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Full text of "Obras festivas de Don Francisco de Quevedo Villegas"

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^ 



(DIBM3 9l8m?ü3 

18 BOU FBANCISGO DE QUEVEDO mLE6A&. 



ver síMi 'i 






MKMiMí JWpMÍwr. X. H. 87 



OBRAS FESTIVAS 



]« 



DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILIECAS, 



RKUIEVA iEi90@ll©M. 



TOMO II. 



o 



ASIiSCIHUENXO TIP€l«BAVIC#f 

PS D. F. DE P. MELLADO.— £(Íl70r. 



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Ak'Slkkh 



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4 

Sin ser |aesdek>pelote. 
juzgar las faltas me agraéa. 
00 {Mulioado haber {xreMAft 
qae tenga nas^flt«scl^; : 
el negocio Ti de vota t^ 
pues guestaaer^ ailiabef akli 
colonista, mebeasetída . » . 
á espulgar agenas miM$i 
CoBeéfftame esas medUdaa* 

La ote loea aeiwal 
se procaá, fBrvaeaa tm m&móB , 
de tener oaeíores bafof ^ 

Jue la capilla jeal; ^ 

o pieroas es m caudal, . . ♦ 
toda es pierias, oome.BaeBv > 
blaaea con fondas «apea^ - 
y las faccioaes eartidas* . ^ < 
Concérlaiiiefesaa medbáas. - ;> 

Bl doctor m madicífia 
mas esperta! y naakiiflrvo». - 



OBRAS W DON FRANCISCO 

es de condición de carro, 

Iue si no le untáis, rechina. 
J pulso la mano inclina, 
y quiere (ved qué invención!) 
que le den bello doblón 

E»rinfernal€«f bebidas, 
oncértamé esas medidas. 
Que su limpieza exagere, 
porqueandeel mundoal revés, 
quien de puro limpio que es, 
comer el puerco no quiere; 

Soie lagarta roja espere 
que aun espera al Señor, 
Íf que tuvo por favor 
as aspas descoloridas. 
Concértame esas medidas. 

Guipa el que en valiente di, 
en la pendencia, si rueda, 
á su espada, que se queda, 
•lendo él el que se vá; 

Íj como virgen está 
a espada, y se vé desnuda, 
de bonesta se viste, y muda 
en clausura las heridas. 
Concértame esas medidas. 

Fuerza es que en su muger vea 
el maridillo postizo, 
' que el vestido aue él no hizo^ 
o(ro se lo hizo nacer; 
que líos quiera hacer creer, 
sin justicia y sin razón, 
que no siendo san Antón, 
un cuorvo trae sus comidaSt 
Coaoértame esas medidas. 



DI QIFITBIK). 

Que por virgen haga fieros 
la que entre tías y amigas, 
ha tenido mas barrigas 
que un corro de pastelero^ 
que á todos los forasteros 
provea de virginidad, 
y que llame castidad 
el nacer casta á escondidas. 
Concértame esas medidas. 

LET. satírica IL 

Sabed, vecinas, 
que mugeres y gallinas 
todas ponemos, 
unas cuernos y otras huevos» 

Viénense á diferenciar 
la gallina y la muger, 
en que ellas saben poner, 
nosotras solo quitar; 
y en lo que es cacarear 
di mismo tono tenemos. 
Todas ponemos, 
unas cuernos , y otras huevos. 

Doscientas gallinas hallo 
yo con un gallo contentas, 
mas si nuestros gallos cuentas, 
mil que den son nuestro gallo; 
y cuando llegan al fallo, 
en cuclillos los volvemos. 
Todas ponemos, 
unas cuernos, otras huevos. 

En gallinas regaladas 
tener pepita es gran dafic^ 




8 OBB AS HM 'MM Tl^ANGISGO 

V w las «viáeref de égtfio ' 
10 es«t|«r4ej5p^Ufttfa9; 
las viejas «^ effiptnmaéas 

Íor áfiúM ^eoB ant wiAf^tmn. 
'odas fMAeffiM> 
unas cuern^s^ j «tras hueros. ' 

Despuet qm de i»ifo viejo 
caduca ya mi yestido, 
cómo como aa deseoiido, 

Sor estark) iiasiii (^ peitej^. 
[o acierto á topar eonsejo 
que fMKda'poQeriQe en salvo 
contra oa herreruelo calvo, 
y una sotaaa laoipifia » 
que cuMdo miát «e alffia, 
me descubre tedo el lomo. 
Yo me soy «1 rey Paiomo, ' 
yo me lo guiso, y yo me lo coí^. 

Si vá á decir la verdad, 
de nadie se me dá nada, 
que el 4niiHa apicarada 
me ha dado esta libertad. 
Sdlft iiamo M a^eis^ad 
ajfeyoeoqtienagola $Utírte. 
No temo en damas la muerte' . 
tanto cerno en un doctor; ' 

que las cosas del asior , 
como me vienen las tomo. 
To me soy el rey Palomo ,- 
yo me lo guieot yo me lo come. 



ni prero^alms aeciaB 
de m fpm se luicea Veoeciafli, 
solo por fler Befiorias. 
Ed mi meea tag hsfféts 
mueren de tiiunbre eoKtiotto. 
Pídola para el camifio, 
si me de9pi40 oií dama; 
mas sié mi (remtaoa ilama, 
después <4le «ornarme a^oma. 
Tomesof el reyPat#m#, 
yo Mid lo gmeo, yo nie le «otno. 
BalieQoMes no oie encejo , • 
qnt segua éietB a«aiey, 
81 es de buefia sangre el rey, 
es de tan bnaia su pto}o. 
Con nada me crece el ajo, 
sino es eoB ui^ hiftebazon. 
^as estimo « dan <|tte un^pn, 
y es mi faerca y vigor |an(o^ 
fMtm testimoaio leva»to, 
aunque pese mas m% «a pfono. 
To me soy el rey Palomo, 
yo me lo guiso, yo me to cotnoi 

LET. SATIRKAl IV. 

Qn0«lm^, que aon deitnaa 
se ilumina^ tino y piaftai 
aAe liorroBesde ttota 
al papel de su eabasa; 
que enmiende ánataraleaa, » 
en sus lacQE» proteirvo : : 
queaaiaaeaoft negro ¿servo ^ 



! 
I 



40 0BEA8 DiK DON JBAMCISGO 

durmiendo blanca paloma. 
Con su pan se lo coma.' 

Que campe la muy traída 
de que la ven distraerse^ 
cuando de ninguno verse 
puede por aborrecida: 
que se case envejecida 
para concebir cada a&o* 
00 concibiendo el engaño, 
del que por muger la toma» 
Con su pan se lo coma. 

Que mucha conversación, 
que es causa de menosprecio, 
en la muger del que es necio 
sea de mas precio ocasión: 
que case con bendición 
la blanca con el cornado, 
sin que venga dispensado 
el parentesco de ftoma. 
Con su pan se lo coma. 

Que en la muger deslenguada 
(que á Untos hartó la gula) 
hurte su cara á la bula 
en renombre de cruzada: 

3ue ande siempre persinada 
e puro buena muger , 
y Calvario quiera ser, 
cuando en los vicios Sodoma. 
Con su pan se lo coma. 

Que el sastre que nos desuella^ 
baga con gran sentimiento 
en la ufia el testamento 
de lo que agarró con ella: 
que deba tanto á su estrelia; 



que las ftHas en sm obras, 
sean para so casa sobras, 
mientras la muerte no asoma. 
Con su pan se lo coma. 

LET. satírica V. 

Santo silencio profeso: 
no quiero , amigos , hablar; 
pues vemos jfue por callar, 
a nadie se hizo proceso: 

Ía es tiempo de tener seso, 
ailen los otros al son. 
Chiten. 

Que piquen con buen ooocíeilo 
al caballo mas altivo, 
picadores, si está vivo, 
pasteleros, si está muerto; 
que con ojaldre cubierto 
nos den un pastel frison. 
Chiten. 

Que por buscar pareceres 
revuelvan muy desvelados 
los Bártulos los letrados: 
• •• •••••....•• 

si en los estrados las vieres, 

Íae ganan mas que el varón, 
hiten» 

Que trague el otro jumento 
por doncella una Sirena, 
mas catada que colmena, 
mas probada que argamento: 
que ílame estrecho aposento . 



it OBRAS «B Wm JIKMrCISGO 

donde m entré de rondoo. 
Chiton. 

QoB pretenda el ntridíllo 
de puro valseóte y brava, 
ser en una escuadra cabo, 
siendo i^abo de cucbillo : 
que le vendan el membriito, 

?ue tíraile era razón, 
¡biton. 

Que dados nunca Je falten 
al sastre <fue chupan brajas: 
c[ue le sallen la« agujas, 
a su.nmger se laS' salten: 
que sus dedales esmalten 
un doblón y otro doblón. 
Chiton. 

Que el letrado ¡venga á mr 
rico con SB'ttug^r bella 
mas p^r iMien parecer deeUa^ 
que por sa bnea parecer; > 

y c[ue por bien parecer, 
traiga barba de cabrón. 
Cbitoa. 

Que tonos á sus galanes 
cante JuaniUa estafando, 

Krjque.ya piden cantando . . 
s ñiflas eomio alemanes: . > . -. 
que entono, baciendo ademanes» 
pidan sin ton y sin son. . 

Muger iiay en el logar^ 
que á mil eoohes^ por gOEaUoB^ 
echapit cnatro caballos, < 

que Jna^sabe bien eofaar: 



yo sé auiM«íÉBA nür 

Chiton. . , . » 

Que Didaimikyolrfttoi^ > 
fingienda tiígen el ataM» 
la tieraa dM^lii 9^60% > 
7 €B dattf su doiMteiteb 
7 que lo aprueba «I ÍM 

Sor la sao|fr« de mi fidtúwu. 
hitooi» 

LET. SATIRICE ?L 

r 
I 

Toda 06ta vida e» hintet < 

no 08 daer ladrim.aireiiUv * 
qitt €0iM este ttWBdú^ ea veMl^ 
ee él ea prepky et raiiaffn 
nadie yetas castiger 
porqee harte plate< 6 aolier, : ' 
que al qee azotanv m per füÉM» 
deaDerte, favor 7 tiaaoie. 
Este mundo as jasagoi deketts^ ' 
qm aoia el que wwm^. Iriuia'jt'flianda. 

El esaiíbeeoTccilíe 
cuiBli le dan sin estieeadi^ . 

Íettt hurtar escríli^iido^^ 
que hurta no se escribe: 
el quil bien histlai bttti isnet 
7 es linage mas honrado 

el bevfftpqfeerel'affirkiflilidv 
auple faltasy gana eftasM;^ 

QoeesteBiiaidiyéBfeegaideheÉas, &c» 

Hajor ess si sei fepm^f 
pant scv^giu aabiritavii 



II OBRAi M MU WANdlSGO 

el ser ladiba dé ilittero, 

Sae ser Ladrón de Guevara: 
alguacil con su vara, 
con sos teyés el leirad»^ 
con su mrager el casado, 
hurtan en públicas plazas. 
Que este mundo es fuego de bazas, &c. 

El juez en injustos tratos 
cobra de mala ofnnion, 
porque hasta en la Pasión 
es parecido á Piiatos: 
protector es de los gatos, 
porque rellenarlos gusta: 
solo la botarga es j usta, 
que en lo demás hay hilazas; 
Bi^e mundo es juego de bazas; &c. 

Hay muchos rostros esentos;' 
hermosos, cnanto tiranos, 

3ue tívén como escribanos 
Tees y conocimientos: 
por el que beben los vientos, 
es al qne la capa comeo: 
no huy suerte que no le tomen ' 
con embustes y trapazas. 
Este mundo es juego de bazas, 
que solo el que roba, triunfa y manda. 

LET. SATÍRICA Vil. 

El que sí ayer se muriera, 
misas no podía mandar, 
hoy, k fuerza del hurtar, 
mandar todo el mundo espera; 
y el que quitaba á cualquiera 



el sombrero de mil modof; 
hoy quita la capa á todos, 
desvanecido en la altara. 
Picaros hay con ventura 
de loi que conozco yo, 
y ^caros hay que no. 

lo he visto en breve í 
mas de alguna seAoría, 
que el manda y palo tenia, 
y ya 4iane solo el palo 
10 la vi con gran regalo, 
y sobre sílfa en dosel: 
ya veo la silla sobre él, 
castigando su locura. 
Picaros hay con ventura, dio. 

Alguno vi que subia, 
que no alcanzaba anteayer 
ramo de quien descender, 
sino el de su picardía: 

Lhe visto sangre judia 
icérla el mucho caudal, 
como papagayo, real, 
clara ya su vena obscura. 
Picaros hay con ventora, &c. 
Alguno vi yo triunfar, 

3ue ya por cierta doncella, 
e andar sin parar tras ella^ 
mbt tiene tras que parar: 
cuando en cueros pensó hallar 
á su dama por dineros, 
asi propia se halló en cueros» 
tobado de su hermosura. 
Picaros hay con ventura, &c. 
To conocí caballero 



II 



qae waátmwé cmirieíá^ 
y jamé» in»» toma 
sino ea^aeito, é m dSmm» 
después fe he vislo gíéwtmi * 
y sm ver Vhmie^ PKgwai ^ 
mas servícm qoa fcM^&a» 
4J»» ák» eii Bocke oMotrai . 
Picaros imy eott ¥6iiUiita 
de loft que eM»2e# ynv ^^^ 

LET. satírica Vflt. ! 

Pues amarga fo^iéady 
quioioteebaf h» de la ÍMba(. 
y si 1^ alnaM Uei:toe%. 
esconaterteep iMoáaA^ 
Sépas0,. pms^ltlbevtaé 
ha ea^eudmdo^eM má p6rtE»r 
La poorestf. 

¿Quiéa hisee ali l«erffa galn^ 
y prudente ai siii €00»^ 

Íquién ailta«ariesto 7^0» 
&#frve de ri0 JordMirT 
¿guien hace de piedra» paii^ 
sin ser ei Bies* te? daisrof 
£1 djner». 

iQniésa ocrü swíierett iifittte 
er^Uro y «ovoia al rey? 
¿quién, caireeieiidt» á& lej; - 
meroea^iraobFedé 9a»laíf 
¿auién am kn hmnitdad lemiM 
á íod' eielosi la cabeza? 
La pobreaat 



BE QÜEYEDO. fl: 

iQa¡¿& loli jueces eofi pasioa 
sin ser ungüento, hace bnmatios^ 

Ímes untándolos las nianas^ 
os ahlandft el corazón? 
¿quién gasta su opilación 
con oro, y no con acero? 
£1 dinero) 

¿Quién prt)cura que sts aleje 
del suelo la gloria vana? 
¿quién, siendo toda cristiana, 
tiene la cara de heregcí \ 
¿quién hace que al hombre aqueje 
el desprecio y la tristeza? 
La pobreza. 

¿Quiéu ia montaña derriba 
al valle, la hermosa al fee/f 
¿quién podrá cuanto el deseo;., 
aunque imposible, conciba? 
¿y ciuién lo de abajo arriba 
vuelve en el mundo ligero? 
El dinero. 



LET. SATIIICA K, 

Prenderánte si te tapas, * 
pues Dios buen rostro te dar 
no te tapes; porque habrá 
al primer tapón zurrapas. 
¿Por qné tu cara solapas, 
y la luz del sol te ofende? 
que el que esconde lo que vende^ 
no crecerá su caudal. 
Y no lo digo por mal. 

MiUiot§ea Popular. T. 11. ^88^ 



18 OBRAS BB DON FRANCISCO 

Mil recoletas hay ya, 
y pecadoras del paño, 

1>orqae le quilan ogaño 
a seda á la que se dá. 
Toda de lana será, 
y vendrá el mas confiado 
por lana, y irá trasquilado, 
con navaja de sayal. 
T no lo digo por mal. 

Tendrá la del maridillo, 
8i en disimular es diestro, 
al marido por cabestro, 
y al galán por cabestrillo: 
de su novio hará novillo, 

I ansí con él arará; 
o que siembra cogerá 
con algún primo carnal. 
¥ no lo digo por mal. 



LET. satírica X. 



To, que nunca sé callar, 
y solo tengo por mengua 
no vaciarme por la lengua,- 
y el morirme por hablar; 
« todos quiero contar 
«ierto secreto que oí: 
Has no ha de salir de aquí. 

Mediquillo se consiente, 
que al que enferma, y vá á curalb, 
yendo a muía va á caballo, 
y por la posta el doliente: 
Y viéndole tan valiente, 

m 



B8 QUBVIIK). 19 

Illmanle el doctor Sofi. (1) ' 
Mas no ha de salir de aquí. 
Mandádose ba pregonar, 

3ue digan» midiendo cueros, 
[gua vá los taberneros, 
como mozas de fregar: 
^ue dejen el bautizar 
á los curas de Madrid. 
Mas no ba de salir de aquí. 
Dicen, y es bellaquería, 
que bay pocos cogotes salvos; 
y que, segon bay de caWos» 
que como bay zapatería, 
ha de baber cabelleria, 

Sara poblallos allL 
[as no ha de salir de aquí. 
Los perritos regalados, 
que á pasteleros se llegan, \ 

si con ellos veis que juegan, 
ellos quedarán picados; 
habrá estómagos ladrados, 
si comen lo que comí. 
Mas no ba de salir de aquí. 

Madre, diz que bay caracol, 
que su casa trae á cuestas: 
y los domingos v fiestas 
saca sus hijas ai sol: 
la vieja es el facistol, 
las niñas solfean por sí. 
Mas no ba de salir de aquí. 
To conozco caballero, . 
que entinta el cabello en vano: 

^) luega OQ la tignifieacion griega, donde Sopl^ M S0U9 






8P OBBAÍ^'DB Wm FftiTtCISGO 

y por DO paveeer eanl^ ' 
qaiere parecer tintero; 

Ssieado oieve de enero, ' 
e mayo se hace alhelí. 
Mas DO ha de salir deaquL 

Invisible viene á «er 
por su pluma y por 'su mano 
cualquier maldito esc^ibano^ 
pues nadie los puede ver: 
culpas le dan de comer: 
ai aiablo sucede ansí* 
Atas no ha de salir de aqui. 

Maridillo hay aue retrata 
los cuchillos veraaderos, 
que al principio tiene áeenm, 
y al cabo en cuerno remata; 
mas su muger de hilar traía 
el cerro de Potosí. 
Y iu> ha de salir de aquí. 

Y afirman en coneliision 
de los oficms que canto, 
que ya no hay oficio santo 
sino el de la inquisición, 
quien no es ladrillóles iadUDa, 
toda mi vida lo oí. 
Mas no ha de salir de aqui. 



♦ 1 



LET. satírica XI. 



Las cuerdas de mi instrumento 
^£on en mis soledades * 
locas en decir verdades, 
'«on voces de mi tormento: 



su laEO á mi cuello siento 
qae me aQije y me importada 
con los trastes de fortana . 
Mas paes su paente, si canlo, 
la ha^ puente de llanto, 

?ae vierte mi pasión loca, 
unto en boca. 

De las damas has de hallar, 
si bien en ello reparas, 
sor de solimán las caras, 
las almas de rejalgar: 
piénsanse ya remozar, 

Ívolver al color nuevo, 
aciendo Jordán un huevo, 
que les desmienta los años; 
mas la fé de los antaños 
mal el afeite revoca. 
Punto en boca. 

Dase al diablo por no dar 
el avaro al alto ó bajo; 
Y hasta los dias de trabajo 
ios hace dias de guardar: 
cautivo por ahorrar, 
pobre para si en dinero; 
rico para su heredero, 
si antes no para el ladrón 
que dio jaque á su bolsón, 

Íya perdido le invoca, 
unto en boca, 
Coche de grandeza braba 
trae con suma bizarría ' 
el hombre que aun no lo oia* 
sano cuando regoldaba; 
y el que solo estornudaba. 



32 OBBAS DX DON FRANCISCO 

ya á mil negros estornuda: 
el tiempo todo lo muda: 
muger casta es por mil modos 
la qae la hace con todos; 
mas pues á muciios les toca. 
Ponto en boca. 

LET. SA.T1RICA XII, 

Deseado he desde niño, (1 ) 
y antes, si puede ser antes, 
ver un médico sin guantes, 
y un abogado lampiño: 
un poeta con aliño, 
un romance sin orillas, 
un savon con pantorríílas, 
un criollo liberal. 
Tnolodi^opor mal. 

Ayer sobre dos astillas 
andaba el señor Bicoca, 

«hoy la barriga á la boca, 
eva ya las pantorrillas. 
Eran todas espinillas 
ayer las piernas de Antón, 
y la una es hoy colchón, 
y la otra es hoy costal. 
I no lo digo por mal. 
El vejete palabrero, 
que á poder de letuario, 
acostándose canario 
se nos levanta jilguero: 

H) Los siete versos de esta copla P""»®;* "'^•''Jíü'íí^a?!; 
•tea letrilla de semejante sabor entre las obras «mp^"» Jf. *»f 
£SSJGdngora.Nose yo de d6nde se originase esU parcialidad. 



DB QUEVEDO. S3 

8VL Jordán es el tintero, 
y con barbas colorines, 
trae bigotes arlequines 
como el arco celestial. 
T no lo digo por mal. 

Con roas barbas que desvelos 
el letrado caza puestos: 
la caspa alega por testos, 
por leyes cita los pelos. 
A puras barbas y duelos 
pretende ser el doctor 
de brujas corregidor, 
como el barbado infernal. 

Y no te digo por mal. 

Que amanezca con copete 
la vejiga del notario 
ante ayer monte Calvario, 
agora monte Olívete, 
smo Calvino, calvete, 
con casco de morteruelo, 
hoy garza, y ayer mochuelo, 
coronilla de atabal. 

Y no lo digo por mal. 
Cora gracioso y parlando 

sus vecinas el doctor ; 
y siendo grande hablador, 
es un mátalas callando: 
á su muía mata andando , 
sentado mata al que cura, 
á su cura sigue el cura 
con requiero y funeral. 

Y no lo digo por mal. 

El signo del escribano, 
dice un astrólogo inglés, 



Wt, OBRAS Wfi 0OK rraugisgo 

qae el sigaa dB <áxicer ^, 
que come ¿ lodo cristiam): 
es sa pluma de milaoo^ 
que á todo pollo dá bote ; 
y también es de virote, 
tírando al blanco de un real. 
TsoIodigopioriBaJ. 

El pobreton juag Gjriiel« 
que sin dinero se viere, 
tendrá mosca, si se hiciere 
en el verano pastel: 
pastelerito novel, 
que sia mormurar e^cesos^ 
nos desentierras los huesos, 

Íeres cuaresma en carnal, 
no lo digo por mal. 

LET. satírica. IllLl 

Oyente, si tu me ayudas 
^on tu malicia y tu risa, 
verdades diré en camisa, 
poco menos que desnudas. 
Grande cosecha de Judas 
dicen que ha de haber ogaño; 

J hasta el muchacho de un aio 
udas mfuso tendrá. 
Ello dirá; 
y si no, 
10 diré yo. 

Que Dios guarde no se escriba 
á hombre alguno haa ya mandado : 
los médicos lo han trazado 
por quitar la rogativa. . 



Arriba, cfmea, arriba : 

ya Dios guarde no se acuerda: 

a fulaoo, que Dios pierda» 

cualquiera recelará. 

Ello dirá, &c. 

Este si que es trasquilón, 
y desquitar peregriuo , 
veair por el vellocioo, 
y dejarnos el vellón. 
Solo hallo uoa invención 
para t^er los dineros^ 
que es no tener estrangeros; 
pero si vá eomo vá^ 
Ello dirá, &c. 

Mas vale para la rueda, 
que mueve los intereses, 
el bajar los ginoveses, 
que no subir la moneda. 
No se siente, estése queda; 
que en los asientos que vé, 
su caudal estará en pié, 

Íel nuestro se sentará, 
lio dirá, &c. 

Los virgos, dice un autor , 
son como nuevos al uso, 
que el que ba menos que se puso, 
es el fresco, y el mejor. > 

Maridos, ojo avizor, 
que en la doncellez y el gesta 
ruegan con muger y puesto 
al que crédito les dá. 
Ello dirá, &c. 

Marídito matachín, 
guarda tu muger á ratos : 



9& 0BBA8DI DON FaAHOlSGO 

mira que se vá en zapatos 
adonde la dan botín. 
Madrugón en faldellín 
con tapado de embeleco , 
lleva beca y deja veco, 
y ganado lo hallará. 
Ello dirá, &c. 

¿De qué sirve á vuestro hermano 
ar la culpa á Calvin, 
si harto de ser Delfín, 
se vá inclinando á milanc»? 
Traducirá en italiano 
al inquisidor francés 
el maestro piamontés, 

Íen Mantua lo imprimirá, 
lio dirá, &c. 

Éntrese por los resquicios 
la justicia á castigar ; 
que es pereza registrar, 

Íno decir los ohcios. 
astan y sobran indicios 
para quien nada bastó; 
y de quien tanto tomó 
venganza se tomará. 
Ello dirá, &c. 

Ministros y mÍDÍstríIes , 
que tienen uñas buidas , 
edifiquen con las vidas , 

Íno con los albafiiles. 
I que nació entre candiles 
se pasea entre blandones: 
los nombres tienen sin dones» 
no las recámaras ya. 
Ello dirá, &c. 



BK QÜBTXDO. S7 



LET. satírica XIV. 

La morena que yo adoro, 
y mas que á mi vida quiero, 
en veraao toma acero, 
y en todos tiempo ei oro. 

Opilóse en conclusión , 
y levantóse á tomar 
acero, para gastar 
mi hacienda y su opilación. 
La cuesta de mi bolsón 
sube, y nunca menos cuesta. 
Hala enfermedad es esta, 
si la ingrata que yo adoro, 
y mas que mi vida quiero» 
en verano toma acero, 
y en todos tiempos el oro. 

Anda por sanarse á sí, 
y anda por dejarme en cueros: 
toma acero, y muestra aceros 
de no dejar blanca en mí : 
mí bolsa peligra aquí 

Í^a en la postrar boqueada, 
a suya nunca cerrada, 
para chupar el tesoro 
de mi florido dinero, 
tomando en verano acero, 
y en todos tiempos el oro. 
Es niña que por tomar 
iñadruga antes que amanezca, 
porque en mi bolsa anocheza , 
que andar tras esto es su anásur. 



9B OBRAS DBOaH FRAIIGISGO 

De beber se fué k opilar : 
chapaAdo se desopila : 
mi dinero despavila: 
el que la dora es Medoro : 
el que no; pellejo y eaer» : 
en verano loma acero, 
y en todos tiempos el oro. 

LET. satírica XY, 

Está escrita á sngeto particular , en ocasiiMí de kahsi salido á ja. 

gar cañas. 

Este si que es corredor, 
que los otros do. 

Hade espantar las estrellas 
con maravillas estrañas» 
que al fin es hombre de callas. 

Íor parecer hecho de ellas, 
odos le siguen las huellas^ 
y él vuela como un azor. 
Este si que es corredor, 
que los otros no. 

Todos los otros socorre: 
á todos los deja atrás, 
porque él coi-fk con compás,. 

Jorque con sus piernas corre.. 
[inguAO hay con quien se aliorre; 
ui perdona á su señor. 
Este si que es corredor, &• 

Miradle qué bien que bate : 
notad que hace maravillas, 
pues pica con las rodillas 



mas que con el actcnte. 
Ninguno hay que se rescate 
de su contrario mejor. 
Este si que es corredor, &e. 

El oabailo pone grima , 
poes parece, si se enfosca ^ 
mas que corre con la mosca, - 
que coa caballero encima. 
Miradle qué bien que arrima 
los zancajos el doctor. 
Este si que es cóndor, &c. 

¿Cómo diablos puede ser 
hombre de tetras fundado ? . 
pues nunca el que es buen leMdo 
tiene tan mal parecer. 
Asi se viene á correr 
el pobre legislador. 
Este si que es corredor, átc. 

De trapos, como muHeoa, . 
vá-eon adarga á borlarse, 
pudíendo todo adargarse 
coa un parche de jaqoeca. 
Babieca sobre babieca 
Má. eabailo y picador. 
Este si que es corredor, &ci 

No hay c^sa á que no acomba, 
con parecer el cuitado 
un esparrago barbado, 
V una lesna á la gineta. 
Mirad qué .i)ien que se aprieta 
á la silla el pecador. 
Este si que es corredor M^* 

¿Quién hay qae coa él ápMste 
á quien tiene mas donaimt 



30 OBRAS DE DOH FBAMGISCO 

pues si otros correa con aire » 
el aire corre con este : 
cual era para una hueste 
en defensa del Señor. 
Este si que es corredoi , &c. 

Mas yo por mi cuenta baHo, 
según s*u cuerpo denota , 
que era mejor para sola , 
que para rey, ni caballo: 
supiera correr un gallo , 
inas cañas no es de su bumor. 
Este sí que es corredor, &c. 

Parece , si no me engaña 
la vista con alguo velo, 
nías sanguijuela en anzuelo, 

8ue pescador con la cana, 
ospecho que ha sido arafta , 
tse ba vuelto en arador. 
}te si que es corredor, &c. 
Honrar tiene las dos villas: 
todo el mundo se prevenga, 
pues cuando cañas no tenga , 
no le han de faltar canillas. 
Es hombre de entrambas silias» 
y de entrambas es peor. 
Este si que es corredor , 
que los otros , no. 

LET. SATÍRICA XVI. 

Toda bolsa que me vé 
tan honesta y tan bonita, 
me llama , no sé por qué , 



0K QVXVXDO. SI 

cuando tomo , Mariquita ; 
cuando dá, Mari tomé. 

En casa del Florentin , 
tienda donde se regala , 
mas le quiero Martingala , 
que no sin gala Martin ; 

!j si pido de improviso 
a tela ó el ormesí, 
i^ejor me parece á mí * 
galápago que Narciso. 
10 no quiero al ginovés, 
qae con fama cumple ya; 
pues mas vale , si él no dá , 
^n fama algún holandés. 
Soy á la bolsa precita , 
que se viene por su pie 
ai daca de esta bendita , 
cuando tomo , Mariquita , 
cuando dá , Maritomé. 

En casa de los joyeros , 
entre medias y listones , 
mas los quiero Galalones , 

Iue en San Dionís Oliveros. 
J Roldan que prometió 
pendencia , y no la basquina., 
el Rol perdonó á la rifla , 
T el dan á la tienda no. 
Hijuela de bendición 
me llaman madres del arte , 

Ísoy por la mayor parte 
ijuelade partición. 
La bolsa que se marchita, 
del viento que yo me sé , 
me llama triste y contrita, 



SSI OBRAS M OON PlttKGISCO 

coando tomo , Mariquita ; 
cuando dá , Maritomé. 



LET. SATÍRICA XVIL 

Solamente un dar me agrada , 
que es el dar en nódarnada. 

Sí la prosa que gasté 
contigo, niña, lloré, 
y aun hasta agora la lloro . 
iqué haré la plata y el oro ? 
Ya no he de dar , srao fuere 
al diablo á auien me pidiere ; 
que tras la burla pasada, 
Solamente nn dar me agrada , 
que es el dar en no dar nada. 

Yo sé que si de esta tierra 
llevara el rey á la guerra 
la ni&a que yo nmíbrára , 
que á toda liolauda tomara, 
por saber tomar mejor : 
que el ejército mayor 
de gente mas dotrlnada. ' 
Solamente an darme adrada, 
que es el dar en no dar nada. 

Solo apacibles respuestas ^ 
y nuevas de atguoas fiesta^ • 
íe daré á la mas altiva^ 
que de diez reales arriba -' 
ya en todo mi juicié pfenso • 
que se pueden dar á censo , 
mejor que á page 6 criada. 
Solamente un dar m^ agrada ^ 



DE QÜEVEBO. 33 

que es el dar en no dar nada. 

Sola me dio una muger » 
y esa me dio en que entender: 
yo entendí que convenia 
no dar en la platería ; 
y aunque en ella á muchas vi , 
solo palabra las di 
de no dar plata labrada. 
Solamente un dar me agrada, 
que es el dar en no dar nada. 

LET. SATÍRICA. XVffl^ 

Yuela pensamiento , y diles 
á los ojos que mas quiero , 
que hay dinero. 

Del dinero que pidió 
á la que adorando estás , 
las nuevas las llevarás , 

Eero los talegos no. 
lí que doy en no dar yo, 
pues para hallar el placer 
el ahorrar, y el tener, 
han mudado los carriles. 
Yuela , pensamiento , y diles 
á los ojos que mas quiero, 
que hay dinero. 

A los ojos, que en mirallos 
la libertad perderás , 
que hay dineros les dirás » 
pero no §ana de dallos : 
yo solo pienso cerrallós , ' 
que no son la ley de Dios, 



91 * OBBAS O^biMK FRANCISCO 

qoe se bao d^ encerrar ea.dQ$ , 
SIDO ea talegas cerriles. 
VhaU, peosamieato, y diles 
álos(jjOftque ams^quiexo, 
que hay dinero» 

Si CM agrado te oyere 
esa esponja de la Villa, 
qae hay amero has de decina. » 
y qoé.bay de quiea le diere ! 
Si justiciar te quisiere » 
está Grme con un Martos , 
no te dejes hacer cuartos 
d^flofi dedás alonadles. 
Vuela , pensamiento , y diles 
á l«« lojos ^iie IIMI3 quiero, 
que hay díneío. 

LET. SJLTlftlCik XIX. 

Poderoso cabaUer p 
es don Dinero^ 

Madre , yo al oro me humillo ; 
él es mi auianie y mi amado ,. 
pues d^ puro enaoiorado , 
4e «antino aada amarillo : 
<|ue pues doÚon, ó sencillo » 
hace todo cuanto quiero , 
Boderoso caballero 
es don Dinep^ 

Nace eo las ladias honrado , 
donde el jQUindo le acompasa: 
Tiene á. jraorir en Espa&a , 
j es eo, Genova enterrado ; 



7 pues quien le trae al lado 
es hermoso , aunque sea fiero, 
Poileroso caballero 
es don Dinero. 

Es galán , y es como un oro : 
tiene quebrado el color : 
persona de gran valor, 
tan cristiano como moro , 
pues que dá, y quita ^1 decoro, 
y quebranta cualquier fuero. ' 
iPoderoso caballero 
es doQ Dinero. 

Sd» sus padres principales» 
y es de nobles descendiente , ' 
porque en las venas de Oriente 
todas ias sangres son reales: 
y pues es quien hace iguales , 
al duque y al gaaadelro , 
Poderoso caballero 
es don Dinero. 

¿Mto á quién no maravilla , 
ver en su gloria sin tasa , 

3ue es lo menos de su casa 
Olla Blanca de Castilla? 
Pero pues dá al bajo silla, 
y al cobarde hace guerrero, 
9«d«roso caballero 
es d^ Biaeró. 

Sus escudos de armas neUes 
son siempre tan principales , ' 
que $ta sus escudos reates , 
00 hay escudos de armas áúh\^ : 
y pues á los mismos robles 
dá codicia su minero , 



86 OBRAS DE DON FRANCISCO 

Poderoso caballero 
es don Dinero. 

Por importar en los tratos, 
y dar tan buenos consejos, 
en las casas de los viejos 
gatos le guardan de gatos : 
y pues él rompe recatos, 
y abl^daal juez mas severo. 
Poderoso caballero 
es don Dinero. 

Y es tanta su magestad, 
(aunque son sus duelos hartos) 
que con haberle hecho cuartos, 
no pierde su autoridad; 
pero pues da calidad 
al noble y al pordiosero. 
Poderoso caballero 
es don Dinero. 

Nunca vi damas ingratas 
á su gusto y afición, . 
que alas caras de un doblón 
hacon sus caras baratas: 

Ípues las hace bravatas 
esdé una bolsa de cuero, 
Poderoso caballero 
es don Dinero. 

Mas valen en cualquier tierra 
(¡mirad si es harto sagaz!) 
sus escudos en la paz, 
que rodelas en la guerra: 
y pues al pobre le entierra, 

Í hace propio al forastero, 
oderoso caballero 
es don Dinero. 



DE QÜByBbo. ^ 



LET. SATÍRICA XX. 

Fui bueno, no fui premiado; 
V viendo revuelto el Polo, 
fui malo, y fui castigado; 
ansi que para mí solo 
algo el mondo es concertado. 
Los malos me han invidiado: 
los buenos no me han creído: 
mal bueno, y buen malo he sido: 
mas me valiera no ser. 
Esta es la justicia 
que mandan hacer. 

Viendo que la hipocresía 
arreboza delincuentes, 
contra el registro del día 
quise pasar á las gentes 
por virtud la maldad mía. 
Ayunos contrahacía, 
ahitosdisimulaba: 
de milagros amagaba 
á las horas del comer. 
Esta es la justicia 
que mandan hacer. 

Siempre he mentido después 
del Sefior, á quien mentía: 
7 en ley de cortesanía 
peor que aun la verdad es 
una mentira tardía. 
Di en mentir en profecía, 
y aunno alcanzaba á misamos, 
y entre ciento que mintamos. 



98 OBBAS Dff DON PRAlfGlSCO 

mi enredo no es menester. 
Esta es la justicia 
que mandan hacer. 

Desgraciado lisongero 
soy, si despacio lo miras, 
porque adulando severo, 
como creen ya mis mentiras^ 
me teipen por verdadero. 
Si callo, soy embustero; 
poco soy para (1 ) el Señor, 
mucho para el mercader.* 
£8ta es la justicia 
que mandan hacer. 

He sufrido demasiado 
por medrar á lo marido; 
y los que me han despreciado 
son los que se han enojado 
de lo qoe les he sufrido. 
Si me quejo, soy temido: 
si no me quejo, no soy: 
si doy, pierdo lo que doy: 

Ísi guardo, es no tener, 
staes la justicia 
que mandan hacer. 

Dicen que soy temporal, 
si al poderoso me humillo: 
sí con él nie muestro igual, 
viene k ser mayor el mal 
de presumircompetillo. 
Si al hablarle me arrodillo, 
me riñe y lo llama exceso: 
si derecho le hablo y tieso, 

0) ParaadidaralSeft r. 



DE QUEVEDO. 391 

oye, y no me puede ver. 
Estaeslajnsticia 
que mandan hacer. 

Si alguno pretende hacer 
mal, y codicia malsuies» 

Íf yo me voy á oponer, 
os buenos se hacen ruines, 
Sorque sobre en qué escoger, 
[alo aun no soy menester, 
y es mi desdicha mayor, 
que otro perezca peor, 
sin que otro lo pueda ser. 
Esta es la justicia 
que mandan hacer. 



^i^RdL^l^f iQ)ll.i®@l^f 



« 



Burlesca L 

Por Angelito creía, 
doncella, que almas guardabas, 
Y eras araña, que andabas 
tras la pobre mosca mía. 

Píntese por toda tienda, 
ó mancebitos de España,. 
San Jorge mata la araña, 
que nuestra mosca defienda. 
Sin duda que engordarás, 
pues que todo el año entero, 
á la orilla del dinero 
papando moscas estás. 
Siendo de la Andalucía, 
Moscovita te tornabas; 
T eras araña, que andabas 
tras la pobre mosca mia. 

A los pasteles peores, 
si en verano los miraras, 
tú la mosca les quitaras 
mejor que los mosqueadores. 
Ganado de Satanás, 
y de condición tan osea, 
que en solo dándole mosca 



]>K QÜE7ED0. 41 

se sosiega, y quiere mas: 
mosca maerta parecía 
tu codicia cuaado hablabas; 
T eras araña que andabas 
tras la pobre mosca mía. 
A ta malaÍQclinacioQ, 
y á tu infernal apetito, 
poco dinero' es mosquito, 
mucho dinero es moscón. 
A la mosca, que en verano 

te ?ás, por que el precio suba; 

alón, que pinta la uba, 

te dice todo cristiano. 

Por ninfa te presumía 

cuando mas me acompañabas^ 

Y eras araña, que andabas 

tras la pobre mosca mia. 
Mal tus embelecos mides, 

bien tus mohatras entiendes, 

pues telaraña me vendes, 

y tela rica me pides. 

i)ejami mosca, doncella, 

S|ue si la mosca y mosquito 
ueron plaga para Egipto, 
hoy es plaga no tenella. 
Tu hermosura me ponia 
al entendimiento trabas, 
T eras araña, que andabas 
tras la pobre mosca mia. 



12 OBRAS ]» DOasrttMClSGO 



LET. BURLESCA IL 
Galán t Dama. 

G. Como un oro, no har dudar, 

eres, niña, y yo te aaoro. 
D. Niño, pues soy como un oro, 

con premio me he de trocar. . 
G. De oro tus cabellos son 

rica ocupación del viento. 
D. Pues á sesenta por ciento 

daré cada repelón. 
G. ¿Qué precio habrá que (t) consuele 

oro que rizado mata? 
D. Como me dé el trueco en plata, 

dejaré que me repele. 
G. No hay plata para pagar 

prisión que vale un tesoro. 
D. Niño, pues soy como un oro, 

con premio me he trocar. ^ 
G. ¿Tan grande es la estimación 

del oro? ¿A. tanto se estiende? 
D. Hasta el orozuz pretende 

ventajas contra el vellón. 
G. Oro, que codicia el Alba, 

vendes por cosa del sueío? 
D. Págame tú en plata el pelo, 

que yo me quedaré calva. 
G. Quien lo quisiere comprar, 

pierde el amor el decoro 



(i; £1 repelarle. 



^^ 



DEQUBVBDO 43 



D . Niño , pnes soy como nn orO| 
coD premio me he de trocsir. 



LET. BURLESCA III. 

ESOTRO DIALOGO SEMEJANTE. 

G. Sí queréis alma, Leonor, 

daros el alma coafio. 
D. ¡Jesús, que gran desvarío! 

dinero será mejor. 
G. Ta no es nada mi dolor. 
D. ¿Pues qué es eso, Señor mío? 
G. Dióme calentura y frió, 

y quitóse me el amor. 
D. De que el alma queréis daíme» 

será mas raion que os dé. 
G. ¿No basta el alma y la fé 

en trueco de acariciarme? 
D. ¿Podré de ella sustentarme? 
G. El alma bien puede ser. 
D. ¿T querrá algún mercader 

por tela su alma trocarme? 
G. ¿Y es poco daros, Leonor, 

si toda ta alma os contío? 
D. ¡JeBBs, qué gran desvario I 

dinero fuera mejor. 
D. Daréos su pena también. 
D. Mejor será una cadena , 

Sae vuestra alma, ymas'en pena. 
Dn pena pago el desden. 
D. Para tma necesidad 



il OBRAS DE DON FRANCISCO 

no hay alma como el diaero. 
6. Queredme vos, como os quiero, 

por sola mi voluntad. 
D. Ño haremos buena amistad. 
G. ¿Por qué vuestro humor la estraga? 
D. Porque cuando un hombre paga, 

entonces trata verdad. 
G. ¿Qué mas paga de un favor, 

que el alma, y el albedrio? 
D. [Jesús , que gran desvarío ! 

dinero será mejor. 



LET. BURLESCA. IV, 

A la que causó la llaga, 
que en mi corazón renuevo. 
Yo la quiero como debo, 
y un gmovés como paga. 

Ved en qué vendré a parar, 
compitiendo sil poder, 
haciendo yo mi deber, 
y él haciendo su pagar. 
Mal en oponerme hago, 
siendo de bolsa tan leve, 
á quien ni teme, ni debe, 

Ío que ni temo, ni pago, 
uando mi talego amaga, 
el suyo dá fruto nuevo; 
To la quiero como debo 
y un ginovés como paga. 

Con bien diferente alhago, 
nos escribe á lo modorro, 
& mí las cartas de horro; 



m QirETEDO. 45 

jt él las cartas de pa^o. 
¿Cuál tendrá mas opinioa 
con ella en la poesía, 
yo con una letra mía, 
ó él con dos de Yizsnzon? 
La letra de cambio traga; 
no escucha la que yo llevo: 
Yo la quiero como debo, 
y un ^inovés como paga. 
Si la veo en su posada 
con el ginovés Cupido; 
estoy yo como vendido, 
ella está como comprada. 
Mirad, pues, á quien oirá, 
si en el reló que regala, 
mi mano es laque señala, 

Íla suya es la que dá. 
oda mi dicha se estraga 
Íór cuantos caminos pruebo: 
o la quiero como debo, 
y un ginovés como paga. 
¿Cómo la podré agradar 
los deseos avarientos, 
si voy á contarla cuentos, 
y él dá cuentos á contar? 
él dá joyas, yo billetes, 
y andamos por los luga^'es, 
él con dares y tomares, 
yo con dimes y diretes. 
be mí se esconde por plaga; 
a él le busca por cebo: 
lo la quiero como debo, 
y un ginovés como paga. 



46 BRAS DB DON FBA.NCISCO 



LET. BURLESCA V. 

Dijo á la rana el mosquito 
desde una tinaja: 
Mejor es morir en el vino 
que vivir en el agua. 

Agua no me satisface, 
sea clara, liquida y pura ; 
pues aun con cuanto murmura, 
menos mal dice que hace: 
nadie quiero que me caze : 
morir auiero en mi garlito. 
Dijo á (a rana el mosquito, «Sdc. 

£q el agua hay solo peces, 
y para que mas te corras^ 
en vino hay lobos y zorras, 
y aves, como yo, a las veces; 
en cueros hay*|>ez y peces: 
todo cabe en*^mi distrito. 
Dijo á la rana el mosquito, &e. 

Note be de perdonar cosa, 
pues que mi muerte disfamaa; 
y si borracho me llamas, 
yo te llamaré aguanosa: 
tú ea^os charcos enfadosa, 

£0 en las bodegas habito, 
ijo á la rana el mosquito, &c. 
¿Qoé tienes tú que tratar, 
grito de cienos y lodos, 
pues tragándome á mí todos» 
nadie te puede tragar? 
Cantora de muladar , 



BB QOIVEDO 47 

Ío soy luquete bendito, 
^iío á la rana el mosquito, &c. 
10 soy ángel de la uba, 

Íen los sótanos mas frescos 
uisellor de ios tudescos « 
sin acicate, ni tuba: {i) 
yo estoy siempre en una cuba , 

Ítú estas siempre en un grito, 
ijo á la rana el mosquito , &c. 

( ) Entiende al mosquito de la trompetiUa. 



^itiOLLI^^ Ldl^d^l^i 



« 



lírica, i. 

Qae un corazón lastimado, 
á quien ha dado ej amor, 
por premio eterno dolor, 
por alimento el cuidado ; 
constante, que no obstinado , 
solo tema en mal tan grave» ' 
que se acabe, ó que le acabe» 
ved lo que llega á temer: 
¿Qué puede ser ? 

Que muestre tanto desden 
hermosura celestial, 
que á sí misma se haga mal, 
por solo no hacerme bien: 
que envidien los que la ven 
mi pena, y que yo la estime; 
y que nadie se lastime 
cuando me ven padecer; 
¿Qué puede ser? 

Que esté ardiendo en rayos rojos, 
y en vivo llanto deshecho: 
que estando abrasado el pecho, 
agua derramen mis ojos: 



w.omnrnfQui /» gil 

qae maltrate sus despojos 
quien venció con tanta gloría; 
que en 4espr9cJAr si^ Tictoria 
muestre todo strpod^f,' 
¿Qué puede ser? 

Qm mellamettjiíi wBUQft 
es loqiue mashe Beotídb^ .t / 
habíéodo yoimereeido: :•.. ( i^'f 
penar po^ tañí» hefórasQKa: i,. » 
qne IIaBiés<BMaii)ario<^% ^ 
porgue amo sin esperas^; -•;. ú 
sabiendbiqDer ef agnnrjÉtf '. ,< i> 
esperaos sib ' merésttr;; ] . > : .M 
¿Qué puedifij ser? ;. . : ; íj ,.:ii 
Que me nmetllrir jéhwtmi^ 
de esternal que ftase lentíeite 
que esüme á qmeanas .tM:Mnde> 
cuandb creoe mi ioJtm^aié'f, • ? ^ 

Suemeacrtdite^ttvmeBloi tí'j 
e su rigor y mi 'dmí^,. : ,;..r» 
siendo solo libbml i , .: ^ :. 
del "penar y |>a«hseer;i u. r.>. 
. ¿Qué puede sferJ ? .i,.;f 

Que no se<|uíftflai^idf«r:^ 
y que ^stéyo)eastt!oad«i»(M() ; 
tan contento» oflíni mí- ptjfoav' < ^\. 
como ellaen'y^PBiepetao*.. :. / 
que venga yo a deseaor : • , ,. ; 
al dolor , qae; es>mí homcílfi^ 
mas vrda quencá nti yidii^ - . ¡i 
por no verrle-fenecw: • : .i 1, 
¿Qué puede stt? .1 ,i,,!f 

• ^- vn . . .. :. • ,,:,. ; .-f 



80 OBBAS 01 DKW. FKiHCISCO 



tÉT. tlRlCA. tí. 



^ # « 



>rMr que cantas, Flor qnp vuelas, 
y tieoei^ por facistol 
el laurel; ipara qué al Sol, 
coa lan sonoras cántelas, 
le fliSMlfugas y desvselas, 
dígasme, ,* 

dulce jitg«wro por que? 

Dime, camor ramillete, 
lira de pluma volante, 
títbo alado y elegante , 
qae «ü el rizado copete 
lucesflor, suenas falsete, 
¿por qué cantas con porfía 
invidiás que llora el dia 
con lágrimas de la Aurora, 
:si en la risa de Lidora 
.•su amanecer desconsuelas? ■ 
iFlor que cantas, Flor que vuelas, &C. 

En un átomo de plu ma 
4Cómo tal concento cabe? 
^cómo se esconde en una ave 
cuanto el contrapunto suma? 
¿qué dolor hay que presuma 
tanto mal de su rigor , 
que 00 suspenda el dolor 
al Iris breve que canta, 
llena tan chica garganta 
de Orfeos y de bihuelas? 
Flor que cantas, flor que vuelas, &c. 



..t 



Voz pintada , canto alado , 
poco al ver , mocho al oído , 
¿dóode tieoes escondido 
tanto instramento templado? 
Recata de mi cuidado 
tus músicas y alegrías; I 

que las malas compaflias ' 
te volverán los cantares 
tñ lágrimas y pesares , 

Íor mas que á Sirena anhelas, 
ior que cantas , flor que vuelas, &c 

LET. LÍRICA. IIL 

Rosal , menos presunción 
donde están las clavellinas ; 

1)ues serán mañana espinas 
as que agora rosas son. 

¿De. Qué sirve presumir, 
rosal f de buen parecer, 
si aun no acabas de nacer , 
cuando empiezas á morir? 
Hace llorar y reir, 
vivo y muerto tu arrebol 
en un dia, ó en un sol : 
desde el Oriente al Ocaso 
vá tu hermosura en un paso » 

Íen menos tu perfección, 
osal, menos presunción, &c. 
No es muy grande la ventaja 
que tu calidad mejora : 
si es tus mantillas la aurora , 
es la noche tu mortaja. 



IJf OBBAS m DOH V|f NGI8G0 

No \^ flcmcUIa tM. \f^^^ / 
qaé ^a te aloan^^ de. din», 
y de ta$ Qaballeríai^^ 

se está riendo h malvaf , , . i 
caballera de uo te^roE, 
Rosal, i9e«iw pyr^suacíQi^^ ¿M^i . 

Mttchas otras , qae h en^pieiidyrdii á la ?(|l Mos músicos, 
se podrto ri|iffe dejhi piS9pioiBu 



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JÁCARAS. 



CABTA HE escárhauXn X x^ iísíídííz. 



ÍÁCáU i. 

I4 ««lá gaaráadó ^ la, iMiut 
tu querido £dcarrattiliá , 
q«0 wMxi aifiteres vitos 
me prendiemii m {)easar. 

Andj^ i lettza de gao^aiSi \ 
y grillog^vitieíicaíarí 
que en mi caftiafi^ como «é faáza 
las noches de {>or Saa Jnati. 

Eatféodotne» ia bajada, 
llegándome á Temojar 
cíeru péááeflcia ffiosqttito , 
que se aÍM»jgó ea viao y psm : 

Al trago oeseatft y ntiere , 
que apenas ái|e : wá vA, 
me troj^Hm en rtriaiMlaig 
por meiío é^ lá chidad . 

Como <st ttttísia del iMfit^e - 



5fc OBEAS DE DON FEANCISGO 

^ saelen los diablos llevar , 
iba en poder de corchetes 
tu desdichado jayán. 

Al momento roe embolsaron, 
para mas seguridad, 
en el calabozo fuerte « 
donde los godos están. 

Hallé dentro á Cardeñoso, 
hombre de buona verdad , 
manco de tocar las cuerdas « 
. donde no q^iíso cantar. 

Remolón fué hecho cuenta 
de la sarta de la mar , 
porque desabrigó á cuatro 
de noche en el Arenal. 

Su amiga la Coscolina 
se acogió con Cañamar ; 
aquel, que sin ser San Pedro , 
tiene llave universal. 

Lobrezno está en la capilla : v 
dicen que le colgarán , 
sin ser dia de su santo, 
que es muy bellaca seOal. 

Sobre el pagar la patente 
nos venimos á encontrar 
yo y Perotiído el de Burgos : 
acaoóse la amistad. 

Hizo en mi cabeza tantos 
un jarro, que fué orinal; 

?r yo con medio cuchillo 
e trinché medio quijar. 

Supiéronlo los señores , 
que se lo dijo el guardián , 
gran saludador de culpas , 



:M 



un fuelle de Satanin. 

T otra mañana á las ottoe , 
víspera de San Millaoi , 
con chilladores delante ; 
y envaramienio detrás, ; • 

A espaldas yuebas nie dienm 
el usado centenar, 
que sobre los recibidos 
son ochocientos y mas. 

Fui de buen aire á catMdto, 
la espalda de par en par ; ' 
cara como del que prueba- > 
cosa que le sabe mal. 

A puras pencas se han vuelto 
cardo mis espaldas ya : 
por eso me hago de peocas . 
en el decir y el obrar. 

Agridnlce fué la mano : 
hubo azote garrafal . 
el asno era una tortuga : 
no se podia menear. 

Solo lo que tenia bueno 
ser mayor que un dromedal; 

f)ues me vieron en Sevilla 
(s^ moros de Mostagán. 

No hubo en todos los ciento / 
azote que echar á mal ; 
pero á traición me los dieron'^ 
no me pueden agraviar. 

Porque el pregón se entendien 
con voz de mas claridad, 
trojeron por pregonero 
las sirenas de la mar. 

Envianme por diez aflos 



OBRASai TMHT 7flll9GíSG0 

Ísabe Dios qníte los ireri!) > 
k qi»)émUla Í6 palos ^ i 
agravie tpAaJa:fiMr. 

Para iMitidúrdei agita « 
dicen qa& mt IJevaráa . 

>rdftlaafbi' sardina / 



sacudidor y batea. - 1 - 

Si tienealhonra, la MtiMiez: 
si me tiene8'irolu«tad , 
fo^aisa'ocaiiafi es ésla , 
en que jo pnifides «nostrar. 

ConldlMí^eiDe. con aigo / 
pues es mi necesidad ) 

Miv'cnieAoma del verdugo : ' 
losjubones que me dá : •. 

Qiertíempo vendrás la ttendpz , 
que alegre te.alabarás, ^ . > 
que á fisnarramáii pariu cansa 
le añudaron el tragar. 

A la fiava del oercado,^ - 
á la Chiriuos ^ Guarnan , 
á la Zolk'j áiaflooha^ 
á li^ L«iBa Y ia€eidán , 

A üfana^y a Taáte el ifíejOv 
que en la/ guarda iruestra estáa.» 
y Aitoda ta gurullada ^ 
mis encomiendas darás. 

JBudia en Sevilla , á ios cienif» 
de este rats\^ que oo^rre ya : 
/(iriime&fir de tus rufianes , 
7 el majiar deles de acá. 






• •* á 

' f *J 



JÁCARA ÍL 

Con m meÚM áúmám^ 
ta mandil y.ataivBiiiaí , 
de la cámara del golpe J . 
pues que sa Itare lá hw^ 

ReciÉá fQ letra iofr^meai» ! 

Jae recibiste , jayán , 
e contado^ qae se iveian : 
uno al otroaf asentat. 

Por matar ia sed te Ju» i 
mas valiera « Efcar ramán ^ 
por np paflar esofi 4ri^ff6. < 
de^r otros .de pasAr« 

Borradlas son ks penieMte^^ 
pnes tan derechas se Tin 

^Jftiiajraca^ dMde ltaMaA' 
besandob»j«•easpaz. 

No hj|j qitislíon , ai posadnriife 
que sepa , aanfo, nadar : 
toda^se^Qgan en víM ^ 
todas se ataecaaai pan^ 

Si tantos furdiiges ci^as, •. 
sin dudo, que la qnerrúa 
las dstoa« por verdogade^ 
7 las bizas por rufián. t 

Si toiNHi de dar mas aaelet 
V ^breles^oeestáaaliráa, >. 
eMrá» «Qoa sobre «tras^ 
ó se habráftie^baeeralik .- . 



9fi\ OBRAS DB IM»f FBÁNGISGO 

Llevar buenos pies de albarda 
no tienes que exagerar; 
que es mas de muy azotado» 
que de ginele y galán, 

Por buen supuesto te tienen, 
pues te envían á bogar: 
ropa y plaza tienes cierta, 
y a subir empezarás. 

Quejaste ¡de ser forzado: 
no pudiera decir mas 
Lucreeia del rey Tarauino, 
que tú de su magestad. 

Esto de ser galeote 
solamente es empezar; 
que luego tras remo y pito 
las manos te comerás. 

Dices que te contribuya; 
y es mi desventura tal, 
que ano te doy consejos, 
yo no tengo que te dar. ' 

Los hombres por las mogeres' 
se truecan ya taz á taz; 
y sí les dan algo encima, 
no es moneda lo quedan. 

No dá nadie sino á censo; 
y todas queremos mas 
para ^alan un Pa^o, 
que un cristiano sin pagar. 

A la sombra de un corchete 
tívo en aqueste lugar; 
que es para ios delincii^iites 
árbol que puede asombrar. 

De las cosas que me 
he sentida algon pesar; 



que le tengo á Cardeñeso 
entrañable voluntad. 

Mírea qué huebos le daba 
el asistente á tragar, 
para que cantara tiples; 
sino agua, cuerda y cendal. 

Que remolón fuese cuenta, - 
heme holgado en mi verdad; < 

Enes por aquese camino 
ombre de cuenta será. 
Aquí derrotaron juntos, 
Coscolina y Cañamar, 
en cueros por su pecado, 
como Eva con Aaán. 

Pasáronlo honradamente 
en este honrado lugar; 
y no siendo picadores, 
Tivieron, pues, de hacer mal. 

Espaldas le hizo el verdugo; . 
mas debióse de cansar, 
pues habrá como ocho dias 
que se las deshizo ya. 

T muriera como Judas; 
pero anduvo tan sagaz, 
que negó (sin ser san Pedro) 
tener llave universal. 

Perdone Dios á Lobrezno, 
por su infinita bondad, 
que ha dejado sin amparo, 
7 muchacna, á la Lujan. 

Después que supo la nueva, 
nadie la ha visto pecar 
eo público ; que de pena 
vá de zaguán en zaguaja* 



49 OBRAS M 1N^ f RiltClSGO 

De fiwv^ 00 se me ofreee 
cosa de que te avisar; 
qa9 la moecte 4e Vatgarra 
ya es añeja por allá. 

Cespedosa es ermitafio i 
una -i^^ de Alcalá: 
buea aisdplinante ha sido, 
buea peníteate será. 

Baldorro es mozo de sillas, 
y lacayo Matorral; 
que Dios por este camino 
los ha qaeri4o Mamar. 

Mootafár se ha eatrado á pttílto 
con an muíalo rapát; 
que ^r lucir mas que todos • 
se deja el pobre queman 

Murió e& la eue de palo 
coa bvea áüimo un gafíaB, 

Íf el ^ete de gaznates 
o hizo con él muv mai" 

Tié&eaos tiauy lastiffládss 
la justicia, sin pensar, 
que se hiK<y en nuestra tnaére, 
la vieja del arrabal: 

Piles sin respetar tas tocas, 
m las canas, m la edad, 
á fuerza de cardenales 
ya la hicieron obispar; 

Tras ella, de su motilo 
se salian del bogar 
las ollas oon sus legnmbres: 
no se vio en el mundo tal; 

Pues cogió mas berengesas 
en una hHra, sin sembrar, 



I ! 



que OQ boctetam mo^rteM . 
ea todo uojjk) oat^d, 

fista caare$iaa pasada 
se convírlíé la Tofloái^,! 
en el sermón de los peceg, 
siendo el pecado carnal. 

CmykUi^áL pufM gritos» 
túvose á liviandad 
por no ser de l9fifaaa$Ds, 
sino un pobre sacristán. 

No aguajjdó.qw la«aQ•íl: 
catovera ó cosa tal, . ' . 

qae se convirtió de miedo • 
al Drii»ero SaUnás- 

i^ hav otra oosade no^ci, 
que en el vesUr y el calaar 
caduca ropa. «e. vUto, 
ysayadeoiuclia^ad. 

Ac^biado el decena™» 
adonde agora te vaa, 
tuya seré, que tullida 
ya no me puedo m u4arw 

Sji /acaso quisi^es alga», 
i^se teoíreciereacá, 
mándame» pues 4a bubosa ; 
yo no me. puedo^ mandar. 

Aunque m de CaJatravaí, 
de Ali^a^a, «á ^n Juan^ 
te enviaa ^u^ eocpmiwdia^ * 
la Tellez, (Wí^vajal 

UGoU^n^es valeos*,, 
la Golondrina Pasqaal» 
la Enriíiuií. mal dqg^la4% . 
la M(mi9klmfi6». 



< 



OBRAS ÚK DON FRAKCISCO 

Fecka en Toledo la rica, 
deatro del pobre hospital, 
donde trabajos de entrambos 
empiezo agora á sudar. 



CARTA DE LA PERALA A LAMPUGA SU BRAVO. 

JÁCARA III. 

Todo se sabe, Lampoga: 
que ha dado en chismoso el diablo, 
y entre javanés y marcas 
nunca ha "habido secretario. 



i 



Dios me entiende, y yo me entiendo: 
a sé que te dan el pagó 
as sefioras de alquiler, 
las mancebitas de á cuatro, 

Dejásteme en Talavera 
á la sombra de un gitano, 
hombre ^afo de los potros, 
y aturdido de los asnos. 

No son los doctores los mata sanos» 
sino los procesos y el escribano. 

A lo menos que se puede 
pasan aquí los pecados: 
tierra barata de culpas, 
mucho amor, y pocos cuartos. 

A una muger forastera 
los hijos del vidriado 
no la dan, Lampuga, un gozque» 
si pueden darle un alano. 

En la feria de Torrijos 
me empeñé con un mulato, 



corchete, foBdos en «ordo, '. 
barba y bíj(?oies de ganeboa. 

£a cas dleJ padre nos foinofr 
por no eseandatíKar iaato; 
7 poirque quien- hodra al padre, 
diz qoe vivé nlnobos alIpSi 

A soplof 490MO candil 
niuríd el nalaventurada, 
porque se bailó €^rta joya 
antes de perderla el amo. 

Díéle en llegando á íímh 
pojamiento de eseribanos» 
7 murió de'inala gana 
de una esquinencia dp estrío. 

Como «tórtola viuda 
quedé; pero nosiu ramo, 
pues en el de una taberna . 
estuve arrullando tragos. 

Al mar se llegó Gayoso 
por orgjuiisla de palos: 
dicen que llevó hacia ailá 
eijuboncillodecardo. > • a 

Con las maaos eq la mass^ ' 
esta Domingo ttzbado 
haciendo tumbas á raoscaa 
en los pasteles de k coalro. 

El Gangoso es pregonero,^ 
tiple de los azotados, 
abreviando ti Quien tal hace 
al que no le paga el canto. 

Para las ánimas pide 
2arama^ullon el largo: 
Huty animado le veo 
de mericoda&y de saya. . 



OMtAS MT. «BVC' IMNCISCO 

con fC|KMterQ>dftiiMUajfsc > 
«Mvcwgaasftíciie lelicatio^ .\ 
mttv acbUMAdo áitlmnMi ^ f ' f 
, • ^OQ lionbiti de) Y|íl(kQi«iQ ' 
vende: pot «smnho'e» chaofoc: 
ranas en ¡wm de «mpri^os '. 
suelea andar' en. Ito^valos. ' 
Hojar^íHft aooittodáv ; 

su barkna de? enaitafie). ^- ■ -*: 
aitn^fBtf & soh» e<Hi' ani^i ' 
usa de malos rvsÉbioB^ . ' 

Por aq vi fmsé ek 'MtaqaHia, ' 
per afo^ pasó ai Sar^Mloy * 
solos y á plsv y cada tmo: 
con duciflotos de á catelb.^ c 

Poaarremaagartt» cofre: ' t 
f ueroDr tos dest^ealarodos * > *> 
la milad dicipliiiatitesr, ; A 
ginetes de iñe^dAó sbaífau . : ^ ^ 

Iba deiante el bmtxioii, ■•'- 
y detrás el Virapál<», = ; 'j 
y coa; su eapa y sa'^oícraí 
hecho noviotel sépau «Müibds. 

AlswKlo mt záragttellesv i 
HiurJéLam breñas- «I bfaoQ >>> 
coa4ni pQi]tBÍla de-credov 
sin sermoa y siii desmayo. :• 

Parécié wur i)ien á todos ; 

aue su amiga la líelasco^ * 
enó la ftoqcade^egdsv » 
que le juDtanrdn muchaciiof; ^ 
Todos aguardhny Lampugav^ 
que te suioedalotre tiaiiloi;: : > 



ifm se ruge por acá 
no se qué de tu espinazo. 
Avisa de lo que fuere, 
para que ea todo mi barrio 
conozcan lo que me debes, 
que aun no he desdoblado él manto. 

BBSPUESTA DB LAMPüGA L hk PBIIAIA. 

, JÁCARA lY. 

Allá vá en letra Lampngar 
recógele, la Peni: 
guarde el señor tus espaldaiET^ '% 
y mi garganta San Blas. 

Hiza todos somos hombresr ^ 
nadie se puede ei^antar, . 
ni de que azote el verdeo, 
ni de que apare el rufián. 

Y pues á quien dan na escoge, 
no tuve que desechar; 
aunque dos veces de enojo. • 
me estuve por aípear. 

Diñólo porque lo digo, 
y no lo digo por mas, . - : r; 
pues son acontecimíenlos " 
entre penca y espaldar. 

El ruin agravia á los buenos: 
el rey no puede agraviar: 
estos señores se enojan, 
y alégrase la ciudad. 

Con azotes y sin ellos 
se sabe mi^calidad: 

MH€Í99ñ jfopfdmr. 7. 11. 91 



^ OBRAS .iWI,;flJWP|l4NCISC0 

cien mientes ie WiíMm JAmtp 
para mm^ hablare múi. 
Todo ¿ija de tiotemj, 
no i'^^^am in)(N^QDurar* 
pues m . &Q l^uear f iaí Iméflpfid 

Luego el rigor de justicia 
me hizo ruido detrás; 
. /aMBfeáliuune ^wot ^ca^el», 
y alzábase un cardenal. 

Calentábase, id a^Me 
en las costillas de Blas, 
y vmfi^ de las fflias 
á la giba de IbübaL 

(¡MMt «sotado novicio . 
Monorros.bian admiaa; 
mMtoaM áado pablmi 
4f ae. oti^<«¡M:ae£QiBtMM2t 

por uaimftQ -mmá^ 

•a la vergtfnca ao maf; 

El «jsr>DO teltabciQi pueblo^ 
7 azotan etnél wm^ msá: • 

á menudo y «i tnmtgBr. 

La §MÉe jmai iimd9B9Mbfc, 
de tan p«c& caridad^ 

níngun#/Jfe «iepe iklMmcar, 

Con jmt^fóGK^éD^hiaaxm 
amiga, tan)pBAL«dldBÍ: 
solo y aíiximaektckür iba^ 
y azotar que 



« »T 



" ^ 



1» Qtmm/0. ' igf 

Háiíse ^i^iéó de flarme' 
minísterÍD de humedad, 
donde etopiganflo maderas, ' 
spy escríbádo üavál. 

Mas rasfo roy gae dia,Imeüct 
con barba sacerooftafl, '^ 

soy orejíta del agua, 
que me llaman con silbar. 

Letf adóí de las sardraas, 
no atiendo ^iño á bogar„ ' 
grafltoádtxjgidr la cárcd, 
maldita imiversidad^ 

Be na grnwrés pajarift^, 
ya üog desflrerda él cMBar, 
y 'éismiñór de wra ente 
a^naif« »os cííle ya. 

Atáítmésá cíhrnfdwrrnbto^ 

al dortói^y*' P^lew*: 
siempsflBffseittenaos bfeeo&w * 
de las moflíafi de la «lar, 

Es csyíéiifgfl de pm ' ' . 
Periep a de Santo florete^ 
y kn&pííVodenáir^ 
el desdichado Betifafl. 

Entre \oñ «áiros oon f^^^ 
anesensmi por acá, 
iM&mo él de Talayera 
hace una vida ejemplar. 

De liffiosna se %á v«i¿Ío ; 
tras mi la iueríh de %gar: 
susfeeadod son mi ^haeteadá, 
ella mi vino y m >paa. 

Es i^mfAo de pobretas, 
y no la conocerás, 



¡JA OBRA s ^z $ow fft. ircisco 

qne sia m mrgim de Ijbrqi^ 
andáis cargados de coi8b¿«' 

M^loDyes de Eaidf iqu^ptüi, 
cuyos ratoaes soa bols^si^ 
si eljtape aquí del v^rijup^ 
no os va c^tauda la solfísi: 

Matadores como triuuGo^^ 
gente de la vida o&ea^ 
m»» pendenx^ier o& qpie ^uegias» 
mas nablador>es que moni'as.. 

MurciépJoa de la garr^ 
avechucbos de la sow|)m , 
pasteles en recoger 
por todo el reino la mosca: 
. Escuchad las ayenturaa 
de Villagrañy CardoDcha, 
él en Sevilla, yo preso 
en la venta de lanorca. 

En casa' de tos p0aados 
contra mi gusto me alojan 
los corobetes que v» pri^flii^n, 
los cañutos que me soplanv. ; 

Con laft cuerdas de Vize^Q^) 
mi cítai^a su^ roñen;, 
p» pu8QaQiie& del dift()lor 
Tos grillos que me a^riaionat^ 

Tiéneme aquí k, I¡loi?ew 
AntQfiDela Gerigoaza, 
ms^ linda ^ue mil duc^oiu 
y inas bella que ciea flola».. % 

Atollada iengo el aIo)iBi> -. 
de su tieiuadQ en Ifts rnsaan^ •. 
y ella me Meoe sumido^ 
su tall^ed^ itlmft 9fm9^m 



^ 



coascttciüta mil persiittaáí, 
á sos ojos «eto niMé, ' 
que soa deJiMlQ de hOmi ' 

Para oMítarí «M ift^Éfríj^J i 
muerte^ y terkta^ mesébHNI^* 
y de #ayos, como nube , • - 
me dá municíoii b» tefit. ' - 

De pertais y démeles ' > ^ 
tengo ua lesdro iftii 9» IM^. ^ 
y coa la ftlatft dél awlh ^ 
daré ai' Potosí» IMiosoH; ' * /' 

Yo vivodcqaeilíi'tnlw, í '' 
pues m hay mwijartpié ao é^a, 
ente Itícbe de sus viíifemoéF, ' 
y en lo tierno de stis tetetití.^ ' 

N» ctMOsicnat^^fu^ la dfttsvt/^ 
el Sof de la cafa roja: '» 

mlieate álos que se ^«fW^an , 
vájwe á etijirgar fe wpa. • ' 

CoiKioBado estéy.á ttíué^t)^* 
desde ^piemiré su formía, ■ 
donde yo ua FeolM movtnd 
quíerq morir mafi^^osa^. ] 

Acmiiúlaiiaye gi9ridai$, ' '- i ' 
y algunas oaratjí eoü (iMdá^;- ' 
dos rendenoias éel B0píta^ ' ' 
y delariwl sel» 6fr«8. ' ■ 

Dosádog, y tiesa tiré* ^ ' 
hechos juego de la «)#m; ''- 
por gerigÓDza f efiimoB - 
en la^iMnite de Sego^ia^' '• ^ ' 

TioBaprla iiiYiaooMyígi» ^ \ 
los coofesarea de^btetoriéíaf ' '-^ 



7S 0BEA8 I^E DON FBANCISGO 

mas solo igle^a me llamo 
pueden hacer que responda. 

Vino á visitarme ayer 
Maruja délas Vitorias, 
por quien Cardoncha en EspaHa 
todos los jaques asombra. 

ün mayo vino en zapatos, 
y primavera llorosa 
ramillete deportante, 
y manojíto de novias. 

Es diluvio de sos penas , 
porque ausente no le goza, 

Í por él enternecida 
e noche á cántaros llora. 

Hecha de lágrimas fuente,. 
BU fuego y sus luces moja; 
Y es lástima que su dueño 
deje perder tanto aljófar; 

Sospecha que algunas hizas 
de las que en Sevilla bogan, 
se le usurpan y sonsacan , 
como aleves y traidorsjis. 

To no lo puedo creer; 
pero si alguna pelota, , 
que ahora tuerce soplillo, 
convertida de buscona, 

Ha cometido tal yerro 
contra una fé tan heroica; 
los dos la desafiamos , 
Tetándola por la toca. 

Ella á grefia y á chapín , . 
yo á bocados y á manopla; 
porque su amigo es n)i amigo : 
ella 8u amiga y su gloria. 



n gVBTEDo. ' 78 

T si es muger de encarama, 
con resabios de señora , 
la reto la media dueña ^ 
y al escudero Cachondas. 

Avizorad las linternas; ■ 
que en pendencias amenosas, 
los chismosos y soplones ' 
merecen ejecutoría. 

Decí á Cardoncha que venga 
en zapatos por la posta, 
que la biza le merece 
aun en volar por lisonja. 

Ayer saüó^ la Verenda 
obispada de coroza 
por tejedora de gentes, 
y por enflautar personas. 

A Mi^ueiillo te dieron 
una dádiva de roncha, 
cantándole el villancico 
de auien tal hace, con serna. ' 

MagQzo por un arafío , 
los diez sin sueldo retoca:' 
bogas dicen que apatea, 
y pensaba pescar bogas. 

A la Monda la raparon 
una mirla por tomona; 
y pues monda faldriqueras, 
no es nísperos lo que monda. 

A Grullo dieron tormento, 
y en él de verdad de soga 
dijo nones, que es defensa 
en los potros y en las bodas* 

Del cardo de Frenegal 
mucha penca se pregona, 



^ OBRAS ms. BW FtKNGtSCO 

¿as que^ ewsaladi» f oUas. 
De azotes f de gaJeiM < 
muy {éitil el año umhh»;' 
y al dioepa k iLis«D|iaa 
gr«8i cantidad de iM^goste» 

To, p&r salir de la. 3fldbt 
me zamparé ea uaa aleaba; 
, a^rdease allá de mí, • 
si alguaa ofacioa ks>sikhfm 



;• 



A UNA SAMA, SfeHOftiy BSRHbSA MU LO RDBIO. 

íkCkRk VL f 

Allá vas« jacarandioa, , 
apicarada de (OA^Sr 
donde de metes y diíatea 
nairaga el atnar ,ei golfi^ 

Dios te defienda de gi^odas, 

3Qe son vivienües eseoilefii. 
e galanes que festeja» ; ) 
¿ puro susto de tor^su. - 

Del que BaarídMdet antea 
está amagáadio de aotm «m ; 
como ua lleroites á. iaifua^^ 
Ji fViejas* como f espofiSQ. . i 

Vete de boga arrancada ^ 
al portéalo BiiJia^fosoí; 
que coaberEoosiira aadante,, ^ 
vepiíee paatasmas y moiisIfosL > 

A lük rubia de aveirU»rstai; 
Iaqoe^ae:p^l»aít*iiarpiod^^ • 



de cuyas msuios. [i ] Charc|vlM 
¡ llena de nieve su& pozo$. 

A la que coa pelinegra « , 
^ lado álado^ y hombro á bambiO» 

animosa de tocado, 
con giieáeiudos. lesorosi, 
No receía los blasones 
de la que nos dice, á todos, 
ébano y marfil me fecit 
en raugeres y escritorios^ 
, Dírásia que soy uo boixibfe 

de menos juros que toIüi^ 
bien preñjlido Dor justicia; . - 
que es pila de ios demauíos. 
Que son todas, las estrellas 
. aprendices de su$ ^o^y 
pues para estvdur su» cayos^ 
gastan muy J^udQ rescoldo. 

¿í el Sol QuáudQ lo soH^, ' 
planeta cari redondo, 

Iue puede &er plaUcaute . 
e las obi^pa^ de^ su ro^trat 
^ Al oro <Íe su cabello . 
pidió lii^o$aa el 46 Colco^i. 
y Tibar en vergoiizattt^ 
trocó^sus hebras su polvo* 
PuésJlégiU^ la fQa&aas^i> 
con m^ perlas y sus. ostros/ ^ 
4su8 dos labios, que allá 
se lo diráa ie piropos. 

Ia &íe ve de su garganti^ : 
hace tiritar 4 dgosrto; 

ÍV IX que iDvent«lQB|{9«M ^» ffirteü 4tfeTa» 



76 OBBAS DK DON FRAMtISGO 

Íel incendio de sus niñas 
enero le vuelve horno. 

El no sé qaé de su cara 
me tiene á mi no sé cómo, 
por lo bellido y traidor 
su talle es Bellido Dolfos. 

Descartes de su liermosura, 
que es decir nueves y ochos , 
son las tales y las cuales 
hermosurillas de corcho. 

Lo oculto de su tocado, 
de su donaire lo docto, 
lo discreto de su ceño, 
tienen al pecado absorto. 

Cuando vo h considero 
en lo interior y en lo hondo, 
me retientan los Tarquines , 
menos reyes, y mas locos. 

Parece que cómo incendios 
al instante que la topo; 
y todos los ajremetes 
me azuzan el dormitorio. 

Sino soy yo, cuantos aman 
en calles y locutorios 
á manera de rosarios 
tienen amores de cocos. 

To no soy galán de hachas, 
pero soy galán de lomos : 

Ío me enciendo y me derrito: 
e creeros me lo ahorro. 
Ir de tormento á un estribo, 
hecho verdugo con potro, 
dando vueltas á mi dama, 
es muy pesado negocio. 



s 



DE QÜEVEDO. Sfíí 

To seré amaute casero, 
como conejo^ y al propio 
lo aue pudiere por dulce, 
lo aesquítaré por gordo. 

No soy goloso & señas , 
mas soy glotón de retozo : 
no quiero andar á billetes, 
y gasto de andar al morro. 

Gasto prosa con capilla, 
por si hubiere gusto sordo: 
conclusiones y argumentos, 
que prueban el daca y tomo. 

Ya sé que tienes galanes 
de mucha grandeza y toldo; 
mas abuelos con mí chanza, 
que yo aseguro mis sorbos. 

Díla que sepa gozar 
la ventura (]ue la otorgo; 
que lenguaje para damas 
yo mi^mo me lo perdono. 



TIDA T MILAGROS DE MOJVTIUA. 

JÁCARA VIL 

En casa de las sardinas^ 
en un almario de azotes, 
que en las galeras de Espafia 
una' apellidan San Jorge; 

Donde el capitán Correa . 
dá mal rato con su nombre f: 
escasando en los alfaques 
los corcovos del .galope ; ^ 



99 OBBAS Dff 0OIir ««AMgISGO 

r 

Cuattldíila pffma rentÜdb 

Sasan ákt y fnolan cmte, 
ando ft^úsrca á lais chtftehei}, . 
que se cetaka y le comeítí: 

Harto út vino y reroaf , 
devanááo tn tin capole, 
que remolino tle jerga, 
si no le aicíuesta, le soÁe; 

Mofili]la, ^ue en primer banco 
arraapííja af prinarer gofíce 
al escritorio de ctnsma, 
al vaȇr cte los tadroffes; 

iMAnd^ con la cadena 
fa |aearandina i cocesf , 
y pímteaT^do a palmadas 
con los dedos en d roble; 

Imitando con la ^oi, 
cuando se despega atoflre, 
ájjo eos nmcha tajada^ 
y en era falsete de arropeí 

Quien tiene vergüenza, vele; 
y quien no la tiene, ronque; 
qtt6 á ningtin sueño ñe bfeú 
sq le permite que sople. 

Ponce se llamti mi padre; 

}r los muchachos lo Ponce 
o jualafoñ á Pflalos, 
echándolo ye á LeimeSw 

9vt tahewmro en SevMfei: 
las sedes se lo perdotten» 
pues midió If avias iftofeíttS 
con apellido de «lo<|(re. 

En üftctettdo zne imñíak 
á ser portero ¿e «ofrcff, 



llavero de- immdiités, ' ' 
de boÍMsyjoy«flic0rtc. 

GongetLwiú yo» «& li evmá^ 
me temdftbtt los raUMies; 
y en wjéadomÉ, Bt 4iAaii 
á los áemoúioB los gasEmes. 

Bíea guardafofw deotim» ^ 
lle«áiid<MM tmmbm fcMafcft$ 

SorBoaedfi garabal» 
e balcoaes^eii balemos. 

EntrábamM yo/v el fi^sied. 
por las y^Ka^has de'^Mefae; 
él á gaariaffles el loeAo, 
yo á goaidarto los 6iili!6fie». 

AcaérrfMie que ea ibérii^ 
el libro ée^ickietio em&ñce^ 
me di6 fm fetia 4e eéMt. ' 
45ia el Mfl:rie#, iia<« g^pet. 

Partfaw vara TcSeito; 
C(m asomo de i|%oC88í, 
en dMUto adiendo esfa^; 
era omp bellac» pobm. 

Haj«aA>4e los <eoff«hetiesii 

Jior giBtaf «vas ée ÍmXoiiiís, 
áí áfiownBgffá, y «Delral4'' 
como k4mj[&pM^, m mmhi/t. 

Tropecé cm el tmtér^ 
di que hatier & k» riagftMHMf: 
hubo el eme qme 4fa!^anra» 
y mas yimam qvm e» m néQie'J 

ttcíáiiHiaie <S svRMMtteke; 
y tras esfei,^^ éef^imt^ » 

por SI fie' ge tím €l llfl^^ 
acompafiaii^ tte^MqiiiM. ' 



80 OBRAS ])»|K)lf FJUNGISGO 

Debajo.de la camisa 
me ylstieroQ dos jubones: 
el trage que mas mal talle 
hace a caballo en el orbe. 

Echáronme por seis años 
la condenación salobre: 
pasóse en un santi amen; 
que es la cosa aue mas corre* 

Muy remachado de barba 
salí de los eslabones: 
á .Granada enderecé 
las uñaradas y el trote. 

Quitándoles dos borricos, 
desasné cuatro pastores: 
CQHX borlas los disfracé 
en la requa de Villodres. 

Llegamos á la ciudad, . 
con sus arres y mis joes: 
campamos de mercaderes: 
acreditábanos Roque. 

En el mesón de la Luna, 
entrando de fuera un coche, 
gané un talego y dos lios, 
que me vinieron de molde. 

Hálleme en la faldriquera 
de.un bendito sacerdote, 
estando tomando cartas, 
un burojon de doblones. 

Corrí joyas; y decia, 
por> disimular, á voces:: ^ 
Tengan al ladrón, yo mismo, 
con su Justicia, señores. 

En dar chirlos á maletas 
en posadas y mesones 



' gasté eaftoree BSTajas; 
pero pagáromne el coste. 

En las concias traía 
dos chiquillas de á caicve^ 
que cada &3trde agarndlñft 
con yirUlas dos atcorques. 

Repartía bs ineniaos^ 
á quien IHtinamos fciiroiiftSy 
en toéM^las apretvras 
á dar tientos con boen érdtok 

Junté diferentes moeMes, 
y en el carro de Anión MoMe 
á la viHa de Madrid 
encomendé mis talones. 

Topé con Mari CorWM 
en la venta de Jalofoe, 
oreando unos penemos 
en medio de dos [^ingones. 

Por decir: Adonde ió 
mi quifiéo, ec|uÍT«K;6se, 

Íme dijo ; Mtz qmrida : 
abo risa, y el perdone. 

Alísbóme lo fnndado, 
y con mi bulto afinsgáse^ 
desapareeiendo potlos 
en cas de tes labradores. 

Curaba de mal de naibe 
con emplastos de cerote, 
y aeMBodaba de paso 
descaídos de lienzo y <^bre« 

Llegamos á Babilonia 
un miércoles por la noche : 
tendí raspa en el mesen 
de Catalina de Torres. 



83 OBRAS DB DON FRANCISCO 

Aodaba de mosca maerta, 
aturdido de facciones, 
con sotanilla y manteo 
el carduzador'^Onorre. 

Introdújome en caleta 
con cartas de no sé dónde; 
ó el achaque daba lumbre, 
ó cobraba de ellas portes. 

Por hermano de la chanza 
zampaba en los bodegones, 

Jera jaez entregador 
e fulleros y de flores. 

Gradué de esportilleros 
al Tinoso y á Perpte, 
y hacia el nido se perdieron 
con seis talegos de un conde: 

Tuve dos mozos de silla 
por noticia y avizores 
de la entrada de las casas, 
puertas, ventanas y esconces. 

Con las mozas de fregar 
anduve siempre de amores, 

f>orque á sus amos perdiesen 
o que mas guardan y esconden. 

En la puente toledana 
yo j otros dos cobradores 
secibimos un presente 
de pemiles y capones. 

vendí parte á un despensero, 
que dio cuenta á los seílores; 
7 estando comiendo dos 
con salsilla de limones. 

Alguaciles y corchetes 
Bos tcedaron los postres, 



DI QUKVBSO. 83 

llevándome á digerilios 
á la trox de los buscoaes. 

Reconocióoie un portero, 
y el procesado enojóse; 
y jantáronme las causas, 
el papel y los cañones : 

Granizó el diablo testigos 
dé lo que ni ven, ni oyen: 

S asiéronme en el caballo 
é las malas confesioues. 

Andaba el Di la verdad^ 
entre cuerdas y garrotes: 
yo en el valor y el negar 
fui doce pares y nones. 

Has por materia de estado, 
que á mí se me volvió podre, 
docientos y diez de remo 
me cantaron los pregones. 

Dicen que lo manda el rey: 
no lo creo, aunque me ahorquen; 
que no le he visto en mi vida, 
ni pienso que me conoce. 

La sala es algo enfermiza 
de espaldas y de cogotes: 
mas quiero alcoba y iglesia, 
que sala con relatores. 



ItUGION QUE HACE UN JAQUE DE SÍ T DX OIBOS 

JÁCARA VIII. 

Zampuzado en un banasto 
me tiene su magestad^ 



8i^ OBRAS DEOM riAlUSftCO 

en un callejoii Norui^ 
aprendiencto á ga?ilaii. 

Graduado de tinieblas 
pienso que me saearáii 
para ser noebe de innerno, 
' ó en culto alguB madrigal. 

To, qne fui norte de jitfoif 
enseñando á navegar 
á las ¿odeftas en ansiase, 
á los buzos en afán: 

Enmoheeiendo mi vidi, 
vivo en esta obseuridad 
monge de zaquizamíes, 
bermitaño de un desván. 

Ud abanico de atipas 
fué principio de mi mal; 
un letmdo de lo^car^^ 
grullo de la puridad. 

Dios perdone ai padre Esqverra, 
j^es fué su paternidad 
mi soegro mas de seis afies 
en la cueva de Alealt. 

En el mesón de la ofensa, 
en el palacio mortal, 
en la casa de mas coartes 
de toda la cristiandad. 

Allí me lloró la Guanta 
cuando por Fa Salazar 
,des|)orqQeroné dos almas 
camino de Brañigal. 

Por la Quijano, doncella 
de perversa honestidad, 
nos mojamos yo y Yieíoso, 
sin metedores de paz . 



Mn SeTÍlla el árbol seco 
me preodió ea el arenal, 
porque Je aMé la vida 
^ Zamo de santo Horcas* 

El zapatero de cuipaa 
lae^o me aiandó calzar 
li^aicos vizeaioos^ 
martillado el cordobao. 

Todo eafiOQ, todo guio, 
todo maadil y jayao, 
7 toda biza coa greda, 
y Goantos saben iíiDat* 

Me lloraron soga á soga 
eon inaiefisa propiedad, 
porque llorar bilo a hilo 
es muy delgado llorar* 

Porque me metí uaa uoclie 
á pascua de navidad, 
y Jífaré todos los presos, 
me mandaron eercenar 

Dos veces me ban eondeMdo 
los señores á Urinebar, 
y la una el maestre sala 
tuvo aprestado sitial. 

Los diez años de mi vida 
los be vivido hacia atrás^ 
con mas grillos que el veiwo, 
cadenas que el Escmriai. 

iUs alcaides he tenido 
que el castillo de Mika: 
mas goafdas qne moQumento» 
mas bieiTos que el Alooráu. 

Mas «enlencias que el derpcho> 
mas causas que el m pocir* 



8$ OBRAS DE DON FRANCISCO 

mas autos que el dia del Corpus, 
mas registros que el misal: 

Mas enemigos que el agua, 
mas corchetes que uu gaoian, 
mas soplos que lo caliente, 
mas plumas que el tornear. 

Bien se puede hallar persona 
mas garifa y mas galao; 
empero mas bien prendida, 
yo dudo que se hallará. 

Todo este mundo es prisiones: 
todo es cárcel y penar: 
los dineros están presos 
en la bolsa dende están: 

La cuba es cárcel del vino, 
la trox es cárcel del pan, 
la cascara de las frutas, 
y la espina del rosal. 
. Las cercas y las murallas 
cárcel son de la ciudad: 
el cuerpo es cárcel dé V alma, 
7 de la tierra la mar: 

Del mar es cárcel la orilla; 
y en el orden que hoy están, 
es un cielo de otro cielo 
una cárcel de cristal. 

Del aire es cárcel el fuelle, 
y del faego el pedernal: 
preso está el oro en la mina: 
preso el diamante en Ceilan. 
i En la hermosura y donaire 
presa está la libertad: 
en la vergüenza los gustos: 
todo el valor en la paz. 



DE QUE VEDO. 87 

Pues si to/los están presos, 
sobre mi mucha lealtad 
llueva cárceles mi cielo 
diez años sin escampar. 

Lloverías puede sí quiere 
con el peine, y con mirar, 
y hacerme en su peralvillo 
aljaba de la hermandad. 

Mas volviendo á los amigos, 
todos barridos están: 
los mas se fueron en ubas, 
y los menos en agraz. 

Murió en Ñapóles Zamora 
ahito de pelear: 
lloró á cántaros su muerte 
Eugenia la Escarramán. 

El limosnero Azaguirre 
le desjarretó el tragar: 
con el limosnero pienso, 
que se descuidó san Blas. 

Mató á Francisco Jiménez 
con una aguja un rapaz, 
y murió muerte de sastre, 
sin tigeras, ni dedal. 

Después que el padre Perea 
acarició á Satanás 
con el alma del corchete, 
vaciada á lo catalán: 

A Roma se fué por todo, 
en donde la enfermedad 
le ajustició en una cama^ 
ahorrando de procesar. 

Dios tenga en su santa gloria 
i Bartolomé Román. 



€8 0BBA8 M MN F1IANGI5G0 

ifo^MOí 43&a Bi0s« si ne lé tiene, 
pienso qoe ao querrá eslár. 

Con «i grande pokaf eda 
perdimos á don ¿elíVÁo; 
y parque paró en Gidicia, 
se teme que paró ea toaL 

Mdre está en Tor^ becmeja: 
mal aposentado está, 
que torre de taa mal pelo, 
aludas puede ^«uurdar. 

Qeflto por ciento ilevaroA 
los inocentes de Or^g^u^ 
p^aazas, queá puro a^ta 
hizo el Tederre bailar. 

Por Mdigtteño en camiaos 
el que llamándose Juan, 
de B^he paca Jas capas; 
se confirmaba en Toiaás. 

Heclie nadador de pewca, 
desnudo fué ia mitad, 
tMÍtfidole pasacalles 
el músico de Quien id. 

Solo ¥0s habéis quedada, 
. 4^ Cardoncfaa singular, 
rado ikl «ejpan cuantos, 
y inascado del varal. 

Yoa, Bernardo^ «ntre Fraaceses, 
y entre Espadóles, RokUtt, 
cuya espacia es un (iatena, 
y una ÍK>tíca la fá^ 

Ptiyamieates 4e ganiaekas 
pienso que os ha de acabar., 
m el Avizor y el Csdoorra 
algún remedio tno dáiu 



A Micaela de CasUo 
&r4Nreced y amparad, 
qoe se oome de Gabaehos, 
y no se sabe espui^r. 

Á las hembras de la caja, 
si con espolsion £sital 
la desveoCarada eórte 
no ha acabado de ea¥Íodar, 

Podéis dar mis eoeomiendAS» 
aoeal fines cosa de dar: 
Desámanos á las niñas, 
saludes á las de edad. 

En Yelez á dos de marzo, 
qne por los putos de allá 
no qniere volver ias ancas, 
y nomeioreceBvil. 



SENTIMIENTO 1» UK iAQUE POft VSB CEBRADA LA. 

VAN€EBIA« 

JiCAM DL 

Añasco el de Tal avera, 
aquel hidalgo postizo, 
oue en los caminos de noche 
demanda para sí mismot 

Quien no tuvo cosa saya, 
sin ser liberal, ni rico: 
haliadoi' de lo gaardado, 
santiguador de bolsillos: 
. El que en Medina del Campo 
hizo (fe vestir al vino , 
sastre de ^az^umbres y aimbas. 



90 OBRAS DE DON FRANCISCO 

ropero de blanco y tinto: , 
Con el cuello en el sombrero, 

Íf en la espada el capotillo, 
enzuelo por quitasol, 
y i la brida en el camino; 

Por daga la calabaza, 
puñal de la sed buido, 
desmallador de los quesos, 
pasador de los chorizos: 

Guando el dios calentador, 
barba roja de Epiciclos, 
en la contera del mundo, 
se está haciendo mortecino: 

Después de soplar un canto 

Eara sentarse mas limpio, 
abiendo con el pañuelo 
desoUinado el hocico: 

Desabotonando el tra^o 
á un tiempo con el vestido, 
á puras calabazadas 
se descalabró el galillo: 

T vueltos ojos de gallo 
los ojos amodorridos, 
acostados en el sorbo, . 
ya ballesteros, ya v¡zcos: 

Viendo cerrada la manfla, 
con telaraña el postigo, 
el patio lleno de yerba , 
enternecido les dijo : 

(Oh mesón de las ofensas! 
¡on paradero del vicio! 
en el mundo de la carne 
para el diablo baratillol 

¿Qué se hizo tanto padre 



de solo apuntados hijos? 
donde fué el pecar á bulto, 
si más fácil, meóos rico. 

En donde los cuatro cuatros 
han sido por muchos siglos 
ahorro de intercesiones, 
at^o de laberintos. 

En tí trataba el dinero 
como quien es al delito, 
costando unas bubas menos 
que una libra de pepinos. 

To conocí la Chillona 
en aquel aposentillo, 
mas tomada que tabaco, 
mas derretida que cirio. 

¡Quién vio la MaldegoUada, 
rodeada de lampiños, 
cobrar el maravedí 
después de los dos cuartillos! 

La Chaves (Dios la dé gloria) 
me parece que la miro, 
pasar parches por lunares, 
y gomas por sarpullido. 

¿Dónde irán tantos calcillas, 
pecadores de improviso, 
que alo de porte de carta 
compraban los parasismos? 
Los bribones de la culpa, 
que acudían los dommgos 
á la sopa del demonio, 
bordoneros de entresijos? 
Sin prólogo de criadas 
gozaron los mal vestidos: 
ni dueña pidió aguinaldo» 



#2 OBRÜlS OK BOlf fftAMGISGO 

ni escudero Tendió silbo. 

GosUba el Arrep^eiiliise 
velioii. j Bo vellocmo: 
faÍEO el ittfieroo barato: 
lo» diablos ftteroa miu§06* 

Era el pecado mortal 
en tí de estraño e^pricbo, 
pues por cualquiera cascajo 
nos dejaban meter ripio. 

La esperanza quitó el luego, 
los celos quitaba el sitíOt 

Soco dinero la paga, 
1 entre, mucho martirio. 

Los deseos supitaños* 
el colérico apettio^ 
^énde irán, aue no aguarden 
el melindre ó el marido? 

Pecados de par en par 
ya se acabaron contigo, 
Y no siendo menos, son 
mas ^iros, y mas proUios. . 

Aquí fue Troya del diablo, 
aquí Cartago de esbirros, 
aquí cayó en un barranco 
el género femenino. 

Levantóse de tres veces; 
y mal despierto de cinco, 
iievando el vino muy mal, 
pegó mosquitos al rio. 



DESAFIO DE DOS JAQITES. 

JÁCARA X. 

A la orilla de oit pellejo, 
en la tabenia de Lepre^ 
sobre si bebe poquito, 
y sobre si sobre bebe^ 

Mascaraquc el ét Seiriliá^ 
ZamboroadoD el de Tepes , 
se dijenm mesoraMlos 
lo de seados remoqueles. 

Hubo palabras mayores 
de lo de no cama bibre; 
ni yo á la moger del gallo 
nadie ha visto qae la atmiiereo. 

¿Tú te apitona conmigo ? 
hiédete el alma, pobrete. 
Salgamos k berrear, 
veremos á quien le hiede. 

Hubo mientes como el pafío, 
hubo puño como el mienteo^ 
graoizo de sombrerazos» 
y diluvio de eachetes. 

Hallóse allí Calamorra, 
sorbe, si no mata, siete, 
brabo de contaduría, 
de relaciones valiente, 

Coa lo del téffgase, digo, 
y un varapalo sotene, 
solfeando coscorrones, 
hace que todos se arredren 

Zamborondón , que de zapía. 



94 OBRAS DB DON FRAHCISGO 

enlazaba el capacete, 
armado de tinto en blanco, 
con malla de cepa el vientre, 
Acandilando la boca, 

Í sorbido de mofletes, 
la campaña endereza, 
llevando el vino á Iraspieses. 

Entrambos las hojarascas 
en el camino previenen: 
el uno la sacabucba, 
y el otro la sácamete. 

Séquito llevan de danza: 
en puros picaros hierven: 
por una y por otra parte 
van amigos y parientes. 

Acogióse á toda calza 
á dar el punto á la Méndez 
el cañón de Mascaraque; 
marquillos de Turuleque. 

A la puente segoviana 
los dos jayanes decienden, 
asmáticos los resuellos, 
descoloridas las teces. 

Como se tienen los dos 
por malos correspondientes, 
de espaldas van alisbando 
los pasos con que se mueven. 

Manzorro, cuyo apellido 
es del solar de las equixs (4 ), 

3ne metedor y pañal 
e paces ba sido siempre. 



(1) Sabido es el término Yulgar para significar la borrachos 
fiio 0»tá hecho una X. 



BEQUEVBDO. 95 

Preciado de repertorio, (4) 
y almanaque de caletre , 
quiso ensalmar la pendencia, 
y propuso que se cuele. 

Bramaban como los aires 
del enojado noviem bre; 

¡f de andar á sopetones 
os dos están en sus trece. 

Mojagon, que del sosquín 
ha sido zaino eminente, 
y en los soplos y el cantar 
es juntos órgano y fuelles, 

Dijo, en bajando á lo llano 
que está entre el parque y la puente: 
para una danza de espadas, 
el sitio dice cómeme. 

Los dos sé hicieron atrás 
y las capas se revuelven: 
sacaron á relucir 
las espadas hechas sierpes. 

Mascaraque es Angulema 
científico, y Arquímedes, 
y mas amigo de atajos. 
que las muías de alquileres. 

Zamborondón , que de lineas 
ninguna palabra entiende, 

Í esgrime á lo colchonero, 
uclides de mantinientes , 
Desatando torbellinos 
de tajos y de reveses , 
le rasgó en la geta un palmo , 
le corló en la cholla un geme. 

{%) For hallar lo que no se pierde: la postrera copla lo mués- 
ua aasit que habla del mismo. 



96 OBEAS DS DOK FBAIUSISGO 

El 0lro con la «agita 
le dio ea el bfazo oa prqoele : 
ambos están con el mes, 
colorado corre el pebre. 

Acuáieron dos lacayos , 
y gran borbotón de gente: 
andaba el Ténganse afuera , 
y llamen quien tas confiese. 

Tirábanse por encima 
de los piadosos tenientes y 
amenazando la caspa 
unas heridas de peine. 

En esto desaforada, 
coa ana cara de viernes, 
que pudiera ser acelga 
entre lentejas y arenques , 

La Méndez llegó chillando , 
con trasudores de aceite, 
derramando por los hombros 
el columpio de las liendres. 

El voto á Cristo arrojaba 
que no le oyeron mas fuerte 
en la legaa de Getafe 
ni las molas, ni los ejes. 

¿Cuando pensé que tovieras 
que contar mas una muerte , 
te miro de Mari barbas , 
con dos rasguftos las sienes? 

Andaste tú reparando 
sí Moñorros me divierte , 
y no reparas un chirlo , 
que todo el testuz te biendef 

Estaba esa hoja en babia , 
que no socorrió tus dientes? 



DE QÜBYEDO. 97 

De recibidor te precias , 
cuando por dador te vendes? 

Llegóse á Zamborondón 
callando bonicamente , 
y sonóle las narices 
con una navaja á cercen , 

Diciendo : chirlo por chirlo ^ 
goce de este la pebete : 
quien á mi amigo atarasca, 
mi brazo le calavere. 

A puñaladas se abrazan: 
unos con otros se envuelven : 
andaba el moia la olla 
tras la goda delincuente. 

Guando se vieron cercados 
de alguaciles y corchetes , 
de plumas y de tinteros , 
de espadas y de bro(iueles ^ 

Al Tétiganse á la justicia ,. 
todo cristiano ensordece : ' 

Í^awr al rey piden todos 
os chillones escribientes. 

La Méndez dijo: mancebos, 
si favor para el rey quieren , 
á mi me parece bien : 
llévenle esta cinta verde. 

Unos se fueron al Ángel 
con el diablo á retraerse : 
otros por medio del rio 
tomaron trote de peces. 

Manzorro cogió dos capas « 
una vaina y un machete ; 
que desde nífio se halla 
lo que á ninguno se pierde. 
MK9(m Fcyulflr t* n. 93 



,$& OBftAS DE DON FMNGISGO 



BBFIERE MABI flZOBRA HOPWBJSS «UTQ6, T ALABANZ A.S. 

