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Full text of "Poemas puros : poemillas de la ciudad"

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PQ 

15601 
L53 
|A17 
1921 



Castro Collection 



No 3178 




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DAMASO alonso 

THE UNIVERSITY LIBRftRY 

POEMAS PUROS 

POEMILLAS 

DE LA 

CIUDAD 



IDITORIAL GALATEA S.A. GRAN VIA, I6.-MADRID 






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POEMAS PUROS 
POEMILLAS DE LA ClUDAD 



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DAMASO ALONSO 



POEM AS PUROS 

POEMILLAS 

D£ LA 

ClUDAD 



MADRID 
EDITORIAL GALATEA 

Gran Via, 16. 

1921 



Imp. J. Pueyo. Luna, 29. 
TeUf. 14-30.-MADRID. 



A 

Vicente Aleixandre y Merlo 



LIOPARY 

UN»v:.J»s«rv OP 

CV. r • N5A 
SAN DICGO 



TRES SONETOS 

A Ramon Alvarez Serrano. 



LA VENTANA, ABIERTA 



OuE nueva luz, que clara maravilla 
se aposento en mi alma? En el oscuro 
calabozo carnal se hundio la arcilla. 
Hay en el cielo azul un vuelo puro 

de palomas en celo. La semilla 
rompio la costra del barbecho duro, 
y, bajo el sol, ondula la amarilla 
gloria del trigo para el pan future. 



10 dAmaso alonso 

Y el alma esta en reposo porque es buena. 
Tengo el manso dolor, tengo la pena 
del mal que te hice ayer, oh alma mia. 

i.Pero en el dia cierto de manana 
por el cuadro estival de tu ventana 
entrard la cancion de la alegria! 



II 

c6mo era 



r:C6mo era, Dios mio, como era? 
Juan R. Jimenez. 



La puerta, franca. 

Vino queda y suave. 
Ni materia ni espiritu. Traia 
una ligera inclinacion de nave 
y una luz matinal de claro dia. 

No era de ritmo, no era de armonia 
ni de color. El corazon la sabe, 
pero decir como era no podria 
porque no es forma, ni en la forma cabe. 



12 dAmaso alonso 

Lengua, barro mortal, cincel inepto, 
deja la flor Intacta del concepto 
en esta clara noche de mi boda, 

y, canta mansamente, humildemente, 
la sensacion, la sombra, el accidente, 
mientras Ella me llena el alma toda! 






Ill 

PAfS 



Sensacion de agua mansa. Sensacion 
de hierba que ahora acaban de cortar. 
Sensacion de aire joven de pinar 
y de campanas en la Anunciacion. 

Sube, quieta, a los labios la oracion 
que ha tanto tiempo que no se rezar. 
Y el cielo azul comienza a clarear 
divinamente, para el corazon. 



Patinir. 



14 dAmaso alonso 

Esta cerca, dormida en el encanto 
de sus jardines y su camposanto, 
entre olor de reseda y de manzana, 

la ciudad, de tan lejos presentida, 
donde estara mi blanca prometida 
esperandome siempre a la ventana. 



POEMAS PUROS 

Ad Vt-NEREM 
PRO AUGUSTO J. CeNTENO. 

1 HuRKA marrnoieis, Cythereia, munera cier 
Aris. yt labris basia feras suis. 

Ut nunquam cistella sit illi libera rosis. 

Ut ne grato absis, Alma, sodale nito. 



V olverAs a deshora, 

por un camino viejo, 

a la ciudad antigua donde duermen 

tus recuerdos. 

Y en el balcon en donde tu sofiabas 

nuevamente sonando otro viajero 

veras. 

2 



1 S DAMASO alonso 

Otro viajero 
que volvera a deshora, 
por un camino viejo, 
a la ciudad antigua donde duermen 
sus recuerdos. 



Di: 



:, -) 'UTt '*!rp .Bin! A idi 



Llegaris a deshora. 

JLleqar6 en el crepusculo, 

por la escondida senda, 

cuando esten a la noche en tu palacio 

las ventanas abiertas. 

Y he de entrar en la noche, 

como una sombra vieja, 

con la humedad que del jardin regado 

hasta tu cuarto ascienda. 



20 dAmaso ALONSO 

Hasta tu cuarto, Alma, 

mi Alma, que me esperas 

con la mano apoyada en la mejilla, 

mirando a las estrellas. 



