(navigation image)
Home American Libraries | Canadian Libraries | Universal Library | Community Texts | Project Gutenberg | Children's Library | Biodiversity Heritage Library | Additional Collections
Search: Advanced Search
Anonymous User (login or join us)
Upload
See other formats

Full text of "Obras de Don Francisco de Quevedo Villegas..."

This is a digital copy of a book that was preserved for generations on library shelves before it was carefully scanned by Google as part of a project 
to make the world's books discoverable online. 

It has survived long enough for the copyright to expire and the book to enter the public domain. A public domain book is one that was never subject 
to copyright or whose legal copyright term has expired. Whether a book is in the public domain may vary country to country. Public domain books 
are our gateways to the past, representing a wealth of history, culture and knowledge that's often difficult to disco ver. 

Marks, notations and other marginalia present in the original volume will appear in this file - a reminder of this book's long journey from the 
publisher to a library and finally to you. 

Usage guidelines 

Google is proud to partner with librarles to digitize public domain materials and make them widely accessible. Public domain books belong to the 
public and we are merely their custodians. Nevertheless, this work is expensive, so in order to keep providing this resource, we have taken steps to 
prevent abuse by commercial parties, including placing technical restrictions on automated querying. 

We also ask that you: 

+ Make non-commercial use of the files We designed Google Book Search for use by individuáis, and we request that you use these files for 
personal, non-commercial purposes. 

+ Refrainfrom automated querying Do not send automated queries of any sort to Google's system: If you are conducting research on machine 
translation, optical character recognition or other áreas where access to a large amount of text is helpful, please contact us. We encourage the 
use of public domain materials for these purposes and may be able to help. 

+ Maintain attribution The Google "watermark" you see on each file is essential for informing people about this project and helping them find 
additional materials through Google Book Search. Please do not remo ve it. 

+ Keep it legal Whatever your use, remember that you are responsible for ensuring that what you are doing is legal. Do not assume that just 
because we believe a book is in the public domain for users in the United States, that the work is also in the public domain for users in other 
countries. Whether a book is still in copyright varies from country to country, and we can't offer guidance on whether any specific use of 
any specific book is allowed. Please do not assume that a book's appearance in Google Book Search means it can be used in any manner 
any where in the world. Copyright infringement liability can be quite severe. 

About Google Book Search 

Google's mission is to organize the world's Information and to make it universally accessible and useful. Google Book Search helps readers 
discover the world's books while helping authors and publishers reach new audiences. You can search through the full text of this book on the web 



at |http : //books . google . com/ 




Acerca de este libro 

Esta es una copia digital de un libro que, durante generaciones, se ha conservado en las estanterías de una biblioteca, hasta que Google ha decidido 
escanearlo como parte de un proyecto que pretende que sea posible descubrir en línea libros de todo el mundo. 

Ha sobrevivido tantos años como para que los derechos de autor hayan expirado y el libro pase a ser de dominio público. El que un libro sea de 
dominio público significa que nunca ha estado protegido por derechos de autor, o bien que el período legal de estos derechos ya ha expirado. Es 
posible que una misma obra sea de dominio público en unos países y, sin embargo, no lo sea en otros. Los libros de dominio público son nuestras 
puertas hacia el pasado, suponen un patrimonio histórico, cultural y de conocimientos que, a menudo, resulta difícil de descubrir. 

Todas las anotaciones, marcas y otras señales en los márgenes que estén presentes en el volumen original aparecerán también en este archivo como 
testimonio del largo viaje que el libro ha recorrido desde el editor hasta la biblioteca y, finalmente, hasta usted. 

Normas de uso 

Google se enorgullece de poder colaborar con distintas bibliotecas para digitalizar los materiales de dominio público a fin de hacerlos accesibles 
a todo el mundo. Los libros de dominio público son patrimonio de todos, nosotros somos sus humildes guardianes. No obstante, se trata de un 
trabajo caro. Por este motivo, y para poder ofrecer este recurso, hemos tomado medidas para evitar que se produzca un abuso por parte de terceros 
con fines comerciales, y hemos incluido restricciones técnicas sobre las solicitudes automatizadas. 

Asimismo, le pedimos que: 

+ Haga un uso exclusivamente no comercial de estos archivos Hemos diseñado la Búsqueda de libros de Google para el uso de particulares; 
como tal, le pedimos que utilice estos archivos con fines personales, y no comerciales. 

+ No envíe solicitudes automatizadas Por favor, no envíe solicitudes automatizadas de ningún tipo al sistema de Google. Si está llevando a 
cabo una investigación sobre traducción automática, reconocimiento óptico de caracteres u otros campos para los que resulte útil disfrutar 
de acceso a una gran cantidad de texto, por favor, envíenos un mensaje. Fomentamos el uso de materiales de dominio público con estos 
propósitos y seguro que podremos ayudarle. 

+ Conserve la atribución La filigrana de Google que verá en todos los archivos es fundamental para informar a los usuarios sobre este proyecto 
y ayudarles a encontrar materiales adicionales en la Búsqueda de libros de Google. Por favor, no la elimine. 

+ Manténgase siempre dentro de la legalidad Sea cual sea el uso que haga de estos materiales, recuerde que es responsable de asegurarse de 
que todo lo que hace es legal. No dé por sentado que, por el hecho de que una obra se considere de dominio público para los usuarios de 
los Estados Unidos, lo será también para los usuarios de otros países. La legislación sobre derechos de autor varía de un país a otro, y no 
podemos facilitar información sobre si está permitido un uso específico de algún libro. Por favor, no suponga que la aparición de un libro en 
nuestro programa significa que se puede utilizar de igual manera en todo el mundo. La responsabilidad ante la infracción de los derechos de 
autor puede ser muy grave. 

Acerca de la Búsqueda de libros de Google 

El objetivo de Google consiste en organizar información procedente de todo el mundo y hacerla accesible y útil de forma universal. El programa de 
Búsqueda de libros de Google ayuda a los lectores a descubrir los libros de todo el mundo a la vez que ayuda a autores y editores a llegar a nuevas 



audiencias. Podrá realizar búsquedas en el texto completo de este libro en la web, en la página lhttp : / /books . google . com 



fe 



1. ■•;■ 



^» 



i 



^í %? muht 



V 



-^' 



n 



í-\ 



'^■^á 



y>. 



^•¿^ ^ 






H?tf 



V 



OBRAS 
r>E DON FRANCISCO 

r>E «iüEVEDO VILLEGAS, 
CABALLERO DEL HABITO 

J>M SANTIAGO^ SECRETARIO DS SXT líAQMSTAJD, 
Y SMÑOR J>E LA VILLA DE LA TQRRM 
., VE JUAN ABAD. 



Tomo IX. 




MADRID. MDCCXCL 
SN LA IMPJIENTA DE SANCHAt 

Se hallará en so Librería en la Aduana vieja. 
Con las licencias necesarias. 



.* 



^Aini 



b4. 






LAS TRES ULTIMAS 
M^^SJS CASTELLANAS; 

SEGUNDA CUMBRE 
DEL PARNASO ESPAÑOL. 



Dulcilo^uos calamos Eittmrpm jlatibus urgit. 
MUSA VIL 

Toda pasión amorosa, 
aunque es pasión , entretiene; 
mas no dura , sino tiene 
mucho de gayta golosa. 

Su exercicio es mi argumentos 
y sencilla de buen ayre, « 

canto de Amor con donayre 
unidos gusto y tormento. 



DuJ¿;¿lc^t4vs caíamos EUTERFE Jlaühus urae^V, 




rkLuit Fur^ U daf 



<X./ff?7fxad» ¿o yréti. 



EUTERPE. 

MUSAí VIL 



r--. 



Canta Poesías . amorosas , y : . 

.mora/es.. - o 

SÓNEt.ÓS. 
A Bflüitfié, í- a' 



V 



V: 






iendot^ sol>rc el cerco ¡de ía Luna '^^ * ' í 
Triunfar de tanto bárbaro* contrario, - 
¿Qaién no temiera , ó noble Belisario, 
-^^ Que liabias de dar envidia á la^ fortuna? -^ 
^'S^as Ugrimas tristes y una á una, 
f •' 3ÍCQ 'las debo al valor extraordinario ly 
'^ Con que escondiste en alto olvido á Mario, 
'-'. Que piandando nació desde la cuna, 
^¿gora entre los míseros mendigos 
• *" "Te tiraniza el tiempo^y el sosiego 
' ^ ' Xa memoria de altísimos despojos. . 
jQtiisiéroQte cegar tus enemigos. 

Sin advertir que mal puede ser ciego 
Quien tiene en tanta fama tantos ojos. 

A3 



6- OBRA^PE-B. FRANCISCO 

,A la brevudad de la vida* 
11. 

¿ VJomo de isnrrc mis manos te rd^balas, 

O cómo te deslizas, vida mia? 

¡ Qué mudos pasos trae la muerte fría 

con pisar vatiidad ^ soberbia y galas! 
Ya cuelgan de mi ;;irarp sus escalas, 

Y es su fuerza mayor mi cobardía: 

Por nueva vida tengo cada dia. 

Que al tiempo cano nace entre las alas*^ r 
¡O mortal condición! ,¡ ó dura suerte! 

Que no puedo querer ver á mañana 

Sin temor de si qiniso ver mi muerte! 
Qualquier instante de ^sta vida humana 

Es un nuevo argumento, que 'me advierte 

Quán frágil es , quán mísera, y quán vana. 



DK QUEYJEPO. 7 

Muestra lo quets una muger despreciada* 
11 1. 



D. 



'ispar^do fómeril y toro herido: 

Fuego y que libremente se ha soltado: 

Osa ; que los hijuelos le han robado: 

Rayp y de pardas nubes escupido: 
Serpiente ó áspid con el pie oprimido: 

León que las prisiones ha quebrado: 

Caballo volador desenfrenado: 

Águila que le tocan á su nido: 
Espada , que la rige loca mano: 

Pedernal sacudido del acero: 

Pólvora i á quien llegó encendida mecha: 
Villano rico con poder tirano: 

Víbora, cocodrilo, cayman fiero; 

Es la muger , si el hombre la desecha. 



A4 



6 OBRAS PK p. yjlAlTCI^CQ 

AJaMuertf, . 

IV. 

Lqüí del Rey. ¡Jesús ! i y qué es aquesto? 
No le vale la Iglesia al desdichado, 
Que entró a matarle dentro de sagrado^ 
Sin temer casa Real , ni santo puesto* 

Favor á lá Justicia : alumbren presto: 
.Corran tras de él : prendan al culpado 
No quiere resistirse ,. que embozado. 
De esperar á la ronda está dispuesto. 

Llegaron á prendelle por codicia, 

No de la Espada ser mayor de marca; 
Mas visto que la trae de sangre llena, 

Preguntóle quién era la Justicia: 

Desembozóse, y dixo: Soy la Parca. 
¿ La PaKa sois ? andad en hora buena. 



PE QUKVEDO. 9 

Tinta la vanidad , y locura mundana. 
CANCIÓN. 



o 



Tú , que con dudosos pasos mides^ 
Huésped fatal , del monte la alta frente; 
Cuyo silencio impides, 
No impedido jamás de humana gente: 
Ora confuso vayas 

Bascando el cielo , que las altas hayas 
Te esconden en su cumbre; * 
O ya de alguna grave pesadumbre 
Te alivies y consueles, 

Y con el suelto pensamiento vuelas 
Delante de esta peña tosca y dura, 
Que de naturaleza aborrecida, 
Envidia á aquellos prados la hermosura; 
3>eten los pies , y tu camino olvida, 
Oirás , si á detenerte te dispones, 

De un vivo muerto, voces y razones. 
En esta cueva humilde y tenebrosa, 

Sepulcro de los tiempo^ que han pasado^ 

Mi espíritu reposa \ 

Dentro en su mismo cuerpo sepultado; 

Y todos mis sentidos, 

Con beleño mortal adormecidos^ 



I o OBRAS DE D. FRANCISCO 

Libres de ingrato dueño^ 

Duermen despiertos ya de largo sueño: 
. De bienes de la tierra 

Gozando blanda paz tras dura guerra: 

Hurtados para siempre á la grandeza^ 

Al tráfago y bullicio cortesano, 

A la Circe cruel de la riqueza, 

Que en vano busca el mundo , y goza en 
vano. 

Dichoso yo , que vine á tan buen puerto, 

Pues quandó muero vivo , vivo muerto, 
Yo soy aquel mortal , que por su llanto . 

Fue conocido mas que por su hombre. 

Ni por su dulce canto; 

Mas ya«soy sombra solo de aquel hombre. 

Que nació en Manzanares ' 

Para Cisne del Tajo y de Henares. 

Llámeme entonces Fabio: 

Mudóme el nombre el Desengaño sabio, 1 

Y llamóme Escarmiento: 

Muy célebre habité con dulce acento 
De Pisuerga en la orilla ; mas agora 
Canto mi libertad con mi silencio: 
El Lete me olvidó de mi Señora, 
El Lete , cuyas aguas reverencio; 

Y así le ofrezco al santo Desengaño 
Mi voluntad por víctima cada año. 



Estas mojadas mal enjutas ropas: 

Estas üQ escarmentadas ^ ni deshechas 

Velas , proas y popas: * 

Estos pesados grillos : y estas flechas: 

Estos lazos y redes, 

Que me visten de miedo las paredes. 

Con tan tristes despojos, 

Que sirven de amenazas á mis ojos, 

A mi- cuerpo de ñudos, 

A mi memoria y alma de verdugos; 

Son venturosas prendas , aunque atroces, 

Que mudas, como ves^sin lengua, y muertas, 

Me están al alma siempre dando voces, 

De arena y agua de la mar cubiertas, . 

Y del llanto y licor que el alma suda 
Hechas tragedia de mis males muda. . 

Aquí con estos bárbaros trofeos 
De peregrinaciones trabajosas 
Descansan mis deseos: ; ;: 

Aquí paso las horas presurosas 
Razonando conmigo, 

Y obedézcome á mí lo que me digo: 
Aquí en blandos afanes 

Ocupo pensamientos holgazanes. 
Que andaban vagamundos 
Descubriendo á sus velos nuevps mundos; 

Y mi loca esperanza , siempre verde, 



I % OBRAS I>£ J>. FUANCISCO 

Que con estar tullida vive ufana, 
De puro vieja aquí su color pierde, 
Y blanca viene á estar de puro cana. 
Aquí de) primer hortibre despojado 
Descanso ya de andar de mí cargado. 

Estos silvestres árboles frondosos, 

Los pobres frutos que este tóonte cría. 

Aunque pobres , sabroftw, 

Me ofrecen mesa &ánca noche y día: 

Sírvenme aquestas fuentes 

Dé tazas de cristal resplandecientes; ' 

Así que en esta Sierra 

Los agradecimientos de la tierra 

A mi' labor pasada 

Me sustentan la vida trabajada: 

Aquestos paxarillos^en su canto 

Imitan de los Angeles los tronos, 

Reglando con mi gusto y con mi llanto 

Ya I9S alegres , ya los tristes tonos. 

A murmurar me ayudan estos rios 

De la Corte las pompas y atavíos. 

No solicito el mar con remo y vela, 
Ni temo al Turco k ambición armada: 
No en larga centinela 
De acero muestro ser como mi espada; 
Ni el anima vendida, 
Soy por un pobre sueldo mi homicida; 



I Ni: 



V% QtJIVÍDO.. 13 

Ki á fortuna me entrego, 

De pasión loco , y de esperanzas clego^ 

Por cavar diligente 

Los peligros preciosos del Oriente. 

No de mi gula amenazada vive 

LaFenis en Arabia temerosa; 

Ni ultrages de mi arado en sí recibe 

La tierra por ganancia codiciosa: 

No de envidioso lloro todo el año 

Mas el ageno bien que el propio daño. 
Llenos de paz mis gustos y sentidos, 

Y la Corte del alma sosegada: 
Sujetos y vencidos 
Los gustos de la carne amotinada; 
Entre casos acerbos 
Aguardo á que desate de estos niervos 
La muerte prevenida 
£1 alma que añudada está en la vida, 
Para que en presto vuelo. 
Horra del cautiverio de este suelo. 
Coronado de lauro entrambas sienes, 
Suba al supremo Alcázar estrellado 
A recibir alegres parabienes 
De nueva libertad , de nuevo estado: 
Aguardo á que se esconda de esta guerra 
Mi cuerpo en las entrañas de la tierra. 
Tü I .pues ^ ó caminante , que me escuchas; 



14 OBRAS BS D. VJIAKCISGO 

Si quieres escapar con la vitoria 

Del mundo con que luchas^ 

Manda que salga lejos tu memoria 

A recibir la muerte» 

Que viene í cada punto á deshacerte: 

No hagas de ti caso» 

Pues ves que huye la vida paso á paso* 

Y que los bienes de ella 

Mejor los goza aquel que mas los huella. 

Cánsate ya , mortal , de fatigarte 

En adquirir riquezas y tesoros, 

Que últimamente el tiempo ha de heredarte^ 

Y al fin te han de dexar la plata y oro. 
Vive para tí solo , si pudieres. 

Pues solo para tí , si mueres , mueres. 

Pinta una Monarquía estragada con 
fccados. ' 

CANCIÓN. 

JL u , por la culpa agena, 
O Roma , de tan gran castigo indigna^ 
Padecerás la pena, ^ 

Hasta que se repare la ruina 
De nuestros Templos sacros, 
Y el humo de sus viejos simulacros. 



3>E QÜEVIIH). ij 

De darte al ministerio 

De los Dioses inmensos ha naddo 
Tu poderoso imperio; 

Y también de ponerlos en olvido. 
Tu daño y tu miseria', 

Y el luto general de toda Isperia. 
Por verse despreciados, 

A Maneses volvieron , y á Pachoro 
De Vitorias cargados, 

Y de collares gruesos con el oro 
Del Romano despojo, 

Dos veces descubriéndonos su cnoia 
Quando en cruel bullicio 

Y sedición estabas ocupada. 
El Tudesco y Egypcio 

Bien cerca te tuvieron asolada; 
Este en mar poderoso. 
Aquel en tierra , fiero y espantoso. 
Ik)s tiempos ya mortales 

De vicios , mancillaron lo primero 

Los lechos conyugales. 

Las casas , y el linage verdadero; 

Y fue el origen este, 

Qde á la patria , y al pueblo dio tal peste- 
Ya la virgen madura 

Los bayles de Latona deshonestos^ 
Que la enseñen procura: 



I 6 OBRAS DK D. FRANCISCO 

Tuerce todos sus miembros , y de incestos 

Amores se complace 

Desde que al pie la üñita tierna nace. 
Después busca los mozos 

Adúlteros en medio del convite; 

y para dar sus gozos 

No aguarda que la mesa ó luz se quite; 

Que en público concede 

Lo que secretamente dar no puede. 
Y si la llama sola 

Sabiéndolo el marido , el mercadante, 

O de nave Española 

El Maestro, que es pródigo, y amante. 

Se levanta en presencia 
De todos , y á su gusto dá licencia. 
La juventud Romana 

No fue por tales padres engendrada, 
Quandpde la Africana 
' Gente dexó la mar ensangrentada, 

A Antiocho vencido, 
Al grande Pirro , y Anibal temido. 
Mas rústicos Soldados, • 

Que el campo con hazadas revolviendo, 

Y de lefia cargados, 

Qual sus madres severas le pedian, 

Volvian quando Apolo 

Dá sombras , y descanso á nuestro polo. 



3>E QU£y£PO. Ijf 

Las vueltas de los cíelos 

Todo lo desminuyen ; muy mejores 
Fueion nuestros abuelos 
Qae nuestros padres : somos hoy peores: 
De nosotros se espera 
. Sucesión, 9 que en maldades nos prefiera. 

Un hmbrc desengañado. ' 

REDONDILLAS. 

asan mil casos por mí 
sm divertir mi deseo; 
que no atiendo á lo que veo, 
sino solo á lo que vi. 

Menos que el remo en el. mar, 
menos, que en cl.ayre el ala, 
en mí se imprime ó señala 
nueyo placer ó pesar. 

Haga el miedo 6 la esperanza 
en mí no vista experiencia; 
que en tan clara diferencia 
imposible es la mudanza.. 

Que como, mi gloria fuddb / 
en lo inpts vecino al cielo, 
quanto me promete el suelo, 
es infierno acá en el mundo. 

TOM. IX. B 



I S OBRAS D£ D. FRANCISCO 

Vivo en mi mal tan sujeto, 
y no en humanos despojos; 
aunque tampoco en los ojos 
la envidia enmendó <^1 objeto. 

Mas enlaparte suprema í 
todo es tranquiló en extrepio, 
donde ni accidentes temo, 
ni los hay aunque los téhiaV 

£s igualdad sin igual 
todo quanto el alma vé, 
y halla solo con la ie 
210 estar en su original. * ^ 

Y no fuera fácil duda, 
pues en el bien que poseo 
está colmado el deseo^ 

y nuevas formas no muda. 

Otras fuentes , y otrós nos 
en esta región se ofrecen^ 
que ni en los inviernos crecen,- 
jii menguan en los estíos. 

Y otros árboles amenos; 
que siempre en tiempo oportuQO 
dan fruta para el ayuno,- 

y flores para los senos. 

Estos campos Eliseos, 
de tan pocos habitados, 
producen anticipados 



los gustos i los deseos. 

I O codicia ] í quánta^íísa 
causa aquí ver lo que mandas! 
aunque como lejos andas^ 
poca de ello se divisa. 

Lo que aquí se determina 
con hombres , no se consulta; 
ni lo que de ello resulta, 
en sus lenguas se examina. 

Ni coi a alguna defiende 
la vana opinión al gusto; 
porque en sabiendo que es justo, 
i lo demás no se atiende. 

Anda la crueldad desnuda, 
descubriendo i su alvedrio, 
que ni tiembla en el que es frío, 
ni en el que es caliente suda. 

Porque con igual £rmeza 
no gobiernan sino dos, 
ó con su propia voz Dios, 
ó por- él Naturaleza. 



B 2 




' 2 OBRAS P£ J>. FRAKCtSCO ^ 

SONETOS PASTORILES. 

lA Lísída , píMéndoU unas -flores qfí^ Unta íh 
la mano , persuadiéndola imite á 
' una fuente. 



a que huyes ¿le mí Lfsida hermosa, 
Imita las costumbres de esta fuente^ 
Que huye de la oriVla ^teraameme, 

Y siempre la fecunda generosa. 
Huye de mí cortés , y desdeñosa 

Sígate de mis ojos la corriente; 

Y aunque tle paso tanto fuego ztávotííe. 
Merézcate una yerba y una rosa. 

Pues mi pena ocasionas , pues te ties 
Del congojoso llanto que «derramo 
En sacrificio al claustro <ie rubies: 

Perdona lo que soy por lo que amo; 

Y quando desdeñosa te desvies. 
Llévate allá la voz cpn que te llamo* 



BE Q ¥ B y I DO» 3 I 



A Lisis , presentándole un ferro , que habia 

quitado un cordero de los mismos 

dientes del lobo. 



IL 



XSst 



ste cordero , Lisis , que tus yerro», i 
Sobrescribieron como al al^ia mia; 
Estando ayer, recien nacido- el dia^ 
De un Ipbo le cobraron mis dos perros. 

En el denso teatro de estos cerros 
Melampo aventajó su valentía: 
Ya le viste otra vez con osadía 
Defender i tus voces los becerros. 

Conoce que soy tuyo en tu ganado^ 
Pues por guardarle desamparó el mió, 
Y en mi pérdida estima svt cuidado. 

Pues te sirven sus dientes y su brio. 
Recíbele , no pierda desdeñado 
Lo que él merece, porque yo le envió. 



»3 



2 2 OBRAS DE^D. FRANCISCO 

A Aminta , que imite al Sol en dexarU CM^- 
suelo quando se ausenta. 

IIL 

ues eres Sol , aprende á ser ausente 
Del Sol , que aprende en tí luz y alegría; 
¿ No viste ayer agonizar el día, 
Y apagar en el mar el oro ardiente? 

Luego se enegreció mustio y doliente 
El ayre adormecido en sombra fria: 
Luego la noche en quanta luz ardia 
Tantos consuelos encendió al Oriente. 

Naces , Aminta ^ á Silvio del ocaso 
£n que me dexas sepultado y ciego» 
Sígote obscuro con dudoso paso. 

Concédele á mi noche , y á mi ruego 
Del fuego de tu Sol , en que me abraso, 
Estrellas , desperdicios de tu fuego. 



3>E QUEVEDO. 13 

A una iFuente en que salió a mirarse 
Lísida. 

IV. 

oente risueña y pura , que i ser rio, . ^.. 
De las dos urnas de mi vista aprendes. 
Pues te precipitas y desciendes 
De los ojos que ealágrimas te envió: 
Si en mentido crfstal te prende el frió, 
£n mi llanto por Lísida, te enciendes, 

Y siempre ingrata, a mi dolor atiendes, 
Siendo el caudal con que te aumentas mió. 

Tú de su imagen eres siempre avara, 
Yo pródigo de llanto á tus corrientes, 

Y á Lísida de la alma , y fe mas rara. 
Amargos , sordos , turbios , inclementes 

Juzgué los mares , no la amenl y clara 
Agua risueña y dulce de las fuentes. 



B4 




%4 QBKAS DE D. FRA^rCISCO 

, Con exetnflo del invierno imagina si sera ad^ 
. mitido su fuego delyelo de List. ' 



V. 



ues ya tiene la encina en los tizones 
Mas séquito que tuvo en hoja y fruto^ 

Y el nubloso Orion manchó con luto 
Las (otro tiempo) cárdenas Regiones. 

Pues perezoso Arturo y los Triones 

Dispensan breve el Sol , y poco enjuto; 

Y con imperio cano y absoluto 
Labra el yelo las aguas en prisiones; 

Hoy que se busca en el calor la vida, 

Gracias al dueño invierno , amante ciego, 
A quien desprecia Amof , y Lisi olvida, 

Al yelo hermoso de su pecho llego 
Mi corazón , por ver si agradecida 
Se regala su nieve con mi fuego. 



Con la eompitracvm de^ dos teros^ zelosos , pide 

d Lisi no se admire del sentimiento 

de sus zelos. 

VI. 

¿ V es con el polvo de la lid sangrienta 
Crecer el suelo , y acortarse el dia 
En la zelosa y dura valentía 
De aquellos toros que el amor violenta? 

¿No ves la sangre » que el manchado alienta? 
£1 humo que de la ancha frente envia 
£1 toro negro i y la tenaz porfía, 
£n que el amante corazón ostenta? 

Pues si lo vés , ó Lisi , j por qué admiras 
Que quando amor enjuga mis entrañas 
Y mis venas , volcan rebiente en iras? 

Son los toros capaces de sus sañas, 
¿ Y no permites quando á Bato mirast 
Que yo ensordezca en llanto las montañas? 



a6 OBRAS BE D. FKANCISCO 

Culpa á Flor de injusta en el premio de sufa- 
vpr , c(m el exemplo de una vaca pre- 
tendida en el soto.. 

!Es imitación de Virgilio en las Geórgicas.' 

VII. 

V . 

£ V es gemir sus afrentas al vencido 
Toro , y que tiene ausente y afrentado, 
Menos pacido el soto que escarvado, 

Y de sus zeloj todo el monte herido? • 
I Vesle ensayar venganzas con bramido, 

Y en el viento gastar ímpetu armado? 
¿ Ves que sabe sentir ser desdeñado, 

Y que su vaca tenga otro marido? 
Pues considera , Flor , la pena mia, 

Quando por Coridon , Pastor ausente. 
Deprecias en mi amor mi compañia. 
Ofrecióse la vaca al mas valiente, 

Y con razón premió la valentía: . 

Tu me desprecias , Flor , injustamente. 



Aconseja al Amor , que para vencer el desden 

de List , dexe lasjlechas comunes , y tome las 

con que hirió d Júpiter , para que se 

enaMorase de Europa. 



XJLmor , 



VI I L 



preven el arco y la saeta, 
Que enseñó á navegar , y dar amante 
Al rayo , quando Jove fulminante 
Bmta deidad bramo llama secreta. 

La vulgar cuerda ^ que tu mano aprieta, / 
Para el pecho de List no es bastante: 
Otra cosa mas dura que el diamante, 
Dudo que la Vitoria te prometa. 

Preven toda la fuerza al pecho helado; 
Pues menos gloria en menos hermosura 
Te fue baxar al Sol del Cielo al prado. 

Y pues de tí no supo estar segura 
Tu madre , no permitas despreciado, 
Que tu poder desmienta » Lisis ^ dura, 



a 8 OBRAS p£ d; r^A^cisco 

Con el exemplo del fuego entena d Alext , P^ts- 
tor , cómo se ha de resistir al amor en 

su fríneijíio. 

m 

IX. 

íX^ o ves piramidal , y sin sosiego 
£n esta vela arder inquieta^ llama, 

Y quán pequeño soplo la derrama 
£n cadáver de luz en humo ciego? 

¿ No ves sonoro y animoso el fuego 
Arder voraz en una y otra rama, 
A quien ya poderoso el soplo inflama 
Que á la centella dio la muerte luego? 

Ansí pequeño amor recien nacido 
Muere Alexi con poca resistencia, 

Y le paga una ausencia y un olvidos 
Mas si crece en las venas su dolencia, 

Vence con lo que pudo ser vencido, 

Y vuelve en alimento la violencia. ^ 



Hue 4jtie cerno il Labrador Utm el agna quatí' 

do viene .^cntruin^s. , 'habiéndola deseado^ 

an^í et ia vista de su Pastora. 



X. 



a viste qne acusabaa losrrscpibradoi 
Se(05^ Itts nubes y laslluvids : \v^%¡^ <} 
Viste en laítempestad temer drífigoi.' { 
Ik)s surcos con el. raycamen^tzados. / 
Mas quieren Terse secos quie. abrasados^ . • 
Viendo que al agua la icompañ» el fa^gOi 

Y el raUmpago y ^ttcnosord^ y.ckgOi 

Y mustio ¿d campa teme los nublados. , 
No 4e otra inerte temen la hermosura; ^ 

Que en los tuyos misojosl-^icia^Hi . 
Anhelando la luz. semoa y. fiuri; ^ . 
Pues luego que se abrieron , fttjminaron^ 

Y amedrentando elgb^oiini y^íKUra'^^ 
Encendieron en mí quanto miraron. 



v 



3 o OBRAS 1>X J>. PJIANCISCO 

Significa el mal que entra á la dlma^ fwr los 
ojos con la fábula de Acteon. 



XL 



E 



;tábase la Efesia cazadora 
Dando en aljófar^l sodoríal baño, : . 
Quanáo en rabiosa lo2t se abrasa el aao^ 
y la* vida en incendios se evapora. 

Pe sí Narciso, y Ninfa se enamora; 
Mas viendo condacido de su engaño, 
Qu¿ se acerca Acteon , temiendo el daSo, 
Fuevon Jas N^fiíi velo á $u Sfñofa. ' 

Con la-árená íStetftaíon el ccgallej s ^ . ^ 
Mas luego ^xie de Amor mir6 el trofeoí 
Cegó mas nobkijficBtc con su talle. ' * 

Su frente eiídtnr«:i^ con arcaico: 'i* 
Sus pétro^iiitfentaroft.elmatalto 
Y adelantóse á todos' su desea ' 



PE QUSVEDO. 31 



Dice que coma el Nilo guarda su origen ,* en- 
cubre también el de su amor la causa , y ere* 
ce ansí Cambien su llanto con H fuego 
que le abrasa. 



XII. 



D 



ichoso tu que iiaccs sin testigo, 
Y de progenitores ignorado, 
¡ O Nilo ! y nube y rio al caímpo y prado, 
Ya fertilizas troncos , y ya trigo. 

El humor ^ue sediento y^enemigo' 
Bebe el rabiosoCan á los sagrados 
Ríos i'4e aííáde jíródigo á tus vados,' 
Siendo Aquario el León para contigo. ' i 

Node otra suerte / Lisis , acontece 
A las undosas urnas de mis ojos, 
Cuyo ignorado origen se enmuclece: 

Pues quanto el Syrio de tus lazos roxos ♦ 
Arde en bocliornos de oró^réépo , crece 
Mas su raudal , tu yelo , y mis enojos. 



3 2 OBRAS PE D. FAANCISC¿ 

Con ia propiedad de Guadiana , de quien di- 
ce. Plinto , que ssepius na$ci gaudct , compara 
la disimulación de sus lagrimas. 



XIII. 



o 



ya descansas , Guadiana , ociosas 
Tus corrientes en lagos que ennobleces, 
O líquidas dilatas á tus peces 
Campañas e^ las lluvias procelosas: 
O en las grutas sedientas tenebrosas 
Los randajes undosos despareces; ^ 

Y de nacer á España muchas veces 
Te aleglras en ks tumbas cabérnosos* 

Émulos mis dgs.ops á tus fuente^ 

Ya corren, ya se esconden , ya separan, 

Y nacen ^in morir al llanto ardientes. 
Ni mi prisión , ni lágrimas se aclaran: 

Todo soy semejante á tus corrientes. 
Que de su propio túmulo se amparan. 



DI QVEVEDO. jj 

Jíabündo llamado a SU Zagalay Aurora, pide 

á la del Cielo que se detenga para ver en 

ríla el retrato de su misma Zagala. 

XIV. 

w , Princesa bellísima del día, 
De las sombran nocturnas triunfadora^ 
Oro risueño , y púrpura pintora, 
Del ayre melancólico alegría: 

Pues del Sol que te sigue , y que te enyia, 
Eres flagrante y rica embaxadora: 
Pues por enoblecerte llamé Aurora 
La hermosa sin igual Zagala mia: 

Ya que la noche me privó de vella, 
Y esquiva mis dos ojos , piadosa 
Entretenme su imagen en tu estrella: 

Niégale al Sol las horas ; no envidiosa 
Su llama , que tus luc^s atropella: 
Esconde en tí su radiente nieve y rosa. 



TOM. IX. 



/ 

34 OfiRAS D£ ]>tf F&ANCISCO 

AFilif que suelto el cabello , Ihráha ausen- 
cias de su Pastor. v. 



XV. 



o. 



'ndea el oro en hebras proceloso: 
Corre el humor en perlas hilo á hilo: 
Juntó la pena al Tajo con el Nilo, 
Este creciente , quando aquel precioso. 

Tal el cabello , tal el rostro hermoso 
Asiste en Fili al doloroso estilo, 
Quando por las ausencias de Bátilo, 
Uno derrama rico / otro lloroso. 

Oyó gemir x:on músico lamento, 

Y mustia y ronca voz tórtola amante. 
Amancillando querellosa el viento; 

Dixo : Si imitas mi dolor constante, 
Eres lisonja dulce de mi acento: 
Si le compites , no es tu mal bastante. 



. A List., qué en su cabello rubio tenia sembra- 
dos claveles carmesíes , y por el cuello. 



XVL 



R 



Jzas en ondas ricas del Rey Midas, 
Lisi, el tacto precioso , quanto avaro: 
Arden claveles en su cerco claro. 
Flagrante sangre , espléndidas heridas. 

Minas ardientes al jardin unidas. 

Son milagro de Amor , portento raro, 
Quando Hybla. matiza el marmol Paro, 
Y en su dureza flores vé encendidas. 

Esos , que en tu cabeza generosa 

Son cruenta hermosura , y son agravio 
A la melena rica y virtuosa, 

Dan al claustro de pjsrlas en tu labio 
Eloqüente rubí , purpura hermosa, 
Ya sonoro clavel , ya. coral sabio. 



C 2 



r 



3 6 OBRAS BJB D. FRANCISCO 

Ausmte se lamenta mirándola fuente donde so* 
Ka mirarse su Pastor a^ 



XVII. 



E. 



in este sitio , donde Mayo cierra 
Quanto con mas fecunda luz florece. 
Tan parecido al cielo , que parece 
Parte que de su globo cayó en tierra: 

Testigos son las peñas de esta sierra, 
Hombros que al peso celestial ofrece. 
Del duro afán que el corazón padece 
£n ^alta esclavitud injusta guerra. 

Miré la fuente donde ver solia 
A Fílida , que en ella se miraba, 
Quando por serla espejo no corria. 

Por imitar mi envidia se abrasaba, 

Quando en sus aguas mi atención ardia, 
Y en dos incendios Filida se elaba. 



DBQIÍEVBPO. 37 

A una Fuente , donde solia llorar los 
^ desdenes de Fui. 

XVIII. 

^sta faente me habla ; mas no entiendo ' 
Su lenguage , ni sé lo que razona: 
Sé que habla de amor , y que blasona 
De verme á su pesar por Floii ardiendo: 

Mi llanto , con que crece , bien le entieodo; 
Pues mi dolor ^ y mi pasión pregona: 
. Mis lágrimas el prado las corona: 
Vase con ellas el cristal riendo. 

Poco mi corazón debe á mis ojos» 

Pues dan agua al agua y se la niegan 
Al fuego , que consume mis despojos. 

Si no lo;^en , porque llorando ciegan, 
Oygan, lo que no vén, á mis enojos:, 
Déxanme arder , y al agua misma anegan. 



\ 



C3 



3$ OBRAS !DI P. FKAKCISCO 

(^omfara a la yedra su amor , que causa pa-^ 

recidos efectos , adornando al árbol for 

donde sube , y destruyéndole. 

XIX, 

^sta yedra anüdacla , que camina» 

Y en verde laberinto comprehende 
La estatura del álamo que ofende^ 
Pues quanto le acaricia , le arruina: 

Si es abrazo ó prisión , no determina 

La vista » que al frondoso halago atiende: 

El tronco solo si es favor entiende, 

O cárcel que le esconde, y que le inclina. . 

¡ Ay Lisi ! quien me viere enriquecido 
Con alta adoración de tu hermosura^ 

Y de tan nobles penas asistido. 
Pregunte á mi pasión y á mi ventura, 

Y sabrá que es prisión de mi sentido 
Lo que juzga blasón de mi locura. 



PE QU£V£DO. 39 

Dice que el Sol templa la nieve de los Alpes: 

y los ojos de Lisi no templan el hielo^ de 

sus desdenes. 



XX. 



Mi. 



Liro este monte , que envejece Enero, 

Y cana miro caducar con nieve 

Su cumbre , que aterido , obscuro y breve 

La mira el Sol , que la pintó primero. 
Veo que en muchas partes lisonjero, 

O regala sus yelos , ó los bebe; 

Que agradecido á su piedad se mueve 

£1 músico cristal libre y parlero. 
Mas en los Alpes de tu pecho airado 
. No miro que tus ojos á los mios 

Regalen , siendo fuego , el yelo amado. 
Mi propia llama multiplica frios, 

Y en mis cenizas mesmas ardo helado, 
Envidiando la dicha de estos rios. 



C4 



4 o OBKAS 3% P.^FRAHGISCO 

A una Dama hermosa , y tiradora del vueb, 
que mató un Águila con un tiro. 

XXL 

¿ V-^astígas en la Águila el delito 
De los zelos de Juno vengadora, 
Porque en velocidad alta y sonora 
Llevó á Jove robado el Catamito? 

I O juzgaste su osar por infinito 
En atrever sus ojos á tu aurora, 
Confiada en la vista vencedora, 
Con que miran al Sol de hito en hito? 

I O porque sepa Jove , que en el cielo, 
Quando Venus fulminas , de tu rayó 
Ni el suyo está seguro , ni su vuelo? 

¿O á Cesar amenazas con desmayo, 
Derramando su emblema por el sueloj 
Honrando los Leones de Pclayo? 



1>£ QVSVEDO. 41 

A Lisi cortando Jlores , y rodeada > 
de abejas. 

XXII. 

/as rosas que no cortas te dan quejas» 
Lisis de las que escoges por mejoresi 
Las que pisas se quedan inferiores 
Por guardar la señal que del pie dexas. 

Haces hermoso engaño á las abejas, 
Que cortejan solícitas tus flores: 
Llaman á su codicia tus colores: 
Su instinto burlas , y su error festejas. 

Ya que de mí tu condición no quiera 
Compadecerse , del enzambre hermoso 
Tenga piedad tu eterna primavera. 

£1 será fortunado , yo dichoso, 
Si de tu pecho fabricase cera, 
Y la miel de tü rostro milagroso. 



4% OB&AS DS B. FB.AKCI3CO 

A List, que cansada de cazar en el Estío, j se 
recostó d la sombra de un laurel^ 

XXIIL 

^isi f en la sombra no hallarás frescura 
Tu f que con dos ardientes luminaresi 
A la sombra la traes caniculares, 
Que dieran á los Alpes calentura. 

Del antiguo recato y compostura 
Han olvidado á Dafne estos lugares; 
Pues de dos soles tuyos singulares. 
Quien huyó de uno solo se asegura. 

Mas viéndole en tus ojos dividido, 
Para poder estar en tí dos veces, 
Otf as tantas le mira en tí vencido. 

Y siente que como ella le aborreces. 
Pues a su sombra y tronco has retraído 
Los rayos que le niegas , y le ofreces. 



POESÍAS AMOROSAS. 
£n h penoso deim^aaíante ausente. 

XXIV. ■ - C 



E, 



imbrabecí llorando la corriente . ; 
De at^xieste fértil cristalino río, - 

Y cantando amansé su curso y.bria: 

¡ Tanto puede el dolor en un ausente! 
Míreme* en los cristales dé esta fuente 
Antes que los prendiese el y elo frió; 

Y vi que no es tan fiero el rostro mió, . 
Que no merezca ver tu luz ardiente. 

Dexé sus aguas ricas de despojos; 
^ Cubrí (ó mi Isbela) de incienso tus altares: 
G>ronélos de espigas á manojos. 
Sequé y crecí con agua.y .fuego á Henares; 

Y tornando en el agua á ver mis ojos, 
En un arroyo pude ver dos mares. 



44 OBRAS BE B. lUtAKCXSCO 

Soneto Amoroso. 
XXV. 

Oi en el loco jamás hubd esperanza» 
Ni desesperación hubo en el cuerdo, 
¿ De qué accidentes hoy la vida pierdo? 
¿ Qué sentimiento mi razón alcanza? 

¿Quién hace en mi memoria tal mudanza^ 
Que de aquello que busco no me acuerdo? 
Velo soñando , y sin dormir recuerdo: 
El mal pesa , y el bien igual balanza. 

Escucho sordo , y reconozco ciego: 

Descanso trabajando , y hablo mudo: ' 
Humilde aguardo » y con soberbia pido. 

Si no es amor mi gran desasosiego, * 

De conocer lo que me acaba dudo; 
Que no hay de sí quien viva mas rendido. 



J>t QVSTS2XO. ^ 4j 

Culpa h <rud dcsu Dama. 

XX vl: 



H, 



r- 



Lay en Sicilia trna famosa fuente. 
Que en piedra torna qüanto moja y bafia^ 
De donde huye la ligera caña 
£1 vil rigor del natural corriente» 

Y desde el pie gallardo hasta la frente - 
Anaxárté de dureza extraña 
Convertida fue en piedra '; y en España 
Pudiera dar exemplo mas patei^é; 

Mas donde vos estáis es escusado 

Buscar exemplo. en todas las criaturas. 
Pues mis quejas jámaseos ablandaron. . 

Y al fin estoy 4 creer determinado. 

Que algún mónt^ os parió de entrañas duras, 
O que en aquesta fuente os bautizaron.. 



46 OBRAS DS D4 FKAKCISCÓ 

Quéjasf de h.esquim dt su Dama. 



E 



él amor conyugal de su marido ^í' í . ./ 
,Sa::pre$ei|cia eiiíicl pecho le íeV^ln: ;\ : ^ 
Tcxe de d¡a en: U curiosa tela 
Lo mismo que de noche ha deste^do^ . : 

Danle combates interéa y olvido, . : . ; . 
Y de fé y esperanza se abroquctla; ; . * 
Hasta quiC dando el yieato en ppp>a y líela. 
Le restituye d mar i su marido.^ « 

Ulyses llega , goza.á »u querida, 

Qua por gozarla un dia ^ dio veinte años 
A la misma esperanza de un difunto. 

Mas yo sé de una fiera embravecida, 

, .Qjuc: veinte mil texiera por mis danos, 
Yr^al üá^mis; daños ^00 no verxQp un punto. 



PE QU£V£DO. 47 

Sweto Amoroso. 
XXVIII. 



Q. 



uando á mas sueño el alba me convida, 
Y valedor piloto Palinuro 
* A voces rompe al natural seguro, 
Tregua del mal , esfuerzo de la vida: 

¿Qué furia armada > ó que legión vestida 
Del miedo , ó manto de la noche «scuro> 
Sin armas dexa el esquadron seguro, 
A mí despierto , á mi razón dormida? 

Algunos enemigos pensamientos 

Cosarios en el mar , de amor nacidos, 
Mi dormida batel han asaltado. 

£1 alma toca alarma á los sentidos; 
Mas como Amor los halla soñolientos, 
£s cada sombra un enemigo armado. 



4$ OBRAS PE D. FJLAKCKCO 

Soneto Amorosa. 
. XXIX. 



A. 



aguarda , riguroso pensamiento, 
No pierdas el respeto á cuyo eres. 
Imagen, sol, ó sombra, ¿ qué me quieres? 
Déxáme sosegar en mi aposento. 

Divina Tirsis , abrasarme siento: 

«Sé blanda como hermosa entre mugeres: 
Mira que ausente, como estás, me hieres: 
Afloxa ya las cuerdas al tormento. 

Hablindote i mis sotas me anochece: 
Contigo anda cansada el alma mia: 
Contigo razonando me amanece. 

Tu la noche me ocupas , y tu el dia: 
Sin tí todo me aflige y entristece; 
Y en tí mi .mismo mal me dá alegría. 



PS QVSVBPO. 49 

Soneto Amoroso. 

xxx. 

fugitivas sombras doy abrazos: 
£o los sueños se cansa el alma mia: 
Paso luchando asólas' noche yilía. 
Con un trasgo que traigo entre mis brazos» 
Quando le quiero mas ceñir con lazos^ 

Y viendo mi sudor se me desvia. 
Vuelvo con nueva fuerza á mi porfia^ 

Y temas con amor me hacen pedazos* 
Voyme á vengar en una imagjsn vana. 

Que no se aparta de los ojos mios: 
Búrlame » y de burlarme corre ufana. 
Empiézola á seguir : faltanme brios: 

Y como de alcanzarla tengo gana, 
Hago correr tras ella el Uaixto en ríos. 



nxs IX. 



^ Q OBRAS DE D. FKAKGISCOt 

Someto Amoroso. 
XXXL 



M, 



Las solitario páxaro en quál techo \.. ^ 

Se vio jamás que yo, ni fiera en/nonte ó prado? 
Desierto estoy de mí , que me ha dexado * 
Mi zifii9> propia en lágrimas deshecho. » 

Lloraré siempre mi mayor provecho: 
Penas serán y hiél qualquier bocado: 
La jQOche afán , y la quietud cuidado; 
Y (iurp campo de batalla el lecho. 

£1 sueño y que es imagea de la mueste^ 
£n m( á la muerte ve^ce en aspereza, » 
.Pue$.que meescorvaeUumo bien de verte^ 

Que es tanto tu donayre , y tu bejleza, 
Que pmfíS naturaleza pu^o hacerte^ • 
Milagro pudo hacer naturaleza, v 



Soneto Amoroso. 
XXXII. 



JuLmc 



lor me ocupa todos los sentidos: 
Absorto estoy en éxtasi amoroso: 
No me concede un rato de reposo 
Está guerra civil délos nacidos. 

\kj cóvtio van mis pasoí tan perdidos 
Tras dueño , si gallardo , riguroso! 
Quedaré por exemplo lastimoso 
A todos quantos fueren atrevidos. 

Mi vida misma es causa de mi mue^tei 

Y á manos de mi bien mil males paso» 

Y qaando estoy rendido me hago fuerte. 
Quiero encubrir el fuego en que me abraso. 

Por ver si puedo mejorar mi suerte; 

Y hallo en darme favor al Cielo escaso. 



P% 



^ % OBUAS DE D. FRAKCISCO 

Sonría Amorosq. 
XXXIIL 



D. 



'ezad que á voces diga el bien que piejcdcv 
Si con mi llanto i listima os. provoco; 

Y permitidme hacer cosas de loco^ 
Que parezco muy mal amante y cuerdo. 

La red que rompo , y la prisión que muerdo, * 

Y el tirano rigor que adoro y tpco, 
Para mostrar mi pena son muy poco, 
Si por mi mal de lo que fui me acuerdp. 

Óiganme todos : consentid siquiera 
Que harto de esperar y de quejarme^ 
,Pues sin premio viví , sin juicio muera. 

De ^gritar solamente quiero hartarme: 
Sepa de mí á lo menps esta fiera 
Que he podido morir ^ y no mudarme* . 



X>I QUEVIBO. j;3 

Soneto Amoroso. 

XXXIV. 

X etrarca celebró su Laura bella 
Con ingenio y estilo levantado; 

Y hizo al mundo eterno su cuidado, 

Y la rara belleza que vio en ella. . . 
Viven hoy envidiosas muchas de ella; 

Porque es digno de ser muy envidiado , . 
Un bien tan alto , y tan dichoso estado. 
Que nuncaopueda el tiempo contra ella. ) 

Yo salo á tí , gallarda Silvia hermosa^ 
A quien di el corazón en saaificio, 
Quema dexarte de la misma suerte; 

Qne esta alma en adorarte venturosa, 
Solo te puede hacer este servicio^ 
Que no te ofenda .el tiempo > ni la muerte. 



J>3 



54 onAs px 9. v]t.ANasco 
SoMto Amoroso. 
XXXV. 



Di 



4v¡na muestra clel poder divinó» 
Honra de nuestra edad ^ por vos dichosa: 
Nobleza sin igual maravillosa: 
Aviso, ingenio , gusto peregrino: . ^ 

Milagro de' renombre eterno digno, 
A pesar de la envidia venenosa: 
Rara beldad , cordura milagrosa: 
Gloria , que es é^t gozarla amor indigno^ 

Ángel con mortal velo disfrazadoi 
Regalo sin medida , que no tiene, 
Igual dn todo el biendel ser humanoi 

Tesoro celestial incomparado, 

Adonde mas el alma se entretiene) : t 
Es Silvia , dueño , y vida de Silvano* 



:di quevebo. 5.^ 

Smetú Amotúsúi* 

xxxvl: 



E 



i%2 coloide ró&t Y ¿ézzviccnZf 
Ycsé.nxiíacrabioso^^jjdaicc, honesto, 

Y ese hermoso icuetto , blanco ^ inhiesto» 

Y boca de rubís , . y perlas llena. 
La manor alabasmoa^» <}n6 encadena 

Al que mas contra amor está dbpüesto; 

Y el mas libre y y tirano presupuesto 
Destiárra de lasaiínasy y enagena. 

Csa rica y hermosa primavera» 

Cuyas flores de gracias y hermosura 
Ofendellas no puede el tiempo airado. 

Son ocasión que viva yo , y que muera; 

Y son de mi descanso , y mi ventura 
Principio y fin , y alivio del cuidado. 



3>4 




$ 6 OB&Aar DB D. 7B AKCISCO 

XXXVIL 



D. 



^exadme resollar , desconfianzas. 
Que es de manera vuestrci desoonsoelOf 
Que tiene derribado por el snelo 
£1 fandamento de mis esiperansas, 
¿Por qué me aseguráis tantas mudanzas • 
En la fé que sustenta mi consuelo, 

Y á mas del temor y del recelo 
Queréis hacer morir mis confianzas? 

No me canséis con vanas invenciones, 
Pues mí mal no le causan desengaños, ^ 
Sino deseo de amor cendrado y puro: 

Porque dá otras sospechas en mi daño, 

Y sé bien por diversas ocasiones, 
Que de vosotras pueda estar seguro* 



V t 



3>£ <2UBV£P0. 57 

Sanéis AtMr^sóí 

XXXVIII. 

fuego y sangre , fiero pensamiento, 
' Ha${COQtira mí la guerra pregonado; 

Y con verme rendido y acabado 

1^ qiitesies hacer treguas de un momento. 

¿Qué has de ganar en! este vencimiento^ 
Sino infiunia de haberle procurado 
Contra guien vive tan desconfiado 
Del agcno f^ypr y propio aliento? 

La cuerd;^ del doloif afloxa un poco: 
Déxame respirar » duro < enemigo, 

Y goza del placer de atormentarme: 
Multiplica /ni 4aña poco á poco, 

Y el airado rigoc templa conmigo, 
Pues que te has de acabar con. acibaróte. 



^9 OBKAS SE X>. VRAITCISCO 

Soueto .^siMintñ. 
XXXIX. 

Oilvia,, I por qué os cfi gt»to que pd^^á 
Tan grave mal como por Vos paáezco? 
Sí lo causa lo poco que merezco/ > k ^ * 
Ninguno tiene el mundo que os mer^ea,- 

Ni fe caá pura no hay quien ós> la xsSvtÉJ^Ok - - 
Como yo con está alma vüestraiofrbiic^* ^' 
Y nadie agradeció como agirad^'20» * 

Pena que tanto oíbüda y diirríst€!ft:a;- ' ^ 

Y aunque en valor estemos* desiguales^ -^'- ■ 

• A tener compasión de mis dolores ' 

Bien ós pueden movór eistremos tales: 

Pues quantos piden que fes deis favoreSi ' 
£n bien amaros no me soii iguales. 
Ni os han sufrido tanios disfavores^. 



. pE QVEVEDO. 59 

Spurío Amoroso. 

XL. 

^ifra de quanta -gloría y bien espera 
Pormedi^de su»fé y de su tormento 
£1 que para adorar m pensamiento 
De sí se olvidará hasta que muera: 

Reforma tu esperanza brava y fiera 
A bir lo ^enos del dolor que siento: 
Dale f Señora / al tierno sentimiento: 
En ese pecho ya lugar qualquiera. 

Pues mi remedio está solo en tu m%no. 
Antes qye del dolor la fuerza fuerte 
Del aliento vital prive i Silvano. 

Intento muda , porque de otra suerte 
Heg^jrá urde.^ y procurárseha en vano 
A tanto mal remedio sin la muerte. 




^ 

4 



6 o OBRAS P£ I>. FRANCISCO 

Soneto Amoroso.- 
XLL 



E. 



espíritu gentil , rara belleza, 
Valor inmenso , afable cortesía. 
Discreción admirable , y gallardía 
La mayor que se vio , y de mas firmeza: 

Cendrada lengua , angélica presteza, 
Desden esquivo , suma ^iz^ttU, 
Como á vos á ninguna , Silvia mía. 
Jamás lo quiso dar naturaleza. 

Solo el quo no ha sabido conoceros 
Podrá vivir , Señora , sin amaron, 

Y mayor desventura no es píDsible. 
Mas yo que merecí ganar de, veros, 

Y hallo tanta gloria en contemplaros» 
Dexaros de adorar es imposible; 



PE QUSVSDO. T ' 6l 



Stmfto Amoroso. 
XLIL 



Q. 



'uando conatencion miro y contemplo 
La soberana traza y compostura 
De esa figura y celestial figura. 
Que de su Hacedor es vivo exemplo^ 

ILa prima con razón baxo , y contemplo 
jDel indigno instrumento , que procura 
Tocar los puntos de mayor altura, 
Que la madre de Amor oyó en su templo. 

PuQS no es bien ofenderos y agraviaros. 
Cortamente alabando la riqueza 
De los raros estremos , que en vos veo; 

Solo se ocupe el alma en contemplaroSi 
Y estos ojos en ver esa belleza. 
Que es último sugeto del deseo. 



6% OBKAS DS B. FRANCISCO 

Soneto Amoroso. 
XLIII. 



D. 



^eten tu curso , Henares , tan crecido^ 
De aquesta soledad músico amado, 
£n tanto que contento mi ganado 
Goza del bien que pierde este afligido: 

Y entanto que en el ramo mas florido 

Endechas canta el Ruiseñor , y el prado 
Tiene de sí al Verano enamorado, 
Tomando i Mayo su mejor vestido. 

No cantes mas , pues ves que nunca afloxo 
Lá rienda al llanto en míseras porfías^ 
Sin menguárseme parte del enojo: 

Que mal parece si tus agua frías 

Son ligrimas las mas , que triste arrojo^ 
Que canten, quando lloro , siendo mias. 



. :di qustsbo. .^3 

XLIV. 

X or la cumbre de ün moate levantado 
Mis temerosos pasos guio: 
Por 9orte llevo soló mi alvedrio^ 
y por mantenimiento mi cuidado. 

Llega lauoche» y hallóme engañado^ 
Y solo en la esperanza me confio: 
Llego al corriente mar de un hondo rio. 
Ni hallo barca , ni puente ni hallo Vado» 

Por la rib^a arriba el paso :ai!rojo: 

Dame contentó el agua bon su ruido; 
Mas en verme perdido me congojo^ 

Hallo pisaijas de ¿tico que ha subido: 
Paróme á ver|as ; pienso con enojp 
Si son de otro , como yo , peiDdido» 



¿4 OBRAS 1>S D. F&AKGI8C0 

A un retrato de su Dama. 

SonHo Amoroso. 

XLV. 

an vivo está el retrató y la belleza^ 
Que amor tiene en el mundo por escudo» 
Que con mirarse tan de cerca » dudo < 
Quál de los dos formd naturaleza. 
Teniéndole por Filis , con presteza» 
Mi alma se apartó del cuerpo rudoi 

Y viendo que era su retrato mudo^ 
En mí volví corrido coii tristeza. 

£n el llevar tras si mi fe y deseo, 
£s Filis viva y pues su ser incluye^ 
Con cuyo disfavor siempre peleo. 

Mas su rigor aquesto lo destruye; 

Y que no es Filis al momento creo, 
Pues que de mí| miráhdome , no huye. 



* 

Sonfto AimrosiL 

atLVL 

^mbáruada el alma yel sentido 

Con un suefío burlen, aunque dichoso. 

Aumentando reposo á mi reposo, 

Me hallé toda una noche entretenido. / 

Tu rostro vi en mis llamas oicendido. 
Que dora lo croel con lo hermoso, . 
Enlazando tu' cuello presuroso 
Con ñudo de los brazo^ Hien resido. / 

Tíivele por verdad el bien pequeño: 
Llegué luego á soñar que te. gozaba, 
Hecho de'tanta gentileza dueñoJ 

Y en esto conocí que me engañaba» 
Y que todo mí bien fue breve sueño. 
Pues yo taü' sin ventura le alcanzaba. 



\ 



TOM. IX. B 



^6 OBRAS P£ D« FRANCISCO 

Soneto Amoroso. 
XLVIX 

c ^ 

Ooñé que erbrazdjde rigor armado^ 
I^iiiSi alzaba^ contra el oími mia^ 
Diciendo : .Este, será eJ j^osti^curp día» 
Que ponga fin: á' tu vivir ciamaiití: 

Y que luego con golpe ac^I^rado . , 
Me dabas muerto en sombra 4e' alegría; 
Y yo triste al infierno me partia^ « . 
Viéndome ya del cielo ddst^rsídio; 

Partí sin ver el rostro amado y feelIoi<. 
Mas despertóme de éste sueño unHaiítOy 
Ronca la voz , y crespo mí oabisUoL 

Y lo que mas en esto me dio. espanto, 

£s Ver que.fucse sueño algo de aquello 
Que>me pudiera^dar tormento tanto. 



]>£ QU£V'£DO. 67 

Smeto Amorúso. 

XLVIII 

^larinda ^ Vuestr^l Musa sonorosa 
£s célebre por docta y levantada; 
Pero mi Musa humilde y desgraciada, 
Por celebrar la vuestra es mas famosa. 

La vuestra » dulce , alegre y deleytosa, 
£s tan perfecta , rica y acabada. 
Que única viene á ser por envidiada, 
Y es única la mia de envidiosa. 

Juntos íl Apolo , y á su Dafne veo; 

Clarinda , en vuestra noble compostura^ 
Gozando en vos altísimo trofeo. < 

Que en vos Dafne de Apolo está segura, 
Pues de su amor olvida ya el deseo 
Por el nuevo de amar vuestra hermosura. 



E 2 



68 03&AS JD£ P. FRANCISCO 

Simóte Amorcso. 
, XLIX. 



o, 



^sar, temer, amar y aborrecerse, 
Alegre con la gloría atormentarsey . 
" De olvidar los trabajos olvidarse, 
Entre llamas arder sin encenderá: 

Con soledad entre las gentes verse,, 
Y de la soledad acompasarse: 
Morir continuamente , no acabarse: 
Perderse, por hallar con que perderse: 

Ser Fúcar de esperanzas sin yentura, . -^ 

Gastar todo el xaudal en sufrimiento, 
Con cera conquistar la piedra< dura: 

Son efectos de Amor en mis tormentos. 

Nadie le llame Dios j que ^s gran locura^ 
Que mas son de verdugo sus^ tormentos. . 



D£ QUEVEBO. 69 

Soneto Amoroso. 
L. 

Oiete años ác Pastor Jacob servía 
Al padre de Raquel , serrana bellai 
Mas no servia á él y servia á ella, 
Que á ella solo el premio pretendía. 

Los dias en memoria de aquel dia 
Pasaba , contentándose con vella; 
Mas Labán cauteloso , en lugar de ella. 
Ingrato i su lealtad , le diera i Lia. 

Viendo el triste Pastor , que con engaños ^ 
Le quitan á Raquel ; y el bien que espera. 
Por tiempo , amor , y fé le merecía. 

Volvió i servir de nuevo otros siete años: 
Y mil sirviera mas , si no tuviera 
Para tan largo amor tan corta vida. 



fi3 



yo OBRAS 1>£ 1>. FEAl^GISCO 

Soneto Ainoroso^ 
ht 

iKjné imagen de la muerte rigurosa, 
Qué sombra del infierno , me maltrata? 
I Qué tirano cruel me sigue y mata 
Con vengativa mano licenciosa? 

¿ Qué fantasma en la noche temerosa 
£1 corazón del sueño me desata? 
¿Quién te venga de mí , divina ingrata, 
Mas por mi mal que por tu bien hermosa? 

^* Quién , quando con dudoso pie y incierto 
Pisó la soledad de aquesta arena, 
Me puebla de cuidados el desierto? 

¿ Quién el antiguo son de mi cadena 
A mis orejas vuelve , si es tan cierto. 
Que aun no te acuerdas tü de darme peha? 



J>£' QUEyBDO* 71- 

Soneto Amoroso* 
LIL 



D. 



'el Sol huyendo , el mesmoSol buscaba» 

Y al fuego ardiente quaodo el fuego ardia: 
Alegría iba siguiendo mi alegría, 

Y fatigado mi descanso hallaba. 
Fue tras su libertad mi vida esclava» 

Y corrió tras tu vida el alma mia: ' 
Buscaron 'mis tinieblas á su dia» 

Que dando luz al mismo Sol andaba» 
Fui Salamandra en sustentarme ciego , -" 
En las llamas del Sol con mi cuidado^ 

Y de mi amorren el ardiente fuego; 
Pero en Camaleón fui transformado 

Por la que tiraniza mi sosiego, 

Pues fui con ayre de ella sustentado. . 



£ 4 




7 A OBRAS ms P. TRANCISCO 

Stmrté Amoroso. 

Lili. 

artificiosa flor , rica y hermosa, 
Que adornas á la misma Primavera, 
No temas que el color que tienes muera 
Estando en una parte tan dichosa. 

Siempre verde seras , siempre olorosa, 
Aunque despoje el cielo la ribera: 
Triunfarás del Invierno , y de la esfera, 
Envidiada de mí por venturosa. 

Quando caiste de su frente bella, 

No te tuve por flor ; que como es cielo. 
No esperaba yo de él sino una estrella^ 

Mas pues quando se cae la flor al suelo, 
Muestra que el ft'uto viene ya tras ella^ 
Ver que te vi caer me dá consuelo. 



PSQUEVEBO. 37 

LIVÍ 

ras arder siempre , nunca consumirme; 

Y tras siempre llorar , nunca acosarme: 
Tras tanto caminar , nunca cansarme; 

Y tras siempre vivir , jamás morirme; / 
Después de tanto mal i no arrepentirme: 

Tras tanto engaño , no .desengañarme: 
Después de tantas penas / no alegrarme; 

Y tras tanto dolor , nunca reírme; 
£n tantos laberintos no perderme, 

Ni haber tras tanto olvido recordado, 
I Qué fin alegre puede prometerme? 
Antes muerto estaré , que escarmentado? 
Ya no pienso tratar de defenderme. 
Sino de ser de veras desdichado. 



Soneto Amoroso:, 

LV.I 

^loro mientras d Sol alumbra ^ y quando 
Descansan en silencio los mortales 
Torno á llorar, renuévanse mis males» 

Y así paso mi tiempo sollozando» 
En triste humor los ojos voy gastando» 

Y el corazón en penas desiguales, 
Solo á mí entre los otros animales 

No me concede paz de amor el bando. 
Desde el un Sol al otro hay fé perdida; 

Y de una sombra á otra siempre lloro 
En esta muerte que llamamos vida. 

Perdí mí libertad y mi tesoro; 

Perdióse mi esperanza de atrevida. 
¡ Triste de mí , que. mi verdugo adoro! 



DE QUSVSDO. 75* 

Smcto Amoroso. 
LVI. 

tflevó tras sí los pámpanos Octubre, 

Y con las muchas lluvias insolente, 
No sufre Ibero márgenes , ni puente; 
Mas antes los vecinos campos cubre. 

Moncayo , como suele , ya descubre 
Coronada de nieve la alta frente; 

Y al Sol apenas vemos en Oriente, 
Quando la dura tierra nos le encubre. 

Del monte baza ya con nueva saña 
£1 Aquilón I y cierra su bramido 
Gente en el mar , y gente en la montaña* 

Y Fabio en el umbral de Tais tendido 
Con vergonzosas lágrimas le baña, 
Debiéndolas al tiempo que ha perdido. 



y6 OBRAS P£ J>. FJUAKCISCO 

Scneto Amoroso. 
LVIL 



D. 



^c tantas bien nacidas esperanzas 
Del doméstico amor , y dulce vida. 
Burlas » ingrata Süm fementida, 
Con desdenes , con zelos , con tardanzas. 

No arroje mas tu brazo airadas lanzas 
Del pecho á la pirámide escondida; 
Que ya no dan lugar á nueva herida 
Las que en ella te rinden alabanzas. 

Confieso que di incienso en tus altares 
Con sacrilega mano al fuego ardiente 
Del no prudente Dios preso con grillo. 

Si me castigas dándome esos males, 

No me mates , que un muerto no lo siente: 
Dame víd;|i , y así podrás sentillo. 



J>£ QUSVSDO, ^J 

~ Soneto Amoroso^ 
LVIII. 

¡ v^ dulces, frescas aguas transparentes, 
Que vuestra claridad á Celia hürustes, 
Qttahdo otra vez mis glorias murmurastes,. 
Haciéndome dichbso entre Jas genves! 

Si acaso , rio ufano , acaso sientes 

Mi mal ; y vos , ó flores, escuchastes 
Mis quejas , y algún tiempo acompañastes 
Vergonzosas mi fe con las corrientes: ^ 

Decid , pue& sois testigos , ¿este rio 
A mí y Celia , todo en un momento. 
No representa con dibaxoraroP 

Murmurando decís en favor mió. 
Que á ella; se parece en movimiento, 
Y á mí tan solamente en clser claror - '• " 



y 



jS OBRAS DS P. FftAKCISCO 

Sottítú Amoroso. 
LIX. 

i3iDio^erest Amor^ ¿quál es^tuCielo? 

Si Señor , ¿dé qué jreúta » y de qué estados? 

¿Adonde están tus sier;^o$ y criadósf 

¿Donde tienes tu asiento en este suelo? 
Si te disfraza nuestro mortal velo^ . 

¿ Qo41^$ son tus desiertos y apartados? 

¿Si rico I dó tus bienes Vinculados? 

¿Como te veo desnudo al Sol ^ y al yelo? 
¿Sabes qué mé parece , Amor , de aquesto? 

Que el pintarte con alas , y bendado, 

Es que de tí eLpJbtor » y el mundo: juega: 
Y yo también , pues solo el rostro honesto . 

De mi Lisis así te ha acorbadado, . 

Que pareces , Amor » gallinarcicga^ : . 



J>Z QÜBVEJ>0. 79 

. .Soneto Amoroso. 

XX • 

Oolo, sin vos, y mi clplor presente, 

Mi pecho rompo con mortal suspiro: r ^ 
Solo vivo aquel tiempo quejado os miro; 
Mas poco mi destino lo consiente». 

Mi mal es propio» el bien es accidente; 
Pues quando verme en voi presente aspiro, 
No falta causa al mal porque suspiro^ 
Aunque con vos estoy estando ausente, j 

Aquí os hablo , aquí os tengo , y aquí suelo 
Gozando de este bien en mi memoria, • 
Mientras que el bieií que espero Amor .dijlat(|, 

^irad como me trata mi deseo; 

Que he venido i teujsr solo, por gloria 
Vivir contento en lo que. mas mei matii. . 



8 o OBRAS P£ P. FRAKCISCO 

Soneto Amoroso. 

Definiendo el Amor. 

LXL 



E 



is ydo abrasador t es fuego hcladdt 
£s herida > qiie duele y no ád sienten ' 
£s un soñado- bieií: un mal preseiltei 
' £$ un breve descanso muy cansado: 

Es un descuido , que nos dá cuidado: 
Un cobarde con ^níbre de rállente: 
Un andar solitario entre ta gente: 
Un amar solamente ser amadó« 

Es una libertad encarcelada, 

Que dura basta el postrero parasismo: 
Enfermedad , que crece si es curad^a^ 

Este es el nifk> Amor $ este' es ^ abismo. 
¡ Mirad quál amistad tendrá con nada 
£1 que todo es contrario de sí mismo! 



Y 



]>S QUSVEDO, 8k 

OCTAVAS GLOSANDO, 

Que todo tiene Jin sino es mifena. 

o vi todas las galas del Verano^ 

Y engastadas las perlas del Aurora 
£n el oro del Sol sobre este llano: 

Vi de esmeralda el campo ; mas agora 
La blanca nieve del Invierno cano 
De todo lo desnuda^ y le desdora. 
Todo lo acaba el tiempo , y lo enagena; 
Que todo tiene fn , sino es mifena. 

Yo vi presa del yelo la corriente^ 
Que en líquidos cristales derretida 
Despide alegre la parlera fuente, 
De nubes pardas , y de horror vestida; 
Vi b cara del Sol resplandeciente; 
La mar , que agora temo embrabecida, 
Vi mansa en otro tiempo , vi serena» 
Que todo tiene Jin , sino es mirfena. 

£n el oro del Sol sobre este llano 
Vi cngastadajs las perlas del Aurora; 

Y las mas ricas joyas del Verano 

Vi vestir de esmeralda el campo á Flora. 
Mas ya la nieve del Invierno cano 
Le desnuda » le roba y le enagena; 
Que todo tiene fin , sino es mijpena. 

TOM. JX. F 



8l OBRAS BE D. FRANCISCO 

De verdes hojas lenguas vi que hacia 
Por murmurar un rato el manso viento 
De mi Tirsis cruel la tiranía; 
Mas el Invierno enmudeció su acento. » 
De lazos de oro el Cielo ciñó el dia: 
Vino tras él con tardo movimiento 
La muda noche de tinieblas llena; 
Que todo tiene Jin ^ sino es mifena. 

Mostrando sufasion amorosa. 

CANCIÓN- 

in estos versos /He mi amor dictados, 

Tan bien nacidos quanto mal premiados, 

£s , Señora , mi intento 

Mostrar mas voluntad que entendimiento; 

Pues mi pasión ordena 

Que no iguale mi ingenio con mi pena. 

Fue gran ventura veros* 

Después de vista amaros; 

Y es ya tin imposible el olvidaros, 
Como poder llegar á mereceros. 

Y así reconocido, 
Piedad , no premio , pido; 
Ni laurel , pues por vos le dcsprcci4ra. 
Si en la primera Dafne se tornara. 



DS QUEVSDO. 83 

Sed atenta á los versos lastimeros 

Del que desde que os vio lo está í quereros; 

Y obligareis á tanto un tierno amante, 
Que os deba todo el tiempo que no os cante. 

Saliste , Doris bella , y florecieron \ 
• Los campos secos , que tus pies pisaron: 
Las fuentes y las aves te cantaron^ 
Que por la blanca Aurora te tuvieron 
Quantas cosas miraste se encendieron: 
Quantas peñas tocaste se ablandaron: 
Las aguas de Pisuerga se pararon» 

Y aprendieron á amar quando te vieron. 
£1 Sol dorado , que tus ojos via. 
Dudaba si su luz , ó la luz de ellos 
Prestaba el resplandor al claro dia. 
Venciéronle sus rayos tus cabellos. 
Pues con mirarlos solamente ardia, 

Y de envidia y de amor muere por vellos. 
Aunque qualquier lugar donde estuvieras, 
Templo 9 pues yo te adoro , le tornaras, 
ídolo hermoso ^ en cuyas nobles aras 

No fuera justo que otra ofrendl vieras 
Templo fue del Señor de las esferas. 
Donde sentí las dos primerais jaras 
Que afiló Amor en esas luces raras, 
Bastantes á que mas valor vencieras. 
Volví la adoración idolatría: 

F 2 



84 OBRAS DE D. FRANCISCO 

Troqué por alta mar seguro puerto: 
Vi en la Iglesia mi muerte en tu hermosura; 
Que entonces á los dos nos con venia, 
Por retraida á tí , que me habias muerto^ 
Y.como muerto á mí por sepultura. 



