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Full text of "Poema de mio Cid"

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in 2010 with funding from 

University of Toronto 



http://www.archive.org/details/poemademiocidOOmen 



CASTELLANOS 



POEMA 
DE MIÓ CID 



EDICIÓN Y NOTAS DE 

RAMÓN MENENDEZ PIDAL 

DB LA REAL ACAEKUIA ESPAÑOLA 



EDICIONES D 

MADRID 



I C. t-*-t-¿+'¿' 



USjv- f* ^u ***** * & 



ITALIA-ESPAÑA 




EX-LIBRIS 
M. A. BUCHANAN 



POEMA 



DE MIÓ CID 



US 



CLASICOS CASTELLANOS 


[rv, c e.. 


POEMA 


DE MIÓ CID 


489807 


13.4-43 


EDICIÓN Y NOTAS DE PAMÓN MENÉNDEZ PIDAL 


de la Real Academia Española. 


MADRID 


EDICIONES DE «LA LECTURA» 


1 91 3 



INTRODUCCIÓN 

FECHA DEL POEMA Y ESTADO EN QUE 
LLEGÓ A NOSOTROS 

El Cantar de Mi ó Cid es el primer monume n- 
to de la literatura española que ha llegado hasta 
nosotros ; pero, naturalmente, no es probable 
que este primer documento conservado sea el 
primero que se escribió. Además es esto impro- 
bable si atendemos a otra consideración. Per- 
tenece el Cantar a un género, el de la poesía 
épica castellana, que vivió hasta el siglo xv y 
produjo otros cantares dedicados al mismo Cid, 
a Fernán González, a los Infantes de Lara, 
a Bernaldo del Carpió, a Carlomagno y a otros 
héroes así españoles como franceses. La casi 
totalidad de estos poemas se ha perdido, que- 
dando de ellos tan sólo extractos en prosa u 
otras secas noticias. Claro es que, dentro de 
una literatura que tantas pérdidas ha sufrido, 
es increíble que el primero y casi único texto 
conservado sea precisamente el primero que 
se escribió. En fin, hay motivos muy poderosos 



8 FECHA Y TRANSMISIÓN DEL POEMA 

para creer que ciertos cantares dedicados al Rey 
Rodrigo, a los Infantes de Lara y al Infante 
García, precedieron al del Cid. Éste, según to- 
dos los indicios, fué escrito hacia el año 1140. 

Este Cantar de Mió* Cid, resto casi único de 
la poesía heroico-popular castellana, se conserva 
en un manuscrito, único también, copiado en el 
año 1307 por un tal Pedro Abad. Para hacer su 
copia, este amanuense se sirvió de un texto muy 
antiguo, el cual contenía ya ciertos yerros que 
nos permiten asegurar que no era ciertamente 
el primitivo original escrito hacia 11 40 (1). A 
la copia de Pedro Abad le falta una hoja en 
el comienzo y dos en el interior del códice. 

En el mismo siglo xiv en que vivió Pedro 
Abad, cierta Crónica de Veinte Reyes de Cas- 
tilla prosificó nuestro poema para incorporarlo 
a la narración del reinado de Alfonso VI. El 
manuscrito del Cantar que sirvió para esta tarea 
no fué el de Pedro Abad que hoy poseemos, y, 
por lo tanto, el concurso de la Crónica nos es 
inestimable para conocer el texto primitivo del 
Poema; aun a través de la prosa de la Crónica 
se descubren restos de frases y versos del ori- 
ginal que nos proporcionan muy útiles varian- 

(1) Véase para todo esto R. Menéndez Pidal, Can- 
tar de Mió Cid, texto, gramática y vocabulario, I, 1908, 
P- 32. 



ARGUMENTO DEL POEMA 



tes y, sobre todo, gracias a esta Crónica pode- 
mos conocer el relato del Poema en la parte co- 
rrespondiente a las hojas perdidas del manuscri- 
to de Pedro Abad. 



ARGUMENTO DEL POEMA 

El asunto tratado en el Cantar de Mió Cid 
es el siguiente : 

Cantar primero : El destierro. Rodrigo Díaz 
de Vivar, el Cid, es enviado por su rey Al- 
fonso a cobrar las parias que los moros del 
Andalucía pagaban a Castilla. Al hacer esta re- 
caudación de tributos, el Cid tiene un encuentro 
con el conde castellano García Ordóñez, á la 
sazón establecido entre los moros, y le prende 
afrentosamente en el castillo de Cabra. Cuando 
el Cid vuelve a Castilla es acusado por envidio- 
sos cortesanos de haber guardado para sí gran- 
des riquezas de las parias, y el rey le destierra. 
Alvar Fáñez, con otros parientes y vasallos del 
héroe, se van con él al destierro. (Este relato co- 
rresponde a la parte perdida del códice.) El Cid 
parte de Vivar para despedirse de su mujer que. 
con sus dos hijas, aún niñas, está refugiada en 
el monasterio de Cárdena, y al dejarlas allí aban- 
donadas, el héroe pide al Cielo le conceda llegar 



10 ARGUMENTO DEL POEMA 

a casar aquellas niñas y gozar algunos días de 
felicidad familiar (versos 1-284). El plazo del 
destierro apremia, y el Cid tiene que acortar su 
despedida, para salir de Castilla a jornadas con- 
tadas; otra preocupación le apremia más de 
cerca: la de poder en el destierro sostener su 
vida y la de los que le acompañan (v. 285-434). 
Los éxitos del desterrado son al principio pe- 
nosos y lentos. Primero gana dos lugares mo- 
ros. Castejón, en la Alcarria, y Alcocer, orillas 
del Jalón, y vende a los mismos moros las ga- 
nancias hechas (v. 435-861). Luego se interna 
más en país musulmán, haciendo tributaria suya 
toda la región desde Teruel a Zaragoza, mien- 
tras Alvar Fáñez va a Castilla con un presente 
para el Rey (v. 862-950). El desterrado prosi- 
gue su avance sobre las montañas de Morella y 
tierras vecinas, que estaban bajo la protección 
del conde de Barcelona, y prende a éste, deján- 
dole generosamente en libertad al cabo de tres 
días de prisión (v. 951-1086). 

Cantar segundo : Las bodas de las hijas del 
Cid. £)esde las mismas montañas de Morella, 
el Cid se atreve ya a conquistar las playas del 
Mediterráneo, entre Castellón y Murviedro, lle- 
gando en sus correrías hasta Denia (v, 1085- 
n 69) y logrando, al fin, tomar la gran ciudad 
de Valencia (1 170-1220). El rey moro de Se- 



ARGUMENTO DEL POEMA I l 

villa, que quiere recobrar la ciudad perdida, es 
derrotado, y del botín de esta victoria el Cid 
toma cien caballos y los envía con Alvar Fáñez 
al rey Alfonso, para rogarle permita a doña 
Jimena ir a vivir en Valencia. En ésta queda 
establecido sólidamente el cristianismo, pues 
el Cid ha hecho allí obispo a un clérigo, tan le- 
trado como guerrero, llamado don Jerónimo 
(v. 1221-1307). Alvar Fáñez, previo el permiso 
del rey, lleva a Valencia la mujer y las hijas 
del Cid; éste las recibe con grandes alegrías y 
les muestra desde el alcázar la extensión de la 
ciudad conquistada y la riqueza de su huerta 
(v. 1308-1621). El rey de Marruecos, Yúcef, 
quiere a su vez recobrar a Valencia, pero tam- 
bién es derrotado por el Cid; del inmenso botín 
de esta batalla, el Cid envía doscientos caballos 
al rey, siendo Alvar Fáñez el encargado tercera 
vez de este mensaje (v. 1622-1820). Tan repeti- 
dos y ricos regalos del Cid al rey producían en 
Castilla gran admiración hacia el desterrado 
héroe; pero, al mismo tiempo, mortificaban la 
envidia del conde García Ordóñez, el vencido 
en Cabra, y despertaban la codicia de unos pa- 
rientes del conde, los infantes (ó jóvenes no- 
bles) de Carrión que, para enriquecerse, quie- 
ren casar con las hijas del conquistador de Va- 
lencia. El rey mismo, estimando muy honroso 



12 ARGUMENTO DEL POEMA 

para el Cid el casamiento, se lo propone a Alvar 
Fáñez (v. 1821-1915). El Cid y el rey se avis- 
tan a orillas del Tajo; el rey perdona solemne- 
mente al desterrado y éste accede a casar sus 
hijas con los infantes de Carrión, pues aunque 
le repugna el orgullo nobiliario de los novios, 
no quiere negarse a la petición del rey, por 
quien tanta veneración siente (v. 1916-2155). 
El Cid se vuelve a Valencia con los Infantes y 
allá se celebran las bodas (v. 2156-2277). 

Cantar tercero : La afrenta de Corpes. Los 
infantes de Carrión dan muestra de gran co- 
bardía, sobre todo en la batalla que el Cid tie- 
ne contra el Rey Búcar de Marruecos, que nue- 
vamente viene a recobrar Valencia (v. 227S- 
2491). El Cid, después de vencer y matar a Bú- 
car, se siente en el colmo de su gloria: ya no 
es el pobre desterrado de antes ; se halla rico, 
poderoso, temido; piensa someter a tributo to- 
do Marruecos, y hasta se enorgullece de sus 
nobles yernos, cuya cobardía ignora (v. 2492- 
2526). Estos, empero, que no podían sufrir las 
burlas de que eran objeto por su falta de valor, 
quieren vengarse del Cid afrentándole en sus 
hijas, y le piden permiso para irse con ellas a 
Carrión. El Cid, sin sospechar la maldad de 
sus yernos, accede, y los despide colmándolos 
de riquezas; pero, al bendecir a sus hijas, siente 



ARGUMENTO DEL POEMA l'Ó 

el ánimo abatido por malos agüeros y tristes 
presentimientos (v. 2527-2642). Los infantes 
emprenden su viaje, y en cuanto entran en tie- 
rras de Castilla, en el espeso robredo de Corpes, 
azotan cruelmente a sus mujeres y las dejan 
allí medio muertas (v. 2643-2762). Al saber tal 
deshonra, el Cid envía a Alvar Fáñez a recoger 
a las hijas abandonadas, y despacha a Muño 
Gustioz que pida al rey justicia: "el rey fué 
quien casó mis hijas; toda mi deshonra es tam- 
bién de mi señor" (v. 2763-2919). Condolido 
el rey, convoca su corte en Toledo. A ella acu- 
den los infantes ; aunque van de mala gana, van 
confiados en un poderoso bando de parientes a 
cuya cabeza está el conde García Ordóñez, el 
antiguo enemigo del Cid. Éste llega a Toledo 
el último (v. 2920-3100). Al abrirse la sesión 
de la corte, el Cid expone sus agravios, pidien- 
do a los infantes, primero, la devolución de las 
dos preciosas espadas Colada y Tizón ; después, 
la entrega de la dote de las hijas, y a ambas 
cosas tienen que acceder los demandados (ver- 
sos 3 101-3249). Pero el Cid demanda tercera 
vez, y ahora exige la reparación de su honor 
mediante una lid. En vano los infantes se ala- 
ban de su conducta, despreciando a las hijas 
de un simple infanzón como indignas de em- 
parentar con los condes carrionenses. El Cid 



14 ELEMENTO HISTÓRICO 

responde al conde García Ordóñez recordán- 
dole su prisión en Cabra, pero a los infantes 
no se digna contestarles; los parientes del hé- 
roe son los que les echan en cara su cobardía 
y les retan de traidores (v. 3250-3391). En esto, 
dos mensajeros entran en la corte a pedir las 
hijas del Cid para mujeres de los infantes de 
Navarra y de Aragón, países de donde serán 
reinas. El rey accede a este tan honroso casa- 
miento, y reanudando el reto interrumpido, or- 
dena que la lid se haga en las vegas de Carrión 
( v - 339 2_ 353 2 )- Allí, en su misma tierra, los 
infantes quedan vencidos por los del Cid y de- 
clarados traidores (v. 3533-3706). Las hijas del 
Cid celebran su segundo matrimonio, mucho 
más honroso que el primero, pues por él los re- 
yes de España se hicieron parientes del héroe 
de Vivar (v. 37 7S73o). 



ELEMENTO HISTÓRICO DEL POEMA 

Este poema tiene un fondo histórico consi- 
derable. El rey Alfonso VI, durante los pri- 
meros años de su reinado, distinguió mucho a 
Rodrigo Díaz de Vivar, hasta el punto de ca- 
sarlo con Jimena Díaz, hija del conde de Ovie- 
do, mujer de sangre real, pues era nieta de re- 



ELEMENTO HISTÓRICO I 3 

yes, prima hermana del rey. Rodrigo fué en- 
viado por Alfonso a cobrar las parias del rey 
moro de Sevilla, y en esta excursión hubo de 
prender en Cabra al Conde García Ordóñcz y 
a otros nobles cristianos que, ayudando al rey 
de Granada, atacaron al moro tributario de Al- 
fonso VI. Este, a poco, enojado por cierta in- 
cursión que Rodrigo hizo contra el reino mu- 
sulmán de Toledo, desterró al héroe, en el 
año 1 08 1. 

El Cid se refugió al servicio del rey moro 
de Zaragoza, y sobre éste ejerció durante va- 
rios años una especie de protectorado. Enton- 
ces el rey moro de Lérida estaba, a su vez, 
bajo la protección del conde de Barcelona, Be- 
renguer Ramón, el Fratricida, y ambos, con 
varios otros condes catalanes y los señores de 
Rosellón y Carcasona, sitiaron el castillo za- 
ragozano de Almenar. El Cid les atacó y venció, 
y aun tuvo prisionero al conde de Barcelona 
con otros muchos caballeros, dejándoles des- 
pués ir en libertad (1082). Venció también al 
rey Sancho Ramírez de Aragón, otro aliado 
del rey de Lérida, y en el reino de éste devastó 
la comarca de Morella. 

Entre tanto, el rey Alfonso devolvió su gra- 
cia al desterrado, y en los años 1087 y 1088 el 
Cid estuvo en el reino de Castilla y recibió do- 



I 6 ELEMENTO HISTÓRICO 

naciones reales. Pero en 1089, con motivo de 
la excursión de Alfonso al castillo de Aledo, en 
Murcia, a la cual no llegó a tiempo el Cid, fué 
éste de nuevo acusado por los envidiosos. El 
rey ahora le confiscó heredades y riquezas, sin 
querer oir el juramento que en disculpa el Cid 
quería hacerle, y consintiendo sólo en dejar li- 
bres a la mujer e hijos del héroe que había apri- 
sionado cruelmente. El Cid entonces volvió a 
pelear contra el rey de Lérida, corriendo las 
montañas de Morella, en las cuales aprisionó 
segunda vez al conde de Barcelona. De nuevo 
éste probó la generosidad de su vencedor, y 
trabó con él íntima amistad. Berenguer renun- 
ció al protectorado de las tierras de moros, cu- 
ya defensa tan cara le costaba, y lo confió al 
Cid (1090-1091). Aún más: el sobrino de Be- 
renguer, Ramón Berenguer III, llamado el 
Grande, conde también de Barcelona, se casó 
con María, hija del Cid. 

Seguro ya por esta parte, el Cid se dedicó a 
conquistar el litoral valenciano. Otra vez, a 
instancias de la reina de Castilla, intentó con- 
graciarse con Alfonso, auxiliando a éste en una 
excursión que hacía contra los almorávides en 
Andalucía, y otra vez el rey se mostró receloso 
y airado (1092). El Cid tuvo que volverse a ale- 
jar de su rey, y para vengarse saqueó la Rioja, 



ELEMENTO HISTÓRICO 1 7 

desafiando al Conde de Nájera García Ordó- 
ñez, su antiguo enemigo, que no osó acudir a 
defender su condado. Vuelto a sus conquistas, 
puso sitio a la ciudad de Valencia, la cual tomó 
en 1094. El Emperador de los almorávides, Yú- 
suf, que a partir de 1090 venía apoderándose 
de la mayor parte de la España musulmana, 
intentó repetidas veces despojar al Cid de sus 
conquistas ; pero sus ejércitos fueron dispersa- 
dos o vencidos. El Cid afirmó aún más su domi- 
nio en las playas levantinas con la conquista de 
Almenara y de Murviedro, en 1098, tanto, que 
restauró allí la antigua diócesis, haciendo que 
el metropolitano de Toledo ordenase obispo de 
Valencia al clérigo francés D. Jerónimo de Pe- 
rigord. 

Después de la muerte del Cid (1099), doña Ji- 
mena mantuvo a Valencia contra los ataques 
de los almorávides, casi por espacio de tres 
años; pero tuvo, al fin, que pedir auxilio a su 
primo el rey Alfonso, el cual acudió a socorrer- 
la, llevándosela consigo a Castilla, juntamente 
con el cadáver de Rodrigo, e incendiando a Va- 
lencia antes de abandonarla (1102). Ya hemos 
dicho que una hija del Cid, María, estuvo ca- 
sada con el conde de Barcelona; la otra, Cris- 
tina, casó con el infante de Navarra Ramiro 
(v. nota a 3420). 



ELEMENTO HISTÓRICO 



Como venios, el Cantar concuerda en hechos 
fundamentales con la historia averiguada del 
Cid; la_ enemistad del Cid con el conde Garcí a 
Ordóñez y la prisión de éste en Cabra; el des- 
tierr o del Ci d ; la prisión de\ cnnñe ríe V,xrre- 
lona ; las campañas en tierras de Zarag oza, en 
las montañas de Morella y en las playas_¿e_3Zü^- 
lencia ; la conqui sta de esta ciudad y el ataque 
rechazado de Yúsuf de Marruecos : el episco- 
pado de don Jerónimo en Valencia ; el casamien- 
to d e una de las~nTjas del Cid con un in fante 
deJNavarra (v. nota a 3420). Hasta en menudos 
pormenores coincide el Poema con los datos his- 
tóricos : la estancia del Cid en Barcelona, a que 
alude en los versos 962-963, consta por la His- 
toria latina (1) ; y si el Cid en el Cantar consulta 
frecuentemente los agüeros (11-13, 859, 2615) 
sabemos que el Cid histórico era muy dado a 
esta superstición, tan arraigada entonces entre 
gentes de guerra, pues el conde barcelonés se 
lo echa en cara en la carta de desafío que le di- 
rigió, diciéndole que más confiaba en los agüe- 
ros que en Dios (2). 

(1) "Ule autem de regno Castellae exiens Barcino- 
nam venit, amicis suis in tristicia relictis. Deinde ver» 
ad Caesaraugustam venit." (Risco, La Castilla, p. xix.) 

(2) "Montes et corvi, et cornellae, et nisi, et aquilas, 
et fere omne genus avium sunt dii tui, quia plus confidis 
in auguriis eorum quam in Deo." (Risco, La Castilla, 
p. xxxvi.) Véase Cantar, p. 486 I0 . 



ELEMENTO HISTÓRICO 1 9 

Pero no sólo el héroe, sino ca si todos les 
personajes nombrad os en el Cant ar^spn riguro- 
mente hist oríeos y fuero n coetáneos del Cid. 

Comencemos por la familia real. Los dos 
condes don Anrrich (v. 3002, etc.) y don Re- 
mond (v. 3109, etc.) son los yernos del rey; 
los primos Enrique y Ramón de Borgoña, con- 
de aquél de Portugal (1094 a 11 14), y éste de 
Galicia (1090 a 1107) (1). 

Después también son históricos los amigos 
y vasallos del héroe. 

El conde don Frítela (v. 3004), es Fruela 
Díaz, hermano de doña Jimena; conde de León 
y Astorga; mayordomo del citado conde Ra- 
món de Galicia. 

Alvar Fáñez que Corita mandó (Y. 735) figu- 
ra realmente como señor de Zorita en documen- 
tos de 1097 y 1 107. Fué uno de los más nota- 
bles caba l leros de la corte de Alfonso VI, de- 
belador de los almo rávides y reconquistador de 
la Alcarria. En el reinado de doña Urraca, la 
hija de Alfonso VI, fué gobernador de Toledo 
de 1 109 a 1 1 14. fecha en que fué muerto por 
los de Segovia, defendiendo los derechos de su 
reina contra los partidarios del rey aragonés 
Alfonso el Batallador. El Cantar llama a Alvar 
Fáñez sobrino del Cid (v. 2858, 3438), paren- 

(1) Véanse sus retratos, págs. no y ni. 



20 ELEMENTO HISTÓRICO 

teseo confirmado por la carta de arras de doña 
Jimena, del año 1074, y supone que el Cid le 
tiene siempre a su lado, nos le parte de so brago 
(1244). No obstant e, las vidas del tío y del s o- 
brino corrieron más apartadas de lo que el 
Cantar supone, tanto, que la Historia latina del 
héroe pudo escribirse sin nombrar una sola vez 
a Alvar Fáñez. Este pudo salir con su tío al 
destierro, según dice el poeta, pues su firma 
falta por esos años en los documentos de Cas- 
tilla, y sólo reaparece entre 1085 y 1087, poco 
más o menos cuando se repatría el Cid ; en este 
tiempo es cuando Alfonso VI encargó a Alvar 
Fáñez de entronizar en Valencia a Alcadir, el 
rey moro desposeído de Toledo (1085-1086). 
Después, de 1090 a 1095, vuelve a figurar en 
los documentos reales, cuando el Cid andaba 
ocupado en la conquista del reino de Valencia. 
Luego, pudo estar Alvar Fáñez con su tío en 
Valencia; pero en 1099, poco antes de morir 
el Cid, Alvaro peleaba separadamente contra 
los almorávides y era derrotado en Cuenca. 

Mart in Muño z, el que mandó a Mont Mayor 
(v. 738) fué un caballero que gobernó efectiva- 
mente esa ciudad portuguesa con el título de al- 
guacil, y luego fué nombrado por Alfonso VI 
conde de Coimbra. Ejerció este alto cargo de 
1 09 1 a 1094, año en que le sustituye el conde 



ELEMENTO HISTÓRICO 21 

don Ramón de Galicia, yerno del rey : acaso 
tal sustitución fué violenta, pues el nombre 
de Martín Muñoz no figura más en los docu- 
mentos reales, y sólo volvemos a saber de él 
en n II, en que pasa de Aragón a Castilla para 
guerrear a la reina Urraca, la viuda del citado 
conde don Ramón. Podemos suponer, en vista 
de esto, que, enojado con el rey por su destitu- 
ción, se fué en 1094 con el Cid a Valencia, aun- 
que no es fácil que se hallase con el héroe cas- 
tellano al comienzo de su destierro. 

Alvar Alvares y Alvar Salvadores, vasallos 
del héroe, aparecen citados en la carta de arras 
de doña Jimena; aquél como sobrino del Cid. 
Muño Gu stioz, criado del Cid y su vasallo de 
pro, consta poFdocumentos históricos que acom- 
pañaba en Cárdena a doña Jimena, durante su 
viudedad, el año 11 13. 

Pero Vermúdez, sobrino del Cid y su porta- 
estandarte, según el Cantar, también fué per- 
sonaje real que ejercía cargos en la corte de 
Sancho II y figuraba en la de Alfonso VI por 
los años 1069 y 1085. 

Sólo quedan Félez Muñoz, otro sobrino del 
Cid ; Martín Antolinez, el burgalés, y Galindo 
García, el de Aragón, cuya existencia no consta 
en historias ni documentos. 

La misma historicidad tienen los enemigos, 



ELEMENTO HISTÓRICO 



del Cid en la corte. El conde G arcía Ordóñez, 
llamado el Crespo de Grañón (v. 31 12), fué 
realmente gobernador de Grañón, en la Rio ja, 
por lo menos desde 1094, así como de Nájera 
lo era desde 1077. Los documentos y crónicas 
le llaman "don García de Grañón", o "don 
García el Crespo de Grañón", y los historiado- 
res árabes nos transmiten otro apodo de don 
García, "Bocatorcida". Comenzó siendo amigo 
del Cid, ya que éste le escogió por fiador de sus 
arras a doña Jimena, en 1074. La enemistad en- 
tre ambos debió surgir con ocasión de la refe- 
rida prisión del conde en el castill o de Cabr a, 
castillo que debía poseer el conde, pues llevó 
también otro sobrenombre: "don García de Ca- 
bra". No consta que después el conde trabajase 
en la corte contra el Cid, como dice el Cantar ; 
pero nada más natural que así fuese, dada la 
situación preponderante del conde en la corte 
(donde el rey le honraba sobremanera hasta 
confiarle la crianza del príncipe heredero) y 
dado también que el Cid mostró claramente es- 
tar agraviado del conde cuando le desafió, de- 
vastándole su condado de Rioja en 1092. El 
poeta, empero, es de creer^alsease la realidad 
cuando hace al rey pronunciar una frase des- 
pectiva respecto del conde (v. 1349). pues nos 
consta que el rey no escaseaba las mayores 



ELEMENTO HISTÓRICO 23 

muestras de afecto hacia García Ordóñez, a 
quien llama en sus diplomas "gfori ae nostr i 
regni gerens". 

Alvar Díaz (v. 2042, 3007 b) figura también 
en la corte entre 1068 y 11 11, frecuentemente 
con el título de gobernador de Oca, vieja ciu- 
dad próxima a Burgos. 

jF Vr Ansúrez, cuyo nombre se conserva en el 
verso 3008 b (olvidado por el copista Per Abat, 
pero impuesto por la Crónica de Veinte Reyes) 
como uno de los personajes del bando de los 
infantes de Carrión, es el famoso conde leonés 
que engrandeció a Valladolid hacia 1095 ; su 
gobierno se extendía sobre un vasto condado 
entre los ríos Esla y Pisuerga, en el cual se in- 
cluían, además de aquella ciudad, las de Zamo- 
ra, Carrión, Saldaña y toda la Liébana. Este 
conde, como principal vasallo de Alfonso VI 
de León, debió ser rival del Cid, principal va- 
sallo de Sancho II de Castilla, cuando estos dos 
reyes hermanos sostuvieron entre sí encarnizada 
guerra. Sabido es que esta lucha terminó con la 
derrota de los leoneses. A principios del año 
1072 Alfonso VI era derrotado en las inmedia- 
ciones de Carrión, la capital del condado de Per 
Ansúrez, y aunque se refugió dentro de la igle- 
sia de la ciudad, allí fué hecho prisionero por 
Sancho II y el Cid. El vencedor se apropió el 



24 ELEMENTO HISTÓRICO 

reino de León, y Alfonso fué obligado a expa- 
triarse entre musulmanes, marchándose a vivir 
con el rey moro de Toledo. En este destierro 
le acompañaron los dos nobles y fidelísimos 
hermanos Pedro y Gonzalo Ansúrez. 

Este hermano de Per Ansúrez es el que el 
Cantar llama Gongalvo Ansuórez (v. 3008 y 
3690) o Conde don Gongalo (v. 2268, 2441), 
padre de los infantes de Carrión (1). 

Se comprende bien que la epopeya castellana, 
cuyo espíritu es frecuentemente hostil á León, 
mirase con antipatía a estos nobles leoneses que 
habían militado en el partido opuesto al del 
Cid. Después, cuando la rivalidad entre Cas- 
tilla y León fué olvidándose con la unión de 
ambos reinos, el nombre de Per Ansúrez, ge- 
neralmente respetado, desapareció de entre los 
enemigos del héroe castellano en las refundi- 
ciones posteriores del Cantar, y hasta se borró 
del original que copió Per Abat. En cambio, el 
nombre de Gonzalo Ansúrez, como de perso- 
naje desconocido de todos, pudo quedar sin difi- 
cultad. 

Los hijos de este conde don Gonzalo, Diego y 
Fernando González, los infantes de Carrión del 
Cantar, que son mucho urgullosos e an part en 

(1) Para toda esta cuestión véase Cantar de Mió Cid, 
ps. 544-552. 



ELEMENTO HISTÓRICO 25 

la cort (v. 1938), y cuyo matrimonio con las hi- 
jas del Cid el rey mismo gestiona, también son 
personajes históricos, pues aparecen al lado de 
los otros enemigos del Cid, Pedro Ansúrez con- 
de de Carrión, Alvar Díaz y García Ordóñez, 
como confirmantes en diplomas reales, entre los 
años 1090 y 1109, titulándose ambos "hijos de 
conde" y "del séquito del rey" (filius comitis; 
de scola regis). El Cantar dice que eran de na- 
tura de condes de Carrión (v. 2549, 3296), y, 
efectivamente, si estos Diego y Fernando Gon- 
zález de los diplomas eran, como el patronímico 
indica, hijos del Gonzalo Ansúrez histórico, re- 
sultan sobrinos de Per Ansúrez, C a r r i o n e n- 
sium comes. Dice también el Cantar que 
son de natura de los de Vanigómez (v. 3443), y, 
en efecto, hallamos que los historiadores árabes, 
desde el siglo x, llaman Beni-Gómez, o sea " hi- 
jos de Gómez", a la familia del conde de Ca- 
rrión, Saldaña, Liébana y Zamora, dándole este 
nombre a causa de un antepasado, Gómez Díaz, 
que había sido alférez y yerno del famoso con- 
de de Castilla Fernán González, y conde a su 
vez de Saldaña y Liébana (1). Cierto es que la 

(1) Los que combaten la historicidad del Poema, desde 
Yepes (1616) hasta Milá (1874, véase Cantar, p. 555) y 
Menéndez y Pelayo (1903, Antología, XI, 313), lo hacen por- 
que, desconociendo el Gonzalo Ansúrez histórico, creían que 
los infantes de Carrión no podían ser sino los hijos de 
un Gómez Díaz, conde de Carrión, uno de los cuales había 



20 ELEMENTO HISTÓRICO 

hist oria nada sabe de un prim er matrimonio de 
las hijas del Cid con estos infantes o jóvenes 
nobles de Carrión; sólo puede decirse que tal 
matrimonio no es imposible, a pesar del matri- 
monio histórico de aquéllas con el infante de 
Navarra y con el conde de Barcelona, pues en 
la Edad Media abundan los casos de segundas 
nupcias viviendo aún el cónyuge de las prime- 
ras (i), y aun cabe añadir que, dada la histori- 
cidad general del Poema, es muy arriesgado el 
declarar totalmente fabulosa la acción central 
del mismo. Más razonable es admitir que debió 
existir algún trato matrimonial fracasado entre 
los sobrinos de Pedro Ansúrez y las hijas del 
Cid, pues hubo un tiempo en que el noble leonés 
era amigo del héroe castellano : en 1074 Pedro 
Ansúrez fué fiador de las arras que el Cid dio 
a doña Jimena. 

La parte histórica referente a personajes mu- 
sulmanes es en el Poema mucho menor. Sólo 



muerto antes que el Cid ganase a Valencia, y por lo tanto 
no podía haberse casado con la hija del Cid, como dice 
el Poenta. Además, negaban que los Beni-Gómez fuesen 
condes de Carrión cuando el Cantar supone, pues ya 
entonces poseía a Carrión el famoso Per Ansúrez. Pues 
bien : éste era hijo de Asur Díaz, hermano del citado 
Gómez Díaz, condes ambos conjuntamente en Saldaña. 
hacia 1056, y, por lo tanto, Pedro Ansúrez y sus sobri- 
nos eran tan Beni-Gómez como Gómez Díaz y sus hijos. 
(1) Véase Berganza, Antigüedades de España, I, 1719. 
ps. 518 y sigs., y Coester, Rev. Hispan ¡que, XV, 194 



ELEMENTO HISTÓRICO 27 

Yúgef, de Marruecos, es un personaje real; Yú- 
suF*ben Texufin, primer emperador de los al- 
morávides (1059-1116). Para identificar a Bú- 
car con alguno de los Abu Béker coetáneos del 
Cid hay dificultades. Tamin, rey de Valencia 
(verso 636), es fabuloso, y no hay la menor noti- 
cia histórica de sus dos vasallos Fáriz (Háriz) y 
Galve (Gálib) ; probablemente Fáriz, herido por 
el Cid (v. 760), es recuerdo del moro Háriz, 
vencido en combate singular por el Cid en Me- 
dinaceli. ~ D$_Abengalbón tampoco se sabe nad a. 

En suma : a pesar de algunos pocos persona- 
jes ignorados o fabulosos, el Cantar tiene un 
carácter eminentemente histórico. Es mucho 
más histórico, sin comparación, que las chansons 
francesas. 

La geografía del Poema tiene todavía mayor 
carácter de exactitud. No hay en ella ningún 
lugar fabuloso, como los que abundan encías 
chansons francesas, y su estudio atento sugiere 
una observación importante. 



CARÁCTER LOCAL DEL POEMA. 
TRADICIONES LOCALES QUE ACOGE 

Aunque el juglar menciona ciudades de toda 
la Península y describe itinerarios, que en par- 



28 CARÁCTER LOCAL 



te coinciden con grandes vías romanas, única- 
mente da pormenore s reiterados en el camino 
jnuy de segundo orden que une a Valencia con 
Burgos. Y en este camino, varias veces recorrido 
por los héroes del Poema, sólo da pormenores 
topográficos, de esos que revelan un conocimien- 
to especial del terreno, entre Medinaceli y Lu- 
zón, y también, aunque ya menos, en dos regio- 
nes vecinas a ésa: la del robledo de Corpes al 
Noroeste, y la de Calatayud, al Nordeste. Con- 
sidérese además que en esa tierra entre Medina- 
celi y Luzón, ta n^re petidas veces presen tada al 
lector por el poeta, no ocurre ningún incidente 
esencial de la acción é pica, salvo que los perso- 
najes del Cantar, en sus idas y venidas, pasan 
por allí, como pasan por otras muchas regiones 
de España que el juglar no c onoce ni describe. 
Evidentemente el juglar ide a la ob ra en Medi- 
naceli o en sus inmediaciones. 

Entre las varias tentativas de localización del 
Cantar, una de las últimamente formuladas es 
la de Rodolfo Beer, quien lo supone escrito en 
el monasterio benedictino de Cárdena, junto a 
Burgos. Pero si el examen atento de los itinera- 
rios descritos por el poeta nos sugiere la conclu- 
sión que dejo apuntada, ella se nos impone con 
fuerza al examinar el fondo mismo de la obra. 

No muestra ésta un especial carácter monas- 



CARÁCTER LOCAL 29 



tico (1), pero sí lo tiene muy marcado de poe- 
sía fronteriza. 

Lcfmis mo que la geografía , tambi én la acción 
del Poem a converge bastante artifici osamente 
en torno de Medinaceli, ciudad a la sazón situa- 
da en la frontera de Castilla. Toda la verdadera 
historia del Cid como reconquistador, esto es, 
el largo y penoso asedio de Valencia, con la 
toma de Jérica, Onda, Almenar, Burriana. Mur- 
viedro y Peña Cadiella, la despacha el juglar en 
í.3Q-versos ', en - cambio gasta 450 en referi rnos 
la toma y abandono de dos lugarejos fronteri- 
zos como Caste jón y Alcocer, suceso ni siquiera 
mencionado en la Historia latina del Cid y que, 



(1) El poeta no conoce a Cárdena más que como un mo- 
nasterio famoso de Castilla. Hasta equivoca el nombre del 
abad coetáneo del destierro del Cid, poniendo un fabuloso 
don Sancho (\ rso 237), en vez del histórico san Sisebuto 
que rigió el c cmvent'o durante veinticinco años y dejó en la 
casa, como os natural, memoria imborrable. Además, un 
poeta afecto a Cárdena no hubiera dejado de decir, al 
hablar de la muerte del Cid, que el héroe estaba enterrado 
en el monasterio. V. Cantar, págs. 39 y sigte. Bertoni, II 
Cantare del Cid, 1912, p. 160, si bien acepta mi localización 
del Cantar (p. 17), cree, a propósito del v. 1286, que nues- 
tro poema tiene un carácter clerical más acentuado que las 
Chansons de geste. "L'autore del Cantare fu, parmi, un 
chierico, com'é del resto naturale, il quale miró ad instilla- 
re negli ascoltatori e nei lettori, oltre che il rispetto per la 
religione, l'ossequio per il sacerdozio in genérale." No creo 
que esta observación tenga bastante apoyo en los tipos del 
obispo y del abad que figuran en el Poema. Este, en cam- 
bio, por su factura y por su metro, revélase como obra 
de un juglar lego. 



3o CARÁCTER LOCAL 



aunque lo supongamos cierto, es enteramente 
insignificante. La importancia que el juglar con- 
cede a este doble episodio de frontera, sójo se 
explica teniendo en cuenta que Castejón y Al- 
cocer están situados en dos regiones próximas 
a Medinaceli, don de se contaría por tradición 
. oral la hazaña del Cid en ambos lugarejos. De 
igual modo puede notarse que mientras el Can- 
tar no menciona una sola vez a Almutamín, Al- 
mostaín, Aben Jahaf, los Beni Uegib, ni otros 
notables musulmanes íntimamente relacionados 
con el Cid histórico, tiene como uno de sus prin- 
cipales personajes al alcaide Abengalbón, des- 
conocido de la historia, pero familiar al poeta 
porque vivía a una jornada de Medinaceli, en 
Molina, ciudad musulmana frontera con Casti- 
11a .. La afrenta de Corp es, episodio central de 
toda la acción del poema, es también d ^scono- 
cida de la historia y pertenece a la tradición 
local de San Esteban de Gormaz, pueblo situado 
a jornada y media de Medinaceli. En fi n ■ p l- 
localismo se muestra aún en forma más aguda ; 
el poeta alucie otra vez de pasada y un p> -eo im- 
per tinentemente a una tradición de hacia San 
Esteban, extraña al Cid y de nadie conocida si 
no de los de aquella región (v. 2694) : 

a siniestro dexan a Griza que Alamos pobló 
allí son caños do a Elpha encerró. 



ELEMENTOS FICTICIOS 3 I 

El Poema de Mío Cid está, pues, compuesto 
en la frontera díLCasiilla, la cual en el siglo xn 
era, al parecer, foco de una producción poética, 
lo mismo que la nueva frontera en el siglo xv lo 
continúa siendo con la producción de los últimos 
romances fronterizos salvados del olvido gra- 
cias a la imprenta. Ahora bien : Medinaceli fué 
reconquistada definitivamente hacia 1120 y el 
Cantar se escribió sólo una veintena de años des- 
pués. Podemos suponer que el juglar nació allí 
ora después de esta última reconquista, ora 
después de la anterior de 1104, o que, nacido 
hacia San Esteban de Gormaz, compuso su obra 
para ser recitada en la plaza de Medina, impor- 
tante punto de concurrencia y mercado. Aten- 
diendo a alguna particularidad de lenguaje, aca- 
so podríamos sospechar también que el poeta 
era un mozárabe de Medina. 



ELEMENTOS FICTICIOS EN EL CANTAR 

Lleno de los recuerdos locales de Medina y 
•de San Esteban, el poeta concibió la vida del hé- 
roe, según hemos ya apuntado, bajo un aspecto 
muy particular y con cierta desproporción. Pero 
si dio demasiada importancia al episodio fronte- 
rizo de Castejón y Alcocer, supo aprovecharlo 



32 ELEMENTOS FICTICIOS 

para lograr un efecto artístico, realzando con 
él el trabajoso engrandecimiento del héroe des- 
terrado; si acogió la tradición de San Esteban, 
omitida por las historias especiales del Cid, supo 
hacer de ella una escena trági ca de duradero va- 
lor, y con acierto la escogió para planear en tor- 
no de la misma todo el Poema. En suma, acertó 
a idealizar _ esos r ecuerdos locales, uniéndolos 
para siempre a la historia poética del héroe y 
haciéndolos brillar en ella aún más que las ha- 
zañas que interesaban a toda España. Y así el 
poema que originariamente representó la tradi- 
ción particular de un rincón fronterizo de Cas- 
tilla, pudo ser recibido por la nación como de- 
positario de recuerdos e ideales comunes, de tal 
manera que ese particularismo primitivo sólo se 
descubre hoy gracias a un detenido análisis crí- 
tico. 

De igual modo, el poeta tuvo acierto para en- 
tresacar de las múltiples noticias que corrían so- 
bre la compleja vida del Cid aquellos rasgos que 
más armónicamente podían componer su figura 
heroica. Por ejemplo, redujo a una las dos pri- 
siones del conde de Barcelona y las dos contien- 
das con García Ordóñez, y simplificó con ver- 
dadero arte las bruscas alternativas ele enojo y 
favor de Alfonso VI, reduciéndolas a una sola 



ELEMENTOS FICTICIOS 33 

y trabajosa progresión en que el desterrado va 
ganando el favor real (i). 

Para esta elaboración poética de los_ elementos 
históricos o tradicionales el juglar echó mano 
también, como era natural, de episodios pura- 
mente ficticios. 

Uno de ellos es la aparición del ángel Ga- 
briel al Cid cuando, caminando éste para el des- 
tierro, va a abandonar el territorio castellano 
(v. 405-410); fugaz y único elemento maravi- 
lloso del poema. 

Otro episodio ficticio es el de las arcas ..llenas 
de arena que el Cid deposita en casa de dos 
judíos burgaleses, diciéndoles que están henchi- 
das de oro, para obtener de ellos un préstamo 
a cuenta de tal depósito. En multitud de cuentos 
aparece el ardid de las arcas de arena que se 
hacen pasar por un tesoro (2). Pero quien más 
que nadie contribuyó a popularizar este tema 
novelesco en Europa fué el judío converso es- 
pañol Pedro Alfonso, coetáneo del Cid. En su 

(1) Véase Cantar de Mió Cid, págs. 68-75, y L'Epopée 
castillane a travers la litterat. espagnole, ps. 111-112. 

(2) Por ejemplo, según Herodoto, III, 123, el persa 
Oretes tienta la codicia de Polícrates de Samos con ocho 
arcas llenas de piedras y rellenas por cima de oro. Según el 
Epítome de Justino, XVIII, 4, Dido, para engañar a su her- 
mano, arrojó al mar fardos llenos de arena, como que 
eran los tesoros de su marido (tradúcelo la Primera Crón. 
Gen., p. 34 a 7). Otra caja de arena en el Portacucntos 
de Timoneda, núm. 26 (Revue Hispanique, XXIV, 191 1). 



ELEMENTOS FICTICIOS 



Disciplina dericalis incluye Pedro Alfonso un 
cuento de origen árabe, donde se refiere cómo 
un peregrino a la Meca se hace pagar una deuda, 
despertando nueva codicia en el deudor median- 
te el engaño de diez cofres llenos de piedras, 
bien pintados por fuera y con herrajes platea- 
dos. Este cuidado en' el buen aspecto exterior 
de los cofres es algo semejante al que el Cid 
pone en el de sus arcas, cubiertas de guadalme- 
cí bermejo y con clavos dorados (v. 88), y no se- 
ría difícil que el juglar conociese el cuento de 
la Disciplina, dada la gran difusión que ésta 
tuvo (i). Por lo demás, el engaño se practicaba, 
efectivamente, pues lo vemos descrito en las 
Partidas : "engañadores hay algunos homes de 
manera que quieren facer muestra a los homes 
que han algo, et toman sacos e bolsas e arcas 
cerradas, llenas de arena o piedras o de otra cosa 
cualquier semejante, et ponen desuso, para fa- 

(i) Disciplina dericalis, XIII, copiado por la Gesta Ro- 
manorum, 118; por el Libro de los Enxemplos, 92, y por 
multitud de autores medioevales, incluso Boccaccio, Deca- 
merón, VIII, 10. La gran difusión de la Disciplina nos 
muestra que el tema de las arcas de arena pasó princi- 
palmente de Oriente a Europa por intermedio de España : 
pero no apoyaremos esta opinión, como hace Landau (JDie 
Quellen des Dekameron, 1884, p. 264), en el hecho de que 
el idioma español tenga una voz especial, manlieve, para 
designar el engaño de la riqueza fingida, pues tal voz no es 
más que una errada fantasía del Diccionario de Autoridades 
sobre una variante de manlieva, error arrastrado a los Dic- 
cionarios posteriores de la Academia. 



ELEMENTOS FICTICIOS 35 

cer muestra, dineros de oro o de plata o de otra 
moneda, et encomiéndanlas et danlas a guardar 
en la sacristanía de alguna eglesia o en casa de 
algunt home bueno, faciéndoles entender que 
es tesoro aquello que les dan en condesijo, et 
con este engaño toman dineros prestados..." (i). 
Nuestro poeta quiere hacer resaltar cuan fal- 
sas eran las acusaciones, que sobre el héroe pe- 
saban, de haber robado parte de los tributos del 
rey; el Cid parte al destierro pobre ; necesita 
un préstamo y no tiene garantías que ofrecer 
a los prestamistas obligados, que eran los ju- 
díos. No creo deba mirarse este episodio como 
una manifestación del antisemitismo medioeval, 
según hacen Bello y Bertoni. El poeta no cae 
en la vulgaridad jurídica que inspiraba las bu- 
las de los papas y los privilegios de los reyes 
absolutorios de las deudas contraídas con los 
judíos, pues anuncia que el Cid pagará larga- 
mente el pasajero engaño (v. 1436). Después 
de este anuncio poco importa que el poeta no 
se acuerde más de decirnos cómo el Cid recom- 



(1) Partidas, VII a , i6.°, 9. a La Crónica del Cid parece 
que toma de las Partidas el detalle de que las arcas del 
Cid tenían encima de la arena "oro e piedras preciosas", 
detalle muy impropio de la pobreza del héroe y del pequeño 
préstamo intentado. Claro es que el engaño descrito en las 
Partidas es sólo una variante del moderno "timo de lo» 
perdigones", que tan frecuentemente se practica. 



36 ELEMENTOS FICTICIOS 

pensa a los judíos (i). Esta omisión se subsanó 
en la Refundición del Cantar, conocida en el 
siglo xiii por las Crónicas, suponiendo que el 
Cid, al enviar a Alvar Fáñez a Castilla (v. 1286), 
envía con él a Martín Antolínez, el mismo que 
había negociado el préstamo sobre las arcas de 
arena, para que pague a los judíos el mismo que 
les engañó; el Cid al despedir a ambos mensaje- 
ros, les encarga que pidan perdón a los judíos 
por el forzoso engaño, "pero loado sea el nom- 
bre de Dios por siempre, porque me dexó quitar 
mi verdad" (2). Estas nobles palabras, ajenas a 
todo antisemitismo, son las mismas que más bri- 
llantemente redacta el Romancero : 



rogarles heis de mi parte 

que me quieran perdonar, 

que con acuita lo fice 

de mi gran necesidad ; 

que aunque cuidan que es arena 

lo que en los cofres está, 



(1) Una de tantas omisiones del autor que, comparada 
con las otras que señalamos en la p. 84-85, ni siquiera revela 
un gran desprecio por los judíos, como cree P. Corominas 
en la Rev. general de Legislación, Set. Oct., 1900, p. 247. 
— Mejor F. Schlegel, Geschichte der alten und tienen Li- 
teratur, cap. VIII, considera el episodio de las arcas de arena 
como uno de los frecuentes rasgos cómicos que se pro- 
ducen en las figuras heroicas, por el choque de su ideal 
superioridad con los obstáculos de la realidad ordinaria. 

(2) Primera Crónica General, pág. 593 b 6; Crónica Par- 
ticular del Cid, cap. 213. 



ELEMENTOS FICTICIOS ^1 

quedó soterrado en ella 
el oro de mi verdad (i). 

Otro elemento novelesco del Poema es el epi- 
sodio de \ león- Un león que el Cid tenía enjau- 
lado se escapa por el alcázar de Valencia ; mien- 
tras los infantes de Carrión se esconden asus- 
tados, el Cid se dirige a la fiera, y ésta, se le 
humilla, dejándose conducir a la jaula (v. 2278, 
333 o ' 3363)- En el poema de Adenet, Berte 
aus grans pies, escrito hacia 1275, se refiere 
algo semejante : un león del rey se escapa 
de su jaula, asustando a todos los del palacio; 
pero Pepino, que entonces tenía veinte años, 
mata al animal. Comparando ambos episodios, 
Pío Rajna no cree "muy improbable" que la 
leyenda del Cid deba a la de Pepino su león (2) ; 
mas este parecer, ni aun expresado con tanta 
cautela, me parece aceptable. Las semejanzas 
son demasiado vagas. En el Cid no se trata del 
héroe que mata al león, asunto que es también 
un lugar común de la poesía épica germánica, 
ni se pretende tanto revelar el valor del héroe, 
según el episodio de Pepino y sus afines, cuanto 
descubrir la cobardía de los infantes de Carrión. 
Acaso más significativa semejanza podríamos 

(1) Romancero del Cid publicado por Carolina Michaelis, 
Leipzig, 1871, p. 225. 

(2) P. Rajna, Origini dell' epopea francese, Flrenze. 
1884. p. 463, n. 2. 



38 ELEMENTOS FICTICIOS 

ver en la novela de la tabla redonda Ider, donde 
el protagonista vence un oso escapado de la ca- 
dena y lo lleva cogido por el cuello, como el 
Cid al león (i). En fin, en la realidad misma 
podían repetirse algunas de las circunstancias 
del episodio del Poema, dada la costumbre de 
mantener fieras enjauladas en los palacios de 
los grandes (2). El fastuoso y vano don Diego 
Hurtado de Mendoza, tercer duque del Infan- 
tado, "tenía para ostentación de su grandeza 
una casa de fieras, donde criava leones, tigres, 
ongas y otros animales deste género", y cuando 
festejó al prisionero Francisco I de Francia, a 
su paso por GuadaJajara, en 1525, un león se 
soltó de noche por el palacio; pero el mayordo- 
mo del duque tomó un hacha encendida, se di- 
rigió al animal y encandilándole con la luz, le 
cogió de la melena y lo encerró en la leonera (3). 



IMITACIÓN FRANCESA 

Si no en el pasaje del león, la imitación fran- 
cesa aparece clara en otros. Desde luego, parece 

(1) Histoire litter. de la France, t. XXX, p. 203. 

(2) J. Yanguas, Dice, de antigüedades de Navarra, III, 
1S40, p. 131. — Cantar, p. 731. — A. Schultz, Das hofische 
Leben zur Zeit der Minnesinger, Leipzig, 1889, I, 452. 

(3) A. Núñez de Castro, Hist. eclesiástica y seglar de 
Gnadalaxara, Madrid, 1635, ps. 173-174. 



IMITACIÓN FRANCESA 09 

una moda francesa la repetición del indefin ido 
t anto en las"enumeraciones descriptivas (v. 1783, 
1987, 21 14), las cuales además suelen ir enca- 
bezadas por el verbo "veríais", con que el ju- 
glar se dirige a sus oyentes y procura sugerirles 
una viva representación de lo que va a narrar: 

Veriedes tantas langas premer e algar, 
tanta adágara foradar e passar, 
tanta loriga falssar e desmanchar, 
tantos pendones blancos salir vermejos en sangre, 
tantos buenos cavallos sin sos dueños andar. 

(v. 726-730, y casos menos característicos en 
1 141, 1966-1971, 2400-2406, 3242-3244). Es- 
tas formas de describir, que se repiten en El 
Rodrigo o Poema de las Mocedades del Cid, y 
en los romances, son muy usadas por los poemas 
franceses. El "allí veríais tanto escudo hora- 
dado, tanta loriga rota, tanta silla de caballo 
vacía..." es un verdadero lugar común de las 
chansons; sirva de ejemplo el Girará de Vienne: 

La veíssez tante lance brandie... 

ce jor y ot meinte selle vuidie, 

et mainte targe et perciée et croissie, 

et mainte broine rompue et desarcie, 

cil destrier fuyent parmi la praierie (i). 

(1) Véanse más ejemplos en A. Bello, Obras, II, p. 226 ; 
D. Hinard, Po'éme du Cid, p. 275 ; Milá, De ¡a poes. her. 
pop., p. 470. Además, Cantar, págs. 33631, 363,5, 893^. Aña- 
diré el ejemplo más análogo que hallo en el Roland, 
1622 (el tercer verso no se halla en el ms. de Oxford): 



40 IMITACIÓN FRANCESA 

La oración narr ativa de D. a Jimena, pidien- 
do al cielo protección para el Cid desterrado 
(v. 330-365), está imitada asimismo de los poe- 
mas franceses; y no ya sólo de los más viejos, 
como el Roland, donde las oraciones son breves, 
sino, además, de poemas posteriores, donde el 
tema está amplificado. 

Citaremos como muestra estos versos de la 
oración de D." Timena: 



Ya señor glorioso, padre que en cielo estás... 

prisist encarnación en santa María madre, 

en Belleem aparecist, commo fo tu veluntad, 

pastores te glorifficaron, ovieron te a laudere... 

Por tierra andidiste xxxn años, Señor spirital... 

Longinos era ciego, que nunqua vido alguandre ; 

diot con la langa en el costado dont yxió la sangre, 

corrió la sangre por el astil ayuso, las manos se ovo de untar, 

aleólas arriba, llególas a la faz, 

abrió sos ojos cató a todas partes; 

en tí crovo al ora, por end es salvo de mal. 

La veíssez si grant dulur de gent, 
tant hume mort e naffret e sanglent... 
tant bon cheval par le camp vunt fuiant. 
Comp. 3483. Otro ejemplo: "Et tante targe effreinte, tante 
broigne faussee, Et tant pie et tant poign, tante teste 
coupee." Destruct. de Rome (Romanía, II, 6, etc., ▼. 34, 
comp. 382). En el poema franco italiano de Berta de li gran 
pie: "Doncha verisi mante robe mostrer..." (Romanía, IV, 
104, verso 51.) En Florence de Rome (ed. Wallenskóld, 
v. 1788-91, comp. 1320-22): 

La veíssiez estor de fraiz renovelé ; 
la ot tante hanste frainte et tant escu troé, 
tant habert desmaillié et tant clavain faucé, 
tant cop feru d'espee desús hiaume gemé. 



IMITACIÓN FRANXESA 4 1 

Compárese ahora la oración de Carlomagno 
en Fierabrás (v. 1169), poema cuya redacción 
conservada es de hacia el año 1200, pero que 
debió tener otra forma anterior: 

Glorieus Sire peres, qui en crois fu penes, 

et en la sainte Virge et concéus et nés, 

en Bethléem, biaus Sire, nasquis en povretés... 

et li pastour des cans en ont leur cors sonnés... 

Puis alastes par terre xxxn ans passés... 

Et Longis vous feri de la lance es costes: 

il n'avoit ainc véu de l'eure qu'il fu nés; 

li sans fu par la lance duques as puins coulés ; 

il en terst a ses ex tantost fu alumés ; 

Sire, merchi cria ; tu séus son pensé. 

Otras semejanzas por el estilo pueden bus- 
carse en las demás oraciones de los poemas 
franceses (1); en vista de ellas no puedo com- 
partir la opinión de Ríos y de Milá, quienes 
entre la oración de doña Jimena y la de las 
chansons descubrían tan sólo semejanzas lige- 
ras de esas que pueden producirse por analogía 
del estado social en que vivían los poetas caste- 

(1) He aquí en las oraciones francesas algunos mila- 
gros comunes con los de la de doña Jimena : Daniel, Jonás 
y Lázaro, en Roland, 2384, 3100; Jonás, Daniel y resurrec- 
ción, Gaydon, 2334, 10006; Jonás, Daniel, Susana, en Antis 
et Amile, 1764; Susana, los ladrones crucificados con Cris- 
to, Longinos, Ogier, 11645; nacimiento, magos, Lázaro, 
Longinos y resurrección, Gui de Bourgogne, 2543, 1892; na- 
eimiento, magos, Longinos, Siége de Narbonne (comp. Can- 
tar, p. 26 ¡A ). Véase Gautier, La Chevalarie, ps. 542-546 
y 38, y J. Altona, Gebete und Anrufungen in den altfran- 
aósischen Chansons de geste, Marburg, 1883, p. 13-14 
(Ausgaben und Abhandlungen de Stengel, IX). 



42 IMITACIÓN FRANCESA 

llanos y franceses (i). Es evidente la imitación 
inmediata. Además se trata de una imitación in- 
sistente. El Poema del Cid no debió ser el pri- 
mero que copió estas oraciones narrativas, y 
tampoco fué el último. Siglos después hallamos 
otras oraciones por el- estilo en el Poema de 
Fernán González, 105-113, y en el Arcipreste 
de Hita, 1-7, es decir, en obras no debidas ya 
a juglares, sino a clérigos, y ambas acusan un 
nuevo patrón común, pues incluyendo milagros 
iguales a los del Poema del Cid (Daniel, Jonás, 
Susana) concuerdan en añadir otros nuevos 
(san Pedro, Ester, santa Marina, los tres niños 
del horno). Cuando la oración reaparece en la 
obra de un juglar, en la Gesta del Abad Juan 
de Montemayor, no es ya imitada de Francia, 
sino del mismo Poema del Cid. 

En fin, debemos admitir asimismo como imi- 
tada del francés la manifestación del dolor de 
los personajes por medio de Jjtgrimas. Las cir- 
cunstancias en que éstas se vierten no tienen 
nada de especialmente francés. El dolor se ma- 
nifiesta habitualmente con llanto en los héroes 

(1) A. de los Ríos, Hist. crític. de la literal, esp., 
III, 1863, p. 140, n. ; Milá, De la poesía heroico pop., pá- 
gina 467. Las coincidencias casuales son más vagas. Por 
ejemplo, la absolución de don Jerónimo (v. 1703), "el que 
aquí muriere lidiando de cara", etc., y la del papa, en el 
Couronnement de Louis, 426-430, "qui en cest jor morra 
en la bataille En paradis avra son herberjage", etc. 



IMITACIÓN FRANCESA 43 

griegos, germanos o románicos, mientras la có- 
lera es un motivo arcaico que hace llorar en 
pocos poemas romances ; así el Cid llora en mul- 
titud de ocasiones; pero cuando sabe la felonía 
que cometieron sus yernos, sólo prorrumpe en 
un juramento, y al abrazar a sus abandonadas 
hijas, se sonríe; por otra parte, los personajes 
antipáticos, los infantes de Carrión, Ganelón, 
los pretendientes de la Odisea, tienen sus ojos 
secos ante la desgracia. Mas aunque las lágrimas 
aparezcan lo mismo en los personajes de Home- 
ro que de Ariosto, las expresiones consagradas 
del llanto en nuestro Cantar son iguales a las 
de la epopeya francesa, que es especialmente 
lacrimosa. En el Roland y chansons más anti- 
guas, plorer des oils es la fórmula corriente del 
dolor, que va haciéndose escasa en las chansons 
posteriores; llorar de los ojos es dominante en 
el Cantar, y como forma rara reaparece en al- 
gunos romances de gusto francés (i). Las ex- 
presiones que ocurren escasamente en nuestro 



(i) Por ejemplo, en el del Marqués de Mantua, "lloran- 
do de los sus ojos sin poderse conortar" {Primavera de 
Wolf, II, p. 184). Véase Cantar, págs. 02 2 6 a ?2 . 380 t o 
7 736 ig, ahí se verá que la expresión es también fre- 
cuente en los poemas de clerecía. También en la literatura 
francesa, la expresión ocurre fuera de las chansons : en 
Saint Alexis, 222 var. ; en las Altfranz'ósische Romanzan, 
her. von K. Bartsch, 1870, p. 8, etc.: en la Passion varía, 
pues es "de ssos sanz olz fort lagrimez". 



44 IMITACIÓN FRANCESA 

Cantar, compegaron de llorar (v. 856) y lloran 
de coragon (v. 2632) ocurren también, en mu- 
chas chansons aquélla, y en el Girard de Rous- 
sillon ésta (1). 

En vista de estos tres casos de imitación fran- 
cesa (2), sin duda se queda corto Milá al creer 

(1) Véase L. Beszard, Les ¡armes dans l'épopée, en la 
Zeitschrift für román. Philologie, XXVII, 1903, págs. 666- 
668, 531, 651. No trata de la imitación. Nota que la frase 
pleurer du ctrur parece meridional, pues sólo se halla en el 
poema provenzal y en el español ; la analogía de estas dos 
frases es evidente, pero nótese que el uso de la preposición 
de es diferente en una y otra expresión. 

(2) Pudieran señalarse otras frases del Poema del Cid 
análogas a las de las Chansons, pero que no revelan imi- 
tación inmediata, siendo resultado general de la fraternidad 
de las dos lenguas y literaturas. Alvar Fáñez es el diestro 
brago del Cid (810, 753), o su brago mejor (3063), y Roland 
es para Carlos le destre braz de V cors (597) ; pero es frase 
corriente "ser el brazo derecho de uno". = "Crebantó la 
bloca del escudo, apart gela echó, Passógelo todo, que nada 
nol valió" (3632), "todas sus guarniciones nada non les 
valieron" Fernán González 315, ninguna nol ovo pro 
(3639) ; prov. : "l'elme ni la cofa no li vale", fr. : u ne lui 
garit halbercs ne akemons stoffes". Amadís: "firío al uno 
dellos de manera que armadura que trajese no le aprove- 
cho" .= u ¿ Quien vio por Castiella tanta muía preciada" 
(1966); "Qui dont veist ees espées saichier" (Raoul de 
Cambrai) ; "Qui dont véist les povres escuiers..." (Li Char- 
roi de Nimes), etc., etc. = sin falla (523, 1963, 1806"), 
fr. sens faille, sans falsete. = alto es el poyo (864), pu- 
diera tomarse como reminiscencia del famoso verso halt 
sunt li pui del Roland, 814, 1755 (según me indica M. Vil- 
motte), pero la semejanza es poco significativa, no tra- 
tándose en Mió Cid de poyo como nombre común en 
plural, sino como nombre propio en singular, aun hoy sub- 
sistente : El Poyo, el cual, en realidad, es muy alto ; 
la coincidencia, parcial solamente, parece efecto de la ca- 
sualidad. 



IMITACIÓN FRAN'CESA 45 

que no se puede afirmar del autor del Poema 
que hubiese necesariamente oído un poema fran- 
cés, sino sólo que conocía descripciones de ba- 
tallas que mediata o inmediatamente provenían 
de la epopeya francesa (i). Un juglar de gesta 
castellano, en el siglo xii, no podía ignorar el 
Roland, cuando hacia iiio el monje de Silos se 
molestaba en protestar contra los primeros ver- 
sos de la chanson (2), y cuando los dos héroes 
de ella, Roldan y Oliveros, representaban el 
ideal caballeresco para el poema de Almería, 
hacia 11 50; otras chansons de esta centuria, 
como la de Ogier, la Mort Aimeri, Amis et Ami- 
le, debían también ser conocidas en Castilla, a 
juzgar por los rastros que de ellas quedan en 
los romances. Obsérvese que desde fines del 
siglo xi, a lo largo del camino francés que con- 
ducía a Santiago, había barrios enteros poblados 
de franceses, principalmente del mediodía de 
Francia, en Logroño, Belorado, Burgos, Saha- 
gún, y fuera de aquella gran vía de peregrina- 
ción, en Silos, en Toledo y en otras muchas ciu- 

(1) Milá, De la poesía her. pop., p. 470. Véase tam- 
bién De los Trovadores en España, Obras, II, p. 538-540. 

(2) Silense, 18 {España Sagrada, XVII, 271). Resulta 
evidente que el Silense alude a la chanson de Roland 
cuando se comparan sus palabras ("franci falso asse- 
runt") con el capítulo 11 del libro IV de Rodrigo de 
Toledo, que manifiestamente es una refutación de los cinco 
primeros versos del Roland ("histrionum fabulae"). 



46 IMITACIÓN FRANCESA 

dades. Por fuerza los juglares peregrinos, o los 
franceses principales que a veces traían sus ju- 
glares consigo, harían conocer a sus compatrio- 
tas establecidos en España los poemas franceses, 
sobre todo aquellos que contaban con traducción 
provenzal, como el Fierabrás, cuya oración se 
parece tanto a la de doña Jimena. Pero tampoco 
exageremos la influencia extranjera en el Poe- 
ma del Cid hasta el punto de los que lo creyeron 
escrito en una jerga medio provenzal o medio 
francesa (1), o de los que en cada episodio, en 
cada pormenor, en cada frase del Poema sienten 
latir la vida de las chansons (2). En los tiempos 
de Wolf , en que se desconocía la épica castellana 
y hasta se negaba la posibilidad de su existencia, 

(1) Cítanse en el Cantar, ps. 35 y 36. 

(2) G. Bertoni, II Cantare del Cid, Bari, 1912, p. 15. — 
Aunque más templado, Bello exagera también al establecer 
esta comparación : "tan cierto es para nosotros que el 
autor del Poema del Cid imitó las j estas o historias rimadas 
de los troveres, como que Moratín, Quintana, Cienfuegos i 
Martínez de la Rosa han adoptado en sus composiciones 
dramáticas las reglas, el gusto i estilo del teatro francés 
moderno. I aun nos atrevemos a decir, después de un atento 
examen, que es mayor i más visible esta influencia france- 
sa en la antigua epopeya española." Bello (Obras, VI, 260) 
escribe estas palabras en 1834 para contradecir el supuesto 
influjo árabe, y preocupado con su nueva y entonces muy 
rara erudición relativa a las chansons, de las cuales había 
leído muchas , manuscritas en el Museo británico. — E. de 
Saint-Albín, La Legende du Cid, 1866, I, p. 223, desearía, 
"como francés", hallar pruebas en favor de la opinión bas- 
tante corriente de que el Poema está imitado del Roland, 
pero no halla la más mínima. Véase también p. 59, n. 



IMITACIÓN FRANCESA 47 

era natural que, apareciendo el Poema del Cid 
como nota aislada de la literatura española 
frente a la rica producción épica francesa, se le 
calificase de simple remedo semi-erudito de mo- 
delos franceses (i). Pero hoy que vemos ese 
Poema como parte de una completa poesía he- 
roica castellana de carácter muy diferente de 
la francesa, no puede menos de reconocerse que 
los pormenores, el argumento y el espíritu gene- 
ral del Poema no pueden ser más diversos del de 
las chansons ; el estilo sólo en muy pequeña par- 
te es semejante (2) ; el verso mismo, con ser aná- 

(1) Esto dice Wolf en cuanto a la métrica, Síudien, 
p. 415 sig. D. Hinard ve la influencia francesa en cada por- 
menor de lenguaje (p. lxx) y de métrica del Poema, fun- 
dándose en puntos de vista que no creo sean hoy acep- 
tados por nadie (v. Cantar, págs. 35 y 79); ve también in- 
fluencia en las costumbres caballerescas, armas y trajes, lo 
cual me parece evidente ; pero no trata en especial de la 
imitación literaria. — Es increíble que, después de escrito 
el libro de Milá, F. Kórbs siente como tesis algo más 
categórico que las afirmaciones anteriores: "Das P. C. ist 
cine von einem spanischen juglar verfasste Nachahmung 
einer &. fr. chanson de geste." (Untersuchung der sprachli- 
ehen Eigentümlichkeiten des altsp. P. del Cid, Frankfurt. 
a. M., 1893, p. 63.) 

(2) Como complemento a nuestra nota 2 de la p. 44 
y como resumen referente al estilo del Poema, copiaré las 
atinadas observaciones de Bertoni (ps. 24-25), quien ya he- 
mos visto no regatea la influencia francesa: "Dal confronto 
del "Cantare" con altri monumenti spagnuoli concernenti 
l'antica epopea (per es. la Cronaca rimada) risulta, com' é 
del resto naturale, che lo stile épico ebbe una speciale 
fraseología contesta di locuzioni giá fatte e molto care, 
senza dubbio, ai giullari e al pubblico. Cosi, trovia- 
mo sovente il cavallo che fugge "senza padrone", e 



48 DIFUSIÓN Y ÉXITO 

logo, es muy diferente en aquélla y en estas 
obras literarias (i). De modo que la cuestión 
puede quedar en terreno firme, reconociéndose 
en el Cantar un fondo de tradición poética in- 
dígena y una forma renovada por la influencia 
francesa (2). 

DIFUSIÓN Y ÉXITO DEL POEMA 

El Poema del Cid, compuesto principalmente 
sobre tradiciones locales de hacia Medinacelí, 
se hizo pronto popular fuera de su tierra (3). 
Acaso no habían pasado diez años de su com- 

i pennoni che "s' innalzano e si abbassano", e il "sangue 
"che cola giü dal gomito", ecc. ecc. In genere, non pare 
que questa speciale fraseología, che spesso riíorna e costi- 
tuisce uno degli interessant'i caratteri del "Cantare", siasi 
formata sotto 1' influsso della Francia, benché anche lo 
stile, qua e la, risenta non poco, come si é avuta occasione 
di vedere, della moda letteraria francese. Ma, anche nella 
forma, molto di indígeno resta — ed é, per il rispetto sti- 
listico, ció che é piú importante e curioso!" 

(i) Aun creo poco exacta la fórmula de J. Valera, 
Discurso sobre el "Quijote" , en la Academia Española, 25 
Set. 1864, p. 21 : "poco importa que el metro y la es- 
tructura del Poema del Cid estén imitados de las can- 
ciones de gesta ; el espíritu es puro, original y castizo en 
toda la extensión de la palabra." 

(2) Así lo reconoció ya Huber en 1857; comp. Milá, De 
la poesía her.-pop., p. 88. 

(3) En el artículo de A. P. Lopes de Mendoza, In- 
fluencia del Poema del Cid sobre las costumbres, carácter 
y poesía de la Península hispana (publ. en La América, 
8 Dic. 1860, p. 11), no hallará el lector sino la más in- 
sustancial declamación. 



DIFUSIÓN' Y ÉXITO 49 



posición, y ya alude a él como famoso el autor 
del poema de Almería. Los juglares posteriores 
se inspiraron en él repetidas veces. En el si- 
glo xm, el poema de Fernán González imitó (i) 
la cortés e irónica despedida que el Cid hace al 
conde de Barcelona cuando le devuelve la liber- 
tad (v. 1064-1076). En el siglo xiv, el juglar 
del Abad Juan de Moniemayor imitó la huida 
del rey Búcar (v. 2408-2421) y la oración de 
doña Jimena (v. 330-365), aludiendo a los 
mismos milagros que ésta y cayendo en el 
mismo error cronológico de colocar la bajada de 
Cristo a los infiernos después de la resurrección. 
Pero ya en esa imitación de la huida de Búcar 
se descubre que el Poema del Cid no circulaba 
en el estado primitivo que hoy conocemos sino 
con ciertas alteraciones (2). 

Cierto que, en el mismo siglo xiv, Per Abbat 



(1) En el pasaje perdido de la libertad que Fernán Gon- 
zález da al rey García, al menos en la redacción conocida 
por el abad de Arlanza, Arredondo. Puede verse el pasaje 
de Arredondo en C. C. Mardex, Poema de Fernán Gongález, 
1904, p. 189. 