J 



Oiii^OJA 



CUANDO MURIO EL POETA 



C^UANDo murio el poeta se quedaron 
tristes todas las cosas pequefiitas 
que el cuidaba. 

Y el viento casto— la ventana, abierta- 
casi jugando, resbalo en el libro, 
volvio una pagina, 

y se partio contigo, Primavera, 
temblando de emocion, tibio de verso, 
casi con alma. 



22 dAmaso alonso 

Cuando murio el poeta, dijo: «S61o 
quiero dejar...» 

Y le cerro los ojos 

la mayorcita 

de sus hermanas. 



i:r/ll i 



tivj.i 



(..;i • Ir-i: 



ETERNIDAD 



J-ioY, di'a puro, me asome a la muerte. 
La vida dormitaba 

y el cielo estaba absorto, ensimismado 
en tus pupilas, alma. 

«riLlega la sombra, llega!», me decian. 
Y la sombra pesada 
paso con su balumba atronadora, 
Qomo un turbion, come una cosa mala. 



24 DAMASO ALONSOi 

Paso. 

(Tal vez de lejos se veia.) 
La vida dormitaba 

y alma y cielo, los dos, estaban, solos, 
a flor de tierra, 

a flor de aire, ^ 

a flor de agua. 



OORRACHOS de las luces en la noche 
la verdadera estela de la vida 
se nos ira. 

Y en vano lamentarse, 
ocioso llanto, iniitil despedida. 

Al cabo de los anos y los afios, 
volvera. 



26 dAmaso alonso 

Y iquien sabe si algiin dia, 
borrachos de las luces, asiremos 
la estela verdadera de la vida! 



NOCHE 



1 caen de las estrellas 
los suefios altos. 
Si vienen a la tierra, 
se volveran llorando. 

Se volveran llorando, 
el caminito arriba. 



:1b!.- 



POEMILLAS DEL VIAJERO 

A Enrique Alvarez Serrano. 



EL DESCANSO 



JflE aqui la calma del hogar lejano, 
el manso rio, el otonal paisaje. 

[Ay, solitario y lento peregrino, 
jdescansa ya! 

Su mano 
borrara de tu traje 
la polvorienta huella del camino.] 

Pisaba ya el umbral. 

Y sonreia. 



32 dAmaso alonso 

— Hogar. 

Paisaje. 

Otofio. 

Rio manso.— 

Y en el reloj del muro el Sol ponia 
la irreparable hora del descanso. 



Igual. 

El patio, el pozo, las hortensias 
y el huertecillo diluido al fondo. 

De]6 el bordon y medito iin momento. 

Mas, el otro, 

igual a el, calzaba las sandalias 

para el camino. 

3 



34 dAmaso alonso 

^Como 
decirle: «que aquel viaje... que el sendero... 
solo...>? 

Y se quedo llorando 

sobre el verdin, en el brocal del pozo. 



i 



U NA isla de luz en la noche: 
una esperanza. 

Lento 

caminar. 

Se abre y se cierra lejos, y me llama: 
zarza florida, verso nuevo, 
ola de mar. 



36 dAmaso alonso 

Pero despues de tanto y tanto y tanto 

caminar, 

que gratamente suena, hermana mia', 

el viento en la campana del hogar. 

jMas aun zumba en la oreja 
su cantar!: 

zarza florida, verso nuevo, 
ola de mar. 



RESPUESTA A LUCERO 



tsTOY cansado. No puedo. Mi perro bianco, 
sucio de cieno, llagado, llora en el suelo. 
Mi alamo largo, Lucero, se esta quedando 
sin hojas, seco. Cayado, mira, no tengo. 

Juventud... dnimo...!: 

Aquello... ya esta olvidado 
ha tiempo. 

Estoy cansado. No puedo. 



i 



INTERMEDIO DEMOCRATICO 



Los 4 REYES 



t\EY de bastos, secreta policia, 
fuerza bruta, cazurro, campesino, 
falo, tahur, y el estupro que vino 
en el papel, y el atropello del tranvia. 

Rey de espadas, joh, rey de infanteria! 
rey sargento sin uso palatino, 
iy sin constitucion! Yo te adivino 
en la Plaza de Oriente: tricromia. 



