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Full text of "Proceedings - International Congress of Americanists"

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THE J. PAUL GETTY MUSEUM LIBRARY 



ACTAS 



DEI. 



CONGRESO INTERNACIONAL 

DE AMERICANISTAS 



4.' REUNION — MADRID — 1881 



II 



CONGRESO 

INTERNACIONAL 



DE 



AMERICANISTAS 



A CTAS 

DE LA 

CUARTA REUNION 

IMI^IDIE^IID — 1881 



TOMO SEGUNDO 



MADRID 1881 



KRAUS REPRINT 

Nendeln/Liechtenstein 

1968 



Reprinted by permission of the 
INTERNATIONAL CONGRESS OF AMERICANISTS 

a Division of 

KRAUS-THOMSON ORGANIZATION LIMITED 

Nendeln /Liechtenstein 

1968 



Printed in Germany 
Lessingdruckerei in Wiesbaden 



GETTY CENTER LIBRARY 



SETINIA SESION. 



MIERCOLES 28 DE SETIEMBRE A LAS NUEVE Y MEDIA 
DE LA MANANA. " 



Ling ihistica j paleografia, etnografia, historia. 



El Sr. Presidente Duque de Veragua manifesto 
al Congreso, antes de entrar en la orden del dia, 
<[ue S. M. el Rey ? deseando dar una prueba de de- 
ferencia y' consideration a los que componen esta 
respetable Asamblea, se habia dignado encargarle- 
manifestara en sn nombre que esta noche a las 
nueve y media tendria mucho gusto en recibir a 
los senores que quisieran ir a Palacio a tomar una 
taza de te. 

Noticio despucs haber recibido un telegrama del 

Sr. Ministro de Espaila en "Washington, participan- 

do haber trasmitido al Gobierno de los Estados- 

Unidos y a la Sra. Viuda del Presidente Garfield el 

noble acuerdo del Congreso de Americanistas, y 

que habia sido recibido con prof undo reconoci- 

miento; y haciendose interprete del sentimiento 
a 1 * 



(j C0NGRES6 DE AMERICANISTAS. 

general, propuso se hiciera constar el homenaje de 
gratitud a S. M. el Rev y se reiterase el testimonio 
de carifio y respeto a la familia del que fue Presi- 
dente de la Repiiblica de los Estados-Unidos de 
America, nuestro consocio. (Muy Men, aplausos.) 
Seguidamente rogo al Sr. Leemans, director del 
Museo de Leiden, que se sirviera ocnpar la presi- 

dencia. 

El Sr. Leemans, ocupando el sillon, dio expre- 
sivas gracias por la distincion de que era 'objeto, 
atribuyendola a la direction especial de los estudios 
arqueologicos a que se habia dedicado, y que for- 
raaban la materia principal de la orden del dia; y 
concluida su elegante oration concedio la palabra a 

El Sr. Arias de Miranda: Estoy admirado, seflorcs, 

de la erudicion y gran talento que lucen en los discursos 
aqui pronunciados, acreditando la profundidad de los es- 
tudios hechos para resolver la intrincada cueslion de los 
■primeros pobladorcs del Nuevo Mundo ; pero al mismo 
liempo que me asombra el afan y levantados propositos de 
la sociedad moderna , de penetrar en las interioridades del 
tiempo pasado, estimo en mi pobre juicio que los caminos 
que ahora se siguen no conduciran al fin que todos de- 
seamos. 

Creen algunos que el Antiguo Mundo esluvo unido al 
Nuevo; pues es natural investigar que especie de hom- 
bres eran y de donde vinieron. Hay quien admiteque pro- 
ccdfan de Egipto , fundandose en algunas ruinas y monu- 
mentos hallados en America, que se dice tener gran seme- 
janza con los de aquel pueblo, y yo presumo que si en Es- 
pana se empezase A desenterrar lo que hay oculto, a reco- 
gcr picdras dislocadas, llegariamos a averiguar que en esta 



LA ATLANTIDA. / 

region estuvieron los chinos, los hotentotes y todas las na- 
ciones del universo, porque de seguro encontrariamos co- 
sas parecidas a las de cada uno de esos pueblos. 

En mi opinion es necesario volver k la idea de la Atldn- 
tida de Platon, ya se busque en el Atlantico, ya en ese ar- 
chipielago inmenso que parece formado por los fragmentos 
de un continente desconocido. Hay, en efecto, ciertas ana- 
logias, muy debiles por cierto, que inclinan a presumir 
que los primeros pobladores del Nuevo Mundo procedian 
de los egipcios 6 de los griegos; mas hay en cambio indi- 
cios tan fuertes en contra, que para mi dan resolucitin ab- 
solutamente negativa. 

<;C6mo es posible que esos hombres del Mundo Antiguo 
hubieran ido a" dominar en America, permaneciendo alii 
siglos y siglos, como segiin dicen demuestran los monu- 
mentos que alii han dejado, y no llevaran consigo lo bueno 
que habia en el pais que dejaban? <;C6mo es de admitir 
que no llevasen trigo, vino, aceite, bueyes y caballos?' 
Pues nada de esto se encuentra. 

Es un hecho constante en las conquistas y colonias de 
todos los pueblos que los invasores vayan proveidos de lo 
mas litil que poseen, y que al mismo tiempo aprovechen 
lo que ven en el pais conquistado. Los espanoles dotaron 
a America de animales y cereales, con otras cosas utiles al 
hombre de que el continente carecfa. La Reina Gatolica 
ordeno que en el segundo viaje de Colon fuera un buquc 
cargado de semillas y de animales para que se multiplica- 
ran en los paises recientemente descubiertos, y es muy 
extrario que sus habitantes se pasaran sin esas cosas y ami 
sin hierro, metal indispensable a toda naci<5n, si no es a 
aquellas llamadas Mrbaras. 

Pero hay mis; los espanoles trajeron inmediatamente 
a su patria la batata, el maiz y otras plantas que , como el 
tomate y los nabos, con las nombradas, se producian en 
Espana al segundo ano. 

Para mi es este argumento incontesUible de que no fue- 



8 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

ion gentes del Autiguo Mundo las que poblaron la Ameri- 
ca, fortalecinidolo el de que la religion nunca falta en los 
pueblos, y que la llevan consigo'a todas partes. ,; Que me- 
morias existen en el nuevo continente de las creencias re- 
ligiosas de los asirios, egipcios li otros pueblos antiguos? 
Nada, absolutamente nada; los restos de sarcofagos y jero- 
glificos examinados hasta ahora nada significan. 

En punto al lenguaje, <;que dejaron alii esas nationes? 
/.No estamos viendo en Espaiia que, trascurridos dos mil 
anos desde la dominacion de los romanos, conservamos, 
sin embargo, mucho de su lengua? ,;,Quien dudara que ha 
de saberse en America hasta el dia del juicio final que los 
espaiioles llevaron animales, vegetales y minerales? 

Tres anos despues de descubierto el Peru habia alii un 
canario que por gusto y sehal encargo uno de los conquis- 
tadores , y al padre del inca Garcilaso le regalaron los in- 
dios cuatro cargas de uvas , haciendo tan poco tiempo que 
se habia plantado la primera vid. 

Repito, pues, que es necesario volver al estudio de la 
Atlantida, como punto de partida para el progreso de las 
investigaciones de los Americanistas. 

El Sr. Presidente : Tiene la palabra el Sr. Montes. 

El Sr. Montes (Andres Jesus] : Al pasar por Valparaiso 
recibi de D. Benjamin Vicuna Mackenna la honorifica co- 
mision de presentar al Congreso una coleccion de sus obras. 
He tenido la satisfacci6n de cumplir este encargo entre- 
gando en la Sccretaria veinticinco volumenes, y espero 
que el Congreso reciba con estimation este agasajo. 

•El Sr. Presidente: El Congreso acepta con grati- 
tud las obras del Sr. Vicuna Mackenna. fMmj Men, muy 
hi en.) 

El Secretario Sr. Fern&ndez-Duro: Constaranlas re- 
f'eridas obras en el catiilogo de las que han sido ofrecidas 
al Congreso. 

El Sr. Presidente : El Sr. Conde de Charencey tiene 
la palabra. 



I DES AfiES OU SOLEILS. i> 

El Sr. Conde de Charencey hizo en castellano 

un resumen de la memoria siguiente: 

Des Ages ou Soleils d'apres la Mythologie des peu- 
ples de la Nouvelle Espagne, par M. le Comte de 
Charencey. 

AVANT-PROPOS. 

Les Annales de presque tous les peuples debutent par 
des fables. A mesure que Ton s'eloigne de l'epoque ou s'e- 
pauouit la civilisation pour se plonger dans la nuit du passe, 
on eprouve une sensation comparable a celle de l'homme 
qui penetre dans une caverne profonde. Nous voyons la 
narration perdre de sa nettete et de sa precision, et le mer- 
veilleux empieter de plus en plus sur le domaine de l'his- 
toire. Enfin, arrive le moment ou ayant acheve de se subs- 
tituer a celle-ci, il regne sans partage, et ces longues perio- 
des auxquelles ne se rattache plus aucun souvenir certain, 
apparaissent remplies de recits purement mythiques, fruits 
de l'imagination populaire et de celle des lettres. 

G'estque, pour les nations comme pour les individus, 
l'essor de l'imagination precede, de beaucoup, les progres 
de la froide raison ; c'est que l'esprit critique sans lequel 
il ne saurait exister d'historien reellementdigne de ce nom 
est lent a se developper. Des le berceau, les societes hu- 
maines ont eu leurs ai' ; des, leurs bardes, leurs chantres ins- 
pires. A ces amis des Dieux , le don des fictions poetiques 
et plus tard, celui de conserver dans leurs vers, on plutot 
de transformer au gre de leurs caprices, le depot des anti- 
ques traditions , de celebrer suivant l'inspiration de la 
muse, les hauts faits des heros, fils des inmortels. Sembla- 
bles au moine de la legende, dont la vie entiere s'ecoula, 
toute entiere , de oui'r les accents de l'oiseau de Paradis, 
longtemps les peuples leur prrtent une oreille attentive. 



10 CONGRES DES AMERICANISTES. - 

11 faut que les siecles succedent aux siecles, que la civili- 
sation ait affermi son empire; pour qu'enfin l'homme se 
fatigue des contes naifs et gracieux, charmes de son en- 
fance; pour que son esprit se contentant du simple expose 
des faits, exige du narrateur, ce scrupuleux respect de la 
verite vraie que Ton appelle l'exactilude. En un mot, sui- 
vant la pittoresque expression d'un auteur contemporain, 
ce n'est qu'aptvs avoir lougtemps fait l'histoire que les na- 
tions songent a l'ecrire. 

Au reste, les recits mythiques eux-memes revelent des 
formes bien dinerentes, suivant le genie proprc de chaque 
race, ses tendances et le caractere de sa religion. A cot egard. 
une distinction d'importance capitale nous semble devoir 
etre etablie. 

Tantot le peuple suivra l'exemple de ces families patri- 
ciennes donl l'orgueil se complait a multiplier outre mesure 
le nombre de leurs ancetres, et parfois meme a confondrc 
leurs origines avec celles du genre humain. Croyant attes- 
ter d'autant mieux la noblesse de son extraction, qu'il la fern 
remonter plus haut dans la serie des ages, il se declarera 
apparente a quelque nation illustre de l'antiquite. G'est ce 
qui se manifeste surtout cbez nos societes occidentales dont 
l'esprit se moutra constamment rebelle a l'inlluence sacerdo- 
talc. Affranchi de bonne beure, de toute tutelle hieratique, 
il a volontiers assigne le premier rang aux questions de 
l'ordre politique et fait du culte de la patrie, une partie 
essentielle de la religion. Aussi l'amour propre national 
semble t-il le sentiment auquel ont le plus souvent obei nos 
createurs de legendes. Etrangers aux theories cosmogoni- 
ques, ils ne s'occupent gueres d'expliquer comment le 
mondc a etc forme. Les annales des peuples voisins , elles 
memes , n'attirent que mediocrement leur attention, a 
moins que l'interot patriotique ne s'y trouve engage. Gelc- 
brer la gloire et les exploits de ses concitoyens, voila le but 
constant que se propose le narrateur et pour l'alteindre, 
rien ne lui coutera. Nous le verrons, avec une incroyable 



[] DES AGES OU SOLEILS. 11 

audacc, denaturer les faits, les falsifier, ou inventer de nou- 
veaux; en un mot, se livrer a toutes les fantaisies d'une ima- 
gination sans frein. Anssi les fictions de nos occidentaux 
off rent elles, en general, une physionomie beaucoup plus 
romanesque que mythique. Gitons, par exemple, la fable 
d'Jflnee arrivant avec ses compagnons aux lieux ou plus 
tard s'eleva la ville eternelle. Aujourd'hui encore, l'habi- 
tant du Transtevere se proclame le descendant direct et le- 
gitime, non seulement des anciens Romains, mais encore 
des Troyens fugitifs. Sono Romano, anche Trojano repete 
t-il avec fierte. On sait que les Padouans, de leur cote, attri- 
buaient la fondation de leur ville a Antenor, fils de Priam; 
que les To scans se vantaient de leur parente avec les habi- 
tants de Sardes en Lydie. Bref, la grande preocupation des 
anciens Italiotes semble aurait ete de se attacher aux races 
de TAsie Mineure et, specialement, a la sainte Ilion, dont 
les poemes homeriques avaient rendu le souvenir si popu- 
laire. Leur exemple se trouva suivi, du reste, par nos ecri- 
\ainsdu Moyen-age. Les redacteurs des Grandes chroni- 
ques de Saint-Denis ne manquent pas de faire des Franks, 
une colonie Troyenne , ainsi nomme d'aprcs son premier 
chef, le fabuleux Francion, fils d'Hector. La reputation mi- 
litaire des Turks se trouvait, d'un autre cote, trop Men eta- 
blie pour qu'on ne les jugeat pas un peu apparentes a nos 
Francais. D'aprcs les memes auteurs, ils auraient quitte les 
Champs Ubi Troja fuit, sous la conduite de Teucer. autre 
descendant de Priam. 

Pour divers motifs, une telle origine n'eut pas suffi a sa- 
tisfaire la vanite des Hellenes. II leur fallait remonter plus 
loin dans le passe, et se rattacher a ces Egyptiens que Ton 
considerait comme le plus sage et le plus ancien de tous les 
peuples. Aussi, ecrivains et mythographes grecs des epo- 
ques posterieures font-ils venir en droite ligne, des bords 
du Nil, les Cecrops, les Danaiis qui policcrent les premiers 
habitants de l'Attique ou du Peloponese. 

Nous ne nous arreterons pas a l'histoire fabuleuse des 



12 CONGRES DES AMERICANISTES. 4 

peuples Musulmans et Chretiens d'Orient, tels que les Ethio- 
piens et les Arnieniens, histoire presqu'exclusivement 
tiree des recits de la Bible, et passerons de suite a l'etude 
de l'Antique Asie. 

La, nous nous trouvons en presence des nations soumiscs 
au regime des castes et de la Theocratie et dont la religion 
se montre, par suite, fortement impregnee de donnees pan- 
theistiques. G'est au sacerdoce que reviendra la plus grande 
part dans l'elaboration des legendes. Habitues aux longues 
speculations sur l'origine des choses et aux meditations 
abstraites, les pontifes ne se preoccuperent gueres de ques- 
tions plus ou moins historiques. A des hommes tourmen- 
tes du desir de dechiffrer Tenigme de l'Univers , qu'impor- 
tent, apres tout, les destinees d'un peuple dont la vie se 
trouve bornee a un petit point de l'espace, et a une duree 
de quelques siecles? Ge qu'il leur importe de savoir, c'est 
Thistoire des Dieux, et non celle de simples morlels ou memo 
d'ephemeres dynasties. 

Ici se manifeste d'une facon bien tranchee, la difference 
enire l'esprit a la fois belliqueux et politique des socieles 
Europeennes et le genie tout religieux, tout contemplalif 
de rOrient. 

Dans cette derniere region, d'ailleurs, des principes bien 
differents presideront a la fabrication des recits mythiques. 
Parfois, nous voyons les considerations astrologiques jouer 
an role preponderant, presqu'exclusif, et les lettres redige- 
r'ont leurs fabuleuses annales, les yeux, pour ainsi dire, 
fixes sur le Calendrier. G'est ce qui a lieu notamment chez 
les Semites et les Iraniens. L'histoire legendaire de ce peu- 
ple se trouve, comme Ton sait, divisee en douze periodes, 
chacune de mille ans et repondant a un signe particulier du 
Zodiaque. 

Par la physionomic semi-historique que ses ecrivains 
savent donner aux veilles conceptions de la mythologie 
Aryenne , leur parti pris de ne s'occuper que de leur pays 
et de leur nation, dont ils semblent systematiquement con- 



5 DES AGES OU SOLEILS. 13 

fondre les origines avec celles de l'humanite entiere, la 
Perse fait la transition entre l'Europe et l'Asie propreinent 
dite. D'autres nations de cette partie du monde, les Indous, 
par exemple, plus franchement naturalistes dans leurs con- 
ceptions, s'ils n'ont point exclu les donnees de Pastrologie, 
ont su du moins leur imprimer un caractere evidemrnenl 
cosmogonique. Rappelons, acepropos, les qua! re grands 
Ages du mande ou Kalpds du Bhagavata-Purana et que Ton 
dirait imaginees par quelque geologue contemporain! 

De la a nous representer chacune des crises de la nature 
comme dues a Taction d'un element parliculier, il n'y avail 
qu'un pas, lequel ful bientut franchi. Aujourd'hui encore, 
tous les peuples Boudhistes croient h des destructions suc- 
cessives du globe par le feu, l'eau et le vent. Cette concep- 
tion dont-il convient peu-etre de chercher la source primi- 
live dans l'antique Chaldee se retrouvait, au moment de la 
decouverte, chez les peuples de la Nouvelle-Espagne. Ne 
serait ce pas la, une preuve nouvelle a ajouter a tant d'au- 
tres des antiques relations ayant existe entre TAmerique et 
TExtrcme-Orient, bien avant l'epoque do Colomb? 



INTRODUCTION 

L'un de nos plus savants Americanistes , M. Angrand, a 
etabli, le premier, la double origine des antiques civilisa- 
tions du Nouveau-Monde, les unes se rattachent au couranl 
Occidental ou des Tetes droites, les autres au courant Orien- 
tal, Floridien, ou des Tetes plates (1). 

Sans entrer dans l'examen des divers caracteres propres 
;i chacun d'eux, il en est un sur lequel, forcement, nous 



(1) M. L. Angrand: Lett.-c a M. Dnly sin- les edtiquites de Tiagnanaco. (Ex- 
trait ilu 21* vol. de la Rerce gpiifrolf de IWi'rJnfiTtVi'e, etc.) 



14 CONGRES DES AMERICAN1STES. t) 

devons appeler l'attention du lecteur, puis qu'il sert, pour 
ainsi dire, de fondement au present travail. Nous voulous 
parler de l'importance cabalistique attribute a telle ou telle 
serie de nombres, et par suite , du chiffre auquel s'elevent 
les ages et revolutions cosmiques, d'apres chacune des deux 
fractions de la race rouge. 

Si, en effet, les nations policees de la Nouvelle Espagne 
partagaient l'histoire du monde en plusieurs cre^ ou perio- 
des terminees chacune par un cataclysme; en revanche, 
elles ne se trouvaient point d'accord enlre elles sur le nom- 
bre de ces memes periodes et cataclysmes. Ainsi que nous 
le rappelions dans un precedent travail, M. Angrand a cru 
reconnaitre que les tribus du groupe Occidental en admet- 
taient jusqu'a cinq, tandis que les Orientaux s'en tenaient a 
quatre, et il considere ce point de foi comme un des plus 
profondement caracteristique de leurs donnees religieuses, 
comme le point de depart du grand Schisme dont le pre- 
mier Quelzalcohuatl aurait ete, en Amerique, lepromoteur 
et Tapotre (1). 

Peut-etre cette ingenieuse theorie n'est-elle vraie qu'en 
partie, ou, du moins, demanderait-elle a etre prealablement 
expliquee. Nous exposerons plus loin les motifs qui nous 
induisent a croire le systeme occidental, quinaire seule- 
ment en apparence, mais en realite, non moins quateruaire 
que celui des Orientaux. Aux yeux *des Indiens a Tete droi- 
te, le premier cycle etant deja ecoule, l'on se trouvait aux 
debuts du second. Suivant les Tetes plates, au contraire, 
le dernier age du cycle n'avait point encore commence. En 
tout cas, Ton pcut dire d'une facon generale que les nom- 
bres impairs semblent avoir joue un role preponderant 
dans la symbohque Occidentale. L'inverse se serait produit 
dans celle des Orientaux. 



(1) M. L. Angrand : Xotes manuscrites des coulears conside'se'es comme sy.iibn- 
les des points de r?to,'izon p. 149. lo~2, du t»S e , n° 3, des Actes de la Socicte Phi- 
lologiijve). 



7 DES AGES OU SOLEILS. 15 

Nous repoussons, en principe, du moms-, cela va sans 
dire, l'opinion du docte Abbe Brasseur de Bourbourg, rela- 
livement au caractere historique a attribuer a chacun des 
ages ou soleils, comme on les appelle en langue mexicaine, 
ainsi qu'a chacune des crises ou cataclysmes qui les termi- 
nent. Nous avons eu deja l'occasion de nous expliquer a 
cet egard (1). Que parfois, d'une facon plus ou moins di- 
recte, la tradition populaire ait mele au souvenir des ces 
fabuleuses periodes , celui d'evenements authentiques et 
dont Fepoque peut meme-etre etablie avec un degre suffi- 
sant de certitude, nous l'admettons sans difficulte; mais ce 
n'est pas a dire que la donnee des ages cosmiques , en elle- 
meme, ait rien a demcler avec l'histoire positive. Les In- 
dous font bien ; eux aussi, commencer l'age actuel, la Kali- 
youga avec la guerre des Bharatides dont la date doit etre 
raportee du x e au xn e siocle de notre ere (2). Les evonements- 
anterieurs sont ainsi appartenir a Fere precedente, celle du 
Treta-youga. Concluera t-on de la qu'un point de. depart 
historique et traditionnel doive etre assigne a la serie des- 
Ages chez les riverains du Gange et a leur fantaslique chro- 
nologie ? 

§. l er . SVSTEME OCCIDENTAL. 

G'est celui qui admet dans la theorie de M. Angrand, 
cinq ages suivis d'autant de cataclysmes, dont quatre deja 
ecoules. Nous le retrouvons specialement en vigueur chez 
les Culhuas de Mexico, et c'est lui que suivent les auteurs 
qui ont puise leurs recits a la source mexicaine propre- 



(1) Chronologie des ages ou soleils , d'apres la Mythologie Mexicaine. (Extrait 
ilu vol. 1878 des Me'moiresde I'Aeade'mie Nationale de Caen. J 

(2) M. Lassen : Indische Aelterthnemskunde, t. 1« liv. 2", p. 599 et suivantes, 
( Leipzig, 1874.) 



16 C0NGRES DES AMERICANISTES. cS 

ment dite, tels que le ou plutot les redacleurs des Codex 
Yaticanus et Chimalpopoca, Motolinia, etc. 

Ge systeme parait, si nous osons nous servir d'une telle 
expression, avoir donne naissance a deux ecoles. Suivanl 
Tune, Ton debute par le «Soleil» de Terrc; c'est elle que 
suivent les auteurs du Codex Vaticanus, de «l'histoire des 
Soleils,» Motolinia. L'autre, au contraire, commence par 
l'Age de l'eau, ainsi que Ton en peut juger par les recits du 
Memorial de Culhuacan et de Gomara. Ges deux ecoles, au 
reste, differaient beaucoup entre elles, quand a la duree du 
temps ecoule depuis la fin du dernier cataclysme jusquii 
l'epoque contemporaine. Motolinia, comme nous le verrons 
plus loin , place le dernier des bouleversements de la natu- 
re, le deluge, en 68 de notre ere. Gomara, de son cote, nous 
declare que la periode actuelle a commencee 858 ans avanl 
l'epoque au il ecrivait. La premiere edition de son livre 
ayant paru en 1552, ce comput nous reporterait au plus tOt 
en l'annee 694 ap. J. C. Ges dates ont, en elles-memes, une 
grande importance. C'est aux environs de l'ere chretienne 
que semble s'etre repandu dans le Sud-Est de la Nouvelle- 
Espagne, le systeme de civilisation personnifiee par le fabu- 
leux Quetzalcohuatl. Au contraire , le milieu du vii* siecle 
ap. J. G. est celui de Tarrivee des Tolteques sur le plateau 
d'Anahuac. Nous pouvons conclure de la que les deux eco- 
les dont-il vient d'etre parle, se sont, sur ce point du moins, 
inspire de donnees propres a des races essentiellemenl 
differentes par leur mode de culture, l'epoque de leur arri- 
vee et sans doute aussi par le sang et par le langage. Cette 
consideration ne nous permet gueres de partager l'opinion 
de Humboldt , lequel semble porte a croire que chez les di- 
verses populations de la Nouvelle Espagne, Ton debutait 
par le Soleil de Terre pour terminer par le Soleil d'eau el 
que si Ton a parfois interverti cet ordre, c'est que les copis- 
tes ont la a rebours les vieilles peintures indigenes. Gela 
pourrait etre, a la rigueur, vrai pour le Codex Yaticanus, 
sans l'etre egalemenl pour les autres documents ci-dessus 



<J DES AGES OU SOLEILS. 17 

mentionnes. Encore moins serious nous portes a admettre 
rhypothese emise par l'abbe Brasseur de Bourbourg , que 
certains narrateurs indigenes auraient a tort, fait du delu- 
ge, le dernier des cataclysmes, et abrege la duree des ages, 
dans le but unique de menager les croyances de leurs vain- 
-queurs, de mettre leurs traditions plus d'accord avec la Bi- 
ble (1). Si tel avait leur mobile en prenant la plume, n'eus- 
sent-ils pas aussitot fait d'omettre completement ces des- 
tructions succesives du globe par les tremblements de ter- 
rc, le vent, le feu dont nos livres saints ne parlent pas? 
Nous serions done tentes d'appliquer le nom d'ecole meri- 
■dionale, a celle qui commence par Tage de la Terre, d'ecole 
Tolteque a celle qui place en premiere ligne , 1'age de l'eau. 
II y a plus, des divergences assez considerables sembleut 
se manifester chez les auteurs memes qui appartiennent a 
la dite epoque Tolteque. D'apres la glose racme du Codex 
Vaticanus, l'epoque de la creation ou tout au moins celle 
-du premier cataclysme devrait etre approximativement 
placee 35 siecles avant notre ere et peut-etre d'avantage. 
Au contraire, l'hisloire des Soleils et Motolinia paraissent 
s'accorder a reporter l'origine des choses 20 siecles environ 
-avant J. C. La difference ne serait pas moindre d'une quin- 
zaine de siecles. Quelle est la cause de ce desaccord? Cer- 
tains colleges de pretres possedaient-ils un systeme de chro- 
nologie special en ce qui concernait les epoques mythi- 
<}ues ? Tiendrait-elle aux localites ou les traditions out ete 
recueuilles? Motolinia et VHistoire des Soleils s'inspirant, 
suivant toute apparence, de la donnee en vigueur chez les 
Culhuas de Tenochtitlan, faudrait-il admettre que le redac- 
teur du Vaticanus habitait une province plus ou moins 
eloignee de cette metropole? On sait que la mythologie 
mexicaine n'offrait pas un caractcre bien frappant d'homo- 



(1) Abb6 Brasseur: liecltcrches snr les mines de Paleiujt'e, chapitre r> e , pagea 
Til) et 60. 

tomo r. ■> 

2 



In c.ongres dks vmi':hic.\nistes. m> 

geneitc el que chaque region possedait ses legendes propres, 
souvent en disaccord aver colics des pays limitrophes (t). 
(Vest, en tout cas, ce que nous no sanrions cntreprendre 
rl'olueider ici. 

Quoiqu'il en soit, un fait bien digue de remarque, e'est 
qin" les recits apparlenant an systeme quinaire s'accordent 
tous, sauf peut-etre celni du Codex Vaticanus, a faire do 
deluge de feu; lc troisiome des calaclysmes ayant boulversc- 
notre globe. An contraire, ceux qui se rattacbent an syste- 
ms quaternaire , sans exceptions aucune, ne placent pas la 
destruction par le feu an rang des crises que noire univers 
ait deja subies, niais la reporlent, comme un evenemenl 
fulur, a la fin de la periode actuelle. G'est un point, du 
resie, sur lequel nous aurons ;'i revenir. 

Nous verrons plus loin que Ton ne retrouve gueres chez 
les Yucaloques qu'un souvenir bien affaibli et assez obscur 
des ages du monde et des catastrophes qui les termiuent. 
Or, les Yucateques, conuue l'etablit fort bien M. Angrand, 
doivent etre rattacbes au raiueau Tolloquc Oriental, taudis 
que Mexicains propres et Guatemaliens sont des Occiden- 
taux. Dcvrait-on induire de la que toute cette tbeorie des 
ages eosmiqucs, propre d'abord anx nations du groupe Oc- 
cidental aurait ete par ellos transmise aux Teles- plates:* 
(Test cequc nous n'oscrions. cerles, pas allirmer, et ce qui, 
;*i vrai dire, nous semble meme fort douleux. 



1° Tableau des ages d'apres le « Codex Vaticanus. » 

Un monument d'originc mexicaiue conserve a la Biblio- 
llieque du Vatican nous donne enquatre tableaux l'bistoire 
cosmogonique des peuples do 1'Anahuac. D"apres Hum- 
boldt, le premier qui occupe lc cole droit, en bas, se rap- 



'1 Mnulietn : Hixtorh: frlrst.siitife Iiirlhi.ir . caji. \ . p. HI. (Mexico, 1870.J 



II DES AGES OH SOLEILS. !'•• 

porte a l'age tic la Terre; le seconde a gauche et en b;is 
egalement, a celui du feu. Quant au troisieme a droite, 
mais en haut, il indique lc « Soleil du Vent.» Enfin, le der- 
nier a gauche, mais en haut nous retrace l'histoire du De- 
luge. Notre auteur ajoute que le P6re Rios, dans son coni- 
mentaire sur cet intercssant document, a commis line grave 
erreur ; il fait de VAtonatiuh on « Soleil d'eau, » le premier 
de tons, tandis qu'au contraire , e'est lui qui arrive en der- 
nier lieu. G'est que le religieux espagnol avait voulu lire 
le document indigene, de la meme facon qu'un livre euro- 
peen, en commencant par le haut et la gauche, pour termi- 
ner par la droite et la partie inferieure. 

Or, ajoute lc savant allemand, les mexicains suivaient 
mi ordre tout different. Chez eux, la lecture d'un documenl 
ecrit au plutot peinl se ferait de droile ;'i gauche, en com- 
mencant par le has de la page. 

Ajoutons, pour plus de clarte, que l'ordre de la marche 
des caractores, ou plutot des lignes etait, a la Nouvelle- 
Espagne, horizontal comme clicz nous , et non point verti- 
cal, ainsi qu'il Test a la Chine, chez les Mongols et au Ja- 
pon (1). L'on ne passait a la ligne de dessus qu'apres avoir 
fermine la ligne inferieure. Par tan t de ce principe, Hum- 
boldt aurait parfaitement raison de declarer que le Vatica- 
aus attribue le second rang au « Soleil de feu.» En effet, 
nous rencontrons a gauche de la partie inferieure du ma- 
nuscrit, le tableau se referant a la dite periode. Toutefois 
une grave objection peut etre fai-tc a cette maniere de voir. 
II faudrait declarer, qu'ici le narrateur indigene se trouve 



.']) Es&ai lie dechiffreinent d'unfriigriicnt d' inscription Paleaq iieenue , pny:<! to 
il suivantes du tome ler des Actes dc la Socic'tr Philologique (Paris, 1H72.)— 
Essai de de'cMJremciit du ManuscHt troitno, pages JWO et suivantes de In Revue 
iii\ Pltilolngie et d 'Ethnographie , t. I". (Paris, 1871.")— Voy. egalement les ileus 
articles sur le de'ehiffrement des tcriturex rfllculiforuies w> Mayas , dans 1'annee 
l*~R <les 1,/iin/es dp Philosophi' chn tie:'. ■<■■ 



•20 CONGRES DES AMER1CANISTES. 12 

en opposition avec les autres annalistes appartenant a la 
mome ecole. La chose est possible, sans doute, raais nou 
pas certaine, car en definitive, chez les populations de la 
Nouvelle-Espagne comme au sein de toutes les races fesant 
usage des caracteres pictographiques ou d'hieroglyphes, la 
direction des signes d'ecriture se trouvait sujette a certaines 
variations. Differentes raisons, soit artistiques, soit pure- 
ment conventionnelles, pouvaient induire a placer un signe 
au dessous de la place qu'il devait occuper ou faire meme 
suivre a Tecriture, une marche inverse de la marcbe nor- 
male; c'est-a-dire qu'alors on lisait de gauche a droitc, a la 
facou europeenne au lieu d'alter de droite a gauche. N'y 
aurait-il pas quelque lieu de supposer que dans le Codex 
Vaticanus, par un motif a nous inconnu, les lignes ou ta- 
bleaux se trouvant ranges, non pas horizontalement, raais 
bien suivant la verticale? De la sorte, le second age serait 
celui de Pair ou du vent et la periode du feu arriverait en 
Iroisieme rang, comme cela a lieu dans les autres docu- 
ments du systeme quinaire. Quoiqu'il en soit de cette hy- 
pothese, nous ne l'emettons que sous toute reserve et con- 
tinuons a ranger les Soleils du Vaticanas dans l'ordre que 
leur a assigne Humboldt. 

Ge qui rend ce monument particulierement precieux, 
nous dit le savant allemaud, c'esl que le nombre d'annees 
a assigner a chaque periode s'y trouve marque, suivant les 
regies habituelles de la numeration mexicaine , l'anuee 
ayant pour hieroglyphe, un petit point ou cercle et le cycle 
de quatre siecles apparaissant indique au moyen d'un 
pttme, c'est-a-dire un cercle ou point de dimensions plus 
grandes et couronne de quelques lignes droites et courtes, 
qui font assez l'office de barbes de plumes. 

Aucun doute , enfin , que ce Codex ne doive etre range 
parmi les documents appartenant au systeme quinaire. Les 
quatre compartirnents se rapportent evidemment aux ages 
deja ecoules. Par suite, l'artiste admettait un cinquieme 
cataclysme devant mettre fin a Tepoque actuelle, mais, que 



13 DES AGES OU SOLEILS. 21 

naturellement, il ne pouvait encore figurer dans sa peinlu- 
re. Gela dit, nous allons entrer en matiere. 

Le premier age ou Soleil est le Tlatonatiuh (sans doute, 
une abreviation pour Tlachitonatiulij ou « Soleil de la Ter- 
re. » G'est, nous dit Humboldt, celui des geants ou Quina- 
mes, que les Olmeques ou Xicalanques, peut-etre compa- 
gnons de Gucamatz, identique au premier Quelzalcoatl, 
pretendent avoir trouve lors de leur arrivee dans la Nou- 
velle-Espagne. La derniere annee de cet age aurait ete mar- 
quee de l'hieroglyphe Ce-acatl; litt. «une canne.» Elle ame- 
na une famine qui, ayant commence au jour «4-tigre» ou 
Nahui-Ocelotl, fit perir la premiere generation humaine. 
« G'est, probablement, a cause de l'hieroglyphe de ce jour, 
nous dite Humboldt, que d'autres traditions font succom- 
ber sous la dent ties tigres, ceu\ des geants qu'avait epai- 
gne la disette.» 