(2) Véase R. Mexéxdez Pidal, La leyenda del Abad don 
Juan de Montemayor, Dresden, 1903, págs. xvi y xxvn. — ■ 
Ticknor. Hist. de la literatura esp., I, 28, descubre en el 
Rodrigo una imitación del Cantar, pero se trata de una 
descripción de batalla que arriba hemos explicado por 
imitación francesa, independiente en ambos poemas espa- 
ñoles. Otras semejanzas entre el Rodrigo y el Cid nota 
C. G. Estlaxder, Poema del Cid. I svensk ofversáttning, 
Helsingfors, 1863, p. 62, pero son inexpresivas. 



50 DIFUSIÓN Y ÉXITO 

y la Crónica de Veinte Reyes propagaban toda- 
vía el texto viejo, pero esto lo hacían por un 
espíritu arcaizante opuesto al de la mayoría de 
sus coetáneos. 

En los siglos xiii y xiv el Poema circulaba, 
no en su estado primitivo, sino refundido. En 
efecto: la Primera Crónica General, hacia 1289, 
prosifica todo el Cantar de Mió Cid, y en esa 
prosificación se observa que si bien el Poema en 
su primera parte no había sufrido apenas mo- 
dificaciones, las había sufrido abundantes a 
partir de la conquista de Valencia por el héroe. 
La nueva redacción de la obra repara los olvidos 
del autor primitivo (véase un ejemplo en la pá- 
gina 36), tiende a hacer más complicada la 
trama y a agrandar sus proporciones, dando al 
relato cierto tono de libro de caballerías, con 
merma de la antigua sencillez heroica (1). 



(1) Pudiera creerse que los redactores de la Crónica no 
seguían en estas mudanzas una redacción en verso del 
Cantar, sino tradiciones orales o propias invenciones. Así 
piensan Beer y Coester (Cantar, ps. 12862 y 117540)- 
Coester cree que se deben admitir las fuentes no poéticas, 
sobre todo desde la parte correspondiente al verso 2337, 
en que las divergencias son más considerables. Pero en 
esta parte está la huida del rey Búcar, cuyo final modi- 
ficado (Búcar, según la Crónica, no es muerto por el Cid, 
sino que huye con vida), tuvo descendencia poética en 
los romances populares que hoy se cantan conformes con 
esa modificación, y no es nada probable que un romance 
popular derive de una Crónica. Además, la fuente poética 



DIFUSIÓN Y ÉXITO 5 1 

Posteriormente, la Crónica del año 1344 y la 
Crónica particular del Cid incluyen también la 
prosif icación del Poema y nos revelan otro arre- 
glo del texto donde los cambios son aún mayo- 
res: el comienzo del Poema, antes dejado casi 
intacto, sufre ahora modificaciones; y nuevos 
personajes toman parte en la acción, como un 
Martín Peláez el Asturiano, que logró vida dra- 
mática en el teatro de Tirso de Molina. 

Por medio de estas refundiciones sucesivas 
la vida del Poema se prolongaba a través de los 
siglos, poniendo su relato en armonía con los 
gustos de cada época. En el siglo xv, de las 
refundiciones entonces en uso se derivaron di- 
versos romances populares, en los cuales siguie- 
ron viviendo algunos versos del Cantar, rela- 
tivos a la corte de Toledo, y, sobre todo, al epi- 
sodio de la huida del rey Búcar, que aún hoy 
puede oirse de boca del pueblo en oscuros can- 
tos de España, Portugal y Marruecos. 

Mas, a pesar de estos romances y de aquellas 
Crónicas, el Poema ni aun por ellos de un modo 
indirecto inspiró a ninguno de los grandes poe- 
tas dramáticos del siglo xvn. Nuevas y más 
brillantes aventuras con que se había enrique- 

de las Crónicas resulta evidente por hallarse en ellas tro- 
zos rimados, uno de los cuales aprovechamos en la 
pág. 122. 



52 DIFUSIÓN Y ÉXITO 



cido la leyenda del Cid hicieron olvidar las an- 
tiguas ; y el cantar quedó totalmente ignorado, 
salvo de algunos eruditos, hasta que lo dio a la 
imprenta Tomás Antonio Sánchez en 1779 (1). 
Pero aun entonces no hemos de esperar que esta 
edición, hecha cuando en España dominaba el 
gusto francés, recabase, del público un justo 
aprecio para el viejo Cantar. Téngase en cuenta 
que la Edad Media estaba generalmente muy 
desconocida y que faltaban todavía cerca de 
cuarenta y de sesenta años para que Alemania 
y Francia llegasen a publicar sus Nibehingos y 
su Roland. Bastante se adelantó Sánchez con 
dar a luz el Poema del Cid y apreciar en él "la 
sencillez y venerable rusticidad", "el aire de 
verdad" con que nos representa las costumbres 
y maneras de los infanzones de antaño. 

La primera impresión que produjo el recién 
publicado Poema dista mucho de serle favora- 
ble. Capmany, en 1786, califica la obra de sim- 
ple crónica rimada, y escoge como muestra de 
ella dos pasajes "de los menos inelegantes y 
bárbaros" (2). El gran poeta Quintana era poco 

(1) Colección de poesías castellanas anteriores al si- 
glo xv, t. I, p. 229. 

(2) Teatro histórico-crítico de la elocuencia española, 
t. I, ps. 1-2. Mendibil, Bibliot. selecta de literatura esp., 
Burdeos, 1810, I, p. xxix, dice del Poema que "nada tiene 
de épico, y aun casi pudiera disputársele el título de poema". 
Por este tiempo, Forner parece aludir al Poema, en la 



DIFUSIÓN Y ÉXITO 53 

más benévolo en 1807, al reconocer que nuestro 
juglar "no está tan falto de talento que de cuan- 
do en cuando no manifieste alguna intención 
poética" ; pero, al fin, el crítico alaba la bella 
despedida del Cid y Jimena, la gradación dra- 
mática y el artificio con que está contada la 
corte de Toledo, y el buen estilo y animación 
que se descubre en el primer choque de los in- 
fantes con los campeones de Rodrigo (1). Es 
verdaderamente chocante que Vargas Ponce 
pudiese en 1791 (2) sentir francamente el "ex- 
quisito sabor de antigüedad" del Poema, com- 
parar sus epítetos a los homéricos y leer la 
obra "con una grata conmoción". Todavía Mar- 
tínez de la Rosa no podía ver en ella más que 
un "embrión informe" (3). 

Mientras en España lograba el Poema tan 
escaso éxito, el naciente Romanticismo, con su 
simpatía general por la Edad Media, traía en el 
extranjero un cambio favorable de juicio. En 

frase chavacana, "algún cartapelón del siglo xm en loor 
de las bragas del Cid" (Carta de Bartolo, 1790, p. 66). 

(1) Colección de poesías selectas castellanas, t'. I, p. xvi, 

(2) Declamación contra los abusos introducidos en el 
castellano, presentada y no premiada en la Academia Espa- 
ñola el año 1791, Madrid, 1793. 

(3) En las Anotaciones a su Arte Poética, París, 1828. 
canto I, nota 10. — Moratín, en la nota 3 de sus Orígenes 
del teatro español, hallaba también todo deforme en el 
Poema: el lenguaje, el estilo, la versificación y la con- 
sonancia (Bibl. Aut. Esp., II, p. 165 b). 



54 DIFUSIÓN Y ÉXITO 

1808, el poeta escocés Roberto Southey, que 
tanto trabajó en la rehabilitación de la antigua 
poesía peninsular, conceptuaba el Poema del 
Cid "como decididamente y sobre toda compa- 
ración el más hermoso poema escrito en lengua 
española" (1), y en 1813 añadía, excitando a la 
revolución literaria: "los españoles no conocen 
aún el alto valor que como poema tiene la his- 
toria métrica del Cid, y mientras no desechen 
el falso gusto que les impide percibirlo, jamás 
producirán nada grande en las más elevadas 
esferas del arte; bien puede decirse sin temor 
que de todos los poemas que se han compuesto 
después de la Ilíada, el del Cid es el más homé- 
rico en su espíritu, si bien el lenguaje de la Pen- 
ínsula era en aquella época rústico e infor- 
me" (2). Abundando en las ideas de Southey, 
otro escocés, Hallam, en su View of the state 
of Europe daring the Middle Age, 1818, afir- 
ma que el Poema del Cid "aventaja a todo lo 
que se escribió en Europa antes del apareci- 
miento de Dante" ; y esta apreciación fué, sin 
duda tenida en cuenta por el angloamericano 



(1) Chronicle of the Cid, from the Spanish, by R. Sou- 
they, London, 1808, pág. ix. 

(2) Artículo anónimo en la Quarteriy Revietv, t. XII, 
p. 64 (v. iTickjnor, Histor. de la lit. esp., trad., I, 27, n., y 
Fitzmaurice-Kelly en The Morning Post, 8 Febr. 1900. 
Wolf, Studien, p. 31, n., no atribuye a Southey este artículo). 



DIFUSIÓN Y ÉXITO 55 

Ticknor, cuando al examinar el Poema en su 
History of spanish liter ature (1849) dice: "pue- 
de asegurarse que en los diez siglos transcurri- 
dos desde la ruina de la civilización griega y 
romana hasta la aparición de la Divina comme- 
dia, ningún país ha producido un trozo de poesía 
más original en sus formas y más lleno de na- 
turalidad, energía y colorido" (1). 

La crítica alemana reconoció el valor del Poe- 
ma por boca de Federico Schlegel, en 181 1. Pe- 
ro quien de un modo más penetrante juzgó la 
obra fué el doctísimo Fernando Wolf. Dolién- 
dose éste en 1831 de que ni Bouterwek ni sus 
traductores españoles hubiesen comprendido el 
alto valor y la profunda significación del Poe- 
ma, hace de él uno de los mejores estudios de 
_que ha sido objeto (2). Wolf realza, sobre todo, 
la fuerte unidad que traba las partes de la obra, 
haciéndolas concurrir al plan artístico que se 
propuso el juglar. La belleza del Poema no es 
un producto abstracto y reflexivo, sino que con- 
siste en una "reproducción inconsciente de la 



(1) Hist. de la literat., por M. G. Ticknor, traduce. Ga- 
yangos-Vedia, 1851, t. I, p. 26. 

(2) Reimpreso en F. Wolf, Studien sur Geschichte der 
span. und. port. N ationalliteratur , Berlín, 1859, ps. 29 y sigs 
— También Clarus, Darstellung der Spanischen Literaturc 
in Mittelalter, Mainz, 1846, siguiendo a Wolf, nota en el 
Poema la poética unidad realzada por un arte consumado. 



56 DIFUSIÓN Y ÉXITO 



realidad, por eso mismo más veraz, más sor- 
prendente". "La exposición desnuda de arte" 
se impone al ánimo "por la íntima verdad y ele- 
vada naturalidad" que respira; es sencilla, in- 
genua y enérgica. La continua repetición de pa- 
labras y frases para designar las mismas ideas 
y circunstancias, así como los pintorescos epíte- 
tos, recuerdan la epopeya griega. Los caracte- 
res, aun los de las figuras secundarias, están 
trazados con rasgos tan sobrios como eficaces. 
Volviendo a las apreciaciones extremas, re- 
presentadas por la crítica inglesa de Southey y 
Hallam, podrá observarse que éstos aún no co- 
nocían la chanson de Roland, la cual podría ha- 
berles hecho modificar su parecer. Pues bien : 
la publicación del Roland en 1837, lejos de per- 
judicar al Poema, abre en favor de éste un cu- 
rioso episodio de crítica comparativa. Damas 
Hinard, tratando de juzgar el Cantar dentro de 
su tiempo, escogió como punto de referencia el 
Roland, que hacía pocos años había obtenido 
una segunda edición, y se tenía, cada vez más, 
como celebrado modelo. El poeta de R oland 
_ era más docto que el del Cid ; conocía de la an- 
tigüedad clásica cuanto era conocido en su épo- 
ca; condujo su obra con muy buen juicio, y por 
Ja__un idad y simplicidad de su composició n pue- 
de ser mirado como precursor de los clásicos 



DIFUSIÓN Y ÉXITO ^ 

franceses del siglo xvn.JPero le faltaba labran 
cualidad del p oeta: el sentimiento de la vida 
humana y el poder de expresarlo. La geografía 
de la chanson es fantástica; sus personajes son 
a menudo imaginarios o monstruosos como los 
paganos de Micenes, de cabeza enorme y cer- 
dosos cual jabalíes. La acción de estos fantas- 
mas es también imposible. El sonido de la trom- 
pa ele Roldan se oye a 30 leguas ; Turpin, con 
cuatro lanzadas en el cuerpo, o Roldan, con la 
cabeza hendida y los sesos que le brotan por 
los oídos, obran y combaten como sanos. Los 
ejércitos son enormes, de 360 000 y de 450 000 
caballeros. Cinco franceses matan a 4 000 sa- 
rracenos. Y la misma- falta de naturalidad se 
observa en la exposición; baste como ejemplo el 
abuso de las repeticiones : ocho caballeros de 
Marsilio exponen en sendas coplas su deseo de 
matar a Roldan ; Oliveros manda tres veces a 
Roldan que toque la trompa, y tres veces Rol- 
dan rehusa ; Carlomagno, al hallar muerto a su 
sobrino, le dirige tres alocuciones interrumpidas 
por tres desmayos. Tales repeticiones menu- 
dean en el Roland, y si pueden ser bellas en un 
canto lírico, estorban la marcha franca de la 
poesía narra tiva, no produciendo otro efecto 
que fatigar o desconcertar al lector. Muy al 
contrario, el juglar del Cid no quiere ostentar 



5£ DIFUSIÓN Y ÉXITO 

su imaginación; la emplea sólo en hacer apare- 
cer ante nosotros la realidad misma; no nos pre- 
senta un cuadro de la España del siglo xi, sino 
que nos transporta a ésta y nos hace asistir a 
los acontecimientos. Los personajes están pinta- 
dos con las convenientes medias tintas. El tono 
y color de la narración se amoldan blandamente 
al diverso carácter de cada episodio; compá- 
rense entre sí el de las arcas de arena, el del con- 
de de Barcelona, el del robredo de Corpes y el 
más importante de todos, el de la corte de To- 
ledo, en el cual el obscuro juglar recuerda al 
más ilustre narrador de los tiempos modernos, 
a Walter Scott. Cuando así se contemplan uno 
frente a otro el Poema del Cid y la Chanson de 
Roland no puede menos de declararse, como 
hacían los antiguos jueces de campo, que la 
victoria pertenece al poeta español (i). 

No pasaré por alto en esta comparación al 
escritor belga L. de Monge (2), porque, toman- 

(1) Po'éme du Cid texte et traduction par Damas Hinard, 
París, 1858, ps. xix-xxvii. En sus alusiones al Roland 
comete Hinard errores que no importa aquí hacer notar. 

(2) Etudes morales et littéraires ; épopées et román s 
chevaleresques, Bruxelles, 1887, p. 285, "Le Cid et Roland". 
— E. Baret, Histoire de la litterat. esp., París, 1863, p. 28, 
dice que el Poema del Cid comparte la exactitud de Home- 
ro en lo que concierne al conocimiento de los lugares, 
pero, sólo atento a los cantos del pueblo, no procura hacer 
obra de poeta, bien diferente del autor del Roland, que ha 
leído a Virgilio y se entretiene en crear una geografía fan- 



DIFUSIÓN Y ÉXITO Sg 



do un punto de partida opuesto al de Hinard, 
llega a un resultado semejante. Para Monge, el 
autor del Roland es un bárbaro de genio, lleno 
de una ignorancia estupenda; mientras el poe- 
ta del Cid es "un espíritu culto, que persigue, 
por cima de las realidades de su tiempo, un 
ideal más elevado, y hace concurrir todo, con 
una rara discreción, al fin que se propone". 
"En el Roland nos choca la dureza de las cos- 
tumbres, la ferocidad, la intolerancia (i); en el 



tástica, unos personajes y hazañas imaginarios. No quiere 
en punto a invención artística disputar los derechos de Es- 
paña, pero se inclina a creer que El Cid conocía al Roland. 
— Recogiendo los indicios de imitación y algunas semejanzas 
que señalan Baret e Hinard. J. Fitzmaurice-Kelly (A his- 
tory of spanish literature, London, 1898, p. 49, mejor en 
la traduce, francesa, París, 1904, p. 47) dice: "ce ne son* 
la que des détails qui, tout en indiquant que la chanson de 
geste f rancaise a pu exercer quelque influence e x - 
térieure et formelle, ne prouvent pas une imitation 
directe. Le sujet et l'esprit, dans le Poema, sont essentiel- 
lement espagnols et, en tenant compte de ce fait que le 
juglar se sert de la formule épique conventionnelle, son 
ceuvre est grande en vertu de sa simplicité, de sa forcé, de 
sa rapidité et de sa fougue." — Desconozco el artículo del 
Vizconde de Franeau, "Roland et le Cid", en Le Museon, 

I883, p. 21. 

(1) Otro punto de vista opuesto a D. Hinard. Este 
[Poeme, p. xxxi) nota en el cristianismo de ambos poemas 
el mismo estado infantil ; pero observa en el del Poema 
"no sé qué de más grave, más profundo, más sombrío, más 
ardiente y más feroz", que anuncia la energía especial con 
que la inquisición será implantada más tarde en España. 
A esta vaguedad opone Monge la cita de los versos 534, 
541, 802, 851, que muestran la bondad del Cid para con los 
moros, mientras en el Roland, Carlomagno intima a los 



6o DIFUSIÓN Y ÉXITO 



Cid, la humanidad, la caridad, la dulzura, al me- 
nos relativa. " " En suma :' el Poema del Cid es 
menos grandioso acaso que la Chanson de Ro- 
land: pero es menos bárbaro a la par que más 
real, más viviente, más humano, de una emoción 
más directamente accesible á los hombres de to- 
dos los tiempos (i). 

En fin, debe tenerse presente una compara- 
ción más general del poema español con los 
franceses, hecha hacia 1830 por el venezolano 



musulmanes vencidos la orden de convertirse, y los que re- 
sisten son degollados, ahorcados o quemados vivos. Ya 
Prescott (Hist. de los Reyes Católicos, trad. 1855, p. 10; 
había observado en la España medioeval una tolerancia 
muy opuesta al fanatismo de siglos posteriores. Las invo- 
caciones frecuentes a la Divinidad que chocan a Hinard 
son tan frecuentes en las chansons como en el Poema, 
según nota Bello (Obras, VI, 277) respondiendo a Sismondi, 
que las tomaba por fruto de influencia árabe. 

(1) Compárese a éste el juicio de E. Mérimée, Précis 
d'hist. de la litt. esp., París, 1908, p. 33: "Le Poema, qui a 
les mémes mérites que la Chanson, avec moins de rudesse 
toutefois dans les sentiments et une moindre propensión au 
merveilleux, garde de plus sur elle cet avantage que la 
lecture en est restée plus facile pour tous." Pero en estas 
últimas palabras Mérimée se refiere a la lengua del Poema. 
— Los modernos romanistas no desarrollan este tema com- 
parativo. Gastón París, Extraits de la Chanson de Roland. 
París, 1896, p. xxxiv, se limita a decir que "la forma de la 
Chanson de Roland suscitó en los Cantares del Cid una 
admirable imitación". G. Bertoni (7/ Cantare del Cid, Bari, 
1912, p. 25), encariñado de antemano con el Roland, no 
desvía su primer entusiasmo al traducir el Poema del 
Cid ; cree que éste no llega con mucho al grado de sor- 
prendente belleza de la Chanson de Roland, aunque puede 
ponérsele al lado en muchos respectos. 



DIFUSIÓN Y ÉXITO 6l 



Andrés Bello. Este desconocía el Roland. pero 
había leído varias chansons manuscritas en el 
Museo Británico, lectura entonces peregrina 
aun entre los franceses. Por esto, al ver que 
Sismondi calificaba al Poema del Cid, sin duda 
comparándolo con los de Pulci, Boyardo y 
Ariosto, como el más antiguo compuesto en las 
lenguas modernas. Bello comprendió que no era 
con esos poemas con los que debía compararse ; 
"sino con las leyendas versificadas de los tro- 
veres, llamadas chansons, romans i gestes" (i). 
Y continúa: "En cuanto a su mérito poético, 
echamos menos en el Mió Cid ciertos ingre- 
dientes i aliños que estamos acostumbrados a 
mirar como esenciales a la épica, i aun a toda 
poesía. Xo hai aquellas aventuras marabillosas 
aquellas aj encías sobrenaturales que son el alma 
del antiguo romance o poesía narrativa en sus 
mejores épocas; no hai amores, no hai símiles, 
no hai descripciones pintorescas (2). Bajo estos 
respectos no es comparable el Mío Cid con los 

(1) Bello. Obras completas. Santiago de Chile, 1881, 
t. II, ps. 21-22. La primera redacción de este juicio puede 
verse en el t. VI. p. 249. 

(2) Téngase en cuenta que Bello engloba en la compara- 
ción las gestas y los romans o novelas versificadas, y que 
además creía que el Mió Cid había sido escrito a principios 
del siglo xiii. Para formarse idea de las chansons que Bello 
conocía véase Obras. II, 206 (Charlemagne. Girará de 
Viané). 214 (Siege de Narbonne), 22\ (Brutus). 226 (Garin 
le Loherain, Aimeri de Narbonne. Beuves de C ominar- 



62 DIFUSIÓN Y ÉXITO 

más celebrados romances o jestas de los tro- 
veres. Pero no le faltan otras prendas aprecia- 
bles i verdaderamente poéticas. La propiedad 
del diálogo, la pintura animada de las costum- 
bres i caracteres, el amable candor de las expre- 
siones, la enerjía, la sublimidad homérica de 
algunos pasajes_(i) i, lo que no» deja de ser no- 
table en aquella edad, aquel tono de gr avedad i 
decoro que reina en casi todo él, le dan, a nues- 

cis), 229 (Chevalier au Cygne), etc. Véanse otros que cita 
en el t. VI, p. 247. 

(1) Comentando el voto de Alvarfáñez, dice Bello 
(Obras, II, 219) que los versos 493-505 "son dignos de Ho- 
mero por el sentimiento, las imájenes i la noble simplici- 
dad del estilo". Por entonces mismo A. de Puibusque, en su 
Hist. comparée des littérat. espagnole et frangaise, I, 1843, 
p. 41, analizando la escena de la corte de Toledo, dice: 
"dans ees divers tableaux, tout l'art du poete est son natu- 
rel ; mais ce naturel n'a-t-il pas quelque chose du sentiment 
elevé qui inspira lTliade ? n'est-ce pas la méme simplicite 
d'héro'isme?" También Ozanam, en su Pélerinage au pays 
du Cid (1853, Melanges, I, p. 19) dice de la despedida del 
Cid y Jimena : "Vous reconnaissez l'accent des adieux 
d'Andromaque et d'Hector, avec la majesté chrétienne de 
plus ; de moins une gráce et un éclat dont la muse grecque 
a le secret. Dans le poéme du Cid comme dans les épopées 
homériques, nous touchons au fond primitif de toute 
poésie." El mismo Quintana se acordaba, a pesar suyo, de 
Homero: "Hay sin duda gran distancia entre esta despedida 
y la de Héctor y Andrómaca ; pero es siempre grata la pintu- 
ra de la sensibilidad de un héroe al tiempo que se separa de 
su familia; es bello aquel volver la cabeza alejándose, y que 
entonces le esfuercen y conhorten los mismos a quienes da 
el ejemplo del esfuerzo y la constancia en las batallas." — 
No puede pasarse de estos vagos recuerdos homéricos. 
Por ahora los poemas medioevales y los clásicos apenas 
son materia homogénea propia para la comparación. 



DIFUSIÓN Y ÉXITO 63 



tro juicio, uno de los primeros lugares entre las 
producciones de las nacientes lenguas moder- 
nas." 

Volviendo ahora a la crítica española del 
Poema, advertiremos que en ella encontraron 
débil eco la admiración romántica de Southey 
y el penetrante estudio de Wolf. Amador de los 
Ríos, en 1863, extremando los adjetivos elogio- 
sos para todos los rasgos, caracteres y episodios 
de la obra, no dice de ésta en su conjunto más 
que "acaso se la podría colocar entre los poemas 
épicos", y que "tampoco sería gran despropó- 
sito el clasificar este peregrino poema entre las 
epopeyas primitivas" (1). Por estas palabras se 
comprende que Bello era completamente desco- 
nocido para el autor español. 

Mas este atraso crítico se ve compensado de 
una manera brillante cuando Milá, en 1874.. por 
primera vez en Europa, señaló al Poema su 
verdadero puesto dentro de una completa lite- 

(1) Historia crítica de la literat. esp., III, ps. 202-203. 
Ni siquiera repara en la comparación entre el Roland y el 
Cid que hace D. Hinard, obstinado sólo en contradecir los 
indicios de imitación francesa que el crítico francés apunta. 
— Antes Tapia, en su Historia de la civilización española, 
Madrid, 1840, I, p. 280, califica al Poema del Cid de "pro- 
saico y aun vulgar en la mayor parte, aunque de cuando 
•en cuando agrada por cierta naturalidad... También tiene 
a veces el estilo cierta energía, señaladamente en la des- 
cripción de los combates; mas este fuego se apaga bien 
pronto y vuelve a reinar la prosa monótona, fría y cansada". 



64 DIFUSIÓN Y ÉXITO 

ratura épica castellana antes desconocida. Ade- 
más, Milá nos ofrece una apreciación artística 
del Poema tan sobria como exacta. El ingenuo 
relato del juglar, sin apartarse mucho de un to- 
no fundamental jgrave y sosegado, adopta un 
acento sentido y tierno en las escenas de fami- 
lia, un tanto cómico en el ardid de las arcas de 
arena y en el lance del león, sombrío y querello- 
so en la tragedia de Corpes, para romper con 
incomparable energía en las descripciones de 
- b atallas. Vehementes son también en gran ma- 
nera las increpaciones y las réplicas, mientras 
algunas pláticas descubren la candorosa divaga- 
ción que notamos todavía en bocas populares. 
Los caracteres físicos y m ora les de los ac tores 
del drama apareen dibujados con tal clarida d 
y fijeza que se hal larán ron formes cuantos tra- 
ten de analizarlos. "Por tales méritos y sin obs- 
tar su lenguaje irregular y duro, aunque no por 
esto menos flexible y expresivo, su versificación 
imperfecta y áspera y la ausencia de los alicien- 
tes y recursos del arte, bien puede calificarse 
el Mió Cid de obra maestra. Legado de una 
época bárbaro-heroica, fecunda en aspectos poé- 
ticos y no desprovista en el fondo de nobilísimos 
sentimientos, aunque en gran manera apartada 
del ideal de la sociedad cristiana, es, no sólo fi- 
delísimo espejo de un orden de hechos y eos- 



i r 



DIFUSIÓN Y ÉXITO 65 

tumbres que no serían bastantes a suplir los 
documentos históricos, sino también un monu- 
mento imperecedero, ya por su valor literario, 
ya como pintura del hombre (i)." 

En fin, el crítico de más delicado gusto que 
España ha tenido, Menéndez Pelayo, caracte- 
riza el Poema en hermosas páginas (2). "Lo 
que constituye el mayor encanto del Poema de! 
Cid y de canciones tales es que parecen poesía 
vivid a y no cantada, producto de una misterio- 
sa fuerza que se confunde con la naturaleza 
misma y cuyo secreto hemos perdido los hom- 
bres cultos." Pero el Poema del Cid se distingue 
de sus semejantes por ''el ardiente se ntido na- 
cional que, sin estar expreso en ninguna parte, 
vivifica el conjunto", haciendo al héroe sím- 
bolo de su patria ; y esto obedece, no a la gran- 
deza de los hechos cantados, que mucho mayo- 
res los hay en la historia, sino "al temple rnoral 
del héroe en quien se juntan los más nobles atri- 
butos del alma castellana, la graveda d en los 
propósitos y en los discursos, la familiar y noble 
llaneza, la cortesía ingenua y reposada, la gran- 
deza sin énfasis, la imaginación más sólida que 



(1) De la Poesía heroico-popular castellana, Barcelona, 
1874, ps. 240-241. 

(2) Antología de poetas líricos castellanos, XI, 1903, 
Ps- 3I5-3I7- 






66 DIFUSIÓN Y ÉXITO 

brillante, la piedad más activa que contemplati- 
va... la ternura conyugal más honda que ex- 
pansiva... la lealtad al monarca y la entereza 
para querellarse de sus desafueros... Si el sen- 
tido realista de la vida degenera alguna vez en 
prosaico y utilitario: si la templanza y reposo 
de la fantasía engendra cierta sequedad : si falta 
casi totalmente en el Poema la divina (aunque 
no única) poesía del ensueño y de la visión mís- 
tica, reflexiónese que otro tanto acontece en 
casi todos los poemas heroicos, y que a la ma- 
yor parte de ellos supera el Mió Cid en huma- 
nidad de sentimientos y de costu mbres Ten dig- 
nidad moral v hasta en cierta delicadeza a fec- 
tuosa que se siente más bien que se explica con 
palabras y que suele ser patrimonio de los horn- 
Krpc -fn^r+^c y A* lafi r^ as sanas ... Y cuando 
subamos con el Cid a la torre de Valencia, des- 
de donde muestra a los atónitos ojos de su mu- 
jer y de sus hijas la rica heredad que para ellas 
había ganado (v. 1603- 1620), nos parecerá que 
hemos tocado la cumbre más alta de nuestra 
poesía épica, y que después de tan solemne gran- 
deza sólo era posible el descenso". 

La popularidad que Menéndez Pelayo supo 
dar en España a los antiguos monumentos poé- 
ticos hizo que nuestros escritores modernos le- 
yesen el Cantar y se inspirasen en él. En 1842 



DIFUSIÓN Y ÉXITO 67 

podía suceder que un erudito como Jerónimo 
Borao (cierto que a los veinte años de su edad) 
compusiese un drama titulado Las hijas del Cid, 
sin conocer la antigua Gesta, creyendo que él era 
el primero que trataba en forma poética la tra- 
gedia de Corpes. Muy otro es ahora el caso, 
cuando hacia 1907, un escritor como Eduardo 
Marquina se siente llamado a escribir "seria- 
mente" para el teatro mediante la lectura de la 
gesta de Mió Cid. Y precisamente al leer en ella 
la escena de Corpes, Marquina experimenta su 
primera emoción dramática, en el ambiente poco 
recogido de una redacción de periódico. "Leía 
— dice Marquina — el Poema del Cid, y recuer- 
do que, cuando ha descrito ingenuamente la 
afrenta que a doña Elvira y doña Sol infligen 
sus maridos en el robledal de Corps, el venera- 
ble autor de nuestro cantar de gesta tiene una 
exclamación:... ¡Si ahora compareciese mío 
Cid Campeador! Sentí el drama en aquellas pa- 
labras, y pasó por mi alma la visión tremenda 
del Cid levantando con sus manos los cuerpos 
heridos y profanados de sus hijas, y extendien- 
do en el aire su mano vengativa, sin palabras. 
Yo escribía aquel verano Las hijas del Cid. 
Pero la emoción de aquella noche en lo que te- 
nía de más hondo y sincero, aunque de ella mo- 
vió el drama y a pesar del drama escrito, me 



68 DIFUSIÓN Y ÉXITO 

parece que no he vuelto a sentirla nunca (i)." 
Ciertamente que en el drama de Marquina se 
percibe un eco de esta emoción nunca superada : 
por la escena del robledal cruza una intensa rá- 
faga de poesía, ora de vida andariega y de me- 
lancólicas despedidas, ora de violentos odios 
reprimidos. Lástima que, absorbido por aquella 
emoción, el autor no haya sentido la figura 
misma del Cid, que tan opuesto al del Poema 
es en el drama. 

Debe citarse además a Manuel Machado, por 
una bien sentida variación del episodio de la 
niña burgalesa que despide al Cid, y por una 
semblanza de Alvar Fáñez inspirada en recuer- 
dos del Poema, especialmente en el de aquellos 
versos que le presentan chorreando sangre de 
moros por el codo de la loriga (2). 

Bastará este par de ejemplos para mostrar 
cómo actualmente parece revivir la fecundidad 



(1) E. Marquina, "Mi primera emoción", en el A B C 
del 2 de Marzo de 1912, p. 19. La leyenda trágica titulada 
Las hijas del Cid se estrenó en 5 de Marzo de 1908. Mar- 
quina cita, al frente de la edición de su drama los 16 pasa- 
jes del Poema en que principalmente se inspira. 

(2) M. Machado, Alma, Madrid, 1907, p. 71. "Castilla" 
(versos 31-51 del Poema), y p. 73, "Alvar-Fáñez" (versos 
503, 781, 2453, 1321-39). — Sobre el paso del Cid por Bur- 
gos tiene otra poesía J. J. Llovet, "De destierro" (en el 
Blanco y Negro, 27 Oct. 1912), fijándose especialmente en 
el verso 20, Dios que buen vasallo... 



VALOR ARTÍSTICO 69 



postuma del Cantar, hace tantos siglos inte- 
rrumpida. 

VALOR ARTÍSTICO DEL POEMA 

En los juicios anteriormente expuestos acer- 
ca del valor artístico del Cantar se hallan los 
principales puntos de vista desde los cuales éste 
puede ser apreciado; no obstante, convendrá 
insistir algo en la comparación de este Poema 
con otros semejantes, aunque no ciertamente 
para ejercer el inútil oficio de juez de campo, 
como Damas Hinard, adjudicando la victoria 
a nuestro poeta o acaso denegándosela. 

Se ha advertido muchas veces que la produc- 
ción literaria de la Edad Media se resiente por" 
falta de varieda d y de estilo pe rsonal ; que las 
diversas naciones europeas poetizan los mismos 
asuntos y lo hacen casi en el mismo tono unas 
que otras. Pero muchas veces esta uniformidad 
que notamos depende sólo de la observación es- 
casa. Naturalmente, dentro de las razas con que 
convivimos distinguimos las varias fisonomías 
mucho mejor que tratándose de una raza extra- 
ña de que sólo rara vez vemos algunos indivi- 
duos. Hoy, que conocemos la epopeya medioeval 
mejor que antes, podemos decir que el Poema 
del Cid es obra de una acentuada originalidad. 



70 VALOR ARTÍSTICO 



y/ 



Uno de los sentimientos dominantes en la épi- 
ca castellana es la antipatía hacia el reino de 
León, más o menos agriamente expresada en 
poemas como el de Fernán González o el del 
Cerco de Zamora. El Poema del Cid se aparta 
decididamente de este secular rencor castellano. 
Siente el respeto más profundo por el antiguo 
rey de León Alfonso VI, a pesar de que éste 
obra injusta y duramente con el héroe, y a pesar 
de que ese rey venía mirado con invencible re- 
pugnancia por el cantar del Cerco de Zamora; y 
si es cierto que nuestro Poema muestra odio 
hacia una familia en parte leonesa, la de los Va- 
ni-Gómez, a ella van asimismo unidos persona- 
jes castellanos como el conde don García. 
SÍ También la venganza, pasión eminentemente 
épica desde Homero en adelante, está tratada 
de un modo especial en el Poema del Cid. La 
venganza es cruelmente sanguinaria en el poe- 
ma de los Infantes de Lara y en el Roland, don- 
de Ruy Velázquez o Ganelón son muertos con 
treinta caballeros de los suyos ; la sombría ima- 
ginación que ideó la venganza de Krimhilda en 
los Nibelangos, no se contentó con menos de 
14 000 vidas inmoladas en una fiesta; en Garin 
le Lorrain y en Raoul de Cambray los odios de 
dos familias se alimentan con implacables ho- 
micidios. En cambio, el Poema del Cid, apar- 



VALOR ARTÍSTICO 7 1 



tándose de este encarnizamiento habitual, da a 
la venganza que la familia del Cid obtiene sobre 
la de los Beni-Gómez un carácter de simple re- 
paración jurídica; el honor familiar del Cid se 
reivindica mediante un duelo presidido por el 
rey y terminado, no con el descuartizamiento 
de los traidores, sino sólo con la declaración le- 
gal de su infamia (i). 
y Los traido res de los principales poemas tie- 
nen grandeza heroica. Hagen viene a ser el ver- 
dadero héroe de la última parte de los Nibelun- 
gos, y sin llegar a tal extremo, Ganelón y Ruy 
Velázquez son admirables, a no ser por su cri- 
men. El juglar del Cid toma camino opuesto; 
pero mejor hubiera hecho en no apartarse de 
aquella norma. Con reflejar exactamente el 
prestigio y poder que, en realidad, tuvieron el 
conde García y los Beni-Gómez, no hubiera 
hecho sino realzar la figura del Cid. La co- 
bardía de los infantes de Carrión, si da algunas 
notas cómicas, que tanto regocijaron a los poe- 
tas del romancero, empequeñece demasiado a 



(i) Aun atenuado como está en el Poema del Cid el 
espíritu vengativo, es notable ver al héroe ansiar la ven- 
ganza (2894). El, lo mismo que los infantes, emplean la 
frase assis irá vengando (2762, 3187), cuando ven satisfe- 
chos sus agravios, y se jactan o dan gracias a Dios de haber 
logrado vengarse (2719, 2752, 3714). 



72 VALOR ARTÍSTICO 



J 



los enemigos del héroe, que no tienen en sí más 
mérito que el que les da el favor del rey. 

En cuanto a las relaciones del Cid con el rey, 
se ofrecían al poeta dos tipos corrientes : uno, 
el del vasallo puesto al servicio del monarca, 
como Roland, Guillaume d'Orange y demás hé- 
roes carolingios; otro, el del vasallo rebelde, 
como Fernán González, Girart de , Rousillon, 
Doon de Mayence, Renaut de Montauban. La 
vida del Cid había tenido alternativas de uno y 
de otro. El Cid recibió grandes favores de su 
rey y ayudó a éste en sus empresas; pero ade- 
más fué desterrado y devastó, en uso de su 
derecho, una provincia del reino de Alfonso VI. 
Pero nuestro juglar no escogió ninguno de aque- 
llos tipos, sino que los fundió, y no con alteran- 
cia sucesiva, como en la historia real del Cid o 
en el poema de Bernardo del Carpió, sino en 
una acción simultánea; el Cid es víctima de la 
persecución injusta del rey, y, al mismo tiempo, 
es leal y generoso con su perseguidor; jamás le 
guerrea, con Alfons mió señor non querría li- 
diar (v. 538), y únicamente se venga de él ofre- 
ciéndole dones generosos y conquistas, o sugi- 
riendo al pueblo una frase punzante : ¡Dios qué 
buen vassallo si oviesse buen señor! (v. 20). Es- 
ta originalidad de nuestro poeta resalta más si 
tenemos presente que el juglar posterior, el de 



VALOR ARTÍSTICO ^ 



las Mocedades de Rodrigo, no supo sustraerse 
al gusto corriente, y nos pintó un Cid díscolo 
con su rey, lleno de esa arrogancia exagerada 
que tanto abunda en la epopeya. 

La epopeya y la realidad ofrecían a porfía 
episodios de violencia, atropello y sangre, fácil- 
mente conmovedores ; pero nuestro juglar, apar- 
tándose de las fórmulas corrientes del género 
que cultiva, idealiza a su modo la realidad que 
contempla. Concibió al desterrado héroe siem- 
pre magnánimo y fiel a su rey, y presentó a 
éste, airado, sí, pero no hasta el punto de apri- 
sionar a las hijas del Cid ni desagradecido alos 
sen-icios que el héroe le presta, ni poseído de los 
indignos celos que sintió hacia su vasallo, según 
la historia. Otro ejemplo : el poeta pasó muy por 
alto_ el hambre y la crueldad que sufrieron los 
moros de V alencia durante el asedio, y realzó, 
en cam bio, las lágrimas y las bendiciones con 
que los moros de Alcocer despiden a su bonda- 
doso vencedor. Nu estro poeta da una nota ex- 
cepcional en la epopeya : la de la moderaóS n* - 
Se ha notado con extrañeza que el Cid del Can- 
tar muestra las virtudes de un santo (i), y si 
se considera la dificultad de desenvolver dentro 
de esta altura moral una epopeya de guerra, 

(i) L. Beszard, en la Zeitschrift für román. Philologie, 
XXVII, 1903, ps. 529 y 652. 



74 VALOR ARTÍSTICO 



enemistades y venganza, se admirará bien el 
poder artístico de nuestro juglar, que, fiel a 
una grave concepción de la vida, acierta a poe- 
tizar hondamente en su héroe el decoro absolu- 
to, la mesura constante, el respeto a aqu ellas 
instituciones sociales y políticas que pudieran 
coartar la energía heroica. 

Transformando así estos sentimientos funda- 
mentales de la epopeya, seleccionando las noti- 
cias históricas y las tradiciones fronterizas re- 
lativas al Cid, nuestro juglar planeó su poema 
eiLi orno de un pensamiento, con fuerte u nidad, 
alabada en justicia desde que Wolf la puso de 
manifiesto. Toda la acción guerrera y política 
se agrupa claramente en torno del engrand eci- 
miento progresivo d el desterrado; y de ese en- 
grandecimiento se desentrañan, y a él contribu- 
yen finalmente , con toda lóg ica, el matrimonio 
de las hijas, la desgracia familiar y el castigo 
de los traidores. Otras obras maestras de la 
epopeya de la venganza dividen su interés, y en 
la primera parte tienen por héroe a la víctima y 
en la segunda a su vengador; así, los Infantes 
de Lara. El Roland halla, en medio de esta bi- 
partición, una grandiosa unidad en la figura de! 
vengador Carlomagno ; pero en los Nibelungos 
se descentra por completo la acción cuando el 
interés, qite primero se agrupa en torno de Sig- 



VALOR ARTÍSTICO *]*> 



f rido y de su viuda Krimhilda, se aparta de ésta 
al final para dar proporciones de coloso al trai- 
dor Hagen. 

Nada m ás distinto, empero, que la unidad del 
Poema del Cid y la del Roland. La de éste es 
mucho más simple ; su argumento está perfecta- 
mente agrupado, pero es seco en demasía; no 
es sino una doble batalla preparada por una 
traición inmediata. Además, los recursos que el 
poeta pone en juego son perfectamente unilate- 
rales. Todos los personajes piensan y obran sólo 
en cuanto guerreros preocupados únicamente 
de sus deberes militares. Aparecen dos muje- 
res, pero la reina Bramimunda no tiene fisono- 
mía especial femenina, y Alda, la novia de Ro- 
land, ocupa 30 versos escasos, los cuales, sean 
o no del autor primitivo, componen una escena 
magnífica sí, pero que por su tono sobrio se des- 
pega del resto de la Chanson. Roland muere re- 
moviendo en su memoria los recuerdos más hon- 
dos, sus conquistas, su espada, sin que haya para 
Alda el menor lugar. Antes, Roland, al ver in- 
minente la pelea con los sarracenos, se siente 
dominar por el instinto felino de la matanza : 

Quant Rollanz veit que bataille serat 

plus se fait fiers que leun ne leuparz (v. iiio), 

y no le preocupa más que el deseo de servir bien 
a su emperador, por quien el vasallo debe sufrir 



76 VALOR ARTÍSTICO 



grandes males y debe perder su sangre y su car- 
ne. También el Cid, cuando ve que le ataca el 
rey de Marruecos, siente la fiera alegría de la 
lucha. La batalla que le presentan es delicioso 
regalo traído de África, 

venídom es delicio de tierras d'allén mar. 

Pero su alegría mayor es porque su mujer y 
sus hijas le verán lidiar en defensa de Valencia, 
heredad que para ellas ha ganado; la presencia 
de las dueñas le aumenta el coraje: 

non ayades pavor porque me veades lidiar, 

con la merced de Dios e de santa María madre, 

crécem el coracón porque estades delant (v. 1653). 

La catástrofe misma del Roland se funda en 
ideas puramente feudales. Por pundonor militar 
se queda poco preparado Roland en la retaguar- 
dia peligrosa; y por un pundonor tan sutil que 
es incomprensible hasta para el mismo Olivier, 
Roland se condena con 20 000 franceses a morir 
sin pedir el necesario auxilio. En vez de fundar- 
se en estas costumbres propias de una aristocra- 
cia desaparecida, el Poema del Cid busca base 
inconmovible en sentimientos de v alor humano 
perenne, y afirma así su interés. El vasallaje 
ocupa una parte del poema, pero no la principal, 
que está consagrada a la afrenta de las hijas 
del héroe. Los personajes no son únicamente 
ejércitos de cristianos y moros, sino que toman 



VALOR ARTÍSTICO 77 



parte en la acción gentes extrañas a la vida mi- 
litar, mujeres, niños, monjes, burgueses, judíos, 
los cuales en su obrar nos hacen ver la vida pa- 
cífica de las ciudades, la contratación, las des- 
pedidas, los viajes, los saludos y alegrías del en- 
cuentro, las bodas, las reuniones íntimas para 
tratar asuntos familiares o para bromear, la 
siesta, los atavíos, las entrevistas solemnes, los 
oficios religiosos. La guerra misma es mucho 
más variada e interesante en el Cid que en el 
Roland. 

En esta complejidad de vida y en este carác- 
ter ampliamente huma no se parece más el Poe- 
ma del Cid a los Nibelungos; pero sólo en eso. 
La calculada disposición del Poema del Cid pa- 
rece convenir a un héroe tan tardío de la epope- 
ya, y nada tiene que ver con ese pujante desor- 
den en la acción y en las pasiones que muestran 
los Nibelungos como herencia de las leyendas 
primitivas en que se fundan. En el Cantar cas- 
tellano el héroe aparece revestido de elevación 
. moral y de imponente mesura ; la lucha de dos 
pueblos y dos religiones se consuma con la ma- 
yor energía y tolera ncia ; trátase además un co n- 
flicto social que refleja las aspiraciones demo- 
cráticas de Castilla, el choque de dos clases, una 
envanecida tranquilamente en su poder y otra 
recia y firme en sus conquistas, que de ser una 



jS VALOR ARTÍSTICO 



banda de malcalzados se eleva hasta honrar a 
los reyes con su parentesco. Esta poesía lleva 
el carácter de las épocas de madurez, y, sin em- 
bargo, se desarrolla por contraste sobre un fon- 
do bárbaro y rudo. En los Nibelungos, al revés, 
sobre un vistoso fondo de lujo, cortesía y caba- 
llerosidad, se destacan unos héroes rebosantes 
de barbarie, cuya fría impavidez ante la muerte 
corre parejas con su esfuerzo titánico para ma- 
tar; su honor no tiene más ley inquebrantable 
que la venganza, y por satisfacerla atrepellan 
el parentesco, la hospitalidad, la gratitud, y lle- 
gan sin la menor vacilación al engaño y al pa- 
rricidio. Toda la acción se resuelve en un caó- 
tico hervir de muerte, donde se van hundiendo 
unos a otros aquellos héroes gigantes ; sobre un 
campo de sangre e incendio, en que yacen revuel- 
tos borgoñones, hunos, daneses, austríacos y os- 
trogodos, se cierne la diabólica pasión de la ven- 
ganza, sin hallar cuerpo vivo donde hacer presa. 
En el adorno exterior el Poema del Cid pali- 
dece al lado de otros poemas medioevales, como 
ya notaron varios críticos (i). Su colorido es de 

(i) Copiamos el parecer de Bello arriba, p. 61. Bertoni, 
ps. 165-166, a propósito de la descripción de la tienda del 
rey de Marruecos, nota que el Cantar no nos presenta pa- 
ramentos y objetos bélicos de gran lujo, como hacen las 
Chansons de geste : siempre es parco de vocablos y menos 
florido que los poetas franceses, lo cual se ha considerado 
como un carácter de ancianidad. 



VALOR ARTÍSTICO 79 



tonos apagados, casi siempre grises. Compárese, 
por ejemplo, el viaje de doña Jimena, cuando va 
a unirse con el Cid, pasando por la tierra de 
moros, por la peligrosa mata de Taranz y por 
la hospitalaria ciudad del alcaide Abengalbon, 
con el viaje de Krimhilda, cuando va a casarse 
con Atila, atravesando ora la Baviera llena de 
salteadores, ora las amigas tierras del margrave 
Rüdiger, y se verá que es menos animada la 
poetización del juglar castellano, aunque la es- 
cena final de su viaje supere en emoción llana y 
sincera. Las fiestas del Tajo o de Valencia tie- 
nen mucho menos brillo que las de Worms o 
Bechelaren ; mientras en el Cid los atavíos y los 
juegos son exclusivamente militares, en los Ni- 
belungos a menudo los cofres vacían sus lujosos 
aderezos para adornar a las damas, y éstas ale- 
gran la corte donde los caballeros las devoran 
con los ojos, las abrazan en pensamiento y las 
sirven rendidamente. 

También El Cid es inferior al Roland en los 
rec ur sos poét icos. En ambos poemas hay una 
sola comparación; pero las descripciones que 
abundan en el Roland (los desfiladeros de Ron- 
cesvalles, los deformes capitanes paganos, el 
caballo de Turpin, el cadáver de Roland, la flo- 
ta de Baligant, etc.), apenas tienen correspon- 
dientes en el Poema del Cid (el amanecer, el ro- 



8o VALOR ARTÍSTICO 



bredo de Corpes, Alvar Fáñez en la matanza, el 
traje del Cid). En el Roland además hay fre- 
cuentes motivos emocionantes, como la ternura 
con que los franceses entran en Gascuña des- 
pués de siete años de ausencia, la muerte de Oli- 
vier, la bendición de los cadáveres en Roncesva- 
lles, la tormenta que predice la muerte de Ro- 
land, los últimos recuerdos del héroe moribundo, 
y otros, que en El Cid escasean, fuera de la des- 
pedida de Cárdena y del abandono de Elvira y 
Sol en Corpes. El autor del Roland, en medio 
de su rudeza arcaica, propende al efectismo; 
tiene imaginación poderosa que no escrupuliza 
en medios ; pone en juego cifras enormes, vigor 
físico imposible, hombres monstruosos, mila- 
gros estupendos. El autor de El Cid se prohibe 
esos recursos exagerados; quiere lograr la be- 
lleza sin esfuerzos, o prefiere no lograrla, y 
muestra en definitiva más talento para idear 
su plan que imaginación para desarrollarlo. 

El juglar del Roland atiende menos a dar 
fundamento consistente a su obra que a procu- 
rar el brillo de la ejecución; conoce mejor su 
oficio de poeta ; muestra una atención más des- 
pierta a las sensaciones y afectos, pero a vece3 
cae en el amaneramiento ; así abusa de las series 
similares y de otras repeticiones por el estilo. 
El juglar del Cid atiende más a la construc- 



VALOR ARTÍSTICO 8 1 



ción de su poesía, pero descuida la exposición. 
Nunca se preocupa de los adornos; pero mues- 
tra gusto por las gradaciones, gusto muy escaso 
en la epopeya de la Edad Media, donde hasta 
la conversión religiosa de los sarracenos es re- 
pentina. La alevosía se engendra poco a poce 
en el ánimo de los Infantes de Carrión. Aun los 
críticos más adversos han alabado la dramática 
gradación con que se desarrolla la escena de la 
corte de Toledo. Toda la acción del Poema es 
una marcha progresiva en que el desterrado va 
venciendo la injusticia del Rey y el desprecio de 
la alta nobleza. 

En conclusión, habremos de rechazar la idea 
de la escasa personalidad de esas obras primiti- 
vas del arte. A pesar de las profundas revolu- 
ciones de pensamiento que median entre los orí- 
genes de las literaturas europeas y su época de 
esplendor, íntimas relaciones unen aquellos anti- 
guos poemas a las obras producidas después del 
Renacimiento. El Roland, por su simplicidad 
esquemática, por su unidad de acción y de tiem- 
po y por su esmero en la presentación, anuncia 
la clásica tragedia francesa (i). El Mió Cid, por 
su carácter más histórico, por buscar una supe- 

(i) Semejante idea ocurre independientemente a D. Hi- 
nard, Poéme du Cid, 1858, p. xxiv, y a G. París, Extraits 
de la Chanson de Roland, s.e éd., 1S96, p. xxvn. 



82 OLVIDOS DEL JUGLAR 

rior verdad artística dentro de las complejida- 
des de la vida entera, y por el abandono de la 
forma, es precursor de las obras maestras de la 
comedia española. Los Nibelungos, en su gran- 
dioso desorden tan preñado de aspectos, mues- 
tran su parentesco con las trágicas concepciones 
shakespearianas. 

OLVIDOS DEL JUGLAR DEL CID 

El descuido en la ejecución es tanto más sig- 
nificativo en un poeta como el del Cid que tan 
bien supo trazar el plan de su obra y tenerlo 
presente en todos los momentos. Nos fijaremos 
sólo en ciertos olvidos que padeció respecto a 
algunos pormenores. Cierto que algunas con- 
tradicciones por olvido se señalan en los autores 
más cultos ; pero quizá los principales olvidos de 
nuestro juglar se parecen más que a los de otro 
cualquier autor extranjero a los que Cervantes 
padeció respecto a varios pormenores del tipo 
de Sandio. 

Señalaremos primero una ligera contradic- 
ción entre el v. 3094, donde se dice que la cofia 
del Cid era de escarín, y el v. 3493, donde se 
dice que era de rangal (1). 

(1) Recuérdense las varias contradicciones en que Vir- 
gilio incurre sobre la clase de madera de que estaba hecho 
el caballo de Troya {Eneida, II, 16, 112, 186, 258). 



OLVIDOS DEL JUGLAR H3 

Después, en el verso 1333, Alvar Fáñcz dice 
al rey que el Cid venció cinco lides campales, 
sin que el poeta nos haya contado más que dos, 
una contra los valencianos (1 1 1 1), y otra contra 
el rey de Sevilla (1225) (1). 

En la batalla contra Yúcef parece que el au- 
tor estaba especialmente distraído, como si toda 
su atención se la llevase la interesante partici- 
pación que las dueñas tienen en el relato gue- 
rrero. Incurre en dos olvidos. Uno es que ha- 
biendo Alvar Salvadórez caído prisionero de 
Yúcef (1 68 1), vuelve a figurar junto a su inse- 
parable Alvar Álvarez (1994, etc.), sin que se- 
pamos cómo se rescató (2). El manuscrito de 
que se sirvió la Crónica de Veinte Reyes subsa- 
naba este error, omitiendo la prisión de Alvaro 
y contando, en cambio, que en el alcance de 
Yúcef murió un Pedro Salvadórez, desconocido 

(1) En el Cantar, p. 733, di otra interpretación al error 
del verso 1333» creyendo que Minaya podía también aludir 
a las batallas contra Fáriz y contra el conde de Barcelona. 
Pero la batalla contra Fáriz y Galve la había contado ya 
el mismo Minaya al rey (876), y en el nuevo mensaje, 
Minaya sólo habla de las conquistas del Cid en el reino de 
Valencia. — Cabría también sospechar un simple error de lec- 
tura. Muy frecuentemente en los diplomas se confunde 
U (cinco) con II (dos), y esto podía haber sucedido en una 
copia antigua del Poema, de donde se derivasen el manus- 
crito de Pedro Abad y el de la Crónica de Veinte Reyes. 

(2) Más grave es el descuido del Ariosto, que en el 
canto XL, 73, menciona personajes que antes había dado 
por muertos. 



84 OLVIDOS DEL JUGLAR 

al manuscrito de Pedro Abad. El otro olvido es 
que en los verses 1789-90 el Cid manifiesta vo- 
luntad de enviar a Alfonso en presente la tienda 
del rey de Marruecos, y luego no se menciona 
esa tienda, como debiera, tras los versos 18 10 y 
1854 (1). También aquí el manuscrito utilizado 
por la Crónica de Veinte Reyes subsanó el des- 
cuido, mencionando ambas veces la tienda de 
Yúcef. Es posible que estos dos arreglos que se 
observan en la Crónica de Veinte Reyes fuesen 
del autor mismo en un segundo manuscrito de 
su poema; Cervantes, en la segunda edición del 
Quijote, corrigió alguno de los olvidos que le 
habían sido censurados. 

Otras omisiones no son ya olvidos (2), sino 
que entran dentro de la manera de componer 
que tenía el poeta. Éste anuncia algunos porme- 
nores de la acción que luego no quiere detenerse 
a desarrollar. En la misma batalla contra Yúcef 



(1) Mencionándose aquí el regalo, debiera figurar en él 
la tienda. Este es un verdadero olvido, diferente de las 
otras omisiones que señalo en el texto a continuación. 

(2) E. Lidforss, Los Cantares de Myo Cid, Lund, 1895, 
p. 134, supone que el verso 1839 está en contradicción di- 
recta con el 1828, pero es porque en la interpretación de 
ca non vienen con mandado, sigue la mala traducción de 
D. Hinard, 'car ils ne viennent pas avec un héraut', al 
cual siguen también Adam (p. 226) y Bertoni (ps. 84 y 166); 
éste se inclina a creer que se trata de un error del mismo 
autor, y no de una refundición posterior. Pero ca non no 
significa 'pues no', sino simplemente 'que no', 'y no que'. 



OLVIDOS DEL JUGLAR 85 

hallamos dos de estos casos : aquellos tambores 
que el Cid promete a la iglesia de Valencia 
(1667), no se mencionan después de la victoria; 
además, D. Jerónimo obtiene las primeras he- 
ridas (1709) y luego no se refiere cómo, dán- 
dolas, rompe él la batalla. Otro ejemplo. Minaya 
anuncia al moro Abengalvón que cuando llegue 
a presencia del Cid le hará premiar el servicio 
que presta en acompañar a doña Jimena durante 
su viaje (1530) ; pero cuando los viajeros llegan 
a Valencia ya no se dice nada del moro, aunque 
debió llegar hasta aquella ciudad (1486, 1556). 
Enteramente análogo es el caso en que Minaya 
anuncia que el Cid pagará con creces a los ju- 
díos de Burgos (1431), sin que después el autor 
crea que hay para qué decir cómo les pagó (véa- 
se arriba, pág. 35). Alguna vez la omisión está 
al contrario, en los precedentes y no en las con- 
secuencias de lo que el juglar cuenta. Así, en 
31 15 el rey alude a un escaño que el Cid le re- 
galó, sin que se haya dicho antes cuándo. Acaso 
el caballo Bavieca apareciese así en el v. 1573, 
sin decirnos el juglar cuándo el Cid le ganó, y 
el v. 1573 b sea una adición del manuscrito que 
sirvió para la Crónica de Veinte Reyes. 



86 VALOR ARQUEOLÓGICO 



VALOR HISTÓRICO 
Y ARQUEOLÓGICO DEL POEMA 

Aunque el juglar del Cid se funda principal- 
mente en recuerdos locales de la región de Me- 
dinaceli, estos recuerdos eran muy fieles, según 
lo prueba, no sólo la coincidencia independiente 
del Poema con múltiples datos de la Historia 
latina del Cid (pág. 18, n.), sino más aún la no- 
ticia que el poeta tiene de varios personajes in- 
significantes como Pero Bermúdez, Martín Mu- 
ñoz, Alvar Álvarez, Alvar Salvadórez, Gonzalo 
Assurez, Muño Gustioz, etc., no mencionados 
en aquella Historia y que, sin embargo, existie- 
ron y tuvieron relación con el Cid. Dado este 
carácter eminentemente histórico del Cantar, 
podemos tomarle como fuente fidedigna para 
ciertos sucesos como la estancia del Cid en Cas- 
tejón, Alcocer o el Poyo de Mió Cid; para fijar 
el sitio y algunas circunstancias de la prisión del 
conde de Barcelona, y, sobre todo, para las re- 
laciones del héroe con la poderosa familia de 
los Beni-Gómez. 

No es menos exacto el Cantar en su geogra- 
fía, pues todos los lugares que menciona, aun los 
más insignificantes, llegan a identificarse en la 
toponimia moderna o en la antigua. Además nos 



VALOR ARQUEOLÓGICO 87 

da noticias de poblaciones desaparecidas como 
Alcoceva y Spinac de Can, o de comarcas que 
han cambiado de nombre, como Corpes y Té- 
var (1). En fin, vemos en él cómo las vías roma- 
nas continuaban siendo ordinarios medios de co- 
municación; así, la calzada de Quinea (400) y la 
de Sagunto a Bílbilis o Calatayud (644). A este 
propósito puede recordarse que el camino de 
Santiago, restaurado en el siglo xi, era también 
en su mayor parte la antigua vía que de Vasco- 
nia conducía a Gallecia. Además el Poema nos 
describe minuciosamente otro camino secunda- 
rio, de Valencia a Burgos (v. págs. 27-28). 

La exactitud del juglar se aprecia cuando, 
atendiendo a la topografía especial de Caste- 
jón, comprendemos mejor la sorpresa con que 
el Cid conquista la villa (456) (2). Hasta los 
adjetivos usados por el poeta se hallan hoy 
exactos: r Aüenza, una peña muy fuert (2691), 
aun nos aparece como tal, pues conserva su 
imponente castillo que arranca de la peña cor- 
tada a pico. Fiándonos en esta exactitud ha- 
bitual, podemos otras veces comprobar con 
lástima cuánto ha cambiado el aspecto del te- 
rreno : la fiera sierra de Miedes encerraba en 

(1) Véase Cantar, ps. 58, 53, 864, 859. 

(2) Cantar, p. 49^ , y M. Serrano, Exactitud geográfica 
del Poema del Cid, en la Revista de España, CXLII, p. 428. 



VALOR ARQUEOLÓGICO 



sí más de una selva maravillosa e grana (415» 
422, 427) que ha desaparecido; el gigantesco 




Castillo de Atienza. 



robredo de Corpes, cuyas ramas se hundían en 
las nubes (2698), no es hoy más que un páramo 
donde el arado desentierra algún grueso tocón, 
único resto del viejo arbolado ; los montes de 
Luzón, que el juglar describe como fieros e 
grandes, y la mata de Taranz, antes temerosa 
para el caminante (1492), son hoy tierra rasa, 
donde apenas crecen sino humildes cambrones 
y sabinas; por todas partes el hacha egoísta, 
imprevisora, ha hecho desaparecer seculares 
bosques, atrayendo la sequía sobre ambas me- 
setas castellanas. 



VALOR ARQUEOLÓGICO 89 

I nestimab le es el Poema para el conocimiento 
de las costumbres e institu ciones de la época. 

Puede observarse en cuánta medida la so- 
ciedad se organiza a impulsos de pasiones y 
actos hoy considerados como degradantes. La 
v ejigan za estaba declarada en la realidad y 
poetizada en la epopeya como un derecho y 
como un deber familiar. Las delaciones se- 
mejantes a las que tanto papel juegan en cier- 
tas épocas del imperio romano, ahora, en los 
siglos xi y xii, eran medio frecuente de en- 
juiciamiento, sobre todo en el reino de León; 
el rey se inclinaba con facilidad a escuchar a 
los mestureros o detractores que, dedicados a 
explotar el ánimo del monarca, eran un conti- 
nuo peligro para la seguridad personal, ya que 
la ira del rey era causa bastante para el destie- 
rro y la confiscación, sin ninguna formación de 
proceso (i). 

En cuanto a las clases sociales, el Poema nos 
presenta en la parte inferior de la escala los bur- 



il} Véase Cantar, ps. 757 y 725, y especialmente los 
versos 219, 267, 1048. El airado del rey es desterrado, 
156, 629, 882. — Para todas las instituciones jurídicas que se 
manifiestan en el Poema, véase el magistral estudio de 
E. de Hinojosa, El derecho en el Poema del Cid (Estudios 
sobre la historia del derecho español, Madrid, 1903, p. 71). 
También puede verse el trabajo de P. Ccrominas sobre Las 
ideas jurídicas en el Poema del Cid (Revista general de 
Legislación, 1900, págs. 61, 222 y 389). 



90 VALOR ARQUEOLÓGICO 

gucses, de que ninguna idea nos da, y los judíos 
dedicados a negocios de dinero, siempre preocu- 
pados de la ganancia. La acción del Poema se 
desarrolla entre individuos de la clase noble por 
linaje, llamados en general fijos dalgo, dividi- 
dos en varias categorías. La inferior de todas 
es la de los escuderos o jóvenes que se prepara- 
ban para recibir la dignidad de caballero. Des- 
pués están los simples caballeros, que habían 
recibido ya una especie de sacramento militar, 
cuyo rito esencial era el ceñir la espada el padri- 
no al caballero novel ; cuando el juglar usa co- 
mo epíteto del Cid "el que en buen ora cinxo 
espada", quiere decir "el que en buen hora fué 
armado caballero" (i). Entre los caballeros ha- 
bía unos de superior jerarquía, llamados if ati- 
zones, en Aragón "mesnaderos", que criaban 
en su casa algunos escuderos y caballeros ; a 
esta clase pertenecía el Cid, quien crió en su 
casa a Muño Gustioz (737, 2902) y a otros mu- 
chos (2514) y era servido de otros caballeros 



(1) En Castilla y León las necesidades de una guerra 
diaria trajeron el que, además de los caballeros hijos dalgo, 
se admitiesen caballeros de cualquier procedencia, burgueses 
y hasta villanos, con tal que pudiesen costearse un caballo 
de guerra. Estos caballeros figuran también en el Poema ; 
cuando la ganancia de guerra enriquece a los del Cid, los 
que fueron de pie cazallcros se facen (1213), sin atender á 
qué linaje pertenecían, sin necesidad de armarse solemne- 
mente. 



VALOR ARQUEOLÓGICO 91 

extraños. En fin, por cima de los ifanzones es- 
taban los ricos omnes, individuos de las familias 
más poderosas, que tenían muchos caballeros 
por vasallos y seguían habitualmente la corte 
del rey ; de entre estos ricos hombres escogía el 
rey sus condes y podcstades, ó sea los goberna- 
dores de las regiones y los altos dignatarios. 

Estas clases nobiliarias no tenían entre sí ba- 
rreras infranqueables. Según la autorizada afir- 
mación de don Juan Manuel, "los que son 
dichos infanzones derechamente, de solares 
ciertos, casan sus fijas con algunos de los ricos 
homes", por más que, a su vez, había también 
algunos ricos hombres más linajudos "que ca- 
san los fijos et las fijas con los fijos et las fijas 
de los reys". En el Poema hallamos un ejemplo 
de lo primero, pues las hijas del infanzón de 
Vivar se casan con los infantes de Carrión, que 
eran ricos hombres, de familia de condes (3444, 
2549, 2554, 3296, 1376). Pero esos Beni-Gó- 
mez de Carrión eran mucho urgullosos (1938), 
y creían que les correspondía el segundo de los 
casos señalados por don Juan Manuel, más bien 
que el primero; si se avienen a casar con fijas 
de ifanzones (3298) es porque codician una 
espléndida dote (1888, 1374, 2552); por lo de- 
más, las hijas del Cid serían buenas sólo para 
ser sus barraganas (2759, 3276), pues ellos, en 



92 VALOR ARQUEOLÓGICO 

su presunción, creen que debían casar con fijas 
de reyes o de emperadores (3297, 2553). De 
aquí nace la tragedia del Poema. 

Pero el Poema, lleno del espíritu democráti- 
co castellano, es abiertamente hostil a esa noble- 
za linajuda, y nos la presenta afeminada y co- 
barde, viviendo de la intriga palaciega. En cam- 
bio, siente profunda veneración por el rey, aun 
cuando sea injusto con el héroe; porque el rey 
es el elemento igualitario en que se apoya el 
pueblo contra los privilegios de los más altos. 
Al fin, Alfonso aparece inclinándose de parte 
del Cid (simple infanzón cuya única renta son 
sus molinos en el río Ubierna) contra la alta 
nobleza representada por los Beni-Gómez, fa- 
milia donde, desde antiguo, salían condes de 
prez y que ahora queda infamada. 

Entiéndase que la familia era una agrupación 
mucho más extensa y significativa que hoy. Mu- 
chas relaciones sociales toman formas familia- 
res; las hijas del Cid habían sido criadas por 
Alfonso (2086), pues desde los tiempos visigó- 
ticos era costumbre que los hijos e hijas de los 
magnates fuesen criados y casados por el rey ; 
a su vez el Cid cría en su casa a sus más fieles 
vasallos (25 T4, 2902) y a muchas dueñas que 
después dota con el botín de una batalla (1764). 
El parentesco era también un vínculo más fuer- 



VALOR ARQUEOLÓGICO 93 

te. El Poema nos presenta la familia animada de 
un amplio y robusto espíritu de solidaridad, 
que agrupa a hijos, sobrinos, primos y parientes 
más lejanos, todos concordes en el pensamiento 
y en la acción, auxiliándose con el consejo y con 
el brazo a soportar las dificultades de la vida, y, 
sobre todo, a vengar cualquiera ofensa que to- 
dos miran como propia (i). En el fondo, como 
figura de pálida idealidad, aparece la mu[er; 
no habla sino para venerar al marido o al padre 
y agradecerle la protección que recibe; sumisa 
y dulce hasta para reprender la crueldad del 
marido, a la cual sólo opone la energía de la 
mártir. 

No hay en el Poema el menor asomo de ga- 
lantería frivola y corruptora. El Cid no entra 
en batalla como los caballeros de cortesanía 
más refinada, con el pensamiento puesto en su 
amiga, sino puesto en su querida mugier e o ri- 
el rada, ante cuya presencia siente crecer el es- 
fuerzo (2), y es conmovedora la galantería mi- 
litar del héroe, cuando se presenta lleno de sudor 



(1) Véase p. 122^ y versos 73, 2780, 3007-301 1, 3160- 
3163, 352S, 3535, 3553» 3592. La injuria es sentida como pro- 
pia por todos los parientes (3303-05, 3312, 3438-42) y cria- 
dos (2941-42). 

(2) El Poema usa en este pasaje la expresión consagra- 
da crécem el coragón, 1655 ; como las Partidas, II a 21 o 22 a : 
"los caballeros, porque se esforzasen mas, tenien por cosa 



94 VALOR ARQUEOLÓGICO 

y sangre ante Jimena y las hijas, su coragon y 
su alma, brindándolas el honor de haber guar- 
dado a Valencia mientras él, a su vista, había 
derrotado al rey de Marruecos. 