Q 



Muestra el foder del amor. 
CANCIÓN. 



uien quisiere nueva ^itc 
Oir , oyga la nueva y docta mía 
Nueva Filosofía. 

No vaya á Atenas » que en ninguna parte 
Enseña Autor ninguno , ni hombre diestro, 
Lo que me enseña Amor, que es mi maestro* 

No mata , según siento, 

Al fuego el agua blanda , Anarda bellai 
Pues sola una centella 
De aquel fuego de amor que en mí sustento. 
No he muerto, no he deshecho,no he apagado. 
Con el diluvio de agua que he llorado. 

Al Sol resplandeciente 

No se derrite el cristalino yelo; 

Ni deshace del Cielo 

La nieve . blanca y pura el fuego ardiente; 

Pues que siéndolo tu , no te han deshecho, 

Sol de tus ojos , nieve de mi pecho. 



i>£ Qy£y£Do. 85 

£n dos lugares puede, 

Sin dividirse nunca ñi apartase. 

Un cuerpo sólo hallarle; 

Cuya experiencia i mi se me concede 

£n la divina ingrata queyo'adoroy 

Pues de ella ausente en mí , en ella moro. 

No es Verdad que partida 

Del cuerpo vil el alma » el hombre muera;' 
Pues ya la mia está fuefa, 
Y á Anarda busca , que es su mesma vida: 
Mostrando Amor en mí con* brazo altívo, 
Que sin el alma en él muriendo vivo. 

No es Yerdad que apartada 

La caiBa , no hay efecto en mi sospecha^ 
Pues qíic nó me aprovecha f 
Que ausente esté de mí^mi Diosa airada; 
Ydc/cerca, ü de lejos en mi ingrata 
La misma causa me persigue y mata. * 

£ntrelos animales • • . n . , 

Solo sus semejantes todosrattian^ ^1 
Ynolamuerte aman . ^ , 
Por su naturaleza los modales. 
Yo s6y humano , y amcípor mi suerte 
Una fiera cruel » queme dá muerte. í 

Bien pueden dos contrarios 

Estar juntos , pues ya eit mi jpcnsaraiento 
El {4accr y el tormento, . > ir ; 

F 3 



8 6 OBRAS DS I>. 7& AKCISCO 

£1 mal y el bien están , siendo adversarios; 

Y entantoque mi bien y gloría miro. 
Riendo lloro , canto si suspiro. 

Bie" puede en mi cadena 

£1 ser con el no ser á un mismo punto 

Estar por mi mal junto, 

Pues muerto al gusto estoy, vivó álapena^ 

Y ansí es verdad, Anarda, quanto escribo. 
Que yo soy , y no soy , y miiero, y vivo. 

1$ doctrina engañosa 

Decid ningún mortal de aquí adelante» 

Que de sí semejante 

Engendra la obra suya qualquief cosa; ' 

Pues Anarda en mi amor y descxmsueio 

Fuego produxo , siendo toda yelo.< 
No<ya á Naturaleza 

Se vuelve el uso , ó la costúmbis amada; 

Ni ya la pena usada» 

Pierde de su rigor y su aspereza-; 

Pues quaatbmas me dura mi tormento, 

Mas su dureza , mas su pena sitato. 
No es ya verdad que el todo 

Es mayor que la parte que en sí ^ella; 

Pues por extraño mbdo 

Yo estoy todo en Anarda , y toda ella 

Está en 'mi corazón dándome guerra; 

Y ansi en, mí cierro ¿ quien en sí me cierra. 



DEQÜEVEPO. 87 

Canción de penas mias, 

Huye del hombre bruto que no ama; 

Pero si Anarda llama 

Tus argumentos son sofisterías, 

Dila que. el arté^ que publicas nueva^ 

No se puede entender si no se prueba. 

Camiw amorosa. 

ues quitas , Primavera ^ al año el ceño; 

Y el Verano risueño» 
Restituye i la tierra ^us colores, 
Adonde vimos nieve , vemos flores, 

Y las plantas vestidas 
Gozan las verdes vidas, 

Dando á la voz del páxaro pintado 
Las ramas sombras , y silencio el prado: 
Sal , Aminta , que quiero 
Que viéndote primero. 
Agradezca tus frutos este llano. 
Mas i tn blando pie que no al Verano. 
Sal por verte al espejo de esta fuente; 
Pues suelta su corriente 
Del cautiverio líquido del frió, 
Perdiendo el nombre aumenta el suyo al rio. 
Las aguas ^uc han pasado 
Oirás por este prado 

F4 



8 8 OBRAS DS D« F& AKCISCO 

Llorar no haberte visto con tristeza; 
Mas en las que mirare tu belfóza» 
Verás alegre risa, 

Y cómo las dan prisa, 
Murmurando la suerte á las primeras 
Por poderte gozar las ven¡deiars.;r; ^ 

Si te detiene el Sol ardiente y puro, 
Sal , que yo te aseguró^ ' 
Que si te ofende , le has de vencer luegpr 
Porque él peca con luz , y.tú con fuegoi 
Mas si gustas de sombra, 
En esta verde alfombra • ^. 

Una^ vid tiene á un olmo muy espeso, 
Ni sé si diga que abrazado ó preio; 

Y a sombra de sus armas 
Pueden dar nuestras llamas, ' . .: 
Ya los digan abrazos ó prisiones,? . 
Envidia al olmo , y á la vid pasiones. 

Vén , que te aguardan ya los Ruiseñores; 

Y los tonos mejores, - 
Porque los oygas t6 , dulce tiriina. 
Los de:2¿án de cantar á la mañana: 
.Tendremos envidiosas 

Las Tórtolas ditliosas; 
Pues viéndonos de gloria yi gustó ricos, 
Imitarán los labbs con los picoi: 
Aprenderemos de ellas 



á 



D» QÜEVÍDfO. 8$^ 

Soledad y querellas; 

Y en pago aprenderá de nuestros lazos 
Stt.yóz requiebros, y :su pluma abrazos. ' 

Hallarános aquí la blanca Aurora 
Riendo quando llora: » ' 

La noche alegren y quiando en cielo y tierra 
Tantos ojos nos abra como cierra. 
Seremos cada Ínstate: 
Kueva amada y amapte; 

Y así hallará en firmeza tan crecida 

La muerte engaíb , y suspensión la vida; 

Pues verán nuestras bocas 

Desde estas alta$ rocas ' 

Las Tórtolas lascivas y viudas, 

Qdc por sohra de lenguas están mudas. 

, i. ' Camión laMorosa. 

JL/ecir puede esterií^ . . fí 

Si hay quien diga ?eii favor deundesdicliido, 

El;tiernbllanto mié: . ,. 

Decirlo puede el prado» . ^ . 

Aminta rigurosa/ r ^^ - 

Mas por mi mal que .pot tu bien hfixmcís^' 
Oyendo estos cerros^ ! ' » '• 

Tu injusto agravio 4 .mis qu^rellai justas. 

Dulcísimos: dertierroíi , 



90 OBRAS 1>£ D. FRANCISCO 

Pues de mis penas gustas, 
Acabaráme olvido, 

Y antes muerto estaré que arrepentido; 
Dulce imposible adoro, 

¡ Ay del que sin ventura quiere tantol 
Pierdo el tiempo si lloro. 
Las palabras si canto, 

Y la vida si quiero:' 

Piérdome en todo , y por perderme muero. 
¡Qué de veces previne 

Quejas para decirte ; y al instante 

Que á ver tu rostro vine. 

Propio temor de amante. 

Un mover de tus labios 

Me truxo olvida 4 í<^£^¡dad de ag^viosl 
¡ Qué de veces tus ojos. 

De tanta voluntad dueños Injustos, 

Me truxeron enojos, 

Y me robaron gustos, F : 
1 Trayendo con sus rayos 

Al alma Julios , y á la orilla Mayos! 
Flacas van mis manadas, ^ 

Que sienten el dolor que tú no sientes: 

Buscando van cansadas: 

Buscan agua en las fuentes^ 

Sin ver que están secretas 

Agua en mis ojos , yerba en tas saetas. 



DE QUEVBBO» ^ » 91 

Viéronmc estas arenas , 

£n otro tiempo , quaúdo Dios qaerta, \ 

Libre de las cadenas 

Que tiepénen prisión el alnia mía. 

¡O libertad sagr^dal • : 

Quien te perdió >no tetoa perdec nada» ^ 



Canción amorosa. 



D. 



^ulcc ^ñora raia, 

Norte de mi añigido pensamientb^ 

Luz de mi funtasia. 

Principio, medio ^ y fin de mitormento» 

Pues es tuya mi vida, -i \. / 

No seas con desdenes su homicida. « 
Sol, que á mis ciegos ojo» -J 

Das la luz que Cupidbjné^a.qsiitado^J 

I;levando'poí despojos , ^-¿.^ . 

Un vivo corazón enamorado; 

Pues me tieooi tendido; : ') 

No me des por amor eterno olvido. . (^ 
Helada roca fuerte, ' 7 ! .. 

Que en el maf.amorosd.de mis -años, .:; 

Para darme la muerte 

Te puso el mgQ atttor!dc niis pn:giaño$i 

Mata mi confianza^ < 

O cümpleiÑc' del todo la esperanza* 



9 2 OBRAS 1>£ t>. FUAKCISCO 

Si tü que eres mi Diosa, 

A. quien ofrezco el alma en sacriikio> 

Te muestras desdeñosa, 

Dándome tal rigor por beneficio; 

¿Quién sentirá, mi pena, 

Si quien es cau^á de ella me cpndetiaf 
£1 eco está cansado / 

De responder al mal que no merezco: 

Con quejas desmayado 

A las peñas mas duras enternezco: 

De tí sola me espanto 

Cómo no te enterneces con mi llanto, 
¡ Que mayords enéjósr i 

Me pudo dar Amor , 6 desventüfa/ 

Que buscar entre^abrojos 

£1 descanso y la trida en sepultura. 

Donde con írfere llanto 

Imito al Cisne , pues muriendo canto! 

Cancün amorosa. '^^^ 



B 



esando mis prisiones, 
De alegre soledad dulces despojof^ 
Te escribo estos renglones. 
Amarilis^ al tiempo que mis ó jos 
Para mayor trofeo 
Matan la sed con llanto á mi <}eséo. 



PE QU£y£]>0. p3 

Escucha mi tormento, 

Si quieres estimar tu alegre QStadq; 

Si no es que tu contento 

Temes que le entristezca mi cuidado; . : 

Pues con níls males puedo 

A la misma ventura poner miedo. 
Oye mis soledades. 

Que aun de la soledad me siento solo; 

Y las muchas verdades^ 

Que ha lloradp conmigo el Santo Apolo» 

De aquella misma suerte 

Que el Juez escucha al que condena á muerte. 
Mas aunque condenado 

A infierno de rigor , Señora mía, 

En este despoblado, 

Donde ni alumbra el Sol > ni sale el dia^ 

Jamas con tanta pena 

Te maldigo por juez que me condena. 
Es agravio notable. 

Que siendo tú la parte , me condenes 

A muerte miserable; 

Aunque por bien perdidos doy mis bienes, 

Pues al Amor le plugo, 

Siendo mi juez , que fueses mi verdugo. 
Y pues te son debidos, 

Como á ministro hermoso de mi muerte 

Recibe mis vestidos, 



94 OBRAS JiM D. F&AKCISCO 

Que para mas dolor quiso mi suerte 

Que ámi verdugo fiero 

£n pago de matarme haga heredero. 
Y como aquel que espira. 

Vecina la mortaja y sepultura, 

Tristes visiones mira; 

£n mi muerte ansi ordena tu hermosura 

que vea tu enojo eterno 

£n vez de las visiones del infierno. 
SoIq estoy temeroso 

De que no he de morir eternamente 
. Hasta que sea dichoso; 

Pues mientras mi dolor esté presente. 

Porque en tristeza viva, 

Eterno me ha de hacer- fortuna esquiva. 



Canción amorosa. 



A 



unque , Señora , creo 
Que insisto en mi esperanza vanamente, 
A fuerza del deseo 
Se humana mi dolor , y lo consiente; 

Y presumo que os veo 

Para engañar la soledad presente; 

Mas luego echo de ver que ausente os miro, 

¿ En qué me quejo al fin , y en qué suspiro, 

Y dexo de buscaros? 



DE QUEYJEPO. 9$ 

¡Ay qué injusto rigor ! ¡qué amor tan justo! 
Porque esto uo es dexaros, 
dnp seguir ausente vuestro gusto; 
Mas vos por no obligaros 
Miráis esta mudanza con disgusto. 
Perdonadme > Señora , si os entiendo, 
Que ansi por enmendarme no me e^nmiendo. 
Perdón también os pido 

Del tiempo que he tardado en no entenderos^ 

Y de haberos querido, 

No pudiendo llegar á mereceros; 

Que todo error ha sido> 

Pues nada en mí dezado de ofenderos; 

Y perdonad si holgáis que esté culpado, 
Que ofenderos jamás he procurado- 
Bien puede ser testigo 

Este destierro fiero y necesario, 
En que soy mi enemigo 
Por escusar de ser vuestro contrario. 
Que en nada os contradigo; 

Y este acto en mí es forzoso y voluntario, 
Si enamorado está mi entendimiento, 

Y es. vuestra voluntad su fundamento. 
Pero dadme licencia, 

Pues no la ha de querer la suerte mia, 

Que si vuestra presencia 

Tal vez interrumpiere la porfía , 



g6 OBRAS PE P. FRANCISCO' 

De esta importuna ausencia, 

Reciba yo de veros alegria; 

Porque de andar tan lejos de alegrarme, 

Con la' licencia pienso consolarme. 
Bien quisiera deciros 

Lo que está mi silencio publicando, 
• Después que por serviros 

Me voy de mal en mal peregrinando; 

Mas quieren mis suspiros 

Que los refiera solo suspirando. 

Y dice mas , si con piedad se mira, 

£1 que dice que calla y que suspira. 



Canción amorosa. 



Es 



asento del amor pisé la yerba. 
Que retrata el color de mis martirios: 
Vestí mis sienes de morados lirios; 
Mas ya como la cierva. 
Que por la herida sangre y vida pierde. 
Busco el remedio por el campo verde. 
Hoy ceiH mi cabeza con laureles, 

Texiendo á mi placer una guirnalda: , 
Por calles de jacinto y esmeralda, 
Envuelto en pobres pieles, 
Sin yugo de dolor , con pasos tardos. 
Cortaba flores , y arrancaba cardos: 



DS QU£VSKO. gy 

Y ¿ la sombra sentado de estos pinos» 
Que parecen copete de este cerro» 
Deseando el cetro del ganado al perro^ 
Miraba los molinos» 
Cómo con fuerzas de artificio raras 
Vuelven harina hasta las aguas claras. 

Listones de cristal por yerdes lazos» 

Y calles hermosísimas de vidro» 
Entre los campos que pisaba Isidro, 
Enturbié con mis brazos; 

Mas ya quejoso del amor desnudo^ 
Doy lenguas con mi voz al valle mudo. 
Miraba de los árboles las hojas 
Entenderse por señas y meneos: 
Escuchaba del ave los deseos^ 

Y las dulces congojas; 
Quejándose del rio en las orillas. 
Porque no se paraba para oillas. 

En las hojas de yerbas y de flores 
Miraba como en salvas ofrecidas 
Del Aurora las lágrimas vertidas 
Al Sol en sus colores» 
Como si todas juntas le dixeran» 
Que á tardar mas » en llanto se volvieran. 

Tan libre de pasiones enemigas 
Pasé mi juventud entre los mozos» 
Que me andaba á buscar los calabozo 

TOM. IX. G 



^S OBRAS I>£ D. FltAKCISCO 

De las pobres hormigas; 

Y viéndolas tan sabias , esperaba 

Que me habián de hablar si las hablaba* 
Eran todos mis gustos y cuidados 
Tirar un cantó con ventaja mucha. 
Vencer nadando al pez, y al hombre en lucha^ 
Tener en mis ganados 
£1 mas valiente y animoso perro^ 

Y el iqejor manso con mejor cencerro. 
Ansi que , Amor , en esta prisión mia 

Solo te la agradece , y te la alaba 
£1 temeroso grillo que cazaba, 
£1 ave que cogia 
Lavaba con sus voces en el lago, 

Y el mudo pez en sus corrientes vago. 
Si acaso de las manos me sacaras 

La máquina del mundo y su grandeza: 
Si dexáras desnuda mi cabeza 
De famosas tiaras, 
Hazaña fuera de perpetua gloria; 
Mas quitarme un cayado no es victoria. 
Perdí mi libertad , y hallé razones 
De perder los deseos de buscalla: 
Perdí la paz , y hálleme en la batalla 
Con mil obligaciones 
De no pesarme de mi mal primero. 
¡ Triste de aquel que muere como muero! 



PM QVXYSOO. 

DÉCIMAS. 



99 



Bi 



L^ien pensará quien me oyerc^ 
viendo que he llorado tanto, 
que me alegro agora , y canto 
como el Cisne quando muere; 
créame quien mal me quiereí 
y sepa quien se lastima 
de que el fiero amor me oprima» 
que con este mismo son 
puede romper la prisión^ 
y disimular la lima. 

Que como las esperanzas 
me dexaron ya salida, 
aunque hermosura lo impida, 
rompió por sus acechanzas; 
las plantas hacen mudanzas, 
como las inñuye el cielo: 
no dan flor en medio el yelo, 
y aquella que dan se pierde; 
y á la región gue está verde 
hacen las aves su vuelo. 

£n dulce correspondencia 
crece el amor c^da dia; 
mas en la descortesía 
mengua toda su potencia; 

o 2 



loo OBRAS D* Dt FRANCISCO 

ya se acabó mi paciencia, 
ya el tiempo me desengaña, 
ya la razón me acompaña; 
que siempre un. hombre no debe 
contemplar un corcho leve, 
como pescador de caña. 

Negarme lo que no es mió, 
señora , no es caso injusto; 
que no tiene ley el gusto, 
ni ?$ cautivo el alvcdrio; 
mas teniendo el pecho frio^ 
dar á entender que se arde, 
para que llegando tarde, 
trayga el desengaño furia, 
venganza pide esta injuria 
en el pecho mas cobarde. 

Ya de la memoria borro 
todas las obligaciones, 
porque vuestras sinrazones 
me han dado carta de horro; 
desengañado me corro 
de que tengáis prendas mias; 
' mas por no mover porfías, 
en vuestras manos las tlexo, 
qual la culebra el pellejo 
para renoyar sps dias. 



DK QirXVESO. tal 

Muestra lo enamorado en lo ausente. 
REDONI>IÍLAS. 



D. 



^espues del goíar la gloria 
de cu amable compañía^ 
no hay tan dichosa aícgria 
como estar con tu memoria. 

En la mayor soledad 
hallo escondido el contento, 
pues descubre el pensamiento '- 
un rastte de tu beldad. ' v 

No hay tal gloria como amarte; 
que quien te .ama etéiínámente, 
viviendo ausente y presente, 
jamás deXa de gomarte. - 

Porque no hay lugar ageno 
de ni beldad peregrina, 
que está , como eres divina, ^ 
todo de tu gloria llehq. •' 

¿ Pues de qué me quejo agorla, 
si gozo siempre de tí, - 
teniendo dentro de mí 
todo el bien (^ue mi alma adora? 

¿ Qué puede causarme enojos, 
si en qualquiear parte del suelo 
^ 03 



I 02 OBIIA.S X>E J>. FKAKCJSCO 

me alumbran desde ese cielo 
los dos soles de tus ojos? 

Mas en todo se parecen 
tus luces á las' d$ Apolo, '' ^ 
que abrasan de lejos solo, . r 
y eQ su esfera resplandecen; ; 

Y con sus rayos lucientes 
se levantan de la tierra 
las nubes que el ayre encierra, ; 
la nieve y rayos ardiente^. 

Que los sutiles vapores 
suben al fuego., y se encienden, 
y en rayos yueltoí descienden - 
de las partes Isuperiores. 

Pues tu beldad peregrina 
si es en presencia gozada, 
de gloria el .ai^na adornada '' 
dcxa con luz tan divina: 

Mas de tejos contem^U4s» !> 
en el. álfica «aciíndc luego : . - 
vivas centellas de fw|o, ' 
.^ue la 4c:^SLn inflamada. . 

Y al cuerpd , que es inferÍQr, 
vueltas en rayos descienden 
las; pasiones que se encienden 
^en la parte superior. 

Engéndranse' en ella zelois. 



.PE QUflYíPO. > ;log 

memori;^ de bieapefdidQ, <. 

llamas de amor encendido 

de las luces de .tus cielos. T . . 

Y si teogp e» esta ausebcia 
para tarmje&to tan fuerte 
mas favor qii&csperarirertc» , . 
muera sin ver tu presencia. . 

Que mas quiero por tí pena, 
ausencia , zelos , temor» 
fuego vi vo de tu amori 
que gloria de mano agena» 

* .Y p^^^ estimo el tormento 
contemplitndo en tu memoria, 
si está presente tu gloria» 
no cabrá en el pensamiento* 

Que.ni) hay mayor. difetencla 
de gozar/gjbria: en el ci^lo 
¿ contemplalla en el suelo, 
qup 4e.4q vista á la ausencia* 

'Muestra lo enamorado. 

C .REDONDILLAS. 
autivo , y sin rescatarme, 
Belis^ , y^ amando firm^, 
mas hago yo en no morirme^ 
que tü harás en matarme. 

Mas muerto estoy. con dolores, 

G4 



,104 OBRAS BS D. I^^ AKTCISCO 

y aqueste ^ser me condena, '- 

que me muriera de pena 

de no^aber muerto de amofes. ' 

Muerto estoy , no hay que dudar; 
que aunque ansi me ven- vivir, 
es , que el gusto de( (norir ^ 
me vuelva á resucitar.- • 

pííro ya callo contento' • 
de que en todo el mundo veo 
para gozarte, dese0, 
y en nadie merecimiento. 

Mas solo temo , señora, * 
que.no tienes de ser fiel; 
que ser hermosa , ycfurf,: • 

te profetizan traidora. * 

Masisé traidora á misxibsas, 
que yo me alegrara ansi, - > 
por ver dos taras en tí, • ^ — - 
que serán per fuerza h^rino^iSv 

Podri ser que á mis^siones 
no sean ambas avaras; 
que quien té diere do? caras, ' ' . 
te dará dos corázon^s^ ^ ' ^ 

^as» traidora , es cosa rara 
que temo lo pueda ser; 
porque es imposible haber • 
otra tan hermosa cara; 



DE QUSVXDOr IbJ 

£» hfeMso di tstar enamorado, 

REDONDILLAS. 

l\J\ié verdadero dolor! 

¡y^ qué apurado sufrir! 

]qué mentiroso vivir! 

¡qiié paro morir de ^mor! • . . 

iQué cuidados á millares! 
^fqqoé encuentros áe pareceres! 
¡qué limitados placeres! 
¡y qué colmados pesares! 

¡Qué amor , y <pÉO desamor} 
jqué ofensas ! qué resistir! 
¡qué mbntiróso^ vivir! 
¡qué ppro morir de amor! 

¡Qué adimitidos devaneos! 
¡qué amados desabrimientos! ^ Y 
¡qué atrevidos: petíSMiientos! ^ "' 
¡y qitéctpbtirdes descosí - > 

¡Qué adorado disfavor! 
¡qué enmudecido, sufrirá 
¡qué mentiroso vivir! 
¡qué puro morir de amor! ^ • • ' 

{Qué negociados engafios! ' 
lY qué forzosos tosrmeutos! 



I o 6 OBRAS BE I>. PJl ANCISCO 

¡qué aborrecidos alientos! 

¡y qué apetecidos daños! -» : *> 

¡Y qué esfuerzo , y qué temor! 
¡qué no vcr1 qué prtVenírí 
¡qué mentiroso vivir! 
¡qué purp morir de amor! . ; 

¡Qué enredos / ansias » asaltos! 
¡ y qué conformes contrarios! ; 
¡qué cuerdos ! qué ten^srarfosl : ; 
¡qué vida de sobresaltos! 7 * 

jY qué no hay muerte mayor 
que el tendía , y no morir!. . . ;: 
¡que mentiroso vivir! . ^ {; 

{qué puro morir ^c^ amor! 7 

Quejas: d^ smi Amanttk '> ' ; 

RjOMANCE.w; 



J-^<)rísa if fieraromcl; - i: 
Circe belU i aleve , iograt», 
Diosa de mi j^nsamiento, ; 
incendio demis emrañas: . 

Víbora para, mi pecho, . 
relicario! dcrini: alma^ 
dragod , que^ en sola la viíft^ 
trae el venenórq^ue mata. 



•'1 



DE QUXVEDO; J 07 

Muger que te qoadra el nombre 
en seguir tantas mudanzas, 
veloz y mudable , al fin, 
como la veleta , 6 caña: 

¿Por qué razón » di , crueU 
con tal sin razón me tratas? 
¿y á un pecho constante y firmé 
con ingratitud le pagas? 

¿Qué tiene tu nuevo amante^ 
que ansL en extremo te agrada? 
¿O qpé servicios te ha hecho 
á los tuyos » ó tu casa? 

Mas: eres al fin muger, 
que solo el nombre té basta: 
la firmeza de vosotras 
, es como el ayre que pasa. 

Aquesto dixo Menandro 
por dar ali vb á sus ansias, 
y por tomar de Dorisa 
con el quejarse venganza* 

» 
ROMANCE AMOROSO. 



Mi, 



uirándo cpm^ Pisóierga ^ 
con líquido cristal baña 
el pie de un ¿lamo negro, 
que ufano se vé en sus aguas: 



I 08 OBRAS DS D. FRANCISCO 

Sentado sobre una peña» 
que con sus quejas se ablanda, 
Fabio le daba en tributo 
deshecha en llantos el alma. 

£n el agua entrambos ojos^ 
y en entrambos ojos agua, 
soledades de Belisa 
ansí las llora y las canta: 

¿De qué sirve tener , Belisa amada, 
negra ventura, y verdes esperanzas? 

Estoy tan tolo sin verte, 
divina fiera gallarda, 
que aun por estarse contigo 
me dexa á solas el alma. 

£n la soledad desierta, 
que á los solos acompaña, 
me niega su compañia 
medrosa de mis desgracias. 

£1 Sol aguija su curso^ 
huye la Luna de ¡data, 
el dia me dexa presto, 
. presto la noche se pasa. 

De qué sirve , &c. 

No hallo rosas , ni flores 
quando no miro tu cara; 
que como en ella están' todas, 
con ella todas jne faltan. 



DE QUSVSDO. 109 

Los arroyos de cristal 
coD sus guijuehs no cantan, 
porque las lágrimas mias 
hacen que lloren mis ansias. 

£1 Sol se enluta con nubes, 
y á mis tristezas dá causa, 
negándome en su hermosura 
tu belleza retratada. 

¿De qué sirve tener , Belisa amada^ 
negra ventura, y verdes esperanzas? 

ROMANCE BURLESCO- 

a sueltan ( Juanilla) presos , 

las cárceles y las nalgas: 
ya están compuestos de puntos 
el canto llano y las calzas. 

Alguaciles y alfileres 
prenden todo quanto agarran: 
levántanse solamente 
los testimonios y faldas. 

Los necios y las cortinas 
se corren en nuestra España; 
el doblón y los traidores 
son los que tienen dos caras. 

Los jubones y las cruces, 
y las guerras tienen mangas; 



I I o OBRAS DJb P. FRANCISCO 

y tan solo tienen cielos 
los Angeles y las camas. 

Tienen cámaras agora 
los señores y posadsís; 
y tienen nueces sth cuento 
los nogales y gargantas. 

Los melones y estriñidos 
suelen siempre estar con calas: 
el Lymbo y ojos con niñas^ 
el hombre y cabrón con barbas. 

Los árboles y justicia 
son los que tienen las varas: 
ios ricos y los que mueren 
son los que en el mundo mandan. 

Desdichas y maldiciones 
solamente agora alcanzan; 
y ya los que quieren solo, 
y no los que deben , pagan. 

£1 pan y los pies sustentan, 
higos y tiempo se pasan, 
corren monedas y rios, 
músicos y potras cantan. 

£1 codo y la lezna son 
agudos j que es cosa brava; 
y las llaves y los Reyes 
tienen de continuo guardas. 



J>« QVJBVXfSO. m 

ROMANCE SAYAGÜES BURLESCO. 

Al salir los Reyes. 

En este tiempo de Felipe Tercero. 

V^ontaba una Labradora 
á un Alcalde de su AIdé;;i 
de la suerte que vio al Rey, 
á las Damas , y á la Rcyna. 

En mi rTÍda me holgué mas: 
señor Alcalde , me crea, 
que lo vi con estos ojos, 
que ha de comer la tierra. 

Iba la del Rey de verde, 
como Dios hizo unas yerbas^ 
mas hermosa que el buen pan, 
mas rubia que unas candelas. 

Como yo tiene la cara, 
y el cabello en la cabeza; 
aunque era todo de oro, 
como sus dientes de perlas. 

Miróme á mí con los ojos 
su sagrada reverenca: 
yo dixe la confesión^ 
y besé después la tierra. 



11%. OBRAS D£ 1>. FUANCKCO 

Dígame qué denifica 
el mirarme su Excelencia, 
porque yo ya me enquillotro 
con achaques <le Condesa. 

Al rededor de su coche^ 
( volviendo á nuestra materia) 
iban muchos rapagones 
sin caperuzas tras elb. 

Delante , que me olvidaba, 
en dos, diversas hileras, 
con vestidos de axedrez 
llenos de giras y vetas. 

A modo de viñaderos, 
con chuzos y lanzas viejas: 
unos de ellos dicen : Plaza; 
. y otros no hay quien los entienda. 
Encomendadoces mozos 
iban allí como arena; 
y unos de unos corderillos, 
que sobre el pecho les cuelga. 

Los Grandes dicen que- son; 
y es mentira manifiesta, 
que es mayor nuestro Bai^bero 
que todos en mi conciencia. 
Detras un coche venia 
con tres mocetonas bellas, 
y entre ellas una fulana x 



^el Cabello ó de la Cerda* 

Chapada , lio hay que decir: 
de lindo talle y presencias 
mas celebrada de todc^, 
que lo son los dias de Fiesta. 

Hechos vaü unos bausán^ 
solo por ver su belleza 
mas de mil ; y con lazon^ 
que 9s como unas ¿zitc^as. 

En scguimlc«ío de aqueste 
otro se llegó con priesa 
con seis muchachas ga^rridas, 
de galas y cintas liengs. 

Es el apelliden de . una» 
que casi no se me acuerda, 
Marina tal de Velascp, 
mas linda que la lindeza: 

Poca edad , mucha hermosiura, 
y diz que mayor nobleza, 
¡mera ^1 demoño 1 la sirve 
el que han echado á galeras. 

Fulana Portocarrero 
iba haciendo competencia 
al Sol en rayos y luz, 
y en gala á la primavera. 

Y una , que como conjuro 
el nombre que tiene empieza^ 
Jraií. XX. H 



j I 4 OBRAS PK P. FRANCISCO 

Irrcdre se llama , y relumbra^ 
iñucho mas que las Estrellas. 

De estas partes dicen que Ch 
y que la quiere la Reyna; 
merécela bien su cara: 
pardiez rio hay quien la merezca. ; 

Una Villena que vi, 
quiero decir ^líe vi llena' 
de gracia y de hermdsura, 
de galas, y de riquezas. ' 

¡ O qué lindas que eran todas! 
que á no ser ruda mi lengua, 
pardiez que durara , Alcalde^ 
la relacióní tre^ Quaresmas. 

Tras todo aqüeste rosario, 
por cruz y por calavera, 
pues lo son para las mozas, 
vino un sepulcro jdé viejas^ 

Urracias y Dominicas * 
' son por ir blancas y negras, 
con roquetes como Obispos, 
con manteles como mesas. 

El Rey , que á mí me amasaron, 
de carne y de hueso era: 
debiéronme de engañar, 
que el Rey dicen qne.es de seda. 

Una rueda de cuchillas 



DSQUEVEDO. ílj 

iba tras su indulugencia; 
que él , y Santa Catalina 
dizque andan en esta rueda. 

Detras en un rocin blanco 
iba el buen Duque de Lerma: 
mas bendiciones le eché 
que cabrán en una cesta. 

A todos quita el tombrero: 
de hablar con todos se alegra: 
los pobres le llaman padre, 
los soldados su defensa. 

Dos calles me fui tras él 
con toda mi boca abiena; 
y pardiez que es hombre honrado^ 
sease Duque » ó lo que sea. 

Alcalde , de hoy adelante 
ved que haMe haber diferencia 
de mí , que he visto á los Reyá;, 
á los demás de Alcobendas. 

ROMANCE BURLESCO. 
Bexamen a una Dama. 



p 



ues ya los años caducos, 
que texen edades largas, 
por adorno de cabeza 
me dan cabellos de plata; 



Il6 OBRAS I>£ D. FRANCISCO 

Pues al rigor de su invierno 
tengo la cumbre nevadar 
ó por no tañer en cifra, 
pues ya me envejecen canas: 

Quiero dar sanos consejos 
á cierra Marifulana, 
que al ^on de un amor trompero 
me bayla dos mil mudanzas. 

Escúcheme la suplico» 
que tiene mi pluma gana 
de dexar quatro verdades 
sobrescritas en su cara: 

Y si la supieren mal, 
que al fin verdades amargan, 
podrá tomar piedra azufre, 
y con ella vomitarlas: 

Que pues yo sufrí mentiras 
envueltas en sus marañas^ 
bien es que verdades sufra 
quien tan sin ellas me trata. 

Dígame cari quaresma, 
ansi tenga buenas Pasquas, 
y tan buenas quarentenas, 
que se le tornen quartanas: 

Ansi la dé Dios cabellos 
mas rubios que lana blanca, 
y por prendas de su dicha 



DE QUE VEDO* II7 

treinta berrugas la nazcan: 

Ansí la den en Concejo 
sus votos para tarasca 
los sotacoles del tiempo, 
y los galanes de la ampa: 
» Ansi coma caperuzas, 
si mi bonete la enfada, 
y engorde mas que una nutria, 
si tiene gusto en ser flaca: 

Ansi dos mil servidores • 

viertan en ella sus ansias, 
y en el altar de su olfato 
en humo la ofrezcan pastas: 

Ansi la despierten pulgas 
de la noche á la mañana, 
como a mí cuidados necios^ 
quando por ella lo estaba: 
^ Ansi las niñas de a treinta 
en el portal de su casa 
la den silla de costillas, 
y la levanten por maya: 

Ansi huesos y arlequines, 
peranzules y botargas, 
á vista de las estrellas 
la baylen danzas de espadas: 

¿Pensó que era yo Macías, 
6 qual que Amadis de Gaula, 

«3 



1 I 8 QBRAS DK D. FRANCISCO 

amartelado á lo Fenis, 

de lo$ que anidan en brasas? 

Mintiólo acaso su antojo; 
que por verme en su desgracia, 
me fuera á la peña pobre 
á convertirme en estatua, , 

Venga acá , paloma duenda. 
Catalnica , aunque sin jaula, 
en el cumplir ave muda, 
• y en el prometer urraca: 

Hermosa de dos de queso> 
sota , y no de mi sotaqa; 
negra dama de axedrez, 
si la bautizan por dama: 

¿No sabe qué fue ese tiempo 
aquel de Mari Castaña, 
quando los hombres pacian, 
y los jumentos hablaban? 

Sepa que los Condes Claros, 
que de amor no reposaban, 
de los amantes del uso 
se han pasado á las guitarras. 

Las ternuras Portuguesas 
ya se han vuelto Castellanas: 
no hay pecantes que se finen 
por Anaxártes ingratas. 

Ya no hay ojos azacanes 



J>JBQUEV£DO. IIJ 

con oficio de echar agua, 
á fuerza de ardientes fuegos, 
como nariz de alquitara. 

Los Adonis en azúcar, 
á quien Amor alcorzaba, 
derretidos en la boca 
con sola la paz de Francia; 

Pasáronse á Badajoz, 
que es de badajos la patria; 
y á caballo en sus babiecas 
festejan Celias y Zaidas, 

Los de acá , como discretos, 
son ginetes de ventajas; 
que en pelo corren parejas^ 
muy cerquita de las ancas. 

Después que han dado en usar 
sin Dios nos libre las calzas, 
en no jugando al parar, 
no hay Filis que gane blanca. 

Ya. todos son bolsicuerdos; 
y estiman tanto sus almas, 
que si falta precio de obras, 
no le dan al de palabras. 

Nadie se paga de letras 
sobre el cambio de esperanzas, 
que son dineros de duende 
los que no están en el arca. 

H4 



12 OBRAS I>£ D. F&AKCISCO 

Al juego de daca y toma 
se juega ya con las damas;- 
que á la dama , sin recibo^ 
nadie le alquila sus casas. 

Dígame por vida suya, 
injundía de mis entrañas, 
¿tanto la miente su espejo, 
que aspire á venderse cara? 

¿Tan soberbia me la tienen 
quatro mudas , y s¿!s pasás^ 
del gran Turco Sblimán,. 
con artificft) preñadas? 

Quedito , mana fachica: 
corte el toldo , que le anastra: 
mire po la nazcan lodos 
de esos polvos que levanta. 

Hagamos aquí un concierto: 
salga á venderse á la plaza, 
y si á medio real la dieren, 
pespúntenme las espaldas* 

No trato de lo jarifo, 
que no es la Caba de España, 
sino Corral de Medina, 
y muy mal corral de vacas. 

Y no me culpe , mi Reyna, 
porque digo que no es Caba; 
pues la caba pide cerca, 



BE QUSVEDO. 12 1 

y ella para cerca es mala; 

Porque tiene las almenas, 
que son en otras de nácar, 
sobre ser azabachinas, 
como soldados , quintadas. 

Por eso no mas conmigo 
no procure darme caza, 
que es Torzuelo de Muley, 
pico negro , y uñas blancas. 

Por Dios que estaba de temple, 
mi furiosa Duríndaina 
sino llegara un amigo 
i tirarme de la capa. 

Agradézcaselo á él, 
que si no me lo rogara, 
no parara hasta ponerla 
de las tres efes la marca. 

Sátira d los coches. 

ROMANCE. 

ocóse á quatrb de Enero 
la trompeta del juicio 
á que parezcan los coches 
en el valle del registro. 

Treinta dias dajQ de plazo 
para ser vistos y oídos. 



12 2 OBRAS PE D. F&AKCISCO 

para dar premio á los buenos^ 
como á los malos castigo. 

Fueron pareciendo todos 
dentro del término dicho 
á juicio , aunque final: 
tal el sentimiento ha sido. 

£1 primero que llegó 
al tribunal contenido, 
fue un coche de dos caballosi 
uno blanco , otro tordillo. 

Acusóme i en alta voz 
(dixo), que ha un año que sirvo 
de usurpar á las terceras 
sus derechos , y, su oficio: 

Que he sido caballo Griego, 
en cuyo vientre se han visto 
diversos hombres armados 
contra Elenas que han rendido: 

Que aunque fembras y varones, 
he llevado y he traido 
de dia por los jarales, 
de noche por los caminos. 

Que he visto quitar la pluma 
á mil yernos palominos; 
y sin que lleguen al sexto, 
penallos en tercio y quinto. 

Calló este coche , y llegó 



DE QUEYZDO. IJ3 

Otro en estremo afligidoi 
quejándose de su suerte, 
y aquestas razones dixoc 

Los que priváis con los Reyes, 
toma exemploen mí , que be sido 
coche Excelencia , y agora 
soy como esclavo vendido, 

Comprarame un pretendiente, 
que me trae desvanecido \ 
desde su casa á Palacio, 
y de Ministro en Ministro. 

Tiéneme en una cochera, 
adonde el agua y el frió 
se entran á conversación 
todas las noches conmigo: 

Tráese destrozado á sí, 
y sus cabellos mohines; 
y de ayunar á san Coche 
está en los huesos él mismo: 

Mas dixera á no atajarle 
cinco vizcoches, movidos, 
que del susto del pregón, 
cocheril abo!rto han sido. 

Que se dispense con ellos 
piden ; y fue respondido, 
que se estén en sus cocheras, 
que es condenallos al limbo. 



124 OBRAS DE P. ^RAKCISCO 

Tras estos se quejó un coche^ 
de que habia persuadido 
á una doncella á casarse 
con un viejo de ella indigno. 

Era niña , y era hermosa^ 
y agora pierde el juicio 
viendo que el coche le falta,, 
y .que le sobra el marido. 

Un coche pidió licencia^ 
atento que habia servido 
todo lo mas de su tiempo 
en bodas y en christianísmos.*" 

A este coche mterjumpieron 
cinco ó seis coches ipinmos, 
que por menores de edad 
pretenden' ser eximidos. 

A estos les condenaron 
por favor , y por ser niños, 
á que sirvan dq literas, 
ó que se estén suspendidos: 

Tras aquestos llegó al puesto 
un coche verde , que ha sido 
el sugeto á quien mas debe 
cierta muger y marido. 

Desde el alba hasta la ndtlitf 
le sirve de albergue y nido; 
y aúnque^duermen dentro^e él, 



2>S QUEYSDO. IS$ 

ha dicho un contemplativo: 

Aqueste es coche imprestable^ 

forque ambos han prometido 

no desampar su popa 

por cosa de aqueste siglo. 

Fueron llegando otros coches; 

pero no fueron oídos» 
, porque tocaron las once, 

y se dio punto al juicio: 
Dexando para otro dia 

los que aquí no han parecido, 
1^ la» qi)cjas de los Cocheros, 

de las Damas los suspirósr 

A la Sarna.: 

ROMANCE BURLESCO. 

a que descansan las uñas 
k de aquel veloz movimiento 

^* con que á tí , dulce enemiga, 

regalaron y sirvieron: 
' Escriba un poco la pluma> 

que tantoiescarvó aquel tiempo, 
^ crf que de gorda y lozana 

reventaste en el pellejo. 
« No quiera Dios que yo olvide 



12 6 OBRAS P£ D. FKANGISCO 

á quien me dio ratos buenos; 
que de desagradecidos 
dicen se puebla el infierno. 

Quiero , deleytosa sarnas 
cantar tu valor inmenso, 
si pudieren alcanzar 
tanto el arte y el ingenio 

Que si algún necio dixere 
te reverenció por miedo, 
como aquel que á la quartana 
, hizo altar , y labró templo. 

Tü responderás por mí, 
y dirás que no te temo, 
que soy fuerte como España 
por la falta del sustento: 

Y que hay tan poco en mi casa, 
que saliste de ella huyendo^ 

por no hallar en que ocupar 
tus insaciables alientos. 

Oygan tus apasionados, 
porque den gracias al Cielo^ 
que tanta grandeza junta 
en este apacible dueño: 

Y tú , que todo lo rindes 
y á nadie guardas respeto, 
contra quien no hay casa fuerte, 
ni cerrado Monasterio: 



DK QUE VEDO. 117 

A quien rinden vasallagc 
pobres , ricos , mozos , viejos, 
Papas 9 Reyes, Cardenales, 
oficiales , y hombres buenos. 

Del calor que los infundes 
cavia un rayo y sea de lejos, 
porque de lejos que venga, 
bastará á dexarme ardiendo. 

Diré de tus muchas partes 
las pocas que comprchendo; 
y pues todo es empezar, 
en tu servicio comienzo. 

Quando me nieguen algunas, 
no podrán negarme al menos 
que eres de sangre de Reyes, 
y aun ellos te pagan pecho« 

No naciste de pastores 
entre lanudos pellejos, 
ni de pedreros villanos 
en pobres y humildes techos. 

Sino en camas regaladas, 
entre delicados lienzos, 
do el regalo y la abundancia 
tu padre y madre vivieron. 

De que con Reyes casaste .. 
testimonio hay verdadero, 
contra quien no hay que alegar 



I 2 S - OBRAS DS P. FKANCISCO 

el antiguo privilegio. 

De que adonde están te ¿én, 
como á su Reyna , aposento, 
y no solo media cama> , 

si no la mitad del cuerpo. 

Y aunque eres mal recibida^ 
si te ves una vez dentro^ 
no aciertan á despedirse: . /. 
tal es tu buen tratamiento. 

I Quién no teme un año caro 
si no tu , que á mesmo precio 
comes en qoalquier lugar 
en año abundante y seco? 

Si el de benigno en un Rey 
es el mas noble epicteto: 
¿ quién dá al mundo como tüi 
benignos de ciento en ciento? 

Si el bien dicen que ha de ser 
deleytable , útil , y honesto, 
¿en quién como en tí se junta 
todo bien con tanto extremo? 

Que deleytas , es muy llano: 
que eres útil , es muy cierto; 
pues á quien te tiene ^ escusas 
jnil achaques y mil duelos. 

¿Quién dá , qual tú, honestidad 
aun á los mas deshonestos. 



DI QUEVEDO. 129 

haciendo que no descubran 
aun las puntas de los dedos? 

Si ha de ser comunicable, 
¿ qué cosa, hay en estQ suelo, 
que se coqiunique mas, 
y se ensoberbezca menos? 

£1 hombre que entre animales . 
es el mas. noble y perfecto, ' 
tuviera superfluidad 
á no estarjtü de por medio. 

Pues quando naturaleza, 
que n;^da crió imperfecto, 
les dio para defenderse 
uñas , pies , conchas y cuernos: 

Al hombre , a quien dio por armas 
la razón y entendimiento, 
aunque después la malicia 
le dio acqro , plomo y.hierro^ - 

En vano le hubiera dado : , 
las uñas ,^ si ademas de esto '■ 
no tuviera que rascar, 
y tuviera algo superfino, * 

Tu viniste. 4 i^mediarlo; 
y viendo qué contra el yelo 
nace sin defensa alg.un'a;;:: - -• 
de plumas , conchas f ^osi : 

Tú le cubrirás 4^. acamas, 

TOM.JX. I 



130 OBRAS DE D. FRANCISCO 

con que en mitad del Iqvicrna 
se contraponga ^ y resista 
al ma^ escabroso cierzo,^ 

Tú das á los holgazanes' ' 
sabroso entretenimiento^ 
y apacibles alboradas 
á los que coges despierto^- 

¿ Quién jamaá <:orrió parejas 
con el hijuelo de Venus^ 
sino tu, que eres su igual? ' . 
y aun que le excedes sospechot 

Que si él vá en cueros, ó en carnes 
por uno y otro emísferia 
tu corres este y aquel, 
y andas entre carne y cuero» * 

Eres qual la dulce Haga, 
eres gustoso veneno, 
eres un fuego ^escondido, 
eres aguado contento: 

• Eres congoja apaciblci ^ • 

sabroso desabrimiento: ' • 

eres alegre dolor, * { 

eres q^^oso tormentó: 

Enfermedad i^egalada, 
pena sufrible , mal bueno; 
que le aumenta y hace mas • - - 
lo que parece r(smedio. - 



3>E QÜEVEDO. I31 

Eres enferma salud^ 
eres de^icanso inquieto, 
eres daño provechoso, 
eres dañoso provecho. 

Eres en fin un retrato 
de amor , y de sus defectos, 
do tan presto como el gusto 
llega el arrepentimiento. 

Bien nacida , noble , ilustre, 
Reyna , huésped de aposento; 
privilegiada señora, 
igualadora de precios. 

Bien útil y dcleytable: 
comunicable y honesto: 
suple faltas de natura, 
retrato del dios flechero. 

Dulce 9 gustosa , escondida, 
regalo , alegria , contento, 
apacible , regalada, 
salud , descanso , provecho. 

Otro mas sabio te alabe, 
que ya he dicho lo que siento; 
aunque de tí es lo mejor 
decir mas , y sentir menos. 



I 2 



132 OBRAS DK P. FRANCISCO 

Al jasarse la Corte d Valladolid. 
ROMANCE BURLESCO- 



D. 



'E Valladolid la rica, 

arrepentido de verla, 

la mas sonada del mundo 

por romadizos que engendra: 
De aquellas riberas calvas^ ' 

adonde corre Pisuerga 

entre langarutas plantas 

por éticas alamedas: 

De aquellas buenas salidas, 

que por salir de él son buenas^ 

do á ser búcaros los barros, . 

fuera sin fin la riqueza- 
De aquel , que es agora Prado 

de la Santa Madalena, 

que podía ser desierto 

quando hizo penitencia: 
Alegre , madre dichosa, 

llego á besar tus arenas, 

arrojado de la mar, 

y de sus olas soberbias. 

Traygo arrastrando los grillos 

á colgarlos en tus puertas. 



DE QU£VXpo. x«2 

donde lírvan de escarmiento 
á los demás que navegan. 

Tres años, ha que no miro 
estos valles , ni estas cuestas/ 
enterneciendo con llanto 
otros montes ; y otras peñas. 

Tocas se ha puesto mí alma 
viuda de estas riberas; 
y mi ventura mulata, 
se ha vuelto del todo negra. 

Mas después que vi tu prado 
con verde felpa de yerbas, 
y vi tus campos con flores, 
y tus mugcres sin ellas: 

Y después que á Manzanares 
vi correr por sus arenas, 
y que aun murmurar no osa 
por ver que castigan lenguas: 

Considerada tu puente, 
cuyos ojos claros muestran 
que aun no les basta ^u rio 
para llorar esta ausencia: 

Después que miré tus aves 
puestas en manos diversas 
alegrar como truanes 
con música tu tristeza: 
Vista la casa de Campo, 
I 3 



«34 OBRAS PE P. FrAhCISCO 

donde es tan buena la tierra^ 
que aun sin tener esperanza 
produce verdes las yerbas: 

Consideradas las fuentes, 
que el umbroso prado riegan, 
y por no salirse dé él, 
se entretienen con mil vueltas: 

Vistos los álamos altos, 
que zelosos de sus yerbas, 
estorvah al Sol la vista, 
juntándose las cabezas: 

Bien pagadas tus calles, 
donde no han quedado piedras; 
que la lástima de verse 
las ha convertido en cera: 

Mirados los edificios, 
en cuya suma belleza 
tuvo fianzas el mundo 
de haqer su máquina eterna: 

Consideradas las torres, 
que adornaban tu presencia, 
que han jparecido de viento, 
, siendo de mármoles hechas: 

Y después de haber mirado 
como en todas tus Iglesias 
siempre de la Soledad 
halla imagen el que reza: 



Q ü E V B JD o. I j j 

Visto el insigne Palacio, 
cuya magcstad inmensa 
al tiempo le prometia 
por excepción de sus reglas. 

Miradas de tu Armería 
lás armas de fu defensa, 
hechas á prueba de golpes; 
mas no de fortuna i prueba. . 

Después de consideradas 
del Pardo insigne las fieras, 
que hacen ventaja á los hombres 
en no dexar sus cavernas: 

Tantas lágrimas derramo, 
que temo , si mas se aumentan, 
que ha de acabar con diluvio 
lo que la fortuna empieza. 

iEn medio me vi de tí, 
y aun no te hallaba i tí mesma, 
Jerusalen asolada, 
Troya 4>or él suelo puesta. 

Babylonia destruida 
por confusión de las lenguas^ 
levantada por humilde, 
derribada por soberbia'. 

Eres lástima del mundo, ^ 
desengaño de grandezas. 
Cadáver sin alma frió, 
14 



136 OBRAS 1>E J>. FRANCISCO 

sombra fugitiva y negra: 

Aviso de presunciones, 
amenaza de soberbias, 
desconfianza de humanos^ 
eco de tus mismas quejas. 

Si algo pudieren mis versos, 
puedes estar , Madrid , cierta 
que has de vivir en mis plumas, 
ya que en las del tiempo mueras; 

ROMANCE BURLESCO. 

OAIíó trocada en menudos 
la Luna en su negro coche, 
y diónos su luz en quartós, • 

que parecieron chanflones. 

Estrellada como huevo 
salió la morena noche: 
estaba Pisuerga mudo. 
Eco dormida en los montes. 

Las hojas no se buUian, 
guardando el sueño conformes 
á las aves , que en sus nidos 
tomaban descanso entonces. 

Ya estaba cansado el grillo 
de enfadar el Cielo á voces: 
ya no soplaban los ayress 



r- - 



1>B QUEVIDO. l£¿ 

sino solo los soplones. 

Quando Dios y enorabuena . 
por una calle á las once 
vi venir unas figuras 
desfiguradas de pobres. 

Pareciéronme mugeres; 
y aunque de gestos feroces, 
hice de la hambre salsa, 
hablé á la una , y hablóme. 

A mi casa me llevé 
aquestos dos postillones, 
cuyo color era escuro 
entre alazán y cerote. 

Entrambas eran mas largas 
del copete á los talones 
que pagas de hombre tramposo, 
que esperanzas de la Corte. 

En lo delgado y lo flaco 
.me parecieron punzones, 
de medio arriba almaradas, 
de medio abaxo garrotes. 

> Mostráronme unos cabellos 
tan ásperos y disformes, 
que pudieran ser silicio 
del cuerpo de San Onpfrc. 

Quatro mohosos ojuelos 
moradores del cogote. 



^f 



138 OBRAS M D- FRANCISCO 

cuyas niñas eran viejas, 
y cuyo llatjto era arrope. 
Sendas narices buidas^ 
á la manera de* estoques, 
que habian menester conteras 
para no picar los hombres. 

Sus dos bocazas por grandes 
pudie,ran entre señores 
delante del Rey cubrirse, 
que eran de tiros de bronce- 
Al aceyte de sus mantos, 
que eran hechos de añascóte, 
vinieron tantas lechuzas, 
que cstorvaron mis amores. 
Sus dos ropas de picadas 
-parecieron de gigote, 
tocadas mas de la peste . 
que de tocas y listones. 

Pareciéronme entremeses 
con sus dos bobos de pobres; 
y ansí con desden y asco 
le dixe , yándome , á voces: 

¿Deque cimenterio 
salen tan flacas 
Doña Lezna junta 
cpn Doña Jara? 



f 



DE QÜEVEDO. IJp 

ROMANCE satírico. 

aes me hacéis casamentero 
Angela de Mondragon, 
escuchad de vuestro esposo 
las grandezas y el valor. 

£1 es un Médico honrado 
por la gracia del Señor, 
que tiene muy buenas letras 
eA el cambio y el bolsón. 

Quien os lo pintó cobarde^ 
no lo conoce , y mintió, 
que ha muerto mas hombres vivos 
que mató el Cid Campeador^ 

£n entrando en una casa, 
tiene tal reputación, 
que luego dicen los niños: 
Dios perdone al que murió. 

Y con ser todos mortales 
los Médicos , pienso yo 
que son todos veniales 
comparados al Dotor. 

Al caminante en los pueblos 
se le pide información, 
temiéndole más que á peste, 
de si le conoce , ó no. 



140 OBKAS D£ P. FRANCISCO 

De Médicos semejantes 
hace el Rey nuestro Señor 
bombardas á sus castillos; 
mosquetes á su esquadron. ^ 

Si á alguno cura , y no Muere, 
piensa que resucitó; 
y por milagro le ofrece 
la mortaja y el cordón. 

Si acaso estando en su casa 
oye dar algún clamor, 
tomando papel y tinta 
escribe : ante mí pasó. 

No se le ha muerto ninguno 
de los que cura hasta hoy, 
porque antes que se mueran 
los mata sin confesión. 

De envidia de los verdugos 
maldice al Corregidor 
que sobre los ahorcados 
no le quiere dar pensión. 

Piensan que es la muerte algunos, 
otros , viendo su rigor, 
le llaman el dia del juicio, 
pues es total perdición. 

No come por engordar, 
ni por el dulce sabor; 
smo por matar la hambre. 



DE QUEVEDO. 141 

que es matar su inclinación. 

Por matar mata las luces; 
y sino , le alumbra el Sol, 
como murciégalo vivo» 
á la sombra de un rincón. 

Su muía f aunque no está muerta, 
no penséis que se escapó; 
que está matada de suerte, 
que le viene á ser peor. 

£1 que se vé tan famoso, 
y en tan buena estimación, 
atento á vuestra belleza, 
se ha enamorado de vos* 

No pide le deis mas dote 
de ver que matéis de amor; 
que en matando de algún modo, 
para en uno sois los dos. 

Casaos con él , y jamas 
viuda tendréis pasión; . 
que nunca U misma muerte 
se oyó decir que murió. 

Si lo hacéis-; á Dios le ruego 
que os gocéis con bendición, 
pero si no , que nos libre 
de conocer al Dotor. r 



IA2, OBRAS PE V. FRAKCISCO 

ROMANCE AMOROSO. 



Di 



'ile , papel , de mi parte 
i la hermosa Belisa, 
si te atreves á hablar 
en su presencia divina: 

Que viste llorando i Delio 
tan solo en estas orillas, 
que hasta su alma le dexa 
por hacerla compañía. 

Dirás como está mudado 
del hombre que ser solía, 
mas cano con los trabajos 
que con la nieve estas cimas, 

Y dile , así te goces , que sp admira 
que le quiera matar , siendo su vida. 

Que le viste siuspirar, 
dirás ; y que no suspira 
tanto por ver que se muere^ > 
como por ver que le olvida^ 

Di qua le viste llorando 
dar agua á las fuentes frias, 
y negársela á su fuego, 
porque en sus entrañas viva. 

Que si busca los claveles^ 



DS QVSVEDO. 143 

es porque sus labios pintan; 
y que si huele las rosas, 
es porque su aliento aspiran. 

Y dila , así te goces , &c. \ 
Que ha llegado á aborrecer 

k clara lumbre del dia; 
y que no mirara al Sol, 
á no retratar su vista. 

Di que vive entre las peñas> 
porque en lo duro la imitaui 
y que por eso las besa 
mas veces que otros las pisan. 

Dirás que todas las noches 
al blando sueño las quita, . 
por imaginar á solas 
quién la habla 1 ó quién la mira. 

Y dila , así te goces , &c. 

Que se atormenta pensando, 
que á otros gustos se aplica, 
hablando con otro amante^ 
y que le hace caricias. 

Dirásle que no hay momento, 
que con lágrimas no diga: 
¡ Es posible que otro dueño 
ha de gozar mi Belisal 

Dila 9 papel , quando estés 
en su presencia divina, 



144 OBRAS DE 1>. FRANCISCO 

que vas con mucho temor ^,^ 

ante su herínosa vista. 

Y dila , así te goces , que se admira 
que le quiera 'matar siendo su vida. 

ROMANCE AMOílOSO- 

os espejos fugitivos, 
enque.se miran soberbias 
las murallas , que coronan 
la antí'gua y noble Falencia* 

De un* forastero Pastor 
las lágrimas y las quejas 
aumentan y hacen pararse. 
Tales son su llanto ^ y penas. 

Cristalinas ondas , dice, 
bien podéis correr risueñas, 
pues que lleváis certidumbre 
del descanso que os espera. 

No importa os salgan al paso 
altos montes , peñas yertas, 
por dilataros el dia 
de vuestr^r quietud eterna: 

Que una esperanza según 
imposibles atropella, 
duros peñascos quebranta, 
altas montañas rodea. 



1>E QÜEVEDO. i^j 

Dichos'Qia(}Qel qiiQ.trabaia 
con in£á]iblfi aerteza . • 
de que qúahlro mas se.catisay 
masal^descaa^o se acercal . 

¡ ¥.triste psique reodido 
á unas celestiales prendas^ 
ausepte las. idolatra, 
y sin esperardeséa! 

QftC el que presente espera; 
miente si. dice. que esperando pena. 

I Qué importa que quatro dias 
an$í os haga resistencia 
el Invierno , y en sus yelos . . 
os encarcele y detenga, 
. Si llegará el Sol níañana/ 
y con paternal clemencia 
desbaratará los grillos, . x. . 

y roííiperá las cadenas? 

' ¡ Ay de aquel por quién jalmas 
vendrá alegre primavera, 
que dé nuevo ser y vida 
á sus esperanzas muertas! 

¡ Cuitada el que $¡ del $61, 
que le ofusca y le calienta^ 
sé ausenta , mucre de frió, 
y se abrasa , si se llega! 

Si una esperanza tardía ^ » 

T02€. IX. K 



\ 



146 OBRAS ÍDK 1>. FRANCISCO 

desesperación engendra^ 
¿qué engendrarán en mi alma 
^ desesperación y ausencia? 

Permita el Cicla piadoso 
llegue a ver. antes que muera 
al forzoso dueño mió, 
bello imposible á mis fuerzasi 

Adonde considerando 
el bien de amar en presencia^ 
memorias del bien pasado 
podrán decir con mas veras: . 

Que el que presente espera, 
miente^ si dice que esperando pena» 

ROMANCE AMOROSO. 



c 



^ampo inútil de pizarras, 
ribera agostada y seca, 
que por la falta del río 
descubres islas de arena; 

Pues te excedo en mis desdichas, 
y a veces mis ojos prueban 
á suplir con llanto eterno 
las corrientes que deseas: 

Yo sé del hombre mas solo, 
que tiene el mundo , las quejas; . 
que pues las paredes pyeo, 



' I 



DE QUEVEDO. t^n 

na es mucho que oygan las piedras. 
/O dáío Torines.,^ mi dolor te mueva; 
y pues vas a mi bien , mi mal le lleva. 

,Pare í\x curso ea llegando 
á la antigua y noble cerca 
de la Ciudad , que en España 
es la mas insigne en letras: 

Y pues no las llevas mías, 
sino lágrimas por ellas, 
éstas con sangre te envió, 

que en el agua bien se muestra. : 
Q claro Tormes , . &c. • 

Hermosísima Amarilis, 
gloria y honor de esta selva, 
para quien te mira Diosa, . . 

y á quien te escucha sirena: 

Divino imposible mió, 
escucha la. vez postrer a; i 

que la manda del que muere^ 
obliga con mucha fuerza^ 

Y si tus hermosos ojos 
piedad tan justa desprecian^ 
solas las piedras me escuchen; ^ . 
quizá ,que me oirás entre ellas. 

O claro Tormes , &c. 



K 2 



X4S OBKAS D£,P. FKANCISCO 

ROMANCE AMOROSO. 



Q. 



^ulen le aborece en el alma, 
y olvido quien bien le quiere, . 
tan solamente en los labios, 
poique amor le olvida y vence»- 

Un Pastorcillo del Tajo, 
á quien tienen los desdenes 
de su Amarilis ingrata 
triste y solo en sus corrientes, 

A sus pensamientos dice: 
Pensamientos , que otras veces 
tan diferentes os visteis 
en los tiempos mas alegres: 

¡ O quién pudiera hacer, 
ó quien hiciese, 
que en no queriendo amar,, 
aborreciese! 

Si Amarilis Ángel era 
I cómo pudo atrás volverse? 
y si yo soy hombre , ¿ cómo 
adoro mis yerros siempre? 

Algunos con desengaños 
dicen -que mirarse suelen; 
mas quien con ellos se mira, 
poco mal le cupo en suerte. 



¿Donde estáis yerbas de olvido? 
¿ qué v^ escofldido os tiene? : 
pem>d¿bió de arrancaros 
amor , porque os aborrece. 

quién pudiera hacer ^ &c. ¡ 

I Quién me lo dixera un tiempo^ 
riberas frescas y verdes, 
á quien fugitiv;is hago 
semejanza de mis bienes! 
. ;¿Es:)mayorazgo et amor? 

1 Es vÍBculo que no puede 
Tendeile un alma ofendida^ 

¿ Qué Mundo encantado es este? 

¡ Quién , como ál grande AlezandrOi 
que tanto importo el romperle, 
con el acero de- agravios 
rompiera el mundo rebelde! 
O quién pudiese hacer > &c. 

* ROMANCE AMOROSO. 

ornad i escuchar mis voces, 
serenas lumbres del Cielo, 
que desde el mahto bordado 
prestáis hermosiua al tiempo. 
Vosotras , duras paredes, 
scnseña^as i mis ruegos» .. 
K 3 



9^5 OBKAS 9S "Di PI^ÁHGCSCO 

.jqüc'ahora sóiireHcarios ficCI j 
guardanHa ini dtirlce:>diieñ4»:.' ^ ^ 
Oídme > iqire^cngo á ioroí t 
mil parabienes cententO) : i 
pues .soléis hacer orejas ' ^ 

/.^ isentanas sí me^quejo^ : ; 

Y tu , / hermosa Amarilb, 
dexa , si duermes., el sueno; * - 
que no es! justo que'Jw almas :'-: 
le guarden. et'sui^a 4 uaxaerpo. 

Sí no conoces mjs vo<fes, — i 
que ardiendo salen.icleLpedioj " ?r 
conbce. el alma v'^^e- sale ^ • f; j 
á fecibiuteviviendoi » V I 

.Levántate para oírme^ i - -^ -> 
y olvida soloini momento^ 
pues ^oe yo por tí olvido 
los gustos de mí deseó* O 

Si acaso temes el frio^ 
sal y que einsuspifésle tráipló^ í 
y en el verano de amor > r ^ 

canicular es mi 'rcrego 9^ •; -i- 

Si recelas ios testigos, : ' ^ 
nadie lo es sino el Gielo, ' • ' > 
que alegre de ver tu cara, i 

viste Ác oro el manto negro* . 

Y si las £strd[kis^^emes, ^i ^ 



5 a>E QirSVEDO. 151 

sal con tu Sol ^ pues que luego 
en saliendo huyen todas, 
y esconde el rostro el Lucero. 

Sal para alegrarlo todo, 
que á verte sale corriendo 
desde el balcón del Oriente 
el hermostómo Febo, 

Mas no salgas , mí señora, 
que si te vé el Cielo » temo 
tan hermosa le parezcas, 
que venga yo á tener zelos. 

Gfoza tú del de la cama 
abrazada con el sueño^ 
cntanto que en las Estrellas 
tus bellos ojos contemplo. 

ROMANCE AMOROSO. 

levantad, amada Musa, 
:demi.p^umaelhaxo vuelo 
hasta el Cielo , donde vive 
mi amoroso pensamiento. 

Prestadle del humor sabio 
de aquel Caballo soberbbj 
porque e& soberbio el reírato 
de quien es pincel pequeño. 

Y si acaso porque estáis ' 

K 4 



I ( t 0B&A9 BX !>• TftAKCKSCO 

en el iígot:dcl infvicrha; •• '• * ' ' 
por no helaros no q^ucreis . 
dexar. vuestro monte excelso: 

Pedidles ; Musa&vinaí ! 
aquellos dulces ojuelos, 
que son de. mis ojc>s ininasi 
pues sin su vista estoy ciegot . ' ' ^ 

Que para que lo$^ alabe 
me prestan* gracia , que en ellos 
tiene el Amor su tesoro 
de mas importancia y precio» 

Pero advertid, Musa^mia, > 
que los miréis confespetor 
que los ojos de Belisa, ' ' . • 

no todos merecen verlos.* t 

Porque es Amor guarda suya$ 
y al qué tiene atrevimiento í 
de ver sus cristales puros, v 

quanda menos, rompe el pecho. 

Y aunque osf^ihrzca <jueiAmbx 
no os verá' , porquQ está ciego, • 
sabed que bá infinitos dias 
que es lince del pensamiento^ t 

Y tiene sobre estos ojés • 
dos arcos de évano negros r • f 
con que dispara mii flechar/' 
que le prestan sps cabellos. 



frt. Mff 



'ti 



:> wD 



Aquesto os itey ptír aviso: 
temed algún mar^süteso, ' 
que cabellos ác Belisá> 
aunque dorados ,. son hierro. 4^ 

Masdespeditf él temor, ^ 

. llegad ante ella^sin miedo, 
que mi afición os <lar4 ^ . . : 07 
ocasión , ventura y tiismpol 

Llegad , ycreis de hcrmostira'^ 
el mas milagroso ostremo, - 
6 el retrato mas al vivó I ' . - ^ 
de ]atiiermdsu;£^a del Cielo; z *' 

Llegad ',.^ Veítk milajgroí; *> 
que apnque es en o) fin de En^ro^ 
podreisxoger sobre nieve • " -'-'? 
rosas y cla<VEeks fresca. ' • 

Veréis de k iiiebk obscura ^ 
de esteHpñzonto^dtJ^h^ÍKP^ -^ 
con su re$pkn¡d«>f grs|cioso> ■ • ' 
el helado y lí^gfo Veló. :' ^ 

Yercis una boca é(t erró, "- - ''• '{ 
envidia del mismo cielo, ^ 
que la boc?i »de Bélm'^ ' - \ í 

es Indias de inis ^escds, ' - ^^ 

Y decidle de mi piarte, ' ' 
^I.qaac qp^o áieniel i? temo, * P 
como á mi I^íodi la ¿ioío. 



C'D 



'.. J 



,f 5 4 OBRAS BE 1>. l^HíANClSCO 

y cooip amante pifctendo: 

Y que. es clAngel hermoso, i 
después del Ángel q^ie tengo, > 
que m<^ agualda: ,. á.quieh suplico 
guarde la fé quí5 íj ofrezco. 

' Que psté alegre.,, y quefestó ufana 
con el divino Laurencio, \; 

Santo de su devoción ^ 
desde el dia de Ano nuevo. :, 

Y que el dársele mi mano : 
tenga por aviso 'cierto ; • 
de que me abraso cm^u amor, ' 
como él hizo ea el del^Cielo. ' 

Decidle ,: sip^esQu^háre,?: 
que con «1 Santo. ^uetengp y:\ 
de su hermo&feima misio, 
estoy alegre ^enéstremb. = . V 

Deoirfle ^ué>4 3H/hérfliósiBB» 
consagro: mi ^ejjsaióicfltcr, y;:-) 
mi gusto á su v/olunead,{ - .» 
y a sus pies mí humilde cüelléir 

A sus favores mi guátó; h; ;ro 
y que mi esperanza tengo l » :* 
en el Abril de su grájcja, 
cuyos despojos pre.tíendb- f 

Que pida ., qiie ordine , y mande, 
que como el alma k ofrezco, > 



/[ 



'.:j 



kj. 



será ¿c su gusto esclava 
la voluntad que poseo: 
- Y y o ^scré i^davo suyo 
mientras á ^la muerte llegp; 
que ser negro de Belisa» 
no es pocomcreciraidbto. 

• --- -' '-'■ ' \ '■'''• ^ 
ROMANCE amoroso; 

N , :.'y.... •; - ■ 

^on uno y;iOtro desmayo 
una Pastora ensayaba) . 
la figura de la muerte, 
que quiere^ representalla. 

En la.tcagied¡a dezelos/ ' 

tragedia desesperada , ; 
do la memoria atormenta 
con impaciéntelas el alma; ' . 

A las orillas de Esgüeva, > 

creciendo, sus ojos la agua^* 
á su mudable Pastor ^ 
dice en la arena sentada: ^ 

Arena ,.que se endurece ; 
quantomas de agua se baña^ 
tal eres, ingrato mió,/ 
con la iqtiem|s ojos manan. 

lArenas, tus sin raeones,. 
que no pueden ser contadas, 




fi^6 OBRAS PB *3>. FRAHOISCO 

que las exceden agravios^ 
deslealtades; y mudanzas, 

Marr, que en amargor conviertes 
dulces ^guas tributarias 
de los rios de mi fe, . i . » 

que Amor^ á tjus ondas paga;* 

Nube , que el Sol de afición 
U engendra , aia y íétánlife 
y en pago vá á escurecerle, ^ 
y su resplandor le tapa. • w :ur- 

Yedra , qu^ después deáfmye 
la amiga obediente planta, 
que sirviéndola sostu vo* 
, su verde apariencia falsa. • ! c- 

Salid lágrimas zelosas» ^ L : 
del amorr injusta paga: 
aunque no salgáis , ahogadme > 
si el llprar alivia causa. 

Mas, no me importa , salid, ^ 
' que ya no sois de agua clara; 
sino el vital alimento, : 

que por los ojos exhala. 

Esto dice contemplando 
las reliquias, asolada, ' .? 
del que quiere ntus que á sí ■ * 
y él sa £é ino la estimaba. « 



DI QÜETXOO.- t{7 

ROMANCE AMOROSO. 



D. 



^e amprosa calentura . 
en cama de disfavor, . 
como me muero de amores, 
hermosa Filis , por vos: 

Y mirando lo que os debo, 
quiero » mi señora , hoy 
ordenar mi testamento; 

y última resolución, v. 

Y agora , que mis sentidos 
están Ubres del dolor, 

mando al Tiempo , mi Escribano, 

escriba en este tenor: 

^ Yo el triste Delio afligido 

á cuyo nombre faltó « 

una letra para alegre, 

y á trist^ sobra un millón. 

Pues que me faltan los bienes 
que la fortuna me dio, 
quiero testar de mis males, 
aunque tan sin cuenta son. : . 