^2 dAmaso alonso 

Rey de copas en mangas de camisa, 
tii proclamas los versos a la brisa 
de mis ralos cabellos otonales. 

Rey de oros. Mi rey. Mondo y lirondo, 
rubio, calvo y jovial. Ojo redondo: 
iD6rame tibiamente mis cristales! 



POEMILLAS DE LA CIUDAD 

A Julio-Cesar Cerdeiras. 



EL PROPOSITO 



Las sombras de la tarde se Ilevaban 
un caudal de recuerdos. 
Las palabras temblaban en los labios 
como si hubiesen miedo. 

De la ventana abierta se veian 

lejos 

sedas cambiantes, aguas de la noche. 

De la ventana abierta, el pensamiento 
hilaba copos de unas cosas sucias 



46 dAmaso alonso 

para un cordon de vida 

nuevo ., 

que fuera rojo 11 

— si— 

que fuera rojo 
y sane 
y recio. 



CALLE DE ARRABAL 



OE me quedo en lo hondo 

una vision tan clara, 

que tengo que entornar ios ojos cuando 

pretendo recordarla. 

A un lado, hay un calvero de solares; 
al otro, estan las casas alineadas 
porque esperan que de un momento a otro 
a Primavera pasara. 



48 dAmaso alonso 

Las sabanas, 
aun goteantes, penden 
de todas las ventanas. 
El viento iuega con el sol en ellas 
y ellas rien del juego y de la gracia. 

Y hay las ninas bonitas 
que se peinan al aire libre. 

Cantan 
los chicos de una escuela la leccion. 
Las once dan. 

Per el arroyo pasa 
un viejo cojitranco 
que empuja su carrito de naranjas. 



LOS CONTADORES DE ESTRELLAS 



I estoy cansado. 

Miro 
esta ciudad 

—una ciudad cualquiera— 
donde ha veinte aiios vivo. 

Todo esta igual. 

Un niiio 
inutilmente cuenta las estrellas 
en e! balcon vecino. 

4 



50 DAMASO ALOI 

Yo me pongo tambien... 

Pero el va mas deprisa: no consigo 

alcanzarle: 

Una, dos, tres, cuatro, 
cinco... 

No consigo 
alcanzarle: Una, dos... 
tres... 

cuatro... 

cinco... 



n •o;:»uq on oiy^ 



FIESTA POPULAR 



fviybiiJiqmoD 



'-.bo' ' I 



lODAS las almas vienen 

on la rosa del sol, y con el lino 

e la sombra se vuelven. 

— Es iniitil que gires, mamotreto, 
con tu organo liturgico: 
no pueden 
comprenderte. 

— Es inutil, muchacho, que enronquezcas: 
«iDe la Fuente del Beiro! <3.Quien la quiere?i 
No pueden comprenderte. 



52 dAmaso alonso 

— Es inutil que frias, viejecilla... 
No pueden comprenderte. 



Las pobres almas tienen hambre y sed. 
Pero no pueden 
comprenderos, 
comprenderse. 

Todas las almas vienen 

con la rosa del sol, y con el lirio 

de la sombra se vuelven. 



EL DERRIBO 



Ay, que mueca tan triste hace la casal 

jPobre, la coja 

de la escalera que aun invita a todos! 

Ya se le ven las tripas a la alcoba. 
El papel rameado que me hizo 
tantas veces sonar. 

Ahora 
ya no me reconoce. 

Y yo sabia 
punto por punto su emocion. 



54 dAmaso alonso 

Y yo la 
queria tanto cuando nino! 

Tan pudica, cerrada, silenciosa, 

ahora muestra a la calle sus vergiienzas, 

su sexo viejo: 

lamentables cosas 
por las que el alma 

— fango y lluvia tenue— 
a un dia mas azul y claro torna. 



,K>riA 



LA UNA 



La terraza. 

En tus ojos 
la ciudad se ha dormido. 
Acariciamos, tacitos, 
palabras que enlazadas diferimos. 

De pronto 
hablamos y reimos: 



^^ dAmaso alonsc 

la ciudad en tus ojos 
despierta sin sentido. 

Cosas 
1905. 

Y retiran, borracho, a su cochera, 
al ultimo tranvia del Domingo. 



LA NOCHE FRlA Y SERENA 
DE LA CALLE DE CARRANZA 



Carranza es una levita 
azul con botones blancos. 
Delante de los estancos 
el rojo y gualda tirita. 