Para la historia de la guerra tiene también el 
Poema un valor de que suelen carecer las chan- 
sons francesas, con ser éstas más militares que 
el cantar castellano. Los juglares franceses no 
tienen espíritu de observación para la batalla (i). 
El Roland o el Aliscans no nos dan idea de es- 
trategia alguna, salvo el dividir ambos ejércitos 
en líneas de combate o "écheles", generalmente 
formadas por hombres de un mismo país, siem- 
pre más numerosas las de los sarracenos que las 
de los cristianos, las cuales se atacan sucesiva- 
mente sin plan alguno; las^ largas descripciones 
de las batallas se reducen al monótono chocar 
de los campeones unos con otros o con turbas 
que caen a centenares bajo los descomunales 
golpes de los héroes. En El Mió Cid la guerra 
ofrece aspectos variados, desde la pequeña co- 
rrería hasta la batalla campal y el asedio, se- 



guisada que los que hobiesen amigas que las ementasen en 
las lides porque les creciesen mas los corazones 
et hobiesen mayor vergüenza de errar." 

(i) Véase P. Meyer, traduce, del Girart de Roussillon, 
París, 1884, ps. lxx-lxxvii. El Girard de Roussillon ofrece 
en la pintura de la guerra más realidad y más variedad que 
la generalidad de las chansons. 



VALOR xVRQUEOLÓGICO q5 

gún el héroe va creciendo en recursos y pla- 
nes. 

En los primeros tiempos de su destierro, el 
Cid tiene sólo 300 lanzas o caballeros (419, 723), 
que suponen 600 hombres de armas, incluyendo 
los peones (674). Después de la toma de Valen- 
cia, hay ya con el Cid 3 600 caballeros (1265), o 
3990 (1419, 1717)- Los moros, en cambio, re- 
únen ejércitos de 50 000 hombres de armas 
(1626, 1718, 1851, 2313). 

El Cid, como un desterrado, tiene primera- 
mente que tomar por objeto de sus guerras ga- 
narse el pan (673, 1642, 948), y los caballeros 
que se le reúnen van a ayudarle a salir del apu- 
rado trance en que el destierro le coloca, unos 
por obligación de vasallaje y otros por espíritu 
aventurero. Cuando el Cid quiere reclutar más 
gentes para caer sobre Valencia les brinda con 
la ganancia : 

quien quiere perder cueta e venir a rritad, 
viniesse a mió Cid que a sabor de cavalgar ; 
<;ercar quiere a Valencia pora cristianos la dar. 
Al sabor de la ganancia non lo quieren detardar 
grandes yentes se le acojen de la buena cristiandad. 

(1189-1190) 

También Guillermo de Orange, cuando des- 
amparado de su Rey, quiere ir a conquistar tie- 
rras de los sarracenos de España, grita sobre 
una mesa a los caballeros y escuderos pobres : 



96 VALOR ARQUEOLÓGICO 

"Ice di-ge as povres bachelers 

"as roncins clops et as dras descirez, 

"quant ont servi por néant conquester 

"s'o moi se vueulent de bataille esprover, 

"ge lor dorrai deniers et héritez, 

"chasteaus et marches, donjons et fermetez..." 

Qui dont véist les povres escuiers, 
ensenble o els les povres chevaliers ! 
vont á Guillaume le marchis au vis fier. 
En petit d'eure en ot trente milliers (1). 

En sus primeras guerras el Cid saquea la 
frontera de moros. Para ello divide sus gentes 
en una retaguardia o zaga, a sus propias órde- 
nes, y una vanguardia o algara, mandada por 
Alvar Fáñez, la cual se interna por sorpresa en 
tierra de moros para robar ganados y riquezas. 
La algara, según los fueros municipales, se de- 
bía componer de la mitad del total de los comba- 
tientes ; pero el Cid se juzga seguro con una zaga 
compuesta sólo de un tercio de su gente y envía 
los otros dos tercios en la algara, para que el 
botín sea mayor; así Alvar Fáñez puede correr 
y robar con gran fruto 70 kilómetros del valle 



(1) Li charrois de Nymes, v. 636, etc., en Jonckbloet, 
Guill. d'Orange, I, 1854, p. 90. — M. de Unamuno, En torno 
al casticismo, Barcelona, 1902, p. 125, observa que en las 
Chansons francesas el "eschec" preocupa menos que la 
"ganancia" en el Poema del Cid ; pero adviértase que en 
éste el destierro y pobreza del héroe le imponen la nece- 
sidad de ganar el pan y de conquistar a Valencia; de igual 
modo los héroes franceses, cuando están perseguidos por 
su rey, tienen que ganarse feudos a costa de los sarra- 
cenos o a costa de otros vasallos del rey. 



VALOR ARQUEOLÓGICO 97 

del Henares, mientras la zaga del Cid ganaba 
por sorpresa el pueblo de Castejón (i). 

Otra de las pequeñas conquistas del Cid en los 
comienzos del destierro es la toma del castillo de 
Alcocer, que le lleva quince semanas de combate 
y no termina sino mediante una estratagema 
(v. 553-6io). 

Como consecuencia de estas correrías, el Cid 
con sus 600 hombres de armas tiene que aceptar 
una batalla campal contra 3 000 moros valen- 
cianos y muchos más de la frontera. Los 300 ca- 
balleros cristianos cargan sobre una de las haces 
enemigas, la atraviesan matando 300 moros, y 
dan la carga de tomada matando otros tantos 
(v. 722 sigs.). Una "charge en retour" de 333 
caballeros, semejante a ésta, fué uno de los he- 
chos de armas de que siempre se alabó Girard 
de Rousillon (2). 

Otras varias batallas campales describe el 
Poema. Cuando ya el Cid reúne más de 3 000 
caballeros, preceden a la gran batalla pequeños 
encuentros (v. 1673- 1684, pág. 275 -v. 2344), 
y se fija de antemano el plan de combate, siendo 



(1) Véanse los versos 440-485, y Cantar, p. 454 2 2- La 
algara del Poema es igual a las que describe un autor coe- 
táneo, el autor de la Chronica Adefonsi imperatoris, § 14, 
52, 53, 60, enviadas por el rey, o hechas por el alcaide de 
Toledo o los caballeros de Avila y Segovia contra los campos 
de Sevilla y Córdoba (España Sagrada, XXI). 

(2) Traduct. par P. Meyer, 1884, § 152. 



98 VALOR ARQUEOLÓGICO 

Alvar Fáñez, como siempre, el que propone la 
solución aceptada (438, 671), que suele ser un 
ataque combinado por las dos alas del ejér- 
cito enemigo (1127, 1144, 1693, 1719, 2361). 
La batalla se rompe dando las f cridas primeras 
un caballero distinguido (702-714), el cual suele 
pedir de antemano al Cid que le conceda el ho- 
nor de herir los primeros golpes en el enemi- 
go (1709, 2374, 3317). De estas primeras he- 
ridas hablan frecuentemente los otros poemas 
españoles y franceses. 

La batalla, como la algara, la corrida ó in- 
cursión más rápida que la algara (953, 1159) y 
toda conquista, termina con el robo del campo 
y el reparto del botín. Después de la derrota del 
rey de Marruecos, es Alvar Fáñez el que diri- 
ge sobre el campo el inventario del despojo. 
escriviendo e contando (1772); en esta tarea le 
auxiliarían los quiñoneros o repartidores (511), 
encargados de hacer los "quiñones" ó suertes 
en que se dividía el botín para su distribución. 
Este nombre "quiñón", derivado del latín q u i- 
n i o n e m, nos indica que el reparto se hacía so- 
bre una base semidecimal. El rey o el señor de 
la hueste, en nuestro caso el Cid, toma para sí 
el quinto de todo el botín (515, 805, 12 16, 
2487-89), según costumbre imitada de los mu- 
sulmanes, a quienes el Corán, VIII, 42, manda- 



VALOR ARQUEOLÓGICO 99 

ba que el quinto de la ganancia de guerra se 
entregase al califa. El Cid no está obligado al 
rey que le desterró, por eso no le envía la quinta 
de la ganancia total de su hueste, pero genero- 
samente se cree obligado por su ganancia pro- 
pia, y así envía al rey la quinta parte de los ca- 
ballos (no de las otras riquezas) que a él le co- 
rrespondieron en su quinto (i). Del resto de 
las complicaciones a que el reparto del botín 
da lugar en los fueros municipales, el Poema no 
nos dice nada, sino que el caballero cobraba do- 
ble que el peón (512-14). La conquista de Va- 
lencia enriquece a todos los del Cid. En el re- 
parto de la ciudad parece que las casas y here- 
dades de los moros se adjudican a los 300 caba- 
lleros que se desterraron primeramente con el 
Cid, y la riqueza mueble, trasportable, a los 
caballeros advenedizos (v. 1245-1261). Se con- 
servan algunos repartimientos del siglo xiii 
(como el de Valencia en su segunda conquista 
por Jaime de Aragón y el de Sevilla reconquis- 
tada por San Fernando) escritos en volúmenes 

(1) Versos 1813, 1819, 1854, comp. 1781 ; y algo más de 
la quinta en 816, 872, comp. 805. Los fueros hablan de una 
"quinta" y una "redroquinta", o segunda quinta, pagada a 
diferentes personas. Nótese que cuando el Cid trata de 
dar parte de su botín a otro que a su señor, ya la división 
semidecimal desaparece : a Minaya le ofrece toda la quinta 
o una porción indeterminada (492, 1806), y a la iglesia de 
Valencia le ofrece el consabido diezmo (1798). 



100 



VALOR ARQUEOLÓGICO 



especiales que nos dan idea del reparto a que 
alude el juglar en sus versos 1245-46. 




Restos de arquitectura árabe del castillo de Gormaz. 

El traje merece una atención especial en el 
Poema. 

Armas ofensivas : La lanza tenía el astil ge- 
neralmente de fresno, un fierro tajador (3585) 
y un pendón, el cual a veces llevaba insignias 
(2375) (1). Aunque, en general, el armamento 

(1) En la poesía francesa, la Chanson des Saxons, que es 
de fines del siglo XII, menciona por primera vez los em- 
blemas pintados en gonfalones y escudos (l'anseignes de 



VALOR ARQUEOLÓGICO IOI 

que describe el Mió Cid es igual al del Roland, 
en éste se observa mayor riqueza, que acaso 
procede sólo de la mayor pormenorización poé- 
tica que diferencia el poema francés del espa- 
ñol; no obstante, en el Cid se habla de pendo- 
nes blancos (729) como color generalmente usa- 
do, mientras en el Roland se mencionan gon- 
falones blancos, azules, bermejos, amarillos, y 
se describe el pendón del héroe, blanco con fran- 
jas de oro que llegan hasta las manos del jinete. 
En el combate se usaba primeramente la lanza ; 
cuando ésta hiere, entra en la carne también 
el pendón y sale bermejo en sangre (729, 3687) ; 
pero la lanza quebraba pronto y entonces se 
acudía al arma principal, a la espada (746, 
1722, 2387). 

La espada de este tiempo era ancha (de 50 
a 75 milímetros, o más), de dos filos y con 
una canal en su eje, que corría desde cerca de 
la punta hasta la misma espiga ; al ser levantada 
la espada después de haber herido, corría la 
sangre por esa canal hacia la empuñadura, y 
manchaba la mano y el antebrazo del caballero. 
Así se explican aquellos versos : 

ses armes). Véase A. Sternberg, Die Angriffswaffen im 
altfranz'ósischen Epos, Marburg, 1886, ps. 32-33. (Ausga- 
ben und Abhandlungen de E. Stengel, xlviii) y v. p. 36 
para el pendón que entra en el cuerpo del herido y le 
atraviesa hasta salir de la otra parte. 



102 



VALOR ARQUEOLÓGICO 




espada tajador, sangriento trae el braco, 

por el cobdo ayuso la sangre destellando (780). 

Este destilar sangre enemiga por el 
codo era para el combatiente señal 
gloriosa que desea ver en sí Alvar 
Fáñez al hacer un voto solemne 
(501), y que sólo él logra, en el Can- 
tar, juntamente con el Cid (781, 
2453; 1724). La anchura de la es- 
pada era propia para cortar, a modo 
de hacha, las mallas de la loriga (des- 
manchar la loriga, 728, 3635); por 
eso el adjetivo único que se le aplica 
es el de tajadora; apenas era punti- 
aguda, pues para atravesar la loriga 
se necesitaba el empuje mayor de la 
lanza. El que haya tenido en su mano 
una de estas espadas antiguas no 
creerá imposible que, manejadas por 
una persona forzuda, segasen, como 
dicen los Cantares, un cuerpo por la 
cintura (751), o desde la cabeza hasta 
la silla del caballo, o un brazo entero 
con su loriga (2404); al menos las 
historias cuentan también tajos se- 
mejantes como cosa extraordinaria. 
Espada de ía L as espadas preciosas tenían de oro 

Armería r r 

Real de Madrid. j a macana pomo y el arriaz O ga- 



VALOR ARQUEOLÓGICO 103 

vilán (3178), y valían mili marcos (1010, 2426). 
Muy especialmente se apreciaban las espadas 
viejas, tanto como hoy las podría estimar un 
museo. La Primera Crónica General, contando 
la prisión de Berenguer por el Cid, dice que 
al ser fijado el rescate que los prisioneros ca- 
talanes debían pagar al Campeador, se convino 
"quel diessen demás las espadas precia- 
das que fueran de otros tiem- 
pos" ; entre ellas iba sin duda la espada del 
conde prisionero, la Colada de nuestro poema, 
una de esas espadas antiguas (1). La espada, 
como arma principal, era el despojo del vencido 
más codiciado por el vencedor. El mismo Can- 
tar nos refiere que el Cid ganó también a Tizón 
venciendo al rey de Marruecos (2). 

(1) Según el Mainet francés, del siglo xn, la Joyosa 
de Carloraagno era también una espada antigua. Carlos 
rehusa otra que le ofrece el emir de Toledo : 

Ne prendrai vostre espée, ne me vient pas a gré, 

car j'en ai une vielle de l'ancien aé..., 

et fu le premier roi qui tint crestienté 

Cloovi le courtois, le chevalier membré... 

une grant toise est longe, s'a demi pié de lé. 

(Romanía, IV, 326.) 
Realmente las espadas se mantenían en uso durante mu- 
chos siglos. La que aquí reproducimos lleva una empu- 
ñadura del siglo xiii, puesta para el uso de algún rey o 
infante de Castilla, y su hoja es muchos siglos anterior. 

(2) La conquista de la espada se menciona también en 
los poemas franceses. Según Aspremont, Roldan gana á Du- 
rendal, matando a Yaumont en Italia, y según el Mainet es- 
pañol, la misma espada es ganada por Carlomagno cuando 
mató a Bramante en España. 



104 VALOR ARQUEOLÓGICO 

El Cantar no menciona ninguna arma arro- 
jadiza, saetas, azconas, etc., aunque se usaban 
mucho. 

Armas defensivas: El escudo. Era grande 
(i, 20 por 0,62 metros), de tabla, forrada con 
cuero de caballo. Iba guarnecido con una bloca 
o adorno metálico en el centro, de donde par- 
tían radios, también de metal, hacia el borde 
del escudo; a veces esta guarnición era de oro 
o plata (v. 1970). Según el carmen latino del 
Cid, el escudo de éste llevaba pintado un dra- 
gón. El escudo, por su parte interior, además 
de las embrazaduras, tenía sujetos a sus dos 
extremos superiores los cabos de un tiracol o 
correa, con la cual se llevaba colgado al cuello 
(1509, 2450, 3584); para acometer, se embraza 
el escudo apretándolo contra el corazón (715, 
3615), pero manteniéndolo colgado al cuello. 

La loriga era una túnica tejida de mallas fé- 
rreas, o hecha de cuero con escamas o anillos 
cosidos encima. A veces tenía tres dobleces, para 
más defensa (3634). Para evitar el roce de la 
loriga se vestía debajo de ella un belmez o tú- 
nica acolchada (3073, 3636) que en las repre- 
sentaciones gráficas se ve salir por fuera del 
borde inferior de la loriga cosa de un palmo 
más largo que ella. La loriga se prolongaba 
en un almófar o capucha de mallas que cu- 



VALOR ARQUEOLÓGICO 



105 



bría la cabeza y la barba, subiendo a veces 
hasta media nariz; para evitar su roce sobre 
los cabellos, se recogían éstos con una cofia 
de lino, fruncida sobre la cara (789, 2436, 
1744). Encima del almófar se ponía un yel- 
mo, atado a las mallas con muchos lazos de 
cuero o moncluras (3652) ; el yelmo solía tener 
en su parte anterior un nasal o barra descen- 
dente, para proteger la nariz. Las piernas del 
caballero iban cubiertas de arriba abajo con las 
calzas, y, sobre éstas, se ponían las huesas o 
botas fuertes y altas, propias para campaña, 
viaje o caza. 

Los caballeros catalanes de Ramón Berenguer 
usaban sólo las calzas; desechaban las huesas, 
que si bien daba superioridad a los caballeros del 
Cid (992, 994), eran de mal aspecto, por lo cual 
el conde de Barcelona llama malcalzados a los 
castellanos (1023). También se distinguían los 
catalanes por cabalgar sillas cocerás, propias 
para correr el caballo y más inseguras que las 
sillas gallegas o de camino, que llevaban los del 
Cid; así en el choque los catalanes caían del 
caballo aun sin ser heridos (993, 997)- 

Los caballeros moros usan también escudos 
(795), lorigas (762) y yelmos adornados con 
carb ondas o piedras preciosas (766, 2422). Pa- 
rece que no se distinguen de los cristianos sino 



io6 



VALOR ARQUEOLÓGICO 



en usar preferentemente adora gas (727) o 
escudos pequeños sólo de cuero, y en que sus 
ejércitos tocaban 
atamores, cuyo 
ruido formidable 
maravillaba a los 
soldados caste- 
llanos nuevos y 
espantaba a do- 
ña Jimena (696, 
1660-1667, 
2346). Sin du- 
da se distin- 
guían también 
por montar en si- 
llas jinetas de al- 
tos borrenes y 
estribos cortos, a 
diferencia de las 
bridonas, que 
usaban los cris- 
tianos, con estri- 
bos largos. 

Por último, la 
espuela o espo- 
lón era del tipo que se llamó después acicate. 
Se desconocían las espuelas de rodajuela ; por 
esto el poeta les da el calificativo de agudas 




Moro con adarga, caballero 
a la jineta. (San Beato, de la Bib. Nac. 
de Madrid, año 1047.) 



VALOR AROUEOLOGICO 



10' 



cuando las usaban los infantes de Carrión para 
herir con ellas a sus mujeres (2737). 

Cuando el caballero iba de viaje, 
montaba un palafrc o caballo de ca- 
mino y de lujo; llevaba todas sus 
armas en una acémila, y delante de 
(Armenia Real ésta iba, llevado del diestro por un 
escudero (1548), su caballo de ar- 
mas, más fuerte y más grande que el palafrén. 





Fernando II (1157-1188) con armas de fuste, escudo al'cuello 
y brial hendido. (Tumbo en la Catedral de Santiago.) 

Cuando se tenían armas (1602, 2243, etc.), 
esto es, cuando se ejercitaban en juegos mili- 



108 VALOR ARQUEOLÓGICO 

tares, en señal de regocijo, el caballero usaba 
sólo las armas de fuste (1586), es decir, las de 
madera, el escudo y la lanza. No se ceñía 
espada ni se vestía loriga, sino el traje ordi- 
nario. 

El traje de paz era éste (1): primero se po- 
nían la camisa, después las calzas de "paño cu- 
briendo toda la pierna, y los zapatos que solían 
ir adornados con labores (3085-88). Inmedia- 
tamente sobre la camisa se ponía el briol, túni- 
ca hecha por lo común de una tela de seda entre- 
tejida con oro, llamada ciclatón, así que briol y 
ciclatón venían a ser voces sinónimas. Llegaba el 
brial hasta los pies é iba hendido delante y detrás 
para poder cabalgar cómodamente, dejando caer 
cada mitad de su falda por uno y otro lado del 
caballo, según se ve en el retrato de Fernan- 
do II arriba reproducido, o en el del conde 
don Enrique. Encima del brial se ponía la piel 
o pellizón, abrigo más corto que el brial, con 
manga ancha o perdida, hecho de armiño (3075) 
o de piel de conejo, cordero o abortones, y fo- 
rrado al exterior con seda; el Cid llevaba 
siempre, según su juglar, una piel forrada de 

(1) Compárese la detallada descripción del traje del 
Cid, en los versos 3085-3100, con la más detallada de Girar t 
de Rousillon (trad. P. Meyer, París, 1884, p. lxxxi), que 
emplea cuatro series en describir cómo se vistió Pierre de 
Mont-Rabei. 



VALOR ARQUEOLÓGICO 



109 



bermejo con bandas de oro (3092). Sobre la 
piel se ponía el manto, anudado o prendido en 
el hombro derecho; iba forrado con armiño 
(3374). como el que se ve en el retrato del con- 
de Ramón, o con otras pieles. 





Alfonso VI con manto, pellizón Conde don Enrique 

y brial. (Tumbo de Santiago.) de Portugal. (Tumbo^de Santiago.) 



Sería interminable mencionar todos los as- 
pectos que ofrece el Poema interesantes para la 
historia de la cultura. Recordemos sólo las no- 
ticias que da sobre las precisas circunstancias 
en que se besaba la mano ; las complicadas cos- 
tumbres relativas a la barba, como símbolo del 



I 10 



VALOR ARQUEOLÓGICO 



honor viril; el contrato de préstamo con los ju- 
díos; las curiosas escenas del campamento de 
Tebar y de la libertad del prisionero Beren- 
guer; la cortesía y liberalidad del moro alcaide 




El conde don Ramón de Galicia. (Tumbo de Santiago.) 



de Molina ; la vigilia que el Cid pasa en San 
Servando ; la corte de Toledo, rica en porme- 
nores jurídicos admirablemente comentados 



VALOR NACIONAL I I I 



por Hinojosa (i); el juicio de Dios en donde 
resplandece la verdad después de velar las ar- 
mas los combatientes y de santiguar las sillas 
de los caballos antes de arremeter; las curiosas 
relaciones de la vida secular y la religiosa, el 
matrimonio civil como acto principal y ante- 
rior a la bendición eclesiástica (v. 2233), el di- 
vorcio sin intervención de la Iglesia (v. 2867), 
el obispo de Valencia elegido por el Cid y sus 
vasallos sin mediación del papa, etc. 

VALOR NACIONAL DEL POEMA 

X o hay en el Poema del Cid una idea pa- 
triótica tan precisamente concebida como en 
la Chanson de Roland. El autor de ésta supo 
asociar el deber de vasallaje a Carlomagno y 
el amor a la nación en tera, elevándose, en una 
época de división feudal, a un sentimiento cla- 
ro de la unidad de esa Francia cuyo cielo se 
entristece por la muerte del héroe y cuyos sol- 
dados se conmueven de cariño intenso hacia la 
patria por la cual combaten. En la chanson 
alienta u n patriotismo exalta do, aunque pura- 
mente militar, que se apoya en el irrazonado en- 

(1) Citado arriba, p. 89, n. 



I I 2 VALOR NACIONAL 



tusiasmo para afirmar el propio valer y despre- 
ciar al enemigo : 

Hoi n'en perdrat France dulce sun los. 

Ferrez i, Franc ; nostre est li premiers colps ; 

ñus avum dreit, mais cist glutum unt tort (121 o, 1015). 

Cierto que en el Mió Cid la añoranza que sien- 
ten los desterrados de Castiella la gentil y la ve- 
neración del héroe hacia el rey, que personifica la 
patria, tienen ternura y magnanimidad, aunque 
no lleguen a la grandeza trágica del Roland. 
Pero de todos modos el Poema del Cid no es 
nacional por el patriotismo que en él se mani- 
fieste, sino más bien como retrato del pueblo 
don de se _escribió (i). En el Cid se reflejan las 
más nobles cualidades del pueblo que le hizo su 
héroe : el amor a la familia, que anima la eje- 
cución hasta de las más altas y absorbentes em- 



(1) Así Fernando Wolf veía en el Poema la primera 
y fundamental obra de la literatura española en cuanto es 
expresión del carácter nacional (Studien sur Geschichte der 
span. und port. Nationalliter, 185 1, p. 30). Arriba diji- 
mos cómo Menéndez y Pelayo considera unidas en el 
Poema las cualidades artísticas con las representativas de 
la raza. — G. H. Prescott observa que, así como alguien cree 
que los poemas de Homero fueron el principal lazo de 
unión entre los estados griegos, no cabe dudar que un 
poema como el del Cid, que apareció muy a principios del 
siglo xii, y que presentaba a la imaginación los más inte- 
resantes recuerdos nacionales en relación con su héroe 
favorito, debió obrar de una manera poderosa sobre la 
sensibilidad moral del pueblo (History of the Reign of 
Ferdinand and Isabelle, trad. esp. 1855, p. 10 a). 



VALOR NACIONAL I I 3 



presas; la fide lidad inquebrantable; la- genero- 
sidad magnánima y altanera aun para con el 
rey; la intensidad del sentimiento y la leal so- 
briedad de la expresión. Es hondamente nacio- 
nal jA espí ritu democr ático encarnado en ese 
"buen vasallo que no tiene buen señor", en ese 
simple hidalgo, que, despreciado por la alta no- 
bleza y abandonado de su rey, lleva a cabo los 
más grandes hechos, somete todo el poder de 
Marruecos y ve a sus hijas llegar a ser reinas. 
Además, el poeta del Cid, apartándose de la hos- 
tilidad regional que respiran otros poemas caste- 
llanos, extiende su respeto y su amor a quant 
grant es España : mira a ésta unida en su ma- 
yor parte por el imperio de Alfonso sobre por- 
tugaleses, galicianos, leoneses y castellanos; la 
considera también toda bajo el nombre de la 
limpia cristiandad, empeñada en la común gue- 
rra contra los moros y honrada en sus diversas 
familias reales por la sangre del Cid : oy los 
reyes de España sos parientes son. 

Este género de nacionalismo, menos enérgico, 
pero más amplio que el patriotismo militar de 
Roland, puede ser sentido más general y per- 
manentemente y podrán repetirse siempre las 
palabras de Federico Schlegel. "España con el 
histórico poema de su Cid tiene una ventaja 
peculiar sobre otras muchas naciones: es éste 

8 



I 14 VALOR NACIONAL 



el género de poesía que influye mas inmediata 
y eficazmente en el sentimiento nacional y en el 
carácter de un pueblo. Un solo recuerdo como 
el del Cid es de más valor para una nación que 
toda una biblioteca llena de obras literarias hi- 
jas únicamente del ingenio y sin un contenido 
nacional" (1). 

R. Menéndez Pidal. 



(i) Geschichte der alten und neuen Literatur. Vorlesun- 
gen gehalten cu Wien im Jahre, 1812, cap. VIII. (3. a ed. 
1911, p. 264.) 



La presente edición del Poema es copia de la que pu- 
bliqué en 191 1. Suprimo aquí toda clase de notas paleográ- 
ficas y críticas que allí pueden verse. En las notas de 
traducción y comentario que aquí pongo suprimo tam- 
bién toda indicación bibliográfica ya hecha en mi anterior 
publicación; sólo citaré detalladamente las obras allí no 
aprovechadas. 



POEMA DE MIÓ CID 

CAXTAR PRIMERO 
DESTIERRO DEL CID 



(La falta de la primera hoja del códice del Cantar se 
suple con el relato de la Crónica de Veinte Reyes, v. pá- 
gina 8). — El rey Alfonso envía al Cid para cobrar 

LAS PARIAS DEL REY MORO DE SEVILLA. ESTE ES ATACADO 
POR EL CONDE CASTELLANO GaRCÍA OrDÓÑEZ. El ClD, AM- 
parando al moro vasallo del rey de castilla, vence a 
García Ordóñez en Cabra y le prende afrentosamente. 
— El Cid torna a Castilla con las parias, pero sus 

enemigos le indisponen con el rey. este destierra al 

Cid. 

Enbió el rey don Alfonso a Ruy Díaz mió Cid por 

i La Crónica de Veinte Reyes, en el pasaje que va- 
mos a transcribir, es una traducción de la Historia latina 
del Cid ; pero ésta coincidía bastante con la parte per- 
dida de nuestro Cantar (como se verá por las tres notas 
de concordancia que siguen) de tal modo que al tradu- 
cir esa Historia latina, la Crónica de Veinte Reyes halló 
natural el sumar su relato con algunos pormenores to- 
mados evidentemente del comienzo del Cantar. Incluyo 
entre corchetes las adiciones que la Crónica hace a la 
Historia latina del Cid, e imprimo en tipo cursivo la 



I 1 8 CANTAR DEL DESTIERRO 

las parias que le avían a dar los reyes de Córdova € 
de Sevilla cada año. Almutamiz rey de Sevilla e Al- 
mudafar rey de Granada eran a aquella sazón muy 
enemigos e queríansse mal de muerte. E eran enton- 
ces con Almudafar rey de Granada estos ricos omnes 5 
que le ayudavan: el conde don García Ordóñez, e 
Fortún Sánchez el yerno del rey don Garqía de Na- 
varra, e Lope Sánchez... e cada uno destos ricos 
omnes con su poder ayudavan a Almudafar, e fueron 
sobre Almutamiz rey de Sevilla. 10 

Ruy Díaz Cid, quando sopo que assí venían sobre 
el rey de Sevilla que era vasallo e pechero del rey 
don Alfón su señor, tóvolo por mal e pesóle mucho; 
e enbio a todos sus cartas de ruego, que non quisies- 
sen venir contra el rey de Sevilla nin destruirle su i5 
tierra, por el debdo que avían con el rey don Alfonso 
[ca si ende al quisiessen fazer, supiessen que non po- 
dría estar el rey don Alfonso que non ayudasse a su 
vasallo, pues que su pechero era]. El rey de Granada 



parte de estas adiciones que me parece proceder de la 
hoja perdida del Cantar. 

1 por las parias, compárese con el verso 109: El Cam- 
peador por las parias fo entrado, el cual nos asegura que 
esta excursión del Cid a la Andalucía formaba parte del co- 
mienzo del Cantar. 

6 Era muy común el hecho de que los caballeros cris- 
tianos, sea porque su rey los desterrase, sea por espíritu 
aventurero, pasasen al servicio militar de los musulma- 
nes. Así también el Cid estuvo al servicio del rey de Za- 
ragoza en los primeros tiempos de su destierro, hecho 
ao referido por el Cantar. 



CANTAR DEL DESTIERRO 119 

e los ricos omnes non presciaron nada sus cartas del 
CJd, e fueron todos mucho esforzadamente e destru- 
yeron al rey de Sevilla toda la tierra, fasta el castillo 
de Cabra. 

Quando aquéllo vio Ruy Díaz Qid, [tomó todo el 5 
poder que pudo aver de cristianos e de moros, e fue 
contra el rey de Granada, por le sacar de la tierra 
del rey de Sevilla. E el rey de Granada e los ricos 
omnes que con él eran, quando sopieron que en aque- 
lla guisa iva, enviáronle dezir que non le saldrían de 10 
la tierra por él. Ruy Díaz Cid quando aquello oyó, 
tovo que non le estaría bien si los non fuese cometer, 
e] fue a ellos, e lidió con ellos en campo, e duróles 
la batalla desde ora de tercja fasta ora de medio día, 
e fue grande la mortandad que y ovo de moros e de 15 
cristianos de la parte del rey de Granada, e venciólos 
el Cjd e fizólos fuir del canpo. E priso el Qid en esta 
batalla al conde don Garqía Ordóñez [e mesóle una 
piega de la barba]... e a otros cavalleros muchos, e 
tanta de la otra gente que non avie cuenta; e tóvolos 20 



4 Cabra es hoy ciudad de la provincia de Córdoba. 
En el barrio viejo de la población se alza el histórico 
castillo que después fué palacio de los condes de Cabra. 

19 Compárese con el verso 3288, en que el Cid apos- 
trofa a Garci Ordóñez : Quando pris a Cabra e a vos por 
la barba... la que yo messc. Este verso nos prueba que 
la batalla de Cabra figuraba al comienzo del Cantar, en 
forma muy semejante a como la refieren la Historia lati- 
na y la Crónica. Mesar la barba a uno, o arrancarle de 
ella mechones, era una injuria corriente que las leyes cas- 
tigaban con grandes multas. 



120 CANTAR DEL DESTIERRO 

el £id presos tres días, desí quitólos a todos. Quando 
él los ovo presos, mandó a los suyos coger los averes 
e las riquezas que fincavan en el canpo, desí tornósse 
el Qid con toda su conpaña e con todas sus riquezas 
para Almutamiz rey de Sevilla, [e dio a él e a todos 5 
sus moros quanto conosqieron que era suyo, e aun de 
lo al quanto quisieron tomar. E de allí adelante lla- 
maron moros e cristianos a éste Ruy Días de Bivar 
el Cid Campeador, que quiere dezir batallador]. 

Almutamiz dióle estonqes muchos buenos domes e 10 
las parias por que fuera... E tornósse el Qid con to- 
das sus parias para el rey don Alfonso su señor. [El 
rey rescjbióle muy bien, e plógole mucho con él, e 
fue muy pagado de quanto allá fiziera]. Por esto le 
ovieron muchos enbidia e buscáronle mucho mal e i5 
mezcláronle con el rey... 



9 Esta es la verdadera explicación del epíteto de nues- 
tro héroe: Campeador, "batallador, vencedor", o como 
decía el conde de Barcelona al retar al Cid, "eris ipse Ro- 
dericus quem dicunt bellatorem et Campeatorem". Fray 
Prudencio de Sandoval creyó que Campeador era lo mismo 
que alférez o portaestandarte del rey, y R. Dozy sos- 
tiene que era lo mismo que el barráz de los musulmanes. 
o sea el que tenía el oficio de desafiar, antes de empe- 
zarse una batalla, a algún campeón del ejército enemigo. 
(Cant., p. 527.) 

16 Recuérdense los enemigos malos, verso 9, o los ma- 
los mestureros, verso 267, que según el Cantar son los 
causantes del destierro del Cid, lo mismo que según la 
Crónica. Esta no dice, empero, que los envidiosos acu- 
saran ante el rey al Cid de haber retenido para sí las 
principales riquezas de las parias, como se desprende de 
los versos 110-112 y 125 del Cantar. 



CANTAR DEL DESTIERRO 



El rey commo estava muy sañudo e mucho irado 
contra él, creyólos luego..., [e enbio luego dezir al 
Cid por sus cartas que le saliesse de todo el regno. El 
Cid después que ovo leídas las cartas, commo quier 
que ende oviesse grand pesar, non quiso y al fazer, 5 
ca non avía de plazo más de nueve días en que 
salliesse de todo el reyno.] 



El Cid convoca á sus vasallos ; éstos se destierran con 
él. (Sigue el relato de la Crónica de Veinte Reyes y 
se continúa con versos de una Refundición del Cantar, 
v. p. 50-51). — Adiós del Cid a Bivar (aquí comienza el 
manuscrito de Per Abbat.) 

[Enbio por sus parientes e sus vasallos, e díxoles 
cómmo el rey le mandava sallir de toda su tierra, e 
que le non dava de plazo más de nueve días, e que que- !0 



6 En la alta Edad Media sólo nueve días de plazo 
se daba al hidalgo desterrado para salir del reino (comp. 
306-307) ; en el siglo xm, las Partidas conceden un plazo 
de treinta días. Según la Crónica Particular, la mudanza 
se introdujo en el siglo xn, pues dice que fué el mismo 
Cid quien después de desterrado obtuvo del rey que am- 
pliase el plazo en favor de los hidalgos castigados (Cant., 
p. 797). El rey podía desterrar libremente y sin previo 
juicio a cualquiera de sus vasallos. 

8 Esta parte del Cantar estaba asonantada en á-o 
(vasallos : placo), es decir, que pertenecía a la primera 
serie conservada hoy en el ms. del poema. Por eso em- 
pezamos aquí la numeración de las series. 



122 CANTAR DEL DESTIERRO 

ría saber dellos quáles querían ir con él o quáles fin- 
car,] 

"e los que conmigo fuéredes de Dios ayades buen grado, 
"e los que acá fincáredes quiérome ir vuestro pagado" 

Entonges fabló Alvar Fáñes su primo cormano: 
"convusco iremos, Cid, por yermos e po-r poblados, 
,: ca nunca vos fallesccremos en quantc seamos sanos 
''convusco despenderemos las muías e los cavallos 
"e los averes e los paños 

"siempre vos serviremos como leales vasallos." 
Entonce otorgaron todos quanto dixo don Alvaro; 
mucho gradesgió mió (¿id quanto allí fue razonado... 

Mió Cid movió de Bivar pora Burgos adeliñado, 
assí dexa sus palaqios yermos e desheredados. 

2 Según el Fuero Viejo de Castilla, los vasallos del 
señor desterrado tenían obligación de acompañarle hasta 
que hallase medio de vivir en el destierro. (Cant., p. 606.) 

3 La Crónica de Veinte Reyes (y la Primera Crónica) 
prosigue: "Minaya Alvar Fáñez le dixo: Qid, todos iremos 
con vusco e seer vos hemos leales vasallos. Todos los otros 
dixeron otrossí que irién con él onde quier que él fuesse, e 
que se non quitarién nin le desenpararían por ninguna gui- 
sa. El Cid gradesciógelo estonces mucho, e díxoles que, si 
le Dios bien fisiesse, que gelo gualardonaría muy bien. Otro 
dia sallio el Qid de Bivar con toda su conpaña; e dizen que 
cató por agüero, e que tovo corneja diestra..." En vez de 
e*fce resumen, continúo con algunos versos de una Segunda 
Refundición de nuestro Cantar, conservados en la Crónica 
de Castilla y en la Particular del Cid. Estos versos darán 
idea de los que inmediatamente precedían a los primeros 
conservados en la copia de Per-Abbat ; pero téngase en 
cuenta que la Refundición ampliaba seguramente lo que 
en ¡a redacción primitiva era más conciso y rápido. 

14 La Segunda Refundición del Cantar, seguida por las 



CANTAR DEL DESTIERRO 123 

De los sos ojos tan fuertemientre llorando, 
tornava la cabecea i estávalos catando. 
Vio puertas abiertas e uc,os sin cañados, 
alcándaras vázias sin pielles e sin mantos 
5 e sin falcones e sin adtores mudados. 
Sospiró mió £id, ca mucho avié grandes cuidados. 
Fabló mió £id bien e tan mesurado: 



Crónicas de Castilla y Particular, contaba aquí el trato de 
las arcas de arena, antes de la partida de Bivar (mientras 
la primera Refundición, seguida por la Prim. Crón., se 
mantenía fiel al primitivo cantar). Luego, las Crónicas de 
Castilla y la Particular continúan : "e desquel Qid tomó 
el aver, movió con sus amigos de Bivar, e mando que se 
fuesen camino de Burgos. E quando el Cid vio los sus 
palacios desheredados e sin gentes, e las perchas sin 
acores"... ; suprimo el verbo "vio", pues está ya en el 
verso 3 de Per Abbat ; el sustantivo "palagios" es el 
antecedente gramatical obligado del pronombre los, que 
aparece en el verso 2 de Per Abbat. 
Verso 2, catando, "mirando'. 

3 ugos sin cañados, 'puertas sin candados'. 

4 alcándaras, 'perchas' para colgar vestidos, o posar 
sobre ellas las aves de caza. — pielles o pellicones, 'túnica de 
piel', generalmente de armiño, de conejo o de cordero, 
véase pág. 109. 

5 adtores, forma muy arcaica, por "azores'. El azor 
mudado, es decir, que había pasado ya la época peligrosa 
de la muda del plumaje, era ave de caza muy estimada. 

7 El fablar tan mesurado, 'tan comedidamente', era 
virtud muy estimada en un caballero. Gonzalo Gustios, 
llorando ante la cabeza de su hijo Martín, le dice: "vos 
fabiavades en plaga muy mesurada miente e muy bien" 
(R. Menéndez Pidal, La Leyenda de los Siete Infantes 
de Lara, 1896, p. 281, 20). Bertoni traduce : "parlo con 
tranquilla rassegnazione", pues la mesura es la discreción 
en todas las situaciones de la vida, la gran cualidad que 
no debía faltar en la Edad Media al noble, al cortesano, 



124 CANTAR DEL DESTIERRO 



"grado a tí, señor padre, que estás en alto ! 
"Esto me an buolto míos enemigos malos." 

2 
Agüeros en el camino de Burgos. 

Allí pienssan de aguijar, allí sueltan las riendas. 
A la exida de Bivar ovieron la corneja diestra, 
e entrando a Burgos oviéronla siniestra. 
Meció mió CJd los ombro9 y engrameó la tiesta: 
"albricia, Alvar Fáñez, ca echados somos de tierra ! 
"waí a grand ondra tornaremos a Castiella". 



El Cid entra en Burgos. 

i5 Mío Cid Roy Díaz por Burgos entreve, 

al amante, y cita a Wechssler, Das Kulturproblem des 
Minnesangs, I, Halle 1909, p. 44 y sigs. 

9 buolto 'urdido' (se decía "bolver traición" por 'ur- 
dir traición'). El Cid alude a los que le acusaron falsa- 
mente ante el rey ; comp. verso 267 y pág. 89. 

11 exida, 'salida'. 

12 Cuando en el camino volaba la corneja de la de- 
recha a la izquierda, era buen agüero (Cant., p. 596 22 '• 
El agüero que observaba el Cid era, pues, adverso. Acerca 
del Cid agorero v. p. 18 y n. 2. 

13 'Movió los hombros y sacudió la cabeza', ademán 
que parece destinado a rechazar el mal agüero. 

15 La paragoge de que doy una muestra en esta copla, 
se usaba en el canto de la poesía narrativa para nivelar 



CANTAR DEL DESTIERRO 125 

En suc conpaña sessaenta pendones; 
i6¿>exien lo veer mugieres e varones, 

burgeses e burgesas, por las finiestras soné', 

plorando de los ojos, tanto avien el dolore. 

De las sus bocas todos dizían una razone: 
20 "Dios, qué buen vassallo, si oviesse buen señor?/' 



Nadie hospeda al Cid. — Sólo una niña le dirige la pa- 
labra PARA MANDARLE ALEJARSE. El ClD SE VE OBLIGADO» 

A ACAMPAR FUERA DE LA POBLACIÓN, EN LA GLERA. 

Conbidar le ien de grado, mas ninguno non osava : 
el rey don Alfonsso tanto avie le grand saña. 
Antes de la noche en Burgos del entró su carta, 
con grand recabdo e fuertemiantre sedlada: 
que a mió Qid Roy Díaz que nadi nol diessen posada, 
e aquel que gela diesse sopiesse vera palabra 
que perderie los averes e más los ojos de la cara, 

las terminaciones agudas (entró) con las llanas (pendones). 
Esta forma de paragoge antigua entro-ve (así usada en la 
Gesta de los Infantes de Lara, pero en los romances del si- 
glo xv sería entro-e) se hallaba sin duda en el original de 
que se sirvió Pedro Abad, pues éste copió entrava, estro- 
peando el asonante. 

1 6 Aquí la gente del Cid se cuenta por el número de 
pendones. Más común es contar por el de lanzas, como en- 
419, verso en el cual se advierte que todas las lanzas 
llevaban pendones, igual que en 723. 

24 ''con prevenciones muy severas y autorizada en todo 
rigor por el sello del rey'. 

27 Este verso y el siguiente resumen la cláusula pena} 
que solía ponerse en las cartas de la alta Edad Media, 



126 CANTAR DEL DESTIERRO 

e aun demás los cuerpos e las almas. 

Grande duelo avien las yentes cristianas; 
30 ascóndense de mió Cid, ca nol osan dezir nada. 
El Campeador adeliñó a su posada; 

así commo llegó á la puorta, fallóla bien perrada, 

por miedo del rey Alfons, que assí lo pararan: 

que si non la quebrantas, que non gela abriesseti 
35 Los de mió £id a altas vozes llaman, [por nada. 

los de dentro non les queden tornar palabra. 

Aguijó mió Qiá, a la puerta se llegaua, 

sacó el pie del estribera, una ferídal dava; 

non se abre la puerta, ca bien era qerrada. 
40 Una niña de nuef años a ojo se parava: 

"Ya Campeador, en buena qinxiestes espada ! 

"El rey lo ha vedado, anoch del entró su carta, 

"con grant recabdo e fuertemientre sedlada. 

"Non vos osariemos abrir nin coger por nada; 
45 "si non, perderiemos los averes e las casas, 



maldiciendo con ceguera y excomunión al que violase 
lo dispuesto en aquéllas, y condenándole además a una 
multa. Alfonso VI usó realmente de esta cláusula en sus 
diplomas, pero su nieto Alfonso VII la abandonó, y, por 
lo tanto, iba ya haciéndose arcaica cuando se escribió 
el Cantar. 

29 las yentes cristianas significa 'todos' ; como en fra- 
ses negativas cristianos significa 'persona viviente, nadie', 
93. 1295, 1788. Comp. 145. 

33 assi lo pararan, 'así lo habían dispuesto'. Parar, 
'convenir, concertar', 160, 198, etc. 

41 en buena, omitiendo el sustantivo hora, caso muy 
corriente; así Berceo dice: "ca en buena nacieron" (Cant., 
P- 29415) 



CANTAR DEL DESTIERRO 1*7 

"e aun demás los ojos de las caras. 

"£id, en el nuestro mal vos non ganades nada; 

"mas el Criador vos vala con todas sus vertudes 

Esto la niña dixo e tornos pora su casa. i_santas." 
5o Ya lo vede el £id que del rey non avie graqia. 

Partios déla puerta, por Burgos aguijaua, 

llegó a Santa María, luego descavalga; 

fincó los inojos, de corazón rogava. 

La oración fecha, luego cavalgava; 
55 salió por la puerta e Arlangón pa^sava. 

Cabo Burgos essa villa en la glera posava, 

fincava la tienda e luego descavalgava. 

Mió £id Roy Díaz, el que en bueno cjnxo espada, 

posó en la glera quando nol coge nadi en casa; 
6ó derredor del una buena conpaña. 

Assí posó mío Qiá commo si fosse en montaña. 

Vedada Tan conpra dentro en Burgos la casa 

52 Santa María es la catedral de Burgos que Alfon- 
so VI estaba edificando en el año 1075 sobre el palacio de 
su padre Fernando I. En el siglo xm, Fernando III de- 
rribó esta antigua iglesia para levantar la que hoy ad- 
miramos. 

56 El Cid pasa el río Arlanzón por el puente de Santa 
María (así llamado por estar inmediato a la iglesia cate- 
dral, donde el Cid acababa de hacer oración) y acampa en 
ía glera o arenal del rio. 

62 Burgos la casa, 'la población de Burgos', como 842, 
1606, etc.; v. 1232. El rigor extremo que el rey usa con el 
Cid se manifiesta, no sólo en la prohibición de hospedarle, 
sino en la de venderle viandas. Las Partidas y el Fuero 
Viejo expresan que el rey no debe prohibir la venta de 
viandas al desterrado ; no obstante, todavía en el siglo xv 
hay ejemplos de tal prohibición. 



128 CANTAR DEL DESTIERRO 

de todas cosas quantas son de vianda; 
nol osarien vender al menos dinarada. 



Martín Antolínez viene de Burgos a proveer 

DE VÍVERES AL ClD. 

65 Martín Antolínez, el Burgalés conplido, 

a mío CJd e alos sos abásteles de pan e de vino; 
non lo conpra, ca él se lo avie consigo; 
de todo conducho bien los ovo bastidos. 
Pagos mío CJd el Campeador conplido 

6 9 ¿>e todos los otros que van a so qervicio. 

70 Fabló Martín Antolínez, odredes lo que a dicho: 
"ya Canpeador, en buen ora fostes nacjdo ! 
"esta noch yagamos e vayómosnos al marino, 
"ca acusado seré de lo que vos he seruido, 
"en ira del rey Alffons yo seré metido. 

64 'no osarían venderle ni siquiera una dinerada'. La 
dinerada era la cantidad de víveres que se compraba por 
un dinero, y solía ser ración suficiente para una sola 
persona. 

67 El poeta tiene cuidado de advertir que Martín An- 
tolínez no desobedece la prohibición de comprar viandas 
que el rey había hecho al Cid. 

68 conducho, 'comida', especialmente la que se da al 
que va de viaje. 

70 'oiréis lo que dijo'. Hasta tiempos muy recientes, 
las formas "dijo" y "ha dicho" no distinguieron su sig- 
nificado del modo preciso que hoy lo hacen. 

71 ya, 'oh', interjección árabe. 

72 yagamos, 'yazcamos', 'reposemos'. 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 29 

75 "Si con vusco escapo sano o bivo, 

"aun qerca o tarde el rey querer m'a por amigo; 
''si non, quanto dexo no lo precio un figo." 



El Cid empobrecido acude a la astucia de Martín 
Axtolíxez. — Las arcas de arena. 

Fabló mió CJd, el que en buen ora cinxo espada: 
"Martín Antolínez, sodes ardida lanqa ! 

80 "si yo bivo, doblar vos he la soldada. 
"Espeso e el oro e toda la plata, 
"bien lo vendes que yo no travo nada, 

**■ "huebos me serié pora toda mi compaña; 
"fer lo he amidos, de grado non avrié nada. 

85 "Con vuestro consejo bastir quiero dos arcas; 
"inchámoslas d'arena, ca bien serán pesadas, 
"cubiertas de guadalmeqí e bien enclaveadas. 

77 "non val un figo" y otras expresiones semejantes 
("un moxquito, una mancana", etc.) no estaban excluidas 
en la literatura medioeval del estilo elevado, como lo 
están hoy las frases correspondientes (no me importa un 
comino, un ardite, tres pitos, etc.). Aparecen usadas en 
todos los buenos autores, como Berceo, el Alexandre, el 
Arcipreste de Hita. 

79 ardido, f ardido, 'valiente, denodado' ; ardida langa, 
'caballero valiente', como en 443, 489. 

84 'me lo procuraré [el oro y la plata] a la fuerza, 
pues de grado no lo tendría'. En el verso 94 el Cid se 
sincera ante Dios de acudir a un engaño en extrema ne- 
cesidad. Véase p. 33-37. 

87 guadalmecí o guadamecí, cuero curtido y adornad© 
con dibujos. 



130 CANTAR DEL DESTIERRO 



Las arcas destinadas para obtener dinero de dos 
judíos burgaleses. 

"Los guadaniegís vermejos e los clavos bien dorados. 

"Por Raquel e Vidas vayádesme privado : Taayrado, 
90 "quando en Burgos me vedaron compra y el rey me 

"non puedo traer el aver, ca mucho es pesado, 

"enpeñar gelo he por lo que f ore guisado ; 

"de noche lo lieven, que non lo vean cristianos. 

"Véalo el Criador con todos los sos santos, 
g5 "yo más non puedo e amidos lo fago." 



88 Este verso de encadenamiento, repitiendo el final 
de la copla anterior, hace resaltar que el discurso del Cid 
continúa a pesar del cambio de asonancia. En la primera 
parte, el Cid expone su situación real ; en la segunda 
indica la que puede fingirse ante los judíos. 

92 guisado, 'justo, razonable'. El autor emplea más 
comúnmente aguisado, 132, 143, 197. 

93 cristianos, en frase negativa, significa 'nadie', v. 29. 

94 véalo, juzgúelo ; comp. 3269. 

95 La Refundición del Cantar conocida a fines del 
siglo xiii por la Primera Crónica General, moralizaba más 
los pensamientos del Cid, añadiendo a sus palabras estas 
otras: "mas si Dios me diese consejo (esto es: me ayudase), 
yo gelo emendaré e gelo pecharé todo". 



CANTAR DEL DESTIERRO I 3 I 



Martín Antolínez vuelve a Burgos en busca 
de los judíos. 

Martín Antolínez non lo detarrfava 
passó por Burgos, al castiello entrava, 
por Raquel e Vidas apriessa demandava. 



Trato de Martín Antolínez con los judíos. — Estos 
van a la tienda del cld. cargan con las arcas 

DE ARENA. 

ioo Raquel e Vidas en uno estavan amos, 

en cuenta de sus averes, de los que avien ganados. 
Llegó Martín Antolínez a guisa de menbrado: 
"¿O sodes, Raquel e Vidas, los mios amigos caros? 
"En poridad fablar querría con amos." 

io5 Non lo detardan, todos tres se apartaron. 
"Raquel e Vidas, amos me dat las manos, 

97 Era costumbre que la judería estuviese incluida 
dentro de las fortificaciones del castillo de las ciudades ; 
así estaba, por ejemplo, en Zorita de los Canes (Memo- 
rial Histórico Español, XLIII, 1905, p. 117). El concejo de 
Oviedo, en 1274, mandaba también a los judíos que viviesen 
en el barrio llamado Socastiello, prohibiéndoles morar es- 
parcidos por la villa (Cant., p. 518 ,q). De este modo se 
comprende bien este verso, que D. Hinard halla oscuro. 

106 El apretón de manos es un acto simbólico equiva- 
lente a la promesa jurada, muy difundido en la antigüe- 



l32 CANTAR DEL DESTIERRO 

"que non me descubrades a moros nin a cristianos; 

"por siempre vos faré ricos, que non seades men- 

"El Campeador por las parias ío entrado, Lguados. 
no "grandes averes priso e mucho sobejanos, 

"retovo dellos quanto que ío algo; 

"por en vino a aquesto por que ío acusado. 

''Tiene dos arcas llennas de oro esmerado. 

"Ya lo verdes que el rey le a ayrado. 
n5 "Dexado ha heredades e casas e palacios. 

"Aquellas non ias puede levar, sinon, serié ventado/ 

"el Campeador dexar las ha en vuestra mano, 

"e prestalde de aver lo que sea guisado. 

"Prended las arcas e metedlas en vuestro salvo; 
120 "con grand jura meted i las íedes amos, 

"que non las catedes en todo aqueste año." 
Raquel e Vidas seiense consejando: 



dad y aún vigente en algunos pueblos. Hasta llegó a hacerse 
la frase dar la mano que..., como sinónima de "prometer 
que...", según se ve en este verso que anotamos. 

107 a moros nin a cristianos, 'a nadie', v. 145. 

110 sobejano, 'sobrado, extraordinario'. 

m Martin Antolínez, para explotar á los judíos, apro- 
vecha la calumnia que los mesturcros habían levantado 
al Cid. 

116 ventado, 'descubierto', como en 128 (metáfora to- 
mada del vocabulario de la caza : el perro vienta la caza) ; 
se refiere al robo de las parias de que se acusaba al Cid. 

119 en vuestro salvo, 'en vuestro poder', como en 144, 
167; comp. 189. 

120 meted i las fedes, 'poned ahí promesa', 'prometedlo'. 
— fe de o fe es 'promesa fiel', como en 3425 ; comp. 163. 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 33 

"Nos huebos avernos en todo de ganar algo. 
"Bien lo sabemos que él algo a ganado. Tsacat/o; 

i25"quando a tierra de moros entró, que grant aver a 
"non duerme sin sospecha qui aver trae monedado. 
"Estas arcas prendámoslas amos, 
"en logar las metamos que non sea ventado. 
"Mas dezidnos del £id, de qué será pagado, 

'30 "o qué ganancia nos dará por todo aqueste año?" 
Respuso Martín Antolínez a guisa de menbrado : 
"myo £id querrá lo que ssea aguisado; 
"pedir vos a poco por dexar so aver en salvo. 
"Acógensele omnes de todas partes menguados, 

'3 5 "a menester seysqientos marcos." 

Dixo Raquel e Vidas: "dar gelos hemos de grado." 
— "Ya vedes que entra la noch, el Qid es pressurado, 
"huebos avernos que nos dedes los marcos." 
Dixo Raquel e Vidas: "non se faze assí el mercado, 

^°"sinon primero prendiendo e después dando." 
Dixo Martín Antolínez : "yo desso me pago. 



123 huebos, 'necesidad'; aquí y en 138 aver huebos 
significa tener necesidad; en 1055 se toma como un com- 
puesto que, significando 'necesitar', se construye con 
acusativo : huebos me lo he, 'yo me lo necesito'. Como im- 
personal se usa ser huebos una cosa, 'necesitarla', y es el 
latín opus est m i h i, 83, 212, 1382; comp. 1461. 

126 aver monedado, 'moneda', oro o plata acuñada. 

131 menbrado, 'prudente, entendido'. 

132 aguisado, véase 92. 

136 Cuando el verbo precede a varios sujetos, suele 
ir en singular; véase 139, 146, 3422, etc. 



1 34 CANTAR DEL DESTIERRO 



"Amos tred al Campeador contado, 

"e nos vos ayudaremos, que assí es aguisado, 

"por aduzir las arcas e meterlas en vuestro salvo, 

145 ''que non lo sepan moros nin cristianos." 

Dixo Raquel e Vidas: "nos desto nos pagamos. 
"Las archas aduchas, prendet seyescientos marcos." 

Martín Antolínez caualgó privado 
con Raquel e Vidas, de voluntad e de grado. 

i5oNon viene a la puent, ca por el agua a passado, 
que gelo non ventassen de Burgos omne nado. 

Afévoslos a la tienda del Campeador contado; 
assí commo entraron, al CJd besáronle las manos* 
Sonrrisós mió Qid, estávalos fablando : 

i55"¡ya don Raquel e Vidas, avédesme olbidado ! 



142 Amos tred, 'venid ambos'. El verbo traer, en im- 
perativo, significaba 'ven !' ; así el Fuero de Plasencia tra- 
duce "veni mecum" por "trae commigo" ; Juan Ruiz dice 
también "trete con migo". 

145 moros nin cristianos significa 'nadie' ; la expresión 
indefinida señalada en el v. 29, cristianos 'nadie', que es 
común a todas las lenguas romances, tuvo en España la 
curiosa ampliación de añadirle la mención de los moros 
a causa de la convivencia en nuestro suelo de otro gran 
pueblo que no era cristiano. La misma expresión se usa 
en 107, y semejante en 3286 y 3514. En frases positivas 
hallamos: moros e cristianos, 'todo el mundo', 1242, 2729. 
Comp. 901. 

150 No quiere pasar el puente de Santa María (véase 
nota a 56) para no ser visto. Para ventar, véase nota a 116. 

152 Afévoslos, 'héoslos'; ajé, 262, 1597, 2947, o fe, 269. 
1452, es el adverbio demostrativo 'he' (de origen árabe) 
que generalmente se usa seguido de un pronombre personal 
enclítico, 'heme', 'hete', 'heos'. 



CANTAR DEL DESTIERRO I 35 

"Ya me exco de tierra, ca del rey so ayrado. 

"A lo quem semeja, de lo mió avredes algo; 

"mientra que vivades non seredes menguados." 

Raquel e Vidas a mió £id besáronle las manos. 
ifoMartín Antolínez el pleyto a parado, 

que sobre aquellas arcas dar le ien seyscjentos marcos, 

e bien gelas guardarien fasta cabo del año; 

ca assil dieran la íed e gelo auien jurado, 

que si antes las catassen que fossen perjurados, 
i65non les diesse mió £id de ganancia un dinero malo. 

Dixo Martín Antolínez : "carguen las arcas privado. 

"Levaldas, Raquel e Vidas, ponedlas en vuestro salvo ; 

"yo iré convusco, que adugamos los marcos, 

"ca a mover ha mió £id ante que cante el gallo." 
170 Al cargar de las arcas veriedes gozo tanto: 

Non las podien poner en somo maguer eran esforzados. 



156 me exco de tierra, 'me salgo desterrado'; de exir, 
'salir'. 

159 Los judíos besan de nuevo la mano al Cid en señal 
de gracias por el favor que les acaba de prometer. Tam- 
bién se besaba la mano al ir a pedir un favor, como se 
verá en 174 y 179. 

160 a parado, 'ha concertado'. 

165 ganangia significa aquí el 'interés' del capital que 
los judíos prestaban al Cid. 

166 privado, 'pronto'. 

168 que es aquí conjunción final, como en 93, 151, 
562, etc., 'iré con vos, para que traigamos el dinero'. 

169 'pues ha de partir mió Qid' ; mover, reflexivo o 
neutro, significa 'ponerse en marcha'. 

171 maguer eran esforzados, 'aunque eran forzudos'. 



1 36 CANTAR DEL DESTIERRO 

Grádanse Raquel e Vidas con averedes monedados, 
ca mientra que visquiessen refechos eran amos. 



10 

Despedida de los judíos y el Cid. — Martín 
Antolínez se va con los judíos a Burgos. 

Raquel a mió Cid la manol ha. besada: 
175 "¡ Ya Canpeador, en buena cjnxiestes espada! 

"de Castiella vos ides pora las yentes estrañas. 

"Assí es vuestra ventura, grandes son vuestras ga- 

"una piel vermeja morisca e ondrada, [nancias; 

"Cid, beso vuestra mano en don que la yo aya." 
180 — "Plazme", dixo el CJd, "daquí sea mandada. 

"Si vos la aduxier dalla; si non, contalda sobre las 
Raquel e Vidas las arcas leva-van, |_ ar cas." 

con ellos Martín Antolínez por Burgos entrava. 



173 refecho, 'enriquecido', como en 800. 

178 piel (o pellizón), v. pág. 109. 

179 Como el besar la mano precedía a la petición de 
un favor (verso 159), se llegó a hacer la frase besar la 
mano que..., como sinónima de "pedir que...", 880, 1324, etc. 
(caso semejante al explicado en 106). Tradúzcase pues: 
'Cid, os pido que yo la reciba en don*. 

180 mandar, 'prometer un don' (comp. 224, 494, 1710, 
2148, etc.), 'desde ahora está concedida'. 

181 Entiéndase: Si vos la aduxier dalla, bien; si non... 
Cuando se contraponen dos períodos hipotéticos, era muy 
común suprimir el adverbio que completa el primero. 'S< 
esa piel morisca os la trajere de mi destierro, bien ; si 
no descontadla del vaJor de las arcas.' Comp. 832-833 y 
también 421 y 504. 



CANTAR DEL DESTIERRO l3j 

Cpn todo recabdo llegan a la posada; 

en medio del palacjo tendieron un almocalla, 

sobrella una sávana de ranqal e muy blanca. 

A tod el primer colpe trezientos marcos de plata, 

18? notólos don Martino, sin peso los tomava; 

losi otros trezientos en oro gelos pagavam. Tgava. 
£inco escuderos tiene don Martino, a todos los car- 
Quando esto ovo fecho, odredes lo que fablava: 
"ya don Raquel e Vidas, en vuestras manos son las 

190 "yo, que esto vos gané, bien merecía calqas." larcas; 



182 almogalla, voz árabe que significa 'alfombrilla', 
especialmente aquella sobre la cual ora el musulmán ; en 
los documentos cristianos significa cobertor o colcha de 
cama. 

183 rangal significa 'tela de hilo muy fina'. En los tex- 
tos del siglo xiii se halla, por lo común, otra forma dife- 
rente, "ranean". No obstante, en el Arancel del peaje en los 
puertos de Santander y Castrourdiales se usa la forma dei 
Cantar: "Telas de ranzal, nin ningún panno de lino nin de 
cáñamo... non debe dar peage" R. Amador de los Ríos, 
Santander (España y sus monumentos), 1891, p. 895. 

185 notar es 'contar', como en 419. No bastaba contar 
la moneda antigua, sino que debía de pesarse, dada la 
irregularidad de sus piezas. 

190 Las caigas eran donativo o agasajo usual que se 
daba por algún servicio. Se daban realmente las calzas, o 
el dinero correspondiente para comprarlas, comp. 195. 
Así Lope de Rueda dice "Me había prometido para unas 
calzas" (Obras, edic. Acad., t. I, p. 92). 



l3S CAXTAR DEL DESTIERRO 



I I 

El Cid, provisto de dinero por Martín Antolínez, 
se dispone a marchar. 

Entre Raquel e Vidas aparte ixieron amos: 
"démosle buen don, ca él no' lo ha buscado. 
"Martín Antolínez, un Burgalés contado, 
"vos lo merecedes, darvos queremos buen dado, 

195 "de que f agades calqas e rica piel e buen manto. 
"Dámosvos en don a vos treinta marcos; 
"merecer no' lo hedes, ca esto es aguisado : 
"atorgar nos hedes esto que avernos parado " 
Gradeciólo don Martino e recibió los marcos; 

2co gradó exir de la posada e espidiós de amos. 
Exido es de Burgos e Alanqón a passado, 
vino pora la tienda del que en buen ora nasco. 

Recibiólo el Qid abiertos amos los bracos: 
"¿Venides, Martín Antolínez, el mío f ic/el vassallo! 

2o5"Aun vea el día que de mí avades algo!" 

191 La preposición entre se antepone frecuentemente a 
los nombres unidos por conjunción copulativa, 842, 1549, 
2087, etc. 

192 no' lo por nos lo, como en 197, 2364. 

197 "lo mereceréis, pues como es razonable, nos otor- 
garéis esto, o seréis el fiador de esto que hemos pactado 
con el Cid'. 

204 ¿Venides?, interrogación muy común en los salu- 
dos, 489, 1479, etc. En las despedidas ¿Ides vos?, 829, 
1379- Compárese en los saludos y despedidas modernos: 
"¿Usted por aquí?", "¿Se va usted?". 

205 aun vea el día que, 'ojalá llegue el día que', 2868 ; 
comp. 1857, 2338. 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 89 



— "Vengo, Campeador, con todo buen recabdo: 
"vos sevscjentos e yo treynta he ganados. 
•'Mandad coger la tienda e vayamos privado, 
"en San Pero de Cárdena i nos cante el gallo; 
210 "veremos vuestra mugier, menbrada fija dalgo. 
"Mesuraremos la posada e quitaremos el reynado; 
''mucho es huebos, ca cerca viene el plazcfo." 






12 



El Cid moxta a caballo y se despide de la cate- 
dral de Burgos, prometiendo mil misas al altak 
de la Virgen. 



Estas palabras dichas, la tienda es cogida. 

Mió Cjd e sus conpañas, cavalgan tan aína. 
2 '5La cara del cavallo tornó a Santa María, 

alqó su mano diestra, la cara se santigua: 

"A tí lo gradesco, Dios, que cjelo e tierra guías; 

"válanme tus vertudes, gloriosa santa María ! 

"D' aquí quito Castiella, pues que el rey he en ira; 
220 "non sé si entraré y más en todos los mios días. 

"Vuestra vertud me vala, Gloriosa, en mi exida 



209 i nos cante el gallo, 'allí nos amanezca', comp. 324. 

211 'Abreviaremos la estancia y abandonaremos el rei- 
no de Alfonso.' 

212 mucho es huebos, 'es muy necesario', pues el pla- 
zo del destierro está a punto de espirar: véase nota a 123. 

218 vertud, 'favor, auxilio celestial' . 

219 quito, 'abandono 1 , como en 211, 392, 529, etc. 



140 CANTAR DEL DESTIERRO 

"e me ayude e me acorra de noch e de día! Tplida, 
"Si vos assí lo fiziéredes e la ventura me fore com- 
binando al vuestro altar buenas donas e ricas ; 
225 "esto he yo en debdo que faga i cantar mili missas." 

Martín Antolínez se vuelve a la ciudad. 

Spidiós el caboso de cuer e de veluntad. 

Sueltan las riendas e pienssan de aguijar. 

Dixo Martín Antolínez, el Bar gales leal: 

"veré a la mugier a todo mió solaz, 
228f> "castigar los he commo abrán a far. 

"Si el rey me lo quisiere tomar, a mí non m'incal. 
230 "Antes seré convusco que el sol quiera rayar." 



222 de noch e de día, es frase adverbial muy usada, en 
vez de 'siempre, continuamente ', 2045, 824, 1547, etc. 

226 caboso, 'cabal, cumplido '. Es epíteto frecuente 
del Cid, 908, 946, etc., y se aplica también a otros princi- 
pales personajes, como Minaya, 1804, y el obispo don Je- 
rónimo, 1793. 

229 castigar, 'advertir, amonestar' , versos 383, 3523. 

230 incal, 'importa' , verbo impersonal como en 2357. 
Aquí el lo que antecede es un neutro que no lleva expreso 
su antecedente (comp. 2347, 3163); se refiere sin duda a 
las heredades de Martín Antolínez, aunque éste, como va- 
sallo que era del Qd (verso 204), tenía obligación de acom- 
pañarle en el destierro y el rey no debía por ello deshere' 
darle ni hacerle daño alguno. 



CANTAR DEL DESTIERRO 141 

El Cid va a Cárdena a despedirse de su familia. 

Tornavas don Martirio a Burgos e mió £id aguijó 

pora San Pero de Cárdena quanto pudo a espolón, 

con estos cavalleros quel sirven a so sabor. Tres, 
235 Apriessa cantan los gallos e quieren crebar albo- 

quando llegó a San Pero el buen Campeador; 

el abbat don Sancho, cristiano del Criador; 

rezaba los matines abuelta de los albores. 

Y estava doña Ximena con cjnco dueñas de pro, 
240 rogando a San Pero e al Criador : 

•'Tú que a todos guías, val a mió Qid el Canpeador." 



15 

LOS MONJES DE CÁRDENA RECIBEN AL ClD. JlMENA 

Y SUS HIJAS LLEGAN ANTE EL DESTERRADO. 

Llamavan a la puerta, i sopieron el mandado; 
Dios, qué alegre io el abbat don Sancho ! 
Con lumbres e con candelas al corral dieron salto, 

233 aguijó... a espolón, espoleó cuanto pudo, frase que 
se repite en 2693, 2775. 

238 abuelta de los albores, literalmente 'al mismo tiem- 
po de los albores' , al alborear el día 

244 'Con luces y cirios salieron al patio.' La frase 
dar salto significaba igualmente 'salir'- que 'saltar'- ó 
'asaltar' , como el simple salir significaba 'salir' y 'sal- 
tar '. 



I-4 2 CANTAR DEL DESTIERRO 

■245 con tan grant gozo reqiben al que en buen ora nasco. 

"Gradéscolo a Dios, mió Cid", dixo el abbat don Sancho ; 

"pues que aquí vos veo, prendet de mí ospedado." 

Dixo el Cid, el que en buen ora nasco : 
2486 "gracjas, don abbat, e so vuestro pagado; 

"yo adobaré conducho pora mí e pora mios vasallos ; 
25o "mas por que me ve* de tierra, dovos cihquaenta marcos, 

"si yo algún día visquiere, seervos han doblados. 

"Non quiero far en el monesterie un dinero de daño ; 

"evades aquí pora doña Ximena dovos cient marcos ; 

"a ella e a sus fijas e a sus dueñas sirvádeslas est año. 
255 "Dues fijas dexo niñas e prendetlas en los bracos; 

"aquí vos las acomiendo a vos, abbat don Sancho; 

"dellas e de mi mugier fagades todo recabdo. 