£n el nombre de Cupido, 
niño ciego , pobre , y dios, 
cuya voluntad divina 
me tiene en esta ocasión: 



1 1{ 8 OBRAS VS V. FUAITCISCO 

Mando mi cuerpo á las llamas^ 
y i la tierra no íe doy; 
que no es mucho que él se abrase^ 
pues su alma se abrasa; ' 

Y á ella , por ser eterna, 
i vuestro cielo la doy, 
donde en gloría cara á cara 
pueda mtiar vuestro sol. 

Y mando que mis cenizas 
las den al viento feroz; 

que pues tiene mis suspiros, 
en él descansaré yo. 

Pido que nadie me llore, 
ni me tenga compasión; 
que pues que por vos me muero, 
mas digno de envidia soy. 

Ninguno se ponga luto 
por ser de triste color; 
que fue la negra ventura^ 
que desventura me dio. 

Lo negro de vuestros ojos, 
que Dios en ellos pintó, 
quiero por luto en mis honras, 
pues que ya mi fin llegó. 

Y por tener la mor'Caja 
mas rica que otro señor, 

la hará de vuestros cabellos. 



DE QUEVSDá S$9 

que de oro precioso son. . 

Un censo tengo de zelos, 
que me lo paga el Amor 
por tercios en cs|da tin aSo^ 
confor^me se concertó. c 

De inumerables deseos j 

os entreguen juros dos, 
que sobre el gusto del mundo . 
mi esperanza me compró. 

Mandóos un rico tesoro^ . ^ 
que mi gusto me guardó; 
que por ser de Amor , que es fuego^ 
se ha de volver eñ carbón. 

Dos montes de desventuras» 
altpssin comparación, 
que exceden en el alteza 
á la torre del Nembrot. 

Iten I de mi llanto un rio 
os mandó , señora , y doy^ 
y de lágrimas un valle, 
y un campo en guerras de amor. . 

Mandóos una colgadura 
de seda eñ yerbas y flor, 
que la texió la esperanza, 
y el alma se la pintó. 

Mis espadas y armería, 
señora , os la mando á vos; 



I 6 o OBRAS PJB ©. FK ÁNCISCO 

pues las armas del' rendido 
propias son del vencedor. 

Tres docenas de Sonetos^ 
en que os dixe mi pasión, 
mando rasgue vuestra mano, 
que mi corazón rasgó. 

Un espejo que yo tengo 
mando quebrar , porque no, 
mirando vos vuestra cara, 
os enamoréis de vos. 

Y al fin de mis bienes todos 
, os hago yo donación, 

sin dexar otra memoria 
que la vuestra en mi favor. 

Solo , señoría ,* í)$ suplico 
por las entrañas de Dios, 
que no piséis mi sepulcro, 
adonde á descansar voy. 

Que si vuestro pie le toca, 
bien cierto , Filis, estoy 
resucitaré por veros, 
y ile la muerte y su horror. 

Y porque me van faltando 
los sentidos y la voz, 

hoy Martes de mis desdichas, 
y Viernes de mi pasión. 
Lo firmo yo de mi nombre. 



DE QUEVEDO. l6f 

porque tenga mas valor, 
y porque mis albaccas 
cumplan mi disposición. 

Firmáronlo los testigos, 
y el Escribano firmó: 
él se llamaba desdicha^ 
y ellos tristeza y dolor. 

Acetó la herencia Filis, 
y alegre el triste murió 
en las pesadas cadenas 
de su prolixa prisión. 



ENDECHAS. 



E 



estaba Amarilis, 
Pastora discreta, 
guardando ganado 
de su hermana Alexa. 

Sentada á la sombra 
de una parda peña, 
haciendo guirnaldas 
para su cabeza. 

Cortaba las flores 
que topaba cerca: 
veníanse a sus m^nos 
las que estaban lejas. 

Las que se cenia 

TOU. JX. I. 



I 62 OBRAS PS D. FRANCISCO 

siempre estaban frescas; 
mas las que dexabaí 
de envidiosas secas; 

El ayre jugaba 
con sus rubias tren2ssis^¿. 
por mostrar al Cielo 
soles en la tierra. 

£1 Sol , que la mira 
tan hermosa, piensa 
que tiene dos caras, , 
ó que el Sol es ella. 

Su ganado ufano 
anda por las cuestas, 
con tanta hermosura 
sin temor de fieras. 

Gordo ; mas no es mucho 
que lo estén ovejas, 
que de la sal gozan 
solo con el verla. 

A mirar se puso 
unas ramas tiernas, 
que arrojaba el ayre 
dentro de Pisuerga. 

Mira cómo el tronco 
el agravio venga, 
acotando el viento 
con la verde cresta. 



/ 

DE QÜEVKDO. 163 

Dióla un sueño blando, 
ambos ojos cierra. 
dando noche á todos, • 
en que tristes duerman* 

Quedó reclinada 
sobre verdes yerbas 
i la dulce sombra 
de una haya gruesa: 

Quando por un lado 
vi venir ligeras 
á su bello rostro 
nueve ó diez abejas, 

Qu^ buscando flores, 
engañadas piensan 
que son sus mcxillas, 
íosas y azucenas: 

Sus labios claveles, 
jazmin y violetas, 
el aliento dulce, 
y ella primavera. 

Alegres llegaron 
y en su cara mesma 
hicieron asiento 
quatro ó cinco de ellas. 

Las alas pulieron 
para hurtar belleza, 
y hacer de sus flores 

L a 



164 PBRAS DE D. FRANCISCO 

dulce njiel y cera. 

Yo las daba voces/ 
y lasdixc: Necias, 
¿ qué queréis de uyn marmol 
sacar cera tierna? 

Venís engañadas, 
que son flores estas, 
que aun no le dan fruto 
á quien os las muestra. 

Si queréis fiaros 
de mis experiencias, 
no hagáis miel de flores, 
que el veneno engendran* 

Dulces son sin duda; 
mas Amor , que vuela 
qual zángano goza 
todas sus colmenas. 

Ella en este punto, 
del sueño despierta, 
abrió entrambos ojos 
con belleza inmensa: 

Y las avecillas 
con dos soles ciegas, 
por no tener vista 
de Águilas soberbias. 

Murmurando huyen, 
y cobardes piensan 



DE QU£V£DO. 165 

que luz que ha cegado 
sus ojuelos y quema. 

La miel que buscaban 
en sus bellas prendas; 
de solo mirarla 
la llevaron hecha. 

Sdtyra d una Dama. 

TERCETOS. 

p 

X ues mas me quieres cuervo que no cisne^ 
Conviértase en graznido el dulce arrullo, 

Y mi nevada pluma en sucia tizne. . 
Ya , mi Belisa , ya rabiando ahuUo 

Tu ingrata «in razón y mi cuidado, 

Y del yugo y maromas me escabullo. 
Mas cómo puede ser quien ha cantado 

Tu bello rostro, tu nevada frente, 
£1 cuello hermoso de marfil labrado, 

¿ Qué en tu nombre escribió tan dulcemente 
En levantado estilo , en versos graves, 
Que le pueda ultrajar eternamente? 

La causa yo la sufro , y tu la sabes; 
Aunque en callarla pienso ser eterno. 
Ora me vitupere; ó me alabes. 

Escucha, pues, al son altivo ó tierno 

^ 3 



I 6 6 OBJElAS PK P. FJt AKCISCO 

Mis quejas , y comienza el noviciado- 
Que las Damas hacéis para el infierno. 

I Cómo se echa d¿ ver que me he enojado: 
La culpa tiene aquesta lengua mia: 
Perdóname y que corro desbocado. 

Perdóname ^ mi bien y mi alegria. 

Que aquesta mala inclinación me lleva. 
Aunque un agravio sin razón la guia. 

No tengas pena , no , que yo mc'atreva 
A cosa que vergüenza pueda darte, 
Que no podré yo hacer cosa tan nueva. 

Ya parece que empiezas á mudarte, 
Que pierdes la color y el movimiento, 
Que no acabas todo hoy de persinarte. 

¡ O lo que gritarás mi atrevimiento! 

Diciendo : Este mordaz (y aquí te entonas) 
Se atreve á una muger de mi talento? 

Pero volviendo en tí , mi lengua abonas; 
Y viendo que no puedes desmentirme. 
Por encubrid la caca , me perdonas. 

No dexaré , Belisa , de reirmc, 
Imaginando quintas maldiciones 
Arrojarás en mí por destruirme. 

Ya me ordenas la muerte en pescozones, 
Ya con el solimán de un favor tuyo» 
Ya en tu mucho rigor , ya en tus razones; 

Diciendo : Yo á este bárbaro destruyo: 



PS QÜSVEDO. 167 

. Con ¿1 enterraré mis liviandades, 

Y alegre gozaré mi dulce cuyo. 
Tü te dices , Belisa , las verdades^ 

i Quién te pregunta si eres, ni si has sido^ 
Liviana por tus dulces mocedades? 

Si te has holgado , y te has entretenido^ 
A mí no se me dá un ardite solo; 
Désele , pues es justo, á tu marido. 

Ponga en tu vida quien quisiere dolo, 
Qae yo pienso dexarla eternizada 
En estos versos , aunque pese á Apolo. 

Pues eres ¿ mis ojos tan probada, 

Y no es malicia , en penas y trabajos^ 
Que estás pura de puro acrisolada. 

Rebujada naciste en dos andrajos 

De una hija de Adán por gran ventura, 
Cuya comadre fueron quatro grajos. 

Allí tu cuna fue tu sepuUura; 

Y qual pequeña planta de la tierra 
Te levantaste en tan sublime altura. 

Con la belleza hiciste al mundo guerra: 
Siempre para vencer fuiste vencida: 
Misterio grande , que tu vida encierra. 

Amaste la humildad tanto en tu vida. 
Que debaxo de todos siempre andabas, 
Solamente en dar gusto entretenida. 

A Dios eterno tanto aímor mostrabas^ 

L 4 



1 6 8 OBRAS DE D. FRANCISCO 

Que viendo que es el hombre imagen suya. 
Con este zelo ^á todos los buscabas. 

¿ Pues qual sin alma puede haber que arguya 
De vil pecado tan devoto zelo, 
Y que en su lengua tanto honor destruya? 

Un rayo de las bóvedas del Cielo 
En ceniza le vuelva lengua y boca, 
Si justicia faltare acá en el suelo. 

A lástima y á llanto me provoca 

Tan dura suerte , y rigurosa estrella. 
Bastante á enternecer un monte ó roca. 

Nunca nacieras tan hermosa y bella: 
Quizá no fueras perseguida tanto 
Con solo aventurarte á ser doncella. 

Pero yo , mi Belisa , no me espanto. 

Que siempre en este mundo y siglo rudo 
Pasan los buenos penas y quebranto. 

Pregúntalo al hermano CogoUudo, • . 
Que él declarará el misterio , quando 
Verdad desnuda te dirá desnudo. 

No te andes encubriendo y recatando 

Después, que no hace el Médico provecho 
AI enfermo , que pasa el nial callando. 

Y pues te ves agora en tal estrecho, 
Un dedo mas á menos ,. no sqas corta. 
Mi Belisa , descúbrele hasta el pecho. 

Yo te digo á la fé lo que te importa, 



]>E QUSVEDO. 169 

Que soy hombre de bien á las derechas; 

Y no amigaito de banquete y torta. 
Vosotras las mugeres estáis hechas 

A oir aduladores'; no soy de esos. 

Amigo de dulzuras y de endechas. 
Nunca mi alma busca esos excesos. 

Que es muy de mancebitos de la hoja: 

Quaxada tengo la cabeza en sesos. 
Paréceme que oírme te congoja 

En ver cómo mis tachas disimulo; 

jDe nuevo agora , y sin razan te enoja. 
Solo en considerarte me atribulo, 

Echando mis simplezas á malicia, 

Y por aquesto lo demás regulo. ^ 
Pues así del poder de la justicia 

Mis cosas libre Dios, y así me vea 

Oficial retornado en tu milicia. 
Que soy quien solamente te desea 

Servir , aficionado de tu cara. 

Que en su servicio tanta gente emplea. 
Aficionóme á tí tu fama clara, 

Y verte una muger de tomo y lomo. 
Que aun de tu cuerpo nunca fuiste avara* 

¡ O virtud excelente ! de quien tomo 
Exemplo singular en la largueza: 
Mis carnes venzo , mis pasiones domo. 

Es tanta de tu vida la cstrecheza, . 



I JO OB&AS DE J>. FUAKCISGO ^ 

Que siempre andas cayendo y levantando: 
De penitencia es grande tu Qaqueza« 

Contino estás escrúpulos llorando^ 

Que en tu buena conciencia los testigos 
De la culpa venial están ladrando. 

No lloras que aborreces enemigos» 

Pues es tu mayor culpa , muger santa. 
Querernos bien á todos por amigos. 

¿ Quién de esta vida y hechos no se espanta? 
i Quién á imitar tus pasos no dispone 
La dura voluntad , la tarda planta? 

¿ Quién hay , Belisa , quién, que no pregone 
Tu milagrosa vida tan austera, 
Y la suya por tí no perfecione? 

Pues de la ley sagrada y verdadera 
Tanto amas los preceptos que refieres. 
Por alcanzar U gloria venidera. 

Que viendo que á los hombres y mugeres 
Los manda amar sus enemigos todos, 
Hasta los tres del alma bien los quieres. 

Yo , pues , que en el infierno hasta los ¿odos 
Sumido estoy , y de pecados lleno, 
Me voy aniquilando de mil modos. 

De fuerza propia y de favor ageno 
Mi alma te encomiendo , ya que fieras 
Culpas la tienen con mortal veneno. 

Mas porque puede ser que no la quieras 



1>E QUKVIDO. 171 

Sin cuerpo y todo , todo te 1q ofrezco 
Con sana voluntad , y eternas veras» 

Axppáram? / que bien te lo merezco 
Por esta voluntad , que en las entrañas 
Con nueva obligación conservo y crezco» 

No quieras parecer á las arañas 
£n convertir las flores en ponzoña. 
Ya que simiente engendras para cañas. 

Apostaré un ducado que mi roña 
Acabas de entender en este verso, 
Al fuego condenando mi zampona* 

Quiero , pues ya me tienes por perverso. 
Darte , Belisa , una espantosa zurria, 

. Pues ansí lo permite el hado adverso. 

Tomado me ha sin remisión la murria: 
Ya quiero desnudar mi durindayna: 
Ya le ha dado á mi lengua la estangurria. 

Amayna , pues , desventurada, amayna, 
Que por darte de presto y á lo zayno, 
Te quiero dar el golpe con la vayna. 

Mas , asco tengo en ver que desenvayno 
Contra la Ninfa Bel de una zahúrda, 

Y del primero pensamiento amayno. 
Pero bien me mereces que te aturda, 

Y que ninguna falta te la calle. 
Que un diluvio de sátiras te urda. 

Pues tanto mal has dicho de mi talle, 



^ 



\ 



f/Á 0BJLA8 DB P. FRAKCISCO 

y que me fuerzas , esme Dios testigo^ 
En este tu TÜlcte á divulgalle, 
ISfo mi disculpa en la pintura sigo; 
Pero quiero mostrar de tu locura 
£1 trato infame , el término enemigo. 
Ko es como mi vida tu estatura^ 

Que por no decir ruin , quise ponello: 
Bien larga has menester la sepultura* 

Es como tu linage mi cabello. 

Escuro y negro ; y tanta su limpieza^ 
Que parece que no has llegado á vello. 

Es como tu conciencia mi cabeza. 
Ancha y bien repartida, suficiente 
Para mostrar por señas mí agudeza* 

No es de tu avara condición mi frente; 

Que es larga y blanca , con algunas viejas 
Heridas , testimonio de valiente. 

Son como tus espaldas mis dos cejas, 
En arco , con los pelof algo rozos. 
De la color de las tostadas tejas. 

Son como tu vestido mis dos ojos, 

Rasgados, aunque turbios (como dices), 
Serenos, aunque tengan mil enojos. 

Son como tus mentiras mis narices, 

Grandes y gruesas : mira cómo escarbas 
Contra tí, mi Belisa, no me atices. 

Como tus faldas tengo yo las barbas, 



QUEVSPO. 173 

I^erantadas , bien puestas : no me apoca 
Que digas que hago con la caspa parvas. 

Es como tú , para acertar , mi boca^ J 

SaUda , aunque no tanto como miejites^i 
Con brava libertad de necia y loca. > 

Como son tus pecados son mis dientes, ) 

Espesos , duros , fuertes al remate, 
En el morder de todo diligentes. ... 

Es como tu marido mi gaznate, 

Estirado , mayor que tres cohombros; , 
Que el llamarle glotón es disparate. 

Como son los soberbios son mis hombros, i 
Derribados , robustos á pedazos. 
Que causa el verme al mas.valientfe asombro. 

Como tus apetitos son- mis brazos, 'i 

Flacos , aunque bien hechos y galanos,. 
Pues han servido de amorosos lazos. 

Traygo como tus piernas yo las manos. 
Abiertas , largas ^ negras , satisfecho 
Qn^ dan envidia i muchos Cortesanos^ 

Como tu pesamiehto tengo el pecho, 
Alto , y en generosa compostura. 
Donde puede caber honra y provecho.. 

Como es tu vida tengo la cintura, ^ 

Estrecha, sin barranco, ni caverna. 
Que parezco costal en la figura. 

Como tu alma tengo la. una pierna, 



174 OBRAS BE T>. FRANCISCO 

Mala y dañada : mas , Belisa ingrata^ , 
Tengo otra bncBía , que mi ser gobierna. 

Como tu voluntad tengo una pata. 
Torcida para el mal ; y he prevenido 
que la sirva á la otra de reata. 

Como tu casamiento es mi vestido. 
Mal hecho y acabado; que un Poeta 
Jura de no ser limpio , ni pulido. 

£s como tu conciencia mi bayeta, 

Raída , y esto basta ; aunque imagino 
Que aguardas , por si pinto, alguna treta. 

Mas yo quedarme quiero en el camino*» 
Que aunque trato de ti , tengo recato: 
No digan que a la cólera me inclino. 

Ésta mi imagen es , y mi retrato, 
Adonde estoy pintado tan al vivo, 
Que se conoce bien mi garavato. 

Aquestos versos solo, los escribo 
Para desengañar al que creyere. 
Que soy ( como tú dices ) bruto y chivo. 

Pues quien este retrato propio viere. 
Sacará por mi cara tus costumbres^ 
Y te conocerá si lo creyere. 

Paréceme que á puras pesadumbres, 

Si mas versos escribo , haré que viertas 
Las destiladas lágrimas á azumbres. 

Paréceme , Belisa , que despiertas 



DE QU£VSDO. I7J 

De noche con soñarme tan medrosa^ 
Que le das al vecino francas puertas. 

Dirás : Si yo no fuera rigurosa 
Con esta mala lengua , pues sabia 
Su condición , viviera venturosa. 

¡Ojalá quando yo te lo decia 

Ablandaras el ser con que enamoras, 
Ko vieras en tu casa aqueste dia! 

Mas ya que aquestas libertades lloras 
Arrepentida del vivir primero, 
Buscaré tu amistad en todas horas. 

No pediré mas cartas á Lutero > 

De favor para tí , ó al vil Pelagio; 
y harás por ellos la amistad que espero/ 
Sucederá bonanza á tu naufragio. 

Entremés del NiñOjyPeralviilo 
de Madrid. 

Salen la Madre y el Niño. 

Mad. Angelito , mis ojos, 

no vayas á la Corte , así yo viva, 
y te daré confites. Niñ. No cheriva. 

Mad. ¡Que gracia, y qué cheriva, y qué menuras! 
á Madrid quieres irte solo agora, 
y dexar á tu madre! Niñ. Sí tenora; 
y ya que de ir estoy determinado, 



1^6 OBUAS DE B. FRANCISCO 

mama , no yaya el nene descuidando. . 

El rodete , que llevo 

en la cabeza puesto 

por no descalabrarme ^ si cayere^ 

póngasele á mi bolsa y mi dinero; 

que en la Corte de obra y de palabra 

el dinero es quien mas se descalabra^ 

2iíad. Y aunque Madrid es llano» 
la moneda , Perico , como corre, 
tropieza hasta en la palma de la mano» 
y es lugar tan enfermo de talego, 
q ue bolsa, que parece que vendía 
salud , de lindo talle, y de jarrete, 
^ U he visto yó morirse de un piquete. 
y porque el mal de ojo 
tu hermosura , Perico , no persiga, 
un perro muerto llevarás por higa. 

Niñ. Porque algún melhidrico no me empache, 
llevaré dos , no quiero , de azabache. 

Jiíad. De la Cartilla no te digo nada, 
porque allá hay gentecilla 
que leerá á los diablos la Cartilla; 
solo quiero advertirte, 
que si á rondar alguna niña fuereSi 
y algún valiente amigo, 
como sucede á todos, se te ofrece 
para ir á guardarte las espaldas. 



BE QUEVSDO. I77 

le digas : Caballero, 

dexe la espalda » y guárdeme el dinero. 
2^ifí. Sí mama , que ya he oido 

que en visita de tocas y de faldas 

peligran faltriqueras , y no espaldas. 

2 Mas para qué chero yo esta campanilla? 
Mad. £1 dixe que llevas tu mas importante 

es , si se considera, 

que en la Corte , Perico , de qualquíera 

gustan de tocar algo las mugeres. 
^iñ. Y ya que han de tocar hechas lagartos, 

toquen mi campanilla , y no mis quartos: 

déme su bendición. Mad. Dips te bendiga; 

y mira , mi Perico, 

que quando te pidieren 

las doncellas de uña, 

como sortija gente de la carda, 

que te acuerdes del Ángel de tu guarda. 
JNtñ. Nene chiquito , y solo 

contra niñas harpías, 

por devoto tendré Abar y Matias. 

T^ase la Madre , y queda el Niño , y sale 

Juan Jaranees de Amolador con su 

carretón* 

Juan. Amolar tixeras y cuchillos. Vive Chrlsto 

TOM. IX. M 



178 OBRAS PE P. FJLANCISCO 

que ha hecho Juiui Francés mas daño á España 

con este carretón y rucdecilla, 

que la Caba » y los Moros en Castilla. 

Niñ. Cheriva yo saber cómo ha^ podido 
destruir la Corte con aquesas ruedas 
que hueles á gabacho. 

Juan. Válate los de^ionios por muchacho. 
Vive Dios , niño , que con este carro, 
que cerno babador traygo vestido, 
he hecho yo mas daños , que hizo el dia 
que amolando tixeras á los Sastres, 
amolando cuchillos de Escribanías, 
con que tajan las plumas 
los Escribanos ; pues en este tajo 
todo hombre se condena / 
cerca del Tajo en soledad amena: 
yo gano de comer como sobrina, 
con tia 9 y con agüela, 
chorrillo , y vueltas , rueda , y una muela^ 

Niñ. Las muelas de unas viejas hechiceras, 
todas son muelas de amolar tixeras; 
qqe amolar niñas contra los chiquillos, 
es amolar navajas y cuchillos. 

Juan. Lástima me dá el verte 

ir á Madrid , muchacho , de esa suerte: 

mas para que escarmientes, 

quiero enseñarte dónde está primero. 



/ DK QÜEVBDO. f^g 

porque te sirva al navegar de norte, 
el triste Peralvillo de la Corte. 
Np hacen quartos aquí al justiciado; 
que el deshaccUe quartos 
al mozo de mas linda cara y talle, 
eso es ajusticialle. 
Niñ. Y de ese Peralvillo , que ahora lloras, 
los quadrilleros son estas señoras, 
que con dacas buidos, 
y tomas penetrantes, 
si no los asaetean, 
los ajoyan , ya piden , ya ticndean. . 

Sale atravesado de varas de medir , medidas 
de sastre , y tixeras , Alonso. 

Juan. Este que vareteado, 

diciendo está tixeretas, 

pasado de parte á parte 

de varas y de tixeras. 
AJons. Lanzada de sastre izquierdo 

el corazón me atraviesa, 
Juan. Mercader enarbolado 

le ha pasado á puras sesmas: 

en las agujas el sastre 

puso á sus retazos yerba. 
Niñ. Cebones son de las bolsas 

M 2 



I 8o OBRAS DE I>. FKANCISCO 

los Mercaderitos , nenas^ 

pues varean el dinero, , 

y nos hozan la moneda. 
Altms. De un pujamiento de enaguas, 

de un fluxo de saya entera, 

yo Alonso Alvillo he quedado 

en Peralvilo de cuenta. 
JSfiñ. Las que priváis con los sastres, 

mirad bien por vuestra seda. 

Afarécese rodeado de ollas y pucheros y asa- 
dores , 'Diego. 

Juan. Este pobre Diego Alvillo, 
que atenaceado se muestra 
de ollas y de pucheros, 
y de comidas y cenas, 
ha sido Malhues del gasto 
de unas tarascas morenas: ^ 
hoy es Conde de sin arcas, 
de sin blancas , de sin negras. 

I>ieg. Las ollas de cada dia 
me sorbieron la hacienda. 

JNíf?. Nene , no gasten sus ollas 
con sus propias coberteras. 



DE QVEVl&JXK ' X8l 

Af Arícese Heno de procesos , eséribanías , y 
fluvMs en el cabello j las manos, Co^e. 

' Juatt. Este pobre Cosme Alvillo^. 
que ajusticiado se muestra, 
vertiendo tinta por sangre^ 
pasado de pluma y sepan, 
los que le hicieron la causa; 
le deshicieron la venta: 
la letra le entendía á él; 
. mas él no entendió la letra. *^ 

Cos. La desdicha de mi pluma, . 
no hay demonio que la entieiidslj 
Escríbanos me la ponen, 
y mugeres .me la pelan. 

Ñiñ. £1 tragar las plumas dá 
muermo de todas maneras^ 
si es de Escribano á las bolsas» 
si es de gallina á las bestias. 
Sean las niñas bien prendidas, 
mas no los que las sustentan^ 
. que el soplillo de los mantos 
se»ha pasado á las Audiencias*^ 



M 



I 8 2 OBKAS DE J>. FRANCISCO 

Acaréase Heno de Carteles de Comedias , y 
fafelones de eon^tura, Antonio. 

Juan.'El pobre de Antonio Alvillo 
fue galán de extraña tema, 
asaeteado de dulces, 
¿e aposentos y Comedias: 
la nunca vista le saja: 
bastillas le hace la nueva: 
si escribe mira de mosca, 
si escribe Lope de Vergas. 

Ant. Si vuelan los Antechristos, 
con mi dinero se vuelan: 
si baxa Luisa de Robles, 
mis pobres quartos me cuesta. 
No quiere subir Valle jo; 
y por ver cómo se queda 
de miedo de las tramoyas 
antechristá barbinegra, 
pago aposento y confites^ 
si la-silvan por las fiestas: 
si hay hedor , pago el hedor, 
que aun no aprovecha que hiedan. 

Niñ. Eso es andar el dinero 
del pobrete que os celebra, 
qual de Herodes á Pilaros, 



P£ QUEVEBO. 183 

¿e Arrendadores á puertas; 
peto ya dicen que agora 
los Valencianos se sueltan 
con todo el juicio final, 
resuceccion , y trompeta; 
pues para los dos hermanos 
dos juicios habrá por fuerza, 
y los juicios parecidos 
se llamará la Comedia. 

Descúbrense dos falos vacíos. 

Juan. Estos dos palos que miras 

sin algún* gastado acuestas, 

estaban para los hombres, 

que dan aguinaldo y ferias.' 

Há seis años que se vieron, 

sin que de ellos haya nuevas; 

ni Meremeres la saben, 

ni Joyeros la sospechan. 

Tras ellos han despachado 

dos muchachas ojinegras, 

que con cuidado los busquen; 

y si los topan , los prendan. 
2fíñ. Para dueñas y escuderos 

aun no les valdrá la Iglesia: 

suelten tias por el ayre, ^ 

suelten madres por la tierra. 
M4 



1 



184 OBRAS DE X>. FRANCISCO 

Descúbrese una bolsa bacía encima de dos 
huesos de muerto. 

Juan. £sta que miras al cabo 

triste bolsicalavera, 

notomía de las lindas, 

esqueleto de las feas, 

es la bolsa condenada, 

que ceitada de culebras 

está én los eternos dacas 

ardiendo en uñas eternas. 
2^ñ. Nenes , mirad fo que somos: 

quien bien guarda , solo medra: 

veis allí las sepulturas 

que la dexaron tan seca. 

£sos gusanos con tiioSo> 

ataúdes con guedejas, 

la comieron lo de dentro, 

la rayeron lo de fuetea. 

£n esto habéis de ^arar 

las mas ricas faltriqueras: 

miradla , mirad con miedo 

á quien chuparon éon fuerzas» . 

A voces está diciendo 

con aquella boca abierta, 

desdentada de doblones. 



al talegon qiie está cerca: 
Tu que me miras á mí 
tan triste , niortaly feo, 
mira ^ talegon, dtí^ 
que como te ves me 'VÍ, 
y Iteraste qual me veo. 

Salen Manuela , Ana , / Marta. 

Man. ¡Ay ^ue linda criatura!.] Ay cómo llora! 
los dientes deben de salirle ágorai. 
dame la bolsa , y quitaréte el hioco. 
Niñ. i Dame la bolsa? coco , coco , coco. 
Man. Mil sales tienes : eres lindo,: daca. 
Niñ. ¿ Daca tras lindo ? caca , caca , caca. 
Man. jO qué mal uiño eres! . 

no veo que á darme nada te acomodes: 
lástima fue no dar contigo Herodesr/ t 
Niñ. Yo soy , aves diabólicas con manto^ 
el niño de la Guarda sin ser santo; 
ysfcré si porfían, :^ ' 

y anda el enredo listo^ •" '* '- - .— ^ 

el niño de la piedra ,. vive Chfisto;' 

w^«. Cantemos al muchacho. ^ • ^^ 
Niñ. Si me canten , darélaí. ) 

Jlfor. ¿ Qué darás? ..;;-: 

Niñ. Atención á las vihuelas 



t 86 OBRAS DS D. FKAKCISCO 

Cani. Pues que dá en no darnos 

este muchacho^ 

bien será que le demos 

todas al diablo. 
Niño de mis ojos, 

haz quando lloras 

para tí pucheros^ 

para mí ollas. - 

Dar en vuesastedes 

yo vengo en ello;' 

pero dar á vustectesi 
" yo lo condeno. ; 
Todos den 9 y anadie amague: 

quien tal hace que tal pague. 

Enthemes be la Ropave9eiU^ 

Sale Rastrojo , y la Ropavegera. 
, .**. ' '- <. * •' 
Rast. ¡ Válgame Dios , qué extraordinaria cosa! 

i Qué oficio dice vuesarced que tiene? 
Roj;. Muy presto se le olvida: 

yo soy. Ropa vegera de la vida. 
Rast. De solamente oillo pierdo el seso. 

i Y tiene.tíenda ? Rcf^ Tengo. . . 
Rost. i Y vende ? Rójf. Y vendo. 
Rast. Estoyme entre mí propio .consumiendo. 



PE QVEVEDO. 187 

^of. Soy calcetera yo del mundo junto; 

pues los cuerpos humanos son de punto^ 

como calza de aguja. 

Qoándo se sueltan en algunas barbas 

puntos de canas , porque estén secretas^ ^ 

le echo de fustán unas soletas. 

i Veis aquella cazuela ? Kasú Muy bien, 
íiof:iy, á mano izquierda veis una mozuelaí 

pues ayer me compró todo aquellado: 

y á aquella agüela y que habla con muletas, 

vendí antenoche aquellas manos nietas. 

Yo vendo retacillos de personas^ 

yo vendo tarazones de mügeres, 

yo trastejo cabezas y copetes, 

yo guiso con almibar los bigotes. 

Desde aquí veo una muger y un hombre^ 

nadie tema que nombre, 

que no há x:atorce días que estavierotí 

en mi percha colgados, 

y están por doce partes remendados. - 

SdU Doña Sancha tapada con manto. 

D. Sanch Oye vusted una palabra aparte. 
Kast. Vive el señor , que llegan por recado. 
Kojf. En conciencia que pierdo, 

y que me cuesca mas de lo que pido. 



I 8 8 OBRAS P£ P. FRANCISCO 

Hast. Yo temo que he de ser aquí vendido* . 
JD. Sanch. Una y tres, muelas dexafé pagadas. 
jRo^. Eso es descabalar una quizada. 
JS.ast. Quizada y. vive Dios ! quixada.dizo. 
JS.of. Está la dentadura como nueva, 

que no ha servido sino en una hodl: 

déxese gobernar y llévela toda. . 
J). Sanch. Esto es señal. lyale dimtos^y vast. 
Rof. Mas há de quatro dias 

que ^al;Ea ujrted en ca$a las encías. . 
Rast, Mancebitos , creed en bocas falsas, 

con dientes de alquiler como las muías. 

£1 dinero j y el gusto me atribulas. 

Asómase D. Chrysósttmo calado el sombrero. 

D. Chrys. ¿ Qué digo y Reyna , hay gambas? 

•^^- :¿ Quántas ha menester vuesarced ? I>. 
Chrys. Ambas. 

Rof. De casa son aquesas. 

D. Chrys. Hanme salido aviesas. 

Hay. mogili ? Kof.X^ entienda : Vdse D. 
una caldera estoy embarneciendo. Chrys. 
Estas barbas de leche por las canas 
vienen i casa en hábito de ovejas 
á ordenarse de pelo y de guedejas. 



DX QUXTSDa 189 

Entra Godinez de dueña con manto de añascóte, 
y vense las tocas for dehaxo. 

God. Ce y ce. Roj). Ya entiendo la seña. 
Rast. Que me quemen á mí si esta no es dueña. 
God. Yo estoy un tris agora de casarme, 

y tiénenme disgustos arrugada. 
Rop. Los años no tendrán culpa de nada. 
Rast. De cascara de nuez tiene el pellejo^ 

y la boca de concha con trenales, 

los labios y los dientes desiguales. 
Rof. Yo la daré niñez por ocho dias; 

mas ha de hervir la cara en dos legias. 
God. Herviré por ser moza un dia entero 

en la caldera de Pero Botero. Vase Godmez. 
Rast. Y habrá parabieneros tan picaños, 

que digan que se gocen muchos años. 

Sale Ortega arrebozado. 

Ort. Señora , habrá recado? 

Rop. Ya conozco la voz sin criadillas. 

Ort. Habrá un clavillo negro de melindez, 

y dos dedos de bozo, 

con que mi cara rasa 

pueda ecígañar de hombre en una casa? 



190 • OlHAS DE D. FRANCISCO 

Kop. Yo mandaré buscallos: 

éiítrcse al vestuario de los gallos.F¿i ^^ Ortega. 

Sale Doña Ana tapada y con abanico. 

JD. An. ¿ Conóceme vusted ? Rop. De ningún 
X). An. Señora , yo quisiera (modo. 

que ninguna persona nos oyera. 
Rast. \ Hase visto en el mundo tal despacho! 
Kop. Diga vusted sus culpas sin empacho. 
D. An. Digo y señora mia, 

que así me salve Dios , que no he cumplido 

veinte y dos años. 
Jiop. Muéstreme el semblante. 

Descúbrese Doña Ana. 

Veinte y dos años : no pase adelante. 
D. Ana. Y de melancolías 

tengo ya mordiscadas las faciones, 

y mazco con raygones. 
Rop. Y es de melancolías , no de años^ 

desmuelo semejante? (adelante. 

jD. An. Años no hay que tratar. Rop. Pase 
D. An. También me ha perseguido un corrí- 

y me tienen sumidos los carrillos (miento, 

unas ciertas cosillas como arrugas. 
Rop. ¿ Pero no son arrugas? D. An. Soy muy 

para tener desdicha semejante. . (moza 



ps QUEysDo. 191 

Hcf. Corrimientos al fin : pase adelaote. 
Tiene mas que decir? X>.^fi. Tenia las manos 
mas blancas que los ampos de la nieve: 
rengólas rancias ya con algún paño; 
que me las aojaron habrá un año, 
teniendo veinte y dos aun no cumplidos, 
y secáronse entrambas al instante. 

Rof. Y aun se son veinte y dos: pase adelante. 
£n las mugeres siempre son los años 
buenos , justos , y santos inocentes; 
pues en cana , ni arruga , ni quixada 
no tuvieron jamas culpa de nada. 
I Y que se ofrece ahora? 

D. An. Quisiera que vusted me remediara. 

Rop. Yo la daré como remude czrz.Vase D* An, 
Ya en el mundo no hay años; 
pues aunque el tiempo á averiguallos venga, 
no hallará en todo el mundo quien los tenga. 

Rast. Las Damas de la Corte 

siempre se están , y aquesto me enloquece, 
en porfias y en años en sus trece. 

Suenan guitarras. 

Guitarras vienen , músicos espero, 

para que te alboroces, 

ó remiendes los tonos y las voces; 



X 9 2 OBKAS J>Z J>. Fl^ANCISCO 

quilas guitarras no serán tan lerdas, 
que en casa de las locas busquen cuerdas. 

Sakn Músicos. 

\ 

Miisic. Adoba cuerpos como adoba sillas, 
botica de ojos , bocas y pantorrillas: 
nuestro bayle del Rastro está tan viejo, 
que no le queda ya sino el pellejo: 
queremos , si es posible , remendalle 
conlosbayles pasados^ 

JRop. Remendaréle por entrambos ladosj 
que no se le conozcan las puntadas. 
Las baylas aquí están todas guardadas. 

Dtscuhre las mugeres y Jos bailarines , cada 
uno con su instrumento. 

Zarabanda , Pironda , 1^ Chacona, 
; Corruja » y Baquería; 

y los bayles aquí carretería, 

Ay Ay , Rastrojo , Escarraman , Santurde. 
Rast. Este remiendo es lo que mas me aturde: 

zampado estoy en medio del remiendo. 
Roj). Vaya de bayles un aloque horrendo. 
Miás. ¡Qué acciones tan extrañas! 

estaban ya con polvo y telarañas. 



P£ QU£V£I>0* 193 ¡ 

Va Jifnpiando con un f año las caras d todos ^ 

como d retablos , y cantan y haylan 

h siguiente. 

Cant, Una fiesta de toros 

es mi morena^ 

picaros y ventana, 

ruido y meriendaj 
Usanse unas tias 

de mala data, 

que echan las sobrinas 

mas que las habas. 
Trátannos los hombres 

como al ganado, 

pues á puros perros 

guardan el hato. 
Quéxase que le pido 

quien no me ha dado: 

déme , y quéxesc luego, . 

pese al bellaco. 



TOU. JX. N 



194 obras pe d. francisco 
Entremés del Marido Fantasma. 
Figuraa que se introducen* ' v 

Muñoz. Doña Oromasta» 

Mendoza. Tres Mugeres. 

JLobon. Los Músicos* 

Salen Mufiozy Mendoza t Muñoz de novio 
galán* 

Mend. Sea el seííoi' Muñoz muy bien venido* 
Muñ. Sea el señor Mendoza bien hallado. 
Mend, ¿ Qué intento le ha traído 

con tan bien guarnecido frontispicio? 
Muñ. Vengo á ponerme á oficio. 

Vengo (Señor Mendoza) 

á ponerme á marido en utía moza. 
Mend. Señor Muño2^ poniéndolo por obra^ 

el Mu le basta ^ y todo el ñoz le sobra. 

Tiene lindad facciones de casado. 
Muñ. Yo estoy enmaridado; 

mas la mugcr que quiero 

no ha de tener linages ni parientes: 

quiero muger sin madres y sin tiaS| 

sin amigas y espías, 

sm viejas , sin vecinas^ 



DE QUEVEDO. IpJ 

sin visitas, sin coches > y sin prado, 

y sin lugarteniente ¿c casado; 

que hay doncella que vende de su esposo 

(á raiz de las propias bendiciones) 

á pares las futuras sucesiones. 
Mend. Muge^ sin madre dónde podrá hallarse? 
Mm. Ella es invención nueva. 
Mcnd. Vusted perdió linda ocasión en Eva; 

mas ya que no tenia madre , suegra, 

ni tia , tuvo culebra. 
Muñ. Tenga norabuena 

quantas cosas eiiebras: 

no tenga madre ^ y llueva Dios culebras; 

que una mama de estrado 

es chupa y sorbe , y mazca de un casado. 

A sí propia se arrastra la culebra, 

mas la madre , mirad si es diferente. 

arrastra al que la tiene yernalmente. 

Iten mas , la culebra se hace roscas; 

mas de qualquiera moscatel que asome, 

la madre se las pide , y se las come. 

Iten mas , la culebra da manzana; 

la madre pide toda fruta humana. 

Iten mas , que dá silvos la culebra; 

y la madre (me corro de dccillo) 

hace silvar al triste yernecillo. 

Muda el pellejo propio la culebra; 

2f 2 



196 OBRAS DE D* FKAKCISCO 

, y la madraza llena de veneno, 

si arrugó el propio, desolló el ageno« 

Iten mas , la culebra sabe mucho; 

y las madres y viejas que celebras, 

dicen que saben mas que las culebras. 

j No ha de haber una huérfana en el mundo? 

^'Para mí se acabaron las expósitas? 

La muger del gran Turco tenga madre, 

y la expósita mía 
. tenga culebra , y sierpes , y no tía. 

No me tenga parientas , ni allegadas, 

amigas y criadas; 

y tenga tina y sarna y sabañones, 

y corcovas y peste y tabardillos, 

que estos son males que se tiene ella; 

y el parentesco es peste en quarto grado, 

que le padece el mísero casado. 
Mend. Con el discurso mi tristeza alegras. 

j Qué conjuren langostas , y no suegras! 

Como hay jlagellum damonüm , qu isiera 

que un Jlagellum suegrorum se imprimiera; 

y como hay abernuncio , no habría 

haber madre , haber suegra , y haber tia! 
Muñ. Eso no puede ser , Mendoza amigo: 

la cabeza te quiebras: 

no quiero madre , y llueva Dios culebra?. 
,Mend. Aquí hay una muger , que no se sabe 



DE QUEVEDO* l^j 

quién es y ni se conoce 

padre , ni madre , ni pariente suyo; 

que no trata con nadie , y tiene hacienda, 

y no hay en este pueblo quien k entienda, 

y todo lo trabuca. 
Mtm. Eso me ha dado en medio de la nuca. 
Mend. Pues no hay sino al momento 

efectuar, Muñoz, el casamiento. 
Muñ. No me puedo casar súbitamente; 

porque yo y otro amigo, 

que nos vamos casando por el mundo, 

nos dimos la palabra , que primero, 

se habia de casar él , y al momento 

me avisaría de todo 

lo que padece y pasa 

el hombre que se casa; 

y así será forzoso 

el cumplir mi palabra y aguardallo. 
Mend. Yo por mi cuenta hallo, 

según está vusted endurecido, 

que ha de ipadurar tarde de marido. 

Muger que tuvo madre , y habrá año 

que murió , será buena. 
Muñ. Un año es poco. 

ifc&;ii. Pues no hallaremos cosa que le qua- 
dre. (Vase. 

Muñ. Diez años dura el tufo de una madre. 

N 3 



I pS OBRAS PE D, FKANGISCO 

¡ Señor ! tú que libraste 

á Susana ¡nocente de los viejos, 

pues escuchas mis quejaS| 

líbrame de la$ madres , suegras j^ tias, 

que es chilindron legítimo de viejas; 

y como defendiste 

del lago de los leones el Profeta, 

en las miserias mias 

defiéndeme del lago de las tías. 

Echase a dormir^ 

Sueño me ha dado. ¡ Válganme los; Ciclos! 
' No puedo resistirme, 
fuerza será dormirme; 
que al entremés ninguna ley le quita 
lo de sueño me ha dado , y visioncita. 

Dentro a 'ooce^ Zobon, 

Loh. Muñoz, Muñoz, Muñoz, contigo habloj 
cachimarido , como cachidiablo. 

Muñ. i Quién eres , que me llamas 
con voz triste , y temblando.^ 
ó estás en penas , ó te estás casando: 
á pantasma le suenas al oido. 

Lob. Poco es pantasma : soy hombre marido*. 
¿A Lobon no conoces? 

Muñ. Suegras tienes las voces. 



DE QUEVEDO. Ip^ 

¿Luego ya te casaste? / 

Lob. Cáseme (¡ ay Dios , ay dote, 

ay , ay casamentero!) 

con muger tan ardiente y abrasada, 

que en medio del invierno está templada. 

Engañóme la entrada del invierno. 
Mm. Encalabrinas con hedor de yerno# 
Lob. Mírame arder agora 

Aparece se dsu lado Suegro , y Suegra , y Ca-^ 
^amentero , y una Dueña. 

aquí entre mi señor y mi ^ñora. 

Este , que está ¡a mi oreja, 

es el casamentero, 

que por darme muger pide dinero. 

Ella , que nunca calla, . 

dice no merecisteis descalzalla. 

El dice cada instante: 

Pude casar mi hija 

con un hombre que ha estado 

para un juego de cañas convidado, 

y en el tiempo de calzas atacadas 

entró en encamisadas. 

Atravesada tengo en las entrañas 

esta dueña que miras: 

las varandillas son flechas y viras; 

y por tormento sumo, 

21 4 



d 00 OBRAS DE V. FRAKCISCO 

me dan dueña á narices , como humo. 
Muñ. Muera rabiando el ánima bellaca, 

que vio una vieja y y no tomó triaca. 
Lob. Este es dote al diablo, 

dado en expectativas, 

y me piden , Muñoz , las naguas vivas; 

y de dia y de noche 

oyf cómo me están pidiendo coche. 
Dent. Coche marido. Qtr. Yerno coche. 
Lob. Y para que conozcas 

lo que padece quien se casa al uso: 

muger ; suegra , criadas, 

¿ qual queréis mas , 4)erdices y conejos^ 

galas , joyas , dineros, 

ó qufe dpren diez años fiesta y bodas? 
Dent. A coche y agua ayunaremos todas. 
Lob. Muñozr , en los maridos de este talle 

el gasto principal es coche y calle. 

Si hallares cuenta de perdón de yernos^ 

pues has sido mi amigo::: 
Muñ. De oírte me enternezco. 
JLob. Sácame de la suegra que padezco. 
Muñ. Haré lo que me ordenas, 
Lob. Sacaí^ de suegras es sacas de penas. 

Desaparécese Lobon , y levántase MuñoZé 

Muñ. Tras el sueño y la visión 



DE QÜEVEDO. ftOX 

se sigue el há de mi guarda. 

¿Donde vas, sombra enemiga? 

¿ Adonde , amigo Fantasma? 

A casamiento, á suegro , á suegra , á rabia, 

tenedla , Cielos , que me yerna el alma. 

JEntra una muger tapada , ^ue se llama 
Doña Oromasia. 

Orom. i Es vuesasced Muñoz? 

MufL ¿Quién lo pregunta? 

Orom. Yo soy DoñaOromasiádeBrimbronques. 

Muñ. Merece el apellido una alabarda. 
Brimbronques suena á cosa de la guarda. 

Orom. No es eso á lo que vengo. 
Yo me quiero casar sin resistencia, 
• y tengo hambre canina de marido; 
y me casaré luego 
con una sarta de ellos , si los hallo. 
Yo soy una muger mocha de tias: 
yó soy muy ahusada de linage: ^ 
yo soy calva de amigas y parientas: 
no tengo madre, ni conozco padre, 
ni en mi vida he tenido mal de madre; 
y sé que el buen Muñoz me vá buscando, 
y en mí tiene la esposa que desea: 
soy echada en la piedra, ¿que mas quiere? 
y no soy melindrosa 



3 02 OBRAS DE J>. PRAKCISCO 

como algunas mirladas^: 

dos ratones traeré por arracadas: 

no grito I ni porfío; 

siempre trato de entierros: 

tengo arañas de estrado como perros; 

y soy tan recogida, 

que no anclo por la Villa ; y antes quiero 

que ande por mí la Villa al retortero. 
Muñ. \ Extrañas propiedades pie repites! 
Orom. £n mi vida pedí para confites. 

Mas quiero oro potable que una polla. 
Muñ. Y es mejor dar á censo que á la olla. 

¿£res doncella ^ o eres ya yiuda? 

Saca Doña Qrm^sia machos memoriales. 

^«^ 

Orom. Todo lo soy , y en todo tengo duda. 

Muñ. ¿Son recetas? 

Orom. Son maridos en letra que he tenido: 

cédulas $on de casamiento todas. 

A las Comedias puedo prestar bodas: 

diez y $iete maridos be amagado; 

pero ningún marido he madurado. 
Muñ. Doña Oromasia , tu llegaste tarde; 

que estoy desengañado de mollera/ 

y he visto la visión descasadera. 

Soy cofadre del gusto y del contento; 

no soy capaz de tanto sacramento. 



DS QUEVEDO. 30} 

Yo me casara de prestado un poco^ 
si como hay ^Redentores de cautivos, 
fundaran los que están escarmentados 
orden de redimir malos casados. 
Cásese el rico , el virtuoso , el bueno, 
que yo no quiero entrar en matrimonio; 
que si bien \o construye quien lo alaba, 
empieza en matri , y ei| el monio acaba. 

J)entro Lobon. 

Loh. Deten el paso , soltero: 

Aparece se lleno de luto. 

aguarda i ^migo MuñoZ| 
verás en negro descanso 
á tu querido JLobon: 
el dulcísimo capuz, 
el bendito sombreron, 
la bien venida bayeta, 
el bien fingido dolor. 
£n siendo un hombre viudoj 
(á los mas los oyga Dios!) 
tiene el clamor armonía, 
y el responso linda voz. 
Unas pocas de tercianas 
con ayuda de un Dotor 
me quitaron á navaja 



5104 OBRAS PE P. FRANCISCO 

la esposa persecución. 

Cásate , Muñoz amigo, 

cásate luego de choz; 

que todo puede pasarse 

por ver ir en procesión 

kiriada de los niños 

la muger que nos cansó. 

, Muñ. Tomar quiero tu consejo. 

Orom. Pues tomémosle los dos, 

que mas tocas que capuces 

salen á tomar et Sol. 
Muñ. Aun no durara ^sta esposa 

un año , según yo soy. 
Orom. Para un mes tiene marido 

en éste mi condición. 
Lob. A mi salida y entrada 

mis músicos h^gan son; 

que pésame y castañeta 

solo la sé templar yo. ' 

Sale Meítdoza con otras muger es y y cantan 
y baylan. 

Mus. Señoras , alto á casar: 

alto á casar , Caballeros: 

tercianas hay para todos, 

/ ' para todas hay entierros. 

Capuz tengo prevenido. 



DE QüEVEDO. aoj 

guardadas las tocas tengo: 
. heredera pienso ser; 

sin duda seré heredero; 

del gusto del enviudar 

¿ quién es , Lobon , el testigo? 
Lob. Yo , que Ip sé , que lo vi , que lo 
digo: 

yo que lo vi , que lo digo , y lo sé. 
Miu. ¿Al fin , el desmugerar 

aseguras que es quitar 

al apetito el castigo? 
Lob. Sí , que lo sé , que lo vi , que lo 

digo: 
SI , que lo vi , que lo digo , y lo sé. 
Mus. i Quién sabe que es mejor vella 

con los despojos de ella, 

que con enaguas en pie? 
Lob. Yo y que lo sé , que lo vi , que lo 
digo: 

yo que lo vi , que lo digo , y lo sé. 



2 06 obras pe p. francisco 

Entremés pe la Venta. * 

Sale Corneja ^ Pójete , con uñ rosario , y canta 
dentro GrajaL 

Corn. Mas líbranos ¿c mal, 
Amen Jesús. 

Canta GrajaL 

¿ Es Ventero Corneja? 
Todos se guarden, 
que hasta el nombre le tiene 
de malas ave$. 
¿ Qué harán las ollas, 

adonde las lechuzas t 
pasad por pollas? 
Curtí. Linda letra mé canta mi criada. 
¡ No sé cómo la sufro ^ vive Christo! 
Ella se bayla toda cada día, . 
y siempre está cantando estos motetes; 
y sisa , y es tíaviesa y habladora. 
Moza de venta no ha de ser canora, 
Grajal. Dent. Graj. Señor. Corn. El tono 
con que chilla. ^ ^ 



* 
. # 



'"" PEQUEVEDO. 207 

Sale Grajal cantando. 

Quien teme ratoné^ 
^ venga á esta casa^ 

donde el huésped los guisa 
como ló$ caza. ' 
Zape aquí , zape allí » zape alli^ 
que en la venta está^ 
que en la venta está. 
^Corn. i Válgate los demonios póí cantora! 
Ya que cantas ¿t chanza^ 
es bueno el villancico en mí alabanza? 
Graj. Capítulo segundo , en que se trata 

en cómo stí responde en esta Venta. 
Corn. ¿Coronista te haces? Gf'aj. Tenga cuenta. 
Canta. Dicen ^ señor huésped, 
responde el gato; 
y en diciéndole^^zapc, 
se vá mi amo. 
Corn. \ Jesús ! qué cosa tart extraña! 
bueno es para mi punto lo que dice. 
¿Has compuesto las camas.^ 
¿Has echado en la olla lo que sabes? 
Graj. Y lo que sabe mal á quien lo come. 
Corn. No te pregunto nada: 
vé á barrer y regar. 



so 8 OBRAS BE P. FRANCISCO 

Graj. Ya lo he entendido: 
tu mandas de continuo 
barrer las bolsas , y regar el vino. 
Corn. Grajal. Gr¿í/. Temple la cholla, 
que ojnó Grajal , y respondió la olla.. 
Caní. Ventero murió mi padre: 
Satanás se le llevó, 
porque no piense el infierno 
que hubo solo'' un mal ladrón. 

VaseGrajal. 

Corn. En malos potros de verdugo cantes. 

Vuelve á salir Graj al. 

A tí te lo digo j padre, 
óyelo tú , mi señor, 
que á pura paja y cebada 
piensas tu condenación. 

Vase Grajaly sale un Estudiante. 

Estud. Sea bendito 

quien echó á cada cuba un taponcito. 
Corn. El señor Bachiller no peca en berro. 
Estud. Ni el señor Licenciado zape en perro, 
Corn, Oye, señor brivon? Menos parola: 

coma y calle que yo así lo hago. 



PE QUEYEDO. ^209 

qae le costará caro« Estud. Si lo pago. 
iCorn. i Qué hay que contar de nuevo en el 

camino? 
Estud. De nuevo solo cuentan vuestro vino. 
Corn. \ Qué mal fundada queja! 

¿Había de ^ar á amigos cosa vieja? 
Estud^iComo está la veleta del guisado? 
Corn. i Qué diablo , ó que veleta? 
Estud% Veleta llamo á.aquesa monterilla; 

y :en áu postara solo 

conozco luego qué avechucho corre. 

Estando encasquetada corre oveja: 

en estaado de lado corre cabra: 

en estando abollada corre gato: 

en coronilla como agora , corre 

picaza y ó grago para el medio dia, 

en borrasca de col , ó nabería. 
Corn. ¡ O plegué á Dios que otro discurso hagas 

puesto en tierra ¿clAotoú Estud. Eso pasa? 

Yo vendré á discurrir á aquesta casa. 
Corn. Gx2]?i\.SaleQrdj. Señor. Corff. Tanto ojo 

coa el tal Licenciado; 

porque hay estudiantillo 

que se lleva un colchón en un bolsillo.; 
Graju No hay que temer, Corneja, 

que hay en casa colchón, que en dos instantes 

pasa á chinche una e^quadra de estudiantes. 

. TOU. IX. o 



2 lo OBRAS PE P. FRANCISCO 

Corn. Diste á Iqs arrieros , y á los carros 

de cenar ? Graj. Ya encajé toda la historia: 

comiendo entán á tiento sabandijas. 
Cor. Cuéntame aquesa lucha. 
Graj. Oye la comezón. 
Corn. Empieza. Graj. Escucha. 

Luego que por manteles 

les puse con perdón los arambeles 

y la sal en unplato, 

un cuchillo sin cabo , un pan mulato: 

un jarro desbocado, 

tan sucio y sin adorno, 

que pudo tener vino de retorno, 

y en el vidrio volvióse 

vinagre de la esponja; 

es bueno? preguntaron. Yo i lo Monja 

respondí muy fruncida de apariencia: 

Por bueno se lo dan en mi conciencia. 

Sentáronse en harpon en un banquillo: 

tocaron á colmillo: 

arremangaron todos los bigotes 

por no los enrramar con almodrotes: i 

Metiles la vianda: 

templaron las quixadas los cuitados i 

para hacer consonancia á los bocados: i 

la mesa parecia matadura, 

con tanta urraca , y tanta desventura. 



1>E QUE VEDO. 211 

Hubo unos mazcadores de montante, 

que tirando á dos manos de un pedaz0| 

debanaban las tripas en oveja. 

Hay comedor con pujo , que se queja; 

y los puños cerrados, 

oye crugir los dientes; 

otro mascuxador contemplativo, 

con dedos clericales^ 

del cabritillo de diez y seis años, 

hirto de hacer las barbas en el hato^ 

á puros estirones se hizo chato. 

Mas nada se compara con aquellos, 

á quien les cupo en suerte la morcilla; 

pues quando vieron entre el pan y el vino 

por morcilla una bota de camino, 

todos con un Deo Gracias se abaxaron 

á olería , y con los dedos la tocaron. 

¿^Esta es tripa , o maleta? 

dixo un mozo bermejo: 

mas parece baúl que no pellejo. 

Metiéronle el cuchillo , aquí fue Troya, 

que se dividió en ruedas, 

con algunas colores sospechosas. 

No entiendo esta morcilla , dixo el uno. 

Otro santiguador de los mondongos, 

decía : A cieno sabe , si es de estanque; 

y dixo otro, con boca derrengada: 

o 2 



Íll% OBKAS D£ J>. PKAKCISGO 

Busquen su descendencia á la morcillai '.- 
y darán con un mulo de reata. 
¿ Qué es menester saber de quien dedendé? 
Be racin , ó de oveja, 
bástale ser morcilla de Corneja; 
y yo 9 como criada muy severa, 
pluguiera á Dios que de sus tripas fuerSt 
Corn. Cosas de gentecilla del camino, 
y palabras ociosas, 
de que hemos de dar cuenta. • • 

Sale un mozo de muías con un jarro. 

Mozo. Há señor Prebendado de la venta, ' 
eche un azumbre. Corn. De dos mil zvcíq^ 
xcs. Vase. 

Mozjo. \ Qué lindo torbellino de mozona! * 
Tempestad de hermosura es esa cara. 
No hay que aguardar les rayos que acreditaj 
sin decir santa Bárbara bendita. ^ 

Voto al Cielo , que son arma vedada 
tus ojos, y que miras 
buido y penetrante; 
y en esta pobre vida que despachas, 
me has llevado la vista hasta las cachas» 

Qraj. Poca hazaña me cuenta 

para destrozo de hermosura andante. 
Tarde llegó el pobrete: 



DE QUZVEDO. 2I3 

no cabe nn alma mas en mi cabello 
. de un mocito de muías, 
que es gentil hombre al trote. 
No es cosa competente 
para este campanario de la gola, 
y .para este tallazo de lo caro, 
que con dos miraduras delinqüentes 
pasó á pestaña infinidad de gentes; 
y no hay para alfileres 
en quatro eternidades de alquileres* 
Mozo. Las muías la daré por matadores 
■á tus ojos , que en eso son Dotoreá. 
Muerto estoy. Graj. Pues no sepa ' ; 

el huésped que estás muerto; porque al punto, 
si aqaso nos escucha, ^ 

os venderá á los huéspedes por trucha*. 

Sak Corneja con el jarro. '. 

Corn. Ahí lleva una azumbre bien, medida. 
iM^zo. Muy de profundis veo • » 

el zabuzo del jarro y él meneo. . 

Vase el Mozo , y sale el Estudiante. 

,Estud. En esta santa casa (Deo gracias) j 

Las azumbre^ que beho^ 

son siempre azumbres sobre su palabra* 
Corn. No son. Estud. Si son. , 

03 



2 14 OBRAS PE J>. F&AKCISCO 

Corn. No son. Est. Si son, y acorte de razones^ 

que no ba de restañarme los sisones. 

¿Por quatro albondiguillas como nueces 

me pide veinte quartos, 

y ayer hizo ocho dias 

por quatro albondigones como el puño 

me llevo tres quartillos? Graj. Si baria; 

mas no se muere un asno cada dia. 
Estud. No se disimulabaui 

que después de comidas rebuznaban. 
Dentra. Vírz , rucia rodada, 

¿ Qué aun no quieres llegar á la posada? 
Dent Descuelga las guitarras, 

el yer<iugado , y caxa de valonas. 

Sale Guevara , y toda su compama. 

Corn. \ Qué linda bocanada de personas! 

¡O mi señor Gue varalGu^-v. ¡O señor huésped! 
Corn^ I Donde lleva vusted la compañia? 
Guev. A representar vamos á Granada. 
Corn. Fiesta hemos de tener aquesta noche. 
Graj. Todos hemos de andar de veqta en monte: 

aguce vuesasted los baylarines. 
Guev. £n cenando mi Rey na,Gr^*.Seor Cornejat 

al seor Guevara démosle la cen^a; 

y será calidad , si se repara, 

pues seremos l&drones de Guevara. 



DE QUEVEDO. %l¡ 

Estud. En esta pobre choza 

todos somos hurtados sin Mendoza. 
Corn. Miente el picaño, Estud. Ladrón , pro- 

archiladrillo , y tátara Pilatos, • (toladron, 

casamentero infame 

de estómagos y gatos. 
Corn. Infame , espera , calla , calla; 

que quien no mata con morcilla rabo^ 

meno^jne matará con una bala. 
Gusv. Sean amigos. Graj. Acábese este ruido* 
Estud. ^*Sabe vuesasted to que he comido? 
Guev. Toquen esas guitarras. 
Graj. Acompañen cantando, 

que yo lo quietaré solo baylando. 
Guev. i Sólo ? aquí estamos todos. 
Graj. Cuenta con los chapines y los codos. 

A^uí cantan y baylan. 

Músicos. Todo se sabe , Lampuga, 
que ha dado en chismoso el diablo, 
y entre jayanes y marcas 
nunca ha habido Secretarios. 



o 4 



%l^ OBKAS OS P. FRANCISCO 

POEMA HEROYCO 

DE LAS •NECEDADES Y LOCURAS 
de Orlando el eoamorado. 

Dirigido al hombre mas maldito del míhtdot ) 

CANTO PRIMERO. 

V^anto los disparates , . las locuras, 
Los furores de Orlando enamoradoi 
Quando el seso y razón le dexó á escuras 
£1 Dios engerto eii diablo y en pecado: 
Y las desventuradas aventuras » 

I>e Ferragut , .guerrero eademoniado: 
Los embustes de Angélica y su amante^ 
Niña buscona , y doncellita andante: 

Hembra por quien pasó tanta borrasca 

El Rey Grandonb ., de testuz adsco, ^ \ 
A qi^ien llamaba Angélica la Chasca^ 
Andando i trochímochi y abarrisco* ' 2. 
También diré las ansias y la basen ^ 
De aquel maldito infame basilisco 
Galalon de Maganza , Par de Judas, 
Mas traidor que las tocas de las viudas. 

Diré de aquel cabrón desventurado, 



DS QU£VSI>0. ftI7 

Que llamaron Mcdoro los Poetas, 
Que á la hermosa consorte de su lado 
Siempre la tuvo hirviendo de alcahuetas: 
Por quien tanto. Gabacho abigarrado 
Vendepeynes^ cosarios^j agujetas^ 
Y amoladores de tixeras , juntos 
Andubieron á caza de difuntos^ 

Vosotras , nueve hermanas de Hclioona, 
Virgos monteses , Musas sempiternas, 
Texed á mi cabeza una cotona . 
Toda de verdes ramos de Tabernas. 
.Inspirad Tarariras y Chaconas: 
Dexad las liras , y tomad linternas* 
No mjB infundáis que no soy almohadas: 
Envocadas os quiero , no invocadas, 

A jti , postema de la humana vida, 
Afrenta de la infamia y de la afrenta, 
Ppste de la verdad introducida, 
Conciencia desechada de una venta: 
Anima condenada , entretenida 
En^dará Satanás almas de renta: . • 

Jud^imo malsin Escarióte, 
Honra entre bofetones y garíote: 

doctor , á quien por borla dio cencerro ' 
Boceguillas ^ y el grado 4e maraño: 
Tú , que qualqiiiera padre «acas perro, 
Trocándole i tu padre cóñ ta ntaao: 



a^I 8 OBRAS DE D. FRANCISCO 

Casado (por comer) con un entierro, 
Con que pudiste ser vieja Christiano; ^ 
:Que por faltarte en Christiandad anexo. 
Fuiste Christiano vieja ^ mas no viejo. 

£1 alma renegada de tu abuelo 

Salga de los infiernos con un grillo» 
Con la descomulgada greña y pelo 
Que cubría tan cornuda colodrillo: 
Yt pues que por herege contra el Cielo 
Fue en el brasero chicharrón cuchillo. 
Venga agora el cabrón mas afrentado 
De ser tu: abuelo ^ que de ser quemado» 

Derrama aquí con unas salvaderas. 
Pues está en polvos todo tu linage: 
Salgan progenitores vendesteras, 

Y aquel Rabí , con fondo Abencerraje: 
Los boxes ; los cerotes , las tixeras, 
De quien Bufón deciendes y bafdage, 
Pues eres' el. plus ultra desvarios, - 
El non plus ultra perros y Judíos. 

Atiende , que no es Misa la que digo, 

Y son todos enredos y invenciones, 

Y vuelve á mi cantar falso testigo 
En tus dos ojos quatro mil sayones. 
Perro , con no decir verdad te obligo: 
Recibe estas maldades y traiciones "' 
Con la benignidad que urdirlas sueles* 



BE QUE VEDO. ai^ 

Al bueno , que á sesenta leguas hueles;^. 

Cuenta Turpin (¡maldiga Dios sus huesos^ 
Pues tan escura nos dexó la historia!) - 
Que es menester buscar con dos sabuesos. 
Una cabeza en tanta pepitoria. 
Digo que cuenta ovillos de sucesos. 
Con que nos dio confusa la memoria, . ^ 
Que. en las Ochas , que veis , desarrebujo 
Con verso suelto , y con estilo brujo. 

£n la barriga de la blanca Aurora, 
En el solar antiguo de los días, 
Donde hace pucheros , donde llora 
£l.alba aljofaradas perlesías: 
En la parte del Cielo mas pintora, 
Dqnde bebe lá luz stis niñerías: 
En el nido del Sol , adonde el suelo 
Entre si es no es le vé en mal pelo: 

Un poderoso Príncipe reynába, 

De .grande tarazón del mundo dueño^ 
Donde la India empieza , y donde acaba 

♦ La murria el Sol , y Ja Tricara el ceño. 
Gradaso el Rey que digo se llamaba: 
Rey, que tiene mas cara que un barrtñoi 
Y juega ( ¡ ved que fueza tan ignotal) 
Con peñascos de plomo a la pelota. 

Dábase á los demonios cada instante 
(Que era mas presuroso que vigardo) 



9 20 O^VikS DE JX. PRAKCISCO 

Por adquirir el duro Rey gigante 
iiZ fuerte Durindana , y á Bayardo. ) 

Cine la espada el mas feroz vergante, 
^Y el caballo por fuerte y por gallardo 
Le tiene otro briyon , que hará tajadas 
A quien los pide , á coces y estocadas. 
Recobxar el roción juró Gradaso, 
V |; Y a Durindana en un escuerzo de oíqi 

Y así mandó venir paso entre paso 

Al Indio cisco, tapetado y loro, '1 

Por adquirirlas dexari el Ocaso 
Manohado en sangre , y anegado en lloro: 
A Francia marcha con cien milXegiones» 

Y ma$ de la mitad con lamparones. 
Mas lleva de ochocientos mil guerreros. 

Escogidos á niocos de mandiles: 
Por el calor los mas vienen en cueros. 
Tapados de medio, ojo con candiles: . J 
Mas de los treinta mil son viñaderos, . 
::CQn ondas en lugar de cenogiles: 
Seis mil con porras, nueve mil con trancas. 
Los demaa con trapajos y palancas. ) 
S(^ld para vencer á Cario Magno T 

Con tal matracalada á París. baxa:.. 
Todo el pueblo Católico Christiuno* 
Ha {>ropuesto rapársele á navaja. 1 

Pero^dexemos este Rey Pagano, . . 



DE QUBVEDO. 2 2^ 

QaC' el líiftr para venir de tíavcs qitaxa, 

Y l^-olvattios á Carlos el torrente, 
Q&e en París ha juntado mucha gente» 

Para Pasqua de Flores determina 

Hacer una gran justa , y ha llamado ' 
La gente mas remota y mas vecina^ 
Mucho del Rey potente y coronado* • 
Vino también inmensa bahorrina, 

Y mucho picaron desarrapado; 
Que como era la fiesta en Picardía^ 
Niagun picafonazó se excluía. 

No quedó Paladín que no viniese, 
A puto el postre , á celebrar el ¿h; 
Ni moro que ambición no le truxese ' 
*De mostrar con valor su valentía* 
Fue cosa extraña que en París cupiese 
Tanta canalla , y tanta picardía! 
Que todo andante vino asegurado, 
Sino fuese traidor , ó Renegado. > 

De £spaña vienen hombres y deidades, 
Pródigos de la vida ; de tal suerte. 
Que cuentan por afrenta las edades, 

Y el no morir sin aguardar la muerte: 
Hombres » que quantas hace habilidades 
£1 yelo inmenso , y el calor mas fuerte^ 
Las desprecian con rábanos y queso, 
Preciados de llevar la Corte en peso.. 



2 2 2 OBRAS BE P. FRANCISCO 

Vinieron con sus migas los ManchegOs^ 
Que ¿ puros torniscones de guijarros 
Tienen los Turcos y los Moros ciegos^ 
Sin suelo y vino, cántaros y jarros*. 
Con barapalos vienen los Gallegos, 
Mal espulgados ^ llenos de catarros, 
Matándose á docenas y á palmadas. 
Moscas en las pernazas afelpadas. 

Vinieron Estremeños en quadrill^s» 
Bien cerrados de barba y de mollera: 
Los unos van diciendo Álgarrovillas, 
Los otros apellidan á la Vera: 
En los sombreros llevan por toquillas 
Cordones de chorizo ; que es cimera 
De mas pompa y sabor que los penachos 
Para quien se relame los mostachos. 

Portugueses , hirviendo de guitarras, 
Arrastrando capuces , vienen listos, 
Compitiendo la solfa a las chicharras, 
Y todos con las botas muy bien quistos. 
Vinieron muy preciados de sus garras 
Los Castellanos con sus voto á Christos: 
Los Andaluces , de valientes feos^ 
Cargados de patatas y ceceos. 

Vinieron Italianos como hormigas, 
Mas preciados de Eneas que Posones: 
Llenas de macarrones las barrigas. 



DE QUEVEDo. aaj 

Iban jurando á fé de macarrones. 
Los Alemanes , rubios como espigas^ 
Haciendo de sus barbas sus xergones^ 

Y hacienda cabeceras los capotes. 
Mullen para acostarse sus bigotes. 

£1 Rey Grandonio ^ cara de serpiente. 
Barba de mal ladrón ^ crpel y pia; 
El primero Rey zurdo que en Poniente 
Se ha visto , por honrar la zurdería; 
Ferragut el soberbio, el insolente, 
£1 de superlativa valentía, 
£1 de los ojos fieros por lo vizco» 
Pues se afey taba con cerote y cisco. 

Vino el Rey Balugante poderoso. 
De Carlos ilustrísimo pariente. 
Recien convalecido de sarnoso. 
Hediendo al alcrebite y ál ungüente: 
Serpentin , mas preciado de pecoso. 
Que un tabardillo : y Soler valiente; 

Y otros muchos Gentiles y Christiands, 
Que son en los etceteras Fulanos. 

Sorda Paris á pura trompa estaban, 

Y todas trompas de París serian: 
Aquí el tambor en cueros atronaban. 
Allí las gay tas rígidas gruñian: 

A bofetadas , por sonar , ladraban 
£1 pandero : las calles parecian 



,^24 OBRAS PS D. FRANCISCO 

Hablar en varías lenguas: cada esquina 
Era pandorga de Don Juan de Espinaé 
Pintado está Palacio de libreas: 

La Ciudad es jardín con las colores: 
Ruedan los bocacies y las creas^ 

Y ep oropel chillados resplandores. 
Sobre vestes de frisa y cariseas» 
Con muchos culcusidos y labores: 
De Enanos y de Pages hubo parvas^ 
Cocheros y Lacayos como barbas. 

Llegóse , pues , el señalado día 

De la justa de Carlos i y á su mesa 
Inmensa se embutió caballería 
Con sumo gasto , y abundante expensa; ' 
Fueron los mascadores á porfía, 
(Según Xurpin en su verdad confiesa} 
M;is de quarenta mil en iina sala, 
Que llegó de París hasta Bengala. 