Le Codex Vaticanus figure cette destruction de l'huma- 
nite par un genie malfaisant qui descend surla terre, pour 
arracher les herbes et plantes alimentaires. Ne serait-ce 
pas Tonaciyohua, dieu de la Terre et de la region du Sud? 

Une duree de 13 X 400-}- 6, ou en langage ordinaire, de 
5206 ?ns serait, ajoute Humboldt, attribute a la periode du 
Tlatonatiuh, par Tauteur indigene. C'est ce qu'attestent les 
rbiffres contenus dans la vignette. 

La seconde periode ou a Soleil de feu» (Tletonatiuh) se 
serait prolongee pendant 12 X 400 -{-4 = 4804 annees. On 
l'appelle aussi Tzonchililteque ou «;lge rouge, » la couleur 
rouge etant prise pour embleme de Telement igne. II se 
lermine par ladescente sur terre, de Xiuhteuctli, litt. « Sei- 
gneur de Tberbe,* le dieu du feu, le Pluton ou plutot, le 
Vulcain de la Mythologie Mexicaine, en l'an Ce-Tecpatl 
(t Silex), et au jour Nahui-Quiahuitl (4 pluie). Les hommes 
furent tous transformes en oiseaux et echapperent a 1'incen- 
die, grace a leurs ailes. Toutefois , un couple humain trou- 
va asile dans l'int6rieur d'une caverne, et c'est a lui, sans 
aucun doute, que fut confie le soin de repeupler 1'univers. 
2* 



-JJ CONGIU'S DES AMERICANISTES. 1 '< 

Eiisuite, arrive YEhecatonatiuh , litt. «Solcil d'air ou do 
vent,» lequel dure 10 X 400+ 10 = 4010 ans. II se termine 
au jour «4-vent» ou Nalmi-Eltecatl. La vignette represente, 
quatre fois, Fhieroglyphe du vent ou de l'air. Humboldt 
verrait volontiers dans le genie qui decend du ciel, arme 
(rune faucille, le dieu de l'air, Quetzalcohuatl en personne. 
[/instrument dont il est arme, exprimerait la violence de 
Touragan; lequel abat les arbres, tout comme le ferait un 
outil tranchant. Quant aux homines, ils se trouvent chan- 
ges en singes; ces animaux paraissant avoir ete pris comme 
symbole du vent, aussi bien chez les habitants de la Nou- 
velle-Espagne que chez les Indous. 

Enfin, le qualrieme age est celui de l'eau (Atoniatuh), 
dont la duree s'eleve a 10x400+8 = 4008 annees. II se 
termine par une grande inondation qui commenoa en Tan 
Calli flcmaison,» au jour a4-eau» ou Nahui-atl. Tous les 
mortels sont metamorphoses en poisons, sauf un individu 
el sa femme auxquels sert de refuge, un bateau fait d'un 
I rone d'Ahuehete, litt. «sapin aquatique» ou Cypres Chauve 
(Cupressus disticha). Le dessin represente Matlalcueye , hi 
deesse des eaux, compagne de Tlaloe, lequel est a la fois 
le genie de FOrient et celui de l'element humide. Elle s'e- 
lance vers la Terre, tandis que Coxcox, le Noe de l'Anahuac, 
et son epouse Xocluqitetzal, litt. « Le Quetzal a la fleur. 
Quetzal fleuri.» apparaissent assis sur un tronc d'arbre, 
couvert de feuilles et flottant au milieu des eaux. Ge deluge 
aurait constitueleplus recenl desboulversements du Globe. 

Plusieurs remarques doivent < A, tre faites au sujet de cette 
interessante peinture et de sou dechiffrement. A priori, 
nous devons supposer que les chilfres donnees pour la du- 
ree des ages du monde par le narrateur mexicain oll'rent un 
caracU're exclusivement cabalistique et astronomique, ou 
tout au moins. qu'ils se ratta«^hent aux computs du Galen- 
drier. Tel est, en effet, le cas pour le calcul des annees cos- 
miques chez presque tous. si non tous les peuples primitifs. 
D'ailleurs, la romparaisou du Voticanus avec d'autres mo- 



15 L>KS AGES 01! SOLEILS. 23 

numcnts d'origine ou de provenance indigene, acheverait, 
nous le verrons a l'instant, de lever, s'il en ctait besoin, 
tout doute a cet egard. En definitive, l'histoire authentique, 
reelle des societes Americaines est relativemeut assez mo- 
derne. Elle ne saurait, en aucun cas, a notre avis, remon- 
ter beaucoup plus haut que les siecles precedant immedia- 
tement Tere chretienne, et les dates fournies par le Vatica- 
nv.s offrenl un caractece tout aussi mytbique que celle de 
l'annce 955 avant J. G. donnee par le Codex Chimolpopocu, 
comme celle ou «le Soleil comraenca a partager entre les 
bommes, les terres du Nouveau Monde » (1). Tel est, au 
reste, l'avis des critiques les plus competents, et s'il a pin 
h M. TAbbe Brasseur de professor dans ses derniers ouvra- 
ges, une opinion opposec , ajoutons qu'il ne Pappuie d'au- 
€ui) argument serieux. Nous ne voyons la qu'un des ecar- 
tes d'imagination, malbeureusement trop frequents cbez le 
docte ecclesiastique et dont il a donne plus d'une prcuve, 
tantot a adinettant la pluralile des sens a attribuer aux 
textes indigenes, tanlot en interpretant le Codex Troano de 
la maniere fantastique que chacuu sail. II pretendait meme 
y toute l'histoire du Mexique pendant la periode glaciai- 
re (2). G'etait, chez lui, parli pris, el cela malgre l'evidence 
des faits, de vieillir les annales americaines, d'assigner le 
bassin de la mer des Antilles, comme berceau a toutes les 
civilisations de l'ancien monde. Ge que nous avons de 
mieux a faire, e'est de lui laisser la responsabilite entierc 
de pareilles hypotheses. Le fait mimic que le Vaticanus fait 
du premier age cosmique, celui des Quinames ou geants 
nous semble de peu d'importancc au point de vue historique. 
Sans doute, malgre tout le merveillcux dont, par la suite, 



(1) Abbe Brasseur : Recherches sur les ,-tti,tes de Palenqve, chap, vi, p. 61. 

(2) Abbe Brasseur: Quatre lettres $vr If MextQire, p. 401 et suivantes .Pieces 
.justiflcatives;; Paris, 18>S.— titi'd* st>r le system'- grojiliiqve et In TAOigve des 
Mayas, %. vm, p. 32 et suivantes. (Paris. WW.) 



",' i COX&It&S DES AMKRICANISTES. I i> 

les a revetu La legende, les Quinames nous represented 
bien reellement les populations primitives du plateau d'A- 
nahuac, refoulees plus tard par diverses invasions. Nous 
n'aurions meme aucune repugnance a voir en eux, les an- 
ciHres de la race Othomie actuelle qui aujourd'hui encore 
continue a parler une langue, on ne peut plus differente 
du Mexicain (1). Mais enfin, ces aborigines du Mexique 
sont, sans doute, restes dans un etat de barbarie profonde 
jusqu'a l'arrivee des Tolleques orientaux et des tribus- de 
race mexicaine proprement dite. lis ne pouvaient, par con- 
sequent, avoir ni aunales ni chronologie en regie. Les faire 
contemporains du premier age du monde et meme de la 
creation, c'etaitsimplement declarer que Ton ignorait l'epo- 
que de leur etablissement a la Nouvelle-Espagne ni quelle 
race avait pu les y preceder. Gela ne prouve absolument 
rien quant a l'authenticite des autres periodes et des cata- 
clysmes qui les terminent. 

Une fois admis que les nombres en question offrent un 
caractere exclusivement arbitraire et conventionnel , reste 
a se demander au moyen de quelles combinaisons cabalis- 
tiques ils ont ete obtenus. C'est ici que commence la diffi- 
culle. A notre avis, on ne saurait se contenter de prendre 
les chiflres purement et simplement, tels que les donne le 



(1) Ce nom de Quiiiaint ^en Nahuatl Quiaametlj, ne se rattacherait-il pas T 
nous (lit l'Abbe Brasseur, aux memes racines que les verbes Quigttinaca, «ge- 
inir, grogner;» Quiquinatza, «hennir, gronder comme un chien, bramer;» for- 
me radicale quiii, il'ou Quiuantzin , litt. «le seigneur bramant ou irrite, » nom 
(Van des rois de Tezcuco. Les Quinames seraient done les hommes qui gro- 
gnent au lieu de parler un langage intelligible, et que les Mexicains ne pon- 
vaient comprendre. (Test, sans doute, par une metaphore analogue t que la 
G6nese appelle Emim et Zomzomim , les plus anciennes populations du pays 
<le Chanaam. Les Slaves, aujourd'hui encore, qualifient les Allemands. 
ilont-ils n'entendent pas la langue, de Niemtsi ou «muets.>> Pour les Basques, 
tout idiome autre que le leur est ce qu'ils appellent Erdiara ou «demi- 
lanfyagc.-; Yoy. M. Renan, Del'orighie <hi langage, chap, vm, p. 180. Paris. 
lWrfi. — Heche, when .?//;• Jen mines <le Palriiqut, chap, iv, p. 47 et en na' . 



17 DES AGES 01 SOLEILS. 25 

scribe indigene. L'on diraitqu'il s'est coniplu ;'i cuveloppcr 
ses calculs d'un certain myslere, nfln de derouter ceux qui 
n'etaient point inities a sa melhode. Voici, en effet, le 
nombre de 13X400-}- 6=5206 ans, donne comme celui do 
la dwree du premier age, mais de ces trois chiffres, sauf le 
nombre 13, aucun n'offre, d'apros la theorie, un caraclere 
cabalistique ou astronomique, non plus que leur somme. 
iOO lui-meme n'etait pas, chez les peuples de la Nouvelle- 
Espagne, un nombre a proprement parler astrologique ou 
chronologique. II ne constituait que ce que nous pourrions 
appeler une tote de serie, a pcu pres comme 1000 chez nous. 
La memo observation se peut repeter pour les chiffres des 
annees des trois ages suivants. 

Humboldt, il est vrai, ne se montre pas si exigeanl. 
Acceptant le chiffre total de 18028, obtcnu par l'addition 
des annees des quatre ages, le docte Allemand remarque 
qu'il equivaut a 346 cycles mexicains de 52 ans, plus 36. 
Mainteuant, rapprochant cettc somme do 18028 ans de celle 
de 1417 donnee, nous dit-il (ce qui n'est pas absolument 
certain, on le verra tout a l'heure), par Ixtlilxochitl, pour 
le nombre des annees ecoulees depuis la creation, il fait 
observer que la premiere contient a peu pres autant d'in- 
dictions que la suivantc renfermc d'annees. En effet, dans 
18028, 13 se rencontre 1386 fois, puisque 13x1386=18018, 
et il n'y a qu'une adjonction presque insigniflante de 10 
unites a faire pour retrouver 18028. Or, de 1386 -\- 10 a 
1417, il n'y a pas loin. Somme toute, n'avons-nous pas 
egalement, chez d'autres peuples, l'exemple de pareilles 
multiplications de chiffres en ce qui concerne les epoques 
mythiques? Humboldt cite, a ce propos, les calculs des 
ecrivains indous. La substitution des jours ordinaires aux 
annees divines, y reduit a 12 millc ans la fabuleuse periode 
de 4 millions 320 ans (1). 



(1) Humboldt: Vuex des CnrdW^ra, p. '2(12 et suiv. (Paris, 18:0.) 



20 C0NGRES DL5 AMERICANISTES. 1 >S 

Quelque ingenieux que soit ce calcul, nous ne nous sen- 
tons pas, il faut l'avouer, parfaitement convaincus. D';i- 
bord, Humboldt semble penser que ce chiffre 34G pouvait 
avoir un caractere sacre, mais aucun document a nous 
connu ne permet de penser qu'il en fut ainsi et que jamais 
un role cabalistique ait ete assigne a ce nombre, soit pris 
dans son entier, soit divise par portions egales. II i'audrait 
done que le redacteur du Vaticanus possedat une symbo- 
lique a lui speciale et opposee a celle des autres ecrivains 
et astronomes de son pays, ce qui n'est guere admislble. 

En second lieu, il n'est pasdu tout certain qu'Ixtlilxochiil, 
ou plutot l'ecrivain auquel Humboldt altribue ce nom, ne 
comptat que 1417 annees d'ecoulees depuis la creation 
jusqu'aux debuts de Page actuel. Le contraire nous paraii 
indubitable, on verra tout a 1'heure pourquoi. D'ailleurs, 
Humboldt se monlre, lui-meme, tout dispose a admeltre 
des intercalations et periodes complemenlaires. Mais alors. 
(juel parti tirer de chilfres dont l'exactitude n'est pas mienx 
elablie? 

Si, d'ailleurs, nous ctudions les autres documents mexi- 
cains, nous voyons que les auteurs employaient toujours 
des nombres qui, soit isoles (comme 4, chiffre des points 
de l'espace; 13, chiffre des annees de l'indiction), soit par 
leur multiplication avec d'autres (tels que 52, nombre des 
annees du petit cycle, et resultat de la repetition de 13 par 
4 ou 676 qui n'est que 52 X 13) possedaient une valeur in- 
contestablement astrologiq.ue. Quant a la somme entirre, 
on s'inquietait peu qu'elle se trouvat dans le meme cas. 
Ainsi, Motolinia assigne une duree totale de 1978 ans aux 
quatre ages qui out precede la periode actuelle, et 1D7S 
n'est pas du tout un chiffre cabalistique. 

Laissant done de cote les explications proposees par U- 
savant americaniste, voyons s'il n'existe pas quelque mo- 
yen d'interpreter les dates du Vaticanus d'une facon plus 
satisfaisanle et plus conforme aux principes generaux de la 
symbolique mexicaine. D'abord, si elles paraissent bien 



!'.! DES AGES Oil SOLEILS. 21 

modestes eu comparaison de celles que les Indous assigneut 
a leur Kalpas et leu is Yougas, il n'en reste pas moins vrai 
que, par sa duree, la chronologic du Vaticanus l'emporte- 
rait encore, d'une facon inexplicable, sur celle des autres 
documents. Geux-ci ne comprennent guere qu'un espace de 
vingt siecles au plus, tandis que la peinture commentee par 
Humboldt, nous reporterait pour le premier age du monde 
a plus de dix-buit mille ans. La difference serait presque 
du simple au decuple. Gbose digne deremarque, c'est vrai- 
semblablement dans les ceuvres de l'abbe Brasseur que nous 
trouverons la solution de cette difficulty. A unc epoque ou 
il n'avait pas encore entrepris de vieillir outre mesure les 
souvenirs de l'histotre americaine, le docte abbe remarqua 
avec beaucoiip de sagacite que les chiffres du Vaticanus 
suivent une proportion toujours decroissantc pour la duire 
de chaque age (1). II en conclut que les dits chiffres d&iveut 
indiquer, nou le nombre des annees comprises dans chaque 
periode, mais simplement celui des annes ecoulees depuis 
le commencement de chaque age jusqu'aux debuls de l'age 
actuel. Ces debuts, il les fixe d'une facon passablement ar- 
bitrage, il est vrai, a fan 1500 de notre ere. Nulle part, 
nous n'avons vu que les annalistes de la Nouvelle-Espagnc 
aient songe a faire entrer en ligne de compte, dans leurs 
calculs chronologiques, l'epoque oil ils ecrivaient. Le iv- 
dacteur du Vaticanus n'a, sans doute, comme tous les 
autres, entendu parler que du temps ecoule depuis les de- 
buts du premier age jusqu'a ceux du cinquicme. Or, Moto- 
linia, lequel appartient a la mcme ecole que notre auteur, 
puisque, comme lui, il debute par le «soleil de la terre», 
fait commencer la cinquieme periode en Tan G8 de notre 
i't-e. En tout cas, si Ton accepte comme point de depart 
l'iugenieuse hypothese de l'abbe Brasseur, le premier age 
qui aurait commence en fan 5138 avant Jesus-Cbrist, four- 



(1) Alibe Brasseur: Le Wire san-f, lutrod., p. lxvi (en note) 



28 CONGRES DKS AMERICAN1STES. 20 

nirait un total de 402 ans (do 5206 a 4804); le deuxieme age 
precedant notre ere de 4730 annes, ea aurait dure 794 (de 
4804 a 4010). II est vrai que la duree du troisieme age, 
composee de deux annees seulemeut de (4010 a 4008), sem- 
blerait bien courte et Ton pourrait etre tente de tirer de 
cette circoustance une objection contre le systeme propose. 
Quant au quatrieme age, celui de l'eau, sa duree serait ;'i 
elle seule plus longue que cello des trois precedents reunis 
ensemble; elle embrasserait une periode de quarante siecles 
plus huit ans, puisqu'elle aurait debute en 3940 avant notre 
ere, pour se terminer en 68 de Jesus-Christ. Nous ne savons 
pas Tepoque precise ou a ete redige le Vaticanus, mais, 
suivant toutes les apparences, ce dut rtre vers le temps de 
la conquete (1519 ou 1520 de notre ere), par consequent, le 
cinquieme age aurait, en Tannee presente de 1883, dure 
dix-hmit siecles plus quinze ans. Du reste, le tableau ci- 
joint permettra au lecteur de se faire une idee exacte de 
tons les romputs du Vaticanus. 



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DES AftES OU SOI.EILS. 



29 



TABLEAU DE LA DUREE DES AGES DU VATICANUS 

D'APRES l'hYPOTHESE DE l'aBBE BBASSEUB. 



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chretienne. 


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Debut, d'apres 

la chronologic 

chretienne. 


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4804 5138 av. J.-C. 

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Fin , d'apres 

la chronologic 

mexicaine. 


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Debut, d'apres 

la chronologie 

mexicaine 

flxant le 

commencement 

du 5 e age 

en l'an 68 

de notre ere. 


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.50 CONGRKS DES AMERICAN.ISTES. 22 

Malgre la reduction que nous venons de lui faire subir, 
ce com put l'emporte encore de pres du double en longueur 
sur celle des autres documents mexicains. Nous ignorons 
la cause d'une telle anomalie. On sera surpris, a bon droit, 
de l'irregularite de duree assignee a chacun de ces Ages 
cosmiques. 

Toutefois, rien de plus obscur, si nous osons employer 
cette expression, que lelangage de l'artiste mexicain. II ne 
nous dit nulle part, d'une facon precise, si les dates expri- 
mees se rapportent au debut de chaque periode ou bien a 
l'epoque du cataclysme qui la termine. Ge n'est meme que 
par conjecture que nous en arrivons a assigner Tan 68 de 
notre ore, comme point de depart du cycle actuel. Les 
resultats obtenus se trouveraient, on le conooit, grandement 
modifies, au cas ou Ton adopterait cette nouvclle facon do 
voir. Mors, nous ignorerions la duree du premier age. Une 
seule chose resterait certaine, c'est que l'auteur mexicain 
le fait finir 5206 ans avant le commencement des temps 
presents, qui ne pourrait plus etre reporte a l'an 68 de 
notre ere, mais bien a 4008 ans avant l'epoque ou ecrivait 
l'auteur mexicain. Ajoutons que la comparaison avec les 
autres documents d'origine indigene ne nous permet guvve 
de nous attacher a une pareille hypothese. Ceux, en effet, 
dans lesquels figurent des elements chronologiques ne se 
contentent pas d'indiquer en quelle annee se produit tel ou 
lei cataclysme, mais s'accordent tous a nous faire connaitre 
egalement le temps de la duree de chaque age. C'est la un 
point sur lequel nous jugeons, en consequence, inutile 
d'insister plus longtemps. 

Ensayons maintenant de determiner au moyen de quels 
procedes cabalistiques les nombres de ces annes ont ete obte- 
nus, a quels calculs ou combinaisons de chiffres astrologi- 
jues ils repondent. L'entreprise pourra sembler ardue , et 
nous n'arriverons peut-etre memepas acet egarda une cer- 
titude absolue. Du moins, nos hypothrses auront pour point 
de depart la comparaison avec les autres ecrils indigenes. 



;'.'{ DES AGES 01) S0LE1LS. 31 

Que le lecteur choisisse cello qui lui agreera davantage. 
II nous semble difficile de ne point tenir l'uiie d'elles pour 
conforme a la verite. Ge serait, nous en convenons, une 
grande temorite a nous de pretendre avoir mieux devine que 
l'illustre Humboldt, si la publication de nouveaux docu- 
ments, encore inconnus de son temps, nelait venue faire 
d'incontestables progres a la science americaine. 

I"' hypothese. Les 794 annees du -2° age (celui du feu), 
auront ete obtenus par le procede suivant (J). 

Au chiffre 200, produit de 20 (c'etait le nombre des annees 
du mois mexicain), par 13 qui est le nombre do jours de la 
semaine ou plutot de l'indiction, ajoutez successivemenl 
104 (nombre des annees du grand cycle), puis 20, puis 13. 
Celte operation terminee sur une premiere colonne, on la 
recommencera sur une seconde , puis Ton additionnera 
leurs deux produits. C'est ce que fera facilement compren- 
dre le tableau suivant (I). 



■20 >< 1 * = 


260 




2«50 




104 




104 




■20 




20 




13 




1:5 




397 




397 




- 






Total eual . 




794 





2 e hypothese. On aura successivement mulliplie par 4, 
les nombres 104, egal au chiffre des annees du grand cycle; 
52, egal a celui des annees du petit cycle; 20, qui est le 
nombre des jours du mois; 13, nombre de l'indiction. Puis 



(1) Chi'onologie des Oges on soleils. etc , i>. 39. Exirait des Memoirs de V'Aca- 
rZc'uiie mtionalc de Caen, 1878.) 



M-> CONGRES DES AMEHIOAMSTES. 24 

on aura ajoute au total 20 et 18, iiombre des niois ct jours 
<lu mois de l'annee mexicaine (1). 

104 x 4 = 416 
52 X 4 = 208 
20 X 4 = 80 
13X4= 52 

20 

18 



Total... 794 

En cc qui concerne le nombre 4, nous devons faire res- 
sortir le role a lui assigne dans la symboliquc mexicaine, 
corame embleme des points de l'espace et des divisions du ( 
Calcndricr, mais encore comme etant le chiff're des anuees 
du lustre. 

3 e hypothese. On pourrait encore proposer la solution 
suivante qui, en definitive, rent re assez dans la precedente. 

52 X 13 = «76 

4 X 20 = 80 

20 

18 

Totai 794 



I'cut-etre, le scribe indigene .setait-il, pour mieux de- 
router le lecteur, pu a choisir un total d'annees susceptible 
de se decomposer par plusieurs procedes ditferents, et, dans 
ce cas, il deviendrait oiseux de rechercher quel a pu etre, 
d'une facon plus precise, son mode d'operer. En tout cas, 
il s'agissait de diviser la somme des annees de l'age en 



(1) Actes de la Sociite Philologiqv.e, t. v, \> 1163 et 3frl. (Proces verbaux ties 

sranccs. I'aris, 1871. 



25 . DES AGES OU SOLEILS. 33 

question par des nombres ayant chacun une valeur caba- 
listique ou astrologiquc et Ton ne pourra contester que 
nous n'eu soyons venus a bout. 

Au reste, il est un point sur lequel eclate une opposition 
des plus tranchees entre ce que nous pourrions appeler 
notre symbolique chretienne et celle des Mexicains. lis 
leuaient le treize pour sacre; nous lui altribuons un carac- 
tere nefaste. Telle est la cause pour laquelle certaines per- 
sonnes craignent de se trouver treize ;i table, 1'un des con- 
vives devant infailliblement mourir dans l'annee; pourquoi 
encore Ton evite parfois de se mettre en voyage, le*13 du 
mois, surtout s'il tombe un vendredi. Gela provient, suivant 
loute apparence, de ce que le treizieme apotre, c'etait Judas 
en personne. Aussi le 13 est-il parfois qualifie de nombre 
de Judas. 

Quant aux nombres d'annces se rapportanl aux deux 
autres periodes (la l r «" et la 3 C ), a savoir 402 et 2, il serait 
difficile de les faire rentrer dans les donnees de la symbo- 
lique mexicaine, a moins que Ton n'admelte que ces deux 
chiffres se doivent additionner l'un a l'autre. Ce principe 
une fois accepte, la difficulte disparait, car Ton obtient 404 
forme lui-meme du 4 dont il vient d'etre question, et de 
400, qui est, a la fois point de depart d'une nouvelle serie 
numeralc tout comme 1000 chez nous, et produit de 20, 
nombre des jours du mois, par lui-mume. Ajoutons par 
parenthese que ce role arithmetique, pour ainsi dire, du 
nombre 400 a la Nouvelle-Espagne, n'offre rien que de tres 
naturel. Chez les Mexicains, le systeme de numeration se 
Irouvait a la fois quinquesimal et vigesimal. On disait, par 
exemple: Chicome litt. -f- 2 pour 7; Ome pohualli, litt. 2 
vingts pour 40, etc. Ton peut affirmer que ce double carac- 
tcre (par 5 etpar20) de la numeration mexicaine, se re- 
trouve plus ou moins complet chez diverses autres races, 
tant de l'Ancien que du Nouveau Monde. 

Le Vaticanus , ainsi que les autres documents de meme 
nature, indique d'ordinaire le jour et l'annee, non point 

TOMO II. 3 

3 



Ill CONGRKS \)ES AMERICANISTES. 2t> 

ou commence chaque age, mais ou il se termine. L'on nous 
fait savoir a quel moment commenca le cataclysme mar- 
quant l'ouverture d'une nouvelle periode, et parfois aussi 
a quel moment il prit fin. G'est de l'etude de ces signes 
numeriques d'annees et de jours que nous allons nous 
occuper. 

Dans le Vaticanus, l'exponenl desannees ou la crise finale 
debute est toujours le chiffre 1. Ainsi , Ton a Ce-acatl 
(1 canne) pour le soleil de lerre; Cc-tecpatl (1 silex) pour 
la pluie de feu. On ne nous indique point l'annee du 3 e 
cataclysme, celui d'air ou de vent. Quant au deluge qui 
marque la fin du 4° soleil, on nous dit qu'il se produisit en 
Ce-calli (1 maison). 

Bien qu'il soit assez lemeraire de vouloir oorriger les 
auleurs anciens et de prelendre savoir mieux qu'eux ce- 
iju'ils ont voulu ou du dire, nous croirions volontiers ici 
a une erreur du scribe. Mais avant d'etablir en quoi elle a 
pu consister, quelques mots d 'explication nous semblent 
uecessaires. 

Ge que Ton a appelc parfois les lettres dominicales dans- 
le compul chronologique des pen pies de la Nouvelle-Es- 
pagnc, hieroglyphes s'appliquant a chacune des grandes 
divisions du Galcndrier, servant a designer chacune des 
ijuatre annees du lustre, et auxquels, par suite, un carac- 
tere particulieremenl sacre se trouvait attribue, ce n'elaienf 
par les signes commencat le quint. G'etaient, chez les Me- 
xicains, les signes occupant la 3 e tranche verticale, ceux 
marques des numeros 3, 8, 13 el 18; chez les Mayas ceux 
de'la 4 r tranche, indiques par les chiffres 4, 9, 14, 19. G'est 
cc que fera facilement comprendre le tableau ci-joint. 



27 



I)ES AOES 01' SOLE1L&. 



.55 



.1 OURS DU MO IS 

MEXICAIN. 



1" Quint 


1 
Cipactli 


2 

Eliecatl 


3 

(.ALU 


4 

Cuotzpalin 


Coatl 


2 C » 


6 

Miquiztli 


7 
Mazatl 


8 

TOCIITLI 


9 
Atl 


10 

Itzeuintli 


3 e 


11 
Ozomatli 


12 
Malinalli 


13 

ACATL 


14 
Ocelotl 


15 
Quaulitli 


4 C 


10 

Cozca- 
quauhtli 


17 
Ollin 


18 
TECPATI. 


19 
Quiahuitl 


■20 

Xocliill 



MAYA. 



l e ' Quint 


1 
Imox 


2 

Ik 


8 

Akbal 


4 

KAN 


5 

Chicchan 


2 e 


G 
Cimi 


7 
Manik 


8 
Lamat 


9 

MULL'C 


10 

Oe 


3 e » 


11 
Chuen 


12 
Eb 


13 
Been 


14 

IX 


15 

Men 


4 e 2 


16 

Cib 


17 

Caban 


18 
Ezanab 


19 

CAUAC 


20 

Ahau 



Les Mexicains commencaient leur enumeration par Toch- 
tli, le 2 e des hieroglyphes d'indiction , pour le terminer par 
Calli, qui est le l er . Au coniraire, les Yucateques debutaieni 



3(i GONf.RES DES AMERICANISTES. >H 

par le l el qui elait Kan, et suivaient ensuite l'ordre regu- 
lier; c'est-a-dire qu'ils fmissaient par Cauac, lequel se trou- 
ve effect! vemen I place le dernier. Ne serions nous pas au- 
tolyses a induire de la que la priorite doit rtre attribute au 
systeme yucatcque et que celui des Mexicains n'en consti- 
tue, pour ainsi dire, qu'une modification, pour ne pas dire 
une alteration? On le verra plus loin, ce n'est point la le 
seul motif que nous ayons de raisonner.de la sorte. 

Maintenant, quelle cause a pu porter les Mexicains a choi- 
sir pour lettre dominicale, la 3' de chaque quint, tandis que 
les Mayas adoptaient la 4'? Ne devrait-elle point etre cher- 
chee dans les principes de symbolique propre a chacune 
des deux races? La preeminence se trouvait attribute aux 
impairs et specialement au nombre 3 chez les Tolteques 
Occidentaux, tandis que les Orientaux accordaient la prefe- 
rence aux chiffres pairs et specialement au 4 (1). 

Gela dit, on remarquera que le redacteur du Vaticanus a 
pris pour annees des crises terminant les deux premiers 
ages, celles dont les hieroglyph.es constituent les deuxieme 
et troisieme letlres dorninicales, suivant l'ordre d'enoncia- 
tion habituel, lesquelles sont les troisieme et quatrieme 
d'apres leur rang numerique. Elles se suivent, d'ailleurs, 
d'une faron reguliere. Ainsi, le «soleil de terre» qui met 
fin au l er age, debute en l'annee Acatl; la pluie de feu, mar- 
quant le terme de la periode suivante , a eu lieu en Tannee 
Tecpatl. Partant de cette donnee, on devrait s'attendre a 
avoir Calli pour l'annee du 3* soleil, celui de l'air ou du 
vent, et Tochtli pour le debut du deluge qui termine le 4 e 
age. Tout au contraire, l'auteur du Vaticanus n'indique 
point en quelle annee eclata la crise du vent et il assigne 
Calli pour celle du deluge. Ge qui nous ferait volontiers 
admettre ici quelque confusion de la part du scribe , c'est 



(1 ) De quelques idf'es sy iitboliqv.es se rattachant an no>a des donzeflls de Jacob, 
page 210 du 3' vol. des Actes de la Socie'te Philolngiqv.c (Paris 1073-74). 



'29 DES AGES OU SOLE1LS. 37 

que nous no voyons aucun motif a assignor a eette omis- 
sion et interversion. 

Quant aux hieroglyphes de jours, ils sout tous precedes 
de l'exponent 4 ; ainsi Ton a Nahni-Ocelotl ou 4-tigre, 
Nahui-atl ou 4-pluie, etc., etc. C'est que 4 est lui aussi, 
nous l'avons deja vu, un nombre sacre, celui qui exprime 
la plenitude et, en quelque sorte, la perfection, l'acheve- 
ment. II convenait done parfaitement pour indiquer les 
jours auxquels se terminait chaque crise. 

Trois sur quatre de ces dits hieroglyphes sont pris a la 'r 
colonne verticale, a savoir Ocelotl, Atl et Quiahuitl. C'est 
precisement celle ou les Yucateques inscrivaient leurs 
lettres dominicales. Ainsi, Atl constitue, tout comme le 
Muluc des Mayas, le $ v des jours du mois, Ocelotl, aussi bien 
que lx arrive au 14 e rang, et Quiahuitl, de memo que 
Cauac, au 11)''. Faudrait-il voir, dans ce detail, une remi- 
niscence de l'epoque ou les Mexicains faisaient encore 
usage de lettres dominicales occupant le mcrae numero 
d'ordre que celles des Tolteques Orientaux? En tout cas, 
les trois hieroglyphes de jours dont nous venons de parler 
se trouvent en avance d'un chiffre sur trois des lettres do- 
minicales et deux de hieroglyphes des annees des crises 
cosmiques correspondants. Ainsi, Tochtli est le 8 e des jours 
du mois et Atl, le 9 e ; Acatl, le 13 e et Ocelotl, le 14 e ; Tecpatl, 
le 18 e et Quiahuitl, le 19 e . L'auteur du Vaticanus etablit un 
nouveau point de contact entre les hieroglyphes d'annees 
et ceux de jours, en ce que deux d'entre eux seulement, 
ceux des deux premieres epoques, se trouvent cites suivant 
leur numero d'ordre nuraerique, a savoir: Acatl et Ocelotl: 
Tecpatl et Quiahuitl. Les deux derniers out subi un depla- 
cement; ainsi Atl qui correspond a la lettre dominicale 
Tochtli et qui, par suite, aurait du etre cite en premiere 
ligne, n'arrive qu'au quatrieme rang et en dernier lieu. De 
plus, il devrait corresponds a Tochtli, et, par le fait, l'au- 
teur americain le met en relation avec Calli. Enfin, Ehecatl, 
qui n'est que le 2 f jour du mois et par suite egalement, le 
3* 



38 CONGRES DES AMERICAMSTES. 30 

2* du premier quint, n'aurait guere droit de figurer ici. 11 
y est mentionne cependant. La correlation naturelle devrait 
etre avec la lettrc dominicale de Calli en suivant l'ordre de 
parallelisme numerique. Toutefois, le scribe ne nous indi- 
que point de lettres dominicales a laquelle il corresponde. 
Sans doute, c'est pure omission de sa part, et Ehecatl se 
rapporte a Tochtli , le seul des quatre grands hieroglyphes 
du Calendrier qui n'ait point encore etc mentionne. 

Nous devons faire observer que l'auteuramericain n'etait, 
sans doute, pas tout a fait libre dans le choix de ses hiero- 
glyphes de jour. Le signe Atl aeau», par exemple, ne con- 
venait qu'au deluge, et bien qu'il figure au 2" rang par 
ordre numurique, il ne pouvait etre employe que pour 
marquer la fin du 4" soleil ou osoleil d'eau». De meme pour 
Ehecatl, litt. a air, vent», le l er en raison de son numero 
d'ordre, le 3 e seulement dans le manuscrit, puisqu'il indi- 
que foicement la fin du 3 e age, celui du vent, etc. 

Peut-ctre est-ce cette interversion forcee des signes de 
jours qui a amene le narrateur ne pas tenir compte non 
plus de d'ordre regulier des annees. En tous cas, l'inspec- 
lion mome du tableau des jours du mois pourrait nous 
amener a nous poser une question dont la solution semble 
de grande importance. Ne serait-on point porte a admettrc 
qu'il nous revele l'ordre primitif suivi dans renumeration 
des ages du monde, des annees et des jours des crises fina- 
les, sauf bien entendu l'interversion necessaire pour Ehecatl, 
qui doit forcement remplacer Cuetzpalin, le 4 e des jours du 
mois? 



31 



DES AGES 01. SOLEILS. 



39 



>iumero 

d'ordre 

ou l'uge du 

soleil. 


Norn 

de l'tiue ou soleil. 


Hieroglyphc 

dc 1'annee oil se 
termiue eel age. 