"Si essa despenssa vos falleciere o vos menguare algo, 

"bien las abastad, yo assí vos lo mando; 
260 "por un marco que despendades al monesterio daré 

Otorgado gelo avie el abbat de grado, [yo quatro." 
Afevos doña Ximena con sus fijas do va llegando ; 

248 b so vuestro pagado, literalmente 'estoy satisfecho 
de vos'; comp. 2856. La conjunción e pleonástica, como 
en 255. 

249 yo adobaré conducho, 'yo prepararé comida' . 

251 'si yo viviere algo ' ; comp. algunos días, 283, algunt 
año, 1754, como expresión de tiempo indeterminado. 

253 evades aquí, adverbio demostrativo 'he aquí', 820, 
2519; o simplemente evades, 2326. 

2 55 prendetlas en los bracos, 'cuidadlas bien' ; comp. 
2961. 

257 'con ellas y con mi mujer tened toda clase de 
cuidados.' 

262 Afevos, 'heos', véase nota a 152. 



CANTAR DEL DESTIERRO 143 

señas dueñas las traen e adúzenlas en los bracos. 
Ant el Campeador doña Ximena fincó los inojos amos, 
265 Llorava de los ojos, quísol besar las manos: 
"Merqed, Canpeador, en ora buena fostes nado ! 
"Por malos mestureros de tierra sodes echado. 



16 

JlMENA LAMENTA EL DESAMPARO EN QUE QUEDA LA 
NIÑEZ DE SUS HIJAS. El ClD ESPERA LLEGAR A CA- 
SARLAS HONRADAMENTE. 

"Merqed, ya Qid, barba tan complida ! 
"Fem ante vos yo e vuestras f fijas, 
2696 "i ff antes son e de días chicas, 
270 "con aquestas mis dueñas de quien so yo servida, 
"Yo lo veo que estades vos en ida 
"e nos de vos partir nos hemos en vida. 
"Dandnos consejo por amor de santa María!" 
Enclinó las manos la barba vellida, 

263 'sendas dueñas' (trae una cada niña). 

267 los mestureros 'cizañeros, malsines' o "mezclado- 
res", como también se les llamaba, eran detractores que 
actuaban acerca del monarca. Véase arriba p. 89. 

268 Verso de encadenamiento para hacer resaltar que 
el discurso de Jimena continúa a pesar del cambio de aso- 
nancia. Comp. 88. 

269 Fem, 'heme', véase nota a 152. 

273 El imperativo dad, unido al pronombre nos tiene 
tres formas : dadnos, dandos y dandnos. 

274 barba vellida ó sea 'hermosa barba', es epiteto épi- 
co propio del Cid, 2192, y después, sin nombre precedente, 
pasa a designar por sí solo la persona del Campeador, como 
en este verso y en 930. 



I -H CANTAR DEL DESTIERRO 



=;5 a las sucs fijas en braqo' las prendía, 
llególas al coracón, ca mucho las quería- 
Llora de los ojos, tan fuerte mientre sospira: 
"Ya doña Ximena, la mi mugier tan complida, 
"corarao a la míe alma yo tanto vos quería. 

280 "Ya lo veedes que partir nos emos en vida, 
"yo iré y vos fincaredes remanida. 
"Plega a Dios e a santa María, 

2826 "que aun con mis manos case estas mis fijas, 
"e quede ventura y algunos días vida, 
"e vos, mugier ondrada, de mí seades servida!" 



17 

Un centenar de castellanos se juntan en Burgos 

PARA IRSE CON EL ClD. 

285 Grand yantar le fazen al buen Canpeador. 
Tañen las campanas en San Pero a clamor. 
Por Castiella odiendo van los pregones, 
commo se va de tierra mió Cid el Canpeador; 
unos dexan casas e otros onores. 

281 fincar y remanir significaban igualmente 'quedar', 
de modo que fincar remanido significa simplemente 'que- 
dar', pleonasmo que el Poema de Yúguf usa también aunque 
empleando otros verbos, "quedar restado". 

289 Los caballeros castellanos que no siendo vasallos 
del Cid querían irse con él al destierro, ya sabían que per- 
dían las casas y las onores (sinónimo de heredades, comp. 
301 y v. 2565, 3264), pues el rey se las confiscaba (a di- 
ferencia de los que de antes eran vasallos del desterrado, 
v. 230). 



CANTAR DEL DESTIERRO [46 



290 En aqués día a la puent de Arlancón 

cjento quinze cavalleros todos juntados son; 
todos demandan por mió Qd el Campeador; 
Martín Antolínez con ellos' cojo. Tna^ió. 

Vansse pora San Pero do está el que en buena 



LOS CIEN CASTELLANOS LLEGAN A CÁRDENA Y SE HA- 
CEN VASALLOS DEL ClD. ESTE DISPONE SEGUIR SU 

CAMINO POR LA MAÑANA. Los MAITINES EN CARDE- 

ña. Oración de Jimena. — Adiós del Cid a su 
familia. — Últimos encargos al Abad de Carde- 
ña. — El Cid camina al destierro ; hace noche 
después de pasar el duero. 

295 Quando lo sopo mío Qid el de Bivar, 
quel creqe conpaña, por que más valdrá, 
apriessa cavalga, recebir los sale; 
dont a ojo los ovo, tornos a sonrisar; 

2986 Háganle todos, la manol ban besar. 
Fabló mío Cjd de toda voluntad: 



293 cojerse con uno. 'irse con él'. 

296 Los caballeros que se unen al Cid le traen esperanza 
de poderse ganar la vida en el destierro. 

298 b Es decir, 'se hacen sus vasallos'. Besar la mano 
es la única fórmula conocida por el cantar para pactar el 
vasallaje. Otra fórmula más solemne, la del homenaje — que 
consistía en poner las manos entre las del señor, estando 
de rodillas ante él — se practicaba cuando había que pactar 
algo especial, por ejemplo, al recibir feudos o tierras del 
señor. 

iO 



I46 CANTAR DEL DESTIERRO 

3oo"yo ruego a Dios e al Padre spirital, 

"vos, que por mí dexades casas e heredades, 
"enantes que yo muera, algún bien vos pueda far: 
"lo que perdedes doblado vos lo cobrar." 
Plogo a mió £id, por que creqió en la yantar, 

3o5plogo a los otros omnes todos quantos con él están. 
Los seys días de plazJo passados los an, 
tres an por trocir, sepades que non más. 
Mandó el rey a mió Qid aguardar, 
que, si después del plazo en su tierral pudies tomar, 

3iopor oro nin por plata non podríe escapar. 
El día es exido, la noch querié entrar, 
a sos cavalleros mandólos todos juntar: 
"Oid, varones, non vos caya en pesar; 
"poco aver trayo, dar vos quiero vuestra part. 

3i5"Seed membrados commo lo devedes far: 
"a la mañana, quando los gallos cantarán, 

300 Bello y Lidforss omiten la conjunción e como si 
fuese impropia o cuasi herética, y no remedia esta tacha Da- 
mas Hinard al suponer que el Padre spirital es Jesucristo. 
La conjunción e no quiere decir que se invoque a dos perso- 
nas distintas ; solía ponerse la conjunción entre un sustan- 
tivo y su aposición, comp. 1633, 2342, 2456, 2626 ; "Garsea 
Fredenandiz et dux eminentior" quiere decir 'Garci Fer- 
nández el eminente conde', en un documento del año 978 
(Escalona, Hist. del monasterio de Sahagún, 1782, p. 424 b) ; 
en igual caso están "Petrus Assuriz et comes, Petrus Gun 
disalbiz de Lara et comes", año 11 10 (F. Sota, Chrónicn 
de Asturias, 1681, p. 656 a); "Petrus et episcopus de Sánete 
Marie", año 1088. Tevar e el pinar, 971, 'el pinar de Tévar'. 

308 aguardar significa aquí 'vigilar, acechar', como en 
839. 

313 'no os produzca pesar'; comp. 1270. 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 47 

"non ves tardedes, mandedes ensellar; 

"en Sao Pero a matines tandrá el buen abbat, 

"la missa nos dirá, de santa Trinidad; 
320 "la missa dicha, penssemos de cavalgar, 

"ca el plazo viene acerca, mucho avernos de andar." 

Quomo lo mandó mió £id, assí lo an todos ha far. 

Passando va la noch, viniendo la man; 

a los mediados gallos pie?issan de ensellar. 
325 Tañen a matines a una priessa tan grande ; 

mió £id e su mugier a la eglesia vane. 

Echós doña Ximena en los grados delantel altar?, 

rogando al Criador quanto ella mejor sabe, Tmak: 

que a mió Qid el Campeador que Dios le curias de 
33o"Ya señor glorioso, padre que en qielo estase, 

"fezist cjelo e tierra, el tercero el mare; 

"fezist estrellas e luna y el sol pora escalentare; 



318 tandrá, 'tañerá, tocará'. 

319 La Missa votiva de Sancta Trinitate 
se dice también en el cantar antes de la batalla con Búcar, 
2370; era una misa a que se tenía gran devoción y que 
solía decirse abusivamente (según las Siete Partidas) en 
lugar de la misa propia del día. 

324 a los mediados gallos, cuando cantan los segundos 
gallos, esto es, al tercer nocturno, a las tres de la madru- 
gada ; 1701. El Cantar no menciona nunca los primeros 
gallos, los de media noche ; su canto del gallo es el que 
anuncia el amanecer, 235, 316. 

326 vane por van; alrededor de la e paragógica que el 
manuscrito conserva en 335, introduzco una muestra de pa- 
ragoge en otros versos. 

329 le curias 'le guardase'; comp. 364, 1407, 1410, y 
v. 1396. El verbo curiar es muy usado en el Poema en 
otras frases, 1261, 2000, etc. 



I48 CANTAR DEL DESTIERRO 

"prisist encarnación en santa María madre, 
''en Belleem aparecjst, commo ío tu veluntade; 

355 "pastores te glorifficaron, ouieron te a laudare, 
"tres reyes de Arabia te vinieron adorare, 
"Melchior e Caspar e Baltasar?, 
"oro e tus e mirra te offreqieron de veluntade; 
"salvest a Jonás, quando cayó en la mar? 

34o"salvest a Daniel con los leones en la mala cárqel, 
"salvest dentro en Roma a señor san Sabastián, 
"salvest a santa Susanna del falso criminad ; Trital, 
"por tierra andidiste treynta y dos años, Señor spi- 
"mostrando los mirados, por en avernos qué fablar : 

345 "del agua fezist vino e de la piedra pan, 

"resuatest a Lázaro, ca ío tu voluntad; TCalvarie 
"a los judios te dexeste prender; do dizen monte 
"pusiéronte en cruz por nombre en Golgotá; 

334 apareger tenía la significación de 'nacer', que es 
la que aquí le conviene. 

337 Si los nombres de los reyes magos no son una in- 
terpolación posterior al original del Cantar, éste nos ofre- 
cería una de las primeras menciones de ellos en la poesía 
europea. Esos nombres sólo se generalizan á fines del si- 
glo xii, por medio de una interpolación hecha a la Histo- 
ria escolástica de Pedro Comestor, obra escrita hacia 11 78. 
La forma Caspar es la que se halla en el Auto de los Ma- 
gos, poco posterior al Cantar, y en el Hortus deliciarum de 
la abadesa alsaciana Herarda de Landsberg, muerta en 
1 195 ; alguna forma con G inicial (Gathaspa, etc.) se halla en 
textos muy antiguos. 

347 Calvarie es buen asonante -á y se usa en las biblias 
del siglo xiii, en vez del moderno Calvario. 

348 La acentuación hebrea y griega Golgotá fué usada 
hasta el siglo xvi. Después triunfó la acentuación latina 
Góigota. 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 49 

"dos ladrones contigo, estos de señas partes, 

35o "el uno es en paraafiso, ca el otro non entró allá; 
"estando en la cruz, vertud fezist muy grant : 
"Longinos era qiego, que nuwqua viJo alguandre, 
"diot con la langa en el costado, dont yxió la sangre, 
"corrió por el astil ayuso, las manos se ovo de untar, 

355 v alqólas arriba, llególas a la faz, 
"abrió sos ojos, cató a todas partes, 
"en tí crovo al ora, por end es salvo de mal; 
"en el monumento oviste a resuqitar, 
"fust a los infiernos, commo ío tu voluntad; 

3 6o "crebanteste las puertas, e saqueste los santos padres. 
"Tú eres rey de los reyes, e de todel mundo padre, 
"a tí adoro e credo de toda voluntad, 
"e ruego a san Peydro que me ayude a rogar 
"por mió Qid el Campeador, que Dios le curie de mal. 

365"Quando oy nos partimos, en vida nos faz juntar." 
La oragión fecha, la missa acabada la an, 
salieron de la eglesia, ya quieren cavalgar. 



352 alguandre, adverbio de tiempo 'jamás', muy usado 
para reforzar a nunqua. 

353 dont yxió, 'del cual salió'. 

357 crovo, pretérito perfecto de creer. 

358 monumento, 'sepulcro'. El colocar la resurrección 
antes de la bajada de Cristo a los infiernos es error crono- 
lógico que se repite en otras oraciones épicas, por ejemplo, 
en dos que figuran en la Historia del Abad Juan de Monte- 
mayor, probablemente imitadas de nuestro Poema, v. p. 49. 

365 nos faz, 'haznos' ; con el imperativo se admitía la 
anteposición del pronombre enclitico, aunque lo general era 
la posposición, como hoy. 



l5o CANTAR DEL DESTIERRO 

El £id a doña Ximena ívala abraqar; 

doña Ximena al £id la manol va besar, 
37 ollorando de los ojos, que non sabe qué se far. 

E él a las niñas tornólas a catar: 

"a Dios vos acomiendo e al Padre spirital; 

"agora nos partimos, Dios sabe el aj untar." 

Llorando de los ojos, que non vicíiestes atal, 
375assís parten unos d'otros commo la uña de la carne. 
Myo Qid con los sos vassallos penssó de cavalgar, 

a todos esperando, la cabera tornando va. 

A tan grand sabor fabló Minaya Álbar Fáñez : 

"£id, do son vuestros esfuerqos? en buena nas- 

Lquiestes de madre; 
3 8o "pensemos de ir nuestra vía, esto sea de vagar. 

"Aun todos estos duelos en gozo se tornarán; 

"Dios que nos dio las almas, consejo nos dará." 
Al abbat don Sancho tornan de castigar, 

commo sirva a doña Ximena e a las fijas que ha, 
3 85 e a todas sus dueñas que con ellas están; 

bien sepa el abbat que buen galardón dello prendrá. 

Tornado es don Sancho, e fabló Álbar Fáñez: 

"Si viéredes yentes venir por connusco ir, abbat, 

"dezildes que prendan el rastro e pienssen de andar, 
390 "ca en yermo o en poblado poder nos han alcanzar." 



372 Para la conjunción e, véase nota a 300. 

379 'en buen hora naciste de madre', véase nota a 41. 

380 esto sea de vagar, 'dejémonos de esto' ; comp. 2367. 
382 consejo significa aquí 'amparo, remedio'. 



CANTAR DEL DESTIERRO I DI 

Saltaron las riendas, pienssan de andar; 

qerca viene el plazcfo por el reyno quitar. 

Vino mió £id yazer a Spinaz de Can; 
3o5 grandes yentes sele acojen essa noch de todas partes. 
304 Otro día mañana pienssa de cavalgar. 
396lxiendos va de tierra el Campeador leal, 

de siniestro Sant Estevan, una buena qipdad, 
399passó por Alcobiella que de Castiella fin es ya; 
4<»la calqada de Quinea ívala traspassar, 

sobre Navas de Palos el Duero va passar, 

a la Figueruela mió £id iva posar. 

Vánssele acogiendo yentes de todas partes. 

393 Spinaz de Can es lugar desconocido que debía estar 
al Sur de Silos en la provincia de Burgos. Es nombre topo- 
gráfico común, con las formas Espinazo de Can, Espinazo 
de Perro ; y lo mismo en Portugal, Espinhaco de Cao, y en 
Cataluña Espinau ; designa siempre una montaña, cerro o 
loma. 

397 Quiere decir este verso que el Cid camina a la 
izquierda de San Esteban de Gormaz, sobre el río Duero ; no 
que San Esteban se halla a la izquierda del caminante. 

399 Alcubilla del Marqués, al Este de San Esteban. Nó- 
tese que es fin de Castiella, pues la tierra del Sur del Due- 
ro, aunque dependía del rey Alfonso, ya no se llama Cas- 
tilla, sino Extremadura, o frontera con los musulmanes. 

400 La colgada de Quinea es la vía romana de Uxama 
a Termancia, cuyos restos se ven hoy entre Osma y Tier- 
mes, llamados simplemente "la calzada". Comp. p. S7. 

401 Nava de Palos, hoy Navapalos, es una aldea si- 
tuada a 8 kilómetros de Alcubilla, a la otra orilla del Due- 
ro. Próximo debía estar la Figueruela, lugar desconocido. 



I 52 CANTAR DEL DESTIERRO 



19 

Ultima noche que el Cid duerme en Castilla. — 
Un ángel consuela al desterrado. 

I se echava mió Cid después que ío de noch j 
4o5un sueñol priso dulce, tan bien se adurmió. 

El ángel Gabriel a él vino en visión : 

"Cavalgad, Cid, el buen Campeador, 

"ca nunqua en tan buen punto cavalgó varón; 

"mientra que visquiéredes bien se fará lo to." 
4ioQuando despertó el £id, la cara se santigó.- 

20 
El Cid acampa en la frontera de Castilla. 

Sinava la cara, a Dios se jo acomendar. 

mucho era pagado del sueño que soñado a. 

Otro día mañana pienssan de cavalgar; 

es día a de plazo, sepades que non más. 
4i5A la sierra de Miedes ellos ivan posar, 
398de diestro Atienca las torres que moros las han. 

405 'le invadió un dulce sueño'. 

409 Literalmente : 'mientras vivieres, bien irá lo tuyo' : 
se mezcla el vos {cavalgad, visquiéredes) y el tú (¡o to), 
cosa que la sintaxis medioeval tolera en los discursos di- 
rectos. 

415 La sierra de Miedes es una de las que separan la 
cuenca del Duero de la del Tajo ; en la época del destierro 
del Cid, era límite de la tierra del rey Alfonso ; unos años 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 33 

21 

Recuento de las gentes del Cid. 

416 Aun era de día, non era puesto el sol, 

mandó veer sus yentes mío Qid el Campeador: 
sin las peonadas e omnes valientes que son, 
notó trezientas lanqas que todas tienen pendones. 



22 

El Cid entra en el reino moro de Toledo, 
tributario del rey alfonso. 

420 "Temprano dat cevada, sí el Criador vos salue ! 
"El qui quisiere comer; e qui no, cavalgue. 
"Passaremos la sierra que fiera es e grand, Tquitar. 
"la tierra del rey Alfonsso esta noch la podemos 
"Después qui nos buscare fallar nos podrá." 



después, la conquista de Toledo en 1085, llevó la frontera 
mucho más al Sur. Desde lo alto de la sierra, el sol po- 
niente, que alumbraba al Cid a su llegada, hace destacar 
sobre las alturas lejanas el cono blanquecino donde se 
asienta el fuerte castillo de Atienza (v. p. 87 y 8S). Este 
se halla á la izquierda del que mira hacia el Sur ; de 
diestro quiere decir que el Cid se halla a la derecha de 
Atienza, Comp. nota a 397. 

417 veer significa aquí 'revistar', ó, como dice la Cró- 
nica General prosificando este pasaje, "fazer alarde". 

419 Colmpárese la nota del verso 16. 

421 'El que quisiere comer, bien ; y quien no quisiere, 
camine'; caso análogo al señalado en la nota a 181. 



134 CANTAR DEL DESTIERRO 

425 De noch passan la sierra, vinida es la man, 

e por la loma ayuso pienssan de andar. 

En medio d'una montaña maravillosa e grand 

fizo mió Qid posar e cevada dar. 

Díxoles a todos commo querié trasnochar; 
43ovassallos tan buenos por coracón lo an, 

mandado de so señor todo lo han a far. 

Ante que anochesca pienssan de cavalgar; 

por tal lo faze mió Qid que no /o ventasse nadi. 

Andidieron de noch, que vagar non se dan. 
4?5 dizen Castejón, el que es sobre Fenares. 

mió £id se echó en qelada con aquellos que él trae. 



23 

Plan de campaña. — Castejón cae en poder del Cid 
por sorpresa. — Algara contra Alcalá. 

Toda la noche yaze Mió £id en qelada, 
commo los consejava Álbar Fáñez Minaya: 

427 montaña significa 'bosque, selva'. Esta acepción fué 
llevada por los españoles a América, y perdura en el 
Perú, donde hay una vasta región llamada Montaña, no 
por sus elevaciones de terreno, sino a causa de sus bosques. 

429 trasnochar es 'caminar de noche'. Para esto había 
que dar cebada de día, como el Cid ahora. Tales trasno- 
chadas se hacían generalmente para no ser descubierto, 433 ; 
pero también por otras causas, como en aquel romance del 
Cid que empieza Por Guadalquivir arriba: "daban cebada 
de día y caminaban de noche, No por miedo de los moros, 
mas por las grandes calores." 

435 Hoy se llama Castejón de Henares, unos 40 kiló- 
metros al Sur de Miedes, a la izquierda del Henares. 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 55 

"Ya CJd, en buen ora cjnxiestes espada ! 
440 ''Vos con cjento de aquesta nuestra conpaña, 

"pues que a Castejón sacaremos a pelada, 

"en él fincaredes teniendo a la gaga; 

"a mí dedes dozientos pora ir en algara; 

"con Dios e vuestra auze f eremos grand ganangia." 

Dixo el Campeador: "bien fablastes, Minaya; 

"vos con los dozientos id vos en algara; 

"allá vaya Álbar Á/barez e Álbar Salvadórez sin 
443¿>"e Galín Garcías, una f ardida lanqa, [falla, 

"cavalleros buenos que aconpañen a Minaya. 
445 "Aosadas corred, que por miedo non dexedes nada. 

"Fita ayuso e por Guadalfajara, 
44ó¿>"fata Alcalá lleguen las algaras, 

"e bien acojan todas las ganancias, 

"que por miedo de los moros non dexen nada. 

"E yo con los qiento aquí fincaré en la c,aga, 
4 5o "terne yo Castejón don abremos grand enpara. 

"Si cueta vos fore alguna al algara, 

"f azedme mandado muy privado a la qaga ; 

"D'aqueste acorro fablará toda España." 
Nonbrados son los que irán en el algara, 
4 55 e los que con mió Cid fincarán en la caga. 
Ya crieban los albores e vinie la mañana, 

442 Sobre la algara y la zaga v. p. 96. 

446 Hita, Guadalajara y Alcalá son pueblos todos si- 
tuados a orillas del Henares, como Castejón. 

451 'si ocurriere algún peligro a la algara, enviadme 
aviso inmediatamente a la retaguardia'. 



l56 CANTAR DEL DESTIERRO 



ixie el sol, Dios, qué fermoso apuntava ! 

En Castejón todos se levantavan, 

abren las puertas, de fuera salto davan, 
460 por ver sus lavores e todas sus hevedancas. 

Todos son exidos, las puertas abiertas an dexadas 

con pocas de gentes que en Castejón fincaran ; 

las yentes de fuera todas son derramadas. 

El Campeador salió de la qelada, 
4646 en derredor corríe a Castejón sin falla. 
465 Moros e moras avienlos de ganancia, 

e essos ganados quantos en derredor andan. 

Mió £id don Rodrigo a la puerta adeliñava ; 

los que la tienen, quando vinieron la rebata, 

ovieron miedo e ío dese»parada. 
470 Mió £id Ruy Díaz por las puertas entrava, 

en mano trae desnuda el espada, 

quinze moros matava de los que alcanqava. 

Gañó a Castejón e el oro y ela plata. 

Sos cavalleros llegan con la ganancia, 
475 déxanla a mió CJd, todo esto non preqia' nada. 
Afevos los dozientos e tres en el algara, 

e sin dubda corren, toda la tierra pr cavan; 
Anb fasta Alcalá llegó la seña de Minaya ; 



459 salto davan, 'salían', véase nota a 244. 

473 Aceptando una corrección coetánea a Per Abbat ad- 
mitimos aquí la forma arcaica ela para el artículo femenino. 

475 precian nada con asimilación de las dos nn. 

477 Suplo el verbo prear, derivado de praedare, 
'robar, saquear', usado por el poeta en 903, 913, 937. 



CANTAR DEL DESTIERRO I Sj 

e desí arriba tórnanse con la gananqia, 

Fenares arriba e por Guadalfajara, 
4 8o Tanto traen las grandes ganancias, 

muchos ganados de ovejas e de vacas 
4 8i¿>e de ropas e de otras riquizas largas. 

Derecha viene la seña de Minaya; 

non 05a ninguno dar salto a la caga. 

Con aqueste aver tornan se essa conpaña; 
4 85iellos en Castejón, o el Campeador estava. 

El castiello dexó en so poder, el Campeador cavalga, 

Saliólos recebir con esta su mesnada, 

los bracos abiertos reqibe a Minaya : 

"¿Venides, Albarfánez, una f ardida lanqa ! 
490 "Do yo vos enbiás bien abría tal esperanza. 

"Esso con esto sea aj untado, e de toda la ganancia 

"dovos la quinta, si la quisiéredes, Minaya." 

481 ganado se emplea en sentido lato para designar, no 
sólo los rebaños, sino las ropas y en general toda riqueza 
mueble; comp. 1852, 2465. En los documentos del siglo x es 
frecuente usar "ganato" para designar los 'bienes muebles', 
en oposición a "hereditate", 'bienes inmuebles'. 

481 b riquiza, como en 1269, forma usada a la vez que 
riqueza, 811, 1200, y que rictad, 688, ó ritad, 1189. 

483 dar salto significa aquí 'asaltar'; véase nota a 244. 

485 fellos, más comúnmente felos, 'helos*. 

486 en so poder o en so salvo quiere decir literalmente 
'bajo su custodia', esto es 'bien custodiado, a buen re- 
caudo'. 

489 ¿Venides? ; para la interrogación de saludo v. 204. 

492 Según el Fuero de Cuenca (poco posterior al Can- 
tar) los que iban en algara debían cobrar el quinto de lo 
que en ella ganaran. La generosidad del Cid consiste, pues, 
en ofrecer a Minaya también el quinto de lo ganado en 
Castejón, que correspondía al Cid como capitán. 



1 58 CANTAR DEL DESTIERRO 



24 

MlNAYA NO ACEPTA PARTE ALGUNA EN EL BOTÍN 
Y HACE UN VOTO SOLEMNE. 

— "Mucho vos lo gradesco, Campeador contado. 

"D'aqueste quinto que me avedes mandado, 
49b "pagar se ya delk Alfonsso el Castellano. 

"Yo vos lo suelto e avello quitado. 

"A Dios lo prometo, a aquel que está en alto : 

"fata que yo me pague sobre mió buen cavallo, 

"lidiando con moros en el campo, 
5oo"que enpleye la lanc,a e al espada meta mano, 

"e por el cobdo ayuso la sangre destellando, 

"ante Roy Díaz el lidiador contado, 

"non prendré de vos quanto un dinero malo. 

"Pues que por mí ganaredes quesquier que sea 
5o5"todo lo otro afelo en vuestra mano." [dalgo, 



25 
El Cid vende su quinto a los moros. — No quiere 

LIDIAR CON EL REY ALFONSO. 

Estas ganancias allí eran juntadas. 
Comidiós mió £id, el que en bueno ginxo espada, 

501 Véase arriba, p. 101-102. 

504 'Después que por mi ganaréis cualquier cosa que 
sea buena, lo tomaré ; pero hasta tanto, todo lo otro lo 
dejo en vuestras manos'; elipsis semejante a la notad» 
en 181. 

507 comidiós, 'se dio cuenta, reparó, pensó'. 



CANTAR DEL DESTIERRO I 5g 

el rey Alfonsso que llegarién sus compañas, 

quel buscaríe mal con todas sus mesnadas. 
5 I0 Mandó partir tod aqueste aver sin falla. 

sos quiñoneros que gelos diessen por carta. 

Sos cavalleros i an arribanza, 

a cada uno deiios caí/en qient marcos de plata, 

e a los peones la meatad sin falla ; 
5i5todo el quinto a mió (Jid fincava. 

Aquí non lo puede vender nin dar en presentaja; 

nin cativos nin cativas non quiso traer en su conpaña. 

Fabló con los de Castejón, y envió a Fita y a 

esta quinta por quanto serié conprada, [.Guadalfajara, 
520 aun de lo que diessen oviessen grand ganancia. 



511 Sobre el quiñonero, v. p. 98; 'que sus quiñoneros 
les diesen los [quiñones] por escrito', construcción des- 
cuidada en que el sustantivo a que se refiere el pro- 
notnbre los no va expreso, sino que se le supone embe- 
bido en otra palabra anterior, en quiñonero. Estos descui- 
dos abundan aun en nuestros autores del siglo xvi. (Cant., 
p. 319; L. Weigert, Untersuchungen zur spanischen Syntax, 
Berlín, 1907, p. 234; Gramática cast., por la Real Academia, 
1911, p. 270.) 

512 arribanca, 'buena fortuna, estado próspero'. Los 
traductores todos siguen a D. Hinard "ses chevaliers sont 
admis au partage", sentido imposible, pues los caballeros 
necesariamente eran los primeros partícipes del botín. 

515 el quinto o ¡a quinta es la quinta parte del botín; 
véase p. 98. 

516 presentaja, 'presente, regalo'. 

520 'aunque de lo que diesen tuviesen gran ganancia', 
esto es, 'aunque ofreciesen muy poco'. En efecto, la quinta 
del Cid, en vez de los 3.000 marcos que le pagaron por 
ella, debía valer más de 11.000, a juzgar por lo que se 
dice en los versos 513-514, 419, 674. 



1 6o CANTAR DEL DESTIERRO 



Asmaron los moros tres mili marcos de plata. 
Plogo a mió £id d'aquesta presentaja. 
A tercer día dados foron sin falla. 
Asmó mió CJd con toda su conpaña 
5c5 que en el castiello non i avrie morada, 
e que serie retenedor, mas non i avrie agua. 
"Moros en paz, ca escripta es la carta, Tnada. 

"buscar nos ie el rey Alfonsso, con toda sué> mes- 
"Quitar quiero Castejón, oid, escuelas e Minaya ! 



26 

El Cid marcha a tierras de Zaragoza, dependientes 
del rey moro de Valencia. (Véase nota a 636.) 

530 ''Lo que yo dixiero non lo tengades a mal: 
"'en Castejón non podriemos fincar; 
"qerca es el rey Alfonsso e buscar nos verná. 
"Mas el castiello non lo quiero hermar; 



522 presentaja, 'oferta o proposición de precio'. 

527 La Tercera Crónica General aclara bien el sentido 
de este verso: "el rey don Alfonso ha pazes con los mo- 
ros e sé yo que escritas son ya las cartas (o escritura, ca- 
pitulación) dello." Alfonso VI, que extendió su imperio 
sobre casi todos los musulmanes de España, exageraba la 
eficacia de su protección sobre los moros sometidos, para 
inspirarles confianza, y castigaba severamente a los cris- 
tianos que les atacaban ; hasta se decía que había querido 
quemar a la reina su mujer y al arzobispo de Toledo por- 
que habían atropellado la mezquita de los moros de esta 
ciudad. 

529 escuelas, 'mesnadas', v. 1360. 



CANTAR DEL DESTIERRO IÓI 

"ciento moros e qiento moras quiero las i quitar, 
5 35 "por que lo pris dellos que de mí non digan mal. 

"Todos sodes pagados e ninguno por pagar. 

"Cras a la mañana pensemos de cavalgar, 

"con Alfons mió señor non querría lidiar." 

Lo que dixo el Qid a todos los otros plaz. 
5¡)0 Del castiello que prisieron todos ricos se parten; 

los moros e las moras bendiziéndol están. 
Vansse Fenares arriba quanto pueden andar, 

troqen las Alcarrias e ivan adelant, 

por las Cuevas d'Anquita ellos passando van, 
5 4 5passaron las aguas, entraron al campo de Taranz, 

por essas tierras ayuso quanto pueden andar. 

Entre Fariza e Cetina mió Cid iva albergar. 

Grandes ganancias priso por la tierra do va; 



534 quitar, 'libertar'. Parece que el Cid propone li- 
bertar sólo doscientos moros, a quienes cederá el castillo 
y además les cederá o venderá los demás moros cautiva- 
dos. Algo así entendió la Crónica Particular del Cid, ca- 
pítulo 94: "dexemos el castillo en esta manera: dexemos 
ay algunos destos moros que tenemos cautivos, que lo ten- 
gan de nuestra mano." 

543 Alcarrias, del árabe, caria, 'aldea', territorio 
que ocupa la mayor parte de la actual provincia de Gua- 
dalajara. 

544 Anquita, hoy Anguita, sobre el río Tajuña, al Este 
de Sigüenza. 

545 El Campo de Taranz es parte de la meseta que 
divide las aguas del Tajuña y del Jalón, en el lknite de 
las provincias de Guadalajara y Soria. 

547 Ariza y Cetina, sobre el Jalón, provincia de Zara- 
goza. 



1 62 CANTAR DEL DESTIERRO 



non lo saben los moros el ardiment que an. 

55oOtro día moviós mió £id el de Bivar, 
e passó a Al fama, la Foz ayuso va, 
passó a Bovierca e a Teca que es adelant, 
e sobre Alcocer mió £id iva posar, 
en un otero redondo, fuerte e grand; > 

555aqerca corre Salón, agua nol puedent vedar. 
Mió £id don Rodrigo Alcocer cueda ganar. 



27 
El Cid acampa sobre Alcocer. 

Bien puebla el otero, firme prende las posadas, 
los unos contra la sierra e los otros contra la agua. 
El buen Canpeador que en buen ora c'xn.vo espada 
5eo derredor del otero, bien c,erca del agua, 

a todos sos varones mandó fazer una cárcava, 



549 'no saben los moros los designios de los del Cid'. 

551 Alhama, también sobre el Jalón, a 6 kilómetros 
de Cetina. La Foz será una hoz del rio, hoy despoblada. 

552 Bubierca y Ateca, también sobre el Jalón, a 5 y 
11 kilómetros de Alhama. 

553 Alcocer, lugar hoy desconocido, que debía estar a 
la izquierda del Jalón, entre Ateca y Calatayud. 

555 vedar agua, como en 667, o toller el agua, 661, es 
quitar el agua al enemigo asediado. 

561 El Cid hace un campamento con cárcava o foso, 
tanto para defensa, como para atemorizar a los moros, 
anunciándoles su permanencia o fincanca en el país ; 
comp. Partidas II, 23, 21. 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 63 

que de día nin de noch non les diessen arrebata, 
que sopiessen que mió £id allí avie fincanqa. 

28 
Temor de los moros. 

Por todas essas tierras ivan los mandados, 
565 que el Campeador mió £id allí avie poblado, 
venido es a moros, exido es de cristianos; 
en la su vezindad non se treven ganar tanto. 
Alegrando se va mió Cjd con todos sos vassallos; 
el castiello de Alcocer en paria va entrando. 



567 El sentido debe ser 'a causa de la presencia del 
Cid en aquellas tierras, apenas se atreven los moros a 
labrar sus heredades'. En español ganar debió tener el sig- 
nificado que tenia el antiguo francés "gaignier", 'labrar 
la tierra' (comp. "gañán", "guadaña" ; Bertonm. // Cantare 
del Cid, Bari, 1912, p. 154. dice en apoyo de esta opinión: 
"si puo aggiungere che in Toscana é chiamata ancor oggi 
guadcgna la fossa di un campo").' 

569 La perífrasis de verbo ir más gerundio nc tiene 
muchas veces sentido durativo o iterativo especia! y es 
puramente pleonástica. Aquí, en paria va entrando signifi- 
ca sólo 'entra en paria', esto es. 'paga parias', como se 
repite en el verso de encadenamiento con que comienza 
la copla siguiente ; comp. 586. 



It>4 CANTAR DEL DESTIERRO 

29 

El Campeador toma a Alcocer mediante un ardid. 

570 Los de Alcocer a mió (Jid yal dan parias 
e los de Teca e los de Tevrer la casa} 
a los de Calatauth, sabet, ma'les pesava. 
Allí yogo mió Qid complidas quinze sedmanas. 
Quando vido mió £id que Alcocer non se le dava, 

575 el/e fizo un art e non lo detardava: 
dexa una tienda fita e las otras levava, 
cojo' Salón ayuso, la su seña aleada, 
las lorigas vestidas e qintas las espadas, 
a guisa de menbrado, por sacarlos a qelada. 

SSoVidienlo los de Alcoqer, Dios, cómmo se alabavan ! 
"Fallido ha. a mió £id el pan e la qevada. 
"Las otras abes lieva, una tienda a dexada. 
"De guisa va mió Qid commo si escapasse de arran- 
"demos salto a él e feremos grant ganancia, Lcada; 

585 "antes quel prendan los de Terrer la casa, 

571 Ateca y Terrer son dos pueblos de la ribera del 
Jalón distantes entre sí 7 kilómetros y entre los cuales 
estaba el desaparecido castillo de Alcocer. 

572 Calatauth, hoy Calatayud, á 6 kilómetros de Te- 
rrer. Nótese ma' les por mal les. 

575 art, 'ardid de guerra'. 

577 cojo' Salón ayuso por cogióse Salón ayuso, 'fuese 
Jalón abajo'. 

582 abes, 'apenas'. 'Lleva las otras tiendas a duras pe- 
nas'. 

583 arrancada, 'derrota'. 



CANTAS DEL DESTIERRO 1 65 

585¿, "ca si ellos le prenden, non nos darán dent nada; 

"la paria qu' él a presa tornar nos la ha doblada." 

Salieron de Alcoqer a una priessa much estraña. 

Mió £id, quando los vio fuera, cogiós comino de arran- 
Cojós Salón ayuso con los sos abuelta anda. [cada; 
590 Dizen los de Alcoqer: "ya se nos va la gananqia!" 

Los grandes e los chicos fuera salto ázvan, 

al sabor del prender de lo al non pienssan nada, 

abiertas dexan las puertas que ninguno non las guarda. 

El buen Campeador la su cara tornava, 
595 vio que entrellos y el castiello mucho avié grant plaqa ; 

mandó tornar la seña, a priessa espoloneavan. 

"¡ Firidlos, cavalleros, todos sines dubdanca; 

"con la merged del Criador nuestra es la ganancia !" 

Bueltos son con ellos por medio de la llana. 
600 Dios, qué bueno es el gozo por aquesta mañana! 

Mió Cid e Álbar Fáñez adelant aguijavan; 

tienen buenos cavallos, sabet, a su guisa les andan ; 

entrellos y el castiello en essora entravan. 

Los vassallos de mió Cid sin piedad les davan. 
6o5 en un poco de logar trezientos moros matan. 

Dando grandes alaridos los que están en la qelada, 

595 plaga, 'espacio'; 'había muy gran trecho'. 

597 sines dubdanga, 'sin temor'. 

599 'revueltos van con ellos por medio de la llanura'. 

603 en essora, 'entonces', 3473 ; igual que essora, 983, 
1355, etc. 

606 La narración es confusa. Por este verso se ve que 
el Cid, al fingir su huida, había dejado parte de su gente 
escondida en celada, para cortar la retirada a los de Al- 



1 66 CANTAR DEL DESTIERRO 

dexando van los delant, porol castiello se tornavan, 
las espadas desnudas, a la puerta se paravan. 
Luego llegavan los sos, ca fecha es el arrancada. 
GiuMio Qid gañó a Alcocer, sabet, por esta maña. 

La seña del Cid ondea sobre Alcocer. 

Vino Per Vermudoz, que la seña tiene en mano, 
metióla en somo en todo lo mas alto. ínado : 

Fabló mió Cid Roy Díaz, el que en buen ora fue 
"grado a Dios del c.ielo e a todos los sos santos, 
6i5"ya mejoraremos posadas a dueños e a cauallos. 

31 

Clemencia del Cid con los moros. 

"Oíd a mí, Álbar Fáñez e todos los cavalleros ! 
"En este castiello grand aver avernos preso; 
"los moros yazen muertos, de bivos pocos veo. 
"Los moros e la¿ moras vender non los podremos, 
620 "que los descabecemos nada non ganaremos; 
"cojámoslos de dentro, ca el señorío tenemos; 
"posaremos en sus casas e dellos nos serviremos." 



cocer; comp. 631. Las Crónicas no ayudan a esclarecer 
este pasaje. 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 67 



32 

El Rey de Valencia quiere recobrar a Alcocer. — 
Envía un ejército contra el Cid. 

Mío CJd con esta ganancia en Alcocer está; 
fizo enbiar por la tienda que dexara allá. 

625 Mucho pesa a los de Teca e a los de Terrer non 
e a los de Calatayuth, sabet, pesando va. [plaze, 
Al rey de Valencia enbiaron con mensaje, 
que a uno que dizien mió CJid Roy Díaz de Bivar 
"ayrólo rey Alfonsso, de tierra echado lo ha, 

630 "vino posar sobre Alcocer, en un tan fuerte logar; 
"sacólos a celada, el castiello ganado a; 
"si non das consejo, a Teca e a Terrer perderás, 
"perderás Calatayuth, que non puede escapar, 
"ribera de Salón toda irá a mal, 

635"assí ferá lo de Siloca, que es del otra part." 

Quando lo odió rey Tamín por cuer le pesó mal: 
"Tres reyes veo de moros derredor de mí estar, 



632 'si no nos das ayuda'. 

636 No existió nunca un rey Tamín de Valencia ; ésta 
hallábase regida por Abu Béquer ben Abdeláziz. Pero es 
más, las tierras de Calatayud no creo perteneciesen nunca 
a Valencia, sino al rey Al-Mostain de Zaragoza, como dice 
la Historia latina del Cid (Risco, La Castilla, p. xxxvn). 
El poeta fantasea aquí a su capricho. Fáriz y Galve, 654, 
también son personajes fabulosos ; comp. p. 27. 

637 reyes de moros son simplemente los emires ó cau- 
dillos musulmanes, 654, 876, 1147. En este sentido no se 
les llama, por lo común, reyes de ningún territorio ; no 
obstante, se dice rey de Sevilla en el v. 1222. 



1 68 



CANTAR DEL DESTIERRO 



"non lo detardedes, los dos id pora allá, 

"tres mili moros levedes con armas de lidiar; 
64° "con los de la frontera que vos ayudarán, 

"prendérmelo a vida, aduzídmeCo delant ; ¡a. dar." 

"por que se me entró en mi tierra derecho me avrá 
Tres mil moros cavalgan e pienssan de andar, 

ellos vinieron a la noch en Sogorve posar. 
6 4 5 Otro día mañana pienssan de cavalgar, 

vinieron a la noch a Celfa posar. 

Por los de la frontera pienssan de enviar ; 

non lo detienen, vienen de todas partes. 

Ixieron de Celia la que dizen de Canal, 
65o andidieron todo '1 día, que vagar non ?p dan, 

vinieron essa noche en Calatayufh posar. 

Por todas essas tierras los pregones dan ; 

gentes se ajuntaron sobejanas de grandes 

con aquestos dos reyes que dizen Fáriz e Galve ; 
655 al bueno de mió £id en Alcoqer le van qercar. 

644 El itinerario que nos marca el juglar por Segorbe 
(prov. Castellón), por Celfa (antes Celha, hoy Celia, a tres 
leguas de Teruel, con importantes ruinas romanas) a Ca- 
latayud, nos muestra que se hallaba en uso la vía romana 
que unía a Sagunto (Murviedro, en el Cantar) con Bilbilis 
(Calatayud). 

652 los pregones dan, 'despachan pregoneros'. En el 
poema de las mocedades de Rodrigo, 66, ocurre la misma 
frase "Por Castilla dan los pregones". Para dar, comp. 1159 ; 
pregones en el sentido del lat. praeconem. 

653 sobejanas de grandes, literalmente 'excesivas de nu- 
merosa', 'numerosas en exceso'. 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 69 

33 

Fáriz y Galve cercan al Cid en Alcocer. 

Fincaron las tiendas e prendend las posadas, 
cregen estos virios, ca y entes son sobejanas. 
Las arrobdas, que los moros sacan, 
de día e de noch enbueltos andan en armas; 
66omuchas son las arrobdas e grande es el almofalla. 
A los de mió £id ya les tuellen el agua. 
Mesnadas de mió Qid exir querién a batalla, 
el que en buen ora nasco firme gelo vedava. 
Toviérongela en qerca complidas tres serfmanas. 



34 

Consejo del Cid con los suyos. — Preparativos 
secretos. — El Cid sale a batalla campal contra 
Fáriz y Galve. — Pedro Vermúdez hiere los 
primeros golpes. 

6o5 A cabo de tres seífmanas, la quarta queríe entrar, 
mió (Jid con los sos tornos a acordar : 
"el agua nos an vedada, exir nos ha el pan, 

658 arrobdas, 'centinelas avanzados de un ejército'. 

660 almofalla, 'hueste, ejército'; se dijo también "al- 
mohalla, almafalla, almahala" y es la misma voz arare 
que se usa hoy con la forma "mehalla", hablando de los 
ejércitos de Marruecos. 

661 toller el agua, 'quitarla', véase 555. 

667 La Primera Crónica General, p. 527 b, 29, prosin- 
*a asi: "ell agua nos an ya tollido los moros et si assi 
estamos, puede nos fallescer el pan." 



170 CANTAR DEL DESTIERRO 



"que nos queramos ir de noch no nos lo consintrán; 
"grandes son los poderes por con ellos lidiar; 

6-o"dezidme, cavalleros, cómmo vos plaze de far." 
Primero fabló Minaya, un cavallero de prestar: 
"de Castiella la gentil exidos somos acá, 
"si con moros non lidiáremos, no nos darán del pan. 
"Bien somos nos seysqientos, algunos ay de más; 

675 "en el nombre del Criador, que non passe por al: 
"vayámoslos ferir en aquel día de eras." 
Dixo el Campeador: "a mi guisa fablastes; 
"ondrástesvos, Minaya, ca aver vos lo iedes de far." 
Todos los moros e las moras de fuera los manda 

&oque non sopiesse ninguno esta su poridad. [echar, 
El día e la noche piénssanse de adobar. 
Otro día mañana, el sol querie apuntar, 
armado es mió Cid con quantos que él ha; 



672 Bello, Obras, II, ps. 107 y 223, amplifica este pa- 
saje con tres versos tomados de la Crónica, y dice: "esta 
alocución de Alvar Fáñez es uno de los bellos rasgos del 
Poema." 

675 non passar por al, 'no pasar o hacerse de otro 
modo, 'no haber mas remedio'; comp. 3367 y 710. 

678 far es verbo vicario por ondrar: 'os honrasteis Mi- 
na3 r a, pues oslo habríais de hacer', esto es, 'pues sin duda 
habríais de honraros'. La primera Crónica entiende sim- 
plemente 'pues vos lo habríais de hacer', y pone "et assi 
lo devedes fazer et onrastesvos en ello" ; pero si vos 
fuese sujeto, no iría intercalado entre aver y el auxiliar 
iedes. La Tercera Crónica comprendió que no era Minaya 
el encargado de ejecutar el pensamiento, como puso la 
Primera, y corrigió por su cuenta: "e así lo devemos fa- 
zer e honrrastesvos en ello." 



CANTAR DEL DESTIERRO 171 

fablava mió (Jid commo odredes contar: 
§85"todos iscamos fuera, que nadi non raste, 

"sinon dos petfones solos por la puerta guardar; 

"si nos muriéremos en campo, en castiello nos entrarán, 

"si venciéremos la batalla, crearemos en rictad. 

"E vos, Per Vermucfoz, la mi seña tomad; 
69o"commo sodes muy bueno, tener la edes sin aríh; 

"mas non aguijedes con ella, si yo non vos lo man- 

Al £id besó la mano, la seña va tomar. |_dar." 

Abrieron las puertas, fuera un salto dan ; [tornar. 

viéronlo las arrobdas de los moros, al almofalla se van 
695 ¡ Qué priessa va en los moros ! e tornáronse a armar ; 

ante roído de atamores la tierra querié quebrar; 

veriedes armarse moros, apriessa entrar en az. 

De parte de los moros dos señas ha cabdales, 



684 odredes, 'oiréis'. 

685 'todos salgamos fuera, que nadie quede'. 
688 rictad, 'riqueza'; v. 481 b. 

690 arth, 'mal arte, engaño' ; sin art, 'lealmente', 1499, 
2676. 

692 El entregar la enseña para llevarla en la batalla 
era distinción que se agradecía besando la mano como 
cuando se recibía una merced. 

694 Las avanzadas se tornan a la hueste, versos 658 y 
660. 

696 ante expresa la causa, como el latín prae; com- 
párese el uso moderno en frases como "ante la imposi- 
bilidad de huir, se rindieron". 

698 Las dos enseñas caudales o principales son las 
de los dos cuerpos de ejército de Fáriz y Galve ; los pen- 
dones mezclados o varios son, según la Primera Crónica, 
"los otros pendones daquellos pueblos ayuntados allí", es 
decir los de los pueblos de las fronteras, 640, 653. 



172 CANTAR DEL DESTIERRO 

e los pendones mezclados, ¿qui los podrié contar? 
700 Las azes de los moros yas mueven adelant, 

por a mió £id e a los sos a manos los tomar. 
"Quedas seed, mesnadas, aquí en este logar, 

"non derranche ninguno fata que yo lo mande." 

Aquel Per Vermudoz non lo pudo endurar, 
7 o5 la seña tiene en mano, conpegó de espolonar : 

"El Criador vos vala, £id Campeador leal ! 

"Vo meter la vuestra seña en aquella mayor az ; 

"los que el debdo avedes veré commo la acorrodes." 

Dixo el Campeador: "¡non sea, por caridad!" 
7ioRespuso Per Vermudoz: "non rastará por al." 

Espolonó el cavallo, e metiól en el mayor az. 

Moros le reciben por la seña ganar, 

danle grandes colpes, mas nol pueden falssar. 

Dixo el Campeador: "¡valelde, por caridad!" 



35 

Los del Cid acometen para socorrer a Pedro 
Vermúdez. 

?I 5 Enbraqan los escudos delant los corazones, 
abaxan las langas abue/tas de los pendones, 

704 endurar, 'sufrir, resistir'. 

710 non rastará por al, 'no quedará de otro modo', 'no 
podrá dejar de ser', 1685, y comp. 675. 

713 falssar, o sin elipsis, falssar las armas, 2391, o 
falssar la loriga, 728, o la guarnizon, 3681, era romper o 
destrozar el arma defensiva. 

715 Esta descripción del arremeter de los caballeros se 
repite en 3615-18. 



CANTAR DEL DESTIERRO 173 

encunaron las caras de suso de los arzones, 
ívanlos ferir de fuertes corazones. 

A grandes vozes llama el que en buen ora nagió : 
-20 "¡ feridlos, cavalleros, por amor dtl Criador! 
"Yo so Roy Díaz, el CJd de Bivar Campeador!" 
Todos fieren en el az do está Per Vermurfoz. 
Trezientas lanqas son, todas tienen pendones; 
senos moros mataron, todos de senos colpes; 
725 a la tornada que fazen otros tantos muertos son. 

Destrozan las haces enemigas. 

Veriedes tantas lanqas premer e alqar, 
tanta adágara foradar e passar, 
tanta loriga falssar e desmanchar, 
730 tantos pendones blancos salir verme jos en sangre, 
tantos buenos cavallos sin sos dueños andar, [ Yague. 
Los moros llaman Mafómat e los cristianos santi 



721 Era costumbre que el caudillo gritase su nombre 
para esforzar a sus caballeros ; así dice D. Juan Manuel 
en el Libro de los Estados que el Capitán "débese nom- 
brar muchas veces a sí et a su apellido, et mandar que 
digan todos : feridlos, que vanse et vencidos son". Este 
grito de guerra se repite en 1140. 

724 'sendos moros' (uno cada uno), 'de sendos golpes' 
(uno de cada golpe). 

725 Sobre la carga de tornada, v. p. 97. 

728 desmanchar, 'desmallar', romper las mallas o pie- 
zas de la loriga. 



174 CANTAR DEL DESTIERRO 

Carien por el campo en un poco de logar 
7326 moros muertos mili e trezientos ya. 

37 

Mención de los principales caballeros cristianos. 

¡ Quál lidia bien sobre exorado arzón 
mió £id Ruy Diaz el buen lidiador ; 

735 MLnaya Álbar Fáñez, que Qorita mandó, 
Martín Antolínez, el Burgalés de pro, 
Muño Gustioz, que so criado ío, 
Martín Muñoz, el que mandó a Mont Mayor, 
Álbar Albaroz e Álbar Salvadórez, 

740 Galín Garcías, el bueno de Aragón, 
Félez Muñoz so sobrino del Campeador ! 
Desí adelante, quantos que y son, 
acorren la seña e a mió Cid el Campeador. 



731 Los moros podían gritar el nombre de Mahoma 
en las batallas, como parte de la invocación usual Bismi 
Allahi... "En el nombre de Alá clemente y misericordioso, 
Mahoma enviado de Alá." Los cristianos, según el Arzo- 
bispo don Rodrigo de Toledo, desde la aparición del após- 
tol en la batalla de Clavijo, usaban como grito de guerra 
"Dios ayuda y Santiago!" 

735 Minaya de Corita, v. p. 19. 

737 Muño Gustioz, criado por el Cid, cornip. v. 2902, 
y p. 21. 

738 Martin Muñoz de Montemayor, p. 20. 



CANTAR DEL DESTIERRO lj5 



33 

MlNAYA EN PELIGRO. El ClD HIERE A FÁRIZ. 

A Minaya Álbar Fáñez matáronle el cavallo, 
745 bien lo acorren mesnadas de cristianos. 
La lanqa a quebrada, al espada metió mano, 
maguer de pie buenos colpes va dando. 
Violo mió Qiú Roy Díaz el Castellano, 
acostós a un aguazil que tenié buen cavallo, 
75odiol tal espadada con el so diestro braqo, 
cortól por la pintura, el medio echó en campo. 
A Minaya Álbar Fáñez ival dar el cavallo: 
"Cavalgad, Minaya, vos sodes el mió diestro braco ! 
''Oy en este día de vos abré grand bando ; 
755 "firme' son los moros, aun nos' van del campo, 
"a menester que los cometamos de cabo." 

747 maguer de pie, 'aunque estaba a pie'. 

749 aguacil, es el árabe a 1 - w a z i r (moderno 'visir'), 
y significaba 'general', 'ministro encargado de ejecutar la 
justicia', 'gobernador', etc. 

751 También el Cid hiende a Búcar desde el yelmo fata 
la cintura. Estos tajos no son increíbles si se tiene en 
cuenta la anchura y el peso de las espadas de entonces, 
por ejemplo, los cronistas de las cruzadas cuentan de Go- 
dofredo de Bullón que hendió a un musulmán desde la ca- 
beza hasta la silla del caballo y a otro lo dividió por medio. 

754 bando, 'auxilio, apoyo'. Este significado abstracto 
deriva naturalmente del concreto 'partido' o conjunto de 
parientes y secuaces que en la Edad Media estaban obliga- 
dos a apoyarse mutuamente en pretensiones, enemistadas 
y venganzas. 

755 firme' son, 'firmes están', nos' van, 'no se van'. 



1 76 CANTAR DEL DESTIERRO 



Cavalgó Minaya, el espada en la mano, 
por estas fuerzas fuerte mientre lidiando, 
a los que alcanca valos delibrando. 
Mió Cid Roy Díaz, el que en buena nasco, 
760 al rey Fáriz tres colpes le avié dado; 
los dos le fallen, y el únol ha tomado, 
por la loriga ayuso la sangre destellando; 
bolvió la rienda por írsele del campo. 
Por aquel colpe raneado es el fonssado. 

39 

Galve herido y los moros derrotados. 

7 65 Martín Antolínez un colpe dio a Galve, 
las carbonclas del yelmo echógelas aparte, 
cortól el yelmo, que llegó a la carne; 
sabet, el otro non gel osó esperar. 
Arrancado es el rey Fáriz e Galve; 

770 ¡tan buen día por la cristiandad, 
ca fuyen los moros della e dclla part ! 



758 delibrar, 'despachar, matar'. "Assi los delivrav* 
cuerno lobo corderos." Alexandre, 488. 

764 ranear el fonssado, 'vencer al ejército'; más co- 
múnmente se dice arrancar la batalla, 793, 814; arrancar la 
lid, 1656, 1 8 19. 

766 carbonclas, 'carbunclos' o rubies que adornaban el 
yelmo. 

771 della e della part, 'de una y de otra parte', como 
en 2079, 3139, o della part e della, 1965. 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 77 

Los de mió £id firiendo en alcaz, 
el rey Fáriz en Terrcr se ío entrar, 
e a Galve nol cogieron allá; 
77 5para Calatayuíh quanto puede se va. 
El Campeador íval en alcaz, 
fata Calatayufh duró el scgudar. 



40 

mlnaya ve cumplido su voto. botín de la batalla. 

El Cid dispone un presente para el rey. 

A Mynaya Álbar Fáñez bien Tanda el cavallo, 
daquestos moros mató treinta e quatro ; 

7 8 espada tajador, sangriento trae el braqo, 
por el cobdo ayuso la sangre destellando. 
Dize Minaya: "agora so pagado, 
"que a Castiella irán buenos mandados, 
"que mió CTid Roy Díaz lid campal a arrancado " 

7 ^5 Tantos moros yazen muertos que pocos bivos a de- 
ca en alcaz sin dubda les foron dando. (.xados. 

Yas tornan los del que en buen ora nasco. 
Andava mió Qid sobre so buen cavallo, 



772 alcaz, 776, 786, 1 147, etc., es la forma más co- 
rriente ¡unto a alcanca, 998, 2399, y alcanco, 2533, en vez 
del moderno 'alcance' o persecución del fugitivo. 

777 seyudar, 'perseguir'; aquí sustantivado, 'perse- 
cución'. 

782 Minaya, al decir agora so pagado, alude al voto 
que hizo: fata que yo me pague..., 498. 



1/8 CANTAR DEL DESTIERRO 

la cofia íronzida ¡Dios, cómmo es bien barbado! 
700 almófar a cuestas, la espada en la mano. 
Vio los sos commos van allegando : 

"Grado a Dios, aquel que está en alto, 

"quando tal batalla avernos arrancado." 

Esta albergada los de mió Cid luego la an robado 
795 de escudos e de armas e de otros averes largos ; 

de los moriscos, quando son llegados, 
79 6 *f fallaron quinientos e diez cavallos. 

Grand alegreya va entre essos cristianos, 

más de quinze de los sos menos non fallaron. 

Traen oro e plata que non saben recabdo; 
800 refechos son todos essos cristianos 
8006 con aquesta gananqia que y avien fallado. 

A so castiello a los moros dentro los an tornados, 

mandó mió Cid aun que les diessen algo. 

Grant a el gozo mió Cid con todos sos vassallos. 

Dio a partir estos dineros e estos averes largos; 



789 La cofia fruncida sobre la cara y el almófar caído 
sobre las espaldas dejaban bien al descubierto la barba del 
Cid. Comp. p. 105-106 y V..V2059. 

792 Grado, 'agradecimiento', muy usado en frases ex- 
clamativas, 1 1 18, 1267, 2456, etc.; a veces se usa junto a 
su sinónimo gracias, 895, 2095. 

794 albergada es el 'campamento' de que se habla en el 
verso 656. 

798 fallar menos, 'echar de menos', comp. 1260. 

801 Antes de la batalla, los moros habitantes del cas- 
tillo habían sido echados fuera, según el verso 679. 

804 averes largos, 'riquezas abundantes', comp. 481, 1972, 
2256, 2490. 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 79 

«o5en la su quinta al Cid caen cient cavallos. 
¡ Dios, qué bien pagó a todos sus vassallos, 
a los peones e a los encavalgados ! 
Bien lo aguisa el que en buen ora nasco, 
quantos él trae todos son pagados. 

810 "Oíd, Minaya, sodes mió diestro braco! 
"D'aquesta riqueza que el Criador nos a dado 
"a vuestra guisa prended con vuestra mano. 
"Enbiar vos quiero a Castiella con mandado 
"desta batalla que avernos arrancado; 

Si5"al rey Alfons que me a ayrado 

"quiérol enbiar en don treinta cavallos, 

"todos con siellas e muy bien enfrenados, 

"señas espadas de los arzones colgando." 

Dixo Minaya Álbar Fáñez : "esto faré yo de grado. r 

41 

El Cid cumple su oferta a la catedral de Burgos. 

820 — "Evades aquí oro e plata fina, 
"una uesa llena, que nada nol mingua; 

805 Recuérdese el verso 796 b. 

816 Para el quinto de los caballos ganados que el Cid 
envía al rey, v. p. 99. También el rey Alfonso XI de Cas- 
tilla, después de vencer la batalla del Salado, en el año 
1340, envió al papa, a Aviñón, caballos cogidos a los 
moros, "e iban ensillados, e cada cavallo llevava una espada 
€ una adarga en el arzón de la silla". 

818 'sendas espadas' (una cada caballo). 

820 'He aquí', v. 253. 

821 Es curioso ver la uesa, o bota alta, usada como 



1 8o CANTAR DEL DESTIERRO 

"en Santa María de Burgos quitedes mili missas: 
"lo que romanec,iere daldo a mi mugier e a mis fijas, 
"que rueguen por mí las noches e los días; 
825 "si les yo visquiere, serán dueñas ricas." 

42 

MlNAYA PARTE PARA CASTILLA. 

Minaya Álbar Fáñez desto es pagado; 
826¿>por ir con él omnes son contados. 

Agora davan cevada, ya la noch avie entrado, 
mió £id Roy Díaz con los sos se acorda?zdo : 

43 

Despedida. 

"¿Ides vos, Minaya, a Castiella la gentil? 
830 "A nuestros amigos bien les podedes dezir: 
"Dios nos valió e venejemos la lid. 



saco. Aun cuando se la llevaba calzada, la huesa servía 
para guardar los objetos menudos cuando los trajes no te- 
nían bolsillos. 

822 quitedes, 'paguéis'. El Cid cumple la oferta que hizo 
en el verso 225. 

823 romanecer y remanecer, 'quedar, sobrar'. 

825 visquiero, 'viviere', del perfecto visco, 'vivió'. El 
futuro subjuntivo hacia su persona Yo en -o, así fallaro, 
1260, asegurado por la asonancia. 

829 Para la interrogación en la despedida, v. 204. 



CANTAR DEL DESTIERRO l8l 

"A la tornada, si nos falláredes aquí; 
"si non, do sopiéredes que somos, indos conseguir. 
"Por lanqas e por espadas avernos de guarir, 
835 "si non, en esta tierra angosta non podriemos bivir, 
"e commo yo cucdo, a ir nos avremos d' aquí." 



44 

El Cid vende Alcocer á los moros 

Ya es aguisado, mañanas ío Minaya, 

e el Campeador fincó y con su mesnada. 

La tierra es angosta e sobejana de mala. 

Todos los días a mió Cád aguardavan 
S^omoros de las fronteras e unas yentes extrañas; 

sanó el rey Fáriz, con él se consejavan. 

Entre los de Teca e los de Terrer la casa, 

e los de Calatayut, que es mas ondrada, 

así lo an asmado e metudo en carta: 
845 vendido les a Alcocer por tres mili marcos de plata. 



832 'si nos hallareis aquí, bien; si no...', comp. 181. 

836 'por la mañana se fué Minaya', comp. 827. 

842 Entre, pleonástico con la conjunción, véase 191. — 

Terrer la casa, 'la población de Terrer', v. 1232. 



1 82 CANTAR DEL DESTIERRO 

45 
Venta de Alcocer. (Repetición.) 

Mió £id Ruy Díaz a Alcoc.er ha vendido; 
qué bien pagó á sos va9sallos mismos ! , 
A cavalleros e a peones fechos los ha ricos, 
en todos los sos non fallariedes un mesquino. 
*5oQui a buen señor sirve, siempre bive en delicjo. 



46 

Abandono de Alcocer. Buenos agüeros. — El Cid 
se asienta en el poyo sobre monreal. 



Ouando mío £id el castiello quiso quitar, 
moras e moras tomáronse a quexar: 
"¿vaste, mió (Tid; nuestras oraqiones váyan<te delante! 
"Nos pagados fincawos, señor, de la tu part." 
855Quando quitó a Alcocer mió Qid el de Bivar, 
moros e moras compecaron de llorar. 
Aleó su seña, el Campeador se va, 
pa9SÓ Salón ayuso, aguijó cabadelant, 
al exir de Salón mucho ovo buenas aves. 

850 Este verso es un proverbio que se halla con va- 
riantes: "quien a buen señor sirve, buen galardón alcanza", 
"quien a buen señor sirve, esse vive en bienandanza", etc. 

856 Sobre el buen trato que el Cid da a los moros, 
comp. v. 802 y p. 59, n. 1. 

859 buenas aves, como el lat. bona avis, significa 
'buenoi agüeros', Comp. p. 18, n. 2. 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 83 

SóoPlogo a los de Terrer e a los de Calatayut más, 
pesó a los de Alcocer, ca pro les fazié grant. 
Aguijó mió £id, ivas cabadelant, 
y f fincó en un poyo que es sobre Mont Real; 
alto es el poyo, maravilloso e grant ; 

Sf5non teme guerra, sabet, a nulla part. 
Metió en paria a Daroca enantes, 
desí a Molina, que es del otra part, 
la tercera Teruel, que estava delant ; 
en su mano tenié a £elfa la de Canal. 



47 

MlNAYA LLEGA ANTE EL REY. ESTE PERDONA A MlNAYA, 

PERO NO AL Cid. 

870 Mió Cid Roy Díaz de Dios aya su gracja ! 
Ido es a Castiella Álbar Fáñez Minaya, 
treynta cavallos al rey los enpresentava; 



863 Monreal del Campo, sobre el río Jiloca, a diez y 
siete horas de Calatayud. 

864 Se trata de El Poyo, pueblo situado a la izquier- 
da del Jiloca, en la vía de Sagunto a Calatayud (v. 644). 
y dominado por un alto poyo o cerro cuya cima está 
a 1227 metros sobre el nivel del mar. Se le llamó antigua- 
mente El Poyo de mió Cid, como dice el poeta en el v. 902. 
noticia que confirma el Fuero de Molina nombrando entre 
los linderos de esta ciudad El Poyo de mió Cit. El Poyo dis- 
ta de Monreal 10 kilómetros; de Daroca, 35; de Molina y 
de Celfa, 50, y de Teruel, 65 kilómetros. Todas estas son 
poblaciones del reino musulmán de Zaragoza. 

869 Celfa, hoy Celia, véase 644. 



184 CANTAR DEL DESTIERRO 



vínolos el rey, fermoso sonrrisava: 

"¿quin los dio estos, si vos vala Dios, Minaya!" 
8 7 5— "Mió £id Roy Díaz, que en buen ora cinxo espada. 

"Pues quel vos ayrastes, Alcoger gañó por maña; 

"al rey de Valenqia dcllo el mensaje llegava, 

"mandólo y cercar, e tolléronle el agiCa. 

"Mió Cid salió del castiello, en campo lidiava, 

"venció dos reyes de moros en aquesta batalla, 

"sobejana es, señor, la sue gananeja. 

"A vos, rey ondrado, enbia esta presentaja; 

"bésavos los piec/cs e las manos amas 
880 "quel avades merqed, si el Criador vos vala." 

Dixo el rey : "mucho es mañana. 

"omne ayrado, que de señor non ha gracia, 

"por acogello a cabo de tres sedmanas. Ttaja; 

"Mas después que de moros ío, prendo esta presen- 
885 "aun me plaze de mió CJd que fizo tal ganancia. 

"Sobresto todo, a vos quito, Minaya, 

"honores e tierras avellas condonadas, 



879 besaz'os los piedes que, 'os pide que', v. 179. 

881 mucho es mañana, 'es muy pronto'. 

883 tres sedmanas expresa tiempo breve indeterminado. 
Sólo en ganar y defender a Alcocer había pasado diez y 
ocho semanas (573, 664), y debemos suponer que ya habían 
pasado cinco o seis meses de destierro cuando el rey pro- 
nuncia estas palabras. 

887 honores e tierras (como en 3413) eran las rentas y 
territorios que el rey concedía en tenencia o gobierno a 
uno. El que recibía la tierra o la honor cobraba las rentas, 
administraba justicia y tenía que sostener cierto número 
de caballeros para servir en la guerra al rey durante tres 
meses al año. — Condonar, 'conceder, restituir'. El rey de- 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 85 

"id e venit, d'aquí vos do mi gracja; 

"mas del (¡lid Campeador, yo non vos digo nada. 

48 
El rey permite a los castellanos irse con el Cid. 

890 "Sobre aquesto todo, dezir vos quiero, Albar Fáñez: 
"de todo mió reyno los que lo quisieren far, 
"buenos e valientes pora mió Cid huyar, 
"suéltoles los cuerpos e quitóles las heredades." 
Besóle las manos Minaya Álbar Fáñez: 

8g5"Grado e gracias ; rey, commo a señor natural; 
"esto feches agora, al feredes adelant; 
"con Dios nos guisaremos commo vos lo fagades.* 
Dixo el rey: "Minaya, esso sea de vagar. 
"Id por Castiella e déxenvos andar, 
"si'nulla dubda id a mió £id buscar." 



49 

Correrías del Cid desde el Poyo. — Minaya 
con doscientos castellanos se reúne al Cid. 

Quiérovos dezir del que en buena c,inxo espada: 
gooaquel poyo en él priso posada; 

vuelve a Minaya cuanto le había confiscado por irse con 
el Cid; comp. 230, 289, 893, 1363-64. 

893 El rey promete no confiscar las heredades de lo« 
que se vayan con el Cid ; comp. 887. 



1 86 CANTAR DEL DESTIERRO 

mientra que sea el pueblo de moros e de la vente 

el Poyo de mió Qiá asil dirán por carta, [cristiana, 

Estando allí, mucha tierra preava, 

el val de río Martín todo lo metió en paria. 
oo5A Saragoqa sus nuevas legavan, 

non plaze a los moros, firme mientre les pesava. 