Los hilos Portugueses le gastaron 
.En solamente tablas de manteles; 

Y de tocas de dueñas fabricaron . 
Toballas con ayuda de arambeles. 
Siete mil Reposteros se ocuparon 
El) colgar los caminos de doseles: 

Hubo escaños , banquetas , bancos , sillas^ 
Posones , y silletas de costillas. 
Siete leguas de Montes Pirineos 



Para las cantiploras arrancaron, 
Que con sus remolinos y meneos 
A zorra , como á fiesta , repicaron: 
En los aparadores los trofeos 
De la sed y la hambre colocaron; 
Y quatro mil vendimias repartidas 
Temblando estaban ya de ser bebidas. 

Hubo sin cuenta cangilones de oro^ 
Tinajas de cristal , y balsopetos 
De vidrio , en que bebiese el vando Moro: 
Jarros de grande corpanchón discretos: 
De talegas de plata gran tesoro. 
Que á las tazas penadas echan retos: 
Simas de preciosísimos metales 
Para beber saludes Imperiales, 

Aparadores hubo femeninos 

Para todas las Damas convidadas, 
Salpicados de búcaros muy finos, 

Y dedales de vidrio y arracadas: 
Brincos de sorbo , y medio cristalinos. 
Que las mugeres siempre son aguaclas; 

Y los gustos , que al alma nos despachan^ 

Y con ser tan aguados emborrachan. 
Como Corito en piernas el tocino. 

Azuza todo honrado tragadero. 
Cocos le hace desde el plato al vino 
£1 pernil en figura de romero: 
TOM. jjr. P 



^26 OBRAS DE D. FRANCISCO 

Y aquel ante , vilísimo inelqucño 

De las pasas y almendras , que primero 
Se usó con martingalas y con gorras. 
Junto á los orejones hechos zorras. 

De natas mil barreños y artesones, 

Tan hondos , que las sacan con calderos 
Con sogas de texidos salchichones: 
Los brindis con el parte de los cueros 
Llevan , con su corneta y postillones, 
Correos diligentes y ligeros: 
Rjesuenan juntos en París mezclados 
Los chasquidos del sorbo , y los bocados. 

Las Damas á pellizcos repelaban, 

Y resquicio de bocas solo abrian: 
Los barbados las getas desgarraban 

Y á cachetes los antes embutian: 
Los Mproslas narices se tapaban 
De miedo del tocino , y cnguUian 
En higo y pasa y en almendra tiesa 
Solamente los tantos de la; mesa. 

Dábanse muy aprisa en los broqueles 
Los torreznos y jarros : tan espesos 
Fueron estos combates y crueles, 
Que el tocino dexaron en los huesos. 
Ochocientas hornadas de pasteles 

^ Solterón de pechugas de sabuesos; 
Tan colmados de moscas , que fue llano 



DE QUE VE DO, aa/ 

Que no dexaron moscas al vera;io. 

Reynaldos , que por falta de botones 
Prende con alfileres la ropilla, 
Cerniendo el cuerpo en puros desgarrones, 
£1 sombrero con mugre sin toquilla; 
A quien por entre piernas los calzones 
Permiten descubrir muslo y rodilla, 
Dexándola lugar por donde salga 
(Requiebro de los putos) 4 la nalga. 

Viéndose entre los otros hecho añicos^ 

Y debanado en pringue y telaraña. 
Mirando está los Maganceses ricos, 

Y al Conde Galalon ardiendo en saña. 
Guiñaba el Magancés con los hocicos: 
Advirtiéronlo bien Francia y España: 
£1 Paladin , que es gloria de las Lises, 
Se estaba rezumando de mentises. 

Dos manadas de suegras no gruñeran 
Tanto como él con la pasión gruñía. 
Si tantas Magestades no lo vieran, 
(Hecho un Bermejo el Paladin decia) 
Presto los convidados todos vieran 
Mi valor , y tu infame cobardía: 
Comiera* Magancesas carnes crudas, 
Porque me dieran cámaras de Judas. 

A las espaldas de Reynaldo estaba, 
Mas infame que azote de verdugo, 

P 2 




2 28 OBRAS PE D. FRANCISCO 

Un Maestro de esgrima , que ^señaba 
Nueva destreza á huevo y á mendrugo: 
Don Hez por su vileza se llamaba, 
Descendiente de carda y de tarugo; 
A quien por lo casado y por lo vario 
Llamó el Emperador : Cuco Canario, 

Era Embelecador de Geometría, 

Y estaba pobre aunque le daban todos 
Ser Maestro de Carlos pretendia; 
Pero por ser cornudo hasta los codos. 
Su testa ángulos corvos esgrimía, 
Teniendo las vacadas por apodos. 
Este, oyendo á Reynaldos , al instante 
Lo dixo al Rey famoso Balugante. 

Díxole Balugante al Maestrillo 
(Pasándole la mano por la cara) 
Dile al Señor de Montalvan (Cuquillo) 
Que mi grandeza su inquietud repara: 
Que pretendo saber para decillo, 
Si en esta mesa soberana y clara . 
Se sientan por valor ó por dinero. 
Por dar su honor á todo caballero ? 

Reynaldos respondió : Perro Judio, 

Dirás al Rey , que en esta ilustre mesa 
£1 grande Emperador ; glorioso y pió , 
Honrar todos los huéspedes profesa: 
Que después la batalla y desafío , 



♦ DE QUEVEDO. 229 

Qaién es el Caballero lo confiesa; 
Que á no tener respeto , las cazuelas . 

Y platos le rompiera yo en las muelas. 

Hasta aquí el Autor. 
Prosigue el Autor. 

i\ falso Esgrimidor , que le escuchaba 
' En Galalon su natural vileza, 
De mala gana la respuesta daba. 
Viendo que en su maldad misma tropieza: 
Galalon , que los chismes acechaba, 
No levanta del plato la cabeza; 

Y el desdichado plato se retira, 

Y á los diablos se dá de que le mira. 
Echaban las conteras al banquete 

Los platos de aceytunas y los quesos: 
Los tragos se asomaban al gollete: 
Las Damas á los jarros piden besos. 
Muchos están heridos del luquete: 
El sorbo al retortero tras los sesos: 
La comida que huye del buchorno, 
En los vómitos vuelve de retorno. 
Ferraguto agarrado de una cuba, 

Que tiene una vendimia en la barriga, 
Mirando á Galalon hecho una ubaí 
^ 3 



a 3 o OBRAS DE P. FRANCISCO 

Le hizo un brindis dándole una higa. 
No tengáis miedo (dixo) que se suba 
A cabeza tan falsa y enemiga 
£1 vino , que sin duda estará quedo 
Por no mezclarse allá con tanto enredo. 
Bebe , Conde traidor , ú de un cubazo 
Desgalalonaré los Paladines; 

Y si Roldan no le detiene el brazo, 
Acaba en él la casta á los malsines. 
A todos tiene ya cagado el bazo; 

Y si no suenan caxas y clarines, 

Y rumores de guerra no esperados, 
Allí quedan sus huesos derramados. 

£1 son alborotó la gurullada: 

En pie se ponen micos, lobos, zorros: 
Unos con la cabeza trastornada: 
Otros desviñan la cabeza á chorros. 
£n los alegres anda carcaxada: 
En los furiosos árdense los morros; 
La voz bebida , las palabras erres, 

Y hasta los Moros se volvieron Pierrcs. 
Galalon , que en su casa come poco, 

Y á costa agena el corpanchón ahita. 
Por vomitar haciendo estaba el coco. 
Las agujetas y pretina quita: 

En la nariz se le columpia un moco: 
La boca en las horruras tiene frita. 



DE QUEVEDO. 2^1 

Hablando con las bragas infelices 
En muy sucio lenguage á las narices. 
Danle los doce Pares de cachetes: 

También las Damas en lugar de motes; 
Mas él dispara ya contra pebetes^ 

Y los hace adargar con los cogotes: 
Quando por entre sillas y bufetes 
Se vio venir un bosque de bigotes, 
Tan grandes y tan largos , que sé via 
La pélamela , y no quien la traía. 

Y luego se asomaron quatro patas, 

Que dexan legua y media los zancajos, 

Y quatro picos de narices chatas, 

A quien los akos techos vienen baxos. 
Después por no caber entran á gatas, 
Haciendo las portadas mil andrajos, 
* Quatro Gigantes, que aunque estaba abierta, 
Sin calzador , no caben por la puerta. 
Levantáronse en pie quatro montañas, 

Y en cueros vivos quatro humanos cerros: 
No se les ven las fieras guadramañas, 
Que las traen embutidas en cencerros. 
£n los sobacos crian telarañas: 

Entre las piernas espadaña y berrosí 
Por ojos en las caras carcabuezos, 

Y simas tenebrosas por bostezos. 
Puédense hacer de cada pantorrilla 

'P4 



í 3 * OBRAS PE D. FRAKCISCO 

Nalgas á quatrocientos Pasteleros, 

Y dar moños de negra rabadilla 
A novecientos magros escuderos. 
Cubre» en vez de vello la tetilla 
Escaramujos , zarzas y tinteros; 

Y en tiros de maromas embreadas 
Cuelgan postes de marmol por espadas. 

Rascábanse de lobos y de osos. 

Como de piojos los demás humanos; 
Pues criaban por liendres de bellosos, 
Brizos , y lagartos , y marranos. 
Embutióse la sala de Colosos, 
Con un olor á cieno de pantanos; 
Quando detras inmensa luz se via, 
Tal al nacer le apunta cf bozo al dta. 

Empezó á chorrear amaneceres, 

Y prólogos de Iqz , que al Cielo dora: 
, En Doñalda ajustó los alfileres 

Ver un fluxo de Sol tan á deshora. 
Las que tienen mejores pareceres, 
A cintarazos de la nueva Aurora, 
• Con arrepentimiento de tocados. 
Parecieron un coro de letrados. - 
Clárice enderezó con prisa el moño: 
Rizó los aladares Galerana, 
Afilóse Armelina de madroño 
Contra el rubí , que teme la mañana; 



1>£ QUEVIBO. 133 

* Púsose en arma en ellas el Otoño 
Contra la Primavera soberana: 
Acicalan las manos y los labios. 
Temblando los bellísimos agravios. 
Y ya que su venida dispusieron 
Tantos caniculares y buchornos. 
Almas y corazones previnieron 
Para ser mariposas en sus tornos: 
En ascuas todos juntos se volvieron 
Antes que los mirasen los dos hornos: 
Que en las propias estrellas hacen riza> 

Y chamuscan las nieves en ceniza* 
Entraron las dos Indias en su cara» 

Y el ahito de Midas en su pelo; 
Pues Tibar por vellón se confesara 
Con el que cubre doctamente el velo. 
Con premio por su plata se trocara 

La mas cendrada , que copela el Cielo; 

Y por venirles corto el nombre de ellos. 
Esta se llamó téz\ aquel cabellos. 

Relámpagos de perlas fulminaba» 

Quando el clavel donde la guarda abría, 

Y á los que con la risa aprisionaba, 
Con la propia prisión enriquecía: 
Su vista por sus manos la pasaba, 
Porque llegue templada , sino fria: 
.I>exa con solo su mirar travieso 



$34 OBKÁS P£ D. FUAlffCISCO 

A Carlcfis sin vasallos y sin seso. 

Incendio son las canas Imperiales: 
La sala y el Palacio son hogueras: 
Los ojos dos Monarcas celestiales, 
A quien viene muy corto ser esferas. 
Pasa con movimientos desiguales^ 
Ya mirando de burlas , ya de veras; 
Ahorrando tal vez para abrasarlos, 
Con dexar que la miren , el mirarlos^ 

Con triste y estudiada hipocresía 
De sus dos llamas esprimió rocío, 
Que en los asomos lágrimas qiéntía: 
Tal es de invencionero su alvedríó. 
Por otra parte el llanto se reía, 
Obediente al hermoso desvarío: 
Dulce venenó lleva de rebozo. 
Disculpa al viejo , y ocasión al mozol 

Por todos se reparte sediciosa, 

Con turbación aleve y hazañera: 
Vá quanto mas humilde belicosa: 
Huye la furia , y el temor csperaj 
Y con simplicidad facinerosa, 
Usurpando vergüenza forastera, 
Mezclando reverencias con desmayos, 
En la tierra postró cielos y rayos. 

Rechina Ferragut por los ijares: 

Humo y eeniza escupe el Conde Orlando: 



• DE QÜEVEDO.. 235 

Oliveros la quiere hacer altares: 
Reynaldos de robarla está trazando; 

Y en tanto que se están los doce Pares, 

Y Christianos y Moros chicharrando, 
£1 Conde Galalon solo se mete, 

Por venderla , en servirla de alcahuete. 

Detras de la doncella de rodillas 

Se mostró bien armado un Caballero, 
De buen semblante para entrambas sillas. 
Con promesas de fuerte y de ligero. 
Los Reyes se levantan de las sillas: 
Suspenso está el Palacio todo entero; 
Quando apartando de rubí dos venas, 
Estas Circes habló , y estas Sirenas: 

El grito que la trompa de tu fama 
Pronuncia por el Orbe de la tierra. 
Sagrado Emperador , á verte llama 
Quantos anhelan premios de la guerra: 
La que trocó ser Ninfa por ser rama, 

Y en siempre verde tronco q1 cuerpo cierra, 
Los abrazos guardó para tu frente, 

Que negó descortés al Sol ardiente. 
No despreció tu nombre los retiros 
Donde nací (á llantos destinada) : 
Con él se consolaron mis suspiros; 

Y mi temor se prometió tu espada: 
Dexé ricos Palacios de zafiros: 




3 3^ OBE As DE T>. FRANCISCO 

Destiné mi remedio en mi jornada: 
Pongo á tus pies las lágrimas que lloroj 

Y calzarélos con melenas de oro. 
Uberto de León , mi pobre hermano, 

£s este que me sigue sin ventura: 
£1 Reyno le quitó duro tirano, 
Que darnos muerte sin piedad procura. 
Su castigo , y su bien está en tu mano: 
Dame Remedio , u dame sepultura; 
Que también es remedio , si se advierte. 
Hacer que el desdichado alcance muerte. 
Mas allá de la Tana diez jornadas 
Oí decir las fiestas que previenes, 
Adonde juntas miro , y convocadas 
Tantgs excelsas coronadas sienes: 
Donde tantas Vitorias como espadas, 

Y tantos triunfos como lanzas tienes; 
Asegurando el premio al que venciere. 
De qualquiera nación y ley que fuere. 

Mi hermano , i quien enciende ardor glorioso 
De dar i conocer su valentía, 
Viene á tu Corte , Emperador famoso, 
A tomar buena parte de este dia. 
Al Moro I y al Christiano belicoso, ' 

. Que de justar con él tendrá osadía. 
Señala campo en el Padrón del Pino, 
Junto al sepulcro de Merlin divino. 



DE QUEYEDO. ft 3^ 

Mas ha de ser con tales condiciones. 
Aprobadas por todos una á una. 
Que en perdiendo la silla y los arzones, 
Quien los perdió no pruebe mas fortuna. 
£1 que cayere quedará en prisiones, 
Sin poder alegar escusa alguna; 

Y el que á mi hermano derribare en tierra, 
Me ganará por premio de^la guerra. 

Hacer podrá mi hermano libremente , 
Su camino , si alguno le venciere, 
Con sus quatro Gigantes , y la gente 
Que en su quartel y pavellon tuviere. 
Yo , escándalo y fatiga del Oriente, 
Pagaré la Vitoria que perdiere; 

Y Angélica será por Cario Mano 
Premio del enemigo de sú hermano. 

Premio seré , Señor , de mi enemigo. 
No serás (dizo Ferragut rabiando) 
Sino de aqueste brazo : yo lo digo; 

Y sobra y basta , y inienten aun callando. 
No se me dá de Satanás un higo: 

A tu hermano estoy ya despedazando; 

Y vamos al Padrón desafiados, 

Que aun á Merlin me comeré á bocados, 
liberto dixo : En el Padrón te espero. 
Que no temo amenazas arrogantes. 
Ya estoy allá , responde , darte quiero. 



^'^9 OBRAS i>x d; FKANCISCO 

Mancebo , de barato tus Gigantes. 
Orlando dixo : Yo saldré primero; 

Y Galalon , quitándose los guantes, 
No ha de ser esto , dixo , zacapella: 
Yo quiero responder por la doncella. 

No es este tu lugar , dixo Reynaldos: 
■ La c(^ina te toca , y no la salá^ 
Pues es tu inclinación revolver caldos. 
Vete , Conde embustero , noramala: 

Y pues Jos chismes son tus aguinaldos, 
Tu medra enredos ,. la traición tu gala, 
Ponte en aquesa boca dos corchetes, 

U haré tu sacamuelas mis cachetes* . 
Carlos , que viola grita y tabaola, 

Y que Oliveros agarró una tranca. 
Revestida la cara en amapola^ 

Y estendiendo una mano y una zanca. 
Mandó escurrir á Gálalon la bola^ 
Que á toda furia por la puert^ arranca: 
Manda que nadie chiste , y con severa 
Voz á todos habló de esta manera: 

Quandó la compasión y la hermosura 
Tienen audiencia de tan altas gentes, 
El furor descompuesto y la locura. 
Infama , no acredita los valientes ; 
La suerte ha de ordenar esta ventura, 

Y no los desatinos insolentes: 



PE QUEVSBO. 239 

Quéjese ele las suertes el postrero, ' 

Y no me lo agradezca á mí el primeroj 
Merecida ha de ser no arrebatada^ 

Angélica en mi tierra , Paladines} 

Y no es del todo báculo mi espada. 
Ni olvida la batalla en los festines. 
También tienen mi sangre alborolráda 
Las sospechas del pie por los chapines; 

Y no es esto envidiar vuestros trofeos, 
Que aun caben en mi edad verdes deseos. 

Y tú , motin de Francia soberano: 

Tu , disensión hermosa de mi Imperio, 
Puedes estar segura con tu hermano; 
No yo de tu divino captiverío; 

Y olvidando los años y lo cano 

En quien es el requiebro vituperb, , 
En lo que está diciendo á h doncella, 
Se detiene por solo detenella. 
Ella con hermosura divertida, 

Y con una humildad ocasionada, . 
En cada paso arrastra alguna vida. 

En cada hebra embota alguna espadai • 
Si mira , cada vista es. una herida, 

Y cada herida' muerte :si es mifada: . 
Entró en la sala á'lágrimas y ruego, 

Y salió de la sala á sangre y fuego. 
Uberto dixo : En el Padrón aguardo^ 



240 OBKAS PE D. FKANCISCO 

Coa lanza enrbtre de mi arnés cubierto. 
Responde Ferragut : Nunca me tardo: 
Date por calavera ya # y por muerto. 
Si ha de salir primero el mas gallardo. 
El primero seré : yo te lo advierto; 

Y guárdese la suerte de burlarme, 
Que abrasaré la suerte'por vengarme. 

Quedaron atronados de belleza: 

Quedó lleno de noche escura el dia: 
De esclavitud adoleció la alteza: 
De yermo y soledad la compañía: 
Vasalla fue de un ceño la grandeza: 
Vencióla de un mirar la valentía: 
Conformáronse Moros y Christianoí 
A idolatrar la nieve de dos manos. 

Naimo , aunque tenia quebrantada 
Del largo paso de la edad la vida, 
Sintió la sangre anciana recordada 
De la ferviente juventud perdida. 
Fue á requerir con la pasión la espada: 
no se acordó que no la trae ceñidas 

Y en el.primero impulso de travieso 
Echó menos la espada con el seso. 

Nü bien la Reyna del Catay famosa 

Habia dexado el gran Palacio , quando 
Malgesí con la lengua venenosa 
Todo el infierno está claviculando: 



Todo Demonichucho y Diabliposa 
• £n tono de $u libro está volando: 
Hasta los Cachidiablos llamó á gritos, 
Con todo el arrabal de los precitos. • 

Hasta aquí el Autor. 



D= 



Prosigue el Autor. 



'c ver tan prodigioso desconcierto* 
En su librillo , á cántaros lloraba: 
A Carlos vio despedazado y muerto^ 
La Corte sola , y á París esclava. 
Fuele por los demonios descubierto» 
Que h falsa doncella , que lloraba, 
Es del Rey Galafron hija heredefa, 
Como el padre maldita y einbustera» 

Que por su gusto y su consejo viene 
A repartir zizaña en Picardía: 
Que á su hermano nombró (mddad solene!) 
Uberto de León , sienda Argalía: 
Que el padre Galafron , que tras él viene, 
Le dio el mejor caballo que tenia. 
Llamado Rabicán , no por el brio, 
Mas por ser de ua Rabí perro Judib. 

Una endrina parece con guedejas: 

TOM. I^, Q 



2 4^ OBRAS PE D. FUAKCISCO 

Ticn^ por pies y manos volatines: - 
De barba ác letrado las cernejas^ • 

T>0 cok de Canónigo las clines: 
Pico de gorrión son las orejas^ 
Los relinchos se meten á clarines. 
Breve doicuello , el ojo alegre y negro, 
Mas revuelto que yerno con su suegro. 
JDióle un arnés forjado dé manera. 

Que está mas conjurado que las habas, 

Y todo por de dentro , y por defuera 
Se enlaza con demonios por aldabas: 

Y porque i todos venza en la carrera, 
Aunque se amarren al arzoh con travas, 

.Una lanza le dio , que quando choca 
Derriba las montañas , si las toca. 
Galafroh le envió de aquesta suerte, 
Porqiie'en todo lugar fuese invencible: 
Dióle un anillo, de virtud tan fuerte, 
Que lé hace valiente y invisible: 
A tú por tú se pone con la muerte; / 

Y no hay encantamento tan terrible, 
Que si le vé , no haga que le sueñe, 

Y que se descndiable , y descndueñe. 
Y para que provoque la aventura. 

Con él envia á Angélica su hermana, 
Qwe ofreciendo por premio su hermosura , 
La justa és cierta , la victoria llana. 



DE QÜEVKDO. 2^^ 

Ensefianclola hechizos la asegura, 

Y toda la Arte Mágica profana, 

Coo otdún qtie en venciendo los guerreros. 
Se los remita todos prisioneros. 
Visto el engaño , Malgesí tenia 
Urdida su venganza extrañamente; 
Mas dexémosle , y vamos á Argah'a, 
Que ya está en el Padrón junto á la fuente. 
En el gran llano un pabellón se via> • 
Defensa á la estación del Sol ardiente: 
Por defuera á las lluvias muestra ceño, 

Y por de dentro primavera ál sueño. 
Hácese f^ttt Mayo en estos llanos, 

LeváiítüSe^ el veranp con la tierra, 
Repárt^ense los árboles lozanos 
£n copete y guedejas de la sierra. 
No se vieron jamas con nieve canos, 
Vejez que á los verdores hace guerra; 

Y cñ tzÁ bien ordenada pradería. 
Siempre está ínozo el año , y niño el dia. 

Con lágrimas sonoras Filomena, 

Cítara de dolor , á los sentidos • 

Derrama' el epitafio de su pena 
En trage de cancáon por los oídos. ^ 
Narciso , con el agua én>re la arena, 
A tierna flor los miembros reducidos, 
Muestra el favor dd Cielo , que recibe, 
Q 2 



244 OBRAS DK 1>. FKAKCISCO 

pues con lo que murió florece y vive. 
Corvo el peral , su fruta está temiendo 
Blasón pyramidal para el verano; 

Y en su pomo el limón contrahaciendo 
Los pechos virginales en el llano. 
Está el nogal robusto produciendo 
Aradas nueces; y el granado ufano 
Desabrochado , su familia tiende, 

Y á la avarienta pina reprehende. 
En tronco de esmeralda ramos bellos 

Con fruto de oro , con la flor dé plata, 
Al. Sol el rostro , á Dafiíe.los cabellos. 
Siempre verde el naranjo los retrata: 
Nevados y encendidos puedes vellos, * 
Que la fruta y la flor , al Cielo iqgrata, 
Es á su juventud flagrante nieve, , 
En, que Favonio sus perfumes bpbc. 

Aquí la vid al olmo agradecido 

Zelosa esconde en pámpanos y lazos; 
. y el tronco , ya galán , y ya marido, 
Con las hojas requiebra sus abrazos. 
De su corteza Amor está vestido; , 
Los sarmientos dan flechas á sus brazos; 
y los racimos , llenos y pendientes, 
D^n á la sed desprecio de las fuentes* 

En pie se alza en medio de los llanos 
Grande jayán de bronce vedejudo, . 



De espigas coronado , en cuyas manos 
Se maestra corvo arado cortezudo. 
El Semicapro Pan entre villanos, 
Le nombra religioso pueblo rudo. 
De cuya boca negra se deriva 
Un arroyuelo de agua por saliva. 
Deciende por el pecho murmurando 
Lengua de plata artificiosamente; 

Y las duras vedijas remojando, 
Desperdicia en aljófar el corriente. 
Llega los pies de cabra resbalando. 
Con ronco son de cítara doliente, 

Y líquido pintor de blanca plataj 
En los pies la cabeza le retrata. 

Razona la agua entre las guijas bellas: 
Con zéfiro conversan ramos bellos: 
Cantan los paxarillos sus querellas: 
Las hojas callan quando cantan ellos: 
Ellos y el agua quando cantan ellas; 

Y el páxaro parece al respondellos 
Músico , que fiado en su garganta. 
Con tres diversos instrumentos canta. 

Con atrevida espalda un monte suena 
Herido de las ondas ; y fiado 
En la ley que está escrita con arena, 
Canas iras desprecia al mar turbado. 
Al nacimiento de alta y fértil vena, 

Q3 



2^6 OBKAS D£ X>. FRANCISCO 

Dura cuna le dá por el un lado; 
Tan vecino del mar , que un propio acento 
Llora su muerte , y rie su nacimiento. 
A la tumb^ sonora do los ríos» ' 

Líquido monumento de las fuentes» 
Lleva con ronco son sus vados friost 

Y agonizando en perlas sus corrientes: 
Descanso de la sed de los estíos. 

Que descienden con polvo las crecienteSi 
Donde por atender á su lamento. 
Le hizo orilla grande alojamiento. 
Magnífico domina la llanura, 
Arbitro de los mares y la tierra; 

Y con mas fortaleza que hermosura, 
Menos previene el ocio que la guerra: 
Docta igualmente y rica arquitectura, 
Le corona de almenas , y le cierra: 
Con él descuida todo el valle el sueño, 
Sin recatar de algún collado el ceño. 

Es crédito común , que dentro habita 

De este Palacio , ó fuente , ó monumento , 
La Mente de Merlin , á quien prescrita 
Cárcel fabrica eterno encantamento: 
Para quien la pregunta resucita, 

Y vive en las cenizas un acento. 

Que siendo Ifengua del sepulcro obscuro, 
Pronuncia las perezas del futuro* 



DE QUEVEDO.> 247 

Tal es el sitio , tal la gran llanurai r* 
Donde su pabellón puso Argalía^ 

Y tanta de su bosque la espesura^ 
Que el Spl distila en él pálido el dia. 
Descolorido con la sombra obscura, 
Escasas señas vé de luna fría. . 
Parece lo demás que el campo cierra, 
Parte del Cielo , que cayó en la tierra. 

Angélica enseñaba i ser hermosas 
A las plantas mas raras y mas bellas: 
De sus ojos las flores y las rosas 
Aprenden en el suelo á ser estrellas; 

Y con las trenzas de oro victoriosas. 
Que libró Jo ve , no se atreve á vcUas. 
£1 Sol esfuerza t\ tiro de su coche, 

Y se puebla de Sol la propia noche. 
Al sueño blando se entregó Argalía: 

Durmiendo estaba Angélica en el prado: 
A hurto de sus ojos campa el dia. 
Que abiertos le tuvieron congoxado: 
Los Gigantes la guardan á porfia, 
Que los tiene la justa con cuidado: 
Arden amantes peñas y corrientes, 

Y son requiebros de cristal las fuentes. 
Tiene en el dedo el encantado anillo, 

ponde ligado está todo Planeta, 
Quando con su nefando quadernillo, 
Q4 



24^ OBRAS PS Vi FRANCISCO 

Sobre un demonio vayo á la gineta, 
Con las clines de cabo de cuchillo, 
Malgesí con barbaza de cometa 
Apareció , mirando desde el viento 
Al Sol dormido » al fuego soñoliento. 
Vio sobre un tronco á Angélica dormida, 

Y que en su guarda están quatro Gigantes; 

Y dízoles : Canalla mal nacida. 
Vosotros moriréis como vergantes; 

Y esta embustera de la humana vida, 
Cárcel , delito , y juez de los amantes. 
Acabará en los filos de esta espada 

£1 intento fatal de su jornada: 
Dixo ; y entre pentágonos y cercos 
Murmuró invocaciones y conjuros, 
Con la misma tonada que los puercos 
Sofaldan cieno en muladares duros. 
A los Demogorgones , y á los Guercos 
De los retiramientos mas escuro^ 
Truxo , para que el sueño le socorra, 

Y á los quatro Gigantes dé modorra. 
£1 hermanillo de la muerte luego 

Se apoderó de todos sus sentidos; 

Y soñoliento y plácido sosiego 
I^os dexó sepultados y tendidos. 

No de otra suerte el embustero GriegOi 
A poder de los brindis repetidos, 



DE QUEVSBO. 249 

Acostd la estatura del Ciclope 
£n las estratagemas del arrope* 
Vase para triunfar de sus despojos 
Malgesí con la espada, a la doncella; 
Mas en llegando á tiro de sus ojos» 
Se le cae de la mano , y se le mella. 
En suspiros se vuelven los enojos: 
Todo su encanto se aturdió con vella 
Con su hermosura enamorado habla; 

Y al fin no sabe ya lo que se diabla. 
Encantados se quedan los encantos: 

Hechizados se quedan los hechizos: 
Son los tesoros que contempla tantos 
Como las minas crespas de sus rizos: 
Están unos sobre otros los espantos, 

Y los rayos del Sol parecen tizos: 
Los demonios se daban a si mismos, 
Viendo de la belleza los abysmos. 

Ni alzar los ojos , ni baxar la espada 
En éxtasi de amor Malgesí pudo. 
La lengua á su pasión tiene amarrada: 
Mas parece que está muerto que mudo; 
Prueba dexarla en sueños encantada; 
Mas el anillo le sirvió de escudo. 
Revocóle el infierno los poderes, 

Y todo se encendió de árremeteres. 
La espada arroja en tierra por cobarde: 



2 $ o OBRAS D£ D. FRANCISCO 

Por inútil con ella el libro arroja: 

Viendo que no hay Gigante que la guarde, 

£1 no embestir con ella le congoxa; 

Y porque el luego le parece tarde> 
Del manto que le cubre se-despoja; 

Y sediento de estrellas y de luces. 
Se arrojó sobre Angélica de bruces. 

Engarrafóse de ella , que del sueño 
Despierta con el golpe dando voces. 
Argalía á los gritos con un leño 
Salió p y i Malgesí machacó á coces. 
Ella le araña , y él la llama dueño; 
Mas andan los trancazos tan atroces^ 

Y le muelen el bulto de manera, 
Que le vuelven los huesos en cibera. 

Luego que le vio Angélica en el llano 
Despatarrado , conoció quién era. 
Este es el Nigromante , y el tirano 
"Malgesí , dixo : no es razón que muera; 
Sino que atado por mi propia mano, 
Por la mejor hazaña , y la primera, 
A poder de mi padre vaya preso. 
Donde le quemarán hueso por hueso. 

Para poder echarle las prisiones, 

A los Gigantes por sus nombres llama; 
Mas ellos á manera de lirones, 
Roncando están tendidos en la grama, 



DE QUE VE DO, ajT 

Tanta fuerza tuvieron las razones. 
Tal sueño por sus miembros se derrama. 
Que riendo xomo están vivos , apenas^ 
, Los dos le debaoaron en cadenas. 
Liado está de pies y colodrillo^ 
Sin poder rebullirse , ni quejarse, 
Al pie de un robre columbró el cuchillo 
Angélica , tomóle por vengarse; 

Y viendo al otro lado el quadernillo, 
( En que solo pudiera restaurarse ) 

Le tomó ; y en abriéndole , al momento 
Se granizó de diablos todo el viento. 
En demonios Ja tierra se escondia, 

El propio mar en diablos se alegaba, ' 

Y demonios á cántaros llovia, 

Y demonios el ayre resollaba. 

Uno brama , otro chilla , y otro pía; 

Y en medio del rumor que se mezclaba*, 
Dixo una voz , que andaba entre los ramos: 
A tu obediencia quantos yes estamos. 

Escoge , pues que puedes , como en peras, 
Diablos , y manda. Lo que mando y quiero 
(respondió con palabras muy severas) 
Es , que con vuelo altísimo y ligero, 

Y en volandas, cortando las esferas, 
Llevéis este nefando prisionero; 

Y por mas que afligido gruña y ladre. 



2^2 OBRAS PK D. FK AKCISCO 

Se le entreguéis á Galafron mí padre. 

Lleyaremosle así como lo mandas 

( Un diablísimo dixo ) en dos vayvenesy 
Y , como tú lo ordenas , en volandas, " 
Para el fín y el efecto que previenes. 
Colas y garras han de ser sus andas. 
Perdona que no yí en dos santiamenes» 
Porque como son cabos de oraciones. 
No admiten semejantes postillones. 

£n este encantador , diréis , le envió 
Juntos los embelecos de la Corte: 
Que preso el endiablado Mago impio, 
No hay espada , ni fuerza que me importe: 
Que en el anillo , que me dio , confio, 

Y en mi hermano y su lanza, que es mi norte: 
Que todos doce Pares he de atarlos, 

Y á cargas remitírselos con Carlos: 
Dixo ; y dando crugidos al instante, 

Malgesí por el ayre desparece. 
Llegó al Catay ; y viéndole delante 
Galafron , le recibe y agradece. 
Con el librillo Angélica al Gigante, 
Que mas dormido está desadormece: 
Ya deshecho el encanto , ya despiertos, 
. Se desperezan con los cuellos tuertos. 

Fin del Canto f rimero. , 



DSQUEVEBO* 25.3 

S CANTO SEGUNDO. . 

obre el '.echar las suertes en Palacio 
Andan los Paladines á la morra: . 
En cédulas se gasta un cartapacio 
Con ios nombres , y dentrq de una gorra 
Se mezclan ; y en un cofre de topacio^ 
Que bien labrada plancha de oro aforra. 
Los dextamó » revueltos con su mano» 
La eiQcelsa Magestad de Cario Mano. 

Añusga Ferrágut , atisva Orlando, ' 
Estáse haciendo trizas Oliveros, . 
Montesinos se está desgañitando, 
y todos juntos quieren ser primeros: 
A la fortuna están amenazando, 
Si los saca segundos , ó terceros; 
Quando un niño iaocetite. de msüotülas 
A sacar empezó las cedulillas, 

£1 primer nombre , que el :muchachbi afierra, 
Astolfo fue, el Inglés. magro y enjuto.. 
Yo soy Astolfo , y soy de Inglaterra, 
Dixo,4ándose al diablo Ferraguto. 
Miente la cedulilla sí lo yerra: 
^Este muchacho es hijo de algún puto, : 
Que yo he- de ser AstoUb en todo el muúdo; 
Mas jA muchacho le sacó el segundo. 



»^ 4 OBRAS I>E D. FKANCISCO 

Ser el primero , y yo segundo , ha $¡do, 
Dixo , ser yo primero ; tjue el cuitado 
Es un cabillo de hombre bien witido, 

Y es un chisgaravis pintiparado, » 
P«rfet<j embestidor , nunca embestido, 
Grande persona de pedir prestado; > 

Y en llegando dará de colodrillo, 

. Porque no es el justar ser iharidillo, • ' 

Tercero fue Reynaldo el mendicairtcíí ^ 
EL quarto fue Drtdoft , noble ;gúerfcrD: 
Tras él Brandonio ,-desigual Gig'anrer '- 
A quien siguen Oten , y Bcrlifigíefo: 
Luego el invicto Emperador rriütifáíite: 
Después de trrínm , Orlando fiíe postrero; 
El qual de rabia de tan. mal despachó, • 
Quiso comerse el cofre y ^1 muchacho. 

Ya el Madmgon del Cielo amodorrid<^ 
Daba en el Occidente cabezadas; •- 

.:: : l?i.pid¿.el iat^¿6f medio dormido : 

AiThetis , y úlíiKergon-, ydosii'azadac;^ 
ELMdfkíó ¿tá 'Mandiiiga^anoofiecida,' 
De medio ojo las cumbres átapaáás,^ • 
Quandó acabarón'de sacar laSisüfeft'CS- i 
LosPáladines regoldando m'uertes* ; - 

Era Astolfo sóror por lo monjosó. •' - ' • 
Poco jayán , y mucho tiquemi^e, - 



PEQÜEVEDO. ajj 

Y mas cotorrerito que hazañoso, 
Con menos de varón que de alfeñique. 
Vistióse blanco arnés , fuerte y precioso, 
Que no habrá cañaheja que le achique^ 
Por ser elpobrecito tan delgado, 

Que jwrecia un alfiler armado. •' 
£n las nalgas 41evaba por empresa 
Una muerte pintada en campo roxio^ 
£1 mote su mortal cerote exprés, 

Y dice así : Lti maerte llevo al ojo.- 
En el yelmo , que quatro libras pesa, 
Lleva en rez de penacho un trampantojo, 
Un basilisco , un Médico , y un trueno , 
Como quien dice : Aténgome á Galeno. 

Y como si supiera gobernallos, 
U tenerse ra alguna de las sillar, 
Siempre tuvo fó' floree los caballos. 
Que Bétií^apaicíetitaen sus orillas; 

Y ni sabe corrcllos , ni parallos, 
Agora juegue cañas , ó canillas. . 

Al fin con voz de títere indispuesta* * 
£1 caballo mejor que tiene apresa: 
Era morcillo, que á la vista' ofrece :'* • 
Con lumbre de los ojos noche negi-a; 
Que igualmente le adorna y lobreguece; 
Cuyos relinchos son truenos en Flegra: 



a ^6, ORRAS DE J>. FK ANCISCO 

Blanca estrella la frente le amanece. 
Que torbas iras de sa ceño alegra,, 
l^rolija din , y ondosa t de tal arte^ 
Qpe la introduce el viento en estandarte. 

Anhela fuego , quando nieve vierte 
En copos de la espuma j y generoso 
Solicita los plazos de la muerte# 
Igualmente galán y belicoso. 
Tan recio sienta el pie , hiere tan futirte 
El campo , que parece gue animoso 
Rubrica en las arenas el castigo, 
O que cava el sepulaó al enemigo* . . 

Como en torre muy alta y desellada 
Se columbra un ceriiícalo y un tordo,- 
O sobre alto cypres Ja cogujada» 
O lobanillo en cholla de hombre gordp; 
Así ,se divisaba la nonada 
Bazucada en los troncos del tK>hordo: 
Corre el caballo ^ el Gara vis se enrqs^i 

Y parece que corre con la mosca. 
Triste se parte el gustador melquino. 

Si bien.la mancebíta le provoca, 

Y en su copete el Coicos Vellocino, 
Pues atropella al Sol , si con él choca. 
Por otra parte en el Padrón del Pino 
La calavera de Merlift h coca: 



t>K QUBVKDO. ^S7 

En cruces, y i su cuerpo devanando. 

Y tales cosas entre sí pensando. 

Yo soy tamarrizquito , y hombre astilla: 
Valdréme contra Uberto de la chanza; 

Y entre los arzones de la silla 

No ha de saber hallarme' su pujanza, 
Sin duda ha de causarle maravilla 
£1 ver solo el caballo con la lanza'; 

Y ha de pensar de cosa tan extraña, 
^ Que es un caballo pescador de caña. 
Yo^ entanto que se admira , presuroso 

Daré con él en tierra en un instante: 
La mozueia veri mi rostro hermosOí 

Y mfi querri por dueño , y por amante. 
De qualquier suerte yo seré dichoso 
Solamente poniéndome delante; 

Del encuentro no tengo que guardarme, 
Pues hará mas en verme que en macarme. 
De monte en monte vá , de llano en llano, 
£n estos pensamientos divertido. 
Dexa la sierra i la siniestra mano, 

Y sigue el bosque en robres escondido. 
Maligna luz del Astro soberano 

Mas espanta que alumbra, y el ruido 
Que confunde en rumor el Horizonte 
Con Iqs cristales que despeña un monte. 
Cansadas de caminos retorcidos 

TQM. IX* K 



ü 5 S OBRAS PS J>. FJlAK^ISCO 

Del rió sonoro^ las corrientes, 
£n pacíficos lagos extendidos 
Descansan las jornadas de sus fuentes'. ^ 
Coronados están , coúio ceñidos 
De sauces y de hayas eminentes: 
Tienen por baño y por espejo el lago» 
La Luna errante , el Sol errante y vago. 
Nada enjuta la luz del Firmamento^ 
£1 oqíósq crists^l de la laguna 
Arde en trétaulo y vario movimiento, > 

Y en el fondp se vé mas oportuna: 
Ríüa espumoso el lago fresco viento, 
Que enr Iqs gplfos .pudiera ser' fortuna: 

. Tiemblan las qndas j y en doblez de plata 
La Luna ya se encoge , y se dilata. 
Mas él f que fia en sola S9 hermosura, 

Y antes quiere afilarla que. la espada, . 
Se paro p^ra. verse la figura^ 

Y ú YÍ íi^^guedej^ bien rizada; 
Mas no.Io consintió la noche escurai 

Y así con presunción deáconsohdá . 
Prosiguió, ^n los golpes y los trotes, 
Anv^ldáqdose 4 rientO/ los bigotes* 

Yá las chafarrinadas de la Aurora 
Burrajeaban nubes y collados^ 
.Y el Platero del mundo , que los dora, 
Asomaba buriles esmaltados; 



Quandp Astolfo qae todo b «naáiOrai^ ^ 
Llegó: al Padrón , y pqestos señalados: ; 1 
Los Gigantes que vieron qpe vcñiá, 
A corna(ks llamaxon i Argalía; 

Sale y por vprle cierra W dos^ojofe/ < ; = ^\ 
Puesto encima la manó en td|ádiiI<H: 
Como^ quien mim moscas 6 gorgojósr, 
U desde Jejos cucaracha, ü grilló: ^ 
Y valiéndose al fin d^ los áiirojos' . / ' 
De ún cascabel , armado tío un bultÜto'»:^' . 
Enfadóse de !y elle , y a enG^tetmlló 
A inedia rienda eiKÍere2é^}'pai)alltk - '- 

Astolfo hecho iásvisible se disparen : : I 
Mas diciendo : Ox aquí , de un garrotazo 
Despatarrado en tierra dio de cara 
Con él / que 4 toda Francia cagó elbaa:o. 
Los Gigantes , qve ven que no declara- 
Si vive , ni coíi pierna , ni con bra2ó^ ^ 
: Para cogerle andaban por los llanos^ 
Como qúiep- busca pulga con ks manóse 

Lleviíonle á la tipnda^e Argálía, 

Donde en prisión Angélica le encaja, ^ 
Miraba sus lindezas , y decila: - \ 

¿ De qué puede servir litjdo en migaja^ 
Pizca , y hermoso es rodo^fruslería: 
^ Mí fuego no so atiíaí^bién' don paja; ' «^ 
Quandojde Fer/agiit oyó «n pl cuerno- 
n 2 



d6o OBKlS P£ D. FRANCISCO 

Todas las carrasperas del infiei^no. 
Espeluznóse el monte encina i enema: 
ElSol dicen que dio diente con diente; 

Y al duro retumbar de la bocina^ 
Angélica las manos en la frente, ' 
Apuntaló la máquina divina: . 
Demudóse el Gigante mas valiente; 
Afirmóse Argalia en los esiiwbs, 

Y apercibió los trastos vengativos. 
Q})arido sobre un Caballo , mas manchado 

Que viznieto de Moros y Judíos, 
Rucio 9 í quien no consienten ser rodado 
Los brazos de su dueño , ni sus bríos, 
Se mostró Ferragut escollo armado» 
Bufando en torbellinos desafios; 

Y con ladrido de mastin prolijo 
E^tas palabras renegando dixo: 

Paca tu hermana » ú >}aca la asadura: 

Escoge e^ que mas quieres de estos dacas: 
Tu cuñado be de ser , 6 sepultura, 

Y los Gigantes he de hacer |)iUrácas, 
Uberto respondió : Mi lanza dura 
Castigará tus brutas alharacas. 

Pues bien te puedes dar 'por alma en pena. 
Replicó Feriagut , y alzó una entena. 
Muy poco es lo de un toro contra un toro 
Para comparación de aqueita guerra. 



I 
i 



1 



DB QÜEVIDO;/ : a6l 

Mas oo bies le tocó la lanza ¿c oro 
A Ferragut , quando cayó por tierra. 
No le qukó la fuerza &tt decoro, 
Sino el encanto* que k lanza cierra* ^ 

Qual pelota de viento dio ctecida, 
Para sailtar con fuerza snas caída. 
tJn salto diá , que vio la coronilla 
Del promontorb del mayor Glganf^ 
Y desnudas diez varas de ^ cuchilla, 
Para Argalaa {>arte fulminante: 
£1 qual viendo sü cólera amarilla^ 
Le di%o :: Diablo, ó CabaUero andante^ 
Según capituló Carlos severo, 
Püé» qiie caiste ; quedas prisionero. 
¿Qué es^ prisionero I picaro alcahuete? 

Cario Magno es mi mano y hojarasca. 

Cumpla el Emperador lo que promete, 

Y tu pipevén tu vida á mi borrasca? 

Y á los ; quaí ro Gigantes arremete, 
Como á las oaperuzas de Taraseis 
Diciendo : Malandrines , y protervos 

. Yo 0$ haré albondiguillas de los cuervos. 
Mas los Gigantes dieron tal abuUido» • 
Viéndose condenar á albondiguillas, 
Quedetaroh el campo ensordecido, 
Alzando mazas , trancos y cuchillas* 
Angélica., el Abril descolorido, 
J^3 



it62 OBRAS I>£ I>. FRANCISCO 

Y páHdo el jardín desús okexillas;, 

Dice : ¿ Coma ha cde atarse de algürn modo ^ 
Este que es diablo desatado «atpdQ? 
Argesto , el masnobusto > y mas meiñbrudo, 
£1 pxiificmio embiste denodado: 
Luego Liamprado :, Gigantón belludo» 
Todo de'cérdas negras afelpadet I 

D^pues Urgano .^ el narigón iterado: 
£1 último Tturlob desmesurado. 
Mas gruesid y abultado qu^mh colok), 

Y mas largo qnepaga de tiraínpbso; 
Lan^ordo 1er a£ro|6 /primea uadEisdo; > 

Y á no ser encantado FcrragüíOy : ' 
Le saca «1 unto y y le derráma'elxaldó* 
Mas^él , q^é es tan valiente: cdmo astiít^, 
Tal brinco dio con • ánimo gallardo^ 

Y tal revés en él Gigante Brutd, 
Que[ le achicó ,' dsxándoler en el llanor 
Sin piernas , de Gigante ^ medio enano. 

Sin parar , ni decir oxte ni moste, 

Tal cuchiiladat dio en la panza á Urgano, 
' '^Qnc aunque la reparó con todo un poste. 
Todo el mondongo le vertió en el llano. 
No hay lobo que ctí la carne seuregostc 
De J'as ovejas que perdió el villano, 
Celtio el san grienroFerragut se hinchió 
En los ^Gigantes , quedescoso^ trincha. 



1 



Masr. en tanto que á Urgano despachurra^ 
Con un dogal entero enarbblado»>; 
Lampordo' sobre ely6lnioIe.dá 2urra« 
Tal , )que i ha ser áe cascos encantado^ 
Allí le* desmenuza, y le cbucHu]:ira.n ^ 
Saltó el yeIma>dos^>reguas destrízadoi 
Quedo XQn k cabéis descubierta^ 

Y un bosquerapáreció de greña yerban ' 
La bocft^. como olla cpie se sale ! .. 

Hirviendo ¿ espumas derramo.orabiosas, ' 

Y conao el» rayo de la nube saifr 

En culebras de fuego sinuosas, i .. ^ 
Embiste» fiero con Lampordo , y dale 
Por medio de las sienes espaciosas- ^^ , 

Tal golpe , que partiéndole la geta^ 
Quedó el medio testuz hecho oíaircta. 
Turlon, que vé los suyos en carnaza, 
Hechos tantos , fiado en ser Eorzudo, 
Perlas espaldar ¿traición le abraza. 
Mas Ferragut , que siente fuértc> el ñudo, 
^tt cuerpo de untizon desembotaz^i: ^ 
Saca bastón herrada el monstróhcnido, ^ í 

Y lecnarbola en ángulo mazadar.^ 
Mas Ferragut' le opone rectatAspáda. 

Turlon , <pie %^ poco de destreza,.. 
Con descomumal golpe se abalanza . 
A romperie la espada y la cabeaá; 
K 4' 



S64 OBRAS X>S B. FRAKCISCO 

MasFefíragutyqtie eh sueños vio áCairftiiza^ 
La espada le libró con ligetezai 

Y los perfiles de un compás le avanza^ .. 
Pandóle Utia estocada por lo» pechoS| 
Que Icis livianos le dexó deshechos. 

Si tienes mas Gigantes ( le decía ) 

Vengan , ú resucita ^ infame ^ aquestols 
Vorlrerlosha i matar mi vaientíai 
Qae mis bracos á mas están dispuestos» 
Contra toda razón ^ dixo Argalía, 
Quebrantas los capítulos honestos^ 
!Date á prisión pues el concierto i sido 
Qué quede prisionero el que ha caido^ : 

¿Qué prisión / qué concierto ^ ni que nada? 
(Replico Ferragut con voz de gallo) 
Cúmplalo Cario Magno si le agrada^ 
Que yo solo del Cielo soy vasallo- ' 
Astolfe f i quien la grita alborotada 
]Pudo.deI sueño en su razón tornalló^ 

. •■ Por y er' sr puede eomponerbs , sald; 
Más -poco en esto , como en todo , -vale. 

liamci( le dixo Ferragut ) tu liermana^ "^ c 
Que laqtiierosoíl^ercon m&adurasj í V 

Y hade ser mi muger , ú esta mañana- 



Te desabrocharé las ccgruáluras»' , 
No me gastes harenga cortesana^ .. ) 
Ki me hagas medallas y figurasi v A 



l A. 



Ttt muerte on mis palabras te. lo avisa: 
No quieto doie ,/ dicala en camisa.* 
Argalía , que Vé que le desprecia^ 

Y que su honor y 9U corazón ofende: 
Que le pide la cosa que mai precia» 

. . -Que i9onfKro del lemplo del Amor prclTehde; 
Con cuerpo formidable » y alma necia 
En tal corage el ^taf^ion ^oiende, . 
Que olvidando' la lanza de mohmo,. 
Junto al Padrón:» la- dcyo eael Pino. L 

Y viendo. siiícabqzá.desármada^ .. 
hoiSiao: toma; un yelmo j. qu« nb quiero. 
Ni he mertester ftftvar Ventaj^i er^ nada, ; 
Que sé guardaJFiU ky de. Cabf Ufcro. i 

A casco ^so agualdaré tu:.espadai,. [ 
Dixo el descomunal Aventurero: : [ 
No.qniero yeli|io » casco s¿ casquillo; ; 
^or yelmo' traygo yo mi ^lodrillo. j 
Si tuviera lug^rme chamorrara 
£st;e pelü; que traigo jaceripo;. • 

Y si fuefa pbiíble nie calvará, • t 

Y te aguíirdíi» como p^rro; GWno^ i 
¿Yelmo «le o^-Qcef f jgífswie:4'la caí* 
Cab^Ucrito del Pa^fpn -del Pino> , :;. í : : ? 

, Qpe- ímfigifiq tan rouejle tu, br»?»?»* -. . 
Que aun etfí^ pof q<iitari9^ hs^hpi^íi 

Y di^ciendo.y ha fifiodei , . y ci? /i«>feHKÍas^ ^ 



•l »» 



%66 OBRAS ]>£ Jf. FK AtrClSCO 

Salta sobre lel caballo > y^atremett^ 
Con SK¿cione& furiosa® y nefandas^ : -'^^ 

Y como espiritado iriata ¡siete. : • 
Ya quiero concedeifine mh demafidas: - 
Remkomc á mi ptiño y mi cachete : ' * 

; Tü hermana^ á quien yo niim, y que mémtz, 
£nciende*lós volcanes de mí ifa. 

Ni demonios que van con espigones 

Huyendo de reliquias conjurados; - > 
Ni en lá sopa revuélcoslos brivones;' 
Ni Cañones de bronce 'disparados: ' ' 

r Ni piey to ;en procesión' por W pen^dn^sj 
Ni pelíímesa de los üial casados^ * -'^ 
Ni Gallegos en bulla , ni calderas ^^ . 
£n choque de basares y espeteras^ ^ 

Se pueden comprar con el eftrueíido 
Que resonó dcl^ choque y cíidiilladat, ^ 
Con que los 4o^ se estalxan dts4hfaciehdb 
A puro torniscón' de las espaá^á.' 
Las armas^con el 'S<¿ estávardiendói 

Y arrojando ccntell» fulminadas:* i-' ' 
A poder de los tajos y revéieá, ' ^ ' 
iEn fraguas se volvieron íos afndSesl *' ^ 

Se majan , se niachucan , sé fiiartíUaiif ' 
Seáétiban , y se pun^aii ^ y,s6fi)ajail^' ^ 
8é dj^ínigáján^ n)ul^l«iiy*atrebillatr^ - 
Se dóspizicMi ^ s6:buflAc»i « y )e rajan, « 



S^^carátttsan i, se ^Bruman^ y sejttillan^ 
Se hienden , y se parteBí', y d^s^^JM* ' *^ 
Ttn cai>al / y tan jastámenteL obran;* ' 
Que laixnisñíias heridas que(ián/c<d)rañ. 

Nube d&:pol?t) los esconde ^icga,^.-v: ' v 
Que ^rtsifidó nublosa el Sol y el ^aP 
Hade cmccr el suelo oon la brcgai, ' •. 
Que ardor de los cabaUos.'es{)árcias. ^ T 
Calera las ahoga ^ y los anega -t^.í/I 
Sudor humoso; blanca- espuma ina:* * t.'T 
Son ardiendo en los golpes de^ sus man^ 
Dos ethaas i que martillan dos "Vuicáiíos. 

Arg4lía le aáienta eo la mollera, ^ c. 11 
Golpe descbmunab ;x(ppi!|p<>bes]pada T 
'Del pdorcsüxúoj ^omo^pndiera ^ - ^ 
Resurtif ^de voí^ peña «diamantada^ : K 
Viola :si&:sciii^e.V^ y viola cabellera^" I 
No selc^vana , sino n^as rizada^ < ^ ^:j^ 
Y dixo txm^e^antóqlzahdo el hieorróíl 
Este p<jr toroni^a trae un cerroi ^i ; Y 

Quand<^e(M las dos maños '»* levantado) Y 
Sobre los dos estri vos F^iaguto^ ' : : A. 
;Par9 acabar' de un lánce>lo empezadovl 
Cm intento dañado y^ «soluto; :r¡ c.Q 
Sobre el^elnu) descarga < tai ^ubladq^ Y 
Que Angélica previno ][ki|ito. y luto;: '*? 
' MgS'Vipndoqueaadexá ea él r^guñi. 



?*68 OBRAS J>B B. PUAUCISCO 

.Uá gesto hizo, al Sol> al qqIo «ft «sSo. 

ApártiiSfBArgálíít con espanto; . - . j 
Y Fexragiu^ confuso en sn fijeicMai ; 
I>ixó Argálía : Si es de cal y canta. 
Tu greña , hago saber á tñ bfáv^za^ 
Que. estas armas qoé ves tempióxl encanta 
También templó mi cuerpo y j»i cabeza» 
Respondió Ferragotc Y sote :tin kdo 
Encomendó el encanto i mi Cjatdadó* 

Tu heroiáína me darás ^ y sahumada, 
Potsi el temor \Í2 hecho de las suyas; 
.Qué. no respeta encantosi e$ta espada» 
Ni te valdrá que chaHes ni qúc huyas. 
Dártela (diío) por mnger me sagrada; 
Mas debes coipocer que han de^Sier.suyis 
Estas j'esoluciohes » si eHa gusta»' 
Poír mí tu. boda dcabará/lt )tist»< : 

Pues vé respáy lando, • y á tu hemiaria . 
Dbrá$ que yó la:quiero por. esposa». 

Y que tengo i^zon » y tengo ^na» 

Y dirás que^lambien tengo oítra cosa. 
Argalía con maña cortesana i . 
rjiÓKal Pagano.: Mientras. vOyteposs» 
Que presto volveré con la fespuesfca» 
Y^pártíó como Jara de vallesta. 

£h un ¿daca las pajas á la tienda . 

«Llegó , dixo i. su hermana loque pasa: 



'3S, QÜ£Y£DO. a66 

Ella \ que vé la catadura horrenda . . 
De aquel vestiglo , testa de argamasa^ 
La figura rabiosa y estupenda» 
Un demonio con gestos <te Ganasa; 
Que la. dan fior marido en cuerpo bronú; 

Anima zancarrón por lo Mahoma; 

Hilo á hilo con llanto costurero 
Lloraba maldlciéndose , y decía: 
¿Cqjho siendo mi hermano ^ y Caballerb? 
¿Siendo Angélica yo? ¿siendo Argalá? 
Una fantasma , fondos en tintero. 
Por marido me ofreces este dia.^ 
Un hombre tentación , carantamaulai 
Que no puede enseñarse sino en jaula? 
¿Naves aquellas manos , cuyos dedos 
Manojos son de abutagados sapos? 
¿Aquellos ojos enguizgando niegos?.: 
¿Los miembros ganapanes y guiñapos? 
Blancos los labios son , negros y acedos 
L09 dientes , entoldados con harapos 
De pan mascado ; y la color , que espanta. 
Con sombras de estantigua y marimanta. 
¿Este habia de emboscar en mis cabellos 
£1 javalí , que miras herizado? 
¿Este con sus ronquidos y resuellos 
Mi sueño bramará puesto i mi lado? 
I Han de pringarse aquestos brazos bellos 



¿/o: OBRAS'DKP. FRANCISCO 

£n Ix.cochambre de ese endeitiOfiiadldjI 
¿ l^ste postema de soberbia y sañn; 
£n mí descansari:;su guadramaña? ' 

Antes con alto lay^) , sacudida . I ' 

De la diestra de Júpiter. Tenante, ' ' 
En las roracés llamas encendido^ * ¿ 
Cajrga el cuerpo en incendios relumbrante : 
Y el espírltu^^lj^r^io desceñido 
. Descienda puro y castamente amante: 
iDescienda i y enemigo siempre á Pebo, 
Palpe las sombras del noturno Hcrebó. 

I-as sombras palpe , pues arder clavado' 
Constelación amante no merece; 
Ni ser familia al Sol , que el estrellado 
Pueblo con hacha esplendida enriquece. i 
Solamente me niega mi cuidado 
La muerte que mi pena le merece. 
Porque pueda mejor sentir mi suertei 
Mas en t^nto dolor no falta muerte. 

No falta muerte , no , que esta ventura 
Tengo , y en esta fé de morir vivo, 
i O qué recibimiento , muerte dufa, 
Si bienes presurosa , te apercibo! j 

Ven cerrarás en bbnda sepultura 
El fuego mas discreto y mas altivo, 
Que ardió humanas medulas : ven y cierra 
Muchq imperio d^ amor en poca tierra. 



»B; QUBVIDO a/I 

Cúbrame poca tierra sí espirare, . 

Pues me será mas leve , si muriere, . 
La qpd de esta desdicha me apartare,; ^ 
Que la que eü esta arena me cubriere. 
T6 , cielo , cooiarésal que pasare. 
El grave ^asd que tus astros jiiere:. 
Oblígtieos el dolor en que me hallo^ 
A tí á decilto , al huésped á lloraUo. 

Jlz risa déla Aurora en sus dos ojos 
En mas preciosas perlas era llanto. 
Mas mintiendo Argalía sus enojos^ 
«Y viendo su dolor i la dixo : Bn(aató 
Que yo viere del Sol los rayos roxos, 
No tpmas fuerza ni poder de encanto:^ 
Yo moriré , yo , Angélica , primero 
Que el pro de tos trenzas dé i su acero. 

Restituyóse al alma la afligida 

DoapeHa^ y dixo: Lo que puede el arte 
Diapóaer coa prudencia prevenida, 
No es biep dexarlo^al ímpetu de Marte* 
Si mueres , ¿ qué mas muerte que mi vida? 
i Sola , y muger , y 'en; tan remota parte? ; 
Mejores de&nderos con la maña, 
. Que con promesas de dudosa hazaña. 

Vuelve , y dirás al bárbaro tirano. 

Que antes quiero la muerte que admitillo: 
Yo ¿n tanto que combates ál Pagano, 



27^ OBR A& :d£ s>« FK ahcisco 
Bn su furor , usando de mi anillo^ 
Me despareceré , desando al llano: 1 
JDe Malgesi me llevo el qüadernilld^ 

Y á la selva de Ardeña condudlda. 
Aguardaré segura tu venida. 

Presto podrás perderte de su vista, 
Si al caballo que riges le das rienda: 
Iremos al Catay , adonde alista 
Sus gentes nuestro padre > porque entienda 
Quánta dificultad en su conquista 
Pone esta casta contumaz y horrenda: 
Dixo ; y viendo la traza bien dispuesta^ 
Argalía volvió con la respuesta. 

^^^g^ > y ^^^ tu hermana lo prímeroi 
Le dixo Ferragut , todo casado. 
No quiere , respondió. Pues yo la quieto. 
Que ya la tengo un hijo aparejado. 
£n quanto dices mientes todo entero. ' 
Tu serás muerto : y yo seré cuñada: * 
Sü marido he de ser , quiera , 6 no quiera, 

Y su dote será tu calavera. 

Tal tirria le tomó : que se abalanza . 
Para despedazarle á toda furia. 
Argalía se opone á su pujanza, 
Por defenderse y por vengar su injuria* 
Angélica se vale de su chanza, 
Dexando á buenas noches su luxuria* 



I>B QVEVEDO. ' a/J: 

Vpélycle las espaldas Argalía, 

Y ;yplaada le dexa ^ y se desvía» 
Si huyes , gozaré de la chicota, 

Fercagut dixo i y al volver la cara^ 
No vio de ella ni rastro , ni chichota/ 
Que vá embolsada «Q una nubcf ckra. 
Hprhos ardientes por los ojos brota: 
Furioso á todas partes se disparan . 
Brama , gime , rechina ^ ladra ^ ahuUa^ 

Y en estallidos su congoxa arrulla. 
Si. ai Cielo con Mahoma té has subidoi ' 

Dixo , yo baxaré á la tierra el Cielo: 
Si acaso en los infiernos te has- sumido^ ^ 
No se le cubrirá al infierna pelo: 
Si en el profundo mar te has zabullido^ 
Con el fuego que exhalo enjugarélo: 
Si los diablos te llevan en cadena. 
Tras ellos andaré marido en pena. 

Marino en pena , y boda perdurable 

Te seguiré sin admitir reposo, * 

Hasta que en tu persona desendiablc 
Berriondo los ímpetus de esposo. 
Si en la guerra parezco formidable, 
Debaxo de las mantas soy donoso: 
Si vas volando por los campos verdeSf 
Buenos diez pares de preñados pierdes. 

Tales cosas^, corriendo por los cerros, 

T02£. XX. % 



174 OHHAS BC D* F&AirCISGO 

Iba gritando > y de uno en otro prado: 
Tras él ca varias tropas corren perros: 
Iba de todas, suertes emperrado; f 

Y coa^ón de pandorga de cencerros 
Bat^ al caballo^ el uno y otro lado 
Le pica i y le atolondra á mogiconés, 

Y el rpescuezo le masca á mordiscónos. 
Montes , por donde^ corre ese alcahuete, 

D¡;co 9 (que no es posible sean hermanos ) 
Sed coroza á su testa y su copete, 

Y i Iqs pies de ella os estended en llanos. 
Ninguna seña de ellos me promete 

La tierra , ni los Cielos soberanos. 
Pues no puedo alcanzarle en este lance, 
Mi maldición , y la de Dios le alcance, 

Déxasme en paz , y métesme la guerra 
Dentro del corazón con tus tramoyas: 
Ningún paso que das el golpe yerra 
En mis entrañas , nuevamente Troyas. 
Pues los engaños de Sinon encierra, 
Como el Paladión , tu rostro en joyas. 
Tras tí revolveré con fé prolixa 
El mundo polvo á polvo , y guija á guija. 

Y allá vá con los diablos sin camino; 

Y pues él vá dexado de la mano 
De Dios , siga %\p loco desatino, 

Y volvamos á Astolfo , que en c\ llano, • 



D£ Q U£ V£1>0. ^75 

Viéndose solo en el Padrón del Pino, 
Arrastrando á manera de gusano, 
Saca^el hocico , y todo el campo espía, 
Ni á Ferragut atisva , ni á Argalía. 

Hállase solo , y sale como zorra, 

Que^liambrienta á husíño de los grillos anda: 

Aquí' tuerce la oreja y allí la morra. 

Por -si rumor alguno se desmanda: 

Mas viendo su persona libre y horra . 

De prisión y batalla ran^nefanda, ^ 

Su yelmo enlaja , saca de la estala 

Su caballo , y le ensilla y le regala. 

Y vi^o a¿aso que la lanza de oro 
De cierto al Pino se quedo arrimada. 
Sin sabep el encanto , por decoro, 
Por compañera se la da á su espada. ' ' 
Mírala , y dice : Aquí llevo un tesoro: 
De molde nie vendrá para empeñada:' : 
No la pienso probar en los Guerreros; 
Antes pienso romperla en los Plateros, í- 

Monta á caballo ; mas tan poco monta, '- 
Que le tiene el caballo , y no le sidnté, 
Y con temor dt\ bosque se remonta ^ 
Por la campaña á paso diligentes 
Lo que ha pasado, y lo que vio le atonta, 
Quando al pasar los vados' de un corriente. 
Un. Caballero armado se ápareiífe/ 
s 2 



2y6 OBRAS DE J>. FRANCISCO 

Que todo le espeluzna , y le estretecce* 
Era el señor de Montalvan Reyaaldo, 
Que como era tercero á Ferraguto^ 
Tras ¿1 desde París sudando caldo 
Se vino con intento disoluto: 
„Que Amor no estudia á Bartulo, ni á Baldo^ 
9,Por ser Monarca eterno y absoluto; 
^yNi escucha textos , ni obedece leyes« 
,,Nt respeta las ^Unas de los Reyes.*^ 
A Astolfp reconoce en la estatura: 
De Ferragut pregunta los* sucesos: 
Cuéntale del Pagano la aventura, 

Y el molimiento de sus pobres-huesos: 
Como Angélica puso su herniosura 
£n cobro ; y que temiendo los e^esos 
De Ferragut , huyendo vi Argalía, 

Y Ferragut siguiéndole á porfía. 
Óyele , y sin hacer de Astolfo c^so^ 

NiTesjponder , la rienda dio á ]&aya]rdo. 
Diciendo ; Para el fuego en que.ine abraso, 
Poco es correr , pues aun volando taMo» 
Matalote juzgara jo á Pegaso 
Para seguir al justador gallardo. 
Si yo la alcanzo al paso que la sigo, 
A Montalvan la Hevaré conmigo. 
Como con la nariz bebe el sabueso 
Aliento de las huellas, del venado^ 



1>E QÜEVEDO. 277 

Y desvolviendo el monte mas espeso^ 
Las matas solicita y el sembrado; 
Así Reynaldo con miíar travieso 

^Registra el campo de uno y otro ladp, 
Angélica sospecha que es qualquiera 
Engañoso rumor de la ribera. 
Ya llamado de sombra que está lejos. 
Se precipita con ardientes sañas: 
Déxase persuadir de Icrs reñexos 
Del Sol ^ porque retratan sus pestañas: 
La desesperación le da consejos: 
Examina lo opaco á las montañas; 
No hay tronco , ni caverna que no inquiera; 

Y entre fieras la busca como fiera. 
Dexémosle siguiendo su deseo, 

Y volvamos á Astolfo , que camina, 

Y que á París (aunque por gran rodeo) 
Hecho un títere armado se avecina. 
En la Ciudad enttó con el trofeo 

De la lanza de oro peregrina. 
£ncontró con Orlando , que á la puerta 
Aguarda del suceso nueva cierta. 
Contó como Argalía , y la doncella^ 

Sin saber dónde y cómo , van huyendo; 

Y como Ferraguto vá tras ella, 

Y que á los tres Reynaldos vá siguiendo. 
. Maldice rayo á rayo , estrella á estrella 

s 3 



f 7 S OBRAS I>E D. FU AKCISCO 

Al Sol y al Cielo con suspiro horrendo 
Orlando , dixo en cólera encendido: 
Dónde estoy yo , si Angélica se ha ido ? 

Quítateme y muñeco , de delante. 

Que te haré baturrillo de un cachete. ' 
£1 mal hadado Caballero andante, 
Sin replicar partió como un cohete. 
A Durindana empuña fulminante, 
Y con el viento líquido arremete, 
Diciendo : Sí yo gozo sus despojos, 
Por Durindana ceñiré sus ojos. 

Cayó muda la noche sobre el suelo. 
Sobrada de ojos , y de lenguas falta; 
Sin voz estaba el mar , sin voz el Cielo, 
La Luna con azules ruedas alta: 
Hiere con mustio rayo el negro velo 
Maligna luz que la campaña esmalta: 
Yace dormido entre la yerba el viento. 
Preso coa grillos de ocio soñoliento; 

Quando para aguardar á que se ría 
De sus locuras , ú con él la Aurora, 
Coa su cuidado por dormir porfia; 
Mas no se lo consiente el bien que adora. 
El seso desde Angélica á Argalía 
Desconcertado , no reposa un horai 
Porque en ansias y penas semejantes 
No sabe el sue^o hallar ojos amantes. . 



DE XJUKVEDO.» 27^ 

Mas luclia que descansa con el lecfaoi 
Vuélvele duro campo de batalla: ' 
Con ei desvelo ardiente de su pecho 
A sí mismo se busca y no sfe halla; 

Y dice : El Sol y el dia qué se han hecho? 
Quieren dexar al mundo de la agalla? 
Háseles desherrado algún caballo. 

Que no relinchan á la voz del gallo ? 
Mas viendo que la tez de la mañana 
Ensancha los resquicios diligente. 
La cruz besa devoto en Durindaaa: 
Luego del lado la dexó pendiente. 
Las armas viste , y de color de g#ána 
Banda en púrpura y oro y plata ardiente: 
La sobreseña del escudo quita, 

Y el no ser conocido solicita. 
Monta á caballo , y ajustado el freno, 

Dizo mirando al Cielo : Clamtro santo^ 
De misterios de luz escrito y lleno , 
Argos de oro y estrellado manto, 
Favorece las ansias en que peno, 
Que yo te ofrezco , si consigo tanto. 
Humos preciosos , que de mí recibas^ 

Y en voces muertas intenciones vivas: 
Dixo , y á todo dlminar se arroja 

A buscar el camino sin camino, 
Adestrado de sola su congoxa, 
• «4 



2^0 OSRAS DE D. P&ANCISCO 

Y arcastrado de amante desatino. 
Registra yerba á yerba , y hoja á hoja 
El eampo, obedeciendo á. su destino,: 

Y sigue á persuasión de sus cuidados 
Los otros dos que van descaminados. 

, CANTO TERCERO. 

Acgóse. el plazovque á la justa habia 
Señalado el gran Carlos , y á su gente; 
£1 Indo le lavó la cara al dia, 

Y en perlas nevó el oro de su frente. 
Con mas joyas el Cielo se reía: 
Ardió en Pyropos el balcón de Oriente: 
Por verle las Estrellas embobadas. 
Detuvieron al sueño las jornadas* 

Hasta aquí el Autor. 



Carmina CA JJJOFE lihris heroica tfianJato. 




JáJjuw Parci ¿a tü^u.xc- 



%Ku^oreno lefasía ¿a ^n$¿»' 



9X QUfiVSDO.^ dSx. 

GA LIOPE. 

MUSA VIIL 

Juicio moral de los Cometas, 
QUINTILLAS. 






íngun cometa es culpado^ 
^ 'ni hay signo de mala ley, 

I pues para morir penado, 

la envidia basta al Privado, 
y ú cuidado sobra al Rey. 

De Jas cosas inferiores 
siempre poco caso hicieron 
los celestes resplandores; 
y mueren porque nacicrotí 
todos los Emperadores. 

Sin prodigios , ni Planetas , 
I be visto muchos desastres, 

y sin Estrellas profetas: 
mueren Reyes sin cometas, 
y mueren con ellas Sastres. 
, De tierra se creen extraños 

los Príncipes deteste suete; - 
sin mirar ^ue los mas años 



9i$% OBRAS DS D. FRANCISCO 

aborta también el Cielo 
cometas poí los picaños. 

£1 cometa que mas brava 
muestra crinada Cabeza: 
Rey , para tu vida esclava 
es la desorden que empieza 
el mal que el Médico acaba. 

LETRitLA BURLESCA- 



n 



^espues que me vi en Madrí> 
yo os diré lo que vi. 