La escarchada se confita 
sobre los desiertos bancos. 
Azul con botones blancos, 
Carranza es una levita. 



^^ dAmaso alonso 

Se han retirado los onces 
a la cama, pero entonces 
pasa renqueando un A 

que mira con aire fosco 

al lunatico del kiosco 

que ha tiempo roncando esta. 

Tose, expectora y se va. 



Racimos de burgueses. 

Salidas de teatro. 

^Cuando 

sobaremos el lomo a las palabras 

con la mano? 

Ando 

caido y cojo 
y triste 
y calvo. 



60 dAmaso alonso 

iCuando 

romperemos, extaticos, la Luna, 

amigo mio, hermano? 



uy:/ii)i '^-M/ 



VERSOS DE OTOISIO 



EsTA avenida larga 

se te parece. 

Hoy, con el Otofio, tiene 

tu media luz, 

tu came blanca y tenue, 

tu aristocracia 

y tu manera de envolverme 

con las pestafias largas 

en un frio dudoso 

y d6bil. 



62 dAmaso alonso 

jOh, si pudiera ahora 
besarte castamente 
la boca roja y dulce 
para siempre! 



VERSOS DE 0T05J0 



La tarde 

—una mujer amada en el Otono— 

ha enredado sus ultimos cabellos 

de oro 

en los alamos largos. 

Mira como 

se Gambia en sombra y seda 

—ay, alma mia- 
todo. 



64 dAmaso alonso 

Mira como 

se hace quieta la tarde en tus pupilas 

— dos novias del Otono 
discrete y 
melancolico— . 



TARDE 



Tarde de sexo ambiguo 

con lluvia tenue, 

hecha 

para quererse 

con r.n amor discreto y renovado 

siempre. 

Tarde gris de un domingo esfuminado! 

Quiere 

el alma compania, 

los ojos, luz de lampara; 



CG 



dAmaso alonsc 
y, a veces 



busca la mano 

el tacto de otra mano. 



H^me 
aqiii, en esta tarde de doniingo, 
contando las ventanas que se encienden. 



CREPUSCULO 



La noche, tnonstruo negro, tiene abiertas 
sus tremebundas fauces, para 
devorar la ciudad multitornatil 
que aun de un ultimo sol esta dorada. 

Y la ciudad no sabe. La ciudad 

extatica 

se mira en una estrella prematura. 

Penden al aire las banderas aureas; 
un polvoriento batallon retorna 
tocando la charanga; 



68 dAmaso alonso 

y en los bancos en flor de la glorieta 
hay duos y romanzas 
sin palabras. 

Y la ciudad no sabe 

—jAy, la ciudad 
extdtica!— 



Y estan abiertas ya las fauces negras 
que habran de devorarla. 



.)V 



MUSICA CALLEJERA 



El toca. Ella canta. 
Violin cansado 
de peregriaar. 



El miisico, ciego. 
Cantora prefiada, 
cara variolosa, 
voz turbia y agraz. 



Balcones abiertos. 
Tarde de domingo 
— Domingo redondo 
y bobalicon. 



70 



dAmaso alonso 



El cobre ronoso 
era un luis, dorado 
a un hilo del sol. 



El librote, abierto; 
la pipa, encendida: 
tarde estudiantil. 



Chiriri-riraro 
tirari-rirera. 
jPobre violin! 



Sombra violeta, 
caf6 de la esquina, 
dormida ciudad. 
jViolin mugriento, 
violin cansado 
de peregrinar! 



VERSOS A LA NOVIA 



VIENES 



Ml alma te espera en el silencio: 
vienes. 

Pero las rosas se marchitan. 
Y el alma, ausente de las cosas proximas, 
por la ventana mira 
al campo que noviembre, amarillento 
ha puesto ya: 



74 



dAmaso alonso 



por entre dos colinas 
baja la senda que te trae de lejos, 
novia, rubia de otono, novia mia. 



La chair est triste jhelas! et j'al lu tous les livres. 

Amadas que no tuve me han trenzado 
la vida entre los libros. 
Y danzaban desnudas en las letras. 
Ahora, todas se han ido. 

Viene 

tu corazon pequeno y encendido. 



76 dAmaso alonso 

Ay, mi inano no sabe acariciarlo 

sino 

con las palabras tristes 

y secas que ha aprendido. 