Numi'-ro 
d'ordre 
de I'hiero- 
alyplie 
de celle 
annec. 


Hieroglyph? 

du jour oil se lenmne 

la crisc. 


Numi'TO 

d'urJre 

de ce jour. 


1 


Atonatiuh 
(soleil d'eau). 


Cd-Calli. 


:) 


Xaltiii-Ehixatl. 


2 
9 

11 


2 


EMcatonatiuli 
(soleil d'air). 


Ct-tochtli 


8 


Kahui-otl 


:t 


Tlatonatiuh 
(soleil deterre). 


Ct-acatl. 


13 

is 


Kalit'i-Ocelotl. 


4 


Tlatonatiuh 
(soleil de feu). 


C&tccpetl 


Xalii'i-Qviahuitl. 


in 



On verra precisement que cet ordrc des cataclysmes est 
celui que nous donnent certains documents du systome 
quaternaire. Devons-nous en inferer, contrairement a l'hy- 
pothese enoncee plus haut, qu'il est le seul primitif? Nous 
n'oserions rien affirmer a cet egard. En toutcas, le systeme 
quinaire, en raison meme de son degre plus grand de com- 
plication, olfrirait un caractere qui parait moins archaique. 
Du reste, l'usage ou etaient les peuples de la Nouvclle- 
Espagne de donner une forme circulaire ou de roue a leurs 
caleudriers, devait faciliter les interversions, car chacuu 
pouvait choisir, suivant sou caprice, le point de la roue 
qu'il voulait. 

Une grave difficulte se presente ici sous le rapport chro- 
nologique. On sait que dans le systeme de calendrier en 
vigueur chez les peuples de la Nouvelle-Espagne , une 
meme lettre domiuicale ne pouvait revenir accompagnec 
du meme exposant numerique qu'au bout d'une periode du 
petit cycle, e'est-a-dire de 52 ans revolus. Supposons par 
exemple que l'annee 1520 soit tomboe en Ce-acatl, ou 1 



40 congre.s des amekicanistes. 32 

eanne, 1524 sera designe par Ome-acatl ou 2 Cannes, et Ton 
n'aura de nouveau une autre annee Ce-acatl que 52 ans 
plus tard, c'est-a-dire en 1573. Or, nous avons vu que les 
dates donnees par le Vaticanus ne peuvent guere se rappor- 
ter qu'au commencement de chaque epoque. Si, en effet, 
elles en indiquaient la fin, Ton aurait une duree de 4008 
pour la periode actuelle, depuis la fin du 4 e &ge jusqu'a 
l'epoque ou ecrivait l'auteur. La comparaison avec les autres 
documents indigenes semble indiquer que ce laps de temps 
seraitbeaucoap trop long. Maintenant, ceci pose, l'hierogly- 
phe de l'annee ou, suivant le scribe et ses interpretes, com- 
mence la crise finale nest pas toujours celui qu'indique 
le calcul. Le l er age aurait pris naissance 5206 ans avant la 
periode presente, periode dont les debuts doivent probable- 
ment etre rapportes a Tan 68 de notre ere. II aurait pris 
fin a Tan Ce-acatl, 4804 aunees avant cette meme annee 68. 
Par consequent, le monde, ou du moins le cycle cosmique 
dont s'occupe l'auteur mexicain , duf etre cree en l'annee 
Chicnalmi-Tochtli (9 lapin), en admettant que l'acte meme 
de la creation ou formation de l'Univers n'ait pas dure un 
certain laps de temps, non indique par l'auteur. Mainte- 
nant, la 2 e periode dure 794 ans et finit, elle-meme, en une 
annee Ce-tecpatl. Ici, le calcul est tres juste; si une periode 
de 794 ans debute par Ce-acatl, on aura, de nouveau, cet 
hieroglyphe en l'annee 780, et par consequent, a la fin, 
c'est-a-dire 14 ans plus tard, on retombera en Ce-tecpatl. 
Cette coincidence est une nouvelle preuve a invoquer en 
faveur de la legitimile de la facon de voir par nous enoncee 
plus haul, et en faveur aussi du bien fonde de l'hypothese 
de l'abbe Brasseur, lequel reconnait, nous l'avons deja dit, 
dans les nombres du Vaticanus le total des annees ecoulees 
depuis le debut de chaque age jusqu'a celui de la periode 
actuelle. II ne se serait trompe que dans le point de depart 
a assigner a cette derniere. 

En revanche, aucune annee n'est marquee pour la fin 
du 3 r age qui ne dure que deux ans. Ayant commence en 



.'{3 DES AGES OU SOLEILS. 41 

Ce-tecpatl, il a du forcement prendre fin en Yei-tochtli 
(3 lapin). Le 4 e age qui debute en Yei-tochtli, dure 4008 ans 
et on le fait finir en Ce-calli. Ici, le calcul ne se trouve plus 
exact. Si une periode commence par Yei-tochtli , Ton aura 
au bout de 4008 ans, non pas Ce-calli, mais bien Chicome- 
tochtli (7 lapin), et il faudrait 7 annees encore pour en reve- 
nir a Ce-tochtli. En presence de difficultes' de cette nature, 
Humboldt avait pense se pouvoir tirer d'affairc par une 
hypothese qu'il semble juger de nature a s'appliquer mume 
au Vaticanus. II conviendra, dit-il, de tenir compte des 
periodes intermediaires qui se sont ecoulees entre la fin 
d'un age et le commencement du suivant. 

Si nous adoptons ce point de depart, il suffira d'admettre 
qu'un intervalle de quelques annees, en comptant cclle du 
grand ouragan, separe les deux ages et qu'elles ne sont 
point comptees par l'auteur mexicain. Alors la 4* periode 
commence en li-tochtli et au bout de 4008 ans, Ton a effec- 
tivement une annee Ce-calli. 

Nous reconnaissons tout ce qu'une pareille explication 
presente d'ingenieux. Nous verrons, en effet, cette theorie 
des epoques intermediaires ou, suivant l'expression indi- 
gene, des annees qui seperdent, generalement admise par 
les sages de la Nouvelle-Espagne , aussi bien que par ceux 
de Tlnde. Les documents memes qui ne les mentionnent pas 
expressement, semblent, ainsi qu'il sera dit plus loin, en 
presupposer l'existence. Ajoutons, enfin, que le nombre 4, 
en raison de son caractere eminemment cabalistique, pou- 
vait parfaitement figurer dans un pareil genre de comput. 

Tout cela est fort possible, mais, en definitive, les rensei- 
gnements fournis par la peinture mexicaine sont trop concis 
pour nous permettre de decider jusqu'a quel point, dans le 
cas present, 1'hypothese de Humboldt se trouve conforme 
a la realite des faits. Elle ne semblerait guere compatible 
avec le langage tenu par le commentateur, lequel nous 
donne les differents ages comme s'etant suivis sans inter- 
valle. II ne faut pas toujours juger du Vaticanm, lequel, 



42 C0NGRES DES AMER1CANISTES. 34 

sous certains rapports, presente un caraclere si original, 
par les autres documents. 

Bornons-nous a faire remarquer que le scribe semblo 
avoir divise i'histoire cosmique en deux periodes bien dis- 
tinctes, comprenant l'une les deux premiers ages, et l'autre, 
les suivants. Ges deux ages du commencement se trouvent 
unis l'un a l'autre d'une facon lout a fait inlime. Si, par 
exemple, le premier finil en une annee Acatl et un jour 
Ocelotl dont les hieroglyphes marques sur noire tableau 
par les numeros 13 et 14 occupenl les 3* et 4 e rangs du 3 e 
quint; l'age d'apres se terminera en une annee Tecpatl el 
un jour Quiahuitl , parce que leurs hieroglyphes out pour 
numero d'ordre 18 et 19, qu'en consequence, ils arrivent 
juste au mume rang dans le 4* que les deux precedents dans 
le 3\ G'est done toujours par suite du mume principe que 
les annees de ces deux premiers ages sont additionnees les 
unes aux autres, de manic- re a ce qu'il y ait correspondance 
parfaite, au point de vue du comput cyclique, entre les 
epoques ou chacun d'eux se termine. Nous donnerons, du 
reste, un peu plus loin, un nouvel exemple de l'etroite cor- 
relation etablie entre les deux ages du commencement. 

Au contraire, lorsque l'auteur ou plulot le commentateur 
passe a la description des deux suivants, on voit tout de 
suite qu'il ne les fait plus correspondre d'une facon aussi 
nette l'un avec l'autre, non plus qu'avec les deux ages pre- 
cedents. II se permet des omissions et des interversions. 
Ainsi, Ton ne nous dit point, par exemple, en quelle annee 
unit le 3 e age. Quel rapport, au point de vue du classement 
numerique, etablir entre le jour Ehecatl (2* des jours du 
mois), ou il se termine, et AU qui marque la fin du 4* &ge 
et occupe le 9' rang parmi les hieroglyphes du calendrier. 
II nous semble done fort possible, sinon probable, que leurs 
annees ne soient pas, si nous osons nous servir de cette 
expression, comprises dans la memo scrie cyclique, et que 
Ton fasse debuter, par exemple, le 4 e age en \l-tochtli, sans 
s'inquieter le moins du monde a quelle epoque le precedent 



35 des ai;es ou solefls. 4.'> 

avail pris fin. Inutile, en ce cas, de recourir a l'hypolhese 
d'une periode intercalaire. 

Reste maintenant a eludier les red Is du Vaticunus dans 
leur relation avec Tensemble de la symbolique mexicaine. 
Les peuples de la Nouvelle-Espagne semblables, sur ce 
point, a ceux de rExtreme-Orient, faisaient correspondre a 
chaque point de l'espace, un genie, une couleur et un ele- 
ment particulier. Leur theologie, aussi bien que celle des 
Bouddbistes, admettait memo l'intervention exclusive d'un 
element, comme cause de la fin de diverses periodes cosmi- 
ques. Dans leur calendrier, ainsi que dans le calendrier 
chinois et japonais, le meme nom , le meme hieroglyphe 
servait a la fois pour designer une annee et un jour, tandis 
que les mois, eux, avaient des noms et des signes speciaux. 
Enfin, au Mexique et au Yucatan, chacune des quatre 
lettres dominicales du cycle astronomique se trouvait em- 
ployee pour marquer Tun des points de rhorizon. On a 
pretendu contester la correlation otablie dans la vallee de 
l'Auahuac, entre chaque element et chacun des ages du 
monde (1); mais cette facon de voir qui ne s'etaye sur 
aucun argument serieux, nous parait suraboiidamment 
convaincue de faussete, par le temoignage unanime des 
narrateurs. 

Quoi qu'il en soit, le tableau suivant donnera une idee 
precise du systeme de symbolique adopte par les Mexicains, 
en ce qui concerne les points de l'orizon (2). 



(1) M. D. Brinton: The myths of the Kent World, chap, mi . p. 215 ( New- 
York, 1868). 

(2) Sahag-un: Historia general de fas Cosas de Xuera Espa'ia, t. l er , lib. 7 e , 
p. 253 et 257 (Mexico, 1830).— Des eovlevrs considtrtes comme sy wholes des points 
d" V horizon; p. 159 et suiv. du t. vm rles Actes d? lo Socie't/ philologiqite (Pa- 
rip. 18" . 



4i 



C.ONGRKS D12S AMERICANISTES. 



36 



Point 

de 

l'espace. 


Genie 
correspondent. 


Element 

auquel 

preside 

ce dieu. 


Couleur 
corres- 
pondan- 
te. 


Hieroglyphe 

de Tindiction 

correspondante 

avec sa 

signification. 


Numero 

de 
Tindic- 
tion. 


SUD Tonaciyohua 


Terre 


Bleu 


Tochtli 
Lapin) 


EST 


Tlalocanteuctli 


Eau 


Roupe 


Acatl 
(Canne, Roseau^ 


11 


NORD 


Quetzalcoliuatl 


Ail- 


Jaune 


Tecpactl 
( Silex, Obsidienne) 


111 


QUEST 


Xiuhteuctli 


Feu 


Vert 


Calli 
(Maison) 


IV 



Nous voyons, tout d'abord, les quatre elements mis par 
le cycle chronologique en rapport avec les points de l'espa- 
ce, figurer comme causes du cataclysme qui termine chaque 
age. L'accord apparait sur ce point, aussi complet que pos- 
sible , et la theorie cosmologique nous semble , de la facon 
la plus evidente, inspiree par les computs du calendrier. 
II n'en a pas ete generalement ainsi dans l'lnde, ni chez les 
peuples Bouddbistes, et voila pourquoi les traditions de 
l'Extreme-Orient n'attribuent qu'a trois elements , a savoir 
le feu, l'eau, et l'air, le pouvoir de detruire les mondes. En 
tout cas, la dissemblance qui eclate entre les theories asia- 
tique et americaine peut , ce semble , etre invoquee comme 
un serieux argument en faveur de notre maniere de voir. 

Ajoutons que, d'apres le Vaticanus, quatre genies descen- 
dent, tour a tour, sur terre, comme pour presider a la des- 
truction de chacune des creations sucessives. Les commen- 
tateurs ne nous donnent le nom que de deux de ces deites, 
l'une est Xiuhteuctli, litt. «Seigneur de l'herbe» le genie de 
l'element igne, l'autre Matlalcueye, l'epouse de Tlaloc. 



• > — 



DES AGES OU SOLEILS. 45 



Cc Xiuhteucili preside done aii meme element, et dans le 
cycle astronomique et dans la serie des ages. 

Au premier abord, il semblerait en etre tout autremont 
pour Matlalcueye , laquelle descend du ciel au moment du 
deluge. Dans le calcndrier, e'est Tlalocan-Teuctli. qui pre- 
side ;i la fois a l'eau et a la region de Test. Toutefois, le 
disaccord, sur ce point, pourrait bien etre pins apparent 
que reel. Tlalocan-Teuctli , litt. « Seigneur du Tlalocan» ou 
« Paradis terrestre», n'est, pour ainsi dire, qu'ne simple 
epithete de Tlaloc, dont son epouse, Matlalcueye ne consti- 
tue, apres tout, qu'une forme derivee et secondaire. Dans 
la mythologie mexicaine surtout, les deesses n'ont qu'une 
existence bien effacee, et leur personnalite se confond a 
peu pres completement avec celle de leur epoux. La substi- 
tution de Matlalcueye a Tlalocan-Teuctli n'a done, en fait, 
aucune importance, et e'est bien reellement Tlaloc que nous 
pouvons considerer dans les deux documents en question, 
comme le patron de l'element humide. 

Humboldt qui, cependant, ne parait pas s'etre inquiete 
beaucoup des rapports a etablir entre les donnees de la 
symbolique astronomique et celle des periodes cosmiques, 
if en reconnait pas moins Quetzalcohuatl , le dieu de l'air, 
•dans le personnage dont 1'arrivee precede le grand ouragan. 
Ainsi done, sur ce point egalement , parfait accord entre la 
.symbolique des ages cosmiques et celle des points de l'espace. 

Nous venons de retrouver deja trois de deites presidant 
a ces derniers, et il n ; en manque plus qu'ne pour que la 
liste soit complete. L'on peut, par analogie, conjecturer que 
.celle-ci, qui preside a la fin de l'age des geants, n'est autre 
que Tonaciyohua, le dieu de la terre. 

Maintenant, les memes deites se rapportant, dans les deux 
cas, a des elements identiques, se doivent forcement trou- 
ver en correlation avec les memes points de l'orizon. Par 
suite, l'age de la terre repondra au Sud, celui du feu a 
l'Ouest, celui du vent au Nord, et enfin, l'age de l'eau a 
POrient. 



46 CONGRES DES AMERICANISTES. 38 

Nous pourrions done resumer, du moins en grande par- 
tie, la symbolique cosmogonique des Mexicains, an moyen 
du tableau suivant: 



Norn fie l'tlg«. 


Numero 
rl'ordre 

de 
cet ape. 


Deile eorrespondante. 


Point 
de I'espace 

corres- 
pondante. 


Age de la terre. 


1 


Tonxciyohua. 


Snd. 


Age du feu. 
Age de Pair. 


2 


Xiuhteuctli. 


Ouest. 


3 

4 


Quctzalcoliuatl. 


Nord . 


Age de Veau. 


Matlalcueye. 
(Tlaloc). 


Est 



L'ordre de succession des points de I'espace n'est point 
ici le meme que dans le cycle astronomique. On pent memo 
ajouter que si le point de depart est identique, la region du 
Sud, les divisions de l'liorizon ont subi une interversion 
complete, quant a lenr ordre d'enonciation. Ici, en elfet, 
on debute par le midi pour finir par Test, tandis que la 
methode ordinaire consiste a passer tour a. tour du Sud a 
TOrient, puis de la au Septentrion et enfm a l'Occident. 
Gela prouve que si les deux systemes de symbolisme com- 
pares en ce moment, olfrent Tun avec l'autre beaucoup 
d'affinites, neanmoins ils possedent, chacun en particulier, 
certains caracteres qui lui sont speciaux. G'est ce que nous 
esperons acbover de demontrer tout a l'beure. 

Du reste, ne pourrions nous pas determiner a quelle cau- 



30 DES ACES OU SOLEILS. 47 

ses est, sans doute, due l'interversion que nous venous de 
signaler? Ge point de symboliquc americaine, ne serait-il 
pas permis de Pelucider par la comparaison avec la sym- 
bolique do certaines races de l'ancien mondc? M. Brandis 
a fort bien demontre la correlation a ctablir cntre les sept 
sceaux de la colt^re divine dont parle l'Apocalypse et les 
sept deites (1) planetaires de la Ghaldee. Ajoutons que les 
quatre premiers de ces sceaux, apres la rupture de chacun 
desquels apparait un cheval de coleur differente, symboli- 
sent visiblement les quatre plages de l'Univers. G'est ce 
que nous croyons avoir etabli dans un precedent travail, de 
facon a n'avoir point a y revenir ici, mais on remarquera 
que ces memes regions de Tespace ne sont pas citees par 
l'ecrivain dans l'ordre d'enumeration habituel. Les Semites 
debntent d'ordinaire par l'Est, considere comme la region 
sacree par excellence, puis passent de la au Sud, qui est 
repute la plus favorable des plages de l'Univers. Enfin, ils 
terminent par les regions nefastes de l'Ouest et du Nord. 
Au contraire, dans le livre de l'Apocalypse, nous voyons 
figurer en premiere ligne le cheva,l blanc, embleme de l'Oc- 
cident, ainsi que l'attesle la couleur de son pelage, puis' le 
coursier rouge, embleme du Midi, et le noir qui marque le 
Nord. Enfin arrive en dernier lieu le cheval jaune, lequel 
represente l'Orient. 

Le motif d'une pareille interversion se conroit, du reste, 
sans peine. La prophetie de saint Jean avait un caractere 
eminemment sinistre, puisqu'elle se rapportait aux fleaux 
par lesquels le genre humain devait etrc chatie. G'etaient, 
par suite, les emblemes offrant une signification nefaste 
qui devaient rtre cites en premier lieu (2). Le scribe du 



li Brandis: Die Bedeutung de? Sieben Thoren Thelens, 2^ vol. de la Revue 
Der Hermes. 

{!) Essai s»r la symbolique plane'taire chrz les Semites , p. 390 et 399 du to- 
me xt de la Recue de liagaistique et de philologie comparees (Paris, 1878). 



48 CONGRES DES AMERICANISTES. 40 

c 

Vaticanus sera, sans doute, parti d'un point de vue analo- 
gue. Les destructions successives des ages du monde cons- 
tituaient, a coup sur, la serie d'evenements la plus tragique 
que Ton put rover. G'est ce qu'indique le narrateur d'uno 
facon suffisamment claire, en retournant, pour ainsi dire, 
la roue de calendrier et en lui faisant suivre, dans son recit, 
un ordre retrograde. 

Les hieroglyphes des jours auxquels se terminent les 
cataclysmes sont, nous l'avons deja fait observer, en parfait 
accord avec le caractere de Page dont ils amenent la fin. 
Ainsi, pour Page de la terre, Ton a Nahui-Ocelotl ou 4-tigre, 
probablement parce que le tigre est un quadrupede , un 
animal vivant sur le sol. II elait tout naturel que Ton 
assignat pour dernier jour a la periode qui se termine par 
une pluie de feu, celui de Naliui-QuiaJwitl ou 4-pluie, el 
celui de Nahui-Ehecatl ou « 4- vent » a Page du vent. Enfin. 
Pepoque du delage pouvait-elle ne pas tomber en Nahui- 
Atl ou 4-eau? 

Passons maintenant a Petude de la serie des animaux 
dans leur rapport avec chacun des ages. Voila encore un 
point sur lequel leur symbolique differe notablement de 
celle du cycle chronologique. Dans ce dernier, nous ne vo- 
yons figurer qu'un seul animal, le lapin ou Tochtli, pris 
comme embleme a la fois du Midi et de la terre, sans doute, 
parce que c'est un quadrupede fouisseur. Au contraire, cha- 
que age est figure, pour ainsi dire, par un animal particu- 
lier et dont le genre de vie, le caractere zoologique rappelle, 
en quelque sorte, la nature du cataclysme qui le termine. 
Le tigre ou Ocelot, nous l'avons dit deja, et en fournirons 
plus tard de nouvelles preuves, symbolise la l r * periode, 
celle du soleil de terre; puis arrive le soleil de feu, a la suite 
duquel les homrnes se changent en oiseaux. Si le singe ap- 
parait, en quelque sorte, comme representant du 3 e age, de 
celui du vent, c'est que cet animal se trouve a la Nouvelle- 
Espagne, tout comme dans l'lnde, pris d'ordinaire comme 
symbole du vent. Ce'te particularite tient, sans doute, a 



41 DES AGES OU SOLEILS. 4i> 

l'habitude ou sont les quadrumanes de vivre sur le sommel 
des arbres, ct pour ainsi dire, dans la region de fair. Enfin, 
il etait tout naturcl qu'au moment du deluge, les hommes 
se transformassent en poissons. II nous reste a faire ici une 
observation au sujet du role assigne au jour 4-Tigre, com- 
me marquant la fin du premier age. II n'a certainement du 
etre choisi qu'a cause de la relation que Ton voulait etablir 
entre 1'hieroglyphe du jour et le caractere de la periode 
qu'il termine. Ge que nous venons de dire a l'instant ne 
saurait laisser subsister, ce semble, aucun doute sur ce 
point. Nous nous trouverons ici en contradiccion formelle 
avec Humboldt. Ge n'est pas a cause du jour Ocelotl que 
Ton fit plus tard jouer un role au Tigre ou a YOcelot, dans 
la destruction de la premiere generation humaine, mais 
bien, au contraire, parce que YOcelot ou Tigre mexicain 
etait deja pris comme embleme de l'age de terre, que celui- 
ci est cense se terminer au jour en question. N'est-il pas 
evident que le choix du jour Nahui-atl, comme etant celui 
du deluge, dut 6tre dicte par la nature m6me du cataclys- 
me, et que ce n'est pas h cause de l'emploi de ce m6me 
jour que Ton imagina le cataclysme precedant la creation 
actuelle? D'ailleurs, a la fin du monde actuel, les hom- 
mes, nous le verrons tout a l'heure, devaient aussi perir 
.sous la dent de leurs compagnes metamorphosees en 
■tigres, et Ton ne nous dit nulle part que cet acte de can- 
nibalisme doive necessairement se commettre au jour 
Ocelot. Done, ce n'est pas 1'hieroglyphe qui a inspiro la 
legende , mais il a, au contraire, ete choisi a cause 
d'elle. 

II resulte m&me de tout ceci, une consequence assez cu- 
rieuse et qui nous montre combien la symbolique animale 
des ages du monde differe de celle qui etait habituellement 
en vigueur; a quel point, si nous osons nous servir de cette 
expression, elle presente une physionomie originale. Par- 
tout ailleurs, dans la symbolique funeraire, theologique, 
chevaleresque , chronologique, l'Ocelot ou Tigre repond a 

TOMO II. 4 

k 



50 CONGRftS DES AMERICANISTES. i'.? 

l'Orient (1). Voila pourquoi cet animal est qualifie dans le 
langage emblematique du sacerdoce mexicain, de Tlalocan- 
Ocelotl «ou Tigre du Tlalocan, du paradis terrestre». C'est, 
en cffet, a l'Est que Ton placait le Tlalocan. Ici, au con- 
traire, nous le voyons mis en rapport avecl'age dela Terre. 
Or, nous savons que l'element terrestre correspondait au 
Midi. II est vrai que Acatl, hieroglyphe de l'annee qui ter- 
mine le Tlachitonethih, est, lui aussi, le signe de l'Orient. 
Nous verrons tout a Theure pour quel motif. En tout cas, 
pour representer un evenement aussi terrible que la fin 
d'un age cosmique, on avait naturellement du choisir un 
animal carnassier, ct voila pourquoi le tigre remplace, dans 
le cas actuel, le lapin ou tochtli, animal d'ordinaire affecte 
a la region du Sud. Enfin , reste a examiner la liste des 
annees dans lesquelles se produisent les crises cosmiques. 
Ici, nous trouvons, pour ainsi dire, en presence d'une sym- 
boliquc speciale, ct differente de celle que nous avons <'"tu- 
diee tout a l'heure. 

D'abord, l'auteur debute par l'hieroglyphe de l'Est et non 
du Sud, co qui semblc en contradiction avec l'usage mexi- 
cain et yucateque de commuueer l'enumeration des points 
de l'espacu par le Midi, considorc ainsi que la region la 
plus sacroe, a peu pW'S comme l'Orient chez Semites. Sans 
doute, le scribe du Vaticanus estimait que l'annee de la 
crise appartenait plutot a l'age commeneant qu'a celui dont 
elle marquait la fin. D'un autre cote, l'Orient se trouvant 
dans l'ordre d'enumcration habituel, cite inmediatement 
apres le Midi, Ton en arrivait tout naturellement a donner 
pour caracteristique ail second age, celui du feu, l'hiero- 
glyphe de Acatl, signe de l'Est. Ici, on peut le dire, le 
narrateur ou plutot le commentateur met completement de 



1 /'• s iiinlUl'. i' Sijni '■• 'ifjt'.t'li 'I'liiH h "V relation urn- Irs: paints de Tt'SpllCC c/lt . 

let .\i,iif,-iri(i,iK. Voy. Ri "' >>'< i>hilologit> et d'etftnogrrqi/iic, p. *2s:i et suivantes 
•le I'minrt! lslT-7^.,— Salia^'nn: Historic general de l«s Casus >le Xueta Espava; 
1. 1, liv. vn. p. 256 et 257. Mexico, lnyo. 



4H DES AGES OU SOLEILS. 51 

cote, les principes de symbolique propres a la theorie des 
periodes cosmiques auxquels il s'etait jusqu'alors attache 
(l'une facon presque exclusive, pour tenir compte surtout 
de ceux du comput astronomique. De la, 1 appareute inco- 
herence de son recit. Elle resulte forccment de la fusion de 
deux elements differents et meme contradictoires entre eux. 
Voici pourquoi Acatl, hieroglyphe de l'Est et de l'element 
humide, se trouve ici en relation avec l'age du feu , auquel 
il semble si peu convenir. 

Les deux premiers ages formant, comme nous l'avons 
deja dit, une sorte de serie continue, c'est naturellement 
C<''-Tecpatl, hieroglyphe du Nord, qui indique ran nee de 
la catastrophe separant le second fige, celui du feu, du 
troisieme, celui de l'air. En cffet, dans 1'usage habituel, le 
Nord se trouvait nomme immediatement apres l'Est. 

Quelques observations doivent etre faites au sujet des 
hieroglyphes des deux demiercs periodes. Celle de l'eau se 
termine, nous l'avons vn, en l'annee Cc-Calli. On ne nous 
dit point en quel signe arrive l'annee qui met tin a l'age 
de l'air, mais Tochtli etant la scule des lettres d'indiction 
qui n'ait point encore figure dans le recit, nous pouvons 
conjecturer, sans crainte d'erreur, que cette dite annee 
doit etre Ce-tochtli. 

On voit que, sous le rapport du groupement des annees, 
aussi Men que sous la plupart des autres, le recit en ques- 
tion se scinde, pour ainsi dire, en deux parties. Dans cha- 
cune d'elles, se succedent regulirrement les hieroglyphes 
d'une region faste et d'une region nefaste. A la premiere 
appartiennent ceux de l'Est et du Xord, a la seconde, ceux 
du Sud et de l'Ouest. De plus, si nous prenons la liste 
entiere des quatre hieroglyphes d'indiction , Ton verra que 
l'auteur semble avoir suivi un certain ordre dans leur enu- 
meration, ceux des regions opposees se trouvant, pour ainsi 
dire, places en regard les uns des autres; ainsi le premier, 
c'est le signe de l'Est, et le dernier, celui de l'Occident. 
Quant a ceux du Nord et du Midi, ils occupent une situa- 



52 congres des americanistes. 44 

tion intermediaire. Ceci nous donnerait peut-(Hre la clef 
des interversions signalees plus haut. L'expose de ces don- 
nees cabalistiques parattra peut-etre d'un interet mediocre. 
Elles n'en avaient pas moins leur importance chez les races 
aussi soumises aux influences hierartiques que l'etaient 
celles de la Nouvelle-Espagne. 

Un mot, maintenant, au sujet de l'age actuel. On ne sait 
pas trop a quel element il pouvait correspondre , les quatre 
precedents ayant deja, si nous osons nous servir de cette 
expression, accapare la terre, le feu, Fair et l'eau. Rien, 
d'un autre cote, ne nous permet de croire que les Mexicains 
aient songe, comme les Brahmanes de l'lnde, a faire un 
cinqui( i me element de celte mysterieuse substance appelee 
Ether. Ne conviendrait-il pas d'induire de la qu'au Mexi- 
que, la periode presente etait simplement consideree comme 
formant le debut d'un nouveau cycle quaternaire? 

L'objeclion que Ton tire des tenebres qui devaint mar- 
quer le commencement du monde actuel ne nous semble 
d'aucune valeur. Nous verrons plus loin, en effet, que 
d'apirs les habitants de la Nouvelle-Espagne, tout comme 
d'apres les Indous, une periode d'obscurite separe la fin de 
chaque age des debuts du suivant, et qu'alors, le soleil et 
la lune se trouvent crees a nouveau. 

Ge qui nous parait decisif en faveur de notre maniere de 
voir, c'est que lors de la fin de chaque cycle de cinquante- 
deux ans, les habitants de TAnahuac, s^attendant a une 
nouvelle destruction de I'univers, enfermaient les femmea 
dans les magasins a grain et leur couvraient le visage de 
masques faits en fibres de maguey. On craignait que celles 
ci, metamorphosees en tigres, ne vinsset se venger sur les 
hommes des injustices dont elles avaient pu 6tre Tobjet. 
Ceci nous semble veritablement concluant. L'age actuel, 
tout comme le premier du cycle precedent, etaient done les 
seuls qui dussent voir perir le genre humain sous la dent 
des carnassiers, et, a cet egard, ils n'etaient, pour ainsi 
dire, que la repetition Tun de l'autre. L'on ne nous dit pas, 



45 DES AGES OU SOLEILS. 53 

il est vrai, que les tigres qui devorerent les Quinames, a 
la fin du Tlatonatiuh, ne fussent que des femmes transfor- 
mers eu animaux, mais on aurait quelque lieu de presumer 
qu'il en dut 6tre reellement ainsi; le tigre paraissant avoir 
ete au Mexique un embleme du principe humide, terrestre 
et feminin (1). Done, l'age actuel n'est que le renouvelle- 
ment du soleil de terre, et il doit, sans doute, comme celui- 
ci, etre suivi des soleils «du feu, du vent et de l'eau». 

Maintenant, les quatre ages, dont parle le Vaticanus, 
avaient-ils eux-m&mes succed^ a une serie innombrable de 
cycles anterieurs? D'autres periodes cosmiques devaient- 
elles se succeder indefiniment les unes aux autres? La theo- 
rie indoue sur les perpetuelles destructions et renovations 
des mondes avait-elle, en un mot, cours au Mexique? C'est 
ce que la penurie des documents ne permet guere de deci- 
der aujourd'hui, mais ce qui, a notre avis, ne semblerait 
pas fort admissible. Les calculs mythiques des Mexicains 
ne depassent guere quelques milliers d'annees,' et s'appli- 
quent, sans aucun doute, uniquement a notre Cosmos. lis 
different, sur ce point, considerablement de ceux des In- 
diens. Les riverains du Gange, en effet, supposant la ma- 
tiere eternelle et infinie, procedent volontiers dans leurs 
computs par milliers de mondes, par millions et milliards 
d'annees. Vraisemblablement, ces raffinements etrangers a 
la donnee primitive, sont dus a l'exuberante imagination 
des moines bouddhistes, et la tradition des habitants de la 
Nouvelle-Espagne aura conserve davantage sa physionomie 
archai'que. Ce ne serait pas, a coup sur, le seul exemple 
que nous puissions citer de faits de ce genre. Les Mexicains 
pouvaient parfaitement admettre un nombre restreint de 
cycles successifs sans en faire remonter les debuts a des 
myriades de siecles. Nous ne voyons meme nulle part, que 
leurs sages, leurs philosophes aient songe a agiter la ques- 
tion de l'Sternite de Tunivers. 

(1) M. Angrand: Lettre h M. Daly sur les antiquite's de Tiaguanaco. 
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54 



CONGRES DES AMERICANfSTES. 



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-i7 DES AGES OV SOLEILS. 55 



2°. Les ages d'apres l'histoire des Soleils. " 

Ge precieux document fait partie d'un manuscrit designe 
par l'abbe Brasseur du uom de Codex Chimalpopoca , dont 
l'original est depose a la Bibliotheque du college de San 
Gregorio, a Mexico. G'est la que notre savant compatriote 
put en prendre copie. II fut, dit-on, compose par un ecri- 
vain de Quauhtitlan, entre les annees 1563 et 1579, et ce 
serait a tort que Ton en voulut faire l'oeuvre de Don Fernan 
de Alva Ixtlilxochitl. Ge Codex contient, pour ainsi dire, 
trois ouvrages absolument independantes les uns des au- 
tres. Dans le premier redige en langue nahuatle et qui porte 
le nom special de « Historia de los reynos de Gulbuacan y 
Mexico, » ou plus simplement « Memorial de Culhuacan,» 
nous trouvons quelques fragments relatifs a la Theorie des 
ages. Nous ne dirons rien ici du second, lequel traite de 
matieres absolument etrangeres au sujet qui nous occupe. 
Quand au troisieme, l'abbe Brasseur lui donne le titre de 
«Histoire des Soleils, » parcequ'en effet, on y trouve un re- 
cit assez detaille des divers &ges du monde et des crises qui 
les terminerent. Gama avait deja publie une traduction de 
ce recit dans sa Description de las piedras, que nous regret- 
tons de n'avoir pu consulter. Humboldt en cite, a son tour, 
quelques passages et met l'ouvrage sous le nom Ixtlilxochitl. 
L'on debutera ici par l'etude de la narration contenue dans 
l'«Histoire des Soleils. » Elle se rapprocbe, a certains egards, 
de celle du Vaticanus, et plus encore, nous le verrons tout 
al'heure, du recit de Motolinia. D'un autre cote, elle differe 
trop de ce rapporte Ixtlilxochitl, pour qu'on la puisse attri- 
buer a cet auteur. II y a plus, la divergence est telle entre 



(1)' Abbe Brasseur de Bourbourg 1 : Histnire des nations civilisr'es d/t Me.ri- 
que, etc. , 1. 1 , introd., p. 79. Paris, 185". 