Vi una alameda excelente, 
que á Madrid el tiempo ayxado 
de sus bienes le ha dexado 
las raíces solamente: 
vi los ojos de una puente 
ciegos i puro llorar: 
los páxaros vi cantar, 
las gentes llorar oí: 
yo os diré lo que vi. 

Médicos vi en el lugar, 
que sus desdichas rematan, 
y la hambre no la matan 
por no haber ya que matar: 
vi á los Barberos jurar 
que en sus casas en seis días, 



por sobrar tantas yacías^ . 
no entraba maravedí;- r. .- 
yo os diré lo que vi ., 

Vi de pobres, tal enxambre, . .. 
Y una hambre tan cruel, 

que la propia sarna en éh 

se está muriendo de hambre: 
vi por conservar la estambre 
pedir hidalgos honrados^ . 
al relox quartos prestados, 
y aun quizá yo los pedí; 
yo os diré lo que vi. 

Vi mil fuentes celebradas, 
que sop y aunque agua les sobró, . 
fuentes en querpo de pobre, 
que dan lástima miradas; 
vi muchas puertas cerradas, 
y un pueblo echado pojr puertas: 
de sed vi lámparas muerta 
en los templos que: corrí: 
yo os dirjé lo que vi. 

Vi un lugar , i quien su norte 
arrojó de las estrellas, 
que auoqi^ ahora está con mellas, 
yo le qonoci con Corte. 
No hay quien sus males soporte; 
pues^pox no le ver su ño. 



2 $4 OEIt'ÁS ]>£ D; PRAKCISCO 

huyendo corre con brio, * 
y es arroyo valadí: 
yo os diré lo qxic^ vi ' 

después que xne vi en Madrí. 

LETRILLA BURLESCA. 



XX^nios 



•venido á llegar 
á tiempo que en Damas claras 
son de solimán Is» caras^ 
las almas de rejaJgar: 
piénsanse ya remozar, 
y volver al color nuevo, 
haciendo Jordán un huevoj^ 
^ue le remócelos' años: 
quiero callar desengaños; 
y pues á todos les toca, 
punto en boca. 
Hóyanse de tantos modos 
las mugeres por la fama; 
que casta muger se/Hama • 
la que la hace con todos: 
los dineros son los Godos, 
y vencen deudos presentes, 
que son sangre los parientes; 
y el dinero del galán 
es sangre , es carne , y es paiu 



es Alaejos y Coca, 

./ paotQ éaboc»; i 

Persigue al pobre ladroa -^ 
el Aigpácil con testigos, . ' 

que sieijipre* son enemigos ' > 
los que de un oficio son:' • ^ ^ 

los do^s yan contra, el fe/$l«3«i: 
hurtaletcl. Iftdron sutily - : -^ ,; 
y al ladrón el Algu^cil^ , 
y ansf gaña los perdones^ ; ^ 
si^dQ.iadron de ladrones 
que los castiga y convoca: } 

pynto en boca, \ < .,;• 

£n la casa del Tribuno i .^ r» 
tanta. justicia s« halla^ . :> 

que aun,s«.muger por guardalla. 
dá 1q' suyo, i cada uno: ' i 

no le enfada el importuno^ ' 
á quien en fiera caden^' . ^ 

su marido ;dá la pena,^ 
pues ella le dá la gloria^ : > * 
y para darle vitoria 
el primer autq reypca: ; ► ^ 

.punto en boca. 



^86 OBK AS 1>E P. FK AlTCISCOr 

LETRA SATYRICA. 



Q. 



ue no tenga ^ór moW^to' ' 
en Doña'Xruisa Don Juan, 
ver que á puro solimán 
traiga «medio Turco el gesto^ 
porque piensa que con esto ' ^^ 
ha de agradar á la gente» 
anal haya quien lo consiente! - 

Que adore ¿Belisa un bMtó» - 
y que eMá olvide sus Ieyc$¿-' - '1 
sino es qual la de los' Reyes 
adoración con tributo: * 
que á todos les venda el fruto, ' 
duya-flór llevó el aüsen!te,í^^ ; 
mal haya qíiien lo cdnsierffe: • 

Que» él Mercader dé elirób&r 
con avaricia crecida: ' ;::. \ - 
que hurte con la; medida • ' 
sin tenerla en el hurtar: - ^ •' 
que pudiendo mahuilar, 
prender al ladrón intente, 
mal haya quien lo consífefttc. 

Que su limpieza exagere, 
porque anda el mundo al revéSj 
quien de puro limpio que es, 



*^ D1S qúbvkpo/ a 87 
comer el puerco no quieres 
y que aventajar se espere 
al Conde de Benayeñte, 
mal haya quien lo consiente. 

Que el Letrado venga á ser ' 
rica por su muger bella, 
mas porcsu parecer de ella^ ' 

que por su buen parecer; 
y que no pueda creer 
que esto su casa alimente, 
mal haya quien lo consiente. 

Que de rico tenga fama 
él Médico desdichado; 
y piense que' no le ha dado 
mas su mügér en la cama, 
curando dé amox la llama, 
que no en-iacama el doliente, 
mal haya quien lo consiente; 

Y que la viuda enlutada ' 
les jure á todos por cierto, 
que de miedo de su muerto 
siempre duerme acompañada: 
que de noche esté abrazada 
por esto de algún valiente, 
mal haya quien lo consiente. ' 

Que pida una y otra vct, 
fingiendo virgen el alma^ 



2 88 OBRAS DS x>. JPR a;hcisgo 

la tlern^ doncella palma, 
si es dátil su doncellez; 
y que dexándola en Fez, 
la haga siempre presenta, i 

mal haya quien Jo consiente. 

Que el Escribano e^^ las salas * ' 
quiera encubrirlos su tipa, : 

siendo av/5 de rapiña, 
con las plumas de sus alas: 
que echen sus cañones balas 
i la bolsa del pQtentei 
mal haya quien lo consiente, i 

Que el que escribe, sus razones, 
algo de razón se aleje; 
y que escribiendo se «dexe 
la verdad entre renglones: 
que t>or:Un par de doblones 
canonice al delinqüente^ 
mal haya quien lo consiente. ^ 

LETRILLA SAXTRICA 

i la Fortuna. 

és tu firmeza tan poca, 
que juzgo de tu rigor, 
que de andar al rededor 
te has vuelto , Fortuna , locaí 



DB QÜEVEDO. aSo 

mz% si mí bien te provoca, 
párate: por mi consuelo ; 

si no dirélo. 
Llamarte virgen condeno , 
y así por cierto concluyo, 
ciue ptal guardará lo suyo 
quien hurta todo lo agenoi 
pues ves el mal en que penoi, 
para , Fortuna , en el suelo; 

si no dirélo. . 
En tu rueda arrebatada 
andas siempre de pelea: 
muger que á tantos voltea, 
mas querrá ser volteada: 
dexa á mi vida cansada, 
gozar un poco de Cielo; 

si no dirélo. 
"^ Para puta , según veo , 
Vales muy larga moneda ; 
pues por no estar nunca queda , 
tendrás ligero meneo ; 
cúmpleme aqueste deseo , 
quítale á mi bien el velo ; 

si no dirélo. 
Mas harásme cargo estrecho, 
diciendo con artificio , 



agO OBKAS DE D. FKANCISCO 

que has rodado en mi servicio , 
y ese es el mal que me has hecho ; 
pirate , porque deshecho 
me ves en tormento y duelo ; 

si no dirélo. 
Ya no tengo que perder, 
que soy Poeta én efeto ; 
y por decir un conceto 
deshonraré una muger : 
si te paras > podrá ser 
que calle aqueste libelo ; 

si no dirélo. 

LETRILLA SATÍRICA. 



o. 



ue le preste el Ginovés 
al casado su hacienda : 
que al dar su muger por prenda, 
preste él paciencia después : 
que la cabeza y los pies 
le vista el dinero ageno ^ 
bueno. 
Mas que venga i suceder , 
que sus reales y ducados 
se los vuelvan en cornados 
los quartos de su muger : 



DE QUEVEDO. 2^1 

que se venga rico á ver 
con semejante regalo , 
malo. 
Qae el mancebo principal 
aplique por la pobreza 
á ser ladrón su nobleza, 
por ser arte liberal : 
que sea podenco del real 
mas escondido en el seno , 
bueno. 
Mas que en tales desatinos 
venga el pobre desdichado , 
.de puro descaminado 
á parar por los caminos : 
que conozca los Tcatinos ' " 
por intercesión de un palo» - ' - 
malo. 
Que el hidalgo por grandeza 
muestre quando riñe á solas 
en la multitud áe olas 
tormentas en la cabeza : 
que disfrace su pobreza 
s con rostro grave y sereno, 
buenOi. 
Mas que haciendo tanta eslimii 
de sus deudos principales , ' 
coma las ollas navales / 
T a 



a 9 a OBRAS de d. fkancisco 
como batalla marina : 
que la haga cristalina 
á su capa el pelo ralo * 
malo. 

LETRILLA SATÍRICA 



r. 



o he hecho lo que he fodiJo , 
Fortuna lo que ha querido. 

Los casos dificultosos 
tan justamente envidiados , 
empréndenlos los honrados , 
y acábanlos los dichosos ; 
y aunque no están envidiosos 
en lo que me ha sucedido y 
JTo he hecho , isre. 

Yo no condeno quejosos , 
ni quiero ensalzar sufridos ¡ 
de bienes no merecidos 
no sé cómo hay envidiosos ; 
si no soy de los dichosos 
por haberlo merecido , 
JTo he hffiio , hrc. 

Lísida , siempre acontece , 
y e^grrae ley sin mudanza , 
que el bien es del que le alcanza , 
y no del que Je merece ; 



D£ QUEVEpO. 293 

y en vano me desvanece 

ver que en quantd se ha ofrecido 

JTo he hecho , 6rc. 

Mas honra al que es desdichado 
que no se sepa razón , 
que puede dar presunción 
gran lugar mal empleado : 
no me culpa mi cuidado : 
porque en quanto yo he vivido 
Vo he hecho , &c. 

Méritos son desperdicios , 
que^fenden todas orejas : 
para realzar las quejas 
son buenos ya los servicios ;> 
y aunque el sembrar beneficios 
produzga agravios y olvido , 
Ka he hecho , irc. 

De mi desdicha me fio , 
de Fortuna nada espero » 
sino es algún mal postrero , 
que será el primer bien mio : 
no corra mas tras desvio ; . 
y por no quedar corrido » 
JTo he hecho lo que he podido^ 
Fortuna lo que ha querido. 



T 3 



2 9-4 OBRAS P£ P. FRANCISCO 

SILVA PRIMERA. 

La, Soberbia. 

/sta que veis delante » 
Fulminada de Dios y fulminante , 
Que en precipicios crece y se adelanta » 

Y para derribarse se levanta. 

Esta que con desprecio el mundo mira ^ 

Blasón de la ignorancia y la mentira j 

Es la Soberbia j que en eternas vidas 

Inventó en la privanza las caídas. 

Las plumas de sus galas 

Mas sirven de traspiés que no de alas : 

Con la presencia esclarecida engaña t 

Pues su lumbre enemiga 

Es de fuego ^ que ardiente la castiga ; 

No de luz , que gloriosa la acompaña; 

Es un cielo mentido 

A las inadvertencias del sentido ; 

Y aunque de estrellas coronada viene , 
Las que ella derribó son las que tiene. 
Esta en el Reyno de la paz eterno , 
Con máquinas de viento , con escalas , 
Fue el primer tropezón de plumas y alas. 
Primera fundadora del infierno. 



DE QUEVEPO. 295 

En ella resbalaron 1 

Los que por mas dolor mejor volaron , 

y á fuerza de traiciones 

De los rayos del Sol hizo carbones. 

£s tan aleve y dura esta señora 

Con los mas confiados , 

Que quien por dommar grandes estados 

Una vez la creyó , siempre la llora. 

Quantos subió á la cumbre 

Ciegos , y no guiados de su lumbre, 

Cayendo conocieron , 

Que á padecer , y no á gozar subieron. 

Suben favorecidos y engañados , 

Y vuelven i baxar ajusticiados. 
Delante sube amiga mal segura 
Con cautelosas plantas , 

Y en llegando sus brazos al altura, 

Son lazo , y son cuchillo a las gargantas. 

Y con tanta desdicha , y tanta afrenta , 
Donde se disfamó tanto tirano , 

No sin mengua, y dolor del seso humaqo , 
Escandaliza , ptro no escarmienta. 
Está en los presumidos chapiteles, 
Menos ricos qua vanos , con doseles ; 

Y en los montes osados , 

De pinos y altas hayas coronados , 
Sale , por ostentar su desatino » 

T 4 



ííq6 obras be p. fkancisco 
A recibir los rayos al camino. 
Tan alta piensa que es, tan ancha y grave , 
Que ella se alaba de que en Dios no cabe. 
Vosotros , ambiciosos pretensores , 
Vulgo de la ignorancia y del engaño , 
Sedientos de la muerte todo el año , 
Polvo , ruido y afán de los señores , 
i Con qué esperanza ciega y porfiada 
No dais crédito á tantos escarmientos ? 
¿ Por qué no recatáis los pensamientos 
De fiera hasta en los Angeles cebada ? 
Disponed medios á mejores fines , 
Dad crédito á tan altos testimonio* , 
Que quien hizo de Arcángeles demonios , 
Mal hará de demonios Serafines. 

SILVA SEGUNDA. 

£1 Sueño. 

jV-/on qué culpa tan grave , 
Sueño blando y suave , 
Puede en largo destierro merecerte 
Quef se aparte de mí tu olvido manso? 
Pues no te busco yo por ser descanso , 
Sino por muda imagen de la muerte. 
Cuidados veladores 



• BE QÜEVEDO. 297 

Hacen inobedientes mis dos ojos 

A la ley de las horas. 

No han podido vencer ¿ mis dolores 

Las noches , ni dar paz á mis enojos. 

Madrugan mas en mí que en las Auroras 

Lágrimas á este llano > 

Que amanece á mi mal siempre temprano ; 

Y canto que persuade la tristeza 

A mis dos ojos f que nacieron antes 

Para llorar que para verte , Sueño. 

De sosiego los tienes ignorantes. 

De tal manera , que al morir el dia 

Con luz enferma , vi que permitía 

£1 Sol que le mirasen en Poniente. 

Con pies torpes al punto ciega ^ fria 

Cayó de las estrellas blandaméme 

La noche tras las pardas sombras mudas, 

Que el sueño persuadieron á la gente. 

Escondieron las galas á los prados 

Estas laderas , y sus peñas solas: 

Duermen ya entre sus montes recostados 

Los mares y las olas. 

Si con algún acento 

Ofenden las orejas , 

Es , que entre sueños dan al Cielo quejas 

Del yerto lecho , y duro acogimiento , 

Que blandos hallan eñ los cerros duros. 



%gS OBRAS PE P. FRAKGISCO 

Lo$ arroyuelos puros 

Se adormecen al son del llanto mk) , 

Y á su modo también se duerme el rio» 
Con sosiego agradable 

Se dexan poseer de tí las flores. 
Mudos están los^ males , 
No hay cuidado que hable , 
Faltan lenguas , y voz á los dolores , 

Y en todos los mortales 

Yace la vida envuelta en alto olvido. 
Tan solo mi gemido 
Pierde el respeto á tu silencio santo. 
Yo tu quietud molesto con mi llanto , 

Y te desacredito 

£1 nombre de callado con mi grito. 
Dame , cortés mancebo , algún reposo : 
No seas digno del nombre de avariento 
£n el mas desdichado y firme amante , 
Que lo merece ser por dueño hermoso. 
Débate alguna pausa m\ tormento. 
Gozante en las cabanas» 

Y debaxo del Cielo 
Los ásperos villanos : 

Hállate en el rigor de los pantanos , 

Y encuéntrate en las nieves y en el yelo 
£1 soldado valiente ; 

Y yo no puedo hallarte, aunque lo intente, 



J>E QVEVEDO. * 299 

Entre mi pensamiento y ipi deseo. 

ya, pues f con dolor creo 

Que eres mas rigi^roso que la tierra , 

Mas duro que la roca , 

Pues te alcanza el soldado envuelto en guerra, 

Y en ella mi alma 
Por jamas te toca. 

Mira que es gran rigor : dame siquiera 
Lo qué de tí desprecia tanto avaro , 
Por el oro en que alegre considera , 
Hasta que dá la vuelta el tiempo claro. 
Lo que habia de dormir en blando lecho , 

Y dá el enamorado á su señora , 

Y á tí se te debia de derecho. 
Dame lo que desprecia de tí agora 
Por robar el ladrón ; lo que desecha 
£1 que invidiosos zelos tuvo y llora. 
Quede en parte mi queja satisfecha : 
Tócame con el cuento de tu vara , 
Oirán siquiera el ruido de tus plumas 
Mis desventuras sumas ; 

Que yo no qiftro verte cara á cara , 

Ni que hagas mas caso 

De mí , que hasta pasar por mi de paso ; 

O que á tu sombra negra por lo menos , 

Si fueres á otra, parte peregrino , 

Se le haga camino 



300 OBRAS DE t>. FRANCISCO 

Por estos x)jos de sosiego ágenos. 
Quítame , blando sueño y este de$vel<|^ 
O de él alguna parte , :.- 

Y te prometo , mientras viere el Cielo , 
De desvelarme solo en celebrarte. 



SILVA TERCERA. 
La mina de oro contra la codicia* 



n 



^íste crédito á un pino , 
A quien del ocio rudo avara mano 
Truxo del monte al agua peregrino , 
O Loiba ciego , de tu paz tirano. 
Viste , amigo , tu vida 
Por la codicia á tanto mar vendida : 
Arrojóte violento 

Adonde quiso el alvedrio del viento. 
¿ Qué condición del Euro y Noto ignoras ? 
¿Qué mudanzas no sabes de las horas? 
Vives , y no sé bien si despreciado 
Del agua , ó perdonado^ 
¿ Quántas veces los monstruos que el mar 
Y tuviste en la tierra (cierra, 

Por sustento , en la nave mal segura 
Los llegaste á temer por sepultura ? 
¿ Qué tierra tan extraña 



DS. QüEVlDO; ; :í 301 
No te forzó á b^sar del mar la saña ? 
¿ Quál Alarbe, qiiál Scita , Turco, ó Mpro, 
Quaodo al agua y al viento obedecías , 
Por sefior no temías ? 
M,ucho te debe el oro, 
, &íí.d95ptíes que saUfíte 
Pobre reliquia de naufragio triste:^ y 
£n vez de descansar del niar seguro ^ I 
A tú codicia hydrópica obediente^. r 
Con vilUno háíadon en cerro duro T 
Sangraslasv^i^s al metal luciente. ) 
^*Por qué permitQsique trabajo infame 
Sudor tuyo derrama: ? 
Dexa oliel^'be^íal: »: que inclina al suelo 
Ojos'tiacidos para ver el Cielo* . . 

¿Qué fatigas. la tierra ? 
DcEa en pá^.lo^ seíciíetos de esta sierra. 
¿Qué te han hecho, moxtal de estas montañas 
4¿^as.e5eQntSda5:y> ásperas entrañas ^ 
A quien defiendié^ápeaas negra houdura ? 
Mira que á un tiempo mismo estás abriendo 
Al metal .puerta , i ti la sepultura. 
Piensa , . y es un engaño vergonzoso » 
Que le hurtas riqueza al duro suelo: 
Oro le llamas , ^y t% dulce desvelo : 
JBiS peligro precioso ,- 
Rubia tierra, pobreza acreditada^ 



30 9 OBRAS PK 3>. FRANCISCO. 

Y ponzoña dorada. 

] Ay ! no lleves contigo ^ 
Metal ¿c la quietud siempre enemigo ;' 
Pues la naturaleza , viendo que er^i t 
Tan contrario á la santa paz primera ^ ' 
Por dañoso y contrario á quien le lestímá . 

Y por anas escondernos sus lagares i ' 
Los montes le echó encima » 

Sus caminos borró con altos mares. 
Doy que á tu patria vuelvas al instante^ 
Que el Occidente dczas saqueado , 

Y que el mar sosegado • "i 
Con amigo semblante • '^ 
Debázo. del precioso ^eso gima \ ' 
Quando sus fuerzas líquidas oprima 
La soberbia , y el peso del dinero. 
Doy que te sirva el viento lisonjera , 
Si sa furor recelas. -i.! 
Doy que respeta el cáñamo ¿ tos velas*; 

Y sí temes del mar el desconcierto | - 
. ( Bien que imposible sea ) 

Doy que te sale i recibir al puerto;' ' ' 
Si pobre casa tienes que te vea » • 

Rico , ¿díme si acaso . - 

En tus montones de oro 
Tropezará la muerte- , ó tendrá el paso y 
O añadirá á tu vida tu tesoro 



DE QUEVEDÓ. 303 

Un año > un mes, un dia^un horai uh punto? 
No lo podrá hacer , ni el mundo junto. 
' Esto y pues , sino puede ^ á qué esperanza 
Truecas segura paz en tal tardanza ? 
Dexa no caves mas el metal fiero: 
Vé que sacas consuelo á tu heredero , 

Y que juntas tesoro » si so advierte ^ 
Partf comptar deseos de tu muerte. 
£n cada grano sacas dos millones 

De envidiosos » cuidados , y ladrones : 
Sacas y ¡ay ! un tirano de tu siieño, 

Y un polyc» que después será tu ddeSo. 
Déxale , 6 Loiba , si és que te aconsejas 
Conlá janta verdad sincera y pura ; 
Pues él te ha de ¿tx^t , si no le dexasi 
O te le ha de quitar la muerte dura. -^ 



K 



SILVA QUARTA. 

Roma antigua y moderna. 



nt2í que miras grande Roma agcnra , 
Huésped» fue yerba' un tiempo» fue collado: 
Prirncro apacentó pobre ganado , 
Ya del mundo la ves Réyna y Señora. 
Fueron en estos Atrios Lamia y Flora 
De unos admiración , de otros cuidado ; 



304 OBRAS X)£ J>. FRANCISCO 

y la que pobre Dios tuvo en el prado , 

Deidad excelsa en alto templo adorai.. 

Jove tronó sobre desnuda peña , 

Donde se vén subir los chapiteles 

A sacarle los rayQS de 1^ m»nQ^ 

Lo que pri^nerp fu^ , rica desdeñas 

Senado rudo , que vistieron pieles > 

Di ley al mundp , y peso al OceanOr 

Quandp nació Ja dieron 

Muro un arado , fCeyes una loba , 

Y no desconocieron 

La leche > si este mata , y aquel roba. 

Dioses , que traxo hurtados 

Del Danao fuego la piedad Troyana $ 

Fueron aquí hospedados 

Con fácil pompa en devoción villana. 

Fue templo el bosque , los peñascos aras, 

yictiraa el corazón , los Dioses varas; 

Y pobre y qomun fuego en estos llanos 
Los grandes Reynos de los dos hermanos. 
A la sed de los bueyes 

De Evandro fugitivo Tybre santo 

Sirvió: después los Cónsules, los Reyes ^ 

Con sangre le mancharon , 

Le crecieron con llanto 

De los Reynos que un tiempo aprisionaron. 

Fue triunfo suyo , y viólos ^n cadena. 



£1 £t%iiubjigi y.d KhtoOi 

Los dos Ebros , y d padre Tajo ameno,- 

Cano en la espuma , y roxo oon h arena; 

l(,:C*:Nifo'/á'\q»itín. han dado,. : 

XqAifi^ ^eghos de mar , nombre de rb, 

Ho sin envidia , viendo que ha guardado 

Su cabeza de yt^go y ^senorío^ . 

Defendiendo ignorada 

La libertad , que no pudiera armada; 

£1 qn^'poc uete bocas derramado^ 

Y d^ plata y cristal hydra espumante, 

Con siete cuellos hiere el mar sonante. 

Sirviendo en el invierno y el estío 

A Egypto ya de nube , ya de rio. 

Quando en fértil licencia 

Le trae disimulada competencia, . 

Añudaron al Tibre cuello y frente 

Puentes en lazos de alabastro puros 

Sobre peñascos duros. 

Llorando tontos ^o jos su trorrien te» 

Que aun pafecen en campo de esineralda 

Las puentes Argos , y Pavón la espalda; 

Donde muestran las fábricas , que Uoras^ 

La fuerza que en los pies llevan las hoyas; 

Pues vencidos del tiempo , y mal seguros , 

Pdigros soq los que antes fueron muros. 

Que en siete montes drculo formaronj 

TOM. jx. y 



4o6 OSUAS J>£ V. ^AlYCISCO 

Donde á la libertad de las Nadoies ' » ^^ 
Cárcel iliira ccrrarori. ; •" - " ; 

Trofeos y felasoncs^ • . ^'^ ^'^ ■ ^- \ 
Que en arcos diste á leer, á* las estreíks/ 

Y no sé ¿i 4. envidiar í las 'mas de ellüs/ 
O Koma generosa { • ' *' - 
Sepultados se yen , donde se vieron- ^J^ 
Como en espejo , los arcos '- - 
En la corriente ondosa. - • 

Tan envidiosos hados te «¡guieron, 
QueclTibre , que fue espejo á su hermosura^ 
Los dá en sus ondas llanto y sepultuía jr' 

Y las puertas triunfales, 

Que tanta vanidad alimentaron, 

Hoy ruinas desiguales, 

Que ó sobraron al tiempo , ó perdonaron 

Las guerras , ya caducan , y mortales 

Amenazan donde antes admiraron. 

Los dos rostros de Jano 

Burlaste , y en su templo y ara apenas ' 

Hay yerba que dé sombra á las arenas, 

Que primero adoró tanto tirano. 

Donde antes hubo oráculos hay fieras; 

Y descansadas de los álfbs templos. 
Vuelven, á ser riberas las riberas: ' 
Los que fueron Palacios son exemplos: 
Las peñas que vivieron 



c 1> E O^ÜB VEDO. 307 

Dura vida con almas imitaclasi 
Que parece que fueron j 

Por Deucalion tiradas, - ; 

No de ingeniosa mano adelgazadas^ - 
Son troncos lastimosos, 
Robados sip piedad de los auriosos. 
Solo en el Capitolio perdonaste 
! Las estatúas y bultos que hallaste; 

Y fue en tu condición gran cortesía, 
Bien que á tal magestad se le debia« • 
Allí del arte vi el atrevimiento, 

Pues Marco Aurelio en un caballo armado, 
£1 laurel ea las sienes añudado, 
Osa pisar el viento, 

Y en delgado camino y sendas puras 
Hallan donde afirmar sus herraduras. 
De Mario vi y lloré desconocida 

La estatuaí , 4 su fortuna merecida: 
Vi en las piedras guardados • > 
Los Reyes y los Cónsules pasados: < 
Vi los Emperadores, 
Dueños del poco espacio que ocupaban. 
Donde solo por señas acordaban . 
Que donde sirven hoy fueron Señorea. 
¡O Coronas, ó Cetros Imperiales, ^ 

Que fuisteis en Monarcas diferentes 
Breve lisonja de soberbias frentes, 
V a 



3o8 OBRAS J>E D.W^AKCISCO 

Y rica adulación de los metales ! 

¿ Dónde dexasteis ir los que os creyeron? 
. ¿ Cómo en tan breves urnas se escondieron? 
De sus cuerpos sabrá decir la Fama: 
I Dónde se fue lo que sobró ala llama? 
£1 fuego examinó sus Monarquías^ 

Y yacen poco peso en urnas friás; 

Y visten (¡ved la edad quánto ha podido! ) 
Sus huesos polvo , y su memoria olvido. 
Tu , no de aquelh suerte 

Te.dexas poseer , Roma gloriosa/. 

De la envidiosa mano de la muerte. 

Escalóte feroz gente animosa, 

Quando del ánsar de oro las parleras i 

Alas f y los proféticos graznidos, 

Siendp. mas admirados que crejdos. 

Advirtieron de Francia las banderas; 

Y en la guerra civil , en donde fuiste f 
De tí misma teatro lastimoso, 

Siendo de sangre ardiente , que perdiste, j 

Pródiga tú , y el Tybre caudaloso; ! 

Entonces disfamando tus hauñas^ 

A tus propias entrañas 

Volviste el hierro , que vengar pudiera 

La grande alma de Craso , que indignada 

Fue en tu desprecio triunfo i gente fienu 

Y ni está satisfecha , ni llorada. 



Después 9 quando envidiando tu sosiego, 
Duro Nerón dio música ít tu fuego, 

Y tu dolor fue tanto/ - ^ • 
Que ptidojilnto ser remedio el llanto; 
Abráísdda^ ^del jfuego sobíre el rio, - -'' . 
Tor^ífefítóltóén cenizas viento fri€«i 
Pero de las cenizas que derramas, ■ ' 
Fenilt riínSicés , parto de las llaman i 
Haciendo Yü fortuna .• i - * 
Tü ttiúeite vida , y tu sepuléfo ctíntt/ 

t^M^ei^SS één negras manos atrevidils^^ ^ 
Osó desañudar de sacras frentes * 

'Desdeñoso laurel , palmas téréidas,^»-^ 
Que fueron miedo sobre tantas gentes, 
Hurté d Imperio , que nabió contigo, 

Y dióle ai enemigo; 

Mas tú*) ó fuese estrella enamo^ada> ^ 
O Deidad celestial apasionada, 
O en tu principio fuerza de la hcMra,f 
NacSte para sfer Reyna y Señora ^ -i 
De todas las Ciudades. ' • ' > 
En tn rííñtz te vieron las édadet ^'^' 
Coh rústico Senado: * ' - -- ' 

Luego con justos y pladosoi ReydS^ -' 
Dueño del mundo dar ¿tod(^< leyes. 

Y quando pareció <^e'hi&bfa ^acabado 
Tan grande MoQarquía^i^ 

V 3* 



3 I ó OBRAS DS 2>* F& ANCTSCO 

Con los Sumos Pontífices , gpbjciao r 

De la Iglesia, te viste en «dp-wn día- 

Rey na del mundo» del Cielo, y del inferno: 

I^as Agallas trocaste por la Llave, ^ 

Y el nombre de Ciudad por el de Navc: 

Lpsque fueron, perones ¡Atelent^v *. 

Son Píos y Clí mentes. ; 

T^ dispTOfias la gloria , tú > pena, . 

De esotra parte de la mi)erj:e.dlcianza 

1^0. que el gran Succesor de P^drp ordena. 

Tú 4as aliento y premio á la e$perato:í^, 

Siendo en tan dura gpiprra ; :. o^(/ 

Gloriosa Gorte:4Aja Fi pti ja tierra/ 

4 

... . SILVA, QUINTA. 

ExJ^^rt ación ama Ua^t nut'oaAl tntrar 
en el agua. ' :. .: ^^ 

¿JL/ondcyás , ignorante navcciltat -. 
Que olvidando que fuiste, un tien^pp haya, 
Aborreces U ar^na de ^esta orilla,,:- ; I 
Donde te vio con ramps esta playa? 

Y el. mar taímbitfn , que amenazar la osa, 
*Si.no mas. rica , menos peligrosa? 

Si' fiada ea el ayr^., coo él vuelas, « 

Y á las iras de^.Piélago.tc arrojas, ' 



« . DE QUBVEDO; Ajll 

m^jcmó ^e descoBQzc^i por l^s yehs; 
.Qnoifuislie^tá la 'que movió cim^o jas; 
Quer.es diferqn|:e ser estdtbq al viento, 
I^eiservíiieinflasselva de íiistrumenco. 
¿Qué oadlcüiiie'di Reyno incoástafate; 
$eMo SDG^; ser carbol que ms4ctOf 
Y.]lar.kombGa:ea'el monte at^eamiiipátie» 
Qtte escaiinicbtc» en el agua almaiinekp? 
Mira qn£?á< qkiakas olas hojr* te entregas, 
X>e$rdai.sobre.tí imperio'i si have^asi i 
¡No vesioiqfie te dicen esos Icñús, « 
Vistiendo de escarmientos lai« ai'enas^ t 
^3: aun enellas^^ los huesos ;do ¡sus- da^iSos, 
Que muerto» aiomzaron! tierra •apenas}': 
¿Por qué tnipcas lasiavic6>eiirt^btar, 1 
Y. el cantadebttas'en suf i(pittosoirotos? 
¡O quér>dd miedos te apareja üysado I 
Con su, espada Orion! y en^soáucentállas 
Mas .veces^'te dbrá'el Cielo nublado V 
Temores V' que no luz con Jas^estreilasJ'. 
Aptenderás.á arrepentirte en vano,. 
Hecha juego del mar furioso :y cano. . 
¡Que pesos te previene tan extraños 
La codicia. deL bárbairo avariento i 
.Quinto sudor te queda en largos años! 
Quista que obddecer al agOai>y v;iento! 
Y .al fia te. veri tal la tierra luego^ 

v4 



Sj.l a OBRAS T>E D.jFRAirCISCO 

Qu? te desprecia por sustento ^ fueg^í* 
T6 , quando* mucho ^ á ibBos' de tutn^ano, 
Eii tiernos pollos hecha^.iperegrma^MO 

Y esclava de un pirata 6 rde 4&n iiranQ 
Te harás del rayo de SioHia: dina; - Qi 

Y qias presto que piensas ;<ú;f» alejas^ 
, £1 puerto buscarás , que agora .xleKás.T 
: ¡O qué de veces rota en. fasfaonduviíO 

, Del airo mar » agena:de:firmezap : ::1<1 
Has de echar píenos tíis raices duraste! 

Y diel Jnónte la rústicas asperefea^ v u?í; 

Y con la lluvia te verás de juárte^í. i "^^/^ 

. Que en lo> que te dio 'vida* temas muefie ! 
No ioyidies i -los pecQs.imfr añoradas: O 
Mim el' sfiü^deL mar enriquecido: ^ ':;, 
©e tesoros^y joyas fasi^dadaaJ .: í^ £ 
Del coi^icipsoimerEadc^ peidida '' ' * ; 
Mas valer«er 'sagáic de^ temergsa, ^' ^ 
Que vdrte .-arrepentida db animosa. - -^ 
Agradécele. á Dios cbn retijfaríe/iV'í^T 
Que aprisionó los golfos.y^el trldentf/v 
Paca que no. saliesen á buscarte, ^iL^r 
No seas quien le obligue inobedienfié; ; 
A qufe nos encarcele' en! sus óctfemo^ I 
Porque I pues , no nos buscan y los deaíermos. 
Naaguacd^ que naufragios acreditéis 
A costa «de las» xariciasv mis; razones. í 



,>^.n 



Dexaquc e» ^ w« iéaftíipós Ibs^^^ 

Mas si deriut^ftf estas resü^ia^i'-- r A 
Ya U preieoga41{inti)S i'tü^i^^el^.^ ^ 

Es «knitaéioií ^li]1tiedía:iló'; y íéJVS#|;ftio. 
V^iiésáe^te;jí;á«)Visfd dalfin^rfertí^? 

E^cft)tcido:*robí¿y |tí^ tief«o> •' ' ^ 

Y fué ae vcR» p¿iá«froii bttktitídi'^ 

Cristal arrificiiíPi&bró^cHiiíoá^''' '"'^ 
Embaió coiPCárámbáttélíii^lefflé^' -^ 
Su txihntoi^l^^€tgz^tú vt^ffftpftftiffbS: 

DáidDlesliboflailáilft^^ififfi^^^ *' 

Pasáronse la^^brbtref^lidki Mlij'^^"^ - • 

Y triiaceiM»ia!scd JQ$^4árf<)&>^ldsP^ < '^ 
Quiero imcrso&s'j* GklgffiÉ^ii'ttnltgd; "^ 
Ibes jes sujeta i anióf la ffüttitdveraV^' 
Usar de.misiqodjoros'^t scá* testigé^ 
El monte , d T^allf ^ el Uanoy la tiketá. 



/ 



.g,Ij4 «UtA-í *Bi B.'FRASCISCO 

Apeqyei^arpic ^uifW dd^ encaoto, 
Puea iK> ^pcoTeiba á>orsA»bia drllaalb. 
Aquella fuent» claia H-^i^rwmí • > / 

Y salfidaodoiel genio; ísac^ jdkejla^' i» ¿' 
Lávate en su corriente cristalina^ 
Mirandp^síemprtf. i Vjbúís.eii su estrella. 
Que no turbes las aguas te aconsejo: 
R^petale.á la Lttba;.6l blancá'espo)o^.ur^^ 
Traeme ¿c aquellos myrtos verdes ramas: 

x/A^2rfcx\i pafne,»D.fd¿Had los'bráms;^ i 
Que al pedernal^ que es cárcel de la^li^pias^ 
f^-^: jSoQ^dort) esUboA hagDipedázósi ^J^ 
Ansí de^^minta iogratai^;aRtcir<áe^y 
Com9;,)Ífb^&«$tdfptedsáJ9:saqúe fiíogaJ 

Y esta raijh|f4obd0iC$ciif>ia'}a LuiapCE 
Por resist|^lal-d||f dJucgo^isnená . • : : O 
Ven(¿i^:4^V'C^:i:4ÍtiÍBOt23 a]iguiias.l 
d^í^^c^e^tdioadaiWiiscñoravJ 12 íjcí 
Has$í|wq}}efiad^eii)¡j:4rÍMd qneiaadoíaii 

Y ans^^mó.tleji^ó ilrimibó Vienf»."! 
Estas ccí^m jtólic|ai:yíraSi%' ' íV I 
Ansí %^?iip^za lúegd ím teáraiaitov i ^ Y 
An$tj40r,pe«»a$:^Ja>aiis}ás&mtas,- *> • -^J 

Y d«V<BQáfi<q^c< iiKliflo i mí esta x>ü)rá^ 
^ Ansí s^^ihcUíiQ i mí mi fugitiva.. -' f 

Con t^flSjCQfonaí^^ gazmia y rDsa>' !í 



Tus .a^ j B^mo simul^icrQ ^ z^w^ . I 

Y treSr:lE¥»%i6Pii Jna>iO.U^«Q?Í9«i: J 

C^o %» ;t4mp|o ^ ytxhí^^ en ytmo^ i 
Tres .Ye<;cs tgPiíMsíyj.í^lp ímq: :»r.r) 
AtuSíPáriQci )HiBi6:s9(i;ifo^Qvio«;:) :. p ' 
¿Yí»!!??»^ 4f5 »ckps0 y árabes olorí^ jí^ 
Preciosajaub^ eswnde tu Jgiva? . ^ .. A 
¿Vc$<?u«fe,t£:espftrí¿4a^j^í« florfiSi oM! 
Qud' j9)q$. ifueron ^^If.pf 4d$ y su . Ho];fl)(^ura? 
¿No vcjí.e$t30s.4»vpnf^icc«yá8 gilasí. ;a 

PofQ#ni fefvQjsfecw ^lUíiniír^aicm - 9 
A Ecattf del piieblo d%l«:Sombra^;i.t > 

Y sir^0rv^íiftr> al p&]i/^ Barq^cfo;/ V 
De quien npgira dmdi4r,||}>^c^i]í(> noiAtni. 
PJ4o^ rdfosar J> b4rfi4 en aucia arf i^ 9 
Bebe^€ll4jth©',' yr^íb^Rii mJLpeciav / > 
Ma$i |i0 ril^vo i Uan^^U. : .4. tf /sefíoraif [ 
Vcnw.i liídipc vuelvo v.vwlyo , y';iaira 
Tan,a¡*gO;.4c.pas5ÍDa4l que te a4pni/r 
Que fiftfíifala'CoatlSi íí de.cinbJQ y! iai 1 
VufAífi^i risd del Cielo ; advierte. bianla. 
Que ob^tiQO' 4 tu hip , qye meníaiikla. 
R«í^ibi6vpliC9'i>iiO'»^a mi ruego vanio/ 
Honra áú\inatf al ciato sol vecina, v A 
JEsce £ario^ «ate-bUAiílde don ylUaAo/. 
Yinadandoea la lecjbe^blanda harina; r 



'3Tt5 . OBftAS t>S ©./FRANCISCO 

Recibd «3 alma df este tofro hhític^. 
Que á so pesdir' ¿é\ c<irazón artárncé.- - 
No mé pesa ée dártele , aunqtM ired ' 
Que es el mejoif 'dé^ teda mi tíiMídüt '^ 
Mira con las'go^ílííldas queíódeiy '^ ' 
Súdente , áeilr» y de ceñ<^ ártSfeáa:' : 
Amante le hérí^i qiic no zelóW;^ • " ^ 
No sé si de devoto i ó de totiáíftíbí * L 

'^ -Doy té' estaí gotóiidírlkí , ti^sínSfí^tes^* 
Estas Un^i^te^' palolrfás l^^^iddmí^' ^^^^ !> 
QuW ¿óflítáncto ios vlentids^ii^^^Ves; ' 
Que al piátadé* verané dan las horas» '^ 
Con^ sus brazos' y huellos variados 
Vistferon eúvÁs '«jiítB dé nlii pfados. 

r:Bit4itmdá''tórtcÁa'<léíiontíí<i "' * ^^¡^ 
Que perdió Süá'ár^aUó^ ^n ^ú amanté» 
Cogita liafCÍbildé^^t}kr<ge«>áttAaf fii«nté, 
Po^ nó^ vtif' sih -sü' düéñó su sejnblsiiite: - 

i^ 'Siempre^ 'tíM6^ sin '¿I' en árbol secoj- 
Y<iítt¿<íá -alég^ Vofi <á vol^é «i ec6; - 
Mira'lí tlá'pK^fí Baco sóbc#&fié "> 

/:La.)x>oa regkló:; y hbnró las sietieib' ^ 

.' 'Gármó tír^e:<le"gV>llos en el líanó - • 
A' ios .pies de Id^ okios^que't^anmMs: 
Ay.comoiós cftkísaí Ay sír:ltitlesíít'*v.' . 
Anori; que anW mí Aimintt tíe'^^í 
Toma: , pues , Gáláfr¿a»: estas gttiksldas 



De Adelfa.y ValeriaMs.oIprosas, . /.,í ^ 
' y yucltas.al arroyó las espaldas, . ;^ \ 
Dá5cb&4 Wtaguas presurosas. .. .- , /\ 
No vuclyas i mirarlas : ipira , amigo, -: 
Que>sf<irbarás Ids versos que las diga. . . 
Id.^n paz (las dirás) ó prendas caras/ 
Quando ^n la, orilla con la izquierda mino 
Las encpmiendas á las agu^s claran. 
W jpn^^a? , caminando al Océano; . m : 

Y esc^S/urnas de plata darás luego .:<% 
Al. ídma de la fuente por mi ruego. X 

Y yo^ntanto, por hacer que me responda 
Ecate.^ sorda siempre á mis.gemick^^ * i 
Quiero traer el rombo 4 la redonda. 
Varios lazos en él tengo. texidos; . ^^ 

Y con flores de AproTO ,. yerba fuerte, 
Me quiero hurtar yo mismo de la ipucf te. 
Quiero con esta yerba derribar del Cielo 
£ntre^ espumas nevadas á la Luna» 

Qu^ forastera habite nuestro suelo» 

Y que encante sus plantas una á una; 
Que ya (judntas Tesalia ha produ<;ido^^ . 
Circunscribe en un cer¿o mi gemido. 
Ven i mis ruegos fácil , Reyna dura¿ 
Pues sabes. Ip que pido en este punto. , 
Si ayer antes de darle sepultuní» . : ; 
Mordiéndole los labios á pn difunto, * 



fyS£ OBRAS DS 1>. -FU AK^SCO 

Antes que el postrer yelo le cubriese, - 
Le murmuré tin recado que te diese; 
No son indignos de Plüton m» ívttgesp 
Ni de aquel que «1 infierno tiene encinía» 
A cqyo nombre «n los Palacios ciegos* 
No hay collada » ni monte que no gima: 

' Bastantemente coii nefanda boca • 
Mi corazón sus Furias lais invoca. > >« 
No estoy ayuno ^ no ^ de sangre humanii» 
Que este cuchillo negro en esti^ vaiso- 
La llora , ó por mejor decir , la mana. - 

^-Dudoso y mal seguro traigo el paso» : 
Que Baco» del celebró dulce peso, 
Quanto la vista aumenta , mengua el seso. 
Dá fuerza , 6 Luna ^ i las ofrendad mias. 
Ansí tel ayudd el son de las calderas 
En negras noches , y en los bhndoí dias; 
Rebelde i los conjutos de htchiceras^ . > 
Sin nube pases ^or el Cielo errante: •• 
Dicha buena te a(can¿e sieifdd aihanle. ' 
Mas ay ! que en el silencio alta y ^{ifundo 
Por ciegas nubes en el carro halado/ 
Te veo pasar el sueño al otro mundo, 
Y el Ruiseñoir al canto ha despertado. 
Ninguna V02 doliente me ha' ofendido: 
Dichoso agüero ^ y no esperado ha ¿ido. 
¡Quién consultará en Límira los Peces! - 



Pues puede tanto el yerro de un amante, 
Que \ei di áutorickd de ser jueces 
En caso al que yo lloro semejante. 
¡Quién los sftgiado^'Hcios revolviera, 

Y con ellos profeta un plato hicieraf 
•Mas visto he ,Galáfron , una j^aloiiía^. 

Cierta señal que Citherea ayuda: 
A la derecha mano el vuelo toma: 
Aminfá se ablandó , quiere sin düdaí* 
¡ O podfcrcisa fbeíía del encanto, 
Que tanta puedds ; que has podido tanto! 
Vamonos V Galáfron , á nuestra Aldea, 
Que ya la9 b^aneáfs horas traen ál dia. 
Ya lo que nos dio miedo , nos recrea, 

Y el Sol se vé nadar en agua fria: 
Las plantas con retratos aparentes 

A sí mismas se engendran en las fuentes: 

Libre Pisúefga vá del sueño fiero. 

Tan tardo , que parece que le pesa 

De llegar á perder su nombre á Duero. 

Ya «asilencio mortal en todos cesa. 

Vamonos á h Aldea , á ver si acaso 

Por mí síe^enéiráde el fuego en que me abraso. 



3 2 o OBU AS B9 i>é ¿PJL A37CISGO 

SILVA séptima/ / .^ 

, jEf Rfiox de aranas 

i\¿né tienes que contar ,, Relot niQletto, 
En un soplo de vida desdicjiada» .:v: 7} 
Que se pasa tan presto I- ; ; j-^ 

£n un camino , qu^ ,e$ %viif jornada.. 
Breve y estrecha de e$te al otro Polpie. 
Siendo jornada que es un paso solo^ , í i 
Que si son mis trabajos y mis penas, ' 
No alcanzarás allá , si Mpatj vaso • - «j 
Fueses de las arenas, . f 

£n donde el alto mar deticnp el pase. , , • 
Dexa pasar las horas sin sentirlas, , \ 
Que no quiero medirlas, . . _ . : : ;\ 
Ni que me notifiques d$ f sarscfgrte _: ; 

Los té|minos forzosps de U mui^te;t r». ; 

■* • 

No me bagas mas guerra; / -, / : 

Déxame , y nombre de^ piadp$o¡coíb9M: ^ 
Que harto tiempo me sobra' . .-'^rínlT 
para dormir . debaxo . de la itieyra. .n: i^i 
Pero si acaso por oficio tienes 
£1 contarme la vida, 
Presto descansarás , que los cuidados 
Mal acondicionados, 



2>S QUEVSPa 32X 

Que alimenta lloroso 

£1 corazón cuitado y lastimoso 

Y la llama atrevida , 

Que Amor, [triste de mí! arde en mis venasi 

(Menos de sangre que de fuego llenas) 

No sola me apresura 

La muerte , pero abréviame el eamino« 

Pues con pie doloroso , 

Misero peregrino , 

Doy cercos á la negra sepultura , 

Bien sé que soy aliento fugitivo : 

Ya sé » ya temo , ya también espero 

Que he de ser polvo , como td, si mueroi 

Y que soy vidrio , como tü , si vivo. 

SILVA OCTAVA. 

Relox de CampamUa. 

XLl metal animado , 

A quien mano atrevida é industriosa 

Secretamente ha dado 

Vida aparente en máquina predosa » 

Organizando atento 

Sonora voz á docto movimiento : 

Hn quien desconocido 

Espiritu secreto ; brevemente 

TOM. JX. X 



32a OBRAS DE P. F&AKCISCO 

En un orbe ceñido ^ 

Muestra el caininol de la lor ardiente i'.' 

Y con rueda importuna 

Los trabajos del Sol y ¿o la Luna ; 

Y entre ocasos y auroras : 

Las peregrinaciones de las horas ; 

Miqujna ¿P que el artífice , que pudo 

Contar pasos al S9I » horas al dia , 

Mostró mas providencia que osadía , 

Fabricando en-^metal disimuladas 

Advertencias sonoras repetidas» 

Pocas veces creídas ♦ 

Muchas veces contadas. 

Tu, que estás muy preciado 

De tener el mas cierto , el mas limado , 

Con diferente oído 

Atiende á su intención y á su sonido. 

La hora irrevocable , que dio, llora : 

Prevenía que ha de dar ; y la que cuentas. 

Lógrala bien , que en una misma hora 

Te creces .y te ausentas. 

Si le llevas curioso , 

Ati^Qdelc.prudentc , 

Que los blasones de la edad desmiente. 

Y en trage de Relox llevas contigo 
Del mayor enemigo 

Espía desvelada y elegante , 



A tí tan semejante y. 

Que presumiendo. de abreviar ligera 

La vida al Sol ^ al Cidio 4a carrera » 

Fundas tod» esta maquinar admirada. 

En una cuerda enferma^y delicada ¿ 

Que comerla salud en el mas sano » 

Se gasta con s^us ruedas y su mano* 

Estima sus recuerdos »< 

Teme sus desengaños , 

Pues execi(t3plazoS;de^ los. años ;: : 

Y en él t? 'dá.sccretOi/ • 

A cada Sol que pasa , . i cada rayo , 

La muerte un contador , el tiempo un ayo. 

SILVA IX. [^: 

■..•■. • 'i 

Alfoho de un amante ^^ que en un Relox de vi- 
drio servia de arena. d Fkris , 
que le abrasé. 



E 



ste polvo sin sosiego, 
á quien tal fatiga d^n 
vivo y muerto amor y, fuego y 
hoy derramado » ayer ciego , 
y siempre en eterno afán : 
Este fue Fabio algún dia, 
quando el incendio queria , 
X a 



3^4 OBKAS DB D. FRAKCISCO 

que en polvo te desató , ¿- 

y ten el vidrió amortajó ^iq 
la ceniza nunca fria. 
A tal tormento tu amante 
destinas , Floris , traidora : 
pues ya polvo cammante, • 
corre el dia cada hora , 
y la hora cada instante. 
Quitóle tu crueldad, 
dándole ansí monumento » 
mal desmentida en piedad , 
con vidria y con movimiento 
quietud y seguridad. 
Relox es el que yo vi 
idolatrar tus Auroras , 
Floris , quando me perdí , 
no cuentes por él las horas , 
sino sus penas por tí. 
¡O horrible beldad á quien 
te mira , si arde también ! 
pues su penar eternizas y 
y después de las cenizas 
vive aun , Floris , tu desden. 



. '. SILVA X. 

, . ElRéhx.dt.Sol. 

V 

I V es, Floró, quA p/estando la Arismética 

Números á la docta Geometría , 
Los pasos de la luz le cuenta al dia ? 
Ves por aquella lioca hkn fixada 
A su Meridiano y á su altura , 
Peí Sqí la velócísirha hermosura . 
Con certeza espiada ? 
¿ Agradeces curioso 
El saber quinto vives, 
Y la luz y las horas que recibes? . 
Emperorsi olvidares 'estudioso , 
(pon pensamiento ocioso , 
£1^ saber quinto iiiuerc$ , 
Ingrato, i tu vivir y morir eres ; 
Pues tu vida ; si atiendes su doctrina.,: 
Camina ^1 paso qUe $U' luz camina. ^ 
No cuentes por su« lineas solamci^f . - 
Las horas , sino légrelas tu meijitCr^ 
Pues en el recordaba , . .^ , . * 

, Ves tu moettp eñ |u vida retrata^;» 
.Quatído tüj'qvie 0res sombra , - 
iPciett h santa ViSird^d aQsí te nombra , / 
X3 



Ji^ ORRA« DE P* ÍRANCasCO 

Como la sombra suya , peregrino , 
Desde un núMerot-^ífoíro tu camino 
Corres , y pasagero 
Te aguarda soinlfeá^ tifcfi6i¿cro postrero. 

Expiración contra el invektór-^f ^toh 
s ArPilkríií. '^ '" 

m cárcel dciricíaí^ fó atíeVimiénto f 
Que al Cielo, si ek posible , dá cuüadb, 
¿Quieres encarcelar libre elemento V ^ ^ 
Aun en las nubes ntinba bien ítádaí -^ 
¿Al fuego , que np sabe' ' '•" ^ ' 
Obedecer,' ni perdotiáir , te átreW$'í - 
¿ Al que en la mand^íola de Dios ^bey 
Cerrar pretendes cn-^hüsurasibi^véá? '* 
I Cómo-, di , de k)lL rayos de Vd^ino;-^^ 
Nó'apféíi'diste /TyránóZ ^ *^^ • •- ^ 

Antes- quieres solícito- imitarle r '"' ^*' '"-^ 
Sin Tér que presumiendo de hiacerle , 
Solo píAJ¥ás llegar 4 merecerle; ^'' " ^ 
¿No te son escarmiento lastimoso - - '* 
TaHüA^áfeniza^, qüd Cítídkd«'füe¥éiií'>^ (so, 
¿Tanfas torreáíqueel Vtenfóíderratfíó impituo- 
QuádáéT'elTib'ytórfttíuíó;]^ Rotaíá áí?Af¿ron? 



J>E QUEVEDO. ¡2"/ 

De la diestra de Dios Omnipotente 
Dexa solo tratarse el fuego ardiente. 
Ministro de su$ iras va delante 
De su faz radian^ev 
Llevando sus castigos ^ 
A todos los que son sus enemigos. 
¿ No. ves que es su grandeza 
Tal , que naturaleza . « 

Le dio como á Monarca de elementos 
Los últimos asientos; - -^ •- 

[If cfue en su llama ,^ entonces justidera } 
£1 dJa postrero espera ? 
Dexa , pues , las prisiones que le trazas: 
No le desprecies ignorante y ciego i ' 
Tan duras amenazas* ' >• C^ 

Jamas *se conversó con hombre.eb£uego : 
En él ninguno vive , ;.-;-' 

Y de él quanto hajr acá vida recibe; í 
Peregrina la tierra ' . ;:i r f. 

Con la perpetua servidumbre y íifana^ 
De quanto el mundo encierra f '^J 

Que ella la planta humana *- ^> ' : !^ 
Respeta. por el.peso mas honroso ^i n T 
Al alto'mar furioso,-.' •'- r f ' 

Enséñale i sufris sel va^ enteras :,r: il 
Su paciencia éxerci'taulas galeiras; j y T 
Y. ^n las horas ardientes ^ ' \-^ '- 

X4 



528 OB&AS ^£ P. F&AKCISCO 

£n venganza del Sol bebe las fuentes : 

Y el pneblo de los rios 

Imita en resbalar sus campos fxios: . 

Y por sendas extrañas ^ 
Servicial á tu vida , 

Líquida medicina á tus entrañas. 

Con succesiva diligencia el viento ^ - 

La parte mas oculta y escondida 

Visite nuevo alivb al calor lento. 

Estos corteses elementos trata , 

Blando ayre, tierra humilde, mar de plata: 

Las soberbias del fuego reverencia , * 

Y teme su inclemencia. 
De hierro fue el primero 
Que violentó la llama 

En cdncavo metal , máquma inmensa.. 
Fue mas que todos fiero , 
Indigno: de las voces de la fama. 
Este burló á los muros su defensa : 
Este áia, muerte negra lisongero j 
La gloria del valiente dio al certero : 
Quitó el precio á la diestra y á la.esp4da 1 

Y á U vista segura dio la gloria , 

, Que antes ganó la sangre aventurada.' 
La pólvora se alzó con la victoria^ 
De ella los Reyes son y los tiranos: 
Ya matan mas los ojosque las manos; 



. ' »» <í ü I V E D O. 329 

Y con ser quantas vidas goza el suelo 
Merced deb&ego^ OMrazo» del cielo » 
Después iqaeá su pesar el bronce habita , 
Mas vidas qde dá , quita. • . 

Deza , no solicites 
.i* Las impaciencias de la llama ár4iente \ ' 

Y al potra inobediente ^ i^ 
Qné eLardor disi^íiula , no le incites^ 
Derribará la torre y la muralla , 

' ' Vencerá la batalla ^ 

Y dexará burladas • • 
Mil'Con&'anBa^ de armas bien templadas^ 
Será la gloria siiyá: ;: ' 
Suya será también la valentía ; 

Y sola U osadía 

Y la malioia quedará por tuya. 

SILVA %\l. 

A los huesoi dé un Hey ■, qu4 se haUarm en un 
sejpulcrOy ignorándose^ y se nonato forltfs 
* pedazos de una Corona. 



E 



#st8s que veis aquí pobres^ y escuras'. 
Ruinas desconocidas » 
Pues arun no dan seflal de lo que fueron : 
Sstasfúadosascpiedras mas'queduraí , 



I V«.3 rtf\'% 



,3 5 O OBRAS PB J>. FK^ftHCISCO 

Pues del tiempo véncida$»^:5p 
Borradas de la ^dad. e^niptufecbérda; ^. M 
Letras ea donde «elcgmínantsr^uQto ; 
Leyó y pisó soberbia? cfel di|imtí¿'; : ' 
Estos huesos , sin orden deemnadcs ,- i 
Que en polvo haiañas deiiamincrtetescrlben. 
Ellos fueron un. tiempo: ¿enéiados ! : 
En todo el cerco ^üe Ipaihombissi^ividld. 
Tuvo Qetro. temido .' * ' /. 
Lamanoy que aun np. maestra halierlú sido: 
Sentidos y potencias habitaron '; 'i: . 
La'cabidad <¡úá vés solaí/y^desieIta:'' I 
Su seso altos negocios fatigaroiis i*^ ~- - 

Y verla agora ábicriia, Aniui L .^ "'/' - 
Palacio , guando mucho íácfp, jt'iomo ,' 
Para la ociosídad^e vilgpsaDKÍ.';.f'i £¿ ^i 

Y si tan baxo huésped no tuviere, 
Horror tcndrS ijue daY al q& la viere. 
¡O muerte , quánto mengua en tu medida 
La gloria^meneirosa dcla^TÜal' " ' * - 
.Quien no cupo en la'tiéci»mrhabitaUa') 
Se busca en skío pies, 'y:nó s^ halla: 
Hoy al que pisó el oro por perderle % 7 
Mal agüero es'pisárlec, niieckjrfvcrl^ - 
Til confiesas severa salámeote:)» ¿iir* . ff 
Quánto los Keyxisb»;* 4ciáatoiáa<9cñle. 
No hay grandeza, hcímo^vítd£)ha¡sxzvc3i^^^f 



TDE QtrE^EDa. • :i 331 

: Que sdiúvtVi^^Átcng^axte. . 
Mira esta Magestad ,'. <}ae {>ersuadida 
Tuvo á, la* eternidad h tú» ve -vida , 
Cóma^iii{eQ<tu presencia : *. 
Hace «á. stt 'confesión ja:: penitencia. 
Muere! éii *ti todo quaiico se rcedbe y 

Y "sáhttnéMf enxí la beldad vive ;. 
Que el oro lisonjero siempre asngana,^. 
Alevoso .^yraiDd v ^^ ^^ acompaña. 
¡Quántos que en est» mbfidoc^diéceii leyes , 
Perdidos de sus altos menaitieñfios^ . \ 
Entre sunoeafádosidé ktt bueyes -v / 
Se ven! y aquellas purpuras: qué fueron', 
Mirad aquí el terror , di quien simmron. 
Respetó «^¡müttdo necios .r.. r 
Lo(4{iip*lcub(eU{i 'tiérrg cóo desprecb. 
VeAcHijiíaii>j|Stfech©iqü©M{ivia ' .' 
La alms^en^iprisieniobscuiU^y dé muefte 
La piedad.' v «i se* advierte 4: :; : r. '^'^ . . A 
Pues es iñer ci^d la libdrmdquexavia. v ; 
Id) pu<e9/>éiMxhre5 mortales: y J 
Id , y dexaos llevar de la 'grandeza ; 

Y étxiiíltikiíia^Troíj^ús celestiales,. . Z 
Vuestra naturaleza i ^.:' -'-'^ . S 
Desconocedií, «dad crédito al tesoro , . 
Fundad vuestras soberbias ^ el oro : 

'Cüéibstí vuestra gala^' dcstodada^ : / 



332 OBRAS PE X>« FRAKdSCO 

Su pueblo al. mar, sahabitacioa al viento. 

Paira vuestro coaterfto 

No críe el Cicdo cosa reservada , 

Y las armas continuas , por kacerlas. 
Famosas > y por gloria de V'Cstidas , . : 
Os maten mas soldados con su&irlaiy, * 
Que enemigos después con padecerlas. 
Solicitad los mares ^ ^' 
Para que: no os escondan l^D^lugaires > * 

, £ti dolida procelosos: 
Amparan la inocencia . 

De vuestra peregrina dilígeacia^ 
En parte religiosos» ' . v , 

Tierra^ que oro posea , . ; 

Sin mas razón vuestra enemiga sea; .. ^ 
No sepan ios dos polos filayá^ alguna , < 
Que no os.paile poí: rueg<» b FortktnY. 

' Sirva lá libertad de las* oac^es i 
Al título ambicioso eh lo& U^^^aes p ^1 
Quella muerte advertida- y vekdo]^> 

Y recordada eñ el mayor^lvid^;^; 
Traída de la hcíra, > - , . M 
Presto vendrá con paso cntatad^sbido ; 

Y herencia de gusanos ' / 
Hará la posesión de los tir^ito* 
Vivo en muerte lo mueatra :;v 

Este que frenó el mundo oon ládiestra: 



DE Q ü E V E 1> O. 3 3 j 

Acuérdase de todos SU memoria; 

Ni por respeto dcxará la gloria 

De los Reyes tiranos , 

Ni menos por desprecio á los villanos. 

¿Qué no está predicando ( . 

Aquel , que tanto fue , y agora apenas 

Defiende la anemona de haber sido, 

Y en nuevas formas va peregrinando , 

Del alca Magestad que tuvo agenas ? 

Reyna en tí propio , tü que reynar quieres^ 

Pues Provincia mayor que el mundo eres. 

SILVA XIII. • 

A un ramo , qw se desgarró can eljpesa 
de su fruta. 

JL^e tu peso vencido , 
Verde honor del verano. 
Yaces en este llano , 
Del tronco antiguo y noble desasido. 
Dando venganza estás de tí á los vientos y 
Cuyas líquidas iras despreciabas , 
Quando de ellos con ellas murmurabas > 
Imitando á mis quejas los acentos. 
Humilde agora entre las yerbas suenas , 
Cosa que de tu altura 



«34 OBRAS Z)£ D. FRAKCISCO 

Nunca temer pu^lieron las arenas ; 

Y ofendida del tiempo tu hermosura , 
Ocupa en la ribera 

£1 lugar que ocupó tu propia sombra. 

Menos gastos tendrá lá Pr}maii«ra 

Én vestir este valle ' 

Después que faltas á su verde, alfombra.. 

¿ Qué hará el x^ilguero dulce quando halle 

Su patria con- tus^ hojas en el suelo 2 

Y la parlera fuente , - 

¿ Que aun ignorante de prisión de.yelo, 

Esenta de la sed del Sol corria í 

Sin dud& llorará coU'^ su corriente 

La licencia que has dado en ella al dia : 

Tendrá un retrato menos 

Pisuerga que al mostrar al caminante 

En sus cristales puros : ^ 

Qualquier páxaro amante 

Desiertos dexará tus brazos duros ; 

Y vengo á poner duda , 

Si para que te habite en llanto .tierno^ 
A la Tórtola basta el ser viuda; 

Y porque tengo miedo que. el Invierno 
Pondrá necesidad á algún villano , 
Tal que se atreva con ingrata mano 

A encomendarte al fuego ; 

Yo te quiero llevar á mi cabana» 



»B QVKVEPO. 3 35 

Pxar lo que mi cansancio , . estafido ciego , 
A tu sombra le lidebe : 
Descan^acás el .báculo de caña^ 
Con que mi vida tristes años mueve; 
Y oxalá que yo fuera 
Rey como soy pastor de la ribera , 
Que cetro antes que báculo cansado, 
No canas sustentarás ^ sino estado. 

SILVA XIV. 

Amante que vuelve d ver la fuente de dondei 
se ausentó: 

..quí la vez postrera. 
Vi, fuente clara y pura , á mi señora , 
De esta verde ribera 
Reverenciada por Diana y Flora. 
Aquí dio á mi partida 
Lágrimas de piedad en largo llanto : 
Aquí al déxarla mi dolor fue tanto , 
Que mostró el corazón dudosa vida : 
Aquí me aparté de ella 
Con paso divertido y pies inciertos. 
Heme hurtado á mi estrella : 
Vuelvo á la soledad de estos desiertos : 
Todos los veo mudados; 



336 OB&AS DE D. FRAKCISGO 

Y los troncos » que un tiempo llamé mios ^ 
De sus tiernas niñeces ^Tidadós ^ 
Huyendo de mirarse en estos rios , 

Que los figuran viejos v 
En el agua aborrecen los espejos. 
No ya , como solia , 
Halla en las ramas al bazar al llano 
Verdes estorvos el calor del dia: 
Muy de paso visita aquí el verano 
Los troncos ya desnudos : 
Sepultados en ocio yacen mudos 
- De este monte á los ecos / 

Y á las deidades santas 

La araña sucedió en los robles huecos,^ 
Rocas pisadas de mortales plantas 
Fatigan esta arena : 

Mucho le debes, fuente^ á la verbena , 
Que sola te acompaña , 
I Qué pobre de agua tu corriente baña 
La tierra que dio flores , y dá abrojos 1 
¡ Cómo se echa de ver en tus cristales 
La falta del tributo de mis ojos , 
Que los hizo crecer en rios caudales! 
¡ En qué de partes de tu margen veo 
Polvo , donde mi sed halló recreo I 
Ya no te queda, fuente , otra esperanza 
Trasprolixa tardanza 1 



PS QUE YEBO. 337 

De cobrar tu corriente y su grandeza, 

Sino la que te doy con mi tristeza 

De aumentarte llorando, 

Por no saber de Aminta mi enemigo. 

Dímelo \ fuente amiga^ 

Pues lo vas con tus guijas murmuránáo) 

Que si interés de lágrimas te obliga. 

No excusaré el verterlas por hallarla. 

Ya me viste gozarla, 

Y en medio del amor con mil temores 
Llorar mas que la Aurora en estas fioreSé 
No me tengan «secreto • • 

Esto que te pegunto ; y te prometo* 
De hurtarte al Sol á fuerza de arboleda;- 

Y de hacer que te ignore 

Sed , que no fuere ae divinos labios; - 

Y de que bruto y torpe pie no pueda/ J 
Mientras el Sol la seca margen dora, 
Hacer á tü cristal tu^í^s agravios» 
Darte he por nacimiento, 

No qual mn^iraleza dura roca} / v 
Mas en marfil de un Sátyro la boca, ^^ 
Que muestre estar de tt-siemp» sedifenito. 
Escribiré en tu frente «: \ 1 > »^'/ 
Tal ley- al caminante: .'''•- 

No llores , si estás triste : v¿' adelante: ^ 
Que de los desdichados solamente 

TOM. IX. Y 



3 3 S OBEAS J>£ P. FRANCISCO 

Glauro puede llorar en esta fuente: 

Y si sed del camino 

Te obligare á beber , 6 peregrino ! 
Mira que estas corrientes 
Después que fueron dignas de los dientes 
Pt Aminta i. han despreciado 
Qualquier labio mortal. No seas osado 
A obligarlas i ,huiñ Ay. ! no lo creas 
Quando otro nuevo Tintalo te veas.- 
Tras esto le daré verdes guirnaldas 
Al Sátyro del robo de estas faldas; 

Y á ti mil joyas del tesoro mió, 

Con que grangees las Ninfas de tu rio: 
De suerte , que en mis dádivas y votos 
Conoztan mares grandes, 
Quando escondida entre sus senos andes. 
Que tiene tu Deidad acá devotos. 



A 



SILVA XV- 

Hymtto a las Estrellas. 



vosotras , Estrellas, 
Alza el vuelo mi pluma temerosa^ 
Del piélago de luz ricas centellas: 
Lumbres , que enciende triste y dolorosa 
A las exequias del difunto día. 



BCQUSVSDO. 339 

Huérfana de su luz , la noche fría: 

Exército de oro. 

Que por campañas de zafir marchando. 

Guardáis el trono del eterno Coro, 

Con diversas esquadras militando: 

Argos divino de cristal y fuego, * 

Por cyyos ojos vela el mundo ciego: 

Señas esclarecidas, 

Que con llama parlera y eloqüente, 

Por el mudo silencio repartidas, 

A la sombra servís de voz ardiente: 

Pompa , queda la noche á sus vestidos: 

Letras de luz , misterios encendidos: 

De la tiniebla triste 

Preciosas joyas ; y del sueño helado 

Galas , que ^ea. competencia del Sol viste; 

Espías del amante recatado: 

Fuentes de luz para animar el suelo: 

Flores lucientes del jardin del Cielo. 

Vosotras de > la Luna 

Familia relumbrante , Ninfas claras. 

Cuyos pasos arrastran la Fortuna, 

Con cuyos movimientos muda cai»a$, 

Arbitros de la paz y de la guerra. 

Que en ausencia del Sol regís la. tierra. 

Vosotras de Ja suerte 

Dispensadoras luces tutelares, 

T2 



340 OBRAS DE J), FRANCISCO 

Que dais la vida , que acercáis la miierM, 
Mudando de semblante y de lugares: '^ 
Llamas/que habláis con doctos movimientos. 
Cuyos trémulos rayos son acentos. 
Vosotras, que enojadas, . ':..j 

Jí la sed de los surcos. y sembrados . :.*w 
La bebida negáis; ó ya abrasadas ^ > ' 
Dais en ceniza el pasto á los ganadosi. 

Y si miráis benignas y clementes, - ' ' 
£1 Cielo es labrador para las. gentes. .-. . 
Vosotras , cuyas leyes « i . 
Guarda observante el tiempo en toda parte , 
Amenazas de Príncipes y Reyes, 

Si os aborta Saturno , Jove , ó Marte; 
Ya íixas vais, ó ya llevéis delante . 
Por lúbricos cammos greña; errante: J 
Si amasteis en la vida^ 

Y ya en el Firmamento estáis clavadas^: 
Pues la pena de amor nunca se. olvida, .. 

Y aun suspiráis en Signe» transformada^ 
Con Amarilis , Ninfa la mas bella, ; \ 
Estrellas , ordenad que tenga estrelb;.^ > 
Si entre vosotras una . > 
Miró sobre su parto y nacimiento, 

Y de ella se encargó desde la cuna, ; * 
Dispensando su acción , su movimiento;' 
Pedidla, Estrellas, i qualquicr que :seai 



DS QUE VE DO; 34 I 

Que la incline siquiera á que me vea. 

Yo entanto , desatado 

£n humo rico » aliento de Páncaya^ 

Haré que peregrino y abrasado 

En busca vuestra por los ayres vaya: 

Recataré del Sol la lyra mia, 

Y empezaré á cantar muriendo él dia. 

Las tenebrosas aves^ 

Que el silencio embarazan con gemido. 

Volando torpes , y cantando graves 

Mas agüeros que tonos al oido. 

Para adular mis ansias y mis penas, 

Ya mis Musas serán, ya mis Sirenas* 

SILVA XVL 

El Yelmo de Segura de la Sierra , monte muy 
alto al Austro 



o 



sea que olvidado, 
O incrédulo del caso sucedido, 
O mal escarmentado, 
O peñasco atrevido, 
Llevas á las estrellas frente osada. 
De ceño y de carámbanos armada. 
Debaxo de tí truena, 

Y3 



34^ OBILA^ PÍE 1>. FEAKCISCO 

Que respeta tus cumbres el verano; ~ 

Y allá en tus faldas suena 
Llovioso invierno cano; 

Y donde eres al Cielo cama dura. 
Das á Guadalquivir cuna en Segura. 
Por de mas alto vuelo 

Te codiciara el Águila gloriosa, \ 

Que arrimado al Cielo> 

Lo que no pudo él osa. 

Sobre Olympo^ nos muestras por momentos 

Las determinaciones de los vientos». 

Escondes á la vista 

£1 yelmo con que Júpiter Tonante^ 

Armado eh la conquista. 

Si no te vio triunfante, 

Te vio valiente y animoso ; y vemos 

Que hoy le arriman escalas tus extremos. 

Coronado de pinos 

£1 cerco blanco de la Luna enramas; 

Y en los Astros divinos. 
Que son etéreas llamas, 

Te enciendes , perturbando antiguas paces, 

Y al Ciclo vecindad medrosa haces. 
Son parto de tus peñas 

Mundo y Guadalquivir , famosos rios; 

Y luego los despenas 
Por altos montes fríos, 



PE QUE TE DO. --343 

De tan soberbios y ásperos lugares, 

Que parece que Hueves los que pares. 