Con ia^ iKffiíms , títc eiSHMffi, 
lae Haman Harí Picofra; 
y si á lerez me «sotaron , 
me azoSamfi oon loil Jiomas* 

¥&r lo faenes no me dieren 
en te ei^jialdas cercoTa, 
Bt dije e¿teí ioea es ma 
al levamar de la rencfaa. 

Tnes amas á tfuieo seiTí 
de to <]«e Haman fnegOBa , 
dijerra «[«e les iracialia 
(»i 51 senrÍ€Ío hs jejfas. 

*fi feé Terdad, 10w.H sátut : 
DO miere afMipr Ultimas : 
basta «e d elüSon mo úm 
hecliii^fa.nieoraza. 

PMdo 11 eirar de^cnlnerta 
h cara por toda fiaix^ , 
yeititte Ve ipendido mi oaolo ^ 
7 porgue no tengo toca. 

A qiiien me flama It Ttaaa ^ 
la desnáenfen cinoo airobas 
que peso : témeme adiestas 
el <me me enenla por ornas. 

Nadie tiene qne derir 
ée mí vida 3r de flñs obras : 
no soy la primer mnger 
qne iCOBtea tm i;nslo azolaái. 



Si dioaD que teago wñgM, 
eso me sirve de kNi ; 
^ét snaiui «5 bueno fue tengan 
«aratoos las pensMias. 

Verdad es oiie ae taixegaé 
á Mojifrilia el de Soria, 
dé qmeñ dieron snk eueila 
jdeoiiov chisnes de Iwkas. 

Itmé del mar , vino del mr : 
m remba poco importa: 
ios hombres vaa á galeras, 
qoe no tieaea de ir las monjas* 

Lo del Negro Asé meolim 
que me levantó la Monda: 
para mí panlo era liiieao 
gastar pecados de sombra. 

Sí aaorcamn á P^faiillos « 
la colpa taiTo la soga : 
por io oesos murió bim^ 
y con ciegos á mi eofita. 

La cabesa del verdugo 
le serna de garxola% 

Ír el Oeo gracias de esparto 
lié peiMia de la bonaL 

li> del corchete es verdad : 
Ao Éaya miedo qne me eonna; 
mas era muy bien aacido , 
y aofion de ejeeatoria. 

En mi frida eché las habas ; 
mites me eokaba á mí propia : 
llamáronme aiafta, y fué 
pon|«e aadaba tras la mosca. 

Cáseme can un mnlam , 
qne fioé In iáBa4e londn : 



400 OBRAS DE PON FBANGISGO 

tener marido de estraza, 
no sé yo para qué estorba. 

Comiendo la olla un martes 
se quedó muerto en las sopas ; 
y me llaman desollada , 
y cómo siempre dos ollas. 

Si mi vida es la que he dicho , 
¿qué tienen que hablar las trongas? 
tengan vergüenza y aprendan , 
que hay mucho de unas á otras. 



H0XA60N PBESO CELEBBA LA HEBMOSüBA DE SU BIZA. 

JÁCARA XIL 

Embarazada me tienen 
estos grillos la persona ; 
mas encarcelada y presa , 
solo á tus rizos les toca. 

En casa de los bellacos , 
en el bolsón de la horca , 
por sangrador de la daga 
me metieron á la sombra. 

Porque no pueda salir, 
me engarzaron en las cormas; 
y siempre mandan que siga. 
¿Quién entenderá las ropas? 

Si pudiera ver el sol, 
viera brizna de tu cofia, 
la brújula de tus ojos« 
, que dos firmamentos forman . 

Tienes á Colon por risa, 
pues que descubre tu boca 



BK QUBYEDO lOf 

la margarita y las Indias, 
perlas , rubíes y ajófar. 

Coa tu cara comparadas 
las caras que tienen todas, 
annque sean Caraluisas, 
me pareced Carantoñas. 

Hermosuras de taberna 
son las que ostentan las otras , 
aguadas y mal medidas , 
pez y pellejos y moscas. 

Tú miras con dos batallas , , 
donde de estrellas alojan 
ejércitos que fulminan 
amaneceres y auroras. 

Si el Dios que se puso cuernos 
de miedo que se los pongan , 
te viera , Marica mia , 
segura estuviera Europa. 

Si el sol , que al revés tras Dafne 
siguió luz la mariposa, 
te atisva, los escabeches 
no fueran hoy de corona. 

Las mas lindas á tu lado, 
si descuidada te asomas, 
por cocos pueden servir 
de cuentas , y no de mozas. 

T miente todo jayán , 
y tres miente toda tronga , 
que presume de belleza 
en donde solo te nombran. 

Son hermosuras calvmas, 
luteranas y hugonotas , 
hereges de la que tienes, 
que es la verdadera y sola. 



4#f OBRAS M B0I!» FtAHOSCO 

Ayer , pnfue llsnié Kfldi 
á su nnicbaeliaf Cazor{a« 
con TemaMmte de salpos 
le di 00 sopapo de ottsu 

Y sí algofia te eoomle 
entre basea y e»tré ocM, 
qaier esgrima la ebkíeta f 
qnier aai^^ire ta carroza , 

La ralo de daefia k doeAir 
y ea vestidos de tramoya , 
ruedos , barba de baiteoa ^ 
planto de bnoio y de giorñi. 

Reto lo9 siete plaaelas : 
á Mercurio pw ia gorra , 
i ta Lona por el eaemo , 
reto á Yeaiis por la toea : 

Al Sol por el oropei , 
Al dios Marte por la gtla « 
á Jépiter por el rayo, 
al Viejo pcNT (a corcoba. 

Coutrgo cuantas estrellas 
el capuz nocturno bordan, 
son brasertllo de errax, 
SQQ relueiente bazofia. 

Tu donaire es de la antpt , 
tu n»rar es de ta hoj^t^ 
tus ojos en niatar hombrea 
son dos Pericos de Soria. 

Yo soy el úii¡c# amante 
de la sofaoiente hermosa: 

Sara el amor que yo tengo , 
lacras amó por onzas. 
Tú puedes tener inridía 
á mi alma ^ pues te goza: 



la dicha es gibarte & lí,^ 
que no gozas de tí pro|¡i9L 
.. Paes tiefi€s eara Je paseifili, 
ten de la pascua las obraa: 
dá libertaa á tos presos ; 
y pido justicia y cosías* . 



PENDEIWriA. IK^SOCnCL 



JÁCARA xin. 

A la saTad de las marcas^ 
y libertad de los jacos 
se entraroa á hacer un brindis; 
en la b^^aca del Sanio, 

Ganchoso el de Cienpczaetos, 
Gatalnilla la de Almagro » 
Isabel de Yahfepeñas ^ 
y Andresíllo el desmirlado. 

A ia carrera de sorbos, 
y al apretón de los tragos, 
nunca ha dado á yegoa el Belis 
potro que pueda alcanzarlos. 

Un cogollo de lechuga 
faé el yiolín de este sarao ; 
que el qae es bailarín castoa 
no repara en to templado. 

Como pobreta corriente 
sacó Isabel del regazo 
en la esquina de un lenznelft 
unos garbanzos tostados: 

Dióle primero á Ganchoso, 



404 OBBAS DE DOll FRANCISCO 

aunque Andrés era su gancho ; 
que es muy cortesano el vino 
en estómagos honrados. > 

Encapotóse Catalna , ^ ¿ 

y meciéndose á lo zaino , "** 
al suelo, y luego á Isabel 
miró , y mordióse los labios. 

Isabel , que se las pela , 
soltó la taza y el jarro ; 
y terciando la mantilla , 
ya en el hombro, y ya en el brazo , 

Dijo : seora Catalna , 
¿de qué sirven arrumacos 
ni mirarnos entre dientes? 
Parece que somos santos. 

Arrimábanse las dos: 
Ganchoso metió la mano, 
diciendo : bueno está, reinas, 
bueno está, chico pecado. 

No muy chico, dijo Andrés, 
que aquí ao somos morlacos : 
entre oobos anda el juego : 
no sino huevos asados. ' 

¿Qué huevos, di , mal nacido? 
dijo Isabel sollozando : 
eso merece la penca 
que se empeña por cuitados. 

Acuérdate que en Toledo , 
en casa de aquel letrado, 
antes que se le perdiese 
te hallaste un zurrón de cuartos; 

T que por respleute mió 
soldasmente te limpiaron 
con toballa de baqueta 



DB QÜEVBDO. 405 

el sudor del espinazo. 

Acuérdate que en Sevilla , 
en casa de un veinticuatro , 
sin licencia de su duefio 
se salió tras tí un caballo. 

Y porque no te arrojasen 
á apalear los lenguados , 
vendí catorce sortijas , 
y mi jubón largueado. 

No me dejará mentir 
HondaSedo el escribano , 
que por no escupir al cíelo 
no supo hacer mal á un gato. 

Reoosábanle á Ganchoso 
lo bebido y lo escuchado; 

Í desatando la sierpe 
ijo el gabion calando: 

Lo que ha dicho Valdepeñas 
ha sido muy bien jablado ; 
y mentirá, voto al cinto , 
quien dijere lo contrario. 

Andresillo la del Cid 
de las alforjas sacando, 
hubo de haber la que llaman 
una de todos los diablos; 

Porque Ganchoso hecho un perro 
desabrigando el sobaco 
le tiró dos tarascadas 
al cofre de lo mazcado. 

Cascaras, dijo Andresillo, 
y tiróle un urgonazo 
al barrio de los cuajares, 
y otro á la calle del trago. 

Si por milagro de Dios 



496 OBRAS DV WV TtAlieiSGO 

Ganchoso baja f s mano 
un canto de an real de á doflr, 
lo cuiela de cabo á cabo. 
Mas quiso Dios j la Tirgea 

aae Geromilioel mnfato 
egasé en estas j estotras « 
que salia de lo caro. 

Desembarazó la vaina; , 
y antes de llegar cíen pasos» 
puso en paz a los pobretes ; 
que es Gerónimo un Bemaldo. 

Diciendo: entre dos amigoi; 
camaradas mas qae hennanos « 
no es razón qae haya mogiaas>; 
vaya el mato para el malo. 

Estas señoras honradas 
bien pudieran escusarlo; 
mas et demonio es sotíl : 
son mugeres, no me espanto: 

No se iable mas en eso^ 
Dijo Andrés: va está acabado; 
loado sea el tfijo de Dios: 
toca Ganchoso , y tocando , 

Se TolTiercm á dar eracias 
de los peligros pasados 
i la ermita de san Sorbo 
en el altar de san Trago. 



L4S CANAS QüB JUGÓ S. M. ClIA]!«ílK> VBie H. PBÍN- 

CIFE BE GALES. 

JÁCARA ,XIV. 

Contando estaba las cafiat 
Magaíiim el de Vafencía 
á Pangamma y Chucbarro^ 
duendes ie Sierra Morena. 

Las barbas de gnardamaiio , 
las bocas de oreja á oreja, 
dando la teta á los pomoft» 
y talofi á las conteras: 

Los sombreros en cui^iths ^ 
y las faMas en diadema ; 
mientras garlaba con hipo 
escucbaroQ con mareta. 

Vivo y enterrado estuve» 
Lázaro loí de tas fiestas, 
oyente de Peratvilto 
en itQ pafo entre las tejas: 

Los OJOS eché á rodar 
desde las canales roesmas: 
despefÍ6seme la vista , 
y en el coso di con ella. 
Los toros me parecían 
de los torülos de mesa, 
que k fuerza de mondadientes 
tanta garrocha remedan. 

Por Dafne roe tovo ef sol, 
pues andaba tras mi geCa, 
retozándome declamas ^ 
requebrándome de hoguera. 



408 OBRAS DB DON FBANGISCO 

A los sastres os remito 
envestidos y libreas, 
hurtados no de Mendoza, 
hurtados si de tijera. 

Los caballos ya se sabe , 
de los que el 2éfiro engendra, 
donde rué el soplo rufián 
adúltero de las yeguas : 

Todo el linage del Betís , 
y toda su descendencia, 
primogénitos del aire, 
mayorazgos de las yerbas: 

Los jaeces relevados, 
de aquellos de quien se cuenta 
le de seis dedos en alto, 
mucha plata y mucha perla. 

Del aia de san Antón 
me acordó de dos maneras, 
el fuego que me tostaba, 
y el concurso de las bestias. 

En la clarísima tarde 
se dio el sol con sus melenas 
un hartazgo de testuces , 
de monos y cabelleras. 

Los torols sin garrochones 
se perdieron tan á secas , 
como el pobre don Beltran 
con la grande polvareda. 

Los músicos de garrote 
sus atabales afrentan , 
mezclados de mil colores 
con los soplones de iglesia. 

EIMejíay elGiron, 
que apadrinan y gobiernan , 



DE QUBYEDO. 409 

jubilados ea batalla , 
allí estrenaroQ las puertas. 

No hay librea en que la plata 
tan bien á todos parezca , 
como en sus sienes bruñida , 
y como en sus canas crespa. 

Acercáronse al balcón; 
digo al Oriente se acercan , 
donde para que el sol salga, 
el aurora dá licencia : 

£1 lirio, con cuyas hojas 
sus rayos la luz esfuerza, 
la alba toma atrevimientos , 
y presunción las estrellas. 

Los precursores ancianos 
áFilipo hicieron señas , 
y de dos hierros que vibra , * 
dos mundos , que pisa , tiemblan. 

La reina se levantó : 
en pié se puso la esfera ; 
y al firmamento siguieron 
imágenes y planetas. 

Como creciente la luna 
disimula las tinieblas, 
y en pueblos de luz monarca 
imperiosamente reina. 

La infanta doña Maria 
v^^milagro se muestra, 
ISi^j si lo raro admiras, 
qji^tp , si lo hermoso cuentas. 

Bien imitadas de Clicíe 
solícitas diligencias 
en d^príncípé britano 
amarteladas la cercan : 



410 OBRAi M BM IttANGISCO 

El qae la púrpaiasaam 
de e«iaifo eenHias sienibra ; 
ti^ q«e adora reiigii^o , 
uiía que «saialta sus veftas. 

íj^ ieyes ea proFísioo , 
qaa por doa Felipe sellan, 
hici^foa ea pié piaí<306, 
á arado de reirereacias* 

Sstremecióse la plaza, 
rechiaarofi laa barreras ^ 
reboHeroo los tarradas , 
relucieroB las cabms* 

¡M ber vores del teatro 

CusteiiMi ea eompeteocia 
m laca vos y ia guarda , 
chiríniias y trompe^.. 

Aqni de Dios y de Apolo , 
paes porque aeierte mi testa , 
es bien que las aoeve Musas 
se embulaa en mi oíoi Jenu . 

Aunque estéa unas sobre otras , 
todas eotreo eu mi leogfua : 
dé el Pegaso á mi tintero 
para algodones eenii^^ , 

Beto, bélo pordóviiSQe 

Juien no cabe en cuama tierra 
el sol re;gistra la fuga , 
del mar fatiga 1^ fuerzita , 

Gonota^f^f^é veloz 
flobiprayoá)4:gHi^; 
7 rtbinpajgfo d« gala^ 
vistas burlé bien atetttas.; 

Tras ü se Uevó los ojos, 
que lo adfluiiui y eoatepppbtt : 



los eiridMjsots anastia^ 
y los eaijo&os despena* 

Tisto^iko coflijNrelieftdido » 
pas6 'f^dóz U earrera : 
80B desapareciioleiiU» ^ 
fid traacos, l^is que le Ilevaa. 

El aire ecm que eorría » 
ni le akiaaza príoiavera, 
ni Je ba metmdo el mar « 
ai hajf bf ájida aue le sepa. 

Oüraies i su lado , 
ni le ipu^ • ni le d^a ; 
pues iJfeá^iiaJa en respeto 
á quién f^me en obeateacia. 

Ea lo desigual estuvo 
elj^Í0M>rde saspare^; 
poes eomp^díeFo le sígm^ - 
Ciuuido stüoT le ooñfiS^ 

Si :se Hamáfa Godlaes, (1) 
si medio bidalgo naeieca ^ 
f aera premio á so valor 
lo qae ^gn» por faen»eia. 

YÍTe Dios que las viduinlires 
del acero g«e maneja 
fneron edipse en df Cajro, 
^ Argel fueron coau^as* 

Ta miro eon periesia 
4 ^ tonas qae le úem^Uan» 
y i Jtfahoma da^ido vneboa 
tü ú fiepnlcro de Heea. 

Tieae talle ea poca^ alas 
de no 4^aral pr^ta« 



ff YaelTealrey* 



^42 OBBAS DE DON FRANCISCO 

ni Alcorán que le djsp«|e\ 
ni alfange que le defienda. 

£1 embrazaba la adarga , 
desanudaba las vueltas , 
recordando divertidos , 
que entre los galopes suenan. 

Acometió con valor , 
retiróse con destreja ; 
ni hubo mas toros , ni cañas , 
que verle correr en ellas. 

En sí agotó la alabanza ; 
y su garbo y su belleza 
no dejaron bendición 
á nadie , que con él entra. 

Fullero del juego fué 
con la mano y con la rienda , 
retirando á los que pasan, 
y aguardando á los que esperan 

Todos anduvieron bien , 

Í)ero sin hacer fineza : 
os méritos le dejaron 
por descargo de conciencias. 

Don Carlos ; mas su alabanza 
se deposita secreta , 
por dejar aclamaciones , 
que al rey el número crezcan. 

Vive Cristo, [\) que su nombre 
ha de servir de receta , 
con que medrosos se purguen , 
con que valientes se mueran. 

Tan magnífica persona 
en todos lances ostenta « 

(I) VuclTo ú ni, 



une QUkvcDO. 413 

que en su deposuit potentes 
se deshace la soberbia. 

£l es un mozo chapado , 
amante de las proezas , 
recuerdo de los Alfonsos ^ 
olvido de los Fruelas. 

Su espada será tizona , 
y su caballo Babieca: 
su guerra será la paz , 
su ocio será la guerra. 

Tantos afios le dé Dios^ 
que le llame á boca llena 
Matus Felipe , la Fama, 
confundida con la cuenta. 

Hágale el cielo monarca 
de aquellas partes adversan?, 
que castiga r'iguroso 
con solo que no lo sea. 

El primer juego es de cañas, 
que no se ha errado de ochenta^ 
por gracia de don Felipe, 
no don Felipe por ella. 

Agosto le cortó al dia 

6 su medida la fiesta, 

Sues con luz llegué á la plaza 
esde mi horca ciguefia. 
Bien empleados dos reales, 
aunque los debo á mi cena; ' 
pues llevo en este cogote 
sol que vender á Noruega. 
Paróse á espumar la voz, 
irque en relación tan luenga 
lablaba jabonaduras, 

7 pronunciaba cortezas. 



1 



{01 
al 



con ap rcibacm r iau6$A, 
y á j^mqjarilamliabHfa 
se eiitraroacda/la4»lMirJ9i^* 



POSTRJMBBIAS^Df) .m JRIJKI^N. 

Des^Msádo (íieiie\Ql loafiuio 

muy CQipt«le,)snai9Jwifir 

sus bÁ#f}/9fi>y,^ut^rii$prm* 
A.^Uii^eíSfMrii»a$i&MN^ 

Zanguito yt.Gai»b^t^ 
Ja Plaga g.iHaerilJf'vu^xifíí. 

<4v/as^iQamipaJi5 ^f i^ 
«en mai»0S^fte^UÍps,ípsKdiyo: 
410 hay p)«^piDattlas^noii»$. 
Pési^ii^hhtg^tio gujstieii^, 
¿eso me cli^ei/ipQ|SQKjQ&? 

«s muQiteQiiade^io/^cft. 
apélo^imEíirtup .«aiíftgífo. 

La II\9mÍB^^QP'r^fi^' 

eso, y moi^fide nmm^ 
¿ los ci^giiiH^ 1^40^:^. 



V; J'' 



sino jaMIlfCCÉit^MkHi. . ; ' i i > 
De SHJMlrtlMVMi^ilMüMUHK), 

no MRé^iim]^ ^isumuiia f 
i9ifMbiÉhiryí9iifljios;fli|^ft. : 1> 

que pi4flili^.Qllii»ii|^' ' • ím 
eo^M#Httfti8aáf|k«>Q; .) 

ojos yesc%ft(|Mifeip>niM% . :if 

AMiManlM Qfiii fiMthitiofi^ 

qae ana pm^mkmivim dm léttis. 

pues ai)¿i|<ift¿dbiBMift: o i 
cachq|Mu^(M «fioMIMA '/^ 
se.lo 4Ílft|^^JIt«tiiU{b/ >t. ^>b 
¿CuáMyhie?J|tf »ll^mpfiift 
hombre qi^S^iitlSli^iim^iio 
Si á l^H«ito)iMC«»DyMt' A 

lodo D|Í;U»il|«Sj|Jí^if(^^ .( /M) 

no sé qué c|%<MiMlifiiy]| i 
le dijo coi\ J^Ms^ii)|<K^a.. . «.i «: 
Teslini»te?^^l^qp: í; 

;ai ^iwmtKhm^amwm h d 



1 

i: 



;4ít6 OBRAH>BrMíIC FIÜNGISGO 

To cpdwo(e¥»mrrir«11$rixr/ 
noquieüoieééafrirla'TOhi.'^^ '> 

¿Qué'bíe&es muebtesifttisbas? 
¿cpiéTaiees, y qué jaya*f*'> ' 
Haga poi m testameoíto ' ;'í 
quien lo cfne •debb áo^úobrav ' 

¿Agora, quieres qbe^gaste * ' i * 
en Ítem ounes^ tai présete '<^ 
Monandoisc^amenteeti- U ' 
dejaré íuna I buena joya?. ^"^ i 

Tano'íhecde sér^aiávmi '^ 
de la&j^ue^dan ieaBJ^aiidonsg;* 
pue^&uingQBO'aicelstrá; ^ ' 
mi pelletKiiiimi^soiiiiifFai - 'i* 

Cuand<^hágái>testaaá(eait>,^>< ' 
uña en qué hisucerie^me sóbm:" 
Boíha* menesleí* lo del ^ iseprn 
una vida C«D 'idiota;' ' ' 

Si de im <en seíseieBlOfiráfios 
.^tn-áré'yo1ais>eoirvajS, ' '«-i' 
deimí sabrán lits^^arí^s - 
lo que^OGftre^i'oii losa. •' ''- '< 

A muéi^tóS'de mogollón ' 
dá de vafldela pértoquia- = " 
dfe ísépulrtfía y aspergea ' 
en-éreimefrterio'sopa: ' ' 

A niños de la déctrina ^, ^ 
no piensa pagaría «olfa:' - 
música que no he de oilía»^ '. 
que f a* pague quien la o¡^. • '• í 

DíjoléGárafifatea: 
amigo, la vida iTbta ," '"'^ 

afufar se quiere el úmk; ^ 
la gttest^ Tio&é^ de iNoada. "c^ 



BEQDBVBBO. 147 

AI demonio habéis de ver 
con sos garras y su cola. 
No me curo de guiñapos, 
respondió con la voz ronca. 

10 le difécoQ tercroces 
si aqui seMuete-de gorra, 
tal tunda, que se le acuerde 
del látigo de la gloria. 

Y añadió, viendo aprestados . 
dos pelluzgonas de estopa 
el postrer m0ño vát tndilgan : 
¡por Dios que estamos de gorja ! 

¿^ estópaseme a{)arejaA . 
sin ser uso.de fregotia? .' 

¿soy yo buñuelprisde burlas , } 
o soy de veras, ventosa? : 

¿No sabes lo que has de hacer? 
contigo habla,, pélot9¿ > 

arrebata djS mía i^ue«a , ! 

y hílacá^ una madrea. 



■^ 






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. . , ' I 4 . • . • ■. • ' 

■ '. •;. ..-• ••• ■••.• -"«'i ^n\ 

los años'tedttiteitóáséa*, - ' - 
poco HdMnr&ri lilis iráMfité^; ''^ 
mucho é1ite)!«É(%<»í«» ^s^' ' 
TV ^ft'ntteiítí^yfdáis^'u^dtiil^lD: 
hácennos^o(tó^v^*tejá^\ * ^^^'^ 
las vidas *«^' tos «iMícfeméír ' '• 
quedeckí»D«sil>do^ft^|»mtfi ' 

Vimos á Diego García 
cernícalo de uñas blancas 
sopla vivo y sopla muerto, 
árbol seco de la guanta: 

Alguacil, que de ratones 
pudo limpiar toda España: 
cañuto difimiihiátqi t .r^^>^. 
y ventecito con barbas. 

Reinando en Andalucía 
Butrón el de Salamanca , 
só el poder de la Yiilodres 
Qoreció el buen Marco Ocafia. 

Mas hombres asió que el vino , 
nas corrió que las matracas, 



mas'üoM qué'to hernroisrof); 
masi piAé qtie*!^ d^flmodkd. , 
Fuenos' g^%06 def verdllgp^»^ ' 

Íue le irajep€fffi h caza-, 
[óstalfis; el ds Tolédn, 
Obregoni ei der GnatiadlúL 

CarrassosaL ea> Mcoih 
era dueiute (Gfe kau JMhiidí:) 
hombre que áUBacUaeUídl j;Alpe 
le quiso quitar ia5!afnia& 

£q Sevilla. Gambaláa 
fué corchí^er de Jat fama^ 
venlalle de las. audiemUas^ 
fuédé de todias las fragiaas.. 

Con la muerte de. esloa vieoto^ 
el rauoda se qjoedá eA cal'ma;, 
mas toda pluma es ventosa, 
y todo alcacil la saja. 

¿Quién vio á Gonzalo Xéftti; 
á Gayoso y á Ahumada,, 
hendedores de personas, 
y pautadores de carasr 

Al Gareés , en la hermasu¡cá 
Olmedcr el de Calatrava , 
en eí pescuezo de. nu remo 
estirándose tas pahnas: 

En Zaragoza ra beHa 
á Martrn de santa Engraci^^ 
que hi^o tos^ gigantones' 
con ervwdogo en la plaza?* 

¿Quién vio á Perico de Soria ^ 
sastre 'de vidas humanas, 
matar con n-tt ajugdn 
mas hombres que elBeb^agáa? 



i so OBRAS DE DON FRÁNGlStiO 

Después ea cabo de palos 
díó el pobrete coa su barca , 
y hecho racimo con pies , 
se meció de mala gaoa. 

Siguióle Lucas de Burgos; 
y su nombra la Chicharra 
de pena yeadió mondoago 
un año en la Jamardana. 

£( tonelero acabó, 

Jel afanador de Cabra 
e un sonecillo de suela 
repicado en las espaldas. 

De un torniscón de una losa, 
Pantoja, flor de la Altana, 
murió , lloráronle todos 
los que navegan en ansias. 

En Yalladolíd la rica 
campó mucho tiempo Malla, 
y su Verenda gozó 
el reino de las gitanas. 

Mandáronle encordelar 
los señores la garganta ; 
y oliendo las entrepiernas 
al verdugo , perdió el habla. 

De enfermedad de cordel 
aquel blasón de la espada, 
Pero Vázquez de Escamilla , 
murió cercado de guardas. 

Fue respetado en Toledo 
Francisco López Labada , 
valiente de hurgón y tajos, 
sin ángulos, ni Carranza. 

Pasaron estos jayanes 



HE QUKYEDO. 424 

y los que siguen su manga: 
por ellos con vino tinto 
enlutada sed arrastran. 
I enlre lágrimas dormidas, 

tor sus cuerpos y sus almas 
acen el cabo de tragos, 
y el túmulo de las tazas. 

Veis aquí á Escarraman 
gotoso y lleno de canas ^ 
con sus nietos y viznietos 
y su descendencia larga. 

Del primero matrimonio 
casó con la Zarabanda: 
tuvo al ay ay ay enfermo, 
ya ejecutor de la vara. 

Este, andando algunos dias, 
en la Chacona mulata 
tuvo á todo el Rastro viejo, 
y á los de la vida airada. 

El Rastro viejo casó ^ 
con la Pironda, muchacha 
de quien nació Juan Redondo, 
el de la rucia y la parda. 

Juan Redondo fué soltero, 
tuvo una hija bastarda, 
que llaman la Vaquería , 
muger de buena ganancia. 

P«r ella de Escarraman 
tienen por hembra la casa 
las valientas y Santurde 
en el baile de las armas. 

Hecho está tierra el buen viejo, 
7 con todo no se bailan 
sin sus bailes los tablados, 



4 19 OBRAS B« B0]f IM(A^ISG0 

sin s<l8<co|$lliS'lk# guilkrrs». 

I para qa^nose axjaiíe 
SQ familia, ñt' m'emU, 
y pofefoe tosr gU9to» l^tíg^ 
ruiwb^ y fhfsta,. Baile y chetaz»';, 

En la ckE«fed Sk Tóliidb, 
donde I0» Mda4^S'S0ii', 
nacidé^ nm M nn- bfeiiKlSo', 
nacido nos héí irn bftiibn.u 

Chiqwftico era?(fe cnerpeí, 

Í grande en? eí coraí^etí: 
9iSülh* de otros vaK^ttfés, 
chispa de todo ftifof. 

Mató á m padre y su niadVej 
y un hernarnto» el' mayor 
doff k>ei*in^a!i«E9 que teniáí 
puso al ofíeio ürototf: 
üoar puso* en* h taberna 

t)ara lod!e> sorberfof : 
a otra por mas hermosa 
llevó a» gawar af Cairon . 

Laf nitía como nóvala 
no sabe vavegaír^ no; 
y el Kofem como es astutos 
dábale aquesta (rcioft: 

Yo soy el lirian' Tasqfcfilfos; . 
el Rufiaü' ilhméífBtgo soy: 
todo valfeñlé barbado 
oi^a á Lampi^ D^Sot^. 

Yalieirtes, que por s«' pié/ 
teniendo ya treid>la y ám^- 
m tüí^wn como á lar pi ^ 
á lo penoso, y rigor, ' 

Son» r^a^^Ñsts emrettíimx 



solo soy yñÑMm yé; 

<iae ea^el v>í6tíW6'<fc?rtff ffládi-e 

EoePiombi^-cfeMíilkcHpÉf^' , 
nuestro padVe' ftnttJáddr, 
sea, niña»; el dá^tmifdkca' 
tema de vues»0 ^ííiWoBV ^ 

Vive et ésdbf, i^ñ itfí^ 

desde qu€f el ffltiadí» natío; 

mas el prometed^ vivé, 

no lo ha dicho hfuittaflií vos*: ' ' 

De oflciiíteííy I9ndet(í^ 
y de todo coáedcff; 
lodo ítükívo^ esf ditíefO'/ 
no tiene casia ei (fobk5tf: ■ 

El dittero'dsel^ jtídíoi, 
y el diaero ctet 8e¡l¿!*, ^ ' ' 
todos priiíééefll' dfeia boBáy 
todos de ilt|( Hiwigtí gon^ 

Moneto cm jí^ ^ tótoá; 
es la moneda pci&fr • '. 

poco di»eiídeáíd¡BfeW: ' 
un real &Díh éü#o' sm tW#l • ' ' 

Para ser ftfíige» Aépreiídfe*' ' 
toma prefldasi áé v&ter', 
vida, y ásete á las ramas, 
que prendas dksieVi^ion. 

No hay almuerzo, ni merienda^ 
comM»,, lii ecrt^cioft^t 
pues por desquiteiriá ^Ú9§t»; ' 
come mz9 (foe uii em^éép. 

Cajero» de gihorveis^s 
regalado pejesmnr ■ •• 

esponjas para sus'gmvs/ :M"tj 



, OBRAS DR BON FAAUGISGO 

que apretadas dan licor. '^ 

Vejecito escribanía, . . 
pues que bien mirado al sol, 
es tinta y papel su barba 
de la pluma que guardó: 

Mancebíto perniborra, 
dulcísimo paseador, 
conjúrale como a peste, 
y échale en otra región. t 

Caballero linajudo, 
desabrigado amador, 
que paga en genealogías, 
métase á coronicon. 

Donosos, y bien hablados, 
todo cuerpo badador 
gaste con otro las gracias, 
y contigo el tal^gon. 

Señoría si es Venecía 
ó Genova, buenas son; 
que hay señorías caninas, 
y titulo ladrador. 

No titularás en vano, 
es mandamiento may^r: 
mas vale doblón picaño, 
que príncipe sin doblón. 

OTRAS. 

Porque veas que sabemos 
de memoria la lición, i 

toca, que cuanto tocares. •: ' 
íSerá la doctrina de hoy. 

Gusto y valentía, 
dinero y juego 



tiene la qoe no admite - 
prometimientos. 
Dffialo Rastrojo, 

Jae de pmdenle 
e contado paga 
lo que le quieren. 

Helo por do viene 
mi Juan Redondo, 
' con su cruz y susarmas ; • '^ 
en el de á oelM>. 

Díme que señas tiene 
tu enamorado; 
es como un oro, lindo, 
doble y cruzado. 

Dale, Perico:' 
no digo listones; • 

cadenas digo. 

Dale, muchacbo, 
que con darle camina 
todo ganado. 

Háganse á zaga, 
que se ahorcan lan muías 
con quien no paga. 

De la carretería 
el baile es este : 
camino carretero 
^íué darles siempre. 

Las valentonas, y dbstbbza. 
BAILE U. 

I 

Helas helas por do Vienen 
la Conruja y la Carrasca, '^^ ' 



;t||(6 OBRAS ^Mm^MCiSGO 

á mas mtf^S^mm!^^ 
hembras de 1^ mda j»iii3y#<: 
Mortales .d^^i^Mlmig^ 

y ocasionadasjíleíeftim 
el andar á lo e^cAüdícte, •.. 
el mirar á lo^.l' .Ao^a: 

Llevan fittQ9i^o^«4e,^ytflilib 
como perraz.oe tile IdiLiMlji^ . . - 
avantalQj^liriiijyAro^ 
chapinitos de e« «^olfti^^?*: : 

Son¡iiymo§iW^isio|)adj9^ , 
COQ porqueroQ «allurf^t^» , 
guedejitíifíí4ei la. tóeftd^ 
colorcita de lavf^lA^^. - 

Mírároaseáíb).p^f|osie^ : 

cercáronse á If^boiMa^^^ < 
hubo hocico retocaíáQ., 
hubo agovis4oiA^^^pialílfia. 

en el corral de las^^mi^s; >. 

y encarama;»b>.4o^<bii»»^flS9 
avalQoMMfin^iPM^. 

Cor. DeJa^A^lAite^^. 

soy ÚQv^<sJ*í^^f . 
^ pues á Im-M'^g^ : 

tiro def^^. 
Can. .Xf^M^l4efff¥jMt^lM^ 

son cuantas juego: 

y á dos peleo. 
Luego ^f«dád$jd» rostro, 
y ahigadada de cara, 
uit,to|j|9(Hi)d0»ipí)iMíQr« .. 
•unabr«»i#,,i9iliíct«}b#i; ^ , 



Eatró eailAiQsptteUidel jK0gD 
Maripizca la^tatnañ^, 
por cjuiea Atuinc» borsÍQos 
marió deiWU^e.g^gatfta. 

PreiiiimJd«, lie ¿abaleados, 
y prec)a(ia.(l^|gi»iii^jjv^ 
por tGDer,do$ len .(aoim/oi, 
y tx^ ipatps leo ^ ^u»^ 

Con val9mia.aRQ^i4a« 
y con postiMrarbi;&arr4iu 

en ésta 4naQ/sc^^garla: 
LLaiB^Q.u&as<aiuríba 
áeus»tos4lajflpou 
TAli:ecibo4QSíÚ^£o 

puecu^^^ieiEQ. 
B^Dy@;q|£b Kaleatia 
entró .Saojto^e el 4Íe .Oc^ftn 

« ^,3teaulavit4p 4eiba¿ba. 
'Tin locutorio de monjas 

nH^guiM:AÚ:i<»;9ráe,)la4^ ! 
^911^ ^n 3v^ibA}3 tr^e Jii ladq» / 

fi0|i.|na<líú^j;ipfque l!j|«Aay,a. 
£ailW^ao4i)^4xtt 

soní^ri^jiep «de la 4^disi« 

colete ile«par.>el ^vim^ 

l)(mu>flo»^^)ie)]^«íaj^^ > 



f% OBRAS BE DON FBAKGISGO 

azumbrada la cabeza, 
y bebida ía palabra. 
Tajo no le tiro; 
menos le bebo: 
estocadas de vino 
son cuantas pego, 
Una rueda se hicieron: 
¿quién duda que de navajas? 
los codos tiraron coces, 
azogáronse las plantas. 

Trastornáronse ios cuerpos» 
desgoznáronse las arcas, 
los píes se volvieron locos, 
endiabláronse las plantas. 

No suenan las castañetas, 
que de puro grandes ladran, 
mientras al son se concomen, 
aunque ellos piensan que bailan • 

Maripizca tomó el puesto; 
Santurde tomó la espada: 
con el montante el Maestro . 
dice que guarden las caras. 
De verdadera destreza soy Carranza, 
Pues con tocas y alfileres qujto espa- 
das. 

?ue tengo muy buenos tajos , es lo cierto; 
algunos malos reveses también tengo. 
£1 que auisiere triunfar, salga de oros. 
Que al salir siempre de espadas, es delocos / 
MaesL Siente ahora la Corruja. 
Corr. Aquesta venida faya. 
Maest Jueguen destreza vuarcedes* 
Sant. Somos amigos, y basta. 
Ma€9t. No es juego limpio brazfti. 



Corr. Si no es limpio qoe no valga. 
Maest. Siente voarced. 
Sant. Que ya sienta, 
y siento pese á su alma, 
Tdmáronse á díf idir 
en diferentes escnadra», 
y denodadas de pies 
todas jontfts se barajan. 

Cuehiltadas no son bttenits % 
puntS9 sMe las joyeras. * r f 

Entráronme con eseudosr' f i 

cansáronme eon rodelas: I 

cobardía es sacar píes: >: f 

cordar» sacar moneda. )^\ 

Agufl^rdar €S de valientiBSv. 
y ffoardar es de discretas:. :.. ? 

la beríib de ^nctnsio^ 
es la de la fatlnqnera. 

Chlefüdadas n^ son bilenas; 
pautas si de las joyeras. 

Ángulo agudo es tomar; 
no tomar, áogtti^ bestia: 
que viene daqdo. á mi cíjsa 
se viene por línea recta. 

La universal es el da? , 
cuarta cíf cufio cadena, 

rodeo toda promesa. 

puntas sí de las Joyeras, 
a ^e^ttísjere apraid^. 

ep ,es^e poco de cuerpo 
^Ve^^quisa mejor ia ^iisefti> 

BMúUca popular. T. II. 95 



i 

f 



410 OBBAS DB DON VBANGISGO 

LOS GALEOTES. 

BAILE III. 

Juan Redondo está en gurapas, 
lampiño por sus pecados, 
porque dicen que cogió 
treinta doncellas su carro. 

Por bailarle diez viudas 
se hicieron diez mil andrajos: 
empobreció mil barberos: 
dejaron barbas por saltos. 

Dale Perico, murió ; 
que el dar matará los diablos, 
y por esta muerte y otras 
vino á varear pescados. 

Por pedigüeño en caminos 
es prebendado del charco, 
porque arremangó una tienda , 
porque pellizcó unos cuartos. 



^.:. 



J)e adentro. 



Ta viento salla de tierra: 
mar bonanza, cielo claro, 
' zarpa perros, toca á leva. 

Saena unatrompeta, y wlcn la Corruja, y la Piroada. 
Ptr. A. lindo tiempo llegamos. 

Salea Jaan Redondo y Santurde , uno por m lado , y otro par 
«tro, con vestidos de forzados y birretes . 

Sant. Part^nza en nombre de Dio». 



Jum Lleve Bén$ebú ésuCíCaBo. ^. 

Car, ¿EsJoan Redondid?- ■' ¡ / 
Pir. ¿Es Santcird^?; '^ ■ ? - i / 
/van Los dos^soa, m^osetSAüM. 
Oliscado Bie hdtn vtístédc» >^ 
á personas detlrabaio:* ' - , 
caerpos de arqu^ler parecen ; '^ 
y doncellití» dea 'Cuatro. »- 
Gttando yo estaba en el i»gio» 
pienso, si ya no me edgafio; 

![ne las conocí á lasados - > '• 

ruteritas del pecado. ''^ 

Cor, iQtté poca memoria tieníw 
los señores prebendados» y ' .' * 
graduados de peümza , h .il-, 
que ^añdan' á paro^^ as^otafzol- 

Pir, ¿La Pironda y la Gorrtijít ^ •> 
tan apriesa se olvidaron, '< ' 
masicorales de bdisais . 
y jugadones de menos? 

J^an. Pironda? 

&in^. Corroja? ' ^ 

Juan. Hijas^ ? > . > s ?;! 

desde que tengo e^te> oursp^ ; ^ 
por vida del rey , que al fia" ^ f 
soy costillerde sus bancos , • 
que no he tenido mas gttst6* 

Sant, Ni yo he tenido descanso ' 
desde que empujo nmderos / 

1. 7 lodos los gelfos rasco. ^ ^ 

Car. ¿No eran mejor las guitarras 

Se los calabreses largos? 
rretero fuiste , aipigo , 
J M los caminos cosario; ' 



V 



' ; . • • 1 



i . '■ ■ 



A 



*^''' 



y los camiittMS #Q fitr^K»^ f . 
y las ruedas pbríwnkioéiv 

Sant. illtldilas m«íq ks teUettü , 

y benditos^^e^a kHs lasnosy . 

aanq«e«a eliáf^üas |)eB<tes> 

se tome el v^du^ «aí^éiTi 

^ MuU« pido 4 y no deifiíie»^ 

salmoima tfoeaffó á grsuos< 
Juan. L\oTQpofúh^tfñ^hijtk,\ 

en oyendo e$lí»j»,v«td»lisi 
(¡¡aílar^reitfos ^ pasa y bo|fa V 

iza, caaaHai áioalter ! 

;En dónde esiAtvC»^r»>teio^. •; 

que dé iei dueb^ mi AgraArM ' . 
Sant. Q mh sftbea^fa^dtfda tv ^ \ 

ó eres j^a delslelil «arrov . ; 
Pir. ¿Háse olTidado^isl bkiiar. • a 

entre dutíoa f tns^umíA^ . . 
&in^. Quien bien naíbv tárdéíoWtáL 
Juan. Baílase mortific^oa * < «> 

Puede tanto el natural^ f . . 

el só^i la muéaaMv «i gnite^vl; 

que l)|iiiai»09 el atofe'i ..; .-. w.i 

la gMway el iráb^'ol . ' - v,. 
Cor. Mionlra» la pfrinm fsüérfap ; , . 

se Ufif» r sencr bfdriga^ . > r. 

5an^. Pues^oairte y MioM ^túMtp 9mo. 



'.£-"« J ". • 1. I I ' 



Un bailarín pof^teHieomm^ité^ y «áms^ músicos. 

Cuab^o» Í{i)Qi;.q|i|ieFe iniuMiia» 



% • 4 



t . » 



á los amantes reinar', 
como oóniílr^ (naldiio , . ^' 
lo prÍQiep# toma «I pito 
que lo pttoero ei pitan 
Y cuanda ai amanté >e6|)9fi^^ 

que hadee»larelpilc^4BU<iov' 
porque #^éa de sii qiaa^^ 
siendo el eémilpe desnudo, ' 
dice á todos : Tapa afuara. 

Qnítaase todos la ropa. • •.'- ( 

' • 'i ' : '-til 

ropa afuera, aaaal^: = 4 . 
T9yflft:f^er«Q»aft ropas, . .. 
vengan acá esas ¡ia^as. . .. ú. 

que el aiQAQtfi 411a . guarda , 

es menester4|ui^; ren^ ., . ^ 
que la pobitfS%alesiQslniav '* . 
álftftTQo b)Sraap^dfii^s < J 
con una boga larga ¿^ * y.^^y. 
saludpa.M Momp^lais 1 
á nuestra paptjtooa^ > - 

Pí(tii««0 jpas' U bog^ • > tv.i 
que yamas.ddi|do^(»u > . ^ 
porgue iioailénii^anibragr^s , 
y diamantes y áoland^s, • :> 

Un dadivo»» flieoto^. • m. 
soplar por las»- espaldar : /^ 
hágasoloitsmqttait^; - ^' 
entena , molaf^fg^Aia* 

DadiÁ/ioiisJaaivelas, '^' 
á quien dá y.á'iiuiaa.fagac;^. 



1 34 OBRAS DJB PON FRANCISCO 

y fáltenle, candiles i 

á quien ahorra y guarda» 

Haced el caro al rico , 
no hagáis al pobre cara : 
iza- y Coraara ^ iza y 
d¿el^i<^K^-^ lajyanda. 

Orza , puja en el precio , 
que Gorreinos borrasca , 
guárdate de los secos 
de condición avara. 

T si fueren de oro, 
éntrate por las barras. 

Quién' dá en viejas , dá eá tierra , 
ese pobre se encalla: 
quien dá en niñas de quince , 
asegura su barca. 

Puerto Rieo es bsen puerto, 
que k)S demás son' playa : 
para vanas y locas 
el Morro déla Habana. ' 

Bailaremos, amaina , amaina , 
pasa, boga , ^nalía. 
Haz tu c(irso , niña , 

sí es que navegas ; 

no de puerto en puerto, 

de puerta en puerta. 
De los mercaderes 

á los plateros , 

para sacar oros 

echa tus ferros. ^ 

No navegues nunca 

con los levantes, 

que ponientes de casa 

son buenos aires. 



DS QÜEVBDO. 436 

Bagelito nuevo , 
¡ay que me anego! 

¡Ay que me aho^ol 
y me matan las velas 
á puros soplos. 

Aires mejicanos 
venid y llevadme, 
que los aires sin blanca 
son malos aires. 

¡Ay que me ahogol 
y me matan las velas 
a puros soplos. 

¡Ay que me anego! 
Bagelito nuevo, 
lay que me anego! 

Fragatica nueva, 
¿qué vas buscando? 
remolinos de pages 
y de lacayos. 

Galeón tusona 
ten desde luego 
la carrera de Indias 
por tu paseo. 

¡Ay que me anegol 
Bagelito nuevo 

¡Ay que me ahogo! 
y me matan las velas 
á puros soplos. 



^ tl6 0BRA3 n pon paáNCisco 



Los SOPONBS DB SALÁllAliCfk. 

BAIIE IV. 

Ua liceBoiado íregoo.» 
bachiller de maoilellijia,, 
grande léplica ea la sopa, 
grande argumento en £squívias. 

De ttoche es el quidam pauper , 
es el dómine de dia : 
si le convidan, bonete : 
gorra , «i no le convidan. 

En vade mecum de pes 
lleva lición de las viüas , 
discípulo 4 todas horas 
de Platón y de Escudilla. 

Lleva por cuello y por.p^ños 
sus asomos de camisa, 
talle de arrasar habares., 
cara de engullir morcillas. 

Con ua rerreraelo calvo « * 

Juna sotana lampina 
e un limíste desbarbado 
entre capón y p<4illa : 

Muy aiusadi) de bragas , 
muy único de camisa , 
para el bodegón escoto^ 
para la estafa tomista. 

A recibirle salió, 
(¡ el Señor se lo reciba I) 
para las noches muy ama , 
para las compras muy sisa , 

Catalina de Perales , 



unagall^itmldH», 
mas dMieofiMliL de (semileB 
qae Rute yAigarrohillat. 

Muy poca cwta de caidos 
por su eitii-Ádá infiítita : 
abreviadara de trastos 
dentro d^.UAa aimondiguíllii ; 

Y paria él oaraere verde 
muger de tao alta guisa, 
que.ftoa á la libina del eirie • 
hurtará la »edÁa libra. 

Arrufaldada de eata , 
y ari'|ifiaDada4e vista, 
y la color y el aheuto 
entre cazuela y saldikha. 
T porque oyeado latió,, 
la coftwsca por la ptata, 
la cantó mn^ eieerooa 
esta cstmezon latioa. 
Pulgar roe pican : 
el eaiiliil está muerto; 
ergo sfqmitar sequitu r 
que me pican á tiAoio. - ' 
Pulgas tengo no kay dadnr} 
y si me deja picar , 
es de los qi^ dan en dar, 
y coa dioei^ repliean. 

Pulgas.jne pican ; 
ei candil ^táiunerto : 
e^go sequilar «equitnr 
que me pi^a á tiento. 

Al oesMO y bíeA mancbado « 
lo que dicen hecho ptecsas 
da sttsjapaMi norciUos^ 



438 OBfiAS DB OON PRANGISGO 

apeó sus patas mismas. 

Martínez de Columbreras , 
del bodegón porcíonista , 
catedrático de sesto 
en casa de sus reciñas : 

Quien, para dar madrugón 
en lá posada que habita, 
mejor entiende en España 
las leyes de la Partida : 

En las vacantes de negra, 
rige cátedra de prima , 

Íen materia de Digesto , 
ombre que nunca se ahita. 

La Monda viene tras él , 
encarnizada la vista ; 
si así guisara las ollas 
mas medraran las barrigas. 

Tan aliñada de brodios 
la vez que mondongoniza ^ 
que lo que en las tripas echa , 
después hace echar las tripas. 

A las orillas de Termes 
los topó su señoría , 
que el título de corona 
ya de título se pica. 

Con un cañuto de sal , 
y en un pan unas sardinas, 

Íresentaron la batalla 
un melonar y una viña ; 
T en tanto que el viñadero 
ó se ausenta, ó se desvía , 
por amartelar los grumos 
cantaron esta letrilla : 
Uba , sí quieres subir 



á la cabeza después , 
hante de pisar los pies , ; 
que no hay medrar sin safrir. 

Uba , déjate pisar , 
si quieres ser estimada ; 
si no veráste picada, 
ú dejaránte pasar. 

Y si quieres: preferir 
tu humildad á cuetos ves, 
hánte de pisar los pies, 
que no hay medrar sin sufrir. 

T porque el melón sabroso 
no sienta que no le digan, 
esta mortificación 
le cantaron con malicia: 

Qaé hinchado, y qué fanfarrón 
en^ his ramas habita: 
pues sepan que fué pepita, 
aunque ya le ven melón. 

La fortuna, que le trata, 
7 con su verdor se hoelga, 
si no madura, le cuelga, 
7 si madura, le cata. 

Dfcenme qae la hínchaiOQ 
por verdad nos la acredita: 
pues sepan que fué pepita, 
aunque ya le ven melón. 

Todas son burlas pesadas 
en llegando el comprador, 
pues cuanto fuere mejor, 
mas presto le harán tajadas. . 

Bmo llama k la traición] 
del que su fin solicita: 
pues sepan que fué pepita» 



vfJO OBRAS W* 909 SIANGISCO 



aunque y4 \».imk «idn. >: 
Los qu#4 «a olor liMitodM 

son los qvQ.pof 9U8 dinQKtf < 
le hanxl¿ eom^r á bocada»;,: . 

Lo escrito del eoftewn 
viene á ser se^ntopcía mw^; 
pues sepiniiMqiie fué pt^iila, / 
au^99e ya:lo.v«a molón*. 



<4}étfBS DB LOS BiklIi^S^ 

BAiLE V. 

• ' * » * 

ifiof Ifl ti'ompeto dd jaioJD 
de los hailoa de este miilulo : 
al p^rlamepiio los ilara^, \ 
que en Madrid oetebra el gnatp. 

La Trápala. T UCiiaeata^ 
la Harbojia'y ef Remus^ 
la caroajüda y el vtcio> 
quieren variar el rumbo*.^ 

.l^íQtft padres del Ro^^adoo; 
el btiroo de los Guros* 
para:repiQdar de batl«fs, 
convooattioa reinos janUw, 

Ei fty, ay^ ay loslasiima, 
tan doMrid^ y iao mústip: 
Escar/miÁii {os congoja;, 
predudp do la de pudo* 

Aji Cintro, por prosamídH 
de sabroa»9desc<rjrf2ntaa4 



■ / 



• r f 



La CB(ieit*'8otil«ría, 
y el t«bcD da* «é WmKií 
por las nMbs oAiaiNAf w 
han perdido de 80 pitttO. 

I para ^m«e maiUnga* 
coa mo*i*ieBto& MD snioy 
el apeUtoi las flama 
á ÍDVtiitfer-timnE criMlirt»ft< : 

Ya por la in^crñl Tolid» 
parlántiiilatieBevITab:. : 
el ftiAn tisjo. TButn:^ > 
amenazan coaiakbuhM;- ' 
Gusto j vtkatítt' 

*Mf»y jué^.^ ■■■■-' 
. todo ato bJrilfteitUiBla»< 
ddKasUwMipf 

-- ■ «liintt^ 



«rw tlc.t«lii 



yommbshfc ' ' 
Parto MaiputoK» ilaiigu»<i 

trasello64(8MdMSunM • 

álnéstoHlalJMithldi. 

la meliidtteaaá TnmM.' ' 
Háa, WafMrdoürat 

ar 

P" 

pr ! 



ño 

y 



í OBKAS SI DOK TIARGIKO 

sin que so entreven aviMiai; - 
á Juan Malliz pone al lado, 
qne es mohador de la chica. ' ' 
El morclégalo de palo i >: 
lleva Golgido en la ciau, 
para qne Iüs sopetones 
se detengan, si le^isbaa. 
Por Sevilla EscarramJuí, 
may atufado y muy turbio, ' 
con la Méndez k las ancas 
bailaron nuevos insultos, : '; 

Esc. Sí tienes honra ta Heodel^ ' 
si me tienes voluntad , 
forzosa ocasión es esta, 
en que lo puedas mostrar. 

Mend. Si te han de dar mas azotes 
sobre les que eslis atrás, 
ó estarán unos sobre otros,' 
6 se habrán de hacer allá. 
Muy lampiña la Capona 
y con ademanes brojos, 
por Górdova, y por el Potro , 
viene «alzada de triunfos. 
Esta es la Capona, esta 
la que desquicia las almas, 
It qne sonsaca los ojos, 
laqae lasjoyas engaita. 
Bata bate por moneda 



garlar en la veata paro. 
Ya se salen de Alcalá 
los tres de la vida airada: 
el uno es Antón de ütrilla , 
el otro Ribas se llama. 

En la venta de Viveros 
encontraron con sus marcas: 
allí habló Marianiila, 
como iza] mas anciana. 

Hételo por donde viene 
entre zambo y entre zurdo 
Juan Redondo por la Mancha, 
carretero cegijunto. 
Hételo por do viene 
mi Juan Redondo: 
hételo por dó viene ; 
no viene solo. 
Y como padre de todos , . 
y Adán de tanto abeehucho ^ 
el valiente Escarramán 
de esta manera propuso: 

Están ya nuestros meneos 
tan traídos y tan sucios , 
que conviene que inventemos 
novedades de buen gusto. 

Los movimientos traviesos 
estoy haciendo discurso 

de quién los aprenderemos 
mas vivos, y menos burdos. 
De los locos? 
no me agrada. 
De los bravos ? 
avernuncio. 
4 .^ Yo de los endemoniados 



lo mas qtíe he bnMád^ esludM; 

i.^ No en Tald6 te hacea gtfet^rtt 
exorcí$i»os y conjuros. 

Esc. Si 16 han de eMudiar meuto^j 
ademanes ^ de^ftchnrros 
nuevos de risa, y Moaotes, 
con: tdosbiaderas de muelos; 
To digo que los lom^nMM 
de las oo^uillas por hurto: 

4 ."" ¥o le* sigo , yo lo aprueba. 

2.^ To cottcorro, yo coneérro. 

Ese. ^ues oo h4y sino eoMuillor, 
cosquíllese todo el Mwet 
hijos, tocad á eosqiií}Ías> 
que ya las siento, y me pniizo: 

Mus. f od(i humbre es cotte^e^ido 
en cosquilla ori^alt 
quien no las tieúe efl bt 1ád<^ , 
las tiefid efif el espAMat^. 
Hay coMuUla i^^riotá, 
hay cosquilla mazottal , 
dei eottoomo y det gritilhi, 
con su poquito áeay» 

Hif mosquil las^ de pelliteo, 
y cosquillas de afaIMtr , 
cosqiiiHas4e pa4f(Mkirttirv 
y cosquiHata mental. 

Hay «oíquittones bai%ad<Ms^* 
en hombres de nnicha eiwi, 
que les están como al dl«bM' 
la cruz, y el libro misaU 

Cosquillas bay MaiioiM 
de risa con humeélri': 
cosqifllvs «n v^r^oneátflesv * 



que andao de noehe no Bftuk^ 

Ck>94iiülas se usfkfi poisUits» 
como pantorrillas ysr: 
quien de suyo uo las tieocf 
las eempra donde las Káy. 

iSiempre ha tenido MoratiBi 
cosquillas en el jugar, 
mas la señora Jusepa 
no las consintió jani^. 

Ha; coscfuilias peqtteñita^^ 
de las que coaadefliaa 
dicen lo de la venlaBft 
y hapáiin>e desespeirar. 

Para lo que se ofrec^iere^, 
advierta todo BMrtal^ 
^ue no sufrimos cosqjiiliaSttfr. 
y las hacemos saltar. 



BAILE VI. 

En los bailes de esta casa 
se advierte á todo cristiano^ 
que han de sacar las qhi@^v«^, 
que el hombre ha de ser sacft^o. 

Á sacar parto anií^osa^ 
con mil uñas en dos mános;^ . 
empezad) mis castañetas»» . 
á requebrar los oehayosw 

Ladrad ai>risa al dii^eco^ 
mis gosqueeitos de palo :'' 
ladraá y morded ramoso» 



446 OBRAS PB DON FBAMGISGO 

á las bolsas y á los gatos. 

Doblad por los avarientos, 
toca á nublo por bellacos, 
repicad por dadivosos, 
tañé á fuego por muchachos. ' 

Enterneced el dinero, 
bien encaminados brazos: 
haced en las faltriqueras 
cosquillas á los dos lados. 

Dar pasos hacia el dinero 
es andar en buenos pasos: 
la mejor vuelta, cadena: 
brinco de oro, el mejor salto. 

No porque salgo después, 
menos pido, y meaos bailo: 
sacaros á todos quiero 
real á real, y cuarto k cuarto. 

Castañetaza frísona 
8on las armas que señalo, 
concomo de medio arriba, 
bullido de medio abajo. 

Quisiera que fueran Judas 
cuantos bailarínes hallo, 
que aun no me parecen mal 
con bolsas los ahorcados. 

A.llá voy con baile nuevo, 
que Escarramán y los bravos, 
la Corroja y la Carrasca 
ponen miedlo á los ancianos. 

To bailo á la perinola, 
y en cuatro letras señalo 
saca y pon, y deja y todo; 
conque robo por ensalmo. 

Yo los quiero relojes, 



BB QUEVÉIK). 147 

7 no muchachos , 

que me den cada hora, 

y aun cada cuarto. 
El reló que me ha de dar, 
y á quien tengo de querer, 
cuatro horas ha de táílier, 
de comer y de cenar; 
de vestir y de calzar; . * 
si no, lue^o le descarto. 
To los (]uiero relojes, &c. 

Reloj que sin cuartos diere 
horas muy bien concertadas, 
ese dá horas menguadas: 
¡triste de la qué le oyere! ^ 

el que coartos no tuviere, * 

si tiene ochavos es harto. 
To los quiero relojes, &c. 

$ale otra. 

Ya que mis dos hermanitas ' 
á sacar se adelaataron, 
mientras os sacan las dos, 
yo como indigna os sonsaco. 

Reverencia os hace el alma: 
ved que reverencia os hago, 
que pudiera pú un convento 
ser paternidad á ratos. 

El caballero que dá, 
es caballero, y te danzo: 
quien guarda, es el caballero ' 
que de noche le mataron* 

Al villano se lo dan; 
y quien no dá, es villano; ' 

9 



441 1 OBRAS jmr DOK FB4IYGISG0 

enviarle noramala 

despuefiíde 2apateada, 
Hágase rpia& conmigo 

en un baile de contada 

el mas pesado de pieSy 

y mas lihiml de man^* 

La majar mi;kdanza \ 
es la que hagoc 
del señor don. Prowtfo 
á Pera traigo. ^ ., . 

SaleeUailarín* . . 

Sacarme de mis casiflas 
ha podidp vuestro enqa&l.Q; . . 
mas sacar me mi dmerOy 
hijas, es negocio lar^p,; 

Después que cuestan dinero/ 
no estimo, aunque mas preciados, 
en el baile de los negros 
estQ3. bailes de los blancoiSi. ; 

Baile por baile me IrmeOi, i< 
gracia por gracia me^ cambí^^ . 
mas do.tar mis ca&tafiet£(s- . 
no lo.b^rét pues no las cs^i,. . 
i?^.a con vuestedes 

yo soy de Ocaña; 

mas para , coa vue^tedcsii 

soy de lá Guarda, . 

Tiene mi morena, : 

los. ojos negros: . ,,., . 

téngase. ^lla$usoj/»^,,, ,, . . ,.;;¡ 

yo mis dineros.. ' ,. ,. ; ;, ' 
El quitarntie el dínje'¿o,V ; \ ^ 



i»' 

♦■ 



y ^amorarme» 
lOH^SMitarme éd amotes, 
sino de htmlnre. 

Dame, dqo la nífta, 
pidiendo en liple; 
pero yo por ao <lRrb^ 
la di en jelxhfate. 

Bien am^laiaqaedttS 
estajoraaáa^ 
pues tnsmí 
se te vá elralma. 



IOS ^NAAikDORSS. 

MILK VIL 

Salen dos mogem boilaiido; taatándo. 

El qae comiile lo qat maada^ 
anda, anda, áfida^ anda* 

QuiéA <}e ^dinarío tooorre, 
corre, corre^ corre, corte. 

El que regala, y no z^ 
vuela, vuela, vuela, vuela. 

Quién goalrda, zeia y •eitfaAi 
nada, nada, luaia, nada. - i 
Mis. Al agua, nadack^es: 
nadadores, al agua^ 
alto á g^nrdar ia ropa, 
que en eso est¿ Jagala. . j 

En el mar de la corte, 
en los golfos decbansas, 
donde toca» {cüilas 



4$0 OBRAS D8 BON FBAMGISCO 

disimulan escamas, 

Es menester gran euenta, 
porque á veces se atascan 
en enaguas y ovas 
Badadores de fama. 

Tiburón afeitado 
anda por esas plazas, 
armado sobre espinas, 
yestido sobre garras. 

Acuéstanse lampreas, 
sirenas se levantan: 
son mero en el estrado, 
son mielgas en la cama: 

Ta congrio con guedejas, 
delfin con arracadas, 

Sie pronostican siempre 
dinero borrascas. 

Yereís unas atunes 
cargadas de oro y plata, 
con mantos de soplillo, 
' vendiendo las hijadas. 

Tapadas de medio ojo, 
cada punto se hallan 
abadejos mugeres, 
arremedando caras. 

£1 rico es el bonito, 
el pobre es la pescada, 
las truchas son las hijas, 
las madres son las zarpas. 

Merluzas son las lindas, 
y por salmón se pagan: 
comedias como pulpos: 
azotes son su salsa. 

Ballenas grodiviejaSi 



BS QÜBTSDO. I5f 



corto cuello y gran panza» 
muchachoelos sardinas 
deciento en ciento tragan. 
Guárdese todo el mundo, 
porque quien no se guarda, 
se le comen pescados, 
con verdugado y sayas. 
Los amores, madre, 
son como huevos: 
los pasados por agua 
son los mas tiernos. 

Leandro en tortilla, 
estrellada Ero, 
los pobres perdidos, 
los ricos revueltos. 
Los celosos fritos, 
asados los necios, 
los pagados dulces, 
^ los sin blanca güeros. 
El amor es nadador, 
desnudo y desnudador. 
El amar es, pues, nadar, 
desnudar y desnudar. 

Al agua no la temen 
ni mis brazos, ni espaldas: 
mi gaznate está solo, 
refiído con el agua, 

Yo soy pez de la bota, 
yo soy tenca de Illana, 
y soy el pege Osorio, 
y el barbo de la barba. 

De Sahagun soy cuba, 
de San Martin soy taza* 
soy jíJano de Toro» 



Iff OBRAS jm mn FftANGISGO 

Soy mosquito profiero, 
soy ap£«i%d» de ra<ia: 
de ta^ei*^, y de loco 
lengQ el rao^o, (]ue basta. 

Zabúllete, chiquilla, 
que por (¿i^m v dei^4a 
pasara por ^ikcaoha 
para las eAaaUdas. 

¡O chinóse cbapuzaril 
iqué sueltos se abalaasaoJ 

Íf con ^ rostroy bfhím 
as corrientes ^artai). 

la aadiaa de braceire: 
ya solo aa brazp saoao: 
ya, coopio ^gadore3, 

cortan la espuma blaaoa. 

De espaldas daa la74ie}ia, 
hechos ramo^ las paladas: 
la vuelta de la trucha 
es la mejor mudanza. 

Llegan al remolido: 
¡untos los arrebata: 
las ollas se los sorben, 
las ondas los levan tan. 

Cuatro bageles vivos 
parecen en escuadra, 
que al amor, que los (ley*, 
le vienen 4ando caza. 

Ahogóse el cuitado: 
salada muerte traga: 
4 coces y á rapiñas 
á la oríllale «acan. 

Si á nadar 



1NS geBVBBO. 

Otra vez entrare en el mar, 
aunque lodos me embele<|tteff» 
las tabernas se me sequen, 
y se me llueva el trasfa*. 

La que nada con poeta, 
con mancebíto veleta, 
bailarín 4e castaAela, 
godo y peto^ y todo trazas, 
nadará con <»ilabazas, 

La que nada o«b mirlados, 
carininfos y azofrados, 
necios, pobres y hinchados, 
no nada entre cuello y ligas, ' 
esa nada con ^egígas. 

La ()ue nada con pelones, 
y trueca dones en dones, 
el paseo pof doblones, 
la cadena por la soga, 
esa nadando se ahoga. 
Los amores, madre, 

•sen oofflO huevos: 

los p^asados por agua 

son tos mas tiernos. 
Leandro en tor ttNa, ' 

estreüada Ero , 

los pobres perdidos, ' 

los ricos revueltos. 
Los celosos fritos, 

asados los necios, 

los pagados dulces, 

los sin paga güeros. 



454 OBRAS BE DON FfiANGISGO 

BODA BE PORDIOSEROS. 

BAILE VIII. 

A las bodas de Merlo, 
el de la pierna gorda, 
con la hija del ciego 
Marica la Pindonga: 

En Madrid se juntaron 
cuantos pobres y pobras 
á la fuente del Piojo 
en sus zahúrdas moran. 

Tendedores de rasa, 
bribones de la sopa, 
clamistas de la siesta, 
y mil zampa limosnas. 

Yino el esposo güero^ 
muy marido de chola, 
muy sombrero á la fiesta, 
7 al banquete muy gorra. 

El dote de palabra, 

Ílas calzas ele obra; 
e contado la suegra, 
y en relación las joyas. 

La novia vino rancia, 
muy necia, y poco moza; 
y sobre su palabra, 
doncella como todas. 

Llevaba almidonada 
la cara, y no la toca: 
gesto como quien prueba 
marido por arrobas. 



y 



PI QÜBVIIK). 486 

Sentáronse en un banco, 
cnal si fuera de popa, 
qae el matrimonio en pobres 
es remo con que bogan. 

Cuando por una calle 
el Manquillo de Ronda 
entró dando chillidos, 
recogiendo la mosca. 

'Denme, nobles cristianos, 
por tan alta Señora, 
ansí nunca se vean, 
su bendita limosna. 

Columpiado en muletas, 

J^ debanado en sogas, 
uanazo se venia 
profesando de horca. 

En un carretoncillo, 
7 al cuello unas alforjas, 
I rallares con casquete, 

7 torcida la boca, 

T el Ronquillo á su lado, 
finfi;iendo la temblona, 
cada cual por su acera 
desataron la prosa; 

Y levantando el grito, 
dijeron con voz osea 
lo del aire corruto« 
7 aquello de la hora. 

Coa sus llagas postizas 
Arenas el de horia 
pide para una bula, 
I que eternamente compra. 

Romero el estutliante, 
con sotanilla corta 



V, 



<86 OBRAS 9B B(m f ÉANGISGO 

vcoaelquIdainTOiiper, 
los bode^OBes ronda. 

iOoQ mños alquilados, 
q ue de •eofititto' itorAa 
a poder de pettizeos, 
por lastimar las bolsas, 

La taimada gallega, 
mas bellaca que tonta, 
entró descasa en casa, 
bribando la galtofa, 

Debanada en la manta 
la irlandesa Polonia, 
con pasos tartannidos, 
y con la lengua coja , 

Resollando nosquitos, 

Í chorreando monats, 
ablaba de lo caro 
con acentos de coca. 

Tapada de medio ojo 
en forma de acechona , 
con el úe caballera^ . : ; 
y un poco la voz ^onda , 

Pide una vergonzante 
con una estafa sorda 
para un ^marido preso , 
con parte que perdona. 

En figura de ciega 
Angela la Pilonga , 
tentando eomo diablo , 
con un bordón asonia : *^ 

Manden rezar, sefiores , 
de la vír^ ^de Atocha, 
del Ángel de la Guarda. 
La plegaria sea j9or4a. 



B8 (^9B¥Si>^« 18¡n 

IlegSiQ toao« y toda^r 
á dar las norabueiMuSv 

5ae malas se UslojraaB* 
!ue se gocen vaestedes^ oaudbos años, 

y que les dé Did& hijos, si quisiere ; 

y si ven que se tarda^aaeho ^n darlos; 

que come sa usa ^agora^ 

los busque eaíOlr&panela.sefiora. 
2.* Sea. pafftbiea da tad^s Ic» vecinos , 

y si albaso pudíerea,. 

gócense por M ean quien qmísiereB. 
3.^ De Yuéstedes veasHii» 

hijos de baa^pioüw . ^ 
Mug 4 . Dios sabe^ \i> qi»e Bmk»r 

verá vualécasaáileb, 

pudiendo sin la ce quedar aaado. 
Mug. 2. En el alma me pesa, amiga mia, 

el verte maridada, 

pues para;ffií tmin: siempre he querida 

Íue antes de ser rvenido sea marido, 
todos el juHtairos- satisfizo. 
Nonia. Descanse én los inGemos quien lo hizo* 
3.^ Suegprti^aes; queal.diablo'le dé dotes. 
Novio. Pues .Dio& me la reciba rCOOH^ azotes. 
i.^ Queyaft),bajrqiuetraUc;.bueia^lamoza; 

y pues corre La^jedad^ anda la. loza. 

aquí ftOrhayqjaiGjj lo aUsbe. 
r® Amibos toda plaga vajya fuara,,/ 

y aclare su ttamQya límosoeía^v 

Málitb estaba,, j msdo estoy |, «. 



458 OBBAS BB DON PBANGISCO 

y malo me quedo, ]r malo soy. 
Yo me llamo Perico 
de la Gallofa, 
carretero cosario 
de la limosna. 

Hay lisiados que pídCa ' 
• á cuantos quieren, 
y muchachas lisiadas 
por pedir siempre. 

Dios le ayude, hermapo, 
dicen alguúos, 
como si el mendigo 
fuera estornudo. 

Pobres de calcilla , 
cuello y cadena , 
piden mas con billetes 
que con muletas. 



¿os BOBBACHOS. 

BAILE IX. 

Echando chispas de vino, 

!f con la sed borrascosa^ 
anzando en ojos de Tepes 
llamas del tinto de Coca , 

Salen del blanco de Toro, 
hechos reto de Zamora, 
ceñidas de Sahagun 
las cubas , que no las hojaSi 

Mondoñedo el de Jerez 
tras Ganchoso el de Garmonat 
de su magestad de Baco 



Bfi OUBTEDO. 159 

gentiles hombres de bocii: 
Los soldados mas valientes, 

que en ésta edad enarboían 

en las almenas del brindis 

las banderas de lás copas. 
A meterles en paz salen 

la Escobara y Salmerona^ 

fénix del gusto la una, 

cisne del placer la otra: 
Dos mozas de carne y hueso, 

no de las de nieve y rosa , ' 

alie gastan á los poetas 
caudal de las auroras. 

Haya paz en las espadas^ 
dicen , pues guerra nos sobra 
en las plumas de escribanos , 
malas aves españolas. 

De la campaña los sacan , 
de donde se van agora , 
á enterrar en la taberna 
mas cuerpos que en la perroquia. 

Envainan, y en una ermita 
beben ya amigos con sorna , 
su pendencia hecha mosquitos , 
aquí paz , y después gorja. 

Mas vino han despavilado 
que en este lugar la ronda , 
que un mortuorio en Vizcaya , 
y (jue en Ambers una boda. 

Tan gran piloto es cualquiera , 
que por su canal angosta 
al ffaleon San Martín 
cada mañana le emboca. 

Siendo borrachos de asiento , 



469< OBBAS BS W¡» FEAllGISGO 

and^Q ya de sofMi^ en s^pfty 
con la sed tan de camino, 
que IKK se quitan la» botaa» 

todo emWrachav 

vaa me ateogo^ á la» epyas 

que á las espadas. 

Todo ea de beato 9 
si riño ó bebo y 
6ceneirajaao8». 
ó tabernesoa; . . 

Smaideroa del vina» 
temed sua tretas , 
que apufttando k las iFÍfias , 
dá en la cabeaa. 
Ya los {KPeade la justida , 

3ue en SevUlaeschica, y poca,; 
onde firman la senteneia 
al semblante de la bolsa. 

Sajóles el eseribaae 
de piala alguna» veoiosaa ; 
con ^(^ ba|ó luega al rema 
el puj amiento de só^ 

Ya los Ilevaa,. y las fembfas* 
van siguiendo sus derrotas» , 
cantando por el caiainO' 
por divertir las memOFÍa^: 

Cuatro erres esperan 
al hiende mivíik 
en Ufando á la mar : 
ropamei^a) ^rasara ^ 
reñir y remarí 

Llegan al salado ebavoor^ > 
en donde los vi«9^(oa dan 



á las nubes con las olas 
cmtarazos de cristal. 

Ta los hacen eslabones 
de la cadena real , 
qae son las mas necesarias 
joyas de su magostad. 

Van embarcando á la g^te , 
y con forzosa humildad 
a su cómitre obedecen, 

Íue así diciendo les ya: 
o^afuera, rasura, 
reñir , y remar. 



LAS ESTÁFÁDOBAS. 

BAILE X. 

Allá vá con un sombrero , 
que lleva por lo de Flandes 
mas plumas que la provincia > 
mas corchetes que la cárcel. 

Yá con pasos de pasión 
de crucificar amantes, 
y con donaires sayones , 
que los dineros taladren. 

El talle de no dejar 
aun dineros en agraces : 
aire de llevar la nolsa 
al mas guardoso en el airé. 

En los ojos trae por niñas 
dos mercaderes rapantes , 
que al rico avariento cuentan 
en el infierno los reales* 



H9> OBRAS M DOK FBANCISGO 

Dos demudcbs per- emprMí 
con ana letra delante : 
tnuger que demanda siempre , 
Satanás se lo demande. 

Lleva en Bxts manos y dedes 
& todos los Boee Pares , 
6»laloi|ea por las oftas , 
y por la palma Roldanes. 

lina pelóla en su pala 
lleva , y esGrüo delante : 
iia de quedar en pelota 
quien me dejare que saque* 

T para que se acometan , 

Íf las viseras se calen , 
os pífanos y las cajas 
contusas seíl^es h^cej): 

Tan, tan, tan, tan, 
tan pobres los tiempos v^ , 

3ue piden , y no nps dan : 
an, dan, dan, dan. 

No dé punta eñ blancp 
van armadas y i| , 
mas de pufto ^n blanca 
y de puño en real. 

Botes de botfca 
no hacen tanto mal 
como los de uña 
que en las tieiid^s dan. 

No sabe ^n su Tajo 
el bolsón nadar : 
viejos remolinos 
sorben, su caudal. 

Det uñas abajo 
. 4 <|ni^ se esconderá f 



DB OÜETBDO. 46S 

Del uñas arriba 
no basta volar , 

Tan, tan, tan, tan, 
tan pobres los tiempos van , 



3ue piden , y no dan : 
an, 4», Mi» das. 



s^^s^^s, 



SNGAREGE LOS ANOS DE UNA VIEJA NISa. 



Es imitacioD de epigramas griegos y latinos, do que yo di 
muchos ejemplos en un preludio á Arbitro. 

SONETO I. 



Antes que el repelón, eso faé antafio : 
Ras con ras de Caín; ó por lo menos 
La auijada qae cuentan los morenos 
T elia , fueron quijadas en un año. 

Sécula seculorum es tamaño 
Muy niño , y el Diluyio con sus truenos : 
Ella y la sierpe son , ni mas ni menos; 
T el rey que dicen que rabió, es o^o. 

No había á la estaca preferido elclayo , 
Ni las dueñas usado cenogiles : 
Es mas vieja que présteme un ochavo. 

Seis mil años le lleva á los candiles; 
T si cuentan su edad de cabo k cabo , 
Puede el guarismo andarse & buscar mü^i. 



TÜÉ QUBTEBO. 465 



i UN NABIZ. 

Lm epigramataríos griegrs tropezaron macho en las narieei 
grades; ; ansi fatigaron con no poca agudeza á los nari^iidos 
nachas veces. En el libro 14 de la Antología, capitulo lo , se 
hallarán buen número de epigramas , qne prestaron el argumen- 
to 4 este , y conceptos también. 

II. 

Erase un hombre á ona* nariz pegado, 
Erase una nariz superlativa , 
Erase una nariz sayón y escriba , 
Erase nn pexe espada muy barbado : 

Era.un reloj Je sol mal encarndo , 
Erase ana alquitara pensativa, 
Erase un elefante boca arriba , 
Era Ovidio Nason mas narizado : 

Erase un espolón de una' galera , 
Erase una pirámide de Egilo , 
Las doce tribus de narices era. 

Erase un naricisimo infinito , 
Muchísimo nariz , nariz tan fiera , 
Que en la cara de Anas fuera delito. 

U PLAZA DE MADRID, CUANDO NUEVA, INVIDIA U 
VENTURA QUE GUANDO VIEJA HABU TENIDO. 

IIL 

Mientras que fui tabiques y desvanes , 
Desigual en cimiento y azutea , 
Tela fina en lacayos fué librea: 



446 OBRA$ W MW FÍANGI8C0 

Ta no me puedo hartar de tafetanes. 

Hojr hermosa me faltan los galanes , 
T el silbo bien bebido me torea: 
Jo tuye la ventura de la fea» 
Como la pronostican bs refranes. 

Tan sola siempre, tan á pié m^ h0Ü»r 

Íne vueltos en andrajos los rejMet^ 
engo el fuego de Troya (4) , noelf^ballo* 
Los brabos son mis altos y escalones; 
No los toros , pues tenso y no lo callo , 
Mas hombres en terrados, que en balcones. 

A LAS SILLAS ns MANOS , GUAPfBO AGOMP/hSáOiS DE 
MUCHOS GKNTILSS HOMBItES. 

IV. 

Ya los picaros saben en Castilla 
Cuál mnger es pesada , y cuál livíMiar 
T los vergantes sirven de romiD» 
AI cuerpo que con mas diamanles briltau 

Ta lle^ó á tabernáeulo la silla » 
T cristahna el hábito profana 
De la^ custodia ; y temo que mafiana 
Aüadirá á las hachas campanilla. 

Al trono , en torreones las banderas « 
Ceden en hacer gente , pues que toda 
La Juventud ocupan en hileras. 

Una silla es pobreza de una boda , 
Pues empeñada en ))ro y vidrieras , 
Antes la honra que el cbapin se enloda. 

(1) Alude i cpand» se qoemó. 



VUGSR PUNTIAGUDA CON BNA6UA8¿ 

V. 

Si eres campana , ¿dónde está el badajo? 
Si pirámide andante , vete á Egito : 
Sí peonza al revés, trae sobrescrito: 
Si pan de azúcar , en Motril te encajo. 

Si chapitel ; ¿qné íiaces acá bajo? 
Sí de diciplinante mal contrito 
Eres el cucurucho y el delito , 
Llámente los cipreses arrendajo^ 

Si eres punzón, ¿por qué el estucne dejia? 
Si cubilete, saca el testimonio; 
Si eres coroza , encájate en las viejas; 

Si buida Vision de San Antonio , 
Llámate doña Embudo con guedejas z 
Si muger , dá esas faldas $u demonio. 

HASTÍO OE UN CASADO Al TERCSkO híA^ 

Antiyer nos casamos; boy qoMi«i 
Doña Pérez, sal)ef ciertas verdades : 
Decidme cuanto número de edade» 
Enfunda el matrimonio en solo un dia? 

Un antiyer soltero ser solia , 

Y hoy casado, un sin fin de navidades 
Han puesto dos marchitas Voluntades ^ 

Y mas de mil antaños en la mía. 
Esto de ser marido un año arreo y. 

Aun á los azacanes empalaga: 



468 OBRAS DE DOn FBANGISGO 

Todo lo cotidiano es macho y feo. 

Mager que dará an mes , se vaelve plaga; 
Aon con los diablos faé dichoso Orpheo, 
Pues perdió la mager, que tuvo (1) en paga. 



CASAMIENTO RIDÍCULO. 

VIL 



Trataron de casar á Dorotea 
Los vecinos , con Jorge el estrangero , 
De mosca en masa ^ran sepulturero^ 
T el que mejor pasteles aporrea. 

Ella es verdad que es vieja, pero fea: 
Docta en endurecer pelo y sombrero : 
Faltó el ajuar, y no sobró dinero; 
Mas trujóle tres dientes de librea. 

Porque Jorge después no se alborote , 
Y tabique ventanas y desvanes , 
Hecho tiesto de cuernos el cogote , 

Con un guante, dos moños , tres refranes, 
T seis libras de zarza llevó en dote 
Tres hijas , una suegra y dos galanes 

(1) En paga de ro canto. 



DEQUEYEBO. 469 

PBEFIERE LA HARTURA T SOSIEGO MENDIGO 1 U IN- 
QUIETUD MAGNÍFICA DE LOS PODEROSOS. 

£»tá aqoi ademas cuidada la gracia en la forma misma de los 
coBsoaantes, como ansi también en otros sonetos. 

vm. 

Mejor me sabe ea un cantón la sopa, 
T el tinto con la mosca y la zurrapa^ 
Que al rico que se engulle todo el mapa, 
Muchos años de vino en ancha copa. 

Bendita fué de Dios la poca ropa , 
Que no carga los hombros , y los tapa : 
fias quiero menos sastre que mas capa; 
Que nay ladrones de seda, no de estopa. 

Llenar, no enriquecer, quiero la tripa: 
Lo caro trueco á lo que bien me sepa : 
Somos Piramo y Tisbe yo y mi pipa. 

Mas descansa quien mira que quien trepa: 
Regüeldo yo cuando el dichoso hipa, 
£l asido ¿Fortuna, yo á la cepa. 

TtÍKUIO DE LA MUGBR DE UN AVARO, QUE VIVIÓ LI- 
BBKMBNTI, DONDE HIZO ESCULPIR UN PERRO DB 
MÁRMOL , LLAMADO LEAL. 

imitación de epigrama antiguo. 

« 

IX. 

Yacen en esta rica sepultura 
Lidio con su moger Helvidia Pada; 



470 OBBAS M IMm nUNGISGO 

T por tenerla solo, aunque enterrada, 
Al cielo agradeció s» desventura* 

Mandó guardar en esta piedra dura 
La que de blanda fué tan mal guardada ; 
T que en meinoíria suya (Ubujadá 
Fuese de aquei perriHo la ftgura« 

Leal el perro, que miráis se llama: 
Pulla de piedra al tálamo inconstante, 
Ironía de mármol á su fama. 

Ladró al ladrón, pero calló ftl amante; 
Ansf agradó k su amo y á su ama. 
No le pises, que muerde, caminante. ' 

EPnAFIO DE tJNA BCEJ^A, QUE IBEA TAMBiBít IPDEDE 

SER BE TODAS. 



X. 



Fué mas larga que paga dé trafilposo. 
Has gorda que mentira de Indiano, 
Mas sucia que pastel en el verano. 
Mas necia y presumida que un dichoso : 

Mas amiga de picaros que el coso : 
Mas engañosa que pI primer mfftnzaio : 
Mas que un coche alcahueta: por lo anciano 
Mas pronosticadora que un potroso 

Mas charló que usa AzQda, y má Haeefia, 
T tuvo mas enredos que una arafia : 
Mas humos que seié mil hornos de leña. 

De muía de alquiler sirvió en España, 
Que fué buen noviciado ^ara Diiellá } 
T muei^ta pide , y enterrada eng^á. 



\ 



Bft mJMfia»^ 171 

ESNomi Á UL Küan de la mator paitb igena 

QUE LA CCHOPONE. 

Si no duerme su cara con Filena , 
Ni con sus dientes come, y su vestido 
Las tres partes le hurta á su marido, 
T la cuarta el afeite le cercena: 

Si entera con él* come, y con él cena ; 
Mas debajo del lecho mal cumplido , 
Todo su bulto esconde, reducido 
A chapinzauco y moño por almena : 

¿Por que te espantas, Fabío, que abrazada 
A. su muger, la busque y la pregone, 
Si desnuda, se halla descasado ? 

Si cuentas por muger lo que compone 
k la muger, no acuestes á tu lado 
La muger , sino el fardo que se pone. 



A UNA FEA, Y ESPANTADIZA DB JUTONIS. 

XII. 

¿Lo que al ratón tocaba si te viera, 
Haces coa el ratoa , cuando espantador 
Huyes ^ gritas, siendo bien mirada, 
En limpieza y ea trampas ratonera? 

Juzgara quien huyendo de él te viera. 
Eras de, queso ^ñejo fabricada; 
T con razoD, que estás ten arrogada 
Que paoeces el queso pinr d^fueva. 



1 78 OBBAS BB DON HIAKCISGO 

iQoiéa pensó (por si ansí tu espanto abones) 
Que coman solimán, que atenta guardas 
El que en tu cara juntas á montones? 

Saltar huyendo quieres aun las bardas. 
Guando en roer no piensan los ratones 
Tu tez de lana sucia de las cardas. 

AL TABACO SN POLVO, DOGTOB k PIE. 

XIII. 

O doctor yerba, docto sin Galeno , 
Barato sin barbero y sin botica , 
En donde el bote suele ser de pica 
Para el que malo está , y aun para el bueno: 

Tú, que sin muía, vas de virtud lleno 
A la narizMel pobre que te aplica, 
^ Que no orinal, ni pulso te platica, 
Ni el que con barba y guantes es veneno : 

Gomo el oro, por Indias graduado, 
Sin el marlirolo^o de la vida, 
De solo un papelillo acompañado : 

Hoy medicina á la otra preferida. 
Guante vá, si se mira con cuidado , 
De la que es moledora, á la molida* 



DESACBEBITA LA PBESUNGtON VANA DE LOS COMETAS. 

XIV. 

A venir el cometa por coronas, 
Ni clérigo ni fraile nos dejara; 
Y el tal cometa irregular quedara 



PB QUBVEDO. 173 

En el ovillo de las cinco zonas. 

Tíénenle sin por qué las mas personas 
Por mal quisto del Cetro y la Tiara ; 
T he visto gran Cometa de luz clara ^ 
No hartarse de lacayos y fregonas. 

To he visto diez cometas veniales, 
A anien desesperados los doctores 
Maldijeron porque eran cordiales. 

Tres Cometas he visto de aguadores. 
Uno de ricos^ siete de oficiales, 
T ninguno de suegras y habladores. 



Mamoso AaiiFicio de vieja desdentada* 



XV. 

Quejaste, Sarra, de dolor de muelas, 
Poraue juzguemos que las tienes, cuando 
Te Quelen por ausentes ; y mamando. 
Bocados sorbes, y los sorbos cuelas. 

De las encías quiero que te duelas. 
Con que estás al gigote aporreando : 
No llames sacamuelas ; vé buscando 
Si le puedes hallar, un saca abuelas. 

Tu risa es mas que alegre, delincuente : 
Tienes sin huesos pulpas las razones « 
T el raigón del masoar lugarteniente. 

No es malo en amorosas ocasiones 
El no poder jamás estar á diente , 
Aunque siempre te falten los varones* 



Cri OBRAS X Wm FtAHGISGO 

XVI. 

Pela faé aquí, ea donde calavera: 
Caira na solo limpia, sino hidalga: 
Háseme vuelto la cabeza nalga: 
Antea gre^Ueacos pide que sombrero. 

Sí caal tlalvino soy, fuera Lutero, 
Contra el fuego no bay cosa que me vidgsi, 
Ni vegiga ó melón que tanto salga 
El mes de agosto puesta al resistero.* 

Quiérenme convertir á cabelleras 
iM^^ñ eñ Madrid se rascan peto ageno, 
Repelando las otras calaveras. 

Guedeja réquiem siempre la condeno: 
Gasten caparazones sus molleras: 
Mi comezón resbale en calvatrueno. 

€ALVO, QUE S£ OlSmCLA CON NO SEB GOaX 8$ 

XYIL 

Gáunoa, uaa vez que mi mollera 
Se arremangó, ta sucedió::: ¿dirélo! 
. Sl^ que no se lá pudo cubrir pelo. 
Si no se dial casquete, ó cabellera. 

Desenvainado el casco» reberbenu 
Casco parece ya de morteruelo; 
I por cubrirle, á descortés apelo» 
Porque en sombrero perdoraible moer^ 

* AUliu. 



Porqvft.la (MtWa oenUa q«ede ea sdro^ 
Aventaro la vida; qaa yo quiero 
Antes mil veo^ ser muerto que ealvq. 

To no he dci cabeUar per mí dinero; 
T pues de ta moliera soy eoatrako» 
Sírvame de cabeza mi sombrero* 



FELIGIOAJB POATA T ABriiieíOSA »n. rOWS. 

XVIIÍ. 

Coa testa gacha toda charla escacho; 
Dejo la chanza y sigo mi provecho: 
Ptea wk eseteéame y aeecbo, 
T visto de paloma lo avechucho. 

Para tener doy poeo, y pido mucho: 
Si tenffo pleito, arritpome al cohect^o: 
Ni floroe ftB^to, ni me cahe eslr^cftM); 
T cátMBe <|ae soy l^^mbre maebocho.. 

NíeM el anlaSo, pialóme el mostaiAtt^ 
Paje 1 IKivia et pecado, no el eapriebo: 
Prometo y niego, y cátame muobaehot 

Vivo págffio, no visito nicbo: 
En lo que ahorro est^ n^l buen d^spaqh^r 
T (^át^e diehoso,^ hecho y éícho. 

BVBLA^E BE IíA ASTRÓLOGA I>B LOS BGIlPSBg. 

^IX. 

Porque el Sol se arreboza con la Luna 



479 OBRAS DJS DON FRANCISCO 

DragoQ, preteades, pérfido agorero. 
Amenazar de túmulo á la cuna? 

El metal de sus rayos importuna 
Tu ciencia, con examen de platero» 
Guando eclipsarse el Sol en el carnero. 
Influye calidad solo ovejuna. 

Hoy se eclipsa en carnero, y otra dia 
Se eclipsará de viernes en los peces. 
Signo Corvillo en buena astrología. 

Eclipses hay picaños y soeces. 
Amigos de canalla y picardia; 
Que no son linajudos todas veces. 



BEBE VINO PRECIOSO CON MOSQUITOS DENTRO* 

XX. 

Tudescos moscos de los sorbos finos: 
Caspa de las azumbres mas sabrosas. 
Que porque el fuego tiene mariposas, 
Queréis que el mosto tenga mariviño^: 

Aves luquetes, átomos mezquinos, 
Motas borrachas, pájaras vinosas. 
Pelusas de los vinos envidiosas, 
Abejas de la miel de los tocinos, 

Liendres de la vendimia: yo os admito 
En mi gaznate, pues tenéis " por soga 
. Al nieto de la vid, licor bendito. 

Toma en el trago hacia mi nuez la boga; 
Que bebiéndoos á todos, me desquito 
Del Vino que bebisteis, y os ahoga. 

* £n vuestro gaznate: «nsi luego «n el fiOf y 01 a^o|4» 



Bí QüBVEDO» tn 

M, l»)SaJJIX*Q'lUt LA DMMPBTILUk. 

XXI. 

Ministrítde hs ronchas y picadas. 
Mosquito postillón, mosca barbero; 
Hecho me tienes el testuz arnera, 
T deshecha la cafa á manotadas. 

Trompetilla, que toca á bofetadas, 
Q«e vienes eoQ rejón contra mi cuero: 
Cupido pulga, chinche trompetero, 
Que vuelas comezones amoladas: 

¿Por qué me avisas, si picarme quieresf 
Que pues que das dolor á los que cantas. 
De casta y condición de potras eres. 

Tú vuelas, y t^ picas, y tú espanta», 
T aprendes del cuidado y las mugares 
k malquistar ei sueño con las mantas; 



UN ENFERMO ¿ QVIBN LOS MÉDICOS FATIGAI^T CON lÉL 
niET^SB BURLA DE SU RBGIBlIBN'rO. 

IXIÍ. 

Si ' vi va«i eslas earats y este» pieles; 

Son bodegón {i ) del e^anedor raseado^ 
Que al pescuezo y arl hombro eonTidefla^ 
Hace de mi camisa sus manteles: 

Si acostado en andrajos y arambeiess^ 
También enfermo, como mal curado, 
He de ser un tributo recetado 

d) El piojo. 
BihliQkfa popular. T. II. 9» 



478 OBRAS DK DON FRANCISCO 

Del boticario y médicos crueles; - 

Hija (1) del hueso, dame acá la bota: 
Béberéme los ojos con las manos, 
T túllanse mis pies de bien de gota. 

Frieme iistoncillos de marranos: 
Venga el gigote, y húndase la flota: 
Goma yo, y mas que ayunen los gusanos. 



A UN TRATADO IMPRESO, QUE UN HABLADOR ESPELUZ- 
NADO DE PROSA HIZO EN CULTO. 

XXllI. 

Lei los rudimentos de la Aurora, 
Los esplendores lánguidos del dia, 
La pira, y el construye, y ascendía, 
T lo purpurizante de la hora: 

El múrice, y el tirio, y el colora, 
El Sol cadáver, cuya luz yacía, 
T los borrones de la sombra fría, 
Corrusca Luna en ascua que el Sol dora: 

La piel del cielo cóncavo arrollada, 
El trémulo palor de enferma estrella. 
Xa fuente de cristal bien razonada: 

T todo fué un entierro de doncella, 
Doctrina muerta, letra no tocada, 
Luces y flores, grita y zacapella. 

(I) ttmafer. 



DB QVITBDO. 479 



nONÜIiCU CON sus NOMBRES LOS TRASTOS T MISBEU8 

DE LA VIDA. 

XXIY. 

La yida empieza con lágrimas y caca: 
Luego viene la mu, con mama y coco: 
Siguense las yiruelas, baba y moco; 
Y luego llega el trompo y la matraca. 

En creciendo, la amiga y la sonsaca , 
Con ella embiste el apetito loco: 
En subiendo á mancebo, todo es poco ; 
T después la intención peca en bellaca. 

Llega á ser hombre, y todo lo trabuca : 
Soltero sigue toda Perendeca : 
Casado se convierte en mala cuca. (1) 

Viejo encanece, arrúgase, y se seca : 
Llega la muerte, y todo lo bazuca ; 
T lo que deja pa^a, y lo que peca. 

Á APOLO , SIGUIENDO i DAFNE. 

XXV. 

Bermejazo platero de las cumbres 
k cuya luz se espulga la canalla. 
La ninfa Dafne que s^ afufa y calia^ 
Si la quieres gozar, paga, y no alumbres. 

Si quieres ahorrar de pesadumbres. 
Ojo del cielo, trata de compralla: 

(i) AtedealevcH. 



10Of OBRAS DB DON nbLNGISGO 

En confites gastó Marte la malla, 

T la espada en pasteles y en azombrttk 

Volvióse en bolsa Júpiter severo : 
Levantóse las faldas la doncella 
Por recocerle en lluvia de dinero: 

Astucia fué de alguna dueña estrella; 
Que de estrella sin dueña no lo infiecof 
Febo, pues eres sol, (1} sírvete de ella. 



i DAFNE HlJTBf<ri)0 DE APOLO. 

XXVI. 

Tras vos un alquimista va corríenAi» , 
Dftfhe, qué llaman Sol; y vos tan cradtf 
Vos os volvéis mnrciégaio sin duda. 
Pues vais del Sol y de la luz huyenét. 

'Él os quiere gozar, á lo que entveiidb. 
Si os coge en esta selva tosca y rudxr 
Su aljaba suena, está su bolsa muda: 
£1 perro, pues no ladra, está muriendo. 

Buhonero de signos y planetas^ 
Viene haciendo ademanes y figuras. 
Cargado de bochornos y cometas. 

Esto la dije, y en cortezas duras 
De laurel se ingirió contra sus tretas, 
T en escabeche ei Sol se quedó á oscuras 

(4) Bey deludas las estrella». 



M OVBVEIK). iftt 

Coimna ih«a obaivde advertbngu i los utes; 

GQIIVIBNE Á SAB8E, QUE CON SEE TAN SOBERANOS 
fOB IiA .ALTEZA BE SU DIGNiDAB, LOS QUE CON SU 

onnEKOnm no guxflsn dignaüente se hagek 

BBSPRBOIABLBS EN LA BSTIMAGK»! TEN LA KIHOBU 



ISgnificaloefi la persona de Artabaao rey , y de DosDÍcíano 
cMpaate, desacreditados , auo cuando tíyos, entre sus sidMÜ* 
tu; y Bespues de muertos en las historias. 

xxvu. 

En cafia de pescar trocó Artabano 
El cetro, y las insignias soberanas 
Ocupó diligente en pescar ranas, ^ 

Por acallar el cieno de un pantano. 

SBmpttoador .anafia Domiciam, 
■Cnanéo moBeas, iofanié silis«attMi; 
Ctattdo <;eTtaB¡do puertas y veoplattM^ 
Pudo limpiar las siestas al verano. 

¿Fortuna, no estuvieran mas decentes 
Puestas en un moscón y un renacuajo 
Las dos coronas, que en tan viles frentes? 

Uéamne'iiae.el.l'Qínar ofioioes |pajf . 
PCM qiie ruegas, á eosla.de las gentes, 
Con celfo aun mosqueador, y á ua espantajo* 

CmrU JNLA70S,.JUEZ QUE PfiE0UN7A ¿ IOS AGUSA--- 
MftBS liOQUEHADE SENIENOIAR. 

xxvin. 

fQaereis aue sísete á Barridas ló á Cristot 
PvegHiUas, Pllaiilios, Biny lacado: 



iS9i OBRAS DE DON FBAMGI8G0 

Porque á costa de Dios , no hay mal letrado 
Qae no trueque lo justo á lo bien quisto. 

¿En qué consejo, ú decisión has visto, 
Que sentencie el que acusa al acusado? 
La ley que has de guardar, has condenado. 
Muy preciado de imperio meromisto. 

¡Quéámano hallan las pascuas losladrones! 
T soltar Barrabases, aun hoy dura, 
T todospara Dios somos prisiones. 

Tu muger sueña, y duerme tu cordura; 
Has presto con garnacha de tizones 
Te diremos el sueño y la soltura. 



Á JUDAS ISCARIOTE , LADRÓN NO DE POQUITO. 

Iscariotes es voz de composición hebrea, que significa Vir 
occisionis, ant mortis. Y se Terifica bien su nombre en la maertr 
del hijo de Dios, solicitada por él, y en la saya desastrada. 

XXIX. 

/V* ¿Quién es el de las botas, que colgado 

fis arracada Til de aquel garrote? 
Jt. Es Judas el apóstol Iscariote. 
Pr. Habéis los portugueses despenado. 

Bien está lo bermejo á lo ahorcado. 

^0 es este el de los pobres y el del botet 
JB. Este fué despensero y sacerdote, 

T presidió en la hacienda interesado. 
Pr. Para los pobres dijo que quería 

Vender el bote, y darles el dinero; 



BB QÜSTEDO. 48S 

T (1 ) entre los cinco mil no hurtó aquel dia? 
B. Fué Judas gran ministro, no ratero: 
Las migajas dejó porque atendia 
A embolsarse su dueño todo entero. 

HECHICERA ANTIGUA , OUE DEJA SüS tiERBAMIERTAS 

Á OTRA REGIENTE. 

XXX. 

Esta redoma, rebosando babas: 
El cedazo, que sabe hacer corvetas: 
Estas, que se metieron á profetas, 
Con poco miramiento, siendo habas: 

Estas ollas que fueron Almadrabas 
Bel marisco de mozas, y alcahuetas. 
Estos lazos, que en vuelcos y en maretas, 
A dos gaznates mices fueron trabas: 

La cecina de sapos conjurada, 
El gato negro que la dicha aruña. 
El licenciado Imán piedra barbada, 

Cansada de ser carne y de ser ufia. 
Los ofrezco á mí nieta la Cascada, 
Para cuando concierte, junte, y gruña. 

lABBON QUE SE DESPIDE DE SUS INSTRUMENTOS T SE 
RECOGE i PROFESIÓN MAS ESTRECHA. 

XXXI. 

To, que en este lugar, haciendo hurtados, 
Tanto estendi la casa de Mendoza; 

0) Bnelmüagro de los panes y peces. 



tW OBRAS 08 DON FAANCÜSGO 

¥0f qw desde el alcá^f á la choza 
£ofaldé cerraduras y candados: 

Estos dos garabatos sazonados, 
Cíoa quien toda ventana se retoza, 
Galgos de mucho trasto y mucha broza, 
HiuLStro del agarro corcobados: 

Esta lima, esta llave, con que allano 
Todo escondite, ofrezco ante las aras 
fiel aruñon de bolsas cortesano; 

T compungido de maldades raras , 
Harto de hurtar á palmos con la mano , 
<2uiero alguacil hurtar coa ella á varas, 



3ÍATÓ UNUBDICO Sü CANDIL ESnUIHANDO, POR DES- 
IPAYILARLK, T jRBGONOGE EL Gil{M>iL X€STA ACUELLA 

>FCNA POR SU €UI>PA. 



í 



Si alutnhro yo.porqiiÍBii tnatar aprenda, 
De qué me espanto yo de que me aípa^ue? 
ues en mí , quien títi'hace , que tal píiguc, 
• Justifica ^l doctor se comprehenda. 

Despavila al que cura, y á su hacienda: 
*Cttra (i) al que despavifá, aunque le alague: 
Basta para matar que so^o amague: 
De calaveras es su estudio tienda. 