56 CONGRES DES AMERICANISTES. 48 

la cosmogonie de l'histoire des Soleils et celle des rois de 
Cualhuacan, qu'on ne saurait croire ces ecrits dus a seul et 
meme personnagc. On y reconnait, ainsi qu'il sera etabli 
plus loin, l'influence d'ecoles fort diverses, et l'ecrivain de 
Quauhtitlan dont parle l'abbe Brasseur n'a evidemment joue 
dans la redaction du Chimalpopoca , que le simple role de 
copiste, ou, tout au plus, de compilateur. 

Le premier cycle, qui dure 13 X 52 ou 676 ans, se trouve, 
d'apres l'histoire des Soleils, terminee par un cataclysme 
designe dn nora de «Soleil des Tequanes,» litt. aMangeurs 
d'hommes ou tigres.» EfFectivement, nousdit-on, c'est le 
moment ou ces animaux auraient ete devores. La crise en 
question aurait dure dix mois mexicains (de 20 jours cha- 
cun), puis que, comme le dit le manuscrit, la mine defini- 
tive du monde arriva «au jour Chicome-Malinalli (7 liane),» 
juste 200 jours apros celui du debut. Le meme document 
ajoute que 13 annees se perdirent encore, a la suite de la 
destruction des Tequanes, apres quoi, tout fut fine. 

A cet age «des tigres» succede celui «du vent,» dont la 
duree est de 7 x 52 ou 364 annees. II aurait pris fin au jour 
Nahui-Ehecatl ou 4-vent. «C'est alors, nous dit-on , que les 
»hommes se perdirent, entraines qu'ils furent par le vent T 
»et ils se transformerent en singes. Les maisons, les bois, 
»tout fut enleve par le vent. L'annee ou ces evenements 
»s'accomplirent etait celle de Ce-Tecpatl ^l-silex).» Du reste, 
l'age en question est dit egalement celui « de Quetzal- 
cohuatl,» honore, ainsi que le fait remarquer l'abbe Bras- 
seur, sous le nom d'Ehecatl, en qualite de dieu du vent ou 
de l'air. Designe par cette epithete, il est cense preceder 
l'orage et la pluie fecondante, personnifies eux-memes par 
Chalchiuhtlicuye , litt. «Japonde Jade,» epouse de Tlaloc et 
deesse des eaux (J). 



(1) Abbe Brasseur : Monuments antiques du tfexique, rrc/terc/ies si<r les mines 
do Palri/rji'r , chap. Ill, i>. V). 



49 DES AGES'OU SOLEILS. 57 

L'ere du feu ou des volcans arrive au troisifcme rang et 
dure 6 X 52 = 312 ans. Le Soleil de cette periode est attri- 
bue a Tlalocan-Teuclli , sous le litre de « Seigneur des re- 
gions inferieures,» d'ordinaire reserve a Mictlcui-Teuctli, 
litt. «Seigneur de la region des morts,» le Pluton de la my- 
thologie mexicaine. L'abbe Brasseur donne de cette substi- 
tution vraiemeht etrange, une explication que nous repro- 
duisons ici sous toute reserve. Dans le Codex Letellier, nous 
dit-il, les regions inferieures se trouvent designees du nom 
de «Bassin de Mictlan-Teuctli.y> G'est la que ce dieu aurait 
ete precipite du ciel. De la, son identification avec Tlalocan- 
Teuctli ou Tlaloc, de dieu des eaux (1). Le Codex Letellier, 
en effet, semble appliquer a l'Ocean mume, le nom de «Bas- 
sin de Mictlan-Teuctli.n 

Voici, au reste, en quels termes l'histoire des Soleils nous 
raconte la crise qui mit fin a cet age. 

«Or, c'etait Fannee Ce-Tecpatl (1-silex); c'etait le jour 
» Nahui-Quiahuitl (4-pluie) , et Ton vivait pour la troisieme 
»fois au Soleil Nahui-Quiahuitl. Or, les hommes furent 
»perdus et enveloppes dans la pluie de feu et ils furent chan- 
»ges en oisons'. 

»Car, le Soleil se brula, et les maisons se brulerent. Or, 
»il s'etait passe trois cents ans, plus doUze. Et, en un seul 
»jour, tout fut detruit par le feu, et au jour Chicome- 
y>Tecpatl (7-silex), seconsuma toute notre substance (ce qui 
»etait de notre chair). 

»Et ceci eut lieu en l'annee Ce-Tecpatl, et en ce seul jour 
y> Nahui-Quiahuitl (4-pluie) , les enfants (les nobles) furent 
»perdus. Or, jusqu'a ce jour, on les appelle encore pipil- 

A la suite de cette pluie de feu, qui rappelle un peu celle 
dont parle la Genese , a propos de la destruction des cinq 



(1) Abbe Brasseur: Rec/ierc/tes sur lea mines de Palenque, chap, v, p. 58 'en 
note}. 



58 C0NGRES DES AMERICAN1STES. 50 

cites maudites de la Pentapole (1) , arrive rage de l'eau. II 
precede immediatement l'ere actuelle. Voici la traduction 
textuelle du recit que nous fait, a cepropos, l'annaliste 
me.xicain (2). 

«Celui-ci est le Soleil appele Nahui-atl (4-eau). Or, l'eau 
»fut tranquille pendant quaranle ans ; plus douze, et Ton 
»vivait pour la troisicme et la quatrieme fois. Lorsqu'arriva 
»le Soleil Nahuai-atl, il s'etait passe quatre cents ans, plus 
»deux siecles, plus soixante et seize ans. Alors, tous les hom- 
»mes furent perdus et noyes, et se trouverent changes en 
»poissons. Le ciel se rapprocha de l'eau. En un seul jour, 
»toutse perdit, et le jour Nahui-Xochitl (4-fleur) se consuma 
»toute notre chair. 

»Et cette annee etait celle de Ce-calli (1 maison) , et le 
»jour Nahui-atl, tout fut perdu. Les montagnes meme s'abi- 
»merent sous l'eau. Et l'eau demeura tranquille pendant 
»cinquante deux printemps. 

»Or, sur la fin de l'annee, Titlahuan (surnom de Tezca- 
TtlipocaJ avait prevenu Nata et son epouse Nena disant: 
»Ne faites plus de vin d'agave (OctliJ (3), mais mettez vous 
»a creuser un grand cypivs chauve ( Ahuehuetl) , et vous 
»y entrerez, lorsqu'au mois Tozontli, l'eau se rapprochera 
>>du ciel. 

»Alors, ils y entrerent , et lorsque (Titlacahuan) en eut 
»fermu la porte, il dit a (Nata): Tu ne mangeras qu'une 
«seule gerhe de mais, et ta femme aussi. 

»Mais, des qu'ils eurent cesse, ils sortirent de la, et l'eau 
»demeurait tranquille, car le bois (la barque) ne remuait 
»plus, et l'ouvrant, ils commencerent a voir les poissons. 



(1) Ge'aese, chap, xix, vers. 21. 

(2) Abbe Brasseur: Histnire des nations civilisees du Mexiqv.e, etc. , t. i (pie- 
ces justificativesj. 

(3) C'est la boisson aujourd'hui designee dans toute l'Amerique espa- 
gnole, du nom Araucanien de Pulque. 



51 DES AGES OU SOLEILS. 59 

»Alors, ils allumerent du feu, en frottant des morceaux 
»de bois et firent rotir les poissons. Les dieux Citlalliuicue 
»et Citlallalonac , regardant aussitot en bas, dirent «Sei- 
»gneur divin, quel est ce feu que Ton fait la? Pourquoi en 
»fumet-on ainsi le ciel?» 

» Aussitot, Titlacahuan-Tezcatlipoca descendit. II se mit 
»a gronder, disant: Qui fait ici ce feu? Et, saisissant les 
»poissons, il leur faconna les fesses, leur arrangea la tote, 
»et ils furent transformer en chiens fChichimeJ.n 

Un mot maintenant sur la chronologie de l'histoire des 
Soleils. Si nous additionnons, les uns par les autres, tons 
les chiffres qu'elle nous donne pour la duree de chaque 
Age, nous obtenons le total suivant: 

Duree de l'age des tigres. 52 X 1:1 ^ 67(! ans. 

— ducataclysmequi 

le termine 10 moisrte 20 jours =200 jours. 

— des annees inter- 

calaires lit 

— de l'age de vent. . 52 X ~ = 3J 1 

— de l'age du feu. . . 52 X 6,= 312 

— de l'age del'eau.. 400 + 200+76=676 

— du repos des eaux 40 + 12= 52 

Total 2.093 ans + 200 jours (10 mois mexicains . 



Nous obtenons done une duree d'un peu plus de 20 sie- 
cles pour l'espace ecoule depuis les debuts du premier age 
jusqu'a ceux de l'age actuel. En quelle annee commence ce 
dernier, e'est ce que l'auteur ne nous dit pas, mais ce que 
nous pouvons peut-etre deviner, en consultant le recit de 
Motolinia, inspire, evidemment, par celui de l'histoire des 
Soleils et qui parfois le rappelle j usque dans les moindres 
details? Or, le vieux missionaires fait commencer l'epoque 
presente en Fan 68 de notre ere. G'est a peu pres vers ce 
temps que le mythique Quetzalcohuatl apparait sur les ri- 
ves du Sud-est de la Nouvelle-Espagne et quelques annees 
seulement auparavant, que les documents indigenes placent 



60 CONGRES DES AMER1CANISTES. 52 

les plus anciennes migrations connues de la race Nahuatl 
auJMexique. Si done, nous voulons faire concorder les da- 
tes de l'auteur indigene avec notre mode de comput, voici 
le resultat auquel nous arrivons. 



Debuts du premier age en l'an 2026 av. J. C. 

— de l'ftge du vent 1336 

— del'agedufeu 972 

— de l'age de l'eau 660 

Epoquedu deluge etdebutadel'epoqueactuelle. 68 de notre ere. 

Duree de l'epoque actuelle jusqu'ace jour de 68 a 1879 de notre ere = 1811 



D'apres Humboldt, l'auteur de l'histoire des Soleils qu'il 
declare, mais a tort, suivant nous , n'etre autre qu'Ixtlilxo- 
chitl n'assigne a ses quatre ages qu'une duree de 109 indic- 
tions plus 13 ans= 1417. Elle se diviserait ainsi: 

Pour le premier age 13 X 52 = 676 ans. 

— la catastrophe qui le termine.. 13 

— le seconde age 7 X 52 = 364 

— le troisieme age 6X52 = 312 

— le quatrieme age 1X52= 52 

II y a dans cette facon de grouper les chiffres, plus d'une 
erreur evidente. D'abord Humboldt ne tient pas compte 
des 200 jours de duree de la premiere crise. II faudrait done 
augmenter son total de plus d'une demi-ann6e et compter 
14 ans en sus des indictions; or, 14 n'elait pas, du moins, 
autant que 13, un nombre cabalistique chez les mexicains. 
En second lieu, le docte allemand fait des 52 ans du repos 
des eaux , la duree du quatrieme age , ce qui n'est gueres 
conforme au langage meme du scribe indigene, lequel dis- 
tingue parfaitement ce petit cycle des 400 -f- 200 + 76 = 676 
annees que dure reellement la periode de l'eau. II est vrai 
que Humboldt supprime absolument ces 676 ans lesquels 
font neanmoins, le pendant exact de ceux du premier dge. 

Enfiu, alxtlilxochitl, ajoute t-il, dit qu'il y a eu entre la 
»premiere catastrophe et la seconde , une espace de temps 



53 DES Af.ES OU SOLEILS. 61 

»de 776, mais que la famine qui tua les geanls, dura 13 ans 
»ou le X d'un cycle.j) Le savant auteur des Monuments des 
cordillieres en conclut qu'il convient de placer entre l'epo- 
que de ces crises, certaines periodes intercalaires non indi- 
ques par le scribe indigene. Effectivement, les 364 ans du 
seconde age additionnes aux 13 que dure la premiere crise, 
ne donnent que 377 annees, et en il resterait 399 pour la 
duree de la periode intercalaire non indiquee. Mais a ce 
raisonnement, Ton peut faire bien des objections et assez 
fondees, ce me semble. D'abord, 399 n'est pas un de ces 
nombres cabalistiques'qui figurent seuls ou a peu pros seuls 
dans les calculs cosmologiques du Mexique. 11 ne saurait 
d'ailleurs resulter ni de la multiplication ni de la division 
d'aucun de ces nombres. En outre, l'auteur indigene a bien 
eu soin de nous indiquer la duree des moindres epoques 
intercalaires , puis qu'il fait entrer en ligne de compte jus- 
qu'a une periode de 10 mois, et il serait etrange qu'un laps 
de temps de pres de 4 siecles ne se trouvat mgme point 
mentionne. Enfin, aucun document a nous connun'assigne 
une duree de plus de 52 ans, d'un petit cycle mexicain, a 
ces dites periodes d'intercalation. Ilvautmieux reconnaitre 
ici une confusion dont se sera rendu coupable soit le trans- 
cripteur, soit plutot Humboldt lui-meme. Omettant les 676 
ans du quatrieme age , il en borne la longueur a 52 ans. 
Le savant allemand ne s'est pas doute que ces 52 annees se 
doivent additionner avec les 312 ans de duree du troisiemc 
age. L'on obtient ainsi 364 ans, nombre egal a celui des 
annees du seconde age. Maintenant , ces deux nombres 
ajoutes Tun a l'autre donnent bien les 776 annees dont parle 
l'ecrivain mexicain. G'est qu'il s'agit ici de l'espace ecoule 
entre la fin de la crise qui termine le premier age ou debut 
de la seconde periode , et la fin du troisieme age , non de 
l'espace compris entre la fin du premier et celle du se- 
cond age. 

L'on decouvre sans peine par quels procedes ont ete ob- 
tenus ces chiffres des annees pour chaque periode. Nous 



62 CONGRES DES AMER1CANISTES. 54 

avons evidemment affaire, repetons-le, a des nombres pu- 
rement astronomiques on cabalistiques, et n'ayant gueres 
d'importance au point de vue de l'histoire proprement dite. 

676, duree des annees de la premiere et de la quatrieme 
periode n'est que le resultat de la multiplication l'un par 
l'autre des deux nombres sacres 13 et 52. De plus, 312, duree 
des annees de l'age du feu, ajoute a 3G4, nombre de celles 
de la periode du vent nous donne encore ce meme total de 
676. I/intention de 1'auteur nous semble ici bien claire- 
ment indiquee. Pourquoi n'a t-il pas assigne une duree 
egale de 338 annees a chacun des deux ages en question? 
G'est que 338 ne se fut prete a aucune combinaison astrolo- 
gique, tandis que 312 se compose de 52 X 4 -f- 104, chiffre 
des annees du grand cycle plus 364, et que par consequence, 
l'un des facteurs, au moins, se trouve compose d'elements 
ayant tous une valeur cabalistique. Enfin 52 reparait en- 
core applique a la periode du repos des eaux et 13 a celle 
des annees intercalaires qui suivent le premier cataclysme. 
On voit a quel point, le scribe avait l'esprit preoccupe de 
calculs mystiques. Quant aux 10 mois (de 20 jours chacun) 
qui marquent la duree du soleil des Tequanes, ils semblent 
d'une explication moins facile. Peut-etre conviendrait-il de 
les decomposer ainsi 13 X 13 = 169 -f 20 -f- 4 -f- 7. Remar- 
quons-le, en eiTet, si le 7 apparait moins trouvent employe 
dans ces sortes de computs que 4, 13, 20 et leurs multiples, 
parfois cependant il semble bien, lui aussi, revetir un ca- 
ractere sacre. G'est ce qui sera, du reste, etabli plus loin. 

Une difficulte se presente ici et toujours a propos de la 
concordance du signe d'annee avec la duree chronologique 
de chaqne periode. Si le terme de Tage du vent arrive en 
Ce-tecpactl, cclui de l'ere du feu qui lui est posterieure de 
312 ans finira juste, ainsi que l'indique l'ecrivain indigene, 
au debut d'une autre annee marquee du meme signe, puis- 
que 312 forme un multiple de 52. 

Par la mSme raison , le deluge qui succede a la pluie de 
feu apres un intervalle de 676 ans devra commencer, lui 



55 TIES AGES OU SOLEILS. 63 

aussi, en Ce-tecpatl. Or, le redacteur dc l'histoire des Soleils 
le fait debuter en Ce-Calli. 

Serait ce ici le cas de recourrir a Fhypothese emise par 
Humboldt et d'intercaler eritre les deux ages en question, 
une periode de 13 ans dont le scribe n'aurait point fait 
mention? Dans ce cas, l'age de l'eau debutant en Ce-Calli, 
devait forcemcnt finir au raf,me signe, apres un intervalle 
de 670 ans, et la fabuleuse chronologie de l'histoire des 
soleils se trouverait allongee de 13 annees. Devons nous 
admettre, au contraire, ainsi que nous Favons fait pour les 
computs du Vaticanus, que la periode de Page de l'eau etait 
considered comme parfaitement independante des periodes 
anterieures et que le narrateur l'a fait commencer sous le 
signe qui lui convenait, sans ce preoccuper de la question 
de concordance chronologique, ni des dates anterieures? 
En l'absence de renseignement precis, laissons le choix a 
la liberte du lecteur. 

II vu sans dire que si Ton admet ces 13 annees interca- 
lates; si, de plus on interprete le texte assez obscur de l'an- 
naliste Mexicain , dans ce sens , qu'il y eut deux epoques 
du repos des eaux, de 52 ans chacune, l'une au debut de 
lage de l'eau, l'autre a la fin, alors la chronologie par nous 
donnee ne sera plus exacte. II faudra lui ajouter 65 ans, et 
fair commencer le premier age non pas 2093 ou plutot 2094, 
mais bien 2159 annees avant le debut de la periode ac- 
tuelle. Le necessite d'une telle modification nous semble, 
au reste, plus que douteuse. 

Les comparaisons des deux recits que nous venons d'etu- 
dier et celle des tableaux qui y sont joints permet de saisir 
d'un coup d'oeil, ce qu'ils ont de commun et en quoi ils 
different. E-videmment, tous les deux ont ete puises a une 
source commune, et les divergences ne portant, pour ainsi 
dire, que sur des points de details. Peut-etre meme serait- 
il possible de reproduire, au moins dans ses lineaments 
principaux, la tradition primordiale. 

Le Vaticanns, comme l'histoire des Soleils, met en rela- 



6^ CONGRES DES AMERICANISTES. 56 

lion chacun des 4 ages avec Tun des 4 elements , et une di- 
vinite speciale. Les crises qui terminent ces ages se trouvent 
amenees par des causes a peu pres identiques. Dans l'un 
comme dans l'autre de ces documents, c'est le Soleil de Terre 
qui ouvre la serie et le deluge qui marque la fin du qua- 
trieme age. Les jours ou eclatent les crises sont en partie 
les memes, et dans ce cas, marques du m6me signe nume- 
rique, le chiffre 4. La descente d'un genie sur terre parait, 
dans les deux recits, preceder chacune des catastrophes et 
une fois, au moins, nous avons affaire a une deite identi- 
que, a savoir Quetzalcohuatl dont l'arrivee coincide avec le 
• grand ouragan. En tout cas , les m&mes points de l'espace 
repondent aux memes ages, ainsi qu'aux memes animaux. 
D'une part comme de l'autre, les hieroglyphes des annees 
des crises sont egalement precedes du m6me exponent, le 
chiffre I et deux d'entre eux se trouvent juste en correlation 
avec les memos evenements, a savoir Ce-tecpatl avec la pluie 
de feu et Ce-Calli avec le deluge. Dans les deux ouvrages 
en question, les signes d'annees ne se rapportent pas aux 
m6mes points de l'espace que ceux de jours, ni que ceux 
des ages dont ils indiquent le terme, et forment, pour ainsi 
dire, un systcme de symbolique speciale. Enfin, pour que 
la ressemblance se manifeste jusque dans les plus petits de- 
tails, deux fois seulement, nous l'avons deja vu, il y a con- 
cordance entre l'hieroglyphe de l'annee et le comput astro- 
nomique, et cela dans le Vaticanus, tout comme dans This- 
toire des Soleils. Nous parlerons tout a l'heure de la ques- 
tion de chronologic 

. D'un autre c6te, les divergences bien que d'importanee 
moindre, ne laissent pas que d'etre nombreuses. L'age des 
volcans precede celui de l'eau d'apr^s le Vaticanus. et, au 
contraire, le suit, d'apros l'histoire des Soleils. Par suite, 
l'ordre de correlation avec les points de l'espace ne se trouve 
plus lout a fait le meme dans ces deux documents. C'est ce 
que fera aisement comprendre le tableau suivant: 



hi 



DES AGES OU SOLEILS. 



65 



1 

Numero 
} d'ordre 
desag-es. 


AGES III 


MONDE. 


POINTS DE LESPACE CORRESP 


D'apres 
le Vaticanus. 


D'apres l'histoire 
des soleils. 


D'apri's 

le 

Vaticanus. 


D'apres 

l'histoire 

des Soleils. 


I 


* A.de la terre (1). 


* A. de la terre. 


* Sud. 


* Sud. 


II 


A. dufeu. 


A. du vent. 


Ouest. 


Nord. 


1 III 


A. du vent. 


A. dufeu. 


Nord. 


Ouest. 


IV 


* A. de Veau. 


* A. de Veau. 


* Est. 


* Est. 



On voit que le redacteur de l'histoire des Soleils procede 
en enumerant Tun a la suite de l'autre, les points de l'es- 
pace opposes, le Nord a la suite du Sud et l'Est apres l'Occi- 
dent. 

Les deux documents different assez notablement en ce 
qui concerne la partie chronologique. lis ont nSanmoins 
cela de commun que leurs calculs cosmologiques semble- 
ront bien modestes en comparaison de ceux des Indous et 
des peuples Bouddhistes. 

Voyons maintenant les divergences. D'abord, les proce- 
des cabalistiques mis en ceuvre par l'auteur de l'histoire des 
Soleils pour obtenir des dates cosmiques sont bien moins 
difficiles a determiner que ceux de l'auteur du Vaticanus. 
Sans doute, Ton a, ici encore, tente de les dissimuler un 
peu, et il faut quelqu'attention pourparvenir a reconnaitre 
quelle a ete la veritable idee du scribe. D'abord , le chiffre 



(1) L'aste'i'isque marque les concordances des deux recits. 

TOMO II. 

5 



OG CONGRES DES AMERICANISTES. 58 

52 figure toujours comme l'un des termes de la multiplica- 
tion dans lc comput. Ainsi, Ton a 6 X 52 ans pour la duree 
du troisii'me age, 7 x 52 pour celle du second , mais 6 ne 
constitue point mi nombre sacro et 7 ne Test que dans cer- 
tains cas assez exceptionnels. Un examen plus attentif nous 
demontre queles deux totaux doivent etre additionnes l'un 
a l'autre. De la sorte, on obtient 67G, nombre egal a celui 
des premier et dernier age , C>76 lui-m&mc n'etant que 

52 x 13. 

Une des particularites qui distinguent le document par 
nous etudie en ce moment, c'est l'admission de periodes 
intercalaires ne paraissant appartenir en propre en aucun 
age. Les chiffres a elles affectes ont, en general, un carac- 
tere franchement cabalistique; ce sont 13 et 52. Ceci serait 
plus douteux, il est vrai, en ce qui coucerne les 200 jours 
de premiere crise; nous avons tente deja une explication, a 
ce propos. L'idee des dites periodes a, sans doute, etc sug- 
geree par les nemontemi, litt. «inutiles» ou jours comple- 
mentaires. qui terminaient l'annee ordinaire, sans apparte- 
nir a aucun des 20 mois. C'est pourquoi on les regardait 
comme nefastes. L'on donnait aux hommes qui naissaient 
pendant ce temps la, le nom de Nemoquichtli, litt. «homme 
inutile » et aux femmes, celui de Nencihuatl, litt. «femme 
inutileo et ils passaient, suivant Texpression vulgaire, pour 
nes sous une malheureuse etoile. Les monies croyances exis- 
taient au Yucatan (1). On remarquera que notre auteur 
reserve le nom de «Soleil» a la crise qui termine chaque 
age, mais ne l'applique point, comme font d'autres auteurs, 
moins corrects dans leur langage, a toute la periode qui 
precede. Ajoutons qui a l'exemple des peuples Bouddhis- 
tes, les Mexicains admettaient une destruction du Soleil et, 



(1) Lanrta: Relation de his Cosas de Yucatan, trail, de l*at>be Brasseur, 
§ xxxiv, p. 205, Paris, 1861. — Botturini: Idea d e una nuem historia de la Ame- 
rica septentrional, % i, p. 3, Madrid, 171fi. 



59 DES AGES OU SOLEILS. 07 

sans doute aussi, dc la Lunc a la fin de chaque periode. Cos 
astres dcvaient 6tre croes a nouveau, au debut dc la periode 
suivante. 

Le passage ou Ton nous represcnte les Tequanes on Ti- 
gres, comme ayant etc devores a la fin du premier age no 
ilemanderait-il pas a utre rectifie? II y a \h; pensons-nous, 
une erreur de cOpiste, car il nous semble beaucoup plus 
dans le caractere de ces carnassiers de devorer les homraes 
que de se laisser manger par eux. D'ailleurs, Motolinia, 
nous le verrons un peu plus loin, fait expressement perir la 
premiere generation humaine sous la dent des animaux eu 
question. 

Le recit du deluge offre de curieuses coincidences avec 
eclui de la Bible et nous ne jugeons pas inutile de les faire 
ressortir avec quelque detail. D'abord, Nata, le No<' ; de 
l'Anahuac est proven u du desastre dont le monde est me- 
nace par Titlahuan ou Tezcatlipoca en personne, tandis que 
Noe dont le nom ollVc un legere analogie avec le sien, Test 
par Jehovah (I). Or, Tezcatlipoca, malgre son caractere 
guerrier qui le rapproche un peu de l'Odin scandinave, cons- 
titue le dieu supreme et invisible de la religion Mexicaine, 
celui dont les attributs rappellent le plus ceux du Tout 
Puissant, du Dieu de Moi'se. Tezcatlipoca, tout comme 
Jehovah prend soins de clore lui-meme, l'arche ou coffre 
daiis lcquel son serviteur est entre, en compagnio soit de 
se femme seule, soit de toute sa famille (2). Ne dirait-on 
pas ce detail , emprunte, trait-pour trait, a la Genese? Mais 
ce n'est pas tout. D'apres la Bible, l'invention du vin se 
trouve en relation etroite avec le deluge et la sortie de l'ar- 
che, et e'est alors que le restaurateur du genre humain se 
trouve mal d'en avoir fait abus (3). Voila, sans doute, 



(1) Ge'ntse, cap. vi, vers. xin. 

(2) Ibid, cap. vn, vers, i, xm et xvi. 

(3) Ibid, cap. ix, vers, xx et xxi. 



68 CONGRES DES AMERICAN1STES. GO 

pourquoi, le prudent Tczcatlipoca defend a Nata et a son 
epouse, prates a entrer dans leur navire, de conlinuer a faire 
de VOctli on vin d'agave. 

Du reste, le souvenir de l'ivresse du fils de Lemekh, mele 
a celui d'autres evenements encore, semble se retrouver 
dans la legende mexicaine concernant Cuextecatl, et dont 
nous n'avons pas a nous occuper ici (1). L'auteur indigene 
assigne une duree de 40 ans'plus 12 au repos des eaux pen- 
dant laquelle, sans aucun doute, Nata resta enferme dans 
son coffre. Or, la Bible place uu intervalle de 40 jours entre 
le moment ou , par suite de la dccroissance des eaux, le 
sommet des montagnes commence a apparaitre et celui ou 
Noe ouvre les fenetres de l'arche (2). Les regies de la sym- 
bolique Americaine ne permettant gueres a l'auteur de 
faire du chiffre 40, un nombre cabalistique, il s'est borne 
a le rappeler comme fesant partie du cycle de 52 ans. L'Ato- 
natiuh est le seul cataclysme a propos duquel on nous fasse 
mention du mois auquel il commenca. Le scribe rapporte 
cet evenement au mois de Tozontli ou Tozozontli qui parait 
corresponds a peu pres a celui d'Avril. Or, la Bible de- 
clare positivement que le deluge commenca au 17* jour du 
2° mois de l'an GOO de la vie de Noe. Le recit Babylonien con- 
serve par Berose se rapproche plus encore de celui de This- 
toire des Soleils, car, des deux parts, c'est par une revela- 
tion que le dieu supreme annonce au juste qui doit etre 
sauve, en quel mois, le deluge aura lieu. « Cronos, nous 
»dit Berose, lui apparut (a Xisuthrus) dans son sommeil, 
»et lui annonca que le 15 (ou suivant une autre version) 
»le 5 du mois de Dcesius, tous les hommes periraient dans 
»un deluge. » Ajoutons que le Cronos n'est autre qu'Ilu, le 
plus grand des dieux du pantheon Babylonien; celui, par 
consequent , qui pouvait le mieux etre assimile soit au 



(1) Hist, des nations civilise's, 1. 1, liv. iv, chap, i, p. 341. 

(2) Ge'nese, cap. vin. vers. vi. 



61 DES AGES OU SOLEILS. 09 

Jehovah des Hebreux, soit au Tezcatlipoca du Mexique (1). 

II est vrai que le mois ou se produit le grand cataclysme 
ne semble point 6tre le m6me dans l'Anahuac, et chez les 
Hebreux. Le Tozonlli Mexicain parait correspondre , nous 
l'avons deja vu, a avril ou peut tHre a mai ; tandis que 
d'apres la Genese, la chose semble aujourdd'hui clairement 
demontree, c'est au 17* jour de Marchesvan, c'est a dire 
le"2 novembre que la pluie commence a tomber et que Noe 
entre dans l'arche (2). La concordance serait plus frappanle 
avec le recit Babylonien, car le 5 et le 15 Dcesius repon- 
drait au 5 et au 15 du mois chaldeen Sivanu, c'est a dire 
;'i notre 20 mai ou a notre 5 juin. II est vrai que si Ton 
reconnait le bien fonde de la correction proposee par 
M. Lenormant, et que Ton admettre une erreur du copiste ou 
du traducteur qui aurait indique Sivanu au lieu de Kisilivu 
( novembre-decembre ) , la date Mexicaine ne se rapporte 
plus a celle des Ghaldeens, et doit, au contraire Stre rap- 
prochee de celle des Hebreux. Au reste, de telles divergen- 
ces entre peuples aussi separes par le temps et l'espace que 
les habitants de l'Anahuac et ceux de l'Asie Occidentale ne 
doit nullement nous surprendre; elle peut tenir a mille cau- 
ses diverses et, en particulier, a des causes climateriques 
ou meteorologiques. Le fait de l'indication du mois dans 
les trois documents dont nous venons de parler, n'en reste 
par moins digne d'etre signale. 

Main tenant, la prescription faite par le grand dieu du 
Mexique, a Nata et a son epouse de ne a manger qu'une 
seule gerbe de mais» ne semble t-elle pas, en quelque sorte, 
une parodie des instructions de Jehovah, lors qu'il permet a 
Noeet ses descendants, Pusaged'unenourriture animale (3)? 



(1) Torquemada: Monarq. Indiana, lib. vi, cap. xx— M. Fr. Lenormant: 
Essai de commentaire, etc., de Be'rose, p. 63, Paris, 18*71 . 

(2) Essai de comment., p. 290. 

(3) Ge'aese, cap. ix, vers. in. 
5 * 



70 COXGRES DES AMERICANISTES. C2 

II en est de memo pour Ie feu allume par Nata aiin de 
rdtir des poissons et dont la fumee semble incommode au\ 
immortels et a Tezcallipoca lui-meme. Le contraire juste 
etait arrive au restaurateur du genre humain, lors que 
prenant des oiseaux et des animaux purs, il en oifre un 
holocauste d'odeur agreable pour l'Eternel (1). II fallait 
bien que le scribe Mexicaiu cut une connaissance plus ou 
nioins directe du recit de la Bible, pour le travestir ainsi, 
comme a plaisir. 

Nous ne nous sommes pas cru trop temeraire, en admet- 
tant une parente etymologie possible entre le nom de Nata 
ct celui du Noe hebrcu. Peut-etre serait il permis d'aller 
jilus loin encore et de rattacher aussi a ce dernier, le nom 
de l'epouse de Nata, ;i savoir Nena. Phonetiquement, il 
rapelle tout a fait le nom de Nannacus, roi de Phrygie et 
contemporain du deluge, d'apres la tradition de cc pays. 
Mais Nannacus, comme le fait observer M. Lenormant, 
qu'est ce autre chose qu'une forme redoublee du nom de 
Noe (2)? 

Notre premiere pensee, c'avait ete de voir dans l'auteur 
de Thistoire des Soleils, un affilie a la secte des Nagualis- 
tes. Ges fideles du vieux polytheisme Mexicain, attaches au 
culte de leurs ancetres, saisissaient, on le sait, toutes les 
occassions de tourner en derision, les croyances, pratiques, 
ceremonies du christianisme (3). Le scribe Mexicain se 
serait done pen a defigurer le recit biblique, tout eu l'acco- 
modant a la donnee des ages cosmiques. Les quelques 
points de contact tout speciaux qu'offre sa 16gende du 
deluge avec celles de la Babylonie et de la Phrygie ren- 
deut^nous le reconnaissons, cette opinion peu soutenable 



(1) Ibid, cai». Tin, vers, xx et xxr. 

(2 M. Fr. Lenormant: Essai de rouihieat.. etc., pages 280 et 281. 
(3) Abbe Braseur: Hist, des nut. rial. t. iv. liv. \vi. chap, vi, i». 818 et suiv, 
Paris. 1859. 



$3 DES AGES OU SOLEILS. 71 

-et il faut admettre que les details par lui fournis, existaient 
deja dans la tradition indigene, bien avant le decouverte. 

M. Maury s'etonne, et non sans quelque raison, de re- 
trouver ainsi «en Amerique, des traditions relatives au 
»deluge infiniment plus rapprochees de celles de la Bible 
»et de la religion Chaldeenne, que chez aucun peuple de 
wTancien monde» (1). Sa surprise n'aurait fait que croitre 
s'il s'etail donne la peine de comparer le mythc de Quetzal- 
•cohuatl avcc celui de l'lranien Djemschid (2), l'histoire de 
Votan avec celle du siamois Phra-Ruang (3) , etc. Beau- 
€oup de legendes de Tancien moiide ont passe dans le nou- 
veau, sans qu'on puisse constater aujourd'hui leur presence 
dans les regions de l'Extr6me Orient, d'oii neanmoins, elles 
parais^ent avoir passe en Amerique. Quelle cause assigner 
a ce fait, en apparence si etrange? Ne serait ce pas qu'a la 
Chine, au Japon, en Tartarie, la predication Bouddhique 
les fit tomber en oubli? Le race cuivree les aura reeues, si 
non avant la naissance du Bouddhisme, du moins avant 
que cette religion ne se fait propagee au loin. 

Ce trait de Tezcatlipoca changeant les poissons en chiens 
(Chichime) merite, lui aussi, de n'6tre point passe sous 
silence, et semble tout allegorique. Ces Chichime ainsi que 
le conjecture l'Abbc Brasseur ne seraient ils pas simple- 
ment ces barbares du Nord, connus sous le nom de Chichi- 
meques et qui fonderent la monarchie de Tezcuco? Ce nom, 



(1) M. A. Maury, art. deluge dans V Encyclopedic nouvellc. 

{2) Djemschid et Quetzalco/iuatl, t. v des Actes de la Sociele philologiquc, 
page 203 et suiv. Paris, 1874. 