Baxa recien nacido 

Guadalquivir , y llega taa cansado, 

Que le vé encanecido 

£n su niñez el prado^ 

Con la espuma que hace , y con la iiieve« 

Por duros cerros resbalando leve. 

Ceñido en breve orilla 

Llega á tomar el cetro de los ríos; 

Y en^cercando á Sevilla, 
Le coronan navios, 

Por ser tan noble su primera fuente. 
Que es de los Cielos alto descendiente* 
Con pasos perezosos 
Al mar camina , como vá á la muerte; 

Y en senos procelosos 
Portrlbuto se vierte, 

Donde yace del golfo respetado 
Por lo qu^ en él Belisa se ha mirado. 



Y4 



344 OB&ÁS SE P. FU ANCISCO 

SILVA XVII. 

El Esearmienfo. 
CANCIÓN. 



O 



tü , qne inadvertido peregrinas 
De osados montes cumbres desdeñosas. 
Que igualmente vecinas 
Tienen á las estrellas sospechosas: 
O ya confuso vayas 
Buscando el Cielo , que robustas hayas 
^Te esconde entre las hojas; 
O la alma aprisionada de congojas 
Alivies y consueles; 
O con el vario pensamiento vueles 
Delante de esta peña tosca y dura, 
Que de naturaleza aborrecida 
Envidia de aquel prado la hermosura} 
Deten el paso , y tu camino olvida, 
Y el nuevo intento , que te arrastrtí , dexa,» 
Mientras vivo escarmiento te aconseja. 
En la que escura ves cueva espantosa. 
Sepulcro de los tiempos que han pasado, 
Mi espíritu reposa, 
Dentro en mi propio cuerpo sepultado! 



^ 



Püés 'mis bienes perdidos,! ' 

Solo han dexado en mt fuego y gemidos: 
Vitmiastle aquel ceño, > 

Que con la muerte me libró del sueño ^ 
De bienes de la tierra; ••♦ • 'I 

Y gozo blanda paz tras dura guerra. ' - 
Hurtado para siempre á la grandeza, ' 
Al envidioso polvo cortesano, 

Al iniquo poder de la riqueza, 

Al lisonjero adulador tirano, 

¡Dichoso yo , que- fuera de este abismo, 

Vivo me soy sepulcro de mi mismo ! 

M^tis mojadas nunca enjutas ropas: ^ 

Estas no escarmentadas, y deshechas 

Vel^s , proas , y popas: 

E^tos hierros molestos : estas flechas: '^ 

Estos lazos y redes, 

Que me visten de miedo las paredes^ 

Lamentables despojos. 

Desprecio del naufragio de mis ojos, 

Recuerdos despreciados, 

Son para mas dolor bienes pasados. 

Fue tiempo,. que me vio quien hoy me Hora 

Burlar de la verdad y el escarmiento; 

Y ya , quiérelo Dios , llegó la hora 
Que debo mi discurso á. mi tormento. 
Ved cóiho y quán en breve el gusto acaba, 



34^ OB&AS DE D. FRAKCISCO 

l^ues suspira poi; mí quien me eávidiaba. 
! Aun i la muerte vine por rodóos; 
Que se hace de rogar , 6 dá sm reces 
A mis propios deseos. 
Mas ya que son mis desengaños jueces. 
Aquí solo conmigo 
La angosta senda de los sabios sigo. 
Donde gloriosamente 
Desprecio la ambición de lo presente. 
No lloro lo pasado^ 

, Ni lo que ha de venir me dá cuidado; 
Y; mi loca esperanza , siempre verde, 
Que sobre el pensamiento voló ufana^ 
De. puro vieja aquí su color jáerde, 

Y blanca puede estar de puro cana. 
Aquí y del primer hombre despojado, 
Descanso ya de andar de mí cargado. 
£stos que han de beber fresnos hojosos 
La roxa sangre de la dura guerra: 
Esfos olmos herniosos, 

A quien esposa vid abraza y cierra. 

De Ja sed de bs dias 

Guardan con sombras las corrientes frías; 

Y en esta dura Sierra 

Los agradecimientos de la tierra 

Con mi labor cansada 

Me entretienen la vida fatigada. 



Orfeo del ayre el Ruiseñor paiece» 
Y ramillete músico el XUgucco: 
Comnelbaquel en su ddor meofiece; 
Este animal se maestra lisonjerb: ' 
IDaermo por cama en este suelo dmo. 
Si menos blando siieño , mas seguro. 
No solicito el mar con remo y vela» 
Ni temo al Turco la ambicioa armada. 
No en larga centinela 
Al sueño inobediente con pagada 
Sangre , y salud vendida, 
Soy por un pobre sueldo mi iiomicKlai 
Ni á fortuna me entrego 
Con la codicia y la esperanza dego, 
Por cavar diligente 
Los peligros preciosos del Oriente, 
No de mi gula amenazada vive 
• La Fénix en Arabia temerosa} 
Ni á ultrage de mis leños apercibe 
£1 mar su inobediencia peligrosa. 
Vivo como hombre » que viviendo muero# 
Por desembarazar el dia postrero. 
Llenos de paz serena mis sentidos^ 
Y la corte del alma sosegada. 
Sujetos y vencidos 
Apetitos de ley desordenada. 
Por limite á mis penas 



T 3 4 8 OBRAS 1>E D. FKANCISCd 

Agpardo que désatd de mis veaas 

La muerte prevenida . ; 

3La alma que anudada está en la vida; - 

Disimulando horrores 

A esta prisión de miedos y dokn'es» C 

A este pol vo'saberbio y presumido^! 

Ambiciosa ceniza , sepultura 

Portátil , que conmigo la hé traido> ' 

Sin dexarme contar hora segura. 

Nací muriendo , y he vivido ciego, 

Y nunca al cabo de mí muerte llego. 

Tú , pues ; 6 caminante, que me escuchas , 

Si pretendes salir con la vitoria 

Del monstro con quien luchas. 

Harás que se adelante tu memoria 

A recibir la muerte, 

Que obscura y muda viene á deshacerte. 

No hagas de otro caso, • 

Pues ise huye la vida paso á paso, 

Y en mentidos placeres 
Muriendo naces , y viviendo mueres. 
Cánsate ya , ó mortal , de fatigarte 
En adquirir riquezas y tesoro, . 

Que últimamente el tiempo ha de heredarte, 

Y di fin te dexarán la plata y oro: 
Vive para tí solo , si pudieres, 

Pues solo para tí , si mueres , mueres. 



V 



SILVA XVIII. 

MueriinfiUzy ausint$ Zú)Iú. > 



py^me :por attos tnontes paso ¿.pasó 
Llorando'inis verdades,. xw: j .\ ' 
Que el fuego ardiente y dulce en que me abraso 
Solo le fio de^ ésíis soledádcsi ¿ 
De donde nace á cada pie que muevo 
De anti^Q'amQriUft pensamiento, nuevo. 
Dexa de mormurar , ¡ ó clara fuente ! 

Y tu , famoso rio> , 

Castiga la soberbia ;de Mimante: 
Tu» Etna, que en lincendios. desatado 
D^smagm'fico turneo al Gigante: ' • 
Todos con tai\tas Uamas cóma.penasi 
Mirad vuestros vokaaes' en mis venas. : 
¡ O vosotros y que ^puntas^. desiguales:: 
Ceño del mvfcn^ soi$ » Alpes .sombríos» ; 
Que ankenazáis soberbios los umbrales \. 
Dq la corte. del fií^go, s¡em|)ure-£rios I ~r 
] O encaso 9: Vestido de: cristales; \ 'j \ 

Y Pirinc»s>fp3ulrfs. de los.riosl 

Todos con vuestra^nievc y estatuía ''^. 
Medid mi Awlr^-su yelo y desventura* _i 
Tú^qu«.delr«g»jfit)ráces;dct;deSfcdo^; ;:J 



3 ;$ o OBUAS DS B. 7B AHCISCQ 

Con ser burlado , en fuente sumergido: 
Tú , que i solo b;bíar .subes 'cargado, 
Y tu por los peñascos extendido 
Para eterno alimento condenado 
Del hambriento martirio cebo y nido: " 
Todos yienid, ó pueblos 'macilentos^ 
Vereisme remedar vuestros tonnentosv 

SILVA XIX. 

'• -^ • • 1 ■ • ■ t 

1 ■ ■ - - 

< Ansian de amMtc^forJíado. i 

¡V-/ Floris ! i quién pudiera ^ ^ 

Mudar su pena ^ trasladar sii llanto. 
Del sacro- Guadalen i, la ribera ! t • ^ 
Donde. una vez los ojos « otra el ca&to>^ 
Pararou>yiCrecieron esié rió. 

Menos de ias montañas qtie no mió 

Etarroyb-ma$.b*Iando;' - .* ^ 

De mi |«ísro cdolor i^eprehiiiidido, ..../ 

Dexa de mormurar i y vá llorando, * 

Y aprende cntfc las gtwjas áii gemidor ' 

Y el zé6fo jugando entre las hojas> 
Contrahacfeí mis quejas^ y 'oopgojafs.« i. i '^ 
El clarín de la -toiTom, ' -T 
Lyru de b* fferestas y ormonfe, -^/í 
La V02 de A^ril y Mayo más sdoorai*^^ 



£1 contrapunto de la lusc dei día, 
Oyendo las desdichas' que pregono, ^ 
Muda la letra ^ y entristeca el tono.^ 
La habla de los huecos, 

Y la palabra, amante sincopada, 
Que respondbit corteses en los ecos 
Estos benignos montes y porfiada, 
Viendorla sinrazón que me desvela, 
IDe parte de los. montes me consuela* 

Aquí vivo amarrado 

A la memoria de mi bien perdido, 

A esperanza sin sueldo condenado, 

Y al duro remo del temor asido; 

Y en estado tan mísero me veo • > 
Por solo un sacrilegio del deseo. i 
Las mentiras del sueño : - . 

Aun tiene ^acobardada imi Tisntura, 

Pues por hacer lisonjas i nri dueño/ ^ 

No se atreverá mentirme su hermosura} ^ 

Y por decreto de uno y otro Cielo, 
Duermo amenazas , y desdichas vdio; 
Sedienta y desvelada: - u' - 

Tenga hcíTista , sin poder^hartarse ' -' 
Del llanto mismo en que se v4 anegadal ' 
Ni puede arrepentirse , ni quejarse, 
Ni yo puedo vivir en mal tan fuerte. 
Ni acabo de morir ea tanta muerter. 



3 1 2 ' OBR A$ 2>£ »• F&A^GYSCO 

La primer moradora 

Del m^ndo , spmbra ciega , noche avara^ 
Del nueda y. Ja traición madre y' aútx>ra, 
La que al abysmo .arrebozó la Cara, 
Cumple extendida por el alma mia 
Destieiro negi:d de la luz^ del disi^ • 

Aquel hijo bastardpí 
De pi;udencia cobarde y mentirosa> * 
ConsA|ero de amor caduco y tardp. 
Miedo, que ni remedia ^nireposai 
Tiene sip libertad ^esto en cadenas *^ 
Mi pobrpicorazon deshecho en penas. 
Creí que; no debiera - ' 

Señas quanta dirinas , engañosas, ^ 
Halagos veneimá». de una íieraí • ^ 

Y en ondas de oro Orces «mentirosas* *'. 
i Mas qué bázfaaib' habrá de ley tan fea» * 
Que 4 quien por Dios adora ^ ño 1^ crei? 
i Qtlájido^ i pcsan.del hado, - : 
Perezosa, traerás >, o muerte fria;:- 1 ! i 
Lo quév te truego nkas^, Jboy • desdichados^ '" í 

Y venturoso lo que mas temías x r . 

Y tu brazo > q|uei)empre esrigunofeo, / 
D^íáá mi padecer. blando reposo «?"J I '- T 



DE QU£y£DO. ^j¡/¡ 

SILVA XX. 

Aljavalí^ a quien dio muerte con una hala 

la Serenísima Infanta Dma Marta , des* 

jfues Keyna de Ungría , y Emperatriz 

de Alemania. 

6 , blasón cte los bosques , 
Herjzada amenaza de los cerros « 
Temeroso escarmiento de los perros , 
Que con las medias lunas espumosas ¡ 
De marfil belicoso y delinqüente, 
Mas corto sí , mas no menos valiente. 
Su latir porfiado despreciabas , 
Quando las diligencias del olfato , 
Que no pudiste desmentir , burlabas; 
Pues nunca del venablo y del sabueso 
£1 yerro calentaste , 
£1 ladrillo mojaste , 
Ni fue al lebrel aplauso tu suceso , 
Y en el cerco de telas 
Al cáñamo burlaste las cautelas i 
Guardando desvelado , 
Si no con providencia , con cuidado , 
Tu corazón por víctima del fuego » 
Que al Sol tiene envidioso » pobre y ciego; 

TOU. IX. z 



3 $ 4 OBRAS DE V. FRANCISCO 

Que con desden abrasará la esfera , 
Cuya lumbre desprecia 
Para ceniza á Jove soberano , 
. Para centella el rayo ile su mano. 
Fue ocupación tu muerte 
De todos los desvelos 
De la fortuna , y de la buena suerte; 
Pues que se embarazaron tantos cielos 
£n acabar tu vida. 
Que nació de la bala y de la herida,. 
No blasonó Pitfaon , monstruo Primero, 
De suerte predicado , 
Tan gran Autor ; ni tanto 
Pre(;io fue en Erimanto 
£1 trabajo de Álcides , 
Igual á las colunas y á las lides. 
Osó un tiempo Atlanta 
Herir el javalí que en Calidonia 
La venerable antigüedad de aquella 
Selva tan religiosa > como santa , 
Desacreditó fiero; 
Mas el golpe primero 
Hizo coaMeleagro 
Lo que en tí la belleza y el milagro. 
Ya que le fue negada 
A tu alma la gloria , le fue dada 
A tu muerte , pues yaces > antes gozas 



X>£ QU£V£90. ^Ct 

En tu fin mas honor y mas ventara , ' 
Que a Cesar supo dar su sepultura. 
Las niñeces del año 
Fabricaron el túmulo de flores : 
Encendiéronte luces los. amores : ' 
De Tajo te clamaron las crecientes , 

Y murmuró tus dichas con sus fuentes ; 
. Y á falta de otra lumbre mas hermosa , 

La alteza soberana, 
Que te logró la vida , 
Llamaré Sol , pues todo el Sol del Cielo 
Mendiga luz , si quiere introducirse 
A ser en su cabeza solo un pelo. 
Llegaste á merecer que te mirase 
Con suspensión la Magestad mas bella , 
Que aun no merece el Mundo por señora , 

Y que solicitase , 

Acierto para tí , que divertido * 

En mirar el peligro mas hermoso , 
Atendiendo cortés y generoso^ 
Que la bala venia 
Encaminada por aquellos ojos, 
Que pueden alargar la vida al día , 

Y alzarse con los términos del sueño , 

Y amanecer á la tiniebla el ceño. 
Desmintiendo tu nombre y tu fiereza, ' 
Juzgaste que la gracia y la belleza , 

Z2 



3 S 6 OBRAS DV D. FRAKCISCO 

Que apuntaba la bala , prevenida 
A tu glorioso ukrage , 
Solo comunicándola de paso , 
Pudiera convertir la muerte en vida. 

Y con morir no padeciste engaño ; 
Pues siendo de las fieras 

La mas torpe y mas bruta , 
Escándalo de todas las riberas t 
La mano que desata 
Tu vida de las venas , I 

Te di razón para morir ufana , 

Y con envidia de la muerte humana , 
Eternidad sm penas» 

Aunque viste turbado 

£1 gozo de tu muerte , 

Pues al poner la mira paf a verte » 

Cerrado el un incendio de su cara. 

Asegurando el tiro » 

Empobreció los Cielos » y la tierra ^ 

Y los últimos trances de esta guerra 
Te culpó en el morir de perezoso ; 
Pues espirar del gozo de apuntada » 
Era copiar la muerte a los amores; 

Y morir de acertada 
Fue tardanza grosera , 

Pues infama tal muerte quien la espera ; 
Que morir del amago de la vista f 



JDE QUEVBI)©. g(57 

Fuera , aunque no es de brutea auimíiles. 

Morir como las almas racionales ; 

Desperdiciara tal error » tal vida» 

Si la bala advertida 

Que UQcora^flh hallaba solamente , 

£n tu pecho valiente > 

Para poder cumplir con las dos luces # 

Que en tu fin por tu bi^n.se .embarazaron > 

No, le partiera en dos , hallando hechas : 

Sus alas con las plumas dé sus flechas. 

Y el Toro , que con piel y afrente de oro 
Rumia en el campo azul p^sto ludiente , 
Gastando en remolinos un tesoro \ 
Quando Mayo es corona de su frente» . 
Te dio lugar en el eterno Coro , 

Donde datado, imagen siempre ardiente 
Se vea ; ni ofendida , ni adulada 
La Lujia en tus colmillos. djipUcada , 

Y Venus despreciada y ofendiday 

Mas de quien te mató que. ^ tu herida. 

Y en tu recordación y tu memoria , — ;- 
Mayo , cediendo al he<;bb peregrino .,. . , 
De Abril adoptará noiii}>re latino , . 
Que pronuncie tu gloria i . 

Y el vulgo de Pastores , 

Y el lucido esquadron de cazadores. 
Que. Pan gobierna rústico : y Diana 

z 3 



3 $ 8 oBKAs :dx r>. f&akcisco 
Oidena soberaiu 
Al troncx) , len que fixáda 
Tu testa ñieíte ^ honor de monte y prado,, 
Dignidad á la puerta del cercado, 
Tal letra escribirán al canfinante: 
No pases adelante : 
Invidia tal fierezas 
V Los méritos, mejor airé , la dicha 
I>einclinará su inuerte tanta Alteza, 
Pues dio atención benigna la belleza 
» Mayor que fabricaron las esferas 
A sus ansias postreras ; 
Y vete , pue^ ;^e debes á tus ojos , 
TaDto como á fortuna , sus despojos. 

SILVA XXL 

jy escriba una recreación y y Casa de Cdmpo 

de un VaUdo de los Señores Reyes Católicos 

Don Fernando y y Doña Islíbél. 



E. 



me de lo9 demás sitios Narciso, 
Que de sí enamorado 
Substituye á la vista.el Paraíso ; 
Adonde dotó el ano culto el prado, 
Quanto elegante el Sol produce y cierra 
Parte del cielo que cayó en la tierra : 



1>K QUEVEBO. 3 55 

Adonde coa viviente Astrología^ 
Los ojos de la noche pinta el dia: 
En quien las flores y las rosas bellas 
Dan retrato y envidia á las estrellas , - 
Pues cada hoja resplandece rayo , 

Y cada tronco por Abril es Maj'ó*:^ - 
Donde para vestir de verde óbsCtiro - 
Quatro álamos <te Akidcs , < ♦ ! \ 
Fecundo matrimomc^ de las vides V 

£1 gasto de esm^éralda e$ de matidra / 

Que se empeña en vestirlos Primavera : 

Aquí encendido en hermosura el suelo , 

Se pba valles , y le goza cielo , 

£n quien reyna el verano , 

De las horas tirano , - * 

Y alterando á los tiempos el gobierno v 
De trage y condición mudó el invierno. 
Pues sus jardrne¿ en su cumbre breve 
De mosqueta los nieva , no de pieve : * 
Sas calles, que encanecen azucenas, 
De fragante vejez semuestran llenas ; 

Y el jazmin , que de leche perfumado 
Es estrella olorosa , 

Y en la huerta espaciosa 

£1 ruido de sus hojas en el suelo 

La via láctea contrahace al Cielo; 

Que á ser mayor sin duda en los vergeles 

Z4 



j6o OBRAS PE P. F1LA.KGISCO 

Despreciara él pyropo á Ib? claveles : ' t 

AHÍ se vé el Jacinto presumido 

Rey nar enternecido ^ 

Libro ^saito con sangre enamorada » 

Que razona con hojas 

En hoj^s de las hojas , . * 

Que canceló el Amor con sus harpones^ 

Adonde los colores son tazones. 

Aquí la f^i^nte corre bien hallada: 

Tal vez ointaen las guijas , tal suspira^, 

Y en trage:de corrience .suena lyra. .: . 
Músico ramillete 

JBs el Xilguero en una flor cantora : 
£s el clarin de pluma de la ,Aurora> ^ 
Que por oir al Ruiseñor. quoícaata., 
Madruga y sé desvela ; . . 
^ Y el Orfeo que vuela , 

Y cierra en breve espacio de garganta 
Cítaras y vihuelas y Sirenas. 

Oyese mucho , y se discierne, apenas ; 
Pues átomo volante > 
Pluma con voz , y silva vigilante , 
£s órgano de plumas .adornado , 
Una pluma canora , un canto alado , 
£1 consuelo que sus voces dexa. 
A Floris se convida como, abeja ; 
Que la caza en lo ameno de estas faldas 



Se alimeAta de florei y-guimaUas:' 
I>espprec¡a ^f. Tiulgarts los tóniiliQs , '^. 
Dexando los olores que pc^umea . 
Por f^Biós > <^ \s^MtvxQÍ los áahumén ; 

Y la perdiz.» .qnc/Qóitogreátáiidael ayre 
jCqo ' el purpureo .fuelo , 

De sabrosa coral matiza, elluelo , 
líift páxaro ^ubí con $1 redamo ¿ vi 
Lisonja del ribazo í; , : _ : . c ' 
Múrice volador esnoaltá eliazó ¿ 

Y tHk yifz porfel pbmoijoeíbidlcámBav 
4Qpn.aoipbre desttsb^ dift&aádó-: --í 
En globos enemigos , . j v , ñ^ : T£ 
Ya golosina ofrece su» castigos ,1 ^. 

Y 011 la mesa es trofeo. \? ; r 
Quien fue llanto en b ritesadé Tereo % 

Y lisonjeto i. Venus peor tetnioso,..: i 

Y á la muerte de Adonis xd£gipsó, ^ 
No admite por m^móriaidé stii vid^ ^ i 
£1 bosque al j^^valí porf homkidb J : : ^ 
Que sabe este distritt) ; • 
Ser fértil como hermoso siü delito. 
Consejo tan honesto > i 

Se le dio aquel Castillo , . . . ; 
Que batido de báf bares guerreros ., 
£s proceso de infames Comuneros,^ 
£n quien las f^duis de su £á traidora 



%6^ OBKAS DK S>. VX AKCStSCO 

Se cuenbin y se exáitoQ 
, £n la( piedras y almenas qtie le f^áldn. 

Aquí , reconocido / 
: Don GcMizalo Chacón esdareddó /i 

^Palacio fobricósabHme y claft^V í '^ 
Donde aquel ma^dafgt^, al tüüttdo rSuro í 
De Isabei' y Fernando déscUn^set 
Fernanda y* avjnel ' Mo»a¿ek 7 cuyo seso 
Burló los esquadrones 9^ ;'::.« I 

Y á todas iaí Nadones ^ '^^ v i . 
Fae'lazo>alga]ia ve¿i ^Igtiaa^^tsó; ^^ 
Isabetv Rej^a , JCU^tA&^^^cfon^ t6d^ 
Heredar y exccdert teiReyw Godcg. ^ í 
Este Palacfaxieterno-padroii sfea, v kY 
Que ameno y rico fiín del 'ntíflndavett^,^-'^ 
A pesar d^mtidan^as^y dilaViós ; — O 

Y blasondel Sbiíof de'Calairabtps 
Habeírleiidfficaáo í^^ f> ^^ . '^ 

Y habot'sido foi¥ad<y , ^íí *if 4 "^ 
Con tati^^4fide alab^nz^fj -^ . 

De Rey , cuya privanza 
La alníJi caÜítú > > ; c 

Y hace la vida afortuíiada^y rica ; 
Pues es cosa coiwcáttte - '^'' \ *^ 
Que bu^a h afición ser semejante:' 
VerSad en que á so ÍLc^j'í Dtn Gonzalo 
Con gloria y con respetfoíÁlos igualo. 



.r .•'c:S:IL.yA.-XXII, • ."■•7 

Quéjase :del rigor da \juná hermosura í ^4^ no 

le tnfré por mirar a-unhombre múertA ff^tíc 

, > t^ian enjmbtíea para que &;.;; Y 

, * .'.' . . j ' reeáuoeiesen. > •:- : T 

. Está esGáüa coú estilo r&dl y sencillS , á 
instancia de un gran Señor , á quien habi£su«> 
cedido. Escribió esta Silúa>^ aunque la dexó no. 
como aquí se! kec^.^ •• • i 



M. 



L.uerc porque k inires , rC 

Amiotav tmpobr0YÍT!o.; ^ -...O 

Y tu y.sordopenra6CO-;/:escnto j altivo V 
En dopdejlaipktiadiíunca halló puerto*. 
Miras un pobore muerto ;;; r. 

Perp el Dios , que vcngamás : ;. : . i 
Contra el rigor conjura i - v - • T 

Los milagros le niega á talienriosu^> . 

Y todo su ^det desacisdiía. 

Pues ni el fa-vor al nra^rta: resucita ,, '-. 
Ni tus desdenes dánia^nuerte al vivo. J 
Poco púdolo exquivpt^ ¡> ." 

Menos puido^ el agrado^*: : ^ .:. :, 

Pues^ vemos' han quedado y . c . : 



¡^^H OB&AS 0S 1>« FUAKOSCO 

A pesar de piedad tan homicida , 
Uno en la sepultura, otro Jen la vidi. 
Si el muerto , Aminta , no murió de verte, 

• No mereció tos ajos en su muerte ; 

* V Y el vivo , qtie no muere despreqado , 

Y no4;omprx con muerte^ el ser mirado. 
Pues solo al muerto das el rostro hermoso , 
No merece morir aun de envidioso. 

, Y^ism justidraitb liéldad preáero^ 
1 £1 müecto al que se muere , 
Stiíotiaiepor;gjoaá tu trofeo ^' ^ 
Los muertos del dolor , nadéL^eseo; ^ 
Con que está averiguado 
De tu condiqicatidura, ^ 
Que para ser lisonp tu hermosuca , ...\ 
9a de ' ser uno muerto»y xpndenadp; / 
jMíd^feparten ta -vista tus ^^e^ . 

Pues siendo mucfat» cielos tus do& ojos, 
Inclinados á :guerra ; 
Dan al cuerpo en la. tierra , ¿ 

Lo que en tiáunfos y palmas 
La precTestinacion. guarda á los almas ) 
Si ya no quieres , rica de piesagios t 
Intcodücirtusojos en sufragios »/ 

Y ojos que con la gloria andan en puntos , 
Bien presumen p^eihiar á los difuntoSé 
Pero aunque $eas avara de tus bien^» 



. BS QUXT¿X>0« Z^$ 

Disculpa, Aminta 9 tiene», > 

Quando con belicosas laces miras , 

Y todo el firmamento en flechas tiras ,; 
Gastando. en combatirlos corazones 

£1 sol y el cielo en hierros y en harpcmes» 

Y aunque la envidia enfurecerme pi^do. 
Que miras lo que haces , no lo dudo.; 
Pues si con el mirar vidas deshaces , 

Y yo de amor lo estaba, • 
Quando mirar al otro te miraba , 
Imaginar podiá 

Que ya de mi vitoria 

Ninguna gloria tu desden crecia f 

Y era mayor hazaña , 

Que repetir heridas én un muerto^ 
Reducir k piedad tu exqmva saña. 

SILVA XXIII. 

AI tiempo enamorada , imwcanio su vakntfa 
contra el rigor de su mah 

iempo i que todo lo mudas ,. 
tú , que con las horas breves , 
lo que nos distes nos quitas , ? 
lo que llevaste nos vuelves : 

Tú , que con los mismos pasos , 



jt6 OBKAS 9S f>. FXAVCISCO 

que cielos y estrellas muevesr.' 
en la casa de la ^ida v . 

Ijisas umbral de la muerte: - 
rTú , que de vengar agravios 

.'te precias como valiente , 
pues castigas hermosuras 
^r satisfacer, desdenes : 

( Tú ^ lastimoso alquimista , 
pues del évano que tuerces , 
haciendo plam las hebras , 
á sus dueños empobreces: 

Tu y que con pies desiguales 
pisas del mundo las leyes y 
cuya sed bebe los ríos » 
qucsu arena no los siente : 
* Tú , que de Monarcas grandes 
llevas en los pies las frentes : 
tú , que das muerte , y das vida 
á la vida y á la muerte : 

. . : : Sí quieres que. yo idolatre 
en tu guadaña insolente ^ 
en tus dolorosas canas , 
en tus alas y tu sierpe : 

Si quieres que te conozcan ^ 
si gustas que te confiesen 
con devoción temerosa 
por tirano omnipotente : 



Dá fin á mis desventuras ^ - ^ 
pues á presumir se atreven 
que á tus dias y á tus años^ ' ' 
pueden ser inobedientes. 

Serán ceniza en tus manos ^ - 
quando en ellas los aprietes ; 
los montes y la soberbia , ' 
que los corona las sienes ; 

Y será bien que un cuidado 
tan porfiado , quan fuerte y 
se ría de tus hazañas , 
y vitorioso se queda. 

¿ Por qué dófrójds avaros 
de la riqueza que pierden» 
han de tener á los mios 
sin que el sueño los encuentre ? 

¿ Y por qué mi libertad 
aprisionada ha de verse 
donde el ladrón es la cárcel , 
y su juez el delinqüente? 

Enmendar la obstinación 
de un espíritu inclemente : 
entretener los ardores 
de un corazón que arde siempre : 

Descansar unos deseos^ 
que viven enteramente 
hecho martirio del alma , 



9^$ OBltA» DX V. FUAlfCISee 
dond^ c^táB porque los tiene : 

Repisebender. á lá memoria » 
que con los pasados bienes « 
como traidora ámi gusto , 
á espaldas vueUas me hiere : 

Castigar mi entendimiento , 
que en discursos diferentes , 
siendo su patria mi alma , 
la qwi^je abrasar aleve : 

Est^s sj que. son hazañas 
debidas á tus laureles ^ 
y no estar pintando flores, 
y madurando las mieses. 

Poca hazaña es deshojar 
los árboles por Noviembre j 
pues con desprecio los vientos 
llevarse los trcmcos suelen. 

Descuídate de las rosas , 
que en su parto se envejecen f 
y la fuerza de tus horas 
en mayor cosa se imuestre. 

Tiempo venerable y cano , 
pues tu edad no lo consiente , 
déscate de niñerías ; 
á grandes hechos atiende. 



PSQUEVEBp. 369 

SILVA XXIV. 

El Pincel. 

. ¿ y sí eir: cuerpo pequeño, 
Eres , Pincel , competidor valiente 
De la naturaleza, 
Hácete la arte dueño 
De qijaiito .viye y siente: 
Tuya es la ^ala , el precio y la belleza: 
Tá. enmiendas de la miiert¿ 
La envidia > y restituyes ingenioso 
Quanto borra cruel : eres taorfuerte, 
Eres tan poderoso, 
Que en di^precio del tiempo y de si}$ leyes, 

Y de la antigüedad ciega y obscura, 
Del seno de la edad mas apartada 
Restituyes los Principes y Reyes, 

Y la alta Magestad , y la hermosura 
Que huyó de la memoria sepultada. 
Por ti , por tus conciertos. 
Comunican los vivos con los muertos; 

Y á lo que fue en el dia, 

A quien par.a volver niega la hora 
Camino y pasos , eres pies y guia. 
Con que la ley del mundo se mejora* 

TOM. IX. Aa 



ajo obkas de p. fkakcisco 

Por tí el breve presente, 
Que apenan vé la espalda del pasado, 
Que huye de la vida arrebatado, 
Le comunica , y trata fmte á frente. 
Los Cesares se fueron ^; " 

A no volver : los Reyes y MoiiaKáí - 
El postrer paso irrevocable dicrónj 

Y siendo ya desprecio de las Par<ías, 
En manos de Protógenes y Apeles , 
En nuevo parto de bgemosa vida, 
Su postrer padre fuisteis los pinceles, 

¿ Qué Ciudad tan reíriota y escondida - 
Dividen altos mares, 
Que por mercad cortés de sus colores 
No la paseen los ojos, ' • 

Go^ftida su hermosura y sus despojos t 

Y en todos los. lugares * 
Son , con solo mirar , habitadores; 

Y los golfos temidos, ' '\ 
Que hacen oir aí Cielo sm gemidos, 
Sin estrella navegan, 

Y á todas partes sin tormenta llegan. 
Tú dispensas las leyes y jornadas. 
Pues todas las Provincias apartadas 
Con blando movimiento. 

En sus círculos breves 

Las caii^ina la vista en un momento; 



Y tú solo te atreves^, , '^ i-: • ' . 
A fiRgaíar Iqs. ijaprtalies Áe minu2fy : . 
QuC:4e.l¡eni:o , y la tabla lisoajcrav . V 
Agiigfdan los sencidas ^UQ.l43 quitas» 
Qf^n^Q hermosas camelas ^icreditas. . 
Vióse mas de jinsL i^ez^ Qj^taiklesá . . 
De animar lo piií|:$idocipdiciosa: 
Co^jrffesosí inrvidiosa ' \ ' ^ 

Dqíí'^ :4Q€t9íjPwel ♦ qucrla- ensenaste . 

Cómo hiciera^-iaejos lo que, había hecho. 

Tú solo desprecia5l§:r : 

Los conciertQs <kl %éó,; y el gobierno^ 

Y las leyes deldíajr I^ ^;.il-*' . ♦ 
Pues las flores d^Abril.diá«ydjnv¡eritó^ ' 

Y en Mayo con la nieve blanca; y fcia 
Los montes encaneces. .: ' 
Ya se vio .muchas .yeces¿ 

¡ O Pincel poderoso ! enjlocta mana ' 
Mentir almas los lienzos de Ticiana . 
Enttetnis dedos vimos; 
Nacer segqnda. Vez, y mas hermosa ^ 
Sultana muger de un Gran Turco. 
Aquella, sin. igual Ipzana rosa, 
Que tantas veces á la; .Fama oimos^ . . 
Dorle hizo de una» 
Poblando lisonjero su cuidado 
Aa 2 



372 OBILAS PB P. FRANCISCO 

Al que fiado ea sola su fortuna 
Trae por diadema blanca media luna: 
t>él Cielo » i quien ofende coronado^ ' 
Contigo Urbino y Ángel tales fueron^ 
Que hasta sus pensamientos los criaron; 
Pues qoando los pintaron» 
Vida y alma les dieron:' 

Y el famoso Español , que no hablaba 
Por dar su voz al lichzo^ que pintaba; 

Y por tí el gran VeUzques ha podido, 
]>iestro , quantp ingenioso» 

Ansí animar lo hermoso 

Ansí dar á lo mórbido sentido^ 

Con las manchas distantes» 

Que son verdad eii él , no semejantes, 

Si los afectos pinta: 

Y de la tabla leve 

Huye bulto la tinta , desmentido 
I^e la mano el relieve, 
. Y si en copia aparente 
Retrata algún semblante , y yia vivienre 
No le puede dexAr lo color ido^ ^ 
Que tanto quedó parecido, 
Que se niega pintado , y al reflexo. 
Te atribuye que imita en el espejo^ ^ 
£n un naype también te vi atrevido, " 
O Pincel , criar en ios cabellos 



{ 



J>K QUfiV£J>0. 375 

De Lísida oro fino^ 

Y luego ésúrellas en sus ojos bellos^ 
En sus mexillas flores. 
Primavera y jardin de los amores, 

Y en su boca las perlas 

Riendo de quien piensa merecerlas* 
Ansí que fue contigo docta mano 
£n trenzas , ojos , dientes y mexiUas» 
Indias , cielo y verano, 
Escondiendo mas altas marayíUas, 
U de invidioso de ellas, 
XJ de piedad del que llegase á vellas. 
Por tí el lienzo suspira, 

Y sin sentidos mira , habla , escucha, 

Y por vencerlos lucha. 

Tú sabes sacar lágrimas y llanto 

De la ruda madera $ y puedes tanto, 

Que cercas de ira negra las entrañas 

De Aquiles , y amenazas con sus manos 

De nuevo á los Troyanos, 

Que sin peligro , y con ingenio engañas. 

Vemos por tí en Lúcremela . 

La desesperación ,, que el honor precia, 

Y de sangre cubierto 

£1 pecho , sin dolor alguno abierto. 
Por tí el que auséntele su amor se aleja. 
Lleva (i ó piedad inmensa!) lo que dexa. 
Aa 3 



J74 O^RAS-PE DVKSLANCISCO 

En tí ^e deposita 

Lo qu^la ausencia, y laque el tiempo quita. 

Ya fue tiempo que hablaste» 

Y fuiste i los Egy pcibs4engua muda. 
Tu también enseñaste 

£n la primera edad , sencilla y ruda, ' 

Alta Filosofía - 

£n doctos geroglíficos obscuros; 

Y los que retiró misterios puros, 
X>e tí la religión ciega aprendia. 

Y tanto osaste (bien que fue dichoso 
Atrevimiento el tuyo , y religioso) 

Que de aquel Ser, que sin principio eittpicza 

Todas las cosas á que presta vida, 

Siendo solo capaz de su grandeza. 

Sin que fuera de sí tenga medida: 

De aquel que siendo padre 

De unicó parto con fecundamente. 

Sin quíe ei> substancia división le quadrfi, 

Espirando igualmente 

De amor correspondido 

El Espíritu ardiente procedido. 

De este , pues / te atreviste 

A examinar hurtada semejanza, 

Que de la devoción' stóta^ípíendistc^ 

Tú animas lá csper^háía, -" - 

Y con íombra la alientan, 



J>B QUE VEDO. 37 J 

Quándo lo que ella busca representáis^ 

Y á la Fé lisonjera^ 

Que ciega mueve las veloces plantas, 

La vista la. adelantas 

De lo que cree y espera. 

Con imágenes santas 

La caridad sus actos exercita 

£n la deidad que tu artificio imita. 

A tí deben los ojos 

Poder gozar mezclados 

Los que presentes son » y los pasados. 

Tuya la gloria es y los despojos, 

Pues breve punta crias, 

Quanto el Sol en el suelo, 

X quanto en él los dias, 

Y quanto en ellos trae y lleva el Cielo. 

• SILVA XXV. 

JEn alabanza de la Pintura de algunos 
Pintores EsfamUs. 

.. el famoso Español ,-que no hablaba , 
Por dar su voz al lienzo que pintaba. 
Por tí , Juan de la Cruz , docto ha podido, 
Por engañar mis males ingenioso. 
Docto quanto eminente, 
Aa4 



37 6 OBRAS DE P. FRANCISCO 

ÍSn el rostro de Lísida hermoso» 
En un naype, nacido, 
Criar en sus cabellos 
Oro y estrellas en sus ojos bellos: 
En sus mexillas flores. 
Primavera y jardin de los aflU)re$; 
Y en su boca las perlas, 
" Huyendo de quien piensa merecerlas. 
Así que fue su mano 
Con trenzas , ojos , alientes , y mexillas, 
Indias , Cielo , y Verano, 
Escondiendo mas altas maravillas, 
O de invidioso de ellas, 
O de piedad del que llegase á vdlas. 
Imitándote pudo 
£1 único Morante, 
Con pluma sola en é\ vivificante. 
Animar quantas cosas 
En la tierra produce el Cielo hermosas, 
Reduciendo á dibuxo parecido 
Los rasgos y los lazos, 
Que en otros son borrones y embarazos; 
Formando en confusión de laberintos 
Los semblantes distintos. 
Con atención tan rara# 
Que quando en las dos manos se dispara^ 
Tan veloz obra con los dos extremos. 



BE Quie!vz]DO. 377 

Que vemos hecho lo qoc hacer no vemos* 
Y aquel noble Español , aquel mancebo , 
Pablo de VillafaSe, 
Que de los dones de Minerva y Febo 
No hay virtud que la suya na acompañe: 
Aquel que con los puntos de una pluma 
Invisibles visiblemente excede 
Quanto en dibuxo puede. 
Fecundando de tinta los semblantes. 
Que socorridos de colores varios, 
No igualaran Apeles , ni Timantes, 
Quando en corta vitela, 
Que sus lineas recibe, 
Nuestra vista percibe 
Leguas que peregrina con los lejos. 
Sin sombra , ni reflexos, 
En quien el ayre tan sutil se apura. 
Que los ojos le ven por conjetura. 
Adonde no llegaron los sutiles 
Biex , Paser , ni Galo , ni Dtirero 
Con plumas , ó buriles; 
Pues aun el pensamiento 
Muestra quando le alcanza desaliento. 
Por tí , honor de Sevilla, 
£1 docto , el erudito , el virtuoso 
Pacheco , con el lapis ingenioso 
Guarda aquellos borrones. 



37^ OBUAS 3>£ D. FRANCISCO 

Que bonfaron las nacionesi 
Sin que la semejanza 
A los colores deba su alabanza, 
Que del carbón y plomo parecida 
Reciben semejanza y alms^ y vida. 
Segundo padre de Escritores claros; 
Pues sus dibuxos raros 
»^-^^ Los dan segundo ser tan verdadero, 
Que no teme la muerte del primero. 
Por tí el lienzo suspira, 

Y sin sentidos mira: 

Tu sabes sacar lágrimas y llanto 

De la ruda madera ; y puedes tanto. 

Que cercas de ira negra las entrañas 

De Aquiles , y amenazas con sus manos 

De nuevo á los Troyanos, 

Que sin peligro , y con ingenio engañas. 

Vemos por tí en Lucrecia 

La desesperación , que el honor precia, 

Y d« sangre cubierto 

£1 pecho , sin dolor alguno abierto. 
Por tí el que ausente de su amor se aleja, 
Lleva , ó piedad inmensa ! lo que dexa: 
En tí se deposita 

Lo que la ausencia, y lo que el tiempo quita. 
Ya fue tiempo que hablaste, 

Y fuiste á los Egypcios lengua muda. 



En la pdméiáxdadV scnpilk y rud^, :> I 
Alta Filosofía .. > z^- ( ••*»»'- • ^^ ' 

En doctos geroglífico5:«8caros; 

Y los mistérica pnros " . ^ . - ^^'^ 
De tila* jféligloh ciega apíeádía: - '^i 

Y tanto osaste , bien que Aíe^dichbsd \ 
Atrevimiento el tuyo í y religioso,, v I 
Que de aqtiel Ser,, que sin principio empieza 
Todas las cosas á que presta Vida^ 'i' 
Siendo solo capaz de su grandeza, 

Sin que fuera de sí tenga 'medida^ 

De que antes de criar Cielo y Abysinú¡, 

Fue huésped y hospedage de sí niismbi 

De aquel que siendo padre 

De único parto con fecufidaraente, 

Sin que en sustancia div¡;sion lé quadre: 

Espirando igualmente, 

De amor correspondido, v / 

El Espíritu ardiente procedido: 

De éste , pues , te atreviste 

A examinar hurtada semejanza, 

Qué de la devoción sacra 'aprendkte.^ 

Tü animas la esperanza^ 

Y con sombra la alienta», 

Quando lo que allá bu^cat representan 

Y á la Fé lisonjera. 



Que ciega mueve las veloces fbtntKp 

La mtsí como puedes la iaddanta; 

De lo que cree y espera. : .' : i 

Con imágenes santas 

La caridad sus actos exercita 

En la deidad que tu artificio imita. 

A tí deben los ojos 

Poder gozar mezclados 

Los que presentes son , y los pasados. 

Tuya la gloria es , y los despojos» 

Pues breve punta en los colores crias, 

Quanto el Sol én el suelo, 

Y quanto en él los dias^ 

Y quanto en ellos trae , y lleva el Cielo. 

SILVA XXVL 

A Don Gérénymo de Mata , m ti libré 
de las Tristezas de Amarilis. 

STRÓPHE. 

Sigue la disposición de las Odas de Tíndaro. 



E 



instrumento artífice de muros. 
Que con acentos puros 
Sonoro fabricó con cuerdas muevas 



El miedo al mundo , y la muralla á Tcbas;. 
El que del^^iv:^,mír íq l«s,co|»fiiicf 
Primero domador fue áe'Peífincs, 
Gincte de los golfos , y el primero^ tr 
Que iatrodnxo>enéÍnar cabaU»6i{- ^i 
Bomándd esoaáiasi «ii«L ^fouct fieroi i - ■'■ 
Tantp^'pado'^laiiToz y ia armonía i 

Del Mancebo de Trkú»' • >• i í 

Que tanto á las corñisnStes cayl5«o gra&. 
Que «I^cnscs^/diU^Baicr empereEaKOOj : ^' 
Ysucursoensulyraaprisiooaroir. ■ > 
A quien.Jos montes focron audít«fío, « 
Y séquito y aphusolél tvnitono; . ; 
Cuya lyra en el Ciejo^. : ,. ,) 

Quewllosa'del suelos . ... .¡.^ 

^oUsMiresplánd^ce^ . 
Resplandeciente svena > y apaiecr > ;' 
Con ardiente armonía. 
De can^s estie^as fabricada, 
Divirtiendo en.las sombrasTCgalaá» í 
Con aerares d« l^zU asteocia al dü I 



-.til 



Me: ..I.:-; h { -^'^-^ ^^'^ ^--^'^ 

Señas de .yiiig$irá,>niana.díiDiind6idÍM0^ 
Sien vuosiuaily£Í^;Matar;¿aiifirqso^;if T 
Halla el amor nq^osói^ jf» ^cL.l^ • ' v 
,Yfi«l«bJof cuidados^ , : í. ::i ^ 
S¡eippm.3ent0}or>»ia]i^d3 fdisvélados:;. O 
01vidorlífi'síflJárq$^f>*v ' ; o ¿ir; :fo "j! 
Tregua tos cimdkáa» flinadojriOi,irj:L [ y^. 

Y mágjoó sQittn>íbíeaí seguro^ 1 i. r:..¿ V 
Con fuerza de cqojoíd h fi » . /í í ,^. 
Las almas , que suspdode iadb Iost>t(i«teiitcs^ 
Traslada á los peñasc^^^i^hffi-fuMtes^' 

Y couxoeri^as'.Sircflaffa 5ífjo:?:v '.i f •.•?•/( 
Adormece las pen^tri... ,|^ u::?. .. no» > « 
Bien con xofe/sdóJócbsa pnda Orfiso^ í 
Por diL\MÍrQz>«is. ausencia ly. sa*descQ| 
MixttboltiuápGüdts vlragálat tícrttoc: 

Las penas del Infierno. 

Mas vos en Amarilis desdichada. 

Con voz mas dulce , y cuerda mas templada 

Suspendéis (tanto el Cielo honraros quisp) 

£1 Infierno en el propio Paraíso. 



1>1 QV^S^iSTKk'' 3»i 

EPODO S. ' 



E 



iPRcy de Ríos r Ifejtóáá Moinárcá, 
De sus arenas Midas cristalino: 
Muro cortés / qtie la Citi^aJ li^rca^ 

Y no la ciñe por dexar camino: 
Tajo , que nace fuente^ "^ ^-^ 
De pinos coronada cuna y frWiie, ^ ' 
Para mosir gic^ió^, ^ \ vv^V» lo 
Ya remedaiidbVehpiéíagc»' espantoso. 
Dentro del monumento de los ríos, ^ '\ 
Mar dalce\f<»dnada-(te üMWii ^ * '^-^ 3 
Bien al EbK^iimiWra^ - ¿: • :> ' ^ 

Y á eácuchaiw* wlvfci^a ^ y Wf^irá; - 
Mas de las íg^ÜsísWyhs 'geríerésásV ^^ -^j 
Por vol veiosí á oií las qtíe pírsátf^n; »^' -''^ 
Dan prié^ 4 ks^,qu¿ i^Setító cttkiícifts&s; * 

Y estas í h^ primbr*' qfífc ilíejgaifotf, ' ^ 

Y ellas i'hiqñe feí^oyc»,' db^gmOtii 
Que á sí misma » estwba lí filjWft?^ ^ -5^ 
¡Dichdsa^tó i que' ftíiftd^d«sdftáttga^/'í'<0 
Para ser tan dfchotó; ' «' ^ > o*? o'/ry/-^ 
Ya csc'rita, yá canfeda' *- - ' ' '>" •'- I 
En verso culta , y eíeg«ftfe «íi ^i^óísa!^ - - 
Pueft pudiera , Amarilis, t¿ beílttea ' 
(Tanféliá: desveÑttfra padeéíste} . - * 






384 OBItAS DE 1>. FltAl^CISCO 

I>e no haber sido tristei 

Tener mayor, tristeza; 

Y así debes , señora, r- 

De tu. tristeza estar alegre agora. ^ ' 

...SILVA XXVIL 

Cabellos de Aminta ^ que fM»d6imíMidico\que 
se los cort^sf». en un t^bkrdillo ; y ella no le 
obedeció. Es agradeefmknío^ a Aminta, ^ 
,:, ^.fejpríhfnsi0njt¡\Dbt(ír. 

2 V>6mo pudiera »r hecha .piadoso ^ ' 
Dar licencia , villana , al duro acero . 
Para ofender cabelló tan hermoso ? 
¿Y qui^ i tu salud tau lisonjero 
Quiso, que el arte, suyo se «nostra^» 
Que porlasegur;illa la agraviarse ? 
Que si a]nid4r pretende solamente^ 
Qt|^n4o^ §fí peligro eslé Naturaleza/ 
£1 expe/to Fjló^lb y prudente, 
Comp:^({]aj^D su tesoro y su belleza 
Texido en esas trenzas le cortaba, 
Bien que lo prometiese , la ayudaba. 
Mal pudo ser remedio de tu vida^ 
Cortar todo el honor y precio de ella^ 
Si se pudiera hallar majio atreyida. 



DE QÜEVEBO. 385 

Y sin piedad en cosa que es tan bella ;' 
Pues cortará en los lazos que hoy celebras ^ 
Tantas vidas en ellos como hebras. 

£1 bárbaro deseo del Romano ^ 
Que las vidas de todos sobre un cuello 
Quiso ver , por cortarlas con su mano 
De un golpe , quien cortara tu cabello 
Le cumpliera cruel ^ pues de mil modos 
Tienoi las vidas de él colgando todos. 
Estratagema fue y y ardid secreto 
£1 persuadir la muerte se cortase 
Cabello á quien por lástima y respeto 
Era fuerza que aun ella perdonase ; 
Que ofender tal belleza quien la viera ^ 
Hasta en la muerte atrevimiento fuera. 
A tu propia salud antepusiste , 
Cuerda temeridad , el conservarle ; 
Todo lo que merece conociste , 
Que fuera no lo hacer , desestimarle ; 
Que aun por no te obligar i tal locura , 
A sí se corrigió la calentura. 

Y quando medicina tan severa 
A mal tan riguroso no se hallara , 
La enfermedad de lástima se fuera ^ 

Y la salud de envidia se tornara; 
Pues estaba sio duda ya zelosa 

' XOM. IX. sb 



2 86 OBRAS PB V. FRAKCISCO 

De ver en tí la enfermedad hermosa» 
Si en Absalon fue muerte su cabello ; 
Bien que Gentil , también dexar cortalle 
Lo fue para Sansón ; y en tí el perdello 
Viniera en los sucesos á imitalle , 
Pues murieron en él quai;itos le vieron » 
Como con el jayán los que estuvieron. 
Reyne honor de la edad^ desordenado 
Tu cabello sin ley , dándola al Cielo ; 
No le mire ninguno sin cuidado , 
Ni libertad esenta goze el suelo : 
Invidia sea del Sol j desprecio al oro , 
prisión al alma , y al amor tesoro : 
La muerte , que 1^ humana gloria ultraja , 
Le venere hasta tanto que lo vea , 
Blanco ya de color de la mortaja ; 

Y quando edad antigua le posea , 

Y de la postrer nieve le corone , 
Por lo mucho que ha sido le perdone. 



DE QÜEVBDO. g§7 

SILVA XXVIII. 

Abomina el uso de la gala eti los Disciplinan- 
tes , con que alguno ha quadado ya persuadido, 
y se azfita retirado j y se podria esperar 
el mismo efecto en muchos que 
lean esta. 



D. 



"ex^ la procesioa , sül?ctc al Pa^o : 
Iñigo / toma puesto ep la coluna ; 
Pues va azotando á Dios tu propio pa$o. 
Las galas que se quitan Sol y Luna 
Te vistes ; y vilísimo gusano , ¡7 

Afrentas las Estrellas una á una. 
£1 hábito sacrilego y profano . < . 

En el rostro de Christo juntar quieres,. , 
Con la infame saliva y con la mano« -^ 
Con tu sangre le escupes y le hieres : < 
Con el beso de Judas haces liga ^ 

Y por escarnecer su muerte mueres. . 
No es.accíon de piedad , sino enemiga» 
A sangre y fuego perseguir a Christo ; / 

Y quieres que tu pompa se lo diga. 
No fue de los demonios tan bien quisto : 
£1 que le desnudó para azotalle » . . 

Bb 2 



3S8 OBRAS PE D. FRANCISCO ' 

Como en tu cuerpo el trage que hemos visto; 
Pues menos de Christiano que dé talle^ 
Preciado con tu sangre malhechora , 
La suya azotas hoy de calle en calle. 
El sayón que de púrpura colora 
Sus miembros soberanos , te dexára ' 
£1 vil oficio si te viera agora. 
£1 , mas no Jesu-Christo, descansara > 
Pues mudara verdugo solamente j . 
Que mas festivamente le azotara. 
£1 bulto del sayón es mas clemente ; 
£1 amaga el azote levantado , 
Tú le cxecutas , y el Señor le siente. - 
Menos vienes galán que condenado^ 
Pues de la Cruz gracejas con desprecio , 
Baylarin y Narciso del pecado. 
£n tu espalda le hieres tú mas recio 
Que el ministro en las suyas ; y contigo ^ 
Cofnparado , se muestra menos necios 
£1 es de Dios , mas no de sí enemigo ; 
Tú de Dios y de tí , pues te maltratas , 
Teniendo todo eL Cielo por castigo. ' 
Vestido de ademanes y travatars , 
Nueva afrenta te añades á la historia 
De* la Pasión de ChristO) que dilatas. 
No ves que solamente la memo^ría 



BS QU£V£DO. 389 

De aquella sangre , en que la Vúgen pura 
Hospedó los imperios de la gloria , 
£1. cerco de la Cruz en sombra obscura 
Desmaya la viveza de su llama , 

Y apag^^e la Ltma la hermosura í 
Xa noche por los Cielos se derrama , 
Vistiendo largo luto al Firmamento : 
£1 fuego llora , el Oceano.brama, 
Gime y suspira racional el viento ; 

Y á falta de afligidos corazones , 
Los duros montes hacen sentimiento. 

Y tú , cuyos delitos y traiciones 
Causan este dolor , das parabienes 
De su misma maldad á los sayones. 
Recelé que á pedir albricias vienes 
De esta fiereza al pueblo endurecido > 
Preciado de visages y vay venes. 
Mas te valiera nunca haber nacido , 
Que aplaudir los tormentos del Cordero , 
De quien te vemos Lobo , no valido. 
La habilidad del diaj^lo considero 

En hacer que requiebre con la llaga , 

Y por bien azotado , un Caballero ; 

Y en ver que el alma entera aquel le paga, 
Que capirote y túnica le aprueba y 
Mientras viene quien mas cadera haga. 

Bb 3 



Ij 9 o OBRAS PE D. FRAI^CtSCO 

Y es invención de (Condenarse nuevá^ , 
Llevar la penitencia del delito 

Al mismo infierno , qne el delito lleva. 
Desaliñado llaman al contrito , 
Picaro al penitente y al devoto ; 

Y solo tiene séquito el maldito. 
Dieron crédito al ruido y terremoto 
Los muertos 9 y salieron lastimados ; 

Y quando el Templo vé su velo roto , 
£1 velo en que nos muestras tus pecados , 
Transparente se borda y atavía , 

De la insolencia publica preciados. 
Considera que llega el postrer dia, 
En que de ese cadáver , que engalanas , 
Con asco y miedo la alma se desvia » 

Y que de las cenizas que profanas ; 
Subes al Tribunal , que no recibe 
En cuenta calidad , y excusas vanas. 
Allí verás como tu^ sangre escribe 
Proceso criminal contra tu vida , 

Dpnde es fiscal verdad , que siempre vive. 
Hallarás tu conciencia prevenida 
Del grito á que cerraste las orejas, 
Quando en tü pecho predicó escondida. 
Los suspiros , las ansias , y las quejas - 
Abrirá» contra tí la negra boca 



DB QUETEDO» 3 <^ t 

Por el llanto de Christo que festejas* 
{ Con qué podrá tu frente loca 
Invocar los azotes del Cordero , 
Si de ellos grande námero te toca ? 
A los que Christo recibió primero , \ 
Juntos verás los que después le diste 
En competencia del Ministro fiero. 
A su Madre Santísima añadiste 
£1 octavo dolor, y en sus entrañas 
Cuchillo cada abrojo tuyo hiciste. 
Acusaránte abiertas las montañas , 
Las piedras rotas , y á tan gran porfia 
Atenderán las furias mas extrañas. 

Y presto sobre tí verás el dia 

de Dios , y en tu castigo el desengaño 
De tan facinerosa hyprocresía. 
La justicia de Dios reynará un año , 

Y en dos casas verás tus disparates 
Llorar su pena , ó padecer su daño. 
Christiano y malo 9 irás á los Orates : 
Al Santo Oficio irás , si no lo fueren , 
Porque si no te enmiendas , te recates. 

Y cruenta oblación de las mugeres , 
Vivirás sacrificio de unos ojos , 

Que te estiman al paso que te hieres, 

Y te llevan el alma por despojos. 

Bb 4 



39 2 OBJIAS PE V. FRANCISCO 

SILVA XXIX. 

Ahba la edlamidad. 



O 



TÚ del Cielo para mi venida ^ 
Dura 9 mas ingeniosa , 
Calamidad , á Dios agradecida , 
Sola 9 desengañada y religiosa 
Merced , con este nombre disfamada , 
De mí serás cantada ^ 
Por'el conocimiento que te debo ; 

Y si no fuere docto , será nuevo 
Por lo menos mi canto 

Para tí , que naciste al luto y llanto , 
A quien da la ignorancia injustas quejas. 
, Tu, que quando te vas á logro dexas 
En agenq dolor acreditado 
£1 escarmiento fácil heredado : 
De nadie deseada , 

Y á su pesar de muchos padecida y 
De pocos conocida , 

De menos estimada. 
Tu , pues , desconsolada 
Calamidad j de inadvertidos llantos > 
Flacamente mojados » 



2>£.QU£VSBO. 393 

Risueña solo en ojos de los Santo$. 

Tu ^ hermosamente fea , 

Averiguaste lo que á Dios debia 

En cautiverio la Nación Hebrea. 

Por tí la vara tuvo valentía ^ 

:Qué armó contra el tirano 

I>e maravillas á Moysen la mano ^ 

Al pie que peregrino y doloroso 

£1 desierto pisaba temeroso. 

La columna que ardia , . 

Que contrahizo al Sol , que £ngi6 al dia i 

Las piedras hizo desatar en fuentes ^ 

Y vestirse de venas las corrientes : 

Halagó con las nubes los ardores » 

Disimuló con sombra los calores : 

Llovió mantenimiento 

Con maravilla y novedad del viento. 

SILVA XXX- 

El Arrayo. 

¡y^ué alegre que recibes 

Con toda tu corriente 

Al Sol , en cuya luz bulles y vives > 

Hija de antiguo bosque , sacra fuente! 



394 obrjls.ike.i>. francisco 
¡ Ay como de sus rublos rayos fias 
Tu secreto caudal , tus aguas frías ! 
Blasonas confiada en el verano « 

Y haces. bravatas al imbierno cano. 
No te maltrates , porque en tal camino 
Ha de volver , aunque se vi , enojado ; 

Y mira que tu nuevo Sol dorado 
También se ha de volver como se vino. 
De paso vá por tí la Primavera 

Y el imbierno , ley es déla alta esfera: 
, Huéspedes son : no son habitadores 

En tí los meses q^ne revuelve el Cielo% 
Seca con el calor i mas el yelo » 

Y presa con el yelo los calores , 
Confieso que su lumbre te desata 
De cárcel transparente, 

Que es cristal suelto, y pareció de plata; 

Pero temo que ardiente 

Viene mas i beberte que á librarte ; 

Y mas debes quejarte 

*Del que empobrece tu corriente ciará , 
Que no del yelo , que piadoso , viendcr 
Que te fatigas de ir siempre corriendo, 
Porque descanses te congela y para. 



£/ C¿/ acredita su vahrjpontra la envidia de 
cobardts: En ¡enguage ^Mstíguo. 



Es 



tfstandoí en cuita y en d^elo ^ • 
denostado de zofrir , : : » 

el Cid dc&ey Don Alonso 
fabló en esta, gvási ; cid : ^ 

Si como atendéis los chismes > 
de los que fablande mí^ ' f 
ateúdierades mis qn^as ^ 
mi sandez* tuviera fin. , : j 

No supe Vencer lá invidia ,: ' 
sí supe vencerla lid'; J * .> 

pues hoy desfacen mis fechos 
los dichos de algún malsin. 

Mil banderas vos he dado , 
esclavos mas de cien mil ; 
y esos que de mí mormuran ^ 
solo á vos dan que reir. 

Yo , que supe daros Reynos ^ 
yago desterrado aquí , 
y con vosco yanta al lado 
quien los sabe destroir. 



39^ OBXAS 1>B V. micscisco 

Menguas ponen en mi honra § 
que las e^todian en sí : ' i 
traidor me llaman á voces , 
' 1 vos os^ toca el mentir. 

Quando fuían de Tusona^ 
por ser canalla tan vil ^ 
todo saldrá en la colada i 
de Colada no hay fuin 

Enmataros tantos Moros 
cuido que los ofendí , 
desando huérfanos todos 
los que caboñan al Cid. 

Faced. que jozgue mi c^usa 
el valiente ^ no el sotil ; 
que, entre plumas y tinteros 
aun Christo vino á morir. 



URANIE Cceli müfus scrutaMn- ¿'t Asfr¿z-z*, 




URANIA. 

MUSA- IX. 
Canta Poesías Sagradas. \ 

SONETOS SACROS, 

A j€sthChristo , nuestro Simr , n£if^d$ 
en la CrfiA* 

jLjz profecía en sa vesdadl quejarse ^ 
La muerte en el desprecio enriquecerse» 
£1 mar sobre si propio enfarecerse , 
Y um tormenta en otra desf^ñarsé. * 

Pronunciar.su dolor , y lamentarse : 
£1 Tiento entre. las peñas al Tomperse : /< 
Desmayarse la luz^ y^anachecerfie, 
£s nombrar vuestro Padre , y declararse* 

Mas veros en un leño mal pulido» 

Rey en sangrienta purpura bañado» « 
Sirviendo de martirio á vuestra Madre , 

Dexado de un ladrón , de otro seguido » 
'Tan solo^,y pobre, á no le haber nombrado^ 
Dudaron » gran Señor , si tenis Padre. 



59? OBA As PX P» Fa Aitctsco 

ÍLefien quán' difircniis fuerqn Jas acciones 

di Christo nuestro Señor f 

jidc Addn. 

A " 

xiLcIan en Paraíso » Vos en Huerto : 
El puesto en honra , Vos en agonía , 
Él duerme y vela mal su compañía : 

c. Xa vuestra duerme ; Vbs^^ oráis despiertcf. 

Él cometió el primero desconcierto ; 
Vos concertastes nuestro primer dia : 
Cáliz bebéis , que Vuestro Padre envía ; . 
£1 come inobediencia , y vi?e muerto. \ 

£1 sudor de su rostro le sustenta i^ 

£1 del vuestro mantiene nuestra gloria: 
Suya la culpa fue , vuestra la afrentan 

Él dexó horror , yVof dexais memoria: 
Aquel fue engaüoxiego» y ésta venta, 
] Quán diferente nps wdexais la historia ! 



P£ QUXYEDO» 39J^ 

Mn la muerte dé Christo y cónfra la dureza^ 
. del corazón dd hombre. 

X ues hoy derrama noche el seotimienta 
Por todo el cerco de la lumbre pura , 

Y amortecido el Sol en sombra obscura i 
Di lagrimas al fuego ^ y voz al viento : 

Pues de la muerte el negro encerramiento \ 
Descubre con- temblor la sepultura ^ 

Y el monte » que embaraza la llanura / 
Del mar cercano se divide atento: 

De piedra es ^ hombre! duro ^ de diamante, - 
Tu corazón ^ pues muerte tan severa 
No anega con. tus ojos tu semblante. 

Mas no es de piedra ^ no ; que si Ja fuera f I 
De lástima de ven á Dios amante^ > 
Entre las otras piedras se rompiera. ^ 



40 o OBUAS DS J>. FEANCISGO 

Laifiedras hablan con Chrtsto , y dan la ra- 
zon qm twounmpara rtm^^rsi. 

Q .IV. 

Oi dádivas quebrantan peñas duras , 

La de tusangre nos quebranta y mueve; 
Que en larga capia de tus venas llueve 
Fecundo amor en tus entrañas puras. 

Aunque sin alma , somos criaturas , - 
A qui^n por alma tu dolor se debe , 
Viendo que el dia pasa escuro y breve i 

Y quel Sol mira en él horas escuras. 
Sobre piedra tü Iglesia fabricaste ; 

Tanto el linage nuestro ennobleciste » 
Que Dios y Hombre jMedra te llamaste* 
Pretensión de ser Pan nos diferiste ; 

Y si á la tentación se lo negaste , 

Al Saaamento en tilo concediste» ^ 



lUci que'se quebraran las piedras de mvidfa 

4e4a Ctuz , y acuerda quando le quisieron 

apedrear los Judíos^ y se desapareció. 

on. sacrilega rQano el insolente '' -^ 

Pueblo , de los milagros cpnvencidD^ 
Alza las piedras , mas endurecido, > 
Quanto el Señor atiende mas demente»; 

Muera quien el vivir eternamente, i 

Que se negó á Jacob , nos ha^ofrecido;^ 
Murieron íos Profetas , y escondido 
Yace Moysten , Caudillo el mas valiente. 

Burló las piedras Christo , que; mitaron I 

Después la^Drüz del mismo Dios vestida, 
Y de noche vestidas las Estrellas: >> 

Donde todas de invidia se quebraron ^ 

De que para* instrumeniK); de. la vida 
-•Por un Madero las déxalse a-ell^s. .. / 



TOU. IX' ^C 



4 o ft PB&AS DE D« FRAHCISCO 

Las fiedras a Dios , con el lugar quañdá. 
. Mojssn fiácbró las piedras en que e^ia^a: . 
escrita la. Ley,. 

QVI. r- 

uando escribiste en el sagradocerro^ . **" 
Con, tu dedo» la ley en la dur<^;^ . ; 
Que nos comunicó natu^raleza» ^ 
Y enternece piedad de tu destierro^ 

Baxó Moysen , y viendo en el Becerro 1 

La adoración debida á tu grandeza, \ 
Zeloso nos rompió , y en su fiereza 
Con los castigos advirtió su yerro* 

J)ividióno$ en piezas enojado; 

Mas como desde entonces ley tenemos, 
Contigo' nos preciamos de tenella; 

Y así nosotras: mismas nos rompemos. 
Sin el Profeta ; que es dolor doblado 
Ver despreciar la ley » y jal dador de el^. 



Bar qué habUtuh muchas madras muerto de 

lástima de wr muertos sus. hijos , amando 

nuestra Señora mas d su Hijo que todas, 

no murió de lastima. 

EV 1 1. 
1 ver correr de Dios la sangre clara 
£n abundante vena por el suelo, 
Que borró el sentimiento todo el Cielo/ 
Y al Sol desaliñó cabello y cara: 

Ver la generación dura y avara 

Hartarse de venganza en su consuelo: 
Oir la grande voz que rompió el velo, 
Amaneciendo sombras , que declara; 

No fue bastante con afán tan fuerte 
A desatar un alma combatida. 
Que por los ojos en raudal se vierte: 

Pues aunque fue mortal b despedida, 
Aun no pudo de lástima dar muerte^ 
Muerte que solo fue para dar vida. 



ce a 



4 04t^ OB&AS J>1 P. l^K AKCISCO 

Ala Concepción de nuestra Señora \ con la 
comparación del Mar Bírm^^. 

H- VIH. > 
oy por el Mar Bermejo del pecado» 
Que en los vados cerúleos espumosos ' ^ 
Sepukó sin piedad los poderosos ^ 

Exércitos del Príncipe obstinado. 

Pasa,', Virgen > exento y respetado 
Vuestro ser de los golfos procelosos: 
Asi por los decretos misteriosos 
En vuestra Concepción ñte decretado. 

Quieq puede y quiere » con razón colijo 
Hará quanto á su mano se concede,* 
Y mas que hizo el Sol con lo que dixo: 

Y pues naciendo en vos , de vos procede, 
¿Quién dirá que- no quiere , siendo Hijo? 
¿Quién negará que siendo Dios , no puede? 



J>£ QÜETSDO. 40$ 

A LA SOBERBIA Y LA HUMILDAD. 

Refiérese la que Dios hizo con entrambas en lo 

menos y lo mas , / en sí como Hombre y Dios. 

Efectos de la humildad y de la soberbia, "ve- 

tifie ados en la vida dr nuestro Redentor. 

TIX. 
US decretos , Señor , altos y eternos, 
Supieron fabricar enamorados « 

De nada tantos Cielos , y enojados 
Hicieron de los Angeles infiernos. 
£1 polvo de que tú quisiste hacernos. 
Advertidos nos tiene y castigados; 

Y tus años viviste despreciados. 

Mas solos y mas pobres los masi tiernos. 
Quando naciste humilde, te llevaron 

Myrra los Reyes : mueres Rey , y luego 

£1 tributo te vuelven en bebida. < 

Para morir , Señor , te coronaron: 

Hallas muerte en Palacio , guerra y fuego, 

Y en el pesebre Reyes, paz y vida. 



ce 3 



4 Oí6 OBRAS BE J>. FRAKCISCO 

S^eprehende la insolencia de los que se direvtn 

á preguntar d Dios las causas por qué obra y 

dexade obrar , con estas palabras de S.Pablo: 

Numquid figmcntura dicit c¡ , qui se finxiti 

quid me fecisti sic , an non habcs potcstatem 

íigulus luti y ex eadem massa faceré aliud 

quidem vas in honorem , aliud 

ín contuíneliam? 

¡ nunca descortés preguntó vano 
El polvo , vuelto en barro peligroso, 
¿Por qué me obraste vil , ó generoso? 
Al Autor , á la rueda , y á la mano: 

£1 todo presumido de tirano, 
A nueve lunas peso congoxoso. 
Que llamarle gusano temeroso^ 
Es, mortiíicacion para el gusano^ 

¿De dónde ha derivado la osadía 
De pedir la razón de su destino 
Al que con su palabra encendió el dia? 

O humo , ó llama , sigue buen camino, 
Que el secreto de Dios no admite espía. 
Ni mérito desnudo le previno. 



DI QtrEvs2>o. 407 

A LA SOBERBU , CON EL EXEMPLO 

de la estatua de Nabaco. 

MuistTA que estando derecha fue peligrosa \ y 
y vuelta de arriba abaxo , es segura. 

EXI. ^ , 
s la soberbia artífice engañoso: 
Dá su fábrica pompa , no provecho: 
Vé , Nabuco ^ la estatua que te ha hecho^^ 
Advierte él edificio cauteloso. 
Hizo la frente del metal precioso: 

Armó de plata y bronce cuello y pecho; 

Y por trocar con el cimiento el techo. 
Los pies obró de barro temeroso. 

No alcanzó el oro á ver desde la altura 
La guija que rompió con ligerexa 
El .barro que olvidó rica locura. 

£1 que pusiere el barro en la cabeza» ^ 

Y ¿ los pies» del metal la masa dura, 
Tendrá, con hermosura, fortaleza. 



ce 4 




40 8 OBRAS BE P. F&AlTClko 

A UN hermosísimo PEDAZO 
de cristal , de que el Duque de Lerma coa 
grande gusto hizo una Custodia para el San- 
tísimo Sacramento j y dio al Con ventóle 
San Pablo de Valladoüd. 

Dice abéticamente las opiniones que hay cérea 
de la naturaleza del cristal. - * 

SX 1 1, 
ea que descansando la corriente' 
Torcida , y libre de espumoso rio, 
Xabró artífice , duro hierro frío, 
Este puro milagro transparente: 

Sea que aprisionando libre fuente, ' 

Encarceló con yelo su alvedrio; 
O endureció en las lluvias y el rocío 
Bebida al Sol , y lágrimas á Oriente; 

O ya monstro diáfano naciese 

Hijo de las montañas , parto hermoso, 
Al Sol y al agua inobediente yelo; 

Fue bien que el Cielo tal compuesto hiciese, 
Porque podáis decir , Duque glorioso, 
Que , aunque imitado y breve, le dais Cielo. 