Por ser matar la hamTjre comer, come: 
Hasta á su muía mata de repente : 
Nm^Qo escapa, que á su cargo tome. 

<1) Gomo al mismo candil á quien despaviló; y mató poxqaeAl 
^mtar y el matar toma por una cosa-misma. 



Es mátalos hablando eternamente: 
.Seiá el mundo al r&vés siempre que asome^ 
f lies ^el amanecer vuelve occidenle. 



HJDiGOíQm rkmk un su al , qxm ko quita , ühcAta. 

MUCHOS. 

XiXlII. 



La losa ea soriijon protiosticada, 

Y por boca uaa «ata de viuda , 

La haíbla^enlne ventosas j entre ayuda, 
Con e\4e^ d€0Aar poquito ó nada : 
Lamíla en el «aguan tóniba enfrenada^ 

Y per iülf o ^in arrópenle si "stída, 
Wo ^oa emoj míenos agna cruda: 

La hembra , ni por sueños^ ni pintistda,. . 

•Saz la cuenta eonmigo, ddtofclHo: 
Pala t^uftariBe ^un mal; ¿me das jsril males? 
Estudias medicina, t^ PefralvilloY 

*e esta cwra -me pides ocho reales? 
Yo quiero hembra y vino y tabardillo, 
T gasten tu salud los hospitales. 



486 OBRAS DR DON FEANGISGO 



INSINÚA CON DONAIRE , QUE LAS MISERIAS DB ESTA 
VIDA, DIGNAMENTE PUEDEN SER MOTIVO DB LLANTO, 

T DE RISA TAMBIÉN. 

Verifícalo con Heráclito , fílósofo, que siempre las lloraba! 
y OOR Demócrito, filósofo ansimismo, que siempre las leít. 

XXXIV. 



s 



¿Qaé te ríes, filósofo cornudo? 
Qoé sollozas, filósofo anegado? 
lolo cumples con ser recien casado , 
Como el otro cabrón recien viudo. 

¿Una propia miseria haceros pudo 
Cosquillas y pucheros? ¿Un pecado 
Es llanto y carcajada? He sospechado 
Que es la taberna mas que lo sesudo. 

^Que no te agotes tú; que note corras, 
Bufonazo, de fábulas y chistes; 
Tal, que ni con los pésames te ahorras? 

Diréis, por disculpar lo que bebistes. 
Que son las opiniones como zorras, 
Que uno las toma alegres, y otro tristes. 



DUáLBSE UN PRESO EN LOS TÉRMINOS MISMOS DS SUS 

VISITAS. 

XXXY. 

Preso por desvalido y delincuente (4) 

0) El orden es preio y delincuente por áetwüido^ 



DB QUBTBDO. 487 

Has pago la prisión qae mi pecado: 
To tengo de señor lo visitado^ 
y del yermo lo solo ypeni lente. 

No entiendo, vive Cristo, aquesta gente: 
Mandan que siga, y tiénenme cerrado: 
Lo de aprueba y estése me ha cansado, 
T el ser el susodicho eternamente. 

Siempre me están pidiendo los derechos; 
Conversación que a Bartulo cansara, 
T á cincuenta letrados barbihechos. 

To presento testigos cara á cara ; 
Mas SI pudiera (1 ) presentar cohechos, 
El siga como el diablo se soltara. (2) , 



U HORCA SE QIJEJA BE QDE LA DAN IOS QUE ELLA 
tVSEEGE, T NO JLOS QUE LA MERECEN i EL&A. 

XIXVI. 



Si á los que me merecen me entr^ca 
La justicia, no holgara la madera. 

10 qué notable colgadura hiciera 1 
In oro á la de Túnez despreciara. 
En un credo oficiales despachara, 
Que en despachar se tardan una era: 
Menos el ruido que las nueces fuera, 
T el pino fruto de nogal llevara. 

Huoiera en mi mas varas que no palos 
Presos y prendederos y riuglones: 
De pobres me estendiera á ricos malos. 



(1) Teniendo caudal, 

(4 El tiga se convirtiera en soltura. 



188 OBBAS 9E .D(m FBáNGISCO 

Ladrones, ^ qmen burla á }qb ladrones^ 
Gozaran igualmente mis resbalos, 
Aunque el adagio los trocó en [1 ) perdones. 

flUYE lA CASA DEL CAMPO (dONDE E&tX EL GOLOSO 
i)BL SESOR bey FELIPE IIl) LA COMPETJMIC». DBL 

HETIBO. 

XXXYII. 

Piedras apaño cuando veis que callo ; 
T pudiendo vendérselas, las tiro 
Al edificio que envidiosa miro. 
Pues Roma se preciara de invidiallo. 

Si por tener tan solo este caballo 
"No he podido jamás juntar un tiro, 
Ufa! podré competir con el Retiro, 
En ouien echó la arquitectura el fallo. 

¿Qué pudo suoederme en este rio, 
Que no se harta de agua en el invierno. 
¥ ftnn no tova sus pies en el estío ? '_ 

Si vá'por ermitaño H^mpiterño 
El ermiiafio que en el ángel crio ' [ 
Puede «tener a Juan <lu%rin por yerno. ' 

1 

VIEJA V£JM>E, COMPUESTA Y Af BlXAB^ 

! XXXVIII. 

Vida fiambre, cuerpo de añascóte, 
¿Cuándo dirás al apetito: Tate, 

<l) Quien hurta al ladr<m eUs, 



S¡ cuando el Parce mihi te dá mate 
Emjpiezas 4 mirar por el virote? ' 

Tá juntas en tu frente y tu cogote 
Moño y mortaja sobre seso orate • 
Pues siendo ya viviente disparate' 
Untas la calavera en almodrote; 
* Vieja roñosa,, pues te llevan, vete: 
rjo vistas el gusano de confite ' 
Fn^ eres ya varriJla de cohete. 

Y pues, hueles á cisco y alcrehite. 
1 la podre te sirve de pebete, 
Juega con tu pellejo aJ escondite. 

IBFIEBB LA PllOVJSION («JE PfiEVIÍIf» PABA Süft 

BAKOS« 

XXXIX. 

Yo me voy á nadar con un morcón, 
Uaeso, cecma, salchichón y pan; 
U«e por comer mas rancio que no Mm. 
D^ la ff uto, y muerdo del jamun. 

rnn ..f^^^. y lased.de aqueste corpanchón 
Con estas calabazas nadarán : F«"^""» 

La edad, señor dolor, pide Jordán, 
Manzanares la niña, y la ocasión. 

ISo me acompaíia üuta de sartén., 
1 aza penada, ó búííapa malsin : 
*^^\sí§vae&o, yd copón de bian: 

taballito sera de san ^lartia 
Mi estómago, mi paso su vaivén; 
Y orcjpa nadaré como delfín. 



f 90 OBRAS DE DOlf 7RAHGISC0 

PIUTA EL aquí VUi TROTA DE LA HERMOSURA. 

XL. 

Rostro de blanca nieve fondo en grajo. 
La tizne presumida de ser ceja , 
La piel que esta en un tris de ser pelleja, 
La plata que se trueca ya en cascajo : 

Habla casi fregona de estropajo , 
El aliño imitado á la corneja: 
Tez Y que con pringue y arrebol semeja 
Clavel almidona (io de gargajo: 

En las guedejas vuelto el oro orujo, 
T ya merecedor de cola el ojo , 
Sin esperar mas beso aue el del brujo: 

Dos colmillos comidos de gorgojo , 
Una boca con cámaras y pujo, 
A la que Rosa (ué vuelven abrojo; 



FRAGILIDAD DE LA VIDA REPRESENTADA EN SL MÍSERO 
PONXiRE T moralidad i)E UN CANDIL, T RELOX lUN- 

TvMBNTE. 

XLI. 

A moco de can^Iil escoge, Fabio, 
Los desengaños de tu intento loco; 

?ae en los canUiies es muy docto el moco, 
8VL catarro en el refrán es sabio. 
Tiene el moco en la llama lengua y labio 
Ba el Índex, que habla poco á poco: 



BX QVIVSDO. 49{ 

&)ntador. que á la edad sirve de coco , 
I ^ del vivir imperceptible agravio. 

Con llama y con aceite te retrata 
Cuantas veces te alumbra, si lo advierte 
fu salud presumida y mentecata. 

La mano del relox es de la muerte. 
I la de Judas, pues las luces mata 
Si no la soplan, ni el candil se vierte. 

HBBMOSA AFEITADA DE DEMONIO. 

XLII. 

Si vieras que con yeso blanqueaban 
Las albas azucenas , y á las rosas 
Vieras que por hacerlas mas hermosas. 
Con asquerosos pringues las untaban; 

hi vieras que al clavel le embadurnaban 
Con almagre y misturas venenosas : 
Diligencias sin duda tan ociosas , 
A indignación dijeras te obligaban. 

Pues lo que tu, mirándolo, dijeras , 
Ouiero, Belisa, que te digas, cuando 
Jalvegas en tu rostro las esferas. 

Tu mayo es bote, ingüentes chorreando; 
I en esa tez, que brota primaveras, 
Al sol estás y al cielo estercolando. 

MOCUaA ADVEBTIB LA LOCA OPINIÓN DE LAS PRIB- 

DRAS PBEGIOSAS. 

XLIII. 
Si el mundo amaneciera cuerdo un dia^ * 



¥& OBRAS M Mlf PBAIfGISGO 

PohiiQft anocheeieraD los plateros , 
Que Ia3 guijas qos v^odeo por luceros, 
Y en Qiigajas de luz gigote al dia. 

La vidriosa y breve hipocresía 
Del orienle nos truecan á dineros : 
Conéoelos, Licino, por pedreros. 
Pues el caudal los siente artíUeria; 

K la verdad los cuenla, son muy fMOOB 
Los cuerdos que en la corte no se estragan , 
Si ardiente el dianmntoa los haee cocos. 

Advierte, cuerdo, si ¿ tu bolsa amagan, 
Que hay locos que echan cantos: y otros locos 
Que recogen los cantos y los pagan. 



ÜN CASADO SB BIB DEL ADULTERO QtJJB LB FAGA EL 
GOZAB CON SUSTO LO QUE Aéu LJBL S0BBA. 

XLIV. 

Dícenme, don Gerónimo, que dices 
Que me pones los cuernos con Ginesac, 
¥o digo que me pones casa y mesa, 
Y en la mesa capones y peraioes. 

Yo hallo que me pon^s loSftapioes 
Guaodoel calor por el octubre cesai 
Por tí mi bolsa , no mi tesla^ pesa , 
Aunque con molde de oro me la rices. 

Este argumento es fuerte y es agudo : 
Tú imaginas ponerme cueraos; de obra 
To , porque lo imaginas , te desnudo. 

Mas cuerno es el que paga aue el que cobra: 
Ergo aquel que me paga es el cornado. 
Lo qjie de mi nuiger tn^mí me^obra. 



BBQÜBVBDO. 493 



lUBIDO PACIENTE, QUE IMAGINA SATISFACERSE BE SU 
BSSflONEA CON HACER 1 OTROS CASADOS OFENSAS. 

XLV. 

Solo ea ti se mintió justo el pecado , 
Siendo injusto en trabajos y placeres; 
Pues que quitando á muchos sus mugares, 
Con tu muger á muchos has pagado. 

Si los caernos que pones , te has quitado. 
De tus sienes los huesos qué prefieres? 
No pones cuernos , si entenderlo quieres : 
Caernos truecas con premio de contado. 

Cobras , no haces, Filemon, cornudos; 
Adalterado adúltero desquitas 
Darás afrentas de los ganchos nudos. 

Ni es desquitarlos, pues que no te quitas 
Ni uno de cuantos peinas puntiagudos : 
Haces lo que padeces , y te imitas. 



JUSTIFICA su TINTURA UN TlRoSO. 

XLVI. 

La edad , que es lavandera de bigotes , 
Con las jabonaduras de los afios , 
Paso en mis barbas á enjugar sus paKos, 
T dejó mis mostachos Escariotes , 

To guiso mi nifiez con almodrotes, 
T mezclo pelos rojos j castaños; 
Que la nieve que arrojan los antafios, 
lun no parece bien en los cogotes. 



iflSll OBRAS ]HB-»Mt«MIGlSGO 

Mejor es cuervo hechizo que cjinario: 
Jili bMbai6&6l mxL ¥Íao64AdaMieso, 
*T4Qto y 1>1a»cq, y verdea y Jatuario. 

^ Negra fué siempre, negra fué primero: 
Jalvególa después i!l tiempo vario: 
Luego es restitución la del tintero. 

niTAGION .BE VIRGILIO .EN XO ,OUE ÜUIO DJjaÁ INE AS, 

ODEUfiNDO DEJAÜLA. 

Siljüis BÜM ifWfftthlSlUKlI 

MwMñSt'fflll^M , 0Bt. 

xivn. 

^ Si un^neillds ^iéta^ si un pimpollo, 
'Solo en el rosero tuyo, en -obras mío, 
Ño sintiera tu ausencia, dii desvio, 
4[Iuando fueras no a Italia, sino ¿I rollo. 

A^u'i llegáoste de ctno en (íin*o escollo. 
Bribón Trojatio,initófto«flehamhi!ejTrii; 
Y tan pfeciado dellamatle'Pio, 
Qué al principio pensaba aue eras pollo. 

Mira f[ue por Italia huele áioi^o 
Dejar una muger quien es marido: 
No seas padrasto^Attfo, padre Eneas. 

Del fuego sacas á tu padre, y luego 
Ile4<^6<ea Alioago quelias traído^ 
T me niegtts el agua gue^desaae. 

lyLVüi. 

S0) mMabó nifkttgaaipocadom, 
T desoMftiéiiie á *booa itifi&a ^ei (dekc 



195 

Luz «sJ'^e qse dábaáes s\ saetea 
I opúsote AatoaBdíl, qae abuoteay llosa. 
Tan creído tovistc ser aurora, 

g'tte amanecer quisiste coa desvelo: 
Q vos llamé rubí lo que mí abuelo 
Damáralábh) y geta comedora. 

Codicia os piuse de vender los dientes. 
Diciendo que eran perlas : por ser bellos 

JPMíhsi fuesaaioro los cabaUai, 
Xako su casco itteca>; j ilüigeiiies 
His dedos los. peláranjor vendellos. 



XA TirrERESABDB "COBRESPONirENCU W%k 
TTOA'HtTMAWA. 

Representa esta moralidad eon la fábula del Cojo | át 
Gego, que reciprocamente se ayudaban. 

xux. 

i!i'Cie«o lleva *á cuestas al tiAIído: 
Digóia maña, y caridad Ja nieffo; 
Pues en ofosíos pies te paga al ciego 
El cojo, solo para sí impedido. 

£1 mimdo'éü^tos dos está enftendtiia. 
Sí á discurrir en sns astucias llego: 
Pues yo te asisto á tí por iu talego; 
Ttt, «eB4o cfiie-aé, cobrar de mi fias querido. 

Si tú rae dasíaspies, te doy loáoros: 
Y<cf9o>esle'iiHrade es trueco iñteresach; 
Y despojos se <5aTCíbiaa;por 'despojos.: ^ 

Ciegos, era todos ^kaÍBlo isscarntestadd: 



49S OBRAS DB DON FRANCISCO 

Paes unos somos ciegos, y otros cojos, 
Ande el píe con el ojo remendado. 



ensbSa que las dignidades y puestos altos se 
suelen ocupar de sugetos indignos ü ignorantes. 

Para innnnar este pensamiento , un hombre de bnen gasto 
]iizo tina pintara de 1a rueda de la fortuna, en donde el que er 
taba abajo era todo hombre ; el que iba subiendo se iba contir-» 
¿endo en borrico ; el que estaba encima lo era enteramente ; y el 
fue iba bajando, se iba igualmente de borrico Tokiendo en hom- 
bre; y estaban á los lados el tiempo y la fortuna. Y el argumear 
to mismo de esta pintura es el de este soneto. 



L. 



Resístete á la rueda, que procura 
Subas adonde el verte escandalice: 
Atiende al jó, que la humildad te dice; 
No al arre, en que te aguija la locura^ 

Caminas á la albarda y matadura. 
Si no luz racional lo contradice; 
¥ para que el rebuzno te autorice. 
Con la oreja asinina se conjura. 

El viejo cogitranco cada día 
Te pensará, y á esotra hija del diablo 
Ta la tendrás cargada, ya vacía. 

Bestia, contigo (seas quien fueres) hablo: 
Crecer en cola, y no en nlosofía, 
£s figurar salón el que es establo. 



DB QüEYEBO 197 



DIFEBENGIA DE DOS VICIOSOS EN EL APETITO DS UkS 

MU6ERES. 



LI. 



Por mas graciosa que mi tronga sea» 
Otra en ser otra tronga es mas graciosa: 
El mayor apetito es otra cosa, 
Aunque la mas hermosa se posea, 

La que no se ha gozado, nunca es fea: 
Lo diferente me la vuelve hermosa: 
Mi voluntad de todas es golosa: 
Cuantas mugeres hay son mi tarea. 

Tú, que con una estás amancebado, 
To, que lo estoy con muchas cada hora. 
Somos dos archidíablos, bien mirado. 

Mas diferente mal nos enamora. 
Pues amo yo glotón todo el pecado; 
Tú, hambrón de vicios, una pecadora. 



PROGüBA TAMBIÉN PERSUADIR AQUÍ i UNA PEDIDORA 
PBRDURABLE LA DOCTRINA DEL TRUECO DB LAS PER* 

SONAS. 

LU. 

Que no me quieren bien todas, confieso; 
Que yo no soy doblón para dudallo: 
Si alguno tengo, gusto de guardallo: 
Si me aborrecen, no sera por eso. 

Con quien tiene codicia tengo seso : 



1 9S OBRAS DK imir fbaiicisgo 

Eq pagar soy discípulo del gallo ; 
1 yo DioguA iacoDveiiieBte hallo 
En estas retenciofies qoo profeso. 

Es lenguage de poyos y de establo : 
Tengamos y tengaoios; y lo cierto 
Es lo de taz á taz, si yo le entablo. 

No se tome en la boca el perro maerto: 

ÍnebreiBos de esta vez el op at diablo; 
pues cojuelo le hay, háyale tuertei 



BÚBLASE BEL CAMALEÓN, MOSAIIZANDO SATÍBIGáMSK- 

TE SU NATURALEZA^ 

LHL 

Digote preteudieale y cortesaao , 
Llámete Ptiaio el nomlM-e que quisiere; 
Pues quien del viento alimentarte vieie; 
£1 nombre que te doy tendrá por llana 

Fuelle vivo en botarga de gusano : 
Glotón de soplos , que tu piel adquiere; 
MiunoB de la proviaeia , pues se infieie 
Que son tus pechos vara y escriban» i 

Si del aire vivieras , almorzaras 
Respuestas de ministros y señores : 
Consultas y decretos resollaras. 

Fueran tu bodegón aduladores , 
Las tontas vendederas de sus caras , 
Sastres, indianos, dueñas y habladore&t 



i LAYBIffDA BEL D9QUS DI HUlttENA , CUTOS CAHAKJfc^ 
DAS^ TBAJPBOIY HHJGHOS DIAMANTES FAL^OS^ 

LIV, 

Vino *" el francés coa * botas de camito^ 

Y * sed de ver las glorias de Castilla; 
T la corte, del mundo maravilla , 

Le salió á recibir , como* convino. 

^ndovo. eL<kiq«e porestremo-fiDO ; 
Mas JaB»ninniiiTOi&,. juatos^ en ci}adrilla> 
AnduvieiOQi viémsos e» h^vill», 
Aun mas en lo galán que en lo mohino. 

Vésmm rfijgii giftiriaff y sjfiftBggy 
Por sejE3iúráM^nBjf^,.eiti'«§alalfe9; 
Joyas y potros de valor les dieron ; 

I hasta las troo§[i»s de Madrid peores 
Los llenaron á, todos de caballos, 

Y mal frajxcés al buen fraiicés volvíerea. 

AI SOIIMANiDS. Xmk MVeSft AlfOCBBGIlU Dfl «SZ^ 

LV. 

Perrazo , á un espaflol noble y cristiano ,. 
Insolente , ¿presumes hacer cara? 
T quieres (ipuede ser cosa tan rara!)- 
Que te* bese un Mahoma en cada mano? 

Arrebozas en ánjs:el cortesaoo 
El zancarrón que Meca despreciara. 

* Alusiones son todas á buenos bebedores. 



so o OBRAS DE PON FRANCISCO 

Líquido galgo , huye la luz clara , 
Éntrate en la (1 ) mezquita de un marrano: 

A hermosura que está en algarabía : 
El Alcorán se llegue á requebralla : 
Tez otomana es asco y heregia. 

Con cierra España pienso requebralla, 
Gomo quien da un asalto en Berbería , 
Pues Solimán me ofrece la batalla. 



AL QUE NO ATIENDE i LO QUE DICEN EN SU AUSENCIA, 

ESTARÁ MUY ESPUESTO i MURMURACIONES , T LEJOS 

TAMBIÉN DE ENMENDARSE. 

Enséñalo con la alusión á las palabras de Persio Sat. i . O Ja* 
ne , á tergo , quem nulla ciconia pinsit , kc. 

LVI 

O Jano , cuya espalda la cigüeña 
Nunca picó , ni las orejas blancas 
Mano burlona te imitó á las ancas. 
Que tus espaldas respetó la seña ; 

Ni los dedos, con luna jaramefia , 
De la muger parlaron prendas francas: 
Con mirar hacia atrás las pullas mancas , 
Cogote lince cubre en ti la greña. 

Quien no viere después de haber pasado 9 
T quien después de si no deja oido, 
No vivirá seguro , ni enmendado. 

Eumolpo I esté el celebro prevenido, 

(1) Eran obscuras. 



BE QÜBVEDO. SOI 

Con rostro ea las ausencias desvelado, 
Qae avisa la cigüefia con graznido. 



lüiU DE LAS AMENAZAS, GUANDO SE TOGA lA CAK 

PANA DE VELILLA« 

LVIÍ. 

Conozcan los monarcas á Belilla , 
Por la superstición de la campana; 
Que á mi por una picara aldeana 
Me la dio á conocer la seguidilla. 

Crédulo , ¿por qué pasas á Castilla 
Aceros de Aragón? i Oh plebe insana I 
Siempre cefiuda con la alleza humana, 
Nanea propicia á la primera silla. 

To temo, que se toquen las mugeres , 
Que denótalos moños y arracadas. 
Apretador, y cintas y alfileres. 

Has tocarse campanas apartadas 
De mi sueño, y mi casa, y mis placeres, 
Aquí, y en Aragón son badajadas. 



VIEJA VUELTA I LA EDAD DE LAS NIÜAS. 

Lvn, 

¿Para qné nos persuades eres niña ? 
¿Importa que te mueras de viruelas? 
raes la falta de dientes y de muelas 
Boca de taita en la vejez te aliña. 



SO^ OBBASDB DeN FRAIf CISCO 

T6 te ctefras de eihd y de campifi», 
T á que eslán por BaeeF , ehtoola, aprays: 
Gorgeas con quijadas bisabuelas , 
¥ llamas metedor á la basquina. 

La boea que fuáehirio, agoca eiaÍHiyÍQi,t. 
Disimula lo raaeio ea lesaaiaños, - 
Y nos vende por babas el engrudo. 

Grandilla , porque logres tus engaños , 
Que tienes pocos años , no lo dudo. 
Si son lofi por vivir los. pocoa a&os. 



AL SKNOR DE UN CONVITE', QUE LE PORPIABa CO- 
MIESE MUCHO. 

LIX. 

Comer hasta matar la hambre es bueno; 
Mas comer por cumplir con el regalo »< 
Hasta matar al comedor , es malo \ 
T la templanza es el mejor Galeno. 

Lo demasiado siempre fué veneuo : 
A las ponzoñas el ahito igualo : 
Si á costumbres de bestia me resbale , 
A pesebre por plato me condeno. 

Si engullo las cocinas y despensas, 
Seré don Tal Despensas y Cocinas: 
¿En qué piensas , amigo , que me piensas? 

Pues me atiestas de pavos y gallinas , 
Dame , ya que lá gula me dispensas , 
£1 postre en calas, purga y meiecinas. 



ISFREHEHBB BNrLA. AKANA L LAS BORCILLAfi^r HN SO 
TBLA UL I^BILIBAD UE LAS" LllSSk. 

LX. 

Si en no salir jamás de un a^u|ero^ 
T ea estar siemppe hilando, te imitácaai 
Las donceUaa-, ó araña , se ei^»áran 
Con mas ajuar , y mas doncel dinero. 

Imitan tu venena lo primero: 
Luego tras nuestra mosca se disparan : 
Por esto , si cantigo s& compasas , 
Has ttt ponzoña qne sos galas ooMnk 

De maasjos de zaaeaa raéeaaa , 
Barba jurisconsuHa á tu calwza» 
Forjas, con presiuMÍoaes de loteada: 

Pues en tásatelas urdes* ooft desinsa . 
L^es al uso , donde queda atada 
Culpa sin. brazos , vuelo siagcandeza» 

BESPÍDESB DE LA AMBiaOM Y DE LA GÓATIC^ 

LXL 

Pues que vuela la edad, ande la loza ; 
I si pasare tragos, sean de taza: 
Bien puede la ambicien mondar la haza^ 
Que el saiis esí me alegca y me^ remoza. 

Ta dije á los palacios, á Dios choza : 
Cualquiera pretensión teogo por maza: 
Oigo el dácala, y siento el embaraza, 
T solamente tí Ubre humar me goMi 



30i OBRAS DE DON FAANGKSGO 

Henos veces vomito qae bostezo: 
La hambre dicen que el ingenio agaza , 
T que la gula es horca del pescuezo. 

Él pedir á los ricos me espeluza , 
Pues saben mí mendrugo, y mí arrapiezo, 
T darme saben solo en caperuza. 

SACAHUBLAS , QUE QUERÍA CONCLUIR CON LA HER- 
RAMIENTA DE UNA BOGA. 

LXII. 

O tú, que comes con agenas muelas. 
Mascando con los dientes que nos mascas ; 
T con los dedos gomias y tarascas 
Las encias pellizcas y repelas : 

Tú, que los mordiscónos desconsuelas, 
Pues en las mismas sopas los atascas , 
Guando en el migajon corren borrascas 
Las quijadas que dejas bisabuelas : 

Por tí reta las bocas la corteza, 
Rebienta la avellana de valiente, 
T su oliscara ostenta fortaleza. 

Quitarnos el dolor , quitando el diente , 
Es (¡uitar el dolor, de la cabeza , 
Quitando la cabeza que le siente. 

BODA DE MATADORES Y MATADURAS: ESTO ES, 

Un boticario con la hija de un albeitar. 
LXilL 
Viendo al martirologio de la vida 



DB QUBVEDO 205 

Con música bailar, y viendo al preste» 
Dije : sin duda hay nuevas de la peste , 
O la epidemia viene bien podrida. 

Supe que era una boda entretegida 
De aloeítar y botica, en que la hueste 
De Hipócrates unánime y conteste, 
Calavera por Himen apellida. 

El barbero tocaba el punteado 
De la lanceta, en guitarrón parlero; 
De bote en bote el novio está atestado. 

El dote es mataduras en dinero, 
Y el médico, de barbas enfaldado, 
Bailaba el rastro, (1) siendo el matadero» 



TIBIA, QUK AüN NO SB QUERÍA DESDBGIB DB MOZA i 

Catúgala con la similitad del jardín y del monte. 

LXIV. 

Ta salió, Lamia, del jardín tu rostro» 
Huyó la rosa que vistió la espina ; 
T la azucena huyó, y la clavellina, 

Y en el clavel el múrice y el ostro. 
Entró en el monte, á profesar de mostró, 

Ta cara reducida á sal vagina. 
Toda malezas es, donde la encina 
Mancha á la leche el ampo del calostro. 
Los que fueron jazmines, son chaparros» 

Y cambroneras son las maravillas , 
Simas y carcabuezos los desgarros. 

W Mtoantigao. 



806 OBBASI^E DON PftAItlGISGO 

JflMtes yertos raanois y megilias 
y dofi «mroles Tígiá^ guijarros. 
¿Por qttéite afeirtasya, paes te trasrpjllas? 

A LA HERirOSüBA QUE 9E B(mA í «A'L., fHSfíDADA 

DE TOÍ GAPOK.. 

EXV. 

Amira^ «q aaseiHe , ^e es firawzft ; 
O un moérto, que es piedad , ovando faltara 
<9n presente 7 'un vivo, que %e amáfra 
Con jugo y con sazón y con fineza. 

¡Miren dónde fué á dar con su belleza 
1a que ;al Sol ccn aneiixiilre se comfáia , 
Sino en todo un capón , á quien la cara 
Tuenoa» .por .no le ver, naUuialesa I 

La tuya es comezón de sarna seca, 
Que rascada se írrHa y atribula : 
Capones nunca hicieron polla clueca. 

.lu^olosina naal ^e dísintulap 
Pues aunque torpe, ea.la lujuría peca: 
Mucho capón pecado es de la.g^ula. 



A UN HIPOCEUA OIE PEBJBNME ¥AU;XT1A.. 

IXTI. 

'Su coleciUa tiene cualquier nmsca: 
Somboif aunque poca, .hace cualqoiftr^pelo 
Rápesele del casco y del ccrvelo, 
<2ue teme nadie catadura oscí^ 



La yista arisca, y la palabra tosca , 
Rebosando la iáz libros del doria, 
T por mostachos de uq vencejo el vuelo « 
Ceja serpiente, que él mirar se enrosca; 

Todos son trastos de batalla andante 
U de i^ttdemía, que difieürrekAfHrisa, 
Huertos atete, y nuerlos adeianle. 

Sí«lvdmBoiiio 4an mal.fiu biuUo gdm » 
U iMliwrartiBJ^vierta ibmb Jicante , 
QiKiilpifitBDde dar miedo^ y queda rin. 



TOBSAOOR , QUB £ikS SiOB^hR DE SU CÁSáUO , T 
ÜBWa.aiGÁ LA BBPA^A. 

'Si^eüMai;, d«nJiiM,iloBser:fitíintf 
CageMQ deJas^e^Uas gerarquias, 
T cuantas fiestas hay, caen en sus dias; 
T porque caen las rentas, hay cuatrines. 

¿RaofrifttéiaHMiio fue 'Caigan tres rocines 
Por lo manchado, y por lo hambriento harpías? 
Si queréis remediarte, gasta en lias 
Lo que gastastes en lacayos ruines. 
úmo úiAkí^^meMíXi , las wfada 
Veros caer 4 9410 iay ¿aloon «a faUe» 
Que el toft^jft'obtígó á jami* Jaie^fuida* 
4CUkii ^^Miiaídaa^ cana .aguardo ; iCiUa^ 
ue caeiá.dft^miag&ft^ile'iiigvada, 
nim itfcfttiiT #fto»s ^ae'4de ^ ^abaU»» 



s 



208 OBRAS DE DON FRANCISCO 

YALIlilIENTO DB LA MENTIRA. 

LXVIIL 

Mal oficio es mentir, pero abrigado. 
Eso tiene de sastre la mentira , 
Que viste ai que la dice ; y aun si aspira 
A puesto el mentiroso, es bien premiado. 

Pues la verdad amarga , tal bocado 
Mi boca escupa con enojo y ira , 
T ayuno el verdadero, que suspira, 
Invidie mi pellejo bien curado. 

Yo trocaré mentiras á dineros, 
Que las mentiras ya quebrantan peñas ; 
Y pidiendo andaré en los mentideros 

Prestadas las mentiras á las due&as; 
Que me las den á censo caballeros ; 
Que me las rendan lamias halagüe&as. 

A UNA ROMA, PEDIGÜEÑA ADEMAS. 

LXIX. 

k Roma van por todo ; mas vos, roma, 
Por todo vais á todas las regiones. • 
Sopa dan de narices los sayones : 
No hay que aguardar que el prendimiento asoma. 

Por trasero rondaran en Sodoma 
El coram vobis vuestro, y sus facciones. 
Por roma os aborrecen las naciones 
Que siguen á Lutero y & Mahoma. 

Si roma como vos la Roma fuera. 



r 



Qae Neroa abrasó , fuera piadoso^ 
I el sobreaombre de cruel perdiera. 

El olfato tenéis dificultoso, 
I en cuclillas, y uu tris de calavera; 
T á gatas en la cara lo mocoso. 

JJBXMS BA CAÑALES DE UN GONVITIp 

LXX. 

Con la sombra del jarro y de lai? oueee» 
La sed bien inclinada se aIl)orota : 
Todo gaznate esté con mal de gota, 
Basta dejar las cubas en las heces. 

Los brindis repetidos , y las recesj 
Crezcan el alarido y ia chacota ; 
T la aguachirle, que las pefias trota, 
Buen proyecho les haga a rana y peces. 

Be medio abajo se permiten voces : 
Para los gormadores hay capuces: 
A los alegres se pondrán terlices. 

Los aguados se vistan albornoces, 
Los mosquitos sean plaga á los testuces» 
T levántense zorras , y no mices, 

buscona que busca coche paba el sotillo^ia 

víspera. 

Es diálogo entre ella y tu escudero ; 7 es soneto con opt« 
landas. 

LXXL 

JEsc. Dice el embajador que le prestar:^ 
Si ay«r se le pidieran. £1 letrado 

MtbUelien popular, X. U» <00 



840 OBRAS DB DON FBÁNGISGO 

Dice qae el un rocía está clavado. 
Don Lesmes que le pesa, y que se holg&ra. 
Nególe el yeíQtkualro cara á cara. 

Btisc. ¿Yes mañana el sotillo? Habéis hablado 
A doña Clara por lu^ar prestado? 

Ese. Quioce moñosas lieya doña Clara. 

Busc. ¿Qué dij[o el gínovés? Esc, Dábase al diaiblo 

Susc. A cambio, como k mi, me dio sa broche. 

Esc. Estando en casa se negó den Pablo. 

Busc* iSabeis de alguno por aquí con coche? 

Esc. San Antón tiene coche en el retablo. 

Busc. Bien decís : pedídsele esta noche. 

Que yo por ir en coche, iré en cochino, 
Pues aun me faltan coches de camino. 

Esc. En jamugas, tapada de medio ojo, 
Puedes ir, y vengarte de tu enojo, 
Con carpeta tendida, y sombrerillo. 

Busc. Asnos llegan al rollo, y no al Sotillo. 
Coche ha de ser, en busca de uno apeldo, 
Aunque le aguarde al paso de un regüeldo. 



GAVACHO TENDE&O DE ZOBAA GONTINCA* 

LXXII. 

Esta cantina revestida en faz: 
Esta vendimia en hábito soez: 
Este pellejo, que con medía nuez 
Quedfa con una cuba taz á taz: 

Esta uba, que nuoca ha sido agraz: 
El que con una vez bebe otra vez; 
Este que deja á sorbos pez con pez 
Lfs bodegas de Ocafia y Santorcaz: 



D8 QÜBVEBO. 94'i 

Eflle, ie qniea Panarra fué aprendiz, 
Qae es pulgón de las viñas su testuz, 
Fantasma de las botas su nariz; 

Es mona, que á los jarros hace el buz, 
Es zorra que al Ténder se vuelve miz, 
Es racimo, mirándole á la luz. 



IMAGINA , BS.TANDO ÍL PRESO , BL PU DBL i^SEL 
BM hk PUENTE SEQOVUNA. 

LXXIII. 

Paréceme que van las Marugillas 
Pidiendo para dulce á los ingleses; 
T que se zurce á un coche de franceses 
La plaga, y que los chupa las canillas, 

Podridas las chillonas, y amarillas, 
Se me antoja que escalsMji portugueses, 
T que entra echando tajos y reveses 
La paba por la puente en angarillas. 

Muchas carrozas rebosando duefias. 
De todo un barrio cada coche lleno, 
Señorías y limas por regalo: 

Doncellas rezumándose por se&as; 
Mas si eso el dia se vé del Ángel bueno, 
¿Qué el dia se verá del Ángel malo? 

nCOSA, T HOYOSA, T BUBIA. 

LIXIV. 

Pecosa en las costumbres y en la earai 
Hátís entre los jaspes ser hermosa; 



Mlt 0BBA8 Bl DON f lANGlSGO 

Si ea que sois salpicada y ao pasosa» 
T todo un sarampión, sí se repara. 

Vestís de tabardillos la antipara» 
Sí las alas no son de mariposa» 
És piel de tigre lo que^ii otras roMU 
Pellejo de culebra os pintipara. 

Hecha panal con hoyos ae viruelas^ 
Sacabocados sois de zapatero, 
6 eeía aporreada con las nmeias. 

MaisuB manchas tenéis en ese ouero: 
Lo rubio es de candil, no de candelas: 
La cara, en fin, lamprea en un amero. 

DIXlOOO de GALAír T DAMA PSSDBSÓSA. 

LXXV. 

G. Hace ta rostro hereges mis despojos. 
D. No es mi rostro Calvíno, ni Ltitero. 
G. Tus ojos matan todo el mundo entero. 
D. Eso es llamar dotores á nrís ojos. 
O. Cruel, ¿por qué me das tantos enojos) 
D. ¿Requiebras al verdugo, majadero? 
£r. ¿Que quieres mas de un hombre? D.' Has di* 

nero, 
T el oro en bolsa, y no en cabellóte V9^^ 
Gr. Toma mi alma. I). ¿Soy yo la otra vida? 
G: Tu vista hiere. D. ¿£s vista puntiaguda? 
Cr. Róbame el pecho. D. Mas valdrá una tienda. 
G. ¿Por qué conmigo siempre fuiste cruda? 
I). Porque no me está bien el ser cocida. 
Q, JAttérome, pues. D. tm& máidatte tu ha- 

cteada* 



U QmiEM. Slt 



QUE U POBBBZA nS MBDIGmA BABATA, Y tmtdVn^ 

^B€IÜBO PS FCUGBOB. 

iXXVL 

Mi pobreza me sirve de Galeno, 
llenes bestial por falta de la mala: 
Presérvame de ahitos y de gula; 
y el barro de asechanzas de veneno. 

Cenac; matan los hombres, yo no ceii^: 
Ni ladrón, ni heredero me atribula: 
Huevos me dan sufragios de la bula; 
Has no la bula sin safragio ageno. 

Nanea maté la sed en la taberna, 
Qa^asfSL de sed no es matante mi ¿nero, 
I abstinencia forzosa me gobierna. 

Mi hambrees sazonado cocinero. 
Pues del carnero me convierte en pieniA 
Hasta los mismos huesos del carnero. 

INl)IG5Ílín06B jrocao BB VBB PBOPAeABSI m XINA0S 
BE JE^rwiOSPS HiPÓCBIIAS, X VANOS T lOUOBANTES 
COXPBABOBBS |^E ilBBOS, m S^GBIBIÓ M^IM ^VKSO. 

LXIVII. 

Alma de cuerpos muchos es severo 
Vuestro estudio, á quien hoy su honor confin 
Ia patria (¡ó D. Josél); que eo librería 
Co^tpos sm alisa tnl, mas es camero. 

No es erudito, que es sepulturero 
Quien solo entierra cuerpos noche y día; 



2(1 obbás. de don fkahgisco 

Bien se puede llamar iibro|>esia 
Sed insaciable de pulmón librero. 

Hombres doctos de estantes y habitantes, 
En nota de procesos y escribanos, 
Los podéis graduar por estudiantes. 

Libros (1) cultos, de fuera cortesanos, 
Dentro estraza, Jotoran ignorantes, 
T hacen (2) con tablas griegas los troyanos. 



EN TfSfk CONVEHSAGION HICIMOS LOS DOS EL SONETO 
SIGUIENTE EN CLAUSULAS AM E BE AS Ó ALTERNADAS . 

LXXVIIL 

Cornudo eres, Fulano, hasta los codos, 
T puedes rastrillar con las dos sienes: 
Tan largos y tendidos cuernos tienes, 
Que si no los enfaldas, harás lodos. 

Tienes el talle tú que tienen tod<»s, 
Pues justo á los vestidos todos vienes. 
Del sudor de tu frente te mantienes: 
Dios lo mandó; mas no por tales modos. 

Taba es tu hacienda, pan y carne sacas 
Del hueso que te sirve de cabello: 
Marido en nombre, y en acción difunto; 

Has con palma, ó cabestro de las vacas, 
Que al otro mundo te hacen ir doncello 
Los que no dejan tu muger un punto. 

(«) To4oesal«soría. 

(9) Contablatlot troy anacen donde alude ooo baria á 
Tablas del CabaUo de troya. 



BE OÜBVBDO 21 5 



TITULO CREPÚSCULO, Ó ENTRE DOS LUCES, SI TITULXCK 

NO TITULECE. 

£d ocasión do haberse renovado un título olvidado en España, 
preguntó á don Francisco nn curioso la noticia que de él tenia 
SQ memoria, qne erd felicísima. Y él con la gracia, que le era 
tan propia, empezó su descripción por los tres Tersos primeros 
de este soneto ultimo. Después no atendió á proseguirle, por 
Teatnra embarazado en la esterilidad de los consonantes. Pero 
ponnie no se malograra tan solemne principio, persuadido á que 
yo le continuara, nube de obedecer, bien sin mas malicia de la 
Qne admite nn mero desatino por donaire; pues en la verdad sa 
oigaidad es ilnstrisima. 

LXXIX. 

Son los vizcondes unos condes yizcos, 
Qne no se sabe bacía qué parle conden: 
A mercedes humanas no responden, 
T á las damas regalan con pellizcos. 

Todas sus rentas son pizcas; y pizcos 
Sas estados, y nísperos que monden: 
Es conde cada cual de los que esconden 
Los mendrugos, que comen á repizcos. 

Andan en titulillos, cosa fea, 
T aun del rey mismo á no admitir se aunan, 
Lo de O como la de nuestra merced sea. 

Sus despensas traspasos son que ayunan 
Mas no, aunaue su hambre hasta morir pelea, 
De la merced de Dios se desayunan. 



%^%%^^%^% 



Ct 



tmrABECB LA SüXA FLAQUEZA DE UNA DAVA. 

CANCIÓN I. 

No os espantéis , señora Notomía , 
Que me atreva este dia 
Coa esprimida voz coavaleciente 
k cantar vuestras partes á la gente; 

Sue de hombres es, y de hombres importantes, 
1 caer en flaqaezas semejantes. 
La pulga , escribió Ovidio , honor romano: 
T la mosca Luciano : 
Homero de las ranas. Yo confieso 

?ue ellos cantaron cosas de mas peso, 
o escribiré, y con plama mas delgada^ 
Materia mas sutil y delicada. 

Quien tan sin carne os viere , smo es ciego, 
To sé que dirá luego, 
Mirándoos toda puntas de rastrillo, 
^oe os engendró algún miércoles corvillo ; 
Y quien os llama pez , no desatina. 
Pues sois, siendo tan negra, tan (i) espina* 

(I) Espina, pez. 



! 



Defiéndaos Dios ée sastre ó zapatero » 

8ue aunque no sois de acero , 
por punzón 6 lesna, es caso llano, 
Que ambos en competencia os echen mano; 
Sas yo» nara sacarlos de la puja; 
Jurastes ue vainicas por aguja. 

Bien sé que apasionáis los corazones; 
ttro es con las pasiones 
De cuaresma , y traspaso de la cara , 
Hiriendo amor con tos, como con jara; 
T agudo vuestro cuerpo, tiene veto 
De ser aun mas sutil que lo fué Seo te. 

Miente vuestro galán , de quien sois datta, 
Si al confesarse , os llama 
Su pecado de carne , si aun d veres 
No pudo en carnes , aun estando en eneros. 
Pero hánme dicho que andan por la calle 
Picados mas de dos por vuestro talle. 

Mas sepan que á muger tan amolada, 
Consumida , estrujada , 
Débil , magra , sutil , buida, ligera , 
Que há menester , por no picar , oonlera ; 
Cualquiera, que con fin malo la toque , 
Se condena (1) á la plaga de San Roque. 

Aun la sama no os come con su gula , 
T sola tenéis bula 
Para no sustentar alma viviente ; 
Ni aun á vos, con ser toda un puro ^ente. 
T ansí , del acostarse en guijas duras, 
Dicen , vuestra alma tiene mataduras. ' 

BIjos somos de Adán en este suelo : 
la nada es nuestro abuelo ; 

(i) A seca. 



248 obeás ok don fbangisgo 

T salístesle vos taa parecida, 
Que apenas algo sois en esta vida, 
voz en hueco sois y que llamaB eco ; 
Mas cosa de aire son la voz y el hueco. 

Bien , pues , sin cuerpo casi, sois un alma. 
Vuestra alma anda en la palma ; 
Pero los enemigas no sois de ella , 
Que el mundo es grande , y es la carne bella ; 
Mas si el argumentillo mal no entablo , 
Por espíritu solo sois el diablo. 

Hánme dicho también por cosa cierta , 

8ue para vos no hay puerta , 
i postigo cerrado , ni ventana ; 
Porque , como la luz de la mañana, 
Siendo de noche mas vuestros indicios , 
Os entráis sin sentir por los resquicios. 

Pero aunque , flaca mia, tan angosta 
Estéis , y tan langosta , 
Tan mondada y enjuta , y tan delgada , 
Tan roida , esprimida v anonada , 
Que estrechamente os he de amar confío , 
Siendo amor de raiz el amor mió. 

Mas después de esta vida y de su guerra^ 
Que fuereis á la tierra , 
Si algo queda de vos , será tamaño 
Que no saque su vientre de mal año. 
¿Pues qué ha de hacer con huésped tan enjutQ? 
Que le preparen tumba en un cañuto. 

Un consejo os daré , de amor indicio , 

?uepara el dia del juicio 
roaueis con otro muerto en las cavernas 
Desde la paletilla hasta las piernas ; 
Pues si devanadera os ven mondada, 
No ha de haber condenado sin risada. 



DE QOKTIBO. 2lt 

Pero aunque mofen los desnodiKS gonces. 
Os salvareis entonces; 
Que no es posible el premio se os impida , 
Siendo acá tan estrecoa vuestra vida ; 
T que al justo os vendrá de bulto, esenta , 
Camino angosto , y apretada cuenta. 

Verdadera canción, cortad la bebra, 
Que aauel refrán no os vale : 
La verdad adelgaza , mas no quiebra ; 
Pues hay otro refrán, y es mas probado: 
Que todo quiebra por lo mas delgado. 



DAMA HEBMOSA ENTRE BOTA T REMENDADA. 

CANCIÓN 11. 

Oye la voz de un hombre, que te canta; 
T en vez de dulces pasos de garganta , 
Escucha amargos trancos de gaznate. 
Oye , dama , el remate 
De mi silencio en la sentencia estrema , 
Que por ser dada en rota , es la suprema. 

El que por ti se muere en dulces lazos , 
Muere con propiedad por tus pedazos ; 
T cuando abundas de hermosura en bienes , 
Tantos remiendos tienes , 
Hermosísimo bien del alma mia^ 
Que aun siendo tan cruel , pareces pia. 

Eres bizarra, y rota de tal modo, 

?ue tienes rota la conciencia y todo; 
tus hermosos ojos celebradob , 
Son no menos rasgados ; 
Pero en tu desnudez hay compafieros, 



tM OBRASf niH»C naNGISGO 

Qm el Tino y el amor andan en caeros. 

Ea la batalla la bandera rota 
Yalíflüte esfeerzo del soldado nota ; 
T cuanto rota mas , maestra mas gloria , 
T enfu duefio victoria: 
JL quien tus vestiduras comparadas , 
Muestran mas gloria cuanto mas rasgadas. 

Rompe la tierra el labrador astato , 
Porque en estando reta dá mas fruto ; 
T ansí el amor , belUsima sefiora , 
Yiendo que te mej^N'a 
En tu vestido estrema sus rigores , 
Por dar mas fruto, y por mostrar mas flores. 

Pues desnuda , rotísima doncella , 
Tan linda estás, estás tan rica y bella, 
Que menos nos mataras tú de amores 
Con las galas mayores : 
Y eres ansí á la espada parecida , 
Que mata mas, desnuda que vestida. 

Mas como el guante rompen los amantes 
Para que puedan verse los diamantes ; 
Ansí quiso romperte la pobreza , 
Para q«e la belleza , 

Sue vista puede estar tan presumida , 
o quedase entre adornos escondida. 
Pero mi musa teme ya el cansarte , 
Cuando yo no me canso de alabarte ; 
Pues hacerse no puede de tus trapos , 
De tus chías y harapos 
Tanto papel , aun siendo lar^a sama , 
Cuanto en loarte ocupará mi pluma. 



I 



I» QOBfBBA. tM 



GBIEBRA LA PUREZA M ííñA. BAMA JUmáé 

CANQON m. 

Óyeme riguroso y 
Ta que no me escttckaste enternecida; 
No cierres el oido , 
Como al conjuro el áspid ponzoñoso : 
Ablanda esa, pues, ya condición dura 
A mi verdad , siquiera por ser pura. 

Lo que por ti he llorado. 
Sordas piedras moviera , y daros bronces : 
Sacara de sus gonces 
El palacio de estrellas coronado ; 
T á tí no mueve de mi llanto el rio , 
No sé si por ser agua ó por ser mió. 

Has ya que á mis pasiones 
Ceden en fin , mi enojo y mi cuidado , 
Oye de un desdichado 
Las envueltas en lágrimas razones : 
Aunque dicen que yerro en escribirlas^ 
Pues de tenerlas gustas mas que oirías. 

Con mi tormento lucho; 
Has de ignoraocia tengo el alma llena, 
Puesá tí, mi Sirena, ^ 

Siempre confieso yo que sabes mucho ; 
Si el que toma la zorra y la desuella , 
Canta el refrán , que ha ád saber mas que Qlla* 

Mejora , pues , míi suerte , 
Siquiera per poder asegurarte , 
Que has cierto de gozarte , 
Pues Ao en agraz te llevará la muerte i 



na OBBAS DS DON PBAKGISGO 

Que tan devota siendo de las cobas , 
Ya no podrá llevarte sino en uvas. 

Dichosos tos galanes, 
Aunqae de amor por tí penando mueran ; 

Sae si piedad no esperan , 
n no pequeño alivio á sos afanes , 
No han de negar que gozan placenteros , 
PttcS te vén la mitad del año en cueros. 

Si á San Martin (i ) pidieras 
Caridad , eual su pobre fué afligido ; 
De todo su vestido 

Bien sé yo para mí que tú escogieras , 
Aunque tus propias carnes vieras rotas , 
No la capa partida , mas las botas. 

T eui el cuero intentaras 
Quitar ai santo, y no un pelo á su ropa , 
Porque en galas no topa 
Tu codicia, aunque en cueros te qued&ras ; 
Pues que en Bartolomé tienes ya talle 
De convertiile á puro desollalíe. 

Pero yo en mis placeres 
Tu amante , pretendí tu compañía 
Porque sé que este dia 
Eres tú sola en todas las mugeres , 
Que entretienen lascivos pensamientos « 
£bi que aun aguar no sabe los contentos. | 

Permite, pues, yo sea 1 

El olmo de esa vid , y que con lazos, 
Dándote mil abrazos , 
Tegída en laberintos mil te v^a: 

8ue en lo que toca á besos , comedido, 
enos de los que das al jarro, pido. 

(I) iM9(«aibieBall«g«(«*09tpor«lr¡a#. 



l^ 



DE^ QUEYEDO. S93 

Tan liada te hizo el cielo, 
Qae porqae no murieses coal Narciso, 
Con proTÍdencia quiso 
Darte en el agua tanto desconsuelo : 
Aunque el morir no fuera el verte bella ^ 
Sino el dolor de haberte visto en ella. 

Porque la agua los quita , 
Huyes de los pecados veniales ; 
T también de los males , 
Por no andar entre cruz y agua bendita ; 
T los diablas tendrás junto á tí quedos 
Por no hacer el asperges con los dedos. 

Pero si tú adoleces , 
Ta .saben que el humor de donde empieza, 
Aunque esté en la cabeza , 
Es de entre cuero y carne las mas veces : 
T del que tu favor naya alcanzado , 
De cuero , y no de carne es el pecado. 

Si el cielo vés ceñudo , 
T de nubes echado el papahígo , 
No el rigor enemigo 
4 Del rayo amedrentarte jamás pudo, 
) Ni contra tí recelas que se fragua; 
f T tiemblas solo que te toque el agua. 
* Canción , detente un poco , 

Ifientras juntando á un ramo de taberna, 
II que tengo de loco , 
Para aquella te doy tan dura y tierna , 
Que va alegre , y ya triste se apasiona , 
Con pámpanos tegida una corona. 



9Sá 0BBA8 M MK FKANGISGO 



BXSGBIBE IOS T19BBBMS ]>E UNA FAMILIA., J»E (HnX- 
NES SE HALLABA VALEFIGIADQ. 

CANCIÓN IV. 

Marica , yo coafieso 
Que por tenerte amor no tuve seso : 
Pensé que eras honrada ; 
Uas no nay verdad que tanto sea probada^. 
De entradas diste en ser eatremetida , 
T saiislete al fin con ser salida. 
|Yáfóate, y quién pensara 
Que nicieras tal barato de tal caral 

La boqiiita pequeña, 

?ae & todos huele mal por pedigüeña; 
los dientes pulidos, 
Que comerán cuando aun estén comidos, 
Sin dulces mas 7 mas, echarán menos 
Mis versos dulces de mentiras Henos; 
Pues en muchas canciones 
Perlas netas llamé sus neguijones: 

Si alguna liendre hallaba 
En tus cabellos, alma la llamaba. 
De las aue andan en penas. 
Haciendo purgatorio tus melenas: 
Á tu cara fiogí del sol compuesta. 
Por lo que el Solimán del sol la presta^ 
T á tus labios de grana, 
Siendo, como se ven, de carne humana.. 

Mas lo que admiro en esto. 
Es ver que tengas ojos en el gesto; 
Pues sé de tus antojos, 
Que se te van tras cada real los ojos, 



PK QÜEVSDO. 22S 

Sin saber despreciar moneda algnna, 

?ae antes crejcen por cuartos, como lona, 
riste de tu velado, 
Qae entre tanto doblón se vé cornado* 

Mas lo que mas me aqueja, 
Memorias son de aquella santa vieja. 
Cuya casa pudiera 

Ser, por sus muchas trampas, ratonera; 
Cuyos consejos son, sin faltar uno, 
Todos de hacienda, de órdenes ningono» 
Pelóme ; mas en suma 
Para su fama me dejó una pluma. 

¿T quién tendrá lengoage 
Para decir de aquel bendito page 
Los dichos, y los hechos. 
De aquel criado tuyo, y á tus pechos? 
De aquel tu corredor, que si otra fueras, 
De que ese te corriera, te corrieras; 
Mas está disculpado, 
Que él solo es propio mezo de recado. 

Algo creí en la treta 
Del hacerte creer que eres discreta: 
Pero después de darte entendimiento, 
Atisvabas mi argento: 
Mas si el cultiparlar i^ te conceda 
Quieres, no has de mentar á la moneda, 
Que mi bolsa estremeces 
Cuando de tu vendimia está en las heces. 

t UNA MOZA HBBMOSA QUB GOMIA BARRO. 

MADRIGAL. 

Tú sola, Cloris mia, 
Que si miras sin velo ; 

MHMtfBfflfNilir. T. 11. 104 



OBRAS DE DOK FRANCISCO 

%% Tidapoettes alargar al día , 
Ha5 podido juntar, la tierra al cielo; 
Fero^i'iesgo te pones 
Ea ser cielo goloso de terrones. 
Mir» míe en guien xle barros está lleoa, 
Es calle de Getafe cada vena; 
Umpiéceseá comer su sepultura 
£a barros disfrazada, 
^Miiger manida, y güera 7 arrugada; 
T eo tu niñez lozana, en tnbermostua 
Ko profonen ton liarró á tus rubíes 
Las perlas (um <iTte mascas , coa que TÍes. 
<Jue lu guato *no etítiierres, hoy miimso 
Te advierta, Gloris bella; porque siendo 
En carne soterano paraíso, 
vivando con barro la salud estragas, 
Na el -Paraiso terrenal te hagas. 
Barro es cuantoenmis^rsos te prohibo; 
Masnaes barro enten:»r tu cuerpoi/ivo. 
Confieso que de rerte pena tomo, 
Roer con perlas ?1 memento honro. 
T'íi en tu pulideza no es desgarro., 
Muérdeme á mí,j>ue5«oy también demarro. 
Son tus megilljis, Ctori, prhnayera; 
Túde flores socorres la ribera; 
Ten flores,. pnes tu, rostro es^mafyo 'élemo; 
'íenga barros el rostro que es invicrm). 

BURLASE BE TOBO ESTILO AFECTADO. 

* • 

DÉCIMAS I. 

Con tres mtlo»^imm '' ^^ 



■i- -i. .r 



; t*»"' '-'^ 



quiero asirle de lá or^^ 
pónete le teiiga mi queja, 
ya qjie m jtueck» mis miuiitf • 
;]U«aU« mUs orisliimes 
es losguaje de f tniiplea; 

Jor eso YE la razón 
e un circiiotociflio disereto 
en «Mniéoam y cenceto» 
como en calzas y en jubón. 

Estilo primero. 

Amar y no sk^^pecer; 
temor^ f desQon&ar, 
dichas mn para «obligar, 
penas(«m para oícotufer. 
Acobardar ^ quiefer, 
cuando mas valor aplique , 
es 'hacer 4u« imnUipUc^Qe 
1^ miado fiu eaUdad, 

Íaraamis ee^iMad. 
'órnate ese tique mique. 
Lá^riaia8Td¿SMílín)ladas 
son descanso sin sosiego, 
y éilf^eacias del fuego , 
mas yjdvwoiiandi^ «anegadas. 
Laa iweiMrías nidadas 
en la iv^anliid Mioilla , 
softi^fo, qm^miente oríUa; 
son tot«i«ita 4Jt»iHffera, 
en d^ttfle ^m^itu. eime %Bpeta. 
Qdé^nda'iMaiioainiHi. ' 

'M* Mier deseofifianea, 
es UMr^ycpveranif : 



228 OBBAS m B(» VRAKGliGO 

y apetecer el morir , 
mucho de grosero alcanza: 
quien osa tener mudanza , 
se culpa en el bien que asiste; 
y quien se precia de triste, 

f;oza con satisfacción 
a pena por galardón. 
Pues pápate aqueste chiste. 

Vaehe á proseguir. 

Pero siendo tú en la villa 
dama de demanda y trote, 
bien puede ser que del mote 
no hayas visto la cartilla. 
Ya del estilo, que brilla 
en la culterana prosa, 
grecizante y latmosa: 
mucho será si me entiendes. 
Yo vacio piras, y asciendes : 
culto va , señora hermosa. 

Etlilo segundo. 

Si bien el palor ligustre 
desfallece los candores, 
cnando muchos esplendores 
conduce á poco palustre. 
Construye el aroma ilustre 
victima de tanto culto, 
presintiendo de tu bulto, 

aue rayos fulmina horrado. * 
i me entiendes, ni me entiendo. 
Pues cátate que soy cpito« < 



ra ora^Bi^o. 9!^ 



Prongue. 



Nq me va bien con lenguage 
~ tan de grados y corona : 
hablemos prosa fregona , 

?ae en las orejas se encaje, 
o no escribo con piumage, 
sino con pluma, pues ya 
tanto bien barbaoo dá 
en escribir al revés : 
óyeme tú dos por tres 
lo qne digo de pe apa. 

. EsiibllerGM». 

Digo , pues, que yo te qniero& 
y que qaiero qite meqiúiepas , 
sin dineros , ni dineras , ; 
ni resabios tle tendero. . . . 
De muy mala ganaeapero. . 
Date prisa , que si no 
luego me cansaré yo » 

Í perderás este lance, 
ien haya tan buen romanee , 
y el pfdre que le engendr<í. 

KBSTA de toros con RS70ri£S, AL PftÍNCtPB DK GA 
XBS I SN QUE LLOVIÓ MQGHO.. 

DÉCIMAS 11. 

Fiorís , la fiesta pasada , 
tan rica de caballeros , 



1 1 



2t9 OBBAS BS 9m nmcisco 

sí la hicieran talremeros , 
no saliera ma9a{;aada. 
lo vi nacer ensalada 
en ttfl manto, en na terradl», 
y berros ^en un ^blado'*, 
y en atacados coriios (1 ) 
sangaijiftelas , no mosqm toir , 
y espaaas de Lope Afijado. 

Yióse kt plaza escelente*, 
con una y otra eoron» , 
tratada como fregona 
con lacayos solamente. 
Corito resplandecáente y r ' 
y gallego relumbrante, 
mucho rejon'Mnrifttf&le ^ 
mucho zéfiro andaluz, 
nMiefaoiEiéiio confsn cmz , > ^' 
y poéo^disciplmaiifew • . ¡I 

vi la magiM ^onj^neiOQ v '■- '• : '< 
Floris divina, i; 'pesar ^ • ** ' » 
de los dévoreios^^od ftar , ' ;; 
abreviada en u» bateoB. ' '» '-' 
£1 castellano leo« , 
la británica- baMtim, í 

qucedef espa(lo(ti8ireiNi 
suspendido, padeicia^ • /: ^ 
los peligros , que bebía 
, entre et agua y el ar«a»¿> 

Las nubes* por mas grafodeza;^^ 
en concertada cuadrilla , 
fueron carros de la villa , 
por hacer fiesta á su alteza. 

W lAcayos. 



I)£ QVEYEDO. 931» 

Restitayjó su belleza , 
Florí^f con tu vista el día : 
tá abrasabas , él llovía ; 
haciendo tus dos luceros^ 
suertes en los caballeros , 
y en el toro , si te via. 

SiáJíipiler,toro(i)ópopa., 
bramar y nadar le vieras ^ 
mejor suerte en él hicieran , 
que Europa , ni toda Europa», 
Cuanto tu hermosura topa, 
si á mirario se abalanza , 
aunque ayude la esperanza •. . ^ , 
^ aunque alivie el peosamíeuta^^ 
lo convierle en escarmiento^ ' 
y lo deshace en yengaíia^a, . .| ... 

Toros'valitotés vt yo V. ' / \' 
entre loí que conocí , ; . /..^,. 
pasados por aguíí sí ., , V ;.', 
pasados pojj hierro ao.. . / . j y 
1 bien sé que procuró ; . ¡'^^j 

|)ara no. venir á menos , . '\ 
legarse siempre á los buehiPfS^ ^ 
no á toritos zamoraqós , - , ,, 
porque los toricantauos. ; . ' 
son enemigos de truenos. * .,, 
Y aunque la- fiesta admiré^ . 

Íá todos quise aláballós, 
esta de guardar caballos 
en un kalendario fué. 
En todos valor hallé; 
y aunque careció de zas ; 

(O Alude ala Irdnsformacion en toro, que Tos in1lol6gi€tt(14lf 
C€B fné DAYe , que tenia por imAgeii luíeíar tm.tMfiw 



232 OBRAS BB DON FBAIHGISGO 

me entretuvo mucho mas , 
con mesura de convento , 
el del quinto mandamiento 
rejón de no matarás. 

Con lacayos de color 
en bien esmaltada rueda , 
la plaza llenó Maqueda 
de señores, y valor. 
Cea, Velada, y Villamor 
entraron solos después; 
cuyas manos, cuyos pies, 
con lo que se aventajaron, 
tres cuarentenas ganaron 
de lacayos todos tres. 

No con trote prevenido^ 
ni con galope asustado, 
mas con paso confiado, 
sonoro, no divertido, 
el caballo detenido, 
Villamor, del toro duefio, 
burló remolino y ceño; 
despreciando bien heridas 
amenazas retorcidas 
en el blasón jarameño, 

A Velada generoso 
el dia por un desmán 
concedióle lo galán, 
recatóle lo dichoso. 
Por valiente y animoso 
la envidia le encaminó 
golpe, Que le acreditó; 

Sues fué en mayor apretura 
ichoso en la desventura, 
que esclarecido ilustró. 



BB QUKTKDO. 233 

Bizarro anduvo Tendílla, 

Cues en cualquiera ocasión, 
astillas dio su rejón, 
cuchilladas su cuchilla. 
Todos los de la cuadrilla, 
quién osado, quién sagaz, 
esforzaron el solaz, 
pues cualquiera se animaha, 
y Bonifaz deseaba 
el andar mas Bonifaz. 

Don Antonio de Moscoso, 
galán, valiente y osado, 
bien anduvo aventurado, 
si bien po^o venturoso. 
Quedó agradecido el cos^ 
á tant6 hiciito troté. - 

Echó el cieliosu capote ' ' 
por no ver un caballero, 
que al contar sirvió de cero, 
y al torear de cerote. 

Cai^illana anduvo tal, - 
y tan buenas suertes lüvoy 

3ue estoy por decir que anduvo 
e lofinoy un coral. 
El fué torero mortal, 
y lo venial dejó 
á otro quealli salió, 
vagamundo de venablo, 
que en este otro anduvo el diablo, 
pero en Cantillana no. 

De lo caro y de lo fino, 
con resolución decente 
al auditorio presente, 
aguardó á los toros Guiño. 



?, 



S8A' OBEAS Dli 00N FAdUüGISGO 

Uno sefdé yo tro vmo; 
y viéndole coa pujanza 
tratar sin haces nuadanza, 
al torazo como á. buey; 
dijo álos suyos el rey: 
Veis aUi una buena lanza. 

Un hombre salió notable, 
tte desde el principio al fia 
ue tutor de surocin, 
con garrockon perdurable» 
jOh g^ete abominable, 
no te tragárael abisiikQl • 
pues tras largo parasi^i^Q,. : 
cuando los jLor/Oft ^aliw^t 
tus caMlips te deaiiiiii 
Haga bien para sí fii^tmo^: , . ' 

Para p<4e£ alabaUo^ i ^ 
todo, á mi^eine-os^e^/ 
que J>la&e<iíos A^iWHí yi^ ; ,■ 
mas al otrasu eab^HoK- •: .. 

Agradézjoaie ^jl ,g«ar4aU(iv^: > 
pues por x^Or le o^peA^u: : 
;J tiempo del itójieai:,.. . 
en saliendo toro arisco^ <. .. ' 
se convertía en basilii^ei - : 
y mataba con mi^ar . 

Los demás, á mL entender 
(su obligación me lo advierte) 
f a que no ttivier^a suerte, 
a procuraron hacer. 
La culpa estuvo en traec 
á la gineta tortugas, 
caballos metiendo fugase, 
como si fuera en la sala. 



í 



un maestro de espilla, 
solfeaftdD de jamogM. 

Cea^ sieinpre esclareeido, 
dio á la fama ,qae dejcir, 
á las pfaimas que escrihit*^ 

Íoe contrastar al olvido, 
dichosamente atrevido 
Oceta anáttvo valienle, 
galán dichosamenie. 
árate mostró valor, 

!f dio al toteo mejor 
üga Uuvta. de repente. 



i 



FIESTAS EN QUE .CATimttf ÍM^ WS TIdBBADOREíL 

QUINTILLAS. L í 

I • • . ' • ♦ • . . - 

Sola, esta fiosta enní vida> 
he visto ifiíe tenga Irasa' 
de ser )BBéfaA^<^meAd&' ^ 
pues viene bijeB<6t la plam^!-. ' > 
por ser de gmodeioaida^.'' . ^ 

No hay ixmi que miiróniNr .1 
ginete'eftViiwso, y petroh! . 
valiente de p«iladar. ; 
Goaséairae, es caer encierro;, 
caer, guardarse de herrar. 

Al toro es faerza busaaiie: 
con diligente latofi, 
y es gflda solicitarle ; 
que el ucho h6^ y ag;uard&rie,. 
denota lejos, y aleo».. 

Si con dedi que cayAíoa, 



236 OBRAS DI DON FRANCISCO 

los quisieren deshacer, 
respondan los que lo vieron, 
gue los serafines fueron 
inyeotores del caer. 

Esto si ha sido estremarse 
en rejones y en heridas, 
y á todos aventajarse, 
pues salieron á tomarse 
con los toros á caídas. 

Los letores del toreo, 
graduados de balcón, 
que en salvo vierten poleo, 
tienen parlado rejón, 
y muy poquito peleo. 

No hay regatear aquí, 
el buscallo ó recibillo 
al toro mas baladí ; 
que si hay torillejo osquillo , 
ha de hal>er el vente kmL 

£1 juzgar lio es valenttav '• 
garnacha de los balcones, 
caballero yo haría ; 
y suertes en profecía, 
no acreditan los rejones. 

De lo de suerte perfecta, 
Sástago con gran decoro 
anduvo ; y cuando la aprieta , 
al son de la castañeta 
del rejón bailaba el toro. 

Novicio tan atinado, 

3ue ha enseñado á profesar 
e punta y tajo volado ; 
cuerdo sin titubear, 
y valiente sin cuidado. 



DE QÜE7ED0 S37 

Las puntas de sus rejones 
contaron los remolinos, 
[como dicen, los botones) 
a los cornudos leones, 
á los toros mas mohínos. 

No fué desdicha, fué haz&fia 
caer, cuando socorria 
al que valiente acompaña : 
si á caballo rayo ardía; 
en cayendo fue guadafia. 

No se anudó en remolinos 
de los picaros vecinos : 
silla, no color perdida, 
dos cosió al toro la vida, 
y á la sanare los caminos. 

Riafio dió repetida, 
grande y dichosa caida ; 
mas súpose desquitar 
de suerte, que pudo dar 
la suerte por bien venida« 

Venganza sin alaraca, 
cuchilla sin prevención, 

Í galope sin matraca , 
ombre, que la espada saca 
sobre la satisfacion. 

Gabina, en forma de Artur», 
por lanza un pino sacó: 
valiente estuvo y seguro: 
si el animal le temió, 
tí (I ) filé cuerdo, y él (2) fué mura. 
Cayó Gabiria este día. 



iit 



Btenalor. 



tSt OBRAS » V9S FRANCISCO 

comO'Gtf as Ycces solia^ 
que el caer sigue al llegaifie; 
y el aeecbRiT, y apartarse, 
es de cabaHero espüL 

Del rqon no digo Bada , 
pues coB éi dibujo hacia 
el toro á posa pioada, 
nube d^ la acuchillada -^ 
que sínesoaoopar llovía. 

A biwM reaolttdoft, 
rosilla: acharo y sereno , 
caígale xKí'besdicioB: 
caer en larnte», es bueao; 
y malo en la teatadoá. 

Lo^^lieoies se arriesgan , 
despreciasdo movtuoiios ; 
y segUQliaasboleaban, 

t>arece que tareabaa 
os cuaailos de Jos Osoriaa» 

Tú, vqae á torear te obéigas, 
y juzgas eaa boena {¿, 
«i cayecoB'OOiRokoDmigas, 
advierte bien que no dieasL 
de eate toro so caet é« 

Y si quieres ipareeer 
4t&eBle tfescáeie omealro^ 
acomete:9ÍB tener, 
y reza del fiadpeiMHitri) 
el No nos 4ci^ caer. 

Soihas éd yeoir á-^gnarOMlla 
al rocía ^sotnre que jetóte, 
pues vienes á^aventurallo; 
cae de tu asno, y sabrás 
caer bien de tu caballo, -i''-' 



Quiendio'tíene por hazafia 
caer, qui^n se aventuró, 
acuérdese, pues ise engaña, 
que cayó Troya, y cayó 
la princesa de Bretafia. 

BeMad, como por despojo 
van en copiad vos las^idas, 
que^défiendo con enojo. 
¿I quién puede, sino un eojo^ 
abogar «por las caidiís? 



k UNA DAMA QÜE BAILANDO CATÓ. * 

QÜINTILIAS n. 

TodO'Bii'diflieunR) atajo, 
iíftt*po9er'haHar consuelo, 
tientto'que «ín esetrabaio» 
en tí se nos cayó el cielo, ^ 
y no nos oogió dehajo. 

Deja, «i^ desgobiernas 
ó las piernas, ó los ¿razos, 
iiíki penas hagan «ternas 
con pretina ^ tu9 lazos, 
gargantflfa de tus píemsGS. 

Guarda en tos brazas despojos 
de la gstfa que suiétas: - 
^BoiMiewtncon mil enojos^ 
el Rastra en'lti^ ca9t¿ifíetaí9, 
el mataleto'en tus ojos. 

OWu^ez, 'poes-qtíe por tí 
vivo^y^wiPen), como ves ' .'• 
desde íH ptiilto^é^ te tí, - ' 



240 OBBAS BB DON FEAKGISCO 

si se te faeren los pies, 
di que se veogan a mi. 

di el chapia se te torció, 
anda sobre mi, no pares: 
no temas que tuerza, no; 
pues cuanto mas me pisáxes, 
mas me enderezaré yo. 

T aunque es año de eaidas 
en el mandar y el poder, . 
duélete de tantas vidas, 
que de tí viven asidas; 
tente, ú déjate tener. 



CELBBEA L UXA BOMA GOMO TOBAS LO UBBGEN. 

Ofeudido.an gran señor M mal tercio qae le húo mía det- 
larígada, la castigó con yersos suyos y ágenos. Y estos, qae si 
escriDieron entonces mas rigorosos, aparecen ahora con semblat* 
te vas mesurado y decente. 

REDONDILUS. 

Roma, hablando con perdoDt 
entre Gomorra y Sodoma, 
que los perdones en Roma, 
ordinaria cosa son: 

Si de este golpe ó caida, 
con que has rompido mis paces, 
las narices no te naces, 
np las tendrás en tu vida. 

De un chisme tan infeliz 
¿qué me darás por respuesta, 
con una nariz de apuesta, 



si es nariz, 6 no csBam? • 

Braqpílía ef€f los demoirfeií, . 
lio es bien cpw siempre me atWes: 
loraata tú tus narices, ^ 
y na falsos testimonios. 

Mas ya olvido cuanto dfc^; 
ppes solo ha de ser contado, 
(pie no te las he cortado, 
y te dejo sin narices. 

Grano pues, que ansí éé gürta 
á nariz se entra, el Bibon, 
la tribtt de-Zabuloír, 
y San Cártos la socorra; 

Es eon mocita un pezón, - 
que le^ídéftas si te suenas j 
narks, que aun hallarla apeotts 
puede el cohetea traieicín. ' .• 

La llanetá de tu cara 
la vista equhnoca, pdes 
pasárapor Ser embés, 
si un OJO no la sobrara. - . 

Con que ansi no serian«biíeMs 
extranjeros, que te aiñaran; 
pues algunos no reparan * * 
enuA ojo mas émeciofj: ' ^ 

Has te podrás atrerer * ' 
á desorden en pecar- ■ \' *' 

Ees que no pueden halhn** - 
I bubas d^ qfné comer. • '^• 
Hoy nos eníséM lu cfii^'. • 
las meglHas sin arzón, ' '-^i 
gargajoé sin nábtfirói*, " • 
y mocw'Sínjalqttifara^.' •' '^ 
T auiKpjc el t^tW te tnat¡<*fes, 

MMm» Pcpular. T. II. A 02 



2it 0BEA8 M D0N FBANGI8G0 

no saldrás de cosa y cosa; 
y aaaaue mas fueres gangosa, 
no hablarás por las narices. 

De agraviarse hoy muestra indicios 
el olfato, á quien profanas, 
pues en lugar de venlanas, 
le das tan sucios resquicios. 

T aunque es bien la letra obscara 
de tu cara procesada, 
sola no se entiende nada 
del oler la abreviatura. 

Por tu nmi, yo teatro, 
pleitean con buen xlerecho: 
por teta la pide un pecho, 
y una panza por ombligo*. 

T me ha dicho un hablador., 
que con justicia y enojo 
la pide por roncha un piojo, 
y por cero un contador. 

Y otro, que roe tus zancajos, 
me certificó' este dia, 

Sue tu nariz se eseondia 
el mal olor de tus bajos. 
T aquel, á quien mas agradas, 
por todo el mundo publica 

Iue llevas la nariz chica 
e ronda de^vacinadas. 
Mas porque no escaadalices 
con una cosa tan fea, 
despacha luego á Judea 
por un mofio de narices* 
T alcanzarás narigón, 
si dejar lo romo quieres» 
sí con devoción dijeres 



BI QüÍCTKl»a. SÍ3 

refez en el corazón. 

La reina eres de las chatas; 
^e al fin llevan tas megillas 
las narices en cuclillas, 
y las facciones á ^atas. 

T viéndolas, dicen todos, 
y estas no son malas nueTas, 
que arremangadas las llevas 
para que no te hagan lodos. 

A que yo el blasón aplieo 
de parecer tanto cuanto 
nariz de cuerpo de santo, 
qite siempre lé falta el pico. 

O cara, ó ieagnage muda 
am buena resolnoion; 
é líbate á la Pasión 
y aprende a ser nariguda* 

Pues solo te advierto yo, 
ya que á haUarle me acomodo , 
que á Roma se vá por todo, 
pero por narices no. 

Mas, vei^onzante inisii2, 
naríguilla de boten, 
vete en casa de un sayón, 
que ák sopa de nariz: 

Que yo Xms fiestas solemBCt 



dejo agora, pues pi^umo 

ríe ya se te sube eHiiin 
la nariz, que no tienes, 



SIM OBEAS BB'MR FiANGISGO 



EN OCASIÓN DB KO BitBLE Mb WQWÜ DE LBBMA 

XAS FERIAS . DE UNA BSFBflA , f Hl B« ESTUCaB 

DB INSTRUMENTOS KATEMüCfiCiOfi^^ B3€BiÍUÓ ESTE. 

SONEfÓ. 

Sacedió ene6ti(rarle él duque el diá delá feria'de San Mi- 
guel, y decirle • Qae ft escondía por no darle ftrias. A que 
respondió don Frafiei^é: qaB él datia éu saídsfiíccite en conso« 
nantes. Y el dia'i^lrieitc? le«imó^«ste sonete^, f el.diiqae, d6s< 
pues de sn romance, Bicioi'aatiiOiHiili. ' v 

La esfera ea que SiiíiAe fa|t» eoMfKíestas 
Repáblici0;delo2Ta3firtl6gáDl$, ** 
Entre vuesa excetenm,- y oüreAlteiite, 
Uno la tiene á cargo, y'oiro^ibteiiedtaii. 

Satisfaccioflw señor, j^iio féspaeiftafi 
Pide el vil. coneetiUbméndiieaBle: 
Haya.(4)iiaB fefifl9éslé'ne8/7 e^psinte 
El Teros a&adir al^üiy fieslas^ • 

Esté la esfera linípía, CBi¿ ta»tr«Bai 
Que di lastíibáiTeila'laa lomada' 
En una galería taa eolJdsa; . ' - 

Un cáncer basiaá: todli «rfersiiorinida; 
Que me dicen está iBuiy: peligra; 
Mas conida'delsigiioi^qsb íltsevstí*a. 

'.. .1* • ;* » < I •* • ' ■ ' • i 



I , 






Vuestro soneto es tan bueno, 
señor don Francisco y tal 
el rayo elegante en él , 

[IJ Las dos de San Hateo, y San Uígael, y las del dnque. 



M «QülSTEbO Sf5 

que bace sombra á lo demás. 

Siempre os vi sio ta^a alguna 
en pié ae verso eQcaz; 
pero diooBme qae ahora 
dais tal vez en cojear. 

Lisura en versos y en prosa, 
don Francisco eoDservad, 
ya que vnestros ojos son 
tan claros coioao un cristal. 

No copiaros, responderos 
me toca: respondo ya, 
que no debiendo á quien pide, 
hay muy poco que dudar. 

Pedís que os ferie una esfera, 
que distes coi^ voluntad: 
si con más la recibí , 
decidme ¿de qué os quejáis? 

También decís que del polvo 
la esfera injuriada está ; 
yes que ya atento & ios cielos^ 
Qlvido la material. 

Si como & lego, señor, 

ge babeis querido tentar, 
go soy, pero en tenaza 
muy vuestro hermano carna). 
De erudición en las ciencís^ 
tenéis muy grande caudal; 
ma^. al pedir ¿de qué valen 
contra quien sabe negar? 
A quien pide, maoorez 
prudente ha de gobernar ; 
porque el embestir sin tjen^po, 
deia el pedir en agrá?. 
Este consejo , de ferias ' 



jiliCf OBBAS DB DON FBAITGISGO 

OS be querido enviar, 

qué es de estima en este tiempo, 

quedar de pedir capaz. 

Si otro socorro esperaba 
Tuestro engaño , perdonad ; 
pues liciones vuestras , son 
mi defensa natural. 

Si el cáncer como en la esfera, 
en su figura será 
para mí un ejemplo vivo, 
para vos perro mortal. 

VOLVIÓ X BKPLIGAR DON FRANCISCO. 

ROMANCE!. 

Mandan las leyes de Apolo 
que en el Parnaso se cante 
quieren lira, y no tenaza; 
que se toque, y no se arañe. 

Vos os preciáis de Petrarca: 
para quien os quiere Dante, 
mas vale el Frachi que el Taso 
en conceptos de donaire. 

No tiene mejor tomista 
la orden de los Guzmanes: 
y para Tomás, señor, 
no son malas vuestras partes. 

De vuestras insignes obras, 
si lo juzgan mis compases, 
siendo peaueño el volumen, 
los tomos nan sido grandes. 

¿De qué me sirve alegar , 



DB QÜVTEBO. 217 

mi (1) escuadra de memoriales» 
si coD VOS DO teogor estrella, 
pues todas me las quitastes? 

Condenarme es ya forzoso, 
faerza será condenarme; 
pues á quien quitan el cielo, 
no procuran que se salve. 

Sía duda nací en mal signo, 
pues todos quieren dejarme ; 
ni Acuario me da una gota, 
ni un solo bocado Cáncer. 

Una flecha Sagitario , 
el buen Géminis un parche, 
ni Yír^o una tragantona, 
Libra siquiera un adarme. 

Un retratillo de á ocho 
el león envergonzante , 
que con cuartanas , y cuartos, 
brama siempre por trocarse. 

Ni un cuerno con que me monde 
estos dientes miserables , 
el triencuerno de los signos 
Toro, Capricornio y Aries. 

Solo pienso que Escorpión 
en mi lengua ha de quedarse , 

Jara anejarse de vos 
los aares y tomares. 
El parentesco en tenaza 
con vos, conviene negarte, 
pues por menos parentesco 
puesumiréis heredarme 
Qoe como á tantas herencias 

W Aludo áwiiiistrtimeDtoinateiBáteo. 



m¡fi OBAAS M BOU .FiEUJfGISGO 

esbú boche £¡ii descarte^ 

debei0 de jso&ar que soy 
vuestro ü^» ó vuesiro padre. 

%tí 6oy vivo^ duque iiaaire; 
auh hoy me hierve la sangre; 
y solo teogo de muerto 
el perro ^\xe queréis darme^ 

Si itnsá tratáis las oferlas, 
obligareis á que os llamea 
Exceleocía las persoaas, 
y los camariaes zape. 

Honrad á vuestros crladoi^, 
puestera o^as importante 
ser alguiias veces largo, 
que tan muchas veces gnuide* 

Tenaza de Nicoúemus • 
DO fué con vos comparable; 
ni el propio Abarimatias, 
ni el propio Francisco ábm. (4) 

^ue conserve la lisura 
me aconsejáis elegante: 
ExcaleaUsima lima, 
á vos quiero encomendarme- 

Alisadme de manera, 
que tras dos años fatales» 
ó se deslice la prenda, 
^ ó la feria se resbale. 

£1 cojear en los versos^ 
eso es, señor, retratarme. 
¿To co}o? decidlo ves, 
auncjue la cojera os falte. 

J>adivasqu&braittao peMc 

l (I) Chistes en 1o8>oid(mi, 



> 



no tiifmv^$m 4k earab, 

Quien seda lo ^ue se (ama 
con tm ikffce isembla&te, 
es conforme 4 Ia «a(»aeba, 
para sí tnmmo Alejandre. 

Peor (fn^ eldemoAio so^, 
jues hfm^^i» éU Uevaatei; 
y dándome yo á los diablos 
de esto, no quieren llevarme. 

Porque llejftse h aoücia 
de todos los xureun^tantes, 
el No quiero daros nada 
me lo escri^s en romance. 

|0h claridad infioital 
ó esplendores oorruseantesl 
tpfUlmd^ se me van 
en el €<»erpo soledaéas.* 

Menguo mi luna en mi «sfera, 

Ími sol TÁoioá eclipsarse: 
enus lie «deíé Vulcano, 
cornudo mt^ dejó Marte. 

Merejo se me yM^ 
diosecito de (duma^v 
el que Ueya pof d viento . 
pajaritos •carpafiales. 

§ok> jse ^«eda &iáurao 
en mis huesas y eB mis carnes, 
apelma^^ando de.flaiirrias 
niis pensamientos inanes. 

Perdon/td estaxHtitura 
á tan indigno pedante, 
«Mü«M le 4ige«n eétpft 



2St OBRAS DB DON FRaUGISGO 

al padre Ádonco del Carmen. 
Pues hemos llegado á tiempo, 

3ue sin bastar que se rasquen, 
e duques y comezón 
los peores van á espulgarse. 
Si vuecelencia responde, 
en el sobrescrito mande 
escribir, Que guarde yo, 
que importa con el Dios guarde. 



EKGABIGB LA HERMOSURA DB UNA MOZA GO^ VARIOS 
EJBHPLOS, Y AVENTAJÁNDOLA i TODOS. 

ROMANCE II. 

Anilla, dame atención, 
que es dádiva qne no empobra, 
mientras que [i ) CuUifricaña 
mi Jítif a se desabrocha: 

Sansón, que tuvo la fuerza, 
como el paño de Segovia, 
en el pelo, cuyo pulso 
ni con Galeno se ahorra; 

El que con una quijada 
mató tantas mil personas, 
si fué de suegra, ú de tia, 
lo mismo hiciera una mosca; 

El que á leones fruncidos 
los desgarraba las bocas, 
cuyo calor digiriera 
un locutorio de monjas, 

* Llama anal eon donaire toqw 



ps Qf sijn>0* fiSI 

Este pues afios pasados, 
segaÍL cuentaa las historias, 
se enamoró de uaa aifia, 
cegijuata, y cariber oíosa. 

Cuerpo á cuerpo cierto dia 
le desalió la troaga, 
con poco temor de Dios 
armada de saya eu tocas. 

El fiado en sus bedtjas» 
i lo zamarro buscóla, 
y eufund&adola las faldas 
con la greña de su cholla, 

Sin temer, que tigerítas 
le transquílasen la morra, 
habiendo echádose al buz, 
se levantó de corona. 

Mas levantóse tan débil, 
que le pesaba la sombra; 
y fué on estuche, armería 
contra el vencedor de tropas. 

Usábanse filisteos, 
que no se usan agora, 
puede ser que en Portugal 
algunos de ellos se escondan. 

cacáronle los dos ojos, 
y sospecha cierta glosa, 
que se los habla sacado 
la tal por galas, v joyas. 

£1 se auedó á ouenas noches* 
y acostada la pers(wa, 
tentando con un Kordon, 
y viviendo de memoria. 

Por no se haber inventado 
el pregonar de las coplas. 



fBt OBRAS M DÜN 'WANCiSGO 

proaó0tfóo0,yaliaftnaq!ie9, 
no se valió éd m pro»». 

Calla ^kiQdo se efitavo 
hasta (]pi6«reeió la borra, 
y sí&tió, c^ de sus fuerzas 
le daban nuevas las corvas. 

Y vieie, y toiiía, y que hace; 
y que hace, viene, y toipa, 
sino aguarda (¡iie se atieste 
de gente la sinagoga. 

Luega abrazando ootumniis, 
como fA abrazara m^zas, 
juntó eaun réquiem eternam, 
el suela y lasclarabojafi. 

Dejól4M heefao tortilla 
de narices aa las losas 

Í quedóse eaire la ^eate 
e amaríltaajeeutoria. 

Desde entaoces se ie lucen 
en el pela al que enamora 
las tigeras de las ñiflas, 
que las trasquilan las bolsas. 

Pues, Anilla, varbi gratía, 
sí ¿ las fuerzas mas famosas 
rindió Dalidaen Sansón, 
siendo blanca, rubia y rootar 

¿Qué defensa tendré yo 
contra ti, que eres Sansona 
de la belleza, que á la alma 
con luces y rayos corta? 

¿Aguileña, y pelinegraf 
¿y en quépeoho no haráfl roncha 
esos dos ajos giferos 
de la eard^, y de la hoja? 



¿Como de ta boca, orieMe^ > 
que f^ik eborreaaáo auropai 
podrán escapar mis reatas^' 
sío salir traficpiliiaeeiittÉ? . 

Cátate aquí, (]pie na ^k^sui, « 
ves aquí, que pal^t^ombffaSy *. 
y sí Halo haz por eaojo^ 
que rezo, y pido limo8iMu 

Asiréme á laa colañaasv ' 
cuyassernlÍa$pQr ortta 
tieoen unpi&oa y.eQ tieifra» , 

daré con tpda& mísflaukui^ • i 

Fué Hercúlea ewsador . . ; 
de ye£iügk>s y da.;g0itiiaiE^ / 
vienda qua sierpes y hkkaa^ . 
I no hay deía^mo qaeJai ealnai^i 

Conocido pdf la mtoaf > 
como si fuera la iqoíaí: 
hombre fie ^^q^nefttdlewjaay 
con daca la gae 4e astarbáct . ^, 

Muy preoiado! delcabai0¡9v i 
que es una Q)my.btt«la»oMa; ^^ 
ganapán del Non- pU$9 uHm^ 
y esportUIejnodejcaoaau.'f • if 

Bespuea ée babei^ 4tauifdo( ** 

á la selva Catfdi^íav ¿^ ' . . i 
y sacado lo^iCOÍBiiUM''a >- <i 

al que en £rjmaalc| alaria: «^ 

Muerto al foj)0 ¿atettíicrBa« \ 

con zancadillia.4e jbfirffH ^« • .*}> 

pues.con. J9# piaa'^a<tti&nt ' 

sus brazaS'lejruenatfftf^ii;!' «m 

y con taKl^>v8^1eitaiiia8|i- < -. ^^ 



OBiAS m beN veakcisco 

en loles, una mozuela, 
ni bien cuerda, ni mal loca. 

Esta, paes, quiso vencer 
al que vencedor se nombra; 
y á Un honrada zalea 
sepuso á hacer la mamona. 

Embutióle en una saya 
piernas y patas frisonas, 
y tabieóle con yeso 
de sus megiilas la alhombra. 

Púsele una gargantilla 
en gu garganta la olla, 
tinajas por arracadas, 
y por tembladeras horcas. 

Engalanóle las liendres 
OM lazadais y con rosas, 
y espetándole una rueca, 
el jayán hilaba estopa. 

Dí6le por huso una viga 
oonqukitalef de matorca, 
y enseAósele á bailar, 
á manera de peonza. 

Era de ver al salvage, 
hecho una parca barbona, 
escupiendo laspagitas 
con la geta melindrosa. 

Descalzirbasede risa 
con verle la picarona^ 
besar la estopa fruncido, 
que parece que la coca. 

Coalas barbas y el hilado 
pudieran echar ventosas, 
|0h lo que se holgara Caco, 
m le viera coa ajorcas! 



De celos de estas fiaBsa»» 
otra maidila mondonga 
ana canúsa le viste, 
terida con peste y roña. 

Mnríó el asnszo en csmstL^ 
aplícalo, Anilla, agora, 
pues en camisa me dejan 
tos embestidoras sordas. 

Hilé; y si liubiera hilado 
delgado, en dar lo que achocas , 
la encamisada de Alcides 
no celebrara mis honras* 

To me doy por bien desnudo 
de tu baínd<dera sorna: 
acuéstala: ma$ no entierros 
la desnudez que ocasionas, 

Sí la luz tr ujo arrastrando^ 
como otros suelen la sos^ 
tras Dafne el sol cuadrillero 
con mas saetais que joyas: 
Si la corrid como liebre, 
y se corrió como sorra, 
de.^e ladijese: aguarda* 
y no la dijese: loma; 

¥ si en competencia taya . 
era Dafne caraatofia« 
ninla que los escabecbesi 
y las aceitunas ronda; 

Siendo tú el sol, con cuál ansia 
volaré yo cuando corras, 
pues con las alas del viento 
pensaré que U^vo cormas* 

No te transformes en árbol; 
nsts si en irbpl le transfonoas. 



SM OBRAS M m% fUkSdSCO 

acuénbte' cM jsnroelo, 
y del que Iteva l»elletad. 

En precio <9e Hovió lo^ 
para gozar á laoUa: 
qiieM la \»rr%,emaoUffi»^ 
pasaba la vida tontftr 

Para set bí<& r^íbido^ 
el dios se vistió dé bolsa» .. 
bajó én coDlaiiiedekiéli^, '• 
y á ló mercader Bégo^^ia. 

Sabe que femeasas perros^, 
mas que lee rayos iftte arré|a; 
qtie -innierata pecunia 
no le renuBeian las Mtfaíi» 

Vino eñ paga , y viá^Meñ; 
que tiene müehas «quefesias, * 
y ai Tonaffte sin diáéfro 
le Uaffiaráii 9üc» ropa; 

Habló por bóea (te gáiiso 
. á Leda; y ep» la tramoya 
de plomas blftueas y pi^é; 
dios avecboeko engallóla* ' 

Pagó , cuBlisi fuera látíemcf ; 
en niebla á; «tra^ dormiloíiá ; " 
y d0> {Ato bieti mojada', 
quedó buena para ^pa>. * ''^ 

Puer si erb Danae mú$ét • ' 
cual vinagre ^éi^at^ti^bas^ , ' ' V 
*• en^ sotas las pieráas magra ;j 
y en tod« lo deiofas gordaí; • ' 

¿Con cnaob'iriayor ra^on ' i 
me desharé en Hbvü.tójlv 'yH 
sobré^ius faMus , y ea^itiinasf 
poMi» doeir (pi6ine*<M9>iasT '*' 



DE QUEVBDO. S37 

Gonyirtióse en ucho hó 
el mismo Dios por Europa , 
que se convirtió mas veces 
que una muger pecadora. 

Y con su moño de cuemoSi 
y con su cabeza osea , 
con su nuca , y pata hendida , 
muy toro en las demás cosas i 

Junto toro y toreador , 
(iquién vio cosa tan impropia!) 

Íara ponerla el rejón , 
la muchacha retoza.* 

Ella , que era agradecida 
de sofaldes y lisonjas , 
en vez de arrojarle capas , 
sus propias faldas le arroja. 

Muger, que por pasearse, 
en un toro se acomoda , 
¿qué hiciera por ir al prado , 
hartándose de carroza? 

El dios toro , como bobo , 
del mar se llegó á las ondas , 
y dejando atr&s la orilla, 
empezó á tomar la boga. 

Hízose nave cornuda, 
hizo la cabeza popa , 
de sus cabellos la vela , 
y de sus ancas la proa. 

El mar, alcahuete entonces, 
hizo colchones las olas ; 
que ya por padre de Venus 
le tocaba la coroza. 

Porque no se marease , 
enderezó su corcova 



^ OBRAS DE DON JP|tAVGISGO 

la mareta , y ^sclayia^ 
pareció la ,(^ílla en cpacÜM^.. 

NeptuQo , en viéndolos, jij^ 
á gritos ; .aade la loza ; 
quje la io;^a.en los cetcaoes, 
la$ piernas nunca l^iS ^obla. 

XappKi tierjra .^e una isla, 
y hi^o ,ej3i tierra toflwila, 
y con huéspedes y Jxuqsos 
d^i^ el vientre 4 h ,ciwoWk* 

Tiws si pof U9^ ¿j^ciía , 
entre vaca y .entre ior<^^ 
el grwle JApiter br^iopta, 
á riesgo de q;ue J;^ cori;9J».: 

Por tí,, gwe retías h)s Rigflíí)S, 
con Iqs que .csierne l^u c^tia , 
cuyoiaJle 3 y cuyo lirio 
no es nísperos lo ^ue ^QP(jl9^., 

Qpíiyjsrtitécne un Q^^sm , 
pues tus s0jes jpae aboipliQrflí»^ , 
aunque eJi miércolQ3 Qoryillo 
entre ks .ceií^ m í^%^ 

¥kR IS ^I ,catari&exa • 

que en W ju?^ó h las 9Í9m» ¡ 
y dio áTeíi,usííi WW2«i*t 
viendo á Palas e» p.eloi<,a^ 
Si te v¡^r.a, ele $« poijío 
á nadie di^rapticjiojija,, 
quí5i,tesotrasÍ^tir¿ra^V ; • 

yátíteJ^dier^iíSol*; 

Qil^d^tjiín por 'Jftam^nUs^ 
y á tu luz por mí^ripQS^s., . 
y á la biiscon^i 4e míprf^ 
sin duda la dipjrja cpl*. 

..V • 

" ' í ' ' . « . . , 



f ftl fio , mas que <i¡ett mil níofas 
valen, Anclla, Uis lonjas, 
pues baduui jurisjueces 
sabes gasUtr por escobas. . 

Mas vale ufi baUieio tuyo, 
que cuantas metamorforias 
en las caAas flautas silban, 
y en las abubillas roncan. 

Los botes de tu mirar 
no bay corazón que no rompaii , 
ni tal^;» que no chupan , 
íbí )0y«ro ^«e no sorban. 

tú Jo ügo ; y «i dijefQ 
algún fíliWafo en contra, 
sin «aceptar á ninguno , 
le d«aaii6nto por la potra. 



Son iUpatio y defia Berza , 
de una sangre y de una caj^a-, 
sino >>eabaUeFos pareos , 
verdes fidsdgos de Espaüa , 

«Calláronse; y á la boda 
de personas tan honradas , 

2tte suistMtan etlos solos 
lo mejor de Tizcaya, 
De los «otares <lef c«mpo 
vino la Bobieza y ga4a ; * 

que fio > lodos los solares 
bm'd% ser de4a nioAia&a. 



riífi OBRAS DK DOIf PBAIfGISGO 

Vana y hermosa á la fiesta 
TÍüo doña Calabaza; 
que su merced no pudiera 
ser hermosa síjq ser vana: 

La Lechuga , que se viste 
sin aseo y coa fanfarria , 
presumida , sin ser fea , 
de frescona y de bizarra: 

La Cebolla á lo viudo 
^ vino coD sus tocas blancas, 
y sus. entresuelos verdes; 
que sin verduras no hay canas. 

Pajp ser dama , muy dulce 
vino la Lima gallarda 
al principio; que no es bueno 
ningún postre de las damas* 

La Naranja á lo ministro 
llegó muy tiesa y cerrada, 
con su apariencia muy lisai 
y su condición muy agria. 

A lo rico y In4famposo 
en su erizo Iqi Castaña; 
que la han de sacar la hacienda 
todos por punta de lanza. 

La Granada deshonesta 
á lo moza cortesana, 
desembozó en la hermosura, 
descaramiento en la gracia. 

Doña Mostaza menuda, 
muy briosa y atufada ; 
que toda chica persona 
es gente de gran mostaza. 

A lo alindado la Guinda , 
muy agria coando muchacha i 



DB QDBVEDO* 264 

pero ya entrada en edad , 
mas tratable , dulce y blanda. 

da Cereza, á la hermosara, 
recien venida muy cara : 
pero con el tiempo todos 
se le atreven por barata. 

Doda Alcachofa, compuesta 
& imitación de las flacas , 
basqaU^as y mas basquinas , 
carne poea , y muchas faldas. 

Don Melón , que es el retrato 
de todos los que se casan , 
Dios te la depare buena, 
que la vista al gusto engaña. 

¿a Berengena , mostrando 
su calavera morada , 
porque no llegó en el tiempo 
del socorro de las calvas. 

Don Cohombro desvaido, 
largo de verde esperanza , 
muy puesto en ser gentilhombre, 
siendo cargado de espaldas. 

Don Pepíao, muy picado 
de amor ae doña Ensalada, 
gran compadre de doctores , 
pensando en unas tercianas. 

Don Durazno , á lo envidioso , 
mostrando agradable cara , 
descubriendo con el trato 
malas y duras ent rafias. 

Persona de muy buen gusto 
don Limón , de quien espanta 
lo sazonado y panzudo ; 
que no hay discreto con panza. 



2$9 o BRAS DH DON FKAimSGO 

De bllinoo ^ motada y Yerdr f 
corla cria , y coIéi larga « 
don Rábano , pareciendo 
moro de inego de cafiaa. 

Todo rahfarrones brio9y 
todo picantes brabataa , 
llegó el señor don Piitiieato>^^ 
vestidito de botaifga. 

Don Nabo, iflt viento en'pifjta 
nareg^ con tal.boflan»i, 

Soe fieile á mandar el íiun<Rl 
e gorrón de Salamanca. 
Mas baste por si el letof 
objeciones desenvaána; 
que Bo hay boda sin malitías',, 
ni desposados sin tachas* 



CABTA ÁL GONDB DE SASTAGO DESDS |IAI>ftlD ,1 HAfilBN* 
W> IDO cotí S. U. i BARCBLOI^A. 

ROMANCE IV. 

Al que de la Gaatfda es^» 
sino ^gel , capitán: 
al conde de los dolorei») 
pues lleva tanto'|Hifial: 

Al entendido sin püjo^ 
discreto sin ademan , 
mas airoso qne diciembre^ 
y mas valienle que zas: 

Al q^ue en la ^ura paaaid* 
Be Yíatió de Navidad , 



y canvíttial Beíarmino 
salitS de pontifical. 

Al de la dorada tiple, 
digo llave- Fforian ; 
qwe impotente de pestitfos 
nunca »a podido eogendíaf ; 

Al oue |»)t)ierna rendimltó' • 
en la ramííia real^ 

fmds racimos con librea 
e van haciendo lugar : 

A quien , porque nuaca ha (&do 
ni vivo , ni enfermo can , 
las júñfks de la gotera 
lloran con pena mortal : 

Al Sástago, yaío dije, 
que sí quiere hará temblar, . 
con sonetos á Lupercio , 
con pistolas á Latrás : (i) 
ün hidalgo de la u ha , 
hambrón de todo picar , 
bribón qtre acude a la sopa , 
que reparte h Satanás , 

Sus soledades le escribe", 
sin estilo soletfad ; 

y cotoo rán * la (éy aurora , 
no le dice r culto vá. 

Lo que de nuevo, y de viejof 
pasa en a^jueste Tugar , 
en las hijas y en las madres 
cerrado y aUierta está. 

vÜi ,^"P*'<5ío. Leonafdo, y Lupercio Latrág ; uno poeta y otra 
«•¡yowo . ambof áf wotieses, como el mismo conde. 

«Alude h ia posición: orientiúde G«i«Uia«, y; 4 claridad de 
•w Tirsos. • 



264 OBBAS BE DON FBÁNGXSGO 

En el rastro que han dejado 
los amantes que se van ; 
la niña que quedó vaca , 
vende carnero al galán. 