Allí sovo mió £id conplidas quinze seí/manas; 

quando vio el caboso que se tardava Minaya, 

con todas sus yentes fizo una trasnochada; 
üiodexó el Poyo, todo lo desenparava, 

alien de Teruel don Rodrigo passava, 

en el pinar de Tévar Roy Díaz posava; 

todas essas tierras todas las preava, 

a Saragoca metuda lá en paria. 
oi5 Quando esto fecho ovo, a cabo de tres sec/manas, 

de Castiella venido es Minaya, 

dozientos con él, que todos cjñen espadas; 

non son en cuenta, sabet, las peonadas. 

Quando \\do mió Q'iá asomar a Minaya, 
osoel cavallo corriendo, valo abraqar sin falla, 

besóle la boca e los ojos de la cara. 



901 Este verso es una frase adverbial que significa 
'mientras el mundo dure, siempre'. Comp. 145. 

902 por carta, 'por escrito'. La predicción del juglar sa- 
lió fallida ; el nombre, cuya eternidad predice nuestro Poe- 
ma, se perdió pronto, aunque todavia se usa en el Fuero de 
Molina (v. 864). 

903 Véase nota a 477. 

908 el caboso, 'el Cid', t. 226. 
912 Véase nota a 971. 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 87 

Todo gelo dize, que nol encubre nada. 
El Campeador f ermoso sonrrisava : 
"grado a Dios e a las sus vertudes santas; Tnaya !** 
925 ''mientra vos visquiéredes, bien me irá á mí, Mi- 



50 

Alegría de los desterrados al recibir noticias 
de Castilla. 



¡ Dios, cómmo ío alegre todo aquel fonssado, 
que Minaya Alvar Fáñez assí era llegado, 
diziéndoles saludes de primos e de hermanos, 
e de sus compañas, aquellas que avien dexado/ 



51 
Alegría del Cid. (Serie gemela.) 

93 o Dios, cómmo es alegre la barba vellida, 
que Álbar Fáñez pagó las mili missas, 
e quel dixo saludes de su mugier e de sus fijas! 
Dios, cómmo ío el Qid pagado e fizo grant alegría ! 
"Ya Alvar Fáñez, bivades muchos días ! 
"más valedes que nos, ¡ tan buena mandaderia '" 



926 fonsado, 'ejército', comp. 764. 

928 saludes, 'noticias de una persona ausente', comp. 
1 921. 

930 la barba vellida, 'el Cid', y. 274. 



:88 



CANTAR DEL DESTIERRO 



52 
El Cid corre tierras de Alcañiz. 

935 Non lo tardó el'que en buen ora nasco, 
priso dozientos cavalleros escolle chos^ a mano, 
fizo una corrida la noch trasnochando; 
tierras d' Alcafh'z negras las va parando, 
e a derredor todo lo va preando. 
Al terqer día, don ixo i es tornado. 

53 
Escarmiento de los moros. 

Hya va el mandado por las tierras todas, 
sopesando va a ] os ¿ e Moncon e a los de Huosca; 
por que dan parias plaze a los de Saragoqa, 
de mió Qid Roy Díaz que non temién ninguna fonta. 



935 b escollecho es un participio dialectal que usa la 
Crónica General en vez de 'escogido'. 

936 negras, 'yermas, estériles', opuesto a 'tierra blan- 
ca' o de sembradura. 

938 'donde salió allá se tornó', es decir, se volvió al 
Poyo de mió Cid. 

940 Monzón es un pueblo y castillo al Sureste de 
Huesca, entre esta población y Balaguer. 

942 fonta, 'ultraje', 'daño' en general. 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 89 



54 

El Cid abandona el Poyo. — Corre tierras 
amparadas por el conde de barcelona. 



Con estas ganancias a la posada tornando se van. 
todos son alegres, ganancias traen grandes; 

9»5plogo a mío £id, e mucho a Álbar Fáñez. 

Sonrrisós el caboso, que non lo pudo endurar: 
"ya cavalleros, dezir vos he la verdad: 
"qui en un logar mora siempre, lo so puede menguar: 
"eras a la mañana penssemos de cavalgar, 

c,:o"dexat estas posadas e iremos adelant." 

Estonces se mudó el Qid al puerto de Alucat; 
dent corre mió £id a Huesa e a Mont Alván; 
en aquessa corrida diez dias ovieron a morar. 
Foron los mandados a todas partes, 

g í5 que el salido de Castiella así los trae tan mal. 



946 endurar, 'resistir' ; e! sentido es que el Cid no 
pudo evitar a su gente la incomodidad de la marcha inme- 
diata que les anuncia. Recuérdese que en el poema de Fer- 
nán González, 333, los vasallos del conde se le quejan de 
estar en continuas expediciones. 

951 Alucat es hoy Olocau del Rey, 15 kilómetros al 
Oeste de Morella, en el límite occidental de la provincia de 
Castellón. Olocau dista 50 y 65 kilómetros de Montalbán 
y de Huesa, pueblos estos de la provincia de Teruel. 

955 salido, como en 981, significa 'expatriado, deste- 
rrado'. 



19° CANTAR DEL DESTIERRO 



55 
Amenazas del conde de Barcelona. 

Los mandados son idos a las partes todas; 
llegaron las nuevas al cowde de Barcelona, 
que mió Cid Roy Díaz quel corrié la tierra toda; 
ovo grand pesar e tóvoslo a grand fonta. 

56 
El Cid trata en vano de calmar al conde. 

960 El conde es muy follón e dixo una vanidat: 
"Grandes tuertos me tiene mió Cid el de Bivar. 
"Dentro en mi cort tuerto me tovo grand : 
"firióm el sobrino e non lo enmendó más; 
"agora córrem las tierras que en mi enpara están; 

96b "non lo desafié nil torné el amistad, 

"mas quando él me lo busca, ir gelo he yo a'emandar." 



958 No eran propiamente tierras del conde, sino su- 
jetas a su protectorado; comp. 964. Eran las tierras deJ 
rey moro de Lérida, Alhagib Monzir, protegido de Beren- 
guer Ramón el fratricida, p. 15-16. 

959 fonta, 'ultraje, afrenta'. 

962 El Cid, recién desterrado, estuvo en Barcelona, 
efectivamente, p. 18, n. 1. 

965 tornar amistad era retirar la amistad que se supo- 
nía preexistente entre todos los hidalgos ; la fórmula em- 
pleada era: "tórnovos amistad et desafiovos por tal tuerto 
que ficistes a mí." 



CANTAR DEL DESTIERRO IQI 

Grandes son los poderes e a priessa llegando^ van, 
entre moros e cristianos gentes se le allegan grandes 
adeliñan tras mió Cid el bueno de Bivar, 

97otres días e dos noches penssaron de andar, 
alcanzaron a mió Cid en Tévar e el pinar; 
así vienen esforzados que a manos se le cuydan to- 
Mio Qid don Rodrigo trae gananqia grand, [mar. 
diqe de una sierra e llegava a un val. 

975 Del conde don Remont venido les mensaje; 
mió Cid quando lo oyó, enbió pora allá : 
"digades al conde non lo tenga a mal, 
"de lo so non lievo nada, déxem ir en paz " 
Respuso el comde : "esto non será verdad ! 

o8°"Lo de antes e de agora tódom lo pechará; 
"sabrá el salido a quien vino desondrar." 
Tornos el mandadero quanto pudo más. 
Essora lo connosce mió Cid el de Bivar 
que a menos de batalla nos pueden den quitar. 



971 Tévar e el pinar equivale a el pinar de Tévar, como 
se dice en 912, 999 (v. 300). Según una escritura dei 
año 1209, el pinar de Tévar estaba entre la confluencia de 
ios ríos Monroy y Tastavins, en el limite de las provin- 
cias de Tarragona y Castellón. 

974 dige, 'desciende'. 

979 'esto no será así'; comp. 2417 y 3028. 



iq2 CANTAR DEL DESTIERRO 

57 
Arenga del Cid á los suyos. 

9 85 ''Ya cavalleros, apart fazed la ganancia; 
"apriessa vos guarnid e metedos en las armas; 
"el comde don Remont dar nos ha grant batalla, 
"de moros e de cristianos gentes trae sobejanas, 
"a menos de batalla non nos dexarié por nada. 

ooo"Pues adelant irán tras nos, aquí sea la batalla; 
"apretad los cavadlos, e bistades las armas. 
"Ellos vienen cuesta yuso, e todos trahen calcas; 
"elas siellas coderas e las cinchas amojadas; Tcalqas; 
"nos cavalgaremos siellas gallegas, e huesas sobre 

Paciento cavalleros devenios vencer aquellas mesnadas. 
"Antes que ellos lleguen a llano, presentémosles las 
"por uno que íirgades, tres siellas irán vázias. (.langas; 
"Verá Remont Verenguel tras quien vino en alcanca 
"oy en este pinar de Tévar por tollerme la ganancia." 



985 apart faced, 'apartad', como "longe facti sunt", 
'los alejaron' (Crónica de Alfonso VII). 

986 meterse en armas, también en 3550, sinónimo de 
bestir las armas, 991. 

991 Antes de arremeter se aprieta la cincha al caballo. 
997 Sobre este pasaje v. 1007 y p. 106. 



CANTAR DEL DESTIERRO ig3 

58 
El Cid vence la batallla. Gana la espada Colada. 

1000 Todos son adobados quando mió (Jid esto ovo fablado* 
las armas avien presas e sedién sobre los cavallos. 
Virfteron la cuesta yuso la fuerca de los francos; 
al fondón de la cuesta, gerca es de'llaño, 
mandólos ferir mió Qid, el que en buen ora nasco ; 

ioo5esto fazen los sos de voluntad e de grado; 

los pendones e las lanqas tan bien las van enpleando, 
a los unos firiendo e a los otros derrocando. 
Vencido a esta batalla el que en buena nasco ; 
al cowde don Remont a preson le a tomado ; 

ioiohi gañó a Colada que más vale de mili marcos. 



1002 los francos son los catalanes. Cataluña fué una 
marca o condado del imperio de los carolingios, y como 
recuerdo de esta época, aun en el siglo xn, los historiadores 
cristianos y árabes suelen llamar francos a los catalanes. 

1007 derrocando, 'derribando'; recuérdese que las siellas 
cocerás que llevaban los catalanes eran inseguras, por eso 
escribe este verso el juglar en vez del que escribe el Ale- 
xandre, 529: "a los unos matando, a los otros ferien- 
do." Los caballeros del Cid no necesitaban matar a sus 
adversarios, ni siquiera herirlos, para derribarlos ; comp. 
997- 



194 CANTAR DEL DESTIERRO 



59 

El conde de Barcelona prisionero. Quiere dejarse 
morir de hambre. 

I venció esta batalla por o ondró su barba, 

prísolo al cowde, pora su tienda lo leva va; 

a sos creenderos guardar lo mandava. 

De fuera de la tienda un salto dava, 
ioibde todas partes los sos se a juntaban; 

plogo a mió £id, ca grandes son las ganancias. 

A mió £id don Rodrigo grant cozínal adobavan; 

el conde don Remont non gelo precia nada; 

adúzenle los comeres, delant gelos paravan, 
ioíoél non lo quiere comer, a todos los sosañava: 

"Non combré un bocado por quanto ha en toda España 

"antes perderé el cuerpo e dexaré el alma, 

"pues que tales malcarados me vencieron de batalla." 



1013 creendero, 'servidor fiel'. Los pormenores que el 
poeta da de esta prisión concuerdan con los de la se- 
gunda prisión histórica del conde de Barcelona en las 
montañas de Morella, el año 1090. Véase p. 16, y Cantar. 
ps. 865-866. 

1 01 7 cozina significa 'vianda o comida aderezada al 
fuego'. 

1023 Véase p. 106; malcalzado se usó como apodo; en 
una venta del año 1230 figura "Pedro Martín, nieto de 
Malcalzado". 



CANTAR DEL DESTIERRO 1 95 

60 

El Cid promete al conde la libertad. 

Mío Qid Roy Diaz odredes lo que dixo : 
1025 "comed, corade, deste pan e beved deste vino. 
"Si lo que digo fiziéredes, saldredes de cativo; 
"si non, en todos vuestros días non veredes cristia- 
nismo." 

61 

Negativa del conde. 

— "Comede, don Rodrigo, e penssedes de folgar, 
"que yo dexar rae morir, que non quiero comer al." 
1030 Fasta terqer día nol pueden acordar; 
ellos partiendo estas ganancias grandes, 
nol pueden fazer comer un muesso de pan. 

62 

El Cid reitera al conde su promesa. — Pone 
en libertad al conde y le despide. 

Dixo mió £id : "comed, comde, algo, 

1033 b "ca si non comedes, non veredes cristianos; 

"e si vos comiéredes don yo sea pagado, 

1028 penssedes de folgar 'descansad, estad tranquilo'. 
1030 'No pueden persuadirle', 'ponerle en buen acuerdo'. 
1034 don, 'de lo cual', 'si no coméis a mi satisfacción'. 



10,6 CANTAR DEL DESTIERRO 

1035 "a vos, el comde, e dos fijos dalgo 

1035 ¿>"quitarvos e los cuerpos e darvos e de mano." 
Quando esto oyó el cowde, yas iva alegrando: 
"Si lo fiziéredes, £id, lo que avedes fablado, 
''tanto quanto yo biva, seré dent maravillado." 
— "Pues comed, cowde, e quando fóredes yantado, 

1040 "a vos e a otros dos dar vos he de mano. 

"Mas quanto avedes perdido e yo gané en canpo, 
"sabet, non daré a vos de ello un dinero malo; 

1044-5 "ca huebos me lo he pora estos que comigo andan Iazrados. 
''Prendiendo de vos e de otros ir nos hemos pagando ; 
"abremos esta vida mientra ploguiere al Padre santo, 
"commo que ira a de rey e de tierra es echado." 
Alegre es el conde e pidió agua a las manos, 

iofo e tiénengelo delant e diérongelo privado. 
Con los cavalleros que el CTid le avie dados 
comiendo va el co?»de ¡ Dios, qué de buen grado ! 
Sobrél sedie el que en buen ora nasco : 
"Si bien non comedes, comde, don yo sea pagado, 

1055 "aquí feremos !a morada, no nos partiremos amos." 
Aquí dixo el co>«de: "de voluntad e de grado." 



1035 fe quitar, 'libertar'; dar de mano, 'soltar'. 

1047 esta vida, la del omne airado por su rey, o sea 'el 
desterrado' (882), el cual tenía que sostenerse a costa de 
guerras y despojos. Por eso airado fué muchas veces sinó- 
nimo de 'malhechor', lo mismo que otra palabra equivalente, 
"foraxido" (exido fuera, desterrado), y por eso tambiín 
la vida airada vino a tomarse en mal sentido. 

1053 'junto a él estaba'; sobre expresa situación junto 
a una persona en lugar más alto, o dominándola de cualquier 
modo, 2285, 3689. 



CANTAR DEL DESTIERRO 197 

Con estos dos cavalleros apriessa va yantando : 

pagado es mió CJd, que lo está aguardando, 

por que el cowde don Remont tan bien bolvie las manos. 

[0 6o "Si vos pluguiere, mió £id, de ir somos guisados; 
"mandadnos dar las bestias e cavalgaremos privado ; 
"del día que fue cowde non yanté tan de buen grado, 
"el sabor que dend e non será olbidado." 
Daniel tres palafrés muy bien ensellados 

[o65 e buenas vestiduras de pellicones e de mantos. 
El cowde don Remont entre los dos es entrado, 
Fata cabo del albergada escurriólos el Castellano: 
"Ya vos ides, cowtde, a guisa de muy franco, 
"en grado vos lo tengo lo que me avedes dexado. 

[o-o "Si vos viniere emiente que quisiéredes vengallo, 
"si me viniéredes buscar, izzedme antes mandado; 

1072-3 "o me dexaredes de lo vuestro, o de lo mió levare- 

[des algo." 
— "Folguedes, ya mió Qid, sodes en vuestro salvo. 

1075 "Pagado vos he por todo aqueste año; 

"de venirvos buscar sol non será penssado." 

1062 fue por 'yo fui' se usa aun hoy día en ciertos 
dialectos. 

1067 escurriólos, 'los salió á despedir', v. 2590, 2640. 

1068 Juego de palabras con los dos significados de fran- 
co 'catalán' y 'libre, exento'. 

1070 emiente, 'recuerdo, idea'. 

1074 'Estad tranquilo, oh Cid, bien libre estáis de eso'. 



iy8 CANTAR DEL DESTIERRO 



¿3 

El conde se ausenta receloso. — Riqueza 
de los desterrados. 

Aguijaba el cowde e penssava de andar, 
tornando va la cabeqa e catándos atrás; 
miedo iva aviendo que mió Qid se repintrá, 
joSolo que non ferié el caboso por quanto en el mundo ha, 
una deslea/tanca ca non la fizo alguandre. 

Ido es el co»zde, tornos el de Bivar, 
juntos con sus mesnadas, conpecós de alegrar 
de la ganancia que han fecha maravillosa e grand; 
io86tan ricos son los sos que non saben qué se an. 

1080 el caboso, 'el Cid', v. 226. 



CANTAR SEGUNDO 
BODAS DE LAS HIJAS DEL CID 

64 
El Cid se dirige coxtra tierras de Valencia. 

io85 Aquis conpiec,a la gesta de mió Cid el de Bivar. 

1087 Poblado ha mió (Jid el puerto de Alucat, 
dexado /ía Saragoca e a las tierras ducá, 
e dexado ha. Huesa e tierras de Mont Alván. 

iopoCofitra la mar salada conpecó de guerrear; 
a orient exe el sol, e tornos a essa part. 
Myo CM gañó a Xérica e a Onda e Almenar, 
tierras de Borriana todas conquistas las ha. 

1087 Como resultado de la victoria obtenida sobre el 
conde de Barcelona, el Cid se asienta definitivamente en 
las tierras del rey de Lérida. Comp. 958, 951, y arriba, 
págs 15 y 16. 

1090 contra significa 'hacia'. No quiere decir que el hé- 
roe castellano sea capaz de 'guerrear contra la mar misma', 
como interpreta Más y Prat, Ilustrac. esp. y amer., 1885, 
2. , p. 286 c. 

1092 Jérica, Onda, Almenara y Burriana son poblaciones 
de la parte Sur de Castellón, vecina a la provincia de Va- 
lencia. Hacia el año 1091 el Cid moraba en Burriana; pero 
de Almenara no se apoderó sino hacia 1098, es decir, des- 
pués de conquistada Valencia. 



200 CANTAR DE LAS BODAS 



65 
Toma de Murviedro. 

Ayudól el Criador, el señor que es en qielo. 
1095 Él con todo esto priso a Murviedro; 

ya virfíe mió Qid que Dios le iva valiendo. 
Dentro en Valencia non es poco el miedo. 



66 



los moros valencianos cercan al cld. 
Este reúne sus gentes. — Arenga. 



Pesa a los de Valengia, sabet, non les plaze; 

prisieron so consejo quel viniessen qercar. 
noo Trasnocharon de noch, al alva de la man 

acerca de Murviedro tornan tiendas a fincar. 
Violo mió Cid, tomos a maravillar : 
no2¿>"Grado a tí, Padre spirital ! 

"En sus tierras somos e femosles tod mal, 

"bevemos so vino e comemos el so pan ; 
no5 "si nos cercar vienen, con derecho lo fazen. 

"A menos de lid aquesto nos partirá; 

"vayan los mandados por los que nos deven ayudar 

"los unos a Xérica e los otros a Alucad, 



1095 Murviedro, 29 kilómetros al Norte de Valencia, 
no fué conquistado por el Cid sino después de esta ciudad, 
en el año 1098. Compárese la nota anterior. 



CANTAR DE LAS BODAS 201 

"desí a Onda e los otros a Almenar, 
i"°"los de Borriana luego vengan acá; 

"conpeqaremos aquesta lid campal, 

"yo fío por Dios que en nuestro pro eñadrán." 
Al tercer día todos juntados s'an, 

el que en buen ora nasco compeqó de fablar: 
IIl5 "Oíd, mesnadas, sí el Criador vos salve! 

"Después que nos partiemos de la linpia cristiandad, 

" — non io a nuestro grado ni nos non pudiemos mas 1 ,- 

"grado a Dios, lo nuestro ío adelant. 

"Los de Valencia cercados non han; 
1 120 "si en estas tierras quisiéremos durar, 

"firme mientre son estos a escarmentar. 

6 7 

Fin de la arenga del Cid. 

"Passe la noche e venga la mañana, 
"aparejados me se¿d a cavallos e armas; 
"iremos xzer aquella su almofalla. 
1I2 5"Commo omnes exidos de tierra estraña, 
"allí pareará el que mereqe la soldada." 

1 1 12 eñadir o añadir en algo, 'aumentar algo', 'aumenta- 
rán nuestro provecho'. 

iii8 grado a Dios, 'gracias a Dios', v. 792. 
1 124 'atacaremos aquel su ejército', v. 1224. 



202 CANTAR DE LAS BODAS 



68 

MlNAYA DA EL PLAN DE BATALLA. El ClD VENCE 
OTRA LID CAMPAL. TOMA DE CEBOLLA. 

Oíd qué dixo Minaya Álbar Fáñez : - 
"Campeador, fagamos lo que a vos plaze. 
"A mí dedes cient cavalleros, que non vos pido más; 

i¡3o"vos con los otros firádeslos delant. 

"Bien los ferredes, que dubda non i avrá, 
"yo con los ciento entraré del otra parí, 
"commo fío por Dios, el campo nuestro será." 
Commo gelo a dicho, al Campeador mucho plaze. 

ii35Mañana era e piénssanse de armar, 

quis cada uno dellos bien sabe lo que ha de far. 

Con los alvoires mió Cjd ferirlos va: 
"¡ En el nombre del Criador e d'apostol santi Yaguc. 
"feridlos, cavalleros, d'amor e de voluntad, 

n4o"ca yo so Roy Díaz, mió Qid el de Bivar!" 
Tanta cuerda de tienda i veriedes crebar, 
arrancarse las estacas e acostarse a todas partes los 
Moros son muchos, ya quieren reconbrar. Ltendales. 



1 131 ferredes, 'heriréis'. Ataque combinado, v. p. 98. 
1 140 El caudillo gritaba su nombre para esforzar a los 
suyos. Véase 721. 

1 142 acostarse los tendales,, 'ladearse, caerse los postes' 
sobre que están armadas las tiendas. Esta descripción del 
asalto del campamento moro se repite en el v. 2400. 

1 143 reconbrar, 'recobrar'. 



CANTAR DE LAS BODAS 203 

Del otra part entróles Álbar Fáñez; 
ii45inaguer les pesa oviéronse a dar e a arrancar: 
n5i de piedes de cavallo los ques pudieron escapar. 
1 147 Dos reyes de moros mataron en es alcaz, 

fata Valenqia duró el segudar. 

Grandes son las gananqias que mió Qid fechas ha; 
ii5=robavan el campo e piénssanse de tornar. 
"53Entravan a Murviedro con estas gananqias que traen: 
ii46grand es el gozo que va por es logar. 
n5oPrisieron Cebolla e quanto que es i adelant; 
n55miedo an en Yalenqia que no saben qué se far; 
lillas nuevas de mío Qid, sabet, sonando van. 

69 
Correrías del Cid al sur de Valencia. 

1126 Sonando van sus nuevas, alent parte del mar andan; 
alegre era el Cjd e todas sus compañas, 
que Dios le ayudara e fiziera esta arrancada. 
Davan sus corredores e fazien las trasnochadas, 



1145 maguer les pesa, 'aunque les pesa', comp. 3116. 

1 151 de pie des de cavallo, 'a uña de caballo'. 

1 1 50 Cebolla es una etimología popular del diminutivo 
vulgar árabe j u b a y 1 a, 'montecito' ; hoy se llama el 
Puig (podium, montículo), y está unos 18 kilómetros al 
Norte de Valencia. El Cid conquistó este Puig o Cebolla 
en el año 1093. 

1 154 nuevas, 'renombre, fama', comp. 1556, 1206, 2084. 

1159 davan, 'enviaban, despachaban", como en 1405; 
comp. 652. 



20¿j CANTAR DE LAS BODAS 

n6ollegan a Gujera e llegan a Xátiva, 
aun mas ayusso, a Denia la casa; 
cabo del mar tierra de moros firme la quebranta. 
Ganaron Peña Cadiella, las exidas e las entradas. 



/O 

El Cid ex Peña Cadiella. 

Quando el Cid Campeador ovo Peña Cadiella. 
rjAsma'les pesa en Xátiva e dentro en Gujera, 
non es con recabdo el dolor de Valencia. 

71 

Conquista de toda la región de Valencia. 

En tierra de moros prendiendo e ganando, 
e durmiendo los días e las noches tranochando, 
en ganar aquellas villas mió Qiá duró tres años. 

1 160 Gujera es pronunciación con j castellana del nom- 
bre valenciano Cullera ; tenía un importante castillo a la 
boca del río Júcar, rodeado por el mar. Dista de Játiva 30 
kilómetros, y de Denia, 55. 

1 161 Denia la casa, 'la población de Denia', v. 1232. 

1 163 Peña Cadiella, llamada Pennacatel en la Historia 
latina del Cid, y Peñacadell en varios documentos, es la 
moderna sierra de Benicadell, que, en el límite de las pro- 
vincias de Valencia y Alicante, separa los valles de Albaida, 
al Norte, y de Concentaina, al Sur. El Cid reedificó el cas- 
tillo de Benicadell en el año 1092; era un punto estratégico 
que aseguraba el camino de Valencia y Játiva a Alcoy y 
Alicante. 

1 169 duró, 'tardó, empleó, gastó', v. 2251. 



CANTAR DE LAS BODAS 2o5 



7 2 



El Cid asedia a Valencia. — Pregona 
a los cristianos la guerra. 

n 7 o A los de Valenqia escarmentados los han. 

non osan fueras exir nin con él se ajuntar; 

tajávales las huertas e fazíales grand mal, 

en cada uno destos años mió £id les tollió el pan. 

Mal se aquexan los de Valencia que non sabent ques far. 
n 7 5de ninguna part que sea non les viníe pan; 

nin da conssejo padre a fijo, nin fijo a padre. 

nin amigo a amigo nos pueden consolar. 

Mala cueta es, señores, aver mingua de pan, 

fijos e mugieres veer los murir de fanbre. 
n8oDelante veyen so duelo, non se pueden huviar, 

por el rey de Marruecos ovieron a enbiar; 

con el de los Montes Claros avíe guerra tan grand, 

non les dixo consejo, nin los vino huviar. 
Sopólo mió Cid, de coraqón le plaz ; 
n85salió de Murviedro una noch a trasnochar 

amaneció a mió Qid en tierras de Mon Real. 



1 1 76 consejo significa aqui 'amparo, socorro'. 

1 1 82 Montes Claros se llamaba antes a la cordillera deí 
Atlas en Marruecos. El poeta se refiere anacrónicamente 
al jefe de los almohades. Estos aparecen al Sur del Atlas 
en 1 120, y combaten al emperador de Marruecos, quien 
murió en la guerra con ellos el año 1145. 

11S3 'no les dijo manera de salir de su apuro, ni les 
vino a avudar'. 



206 CANTAR DE LAS BODAS 

Por Aragón e por Navarra pregón mandó ■ jhar, 
a tierras de Castiella enbió sos menssajes: 
Quien quiere perder cueta e venir a rritad, 
nyoviniesse a mío (Jid que a sabor de cavalgar; 
cercar quiere a Valencia pora cristianos la dar: 

73 

Repítese el pregón. (Serie gemela.) 

"quien quiere ir comigo cercar a Valencia. 

" — todos vengan de grado, ninguno non ha premia, — 

"tres días le speraré en Canal de Celfa." 



74 

Gentes que acuden al pregón. — Cerco y entrega 
de Valencia. 



119 5 Esto dixo mió Cid el Campeador leal. 
Tornávas a Murviedro, ca él ganada se la a. 
Andidieron los pregones, sabet. a todas partes, 
al sabor de la ganancia, non lo quiere» detardar, 
grandes yentes se le acó jen de la buena cristiandad. 

1 206 Sonando va« sus nuevas todas a todas partes; 

i 2 °7mas le vienen a mió (Jid, sabet, que nos le van ; 



1 189 Véase un pregón algo semejante en la p. 95-96. 
1 1 94 Celfa, situada en la gran vía que conducía a Va- 
lencia, v. 644. 



CANTAR DE LAS EODAS 207 

i2oocreqiendo va riqueza a mió £id el de Bivar; 

quando vicio las gentes juntadas, compeles de pagaT. 

Mió C,id don Rodrigo non lo quiso detardar 

adeliñó pora Valencia e sobrellas va echar, 

bien la qerca mió CJid, que non i avía hart; 
i2o5víédales exir ' e viédales entrar. 
i2o8Metióla en plazdo, si les viniessen huviar. 

Nueve meses complidos, sabet, sobrella yaz, 
moquando vino el dezeno oviérongela a dar. 

Grandes son los gozos que van por es logar 

quando mió Cid gañó a Valencia e entró en la cibdad. 

Los que f orón de pie cavalleros se f azen ; 

el oro e la plata ¿quien vos lo podrie contar ? 
i2i5Todos eran ricos quantos que allí ha. 

Mió Cid don Rodrigo la quinta mandó tomar. 

en el aver monedado treynta mili marcos le caen. 

e los otros averes ¿quien los podrié contar? 



1204 sin art significaba 'sin engaño', y luego 'perfecta- 
mente' (comp. 690); de modo que "no había en ello art" 
parece significar 'no había defecto', el cerco era absoluta- 
mente perfecto. 

1208 'Púsola en plazo por si alguien viniese a soco- 
rrerles'. Según una historia árabe, el Cid dio a los valen- 
cianos una última tregua de quince días para que pidiesen 
auxilio a los reyes de Zaragoza y de Murcia, por si que- 
rían venir a socorrerles. Pasados los quince días sin resul- 
tado, Valencia se rindió al Cid. 

1209 El cerco de Valencia no duró nueve meses, sino 
veinte ; pero nótese que estos nueve meses los cuenta el 
poeta sólo como una segunda parte del asedio ; éste em- 
pieza mucho antes de la ida del Cid a reclufar gentes, se- 
gún se dice en los v. 11 70 y sigs. 



208 CANTAR DE LAS BODAS 



Alegre era el Campeador con todos los que ha, 
i22oquando su seña cabdal sedié en somo del alcacer. 

75 
El rey de Sevilla quiere recobrar Yalencia. 

Ya folgava mió £id con todas sus conpañas: 
aquel rey de Sevilla el mandado llegava, 
que presa es Valencia, que non gela enparan, 
vino los veer con treynta mili de armas. 
i225Aprés de la uerta ovieron la batalla, 

arrancólos mió Qid el de la luenga barba. 
Fata dentro en Xátiva duró el arrancada, 
en el passar de Xúcar i veriédes barata, 
moros en arruenco amidos bever agua. 



1222 Sevilla, desde 1091, no tenía reyes propios, pues 
había sido conquistada por los almorávides. Pero téngase en 
cuenta que rey de moros se llama habitualmente a cualquier 
general ó emir (v. 637), y aquí rey de Sevilla no puede de- 
signar sino al general almorávide que gobernaba a Sevilla. 

1224 ver, en lenguaje militar, equivalía a 'atacar'; com- 
párese 1 124. 

1229 'los moros ronceando (a la ronza contra la corrien- 
te) bebían agua sin querer'. Es frecuente, en las descrip- 
ciones de batallas, presentar a los fugitivos que se hartan 
de agua al pasar un río. En el poema de Fernán González, 
358 c, los tolosanos, empujados por el conde contra el 
Ebro, "Ovieron gran rrevato en passar aquel vado... Maguer 
que non querían, bevían mal de su grado. Dellos se afo- 
gavan, dellos salían a nado" (el manuscrito pone equivoca- 
damente venían por veuían. Compárese "bevían mal de 
su grado" con "amidos bever agua" de nuestro Cantar). 
En la Chanson de Roland, 2473, los sarracenos, perseguí- 



CANTAR DE LAS BODAS 209 

1230 Aquel rey de Sevilla con tres colpes escapa. 
Tornado es mió £id con toda esta ganancia 
Buena ío la de Valencia quando ganaron la casa, 
mas mucho fue provechosa, sabet, esta arrancada: 
a todos los menores cayeron cjent marcos de plata. 

1235 Las nuevas del cavallero ya vendes do llega van. 



76 



El Cid deja su barba intonsa. — Riqueza 

DE LOS DEL ClD. 



Grand alegría es entre todos essos cristianos 
con mió Cid Roy Díaz, el que en buen ora nasco. 
Yal creqe la barba e vale allongando; 
ca dixera mió Cid de la su boca atanto: 
1240 "por amor de rey Alf fonsso, que de tierra me a echado" 
nin entrarié en ella tigera. ni un pelo non avrié tajado, 



dos por Carlomagno, se ahogan en el Ebro, "Envers le funz 
s'en turnerent alquant, Li altre en vunt encuntreval flotant, 
Li mi'elz guarit en ont boüt itant". 

1232 la casa, 'la población, la ciudad'; comp. 62, 1550, 
2877. 

1233 mas mucho es el comparativo de mucho ; significa, 
pues, simplemente 'más'. Arrancada, 'victoria'. 

1235 Las nuevas, 'los asuntos, los negocios'. 

1241 Comp. 2059. El no cortarse la barba ni los cabellos, 
y a veces ni las uñas, era señal de dolor, que solía cumplirse 
previo juramento o promesa, como aquí hace el Cid. Aun 
en las épocas en que era moda la barba afeitada, se de- 
jaba ésta crecer durante el período de luto; así el rey Ca- 
tólico, generalmente afeitado, gasta barba después de la 
muerte del príncipe don Juan. 

'4 



2 10 CANTAR DE LAS BODAS 

e que fablassen desto moros e cristianas. 

Mió Qid don Rodrigo en Valencia está folgando. 
con él Minaya Álbar Fáñez que nos le pane de so brago. 

1245 Los que exieron de tierra de ritad son ahondados, 
a todos les dio en Valencia el Campeador contado 

1246 ¿casas y heredades de que son pagados; 

el amor de mió (^id ya lo ivan provando. 

Los que foron después todos son pagados; 

veelo mió (Jid que con los averes que avien tomados, 

i25o que sis pudiessen ir, fer lo ien de grado. 

Esto mandó mió (Tid, Minaya lo ovo consseiado: 
que ningún omne de los sos que con él ganaron algo 

1252 ¿>ques le non spidiés, o nol besas la mano, 
sil pudiessen prender o fosse alcanqado, 
tomássenle el aver e pusiéssenle en un palo, 

1255 Af evos todo aquesto puesto en buen recabdo ; 
con Minaya Álbar Fáñez él se va consejando: 
"si vos quisiéredes, Minaya, quiero saber recabdo 
"de los que son aquí e comigo ganaron algo ; 



1242 moros e cristianos, 'todo el mundo, todos' ; com- 
párese 145. 

1245 Aquí se contraponen los que se desterraron con el 
Cid a los que se agregaron después a su ejército, 1248 
(v. 917, 1 199); lo mismo se contraponen los que son aquí. 
1258, y míos z'asallos, 1261. En favor de los antiguos va- 
sallos se hace el repartimiento de la ciudad (p. 99) ; los 
allegadizos participan sólo del botín. 

1252 b El vasallo no podía dejar a su señor sin despe- 
dirse de él, diciéndole : "despídome de vos et bésovos la 
mano, et de aquí adelante non so vuestro vasallo." 

1254 palo, 'horca'. 



CANTAR DE LAS BODAS 211 

"meterlos he en escripto, e todos sean contados, 
260 "que si algunos furtare o menos le fallare», 

"el aver me avrá a torear, aquestos myos vassallos 
261* "que curian a Valencia e andan arrobdando." 

Allí dixo Minaya: "consejo es aguisado." 



77 

Recuento de la gente del Cid. — Este dispone 
nuevo presente para el rey. 

Mandólos venir a la corth e a todos los juntar, 
quando los falló, por cuenta fizólos nonbrar: 
65 tres mili e seys cientos avie mió Cid el de Bivar; 
alégrasle el coracón e tornos a sonrrisar: 
"Grado a Dios, Minaya, e a santa María madre ! 
"Con más pocos ixiemos de la casa de Bivar. 
"Agora avernos riquiza, más avremos adelant. 

"Si a vos pluguiere, Minaya, e non vos caya en pesar, 
"enbiar vos quiero a Castiella, do avernos heredades, 
"al rey Alfonsso mió señor natural; 
"destas mis gananqias, que avernos fechas acá, 
"dar le quiero c^ient cavallos, e vos ídgelos levar; 
' "desí po<r mí besalde la mano e firme gelo ro^ad 



1260 fallar o, véase nota a 825; 'si le hallare menos'. 
'si le echare de menos' ; comp. 798. 

1 26 1 b arrobdar, 'rondar, hacer el servicio de guardia ex- 
terior en una fortaleza'. 

1268 más pocos, 'menos' (comp. más mucho, 1233).— 
casa, 'población, lugar'. 



212 CANTAR DE LAS BODAS 

"por mi mugier doña Ximena e mis fijas naturales, 
"si fore su merqed quenlas dexe sacar. 
"Enbiaré por ellas, e vos sabed el mensage: 
"la mugier de mió £id e sus fijas las iffantes 
1280 "de guisa irán por ellas que a grand ondra vernán 
"a estas tierras estrañas que nos pudienios ganar." 
Essora dixo Minaya: "de buena voluntad." 

Pues esto an fablado, piénssanse de adobar. 
Ciento omnes le dio mió £id a Álbar Fáñez 

1284 ¿>por servirle en la carrera a toda su voluntad, 

1285 e mandó mili marcos de plata a San Pero levar 

e que los quinientos diesse a don Sancho el abbat. 

78 

Don Jerónimo llega a Valencia. 

En estas nueva9 todos se alegrando, 
de parte de orient vino un coronado; 
el obispo don ] eróme so nombre es llamado. 
1290 Bien entendido es de letras e mucho acordado. 

1277 quenlas dexe, 'que me las deje'. 

1282 Essora, 'entonces', v. 983. 

1288 coronado, 'clérigo', comp. 1501. — de parte de orient, 
"ex orientis partibus", "ab Eois partibus" son expresiones 
vagas con que en Castilla se solía designar la procedencia 
de los monjes o sacerdotes que venían del Norte del 
Ebro a restaurar los monasterios y las iglesias. Hablando 
de Valencia, la frase resulta inexacta aplicada a un clérigo 
francés, como era don Jerónimo, p. 17. 

1290 acordado, 'que obra con acuerdo y madurez; 
cuerdo, prudente'. 



CANTAR DE LAS BODAS 2 I 3 

de pie e de cavallo mucho era arreziado. 
Las provezas de mió (Jid andávalas demandando, 
sospirando ques viesse con moros en el campo: 
que sis fartás lidiando e firiendo con sus mancr, 

i23¡>a los días del sieglo non le llorassen cristianos. 
Quando lo oyó mió Cid, de aquesto ío pagado : 
"Oíd, Alinaya Álbar Fáñez, por aquel que está en alto, 
"quando Dios prestar nos quiere, nos bien gelo grades- 
"en tierras de Valencia fer quiero obispado, [camos: 

1300 "e dárgelo a este buen cristiano; 

"vos, quando «des a Castiella, levaredes buenos mandados." 

79 

Don Jerónimo hecho Obispo. 

Plogo a Álbar Fáñez de lo que dixo don Rodrigo. 
A este don J eróme yal otorgan por obispo; 

1295 cristianos, 'nadie', v. 29. 

1302 El Cid, de su mano (1332), hace el obispo. Los 
reyes, en los primeros tiempos de la Reconquista, creaban 
los obispados y nombraban los obispos, pues se interpre- 
taba en este sentido el canon 19 del IV Concilio de To- 
ledo, que concedía al rey la aprobación de la elección de 
obispo. Don Bernardo de Toledo fué, al parecer, el pri- 
mero que obtuvo, en 108S (seis años antes de la conquista 
de Valencia), la declaración de primacia a favor de la 
iglesia de Toledo y la consagración de su nombramiento por 
el Pontífice (P. Corominas, Rev. de Legislación, Dic. 1900, 
p. 398). En la realidad, después de la elección de don 
Jerónimo como obispo de Valencia, hecha por el Cid y los 
suyos, intervinieron el papa Urbano II y el metropolitano 
de Toledo don Bernardo para consagrar canónicamente 
al nuevo obispo, según consta de la carta de dotación de 
la iglesia valentina otorgada por el Cid en 109S. 



214 CANTAR DE LAS BODAS 



diéronle en Valencia o bien puede estar rico. 
1305 ¡ Dios, qué alegre era tod cristianismo, 

que en tierras de Valencia señor avie obispo ! 
Alegre ío Minaya e spidiós e vinos. 



80 
Minaya se dirige a Carrióx. 

Tierras de Valencia remanidas en paz, 
adeliñó pora Castiella Minaya Álbar Fáñez. 
i3ioDexarévos las posadas, non las quiero contar. 
Demandó por Alfonsso, do lo podrie fallar. 
Fora el rey a San Fagunt aun poco ha, 
tornos a Carrión, i lo podrie fallar. 



1312 San Fagunt, hoy Sahagún, 35 kilómetros al Oeste 
de Carrión. Ambas poblaciones están unidas por el ca- 
mino francés o de Santiago. Alfonso VI estaba también 
en Sahagún cuando el Cid le envió a pedir justicia, v. 2922. 
Le atraía a esa población el gran monasterio benedictino 
que allí había. La devoción de Alfonso a este monasterio 
era heredada de su padre Fernando I (como heredada era 
la devoción á San Isidoro de León, v. 1342). Cuando fué 
vencido Alfonso por su hermano, tuvo que vestir el há- 
bito monacal en Sahagún, el año 1072, pero de allí se es- 
capó a vivir entre los moros de Toledo, con ayuda de Pero 
Ansiíres (p. 23). Entronizado de nuevo, no dejó por eso 
de llamar "su abad" al de Sahagún (ad abbati meo Juliano): 
y para resarcir al monasterio de su fuga, le favoreció con- 
tinuamente, ora donándole su cuerpo para que allí fuese 
enterrado, ora repoblándolo de monjes de Cluny en el 
año 1079, eximiéndolo de toda jurisdicción civil y dejando 
que viviese sujeto directamente a la Sede Apostólica. 



CANTAR DE LAS BODAS 21 5 

Alegre ío de aquesto Minaya Áibar Fáñez, 
!3' 5 con esta presentoja adeliñó pora allá. 

81 
Minaya saluda al rey. 

De missa era exido essora el rey Alfonsso, 
afe Minaya Álbar Fáñez do llega tan apuesto: 
fincó sos inojos ante tod el pueblo, 
a los piectes del rey Alfons cayó con grand duedo, 
i32obesávale las manos e fabló tan apuesto: 



82 

Discurso de Minaya al rey. — Envidia de Garci 
Ordóñez. — El rey perdona á la familia del 
Cid. — Los infantes de Carrión codician las 
riquezas del Cid. 

"Merced, señor Alfonsso, por amor del Cn?.dor ! 
"Besávavos las manos mío Cid lidiador, 
"los piedes e las manos, commo a tan buen señor, 
"quel ayades merqed, sí vos vala el Criador ! 
i3 2 5"Echástesle de tierra, non ha la vuestra amor: 
"maguer en tierra agena, él bien f aze lo so : 
"ganada a Xérica e a Onda por nombre, 



1315 presenta ja, 'presente, regalo'. 

1322 besaros las manos que, 'os pide que", v. 179. 



2l6 CANTAR DE LAS BODAS 

"priso a Almenar e a Murviedro que es miyor, 
"assí fizo Qebolla e adelant Castejón, 

i33°"e Peña Cadiella, que es una peña fuort; 
"con aquestas todas de Valencia es señor, 
"obispo fizo de su mano el buen Campeador, 
"e fizo cinco lides campales e todas las^ arrancó. 
"Grandes son las ganancias quel dio el Criador, 

1335 "f evos aquí las señas, verdad vos digo yo: 
"cient cavallos gruessos e corredores, 
"de siellas e de frenos todos guarnidos son, 
"bésavos las manos que los prendades vos; 
"razonas por vuestro vassallo e a vos tiene por señor." 

1340 Aleó la mano diestra, el rey se santigó : 

"De tan fieras ganancias commo a fechas el Campeador 
"¡sí me vala sant Esidre/ plázme de coracón, 

1329 Castejón es la pronunciación castellana del nombre 
valenciano Castellón de la Plana, llamado antes Castellón 
de Burriana. Este pueblo, no nombrado antes, representa 
las tierras de Borriana que se citan en 1093. 

1333 El poeta no nos refirió sino dos de estas cinco li- 
des, pág. S3. 

1338 'os pide que los toméis', v. 179. 

1342 sant Esidre es san Isidoro, obispo de Sevilla del 
año 599 al 636. Invócale a menudo el rey en el Poema, 
1867, 3028, 3140, etc. La devoción de Alfonso VI a este 
santo era heredada de su padre Fernando I. Este, en 1063, 
trasladó el cuerpo del santo desde Sevilla a León, y postra- 
do ante el altar de sus reliquias, depuso la corona real antes 
de morir. Por el culto que recibía el santo en León, se le 
llama sant Esidro el de León, 3509. La devoción a este san- 
to perduró en la casa real castellana. Como Alfonso en 
el verso que anotamos, también Fernando III exclamaba ; 
"¡Válanos Dios y santo Isidro!", según un manuscrito que 
cita el P. Pineda, Memorial de san Fernando, II a , 25", 
pág. 139- 



CANTAR DE LAS RODAS 217 

"e plázem de las nuevas que faze el Campeador; 
"recjbo estos cavallos quem enbía de don." 

W 5 Maguer plogo al rey, mucho pesó a Garci Ordóñez: 
"Semeja que en tierra de moros non a bivo omne, 
"quando assí faze a su guisa el C^id Campeador!" 
Dixo el rey al cowde : "dexad essa razón, 
"que en todas guisas mijor me sirve que vos." 

[ ? 5 ° Fablava Minaya i a guisa de varón: 

"merqed vos pide el £id, si vos cadiesse en sabor, 
"por su mugier doña Ximena e sus fijas amas a dos 
"saldríen del monesterio do elle las dexó, 
"e irién pora Valencia, al buen Campeador." 

i3 5 5Essora dixo el rey: "Plazme de coracon?; 

"yo les mandaré dar conducho mientra que por mi tierra 
"de foni'a e de mal curial/as e de desonore; [íoren, 

"quando en cabo de mi tierra aquestas dueñas foren, 
"catad cómmo las sirvades vos e el Campeadorc. 

1360 "Oídme, escuelas, e toda la mi cort ! 

"non quiero que nada pierda el Campeador; 

1343 las nuevas que face, 'las hazañas que hace'. 

1345 Sobre Gara Ordóñez. v. p. 21 ; va contra la reali- 
dad histórica el despego con que el rey trata aquí al 
conde, p. 22-23. 

1 35 1 si vos cadiese en sabor, 'si os pluguiese', comp. 313. 

1356 'Yo les mandaré dar bastimentos mientras viajen 
por mi reino y curiarlas o guardarlas de afrenta'. El rey 
promete proteger a las dueñas en toda la extensión de 
su reino, como era obligación del señor respecto del va- 
sallo ; comp. 3476-79. Las tropelías que cometían los po- 
derosos condes e infanzones eran un continuo peligro. 

1360 escuelas, en los textos latinos schola regis. 
corresponde a las scholae palatinae o guardias 



2 I 8 CANTAR DE LAS BODAS 



"a todas las escuelas que a él dizen señor 
"por que los deseredé, todo gelo suelto yo; 
"sírvanle' sus heredades do fore el Campeador, 

i365"atrégoles los cuerpos de mal e de ocasión, 
"por tal fago aquesto que sirvan a so señor." 
Minaya Álbar Fáñez las manos le besó. 
Sonrrisós el rey, tan vellido fabló: 
"Los que quisieren ir servir al Campeador 

1370 "de mí sean quitos e vayan a la gracia del Criador. 
"Más ganaremos en esto que en otra deisamj»'." 

Aquí entraron en fabla iffantes de Carrión: 
"Mucho creqen las nuevas de mió Qid el Campeador, 
"bien casariemos con sus fijas pora huebos de pro. 

'375 "Non la osariemos acometer nos esta razón. 

"mió Qid es de Bivar e nos de comdes de Carrión." 

de palacio en el imperio romano. En general, escuelas es 
equivalente a mesnadas o conjunto de vasallos, sean del 
rey, sean del Cid, 1362, 2072. 

1364 sírvanles sus heredades, 'queden en posesión de 
ellas, aunque ausentes'. En diplomas y fueros es frecuente 
la frase "serviat ei sua hereditas ubicumque voluerit esse". 
El perdón del rey se refiere principalmente a los 115 ca- 
balleros que se fueron voluntariamente con el Cid, v. 289. 

1365 a tragóles, 'atreguóles'; les aseguro que no re- 
cibirán mal ni ocasión o 'daño grave'. 

1368 vellido, adjetivo adverbial, 'hermosamente'. 

1372 Los infantes de Carrión, más nobles que ricos, 
empiezan a codiciar las riquezas del Cid al ver los magní- 
ficos presentes que el desterrado envía a Castilla. Compá- 
rese 1835, 1864, 1881, 1888. 

1374 pora huebos de pro, 'para atender a nuestro prove- 
cho' ; comp. 1461. 

1375 'No osaríamos proponer este proyecto'. 

1376 La desigualdad de los dos linajes resaltaba para 
los infantes de tan sólo contraponer los nombres de los lu- 



CAXTAR DE LAS BODAS 219 

"Non lo dizen a nadi, e fincó esta razón. 

Minaya Álbar Fáñez al buen rey se espidió. 
"¿ Hya vos ides, Minaya? id a la gracia del Criador f 
i38o"Levedes un portero, tengo que vos avrá pro: 
"si leváredes las dueñas, sírvanlas a su sabor, 
"fata dentro en Medina denles quanto huebos les íov, 
"desi adelant piensse dellas el Campeador." 
Espidiós Minaya e vasse de la cort. 



Minaya va a Cárdena por doña Jimena. Más caste- 
llanos se prestan a ir a Valencia. — Minaya en 
Burgos. Promete a los judíos buen pago de la 
deuda del cld. mlnaya vuelve a cárdena y 

PARTE CON JlMENA. PEDRO VeRMÚDEZ PARTE DE 

Valencia para recibir a Jimena. En Molina se 
le une avengalvón. encuentran a mlnaya en 
Medinaceli. 

1385 Iffantes de Carrión so consejo preso ane. 

gares de donde ambas casas tomaban apellido : Vivar era 
una aldea ; Carrión, una ciudad, cabeza de condado. Real- 
mente el linaje de los condes de Carrión, o sea el de 
los Beni-Gómez, era muy ilustre ; v. págs. 23 y 25. 

1380 El portero hacia el siglo xi sustituye al antiguo 
sayón real, o exsecutor del período visigótico y primeros 
siglos de la reconquista. Era un oficial palatino encargado 
originariamente de introducir las personas a la presencia 
del monarca, y luego de llevar las cartas u órdenes del 
rey y ejecutar sus mandatos. Comp. 1536-39, 2962-3. 

1382 quanto huebos les for, 'cuanto necesitaren', v. 123. 
Medina es Medinaceli, ciudad recién conquistada por Al- 
fonso y límite extremo de sus reinos. 

1385 ane por an, damos una muestra de e paragógica 
en estos versos. 



2 20 CANTAR DE LAS BODAS 

1385 b dando ivan conpaña a Minaya Alvar Fáñez: 
"En todo sodes pro, en esto assí lo fagades: 
"saludadnos a mió Qiá el de Bivare, 
"somos en so pro quanto lo podemos fare; 
"el £id que bien nos quiera nada non perderafe." 

«390 Respuso Minaya : "esto non me a pof qué pesara." 
Ido es Minaya, tórnansse los iffantes. 
Adeliñó pora San Pero, o las dueñas están, 
tan grand fue el gozo quandol vieron assomar. 
Decido es Minaya, a ssan Pero va rogar, 

1395 quando acabó la oración, a las dueñas se jo tornar: 
"Omíllom, doña Ximena, Dios vos curie de mal, 
"assí ffaga a vuestras fijas, amas a dos las iffantes. 
"Salúdavos mió Qiá allá onde elle está; 
"sano lo dexé e con tan grand rictad. 



1388 ser en pro de uno, como andar en pro de uno, 1913, 
2054, es 'tratar del provecho de uno, serle favorable y 
amigo'. 

1389 perderave por perderá, con e paragógica, al uso 
arcaico. Los romances dirían perderáe. 

1394 Degido, 'descendido' del caballo. También digiendo 
del cavallo, 1756, 1842. El viajero, al llegar al punto de 
destino, lo primero que hace es entrar a orar en la iglesia 
del lugar, antes de ocuparse del asunto de su viaje; lo 
mismo en 2928-29. 

1396 Omíllom era fórmula usual de saludo reverente; 
comp. 1748, 3036. Lo mismo Dios vos curie de mal era sa- 
ludo habitual en los siglos xn y xin (Auto de los reyes 
Magos, Alexandre, etc.) y lo repite el Poema en el verso 
2890. 

1397 assí faga, verbo vicario, 'también curie'; como 
en el romance Helo, helo por do viene: "Alá te guarde, 
señora... Asi haga a vos señor." 



CANTAR DE LAS BODAS 2 ¿l 

14c» ''El rey por su merqed sueltas me vos ha, 

''por levaros a VaJengia que avernos por heredad. 
"Si vos viesse el £id sanas e sin mal, 
''todo serié alegre, que non avrié ningún pesar." 
Dixo doña Ximena: "el Criador lo mande!" 

1405DÍ0 tres cavalleros Minaya Albar Fáñez, 
enviólos a mió (Jid, a Valencia do está: 
"Dezid al Canpeador — que Dios le curie de mal — 
"que su mugier e sus fijas el rey sueltas me las ha, 
"mientra que fóremos por sus tierras conducho nos mandó 

i4io"De aquestos quinze días, si Dios nos curiare de mal, [dar. 
"seremos i yo e su mugier e sus fijas que él a 
"y todas las dueñas con ellas quantas buenas ellas han." 
Idos son los cavalleros e dello penssarán, 
remaneció en San Pero Minaya Álbar Fáñez. 

1415 Veriedes cavalleros venir de todas partes, 
irse quiere» a Valencia a mió Cid el de Bivar. 
Que les toviesse pro rogavan a Alvar Fáñez ; 
diziendo Mianaya: "esto feré de veluntad." 
Sessaenta e qinco cavalleros acregídol han, 

i42oe él se tenié giento que aduxiera d'allá ; 

por ir con estas dueñas buena conpaña se faze. 
Los quinientos marcos dio Minaya al abbat ; 

1400 sueltas me vos ha (comp. 1408), 'os ha dejado li- 
bres'. 

1405 dio, 'despachó, envió', como en 1159. 

141 3 e dcllo pensarán, 'y cuidarán de ello', esto es, de 
cumplir lo que se les mandó; comp. 3251. Bertoni, 'per 
compiere il loro messaggio' ; Adam, 'sie werden an den 
Auftrag denken'. 



2 ¿2 CANTAR DE LAS BODAS 

de los otros quinientos dezir vos he que faze: 

Minaya a doña XimíTia e a sus fijas que ha, 
M25e a las otras dueñas que las sirven delant, 

el bueno de Minaya pensólas de adobar 

de los mejores guarnimientos que en Burgos pudo fallar, 

palafrés e muías, que non parescan mal? 

Quando estas dueñas adobadas las ha, 
*43°el bueno de Mimiaya ptenssa de cavalgar; 

afevos Raquel e Vidas a los piecfcs le caen; 

"Merced, Minaya, cavallero de prestar ! 

"Desf echo's nos ha el CJd, sabet, si no nos val ; 

"soltariemos la ganancia, que nos diesse el cabdal." 
*435 — "Yo lo veré con el Cid, si Dios me lieva allá. 

"Por lo que avedes fecho buen cosiment y avrá." 

Dixo Raquel e Vidas: "el Criador lo mande! 

"Si non, dexaremos Burgos, ir lo hemos buscar." 
Ido es pora San Pero Minaya Álbar Fáñez, 
i440muchas yentes se le acogen, penssó de cavalgar, 

grand duelo es al partir del abbat : 

"¡ Sí vos vala el Criador, Minaya Álbar Fáñez ! 

"por mí al Campeador las manos le besad 

"aqueste monesterio no lo quiera oibidar ; 
M45"todos los días del siesrlo en levarlo adelant 



1427 guarnimientos, 'vestidos y aderezo de una per- 
sona'. 

1434 'perdonaríamos los intereses con tal que nos de- 
volviese el capital'. 

1436 cosiment, 'merced, favor' ; 'habrá buen pago'. A 
pesar de esta noble promesa, el poeta no se vuelve a acor- 
dar de los judíos, págs. 35-36 y 85. 



CANTAR DE LAS BODAS 223 

"el Qid Campeador siempre valdrá más." 

Respuso Minaya: "fer lo he de veluntad." 
Yas espiden e pienssan de cavalgar, 

el portero con ellos que los ha de aguardar; 
i45opor la tierra del rey mucho conducho les dan. 

De San Pero fasta Medina en cinco días van; 

felos en Medina las dueñas e Álbar Fáñez. 

Direvos de los cavalleros que levaron el menssaje; 

al ora que lo sopo mió (^id el de Bivar, 
i455plógol de coraqon e tornos a alegrar; 

de la su boca conpeqó de f ablar : 

"Qui buen mandadero enbía, tal deve sperar. 

"Tú, Muño Gustioz e Per Yevmudoz delant, 

"e Martín Antolínez, un Burgalés leal, 
1460 "el obispo don ] eróme, coronado de prestar, 

"cavalguedes con ciento guisados pora huebos de lidiar: 

"por Santa María vos vayades passar, 

"vayades a Molina, que iaze más adelant, 

"tiénela Avewgalvón. mío amigo es de paz, 
^•^''con otros cjento cavalleros bien vos conssigrá; 



1449 aguardar, igual que 'guardar', servir y atender, 
v. 2168. 

1461 pora huebos de lidiar, 'para las necesidades de 
lidiar', 'como para lid'. Igual en 1695 ; comp. 1374 y 123. 

1462 Santa María, hoy Albarracín, en la provincia de 
Teruel. Los autores árabes la llaman Santa María del 
Oriente de Andálus (para distinguirla de la del Occidente 
o del Algarve en Portugal) o Santa María de Aben Razín 
(Santa María d'Alvaraz'xn. 2645), porque la poseía desde 

1 la familia musulmana de los Aben Razín, que ahora 
era tributaria del Cid. 



224 CANTAR DE LAS BODAS 

"id pora Medina quanto lo pudiéredes far, 
"mi mugier e mis fijas con Minaya Álbar Fáñez, 
"así commo a mí dixieron, hi los podredes fallar; 
"con grand ondra aduzídmelas delant. 

i47o"E yo fincaré en Valencia, que mucho costadom ha; 
"grand locura serie si la desenparás; « 
"yo ffincaré en Valencia, ca la tengo por heredad." 

Esto era dicho, pienssao de cavalgar, 
e quanto que pueden non fincan de andar. 

1475 Trocieron a Santa María e vinieron albergar a Fronchalei 
e el otro día vinieron a Molina posar. 
El moro Avewgalvón, quando sopo el menssaje, 
saliólos recebir con grant gozo que faze: 
"¿Venides, los vassallos de myo amigo natural? 

1480 "A mí non me pesa, sabet, mucho me plaze!" 
Fabló Muño Gustioz, non speró a nadi : 
"mió Qid vos saludava, e mandólo recabdar, 
"con ciento cavalleros que privádol acorrades; 
"su mugier e sus fijas en Medina están; 

14^ "que vayades por ellas, adugades gelas acá, 
"e ffata en Valencia dellas non vos partades." 
Dixo Avengalvón: "fer lo he de veluntad." 
Essa noch conducho les dio grand, 



1475 Fronchales, hoy Bronchales (a 25 kilómetros de 
Albarracín) pueblo de la provincia de Teruel, rayano con 
la de Guadalajara. De Bronchales a Molina hay 45 kilóme- 
tros, y es una jornada del viaje, según se dice en el verso 
siguiente. Para las distancias recorridas en otras jornadas, 
véase v. 2877. 



CANTAR DE LAS BODAS 22 D 

a la mañana pienssan de cavalgar; 

qientol pidieron, mas él con dozientos va. 

Passan las montañas, que son fieras e grandes, 

passaron desí Mata de Toraaíz 
12 b de tal guisa que ningún miedo non han, 

por el val de Arbuxiído pienssan a deprunar. 
E en Medina todo el recabdo está ; 

vídolos vertir armados temiós Minaya Alvar Fáñez, 
q5 envió dos cavalleros que sopiessen la verdad; 

esto non detardan, ca de coraqon lo han; 

el uno fincó con ellos y el otro tornó a Álbar Fáñez : 

"Virtos del Campeador a nos vienen buscar; 

1491 las montañas son las que después llama montes 
de Luzón, 2653. Luzón es un pueblo de la provincia de 
Guadalajara, entre Medinaceli y Moiina. Debe su nombre 
a los antiguos L u s o n e s, pueblo celtíbero de hacia el 
nacimiento del Tajo, nombrado por Estrabón. Los roble- 
dales y pinares que antes cubrían aquella tierra, están hoy 
muy mermados. 

1492 La Mata de Taranz, llámala campo de Taranz, 1544, 
hoy se llama "campo Taranz", y es una llanura pedregosa 
que se dilata sobre el alto del valle de Arbujuelo, entre 
las provincias de Soria y Guadalajara. 

1493 val de Arbuxuelo. hoy valle de Arbujuelo, riachue- 
lo afluente del Jalón. El viajero que desde el campo de 
Taranz baja el Valle de Arbujuelo, tiene siempre delante 
las torres y murallas de Medinaceli, á la cual se dirige. 
Arbujuelo es como el punto central de toda la geografía 
del Poema, nombrado siempre, a pesar de su insignificancia, 
cuando los personajes viajan de Valencia a Castilla. Véase 
adelante 1543, 2656 y p. 28. 

1494 todo el recabdo está, 'hay toda clase de precaucio- 
nes'. Se pondera el cuidado que toma Minaya para asegu- 
rar el viaje de las dueñas; comp. 151 1, 1567. Desde Medi- 
na se divisa todo el valle de Arbujuelo, y al ver por él ve- 
nir gente de armas, Minaya envía a saber quiénes son. 

i5 



22Ó CANTAR DE LAS BODAS 

"afevos aquí Per Vermudoz delant 
1499 ¿>"e Muño Gustioz que vos quieren sin hart, 
i5oo "e Martín Antolínez, el Burgalés natural, 
"e obispo don Jerotne, coranado leal, 
"e alcáyaz Avengalvón con sues fuerqas que trahe, 
"por sabor de mió £id de grand óndraü dar; 
"todos vienen en uno, agora llegarán." 
i5o5 Essora dixo Minaya: "vayamos cavalgar." 

Esso íío apriessa fecho, que nos quieren detardar. 
Bien salieron den qiento que non pareqen mal, 
en buenos cavallos a cuberturas de pándales 
e peytrales a cascaviellos, e escudos a los cuellos traen, 
1510 e en las manos lanqas que pendones traen, 

que sopiessen los otros de qué seso era Álbar Fáñez 

o quemo saliera de Castiella con estas d*ueñas que trahe 

Los que ivan mesurando e llegando delamt 
luego toman armas e témanse a deportar; 
1515 por qerca de Salón tan grandes gozos van. 

Don llegan los otros, a Minaya se van homillar. 



1501 coronado (como en 1993), forma concurrente cob 
coronado, 1288, 1460, etc., 'clérigo'. 

1502 alcáyaz, 'alcaide', el que tiene a su cargo una for- 
taleza. Avengalvón gobernaba a Molina, 1464, 1545. 

1509 Antiguamente se adornaban los petrales de los ca- 
ballos con grandes cascabeles, especialmente para correr en 
las fiestas. Sobre el escudo al cuello, v. p. 105. 

1513 mesurar significa 'explorar, reconocer el terreno . 
Refiérese a los batidores de la caballería de Pero Ver- 
múdez y de Avengalvón. 

1514 témanse a deportar, 'comienzan a deportarse'; de- 
portarse, 'solazarse con ejercicios corporales'. 



CANTAR DE LAS BODAS 227 

Quando llegó AveMgalvón, dont a ojo lo ha, 
sonrrisándose de la boca, hívalo abraqar, 
en el ombro lo saluda, ca tal es so husaje: 

i52o"Tan buen día convusco, Minaya Albar Fáñezl 
"Traedes estas dueñas por o valdremos más, 
"mugier del Qid lidiador e sus f fijas naturales; 
"ondrar vos hemos todos, ca tal es la su auze, 
"maguer que mal le queramos, non gelo podremos íav, 

i525"en paz o en guerra de lo nuestro abrá; 

"muchol tengo por torpe qui non conosqe la verdad." 



84 

los viajeros descansan ew medina. parten 

de Medina a Molina. — Llegan cerca de Va- 
lencia. 



Sorrisós de la boca Álbar Fáñez Minaya: 
"Yo Avengalvón, amígol sodes sin falla 1 
"Si Dios me llegare al £id e lo vea con el alma, 
i53o"desto que avedes fecho vos non perderedes nada. 
"Vayamos posar, ca la qena es adobada." 
Dixo Avengalvón: "plazme desta presentaja; 

151 'le besa en el hombro'; comp. 3030, para saludar 
'be .c'. Era costumbre propia de los moros saludar besando 
en el hombro, en el brazo (así Boabdil al rey Católico 
cuando le entregó Granada) o en el cuello (así en Ro- 
land, 601). 

1523 auze, 'ventura, dicha', 2366. 

1530 Luego omite el poeta referir lo que aquí anuncia; 
v. p. 85. 

1532 presentaja, 'obsequio, agasajo'. 



228 CANTAR DE LAS BODAS 

"antes deste terqer día a vos la daré doblada." 

Entraron en Medina, sirvíalos Minaya, 
i535todos fueron alegres del cerviqio que tomaron, 

el portero del rey quitar lo mandava; 

ondrado es mió Qid en Valencia do estava 

de tan grand conducho commo en Medínál sacaron; 

el rey lo pagó todo, e quito se va Minaya. 
1540 Passada es la noche, venida es la mañana, 

oída es la missa, e luego cavalgavan. 

Salieron de Medita, e Salón passavan, 

Arbuxuelo arriba privado aguijavan, 

el campo de Taraos luégol atravessavan, 
i545vinieron a Molina, la que Ave?¡galvón mandava. 

El obispo don Jerorae, buen cristiano sin falla, 

las «noches e los días las dueñas aguardado; 

e buen cavallo en diestro que va ante sufs armas. 

Entre él e Álbar Fáñez hivan a una compaña. 



1534 Para la jornada de Molina a Medina que hace 
Avengalvón, y que repite de vuelta al día siguiente, véa- 
se 2877. 

1544 Taranz, véase 1492. 

1548 cavallo en diestro (antiguo francés, cheval en 
áestre, destrier, latín dexterarius) era el caballo de armas, 
entero y de gran talla. Se le reservaba para el cohíbate, 
y así en el viaje se le llevaba en diestro, o a la derecha del 
caballero, el cual iba sobre un palafré o caballo de camino y 
de lujo. Caso necesario, el caballero descendía del palafré 
y hallaba el caballo a su derecha, dispuesto para ser mon- 
tado por el estribo izquierdo. Detrás del caballo iba una 
acémila llevando las armas y equipaje, según se expresa en 
este verso que anotamos (v. Cantar, p. 628, y Bertoni, 
p. 163). 

1549 Entre, pleonástico, con la conjunció», véase 191. 



CANTAR DE LAS BODAS 229 

i- c 5oEntrados son a Molina, buena e rica casa; 
el moro AveHgalvón bien los sirvié sin falla, 
de quanto que quisieron non ovieron falla, 
aun las ferraduras quitar gelas mandava; 
a Minaya e a las dueñas ¡ Dios cómmo las ondrava! 

i?550tro día mañana luego cavalgavan, 
fata en Valencia sirvíalos sin falla; 
lo so despendié el moro, que de/los non tomava nada. 
Con estas alegrías e nuevas tan ondradas 
aprés son de Valenqia a tres leguas contadas. 

i56oA mió £id, el que en bueno cinxo espada, 
dentro a Valenqia el mandado/ levavan. 

85 
El Cid envía gentes al encuentro de los viajeros. 

Alegre ío mió Qiá, que nunqua más nin tanto, 
ca de lo que más amava yál viene el mandado. 
Dozie«tos cavalleros mandó exir privado, 
i565que reqiban a Mianaya e a las dueñas fijas dalgo; 
él sedíe en Valenqia curiando e guardando, 
ca bien sabe que Álbar Fáñez trahe todo recabdo; 

1553 'mandaba pagar hasta las herraduras'. El pagar 
las herraduras era una atención, y a veces una obligación ; 
por ejemplo, el señor debía herrar el caballo del -vasallo, 
a quien llamaba a vistas. 

!5S9 aprés, 'cerca'. 



23o CANTAR DE LAS BODAS 



86 

Don Jerónimo se adelanta a Valencia para pre- 
parar una procesión. — El Cid cabalga al encuen- 
tro de Jimena. — Entran todos en la ciudad. 

afevos todos aquestos regiben a Minaya 
e a las dueñas e a las niñas e a las otras compañas. 

1570 Mandó mió £id a los que ha en su¿ casa 
que guardassen el alcacer e las otras torres altas 
e todas las puertas e las exidas e las entradas, 
€ aduxiéssenle a Bavieca; poco avié quel ganara 
d' aquel rey de Sevilla e de la sue arrancada, 
aun non sabié mió Qid, el que en buen ora qinxo espada, 

1575SÍ serié corredor o ssi abrié buena parada; 

a la puerta de Valengia, do en so salvo estova, 
delante su mugier e de sus fijas querié tener las armas. 

Rebebidas las dueñas a una grant ondranca, 
obispo don ]trome adelant se entrava, 

i58oy dexava el cavallo, pora la capiella adeliñava; 
con quantosque él puede, que con oras se acordaran, 

1573 b Dudas acerca de este verso, p. 85. 

1576 'donde estaba en completa seguridad'; recuérden- 
se los temores del Cid para no alejarse de Valencia, v. 1566, 
1471. 