(3) Le My the de Votan, t. n des Actes de la Socie'te' philologique , Alencon, 
1871.— Nunez de la Vega: Constituciones diaecesanas del obispado de Chiappa, 
page 9 et suiv. Roma, 1702.— Cabrera: Description of the ruins of an ancient 
■city, etc. , p. 76. — Mo r Pallegoix: Description du royaume Thai ou Siam, t. I, 
page 61 et suiv. Paris, 1851.— M. A. Bastian: Die Vcelker des (Estlischen Asien, 
tome i, p. 298.— Sir A. Phayre : On the History of the Burma race, dans l'annee 
1868 du Journal of the Asiatic Society of Bengal. 



72 CONGHES DES AMERICANISTES. 64 

Men entendu ne leur aurait pas ete donne par des popula- 
tions amies. Mais est ce done la premiere fois que nous 
voyons des nations recourrir a un jeu de mots pour en tirer 
an sobriquet qu'ils appliquent a leurs adversaires ? Les 
historiens chinois ont bien, par une legere alteration pho- 
netique, transforme le nom de «Turk» en celui de Thiou- 
Kioue, lequel, dans leur langue, signifie «Chicns inso- 
lents» (1). lis avaient pu, a la verite, etre guides dans le 
choix d'uue telle appellation par cette circonstance que les 
Turks, ainsi que diverses autres tribus du Nord et du 
l'Est de l'Asie s'attribuaient a elles memes, une origine 
canine (2). 

Sans doute, les Chichimeques qui apparaissent sur le 
plateau d'Anahuac, vers le xi e siecle de notre ere (3), ne 
sauraient passer pour contemporains du deluge; mais lors . 
qu'il s'agit d'etymologies populaires, y doit on regarder 
de si pres? D'ailleurs, on sait que Motolinia identifie les 
Chicbimeques primitit's avec les Othomies, et ces derniers 
pourraient bien avoir ete, comme nous avons essaye de 
l'etablir, proches parents de ces Quinames que Ton consi- 
derait comme aborigenes. 

Seul, parmi tous les auteurs qui ont traite de la doctrine 
des ages, celui de l'histoire des Soleils indique, a la fois, 
les jours ou commencerent la plupart des cataclysmes et 
ceux oil ils prirent fin. Ces derniers sont les memes que 
les jours donnes par le Vaticanus pour l'epoque des crises, 
et comme eux marques de l'exponent 4. Quant aux seconds, 
ils sont marques, soit de l'exponent 4 comme dans Nahui- 
Xochitl soit de l'exponent 7; citons par exemple Chicome- 
Malinalli. Ces signes de jours ne fesant point partie des 



(1) Abel Remusat: Reclterches sur les langues tartares. 

(2) M. Oirard de Rialle : Mtmoire sur I 'Asie Ceulrale, p. 89. Paris, 1875. 

(3) Torquemada: Monarq. Indian., lib. i, cap. xxin , p. 51 ; cap. xxv, p. 38$ 
cap. xxi, p. 47; cap. xxvn, p. 51. 



05 DES AGES OU SOLEILS. 73 

lettres d'indiction ne figurent pas dans le coraput ordinaire, 
quotidien ou annuel. II nous est difficile, par consequent 
de dire combien de temps s'est ecoule entre le jour de 
Nalmi-atl et celui de Nahui-Xochitl, ni par consequent ce 
qu'a dure le deluge. 

Si Ton admet, par exemple, tous les hieroglyphes de jours 
figurant a tour de role parmi les signes des indictions de 
13 jours chacune, il faudra 12 indictions de 13 jours = 
156 -f- 4 jours pour tomber de Nahui-atl en Nahui-Xochitl. 
La crise diluvienne, la grande pluie aurait done dure 160 
jours en tout. Dans la Bible, l'eau ne tombe que pendant 
40 jours et 40 nuits. Au moyen du meme procede, nous 
etablissons que la pluie de feu commencant a tomber en 
Nahui-Quiahuitl pour cesser en Cfiicome-tecpatl^ s'est pro- 
longed pendant 11 indictions X 4 ou 147 jours. Pour l'age 
de vent, on ne nous donne qu'une seule date, celle de 
Nahui-Ehecatl, laquelle, sans aucun doute, indique le jour 
oii commenca le grand ouragan. En effet, il n'y a que les 
dates initiales des crises dont l'hieroglyphe se trouve en 
tin rapport naturel avec le cataclysme 4ui-meme. On voit, 
du premier coup-d'ceil, la relation qui existe entre l'age de 
l'eau et le signe Nahui-atl, litt. «4-cau», tandis qu'ii n'y en 
ce aucune a etablir entre ce mSme &ge et le signe final du 
deluge Nahui-Xochitl (4-fleur). Enfin, l'auteur, sans de- 
signer le jour auquel commenca le «Soleil des Tigres» se 
borne a nous dire qu'il precede de 200 jours celui de Chi- 
chome-Malinalli , lequel termine la crise. A priori, nous 
supposerons que ce jour initial, pour le motif indique plus 
haut, doit forcement etre Nahui-Ocelotl ou «4-Tigre». Ge- 
pendant Ton arrive par le calcul, a un resultat different. 
Le 200" jour precedent Chichime-Malinalli e'est evidemment 
5-Ozomatli. Nous ne chercherons pas a resoudre cetle diffi- 
culte. Elle ne tient, peut-6tre, qu'a l'ignorance oil nous 
sommes de la facon dont se doit faire le comput de ces 
signes de jours. Par suite, nous entreprendrious vainement 
aussi de le faire concorder avec celui des annees. 



74 CONGRES DES AMERICANISTES. GO 

Eii tout cas, Ton roraarquera ici le role attribue au nom- 
bre 7. Parfois, nous le voyons, en eifet, revStir un carac- 
tere sacre, chez les Mexicains. Ainsi, ils donnent le nom 
de Chicomoztoc ou «les 7 grottes» au pays qui fut leur ber- 
ceau et a celui ou tomberent du ciel, le Tecpall dont les 
fragments se transformerent en heros ou demi-dieux (1). 
De la, sans doute, l'erreur de Sabagun qui transforme cetle 
mysterieuse region en 7 galeres d'ou seraient sortes les 
colonisateurs de la Nouvelle-Espagne (2). Le manuscrit 
Cakchiquel, ou memorial de Tecpan-Atitlan , redige sous 
Finfluence evidente des idees Mexicaines, parle, de son cote, 
a plusieurs reprises des treize tribus des sept nations (3). 
Peut-etre convient-il de reconnaitre en toutceci, un souve- 
nir de la vieille semaine semitique, souvenir qui semble se 
retrouver egalement chez quelques tribus du Nord (4). 

Le Vaticanus semble avoir, tour a tour, choisi pour signe 
de chacune des hieroglyphes d'anuees des boulversements 
cosmiques, l'une des 4 lettres dominicales. Cette regie n'est 
pas ties scrupuleusement observee dans Thistoire des So- 
leils. Sans doute, les annees oii arrivent les crises ont tou- 
jours pour hieroglyphe, une de ces 4 lettres dominicales; 
mais la liste de ces dernieres reste forcement incomplete, 
car 1'annee Tecpatl reparait deux fois, d'abord a la fin de 
lage du vent, puis a la fin de celui du feu. Cette particu- 
larite nous induirait a voir dans les recits du Vaticanus, 
une forme un peu plus archai'que de la vieille legende cos- 



(1) Mendieta: Hist, eccles. Indiana, lib. n, cap. xxxm, p. 115. Mexico, 187U.— 
Le Mythe d'Lnos, p. 312 Ju tome iv (6 e serie) des Annales de l'lulonophie chre"- 
lieniie (annee 1872;. 

l2) Sahagun: Historia general de las cosas de Xueva Espana (Introd. al 
libro i). 

(3j Abbe Brasseur : Recherches stir les mines de Palenque, chap, vn , pages 
72 et 73. 

(4) M. D. Brinton: The national legend of the Chahta-Mnsho/tee tribes, p. 
et suiv. (Extr. du Historical Magazine). I\e\v-York, 1870. 



(SI DES AGES OU SOLEILS. 75 

mique que dans ceux de I'Histoire des Soleils. Ce sont, evi- 
demment, les donnees du symbolisme cyclique et chronolo- 
gique qui ont induit les Mexicains a fixer a 4, le nombre de 
leurs grandes periodes et a placer chacune d'elle en relation 
avec un element et un point de l'espace. Or, le Vaticanus 
qui fait figurer chacune des 4 lettres dominicales correspon- 
dant aux points de Fhorizon, semble, sur ce point du moins, 
bien plus fidele a la conception primitive. 

La duree des ages s'y trouve, il est vrai, pour l'ensem- 
ble, superieure a ce qu'elle est dans tous les autres docu- 
ments, et Ton pourrait nous objecter que les chiffres exor- 
bitants de la chronologie fabuleuse des Indous ne furent 
obtenus qu'au moyen de calculs successifs; qu'a l'origine, 
cclle-ci offrait, certainement, un caractere beaucoup moins 
fantastique. 



76 



CONGRES DES AMERICANISTES. 



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69 DES AGES OU SOLEILS. 77 

En tout cas, le Vaticanus qui fait remonter l'origine des 
choses a cinquante ou tout au plus a cent quatre-vingt sie- 
cles av'ant l'epoque actuelle, ne saurait 6tre, sur ce point, 
compare aux livres sacres des Bouddhistes lesquels prodi- 
guent, pour ainsi dire, les siecles par myriades. D'ailleurs, 
Motolinia nous l'allons voir a l'instant, semble s'etre inspire 
de recits tres analogues a ceux de Fhistoire des Soleils, ce 
qui prouve qu'ils etaient en p4eine vigueur, a l'epoque de 
la conquete. Nous ne savons point, au contraire, le moment 
ou fut redige le Vaticanus. 



3°. Les ages cosmiques d'apres Motolinia. 

Le vieux missionaire semble avoir puise ses renseigne- 
ments aux m6mes sources que le redacteur du precedent 
ouvrage, et son recit offre avcc celui du l'auteur en ques- 
tion, les plus frappanles analogies. Seulement, on y cons- 
tate de nombreux retranchements , quelqucs inversions 
dans la chronologie des ages et un certain nombre de ren- 
seignements nouveaux, dontquelques uns d'une haute im- 
portance (1). II vu sans dire qu'en cas de desaccord entre 
Motolinia et le scribe Mexicain, c'est ce dernier que nous 
tiendrons en regie generale, pour le plus fidele represen- 
tant de la tradition authentique. II devait evidemment etre 
fort au courant des affaires de son pays , tandis que de la 
part du pretre espagnol, on ne saurait attendre ni la mSme 
erudition, ni la m6me exactitude. 

Dans Motolinia, il n'est question ni d'epoques interca- 
laires, ni des jours et annees ou eurent lieu les cataclys- 
mes, ce qui rend bien plus facile, l'etude de sa chronologie 
mythique. Vraisemblablement , au reste, ses maitres indi- 



ct) Motolinia: Historia de los Mexicanospor sits pintitras, apud Abbe Bras- 
seur, Recherches sur les mines de Palenque", cap. v, p. 53 et suiv. 



78 C.0NGI1ES DES AMER1CAN1STES. 70 

genes les lui auront mentionnees, rnais il aura neglige de 
le rappeler. 

La succession des ages est la mi'rac chez noire auteur que 
dans rhistoire des Soleils; seulement, il y a une interver- 
sion pour les chiffrcs indiquant la duree de chaqne age, et 
dont nous aurons a parler tout a l'heure. 

II a deja ete question plus haut du service rendu par 
l'ecrivain espagnol, prusqu^il nous fait connaitre l'anncc 
precise en laquelle certaines traditions indigenes, fesaient 
debuter l'epoque presente. Cela dit nous pouvons entrer 
en matiere. 

Motolinia donne le nora de « periode de Tezcatlipoca », 
au premier age «parceque, dit-il, ce dieu ajouta, pour 
»commencer la periode, une moitie au soleil, qui n'eclai- 
»rait qu'a demi, et se fit soleil, a la suite de quoi, il crea 
»les Qui names ou geants». 

D'apres Motolinia, comme d'apres l'histoire des Soleils, 
la duree de cette periode aurait ete de 67(! ans. Au bout de 
ce temps la, Quetzalcohuatl aurait frappe Tezcatlipoca d'un 
grand baton, et le jetant a l'eau , se serait fait soleil a sa 
place. En sortant du bain, le dieu dechu se serait transfor- 
me en tigre, pour aller tuer les Quinames. Le missionaire 
ajoute ces paroles que l'Abbe Brasseur declare a peu pres 
incomprehensibles, quoi qu'il cherche a les interpreter par 
un passage de Thistoire des Soleils. «Et ceci ressemble au 
»ciel, parcequ'ils discnt que la vie la plus longuc descend 
»a l'eau, et voila comment e'est Tezcatlipoca, et ceci est en 
»memoire de lui. » 

L'idee de cette substitution de Quetzalcohuatl a Tezcatli- 
poca a, sans doute, ele suggere par le souvenir des luttes 
sanglantes que se livierent les partisants de ces deux divi- 
nites, pendant le periode Tolteque. Nous ne tirerons pas de 
ce recit, ainsi qu^ l'Abbe Brasseur, la conclusion que la 
rivalite des deux cultes remonte au dela des ages histori- 
ques. Rien de plus marque chez les vieux chroniqucurs 
que ce penchant a transporter dans les temps antiques, les 



71 DES AGES OU SOLEILS. 70 

souvenirs de ceux au ils vivent. C'est ainsi que nos trouve- 
res du moyen-agc font partir Charlemagne pour la croisade, 
qu'ils nous parlent du personnage qui etait cvrque de Je- 
rusalem sous le regne de David et de Salomon, etc. 

Motolinia donne, ainsi que VHistoire des Soleils , a la 
seconde periode, le nom d'Age de Quetzalcohuatl , mais il 
s'eloigne des donnees transmise par ce document, en ce 
qu'il fait durer cette mtoe periode 67G annees, tout comme 
la precedente. L'histoire des Soleils, interpretc plus fidele 
sur ce point, de la tradition antique, ne la fait durer que 
304 ans. 

Ensuite, arrive l'age du feu, nommc ici «periode de 77a- 
locan-Teuctlir> que l'auteur qualifie de «dieu des regions 
inferieures». Autant que nous en pouvons juger par le lan- 
gage un peu obscur de l'Abbe Brasseur, Motolinia assi- 
gnerait a cette epoque, une duree de 3fi4 annees; c'est, juste, 
celle qu'attribue l'histoire des Soleils a l'epoque precedente. 
II y a ici une inversion dont nous n'hesitons point a rendro 
Motolinia seul responsable. 

Enfin, la serie des anciens ages cosmiques se termine par 
celui de l'eau. Motolinia le designe sous le nom de pe- 
riode de Chalchiahlicue , cette deite etait considere comme 
le genie des eaux et l'epouse ou Tune des epouses de Tlaloc. 
On voit que les dieux cosmiques ne sont pas tons les m6mes 
dans le recit de Motolinia et dans celui de l'auteur prece- 
dent, ni placees toujours dans le m&me ordre. 

II ressort, nous dit l'Abbe Brasseur, des calculs faits sur 
les dates du livre de Motolinia, que le deluge et, par suite, 
Fere actuelle dateraient de'l'annee 68 de l'ere chretienne. 
C'est de la que part VOllin Tonatiuh, litt. «Soleil de mouve- 
ment, qui se meut» lequel dure encore et doit se continuer 
jusqu'a la fin de Punivers actuel. Alors, l'astre du jour 
disparaissant , le monde restera enveloppe de tenebres, 
sans doute, jusqu'au moment d'une nouvelle creation. 

Le duree des ages d'apres Motolinia concorde avec celle 
de l'histoire des Soleils, abstraction faite, bien entendu des 



80 CONGRES DES AMERICAN1STES. 72 

periodes intercalates. Du reste, la symbolique des nom- 
brcs etant la mgme exactement dans les deux recits, nous 
n'aurons pas a y revenir ici. Void, au reste, la serie chro- 
nologique don nee par l'auteur'esp.ignol. 

Age de Tezcatlipoca (des tigres) 676 ans. 

Age de Quetzalcohuatl (du vent) 676 

Age de Tlalocan-Teuctli (du feu) 364 

Age de Chalchiuhtlicuy6 (de I'eau). . . 312 

Total 2028 

II y a 66 ans de moins que dans l'Histoire des Soleils. 

4°. Les ages cosmiques d'apres divers auteurs. 

Jusqu'a present, nous avons vii les recits unanimes a 
faire du deluge, le quatrieme et dernier cataclysme. II est, 
au contraire, cite en premier rang par les ecrivains qui 
vont suire. Peut-etre conviendrait-il de voir dans ce fait, 
une preuve de l'influence exercee 6ur lespeuples suivant le 
systeme quifiaire, par ceux qui avaient adopte le systeme 
quaternaire. Nous expliquerons plus loin quels motifs nous 
poussent a adopter une telle maniere de voir. En tout cas, 
le Soleil de Terrc parait toujours ocuper le second rang dans 
les legendes dont nous allons avoir a parler. Cette circons- 
tance ne suffirait-elle pas a demontrer que dans le systeme 
originel, la priorite etait bien accordee a ce mSme age de la 
terre ou des tigres. 

Le premier document dont-il va &tre question ici, e'est 
VHistoire chronologique des royaumes de Culliuacan et de 
Mexico, lequel fait partie, on l'a deja dit, du Codex Chimal- 
popoca. Voici en quels termes s'exprime le narrateur in- 
digene. 

«La premiere epoque, apres la formation , est appelee du 



73 DES AGES OU SOLKILS. 81 

i>jour Nahui-Atl (4-eau, 4-pluie), Atonathth (Soleil d'eau). 
»C'est alors qu'eut lieu rinondation, les hommcs ayant 
»flottO commc des poissons.» 

L'Abbe Brasseur ne nos fait point savoir quel est Tage 
qui arrive en second lieu. La comparaison avec le recit de 
Gomara dont il va etre question tout a l'heure, tend a prou- 
vcr que c'est le Soleil de Terre (1). 

A propos du troisieme age, nous lisons ce qui suit: 

« La troisieme epoque, du jour Nahui-Quiahuitl (4-pluie) 
»cst appelee Quiahtonatiuh (Soleil de pluie). Alors, il tornba 
»une pluie de feu. L'incendie se repandit avec une pluie de 
»cendres. On dit que, pendant que la pierre de sable se re- 
»pandait, on voyait aussi bouillir le Tetzontli (4mygdaloS- 
»de poreuse), et se former les rochers de couleur rouge. » 

Les phenomc'iies indiques offrent un caracture bien evi- 
demment volcanique. Le Mexique peut, en effett si nous 
■osons nous servir de cette expression, passer pour la patrie, 
par excellence, des volcans et il n'est pas etonnant que les 
mythographes de ce pays leur assignent un role important 
dans leurs crises cosmologiques. L'Abbe Brasseur arrutant 
ici ses extraits de l'bistoire chronoloqique, on pourrait etre 
tente d'en induire que l'auteur indigene ne partait point 
d'un quatrieme cataclysme, et que s'en tenant a trois ages 
seulement d'ecoules, il avait adopte la theorie quaternaire. 
Demontrer ce qu'aurait d'errone une telle facon de v6ir, 
nous semble chose facile. Tous les ecrivains qui ont adopte 
la methode quaternaire, sans exception, admettent trois 
crises ayant deja boulverse le globe et dues Tun apres l'au- 
tre, a Paction de la terre, de l'eau et du vent. S'ils different 
quant a l'ordre a assign er a chacune de ces crises, un point 
•sur lequel nous les trouvons unanimes, c'est que la des- 
truction par le feu se trouve reservee a la generation ac- 
tuelle. Or, tel n'est pas le cas pour le redacteur de l'his- 



(1) Abbe Brasseur: Hist, rfcs mt. civil., t. i (Piecesjustificatives . 
tomo n. f. 

6 



82 congres des ameiucanistes. 74 

toirc chronologique. L'ere du feu occupe chcz lui lc Lroi- 
sieme rang dans la serie des ages. Done, il partageait evi- 
demmenl I'opinion des autcurs dont il vient d'etre parle 
plus haut et regardait la periode actuelle, comrae ia cin- 
quieme, ou plutot comme l'yge do la Terre du second cycle. 
Maintenant quel etait Page qu'il considerait comme ayanl 
clos ce premier cycle? La comparaison avec le recit de Go- 
mara nous permet de conjecturer que ce devait etre celui 
de l'air ou du vent. Nous n'insisterons pas sur la concor- 
dance qui se manifesto entre Fhistoire chronologique et le 
Vaticanus, pour ce qui concerne les jours auxquels ecla- 
tent les crises. Tous deux font commencer le deluge en 
Nahui-Atl, la pluie de feu en Nahui-Quiahuitl. II est clair 
que le nom meme de ces jours se trouvant en rapport in ti- 
me avec les cataclysmes qu'ils amenent , les recits les plus 
divergents d'ailleurs, doivent tout nalurellcmenl tendre a 
s'accorder sur ce point. 

D'apres Gomara, cite par Humboldt, quatre ages termi- 
ncs chacun par un cataclysme se seraient ecoules depuis 
l'epoque de la creation jusqu'aux debuts de Fere actuelle. 
«Le premier age, nous dit Fauteur espagnol, se pcrd par 
»Feau ; le second par la chute du Soleil sur la Terre (e'est 
»sans doute, l'agc de la Terre ou des ligres des documents 
»precedents) ; le troisieme par un cmbrasement general. » 
A la suite du quatrieme Soleil ou Soleil d'air, lc monde 
reste 28 ans plonge dans les tenebres. Gomara n'indique 
pas combien de temps ont dure chacune de ces periodes, et 
se borne a reporter le commencement de l'age actuel a 858 
ailnees avant celle oil il ecrivait. Or, la premiere edition de 
son livre ayant ete donnee en 1552, cela nous amenerait a 
Fan 694 de J. G. De tous les auteurs a nous connus, e'est 
celui qui assigne a la periode actuelle, la duree la plus 
courte. II faut observer que cette date de G94 pouvait bieu 
se rapporter a quelque evenement repute important de Fhis- 
toire des Tolteques proprement dits. D'apres la tradition, ce 
peuple aurait paru, pour la premiere fois, sur le plateau 



75 DES AGES OU SOLEILS. 83 

d'Anahuac en Fan 648 do notrc ('re. Les dates plus ou moins 
contemporaines de nofre ere so rapporteraient, au contrai- 
re, soita L'arriveedes compagnons du mythique Grucumatz 
ou Quetzalcohuatl sur les rives du Tabasco et de l'Uzuma- 
einta, soit aux invasions des Totonaques , fondateurs de 
Teotihuacan, ou des premiers Mixcohuas dans la Nouvelle- 
Espagne. Une des principales causes de cette confusion cn- 
treles ages mythiqnes et les evenements de l'histoire reelle 
peut bien etro la suivante, c'est que Mexicains et popula- 
tions du Guatemala prenaient souvent le mot do «Soleil» 
ou de «jour» comme cmbleme de la vie policee, des debuts 
de la civilisation ou do l'etablissement a poste fixe d'une 
tribu d'emigrauts. « Le jour ne lui pas encore, » signifiait 
que la peuplade est encore en marche. «L'aurorc commence 
a luire» voulail dire qu'elle s'est fixee au sol, qu'elle a com- 
mence a se regir, avec pleine independance, suivanl son 
propre regime de lois poliliques et religieuses. Les rensei- 
gnements fournis par Torquemada, d'apres Mendieta, sont 
assez peu exacts. II est facile, du reste, de determiner la 
cause des erreurs dans lesqucls est tombe le vicux mission- 
naire. Voici en quels termes il s'exprime (1) : 

«I1 y a eu cinq Soleils dans les temps passes, pendant les 
»quels les moyens de subsistance et fruits de la Terre fe- 
nsaient defaut. Aussi , les homines perirent-ils , obliges 
»qu'ils etaient de se nourrir de substances malsaines. Au 
»contraire, le Soleil actuel est bon et toutes choses y ont 
»prospere.» 

Evidemment, Papotre du Mexique entendant parler de 
cinq ages n'a pas songe a distinguer ceux qui etaienl deja 
ecoules de la periode contemporaine. On lui aurait raconte 
qu'a la fin de l'un d'entre eux, les hommes etaient morts 
de faim. II en aura conclu que le mc-me fait a dil se repro- 



(1) Toniuemada: Momrquia indiana, t. n, liv. vi, cap. xliv, i>. 70. Ma- 
rid, im 



84 CONGRES DES AMERICANISTES. 7(i 

duire pour les quatre autres. Maintenant, comrne il fallait 
bien donner une explication de ce phenomeue repete, Tor- 
quemada se lire d'affaire en accusant rinfluence maligne 
de ces Soleils passes, qui ne permettaient pas aux recoltes 
de venir a bien. 

§. II. SYSTEME ORIENTAL. 

C'est celui que nous trouvons generalcment en vigueur 
chez les peuples qualifies par M. Angrand, de Tetes-Plates, 
Orientaux ou nations du rameau Floridien. II se distingue 
du precedent, d'abord par l'admission de quatre ages seu- 
lement au lieu de cinq. En outre, le quatrieme age qui 
constitue la periode actuelle devait , dans toutes les tradi- 
tions orientales, invariablement finir par le feu. Elom ti 
Cab pet, litt. «ce monde ou cette peninsule destine a etre 
brule» (1) nous dit a son premier verset, la prophetie Si- 
bylline attribute au pretre paien Napuctum qui vivait au 
Yucatan, et mourut anterieurement a l'epoque de la de- 
couverte. 

Ajoutons que cette conflagration de Punivers devait tHre, 
d'apres les legendes de la Nouvelle-Espagne , precedee du 
retour de Quetzalcobuatl , lequel punirait les coupables, 
precherait une nouvelle forme de religion et unirait, sans 
doute, de nouveau, dans ses mains, l'autorite du pontife a 
celle du monarque. On voit a quel point, les cfoyances de 
ces Orientaux se rapprochent de celles de nous vieux mille- 
naires. Ces derniers, aux aussi, attendaient un second 
eVenement du Christ, mille ans avant la fin du monde. 
Pendant ce temps la, Jesus etait appele a regner sur tous 
les hommes, comme un prince temporel regne sur ses su- 
jets. Toute iniquite devait alors disparaitre, et la justice 
fleurir dans la plenitude de son eclat. Aussi les el us ressu- 



(1) Abbe Brasseur: Uanuscrit Troano, t. n, p. 103. Paris, 1870. 



77 DES AGES OU SOLEILS. 85 

cites jouiraient pendant ces dix siecles sur cette terre 
meme, de la felicite du ciel. 

Les autres propheties mayas attributes aux pnHres Nat- 
zin-Yabun-Chax, Chilam-Calam oil mieux Chilam-Balam 
et Zicayan-Cauichen-May , renferment des allusions bien 
claires a cette reapparition du roi-pontife. Le premier de 
ces personnagcs declare a ses compatriotes qu'alors, ils 
devront imudire leurs vieilles divinites, divinites perissa- 
bles et faites d'argile, pour adorer «le vrai dieu, le monar- 
que universel, createur de tout ce qui existe». Le second 
annonce, pour cette epoque, Tapparition du signal de 
Hunab-Ku, litt. «Le seul saint, le seul dieu», principale 
divinite du pantheon Yucateque. Ge sera, dit-il, dans son 
langage enigmatique «un bois descendu, au dessus de tous 
les bois, duquel le monde en tier recevra sa lumiere.» C'est 
alors que doit perir le culte 6.'Itzamnu, Itza et Tantun, c'est 
a dire, tout le pays maya recevront leur « seigneur et leur 
frere», ainsi que «les hotes barbus venus de l'Orient» par 
mer. Enfin, le grand prrtre Nahau-pech recommande aux 
hommes de l'age present, «d'epier Tarrivee de leur sei- 
gneur et maitre» (1). 

Enfin, ce qui est assez remarquable, les Totonaques eux 
aussi, honoraient d'un culte tout speciel, une de leurs dees- 
ses, consideree comme epouse du Soleil, et, sans doute, 
identifiee a la Lune, parcequ'elle devait, un jour, introduire 
une forme de religion nouvelle et plus pure, faire cesser les 
sacrifices humains. C'est vraisemblablement, cette deite 
que les Totonaques crurent reconnaitre dans la Sainte 
Vierge dont l'effigie se trouvait brodee sur les etendards 
des soldats de Cortes et a laquelle ils donnaient le nom de 
Tecleciguata (2) ou mieux Teuctlisihuatl , litt. «dame sei- 
gneur, seigneur feminin». 



(1) Manuscrit Troauo, ubi sitprft, p. 105 et suiv. 

(2) Et non Tlatotacihuapitti, litt. «Grande Dame, reine,» en mexicain, ainsi 
6 * 



81) CONGRES DES AMERICANISTES. 78 

Quant a la croyance au retour de Quetzalcohuall, elle 
parait avoir ete generale a la Nouvelle-Espagne, et favorisa 
meme, au moins dans une certaine mesure, l'etablisse- 
meut de la domination castillane. Montezuma reconnait le 
demi-dieu et ses compagnons dans Cortes et ses soldats (1). 
II profite meme de cette circonstance pour inviter les grands 
de son Empire a se soumettre sans Resistance. Les Tlax- 
calteques semblent s'etre , eux aussi , laisse guider par un 
raisonnemenl analogue. Les habitants de Cholullan et des 
regions avoisinantes pretendirent assimiler le R. P. Tor- 
quemada avec Queltzalcohuatl, de la meme facon,a peu 
pros, que les habitants de Lystra voulaient voir dans Saint 
Paul et Saint Barnabe, les dieux Jupiter et Mercure, voya- 
geant incognito (2). Enfin, dans ces derniers temps, les par- 
tisans de l'infortune Maximilien s'efforcerent de gagner des 
proselytes a leur cause, parmi la population Indienne, en 
rappelant les vieilles propheties concernant le prince qui 
devait arriver par mer, des regions de l'Orient. 

Les anciens ecrivains espagnols, tous d'accord a identifier 
le mythique Quetzalcohuatl avec l'apotre Saint-Thomas, 
n'ont pas manque d'attribuer une origine chretienne a ces 
diverses propheties. Sans nier que quelqu'echo de nos 
livres saints ait pu arriver jusqu'a la Nouvelle-Espagne, 
nous ne saurions partager une telle faeon de voir. Lors- 
qu'on les etudie un peu plus en detail, ni Tun ni l'autre 
des deux Quetzalcohuas n'oifrcnt reellement la physiono- 
mie de predicateurs de l'Evangile. Quand a ce «bois des- 
cendu», a ce bois mysterieux dont parlent plusieurs legen- 



que le suppose M. .lourdanet. Voy. Introd. de VHistoire x< : ridiqi>e de hi rt>»- 
'C'ctc de la NourpJle-EspagHe de Bernal Diaz, chap, xxxvi . p. ~9. Paris, 187".— 
Mendieta: Hist, cedes, indiana, cap. ix, p. 89. 

1; Tezozomoc: ffistaire d/' Mrxiqve ,trad. de Teraaux-Compans\ t. n, cha- 
pitre cvii, p. '23L Paris, 1853. — Lett res de Feruaud Cortes (trad, de M. Vallec), 
chapitren, p. 71. Paris, 1879. 
(2) Actes des (qtotres, chap, xiv, vers. 10 et suiv. 



79 DES AGES OU SOLE1LS. 87 

des indigenes , s'il nous rappele un peu , du prime abord, 
la Sainte Croix, il ne faut pas oublier non plus qu'il joue 
le plus souvent, comnie embleme, un role bien plus natu- 
raliste. II exprime la fecondite, dans son sens le plus ma- 
teriel (1). Or, Quetzalcohuatl, considere comme genie du 
vent, se trouve en relation intime avec la pluie, source de 
toute fertilite. 

L'on retrouvait, egalement, chez les indigenes de Haiti, 
une tradition analogue, sous plus d'un rapport, a celle de 
.la Nouvelle-Espagne. Le Pere du cacique Guarionex, ainsi 
qu'un autre roitelet de l'lle, apres avoir jeune cinq jours, 
allerent interroger leur idole, sur le sort reserve a. leurs 
peuples, lors qu'ils seraient morts. La fausse divinite leur 
repondit que des hommes barbus et dont la vaillance serait 
irresistible, viendraient envahir le pays, verser, a ilots, le 
sang de ses habitants et les detruirc enlierement. Le sou- 
venir de cette reponse se conservait, dit-on, dans leurs 
Areytos ou chants sacres (2). Suivant toutes les apparences, 
cette prophetie avait la meme origine que celle des Yucate- 
ques et Mexicains. Naturellement, les ecrivains espagnols, 
la declarent l'oeuvre du malin esprit. Avec un peu de bonne 
volonte, n'auraient-ils pu la faire porter aux grandes An- 
tilles par Saint-Thomas en personne, voyageant sous le 
nom de Quetzalcohuatl? Cela n'eiit pas beaucoup allonge 
l'itineraire du saint personnage. 

Nous avons dcja etabli ce qu'il faut entendre, au juste, 
par ces mots de systemes quaternaire el quinaire, les Orien- 
taux fesant du quatrieme age (dernier du cycle), l'epoquc 
presente, tandis que d'apres les Occidentaux, le premier 



(1) Abbe Brasseur : Hist, des not. civil., etc. , t. i , liv. in , chap, i , p. 202 (on 
note). 

(2) Gomara : Histoisc generate des Lirfes Occidcutales (trad, de Funiee , clia- 
pitre xli, p. 33. Paris, 1589. — Mendieta: Hist, ecctes. Indiana, lib. l, cap. vn, 
page 37. 



88 CONGRES DES AMERICANISTES. 80 

cycle se trouvant deja ecoule en entier, nous en etions au 
premier age d'un deuxiemo cycle. Les traditions du sys- 
teme quaternaire serablent, au reste, se pouvoir diviser en 
deux groupes bien tranches: l 8 , le groupe Chichimeque qui 
ne nous est connu que par les recits d'lxtlilxochitl et dont 
la theorie cosmologique se rapproche beaucoup de celle 
des autres narrateurs Mexicains: 2°, le groupe Centro-Ame- 
ricain qui se distingue par cette particularity, qu'il y est 
surtout question des destructions et renovations de l'huma- 
nite, fort peu de cataclysmes ayant boulverse le globe 
entier. Nous distinguerons raome dans ce dernier, deux 
sous groupes; le Guatemalien dont les ages semblent encore 
caiques de plus ou moins loin par ceux des Mexicains, et 
le Yucateque dans lequel les epidemies jouent en partie le 
role reserve a d'autres evenements par les recits anterieurs. 
Au reste, toute cette cosmologie mythique n'etait evidem- 
raent pas aussi populaire chez les Orientaux que chez les 
Occidentaux. 



1°. Les ages mythiques d'apres Ixtlilxochitl. (*) 

Bien que l'auteur de cet ouvrage habitat TAnahuac pro- 
prement dit, puis qu'il etait de la famille des anciens rois 
de Tezcuco, nous le voyons suivre le systcme assez impro- 
prement qualifie, suivant nous, de quaternaire. II affirme 
que les ecrivains les plus distingues du temps de l'idola- 
trie, parmi lesquels il cite Quetzalcohuatl pour l'epoque 
antique, et pour l'epoque moderne, son ancctre, le prince 
Nezahualcoyotl , ainsi que Xiuhcozatzin , fils du roi Huitzi- 
lihuitl, admettaient quatre ages du monde. 



(1) Ixtlilxochitl: Histoire des Chichimtqites o?< des anciens rois de Tezcuco, t. i T 
premiere partie, chap, i, p. 1 et suiv. (Collection Ternaux-Compans). Pa- 
ris, 1810. 



81 DES AGES OU SOLEILS. 89 

Le premier qui commence a la creation, s'appelle Atona- 
tiuh (soleil d'eau). II se termine par un deluge universel 
par suite duquel perirent tous les etres animes. 