De ausentes y de presentes 
anda una sarta infernal ; 
que á los idos no hay amigos, 
y á las quedadas los hay. 

Hay tapadas de medio ojo , 
de lagrima poco mas , 
enjutas de los que fueron , 
mojadas de los que están. 

Gomo autores de comedia 
tienen ya lleno el corral: 
el métase va camino , 
y el victor se queda acá. 

Las futuras sucesiones 
que dio el pecado mortal , 
el Ta se fué como muerte 
las ha podido llegar. 

£1 que partió confiado 
en pucheros de lealtad , 
lleva á Medellin la frente , 
vayase donde se vá. 

Son muy flacas de memoria , 
muy graves de voluntad : 
la calle Mayor es diablo , 
infierno cada portal. 

Andan como lanzaderas 
cara aquí , cara acullá ; 
y en poder de vejecitas 
se deposita el caudal: 

Aquellas cinco chiquillas , 
que si se cuenta su edad , 



Eoniendo an año sobre otro , 
an de chocar con Adán , 

Andan enfermas de ronda, 
desarmando á cuantos hay, 
por linternas los maridos , 
y su pelo por cristal. 

La enflautadora de cuerpos » 
la madre Masicoral ^ 
la engarzadora de culpas , 
y del infierno zaguán , 

Como la mala ventura , 
en todas partes está , 
condenando á todo Fuese , 
absolviendo á todo Dar. 

Quien su muda iJíos le ayuda, 
es un notable refrán ; 
mas cierto está el Dios ayude 
en cualquiera estornudar 

Pareció á la vaquería 
la comedia de San Blas : 
cuantos silbos , cuántas voces 
no respetaron el San. 

Los mosqueteros no temen 

Srrotillos por silbar : 
s llaves eran culebras , 
las gargantas otro tal. 

Con la ida de la casa 
del infante cardenal , 
^es en pena se oyen 
a media noche ahullar. 

To ando en peores pasos 
que en la procesión Ajiás : 
á falta de condes buenos , 
paso por conde de Tal. 



98$ OBRAS PÉ tím f RAÍfGlSCO 

. Hácenine de sefi^fia 
los pobres a( dermand»^ : 
yo cofüi^lo de vireende , 
¿OQ pMta de marhscuK 

AbrU , que á febrefo hacia 
ayer empezó k mayar; 
y hoy á manera de marera, 
nos ha vuello et arrabaL 

Hay abanieo y rejucte, 
chimeneas y eafíiat, 
y mayas y sabafiones, 
pedir, y comer asaí. 

Hágame vuesefíoría 
merced de traer de allár 
ehapi&es que las levanteo^f 
que echadas las hallaráo. 

1 firmaré de mi nombre, 
Conde, Lozaise y Vivar, 
que no se os pega (dttlá aüsfeácia 
el estilo catalafñ. 



CELEBRA LA NARIZ DE UNA, DAXJU 

ROMANICE T, 

A tus ojos y ái ta boca 
acuden tantos requiebros, 
que ya no caben de pies 
en láoios y isobrecejos. 

To; que no requiebro en btillai 
ando áf buscar en tu gesta 
una parte reservada, 
alguna hermostrra y^rmo. 



To soy to eiegOj tni&é»; 
como por el alorii, Fe^o^ 
por la faeeioii que mas seta- 
está de copla en to cuerpe« 

A tus nariceisi mt voy 
doa falaao pa!liz«e4ev 
vea ligar» de catarre 
a tus vefftaaa» me sieeteó. 

Pues ha b o pastor Belardor^ 

Eues habo pastor Yíreao, 
aya pastor Narigaitey 
guarde por cabras teüznék^'. 

Narks de mi corazón, 
que yo ptedso qae le tmg^ 
con narices, f)Of que imele 
algunas cosae de lejos: 

Facion, q%ie sola estáte» pjé 
en los llano» de ese eíéto, 
cuandelas demás (endidasi 
de lai^ a largo las ve6: 

Promostorio de la cara, 
pirámide del ragenio, 
pabeUenf de las palabras, 
zaquizamí del xkento : 

Facion que nait«a $e «fleja, 
miembr&que siembre está^ enMesto; 

Ío sé qm tiene eiwidtoso9 
uen vémere de gre^tteft^oisr, 
Si faltas, es calavera 
la tal cara stii remedio ; 
si sobras, es ahfiiitara: 
no admites atgtín estrefliío. 
Rostros sin ojos be vislei' 
liermoso3. y f ambiett tuertos; 



US OBRAS OB DON FRANCISCO 

mas rostro desnarígado 
titinpülverem memento. 

Nariz es señal de vivo: 
no nariz, señal de maerlo: 
sin ella está retratada 
la engullidora de huesos. 

Ojos y dieates postizos 
ftndan engañaudo necios; 
mas la nariz do consiente 
sostítutos ni remiendos. 

Hermosas narices mias, 
orientales corrimientos, 
moquitas de mis entrañas , 
sed la musa de mi plectro. 

Tomadme como tabaco, 
para que suba al celebro, 
y apaguéis en estornudos 
á mi veatura lo negro. 

La {ación de valde sois, 
sin comida y sin almuerzos ; 
sin pedir, como la boca; 
sin tomar, como los dedos. 

Señal de ingenio os hé hallado 
en los filósofos griegos; 
7 miembro pontiücal 
en la silla de San Pedro. 

Para vosotras se gastan 
ámbar, almizcle y incienso: 

Ísois la calle mayor 
e la vida y el resuello. 
Sino sois rayos del sol, 
ni el oriental embeleco, 
sois biombo de los rostros, 
de la frente balsopetos. 



DB QUEVEDO. ^ 

Sois bocado tan sabroso ^ 
que la bambre del entierro 
aun no perdona en los santos 
de vuestro pico lo tierno. 

Ni Roma sois, ni Ginebra, 
por lo chato y por lo luengo; 
sois como la setentona, 
la nariz ni mas ni menos. 

Hay para los dientes perlas, 
hay soles para cabellos, 

Ííaltan para narices 
riznas de aurora en los versos. 

Será al fin lo que os dijere, 
cuando no elegante , nuevo 
y si no fuere famoso, 
sonado será á lo menos. 

No os tapéis, narices minfl, 
pues tras privarme de veros, 
será tratar mis supiros 
como á ios malos alientos. 

Pues quien os viere tapadas, 
cuando á vosotras me llego, 
no entenderá que enamqro, ^ 
y sospechará que huelo. 



>A1U GOR JKNBEO, MES DE LA BBAIÍA DI LOS OAIML 

ROMANCE YI. 

Enero, mes de coroza, 
por alcahuete de gatos, 
casamentero de mizes , 
sin dote, ajuar, ni trastos: 



IM OBRAS »B POír f BANCíSGO 

Lp6 eelos, ifoe desperdicias 
por dfSi'aaies y tejaaofi, 
rtf^if tel«s pAf las chollas 
de taaUís miaridos mansas. 

iSí.á k.^^efite de k «Aa 
de celos baees ei gasto, 
que maultefl las ofíoios 
en coacáencia te lo encargo. 

¿Tú iMeAsas que nos opligas 
en soli^üsf el patio 
de quien nos come ufi ratón, 
f nos eeÉa dos gazapos? 

ía mmkim ñias valíonie, 
que flecha amor en sus ateos , 

fastas en los eapeaéoFOS 
e las aUas y los «platos, 
^anoche, ^ ¿rulla M 
cop <QÍs penas desvelado, 
de las nuxas cotof reras 
mí casa biciste iakiaeo. 

Sí fftolfeára gruñidos 
la ipapitta jde los diablos, 
no f)jeiMai ieiee ks Letnas, 
ni los iofioe iaa belkoe§« 

ÜQ gato me dio disgusto: 
que debe de ser gabacho, 
^poique el raieiatt fM^ameiaiMt, 
como el que vende rosarios. 

Ellos se dicen ameces; 
pero todos tan baratos, 
que ningttt» oí de aqgélies 
malditas de Da«e y Traigo. 
Todo reqiúeiiro erario, 
y niagoae ^eca M epti^uboa: 



si no me desmieiite ^ wrio. 

Pues K^ aprende» ile \%$ [i] nífias, 
su buen wHir^I a^abo: 
el m^Oo ks pef doa0, 
pues ^0 reserviüQ los euartof. 

Por la^eMViUtad M»t%ua: 
(loh q«é 4kSicreU> r^abiol) 

noiaf(jir¿va»iM l^^an^s. 

K9 4^ los iiitoB^s Wb<Q^; 
puj^ Venidas ocupados, 
mef^iq^efii^ y «o «^«limro 
me royerpa^miretaiitp. 

Por^ília 4el bjHea ^ero, 
que enünnai^s «4r<9 ago 

los T9imm, pwqu« jd^ierjuaa 

sm rece!lb>p mifiímc^osh- 



Dos <Mps<e«bi|^ ^éu^ , 
AguQdill^,elfko^€nu); 
mas i)#:i« ¿^iii«r^ «oliUur 
aqufU9$?wsMioi; 4os dedos. 

Siempf!^ li^^^s de Jas daco 
á d»r m^ftfA^sm^iMéo : 
en los dos Mi í»i iiii«iiís , 
engarr^yUt^ ,y Hn^^. 

(O Tecinas. Tuvo su casa en la eaUe del Mifto. 



9ÍÍ OBRAS DB BOÑ FRANCISCO 

, Dirán que es mano de Jadas 
Escarióte ia que tengo r 
yo solo niego los cuartos, 
que el apodo no le niego. 

En un tris estoy mil veces 
d« cumplir lo que prometo; 
y nunca para enviarlo 
i los des trises me llego. 
' Yo quiero darte en el chiste , 
mas en las tiendas no quiero; 
que en el dar padezco mucho, 
y en el tener me entretengo. 

A las hermosas las daban 
una higa mis abuelos: 
si yo te doy veinticuatro, 
no me negarán por nieto. 

To no guardo los enojos, 
pero guardo los dineros: 
virtud es que se reparte 
en el alma y en el cuerpo. 

Dádivas quebrantan pefias; 
mas como yo no pretendo 

auebrantarte, las escuso 
3 lástima de tus huesos. 
HolgaréiQe que te dea 
joyas y juros y censos ; 
y de que te den, sin darte, 
tendré yo mi par de huelgos. 

Primero del prometer 
que del pecar me arrepiento : 
todo loco con su tema : 
tú Dacas, y yo No tengo, 



DE OIJEYEDO. 273 

«OEFISION QUE HACEN LOS MANTOS DE US CULPAS 
fif U PBBMÁTXCA DE NO TAPARSE LAS MüGEBES. 

ROMANCE VIII. 

Allá van nuestros delitos, 
le digeron al Destapo 
de la premática nueva 
unos pecadores mantos. 

A la muerte estamos todos 
muy cerca de condenarnos, 
porque ya el mundo y la carne 
nos deja en poder del diablo. 

Quiebra al mismo los dos ojos 
quien el medio ojo ha quitado 
en el Attólite caras 
á sus infernales trastos. 

Desenváinanse las viejas, 

Íf desnúdase lo rancio, 
as narices con juanetes, 
las barbillas con zancajos. 
La frente planta de pie , 
lo carroño confitado, 
las bocas de oreja á oreja, 
y vueltos chirlos los labios. 

Empezó un manto de gloria, 
vidriera de tasajos, 

3ue afeitados, con el lustre 
isimulaba lo magro. 
^ Soy pecador transparente, 
dijo, que truge arrastrando 
un año tras una tuerta 
á un caballero don Pablos. 



.374 OBRAS m DON BAANGISGO 

Discreteando á lo feo , 

<y, d^M^Bdo4to,<ftoa% 
jHi; tirador? 4e l)aiUe9Ui 
áescubri brujuleando. 

CaráInfbM'dt: iMMu wn 
desmentí dos ojos zambos , 
y ea sus JÚñas. ¥Í2GaiiMU5 
el Vascuence 4e^us fa|ps. 

adargué caraJríspiia 
con una mt¡z 4e#tftcb6iB», 
que,<^lódos las doce. trílms 
los 0^6 «Ma«s y .bsaoos ; 

A cuyas ventanas síes^^ 
liace terrera el.ciaUtrro : 
..nariz.qttecftn tta.maptSte 
fHiefle .amenazar m^paso. 

trasesta^alqttítm.robiit 
truge á don Cosine feomioz 
hairó$e Gon.nn ca^^tt 
para premio de sus gastos. 

El que «aguado 11^ 
un ma&lio lúe da lüuraia, 
malhéc^r de nuidr^gOAAS, 
y antipara de peca(dos. 

Un siglo há.lúen becbo^^ijo 
que á.4<Mi. (naridiflosíblaadc^, 
qnis ilaman ie )Mieoa mva^n . 
^us mugeres les «jaldco. 

Por mi! ^atído 4» oeiloso 
su muger en^ro barna, 
[ui«# acoK^pá&arila^enxasa 
el pjp^ipio.Qtteiba JMisaAndo. 

A maridas as teri t l g a as 
he dada mvg&vts.imgfiS'^ 



i 



soy Umpmsééwéie eaerpes, 
soy^tragantOBa 4ñ -honrados. 

He mf> tranpa 4» vistas , 
y cataifttas>do Argos, 
rebozo de traf^esiiFas, 
y masícMtd 4e agravies. 

'Saffiíbien yo digo mi cidpa, 
dijo BiMlilto 4n«bíto 
de huoio, pues soy iflfierfio, 
y ewdrfM'o 'Hatnas y diaMos: 

que las;f elífe y 4as saco, 
y muesire^como troos o!M 

á (KIÍ9B'«S OOmK) «BOS'^aStQS, 

A.4fitíeQ «mago oea^sMa , 
doy «M0S cofn «m i^Aallo : 
copas doy^Jos^atíeoftes^ 
y espadas á -tos borradhos : 

'^oa^éara Tirolenta , 
hecha csfh sacabocados, 
un roatiio de satnradera , 
un «Mtvz desemfiedraio ; 

Hi#elH'agar á uq dmi Lacas 
f0t^ 'heriBosirra >milagi'o, 
Mtfia^^m con un 'descuido 
Yiíé^oa gv^á^^jas ^m rayo. 
^^sAm^'íMatWñ con c^, 
miraba de gmrdaMiaito : 
moMtsbaooA soportal 
la i^^Mvt ^))^ 4e'«affiio , 

Eooriwes'soa ^iN)fciisaS| 
y los demos €piemki^4 



(1) Del «Jo. 



976 OBRAS ])B DON FBANGISGO 

dijo un manto de Sevilla, 
ceceoso y arriscado. 

He rebujado una vieja 
sin principio, ni sin cano, 
eternamente cecina, 
y momia, siendo pescado. 

Entre dos yemas de dedos, 
con que la tapaba á ratos, 
escondí sin que se viesen, 
mucha caterva de antaños. 

De condenadas gran turba, 
si fuera la edad pecado; 
porque no la confesaran, 
muñéndose, al Padre Santo. 

Un manto de lana y seda, 
lleno de manchas y rasgos, 
contrito y arrepentido 
dijo delitos estraños. 

Tapé á una muger gran tiempo 
en su rostro boticario, 
por megillas y por frente, 
polvos, cerillas y emplastos. 

Con poco temor de Dios 
pecaba en pastel de á cuatro. 

Enes vendí en trage de carne, 
uesos, moscas, vaca y caldo. 

A otras mas negras qne entierro, 
em belecaba de blanco, 
siendo cuando descubiertas 
requesones fondo en grajo. 

Be sido alcahuete infiel, 
pues he traído nefando 
tras Solimán siendo moro, 
gran número de cristianos. 



BE QUE VEDO, 277 

El Deslapo los oyó, 

J^ en tan sacrilegos casos 
es condenó á la vergüenza 
de apodos y de silbatos. 

Que vivan de par en par, 
que sirvan de claro en claro, 
y que los rostros en cueros 
parezcan á ser juzgados. 

Nadie se tape, busconas; 
que habrá para remediarlo 
al primer tapón zurrapas 
de alguaciles y escribanos. 

' . ■» 

M mk% BE sí UNA DAMA MClBPf VENIDÍ, Y BE* 

FiBBE süs condiciones; 
ROMANCE IX. 

r , 

Sí me llamaron la chica, (f ) 
estuvo muy bien llamado: - 

Siiicn pone nombres, no quita: 
jponer nunca fué malo. 

No he de trocar en vellón 
los reconcomios que traigo: 
datarlo quiero al galán, 
y cobrar como el datario. 

No les debe mi estatura 
áloscipreseslo largo: 
por corta , ni mal echada ' 
no lo perderé si campo. 

Ojos tengo de la hoja, 

19 Por iroBU, 



S9g OBBAS DB M» FBA1I6ISG0 



s 



y que se preeíaB i% zuaoi: 
or lo ^ue €azo de büo, 
le agujias por k) que easuAK • 

Boca, qw e& cada bcattw 
gasto una eruz dedos patelB; 
y aua le q4ieda& arrabates 
sin poder cruaifiearlos. 

Esto de beeaa i>e(}uete& 
es de embuda y silbates:; 
no quiero haUar por ^»av^ 
por Dalcoft de diofHes DoU9«k. 

Fueraa mi» labios ckmkff- • 
si en tiestos hubiera labios : 
cuando pido son tomates , 
^y p(imeBtoat«aBda catlo; - 
' 1 no ip^do poE deieeke > 
& los mamones mis labios: 
mis manos sí, qucí per pachos 
me las chuparán mui^hachos. 

A ser mis cabellofrde 9i^.\ 
tuviera el cogote calvx>; 
que en la pobreza (^^ c(Nsre<> 
ya me le hubieren pelado^, ) 

Seis puntos de zapatilla' . 
pido, y diez y siete cal2H>: • 

al mayor hombre del miuido^ 
le meteré en un zapato* 

Todo lo que tengo be dicl»; 
pero nada estimo tanto 
como lo que yo no tenge^i 
que son arrugas y años* 

A la pila me remito, 
con quince á nueve de mavO, 
mes de eche mano á la bouia^/. 



con limpiadera y con plato. 

T^ Herobiea por te caHe 
el sobredicho retabb: 
mi aire lleva las capas, 
las bolsas- mi garabato. 

Coa bullicios, Cosmeloti (ij^ 
de -tramoyas sobo y bajo; 
y en remotiUQS de) cuerpo 
mil Teces m^udo el teatro. 

Palabras caofira el cont^ute^ 
bí las qixieter,, m (as g^sto; 
lo que Biepremeteu otgo^ 
pero lo queme ám pálpou 

Toif^ me b han de pagar^ 
aanqiié'no^ftto íe agrarios:' ' 
y advierta todo perrero, ' '' 
qwpreveíigo, y na amenazo» *, 

Que con presto cóbrate, * 
y con *g6ra iH) tfí^igo, ' 
y fia de mi palabra,. 
no so haoen mayorazgos. 

Vivo en 'to Puerta Cerradl?LV 
para los dineros trasgos; 
y para los dadProsos 
yivo en la caHe do Francos; 



(I) Un truioyifU. 



280 OBRAS DE DON FBANGISGO 



UN FIGURA DE GUEDEJAS SE MOTILA EN OGASIOlf K 

UNA PREUXtIGA. 

ROMANCE X. 

Con mondadientes en ristre, 
y jurando de aqui yace 
perdiz, donde salpicón 
tiene por tumba el gaznate^ 

Don Lesmes de Calamorra, . 
qne á las doce por las calles» 
estómago aventurero, 
va salpicando de hambres: 

Con saliva saca manchaisf, 

Íf con el color fiambre, 
a nuez, que á buscar mendru^ 
del guarguero se le sale: 

Se entró en una barbería 
á retraer la pelambre 
de guedejas, que á sus siene$ 
sirvieron de guarda infante. 

Estábase el tal barbero 
empapado en pasacalles, 
aporreando la panza 
de un guitarrón formidable. 

Don Calamorra le dijo: 
Las tigeras desenvaine, 

Íla sotana de greñas 
mis orejas la rape. 
Basta que con opalandas 
Inije una cara estudiante; 
sera ya por lo raido 
de mi ferreruelo imagen. 



DE QÜETEDO. S8i 

Mas quiero el irasquílí moche, 
qoe aigua recipe de alcalde?; 
que á premática navaja 
todo testuz se arretnaugue. 

El rostro, cerro de agua, 
ya de perro cnino sale: 
no enseña menos ser hombres 
el parecer mas á frailes. 

río deje reminiscencia 
en el casco de aladares: 
irasauile de tabardillo 
con defensivo sin margen. 

Sacaráme de ()eIon, 
cosa que no ha sido fáQil; 

Íá España daré la vuelta 
lego que el gesto desfrancíe. . 

Haga en mí lo que las bubas ' 
en otros cabellos nacen: 
sea Dalida de mi cholla, 
y las bedijas me arranque. . . 

El pelo que se cayerq, 
si en la ropilla se ase, 
déjele por cabellera, 
de la calva del estambre. 

Tomó el espejo, y mirando 
la melena de ambas partes, 
y- diciendo: Haga su oficio ^ 
dijo al pelo: Buen viage. 

La danza de la tigera 
le dio una tunda notable, 

!f con un'cuarto sellado 
e pagó que le acatarre, 
salió vegiga con ojos, 
asi tan desemejante, 



9Sti OBB AS am »M ISMCISGO 

no le Teian cm micadev 



SIGNIFICA GOM» £A MATOR H£BM09imA. CONSTA BBI, 
ALMA SN SL 9I0TI911BNT0, Y BN £AS ACCIONES/ 

ROMANCBr XL 

Sepan cnaoios, sepan ensmtBS 
oyeren aquestas roces, 
buscones, que arrullan tro%a^, ' 
trongas,. que arruHsla buscónüi,. 

Que sofameote Efvirílfa, / 
á quien adora {1) el Tiróte,; " ^: 
tiene el Panleví con vida, 
7 con alma lod talones. . ,^ 

jQué importa tener d Vosftáf : 
de las pecbtigas dtel notte^ . . 
si le llevan por la calle - 

mal ahorcado de Escarióte? ' ; ^ 

Gesto tiene déla caro 
la Godeña de Villodres; ■ 
mas anda como quien Ret^ . 
humedad en los- calzones. 

Los cuartos de lo» Osorios 
eran los délas Qnincoces, 

2ue se le andaban cayetido 
lo títere de goznes. 
La Gil que con un bostezo 
enfermó toda Segorve, 
andaba como en invierno 



C^) £1 Amor, por las flechas que trae. 



gine^te €Ml 8aihifh8ii8. 

Pareee ^^uese deciaaia 
cua«^«e mueve ia ft^et;. 
que el vesltd» $e le boye^ 
y que el m^Ato^e l^aMrbe. 

De puro derecha quiere 
darnos á ei^nder la Gxmei 
una haitaKsa degorgoi^es^ 
y un ahite Se asaidores. 

Lo mej«r de to üm^oreft 
se han ^^«ttide los eediea: 
cazuelas donde se ven 
solas cabezas Y alones^ 

y álos estrados se acogisn^ 
estanques dé nsorteeinas, 
hermosura que no corre» . . 

Mas csando Erviríltá lAfiM^e , 
las colunaS'de txíS orte^; . 
los ejesí ¿«'Miftds 6iek>«; -; ' 
los cielos deiMtos soles^, ^ 

Diña iai tieri>a q«i« pistt^ 
recien naeúks liis Oo^es*; ' ' -^ 
y el ruido-^ 60^ cbapifies » '' 
es Filomenas y í Fégtties;' ' ' 

A los. miertioe, ^ Im j^^ 
se les antoj an {neones: 
las llaves ^pooar barban, 
y quieren cerrar de got^. I 

Si haee um reverenokH 
los deseos dicen Oite,' 
los apetitos reliBchan, 
y bostezan las pasiones. 

Gant&riíJttts «oaiad yeto» 



284 OBBAS DB DON PRaNGISGO 

pra mostrarse muy hombre: 
los berros arrojan chispas, 
sienten cosquillas los montes. 

Júpiteres un borracho, 
pues que no deja su moble, , 
ó por verla menear, 
ó por menearla el cofre. 

f pues toro y cisne, fué 
mogiganga de los dioses^ 
baje á bascar á Eivirilla 
en nuevas transformaciones. 



AGUEBDA AL PAPSL Sü ORIGEN HUXILBB. 

ROMANCE XII. : 

yna incrédula de años, 
de las que niegan el fué, 
y al limbo dan tragantonas, 
callando el matusaléa: . 

De las que detras del mofio 
han procurado esconder, ' 
si no la agua del bautismo, 
las edades de su fé; 

Buscaba en los muladares 
los abuelos del papel : 
no quise decir andrajos, 
porque no se afrente el leer. 

Fué, pues, muy contemplativa 
la vejezuela esta vez, 
y quedóse ansi elevada 
en un trapajo de bien. 

Tarazón de cuello era, 



SE QUBTBDO. SSS 

de aquellos que solían ser 
mas azules que los cielos, 
mas entonados que juez. 

Y bamboleando un diente, 
volatín de la vejez, 
dijo con la voz sin huesos, . 
y remedando el sorber: 

Lo que ayer era estropajo, 
que desechó la sartén, 
noy pliego^ manda dos mundos, 
y está amenazando tres. 

Está vestida de tinta 
muy prepotente una ley, 
quitando haciendas y vidas, 
y arremetiéndose á rey. 

Con pujamiento de barbas 
está brotando poder 
desde una planta biznieta 
de un cadáver de arambel. 

Buen andrajo, cuando seas, 
pues que todo puede ser. 
o provisión, ú decreto, 
ó letra de ginovés. 

Acuérdate que en tu busca 
con est^ palo soez 
te saqué de la basura 
para tornarte á nacer. 

En esto, haciendo cosquillas 
al muladar con el pie, 
llamada de la vislumbre, 
y asustado el interés , 

Sí es diamante, no es diamante, 
sacó envuelto en un cordel 
un casquiUo de un espejo, f 



4to OBRAS BB MBmXNCISGO 

perdii»ip«r bsieerUen. 

Mütteeia vigedHa, 
prendíéBd»^:iiii«ífi>ler, 
y \U «xHMqoíi oofi toeas^ 
donde buscó «a ÁTftBjvez j (f ) 

Dos«iiiM 4e ^s gasiskdos 
coa cadaciis<poraif6ez, 
y ito» 4e mfdtxt nu díeiite 
cerca ya de oteeoreoer, 

ifa»i|«e«ateli«s tktmgm 
en su cáncana <de «nez: 
pinzas p«r aaoz y baiiía, 
con que el tablar «s^oi^er. 

T «VFiBjáiiddle m^éí lávelo, 
dijo coa 'TosHro crael : 
Bi«i4fflpo 4o qoefle hiiro 
quien te eckédonée te veis. 

Setiww, 8Í aifoesto pvcfgi^ 
os lleg^^áimeeder, 
ari«^ tacara ina^iorl», 
. que ^el ^ei^efo «o, hay por q«é. 

El pagé «to la peíai 
de las culpasüesuf^el, 
cuaab «d nmlailar de^iifims 
como se vino aetñié. 

DESMIENTE Á- mt^mVIO'Pm lAlViMlBA. 

Viejo verie,'^ef5'?w*e, 
'"«iMfriiegpo^aíB'qae tostóla, • 

(f)¿PartA«mft9ia« . . * 



la barba UevftS'eserita. 

Reo^ger f uíere 4a »ieYe, 
que tus edi^ veitlisem 
en pozos4e oimentepio 
la cálavBPa ohanpiías. {i ) 

Sobre blMoo ^cofOLm^^L 
es mooottabd domoica : 

ba]éft4íeM estvibaobu 

Aunque ia ffmgasimt wgra , 
que^edan llaoMmapriiBa* 
DoÉftAtaBoa de DodMHi 
está presMii t« aegíUas. 

GaMlo., «pie<4b6 ea^oaüAidD, 
milf «aal' á cuerf o«e apüaa : 
K tarbuett iordaB el ttmew) 
«al.tqoe^eiiMfeee la iñla* 

Son refino de Meleadez 
los pelos de cotonía : 
4Mi8o«k4k8dvía de armifU!» 
y catata use. le aniñas. 
No puedes ser mozo , dijo la niña , 
sin ser gato étuDzO'de/oireqffle sirvas* 

Bigotes , que amortajaron 
en biancO'Misa lostdias, 
eli0snalMohe>loa'OidMpe, 
pero iiftlo»t»snQita. 

jÉBbado de saleNnes 
te i«nm , y yfr ^teniraii 
por 10 pez wbatde viernefi^ 
y por4iHMUnbiMH«»diaa8. 

0) InTmié en}<iigaia1ai i |Wio> 4 ^Mtaii»u^a nieve. 



S8á OBRAS DI DON FRANCISCO 

Barba de memento hamo , 
á poder de las cenizas , 
hoy con sotana y manteo 
la sobrepelliz cobija. 

Enojado con los años 
se te subió muy aprisa 
á los bigotes el humo , 
cuando k las narices iba. 

Pues que te quedaste ín aíftfo, 
¿({ué importará que té tinas, 
si las muchas Navidades 
contra el betún atestiguan? 

la que salieron tus sienes 
i las calles en camisa, 
cuando quieren acostarse, 
¿de qué sirve que las vistas? 
Pues no puedes ser mozo , dijo la nífia, 
sin ser gato ó mozo de otro que sirváis. 



TOROS T GASÍAS , BN QUE ENTRÓ EL RET NUESTRO SK- 

NOR DON FELIPE IV. 

ROMANCE XIV. 

Una niña de lo caro, 
que en pedir está en sus trece , 
y en vivir en sus catorce , 
que unos busca y otros tiene , 

No dejó en todo su barrio 
alhaja que no pidiese , 
un Cfristo á un saludador , 
su sortija á un matasiete. 

A poder de rosas blancas 



{arecian sos rodetes 
¡¿otes del mal ladroo , 
sus rizos á paras liendresr. 
Al nacer de la corceya 
llevó sobre banda verde 

Sor rosa la rabadilla 
e mm lámpara «le aceite. 

Con fondos en grajo ascHna 
una carita de nieve, 
sa testuz con sus especias , 
y SU5 manos con su pebre. 

Vistióse , como decimos , 
de veinte y cinco alfileres, 
por si el rey desde ia phea 
en un tcfrado la viese : 

Que como sa magestod , 
(Dios le guarde) nació en viei'Bes, 
tíénenle por zahori , 
y temen que las penetre. 

A cuatro moños andantes 
en figura de mugeres , 
que por falta de balcón 
maldicen á don Llórenle , 

Después de grufirr «u manto y 
que roto y manchado vuelve , 
ansí contaba las fiestas 
¿sus citadas oyentes: 

Bien sabe lo que ha de tiacer. 
•on su magestad diciembre , 
pues hoy ha enjugado el día 
para que se le pusiese. 

Verán si el mes no se toma 
& sopa mañana jueves , 
porque la fiesta le deba 

MKoíiM fvpvXwr. T . II. i 03 



290 OBRAS BE DON FBANGISGO 

la serenidad adrede, 

La reina que tiene Espafia , 
la reina que España pierde : 
el rey y sus dos hermanos , 
gozó la plaza á las nueve. 

El sol se lavó la cara , 
limpióse Aurora los dientes : 
ella se acostó .con pasa, 
y él se ayudó con afeite: 

El patío de los tenderos , 
el zaguán de los que venden : 
la plaza donde preside 
el columpio de valientes, 

Estaba á poder de arena 
convidando á los ginetes., 
donde los propios nublados 
fueron de niche tenientes. 

Los tobillos de los postes 
calzan tablados, que tienen 
del catarro de las once 
alfombras en que se sienten. 

Los balcones son jardines, 
pHes en brocados florecen; 

Í entre consejos y grandes 
ay brújulas de doseles. 
Estábanse los terrados 
con cabellera de gentes, 

Ícon unos monos vivos 
eMuñozes y de Fierres. 
Cada dama para el sol 
era un reto, y era un mientes, 
limosna le pide mavo 
de rosas y ae claveles. 
Mendigando joyas anda 



por Stts^acciones Oriente, 
y en sus bocas v en su risa 
perlas y rabíes bebe. 

Seis toros nos almorzamos, 
y i todos seis dieron muerte 
andrajos, y ucbo hó, 
ychiflidos de la plebe. 

Hubo en solo un caballero 
rejón, cuchillada y suerte, 

Írconsu poco de alano 
a builadel desjarrete. 

¿Mas para qué me detengo 
en cosas impertinentes? 
Todo lo que no fué el rey, 
fué caballeros de reouien, 

Quedó el Rubi de Toledo: 
aquel Fernando escelente, 
sin sus dos hermanos solo, 
hartándose de bonete. 

La púrpura en Vaticano 
las tres coronas le ofrece, 
y él ii la nave de Pedro 
el triunfo de los hereges. 

Salió el marqués de Pobar, 
y el mas galán presidente, 
por lo ministro lozano, 
y por lo capitán fuerte. 

Con travesura bizarra, 
y pellizco de repente 
S¿tago mandó tocar 
á coscorrones de allende. 

Despicararon la plaza 
los varapalos crueles, 
sirviéndola de franjen 



S9t OBRA» DB DOM FRi^EIClSGO 

los soldados agedreces. 

Las acémilas enirafotí 
(harto hasidoqueaieaaierd^ 
ojaldradas, y coa canaflu 
¿ manera de pasteles. 

Luego grande bocanada 
de músicos diferentes, 
unos tocando paliza, 
otros entonando Aielies. 

Anuncios de magestad» 
que por Sania Cruz advierten, 
no hay garnacha que no asnslen, 
ni gorra que no derrtengnefi. 

Gomo prólogos del juego, 
plateadas barba y sienes, 
el de Flores y el de Onate 
& losletores previenen. 

Entró el rey en u&cabaUo, 

Jue cuando corre pareoe 
e dosespuelas herido, 
que cuatro vientos le mueven. 
£1 hierra agudo, que vibra 
con el brazo omnipotente, 

Í>or rayo le están teaíiblaado 
os turcos V los rebeldes. 

Cuando le vi con la lanza, 
dije, sin poder vaderme: 
por el talle y por las armas 
me has cautivado dos veces. 

Con ella pareció un Marte, 
7 cien mil Martes parece, 
menos todo lo aciago, 
y mas todo lo que venoe. 
De blanco, encamado y iiegH) 






«B QüiVBDo. :t9S 

el arco vistió «eléste: 
la fieoiía oorrió, yel arco 
amor, y fleefaa iiarece. 

Xa adma (porcpiele eubre) 
maldeeíaii las nas ¿entes: 
pasoeióBie al adargarse 
corderilo de Aguas Deies. 

QüisiéraiBOS^ser TarquiBOfl 
la mítad.dd las ayates, 
y (pía fbera el rey Lucrecia, 
para forzarle mil veees. 

T con ser el sombrerillo 
de eslas^ia ea sas feli^reses^ 
lo eBeasqoetado del suyo 
cosquillas hizo al deleite, 
mbi^al rey taata^prisa 
deéesaos deliüsoeotes, 
quassahoffAf&B par tomarle, 
aunque le 4i^paii por redes. 

Por jaywi'ttayor de marea 
no hay kizaqoe no le entreve, 
no hay marta que no le atisbe, 
no hay jaipidqae no le tiemble. 

T como litro los ojos 
de UÍdos4l solamente, 
comevon para si mísaaos 
loid^Bas^ sin qne losTíeseii. 

Al ar^near parecía 
MaroisoB jenirarntUete; 
nna ^prima?era andante, 
epítome áe Aranjaeeea. 

El cof sió como unas monaa 
á algunos.de ios oorrientes: 
IML galope faé Iriao^, 



294 OBBAS DE DON FRANCISCO 

y medicíaa lo tente. 

Sigue í sa rey Olivares; 
eso es hacer lo que debe: 
no le iguala^ y le acompaña; 
eso es venerarle siempre. 

A su lado está á sus pies: 
alcánzale, y no le tiene: 
le sigue, y no se adelanta; 
y se aparta, y no le pierde. 

Para que el rey vaya solo 
le acompaña; que los reyes 
van solos con el criado 
mas, que no con el pariente* 

Es privado que se atusa 
el séquito y las mercedes; 
qué no recioe, ni toma: 
las muchachas se estremecen» 

I)ícenme que no ha salido 
de entre plumas y papeles 
há seis años, amarrado 
á los duros pretendientes: 

Tiene buen talle á caballo: 
es airoso con saínete: 
no pasa audiencia por él, 
según lo bien aue parece. 

En dos caballos corrieron, 
que de los del sol descienden; 
mas ser caballos del sol, 
á auien llevan se lo deben. 

Merecen pacer estrellas 
en turquesado pesebre, 

3ue el vellocino del Colees 
¿ terliz á sus jaeces 
Carlos que, como Segundo, 



tm la gala con que viene 
uera el Qaiato, mas el Gaarto 
qne lo ilustra^ lo defiende, 

Siendo de Filipo el grande 
hermano querido, cese 
por corto todo blasón 
toda alabanza por breve. 
Todos anduvieron bien; 

Sero que tuvo se advierte 
on Felipe infuso un día 
para que ninguno yerre. 

Lo rico de las libreas 
á los gaznates se debe , (4 ) 
la gata á los cuadrilleros 
pues fué lucida y alegre J 

No hubo en todo el santo dia 
un caracol, que dijese: 
este regidor es mió, 
como en otras fiestas suele. 

Dios los tuvo de su mano, 
y el rey con su guarda , y fmkt : 
sobró (fia, y sobró gusto , 
y ya falta auien celebre. 

Yo lo refiero, que soy 
un escorpión maldiciente, 
hijo al fin de estas arenas 
engendradoras de sierpes. 



(O FttlMliMS 



$H OBRAS- M MU FIANGISGO 



CUBA UNA mtk EN ANTÓN MAATIN M TELA QVS 

MANíüVO. 

IlOMAPfCK XY, 

Tomando estaba sudosos 
Marica ea el hospital ; 
que el tomar era costuttbre « 
y el remedio es^l sudar. 

Sus desventuras coufiesa, 

Ílos Ijiermauos la dau 
culpas fiscarramaoes, 
penitencias de ay,;ay, ay. 

Lo «(^Mtñol de la muobaoiili 
traduce en francés^el mal : 
cata á Francia Moatesinos, 
sí tQ {K'eteades pelar : 

Por todas s«s eoyuntiuras 
: wda encantado Roldan : 
los doce Pares, Y nones 
no la dejan reposar. 

Por no estar á la malicia 
labraba su voluntad, 
fué su huésped de aposento 
Antón Martín el galán : 

Sus ojos son dos monsiures 
en limpieza y claridad, 
que están llorando gabachos 
hilo á hilo sin cesar. 

Por la garganta y el pecho 
.se vé, cuando quiere haolari 
muchos siglos de capacha 



^ 



en pocos aftas de ed»d. 

Im pedas almoraadetas, 
y el eiueleco oriental « 
que atarazaban las bolsas, 
con respeia muerden pan. 

Su cabello es un cabello, 
que* no le ha quedado mas ; 
y en pootílias, y no en postas 
se partió de su lugar. 

Los labios de coral niegaii 
secos su púrpura ya: 
ni de coral tienen gota ; 
mucha si gotacoraí. 

Las gangas que antes cazaba, 
las Tuelve agora en garlar, (4) 
y sasarizy su boca 
trocaron oficios ya. 

En cada canilla suya 
un matemático está, 
y anda el pronóstico nuevo 
por sus huesos sin parar. 

Desde que salió oe Vtrgo, 
Veaus en^ó en su logar : 
en el Cáncer sus narices , 
y en Gréminis lo demás. 

Entre humores aiaganoesea 
de msddita caJidad, 

?: dos viejas galaleoas, 
ué fiesta en cautividad. 

La grana se veWió en gtMUls, 
en flor de lis el rosal, 
su clavel zarza^^riUa, 

(I) Porelh«bl«r9Wi08»* 



898 0BRA9 DB DOír FRANCISCO 

naciones el solimán. 

Tienen baldados sus hnesos 
muchachos de poca edad, 
hombres malvados de vida, 
mucho don, y poco dan. 

Estas, pues, son de esta nífia 
las partes y calidad, 
archivo de todo achaque, 
y albergue de todo mal. 

Las que priváis en el mundo 
con el pecado mortal , 
si no perdéis coyuntura , 
las vuestras se perderán. 

REFIEBE Sü NACIMIENTO , Y LAS PROPIEDADES QUE 

LE COMUNICÓ. 

ROMANCE XVI. 

Parióme adrede mi madre: 
¡ojalá no me pariera! 
aunque estaba cuando me hizo 
de gorja naturaleza. 

Dos maravedís de luna 
alumbranban á la tierra; 
que por ser yo el que nacia» 
no quiso que un cuarto fuera. 

Nací tarde, porque el sol 
tuvo de verme vergüenza^ 
en una noche templada 
«ntre clara y entre yema. 

ün miércoles, con un martes 
tupieron grande revuelta. 



DE QÜXYIDO. SM 

sobre que niaguno quiso 
que en sus términos naciera. 

Nací debajo de Libra, 
tan inclinado á las pesas, 
que todo mi amor le fundo 
en las madres vendederas. 

Díóme el León su cuartana, 
dióme el Escorpión su lengua. 
Virgo el deseo de hallarle, 
y el Carnero su paciencia. 

Murieron luego mis padres. 
Dios en el cielo los tenga, 
porque no vuelvan acá. 
y á engendrar mas hijos vuelvaa. 

Tal ventura desde entonces 
me dejaron los planetas, 
que puede servir de tinta, 
según ha sido de negra. 

Porque es tan feliz mi suerte; 
que no hay cosa maJa ó buena, 
que aunque la piense de tajo, 
al revés no me suceda. 

De estériles soy remedio, 

{lues con mandarme su hacienda 
es dará el cíelo mil hijos 
por quitarme las herencias. 

T para que vean los ciegos 
pónganme á mi á la vergüenza: 
Y para que cieguen todos 
flevenme en coche ó litera. 

Gomo á imagen de milagros 
me sacan por las aldeas, 
si quieren sol, abrigado, 
y desnudo, porque llueva. 



^M 0BBA8 DB B09r FBANCISCO 

Cuando atguno me conTída, 
no 6S á banquetes, ni á fiestas, 
Sino á los misacantanosy 

para que yo les ofrezca. 
De nocne soy parecido 
atodosenanlos esperan 
pwt molerlos á palos, 
y así inocente me pegan. 

Aguarda hasta que yo pase, 
SI na de caerse una teja; 
aeiértanme las pedradas, 
las ciuas solo me yerran 

Sí á aiguBo pido prestado, 
• we responde tan á secas, 
«tte-en vez de prestarme & mí, 
me hace prestarle paciencia. 

No hay necio que no me hable, 
ni vieja que no me quiera, 
mi pebre que no me pida, 
:«i rico qne no me ofenda: 

■m hay camino que no yerre, 
m juego donde no pierda, 
ni ami^o que no me engafic, 
oi aiemígo que no tenga. 
Agua me falta en el mar, 

y la hallo en las tabernas: 
que mis contentos y el vino 
' ^^*go«dos donde quiera. 

Dejo de tomar oficio, . 
porque sé por cosa cierta, 
W en «iendo yo calcetero, 
andarán todos en piernas. 

bi estudiara medicina, 
aunque es socorrida oiencía, 



porque no curara yo 

no hubiera persona enferma» 

Quise oasarme estotro aQo 
por sosegar mi conciencia, 
y dábanme un doie al diablo^ 
con una muger muy fea¿ 

Sí intentara ser cornudo^ 
por cooier de mi cabeza, 
según soy de desgraciado, 
diera mi muger en buena. 

Siempre fué mi vecindad 
mal cacados que vofean, 
herradores que madn^aa, 
herreros que me desvelan. 

Si yo camiuQ con fieltro, - 
se abrasa en fuego la tierra, 
y en llevando guardasol, 
está ya de Dios que llueva. 

Si nablo á alguna muger, 
y la di|p^ mil ternezas, 
o me pide, ó me despide, 
que en mi es uaa cosa mesma. 

En mi lo picado es roto : 
ahorro cualquier limpieza: 
cualquiera bostezo es hambre: 
cualquiera color^ vergüenza^ 

Fuera un hábito en mi peeh*'. 
remiendo sin resistencia, 
y peor que besamanos 
en mi cualquiera encomienda. 

Para que no esléu en casa 
los que nunca «alen de ella, 
buscarlos yo solo basta, 
pues eon eso estarán, fuera^ 



dUt 0BBA8 DS DON FBANOISG O 

Si alguno qaíere morirse 
sin ponzoña ó pestilencia, 
proponga hacerme algún bien , 
y no vivirá hora y media. 

T á tanto vino á llegar 
la adversidad de mi estrella^ 
que me inclinó que adorase 
con mi humildad tu soberbia. 

T viendo que mi desgracia, 
no dio lugar á que fuera, 
como otros, tu preíendieote, 
vine á ser tu pretenmuela. 

Bien sé que apenas soy algo; 
mas tú, de puro discreta, 
viéndome con tantas faltas, 
que estoy preñado sospechas. 

Aquesto Fabio cantaba 
á los balcones y rejas 
de Amiota, que aun de olvidarle 
le han dicho que no se acuerda. 

LOS BORRACHOS. GJÍLEBRK. 

ROMANCE IVII. 

Gobernando están el mundo, 
cogidos con queso añejo 
en la trampa de lo caro, 
tres gavacnos y un gallego. 

Mojadas tienen las voces, 
los láoios tienen de hierro; 
7 por ser hechos de yesca, 
tienen los gaznates secos. 

Fierres sentado en harpon, 



Diooimo. SOS 

el viao estaba meciendo; 
que en na sudor remostado 
se cierne por el cabello. 

Hecho verga de ballesta, 
retortijado el pescuezo, 
laques medio desmayado, 
á vómito estaba puesto. 

Roque los puños cerrados, 
mas entero , y mas atento, 
supirando^ saca el aire, 
por no avinagrar el cuero. 

Haroto, buen español, 
hecho faja el ferreruelo, 
vueltos lágrimas los brindis, 
y bebido el' ojo izquierdo, 

Con palabras rociadas, 
y con el tono algo crespo, 
después que toda la calle 
sahumó con un regüeldo, 

Dijo, mirando álos tres, 
con vinoso sentimiento: 
¿Eií qué ha de parar el mundo? 
¿qué fin tendrán estos tiempos? 

Lo que hoy es ración de un page, 
de un oapitan era sueldo, 
cuando eran los hombres mas, 
y hablan menester menos. 

Cuatro mil maravedís, 
que le dan á un escudero, 
era dádiva de un rey 
para rico casamiento. 

Apreciábase el ajuar, 
que á Jimena Gómez dieron, 
ea menos que agora cuesta 



3M< OBBAS 01 DOIf »AIIGISG0 

remendar irnos gregüescos. 

Aldaba entonces el di 
mas galán qne Girineldcm, 
con botarga colorada 
en figura de pimiento. 

Y hoy, si alguno ba de vestirse, 
le desnudan dos primero, 
el mercader de quien compra^ 
y el sastre que ha de cosorio. 
Ta no gastan los vertidos 
las personas con traerlos; 
que el inventor de otro trage 
hace lo flamante víeío. 

Sin duda inventé las cidcas 
algún diablo del infierno; 
pues un cristiano atacado, 
ya no qneda de provecho, 

iQue es ver tantas cuchilladas 
agora en un caballero, 
tanta pendencia en las csdzas, 
7 tanta paz en el dueñot 

T4MÍ0 se ha trocado ya, 
todo al revés está vuelto: 
las mugeres son soldados; 
y los hombres son <tenoeHos. 
Los mozos traen cadenitas, 
las niñas toman acero; 
que de las antiguas armas 
solo conservan los petos. 

De arrepentidos de barba 
hay infinitos conventos, 
donde se vuelven lampíftos 
por gracia de los barberos. 
No hay barbacana ninguna, 



porqjifr Mft tes eafltiHol^ ptensKí 
que iMift'ledido s^a las si:^aíí 
á persoaMon (de 4m ¥Í6j08. 

¿Pues ^ttiéa»8ttfiiiár^ieBgiiage, 
la^Ntlierbia y {«senredes 
deuoa.tiiuger psetondida, ^ 
d(e ealas^iie se dan al peso? 

Han lieoho ¡mei^adepia 
(dusifa^rfó y su» ouacpoi?, 
intiMiieioMia por Jey , 
que rtciban, *y que denH». 

Que <i pecaiDosslos dos, 
yo be Rengar almemeito ; 
ly quesoloparamí 
sea iorleretabte el afiernol 

¡Qué á la ma^T na le euoMe ^ 
el condenarse un oabello ; 
f^tpie por lleTanne al diabU, 
me Ile?e lo que üo leogo' t 

Yi?eüBies qaenoies raiXMBL, . 
y que esviny suiMnante'litelip; 
y se ib diré al deaiaaio, 
si me. topa, ó si«le«B(Mteatro. 

Si yo rainÉra 4)ehaditti, 
pusiera en lodoirMniidiar^ 
y anduvieran ttw^iunioIrosY 
y nos diíerm requMMCs. 

To MBoi&i i9S masídoB 
fflbWiiáaitesaietloB me a is s^ 
sin sostiUiHNS) ntaligaidaft, 
sin G<»aMi«fte»,iri'eDfréd0Si 

Y «agola las tinas aHapí doi 
(nadie tastaráé aiilaadarlai][ / 
tiemniptr lugaitapíeale ; ^¿ 



306 OBIAS DB DON PAÁNGISGO 

la mitad de todo el pueblo- 
No se les daba de antes 

por comisiones un cuerno ; 

y agora por comisiones 

seles dan mas de quinientos. 
Solian usarse doncellas : 

Sctténtanlo ansí mis abuelos :) 
lebiéronse de gastar, 
por ser muy pocas, muy presto. 

Bien hayan los ermitaños 
que viven por esos cerros ; 
que si son buenos, se salvan ; 
y si no, los queman presto. 

T no vosotros, lacayos 
de tres hidalgos hambrientos » 
alguaciles de unas ancas, 
con la vara y el cabestro : 

T yo, que en diez y seis aftos 
que tengo de despensero, 
aun no he podido ser Judas , 
y vender á mi maestro. 

En esto Fierres, que estaba 
con mareta en el asiento , 
dormido cayó de hocicos, 
y devoto besó el suelo. 

Jaques desembarazado 
el estómago y el pecho, 
daba mil tiernos abrazos 
¿ un banco, y á un paramento» 

Sirviéronle de orinales 
al buen Roque sus gregdescos ; 
que no se bailó bien el vino, 
y ansí se salió tan presto. 

Maroto, que vio el estrago. 



m QuisyEBo. S47 

Lei auditorio de cestos, 
istezando con temblores, 
dio con su vino en el suelo. 

BODA »E NEGROS. 

ROMANCE XYIII. 

Vi, debe haber tres días» 
en las gradas de san Pedro 
una tenebrosa boda, 
porque era toda de negros. 

Parecía matrimonio 
concertado en el infierno : 
negro esposo, y negra esposa, 
y negro acompañamiento. 

Sospecho yo que acostados 
parecerán sus dos cuerpos , 
junto el uno con el otro , 
algodones y tintero. 

Undiase de estornudos 
la calle por dó volvieron ; 
que una boda semejante ^ 
hace dar mas que un pimiento. 

Iban los dos de las manos, 
como pudieran dos cuervos : ^ 
otros dicen como grajos, 
porque á grajos van oliendo. 

Con humos van de vengarse, 
que siempre van de humos Uea68, 
de los que por afrentarlos, 
hacen los labios traseros. 

Iba afeitada la novia 
todo el tapetado gesto 



3M* OBBAS m jum f BAircisco 

con ollin» y conoiEboBi 
y con tinta de sombreros. 

Tan pobres son, que una btaaca 
no se halla entre todos ellos; 
y por tener un cornado 
casaron á este moreno. 

El se llamaba Tomé, 
y ella Francisca del Puerto: 
ella esclava, y él esclavo, 
que quiere hincárseleen loedío. 

Llegaron al n^gro patio 
donde está el negro apoaentp 
en donde la negra boda 
hade tener negro efecio. 

Era una caballeriza, 
y estaban todos inquietos, 
que los abrasaban pul^^ 
por perrengues ó por perros. 

A la mesa se sentaron, 
donde también les pusieron 
negros maateles y platos, 
negra sopa, y manjar n^e* 

Echóles la bendición 
nn neigro ventidoseno, 
con un rostro de azabache, 
y manos de terciopelo* 

Diérooles el vino tinto, 
pan entre mulato y prieto: 
carbonada hubo, por ser 
.titones los que comieron. 

íubo getas en la mesa, . 
y en la'boca de Jos dueiloS; 
y hongos, por ser la boda 
ele hongos, según sospecho* 



Xny^roQ mttehas mordUai; 
7 huboalguQos que de miedo 
no las comieroQ, pensando 
se comían á sí mesmos. 

Gaai por movderdel mon^Qgo» 
se atameaba algim* dedo, 
pue» sdb diferénotaban 
en la uña de lo negro. (4 ) 

Mofrcuando llegó el (oeíno^ 
hubo grandes sentimienloSi 
7 pringados con pringada» 
nn rato se enierneeieron. 

Acabm^on de comer, 
7 entró un ministro gnioeo 
para darlet^ agnamanos 
con un coeo y vm caMerov 

f or tohflht trujo al hombre 
las bayetas de «n e&tierro: 
lavfciOBse, y quedó la agua 
paraN&asaciap todo un reino; 

Negvos de^^s se sentaron 
sobre unos negvosasientos, 
jplenyoces negraecantapon 
tambiei denegridos versos. 

Ne^ esla ventura 
de aqael.casoéo> 
cu7a noria e» negras 
7 el dote en blanco. 

(1) En lo negro di la uli«« 



, d4l OBRAS DE DOH FRANCISCO 

BICHAS del: CASADO PRIMERO, LA MAYOR SIN SUEGRA. 

ROMANCE XIX. 

Padre Adán, no lloréis duelos: 
dejad, buen viejo, el llorar, 
pues que fuisteis en la tierra 
el ma« dichoso mortal. 

De la variedad del mundo 
entrastes vos á gozar, 
sin sastres, uí mercader^, 
plagas que trujo otra edad. 

Para daros compañía, 
quiso el señor aguardar 
nasta que llegó labora 
que sentístes soledad. 

Costóos la muger que os dieron 
una costilla; yaca 
todos los boesos nos cuestan, 
aunque ellas nos ponen mas. 

Dormisles, y una muger 
hallastes al despertar; 

¡hoy, en durmiendo un marido, 
alia á su lado otro Adán. 
Un higo solo os vedaron, 
sea manzana sí gustáis; 

Íue yo para comer una, 
ios me lo habia de mandar. 
Invistes muger sio madre; 
¡grande suerte, y de envidiarl 
gozastes mundo sin viejas, 
ni suegrecita inmortal. 

Si os quejáis de la serpiente, 
que os hizo á entrambos mascar. 



I>X*QÜSVBD0. 3H 

caánto *es mejor la culebra 
que la suegra, preguntad. 

La culebra, por lo menos 
08 dá á los dos que comáis: 
si fuera suegra, os comiera 
á los das, y mas y mas. 

Si Eva tuviera madre, 
como tuvo á Satanás, 
comiérase el paraiso, 
no de un pero la mitad. 

Las culebras mucho saben, 
mas una suegra infernal 
mas sabe que las culebras: 
ansi lo dice el refrán. 

Llegaos á que aconsejara 
madre de este temporal, 
comer un bocado solo, 
aunque fuera rejalgar. 

Consejo fué del demonio, 
que anda en ayunas lo mas, 
que las madres de un almuerzo 
la tierra engullen y el mar. 

Señor Adán, menos quejas, 
y dejad el lamentar: 
sabe estimar la culebra; 
y ao la tratéis tan mal. 

T si gustáis de trocarla 
á suegras de este lugar, 
ved lo que queréis encima, 
que mil osla tomarán. 

Esto dijo un ensuegrado, 
llevándole á conjurar, 
para sacarle la suegra 
un cura y un sacristán. 



348 OBBAS MI WW f AAKGISGO 



REMITIENDO Á ÜHT BBKLADO CüAüTHa BOMAIfCES PRE- 
CEDÍAN ESTAS CORLAS 9aiDK]>ieAíei<Hf. 

Era naa de 8iu sqoiUidos M. 
ROMANCE XX. 

A vos (¿y á quién siao á vos?) 
irán mis coplas derechas, 
por estimación^ si culta»; 
si vulgares, por enmienda. 

Esas ave» os envió: 

f presente (}ue no os ofenda 
a limpieza, die ministro, 
ó templanza de la mesa* 

Ociosa volatería, 
perezosa diligencia: 
aves qae la lengua dice, 
pero qm nunea las prueba. 

Bten séqoe desmiento k machos, 
que muy crédulos las cuentap; 
mas si eltos citan á Ptinio, 
yo citaré á. Ins despensasv 

Si las afirman los libros, 
las contradicen las muelas: 
á vos jpesBito la causa, 
y consiento la sentencia. 

Si les faltare la gracia, 
& vuestra Sal se encomíendaDi 
que por obispe y por docto 
sabéis ser Sal de la tierra. 



im oufBso» 



MS 



LA FSNiX. 



B0M4NCE XXI. 



Ave^dd-y^rttii, que sola 
haces la pájam vida, 
á quien una libró» Dio» 
de las malas coaif^aíMa^: 

Que ni bftUadf^res te cmmt, 
ni pesados te visitao, 
ni entMBetidos te hallan, 
ni envestidores te atisbao'. 

Tú, á quien ha dado la aurora 
una celda y una emita, 
y«olo saben tu nido 
fas coplas y las mentiras: 

Tú, Nnage de ti propia, 
descendiente de tí misma, 
abrefiado matrimonio, 
marid(» y esposa en ciñ^a: 

Mayorazgp^ del oriente, 
primogénita del dia, 
látofluo, y tánnilO'i]anto< 
en donde eres madre y hijac 

Tú, que engalanas y hariai^, 
bebiende aljorar, las tripac^, 
y á puras perlas que sorbes, 
tiene» iina sed may rica: 

Ayediitcfao de matices, 
hechos de todas las Indias^, 
pues ks plumas de túsalas 
son las vosas de tus ninas: 

Tú, que vaelas'coa zafires: 




314 OBRAS DE DON FRANCISCO 

t¿f que con rubíes picas, 
guardajoyas de las llamas, 
¿dónde naciste tan linda? 

Tú, que á puras muertes vives, 
los médicos te lo envidian^ 
donde en cuna y sepultura 
el fuego te resucita: 

Parto de oloroso incendio, 
hija de fértil ceniza, 
descendiente de (juemados, 
nobleza que arroja chispas : 

Tú, que vives en el mundo 
tres suegras en retalla, 
y médula de un gusano 
esa máquina fabricas: 

Tú, que del cuarto elemento 
la sucesión autorizas, 
estrella de plumas vuelas, 
pájaro de luz caminas: 

Tú, que te ciñes lascabas 
con las centellas que atizas, 

5 sabes el pasadizo 
esde vieja para niña. 

Suegra, y yerno en una pieza; 
inveneíon que escandaliza, 
la cosa y cosa del aire, 
y la eterna hermafrodita. 

Ave de pocos amigos, 
mas sola, y mas escondida 
que clérigo que no presta, 
y mercader que no fia: 

Ave duende, nunca visto: 
melancólica estantigua, 
que, como el ánima sola, 






DK QüKVXmí. SIS 

ni caatas, lloras, ni chillas: 

Ramillete perdurable, 
pues qijie nunca te marchitas, 
y eres d ave Corvillo 
del miércoles de Ceniza; 

Ansí de cansarte dejen 
similitudes prolijas, 
que de lisonja en lisonja 
te apodan y te fatigan, 
^ Que para ayuda de Fénix, 
M hubiere lugar, recibas 
por únicas y por solas 
mi firmeza y mi desdicha. 

No te acrecentarán gasto; 
que el dolor las vivifica, 

Íal examen de mi fuego 
á seis años q«e te imitan: 

Si no cantaré de plano 
lo que la razón me dicta, 
y los nombres de las pascuas 
te diré por las esquinas. 

Sabrán que la inquisicioA 
de los años te castiga, 
y que todo tu abolorio 
se remata en chamusquinas. 

EL PELÍCANO. 

ROMANCE XXII. 

Pájaro disciplinante, 
que naciendo abrojo del pico, 
sustentas como morcillas 
á pura sangre tus hijos: 



3101 OBRAS »B BOlf FRANCISCO 

Barbero de tus pechngasii 
y lanceta de tí mismo : 
ave-diB comparaoiooefl^ 
en los pulpitos y libros : 

Fábula de la piedad': 
ayechttoho del martirio ; 
mentira corriendo' sangre, 
aunque bá. muobo que se dijo. 

En geroglificos andas , 
que en- asador no te he visto : 
te pintan , mas no te empanan r 
toda eres cuento de niftos; 

Teoso que las> almorranas 
te han de pedir en erl nido , 
por sanguijuelas, prestadosf 
esos políuetos- malditos. 

Con. tánica y oapirote , 
y esa llaga que te mipo, 
te tragaran por cofrade 
en loft pasos los judio». 

¿En dóndO' estás, qve en el aire 
no bmlii^^ado á dar contigo: 
ni la guia, ni el alcofa, 
tan dilígentes^ministros ?^ 

No vi cosa tan bailada- 
con virtudes, y con vicios : 
eres amante- en los> versos, 
eres misterio en los himnos. 

Concepto de los poeta» , 
vinculado á villancicos , 
que entre Giles y Pascuales , 
te están deshaciendo á gritos> 

Símbolo eres empluinada: 
eres embeleco escnto : 



un tal ha de «or «1 féátt^ 
un ansí quiero, al onig|io. 

Ave para consonantae , 
golosina >de^««prÍGh66 , 
si no te citan 'figones , 
de mí memoria te tildo. 

Sí ya te viera «in {hiIIos:^ ' 
y con l«^}as de toeim, 
vertiendo calda por sangMi 
te retosEéra á pelikeoí». 

SiMi.esdffiíjttlo, á!bM«s,, 
bnen caldo , no lo -iie sabido z 
mas ,q^ro «nafioUa ]iiiierta,f 
que mil pelíoaüotí vivos. 

Qae tio^miliiaffáfi en mis coplas » 
te lo juro á Jesttorísto ; 

Jue jo^Q doy alabanza 
quien no clavo eolonilo. 

é • 

SL BASILISCO. 

^KDMANCE XXin. 

Esc&ndálo del Egipto : 
tú, que iBÍamandolaLibia^ 
jnírasmra la salud 
con médicos y boticas :. 

Tú., spie acechas con guada&as, 
ytienes peste por niñas ; 
jjio barren. Galicia pueblo t . 

9He toi^^tan amalas vfslnB : 

TDSl.» 4ae él canjpo da Ciren« 
i wnb i r á a a fr con nidias ^ 



SIS OBBAS m DON FRANCISCO 

y á toda vida tos ojos 
nacen oficio de espías: 

Tú , que con los pasos matas 
todas las yerbas que pisas , 

I' sobre difuntas flores 
lora mayo sus primicias : 

A la primavera borras 
los pinceles que anticipa, 
y el afto recien nacido 
en columbrándote espira: 

Tú con la agua que bebes 
no matas la sed prolija ; 
que tu sed mata las aguas , 
si la bebes ó las miras. 

Enfermas con respirar 
toda la región vacia, 
y vuelan muertas las aves , 
que te pasan por encima. 

De todos los animales , 
en quien la salud peligra , 

Ísu veneno la tierra 
echa contra nuestras vidas. 
Tanto peligran contigo (1) 
los que en veneno te imitan, 
como los que son contrarios 
al tósigo que te anima. 

Ansí , pues , nunca á tu cueva 
se asome Santa Lucía . 
(que si el mal quita á los ojos , 

(I) La eoaUdad YMenosa eonsiste en el eseeso de oalor b Mal- 
dad. Es , pues, la Mnlencia de eau capia « qoa tiene la peaiefia 
del baiitiseo fuerte para ofender á todos los etres animales p«n-> 
leftesos, anrisea sa Teneno eseesivamentefHo. 6 caliente een 
•sceso , oomo es el propio basiUsco. Ansi la tmmuk los escrito- 
res naturales. 



DE QVBYXDO. 319 

desarmará tu malicia). 

¿Que me digas si aprendiste 
á mirar de mala guisa 
del raía que se mira en honra, 
de los celos ó la envidia? 

Óime si te dieron leche 
las cégijuntas, las vizcas: 
si desciendes de los zurdos^ 
si te em)>ollarón las tias. 

Ojos que matan, sin duda 
serán negros como endrinas ; 
que los azules y verdes 
huelen á pájara pinta. 

Si está Tivo quien te vio, 
toda tu historia es mentira; 
pues si no murió, te ignora : 
7 si murió no lo afirma. 

Si no es que algún basilisco 
cegó en alguna provincia , 
y eon bordón y con perro 
andaba por Ias>rmitas. 

Para pisado eres bueno, 
que la Escritura lo afirma; 
pues sobre tí, y sobre el áspid 
dice que el justo camina. 

Llevarte en cas de busconas 
es sola tu medicina , 
pues te sacarán los ojos 
por cualquiera nifieria. 



^3fD OBBAS IMB 'mi pbáncisgo 

ROMANCE XXIV, 

Unos contod<^£es co/iirtaB^ 
cultísimo, 'a()uí te jeep^io., 
pues íA dijeratsautotoí 
Gon sus graves yíkmemim. 

¿Qué coenlMi? fuentin ifue hay, 
como dí^ de n^i eiKaklo:: 
esto es «€^r oetca jalbaiét 
& tus corrasoes v «eiios; 

üu animal eo la India 
con solo ttfi eiieMtotdeieoh(L 
Puede i^r; mas paraaíci- 
poco se me hace un onenio* 

Calvo estará sí él ^mtende 
andar al uao 4dl ftíenyo; 
mas ^de compilar «nima&o 
de peinaduras de yemas. 

Diz ^ue dicen (im4e(eifiides , 

que anai faablatoi^usiahflehflU 
y ^fos 'vaoesiCorcBDadat 
te asef uMA par4ti niete] 

Qw tiene rnmoitsatfüitid 
en el adúlteüo ¿ttaso. 
¡Qué de ff eoies irifiiiüaa - 
conozco fo inor e^Fakull 

Si hay tanta virtud en uno, 

{cuánta mayor la habrá en ciento? 
lO que de unicornio va, 
áser otros muchicuemos. 
A mas cuernos mas ganancia, 



dicen los casamenteros; 
que á mas moros, solo el Cid 
y Bernardo lo dijeron. 

No te inventaron maridos, 
que no son tan avarientos; 
pues por añadirte otro 
no empobrecieran mas presto. 

Cuentan que los animales 
le dejan beber primero. 
Mas valen los cuernos hoy, 
pues comen y beben de ellos. 

Saludador de cornada, 
dicen que quita venenos. 

ÍQué de cabezas triacas 
lay en boticas de pelol 
doncellas diz que le rinden; 
mas agora en nuestro pueblo, 
á falta de las doncellas, 
casadas harán lo mesmo. 
Aquesto es de pe á pa, 
lo que nos dicen los griegos. 
Llegúese acá el unicornio, 
llevará por uno sendos. 

*OII PBRANTON i LAS BODAS DEL PBfNÜIPB , HOT U 

RBT NURSTRO SEÍ^OB. 

ROMANCE XXY. 

A la sombra de unos pinos, 
que son ví^as en el techo; 
que cansado de arboledas, 
solo á esta sombra me siento: 

9mM$€a papvOtr. T. II. 407 



3tt OBRAS I» BON FRAaKClSGO 

K la orilla de nú camst^ 
que {WT estar por ea raedia 
bien (lesecha y aial oMUida^^ 
á las ortHas m« aeuesto: 

Devanado ea ttoa maotai 
este miserable cAerf^^i. 
que.hasla la muerte m eqjera» 
verse en sábaoa de lienzo; 
Muerto de^ sedeL OAdil, 
porque lechuza se ha^ vaeiio 
mi ro|»Ua y se ha bebide^ 
todo ei aie«Ue del piebiec 

Yo entre nú en oaaver^iacidat 
despavilado del sueño, 
conmigo ansa raaonabat 
mal vestida y bien hamteieati^ 
¿Qué es eslOrdenl^eraAtoi^ 
que parecerii á U» reine* 
que un Tomaíen no se hidk 
en tanto recibiiniea>U>? 

No lo dejo yo poc (»dzaSy 
que sobradan calzas tengo 
entre lás que me han ecoado 
mercaderes y tenderos. 

La gorra yo me lo soy, 
y easfi trqmnfttftltavol 
porque á eener y eeoar 
jamas he sido sombrero. 

Mientr» ttfvier ygew W t 
no me puede faltar cuello 
cop^lit gpM^e eüQMV 
mas qu^ooaelBioldftehíesle* 

Sortmjiyei srt^lai^kslt^ 
f TtM moi» quela tiemblo^ 



des^ que me hím náriáov 
ewpeeftodo por Io»dc^os. 

Mí genlQ yo ifie to^ cfrio, 
y conmigo* i»e h N9?ec 
con mi v«slido se wslcrfi: 
mi jaboQ'es m tiaelo. 

Faltáronme nm- embostes* 
esie^aüo a^ mejor Itempo^ 
que nadls fálls e» ta eécte. 
ai ^DsirtaHPDso e»6tre^. 



yo solóle» ta (smna fincho 
enferffi^-demal de ropa, 
peligrocMiBo- etiftfrs»». 

Poca* aeeesidad' tienen 
del esí^udefage en eenro 
tantosgraadés^y menores, 
tanta gatév Y ^^^^ pfm9. 

TeaMPO^yerii^ en los-oaá^ioSf 
Indias derrftiié e» los p«ebk>a 
el que del hoaov de^j^paflfa 
toflí^'^eftfgoel* desewpefio^ 

No quiefOr.nMibfar » nadie, 
que habría q»e}ai^at oaemeote 
sobre* sí^ sMHftbré ím& so^ 
ó tre$|Mrt«s^«*it& iFewwi 

lO au¿ diíípAiiaa»af tr9to 
han sido mt§ ce«p«fipeFesl' 
en borAKto^y gusmieieMs* 
Ue^^Hi*á>TíMty« hmt^ 

Cargad(Mi4e'fáf>se(hNÍe» 
Mpitétt' ot»osj^e«ese#. 
naf'oiolaae^ae lacs^fssr 
hay'<|iiiitt ttevafage fímÜh: 






fM OBBAS m DON FRANCISCO 

Hay quien ha dado librea 
de meriendas y de almuerzos, 
y bordado con sus tripas 
el ya pagado aderezo. 

Juntando para diez años 
ayunos don Girineldos, 
se viste de fiadores, 
que ya vienen por su cuerpo. 

De pages y de lacayos 
se han comido muchos necios: 
y ermitaños harán juntos 
penitencia por los cerros. 

No sacaron de sus damas 
colores, á lo que pienso; 
que las de lo mas barato 
las favorecidas fueron. 

¡Oh princesa generosa! 
tú, que i>ara los gallegos, 
no solo vienes deTrancia, 
pero caida del cielo: 

Por tí Muslaco corito 
se ha envainado el terciopelo, 
y relucen los ropones 
con oro de candeleros: 

Tanto bergante atacado, 
tanto bribón con baquero: 
solo yo, don Perantón, 
desenvainado me veo. 

No tengo casa ninguna; 
que la hambre según pienso 
me saca de mis casillas, 
con que ni aun en mí me tengo» 

De deshechar los vestidos 
pásó^ gran sefiora^ el tíem|K>¿ 



DE Q0&TEDO. 91^ 

ya el calzón deshecha al hombreí 
y no el hombre los gregttescos. 

Los sombreros y ropillas 
se han ingerido en los miembros, 
de porvida son las capas^ 
y las camisas pellejo. 

Pues vive Dios, Lis de Oro, 
que aunque desnudo, me alegro 
entre las frazadas mas, 
que entre los bordados ellos. 

Debí mucho á vuestro padre* 
y aunque soy pobre en eslremo,' 
le llevé de España á Francia 
lamparones mas de ciento. 

A que me tocase fui, 
como si fuera instrumento; 
y fué para mi garganta 
San Blas con sus cinco dedo3. 

Dfcenme que por honrar 
de España los cabos negros, 
con lisongera hermosura 
venís española Venus. 

Háme parecido bien 
por la fé de cabañero, 

Sues pagáis lo que os adula 
e nuestra reina el cabello. 
Una ^pañola francesa 
á Francia dimos , y en trueco 
una francesa española 
vos misma nos habéis vuelto. 
Mucho le envid ian ios años ^ 
princesa, al príncipe nuestro, 
pnes le detienen un hora 
tan dichoso casamiento. 



OBRAS fifl'd(Hf FBANGISGO 



Jí.«epaieoe sualAeaft 
& su pftdre y á &u ab^ala^ 
mas pciüci^es ^ue cojronfts 
tendreifi , siendo el mundo vuestro. 

Plegué á BioB ^qs^^ vmstms íflores 
tantas paran del mancebo , 
que x>alfteio sea jardín, 
y toaa GastiUa buerlo : 

Que ya entonces (mía mi ' 
habrá habido «n f^rerwalo; 
y aunque en «alzas y ^n jubón 
yaya , tongo da irá vena* 

NINA ANCIANA DE OJOS DORMIDOS. 

ROMANGE XXTL 

Tus dos ojos , Mari Peniz^ 
de puro dormidos ronoan; 
y duermen Unto , que sueñan , 
que es graoia lo que es modi^ia. 

Desdichadas de 4us nidas , 
que nacieron para monjas ^ 
y á oscura red úq pesUfiaa 
por locutorio se asoman. 

Si tú lo haces adcede , 
perdóname , que eres tonta 
en tener siempre acostados 
tu$ ojos con tanta ropa. 

Ababada vista tienes: 
buena gracia para sopas : 
abrigaoi) miras , hija : 
por dos calabozos lloras. 



Désperttd , que ya es hera , 
que (bráfi, ojós , que dorarfs te zorra. 

Los ojos imces resquitios , 
y eon una rí^ta urona 
aeechaa brujuleando 
esBS ftwás , o esas flioias. 

MírarcoH siete durmienfes, 
no sé yo para qué importa ; 
sino es que para lirones, 
desde «gora Us impongas. 

Ojuelos ««urronados , 
en lii^r de mirar , cucan , 
dos limbos tienes por ojos « 
niña , sin luz y sin glorm. 

Hoy el sueño y la soHura 
os he dicho sin lisonja ; 
que á vosolttM toca el sueño , 
y á mi la soitora toca. 

Despenad, que ya es hora, 
que dirán , ojos , que dormte la zorra» 



VARIOS .UffAUSMS -GAIVAS. 

ÍMNIfÁ9(0E KX¥n. 

Madres las oue tenéis Irisas y 
ansí JMas os de ventura , 
q«e ao le las deis á calvos^ 
sifto i genfede pelusa. 

Escarmena eatni iodaff, 
que Me «asaron & zurdas 
con un eapon de eabessa , 
desbarlKMu) hasta la nuca. . 



328 OBBAS M DON FRANCISCO 

Antes que calví casadas 
es mejor verlas difuntas ; 
que un lampiño de mollera 
es una vejiga lucia : 

Pues que si cincha la calva 
con las melenas que anudas, 
descubrirá con el vientp 
de trecho á trecho pechugas. 

Hay calvos sacerdotales , 
7 de estas calvas hay muchas, 
que en figura de coronas , 
vuelven los maridos curas. 

Calvas Gerónimas hay , 
como las sillas de rúa , 
cerco delgado y redondo, 
lo demás plaza y tonsura. 

Hay calvas asentaderas ; 
y habían , los que las usan, 
de traerlas con gregüescos, 
por tapar cosa tan sucia. 

Calvillas hay vergonzantes 
como descalabraduras ; 

ríro yo llamo calvarios 
las montosas y agudas. 

Hay calvatruenos también , 
donde está la barabúnda 
de nados y de lazadas, 
de trenzas y de costuras. 

Hay calvas de mapamundi , 
que con mil líneas se cruzan, 
con zonas y paralelos 
de carreras que las surcan. 

Hay aprendices de calvos, 
que jsl cabello se rebujan; 



DI QUBVEBO* aU 

y por tapar el meloo, 
representan una furia. 

10 he visto una calva rasa ^ 
que dándola el sol relumbra: 
ealavera de espejuelo, 
vidriado de las tumbas. 

Marido de píe de cruz, {\ ) 
con una muchacha rubia, 
¿(}ué engendrará, si se casa, 
SI ne un racimo de Judas? 

En esto, huyendo de un calvo, 
entró una moza de Asturias, 
de las que dicen que olvidan 
los cogotes en lu cuna; 

T A voces desesperadas , 
maldiciendo su ventura, 
dijo de aquesta manera 
cariharta y cegijunta: 

Calvos van los hombres, madre, 
calvos van; 
mas ellos cabellarán. 

Cabéllense en hora buena; 
pues como del brazo ha sido 
siempre la manga el vestido; 
hoy del casco, aunque sea agena, 
es bien lo sea la melena, 
y que ande también gaian: 

Calvos van los hombres, madre , 
calvos van; 
mas ellos cabellarán, 

¿Quién hay que pueda creello; 
que haya por naturaleza. 



(I) Baero do tvestiM. 



su OBBAS DB 9011 FIAWGISGO 

heréticos 4e eAeXA^ 
calvinistas de «abcdlo? 
los que se atref en á seUo , 
¿á que ^0 «e ^reverfcii? 

Calvos =^<^ni ios hovibres, madre, 
calvos ^9gk; 
mas dios Cftbellaiifi. 

Cuafido hubo espalfioles ñws^ 
..me&os dulces, y mas crudos, 
eran ios honflires temides: 
7a son eome penras ehiaos: 
zamarro fué Moatesmos , 
el Cid, Beraardo y fteltea, 

Calvos van los homlifes, madre, 
calvos vaíD ; 
mas ellos cahellaríA: 

Sí á los hombres ios q«e«emos 
para petarlos acá, 
y pelados vieaeD ^; 
si no hay (|ue pelar, ¿qué haremos? 
Antes morir que eficaivemos: 
alerta hijas de Adán. 

Calvos van ios hombres, madre, 
calvos van; 
. loas eHos cabellarán . 



BUBLA m. P(^TA B£ MUOBO , T IHIBDORO DE 100 

PABES. 

ROMANCE XXVIU. 

Quitándose está Medoro 
del jubón y la camlaa. 



NSQWVIAO* 

al sol 4e macza, «m ftifráe 
algunas pautadas vivas. 

:las unas mas matadasta 
que los ojos de«u ati^ga, 
hecho un paladín Roidwi 
por las eoslof as arriba. 

Después de haberse rascada 
con notable Viedefitia : 
oon aquellas blancas maaas 
que quitaren tantas vidas: 

A la már^n de im pa^r, 
y á sombras de una (mliaa^ 
por üUa de b«ieDa voz, 
en lugar de cantar, (shiifai» 

Belfa reina <del Ci^af , 
heredera de la China, 
par quien h^y «Modait «nhieatas 
tanta lanza y tanta pi^: 

No 54Lpo b> .'qoe se biso 
Rodamonte «aunque mas d^aa; 
que el andar 4 coAoorranefi 
ni es regalo nicarkta. 

A una JBuger que «e espanit 
de ver una lagartija, 
una dádiva de nmeiflos 
es una cosa muj Unda. 

Ándase Orlando el f uriof» 
saltando de viga en -Viga» 
juntando ¿para traerla 
calavems y ternillaa: 

Miren que hará una cbioota^ 
que tiembla de una satigria» 
víeikde partir un gigauta 
de la mollera á las iripaa». . 



832 OBRAS DB DON PRANGiSGO 

Esto ba tenido la Bella 
desde qae era tamañita; 
que quiere mas que un valieute 
cualquier dinero gallina. 

To solo la di en el chiste; 
y mientras ellos se arpillan^ 
a lo cobarde la gozo 
por estas caballerizas. 

Mas me ha valido ser zambo, 
que á ellos sus valentías; 
pues yo la tengo preñada, 
y ellos me tienen envidia. 

Deshacer encantamentos, 
es menos que bacer basquinas; 
y es mas pagar una joya, 
que ganar una provincia. 

Quien viera en una mohatra 
al buen Palmerin de Oliva, 
y con el ciento por ciento 
Wdar á la rebatiña: 

Quién viera á don Belianis 
en una sombrerería, 
dándole vueltas al casco, 
y alabando la toquilla: 

T en poder de un escribano 
á la lanza de Argalfa 
ahogada en el tintero, 
soltando la taravilla 

En esto por un repecho 
vio subir á sus costillas 
yn vecino de sus carnes, 
convidado de ellas mismas. 

En 8u seguimiento parte: 
& cinco uñas camina; 



DE QVBTEDO. $3^. 



y cansado de matar, 
entre los dedos le hila. 



QUEJAS BEL ABUSO DEL DAR i LAS MU6EfiB5. 

ROMANCE XXIX. 

Los médicos con que miras, 
los dos ojos con que matas, 
bachilleres por Toledo, 
doctores por Salamanca: 

Esa cárcel que te peinas, 
esos grillos que te calzas, 
que ni los ponen las culpas, 
ni los quitarán las pascuas: 

La boca que á puras perlas 
dicen que come con sartas, 

por labios colorados 
los búcaros de la Maya : 

Aquesos diez manoamientos, 
|ue ansí las manos se llaman, 
e ejecución contra bolsas, 
de apremio contra las arcas; 

La sonsaca de tu risa, 
la rapiña de tu habla, 
los halagos de tus niñas, 
los delitos de tu cara: 

El talle de no dejar 
un ochavo en toda España; 

Íel aire qne eú todo tiempo 
icen que lleva las capas: 
Buen provecho le hagan 
á quien dá su dinero 



5 
I 



9a OBRASHim D<nf FRAlfClSGO 

porque le I|e?e Satanás el almii^ 

Dame,- oóinf^rame, y enyíame 
tengo por malas palabras; 
qae jadió, ni azotado^ 
pnes qtre na cnestan, no agravian. 

De may buena gaiuu pongo 
en tus -orefas' nm ansian, 
dejando lugar á otrosu 
dome pongan arracadas. 

Gast* el víejo^ amor en viras 
mas no en^ virillaa de plata: 
brinco»' se daban saltando, 
y hoy se compran y se pagan. 

Raseibanse- con las uñas 
en pcns la» antigims damas; 

hoy con espadflfas de oro 
an en. esgrimir la caspa. 

Dineros cuesta, si comen , 
y dinero si se rascan: 
todo cuesta; y solo es Baño 
éKT 6 irse noramala. 

Rriagos ftccinerosos, 
que aearician enando* estafan:, 
braíos qtie eníazan d cuefto^ 
y en 1» raltriquera parar. 

Buen provecho le hagav 
á quien ák su drneryy 
porque le Rere Satanás. el atipa*. 



5: 



mim US PARTES BE UO» CáBAU<H T^ PB UN CA« 

BULEBO. 

RQMAN€£ lOJL 

To, el «BÍO& ciA8^ro4. 
á hoom y ghm de Dio» , 
salgo cicla» á* la QasU, 
por faltarme ua coB^paÁoi^ 

Sobre, nú roeia^ rodad» 
yeago mci^rodwbr; 

Jila gitíe^ efi' aa cofre, 
eiatma d» ujiailaatoiL 

Mas cerrado q9d aanBHmja: 
y con su chosBO potroR^ 
que á le Ciwido saealm 
¿ga9L andMdo ai rededor : 

Ta» aeeftade de manee, 
que háuB siglo <|iietie se hen)6c 
mal» IMSra paseeBAe , 
bueno pata. eoBitador. 

Para. QOB^ los tabiifot 
de boca, €pie es besdiMB ; 
7 arranee eone serpí», 
con dificultad y t4e. 

En leeeiüde y deüede 
cerré el triste eoahtt»os ; 
y téteme»' tmeeo» oaaeee 
entre mi «eeie» y ye. 

NofaéiSA.Iafií^ikjiBdifrt • 
ni tiene compaiMciee, ; 

aunque feíi» Biee 

segttBiafime eoMlef . 



336 OBRAS BE DON FRAlfClSGO 

Tráigole con campanillas , 

fkorque el sonido y rumor 
e despierte por las calles 
que ha dado en ser dormilón. 
No há menester tener cola\ 
que es prebendado menor ; 
los caaónigos la tengan , 
que él aun es medía ración. 

A falta de la tarasca 
en el dia del Señor , 

f>orque coma caperuzas y 
e sacó á la procesión. 

Con él no se alcanzan liebres , 
que no es tan gran corredor ; 
sino son las que del lodo , 
cuando cae , cojo yo. 

Si sale muy de mañana 
de su pescuezo un peón , 
le anoohecerá en los lomos, 
y ha de ser buen andador* 

Tan prudente es el cuitado 
por su edad y condición , 
^ue dá mejor un consejo y 
61 se ofrece, que una coz. 

Como me vén aquí arriba 
hecho gínete vison , 
piensan que yo le sustento, 
pero no lo pienso yo. 

De mi vestido y mis galas 
os quiero hacer relación ; 
que so^re este campanario 
no se diiúsa el color. 

Mi mogollón y mí gorra 
traigo con hambre y con flor; 



DB Qvwmo. 397 

y ana colada de trapos 
en mi espada y mi jaboQ. 

La capa mas memoriosa, 
qae se sabe de Taron ; 
pues calva y vieja se acuerda 
del propio rey que rabió. 

Del borceguí tambiea pionas 
que anacardina tomó , 

Sues se acuerda de las botas^ 
el discípulo traidor. 

Caballero al meaos vengo , 
si por dicha no lo soy ; 
descendiente si me apeo , 
del propio Paladión. 

lus armas son un e9eodo f . 
y fueran mejores dos^ 
cuanto vá del que es sencillo 
al caballero doblen : 

Dividido entre cuarteles > 
y en el primero un león 
mas rapante <(ue navaja , 
y que un solicitador : 

Una maza al otro lado; 
y ha sido pública voz , 
que de las Carnestolendas 
vengo de mal en peor. 

En el otro seis róeles , 
por el coarto de ratón 

3ue me toca por los dientes 
el solar de comedor. 
Blancos , morados y verd^js 
estos tres cuarteles son ; 
que algún rábano sospecho 
que sus colores les dio. 



33S 0BBA9 BB DON FIANGISGO 

Picado de una viada 
me he tornado picador , 
queriendo que haga corbetas ; 
con pellejo un facistol. 

Si de mí no se apiada , 
ni del banco de hjerrador , 
élBaoriráde su amo, 
y el amo de su frison. 

De caballo y caballero 
esta relación pidió 
al ausente de Jacinta, 
Clarinda, hija del sol 

COMISIÓN COUTRA LAS VIEJAS. 

ROMANCE XXXL 

Ta que á las cristianas nuevas 
espelen sus magestades , 
á la espulsion de las viejas 
todo cristiano se halle . 

Fantasmas acecinadas, 
siglos que andáis por la% calles, 
muchachas de los finados, 
y calaveras fiambres: 

Doi\as siglos de los siglos: 
doñas vidas perdurables: 
viejas (el diablo sea sordo); 
salud y gracia; sepades 

Que la muerte mi set&ora 
hoj envia á disculparse 
con los que se queían de ella, 
porque no os lleva la landre. 



Bl QUKVIDO. 339l 

Dicen , y tieaea razón, 
de gruñir, y de quejarse, 
que yltís adredemente 
eogullendo navidades: 

Que chupáis sangre de niños, 
como brujas infernales: 
que ha venido sobre Espafia 
plagado abuelas y madres: 

Dicen que habiendo de ser 
los que os rondan sacristanes, 
la Capacha y la Doctrina , 
andáis sonsacando amantes. 

Diz que sois como pasteles, 
sucio suelo» hueca hojaldre; 
y aunque pasteles hechizos, 
tenéis mas hueso que carne: 

Qa& servís de enseñar solo , 
á las pollitas que nacen , 
enreaos y pedid u ras, 
habas, puchero y refranes. 

T porque no inficionéis 
á las chicotas que salen ; 
que sois neguijón de niñas , 
que obligáis á que las saquen: 

T atento á qae se han quejado 
Tina resma de galanes , 
que pedis, y no la unción, 
y no hay bolsa que os aguarde: 

Ha mandado á los serenos, 
que os han de dar estas tardes , 
¿afeite y al cartón, 
que 08 enfermen, y que os maten. 

T si (lo que Dios no quiera) 
estas . cosas no bastaren, 



SMp OtükS DS BOM FRAMCISCO 

que con deseagftftod yívoí 
los espejos os aeabeo. 

T porque dicen qoe hay 
vieja írisoaa y gigante, 
que ella y la Puerta de Biorofi 
nacieron en una tarde: 

Dedara que aquesta ?ie|É 
murió en las comunidades^ 
y ave un diablo ea su pdl^o^ 
anqahoy haciendo visees. 

Yieja^ barbuda y de o}eraSt 
inania que nifios espantt, 
y que al alma condatada 
en todo logar retrate. 

Toda vieja qiie s^ enndua, 
pasa de legía se llame; 
y toda vieja apilada 
en la cuaresma se gaste* 

Vieja de boca d» concha^ 
con anrugas y canales, 
pase por-mono profeso, 
y coque, pero no hal>le. 

Vieja de diente erimtaftOi 
que k triste vida hace 
en ú deskffto de muelai ^ 
tenga su risa por cárcel. 

Vieja visperas soiemneüt 
cosí perfumes y estoraques, 
8i huele cuando se acuesta, . 
ttteda cmindo se levante» 

Vieja amolada y buida» - 
. iMina con aladaores, 
pellejo que anda en chapines^ 
por carj^ momia se pagof • 



M oi»¥nKh ¿fu 

V 

Yie|a|[Kidora coa oró» 
y cargftÉbí de diamanteg, 

quien la tratare la robe, 
quien la heredare la- mate. 

Vieja blanca á puros moros 
solimanes y albayatdes, 
vestida, sea el zancarrón, 
y el pnro Mahoma, en carnes. 

Los cimenterios pretendea 
qne un juez alma se despache» 

3ue os castigue por huidas, 
e los responsos y el parce. 
Mas su merced de la muertOi 

3iie en las universidades 
e médicos se está armando, 
que la sirven de montantes, 

Esto me han mandado, ó viejas^ 
qne en su nombre, y de su parte 
os notifique: atención , 
y ninguna se me tape. 

Dentro de cuarenta dias 
manda que á todas os gasten 
en hacer tabas y chitas , 
y otros dijes semejantes : 

Y como á franjas traídas , 
ha ordenado que os abrasen 
para sacaros el oro , 
que no hay demonio que os saqaet 

Que ella se tendrá cuidado 
desde hoy en adelante, 
en llegando á los cincuenta , 
de enviar qnien os despache* 

Yo, que lo pregono , soy 
un Lázaro miserable , 



?3^ 0BBA8 DB DOlf FBANGISGO 

que del sepulcro de viejas 
quisa Dios resucitarme. 



DBGLAMA GONTBA EL AMOB. 

ROMANCE XXXIL 

Ciego eres amor, y no 
porque los ojos te faltan ; 
sino porque á todos cuestas 
hoy los ojos de la cara. 

Lince te llaman las bolsas, 
topo te dicen las almas , 
las taimadas trampantojo 
de sus antojos y trampas. 

Mancebito gínovés , 
haz tintero de la aljaba; 
pues vuelan mas escribiendo 
tus plumas , que no en las alas. 

La bendición te alcanzó 
de quien parece á tu casta: 
concértame esas medidas , 
Madre espuma, y cisco Taita: 

Hijo de aquel pescador, 
que en el golfo de las mantas, 
con una red pescó hueso , 
que es marisco de las camas. 

La madre, buena señora^ 
que al pobre herrero descaasa, 

fmes á tos armados toma 
a medida de las armas. 
Herrería es de por si 



DI QUETRM. 9i| 

la diosa hija del a^a ; 

Íonque ya de mochos golpes, 
orno ya de machas caldas. 
Yéadanos honra el bribón , 

S resuma de culto y aras , 
éjcse de diosear , 
7 arrebate de una carda. 

Hágase corazonero , 
y Tive Dios que es demandal 
para las ánimas pide , 
y nos despide las almas, (1) 

¿\gora se me venia 
en Gffura de beata 
justificada de oios , 
y delincneote de faldas? 

Muy seglar en los deseos , 
muy religioso de habla , 
quiere que le den dineros» 
y él quiere dar esperanzas. 

Yergonzosito de toma, 
deshonestico de daca ; 
(¡qué cosa para un devoto 
de los ángeles de guarda!) 

¿A. mí se viene con eso , 
(|oe me hacen , sí me tratan, 
Insolente las de balde , 
castísimo las que arafian? 

To me hallo muy grandon , 
y muy cerrado de barba ; 
partes para tejedor, 
amante de piel y maza. 

En el tiempo que adoraron . 

H) MilMV MTá m^or, Letr. burlesca 8. 



i&4 OBBAS Vm DON FRANCISCO 

las moscM y las arafias, 

Bios avechucho sería 

con BUS plumas y sus garras. 

'Desde entonces tus tramoyas 
silvas de lección son varias ; 
ya enamorado de brutos , 
ya haoíeado amantes de estíttixas. 

No hay quien , cual él, dos amigos 
un par de huevos los haga, 
guisando el uno estrellado, 
pasando al otro por agua. 

Otra vez de tintorero 
cobró en el mundo gran fama ; 
pues por teñir unas moras , 
quitó el color á unas caras. 

rHízo de otro tonto un día, 
racimos de uvas colgadas; 
y porque almorzarle quiso, 
yolvió en peflasco á la dama. 

Pero, amor, estos poquitos 
por hoy de tus cuentos bastan; 

![ue querer contarlos todos » 
üeran historias muy largas. 

SIONIFIGA su AMOR i UNA DAMA ; t PBOGCRA INTB0« 
DUGIB LA DOqiBÍNA DBL NO DAB i fJíS MU6EHES. 

ROMANCE XXXm. 

To con mis once de ovqa ^ 
7 finís doce de cabrón , 
que por faltarme las blancas 
i no soy Juan de Kspera ea IMof • 



.Sisgractas son qae suceda, 
y cosas del minido soa . 
410 hay siao tener pacieacia : 
ni&a ym^íTO amante soy. 

Desde tp» ^s vi ea ia vcmtaaa, 
ú dando ó tomando el sol, 
descabalé mi asadura 
por daros el ^razon. 

Habéisme que os idolatre , 
qnemáisme loego en amor. 



Tenéis con caía de ángel 
(bien haya qnien tal juntó) 
mas garabato que tiene 
el deiMAio tetítador. 

Con pioaias de las saetas 
de esa bermosara y rigor 
tengo* hechas y deshechas 
las alas del eorason. 

Daros lástima quisiera : 
dineros, aellora, no; 

3ue aunque son pocos , las ganas 
e dároslos, menos son. 
Sí masónica que el Fenfi 

Juereis ser «n mi pasión , 
adme y queredme , que es cosa 
que nó se ha visto hasta hoy. 

Ó probemos ya siquiera 
sin dineros un amor , 
y querámonos de balde, 
que será linda inreneioii. 

T si de vos se ríyere 
tomo el bando tomajón , 



3IQ OBRAS J>% DON FRANCISCO 

dadme, y dejadlas que digan» 
pues que dijeron de Dios. 

£1 mundo se ha corrompido : 
todo es guerra , nada amor ; 
porque otares y tomares 
son riñas , y no afición. 

Cada dia , y cada hora 
toman las mugeres hoy ; 
y por tomar cada punto » 
calceteras diz oue son. 

Toma. ejemplo en las princesas 
del caballero del Sol, 
que andaban por las florestas , 
no en las tiendas al olor. 

De que no pida la niña, 
y de que no dé el barbón, 
orden bendita y estrecha, 
querría ser el fundador. 

Si dijeren que sois loca 
las bijas de perdición, 
dejadlas que de sus cuartos 
se haga rastrero el amor. 



RBTIBADO DS LA GÓBTE RESPONDE i LA CARTA DB UN 

MÍDIGO. 

ROMANCE XXXIV. 

Desde esta Sierra-Morena, 
en donde huyendo del siglo, 
conventual de las jaras, 
entre peñascos habito : 

A vos el doctor Heredes, 



BE OüETKDO • HX 

pues andáis matando niños; 
y si Dios no lo remedia, 
seréis el dia del juicio : 

Removido de la vuestra, 
me purgo ansí por escrito; 

3ne hi^o vuestra carta efecto 
e recipe solutivo. 

To me salí de la corte 
á vivir en paz conmigo ; 
que bastan treinta y tres afios 
que para los otros vivo. 

Si me hallo, preguntáis, 
en este dulce retiro; 
y es aqui donde me hallo, 
pues andaba allá perdido. 

Aquí me sobran los dias; 
y los años fugitivos 
parece que en estas tierras 
entretienen el camino. 

No nos engaitan la vida 
cortesanos laberintos; 
ni la ambición, ni soberbia 
tienen por acá dominio. 

Hállase bien la verdad 
entre pardos capotillos; 
que doseles ^ brocados 
son su mortaja en los ricos. 

Por acá Dios solo es grande; 
poraue todos nos medimos 
con lo que habernos de ser, 
y ansí todos somos chichos. 

Aqui miro las carrascas 
copetes de aquestos riscos 
á quien frisada la yerba, > 



tt^ OBRAS ME DDK VBil^GISCO 

hace guedejas y rizos. 

Oigo de diversas aves 
las voces y tos chillidos; 
que ni yo entiendo la letra, 
ni el tono aue Dios les hizo. 

Asoma el sol su caraza 
que desde el primer principio 
no hay día que no la ensefie, 
lo demás todo escondido: 

No ha osado sacar un brazo, 
una pierna, ni un tobillo; 
que ai sabemos si es zurdo , 
ó zambo, sol tan antiguo. 

Si es que tiene malos bajos 
y no quiere descubrirlos, 
amanezca de estudiante, 
ó vuelto monge Benito. 

Hecha cuartos en el cielo 
á la blanca luna miro, 
como acá á los salteadores 
ponemos en los caminos. 

A la encarcelada noche 
llenan las hazas de grillos; 
y merece estas prisiones 
por ser madre de delitos. 

Aquí miro con la fuerza 
que el rodezno en los molinos 
vuelve en harina las aguas, 
como las piedras al trigo. 

Veo encanecer los cerros 
el bien barbado cabrío , 
letrados de las dehesas , 
colegíales de quejigos. 

Las fuentes se van riendo. 



aunque í^be Jesucristo 
que Wy metaDcólicas muchas, 
que lloran mas que ua judio* 
Aquí murmuran arroyos, 
porque han dado en perseraklos; 

!ue hay mochos de buena lofigúa , 
ien hablados y bien quistos. 

La lechuza ceceosa 
entre los cerros dá gritos,., 
que parece sombrerero 
en la música y los sHbos* 

Ándase aquí la picaza 
con su tra^e dominico; 
y el pajarillo triguero 
con el suyo capuchino. 

Gomo el muchacho en la escaela 
está en el monte el cuclillo, 
con maliciosos acenlos 
deletreando maridos. 

La piedad de los milanos 
se conoce en este sitio ; 
pues que descuidan las madres 
cíe sustentar tantos hijos. 

Los taberneros de acá 
no son nada Uo^vedizos ; 
y ansí hallarán antes pcívo 
que humedades en el vino» 

El tiempo gasto en las herajl 
mirando rastrar los trillos ; 
y hecho hormiga no sal^o 
de entre montones de trigo.. » 

A las que allá dan diamantes, 
acá las ^mos pellizcos.; i 

3f afiu ¥ttl^ los listones , 



350 OBRAS BB DON FRANCISCO 

lo que allá los cabestrillos ■ 

Las mugeres de esta tierra 
tieaea muy poco artificio: 
mas sonde lo qae las otras, 
y me sabea á lo mismo. 

Si nos piden , es perdón , 
con rostro blando y sencillo ; 
y si damos, es en ellas, 
que á ellas es prohibido. 

Buenas son estas sayazas , 
7 estas faldas de cilicio, 
donde es el gnsto mas facH , 
sí el deleite meaos rico. 

Las caras saben á caras, 
los besos saben á hocicos ; 
que besar labios con cera , 
es besar un hombre cirios. 

Esta en fin es fértil tierra 
de contentos y de vicios , 
donde engordan bolsa y hombre, 
y anda holgado el albedrio. 

No hay aqui mas que dirán ; 
ni ha llegado á stis vecinos 
prometer y no cumplir, 
ni el pero, ni el otro dijo. 

Madrid es , señor doctor , 
buen lugar para su oficio , 
donde coge cien enfermos 
de solo medio pepino : 

Donde le sirve de renta 
el que suda y bebe frió, 

!f le son juros y censos 
ds melones y los higos: 
Que para mi , que deseo 



DE QUBYBDO. 3SI 

vivir en el Adanismo , 
en caeros y sia eogaflos, 
fuera de ese paraíso ; 

De ptata soq estas breñas, 
de biocado estos pellicos, 
ángeles estas serranas, 
ciudades estos egidos. 

Vuesarced, pues , me encomiende 
á los padres Aforismos, 
y déle Dios muchos años 
en vida del tabardillo. 



CENSURA GONTBA LOS PBOFANOS niGIPLINANTES. 

ROMANCE XXXV, 

Fulanito, Citanito, 
entremés de la pasión ; 
tú que haces los graciosos 
en la muerte del heñor. 

Cotorrerito buido , 
maya de la procesión , 
carcajada de los diablos 
y nuevo llanto de Dios: ¿^^ 

Agudo es el capirote 
que tu cholla encorozó; 
y mas agudo fué el diablo 
que te ha dado la invención. 

Yo temo que tanto pliegue 
no le plegué al redentor ; 
que se conviertan en mazas 
para tu condenación. 

Buena caza y buena pesca 



OBfiAS ni BaiC VSAIfGISCO 

salistes hembra y ^too ; 
tú vestido de turbante , 
vestida ella de Álnma^t : 

Mas preeiado de la llaga 
que pobre demandador ; 
pues requebrar coa el asfi9 
es para Martin Antón. 

No me espanto ({iie ks damas 
alaben ese rigor , 
si de parte de su re^a 
vienes por embajador : 

Tú , penitente morcilla, 
diciplinaate morcón , 
ebacona de los cambimfes , 
zarabanda pecador. 

¡Qué bien parecen las naguas! 
¿dónde se queda el cartón? 
que con virillas y mofio 
espero de verte yo. 

¡Ó sí fuera una guitanm 
haciendo á tu azote el son , 
pues son mudanzas del rastro 
sangre y salto bnUídort 

Descalzándose de risa 
va Pilates de tu bumor; 
y á tus espaldas Looffm» 
quiere volver el lanzon. 

Llorando va lo qne niegas> 
el gallo de la pasión: 
tanto mas desalumbrada, 
cuanto mas te alumbran hoy« 

Por cucurucbo la honnía 
de la nariz de im sayón: 
estrecbf» si de chitara. 