1577 tener las armas, 'jugar las armas', para ejerci- 
tarse en ellas y mostrar destreza, ya en las fiestas, 1602, 
2243, ya al recibir a una persona, 2887, 2896, o al despe- 
dirla, 2613, 2673, 2687. 

1581 que con oras se acordaran, 'que se habían pre- 
parado (v. 3058-59) con tiempo' ( ?). Bello traduce arbitra- 
riamente acordarse con oras, 'juntarse a rezarlas'. D. Hi- 
nard, 'qui arrivérent á l'heure'. 



CANTAR DE LAS BODAS 23 I 

sobrepellices vestidas e con cruzes de plata, 
recibir salién las dueñas e al bueno de Minaya. 
El que en buen ora nasco non lo detardava : 

,58 7 vistiós el sobregonel; luenga trahe la barba; 

i585ensiéllanle a Bavieca, cuberturas le echavain, 
mió £id saJió sobrél, e armas de fuste tomava. 

1589 Por nombre el cavallo Bavieca cavalga, 

ií>88fizo una corrida, ésta ío tan estraña, 

i^quando ovo corrido, todos se maravillavan; 

des día se precjó Bavieca en quant grant ío España. 
En cabo del cosso mió Qid descat'algava, 
adeliñó a su mugier e a sues fijas amas; 
quando lo vio doña Ximena, a phdes se le echava : 

»%5"Merced, Campeador, en buen ora cinxiestes espada ! 
"Sacada me avedes de muchas vergüenzas malas; 
"afeme aquí, señor, yo e vuestras fijas amas, 
"con Dios e convusco buenas son e criadas." 
A la madre e a las fijas bien las abraqava, 

ifcodel gozo que avíen de los sos ojos lloravan. 

Todas las sus mesnadas en grant deleyt estavan, 

1587 sobregonel es voz desconocida; debe ser especie 
de gonela o túnica de seda, probablemente la prenda que 
▼iste Fernando II en su retrato con armas de fuste, p. 10S. 

1592 en cabo del cosso, 'al terminar la carrera' (o la 
tórrida, 1588). Esta corrida del caballo era un ejercicio ca- 
balleresco muy usado. El Cid vuelve a correr a Babieca ante 
el rey, en la p. 345. Comp. v. 3513. En antiguo francés la 
corrida, o alarde de equitación a galope, se llamaba eslai. 
Carlomagno corre su caballo Tencendur delante de todo su 
ejército, antes de la batalla, y lo mismo hace Baligant 
(Roland, 2997, 3166). El eslai era uno de los ejercicios que 
el novel caballero hacía después de recibir caballería. 



CANTAR DE LAS BODAS 



armas teníeo e tablados crebantavan. 
Oíd lo que dixo el que en buena ginxo espada: 
"vos doña Ximcna, querida mugier e ondrada, 
i6o5 r 'e amas mis fijas mió coracón e mi alma, 
"entrad comigo en Valencia la casa, 
"en esta heredad que vos yo he ganada*." 
Madre e fijas las manos le besavan. 
A tan grand ondra ellas a Valencja entravan. 



87 

Las dueñas contemplan a Valencia desde 
el alcázar. 

1610 Adeliñó mió £id con ellas al alcacer, 

allá las subie en el más alto logar. 

Ojos vellidos catan a todas partes, 

miran Valencja cómmo yaze la qibdad, 

e del otra parte a ojo han el mar, 
i6i5miran la huerta, espessa es e graind, 

e todas las otras cosas que eran de solaz; 

alean las manos pora Dios rogar, 

desta ganancia cómmo es buena e grand. 

Mió Cid e sus compañas tan a grand sabor están. 

El ivierno es exido, que el marco quiere entrar. 



1602 'jugaban las armas (v. 1577) y quebrantaban ta- 
blados'. El tablado era un castillejo de tablas, al que los 
caballeros alanceaban para derribarlo. 



CANTAR DE LAS BODAS 233 

i62oDezir vos quiero nuevas de allant partes del mar, 
de aquel rey Yúcef que en Marruecos está. 



El rey de Marruecos viene a cercar a Valencia. 

Pesól al rey de Marruecos de mió Cid don Rodrigo : 
"que en mis heredades fuertemientre es metido, 
"e él non gelo grádele sinon a Jesu Cristo." 
1625 Aquel rey de Marruecos ajuntava sus virtos; 

con qinquaenta vezes mili de armas, todos' foron conplidos, 
entraron sobre mar, en las barcas son metidos, 
van buscar a Valenqia a mió Cjd don Rodrigo. 
Arribado an las naves, fuera eran exidos. 

89 

1630 Llegaron a Valencia, la que mió Qid a conquista, 
fincaron las tiendas, e posan las yentes descreídas. 
Estas nuevas a mió C.id eran venidas. 



90 

Alegría del Cid al ver las huestes di Marruecos. 
Temor de Jimena. 

"¡ Grado al Criador e ai Padre espirital ! 

1 62 1 Yúcef de Marruecos, emperador almoráride, pá- 
ginas 27 y 17. 

1633 La conjunción e pleonástica, y. 300. 






2^4 CANTAR DE LAS BODAS 

"Todo el bien que yo he, todo lo tengo delant: 

«635"con afán gané a Valenqia, e ela por heredad, 
"a menos de muert no la puodo dexar; 
"grado al Criador e a santa María madre 
"mis fijas e mi mugier que las tengo acá. 
"Venídom es deliqio de tierras d' allenbmar, 

164c "entraré en las armas, non lo podré dexar; 
"mis fijas e mi mugier veérme an lidiar; 
"en estas tierras agenas verán las moradas cómmo se fazen, 
"afarto verán por los ojos cómmo se gana el pan." 
Su mugier e sus fijas subiólas al alcáqer, 

j645alcavan los ojos, tiendas vinieron fincar; 
"¿Oués esto, Cid, sí el Criador vos salve!" 
— "Ya mugier ondrada, non avades pesar ! 
"Riqueza es que nos acreqe maravillosa e grand : 
"a poco que viniestes, presend vos quieren dar : 

i65o"por casar son vuestras fijas, adúzenvos axuvar." 
— "A vos grado, Cjd, e al Padre spirital." 
— "Mugier, seed en este palaqio, en el alcáqÉT; 
"non ayades pavor por que me veades lidiar, 
"can !a merced de Dios e de santa María madre, 



1639 Véase p. 75-76. 

1644 También Florence, asomada a una ventana, ve el 
ejército dispuesto a combatir, y temerosa, quiere evitar 
la batalla, pero su padre la tranquiliza ; Florence de Rome, 
chanson d'aventure du premier quart du xme siécle, 
publ. par A. Wallenskóld, París, Soc. des anc. text., 1907, 
versos 1059-80 (igual en el cuento de Otas, Ríos, Hisi. 
crít. de la liter., t. V, p. 405). 

1650 'os traen el ajuar' para el casamiento; sobre el 
axuvar v. 2571. 



CANTAR DE LAS BODAS 235 



55 "créqem el corazón por que estades delant; 
"con Dios aquesta lid yo la he de arrancar." 



91 

El Cid esfuerza a su mujer y a sus hijas. — 
los moros invaden la huerta de valencia. 



Fincadas son las tiendas e pareqen los alvores, 
a una grand priessa tañién los atamores; 
alegravas mió £id e dixo : "tan buen día es oy !" 

*o Miedo a su mugier e quiérel crebar el coraqón, 
assí ffazie a las dueñas e a sus fijas amas a dos: 
del día que nasquieran non vinieran tal tremor. 

Prisos a la barba el buen Qiá Campeador: 
"Non ayades miedo, ca todo es vuestra pro; 

¡65 "antes destos quinze días, si ploguiere a.1 Criador, 
"abremos a ganar aquellos atamores; 

566 ¿"a vos los pondrán delant e veredes quáles son, 
"desí an a sse^r del obispo don Jerome, 
"colgar los han en Santa María madre del Criador/' 
Vocaqión es que fizo el CJd Campeador. 

670 Alegre' son las dueñas, perdiendo van el pavor. 

Los moros de Marruecos cavalgan a vigor, 

por las huertas adentro entran sines pavor. 



1655 crécem el coraqón, véase pág. 93, n. 2. 
1666 b Los tambores desconocidos de los cristianos, 
p. 107; comp. p. 85. 

1671 a zigor, 'con presteza', 2589, 3583. 



236 CANTAR DE LAS BODAS 

9 2 

Espolonada de los cristianos. 

Vítfolo e! atalaya e tanxo el esquila ; 
prestas son las mesnadas de las yentes de Roy Díaz, 
íí7?adóbanse de coracón e dan salto de la villa. 
Dos fallan con los moros cometiénlos tan aína, 
sácanlos de las huertas mucho a fea guisa; 
quinientos mataron dellos conplidos en es día. 

93 

Plan de batalla. 

Bien fata las tiendas dura aqueste alcaz, 
ii58omucho avien fecho, piénssanse de tornar. 

Álbar Salvadórez preso fincó allá. 

Tornados son a mió £id los que comién so pan ; 

él se lo vio con los ojos, cuéntangelo delant. 

alegre es mió Qid por quanto fecho han: 
í685"Oídme, cavalleros, non rastará por al; 

"oy es día bueno e mejor será eras: 

"por la mañana prieta todos armados seades, 

1673 tanxo el esquila, 'tocó la campana' para avisar % 
la ciudad. 

1676 Dos fallan 'cuando se encuentran'. 

1 68 1 El autor olvida decir cómo se rescató Alvar, p. 83. 

1685 Véase 710. 

1687 por la mañana prieta, 'cerca del amanecer'. 



CANTAR DE LAS BODAS l'^ 

689 "el obispo do Jerowc soltura nos dará, 
1 "dezir nos ha la missa, e penssad de cavalgar; 

690 "ir los hemos fferir, non passará por al, 

:69o b "en el nombre del Criador e d' apóstol santi Yague. 

"Más vale que nos los vezcamos, que ellos cojan el pan." 
Essora dixieron todos: "damor e de voluntad." 
Fablava Minaya, non lo quiso detardar: 
"pues esso queredes, Qid, a mí mandedes al; 

,693 "dadme qiento e treinta cavallero9 pora huebos de lidiar: 
"quando vos los fóredes ferir, entraré yo del oirá part; 
"o de amas o del una Dios nos valdrá." 
Essora dixo el Qid: "de buena voluntad." 

94 

El Cid concede al obispo las primeras heridas. 

El día es salido e la noch es entrada, 
1700 nos detardar) de adobasse essas yentes cristianas. 

A los mediados gallos, antes de la mañana, 

el obispo don Jerora^ la missa les cantava; 

la missa dicha, grant sultura les dava: 

"El que aquí muriere lidiando de cara, 
1705 "préndol yo los pecados, e Dios le abrá el alma. 

1689 soltura, 'absolución' de pecados, v. 1703. 

1695 pora huebos de lidiar, 'para lidiar', v. 1461. 

1 701 a los mediados gallos, 'a las tres de la madrugada', 
v. 324. 

1705 Compárese con esta absolución que da D. Jerónimo 
la que el arzobispo Turpin da a los franceses antes de la 



238 CANTAR DE LAS BODAS 

"A vos £id don Rodrigo, en buena qinxiestes espada, 
"yo vos canté la missa por aquesta mañana ; 
"pídovos uno dono e seam presentado: 
"las feridas primeras que las aya yo otorgadas." 
»7(oDixo el Campeador: "desaquí vos sean mandadas." 



95 

los cristianos salen a batalla. derrota de yú- 

cef. Botín extraordinario. — El Cid saluda a su 
mujer y sus hijas. dota a las dueñas de jlmena. 
Reparto del Botín. 

Salidos son todos armados por las torres de Quarto, 
mió CJd a los sos vassallos tan bien los acordando. 
Dexan a las puertas omnes de grant recabdo. 
Dio salto mió Qid en Bavieca el so cavallo; 
C7i5de todas guarnizones muy bien es adobado. 
La seña sacan fuera, de Valenqia dieron salto, 

batalla de Roncesvalles, imponiéndoles por penitencia ef 
matar a los sarracenos (Roland, 1132). La indulgencia plena- 
ria a los que parten para una expedición militar ocurre en 
Girará de Vienne y otros poemas (Bello, Obras, II, p. 266) 
1709 Las feridas primeras, v. p. 98. 

171 1 El Quarto es un lugar situado en el cuarto mi- 
liario del camino que desde Valencia conducía a Cas- 
tilla. Las torres de Cuarto (en valenciano torres de Cuart) 
son las que defienden por ambos lados la puerta de la 
muralla de Valencia que da salida al camino de Cuart. 
Las que hoy se conservan son del siglo xv y pertenecen a 
un ensanche de la muralla más antigua ; ésta, a su vez, 
también tenía su puerta y torres de Cuarto. 

1 712 'mió Cid previniendo o aleccionando muy bien a 
su? vasallos'. 



CANTAR DE LAS BODAS 2 39 

quatro mili menos treinta con mió Qid van a cabo, 
a los cjnquaenta mili vanlos ferir de grado ; 
o-2oÁlvar Alvaroz e Minaya entráronles del otro cabo. 
Plogo al Criador e ovieron de arrancarlos. 

Mió Qid enpleó la lanqa, al espada metió mano, 
atantos mata de moros que non fueron contados ; 
por el cobdo ayuso la sangre destellando. 
Ail rey Yúcef tres colpes le ovo dados, 
saliósle del sol espada, ca muchal andido el cavailo, 
metiósle en Gujera, un castiello palaciano; 
mió Qid el de Bivar fasta allí llegó en alcanzo 
con otros quel consiguen de sos buenos vassallos. 
Desd' allí se tornó el que en buen ora nasco, 
mucho era alegre de lo que an caqado; 
allí precjó a Bavieca de la cabeqa fasta a cabo. 
Toda esta ganancia en su mano a rastado. 
Los qinquaenta mili por cuenta fuero' notados: 
non escaparon mas de cjento e quatro. 
Mesnadas de mío £id robado an el canpo; 
entre oro e plata fallaron tres mili marcos, 
de las otras ganancias non avía recabdo. 
Alegre era mío (Jid e todos sos vassallos, 
que Dios les ovo merqed que vencieron el campo;- 

1722 El Cid usó la lanza, y después de haberla que- 
brado, echó mano a la espada, p. 101. 

1727 Gujera, 'Cullera', v. 1160. 

1731 cagar, 'coger' en general (captare, c a p t i a r e) ; 
no había aún restringido su significado a lo que se coge 
u ocupa por medio de la caza (aucupari, venari). 

J 733 vastar, 'quedar' (ha quedado por suya). 



24O CANTAR DE LAS BODAS 

quando al rey de Marruecos assí lo an arrancado, 
dexó Albar Fáñez por saber todo recabdo ; 
con cjent cavalleros a Valencia es entrado, 
fronzida trahe la cara, que era desarmado, 

i745assí entró sobre Bavieca, el espada en la mano. 
Recjbienlo las dueñas que lo están esperando; 
mió (Jid fincó antellas, tovo la rienda al cavallo: 
"A vos me omillo, dueñas, grant prez vos he ganado: 
"vos teniendo Valencia, e yo venqí el campo; 

i75o"esto Dios se lo quiso can- todos los sos santos, 

'"quando en vuestra venida tal ganancia nos han dado. 
"Vendes el espada sangrienta e sudiento el cavallo: 
"con tal cum esto se venqen moros del campo. 
"Rogad al Criador que vos viba algunt año, 

i7í>5"entraredes en prez, e besarán vuestras manos." 
Esto dixo mió Qid, diqiendo del cavallo. 
Quandol vieron de pie, que era descavalgado, 
las dueñas e las fijas, e la mugier que vale algo 



1744 froncida la cara, como en 2436, entiéndase que se 
trata de la cofia froncida ; y era desarmado quiere decir 
que se había quitado las armas defensivas, el yelmo y el 
almófar, lo cual se hacía en cuanto se cesaba de combatir, 
para refrescar la cabeza. Este pasaje resulta perfectamente 
claro comparándolo con 789-90 y 2436-37. 

1748 a vos me omillo, fórmula usual de saludo, v. 1396. 

1753 con tal cum esto, 'de este modo', 'así'. 

1755 besarán vuestras manos, 'tendréis vasallos' (com- 
párese 3450, y vos besa las manos como vassallo a señor, 
2948) ; entiéndase que aumentarán en el número de va- 
sallos, pues ya eran señoras de Valencia, y como tales 
tenían numerosos vasallos. 

1756 digiendo, 'apeándose', v. 1394. 



CANTAR DE LAS BODAS 24 I 

delant el Campeador los inojos fincaron: 
x/'o" Somos en vuestra merqed, e bivades muchos años !" 
En buelta con él entraron al palaqio, 

e ivan posar con él en unos preciosos escaños. 

"Ya mugier doña Ximena, nom lo aviedes rogado? 

"Estas dueñas que aduxiestes, que vos sirven tanto, 
1765'quiérolas casar con de aquestos mios vassailos; 

"a cada una dellas doles dozientos marcos, 

"que lo sepan en Castiella, a quién sirvieron tanto. 

"Lo de vuestras fijas venir se a más por espacio.'"' 

Levantáronse todas e besáronle las manos, 
i77ogrant ío el alegría que ío por el palaqio. 

Comino lo dixo el Qid, assí lo han acabado. 
Minaya Álbar Fáñez fuera era en el campo, 

con todas estas yentes escriviendo e contando ; 

entre tiendas e armas e vestidos preqiados 
1775 tanto fallan ellos desto que mucho es sobejano. 

Quiérovos dezir lo que es más granado: 

non pudieron saber la cuenta de todos los cavallos, 

que andan arriados e non ha qui tomallos; 

los moros de las tierras ganado se an y algo ; 
1780 maguer de todo esto, el Campeador contado 

1765 con de aquestos, 'con algunos de aquestos'. 

1769 Besan la mano al Cid, agradeciéndole la dote que 
les concede; comp. 159, 692, etc. 

1 771 lo han acabado, 'lo han llevado a cabo', 'lo han 
hecho'. 

1773 Minaya al frente de los quiñoneros o repartido- 
res del botín, p. 98. 

1778 'andan arreados y no hay quien los tome'. 

1780 maguer de, 'a pesar de'. 

16 



242 CANTAR DE LAS BODAS 



de los buenos e otorgados cayéronle mili cavallos; 

quando a mío £id cayeron tantos, 
1782 b los otros bien pueden fincar pagados. 

Tanta tienda preciada e tanto tendal obrado 

que a ganado mió Qiá con todos sos vassallos! 
1785 La tienda del rey de Marruecos, que de las otras es cabo, 

dos tendales la sufren, con oro son labrados; 

mandó mió Qid el Campeador contado, 

que fita sovisse la tienda, e non la tolliesse dent cristiano : 

"Tal tienda comino esta, que de Marruecos ha. passado, 
1790 "enbiar la quiero a Alfonsso el Castellano, 

"que croviesse sus nuevas de mió CTid que avíe algo." 
Con aquestas riquezas tantas a Valencia son entrados. 

El obispo don Jtrome, caboso coronado, 

quando es farto de lidiar con amas las sus manos, 
1795 non tiene en cuenta los moros que ha matados; 

lo que cadié a él mucho era sobejano; 

mió Cjid don Rodrigo, el que en buen ora nasco, 

de toda la su quinta el diezmo l'a mandado. 

1783 tendal obrado (comp. 2401), poste con labores, sea 
de taracea y piedras preciosas, sea de plata, etc., como se 
ve en otras descripciones de tiendas preciosas, sea de oro, 
como en el v. 1786. 

1786 Se trata de una tienda alargada, de base elíptica, 
con dos centros marcados por los dos postes o tendales. 

1788 fita sovisse, 'quedase plantada'; sovisse es forma 
dialectal por soviese, del verbo seder (comp. 1820). Para 
cristiano, 'nadie', v. 29. 

1790 Olvido posterior del poeta, p. 84. 

1798 'le ha otorgado el diezmo'. 



CANTAR DE LAS BODAS 243 



9 6 

GOZO DE LOS CRISTIANOS. El ClD ENVÍA 

NUEVO PRESENTE AL REY. 

Alegres son por Valencia las yentes cristianas, 

i8co tantos avien de averes, de cavallos e de armas; 
alegre es doña Ximena e sus fijas amas, 
e todas las otras dueñas qu.es tienen por casadas. 
El bueno de mió £id non lo tardó por nada: 
"¿Do sodes, caboso? venid acá, Mi/naya; 

t 8o5"de lo que a vos caciió vos non gradegedes nada; 
"desta mi quinta, dígovos sin falla, 
"prended lo que quisiéredes, lo otro remanga. 
"E eras ha la mañana ir vos hedes sin falla 
"con cavallos desta quinta que yo he ganada, 

,8io"con siellas e con frenos e con señas espadas; 
"por amor de mi mugier e de mis fijas amas, 
"por que assi las enbió dond ellas son pagadas, 
"estos dozientos cavallos irán en presenta jas, 
"que non diga mal el rey Alfons del que Valencia manda." 

jSisMandó a Per Vermudoz que fosse cotni Minaya. 
Otro dia mañana privado cavalgavan, 
e dozientos omnes lievan en su conpaña, 



1804 caboso, epíteto elogioso, v. 226. 

1807 remanga, 'quede', presente subjuntivo de remanir. 
1 81 o Comp. 818. 

181 3 Para el quinto de los caballos ganados que el Cid 
envía al rey, v. p. 99. 



244 CANTAR DE LAS BODAS 

con saludes del £id que las manos le besava : 

desta lid que mió £id ha arrancada 
1819 fcdozientos cavallos le enbiava en presentaja, 
182c "e servir lo he sienpre mientra que ovisse el alma." 



97 

MlNAYA LLEVA EL PRESENTE A CASTILLA. 

Salidos son de Valencja e pienssan de andar, 
iales ganancias traen que son a aguardar. 
Andan los días e las noches, que vagar non se dan 
e passada han la sierra, que las otras tierras parte. 
1825 Por el rey don Alfons tómanse a preguntar. 

98 

MlKAYA LLEGA A VaLLADOLID. 

Passando van las sierras e los montes e las aguas, 
llegan a Valladolid do el rey Alfons estava ; 
enviávale mandado Per Vermudos e Minaya, 
que mandasse regebir a esta conpaña 
1830 mió £id el de Valencia enbía su? presentaja. 

1820 ovisse, forma dialectal por oviesse, del verbo 'ha- 
ber' (comp. 1788). 

1824 ¡a sierra que separa la cuenca del Tajo de la del 
Duero ; aquí se trata del Guadarrama. 



CANTAR DE LAS BODAS 245 



99 

El rey sale a recibir a los del Cid. — Envidia 
de Garci Ordóñez. 

Alegre ío el rey, non vidiestes atanto, 
mandó cavalgar apriessa todos sos fijos dalgo 
i en los primeros el rey fuera dio salto, 
a veer estos mensajes del que en buen ora nasco 

1835 If ames de Carrion, sabet, is acertaron, 

e cowide don García, del Qid so enemigo malo. 

A los unos plaze e a los otros va pesando. 

A ojo los avien los del que en buen ora nasco, 

cuédanse que es almofalla, ca non vienen con mandado; 

1840 el rey don Alfonso seise santiguando. 

Minaya e Per Ytrmndoz adelante son llegados, 
f ¡riéronse a tierra, dicieron de los cavallos; 
antel rey Alfons los inoios fincados, 
besan la tierra e los pieles amos: 

1845 "Merced, rey Alfonsso, sodes tan ondrado ! 

"por mió Cid el Campeador todo esto vos besamos; 



1835 Para la codicia que los presentes del Cid despiertan 
en los de Carrión, véase 1372. 

1836 El conde Garci Ordóñez, p. 21 a 23. 

1839 ca non, 'y no que', p. 84, n. 2. Los del rey, al 
divisar a los del Cid, piensan que más parecen un ejér- 
cito que simples mensajeros, aunque ya sabían quiénes eran 
por el aviso expresado en el v. 1828. 

1840 El rey 'se hacía cruces' admirado. 

1842 f {riéronse a tierra, 'echaron pie a tierra', v. 2019- 
3025. Dicieron, 'se apearon', v. 1394. 



24Ú CANTAR DE LAS BODAS 

"a vos llama por señor, e tienes por vuestro vassallo 
"mucho precja la ondra el Cid quel avedes dado. 
"Pocos días ha, rey, que una lid a arrancado: 

1850 "a aquel rey de Marruecos, Yúceff por nombrado, 
"con qinquaenta mili arrancólos del campo. 
"Los ganados que fizo mucho son sobejanos, 
"ricos son venidos 1 iodos los sos vassallos, 
"e embíavos dozientos cavallos, a bésavos las manos." 

1855 Dixo rey don Alfons: "Recabólos de grado. 

"Gradéscolo a mió £id que tal don me ha enbiado; 
"aun vea ora que de mí sea pagado." 
Esto plogo a muchos e besáronle las manos. 
Pesó al cofM.de don García, e mal era irado; 

1860 con diez de sos parientes aparte davan salto: 
"¡ Maravilla es del Cid, que su ondra creqe tanto. 
"En la ondra que él ha nos seremos abiltados; 
"por tan biltadamientre venqer reyes del campo, 
"commo si los fallasse mueri'os aduzirse los cavallos 

i805"por esto que él faze nos abremos enbargo." 



1852 ganados, 'ganancias', v. 481. 

1857 aun vea ora que, 'ojalá llegue tiempo que', com- 
párese 205. 

1860 aparte davan salto, literalmente, 'salían aparte', 
'se apartaban para hablar'. 

1863 biltadamientre, 'fácilmente, sin esfuerzo'. 



CANTAR DE LAS BODAS 247 

ÍOO 
El rey muéstrase denévolo hacia el Cid. 

Fabló el rey don Alfons odredes lo que diz: 
"Grado al Criador e a señor sant Esidre 
'"estos dozientos cavallos quem enbía mió Cid. 
"Mió reyno adelant mejor me podrá servir. 

1870 "A vos Minaya Albar Fáñez e a Per Vermudoz aquí 
"mándovos los cuorpos ondradamientre vestir 
"e guarnirvos de todas armas commo vos dixiéredes aquí, 
"que bien parescades ante Roy Díaz mío Cid; 
"dovos tres cavallos e prendedlos aquí. 

i875"Assí commo semeja e la veluntad me lo diz, 
"todas estas nuevas a bien abrán de venir." 



IOI 

LOS INFANTES DE CaRRIÓN PIENSAN CASAR 
CON LAS HIJAS DEL ClD. 

Besáronle las manos y entraron a posar; 
bien los mandó servir de quanto huebos han. 
D' iffantes de Carrión yo vos quiero contar, 
i88ofablando en so conssejo, aviendo su poridad: 

1867 sant Esidre, v. 1342. 
1869 'En lo sucesivo de mi reinado'. 
1876 nuevas, 'sucesos, negocios'. 

1878 'bien los mandó proveer de cuanto necesitaron' 
igual que en el v. 2639; huebos, v. 123. 



248 CANTAR DE LAS BODAS 



*'Las nuevas del £id mucho van adelant, 
"demandemos sus fijas pora con ellas casar; 
"creqremos en nuestra ondra e iremos adelant." 
Vinien al rey Aliaras con esta poridad: 



I02 

LOS INFANTES LOGRAN QUE EL REY LES TRATE EL CASA- 
MIENTO. El rey pide vistas con el Cid. — Minaya 
vuelve a Valencia, y entera al Cid de todo. — 
El Cid fija el lugar de las vistas. 

i885"Merced vos pidimos commo a rey e a señor; 

"con vuestro conssejo lo queremos fer nos, 

"que nos demandedes fijas del Campeador; 

"casar queremos con ellas a su ondra y a nuestra pro." 

Una grant ora el rey penssó e comidió; 
i8go"Yo eché de tierra al buen Campeador, 

"e faziendo yo a él mal, e él a mí grand pro, 

"del casamiento non sé sis abrá sabor; 

'"mas pues bos lo queredes, entremos en la razón." 
A Minaya Álbar Fáñez e a Per Vermudoz 
iSqsel rey don Alfonsso essora los llamó, 

a una quadra elle los apartó: 

1 881 'Los negocios del Cid prosperan mucho'. 

1888 Véase, para el orgullo de los de Carrión, p. 91. 

1889 'El rey pensó y meditó un gran rato', v. 1932, 2828 

y 2953- 

1892 'no sé si gustará del casamiento'. 

1893 entremos en la razón, 'comencemos la plática', 
v. 1926. 



CANTAR DE LAS BODAS 249 

"Oídme Minaya e vos, Per Vermudos: 
"sírvem mió Cid Roi Días Campeador, 
"elle lo merece e de mí abrá perdón; 

1899 & "viniéssem a vistas si oviesse dent sabor. 

1900 "Otros mandados ha en esta mi cort: 
"DíaVfgo e Ferrando, los iffantes de Carrión, 
"sabor han de casar con sus fijas amas a dos. 
"Secd buenos mensageros, e ruégovoslo yo 
"que gelo digades al buen Campeador : 

[905 "abrá y ondra e creqrá en onor, 

"por conssagrar con iffantes de Carrión." 
Fabló Minaya e plogo a Per Vermudoz: 
"Rogar gelo emos lo que dezides vos; 
"después faga el Cid lo que oviere sabor. " 

1910 — "Dezid a Roy Díaz, el que en buen ora na«ó, 
"quel iré a vistas do aguisado fore; 
"do elle dixiere, y sea el mojón. 
"Andar le quiero a mió CJd en toda pro." 
Espidieíisse al rey, con esto tornados son, 

t Qi5 van pera Valenqia ellos e todos los sos. 
Quando lo sopo el buen Campeador, 
■apriessa cavalga, a reqebirlos salió; 
sonrrisós mió Qid e bien los abracó : 



1899 b 'venga a vistas conmigo, si gusta'. 
1906 conssagrar por "consograr", 'emparentar con rela- 
ción de suegro a yerno', o 'de yerno a suegro', v. 3356. 

1912 Vemos que al Cid le corresponde fijar el lugar de 
las vistas, y al rey el plazo de ellas, v. 1962 y 1951. 

1913 'Quiero ayudar al Cid en cuanto pueda', v. 1388. 



25o CANTAR DE LAS BODAS 

"¿Venides, Minaya, e vos, Per Vzrmudozf 

1920 "En pocas tierras a tales dos- varones. 

'"¿Commo son las saludes de Alfons mió señor? 
"¿si es pagado o regibió el don?" 
Dixo Minaya : <: d' alma e de coracón 
"es pagado, e davos su amor." 

19^ Dixo mió Cád: "grado al Criador!" 
Esto diziendo, conpiecan la razón, 
lo quel rogava Alfons el de León 
de dar sues fijas a ifantes de Carrión, 
quel connoscie i ondra e crec/ié en onor, 

103c que gelo comssejava d' alma e de corazón. 
Quando lo oyó mió £id el buen Campeador, 
una grand ora penssó e comidió : 
"Esto gradesco a Cristus el mió señor. 
"Echado fu de tierra, /te tollida la onor, 

1935 "con grand afán gané lo que he yo; 

"a Dios lo gradesco que ddl rey he su amor, 
"e pídenme mis fijas pora ifantes de Carrión. 
"¿Dezid, Minaya e vos Per Vermudoz, 
''d' aqueste casamiento que semeja a vos?" 
— "Lo que a vos ploguiere esso dezimos nos " 



1919 Para la interrogación de saludo v. 204. 

1921 '¿Qué noticias traes de Alfonso?', v. 928. 

1922 La conjunción si encabeza una interrogación di- 
recta (como si fuese indirecta: dime si es pagado), 3216. 

1937 b El Cid consulta con sus sobrinos el matrimonio 
de sus hijas, pero no consulta a Jimena, a la cual sólo en 
el v. 2188 le comunica que el matrimonio está ya concerta- 
do. No obstante, la potestad de casar a las hijas residía en 



CANTAR DE LAS BODAS 23 I 

Dixo el Qid: "de grand natura son if antes de Carrión. 
1938 "ellos son mucho urgulloios e an part en la cort, 

"deste casamiento non avría sabor; 
194c ''mas pues lo conseja el que más vale que nos, 

"fablemos en ello, en la poridad seamos nos. 

"Afé Dios del cielo que nos acuerde en lo mijor.' r 

— "Con todo esto, a vos dixo Alfons 

"que vos vernié a vistas do oviéssedes sabor; 
ip 4 f> "querer vos ye veer e darvos su amor, 

"acordar vos yedes después a todo lo mejor." 

Essora dixo el Qid: "plazme de coracón." 

— "Estas vistas o las ayades- vos," 

dixo Minaya, "vos seed sabidor." 
io : o — "Non era maravilla si quisiesse el rey Alfons, 

"fasta do lo fallássemos buscar lo irtemos nos, 

"por darle gra-nd ondra commo a rey e señor. 

el padre y en la madre (Hiño jos a, Estudios sobre la hist, 
del derecho esp., p. 103). Adelante, v. 2606, Jimena ma- 
nifiesta su participación en el casamiento. La Primera Cró- 
nica General hace que el Cid consulte a su mujer en el 
pasaje correspondiente al verso que anotamos. 

1938 an part en la cort, no quiere decir que tengan 
asiento en las Cortes (como interpreta Corominas, Rev. de 
Legislación, 1900, p. 390), sino que siguen habitualmente la 
corte del rey, formando parte de la escuela o séquito del 
mismo. Efectivamente, los históricos Diego y Fernán Gon- 
zález figuran como "de schola regis" en los diplomas de 
1090, 1105, etc. 

1942 'Dios nos aconseje lo mejor.' 

1944 do oviéssedes sabor, 'donde gustéis'. 

1951 El sentido es: Si el rey quisiese y me llamase a su 
presencia, le iría a buscar donde pudiese hallarle (pues no 
había corte o residencia fija del monarca), mas, pues me 
honra concediéndome unas vistas, fijo el lugar en el Tajo. 



252 



CANTAR DE LAS BODAS 



"Mas lo que él quisiere, esso queramos nos. 
''Sobre Tajo, que es una agua mayor, 
i955"ayamos vistas quando lo quiere mió señor." 
Escrivien cartas, bien las sedló, 
con dos cavalleros luego las enbió : 
lo que el rey quisiere, esso ferá el Campeador. 



103 

El rey fija plazo para las vistas. Dispónese 
con los suyos para ir a ellas. 

Ai rey ondrado delant le echaron las cartas ; 

igóoquando las vio, de coracón se paga: 

"Saludadme a mió £id, el que en buena qinxo espada 

"sean las vistas destas tres set/manas ; 

"s' yo bivo so, allí iré sin falla." 

Non lo detardan, a mió Cid se tornavan. 

1965 Della part e della pora las vistas se adobavan; 
¿quién vido por Castiella tanta muía preqiada. 
e tanto palafré que bien amda, 
cavallos gruessos e corredores sin falla, 
tanto buen pendón meter en buenas astas, 

í 970 escudos boclados con oro e con plata, 



1965 della part e della, 'de una y de otra parte', 2079. 

3139- 

1968 sin falla, ripio común con la poesía francesa, 
p. 44, n. 2. 

1970 boclados con oro, 'con bloca de oro', p. 104. 



CANTAR DE LAS BODAS 253 

mantos e pielles e buenos qendales d' A/r^ró»dria? 

Conduchos largos el rey enbiar mandava 

a las aguas de Tajo, o las vistas son aparejadas. 

Con el rey atañías buenas conpañas. 
l 9"5 litantes de Carrió;¡ mucho alegres andan. 

lo uno adebdan e lo otro pagavan ; 

commo ellos tenien, creqer les ya la ganancia. 

quantos quisiessen averes d' oro o de plata. 

El rey don Alfonso a priessa cavalgava, 
1980 críemeles e podestades e muy grandes mesnadas. 

liantes de Carrión lievan srrandes conrañas. 



1971 En la poesía francesa ocurren a menudo expre- 
siones como '"soie Alexandrine", "paile Alexandrin", pues- 
Alejandría (ant. Alexándria) era el mercado de estas telas, 
que se fabricaban en Grecia, Siria, Persia e India. Schultz- 
Gorra (Zeitschrift für rom. Philologie, XXVI, 718) y Ber- 
toni (// Cantare del Cid, ps. 21 y 167) proponen dejar 
gendales d'Adria, como dice el manuscrito de Pedro Abbad, 
suponiendo que se trata de una mala traducción de la iras;" 
"cendal d'Andre*', que ocurre en las chansons francesas. 
La analogía de las dos expresiones es sorprendente, pero 
el tener aquélla como derivada de ésta nos obligaría a su- 
poner un error de traducción (consistente en tomar por 
femenino el nombre Andre, de la isla de Andró o Andros. 
del Archipiélago griego) y dos errores de transcripción (en 
omitir la tilde que representa la n y en añadir una i). Esta 
cuestión no podrá resolverse sino con nueva documentación. 

1972 conduchos largos, 'provisiones abundantes'; com- 
párese 804. 

1980 El conde era, desde los tiempos visigóticos, go- 
bernador de una comarca donde ejercía, por delegación dei 
rey, funciones militares, judiciales y económicas. Las 
podestades eran ricos omnes investidos de un cargo in- 
ferior al de conde, que consistía en el gobierno o tenencia- 
de una fortaleza, ciudad o territorio. 



254 CANTAR DE LAS BODAS 

Con el rey van leoneses e mesnadas gallizianas, 

non son en cuenta, sabet, las castellanas; 

sueltan las riendas, a las vistas se van adeliñadas. 

El Cid y los suyos se disponen para ir a las 
vistas. Parten de Valencia. — El rey y el Cid 
se avistan a orillas del Tajo. — Perdón solemne 
dado por el rey al Cid. — Convites. — El rey 
pide al Cid sus hijas para los infantes. — El 
Cid confía sus hijas al rey y éste las casa. 
— Las vistas acaban. Regalos del Cid a los que 
se despiden. — El rey entrega los infantes al 
Cid. 

1985 Dentro en Valenqia mió £id el Campeador 
non lo detarda, pora las vistas se adobó. 
Tanta gruessa muía e tanto palafré de sazón, 
tanta buena arma e tanto buen cavallo corredor, 
tanta buena capa e mantos e pelliqones; 

1990 chicos e grandes vestidos son de colores. 

Minaya Álbar Fáñez e aquel Per Vermudo^r. 
Martín Muñoz el que mandó á Mont Mayor, 

1992 be Martín Antolínez, el Burgalés de pro, 
el obispo don Jerome, coranado mejor, 
Álbar Alvaroz, e Alvar Sa/vadórez, 

«995 Muño Gustioz, el cavallero de pro, 

1982 gallizianas, 'gallegas'. 

1984 adeliñadas, 'encaminadas en derechura'. 
1987 muía para carga, o como el palafré, para camino 
(v. 1548); caballo para guerra. Comp. 2572, 3242. 
1993 coranado, 'clérigo', v. 1501. 



CANTAR DE LAS BODAS 255 

Galind Garcjaz, el que ío de Aragón: 

estos se adoban por ir con el Campeador, 

e todos los otros quantos que i son. 
Alvar Salvadórez e Galin Garciaz el de Aragón, 

a aquestos dos mandó el Campeador 
oo&que curien a Valencia d' alma e de corazón, 

e todos los otros que en poder dessos fossen. 

Las puertas del alcáqér, mió £id lo mandó, 
02 b que non se abriessen de día nin de noch ; 

dentro es su mugier e sus fijas amas a dos, 

en que tiene su alma e so coracón, 
o5 e otras dueñas que las sirven a su sabor; 

recabdado ha, comrao tan buen varón, 

que del alcacer una salir non puode, 

fata ques torne el que en buen ora nació. 
Salien de Valencja aguijan a espolón, 
ío Tantos cavallos en diestro, gruessos e corredores, 

mió Qiá se los ganara, que non ge los dieran en don. 

Hyas va pora las vistas que con el rey paró. 
De un día es llegado antes el rey don Alfons. 

Quando vieron que vinie el buen Campeador, 
i5 regebir lo salen con tan grand onor. 

Don lo ovo á ojo el que en buen ora nació, 



2001 en poder dessos, 'bajo la custodia de esos'; com- 
párese 485. 

2007 'que ninguna puede salir' ; una, en frase prohibi- 
tiva, significa 'ninguna'. 

2010 cavallos en diestro, 'caballo de armas', v. 1548. 

2012 paró, 'convino', 'concertó'; comp. 33. 



256 CANTAR DE LAS BODAS 



a todos los sos estar los mandó, 

si non a estos cavalleros que querie de coracón. 

Con unos quinze a tierras firió, 
2020 commo lo comidía el que en buen ora nacjó; 

los inojos e las manos en tierra los fincó, 

las yerbas del campo a dientes las tomó, 

llorando de los ojos, tanto avié el gozo mayor; 

assí sabe dar omildanca a Alfons so señor. 
2ca5 De aquesta guisa a los piectes le cayó; 

tan grand pesar ovo el rey don Alfons: 

"Levantados en pie, ya Qid Campeador, 

"besad las manos, ca los pieotes no ; 

"si esto non feches, non avredes mi amor." 
3030 Hinojos fitos sedie el Campeador: 

"¡ Merged vos pido a vos, mió natural señor, 

"assí estando, dédesme vuestra amor, 
2032 b "que lo oyan todos quantos aquí son." 

Dixo el rey: "esto feré d' alma e de coracón; 

"aquí vos perdono e dovos mi amor, 

2017 estar, 'detenerse, quedarse quieto'. 

2019 a tierras firió, 'echó pie a tierra', v. 1842. 

2020 comidía, 'como pensaba', 'como había dispuesto'. 

2022 'mordió la yerba'. Compárese la frase clásica "mor- 
der la tierra" ('morir', 'ser vencido'), la cual tiene en ale- 
mán la curiosa variante "ins Gras beissen", esto es: "mor- 
der la yerba". Según indica G. L. Hamilton The Román i c 
Review, IV, 1913, p. 226-227), se ha demostrado que era 
costumbre entre los pueblos indios, itálicos, germanos y 
eslavos, que el vencido tomase hierba en la boca o en la 
mano en señal de sumisión o pidiendo misericordia. La 
señal de rendimiento que da el Cid al rey es una supervi- 
vencia de aquella costumbre. 

2024 omildanca, 'acatamiento'. 



CANTAR DE LAS BODAS 2 1) 7 

2035 én todo mió reyno parte desde oy." 
Fabló mió Qiá e dixo esta razón: 

2036 b "merced; yo lo reqibo, Alfons mío señor; 

"gradéscolo a Dios del cielo e después a vos, 

"e a estas mesnadas que están a derredor." 

Hinojos fitos las manos le besó, 
2040 Levos en pie e en la bocal saludó. 

Todos los demás desto avien sabor; 

pesó a Álbar Díaz e a Garci Ordóñez. 
Fabló mió Qiá e dixo esta razón : 
2043 ¿"Esto gradesco al padre Criador, 

"quando he la gracia de Alfons mió señor; 
2045 "valer me a Dios de día e de noch. 

"Fossedes mió huésped, si vos ploguiesse, señor." 

Dixo el rey : "non es aguisado oy : 

"vos agora llegastes, e nos viniemos anoch ; 

"mió huésped seredes, £id Campeador, 
2050 "e eras feremos lo que pluguiere a vos." 

Besóle la mano mió (Tid, lo otorgó. 

Essora se le omillan if f antes de Carrión : 

"Omillámosnos, Q'xá, en buena nasquiestes vos ! 

"En quanto podemos andamos en vuestro pro." 

2035 dovos en todo mió reyno parte, 'os doy acogida en 
mi reino'; comp. 1938, 2363. 

2040 'levantóse en pie y le besó en la boca' ; comp. 3030. 

2042 Albar Días, potestad de la corte de Alfonso VI, 
enemigo del Cid, p. 23. 

2045 de día e de noch, 'siempre', v. 222. 

2048 anoch, 'ayer'; comp. 2013; Cantar, p. 25320- 

2052 omülarse a uno, 'saludarle'; comp. 1396. 

2054 'somos vuestros buenos amigos', v. 1388. 

17 



2 38 CANTAR DE LAS BODAS 

2o55Respuso mió Qid: "assí lo mande el Criador!" 

Mío Cjid Roy Díaz, que en ora buena nano. 

en aquel día del rey so huésped ío; 

non se puede fartar del, tántol querie de coraqón; 

catándol sedie la barba, que tan aínal crecjó. 
2ocoMaravíllanse de mío Qiá quantos que y son. 
Es día es passado, e entrada es la noch. 

Otro día mañana, claro salie el sol, 

el Campeador a los sos lo mando 

que adobassen cozina pora quantos que i son; 
2o65de tal guisa los paga mío Cid el Campeador, 

todos eran alegres e acuerdan en una razón: 

passado avie tres años no comieran mejor. 
Al otro día mañana, assí commo salió el sol, 

el obispo don Jerome la missa cantó. 
2070 Al salir de la missa todos juntados son; 

non lo tardó el rey, la razón conpeqó : 

"Oidme, las escuelas, cuewdes e ifancones ! 

"cometer quiero un ruego a mió Cid el Campeador; 

"assí lo mande Cristus que sea a so pro. 
ao75"Vuestras fijas vos pido, don Elvira e doña Sol, 



2059 tan aína, 'tan pronto' ; hacía poco tiempo que el 
Cid estaba desterrado y que había hecho el voto de no 
cortarse la barba (v. 1241). y, sin embargo, él, que siempre 
era bien barbado (789), tenía la barba tan crecida, que ad- 
miraba a cuantos le veían, v. 2059-60, 3273-74, y por eso 
el juglar le aplica como epíteto el de la luenga barba, 1225, 
o el de la barba grant, 2410. 

2072 escítelas, 'mesnadas', v. 1360. 

2073 cometer, 'proponer'; como acometer en 1375. 



CANTAR DE LAS BODAS 20Q 

"que las dedes por mugieres, a ifantes de Carrión. 
"Semejam el casamiento ondrado e con grant pro, 
"ellos vos las piden e mándovoslo yo. 
"Della e della parte, quantos que aquí son, 

ao8o"los mios e los vuestros que sean rogadores; 
"dándoslas, mió Qid, si vos vala el Criador!" 
— "Non abría fijas de casar", respuso el Campeador, 
"ca non han grant hedad e de días pequeñas son. 
"De grandes nuevas son ifamtes de Carrión, 

2C85' 'pertenecen pora mis fijas e aun pora mejores. 
"Hyo las engendré amas e criásteslas vos, 
"entre yo y ellas en vuestra merced somos nos ; 
"afellas en vuestra mano don Elvira e doña Sol, 
"dadlas a qui quisiéredes vos, ca yo pagado so." 

2000 — "Graqias", dixo el rey, "a vos e a tod esta cort." 
Luego se levantaron iffantes de Carrión, 
ban besar las manos al que en ora buena nació; 
carnearon las espadas antel rey don Alfons. 



2079 'De una y otra parte', v. 1965. 

2080 rogador era el que solemnemente intercedía y 
pedía la novia en matrimonio : recibía la novia y era me- 
diador en la transmisión de la potestad que sobre ella 
se conferia al esposo o pretendiente. Comp. 20S8, 2097-99, 

2132-37 

2083 Las hijas del Cid son aún de días pequeñas, o de 
días chicas, 269, esto es. niñas. 255. 371, 1569, o iffantes, 
1279. tanto al empezar la acción del Poema como al ir a 
Valencia y ahora al desposarse Comp. nota 2703. 

2084 nuevas, 'renombre, fama', v. 1154. 2683. 

2086 El rey había criado a las hijas del Cid, p. 92. 

2087 'tanto yo como ellas estamos a vuestro mandar'. 
2093 'cambiaron las espadas', en señal de parentesco. 

Era corriente dar las armas como prenda de amistad. Así 



2Ó0 CANTAR DE LAS BODAS 

Fabló rey don Alfons commo tan buen señor: 

2095 "Gracias, Cid, commo tan bueno, e primero al Criador, 
"quem dades vuestras fijas pora ifantes de Carrión. 
"'Daquí las prendo por mis manos don Elvira e doña Sol. 
"e dólas por veladas a ifantes de Carrión. 
"Yo las caso a vuestras fijas con vuestro amor, 

2io: "al Criador plega que avades ende sabor. 

"Afelios en vuestras manos ifantes de Carrión, 
"ellos vayan convusco, ca d' aquén me torno yo. 
"Trezientos marcos de plata en ayuda les do yo, 
"que metan en sus bodas o do quisiéredes vos; 

2io5 "pues fueren en vuestro poder en Valencia la mayor, 
"los yernos e las fijas todos vuestros fijos son: 
"lo que vos ploguiere, dellos fet, Campeador." 
Mió Qid gelos recibe, las manos le besó : 
"Mucho vos lo gradesco, commo a rey e a señor ! 

2110 "Vos casades mis fijas, ca non gelas do yo." 

Las palabras son puestas, los omenajes dados son, 
que otro dia mañana quando salieíí? el sol, 

2112 ¿>ques tornasse cada uno don salidos son. 



cuando Edmundo, rey de Inglaterra, y Canuto, rey de Di- 
namarca, contrajeron alianza, en la conferencia de Olney. 
cambiaron el vestido y las armas en señal de pacto de 
amistad. 

210,3 El señor debía dar a su vasallo ayuda de costa 
para las bodas. Por esto Ruy Velázquez, en la leyenda de 
los Infantes de Lara, se queja de que su señor el conde 
de Castilla no cumplió bien este deber, "me costaron mucho 
mis bodas, et el conde Garci Fernández non me ayudó 
y tan bien como yo cuidé et él deviera". 

2104 metan, 'empleen, gasten'. 



CANTAR DE LAS BODAS 26 1 

Aquís metió en nuevas mió CJd el Campeador ; 

tanta gruessa muía e tanto palafré de sazón, 
2ii6 tantas buenas vestiduras que d' alfaya son, 
ansconpeqó mió Qid a dar a quien quiere prender so don; 
117 cada uno lo que pide, nadi nol dize de no. 

Mió Cjd de los cavallos sessaenta dio en don. 

Todos son pagados de las vistas quantos que y son; 
2i2opartir se quieren, que entrada era la noch. 
El rey a los ifantes a las manos les tomó, 

metiólos en poder de mió Qiá el Campeador: [son; 

"Evad aquí vuestros fijos, quando vuestros yernos 

"de oy mas, sabed qué fer dellos, Campeador; 

"sírvanvos comino a padre e guárdenvos cum a se- 
2125 — "Gradéscolo, rey, e prendo vuestro don; [ñor." 

"Dios que está en cielo devos dent buen galardón. 



IO: 



El Cid no quiere entregar las hijas por sí mismo. 
- — Mina ya será representante del rey. 



2131 "Yo vos pido merqed a vos, rey natural: 

"pues que casades mis fijas, así commo a vos plaz, 



21 13 Aquís metió en nuevas, 'entonces hizo cosa seña- 
lada'. Bello : 'ganó fama i alabanza' ; Hinard : 'alors se 
mit a faire des larguesses' ; los otros traductores sigueD 
a Bello (Adam) o a Hinard (Huntington, Bertoni). 

21 16 d'alfaya, 'de valor'. 

2121 'los tomó de la mano'. 

2123 Evad aquí, 'he aquí'; comp. 253. 



202 CANTAR DE LAS BODAS 

"dad mañero a qui las dé, quando vos las tomades; Trán." 
'non gelas daré yo con mi mano, nin de??d non se alaba- 

213? Respondió el rey: "afé aquí Álbar Fáñez ; 

"prendellas con vuestras manos e daldas a los i f antes, 
"assí commo yo las prendo daquent, commo si fosse delant, 
"seed padrino dellas a tod el velar ; 
"quando vos juntáredes comigo, quem digades la verdat." 

2140DÍXO Albar Fáñez: "señor, afé que me plaz." 



106 

El Cid se despide del rey. — Regalos. 

Tod esto es puesto, sabed, en gram recabdo. 
"Ya rey don Alfons. señor tan ondrado, 
"destas vistas que oviemos, de mi tomedes algo. 
"Tráyovos treinta palafrés, estos bien adobados, 
214? : 'e treinta cavallos corredores, estos bien enssellados ; 
"tomad aquesto, e beso vuestras manos." 



2133 dad mañero, 'designad un representante' o apo- 
derado (para dar, comp. 1405). Más generalmente se decía 
"dar por mañero a uno". 

2137 daquent, 'aquí'. El rey simula entregar efectiva- 
mente a las hijas del Cid, cogiéndolas de las manos, como si 
estuviese con ellas en Valencia, commo si fosse delant. 
Así también se simulaba la entrega material de una he- 
redad, como si se hiciese entregando la rama o el césped 
de ella, "e en tanto vos meto e apodero por esta carta, assi 
commo ssi e s t u d i e s s e m o s en ello de piedes 
o en logar onde lo oviessemos a ojo" (documento de 1297). 

2138 el velar 'la ceremonia de las velaciones'. 



CANTAR DE LAS BODAS 2t>3 

Dixo el rey don Alíons: "mucho me avedes enbargado. 

"Reqibo este don que me avedes mandado; 

"plega al Criador, con todos los sos santos. 
¡i5o"este pdazer quem feches que bien sea galardonado. 

"Mió £id Roy Diaz, mucho me avedes ondrad^, 

;> de vos bien, so servido, e tengon por pagado; 

"aun bivo sediendo, de mí avades algo ! 

"A Dios vos acomiendo, destas vistas me parto. 
2i?ó"Afé Dios del gielo, que lo ponga en buen rccabdo '" 



107 

Muchos del rey se van con el Cid a Valencia. 

LOS INFANTES ACOMPAÑADOS POR PEDRO VeR- 

MÚDEZ. 

= 127 Sobrel so cavallo Bavieca mió (Tid salto dio; 
"Aquí lo digo, ante mió señor el rey Alfons: 
"qui quiere ir a las bodas, o reqebir mió don, 

2r<o"daquend vaya comigo ; cuedo quel avrá pro." 

21:6 Yas espidió mió Cid de so señor Alfons, 
s non quiere quel escurra, dessí luego/ quitó. 
Veriedes cavalleros, que bien andantes son, 
besar las manos, espedirse de rey Alfons : 

2i6o«Merqed vos sea e fazednos este perdón: 

2147 embargado, 'abrumado' a fuerza de atenciones. 

2148 'que me habéis otorgado'. 
2152 tengon. 'téngome'. 

2157 'no quiere que salga a despedirle (v. 1067), allí 
mismo se separó de él'. 

2160 faced nos este perdón, 'perdonadnos esto". 



264 CANTAR DE LAS BODAS 



"hiremos en poder de mió C,id a Valencia la mayor: 

"seremos a las bodas d' ifantes de Carrión 

"he de fijas de mió Qd, de don Elvira e doña Sol." 

Esto plogo al rey, e a todos los soltó; 
2io5la conpaña del Qid crege, e la del rey mengó, 

grandes son las yentes que varn con el Canpeador. 
Adeliñan pora Yalencja, la que en buen punto ganó. 

A Fernando e a Díogo aguardar los mandó 

a Per Vermudoc e Muño Gustioz, 
2170 — en casa de mió Cjd non a dos mejores. 

que sopiessen s»s mañas d'ifantes de Carrión. 

E va i Attsuor Gonqák'ez, que era bullidor, 

que es largo de lengua, mas en lo al non es tan pro. 

Grant ondra les dan a ifantes de Carrión. 
2i;3Afelos en Valencia, la que mió Cid gañó; 

quando a ella assomaron, los gozos son mayores. 

Dixo mió Qiá a don Pero e a Muño Gustioz : 

"Dad les un reyal a ifantes de Carrión, 

"e vos con ellos seed, que assí vos lo mando yo. 
218. "Quando viniere la mañana, que apuntare eí sol, 

"verán a sus esposas, a don Elvira e a doña Sol." 

2164 soltó, 'dejó marchar libremente' (comp. 1400). 

2168 aguardar, 'servir, acompañar', v. 1449. 

2172 bullidor, 'bullanguero'. Este Asur González era her- 
mano mayor de los infantes de Carrión ; aunque el poeta 
no lo dice, los oyentes reconocerían inmediatamente, por 
el apellido, que se trataba de un hermano de Diego y Fer- 
nando. 

2178 reyal, 'real, albergue'. 



CANTAR DE LAS BODAS 2Ó5 

I OS 

El Cid anuncia a Jimena el casamiento. 

Todos essa noch foron á sus posadas, 
mió Cid el Campeador al alcáqer eintrava; 
recibiólo doña Xiniena e sus fijas amas: 
ai85"¿ Venries, Campeador, buena c,inxiestes espada! 
"muchos dias vos veamos con los ojos de las caras !" 
— "Grado al Criador, vengo, mugier ondrada ! 
"yernos vos adugo de que avremos ondranqa; 
"gradídmelo, mis fijas, ca bien vos he casadas!" 

109 

Doña Jimena y las hijas se muestran satisfechas. 

sigo Besáronle las manos la mugier e las fijas 
e todas las dueñas de quien son servidas: 
"Grado al Criador e a vos, Qid, barba vellida ! 
"todo lo que vos feches es de buena guisa. 
"Non serán menguadas en todos vuestros días !" 

2io5 — "Ouando vos no i s casáredes bien seremos ricas''' 

2185 Para la interrogación de saludo, v. 204. 

2188 z'os adugo, 'os traigo'. 

2193 'todo lo que vos hacéis está bien hecho'. 



2ÓÓ CANTAR DE LAS BODAS 

IIO 
El Cid recela del casamiento. 

— "Mugier doña Ximena, grado al Criador. 
"A vos digo, mis fijas, don Elvira e doña Sol: 
"deste vuestro casamiento crearemos en onor; 
''mas bien sabet verdad que non lo levanté _\o: 
2Jco'*pedidas vos ha e rogadas el mió señor Alfons, 
''atan firme mientre e de todo coracón 
"que yo nulla cosa noj sope dezir de no. 
"Metivos en sus manos, fijas, amas ados; 
"bien me lo creades, que él vos casa, ca non yo. 



III 



Preparativos de las bodas. — Presentación de los 

infantes. mlnaya entrega las esposas a los 

infantes. — Bendiciones y misa. — Fiestas duran- 
te quince días. — Las bodas acaban ; regalos a 
los convidados. — El juglar se despide de sus 
oyentes. 

22o5 Penssaron de adobar essora el palaqio, 
por el suelo e suso tan bien encortinado, 



2199 non lo levanté, 'no lo inicié, no lo hice'. 

2200 rogadas, recuérdese que el rey fué rogador del 
matrimonio, v. 2080. 

2206 'cubierto de tapices por el suelo y por las pare- 
des'. Los tapices de pared se usaron desde muy antiguo, 
pero los del suelo eran más bien un lujo de los pueblos 
orientales que no se propagó en Francia sino con las cru- 
zadas. 



CANTAR DE LAS BODAS 267 

tanta pórpola e tanto xámed e tanto paño preciado. 

Sabor abriedes de se^r e de comer en el palacio. 

Todos sos cavalleros apriessa son juntados, 
rsio Por iffantes de Carrión essora enbiaron, 

cavalgan los iffantes, adelant adeliñavan al palacjo, 

con buenas vestiduras e fuertemientre adobados; 

d e pie e a sabor. Dios, qué quedos entraron ! 

Recibiólos mió Qid con todos sos vasallos; 
2 ;i?a el/e e a ssu mugier delant se le omillaron. 

e ivan posar en un precioso escaño. 
» Todos los de mió Cid tan bien son acordados, 

están parando mientes al que en buen ora nasco. 
El Campeador en pie es levantado: [dando? 
222o"Pues que a fazer lo avernos, por qué lo irnos tar- 

"Venit acá, Álbar Fáñez, el que yo quiero e amo ! 

- "affé amas mis fijas, métolas en vuestra mano; 

- "sabedes que al rey assí gelo he mandado, 

- "no lo quiero fallir por nada de quanto ay parado ; 
2225'^ ifantes de Carrión dadlas co<n vuestra mano, 

- "e prendan bendiciones e vayamos recabdando." 



2207 pórpola, 'púrpura' ; xámed, 'tela de seda'. 

2212 fuertemientre adobados, 'muy bien ataviados', esto 

es, 'con lujo'. 

2217 acordado, 'prudente', v. 1290. 

2220 'por qué lo vamos retardando?' 

2222 'he aquí ambas mis hijas'. 

2223 'así se lo he otorgado, o prometido'. 

2224 'no quiero faltar en nada de cuanto se halla con- 
certado con el rey'. 

2226 'reciban la bendición y vayamos despachando 
esto'. 



268 



CAXTAR DE LAS BODAS 



— Estoz dixo Minaya: "esto faré yo de grado." 
Levántanse derechas e metiógelas en mano. 
A i f antes de Carrión Minaya va f ablando : 
-2230 "Ai evos delant Minaya, amos sodes hermanos. 
"Por mano del rey Alfons, que a mí lo ovo mandado, 
"dovos estas dueñas, — amas son fijas dalgo, — 
•'que las tomassedes por mugieres a ondra e a recabdo." 
Amos las reciben d' amor e de grado, 
2235 a mió (Jid e a su mugier van besar la mano. 

Quando ovieron aquesto fecho, saheron del palacio, 
pora Santa María a prie9sa adeüinnamdo; 
el obispo don jerome vistiós tan privado, 
a la puerta de la eclegia sediellos sperando; 
¿ardióles bendictiones, la missa a cantado. 

Al salir de la ecclegia cavalgaron tan privado, 
a la glera de Valencia fuera dieron salto ; 
Dios, qué bien tovierow armas- el £id e sos vassallos ! 
Tres cavallos carneó el que en buen ora nasco. 
724S Mió £id de lo que vidie mucho era pagado : 
ifantes de Carrión bien an cavalgado. 
Tórnanse con las dueñas, a Valencia an entrado ; 

2228 Ellas se ponen en pie y el Cid las entrega en 
manos de Minaya, el cual, teniéndolas asidas, habla a los 
infantes. 

2233 Minaya entrega las esposas como representante 
del rey (v. 2137), realizando la ceremonia civil del ma- 
trimonio antes que la religiosa. La Iglesia procuraba que 
la entrega de la novia se hiciese por mano del sacerdote, 
el cual la recibía de mano de los parientes. 

2238 tan privado, 'tan de prisa'. 

2243 tovieron armas, 'jugaron las armas', v. 1577. 



CANTAR DE LAS BODAS 200, 

ricas fuercwT las bodas en el alcacer ondraclo, 
e al otro día fizo mió (lid fincar siete tablados: 

!2 : o antes que entrassen a yantar todos los crebantaron. 
Quinze días conplidos en las bodas duraron, 
qerca de los quinze días yas van los fijos dalgo. 
Mió Cid don Rodrigo, el que en buen ora nasco, 
entre palafrés e muías e corredores cavallos, 

22?5en bestias sines ail qiento ha mandados; 

mantos e pelliqones e otros vestidos largos ; 
non foron en cuenta los averes monedados. 
Los vas>sallos de mió Cid, assí san. acordados, 
cada uno por sí sos dones avien dados. 

22roQui aver quiere prender bien era abastado; 

ricos tornan a Castiella los que a las bodas llegaron. 
Yas ivan partiendo aquestos ospedadbs, 
espidiéndos de Roy Díaz, el que en buen ora nasco, 
e a todas las dueñas e a los fijos dalgo; 

22ó5por pagados se parten de mió Qid e de sos vassallos. 
Graint bien dizen dellos ca será aguisado. 



2249 tablados, v. 1602. 

2251 duraron, 'emplearon, gastaron', v. 1169. Las bo- 
das solían durar una o dos semanas, y hasta cinco y siete, 
tanto que, en el siglo xiii, tuvieron las leyes que imponer 
restricciones a tan dispendiosos regocijos. 

2256 vestidos largos, 'vestidos en abundancia' ; compá- 
rese 804. 

2259 No sólo el padre, sino los parientes y los amigos 
de la novia regalaban pródigamente a todos los convidados 
a la boda. 

2263 Nótese la mezcla de construcción : espedirse de 
y espedirse a. 



27O CANTAR DE LAS BODAS 

Mucho eran alegres Dícfago e Ferrando; 

estos foron fijos del co»ide don Goncalzo. 
Venidos son a Castiella aquestos ospedados, 
22-oel Qid e sos hyernos en Yalencja son rastad -. 

Y moran los ifantes bien cerca de dos año.-, 

los amores que les fazen mucho eran sobejanos. 

Alegre era el CJd e todos sos vassallos. 

¡ Plega a santa Alaría e al Padre santo Talgo 

•2275ques pague des casamiento mió Qiá o el que lo ovo 
Las coplas deste cantar aquis van acabando. 

E] Criador vos vala con todos los sos santos. 

2270 son rastados, 'han quedado'. 

2272 'los agasajos que les hacen*. 

2275 'o el que lo estimó en algo', frase que. sin duda, 
alude al rey, rogador del matrimonio. Es de lección muy 
dudosa por estar estropeado el manuscrito en este pasaje. 
El juglar aparenta no conocer ¡a suerte que aguarda a las 
hijas del Cid, para mantener así despierto el interés de sus 
oyentes. 



CANTAR TERCERO 
LA AFRENTA DE CORPES 

112 

Suéltase el león del Cid. Miedo de los infantes 
de Carrión. El Cid amansa al león. — Vergüen- 
za DE LOS INFANTES. 

En Valencia sedí mió C^id con todos los sos, 

con el/<? amos sos yernos ifantes de Carrión. 
o Yazies en un escaño, durmie el Campeador, 

mala sobrevienta, sabed, que les cuntió: 

salios de la red e desatós el león. 

En grant miedo se vieron por medio de la cort; 

embragan los mantos los del Campeador, 
¡r e qercan el escaño, e fincan sobre so señor. 

Ferraní Gonqák'ez, ifant de Carrión, 
;ó¿»non v'ido allí dos alcasse, nin cámara abierta nin torre; 



2280 Yazies. 'estábase echado'. 

2281 'mala sorpresa les aconteció'. 

2282 red, 'reja, jaula'. 

2285 sobre, 'alrededor de', comp. 1053. 

2286 b dos algasse, 'donde se escondiese'. 



:¿7 2 CANTAR DE CORPES 

metiós sol escaño, tanto ovo el pavor. 
Díag Gonqálvez por la puerta salió, 
diziendo de la boca: "non veré Carrióo!" 

22^0 Tras una viga lagar metiós con gram' pavor; 
el manto e el brial todo suzio lo sacó. 

En esto despertó el que en buen ora naqió; 
viífo c,ercado el escaño de sos buenos varones: 
"Qués esto, mesnadas, o qué queredes vos?" 

2295 — "Ya señor ondrado rebata nos dio el león." 
Mió (Jid fincó el cobdo, en pie se levantó, 
el manto trae al cuello, e adeliñó pora' león; 
el león quando lo vio, assí arwergonqó, 
ante mió Qiá la cabera premió e el rostro fincó. 

2300 Mió Qid don Rodrigo al cuello lo tomó, 
e liévalo adestrando, en la red le metió. 
A maravilla lo han quantos que i son, 
e tornáronse al palaqio pora la cort. 



2289 Los infantes, en cualquier peligro, suspiran co- 
bardemente por su Carrión, v. 2322. 

2291 brial, véase p. 109. La suciedad de los vestidos 
del infante fué tema divertido para los refundidores 
y poetas tardíos ; Quevedo le dedicó un romance, según 
el cual el Cid tiene hartos motivos para decir a su yerno : 
Ya que Colada no os fizo 
valiente aquesta vegada, 
fágavos colada limpio : 
echaos, buen conde, en colada. 
2295 Ya, 'oh' ; rebata, 'sobresalto, susto'. 

2298 assí, 'de tal modo, mucho'. 

2299 'bajó la cabeza e hincó el hocico'. 

2300 'lo cogió por el cuello'. 

2301 'lo lleva como de diestro, lo metió en la jaula'. 



CANTAR DE CORPES 27Í 

Mió £id por sos yernos demandó e no los falló ; 
2305 maguer los están llamando, ninguno non responde. 

Quando ios fallaron, assí vinieron sin color ; 

non vidiestes tal juego commo iva por la cort; 

mandólo vedar mió Qid el Campeador, 

Muchos tovieron por enbaídos ifantes de Carrión, 
23iofiera cosa les pesa desto que les cuntió. 



113 

El rey Búcar de Marruecos ataca a Valencia. 

Ellos en esto estando, don avien grant pesar, 
fuerzas de Marruecos Valencia vienen qercar; 
en el campo de Quarto ellos fueron posar, 
cinquaenta mili tiendas fincadas ha de las cabdales: 
aqueste era el rey Búcar, sil oviestes contar. 



114 

LOS INFANTES TEMEN" LA BATALLA. El ClD 
LES REPRENDE. 

2315 Alegravas el Cjd e todos sos varones, 
que les creqe la ganancia, grado al Criador. 

2309 enbaídos, 'avergonzados'. 

2310 fiera cosa, 'fieramente, mucho'. 

231 1 don. 'de lo cual'. 

2312 fe Sobre el Quarto, v. 1711. 

2314 Búcan, p. 29. La frase sil oviestes contar, 'si 
oísteis de él', es común en la poesía medioeval. 

18 



274 CAXTAR DE CORPES 

Mas, sabed, de cuer les pesa a ifantes de Carrión ; 

ca veyen tantas tiendas de moros de que non avien sabor 

Amos hermanos a part salidos son: 
232o"Catamos la ganancia e la pérdida no; 

"ya en esta batalla a entrar abremos nos ; 

"esto es aguisado por non ve<?r Carrión/ 

"bibdas remandrán fijas del Campeador." 

Oyó la poridad aquel Muño Gustioz, 
2325vino con estas nuevas a mío CJd el Campeador: 

"Evades vuestros yernos tan osados son, 

"por entrar en batalla desean Carrión. 

"Idlos conortar, sí vos vala el Criador, 

"que sean en paz e non ayan i racjón. 
2330 "Nos 1 con vusco la venaremos, e valer nos ha el Criador." 

Mió Cid don Rodrigo sonrrisando salió : 

"Dios vos salve, yernos, ifantes de Carrión, 

"en braqos tenedes mis fijas tan blancas commo el sol! 

"Yo desseo lides, e vos a Carrión, 



*■* 2320 'Al casarnos con las hijas del Cid miramos tan 
sólo la ganancia'; recuérdese los v. 1374 y 1888. 

2322 Comp. 2289. 

2324 Recuérdese que Muño Gustioz estaba encargado 
de acompañar y observar a los infantes, v. 2169, 2177. 

2326 Evades, 'he aquí', v. 253. 

2329 'que se queden en paz y no tomen parte en la 
batalla'. 