J 



LA ESPERA 



Oh, no... nada... 

Podias... si.— 

(Las flores 
velaban en el vaso; el libro, abierto, 
— precisamente— por la misma pagina. 
Desde el balcon se oian los secretes 
del jardin misterioso conio un alma.) 

— Tienes razon: el alma, un poco triste. — 



78 dAmaso alonso 

(Un momento paso la Luna. Vino 
un airecillo fresco. Ya cantaban 
los gallos matinales. Y la fuente, 
menuda, grano a grano, goteaba.) 

— Pero, mira: ^^llorar?, no... jsi no lloro!— 

(Y en el claro silencio de la noche, 
la lampara amarilla te esperaba.) 



NoviA, si eres triste, novia; 
novia, si eres triste, mia: 
toma la estrella pequeiia 
de mis poemillas. 

Mira, me la dio mi madre, 
porque yo era bueno, un dia. 



80 dAmaso alonso 

Y yo la puse en mis versos... 
ipues te la regalo, mira! 



Novia, si eres triste, novia. 



I 



EL PASEO 



Los bonitos 
juegos de luz de la calle! 
Las palomas que vuelaii, 
las ventanas que se abren. 

El airecillo helado, 
el dia azul, el viento 
frio. 



82 dAmaso alonso 

jComo tu corazon 
va con el mio 



coino mi corazon va con el tuyo 
per esta gracia plenirritmica 
del mundo! 



Que sutil gracia 
tiene tu amor, Amada! 

Hoy las rosas eran mas rosas 
y las palomas blancas, mas blancas 
y la risa del nifio paralitico 
del paseo de invierno, estaba 



84 dAmaso alonso 

suspensa, quieta, azul y diluida 
para ti y para mi. 

lQu6 sutil gracia 
tiene tu amor, Amada! 



f 



EJEMPLOS 



ToDAS las cosas vuelven a la causa. 
Y la matriz del mundo 
indefinidamente se fecunda. 

Este olor de hoja humeda 
volvera a la hoja humeda. 

La risa 

tuya 

se enredara un momento entre mis manos 

y volvera a la gracia, a la blancura. 



dAmaso alonso 



Dejandome el anillo de promesas: 

una 

castidad que esta triste en estas manos 

sucias. 



MADRIGAL DE LAS ONCE 



Desnudas hail caido 
las once campanadas. 

Picotean la sombra de los arboles 
las gallinas pintadas 
y un enjambre de abejas 
va rezongando encima. 

La manana 
ha roto sii collar desde la torre. 



88 D Am A SO ALONSO 

En los troncos, se rascan las cigarras. 

Por detras de la verja del jardin, 
resbala, 

quieta, 

tu sombrilla blanca. 



VARIOS POEMAS SIN IMPORTANCIA 

EXPLICACION ACTUAL 

A Juan CTuihds, 

1 o soy un clown sentimental. 
Mi novia es guapa. 
Y llevo el alma en el ojal 
de la solapa. 



FANTASIA, RECOGEME. 



TANTASfA, recogeme 

y llevame al asilo de incurables. 

Yo soy un pobre loco y solo quiero 
un jardin con su tapia de ladrillos 
y un rayito de sol. 



j~lA mucho no doy cuerda 
al corazon. 

Ya se han enronquecido 
los registros 
de mi voz. 

Y ahora, mudo, 
solitario, 
cara al sol, 



94 dAmaso alonso 

hago tristes piruetas 

y acompaso la cadencia interminable 

con el asma 

de mi viejo acordeon. 



ROMANZA SENTIMENTAL 



RoMPEREMOS, extaticos, la Luna 
en el cristal del agua. 

Romperemos, extaticos, la Luna 
blanca, 

diciendo: «iVete ya, que te cantaron 
bastante!... iAnda!» 



96 dAmaso alonso 

Romperemos, extaticos, la Luna 
en el cristal del agua, 
y ella 

—la pobre— 

seguira besandonos, 
redondita, burguesa y empolvada. 



RECUERDOS DE VIAJE 



riORA de viaje. 

Sala de espera. Asiento 

frio. Inquietud. Postura. 

Traje 

un memento 

de amargura 

—que aun me dura- 

cLas tierras salgiierosas, 
bajo el cierzo. 



DAMASO ALONSO'^ 



Y el corazon sobre las cosas, 
en scherzo.» 