Le seconde age est le Tlachitonatiuh , lilt. « Soleil de 
Terre», ainsi appele, parccqu'un tremblement de terre en 
marque la fin. «Le sol, dit l'annaliste Mexicain, s'ouvrit 
»en plusieurs endroits. Les montagnes s'abimerent ou 
»s'ecrouIerent, en ecrasant presque tous les hommcs. C'est 
»alors que vivaient les geants appeles Quinametzin-Tzo- 
»cuilhioxime.» 

C'est pendant le troisiomc age ou Ehecatonatiuh (soleil 
de venl), que les Ulmeques ou Olmeques et les Xicalanques 
vinrent de TOrient, s'etablir dans le Sud du Mexique. lis 
rencontrerent, sur les bords de la riviere d'Atoyac quelques 
geants ou Quinames, derniers survivants du desastre qui 
avait mis fin a l'age precedent. Ges geants abusent de leur 
force physique pour tenir les nouveaux arrives dans une 
dure serviture. Olmeques et Xicalanques recourrurent au 
stratageme deja employee par les Medes pour se debarasser 
des Scythes, leurs oppresseurs. lis. les massacrerent, avec 
leurs propres armes, a la suite d'un festin pendant lequel 
ils les avaient enivres. C'est apres ces evenements, vers le 
temps de rincarnation de N. S. J. C. qu'aurait paru le 
celebre reformateur Quetzalcohuatl appele Huemac par 
d'autres narrateurs. Ce saint homme, mecontent du peu de 
fruit de ses predications, s'en alia du cote de TOrient d'ou il 
etait vcnu, en annoncant son retour pour l'annee Ce-acalL 

Peu de jours apres son depart, en l'annee Ce tochtli, cor- 
respondant a l'an 299 (1) de notre ere, un vent terrible 
s'eleva qui renversait les maisons, les arbres et meme les 
rochers. Presque tous les hommes perirent, et ceux qui 
echapperent a l'ouragan furent, d'apres la Iegende, trans- 



(1) Ce chiffre de 299 nous paraitrait erronne. II faudrait peut-etre lire sim- 
pleraent 99. 



90 CONGRES DES AMERICANISTES. 82 

formes en singes (1). Alors , egalement, eut lieu la destruc- 
tion de l'edifice et de la tour de Cholullan, qui etait, dit 
Ixtlilxochitl, comme une seconde tour de Babel. C'est en 
raison de la nature du cataclysme qui mit fin au troisieme 
age que celui-ci recut le nom d'Ehecatonatiuh ou «Soleil de 
vent,» et que Quetzalcohuatl en arriva lui-meme a. etre 
adore en qualite de dieu de Fair. 

Alors commence l'age actuel, vers Tan 191 de notre ere. 
On l'appelle Tlatonatiuli { ou plus correctement Tletona- 
tiuh), « Soleil de feu,» parcequ'cffectivement, cet element 
doit causer sa destruction. 

On voit combien sont restreints les renseignements chro- 
nologiques fournis par l'auteur Chichimeque. II ne nous 
fait pas connaitre .la duree des trois premiers ages et ses 
assertions semblent se contradire l'une l'autre en ce qui 
concerne le debut la periode actuclle. Apres avoir fixe la 
fin de l'age de vent a Tan 299 de notre ere, peu de jours 
apres le depart de Quetzalcohuatl, il raporte le commence- 
ment de l'age du feu a l'an 191 de J. C. c'est a dire 18 ans 
plutot. II y a la evidemment une erreur de chitTres dont 
nous n'entreprendrons point de rechercher la cause. 

Toutefois, il ne nous semble pas impossible de tirer par- 
lie au point de vue de l'histoire et de la chronologie, des 
renseignements fournis par notre auteur. II ne nous parle 
pas comme les documents anterieurs, de Tezcatlipoca qui 
etait une deite purement mexicaine, mais bien de Quetzal- 
cohuall, qui est, pour ainsi dire, la personification des co- 
lonies fixees sur les rives du Tabasco et de l'Uzumacinta. 
D' apres notre auteur, l'apparition de ce heros ou semi-dieu 
serai t a peu pros contemporaine des debuts de notre ere. 
G'est, effectivement , vers cette epoque que'd'autres docu- 
ments encore nous porteraient a placer les debuts de la ci- 



1) Relation de Don Aha Ixtlilxochitl, t. ix de la Collection Kingsborough, 
jia^e 322. Lomlres, 1718. 



83 DES AGES OU SOLEILS. 91 

vilisation dans le Sud de la Nouvelle-Espagne (1). L'on 
admet Tan 299 , comme indiquant l'epoque du depart de ce 
mysterieux personnage. Ne serait ce pas que vers ces temps 
la, en effet, la puissance des emigrants sechateurs de Quet- 
zalcohuatl, aurait ete' brisee a la suite des progros et con- 
quetes accomplis par des tribus de race Mexicaine et Ame- 
ricaine proprement dit. En tout cas , Ixtlilxochitl nous 
parait avoir eu le tore de confondre le premier Quetzalco- 
huatl, embleme des origines de la vie civilisee dans le Sud 
du Mexique, avec son homonyme plus ou moins mythique, 
le QuetzalcohuaLl fils de Totepach, lequel precha la reform e 
religicuse dans la vallee d'Anahuac, vers le ix e siecle de 
notre ere. Nous croyons que not re auteur s'est encore trom- 
pe en designant aussi ce demi-dieu civilisateur sous le nom 
de Huemac. Le veritable Huemac ne serait autre chose 
qu'une personification de Tezcatlipoca ou tout au moins le 
chef des sectateurs de ce dieu et le grand adversaire du se- 
cond Quetzalcohuatl. G'est qu'Ixtlilxochitl etait un prince, 
non un pretre et malgre l'education toute hieratique que 
recevait la jeune noblesse mexicaine, il devait etre moins 
au courant de l'bistoire de son pays que ne Tent ete un 
membre du sacerdoce. 

On remarquera, enfin, qu'Ixtlilxochitl ne songe pas a 
nous indiquer, comme les ecrivains precedents , les jours 
et mois auxquels commence et finit chaque cataclysme. 
C'est, qu'en general, les traditions propres au rameau Tol- 
tequc Oriental n'apparaissent pas surchargees de ces details 
cabalistiques dont abondent les documents mexicains pro- 
prement nils. On remarquera egalement le role important 
assigne a Quetzalcohuatl, tandis qu'il n'est pas fait positi- 
vement mention de Tezcatlipoca. 



(1) Le Mythe de Votan . §. iv, p. 13G et suiv. (seconde vol. des Aclrs de fa S»- 
riete Philologiqaej. — 'bA. Aubin: Mtfrnoire sur lapeintwve ttidactiqne des ancieux 
mexicains, p. 230 du tome in (annee 1830) de la Bevue Amfricaiae. 



92 CONGRES DES AMEIUCANISTES. 84 

Le recit d'lxtlilxochitl semble un de ceux qu'ont le plus 
volontiers suivi , les ecrivains des epoques posterieures. 
Ainsi Botturini range les quatre ages dans l'ordre sui- 
vant ()) : 1°, Atonatiuh ou «Soleil d'eau,» de la creation au 
deluge. 2°, Tiachitonatiuh ou «Soleil de Terre, » du deluge 
a la destruction des geants qui habitaient le cceur de la 
Nouvelle-Espagne. II se termine par des tremblements de 
terre. 3°, Ecatonatiuh (Ehecatonatiuh) ou «Soleil de vent,» 
de la destruction des geants au grand ouragan, qui arracha 
les arbres et detruisit beaucoup d'edifices. 4°, enfin, a par- 
tir de cet ouragan, commence l'age actuel qui doit finir par 
une conflagration generate. G'est le Tletonatiuh ou « Soleil 
de feu.» Afin, nous dit Botturini, de desarmer la colere ce- 
leste et de se preserver de Pincendie, les indiens, a la fin 
de chaque cycle de 52 ans, fesaient de grands sacrifices a 
leurs dieux. Si Botturini, comme la chose semble certaine, 
entend parler des indiens de Mexico, il a raison, du moins, 
pour ce qui concerne les sacrifices expiatoires, mais tort en 
ce qui regarde l'incendie final. Bien loin de redouter ce 
genre de cataclysme, les mexicains s'attendaient a voir a la 
tin d'un de leurs petits siecles de 52, le monde entier s'en- 
vclopper des tenebres. Le temoignage des auteurs est for- 
mel sur ce point et Ton en pourra juger notamment par 
celui de Sahagun. 

A la fin de chaque cycle de 52 ans, le Mexique entier se 
trouvait plonge dans la consternation. L'on s'attendait a 
voir descendre sur terre les genies ou fantomes appeles 
Tzimitlis (2). Pour eviter que les enfants ne se metamor- 
phesassent en rats, on leur couvrait le visage d'un mas- 
que de Maguey, et on les empcchait de dormir. Enfin, nous 



(1) Botturini : Idea de una imeca Jiistoria geueral de la America septentrional., 
£. i, p. 3. Madrid, 1710. 

[2) Devons nous rapproeher ces Tzimitlis des Zemis ou Zirais Haitiens, du 
Zanidd Ynratr/ji(eS 



85 DES AGES OU SOLEILS. 93 

avons vu plus haut quelles precautions Ton prenait a re- 
gard des femmes enceintes. Toutes les lumieres , toys les 
feux etaient soigneusement eteintsdans chaque habitation, 
€t Ton allumait un feu nouveau , tire de deux morceaux de 
bois frottes Tun conlre l'autre, sur la poitrine d'un captif, 
cgorge pour la circonstance (1). Les pretres seuls et specia- 
lement, celui du Barrio de Copolco avaient droit d'allumer 
le feu sacre. C'etait au sommet du mont Vixachtlon, aux 
frontiercs des peuples de Jztapalapan et de Colhuacan, que 
devait avoir lieu la ccremonie. Sitot que le peuple voyait 
luire la lumiere, il se livrait a des transports d'allegresse, 
estimant le monde assure de ne pas finir avant le terme du 
cycle qui venait de commencer. 

Glavigero, de son cote, ne fait gueres que repeter ce que 
dit Bolturini (2). Les Mexicains, Acolhuas et autres peu- 
ples de la Nouvelle-Espagne, nous dit-il, distinguent qua- 
tre ages avec autant de Soleils. II est evident qu'ici, l'auteur 
italien entend par Soleils, les crises qui marquent la fin de 
chaque age et non les ages eux-memes. Voici dans quel 
ordre, il les range. 

1° Atonatiuh, Soleil ou age d'eau, qui se termine par 
un deluge. 

2° Tlatonatinh (TlachitonatiuhJ, du deluge a la destruc- 
tion des geants et aux grands tremblements de terre. 

3°» Ehecatonatiuh , de la destruction des geants a l'epo- 
que des grands tourbillons. 

4° Tletonatiuh, qui est l'age actuel et doit finir par le 
feu. Les fetes celebrees a la fin de chaque petit siecle de 52 
ans ont pour but, ajoute le narrateur, de remercier le dieu 
de l'element igne, qui se bien voulu contenir sa voracite et 
ne pas encore devorer l'Univers. 



(1) Sahagun : Relation de las cosas de Altera EspaTia , lib. n , cap. ix , p. 253 
et260. 

(2) Clavigero : Storia antica del Messico, t. n, liv. vi, p. 37. Cesena, 1780. , 



94 CONRRKS DES AMERICANISTES. 80 



2°. Ages du Monde d'apres le livre sacre. 

Nous all6ns passer maintenant de la vallee d'Anahuac 
aux regions de l'Amerique Gentrale (1). Dans les traditions 
de ce pays, il ne vu plus etre fait mention des Quinames, 
puis que ces pretendus geants ne representent autre chose 
que les aborigines du plateau Mexicain. Du reste, a mesure 
que nous nous eioignons des contres du Nord, la tradition 
des ages du monde perd de sa nettete el de sa precision. 

Bien qu'exposee d'une facon un peu obscure, elle so 
retrouvc bien certainement dans le livre sacre. Apres nous 
avoir raconte de quelle facon la terre emcrgea du sein de 
I'abime ct comment furent crces les montagnes couvertes 
d'arbres, les vallees, les cours d'eau, l'ouvrage Americain 
nous represente le Cmur du del et le Canir de la Terre tra- 
vaillant a former les animaux de toutes sortes, quadrupe- 
des, reptiles, oiscaux. Mais ces etres n'ayant pu parler ni, 
par consequent, celebrer les louanges de leur createur et de 
leur formateur, ceux-ci les condamnerent ;'i vivre dans les 
bois ct les ravines et leur chair fut destinee ;'t etre broyee 
sous la dent. 

Le chatiment de ces etres, habitants des forets ct qui doi- 
vent servir ;'i la nourriture de l'homme, rappelerait un peu 
la catastrophe qui mit fin, d'apres la donnee Mexicaine, au 
Tlatonatiuh on Tlachitonatiuh (Soleil de Terre). 

A cet evenement succede la formation de l'homme de 
lerre glaise. Gelui-ci avait bien recu le don de la parole, 
mais rintelligence lui fesait defaut. Aussi, les dieux me- 
contents de leur (euvre, le plongerent dans l'eau , oil il ne 
tarda point a se dissoudre. Cette destruction de la seconde 
race des creatures nous offre evidemment le pendant du 



(1) Pop. ni/i., liv. i , ]). "27. 



87 DKS AGES OU SOLEILS. 95 

deluge qui termine VAtonatiuh ou Soleil d'eau des peuples 
d'Anahuac. 

Le createur et le formateur prennent alors le parti do 
fabriquer une race d'hommes avec dti bois; ce qui nous 
rappelerait peut-rtre un peu, l'homme ne du frene, d'aptes 
Hesiode (1) et la Mythologie Scandinave (2). Gela ne nous 
rappelerait-il pas, davantage encore, la race indiennefet. 
sans doute, la race humaine toute entiere) sortant des ra- 
tines du Ceiba, suivant la tradition Tzendale (3). Ge Ceiba 
n'etait, on le sait, qu'une sorte d'embleroe ou mieux d'in- 
carnation du demi-dieux Imox, considere par ces peuples, 
comme leur Adam , le prototype de l'humanite. II symbo- 
lisait specialement les races barbares et autochthones par 
opposition aux populations civilisees qui plus tard fiuirent 
par les detruirc ou les refouler. 

Ge qui nous confirmerait dans cette maniere de voir, 
c'est que ces mannequins de bois se trouvent, comme il 
sera dit a l'instant, metamorphoses en singes. Or, les races 
civilisees des regions chaudes se sont generalement plucs 
a representer sous des traits simiens, les tribus barbares 
et d'origine etrangere. Le fameux Hanouman qui, a la tete 
de son armee de singes, aida Rama, representant de la 
nation Arietine, a conquerir l'ile de Ceylan n'etait, sans 
doute, que le roi de peuplades soit Dravidiennes, soit (4) 
Negro-Pelagiennes. 

Cependant, pour reprendre notre recit, ces nouveaux 
etres, vivant comme des brutes, ne se souvenaient plus du 
Cceur du Ciel, et c'est ce qui amena leur ruinc. Les attaques 



(1) Hesiode, v. 142 et suiv. 

(2) Grimm. : Deutsche Mythologie, 527, 537, 324. — M. A. Kuhn : Die Herab- 
kunft des fetters uad des Gcettertran&s, p. 21 et 25. Berlin, 1839. 

(3) Nunez de la Vega: Constitucioiies diwcesams del Obispado de Chiappa, 
tome i . p. 9. Roma , 1702. — Le My the d'Lnos, p. 133 tlu tome iv (Ge serie) des 
A iiiiales de Philosophic chrctieaae. 

(1) Ibid., p. 72. 



i)6 CONGRES DES AMERICANISTES. 88 

des animaux , specialement de divers oiseaux de proie s'a- 
joutent au debordement des caux et a d'affreux tremble- 
ments de terre, pour leur destruction. Ceux qui echappent 
a tous ces desastres, se trouvent changes en une espece de 
petits singes vivant dans les bois. II ne semble pas douteux 
que Tepoque oil vecut cette generation de mannequins tra- 
vailles de bois ne corresponde a YEhecatonatiuh ou Soleil 
d'air des ecrivains de la Nouvelle-Espagne. G'est ce que 
prouvc la transformation des humains en singes, puisque 
ces animaux etaient chez les peuplcs du Centre Amerique, 
le symbole du vent. 

G'est ici que semble s'arreterle recit des destructions des 
races crees d'apres le livre sacrc. II n'y en a que trois de 
mentionnees. Sans doute, la qualrieme devait amener la 
fm de la periode actuelle ct cela par l'element igne, le seul 
auquel role n'ait point encore ete assigne. 



3°. Ages du Monde d'apres le manuscrit Cakchiquel. 

M. l'Abbe Brasseur a donnc quelques extraits de cet 
ouvrage, connu egalement sous le nom de Memorial de 
Tecpan-Atitlan, et dont la premiere partie, au moins, est 
bien certainement l'ceuvre d'un savant indigene (1). 

II y est d'abord question des quatre cites du nom de Tu- 
lan, dont une en Xibalbay (probablement le Yucatan ou 
les rives du Tabasco) et une autre oil le Soleil se couche et 
qu'atteignirent les ancetresdela nation Gakchiquele, apres 
avoir traverse la mer. Puis l'auteur americain continue en 
ces tcrmes : 

«Le Chay-Abah (Pierre d'obsidienne) est issu de Xibal- 
»bay, le riche et puissant Xibalbay. L'homme est l'ceuvre 



(1) Alibe Brasseur: Hist, des nat. civil. (Pieces justiflcatives, n° 2), p. 12?.— 
Rcchcrches sur les mines de Paleaqite', chap, vi, p. 65. 



%{) DES AGES OU SOLEILS. 97 

»de son createur et formateur, et celui qui sert le createur 
»est ce Chay-Abah. Or, il (le createur) forma l'homme et le 
» perfection na dans la douleur. II essaya le bois, il essaya 
»Therbe, la Terre seule put entrer; mais il ne parla pas, il 
»ne marcha point; il ne se faisait ni sang, ni chair, disent 
»nos premiers peres, et nos anciens, 6 mes enfants. 

»On retrouvait rien a faire entrer (comme aliment), et, 
•>bien loin on trouva ce qui entrait. Or (il n'y avait) que 
»deux barbares sachant qu'il se rencontrait de l'alimenta- 
»tion dans Paxil, nom du lieu ou elle etait, et cos barbares 
ws'appelaient ULiuh et Koch. On la trouva dans l'ordure (re- 
»sidu) du mais; alors, le barbare Utiuh fut tue, en sortant 
»pour egrener le mais , et on l'envoya egrener par un bar- 
»bare du nom de Tiutiuh. De l'interieur de la mer vint par 
»le moyen de Tiutiuh, le sang du tapir et du serpent qui 
»entra pour la preparation de son mais, et le sang de l'hom- 
»me fut fait par son createur et son formateur. 

»Et ils savaient bien, eux, le createur et le formateur, 
»Alom, Quaholom , que e'etaient eux qui avaient forme 
»l'homme et fait son alimentation. Et l'homme (une fois) 
»fait, fut perfectionne. 

»Treize hommes et quatorce femmes furent faits. La trte 
»exista ensuite; ensuite, ils parlerent et ils marchc'rent. 
»I1 y eut leur sang et leur chair. Ils furent maries. (II y en 
»eut) deux qui devinrent les epouses d'un (seul). C'estpour- 
»quoi l'homme s'unit (se lia , se joignit) , l'homme d'autre- 
«fois, dit-on, 6 mes enfants. Ils eurent des filles, ils eurent 
»des garcons, et ils furent la premiere population. 

»Ainsi fut faite cette population. Ainsi, egalement, fut 
»fait Chay-Abah, qui se tient debout a l'eniree de Tullan, 
»oii nous etions.B 

Plusieurs observations doivent etre faites au sujet de ce 
curieux fragment, malgre Tobscurite de certains passages. 
Les periodes cosmogoniques y paraissent correspondre ;"i 
celles du livre sacre, bien qu'enumerees dans un ordre dif- 
ferent. Dans les deux documents en question , on nous re- 

TOMO II. 7 

7 



!J8 CONGRES DES AMERICAN1STES. 9l> 

presente le ereateur et le formateur obliges de s'y prendre 
a plusieurs reprises pour creer une humanite capable d'ho- 
norer les dieux et, par suite, digne de vivre et de se perpe- 
tuer. Une conception analogue se trouve, au reste, en bien 
des pays. Elle a du etre inspiree naturellement par le spec- 
tacle de tribus vivant a cote les unes des autres, mais a des 
degres fort inegaux de civilisation. L'on sait la theorie cos- 
mogonique exposec par un bel esprit hottentot a des rais- 
sionaires protestants. Le Dieu Supreme aura, d'abord, dit- 
il , fait le Boschesman sauvage et difforme , mais il trouva 
sa creature trop iniutelligente et trop semblable par les 
trails au crapaud. Alois, il fabriqua le Hottentot, voue a la 
vie pastorale. G'etait deja beaucoup mieux , mais le grand 
esprit ne se pouvait contenter a si bon compte. II fit, en con- 
sequence, surgir le blanc tout a fait civilise qui sait faire 
les armes a feu et construire les chariots a brnufs. A la dif- 
ference des narrateurs americains, l'enfant du cap ne par- 
lait pas de la destruction des types inferieurs , lors de l'ap- 
parition de chacune des deux races plus parfaites, et evi- 
demment, il ne possedait pas la moindre notion des recits- 
du livre sacre ou du manuscrit Gakchiquel. 

Quoiqu'il en soit, la premiere epoque serait, d'apres le- 
document que nous etudions en ce moment, celle ou le crea- 
teur et le formateur tentent de faire entrer le bois dans la 
confection du corps de 1'homme. Elle correspond au troi- 
sieme age du livre sacre, celui des mannequins travailles- 
de bois, et par suite , a YEhecatonatiuh ou «Soleil de vent»' 
des annalistes mexicains. 

II est vrai que le manuscrit Cakchiquel ne nous dit pas,, 
comme les documents precedents que ces hommes f>iits do 
bois aient ete metamorphoses en singes. Ces animaux cons- 
tituent, a nos yeux, le symbole, non seulement de l'element 
aerien, mais encore celui des populations sauvages rencon- 
tres par les colons civilisateurs sur les rives du Tabasco et 
de rUzumacinta. De la viendrait meme le nom de ce der- 
nier cours d'eau, appele en mexicain Otzomatzintlan , litt. 



91 DES AGES OU SOLEILS. 9'J 

«Aupres des seigneurs singes. » Ajoutons, qu'aujourd'hui 
encore, les singes constituent aux yeux des negres des iles, 
une race d'hommes qui s'est refugiee dans les bois , pour 
vivredans l'oisivete. «Ces petits mondes, disent-ils, paspar- 
ler, pour ne pas travailler.» Par une contradiction digne 
d'etre signalee , les Mantras de la peninsule de Malakka 
voient, eux aussi, dans une certaine espece de gibbons qui 
peuplent leurs forets, les freres de leurs premiers parents (1). 
lis se rapprochent done autant de theoric Darwinienne que 
s'en eloignent les centro-americains. La seconde phase, mar- 
quee par l'emploi de l'herbe avec laquelle les dieux ne reus- 
sirent point a fabriquer le corps de 1'homme nous rappelle- 
rait, quoique d'une facon un peu obscure, la premiere pe- 
riode de creation du livre sacre, celle des animaux sauvages 
spee des herbivores. II n'y a gueres, ell'ectivement, que ces 
derniers, dont la chair puisse se trouver destinee a etre bro- 
yee sous la dent. Ce deuxieme age du manuscrit Cakchiquel 
repond done bien certainement au Tlachitonatiuh ou « So- 
leil do Terre» des Mexicains. 

Enfin, les dieux sont plus heureux dans leur troisieme 
tentative, et ils parviennent a faire entrer la Terre dans la 
composition du corps humain. Le recit de rannalisle Gua- 
temalien ferait presque TefTet d'une paraphrase de la Bible, 
laquelle nous represente le createur formant 1'homme d'un 
peu de limon (2). La correlation de l'age ou s'accomplit ce 
grand ceuvre avec le Soleil de Terre des Mexicains semble- 
rait, a priori, chose evidente. Rien, toutefois, ne serait a 
notre avis, moins exact. Nous avons deja vu, dans le livre 
sacre, les hommes de terre glaise se fondre au milieu de 
l'eau, ce qui rappelle le deluge des habitants de la vallee 
d'Anahuac. Par consequent , cette troisieme periode n'est 
autre chose que YAtonatiuh ou « Soleil d'eau.» 

(1) M. T. de Castelnau : M&moire sur les Mantras , p. 134 au 1' vol. de la Re- 
vue de Philologie et d'Ethnogmphie. Paris , 1876. 

(2) Ge'iiise, chap, ii, vers. 7. 



100 CONGRES DES AMERICANISTES. 92 

Toutefois, l'homme fait de terre n'avait ni chair, ni sang, 
il ne marchait pas et les termes employes pour le depeindre 
par le narrateur nous font souvenir de ceux du prophete, 
lorsque, dans le psaume in exitu, il parle des idoles des 
nations. Dans le langage figure des Americains, cela vent 
dire que l'humanite etait encore barbare, qu'elle n'avait 
accompli aucun progres dans la voie de la civilisation. La 
vie policee et, par suite, le quatrieme ou dernier age sem- 
blent commencer avcc le voyage entrepris par les deux 
barbares, a la recherche du mai's que Ton decouvre en 
Paxil et Cayala. M. l'Abbe Brasseur a constate Pidentite de 
cette mysterieuse con tree avec les fertiles regions du Ta- 
basco et de l'Uzumacinta on s'etablit la colonie civilisa- 
trice (1) venue de l'Orient, par mer, sous la conduite du 
fabuleux Quetzalcohuatl. G'est le Tlalocan ou Paradis ter- 
restre de la Mythologie Mexicaine. Quant aux deux barba- 
res dont le nombre se trouve porte a quatre , dans d'autres 
documents, ils personnifient a la fois les Bacabs ou genies 
des points de l'espace et les sauvages indigenes de la Nou- 
velle-Espagne inities a la connaissance de la science agri- 
cole par les nouveaux venus. Le recit de la mort de Utiuh 
litt. l'« Agouti » ne renfermerait elle pas une allusion a la 
defaite des indigenes contre lesquels les colons debarques 
d'Orient eurent, sans doute, a lutter? (2). 

L'on ne nous dit pas que son compagnon Koch, litt. «Gor- 
beau» ait eprouve le mrme sort. II pourrait done (Hre ainsi 
que Tiuiiuh que Ton envoie egrener le mais a la place 
d' Utiuh , l'embleine des races primitives converties enfin ;i 
la vie policee. Nous ne saurions donner une explication 
bien claire du passage oil Ton nous represente Tiutiuli 
fesant venir de Tautre cote de la mer. le sang de serpent 



(1 A1)bC Brasseur : Hist, des nat. civil., t. i, liv. 1, chap, n, pag-es 60 et 61. 
(2 Ifemede Philologie et d'Ethnographie,t.m. Paris. 1S78. — Des animanx 
■iyniOo!ifji'es con si (fere's dan * lent' relation uvr les points tie l'espace, p. '2H9 et suiv. 



93 DES AGES OU SOLEILS. 10] 

et de tapir qui servent a preparer le mai's. Evidcmment, on 
decouvre la une allusion a l'espece de culte rendu par les 
populations de ces regions au serpent et au tapir; mais 
pourquoi faut-il rapporter le sang de ces animaux de l'in- 
terieur de la mer? Serait-ce une preuve que l'Ocean etait 
considere par les Gentro-Americains, aussi bien que par 
certains philosophes de l'antiquite, comme le berceau de la 
vie et le pere de toute creature animee ? L'interieur de la 
mer voudrait-il dire ici «ce qui est au dela des eaux», les 
regions lointaines oil Ton ne peut arriver qu'en vaisseau 
et d'ou sans doute etaient venue la population civilisee 
des sectateurs de Quetzalcohuatl? Precisement, les monu- 
ments de terre a formes animales eleves dans la vallee du 
Mississipi, nous presenlent parfois la figure d'un serpent, 
et l'effigie en terre du tapir a ete recontree dans l'etat de 
Wisconsin (1). Pour que Ton ait songe a representer ces 
animaux au moyen de Tumuli, il fallait bien qu'ils fussent 
a un degre quelconque, considered comme sacres. II est 
vrai qu'il y a loin du Wisconsin aux regions du Sud-Est du 
Mexique, et d'ailleurs, les debuts de la civilisation dans la 
vallee du Mississipi qui ne remontent peut-etre pas au dela 
de la fin de la periode Merovingienne, semblent beaucoup 
plus recents que l'epoque de l'arrivee du fabuleux Quetzal- 
cohuatl au Mexique, laquelle serait a peu pres contempo- 
raine de notre ere. Suivant toutes les apparences, c'est cette 
derniere migration a laquelle fait allusion Sahagun , lors 
qu'il nous parle des Nahous qui, montes sur sept galeres 
aborderent a Panuco, pour se rendre de la, par terre et en 
longeantla cote, jusquedans la region Sud-Est du Mexique. 
L'abbe Brasseur voit dans Chay-Abah, litt. « Pierre d'ob- 
sidienne», la symbole de la caste guerriere ou de la no- 
blesse. On sait, en effet, que la pierre entrait frequemment 



(1) MaMi-iaux ■pour sctira Vltistou-ede Vhomme, 8-9 e livraison, 18"), M. it cl 
Warner, Ua tumulus a forum d'el^phaat^ p. 369. 
7* 



102 CONGRES DES AMEIUCANISTES. 94 

dans la fabrication des amies chez les peuples de la Nou- 
velle-Espagne. Souvent ils armaient leurs lances de pointes 
d'obsidienne. Leur Macuahuitl ou epee-scie consistait en 
une espece de baton muni des deux cotes de fragments d'ob- 
sidienne, tranchants comme des rasoirs. La classe militaire 
chez les Cakchiquels aurait done tire son nom des armes 
dont clle se servait dans les combats. Ainsi, les citoyens 
et, a 1'origine. les seuls patriciens de l'ancienne Rome ti- 
raient leur qualification de Quirites, d'un vieux mot Sabin 
significant « pique » ou « lance. » Toutefois, une objection 
sorieuse nous semble pouvoir ctre faite a rexplication pro- 
posed par le docte abbe. L'on nous represente Chay-Abah 
comme spccialement consacre au service divin, a peu pros 
comme Levi et ses enfants chez les juifs. Or, le service 
divin constitue par excellence le partage, non du guerrier, 
mais du pretre. Chay-Abah serait done plutot, a notre avis, 
l'emblome du sacerdoce. N'oublions pas en effet, le role 
important devolu a I'obsidienne, dans les ceremonies du 
culte. G'etait au moyen d'un couteau fait de cette substan- 
ce, que le sacrificateur ouvrait la poitrine du captif immole 
en l'honneur des dicux, pour lui arracher le cocur. 

Enfin, la facon meme dont l'auteur americain s'exprime 
en deux endroits, merite d'etre signalee. Parlant des pre- 
miers homines de l'age actuel « ils eurent, nous dit Fanna- 
liste, des filles et des fils». Ge n'est pas evidemment, sans 
intention, que le sexe feminin se trouve ainsi mentionne 
avant le sexe masculin. Nous y voyons une preuve de la 
suprematie attribuee en quelque sortc par ces peuples au 
priricipe femelle. Ainsi que M. Angrand l'a constate le pre- 
mier, les Tolte-ques du groupe Oriental donnaient la pre- 
eminence au ling am, embleme du Soleil (1). Au contraire, 
pour les Tol toques Occidentaux dont fesaient partie les 



(1 M. 1.. Aii_;-i;inil : Y'lfrx hiii/w.nci'iU'H.— f)e* rouleid's considei'es coaiiiie sij"'- 
W'.vs "' s'li./ts i!" riu, ■!;,,,!, p. iiji [on note) du tome vm des Antes fle le Socir't ■ 



D5 DES AGES OU SOLEILS. 103 

Cakchiquels, tout comme les Quiches, bien qu'ils eussent 
acepte certains donnees propres au courant Oriental, c'etait 
la Lune, embleme de la puissance femelle qui obtenait la 
priorite dans la formation des fores. Du reste, dans d'autres 
■documents indigenes encore, le sexe faible a le pas sur 
l'autre. Citons quelques exemples: 

«On celcbre ensemble ceux qui sont la Grand-mere et 

■ol'aieul, Xpiyacoc, Xmucane (1), deux fois grand-mere, 

»deux fois a'ieul. 

»Comme il fut dit par la more, le pore de la vie (2). 
^Commence done a parler, 6 toi qui engendres, et mets 
»au monde, notre grand-mere et notre a'ieul (3). 

»Alors ce fut le moment do jeter le sort, leur dirent une 
wvieille et un vieillard (4). Aussitot, ils commenccrent a 
» parler de faire et de former notre premiere more et notre 
»premier pore (5). 

»On les appela simplement des fores faconnes et formes: 
»ils n'eurent ni more ni pore (6). 

nG'estla d'abord, qu'ils se f on din-en t (7), ils engendrerent 
»des filles, ils mirent au monde, des fils, au sommet du 
»(mont) Hacavitz; » nous apprend le livre sacre en parlant 
des tribus du Quiche. 

«Alors nos mores (8) et nos pores nous donnorent leurs 
»ordres» ajoute le mome ouvrage, en racontant le depart 
de Tullon. 

A Teotihuacan, ville de civilisation Nahuatle (9), une 



'D Popol mih., preambule, p. v. 

(2) Ibid., premiere partie, chap, i, \>. 7 

(3) Ibid., ibid., chap, n , p. 21. 

(4) Ibid., ibid., chap, n, p. 23. 

(5) Ibid., ibid., troisieme partie, chap, i, p. 197. 

(6) Ibid., ibid., chap, n, p. 199. 

(7) Ibid., ibid., quatrieme partie, chap, v, p. 283. 

(8) Recherches sur les mines dc Palenque, chap, vi, p. 0o. 

(9) Ibid., chap, vi, p. 63. 



104 CONGRES DES AMERICANISTES. 06 

pretresse portait le sceptre, pour veiller sur les tombeaux 
ties hommes de la nation. 

Nous avons parle dans un precedent ouvrage de la pre- 
tresse institute par Votan, dans le sanctuaire de Huehue- 
tan, pour presider le college des vieillards (i). 

11 paraitrait meme que les animaux femelles etaient sou- 
vent preferes pour les sacrifices: «donnez nous, disent les 
»pretres , les femelles des cerfs et les femelles des ois- 
»eaux» (2). 

L'on voit que le manuscrit Cakchiquel tout comme le 
livre sacre et l'histoire d'lxtlilxochitl font commencer l'age 
present par l'arrivee de Quetzalcohuatl et de ses compa- 
gnons. II en est ainsi dans tous les documents rediges chez 
les peuples appartenant au systeme de civilisation Occiden- 
tal et qui neanmoins avaient adopte la donnee orientale 
des quatre cataclysmes, chez les peuples, en un mot, inities 
a la civilisation par les Nahoas de Sahagun. 

Le manuscrit Cakchiquel est, a notre connaissance, le 
seul ouvrage qui debute par l'age de Tair. Tous ceux que 
nous avons etudies jusqu'a present, commencent soit par 
celui de la Terre, soit par celui de l'eau. 



4°. Ages du Monde chez les Mayas, d'apres Cogolludo. 13) 

Gette donnee se retrouve egalement chez les Mayas du 
Yucatan. lis en admettaient trois deja ecoules, le quatrieme 
constituant 1'epoque presente. Les deux premiers cycles 
auraient ele, d'apres Cogolludo, termines par des terribles 
epidemies qui detruisirent la race humain d'une facoo si 
rapide et si complete que les buses et autres oiseaux de 
proie vinrent s'etablir dans les maisons des villes, afin de 



(1) Le Mr/the du Votan, t. n des Actes de la Soc.jrftilol., p. 15. 