2333 Aunque ya hacía más de un año que los infantes 
se habían casado (v. 2271), el Cid les recuerda sus espo- 
sas, porque el caballero estaba excusado de ir a la guerra 
durante el año de sus bodas, según el fuero de tierra de 
León y de Carrión, confirmado por la reina D.* Urraca el 
año 1 109. 



CANTAR DE CORPES 2y5 

2333 "en Val eneja folgad a todo vuestro sabor, 
"ca d' aquellos moros yo so sabidor; 
"arrancar me los trevo con la merqed del Criador." 



II 



Mensaje de Búcar. — Espolonada de los cristianos. 
Cobardía del infante Fernando (Laguna del ma- 
nuscrito, 50 versos que se suplen con el texto de 
la Crónica de Veinte Reyes). — Generosidad de 
Pedro Vermúdez. 



Ellos en esto fablando, enbió el rey Bi'icar dezir al 
Cid que le dexase Valencia e se fnesse en paz; sinón, 
que le pccljarie quanto y avie fecho. El Cid dixo a 
aquel que troxiera el mensaje: "id dezir a Búcar, a 
"aquel fi de enemigo, que ante destos tres días le daré 5 
"yo lo que él demanda." 

Otro día mandó el Cid armar todos los suyos e sa- 
llió a los moros. Los infantes de Carrión pidiéronle 
estonces la delantera *; e después que el Qid ovo pa- 
radas sus azes, don Ferrando, el uno de los infantes, í0 
adelantóse por ir ferir a un moro a que dizian Ala- 
draf. El moro quando lo vio, fue contra él otrossí; e 
el infante, con el grand miedo que ovo del, bolvió la 
rienda e fuxó, que solamente non lo osó esperar. 

Pero Vermúdez que iva agerca del, quando aquéllo i5 
vio, fue ferir en el moro, e lidió con él e matólo. Desí 

2337 'me atrevo a vencerlos'. 

* la delantera, esto es, las heridas primeras; comp. 3317. 



276 CANTAR DE CORPES 

tomó el cavallo del moro, e fue en pos el infante que 
iva fuyenda c díxole: "don Ferrando, tomad este ca- 
vallo e dcz'id a todos que vos matastes al moro cuyo 
era, e yo otorgarlo e con vusco." 

El infante le dixo: "don Pero Vermúdez, mucho 
"vos gradezco lo que dczidcs; 

o 33 8''aun vea el ora que vos meresca dos tanto/' 
En una conpaña tornados son amos. 

2340 Assi lo otorga don Pero quomo se alaba Ferrando. 
Plogo a mío (Jid e a todos sos vasallos; 
"Aun si Dios quisiere e el Padre que está en alto, 
"amos los mios yernos buenos serán en canpo." 
Esto van diziendo e las yentes se allegando, 

2345 en la ueste de los moros los atamores sonando; 
a maravilla lo avien muchos dessos cristianos, 
ca nunca lo vieran, ca nuevos son llegados. 
Mas se maravillan entre Díago e Ferrando, 



2 33% 'ojalá os lo pueda pagar con creces' ; literalmente. 
vos meresca dos tanto, 'merezca de vos el doble'. — No 
entendiendo esta frase, el hispanófilo inglés J. H. Frére, 
cuando estuvo de embajador en Madrid, propuso al marqués 
de la Romana la corrección que vos merescades tanto. 
Luego, necesitando Frére comunicar secretamente de parte 
del Gobierno británico, con Romana, cuando éste servía 
con los franceses en Dinamarca, le envió a Mr. Robertson ; 
mas, para no comprometer al enviado, le dio por única 
credencial el verso corregido : Aun vea el hora que vos 
merezcades tanto, el cual aseguró a Romana que Ro- 
bertson venia de parte de Frére. 

2342 Para Dios e el Padre, comp. v. 300. 

2347 Los tambores desconocidos de los cristianos, p. 107. 

2348 entre, v. 191. 



CANTAR DE CORPES 277 

por la su voluntad non serien allí llegados. 
2350 Oíd lo que fabló el que en buen ora nasco: 
"¡ Ala, Per Vtxmadog, el mío sobrino caro ! 
"cúriesme a Didago e cúriesme a Fernando 
"mios yernos amos a dos, la cosa que mucho amo. 
"ca los moros, con Dios, non fincarán en canpo/* 



116 

Pedro Vermúdez se desentiende de los infantes. 

mlnaya y don jerónimo piden el primer puesto 

en la batalla. 

2355 — "Yo vos digo, Cid, por toda caridad , 

"que oy los if antes a mí por amo non abrán; 

"cúnelos qui quier, ca dellos poco m' incal. 

"Yo con los mios ferir los quiero delant, 

"vos con los vuestros firme mientre a la caga tengades; 

2360 "si cueta fuere, bien me podredes huviar." 

Aquí llegó Mynaya Álbar Fáñez : 

2361 ¿>"Oíd, ya Qid, Canpeador léate / 

"Esta batalla el Criador la feraz/e, 

2351 Ala, '¡ola!'. Recuérdense los versos 2169 y 2177, 
en que Pero Vermúdez se encarga de los infantes jun- 
tamente con Muño Gustioz. 

2356 amo, 'ayo' que cuida a un joven que hace sus pri- 
meras armas. 

2357 'pues de ellos poco me importa', v. 230. 

2360 'si hubiere peligro bien me podréis socorrer'. 

2362 ferave, 'hará', con -e paragógica (comp. v. 15), de 
la cual ponemos aquí una muestra alrededor de la forma 
Trinidade que aparece en el manuscrito de Pedro Abad. 



2/8 CANTAR DE CORPES 

"e vos taja dinno que con él avedes parte. 

"Mandádnosos ferir de qual part vos semejare, 
2365 "el debdo que /ja cada uno a conplir seraje*, 

"Verlo hemos con Dios e con la vuestra auze." 

Dixo mió Qid: ''ayamos más de vagare." 

Afevos el obispo don Jerowe muy bien armado cstavc, 

Parávas delant al Campeador, siempre con la buen auze; 
237o"Oy vos dix la missa de santa Trinidade. 

"Por esso salí de mi tierra e vin vos buscaré", 

"por sabor que avía de algún moro matar?; 

"mi orden e mis manos querría las ondrar, 

"e a estas feridas yo quiero ir delant. 
2375"Pendón trayo a coreas e armas de señal, 

"si plogiesse a Dios querríalas ensayar, 

"mió coracón que pudiesse folgar, 

"e vos, mió Cid, de mí más vos pagar. 


2363 con él avedes part, 'tenéis con él favor, acogida'. 

2364 'de la parte que os pareciere'. 

2365 'habrá de cumplirse la obligación que cada uno 
tiene'. 

2366 auze, 'ventura', 2369, 1523. 

2367 'tengamos calma', 'esperemos'. 

2370 La misa de santa Trinidad, v. 319. 

2371 'y vine a buscaros'. 

2 375 Verso dudoso. Parece que el obispo lleva en su 
pendón pintadas unas corsas por señal o blasón ; armas 
de señal son armas con un emblema pintado, para que 
el caballero fuese conocido en la batalla por los que de- 
bían guardarle y seguirle. Téngase en cuenta que en tiem- 
po del Cid estas señales o blasones no eran todavía fijos 
y hereditarios en las familias. 

2376 ensayar, 'probar, usar un arma', 2414, 3663. En 
los versos inmediatos se emplea este verbo con otras dos 
acepciones diferentes. 



CAXTAR DE CORPES 279 

"Si este amor non feches, yo de vos me quiero quitar." 
238oEssora dixo mió (^id: "Lo que vos queredes plazme. 
"Afé los moros a ojo, idlos ensayar. 
"Nos d' aquent veremos córamo lidia el abbat." 



117 

El obispo rompe la batalla. — El Cid acomete. — 
Invade el campamento de los moros. 

El obispo den Jerome priso a espolonada 

e ivalos ferir a cabo del albergada. 
238: Por la su ventura e Dios quel amava 

a los primeros colpes dos moros matava. 

El astil a crebado e metió mano al espada. 

Ensayavas el obispo, Dios, qué bien lidiava ! 

Dos mató con latnc.a e cinco con el espada. 
23ooMoros son muchos, derredor le qercavan, 

dávanle grandes colpes, mas nol falssain las armas. 
El que en buen ora nasco los ojos le fincava, 

enbracó el escudo e abaxó el asta, 

aguijó a Bavieca. el cavallo que bien anda, 



2379 'si no me hacéis este favoT, yo me alejaré de 
vos'. 

2381 ensayar, 'acometer', 3318. 

23S3 priso a espolonada, 'comenzó el ataque'. La es- 
polonada es la arremetida que unos pocos caballeros, ade- 
lantándose a su hueste, hacen contra el enemigo. 

2388 ensayarse, 'esforzarse en la lucha', hacer proezas, 
2460 ; é irónicamente en 2746, 2781. 

2391 falssar las armas defensivas, v. 713. 



280 CANTAR DE CORPES 

2395ívalos ferir de corazón e de alma. 

En las azes primeras el Campeador entrava, 

abatió a siete e a quatro matava. 

Plogo a Dios, aquesta ío el arrancada. 

Mió Qid con los sos cade en alcanqa; 
a^ooveriedes crebar ta;/tas cuerdas e arrancarse las estacas 

e acostarse los tendales, con huebras eran tantas. 

Los de mió Qd a los de Búcar de las tiendas los sacan. 



118 

LOS CRISTIANOS PERSIGUEN AL ENEMIGO. El ClD 

ALCANZA Y MATA A BÚCAR. GANA LA ESPADA Tl- 

ZÓN. 

Sácanlos de las tiendas, cáenlos en alcaz; 
tanto braqo con loriga veriedes caer a part, 
24o5tantas cabecas con yelmos que por el campo catfen, 
cavallos sin dueños salir a todas partes. 
Siete migeros conplidos duró el segudar. 
Mió Cid al rey Búcar carfiól en alcaz : 
"Acá torna, Búcar ! venist dalent mar, 
24io"Veí , rte as con el Qid, el de la barba grant, 



2398 arrancada, 'victoria'. 

2400 Para esta descripción comp. v. 1 141-42. 

2401 con huebras eran tantas, 'tenían muchas labores 
o adornos'; comp. tendal obrado, 1783. 

2404 Esta descripción está imitada de las Chansons de 
geste francesas, p. 39-40. 

2407 'Siete millas completas duró la persecución de 
los fugitivos'. 



CANTAR DE CORPES 2b 1 

"saludar nos hemos amos, e tajaremos amista*. " 
Respuso Búcar al Qid : "cofonda Dios tal amistad ! 
"Espada tienes en mano e veot aguijar; 
"así commo semeja, en mi la quieres ensayar. 

¡4i5 "Mas si el cavallo non estropieqa o comigo non cade, 
"non te juntarás comigo fata dentro en la mar." 
Aquí respuso mió £id: "esto non será verdad." 
Buen cavallo tiene Búcar e grandes saltos faz, 
mas Bavieca el de mió Cid alcanzándolo va. 

>42o Alcanzólo el £id a Búcar a tres brabas del mar, 
arriba alqó Colada, un grant colpe dádol ha, 
las carbonclas del yelmo tollidas gelas ha, 
cortól el yelmo e, librado todo lo al, 
fata la pintura el espada llegado ha. 

2425Mató a Búcar, al rey de alien mar, 

e ganó a Tizón que mili marcos d' oro vaL 

Vencjó la batalla maravillosa e grant, 

Aquís ondró mió £id e quantos con tile están. 

241 1 'nos besaremos (corap. 3030) y pactaremos amistad". 

2414 ensayar, 'probar, emplear', v. 2376. La persecución 
de Búcar, uno de los episodios más famosos del Poema, 
p. 49, 50, n. y 51. 

2417 'esto no será así'; comp. 979. 

2422 Comp. 766. 



262 CANTAR DE CORPES 



II 9 

Los del Cid vuelven del alcance. — El Cid satis- 
fecho DE SUS YERNOS ; ÉSTOS AVERGONZADOS. GA- 
NANCIAS DE LA VICTORIA. 

Con estas ganancias yas ivan tornando; 
243osabet, todos de firme robavan el campo. 

A las tiendas eran llegados con el que en buena nasco, 
2433MÍ0 CJd Roy Diaz, el Campeador contado, 

con dos espadas que él preciava algo 
24 3 5por la matanza vinía tan privado, 

la cara fronzida e almófar soltado, 

cofia sobre los pelos fronzida della yaquanto. 
245? De todas partes sos vassallos van llegando: 
2438algo vic/í'e mió Qid de lo que era pagado.- 

algo sos ojos, estava adelant catando, 
24406 vido venir a Díago e a Fernando; 

amos son fijos del comde don Gonqalvo. 

Alegrós mió Qid fermoso sonrrisaindo : 

"¿Venides, mios yernos, mios fijos sodes amos! 

"Sé que de lidiar bien sodes pagados; 
2445 "a Carrión de vos irán buenos mandados, 

"cómmo al rey Búcar avernos arrancado. 

"Commo yo fio por Dios y en todos los sos santos, 

"desta arrancada nos iremos pagados." 
Minaya Albar Fáñez essora es llegado, 

2437 yaquanto, 'algo'. Para la cofia froncida, comp. 1744- 



CANTAR DE CORPES 283 



245oel escudo trae al cuello e todo espadado; 

de los colpes de las langas non avie recabdo; 

aquellos que gelos dieran non geflo avien logrado. 

Por el cobdo ayuso la sangre destellando; 

de veinte arriba ha moros matado; 
24í-.6"Grado a Dios e al padre que está en alto, 

"e a vos, CJd, que en buen ora fostes nado ! 

"Matastes a Eúcar e arrancamos el canpo. 

"Todos estos bienes de vos son e de vuestros vassallos 
24óo"E vuestros yernos aquí son ensayados, 

"fartos de lidiar con moros en el campo." 

Dixo mió Cjd: "yo desto so pagado; 

"quando agora son buenos, adelant serán preciados." 

Por bien lo dixo el Cjd mas ellos lo touieron a escarnio. 
2405 Todos los ganados a Valencia son llegados; 

alegre es mió Cid con todos sos vassallos. 

que a la racjón carfie de plata seys gientos marcos. 
Los yernos de mió Qd quando este aver tomaron 

desta arrancada, que lo tenien en so salvo, 
2 4 7oCuydaron que en sos días nunqua serien minguados. 



2450 El escudo colgado al cuello, p. 105. Como el es- 
cudo era de tabla, conservaba las señales de los golpes de 
espada y de lanza. 

2452 'no habían logrado su intento', 'no habían salido 
con la suya'. 

2456 Conjunción e pleonástica, v. 300. 

2460 'aquí se han distinguido', v. 2388. 

2465 ganados, 'ganancias', v. 481. 

2467 El botín se dividía en raciones, que después se re 
partían proporcionalmente entre los combatientes. 

2469 en so salvo, 'en su poder', v. 119; 'en seguridad' 



284 CANTAR DE CORPES 

Fo ron en Valencia muy bien arreados, 
■conduchos a sazones, buenas pieles e buenos mantos. 
Muchos son alegres mió Qid e sos vassalios, 



I20 

El Cid satisfecho de su victoria y de sus yernos. 
(Repetición.) 

Grant fo al dia por la cort del Campeador, 
2475 después que esta batalla vencieron e al rey Búcar mató, 

alc,ó la mano, a la barba se tomó: 

"Grado a Cristus, que del mundo es señor, 

"quando veo lo que avía sabor, 

"que lidiaran comigo en campo mios yernos amos a dos; 
2480 "mandados buenos irán dellos a Carrión, 

"comino son ondrados e aver nos han grant pro." 



121 

Reparto del botín. 

Sobejanas son las ganancias que todos an ganado; 
lo uno es dellos, lo otro han en salvo. 

2478 'cuando veo lo que [tanto] deseaba'. 

2483 Verso difícil, que creo significa : 'lo uno es pro- 
piedad ya antigua de ellos ; lo otro, de esta batalla, lo 
tienen ya a buen recaudo' ; Bertoni, aceptando nuestra 
corrección dellos, entiende : 'una parte era stata divisa sul 
campo (ed erano a ciascuno toccati seicento marchi), l'al- 
tra parte fu posta in sicuro'. Creyendo que sigue aún el 



CAXTAR DE (TORPES 283 

Mandó mió CJd, el que en buen ora nasco, 
485desta batalla que han arrancado 

que todos prisiessen so derecho contado. 

e el so quinto de mió Qid non fosse olbidado. 

Assí lo fazen todos, ca eran acordados. 

Caliéronle en quinta al Cid seys cientos cavallos r 
ugoe otras azémilas e camellos largos 

tantos son de muchos que nocí serien contados. 



122 

El Cid, ex el colmo de su gloria, medita dominar 
a Marruecos. — Los infantes ricos y honrados 

EN LA CORTE DEL ClD 

Todas estas ganancias fizo el Canpeador. 
;< Grado ha Dios que del mundo es señor ! 
"Antes fu minguado. agora rico so, 
2495 v que he aver e tierra e oro e onor, 

''e son mios yernos if antes de Carrión; 
"arranco las lides commo plaze al Criador, 
"moros e cristianos de mí han grant pavor. 
''Allá dentro en Marruecos, o las mezquitas son, 

discurso del Cid, traduce Hinard : 'une partie est nótre, le 
reste leur appartient', y Bello, más libremente : 'guarde- 
mos lo nuestro i cuidemos de la seguridad común'. 
24S8 acordados, 'prudentes', v. 1290. 

2490 camellos largos, 'camellos en abundancia' ; com- 
párese 804. 

2491 tantos son de muchos, 'tantísimos son'. 

2495 onor puede significar aquí 'heredades', como ea 
289, o bien 'feudos', como en 887. 



286 CANTAR DE C0RPE3 



.25co"que abrám de mi salto quiqab alguna noch 
"ellos lo temen, oa non lo piewsso yo : 
"no los iré buscar, en Valencia seré yo, 
"ellos me darán parias con ayuda del Criador, 
"que paguen a mí o a qui yo ovier sabor." 

2505 Grandes son los gozos en Valencia la mayor 
de todas sus conpañas de mió Cid el Canpeador, 

25o8d' aquesta arrancada que lidiaron de corazón; 

2507grandes son los gozos de sos yernos amos a dos : 

í5cg valía de cjnco mili marcos ganaron amos a dos; 

25iomuchos tienen por ricos ifantes de Carrión. 
Ellos con los otros vinieron a la cort; 
aquí está con mió Qid el obispo do Jetóme, 
el bueno de Álbar Fáñez, cavallero lidiador, 
e otros muchos que crió el Campeador; 

2íi5quando entraron ifantes de Carrión, 

recibiólos Minaya por mió (Jid el Campeador; 
"Acá, venid, cuñados, que mas valemos por vos." 
Assí commo llegaron, pagos el Campeador: 
"Evades aquí, yernos, la mi? mugier de pro, 

j?=o"e amas \as mis fijas, don Elvira e doña Sol; 
"bien vos abracen e sírvanvos de corazón. 



2500 'Allá en Marruecos temen que quizá yo les asalte 
cualquier noche'. 

2504 'que paguen a mí o a quien yo quisiere'. 

2517 cuñado significaba en general 'pariente por afi- 
nidad', por esto Minaya llama así a los maridos de sus 
.primas. 

2519 'He aquí', v. 253. 



CANTAR DE CORPES 287 

252j "Grado a santa María, madre del nuestro señor Dios! 
2 5 25 "destos t'uestros casamientos vos abredes honor. 
"Buenos mandados irán a tierras de Carrión." 



123 

Vanidad de los infantes. — Burlas de que ellos 
son objeto. 

A estas palabras fabló ifant Ferrando: 
"Grado al Criador e a vos, Cid ondrado, 
"tantos avernos de averes que no son contados; 

2530 "por vos avernos ondra e avernos lidiado, 
2522 "venenemos moros en campo e matamos 
2553 "a aquel rey Búcar, traydor provado. 

2531 "Pensad de lo otro, que lo nuestro tenérnoslo en saluo." 

Vassallos de mió CJd sediense sonrrisando: 
quien lidiara mejor o quien fora en alcanzo ; 
mas non fallavan i a Didago ni a Ferrando. 
25 3 5 Por aquestos juegos que ivan levantando, 

elas noches e los días tan mal los escarmentando, 
tan mal se conssejarom estos iff antes amos. 



2522 matamos a aquel rey Búcar es buena fanfarrona- 
da en boca de Fernando, y contrasta coa el matastes a 
Búcar que antes dijo Minaya, v. 2458. 

2531 'cuidaos de otras cosas, que lo nuestro ya está 
a buen recaudo'. 

2533 'o quien había ido en la persecución del ene- 
migo'. 

2536 elas noches e los dias, 'siempre, continuamente' ; 
corup. 222. 



CANTAR DE CORPES 



Amos salieron a part, veramientre son hermanos ; 
desto que ellos fablaron nos parte non ayamos; 
2 5 4 o — ''Vayamos pora Carrión, aquí mucho detardamos. 
•'Los averes que tenemos grandes son e sobejanos, 
•'despender no los podremos mientra que bivos seamos. 



124 

los infantes deciden afrentar a las hijas del 
Cid. — Piden al Cid sus mujeres para llevarlas 
a Carrión. — El Cid accede. Ajuar que da a 
sus hijas. los infantes dispónense a mar- 
char. las hijas despídense del padre. 

— "'Pidamos nuestras mugieres al Cid Campeador, 
•'digamos que las llevaremos a tierras de Carrión, 

2Í45 "enseñar las hemos do días heredadas son. 

''Sacar las hemos de Valencia, de poder del Campeador; 
"después en la carrera feremos nuestro sabor, 
"ante que nos retrayan lo que cuntió del león. 
"Nos de natura somos de cowdes de Carrión! 

2:ro''Averes levaremos grandes que valen grant valor; 
"escarniremos las fijas del Canpeador." 
— "D' aquestos averes sienpre seremos ricos omnes, 



2539 'en la maldad que hablaron ellos no tengamos 
nosotros parte ninguna'. D. Hinard cree que aquí empieza 
el discurso de los infantes, refiriéndose a las bromas de 
los del Cid : 'A ees méchants propos ne nous exposons pas 
davantage'. Adam traduce bien. 

2548 'antes que nos echen en cara lo que sucedió con el 
león'. 



CANTAR DE CORPES 289 

'"podremos casar con fijas ele reyes o de enperadores 
"ca de natura somos de comdes de Carrión. 

>55 "Ass5 las escarniremos a fijas del Campeador, 
"antes que nos retrayan io que ío del león." 

Con aqueste conssejo amos tornados son, 
fabló Ferian/ Goncálvez e fizo callar la cort: 
"Sí vos vala el Criador, Qiá Campeador! 

¡60 "que plega a doña X i mena e primero a vos 
"e a Minaya Álbar Fáñez e a quantos aquí son : 
''dadnos nuestras mugieres que avernos a bendiciones; 
"levar las hemos a nuestras tierras de Carrión, 

¡64-5 "meter las hemos en arras que les diemos por onores; 
"verán vuestras fijas lo que avernos nos, 
"los fijos que oviéremos en qué avrám partición." 

56g Nos curiava de fonta mió Cjd el Campeador; 

568 "Darvos he mis fijas e algo de lo mió; 

¡¡70 "vos les diestes villas por arras en tierras de Carrión, 



2553 Para el orgullo de los infantes, v. p. 91-92. Obser- 
va acertadamente Lidforss que estos versos deben consi- 
derarse repartidos entre los dos hermanos ; uno remeda 
neciamente las palabras del otro, produciendo cierto efecto 
cómico que, bien manejado por un juglar festivo, causaría 
gran risa en el auditorio. 

2564-5 meter en arras, 'posesionar de las arras' ; onores, 
'heredades', v. 289. Las arras son las villas y tierras que 
el varón da a la mujer al casarse con ella. La mujer 
no podía disponer libremente de las arras cuando te- 
nía hijos del donante, pues tenía que reservarlas para 
dejarlas en herencia a esos hijos; así se explica eí 
verso 2567, 'verán las heredades en que tendrán parte 
nuestros hijos'. 

2569 El verbo curiar, comp. 329, se usa aquí reflexivo : 
'no se recelaba de que le preparasen una afrenta'. 

'9 



29O CANTAR DE CORPES 

"yo quiéroles dar axuvar tres mili marcos de valor; 

"darvos e muías e palafrés, muy gruessos de sazón. 

"cavallos pora en diestro fuertes e corredores, 

"e muchas vestiduras de paños e de cjclatones; 
2575 "darvos he dos espadas, a Colada e a Tizón, 

"bien lo sabedes vos que las gané a guisa de varón; 

"mios fijos sodes amos, quando mis fijas vos do; 

"allá me levades las telas del coraqón. 

"Que lo sepan en Gallizia e en Castiella e en León, 
258o''con que riqueza enbio mios yernos amos a dos. 

"A mis fijas sirvades, que vuestras mugieres son; 

"si bien las servides, yo vos rendré buen galardón." 

Atorgado lo han esto iff antes de Carrión. 

Aquí reciben fijas del Campeador; 
2585Conpiec,ara a recibir lo que el Cjd mandó. 
Quando son pagados a todo so sabor, 

ya mandavan cargar iffantes de Carrión. 

Grandes son las nuevas por Valencia la mayor, 

todos prenden armas e cavalgan a vigor, 
2590 por que escurren fijas del Cid a tierras de Carrión. 
Ya quieren cavalgar, en espidimiento son. 

Amas hermanas', don Elvira e doña Sol, 

2571 axuvar, 'ajuar', bienes que los padres de la novia 
dan a ésta con ocasión del matrimonio. 

2582 vos rendré, 'os daré en pago'. 

2583 Atorgado lo han esto, 'asintieron a esto'. 
2585 mandó, 'ofreció en don'. 

2588 Grandes son las nuevas, 'gran actividad o anim±- 
ción hay'. 

2589 a vigor, 'con presteza', v. 1671. 

2590 escurren, 'despiden', v. 1067. 



CANTAR DE CORPES 291 



fincaron los inojos antel Qid Campeador: 

"Merqed vos pedimos, padre, sí vos vala el Criador! 
25q5"vos nos engendrastes, nuestra madre nos parió; 

"delant sodes amos, señora e señor. 

"Agora nos enviades a tierras de Carrión, 

"debdo nos es a cunplir lo que mandáredes vos. 

"Assí vos pedimos merqed nos amas a dos, 
26co"que avades vuestros menssajes en tierras de Carrión." 

Abraqólas mió £id e saludólas amas a dos. 



125 

JlMENA DESPIDE A SUS HIJAS. El ClD CAVALGA PARA 

DESPEDIR A LOS VIAJEROS. AGÜEROS MALOS. 

El/e fizo aquesto, la madre lo doblava; 

"Andad, fijas; d' aquí el Criador vos vala! 

"de mí e de vuestro padre, bien avedes nuestra gracia. 
aeo5"ld a Carrión do sodes heredadas, 

"assí comrao yo tengo, bien vos he casadas." 

Al padre e a la madre las manos les besavan; 

amos las bendixieron e diéronles su graqia. 
Mió £id e los otros de cavalgar penssavan, 
2610a grandes guarnimientos, a cavallos e armas. 

Ya salien los ifantes de Valenqia la clara, 

espúiiéndos de las dueñas e de todas sues compañas. 



2601 'Las abrazó y las besó en la boca' ; comp. 3030. 
2610 'con magníficos vestidos, con caballos y armas'; 
comp. 1427. 



292 CANTAR DE CORPES 






Por la huerta de Valencia teniendo salien armas; 
alegre va mió £id con todas sues compañas. 
2615 Violo en los avueros el que en bueno cinxo espada, 
que estos casamientos non serien sin alguna tacha. 
Nos puede repentir, que casadas las ha amas. 



126 

El Cid envía con sus hijas a Félez Muñoz. — Ul- 
timo adiós. El Cid torna a Valencia. — Los 

VIAJEROS LLEGAN A MOLINA. ABENGALVÓN LES ACOM- 
PAÑA a Medina. — Los infantes piensan matar 
a Abengalvón. 

"¿O eres mió sobrino, tú Félez Muñoz, 
"primo eres de mis fijas amas d' alma e de ooraqón ! 

2620 "Mándot que vayas con ellas fata dentro en Carrión, 
"verás las heredades que a mis fijas dadas son; 
"con aquestas nuevas vernás al Campeador." 
Dixo Félez Muñoz "plazme d' alma e de corazón." 
Minaya Álbar Fáñez ante mió Qid se paró : 

2625"Tornémosnos, Qid, a Valencia da mayor; 
"que si a Dios ploguiere e al Padre Criador, 
"ir las hemos vtder a tierras de Carrión." 
— "A Dios vos acomendamos, don Elvira e doña Sol 
"átales cosas fed que en plazer caya a nos." 



2613 'salían jugando las armas', v. 1577. 

2615 avueros, 'agüeros'. Sobre el Cid agorero, v. p. 18. 

2626 a Dios e al Padre, comp. v. 300. 

2629 'haced tales cosas que nos sea motivo de placer*. 



CANTAR DE CORPES 20,3 

26 3°Respondien los yernos: "assí lo mande Dios!" 
Grandes fueran los duelos a la departieron. 
El padre con las fijas lloran de coraqón, 
assí fazían los cavalleros del Campeador. 
"Oyas, sobrino, tú, Félez Muñoz ! 

2635 "por Molina iredes, i yazredes una noch ; 
"saludad a mió amigo el moro Avengalvón : 
"reqiba a mios yernos commo t\\e pudier mejor; 
"dil que enbío mis fijas a tierras de Carrián, 
"de lo que ovieren huebos sírvalas a so sabor, 

2(>4o"desí escúrralas fasta Medina por la mi amor. 

"De quant'o él fiziere yol dar<? por ello buen galardón." 
Quomo la uña de la carne ellos partidos son. 

Yas tornó pora Valencia el que en buen ora nasqió. 
Piénssanse de ir ifantes de Carrión ; 

2645POT Santa María d' Alvarrazín la posada fecha fo, 
aguijan quanto pueden ifantes de Carrión; 
felos en Malina con el moro Avengalvón. 
El moro quando lo sopo, plógol de coracóni; 
saliólos recebir con grandes avorozes; 

2650DÍOS, que bien los sirvió a todo so sabor ! 
Otro día mañana con ellos cavalgó, 
con dozientos cavalleros escurrir los mandó; 



2633 así fazían, 'lo mismo hacían'. 

2635 'allí descansaréis una noche'. 

2639 Véase 1878, 'deles lo que necesiten'. 

2640 'después acompáñelas (v. 1067) hasta Medinaceli'. 
2645 Para Alvarrazín véase 1462. 

2649 avorozes, 'alborozos, regocijos'. 



294 CANTAR DE CORPES 

ivan troqir los montes, los que dizen de Luzón, 
a656troqieron Arbuxuelo e llegaron a Salón, 

o dizen el Anssarera ellos posados son. 
36=4A las fijas del £id el moro sus donas dio, 
26^ buenos senos cavallos a ifantes de Carrión; 
2658 tod esto les fizo el moro por el amor del Qid Campeador. 

Ellos ve<iien la riqueza que el moro sacó, 
aofoentramos hermanos conssejaron traqión : 

"Ya pues que a dexar avernos fijas del Campeador, 

"si pudiéssemos matar el moro Avengalvón, 

"quanta riquiza tiene aver la yernos nos. 

"Tan en salvo lo abremos commo lo de Carrión; 
26f>5"nunqua avrié derecho de nos el £id Campeador." 

Quando esta falssedad dizien los de Carrión. 

un moro latinado bien gelo entendió; 

non tiene poridad, díxolo Avemgalvón: 

"Acáyaz, cúriate destos, ca eres mió señor: 
a6/o"tu muert oííí co«ssejar a ifantes de Carrión." 

2653 'iban a atravesar los montes' ; son ¡as montañas 
fieras e grandes del v. 1491. 

2656 'pasaron el valle de Arbujuelo' ; v. 1493. 

2657 el Ansarera es lugar hoy desconocido, que tenía 
que estar situado entre Medinaceli y el río Jalón. 

2655 'sendos caballos buenos'. 
2660 'ambos hermanos maquinaron traición'. 
2665 'nunca lograría reparación de nuestra parte', es 
decir, 'quedaríamos impunes'. 

2667 latinado, 'ladino, que sabe la lengua romance'. 
2669 Acáyaz, 'alcaide', lo mismo que alcayas, 1502. 



CANTAR DE CORPES 29 5 

127 

Abengalbón se despide amenazando A los infantes. 

El moro Avengalvón, mucho era buen barragán, 

con dozientos que tiene iva cavalgar; 

armas iva teniendo, paros ante los ifantes; 

de lo que el moro dixo a los ifantes non plaze: 
26 "7"Si no lo dexás por mió CJd el de Bivar, 

"tal cosa vos faría que por el mundo sonás, 

"e luego levaría sus fijas al Campeador leal; 
2«8o"vos nunqua en Carrión entrariedes jamás. 



128 

El moro se torna a Molina, presintiendo la des- 
gracia de las hijas del Cid. — Los viajeros en- 
tran en el reino de Castilla. — Duermen en el 
robledo de Corpes. — A la mañana quédanse solos 
los infantes con sus mujeres y se preparan a 
maltratarlas. — Ruegos inútiles de doña Sol. — 
Crueldad de los infantes. 

«^"¿Dezidme, qué vos fiz, ifantes de Carrión! 

"\o sirviéndovos sin art, e vos conssejastes míe muort. 
a68i "Aquim parto de vos commo de malos e de traydores. 

"Iré con vuestra graqia, don Elvira e doña Sol; 



2671 buen barragán, 'buen mozo', 'esforzado'; compá- 
rese 3327. 
2673 'iba jugando las armas', v. 1577. 



20,6 CANTAR DE CORPES 



"poco precio las nuevas de los de Carrión. 

''Dios lo quiera e lo mande, que de tod el mundo es señor, 
2685 "d' aqueste casamiento ques grade el Campeador." 

Esto les ha dicho, e el moro se tornó; 

teniendo iva armas al trocjr de Salón; . 

quommo de buen seso a Molina se tornó. 

Ya movieran del Anssarera ifantes de Carrión, 
2690 atójense a andar de día e de noch; 

a ssiniestro dexan Ati^nc^a, una peña muy fuort, 

la sierra de Miedes passáronla estoz, 

por los Montes Claros aguijan a espolón; 

assiniestro dexan a Griza que Álamos pobló, 
2695 allí son caños do a Elpha encerró; 

a diestro dexan aSant Estevan, mas cade aluon. 
, Entrados son los ifantes al robredo de Corpes, 

los montes son altos las ramas pujan con las nuoves, 

elas bestias fieras que andan aderredor. 
2700 Fallaron un vergel con una lilnpia fuont; 



2683 nuevas, 'renombre', v. 2084. 

2687 'iba jugando las armas al pasar el río Jalón'. Por 
esta parte, frente a Medinaceli, el Jalón tiene todavía mu> 
poco fondo y se pasa sin necesidad de vado. 

2692 Sobre Miedes y Atienza, v. 415. 

2693 Montes Claros es hoy el rincón de la provincia de 
Guadalajara donde nace el río Jarama. Para que convenga 
al pasaje de nuestro Cantar que anotamos, este nombre de- 
bía extenderse por el Norte, dentro de la limítrofe pro- 
vincia de Soria, hacia Caracena. 

2697 El robredo de Corpes ha desaparecido hoy (v. pá- 
gina 88): existió al Suroeste de San Esteban de Gormaz, 
que es el Sant Estevan nombrado en el verso anterior. 

2698 pujan con las nuoves, 'suben hasta las nubes'. 



CANTAR DE CORPES 297 

mandan fincar la tienda ifantes de Carrión, 

con quantos que ellos traen i yazen essa noch, 

con sus mugieres en bracos demuéstranles amor; 

¡mal gelo cunplieron quando salie el sol! 
2705 Mandaron cargar las azémilas con averes a nombre, 

cogida han la tienda do albergaron de noch, 

adelant eran idos los de criazón : 

assí lo mandaron ifantes de Carrión, 

que non i fincas ninguno, mugier ni;; varón, 
2710SÍ non amas sus mugieres doña Elvira e doña Sol: 

deportar se quieren con ellas a todo su sabor. 
Todos eran idos, ellos quatro solos son, 

tanto mal comidieron ifantes de Carrión: 

"Bien lo creades don Elvira e doña Sol, 
2715 "aquí seredes escarnidas en estos fieros montes. 

"Oy nos partiremos, e daxadas seredes de nos; 

"non abredes part en tierras de Carrión. 



2703 Aunque las hijas del Cid, según el pensamiento del 
poeta, enn de poca edad al desposarse (v. 2083), su ca- 
samiento es un matrimonio perfecto. Ellas son mugieres 
a bendiciones, 2562, 2581, y parejas pora en bragos de los 
infantes, 2761. El Cid dice a sus yernos: en bragos tenedes 
mis fijas, 2333, bien vos abragen e sirvanvos de coragon, 
2521. No tiene razón Ángel de los Rios para creer que se 
trata de un matrimonio no consumado (Revista de España, 
t- 71, P- 530) ; esto amenguaría el efecto poético y qui- 
taría, como nota P. Corominas, importancia al hecho del 
divorcio que sobreviene como consecuencia del abandono 
de las mujeres (Revista de Legislación, Dic. 1900, p. 406^. 

2707 los de criazón, sus familiares, las personas cria- 
das en su casa. 

271 1 deportarse, 'solazarse, holgarse'. 

2713 comidieron, 'meditaron'. 



298 CANTAR DE CORPES 

"Irán aquestos mandados al CJd Campeador; 

%'os vengaremos aquesta por la del león." 
2720 Allí les tuellen los mantos e los pellic.ones, 

páranlas en cuerpos y en camisas y en qiclatones. 

Espuelas tienen calcadas los malos traydores, 

en mano prenden las qinchas fuertes e duradores. 

Quando esto vieron las dueñas, fablava doña Sol: 
2725 "Por Dios vos rogamos, don Diago e don Ferrando, nosf 

''dos espadas tenedes fuertes e tajadores, 

"al una dizen Colada e al otra Tizón, 

"cortamdos las caberas, mártires seremos nos. 

"Moros e cristianos departirán desta razón, 
37so' v que por lo que nos mereqemos no lo prendemos nos. 

"Atan malos enssienplos non fagades sobre nos: 

"si nos fuéremos majadas, abiltaredes a vos; 

"retraer vos lo an en vistas o en cortes." 
Lo que ruegan las dueñas non les ha ningún pro. 



2720 pelligones, v. p. 123. 

2721 páranlas en cuerpos, 'las dejan a cuerpo', con sola 
Ja ropa que ciñe el cuerpo, es decir, con sólo la camisa y 
el brial o ciclatón, v. 2750. 

2729 'Todo el mundo (comp. 145) hablará de esto', 'lo 
censurará'. 

2731 enssienplo, 'hecho notable, acción'. 

2732 'si nosotras fuéramos azotadas os envileceréis a 
vosotros mismos'. 

2733 'os lo demandarán en vistas o cortes'. Las vistas, 
o entrevistas convenidas de antemano, a veces tenían ca- 
rácter judicial, como las juntas o asambleas judiciales de 
distrito que se mencionan en 2014, 2949; éstas, aunque a 
veces eran presididas por el rey, eran siempre menos so- 
lemnes que las cortes. 



CANTAR DE CORPES 299 

aya-^Easora les conpieqan a dar ifantes de Carrión; 
con las qinchas corredizas májanlas tan sin sabor, 
con las espuelas agudas, don ellas an mal sabor, 
ronpien las camisas e las carnes a ellas amas a dos; 
linpia salie la sangre sobre los cjclatones. 

2740 Ya lo sienten ellas en los sos corazones. 

¡ Quál ventura serie esta, si ploguiesse al Criador^ 
que assomasse essora el Qid Campeador ! 

Tanto las majaron que sin cosimente son; 
sangrientas en las camisas e todos los ciclatones. 

3745Canssados son de ferir ellos amos a dos, 
ensayamdos amos quál dará mejores colpes. 
Ya non pueden fablar don Elvira e doña Sol, 
por muertas las dexaron en el robredo de Corpes. 



129 

LOS INFANTES ABANDONAN A SUS MUJERES. 

(Serie gemela.) 

Leváronles los mantos e las pieles armiñas, 
275omas déxanlas marridas en briales y en camisas, 

e a las aves del monte e a las bestias de la fiera guisa 



2743 sin cosimente, probablemente 'sin fuerzas, ago- 
tadas'. 

2746 'esforzándose (v. 238S) ambos sobre quién gol- 
peará mejor'. 

2750 tnarrido, generalmente significa 'afligido, apenado'; 
aquí 'desmayado'. 



300 CANTAR DE CORPES 

Por muertas la^ dexaron, sabed, que non por bivas. 
¡ Quál ventura serie si assomas essora el £id Roy Díaz! 

13° 

LOS INFANTES SE ALABAN DE SU COBARDÍA. 

2754-5 Ifantes de Carrión por muertas las dexaron, 
que el una al otra nol torna recabdo. 
Por los montes do ivan, ellos ívanse alabando : 
"De nuestros casamientos agora somos vengados. 

-759-60 "Non las deviemos tomar por varraganas, si non fossemo 
"pues nuestras parejas non eran pora en braqos. [rogados 
"La desondra del león assís irá vengando." 



2752 Repetición de 2748. Al tono lírico de este pasaje 
convienen las repeticiones; así 2749-50 son semejantes a 
2720-21, y 2753 es semejante a 2741-42. Véanse además las 
notas a 2754 y 2763. 

2754 Verso de encadenamiento, semejante al penúltimo 
de la serie anterior, y tercera repetición de 2748. 

2759-60 Los infantes creían que aun para tomar a las 
hijas del Cid por barraganas debían haber sido instados por 
un rogador (v. 2080) ; comp. 3276. 

2761 'pues no eran iguales nuestras para ser nuestras 
mujeres legítimas'. Pareja se había hecho sustantivo, sig- 
nificando 'mujer legítima', 3277, y también se dice pareja 
pora en bracos, 3449! comp. 255, 2333. 



CANTAR DE CORPES 3oi 



131 

Félez Muñoz sospecha de los infantes. — Vuelve 
atrás en busca de las hijas del cld. las reani- 
MA Y LAS LLEVA EN SU CABALLO A SaN ESTEBAN DE 

Gormaz. — Llega al Cid la noticia de su des- 
honra. — Minaya va a San Esteban a recoger 
las dueñas. entrevista de mlnaya con sus 

PRIMAS. 

Alabandos ivan ifantes de Carrión. 
Mas yo vos diré d' aquel Félez Muñoz ; 
2 7 65 sobrino era del CJd Campeador; 

mandáronle ir adelante, mas de so grado non ío. 
En la carrera do iva doliól el coracón, 
de todos los otros aparte se salió, 
en un monte espesso Félez Muñoz se metió, 
2770 fasta que viesse venir sus primas amas a dos 
o que an fecho ifantes de Carrión. 
Víolos venir e odió una razón, 
ellos nol vidien ni dend sabien ración; 
sabed bien que si ellos le vidiessen, non escapara de muort. 
2 77 5 Vansse los ifantes, aguijan a espolón. 
Por el rastro tornos Félez Muñoz, 
falló sus primas amortecidas amas a dos. 
Llamando: "primas, primas!", luego descavalgó. 
arrendó el cavallo, a ellas adeliñó; 

2763 Verso de encadenamiento, semejante al 2757. 
2767 doliól el coragón, le dio una corazonada, tuvo un 
presentimiento. 

2779 arrendó el caballo, 'lo ató por la rienda'. 



3o 2 CANTAR DE CORPES 

-2780 "Ya primas, las mis primas, don Elvira e doña Sol, 

"mal se ensayaron i f antes de Carrión ! 

"A Dios plega que dent prendan ellos mal galardón!" 

Valas tornando a ellas amas a dos; 

tanto son de traspuestas que nada dezir^non puoden. 
2785 Partiéronsele las telas de dentro del coraqón, 

llamando: "¡Primas, primas, don Elvira e dono Sol! 

"Despertedes, primas, por amor del Criador ! 

"mientra es el dia, ante que entre la noch, 

"los ganados fieros non nos coman en aqueste mont !" 
2790 Van recordando don Elvira e doña Sol, 

abrieron los ojos e vieron a Félez Muñoz. 

"Esforqadvos, primas, por amor del Criador! 

"De que non me fallaren ifantes de Carrión, 

"a grant priessa seré buscado yo; 
2795 "si Dios non nos vale, aquí morremos nos." 

Tan a grant duelo fablava doña Sol: 

"sí vos lo meresca, mío primo, nuestro padre el Canpeador, 

"dandos del agua, sí vos vala el Criador." 

Con un sombrero que tiene Félez Muñoz, 
0800 nuevo era e fresco, que de Valenqial sacó, 

cogió del agua en elle e a sus primas dio; 

mucho son lazradas e amas las fartó. 
Tanto las rogó fata que las assentó. 

Valas conortando e metiendo coracón 

2781 'mala proeza hicieron', v. 2388. 
2783 valas tornando, 'las va haciendo volver en su 
acuerdo'. 

2804 'Las va confortando e infundiendo ánimos'. 



CANTAR DE CORPES 3c 3 



8o5Íata que esfuerzan, e amas las tomó 

e privado en el cavallo las cavalgó; 

con el so manto a amas las cubrió, 

el cavallo priso por la rienda e luego dent las partió. 

Todos tres señeros por los robredos de Corpes, 
g I0 entre noch e día salieron de los montes; 

a las aguas de Duero ellos arribados son, 

a la torre de don Urraca elle las dexó. 

A Sant Estevan vino Félez Muñoz, 

falló a Díog Téllez el que de Albar Fáñez ío; 
¡8,5quando elle lo odió, pesól de coraqón; 

priso bestias e vestidos de pro, 

hiva reqebir a don Elvira e a doña Sol; 

en Sant Estevan dentro las metió, 

quanto él mejor puede allí las ondró. 
£20 Los de Sant Estevan, siempre mesurados son, 

quando sabien esto, pesóles de coracón ; 

a lias fijas del CTid danles enffurción. 

Allí sovieron ellas fata que sanas son. 
Alabándos sedían ifantes de Carrión. 



2809 señeros, 'solos'. 

2812 Esta torre de doña Urraca estaría en el término 
que hoy se llama La Torre, siete kilómetros al Oeste de 
San Esteban de Gormaz, y no lejos de un pago denominado 
Llano de Urraca, a orillas del Duero. 

2822 enfurción (igual en 2840) era el tributo de viandas, 
granos y vino que pagaba el pechero al señor por razón de) 
solar que éste le daba. El que inicia la hospitalidad que 
los de San Esteban dan a las hijas del Cid es un Diego 
Téllez, vasallo o pechero de Albar Fáñez, v. r8i4, y él y 
otros como él pagarían este tributo. 



304 CANTAR DE CORPES 

Por todas essas tierras estas nuevas sabidas son; 
2825 de cuer peso esto al buen rey don Alfons. 

Van aquestos mandados a Valencia la mayor; 

quando gelo dizen a mió CJd el Campeador, 

una grand ora penssó e comidió; 

alqó la su mano, a la barba se tomó; 
2830 "Grado a Cristus, que del mundo es señor, 

"quando tal ondra me an dada ifantes de Carrión; 

"par aquesta barba que nadi non messó, 

"non la lograrán ifantes de Carrión; 

"que a mis fijas bien las casaré yo!" 
2835 Pesó a mió Cid e a toda su cort, 
2835 b e Albar Fáñez d' alma e de co«raqón. 
Cavalgó Minaya con Per Vermudos 

e Martín Antolínez, el Burgalés de pro, 

con dozientos cavalleros, quales mió (Jid mandó; 

dixoles fuertemientre que andidiessen de dia e de noch, 
2840 aduxiessen a ssus fijas a Valencia la mayor. 

Non lo detardan el mandado de so señor, 

apriessa cavalgan, andan los dias e las noches; 

vinieron a Gormaz, un castiello tan fuort. 



2828 'un gran rato', v. 1889. 

2833 'no lograrán el fruto de la deshonra', esto es, 'no 
lograrán deshonrarme'. 

2838 quales, 'los que' ; comp. 2879. 

2839 'les dijo encarecidamente', 'les encargó mucho'. 

2843 Gormaz, situado a orillas del Duero. Su gran cas- 
tillo es de la época árabe y tuvo capital importancia en la 
reconquista del siglo x, sobre todo en tiempo de los condej 
Fernán González y Garci Fernández, su hijo. V. pág. 100. 



CANTAR DE CORPES ^OD 

hi albergaron por verdad una noch. 
¡845 A Sant Estevan el mandado llegó 

que vinie Minaya por sus primas amas a dos. 

Varones de Sant Estevan, a guisa de muy proé'S, 

reqiben a Minaya e a todos sos varones, 

presentan a Minaya essa noch grant enffurqión; 
285o non gelo quiso tomar, mas mucho gelo gradió : Tres, 

"Graqias, varones de Sant Estevan, que sodies coñosqedo- 

"por aquesta ondra que vos diestes a esto que nos cuntió; 

"mucho vos lo gradeqe, allá do está, mió Cid el Canpeador; 

"assí lo ffago yo que aquí esto. 
285? "Affé Dios de los cielos que vos de dent buen galardón!" 

Todos gelo gradecen e so<s pagados son, 

adeliñan a posar pora folgar essa noch. 

Minaya va vet-r sues primas do son, 

en el/e fincan los ojos don Elvira e doña Sol: 
2860 "Atanto vos lo gradimos commo si viéssemos al Criador; 

"e vos a él lo gradid, quando bivas somos nos. 

?, En los días de vagar, en Valencia la mayor, 
28026 "toda nuestra rencura sabremos contar nos" 



2851 coñosgedor, 'entendido, prudente', 3137. 
2856 sos pagados son, literalmente, 'están satisfechos de 
él' ; comp. 248. 



3o6 CANTAR DE CORPES 



132 

MlNAYA Y SUS PRIMAS PARTEN DE SaN ESTEBAN. 

El Cid sale á recibirlos. 



Lloravan de los ojos las dueñas e Álbar Fáñez, 

e Per Vermucfos otro tanto las ha; 
2865 "Don Elvira e doña Sol, cuydado non ayades, 

"quando vos sodes sanas e bivas e sin otro mal. 

"Buen casamiento perdiestes, mejor podredes ganar. 

"Aun veamos el día que vos podamos vengar!" 

Y yazen essa noche, e tan grand gozo que fazen. 
2870 Otro dia mañana pienssan de cavalgar. 

Los de Sant Estevan escurriéndolos van 

f ata Rio d' amor, dándoles solaz ; 

d' allent se espidieron dellos, piénssanse de tornar. 

e Minaya con las dueñas iva cabadelant. 
2875 Trocieron Alcoceva, adiestro dejran Gormaz, 



2864 Verso difícil. Lidforss corrige : otro tanto conorta- 
do las ha. Pudiera ser: otro tanto fablado las ha, 'así las 
habló'. 

2867 El solo hecho del abandono y malos tratos basta 
para dar como disuelto el matrimonio, sin que se espere 
decisión ninguna eclesiástica ni civil. Lo mismo que aquí 
Pedro Vermúdez, se expresa luego el Cid, 2893, 3156-57, 
3206, y el segundo casamiento de Elvira y Sol se hace sin 
la menor dificultad. 

2872 Rio d'amor, hoy desconocido, debía estar al Este 
de San Esteban de Gormaz. 

2875 Alcoceva, hoy "barranco de Alcoceba", el cual des- 
agua en la misma punta del gran recodo que el Duero forma 
alrededor del castillo de Gormaz. 



CANTAR DE CORPES 3c>7 

o dizen Bado de Rey, allá ivan pausar, 

a la casa de Berlanga posada presa han. 

Otro día mañana mátense a andar, 

a qual dizen Medina ivan albergar, 
a88oe de Medina a Molina en otro día van; 

al moro Avengalvón de coraqón le plaz, 

saliólos a reqebir de buena voluntad, 

por amor de mió Cid rica cena les da. 

Dent pora Valenqia adeliñechos van. 
a885 Al que en buen ora nasco llegava el menssaje, 

privado cavalga, a recibirlos sale; 

armas iva teniendo e grant gozo que faze. 

Mió Cid a sus fijas ívalas abracar, 

besándolas a amas, tornos de sonrrisar: 
28go"¿ Venides, mis fijas? Dios vos curie de mal! 

"Hyo tomé el casamiento, mas non osé dezir al. 

"Plega al Criador, que en qielo está, 

2876 Bado de Rey, hoy "Vadorrey", despoblado a la 
izquierda del Duero, en el camino de Berlanga a Gormaz. 

2877 casa, 'población, lugar'. — Berlanga, pueblo y casti- 
llo a la izquierda del Duero, distante de Gormaz 13 kiló- 
metros, y de San Esteban, 30. La segunda jornada de Ber- 
langa a Medinaceli es de 46 kilómetros, y la tercera, de 
Medina a Molina (2880), es de 58 kilómetros. Esta demasia- 
do larga jornada era corriente (1476-1534, 1542, 2657.1, 
y estaba impuesta por la importancia de los dos puntos ex- 
tremos. 

2S79 o qual dicen Medina, 'a la que llaman Medinaceli'. 

2884 adeliñecho, participio irregular, sinónimo de adeli- 
ñado, 1984, 'en derechura'. 

2887 'jugaba las armas', v. 1577- 

2890 ¿Venides? (comp. 204) y Dios vos curie (compá- 
rese 1396), fórmulas habituales de saludo. 



3o8 CANTAR DE CORPES 

"que vos vea mejor casadas d' aquí en adelant. 

"De mios yernos de Carrión Dios me faga vengar !" 
2895 Besaron las manos las fijas al padre. 

Teniendo ivan armas, entráronse a la cibdad; 

grand gozo fizo con -ellas doña Ximena su madre. 
El que en buen ora nasco non quiso tardar, 

fablós con los sos en su poridad, 
2900 a! rey Alfons de Castiella penssó de enbiar. 



133 

El Cid envía a Muño Gustioz que pida al rey 
justicia. — Muño halla al rey en Sahagún, y 

LE EXPONE SU MENSAJE. El REY PROMETE REPA- 
RACIÓN. 

"¿O eres, Muño Gustioz, mió vassallo de pro, 

"en buen ora te crié a tí en la mi cort ! 

"Lieves el mandado a Castiella al rey Alfons; 

"por mí bésale la mano d' alma e de coracón, 
2005 " — quomo yo so so vassallo, e tile es mió señor, — 

"desta desondra que me an fecha i f antes de Carrión 

"quel pese al buen rey d' alma e de coraqón. 

"Elle casó mies fijas, ca non gelas di yo; 

"quando las han dexadas a grant desonor, 
2Q io"si desondra y cabe alguna contra nos, 

"la poca e la grant toda es de mío señor. 



2907 bésale la mano quel pese, 'ruégale que le pese', 
v. 179- 



CANTAR DE CORPES 3c>9 



'"Míos averes se me an levado, que sobejanos son; 

"esso me puede pesar con la otra desonor. 

"Adúgamelos a vistas, o a juntas o a cortes, 
2915 "commo aya derecho de i f antes de Carrión, 

"ca tan grant es la rencura dentro en mi coraqón." 

Muño Gustioz, privado cavalgó. 

con él dos cavalleros quel sirvan a so sabor, 

e con él escuderos que son de criazón. 
2920 Salien de Valencia e andan quanto puod'en, 

nos dan vagar los días e las noches. 

Al rey don Alfons en Saní Fagunt lo falló. 

Rey es de Castiella e rey es d-e León 

e de las Asturias bien a San Salvador, 
2925 fasta dentro en Santi Yaguo de todo es señor, 

ellos cowdes gallizanos a él tienen por señor. 

Assí commo descavalga aquel Muño Gustioz, 

omillós a los santos e rogó ai Criador ; 

adeliñó poral palacio do estava la cort, 
2930 con elle dos cavalleros quel aguardan cum a sseñor. 
Assí commo entraron por medio de la cort, 

vínolos el rey e coñosció a Muño Gustioz; 



2914 vistas o juntas, comp. 2733. 
2919 de criazón, esto es, criados en casa del Cid. 
2922 Para la devoción de Alfonso VI al monasterio de 
Sahagún, v. 13 12. 

2924 San Qalvador es Oviedo, capital de Asturias, así 
llamado por tener su catedral consagrada a San Salvador. 

2925 Santi Yaguo, la ciudad de Santiago de Galicia. 
2928 omillós, 'saludó reverentemente', v. 1396, y para 

la oración en el lugar de llegada, v. 1394- 



3lO CANTAR DE CORPES 

levantes el rey, tan bien los recjbió. 

Delant el rey Alfons los inojos fincó, 
2935 besábale los picdes aquel Muño Gustioz; 

"Merqed, rey, de largos reyno9 a vos dizen señor ! 

"Los piedes e las manos vos besa el Campeador ; 

"elle es vuestro vassallo e vos sodes so señor. 

"Casastes sus fijas con if antes de Carrión, 
294o"alto ío el casamien/o ca lo quisiestes vos! 

"Ya vos sabedes la ondra que es cuntida a nos, 

"quemo nos han abiltados ifantes de Carrión: 

"mal majaron sus fijas del CJd Campeador; 

"majadas e desnudas a grande desonor, 
2945"desanparadas las dexaron en el robredo de Corpes, 

"a las bestias fieras e a las aves del mont. 

"Afélas sus fijas en Valenqia do son. 

"Por esto vos besa las manos, commo vassallo a señor, 

"que gelos levedes a vistas, o a juntas o a cortes; 
2950 "tienes por desondrado, mas la vuestra es mayor, 

"e que vos pese, rey, commo sodes sabidor ; 

"que aya mió Cád derecho de ifantes de Carrión." 
El rev una grand ora calló e comidió ; 



2936 largos reynos, 'muchos reinos' ; comp. 804. 

2941 'Ya sabéis cuánta honra nos ha proporcionado ese 
casamiento con familia tan noble'. Muño Gustioz se tiene 
él mismo por deshonrado, como todos los de la casa del 
Cid, v. p. 93, n. 1. 

2950 'se tiene por deshonrado, mas vuestra [deshonra! 
es mayor'; comp. 511 para el sustantivo embebido en el 
verbo. 

2953 'un gran rato', v. 1889. 



CANTAR DE CORPES 3 I I 



"Verdad te digo yo, que me pesa de coracón, 
2^5 "e verdad dizes en esto, tú, Muño Gustioz, 
"ca yo casé sus fijas con ifantes de Carrión; 
"fizlo por bien, que ffosse a su pro. 
"¡ Si quier el casamiento fecho non fosse oy ! 
"Entre yo e mió Cid pésanos de coracón. 
296° "Ayudar le a derecho, síln salve el Criador! 
"Lo que non cuydava fer de toda esta sazón, 
"andarán mios porteros por todo el reyno mió, 
"pora dentro en Toledo pregonarán mié cort, 
"que allá me vayan cuewdes e if ancones; 
2965 "mandaré commo i vayan ifantes de Carrión, 
"e commo den derecho a mió Qid el Campeador, 
"e que non aya rencura pudiéndolo vedar yo. 



!34 

El rey convoca corte en Toledo. 

"Dizidle al Campeador, que en buen ora nasco, 
"que destas siet secfmanas adobes con sos vassallos, 
297o"véngam a Toledo, estol do de plazcfo. 
"Por amor de mió Cid esta cort yo fago. 



2958 Si quier!, 'ojalá'. 

2959 'Tanto a mí como a mío Cid'. 

2963 El rey escoge la cort como medio de enjuiciamien- 
to y reparación más solemne que las vistas o juntas. — El 
portero (v. 1380) es, naturalmente, el encargado de con- 
vocar la corte pregonada (3272) o solemne. 



312 CANTAR DE CORPE; 



"Saludádmelos a todos, entrellos aya espacjo; 

"desto que les abino aun bien serán ondrados." 

£spidiós Muño Gustioz, a mió Cjd es tornado. 
297 5 Assi commo lo dixo, suyo era el cuydado: 

non lo detiene por nada Alfons el Castellano.. 

enbía sus cartas pora León e a Santi Yaguo, 

a los portugaleses e a gallizianos, 

e a los de Carrión e a varones castellanos, 
2g8oq Ue cort fazie en Toledo aquel rey ondrado, 

á cabo de siet sedmanas que i fossen juntados; 

qui non viniesse a la cort non se ioviesse por so vassallo. 

Por todas sus tierras assí lo ivan penssando, 

que non falliessen de lo que el rey avié mandado. 



135 

Los de Carrión ruegan en vano al rey que de- 
sista DE LA CORTE. REÚNESE LA CORTE. El ClD 

LLEGA EL POSTRERO. El REY SALE A SU ENCUENTRO. 

2o»5 Ya les va pesando a ifantes de Carrión, 
por que en Toledo el rey fazie cort; 

2972 espagio, 'solaz, consuelo' (comp. espaciarse, sola- 
zarse) ; entrellos aya espagio, 'alégrense' (pues el rey pro- 
mete reparar el agravio). Esta traducción es aceptada por 
Bertoni, pero D. Hinard tradujo 'saluez-les-moi tous, met- 
tant entre eux une certaine différence', explicación capri- 
chosa que aceptaron Huntington, D'Ovidio y otros. 

2982 El vasallo tenía obligación de acudir al llama- 
miento del señor ; comp. 2893. Por eso el rey de León de- 
cía al conde Fernán González "quel fuesse a cortes o quel 
dexasse el condado", según la Crónica General. 



CAXTAR DE CORPES 3 1 3 

miedo han que i verná mió Cjd el Campeador. 
Prenden so conssejo, assí parientes commo son, 
ruegan al rey que los quite desta cort. 

2990 Dixo el rey: "No lo feré, sin salve Dios! 
"ca i verná mió Cjd el Campeador; 
"darlédes derecho, ca rencura ha de vos. 
"Qui lo fer non quisiesse, o no irá mi cort, 
"quite mió reyno, ca del non he sabor." 

2995 Ya lo viciieron que es a fer if antes de Carrión, 
prenden conssejo parientes commo son ; 
el cowde don Garcja en estas nuevas io, 
enemigo de mió Cjd, que mal siemprel buscó, 
aqueste conssejo los ifantes de Carrión. 

3oooLlegava el plazí/o, querien ir a la cort; 
en los primeros va el buen rey don Alfons, 
el cowde don Anrric y el cowde doo Remond, 
— aqueste ío padre del buen enperador, — 
el com-de don Fró/la y el corade don Bz'r&ón. 

3<x>5Foron i de so reyno otros muchos sabidores, 
de toda Castiella todos los mejores. 

2988 assí parientes commo son, 'tantos parientes cuantos 
son', 'todos ellos' ; comp. 3606, y léase acaso igual en 
2996. 

2994 del non he sabor, literalmente, 'no tengo deseo de 
él', 'no gusto de él'. 

2997 en estas nuevas jo, 'tomó parte en este negocio'. 

3002 Sobre estos condes, v. p. 19. 

3004 Para el conde don Fruela, v. p. 19. Alvar Díaz, 
P- 23. 

3005 sabidores, 'peritos en derecho' ; el nombre completo 
era "sabidor de derecho o del fuero de la tierra", "sabi- 
dor legista". 



3 14 CANTAR DE CORPES 

El co;»de don García, el Crespo de Grañón, 
e Alvar Díaz el que Oca mandó, 
e Ansuor Gonqák'ez e Gamcak'o Aíisuórez, 
e Per Ansuórez, sabet, allís acertó, 

3cioe Díogo e Ferrando i son amos a dos, 

e con ellos grand bando que aduxieron a la cort: 
e«bair le cuydan a mío Cid el Campeador. 

De todas partes allí juntados son. 
Aun non era llegado el que en buen ora naejó, 
por que se tarda el rey non ha sabor. 

3o¡5Al quinto día venido es mió Cjd el Campeador; 
Alvar Fáñez adelantel enbió, 
que besasse las manos al rey so señor: 
bien lo sopiesse que i serie essa noch. 
Quando lo odió el rey, plógol de coracón; 

302ocon grandes yantes el rey cavalgó 
e iva reqebir al que en buen ora nació. 
Bien aguisado viene el Cjd con todos los sos, 
buenas conpañas' que assí an tal señor. 
Quando lo ovo a ojo el buen rey don Alfoms, 

3025firiós a tierra mió Cid el Campeador; 
biltar se quiere e ondrar a so señor. 
Quando lo vido el rey, por nada non tardó; 



3008 Asur González es el hermano de los infantes, char- 
latán y comedor, que aparece en los v. 2172, 3373 y 3672. 
Gonzalo Ansúrez. padre de los infantes, ilustre caballero 
leonés, hermano del conde Pedro Ansúrez, p. 23-24. 

301 1 enbair, 'atropellar, maltratar'. 

3026 biltar, 'humillar'. 



CANTAR DE CORPES 3 1 5 



"¡ Par sant Esidre, verdad non será oy ! 

"Cavalgad, Qid; si non, noin avría dend sabor; 
J3o''saludar nos hemos d' alma e de coraqón. 

"De lo que a vos pesa a mí duele el coraqón ; 

"Dios lo mande que por vos se ondre oy la cort!"* 

— "Amen", dixo mió Cid, el buen Campeador; 

besóle la mano e después le saludó ; 
°3 5 "Grado a Dios, quando vos veo, señor. 

"Omíllom a vos e al comde do Remond 

"e al comde don Arrie e a quantos que i son ; 

"Dios salve a nuestros amigos e a vos más, señor ! 

"Mi mugier doña Ximena, — dueña es de pro, — 
c.}o"bésavos las manos, e mis fijas amas a dos, 

"desto que nos abino que vos pese, señor." 

Respondió el rey: "sí fago, sin salve Dios!" 



136 



El Cid no entra en Toledo. Celebra vigilia 
en San Servando. 

Pora Toledo el rey tornada da; 
essa noch mió Cjd Tajo non quiso passar: 

3028 verdad non será oy, 'no por cierto', manifestando 1 
oposición al intento de humillarse que tiene el Cid ; com- 
párese 979.— sant Esidre, Santo de la devoción del rey, 
v. 1342. 

3030 saludar, 'besar', se entiende que es besar en la 
boca, como resulta del verso 3034 y como se dice en el 
2040. 

3041 besavos la mano que vos pese, 'os ruega que os 
pese', comp. 2907. 

3042 jazer, verbo vicario : 'me pesa, así me salve Dios', 



3 ! 6 CANTAR DE CORPES 

304^'Merced, ya rey, sí el Criador vos salve! 
"Penssad, señor, de entrar a la cibdad, 
"e yo con los mios posaré a San Servan : 
"las mis compañas esta noche llegarán. 
"Terne vigilia en aqueste santo logar; 

3o5o"cras mañana entraré a la cjbdad, 
"e iré a la cort enantes de yaintar." 
Dixo el rey: "plazme de veluntad." 

El rey don Alfons a Toledo va entrar, 
mió Cid Roy Díaz en Saní Servan posar. 

3055 Mandó fazer candelas e poner en el altar; 
sabor a de velar en essa santidad, 
al Criador rogando e rabiando en paridad. 
Entre Minaya e los buenos que i ha 
acordados foron, quando vino la man. 

3047 San Servan es el castillo de San Servando, sepa- 
rado de Toledo por el río Tajo (v. 3044) y por el puente 
de Alcántara. Tres años después de reconquistar a Toledo 
Alfonso VI, donó el castillo al abad de San Víctor de Mar- 
sella, año 1088. Los monjes marselleses ocupaban el mo- 
nasterio del castillo cuando el Cid celebró allí su vigilia. 
El castillo fué destruido en 11 09 por los almorávides y 
reedificado en n 13 por el arzobispo y el clero toledano. 

3049 vigilia, vela que se hace pasando la noche en ora- 
ción dentro de un lugar sagrado. Precedía a varios actos 
graves, por ejemplo, al armarse caballero, y era costumbre 
velar antes de la lid judicial ; por eso los del Cid velan 
las armas antes del duelo, 3544. El que celebraba la vigi- 
lia iluminaba a su costa la iglesia, 3055 y permanecía toda 
la noche de rodillas o de pie. La vigilia acababa al amane- 
cer, con los maitines, la misa y las ofrendas del que vela- 
ba, 3060-62. 

3058-59 'Tanto Minaya como los buenos que hay allí, 
ya estaban preparados cuando vino la mañana' ; para acor- 



CANTAR DE CORPES 3 I 7 



137 
Preparación del Cid ex San - Servando para ir 

A LA CORTE. El ClD VA A TOLEDO Y ENTRA EN 

LA CORTE. El REY LE OFRECE ASIENTO EN SU ES- 
CAÑO. El Cid rehusa. — El rey abre la sesión. 
Proclama la paz entre los litigantes. — El Cid 
expone su demanda. Reclama Colada y Tizón. 
Los de Carrión entregan las espadas. El Cid 
las da a Pedro Vermúdez y a Martín Antolínez. 
— Segunda demanda del Cid. El ajuar de sus 
hijas. Los infantes hallan dificultad para el 
pago. 



3060 Matines e prima dixieron faza los albora 
suelta ío la missa antes que saliesse el sol, 
e ssu ofrenda han fecha muy buena e a sazón. 
"Vos Minaya Álbar Fáñez, el mió braco mejor, 
"vos iredes comigo e obispo don Jeromc 

3 o63"e Per Vermudoz e aqueste Muño Gustioz 
"e Martín Antolínez, el Burgalés de pro, 
"e Albar Albaroz e Álbar Salvadórez 
"e Martín Muñoz, que en buen punto nació, 
"e mió sobrino Félez Muñoz; 

307o"comigo irá Mal Anda, que es bien sabidor. 

dados, v. 3551. D. Hinard, 'ils furent avertis lorsque vint 
le matin'. Bello parece creer que acordarse significa 'jun- 
tarse' y siguen al crítico americano Adam y Bertoni (si 
riunirono alio spuntar del giorno). 

3070 Mal Anda debió ser personaje real, al menos un 
"molino de Mal Anda" se menciona en una escritura de 
1 140, en Villahizán de Treviño, al Norte de Burgos. Era 
Mal Anda uno de los muchos sabidores que concurrían a la 
corte, según el v. 3005. 



3 1 8 CANTAR DE CORPES 

"e GaJind Garqiez, el bueno d' Aragón; 

"con estos cúnplansse ciento de los buenos que i son. 

"Velmezes vestidos por sufrir las guarnizones'. 

"de suso las lorigas tan blancas commo el sol ; 
3075 "sobre las lorigas armiños e pelli^ones, 

"e que no parescan las armas, bien presos los cordones; 

"so los mamtos las espadas dulc.es e tajadores; 

"d' aquesta guisa quiero ir a la cort, 

"por demandar mios derechos e dezir mié razón. 
3080 "Si desobra buscaren ifantes de Cardón, 

"do tales ciento tovier, bien seré sin pavor." 