•. RETRATO AL DEMONIO/, 

Perifraseando en el rigor que cabe en el Soneto 

las glabras de Job , con que le retrata 

caf. jj, Eccc Behcmoth. 

¿X H O ves á Behemoth , cuyas costillas 
Son láminas finísimas de acero; 
Cuya boca al Jordán presume entero 
Con un sorbo enxugar fondo y orillas ? 

¿Por dientes no le ves blandir cuchillas. 

Morder hambriento» y quebrantar guerrero: 
Que tiene por garganta y tragadero ^ 
Del infierno las puertas amarillas? 

¿No ves arder la tierra que pasea^ 

Y. que como á caduco tiene en menos 
% £Í abysmo que en torno le rodea? 

Sus fuerzas sobre todps son venenos: 
£1 es el Rey que contra Dios pelea. 
Rey de los hijos de soberbia llenos. 



.4 1 o onáS DE J>. FEAXCISOO 

Tandera con el suceso de BdUm^quOMiéOMUe es 

Dios obedecido de una mala bestia j ^sr 

de un mal Mbdstro. 

A XIV. 

maldecir el pueblo en nn jumento 
Pirte Balan , Profeta acelerado, 
Que á maldecir cualquiera vá alentado:' 
Tal es el natural nuestro yiolenta 

Dios , que mira del pueblo el detrimento. 
Rey en guardar su pueblo desvelado, 
Clemente opone i su camino armado^ 
De sti milicia espléndido portento. 

Obedece el jumento , no el Profeta; 

Y quando mereció premio y regalo. 
Mas obstinado á caminar le aprieta. 

Teme la asnilla al Ángel : sufre el palo; 

Y halló el Cielo obediencia mas perfecta 
En mala bestia que en Ministro malo. 



j 



^POR LOS REYES BUENO§^ 
de quíeQ murmuraii malos vasallos*. ^ 

Muestra quan antiguo es tapar d los Keyes 

los ojos , con el texttJf de Sdn Marcos , cap. 14. 

£t coeperúat quídam conspuere euúi , &'vela« 

re faciem ejus , & colaphis eum ca^eJreí 

&' dicere ei : Frophetiza* 

Sxv. 
cnor , sí- es el reynar ser cscupi<ío, 

Y en tu cara lo muestran los Escríbasj 
¿Qué Rey se librará de las salibas, 

Si las padece el Hombre y Dios ungido? : 
Tan coronado estás como herido, 

Pues que tu frente suda venas vivas: ; 
Golpes y afrentas quieren que recibas, T 

Y que des gloría al pueblo endurecido^ 
Llánjante Rey , y véndante Jos ojos: 

Hieren tu faz , y dicen que adivines; 

Y en tu sangre descansan sus enojos. 
Si tal hacen con Dios vasallos ruines, 

^*En quál Corona faltarán abrojos? 
¿Qué Cetro habrá seguro de estos fines? 



4 I 2 OBRAS DS P. FJLAUCISCO 

Sobre las frofiás folahras de ^San Marcos , 

aconsejando a hs Reyes if$iten én esta 

acción dChristo. 

LXVI. 
lámanle Rey , y véndanle los ojos, 

Y quieren que adivine , y que no vea: 
Cetro le dan , que el viento le menea: 
La corona de juncos y de abrojos. 

Con tales ceremonias y despojos 
Quiere su Rey el Reyno de Judea, 
Que mande en caña , que dolor posea, 

Y que ciego padezca sus enojos. 
Mas el Señor , qtie en vara bien armada 

De hierro, su gobierno justo cierra, 
Muestra en su amor clemencia coronada: 
La paz compra á su jpueblo con su guerra: 
£n sí gasta las puntas y la espada. 
Aprended de él los que regís la tierra. 



Vidi a Diosvíe délo que U ctmviehe , f^ ^ax- 
^tth^dk sus frofhs des€OU 

U' ' xvi:l 
n nuevo corazón , un hombre nuevo 
Ha menester , Señor, lá ánima mia: 
Desnúdamé'de mi| que ser podrki / 
Que 4 ta piedad pagase lo que debo. 
Dudosos pies por ciega nocde Uevo^. *> *^ 
Qao ya he llegado á aborrecer el día; 

Y temo que hallaré la muerte fría 
Envuelta en (bien que dulce) mortal cebo. 

Tu hacienda soy : tu imagen , Padre^ he sido; 

Y si lio-es tu interés , en mi no creoi i 
Que otra^cosa/defiende mi partido. 

Haz lo q^e^ide verme quál oiie veo; . 
Nq Id que pido yo , pues de perdüdó 
RecatQt mi salud de mirdcseo; 



4Í^^ 



OB&AS PIE 9*^F^4NSIS(ÍQ 



^iu los Vasos sagrad^s^dd Tmph ,^ vio una 
mano, comiendoique escribía en lafared estas 
palabras : Miné TÜcccl Pharcs. - - 

Dixyiii. 
e los misterios á los JDrindis llevas 
¡O Baltasar ! los vasos nías JiyiDOsi 
Y de los sacrificios á los vinos/ 
En que injurias. de Dios prpfaotí bebas. 

jQue á disfamar los Cálices te atrevas» 
Que vinieron del Templo peregrinos, * 
Juntando á ceremonias desatinos - 
En la vaxilla de blasfemias nuevas! ! 

Después de haber sacrilego bebido .: ' | 

Toda b edad á J&acoen urna santa, . 
Mopdo el seso ,, y húmedo el sc^ido^ 

Ver una mano en la: pared, te espanta^ 
Habiendo tu garganta merecido 
(No que escriba) <jue corte tu garganta. 



C PE QWIVBDO. ; 415 

c A CAÍN y ABE!,. 

San Pedro Chrysólogo ; Ut esset solum cceli li- 
borfaceret y ^uem jprimum fecerat lex natura. 

Acuerda aquellas palabras del Génesis: 

*^ Resfexit ad Ahí. 

>^ XIX. 

V^ain , por mas bien visto , tu fiereza 
Quitó ia vida á Abel ^ porque ofrecía 
A Dios el mejor fruto que tenia. 
Como tü lo peor de tu riqueza. 

A quieír hizo knayor naturaleza, 
Hizo la envidia sólo alevosía; 
I Que 4 1^ sangre dio voz ^ y llanto al dia, 
A tí condf naciog » miedo y tristeza. 

Temblando vives , y el temblor advierte. 
Que aunque mereces muerte por tirano, 
Qu^d^ne en desprie^iiarte honra la.miiette. 

La quixada de fiera , que ep tu m;(na ' 
San^e ino(:ente de tu. fiadre vierte, 
La tuya chupará sobre tu hermanfp» 



4:1 6^ OBIBL AS^ P£ P* FU AKCISCO 

Lamentación sobre la persecución qtie padece 

la Chrístiandadyde los Hereges del Aquilón, 

conducidos por el Rey de Suecia. 

Jfcrem. cap. i . Et factum est verbum DwnitA 

secundo ad me , düens : Quid tu 'vides í Et di- 

xit : Ollam succensam ego video , krfaciem ejus 

dfacie Aquilonis. Et dixit Dominus ad m¿j 

Ab Aquilone pandeiur malum sufer^ojnne,^, }m^ 

hitatores terree. Quia ecce ego convodabo ampes 

cognaciones Regnorum Aquilonis , ait Domipus. 

Sophonías cap. ix.adjinem: Ete^tendHy 

tnanum suam super Aqúilonem y ¿r 

perdet Assur. ^ 

L/ ' ^ ' 7< xx;. -' * í^. 
os ojos , Jélrémías , con que leo 
Tus altas y sagradas profecías, - - 

BMlanto me los vuelve Jeremías, ' '' 
- Püíes^ hoy la olla , qucí miraste , veo. J 

Hierve la 'llama , y én voltimetí'^feo »r • 
El huiiio que consume nuestros diáis ' * 
Ciega'vy dcrAqüilétí-lásherégíis ' - ^ 
Nos acerca por áspero rodeo* 

Del Aquilón á todos se reparte 
El mal , dixolo Dios , así sucede: 
No vale contra el Ciclo fuerza ó ajete i 



No vale contra el Cielo fuerza ó arte ; 
Y si á Dios por nosotros no' intercede . 
Su. clemencia , en el llanto acompañarte 
Sobre sí propio, nuestro siglo puede. 

A la Oracioh del Huerto , sobre estas fala^ 
bras de Christo nuestro Señor : Transcat * : 
á me cúh iste. 

S".XXL- ' • •'::._^ . , 
i de Vos pasa el cáliz de amargura^ - 
¿ Quién le podrá endulzar , para '4|oe- sea " 
Bebida: alegre y que salud posea y 
Contra la enfermedad antigua y dura ? 

Bebed el cáliz Vos , pues os apura 
Amor del alma por la culpa fea , 
Qiws en Vos le beberá (después que os vea 
Líquido Dios^en^^atígre) la criatura. 

Pase por. Vos , y así será triaca ; 

Mas -no pase de Vos, pues ofendido ^ 
.Mi culpa sus castigos os achaca. 

Bebiendo sanareis loque he comido: 
Bebed.caliz , que tanta sed aplaca , ^ 
De ser en cáliz inmortal bebido. 



TOM» IX. i>d 



4 1 8 0B& AS PE J>. FRANCISCO 

A estas palabras : Hescitis quid petatis , 

que dixo Chrüto a San JactAo , / á San 

Juan, quando pidieron las sillas 

d su lado. 



SXXIL 
i merecienclo sillas Juan y Diego , 

Dice Christo que erraron en pedillas ; 

Al que sin merecellaí pide sillas , 

Mas le valiera ser mudo que ctego¡ 
Hn la atención de Dios humano ruego 

No puede por sí solo conseguillas ; 

Hattse de conquistar con maravillas 

De amor nacido de divino fuego. 
Solo se sienta quien el cáliz bebe : 

La Cruz el Trono en la pasión dispensa: 

£1 descanso al tormento se le debe. 
Y en la bondad espléndida y ¡nme;isa , 

La culpa, gracia como sangre llueve; 

Y la satisfacioa está en la ofensa. . 



I>li QUEVKDO. 41^ 

ADVEJITENCIA PARA LOS QUE 
recibea el Santísimo Sacramento. 

Con las palabras que dtxo Judas : Ipse est » 

tftete eum , dice que mC se ha de recibir d 

ChristQf y tenerle por venta , 

sino for gracia. 

TXXIII. 
ened á ChrUto , son palabras vivas , 
Qué suenan glorias de temor desnudas ; 
Mas las propias palabras dixo Judas 
Para que le prendiesen los Escribas. 

Por la mano de Judas no recibas:, 

Licino , á Christo , que á prenderle ayudas: 
Prudente quiero que al intento acudas 
Del que la luz previno en las alturas. 

£1 sacrilego hipócrita pretende 
Que U tengas así Sacramentado ; 
Porque le tengas tü quando le vende. 

Quien le tiene , y comulga con pecado , 
Si diez veces comulga , diez le ofende , ' 
Y es con la comunión descomulgado. 



pd 2 



4&0 OBKAS DS D. FRANCISCO 

A lo Jaropo , con aquellas pdlahrdi '.del misnk 

Judas : Quid vultis mihí daré , & £go 

eum tradam vobis ? 

NXXIV. ^ 

o ,, alma , no ^ . ni la conciencia ñes 
Peí que te ofrece a Christo , si le vende ; 
Quien te pide interés , por él pretende 
Que del Señor qué compres te desvies. ; 

t^ara que tus tesoros , Fabio:^ guies 
A Christo , que tu bien sólo pretende , 
Dásele al pobre ¿ en quien desnudo atiendo 
Que por su manó Ixuniílde se \b enyies. 

Darle por lo que dan .es mercancía*. 

. Judas dice , ¿ qué quieres darme ? Christo 
Dice : Quiere ^ y tendrás la gloría mia. 

No todo beso es paz ^ como lo has visto ; . 
y advierte que en la propia CcHxipañia 
De Jesús hay discípulo mal quiato. 



3>E QÜEVEDO. 42 I 

A Simón Cirineo , considerando que en ayu^ 

dar d llevar la Cruz, a Christo , 

se ayudaba d sí. 

A XXV. 

tlante , que en la Cruz sustentas Ciclo , 
Hércules que descansas sumo Arlante , 
Alivia 'con tu fuerza el tierno amante , 
Que humilde mide con la boca el suelo. 

Mas no le des ayuda , que recelo 

Que das priesa á su muerte vigilante ; 
Mas dásela , Simón , que es importante 
Para la Redención de todo el suelo. 

Pero si con tus brazos se aligera 

La carga , con tu culpa del manzano 
También añades peso á su madera. 

Llevar parte del leño soberano , 
Es á la redención , que las espera j 
Llevarte tus pecados con tu manó. 



Dd 3 



42% OBRAS DE D. FUAKCISCO 

Reconocimiento ftofio , y ruego piadoso an- 
tes de comulgar, 

PXXVL 
ues hoy pretendo ser tu monumento , 
Porque me resucites del pecado , 
Habítame de gracia renovado 
£1 hombre antiguo en ciego perdiimento. 

Sino retratarás tu nacimiento 

£n la nieve de un ánimo obstinado , 
Y en corazón pesebre acompañado 
!De brutos apetitos » que en mi siento. 

Hoy te entierras en mí , siervo villano , 
Sepulcro á tanto huésped vil y estrecho^ 
Indigno de tu Cuerpo soberano. 

Tierra te cubre en mí de tierra hecho : 
La conciencia me sirve de gusano : 
Marmol para cubrirte dá mi pecho. 



l^M QU£VX9 0. 423 

Modo y estilo con que la justicia de Dios proce* 

de contra los Reyes , considerando en las pala* 

tras que en la pared leyó el Rey Baltasar. 

Daniel $. Mané Thecel Phares según 

su interpretación. 

CXXVII. 
ontó tu !Reyno Dios ; hale cumplido : 
Su Reyno sobre el tuyo se ha llegado : 
Cumplirá su justicia en tu pecado: 
Contará su castigo tu gemido. 

Ya fuiste en sus balanzas suspendido , 
. Y lo que menos tienes ha pesado : 
Por lo que falta te será quitado 
Lo poco que en horror has detenido. 

Tu Reyno es dividido , y á los Medos 
Y Persas se dá , pprque en violenta 
Mesa bebas sacrilego tus miedos. 

Dios para castigar primero cuenta : 

Pesa después su mano ; y con los dedos 
Escribe división , muerte y afrenta. 



Bd 4 



4^4 OBRAS 3>S D. F&AKGISCO 

Sobre esta palabra , q/ue dixo Jesu-Christó 

nuestro Señor en la . Cruz.: Sitio ; 

Tengo secL 

DXXVIIL 
ice que tiene sed siendo bebida , 
A voz de amor , y de misterios llena : r 
Ayer bebida se ofreció en la Cena , 
Hoy tiene sed de muerte quien es vida. 

La mano á su dolor descomedida , 
No solo esponja con vinagre ordena ; 
Antes con hiél la esponja le envenena 
£n caña ya en el cetro escarnecida. 

La Paloma sin hiél » que le acompaña , 
A su hijo en la boca vio con ella , 
Y sangre y llanto al uno y otro baña. 

Perlas que llora en una y otra estrella , 
Le ofrece en recompensa de la caña , 
Quando gustó la hiél que bebió ella. 



' j>E QU£ysi>o. 42^ 

A las palabras que len el Muerto dixo Chris-' 
to Jesús d Judas , quando le entregó: *Ad 
quid vinisti amice 1 ¿ A qué 
- heñiste amigo! 

DXXIX. 
¡ce á Judas el Pastor Cordero , . 

Qoando le vende : ¿ A qué veniste amigo ? 

I Del regalo de hijo á mi castigo ? 

¿,De oveja humilde y siemple á lobo fiero ? 
¿De Apóstol de mi Ley á carnicero ? 

¿De rico de mis bienes á mendigo ? 

¿ Del cayado á la horca sin mi abrigo ? 

¿ De Discípulo á ingrato despensero ? 
Véndeme , y no te vendas , y mi muertfi 

Sea rescate también á tus traiciones : 

No siento mi prisión , sino perderte* 
£1 cordel que á tu cuello le dispones , 

Judas y ponle i mis pies con lazo fucité; 

Perdónate y y á'mí no me perdones. 



4^6 OB&AS PX D. VXAlXCtíCO 

Ccnsideracion de la palabra : Ignosce illk, 

quia nesciunt quid faciunt : Perdónalos , que 

no saben lo que hacen , unadelifs que 

dixo JfisU'Christo en la Cruz. 

Vxxx. 
inagre y hiél p^ra sus labios pide , 
T perdón para el p\ieblo que le hiere; 
Que como solo porque viva muere , 
Con su inmensa piedad sus culpas mide. 

Señor que al que le deza no despide , 

Que al siervo vil que le aborrece quieVe : 
Que porque su traidor no desespere » 
A llamarle su amigo se'comide ; 

Ya no deza ignorancia al pueblo Hebreo 
De que es hijo de Dios , si agonizando 
Hace de amor por su dureza empleo. 

Quien por sus enemigos espirando 

Pide perdón , mejor en tal dóseo (do. 

Mostró ser DioSj que el Sol, y el mar braman- 



A LA LIMOSNA, Y SU EFECTQ, 
y s« poder con Dios. 

Sobre estas palabras de San Pedro Chrysólogf^ 

sermón 4 ^.J^^ ergo panexn^ da potum , dn. 

Tcstimentum^ datectum, si Detinvdebi- 

torem > non judicem vis habere. 

VXXXL 
es qiie se precia Dios de Juez s^eroí 

Que no admire personas ni semblantes ^ 

Que iguala los tiranos fulminantes; 

Con la pobreza vil del jornalero ? 
I Ves que desprecia el oro y el dinero , 

Y el centellar metido en los diamantes ? 

Pues como tiene hijos mendicantes 

Se dexa cohechar del limosnero. 
Si al Juez que la soberbia del Oriente 

Desprecia, los rigores lisongeas 

Con migajas que admire en el doliente; 
Dá al pobre un jarro de agua , si deseas 

Que Dios te sea deudor , no Juez ardiente ^ 

Pues por tan poco precio le grangeas. 




¡I 1 8 OBKAS PK P- 7S.AK6ISCO 

Á fina Iglesia héuyfóbreyohscürac^utíaldnh 
fara de barro. 

PXXXIL 
ui^ 'i sedienta , y mal alimentada , < 
Medrosa luz , que en trémulos ardores 
Hace apenas visibles los horrores 
£n religiosa noche derramada : 

Arde ante tí > que uh tiempo de la nada 
Encendiste á la Aurora resplandores , 
Y pobre y Dios en Templo de Pastores , 
Barata y fácil devoción te agrada. 

Piadosas almas , no rüisgo logrero 
Aprecia tu justicia con metales , 
Oue falta aliento contra tí al dinero. 

Crezcan en tu pobreza los raudales 
Que den alegre luz á Dios severo ^ 
y se'rerá en tu afecto quánto vales. 



1 .j 




Sobre eAas\)ft¡dahras 'qM\ dfxú i^sikChrísiQ 

. £tt ieiCruzi Múlier c^cetfilUts^mus : coce .. .^^ 

,.. r . , ^ «natcí tüa. Joan/ 19... . /r ^^ .a 

^cr^Uam^fr á su Mad^q^as^o esfiiníV 
Porque el.nómbre de ¿Haodxé regalado 
No la añada un puñal , priendo clavado 
A su Hijo y de I>iÓ¿ par4uien suspira. ^ 
Cruciík^doen:susaornientos(mra ( /;;.£!. 
Su PjdiiiiO|a;quiea llamó sfempre el Amido; 

Y cliiombreide's»Madre>que ha ^laidádo, 
Se le^dát^iGoii^voz qücieLGielo adaúrá.) 

Eva / siendo muger , queLuáihábu sido • :. X 
Madre , su mu0rie:ocasioii6en"pe¿:add.v 

Y enrel.atbol jellíeño iL que^está. asido í\ 
Y porque la nrnget ha iyestaurado . . - : -> 

Lo qucsob::mugerwhabíaiperdido j ¿ J" A 
Mugada llama ^ y.Madce. la ha prestado , 



,írr.:. iÍ7 - 



43P OSRA^ ]>£VD. F&ANCISCO 

A Safvliorhzú > > glorioso . \M¡ait(r/:Es^añoí\, 
que'^murM.Msado en farrülM v ^considerando 
¡as palabras' que dixo al'Tiram , convidán- 
dole á comer de la parte de su cuerpo , que ja 
estaba asada ; ft¿okré tas palabras dr^Jan 
P!cdr^:>Gkrjs6lQgo y sermón xg^- .^liis^*: 
ardebat , q^am^.ui^hati 

r •■ ■ ' * ..*..-. 

rde Lorenzo i y.gozx en las:parriilas : 
. £i Tirano en Lorenato ar^e y padece ^ 
Viendo que su valor constante aece^^ 
Qaando creceh las llamas amarill^^.: ' . 
Las brasas fiíultlplka en Qiafayflla&^* 7/ 

Y Sol entre carbonest amanece , 

Y eñ :alimentP 4 sn vendisgoofrelce 
Guisadas del «arriiio sus costillas. 

A Christo imita ^ ^tse: en aumento 
' A SQ enefñigo-: esfuerzo soberano , '' 

Y ardiente imitación del Sacramento. 
Mírale el Cielo eternizar lo humano ; 

Y viendo vitorioso el vencimiento , 
Menos abrasa que arde vil tirano. 



Declarando escolásticamente las palabras M 
. Apostei I. Tim. 2. Deus vult omnes 
bomines salvos fierl 

C(m la ocasión de la muerte violenta de un gran 
Caballero^ de veinte x seis años. r - 

L. XXXV. 
a yoliHitad\4c Dios quiere eminente ~ 

Que nos salvemos todos , ¡ ó Licino ! 

No asista sola á tu fatal camino . : 

De, Dios lá voluntad antecedente. 
Merezca á su piedad la subseqüeate i 

Tu virtud con su artxílk), y ^l divino,.. 

Rayo proceda siempre matutino " 

Arla noche invidiosa y delioqüente. ! 
i Viste-á Bellio caer precipitado 

En las v^r-des pi oiinesas de la ,ifida > , 1 

Y en horror de sucedo desdichado ? 
Prevenga tu conciencia tu partida. 

Que madruga la muerte en el pecado , 

Y antes será pasada que creída. 



43 ^ OBKAS PS P. FS^ANCrSCO 

I 

Jieprmde la ceguedad de los Judias rn. \guar» 

dar d Chrísto muerto eff Jas clausuras d$. las 

f ledras , habiendo níisto que se quebrar 

ron en su muerte. 

i visteis á las piedras quebrantarse 
En la muerte de Christo'ion violencia , '♦ 
£n su sepulcro ¿cómo a süebeditacia ^^ > 
Dudáis que dexaráii de lévaritarse ? - 

Si supieron ks piedras animarse - 

Con su muerte en piadosa diligencia > 
En su Resurrección y en su presencia 
Con mas razón podrán vivificarse. 

La piedra qilie le guarda jlo procura : 

Aquella k acompaña *, esta le entierrat' 
Aquella de sus triunfos se asegura* 

Esta , igualmente racional y dura , ' ' 

Será destrozo de gloriosa guerra ; 
Aquella será trono y sepultura. 



A! císrtamen en la Canonlij^ación de San Ray*, 
o^iíndo s dónde $e mandó se alabase la castU; 
dad del Santo en dexar al Rey porque no de- 
xaíba su Dama> quando para huir echó la ca- 
pa en el mar, y navegó sobre ella. 

Mandóse que el Soneto fuese en Portugués, y que 
comparase la castidad del Santo con alguno d»- - 
Jos Patriarcas del Testamento viejo. 

S- XXXVIL 

e c^sto ao bom Joseph nomea a fama ^ 
Sd;poíque no mcio da sug idadc 
Único e^xemplo foi de castidade , 
De ^jíjíi gome o santo Autor o chamj[« 

Se múst^^zQ que fngir da Dama , 
Lanzando ^ capa com suma honestidad^ 
Ñas tao enemigas maos , que a sua vontáde 
Lhe qui^erao forjar na branda cama: 

Melhor Raimundo a fama casta he vossa . 
Pois que nao so fugis do que vos segué , 
Mais tamben da que segué ao Rey furiosa. 

£le lan^ou a capa á que o persegue ; 
Vos pela nao olhar luxuríosa , 
A lanzáis no mar onde navegue. 

TOM. jx. le 



434 OB&AS 2>E D. F&AKCISCO 

Amenaza dios tiranos , qw Jiados de los me* 

tdtes f redosos en que crecen , pretenden pre- 

n^alecer contra la piedra ^ sobre que fundó 

Christo su Iglesia. 

Similitud de la Estatua de Nahuco. 

LXXXVIIL 
as puertas del Infierno siempre abiertas 
No prevalecerán contra la Nave 

Y Piedra ; y quieres tü contra su llave i 
Que prevalezcan tus nefandas puertas. 

Tan condenadas , aunque no tan muertas , 
Almas tu seno como el suyo cabe ; ' 

Y como en él no hay voz que á Dios alabe, 
La tuya á blasfemar á Dios despiertas. 

Estatua de Nabuco , que tirana , 

Tan diversos metales atesoras , 

En que estás menos rica que galana , 
Advierte que en sus máquinas traidora 

La piedra derribó la estatua vana ; 

No la estatua á la piedra vencedora. 



3>É QUE VEDO. 435 

CONSIDERACIÓN DE LO MUCHO 
que el hombre debe á Dios. 

Sobre estat ardientes palabras deS. Bernardo: 
Si totum me debeopromefacto,quidaddamtani 
promerefecto hoc modo: non enim tam facilére- 
fectusquamfactus: in primo opere memihidedír^ 
in secundo & míhi, &mihise dcditdátus : crgo 
& redditus, me pro medebeo,$ed quid Domino 
pro se rQUihuzm. A esto postrero responde el 
Autor con el Santísimo Sacramento 
de la Eucar istia. 

SXXXIX. 
i á Dios me debo todo , porque he sido 
A semejanza suya fabricado , 
Redimido por el primer pecado , 
Que lo podré añadir agradecido : 

No fui tan fácilmente redimido 

Como hecho ; que en esto , bien mirado , 
A mí me dio á mí propio ; y humanado , 
A sí , y á mí me dio de amor vencido. 

Pues si añadió el morir por darme vida , 
En este alcance agotaré el guarismo ; 
Mas fueme su piedad tan socorrida , 

Que porque satisfaga á tanto abismo 
De beneficios , se me dio en comida s 
Y así por mí fue paga de sí mismo. 
se 2 



43^ OBKAS BS P. FRANCISCO 

Dios nuestro Señor quando truenan las nubes 
desfierta del sueño del pecado al alma ador- 
mecida ; y con el rayo que hiere los montes, so- 
licita el escarmiento de las culpas , que le 
merecen mejqr que los robres. 

CXL. 
on la voz del enojo de Dios suena 
Ronca y rota la nube : et viento brama : 
Veloz en vengativa luz la llama 
Tempestades sonoras desenfrena. 

Con los pecados habla qnando truena : 
La penitencia i>or su nombre llama , 
Quando la debe el agua que derrama 
£1 llanto temeroso de la pena. 

Respóndale tronando mi suspiro : 
Respóndanle lloviendp .mis dos ojos , 
Pues escrita en su luz mi noche miro. 

O&nsas y no robres son despojos . 

Del ceqio ardiente del mayor zzñro , , 
Y sabe el Cielo habhr por sus enojos. 



DE QÜEVEDO. 437 

AL BUEN LADRÓN. 

Sobre las palabras : Memento mei , y Hodié 
mecum eris in Paradiso ; acordando lo que ' 
dice : Non rapiam aibitratus. 

OXLL • 
Vista de ladrón bien desvelado, 
Pues estando en castigo tan severo , 
Vio Reyno en el suplicio y el madero , 
Y Rey en cuerpo herido y justiciado ! 

Pide que de él se acuerde el coronado 
De espinas , luego que Pastor Cordero 
Entre en su Reyno ; y dexa el compañero 
Por seguir al que robo no ha pensado. 

A su memoria se llegó ; que infiere 
Con Dios su valimiento , porque vía 
Que por ella perdona á quien le hiere. 

Solo que de él se acuerde le pedia 

Quando en su Reyno celestial se viere ; 
y ofreciósele Christo el mismo dia. 



Ee 3 



4 3 S OB&AS PE , P. F&AMCISCO 

Al Nacimiento , mostrando que la Astrohgta 
misteriosa admira a la celeste. 

HXLII. 
oy so sabe de sí la Astrologia , 
Que en la Estrella del mar mira en el suelo 
Cerrado el Sol , epilojgado el Ciclo , 
Y en alta noche amanecer elidía. 

Las tinieblas pobladas de armonía ^ 

Temblando el fuego eterno, ardiendo el yelo > 
Alegra la tristeza y el consuelo , 
Que á sus lágrimas hace compañía. 

Mira hacer el oficio del Oriente 

Al pesebre , en que son signos de oro 
Una muía y un buey dichosamente. 

Vé al Sol en el Cordero , y no en el Toro : 
Vele en la Virgen por Diciembre ardiente, 
A la Aurora sin risa , al Sol con lloro. 



2>£ QU£V£DO. 439 

A SAN ESTEVAN QUANDO 
le apedrearon. 

Enseña qudn diferente oficio hacen en los Mar* 

tires del que fiensan , y acuerda del sentimien* 

to df las piedras en la muerte de Christo , / 

que se le premió en hacerlas reliquias con 

sangre del Protomartir. 

DXLIIL 
e los Tiranos hace jornaleros 
£1 Dios que de su Cruz hizo bandera, 
En los gloriosos Mártires que espera , 
Para vestir sus llagas de luceros. 

¿ Ves los que sobre Estevan llueven fieros 
Piedras , porque cubierto de ellas muera ? 
Pues trilladores son de aquella hera , 
Que colma á Dios de fruto los graneros. 

Quando con piedras acabar quisieron 
A Christo , las negó ser instrumento 
De su muerte , y en ella lo sintieron. 

Premia en Estevan hoy su sentimiento , 
Pues las dá por la muerte que le dieron, 
Para reliquias del blasón cruento. 



Ee 4 



44© OBRAS PE P. FRAKCISCO 

A San Pedro quando negó dChristo 
Señor nuestf-o. 

OVILLEJO- 

í A Dónde , Pedro , están las valentjs , 

Que los pasados dias 

Dixistes al Señor ? ¿ Donde los fuertes 

Miembros para sufrir con él mil muertes ? 

i Pues sola una muger , una portera 

Os hace acobardar de esa manera ? 

A Dios negastes ; luego os cantó el gallo , 

Y otro gallo os cantara á no negallo ; 

Pero que el gallo cante 

Por vos , cobarde Pedro , no os espante , 

Que no es cosa muy nueva ó peregrina , 

Ver el gallo cantar por la gallina. 

A Judas iscariote , quando vendió d Christo 
Señor nuestro. 

OVILLEJO. 

V icndo el mísero Judas , que vendido 
El ungüento que en Christo fue vertido , 
Sino se derramara , 



DE QUEVEDO. 44I 

A muchos pobres hombres remediara , 

Por salir can su tema y su porfía, 

Vendió al mismo Señor que le tenia ; 

Y de aquesta manera 

Dio remedio á mas pobres que quisiera. 

Ño entendáis que amistad os hace Judas, 

Animas fieras , de piedad desnudas ; 

Pues lo que á él de valde le fue dado 

Por el mismo Señor que fue entregado , 

Hoy por treinta dineros 

Lo vende á vuestros Príncipes severos. 

Mas no es razón que la llaméis codicia 

A la que tuvo Judas , ni avaricia ; 

Pues antes fiíe largueza 

í)ar por poco dinero tal riqueza. 

A Caitt quando mató dsu hermano. 

OVILLEJO. 



Ma 



Las te debe la envidia carcomida , 
Cain , que el mismo Dios que te dio vida , 
Pues le ofreciste á él de tus labores , 
De tus mieses y plantas las peores s 
Y á ella le ofreciste con tu mano 
La tierna vida de tu propio hermano. 



44^ OBKAS BS J>. FILAMCISG9 

A la Soberbia. 
OVILLEJO. 



E 



sta 9 que á vuestros ojos hoy se ofrece 
Haciendo guerra á la divina crisma , , 
Es la Soberbia » que arrogante crece 
Para despeñadero de si misma : 
Ocupa tanto su profano vuelo ^ 
Que cabiendo ella en Angeles sagrados f 
Ellos j de ella ocupados , 
No pudieron caber en todo el Cielo. 
Tan ancha piensa que es , tan loca y grave^ 
Que ella se alaba de que en Dios no cabe. 

A un Pecador. 

'úsanos de la tierra 
Comen el cuerpo que este marmol cierra ; 
Mas los de la conciencia en esta calma , 
Hartos del cuerpo , comen ya del alma. 



I>B QUEVEDO. 443 

poesías morales. 

Lágrimas de un Penitente. 

Q* P salmo I. 
ue llegue á tanto ya la maldad mii 
( ¡Quién me lo oye decir, que no se espante!) 
¡De procurar con los pecados mios 
Agora tu piedad , ó tu tormento ! 
La voz me desampara la garganta : 
Agua á mis ojos falta , á mi voz bríos : 
Nada me desengaña : 
£1 mundo me ha hechizado. 
¿ Dónde podré esconderme de tu saña , 
Sin que el rastro que dexa mi pecado ^ 
Por donde quiera que mis pasos muevo. 
No me descubra á tu rigor de nuevo ? 

CP salmo 2. 
omo sé quán distante 
De tí , Señor , me tienen mis delitos , 
Porque pueden llegar al claro techo , 
Donde estás radiante , 
Esfuerzo los sollozos y los gritos j 
Y en lágrimas deshecho » 



444 OBRAS PE P. FUAKCISCO 

Suspiro de lo hondo de mi pecho. 

¡ Mas ay ! que si he dexado 

De ofenderte , Señor , temo que ha sido 

Mas de puro cansado 

Que no de arrepentido. 

¡ Terrible confusión , confuso espanto 

Del que á tu sufrimiento debe tanto ! 

QPsalmo j. 
ue llegue á tanto ya la maldad mía ! 
Aun t6 te espantarás ; que bien lo sabes 
Eterno Autor del dia , 
£n cuya voluntad están las llaves 
Del Cielo y de la tierra : 
Como que porque sé por experiencia , 
De la mucha clemencia 
Que en tu pecho se encierra , 
Que ayudas á qualquier necesitado. 
Tan ciego estoy en mi mortal enredo , 
Que no te oso llamar , Señor , de miedo 
De que quieras sacarme de pecado. 
¡ O baxa servidumbre ! 
Que quiero que me queme, y no me alumbre 
La luz que la da á todos. 
¡ Gran cautiverio es este en que me veo ! 
Peligrosa batalla 
(Mi vcfontad me ofrece de mil modos ! 



2>£ QUEVEDO. 44^ 

Ko tengo libertad ni la deseo 

De miedo de alcanzalla, 

¡Qaál mfierno , Señor , mi alma espera 

Mayor que aquesta sujeción tan fiera ! > 

DP salmo 4. 
onde pondré, Señor, mis tristos ojos 
Que no vea tu poder divino y santo ? 
Si al Cielo los levanto , 
Del Sol en los ardientes rayos roxos 
Te miro hacer asiento : 
Si al monte de la noche soñoliento , 
Leyes te veo poner á las estrellas : 
Si los baxo á las tiernas plantas bellas , , 
Te veo pintar las flores : 
Si los vuelvo á mirar , los pecadores , 
Que viven tan sin rienda como vivo ^ 
Con amor excesivp 
Allí halló tus brazos ocupados 
Mas en sufrir que perdonar pecados. 



44^ 0BKA9 X)£ P. FKAKCISCO 

DPsalmo g. 
exacTme un rato , bárbaros contentos , 
Qüc aiSol Üe la verdad tenéis por sombra 
Loí arrepentimientos ; 
Que aun la memoria misma se me asombra 
De que pudiesen tanto mis deseos , 
Que unos gustos tan feos 
Los pudiesen hacer hermosos tanto» 
Dexadme que mé espanto , 
Según soñé en mi mal adormecido , 
Mas de haber despertado que dormido. 
Conténtaos con la parte de los años , 
Que deben vuestros lazos á mi vida , 
Que yo la quiero dar por bien perdida ,. 
Ya que abracé los santos desengaños , 
Que enturbiaron las aguas del abismo, 
Donde me enamoraba de mi mismo. 

TPsalmo 6. 
rabajos dulces , dulces pengs mias > 
Pasadas alegrias 

Que atormentáis ahora mi memoria , 
Dulce en un tiempo sí , mas breve gloria « 
Que llevaron tras sí mis breves dias. 
Mal derramados llantos , 



DE QÜÉVEDO. 447 

Con vosotros me alegro y me enriquezco , 
Porqué sé de mí mismo que os merezco , 

Y me consuelo mas qac me lastimo. - 
Mas si regalos sois , mas os estimo , 
Mirando que en ¿1 suelo » - 
Sin merecerlo , me regala el Cielo. 
Perdí mi libertad , mi bien con ella : 
No dexó en todo el Cielo alguna estrella , 
Que no solicitase 

Entre llantos la voz de mi querella. - - 
¡ Tanto sentí el mirar que me dexase ! 
Mas ya mé he consolado 
De ver mi 4)icn , 6 gran Señor , perdido ; 

Y en parte de perderle me he holgado 
Por interés de haberle conocido. 

QPsalmo ^. .: .> 

uando me vuelvo atrás á ver los anos 
Que han nevado la edad florida mia : 
Quando itiiro las redes ^ los engaños 
Dondo ttiéví algutt diá , 
Mas me alegro de vermtc fuera de ellos , 
Que un tiempo mé pesó de padecellos. ^ 
Pasa veloz del mundo la ügurá , '■ ^ 

Y la muerte los pasos apresura : 
La vida nunca para , - 



44$ OBRAS PB P« FRANCISCO 

Ni el tiempo vuelve atrás la anciana cara : 
Nace el hombre sujeto á la fortuna » 

Y en naciendo comienza la jornada 
Desde la tierna cuna 

A la tumba enlutada ; 

Y las mas veces* suele un breve pasQ 
Distar aqueste oriente de su ocasp. 
Salo el necio mancebo, 

Que corona de ñores la cabeza , 
Es el que solo. empieza , 
Siempre á vivir de nuevo. 
Pues si la vida es tal » si es de esta suerte » 
. Llamarla vida agravio es dei^a muerte. 

NPsalmo 9. 
Aci desnudo, y solos mis dos ojos 
Cubiertos los saqué , mas fue de liante 
Volver .como nací quiero á la tierra : 
£1 camino sembrado está de abrojos : 
Enm^udezca mi lyra , cese el canta: 
Suenen solo clarines de mi guerra , ' 

Y sepan todos , que por bienes sigo 
Los que no han de poder morir conmigo i 
Pues mi mayor tesoro 

Es no envidiar la púrpura , ni el oro 
Que en mortajas convierte 



DE QUEYEDO. 44(;f 

La trágica guadaña de la muerte. 

Rehuso de gozallo, 

Por ahorrar la pena que recibe 

El hombre que lo tiene mientras vive, 

Quando es llegado el tiempo de dexallo; 

Que el mayor tropezón de la caída 

£n el humano ser es la subida. 

De nada hace tesosos , Indias hace, 

Quien conio yo con nada está contento, * 

Y con frágil sustento ■ ' 

La hambre ayuna y flaca satisface. 

Pretenda el que quisiere, . .\ 

Para vivir , riquezas mientras muere. 

Pretendiendo alcanzallas; . 

Que los mas quandó llegan á gozallas - 

£n la cumbre mas alta,; 

Alegre vida que vivir les falta. 

CP salmo 9. i 

orno de, entre mis manos te resbalas^^ - 
O cómo te deslizas , vida inía I 
¡Qué mudos pasos trae la muerte iria. . 
Con pisar vanidad soberbia y galas! 
Ya cuelgan de mi muro sus escalas, 

Y es su fuerza mayor mi cobardía: 
Por nueva vida tengo cada dia 

Que al cano tiempo nace entre las alas. 

TOM. IX. FÍ 



450 OBRAS DE D. FRANCISCO 

¡O mortal condición de los humanos 1 
Que no puedo querer ver á mañana, 
Sin temor de si quiero ver mi muerte! 

Qualquier instante de esta vida humana 

JEs un nuevo argumentp, que me advierte 
Quán frágil es y quán mísera , y quán vana. 



.H 



Psalmoxo. 
asta quáñdo salud del mundo enfermo 
Sordo estarás i los suspiros mios ? 
¿Quándo mis tristes ojos vueltos rios 
A tu mar llegarán de^de.este yermo? 
¿Quándo amanecerá tu hermQ3o dia 
La escuridad que el alma me anochece ? 
Confieso que mi culpa siempre crece, 

Y que es la culpa de que crezca mia: 

Su fuerza muestra el rayo en lo mas fqerte, 

Y en los Reyes y Príncipes la muerte: 
Resplandece el poder inaccesible 

£n dar facilidad á lo imposible; : 

Y tu piedad inmensa ' 

Mas se conoce en mi mayor ofensa. 



DJEQUEVEI>0. 451 



P salmo II. 



{KJvíin fuera voy , Señor , de tu rebaño, 
Llevado del antojo y gusto mió ! 
¡Llévame mi esperanza el tiempo frío, 

Y á mí con ella un disfrazado engaño! 
¡Un año se me vá tras otro año, 

Y y» tnas duro y pertinaz porfío, 
Por mostrarme mas verde mi alvcdrio 
La torcida raiz do está mi daño! 

Llámasme , gran Señor : nunca respondo: 
Sin duda. mi respuesta solo aguardas. 
Pues tanto mi remedio solicitas. 

Mas ay ! que solo temo en mar tan hondo, . 

• Que lo que en castigarme agora aguardas, 
Con doblar los castigos lo desquitas! 

QP salmo 12. 
uién dixera á Cartago, 
Que en tan poca. ceniza el caminante 
Con pies soberbios pisaría sus >riuros? 
¿Qué presagio pudiera ser bastante 
A persuadir ¿ Troya el fiero estrago, 
Que fue venganza de los Griegos duros? 
¿De qué divina y cierta profecía . 
La gran Jerusalen no se burlaba? 
¿A qué verdad no amenas^o desprecio? 
pf 2 



r 



4^2 OBRAS DE D. FRANCISCO 

Roma quandó triunfaba, 

Segura de llorar el postrer día 

Con tanto Cesar , Marco Bruto y Decio? 

Y ya de tantas vanas confianzas 

Apenas se defiende la memoria 

De las escuras manos del olvido. 

¡Qué burladas están las esperanzas. 

Que á sí se prometieron tanta gloría ! 

¡Cómo se ha reducido 

Toda su fama á un eco! 

Adonde fue Sagunto , es campo seco: 

Contenta está con yerba aquella tierra. 

Que al Cielo amenazó con ira y guerra. 

Descansan Creso y Craso; 

Vueltos menudo polvo , en frágil vaso. 

De Alexandro y Darío - 

Duermen los blancos huesos; 

Que todo al fin es juego de fortuna 

Quanto ven en la tierra Sol y Luna. . 

Y a^í abrazando noble desengaño, 
Vengo á juzgar que tengo tantas vidas 
Como tiene momentos cada un año; , • 

Y con voces del ánimo nacidas. 
Viendo acabado taqto Rcyuo fuerte. 
Agradezco á la muerte 

Con temor excesivo ' ' 

Todas las horas que en el' mundo vivo,; 



DEQUEVEDO. 453 

. Si vive alguna de ellas 

Quien las pasa en temores de perdellas. 

UPsalmo ig. 
n nuevo corazón , un hombre nuevo 
Ha menester , Señor , el alma mia: 
Desnúdame de mí , que ser podia 
\ A tu piedad pagase lo que debo. 
Dudosos pies por ciega noche llevo. 
Que ya he llegado á aborrecer el día, 

Y temo que he de hallar la muerte fria 
Envuelta en (bien que dulce ) mortal cebo. 

Tu imagen soy , tu hacienda propia he sido; 

Y si no es tu interés , en mí no creo 
Que defiende otra cosa mi partido. 

. Haz lo que pide verme qual me veo; 
No lo que pido yo , pues de perdido 
Aun no fio mi salud á mi deseo. 

T salmo ijf,. 
dz indignación de Dios ayrado> tanto 
Mi espíritu consume» 
X es su piedad tan grande , que me llama 
Para que yo me ampare de su fuerza 
Contra su mismo brazo y poder santo. 
Advierta el que presume 
Ofender á mi fama, 

Ff 3 



4 J4 OBRAS DE D. FRANCISCO 

Que si Dios me castiga , que él me esfuerza. 

Sus alabanzas canto; 

y en tanto que su nombre acompañare 

Con mis humildes labios, 

No temeré los fuertes , ni los sabios, 

Que el mundo contra mí de envidia armare. 

Confieso que he ofendido 

Al Dios de los Exércitos , de suerte, 

Que en otro que él no hallara la venganza 

Igual la recompensa con mi muerte. 

Pero considerando que he nacido 

Su viva semejanza 

Espero en su piedad , quando me acuerdo. 

Que pierde Dios su parte si me pierdo. 

NP salmo xg. 
ególe á la razón el apetito 
El debido respeto; 

Y es lo peor , que piensa que un delito 
Tan grave puede á Dios estar secreto; 
Cuya sabiduría 

La escuridad del corazón del hombre 
Desde el Cielo mayor la lee mas claro. 
Yace esclava del cuerpo el alma mia, 
Tan olvidada ya del primer nombre, 
Que no teme otra cosa, 
Sino perder aqueste estado infame. 



JDIQUEVÍPO- 455 

Que debiera temer tan solamente; 
Pues la razón mas viva y mas forzosa, 
Que me consuela , y fuerza á que la llame, 
Aunque no se arrepiente. 
Es que está ya tan fea. 
Que se ha de arrepentír quando se vea. 
Solo me da cuidado 
Ver que esta conversión tan conocida 
, Ha de venir a ser agradecida. 

Mas que a mi voluntad , a mi pecado; 

Pues ella no es tan buena, 

Que desprecie por mala tanta pena: 

Y aunque él es vil , y de dolor tan lleno, 

Que il infierno le igualo. 

Solo tiene de bueno 

£1 dar conocimiento de que es malo. 

Recuerdo y consuelo en lo mísero de esta vida. 

REDONDILLA. 

0¡ soy pobre en mi vivir, 
y de mil males cautivo, 
mas pobre nací que vivo, 
y mas pobre he de morir. 

FÍ 4 



4 $ 6 OARAS P£ r>' FKXNGJSCO 

BP salmo 1 6. 
icn te veo correr ^ tiempo ligera, 
Qual por mar anchio despalmada nave, 
A mas volar , como saeta ó ave. 
Que pasa sin dexar rastro ó sendero. 

Yo dormido en mis danos persevero 
Tinto de manchas y de culpas grave: 
Aunque es forzoso que me limpie y lave. 
Llanto y dolor aguardo el dia postrero. 

£ste no sé quando vendrá , confio 

Que ha de tardar ^ y es ya quizá llegado, 

Y antes será pasado que creido. 
Señor , tu soplo aliente mi alvedrio, ' 

Y limpie el alma , el corazón llagado 
Cure y ablande el pecho endurecido. 

A P salmo ly. 

mor me tuvo alegre el pensamiento, 

Y en el tormento lleno de esperanza, 
Cegándome con vana confianza 

Los ojos claros del entendimiento. 
Ya del error pasado me arrepiento, 

Pues quando llegue al puerto con bonanza 
De quanta gloria y bienaventuranza 
£1 mundo puede darme , toda es viento. 



DE QUE VEDO. 457 

Corrido estoy de los pasados años, 
Que reducir pudiera á mejor uso. 
Buscando paz , y no siguiendo engaños. 

Y así , mi Dios , á ti vuelvo confuso. 

Cierto que has de librarme de estos daños. 
Pues conozco mi culpa , y no la excuso* 

Lamentándose Job : Pereat dies in qua 
Hatus sum« 

ROMANCE. 



V. 



iendose Job afligido, 
sin hijos , muger , ni hacienda, 
en lágrimas de los ojos 
dixo éstas voces envueltas: 

Perezca el primero día 
en que yo nací á la tierra, 
y la noche en que se dixo 
que Job concebido era. 

Vuélvase aquel dia triste 
en miserables tinieblas: 
no le alumbre mas la luz, 
ni tenga Dios con él cuenta.» 

Sombras de la muerte escura 
en tinieblas le e^curezcan: 
escuridades le ocupen, 



4 $ S OBUAS BE D. FKAKCISCO 

y desventuras le envuelvan;. 

Tenebroso torbellino 
, . aquella noche posea: 

no esté entre los dias del añO| . 
ni. entre los meses le tengan. 

Indigna sea ác alabanza, 
solitaria siempre sea: 
maldíganla los que el dia 
maldicen con voz soberbia. 

Espere la clara luz, 
y nunca clara luz vea> 
ni el nacimiento rosado 
de h Aurora envuelta en perlas: 

Porque no cerró del vientre, 
que á mí me truxo , las puertas; 
ni de aquestos ojos mios 
quitó los males y penas: 

Porque no fui de mi madre 
muerto en las entrañas mesmas; 
y porque mi sepultura 
no fue mi cuna primera: 

Y porque fui recibido 
en las rodillas maternas: 
porque mame en mi niñez 
leche dulce en blandas tetas: 

Porque durmiendo mi sueña 
descansara de mis quejas, 



2>£ QUETSBa 4^9 

y en la fatigada boca 
callara agora mi lengua. 

Con los Cónsules y Reyes 
del circuito de la tierra, 
que edifican para sí 
tristes soledades yermas; 

O con los Príncipes claros, 
que tienen el oro y rentas, 
y da reluciente plata 
sus casas soberbias llenan; 

¡ O quál aborto escondido, 
ojalá que no vi.viera ! 
ó como los que murieron 
antes de ver la luz serena. 

Allí los malos cesaron 
del tumulto y las grandezas: 
los cansados de trabajos 
allí aliviaron las fuerzas. 

Ya todos en algún tiempo^ 
igualmente con molestia, 
no oyeron de su verdugo 
la voz rigurosa y fiera. 

Los pequeños y los grandes 
allí están de una manera, 
y el oprimido criado^ 
libre del amo , se alegra. 

Porque U fue dada luz 



460 ' OBUAS DE ]>. FRANCISCO 

al mísero y no tinieblas , 
y vida á los qae del alma 
están en largas tristezas. 

Los que la muerte , que hiere 
contentos llaman y esperan, 
son como aquellos que cavan 
por tesoros y por prendas. 

Alégranse después mucho , 
quando tras muchas tormentas 
hallan el dulce sepulcro , 
y la sepultura abierta. 

A aquel varón , cuya vida 
es oculta y es secreta , 
y á quien de nieblas escuras 
cercó Dios por su clemencia. 

Antes de comer suspiro , 
y qual aguas que se aumentan 
son mis lágrimas y voces , 
son mis suspiros y quejas : 

Porque el temor que tenia 
me sucedió con presteza, 
y lo que mas recelaba 
me martiriza y molesta. 

¿ No disimulé por dicha ? 
I también no callé mis penas ? 
I no sufrí quieto ? y con todo 
la indignación me atormenta. 



DX QUE VSPO. 46 X 

A Dan Alvaro de Luna. 

ROAÍANCE. 

Los pies de la fortuna 
«el que pisó su .cabeza , 
los de un Crncifixo santo 
con tristes lágrimas riega* 

Comenzóos á besar; . . i 
mas viendo por una puerta 
'.entrar su truhán llorando ,^ ' - 
amortajado en bayeta , . 

Detúvose / y afligido . 'J 
le dixo con voces tiernaa . ; . . : 
palabras , que se ahogaron , : o 
nadando en llanto las medias. ; : :-^[ 

Mas el juglar , que lo nxifa:. : 
mudo de pura tristeza , : 
le respondió mesurado , i 

pidiendo al llanto licencia : " r 

Vengo , hermosísima Luna'> ^ 
á decirte coma empiezas ^ 
hoy á ser. Luna en el mundo ^^ > 
pues que tu noche se llega. r 

Quiero rambien despedirme 
de tu casa , y tu presencia , 



é^6% OBSlAS PE J>. FRAKCISCO 

que soy como golondrina , 
que en el invierno se ausenta. 

Pues siendo mi oficio gracias , # 
la fortuna, que hoy ordena 
desgracias solo á tu casa , 
me despide de ty, mesa. 

¡ Quántas veces ,' Condestablo^ 
entre burlas y entre rcras , 
te pedí de Dios firmada 
la cédula de firmeza ! ) 

¡ Y quántasrte dixc á sola? , . 
que el hombre que en hombre espera y 
le hace a Dios su contrarío ^ 
Dios á el honibre.cí^i bestia ! 

Siempre las cosas mas altas ! 
están al. rayo sujetas, 
porque pareccasuJbir' -: 
á recibille ellas n\cMiiíis. 

Un solo arrepentimiento 
mira que caro te cuesta , 
porque dfi quanto tuviste 
con él tan solo te quedas. .. 

No en que eres Luna te fies> 
quando traidores te cercan , 
' pues otro Sol de Justicia 
no se libró de sus tretas. 

Ve.de Luzbel la privanza, 



]>£ Qus:v£i>o. 46) 

que cayó por su soberbia ; 
que aun los Angeles peligran 
en la privanza y alteza. 

Fuiste cohete en el mundo : 
subiste á las nubes mesmas : 
subiste resplandeciente ; 
baxas ya ceniza á tierra. 

Porque la pólvora hiisma 
que te subió tan ligera y 
abrasándote te baxa 
vuelto carbones en piezas. 

Condestable , mi Señor .^ 
ya de tus glorias inmensas , . ^ 
al mundo que te las dio *. 

toma el Señor residencia. - ^ 

Pues que todo fue prestadp , ^ 
la vida « el honor ^ las prendas,' • 
ng es mucho que agradecido 
al que te las dio las vuelvas. 

En esta cárcel del mundo , ^ 
solo de mí difereneiai 
en ser mis grillos de hierro, y. 

los tuyos de plata y perlas. 

Esto te digo llorando « 
solamente porque entiendas , 
que quien fue truhán eo burlas , 
es predicador en veras. 



464 obeas di d. francisco 

Diciendo aquesto se fae : 
florando al Conde le dexa : 
y de ver llorar la Luna 
se enlutaron las estrellas. 

A nuestra Señara en su Nacimüniit. 

ROMANCE. 

a la oscura y negra nodie , . . 
llena de tri&teza y miedo , 
huye por las airas cumbres , 
y por los riscos soberbios. 

Yo, con ser recien nacida » * 
de este mundo la destierro , 
porque ya en ií)í: reverberan 
los rayos del Sol inmcrisó. 

Y aunque me miráis tan niña , 
soy mas antigua. que el tiempo ^ 
mucho mas que lis edades» 
y que los quatrd elementos* . 

Del principio fui criada > 
que es el Sumo Dios Ecerno > : 
y el primero lug-iT tuve : . , 
después del Sagrado Verbo*. .. 

Infinitos siglos antes 
que criara el Firmamento , 



DE QtrEVEÍ>0. '• 465 

"ya él í mí me había criado 
en niitad de aquel silencio. 

Su primogénita dice ^ 

que soy, el Santo y perfecto : 
de su prppia boca oí . > 

este divino requiebro. 

Adornóme de virtudes , ' ' 
ricos tesoros del Cielo , -^ ^ ^ 
. y en mi se estarán estables '" ( 
de este siglo al venidero. i 

Entonces vendré triunfante , • 
pues al que es Sol verdadero 
le di mis pechos y entrañas , 
y encendió de amor mi pecho. '-' 

Servíle con grande amor , 
dile el corazón sincero ' 

en la 'santa habitación 
del limpio y santo Cordero. 

Cubiertos tuve sus rayos ; 
y aunque los tuve cubiertos , 
él mostró su inmensidad , ^ ^ • 
yo mi limpieza , y buen zeló. -- i 

Premió tan bien mis servicios v 
que en el santo Monte excelso 
con él quiere que descanse ' ' ;• 
en el Alcázar supremo. 

Pisé sus picdjfas preciosas , 



J^66 OBRAS PE D. FRANCISCO 

y hollé sus dorados suelos , 
y á mí sola dieron silla 
como Reyna de aq^uel Reyuo. 

Recíbenme con aplauso 
cantándome hymnos y versos i 
diciendo que por Antigua 
merezco el lugar primero. 

Por Antigua en la Creación, 
y en ser de virtud exemplo : 
por la primera en vencei: 
al demonio torpe y fep : 

Y porque fui la primera 
que me vestí el ornamento 
de la limpia castidad , 
é infinitos me siguieron. 

Por mi humildad sacrosanta, 
que á los mas humildes venzo ; 
y por aquesta humildad 
fui de Dios custodia y templo. 

Porque fui el claustro cerrado 
donde Dios tuvo aposento , 
para que el Género humano 
saUese de cautiverio. 

Haced fiesta , mis Cofrades 
que el nombre de Antigua quiero : 
estimadle y celebradle , 
que yo os daré el justo premio* 



PS QU£VXDO. 467 

Y al Templo antiguo y famoso , 
que alcanza tal epíteto , 
^nriquecedle vosotros , 
que vaya siempre ^n aumento» 

Perseverad hasta el fin 
en ser mis devotos rectos ; 
que yo prometo de daros 
por uno que me deis^ ciento* 

PADRE NUESTRO. 

adre nuestro te llamo, no de todos , 
Pues aunque eres de todos Padre Eterno ^ 

Y cuida tu gobierno 
De buenos y de malos , 

Ya dispenses castigos ya regalos | 

.Solo los que tu santa Ley creemos 

Llamarnos hijos tuyos merecemos. 

Y si por el pecado 

Perdemos el ser hijos , tú , sagrado 
Padre por tu bondad , que es infinita , 
A quien nuestra miseria no limitat 
Ni pierdes el ser Padre del gusano y 
Que llama Padre al Hijo soberano ; 
Atrévome a llamarte 
Padre , porque tú me lo ordenas 
Con entrañan de a^nor , y piedad llenai . 
. cg a 



468 OBRAS DE 2>. FRANCISCO 

Óyeme en tus palabra , pues te pido ^ 
Pe tu boca enseñado y instruido. . ^ 

Que estas en los Cielos. 

Tü p que estás en los Cielos , que criaste > 

Y me criaste í mí para poblarlos , 
Si yo sé conquistarlos : 

Tu 9 que los despoblaste 

De la familia Angélica , que osada . 

Por la soberbia mereció tu espada ; 

A roí, que vivo en tierra, y que soy tierra, 

Sombra , ceniza , enfermedad y guerra , 

Mírame con los ojos que miraron 

A Pablo , á quien del suelo 

Arrebataron al tercero Ciclo , 

Y en Vaso le mudaron 

De Elección , siendo vaso de veneno. 
Aquel mesmo relámpago , aquel trueno 
Me derribe , me ciegue , y me dé vista, 
Quando mas obstinado me resista. 

Santificado sea el tu nombre^ 

Para que renovado el primer hombre 
En mí , santificado sea tu nombra 
De Padre de las luces , 



3>K QÜEVEDO. 469 

Que á el mas perdido hijo le reduces* 

£1 nombre de mi Padre , 

Que santifico entanto , 

Que te se obedecer tres veces Santo , 

Que reynas uno y trino , 

Porque en las alas de tu amor divinó. 

luenga a nos el tu reyno. 

Venga tu Reyno á los que no podemos 
Entrar en él , si tu no nos le envias ^ 
Y á la entrada nos guias. 
Grandes son los tesoros 
De tu magnificencia Soberana , 
Pues que permite á la flaqueza humana , 
Esclava del pecado , 
Por mas engrandecella , 
,Que pida que tu Reyno venga á ella. 
Pudo el Ladrón decir que te acordaras 
De él en tu Reyno, quando en él te vieras. 
Pues con voces piadosas como claras , 
En las ansias postreras 
Vio que de tus contrarios 
Te acordabas , pidiéndole á tu Padre 
El perdón de sus yerros temerarios ; 
Que quien contigo en cruz como tü muere, 
Quando mueres por él crucificado , 
G^ 3 



470 OBRAS ]>£ D. FUAKGISCO 

Por W gracia y tu lado 

Tal premio alcanza , y tal corona adquiere. 

Hágase tu voluntad, asi en la tierra coma 
en el Cielo. 

Hágase , pues , Señor , hágase en todo 
Tu voluntad ; y en mí , ceniza y lodo , 
Se haga de la suerte que en el Cielo 
Se cumple y obedece, y en el suelo , 
Que afirmado en el viento , 
Yace firme en el mismo movimiento. 
La tierra vivo , tierra al Cielo miro : 
Por merecer su habitación suspiro : 
De ellos aprenderé la noche y dia 
A hacer tu voluntad , y no la mia. 

Eljpan nuestro de cada dia dánosle hoj. 

Mas porque el Ser humano 

En el bocado del primer manzano 

Comió desmayo y hambre-^ que $e hereda^ 

Y la muerte que en vinculo nos queda , 

Cuyos efectos en mis obras muestro; 

Dadnos hoy el Pan nuestro ' 

De cada dia , pues siq él seria 

Muerte y noche del alma cada dia* . 



DB QUEV£D0. . 47X 

No vive solo en Pan el hombre humano ; 
Mas en tu Pan de vida 
. Solo puede vivir , pues es comida 
£n él ^ siendo verdad , vida y camino , 
Quien dá su caribe én Pan, su sangrd en vino. 

PerMnanos nuestras deudas , 

Y porque no podemos , 
Siendo viles gusanos, 

Pagar los beneficios de tus manos. 

Como ellas infinitos s 

Te pedimos con lágrimas y gritos , 

Acreedor eterno , 

Qué tu corazón tierno 

Nuestras deudas perdone en sus procesos ; 

Si nq , por deudas moriremos presos. 

Asíctmo nosotros perdonamos á nuestros 
deudores. 

Y por no parecer en la fiereza 
(Ingttto á tu piedad y tu grandeza) 
Al ^dor que pidió le perdonases 
Las grandes cantidades que debia , 

Y se las perdonó tu mano pia , 

Y encontrando al salir en el camino 

og4 



47^ oBuAs DÉ D. niAircisco 
Un misero doliente , 
Que le debía un dinero solamente , 
Porque no le pagaba , 
Sin querer esperarle le ahogaba , 
Por lo qual tu justicia , 
Juntando á su fiereza su avaricia » 
Le condenó á prisiones y rigores » 

* Y le arrojó á tinieblas exteriores : 
Nosotros , que pedimos 
Que nos perdones lo qne i tí debemos , 
Porque en su culpa escarmentar queremos , 
A los deudores nuestros perdonamos , 

Y perdonando el perdón gozamos. 

No nos dexes ^eaer en la tentación. 

Y porque es precipicios esta vida , 

Y está en despeñaderos repartida , 

Y nuestro pie resbala 

£n la comodidad que le regala t 

Y nuestras penas y castigos veo 
En concedernos tú nuestro deseo ; 

No nos dexcs , Señor / no nos ceraent^ 
Caer en tentaciones tan violentasv^ * 



Mas líbranos de mal. Amen. 

Y líbranos del mal , no digo solo 
De aquellas cosas , que por mal tenemos 
Los que pobreza y muerte aborrecemos^ 
Desprecios y piisiones , que tu á veces 
Por bienes nos ofreces ; 
Si no de las reliquias , 
De la prosperidad y las grandezas , 
De los puestos y cargos., 
Que apetecen por bienes los mortales ^ 
Siendo castigos , siendo nuestros males, 
. Dulces al apetito , al seso amargos. 
Líbranos , pues , de mal , Dios soberano ; 
Que librarnos de mal tu santa mano 
En tan ciegos abismos 
Será librarnos de nosotros mismos. 

POEMA HEROYCO. 

A Christ9 Resucitado* 



E 



nséñame » Christiana Musa mia , 
Si á humana y frágil voz permites tanto , 
De Christo la triunfante valentía , 
Y del Rey sin piedad el negro llanto : 



47i4 OBRAS DE 0. FAAHC3SC0 

La magestad coa que el Autor del diz 
Rescato de prisión al Pueblo santo : 
-Apártense de mí mortales bríos , 
Que están llenos de Dios los versos rnios* 

Las setenta semanas cumplió el Cielo 
^ Porque llene la ley el Prometido : 
Vistióse el Hijo Eterno marmol velo: 
La pequeña Bethlen le vio nacido: 
Guarneció de dolencia antigua el suelo: 
Lo figurado se adoró cumplido : 
Vio la Paloma » Madre del Cordero f 
En el sepulcro su Hijo prisionero. 

El Sol anocheció sus rayos puros , 

Y la noche perdió el respeto al dia : 
El mar ^uiso romper grillos y muro$ , 

Y anegarse en borrascas pretendía: 
La tierra, dividiendo montes duros , 
Los intratables claustros descubría : 
Paróse el tiempo á ver con vista airada 
La Suma Eternidad tan mal parada. 

Los Cielos con las lenguas que cantaron 
Maravillas de Dios , qüando le vieron 
Muerto , piadosamente se quejaron » 

Y con llanto su luz humedecieron : 
De los funestos túmulos se alzaron 

Los que largo y mortal sueño durmieron : 
Viéronse alU mudados ser y nombres. 



BE QUSVSDO* 475 

Los hombres piedras^ y las piedras homhres. 
Empero si al remedio del pecado 

Dispuso Eterno Autor yerto camino , 

Y la dolencia del primer bocado 
Necesitó de auxilio peregrino : 
Consuélese el delito ensangrentado 
Con el precio Real , alto y divino : 
Destile Christo de sus. venas rios , 

/ Y hártense de su sangre los Judios. 
Era la noche ^ y el común sosiego 
Los cuerpos desataba del cuidado » 

Y resbalando en luz dormida el fuego » 
Mostraba el Cielo atento y desvelado : 

Y en el alto silencio mudo y ciego 
Descansaba en los campos el ganado: 
Sobre las guardas con nocturno ceño 
Las horas negras derramaron sueño. 

Temblaron los umbrales y las puertas , 
Donde la Magestád negra y oscura 
Las frías desangradas sombras muertas 
Oprime en ley desesperada y dura : 
Las tres gargantas , al ladrido abiertas f 
Viendo la nueva luz divina y pura , 
Enmudeció Cervero , y de repente 
Hondos suspiros dio la negra gente. 

Gimió debaxo de los pies el sucb 
Desiertos montes de ceniza canos ^ 



47^ OBU AS I>£ P. FRANCISCO 

Que no merecen ver ojos del Ciclo , 

Y en nuestra amarillez, ciegan. los llanos: 

Acrecentaban miedo y desconsuelo 

Los roncos perros , que en los Reynos vanos 

Molestan el silencio y los oídos , 

Confundiendo lamentos y ladridos. 

£n el primero umbral con ceño airada 
La Guerra estaba^ en armas escondida , 
La flaca Enfermedad desamparada 
Con la Pobreza vil desconocida : 
La hambre perezosa desmayada , 
La Vegez corva , cana é impedida : 
£1 Temor amarillo ^ y los exquivos 
Cuidados veladores , vengativos. 

Asiste con el rostro ensangrentado 
La Discordia furiosa , y el Olvido 
Ingrato y necio : el Sueño descuidado 
Yace á la Muerte helada parecido : 
£1 Llanto con el luto desgreñado : 
£1 Engaño traidor apetecido : 
La Envidia carcomida de su intento , 
Que del bien por su mal hace alimento. 

Mal persuadida y torpe consejera 
La Inobediencia trágica y culpada 
Conduce á la señal de su bandera 
Gente en su presunción desesperada : 
La Soberbia i:ebelde y comunera , 



IDS QUEVKDO. 4/7 

Vtc SÍ propia se teme despeñada , • 
Paes qnanto crece mas su orgullo fiero/ 
Se previenrmayor despeñadero. - ; 

£1 pálido esqueleto , que bañado 

• De amarillez^ ^ como dt horror teñido > '^ 
£1 rostro de setítidos despoblado , 

. En cóncavas tinieblás'^vidido : 

La guadaña sin filos dd pecado i' > ^ 
Lo inexorable del blasón vencido: ^i? 

Fiera^y h^orrenda en la primera puerta ' 
La fgriÉridable Muerte ei^c^a íüueüta. ' ^ 

Las almas en el Limbo sepultadas, - ' ' ^^O 
Que por confusos senos discurrían 9 
Después que de los Cuerpos desatadlas ^ > 
En las prestadas sombras seescondian ; ' 
Las dulces esperanzas promulgadas 
Esforzaban de ^nuevo , y repetian ; '■ 
Qoaiido el Ángel, que habita fuego y peuas, 
Ardiendo en los volcanes de sus venas , .. 

Vio de su sangre en purpura vestido 

(De -honrosos vituperios coronado) ' ^' 
Venir al Redentor esclarecido / 
Que fue en la Cruz para vencer davadb : 
Violo venir ; y ciego y afligido,^ •- '• 
Al arma , dixo , al arma ¿ y demudado - ^ • 
De sí (viéndose) vio (¡gran desventura ! ) 
Quien (quando quiso Dios) tuvo hermosura. 




J^JS OBKA3 Di P« FAANCISCO 

Dadme ( ¡ m^s qué aprovecha ! ) dadinc fuego: 
^rrfid la eterna puerta; ¡quién me escucha! 
¿ No me entendéis í estoy perdido'y ciego ; 
El mismo viene que os venció en la lucha: . 
A} a^ma , guerra , guerra , luego » luego : 
' Su fuerza es grande^ y su grandeza mucha: 
Bl mismQ viene qu« os venció en la tierra , 

Y en los infiernos hace nueva guerra. 
Solo viene quien es tres Veces Santo : (do? 

Si no hay mas que perder, ¿de qué es el mié- 
Solo viene ; mas solo puede tanto , 
Que en tantos acobarda lo que puedo : 
La desesperación no adnúte espanto ^ 
Quando poder inmenso le concedo: 
Intentaré venjcerle 9 persuadido 
Que si me vence , vencerá al vencido. 
¿ Adonde están , adonde aquellos bríos 
Que dieron triste fin á nuestro intento ? 
¿ £n dónde vuestros brazos» y los mios ^ 
Que el antiguo valor ni veo ni siento ? 
Quando los siempre alegres señoríos 
Perder pedimos , hubo atrevimiento ; 

Y agora embota el miedo nuestra espada , 
Quandp no se aventura el poder nada. 

¿ Para qué nos preciamos de la gloria 
De hijos del Olympo generosos ? 
¿ Para qué conservamos la mcmoiia 



J>K QV£VI2>p, . 479 

De los principios QQestros valerosos ; 
Si al pretender defensa , ^n h vitoria 
Estamos tan cob^irde^ y medrosos ? 
Nadie e; kijo del tiempo ep este polo : 
Hijos de opestras obras somos sqIq. 
La espada d^ Miguel , si^ grave ceño » 
Nos venció en la bacaUa mas violenta ; 
Bien las heridas en mi rostro enseño , 
Quien sin consuelo son , como sin cuenta. 
Echónos de su Alcázar , como duqño : 
Grande el castigo fue ; pero la afrenta 
Mayor ser4 / si á nuestra noche pasa ^ 

Y saquear intentare nuestra casa. 
Viviremos cobardes peregrinos , 

Náufragos fugitivos , desterrados. 
Baste que de lo& Cielos cristalinos 
Fuimos (á mi pesar) precipitados; 
Sin que intente el horror de estos caminos , 

Y el veneno que innunda nucfstros vados, 
Un , ibalo á decir ; pero ya junto 
Muchas memorias tristes ei^ un punto. 

Acabó de tronar j y con la mano 
Kem^ando la barba yerta y ca^a g 

Y exhdandp la boca del Tirano 
Negro volumen de h niebla insapa ; 
Dexando el trono horrendo é inhumano f 
Que ocQpa £$rq > y pertinaz prpfapg » 



4 So OBRAS PÉ D. FKAÑCISCO 

Dio licencia á la viva cabellera 

Que silve ronca , y que se erice fi^ra. 

!Dexó caer el cetro miserable 

£n ahtimados círculos de fuego s 
ide lágrimas el curso lamentable 
Cocito suspendió : paróse luego 
Del alto cerro aV golpe formidable : 
El triste Flegetonte mudo y ciego : 
Ladró Cervero roncd , j diligentes ^ 
De entre su saña- desmido los dientes. 

Pocas^ les parecieron las culebras , 

Y los ardientes pinos á las Furias : 
Estas vibraron las vivientes hebras ,- ' 

Y en vano lamentaron ^sus-injurias : ' ' 
Quando per ciegos senos y hondas quiet>ra5 
Los Ciudadanos de las negras curias- 

Con triste son tras pálidas banderas - ' 
Vinieron en esquadras y en hileras. 
La desesperación los aguijaba , 

Y al miedo su paso divertía i 
Qual de su compañero se espantaba , 
Qual de sí proprio temeroso hvth : 
La Magestad horrenda los miraba : 
O esquadron valeroso , Jes Jecia, 
Porque á Dios no temimos , padecemos, 
I Y padeciendo agora , le tememos ? 