(2) Pop. cic/i., quatrieme partie, chap, v, p. 285. 
v 3) Cogolludo: Hist, de Yucathau, lib. iv, cap. v. 



97 DISS ,*GES OU SOLE1LS. 1U5 

se repaitre des caclavres de leurs anciens habitants. Aussi, 
les evenements qui mirent fin a ces deux periodes etaient 
ils designes du nom de «morts subites.» Le troisieme age 
se termina par un ouragan qui souffla des quatre points 
de l'horizon ou suivant d'autres, par un deluge appele hun 
yecil, terme que l'auteur espagnol traduit par « Inondation 
des arbres». Les eaux s'elevant jusqu'au sommet des mon- 
tagnes auraient detruit toutes choses. Remarquons qu'ici, 
tout comme dans le livre sacrc, Touragan est accompagne 
du debordement des eaux , d'un veritable deluge. 



5°. Traditions Yucateques recueillies par Landa. 

Get auteur ne parle point, il est vrai, de la doctrine des 
ages, au moins d'une facon explicite, mais plusieurs des 
faits, par lui rapportes comme historiques, nous semblent 
s'y rattacher d'une facon incontestable. Ainsi , il nous 
apprend que 20 ans environ apres la mine definitive et 
l'abandon de Mayapan, evenement dont, au reste, il ne 
nous donne point la date exacte, sur les huits heures du 
soir, par une nuit d'hiver, le vent commenca a suffler. II 
alia toujours en croissant, pour se changer bientot en un 
ouragan qui soufflait des quatre points cardinaux. Tous les 
arbres parvenus a un certain degre de croissance furent ren- 
verses par la violence de la tempete, ce qui occasionna la 
destruction de beaucoup de betes fauves. Toutes les mai- 
sons un peu elevees dont la couverture etait de paille et ou 
Ton avait allume du feu, a cause de la temperature, devin- 
rent la proie des fiammes. Beaucoup de monde perit et la 
plupart de ceux qui echapperent au desastre « resterent es- 
tropies des coups qu'ils avaient recus sous les madders de 
leurs maisons.» 

«Cet ouragan, poursuit le narrateur, dura jusqu'au len- 
»demain midi. On trouva que ceux qui s'etaient tires de la, 
»sains et saufs, etaient les habitants des maisons les plus 



106 coxcniis des americanistes. 98 

»petites, ainsi que les nouveaux maries.» Effectivement, 
d'aprcs l'usage du pays, ces derniers occupaient pendant 
les premieres annees suivant leur union, des cabanes cons- 
truites devant la maison de leur pere ou de leur beau-pere. 
A la suite de cet evenement, la peninsule Yucateque aurait, 
et pour cause, perdu le nom de «Terre du gibier, Terre des 
oiseaux» qu'elle portait anterieurement et elle resta tene- 
ment depouillee d'arbres, ajoute l'ecrivain espagnol «qu'il 
»semble actuellement que ceux qu'il y a, furent replantes 
»tous ensemble, tant ils sont tous d'egale hauteur, et qu'on 
»j'etant les yeux sur le pays de quelque point eleve, on di- 
»rait que les bois ont ete partout tallies avec des ciseaux.» Ge 
cataclysme aurait done eu lieu vers l'an 1388 de notre ere. 
A ces evenements succederent quinze annees de paix et 
d'abondance. Mais voici qu'au moment de la recolte des 
fruits, une epidemie de fievre pestilentielle vers l'an 1403, 
vint s'abattre sur le Yucatan. Elle ne dura que vingt-quatre 
heures, ce qui lui suffit pour occasionner d'horribles rava- 
ges. Apres que l'acces de fievre avait cesse , le corps des 
malades enflait, puis crevait rempli de vers. La plus gran- 
de partie des recoltes fut perdue, faute de bras pour la re- 
cueillir, tant la mortalite avait ete considerable. L'on eut 
ensuite seize annees d'abondance, mais troublees , par des 
guerres intestines, souvent fort cruelles, puisque dans un 
seul combat, il aurait peri, dit la tradition, jusqu'a cent 
cinquante mille hommes. La paix enfin retablie, le pays 
gouta vingt annees de repos. Ensuite, survint unenouvelle 
epidemie. Le corps des patients se couvrait de grosses pus- 
tules, puis entrait en putrefaction, a tel point qu ; au bout 
de quatre ou cinq jours, les membres se detachaient du 
tronc, en exhalant une horrible puanteur. Etait ce une 
epidemie de petite verole que les espagnols auraient ap- 
porte lors de leur premiere expedition* dans le pays? (1). 

(1) Landa: Relor. </,• las cows tie 1'ncat., trail, par I'abbe Brasseur, §. x, p. 5s 
ot suiv. 



\){) DES AGES OU SOLEILS. 11)7 

Gogolludo ne fournit aucun element suivi de compu i 
pour les cataclysmes dont il parle. Get auteur se borne a 
attester la haute anliquite du deluge. Landa, lui, malgre le 
peu de precision de son langage, se montre bcaucoup plus 
explicite. S'il ne nous donne point les annees auxquels les 
evenements s'accomplirent, du moins, il fournit deux points 
de repere certains: 1°, la destruction de la ville de Maya- 
pan; 2", l'epoque on lui-meme ecrivait. Tous les autres fails 
se viennent ranger a leur place entre ces deux dates extre- 
mes. Grace a ces renseignements, nous allons pouvoir sup- 
plier au silence de l'auteur et sauf une legere erreur de un 
ou tout au plus, deux annees , retablir la cbronologie plus 
ou moins certaine de l'histoire Yucate jue. Landa fixe la 
destruction de Mayapan a 125 ans avant l'epoque ou il re- 
digoait son livre. Ici, il importe de bien preciser l'evene- 
ment auquel notrc auteur fait allusion, car Thistoire men- 
tionne deux destructions de la metropole Yucateque , Tune 
definitive et qui aurait eu lieu, d'apres le calcul de Pio Pe- 
rez entre les annees 1441 et 14G1 et l'aulre plus ancienne, 
qui doit etre reportee entre 1281 et 1301. Evidemment, ce 
ne peut-etre de celle-ci qu'il est question dans l'ouvrage de 
Landa, puis que ce missionaire est ne en fan 1524, c'est-a- 
dire, plus de deux siecles apres cet evenement. Ainsi done, 
le point de depart de la chronologie de Landa devra etre 
cherche entre cetteperiode 1441-1461. II est mcrae facile de 
demontrer que Fepoque en question doit etre abregee de 7 
ans au moins, puisque 125 ans ajoutes a 1461 donnent 1586 
et que Landa mourut en 1579. Mayapan n'a pas done pu 
utre detruite plus tard que 1454 ni plus tot que 1441 (1). 

Mais il y a plus, tout nous porte a regarder l'annee 157.S 
comme Tune de celles au ecrivait le missionnaire espagnol. 
Effectivement , nous savons qu'a la suite d'un auto-da-fe 
qui avait eu lieu, par ordre de Landa, au Yucatan, ce mis- 

(1) Se'rie des e'poqi'cs de l'histoire Mayo . j>. 127 de la Relation dit las ensns He 
Yucatan. 



108 CONGRES DES AMEIUCANISTES. 100 

sionnaire fut oblige de se rendre, sans retard, en Espagne. 
On l'accusait d'avoir usurpe les fonctions episcopates. Ab- 
sous par le Conseil des Indes , Landa revint en Amerique, 
dans le cours de l'annee 1573, comme seconde eveque de 
Merida (1). Or Landa parle tout au long dans sa relation, 
de cet Auto-da-fe, mais ne fait pas la moindre allusion aux 
evenements qui suivirent. De la, on peut inferer qu'a l'epo- 
que oil il redigeait sa relation, c'etait la le dernier acte sail- 
lant de son administration. Dans cette hypothose, la ruine 
de la metropole Yucateque devra etre reportee a 1447 ou 
1448 de notre ore. En nous aidant ainsi des donnees four- 
nis par Landa , nous pouvons dresser la serie chronologi- 
que suivante: 

1° Ruine de Mayapan 1447-48 

2° Grand ouragan , 1467-68 

3° Periode d'abondance de 1467-68 a 1482-83 

4° Premiere epidemie 1482-83 

5° Periode d'abondance et de guerres intestines 1498-99 

6° Periode de paix de 1498-99 a 1518-19 

7° Seconde epidemie 1518-19 

8° Epoque ou ecrivait Landa 1572-73- 

9° Epoque du retour de Landa au Yucatan 1573 

10° Epoque de la mort de Landa 1579 

Peut-etre sera fc-on porte a se demander ce que ces catas- 
trophes qui ne datent que de la fin de la moyen-age, ou 
tout au plus des debuts de l'epoque moderne ont a demeler 
avec Thistoire cosmologique et la theorie des ages. Mais 
tout d'abord , nous remarquerons le nombre consacre de 
trois, donne par Landa, comme celui de ces evenements 
nefastes, car s'en tenant aux boulversements naturels, il 
ne parait point faire entrer en ligne de compte les guerres 
et ruines des villes. Or, ce nombre esf precisement celui 



(1) Relation de Ivs cosas de Yucatan, Intrort., p. vn. 



101 DES AGES OU SOLEILS. 109 

des ages deja ecoules et des cataclysmes qui les terminent, 
d'apres tous les recits de Tecolc quaternaire. De plus , on 
reconnait facilemenl Tidentite des faits rapportes par les 
deux ecrivains du Yucatan. De part et d'autre, il est ques- 
tion de deux pestes et d'un ouragan ou deluge. Seulement, 
ces evenements que Cogolludo parait nous donner commu 
fort anciens et sans chercher a en preciser la date, Landa 
les indique presque comme contemporains. 

Tout ceci s'explique par la tendance generale chez les 
races de la Nouvelle-Espagne, comme chez bien d'autres 
sans doute, a entremiMer les faits rapportes par la legende 
avec ceux de l'histoire reelle. Ainsi, nous avons vu Ixtlil- 
xochitl faire succeder la crise du vent a l'arrivee des Nahoas 
Orientaux commandes par le fabuleux Quetzalcohuatl. 
Nous admettrions done volontiers que les deux epidemies 
relatees par Landa peuvent avoir bien reellement desole la 
peninsule, un petit nombre d'annees avant la conquete 
espagnole, mais vraisemblablement l'importance qu'il leur 
attache , vient precisement de la confusion par lui faite 
e ntre ces funestes evenements et les deux mortalites, pro- 
bablement mythiques, indiquees par Cogolludo. Sans cela, 
il n'en eut parle qu'en passant, comme il le fait de la se- 
cheresse et famine qui ravagea le pays, apres le depart 
de. Montejo. En outre, cet ouragan lequel deracine tous 
les arbres de la peninsule ou les taille, de la meme facou 
qu'un instrument tranchant ne nous parait pas plus qu'a 
M. Brinton du domaine de la meteorologie reelle (1). Bien 
que donne par Landa, comme anterieur de moins de 20 
ans a la decouverte de 1'Amerique, il n'en offre point un 
caractere moins evidemment mythique. 

Quoiqu'il en soit, le tableau suivant permet de juger d'un 
seul coup d'oeil, de l'ordre assignc a chaque age, ainsi qu'au 
cataclysme qui le,termine, d'apres les divers recits appar- 
tenant aux deux systemes dont nous venons de parler. 

(1) M. Brinton : The Myths of the N. Wor/tf. chap. vu. p. 214. 



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CONGRES DES AMERICANISTES. 



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103 DES AGES OU SOLEILS. ill 

§. III. DES AGES COSMIQUES CHEZ DIVERSES TRIBUS DU 
NOUVEAU MONDE. 

I. Legende Tlascalteque. — Une tradition analogue a cclle 
dont nous venons de constater l'existence chez les Mexicai- 
nes, Guatemaltrques et Mayas devait se retrouver egale- 
ment chez les indiens de Tlascala. Malheureusement, les 
renseignements a nous fournis sur ce poiut, se reduisent a 
fort peu de chose. Sur la foi d'antiques traditions, les Tlas- 
calteques, nous dit-on, croyaient le monde eternel; toute- 
fois, il aurait change deux fois de forme, la premiere a la 
suite d'un deluge, la seconde par le fait des vents et des 
tempetes (1). Raisonnant par analogie, nousavons tout lieu 
de croire a quelqu'inexactitude de la part du narrateur et 
il nous parait presque certain que les habitants de Tlascala 
devaient admettre un plus grand nombre de crises cosmi- 
ques. Quoiqu'il en soit, la Nouvelle-Espagne merite d'etre 
considered comme la terre clasique des traditions relatives 
aux ages du monde. Ge n'est pas a dire , au reste, que Ton 
n'en rencontre certains versions propres a d'autres nations 
du nouveau monde. Tl est bien remarquable que, presque 
toutes, elles semblent inspirees exclusivement par la donnee 
Occidentale, puis qu'elles nous representent d'ordinaire la 
destruction du monde par le feu , comme un fait dejci ac- 
compli. De la, cette conclusion naturelle, que contraire- 
ment a Topinion du savant Humboldt les invasions Tolte- 
ques, proprement dites, ont du se repandre bien plus loin 
du Sud que l'isthme de Panama. Ce n'est pas, on l'a vu 
deja, la seule erreur dans laquelle soit tombe le docte Alle- 
mand, relativement a la question qui nous occupe. 

II. Legendes Peruviennes. — L'on signale au Perou,la 



(1) Herrera: Histoire generate des rot/ages, vol. xvm, p. 597. (Edit. Hollaii- 
daise.) 



112 CONGRES DES AMERICANISTES. 104 

presence des deux legendes relatives aux crisss cosmiques 
et qui pourraient bien avoir ete prises, chacune a une ecole 
differente. D'apres l'une on coraptait cinq soleils ou ages du 
monde (y compris evidemment lage present) dont le der- 
nier aurait commence Tan 1042 de notre ere, c'est-a-dire, 
qu'en le fesait contemporain des origines de la monarchie 
Incacique et anterieur, seulement , d'environ cinq siecles a 
la conquete espagnole. Les dieux auraient, d'apres la tradi- 
tion, ete inventes apres ce dernier Soleil, pour remplacer 
ceux qui avaient ete engloutes ou detruits par la mer, a la 
fin du Soleil precedent (1). Celle signifie simplement que 
le plus ou moins fabuleux Manco-Capac, fondateur legen- 
daire de la dynastie Qquichua, aurait etabli une nouvelle 
forme de religion ou peut-etre simplement restaure un 
ancien culte, longtemps dedaigne ou mis en oubli. En tout 
cas, les Peruviens en admettant ainsi la naissance de nou- 
velles divinites allaient beaucoup plus loin que les habi- 
tants de la Nouvelle-Espagne. Ges deruiers, nous Tavons 
vu, placaient les ages ecoules sous la protection speciale de 
quelques unes des deites de leur pantheon et n'admettaient 
de renouvellement que pour le genre humain, les corps 
celestes et peut-etre le globe de la Terre. 

De ce que nous venons de rapporter , il resulte , ce sem- 
ble, que le recit Peruvien completement d'accord avec ceux 
du Vaticanus et de Phistoire des Soleils, fait immediate- 
ment preceder notre epoque de l'age de l'eau et du deluge. 
La confrontation avec d'autres traditions d'origine Qqui- 
chua tendrait a nous confirmer dans cette maniere de voir. 
Ainsi, les habitants du Perou, dit-on, se regardaient comme 
Autochthones, crees apres le deluge et peres de tous les au- 
tre* peuples (2). Sept hommes seulement, auraient echappe 



(1) Bias Valera: A pud Garcilaso, Commentaries realcs, lib. n, cap. vi. t. i. 
p. 142. Madrid, 1723. 

(2) Acosta: Historic general y natural de Indias , t. i, lib. i, cap. xxv. Ma- 
drid, 1792. 



105 DES AGES OU SOLEILS. 113 

a la grande inondation, et repeuple d'abord le Perou, puis 
le reste de l'Univers. Pendant le cataclysme, la grotte de 
Pacaritambo leur servit de refuge. La famille des Incas 
descend directement de celui des hommes qui, le premier, 
quitta la grotte en question, et c'est un des titres qui lui 
assurent le droit au trone. La ville de Tiaguanaco aurait ete 
fondee apres le deluge par un Viracocha, sorti du lac de 
Titicaca. Depuis une epoque fort reculee, Ton celebrait des 
sacrifices humains dans une ile de ce lac, en l'honneur du 
Soleil qui avait echappe au deluge. 

II semblerait done, qu'a la difference des peuples de la 
Nouvelle-Espagne, les Peruviens crussent que les convul- 
sions qui avaient agite notre globe n'etaient pas toujours 
accompagnees de la destruction des corps celestes. Nous 
n'insisterons pas sur la pretention qu'ils emettaient d'etre 
les ancetres de toutes les autres races. Elle parait leur avoir 
ete commune avec Men d'autres nations. En tout cas, Ton 
pourra etre surpris que les Peruviens adinissent cinq ages 
cosmiques, M. Angrand ayant constate qu'ils appartenaient 
par leur regime de civilisation au groupe Tolteque Orien- 
tal (1). Or, nous l'avons deja vu, Tun des caracteres dis- 
tinctifs des Orientaux, e'etait de ne reconnaitre que quatre 
periodes mythiques , tandis que les Occidentaux en recon- 
naissaient cinq. La cause de cette anomalie ne serait elle 
pas la suivante? La doctrine des ages semble avoir joue un 
role bien moindre dans les traditions Orientales que dans 
celle des Tolteques Occidentaux. Par consequent, ils de- 
vaient naturellement etre disposes a subir, sur le point en 
question , l'influence de ces derniers. Les sujets des Incas 
ont parfaitement pu recevoir la doctrine des cinq ages, des 
populations qui out eleve les monuments de Tiaguanaco, 
avec lesquelles , ils ont du forcement se trouver plus ou 
moins en contact et dont la civilisation etait toute mexi- 
caine et occidentale. 

(1) Voy. Lettrc a M. Deli/, sur lex antiquUe's de Tiaguanaco (in fine;. 

tomo n. s 

8 



l!i coxmms m:s amehicanistes. lili; 

En tout cas, les sepl pcrsonnages sauves du deluge d'apres 
la legende Peruvienne nous rappcllent singulirrement les 
sept compagnons do Quetzalcohuatl. lis avaient debute par 
(Hre dix-neuf, non compris leur chef, mais douze d'cntre 
eux perissent dans les eaux diluviennes (1). D'apres la Bi- 
ble, au contraire, il y aurait eu huit personnes de sauves, 
Nor et sa femme, ses trois ills et leurs epouses (2). Une au- 
tre legende Peruvienne qui pourrait n'etre consideree que 
com me une forme alteree de celle des centro-americains 
parle de deux destructions du genre bumain seulement, 
l'une par la famine et l'autre par les eaux. Suivant les uns, 
quelqucs hommes auraient echappe au desastre. D'apres les 
autres, au contraire, tout le monde aurait peri. Trois neufs, 
tombant du ciel donnerent naissance a une nouvelle race 
de mortels. Du premier qui etait d'or, sortirent les pretres. 
Le second, lequel etait d'argent donna naissance aux guer- 
riers. Enfin, restait un couf de cuivre d'oii proviut le menu 
peuple (3). Des mytbes quelque peu analogues se retrou- 
vent chez les Indous et les Scandinaves relativement a l'ori- 
gine des diverses casles ou classes sociales. 

III. Lrgende des Tupis. — Ge peuple qui habitait le Bre- 
sil meridional, sur les rives de l'Atlantique possedait, lui, 
aussi, certaines lcgendes offrant un caractrre cosmogoni- 
que. L'une aurait trait a une destruction du monde par le 
feu, l'autre par l'eau et se rapporterait , sans aucun doute, 
comme nous le verrons tout a l'heure, ;i une epoque plus 
recente. Etaient-elles speciales chacune a une fraction de 
tribu ou bien existaient elles concurrement au sein de la 
masse de la nation ? G'est evidemment cette derniere opi- 
nion que nous suivrions de preference , et, dans ce cas, il 
faudrait admettre necessairement qu'unc thcorie des ages- 



1; RecJtei'ches sur les suites 'le Pi'leagnf, chap, vi, p. (53. 
"2j H<fuise, chap. vn. vers^7. 

(3) Avenilano: Sv,-,,io,ies (Lima, 648) dans lea AdtigRedades pe>'a<!,t"x de 
MM. Rivero et Tschudi, p. 111. 



107 DES AGES OU SOLEILS. 115 

dii monde, quelquc peu analogue a ccllc des mexicains se 
retrouvait jusque chez les Tupis. No tons, cependant, que 
les narrateurs qui nous rapporlent l'uiio de res legcndes 
sont muets sur l'autre, et vice-versa. Voici , on tous cas, ce 
que les peuplcs nous racontenl relativemcnt a la grandc 
conflagration. 

«La premiere cognoissance, doncq, que ces sauvages out 
»de quelquc chose qui surpossc la terre esl, d'ung qu'ils 
»appellent Monan, auquei ils attribuent les memos perfec- 
tions que nous faisons a Dieu, le disant estre sans fin ct 
osans commencement et autheur de tout ce qui est en cieux 
»et terre, sans toutefois faire mention de la mer ni d'Aman 
»Atonppan qui sont les nuees d'eau en leur langue, disans 
»que la mer a etc faite par un inconvenient arrive ;i la 
»tcrre, qui auparavent etait unie et plate, sans montagncs 
•Miuelconqucs , produisanl loutes clioscs pour l'usage de 
»l'honime. Or, la cause pour laquclle i'ut faite la mer, ils 
»vous la deduisent en cette sorte. Comme ainsi soit que les 
nhommes, en leur plaisir et jouissance de ce que produisait 
»la terre, arrousee et aidee de la rosee du ciel, advint qu'ils 
ss'oublierent en leur facon de vivre, vivans desordenement. 
»Ils tomberent en telle et si grande folie qu'ils commenc'- 
»rent a mespriser Monan, lequel pour lors, ils disent qu'il 
»demourait parmi eux et y frequentait fort familicrernenl. 
»Monan , voyant l'ingratitude des homines, leur meschan- 
»cete, et ce mepris qu'ils faisoicnt de lui, (jui les avait ainsi 
»bien heures, se retirad'eux, puis fit descendre Tata (1) qui 
»est le feu du ciel, lequel brusla et consuma toul ce qui 
»etait sur la face de la Terre, et y besoigna le feu de telle 
»sorte, qu'il baissa la Terre d'un cote ct la haussa de l'au- 
Dlre, de telle maniere qu'ellc fut redigee en la forme que 
»nous lui voyons, sca3voir en vallons, collines et monlagnes 
»et en longue estendiie de quelques belles campagnes. Or, 

(1) Tata siynifie simplement «Feu » en lanyue Tupi , et non |ta« un «feu 
parti culier. 



116 CONGRES DES AMEHIC AXISTES. 108 

»de tous les hommes, il n'y en eut de sauve qu'ung, lequel 
»se nommait Irin-Monge, lequel Monan avait transporte du 
»ciel en aultre lieu afin qu'il evitat la fureur du ce feu tout 
»consumant. Cet Irin-Monge voyant- tout ainsi destruit, 
»s'adressa a Monan, avec larmes et soupirs, «Veux tu aussi 
»destruire les cieux eL leur ornement? He, oii sera desor- 
»mais notre demeure? Que me servira de vivre, n'ayant 
»aucun qui me soit semblable?» Monan, a ces mots, fut tant 
»emu de compassion , que voulant remedier au mal qu'il 
»avait fait a la terre, a cause des peches des hommes, il fit 
»pleuvoir en telle abondance sur la terre que tout le feu fut 
»estaint, et ne pouvans les eaux s'en retourner en haut, fu- 
»rent contraintes de s'arrSter et de prendre cours par les 
»lieux les plus courans de la terre, et y furent assemblies 
»de tous costes, dont ces amas d'eau furent appeles par eux 
»Paranan, qui signifie «amertume,» ce que nous disons 
«La Mer.» Et, afin que cognoissiez que ces sauvages ne 
»sont pas du tout si betes que la nature ne leur donne quel- 
»que raison pour les discours des causes naturelles, ils 
»disent que la mer est ainsi salee et amere comme nous la 
»goustons, parceque la terre estant resdigee en cendres, 
»par la combustion qu'en avait faict le feu envoye par Mo 
»nan, causa ce mauvais goiist en ce grand amas de Para- 
»nan et mer courant a l'entour de la terre. 

»Monan voyant que la terre estait remise en sa premiere 
»beaute et que la mer embellissait la face d'icelle, l'entou- 
»rant de toutes parts, luy semblie chose incommode que 
»tous ces beaux ornements demeurassent sans quelqu'un 
»qui en fust le cultivateur. II appela a soy Irin-Monge, 
»auquel il donna une femme , afin qu'ils peuplassent le 
»monde d'hommes meilleurs que n'avaient pas este ceux 
»qui avaient ete les premiers habitans de l'autre , et a este 
»ce mot Moire (1) usurpe depuis leur deluge qu'ils disent 



(1) Moire-Monan est le uom de leur K'^islateur plus ou moins mythique. 



109 DES AGES OU SOLEILS. 117 

»avoir etc imiversel, par tous ceux qui estoienL rares en 
»ceuvres (1).» 

D'autres traditions de ces memes peuples parlent, on l'a 
deja dit, d'une destruction du monde parl'eau. M. Brinton 
les mentionne d'aprcs Hansstad qui fut prisonnier des Tu- 
pis vers 1550 et pensa perir victime de leurs habitudes dc 
cannibalisme , aussi bien que d'aprcs Corcal, lequel est 
d'une epoque un peu plus recente. Ces auteurs nous appren- 
nent qu'il y avait chez les Tupis d'anciens chants affirmant 
qu'a une epoque tres reculee, un personnage fort puissant 
du nom de Maire ou Maire, litt. «Etranger, » mu par une 
haine violente contre leurs aieux , envoya un deluge pour 
les faire perir. Quelques uns echapperent, soit en grimpant 
sur le sommet des arbres, soit en se retirant dans des ca- 
vernes. Une version un peu diffe rente dc la mcme legende 
portait qu'un vieillard blanc appelc Tamandoure ou Toupan 
fut seul averti par l'ctre supreme de ce qui allait avoir lieu. 
II lui fut recommande de grimper sur un palmier, ainsi 
que sa famille. Le deluge fini, ils redescendirent de leur 
arbre et repeuplerent la Terre (2). 

Au dire de Thevet, ce deluge toutefois ne serait pas si 
ancien que le rapportent les narrateurs precedents. II n'au- 
rait eu lieu que cinq cent ans avant le temps oil ecrivit le 
voyageur francais (3). C'est-a-dire qu'il serait a peu pros 
contemporain de Fepoque a laquelle les Peruviens fesaient 
remonter leur dernier soleil. Aprcs cela, cinq cent ans, 
e'etait beaucoup sans doute, pour des peuples aussi peu ha- 
bitues aux calculs chronologiques que les Bresiliens. Le 



(1) M. F. Denis: Uac feste Bre'silieiiiie cele'bree a, Rouen en 1550, p. 82, dans 
la Revue Ame'ricaine, seconde serie, n° 5, p. 318 et 319. Paris, 1861. 

(2) M. Brinton : The Myths of the New World, chap, vn, p. 210.— Le Deluge 
d'apres les traditions indiennes de VAmerique du Nord, dans la Revue Ame'ricai- 
ne, seconde serie, n° 5, p. 317. Paris, 18G1. 

(3) Andre Thevet: Les singularity de la France Antarctique (Edit, de M. Pau 1 
Gaffarel), chap, lui, p. 2(58. Paris. 18~8. 

8* 



118 CONGRES DES AMERICANISTES. 110 

synchronisme que nous decouvrons entre la donnee Peru- 
vienne et celle des Bresilicns serait bien de nature a nous 
faire supposer qu'elle a ete plus ou moins directement em- 
pruntee par les Tupis aux Qquichuas ou aux Aymaras de 
la Bolivie. S'il en reellement ainsi, pour les suje's des In- 
cas, lVige du feu aurait constitue le troisieme soleil, et Tage 
de l'eau le quatrieme. Nulle part ailleurs, nous ne rencon- 
trons la conflagration universelle placee avant le deluge. 
Beaucoup d'autres details de la legende Tupi offrent des 
traits de parente avec certains recits de nations des deux 
Ameriques, recits qui Ires probablement ne se rattachaienl 
en rien a la theorie des ages cosmiques. Mais on sait que 
les traditions populaires se forment un peu comme les 
monstres, par l'adjonction aux corps du fcrtus, de membres 
etrangers. Quoiqu'il en soit, le palmier sur lequel montent 
Tamondoure et sa famille ne nous rappelle t-il pas un peu 
celui de la legende des riverains de l'Orenoque. D'apres ces 
peuples, le couple echappe au deluge aurait repeuple le 
mondc en jetant derriere lui, des noyaux de palmier qui 
se change-rent aussitot en autant d'etres humains (1). Cer- 
tes, l'analogie semble bien grande entre cette fable et celle 
de Deucalion et Pyrrha, fesant comme dit Scarron, ce que 
jamais on n'avail vu faire a coups de pierre. La premiere 
idee qui se presentera a l'esprit du lecteur sera, sans aucun 
doute, d'attribuer au pur hasard, l'accord de ces deux don- 
nees grecque et americaine. Comment admettre, en effet, 
a une epoque tant soit peu reculee, des raports assez inti- 
mes entre les riverains de la mer Egee et les indiens du 
Venezuela, pour expliquer la transmission d'une pareille 
legende? L'objection serait bien grave si nous retrouvions 
chez ces memes indiens, une autre fable qui rappelle trait 
pour trait, celle du serpent Python (2) , et le nom meme de 



'1; Noi'-I i'1 ('lioinpre: Diet, de Mythologie, nrt. Ddli'.ge. Paris, 18tW. 
[-1) (Jumilla: ffistoria natural, cjtil,etr., de las mc'iows th las ,'ibenus <>ri 
'h'huiiu. • . ii. iii. Barcelona, t~91. 



Ill DES AGES OU SOLEILS. 119 

Puru que porte le fils du dieu supreme, charge de tuer le 
moustre ne presente peut-rtre pas une analogic purement 
fortuite avec celui d'Apollon. Ajoutons que la donnee Hell6- 
nique de Python existe aujourd'hui encore chez une peu- 
plade demi-barbare de la Mesopotamie, les Sekiis-Bei-Klous 
ou «Hommes a huit bouquets de barbe»; seulement, ils ont 
remplace le dieu du jour par le patriarche Noii (1). A coup 
siir, nous ne devions pas nous attendre a rencontrer un 
dernier echo des contes de la muse grecque jusqu'au fond 
du Bresil, mas celaest-il beaucoup plus etrange que devoir 
la legende de l'lranien Djemschid portee jusqu'au cceur de 
la Nouvelle-Espagne? 

Les Tupis croyaient la formation de la mer posterieure 
aux origines du genre humain. II parait en avoir ete de 
meme chez les anciens insulaires de Haiti. D'apres la le- 
gende de ces peuples, un homme du nom de Giaia ou mieux 
Giant avait fait mourir son fils Giaiel ou Gianel, litt. «Fils 
de Giani, » coupable d'une tentative de parricide. Les os 
•de Gianel furent enfermes dans une calebasse , attachee 
ellc mome au toit de la demeure. L'envie ayant, un jour, 
pris a Giani de voir cette calebasse, il ordonna a sa femme 
de la descendre et la renversa. Les os de la victime s'etaient 
tous transformer en une multitude de poissons, petits el 
gros. Les deux epoux resolurent de les manger, mais tandis 
que Giani etait alle visiter ses proprietes, arriverent quatre 
frcres jumeux qui, eux aussi demanderent (ju'on leur mon- 
trat la calebasse. L'un d'eux appele Dimivan-Caracaracol 
la detacha. Tous se rassasierent des poissons qu'elle conte- 
nait. Toutefois, Giani etant rentre a la maison, tandis qu'ils 
etaient en train de festoyer, ils se haterent de remettre la 
calebasse en son lieu et place. Dans leur precipitation, ils 



(1) M. B. Poujoulat : Voyage clans I'Asic Mineure , etc. , lettre xx , \>. 368. Pa- 
ris, 1840.— La tradition du deluge chez les riverains de I'Orenoqne, p. 524 et sui- 
vantes du numero d'octobre de 1872 de la Revue des questions hlstoriques. 



120 CONGRES DES AMERICAXISTES. 112 

ne surent pas bien la rattacher. Elle tomba a terre, et se 
brisant laissa echapper des flots ainsi qu'une quantite in- 
nombrable de poissons. G'est ainsi, d'apres ces sauvages r 
que lamer aurait ete formee (1). La calebasse semble bien 
ici prise pour embleme de la Terre, et le sens de la legende 
Haitienne comme de la legende Bresilienne pourrait bien 
etre celui-ci, que la mer est formee par les fleuves et ruis- 
seaux qui serpent a la surface du sol. Chose digne de re- 
marque, un mythe des Landjans, du pays de Lao, dans 
l'lndo-Chine et dont nous nous sommes occupe dans un 
precedent travail , fait egalement de la courge, le symbole 
de l'element terreslre (2). 

S'etonnera t-on, maintenant, que ces Americains aient 
cru leurs ancetres plus anciens que la mer? Est ce que les 
Arcadiens dans la Grece antique, tout comme les Muyscas 
du Cundinamarca ne se regardaient pas comme nes avant 
l'auparition de la Lime? 

La circonstance des poissons qui sortent de la calebasse 
ne nous ferait elle pas, de son cote, songer a ces vers ou 
insectes lesquels d'apres les legendes des riverains de TOre- 
noque comme des Sekiis-Bei-Kloas , naissent du corps de 
serpent, apres qu'il a etc mis a mort? Ici, l'analogie, il est 
vrai, semble un peu moins marquee. D'ailleurs, ne con- 
vient-il pas de considerer ce reptile lui-meme comme em- 
bleme de la terre marecageuse, au sein de laquelle grouil- 
lent, toutes sortes d'animaux rampants et ou eclosent par 
myriades, les insectes nuisibles, des qu'elle a echaulfee des 
rayons du Soleil? 

• Deplus, le recit Bresilien suppose evidemment que lrin- 
Monge, le restaurateur du genre humain, habitait primiti- 



(1) Ecrit de Frere Romain Pane, chap. ix. p. 139 et suiv. a la suite de la Re- 
lation de las cosas de Yucatan, etc. 

(2) Marini: Histoire du Tonquin et Lao , p. 382.— T)e Vorigine souterraine de 
I'espece /uimaine, p. 233 de la Milv.siiie. Paris, 1878. 



113 DES AGES OU SOLEILS. 121 

vement le ciel, puisqu'il nous est rapporte que Mouau le 
transporta de la en un autre lieu, afin qu'il put echapper a 
la grande conflagration. Or, les traditions d'un grand nom- 
bre de peuples americains, celle des Iroquois et dcs Hu- 
rons, par exemple, nous represente Ataensic, la premiere 
femme, torabant de la voute celeste sur notre terre, par une 
fente qui se produisit sous ses pas (1). La surface du globe 
se trouvait alors couverte par les eaux, commo elle devait 
1'tHre naturellement aussi apres que Monan, touche des lar- 
mes d'lrin-Mojige eut fait tomber la grande pluie. 