; 



M QCBVKDO. 3¿3 



] pero de conciencia no. 

' En el mismo prendimiento 

hace, como toreador, 
suertes, y no penitencia 
la disciplina rejón. 
Fariseo confitado, 
te desmientes español : 
. mejor merece el sanco 

I la túnica c|ue el bolsón. 

De la niña á quien festejas 
f buenos los galanes son, 

si al verdugo solamente 
tienes por competidor. 

No merece el quien tal hace, 
tan bien como tú un ladrón: 
compañero tiene Gestas : 
el malo se ha vuelto dos. 
Sí acaso la primavera 
te azotas por prevención, 
el doctor aiablo sospecho 
que te sirva de doctor. 



ABVXBTBNCIAS DB UNA DUEÑA i ÜN OAIAN fOWE, 

ROMANCE XXXVI. 

Una picaza de estrado , 
entre muger y serpiente, 
pantasma de las doncellas 
7 gomia de los billetes: 

Tumba viva de una sala, 
mortaja que se entremete, 
embeleco tinto y blanco , 



t^l OBRAS M »01f FláNGiSGO 

que revieota qoieB le bdie. 

Una de acruestaa que íenviüdaD, 
y en un aaimal se vuelT«n, 

3ue ni e$ ^^rae qí 86 pecado^ 
ueña, en buena hora se míeiite; 

Viendo cooer en aaspiros 
dos rejas y unas pagedlas , 
con s;u leofua de eseorpíon 
esto le dijoá un pobrate: 

Bien parecen io$aiKj^lrwi 
en hombre que se arrepíentae: 
guarde esas lágrimas, hijo, 
para cuando ae omfiese. 

Toda plegaríais jpafota, 
y leaguage «diferente: 
el romaaee sin díneroa, 
es lengua qpae no se entieade. 

Ser geaiUhomb^ na oristíano, 
nada vaié y bien pareoe: - 
la monedan pantontUas, 
ojos, cabellos y dientes. - .> 

Dar músicas, es quitar 
el sueño á la gue ya duerme; 
tiaaios toaos y las co^Iae 
no hay platero que las pese. 

Pendenaia^ y cootilladas 
no son raíces ni muebles, 
pues ^ Injusticia sok 
valen diaero las maertea. 

Pasear, as ejereieio, 
no dádiTa«i;|irkteÉlsi; 
y el.qltt bbaee áiiseaiido, 
mas.qiiB{iiegeoia,'digí|sne;, 

Proaasa. escasa ideaúikBSt ' 



DIB QÜBVBBO» ^gS 

y moneda de inocente; 
que la malkia de agora 
lot^oe no palpa no quiere. 

El pobre no aguarda ¿ irse 
para aecir que está ausente ; 
que en ninguna parte está 
el que dinero no tiene. 

Quien no tiene, ya se fué: 
guien no dá, se desparece: 
inrisibie es quien no gasta, 
pues ninguna puede verle. 

El rico está en toda parte; 
siempre á propósito viene: 
no ha cosa que se le esconda; 
no hay puerta que se le cierre» 

rfioncella cuentan que fui: 
el Sefior sabe si mienten: 
quien me hizo dueña no supe, 
fV pag^ronmelo siete. 

Por vengarme de un vecino 
me casé con él adrede, 
'hasta que enterré una mina 
de tinteros en su frente. 

Fdé Dios servido después 
de-que yo me convirtiese 
en sabandija tocada 
en un lechuzo de réquiem. 
' ^asadíM soy de cuerpos, 
que se pagan y se venden: 
enflatrtadüra de hombres , 
y engarzadora de gentes. 

Lo que me pagan , informo : 
hijOjífí Sefior os remedie; 
que^Énrante pobre y ¿esnndo,. 



35$ OBRAS M DON FRANCISCO 

solo dá lástima verle. 

Él c|ue llora sus pecados, 
premio en otro mundo espere ; 
que lágrimas en Madrid 
mojan , pero no merecen. 

Durmiendo está mi señora , 
y no habrá quien la despierte ; 
que los pobres dan modorra » 
y es sueño cuanto pretenden. 

£1 mendigo que la oyó 
el razonamiento aleve, 
hambriento y desesperado 
la dijo de aquesta suerte: 

Descomulgado avecbucho , 
Caín de tantos Abeles , 
muía de alquiler con manto , 
chisme revestido en sierpe. 

Bien sé yo que contra ti , 
por ser entre sombra y duende , 
no valen sino conjuros 
de el misal y de los prestes. 

Yo traeré quien de estas casas « 
con cruz , estola y asperges , 
saque, como los aemonios » 
la dueña legión , que tienen. 



DAMA CALVATRUENO DE GONDIS. 

ROMANCE XXXVn. 

Pidiéndole está dineros 
Doña Berenguela á Antón; 
y él entre si está pensando 



BB QÜBTBDO. 987 

de dárselos, entre no. 

Muchacha que peca en condes , 
con tan grande obstinación , 
que hasta condes de gitanos 
no la hacen mal sabor. 

£l, pues , componiendo el gesto, 
si descomponen su voz , 
entre no quiero y no puedo 
la bolsa y el corazón ; 

Después de una tosecilla, 
que sirre de prevención, 
7 madurando el no hay blanca» 
á pura fuerza de tos: 

Dijo: si por los sefiores 
siempre me despedís vos , 
sean, pues, ios pedidos ellos , . 
el despedido (4 ) sea vo. 

Si cuando queréis "bureo, 
ha de ser con un señor, 
hija , cuando tengáis hambre , 
mascad un príncipe ó dos. 

Muchachas que con los tues 
toman un año sabor , 
tengan de nuestras mercedes 
emolumento y ración. 

Dios os harte de marqueses, 
y dejadme en mi rincón ; 
nunca os falten señorias , 
y á mí la merced de Dios. 

Y por sí perseverare 
Tuestra ilustre perdición , 
atended á lo que os digo, 



(I) ll«p«did«. 



^Mr OBBAS J>S son FBANGISCO 

las pecadoras de honor. 

Duque que guarda el ducado , 
y d^ la couversacíoo, 
alabarle la llaueza , 
y conjurarle el humor. 

Condes que dicen no quien» , 
tan claro ai demandador , 

Ía que no sea condes Claros, 
arto claros condes son# 
Mucho duque y poca ropa^ 
no es hacienda, si es blasoa: 
sefias de hospital ofrecen , 
si la pinta ni> epgdfió. 

Señorías y esoelencias 
son cáncer de Varif^s hoij^ ; 

pues de UtOtosse^comenv 
que es ayu^a Gomélon; 

Has quiero en un pozo estaéos 
que estadpSí en un señor ; 
pues.a^'balla ea aqiifiUos . . : 
quien soga en estos aoihallév 

Ea Madrid andan agoca 
los condes de Catrioa ; 

Íorque solo dan azotesi 
la propia doña Sol. 
I á quien de titules qai^a 
Terse llena al rededor ^ 
Dios la convierta ea botica , 
por su divina pasioa. 



B8 QWMWBM. 389 

BOCTBlIfA DB «ÁRIDO PAC?IÉlf9B. 

ROMANCB IXXVHr. 

Selvas y bosques de amor, 
dehesas , sotos y campos, 
quien os cantaba soltero , 
os viene á muffir casado. 

La lira de Medellin ^ 

es la cítara que traigo t • . . 

5 soy falsete con todos - * 
e la calcilla del Pardo. *" ' j 

De puro otsado temo ,- i '* 
si me escondo ó si me lapü ';^ 
quctlosque no meconoceti/ 
me sacarán por el rastro. ' 

Coilocfstesme pastor , ' 

conoceréisme ganado ^ *'. \ '"^^ 
tai feoviHo' comü novíít,, ' ';; 
tan mtridocoTlio gama. '* '• 

Bien puede ser que miteMd' 
tenga muchos embarazos ; 
mas de tales cabelleras 
hay pocos maridos calvoií. 

También he venido á ser 
regocijo de los santos ; 
pues sfendo atril de San Lucas , 
soy la fiesta de San Marcos. 

Trueco mi consentimiento 
por doblones muy doblados j, * 
y se los quito tan gordos , 
si me los j3onen tan largos ; 

Del qoe mi casa visita , ^ 




360 OBRAS DS BOIf FRANCISCO 

ttarmuradores villanos 
dicen que me hace ofensa , 
y el pobre me hace el gasto. 

Consentir lo que ha de ser , 
es mohatrero recato ; 
y rehusar lo forzoso , 
empobrecer el agravio. 

lo cómo de lo que sé , 
como hacen los letrados: 
animal por animal , 
mejor es buey que no asno^ 

No me declaro del todo , 
pero traslüzgome tanto , 
que por meoroso que i$ea , 
ningún dinero acobardo. 

rara c[ue nadie me tema , 
todos mis poderes hago ; 
que el espantar á la gente 
es habiliaad del diablo. 

Si el honor hace ^ran sed , 
y el sufrimiento Buitragos , 
mi pelo sea cornicabras , 
ladren mi brama aun los Bracos. 

El ceño no ha de estorbar , 
sino encarecer el caso ; 
que esposos de par en par , 
empalagan el pecado. 

Ándense poniendo nombres 
los celosos por mi barrio , 
que yo me iré por el suyo , 
mas ahito , y menos flaco. 

El carnero es quien le compra , 
á falta de mas regalo ; 
cómo aparecimientos , 



D8 QUBVEDO* 361 

y soy perdices y pabos. 

Mormuren detrás de mí , 
mientras la hacienda les maseo ; 
que es pulirme , y no ofenderme, 
el roerme iol^ zancajos. 

Galanes de mi muger 
se llaman uqos hidalgos , 
á quien llamo provisores, 
á quien tengo por yasallos. 

Si dicen que han de correrme 
en una fiesta este año , 
mas quiero morir en fiesta 
que no viyir en trabajos. 

Ser Meo quisto de muger, • 
es mérito cortesano ; 
jiue son cuaresma los celos , . 
y la hoiira es el traspaso: 
¿Mas qué no haré en la hambre de tan hidalgo 
moza y casamentero , y dote al diablo? 



KAaiDO Qvi BUSCá. CÓMODO, T HAGB BBJUkGION DE 

SCJS PfiOPIBBABES. 

ROMANCE XXXIX. 

La que hubiere menester 
nn marido de retorno , 
que viene á casarse en vago i 
y halla su muger con otro ; 

Acudirá á mi cabeza , 
mas arriba de mí rostro, 
como entramos por las sienes 
entre Cervantes y Toro. 



^m OBRAS DS'BOír FRAHGISGO 

Muchaefaas , todo me eás# : 
niñas , todo me desposo : 
MOoAáo de quita y pon , 
entre ciego y entre sordo. 

Persona de tan bnen talle ^ 
que tengo ei talle de todos : 
Yíéneme lo que me dan , 
los delgíMios y ios gordos. 

Dáime por deseiíeodido 
^ oaamas visiones topo : 
no ocupo, tugarlo oasa-, 
y al rayo del sol me asome {¥). 

Si esfeando eéirtti mnger , ' 
colcm^ro- bfújiAaide ores, 
hago como qm mé ftii ; ' ^ 

y ap&()uQ me «fuedov né^ estlitib. 

T con e9toíaÉá:jes tan vane \ 
;;,í ; :! : de mi cabeza él entono, : 
^á^mea me^.IoS'poneámt^ : 
parece que se los pongo. 

Tengo en queriendo dormir, 
. '-' I .suefiode phima ydeplMio? 
con proiiielinife<ntos- velo, 
y con las dádivas ronco. 

Sabaá acíbar la. peidit; 
que para comerla compro; 
pero si me lo presentan, 
sabe á perdir enante cómo'. 

Siete veees me be conde ,. 
siete capuces he-roto, 
y me siento tan marido, 
que pienso ponerme el ocbo* 

CO Alttde al caracol. 



.V 

• í.í 



La primera fué doacella 
después de mi desposorio; 
recatada, ya se eatieBde: 
recogida, en casas de otros. 

La seganda hizo un enredo , 
^ue no U) hiciera el demonio; 
juntó un virgo y un prefiado^ 
trujo el ano sobre el otro. 

Estilaba yo los meses, 
porque vioiesea ai propio ; 
y acJiaquém« oaa barriga, 
que no la vi de mis ojos. 

La$ demás á pato el postre 
faonraroü mis matrimonios: • ' 
las fcres, tres sigai» me hieíerony 
Aries; Tauro y-Gapricornio*: 

Las dos pusieron vktudes - 
de JDii cabe«a en. él moño , 
que k competirlas no bastan 
lasdeDEmcúoá unicornios^ . ; 

$i;bi(^órades oración - ^ 

por un marida del soto, '. 

no os le deparara el Rastro - 
mas Diego, ni meaos oseo* 

Mi condición y mi vida 
es aquesta que pregono: 
muchachas, alto á casar , 
que está de camino el novio* 



364 OBEAS DK DON FBANGISCO 



PROCURA ENMENDAR EL ABUSO DE LAS ALABANZAS DE 

LOS POETAS. 

ROMANCE XL. 

Qué preciosos son los dientes, 
y qué cuitadas las muelas, 
que nunca en ellas gastaron 
los amantes una perla. 

No empobrecieran mas presto 
si labraran los poetas 
de algún nácar las narices; 
de algún marfil las orejas. 

¿En qué pecaron los codos, 

Íue ninguno los requiebra? 
^e sienes y de quijadas 
nadie aue escribe se acuerda. 

Las lágrimas son aljófar , 
aunque una roma las vierta; 

Íno hay un culto que saque 
e gargajos á las flemas. 

Para las lagañas solas 
hay en las coplas pobreza: 
pues siempre se son lagañas, 
aunque Lucinda las tenga. 

Todo cabello es de oro 
en apodos, y no en tiendas ; 
y en descuidándose Judas , 
se entran á sol las bermejas. 

Eran las mugeres antes 
de carne y de huesos hechas: 
ya son de rosas y flores, 
jardines y primaveras. 



DB QÜEYEDO. 36$ 

Hortelaaosde faciones, 
¿qué sabor qaereis que tenga 
una muger ensalada, 
toda de plantas y yerbas? 

¿Cuánto mejor te sabrá 
sin corales una geta, 
que con claveles dos labios, 
mientras no fueres abeja? 

(Oh cultos de Satanás , 
que á las faciónos blasfemas, 
con que piden, con que toman, 
andáis vistiendo de estrellas I 

Un muslo, que nunca arufia, 
unas sabrosas caderas, 
que ni atisvan aguinaldos, 
ni saben qué cosa es feria; 

Esto sí se ha de cantar 
por los prados y las selvas, 
en sonetos y canciones , 
en romances y en endechas. 

Y lloren de aquf adelante 
los que tuvieren vergüenza: 
todo rnbi que demanda, 
todo marfil que desuella. 

Las bocas descomulgadas, 
pues tanto dmero cuestan, 
sean ya bocas de costal, 
porque las aten por ellas. 

De cáncer se ha de llamar 
todo diente que merienda ; 
soles con uñas los ojos, 
que se van tras la moneda. 

Aunque el cabello sea tinta, 
es oro si te le cuesta » 



30^ OBBAS DB DOH yBAtClSCO 

y de yeilon el ddrftdo, 
9Í coa cuartos se contenta. 

Quien boca y dientes cantare, 
á malos bocados muera: 
las malas gordas le ahiten 
las malas flacas ie liienm. 



lOCOSA DEFENSA DE NERÓN , Y DEL SESwR REY DON 

PEDRO DE CASTILLA. 

ROMANCE XLI. 

Cruel llaman á Nerón, 
y cruel al rey don Pedro, 
como si fueran los dos 
Hipócralesy aaleno. 

Estos dos si que inventaron 
las purgas y cocimientos, 
las dietas y melecinas, 
boticarios y barberos. 

Matalotes fueron crueles, 
yministrosdel infierno, 
abreviadores de vidas, 
y dátanos de tormentos: 

Que Nerón tuvo buen gusto: 
don Pedro fué justiciero ; 
si cohechados y ladrones 
no f^usieren lengua en ellos. 

Si invenláfan estos dos 
esperar, y tener zelos, 
las tnugeres de porvida^ 
lágota; y hacerse viejo», - 

Cantar mal, y porfiar, 



y tev^^lofi ínstromentoff, 
el pidir de las busconas, 
las yisitafi de los necios; 

Jostick faera ilaoArlos 
órnales ia fiama en eslremo; 
peno si no lo sofkiron, 
es contra iodo derecho. 
. Tuvo NeroB lindo humor 
y exquisito entendimiento, 
amigo de novedades, 
de fiestas y pensamientos . 

Dicen que forzó doncellas; 
mas de ningún modo creo 
qjoeél efiocmtró coi alguna, 
ni que ellas se resistieron. 

Quísole gueUmio mal, 
pueil le llanió deshonesto, 
por^pie adoraba á su madre, 
siendo obligación hacerlo. 

Nótale de que comia, 
sin cesar, un día entero; 
y es peoaáio, que á la sarna 
pudiera iipputar lo mesmo. 

Mató Nerón muchos hombrea; 
mas son los que el sol ha muerto, 
y llánmde hernioso á él, 
y á esteiotro le llaman fiinro. 

Guitíióde <taem«rea Roma 
tantdadüicio soberbio, 
dejando ahstcattigada 
la ^tefJBía para cumplo. 

Q^oaiiólla débil grandeza 
que atMHiaban tos tiempos , . 
y á la )ádHdad delmondo 



36S OBRIS BK DON FIUirGISGO 

quiso mostrar sa desprecio. 

Sí á Séaeca dio la muerte, 
siendo su docto maestro, 
hizo lo quie una terciana 
sin culpa pudo haber hecho. 

No es mucho que se enfadase 
de tantos advertimientos; 
que no hay señor que no quiera 
ser en su casa el discreto. 

Quitó á Lucano la vida; 
mas no le agravió por eso, 
cuando inmortal le acredita 
con la gloria de sus versos. 

Pues don Pedro el de GastiUa, 
tan valiente y tan severo, 
¿qué hizo sino castigos, 
y qué dio sino escarmientos? 

Quieta y próspera Sevilla, 
pudo alabar su gobierno, 
y su justicia las piedras, 
que están en el Candilejo. 

El clérigo desdichado, 

¡el dichoso zapatero, 
icen de su tribunal 
las providencias y aciertos. 

Si dotia Blanca no supo 
prendarle, y entretenerlo, 
¿(jué mucho que la trocase, 
siendo moneda en su reino? 

Era hermosa la Padilla, 
manos hlanoiis, y ojos negros, 
causa de muchas desdichas, 
y disculpa de mas yerros. 

Si á don Tello derribó, 



D1Í QVEVEDO. 369 

fué porque se alzó don Teflo; 
y si mató á don Fadríque, 
mucbo le importó el hacerlo. 

De su muerte, y de otras muchas 
sabe las causas eí cíelo; 
que aua fuera mayor castigo 
si rompiera su silencio. 

Matóle un traidor francés, 
alevoso caballero: 
vio Moatiel la tragedia, 
y el mundo le lloró muerte. 

De emperadores y reyes^ • ' 
no hablan mal nobles y cuerdos; 
que es en público delito, 
y no es seguro en secreto. 

Esto dijo un monta'&és, 
empuñando el hierro viejo, 
con cólera, y sin cogote, 
en un Cid tinto un don fiueso. 



DBSCDBRE MANZANARES SECRETOS DE LOS QUE EN- EL 

SE BAÑAN. 

ROMANCE XLII. 

« 

Manzanares, Manzanares, 
arroyo aprendiz de Rio, 
platicante de Jarama, 
buena pes'ía de maridos : 

Tú que gozas, tú que vés 
en verano y en estío 
• las viejas en cueros muertos, 
las mozas, en cueros vitos- % • ' 

Biblioteca popular. T. II. 410 



370 OBBÁSDB DOK FRANCISCO 

Ansí derretidas canas 
de las chollas de ios ricos, 
remozándose ios puertos, 
den á ta flaqueza pistos: 

Pues conoces mi secreto, 
que me digas como amigo, 
que género de Sirenas 
corta tus lazos de vidrio. 

Muy ético de corriente, 
muy angosto, y muy roído, 
con dos charcos por muletas, 
en pie se levantó y dijo : 

Tiéneme del sol la llama 
tan chupado y tan sorbido» 
que se me mueren de sed 
las ranas y los mosquitos. 

To soy el Rio avariento, 
4iue en estos infiernos frito, 
una gota de agua sola 
para remojarme pido.. 

Estos, pues, andrajos de agna 
<|ue en las arenas mendigo, 
¿poder de candelillas 
con trabajo tos orino. 

Hácenme de sus pecados 
confesor; y en este sitió 
las pantorrillas malparen, 
cuerpos se acusan postizos. 

Entre mentiras de corcho, 

Ír embelecos de vestidos, 
a muger casi se queda 
á las orillas en lio. 

¡Qué cosa es ver una dúefia, 
un pésame dominico, 



3 

responso en Gtramaitchoiiei, 
medio nieve, y medio cisco : 

Desnadarse üe un entierro 
la cecina de este siglo; 
y bañar de ánima en pena 
un chisme con domínguillosl 

Enjuagaduras de colpas, 
y caspa de ios delitos 
son mis corrientes y arenas : 
yo lo sé, aunque no lo digo. 

Para muchas soy colada» 
y para muchos rastrillo^: 
vienen cornejas vestidas, 
y nadan después herizos. 

Mugeres que cada dia 
ponen con sumo artiGcio 
su cara, como su olla, 
con su grasa y su tocino. 

Mancebito azul de cuello, 
y mulato de entresijos, 
único de camisón, 
lavandero de si mismo : 

No todas nadan en canes 
las sefioras que publico; 
que en pescados abadejos 
han nadado mas de cinco. 

Por saber muchas verdades, 
con muchas estoy malanisto: 
de las lindas, silas callo; 
de las feas, si las digo. 

Ta Tuera muerto ae asco, 
si no diera á mis martirios 
Filis de ayuda de costa 
tanto cielo cristalino. 



iSOl obeav bi Jim Mámcisgo 

« 

si CKm susdie&testie rio; 
y CrMdak|Qtvir y Tftjo, 
por lo fiPlil y to Tico. 

Soy «i 'mar ^e las iSí penas, 
si* canta dulces Infphms; 
y cuando se vé «a «lis agiias, 
soy la fuentse de Narciso. 

:k mévites y esperaazas 
soy "d Lethe, y las olvido ; 

¡ en* peligras y wilajgros 
ace qae parezca Nm. 

A ray^s, con su ntirar, 
al sol' me^Bo desafió ; 
y á las esteras y oídos, 
á planetas, y^afivos. 

Flor áflor, y rosaá rosa, 
si abril se precia de Uttdo, 
de sus megiilas le espera • 
cuerpo á cuerpo el íaraise. 

Las desventuras^qm paso, 
son estas que he irefefrido, 
y esle el hartazgo de gloria, 
con que soto me desquito. 

AGÚSANSE >B ^L$ GULVhS LOS GüfiIi£OS, GUANDO SE 
rlNJJBOOUJSRON LAS YAJLONAS. 

ROMANCE SLIL 

V^^ cuello asul pecador, . 
arrepeoUdot confieso 
á vos, promíüiica santa. 



I 



mis pecadi^,^ pues me oiimi^ik 

Contanx» puedo ii¿s e«iA[mv < 
peraaa pueaa n^s yerros 4 
^ ea molde, bolo, y cuehiüius 
a toda Vizcaya tengo. ,^ \ 
Mi nacimiei^io. fué estopa» .. t 
en aquellos bornea viejos, , -, f 
que á puras tremas traiaa c 
con registra los gargueros* • 

En bodas de ricas fembras 
, vine á subir al angeo, 
y llevaban sus gaznales 
como cuartos en tafógos. 
Pegóseme la heregia; 
cea favor de Lutero, 
e Holanda pasé á Cambray, 
mas delgado, y menos bueno. 

Ya era la caza no mas 
todo mí entretenimiento, 
bainillas eran mis redes, 
mis abridores sabuesos. 
Ya teníamos á España 
(perdéiletae Dios si peco) 
los estr^geres, y yo 
asolada coa asientos. 

Los polves axfules lrii|e 
del^eoelado flABienco, 
y con la gran poivadera 
perdimos á don Dinero. 
Mas ayuBos introduje 
que ta ettaresma y advieato ; 
y hubo akguii h(»nbfe de Uea 
que ftVuiMilDia á moide y coelb. * 
A té de cuellojinralHin^ ., 



374 OBIAS VE DON FBANCISCO 

como á (é de caballero; 
y oKichos cuellos ea sal 
se haa vuelto de puro tiesos. 

DeseovaioeQ, pues, las nueces» 
digan la verdad los gestos, 
toda quijada se aclare, 
y el lamparon ande en cueros. 

Parezcan á ser juzgados 
en viva carne y en huesos 
todo cigüeño gaznate, 
y con corcova camello. 

Por justos juicios de Dios, 
y de tan alto decreto, 
vivan las santas valonas, 
y mueran los mercan lienzos. 



DOCUMENTOS DE UN MARIDO ANTIGUO X OTRO MODEK?fO. 

ROMANCE XLIV. 

Ansí á solas industriaba, 
como un Tácito Cornelio, 
aun maridillo flamante 
un marídísimo viejo. 

Óigame lo que le digo: 
estéme vecino atento, 
pues somos del matrimonio 
él novicio, y yo profeso. 

Alce la fráíte, que estar 
tan cabizbajo y suspenso, 
si es vergüenza, es necedad ; 
y es un tesoro, si es peso. 



DE OeEVBDO. 375 

Diez allos há que me pose 
á marido en este pueblo, 

Í examinado de nuca, 
e maridado los reinos. 
También yo pequé en honrado, 

Íf anduve á voces diciendo 
o de en mi casa me cómo, 
lo de ayuno, si no teo^o. 

Ctavé ventanas y rejas, 
y me trajeron inauieto 
el qué dirán en el barrio, 
la vecindad, y los cuentos. 

Dicenme que la señora 
es un pedazo de cielo, 
quien hiciese buenas obras 
halle gracia y eotre dentro. 

Dtcenme que están los dos 
entre celos y respeto; 
ella en sus trece de edad, 
él en sus trecede necio. 

Noramala para él : 
déjela vender al pueblo 
la edad cuando no la tiene, 
tendrá las Indias del tiempo. (1) 

¿Cómo no se corre, hermano, 
de andar desnudo, teniendo 
unos ojos mercaderes, 
y unas megillas talegos? 

A la hora de comer 
me parece que le encuentro 
con unos dedos sayones, 
crucificando bostezos. 

(I) Es tenerla riqueza del tiempo tener poca 



376 . OBBAS DE DON FAAüf^ISGO 

Con el Perú está casado: 
Atabalíba es su suegro^ 
si dá lugar á las flotas, 
y deja cavar los cerros^ 

Haya entrada para todos, 
y será para sí mesmo 

[huerta de Guadalajara 
a puerta de su aposealo. 

Helo aquí que es naas honrado 
que Uclés y sus privilegios, 
(^ue de celos da lición 
á los gatos por enero. 

Doy que de puro puntoso 
.«se vuelve el libro del duelo: 
el abrigo y el gaznate 
¿cómo medrarán con eso? 

£1 marido y el cuchillo . 
al principio son de acero; 
pero después los mas tinos 
tienen el cabo de hueso. 

Sálgase por esas calles, 
dé lugar a los deseos, 
sino es mando cartujo , 
ó desposado del yermo. 

Ya dejó de ser costilla 
la muger cuando la hicieroa: 
sacósela Dios del lado, 
por qué se la vuelve al cuerpo! 

No hay muger como la Luna , 
ni marido como Febo ; 
ella se tiende de noche, 
él sale en amaneciendo- 

Como pesebre en mesón , 
es el marido discreto , 



9B QCBVBDOr > 377 

donde hay <;omida y deseaaso 
en atándose del cuerao. 



LICIÓN DE UNA TÍA Á UNA BTUCHACHA, Y ELLA MUES- 
TRA CÓMO LA APRBNDE. . 

ROMANCE XLV. 

Mensagero soy, señora: 
no tenéis que me culpar; 
de parte de mi dinero 
esta embajada escuchad. 

En el real de don Sancho 
grandes alaridos dan: 
don Sancho los dá mayores 
porque le piden el real. 

¿Dónde estás, señora mía, 
que pides , y no me das? 
En lu juicio , no lo creo : 
en mi gracia no será. 

De mis pequeñas heridas 
compasión solias tomar; 
que por tomar , vida mía, 
compasiones tomarás. 

Dame nuevas de tu tia , 
aquella águila imperial , 
que asida de los escudos , 
en todas partes está. 

Toda pico , y uñas toda , 
pues para haber de volar , 
de mi caudal hizOij^lumas^, 
por ser águila caudal. 

Paréceme que la escacho 



^r- 



378 OBBAS DB DON PBAlfGiSGO 

caando te empieza á ensenar ^ 
Mahoma de ouestras bolsas ^ 
este maldito Alcorán. 

A los paganos te llegas 
de los quítanos te vas: 
santo Tomé te detienda 
del amante guardián. 

Dátiles de Berbería , 
niña » valen mucho mas 
que quitales de Toledo , 
que es una fruta infernal. 

En la baraja del siglo , 
caando quisieres jugar, 
serás la sota de espadas , 
pero de los oros as. 

Si falta pesca en poblado 
al conchudo gavilán , 
allá vá á buscar la caza 
á las orillas del mar. 

No dejes los mal vestidos , 
que el pinero suele andar 
en figura de Romero ; 
no le conozca Galvan. 

Gran daréte y poco toma , 
son gradas del hospital : 
deja rizos aladares 
por algún sin ala-dar. 

T tú , porque ella conozca 
tu garduña habilidad , 
con boca de pierna en pobre 
empiezas á demandar : 

£1 que solo promete, 
mete zizaña , 

Que los prometimientos 



DE QCEVEDO. 379 

son para el alma. 
Muestro á mis preteadientes 

dientes y muelas ; 
Oanles alaWozas , 

quieren meriendas. 
Hombre sin talego 

lego se queda , 
Que en mi orden el rico 

solo profesa. 
Solo quien derrama 

ama devoras^ 
Que es amar á la peste , 

amar á secas. 
Mancebíto guardoso 

oso le digo , 
Pues se lame las manos 
. para sí mismo. 
Á quien guarda el dinero , 

Ñero le llamo , 
Y á quien dá lo que tiene , 

un Alejandro. 
Para mí son bolsones 

sones y liras , 
Gaita mejicana 

de mi codicia. 
Es mi Mariquita 

quita pesares. 
Digo quita pesos 

de á ocho reales. 



3SP OBBAS DB OOK F«A|fei8G0 



SL JUEGO »S CANAS PBIlttBBO, ?0B LA VENIDA DEL 

PRÍJV^&IPB DE GALES. 

ROMANCE XLVI. 

Yo , el otro juego de cafias , 
que es mal estado murió , 
y estoy ea penas eternas 
por justos juicios de Dios : 

Á cuantos fieles cristiaaos 
mirastes mi perdición, 
salud y gracia, sepades 
la causa de mi dolor. ~ 

Yo me comí de atabales , 
y me metí á Sao Antoa , 
con séquito de mercado , 
y vueltas ai rededor. 

Quise embutir ea un día , 
coa mitcho re mi fa sol , 
cañas , rejones y toros , 
y murciégalo Lanzon: 

Los herradores del banco , 
y el banco del herrador , 
tenaza y martillo, trozos 
de sarta de la pasión. 

Entradas tuve de calvo, 
parejas de hoz y de coz ; 
y á sí mismo , bien mirado , 
no se vahó el caracol (1). 

Si al salir mis adalides, 
gloria del suelo español , 

<l) No valió un caracol. 



•.'S 



dio la postrer boqueada 

el bien barbad* Estreífen (1) ; 

lid pecador iflépcho errado , 
no merezco cutjm , no : 
, de wk lado me oerca Ricbe , * 
del otro üü esgrimidor. 

Gatas y caballos tuve \ 
y mtoho grande Sfefior ; 
mas lo real , aun en tortas > 
siempre af^de e.^imacion, 

¿Qué muclio que me venciese 
una fiesta superior ' 

que llevó el rey en el cuerpo 
desde el tocado al talón?' 

Júpiter corrió con lanza , 
con la cana voló amor, 
' cnando en la cbncb« de Venus 
se adargaba Marte y Sol. 
. Yo fui juego behetría 
en los trastos y el rumor ; 
mas el suyo, realengo 
hasta en ía jurisdicion. 

Yefoi lego, él de corona: • 
yo fui cañas motilotí: * 
un regocijo donado,- 
sirviente demanda<fDr. '' 

Provisión á la gine la 
fue la fiesta que paátí^: 
por dan Felipe empei^aba, 
á modo de provisión/ 

Si ifie quitaran la tara, ' 
como hacen al cariK)n , 

(4) Porque €aé Vatetrae la salida del juego'de calías. 



38S 0BBA8 DK DON FBA19CISC0 

quedara menos pesado 
sin familia tan atroz. 

Vosotras, de la hermosura 
gerarqola superior, 
que miráis con dos batallas 
las paces del corazoo: 

Las qae clavel dividido 
mostráis por conquistador, 
donde milita la risa 
con perlas en escuadrón; 

Haced bien por mis parejas, 
que están en eterno ardor, 
y cada ülenioa sea 
una cuenta de perdón. 



DESPÍDESE DB PENITENTB T DISCIPLINARTE. 

ROMANCE XLVII. 

Ni sé si es alma, si almilla, 
esta que traigo en el cuerpo ; 
que SI almilla, no calienta , 
y si es alma no la siento. 

To hago ya el noviciado 
del amor en el intierno ; 
y dentro de pocos días 
seré demonio profeso. 

Nunca he sabido topar 
un solo arrepentimiento; 
y el no conocer mis culpas 
es la causa de mis yerros. 

Penitencia me mandó 
que hiciese el divino duefio ; 



DI QÜBYKDO. 383 

por quien : de Dios^ olvidado, 
solo de mi alma me acuerdó* 

Dice que gustará mocbo 
de verme eu vocací negro , 
puntiagudo de cabeza, 
con diez arrobas de peso: 

Que me meta á penitente ; 
y piensa que yo do entiendo 
que esto inventa su rigor 
por verme en una cruz puesto. 

Para obedecerla , ayer 
lo consulté con mis huesos; 
responden que no há lugar 
los dos hombros y el pescuezo. 

En una sarta descocos 
anduviera yo muy bueno, 
haciendo el paloteado 
con las 'cruces y los cetros. 

Has si de esto no gustaba , 
que por su entreteoimiento 
me oíese diez mil azotes, 
con buena túoica, y recios : 

Que me alabaría las carnes , 
si me viese muy sangriento; 
^ en galeras me los den, 
81 yo en pegármelos pienso. 

¿Qué me han hecho mis espaldas 
para que las vuelva harnero, 
hecho difunto buido, 
en una mortaja envuelto? 

¿Qué es ver á un disciplinante, 
que por solo oir al pueblo: 
Dios te lo reciba hermano, 
se obliga á azotazos fieros? 



384 OBRAS DE DON FBANCISGO 

Mas que todos los abrojos, 
me lastimarán h s ciegos 
con aquel: saca Pílalos, 
dicljo a voces , y con gestos. 

Pase que una vendadera, 
con una bota de añejo, 
al que se hace carne á azotes, 
con vino le hace cuero. 

Azótese el lue es sanguino, 
por ahorrarse de barberos, 
el preciado de costillas, 
y ei amigo de aspavientos ; 

Que yo no he de enamorar , 
alumbrado de otros ciento, 
con mi sangre (como dicen 
en guerra) a sangre y'fiíego. 

Harta penitencia líago 
en sufrirme yo á mí mesmo. 
¿Qué mas cruz que mi pobreza , 
ni qué mas pesado lefio ? 

Cofrades de los dolores 
son por mis bobas mis miembros, 
de las angustias mis tripas, 
de la pasión mis deseos. 

De la soledad mi bolsa; 
pues es un puro desierto 
de melíri todo acuñado , 
que me acompañe un momento. 

Según esto, mi señora, 
busque otro mártir mas necio; 
qwe la letra entra con sangre, 
3 el buen amor con dinero. 

Y cúmplanle aqúese antojo 
los amantes de este tújmpo; 



BE OÜEVBDO. 385 

como si en descuento entrase 
acribillarse el pellejo. 

CON NOMBRE SUPUESTO SE QUEJA DE UNA MADBE , Y 

]>E UMA HIJA. 

ROMANCE XLVIII. 

¿Estamos entre cristianos? 
¿sufriráse en Argel esto? 
¿que á un estudiante le engañen? 
¿que á un poeta pidan censos? 

Llamóme yo Die^o Antón , 

3ue no hay memoria en el tiempo, 
e Diego que fuese cambio, 
ni de Antón qne hiciese asiento. 

Naciera yo Otavio ó Julio, 
7 conociera dineros: 
á quien los tienen los pidan : 
á mí no, c|ue no los tengo. 

No se hiciera con un calvo 
lo que conmigo se ha hecho , 
ni con un zurao, que sirve 
¿ todos de mal agüero. 

To estoy bueno, 
roto, y enamorado, y sin dinero • 

una madre y una hija 
mi muerte y sepulcro fueron : 
la hija acabó mi vida, 
comió la madre mi cuerpo. 

Su vecino ful seis años: 
posada y lumbre me dieron: 
lo mismo le daode valde 



386 OBRAS DE DON FAANGISGO 

á Judas en el infierno. 

Son las dos como un retrato 
de estos que hacen modernos, 
que por un lado es Narciso, 
y por el otro sardesco. 

No sé por cuales pecados, 
siendo tantos los que he hecho, 
por tres años, y tres meses 
vine á doncella sin sueldo. 

Honestas son por el cabo: 
á serlo ansi por el medio, 
k las dos sobrara mncho, 
y á mi me faltara meaos. 

Su modo de proceder 
es un puro testamento : 
porque todo es fíem mas^ 
«después de mandar su cuerpo. 

n acénseme de los godos, 
y viéneles, según pienso, 
eso dé godas por marcas: 
perdóneme Dios si peco. 

De músicos son capilla, 
de capillas son convento 
de soldados son presidio 
y de pages son tinelo. 

En hacer á todos cara, 
y en encnbrírlaal momento; 
son hija y madre, sin duda, 
una tapa" y otra espejo. 

La nina aguarda un marido, 
que en acabando de serio, 
no habrá diablo que le aguante, 
mas que á un toro jaramefío. 

Es su casa barkieria^ 



1» QOKVEBO. 317 

donde el rajMido es el fliédd, 
y las bot»f las vacías, 
y ellas ea rapar, barbaros. 

FraU es «sla que se dá 
en cada tierra á su precio: 
en Sevilla á reíote y cuatro, 
y k mn dentro de toiedo. 

Dicen «pie llevé sa flor; 
crislkmo soy, alma tengo, 
y si yo vi flor, ni rosa, 
lapaígtte aaeiavo en Marruecos. 

Ni fú vi en su cuerpo todo 
jardie «Igono, ni huerto, 
auflqua ea el lu^ que dice, 
ha tenido mochos tiestos. 

A Saatia^ de Galicia 
me parece so aposento, 
adondiavá todo el mondo 
«a ñpsm da ftomera. 

Pareeéa una montería 
SI celia ea aoochecieBdo: 
pues ladean seAas, y silban 
los que cunan su terrero. 

Yo Bator boeoo, 
roto, y euiMiorado, f sin dinero. 



INSTRUCCIÓN Y mCVUBfíim 1^Añ\ Uh NOVICIADO DR 

tA cóatB. 
lOMANGE IliL •' 

> - 

A te carta vas, paríaa: 

niña« á U «általa Uavaa 



38R OBBAS 01 m>N FRANCISCO 

tu mocedad y tus pies: 
Dios de su mano te tenga. 

Fiado vas en tu talle, 
caudal haces de tus piernas, 
dientes muestras, manos das, 
dulce miras^ tieso huellas. 

Mas si allá quieres holgarte, 
hazme merced que en la venta 
primera trueques tus gracias 
por cantidad de moneaa. 

No han menester ellas lindos, 
que harto lindas se son ellas: 
la mejor facción de un hombre 
es la bolsa grande y llena. 

Tus dientes, para comer 
te dirán que te los tengas; 
pues otros tienen mejores 
para mascar tus meriendas. 

Tendrás muy hermosas manos, 
si dieres mucho con ellas: 
blancas son las que dan blancas: 
largas las que nada niegan. 

Alabaránle el andar, 
si anduvieres por las tiendas; 
y el mirar, si no mirares 
en dar todo cuanto quieran. 

Las mugeres de la corte 
son; ^i bien lo consideras, 
todas de Santo Tomé, 
\^ aunque no son todas negras. 

T si en todo el mundo hay caraSi 
solas son caras de veras 
Ias4e Madrid por lo hermoso, 
y por lo mucho que cuestan. 



<> 



DB QUEVEDO. 389 

No hallarás nada de yalde, 
aunque persigas las viejas; 
que ellas venaen lo que fueron, 
y su donaire las feas. 

Mientras tuvieres que dar, 
hallarás quien te entretenga; 
y en espirando la bolsa, 
oirás el réquiem wkrnam. 

Cuando te abracen, advierte 
que segadores semejao: 
con una mano te abrazan, 
con otra te desjarretan. 

Besaránte como ai jarro 
borracho bebedor besa, 
que en consumiendo, le arrima, 
ó en algún rincón le cuelga. 

Tienen mil cosas de nuncios, 

[mes todas quieren que sean 
os que están abreviadores, 
y datarlos los que entran. 
Toman acero en verano, 

aue ningún metal desprecian; 
>ios ayuda ai que madruga; 
mas DO, si es á andar con ellas , 

Pensóse escapar el sol, 
por tener lejos su esfera; 
y el invierno por tomarle 
ocupan llanos y cuestas. 

A ninguna parte irás, 
que de ellas libre te veas; 
que se entrarán en tu casa 
por resquicios, si te cierras. 

Cuantas tú no conocieres, 
tantas hallarás doncellas; 



980 OBBAS M non FIAKCISGO 

que los virgos y los dones 
son de «oa misma maaera. 
Altas mugeres verás; 

I)ero son como coimeDas, 
a mitad bueeas y corcho, 
y lo denlas miel y cera. 

Casamiento pedirán, 
si es qoe te huelen hacienda, 
guárdate de ser marido, 
no te corran ana fiesta. 

Para prometer le doy 
una general licencia, 
pues es todo el mundo tuyo, 
como solo le prometas. 

Ofrecimientos te sobren, 
no haya cosa que no ofrezcas; ' 
que el prometer no empobrece, 
y el cumplir echa por puertas. 

T^ víspera de tu santo 
por ningún modo parezcas, 
pues con tu bolsón te ahorcan 
cuando dicen que te cuelgan. 

Estarás malo en la cama 
los dias todos de feria: 
por las ventanas, si hay toroS) 
meteráste en una iglesia. 

Antes entres en un fuego 
que en casa de una joyem ; 
y antes que á la platería 
vayas, irás á galeras. 

Si entrar en alguna cada 
quieres, primero á la poerta 
oye si pregona alguno; 
no te peguen con la deu4a. 



DE QÜEVEDO. 391 

Y si por cuerdo y guardoso 
Bo tuvieres quien te quierat 
bíeu hechas y mal vestidas 
hallarás mil irlandesas. 

• Con un cuarto de turrón, 
y con agua y con gragea 
goza un P tramo barala 
cualquiera Tisbe gallega. 

Si tomares mis consejos, 
Perico, que Dios manleoga, 
vivirás contento y rico 
sobre la haz de la tierra. 

Si no veraste comido 
de tías, madres y suegras; 
sin narices, y con parches, 
con unciones y sin cejas. 

BBSPONDE Á LAS SOCALIÑAS DE UNAS PELONAS. 

ROMANCE L. 

A buen puerto habéis llegado 
las niñas de daca y toma: 
Satanás os dio el consejo: 
no pudo ser otra cosa. 

Por dinero me enviáis, 
como si yo fuera flota, 
ó banco, teniendo solo 
pies de banco mi persona. 

Mas cuartos tiene que yo, 
aunque tiene menos borra 
que mi barba, y que mi len^ua^ 
la mas cuitada pelota. 

La falta de los caballos 



392 t)BRAS DE DON FBANGISCO 

quisiera tener agora; 
pues sí me salieran cuartos, 
se mejorara mi bolsa. 

Veis que traigo yo mis carnes 
asomadas á mí ropa, 
mas delicado de capa 
que de estómago una monja: 

Que los dedos de los pies 
por el zapato se asoman, 
como tortuga que saca 
la cabeza de la concha: 

Que cómo de arrebatiña : 
que soy gavilán de ollas»; 
y que sola mi conciencia 
es la que come á mi cosía; 

Que es mi casa solariega 
mucho mas que no las otras; 

fmes que por falta de techo 
a dá el sol á todas horas: 

Sabéis que esta villa es mía 
por la carta ejecutoria 
que al desvergonzado hace 
señor de la villa toda. 

Sabéis que de mi posada, 
en sacando yo la sombra, 
es mudado todo el hato, 
que me abriga, y que me adorna. 

¿Pues como si lo sabéis, 
me pedís en larga prosa 
dineros y una merienda, 
tan sin gracias y tan romas? 

Sí piaiérades*^ narices, 
fuera demanda mas propia; 
que á un vecino le pidiera 



BE QÜKYEDO. 393 

un tarazón que le sobra. 
¿A mí moneda de rey, 
que aun no la alcanzo de sota? 
A mi plata? que aun por verla 
las pildoras se me antojan? 



TKUVICA GOBRESPONDIDAMENTE LA SENTENCIA YUL* 
^ QUE EL MIDIÓ MUNDO SE AIE DEL OTRO MEDIO. 

ROMANCE LL 

Chitona ha sido mí lengua 
habrá un año; y ahora torno 
ala primer tarabilla: 
agua vá, que las arrojo. 

Quítenseme de delaote, 
que atrepellaré algún tonto 
y estaré libre de peoa, 
pues con cascabeles corro. 

Sí gozques todos me ladran, 
yo quiero ladrar á todos; 
pues que me tienen por perro, 
mas yo los tengo por porros. 

Piensan que no los entiendo: 
yo pienso de ellos lo propio: 
miranme, y hácenme gestos: 
mirólos, y bagólos cocos. 

Tedos somos locos, 
los unos y los otros. 

El narigudo oledor, 
que fue alquitara con ojos, 
y se vá, si no le tienen, 
a sayón su poco á poco; 



394 OBRAS M BOH FRANCISCO 

A sombra de sus narices 
se está riendo del romo, 
que en figura de garbanzo, 
por braco juró de monstro. 

Yo he visto un corchete zurdo, 
graduado de demonio, 
reírse de un pobre calvo, 
y el calvo ponerle apodos. 

El hombre güero de vista» 
que tiene por niñas polios, 
se burla del derrengado 
cuando le silban los cojos. 

Búrlase el viejo pintado, 
pelo al temple, baroa al óleo, 
dominico de cabeza , 
blanco y negro á puro plomo , 

De ver al encanecido 
ensabanado de rostro; 
y el barbas de manjar blanco 
fisga de sus lavatorios. 

El otro , que se pudiera, 
según enfila de mosto , 
ceñir en vez de pretina , 
con aros, cintura y lomos , 

Llama berro al que es aguado ; 
y el aguado melindroso 
le llama plaga de Egipto , 
por los mosquitos del sorbo. 

Yáse el marido postizo 
envuelto en seda y en oro , 
vestido de lo que sobra 
de su muger á los otros. 

Es ella una perinola , 
pues el cristiano y el moro 



»S QtTEVBDO 395 

que la bailan , bailan siempre 
saca, y pon , ú deja , á todo: 

Ríese de ver en cueros 
al maridillo celoso, 
cargado de bonra en invierno , 
sin ser cachera , ni aforro : 

Y el celoso, que le mira 
dando su muger á logro , 
le llama por nacer burla 
tendero del matrimonio. 

Piénsase la doncelíita 
que me engaña, porque otorgo; 
sabiendo yo que es colmena 
catada de muchos osos. 

Piensa que en mi letanía 
entre vírgenes la poogo ; 
mereciendo el Dios nos ubre» 
tan bien como el terremoto. 

Saca la otra mirlada 
del arca , ó del escritorio 
(como pudiera unos guantes) 
una garganta y un rostro. - 

Untadas tiendas manos, 
no por via de soborno ; 
que trae el unto en los dedos, 
cono en los rii\ones otros. 

Mas huevos gasta que un viernes 
su cecial gesto en remojo , 
y á puras pasas le acuesta 
hecho almuerzo de buboso. 

Piensa que alabó su cara , 
cuando digo que la adoro ; 
y estoy loando la tienda 
de donde sacó el adobo. 



396 OBRAS DB DON FBANGISGO 

El que se mete á míoistro 
por grave , y por enfadoso , 
muy atusado de calzas , 
muy fruncido , y muy angosto, 

Suefia que por cuello enano , 
y hablar flautado y á sorbos , 
y porque trae sin orejas 
su Dar de zapatos sordos, 

Que le tengo por prudente ; 
y ansí yo haya buen gozo , 
<iue comparado con él , 
juzgo por cuerdo á Yinorro. 

Todos somos locos 
los íinos y los otros. 



EN LA SIMULADA FIGURA DE UNAS PRENDAS RIDÍCU- 

LAS , BURLA DE LA VANA ESTIMACIÓN QUE HACEN LOS 

AMANTES DE SEMEJANTES FAVORES. 

ROMANCE LU. 

Cubriendo con cuatro cuernos 
de su bonete de paño 
mas de mil , que tú , Benita « 
le has puesto con otros tantos ; 

Aquel sacristán famoso « 
aquel desdichado Fabio , 
el que á tus torres de viento 
repicó los campanarios: 

Después que el manteo raido 9 

Ía que no desvergonzado , 
izo asiento sobre un cerro, 
para descansar un rato: 



Bí QÜBVJCDO. 397 

A la orilla de uq arroyo , 
que no estaba murmurando 
como otros arroyos ruines ; 
que este era bien inclinado : 

Desatando un borceguí 
de una soguilla de esparto , 
comenzó á sacar las prendas , 
que por favores le has dado. 

Lo primero y principal 
fué un reverendo zapato , 
con puntos de flux , muy propio, 
no al pié , sino al mismo banco. 

Luego un lazo que tenía , 
de no sé qué cendal pardo , 
que á la garganta de J udas 
pudiera servir de lazo. 

Una liga muy peor 
que la de los luteranos , 
recien convertida á liga 
del mal estado de trapo. 

Sacó luego unos cabellos^ 
entre robles y castaños , 
que á intercesión de unas bubas 
se te cayeron antafto. 

Considere aquí el lector , 
pf o , ó curioso , ó cristiano , 
su gozo al ver que de liendres 
eran sartas los mas largos 

Descubrió un retrato tuyo , 
y halló que tiene al mirarlo 
cosas de padre del yermo , 
por lo amarillo y lo flaco. 

La frente mucho mas ancha ' 
qw conciencia de escribano : 



I 



399 OBAAS D£ DON rftAMGISGO 

las dos ceJAS ea ballesU, 
en lugar de estar ea areo. 

La nariz casi tao roma 
corao la del Padre Saoto , 
ue parece que se escoode. 
el mal olor de tus hajos. 

Aveciadados los ojos 
ea las honduras del casco , 
con dos abuelas pomiñas, 
de ceja y pe&iAuas calvos. 

Una bocaza de iaiernOt 
con sendos bordes por libios , 
donde hace la santa vida 
un spUxUeute ermítauo. 

Halló al cabo un escarpín, 
que , sin estar resfriado , 
tornando estuvo sudores 
seis meses en tus zancajos. 

Miró Ia$ prendas eJ triste ; 
y al momento s«r$píraado , 
á su retablo de duelos 
las puso (lor nuevo marca. 

¡ Ay despojos venturosos » 
dijo, que entre estos g^iijarros 
me d^ejó aquella serpiente « 
que se earotscaba en filis brazal! 

üúsé si os eeiie ea el rio^» 
que de llevaros me canso ; 
mas q«ien dá Haalo á Pisttei|ta, 
DO es jusio qoie le dé aseo» 

Queínaros será mejor , 
como favores nefaados ; 
pues centra asIoraJeza 
los iMBa' tttt hombm áe ua diabto> 



DB (^OB?B0O. 3M 

Diciendo aquesto , se fué 
dejándolos en el campo, 
por espantajo á las aves , 
y por estiércol al prado. 

Cubrióse con su manteo , 
que dicen que fué de paño; 
y partióse naciendo lodos 
en la arena con el llanto. 



QUBJAS Í)E UNA CORTESANA ViáNDOSB OCIOSA > 

ROMANCE Lili. 

A la gineta sentada 
sobre un bajo taburete, 
con su abantalíUo blanco^ 
y un vestidillo verde: 

En valoncica redonda, 
y perlas por brazaletes, 
con apretador de vidrio, 
y rizas entraml^ias sienes: 

Con herraduras de plata, 
y faldellín de ribetes « 
con mas guarnición qae Fiandes 
en el castillo de Aroberes: ' 

Al UQ lado una guitarra, 
al otro lado un bufete, 
eoa un perrillo de falda , 
que la lame, y no la muerde: 

Con una vieja barbuda 
sentada de frente á frente; 
mas pasada que et diluvia, 
que ha que pasó muchos meses 



400 OBRAS DE DON FRANCISCO 

Mas seca que suele serlo ^ 
la que nos pega la peste: 
escurrida como azumbre 
del vino caro de Yepes; 

Eslaba doña Tomasa, 
mas triste que doce viernes , . 
contemplando su hermosura, 
y la soledad que tiene: 

T mirándose á las manos, 
que á quien las mira son nieve, 
y jaboncillos, y mudas 
cuando de cerca las huele: 

T midiendo su cintura, 
aquella que han hecho breve 
no los Datarios de Roma, 
sino fajas que la tuercen : 

Después bajando los ojos 
hacia sus cuartos de allende , 

Í viendo sus pies pequeños 
orros de todo juanete: 

T luego las dos columnas 
del edificio viviente, 
que al torno hechas se le antojan, 
ose levanten, ó se echen: 

Y viendo que ganan otras 
con lo mismo que ella pierde , 
aplicando la letrilla, 
cantaba de aquesta suerte : 

¿Holinico, porqué no mueles? 
porque me beben el agua los bueyes^ 

Solian en otro tiempo 
la damas del interese 
tener en un ojo negro 
un juro de los de & veinte. 



Jos ««baRosliiao ^ •«> 
en Sevilla te Menefies, 
ea üenifK) q oe eran dadores 
lo que agora son leoieDies! 

Cm «na ceja ahumada 
ganó «n Toledo la Pérez 
mm me catorce otyKgades 
dfil jaVoo ú del aceite. 

Labró una casa en Madrid 
la Mendoza con los dientes; 
.^«e cnairo milaibaMes 
j» la Ifltbráran tan fuerte. 

Y agora i todos sobramos, 
y no nay nadie que se acuerde 
lie ia «dama cortesana, 
qw se remata, y se vende. 

Vísitanos la Justicia , 
y á su falta solo viene 
el médico á visitarpos, 
que el pobre esfueczaaue enferme. 

Pues aprendemos labor, 
¿qué mas desdicha nos auieren? 
qoe la pobreza y la bamfore 
nos predican y convierten. 

Agna viniera al moBno 
de las canales corrientes , * 
*'• sí los -casados celaran 

las ^ue les dieron en suerte* 

Hannos quitado el oficio, 
y en el hospital nos tienen^ 
* dtseiApas de los maridos, 
y culpas de sus mugeres. 
• Todos pretenden casadas, 
porque 2t todos les parece 

BtUioUea Pogmlar, T. II. 412 



(OC OBRAS DB DdN PBANCI8G0 

que gusto que tioDO guarda, 
es mas hazaña vencerle. 

Pues sepan que es añagaza 
para que la gente llegue; 
y que hay marido bandera, 
que vive del hacer gente. 

Aquestos bueyes, el agua, 
con que molemos nos beben; 
y hidrópicos de cornada, 
bebiendo, mas su sed crece. 

Has para vengarnos de ellos» 
ya que sus flores se entienden, 
nos casaremos^ pues tanto, 
esa tramoya apetecen. 

¿Molinito, porqué no mueles? 
porque me beben el agua los bueyes. 

KNVIA UNA TBGÜA k DESCANSAR AL ÍRABO; 

ROMANCE LIV. 

XI prado vais la mi yegua, 
la mi yegua al prado vais, 
mas larga que un dadivoso, 
mas delgada qne un torzal. 

Las que alia os vieren con yerba, 
por saeta os juzgarán 
viéndoos delgada y derecha, 
y puntiaguda de atrás. 

No hay albeitar que avengue 
por vuestros dientes la edad; 
r es cierto, que solo os faltan 
os dos ojos por cerrar. 



i 



Qae no tenéis sobrehueso 
aseguro por verdad, 
pues sobre los huesos vemos 
que aun pellejo no lleváis. 

Presto os pienso ver con ^as» 
aunque hoy apenas andáis, 
de cuervos y de picazas 
que os empiecen á picar. 

Que no hay ye^ua tan ligera, 
no dudo, ni la mitad; 
no corriéndola con otras, 
sino si la han de pesar. 

Sentisos de cualquier cosa 
que os dicen , porque afirmáis 
que os dkñ en las mataduras, 
en donde quiera que os dan. 

Setenta escudos de oro 
en cuartos podéis trocar, 
sin trocar de mano agena 
un solo cuarto, ni mas. 

Nunca os tuve por traviesa; 
mas dice todo el lugar 
que andáis en muy malos pasos 
por donde quiera que andáis. 

En cuanto á correr , me han dicho, 
y pienso que ansí será , 
^ue corréis como una mona 
á quien encima lleváis. 

Dios os dé buena ventura^ 
7 os libre por su piedad 
de ser banquete oe lobos, 
de urracas otro que tal. 



m OBBAS^apJMHIfBáOMIO 

SACÚDESE DB m fiU» f «OAftiaQ^ 

' To el menor ^4re de todciB. 
los que hicieron ese tutko^ 
que concebísteis á escote 
|e|ttre mas de veinte y cincuv, 

A vos doña Din^iundaiiM^, 
que parecéis laberinto 
en las vueltas y revnettas^ 
dcttde tantos se han penlidí^ 

vuestra carta reeini 
coi| un contento infinito 
dé jsaber que esté tan buena 
müger que nunca lo ba^o^ 

Peaísme albricias por ^ 
de ha)>er parídome on hijo; 
como si á los otros padres . 
Bojnidiérades lo mismo. 
' Hágase entre todos cuaitiSt» 
4CÓ0I0 nos cabe el chico; 
que lo que á mi me toe&ro 
^ Utoiré en el Antecrssto. . 

Fuimos $obre vos^ 4eS<ua« 
al qftgeádrar el nacido, 
mas gente que sobre fioma 
con |íorbo9 por Carlos Quialo. 

iKis qjos decis que saca; 
mas sj^un lo que averiguo», 
vos me los sacáis agora 
por dineros y vestidos. 

Que DO negará á su padre, 



U QWTÉW). 195 

decís, por lo parecido ; 

y «» d mat, ^oe el padre po^de 

n^ar muy bmn que le hizo. 

Mas pacfcres tiene que miembtos: 
acomodad, piies, el mió, 
ya qoe qoereis encajarme 
esto de padre postizo. 

jOh quién viera cuando todW, 
armados de acero fino,, 
amojoaen lo que hicieron 
en el mayorazgo hechizol 

Cual dirá que engendró él ralo 
desde ei hombro al colodrillo', 

Je«ai pondrá su mojón 
esde la espalda al ombligo. ' 

Cual conocerá una mano ; 
y no faltará marido 
que di^a, que por la prisa 
no acabó mas de un tobillo. 

Haced creer estas cosas 
á los hombres barbilindos, 
que ^r parecer potentes 
prebf^rán un pollino : 

Que yo soy un hombre zúrdb, 
cegijunto, y medio vizco, 
ma9 negro que mi sotana, 
mas áspero que uu herizo. 

Infórmenle de mis partes 
á ese que habéis parido : 
si él por padre me admitiere,. 
que me tueste el Santo Ofició. 

Paréeeme que trazais^ 
catorce, ó quince bautismos^ 
y que unos por otros dejan 



406 0BIA8 DB DON FBáVCMCO 

moro al que nace morisoo : 

Qae será de ver los padres, 
y la escuadra de padrioos, 
unos con curas y amas, 
otros con vela y capillos. 

Cual andará el licenciado 
carado de sus amigos, 
enviando á la parida 
colación y beneficios. 

El viejo se pondrá plumas, 
y se quitará el juicio; 
que es su cabeza cortada 
creerá como en Jesu-Cristo: 

Que habrá gastado en mantillas 
el arrendador del vino, 
seguro que le parece 
hasta en lo perrojudio. 

Encargáisme de criarle, 
siendo el criar un oficio, 
que solo le sabe Dios 
por su poder infinito. 

Para ayudará eugendrar, 
iré sin duda, aunque indigno, 
con mi lujuria achocada 
entre estas peñas y riscos. 

Naveguen otros las costas, 
que yo en el golfo me vivo; 
que a pecar bueno y de valde, 
desde que naci me inclino. 

Aquí, pues, sabré la historia 
de ese parto tan partido, 
y el suceso de los padres, 
que vos hacéis putativos. 

Aviso tendré de todo; 



mas también desde hoy la aviso 
que para para los otros 
lo que engendrare conmigo. 

Padres llame á los proiesos, 
que yo motilón he sido, 
y con título de hermano 
viviré como un obispo. 

Este año, y este mes, 
y perdone que no firmo, 

Jorque mis mesmas razones 
icen que yo las escribo. 
No pongo calle, ni casa 
tampoco en el sobrescrito; 

Jorque según vive, de ella 
irán todos los vecinos. 



TESTAMENTO DE DON QUIJOTE 

i 

ROMANCE LVI. 

De un molimiento de huesos, 
á puros palos y piedras, 

don Quiíote de la Mancha \ 

yace doliente, y sin fuerzas. 

Tendido sobre un pavés, 
cubierto con su rodela, 
sacando como tortuga 
de entre conchas la cabeza: 

Con voz roida, y chillando, 
viendo el escribano cerca, 
ansí, por falta de dientes, 
habló con él entre muelas: 

Escribid, buen caballero, 



4tS. OBRAS D9 DOlf PIAJiCISGO 

el testameato que fago 
por voluniad postrimera: 

Y ea lo de su enteco jmrcia, 
que ponéis á usanza vuesa^ 
basta poner decentado^ 
cuando entero no le tenga. 

A la tierra mando el cuecpov 
coma mi cuerpo la tierra, 
que según está de fiaco^ 
hay para un bocado apenas^ 

En la vaina de mi espada 
mando qiue Uevado sea 
ini cuerpo, que es atahud 
capaz para su flaqueza: 

Que embalsamado me lleven 
^ reposar á la iglesia; 
y que sotare mí sepulcí^ 
escriban esto en la piedra : 

Aqui yjúLce don. Quijote^ 
el que en provincias diversas 
Im tuertos venpé, y los viseas 
á puro vivir a ciegas. 

A Sancho mando las íslas^ 
que gané con* tanta guerra: 
con que si no queda rico,' 
aislado á lo mecos queda. 

ítem , al buea Rooinaate 
•dejo los prados y selvas , 
que crió el seüor del cíele 
para alimealar la& bestias i 

Mandóle malaventura, 
y mala vejez cou ella; 
y duelos en que pe&sar. 



en vez de pitusos y yerte. 

Mando qQ« al moro eneuitaét » 
que me iMÜraló en b venta , 
los pafietes qoo me dí6 , 
al momento se tet vueh^D. 

Mané» i lo6 moffos de mote* 
Tolver lal? eeces soberbias 
•mo^me dveron, por deseaiígo 
ae cIspaMasT de eeneieiieia. 

De ios palos ^ «le boa dada , 
á mí liffila DolciBea , 
para que gaste el ínTíeino», 
mando eie» cargas de lefia. 

Mi espoda muido á oía ^eoirpia; 
pero desanda )a lenga , 
sin que á vestirla otro algisao , 
sino es. el orín , so atreva. 
' Mí lanza mando á una escoba , 
para qoe puedan con elta 
echar araflos del techo , 
ciriri si de San Jorge fuera. 

Peto, gola y espaldar, 
manofila y media vis«ra , 
lo vinculo en Quijotico , 
mayorazgo de m i hacteodíau 

T lo demás de I^ bienes , 
que en este maoxb) se qoedí» , 
lo dqo para obras pías 
de rescato de princesas^ 

Maodo que en itigar de raísao^ 
jastas , batallas y gaerras. 
me drgan , poes smm todos 
que son mfe OMsas aqiieslag. 

Dejo por lestanmtarios 



140 OBRAS M DON FftAKCISGO 

á don Belianfs de Grecia, 

al caballero del Febo , 

á Esplaadiaa el de las jergas. 

Allí fabló Saocho Panza: 
biea oiréis lo que dijera, 
coa tono duro y de espacio, 
y la voz de cuatro suelas. 

No es razón , buen sefior mió , 
que cuando vais á dar cuenta 
al Se&or que vos crió , 
digáis sandeces tan fieras. 

Sancho es, señor, quien vos fabla, 
que está á vuesa cabecera 
llorando á cántaros triste 
un turbión de lluvia y piedra. 

Dejad por testamentarios 
al cura que vos confiesa , 
al regidor Per- Antón , 
y al cabrero Gil Panzueca. 

T dejaos de Esplandiones, 
pues tanta inquietud nos cuestan; 
y llamad á un religioso 
que os ayude en esta brega. 

Bien dices , le respondió 
don Quijote con voz tierna: 
vé á la Pefta pobre , y dile 
á Belteaebros que venga. 

En esto la estrema-uncion 
asomó ya por la puerta ; 
pero él , que vio al sacerdote 
con sobrepelliz y vela , 

Dijo que era el sabio propio 
del encanto de Niquea : 
y levantó el buen hidalgo 



DK OUEVEBO.. 411 

por hablarle la cabeza. 

Mas viendo <}ue ya le faltan 
juicio y vida , vista y lengua, 
el escribano se fué ! 
y el cura se salió á fuera. 



CiBTEL QUE PONE UNA MOZA CONTRA RESISTENCIA 

Í)EL DAR. 

ROMANCE LVn. 

Aqui ba llegado una niña, 
que examinada en buscón 
por las madres protovíejas, 
saca bolsas sin dolor 

Con dos dedos sin gatillo 
al mas guardoso señor 
saca el mayorazgo entero , 
y no le deja raigón. 

Madura en los estrangeros 
durezas de mi faro: 
resuelve gatos preñados , 
á manera de hiochazon. 

Los mercaderes dañados 
los arranca con valor ; 
aloro quita la toba, 
7 á la plata el neguijón. 

El dmero , que se anda 
con solo un dedo , ó con dos , 
luego al dueño se le enseña 
á ver, que á cobrarle no. 

Es cáustico de avarientos 
nn requiebro de su voz: 



Jtl OBRAS l^t DON FRAltGISGO 

preparativo su inadre , 
qae hace luego operación. 

CoD un emplasto de tias^ 
de amigas con una andón , 
de los propios huesos saca 
la moneda sin sudor. 

Las promesas titulares 
U& cura COA antubion; 

Jel tengamos y tei^gamos 
á contra todo señor. 

En fal&tquera estreñida, 
que dá con pujo un doblón , 
con cámaras hace ai punto 
que purgue todo su bumor. 

La mayor cosa que bace , 
es, que al duque mas ^uardoi, 
le deja, duque, y le quila 
el ducado qué guardó. 

Enseñará k las novatas 
receta de tal primor , 
que bará marqueses del gasto 
los condes de Peña-Flor. 

Yiene á. quitar tos ribetes 
á las ofensas de Dios: 
limpia el pecado de tías , 
y viejas de al rededor. 

Hace inmortales los perroSi 
que tan muertos aadaa hof ; 
y á ios Buiertos de dos meses 
ofr«ee resurreccíoa. 

Vive e& la Puerta Cerrada 
para el que se resistió: 
para el que curarse deja , 
vive en ¿a puerta del SoL 



CONYSISAGION DE LAS MITLAS DB UNOS HÍJ>IG0S COR 
íA AGA HE CM BARBSAO. 

ROMANICE LYllh 

' Tres mujas de tres doctores») 
y UD^ «ca 4e ub iborberD , 
eu ^l^iMkrial de ub podndo 
estabaa oontaatto cuaMAS. 

Punta poQ cabeza esi^sa ^ 
muy juguetonas de fpefii«s , 
muy eaíiejaras -de ^tesguas ^ 
porieli»ecado y les bezos. 

Habjó primero «que todas , 
por k» largo y por lo Tiejo ^ 
una flHilfi muy prudente , 
sí corita de odlebre. 

Tp ibe. sido juiík As oarrOy. 
y mas escrúpulo ten^ 
del recipe y ruibarbo^ 
que del voto y el reniego^ 
, £1 oficio ide mi aoo ^ 
por QMS que cura ^ recelo 
qpt -es oficio de difiifttos , 
y q^t está fuera del rt»io^ 

Ando toda despeada : 
un mes bá que no ^me hierro ; 
que solo yerra sus curas . 
el Ikeociade Yeaeoos 

Ayér.<le dyo ua «risiisAo ; 
sospecho que do estoy bueno ; 
y luego llovió saagrías 
sobre el cuitado Sospeobo» 



Ill OBRAS Bft DON PRANClflCO 

Recatado y temeroso 
pasa por los cimenterios , 
y agora una calavera 
se la juró con uq hueso. 

Otra: muia bisabuela , 
á quieo hubo , se^^m pienso , 
ta la burra de Balan 
el caballo de los griegos , 

Pensativa v despensada , 
como muía d^el desierto, 
mortificada de panza , 
dijo enojada y gruñendo : 

De retorno de una noria 
me vine en los puros cueros 
para el doctor Matatias , 
mata madres, mata suegros. 

Como con el diablo tiene 
con el boticario hecho 
pacto esplicito de purgas , 
y le llanmn Yaderetro, 

Hasta que pasen se para 
cuando topa los entierros , 
pues mientras van los aue envia , 
él se procura estar quedo. 

En tiempo de los pepinos , 
en la plaza carga de ellos , 
por inducir las tercianas 
á poder de mal ejemplo. 

Cuando la caza aue cría 
le merienda todo el cuerpo , 
con sus recetas espulga 
la camisa y los gre^Qeseos. 

Hace gastar los "jarabes 
á los dolientes del pueblo; 



ta QVMftMO. Mi 

mas él reeela á sa pansa 
lasplldoras del bodego. 

Otra muía medio calva « 
con un moño de pellejos , 
díjOj miraado á las otras , 
mal ÍQcliaado el pescuezo: ' 

AI doctor Caramanchel 
há que sirvo dos eneros: 
matasiete, si los cura: 
si los cura, mata ciento. 

Discípulo de un Mosquete, 
que le lejó los Galenos; 
salga de donde saliere, 
triunfo matador de cuerpos. 

Antes que yo le sirviera, 
andaba por esos puertos 
con un tercio de sardinas, 
7 era mas honrada un tercio. 

Piensas que llevas banastas, 
me dice cuando le asierro: 
sí le oyeran las banastas, 
le confundieran á retos. 

Como no le llama nadie, 
y se vé tan solo y yermo, 
por no dejar de curar, 
cura madejas y lienzos. 

En los zaguanes de grandes 
se apea muy reverendo, 
porque piensen que visita 
en donoft orina con miedo. 

Porque en su barrio le estimen» 
hace que su mozo mesmo 
le llame á gritos de noche 
para marqueses diversos, 



M6 0BBAS.W9ÍllltlflTCISGO 

La att^ «pe desifeniAt 
escúchateles bulbos, 
esUba dando paAeiM 
á los g«ij«rP06éel 98^* 

Era 4a trisca castalia 
en el (tamaiio y «I fieta, 
apilada y o|MÍa{la 
por la faita^el SQSteiM. 

Por el respeto q«e étbd 
á la recM de los muOfios, 
atisiniía SMiy iniigm 
el molador pftiiameillo. 

De un sacafmelas, les «dijo, 
al amo yim c|«e hoy ün^ 
y el pan pasra Sam Fraaeioeo 
me codició «por «ardosoa. 

De veatosas y sasgHao 
tanto Bie ettjit^ y me seeo^ 
q«8 ayer me e^ré eD«a OBtache 
y andave daazaiido dentrn. 

El estudia en pasai^lto^ 
lo que ejeeote «a tos mtenim», 
y en goüarffa ▼ im » odwida 
me paga mis aliflAeiilBSw 

El hombre es ^e «mis se hielga 
con un teslaz en el paebtov 
y al desesterar la cara, 
le hace mas arnmiaet^s. 

En esto ei martiroiogio 
de la sakid deleafermo 
bajil»a poi^ la escalera 
zurriando daoa v lestos» 

De^jo de los sayones 
zampaban^l est^oa^^ <» 



BE QUEYEDO. 447 

diciendo: guarden la orina, 
y nosotros el argento. 

Con notables garambainas 
se subieron en sus perros, 
y en gerigonzas de Vidas 
salieron hablando recio. 

La acá, como fregona 
de los tres quebranta huesos, 
muerte vá, como agua Tá, 
á gritos iba diciendo. 



lESPONDE CON EQUIVOCACIÓN k LAS PARTIDAS DE UN 
INVENTARIO DE PETICIONES. 

ROMANCE LIX. 

Díéronme aver la minuta, 
señora doña Teresa; 
de las cosas que me manda 
traer, para cuando vuelva. 

No está.mala la memoria; 
y ansí yo la deje buena 
cuando de este mundo vaya« 
que no la he de tener de ella. 

Si su voluQtad á todos 
esta memoria les cuesta, 
es falta de entendimiento 
el no pareeerles fea. 

Son sus ternezas con uñas, 
como eMsol de aquesta tierra; 
pues se me muestra amorosa, 
con fondos en pedigüeña. 



4lft OBllASf»Ba(Nf FRANCISCO 

Yo tengo ttMiy fei«a aJifSo: 
mi suerte h» sMo may buena, 
pues rengo á lepar éesMuiás^ 
donde birses^ respuestas. 
Y son SftUtas las partidas, 
que en su tríKete se eneíer raí», 
que tentenáé siete el n^und»» 
tiene su paiwl setenta. 

Pídeme unas zapalFlIas, 
y en eso anduro discreta, . 
que por ser hombre que esgrimo, 
ias tengo de espadas negras. 

Ma» la cantidad áa pa^ 
«que papa arro^rse espera, 
podréla dar de mi cara; 
mas no de Segevia ó ("ueaca. 

No hay tela para enviarla: 
DO hay sino vestirse apriesa 
de la que mantíeoeá todos, 
que también' se llama tefa. 

fué jtrrdi pedirme raso 
•en Vairadolid la beba, 
^onde aun ei cielo no ateaaza 
<in vestido de esa seda. 

Enriaré sin duda algtma 
las raras de primavera,^ 
cortadas def raes dfealwiU 
de las faltias de esta sierra. 

Pediré para eoviítrfa 
las tres vueltas dé cadena, 
ios estabones á un preso, 
y á at^tm gitano fas vueftas. 
\ En toque toca á los brí&eo(9, 
no serán de plata é peiias; 



mts procuraré eoviarlos, 
aoftqne (fe una danza sean. 

Kt rceafillo de martas, 
que pide eon tantas veras, 
como li^zaro su hermano 
le enviaré de Magdalenas. 

Pero en cuanto á tos descansos, 
será una cosa muy cierta, 
si hubiere afgua portador 
que losifeve de escalera. 

£q los barros, attedo en dnda 
de cuáles se los oirezca, 
de los que tengo en la cara, 
ó los qtte hará cuando Hueva. 

La cantidad de bocados 
no sé qnien llevarfos ptíoda^ 
sino es enviando un amno, 
que se hs. saque con fuerza. 

No poüffo por no cansarme, 
lasarracao^s v medias, 
los tocados y los diges, 
que{>i<i» con defivergttenza. 

f defo que pra gastos 
de. tan endiabrada cuenta 
retíb! dos miraduras 
das noches por nna reja: 

Hos sortijas, que en la tnano 
me mostró yéndose fuera; 
y tti guante que perdió adrede 
de puro viefo en la iglesia: 

Siete dientes, que me quiso 
haeer creer qué eran perlas ; 
y lÜÉfftM cabellos de oro, 
por la vMttd de un poeta. 



420 OBBAS DS DON FRAKCISCO 

Tengo gastado hasta agora , 
en descuento de esta cuenta, 
el sufrimiento en desdenes, 
y en agravios la paciencia: 

Alguna noche en candil, 
y mas de catorce en vela: 
. todo mi juicio en locuras; 
en coplas toda mi vena. 

Si con aqueste descargo 
debiere yo alguna resta^ 
de lo que fuere prometo 
que compraré su receta. 

Pero si saliere en paz, 
déjese de impertinencias; 
y no pida que la traiga 
el que quisiere que vuelva. 

Bien sé que es alta señora, 
si se sube en una cuesta ; 
y tan grave como todas , 
cargada de plomo y piedras; 

Que tiene buen parecer, 
por lo letrado, y lo vieja; 
y que es de sangre tan clara, 
qae jamás ha sido yema. 

T aun, á pesar ae bellacos, 
confesaré que es tan cuerda, 
que á cualquier buen instrumento 
puede servir de tercera. 
. También conozco que soy 
indigno de tal alteza, 
y un hombre hecho de tal pasta, 
que ^e ha de volver en tierra. 

Aunque, si acaso es amiga 
de tirulos por grandeza» 



DI QUBTEDO. 4S! 

los de grados y corona 
tenffo sellados con cera. 

Mas si es lisiada por croces, 
para tenerla mas cierta» 
roe meteré á* cimenterio, 
por andar cargado de ellas. 

Pues para ser señoría 
me falta solo la renta; 
pues tengo dos en un mapa 
qué son Genova y Venecia, 

Hábito tuvo mi padre, 
y con él murió mi abuela, 
y hábito tengo yo hecho 
a nunca hacer cosa buena. 

No soy e ncomendador ; 
pero sí hablamos de veras, 
mas tengo en sola su carta 
de diez y nueve encomiendas. 

T á ser tan grandes mis deudos 
como son grandes mis deudas, 
delante del rey, sin duda, 
cubrirse muy bien pudieran. 

Si el ser sefíor de lugares 
es cosa que la grangea, 
mi Estado es pueblos en Francia» 
que rinde grande moneda: 

Pues lo de ser caballero, 
no sé cómo me lo niega, 
sabiendo que hablo despacio, 
y qne hago mala letra. 

I aunque la parezco pobre, 
tengo razonable hacienda , 
un tastillo en un ochavo, 
v una fuente en una pierna. . 



^3g OBBAS D8 «OK rJUJíCISCO 

TengQ un monie en «a oiávniio» 
7 en una estampa usa skrra^ 
y de ttU torres de vieoto 
tó señora mi cabeza* 

T demás deaquesto) goiq 
un campo y una ribera 
en el romance que dice: 
ribera agostada y seca. 

So]|[ señor de mucha caca 
en el jul)on y las medias; 

Íf en ser dueño de mi misaift^ 
o soy de muy buena pesca* 
Y tras todo aquesto tengo 
voluntad tan avarienta, 
que solo la daré al diaUe, 
y harto será que la quiera. 



áLABAlCZAS IBÓMICAS i VALLADOU]), HlIDjbBOSE LA 

CÓBTE J>K SLLA. 

ROMANCE II. 

No fuera tanto tu mal, 
ValladeUd opulenta^ 
si ya que te deja el cey^ 
te dejaran los poetas. 

To apostaré que has sentád^t 
según eres de discreta, 
ma^ lo que ellos te coig|M>iieil, 
que el verte tú descompuestii. 

Pues vive Díe&» dudad «44% 
que tengo por gran bajeza 
que siendo tantos á une) 



91 ^mum§. 413 

te falte ^ma te defienda. 

Ne q«iiero atal)ar tus 4S9Íie»^ 
pues fioo, hablaado d« ver«9» 
ums tuertas, y otras vizea^ 
jf tddas de lodo ciegas. 

A fuerza de pasadí»»s 
pareces sarta de oa4jelas; 
y que cojas soa tus casas, 
y sus puntales fi)Hletas. 

Tu sitio yo fio le abono, 
pues d de Troya y de Tebas 
no costaron en diez aflos 
las vidas que en cinco «cuestas» 

Claro esta que elEspoloa 
es una salida necia, 
calva de yerbas y flores, 
y lampina de arboledas. 

Que digan mal de tus fuentes,, 
ni me espanta, ni me altera;' 
Dwspor malas y por sucias, 
hechas parecen en piernas. 
' Mas que se hayan atrevido^ 
á poner algunos menjgiia 
en tus nobles edificios, 
es muy grande desvergüenza; 

Pues si son hechos de lodo, 
de él fueron Adán y Eva; 
y si le mezclan estiercal, 
es para que con él crezcan. 

¿En qué ha pecado ei Octano, 
siendo una oosa tan bella, 
que como en Real de enemigos 
ha dado sobre él cuali|uÁer4¿ 

Be su cotillo y lean 



iií OBRAS BE DON FRANCISCO 

soQ u&as, y son troneras 
los mercaderes aue hurtan* 
y lo obscuro de las tiendas. 

¿De esto pueden decir mal, 
pues los sastres que en él reinan, 
de Ochavo le hacen Doblón 
con dos caras que le prestan? 

Tu plaza no tiene igual, 
pues en ella cualquier fíesta 
con su proporción se adorna; 
mas nada le adorna á ella. 

Pero el misero Esguebilla, 
se corre, y tiene vergüenza 
de que conviertan las coplas 
sus corrientes en correncias. 

Mas necesaria es su agua 
que la del mismo Pisuerga; 
pues de puro necesaria, 
públicamente es secreta , 

¿Qué rio de los del mundo 
tan gran jurisdicción muestra, 
que se iguale á los mojones , 
y á los términos de Esgueba? 

Solas las suyas son aguas ; 
pues sí bien se considera , 
de las que todos hacemos 
se juntan y se congelan. 

Yo sé que el pobre llorara 
esta ida, y esta vuelta ; 
mas vánsele tras la corte 
los ojos, con que se aumenta. 

To le confieso que es sucio, 
¿mas qué importa que lo sea 
si no ha de entrar en colegio , 



BB OüBVIBO* 485 

ni pretender encomienda? 

Todo pudiera sufrirse, 
como no se le subieran 
al buen conde Peranzules 
á la barba larga y crespa. 

Si en un tiempo la peinó^ 
ya enojado la remesa ; 
que aun muerto, y en el sepulcro, 
no le ha valido la'iglesia 

¿Qué culpa tiene el buen conde 
de los catarros y reumas? 
que él fué fundador del pueblo, 
mas no del dolor de muelas. 

Pues al buen Pedro Miago 
yo no se por qué le inquietan ; 
que él en lo suyo se yace 
sm narices, ni contiendas. 

El ser chato no es pecado : 
déjenle con su miseria; 
que es mucho que sin narices 
tan sonado español sea. 

Culpa es del lugar, no es suya, 
aunque suya sca la pena ; 
pues sus fríos romadizos 
gastan narices de piedra* 

Dejen descansar tus muertos , 
ciudad famosa y soberbia , 
pues mirada sin pasión , 
tienes muchas cosas buenas. 

Para salirse de tí, 
tienes agradables puertas ; 
y no hay conserva en el mundo 
que tan lindo dejo tenga. 

¿Hay cosa como tu Prado , 



f^ 0BEA9 M MK tlANCISCe 

donde cada ^ii»a¥eiu« 
en vez de flores, daa easp» 
los árboles si se ^inaa? 

Yo sí que digo reidade^^ 
que la pasí<Mi no mt €i£gft 
de ser hijo de Madrid > 
y nacido ea süs riberés. 

£a cuaaio á mqdar tas anms 
juzgo ^oe acertado faem, 
porque saU> lús deíaoaios 
traen Uamás «a sus taigetes. 

La priisef Tez qoe.las tí 
te ttt7e ea las aparieacias 
por arrabal del iafiemo, 
y en todo muy su parieata. 

Mas ya sé por iu linage» 
que te apellidas Cazaela ; 
que ea vez de guisados haea 
desaguisados sia cueata. 

No hay sino sufrir agora 
y ser en esta totraienta 
. auevo Jonás on el aiar, 
¿ quien trague la ballena. (i\ 

Podrá ser que te vomite 
mas presto que^iodefiLpieasHij; 
y qpie ie celebren viva 
ios que te lloraran amerta. 

(I) Alude á U vulgaridad de atrijiiúueia á IH^^* 



CONSULTA BL RST TABQUINO i UNA BCBSa GBI€A 
DE SUS AM0BBS, Y BLLA LB AOOlffSBJA. 

BOMAJVGE LU. 

Marca Tuiia se liamaba 
uuóa dueAa de Tarqtdno-^ 
que 4ai&btea regaló el diaiaia 
con 4uefia$ al pagajúsme. 

Escriben varios autores, 
que en ios chismes y el oficie 
eran en aqaeJla edad 
tales como en esle siglo. 

Era la romana r¡eja 
hecha en la impresión del grifo ,. 
que eott nariz y con hariM 
pudiera dar on pellizco. 

La carita parecía 
suelo de q^so de Pinta ; 
que los Pintos y los quesos 
blasonan de ai«y anligiies. 

fimpe^ada como na jarro^ 
corcovada como un cinco : 
el rosario no le osaba; 
mas usaba los hechizos. 

Tartamuda, Dios ms Uhre^ 
con tener poc boca un chirle z 
lasadas por bigotes^ 
y los labios por colmíHos. 

Teníala el dicho rej 
por puntero de sus vicios , 
asesora de arremetes , 
y azuzadora die tibios. 



OBBAS DB DON FRANCISCO 

Dfjola como Lucrecia, 
la mager de Colatino , 
á treinta con rey le puso 
la sarna del apetito 

Es honesta por el cabo: 
(lloraba el rey como un niño) 
no se qué me hacer con ella , 
aunque he pensado en »in hijo. 

Suspiro, y nunca me oye : 
no me responde, si escribo : 
si pas^o, no me vé: 
y en mirándola, dá gritos. 

Por un poco de adulterio 
la daré el cetro que rijo; 
á tí me encomiendo , madre, 
7 invoco tus aforismos. 

La buena vieja meciendo 
el visage de ab initio, 
después que habló con h>s gestos, 
alzando la cara, dijo : 

Oir á tu magestad 
encarecer ese risco, 
hará descalzar de risa 
aun á los Padres Conscriptos. 

Bien tendré callos de trampas, 
pues cómo el pan de los niños: 
mas Lucrecias he alcanzado 
que yo kalendas me quito. 

¿No tiene vergüenza un rey 
de escribir un billetico : 
y, como azúcar de pila, 
enviarse en papelitos? 

Pasear es de indigestos » 
7 fineza de tobillos: 



DE QDKVSIK). 40 

Boramala, y pasear , (1 ) 
es enviar a^ lo mismo. 

De los quereres vulgares 
son prólogo los suspiros; 
7 del amor mendicante , 
emjpuQadura los pidos. 

Obligar y comprar es 
rodeo ae desvalidos; 
y el chocar y el embestir, 
retórica de los ricos. 

Si el rey está sobre todos, 
Lucrecia estará en buen sitio: 
solo faltará el asalto ; 
y faldas no son castillos. 

Bien sé que dirá no quiero, 
que es mamona de mandos : 
habrá llanto , con que crecen 
las plantas de regadío. 

A estar vuestra magostad 
en este pellejo mió , 
pues en alforzas de arru^s 
muy bien cabrá sí le estiro, 

Lucrecia estuviera ya , 
con todos esos prodigios , 
mas forzada que en galeras, 
mas cursada que camino. 

£1 ser por el cabo honesta , 
no embaraza á tus desinios ; . 
pues pasó quien llega al cabo , 
el medio ya , y el principio. 

Que donde hay ruerza se pierde 
derecho, es refrán de lindos ; 

YáyaM Doramtfai y váyaMá pairear; 



4M OBRAS »K 1>M FRANCISCO 

mas tamblea éofuie hay áertdío » 
la fuerza se gü&a á briood^. 

A GotetíBo ceaozeo 
desde qoe era taaiaflí to , 
y para padre ée cabras 
solo ie fatta lo ehívo« 

Con armnis , so con bitleles, 
nos pintaroa á Cafúdo ; 
y alegan tos oerros oMiedos 
aljabas, y no botsiltos. 

La fuerza ta hace Locreeia , 
qne á sn rey sacé de qaieio : 
quien sin querer enanilla, 
sin querer sufra relinelioa. 

Smre nri eoaoieBeía lomo , 
si la fuensas , ta delito ; 
y qae ka de aprobar su AieHa 
el parecer que le eodtlg». 

Eseuehóia el rey aféalo , 
y viene , y toma> ¿ y qué hhof 
sino Tase , y Uega « y sas , 
que h qatst» que ae qaiso* 

Mucbes pareceres dan 
en su DfHMrte; y y^ malicio 

3ue tóenos át otro puftat 
estizo el puflat bttídob. 
fie elta nadie ejemplo taiaa , 
ue escánéato sieuacqNre ba sMo 
si tieciÉf^ ; y por eonsanaDla 
de necia esta ea tos abisaMU 

ifun6«a fifi » et rey p^Use» 
su nvrio qaiedé aotiUo. 
Hasla aqui pudo llegar 
de una a ao fléc Ha ti j^eow 



í 



Ansí lo esmhe ArbotiÉs 
eo el capsulo qnitíto ; 
si bien híiy- varíns (««ckMies 
ea aigaaos maMscritos. 

TÍNGASE DE LA SOBSBMA DE UÜTA BEIMOSUBA CON El. 
ESTEA^ DEL YIEIiFC». 

ROMANCE Lili. 

Pésame^ stíbora aua , 
de ver á iruesa mefced 
hoy de plata, sin ser Qifki , 
y at&i deplataa^er. 

A pesar det arlilkia, 
el Padre Matusalén 
ha iatrodticiáo ea fio cara 
mucha cascara de Buez 

Las arrugas de ta freate 
soa ro^idíis a mi ver ^ 
de la canrela del tiempo^ 
y lá üueUade sus píes. 
Bíeahaya el boy, f oeai^e vengé de ayer. 

La haUa deseii^pedeaéi y 
puesto silencio al nérder, 
tocando esUa á (a quedn 
al gusto 7 ni ktcará. 

Lo que á utuí nftoeife siaaítMly 
es la pompa Aesa síes-: 
sobras de«ia$epa!tiiia 
larizaa^ ehapílel. 

Las onidbs y los oaka^a 
soa, dejando Aimüim ley" ^ 



438 OBBAS.BE DONFBANaSGO 

Sarracinos y Aliatares , 
dos á dos, y tres á tres. 

Tiritar puede de frió 
en el mas nevado mes ; 
pero dar diente con diente 
no lo quiero conceder. 

La que tuvo Juanetines » 
y don J uanes á sus pies « 
ya con los Juanetes solos 
en malos pasos le ven. 

£1 ojo que apostó á luces 
con el mismo amanecer, 
ojo de pulla se ha vuelto , 
de los (le béseme en él. 

£1 capote , que en las cejas 
tanto daba en aue entender , 
albanega de villano 
la vista esconde en buriel. 

El labio , que fué sirena 
del amante moscatel , 
con los pliegues es plegaria 
por el dame y por el den. 

Los pliegues de cuantas bolsas 
abrió su cara novel, 
hoy tienen con cerraderos 
de sus megillas la piel. 

Si la llamare: Mí vida» 
pues sabe la vida que es» 
i en figura de requiebro 
será una vaya cruel. 

Si la dijere : Mi alma, 
muy bien se puede correr; 
pues es llamarla sin gracia» 
y pecadora también. • 






' fii,, uís ojo», yk w eitinÉlr, 
y su desaire se ^ 
vi driflotos eoflu) ptolQs,^ 
coB onendus como ndo^k 
Bien, ksgpa ei boy, quer Bieifea|[^ de ayer. 



BUIU DE LOS SIIUDtTOS DB BK^eiUlflBOV ftUB ENANO- 

KASf i vBase0»i(s. 

Mi^ diseiwtas, y tniay feís^- 
mala car», y htieii lei^iNige,;' 
pidan 'eáiedra, y no exilie, 
teofi^aa oyeofte, y ao naiaoie. 

No tas den s¿bo aleosÍM : 
por mas qm pidan jigmhn ; 
y las layas yel dinero 
paiaiías tontas se guarde. > 

Al qíiun sabia y fea btsesy. 
el Señoree la depare; 
á malos conceptos muera, 
malos equívocos pase. 
• ^OÉqve ásv lado fottBOfga, 
y aunque mas favor alcance, 
un cat^drácieo goza, 
y á Pitagoras en carnes. 

Muy •docta Itijuria tíone 
muy sabios pecados hace: 
gran oosa será de ver 
€uando á Platón requebrar^. .' 

Eñ vez de- una cara hermosa, 
unanoche'futtsrtaiilé!; • 



&3I OBRAS DR DON FRANCISCO 

¿qué gusto darán á un hombre 
dos cláusulas elegantes? 

¿Qué gracia puede tener 
muger con fondos en fraile, 
que de sermones y chismes 
sus razonamientos hace? 

Quién deja lindas por necias, 
y busca feas que hablen, 
por sabias coma las zorras, 
por simples deje las aves. 

Filósofos amarillos 
con barlias de colegíales, 
ó duende dama pretenda, 
que se escuche, no se halle. 

Échese luego á dormir 
entre Bártulos y Abades, 
y amanecerá aiirazado 
de Genon y de Oleantes : 

Que yo para mi traer, 
en tanto que argumentaren 
los cultos con sus harpías, 
algo buscare que pulpe. 



JlEFIERE L V PRESA DE TRES SALTEADORAS DBLSONSA^UK. 

ROMANCE LXIV. 

Deletreaba unaníQa 
ini tale^on antiyer: 
<con Ce IB. llamé tapada, 
y me respondió con De. 

Entre dos viejas estaba, 
punteros de Lucifer, 



MQÜIVftDO; 4áS 

Matas dolía Ana la tina, 
y otra Matas dofta loes. 
Estaban las viejecítas, 
corno carne de pastel, 

ojaldradas y calienteSv 
huesos y moscas déspaes. 

La habla desencordada, * 
que mostraba al responder 
mucha encia, y poco diente, 
labio, y (]Qiiada oroel, 

Dtíscoidábase el perfume, 
y oliscaban del tropel 
a purgatorio y responsos, 
y á pastillas de vejez. 

Eu dos cuévanos los ojos, 
que parecen cuando vén, 
que en vez de mirar, vendimian 
todo amante moscatel : 

Las manos de mal minísiro, 
untadas con sebo y miel : . 
muslo en forma de mufteca/ 
nieve con fondos en pez. 

Hechas espadas de esgrima 
se vinieron todas tres 
en zapatillas, á darle 
una de puño á mi argén. 

Entre estos dos corteztoes 
pringada estaba mi bien, 
como torrezno en mendrugos 
qne no se pueden morder. 

En la tienda. Dios nos librt, 
de na joyerito francés, 
haciéndola peralvillo 
de mi dinero novel. 



.lllS OBKAii Wr m WANGISGO 

Yo cQmtm^ÜBm^émt 
j con tMmüuim fmy^ 
iba co«ia el ahor oadif 
por la esci^ni al; eocdat : 

Tan maitgiuflado*di0&eafat^ 
que Sf m» «chiiJM4ft ler 
que tkvaüa. y^eii lom bot»s 
un éteef^ Tiiesa^ (seceed. 

ChÁriiialNi^ ht omehaekft^ 
7 el séquüo ma^gamrá, 
zujÉHMBk eaaio/ábisinf^ 
repicabaaJicfigjMr. 

AiuUi» de Quiao>ei& WBom 
la prosa (M totei^a^ 
miqr i^Uiiilo^el teader» 
con la ittraide MoiseiiL 

l«l^iHila w»'. ptcbé Gáf^eiv 
como sí j«Blua7ft.rey r 
piRMnefa por #ttei% 
que ntí la li^oe Atra^»ex^. 

Sidítffoii medtasr ; ii(^; 
las Tíeja»^ «uasrioi pensé 

fM^flMar[Hdieeatt ^óiiov 
queriende- afiabdur em bien. 

No me «pr^^racbéel. BQ tra^^, 
ni el yorpconei»^ y» ité, 
o (M éjiii iittg) v«ire ■rastr 
y he de:QDbraiT cstemoB;. 

8ia laodftrdMir fiias loalmev 
me deBandaoroiE lapóel 
Jlb aOQlévO' ááSÜBeneasv 
y un roslBO baacelvnés^ (t) 

* 



Los ffáméítms déla» Wtím, 
k» «oe se^predaii ée ser 
tenedores, n» •'encfetipas; 
qae afierneiy «Bnca écñ. 

>G«árd6ii9e ^oe los eacueiitm 
en casa é^ mn merctider 
una quincena en ^apartes , 
dosseseBftOBttSBpte. 



MENINA CABELI/9IIA, QíOl mUEmOki l^filfERDADE* 

JIA8>NH.A1IIBRfeS. 

RGIMANCE LXY. 

I5n mofie^ qee annqfne tf ft^Mb , 
de alma y ceraaon senoitto, 
á un copesle-onigtnal 
de aquesta maínera dijo? 

Que BKirtal eres te acoerid , 
' 7 que ai los pasados siglos 
como tú te vés me vi : 
veráste como me he visto. 

Sfi Sas cartas cal vfftortas 
me presentan por testigo; 
7 en martirios de rízftéos 
soy confesor de postizos. 

'*Si me dices, no soy profiSo , 
es verdad , pepo 'distingo; 
propio^y, como compraAo, 
ageno , «orne vendido . 

Aunque ;per9flika ée peto 
parezco, m 89y muy tkm, 
pues for M ^le«Bf mees , 



4S8 OBBAS DI DOM PRANCIgCa 

son muebleslos bienes míos. 

Be por?ida eran un tiempo , 
viviendo en mi patrio nido; 
pero ya son al quitar , 
pues que me pongo y me quito: 

En estrangera corona 
forastero peregrino; 
y aunque natural parezco, 
solo avecindado vivo. 
' Por la espulsion de los cuellos, 
perdónenme los moriscos, 
nay abridores de moños , 
que tuvo paso su oficio. 

Fénix soy de las molleras, 
renaciendo de mí mismo: 
qae apenas en unas muero, 
' cuando en otras resucito. 

T es de fé que si sonara 
hoy la trompeta del juicio , 
dejaran los moños muertos 
las calvas en cueros vivos. 



RBFORUAGION BE COSTUMBRES , NO IMPORTONA. 

ROMANCE LXVL 

Mando yo, viendo que el mundo 
de remedio necesita, 
que esta premática guarden 
todos los que eu él nabitan. 

Todo varón ojizarco 
con toda ojinegra ninfa , 
quiero que truequen los ojos , 



BB QUBVBDO. 439 

Ó 8i nOt que se los tifian. 

A barbados ceceosos 
mando se pongan basquinas; 
que si un barbado cecea, 
¿qué hará dona Serafina? 

Quito mugeres que rapan 
con orinales megillas; 
aunque bay rostro que de relio 
tiene solo el que le quitan. 

Que muger que muda barrio, 
no piense que se confirma : 
que algunas mudan mas nombres 
que tienen las letanías. 

A los que visten bayeta 
quiero que se les permita 
que mientan pariente muerto, 
porque su sotana viva. 

Cara de muger morena, 
con solimán por encima, 
aunaue mas grite el jalvegue, 
puede pasar por endrina. 

Desvanes quiero que habite 
muger de cincuenta arriba; 
que es bien que viva en desvanes 
quien anda de viga en viga. 

Íue á los que están escribiendo 
os vea quien se tifia; 
porque en sus barbas no mojen , 
si les falt&re la tinta: 

Escluyo dientes postizos; 
porque es notable desdicha 
que traigao , co mo las calvas, 
cabelleras las encias. 
Que no anden por las mafiaiías 



^'' 



40^ OBRAS DE M« WÍSÍSKtmCO 

las doacflilftsiqíiie » epAu; 

{mes sanando^ dooG^Uai^ 
es cmma mst% ks torif^as. 

Qae oa se jusgae «a 4ijas 
•el que á i«a tuu^r peroiíta 
que va^« á hacer étlÁgeoflía 
sí algún vecsDO krá^awu 

i^ á áo8 que nurietiaa 
porque vuelvan á la vida, 
sfim mimámh» ahms 
de nej¡»B que iq^edan vivas. 

iDeatíetro pmíos pajiaos, {i) 
«que hay damm «pastaleriafi, 
«que traettM ipajtos y «b iimhio6 
•rosconeii y qaesadiUaa. 

Permtii» las <viuettas Junmis 
donde hay flEiii'f^eoas jK>i<lízas; 
que ea flacas aoo candefem^ 
y las muoecas bujías. 

Tua^oa oofl ropa de ono 
traiga cáohila «que éiga: 
En^sfis iciiQrpo ^a ¿Íím.^ 
cuartO'Goa fiopa^ae aJqoifaL 

PCB6ASE PNÁKOZA DS LOS DEFECTOS DB Í[^S OTRA 

EQTFERMÍfiA. 

La Mcanppcila me 1 laoiM , * 
y deberlo de fttttéar 
en qaa ea wí pda 4a cara. 



0) Eramtamiiiiiii m liiriMggiOUiíiiMtBM» 



s 

\ 



cerno en ti M «tfdrUMiftA. 

%j0» má Iraaofe' cfioM 'gagti» 
BO le ha gasitado>}tiBág 
Rocteli , ni' i» sus iiereges ' 
ia Rocketai y lfoiit»ab«i. 

Andas fofitiénéome nombrai, 
y llamante ila Bo^ttal; 
nwger tqat^om un t^esáeao 
plagaste Isna ireeíndad* 

Si jio tstnve en k ^leri^ 
no befHendiilo «aiidaé; 
que esi» oolegki'de mezas 
renegadas del Stegnnr, 

VndáwcaáQ de lino 
es el remo.4tiie nos dan: 
el hilar es reconcomio 
de besos y de bailar. 

Si dkenque me raparen, 
han dicho mocha verdad* 
¿faé SMS 'de «QTiar m'A lieadnes 
enmofitoáotsaítftl per'caal? 

¿Tú te eoiDfdfffts cenmigo^ 
que peco de «naf k mar, 
si leohnna 4t ¡ttídám oje 
yás de zagcoA «n sagún? 

fierres f Cosmes á cansen 
gozan tnlnagíliéad , 

KQD^ nt afi^id«8 ^ 
atizaáe84»s €»n ras. 
Nombres «a AonDemo el ftí», 

Ítras el Santo un Gnmwn « 
erda^ ifanéoca^ é Mmpiqw^ 
no atisvan «i humamédai 



4Í3 OBRAS HB DON FBÁIIGISGO 

sin perjuicio del ajnar: 

por no emperrarme con nadie , 

a nadie quiero tíar. 