No ,os acordáis del alto t del dorado 



DEQUEVEDO. 481 

Zafir , de quien son ojos las estrellas 
En la noche despierto y desvelado ? 
¿ Y de las armas del Arcángel bellas ? 
¡Oque escudo! ¡ó qué arnés tan bien grabado 
De minas repartidas en centellas ! 
Pues todo , si vengáis nuestros enojos ^ 
Vuestra vitoria lo verá en despojos. 
Guardad los puestos , defended los muros : 
La desesperación vibrará el asta : 
Luego cerrojos de diamante duros 
A la muralla de inviolable pasta 
Pusieron los espíritus obscuros. 
Así se pertrechó la infame casta , 
Guarneciendo los puestos repartidos^, 

Y amenazando al Cielo con bramidos. 
Uno , de ardientes hydras coronado , 

Formaba en sus gargantas ruido horrendo : 
Qual de sierpes y víboras armado, 
Las estaba á la guerra previniendo : 
Otro , en monte de fuego transformado , 
En las humosas teas viene ardiendo ; 

Y qual quita (corriendo á la batalla) 
A Sisifo la peña / por tiralla. 

Hcgó Christo > y al punto que le vieron , 
¡ O qué grita del pecho desataron ! 
Los mas del muro altísimo cayeron , 

TOM. IX. Hh 



482 OBRAS J>f, P. F&ANCISCO 

Que los rayos de luz los fulminaron. 
Qué de antiguas memorias revolvieron 
Quando (un tiempo) la alegre luz miraron ; 
Y á pesar de blasfema valentía 
La eterna noche se llenó de dia. 
£1 miedo les quitaba de las manos 
Los pálidos funestos estandartes : 
Los pueblos tristes y los Reynos vano; 
Resonaron en llanto por mil partes : 
Aparecijsron claros los tiranos 
Muros , y los tremendos baluartes : 
Para esconderse pareció al Infierno 
Poca tiniebla la del caos eterno. 
Qual dixo pronunciando su gemido : 
Nunca esperé suceso afortunado ; 
Otro gritaba: Siempre fui atrevido. 
Siempre vencido , nunca escarmentado: 
Mas el tirano quanto bien nacido , 
Por soberbios motivos derribado , 
Dixo : ¿ Quién presumiera gloria alguna 
Del que nació en pesebre ^n vez de «cuna ? 
No niego que ad virtiendo qpe venian 
A adorarle los Reyes del Oriente , 
La Estrella , y los tesoros que traian , 
Conjeturé poder omnipotente ; 
Mas quando vi que de temor huían 



DEQUEV.EPÓ. 485 

Con él sus Padres al JEgypto ardiente , 
No solo le juzgad (mal engañado) 
Hombre ^ mas juntamente' desdichado. 

Si yo entregara á Herodes su terneza , 
Tuviera , entreoíros inocentes, 
Cuchillo , antes (]ue pelo , su cabeza: 
Padeciera verdugos inclementes. 
¿ Mas quien juzgara tal de tal baxeza , 
Siendo .el oprobio y burla de las gentes? 
Vile llorar , y vi sus aflicciones , 
Y espirar en la Cruz entre ladrones. 

Tarda fue mi malicia y mi recato : 
Perezosa advertencia fue la mia , 
Quando en un sueño hice que á Pilato 
Su muger fuese de mi miedo espía. 
Foltóme la muger en este trato ; 
No la creyó quien la maldad creía : 
Fié de la muger b postrer prueba , 
Viendo que la primera logré en Eva. 

¿ Véisle que con abierta mano y pecho 
Poblar quiere á mi costa los lugares 
Que desiertos están , y á mi despecho , 
Aumentando pesar á los pesares ? 
La posesión alego por derecho : 
Conténtate , Señor , con tus Altares : 
Truena sobre las puertas de tu Cielo , 
Hh 2 



484 09KAS BE P. FRAKCISCO 

Y déxame en el llanto sin consuelo , 
Dixo ; y buscando noche en que envolverse , 

Y viendo que aun la noche le faltaba , 
Dentro en sí mismo procuró esconderse > 

Y aun á sí en sí propio no se hallaba. 
Con Jas dos míanos quiso defenderse 
De la luz que sus ojos castigaba , 
Quaiido de la voz del Rey Omnipotente 
Le derribó las manc^ de la frente. 

¿ A vuestro Rey piadoso , á vuestro dueño 
( Almas precitas) oponéis cerradas 
Las puertas duras del eterno sueño ? 
¿ Las cárceres sin fin desesperadas ? 
Ya coíioceis mi belicoso ceno , 
Que milita con señas bien armadas. 
Repitiólo tres veces de manera , 
Que se abrió el grande Reyno á la tercera. 

Como luz tremolante vuelta leve 

Quando el Sol reveiliera en agua clara , 
Que en veloz fuga se reparte y mueve , 

Y en vuelo imperceptible se dispara ; 
Así la mente en Luzbel aleve 

( Herida con el rayo de la cara 
De quien apenas todo el Sol es rayo ) 
Baxaba entre las iras y el desmayo. 
Alecto con Thesífone y Meguera j • 



BEQUEVEDO. 485 

Furias , su propio oficio padecieron : 

En ellas se cebó su cabellera , 

Y con sus luces negras se encendieron : • 

Perdió Cloto turbada la ti^pra : 

Las otras dos ni hilaron , ni texieron : 

No osó el viejo Carón con amarilla 

Barca>, arribar á la contraria orilla. 

Eaco el Tribunal dexó desierto , 
Las rigurosas leyes despreciadas : 
Del temor Radamanto mal despierto » 
Se olvidó de las sombras desangradas : 
Por un peñasco y otro frió y yerto , 
Las almas en olvido sepultadas , 
£n vano procuraban sin aliento 
Dar á sus lenguas voz y movimiento. 

Entró Christo glorioso ca las señales 
De su Pasión , y con invicta mano 
De Magestad vistió los Tribunale$ , 
Donde execrables leyes dio el Tirano: , 
Estremeció los Reynosjnfernales : 
Halló al Príncipe de ellos inhumano 
Tan fiero con la pena y la luz clara , 
Que era su medio Reyno ver su cara. 

Hay vecino á Cocito y Flegctonte 
Grande Palacio , ciego éjgnorante 
Del rayo con que enciende el Horizonte 
Hh 3 



4S6 OBRAS 1>E 1>. FRANCISCO 

La líiz 9 peso y honor drf viejo Atlante : 
La entrada cierra, en vez de puerta un monte. 
Con candados de acero y de diamante : 
Dentro , en noche y silencio adormécíido , < 
Ociosa está la vista y el oido. 

Aquí divinas Almas , sepultadas 

En ciega noche , donde el Sol no alcanza , 
£stán , si bien ociosas , ocupadas 
En aguardar del tiempo la tardanza. 
Triunfa de las edades ya pasadas , 
No ofendida y robusta la esperanza , 
Honrándose de nuevo cada dia 
Con crédito mayor lá profecía» 

Tembló el umbral dcbaxo de la planta 
Del vencedor eterno , y, al momento 
El monte con su peso se levanta 
Obediente al divino mandamiento. 
Luego la clara luz y la lumbre santa , 
Recibió el triste y duro encerramiento ; 

Y con el nuevo Sol que la heria, 
Hasta la niebla densa se reía. 

En oro de los rayos del Sol puro 
Se enriquecieron redes y prisiones : 
Vióse á sí mismo el gran Palacio oscuro : 
Vieron los viejos Padres sus facciones ; 

Y abrazando el largtrísimá futuro, 



DÉ QÜEVÉDO. 4$7 

Templando i los suspiros las canciones , 
í)e la puerta salieron todos juntos 
Con viva fe en la sombra de difuntos. 
£n lágrimas los ojos anegados , 

Él cabello en los hombros divertido , 
La venerable frente y rostro arados , 
Con la postrera nieve encanecido : 
Con sus hijos , que en él fueron culpados^ 

Y fueron para í>ios pueblo escogido , 
Se mostró el Padre Adán, el Ciudadano 
DelReyno verde , que^ trocó al manzano. 

Puso las dos rodillas en el suelo , 

Y alzando las dos manos , le decia : 

¡ O Redentor del Mundo , 6 luz del Cielo! 
Llegó , Señor , liego el alegre dia. 
Vos nos dais la salud , vos el consuelo : 
Grande é inmensa fue la culpa mia : 
Grande , empero dichosa , si se advierte 
Que costó su disculpa vuestta muerte. 
¿ Qué llagas son aquellas de las maños » 

Que^ri vuestra desnudez fueron mi abrigo? 
i Qué golpes son aquellos inhutñanos ? 
I Quién dio licencia en vos á tal castigo ? 
Dio licencia t\ amor á los humanas , 
De quien siendo nial padre, fui enemigo: 
Todos mis hi|os son , y lo confieso , 
Hh 4 



488 OBRAS DE P. FRANCISCO 

Que lo parecen en tan fiero exceso. 

Acuerdóme , Señor , ( ¡memoria amarga,!) 
Después que por rai m4 el Lymbd piso. 
Que luego que les di á los hombres carga, 
(así mi culpa y vuestra ley lo quiso) 
Con espada de fuego á, prisión larg^ 
Un Ángel me arrojó del Paraiso : 
Quedó por guarda dq la misma puerta , 
IPorque á rúngun mortal le fuese abierta. 

Ninguno pudo entrar , que amenazante 
Les puso á todos miedo reluciente : 
Vos solo , Gran Señor , fuistes bastante 
A salir con empresa tan valiente ; 
Pues con vestido humano , tierno amante , 
Os opusisteis á su espada ar<licnte ; 
Y se hartó de cortar en. vos, de modo , 
Que está seguro de sus filos todo. 

Osaré pronunciar el nombre de Eva , 

Pues vuestra siempre Virgen Madre en Ave 
Xe califica y muda , y le renueva 
Con el sí que á Gabriel dixo suave. 
No teme que la sierpe se le atreva ; 
Que viendo en vos el Prometido , sabe 
Que el pie de vuestra Madre con pureza 
La deshizo la lengua y la cabeza. 

Llevadnos , Hopibre y Dios^, á la morada 



DE QU£yEDO.> 4S9 

Que yo perdí: pasemos á la vida , 
Pues: satisfecha en y os la ardiente espada^ 
Nos asegura de .mortal herida. 
^Pixo ; y la vista en llantos anegada , 

Y en lágrimas la voz liumedecida , 
Venerable en sus can^ , con sev^a , 
Voz Noe razono de esta manera : 

Yo 9 quando con licencia rigurosa 

Fue el mar abrazo universal del suelo » 

Y quando por Ja culpa vergpnzosa 
La tierra con su llanto anegó el Ciela, 

(¡ Tanto lloró! ) fui yo quien la piadosa 
Máquina fabricó , donde mi zelo 
Las reliquias del mundo hurtó al diluvio. 
^ Hasta que vio los montes el Sol rubio. 

Yo en República corta y abreviada 

Salvé el mundo con arca de. madera ;, ^ 
Mas Vos, del Te!;tamento Arca sagrada, 
De la que sombra fue , luz verdadera. 
Salváis de pena inmensa y heredada 
Los que osaba anegar culpa primera. 
Yo salvé siete en el baxcl primero ; . . 
Vos solo, todo el mundo en un Madero- ' 

Yo paloma envié que me truxese 

Lengua de lo que en tierra se hallase.: 
Vos, porque vuestrp amor se conociese, 



49 o 0]Í]lA$ DE 1>. P&ANCISCO 

Enviasteis Paloma que llevase 
Lenguas d^ fuego al mundo, y que las diese» 
Porque mejor con ellas se enxügase : 
Vos sois : mas Abrahan que vé en su seno 
A Christo , dixo de misterios lleno: 

Ya , griinde Dios, ya miro en Vos, ya veo 
Lo figüi^do en mi obediente mano ^ 
Quando el 'unico hijoá mi deseo 
Os >quise dar en sacrificio humano: 
Ya toda mi esperanza en vos poseo : 
Y-a entiendo el gran misterio soberano : 
' Ei Cordero 'sois vos manso y sencillo , 
Que de la zarza vino i mi cuchillo. 

Esliere entonces contra mi esperanza ; 
Pues aguardando que dé mi haciese 
Generación sin fin , mi confianza 
Quisó que ini unigénito muriese : 
•^ Mas á tan grande hazaña solo alcanza 
Tu Padre , Jorque solo en él se viese - 
Quedar el Hijo^ en que-él se satisfizo ; 
Si Abrahan lajñtentó ,solo í)ios lo hizo» 

Mas le dixera , si de Isaac el llanto 
No atajara su voz diciendo : O Hijo 
Del Rey que pisa el bien dorado manto , 
Y tiene sobre el Sol asiento fixo ! 
¿Mi haz en vuestros hombros siempre santo? 



í>É OirtTtDo. 4^% 

¿Vos cóQ mí haz ? ¿ eargádo vos í le dii^ , 

Y eiimudeeió ; que á fiíef^a ác |>a9Í0!l65 ,. 
el llanto le eñégabá- las raisoties. 

Tras él Jacbb de eittfe el bórfor salia 
Defendiendo los ojds con la mano; 
Que la \íxz dará y nueva le ófendia 
La vista , qne enfermó Reyno tirano* 
Vos sois la £s<:ala , Vos , Señor , decía ^ 
Que yo soñé , y sois el largo llano : 
La Cruz es la ^^alera cometida ^ 
Los clavos escalones y subida. 

Caminó - angosto de la tierra al Cielo, 
Yó ascenderé por ella peregrino : 

Y yo ,• dixo Joseph , tenderé el vuefo^ 
Por vuestra escala á Vos , que sois cMiíno. 
Yo soy aquel humano , que en el suidé^ 
Representó vuestro valor divino : 

Yo soy el que Vendieren inhumaniíds , - - 
Conió á vos vuestros h'^ , mi^ iM^ftiMOi. 
Voz trémula , delgada. y zfápi^ 

Se oyó f diciendo : lío y Stó<Hf y espero 
Con vuestra claridsíd dfs^n^ f viáa : 
Caudillo fui de VUesfró PUébló ftftro : 
Moyses su vara en vds* ítAfÁ venciéá 
Con maravillas del Pástóf Cordero t 
El maná en el ¿eácíto f04 promesa - 



49 2 OBUrAS 9t P. FkANCISCO 

Del maQjar cojisagrado en vuestra mesa. 
Qoaado en la zarza os ví. fuego anhelante^ 

Y en pacífica llama departido., 
Detener el inceodio relumbrante ^ , 

Y á la zarza c)s?enta^os por vestido : 
Igualmente por fuego y por amánie 
Osadoré con^g^s^o.. repetido : ^ 
AHÍ vi .los mistpríoVenzarzadíOS , 

Y los miro de garzas coronados. . 
La méd¡ca.,íerpíeBte > ^ue en la vara 

(Imitada en. metal} tan varias gentes 
( Con oculta, virtud , coh fu^za rara ) 
Mordidas perse^yerQ de otras serpienjes \ 
Hoy símbolo y einblema se declara. 
De Vos, Señor, que en una Cruz pendientes 
Los miembros^ dais remedio en foi^g humana 
A los mordidos de la «sierpe anciana. 
Dixo ,^ dando lilgár al sentimiento ' ^ ; 
Dd grande Josué , que llora y calla 
A persuasión del gozo, y del contento 
Qae en las amanecidas nieblas halla. 
£1 Sol obedeció mi mandamiento > 

Y dio mas vida al dia en mi batalla. 
Qual otro Josué nos ha parado 
En Vos el Sol eterno y deseado. 

Querer decir el númoío infinitp 



DE Q U E V E D O. 4 pg. 

De los que rescató de las cadenas , 
Fuera medir al Cielo su distrito , 

Y contar á los mares las arenas : 

La mies , que nube y rio en el Egito 
La licencia del Nilo riega apenas : 
Las hojas que espumoso y destemplado • ^ 
Desnuda Otoño á la vejez del prado. 
Solo quisiera voz , solo instrumento , 
Que al mérito del canto se igualara , 
Para poder decir el sentimiento 
Del alma de David ilustre y clara. 
Salió juntando al harpa dulce acento , 

Y viendo al Redentor la hermosa cara , 
En sus cuerdas ufano , al mismo punto ^ 
El ocio y el silencio rompió junto. 

Desempeñastes mi pa)abr;i dada ^ 

Tantas veces al mundo en profecía : 
Ya se llegó la hora , ya es llegada , 
Eterna Reyna en vos mi Monarquía : 
El zeloso , que en pública estacada ,- 
Siendo Pastor gimió mi valentía , 
No le venció mi piisdra , ni mi saña , 
Que en vos, piedra angular, logré la hazaña. 

¿En dónde habéis estado detenido , 
Prolijo plazo , y término tan largo , 
Miejitras en la garganta del olvido , . 



494 OBIiA$ PB D. FRAt^eiSCO 

De la «speransji nos posee el embargó > 
La Fé cpo dilaciones ha crecido : 
Examinóse en el destierro amargo : 
Vsdrc me llama vaestro afecto tierno , 
Siendo de Eterno Padre el Hijo Eterno. 

Dixo ; y en venerai^le edad nevadas 
Mostraron los Prpfetas sus caberas* 
¡ O quáp ancianas ¿rentes arrogadas ! 
] O quán bUndos afectos y ternezas ! 
Juntas las manos santas levantadas ; 
Quisieron referirle sus grandezas ; 
Mas Christo , que los vé llegar con prisa , 
Les mostró en el semblante amor y risa. 

Llegad á mí , llegad, dulces amigos , 
Cuyo saber al tiempo se adelanta : 
Llegad á mí , llegad , seréis testigos 
De lo que publicó vuestra garganta. 
Encarné (por librar mis enemigos) 
En Virgen siempre pura , siempre santa : 
Pariprnesin dolores : nací de ella : 
Siempre intacta quedó , siempre doncella. 

Con los doce cené : yo fui la cena : 

Mi Cuerpo les di en pan, mi sangre en vino: 

Previne mi partida de amor llena , 

Y Viatico quedó á su camino. 

Que me quede en manjar amor ordena ^ 



Quando á la C^u? me l)$vft mm^ 4iyíaQ : 
Encarné por v^níí t y ^1 df^p^írme » 
En el Pan m^ ^«^ondí ppr no pártirnic. 

Cenó conmigo , d^ venderme hambriento , 
Judas , varón de Caripth , ingrato : 
Mi Cuerpo dpspredp por alimento , 
Que le alcanzaba de mí mismo plato : 
Amigo le lUmé en el prendimiento » 
Porque ya que m<s d^ba tan baratQ , 
Qijando se pierde 4 sí , y en mí su 99iparp |. 
No le costase lo barato caro. 

Viví treinta y tr<;s añpf peregrino , 
Perseguido de todo$ lo$ humanos : 
Mostrélos mi podc^r alto y divino 
En obras de mi voz y de mis manos : 
Fui verdad , y fui vida, y fui camino , 
Porque fuesen del Cielo Ciqda¿apes¿ 
No di^o de la p^rpyra la gfrenta» 
Ni los traba jp$ qDe pasé sin cuenta. 

Después que ennoblecí tantog agravios , 
Que atesora mi amor §fi mi memoxh i 
Después q^e me escupif rQQ viles lubips, 
Ens^ngrentandc) en mi Pasipn su historia : 
A muírteme entregaron iiecioi sabios , 
Sin saber que en mi pena ejtá su gloria : 
Clavaron me en la Qrw i y aquí fue t^nto » 




49^ O-BRAS DE 0. FRANCISCO 

Que suspendió la voz delcoío, el llanto, 
Eütre todos quien mas dolor sentía , 

Y quien de mas congojas muestras daba, 
Era el gran Padre Adán , que se hería , 

Y ni rostro , ni canas perdonaba* 

i No ves , dixo el Señor , que convenía 
Para que la alma no muriese esclava ? 
Di el cuerpo entre ladrones al Madero , 

Y uno me despreció por compañero. 
Mi Cuerpo en el Sepulcro está guardado , 

De eterna Magestad siempre asistido : 
Al Sol tercero está determinado 
Que resucite de explendor vestido : 
£1 premio de mí sangre ha rescjitadq 
Vuestra esperanza del oscuro olvido : 
Seguidme adonde nunca niuere el día , 
Pues vuestra vida está en la muerte mía. 
La voz que habló del Verbo en el desierto , 
Dulce sonó por la garganta herida : 
De tosca y dura piel salió cubierto 
£1 que nacié primero que la Vida ; 

Y el que primero. fue por ella muerto , 
Con mano al Cielo ingrata y atrevida ; 
Que como el Sol divina fue Lucero , 
Primero vino ^ y se volvió primero. 

Este , cuya cabeza venerada 



1>E QUEVIDO* 497 

Fue precio de los pies de una ramera , 
A cuya diestra vio el Jordán postrada 
La grandeza mayor en su ribera i 
Donde con voz suave y regalada 
£1 gran Monarca de la impírea Esfera , 
Con palabras de fuego y de amor , dixo : 
Este es mi caro j muy amado Hijo ,• 

Viendo de ingratas manos señalado 
A quien él con un dedo solamente 
Señaló por Cordero sin pecado , 
Libertador del pueblo inobediente ; 
Dixo : Sin serlo , parecí culpado: 
Decirlo así tan gran dolor se siente , 
Pues sin temer sus dientes y sus robos ^ 
Siendo Cordero , os enseñé á los lobos. 

Viendo que yo enseñaba lo que vía , 
Maliciosos osaron preguntarme 
Si era Profeta ? y ciega pretendía 
Con los Profetas su pasión negarme : 
Y mi demostración en profecía 
Quisieron con engaño interpretarme : 
Juzgaron por mas fácil sus enojos 
£1 negarme la voz que no los ojos. 

Yo fui muerto por vos , que coronado 
Por todos fuisteis muerto , quando el dia 
Vio cadáver la luz del Sol dorado. 

TOK. IX. li 




498 OBJRAS J>% D. FRANCISCO 

Vos fuistes Precusor de mi alegría , 
Le dixo Christo á Juan : vos degollado 
Del qu$ buscaba la garganta mia : 
Tanto mas que Profeta sois al verme 9 
Quanto excede el mostrarme al prometerme. 
Seguidme , y poblareis dichosas sillas , 
Que Jla soberbia me dexó desiertas : 
Dexad estas prisiones amarillas, 
Eterna habitación de sombras muertas : 
Sed parte de mis altas maravillas , 

Y del Cielo estrenad gloriosas puertas : 
Dixo ; y siguió su voz el Coro atento , 
Con aplauso de gozo , y de contento. 

Luego qde el ciego y mudo caos dexaron , 

Y alto camino de la luz siguieron » 
Desesperados llantos resonaron 

De lasesquadras negras que lo vieron: 
Las puertas de su Reyno aun no mirsfron , 
Que: medrosos de Dios , no se atrevieron ; 
Pues viéndole partir , aun mal seguros , 
Huyemn de los límites obscuros. 
Subiéronse á los duros y altos cerros ; 

Y viendo caminar la csquadra santa , 
La invidia les dobló cárcel y hierros , 
No pudiendo sufrir grandeza tanta ; 
Reforzóles la pena y los destierros 



BE QUEVEDO. 499 

Ver su frente pisar con mortal planta : . 
Los ojos les cubrió nube enemiga , 

Y el ayre se vistió de noche antigua. 
Llegó Christo glorioso en sus banderas , 

En tanto que padece el Rey yiolento, 
Del siempre verde sitio á las riberas , 
Que abrió con su Pasión y su tormento : 
Riyerónse á sus pies las primaveras, 

Y en hervores de luz encendió el viento : 
Abriéronse las puertas cristalinas , 

Y corrió el Paraíso las cortinas. 
Hay nm lugar en brazos de la Aurora , 

Que el Oriente se ciñe por guirnalda : 
Sus jardineros son Zéñro y Flora : 
£1 Sol engarza en oro su esmeralda : 
£1 cielo de sus plantas enamora 
Jardin Narciso de la varia falda ; 

Y el comercio de rosas con estrellas 
Enciende en joyas la belleza de ellas, . 

Por gozar del jardin docta armonía , 
Que el páxaro desata en la garganta , 
, A las tinieblas tiraniza el dia 
El tiempo , y con sus horas se levanta: 
Su luz ^ y no su llama el Sol envia ; 

Y con la sombra de una y otra planta , 
Seguro de prisión del yelo frió , 

li 2 



JOP OBRAS PE P. FRANCISCO 

Líquidas primaveras tiembla el rio. 

£1 firmamento publicado en flores 
Se vé en constelaciones olorosas ; 
Ni mustias envejecen con calores , 
Ni caducan con nieves rigurosas : 
Naturaleza admira en las labores : ^ 

Con respeto anda el ayre entre las rosas ; 
Que solo toca en ellas manso el viento 
JiO que basta i robarlas el aliento. 

pródiga ya la luz de su tesoro , 
Mas daros rayos recibió que daba : 
Acrisolaron los semblantes de oro • 
Las esplendidas luces que miraba 
£1 Redentor , siguió el sagrado Coro 
£1 pie de Christo , y en su Cruz su clava: 
Saludó Adán la antigua patria , y todos 
Después la saludaron de mil modos. 

Luego que la promesa vio cumplida 
Dimas , gozando el Reyno del reposo » 
Dixo: Yo con mi muerte hurté mi vida : 
Yo solo supe ser ladrón famoso : 
Fue mi culpa á tu lado ennoblecida : 
Mi postrer hurto llamarán glorioso , 
Pues espirando con afecto tierno , 
Hurté el cuerpo á las penas del Infierno- 

Condenóse un Discípulo advertido , 



DE QÜEVEDO. Joi 

Y salvóse un Ladrón bien condenado/ 
{ O piélago en misterios escondido! 

] O abismo en tus secretos encerrado ! 

¡ Un Apóstol precito y suspendido ! 

¡ Un Ladrón en la Cruz predestinado ! 

Hoy me dixiste que seria contigo 

En tu Rey no ; hoy le gozo» y hoy te sigo. 

Temiendo nueva carga blandamente , 

Atlante añadió el hombro, cuello y brazos^ 
Que aguarda mayor peso que el presente 
Después que Dios cumplió tan largos plazos: 
Dexó en el Paraíso refulgente 
A los que desató de ciegos lazos 
Christo Jesús , y se volvió á la tierra , 
Porque su Cuerpo triunfe de la Guerra. 

Pasaba el Cielo al otro mundo el sueño / 

Y en nueva luz las horas se encendían ; 
Cedió á la Aurora de la noche el ceño ^ 

Y dudosas las sombras se reían: 
El silencio dormido en el beleño 
Las Guardas con letargo padecían j 
Quando se vistió la Alma soberana I 
En cuerpo hermoso la porción humana. 

Quando la piedra que el sepulcro cierra , 
Quando la piedra que el sepulcro guarda » 
. Aquella con piedad » esta con guerra 
«3 



502 OBRAS PÉ I>. FRAKCISCO 

Espantosa en la espada y la alabarda : 
Quando esta la razón de esotra encierra , 
Quando aquella U olvida , y se acobarda , 
En la Resurrección se les previno 
Por la muerte, al vivir fácil camino. 

Si quando murió Christo se rompieron 

Las piedras , que el dolor mmenso advierte , 
Mal los duros Hebreos pretendieron 
Fabricarle con piedras cárcel fuerte : 
Como de sí del marmol presumieron 
La dureza , sin ver que pues su muerte 
Le animó con dolor en su partida , 
Mejor le animará con gloria y vida. 

Tembló el marmol divino : temerosa 
Gimió la sacra tumba y monumento : 
Vio burladas sus cárceles la losa : 
De duplicado Sol se vistió el viento : 
Desatóse la guarda rigurosa 
Del lazo de la noche soñoliento ; 
Quiso dar voces ; mas la lumbre santa 
Le añtjdó con el susto la garganta. 

Es tal la obstinación pérfida Hebrea , 
Que el t>ícn que deseaban y esperaron, 
Temen llegado , y temen que suceda : 
Buscaron luz , y en viéndola cegaron , 
Quanda con ansia inútil^ ciega y fea. 



PE QUEVEDO.r.. 4503 

Para sus almas mucrtaá ya guarJároa • 
Solo sepulcro , el que sirvió de cuíu 
Al que vistiendo el Sol pisa la Luna* 
Levantáronse en pie para seguirle ; i ^ 
Mas los pies de su oficióse olvidaron : . 
Las armas empuñaron para herirle , ' 

Y en su propio temor se embarazaron :-• 
Las manos estendieron para asirle : 

Mas viendo vivo al muerto , se quedaron 
De vivos tan mortales y difuntos , 
Que no osaban mirarle todos juntos. 

Apareció la Humanidad sagrada , 
Amaneciendo llagas en rubies : 
En joya centellante la lanzada » 
Los golpes en piropos carmesies : 
La corona de espinas , esmaltada 
Sobre fel coral , mostró Ciclos turquies : 
Esplayábasc Dios por todo quanto 
Se vio del Cuerpo glorioso y santo. 

En torno las Seráficas Legiones 

Nube ardiente texieron con las alas , 

Y para recibirle las Regiones 
Liquidas , estudiaron nuevas galas: 
El Hosanna glosado en las canciones 
Se oyó suave en las eternas salas 5 

Y el cárdeno Palacio del Oriente 



j 04 CBUAS DE P. FEANGISCO 

Con esfuerzos de luz se mostró ardiente. 
La Cruz lleva en la mano descubierta , 
Con los clavos mas xiczque rompida: 
La Gloría la saluda por su puerta, 
A las dichosas Almas prevenida : 
Viendo á la Muerte desmayada y muerta > 
Con nuevo aliento respiró la Vida : 
Pobláronse los cóncavos del Cielo , 
Y guareció de su contagia el suelo» 



DE Q ü B V « P Oi - §-0^ 

FRAGMENTOS 

Que se han podido hallar entre los 
originales del Autor , de la Tra- 
ducción y Pardfrase de los 
Cantares de la Esposa 

SIR HASIRIN LI SELOMO. 

CANTAR DE CANTARES 
de Salomón. 



CONTEXTO. 



E 



íh un valle de mirtos y de alisos » 
Que el Cielo es jardinero de sus calles j 
Donde todas las yerbas son narcisos , 

Y el valle es el narciso de los valles'. 
En quien el Sol con elegantes rayos 
Todos los meses los enmienda en Mayo^ : 

Todo el nombre del año es Primavera , 
Toda$ las horas son Oriente y dia : 
Cstudio de la luz y de la esfera 
Qnantas flores y plantas viste y cria ; . 

Y para su abundancia y su belleza 



506 OBRAS í>% D. FRANCISCO 

Docta y pródiga fue Naturaleza. 

Aqu|, pues , cuidadosa f CQn|oja(ia/.j 
Llorosos pasos daba Esposa ausente , 
L9 vista por los qjos derrmi^« ;\ ^,7. •/ • 
Y-4a voz por la jpürpura dolieatc ^ ,. 
Dice su pena , y muestra su semblante 
tjtte puede ser amada , y^^iqííé eá^á'mahtc. 

Incendio fue del ^fiá Con suspirdsT.r. } 
Diluvio fue de perlas con el llanto : 
Amarteló del Ciclo los zafiro/*, ' -^ 
Que el sentimiento hermoso pudo tanto ; 
V sin ver al que llama y al que- espera , 
Con él habló sin él de esta manera. 



JES POS A. 



B 



eseme con el beso de su boca , 
Pues dfc panales dulcen está llcha^:' 
Quanía mas hiél ,' y nías acibar toca ; - 
Sus*labios son la gloria de mi^éna'; 
Y en tan inmensa multitud de agravios > 
• Sus besos son la vida de mis labíoi". 
Sus pechos santos , que lagares ftferon- - ' 
Del vino anciano , 'por edSd precioso i * 
En blanca leche á mis niñefcés dlttoa ' - 
Alimento materno genieroso ; ' • ' '• • * 
Que para mi sustento y mi caiüino '. 



PE QUE VEDO. 507 

Mejores son su^ pechos que ;io el vino. 

Bien pueden los aromas de tu aliento 
Aprender a fragrantés ', sí supieren ; 
Alas no será capaz algún ungüento 
De los olores que de tí salieren : 
Tu. nombre es un perfume derramado » 
Qué guardo, el olio , y repartió el cuidado* 

No de valde. te ^siguen las doncellas , 
Que viven, del olor que tu derramas. 
Como se visten de oro las estrellas , 
Que mas de cerca al Sol beben las llamas , 

Y como de tu olor ricas salieron , 
Por eso enamoradas te siguieron. 

Si no me lleva á tí tu propia mano , 
Sin tí no acertaré tan gran camino': 
Sé Esposo y guia por el monte y llano 9 

Y correremos tras tu olor divino : 
Llévame ¿ tí por tu camino asida , 
Siendo Esposo, y Verdad, Camino, y Vida. 

A su mas confidente y retirada 

Quadra el Ra^ me introduxo; y el contento 
Despertó la memoria enamorada 
De sus pechos.,, que al alma din sustento ; 
Que aquellos solos van á tí derechos , 
Que se. apartan del vino por tus pechos. 

Aunque n^egra me :veis y anochecida , 
Hijas de la magnífica y gloriosa 



<o8 . OBI. AS DX B. nAKCISCÓ 

Jerusalcn , y en sombras^scondida , 
Si bien se considera , soy hermosa : 
Miradme bien , que no porque esté escara 
Pierde el ser hermosura la hermosura. 
Negra soy ; mas en todo semejante 
A las tiendas del Noma de Cedreno , 
Que á fuera muestran rústiqo semblante » 
Para que al Sol resista y al sei^no ; 

Y por de dentro , para mas decoro , 
Son texido jardin de plata y oro. 

Soy semejante á las feroces pieles , 
Que á Salomón le sirven de cortinas , 
Que en lo grosero guardan los doseles , 

Y en lo duro y lo vil las telas finas : 
Pase del exterior la vista , y luego 
Después del humo, hermoso verá el fiíego. 

No hagáis caudal de mi color moreno , 

Que el Sol tiene la culpa en estos llanos , 

. Pues me hicieron guardar el pago ageno 
A poder de amenazas mis hermanos ; 
Que si mi Esposo dulce n» acudiera , 
No guardara mi viña , y la perdiera. 

En pago del amor con que te adoro 
Enséñame á tu choza y tu cabana ; 

Y dime , quando el dia hierve en oro , 

Y el Sol está cociendo en la campaña 
Las mieses , dónde llevas tu ganado 9 



P£ QUfVSBO. • J[o9 

I Dóode pace , y descansa descuidado ? 

Dime tu albergue , antes que engañada 
Con pie dudoso , sola y peregrina » 
Por esta confusión ciega y turbada ^ 
Que tanfos ganaderos descamina , 
Pregunte por tu senda á los perdidos , 
Que se dexan llevar de sus sentidos. 

No des lugar que viendo una doncella 
Preguntar, por^ Pastor entre Pastores , 
De poca edad , y entre las otras bella , 
Sospechen liviandad en mis amores ; 
Que yo no busco gustos , ni placeres , 

Y ni saben quién soy , ni ven quién erei. 

CONTEXTO. 

^omo atiende al honor de su querida 
£1 Esposo Pastor , y sieiypre amante , 
Su queja tantas veces repetida , 
Pronunciada de amor tan elegante > 
Halló su corazón hecho de cera , 

Y dulce respondió de esta manera : 
Si no sabes quien eres , y si ignoras 

Que el imperio de toda la hermosura 
£n solas tus facciones le atesoras ; 
Que sola tu belleza es casta y pura ; 
Sai de tí propia , y sigue las pisadas 



$ I o OBRAS DE 2>. F&AKCISCO 

De mis Pastores , y de tus manadas* 

No dexes el camino que te enseno , 
Ni das crédito á pastos aparentes : 
Yo soy Pastor, y Esposo, y Padre, y Dueño; 
Esotros siguen sendas diferentes : 
Con mis pastores no temerás robos : 
Guárdate de pastores qué son lobos* 

A mi caballería , que lozana 

Es presunción del Nilo , y que en el coche 

De Faraón la envidia la mañana , 

Para traer la luz contra la noche , 

Por quien trocara el tiro ardiente el dia , 

Comparo tu belleza ^ Esposa mia. 

Dos tórtolas parecen tus mexillas , 

Que arrullan con las rosas y las flores : 
Tu cuello está brillando maravillas » 
Como el collar precioso resplandores ; 
Tan bien saca^p , tan -perfecto y bello , 
Que de sí propio es el collar tu cuello. 

Del oro que en Ofir con mejor rayo 
Fabrica el Sol , te labraré arracadas : 
De ellas aprenderá colores Mayo : 
Serán con blanca plata variadas : 
Guardaránte de silvos las orejas 
De la sierpe , que engaña las ovejas* 



Mi, 



HE QUE VED O. 5 H 

ESPOSA. 



Jentras el Rey estuvo recostado 
En mi regazo .blando / tierno amante , 
£1 ayre en suavidad dexó bañado 
Mi nardo » que mi Rey hizo fragranté ; 

Y el trascender de olor un haz tan breve , 
Al reclinarse el Rey en mí lo debe. 

Ramillete de mirra es mi querido » 

Para mí amarga al gasto , y provechosa 
A 1^ verdad del alma y del sentido y 
Austera y desabrida y olorosa : 
Conozco en su amargor mi medicina : 
Por eso entre mis pechos se reclina. 

Paréceme mi Esposo á los racimos 

De los frutos del Cipro^ que oloroso 
En las viñas de Engadi están opimos y 
Igualmente fragrantés y preciosos; 
Cuyo fruto , que aroma eterno exhala , 
Mas tiene de remedio que de gala. 

CONTEXTO. 

^unque á tan buen Pastor se debe todo , 

Y es interés de quien le quiere amarle , 
Viendo como la Esposa de este modo 
Atiende á obedecerle y obligarle , 



¡12 OBRAS I>£ P. FRAKGISCO 

Viéndola padecer enamorada , 
La acarició con voz tan regalada» 

ESPOSO. 

^on solo desearme , amiga mia , 
. ¿No ves cómo eres ya blanca y hermosa ? 
Mas hermosa que el Sol^que alambra el dia^ 
Eres , por ser mi ámame y ser mi Esposa : 
Mas me enamoras quanto mas suspiras ^ 
Porque con ojos de paloma miras. 

CONTEXTO. 

#a Esposa , que se vio favorecida , 
Ledixo:(J?jr^o^^)Tayaessola la hermosura^ 
Que á la belleza das la gracia y vida : 
En tí solo se vé perfección pura ; 
Y ya que solo remediarme puedes , 
Cama florida tengo en que te quedes. 
Ko salgas de mi casa , ni de paso 

Vayas , mi bien : alójate en mi pecho , 
Ya que en tu puro y santo amor me abraso: 
X>e ciprés son las vigas de mi techo , 
De cedro lo demás : entra contento , 
Que es todo incorruptible el aposento* 
Hasta aquí el original del Autor. 



E. 



DE QüEVEBO. 513 

Prosigue el original dd Autor. 



én los floridos valles de Siona ^ 

Junto con el otero , 

T>6c\ hijo de Jesé , zagial chapado , 

Por tirar con la honda muy certero , 

La su gentil corona 

Ganando fue entre todos señalado : 

Allí en un verde prado 

Vi debaxo una sombra una Pastora 

Graciosa y bella , aunque algo tosnidiUa, 

Páreme por oilla , 

Y á ver qué cosa fuese causadora 

Del ansia gastadora , ■, 

Que dentro en sí tenia ; 
Porque con los suspiros que enviaba 
(Tales , que el ayre ardía) 
Encendida en deseo se mostraba. 
En su cantar senti que amor lá fuerza , 

Y no le Ai reposo , 

Haciendo al delicado pecho guerra. 

Solo por el deseo de un su Esposo , 

Al qual llamar se esfuerza , 

Tanto que mueva á compañdn la tierra» 

No mucho se destierra 

Su Esposo , porque está taímbicfi tt»¡da ' 

TOJtf. JX. • Kk 



< I 4 OBRAS PE !>• FEANCISCO 

De una otra ñecha tanto mas pujante ^ 

Y no poder apacentar sus ojos ; 

Y jamas no pudiendo 

Sus ansias refrenar , que no rompíeseit 

Este cantar diciendo , , 

Lugar daba á sus quejas que saliesen. 

CAPITULO PRIMERO, 

ESPOSA. 

I JL heolaropo mió, qué tardanza es esta ? 

¡ Ay ! i quién te me detiene ? 

¿Donde estás? no respondes? qué te has hecho? 

¿Cómo no quieres que en tu ausencia pene 

Aquella á quien le cuesta . 

Tu amo i: el corazón que está en su pecho ? 

Bien sientes qué despegho; 

Tendré conhiigo misma no te viendo , 
• Porque tcujgo temor.que no me quieras , 

Si tu mi amante fueras ., 

Vinieras la mi pena no sufriendo. 

Yo juro, que en te viendo 

Seria yo guarida ; 

Y aunque kt muerte ya ic mí triunfase » 
Tornaría á la vida , 

Si ua beso de m boca yo alcanzase. 



DE QUE VEDO. 5ÍJI 

No hay en el mundo mas sabroso vino. 
Que al bebedor contente , 

Y quite sus cuidados y dolores , ; ' 

Y lo haga á gran bien estar presente -, 
Que aquel dulzor divino 

Se pueda 'Comparar , de tus amores; 

Pues solos los olores , 

Que áe tí- salen , tanto acá trascienden , 

Y en tanto amor encienden , 
Como olio , que derrama 
Algalia-, Árae en buxetas se reparte ; ■ 
Así huele tu fama , 

Que á todas las doncellas hace amarte. 
¡ Pluguiese á Dios del Cielo que me asieses , 
Theolarapo , de la mano , 

Y me llevases una vez contigo ! 
Scguirte'ía con correr liviano 
Por do quiera que fueses ; 

Que sin tí estando , no estaría conmigo. 
Este mi Rey , que digo , 
Me dará entrada en su Palacio eterno > 
Donde veremos todas sus riquezas ; 

Y si á esto me avezas , 

En nií aposentarás un gozo tierno ; 

Y todo mi gobierno ' . 
Será' sifcmpre decir . 

Que flo hay viito q&e iguale con tu amor ; 

Kk2 



5 I 6 OBRAS 7>n D. FJIAKCISCO 

y td podrás sentir 
Quáiito te hace amable este dulzor. 
Aunque parezco en mi color morena » 
Solimitanas Dueñas , 
£n todo el resto soy graciosa y bella» ^ 
Conio los pa vellones , que en lí^s! breñas ^ 

Y por la ardiente arena 

£stán tendidos , que el Alarbe huella : 
Tan linda como aquella 
Cortina , que en su Templo Saldmone 
Tendió, que dentro gran riqueza muestra» 

Y fuera de otra muestra , . 

Porque el color moreno espanti6 os pone, 
i Ay ! ¡ Dios le perdone ! 
Los hijos de mi madre me forzaron 
Que guardando sus viñas me tostase , 

Y nunca me dexaron 

Que la mi viña propia bien guardase. 
Hazme saber, 6 amor de la mi alma » 
¿ Do el tu ganado pace » 

Y hacia dónde hallas tu rebaño; 

O quando el Sol ea la mañana nace » 

O quando el ayre, en calma , 

Do lo ; defiendes de el calor extraño ? 

Pohque si yo me engaño 

£n te buscar , sin ir do estás m«y derta » 

Andando por los moates y las fueÁUps» . 



DE QüXVEDO. ity 

Amtít no parasmientes , 

Que andaré fatigada y ca^i muerta; 

Y si por caso acierta 
Vernie quien no conozca , 

Al punto pensará de m( mil males , 
Que andotde choza en choza 
Buscando sin vergüenza los zagales. 
Al dulce lamentar de aqueste amante 
Callaba el campo todo , 
Movido á compasión de una tal queja ; 
Y.no es tan vano el lastimero modo , 
Que el alma no quebrante 
A su Esposo , que de ella no se aleja. 
Amor^ya no le dexa , 
Ni su alnía tierna puede ya sufrilló , 
Jitormentar su amada ck)n silencio ; 
Que le es amargo asencio 
Ver eUmal de su Esposia , y no guarillo : 

Y con un son , quf oillo 
Bien pueda , le responde 

Cantando , porque más su pecho mueva , 
Desde las breñas , donde , 
' Por gran requiebro su presencia encutva. 



Kk3 



5 l8 OBKAS 99 ». FRANCISCO 

ms:poso. 



E 



umenia , para mí dulce y graciosa , 
Mas que muger de quantas hoy se ^arrean ; 
Si tü no sabes » mi querida Esposa » 
Hallar las mis ovejas do sestean » 
Aballa tu ganado presurosa^ 
Y tus^ cabritos , que pacer desean : 
La huella ven siguiendo á los Pastores^ 
Que entre ellos hallarás á tus amores. 
Mas linda , mas ligen^ y mas lozana 
Eres á los mis ojos ;. mi querida , 
Que la yegua de Egypto muy galana » 
Que en el mi carro suele andar uncida : 
Tusmexillas, Eum^enia ^ mu^ de gana 
Entre sus joyas tienen mi alma asida : 
Dos tórtolas te tengo muy labradas 
De oro , en blanca plata, rematados» 



ESPOSA. 



Q 



uátt dulce €s tu pticsencia , Esposo amado: 
Mis cosas sienten todas su alegria : 
Mira en sentirte donde estás sentado , 
Qué olor esparce la buxeta mia :. 
Un manojo de mirra muy preciado , 



PF QÜÍVEDO. 519 

Qae $íendo amargo un suave olor envía , 
•Manojo es para mí , mi Esposo bello : 
Eptre mis pechos quiero yo traello. 
De cái\fora un 'racimo muy suave , 

Donde suele el licor ; que siempre, dura , 
.Que. junto al mar , que no sustenu liav^ , 
En las viñas de Engadi es su pastura : 
Tales quien de. tai pecho tleae Uavc , 
Y solo cierra y abre su clausura ; 
TT aun poca suavidad es la que digo , 
Mayor espira de mi dulce amigo. 

ESPOSO. 

tfa beldad toda en tí hace aposento ; 
En tí ,* mi amiga , á mí , de la Undena , 
Tus ojos que me dan tan gran contento 
En su mirar honesto y su cjareza : 
Sus tayos , su color , su movimiento-, 
Su redondez cstrafia y su grandeza \ 
Remedan mucho á los de la paloma 
Quando por la niañana el rayo asoma. 

ESPOSA. 

u gracia y tu b/&ldad es la que abrasa 
Mi corazo;i continuo en viva llama s 
Kk 4 



5. 2 o OBRAS DS T>. FKAKCÍSCO 

De flores qué cogí , quando mas rasa 
£1 Alba estaba , es hecha nnestra cama : 
De cedro es la madera : nnestra casa , 
Que grande suavidad de sí derrama , 
£1 corredor cipreses lo sustentan , 
Porque del tiempo injuria nunca sientan» 

Hasta aquí el original del Autor ^ 



B 



Prosigue el original del Autor. 



'eseme con el beso 

Mi £sposo de su boca sacrosanta ; 

Que sin medida y peso 

Al vino %c adelanta 

£1 dulzor de su pecho y leche santa. 
Tu olor es mas que ungüentos \ 

y tu nombre es acey te derramado ; 

Pof tanto con intentos. 

De gozar sin cuidado 

T;)l l)ie;n, sin fin donCiellas te han amado. 
Si voluntad faltare , 

Como sabes 4 me es fuerzg, £sposo mió » 

Que mientras nos durire 

La vida f aliento y brio , 

Correjréííios tras tí por fuego y frió. 



Metíéme en SU aposento: 

£1 Rey : en ti será nuestra alegría : 

Dd vinotttisiuI«atd 

La memoria se enfría ; ; . : •?> 

Que en tu8 péchoís lá muestra ésti^y se cria. 
Los que copiosamente 

Con justa rectitud son ilüstfados i * 

Entre toda la gente, 

Con dardos erboládos 

(¡O Esposa! ) de ihi amor están llagados. 
Aunque me veis morena , > . . • 

O hijas de la fuerte y popul^a 

Jerüsalen.^ soy llena 

De belleza espantosa ; t 

En hermosura no me iguala co$a ': 
Porque soy semejante 

A las tíendas del monte Cédacno : 

Que el exterior semblante 

Está del Sol moreiio ; 

Mas Jo interior de mil riquezas Heno : 
Y á las pieles ferinas 

De Salomón , de fuera mal curadas , 

De que son sus cortinas; ^ 

Mas dentro están bordadas y ' i 

Y de varios colores matizadas. ' 
No estéis considerando 

De mi rostro el color bazo y tostado ; . 



rja^ft OB&AS PE II/:f]LA3ffCISG0 

Que como estoy gauá^odov < 

Sus rayos y calor tal me! lúa {arado. 
Contra mí pelearon * . 

' Los gue hao'xiel vientre ¿ó nací salido: 

Las viñas me encargaron i 

Pero y^, no he. tenido 

Cuenta en guardar el cargo recibido.. 
¡O tu , Esposo Divino ! ' ' -> ' 

De cuyo amor forzada ti alma mía 

Sale fuera de tino ^ > 

A tu choza. me guia^ 

Do apacientas , do esiis,al qiedio día : 
Porque no ande con pena • : 

Tras d x^stro que dexas señalado 

Impreso en el arena , / ' : 

Por do aoasdiía* pasado 

De compañerfifi tuyos el ganado. 
Si aun no te has conocido^ ' 

¡ O tu Be las niú géfts sías hermosa ! 

Sal fuera de tu nido, 

Y ;igiia cuidadosa , :. . 

A tu ganado ,:ún torcer en ¡cosa; j ' 
y después apacienta-, ; 

Tus tiernos cabritillos rilados , 

Y en llevarlos ten cuenta- 
Adonde estén guardados f . 



DE ÜITEVEDO; * ^S^ 

De los tj)tros pastores los< ganados. I 
A mi caballería \ 

JEn los Egipcios carros j comparada ''^ 

Te tengo amiga mia j - « ^ 

Desde quando anegada . " ! 

! Quedo ehel mar de. Faraón la armadai 
Hermosas son por cierto i ; 

Qual de tórtola casta , tus mesillas : '^^ 

Tu cuello agudo y yerto , 

Qual collar con presillas , 

!Q pendiente jbyjél con cadenillas. 
Harémoste á manera 
, Dé lampreitasunas arracadas ^ ' 

Vistosas por de fuera , '-■ ' • 

■ Con' pintas plateadas . 

Sobre el oro , del qual serán labradas. 
Quando el Rey poderoso / . ., 

En su tálamo estaba descansando ^ 

Dio mi Nardo oloroso 

Fragrancia , y derramando- 

Su olor y iba el olfato recreando. 
Aquel olor que cabe , s 'v 

Solo en mi Esposa , me es de mas contato 

Que la mirra suave - -* 

En espigas ó ungüento : . 

Mi Esposo entre mis pechas tiene asiento. 
Mi amado , mi querido , 



; ^ 24 OB&AS DE 1>. l&AKCISCO 

£s qual racinjo de ubas regalaiio^ ' 
Desde Chyprc traído ; 
QuaJ ' racimo jcxUdo 
En las viñas mas fértiles de Engado. 
¡ Quin apacible y bclU 

(^c eres , amiga mia , y quán graciosa ! 
¡ Quán hermosa doncella ! 
No.hay semejante cosa ; 

Y son tus oJQs de paloma hermosa* 
jO mi dulce querido! 

¡ O qué hermiosura tienes I qué belleza-! 
Nuestro lecho es florido, 

Y en nuestras casas por mayor grandeza p 
La madera del tgcfao » 

Y él mismo es de ciprés , y cedro hecho. 
^ ■ i' . 

Hasta aquí el original del Autor. 



'A 



poesías fúnebres. 

Efitajio duna Señora en su sejfuJcro. 



Queste es el poniente y el nubtado , 
Donde el tiempo nerón tienjs escondido 
Elclaro Sol , que en su cahf^ra ha sido 



DJ5 QUEVSDO. JtJ • 

Por el divino Jo§ué pdfa<íó; 

Estos Leones , cuyo aspecto airado * 
Se muestran por su dueño enternecido 
A una Águila Real guardan el nido 
De un Cordero en el Templo venerado. 

Estas las urnas son en piedra dura 
De las cenizas ^ donde nace al vuelo 
La Fénix Catalina , hermosa y pura. 

Aquestos son los siete pies del suelo , 
Que al mundo miden la mayor altura : 
Marca^ que á nuestras glorias pone el Cielo. 

Otrh Epitafio ala fnisma Señora. 

ace debaxo de esta piedra fria 
La que la vuelve de piedad en cera : 
Cuya belleza fue de tal manera , 
t Que respetada de la edad vivia. . 

Aquí yac6> el valor y gallardía 

£n quien hermosa fue la muerte fiera > 
Y los €[es|>ojos y la gloria entera 
£n quien mas se mostró su tiranía. 

Yace quien tuvo imperio' en ser prudeíite 
Sobre la rueda de Fortuna avara , 
La nobleza mayor que marmol cierra : ^ 

Que el Cielo ^ que soberbia no consiente » 



5^2 6 OBJL AS .I>K 1>. FRANCISCO 

Castigó en derribar cosa tan rara ; 
La que de hacerla tal tomó la tierra. 

Eljpésame á su marido, 

éZ que de vuestros ojos lumbre ha sido 
Convierta en agua el sentimiento agora » 
Ilustre Duque , cuyo llanto Hora 
Todo mortal , que goza de sentido. 

Vuestra paloma huyó de vuestro nido, 
. Y ya le hace en brazos del Aurora : 
Estrellas pisa , estrellas enamora 
Del nuevo Sol con el galán vestido. 

Llorad , que está en llorar vuestro consuelo: 
No cesen los suspiros que por ella 
Coa- sacrificios acompaña el suelo. 

Llorad , Señor , hasta tornar á; vella , 

Y ansí , pue$ la llevó de envidia el Cielo $ 
Le obligaréis de lástima á vol vella. 



CANCIÓN FüNEBUE. 



E 



stando solo un dia , 
Que los tristes lo están entre la gente , 
Por la ventana mia , 
Que sale á los balcones del Oriente ^ . 



DE QU^YEDC; ,. ; ¡2J 

Me pareció que via . .» . . 

Salir de entre unos árboles cerdos ^ 

Con pies apresurados 

Uña gallarda y apaqbjc üera, 

A quien perros villanos 

La hirieron de manera ; 

Con dientes y con pianos , 

Que en tiempo muy pequeño 

Junto á una peña con infausta suerte 

La pusieron, en brazos de la muerte , 

Y en silencio mortal , y en largo sueño. 
Qi^rió negra tiniebla su hermosura: 
Lloré su mal , lloré su desventura. 

Después miré una .nave , 

Que con alas de lienzo en presto vuelo, . 

Por el aytc saaave, 

Iba segura del rigor, del Cielo , 

Y de tormenta grave. 

La mar hecha un espejo se mostraba 
Del Sx>l que retrataba ; ^ 

Y ella cargadardc uquezas iunias >' 
Rompiendo sus cristales 5^- ; • . - 
Iba por sus espumas ^ ' 
Quando en furor iguales- 

Los vientos de • repente la hirierbn s 
' Dando en un peñasco 



5^2$ OBEAS T>ie, P. FAAKCISCO 

Con la máquina inmensa de su cascos 
En nvcnudoSL pedazos la rompieron ^ 
Escondiéndose al fin riquezas tales - 
En montes de agua, y campos de cristales. 
JEn un hermoso prado 

Estaba un lauro verde florecido , 

De páxaros poblado , 

Que cantando robaban el sentida 

Del Argos del cuidado 

De verse con sus hojas tan galana i 

La tierra estaba ufana , 

Y yo de ver sus ramas muy contento» 
Quando una nube fría 

Hurtó en breve momento 
A mis ojos el dia ; 

Y arrojando furiosa un duro rayo , 
Hirió la planta bella , . 

Y juntamente derribo con ella 
Toda la gala , Primavera , y Mayo : 
Cayó abrasada encima de una roca ^ 

Y en mucha :llama fue ceniza poca. 
Con clara y fértil v^na 

De líquido cristal un arroyuelo. 
Jugando con la arena , 
Enamoraban con su risa el Cielo ; 

Y á la margen amena , . 



D£ QUEVBJOO. 599 

Una vez murmurando , otra riendo , 
£staba .entretenido. 
£spejo guarnecido de esmeralda 
Me pareció al miralle 
El prado su guirnalda i 
Mas abrióse en el valle 
Una espantosa cueva de repente; 
Enmudeció el arroyo : 
Creció la escuridad del negro hoyo » 
Y en sus tinieblas escondió la fuente: 
La fuente y el lugar , con cuya historia 
Me atormentan de nuevo la memoria. 
Un pintado xilguero , , -* < 

Mas ramillete que ave parecia » 
£n vuelo muy ligero : 
Hymnos cantando al inventor del dia » 
Con pico lisonjero 
Su libertad alegre celebraba , 
: Y la pá? que gozaba ; 
Quando en un verde y apacible ramo # 
Sentándose á la sombra , 
Que sobre verde alfombra 
Le prometió un reclamo » 
Manchadas con la liga vio sus galas ^ 
Y de enemigos brazos 
En largas redes y ep travados lazQ$ 

TOM. JX Z\ 



J 3 o OBRAS 1>E P. FRANCISCO 

Presa la ligereza de sus alas , 
Sin poderse escapar ; ¿ mas quién se escapa 
De estas prisiofies, desde el pobrg al Papa? 
ÍJna Ninfa hermosa ' * - . 

Vi, como el Sol, por entre ramos''1)enos, 
Honesta y vergonzosa : 
Vestida. estaba de oro «n sus cabiellos^ 

Y su vista amorosa ^ ^ ,. *. 
Lo seco florecía i y Id florido - - 
Dexaba enrí^uocido. .:.:.:. 

Vór Primavera » el campó la teiiia V ' 
El Sol por clara Aurora, »^ ^ '•• 
La tierra por Señora , ' - • - 

Y la nocbe'por diá ; "/ ,/.:(....-: 
Mas pisando unas y^bas'poí^l pi^dó^ • 
Ua áspid fiero y dui^o '-'' - ' . t.-.í 
Que en la sombra escondido, y en lo obscuro 
Estaba , la picó el pie nevado; • • * 
Cayó, que hay poco trecho» s»! se ?ídviertc , 
D^l bienal mal , y de fa vida á' muerte. 

Canción j antes imagen^ pues tan Viva 
En tus exemplos' muestras la memoria 
Del que con frente altiva' ' 
Se pasó á mejor vid'a con mas gloria; 
Vé á quien le llora luego , ■ 

Y si con la pasión le haljares ^icfgd , 



DEQUEVET^O. $31 I 

Con alegre semblante , y rostro cnxuto, | 

Dile que arrastre el luto 

Por sí , que está en la tierra sin consuelo $ 

Que el alma de D. Juan ya está en e\ Cielo- 



FIN. 



^ 



SUMARIOS ^^' 

"De las Poesías contenidas en cada 
una de las tres últimas 
•'• •' Musas. ■ 

• E'tr^EKPE. • MUSA VIL 

^ Ciini^i'Pbístas amorosas t y morales. 

' ■ 'SONETOS. 

^ léfldote sobre el cerco Ác la 

s CómQ de entre mis maoos te resbalas. 6 

3 Dispar^^&^iperil, toro. herido. j 

4 A.qoí del Rey. Jesús ! y qué es 

aquesto ?r_ ^8^ 

.... , CANCIONES. 

p tfi ^ qjiie ^9Xk 4pdosos pasos sudes* 9 

Tu por b culpa agena. 14 



TOIL IX. VLXA 



534 , 



Pasan mil cosas por m/. ' 17 
SONETO^ PASTORILES. 

z Ya que huyes cíe mí , Lísida hermosa. 2 o 

2 Este cordero I Lisis, que tus yerros, ai 

3 Pues eres Sol^ aprende á serr^i^seiite. 2 2 

4 Fuente risueña y pura, que á ser rio. 2 3 
$ Pues ya tiene la euciaa en los ti- 
zones. 24 

6 Ves con el polvo de la lid sant 

grienta. * ^5 

7 Ves gemir sus afrentas al vencido. 26 

8 Amor, prevén el arco y la sáerav • 27 

9 No ves pyramidal y sin sosiego. 28 

I o Ya viste qóe transaban los semt>rados. 29 

I I Estábase la Efesia cazadora* - ^ - 30 
I 2 Dichoso tu que naces sin testigo. 31 

13 O ya descansas, G^uadianá i-ociosas. 32 

14 Tu, Princesa beUísima del dia. 33 
í 5 Ondea eí oro en hebras proceloso;/ -34 

1 6 Rizas en ondas ricas del Rey MidáSü 3 $ 

17 En este sitio donde Mayo cierra. 36 

18 Esta fuente me habla; mas no en- 

tiendo. 37 





S3$ 


»9 


Est? yedra aíiüdada,; que camina. 


38 


"^TD 


Miro este monte, que onvegece 






£n€¡ro« 


39 


^t 


Castigas en la águila, el delito; 


40 


sa 


Las jrosas que no oortas te dan 


► . 


■V . V 


quejas. 


41 


«3 


Lisi^ enda sombra no hallarás fres- 




> 


cura* 


4» 


44 


Etáhtxfis^i llid«an¿tó la Corriente. 


43 


¡sil 


Si en el loco jaínas hubo espe- 






ríania., r * ; 


;44 


:a6 


Hay en Sicilia una famosa filíente. 


4S 


a.^ 


El amor coSy «gal de 'su fearido. 


46 


;26 


Qúandot á mas sueño el alba me 




•• ; 


convida; , 


47 


iap 


Aguarda > riguroso pensamiento. 


48 


<s^ 


A 'fugitivas sombras doy abrazos. 


49 


31 


'Mas solitario páxaro en quál techo. 


50 


3* 


Amor.mejocupa todos los sentidos. 


SI 


133 


Dexad que á voces diga el bien que 




• \ 


pierdo. ' . 


5? 


34 


Petrarca ^ebró su Laura bella. 


53 


3Í 


Divina muestra del poder divinó. 


54 


36 


Ejsa :Qo}d]?!de,r(>sa f de azucena. 


•55 


-?7 


Dexadme resollar , desconfianzas. 


5« 


5« 


A fuegb y sangre , fiero . pensa- 






miento» - . . 
Mm 2 


57 



^ 



53« 
59 Silvia, por qué os di gusto ^ que 

padercw "i .'^ • '• .• •.; - '. ^JS 

40 Cifra de quanta gloria y bien espera. 5 9 

41 Espíritu gentil y rara belleza. : 60 

42 Quando cx>a atención miro y con- 

templo. 6t 

43 Deten tu €or^> H¿&ares:y^tan cre- 

cido. 62 

44 Por la cumbre de un monte le- 

vantado. .,':•; 63 

45 Tan vivo está el retrato,, y la 

belleza. 64 

'46 Embarazada el alma y el sentido. 6{ 

47 Soné q^e ¿V brazo de rigc^ armado. 66 

48 Clarinda , vuestra Musa sonorosa. 67 

49 Osar, teme# 4 amar, y aborrecerse. .6S 

50 Siete años de Pastor^Jacob' servia. 69 
'5.1 eQwé imagen de la muerte rigurosa.? 70 

5ía Del Sol huyendo el mesmo Sol 

buscaba. '\ 7' 

' ¿5 3 Artificiosa flor , rica y hermosa. 7 % 

54 Tras arder siempre , nunca í consu- 

mirme. - ^ 7^3 

55 Lloro- mientras el Sol alumbra;* y 

quandó» - 74 

56 Llevó iras* sf los pámpanos Otubre. 75 
^57 ^c tantas bien nacidas esperanzas. y 6 



53Z 

5 8 O duU«s frescas agua»' transpiíeütes. ^j 
5 9 Si Dios eres i Amor ^ ¿ quál es tu 

: - T cielo? * .t 78 

<5 o Solo sin vos , y mí dolor presente. 7 9 

<S I ; £$ hielo abrasador : esfaego helado. 8 o 

OCTAVAS GliOSANDO. 

Yotví todas las galas del Verano. 8 Z' 

CANCIONES. 

£n estos versos , de ral amor dictados* 8 i 

Quien quisiere nueva arte. / 84 

Pues quitas y Primavera^ al año el ceño. 87 

Decir puede este rio. 89 

Dulce señora mia. : 9^. 

Besando mis prisiones. :9 a 

Aunque ^ Señora , creo. .94 

£xénto del amor pisé la yerba. . 9ÍS 

DECUSAS. 

Bien pensará quien me oyere. ^^ 

Mm 3 



538 

, B£DONDILLAS. 

Después del gozar la gloria. lol 

Cauíívo, y sin rescatarme. »i;. 103 

Qué verdadero dolon 105 

ROMANCES.- 

Dorisa , fiera cruel. < ' .106 

Mirando como Pisuerga. 1 07 

Ya sueltan (Juanilla) presos*. ^ 109 

Cantaba una labradora. 1 1 X 

Pues ya los años caducos. 115 

Tocóse i quatro de Enero. I a c 

Ya que descansan las uña$« . > > J 2 $ 

. De Valladolid la rica. 132 

Salió trocada en menudos. 136 

Pues me hacéis casamentero. ' 3 9 

. I>»le , papel ^ de mi parte* 149 

.Los espejos fugitivos. J44 

Campo inútil de pizarras. 14Ó 

Quien le aborrece en el alma. ' J48 

Tornad á escuchad mis voces. 149 

levantad , amada Musa. 151 

Con uno y otro desmayo. X $ $ 

De amorosa calentura. 157 



539 , 
. ENDECHAS. 

Estaba Ámarillis. 261 

TERCETOS. 

Pues mas me quieres cuervo que no 

cisne. 165 

ENTREMESES. 

r>el Niño y Peralvilio.de Maarid. 175 

!De la iopavegera. 186 

Peí Marido Fantasma. 194 

De la Venta. 106 

POEMA HEROYCO. 

De las necedades , y locuras de, Orlando 
el Enamorado. 

CANTO PRIMERO. 

Canto los disparates » las locui as. 216 

CANTO SEGUNDO. 

Sobre el echar las suertes en Palacio. 253 
Hm 4 



549. 

CANTO TERCERO, 

Llegóse el plazo que á la justa había. 2 So 

CALIOPE, MUSA VIH, 

QIJINTILLAS. 

Ningún cometa es culpado. a8i 

lETRILlAS BURLESCAS- 

Después que me vi en Madrí. aSi 

Hemos venido á llegar. 984 

Que no tenga por molesto, »86 

Es tu firmeza tan poca. 5S8 

Que le preste el Ginovés. a 90 

Yo he hecho lo ^ue he pod¡do< 293 

SILVAS. 

Esta que Veis delante. 294 

Con que culpa tan grave. 1^96 

Diste crédito í un pino. 300 

Esta que miras grande Roma agora, 303 

Donde vas , ignorante navecilla. 310 

¿Qué de robps fias visto del invierno f 313 



$4¿ 

Qu¿ tienes que contar ^ 'Kcht molesta 32a 

El metal animado. 391 
Estjí polvo sin jsosicgo. \ -''3 a 3 
Ves, Floro, que prestandd la Aris-' 

méticai 315 

En cárcel de metal , ¡ ó atrevimiento ! 326^ 

Estas que veis aquí pobres y escuras. - 3 2^ 

De tu peso vencido. 333 

Aquí la vez postrera. - — ^- - 335 

A vosotras , Estrellas. 3 3 8 

O sea que olvidado. 34f 

O tú ^ que inadvertido peregrinas. 344 

Voyme por altos montes paso á paso. 349 

{O Floris ! quién pudiera. 350 

Tú , blasón de los bosques. 353 

Este de los demás sitios Narciso. 3 5 S 

Muere porque le mires. 363 

Tiempo que todo lo mudas. 365 

Tú , si en cuerpo pequeño. 369 

Y el famoso Español, que no hablaba. 375 

El instrumento artífice de muros. 380 

ANTISTROFE. 

Menos que vos hicieron. 3S1 



$4» 



EPODOS. 



?1 Rey de Ríos , líquido. Monarca. 3 8 j 

Cómo pudieraisejr ¡hecho piadoso. ; 384, 

Dcxa la Procesión, súbete al Paso. 387 

P tü del Cielo para mr.venida. -: 39* 

Qué alegre q^úe recibe?. 393 

ROMANCE. 

Estando en cuita y en duelo. 395' 

URANIA. MUSA I3Í' 

Canta Poesías sagradas* 

SONETOS SACROS. 



I La profecía en SU verdad quejarse. 397 

a Adán en paraíso, Vos en Huerto. 39* 

3 Pues hoy derrama noche ^1 senti- 

miento. % 399 

4 Si dádivas quebrantan penas duras. 400 

5 Con sacrilega mano el insolente. 40 1 

6 Quando escribiste en el sagrado cerro. 40a 

7 El ver correr á Dios la sangre clara. 403 

8 Hoy por el Mar Bermejo del pecado. 404 



$43 
9 Tas decretos » Señor ^ altos y eter- 
nos. 40^ 

I o :Si niifijca descortés preguntó vano; 406 

I I £s la soberbia artífice engañoso. 407 
I a Sea que descansando la corriente. 408 

13 No ves á Behemoth, cuyas eos- . 

tillas, j • '40f|^ 

14 A maldecir el Pueblo en un ju- 

mento. 410 

1 5 Señor , si es el reynar ser escupido* 4 1 x 

1 6 Llamánle Rey , y véndanle los ojoi. -4 1 i 

17 Un nuevo corazón , un hombre 

nuevo. 413 

1 8 De los mysterios i los brindis llevase 414 

1 9 Cain> por mas bien visto, tu fiereza. 41$ 

20 Los ojos , Jeremías , con que leo. 416 
ai Si de vos pasa el Cáliz dé amar- 
gura. 417 

it 2 Si mereciendo sillas Juan y Diego. 418 
a 3 Tened á Christo» son palabras vivas. 419 
24 No alma, no, ni la conciencia fies. 420 
a ^ Atlante , que en la Cruz sustentas 

cielo. 421 

St6 Pues hoy pretendo ser tu monu- 
mento. 422 
ay Contó tu Rey no Dios; hale cum- 
plido, 423 




M4 

a 8 Dice que tíehc s?i;;^}cnáp:l)«byí*l4«4> 

^9 Dícele 2 Judas el Pastor Corderp.::; 425 

3 o Vimgrf y hi^l -paí* ws labio» pide. : .^4 a.¿ 

3^I .Ves que se píeda Dios de Juéz^ 

,;. severo. . >. .í > .: .. . -^j i;i'4a7^ 

3a Piua, sedienta, y ^z\ aünieoíJtda. 428 

^3 Muger Uama^ á su Madre quaada 

$4 .Arde Lorenzo , y goza en las par*: 

ríllas. . > . . , ^ :, ^ ^ 430 
35 La. yoluútad .decios, quiera emi- 

nme. 431 

$ 6 Si visteis á las piedras quebrantarse. 43a 
1 7 Se casíto áo bom ' Joseph nomea á 

fama. .' 433 

38 Las. puertas del infierno siempre j 

abiertas. '434 

3 9 Si á Dios me debo todo , porque 

he sido. 4 3 $ 

4 o Con la voz del enojo de Dios suena. 436 
41 O vista de ladrón bien desvelado. 4 37 
4^ Hoy no sabe de sí la Astrología. ' 438 
43 De los tiranos hace jornaleros. .. - 439 

OVILLEJOS.- 

Adóüdc, Pedro, están las valeotías,. .440 



Í4t 
Viendo el mísero Jtíclas que vendido. 440 

Mavté deKe la envidia xilartomida. .441 

^ Esta que i vuestros ojos hoy $e ofrece 44a 

Gusanos de la tierra. ibid. 

poesías morales. 

PSALMOS. 

Que llegue á tanto ya la xnaldad mia^ 44^ 

ROMANCES. 



# 



Viéndose Job afligido. 457 

A S3S pies de la fortuna. . ':i ' '4Í1 

Ya la obscura y negra noche. 464 

PADRE NUESTRO. 
Padre nuestro te llamo , no de todos. 46^ 

POEMA HEROYCO. 

A Christo Resucitado. 

Enséñame y Chrlstiana Musa n^ia. 47 1 



54^ 

^ Fragmentos d^ Ia Traducción y "Par af rase 
¿U hs Cantar ss de ¡a Esjposa. 

En un Valle de myrtos y de alisos. 505 

POESÍAS FÚNEBRES. 

Aqueste es el poniente , y ei nublado. 5 24 
Yace debaxo de es(ta piedra fria. . $ ^S 

La que de vuestros ojos lumbre ha sido. 526 

CANCIÓN FÚNEBRE , 

Estando solo UQ dia. ibid. 



ZT ■"■ 



*' ■. r 



-^' . . .' . 



iV':^/ c: 



'5w 



CORÜMCCIONES. 



\- 



Pág- 
180 


Lin. 

7 


Dice 

Peralvilo 


Léase 

Peralvillo 


209 
219 


16 

24 


grago 
fueza 


grajo 
fuerza 


220 


7 


roción 


rpcin 


307 


6 


auno»U>$ 


curiosos 


397 

445 
483 


20 

9 
6 

16 


tenis 
siemple 
tristos 
Foltóme 


tenéis 
simple 
tristes 
Faltóme 



L ,; . ')