(Me ataca 
al corazon 
el traca-tracatraca 
del vagon.) 

jAy, pescador de lunas que yo fui! 



...Y traje este cansancio 
y este air« rancio 
y... 



^N tu gran bolso pertumado 

— ;oh, la mujer de ojeras incoloras!- 

te lo llevaste. 

Devuelveme lo poco que tenia. 

Mi almita blanca se murio de pena. 
Mi enano feo, cada vez mas feo 
esta. 

Damelo... Si... 



100 dAmaso alonso 

Mira, a ti 

— la verdad — 

solo te sirve 
para Uevarlo 
en tu gran bolso perfumado. 



MOTIVO VIEJO Y SENTIMENTAL 



Don...! 

Din...! 

Dan...! 

Doblando las campanas van. 
^Adonde iran? 

-Din...! 

Dan...! 

Don...!- 



102 dAmaso alonso 

Doblan en mi coraz6n 

—Don...! 

Dan...! 

Din...! - 

Colorado y chiquitin. 



GOTA PEQUEM, mi DOLOR 

CjOTa pequena, mi dolor. 
La tire al mar. 

Al hondo mar. 
Luego me dije: «A tu sabor, 
iya puedes navegar!* 

Mas me perdio la poca fe... 



104 dAmaso alonso 

La poca fe 
de mi cantar. 
Entre onda y cielo naufrague. 

Y era un dolor inmenso el mar. 



TARDE 



EstA el alma tranquila 

y la tarde desnuda tiene una luz rosada= 

El padre Sol vigila 

— inutilmente, pues no ocurre nada— . 

Mi alma esta de alivio 

luto, y tiene una gracia interesante 

mientras el aire tibio 

la empuja, sin timon, hacia adelante. 



106 dAmaso alonso 

Ybien vale la pena 

de dejarse llevar, asi, al azar... 

Que toda playa es buena 

y... no tengo interes en navegar. 



VOZNUEVA Y AFLAUTADA 



(Jallada 

de motivos eternos 

mi voz se va! 

A lo lejos 
aun hay dias alegres 
—las piedras del sendero 
cuando brillan al Sol—. 



108 dAmaso alonso 

Yo quiero 

cantar con mi voz nueva, 

ponerme mi casaca, 

tantear el pandero 

y hacer las piruetas 

graciosas. 

Si. Yo quiero. 



Ohe, jam satis est, ohe libelle! 



IN DICE 



Pags. 



Pag3 



TRES SONETOS 

La veniana, abierta 9 

Ccmo era 11 

Fal». 13 

POEMAS PUROS 

Vclveras a desnora 17 

Llegare en el crepusculo. . . 19 

Cuando murio el poeta 21 

Eternidad 23 

Borrachos de las luces en la 

noche 25 

Noche il 

POEM LLAS DEL 
VIAJERO 

El descanso 31 

Iguai. £i patio, el pozo, las 

hjitensias * 33 

Una i^la de Inz en la noche. 35 

Respuesta a Lucero 37 

INTERMEDIO DEMO- 
CRATICO 
Los 4 rejes 41 

POEMILLAS DE LA 
CIUDAD 

cl prop'Jsito 45 

Calle de arrabal 47 

Los contadores de estrellas. 49 

Fiesta popular 51 

El derribo 53 



La una 55 

La noche fria y serena de la 

calle de Carranza 57 

Racimos de burgueses 59 

Versos de Otoiio 61 

Versos de Otoiio 63 

Tarde 65 

Crepusculo 67 

Miisica callejera 69 

VERSOS A LA NOVIA 

Vienes 73 

Amadas que no tuve me 

han trenzado 75 

La espera 77 

Nov;a, si eres iriste, novia. 79 

El paseo 81 

Que sutil gracia tiene tu 

amor, amada 83 

Ejemplos 85 

Madrigal de las once 87 

VARIOS POEMAS SIN LM- 
PORTAXCIA 

Fantasia, recogeme 91 

Ha mucho no doy cuerda al 

cocazon 93 

Pomanza sentimental 95 

Recuerdos de viaje 97 

En lu gran bolso perfumado 99 

Motivo viejo y sentiraental. 101 

Gcta pequena, mi dolor 103 

Tarde 105 

Voz nueva y aflautada 107 

De Marcial,' a mi libro 109 




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