Yo admito á todos aquellos 
que me dejen que contar : 
bien puede ser grosería , 
empero no es necedad. 

Yo no quiero darme á perros 
por lo que puedo agarrar; 
y al Gran Señor sin dinero 
no le quiero hacer gran can. 

Si los antes de la oulpa 
no recogen el metal, 
los postres siempre profesan 
de murria y necesidad. 

A mi nadie me la hace, 
que no me la ha de pagar: 
bagan todos lo que deben , 
nadie lo que deberá. 

Sí por cara soy mal quista , 
no me quiero bien quístar; 
murmuren y denme todos, 
y cáteoQos aqui en paz. 

En el real de Don Sancho 
grandes alaridos dan: 
yo quiero que el tal Don Sancho 
calle su pico, y dé el real. 

Tú que sigues otro rumbo , 
habrás dado en enviudar , 
á poder de perros muertos, 
las perras de este lugar. 

Por tí comen los mastines 
con tocas bajas el pan : 
yo á la salud de los gozques 



no me harto de briodar. 

Dices qae no tienes perro 
que te laare; y es veraad, 
porgue á los perros difuntos 
nadie tos oye ladrar. 

Tener perreros, es cosa 
para iglesia catedral : 
tuya propia es esaplaza, 
que yo soy toda seglar. 

Al* prometo niego el eco 
con perversa hoDestidad , 
porque el desprometirniento 
es miento de par eo par. 

El que tien^, no es el malo, 
pues li^ne, si quiere dar: 
el malo es el que no tiene , 
con su arriedro y su satán. 

Ta solo el diablo está rico, 
y nadie lo negará, 
pues todo está dado el diablo, 
y aun se hace de rogar. 

Por ser cristiana, y no vieja , 
me alegra el tribu de Dan: 
tú mas vieja que cristiana , 
en paganos puedes dar. 

VISITA DE ALEJANDRO i DIÓGENBS , FltÓSOFO 

CÍNICO. 

ROMANCE LXVIII. 

En el retrete del mosto , 
vecino de uns^ tinaja , 



(44 OBRAS .Mb fBmVRAlIGlSGO 

filósofo vendimiado, 

que (Ntfa viv;ir ^ eiH/iasas; 

Gali^^g^ de Akorcoa , 
porque el Sol te dé en U «an « 
campando de carax^ol , 
traes acuestas tu posdd*. 

¡Válgate el diablo fior 
no sé có«ao te Rebanas, 
acostado en un pucbero 
el cuerpo , y el sueño ¿.gatas. 

Pepita de un tÍBa|ero 
nos predicas alaracas 
contra pilastras y nichos, 
y alquileres ée las casas. 

No saben de tí los vientos 
por qué les vuelves las ancas; 
y»para cnudar de pueblo, 
echándote 4 rodar, marchas. 

Para mejorar de sitio , 
tu pecfiona misoa^a enjaguas : 
lo que ocupas es alcoba ; 
y lo que te sobra, salas. 

^ te Abrevias en cjieUUas , 
en el sótanio te agacbas ; 
sí te levantas en píe, 
á tu desván le levantas. 

Ves aqui qiie viene á verte 
«I kidf^pico «lonarca, 
que de bolillas ^ mandos 
se quiso hacer una sarta : 

Aquel que ^ton úá arbt 
engulle por su garganta 
imperios, ^o«do ^ramia^ 
y reinos coqM iK^aiaft: 



guédejé^SB cabibnea, 
y por ser hijo de JiMrt , 
se auedd cb^» d« eabraát 

El que feomaba igwUwtüei 
las zorraa y las naBailas ; 
m oaya cholla acMa ron 
muchas aauuBfaias las tatas ; 

Gálalieie aquí bastido * 
todo da lábioa de diunaa; 
esto ea^ de.grawda Twa; 
si la copla &» aift naaca. 

Lavaata la earaaiafta ^ ^ 
c|ue por el aaela la aorrastra : 
mira la gaaiia dat moadia , 
serení sima tarasca* 

Eraelmesde iaamafiiitaa^ 
cuando sabau. biea ha rnaataa», 
7 caaaadD el sol á. laa fobtm 
sírvede eacbera j ascuas. 

Diógeaas. pu^^quaá siis^ rayos 
se dasyoblaba laa eaUaa 
de bapaitfros» ceifiadairas , ^ 

que estruja ^ si aa los raaasK, - 

Coa unas uñas vardaga», 
y co« otras, eadahalsas , 
aturdido dei rumor , 
que trae su e^rautamaula,, 

Volvió á BOirarie^ les ojos 
emboscados ea das carda», 
y pakiada» sus. misjitiaa 
de anfaadaduraa de bragas^ 

De uQ'cubo se viste loba ^ 
y de dos colmaaaa mangaay 



416 OBKAS DB DON PRá¡NGI8C0 

limpias de sastre y de tieoda , 

como de polvo y de paja. 

Una mootera de grefta 
era coroza á su caspa ; 
ea el calor y en lo yerto , 
juntos herizo y castaña. 

Por io espeso y por lo sucio , 
cabellera que se Vacia : 
melena de entre once y doce , 
con peligros de ventana. 

Miró de pies á cabeza 
la magoiUea fantasma , 
y preciándole en lo mismo 
qae si el rey Perico baila; (4) 

Y sin chistar ni mistar , 
ni decirle una palabra , 
formando con las narices 
ci gandujado de caca , '■ 

k\ sol volvió ei coram Tobis, 
y al emperador las nalgas, 
COQ muy poca cortesía , 
aunque con mucha crianza. 

Era Alejandro un mocito , 
á manera de la ampa , 
muy menudo de facíonea , 
y muy gótico de espaldas. 

Barba de cola de pez 
ea alcance de garnacha , 
y la boca de amufar, 
coa bigotes de Jarama. 

La mollera en escaveciM, . 
coa aa laurel que la calza ; 

(i; E el baile 4«1 rey Perico. 



n ^Divfoo* 447 

y para las Amazonas 

con brindis de piernas zambas. 

El vestido era un engerto 
de cachondas y botargas, 
pintiparado al que vemos 
en tapices y medallas . 

Púsose de frente á frente 
de la mal formada cuadra , 
y dejándola á la sombra 
$m pur|Mireas opalandas , 

Le dijo : cínico amigo , 
lo que quisieres demanda : 
pide sin too y sin son , 
pues que ni tañes , ni bailas* 

Yo soy quien para vestirse 
toda la región mundana « 
por estrecha la acuchillo , 
y al cielo le pido ensanchas. 

Pide, porque aun siendo dueña, 
te pudiera dejar harta: 

5 aun si fuerais cien legiones 
e tias y de cuñadas. 

Diógenes , que ne habia sido 
sacaliña , ni demanda , 
agente, ni embestidor , 
ni buscona cortesana , 

Bespondió : lo que te pido 
es , aue volviéndote al Asía , 
el sol aue no puedes darme , 
10 me lo quiten tus faldas. 

Nadie me envidia la mugre , 
contó á ti el oro y la plata : 
«a la tinaja me sobra , 
y ea todo el mundo te falta. 



41 48 OBBAtf: W MV MyUfdSGO 

* 

Mi hAíséim w«aeMt ^im 

témalMáa enante vmí', 
sola tii^ liarabre DO^ mkHki 

Para ésrmir son m%yíPB» : 
estas yerlMui que^egadmn». 
á io4os mamfa» , jk^ 

Pocos temen mis^omMooiíoi 
mucbo» tiefiñblait ia»^e0ctttMMs : 
déjame om nrl itarrefte^ 
y veta Qoii tws úb^s^: 

Que y^\ vestído é» «» tüMfD, 
dof doff biga«^ át la paMt?; 
pses ten^ en éi sepulciina 
después qae pailaciO'yottfiíiL 

Tieade redies pop el maadbÉ 
Ruestra»^ ya* tiendo I» msp» ; . 
<}ue en» eas de las^ertif^vd» 
ambos hs tendfeinos eirivfls; 

St ic^Qtiio na «00009 
las naturaies viandtts 
vete ámctiren^la 
y á vivir en lés baUdlasv 

En oo tener ISsoageraw 
lo debo ai no tisaer iftMMntf 
y Mo'feago tiisjofas^ 
tamfNieoilen'^ tns an^K^c 

Como'vo meespeigo^ puel^s, 
si al|;^an^\azt)n^ aleafisuss 
eisj^^aviela^ oreja» 
de oMsmes^ y. de aiabaofta^ 

T á Dies,. oue mvdb' de bsirio^ 

qu»tii>¥eciMiidi4Be eottsi'V 



«*• 



echó k rodar su edificio 
coces, y á manotada^. 
Oyólo Alejandro Magno , 
recalcado en sus gambas, 
luy ponderado de hocico, 
ñas apothegma que chanza, 
Dijo : á no ser Alejandro , 

3uisiera tener el alma 
e Diógenes ; y mis reinos 
diera yo por sus lagañas. 
Los amenes de los reyes 
dijeron á voces altas : 
Lindo dicho ; y era el dicho, 
trocar el cetro á cazcarriasv 

Quedóse el piojoso á solas , 
y el Magno se fué en volandas : 
si Dios le otorgara el trueco, 
alli viera Dios las trampas. 



ISIWGANADA KSCLAMACION i LA FOBTÜNA. 

ROMiNCE LXIX. 

FortuDÜIa, fortunilla , 
cotorrerita de fama 
pues con todos los nacidos 
te echas y te levantas : 

Bestia (le noria^ que ciega 
con los arcaduces andas 

y en vaciáudolos los llenas , I 

y en llenáadolos los vacias ; 
Bola de jue^o de bolos, 

q«e la soberbia dispara ; 



491 OBRAS DE ftOHmAJiClilGO 

pues sot» 4 écffih^ tít^Á-j 
y cuanto éet^fOms^ias: 

lo mas f ttanaáo q«^«Éílafi , 
•sin sab^ hacer sai^ilí), 
fli con we«ta. wi «oii agoas 

que vives M ii»oe? <lst«isi%, 
«argad» ííe liftte y pltwrtís, 
que va aHSüetven, t yatiMtláO. 

Tu, iia|«e4«^tarpefiid$ «ñiieitos 
á los ambicíoíofe, csWftjws ; 
que ata«Altt& ie&nr^^ ttmnfém, 

V al ii^íiP»p**^ c«wplir, tkbkm, 
" Lafenwilílasdealqttitef 

de H 2«Vt%^ietx)ti á uA^^; 
pues á'^ttti^ HeVKsetie^miL 
le derríkft f íe (MrrtífttWid. 
Por maestra de danzar 
te conocen en España ; 
1|^%aíi*s^l 6€é i tflféos, 

V vives de las mudanzas. ' 
"^ ¡Qué dé VdUtí»éi& v€© 
que por tus cordeles andan , 
v han de letief «1 -p^scil«í!« 
en donde tienen las Tjlatoltóí 

Tal ^tü ft>tjft5 ttielon f i«o 
de pepita cátebíi^a : 
si no iftuau^ ; ^ 'ft'tteléás ; 
\' si madtfra , le feate«. 
" De tótttfirs pí«í$ y talMftktó 

como fpif^as, ^ re^íílá» , ^ 

tu infmilA pépitiutía 

jk qué sáfcíi*> te g«w*tó? 



Ratofiem>4te iflib»cif»M 
eres uariMfi, punes km cufeifli, 
dando pago ^miiiie«fitreii, 
y púas |Mi)iieiio serigan. 

To asirme qaiero á ht tíem, 
y tiirif Mire tas plantas : 
qaien de granizo presutse , 
por nubes y truenos ?aya. 

No me has de hacer enereytMes 
que pwsdei votar mis zaiicHs ; 
que s(m Mili juanetes ptnmas^ 
que son mis mnletas alas. 

T«8 pMsios «datos á otm 
cerrado menos de bai^a , 
que losque san puestos im , 
serán ifcsi^diM unfiatia. 

Tni ^«diss son de peto, 
pues de soga se ao«»mpiaNH|: 
yo na me meto en hondnra$; 
vete á «iirqttesar á iaiqa. 

Siempre e^ás con ta e«sittm%re 
llenas^ de i^Mfe§ne las faMfes; 
y cM M- «sto ordmaiiO) 
no hay «es qne m «engns Mta. 

#eBncnr de jnicio4 laHtoSi 
no oé dirás l« qw saeas, 
h^atestftrda M martes, 
ma&Utísie» y mas<aciagif 

Wt 'toopeaooes me cneUi 
el aniar a Uxs espaldas; 

y 1M rendas tiva dqarw 
arrepentido «de fatns» 
Si fueras casamentero 



453 OBft AS. DK . DOír, FftANGiSGO 

paes concertaras al fin 
lo que á laiiQ desbaratas. 

Eres gusano de seda, 
tú que los favores labras, 
y para vestir á otros, 
téentierras y te amortajas. (4) 

El valido, que cordero, 
alguna vez mogigatas, 
, aforrado está en león, 
sus propios validos brama. 

Arrastrar como culebra, 
defiende, sí no descansa; 
que andar enredando techos 
es propio de las arañas. 

£1 que mira lo pasado, 
con miedo las dichas palpa: 
quien bajar quisiere en pie, 
ande, por la cumbre á gatas. 

Aquellos ilustres necios, 
que creyeron tus palabras, 
entristecen las historias, 
y la memoria nos manchan. 

Muy preciada de dc^tléllos, 
escarmientos desenvainas, 
que espantan, y no aprovechan, 
si es que alguna vez espantan. 

A quien te sigue, despeñas; 
á quien te escoge, descartad: 
á quien te estima, aborreces, 
á los que te creen, engañaii. 

Vete á ser torno de monjas, 
hazte veleta, ó giralda; 

» 

(1) €mp4o de la raina de ñu poderoso otro «o lefaita. 



que si te Van conociendo, 
no has de poder hacer baza. 

T pues que con vueltas y ufiás, 
ya engarrotas, y ya arañas, 
gradúate de demonio, 
ó quédate para carda. 

Guardaos de la borracha 
vieja, y embustidora, 
que va dando traspiés por donde pasa, 
y se le anda al rededor la casa. 



POíTÜBA DE LA MüGER DE UN ABOGADO , ABOGADA 

ELLA DEL DEMONIO. 

ROMANCE LXX. 

Viejecita, á redro vayas, 
donde sirva por lo lindo 
á san Antón esa cara 
de tentación y cochino. 

Quien mira tan aliñado 
ese magro frontispicio^ 
por maya de los difuntos 
te cantará villancicos. 

Doña Momia, sin ser carne, 
cecina del otro siglo, 
cuerpo zurcido de cuartos 
quitados de Peralvillo: 

Muchos años de tarasca 
en pocos meses de mico: 
vieja vida perdurable, 
calaverazo infinito: 

Responso sobre chapines. 



éftt OBBAS D« MUlWMlSGe 

alma e» peMoom «lOplSto^ 
zar|A Mto^oM fiaiübrt^ 
vwcebiia de ai^ imiío: 

Foitílla^delatahiidU 
de quien ákm lo9 veoiooc^ 
que el jue^ de k^ emealetíis 
anda, iras U daad» gritos: 

Sí sacarasa {mnt lasf calles. 
gMdlafta per abaoie^, 
pQP e4 Kiiiea le que^son^ 
te hablaran los monacillos. 

Cara de aldabón en puerta, 
^afaittAia dt poquito^ 
carantanania cft catedos,^^ 
carátula en regocijos: 

Cara forjada, en eteetta» 
según arrugas atisvo: 
muesca do^ plaftlai de |ác^ 
suelo de queso de Piolo». 

No cara, sino CarcnaL, 
el barquero del Abismo: 
de la capacha del diablo 
andadera de esporiiliio^ 

£1 cabello conot el dos», 
para no decir posliaoi» 
neg/múetí^ pues aeosDipaiai 
dentro en SeTíUa án Gaáviao^ 

Frenle eáscaia és ikicb; 
que ha profesado» é» gimie : 
dos ojos^de vendinéu, 
en dos cuéraaos inetiéas. 

Mozas de fregar por nüas;; 
sin gloria y sin nra éw irntos;^ 
para tiaada á. veceadeic» 



ojera (k^ U«A» iitíat 

Nariz^ i^eiips^mtaiiw 
estjá siempre Q*l FfiOKKtboi 
muy jugea^QQ i% m»(^mlm^ 
^(MPtpiáQAwse eft ei piaa 
Cuantas i boea «b AMbei 
aguais<btt m». enoffiij^» 
á la of ma# ím lab¿MK 
aciertan, lioi», y eanúo. 
£1 dieate, ^oe viea» k ier 

el tronga de enrasa veatidov 
y lo6 raí^g^ftes u as éi, 
dickwW: u\m íúé ooi^milliw 

Quijada de pm de cnu^ 
donde el buea» fa^ttcva 
dejó casas de p^mí^ 
y pop muelan onüetoa. 

Barba, que* cea la narisi 
se juata á dar cm peiftizev; 
sueQo deBoSíe^cm tooasK 
rostro de ímpresioitárl grifos 

Yiaifuft cecial detestable» 
reHeiía de eroeoi^oa: 
aspaiviiMitojia; earraüo, 
mand ráf<^ €»« zoilifo: 

V«te á f nadar Kiarimaotat . 
á las oriJksi d^ Nitov 
ó á enipew otm GuaiKSBHiy 
como miéreolefl Conrülo. 

AparéQQte al q«e iMieMiy 
que eao gesl» Isla iwtcü» 
te p^iavM par fól (üabfe 
If 9 iMiSireroa pafammofL 
. ;ÑiieeUa deiiltftilairn^ * 



456 OBBAS DK DON FiANGISGO 

vete á dar con el hocico 
ojaldre á las cataratas 
del ojo del enemigo. 

Sé rana de Tagarete, 
sino es que se afrente él mismo, 
que siendo arroyo de bien, 
no querrá dar asco al rio. 

Cohete con ropa limpia 
me pareces los domingos; 
ó el ánima condenada, 
con tus faciones delitos. 

Por auténtica en Simancas 
te está pidiendo el archivo; 
mas pasada que años há^ 
mas escurrida que el vino. 

Fuiste despaviladeras 
en casa de algún morisco; 
porque el tufo y el color 
se presentan por testigos. 

Bien haya quien te juntó 
con tan añejo marido, 
donde la mugre y la caspa 
se pueden llamar de primos. 

Cuando miro al licenciado, 
de solo verlo me pringo : 
¿qué haré si atisvo tu cara 
con su grasilia de cisco? 

Consideróte desnuda, 
andando sobre dos hilos, 
esqueleto en camisón ; 
pantasma con dominguillos. 

Si tú te hicieras preñada , 
se engendrara algún bestiglo ; 
sino es que en vieja de un churre 



Bl QüBYKBO. 457 

se fraguase elAntecrísto. 

¡Quiéa os pudiera acechar 
cuando tras ilamaros hijos , 
os besáis, donde los besos 
son un choque de servicios! 

Cuando tú, memento homo, 
te almohazas con tu herizo ; 
y dos en hueso, no en carne, 
sois los siglos de los siglos I 

Mas yo me parto á buscar, 
quien conjure basiliscos, 
por si á sacaros del mundo 
pueden valer exorcismos. 



CENSURA COSTUMBRES, T LAS PROPIfiDADBS DE ALGÜ< 

NAS NACIONES. 

ROMANCE LXXI. 

Cansado estoy de la corte, 
que tiene en breve confín 
buen cielo, malas ausencias, 
poco amor, mucho alguacil. 

Ahito me tiene Espaüa , 
provincia, si antes feliz . 
boy tan trocada , aue trages 
cuida, y olvida la lid. 

No quiero ver ciertos godos , 
muy puestos á concibir, 
que trampeando la barba, 
la desmienten con barniz. 

Doncellas, que en un instante 
hiiaráu á su candil 



con su vm y » oarjliibit 
elenffd^éePolagi. 

del oHNPÍfio MeerffUy 

á los partoty t t kK^nteéxm 

cyhfSQ eoB e( fakdettitt. 

Mm&lo uetoeiBflk. 
que €Ott ioj^ettio si^it 
se rctkacttattdttcpiiem 
chuftar kitmor pum si. 

Cootra fa»te& xemoatada 
ver de od tiirtera eiftt 
salir h volaterift 
de taata pluma neblí. 

Uu abogado que quiere 
fw hftrbftm ooriegír» 
con mas z%l«» que leyts, 
menos testos que nariz. 

Muy eordoD, y nej rosario 
un ropero malgesi ; 
teroero, <;pet por uu coavt» 
será u» sagiiaifto Galo. 

Una niteconediída» 
en oiigini peéir ; 
para qwftft mucvegiMnafi^ 
para quita Tm aiestii^ 

Un «blígaéo da aceite^ 
que antaño» foé v^bti», 
yjraregidof teclMaai, 
se llama don BetíaniíL 

Ver al d^tor lh»ea niÜKÍ>. 
pestilemiA'Cte Mmcafi^ 
llii«ícMdfictla«eias 
á puro sen y 91^. 



vaho del perseguir,. 
3ÍH> m^wpre feíui de Ssfiera» 
ea Dio% Ana en c^iM^piík. 
Vo qaiero ver i» «iiidb, 
tre eodresna y aiMgi^ 
serlas. t^asmuMe»» 
íl plato de su vivir. 
Jna V kja SM^pitef oa, 
averak ^tsmetó « 
i mas lüeioa qae eabelexf , 
ijoQ dad^ Bializ. 
V er arremedar privanaas 
hablada y ua nah»», 
majando el d^spacbasm, 
Aii peeo de AfQslegaL 
Mas laoa hubiera en Se^ú, 
lesquilára Madrid 
petos j paatorrina& 
galán tanto aptequiíu 
UíMi la barriga á la boca 
la en dia» de parit , 
US tripas de pelota, 
lo juboB vamoít. 
[Jn giuovéft á eaballo 
iiién le ha de poder aiifrir , 
i» gnarisiBO' que g^etc ^ 
Qque lleve borceg^ft? 
Bajrte de ser «asieUaw 
sde el dia ea qqe naeí , 
ísiera ser ^Ira «osa ^ 
* remadaf do pais« 
$i no mirteft adeiante ,. 
me hiciera florcttlía ; 



Ub OBRAS DE DON FBANGISCO 

que el tener saagre eo el ojo, 
es calidad de por sí. 

Fuera alemán , ó tudesco: 
¿mas de qué puede servir? 
que ya los brindis de Tajo 
no le deben nada al Rhin. 

Sed á sed los españoles 
aguardaremos al Cid ; 
que á pie bebemos a Toro, 
y á caballo á San Martin. 

Ser inglés, no aftade nada 
& nuestro ciego vivir; 
que la fé de las mugeres 
es Y^ Lutero y Calvin. 

franceses son por la vida 
mis huesos de Antón Martin; 
mas mi flor es la del berro, 
antes que la flor de Lis. 

Todo hoy ministro es Turquía 
en el español Zenit, 
donde el zancarrón se adora, 
y tiene templo y atril. 

A tener alma melosa 
fuera portugués machín, 
por hartarme de bayeta, 
y para dar que reir? 

Mas no quiero llorar muerto 
al rey valiente y infeliz, 
que de guitarra en guitarra 
quiso llegar al Sofi. 

Pero yá estoy antojado 
de irme á Galicia á vivir, 
por emplear en lugares 
catorce maravedís: 



Tierra, donde el sol iQfioye 
lortillos y mandil ; j 
)do ventero mozas, 
^s á todo rocín: 
Ün doñde cuatro vasallos « 
en un maravedí, 
s ajuar de titulado 
deseo, choza y mastín. 
5n donde, como el tocino, 
a el hidalgo en pemil; 
s cargados de barba, 
s tomadas de orín, 
legión copiosa de pueblos; 
s en medio celemin 
;eQ términos un grajo, 
señores, y una vid. 
ierra donáe las doncellas 
lan hígado el rubí, 
dan hechas San Antones 
su fuego y su gorrín: 
n donde las regaladas 
m su cuerpo gentil 
liegos, como cuartos, 
sndo del Caniquí; 
uy góticas de facciones, 
pelo muy espin, 
ínidades monteses 
1 á lo jabalí. 
;ro como fuere sea; 
Santiago quedó allí, 
;be de ser Galicia 
do punto ruin, 
badavía, mi garganta 
3go ofrecida á tí, 



OBKAS W VON FftáUGISGO 

por ^ StÉ Ihs de ««s seets, 
sin humedadesitei Sil. 

Si á mal «ve lo tíeiiea Codoír; 
y biea, ¿qué se me «di 4 tul? 
QaieA ames ^tet^ siir chiiK&e, 
alto á no dejar dormif ^ 



CONSULTAGIOlf B« IOS GATOS ^ E9f GUtA lÜGURA TAM- 

aiEN SB Gastigan oosTvnnMES , r amjí^os. 
ROMANCE LXXIL 

&ebe 06 haber ocho días^ 
Amiata, q«e ea tu Aqado, 
se juQtaroaá cabildo 
graade caolidad <de gateg: 

¥ después cf ue par su ánfam 
en Ia« l^as se ^atarea» 

f^Bestos ea los cahatiele^ 
os mas vieles y aias eanaai 

Los De^es áinMakqai 
á la derecha ios failaacés; 
tras uQ sileüoio proftiada, 
que W9 ae #Té «bie4 ni nii«iK 
A la somfira de aft Jiatíiara 
se paso ua gato miaate^ 
tan agu ileño de Qflaa^ 
cuaoto deimrioes cbat6.i 

Quiso hablar; mas Ytfrficéla 
otro de unosiescribaaos, 
diciéndose ledsbia, 
porqoe^na gal» de ^üoc 
Ua gatillii de unoateslraB 



M 00IMBI5* tía 

leopQfo^ptfsManot; 
faeivb IMedo y Swgés 
; las otates lie los Cacos. 
Vayase «gi^ por flumís., 
p#r magimes retaos,» 
dedal por el tÍÉl«Bv 
$ puntadas p»r los ra^oCi. 
El arehi2a¿s mandó 
e enmoilecieseit fntraifcon^ 
r «borvar de mestiras^ 
Je testífftomos fatsos. 
f n» tos dea, oaridoketle^ 
r ladroQ éésorepie^ 
gato 4e «a {M^'Utge 
q uejó «de sus trabajos. 
La kámbtt de oída déi 
! tieji« taá afmefakdt, 
e soy puneoB i» el laUe, 
ierra eo el «spíiiaDat. 
>oy peniteüe^ftDMsor,» 
is¿^iM»4e á ralo^ 
;s, ó «ohm) «00 mis «Aas ^ 
1^ haaabre sse las masiM. 
r sé deeif0$ por «ierlo^ 
) dehfide iukber «a ta&e 
apure livesos tois lfi|)as 
n t r odiicieA en osaño^ 
Qué mucho es eso? ^aqiit ¿^e 
gatillo BejKflD y MHiao,» 
i tras imafMii§aAwa 
lió wt «fs^ftire «w^achoik ' 
>es4idiAÍh> del «ee vive 
la imiio de lia Mrade^ 
me ImmU el mo iieaier 



164 OBRAS DE DON fUANGlSGO 

en los Bartolos y Baldos. 

Pues de puro eogullír letras, 
mi estómago.es cartapacio; 
7 á poder de pergaminos 
tengo el vientre encuadernado. 
^ Hablemos todos, replica 
un gato zurdo, y marcado 
con un chirlo por ia cara, 
sobre cierto asadorazo. 

Un mercader me dio en suerte 
la violencia de mis astros, 
que es mas gato que yo propio, 
pues vive de dar gatazos. 

Y por la vara enqne mi Je 
ha venido á trepar tanto, 
que se ba subido á las nubes 
para que lo lleve el diablo. 

M ejorgatea que yo, 
7 regalea por ambos: 
a lo ageno dice Mió, 
que es el Mí de nuestro canto. 

En cnanto á comer, bien como; 
mas cttéstame cara y caro 

Íues de las varas que hurta, 
mí me dá el diezmo en palos. 

Sin ser bellota, ni encina, 
mi cuerpo está vareado; 
y sin ser gato de algalia, 
azotes me tienen flaco. 

Doliéronse todos de él, 
y el triste quedó llorando; 
cuando un gato gentilhombre, 
de buena presencia y manos, 

Suspirando á su manera, 



tns solRozos laicos: 
isoyungaHodi^ bieo, 
nqne soy bien desgraciado: 
i puro barrer sartenes 
perdido los mostachos; 

e la hambre de mi casa 

1 fuerza á aodar rneudígasdo* 
En cas de un rico avanento 
lítente vida paso: 

)enlt) Dios y mis tripas, 
os vecinos que asalto. 
Vo me dá jamás castigo; 
o tengo ese recalo;, 
iqne yo sospecho i^ él, 
3 por no dar, no me ha dado. 
Soy, porque pesqué an mendrugo^ 
dijo; no hacerte andrajos;, 
*adécelo á tn cnero^ 
3 para bolsón le guardo. 
7td si espero buena suerte; 
sai punto cabizbajo, 
jarretada una pierna, 
ruituerto y ojizaino, 
[Jno de los mas prudentes,, 
i jamás lamieron plato^ 
los de mejor maullo, 
oas diestro en el araño: 
)id, mis sucesos, dijo, 
tended á mis cuidados: 
;s hablando ooq respeto 
\ un pastelero campo. 
7n mes bá que estoy con ^, 
ánme dicho, no sé cuántos^ 
ao mis antecesores 

Copular. T. 11. U& 



466 OBEAS D8 DON FBANCISGO 

han parado en los de á cuatro. 

Quien los comió, por mi cuenta, 
^ se halló en la de Mazagatos, 
el carnero moscovita 
de los toros de Guisando. 

¥ el no venderme muy presto, 
lo tendrán k gran milagro; 
que lo que es gato por liebre, 
siempre lo vendió en su trato. 

Pastel hubo que arañó 
al que le estaba mascando; 
y cacne que oyendo zape, 
saltó cubierta de caldo. 

Atajóle las razones 
otro, á quien dio cierto braco 
tantos bocados un dia, 
que le dejó medio calvo. 

Este vino con muletas, 

3ue por rascar cierto ganso, 
ió en manos de un despensero; 
'j dieron en él sus manos. 

Llegó con un tocador, 
.oliendo á ingüente y ruibarbo; 
y dijo chillando triste, 
'7 hablando un poco delgado: 

Tened compasión, señores, 
de mis turbulentos casos, 
pues ha permitido el cielo 
que sirviese á un boticario. 

Bebí ayer, que fui goloso, 
no sé qué purga, ó brebajo; 
y tuve sin ser posada, 
mas cámaras que palacio 

Tampoco yo me sustento, 



Í)K QUEVEDO 167 

mo ptros de lo que cazo , 
rque con receUs mata 
ratooes cuatro á cuatro. 
Poco ayudan en eféto 
li buche estos gazapos; 
ro en casa hay mas ayudas , 
enas para los hartazgos. 
Vo bien acabó sus lloros, 
indo ua gato afrisoaado» 
t hace la santa vida 
un refítorío saoto; 
]on seis dedos de tozuelo, 
s cola que un arcediano, 
dijo aquestas razones, 
idolido de escucharlos: 
)e8pues que yo dejé el mundo, 
ntre bienaventurados 
o, haciendo penitencia, 
jio paz y duermo harto, 
fa conocéis nuestra vida 
n cortos tiene los plazos; 
í vivos nos comen perros, 
Ifuntos ios cristianos: . 
^ue tres píes de un muladar 
suelen venir muy anchos; 
ue de esta vida pobre 
el cuero no llevamos: 
lual nos encierra con trampas , 
I gusta vernos en lazo, 
I nos abrasa en cohetes, 
hacer á nadie agravio, 
lo que aun mas nos ayuda, 
le nos maten temprano, 
ü parecer conejos 



MI 0BBA9 ^m^m «üaiGisco 

en estulto á^riltioe. 

porf&6 '&L este ifBtt 9t\e«BMiMi 
son gatos cuantos le viven^ 
en sus oficies y car^s. 

n^Ms^tre, y el zs^atero, 
yacoriemdo ó reraendaiido, 
el uno es gs^o ée caeré, 
y el otFo de seda é pafto. 

Con ua alguacil e^niYé 
antes que tomá^aeslado; 
y al fiwibf e áe gi^o siio, 
solía responder mi amo. 

El juez es galo reaU 
eual 1^ foera i>apagayo: 
« «10 tey muger que bo lo sea 
en materia del agarro, 

Ijnteéme lodos junltos^ 
pues que ya os imitan lai^eis, 
meteos cual yo «n reit^ioB, 
y ^^«mís prebendados. 

Cobra amor al refítorío, 
y cumplid el novidaéD, 
qw se os kcirá>en el peto, 
pues le luce á vuestro bíeroiflis^ 

Póngase remedio en todo, 
dijo; mas sin sospecbíu^k), 
f raido de cierte lAor, 
dio eofi k junta un sílano. 

T«dos á huir se pusieron 
con d ^Duevo so)>pesalto; 
f «n diferentes gateras 
8% esoondíeron espantados. 

Lamentando iban del m^iAidi^ 



\ peligfoft y evtiMiFaecNSk 
6 aimde ks tem^ arriba 
pu^deo hallar aesisansoí» 



SBARIO D£. MADRID X &U> TOMHE. 

ROMANCE LXXm. 

t>e ese famoso lugar» 
3 es pepitoria del muado, 
donde pies y cabezas 

está revuelto y junto» 
>an, señor, á laliora 

1 ya el sol, mascaron rubio, 
su caraza risueña 

s^raba el primer mendrugo, 
ha en escoto, mi acá, 
uíeu tal nombre se puso, 
que se parece al mismo 
o sutil y lo agudo. 
Jegué á Tpledo y posé 
tra la ley y estatutos, 
do poeta^ en mesón, 
ícNuao casa de nuncio, 
i una ciudad de puntíltas , 
bricada en un huso» 
si en ella bajo, ruedo,, 
t;po en ella si subo. 
í el artjficiQ espetera«^ 
i ea taol*) cazos pudo 
er el agua Juanelo 
o sí fuera en columpio?, 
lamenco dicen que fuÁ 



476 OBRAS DB DON FRANCISCO 

y sorbedor de lo puro: 
muy mal con el agua estaba, 
que en Ul trabajo la puso. 

Yi en procesión de terceros 
ensartado todo el vulgo, 
y si yONComprára algo, 
no hallara bueno ninguno. (1) 

En fin la imperial Toledo 
' se ha vuelto por mudar rumbo» 
república de botargas, 
en donde todos son justos. 

Yí la puerta del Cambrón, 
que á lo que yo me barrunto, 
á faltar la primer eme, 
fuera una puerta de miichos. 

AI fin salí de Toledo, 
para la Mancha confuso, 
cuando la alba llora duelos, 
gime los egidos mustios. 

En esta tierra el verano 
va hecho un picaro sucio, 
sin árboles y sin flores , 
que aun no se harta de juncos. 

Allí primavera ahorra 
lo que en Madrid gastó á bulto : 
anda abril lleno de andrajos , 
y el propio mayo desnudo. 

Partí desde aquí derecho, 
antes sospecho que zurdo , 
á Segura de la Sierra , 
que es un corcobo del mundo. 

Los vecinos de este pueblo 

(I) Buen Tercero» 



D8 QUE VEDO. fít 

todo el afio junto ; 
mes batido con otro , 
á diciembre en junio. 
; viñas para no helarse 
L los meses adustos , 
cepas con cacheras , 
^cadores los grumos, 
gusto ver un castaño > 
edo de los diluvios, 
u fieltro y su gabán 
;osto, muy ceñudo, 
peral con sabañones , 
lo en Aranjuez maduros, 
indo que los rapen*, 
n puesto en cobro su fruto, 
aquí volví á mis estados: 
í que es lindo punto, 
me mido como pozo^ 
de esos no tendré muchos, 
uí cobro enfermedades , 
10 rentas ni tributos ; 
ido todos mis miembros , 
L de estos no mando algunos. 
Madrid salí, y de juicio ; 
dinero y sin gusto 
o triste y enlutado , 
misa de difuntos. 

: TOROS, LITERAL T ALEGÓRICA* 

ROMANCE LXXIV. 

ábame en casa yo 
edido de ventanas. 



&7Í OBRAS DI BúN F&ABGI8G0 

qae ana las des de las aarices 
nube tambiea de aégarlas. 

Ápelaroa á terrado 
doQa loes y dp&a Rapia ; 
mas de las tejas arriba 
no soy amigo de gracias. 

To me estaba negativo 
entre las dos renegadas , 
agazapando el aborro 
,con no bay en el mondo blanca. 

Fuéronse diciendo verbos, 
si entraron diciendo dacas ; 
cnando á tas dos de la tardía 
un cíertQ atba&il de masa, 

Que al encierro babia salido 
•con otros por la mañana , 
de la carne y de los buesos 
á recoger la garrama. 

Belator de sus llegaéme, 
y el topetón por las ancas, 
alegando en su favor 
Jos Dufidos por cornadas , 

Mi caite alborotó á gritos; 
algo fiambre de vara , 
y mny mandón de los reyes » 
dijo : ya los reyes tardan. 

Yo mandé poner mi cocbe, 
á quien mis amigos llaman 
codie, que fué tabaquera, 
dedal, que de cocbe campa. 

Entré en él con eatsudoi ; 
y para cuando de él salga , 
me llevé mi sacatrapos , 
<M>n licencia de las nalsas» 



mo TeUUa en lúteraa 
li derecho á la plaza, 
impo que á coscorroaes 
ma las alabardas. 

montones de. letrados 
^ieado en hopalandas 
is , de las que decían 
icer logar las guardas. 
a el rey nuestro señor 
su talle y con su cara , 
iendo hasta el Hermoso 
elipes de. su casta, 
eva el segundo ea el seso*, 

el tercero en el alma, 
el cuarto lleva el quinto 
íctorias que le aguardan, 
le (no sé si lo oyó) : 
oso león de España, 
enes ^a un pellizco 
ien mil fardos de Holandas. 
en Italia los franceses . 
olvieron las espaldas 

graznidos de un ganso (i). » 
Loe pararán si bramas? 
Fernando y Carlos vi , 
laaos de tal monarca ; 
ruando toca el Santo , 
irlos tocan al arma. 
) colorado, que el uno 
os ferreruelos ¡rasta , 

hermano ofrece el otro 



fangos, qj» despartaron á 1m romaiiM «i vtm 
incosw. 



47i OBRAS DE DON FRANCISCO 

en asaltos y batallas (4). 

Luego los caballerizos, 
qae como escribanos llaman 
del número, por ser muchos , 
iban madurando acas. 

La reina nuestra señora 
hizo al día mucha falta: 
flor de la lis {% que feduce 
el pleito en rumor de Italia. 

Abultada de promesas 
de UQ príncipe queda en casa , 

Sor quien ha de dar albricias 
^len y la Casa Santa. 
No vi á la reina de üngria, 
sol que se lleva Alemania, 

1)ara que prueben la vista 
os pájaros que la guardan (8). 

Eché menos damas verdes 
entre alguuas damas pasas, 
que llevan las lechuguillas 
con susto de tocas largas (4). 

Aun aoda apriesa de aquellos 
que se borgoñan de habla , 
que vendimias llevan vivas , 
y de par en par la caspa, 

Le pregunté : ¿El conde-duque 
no atisba estas garambainas? 
El coudé (me respondió) 
se condenó por su patria , 

(1) Es mUitar color lo colorado. 

(2) Alade ¿ la significación latina. 
(31 Las águilas. 

w Las damas antiguas en palacio suele converline en 
dueñas. 



1» QGKVBDO. 470 

prívajJo, como á remo, 
ueldo y sin alabanza : 
ivados Recoletos 
adador ea España, 
tre juntas y consultas 
lida vida pasa , 
ecido de audiencias, 
;usto con telarañas, 
tarase agora solo 
mplalivo de Francia, 
indo allá en su juicio 
íivers, y coa Holanda. 
, que maldito de todos, 
)a de verle á caza, 
;ozar la ocasión, fui, 
dicen, en volandas, 
gué á palacio corriendo , 
de mi canasta 
)madre; que no hay bulto 
il salir no le malpara, 
puerta hallé descansando 
s que por ella saltan, 
o solo galán diciendo : 
i lo que son las daipas. 
taba en palacio mudo , 
ispiros ni palabras, 
sel rebulle audiencia, 
)curador garnacha, 
gué á la puerta del conde 
orpe desconüanza: 
lé, como pretendiente, 
nision, y las chanzas. 
X un silencio podrido 
rtero entre unas tablas 



476 OBRAS M 9QSk MUfCISCO 

echado fe vipor pHefl«&« 
cuando todos se solazan. 

Topé á Simón, i qoÁen diofln 
Mago (1 ] los que no le haltuí,, 
Ayuda (2) los cpie entran lae^go , 
Leproso (3) los que no hablan^ 

Luego vi::: por Jesucrislo 
que parecía patraña ; 
mas tenga el conde paeienoii, 
que ya mUengua se vacia. 

Perdí loros , y vi encierros . 
en la soledad que gasta; 
y entre él y los pretendientes 
gocé de toros y cañas. 

El protonotario entré, 
como diestro cara á cara, 
y luego rompió en el conde 
sesenta pliegos de cartas. 

Tras él entró con lacayos 
el EspíBoia, que trata 
de romper á los franceses 
con solo á bastón que manda. 

Y sobre el ir y quedar , 

Eor mas que el soneto ral»* (4), 
izo suerte y sacó limpio 
del encuento á Pies de plata (i^. 

De Mántoa sale el marqués: 
los que te ven salir cantan , 

(I) Mago. Act. Apost. cap. 8. 

(a) Ayuda, MaUí. cap. 97. 

a) Lfífroto, MaUí. cap. 36. , . ^ 

(4) Alude al soneto del conde de SiOiiiasr ir f 9««"«r- 

(5) Nombre que finge de eabaUo, aludieBdo á la limpieu 
de interés del micviés Eapínolik 



i saoftré de MáMoa. 
Zuiza ée una jwbXsl 
ireceres h aguarda : 
le atraviesan dudas , 
; te^as y demaato. 
1 ministno coa varifla, 
10 de pasa pasa ^ 
;&to, gino le hiere, 
par lo menos le cansi. 
, que 'Bo ^iere oabaílos, 
>, riquezas , ni nada , 
iolo el tra^bajo embisle, 
i;ue y nuooa descansa, 
ivanzas be visto yo , 
;oQ la voz muy baj|a; 
esta tiene en martirios 
}ndos de la privanza. 
s pr^endioutes de á pie , 
ras capas le llaman ; 
él no quiere eapeos, 
ista de quitar <^pas, 
1 toreador de Toledo, 
loriai de cuanto i^ca , 
oso de cuanto dan , 
3ma de cuanto mandan , 
I bestia de antojos suyos 
ISO iue^o por lanza 
ecuencíss que sofm, 
aritos que se achaca. 
) quedo todo lo pide, 
no le arrojase trampa; 
oldado, ni auejose, 
no clavase bra batas. 



I7S OBRAS DE DON FRANCISCO 

Yiendo como se resiste 
á persecuciones tantas , 
le soltaron por alanos 
embajadores que garlan. 

De Saboya son los dofi;0s, i 
mas feroces que de Irlanda: 
en él hicieron tres presas, 
qae el cerviguíllo le arrastran. 

Acogotado le tienen 
con lo que muerden y ladran, 

1)ara que le desjarreten 
os que de miedo se apartan. 

Pretendientes de vizconde, 
con abuelos de guadañas , 
á puros antepasados 
no hay hueso que no le partan. 

Cuando le vi de este modo, 
ánimo , dije á mis zancas , 
rejones son las muletas, 
mis dientes serán navajas. 

Mas de dos horas estuve 
entre la demás canalla, 
haciéndole relaciones, 
que os lo mismo que tajadas. 

Dos sogas de secretarios, 
que con decretos le enlazan^ 
le arrastraron, porque al pobre 
obiigaciunes le arrastran. 

Si es abulto, ó si es valido, 
si en el cargo tiene carga, 
coa su audiencia se lo coma, 
pues tiene la hiél por salsa. 

Mas mancilla he de vos conde, 
cuando miro vuestras plagas; 



BK ODBTBOO. 479 

e envidia, porque á la envidia 
lamidades fa amargan. 
Esta es la vida que tiene . 
le el séquito que alcanza: 
alguno se lo codicia, 
e mal provecho le haga. 



TE DE MARICA «N EL HOSPITAL Y PRIME 
RA E2i LO IPÍGKNIOSO. 

ROMANCE LXXV. 

L Marica la Chupona 
goteras de su cama 
Qietieroü la salud 
_ venta de la zarza. 
is moza, mas de caballos 
leses de mala casta: 
los relinchos dolientes, 
or las zernejas plagas, 
íingun ginete de tantos 
10 na tenido, la llama 
lila Potros y da pocos, 
que no cumple palabra. 
'arece,pues, que anduvieron 
tono oyendo y su habla) 
gangas á caza de ella, 
10 ella á caza de gangas, 
u casco es tercio pelado, 
s tercera vez la rapa 
»ura de Antón Martin» 
tsiurí sima navaja. 
Q dpn Crispin ^arabía, 



tí9 OBBAH W IMXM PftANCISCO 

brBMm ét sopa de paeza, 
tan su amante, que por eHa 
se las p^, y son las baites, 

Su otros fnelindra, tiene 
la nariz escarolada: 
por hita délas terniHas, 
neebas balcón las ventanas. 

Sobre quién las pegó á qoién^ 
ábi de podridos andan 
él con hotnores gabacho, 
y ella Lázaro coa lli^s* 

Condenados frene á dos 
á circuncisión cristiana , 
con lamparones de abajo 
de Caramanchel de Francia. 

Dicen que el srgno de Csmeer 
el apatusco la masca; 
yáTnelonseleconifas&a, 
por no decir á tajaSas« 

Pues siempre se eehó en ámllido, 
y en echarse ha sido lai^ga, 
ño ha perdido la sakifl 
por corta ni mal echada. 

Los reverendos jarabes , 
que de canónigos campan , 
por magistrales la tienen 
muy prebendada de tascas. 

Mas gomas que enlas bálonas 
en sola su frente ^^; 
y drce que son chichones, 
cayendo siempre de espaldas. 

Ayer se descalabró 
las muelas en unas pasas, 
y en un vízcocho sus dientes 



Nd« qübvedo. isf 

en pantano se atascan. 

vida de esta pobreta ) 

o juego de damas, 

da en tomar piezas, 

do de casa en casa. 

frióse de enfaldarse 

imenuda las sayas, 

3r¡rse y descubrirse, 

> cosas tan contrarias. 

i opilación se acoge 

e no la den matraca; 

erdad que se opiló 

aer tierra con bragas. 

i que ha de poner tienda 

aques, si se levanta: 

izor, oúe hallarán 

ner tapón zurrapas. 

}ÜE i PRETENDER VIEJAS T UNA TROR*-^ 
.EVANTA i DAMA DE PORTE. 

OMANCE LXXVI. 

odres con guirindaina , 
k por linda ha venido 
ramarse de moño, 

lalgarse de apetito; 

í garlaba atufado 

abaco y su vino , 

) ella mirlada hacia 

torciendo el hocico. 

), seora Guirindaina, 

i en sus toldos atisvo, I 

w. T. n. U7 



ita OBRAS BK mm PBANGISGO 

que por quieUr mi c<HicieDeía , 
me importa mudar de ilo: 

Muger moza es mucho gasto 
para eavergoazaote liado: 
marzo ta quiero, oo abril, 
que coeute cincueata y cíoco. 

Quiero ser pecaviejero, 
y teoe'rlo por oficio: 
mejor es huesos coa ^es, 
que ai lionorem veiaticíuco. 

Ea selva de Quiatañoaas, 
4;oa su fecha de ab initio » 
«coadeoaré á ios profuados 
4e joiia due&a mí capricho. 

Estasguardau caldo viejo, 
V sus mangas soa archivo 
<ie repulgos de empanadas, 
y de aodrajos de tociuo. 

Mas loque llevo muy mal, 
«s/que se olvide abarrisco 
ée coaodo eran mis pedazos 
su presuacion y su abrigo: 

Y que hoy me v€»da por otros 
sus compradores postizos: 
quemeteo, por tripularla, 
maftaoa mil caramillos: 

T hagaasK^s los dos ua Judas: 
ella asida á los bolsillos 
coa cien lazos: yo el ahorcado, 
con pedradas de los ni&os. 

Su madre, qu« la sírv¡6 . 
de esclava ea nuestros j^íocipios: 
mise&offa UfliAyor 
Jaapi^i^ sus meninos* 



T ella se olvida del trote 
spoes que doa Garabtlo, 
che aeá, cocbe aeatlá, 
^QÍebra de porquerizo* 
illas aoaj^ue vaya despacio ; 
acercará el aguelismo ; 
si la atcaaso cte bubas, 
ataremos ^ma y gritos. 
La tal/seftorandoet gesto, 
gr&isedó ei froatispicio ; 
baadseiido aa poco la lioca, 
les paiiabras le dijo ; 
Vmidras, lodo se moda ; 
> es siMapre tí asando qqo aúsmo : 
i la jábega se ocupan 
irgsuHes meaos rolKsos. 
Vas si de moso de sillas 
; apliisáre a) ejercteio , 
srmáoeses coa mi negso, 
sTaiinoQie btaaco y tíato. 
T si fetocaado bobas 
aiera vivir de pellizecuSt 
Qiow coa et boi^l. 
B campaoillas M pi^o ; 
Aqui.leodrá de na«ipbes|^ 
aos cuaatos siteriicios , 
ea ül^ y ea sefioia BiiMire : 
ss esfiefeaes lampifios. 
De todo U (jae me acuerda, 
s da laque mas me olvido ; 
esascuealas atraMdat, 
dü oMmtos de Calaiaos* 



Ts 



i8 i OBRAS 0K DON' FRANCISCO 

CALENDARIO NUEVO DEL ANO^ T FIESTAS QiTB SB 

GUARDAN EN MADRID. 

ROMANCE LXXVIL 

Quien me compra, caballeros» 
que es obra famosa y nueva, 
un calendario del año, 
que tienen las faltriaueras. 

A.qai verán para el toma 
los dias que son de fiesta, 
menguantes y conjunciones 
del dinero y alcahuetas. 

Enero con año nuevo 
toda la demanda empieza : 
allí se forjan los dacas, 
y se fabrican los prestas. 

Los tres reyes este mes 
entre Heredes y las viejas 
llevan á riesgo las vidas , 
traen á peligro la ofrenda. 

Febrero, que en los orates 
del tiempo merece celda, 
deja de ser loco un día, 
y de bellaco se precia. 

Las gargantas de San Blas , 
con almuerzos y meriendas 
son garrotillo del pobre, 
que lo paga, y no lo prueba. 

Marao para las mugeres^ 
como un angelito enpieza; 
y aunque es ángel de la Guarda^ 
iK) admiten lo que profesa. 



BE QÜEVBDO. 48S 

Lbril, javéDtad del ailo, 
i el bozo en sus flores muestra, 
ero doade los mayos 
laa cosida librea, 
L puras rosas y flores, 
liay demonio que ansí huela : 
pidos enherbolados 
taa el caudal con yerba, 
tolsas mueren de andadura 
madrugar á las selvas : 
icero dan las idaS; 
lan el oro á las vueltas. 
layo, que es el mes bonito, 
ra y aruña las fiestas ; 
I ectie nnano á la bolsa, 
e el dinero pendencia, 
rradúaste de manjar, 
a, con plato y con mesa : 
' mayas, mañana cazas, 
iay zape que no te venga, 
larda en trage de escobilla 
tni capa son sus cerdas : 
te lo digo, mota : 
lo tú, faltriquera. 
lO verde de Santiago 
ees y coches me cuesta : 
a mi verde es el santo , 
o la salida negra, 
unió, con noche y mañana 
San Juan bien nos la pega, 
e cena allá en el Prado ; 
el rio, si se almuerza, 
ulio, que parece bobo , 
ú mes que por las tiendas 



!£ 



IM OBRAS MI t&( numisco 

pide íMl lüayor cdbr^ 
^ demanda €Oft ñass foei^. 

Este tmént veüde ^ rie, 
la que nada, amcho i^tsta: 
días en «gua se bafita, 
y tttagoas también dos f>eseafi« 

Pedir caare&ia abanicos , 

Ir cosa de aire lo precima ; 
e aire son ; pero de faero 
serán si a mí me los Hevaa. 

Buen agosto, buen ágosU^ 
pues qtte solo tas enfermas ^ 
y con ttbas y meloaes 
al qoe se ios compra yfitmgtx : 

Tú, que á poder de tm^inaíaBl 
las demsofias, las desüpeiiut ^ 
Y á la que feadié bittottes 
naces que compre recetas : 

Tú, qne nos baces ^dos 
(el Señor te lo agradezca) 
y de moger perdoraUe 
vas sotanaado la iglesia. 

Hazte fuerte, agosto mió: 
no des lugar á que venga 
setiembre; y á mes tan mala 
cierre d otpik) la p«»rta. 

Encamtbnia sn tilfo^ 
cs^gado viei^ de ferias, 
y al gtm tropel de los pidaa 
ma 0(4if ande las orejas. 

San Miguel que gaanlasfiMSO 
las balanzas oim q«e pesas, 
menos del diablo fua tema 
quadhslas aüte qae tienMu 



ctnlnre, que mogigato 
enbejh y se iqieta, 
ra de invierao y verana, 
ibral donde tienen tregnas. 
umbíeB par lo snComogí 
iruña caando llega , 
Tavtyeñáe cantinas, 
ocorrtendo despensas, 
o es lo peor de novieaibre 
;abaftnnes y grietas ; 
mas escuece una marta ^ 
ais me come uoa felpa. 
[>mo á colegio mayor 
ideo á un hombre oeca: 
el Inasero de errax 
le su casa se quema, 
iciembre con navidad 
s las pascuas refresca , 
tro turrón y aguinaldos 
quier dinero se abrevia, 
¡estas hay que por el afio 
gusto se pasean 
ínando por los meses 
ISO de la cuaresma, 
ti, jueves de comadres, 
( Paulina se le llega I 
lay amiga que no masqne, 
lay criada ijue no muerda 
ras quesadilla y roscón 
alio en carnestolendas 
e, al revés de San Fedro, 
ir lo que no se niega, 
i yo me mne ro, me olvidan; 
oan^ allos, me cuelgM: 



488 OBRAS DE DON FRáNGISGO 

si vengo, dicen ¿qné traigo? 
si voy, que lleve encomiendas. 

Si he de vivir de estos años, 
Dios me los quite de acuestas, 
pues la edad que tengo de ellos, 
será aunque moza , muy vieja. 

To no tie vivido barato, 
ni mes que bien me parezca, 
sino los mueve, en que el vientre 
me fué posada y despensa. 



BIATBACA DE LAS FLORES T DE LA HORTAlIZAc 

ROMANCE LXXVIII. 

Antiyer se dieron vaya 
las flores y las legumbres 
sobre vayanse alas ollas, 
sobre píntense de embuste. 

Oyendo estaban la grita 
unos cipreses lúgubres, 
con calzones marineros , 
que hasta el tobillo los cubre. 

Un manzano, muy preciado 
de haber dado pesadumbre 
á todo el ffénero humano , 
y pobládoTe de cruces. 

En cuclillas un romero, 
mata de buenas costumbres, 
la beata délos campos, 
muv preciado de virtudes. 

Una cambronera armada « 
que no hay viento que no punce ^ 



BB QUEYEDO. 4S9 

icipliaa de los aires, 
tanto puDZOQ estuche. 
Una cornicabra. tfiste, 
3ol que sombreros cubre, 
con mas pullas que llores, * 
mpre verde donde zufren. 
descalzábanse de risa, 
endo loque se arguyen, 
idas plantas con juanetes , 
roble, y un acebuche. 
Jna fuente boquimuelle 
3ircajadas los hunde: 
I agua tiene asadura, 
la boca la descubre, 
^or oir lo que se dicen, 
los vientos no rebullen ; , 
)n el dedo en la boca 
lay urraca que no escuche, 
orno mas desvergonzado, 
que el cohombro lo gruñe, 
latraca empezó el berro, 
silo del agua dulce, 
ligan diez , y salgan ciento, 
is moradas y azules, 
antas en las megillas 
erdes coplas embuten: 
iie mi flor las desafia 
isaladas comunes, 
andan mas á mi flor, 
I cuantas mayo produce, 
hígado de las flores , 
)or tantos labios cunde, 
rdenal de los tiestos, 
^e que al verano bulle. 



I 



IM omiAS vt MU raAiicisco 

Encaraáo en «i pe^m» 
le dijo : iHRica madores; 
^lalon de la «asalada , 
zizafia de las saludes. 

Landre de las bertaiízas, 
Saa Eoqiie rntsmo te juzgue 
por verde sep^Unrerr, 
y autor de los ataodes. 

Labereogeoa, t|iiees saaa , 
cuando laseorozas tunde, 

en granizo ée heekicenn 
os picaros la introducefi. 

Dijo: canatla oloresa, 
y verduleros perfuines, 
embu^rosde narices^ 
gente al estómago inútil: 

Un jicote de claveles , 
¿({«é «nstiano se le ^gulle? 
pues mil jazmines guisados 
¿qué caldo faarán en el bnohe? 

Un ramillete de nabos 
no hay flor de que no«e burle, 
A le acompañan con bojas 
de los sándalos de rule 

Respondió por ios claveles , 
viendo como les aturden, 
la rosa, estrella del campo, 
que brilla encarnadas luces. 

Chusma de ios bodegones , 
que no hay brodio que no escdqoe* 
canalla de los guisados , 
que huesos y carne sople: 

Picarones, que en los caldos 
mostráis villanas eostumbrei: 



íl 



mosqueteros de las oltas, 
que dftis ai pueblo q«e rmvid* 

Bl ajo con aa regüeldo 
la dijo qae do lo urgoe, 
que armado de miga en sebo , 
no iiay hambre que no {lerfoáe. 

Utta íbr , que no se sabe » 
ni se topa , annqoe se basque; 
qae o^yéndola.» se traga , 
y en no habiéndola, se zurce : 

Aqudla flor cosa y cosa, 
ue las doncdlítas fmien , 
or duende qae hace mido , 
y sin ser vista se hunde , 

Quiso hablar; mas las acelgas » 
cargadas de pesadumbres , 
dijeron qne se juntase 
con la flor de los tahúres. 

La azucena carilarga, 
que en zancos verdes se sabe , 

Í dueña de los jardines, 
e tocas blancas se cubre , 

Dijo ansi á las hopalandas y 
que en las ollazas zabulle 
«1 líeenciado Repollo , 
doctor im utroque jun (1) : 

Viles vecinos del caldo , 
que pupilages consumen : 
atteMa de ios brodios , 
y plumages de la mugre. 
" Mas la berza , su consorte» 
que de lampazos presume. 



(I) SntatinefleleaMo; 



49 OBRAS DE DON FKANCISCO 

y hortaliza es con enaguas , 
mucho ruido , y poco fuste ; 

Y el hongo, que con sombrero 
de verdulera se encubre, 

mas preciado de capelo, 
que el monseñor mas ilustre, 
Con una geta de un palmo , 
hecho apodo de las ubres , 
y mas pliegues , y mas asco 
que zaragüelles raonsiures : 

Y el rábano , ganapán 
de fuerzas indisolubles, 
pues lleva la corte en peso, 
contera de pan y azumbre; 

Apellidando tabernas, 
no hay turbión que no conjuren; 
y la sopa en los conventos 
por parienla los acude. 

Las flores amedrentadas , 
en ramilletes se sumen , 
gritando aquí de narices , 
sayones y escribas mullen. 

1 para la batalla que quieren darse 
aperciben sus flores tías y madres. 

Aperciben los nabos la puntería 
á las alca madres , y guetas tias. 

CALIFICA i SV MARIDO UNA MOZA DE BUENA CALIDAD. 

ROMANCE LXXIX. 

Mi marido, aunque es chiquito, 
al mayor de otra muger 



BB QÜEVBDO, 493 

le lleva del pelo arriba 
. dos dedos puestos ea pié. 

No dice esta boca es mía, 
sino al tíe.mpo del comer; 
sin saber de dónde \iene , 
todo le sabe muy bien. 

Si por algunas visiones 
se me enoja alguna vez , 
echóme yo con la carga, 
métese en baraja él. 2^^- 

De mis hijos solamente 
padre de gaznate és : 
yo los paro , y él los traga 
por suyos de tres en tres. 

Sí he menester el vestido , 
su testa es el mercader; 
pues deja que me le hagan ; 
sin hacer que me le den. 

Si esto me mormura alguna 
mozuela Matusalén , 
juzgué mi tiempo presente 
por el tiempo que ella fué: 

Y si á mi marido algunos 
Qaridisimos de bien , 
yo sé que al sol han de hallarse 
caracoles mas de seis. 



194 OBBAH M Wm nANGlSGO 

^BSGEIBE OPEBAaiQNBS DKL TIEVfO ^ T TEBIFÍCALiS 
TAMBIÉN EN JLAS XDBANZAS DE LAS DANZAS 

Y AAII.B& 

ROMANCE LXXX. 

Liado gusito tieoe el timpo: 
Holable humorazo gas4a : 
él es socarrón machiehd : 
ét es %af OQ de chapa. . 

Parece que Qo 9e mueve» 
y ni üB mofliefito se paca : 
su oficio es masecoral , 
y juefiío de pasa pasa. 

Qijíep le vé eaUít ^liaado, 
aBi#f$e;trás las quijadas, 
sácaa^. muelan ; dieatea 
c^a^uifie^ y ee^a mailaaas; . 

Y sia decir allá voy, 
s^ilaiigjia dé barba, eo oarin» 
eahacinaafik) bUoies, 
y vea^iscaodo de canas^ 

¿Pues á quién ao hará reír 
vQtie nioadar uaa calva, 
para que puedaa las moscas 
COQ mas descanso picarla? 

¿Y muy falsíto ponerse, 
como que juega á las damas, 
unas sopla, y otras come, 
negras unas, y otras blancas? 

A los mas hermosos ojos 
#e la pega de lagañas : 
d boca masculla, que antes 



de perlas mordió eoa sartas. 

¿Qué es el mirarla esGOiidida 
eotre la aaria y barba^ 
h qse fttó de la alba risa, 
estar cocaado de B»arta? 

Y el ordeñar, eemo suele, 
las maaes y las garatas; 
que quiláudoles la teche, 
quedan cazones j zapas? 

¿Pues qué es ^rle fabricar 
del cuerpo de oaa muchacha» 
hija de pMl^ hoarados, 
una duel^, > líedro vayas? 

tras los e^ÜII f^ soda, 
vieado eo^ fl Solimaa 
muy de pmMQOAas campa. 

Con io8 picos de narices 
es con qoí^ usa mas chaazas ; 
pues «nos Hueveo moquitas 
cuando otros sé empapagayan. 

Á todos (os guardainfaotes 
se la jura de mortaja, 
de oalavora á los moños, 
de atahud á las. enaguas. 

£i)gúllos« poti^ftados 
como si eoguilaia pasas ; 
y como si fueran luüboa 
púlanla en la tíetra mouílfcas. 

Cánsese de ver ea Roma 
Éií grandeza y su arrogancia ; ; 
y ottaatas p^rovincias tii«o; . , . 
tantas le rapi^ áuayaja. 

£1 meUó «svfspafta moros; 



196 OBRAS DB DON FRANCISCO 

. ¡mirad si tiene buen alma! 
y luego por no estar quedo, 
también los sacó de España. 

De pastillas le sirvieron 
ardiendo Troyay Numanciá: 
sepan si es caro el perfume 
que con sus narices gasta. 

No deja cosa con cosa, 
ni deja casa con casa; 
y como juega á los cientos, 
idas y venidas gana. 

Porque el carro de la muerte 
acelere* sus jornadas,' 
sus horas pone en iais ctierdas, 
que la sirvan de reatad. 

Hoy y mañana y ayer 
son las redes con que caza: 
devanaderas de vivos, 
de los difuntos tarascas; 

Y tiene por pensamiento 
al mas preciado de gambas 
calzarle sobre juanetes 
la lapidosa podagra. 

Cuando está mas descuidado 
el bigote de laampa, 
del mal ladrón le introduce 
diez pegujones de manchas. 

Vá prestando navidades, 
como quien no dice nada; 
y porque no se le olvideh, 
con las arragas las tarja. 

Al mancebo á quien corona, . 
et primer bozo la habla, 
sin poder andar le hace 



pasar caballos á Francia. 

Quien ayer fué Zutanilfo, 
boy el doD Fulano arrastra; 
y quien era don Fulano, 
a los Voses se arremanga. 

Antes contaba sus penas 
el que nació entre las malvas; 
y ya apenas ttene manos 
para contar lo que guarda. 

Á mí, popquenoTe entienda^ 
me inventa mil garambainas: 
si digo que le he perdido, 
me responde que él me gaiMk 

Mii^n cuál me lieneei roaim 
con br<^tes de pantasma ; 
la una pata ya en )a hiesa, 
y la huesa en la otra pata. 

Por qoe se está yendo sietnpre,. 
no le digo que se vaj^a; 
y aunque tramposo de vidas, 
nunca vuelve las que engaita. 

81 hace burla de todo, 
vive detracamundahas^ 
dando me hacer á relojos» 
y á las rechas de las cartas. 

Las galas de los antiguos 
ha convertido en botargas, 
y las marimantas viejas 
fas ha introducido en galasv ' 

Lairfies tas y los saraos , 
no los trueca á mogigangas; 

Ílo que entonces fué oiipa 
oy ¿os la vende por gradi. 
'Las maestros de dsntar 

MKoleecfojHilflr. T. II. 44ft 



498 OBRAS DB DON FBÍJNGI8C0 

coQ SUS calzas atacadas 
y^cea por esos rincones 
dirigiendo telaraQas. 

rloretas y cabriolas 
bellacameote lo pasan 
después que las castañetas 
les armaron zangamangas. 

Con un rabel un barbado 
como una dueña danzaba , 

Í acoceando el canario 
acia hablar una sala. 
. Mesuradas las doncellas 
danzaron con una harpa ; 
qne una cama de cordeles 
mucho menos embaraza. 
Usábanse reverencias 
con una flema muy rancia, 

Ír de gementes etc. flmtes 
as veras de la pavana. 
Salia el pie ae Gibao 
iras mucha carantamaula; 
con mas cuenta y mas razón 
«que tratante de ¡aplaza. 

Luego la danza del peso, 
una alta, y otra baja; 

!r con resabios de entierro 
a que dicen de la hacha. 

El conde Claros, que fué 
titulo de las guitarras, 
se quedó en las barberías 
con Chaconas, de la galla. 
El tiempecillo, que vio 
en gran crédito las danzas, 
pues viene, toma, ¿y qué hace? 



para darles una carda, 

Saébales las segaidülasr, 
y á ejecutor de la vara, 

Íá la Capona, que en llayes 
echa castradores anda. 

De la trena á Escarramáii 
soltó, sin llegar la paseua ; 
y al Rastro, doade la carne 
se hace bailando rajas. 

Vanse, pues, tras los meíieoa 
los dos ojos de las caras, 
los dineros de las bolsas, 
de las vajillas la plata. 

I>espoes la reminisceiicia 
soa las pulgas de la cama : 
vísages y gerigoozas 
azogue para las mantas. 

Para la cordura mosca, 
para la conciencia escaf va, 
parar el caduco incentivOi 
para el avariento rabia. 

Anéganse en perenales 
lo^ corrales y las plazas, 
y el tiempecito de verlo 
se hunde de carcajadas. 

Nadie, pues, firme le crea, 
sino es en tener mudanzas : 
tome pulsos, y ande en mtda^ 
pues vive de lo que mata. 



OBBAS Bl inm FQAIfGISGO 
TEJAMBN 0(aB DÍ BhtikTm AX CáftAGOl. 

ftCMUANCE LXXXI. ^ 

Rió&dose 68tá el caioA 
en él uifibral de su cmmá 
del caracol gümapao^ 
que vá ooa ^u oa^ aoiídsljtf ; 

T Yímdo cofiío arrasii^aado 
por sa c^rcoYa la llevav 
muy cáiaello die jM^qnik), 
le dijo de esta maaeriii: 

Dio^e, cornudoy vecipo, 
de un c«eroo,, 4» que tó te b«|)edas, 
¿qué calloildfje irazó 
uoa aleaba Ufi estrecha? 

TúvivescB^paredado, 
sin caaUg^ ó peoíteDcáa; 

Íf hecho cfhirnoo de tuscaaa^ / 
a modas y Jia ti^IkSífijSaft. 
Yeatiüse de OQ edificid^ 
invencíaQ d^e ^a&(re es nüe^a; 
tú, albañil ei^cto eaaastret 
te vistes y te apQse&ta«. . 

SI fivinm lobanillo, 
es ae{»p<jke y de laatecia; 

SttiiQCia ^lír de oaaa, . : . 
e pér^ooa i»uy.eii£$ri^.. 
Berruga andante pareces, 
que ha producido la tierra; 
muy preciado de que todo 
fiolo tú un palacio llenas. 
Si te viniese algún huésped, 



Bt QUBVBML Bftt 

¿qoé aposento leaparejas, 
tú, foe en la mano de un galo, 
por no adnitirle, leencieriast 

¥o te lleraré á la corte, 
en donde no te defienda 
de tercera parte ó huésped 
tu casilla tan estrecha. 

jNo te fuera mas descamio 
ancuurte por estas selvas, 
y en estos agujerillos 
tener tu cama y tu mesa? 

Riéndose están de ti 
los lardarlos en las peñas, 
loa pájaros en los nidos, 
hia ranas en las azeqnias. 

E^ casa es tu mortaja: 
de buena cosa te precias, 
pues vires el atahud, 
donde es forzoso que mueras. 

De una fábrica presumes, 
que Vitruvio no la entienda; 
y si vale un caracol, 
en dos ninguno la precia. 

¥ citar puedo á Vitruvio, 
porque soy ratón de letras, 
que en casa de un arquitecto 
comí á Vínola una nesga. 

Sacar los cuernos al sol 
ningún marido lo aprueba, 
aunque de eiios coma; y tú 
muy en ayunas los muestras. 

Dirás que me caza él galo, 
con todas estas arengas: 
¿y á tf no te echan la afta 



SOi OBBAS n 001! PEAlf CISCO 

los viernes y las cuaresmas? 

¿No te guisan y te comen 
entre abadejo y lentejas? 
y hay, después de estar guisado, 
alfiler que no te pretenda? 

Pero de matraca baste, 
que yo espero gran respuesta; 
y aunque soy mas cortesano, 
me he de correr mas apriesa. 



RIDÍCULO SUCESO DEL TRUECO DE DOS HEDICINAS. 

El doctor Andrés de Lagaña, doctísimo español, afirma en 
la ilustración que hizo á Dioscórides, haber sacedido aosí á no 
novio, 7 á un fraile estando él en Met», ciudad de la Francia 
Bélgica; y lo refiere con no menor traveenra de donaire, que 
aquí viene á ser forzosa. 

ROMANCE LXXXII. 

Los médicos han de errar 
de alguna suerte las curas; 
y Dues siempre andan herradas, 
deoen de curar sus muías. 

Este» que doctor tudesco, 
si no en batallas, en juntas» 
erre á erre peleaba 
con recipes de la ploma; 

Si no lo habéis por enojo 
erró en Geiafe la purga 
coa an recien desposado, 
y un yiejecito con bubas. 

Cantáridas pidió el novioi 



DR ^üBruw). 503 

porque el apelito aguzan: 
astrólogos de quiea cuentan 
que saben alzar figura. 

El vejezuelo aguardaba, 
muy francés de coyunturas, 
diagridis, jalapa y sen, 
trinca para toda puja. 

Era el buen recien casado 
un esposo papanduja, 
en el alma con potencias, 
en el cuerpo con ninguna. 

A las armas de Bajón 
la barba íué empuñadura, 
cuando en contera de tiple 
trae envainada la punta. 

Y si bien por lo caído 
algo de demonio anuncia, 
lo de Deposuít potentes 
ni le toca, ni le ajusta. 

La novia, que aquella noche 
le retaba la lujuria, 
salvaba en los negros ojos 
desconfianzas de rubia. 

El bulto para tomado 
era mejor que la Enclusa; 
para enristrada mejor 
que lanza de brida en justa. 

Virginidad Jacerina 
mostraba por cejijunta; 
cosa para dar cuidado 
á dos azagavas turcas. 

La boca, hermoso paseo 
de apetito que besuca, 
cuando por sobra de lenguas, 



Sti OBRAS DE i>ON ífti^HiflGO 

acontece que esté aiuia. 

Eq dos dedos de chapia 
tres varas de cuerpo encambra: 
por corla, ni mal echada 
no lo perderá, si lucha. 

Todo el mirar garabatos, 
y todo el bullicio pulgas; 
toda ai fin de arriba á bajo, 
brindis á brazos de pulpa. 

Catorce tiene cumplidos; 
y según que se barrunta, 
flo cumple los dos, si aguarda 
que su marido las cumpla. 
De los pies á la cabeza 
oo se perdonó á cultura; 
oi en todo su ventrispicio 
«e dejó ni aun una pluma. 

Su madrina, que en el arte 
€ra una muger machucha, 
la leyó de pe á pa 
ia cartilla de las nupcias. 

Ella, que tiene mas miedo 
<ie un ratón que de diez curas> 
<3on menos temor se acuesta 
que el marido se desau4a. 

Echóla la bendición 
sa madre, porque fecunda 
ie cuaje un nieto al iastaote 
que la den ea caperuza. 

El esposo, que en logar 
de la bebida que busca^ 
$e sorbió la escamonea, 
que apresta coatrarias lluvias. 
Muy pacífico de panza, 



Us bragas se desaftoda, 
y ni el ^alio ie despierta, 
ai los miembros le rebuzaao. 

La barriga softolieiiia, 
y la humanidad coa murria, 
para dieta se acostaba 
de auien le esperaba gola. 

Mas ella, por cumplímienlo 
del déjeme, que se usa, 
cuando la que meiios tiembla, 
hace como que se torba, 

Devanada en la camisa^ 
ia cara y los brazos hurta 
á quien las alteraciones 
tiene en el cuerpo difuntas. 

Esforzóse á levantar: 
nadie tema cosa oculta, 
que una mano levantó, 
y con los dedos las uñas. 

Andúvola en el cogote, 
caricia de quien espulga, 
ocupado en agasajos 
de arriba déla cintura. 

Pojando eistaba un requiebro, 
muy hipócrita de púa, 
cuando la purga en el vientre, 
empezó á hac^r de las suyas» . 

La niña, que se hallaba 
entre pila y fuente enjuta, 
con un marido por señas, 
que solo amaga, y no aputta» 

Jicara de chocolate, 

3ue puede ñi^ el ayuda 
e rescaldo y moliaiUo« 



506 OBBAS DB DON PBAÑGtSGO 

hervirse, y hacer espuma, 

£q achaque de apartarle, 
dio con ambas manos juntas, 
como si fueran con guia, 
pintiparada en la culpa. 

Todos duermen en Zamora, 
dijo romancera y culta: 
no debes de ser don Sancho, 
pues la vela no te punza. 

£1 no levanta cabeza, 
grandes desdichas pronuncia: 
aesposado de aqui yace, 
mu¿er epitafio busca. 

Él, que aguardaba al ombligo 
de su bebida las furias, 
traiciones sintió forzosas, 
que el retortijón anuncia. 

Dábale priesa el retorno 
de la mal sorbida zupia: 
las tripas tocan al arma, 
el un ojo le estornuda. 

Particulares estruendos 
se oyeron en esta junta: 
la nariz contra pastillas 
sintió, ^ue á traición sahuman. 

Arrojóse disparando 
truenos y granizo en bulla: 
proveyóse veinte veces, 
y no la proveyó una. 

Si cuantos pretenden plazas 
llegan á sazón tan cruda, 
por ta cámara negocian, 
proveídos van sin duda. 

Servicio, dijo, me iias hecho, 



y antes qoecastda vrada; 

y sin haberme tocado, 

me has dado una mala zarra. 

Sin duda quedarás bueno, 
aunque yo quede en ayunas: 
mas días hay que longanizas» ^ 
y mas sí cuentan las tuyas. 

Tu cuerpo, que no me goza, 
á lo menos me gradúa, 
si ioscursos á las novias 
valen como á los que estudian. 

Quiso esforzarse, y impidióle 
que hiciese tal travesura ; 
ni de tripas corazón, 
cuando las tiene tan sucias. 

En esto estaban los dos, 
él en folga, ella en angustias; 
y corrida sin moverse^ 
adivínenlo las pullas: 

Cuando el buboso vegete, 
que las cantáridas chupa, 
y aguardaba evacuación 
del sen, que al novio embadoraa; 

Amotinada la edad, 
el cuerpo se le espeluza, 
los eneros se le encienden, 
las canas mismas amurcan. 

Empreñar quiere la manta, 
que Marimanta la juzga 
saltos daba de la cama, 
conde Claros con arrugas, 

La novia que al otro sobra, 
dado al demonio la busca; 
8i el palpito que previno 



8DS OBBAS DB BOU niMClSGO 

el marido se le oeapa. 

El servidor y la noTía 
de los dos hicieroa burla, 
él al aorio le dio esposa^ 
ella bI viejo dejó á oscoranr. 

Esta historia á huir ensefta 
de maridos sia injundias; 
pues potencia de recetas 
estercola, y no consuma. 



ALB6A UN lUBlDO SUFRIDO SUS TÍTULOS EN GOMPB- 

TBNCU m OTBO. 

ROMiLNCE LXXXm. 

Echasdo verbos y Qombr(»^ 
á fuer de vocabulario, 
se zampó en cas de la Morra 
Mojaron á paotiUazos. 

Chismáronle que don LesmeSf 
aquel muebisimo hidalgo, 
que come de sopa en sopa, 
y bebe de ramo en ramo. 

Después que le suc^íi 
un ju^guectllo de manos, 
cuando á Currasco en el irtco 
quedó á deber un sopapo* 

La pecUa por esposa^ 
para mejorar de trastos^ 
y ser airíl de San Lucas, 
siendo tora de San Marcos. 

Moj agón hecho de hidetr 
como quiea era so anaarg»^ 



los halló juotos á entrambos* 

El vino lleva á traspiés, 
la espada lleva á trasmano, 

Í4»£ibebieDdo los ejos 
i «lie -chuparon les labios. 

Vio m ¿i estrado su herntea 
con fuardaiofafiie pleftario, : 
de los <(|i]e llaman las iB|;les 
guardamfiuites y cabaUós. 

Doniíesmes, que en una silla 
la esfaba marideaiido, 
al ruido.se lev^stó > / 

con ok>r de sobresalto^ 

Anorcéle Mejagoa 
con jaramefios mostaclMs; 
y viepe y taott, y luego bizQ 
«na de todos los diablos. 

Dio ean él ée un •em()dlQft ■?, 
de buces detrás de un banco. 
No cUate, la dijo á eUa« 
que Qn el efaisle' vengo á darlos» 

¿^(halres.ailos que me tmlas? 
puedea escoger velado^ . - ^ 
que me iguale, 'aunque /le .busques 
nn sígfoéiiioco de raíSlco? , 

iNo^ubre aqwsie soniÍM*er^« 
todas las resé» del JParáe? 
¿No d0jr cHstal é linterna^ \ 
. ¿Nariloy 4 «cwOiilJbs jeabttt? 

¿Htoaievialo.iei^rtselos^ ' 
ni por suQftQ^,.ai b«f lando? • . i 
tD|4M«ier j sunáiiio* otiorw ! 
de qqe atMüLiAiittftiiaaHs?. > 



MO 0I»A8 DB WK PftAMClflttO 

¿Las veces que he meiiester 
no tengo ei sueño enla mano? 
¿Háme faltado modorra 
en yendo el retozo largo? 

¿No amurcan como uaos toros 
aun lis liendres en mis cascos? 
|No me has visto hacer el ^z 
porque nos bagan el gasto? 

Yo no veo lo que miro : 
yo no digo lo que hablo. 
¿Dicen cosa que no crea? 
¿Veo bultos que no trago? 

A^bro puerta sin toser , 
y sin decir : yo soy cabro. 
¿He dicho esta boca es mia 
aun siendo ágenos los platos? 

De mofios de Medeilin , 
si me peioo ó si me rapo , 
socorro abundantemente 
á muchos esposos calvos. 

Sobre las leyes de Toro 
se alegan mis cartapacios/ 
lanto como Antonio Gómez , 
aunque en diferentes casos. 

¿Para abrir el apetito 
es mi coram vobis harrn? 
que hay maridillo que di 
á los adúlteros aseo. 

Pobre soy; mas todavía 
tengo alguna hacienda k «argo : 

I un rincnlo «aromimíMiíf 
fatta de mayorazgos. 
Demando para mí mtomo i 
eon rererenoat de aiascoi 



MQuinrjnio. sil 

comadre de maletoiea, 
á quien anticipo ei parto. 

Yo ten^o, aunque no son muchos , 
bienes raices y ramos, 
las Yíñas en las tabernas, 
las vendimias en el trago ; 

Pocas , mas buenas alhajas , 
horma para los zapatos , 
bíffotera de gamuza , 
gomia de chicha y nabo. 

Arca es cosa de Noé 
del diiuyie que yo aguardo; 
que enjuto roe secará 
una talega de trapos. 

Este (1 ) es marido bonete ,. 
pocos cuernos , y de paño : 
quien sabe lo aue se cuerna, 
08 todo tela y damascos. 

Visite sin almohadas 
gente de estera de esparto ; 
sepa que sin graduarse 
no puede hablar en estrados. 

En arras te quiero dar 
dos mozuelos meiicanos , 
que te cubrirán de pesos, 
aunque se los hagas Talsos. 

Venga en volandas el cura, 
habrá Doda como el brazo : 
vayase á casar don Lesmes 
cea la moza de Pilatos. 

Que no le puede faltar 
por la parte de so amo 



(•) Dmi LeNMf. 



$18 OBRAS Bt Baír PáAIfClSGO 

el dote ú <MabIo; y k vaca, 
una barrena en los pasos (4). 



HEFIEBE su VIBA UN EMBÜSTEÍIO. 

BOMANCE LXXXIV. 

Don Turuleque me llaman: 
imagino que es adrede , 
porque se zurce muy mal 
el don con el Turuleque. 

Guantero fué de zancajos. . 
mi padre, eñ Ocafía y Tepes ^ 
buen siervo de San Crispin 
por ios boges y el trinchete» 

Mi madre tomaba puntos : 

Eero no para oponerse 
cátedra^, sino á medias , 
que las pantorríllas ciernen {2}^ 

Pregoné zapato viejo 
en Madrid algunos meses , 
y fueron bien recibidos 
mi tonillo y mi falsete, 

Metíme a mozo de hato 
de uñ caracol tan solene , 
que con las casas agenas 
á cuestas andaba siempre. 

Di en pasa passi de bolsas « 
y en masicoraí de muéWes i 
alivio de caminantes , , 

é * 

f 

<f ) Plaza de sayón. 

(3) Por estar como criba. 



sin ser libro que enlreiíeñe. 

Si como di ea descapar 
mancebilos diferentes , 
doy en descapar las llaves, 
los robos fueran mercedes. 

Con estos merecimientos 
me gradué de corchete. 
¡Lo que puede la virtud , 
y el aplicarse las gentes! 

Éntreme á chis garavis , 
profesé de mequetrefe , , 
achaquéme nuevos padres , 
y levánteme parientes. 

Ascendí por mis pulgares 
al oficio de alcahuete. 
¡Sabe Dios cuánto trabajo 
pasé para merecerle! 

Con sosquines y antubíones 
vine á campar de valiente ; 
y á los pepinos y á mí 
nos achacaban las muertes. 

De un tajo á Matacandiles 
le di modorra de réquiem , ' 
después que en una taberna 
hubo mortandad de sedes. 

Para venganzas de agravios 
de quien los paga y los siente, 
tuve chirlos de alquiler 
en puntos de á diez y Qii;eve. 

Por los que tengo en la cara 
que unas cachondas parece 
á poder de cuchilladas , 
concierto los que se venden. 

Por hacerme formidable , 

Biblioteca papular, T. 11. 119 



3H OBRAS DB MHf VAAUGISGO 

el diablo, que nanea daerme, . 
coa aadar de cama en cama , 
y de triaqueie en trinquete , 

Eq [os cascos me encajó , 
que para campar de sierpe ^ 
«a el corral de ia Cruz 
fiietiese bolina un jueves. 

¥ sÍQ qué 4 ni para qué, 
viendo un (»h^ de copete , 
con los dos ojos de Imces 
4e miré áspero y fuerte. 

£( me aijo : ¿qué me a&usga? 
vo le dije : ¿quién le mete) 
Asimonos de los tues, 
«cansados ya de los el^. 

Pásele , sin ser el diablo , 
y sin ser su cara puente 
<le Segovia , ia señal 
Kle ja ma^io que ella tiene. 

£l sacó la de Toledo, 
y vo la de San Clemente: 
•dife coQ la anticipada 
<los resbalones de á geme. 

Acudieron metedores, 
<:omo le vieron con pebre; 
<l palio llovió alguaciles: 
ellos sobre mí cachetes. 

Luego chiflaron mi vida 
4ina manada de fuelles; 
y ^atre.ÍQ)ttStos descreídos, 
tba en jiisios y en creyentes. 

Diéroame casa de valde : 
€alz:iro«tB0ie^ los vascuences : 
luego , fi^iMo de mano i 



■ m wa de si los azoren 
taa mabMS como pareeen 
pues prdcesioaes ios osaa' 
y los caataa misereres. ' 

ABOMIXA DE Wa Vim, QüE QÜEHIA m TMCBEA 

MüNAmíÍA. 

ROMANCE IXXX V. 

la rfeja qae por lanares, 
safpicada de bigotes 
tiene la cara, te vedo 
conDatanesyAbírodes. 

m con mrgo , ni sin mfffo 

quiero qne enrancie tu coche; 
*ndese« en an atahud 
con su tiro de cabrones, ff ) 
Pidamos el oxte al pato/ 
demos ala vieja el oxte, 
ae Salan el abrenuncio , 

reí bal aquí de-bs gozques. ' 
#. u ?* 7 '^?^ de los gatos . 
lambieií la viens de molde - 
que en cf graflir y cazar * 
e»|ustór de los ratones. 

rtf, xA yo no somos habaar^ 
que fiara echamos importe 
su visioií: pues no hace falta 
mas fuerza ser* qae sobre. 

(I) Motéjalt de' liMlu>erft. 



»4ft OBBAS M DOfl FRANOSOO 

jPara qué quieres conjuros, 
si tu tíembra está en las trojes ? 
Ándase tras los nublados 
cuando granizan bodoques. 

El juez de los cimentónos 
la publica con clamores 

Sor fugitiva en diez anos 
e cuatro estremas unciones. 
' Eñ infusión de embelecos 
me dice quien la conoce 
que está siempre , y que á mentir 
puede apostar con los dotes. 

Cuando quieres persuadirme , 
dices que es muger de porte : 
mucho tiene de estafeta : 
temo que de tí le cobre. 

De doscientas leguas buele 
almuerzos y medias noches : 
16 que come, bien lo sé; 
mas no sé con qué lo come. 
Es gorra de los manteles ^ 
coroza de los colchones ; 
quiere encajarme en la testa 
el bonete de los bosques. 
En saliendo tú con ella , 
llama la lujuria á cortes; 

Í andan sobre hablar primero 
úrgos y Toledo á voces. 
Desde que el diablo la trujo , 
hierve esta calle de condes : 
por muchos títulos debo 
echarla á palos y á coces. 

Parece mala comedia 
con los silbos que se oyen : 



M QUEVÉDd. 61 f 

esta cftt^a y el batarro 
es seftá, y parece toses. 

Ella te lleva y te trae , 
no sé donde , y si sé donde ; 
pues te doy lo necesario , 
y tú me das madrugones. 

Eq casa no hemos de estar 
yo, y la vieja de los conques : . 
tú quieres que te enabuele, 
yo temo qoe me encarrofie. 



MATRACA BE LOS PAINOS Y SEDAS. 



ROMANCE LXXXVI. 

Mirábanse de mal ojo 
en la tienda de un cristiano 
viejo , si en la información 
dá por testigos los años , 

L^ telas altas y bajas , 
que en sastre llaman recados ; 
las ricas empapeladas , 
y las bahúnas en fardos. 

£1 sayal , hecho de hieles, 
estaba detras de un bant o 
amenazado d€ alforjas , 
y de ropillas de machos. . 

Alegaba en su favor 
opalaadas de ermitaQos , 
y penitencia gloriosa 



fH9 OBRAS M W» FBikMGlSCO 

€U tantos frailes desealzAS» 

MireQHíe^ dijo, hallarán 
el al que tengo debajo; 
y si fuere de AlmofreE , 
en los colchones me zamfX). 

Pero al aogeo atisvaba 
una bayeta de zaino 
por material de gexgones, 
y de camisas de payo& 

Él , que se quema de iodo (4) , 
y estaba calamocano (2) , 
soltando la tarabilla , 
y mas necio que otro tanto , 

La llamó sepulturera (3) , 
y gala de los ¿nados ; 
peor si la traen por mí . 
que si por otr^ la traigo; 

Capa negra del ahorro, 
y gravedad de guiñapos , 
ojaldre del atahud , 
toda pésames y llanto#. 

¿La tirria toma conmigo, 
que en los talegos de cuar M 
suelo servir de camtaas 
¿ millares de d^icadtsf 

Sino empobrecen las ge^t€9^ 
ó mueren , cesa su gaiíto ; 
y c^n los ialegos , todoe 
8oñ ricos y viven barto$. 

Acójase á Portugal » 
y yaya respahilao^ 

» 

(4) Pomne es de estopa. 

ÍSl Alude á su cafla , cuitnde está en yerba. 
;3) A la bayeta. 



á ser con botas de lttda« 
locura de ios fidalfoa. 

El ÍM)casi , que por negra 
quiso vengar el agravio y 
como oropel del iofierao 
remedaba los catarros ; 

T el fustán , que estaba cecea , 
de Terle, se dio á los diablos : 
tratáiYHisede hi de aforres, 
y lii de túaicas eoa pasos. 

▲ mas soleta sois vos, ' 
andaban ai morro , cuando 
con humos de hoúa casera 
los apartó el Chicba y Nabo. 

Ac[uí fué Troya » que el fieltro 
{Mreciado de buenos cascos , 
y de que nunca se pasa , 
por ser al gusto contrario, 

Enfadado de sus brios, 
le condenó (1), sin traslado» 
á ser naguas de busconas , 
y golillas de gábacbós. 

£l ; <{Qe se Yió dedicar 
al vilísimo alreaMrngo 
de picaras , por la boca 
echó culebras y «apos. 

Atéstele de invernÍEO. ' 

y muceta de lacayos , 
que en los cocberes ddiende^ 
las vendimias de nublados*^ 

Una raja de Florencia- 
Ios quiso tomar las manos 



fl) Al Chicha y Nabo» 



520 OBRIS J>B PON FfiAüíGISCO 

con podrida gravedad , 
mas no se quedó alabando. 

Él (4) la dijo las mil leyes 
á trocbi mochi , y coa asco ; 
que ea ofeaderse del a^ua 
remedaba á los borrachos. 

Ella (2) replicó furiosa: 
si pierdo porque me mancho i 
dea traslado a los liaages , 
responderán por entrambos. 

Quiso darla un tapa boca 
un tercio de paño pardo ; 
pero dejólo de miedo 
de tusonas, y el barato (3). 

Preciado mas de las marcas , 
que Antón de Utrilla y Maladros , 
y arremetiéndose á bula 
con sellos de plomo largos. 

El limíste de Segovia, 
con su Melondez por fallo , 
los trató de bordoneros , 
y gentecilla del Rastro. 

La gerga con el picote 
se estaban desgañitaudo , 
y á poder de remoquetes 
le pusieron eomo un trapo. 

Pues con sus once de oveja 
dijo (4) : ¿nieto de un zamarro , 

Íuíere meterse en docena? 
ambien llevará su ajo , 

(1) El fieltro. 

S) Uraja. 

3) Alude al refrán ralgar , . 

♦) La «erga. 



í 



i : '. DB QÜEV^DO. 83 I 

Sí á medks es conocida 
por la puente y por el paño i 
Segovia , el ser de la carda 
mire si podrá negarlo. 

¿Ño deciende de Perailes 
su presumido boato? 
¿No es hijo de unos cornudos 
ae puro carneros mansos? 

¿Su madre ng fué pelleja? 
¿No andaba por esos campos 
con ia roña y las cazcarrias 
dando pesadumbre al pasto? 

¿No le han de dar una tunda 
primero que sirva de algo? 
¿Qué puede ser quien se gasta 
en horrendos ambularios? 

¿Con sotanas y manteos 

Í)aede negar que se alzaron 
. anillas y capicholas , 
y con perdón el burato? 

¿Londres no le pone el cnerno? 
¿Las Nayas no le dan chasco? 
¿Cuenca no le dá sus cómoB , 
y Baeza su recado? 

Los diez ducados por vara 
espérlos en diez años 
entre mucetas de obispos , 
ó alguna del padre santo. 

La seda , que se podria 
de oir á los dos picaños , 
y soltando la maldita , 
de tafetanes chillando ^ 

Por esos trigos de Dios 
echó , sin poder el raso 



n 



!HS OBRiUI DB WR PBANCI8G0 

y el terciopeio atajiur ' 
su colérico desgarro. 

El cambray echaba Terbos 
y la holanda espamarajos : 
cociéndose el lienzo crudo, 
tomó el cielo con tas nianos. 

Echaron por capa rota (1 ) , 
que la diese su recado , 
a ia estopa, ci^e se estaba 
de unas ventosas temblando. 

Ella, como quien no tiene 
que perder , por dar abasto, 
tapones para difuntos , 
camisones á pazguatos ; 

Dijo desde una basta dento^ 
sin principio ni sin cabo : 
atestóla de embustera, 
y de chismosa sin labios. 

Tú , la dijo , que ren^dail » 
si te llevan paseando , 
aignn hato de alcacer , 
ó algnna carga de raoios : 

inipeñe de los maridos , 
pobreza de desposados , 
golondrína en chirriar 
y venir á los veranos: 

De las Hagas y la podre 
parienta en segundo grado , 
pues ellos son tus abuelos, 
siendo hija tá de gusanos. 

Hipócrita de colores , 
á puro revolver eaM06, 

• • > • 

(f) A U seda. 



5^»* poder de losbrtfSog 
esmieates el color rancio: 

¿De peiatora presumes 
liorqtie charlas en estrados , 
mas preciada de la hoja 
que Escarramán y que A^ascot 

Nacida en la morería , 
sift otte tú puedas negarlo, 
y si las moras son perras , 
de casta le viene al galgo . 

Yo soy muy yerba de bien, (1) 
y di me siembran, me nazco : 
muy cuerda en todas mis cosas; 
y muy justiciera en lazos. 

Colgados están de mí 
Mitos como del esparto; 
y no has de poder (2) decirme 
que soy lengua de estropajo. ' 

Preciada de colgaduras (3) ^ 
como la ene del palo, 
por-nfesones oiega yernos, 
arambeles por tabancos. 

Quiso meter mas bolina , 
mas cubrióla de gargajos, 
y tuétanosde narices 
un lenzuelo de tabaco, 

Viendo que en las mataduras 
por la seda le están dando , 
muy de deposoit potentes 
y muy á lo cortesano. 

De casa contra malicia , * 

d) El Uno. 

(S) CkMMal esparto. 



Stl OBRAS l>B DON FKANGISGO 

muy preciado de tr^ altos', 
dijo dos mil patochadas 
bien colérico el brocado. 

To, que abrigo el sueño ea oro 
ea una cama de campo, 
y colgadura enriquezco 
á las paredes que tapo. 

To, que en una saya entera 
de todo un tesoro cargo 
las damas: y la hermosura 
á pura riqueza canso: 

¿Consiento que en mi presencia 
estos picaros cfel Rastro, 
por meter su cucharada, 
osen levantar el bramo? 

Vayanse á fardar corchetes^ 
vayanse á vestir mulatos: 
y entre gente de gordillo 
blasonen de vestuario. 

Velitres los llamó á voces; 
y no bien lo dijo^ cuandos 
armado como un reló, 
un repostero dio un salto. 

Sucediera una desgracia , 
sin ser posible atajarlo, 
á no salir hecho un cuero 
un Guadamací muy lacio. 

En jurar tan carretero, (1) 
que solo le faltó el carro; 
y los nombres de las pascuas 
le dijo todos de plano. 

Oro por oro , si quiere, 

El GoKlnAMi; etbrense muchas veeesearrotH^^ntUds. 



salgamos tantos á tantos : 
yo a las pildoras con él, 
7 con orozuz mascado. 

El fue en tiempo que los reyes 
usábanlos cachidiablos, 
y j^ra pascuas tenían 
un ropón suyo guardado» 

Después en las pedorreras 
fué cuchilladas y tajos; 
rica pendencia de muslos 
en príncipe soberaiu). 

Fué gala con su Martin * 
del rey que murió rabiando; 
y paralas fiestas recias 
bohemio 4e Carie Magno. 

Mas ya los Guadamacíes 
le servimos de arrendajo, 
los brocaletes de monas, 
con (1) perdón de los Aguados; 

No sale de retraído 
en la iglesia y en ios santos: 
temos Je ven á deseo , 
imágenes por milagro. 

Reconózcase antigualla 
de caducos mayorazgos; 
y aguarde entradas de reyes, 
con regidores y palio 

Aqirf la grana de Tiro, 
Viendo tan gran desacato, 
.hecha una Múrice y un Ostro 
con el veneno Sarrano, 



(I) Coñ perdón de los elérigot un cuerno. Don Luis át QtBCf* 
£f It misma figura locución. t.^. < l 



S2S OBBAS DX DON VBAKGI8G0 

como pftra cortaduras • 
mejores que el boticario. 

Quien viera llegar al lino 
á pedir aun potentado 
por suyalaropa blanca, 
y un carnero los zapatos: 

Las vicuñas el sombrero, 
y las ovejas el paño, 
los gusanos los calzones, 
y ropilla de damasco; 

El oró y plata una mina, 
los diamantes un peñasco: 
colmenas y cañas dulces 
lo esquisito del regalo. 

Quien viera martasy micos, 
y á los lobos desollados, 
pedirles á sus aforros 
sus pellejos, abultando: 

Mandáraselo volver 
por hurto calificado, 
dejándole en carnes vivas, 
' cualquiera alcaldede palo. 

Sin sastres: ni mercaderes 
se borda todo el lagarto; 
y sin seda de matices 
cualquier gilguero pintado. 

Andemos, como la borra, 
en pelota, que es barato: 
ó repelemos la higuera, 
que fué tienda del manzano; 

O salgamos, como el vino, 
en cueros, ya que los charcos 
no Idconsienten andar 
in puribus en-los ]aiTQS. 



llftte callé en la hunigaá 
d<5 mamá á aíaguoo éi partOy 
que «& el pelo, áe la masa 
nos aaRTOjó tiritando. 

Dejemos por loco ai mundo 
en podec de los moohaohos, 
quft pnos su pa^o nosrtlá^ 
ello&tfi darán «el pago: 

PATdftA AS tos CONJMSS JOt CABJÍION. 

aOMANCE LXXXVIf . 

Medio dia era por filo, 
que mpar podía la bacba, . 
cuando di^spues de mascaír, 
elr Cid soriega ía panza! 

La»gorra sobre lospjps^. 

¡floja I^ iBwUogftlat 
9^iabíerto y eabi^Áat» 
roncando como una Taca. 

Guárdalo el $aejío fieiWdo» 
y 9iM^dos yernos le gioardan» 
aparcándole las. morcas 
del pe/seueto y de la cara: 

Cuando unas voeei^ saljdaí» 
por fuensa d^ la gac«anla, , 
■o dicbasc de! voluntad, 
9íflfQ4e mi^do puíadaií, 

Sec^yeton en el palacio, 
se escnebacon. en Ja cuadfa 
dicien/fc) guarda el leons. 
y en eato entc^por lai^ala. . 

BibHoUe» popular.' T. II. 420 



S30 OBRAS m DON PBANGISCO 

i^>énas Diego y Fernando 
le rieroli tender Ja zarpa, . 
cuando nicieron sabídoras 
de su temor ásus bragas. 

El inal olor de los dos 
al pobre león engaña, 
y por cuerpos muertos deja 
los que tal perfume lanzan. 

A venir acatarrado 
el león, á los dos mata; 
pues del miedo del perfume 
no les siguió las espaldas. 

El menor, Fernán González, 
detrás de un escafio á gatas, 
por esconderse, abrumó 
sus costillas con las tablas. 

Diego, mas determinado, 

£or un boquerón se ensarta 
esconderse , donde van 
de retorno las viandas. 

Bermudo, que vio el león, 
revuelta ai brazo la capa, 
y sacando un asador, 
^ue tiene humos de espada, 

En la defensa se puso: 
despertó al Cid la borrasca; 
y en abriendo entrambos ojos 
empedrados de lagaña», 

Tal grito le dio al león, 
que le aturde y le acobarda; 

3ue hay leones enemigos 
e voces y de palabras. 
Eüvióle ásu leonera, 
sin que le diese fianzas: 



por sus yernos preguntó, 
receloso de desgracia. 

Allí, respondió Bermudo: 
señor, no receléis nada, 
pues &e guardan vuesos yernos 
en Casiilift como pasqua. 

T remeciendo el escaño, 
4 Fernán González hallan 
debanado en su boemío, 
hecho oYülo en la botarga. 

Las narices del buen Cid 
á saberlo se adelantan; 
que les trujeron las nuevas 
k>s vapores de sus calzas. 

Salió cubierto de tierra, 
y lleno de telarañas: 
corrióse el Cid de mirarlo, . 
y en esta guisa le fabla: 

Agachado estabais, conde, 

5 tenéis mucha mas traza 
e home que aguardó geringa, 
quede! que espera batalla. 

Con ñusco habedes yantado 
ló que mala pro vos faga^. 
ráes tan presto bajó el miedo 
IOS yantares á las ancas! 

Sacáiredes á tizona, 
que ella vos asegurara, 
pues en vos no es rabiseca» 
según la humedad que anda, 

Gil Díaz, el escudero, 
que al Cid contino acempafta, 
con la mano en las narices, 
todo sepultado en bascas» ' ' ^ ^ 



im 0BBA9M MN ViANGlSGO 

TnQ^«Báo4etr«ft4e $i 
á Diego, €l yerno q«ie faAj»; . 
con ui^a sMíio le eii»eia, 
mientras coa otra $e tapa. 

yedjss aquí, señor mió, 
un hijo de iroesa casía» 
el conde de Carriol, 
que esconde inal. su crianza (i). 