Respondieron todos: "nos esso queremos, señor." 

Assí commo lo ha dicho, todos adobados son. 
Nos detiene por nada el que en buen ora na^ió: 
3o85calqas de buen paño en sus camas metió, 

sobrellas unos qapatos que a grant huebra son. 

Vistió camisa de ranqal tan blanca commo el sol, 

con oro e con plata todas las presas son, 

al puño bien estám, ca él se lo mandó; 
jogosobrella un brial primo de qiclatón, 

3073 Velmezes, v. p. 105. 

3080 desobra, voz desconocida que parece 'demasía, 
desmán'. 

3085 camas, 'piernas'. 

3086 a grant huebra, 'con muchas labores o adornos' ; 
comp. 2401. 

3087 rangal, 'tela de hilo', v. 183. 

3088 presa, 'presilla' (?). 

3089 ca él se lo mandó (?); 'car il l'a ainsi voulu', 
D. Hinard ; 'denn er hatte es [so] befohlen', Adam. 

3090 'un brial (p. 109) primoroso de seda', o, mejor di- 
cho, de 'brocado', como se ve por el verso siguiente. 



CANTAR DE CORPES 



obrado es con oro, pareqen por o son. 

Sobresto una piel vermeja, las bandas d' oro son, 

siempre la viste mió Cid el Campeador. 

Una cofia sobre los pelos d' um escarín de pro, 
95con oro es obrada, fecha por razón, 

que nol contalassen los pelos al buen Cid Campeador; 

la barba avie luenga e prísola con el cordón, 

por tal lo faze esto que recabdar quiere todo lo so. 

De suso cubrió un manto que es de grant valor, 
oo ar* elle abrí en que vecr quantos que i son. 

3091 'labrado es con oro, las [labores o huebras] re- 
lumbran por donde están', según interpreta Bello. Para el 
sustantivo huebras, embebido en el verbo obrado, comp. 511. 
Generalmente el ciclatón iba tejido con oro. 

3092 banda significa 'ceñidor' ; pero más natural sería 
entender 'franja'. Los pellizuelos llevaban franjas en el 
cuello, en las bocamangas y en el borde de la falda. 

3094 escarín (en los otros textos que me son conocidos 
■"escarí"), tela muy fina de hilo. 

3096 Al vestirse tiene el Cid especial cuidado en pro- 
teger los cabellos ; pone la cofia para recogerlos y que no 
puedan arrancárselos (esto debe significar contalassen, 
verbo desconocido), y además sujeta la barba, como dice 
el verso siguiente. 

3097 El mesar la barba era una de las más graves in- 
jurias (p. 119 IQ n.), y temiendo el Cid un insulto, recoge la 
barba con un cordón para evitar que puedan asir de ella 
sus enemigos. La barba, así recogida, era un gesto beli- 
coso, una especie de desafío que preocupa a los que miran 
al Cid en la corte (v. 3124-25, 3273-74). 

3098 recabdar puede tener aquí el sentido de 'lograr, 
conseguir' (Bello, Obras, II, 285 : 'porque quería cobrar lo 
suyo'), o bien el de 'prevenir, disponer' (D. Hinard : 'parce 
qu'il veut garantir toute sa personne' ; igual Adam y Ber- 
toni). 

3099 cubrió un manto, 'vistió un manto', construcción 
usual hasta en el siglo xvn. 



320 



CAXTAR DE CORPES 



Con aquestos cjento que adobar mandó, 
apriessa cavalga, de San Servan salió; 
assí iva mió £id adobado a lia cort. 
Ala puerta de fuera descavalga a sabor; 
3105 cuerdamientra entra mió Cjd con todos los sos: 
elle va en medio, elos qiento aderredor. 
Quando lo vieron entrar al que em buen ora naqió. 
levarlos en pie el buen rey don Alfons 
e el cowde don Anrric e el comde don Remont 
31 'o e desí adelant, sabet, todos los otros de la cort: 
a grant ondra lo recjben al que en buen ora naqió. 
Nos quiso levantar el Crespo de Grañón, 
nin todos los del bando de ifantes de Carrión. 
El rey a mió (Jid : a las manos le tomó : 

3114 b" Venid acá serr comigo, Campeador, 

31 15 "en aqueste escaño quem diestes vos eo don; 
"maguer que algunos pesa, mejor sodes que nos." 
Essora dixo muchas mercedes el que Valencia gañó: 
"se^d en vuestro escaño comino rey e señor; 
"acá posaré con todos aquestos mios." 



3105 Los adverbios terminados en -mientra son raros, 
pero existe esta forma en vez de -miente. 

31 12 El Crespo de Grañón, el conde García Ordóñez, 
p. 21-22. 

31 15 Omite el juglar decirnos cuándo hizo el Cid este 
regalo, p. 85. Las Crónicas omiten la mención de este don 
del Cid. 

31 16 mejor sodes que nos parece excesivo en boca del 
rey, pero era frase usual de cortesía : el que más vale que 
nos, 1940; comp. por o valdremos más, 1521; más vale- 
mos por vos, 2517. 



CANTAR DE CORPES 32 1 

3120 Lo que dixo el Cid al rey plogo de coraqón. 
En un escaño torniño essora mió <Jid posó, 
los ciento quel aguardan posan aderredor. 
Catando están a mió £id quantos ha en la cort, 
a la barba que avié luenga e presa con el cordón; 

3i2sen sos aguisamientos bien semeja varón. 

Nol pueden catar de vergüenca ifantes de Carrión. 

Essora se levó en pie el buen rey dom Alfons; 
"Oíd, mesnadas, sí vos vala el Criador! 
"Yo, de que fu rey, non fiz mas de dos cortes : 

3 i 3 o"la una ío en Burgos, e la otra en Carrión, 
"esta terqera a Toledo la vin fer oy, 
"por el amor de mió Qiá el que en buen ora nació, 
"que reqiba derecho de ifantes de Carrión. 
"Grande tuerto le han tenido, sabérnoslo todos nos; 



3121 escaño torniño, 'torneado'. Los Romances y las 
Crónicas suponen que este escaño lo ganó el Cid al rey 
Búcar o al rey Yúcef. Cervantes lo recuerda también como 
el asiento más honroso que podía imaginarse: "merecía 
el mismo escaño del Cid Ruidíaz Campeador" (Quijote, 

II, 33). 

3124 Compárese v. 3°97- 

3130 El juglar parece referirse solo a cortes judicia- 
les. Alfonso VI había celebrado corte en Toledo y otros 
puntos con diferentes motivos. Estos versos del Cantar se* 
perpetuaron, a través de Refundiciones, en la memoria del 
pueblo y se cantaban así en el siglo xvi y siguientes : 

Tres cortes armara el rey, todas tres a una sazón, 
las unas armara en Burgos, las otras armó en León, 
las otras armó en Toledo, donde los hidalgos son, 
para cumplir de justicia al chico con el mayor. 
Nótese que también este romance se refiere a cortes judi- 
ciales. 



322 CANTAR DE CORPES 

3 i 3 5 'alcaldes sean desto cowide don Anrric e contde don Re- 
"e estos otros cowdes que del vando non sodes. ^mond 
"Todos meted i mientes, ca sodes coñoscedores, 
"por escoger el derecho, ca tuerto non mando yo. 
"Della e della part en paz seamos oy. 

3i4o"Juro par sant Esidre, el que bolviere mi cort 
"quitar me a el reyno, perderá mi amor. 
"Con el que toviere derecho yo dessa parte me so. 
"Agora demande mió CJd el Campeador: 
"sabremos qué responden ifantes de Cardón." 

3145 Mió £id la mano beso al rey e en pie se levantó; 
"Mucho vos lo gradesco commo a rey e a señor, 
"por quanto esta cort fiziestes por mi amor. 
"Esto les demando a ifantes de Carrión : 
"por mis fijas quem dexaron yo non he desonor, 

3 i5j"ca vos las casastes, rey, sabredes qué fer oy ; 

"mas quando sacaron mis fijas de Valencia la mayor, 
"yo bien los quería d' alma e de corazón, 



3135 alcaldes, voz árabe, sinónima de la latina 'jueces'. 
Los alcaldes de la corte debian ser ricos hombres y eran 
generalmente condes. Por eso aquí el rey nombra jueces 
a todos los condes, sin más distinción aue excluir a los que 
pertenecen al bando de los de Carrión (3136). El conde don 
Ramón, como yerno principal del rey (don Anric estaba 
casado con la bija bastarda del monarca), es el que lleva la 
voz de los alcaldes, 3208, 3237. 

3137 coñoscedores, 'entendidos'. 

3138 'para hallar el derecho, que yo no mando injus- 
ticia'. 

3139 'De una y otra parte', v. 106^. 

3145 Los litigantes debían estar de pie para hacer sus 
alegaciones. 



CANTAR DE CORPES 323 

"diles dos espadas a Colada e a Tizón 
" — estas yo las gané a guisa de varón, — 

3i55"ques ondrassen con ellas e sirviessen a vos; 

"quando dexaron mis fijas en el robredo de Corpes, 
"comigo non quisieron aver nada e perdieron mi amor; 
"denme mis espadas quando mios yernos non son." 
Atorgan los alcaldes: "tod esto es razón." 

3'^Dixo comde don Garcja : "a esto fablemos nos." 
Essora saliétr aparte ifantes de Carrión, 
con todos sos parientes y el bando que i son; 
apriessa lo ivan trayendo e acuerdan la razón : 
"Aun grand amor nos faze el Qid Campeador, 

3165 "quando desondra de sus fijas no nos demanda oy ; 
"bien nos abendremos con el rey don Alfons. 
"Démosle sus espadas, quando assí finca la boz, 
"e quando las toviere, partir se a la cort; 
"ya mas non avrá derecho de nos el Cdd Canpeador." 

3i7oCon aquesta fabla. tornaron a la cort; 

"Merc,ed, ya rey don Alfons, sodes nuestro señor! 
"No lo podemos negar, ca dos espadas nos dio; 

3158 El cambio de armas era señal de parentesco y 
amistad, 2093. El Cid, no sólo había dado estas dos es- 
padas s lr>s infantes, sino otras dos anteriormente. 

3163 'aprisa lo iban tratando y convienen 1a respuesta. 
Acceien muy fácilmente, pues, como cobardes, no estiman 
las espadas que después les infundirán espanto (3643, 3665), 
E=te adverbio cftrjessa contrasta con las graves dificultades 
que hallan de<=pu ¿ s los infantes para responder a la otra 
demanda de! C'd, la del dinero, y con las quejas en que 
prorrumpen, v. 3~iS, 3207. 

3164 yrand awr 'gran favor. 

3167 finca la b^z, 'acaba la demanda'; comp. 321 1. 



324 CANTAR DE CORPES 

"quando las demanda e dellas ha sabor, 
"dárgelas queremos delant estando vos." 

3175 Sacaron las espadas Colada e Tizón, 
pusiéronlas en mano del rey so señor; 
sacan las espadas e relumbra toda la cort, 
las macanas e los arriazes todos d' oro son; 
maravíllanse dellas los omnes buenos de la cort. 
A mió Cid llamó el rey las espadas le dio; 

3i8ore<;ibió las espadas, las manos le besó, 
tornos al escaño donf se levantó. 
En las manos las tiene e amas las cató; 
nos las pueden carnear, ca el Cjd bien las connosce; 
alegrósle tod el cuerpo, sonrrisós de coracón, 

3 ,85al<;ava la mano, a la barba se tomó; 
"par aquesta barba que nadi non messó, 
"assís irán vengando don Elvira e doña Sol." 
A so sobrino don Pero por nómbrel llamó, 
tendió el braco, la espada Tizón le dio; 

,i go "Prendetla, sobrino, ca mejora en señor." 
A Martín Antolínez, el Burgalés de pro, 
tendió el braqo, el espada Coládal dio; 
"Martín Antolínez, mió vassallo de pro, 
"prended a Colada, gánela de buen señor, 

3 j95"de Remont Verenguel de Barcilona la mayor. 
"Por esso vos la do que la bien curiedes vos. 



3173 dellas ha sabor, 'las desea'. 

3178 magaña, 'pomo'; arriaz,, 'gavilán'. 

3196 Literalmente, 'os la doy para que la cuidéis bien'. 



CANTAR DE CORPES 325 



"Sé que si vos acaeqiere o viniere sazón, 

3197 b "con ella ganaredes grand prez e grand valor." 
Besóle la mano, el espada recibió. 

Luego se levantó mió £id el Campeador; 

3300 "Grado al Criador e a vos, rey señor ! 

"ya pagado so de mis espadas, de Colada e de Tizón. 
"Otra rencura he de ifantes de Carrión: 
"quando sacaron de Valenqia mis fijas amas a dos, 
"en oro e en plata tres mili marcos les dio; 

3205 "yo faziendo esto, ellos acabaron lo so; 

"denme mios averes, quando mios yernos non son." 

Aquí veriedes quexarse ifantes de Carrión ! 
Dize el comde don Remond: "dezid de ssí o de no." 
Essora responden ifantes de Carrión: 

3210 "Por essol diemos sus espadas al Qid Campeador, 
"que al no nos demandasse, que aquí fincó la boz." 
Allí les respondió el comde do Remond: 
"Si ploguiere al rey, assí dezimos nos: 
"a lo que demanda el Qd quel recudades vos." 
Dixo el buen rey: "assí lo otorgo yo." 

3204 dio, 'di yo'. 

3205 acabaron, 'llevaron a cabo, hicieron'. 

321 1 fincó la boz, como en 3167. Los infantes alegan que 
el Cid debió hacer su demanda de una vez, en un solo 
acto. La práctica formalista exigía que el demandante ex- 
pusiese consecutiva e inmediatamente todos los puntos de 
la demanda, so pena de perder su derecho. Por eso es ne- 
cesario que los alcaldes o jueces y el rey mismo autoricen 
esta segunda parte de la demanda civil del Cid, en los 
v. 3212-14, y que el Cid se ponga otra vez de pie y repita 
la demanda (3215) que antes se juzgó inútil. 

3213 recudades, 'respondáis', 'deis satisfacción'. 



326 CANTAR DE CORPES 

jai5 Levantós en pie el Cid Campeador; 

"Dcstos averes que vos di yo, 
jai6¿>"si me los dades, o dedes dello razón." 

Essora salien aparte if antes de Carrión; 

non acuerdan en conssejo, ca los averes grandes son: 

espesos los han ifantes de Carrión. 
32ao Tornan con el conssejo e fablavan a sso sabor: 

"Mucho r.os afinca el que Valencia gañó. 

"quando de nuestros averes, a?síl prende sabor; 

"pagar le hemos de heredades en tierras de Carrión." 

Dixieron los alcaldes quando manfestados son: 
isas "Si esso ploguiere al Cid, non gelo vedamos nos; 

"mas en nuestro juvizio assi lo mandamos nos, 

"que aquí lo enterguedes dentro en la cort." 
A estas palabras fabló rey den Alfons: 

"Nos bien la sabemos, aquesta razón, 
J230 "que derecho demanda el Cid Campeador. 

3215 El Cid se dirige ahora directamente a los infantes 
y no a los alcaldes, como antes. Esta alternativa, según 
observa Hinojosa, representa tina transición entre el proce- 
dimiento germánico primitivo, en que el juicio era una lucha 
entre las partes, a la cual asistían los jueces casi como me- 
ros espectadores, y el posterior, en que la intervención de 
los jueces era más eficaz. 

3216 b Sobre la conjunción *», véase 1922. 

3218 'no convienen en la solución, no hallan salida'. 

3219 'los han gastado'. 

3222 'cuando así le domina el deseo de nuestras ri- 
quezas'. 

3224 'cuando hubieron confesado', esto es, 'cuando re- 
conocieron su deuda'. 

3226 juvizio, 'juicio', como en 3239, 3259. 

3227 'que le reintegren o le paguen aqui'. 



CANTAR DE CORPES 32/ 



"Destos tres mil marcos los dozientos tengo yo; 

"entramos me los dieron ifantes de Carrión. 

"Tornárgelos quiero, ca tan drsfechos son. 

"enterguen a mió Qid e! que en buen ora nació; 
3235 "quando ellos los an a pechar, non gelos quiero yo." 

Ferrand GoMcált'ez odredes qué f abló : 
3236¿>"averes monedados non tenemos nos." 

Luego respondió el conde don Remond: 

"el oro e la plata espendiésteslo vos; 

"por juvizio lo damos antel rey don Alfons: 
324c páguenle en apreqiadura e préndalo el Campeador." 
Ya vieron que es a fer ifantes de Carrión. 

Veriedes aduzir tanto cavallo corredor, 

tanta gruessa muía, tanto palafré de sazón. 

tanta buena espada con toda guarnizón ; 
3245 recibiólo mió Qid commo apreqiaron en la cort. 



3232 'entrambos infantes me los dieron'. Hinojosa opina 
que estos dozientos marcos son el regalo que el marido 
hacía, en señal de gratitud, al que le transmitía la potestad 
sobre la mujer, según el antiguo derecho germánico, en 
especial el de los Lombardos y Escandinavos. El rey había 
casado a las hijas del Cid y ahora, disuelto el matrimonio. 
no quiere retener ese regalo. Los infantes pagan su deuda 
descontando los 200 marcos, v. 3246 ; pero luego el Cid 
perdona al rey la devolución y aun le añade más regalos 
de su parte, v. 3502. 

3234 'paguen a mió Cid', como en 3227. 

3240 apregiadura, 'especie (opuesto a dinero), cosas 
equivalentes a una cantidad de moneda' ; abajo se expresa 
que las apreciaduras en que pagan los infantes son ca- 
ballos, armas y vestidos. 

3241 'Ya vieron que hay que hacerlo', esto es, que no 
hay más remedio que pagar. 



328 CANTAR DE CORPES 

Sobre los dozientos marcos que tenia el rey Alfons 
pagaron los ifantes al que en buen ora nació; 
enpréstanles de lo ageno, que non les cumple lo so. 
Mal escapan jogados, sabed, desta razón. 

138 

ACAEADA SU DEMANDA CIVIL, EL ClD PROPONE EL RETO. 

3 2 5° Estas apreqiadura9 mío Qd presas las ha, 
sos omnes las tienen e dellas penssarán. 
Mas quando esto ovo acabado, penssaron luego d'al. 

"Merqed, ya rey señor, por amor de caridad ! 
"La rencura mayor non se me puede olbidar. 

3255 '"Oídme toda la cort e pésevos de mió mal ; 

"ifantes de Carrión, quem desondraron tan mal, 
"a menos de riebtos no los puedo dexar. 

139 
Inculpa de menos-valer a los infantes. 

"Dezid ¿qué vos merecí, ifantes de Carrión, 
"en juego o en vero o en alguna razón? 

3259 ¿"aquí lo mejoraré a juvizio de la cort. 

3260 "¿A quém descubriestes las telas del corazón? 



3251 'y cuidarán de ellas'; comp. 1413. 
3256 Literalmente: 'a los infantes... no los puedo de- 
jar sin retarlos'. 



CANTAR DE CORPKS 20, 

"A la salida de Valencia mis fijas vos di yo, 
"con muy grand ondra e averes a nombre; 
"quando las non queriedes, ya canes traidores, 
"¿por qué las sacávades de Valencia sus honores? 
3265 "¿A qué las firiestes a cinchas e a espolones? 
"Solas las dexastes en el robredo de Corpes, 
"a las bestias fieras e a las aves del mont. 
"Por quanto les fiziestes menos valedes vos. 
"Si non recudedes, véalo esta cort." 



140 
Altercado entre Garci Ordóñez y el Cid. 

3 2 ;o El comde don García en pie se levantava; 

"Merced, ya rey, el mejor de toda España! 

"Vezós mió Cid a lias cortes pregonadas; 

"dexóla crecer e luenga trae la barba; 

"los unos le han miedo e los otros espanta. 
3275 "Los de Carrión son de natura tan alta, 

"non gelas devién querer sus fijas por varraganas, 

"¿o quien gelas diera por parejas o por veladas? 

3262 'riquezas en abundancia' ; nombre, 'número'. 
3264 honores, 'heredad', v. 289. 

3268 menos valedes, 'incurrís en infamia'. El denuesto 
de menos valer debía de preceder al reto, 3346, 3334. 

3269 'Si no dais satisfacción, juzgúelo esta corte'. 
3272 'Avezóse mió Cid a las cortes solemnes'; com- 
párese 2963. 

3277 '¿quién, pues, se las" dio por mujeres legítimas?* 
Recuérdense los v. 2759 y 2761. Este altercado entre el 



33o 



CANTAR DE CORPES 



"Derecho fizieron porque las han dexadas 1 . 

"Quanto él dize non gelo preciamos nada." 
32S0 Essora el Campeador prísos a la barba; 

"Grado a Dios que qielo e tierra manda ! 

"por esso es lue«ga que a delicio ío criada. 

"¿Qué avedes vos, cowde, por retraer la mi barba? 

"ca de quando nasco a delicio ío criada; 
3a35"ca non me priso a ella, fijo de mugier nada, 

"nimbla messó fijo de moro niiri de cristiana, 

"commo yo a vos, comde, en el castiello de Cabra. 

"Quando pris a Cabra, e a vos por la barba, 

"non i ovo rapaz que non messó su pulgada; 
3290 "la que yo messé aun non es eguada, 

"ca yo la trayo aquí en mi bolsa alqada." 

Cid y los de Carrión se perpetuó en los cantos populares, 
hasta en un romance que empieza : "Yo me estando en Va- 
lencia." 

3282 'es larga porque fué criada con regalo'. 

3283 '¿Qué tenéis que echar en cara a mi barba, que 
desde que nació fué criada con regalo?' 

3286 fijo de moro nin de cristiana es equivalente a 
fijo de mugier nada del verso anterior, 'hijo de nadie', 
'ninguno' ; comp. 145. 

3289 pulgada, 'pulgarada, porción de una cosa que se 
coge entre el pulgar y el índice'. El que mesaba una barba 
debia pagar tantos sueldos cuantas pulgadas había mesado; 
si no podía pagar, debía ser mesado en su barba, y si no 
tenía barba, debían cortarle una pulgada de carne en la 
mejilla. Así disponen los fueros de Plasencia y de Se- 
púlveda. 

3290 'la parte que yo mesé aún no igualó sus cabellos 
con el resto de la barba'. El Cid pondera, no sólo lo fuer- 
te de su remesón, sino la prolongada impunidad de la 
injuria. Según el Fuero de Brihuega, el que afrentaba a 
otro en sus cabellos tenía que alimentar y vestir al afren- 



CANTAR DE CORPES 33 



I 4 I 
Fernando rechaza la tacha de menos-valer. 

Ferrán GoHcákez en pie se levantó, 

a altas vozes odredes qué fabló: 

"Dexássedesvos, Qid de aquesta razón; 

"de vuestros averes de todos pagado ssodes. 
i205 V N*on creciés varaja entre nos e vos. 

"De natura somos de cora-des de Carrión : 

"deviemos casar con fijas de reyes o de enperadores,. 

"ca non perteneqien fijas de ifancones. 

"Por que las dexamos derecho fiziemos nos; 
l_oo"más nos preciamos, sabet, que menos no." 

142 
El Cid incita a Pedro Vermúdez al reto. 

Mío £id Roy Díaz a Per Vermurfoz cata; 
"Fabla, Pero Mudo, varón que tanto callas ! 

tado "hasta que aya el cabello egv.ado como ante lo auie".. 
El verso siguiente procede de la Crónica de Veinte Reyes : 
'la pulgada que yo mesé la traigo guardada en mi bolsa*" 
para testimonio de cuan grande fué el remesón. 

3295 'No crezca, o continúe, el pleito' ; varaja, 'ale- 
gación de dos partes litigantes ante el juez', sentido deri- 
vado del primitivo de 'pelea, disputa', pues, como hemos 
dicho (3215), el juicio era una especie de lucha ante el 
juez. 

3298 Sobre este orgullo, v. p. 01. Como muestra de la 
deformación que sufren los cantos populares citamos los 



332 CANTAR DE CORPES 

"Yo las he fijas, e tú primas cormanas; 
"a mí lo dizen, a tí dan las orejadas. 
33°5 "Si yo respondiere, tú non entrarás en armas." 

143 
Pedro Vermúdez reta a Fernando. 

Per Vermucfoz conpeqó de fablar; 
detiénesle la lengua, non puede delibrar, 
mas quando enpieqa, sabed, nol da vagar: 
"Dirévos, Cid, costumbres avedes tales, 

33i°"siempre en las cortes Pero Mudo me llamades ! 
"Bien lo sabedes que yo non puodo mas; 
"por lo que yo ovier a fer por mí non mancara. 

"Mientes, Ferrando, de quanto dicho has. 
"por el Campeador mucho valiestes más. 

j3i5"Las tucs mañas yo te las sabré contar: 



versos correspondientes a éstos en el romance aludido en 
la nota a 3277 : 

Nos somos hijos de reyes sobrinos de emperador, 
¿merecimos ser casados con hijas de un labrador? 
3304 a tí dan las orejadas, 'te lo echan en cara a ti 
indirectamente' ; frase desconocida en otros textos, pero 
que tiene algo que ver con el lat. "aurem vellere", y el 
cast. "orejear", 'tirar de la oreja, advertir'. 

3307 'no puede romper a hablar'. 

3308 'no le da vagar, o reposo' a la lengua. Nótese que 
el discurso de Pedro Mudo es el más largo que se pro- 
nuncia en la corte, más de cuatro o cinco veces mayor que 
el de los otros retadores que le siguen, Martín Antolínez 
y Muño Gustioz. 



CANTAR DE CORPES 333 

"miémbrat quando lidiamos Qerca Valencia la grand;. 

"pedist las feridas primeras al Canpeador leal, 

"vist un moro, fústel ensayar; 
(3i- \b "antes fuxiste que a é\ te allegasses. 

"Si yo non uviás, el moro te jugara mal; 
53=) "passé por tí, con el moro me of de aj untar. 

"de los primeros colpes ofle de arrancar; 

"did el cavallo, tóveldo en poridad: 

"fasta este día no lo descubrí a raadi. 

"Delant mió £id e delante todos ovístete de alabar 
J325 "que mataras el moro e que fizieras barnax; 

"croviérontelo todos, mas non saben la verdad. 

"E eres f ermoso, mas mal varragán ! 

"¡Lengua sin manos, quomo osas fablar? 

144 

Prosigue el reto de Pedro Vermúdez. 

"Di, Ferrando, otorga esta razón: 
333° "¿non te viene en miente en Valenqia lo del león, 

3316 miémbrat, 'acuérdate'. 

3318 'le fuiste a acometer'; comp. 2381. 

3319 'si yo no llegase, mal te hubiera burlado el moro'.. 

3320 'pasé más allá de ti (te dejé atrás), con el moro 
me hube de juntar (me junté)'. 

3321 ofle de arrancar, 'hube de vencerle'. 

3322 'dite < el caballo, túvetelo en secreto'. 

3326 croviérontelo, 'te lo creyeron'. 

3327 mal varragán, 'cobarde' ; comp. 2671. 

3329 otorga esta razón, 'confiesa esto'. 

3330 non te viene en miente, 'no se te acuerda?' 



334 CANTAR DE CORPES 

"quando durmie mió £id y el león se desató? 

"E tú, Ferrando, ¿qué fizist con el pavor? 

"¡ metístet tras el escaño de mió C,id el Campeador! 

"metístet, Ferrando, por o menos vales oy. 
3335 "Nos cercamos el escaño por curiar nuestro señor, 

"fasta do despertó mió £id, el que Valencia gañó; 

"levantós del escaño e ios poral león; 

''el león premió la cabeqa, a mió CJd esperó, 

"dexósle prender al cuello, e a la red le metió. 
334o"Ouando se tornó el buen Campeador, 

"a sos vassallos, víolos aderredor; 

"demandó por sos yernos, ninguno non falló ! 

"Riébtot el cuerpo por malo e por traidor. 
*~ "Éstot lidiaré aquí ante rey don Alfons 
334j"por fijas del Cid, den Elvira e deña Sol: 

"por quanto las dexastes menos valedes vos; 

"ellas son mugieres e vos sodes varones, 

' en todas guisas más valen que vos. 

"Guando fore la lid, si ploguiere al Criador, 
-333o"tú lo otorgarás a guisa de travdcr; 



3336 'hasta que despertó'. 

3339 'dejó que él le cogiese por el cuello'. 

3343 Riébtot el cuerpo, literalmente, 'te reto tu persona', 
era fórmula del reto, v. 3442, así como la que indicamos 
a propósito del verso siguiente. 

3344 'Esto te li Haré' ; lidiar significa aquí 'sustentar, 
por medio de una lid judicial, una acusa-ión'. Era fórmula 
consagrada para el reto decir al retado: esto te I'diaré, 
esto lidiaré, 3359 b. o bien yo te lo lidiaré (yollo lidiare. 
3367. lidiártelo he, ego tibi litia K o). 

3350 'tú lo confesarás'. El vencido debía confesar con 



CANTAR DE CORPES 335 



"de quanto he dicho verdadero seré yo." 
D' aquestos amos aquí quedó la razón. 



145 

Diego desecha la inculpación de menos-valer. 

D'wg Goncálvez odredes lo que dixo: 

"De natura somos de los cowides más Impíos; 
55 "¡ estos casamientos non fuessen aparecidos, 

"por consagrar con mió Cid don Rodrigo ! 

"Porque dexamos sus fijas aun no nos repentimos; 

"mientra que bivan pueden aver sospiros: 

"lo que les fiziemos secr les ha retraydo. 
59 *''Ksto lidiaré a tod el más ardido: 
5o ■'"que por que las dexamos ondrados somos nos mismos." 



su boca que tenía razón el vencedor, o debía perder la vida. 
Por esto el acusador dice al retar : por tu boca lo dirás 
que eres traydor, 3370, o bien facértelo he dezir, 3389 : 
y el que se desmentía públicamente, decía: "mentí por esta 
boca." Claro es que esta confesión basta que sea indirecta. 
En nuestro Poema basta que el vencido diga, por sí o por 
persona autorizada, vengudo so, 3644, 3691, o que salga 
fuera del campo de la lid, 3667, para que se entienda que 
se da por traidor y reconoce la verdad de la acusación, 
3702, 3705. 

3354 linpios, 'ilustres, puros, de limpia sangre'. 

3355 non fuessen aparecidos, 'no se hubiesen efectuado'. 

3356 consagrar, 'emparentar', véase 1906. 

3359 'la afrenta que les hemos hecho se la echarán 
siempre en cara'. 

3360 mismos, ripio, igual que en 847. 



336 CANTAR DE CORPES 



I46 

Martín Antolínez reta a Diego González. 

Martín Antolínez en pie se jo levantar; 

"Calla, alevoso, boca sin verdad ! 

"Lo del león no se te deve olbidar; 

"saliste por la puerta, metístet al corral, 
3365 "f usted meter tras la viga lagar; 

"mas non vestijí el manto nin el brial. 

"Yollo lidiaré, non passará por al: 

"'fijas del Cid, por que las vos dexastes, 

"en todas guisas, sabed, que mas que vos valen. 
3370 "Al partir de la lid por tu boca lo dirás, 

"que eres traydor e mintist de quanto dicho has." 

147 

Asur González entra en la corte. 

Destos amos la razón ha fincado. 
Ansuor Goncák'ez entrava por el palaqio, 
manto armiño e un brial rastrando; 



3365 fústed meter, 'fuístete a meter'. 

3366 'nunca más vestiste el manto ni el brial', porque 
los vestidos salieron del lagar sucios e inservibles, v. 2291. 

3367 Yollo lidiaré (yot lo lidiare), 'yo te lo lidiaré', 
▼• 3344; 'no será de otra manera', v. 675. 

3373 Este Ansuor Gonzálvez es el hermano de los in- 
fantes de Carrión. Recuérdese que en 2172-73 el poet - » 
le pintó también con rasgos festivos. 



CANTAR DE CORPES 33y 

375vermejo viene, ca era almorzado. 
En lo que fabló avie poco recabdo : 

148 

ASUR INSULTA AL ClD. 

"¡Ya varones, quien vido nunca tal mal? 
"¿ Quién nos darie nuevas de mió Qid el de Bivar ! 
"¡ Fosse a rio d' Ovirna los molinos picar 
$8o"e prender maquilas, commo lo suele f ar ! 
"¿Quil darie con los de Carrióo a casar?" 

3377 '¡Oh señores, cuando se vio cosa semejante? 
¿ Quién diría que habíamos de recibir nobleza de parte de 
mío Cid?' Los infantes eran de grandes nuevas, 2084, 2683, 
y no concebían que pudiesen ir adelant sus nuevas (com- 
párese 1 881), ni que llegasen a valer más por el Campeador 
(33 I 4)> n i Q ue l as hijas del Cid valiesen más que ellos (3348, 
3369). Hasta el llamar al Cid con el nombre de su pueblo, 
el de Bivar, tenia en boca del deslenguado Asur González un 
sentido irónico; comp. 1376. 

3379 'Vayase al río Ubierna a picar sus molinos'. El 
Ubierna pasa por Vivar. El río recibe nombre de un lugar, 
Ovirna o Ubierna, cuyo castillo había sido ganado a los 
navarros por el padre del Cid y donde éste tenía here- 
dades también. 

3380 a prender maquilas, 'a cobrar maquilas'. Maquila 
es la cantidad de grano o de harina que se paga al mo- 
linero como precio de la molienda. La burla de Asur 
González no puede referirse sino a que el Cid tomase 
parte demasiado directa, como pequeño propietario, en el 
arreglo de los molinos y cobranza de la molienda ; no 
puede referirse al hecho mismo de poseer molinos y per- 
cibir sus rentas, pues el molino era, desde los tiempos 
romanos, anejo a las grandes heredades. En la edad 
media, por lo general, pertenecía a los señores, los cua- 

22 



338 CANTAR DE CORPES 



149 

Muño Gustioz reta a Asur González. — Mensajeros 
de Navarra y de Aragón piden al Cid sus hijas 
para los hijos de los reyes. don alfonso otor- 
ga el nuevo casamiento. mlnaya reta a los de 

Carrión. Gómez Peláez acepta el reto, pero 
el rey no fija plazo sino a los que antes re- 
TARON. El REY AMPARARÁ Á LOS TRES LIDIADORES 

del Cid. — El Cid ofrece dones de despedi- 
da a todos. — (Laguna. Prosa de la Crónica de 
Veinte Reyes.) Ei. rey sale de Toledo con el 
Cid. Manda a éste correr su caballo. 

Essora Muño Gustioz en pie se levantó; 
"Calla, alevoso, malo e traidor ! 
"Antes almuerzas que vayas a oración, 
33 8 5 "a los que das paz, fártaslos aderredor. 
"Non dizes verdad amigo ni ha señor, 
"falsso a todos e más al Criador. 
"En tu amistad non quiero aver ración. 
"Fazer telo he dezir que tal eres qual digo yo." 

les frecuentemente obligaban a los villanos a servirse del 
molino, del horno y del lagar señorial, cobrando ese uso 
en especie (v. C. Koehne, Das Recht der Mutilen bis 
zum Ende der Karolingerzeit, Breslau 1904, en las Un- 
tersuchungen de O. Gierke, Heft 71, p. 39-40 y 47-48; 
Luchaire, Manuel des iv.stitutions frangaises ; Periode des 
Capitiens directs, París, 1892, p. 340-341). El Fuero Viejo, 
1°, 6.°, i. a , habla del molino como de una de las hereda- 
des de los infanzones. El mismo rey cobraba maquilas, 
maquilas regis, Fuero de León del año 1020. (Mu- 
ñoz, Colecc. de Fueros, p. 69). 

3385 das paz, 'besas'. En la misa, cuando el sacerdote 
decía el pax Domini, los asistentes se besaban unos 
a otros. 



CANTAR DE CORPES o3q 

339°Dixo el rey Alfons: " Calle ya esta razón. 

"Los que an reptado lidiarán, sin salve Dios!" 
Assi commo acaban esta razón, 

Affé dos cavalleros entraron por la cort; 

al uno dizen Ojarra e al otro Yéñego Simenones, 
3395el uno es del infante de Navarra rogador, 

e el otro es del ifante de Aragón; 

besan las manos al rey don Alfons, 

piden sus fijas a mió Qid el Campeador 

por set'r reinas de Navarra e de Aragón, 
34ooe que ge las diessen a ondra e a bendición. 

A esto callaron e ascuchó toda la cort. 

Levantós en pie mió Cid el Campeador; 

"Merced, rey Alfons, vos sodes mió señor ! 

"Esto gradesco yo al Criador, 
34°5»q Uanc i me i as demandan de Navarra e de Aragón. 

"Vos las casastes antes, ca yo neo, 

"afé mis fijas, en vuestras manos son: 

"sin vuestro mandado nada non feré yo." 

Levantós el rey, fizo callar la cort: 

3394 Ojarra es un nombre basco (otsoarra, 'lobuno'), 
muy apropiado para designar un personaje navarro. Yéñe- 
go, hoy Iñigo, es también nombre muy usado en Aragón y 
Navarra. Hubo un Enneco Semenones (o Iñigo Jiménez), 
cuyas memorias van de 1107 a 1129, gobernador de Cala- 
horra y Calatayud, muy favorecido del rey de Aragón Al- 
fonso el Batallador. Los mensajeros son rogadores (v. 2080) 
a quienes se otorgan y dan las hijas del Cid para que ellos 
las entreguen a los nuevos maridos; comp. 3418, 3421. 

3400 a ondra, esto es, en matrimonio que se considera 
honroso (comp. 3721), e a bendición, 'como mujer legítima'. 



340 CANTAR DE CORPES 



54 ,o"Ruégovos, Cid, caboso Campeador, 
"que plega a vos, e otorgar lo he yo, 
"este casamiento oy se otorgue en esta cort, 
"ca créqevos i ondra e tierra e onor." 
Levantós mió Qid, al rey las manos le besó; 

34>5"Quando a vos plaze, otorgólo yo, señor." 

Essora dixo el rey: "Dios vos dé den buen galardón ! 
"A vos, Ojarra, e a vos, Yéñego Ximenones, 
"este casamiento otórgovosle yo 
"de fijas de mió Qid, don Elvira e doña Sol. 

342o"pora los ifantes de Navarra e de Aragón, 
"que vos las dé a ondra e a bendición." 
Levantós en pie Ojarra e Yéñego Ximenon^, 
besaron las manos del rey don Alfons, 
e después de mió Qid el Campeador; 



3410 caboso, v. 226. 

3413 tierra e onor, algo así como 'feudos', v. 887. 

3420 Estos segundos matrimonios de las hijas del Cid, 
que son los históricos, están equivocadamente reseñados en 
el Poema. Nunca las hijas del héroe fueron reinas de Na- 
varra y Aragón, como dice el juglar, 3399. Cristina, la 
hija mayor del Cid, casó, efectivamente, con un infante de 
Navarra, con Ramiro, señor de Monzón, y el hijo de am- 
bos, García Ramírez, ocupó el trono en 11 34. La segunda 
hija del Cid, María Rodríguez, casó con el conde de Bar- 
celona, Ramón Berenguer III (sobrino de Berenguer Ra- 
món II, el vencido por el Cid, y al cual alude el Poema : 
firióm el sobrino, 963). La confusión del juglar se explica 
por el hecho de que Ramón Berenguer IV, hijo del yerno 
del Cid (pero no de María Rodríguez), llegó a ser príncipe 
de Aragón en 1137, por haberse casado con la hija de Ra- 
miro el Monje, formando desde entonces Cataluña y Ara- 
gón un solo estado. 



CANTAR DE CORPES $4 1 

542$ metieron las íedes, e los omenajes dados son, 

que quomo es dicho assí sea, o mejor. 

A muchos plaze de tod esta cort, 

mas non plaze a ifantes de Carrión. 

Minaya Álbar Fáñez en pie se levantó; 
343°"Merqed vos pido commo a rey e a señor, 

"e que non pese esto al Qid Campeador : 

"bien vos di vagar en toda esta cort, 

"dezir querría yaquanto de lo mió." 

Dixo el rey : "Plazme de corazón. 
343 5 "Dezid, Minaya, lo que oviéredes sabor." 

— "Yo vos ruego que me oyades toda la cort, 

"ca grand rencura he de ifamtes de Carrión. 

"Yo les di mis primas por mano del rey Alfons, 

'"ellos las prisieron a ondra e a bendición; 
3440 "grandes averes les dio mió Cid eí Campeador, 

"ellos las han dexadas a pesar de nos. 

"Riébtoles los cuerpos por malos e por traidores. 

''"De natura sodes de los de Vani-Gómez, 

"ande salien cowdes de prez e de valor; 
34^5 "mas bien sabemos las mañas que ellos han oy. 

"Esto gradesco yo al Criador, 

"quando piden mis primas, don Elvira e doña Sol, 

"los ifantes de Navarra e de Aragón; 



3425 metieron las fedes, 'prometieron', como en 120. — 
omenaje, juramento feudal que se hacía poniendo el que 
juraba sus manos entre las del que recibía juramento. 

3443 Los Vani-Gómez, o descendientes de Gómez Díaz, 
conde de Carrión y Saldaña, p. 25. 



342 CANTAR DE CORPES 

"antes las aviedes parejas pora en braqos las dos. 
34*° "agora besaredes sus manos e llamar las hedes señores, 

"aver las hedes a servir, mal que vos pese a vos. 

"Grado a Dios del qielo e aquel rey don Alfons, 

"assí crege la ondra a mió £id el Campeador ! 

"Bn todas guisas tales sodes quales digo yo; 
3455 "si ay qui responda o dize de no, 

"yo so Álbar Fáñez pora tod el mejor." 
Gómez Peláyet en pie se levantó; 

"Qué val, Minaya, toda essa razón? 

"ca en esta cort afartoj ha pora vos, 
¿460 "e qui al quisiesse serie su ocasión. 

"Si Dios quissiere que desta bien salgamos nos, 

"después veredes qué dixiestes o qué no." 
Dixo el rey: "Fine esta razón; 

'Iruon diga ninguno della más una entenqión. 
3465 "Cras sea la lid, quando saliere el sol, 

"destos tres por tres que rebtaron en la cort." 
Luego fablaron ifantes de Carrión: 

"Dandos, rey, plazo, ca eras seer non puode. 

"Armas e cavallos (liémoslos al Canpeador, 
347° "nos antes abremos a ir a tierras de Carrión.'' 

Fabló el rey contral Campeador: 

"sea esta lid o mandáredes vos." 



3449 'antes las teníais como mujeres legítimas'; com- 
párese 2761. 

3460 'y quien otra cosa quisiese [afirmar?] sería para 
su daño'. 

3469 Alude al pago hecho al Cid, según los v. 3242-4?. 



CANTAR DE CORPES 3-p 

E/n essora dixo mió £id: "no lo faré, señor; 

"más quiero a Valenqia que tierras de Carrión." 
347 5 En essora dixo el rey : "Aosadas, Campeador. 

"Dadme vuestros cavalleros con todas guarnizones. 

"vayan comigo, yo seré el curiador; 

"yo vos lo sobrelievo, commo a buen vassallo faze señor, 

''que non prendan fuerca de cowde nin de ifaxicón. 
3 4 8o "Aquí les pongo plazo de dentro en mi cort. 

"a cabo de tres sedmanas, en begas de Carrión. 

•'que fagan esta lid delant estando yo; 

"quien non viniere al plazo pierda la razón, 

"desí sea vencido y escape por traydor." 
34S3Prisieron ed judizio ifantes de Carrión. 

Mió Crd al rey las manos le besó : 

"Estos mies tres cavalleros en vuestra mano son, 

"d' aquí vos los acomiendo commo a rey e a señor. 

"Ellos son adobados pora cumplir todo lo so ; 
3»9o"ondrados me los enbiad a Valencia, por amor del Cria- 

Essora respuso el rey: "assi lo mande Dios!" [dor!" 

Allí se tollió el capiello el Cád Campeador, 



3477 curiador, 'guardador, protector'. 

3478 sobrelevar, 'garantir, ser fiador'. El señor tenía 
que amparar al vasallo de cualquier violencia o deshonra : 
comp. 1356-57. Las íuerzas o violencias y desmanes come- 
tidos por los condes y los infanzones que abusaban de su 
poder, son frecuentemente mencionados en los documentos 
de la época. 

3483-84 'pierda su derecho, además sea [declarado] ven- 
cido y quede por traidor". 

3485 prisieron el judizio, 'recibieron la sentencia, se die- 
ron por notificados'. 



344 CANTAR DE CORPES 

la cofia de ranqal que blanca era commo el sol, 

e soltava la barba e sacóla del cordón. 
349 5 Nos fartan de catarle quantos ha en la cort. 

Adeliñó a cowde don Anric e cowde don Remond; 

abracólos tan bien e ruégalos de corazón 

que prendan de sos averes quanto ovieren sabor. 

A essos e a los otros que de buena parte son, 
35ooa todos los rogava assí commo han sabor; 

tales i a que prenden, tales i a que non. 

Los dozientos marcos' al rey los soltó; 

de lo al tanto priso quant ovo sabor. 

"Merqed vos pido, rey, por amor del Criador ! 
35o5"Quando tedas estas nuevas assí puestas son. 

"beso vuestras manos con vuestra graqia, señor, 

"e irme quiero pora Valencia, con afán la gané yo." 
Entonces mandó dar el Qid a los mandaderos de 

los infantes de Navarra e de Aragón bestias e todo lo 

al que menester ovicron, e enbiólos. 

El rey don Alfón caualgó entonces con todos los 

altos omnes de su corte, para salir con el C/rf que se - s 

iva fuera de la viUo. E guando llegaron a Qocodo- 



3493 rangal, 'tela de hilo', v. 183. El poeta se contradice 
en cuanto a la tela de la cofia, p. 82. 

3494 El Cid, sintiéndose seguro ya de todo ultraje po- 
sible, suelta su cabello y su barba. Comp. v. 3097. 

3500 Literalmente : 'insta a todos, así como a cada uno 
place'. 

3502 los soltó, 'los perdonó'. Para estos 200 marcos, 
v. 3232. 

3505 'Ya que todos estos negocios así están arreglados. 



CANTAR DE CORPES l^Ó 

ver *, el Qid yendo en su cavallo que dizen Bavieca, dí- 
xole el rey: "don Rodrigo, fe que devedes que arre- 
"metades agora cssc cavallo que tanto bien oí dezir." 
El Qid tomóse a sonrreir, e dixo : "señor, aquí en 
"vuestra corte a muchos altos omites e guisados para 5 
"fazer esto, e a esos mandat que trebejen con sus 
"cavallos." El rey le dixo: "Qid, pagóme yo de lo que 
"vos dezides; mas quiero todavía que corrades ese 
"cavallo por mi amor." 



150 

El rey admira a Bavieca, pero no lo acepta en 
don. — Últimos encargos del Cid a sus tres li- 
diadores. Tórnase el Cid a Valencia. — El rey 
en Carrión. Llega el plazo de la lid. Los de 
Carrión pretenden excluir de la lid a Colada y 
Tizón. — Los del Cid piden al rey amparo y sa- 
len AL CAMPO DE LA LID. El REY DESIGNA FIELES 

del campo y amonesta a los de carrión. los 

fieles preparan la lid. primera acometida. 

Pedro Vermúdez vence a Fernando. 

El Qid remetió entonces el cavallo, e tan de rezio lo 
corrió, que todos se maravillaron del correr que fizo. 
El rey aleó la mano, la cara se santigó; 
"Yo lo juro par sant Esidr^ el de León 
35:0 "que en todas nuestras tierras non ha tan buen varón." 
Mió £id en el cavallo, adelant se llegó, 

* El Zocodover (nombre árabe que significa 'mercado re- 
dondo'), es una de las dos plazas principales de Toledo. 
3509 sant Esidre el de León, v. 1342. 



346 CANTAR DE CORPES 

ío besar la mano a so señor Alfons; 

"Mandástesme mover a Bavieca al corredor, 

"en moros ni err cristianos otro tal non ha oy, 
3515 "yo vos le do en don, mandédesle tomar, sañor." 

Essora dixo el rey: "Desto non he sabor; 

"si a vos le tollies, el cavallo no havrie tan buen señor. 

"Mas atal cavallo cum ést pora tal commo vos, 

"pora arrancar moros del canpo e secr segudador; 
3520 "quien vos lo toller quisiere nol vala el Criador, 

"ca por vos e por el cavallo ondrados somo' nos." 
Essora se espidieron, e luégos partió la cort. 

El Campeador a los que han lidiar tan bien los castigó: 

"Ya Martín Antolínez, e vos, Per Vermucfoz. 
8525 "e Muño Gustioz, mió vassallo de pro, 
3525 ¿"firmes se^d en campo a guisa de varones; 

"buenos mandados me vayan a Valencja de vos." 

Dixo Mariín Antolínez: "¿Por qué lo dezides, señor! 

"Preso avernos el debdo e a passar es por nos; 

"podedes od'xr de muertos, ca de vencidos no." 
3 5 ^o Alegre ío d' aquesto el que en buen ora nació; 

espidiós de todos los que sos amigos son. 

Mió (Jid pora Valenqia, e el rey pora Carrión. 
Mas tres sedmanas de plazo todas complidas son. 

3513 Sobre este mover el caballo, o arremeterlo, como 
dice la Crónica de Veinte Reyes, v. 1592. 

3514 en moros ni en cristianos, 'en ninguna parte': 
Comp. 145. 

3519 'para vencer en campo y ser perseguidor'. 
3528 'Hemos tomado la obligación y queda a nuestro 
cargo'. 



CANTAR DE CORPES ^47 

Felos al plazrfo los del Campeador, 
3535 cunplir quieren el debdo que les mandó so señor; 

ellos son en poder de Alfons el de León; 

dos dias atendieron a ifantes de Carrión. 

Mucho vienen bien adobados de cavallos e de guarnizones; 

e todos sos parientes coo ellos acordados son 
354oque si los pudiessen apartar a los del Campeador, 

que los matassen en campo por desondra de so señor. 

El cometer fue malo, que lo al nos enpecó, 

ca grand miedo ovieron a Alfonsso el de León. 
De noche helaron las armas e rogaron al Criador. 
s^sTrocida es la noche, ya crieban los albores; 

muchos se juntaron de buenos ricos omnes 

por ve^r esta lid, ca avien ende sabor ; 

demás sobre todos i es el rey don Alfons, 

por querer el derecho e ningún tuerto non. 
355o Yas metien en armas los del buen Campeador, 

todos tres se acuerdan, ca son de un señor. 

En otro logar se arman ifantes de Carrión. 

sedielos castigando el cowide Garqi Ordóñez. 

Andidieron en pleyto, dixiéronle al rey Alfons, 
3555 que non foseen en la batalla Colada e Tizón, 

que non lidiassen con ellas los del Canpeador; 

3542 'El propósito (comp. 2073) fué malo, que lo otro 
(es decir, la ejecución del mal designio) no se empezó'. 

3544 Para la vela de las armas, v. 3049. 

3545 'La noche ha pasado, ya rompe el día'. 

3549 'para procurar el derecho y jamás la injusticia'. 

3550 meterse en armas, vestirlas, v. 986. 

3551 'los tres están preparados'; comp. 3058-59. 



^4§ CANTAR DE CORPES 



mucho eran repentidos los ifantes por quanto dadas son. 
Dixiérongelo a! rey, mas non gelo conloyó; 
"Non sacastes ninguna quando oviemos la cort. 

356o"Si buenas las tenedes, pro abrán a vos; 
"otrosí farán a los del Canpeador. 
"Levad e salid al campo, ifantes de Carrión, 
"huebos vos es que lidiedes, a guisa de varones, 
'"que nada non mancará por los del Campeador. 

3565 "Si d!el campo bien salides, grand ondra avredes vos; 
"e ssi íuéredes vencidos, non rebtedes a nos, 
"ca todos lo saben que lo buscastes vos." 
Ya se van repintiendo ifantes de Carrión, 
de lo que avien fecho mucho repisos son; 

3570 no lo querrien aver fecho por quanto ha en Carrión. 
Todos tres son armados los del Campeador, 
ívalos ve^r el rey don Alfons. 
Essora le dixieron los del Campeador : 



3558 'mas no se lo aprobó'. 

3559 'No exceptuasteis ninguna [espada] cuando tuvi- 
mos la corte'. Me parece más natural esta interpretación de 
ninguna (atendiendo ai otro femenino buenas las, que 
sigue), que no la que como dudosa doy en el Cantar 319 14; 
ninguna [cosa], 'nada', tenida en cuenta por Adam : 'ais 
wir die Versammlung abhielten, da spracht Ihr kein Wort 
davon', y por Bertoni : 'Non ne faceste parola quando te- 
nemmo la corte'. Bertoni propone también 'non estraeste al- 
cur.a spada, quando tenemmo la corte'. La Crónica General : 
"si vos tanto queriedes tirar estas espadas de la lid ¿por que 
non lo deziedes en la corte de Toledo?" 

3563 huebos vos es que lidiedes, 'es preciso que lidiéis', 
v. 123. 

3566 'no nos culpéis'. 



CANTAR DE CORPES 349 



"Besámosvos las manos commo a rey e a señor, 
5575 "que fidel seades oy dellos e de nos; 

"a derecho nos valed, a ningún tuerto no 

"Aquí tienen so vando ifantes de Carrión, 

"non sabemos qués comidrán ellos o qué non ; 

"en vuestra mano nos metió nuestro señor; 
3 58o"tenendos a derecho, por amor del Criador !" 

Essora dixo el rey : "d' alma e de coracón." 
Adúzenles los cavallos buenos e corredores, 

santiguaron las siellas e cavalgan a vigor; 

los escudos a los cuellos que bien blocados son-; 
35«5e' mano prenden las astas de los fierros tajadores, 

estas tres langas traen senos pendones; 

e derredor dellos muchos buenos varones. 

Ya salieron al campo do eran los mojones. 

Todos tres son acordados los del Campeador?, 
sSgoque cada uno dellos bien fos ferir el sow. 

Fevos de la otra part ifantes de Carrione, 

muy bien aconpañados, ca muchos parientes soné. 



3575 besámosvos las manos que, 'os pedimos que', v. 17Q. 

3576 'amparadnos en justicia, no pretendemos ninguna 
injusticia'. 

3578 'no sabemos qué maquinarán ellos o qué no ma- 
quinarán'. 

3580 'mantenednos en justicia'. 
3583 a vigor, 'con presteza', v. 1671. 

3589 'los tres están puestos de acuerdo'. 

3590 'fuese a herir al suyo', esto es, a su contrario ; 
so-ze, so, 'suyo', con la e paragógica de que ponemos aquí 
otra muestra. 



35o CANTAR DE CORPES 

El rey dioles fideles por dezir el derecho e al non<:; 
que non varagen con, ellos de sí o de non¿\ 

-3 5 9"*Do sedien en el campo fabló rey don Alfonsee* 
"Oíd que vos digo, if antes de Carrion?; 
"esta lid en Toledo la fiziérades, mas non quisiestes vose 
"Estos tres cavalleros de mío <Jid el Campeador? 
"yo los adux a salvo a tierras de Carrionc. 

3000 "aved vuestro derecho, tuerto non querades vos?, 
"ca qui tuerto quisiere fazer, mal gelo vedaré yoz>c, 
"en todo myo reyno non avrá buena saboré\" 
Ya les va pesando a ifantes de Carrionc. 
Los fiífeles y el rey enseñaron los mojones, 

3 6o5librávanse del campo todos a derredor. 

Eien gelo demostraron a todos seys commo son, 
que por i serie vencido qui saliesse del mojón. 
Todas las yentes esconbraron a derredor, 
de seys astas de langas que non llegassen al mojón. 

3593-94 'El rey les designó fieles para declarar lo justo 
y no otra cosa, que no disputen con ellos sobre sí o sobre 
no'. 

3599 los adux a salvo, 'los traje bajo mi salvaguardia'; 
recuérdese 3476-79, 3488. 

3605 'quitábanse del campo'. 

3606 'a todos los seis que son', 'a todos ellos' ; com- 
párese 2988. 

3607 'que quien saliese de los mojones sería vencido 
por ello': comp. 3667. 

3608 esconbrar, 'despejar, dejar libre un lugar'. No 
significa que 'las gentes se reúnen alrededor de seis astas 
de lanza' (como cree Corominas, Rev. de Legislación, 1900, 
p. 400). sino que se apartan alrededor del campo, con la 
orden de no acercarse a los mojones en una distancia de 
seis astas de lanza. 



CANTAR DE CORPES 35 1 

3610 Sorteávanles el campo, ya les partien el sol, 

salien los fic/eles de medio, ellos cara por cara son; 

desí vinien los de mió £id a i f antes de Carrión, 

e if antes de Carrión a los del Campeador; 

cada uno dellos mientes tiene al so. 
36i5Abracan los escudos delant los coracones, 

abaxan las lambas abueltas con los pendones, 

enclinavan las caras sobre los arzones, 

batien los cavallos con los espolones, 

tembrar querie la tierra do;¡d eran movedores. 
362,) Cada uno dellos mientes tiéneí al so; 

todos tres por tres ya juntados sonn: 

cuédanse que essora cadrán muertos los que están aderredor. 
Per Vermuíío^, el que antes rebtó, 

con Ferránt Goncál^ez de cara se juntó; 
-}625firiensse en los escudos sin todo pavor. 

Ferrán Gowcák'ez a don Pero el escudol passó, 

prisol en vázio, en carne nol tomó, 

bien en dos logares el astil le quebró. 

Firme estido Per Vevmudos, por esso nos encamó; 

3610 Se echaba a suertes cada una de las mitades del 
campo en que cada bando de los combatientes debía co- 
locarse, y se procuraba que ambas mitades estuviesen en 
iguales condiciones de luz ; esto se conseguiría dividiendo 
el campo por un diámetro que siguiese la dirección de Orien- 
te a Poniente. 

3619 dond eran movedores, 'cuando se pusieron en mar- 
cha'. 

3622 'los espectadores pensaban que a cada instante 
•caerían muertos los combatientes'. 

3625 'sin ningún pavor'. 

3629 'firme estuvo... no se ladeó por eso'. 



352 CANTAR DE CORPES 

3630U11 colpe recibiera, mas otro firió: 

crebantó la Woca del escudo, apart gela echó, 

passógeilo todo, que nada nol valió. 

Metiól la larnca por los pechos, gcrca del coraron; 

i'res dobles de loriga tenie Fernando, aquestol prestó. 
3^35las dos le desmanchan e la tercera fincó: 

el belmez con la camisa e con la guarnizón 

de dentro en la carne una mano gela metió; 

por la boca afuera la sángrel salió; 

crebáronle las qinchas, ninguna nol ovo pro, 
3640 por la copla del cavallo en tierra lo echó. 

Assí lo tenien las yantes que mal ferido es de muort. 

En elle dexó la lanqa e mano al espada metió, 

quando lo virfo Ferrán Gonqalt'ez, conuvo a Tizón ; 

antes que el colpe esperasse dixo : "vencido so". 
3645Atorgaróngelo los fideles, Per Vevmudoz le dexó. 



3635 'los dos dobleces se le desmallan y el tercero que 
dó sin romper'. 

3636 Tal fué la violencia del golpe, que, aunque la lo- 
riga no se rompió del todo, entró por la carne con las 
ropas que tenía debajo. Para belmez, v. p. 105. 

3640 copla debe ser 'cola' ; 'por las ancas del cavallo' di- 
cen las Crónicas prosificando este pasaje. 

3643 conuvo, 'conoció'. 

3644 Al darse por vencido, reconoce por su boca la 
verdad de las inculpaciones que le hizo Pedro Vermúdez ; 
comp. 3350. 



CANTAR DE CORPES 353 



151 
Martín Antolínez vence a Diego. 

Don Martirio e Díog Gonqak'ez f iriéronse de las lanqas, 
tales foron los colpes que les crebaron amas. 
Martín Antolínez mano metió al espada, 
relumbra tod el campo, tanto es linpia e clara; 

sórodiol un colpe, de traviéssol tomava: 
el casco de somo apart gelo echava, 
las moncluras del yelmo todas gelas cortava, 
allá levó el almófar, fata la cofia llegava, 
la cofia e el almófar todo gelo levava, 

3«5ráxol los peles de la cabeqa, bien a la carme llegava; 
lo uno cayó en el campo e lo al suso fincava. 

Quando este colpe a ferido Colada la preqiada, 
y'ido Díflg Goncál^ez que no escaparie con el alma; 
bolvió la rienda al cavallo por tornasse de cara, 

3662 espada tiene en mano mas no la ensayava. 

s6 f :Essora Martín Antolínez recibiól con el espada, 
un cólpd dio de llano con lo agudo nol tomava. 



3651 Este casco de somo parece una parte del yelmo, 
O el yelmo mismo. 

3652 moncluras, voz desconocida que parece significar 
las correas con que el yelmo se ataba al almófar. 

3655 'le rayó los pelos' ; ráxo de raer, no de rajar. 

3659 tornasse, 'tornarse'. 

3662 ensayava, 'empleaba', v. 2376. 

23 



354 CANTAR DE CORPES 

3664Essora el i f ante tan grandes vozes dava: 
3665"valme, Dios glorioso, señor, cúriam deste espada!" 
el cavallo asorriemda, e mesurándol del espada, 
sacól del mojón; don Martino en el campo fincava. 

Essora dixo el rey: "venid vos a mi^compaña; 
"por quanto avedes fecho venqida avedes esta batalla." 
367oOtórgangelo los fideles que dize verdadera palabra. 



152 

Muño Gustioz vence a Asur González. El padre 

de los infantes declara vencida la lid. los 

del Cid vuelven cautelosamente * Valencia. 
— Alegría del Cid. — Segundos matrimonios de 
sus hijas. — El juglar acaba su poema. 

Los dos han arrancado; dirévos de Muño Gustioz, 
con Anssuor Gorw;ák>ez cómmo se adobó. 
Firiénsse en los escudos unos tan grandes colpes. 
Anssuor Gonqklvez, forqudo e de valor, 
3675 firió en el escudo a don Muño Gustioz, 
tras el escudo falssó/e la guarnizón; 
en vázio fue la lanqa, ca en carne nol tomó. 
Este colpe fecho, otro dio Muño Gustioz : 



3666 'refrena el caballo, y apartándolo de la espada, lo 
sacó de los mojones'. El que salia de los mojones quedaba 
por ese solo hecho vencido (v. 3607), sin necesidad de que 
él se confesase tal, como hacen los que caen dentro del 
campo, 3644, 3697. Por eso, en cuanto el infante se sale 
de los mojones, el rey y los fieles declaran terminada la lid. 

3672 'como se arregló con Asur'. 



CANTAR DE CORPES 355 

3 6-opor medio de la bloca el escúdol crebanto; 

nol pudo guarir, falssó/e la guarnizón, 

apart le priso, que non cab el corazón; 

metió! por la carne adentro la langa con el pendón, 

de la otra part una braga gela echó, 
3685 con él dio una tuerta, de la siella lo encamó, 

al tirar de la langa en tierra lo echó; 

vermejo salió el astil, e la langa y el péndola. 

Todos se cuedan que ferido es de muort. 

La langa recombró e sobrél se paró; 
369odixo Gongalt'o Awssuórez: "nol firgades, por Dios! 

"vengudo es el campo, quando esto se acabó!" 

Dixieron los fic/eles: "esto olimos nos". 

Mandó librar el canpo el buen rey don Alfons, 

las armas que i rastaron elle se las tomó. 
3695 Por ondrados se parten los del buen Campeador; 

vencieron esta lid, grado al Criador. 

Grandes son los pesares por tierras de Carrión. 
El rey a los de mió Qid de noche los enbió. 

que tn«o les diessen salto nin oviessen pavor. 



3685 'dio con él un tirón, lo removió de la silla'. 

3689 'Recobró la lanza (volvió a usarla) y se puso so- 
bre él'. 

3691 Asur perdió el habla a causa de su herida, y no 
pudiendo darse por vencido, va a ser muerto por Muño. 
El padre de Asur (p. 24) le salva la vida declarándole ven- 
cido ; comp. nota a 3350. 

3693-94 'El rey mandó despejar el campo ; él tomó para 
sí las armas que allí quedaron'. Según las Partidas, las ar- 
mas y los caballos de los vencidos por alevosos eran incauta 
dos por el mayordomo del rey. 



356 



CANTAR DE CORPES 



3700 A guisa de menbrados andan días e noches, 
felos en Valencia con mió £id el Campeador, 
por malos los dexaron a ifantes de Carrión, 
conplido han el debdo que les mandó so señor; 
alegre fo d' aquesto mió Qid el Campeador. 

37°5Grant es la biltauíqa de ifantes de Carrión. 
Qui buena dueña escarnece e la dexa después, 
atal le contesca o siquier peor. 

Dexémonos de pleitos de ifantes de Carrión, 
de lo que an preso mucho an mal sabor; 

37iofablemos nos d'" aqueste que en buen ora nacjó. 
Grandes son los gozos en Valenqia la mayor, 
porque tan ondradosi foron los del Canpeador. 
Prísos a la barba Roy Díaz so señor: 
"Grado al rey del qielo, mis fijas vengadas son! 

37i5"Agora las ayan quitas heredades de Carrión! 
'"Sin vergüenca las casaré o a qui pese o a qui non." 

Andidieron en pleytos los de Navarra e de Aragón, 
ovieron su ajunta con Alfons el de León. 
Fizieron sos casamientos don Elvira e doña Sol; 



3707 siquier, aun . 

3709 'muy gran pesar tienen de lo que han recibido', 
'del castigo que han recibido'. 

3715 heredad quita es heredad libre de gravámenes. El 
Cid habla con ironía. Recuérdese que los infantes, al sacar 
a sus mujeres de Valencia con intención de ultrajarlas, 
decían al padre que las llevaban a posesionarlas de las he- 
redades de Carrión, v. 2563-68. Estas heredades tenían, 
pues, para las hijas del Cid el gravamen de la afrenta, y 
ese gravamen queda redimido ahora con la venganza. 



CANTA?. DE CORPES 357 

17:0 los primeros foron grandes, mas aquestos son mijores; 

a mayor ondra las casa que lo que primero ío. 

Yerd qual ondra creqe al que en buen ora nacjó, 

quando señoras son sues fijas de Navarra e de Aragón. 

Oy los reyes dEspaña sos parientes son, 
!72.sa todos alcanza ondra por el que en buena naqió. 
Passado es deste sieglo mió Qid de Valencia señor 

el día de cinquaesma; de Cristus aya perdón! 

Assí ffagamos nos todos justos e peccadores! 



3721 'con mayor honra'. En el matrimonio se consi- 
deraba muy principalmente la ondra que de él resultaba, 
v. iS8S, 1929, 3453, 2188, 2077. La frase mugier a ondra 
equivale a 'mujer legitima', 3400, 3421, 3439, 2233. 

3724 En el año 1140, estando para darse una batalla 
entre el rey navarro García Ramírez (nieto del Cid, v. 3420, 
y Alfonso VII el Emperador, de Castilla, cesó la guerr? 
por mediación de parientes y obispos, conviniéndose e! 
casamiento de dos niños: de la princesa Blanca de Navarra, 
biznieta del Cid, con el heredero de Castilla. Sancho. De 
este matrimonio, consumado en 1151, nació Alfonso VIIT. 
primer rey de Castilla descendiente del Campeador. Las 
hijas de Alfonso VIII llevaron la sangre del Cid a la 
casa real de Portugal, en 1208, y a la de Aragón, en 1221. 
El verso que comentamos tiene su más solemne confirma- 
ción cuando Carlos V expedía una real cédula en 1541, 
"mirando a que el Cid es naestro progenitor" (Bergaxza, 
Antigüedades, I, 547 b). 

3727 cinquaesma, 'la pascua de Pentecostés' llamada asi 
porque, según las Partidas, "es a cinquaenta días del día 
de pascua mayor, la de cuaraesma". El Cid murió el año 
1099, pero el día no se sabe: en el mes de Julio, según 
la Historia latina del héroe; en 10 de Julio, según la Cró- 
nica Particular del Cid; en 15 de Mayo, según la Primera 
Crónica General, o en 29 de Mayo, domingo de Pente- 
costés, según nuestro poeta. 



338 CANTAR DE CORPES 

Estas son las nuevas de mió Qid el Canpeador; 
373° en este logar se acaba esta razón. 



3730 El copista Pedro Abad puso este explicit al «6- 
dice conservado : 

Quien escribió este libro 
del dios paraíso. 

Per Abbat le escrivió en el mes de mayo, 
en era de 1345 años. 
Es decir año de Cristo 1307. Una mano posterior añadió 
otro explicit, en el mismo siglo xiv, que parece propio para 
que un juglar recitador de poemas lo dijese a sus oyentes: 
El romanz es leido, 
dadnos del vino ; 
si non tenedes dineros, 
echad allá unos peños, 
que bien vos lo darán sobr' ellos. 

Romanz es neologismo desconocido al autor de Mió Cid. 
quien usa sólo las voces cantar y gesta. Tanto los poetas 
como los recitadores y los copistas, pedían vino en pago 
de su obra. También es conocida la costumbre de dar al 
juglar, en vez de dinero, peños o prendas, que consistían 
en galas y alhajas; el juglar vendía luego esas pren- 
das para convertirlas en dinero y en vino : 'que bien 
os lo darán (el vino y los dineros) a cuenta de ellos (esto 
es, de los peños)'. 



ÍNDICE 

PÁGS. 
INTRODUCCIÓN 

Fecha del Poema y estado en que llegó á nosotros. 7 

Argumento del Poema 9 

Elemento histórico del Poema 14 

Carácter local del Poema. Tradiciones locales que 

acoge 27 

Elementos ficticios en el Cantar 3i 

Imitación francesa 38 

Difusión y éxito del Poema 48 

Valor artístico del Poema, 69 

Olvidos del juglar del Cid 82 

Valor histórico y arqueológico del Poema. ... 86 

Valor nacional del Poema m 

POEMA DE MIÓ CID 

Cantar primero: Destierro del Cid 117 

Cantar segundo: Bodas de las hijas del Cid. . . 199 

Cantar tercero: La afrenta de Corpes 271 



ESTE LIBRO SE ACABO DE IMPRIMIR 
EN LA TIPOGRAFÍA DE "CLÁSICOS CASTELLANOS' 
EL DÍA XXIX DE DICIEMBRE 
DEL AÑO MCMXIII 



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