De donde yo lo be sacado» 
sus vestidos yos^lo parlan; 
y áiVQCQs sus palomixios 
chillan, señor, lo (^ paiia^. . 

Has cedo podréis tomar 
á Valencia y sus murallas, 
que de ióagnin cftho al cojide, 
por no haber de dó le asgan, ' 

Si A<v inereoe de yerno 
el nombre par ec^a causa, 
t'^mgfk el d» servidor vueso^ 
pues tanta parta le alcanza» * 
. .S^fiudo ie mm el Cid: 
coa Qiial talante le encara: 

Íll ei^ta Yez,.dmi^ condes, 
escujbíerto habéis ta caiea. 
^j^aV'Oír de un leoQ oviate^ki 
estando coa Yuei^aacnvas? 
fincando en cpiipJIa. mia^ 
que paia^í^guro bi^a * .. 

nyr^i^v^fs.d^'^sa H*i¿a; 
y que á^ Intima y asco 

jqtHM^ol^isM^.eatr^lla^. . 



' £1 que de iD&sKOn $e prélMi » 
face en ^ payor y el ansia, 
de las tripas corazón: 
asi el refrán vos lo canta. 
^ Mas vos ea esta presarSi 
sin acatar vuesa casta; 
faceis<del cófason Iripal^, 
qae el puro temor vos vacia. 

Ya que colada no os fi«o 
valiente aquesta vegada , 
fa^a vos colada limpio , 
•chaos buen conde en colada. 

CaUedesel Cid, calledeSi 
dijo con la vo2 muy baja; 
y la cosa qae es secreta, 
tan pública ilo se fagau 

Si no fice valentía, 
fice cosa necesftvta: 

Íf si probáis lo qae fice^ 
o tendredes por fazaña. 

Mak ánimo es memsrter 
para echarse en la privada, 
que para vencer á Btear, 
ni á mil leones que 8atg«k 

Animo, sobrado tuve; 
mas en esto el Cid le ata^a^ 
porqie m un incensario 
ningMo á escacharle agaaidAk 

Id, infante , iidoia Sol^ 
Tuesa esposa desdichada i : 
y decidlaque vos limpie, 
mieilliss yo vos bnico nn 

Y non nideís endemis^ 
y^Meced^ «oa agi^^ 



/ 

/ 



531 : OBRAS DE DON PIIANXISGO 

aquel refrán qoe aconseja: 
ía caca, conde , callarla. 



GAUFIGA k ORFBO PARA IDEA DE MARIDOS DICHOSOS. 

ROMANCE LXXXVIIl. 

Orfeo por su muger 
cuentan qae bajó al infierno; 

Ípor su muger no pudo 
aiar á otra parte Orfeo. * 
Dicen que bajó cantando; 
y por sin duda lo tengo, 
pues en tanto que iba viudo, 
cantaría de contento. 

Montañas, riscos y piedras . 
su armonía iban siguiendo, 

Í] si cantara muy mal , 
e sucediera lo mesmo. 

Cesó el pesar en llegaodo 
y en escuchando su intento; 
que pena no deja á nadie 
quien es casado tan necio. 

Al fin pudo con la voz 
persuadir los sordos reinos; 
aunque el darle á su muger 
fué mas castigo que premio. 

Diéronsela lastimados ; 
pero con ley se la dieron, 
que la. lleve, y no la mire, 
amlxNS muy duros j^receptos. 

Iba él delante guiando, 
al subír^ porque te «uiy dertOi 



DBQÜEVSDO; 535 

que al bajar son las mii^;^res 
los que nos conducen ciegos. 

Volvió la cabeza el triste : 
si fae adrede, fiíé bien hecho : 
si acaso, pues la perdió, 
acertó esta vez por yerro. 

Esta conseja nos dice, 
que si en algún casamiento 
se acierta, ha de ser errando , 
como errarse por aciertos. 

Dichoso es cualquier casado 
que una vez queda soltero ; 
mas de una muger dos veces, 
es ya de.la dicha estremo. 

rUNBBAL i LOS HUESOS DE UNA FOETAiEZA| QUB Qth 

TAN MUDOS DESENGAÑOS. 

i ROMANCE LXXXIX. 

Son las torres de Joray 
calavera de unos muras, 
en el esqueleto informe, 
de un ya castillo difunto. 

Hoy las esconden guijarros, 
y ayer coronaron nublos : 
si dieron temor armadas, 
precipitadas dan susto. 

Sonre ellas opaco un monte 
pálido amanece y turbio 
al dia, porque las sombras 
vistan su tumba de luto. 

Las dentelladas del afio, -, 



S3% OBRAS DS OOH nUROISGO 

grande «omed^r de Biiii»leB^. 
almonaron sos almesas y 
J cenaren sos Irabuaos. 

Donde admiró tsú bérnúOíLg»^ 
nov amenaza sa bulto: 
fue fábitca, y es oadáveF : 
tuvo alcaides, tiene fawMk 

Certificóme un ciimento, 
que «stá enfadando unos snrceg, 
que al flue hoy desprecia «ajando, 
era del fuerte un reducto* 

Sobre un alcázar en pena 
nn baluarte dei^Mido 
mortaja pide A kts yerbos, 
al cerro pide sepulcro. 

Como herederos monteses, 
TOjaros le hacen nocturnos 
las exequias, y bs grajos 
le endechan los contrapuntos. 

Quedíiron por aMceas 
un chaparro y un saúco ; 
pantasmas que á PriniaYClra 
espantan flores y fruto. 

Guadalcfn, que losjuaneffeí' 
del pie del escollo düfo 
sabía los pantos que cahíaft, 
dobla per el iroporfuao. 
' Este oímeniem ver^fe, 
este monumento bnrto , ' 
me 6ellataro«i por oárcd ; 

yole tomé por ^stüdto. 

Aqiá €01 cátedra de mtiertos 
atento le oí dis^curiw 
del baobilleir fiesengafio 



contra sd&Btik»s ^stos. 

To, que mis ojoí^ tenía, 
Florís taimada , en los tuyos, . 
presamíeAdo eteraidades 
eatce cielos y coluros : 

Ea tu boca hallando perlas, 
y en tu aliento calambucos, 
apCeniiUeado en tos claveles 
á despreciarlos carbunclos: 

Eq donde una Primavera 
mefitfá mil abriles juntos, 
gtstftfldo e& Solo guedejas 
mas soles que doce lustros ; 

Con tono clamoreado, 
que la auseücía me compuso, 
lloré los versos siguientes, 
mas renegados qne cultos : 

Las glorias de este mundo 
llaman con luí para pagar coahilmo. 

Tú, que te das á entender 
la eterAtdad que imaginas , ' 
aprende de estas ruinas, 
si no á vivir, ácaer. . 
El mandar y enriquecer ^ 
dos encantadores son 
que te turban la razón , 
sagrado de que presumo. 
Las glorías de este mundo 
llaman con Iveí para pagar conrhnmo. 

Este mundo engaña bobos : 
engaitador de sentidos 
en muv corderos validos^ 
anda disfrazando lobos. 
Sus patrimonios son robos , 



538 OBIUSOB DON FfiARGlSGO 

sa caudal íqsuUds fieros : 
y ea trampas de lisonjeros 
cae después su imperio sumo. 
Las glorías de este mundo 
llaman con lampara pagar con humo. 

CEL£BBA SI. TlfiO CON QCE DIO MÜEBTE i UN TOBO 
EL RSr NUESTRO SEÑOR. 

Faé en la fiesta Tenatoria, caaodo á imitación de las de los 1$* 
manos, dadas al paeblo en sos anfiteatros y circos , se echaroa 
Tanas fieras á lidiar entre si. 

ROMANCE XC. 

Ayer se vio juguetona 
toda la arca de Noé, 
y las fábulas de Isopo 
vivas se vieron ayer. 

Y mas bestias diferentes 

Sue ojaldran en un pastel; 
eras, que de puro fieras 
dichosas pudieron ser. 

Por África, sin vasalios. 
Tino el coronado rey, 
que á buena y mala moneda 
anda aruñanoo el embés. 

El que debe á la pintura 
mas braveza que á su ser; 
vencible á punta de cuernoi 
invencible en el pincel. 

El que dio nombre en Castilla 
al esforzado leonés; 



ra QUET£DO 530 

por lo real y rapante 
sepan cuantos ae papel. 

Al que David hizo andrajos 
la portada del comer, 
preciado de que en Alcides 
es papahigo su piel . 

Él de enfermedad barata» 
que no le cuesta un tornes^ 
pnes por no tener dotores, 
cuartanas quiere tener. 

£1 rescoldo de los Julios, 
el estrellón de la sed, 
signo de merienda y rio, 
borno de su propio mes. 

Fulvo, secundum Virgilio, 
con sus grefias de francés, 
desnudo de medio abajo, 
treta de mala muger. 

Con mas zarpas en las manos 
que capuz de portugués; 
no con presunción uias corta, 
y tan grave como él: 

Salió' con grande mesura, 
y con paso muy cortés, 
a dar audiencia de arufio, 
y echó menos el dosel. 

Con pasaporte de Plinio 
un gallo salió después, 
porque los quiquiriquíes 
dicen que le hacen temer* 

Mas hánme dicho los gallos, 

Jne á su canto en Israel 
ió la moza de Pilatos 
solamente ese poder. 



Si9 OBRAS DB iroír »A1I€ISG0 

T sí el buen g«|lo supiera 
lo que viab á suteder, 
tomara el león por gallina, 
y él pusiera huevos de él. 

Apeló el casto del gallo 
á la negación, y tué 
á subirse en la coluna, 
donde en los pasos le ven. 

El leen qoedó viudo 
sin el marido doncel, 
tan cerca de cacareo, (1) 
que ya le tuvo-en la nuez. 

En esto salió á la ptaza 
un jarámefio Luzbel, 
xon d»s apodos buidos 
de mal maridada sren: 

Con paréntesis de hueso 
coronado el chapitel, 
los ojos mas escondidos 
que tienda de mercader. 

Muy barrendero de manosf, 
muy sgíogado de pies: 
lo bragado, ya se entiende; 
lo oseo, no es menester* 

Acordóse que era signo 
en el pabellón turqués, 
de los doce que á la mesa 
del sol comen oropel. 

Por detrmetíto de Martin 
se aseguraba el vencer, 
viendo ^U6 de abril y mayo 
es presidetfte Aranjuez. 

<l) DeMrgaUiaa, 



Dfleto P«|er EféM 

s^ mi^táé sin saber leer; 
y de J^ ciudad de Toro, 
qw d^ buen zumo á la pe^ 

Mas en hacer mal i tantosv' 
y m hm^r á nadie bien , * 
era sigao qob testigos^ 
yápfwíesopjidooler* 

Iliró al leoa; y en aqueUo 
que;4eoimos saniiamea, 
le rebujé i testeradas, 
le zabucó de tropel. 

Defendíase de pidla(l) 
el leoa á ead* vez; 
y quiso de pajarito 
volarse.p0r ia pared. 

DesiQiotió el toro i SoliA0v 
yi Eliano, y á otre^ires 
electores del imperio, 
que no q«iso obedecen 

Salieron macho y caÉialio^ 
sin iilbarda y sin jaest 

yenlaQartiUadeovejas(i) ' 
d^lreafojí ^ be. 

ia iii04ia, que ea ias tabernas 
fumh «boga? el bd>tf . 
en^K^ik penada, 
fÜÜcJaaiiogé el cordel. 

£i aoiaial que en. jABama^ 
eQii9ikd««f sjkbe paeef r 

Iqs lIepp^ió eofi fa» linas 



,(y Joiviend* las ancas. 
(>; Pwque también fuero 



. } 



fueirofrcolM^. 



542 OBB AS »i JHm FRáiiciseo 

que saalf^uan en Argel. 

En decir : acá me vengo , 
y sin ¿qaién llama? y si es ^ 
con las armas de laViila [f ] 
el icen se fué á meter. 

Hiciéronsé unas mamonas 
sobre estése ó no se esté , 
que se abollaron las getas , 
y se rascaron la tez. 

Todo felpado de mofios 
el oso , esgrimió tal vez 
algunos pasagonzalos 
de bellaco proceder. 

Desquitaba con abrazos 
á los perros el morder , 
y andaban á bofetadas 
al derecho y al través. 

El camello , que está hecho 
á los npiagos de Belén , 
con las" heridas del toro - 
tuvo muy poco placer. 

Mas nadador de cachetes , 
ya de tajo y de revés , 
al toro obligó qne bietera (2) 
lo que á todos hizo hacer. 

Por las dos plazuelas vim (3) 
sin pluma un gato montes ; 
y andando buscando cao&as , 
fué merienda de un lebrel- 

Mas preciado de sus manchas , 
que un ]aspe y un arambel , 



I 



\) Ha 080. 

fi) Que te reliréra. 

3 La de Provincia , y de la YiUa. 



M Oüirnem). Oi3 

tidté d tigre , escarbó el tbro , 
con que le maadó volver , 

La zorra , que en tantas gentes 
se llama vuesa merced , 

Íque con capas y mantos 
embras y varones es , 

Haciendo la mortecina 
quiso escapar de la red; 
pero quien supo mas que ella 
la tomó con un vaivén. 

En ia gente que miraba 
hubo palestra de prez , 
unos con los rempujones , 
otros estrujando el ver. . 

Con el sol de los membrillps 
tuvo batalla cruel 
todo cogote , que agora 
gasta diagridis y sen. 

Á la artificial tortuga , 
que cízafia á todos foé , 

Ícon vómitos de chazos 
ió cólera al no querer , 

El toio, que arremetiera 
con la torre de Babel , 
ia dio cuatro coscorrones, 
qse la parecierondiez. 

Los que de pedir prestado 
guardan en la corte ley , 
no embisten como embestía 
el torazo Magancés. 

El grande Felipe Cuaí^ 
que le mira como juez , 
por generoso y valiente , 
y vengador del cartel , • 



S44 oBBáJi' MT ttímnJMsmo 

lomaadd ^tp^á iontnitteMo , 
que«upo looQtrahaoer 
los enojos ét\ verano , 
que perdonan al laurel : 

Porque no muriese á silvos 
en el Dullicio soez , 
ó á poder de rapa vieja 
en remolinos de á pié: 
> ú porque no le si&tasen 
perezas de la vej^ » 
que es fin der los bien reglados, 
no de hazañoso desdte . 

Pasándole por sa vista, 
(favor de samo interés) 
jMttclra muerte en poieo (ri&mo 
le hizo desaparecer. 

Perdonó ||or fofistoros 
los que venció sn peitart 
para que en sus vié» propias 
viva su <rictoria eslé. 

Esta^ fiesta me eontariMi 
dos , que dQtr4s de «n caned > 
á eesta de dos mil oncs , : 
vieron un peco de res. 

EPICTOS* mt AffOft T hOS GKpS. 

£sle rtmante ta^esofibió paralioad* fm comedia, cayo 
•ra el lítalo : Aií^il v gslqs H^osjf . piscausiros^ que » np|^ 
sentó en una fiesta, y k recito «pa QQ]ued¿a¿|a ágiieau** 
maban la Roma,, líábito m da hooiike. < 

10MAN€EI«I, .* 

' ' - i 

Vive «cibds.quek'tafr deeehar , 



aonqoe les pese, la Loa; 
hoy que de faldas y sayas 
desenvaino la persona : 

Hoy qne rae aprieto el sombrero, 
y no me prendo lo toca. 
Nadie se meta conmigo, 
que haré Tarqnioada en todas. 

Desde que ciño la espada, 
las pendencias me retozan ; 
y antojada de mostachos , 
me esto^ tentando la boca. 

|0h si yo me los tercíese I 
Las bigoteras me oigan. 
iQué capitán pierde Flandes, 
qué maladros las busconasl 

iQaé don Lázaro las dubfias, 
qué Lelio Dati las tontas, 
qué marido las doncellas , 
y qué page las frionas I 

¡Qué bribón las irlandesas , 
qué licenciado las monjas, 
qué atribulado las flacas, 
qué glotooazo las gordas! 

¡Grande trabajo es traer 
lo mas del cuerpo á la sombra! 
Mas quiero daga que moño : 
mas quiero casco que cofia. 

Golendfsimo senado, 
está es palabra de Roma: 
soberana gerarqufa 
de bellísimas sefioras: 

Paraisos de chapines, 
tarazones en la gloria : 
reyerendfsimas viejas; 



líK OBRAS M #M MAMIflCO 

(¡la calavera'seit mfésÁ) 

La comedía q«e oé IkaeemiMi^ 
contra jusUeiase notobiitu 
Amr^ y oehi hacm 
discretos: fazoq imlM'ofria. 

Amor y eelos bo 4aeá^ 
queéeafaaceii cfMMleloj^ 
él victafi eofli ifia ^seo ^ 
ellos eoo vmigaMas Tri^^Hte 

£1 és fii^go« y «U«6 «aMic 
él martmo, eHoi ^OBséfta ¿ 
estos i^i^ ét «i^peelMs ^ 
aqael de e«péraDias coHas. 

Aiflem cm €^toi( 6s ^fiént: 
alma imni ataof es looai 
ellos 1SK1 b'm doM&daMÉi: 
este su féíigto adera. 

Los ojos^^ue d «li&a fallM, 
siendo ?d mimtó (fwe h» fotifeM , 
se los saoatM ios «efes , 
ellos soft q«ieQ la dé4^¡i4t^ 

Mirada ^«Os^ ^ es botÉpama 
mas enetmifa qm idootAi; 
si pueden iiaeer djiscmlOft 
el {««M- y las coagc^as. 

V er.M graeía^ «m ^oMwo^ 
que toma á k Wba alfoi^zig, 
que está chforremido t^ym^ 
que estárob<AatídogN¿as. 

Pretendiente de«M píofa 
para encaramarse en «o^ 
atisva por esas caites 
una picartllaTcíta: 

Y en bri^ttla A^'Math^ 



con iN^iiiift de 2ftp*iíRo« 
los Bártulos^ «e le atollatt. 

Por (tyes dice requiébrala 
bfirb» ^rece por escoba; 

JfAffitta muoteiiinft 
esprecia futuras togai. 
¿Cuál es aqael oabaltero» 
de tan eoeafit^da betsa, 
qué w tapado desde tm coete 
M te «oniaque la tnoscaí? 
¿Cttái telma no rtelúM 
si un 0)4 negro la coca? 
¿I Mra «na mano btonea 
quién tieáe ia plata hondaT 
Cuarenta universidades, 
étet colegios con sus lobas, 
«rtelnyen dos pecezuelos 
bien tol^cidos de rosas. 

i^Mllos amantes higos , 
que pMiidiis h la sombra, 
fueNNl el uod por otre 
tintoreros de unas moras: 

Y el otro, que sin eseama», 
del mar despreció las ondiS; 
amante para los ciernes , 
como sai An^is j bogas; 

I el Judas de los amores 
que sin dineros, ni botas, 
al umbrtil de Anajarete 
la requebraba de soga: 

¿Fueron discretos, sellwwr 
¿Ha habido bestias mas tortas? 
¿Qttí*nsemata, no esmaWito? 



8Í8 OBRAS DJB DOW FBANCÍISGO 

¿No es verdugo juien se ahorca? 

Hércules pudiera andarse 
con una capnisa rota; 
y porque amó áDeyanira, 
murió ea c^mi&a sin honra. . 
Sansón, aquel que can^paba, 
como el. paño deSegovia, 
de su pelo, á tijeradas 
le hizo amor de corona. 

¿Salomón no fué dijscretoT . 
¿No fué el sabio quemas nombran? 
iCnál le pusieron el alma 
las mucbachas deSídonía! 

jCóipo arrastraron su seso,, 
cómo pisaron sus. obras, ' 

la hija de Faraón, j 

y las estrangeras todas! oíí 
Allá en la gentilidad iti,i 
las ninfas metamorfoseas ^^ 
¿no hicieron bajar los dfftJsesí 
asacar agua enlasnóíías? 
El Sol andaba tra¿ Dafne, 
con la luz en las alforjas, 
en forma de cuadrillero, 
con mas saetas que joyas. 
¿Júpiter no se esplumjií 
por solo ver á la otra? 
¿No fué toro y dijo mii, 
áouien esperaba toma? 

Con treta de salvadera, 
sobre carta que se nota, , 
¿no bajó én polvos de oró 
á gozar á ^uien le toma? 
Has dejando las deidadefir^ 



DE QÜEVEDO. 649 

que de tan lejos nos tocan, 

habrá personas aqui, 

(ó será ningona, ó pocas) - 

¿Qué no hayan tenido celos? 
porque sin estacarcoma 
ningunos ojos miraron, 
y ningui corazón goza. 

Hombre, que sabes querer, 
conjuróte por tu moza, 
que me digas la verdad, 
cuando loscelos te toman . ' 

jHay sol que no se oscurezca? 
;hay plaza que no sea angosta? 
¿sospecha que no te arrastre? 
¿consejo que bien se oiga? 

¿Tienes nuevas en tu alma? 
¿sabes de tu vida propia? 
¿Qué dices? responde claro: 
no tengas vergüenza agora. 

Dirás que la medicina 
viene á tal dolencia corta; 
que son peores que diablos, 
pues comurados se toman. 

La en^rmedad de ios cetod 
no hay dotor que la conozca: 
de celos muere mas ^ente 
que de fiebres maliciosas. 

To desmiento mi comedia: . 
estad atentos una hora, 
y veréis á mi opinión 
cuántas razones le sobran. 

T ansí San Antón os libre 
del fuego que enciende rosas, 
de rayos que forman perlas, 



109 OBftáS M Bw rt^NGiseo 

de llMMqm hielos bi^Uw 
Que juzgueU lo que s^itti 

por vuestras eolrafta^pioi^M^ 

sie&tJ^M al autor y yo 

nos eateBdesnos á co^plas. 
T yo lo sustentaré 

cuerpo h cuerpoá las henuosaf , 

rabia i rabia á los barfaadoa, 

araño araílo á las tontas: 
K las víeías bueso 4 buesíi^ 

trapo k trapo i las firegosat» 

«09 4 009^ 4 los laca]f os, 

2 «bisae 4 chismea l%» mmjiiif. 

AUaA DBBIWIAOS I^ABA U JESBKqiO» W, PÁSAl k OKA 

PAMA. 

ROMANGK XCII. 

A los moros por díBero> 
y 4 los oristiauos de vaUe: 
aóndeosta la que lo díoe» 
dlM^mak 46 el rotaaaos. 

To coa mi fé de huitísma 
por ella bebo los aires: 
todas por moras me tienfB, 
pifB qumeA que se lo pa(;«e. 



n Q9SVSM; 9&t 



BBSGBIBB Elimyti^^kmWSi CüMfDO GQHGUBRBN BR 
BL mmAIüOX BAf^AUSB Jtf$ i^. 

Freíd eB el conroil» i» Leen, peee anle^ de ra libertvd escrí* 

al ÍQStaQifr ({ufirla digo, 
jHNi^ to^ cyo^ de »i^ pueate 
pQQftB habrás bilo á híio, 

Guaiuk) por ojea de agofaB^ 
pudJAmei^wlf lo mismOi 
com» arroye vei^omaBle, 
vocabMm egecckia. 

Mas ^%ffm lírae ea a» jarse 
cualquáer. euartiHo.de vi¿p 
de ktt^ taberea,. fue llefra 
MI todo su afgawoidijo. 

lÜda A la f uenle del Aoget, , 
como en el infi^ooet ricO) > 
qufrttB ttoa^g^ de a^a 
Í¿m reKoMa dé idiv io . 

Pift JtaavQ BioB sebfé eeea 
suya, Uo^que ye e^je ; 

ÍtiMHbQM de ealieates qMaaau 
as ím»»édi mx noUee^ 

En y#ca«e 60 UB ^uífiaiie,, • 
hecha pedaaoe y a&ipMt 
7 cqn, femiendee de.tiMi^ 

arroyiielo eefwelaw* 
Ftarida leda la aiái«tfii 



652 OBBAS J>B DON FBAHGI8G0 

de jamugas y borricos : 
de damas, que con carpetas 
hacen estrado el pollino. 

Al revés de los gotosos, 
ya no se mueve estantío ; 
pues de no gota es el mal 
de que le vemos tullido. 

Wo alcanza á la sed el agua 
en su madre á los estíos ; 
qae facistol de chicharras 
es la solfa de lo frito: 

Pues no aprende lo aguanoso 
de tan húmedos resquicios, 
no saldrá de puro rudo 
en su vida de charquillos. 

Suenan tragos y oocados 
entre matracas y silvos; 
T llevan el contrapunto 
lasgormonas y zollipos. 

Con poco temor de Dios 
los mondongos, por lo limpio, 
pretenden para las pruebas 
el ser actos positivos. 

Porhaber faltado el aftte 
con las levas que se han visto, 
todas las meriendas llevan 
sus coletos de pepinos. 

Los mas en los salpicones 
de carrera dan de hocicos: 
en dÚKsiplinas del sorbo 
«on abrojos los chorizos. 

En eamisa, por ir presto i 
Tan no pocos palominos ; ^ 
y sínrMftrta algunos poUds, 



' DB QUEVBDO. 853 

ya de ser suyos ahuos* 

Rábanos y qaeso y bota 
en la gente del gordiilo 
daa tnas trabajo al gaznate, ^ 
que copones cristalinos. 

Agora se está una Dueña 
desandando el ab initio ; 
haciéndoles encreyentes 
que es el Jordán á sus siglos. 

Yo le considero aqui 
muy poblado de bullicio, 
coche acá, coche acullá » 
y metido á porquerizo. 

Tres carrozas de tusonas 
perdiendo yañ los estriyos , 
con pecosas y bermejas, 
nariz «hata, y ojos vizcos. 

Aguardando están la noche 
un potroso y un podrido , 
para sacar a yolar, 
uno parches, otro el lio. 

Una doncella que sabe 
que se le ahoga su yirgo 
en poca agua, le salpica 
escarbándola á pellizcos. 

Aun en carnes una flaca 
es el miéreoles coryillo : 
una gorda el carnaval , 
con mazas del entresijo. 

Dos píaras^ de fregonas 
renueyan el adanismo , 
compitieiido sus perníieK 
los blasones del toehio. 

Dos estudiantes sarnosos, 



mas grsumáos qm k>9^ IrifH^ 
conjíftnz^e&se miieslm, 
si no ciemepias, benigio». 

El t^rlK^ii y Im bigoMf 
se enfalda uft jurisfierUo , 
por w mwtm ^es^put» 
con caa&eamas Q4I ra£mt« 

Una viíaía ecHk^anagiiM 
ra aalpí^aado de^ heeníBaa « 
con dos pocúlgaa por ^m , 
por espioa^o un n^totua : 

Por piaroa^ ih» leoedor^ 
7 por copela an hwm : 
portetaa ^ms bmam, 
7 por cam el Mtocriate. 

Una jTea amiflajaéa 
en aa sibani de lino , . 
á \» dif oMa aa aotioaatim 
marimanta de los ni&o& 

Con azadooes y es^Mf taa 
son gabaplivaa y eof ilas 
sepuiíureraa dal ama 
en telaiafiaa de viwo. 

Con sug atp«3 eaJoa hamtaros, 
7 en ptefOA8a)gM0oa mísat , 
pescan de^ las aadadofat 
en la aritia lea Tfisüdot. 

En redrcHiOii de tooitim^ 
entre cabaUeroa foos^ 
con som^rams de cahír 
andan hidd^aa poaHzttf, 

PrebaiuMoa. m sm miiaa ^ 
galameroa d^ táism « 
eciíaii al cjo iaa teif». 



goIosnfUMiida émcitíéo^^ 

Anda ea meaudbs PiltlM ^ 
repartido w owlra ^ einiH) 
t(¿uiicíleSt que avízoraa 
peii4«ociaa y desafioü, 
Ca médico de r^bcm 
Tá tomando por escrito 
los Bombrd9 de los que eeota 
fiambrera, y beben ím. 

Acuerdóme que h^ Vm afio« 
que dejó dft aer Nareiso , 

f»or falta de agua ea que vi^e » 
a zagala por quien fivo. 

En el ampo de la nieve 
dos Orieates euceodidos « 
PQf teoto de yelo y fuego , 
non plus ultra de lo livm* 

Sooredorada su froAte 
con lac mioas de los indios : 
de las Mcb^as del sol 
. las gueaelü y los rizos. 

lio llamas y nieyQ eo paa 
era todo m eáHkia i 
el yelo le vi volcaa , 
elvolctmle vi florido: 

Con tocarla tomi elagtt% : 
caitftoidas. Note el pió 
lector , estando con ella , 
:to!j[ifte'famaba asteiodí^M. 

Ella gastó todo el charco 
en escarpia de un tobillo ; 

Ir por suoir mas arriba , 
a corriente daba brincos. 
Bailar el agua delante » 



^86 OBRAS DB DON FRA^TISGO 

solo con ella lo he visto ; 
mas al son de su meneo 
los muertos darán respingos. 

Mas hoy de lo que en él hay, 
y de cuanto en él he visto , 
sin los cíelos de Clarinda, 
nada apetezco ni envidio. 

Arrenócese sus baños, 
y cálese un papahígo; 

¡f séqaese , pues le falta 
a fuente del paraíso. 

Yo considero estas cosas 
cuando estoy el susodicho 
tres años há sobre doce fl) 
entre cadenas y grillos : 

Aquí, donde es año enero, 
con remudar apellidos ; 
tan capona primavera, 
que no puede abrir un liHo. 

Á modo de cachi-diablos 
me cercan tres cachi- rios: 
Orbigo , el Castro y Vernesga, 
que son de Duero meninos* 

Con mogeres en talé^ , 
que calcan , por zapatiilos , 
artesas del cordobán 
de los robles de estos rtseos. 

( 1 ) Hacia U eaeiiU de todo el tiempo que en n Tidí bibii M' 
fado en prisíoii. 



^* ifr< 



OB QVSYEBO, M7 



ERO T tEANDRO £N PANOS MENOBES. 

ROMANCE XCIV. 

Señor don Leandro , 
vaya en hora mala, 
que no puede en buena 
quien tan mal se trata. 

¿Qué imagina cuando 
de ba¿el se zarpa, 
hecho por la Ero 
aprendiz de rana? 

Pescado se vuelve 
el hijo de cabra , 
¿para quién mondongo 
quiere mas que escamas? 

Ta no hará en sorberse 
el mar mucha hazaña 
un amante huevo 
pasado por agua. 

Bracear, y á ello, 
por ver la muchacha , 
una perla toda , 
que á menudo ensartan. 

Moza de una venta, 
que lá Torre llaman 
navegantes cuervos , 
poraue en ella paran. 

Cnicota muy limpia \ 
no de polvo y paja ; 
que hace camas bien ^ 
y deshace carnal. 



^^ OÜAS Bt MU AAWISCKI 

Corita ea cogote , 
, y ¿allega jen ancas, 
' gtm mnget de pullas 
para los que pasan. 

Piernas tlfrainpltm, 
fornida de panza » 
las aftas eofi cejáis 
de rascar )« caspa. 

Hollina, y «lay rollo, 
donde t»el|an bragaa: 
deftibadft ae hombros^ 
pero mas de espaldas. 

Qae aunque dei fütQfO 
con nombre la llaman 
del buen sum , e$ , fuf « 
cumple sus palabras. 

Bíeü en puros cueros 
yi, pues, áesta^mai 
qtoe los apetece 
mas que las enaguas. 

T rema contento 
mirando sacara, 
estrellón de venta , 
norte con quijadas. 

Un candil ie asoma 
poruña ventana; 
farol de cocííia, 
que el tiento le apaga. 

Tan mal prevenida » 
que urias hojarascas 
ardiendo aun no tiene 
con qué se eDiugára» 

Del candil la mecha 
es toda su iiftttíu ; 



7 con nmlias taloisí 
no cara jit Uaga«4 

Per» ir sta ^riigt«s69S 
no es muy mMi trsKa 

Sará^fitdbi#3t«e 
el Qo darte bianea. 

Si ansí Aioraii iddoa 
á rer á si» daifte , 
faerañ idH»rrado9 , 
y horros de Aa paga. 

#11» asnqne de sos «at 
hicieraa teimus^ 
esturieraa IiímN» 
qae los desfivdáraii 

Si como vá vaefrft) 
buena dicha akaaia; 
7 si jiar tas cosia^ 
el ranr ao te «Afewrn* 

Guaatte ^na te dé 
por cárdel m caaa^ 
té€$ sea oÉialÉaeaa 
sus mejorea tnlas. 

Mancdrfle agtt^^ 
que los fiatlos braaMUí, 
7 la luz darmtia 
7a en trémiiaa pandas, 

Para cuandd y^má^k 
pida las borraseats; 
que á un arref^tjdd 
no serán ia^^-atas. 

Sí el na&t despaoíe 
para entonces ^ovida^ 
andará e«teikilM; 
7a que necia tofjaidai 



560 OBBASfDEOO^r FEANGI6G0 

<• 

Porque de la moza, 
la lítnpíeza es tanta, 
que al hoado á lavarse- 
entrará de gana. 

¿Pero qué le ha dado? 
Sin duda es que traga 
á la engendradora 
de las cucarachas 

¿Juega al escondite?' 
Si danza sea la alta, 

Sie en el mar no es bueno 
danzar la baja. 

j Se ahoga de iberas? 
Ó unge las bascas, 
por hacer reir 
á la desollada? 

Pero ya dio al traste. 
¡Hay tan gran desgracia, 
que á vista del puerto 
no llegue á la playal 

No habrá hamdo ahogada 
que mejor lo haga; 
ni con menos gestos, 
ni con mayor gracia. 

Ya Ero lo ha visto, 
y por ¿1 se arranca 
todos los cabellos, 
y se mete á calva» 

A diluvios llora, 
no en forma ordinaria, 
la nariz moquitas, 
los ojos lagañas. 

¡Av Leandro! dijo, 
grítelo la fama^ 



que mueri» el efeetos^ 
M vi^ió la eattsa^ 

Ha« ya que desliado 
á morir (e ect^bas, 
muclw 4iis ¥es4ickMi 
hoy me eoa^oláran* 

Ifae^pues todo amor^ 
faé ese^pecbo y nada^ 
á nadar contigo 
este wm vaya. 

Desde este desvaa 
á ese mar de plata 
"dar eoDfiugo quiere 
una zaparrada, 

Por si á los dos jwtos 
piadoso DOS' tragaí, 
como caperuzas» 
alguo pez tarasca» 

I eo sepulcra v4vo 
por tala»!» aamfar 
estos dos amarjsjos 
de una vea la rarea. 

Que para memoria, 
en las peñas pardas 
Hm esle dolor miraA 
(Oasfrtotiinadas, 

Escri birá Amor 
con letra bastarte (lí) 
cortando una pluma 
de sus. ff^m^m. 

Cual buavt^'WideMR 
tonto y miNiiecata. 



(I) lofelif, yno _ 



562 OBBA$ 0E DON FBANGISGO 

Satanás los cene, 

buen provecho le hagan # 

Galló; f to primero 
el candil dispara; 

¡r por tto mancharse, 
as olas se apartan: 

T deshecha en llanto, 
como la qae vacia, 
echándose, dijo: 
agua vá, á las aguas. 
Hizose allá el mar 
por no sustentarla: 
y porque la arena * 

era menos blanda. 

Dio sobre el aceite 
del candil de f»atas; 
y en aceite poro 
se quedó estrellada. 
La verdad es esta, 
que no es patarata, 
aunque mas jarifa 
Museo la canta. 



IKFIEBE UN SÜGISO SUYO, BONDE SE CONTIENE ALGO 
PEL HUNDO POB DE PENTBO. 

ROMANCE XCY. 

Erase una tarde, 
San Antón nos oiga> 
la gente ceniza, 
y* carbón las horas. 

Chamuscaba el dia, 



n fiüITKDO. US 

sacó por corona 
Sol peniteociado 
llamas j coroza: 

Guando atarantadas 
en diversas tropas, 
oxte que me quemo 
le dicen las moscas: 

Guando el mesmo no 
está con ampollas, 
y con humo la agua, 
tostadas las sombras. 

Guando el Gito tus, 
que labra modorras, 
faldero del diablo, 
mastin de Sodoma, 

Estaba mordiendo 
al león la cola, 
asador lanudo, 
llama de las hojas: 

Guando los doctores 
de la fruta cobran 
garrotillo á varas, 
tabardillo á arrobas: 

Guando el beber sabe 
mejor que las mozas, 
con las gorgoritas 
que el gaznate entona: 

Guando las Francisea^ 
las dos efes logran, 
7 las busca el tiempo 
por frías y flojas: 

T á las ojinej^as, 
porque incendios brotan, 
para que no quemen ^^^ 






Mt OBA^t wt mm nuN cisco 

primero latwfbn. 

Mes qaedeoDMtteeba, 
7 mes que étaaam^ 
bueioilo» f)oeiadMi, 
malo á kf9 ove iwdaB. 

Yo, aquel imociodo 
de la yUbi b«ia, 
tn mt casa e«ra, 
7 doleock ea eiras, 

£q m talegaüla, (t) 
con sos dos mgostas^ 
que para efaíebaRraa 
aprendes ia solfii. 

A las des: éü día 
con manleo y leim 
á cazar rescoldo 
salí de mi chola. 

En cas de 
que si la retozan , 
herreros escapo, 
y cohetes hr«ia. 

Sentéme y fianlóse, 
muy cmain la ropa: 
de ibae y diretea 
andullo la praaa. 

El, qw de areei&tUa 
enttttBM la historia, 
%dMlBi^ afákab 
o ¡unto ái la «Itopa. 

Haade>losiref£aBCS 
TuélTato á 1a balsa, 
pues pat d&8iaia»U¿las 

d) SvtMlie. 



¡í 



no se peeó ea coc». 

No es el cierra £8|Ktfa 
de todas personas : 
mas iraie un bonete 
qae cuarenta golas. 

De Yísita luego 
TÍnieron do6 mozas, 
doña tal Estrellas , 
Mari tal Auroras. 

Esferas vestidas 
de luz Y de aljófar: 
la conjunción magna 
fué aquel par de diosas* 

Sin sonará dientes 
TiejecHIa ronca 
calarereaba 
las bellezas choznas. 

La huéspeda estaba 
de lo de no coman ^ 
muy poco merienda, 
7 mucho señora. 

Hablaron en trenza 
de una esquina á otra, 
«rracas en soto, 
ó en estrado sotas. 

To, por no atceveme 
solo para todas^ ^ 
al coger la puerta » 
tomé una por otra. 

Quien de las mugeros 
huje« siendo beraosM» 
que caiga en la 4»ieva 
merece mas honda. 

Celda sin aalida 



¡M 0BBA8 OK DON FftiNGISGO 

de escondida alcoba 
entré con sudores, . 
adonde los toman. 

Sin luz, entre trastos 
de jarros y ollas, 
al invierno me, 
dejando la gloria. 

La nariz, olia 
una misma cosa 
entre los servicios y 
y entre las redomas. 

Dijo cierto unto, 
pisando unas orzas ; 
presto seré cara ; 
guarda no me rompas. 

Tente, me gritaban 
polvillos en conchas, 
que para ser manes 
los dedos nos sobran. 

La tizne decía: 
seré cejas toda ; 

Íf la borra piernas, 
a cerilla bocas. 

La fruta que llaman 
en el mundo doñas, 
en ciscaras vuelta 
yerim si la mondan 

Cánseme de andar 
entre las escobas 
apalpando botes, 
que Dan de ser personas; 

T ensarté la vista 
por cerraja rota , 
7 vi la Semblea 



de hermosura toda. 

Estaban contando 
con risa y de gorja 
los ardides sayos, 
que nos trampantoian. 

En ausencia hablaban 
muy mal de las joyas 
dije yo temblando : 
la plata sea sorda. 

Tratóse de faltas , 
murmurando de otras: 
maridos y achaques 
todo era una ropa. 

Yo, en un colchoncillo, 

Íue fue vicealhombra, 
chinches falídas 
di merienda coja. 

Entró al buenas noches 
doncellita angosta, 
velas empezadas 
en chapin de azófar. 

Por sus gentilhombreiS 
preguntó una roma, 
que pide prestados 
pobres á la sopa. 

Llegaron al punto, 
luego la carroza, 
yéndose de lengua 
antes que de obra. 

Chirriaron luego 
chillando á sus solas : 
yo lamentación 
en tinieblas propia, 
' Bochorno con barbaSi 



su OBBAS DK BOK 9IÍi@fGISG0 

hoguera eon b<»ta, 

alma condenada, 

la Tórrida Zona, 
Me arrojé en la calle 

Ileoo de coogojag, 
' en mi corazón 
lije: cantimplora. 
¿Quién vá á la luis^ieiaf 

preguntó la ronda, 

Seculum per ignem^ 

respondió Bayona. 



í 



ROMANCE XCVl, 

Tftrdóse en pariraie 
mí madre« pues venge 
cuando ya está ei nrafldo 
muy casado y viejo. 

06 hacer por los «iqiM, 
hasta el diablo pieaM 
que está ya caasAdo, 
perezoso y jie&eo. 

Solian oGAd^arfia 
los del otro. tiempo, 
con grande desdanso 
por andar él «uelto : 

Y agótalos malM 
andan dios me»no«| 
por falta de diablos, 
yéndose id iolíemo. 

Tristes de AosoiiroSy 



dichosos 4teaqtteDéi^ 
qae e( nraado «lea&zsrm 
en su nadinieQto. 

De la edad del oro 
gozare» i»ttS cuerpos : 
pafó la de plata, 
pasó la-dtí fiierro; 

Y para nosotros 
vino la de caemo, 
rica de gaaados, 
y Diegos MoreMS. 

Yo, que he conocido 
de este siglo el Juego, 
para mi sae vivo, 
para mi me iuñio. 

No se me dá Bada, 
á ninguno temo, 

porque á nadie agrario 
ni a ningano debo. 

No priendo cosa, 
que(Mo lo tengo, 
mientras con lo poco » 
vivo muy CMiteiito. 

Ni desean mí m«erte, 
ni muertes deseo, 
pues nofiay que heredarme, 
ni á niagufto heredo. 

No vendrá á sóbrame 
la vida si puedo ; 
iii:eiiaiido me m«era 
sobrarán dineros. 

No he de fatigarme 
en buso» atierro, 
que en Msotros vire 



570 OBBAS DE DON FRANCISCO 

el sepulcro nuestro. 

Dicen que me case : 
digo que no quiero; 

Íque por lamerme 
e de ser buey suelto. 

Cuentan que es muy limpia 
la muger de abuelos^ 
como si yo fuera 
hábito ó colegio. 

Su parecer loan, 
y eso fuera bueno 
siendo ella letrado, 
y el marida pleito. 

Itfas virtudes juran 
que tiene en secreto, 

aue ios herbolarios 
icen del romero. 
Condición mas blanda 
que algodón ; y temo 
que. esos algodones 
me han de hacer tintero. 

Cásese con otro 
que la ponga en precio, 

aue á mí se me heriza 
e oirlo el cabello. 

To no quiero hijos, 
ni aumentar el pueblo, 
que harta gente sobra 
cansada en el suelo. 

¿De qué ha de servirme 
dejar un don Pedro 
con un mayorazgo 
muy rico, y muy necio? 

Que lo que yo anduve 



DBQtfEVEDO. 571 

ahorrando en coeros, 
glotón y borracho 
¿él lo gaste en ellos? 

Á nir han de heredarme 
mis propios deseos ; 
que hago ágeno al punto, 
lo que acá me dejo. 
Amigos me riñen 
porque no pretendo 
JO que no han de darme, 
ni vo lo merezco. 
, Dícenme que traiga 
muy metido e) cuello, 

?|ue en eso consisten 
os merecimientos : 

Que hable dolorido, 
y barbe á lo cuerdo, 
porque ha de faltara^ 
plaza, si me pelo: 

Que tras los criados 
de los consejeros 
ande como sombra, 
pardo y macilento : 

Que ruegue al privado, 
y sufra al portero, 
y con los canceles 
me haga un engerto : 

Que porque me vea 
uno del consejo, 
dé cien mil caidas 
por los aposentos: 

Que á los escribientes 
les diga requiebros ; 
y & los secretarios 



dft OBBAS DE MJf nálCiUSCO 

los enfade &g0StoB: 

T que ande eargado, 
como amante Buevo, 
de favores vanos, 
que los lleva el vieftto. 

Que en las revereneiat 
parezca convento ; 
y que el medio año 
no me citbra el pelo. 

Que en los oiemoriatos 
gaste yo mas pliegos 
que á Francia y á Espafi% 
llevan los correos. 

T después, ai cabo 
de tantos lorm^ios, 
me dejen sin ropta 
cuando entre el ínvi^rn»^ 

Y CA p^r del f rio, 
colgado ai sereno ; 
el pobre letrado 
se quede indigesto. 

Yo no quiero ropa 
<]ue vista embeleco, 
justa p^NT defuera, 
ancha por de dentro. 

Esos grandes cargos, 
y esos privilegios, 
a quien los miírece 
que se vayan ellos : 

Que á mi en esta celda, 
donde alegre di^rmo, 
hallo q^e me sobra 
cuanto yo desprecio. 

No ha de diur que hacer 



á mi Mfriitiiaito 
nísgun enfadoso, 
ni ningún soberbio. 

Pobre he de morir, 
serviráme el serlo; 
que si menos tuve, 
que lo sienta menos. 

To víyo picañov 
biea aocbo y esento ; 
ni me pesa la k>nra, 
ni fruAce el respeto. 

Hagtt yo mi olla 
eon sus [Hes de puerco, 

{el Itofon. judio 
aga sus pucheros. 

m$m^ á las mañanas 
un gentil torrezno, 
que friendo llame 
los cristianos vittos» 

Tripas de la olla 
han de ser revueltos 
l^iganizas largas 
y chorizos negros* ^ 

Por ante la hambre» 
y por posire lacbgo 
un ahito honrado 
de yaca y carnero. 

IMIcé 90 ie como , 
porque no pretendo ^ 
volverme yo abeja 
ni coknenael cuerpo; 

Esteren sus casas 
estos rtoalolQs^ 
que^ ¿ia 6bím«flMi 



674 OBRAS DB DON FRANCISCO 

pasan el mal tiempo. 

Vistan de tapices 
salas y aposentos: 
gasten tocadores, 
y grana en el pecho : 

Que tapiz y esteras 
todo me lo cuelo , 
y cuelgo las salas 
que están acá dentro. 

Lospafios franceses ^ 
no abrigan lo medio 

Jue una santa bota 
e lo de Alarejos. 
Con esto y Anarda, 
por sin duda creo 
que engordaré á palmos, 
y creceré á dedos. 

Y sin pena alguna, 
yergUenza, ni medio, 
si Dios no me matot 
moriré de viejo. 
Después de yo muerto , 
^ ni Ti&a ni huerto; 
y para que viva, 
el huerto y la yifta. 

SVCBSO, QUB AUNQUE PABBCB BB GOKSBJA, Füf 

YSRBADERO. 

ROMANCE XCVIL 

Erase que se era 
(y es cuento gracioso) 



una viejecila 

de tiempo de moros: 

Pasa en lo arrugado 
del anciano rostro, 
uba en lo borracho, 
higo en lo redondo: 

Cacharon por barba, 
por sombrero un hongo, 
por toca un pañal, 
por báculo un tronco: 

Coja de ona pierna , 
vízca del un ojo , 
un rosario al cuello 
de bolas de bolos. 

Gran muger del Malo, 
y délos dimoños, 
para niños bruja , 
para niñas coco. 

Gruñidora en tiple, 
rezadora en tono, 
como una culebra 
coa sus silros roncos* 

Médica de emplasta , 
y de lavatorios, 
y en hacer conciertos 
algebrista propio. 

jBn echar ayudas 
fué su pulso solo 
de botica á viejos , 
y de costa á mozos» 

Calcetera ha sida 
de virgos y pollos: 
pantos toma á unos, ^' 
calzas eeha k otros. 



876 OBRAS M MN VtAlYGISGO 

No era CeleiStítí», 

2ueespraella poc»: 
rase ella naisma, 
donde cabe toda. 

Cárcel de traviesos ^ 
jaula para locoft^ 
liga para aves, 
travpa para lobos. 

Grande aficionada 
alpeoay al trompa , 
solo por lugar 
á saca de coiro. 

Tratóla uft maficebo 
con fondos eá toato, 
vecian heredado; 
hízolo el demonio: 

Pues yendo y vinioido 
unos días y eiroSt 
se hallé cotnido 
dé vieja y piojos. 

Que atr avestrn trague^ 
las asesas de un hamo^, 
7 fte cQiaaB tierra 
ratones y tofMMÍy 

Vaya en: mra Imi£M> 
cada'dia lo oigv; 
I pero que una vtejm 
tras seis mil a^ostoft,» 

Sin diente m fntíér - 
los coknilles foMos > 
se cofiMtdteatsíHto, 
y tres cseritorioe : 
' Qaeiinseppirf^ 
le coniese d bobe 



todos sus yeslidosi 
es raro negocio. 

T no paró aquí 
este fiero monstruo, 
digno por la mitra 
de obispar con tronchos : 

Po^s sin ser caribe» 
ni vivir en Congo, 
se comjló dos pa^es, 
7 un lacayo sordo. 

Carne numana gasta 
en su refilorio : 
come como cuervo , 
habla como tordo. 

Lue^o que le vio 
gastadillo y roto, 
le cantó la vieja 
malditos responsos. 

Saludóla el triste, 
dio á un alcalde el soplo, 
sobraron testigos 
para su negocio. 
. Sacaron la vieja 
en un asno romo, 
con una montera 
de papelón gordo. 

Pues decir que el día 
fué oscuro ó llovioso , 
sino raso y limpio 
de nubes y polvo. 

Llovieron los nifios, 
pepino y cohombros, 
toaos la acertaron, 
tuertos y visojos. 

matonea papular. T. U. 133 



571^ OBBAS Mí fiíM ^tilVGlSGO 

Diéronta á (raiciotí 
en los secos lomos 
docientos azotes, 
UQO mejor qne otro. 

Holguéme ét yerloí 
baíleme éñ gozo, 
por vida de aqaetla • 
cuyo cielo adoro. 

I no ha de pesanne 
de que hagan 10 proj^o 
con todas las viejas 
de palos y antojos. 

mRPIBRE ¿L MISXO SUS JIKPltefOf» MB0dAS DE OTROS. 

ROMANGB XCVIM. 

Muchos ii€M nal én mi, 
y yo difQ mal de «iimhoa: 
mi decir es mM ¥aiidiile,( 
por ser tantos,, y «er 11110Q 

Que todos ^igan yantada 
por imposible lo juagoft 
que yo la diga de todoss» 
con mi Iicencm4(rd<i4#¿ 

Per eia^w los ci^enov . 
por eso nQ me di9eiil|iac 
no faltará quieb atetre» 
á los otros, y á Ito utoe^ 

Confíele que mis. weMeb^ 
han parecíée eeioii)pío< 
rempuj ')nes, y faheoeSi 1 
poco asiento, j^ iiQd«e|[óii.< 



To Ai^Y que por coildieion 
tenga la propia del humo, 
que tizDo, y hago llorar, 
y de la luz salgo obscuro. 

Pero fio soy conde, ni he sido zurdo ; 
T si Dios me socorre, no he de ser culto. 

Dánles nombres de visiones 
á los trastos de mi bulto ; 
y dicen que á San Antón, 
si no le tiento, le gruño. 

Notan que soy desairado : 
esa falta para julio, 
qoe la calma en los Franciscos 
nadie la sudó en el mundo. 

Mormúranme que no gasto ; 
y perdonara el murmullo, 
si feera estómago yo 
de su vientre, úde su gusto. 

Al vino de las tabernas 
me comparan los estudios, 
mal medidos, y vinagre, 
y ni- baratos, ni puros. 

Yo confieso que mi vida 
jes una mesa de trucos, 
zarandajas, golpes, ideas, 
y malogrados apuntos. 

Bu viéndome, dicen Oxtc: 
espero, no dicen puto ; * 

(jue aunque no me tengo bien 
jamls be dado de culo. 

Quien me roe los zancajos 
es m gotoso muy sucio : 
si diese tras los juanetes» 

"" ' calzar justo. 



580 ^ OBBAS . DB DOlf FBAKGISGO 

Dicen^que soy parecido, 
por miserable, al Diluvio, 
porque solo guardo el arca, 
y lo demás lo trabuco. 

Solo afirman que soy bueno 
para costal ; y presumo 
que el atarme por la boca 
les califica este punto. 

To digo que no soy ellos, 
y con eso me disculpo ; 

Íf para lo que son guardo 
os arredres y abrenuncios. 
Pero sobre todo, no soy conde, óznrdo? 
Y si Dios me socorre, no seré culto. 



RIESGOS DEL MATRIMONIO £N LOS RUINBS GASABOSf. 

SÁTIRA. 

¿Por qué mi musa descompuesta y bronca 
Despiertas, Polo, del antiguo sueño, 
En cuyos brazos descuidada ronca? 

No yes que el lauro le trocó en belefiOf 
T que deja el velar para las grullas, 
T ya es letargo el que antes era ceño? 

Pues si lo ves, ¿por qué gruñendo ahuUius? 
Qae si despierta, y deja la modorra, 
Imposible será que te escabullas. 

Hira que ya mi pluma volar horra 
Puede, y que libre te dará tal zurra, 
Que no la cubra pelo, seda, ó borra* 

Obligado me has á que me aburra» 
T que á tu carta ó maldición responda; 



* 
« 



M QüBTBDO. S8I 

Sin duda ya la oreja te susurra. 

¿He yo burlado á tu muger oronda? 
He aclarado el secreto de la penca? 
Llevé tu hija robada á Trapisonda? 

¿Quemé yo tus abuelos sobre Cuenca, 
Que en polvos sirveu ya de salvaderas 
Aunque pese á la sórdida Zellcnca? 

Pues si de estas desgracias verdaderas 
No tengo yo la culpa, ni del daño 
Que eternamente por su medio esperas : 

Dime, ¿por que con modo tan estrafio 
Procuras mi deshonra y desventura, 
Tratando fiero de casarme oga&o? 

Antes para mi entierro venga el cura. 
Que para desposarme : antes me velen 
Por vecino á la muerte y sepultura. 

Antes con mil esposas me encarcelen, 
Que aquesa tome ; y antes que Sí diga, 
£a lengua y las palabras se me hielen. 

Antes que yo le dé mi mano amiga, 
Me pase el pecho una enemiga mano; 
T antes que el yugo, que las almas liga. 

Mi cuello abrace, el bárbaro otomano 
Me ponga el suyo, y sirva yo á sus robos, 
Y no consienta el himeneo tirano. 

Eso de casamientos, á los bobos, 
T á los que en tí no están escarmentados. 
Simples corderos que degüellan lobos. 

A los hombres que están desesperados, 
Cásalos en lugar de darles sogas, 
Morirán poco menos que ahorcados. 

No quieras que en el remo donde bogas 
Haya, por consolarte, otro remero, 
T que se ahogue donde tú te ahogas. 



80$ OBEAS M DON FEi^fClSGO 

Solo se casa ya algún zapatero, 
Porque á la obra ayudan las muleros, 
T ellas ^anan con carnes, si él concnofo. 

Los siempre condenados mercad^'et 
Hugeres toman ya por grangeria, 
Como toman agujas y alfileres. 

Dicen que es la mejor mercadería, 
Porque la venden, H ) y se queda en casa, 

Y lo demás vendido se desvía. 

El grave regidor también se casa 
Por poner tasa á lo que venden iodos, 
T tener cosa que vender sin tasa. 

También se casan los soberbios godos» 
Porque también suceden desventuras 
A los magnates por ocultos modos. 

Gásanse los roperos tan á oscuras 
Como ellos venden siempre Icfs vestidos; 
T ellas desnudas venden las hechuras. 

Gásanse los verdugos abatidos, 
Con mugeres, por ser del mesmo oficio. 
Que atormentan de la alma los sentidos. 

El médico se casa de artificio. 
Por si cosa tan pérfida acabase, 

Y hiciese al hombre tanto beneficio. 
T él solo será justo que se case, 

Para que ambos aén muerte á sus mitades. 

Y ansi la tierra de ambos se aliviase. 
Con las espinas hacen los cambrone» 

También sus matrimonios cortesanos» 
(Que ambos desnudan) porque el tuyo aboiil. 

También los siempre inicuos esciibaneSt 
Por ahorrar el gasto del tintero, 

(I) «artial. 



DI ttUBVIBDQ. ttS 

Dan cwia-i^iima & su muger las manpa^ 

Ya he y\sU> y^ volar un buey li^^lro 
En uQí^der aMaSr qu^ de plumas s^yas 
Alasforjaá satile^ de jilgaeri»* 

])¿ja«k»« ipues, vivir ; no me destruyas. 
Ya que cíe m omm y b^í tormeilto 
QMrti^la^ celuladas aleluyas. 

QuiMO 0<Milar coa lu Uceaeia un cuctDlo 
De aa uí ó8«4o aatíguo celebrado» 
Por S9ffi^9A 9«i6 tocaá casaiDkiiiW. 

Vivió íaubiíos ai1os eocootrado 
coif^ÑU» sabio , y Duoca había podido 
yenear. M él el oorazon airado. 

^ji.eabo v,iaoá bailarse muy eorrida 
Ea ver á tueontrario siempre fuerie, 
T en tanto4iewpi» niiBca de él veneido* 

UllioHWaaite le ordeaó la muerte; 

Y al ^ (XHUiS Uaidor vino á eagaialíe^ 
T wÁ» de^l vengarse de eata suerte. 

Una% byar teaia de buen taU«, 
Hemmi^y.piilHlísima doncella; 

Y o wtt^oim puesta de casalle. 
Fingió haieer amistades, y con ella 

Dejar el paeU> siejupre asegurada. 
AficiMtoa al aaowigo de ella 

lObr §raa poder de amorl ^ue e&amoiafot 
Cont(M»torioaaa la llevó consigo. 
CMÍi8i(€i9i»4aiQ0za el desdichado. 
^uespfM^ QMilpando al sabio eterto ajto^D^ 
La ignowMiai cruel, y el yerros e^trafio^ 
(^.bíMen dar. su hija a su enenígo: 

El respondió: no entiendes el engafiOt 
Pues por vengarme del contrario mió, 
Le di muger, del mundo el mayor daAt^ 



SSi OBRAS DE DON FBANGMGO 

Ansi que por contrario de mas brío 
Tengo, rolo crael, al que me casa, 
Que al que me saca ai campo en desafio. 

Júzgalo, pues que puedes, por tu casa, 
Fiero atril de San Lucas, cuando bramas, . 
Obligado del mal que por tí pasa. 

Los hombres que se casan con las damas, 
Son los que quieren ver de caballeros 
Sillas en casa llenas, llenas camas: 

Ver, sin saber de dónde, los dineros: 
Que los lleven en medio los señores: 
Que los quiten los grandes los sombreros: 

Que los curen de valde los dotores: 

?ue les hagan mas plaza que aun al toro: 
ratar de vos los graves senadores. 

Gustan de ver la rica joya de oro 
En sus mugeres, nunca preguntando 
Qué duende fué el que trujo este tesoro. 

Quieren que les estén continuo dando; 
T hasta las capas piden, como bueyes 
Que presos con maroma están bramando. 

Privados suelen ser también de reyeSi 
Porque desús mujeres son privados; 
T estos como camisas mudan lej es. 

Pues si aquesto sucede en los casados. 
iPor qué han de procurar hembras cmeíes^ 
JVi yo, ni los que están escarmentados? 

¿Si me quiero ahorcar, no habrá cordeles? (4) 
Faltarán que me acaben desventaras? 
Tósigo no hallaré, veneno, y hieles? 

Si quiero desterrarme, habrá espesuras; 
T si desesperado, despefiarme, 

<1) lirren. 



▼ ■ BB QUEVBDO. 688 

Montes altos'tendré con peñas duras. 

Bien, pues, si con intento de acabarme, 
Me alíftas de muger la amarga suerte, 
No la he ya menester para matarme. 

Ea cuantas cosas hay hallo la muerte: 
En la muger la muerte y el infierno; 
T fin mas duro y triste, si se advierte. 

Mas quiero estarme helando en el inyierno 
Sin la muger, que ardiendo en el rerano. 
Cercado enrostro de caliente cuerno. 

Y á casarme, casárame fiado 

De que estándolo tanto tus parientes, 
Habréis las maias hembras agotado. 

Ya te pesa de verte entre mis dientes: 
Ya te arrepientes del pasado yerro: 
Ya vuelves contra mi cuernos valientes. 

Ya por tanto UMrar, me llamas perro: 
Yo cuelgo, cual alano, de tu oreja; 
Y tú bramando herizas frente y cerro. 

Qué á propósito viene la conseja, 

ene del canino Diógenes famoso 
niero contarte, aunaue parezca vieja. 
Yendo camino un clia presuroso 
Yió una muger bellísima ahorcada 
De las ramas de un álamo pomposo; 

Y después que la tuvo bien mirada, 
Con lengua, como siempre, disoluta, 
pijo, digna razón de ser cantada, 

Si llevaran de aquesta misma fruta 
Coá^s árboles hay, mas estimadas 
Paenm sus ramas de la gente astlita. 

[Qné razones tan bien consideradasl 
A ser como él y yo toda la gente. 
Ya estuvieran las tristes ahorcadas. 



886 OBRAS I>B DON FMLNGISGO 

Viviera el hombre masi s^aJ^useMe, 
Síq tener e&emigos taa mortales: 
Volviera el siglo de oro h nuestro Qriole. 

Dirásme tu, que hay muebaa priiici||ale0f 
T qae hay rosa también doiiée hay eapiíM; 
Que no á todaslas vencen cuatro reales. 

En Gkiudiote responde Mesaiiaa, 
Mnger de ua grande emp^aéor de Itoma; 
Que al adi]^terío4a mejotr se ísK^liaa. 

{Cuanda inscrleaota tai kabo en Sednsa, 
Que en viendo al dar&emperadmr donnidD, 
Cuyo poder el mundo r^e y doma. 

La emperatriz, toma¿HÍo otro vestido^ 
Se fuese á la caliente onaneebía, 
Con el nombre y el -Utbíto liagidol 

T ea entrando, los pechos áesoobriat 
T al deleite lascivo se guislfca, 
Ansí que á las demás empobrecía. 

El precio infame y vil regatieaiía. 
Hasta que el taita de las hienas brulas 
A recoger el címbalo locidMi. 

Todas las celdas y asquerosas grutas 
Cerraban antes que ellas» apweirto. 
Siempre con aparienciasdisoiuias* 

Hecho habift arrepentir á» mas de eientft 
Cuando cansada se iba, masaiafaa^rfta. 
Del adúltero 3 sucio movimiento. 

Has por no hacer ya libro ht fue es earla^ 
Dejo de meretricias digoidades, 
T ae cornados noit^les luenga sarta. ^ 

Mal haya árquel que fia e&ealüaées,^ 
Pues cabe éa carne oseara saajgfe elara, 
T en muy graves mugeres Irviandades. 

Ni aun m, c^ifa algaa oIbéo ae easam 



BE QUVBOiO. mis 

Con la lasciva ?¡d, si á sinrazones 
También el sentinuento se negara. 

Paes solo á disculpar los bujarrones 
No ha de bastar huir de las mugeres» 
Ni c^oierea admitirlo los tizones. 

Dirás que no hay contentos, ni placeras 
Ea donde no haj muger; y que sin ella. 
Con soledad enfermo y sano , mueres, 

Que es gran gusto abrazar una doncetta, 
T hacerla madre del primer voleo, 
Gozando déla cosa que es mas bella. 

Pues YO te juro, Polo, que deseo 
Ver desde ane nací virgos y diablos, 
T ni los dianlos, ni los virgos veo. 

Demonios veo pintados ea retablos; 
Y de caseros virgos contrahechos 
Llenos palacios, llenos los establos. 

Los ca^^dos estáis muy satisfechos 
En el talle gentil, en el regalo, 
¥ en el enten^mieato los mal hechos» 

Fíaseea la riqueza el hombre malo. 
En el eattdale) mercader judio, 
El adguacil confiase en su palo^ 

Pero de estas fianzas yo me rio. 
Pues veo que la muger del perezoso 
Suele curiosa ser del de buen brio. 

La que tiene el marido bullicioso, 
Imagina cómo es el sosegado; 
T cómo el fiero, si es el suyo heraioso. 

La muger del soberbio titulado 
Desea comunicaral pordiosero: 
Desea la del dichoso al desdichado. 

La que gosa del tierno caballero^ 
Apetece los duros ganapanes^ 



S8B OBRAS BB DON PRÁNGISGO 

T & cansar un gañan se atreve entero. 

La que goza yalientes capitanes^ 
Se enamora de liebres, y aua de zorras; 
T si títeres son, de sacristanes. 

Quiero callar, que temo que te corras, 
Aunque, con tu paciencia, bien se sabe 
Que el timbre suyo á los cabestros borras. 

Ya escucho que te ries de que alabe 
Mi desprecio; y que á ti dices: Respeta 
El caballero mas altivo y grave. 

No entiendes, no, la poco honrosa treta: 
Eres como el asnillo de Isis saata, 
Cuando el honor de la deidad aceta. 

Pues vienJo arrodillada gente tanta. 
Que su llegada solamente espera, 
T que este alegre danza, y aquel canta, 

Se para, hasta que^á fuerza de madera. 
Con los palos transforman el jumento 
En ave velocísima y ligera. 

Diciendo: Este divino acatao^nto 
No se hace á tí, sino á la escelsa diosa, ' 
Que encima traes con tardo movimiento. 

Ansí que la persona poderosa 
No ha de hacer honra á aquel que ha deshonrado: 
A su muger la hace que es hermosa. 

T si por ti la tomas, desdichado, 
Yendráte á suceder lo que al borrico, 
T serás tras cornudo apaleado. 

Si yo quisiera ser, rolo, mas rico, 
Tener mayor ajuar, ó mas dinero, 
Pues no puedo valerme por el pico, 

Como me habia de hacer bodegonera, 
Para guisar, y hacer desaguisados; 
O para vender agua, tabernero; 



W QÜEVEDO. M9l 

O para aprovechar los ahorcados, 
Vil pastelero; ó ginovés harpia, 
Para hacer qae ua real para ducados: 

El triste casamiento elegirla, 
Cuál tú lo hiciste, pues con él grangeas 
Por la mas ordinaria y fácil via. 

T por si acaso, Polo, aun hoy emplead 
Tu muger en mohatras semejantes, " 
Quiero que mis astutos versos leas. 

No tengas celos de hombres caminantes, 
Ni aun desoldados, gente arrebatada, 
Ni aun de los vizcos, condes vergonzantes: 

Que el caminante ha de deiar la espada, 
Para gozar de tu muger, vendida; ' 
T la golilla el conde, si le agrada. 

Solo te has de guardar toda tu vida 
Bel perverso estudiante, como roca 
Sn su descomunal arremetida. 

Este con furia descompuesta y loca, 
Pomo quitarse nada, se arremanga 
Las, Dios nos libre, faldas con la boca. 

Si tú vienes, las suelta; y muy de manga^ 
Con tu mngí^, maquinará ingenioso 
Trampa, aue sobre al desmentir la ganga^ 

Ta me lalta el aliento presuroso^ 
T ya mi lengua de ladrar cansada, 
Se dulbrme entre los dientes con reposo. 

Mas porque no la llames mal criada, 
Quiere aunque disgustada, responderte 
A tu carta satírica y pesada. 

Ya empiezas á temer el trance fuerte, 
T tiemblas mas mi lengua y sus razones, 
Que la corva guadaña de la muerte. , 

Con una prus empiezan tus ringloneSr, ; . 



jfM^' OBRAS M ]>Q]f rftAwasco 

Y pienso que la eavias por retrato 
De la fiera mugar que me dispo&es. 

Luego, tras uno y otro garabato, 
Me llamas libre, porque no te escribo, 
Áspero, duro> zahareño, ingrato. 

Dices que te responda, si eétoy ?íto. 
Sí lo debo de estar, pues tanto siento 
La amarga biel, que en tu papel recibo. 

Ofrécesme un soberbio casamiento. 
Sin rer 4|ue el ser soberbio es gran pecado, 
T míe es humilde mí cristiano intento. 

Esknibes que por verme sosegado, 
T fuera de este mundo, quieres darme 
Una muser de prendas y de estado. 

Bien naces, pues que sabes que el maUfrme, 
Para sacarme de este mando importa, 
T el morir se asegura con casarme. 

Dícesme que la vida es leve y corla^ 
T que es la sucesión dulce y suave; 
T al matrimonio Cristo nos ethorta. 

Que no ha de ser el hombre cual la Mve, 
Que pasa sin dejar rastro, ni sefia; 
O comeen el ligero viento la ave. 

[Oh «, aunque jo pagase el fuego y telUt, 
Te viese arder, infame, én mi presencia. 
T en la de tu muger, que le desdefial 
To coafleso (|ue Cristo dá escelencia 
Al matrimonio santo, y que le ajmieba; 
Que Dios siempre aprob<^ la peoitenola. 

Confieso que en los hijos se renueva 
El cano padre para nueva historia, 
¥ que memoria deja de sí nneva. 

Pero para dejar esta meoieria. 
Le dejaü voluntad y entendinúcnlo, 



T verdadera put Miad» gloria. 

Dices qae para aqueste eaaaattenio 
una mQger nquigima se haita 
Con el de mudes joyas omameato» 

Has haebsTQal, ó misero, en buseatta 
Con tan grtade ríqueía ; qae ao qaieio 
Tan rica la mug^r para domaila. 

Dicei^-que use darán mucho dinero 
Porque me case : lo barato es oaro : 
Recelo qse me eogataei pregonero'. 

Su linage me dkes que es muy daro. > 
Nunca para las bodas le hubo oseoro ; 
Ni ya suelo «er ese gran reparo. 

Muésfefttsmela vestida do oro paro ; 
T como he visto pildoras dedadas, 
En alta temo bien lo amargo y duro. 

Que hermanas ttono, y madre muy hdnnidatf. 
Cuentas. ¡O coronista adaileradol 
{Tú las qaíeres tambiett emparentadas? 

Vk su buen parecer me has informado» 
Como si por ventura la quiáiera. 
Por su buen pureoer, para letrado* 

Que tiene condición de bkinda oera. 
Bien me parece, Polo; poroiemo 
Que la dmrfUa como á tal oiialqniera. 

Gentil muger la Uamas por eatrtmo. 
Por gentil me la alabas y prefieres ? 
lolo ya terfaltaba el ser blasfemo. 

Nunca salvias, traidor, de mitre muges ev: 
Muger sea eF animal qne le destruya, 
Puoi'Mrto 4 todas dniaami las quiont. 

Déjente yft nw goeea do la tuya 
Los:fmroan oluttoalán annncelndaor 
Yolverset|í bk f n responso k alehvt^ 



i 



Í9% OBBAS DB D&N VBANIUSGO 

T en todorsus adúltero prefiadQS 
Hijas te p&ra todas, y á docenas , 
T con ellas te crezcan los cuidados. 

Estén las mancebías siempre llenas 
De hermanas tuyas, primas y sobrinas i 
Que deshonren la sakigre^de tus venas. 

Tus desdichas aumenten y tus ruinas 
Mozas sin plumas, y emplumadas yiejas, 
De tu vida mormuren tas vecinas. 

T pues en mi quietyjd nunca me dejas 
Vivir, nunca el alegre desengaño 
Con la verdad ocupe tus orejas. 

[Muger me dabas, miserable, o^año I 
Pues aunque me heredaras, no eligieras, 
Para matarme tan astuta engaño. 

¿No ves que en las mugeres, si son fieíasi 
£1 hombre tiene lo que no querría, 
T adora concubinas y rameras? 

Si hermosas son, si tienen gallardía, 
Nq son mas del marido que de todos. 
La que me traes es tal mercadería. 

En ellas tienen Fúcares y godos 
Una acción insolente de gozallas 
Por mil ocultos y diversos modoSé 

iFelices los que mueren por dejallas^ 
O los que viven sin amores de étias, 
O por su dicha llegan á enterrallasi 

En casadas, en viudas, en doncellas 
Tantas al suelo plagas se soltaron. 
Guantas son en el cíelo las estrellas. 

Mas pues que de mis mañas te infonuaroB, 
De mis costumbres, y de mis^empleoSt 
T un bruto en mi, y un monstruo dibajtnw: 

Pues que por casos bárbaros y «feos» 



Te dijeron; mi vida caminaba 
Al suplicio derecha sio rodeos : 

Que en tMa la ciudad se raofnmrabá 
Mi disimularon y alerosía , 
Y oüe pérSÉ) el mundo me llamaba : 

Que no se vio la desvergüenza mía 
En alguacil alguno ni corcnete : 
Que nadie sus espaldas me confiar 

Que he trocado en el casco mi bonetfe, 
El vademécum todo en la penosa, 
T del año lo mas paso en el brete. 

Pues si esíto te dijeron,^ ¿cuál esposa 
Querrá aAníür marido semejante, 
Si su muerte no busca mariposa? 

Ponía* taátes defectos por delante ; *^ 
Dila, en fin, que yo soy un desalmado, 
Engerto en m^nü i lia de estudiante . 

I aunque hijo de padre muy honrado» 
I de mMre santísima y discreta. 
Dirás que mé ha traído mi pecado 
k desventura < tal, que soy poeta. 



IHXMANCE BURLESCO. 

* • 

Ta sueltan (Juanilla) presos 
las cárceles y las nalgas." 
ya están compuestos de puntos 
el caúló llanoy las calzas. 

Alguaciles y alfileres- 

1>rendeñ todo cuanto agairan; 
evántanse solamente 
los testimonios y faldas. 
Los necios y las cortinas 



894 OBBJLS M DON FUANGIgCO 

se correa en nuestra EspaOt: 
el doblón y los traidores 
son los que tienen dos caras: 
Los jubooes j las craceSt 
y las guerras tienen mang¿; 

Ír tan solo tienen cielos 
os ájigeles y las camas. 
Tienen c&maras agora 
lifS señores y posadas; 

Íj tienen nueces sin cuento 
os nogales y gargantas. 

Los melones y estríñidos 
suelen siempre estar con calas: 
el limbo y ojos con niñas, 
el hombre y cabrón con barbas. 

Los árboles y justicia 
son los que tienen las varas: 
los ricos y los que mueren 
sontos que en el mundo mandan. 

Desdichas y maldiciones 
solamente agora alcanzan; 
yya los que quieren solo, 
y no los que deben, pagan 

El pan j los pie<; sustentan, 
'higos y tiempo se psisan. 
icorren monedas y ríos, 
fnúsicos y potras cantan, 

Eicodo y la lezna son 
agudos, que es cosa brava; 
ylas llaves y los reyes 
tienen de contíQuo guardas* 



i * . 



ROMiNGB SATAGUES BURLESCO. 

AL 8ALIB LOS lETIS. 

En este üempo de Felipe Oí. 

Contaba una labradora 
& an alcalde de su aldea 
déla suerte que vio al rey, 
¿las damas y á la reina. 

Ea mi vida me holgué mas: 
sefior alcalde, me crea, 
qíie lo vi con estos ojos, 
que ha de comerse la tierra. 

Iba la del rey de verde^ 
como Dios hizo unas yerbas, 
mas hermosa que el buen pan, 
mas rubia que unas candelas» 

Como yo tiene la cara, 
y el cabello en la cabeza; 
aunque era todo de oro, 
como sus dientes de perlas. 

Miróme á mi con los ojos 
su sagrada reverencia: 
yo dije la confesión, 
y besé después la tierra. 

IMgame qué denifica 
d mírarmesu escelencia, 
porque yo ya me enquillotro 
coa achaques de condesa. 

Al rededor de su coche, 
(Yolviendo á nuestra materia) 
iban machos rapagones 



0é ^' OBBAS BB BON ntAffclSCO 

m CBperazis tras ella, 
' ' Detante, que me olvidaba, 
en dos djvers^is hileras, 
con vestidos de ajedrez 
llenos 4e ^iras v vetas» 

A modbde vffiaderos, 
con chuzos y lanzas viejas: 
unos de ellos dicen: Plaza; 
y otros no hay quien ios entienda. 

Encomendadoresz moos 
ibanallí como arena; 
y unosde unos corderíUos^ 
que sobre el pecho les cuelga. 

Los grandes dicen que son; 
y es mentira maniGesta, 
que es mayor nuestro barbero 
qne todos en mi conciencia. 

Betras ün coche venia 
con tres mocetonas bellas, 

Í entre ellas una fulana 
el cabello ó de la Cerda. 

Chapada, no hay que decir: 
delinao talle y presencia: 
mas celebrada de todos^ 
que lo son tos dias de fiesta. 

Hechos van unos bausanes 
solo por ver su belleza 
mas de mil; y con razón, 
que escomo unas azucenas. 

En seguimiento de aqueste^ 
otro se llegó con priesa 
con seis muchachas garridas^ 
de galas y cintas llenas* 

£s el apellido ¿e ufiBi 



«•■ 



m auKYEPo. r c0] 



que casi no se meacuerda^ - 
Marica tal de Telasco, 
mas liada que la líodeza: 

Poca edad, mucha hermos^i 
y dii que mayor nobleza, 
{mera el demoño! la sirve 
el que han echado á galeras. 

Fulana Portocarrero 
iba haciendo competencia 
alsol en rayos y en luz, 
y en gala á la primaveiu* 

T una, que como coojuro 
el nombre que tieae empieza^ 
Irredre se llama, y relumbra^ 
mucho mas que las estreilaa, 

De estas partes dicen que es, 
y que la quiere la reina:> 
merécelo bien su cara: 
pardíez no hay quien la merezca. 

Una Villena que vi, 

Juiero decir que vi llena 
a gracia y do hermosura^ 
degalas y de riquezas. 

{Oh que lindas que eran ipdasl 
que i no ser ruda mi leoguai; 
pardiezque dudara, alcalde, 
las relación tres cuaresmas. 

Tras todo aqueste rosario, 
por cruz y por calavera, 
pues k> son paralas moxas, 
vino un sepulcro de viejas. 

Urraeasy Dominicas ' 
son par ir olancas y negras^ . 
con reqoeUs coimo obispQSt 



{(to OSftAS ÜB DOH FSA1IC18C0 

coa manteles como mesas. 

El rey, qae á mi me amasaron, 
de carne y de hueso era: 
^ debiéronme de engañar^ 
qae el rey dicen que es de seda. 

Una rueda de cuchillas 
iba tras su indulugencia ; 

3ue él, y Santa Catalina 
izque andan en esta rueda. 
Detras en un rocín blanco 
iba el buen duque de Lerma: 
mas bendiciones le eché 
qae cabrán en una cesta. 

A todos quila el sombrero: 
de hablar con todos se alegra: 
los pobres le llaman padre, 
los soldados su defensa. 

Dos caJIes me fui tras él 
con toda mi boca abierta ; 
y pardiez que es hombre honrado, 
sease duque, ó lo que sea. 
Alcalde, de hoy adelante 
ver que ha de haner diferencia 
de mí, que he visto á los reyes , 
á los demás de Alcobendas. 



ROMANCE BURLESCO. 

BEJAMBN k UNA DAMA. 

Pues ya los años caducos, 
que tegen edades largas, 
por adorno de cabeza 



me dan cabellos de pla(a : 
Paes al rigor de su invierno 

tengo la cumbre nevada; 

ó por no tañer en cifra, 

pues ya me envejecen canas: 
Quiero dar sanos consejos 

á cierta Marifulana, 

que al son de un amor trompera 

me baila dos mil mudanzas. 
Escúcheme la suplico, 

Jue tiene mi pluma gana 
e dejar cuatro verdades 
sobrescritas en su cara; 

T sí la supieren mal , 
que al fin verdades amargan , 
podrá tomar piedra azttfre, 
y con ella vomitarlas: 

Que pues yo sufrí mentiras 
envueltas en sus marañas, 
bien es que verdades sufra 
quien tan sin ellas me trata. 

Dígame cari cuaresma, 
ansí tenga buenas pascuas, 
y tan buenas cuarentenas, 
que se le tornen cuartanas: 

Ansi la dé Dios cabellos 
mas rubios que lana blanca , 
y por prendas de su dicha, 
treinta berrugas la nazcan : 

Ansi la den en concejo 
sus votos para tarasca 
los sotacoles del tiempo , 
y los galanes de la ampa: 

Ansi coma caperuzas. 



^Íg0 OBBASf M Wm JBAd!f CISCO 

SÍ mi bonete la eolada , 

y^ engorde mas que una norria, 

si tiene gjisto en ser flaca: 

Ansi oos mil servidores 
viertan en ella sus ansias, 
y en el altar de su olfato 
en humo la ofrezcan pastas: .. 
^ Ansi la despierten pulgas 
de la noche á la mañana, 
como á mi cuidados necios, 
cuai^o por ella lo estaba: 

Aqsí las niñas de á treinta 
en el portal de su casa 
la den silla de costil las^ 
y la levanten por maya: 

Ansi huesos y arlequines , 
peranzules y botargas, 

Íi vista de las estrellas 
a bailen danzas de espada^;. 
¿Pensó que era yo Macias,. 
ó cual que Amadis de Gs^ula^ 
amartelado á lo Fenís, 
de los c|ue anidan en bra$as? 

Mintiólo acaso su antojo, 
que por verme en su desgracia, 
me fuera á la Peña pobre . 
á convertirme en estatura. 
' Venj^ acá, paloma duenda, 
Catalnica, aunque sin iáula». 
en e^ cumplir ave muda, . 
y en el prometer urraca: .. ^ 
Hermosa de dos de quesQ^ 
sota/ y no de mi sotana: 
negra dama de ajedrez, . 



V 



Bf ftffiTBoe. SIM 



3 



sí lat bftuljsaii por iwtk : 
^¿No sabe qué fué ese tiempo 
aquel de Mari Casta&a^ : 
cuaodo los hombres paciaii , 
y los jumeotos hablabaiit 

Sepa que los condes claros^ 
ue ae amor ao reposabwa^ . 
e los amantes del uso 
se han pasado á las guitarrad^i 

^Las ternuras portuguesas 
ya se han vuelto castellanas;, 
no bay pecantes que se fiaen 
por Anaiártes ingratas. 

Xa no hay ojos azacanes 
coQ oficio.de echar agua^ 
:á fuerza de ardientes fuegos, 
C0910 nariz de alquitara. 

Los A.donis en azúcar, 
á quien aoior alcorzaba^ • , 
derretidos en la boca 
.e^ sola la paz de Francia; ' 

Pasáronse á Badajoz, 
que es de badajos la patria;; 
y á caballo en sus babiecas 
festejan Celias y Zaidas. 

Los de acá, como discretas^ 
son ginetes de ventajas; 
que en pelo corren parejaid, 
piay cerquita de las ancas. 

Después que han dado es asar 
sin Dios Aos libre las calzas,; 
en no jugando a) parar, 
no hay Filis que gane blanoc 

Ya todos son bolsicuerdos; 



608 OBRAS DS DON rSAHGISGO 

y estimaii tanto sas almas, 
que si falta precio de obras , 
no le dan al de palabras. 

Nadie se pa^a de letras 
sobre el caipbio de esperanzas , 
que son dineros de duende 
los ene no están en el arca. 

Al jaego de daca y toma 
se juega ya con las damas; 
que á la dama, sin recibo , 
nadie le alquila sus casas. 

Dígame por vida suya , 
injundía de mis entrañas, 
¿tanto la miente su espejo , 
que aspire á venderse cara? 

¿Tan soberbia me la tienen 
cuatro mudas , y seis pasas 
del gran turco Solimán , 
con artificio presadas ? 

Quedito, mana fachica: 
corte el toldo, que le arrastra: 
mire no la nazcan lodos 
de esos polvos que levanta. 

•Hagamos aquí un concierto : 
salga á venderse á la plaza, 
y SI á medio real la dieren , 
pespúntenme las espaldas. 

No trato de lo jarifo, 
que no es la Caba de Espafia , 
8ÍB0 Corral de Medina , 
y Bay mal corral de vacas. 

T no me culpe, mi reina , 
porque digo que no es Caba; 
pues la Caba pide cerca , 



BS OVBVEDO. €13 

y ella para cerca es mala; 

Porque tiene las almenas , 
que son en otras de nácar, 
sobre ser azabachinas, 
como soldados , quintadas. 

Por eso no mas conmigo 
no procure darme caza, 
que es Torzuelo de Muley, 
^pico negro y uñas blancas. 

Por Dios que estaba de temple, 
mi furiosa Durindaioa 
si no llegara un amigo 
á tirarme de la capa. 

Agradézcaselo á él , 
que si no me lo rogara , 
no parara hasta ponerla 
de las tres efes la marca. 



SÁTIBA i LOS COCHES. 

ROMANCE. 

Tocóse á cuatro de enero 
la trompeta del juicio 
h que parezcan los coches 
en el valle del registro. 

Treinta dias dan de plazo 
para ser vistos y oídos, 
para dar premio á los buenos 
como á los malos castigo. 
. Fueron pareciendo todos 
dentro del término dicho 
á juicio, aunque final: 



:#9i OBRJkS BS BON FBANGISGO 

tal el sentiimeBtQ ha si<kí. 

El primero que llegó 
al triouBal conteoído, 
fué un coche de dos caballo», 
uno blanco, otro tordillo. 

Áciísome, en aUa voz 
(dijo) , que há un año que sirvo 
de usurpar á las terceras 
sus derechos , y su oficio : 

Que he sido caballo griego j 
en cuyo vientre se han visto 
diversos hombres armados 
contra £Ienas que han rendido : 

Que aunque fembras y varones , 
he llevado y he traído 
de dia por los jarales , 
de noche por los camíneos. . 

Que he visto quitar la pluma 
á mil yernos palominos ; 
y sin que lleguen al sesto , 
penallos m tercio y quinto. 

Calló este coche , ^ llegó 
otro en estremo afligido, 
quejándose de su suerte, 
y aquestas razones dijo: 

I40S que priváis con los reyes, 
toma ejemplo en mi, que he üido 
coche escelencia, y agora 
soy como eselavo vendido. 
; Comprárame un pretendiente, 

3ue me trae desvanecido 
e^de su casa á palacio, 
y de ministro en ministro. 
Tiéneme en una cocheca^ 



á donde el agua y el frío 
sow entran á conversación 
todas las nocbes conmigo: 
Tráícse destrozado á sí, 
y sus cabellos mohínos; 
y át ayunar á San Coche 
está 6fl ioB huesos él mismo. 

Mas dijera á no atajarle 
cinco vizeocbes, movidos, 
qu04Í6l susio d«l pregón, 
cocheril aborto han sido. 

Que se dispense con ellos 
piden; y fué respondido, 
qnese estén en sus cocheras, 
que es condénanos al limbo. 

Tras estos se quejó un coche,, 
de que había persuadido 
a una doncella á casarse 
con un viejo de ella indigno. 

Era aiBa, y era hermosa, 
y agora pierde' el juicio, ^ 

viendo que el coche le falla 
y que le sobra el marido. 
Ün coche pidfó fieaicia, 
atento queMbia servido 
todo lo mas de so tiempo 
en bodas y en cristianismos. 

A este coche ínterrumfneroB 
cinco ó seis coches mínimos, 
que por menores de edad 
pretenden ser eximidos. ' 

A estos les condenaron 

r>r favor, y por ser niños, 
que sifraa de literas, 



696 ' OBRAS BB BOR FBAMGISCO 

Ó que se estéa suspendidos: 

Tras aquestos llegó al puesto 
ua coche verde, que ha sido 
el sugeto á quien mas debe 
cierta muger y marido. 

Desde ei alba hasta la noche 
le sirve de albersue y nido; 

Í aunque duermer dentro de él, 
a dicho un contemplativo: 

Aqueste es coche imprestable 
porque ambos kan prometido 
no desamparar su popa 
por cosa de aqueste stglo. 

Fueron llegando otros coches; 
pero no fueron oídos, 
porque tocaron las once, 
y se dio punto al juicio: 

Dejando para otro día 
losque aquí no han parecido, 
las quejas de los cocheros, 
de las (famas los suspiros. 



i LA SABNA. 



HOMANCE BURLESCO. 

Ya que descansan las uñas 
de aquel veloz movimiento 
con que á tí dulce enemiga, 
regalaron y sirvieron: 

lEscríba un poco la pluma, 
que tanto escarvó aquel tiempo, 
en que de gorda y lozana 



M QQETXDp. 697 

reventaste en el pellejo. 

No quiera Dios i|ae yo olvide 
k quien me dio ratos buenos; 

Iue de desagradecidos 
icen se puebla el inüerno. 

Quiero, deleitosa sarna, 
cantar tu vaR^r inmenso, 
si pudieren alcanzar 
tanto el arte y el ingenio 

Que si al^un necio dijere 
te reverencio por miedo, 
como aquel que á la cuartana 
hizo altar, y labró templo, 

Tú responderás por mí, 
y dirás que no te temo, 
que soy fuerte como Espafia 
por la falta del sustento: 

T que hay tan poco en mi casa, 
qne saliste de ella fauyendo, 
por no bailar en que ocupar 
tus insaciables alientos. 

Oigan tus apasionados, 
porque den gracias al cielo, 
que tanta grandeza junta 
en este apacible dueño: 

Y tú, que todo lo rindes 
y k nadie guardas respeto, 
contra quien no bay casa fuerte, 
ni cerrado monasterio; 

A quien rinden vasallage 
pobres, ricos, mozos, viejos, 
papas, reyes, cardenales, 
oficiales, y hombres buenos. 

Del calor que los infundes " 



6M ' OBRAS DE DON VBAMISGO 

envía ua rayo y seai de lejos, * 
pflwrque de lejos que venga, - 
bastará á dejarme ardiendo. 

Diré de tus muchas parles 
las pocas qae com prebendo; 
j puesilodo es empezar, 
en tu servicio comienzo. 

Cuando me nieguen algunas, 
no podrán ifegarme al menos 
que érés de sangre de mes, 
y aun ellos te pagan pecho. 

ffó naciste oe jpastores 
entre lanudos pellejos, 
ni de pedreros villanos 
en poD res 7 humildes techos. 

SiÉo en camas regatadas, 
entre delicados lienzos, 
f <i6 el regalo y la abundancia^ - 
tu padre y madre vivieron. 

Da que cbn rey^s casaste 
testimonio hay verdadero, 
contra quien no hay qae alegar 
el antiguo privilegio. 

De que adonde están te den, 
como á su rema aposentó, 
y no sólo medía cama, 
si no la mitad dd cuerpo. ' 

> ¥ aunque eres mal recibida, 
site ves una vez dentro, 
no aciertan á despedirse: 
tal es to buen tratamiento. 

¿Quién no temé ua año caro 
si na tá, que á mesmo precio 
comes en enal^fiíer lugar - ^^ 



DE QüBV£JDO» 6M) 

en año abundante y seco? 

Si e! de benigno en un rey 
es el mas noble epitecto; 
¿qaién dá al mundo como tú 
benignos de ciento en ciento? 
I Si el bien dicen que ha de ser 
deleitable, útil, y honesto, 
¿en quién como en tí se junta 
todo bien con tanto estremo? 

Que deleitas, es muy llano: 
que eres útil, es muy cierto; 
pues á quien te tiene, escusas 
mil achaques y mil duelos. 

¿Qaién dá, cual tú, honestidad 
aun a los mas deshonestos, 
haciendo que no descubran 
aun las puntas de los dedos? 

Si hade ser comunicable» 
¿qué cosa hajr en este suelo, 
que se comunique mas, 
y se ensoberbézcamenos? 

£1 hombre que entre animales 
es el mas noble y perfecto, 
tuviera superfluidad 
&no estar tú de por medio* 

Pues cuando naturaleza, 
que nada crió imperfecto > 
les dio para defenderse 
uüas, pies, conchas y caemos: 

Al hombre, á ouien dio por msuB 
la razón y entenaimiento, 
aunque después la malicia 
le dió acero, plomo y hierro; 

£n vano le hubiera dado 



§M OBEAS W 0Ofl FKAIfCISGO 

las uñas, si ademas de esto 
no. tuviera que rascar , 
y tuviera algo superfluo. 

Tú viaiste á remediarlo; 
y viendo que contra el yeto 
nace sin defensa alguna 
de plumas^ conchas y pelos: 

Tú le ciü)rirá8 de escamas, 
con que en mitad del invierno 
se contraponga, y resista 
al mas escabroso cierzo. 

Tú das á tos boléanos 
sabroso entretenimiento 
y apacibles alboradas 
a los que coges despiertos. 

¿Qttiéa jamás corrió parqas 
con el hijuelo de Venus, 
sino tú , c|oe eres igualf 
y adnqne le escedes sospeeto 

Que sí él vá encueros^ ó en carnes 
por ttiio y otro emisferío 
ok^oorres este y aquel, 
y andas entre carne y cmtto. 

Eres cual la dulce llaga: 
eres gostoso veneno, 
eres^ui Cuego escondido, 
eres agnado contento: 

Eres congoja nocible ^ 
nabroM desabriMeato: 
eres alegre dolor, 
eres quejoso tormento: 

Enfermedad regalada, 
peaSr snlrible, mal bueno; 
fue leanoBenta y bace mas 



lo oM parece Hm4io. 
Eres e&ferma satad, 
eres dmsMm iQqiiiei», 
eres daña proveebesov 
efid áafteso pro?eetio. 

Bres eor ñ& qb reiraUv 
de aom, y de sos defecCoi^ 
dó ta& presio eomo el gHSla 
Untt el arr epeotknient^. 

Fien naoida^. Boble, ilaslre,, 
Reina, ik«¿st>ed de aposeft(«; . 
privilegia setera, 
igualuá^a de preeios^. 

BieaúUl ydeieilable: 
comuaicable y boaeste^ 
sople fallas de nalaia ^ 
f^l* de 4tes fleehtera. 

Duke, giisiosii, escBadid«»; 
regÉb, ftlegfia, conteftio^ 
apaciUe, regatada, 
saMr dmcaaso , pr^^echo;. 

. Ote» i»a»$dbio* te alabe < .» 
que ya be diehe* l#qiHe ste^iite^ 
aii»|i^d&U< es lo mt^ , 
-^^^Miasvy seatif meiie*. 



AL PASARSE hA fiÓMSi «UEUUAmO. 

»aHÍLNCeBÜ&LSSC^, ' 

OeVaOadalíd la rica» 
arrepentido de verla» 
|Ai9as sobada del mandé 
por romadizos que engendra: . 



i 



6(i 0BBA9 BB DOTV FEANGISGO 

De aquellas riberas calvas, 
adonde corre Pisuerga 
entre langaratas plantas 
por éticas alamedas: 

De aquellas baenas salidas, 

Sue por salir de él son baenas, 
ó á ser búcaros los barros, 
fuera sin fin la riqueza. 

De aquel, que es agora prado 
de la Santa Madalena, 
que podía ser desierto 
cuando hizo penitencia: 

Alegre, madre dichosa, 
llego k besar tus arenas, 
arrojado de la mar, 
y de sus olas soberbias . 

Traigo arrastrando los grilh)S 
& colgarlos en tus puertas, 
donde sirvan de escarmiento 
k los demás que navegan. 

Tres afios ná que no miro 
estos valles, ni estas cuestas, 
enterneciendo con llanto 
otros montes*, y otras peñas. 

Tocas se ha puesto mi alma 
viuda de estas riberas; 
y mí ventura mulata, 
se ha vuelto del todo negra. 

Mas después que vi tú prado 
con verde felpa de yerbas, 
y vi tus campos con flores, 
y tus mugeres sin ellas: 

Y después que á Manzanares 
Ti correr por sus arenas, 



H QUITBBO. 6f 3 

y que aun murmurar no osa| 
por ver que castigan lenguas : 

Considerada tu puente, 
cuyos ojos claros muestran 
que aun no les basta su rio 
para llorar esta ausencia: 

Después que miré tus aves . 
puestas en manos diversas 
alegrar como truanes 
con música tu tristeza: 

Vista la casa de Campo, 
donde es tan buena la tierra, 
que aun sin tener esperanza 
produce verdes las yerbas: 

Consideradas las fuentes, 
que el umbroso prado riegan^ 
y por no salirse de él, 
se entretienen con mil vueltas : 

Vistos los álamos altos, 
que celosos de sus yerbas, 
estorban al sol la vista, 
juntindose las cabezas: 

Bien paseadas tus calles, 
donde no ban ouedado piedras; 
que la lástima de verse 
las ba convertido en cera: 

Mirados los edificios, 
en cuva suma belleza 
tuvo fianzas el mundo 
de bacer su máquina eterna : 

Consideradas las torres, 
que adornaban tu presencia, 
que han parecido ae viento, 
siendo de mármoles hecbas: 



((# OBRAS VÉ Wn fÜMmSGO 

T Isspms de tuebcr m¡má» 
comdM todfti tos igkMíftS 
siempre 4e ta Soledad 
halla taaegea el que pec«.: 

Visle e( iaúgüt paMe, 
cuya magefltad temeasa 
al uedsf o ie preiaetft 
por exeepeioB de sas regkui . 

Miradas de tu araieria 
las armas de ta defeasa, 
hechas 4 praeba de golpes ; 
mas «o de forlúfia á prueba. 

Desj^oes de cousideradai 
del Pardo insi^e Jas fieras, 
que haeea ventaja k ios bealNnes 
en ao dejar sos caYoraas : 

Tantas lágrimas derrame, 
qae teitto, simas se attaaeiitai, 
que ha de acallar con dilum 
lo queia fortana empieía. 

£q medio me vi de iU 

Jaun no te hallaba á ti meiNDa, 
erusatea asolada, 
Troya mr el suelo puesta. 
Babilonia destruida 

I)or confesión de las leugimiy 
e vanlada ^or humilde, 
derribada por s(Aerbia. 

Eres lástima del mundo, 
deseogflfio de graedeasas, 
cadáver sin alma frió, 
sombra fugitiva 7 negra : 
Aviso de presaaeiom», 
amenasa de soberbias, 



desconGanza de bfiB»ao8, 
eco de los niisinaa qiMjas. 

S¡ algo pudierea mis versos, 
puedes estar, Madrid, cierta 
qae has de vivir ea mis pknaaSf 
ya que ea ias del tiempo iBoeraa. 



ROMANCE BURLESCO. 

Salió trocada en mentido» 
la luaaefi su negro coche, 
y diónos su luz en cuartos, 
que parecieron chanflones. 

Estrellada como huevo 
salió la morena noche : 
estaba Pisaerga mudo, 
Eco dormida en los monles. 

Las hojas no se bullían, 

fuardandío el sueño conformes 
las aves, que en sus nidos 
tomaban descanso entonces. 

Ta estaba cansado el grillo 
de enfadar el cielo á voces: 
7a no soplaban los aires ; 
sino solo ios soplones. 

Cuando Dios y enhorabuena 
portNia calle á las once 
vi venir unas figuras 
desfiguradas de pobres. 

Pareciéronme mugeres; 

Í aunque de gestos ferocesv 
ice de la hambre salsa, 
hablé á la una, y habióme. 



J> 



$i 6 OBBAS n Jim nAHCisco 

A. mí casa me llevé 
aquestos dos postilloiieSr 
cuyo color era escaro 
entre alazán y cerote. 

Eatrambas eran mas largas 
del copete á los talones 
que pagas de hombre tramposo, 
que esperanzas de la corte. 

En lo delgado y lo flaco 
me parecieron punzones, 
de medio arriba almaradas, 
de medio abajo garretes. 

Mostráronme unos cabellos 
tan ásperos y disformes, 

3ue pudieran ser silicio 
el cuerpo de San Onofre. 

Cuatro mohosos 'Ojuelos 
moradores del cocote, 
cuya niñas eran viejas, 
y cuyo llanto era arrope* 

Sendas narices buidas, 
á la manera de estoques, 
fue habian menester conteras 
para no picar los hombres. 

Sus dos bocazas por grandes 
pudieran entre señores 
delante del rey cubrirse, 
que eran de tiros de bronce. 

AI aceite de sus mantos, 
«que eran hechos de añascóte, 
-vinieron tantas lechuzas^ 
•que estorbaron mis amores. 

.Sus dos ropas de picadas 
crecieron de|gigote, 



-/v 



tocadas mas de la peste 
quede tocas y listones. 

Pareciéronme entremeses 
c(Hi sus dos bobos de polures; 

Í' ansí con desden y asco 
e dije, yéndome, á voces: 
¿De qué cimenterio, 
salen tan flacas 
Dofia Lezna junta 
con Dofia Jara? 



ROMANCE SATWICO. 

Pues me hacéis casamentero 
Angela de Mondragon, 
escuchad de vuestro esposo 
las grandezas y el valor. 

El es un médico honrado 
por la gracia del Señor, 
que tiene muy buenas letras 
en el cambio y el bolsón. 

Quien os lo pintó cobarde, 
no lo conoce, y mintió, 
que ha muerto mas hombres vivos 
que mató el Cid campeador» 

En entrando en una casa, 
tiene tal reputación, 

2ue luego aicen los nifios: 
^ios perdone al que murió. 
Y con ser todos mortales 
los médicos, pienso yo 
que son todos vernales 
comparados al dotor. 



ÜiS, OBRAS VE mm flANCiSCO 

Al camÍDftate en los pueblos 
se le pide tofomiacion, 
temiéoclole mas one á peste, 
de sí lé coDoce, ó no. 

De médicos semejantes 
hace el rey naestr^) señor 
bombardas á sus castiiios ; 
mosquetes á su escuadrón. 

Si á alguno emu, 7 ao raiiere, 
piensa c(ue resucitó; 

1' por milagro le ofrece 
a mortaja y el cordón. 

Si acasa estando en su casa 
oye dar algui^ clamor, 
tomando papel y tinta 
escribe: ante mí pasó. 

No se le ha muerto ninguno 
de ios que eura hasta hoy, 

t morque antes que se mueran 
os mata sin confesión. 

De envidia de los verdugos 
maldice al corregidor 
que sobre los ahorcados 
no le quiere dar pensión. 

Piensan aue es la muerte algunos, 
otros, viendo su rigor, 
le llaman el día del juicio, 
pues es total perdición. 

No come por engordar, 
ni por el dulce sabor; 
sino por matar la hambre, 
que es matar su inclinación. 
Por matar mata las luces; 
y sino, le alumbra el sol, 



66019 imimi^io vivo, 
á la sombra (£é na rincón. 

Su mala, aunque no está muerta^ 
no penséis que se escapó; 
que está matada de suerte, 
que te viene á ser peor. 

El que se vé tan famoso, 
Y en Can buena estimación, 
atentoá vuestra belleza, 
se ha enamorado de vos. 

No pide le deis mas dote 
de ver que^nateis de amor; 
ijue en matando de algún modo, 
para en uno sois los dos. 

Casaos con él, y jamás 
viuda tendréis pasión ; 
que Mnca la misma muerle 
ae oyó decir que murió. 
* Si lo hacéis, á Dios le ruego 
que bs gocéis con bendición, 
pero sino, que nos libre 
ae conocer al dotor. 



SÍTIAA L UNA DAUA. 

TERCETOS. 

Pues mas m6 quieres cuervo qoe no clsne^ 
Conviértase en graznido el dulce arrullo, 
T mi nevada pluma en sucia tizne. 

Ta, mi Belisa, ya rabiando abollo 
Tu Ingrata sinrazón y mi cuidado , 
J éetjQgo y maromas me escabullo. 



920 OBRAS DK WH FiAHGIMO 

¿Mas cómo paede ser quilín baxaAtado 
Ttt bello rostro , tu nevada frente. 
El cuello hermoso de martil labrado , 

Qué en tu nombre escribió tan dulcemente 
En levantado estilo, en versos graves , 
Que le pueda ultrajar eternamente? 

La causa yo la sufro, y tú la sabes; 
Aunque en callarla pienso ser ^m0| 
Ora me vituperes ó me alabes. 

Escucha j pues , al son altivo ó tierno 
Mis quejas , y comienza el noviciado 
Que las damas hacéis para el infierno. 

¡Cómo se ecba de ver que me he enojado! 
La culpa tiene aquesta lengua mia : 
Perdóname , que corro desEocado^ 

Perdóname , mi bien y mi alegría , 
Que aquesta mala inclinación me lleva , 
Aunque un agravio sin razón la guia. 

No tengas pena , no , que yo me atreva 
A cosa que vergüenza pueda darte. 
Que no podré yo hacer cosa tan nueva. 

Ya parece que empiezas & mudarte » 
Que pierdes la color y el movimiento , 
Que no acabas todo hoy de persinarte. 

{Oh lo que gritarás mi atrevimiento! 
Diciendo : ¿este mordaz (y aqui te entonas} 
Se atreve á una muger ae mi talento? 

Pero volviendo en tí , mi lengua abonas ; 
T viendo que no puedes desmentirme , 
Por encubrir la caca » me perdonas. 

No dejaré , Beiísa , de reírme , 
Imaginando cuántas maldiciones 
Arrojarás en mí por destruirme. 

Ta me ordenas la muerte en pescozoneSi 



DK QÜSTBDO. 621 

Ta con el solimán de on favor toyo, 
Ta en ta mucho rigor , ya en tus razones ; 
' Diciendo: yo á este bárbaro destruyo : 
Con él enterraré mis liviandades, 
T alegre gozaré mi dulce cuyo. 
Tú te dices > Belisa , tas verdades , 

ÍJuién te pregunta si eres, ni si has sido 
ivíana por tus dulces mocedades? 

Si te has holgado , y te has entretenido, 
A mí no se me dá un ardite solo; 
Désele , pues es justo, á tu marido. 

Pon^ en tu vida, quien quisiere, dolo. 
Que yo pienso dejarla eternizada 
Sn estos versos , aunque pese á Apolo. 

Pues eres á mis ojos tan probada , ' 
Y no es malicia , en penas y trabajos i 
Que estás pora de puro acrisolada. 

Rebujada naciste en dos andrajos 
De una nija de Adán por gran ventura , 
Cava comadre fueron cuatro grajos. 

AUi tu cuna fué tu sepultura; 
T cual pequeña planta de la tierra 
Te levantaste en tan sublime altura. 

Con la belleza hiciste al mundo guerra : 
Siempre para vencer fuiste vencida: 
Misterio grande , que tu vida enbierra. 
* Amaste la humildad tanto en tu vida*, 
Que debajo de todos siempre andabas , 
Solamente en dar gusto entretenida. 

A Dios eterno tanto amor mostrabas. 
Que viendo que es el hombre imagen saya, 
Con este celo á todos los bascabas. 

¿Pues oaál sin alma puede haber qtte arguya 
De vil peoado tan devoto celo , 



OBftASM Be» FA4NGISG0 

T que en su leogna Unlo honor de3lni|a? 

Üü rikjro de las bévedas del cielo 
Ea ceniza le vuelva lengua y boca; 
Sí jnstícta faUáre acá ea el suelo. 

A l&stitHd y á llanto me pr ovoea 
Taa dftra suerte, y rigorosa es^cella i 
Bastaate á eateruecer uu monte ó roea. 

NuB»a nacieras tan bermosa y bella :. 
QüiíÁ fio fueras perseguida tanto 
Con solo aventurarte á ser doncella. 

Pero yo, mi BeHfsa , no me espanto „ 
Qm siemure en este mundo y siglo rudo 
Pasan los oueaos penas y quebranto. 

ftegfrntalo al hermano Cogolludo» 
Que ^deciarará el misterio , cuando 
Yeféád desnuda te dirá desnudo. 

No 10 andes encubriendo y reeatando 
Después , que uo hace el médico provecho 
Al enfermo , que pasa et mal eatlando. 

Y pues te vés agora en tal estrecho « 
Un dedo mas á menos , no seas corta. 
Mi Belisa . des'^úbrele hasta el pecbo. ' 

Yo» le digf» jt ta fé lo fue le imftrta, ; 

tie soy hombre de bien á las deréébas , 
no ami^uito de baaquete y torta* 
VosiHras las mufeces estáis heciíag . 
A oír aduladc^res ; £to soy de esos » 
Axmgi^ ie d^lzuí^aa y de eodecbaa. 
Nunca mi a^ma busca esos eseesos» . 

Eue eis» meiy de mancebitos de la hqa: 
i^inda tengo la cabeza ea sesea* 
Paréfiemé que oírme te coogoía 
8» ver eéofto mi« tachas dkínMilo; 
De nuevo a^ra> y sin rs^oi^ laabivié : 



Solo en CMsíderarte me atribolo^^ 
Behaodo mis simplezas á malicia, 

Y por aqaeslo lo demás regulo. 
Paes asi del pod^ de la jusUcia 

Mis cosas Ubre Dios, y así me vea 
Oficial retornado ea ta milicia , 

Qae so^ qoiea solameate te dea6a 
Servir » aticioaado de ta cara , 
Qae ea su servicio tanta gente emplea. 

Aficioaóme á ti tu fama clara, 

Y verte uaa muger de tomo y lomo « 
Que aim de ta cuerpo auaca fuiste avara. 

tO virtud eacelealel de quiea tomo 
Ettfltipie singular eu la largaeza : 
3íis carees veozo» mis pasiones domi». 

Es taata de tu vida la estreel^^a, 
QoA siempre aodas cayendo v lefantandií: 
De penitencia es grande tu flfl^^iiiesA, 

Cfpmino estás esorájinlos lloraadOt 
Que en tu buena concieaeia los testigos ^ 
Se la culpa venial están ladtando. 

No Uof as que aborreces enemigos , 
Pues es tu mayor culpa, muger santa , 
QjMrernos bien á todos .por aañgosi. 

¿Quién de esta vida y becbos no se espanta? 
iCgniéo á imitar tus pasas no dispona ¿ 
Ladnra voluntad, la ta^da planta? 

¿Quién hay, Beltsa» quiént,. que no {NrQ;one 
Tu milagrosa vida taa austeíai» 

Y la s«ya por tt no perfeceíonef 
Poea de la ley sagrada y verdadera 

Tanto amaa los preceptss que refifros» 
Por akanzar la gloria vemaera* 
Que viendo que. ^.los bp«ibfe#: j jungF^'cs 



6¿l OBEAS DI^DON FBANGISGO 

Los inaáda amar sns enemigos todos. 
Hasta los tres del alma biea los quiere?. 

To, pues, que en el infierno hasta ios codos 
Sumido estoy, y de pecados lleno , 
He voy aniquilando ae mil modos. 

De fuerza propia y de favor ageno 
Mi alma te encomiendo, ya que fieras 
Curpas la tienen con mortal veneno. 

Mas porque puede ser que no la quieras 
Sin cuerpo y to^o» todo telo ofrezco 
Con sana voluntad, y eternas veras. 

Ampárame, que bien te lo merezco 
Por esta voluntad, que en las entrafias 
Con nueva obligación conservo y crezco* 

No quieras parecer á las ara&as 
' En convertir las flores en ppuzofia, 
Ta que simiente engendras para caOas. 

Apostaré un ducado que mi ro&a 
Acabas de entenderme ^n este verso, 
Al fuego condenando mi zampofia. 

Quiero, pues ya me tienes por perverso, 
Darte, Belisa, una espantosa zurria. 
Pues ansí lo permite el hado adverso. 

Tomado me ha sin remisión la murria; 
Ta quiero desnudar mi durindaina: 
Ya le ha dado á mi lenguli la estangurria. 

Amayna, pues, desventurada, aiHayiiai 

?!ue po'r darte de presto y á lo zaynp 
e guiero dar el golpe con la vayna. 
Mas, asco tengo en ver que desenvaino 
Contra la ninfa Bel de una zahúrda, 
T del primero pensamiento amaino. 

Pero bien me mereces que te aturda « 
X que ninguna falta te la calle ^ 



Q/m M díhirio de skürm le ut d». 

Pues tf^áo mal has dictia de mi iidto» 
T que me 6ien;as, esm» Dios t^tige » 
£a este tu btliele á divalgalle.. 

No-'Ott disculpa ea laprnturasiga; 
Pero quiaro mostrar de tu locara 
KiMÉQ kiasie, el Mrmtao eaemiga* 

No es como mi vida tu esiatora, 
. Qptt mt no decir roía, quise ponello: 
Bien larga has menester la sepiilturjai* . 

£8 oomo tu lioage mi eabeUa» 
Escura y aegro; ; tanta su Um{>i62a, 
Qm parece 4pio m has libado á, toUq. 

Es como la co&cieaoia mi eat>ejKa, 
Ancha.> hiea repartida, saficíeute , 

Para fiKisi^ar p¿r seóaa mi agudeza. 

No es'd&lu a^ara coadioioimii fFeote; 
Qoeeslac^ j bkmca, c^ft alguuas via||S 
Herida r tesiioioato dÁ vaMeotie. 

Son como tus espaldas mis. doi^.eejas^ 
En arco^ con los pelos algo rc^^ , 
De la color de las tostadas, tejas. 

Son coma tu vestida vm dos ojos , 
Rasgados, auaqoe turbios (oomo díces)^ 
Serenos, aunque tenís:aA mil eaosos. 

Soacomo tas mentiras mis nario^ • 
Grandes y gruesas; aura como esc^vas 
Contra ti, mi Belisa, no me aticen. 

Goma tus bldas tengo yo las bartw» 
Levantadas, bien puestas: no míe apoca 
Que digas que hago ooa la caspa pararas. 

Es «orna tú, para acertajr, mi laM).oa^ ' 
Salida, asnqiiena tanto como imcMas^ < 
Qttm biwpálibottaádf aairia. y ip<^ 



ese OYftAI W MU rtáMUGO 

Como son tas pecados son misdictttes,. 
Espesos, duros, faertes al remate, 
Ea el morder de lodo diligentes. 

Es como tu marido mi gaznate, 
Estirado, mayor qne tres cohombros; 
Qae el llamarle glotón es disparate. 

Como son los soberbios son mis miembros. 
Derribados, robustos ¿pedazos. 
Que causa el verme al mas valiente asombro. 

Como tus apetitos son mis brazos, 
Flacos, aunque bien hechos y galanos, 
Pues han servido de amorosos lazos. 

Traigo como tus piernas yo las manos, 
Abiertas, largas, negras, satisfecho 
Que dan envidia á muchos cortesanos. 

Como tu pensamiento tengo el pecho, 
Alto, y en generosa compostnra, 
Bonde puede caber honra y provecho. 

Como es tu vida tengo la cintura, 
Estrecha, sin barranco, ni caverna. 
Que aparezco costal en la figura. 

Como tu alma tengo la una pierna, 
Mala y daftada: mas, Belisa ingrato, 
Tengo otra buena, que mi ser gobierna. 

Como tu volunUd tenso una pata^ 
Torcida para el mal; v he prevenido 
Que la sirva á la otra de reata. 

Como tu casamiento es mi vestido, 
Mal hecho y acabado; que un pocU 
Jura de no ser limpio, ni pulido. 

Escomo tu conct encía mi bayeta, 
Raida,yesto basto; aunque imagino 

Queaguardas, por si pinto, alguna treto. 
Mas yo quedarme quiero en el cammo; 



.1 



M on?B0o. 9X7 

Qae aunqae trato de ti, tengo recato: 
No digan que á la cólera me inclino. 

Esta mí imagen es, y mi retrato, 
Adonde esloy pintado tan al vivo^^ 
Qae se conoce bien mi gáravato. 

Aquestos versos soto los escribo 
Para desengañar al qiie creyere, 
Que soy (cometa dices) broto y chivo. 

Paes qaien este retrato propio viere, 
Sacará por mi cara tus costumbres^ 
T te conocerá si lo creyere. 

Paréceme qae aparas pesadumbres. 
Si mas versos escnbo, haré que viertas 
Las destiladas lágrimas á azumbres. 

Paréceme^ Belisa, que despiertas 
De noche con sofiarme tan medrosa, 
Que le das al vecino francas puertas. 

Dirás: si yo no faera rigorosa 
Con esta mala lengua, pues sabia 
Su condición, viviera venturosa. 

{Ojalá cuando yo te lo decía 
Ablandaras el ser con que enamoras, 
No vieras en tn casa aqueste dial 

Mas ya que aquestas libertades lloras 
Arrepentida del vivir primero. 
Buscaré tu amistad en todas horas. 

No pediré mas cartas á Lutero 
De favor para ti, ó al vil Pelagio; 
T harás porellos la amistad que espero, 
Sucederá bonanza á tu naufragio. 



» « . 



POEIA HEROtCa 

< 
M US nCEDA^IS Y I^UBAS ]>B O^iAMSO «I, Mk' 

M<HUDO. 
t 
IMrlgUI#Al1i^Mk1»re maÉ maldito del uA«vd«> 



I .■ ■ . 

: cxmo PRiMEao. 

Ca^ío los dis^attes» las locuras. 
Los furores de Orlao4e eoamocadOf 
Cuando el seso y razoa le dejó á escaras 
Él dios engerto en diablo j eu peeadot 
T las desventuradas aveyaturas 
De Ferraguty guerrero endemoniado: 
Los embasles de Angélica y su amante,. 
Nita boscQna« y doncellita andanta: 

Hembra por ^ien pas6 tanta barrase» 
El rey Grandon&o, detesluz arisQo» 
A auien üamaba Angélica laCbasea,. 
Anclando á trocbimoGni y abarrisco. 
Ta¡|B»bíaa diré las ansias y. la basca 
De' aquel maldito infame i>asiriscoi 
Galalon de Maganza, par de Judas, 
Mas traidor que las tocas de las viudas. 

Diré de aquel cabrón desventuradOf 
Que llamaron Medoro los poetas, 



Que á la hermoaa eonaorte inm toda . 
Siai»pre ta íoto hirviendo de aléabn^diS: 
Por ^iea tanio gabacho abigarrado 
Veoda peines, rosarios, agujetas^ 
T amoladores de ligeras, juntos 
AnduTieroA á caza de difuntos. 

Vosotras, nueve hermanas de HelicMa, 
Yíilgoft monteses, musas sem()itema$, 
Tegedá mi cabeza uaa oorona 
Toda de verdes ramos de tal)er&a& 
Inspirad tarariiraa y chaconas: 
Dejad las liras, y ioiMd linternas. 
No ne infundáis que no soy almohadls: 
Envocadas os quiero, no invocadas, 

A tí, poslema d6 la humana vida. 
Afrenta de la infamia y de la afrenta, 
Peale de la verdad introducida» 
Conciencia desechada de una ventai 
Anian condenada, ^atreteaida 
En dar á Saianás almasde renta: 
indísimo malsín Escarióte, 
Honra entre bofetones ygarrote: 

0octor, á <i«ien por borla dio cemsnnil' 
Boceguillas, y el grado de marraoo: 
Tú, que caaiquiera padré^cas perre« 
Tooímdole i tu padrecon tu mano: 
Cttfado (por comer) eco unentier ro^ 
Con qnepndiste ser vieja cristiane; 
Queipof faltarte en cristiandad anejo, 
Fuiste criitiíano vi^, mas no viejo^ 

El alma reae^a de tu abuelo 
Salga de los iaiiemos con un grillo^ 
Con la d69comdgadagi«&a y peio 
Que cubrió tan eiirnttdo oolípaipiUit 



<6dl OBBAS DI]>0HfftiNGI8G0 

T me paes por herede contra el cielo 
Voeenel brasero chicharrón cuchille; 
Venga agora el cabrón mas afrentado 
De ser tu abuelo, que de ser quemado. 
Derrama aqui con unas salvaderas, 
Pues está en polros todo tulinage: 
^Salgan progenitores vendesteras, 
T amiel Rabí, con fondo abencerrage: 
Los Doges, los cerotes, las ligeras, 
De quien bufón deciendes y bardage, 
Pues eres el plus ultra desvarios, 
El non plus ultra perros y judies. 

Atiende, que no es misa la que digo, 
T son todos enredos y invenciones, 
Y vuelve á mi cantar falso testigo 
En tus dos ojos cuatro mil sayones. 
Perro, con no decir verdad te obligo: 
Aecibe estas maldades y traicionen 
Con la benignidad que urdirlas sueles 
Al bueno, que á sesenta leguas hueles. 

Cuenta Turpin ({maldiga Dios sus huesos, 
Pues tan escura nos dejó la historia!) 
Que es menester buscar con dos sabuesos, 
Una cabeza en tanta pepitoria. 
Digo que cuenta ovillos de sucesos. 
Coa que nos dio confusa la memoria , 
Que en las Ochas, que veis , desarrebtyo 
Con verso suelto y con estilo brujo. 

En la barriga de la blanca Auronii 
En el solar anticuo de los dias, 
Donde hace pucneros, donde llora 
El alba aljofaradas perlesías : 
En la parte del cielo mas pintora , 
Donde bebe la luz sus nífierias: 



En el nido del sol, adonde el sudo 
Eatre si es no es le ve en mal pelo: 

Un poderoso principe reinaba, 
De grande tarazón del mundo lleno , 
Donde la India empieza, y donde acaba 
La murria el sol y la Tricara el ceño. 
Gradase el rey que digo se llamaba : 
Rey que tiene mas cara que un barrefio, 
T juega (¡ved que fuerza tan ignota!) 
Con peñascos de plomo á la pelota. 

Dábase á los demonios cada instante 

(Que era mas presuroso que vigardo) 
^or adquirir el duro rey gigante 
La fuerte Durindana, y a Bayardo. 
Gifie la espada el mas feroz versante , 
T el caballo por fuerte y por gallardo 
Le tiene otro bribón, que hará tajadas 
A quien los pide^ á coces y estocadas. 

Recobrar el rocín juró Gradase , 
T á Durindana en un escuerzo de oro; 
¥ asi mandó venir paso entre paso 
Al indio cisco, tapetado y Ipro. 
Por adquirirlas dejará el ocaso 
Manchado en sangre, y anegado en lloro 
A Francia marcha con cien mil legiones, 
T mas de la mitad con lamparones. 

Mas lleva de ochocientos mil guerreroSi 
Escogidos á mocos de mandiles : 
Por el calor los mas vienen en cueros, 
Tapados de medio ojo con candiles: 
Mas de los treinta mil son viftaderoSi 
Con ondas en lugar de cenogiles: 
Seis mil con porras, nueve mil con tranoaSi 
Los demás con trapajos y palancas: 



OBBAS vm-mm murcisGo 

Solo pmpSL Yeámr k Curio Magno 
Con Iftl matracalada á París baja: 
Todo el pooblo católico cristíano 
Ha profMiesto rapársele á navaja. 
Pero dqettos este rey pagano, 
Que el mar para venir de naves euaja , 
T volvamos á Carlos el torrente , 
Que en Psarís ha juntado mucha ^^te. 

Para pascua de flores determina 
Hacer nna gran justa, y ha llamado 
Lag^aite mas remota y «as vecina^ 
Mucho del rej^ potente y coronado. 
Vino también inmensa bahorrina, 
T mucho picaron desarrapado; 

Soe oomo era la fiesta en Picardía, 
ingun pioaronazo se escluia. 

No quedó paladín aue no viniese, 
A ^Kto el postre, á celebrar el día ; 
Ni moro que ambición no le trújese « 
De mostrar con ?alor su valentía. 
Fué cosa estralla que en Paiis eofriese 
Tanta canalla y tanta picardíal 
Que todo andante vkio asegurado. 
Sino fuese traidor, ó renegado. 

De Espafia vienen hombres y deidades, 
Pródigos de la vida; de tal suerte , 
Qiw coentan por afrenta las edades, 
Y el no morir sin afeuardar la mvevte: 

Sombres, que cuantas hace habilidades 
I yek) inmenso, y el calor mas fuerta, 
Lasdesprecían con rábanos y queso, 
Preciados de librar la corte en peso. 

Vinieron con sus migas los manciiegof) 
Que á pucos torniscones ée^guifafros 



Tienen los turcas y los moros ciegoe^ 
Sin suelo y vinOf. cántaros y jarros. 
Con varapalos Tienen los gallegos, 
Mal espulgados, llenos de catarros, 
Matándose á d#cenas y á palmadas, . 
Moscas en las peraazas ateipadas. 

Vinieron esiremeños en cnadrillaa, * 
Bien cerrados de barba y de mollera: 
Los naos van diciendo Álgarrovillias , 
Los oíros apellidan á la Vera: 
En ios sombreros llevaa por toqnilbtfl - 
Cordones de chorizo: que es cimera 
De mas pompa y sabor qae Jos penadlos 
Para quien se relame los mostachos. 

Portugueses, btnriendo de guitarras. 
Arrastrando capaces, vinen listos, 
Compitiendo la solfa á las chieliarFas^ 
Y toaos con las botas muy bien tfüistos. ' 
YMiefoa muy preciados de sus garras 
Los castellanos con sus voto á Cr^os: 
Los andaluces, de valientes feos^ 
Cargados de patatas y ceceos. 

Vinieron italianos como hor«iigaS« 
Has preciados de Eneas que Posoaes: 
Llenas de «macarrones las barrigas, 
Iban jurando á fé de macarrottes^ 
Los aleoMfcses, rubios como espigas^ 
Haciendo de sos barbas sus^i^onei^, 
I haciendo cabeceras ios capotes. 
Mullen para acostarse sos bigota». 

£1 rey Grandooio, cara de serpientar • 
Barba m mal ladrón^ cruel y pía: 
El primero rey zardo que en potúeate 
Se na viMo por bowrar la aurdeoia i . 



634 OBRAS n 0011 fbaiigisgo 

Ferragttt el soberbio, el iasolente, 
El de superlativa valentía. 
El de los ojos fieros p«r lo vizco. 
Pues se afeitaba con cerote y cisco. 

Yioo el rey Halagante poderoso, 
De Garlos ilustrisimo pariente, 
Recien convalecido de sarnoso , 
Hediendo al alcrebite y al ungüente: 
Serpentín, mas preciado de pecoso. 
Que un tabardillo: y Soler valiente; 
1 otros muchos gentiles y cristianos, 
Que soQ en los etcéteras Fulano^. 

Sorda París á pura trompa estaban, 
J todas trompas de París serian: 
Aoní el tambor en caeros atronaban, 
Allí las gaitas rígidas gruñian : 
A bofetadas, por sonar, ladraban 
£1 pndero: las civiles parecían 
Hablar en varías lenguas: cada esquina 
Era pandorga de Don Juan de Espina. 

Pintado está palacio de libreas: 
La ciudad es jardín con las colores: 
Ruedan los bocacies y las creas, 
T en oropel chillados resplandores* 
Sobre Testes de frisa y cariseas, 
Con muchos culcusidos y labores: 
De enanos y de pages hubo parvas, 
Cocheros y lacayos como barbas 

Llegóse, pues, el señalado dia 
De la justa de Cáríos; y á su mesa 
Inmensa se embutió caballería 
Con sumo gasto, y abundante expensa; 
Fuek^n los mascadores á porfia, 
(Según Turpin en su verdad eonfiesa) 



DE QUKTBIK). 635 

UííS de cuarenta mil en una sala , 
Qae lle^ó de París hasta Bengala. 

Los hilos' portugueses le gastaroñ-^ 
En solamente tablas de manteles; 
T de tocas de dueñas fabricaron 
Toballas con ayuda de arambeles. 
Siete mil reposteros se ocuparon 
En colgar los caminos de aoseles: 
Hubo escaños , banauetas , bancos, sillas, 
Posones, y silletas ae costillas. 

Siete leguas de montes Pirineos 
Para las cantimploras arrancaron. 
Que con sus remolinos y meneos 
A zorra, como á fiesta, repicaron: 
En los aparadores los trotees 
De la sea y la hambre colocaren; 
T cuatro mil vendimias repartidas 
Temblando estaban ya de ser bebidas. 

Hubo sin cuenta cangilones de oro, 
Tinajas de cristal, y balsopetos 
De vidrio, en que bebiese el bando moro: 
Jarros de grande corpanchón discretos: 
De talegas de plata gran tesoro, 
Que á las tazas penadas echan retos: 
Simas de preciosfsimos metales 
Para beber saludes imperiaUs. 

Aparadores hubo femeninos 
Para todas las damas convidadas, 
Salpicados de búcaros muy finos, 
T dedales de vidrio y arracadas: 
Brincos de sorbo, y medio cristalinos, 

?tte las^mugeres siempre son aguadas; 
los gustos, que al alma nos despachan, 
T conser tan aguados emborrachan 



OBRAS JNB 86K FfiANGISGO 

Como Corito ea piernas el tocia», 
Azaza todo honrado tragadero, 
GOCO0 le hace desde el plato al vino 
El pemil en figura de romero: 
T aquel ante, vilísimo melque&o 
De las pasas y almendras, que prMiePO 
Se usó con martingalas y con tgorraa^ 
Junto 4 los orejones hechos zorras. 

De natas mil barreños y arfe9soneSv 
Tan hondos, que las sacan con calderos 
Con sogas de tegidos salchichones: 
Los brindis con el parte de ios caeros 
Lloran, con su corneta y postillones. 
Correos diligentes y ligeros: 
Resuenan juntos en Paris mezclados 
Los chasquidos del sorbo, y los bocaioi. 

Las damas á pellizcos repelaban, 
T resquicio 4e bocas solo aorian: 
Los barbados las g^tas desgarraban 
T á cachetes los antes embutían: 
Los mc^os las narices se tapaban 
De miedo del tocino, y engullian 
En higo y pasa y en almeadra tiesa 
Solamente los tantos de la mesa. 

Dábanse muy aprisa en los broqueles 
Los torreznos y jarros: tan espesos 
Fueron estos combales y crueles. 
Que el tocino dejaron en los huesos. 
Ochocientas hornadas de pasteles 
Soltaron de pechugas de sabuesos; 
Tan colmados de moscas, que lúe UsM 
Que no dejaron moscas al verano. 

Reinaldos, que por falta de botones 
Prende con áUiletf'es la rapülfi« 



Cernieadé ^ eaerpo e& puros desotnroMi, 
El sombrero con mugre sip toquiint; 
A quien por entre piernas los calzonef 
Permite descubrir muslo y rodilla, 
Dejándola lugar por donde salga 
(Requiebro de los ñutos) á la nalga. 

Viéndose entre los otros hecho afticos^ 
T debmado en pringue y telaraña, 
Mirando estilos Maganceses ricos, 
T al conde Galalon ardiendo en saña» 
Guífiaba ei Magancés con los hoekos: 
Advirtiéronlo bf en Francia y Espafta: 
El Paladín, que es gloria de'^los Lises, 
Se listaba rezumando de mentises. 

Dos manadas de suegras no grufieraa 
Tanto «orno él eon la pasión ^ruQia, 
Si tantas inagestades no lo vieran, 
^echof un bermejo el Paladín decía) 
Presto los convidados todos vieran * 
Mi i^lor, y ' tn infame cobaráia; 
CoMíera magaacesas carnes crudas, 
Porque me dieran cámaras de Judas. 

A las espaldas de Reinaldo eslata, 
Mm infame que azote de verdugo. 
Un maeatvo de esgrima, q«e ensefiaba - 
Nueva destreza á nuevO' y á mendrugo: 
Don Hez pof su vileza se llamaba, 
Desceodieale de carda y de tarugo ; 
A quiespor 4o casado y por te vario 
Llamdreiemperador Cuco Canario, 

Era embelecador dé geometría, 
T estaba pobiie aoaqne le daban todos 
Ser maesir» do Cavíos preléadia; 
Pero por ser eornndobasta ios eodos^ «< 



63S* OBftAS DB »M rUIfOIBGO 

Sa testa ángulos eorvos esgrimfaf 
TeAÍeAdo las vacadas por apodos. 
Este, oyendo á Reinaldos, al instante 
Lo dijo al rey famoso Balugante. 
Dijole Balugante al maestríllo 

{Pasándole la mano por la cara) 
)ile ai señor de Mental van (cuqaillo) 
Que mi grandeza su inquietud repara:. 
Que pretendo saber para decillo. 
Si en esta mesa soberana y clara 
Se sientan por valo^ó por dinero. 
Por dar su honor á todo caballero? 
Reinaldos respondió: perro judio. 
Dirás al rey, que en esta ilustre mesa 
El grande emperador; glorioso y pió. 
Honrar todos los huéspedes profesa: 
Que después la batalla y desafio 
Quién es el caballero lo confiesa, 

?ue á no tener respeto, las cazuelas 
platos le rompiera yo en tas muelas. 

El falso esgrimidor, que le escacbaba 
En Galalon su natoral vileza, 
De mala gana la respnesta daba, 
Yíendo que en su maldad misma 
Galalon, que los chismes acechaba^. 
No levanta del plato la cabeza; 
T el de^ichado plato se retira, 
T á los diablos se dá de aue le mira. 

Echaban las conteras al baaquete 
Los platos de aceitunas y los auesos:. 
Los tragos se asomaban al goUele: 
Las damas á los jarros piden besos* 
Muchos están heridos del Inqoeque: 
El sorbo al retortero tras los sesos: 



M 0UI7XD0. 6dS 

<iae huye del buchorno, 
Ed ios vómitos vuelve de retorao. 

Ferraguto agarrado de una cuba. 
Que tiene una vendimia en la barrigat 
Mirando á Galalon hecho una uba» 
Le hizo un brindis dándole una higa.^ 
No t^igais miedo (dijo) que se suba 
A cabeza tan falsa y enemiga 
El vino , que sin duda estará quedo 
Pomo mezclarse allá con tanto enredo. 

Bebe, conde traidor , ú do un cubazo 
Desjgahilonaré los Paladines; 

Y si Roldan no le detiene el brazo. 
Acaba en ¿1 la casta á los malsi nes. 
A lodos tiene ya cagado el bazo; 

Y si no suenan cajas y clarines, 

Y rumores de guerra no esperados, 
Alli quedan sus huesos derramados. 

£1 son alborotó la gurallada; 
En pie se ponen micos, lobos, zorros: 
Unos con la cabeza trastornada : 
Otros desviAan la cabeza á chorros* 
En los alares anda carcajada : 
En los furiosos árdease los morros: 
La voz bebida, 1^ palabras erres, 

Y bástalos moros se volvieron Pierres . 
Galalon, que en su casa come pooot 

Y á costa agena el corpanchón ahita^ 
Por vomitar estaba haciendo el coco. 
Las agujetas y pretina quita: 

En la nariz se lo columpia nn moco: 
La boca en las hormias tiene frita^ 
Hablando con las bragas infelieei 
En muy sucio lesguage á las naricea 



Dánle toB doce pares de caeb«les: 
Tambiea his damas en lagar de motes; 
Masél^isparayaconlra pebetes. 
Tío " 
Caá 
Sev 
Tan 



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Des 
Hac! 

Cual 

Sm< 

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NOE 



Entre apiernas espadaBa y feerres; 
Por ojos en hs caras carcaboeiOT, 
T simad tenebrosas por bosteeos. 

Puédense hacer de-oada pantorrilfa 
Na^as^ h puatrocientos pmletoros, 
T dar mcAos de negra raba<RUa- 
X noTecieotos magros' escwáeFOs. 
CubTCB en vez áe vetto la Milla 
Escaramujos, larzas y tmbcros; 
T entíFosde-ntraromM embrmdas 
Cuelgaa postes de maFinol por esptdw. 

Rascáraose de Isbos y de oso», 
Comoté»'pMjo»loe'd»nti kuiiiK»; 



DE QaSVBOO. 6if 

Paes^criaban por liendres de bellosos. 
Erizos, y lagartos, y marranos. 
Embutióse la sala de C0I030S, 
Coa un olor k cieno de pantanos ; 
Cdando detras inmecsa loz se via. 
Tal al nacer le apunta el bozo al dia. 

Empezó á chorrear am aneceres, 
T prólogos de luz, que al cielo dora : 
En Dofialda ajustó ios alfileres 
Yer un flujo de sol tan á deshora. 
Las que tienen mejores pareceres, 
A cintarazos de la nueva aurora, 
Con arrepentimiento de tocados, 
Parecieron un coro de letrados. 

Glárice enderezó con prisa el mofio : 
Rizó los aladares Galerana, 
Afilóse Armelina de madrofto 
Contra el rubí, que teme la mafiana : 
Púsose en arma en ellas el otoño 
Contra la primavera soberana: 
Acicalan las manos y los labios, 
Temblando los bellísimos agravios. 

T ya que su venida dispusieron 
Tantos caniculares y bucnornos. 
Almas y corazones previnieron 
Para ser mariposas en sus tomos : 
En ascuas todos juntos se volvieron 
Antes que los mirasen los dos hornos: 

?ae en las propias estrellas hacen riza, 
chamuscan las nieves en ceniza. 
Entraron las dos indias en su cara» 
T el ahito de Midas en su pelo ; 
Pues libar por vellón se confesara 
Con el que cubre doctamente el velo. 



611 0BKA8 Dx ton rautasGo 

Coa jMWBÚ» p«r SB plata se ttoeiix 
Lk mas ceaif ad&, tftie cvpria el cielo; 
T por venirles «Mto el Hambre de eUw, 
Esta se llamó tez, e^uel cabellss . 

ReUmi»»» 4e perlas fulmiaaba, 
Cu»a<l» elelavel daode laf<uar<la khria, 
T i los que «oa )« riu ftprisio&afaa, 
Con U-pFtkpia priaiaB eañqaccia: 
Sn tIsÚl por «ububas la^ftl»*, 
Parque UegM iei^iMa, smo &ú : 
Deja coa fruo «i mkw tr«vi«w 
AGikrIos siatuaaUwysinBew 

Inceadio «oa les eaus úaperMes: 
LasaUyelifMUaie swt li^acras: 
Los «1^ (dosiMOarcH «eleetHlea, 
A. qaiea vieae imf ««rio «er esSeni. 
Pasa C9Q moiriBiefttos^eflicMales, 
Ta miiMkht deJtuiUa, |«ide mrw; 
Ahorrando td WK^ttráAbHuarlea, 
Coa dejar queb súieB, tímmrits. 

Coa tríate $«aUdiadabi#oefe^ 
De sus.deaUaiiiaseflpiiimió neto, 

?ue ea tu asoMMi^^ 
al es de Mif«»(»<Hiere i 
Por otra parte el llMie * 
Obediette al ,^amoM i 
Dulce «MOae llevare n 
Di9Cttfi^ «1 wi^o. y «cu 
Per -todM fle «epatts t 
Coa tarbw^w atewf JMxaier«: 
VicBHtOittu bttmUe beltcDU : 
Huje la furia, y«l icmac «pcsai 
T can sÍA^ioimdifaoiBBWu, 
Psurpoado «ructtena 4»i«Mib. 



UettíMJo reveiieidas cea desmayoi/ 
En la üm^ postró cielos y ra^os. 

Recdína Fer ragut |^r los bijares: 
Hw» y 4)e&iza escape el oMde Odaoto: 
OtÍTilfos la quiere ¿aoer altares 
Rei&aldas de robark está trazando ; 
T eataato que se están los doce Parea, 
Y^ristiaiios y «loros chicharrando, 
El copde Cratahm solo se mete, 
Por Tenderla, en ser? irla de alcabnale» 

Detrás de la doncella de rodiilai 
Se mostré bien armado un oaballere. 
De butn semblante para entrambas iülai» 
Con^MTiMBasas de fuerte y de ligero. 
Loa cayes se levantan de las sillas: 
SasiMSoestáel paUM^iotoáo entero; 
MUMo jB^artando de rnbi dos YensB* 
EsUs Circes habló, y estas Sirenas ; 

El grilo que la tron^Mi de tu lama 
Proiúincia per el orbe de la tierra* 
Sagrado emperador, á verte llama 
Cuantos anbt^laa premios de la goetm^ 
La que trocó ser ninfa por ser rama» 
T eask^^ppe verde tronco el cuerpo. 
Los-^bri^os guardó para t4i frente, 
Qne negó^^esoortós al sol ardleale. 

ISo despreció tu nombre los retirta 
DwMfe nací (á llantos destinada) : 
CoQ él 40 oonMaron mis sospíros; 
T mí temor se' prometió tu espadn: 
J)|^ lieos pa^aoios, de zafiros : 
DesUjié «i remedie en mi jornada : 
P^Üfa 4 tus pies las lágrimas ^ne ttiM» 
T caizi^iélo8L.€0|t i^iQleiMA dj^ 9i#* 



644 OBRAS DB DON FlUrtCUGO 

überto de Leoa, mi pobre hermano, 
Es este que me sigae sin ventara: 
El reino le quitó duro tirano. 
Que darnos muerte sin piedad procura. 
Su castigo, y su bien «stá en tu mano : 
Dame remedio, ú dame sepultura; 

Stíe también es remedio, si se advierte, 
acer que el desdichado alcance muerte. 

Mas allá de la Tana diez jornadas 
Oi'decir las fiestas que previenes, 
Adonde juntas miro^ y convocadas 
Tantas excelsas coronadas sienes : 
Doéde tantas Vitorias como espadas, 
¥ tantos triunfos como lanzas tienes; 
Asegurando el premio al que venciere. 
De caalqatera nación y \ej que fuere; « 

Mí hermano, áquien enciende ardor glorioso 
De dar á conocer su valentía, 
Viene á tu corte, emperador famoso, 
A tomar buena parte de este dia. 
AI moro, y al cristiano belicoso, 
Quffde justar con él tendrá osadía, 
Señala campo en el padrón del Pino, 
Jtailo al sepulcro de Merlin divíAfi^ 

Mas ha de ser con tales concUoiolies, 
Aprobaidas por todos una á uiat 
lúe en perdiendo la silla y to9«rzones, 
¡uien los perdió no pruebe fttas fortuna. 
í que cayere quedará en plrisiones. 
Sin poder alegar escusa alguna; 
T el que á mi hermano derribare en tierra, 
Meganará por premio de la guerra. 

•mee^poará mi hermano libremente 
Su camino^ si alguno It vencierOi 



Con sus cuatro dgantes, y la gente 
Qoe en su cuartel y pabellón tuviere. * < 
Yo, escándalo y fatiga del Oriente, 
Pagaré la Vitoria que perdiere; 

Y ÁJi^élica será por Ciarlo Mano 
Premio del enemigo de su hermano. 

Premio seré, señor, de mi enemigo, 
No serás (dijo Ferragut rabiando) 
Sino de aqueste brazo: yo lo digo: 

Y sobra y basta, y mienten aun callando. 
No se me dá de Satanás un higo: 

A tu hermano estoy ya despedazando: 

Y vamos al Padrón desafiados. 

Que aun á Merlin me comeré á bocados, 
liberto dijo: en el Padrón te espero, ' 

?!ue no temo amenazas arrogantes, 
a estoy allá, responde, darte quiero. 
Mancebo, de barato tus gigantes. 
Orlando dijo: yo saldré primero; 

Y Galalon, quitándose los guantes, 
No ha de ser esto, dijo, zacapella: 
Yo quiero responder por la aoncella. 

No es este tu lugar, dijo Reinaldos: 
La cocina te toca, y no la sala. 
Pues es tu inclinación revolver caldos. 
Yete, conde embustero, noramala: 

Y pues los chismes son tus aguinaldos. 
Tu medra enredos, la traición tu gala. 
Ponte en aquesa boca dos corchetes, 
U haré tu sacamuelas mis cachetes. 

Garlos, que vio la grita y tabaola, 

Y que Oliveros agarró una tranca, 
Revestida la cara en amapola 

Y este^diendo nna mano y una zanca, 



n$ OBRAS IMT «Rf ftAKClMlO 

Mandé^amrrir i Qúúm It b^ 

8ae i teda foría pw la piterta aftanea: 
anda ^ite Badie chiste, ; ca» aifcanu 
Yoz á todos habla de «sta manera: 

Gaando la compasioa y la heraiMMa 
Tienen audiencia de tan altas gente#, 
El foriNT áescompoeste' y la leenra, 
Infama, no acreoíta los Yalieales; 
La suerte ha de ordenar esta veatwsi 

Y no los desatinos insolentes: 

?uéjese de las suerteá^ el postrera, 
no me lo agradeica i mi el primaia, 
Merecida hade ser, no arrebataéa^ 
JLngéüea en mi tierra, pafaidines: 

Y no es del b>do báculo mi espada^ 
Ni olvídala batalla en los festines. 
También tienen mi sangre alborotada 
Las sospechas del píe por los ehapinos; 
T no es esto enTtdiar vuestros Irofeoa, 
Que aun caben en mi edad verdes ieseos. 

T tú, motin de Francia soberano: 
Tú, disensión hermosa de mi inperfo^ 
Pued^ estar secura coa tu bermamo, 
No yo de tu dirifio eaptíverio. 
T olvidando los años y lo cana 
En quien es el requiebro vituperio, 
En lo que está diciendo á la doncella, 
Se detiene por solo detenelta. 

Ella con nermosnra divertida^ 
T con una humildad ocasionada, 
En cada paso arrastra alguna vi<fak, 
En cada hebra embota alguaa oí^Ma. 
Si mira, cada vista es una herida, 
I cada herida muerte si es miradbr 



EatiA ea la Mh á lágrkiKMP 7 niego^ 
Y salió de la sala á saagre y foego. 

liberta difo: en el Padioft agíiai^dé. 
Con lanza en ristre de mt htoés ci^bi^to^ 
Responde Ferragut: nnnea me tarde; 
Date por calav^a ya^ y por miiiepte» 
Si ha de saéir p ronero el mas- galtapA», 
El primero seré: yo te lo advierto; 
T goárdese h suerte de bnrWmev 
Que abrasaré la suerte par veoganne. 

Quedaron atroaadee ae belleza: 
Quedó lleno de noele escura el dia: 
De evelavitod adoleció la alteza: 
De yermio v soledad la compafiía: 
Vasalla fué de un ceño la grandezar 
Vencióla de un mirar la ▼aleotía: 
Confcuraaif onse moros y cristianos 
A idolatrar la nieve de dos manos. 

Naimo, aunque teniai>qnebrantadft 
Del lar^o paso de la edad la viáa, 
Sintió la sangre anciana recordada 
De la ferviente juventiKl perdidar. 
Fué á requerir con la pasión la espada: 
No ae acordó que no la trae ceflida; 
T en el primero imípulso de traviesa 
Ecbó menos la espada con el seso. 

No lüten la rerna del Catay Camocsa 
Habia dejado el gran palacio, cuande^ 
Malgesi con la iengaa venenosa 
Todo el infierno está claviculando: 
Todo demonicbncho y éiabliposa 
En tono de su libro está volando: 
Hasta los cachidiablos Ilaaó ágr^os»^ 
Con teda el arrabal de^ los precitos;. 



6i8 OBRAS PE l^m FIIANGISGO 

De ver tan prodigioso deseoncierto, 
En su librillo, á cántaros lloraba: 
A Cárlo^ vio despedazado y muerto, 
La corte sola y á París esclava. 
Fttéle por los demonios descubierto. 
Que la falsa doncella, que lloraba, 
Es del rey Galafron, hija heredera, 
Gomo el padre maldita y embustera. 

Que por su gusto y su consejo viene 
A. repartir cizaña en Picardía: 

Sue á su hermano nombró (maldad solene!) 
berto de León, siendo Argalía: 
Que el padre Galafron, que tras él viene, 
Le dio el mejor caballo que tenia, 
Llamado Rabicán, no por el brío, 
Mas por ser de un Rabí perro judío. 

Una endrina parece con guedejas. 
Tiene por pies y manos volatines: 
De barba ae letrado las cernejas, 
De cola de canónigo las clines: 
Pico de gorrión son las orejas, 
Los relinchos se meten á clarines. 
Breve de cuello, el ojo alegre y negro, 
Mas revuelto que yerno con su suegro. 

Díóle un arnés forjado de manera. 
Que está mas conjurado que las habas, 
T todo por de dentro, y por defuera 
Se enlaza con demonios por aldabas: 
Y porque á todos venza en la carrera. 
Aunque se amarren al arzón con trabasr, 
Una lanza le dio, que cuando choca 
JDerriba las montañas, si las toca. 

^lafron le envió de aquesta suerte, 
Torque en todo lugar fuese invencible: 



<T 



Dióle un anillo de virtud tan faertei 
Que le hace valiente y invisible: 
A tú por tú se pone con la mueHe; 
T no nay encantamento tan terrible. 
Que si le vé, no haga que le sueñe, 
¥ que se desendiable, y desenduefie, 

Y para que provoque la aventura, 
Con él envía á Angélica su hermana. 
Que ofreciendo por premio su hermosura, 
La justa es cierta, la victoria llana. 
Enseñándola hechizos la asegura, 
T toda la arte mágica profana , 
Con orden que en venciendo los guerreros, 
Se los remita todos prisioneros. 

Visto el engaño, Malgesf tenia 
Urdida su venganza estrañamente ; 
Mas dejémosle, y vamos á Argalía, 
Que ya está en el Padrón junto á la fuente 
En el gran llano un pabellón se via, 
Defensa á la estación del sol ardiente : 
Por defuera á las lluvias muestra ceño, 
T por de dentro primavera al sueño. 

Hácese fuerte mayo en estos llanos, 
Levántase el verano con la tierra, 
Repártense los árboles lozanos 
En copete y guedejas de la sierra. 
No se vieron jamás con nieve canos , 
Vejez que á los verdores hace guerra; 
T en tan bien ordenada pradería , 
Siempre está mozo el año, y niño el dia. 

Con lágrimas sonoras Filomena , 
Citara de dolor, á los sentidos 
Derrama el epitafio de su pena 
£n trage de canción por los oídos. 



HJO OBIAS IW D«f nÉRGUCO 

Narciso, c 
A tierna f 
Muestra e 
PueseoB 

Corvo* 
Blasón pií 
Tensapi 
Los pecte 
BfU.elBc 
Aradas Bt 
Desabrocl 
T á la avarienta pifla reprebende. 

£d tronco de esmeraraa ramos MlM, 
Con fruto de oro, con la 9or de ptata, 
Al sol et rostro, á Dafne los cabeHos, 
Siempre verde el naranjo los retrata : 
Nevados y encendidos paede^Tellos', 
Qae la fruta y la flor, al cielo ingrata, 
{^ ÍL su JHventad Sagrante nieve, 
Ea tpie FavoDio sus perfumes bebe. 

Aquí la vid al olmo agradecido 
Gelosa esconde en pámpanos y tazos : 

Y et tronco, ya galán, y ya marido, 
Con las hojas re^^niebra sns abrazos. 
De su cortesa amor está vestido: 

Los sarmientes dao Sec basa sus bmfts; 

Y tos racimos, llenos y pendientes. 
Dan á la sed desprecio de las fuentes. 

En pie se alza en medio de los llAnoff 
Gran» jayán de bronce vedejudo , 
De espidas coronado ; en cHy|s raaiM- 
Se maestra corvo arade eortendo. 
El semicapro Pan entre villanos, 
Le nombra leligiosv pMbte rodo, 



De caya iMta negra se deriva 
Un arroyadle de agoa por sidiva. 

Oeoíeode por el pecno monaarMito' 
I^eogoa de piata arltficíosameate ; 
T las doras yedifas remojaBdo , 
Desperdieía en aljófar el corriente. 
Li^ les^ pies de cabra resbalando. 
Con FOMO son de citara doliente , 

Y Ikfttido pintiNT de blanca plata , 
En ios pies la cabeza te retrata. 

ftaaona la agm entre las guijas betia»: 
Con séfiro conversan ramos beUos : 
Cantan los pajanltos sus querellas : 
Las hojas eailan cuando cantan ellos : 
Sitos y el agua eitaodo cantan ellas; 

Y el pájaro parece al respondeitas 
Músico, que fiado en su garganta , 
Con tres diversos instrumentos canta. 

Con atrevida espalda un monte suena 
Herido de tas ondas ; y fiado 
En la ley que esta escrita con arena, 
Canas iras desprecia al mar turbado. 
Al nacimíeoto de alta y fertii vena, 
Dura cttaa le dá por el un lado; 
Tan vecino del mar, que un propio aeentt 
Llora SK muerte, y rie su nacimiento. 

A la tumba sonora de los rios, 
Líquido monumento de las faentes. 
Lleva con ronco son sus vados fríos, 

Y agonizando en perlas sus corrientes : 
Descanso de la 9eá de los estk>s, 

Que descienden con polvo las creciental, 
Donde por atender á sa lamento , 
Le biza orilla grande alojamiento^ 



eSi OBBASBKBOlf mKGISGO 

Magnifico domina la llanura, 
Arbitro de los mares y la tierra : 
¥ con mas fortaleza qjit hermosura, 
llenos prevjeoe el ócio que la guerra: 
Docta igualmente y rica arquitectura , 
Le corona de almenas, y le cierra : 
Con él descuida todo el valle el suefio, 
Sin recatar de algún collado el ceño. 

Es prédito común, que dentro habita 
•De este palacio, ó fuente, ó monumento , 
La mente de Merlin, á quien prescrita 
Cárcel fabrica eterno encantamento: 
Para quien la pregunta resucita , 
T yive en las cenizas un acento ^ 
Que siendo lengua del sepulcro obscuro ^ 
Pr(»nuncia las perezas del futuro. 

Tal es el sitio, tal la gran llanura, 
Donde su pabellón puso Argalia , 
T tanta de su bosque la espesura, 
Qiie el sol destila en él pálido el dia. 
Descolorido con la sombra obscura , 
Escasas señas vé de luna fría. 
Parece lo demás que el campo cierra, 
Parte del cielo, que cayó en la tierra. 

Angélica enseñaba á ser hermosas 
A. las plantas mas raras y mas bellas : 
De sus ojos las flores y las rosas 
Aprenden en el suelo á ser estrellas; 
T con las trenzas de oro victoriosas , 
Que libró Jove, no se atreve á vellas. 
El sol esfuerza el tiro de su coche , 
T se puebla de sol la propia noche. 

Al sueño blando se entregó Argalia ; 
Durmiendo estaba Angélica en el prado : 



< ti QUBVBSO. 6S3 

A bidrtó de sos ojos campa el dia, 
Que abiertos le tuvieroa congojado: 
Los gigaotes la guardan á porfaa , 
Que los llene la justa con cuidado : 
Arden amanles peñas y corrientes, 
¥ son requiebros de cristal las fuentes. 

Tiene en el dedo el encantado anillo, 
Doiade ligado está todo planeta , 
Cuando con su nefando cuadernillo, 
Sobre nn demonio bayo á la gineta, 
Con las clines de cabo de cuchillo , 
Halgesi con barbaza de cometa 
Apareció, mirando desde el viento 
Ai sol dormido, al fuego soñoliento. 

Vio sobre un tronco á Angélica dormida, 
T aue en su guarda están cuatro gigantes ; 
T (lijóles : canalla mal nacida, 
Vosotros moriréis como bergantes ; 
T esta embustera de la humana vida , 
Cárcel, delito, y juez de los amantes, 
Acabará en los íiios de esta espada 
£1 intento fatal de su jornada: 

Dijo ; y entre pentágonos y cercos 
Utírmurd invocaciones y conjures. 
Con la misma tonada que los puercos 
Sofaldan cieno en muladares duros. 
A los Demogorgones, y á los Gnercos 
Pe los retiramientos mas escures 
Trujo, para que el suefio le socorra, 
,T á los cuatro gigantes dé modorra* 

SI hermanillo de la muerte luego* 
Se apoderó de todos sus sentidos ; 
T soñoliento y plácido sosiego 
Los dejó sepultados y tendidos. 



^M OBRAS M Wm fflANClSCO 

No de otia siierte el embastero ga$gi^ 
k podar de 1«5 brindis rejieüdos , 
Acostó Ja esUtarA del cícíope 
£d las eslraii^eiBas (tel arrope. 

Yase f»m tríaiífaf de sas A»i^j^s 
Ifalgest COA la e^da , í la doooella ; 
Mas M libando á tito de sas ejos , 
Se le cae de la mano » y se le Hiella : 
Eq sidras se vuelvea loa eoajas : 
Todo stt eacaoto se aturdió ooa ?eUa 
Con su bof iBosura eaaworado hidila ; 
T al fia Qosabe ya lo que se díabku 

EttcaaUdos se qoedaa los eacaatos : 
Hecbisados se qoédaii las beeb»es : 
. Sm hs tesoros qoe c4Nitettpla taa^ 
Gmm las mioascrespas de sd» ráos: 
Est&a ttoos. sobre otros los espaaitas, 

Y los «ayos del sel pareceo ttfsos: 
Loj( dMiofios se dabaa á si ansoios « 
Viendo de la bdlexa los abisoiosw 

Ni alsar losofos , ai bafar laospad* 
Ea éstasí de amor Mal^si podo. 
La levisaa á sa pasioa tieae aaiv^rada : 
Mas p^reee que está «raerte que nnodo ; 
Prufba dejarla ea saeaos eacaateda ; 
Mas el4MiUlo le sirfié de escodo. 
Réipeélo, el iafieroo los poderes.^'; 
T todo se eaceadió de arreiaetece$» * 

La esf^da .arroja ea Ueri« piw cohavde : 
Por ioátil coa ella el libro arroja: 
Yíeado q^ie ao boy gigaqite que lagwrde, 
El no emboar coa eila le coagoja; 

Y porque el krego le parece laráa» 
Del mautí» que lo: Quwe se desp«i}ii: - 



T sediente 46 6$trdUa5 y -de luces » 
Se arrüjé sabr« Aa^ca de ¿rimet» 

Engarrafóse 4e eUa , que del eneto 
Despierta coa el goife daade redak 
Algalia ¿Jos gi-itos con oa leilo 
SaUé , f á Al a^«$l machaoé á eecM. 
-£Ha Je araña; y él la Uwa diiete; 
Mas Mdaa ios iraooasos taa atroces , 
f ' le muelen «1 bulto de naeera , 
, Qm le ?a£lvea los haeses en ciberm. 
^ Lwgo que le ¥ié Aagélíca ea el ttaae 
PespaUrr«do , ^omnetó ^uíto era. 
Esteesi5laigreiBaat<í, j ^l ürtM 
m^si , d^ : w es jra»e9^ qoe «Mm; 
»0(V4ae alado por mí ffopiñmmo^ 
Por> meJOT bazaAa, y l4|kri«eim^ 
Apoderóte jai padre vaya pi^ee , 
Doape le ^oea»aráa biiess per tama. 

Pasa podec «hwle las prisiQMt. 

A 1^ pautes per sos MQkbréS llama ; 
JHas eUes i «aeera de lireees , 

Rfimode estáa leadidos ea agrama. 
Taata^ luenga tufiecoa lae raaeaes , 
Tal sae6o por^mmimbrm sedeitaaia , 
Queviíaado cea»o estíua viváis ^apease 
Los dosle debaiaaiH)a ea tearieeas. 
liade^stá de pies y «olodrÁlle, 
*ft iMer rebuHirSíe ai qa^rse , 
AI pié de aa robre (^otoabui el caohiUe 
vá^agébea ^ tómete iper Feege#se ; r 
Y viendo «1 otfo 4iid^el caaderaüle , 

ÍEQqae^seiO]p«dieraiMlaa««rse) 
.e teoié ; y m abriéadole, el meipeaio 
Se granizó de 4iafakis Mq let irjeola* 



toS OBIAS DB DON PUITCISCO 

En demonios la tierra se escondía , 
El propio mar en diablos se anegaba, 
T demonios á cántaros llovia, 
¥ demonios el aire resollaba. 
Uno brama, otro chilla, y otro pia; 
¥ en medio del rnmor que se mezclaba, 
Dijo nna voz , qne andaba entre los ramos: 
A tu obediencia eoantos res estamos. 

Escoge , pnes que puedes, como ea perú, 
Diablos, y manda. Lo que mando y qaióo 

Sespondió con palabras muy severas 
, qae con vuelo altísimo y ligero , 
T ea TOliuidas , cortando las esferas , 
Llevéis este nefando prisionero : 
Y por mas que afligido grana y ladre^ 
Se le entreguéis á Galafron mi padre. 

Llevarémosle asi como lo mandas 
(Un diablisímo dijo} en dos rairenes, 
X , cono (ú lo ordenas , en volandas, 
Para el fiífy el efecto que previenes. 
Colas y garras han de ser sus andas. 
Perdona que no vk en dos santiamenes. 
Porque como son cabos de oraciones , 
No admiten semejantes i 

En este encantador , a 
Juntos los embelecos de 
Que preso el endiablado 
No bay espada ni faena 

?ae en el aaíflo que me 
en mi hermano y su li 
Que todos doce pares be 
I k cargas remitírselos ( 

Dijo; y daado crugidos al insUlllle» 
HalgMl por el aire oesparece. 



DI QUBYBBO. 657 

Llegó al Catay ; y yiéndole delante 
GalafroD, le recibe y agradece. 
Con el librillo Aogélica al gigante > 



?ae mas dormido está desaoormece : 
a deshecho el encanto , ya despiertoi 
Se desperezan con los caellos tuertos. 



CANTO SEGUNDO. 

' Sobre el echar las suertes en palacio 
Andan los paladines á la morra : 
En cédulas se gasta un cartapacio 
Con los nombres, y dentro de una gorra 
Se mezclan; y en un cofre de topacio , 
Que bien labrada plancha de oro aforra ^ 
LM^derramó , revueltos con su mano. 
La éscelsa magostad de Cario Ibno. 

Afiusga Ferragut , atisva Orlando , 
Bstáse haciendo trizas Oliveros, 
Montesinos se está desgafiitando , 
T todos juntos quieren ser primeros : . 
k la fortuna están amenazando , 
Si los saca segundos ó terceros ; 
Cuando un niño inocente de mantillas 
A sacar empezó las cedulillas , 

El primer nombre, que el muchacho afierra» 
Asiolro fué, el inglés magro y enjuto. 
To soy Astolfo , v soy de Inglaterra , 
Dijo , dándose al diablo Ferraguto. 
Miente la cedolilla si lo yerra : 
Este muchacho es hijo de algún puto , 

8ue yo he de ser Astolfo en todo el mundo; 
as el muchacho le sacó el segundo. 

mUMH^popfUtur. T.u. 4S8 



6M OBRAS S» DW FÜWGISGO 

Ser él primeio , y yo seguado , ha 8idi>, 
Dijo , ser yo primero ; qoe el cuitado 
Es UQ cabUlo de kofiíbre bien vestido , 

Y esoB ohisgarayís piatiparado, 
Peifelo emliesUdor, auoca embestida , 
Grande persona de pedir prestado ; 

T en llegaado dará de colodrillo, 
Porque no es el justar ser maridillo, 

Tercero faé Reiaaldo ei mendicante : 
£1 cuarto fué Dudon , noble guerrero : 
Tras él Brandosios desigaal gigante ; 
A quien signes Otoo y llerlio^ero : 
Luego el ínytcto eas^tBésr tnoofaiile: 
Desfiotes de treinta, Orlaiiád fué postrero; 
El Gua^ de rabia de tas mal despaobo , 
Qm&» eomerse el cofre j el mucihadie. 

Ya tí Madraza del érele amodorride 
Daba, en d Ot^cidenle eabezadas ; 

Y pidff ei tocador medio dotmido 

A. Thetis , y vq ^ms y do» frasad». 
El mundo está Maadiaga^aaocbeeidii, 
De m^o ojo tas euseibFeKr atapadaa. 
Cuando acabaroa de sacar tas soerles 
Los paladine» regbUaiida amertea. 
Eea Afitolfo serourpcurio meoi^fie. 
Poco jayán, y oMioho iíqittniiiGfo , 

' ^y naacotomritocpebiaafifoao. 
Con BifiMisde raarea qnt de airefliqíie. 
Vistiese Uaiioii «més^ faerte y preotes»^ 
Que no babrá eafiabeja; que no achique^ 
Por ser el pobrecito tan delgado, 
Qa(; panre^ft aa alfiler amajdoi. 

* M las nalgas llevaba por eiRpresa 
Una ittMrte piatada e& eaaf» Mfo» 



El mote sa mortal cerote espresa, 
T díee asi: la muerte llevo al ojo. 
Ea el yelmo, que cuatro libras pesa, 
Lleva ea vez dfe penacho un trampantofo « 
Ua basilisco, un médico , y un trueno; 
j£omo quien dice: aténgome á Galeno. 

T como si supiera gobernallos, 
ü tenerse en alguna de las sillas^ 
Siempre tuvo la flor de los caballos, 

?ae Betis apacienta en sus orillas; 
ni sabe correlios, ni parallos, 
Agora juegue cañas, ó canillas. 
Ánln con voz de títere indispuesta 
El caballo mejor que tiene apresta. 

Era morcillo, que ala vista ofrece 
Con fumbre de los ojos noche n^gra; 
Qae igualmente le adorna y lobreguece; 
Cayot relinchos son truenos en Fíegra: 
Blaaoa estrella la frente le amanece: 
Que torbas Iras de su c^fio alegra, 
mlíiaclin, y ondosa, de tal arte, 
Que la introduce el viento en estandart^. 

Anhela fuep, cuando nieve vierte . 
fia eopos de la espuma, y generoso 
Soliem los plazos de la muerte, 
Iffuaii|[i«ate galán y belicoso. 
I^fl recio sienta el pie, hiere tan Aieite 
Bl campo, q[qe parece que animoso 
Rttl^riea en las arenas el castigo, 
O que cava éf sepulcro ai enemigo. 

Gomo en toi¥ér'muy alta y descollad^f 
Se-columtra úd'jcer^ícalo y \m tordo, 
O sobre alto cipfesla cogujada, 
O (io%anillo en cfaoi:|jde hambre gordo, 



«89 OBRAfl OK DON TBANGISGO 

ilsi se divisaba la nonada 
Bazucada en los troncos del bohordo; 
Corre el caballo, el Garavis se enrosca, 
T parece que corre con la mosca. 

Triste se parte el justador melquino, 
Si bien la mancebita le provoca, 
T en su copete el Coicos Vellocino , 
Pues atrepella al sol , si con él choca. 
Por otra parte en el Padrón del Pino 
La calavera de Merlin le coca : 
En cruces vá su cuerpo devanando. 
T tales cosas entre si pensando. 

To soy tamarrizauito, y hombre astilla: 
Yaldréme contra liberto ae la chanza; 
T entre los arzones de la silla 
No ha de saber hallarme su pujanza. 
Sin duda ha de causarle maravilla 
Si ver solo el caballo con la lanza; 
T ha de pensar de cosa tanestraña, . 
Qué es un caballo pescador de cafia. . 

To, en tanto que se admira, presuroso 
Daré con él en tierra en un instante; ' 
La mozuela verá mi rostro hermoso, . 
T me querrá por dueño, y. por amanta* 
De cualquier suerte yo seré dichoso 
Solamente poniéndome delante: ., . 
Del encuentro no tengo que guardarme. 
Pues hará mas en verme que en matarme. 

De monte en monte vá, de llano en llano, 
En estos pensamientos divertido. 
Deja la sierra ala siniestra mano, 
T sigue el bosque en robles escondido» 
Maligna luz del astro soberano ... 
Mm espanta que «duúibra, y el raido 



DE QÜBTBBO. 661 

Qae confande en rumor el horizonte 
Con los cristales que despefia un monte, 

Gansadas de caminos retorcidos 
Del río sonoroso las corrientes, 
En pacíficos la^os estendidos 
Descansan las jornadas de sus fuentes. 
Coronados están; como ceñidos 
De sauces y de hayas eminentes: 
Tienen por baño y por espejo el lago, 
La luna errante, el sol errante y vago. 

Nada enjuta la luz del firmamento, 
El ocioso cristal de la laguna 
Arde en trémulo y vario movimiento, 
T en el fondo se vé mas oportuna: 
Riza espumoso el lago fresco viento, 

?ue en los golfos pudiera ser fortuna: 
iemblan las ondas, y en doblez de plata 
La luna va se encoge^ y se dilata. 

Has éí, que fia solo en su hermosura, 
T antes quiere afilarla que la espada. 
Se paró para verse la figura, 

Y SI vá la guedeja bien rizada: 

Mas no lo consintió la noche escura;. 

Y así con presunción desconsolada 
Prosiguió en los golpes y los trotes, 
Amoldándose á tiento los bigotes. 

Ta las chafarrinadas de la aurora 
Burrajeaban nubes y collados, 
T el platero del mundo, aue los dora^ 
Asomaba buriles esmaltados; 
Cuando Astolfo qne todo lo enamora, 
Llegó al Padrón, y puestos señalados: 
Los gigantes que vieron que venia , 
A cornadas llamaron á Argalía. 



MU OBBAS ÚU BOU FBAUGISGO 

Sale y por verle cierra los do9iHos, 
Paesto encima la mano ea tejadilie^ ] 
Como quiea mira moscas ó gorgojee* 
U desde lejos cucaracha ú grillo : 
T valiéodose al fia de los antojos 
De un cascabel, armado víó un bulffllo: 
Enfadóse de velle, y á encontrallo 
A media rienda enderezó el caballo. 

Astolfo hecho invisible se dispara; 
Mas diciendo: Ox aqui, de un garrotaao 
Deispatarrado en tierra dio de cara 
Con él^ que á toda Francia cagó el baco. 
Los gigantes, que ven que no decbura 
Sí vive, ni con pierna, ni con braao, 
Para cogerle andaban por los. llanos. 
Como quien busca pulgas con las manos. 

Lleváronle á la tienda de Argalia , 
Donde en prisión Angélica le encaja, 
Miraba sus lindezas, ydecia: 
¿pequé puede servir lindo en migi^a? 
Pizca y hermoso es todo frusleria: 
Mi fuego no se atiza bien con paja ; 
Cuando de Ferragut oyó en el cuerno 
Todas las carrasperas del infierno. 

Espeluznóse el monte encina á weioa; 
El SOI dicen que dio diente con diente; 
T al duro retumbar de la bocina;, 
Angélica las manos en la frente, 
Apuntaló la máquina divina: 
Demudóse el gigante mas valiente; 
Afirmóse Argatía en los estribos, 
T apercibió los trastos vengativos. 

Cuando sobre un caballo, mas maOfibado 
Que viznieto de moros y judíos, 



Rucio, & qvíen no ccmsieotofi «er roialo 
Los brasos de*sQ dae^ ni S43S bríos, 
Se mostró Ferrasut essoilo armado. 
Bufando en torbellinos desaüos; 
T coQ ladrido de maslin prolijo 
Estas palabras renegando dijo: 

Daca tu hermana, ú daca la asadnsa: 
Escoje el que mas quieres de estos dacas: 
Tu cuñado he de ser , ó sepultura; 

Y los gigantes be de hacer piltracas. 
Uberto respondió: mi lanza dura 
Castigará tus brutas alharacas. 

Pues bien te puedes dar por alma en pena, 
Replicó Ferragut, y alzó una entena. 

Muy poco es lo de un toro contra un loro 
Para comparación de aquesta guerra, 
Mas no bien le tocó la lanza de oro 
A Ferragut, cuando cayó por tierra. 
No le quitó la fuerza su decoro. 
Sino el encanto que la lanza cierra. 
Cual pelota de viento dio crecida, 
Para saltar con fuerza n^as caida. 

Un salto dio, que vio la coronilla 
Del promontoFÍo del mayor digante; 
T desnudas diez varas de cuchilla, 
Para Argalía parte fulminante: 
El cual viendo su cólera amarilla, 
Le dijo: diablo, ó caballero andante^ 
Según capituló Carlos severo, 
Pues que caíste; quedas prisionero'. 
¿Qué es prisionero? picaro alcahue^ 
Cario Magno es mi mano y hojarasca. 
GaiBpla el emperador lo que {nromete, 

Y tú prevea tu vida ik mi norfasca; 



66i OBRAS M DON.FBANGISGO 

Y & ios cuatro gigantes arremete, 
Como á las caperuzas de Tarasca, 
Dicieado: Malandrines, y protervos 

Yo os haré albondiguillas de los cuervoSt 

Mas los gigantes dieron tal ahuUido, 
Viéndose condenar á albondiguillas, 

Sae dejaron el campo ensordecido, 
zando mazas, troncos y cuchillas. 
Angélica, el abril descolorido, 

Y pálido el jardin de sus megillas, 
Dice: ¿cómo ha de atarse de algún modo« 
£ste que es diablo desatado en todo? 

Argesto^ el mas robusto, y mas membrudo, 
£1 primero le embiste denodado: 
Luego Lampordo, gigantón belludo. 
Todo de cerdas negras afelpado: 
Después Urgauo, el narigón tetudo: 
£1 último Turlon desmesurado. 
Mas grueso y abultado que un coloso, 

Y mas largo aue pa^a de tramposo. 
Lampordo te arrojó primero un dardo; 

Y á no ser encantado Ferraguto, 

Le saca el unto, y le derrama el caldo. 
Mas él, que es tan valiente como astuto, 
Tal brinco dio con ánimo gallardo, 

Y tal revés en el gigante bruto, 
Que le achicó, dejándole en el llano. 
Sin piernas, de gigante, medio enano. 

Sin parar, ni decir oste ni moste. 
Tal cuchillada dio en la panza á Urgano, 
Que aunque la reparó con todo un poste» 
lodo el mondongo le vertió en el llano. 
Jio hay lobo que en la carne se regoste 
De las ovejas que perdió el villano^ 



BB QVIVBDO. 665 

Como el sangriento Ferragut se hincba 
En los gigantes, que descose y trincha. 

Has en tanto que á Urgano despachurra. 
Con un nogal entero enarbolado, 
Lampordo sobre el yelmo le dá zurra^ 
Tal, que á no ser de cascos encantado, 
Allí le desmenuza y le chuchurra. 
Saltó el yelmo dos leguas destrizado^ 

?aedó con la cabeza descubierta, 
un bosque apareció de grefia yerta. 
La boca, como olla que se sale 
Hirviendo, espumas derramó rabiosas, 

Y como el rayo de la nube sale 
£n culebras de fuego sinuosas, 
Embiste fiero con lampordo, y dale 
Por medio de las sienes espaciosas 
Tal golpe, que partiéndole la geta. 
Quedó el medio testuz hecho naveta. 

Turlon, que vé los suyos en carnaza, 
Hechos tantos, fiado en ser forzudo, 
Por las espaldas á traiciopí le abraza. 
Mas Ferragut, quesiente fuerte el ñudo, 
Su cuerpo de un tizón desembaraza: 
Saca bastón herrado el monstruo crudo, 
T le enarbola en ángulo mazada; ' 
Mas Ferragut le opone recta espada. 

Turlon, que sabe poco de destreza, 
Con descomunal golpe se abalanza 
A romperle la espada y la cabeza; 
Mas Ferragut, que en sueños vio á Carranza, 
La espádale libró con ligereza, 

Y los perfiles de un compás le avanza. 
Dándole una estocada por los pechos. 
Que los livianos le dejó deshechos» 



6IC OBBAS M BOU FIMIGISCO 

£B tienes mas gigantes (le decia) 
Vengan, ú resacita, inferné, aquestos. 
Torverios ha á matar mi valentía, 
Que mis brazos á mas están dispuestos. 
Contra toda razón, dijo Argalia^ 
Quebrantas los capitules honestos: 
Date á prisión, pues el coiitierto ha sido 
Qae quede prisionero el qoe ha caído. 

¿Qué prisión, qué concierto, ni qué nada? 
(Replica Ferragot con voz de gallo) 
Cúmplalo CarloMagno si le agrada, 
Que yo solo del cielo «oy vasallo. 
Astolfo, á quien la grita alborotada 
Pudo del sueño en su razón tomallo^ 
Por ver si puede componerlos, sale; 
Has poco en esto, como en todo, vale. 

Dame (le dijo Ferragot) tu hermana, 
Que la quiero sorber con miradoras, 
Y hade ser mi muger, ú e»ta mañana 
Te desabrocharé las coyunturas. 
No me gastes irenga cortesana, 
Ni me hagas medallas y Ggoras: 
Tu mu^te en mis palabras te lo avisa: 
No quiero dote, dácala en camisa. 

Algalia, que vé que le desprecia, 
T que su honor y su corazón ofende: 
Que le pide la cosa que mas precia, 
Quemonstro del templo del amor i>reteode, 
Con cuerpo formidable, y alma ne(»a 
£n tal corage el corazón enciende. 
Que olvidando la lanza de mehioo, 
Junto al Padrón se la deja en el Pino. 

T viendo su cabeza desarmada, 
Le dijo: toma un yelmo, que no qoierOi 



BE QII1E7K0O« íta 

Ni he meaesler llevar ventaja ea nada^^ 
Que sé guardar la ley de caballero. 
A casco raso aguardaré tu espada. 
Dijo el descomuoal avexiturero: 
No quiero yelmo, casco nícasquillo: 
Por yelmo traigo yo mí colodrillo. { 

Si tuviera lugar me chamorrara 
Este pelo que traigo jaceriao; 
T si ruera posible me calvara» 
T te guardtára como perro chino, 
i Yelmo me ofreces? mírame á la eara, 
uaballeríto del Padrón del Pino, 
Que imagino tan muelle tu braveza, 
Que aun estoy por quitarme la cabeza* 

T diciendo y haciendo, y en volaadns 
Salta sobre el caballo, y arremete 
Con acciones furiosas y nefandas, 
T como espiritado mata siete. 
To quiero concederme mis demandas: 
Remítome á mi puño y mi cachete: 
Tu hermana, á quien yo miro, y que me mira» 
Enciende los volcanes de mi ira. 

Ni demonios que van con espigones 
Huyendo de reliquias conjúranos; 
Ni en la sopa revueltos los bribones; 
Ni cañones de bronce disparados: 
Ni pleito en procesión por los pendones; 
Ni pelamesa de los mal casados. 
Ni gallegos en bulla, ni calderas 
En choque de basares y espeteras, 

Se pueden comparar con el estraeDdk> 
Que resonó del choque y cuchilladas. 
Con que los dos se estaban deshaciendo 
A puro torniscón de las espadas* 



668 OBRAS BB DON FRAHGISGO 

Las armas con el sol eslán ardiendo^ 
Y arrojando centellas fulminadas: 
A. poder de ios tajos y reveses^ 
En fraguas se volvieron los arneses. 

Se majan, se machucan, se martillan, 
Se acriban, y se punzan, y se sajan. 
Se desmigajan, muelen y acrebilian. 
Se despizcan, se hunden, y se rajan. 
Se carduzan, se abruman y se trulaOi 
Se hienden, y se parten, y*^ desgajan: 
Tan cabal, y tan justamente obran^ 
Que las mispias heridas que dan , cobran. 

Nube de polvo los esconde ciega, 

Sue acortando nublosa el sol y el dia, 
ace crecer el suelo con la brega. 
Que ardor de los caballos esparcía: 
Cólera los ahoga , y los anega 
Sudor humoso, blanca espuma fría: 
Son ardiendo en los golpes de sns manos 
Dos Etnas que martillan dos-Vulcanos. 

Argalía le asienta en la mollera. 
Golpe descomunal; pero la espada 
Del pelo resurtió, como pudiera 
Resurtir de una peña adiamantada. 
Viola sin sangre , y vio la cabellera, 
No solo sana, sino mas rizada , 
T dijo con espanto alzando el hierro: 
Este por coronilla trae un cerro. 

Cuando con las dos manos, levantado 
Sobre los dos estribos Ferraguto, 
Para acabar de un lance lo empezado, 
Con intento datado y resoluto, * 
Sobre el yelmo descarga tal nublado^ 
Que Angélica previno llanto v luto; 



DB QUBVBDO. 609 

Mas víeado que no deja en él rasgofto i 
Un gesto hizo al sol, al cielo un zuño. 

Apártase Argalía.con espanto; 
¥ Ferragut, confuso en su fiereza; 
Dijo Argalía: si es de cal y canto 
Tu greña, hago saber á tu braveza , 
Que estas armas que ves templó el encanto; 
También templó mi cuerpo y mi cabeza, 
Respondió Ferragut: y solo un lado 
Encomendó el encanto á mi cuidado* 

Tu hermana me darás, y sahumada. 
Por si el temor ha hecho de las suyas; 
Que no respeta encantos esta espada, 
Ni te valdrá que charles ni que nuyas. 
Dártela (dijo) por muger me agrada; 
Mas debes conocer que han de ser suyas 
Estas resoluciones, si ella gusta, 
Por mi tu boda acabará la justa. 

Pues vé respailando, y á tu hermana 
Dirás que yo la quiero por esposa, 
¥ aue tengo razón, y tengo gana, 
¥ oirás que también tengo otra cosa. 
Argalia con mafia cortesana 
Dice al pagano: mientras voy reposa, 

?ae presto volveré concia respuesta, 
partió como jara de ballesta. > 

En un daca las pajas á la tienda 
Llegó, dijo á su hermana lo que pasa; 
Ella que ve la catadura horrenda 
De aquel vestiglo, testa de argamasa, 
La figura rabiosa y estupenda. 
Un demonio con gestos de ganasa; 
Que la dan por marido en cuerpo broma 
Anima zancarrón por lo Mahoma; 



699 OBBAS MI BOM ^BAKCISGO 

me á hito con llanto coslurero 
Llerftba maldiciéndose, y decia: 
¿Cómo siendo mi hermano, y caballero? 
¿Siendo Angélica yo? ¿Siend[o Argalia? 
lina fantasma, fondos en tintero, 
Por marido me ofreces este dia? 
üfl hombre tentación, carantamania, 
Q«e no pnede enseñarse sino en jáalaf 

¿No ves aquellas manos, cuyos dedos 
Manojos son de abutagados sapos? 
¿iqaeiios ojos enguizgando nietos? 
¿Los miembros ganapanes y gniftapo^ 
Blancos los labios son, negros y acedos 
Los dientes, entoldados con harapos 
De pan mascado; y la color, que espanta. 
Coa sombras de estantigua y marimanta. 

¿Este habla de emboscar en mis cabellos 
£1 javalí que miras herizado? 
¿Este con sus ronquidos y resuellos 
Mi siiefio bramará puesto á mi ladot 

ÍHan de pringarse aquestos brazos bellos 
En la cochambre de ese endemoniado? 
¿Este postema de soberbia y safia 
Eo raf descansará su gvadramafia? 

Afftes con alto rayo sacudido 
De la diestra de Júpiter Tenante, 
En las voraces llamas encendido , 
Caiga el cuerpo en incendios relumbrante; 
Y el espíritu eterno desceñido 
Despenda puro y castamente amante: 
Descienda, y enemigo siempre á Febo^ 
Palpe las sombras del noturno Serebo. 

Las sombras palpe, pues arder cimdo 
Constelación amante do merece; 



n Quraoo. tn 

^ aer familia al sol, ooe oí estrelhd» 
füMo con hacha esplóiidida enriquece. 
Solarneule me niega mi cuidado 
La jMerte aae mí pena le merece, 
Porque pveaa mejor sentir mi saerM; 
: Mns en tanto dolor no falta muerte. 

No iatiia muerte^ no, que esta renlurt 
Tengo, y en esta fé de morir vivo* 

ÍO qué recibimiento, muerte dora, 
)i vienes presurosa, te apercibol 
Ven cerrarás en honda sepultura 
El fuego mas discreto y mas alti?o, 
Que ardió humanas médulas: ven y derra 
Mucbo imperio de amor en poca tierra» 
Cúbrame poca tierra si eqiirare , 
; VwtB me será mas leve, si muriere, 
La que de esta desdicha me apartíN-e, 
Que la que en esta arena me cubriere* 
Tú, cÁeio , contarás al que pasare 
El grave caso qoe tos astros hiere: 
OhSgMos el dolor en que me hallo 
A ti á decillo, al huésped á tiorallo. 

La risa de la Aurora en sus dos ojos 
En mas preciosas perlas era llanto, 
Mas.aíaliendo Argalla sus enojos, 
¥ viendo su dolor, la dijo: en tanto 
.Que yo viere del sol los rayos rojos, 
No temas fuerza ni poder de encanto: 
To flMñré, yo, Aiigélica, primero 
Que el oro de tus trenzas dé á su acefO. 

Restituyase al alma la afligida 
DoBcella, y dijo: lo que puede el arte 
Disponer con prudencia prevenida, 
No c& bien delado al ímpetu de Marte. 



S7S OBBASSBSOH rsARGlSCO 

Si mueres, ¿qué mas muerte qoe mi rída? 

S"iOla, ; muger, y en tan remota parte? 
ejor es dejaderos coa la mafta, 
Qae coa promesas de dadosa hazafia. 
Va 

§De: 
o ei 
EnsD 
Hed 
DcHi 
Tala 
Aeuai 

Si al 

Iremo 

Sasg 

Cuanl 

Ponc' 

Dijo; y viendo la traza biea dispoesta, 

Argália toItíó cod la respuesta. 

Lle^, y daca (u hermana lo primero , 
Le dijo Ferragut, todo casado. 
No quiere, respondió. Pues yo la quíCTOt 

gue ya la tengo un hijo aparejado, 
n cuanto dices miente 
Tú serás muerto: y yo 
Su marido he de ser, q 
Y sn dote será ta calai 
Tal tirria le tomó: q 
Para despedazarle á too 
Argalfa se opone á su | 
Por defenderse y por vi 
An^lica se rale de su 
Dejando á buenas noch 



Yviélfelé las espaldas Argalfe, 
T votando le deja, y se desria. 

Si huyes, gozaréde la obiootá, 
ferragot dijo ; y al volver ll cara, 
No vio de ella m rastro, ni ofaic^eta » 
Que vá embolsada en una nube clan. 
Hornos ardientes por los ojos brota: 
Furioso á todas |>aties se dispara : 
Brama, gime, reebina, ladra, ahnUa, . 
T en esUdUdos su congoja anruUa^ 

Si ai cielo dmi Mahoma te bas subido^ 
Dijo, yo bajaré á la tierra el cielo : 
Si acaso «n los infiernos te bas saniid<»^ 
No se te cubrirá al iitfiemo pdo : 
Si en er profundo mar te bas zabalUdia» 
Con d foego que exhalo eqDgarjfflo : 
Si los diablos te llevaa eb cadíúia. 
Tras ellos andaré mhrtdo eb pena. 

Marido en pena, j boda perdurable 
Te aegairé sin admitir reposo , 
Hststa qne en tu persoaa desei^iabld 
Berriondo los impetns de esposo* 
Si ,en la^erra parezco fomidableí 
Debajo dt las mantas soy donoso : 
Si vas vakmdo por los campes verdfeis, 
íBqaaos diez pares de preñados luerdea : 

Tales cosas ; corriendo po^ loa corroa» 
Iba gritando, y de uno en otro pvado : 
Tras él en varías, tropas corren peicos ; 
Iba de todas saertes emperrado ; 
T con SNúi de pandorga de cenoercon 
Bate aldabaUo, el nao y otro ladb 
Le pÍGa,'y le atolondra a mogicones, 
T eXpbsÑBn \sLmB/iottk mcárdiscMm. . 



674 OBBAS m BOK ihakcisgo 

Montes, por donde corre ese akahueie , 
Dijo, (que no es posible sean hermanos] 
Sed coroza á su testa y su copete, 
Y á los pies de ella os estended en llanos. 
Ninguna seña de ellos me promete 
La tierra, ni los cielos soberanos. 
Pues no puedo, alcanzarle en este lance, 
Mi maldición y la de Dios le alcance, 

Déjasme en paz, y métesme la guerra 
Dentro del corazón con tus tramoyas : 
Ningún paso que das el golpe yerra 
En mis entrañas, nuevamente Troyas* 
Pues los engaños de Sínon encierra. 
Como el paladión, tu rostro en joyas, 
Tras ti revolveré con fé prolija 
£1 mundo polvo á polvo, y guija á guija. 

Y allá va con los diablos sin camino ; 
T pues él vá dejado de la mano 
De Dios, siga su loco desatino, 
y volvamos á Ajitolfo, aue en el llano. 
Viéndose solo en el Pauron del Pino, 
Arrastrando & manera de gusano , 
iSaca el hocico, ^ todo el campo espía , 
;Ñi & Ferragut atisva, ni á Argalla. 

Hidlase solo, y sale como zorra , 
<2ue hambrienta á husmo de los grillos inda: 
Aquí tuerce la oreja, allí la morra, 
Por si rumor alguno se demanda : 
Mas vkndo su persona libre y borra 
De prisión y batalla tan nefanda. 
Su yelmo enlaza, saca de la estala 
Su caballo, y le ensilla y le regala. 

T viendo acaso que la lanza de oro 
De cierto al Pino se quedó arrimada, 



DB(ÍOIVIDO« 678 

Sin saber el encanto, im^ decoro. 
Por compañera 6e la da á su espada. 
Mírala , y dice : aoui Ilero un tesoro • 
De molde me venará para empefiada: 
No la piensQ probar en los guerreros; 
Antes pienso romperla en los plateros. 

Monta á caballo ; mas tan poco moala. 
Que le tiene el caballo, y no le siente^ 

Y con temor del bosque se remonta. 
Por la campaña á paso diligente. 

Lo que ha pasado, y lo qne vio le atonta ; 
Cuando al pasar los vados de un corriente, 
üa caballero armado se aparece , 
Que todo le espeluzna, y le estremece^ ^ 

Era el señor de Mental van Reinaldo, : 
Que como era tercero á Ferraguto , 
Tras él desde París sudando caldo 
Se vino con intento disoluto : 
cQue amor no estudia á Hártalo , ni i Baldo, 
«Por ser monarca eterno y absoluto; r / 
«Ni escucha testos, ni obedece leyes, 
«Ni respeta las almas de los reyes.» 

K Astolfo reconoce en la estatura: 
De Ferragut pregunta los sucesos : 
Cuéntale del pagano la avistara, 

Y el molimiento de 3us pobres huesos : 
Como Angélica puso su hermosura 
En cobro ; y ciue temiendo los escesos 
De Ferragut, nujeudo vá Argalia , 

Y Ferragut siguiéndole á poraa. 
Óyele, y sin hacer de Astolfo caso» • 

Ni responaer, la rienda dio á Bayardo, 
DMendo: para el fuego en aue me maso. 
Poco es correr, pues aun volando tard». 

i 



fiH^ OBRAS Dft m^ il^4J(€ISG0 

Matalote fng^ yo á PegM» 
Para sagair al jd^ador gaHaf do* 
Si ya k aloaaso a) paso que la s%o ^ 
Jl Meateltaa la He¥ar¿ coomigo. 

Como ooq la narÍB bebe el fílm^m 
Alienta ¿e Ifts hueUaá del venado^ 
X deaiKalvieada d aiODie ma& esf es» , 
Las ^atas^ sotlcáta y; «I setal^ado ; 
Asi R^kialdo coft miraír Isravies» 
Registra el «ampo d« uno y olri^ hd^y 
JUi^ttiea sosipeoBa que es cnalqttiiitt 
iMnAoso ruQMP áe la ríbeEa« 

lallamaio de sombra «t^^ esií^ lag»^ 
Se jirecipiift eoA ardieat^s safia$ ; 
Déjjase fiefsttadir de los refleios 
Del sol, porqne relrataft soB pesteUtti. 
La desesperacíiNft le dá'ooasejas: 
Examina lo OEpaoo i las oioalaftaa ; 
Nft káy tpottco, ai caveraa qiM «o^taqiñiía: 
T entre fieras la busca como fitem. 

Dotémosle siguiendo su desaa ^ 
T Yolfamos á- A^tolfo, que eatxHfift» 
T que.á Parús (auaque por grmfWfo} 
Hecho ua titee ^mado se aveeii» 
En la ciudad eatr¿ c6n.at kofea 
Deiatanzáde.OM) peregrina* 
Encontoóiooii Orlavdo, qite k lafNffáFHi 
Agiacda^éel su«eso niievai cierta«. 

Gonl() eon»^ Argalía, y Ja donof^Ha , . 
Sin saber ddndo y eómo^ ^mbaf^Htd»;, 
Y comei FervaguAo ?á trai' elli^ , . 
T qva^ákm trea Reioaldas v^ s%uiaalp< ' 
üaMíce rayo á^srayo, ésl^ella i estlMIll^ . 



Oite&do, dijo ea cólera encendido : 
Dónde estoy yo, si Angélica se ha id<yf 

Quítateme, muñeco, de delante, 
Que te haré baturritlo de nn cachete. - 
£1 toalhadado caballero andante, 
Sin rej^icar partió como un cohete. 
k Durindana empufta futmtnanté, 
T con el viento líquido arremete, 
Dícieiido : Si yo gozo sus despojos, 
Por Durindana ceñiré sus ojos. 

Gayó muda la noche sobre e! sir^i 
Sobrada de ojos, y de lenguas falta : 
Sin Toz estaba el mar, sin voz el cieto. 
La luna con azules ruedas alta : 
Hiere con mustio rayo el negro velo 
MaHgna luz que la campafia esmalta : 
Nace dormido entre la yerba el viento, 
Preso con grillos de ocio soñoliento ; ' 

Cuando para aguardar á que se lia 
De sus locuras, ú con él la aurora, 
C!oD su cuidado por dormir porfia ; 
Man no se lo consiente el bien que adolra. 
El teso desde Angélica á Argalia 
Deaconcertado, no reposa un hora; ' 
Porque en ansias y penas semejantes 
No sabe el sueño hallar ojos amantes. 

Mas lucha que descansa con el lecho; 
Vuélvele duro campo de batalla: 
Con el desvelo ardiente de su pecho 
A sf mismo se busca y no se halla; 
T dice: el sol y el dia qué se han hech^t 

Suieren dejar al mundo de la agallaf 
áseles desherrado algún caballo, 
Qaeno relinchan á la voz del galtot 



078 OBBAS DX 0ON FIUNGISGO 

Has viendo que la tez de la mañana 
Ensancha los resquicios diligente, 
I^a craz besa devoto en Durindana: 
Luego del lado la dejó pendiente. 
Las armas viste, y de color de grana 
Banda en púrpura y oro y plata ardieate 
La sobfesefia del escudo quita, 
T el no ser conocido soiicjia. 

Monta á caballo, v ajustado el freno, 
Dijo mirando al cielo: claustro san to^ 
De misterios de luz escrito y lleno, 
Argos de oro y estrellado manto, 
Favorece las ansias en que peno, 

Sue yo te ofrezco, si consigo tanto, 
nmos preciosos, que de mi recibas, 
T en voces muertas intenciones vivas: 

Dijo, y á todo caminar se arroja 
A buscar el camiao sin camioo, 
Adestrado de sola su congoja^ 
T arrastrado de amante desatino. 
Registra yerba á yerba, y hoja á hoja 
. El campo, obedeciendo á su destino, 
T signe á persuasión de sus cuidados 
Los otros dos que van descaminados. 

CANTO TERCERO. 

Llegóse el plazo que á la justa habia 
Sefialado el gran Carlos, y á su gente: 
El Indo le lavó la cara al día, 
T en perlas nevó el oro de su frente. 
Con mas joyas el cielo se reia: 
Ardió en piropos el balcón de Oriente; 



Por verle las estrellas embobadas, 
Detuvieron al sueño las jornadas. 

QÜINTIUAS. 

Ningún cometa es culpado, 
ni hay signo de mala ley, 

|)ues para morir penado 
a envidia basta al privado 
y el cuidado sobra al rey. 
De las cosas inferiores 
siempre poco caso hicieron 
los celestes resplandores; 
y mueren porque nacieron 
todos los emperadores. 

Sin prodigios, ni planetas 
he visto muchos desastres, 
y sin estrellas profetas: 
mueren reyes sin cometas, 
y mueren con ellas sastres. 

De tierra se creen estrafios 
los príncipes de este suelo, 
sin mirar que los mas afios 
aborta también el cielo 
cometas por los pícafios. 

El cometa que mas brava 
muestra crinada cabezsft 
rey, para tu vida esclava 
es la desorden que empieza 
el mal que el médico acaba. 

LETRILLA BURLESCA. 

Después que me vi en Madrf , 
yo os diré lo que vi. 



$6A OBBAS . W VW FBANGISGO 

Yi uaa alameda eseelente, 

Jue á Madrid el liempa airado 
e sas bieues le ha dejado 
las raices solameate: 
vi los ojos de una puente 
ciegos á pitro llorar: 
los pájaros vi ca&tajr, 
las gentes llorar oí: 
yo os diré lo que vi. 

Médicos vi en el lugar, 
que sus desdichas rematan, 
y la hambre no la matan 
por no haber ya que matar: 
vi á los barberos jurar 
que en sus casas en seis dia^, 
por sobrar tantas vacias, 
no entraba maravedí : 
yo os diré lo que vi. 

Vi de pobres tal enjambre^ 
y una hambre tan cruel, 
que la propia sarna en él 
se está muriendo de hambre : 
vi por conservar la estambre 
peciir hidalgos honrados, 
al relox cuartos prestados, 
y aun <|aizá yo los pedí: 
yo os diré lo que vi. 
Vi mil fuentes cele^fadas» 

?[ue son, aunque anuales sobre, ¡ 
uentes en cuerpo de pobre, 
que dan lástima ouiadas; 
vi muchas puertas cerradas^ 
y m p^Ue echado pdf puertas: 
de sed vi lámparas muertas 



DK QUBVKOO. -fM 

tn los templos que corrí : 
yo os diré lo queví. 

Vi un lugar, á quien su norte 
arrajó de las estrellas, 
que aunque ahora está eon mellas. 

So le conocí coa corte, 
o hay quien sus males soporte; 
eues por no le ver su rio, 
uyendo corre con brío, 
y es arroYo valadi : 

50 os diré lo que vi 
espaes que me vi en Madrí. 

LETRILLA BURLESCA. 

Hemos venido d llegar 
& tiempo que ea damas claras 
son de solimán las caras, 
las sarnas de rejalgar: 
piénsanBe va remozar, 

Í volver al color nuevo, 
aciendo Jordán on hueva, 
que le remoce los aAos 
quiero c$iilar desengaños ; 
y pues á todos les toca, 
punto en boca. 
Hóaranse de tantos modos 
las mugeres por la fama, 
que casta muger se llama 
la que la hace eon todos: 
ios dineros son los gedog, 
y veaeea deudos presentes, 
que soa sangre los parientes ; 
y el dinero del galán 



0BBÁ9DK DON HUNCISGO 

es sangre, es carne, y es pao, 
es Alaejos y Coca, 
punto en boca. 
Persigne al pobre ladrón 
el alguacil con testigos, 
qne siempre son enemigos 
los Que de un oficio son : 
los dos van contra el bolsón: 
húrtale el ladrón sutil, 
y al ladrón el alguacil, 
y ansf sana los perdones, 
siendo ladrón de ladrones 
que los castiga y convoca: 

Sonto en boca, 
L casa del tribuno 
tanta justicia se halla, 
que aun su muger por guardalla 
dá lo suyo á cada uno : 
no le enfada el importuno, 
á quien en fiera cadena 
su marido dá la pena, 
pues ella le dá la gloria, 
y para darle yitona 
el primer auto revoca: 
punto en boca. 

LETRA satírica. 

Que no tenga por molesto 
en dofia Luisa don Joan, 
ver que á puro solimán 
traiga medio turco el gesto^ 

noe piensa que con esto 
e agradar á la gente, 



M QVSTBOO. 688 

mal haya quien lo consiente. 

Que adore á Belisa un bruto, 
y que ella olvide sus leyes, 
sino es cual la de los reyes 
adoración con tributo : 
que k todos les venda el fruto, 
cuya flor llevó el ausente, 
mal haya quien lo consiente. 

Que el mercader dé en robar 
con avaricia crecida: 
<}ue hurte con la medida 
sm tenerla en el hurtar: 
que pudiendo mahullar, 
prender al ladrón intente, 
mal haya auien lo consiente. 

Que su limpieza exagere, ^ 

porque anda el mundo al revés, 
quien de puro limpio que es, 
comer el puerco no quiere; 
y que aventajar se espere 
al conde de Benavente, 
mal haya quien lo consiente. 

Que el letrado venga á ser 
rico por su mugar beiía^ 
mas por su parecer de ella, 
que por su buen parecer; 
y que no pueda creer 
que esto su casa alimente, 
mal haya quien lo consiente. 

Que de rico tenga fama 
el médico desdichado ; 
y piense que no le ha dado 
mas su muger en la cama, 
corando de amor la llama, 



cu OBIAS « DOlf f RANGISGO 

qae no en la cama el doliéatei 
mal haya qoieo lo coDskmte. 

T qo6 la Tíuda enlutada 
les jure á todos por cierto, 
qae de núedo de su muerto 
9ÍeiBpre duerme acompailada; 
que de noche esté abrazada 
por esto ée algún rállente, 
mal hay (|uíeB lo consiente. 

Que pida una y otra vez, 
fingiendo virgen el alma, 
la tierna doncella palma, 
M es dátil su doncellez ; 
T que dejándola en Fez, 
la naga srempre presente, 
mal haya quien lo coasiente. 

Que el escribano en las satas 
quinera encubrirnos su tifta, 
siendo ave de rápida 
con las plumas de sus alas : 
que echen sus cañones balas* 
á la bolsa del potente, 
mal haya quien lo consiente. 

Que el que escribe sos ranones 
algo de razón se aleje ; 

;^ que escribiendo se de)e 
a verdad entre renglones! 
que por un par de doblones 
caMmice al delincuente, 
mal haya quien lo consiente 



LETBILI.4 SiTIUCiL 

i lA FORTUNA. 

Es tu firmeza tan pocat 
que ]^ngi» de tu «ígor^ 
que de andar al ? ededor 
te has vuelto,. Fortima, loca; 
mas si mi bieii te pr<^v«6a , 
párate por au ooosuelo; 

si no dirélo. 
Llamarte virgen cood^o. 
y así por cierto concluyo,^ . 
que mal guardará lo suyo 
quien hof (a toda U> agei^ 
pues ves el mal en qiie peno» 
fAim^ fortuna, en el suelo; 

sino dkélo^ 
En tu Fueda arrebatada, 
andas síeo^re de pelea: 
muger que á tantos voltea, 
mas ^pterr&sar ycUeada: 
deja á nú vida cansada 
gozan un peco de cielo; 

sí ao d^r^lo. . . 
Para puta, $egun veo, 
vales muy larga moneda; 
pues por no estar rmaca queda, 
tendrás ligero meneo: 
cúmpleme aqueste deseo, 
quítale á mi tnen el velo; 

si no dirélo. 
Mas haráspme cargo estrecho^, 
diciendo coa artificio , 
que has rodado en mi servicio, 



686 OBBAS M D01V PlIAiíCiSCO 

y ese es el mal qae me has hecho; 
párate porque deshecho 
me ves en tormento y daelo; 

si no dirélo. 
Ta no tengo que perder, 
que soy poeta en efeto; 
y por decir un cdnceto 
aeshonraré una muger: 
si te paras, podrá ser 
que calle aqueste libelo, 

si no dirélo. 

LETRILLA SATÍRICA. 

Que le preste el ginovés 
al casado su hacienda: 
que al dar su mu^er por prenda, 
preste él paciencta después : 
que la caneza y los pies 
le YÍsta el dinero ageno, 
bueno. 

Mas que venga á snceder, 
que sus reales y ducados 
se los vuelvan en cornados 
los cuartos de su muger: 
que se venga rico á ver 
con semejante regalo, 
malo. 

Que el mancebo principal 
aplique por la pobreza 
á ser lacfron su nobleza, 
por ser arte liberal : 
que sea podenco de real 
mas escondido en el seno, 
bueno. 



\ 



9S QUBVKDO. 687 

. Mas qae en tales desatinos 
venga el pobre desdichado, 
de puro oMcaminado 
á parar por los camÍDOs: 
que conozca los teatinos 
^ por intercesión de un palo, 
malo. 

Que el hidalgo por grandeza 
muestre cuando riñe a solas 
en la multitud de olas 
tormentas en la cabeza : 
que disfrace su pobreza 
son rostro grave y sereno, 
bueno. 

Mas ooe haciendo tanta estima 
de sus deudos principales; 
coma las ollas navales, 
como batalla marina : 
que la haga cristalina 
á su capa el pelo ralo, 
malo. 

LETRILLA SATÍRICA. 

Yo he hecko lo que he podido^ 
Fortuna lo que ha querido. 

Los casos dificultosos 
tan justamente envidiados, 
empréndenlos los honrados, 
7 ac&banlos los dichosos; ^ 
7 aunque no están envidiosos 
en loque me ha sucedido. 
Yo he hecho, &€. 

To no condeno quejosos, 
ni quiero ensalzar sufridos: 



••r 



6tt8 OBRAS DB BOlf FBAüCISGO 

de bienes no mereeides 
no sé cómo hay entidiosos; 
si Bo soy de los dicliciñ)S 
por haberlo merecido^ 
Jío he hKko^ &€. 

Lísida, aieni{M^e aovMiteee, 
yes firme ley sin madanza, 
que et bien es del qae le alcanza, 
y no del que le merece; 
y en vano rae desfa&ece 
ver que en cuanto se ha efreeido 
Jío he hedso, &e. 

Mas honra al qne e»desdichada 
que no se sepa raaoB, 
que puede dar presunekm 
gran logar mal empleado: 
no me culpa mt caida'do: 
porque en cuanto yo he rbido 
Yo he hecho, 4íú. 

Méritos son dei^rdicios, 
que ofenden todas of ejas: . 
para realzarlas quejas 
son buenos va los servicias; 
y aunque el sembrar beneficios 
produzca agravios y dvido, 
Yo he hecho, &c. 

De Hti desdicha me fie, 
de fortuna nada espem, 
sino es: algún mal postrero, 
que^será el piamer bien ttio: 
no corjta n»as iras desvie; 
y por no quedar . corrido^ ¡ 

JÍO he heeno jh ««e be jipdiíh^ 
ForttamkMuela querida^ , ;. 



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