Les mexicains, de leur cote, fesaient naitre les heros ou 
derai-dieux des fragments du Tecpatl ou silex dont etait 
accouchee la deesse Citlalicue et qui se brisa en tombant 
du ciel sur terre (2). Au contraire, les nations aborigines, 
les Tzendales, par exemple, etaient censes issus desracines 
du Ceiba (3). Gertaines legendes asiatiques, par exemple, 
celle des Wogoules de la Siberie Occidentale (4), des Land- 
jans du Lao (5), des Mantras de la peninsule Malaie (6) font 
egalement descendre du ciel, tout ou partie des ancetres de 
l'espece humaine. G'est un des motifs qui nous portent a 
voir en elles la source oil auront puisees les races du Nou- 
veau-Monde. 

On remarquera la ressemblance des noms de Tamandoure 
et Toupan, portes par le vieillard echappe au deluge avec 
les termes de Aman-Atouppan, qui dans le recit publie par 
M. F. Denis, designent les nuees celestes. 

Enfin, une trace d'influence chretienne ne pourrait elle 



(1) Charlevoix: Histoire de la Nouvelle-France, in, p. 345. 

(2) Mendieta: Hist, eccles. Indian., lib. i. cap. i, p. "77. 

(3) Nunez de la Vega: Constituc. Diceces., p. 9. 

(4) Une Gdnese Wogoule, 1. 1, 1" cahier de la Revue de Philologie et d'Ethno- 
graphie, p. 9 et suiv. Paris, 1874. 

(5) Me'lusine (loco citato). 

(6) M. de Castelnau : Mernoire sur les Mantras , t. n , p. 138 de la Revue de 
Pkilologie et d'Ethnog rap/tie. Paris, 1876. 



122 CONGRES DES AMERICANISTES. 114 

point etre signalee dans la partie du mythe Bresilien on 
Ton nous represente la mine de l'Univers comme due a 
l'impiete des mortels? Gela est tout a fait biblique (I). An 
contraire, les crises cosmiques d'apres les donnees Indoues 
et Mexicaines, le deluge, suivant le recit Ghaldeen, ne sem- 
• blent gueres autre chose que le resultat d'nne ineluctable 
fatalite. Gette particularity a deja, au reste, ete plus d'une 
fois remarquee. N'est-il pas curieux, en outre, de trouver 
les sauvages Bresiliens daccord avec un geologue du siecle 
dernier, sur la regularity de la surface du globe avant les 
terribles catastrophes qui detruisirent l'espece humaine (2). 
Somme toute, la legende Tupi, quoique fort curieuse a 
etudier, n'olfre pas un caractere original. Elle s'est sans 
aucune doutc formee d 'elements pris a des tribus et, aussi, 
a des epoques tres difFerentes. On pourrait raeme dire que 
c'est ce qui en fait, en grande partie, l'interet. Des homines 
aussi primitifs que les abori genes du Bresil devaient natu- 
rellement etre plus portes a recevoir les mythes de nations 
voisines qu'a en inventer de toutes pieces. Ne decouvrirait, 
on pas une preuve et, en quelque sorte, un aveude ces em- 
prunts, dans le nom meme de Maire-Monan, litt. ale fabri- 
cateur etranger» donne a leur legislateur mythique (3). 
Rappelons a ce propos que le terme de Oannes par lequel 
les Babyloniens designent ces especes d'etres divins moitie 
hommes et moitie poissons qui sortaient de la mer Ery- 
three, pour instruire leurs ancetres dans la religion, les 
sciences et les arts a ete rattache, de son cote, a l'Arameen 
Onoudo opelerin, etranger» (4). Gette etymologic merile 
d'etre regardee comme fort douteuse, mais enfin, nous avons 



(1) Gcni-se, chap, vi, vers. 4 et 5. 

(2) Buffon: Histoire naturelle generate et particwMdre (Theorie de la Terre;, 
tome iv, art. in, pages 233 et 234. (Edit, de Sannini , Paris, an vi:.) 

(3) The Myths of the N. World, chap, vn, p. 211 (en note). 

(4) Histoire universelle dejmis le commencement du monde (trad, de l'anglais), 
tome i, note ix, p. 389 (en note). Paris, 1779. 



115 DES AGES OU SOLEILS. 123 

cru bon de la rapporter ici, simplement pour la curiosite 
du fait. 

IV. Legende Botocudo. — Les Botocudos ou Endgercck- 
moungs qui habiteut aux embouchures du Rio-doce et du 
Belmonte, semblent avoir conserve quelque souvenir, bicn 
efface, alaverite, des ages cosmiques. G'est la Lune qui 
occupe le premier rang dit-on , dans leur theologie , mais 
ils la regardent comme une divinite plutot funeste que bien- 
veillante. On lui attribue le pouvoir d'empecher la recolte 
de certains fruits. De temps en temps, ajoutent ces indiens, 
elle tombe sur la terre et cause la destruction d'un grand 
nombre d 1 hommes (1). 

V. Legende Mocobie. — Les Mocobis, nation Paragueen- 
ne, semblent ne gueres connaitre d'autre destruction de 
FUnivers que la destruction par le feu. 'Void ce qu'ils ra- 
content. Le Soleil appele par eux Gdazoa ou «Gompagne,» 
sans doute parcequ'ils le considerent comme l'epouse de 
la Lune ou Cidiago (2) , etant tombe du ciel , un mocobi le 
ramassa et le remit en place. L'astre du jour n'ayant pas 
ete assez solidement fixe, tomba une seconde fois et, alors, 
incendia toutes les forets. Quelques mocobis se sauverent 
en se cachant sous les eaux, dans les rivieres, oil ils furent 
changes en caimans et en cabiais. Seuls, un homme et une 
femme etant montes sur un arbre, pour fuir le danger, la 
flamme, en passant , leur rotit le visage et ils furent chan- 
ges en singes (3). On ne nous dit pas qu'elle fut l'origine 
de l'espece humaine actuelle. 

Les mexicains nous represented le Soleil refusant de 



(1) Mueller: Amenkanisch. UrrcUgionc , p. 254. — M. F. Denis: Le lirrsil, 
pag-e 221 de la Collect. Z 'Vnixers. 

(2) Rappelons nous, ace propos. <iu'en Allemand, Same (SoleiT est du 
j, r enre ferainin, tandis que Mmul 'Lune,' se trouve du inasculin. Les anciens 
cunnaissaient, eux aussi, un dieu Lunus. 

(:3) Guevara : Historia del Paraguay, etc.. en la Colec. de la Historic Argen- 
tina, t. i, p. 210. Buenos-Aires, 1854. 



124 CONGRES DES AMERICAN'ISTES. 116 

marcher (1). D'apres les Mocobis, il n'aurait pas pu rester 
fixe a la voute celeste. Chez les uns comme chez les autres, 
regne l'upinion que chaque convulsion de la nature est 
accompagne de ce que l'Evangile appelle «rembranlement 
des vertus des cieux» (2). M. l'Abbe Brasseur rattache ces 
traditions au souvenir de crises volcaniques qui auraient 
ravage la surface du globe (3). Nous ne nions pas qu'il ne 
puisse y avoir quelque chose de vrai dans cette facon de 
voir; seulement, il nous semble que le docte americaniste 
vu beaucoup trop loin dans les conclusions qu'il pretend 
tirer de ces faits. Si le recit des Mocobis n'a garde la me- 
moire en fait de boulversements cosmiques, que d'une con- 
flagration generale, ne serait ce point parceque ces peuples 
avaient sans cesse, sous les yeux, le spectacle de forets in- 
cendiees par le feu du ciel? Au reste, l'ascension du dernier 
couple humain sur les arbres oil il est transforme en sin- 
ges, la metamorphose des autres hommes en divers ani- 
maux semblent un echo, bien efface, a la verite, des vieilles 
legendes mexicaines relatees plus haut. 

VI. Legende Yuracare. — Les Yuracares, litt. «Hommes 
blancs,» qui habitent, au nombre de deux mille annees 
environ , la region comprise entre Santa Cruz de la Sierra 
al'Est et la longitude de Cochabamba a l'Ouest, en Bolivie, 
doivent , dit-on , a leur sejour au sein de forets humides, 
cette blancheur de teint qui les distingue des tribus avoisi- 
nantes. Bien que completement sauvages, ils possedent une 
mythologie fort compliquee. II y est question d'une des- 
truction du monde par le feu. Un genie malfaisant de nom 
de Sararuma aurait cause un incendie general qui devora 
tous les arbres des forets et causa la destruction de tous les 
etres vivants, un seul homme excepte. Ce dernier avait eu 



(] Mendieta: Hist, eccles. Indian., cap. n, p. Id. 

(2 Etangile seloii •■>'. Matkias, cap. xxiv, p. 29. 

(3 Relation de las cosas de Yucatan, Introd., p. xxx:v. 



117 DES AGES OU SOLEILS. 123 

la precaution de se retirer avec des provisions dans une 
cavcrne ou demeure souterraine fort profonde. Desireux 
de s'assurer du moment oil le fleau prendrait fin , ce Noe 
d'un nouveau genre sortait, de temps en temps, de son trou, 
une longue baguette. Les deux premieres fois, il la retira 
enflammee, mais la troisieme, elle etait froide. II attendit 
encore quatre jours avant de sortir de sa retraite. Parcou- 
rant ensuile les champs devastes, sans aliments ni abri, il 
deplorait son isolement. G'est alors que Sararuma, tout 
vetu de rouge, lui apparut, et lui dit «quoique je sois la 
cause de tout le mal qui vient d'arriver, j'ai neanmoins 
compassion de toi.» En meme temps, il lui donna une poi- 
gnee de graines alimentaires , en lui ordonnant de les se- 
mer. Sitot la chose faite, on vit une magnifique foret surgir 
comme par enchantement. Ensuite plusieurs ctres se suc- 
cedent dans le monde et y jouent un grand role. Enfin, un 
genie du nom de Tiri qu'avait eleve la femelle d'un Jaguar 
fait sortir tous les hommes du creux d'un arbre, qu'il re- 
ferma des qu'il s'appereut que la Terre etait assezpeuplee (1). 
On concoit, sans peine, qu'une peuple vivant dans l'inte- 
rieur des terres comme les Yuracares et separe de l'Ocean 
par le massif des cordilieres ait facilement mis en oubli, les 
traditions concernant le deluge. Au contraire , son habitat 
au milieu des bois ravivait naturellement chez lui, le sou- 
venir d'une destruction de TUnivers par l'element igne. La 
circonstance de l'homme cache dans une caverne est men- 
tionnee aussi par le recit mexicain, a propos du Soleilde 
feu. lies mortels sortant du creux d'un arbre nous rappel- 
lent le Tzendale Ymox, pere de la race humaine et auquel 
les racinesdu Geibaont donne naissance. Enfin, le fait que 
ce creux est bouche, des que la Terre se recu un nombre 
suffisant d'habitants trouve son pendant exact dans certai- 



1,1) A. d'Orbigny: Voyage dans VAmdnqne Me'ridioiiale, t. in, Partie premie- 
re, p. 107. 



126 C0NGRES DES AMERICAN! STES. 118 

nes legendes des Mandanes, des Minetaris des Etats-Unis 
ainsi que des Mundurucus du Bresil septentrional (1). Nous 
avons deja parle de celles-ci dans un precedent travail el 
n'avons point a y revenir ici. Plus on compare entre elles, 
les traditions des divers tribus des deux Ameriques, et plus 
on constate que presque toutes, elles out des origines iden- 
tiques. En general, celles des Americains du Sud ont un 
caractore moins prrmitif. G'est evidemment dans les regions 
du Nord qu'elles on pris naissance ou ont d'abord ete in- 
troduites par des emigrants venus d'Asie. 

VII. Les Takahlis de la cote Nord du Pacifique nous 
semblent le seul peuple de l'Amerique septentrionale qui 
parlent d'une conflagration universelle. D'aprt'S Morse 
(Rep. on the Indian Tribes, app., p. 346), cite par M. Brin- 
ton, ils affirm ent que quelqucs etres humains y auraient 
seuls echappes en se retirant dans de profondes caver- 
nes (2). II est vrai que ce peuple fait aussi jouer un certain 
role an rat m usque dans 1'histoire de la formation de la 
Terre; ce qui rappelle tout a fait les donnees Algique et 
Athabaskane (3) . 

Nous voici arrives ;i la fm de notre travail sur les ages 
cosmiques d'apivs les traditions americaines. Nous comp- 
tions y joindre quelques pages sur les traditions analogues 
qui se retrouvent en Chaldce et surtout dans l'lnde, mais 
cela nous ont entraine trop loin et il faudra renvoyer l'etude 
de cette question ;i un autre memoire. En tout cas, l'ori- 



(\) l)r i'ii,-'i;i'i,)r saitlerraltie de t'cspvw hnmaiae, p. 226 et sulv. tie Melusine. 
Paris, W78.—M. Mathews: Hidatsa fMinnetareJ Grammar, Introd., p. xvn. New- 
York, 1873.— M. et M«« L. Agassrz: Voyage an Brtsil, trad, de l'anglais, par 
M. F. Vojreli. chap, x, p. 322. Paris, 18(>9. 

2) M. Briaion : The Myths uftJw. Xem World, chap, vn, p. 201. 

'A) Ibid., ih'uL. p. 107. — Nicolas Perrot: Afe'iiioire stir Irs tnarnrs, etc., des sau- 
mges-de V Anit'rhjuc fieptentriwuile , publiee par le 1?. P.Taillmn, chap, i, p.4J 
et suiv. Leipzig et Paris. 1KG1.— L. R. P. Petitot : Dictionnaire de la langve des 
Dtiie'-Diii'Jji-x, etc. g. in. pages \xxiv et xxxv. Paris, 1S~(1. 



I lil DES AGES 01 SOL.fc.iLSJ. I . , 

gine asiatique de ces legendes, ainsi que do beaucoup d'au- 
tres qui se retrouvent dans tout le Nouveau-Monde , ne 
nous semble pas douteuse. Un Shasta nous parle, par exem- 
ple, de trois destructions du monde, succesivement ame- 
nees par des tremblements de terre, l'air et l'eau, sans pre- 
judice de la fin de l'Univers actuel qui doit Gtre causeo par 
le feu (1). G'est tout a fait la theorie Yucateque. Nous pen- 
sons me me que la donnee mexicaine des cinq ages se rat- 
tache plus directement a celles des peuples de l'Asie Cen- 
trale, puisque les Tibetains en admettaient le meme nom- 
bre. Au contraire , celle des Quiches et Mayas offrirait 
d'avantage d'analogie avec la doctrine indoue proprement 
dite. Nous pensons retrouver ici une confirmation de notre 
facon de voir sur l'origine des deux courants civilisateurs 
de l'Amerique, le courant occidental ayant plutot subi l'iji- 
tluence de la Chine, de la Tartarie et du Japon. Quant au 
courant oriental, c'est surtout dans l'lnde, le Siam et la 
Malaisie qu'il conviendrait de chercher son berceau (2). 

En tout cas, cctte theorie des ages cosmiques, aujourd'hui 
si populaire dans l'lnde, ne semble point copendant d'ori- 
gine Indoue, car elle ne s'y rattache a aucune conception 
astronomique bien definie. G'est, pensons-nous, en Ghal- 
dee qu'il conviendrait d'en chercher le berceau. D'apres les 
peuples de ces regions, le monde devait ctre alternativement 
el^periocliquement ravage par l'eau et par le feu, suivant 
que certaines constellations se trouvaient en conjonciion 
dans le signe du Verseau ou celui du Lion. Cela se trou- 
vait on ne peut plus conforme aux croyances Babylonien- 
nes relatives a l'influence qu*exercent les corps celestes sur 
les destinees de notre terre et de ses habitants. On peut 
dire que la doctrine des ages ou Soleils constituait un de- 



(1) Dr. Sepp: Das Heidenthum und dessen Bedeutung futr das Christhenttom, 
1. 1 , §. 45, p. 191. Regensburg', 1853. 

(2) A ctes de la Societe Philologvjue (Proces verbaux), t. iv, p. 348. Paris, 1874. 



128 CONGRES DES AMERICANISTES. 120 

veloppement naturel et logique de l'ensemble du systeme 
religieux propre a la Babylonie. N'oublions pas que certai- 
nes donnees architectoniques, celle, par exemple , du Teo- 
calli mexicain compose d'etages successifs supportaut l'au- 
tel du dieu ne nous rappelle pas moins les Ziggurat de la 
region de l'Euphrate que les pagodes de l'lnde ou de l'lndo- 
Ghine. G'est, en definitive, toujours soit vers Babylone, 
soit vers l'Egypte qu'il faut tourner nos regards, lorsque 
nous voulons remonter aux sources de la civilisation. 



El Sr. Jimenez de la Espada: He pedido la palabra 
para hacer algunas observaciones acerca del principio que 
ha sentado el Sr. Conde de Gharencey, de que los pueblos 
de America admiten cuatro edades cosmicas, queriendo es- 
tablecer con un hecho ciertas relaciones cosmogonicas y 
teogonicas entre los pueblos del nuevo continente y los 
europeos. Entre los primeros M. de Gharencey ha incluido 
tambien al Peril, y yo creo que las gentes de este pais ni 
de otro alguno de la America del Sur admiten las cuatro 
edades dichas. Y sobre este particular me ocurre una ad- 
vertencia: que al referirse al Peru la mayor parte de los 
modernos escritores de antiguedades americanas, entienden 
que es el espacio que media entre los Andes y el mar, desde 
Quito hasta Chile; y bueno es recordar que en esa grandi- 
sima extension de tierra se han desarrollado y han adqui- 
rido un grado considerable de cultura y dado lugar a un 
activo movimiento historico tres 6 cuatro pueblos podero- 
sos y de distintos caracteres, dos de ellos por lo menos, los 
Guaranies y los Aymara-Quichuas. Hay ademas otras mu- 
chas razas distribuidas por la region costeha, las llamadas 
yungas, que con anterioridad a la invasion de los Incas , y 
aun antes queestos aparecieran en el valle de Cuzco, tenian 
ya su religion particular, sus cosmogonias propias y sus 
costumbres y modo de vivir y gobernarse enleramente dis- 
tinto del de sus invasores, a los cuales se atribuye por punto 



OBSERVACIONES DEL SENOR JIMENEZ DE LA ESPADA. 12!) 

general todo lo primitivo y mas antiguo de la civilization 
del Peru; error gravisimo, puesto que los incas mismos 
tomaron de esos pueblos maritimos una multitud de cosas 
que modificaron sus costumbres y leyes, su industria y su 
agricultura. Yo le preguntare, por consiguiente, al seiior 
Conde de Charencey: {,£ cual de estos pueblos se ha referido 
al nombrar el peruano? 

El principio religioso fundamental de los incas — muy 
anterior & su aparici6n en el Peru, y, por otra parte, el 
mas natural en el hombre — era la adoration solar. Los 
pueblos de la costa adoraban primeramente a la Luna ; y 
en muchas de sus tradiciones cosmog6nicas descubren nota- 
bih'simas semejanzas con los pueblos asialicos queprofesan 
el budhismo; por ejemplo, en aquella de un dios encarnan- 
do en el seno de una virgen sin que esta deje de serlo; y 
hasta ahora no se ha podido encontrar la relation 6 lazo 
que existe entre las creencias de los incas y las de los yun- 
cas costenos. 

Es un error tambien el en que hemos estado hasta ahora, 
y del cual tiene la mayor parte de culpa el inca Garcilaso, 
de que los habitantes de la costa adoraban en Pachacamac 
a un ser invisible y concebido en su entendimiento de la 
misma manera que nosotros al Ser Supremo, incorporeo, 
sin forma alguna. Pero este dios, que ha sido visto, es- 
tudiado y descrito por los primeros descubridores y po- 
bladores del Peru, no era m£s que un idolo de madera se- 
mejante a los que se adoraban en las otras regiones de la 
costa, y que recibia sacrificios en la misma forma que los 
demas. Esta religion continuaba hasta cerca de las sierras 
del Peru, en la cuenca y paso del Apurimac, donde puede 
decirse que principiaba la influencia de la religidn solar que 
profesaban casi todos los habitantes de las altas Cordilleras. 
Tambien se ha tratado aquf, aunque de una manera bas- 
tante vaga, de las influencias asiaticas y europeas en la po- 
blacitfn de America; pero respecto a este punto yo creo que 
no se tiene en cuenta un elemento principal: los primitivos 

9 



TOMO II. 

9 



130 r.ONGUESO DE AMERICANISTAS. 

habitantes dc America, sus auctoctones. Pues que, ^no ha 
podido haber alii hijos de la tierra, como los ha habido en 
Asia? ^Es que no hay unis remedio que creer que los pri- 
meros habitantes del Nuevo Mundo han venido del Asia 6 
de otro continente de los antiguos? A mi juicio en nuestros 
calculos 6 investigaciones etnologicas hay que proceder 
partiendo tie la base de su primera poblacion, de esa huma- 
nidad americana. Que luego en diferentes cpocas ha reci- 
bido influenciasdelasoceanicas, europeas, africanas yasia- 
licas, en buen hora ; pero csa es una cuestidn secundaria y 
averiguable median te el estudio de las diferentes corrientes 
marinas y atmosfericas, los movimientos geologicos que alii 
pudo haber y los restos que alii quedan e indican los pun- 
tos de contacto que hayan podido existir con cada una de 
esas naciones amcricanas. 

Pero dejando aparte este episodio, vuelvo a preguntar al 
Sr. Gonde de Charencey : <;a que pueblos del Peru se ha re- 
ferido al tratar de las cuatro edades solares ? 

El Sr. Conde de Charencey respondio que se 
habia referido a los pueblos estudiados por M. Bras- 
seur de Bourbourg. Que la doble corriente de civi- 
lizaciun indieada por M. Angrand, que no puede 
desconocerse, se compone ciertamente de elemen- 
tos multiples; en cada uno de ellos han existido 
creencias distintas, y seria singular exageracion tra- 
tar de imponer un sistema absoluto. Sin embargo, 
no cree menos evidente que ciertas leyendas de los 
Incas, como la de la Virgen, tienen origen oriental. 

El Sr. Jimenez de la Espada: Esa tradicion de la 
virgen que concibe sin dejar de serlo es indigena de la costa 
peruana; y en Iluarochiri la recogio el Dr. Francisco de 
Avila y la consigno en su Tratado y relation de los errores, 



MITOS DE LOS YUNCAS. 1.51 

falsos dioses y otras supersticiones y rilos diabolicos en qui 
vioian antiguamente los indios de las provincias de Huaro- 
chiri, Mama y Chaclla, etc. (Ms. 1G08), por estos terminos: 

«E1 Coniraya Yiracocha dicen que anduvo antiquisi- 

»mamente en figura y traje de un indio muy pobre y dese- 
»chado, vestido de andrajoS, y de manera que los que no 
»sabian quien era le denostaban y llamaban de pobre piojo- 
»so; y este dicen que fue el criador de todas las cosas y que 
»con solo maudarlo y decirlo hizo que en las medias ladc- 
»ras y partes barrancosas se compusiesen los andenes y 
»chacras y se hiciesen las bardas que tienen; y que las ace- 
»quias y aguaduchos las hacia con solo arrojar una cafia 
»hueca de las que decimos caha de Castilla; y asimismo 
»andaba por todas partes hacieudo y ordenando diversas 
»cosas. Y con su mucho saber hacia tretas y burlas a las 
»huacas y idolos de los pueblos donde llegaba. — Y en este 
atiempo dicen que asimesmo babia una muger, que era 
»tambien huaca, la cual se decia Gavillaca, y esta era her- 
»mosisima por cabo y juntamente doncella ; y aunque fue 
»muy pretendida y solicitada de diversas huacas y idolos 
»principales, nunca quiso conceder con ninguno. Y que se 
»puso una vez a tejer una manta al tronco y pie de un ar- 
»bol lucumo , donde el sabio Goniraya hallo ocasion de al- 
»canzarla desta manera: que haciendose un muy lindo y 
»hermoso pajaro se subio en el lucumo, donde tomando de 
»su simiente generativa la echo 6 metio en una lucma bien 
»sazonada y madura, y asi la dejo caer cerca de la hermosa 
»Cavillaca; la cual la tomo y comid con mucho gusto al 
»punto; con lo cual quedo y se hizo prehada sin mas obra 
»de varon; y cumplidos los nueve meses, pario, quedando 
»doncella como de antes, y a sus propios pechos crio el hijo 
»un aho cntero sin saber cuyo fuese ni como lo hubiese 
j>engendrado.B 

Y puesto que, a mi juicio, una de las principales y mas 
profundas diferencias entre los indios maritimos y los se- 
rranos del Peru estriba en la semejanza de los mitos religio- 



132 COXGRESO DE AMERICANISTAS. 

sos de aquellos con los delas gentes asiatico-orientales, ana- 
dire al misterio de Gavillaca el de la Trimurti 6 Trinidad 
yunca, segun el cnal los naturales de la costa entre Huau- 
ra, al N. de Lima, y Trujillo, antiguo reino del Chimu, 
tuvieron origen de tres huevos; porque Vichama 6 Huicha- 
mac, hijo del Sol y de la Eva yunca, despues de haber con- 
vertido en piedra las criaturas de su hermano Pachacamac, 
acomo viese el mundo sin hombres, rogo a su padre criase 
nuevos hombres, y el le envio tres huevos, uno de oro, otro 
de plata y otro de cobre. Del huevo de oro salieron los cu- 
racas, los caciques y los nobles que llaman segundas per- 
sonas y principales; del de plata se cngendraron las muje- 
res de estos; y del huevo de cobre la gente plebeya, que hoy 
llaman mitayos, y sus mugeres y familia.» De esta oogene- 
sis hay tambien rastro en la provincia de Huarochiri y sus 
limitrofes costerias, puesel Dr. Avila, en el tratado que an- 
tes cite , habla de cinco huevos maravillosos aparecidos en 
los tiempos fabulosos de aquella comarca en el cerro de 
Gondorcoto; y ademds, e indicando intimas relaciones de 
origen 6 al menos de antiquisimo contacto de los pueblos 
del Chimu con el curiosisimo de Huamachucu , su vecino 
de la montaiia, existe el mito de una especie de Leda , 11a- 
mada Cauptaguan, hermaua de los guachemines 6 primiti- 
vos habitantes de Huamachucu , la cual tuvo que ver con 
Huamansuri (un personaje muy parecido a Goniraya), y por 
fruto de sus amores, a los cuatro dias, dos huevos que, 
arrojados a" un muladar, produjeron dos muchachos, Apu 
Gataquill [Gatachillay?] y Piguerao. 

'No me cansare de repetir lo que ya tuve el honor de ex- 
poner ante el Gongreso Americanista de Bruselas. Es pre- 
ciso prestar un poco mas de alencion, dedicar un estudio 
mas asiduo a las cosas antiguas del Peru; distinguir, sobre 
todo, los diferentes elementos etnicos que allihan figurado 
cada uno con su religion, tradicioncs, origen, historia y 
caracteres fisicos aparte ; para lo cual , y ademas de todos 
los medios que generalmente se emplean con otras naciones 



CERAMICA. 133 

para llegar al esclarecimiento y solution de este dificil pro- 
blema, es necesario recurrir al poderoso auxilio de las noti- 
cias acerca de las gentes que todavia viven salvajes en las 
selvas orientales, aunque inmediatas y en contacto con los 
actuales centros de cultura de aquel gran territorio, que en 
esto se diferencia absolutamente del Norle y Centro-Ame- 
rica. ^Quien sabe hasta donde llegaron y por donde vivie- 
ron esas Iribus hoy errantes y emboscadas al Oriente de la 
Cordillera? 

Mucho siento que el primer tema propuesto en nuestro 
programa, y copiado del de Bruselas, Comparaciun de los 
tres reinos del Cuzco , de Trujillo y del Quito, etc. , no haya 
merecido los desvelos de alguno de tantos ilustres america- 
nistas como conocen la materia; y creo que hasta que estos 
puntos y los que son su consecuencia no se diluciden , an- 
daremos a tientas en las cuestiones generales que, dicho 
sea de paso, acostumbramos demasiado a ver por las de 
Nueva-Espana, region hasta ahora favorita, con Yucatan y 
Guatemala, de los modernos americanistas, naturalmente 
influidos por el gran prestigio y ejemplo del poderoso pue- 
blo norte-amcricano. En cuanto al Peru, el inca Garcilaso 
es el que hasta hoy puede decirse que exclusivamente nos 
ha sacado de apuros. 

El Sr. Dr. Reiss: Tratando M. Bamps, en la sesi6n de 
ayer, de la interesante Memoria de Ceramica americana, 
llamo la atencion del Gongreso sobre la circunstancia de 
haber en el Peru vasos rojos y negros que parecen forma- 
dos con los mismos materiales ; expreso que algunas expe- 
riencias hechas en Bruselas demostraban que el barro de 
unos y otros vasos era el mismo, y lo que faltaba que saber 
era el procedimiento empleado en la coloraci6n. La cues- 
tion es interesante, y no solo afecta al Peru , sino a otros 
muchos paises, porque vasos negros y rojos se han fabri- 
cado en la India, en Egipto y en varias partes, pero esta 
ya resuelta. Un viajero alem&n que se ocupa en el estudio 
de la industria universal ha observado de que manera da- 
09 * 



134 CONGRES DES AMERICA.NISTES. 

ban la coloration a los vasos en la India, descubriendo que 
el raetodo que hoy emplean es identico al usado de mil aiios 
atras, al que conocian los griegos , con procedimientos su- 
periores en finura a los de los pueblos medio civilizados. 

Se fabrican los vasos de color rojo y se sobreponen los 
dibujos quem&ndolos, porque la arcilla contiene oxido de 
hierro. En algunos casos la arcilla es gris mas 6 menos os- 
cura, y la coloration consiste en la cantidad de oxido de 
hierro empleada. Los indios descubririan por casualidad el 
metodo que a los europeos ha ensenado la Quimica , que se 
reduce a poner sobre la arcilla una capa de carbon. Asi se 
obtienen vasos negros con brillo permanente 6 rojos con 
dibujos negros , que fija el fuego obrando sobre las mate- 
rias oxidante 6 desoxidante. En Berlin se han verificado re- 
petidos ensayos, obteniendo vasos identicos a los de la In- 
dia , Grecia y el Peru. 

M. Bamps: Je snis heureux d'avoir provoque les eclair- 
cissements de l'honnorable M. Reiss, et je suis convaincu 
que Texperience dont il nous a parle a produit Teffet qu'il 
nous a indique. Gependant, il me reste quelques doutes. 
J'admets, quant aux poteries en matiere rouge, qu'il peut 
y avoir des differences de nuance par suite de Taction de 
l'oxygene, par des courants d'air, par la chaleur mitigee ou 
par toute autre cause que la chimie et la physique sont ve- 
nues apprendre a des peuplades deja civilisees. 

Gependant, dans quelques poteries noires on a constate 
la presence de cendres de bois, lesquelles faisaient naturel- 
lement defaut dans les poteries rouges. D'autre part, si la 
variete de la couleur a pu etre obtenue suivant qu'on sou- 
mettait les objets ceramiques a un feu d'oxydation ou de 
reduction; si les nuances ont pu etre variees au gre du fa- 
bricant par Taction franche ou mitigee de l'oxygene , il est 
pourtant assez difficile d'admettre que les anciens habitants 
a demi civilises du Xouveau-Monde, aient pu connaitre, 
mrme d'une facon inconsciente et appliquer avec succes des 
principes de chimie et de physique qui s'e sont introduits a 



CERAMIQUE. 135 

une date relativement beaucoup plus recente dans les arts 
industrielles dcs pcuples du vieux continent. 

M. Reiss: Je voudrais constater seulement que les ma- 
tieres chimiques que Ton doit employer pour produire la 
couleur noire, c'est le charbon. Plus il y en aura, plus la 
matiere sera foncee. 

M. Bamps: Gela ne prouve rien quant u l'agent chimi- 
que dont vous avez parle tout a l'heure. 

M. Reiss: Non, Taction est la meme (1). 



(1) Es de recordar que en la Relacion descriptiva de la provincia de Guate- 
mala que envio al rey Felipe II el licenciado Diego Garcia de Palacio el aiio 
de 1576, relacion publicada no solo por el original espaiiol , sino tambien por 
traducciones en frances, en alem&n y en ingles , se explica la fabrica de alfa- 
reria de los indios, los procedimientos que emplcaban , y asimismo la manera 
de obtener el barniz amarillo del insecto nombrado Axin. El Sr. D. Leon Fer- 
nandez, de Costa-Rica, comentando la Relacion, dice: 

«Es muy probable que la tierra roja con la cual se da el color rojo encendido 
a la vajilla de barro, como supone Palacio, sea verdaderamente bolarmenico, 
porque tambien en Europa se destina este a usos semejantes. En Costa-Rica 
tuve oportunidad de ver varias piezas de vajilla coloreadas con esta especie 
de tierra , que aun hoy se usa en Nicoya , donde se da a esta loza de barro un 
rojo muy hermoso: lleva esta tierra en Costa-Rica el nombre de Curio , y se 
distingue con los nombres de curio Colorado y curio negro. Con el ultimo se 
pintan varias figuras sobre el fondo rojo. El curio negro es una arcilla negra, 
rica en partes organicas, que al quemar la vajilla se carboniza. El bol se dis- 
tingue de la arcilla fina del mismo color en que no posee la plasticidad de esta. 
y por esta razon no se emplea para fabricar la vajilla, sino para darle color. 

»La opinidn de Palacio del modo con que se produce el bol por medio de la 
fuerza de las corrientes que penetran entre las capas de esta clase de tierra 
es de todo punto correcta. Se forma el bol principalmente por medio de la des- 
integracion del basalto, mientras que la arcilla por la del feldespato. Segun 
nos ha informado el profesor Fuchs, de Heidelberg, se encuentra este en Ha- 
bichtswald en pequenas aglomeraciones, y asegura que, si hubiera en este 
lugar una fuerte corriente que las despedazara, resultaria en otro lugar el 
deposito de bol que se iria reuniendo gradualmente.» 

Tambien es oportuno recordar la Memoria instructiva sobre elfamoso barniz 
de las Jicaras de Olinala, por D. Joaquin Alejo Meave, impresa en Mejico 
en 1791. — C. FeknAndez-Duro. 



136 CONGIiES DES AMERICANISTES. t 

El Sr. Presidente : Tiene la palabra el R. P. Fita. 

El Sr. Fita: Seiiores: pensaba hablar esta tarde, y hu- 
biese cedido la palabra ahora a cualquier individuo del 
Congreso que quisiera usar de ella. Creia que M. Vinson 
hablaria sobre las relaciones entre el vascuence y las len- 
guas americanas, y en tal caso me reservaria con gusto 
para hablar despues; pero si el Congreso lo desea antici- 
pare mis ideas. " 

El Sr. Presidente mega al R. P. Fita que las 
manifieste desde luego, por no alterar la orden 
del dia. 

El Sr. Fita: Le 14 aout de l'annee derniere Mr. Vent- 
worth Webster a communique a la Revue Anglaise The 
Academy un article, qui a ete debattu entre deux basqui- 
sants de premiere force: M. le Prince L. L. Bonaparte et 
M. Julien Vinson. LTorigine du debat est la suivante: Me 
trouvant il y a deux ans a Gompostelle (Gallicie) , j'y lis 
l'etude du celebre manuscrit appele Codex Callixtinus, re- 
dige vers l'an 1139. Ge volume en parchemin, tres enrichi 
par la main du calligraphe et du peintre, etait divise en 
cinq livres , ainsi que l'attestent les nombreuses copies 
eparpillees dans toute l'Europe. Vers la fin du xvn e siecle 
(a ce qu'il parait) , une main inconnue arracha du volume 
original le livre iv, qui renfermait les Gesta Karoli Magni; 
et pour mieux voiler cet acte, donna ce numero d'ordre au 
dernier livre, ou se trouve un petit vocabulaire basque (1), 
ecrit certainement par un auteur francais, et vraisembla- 
blement par le pretre poitevin Aymery Picaud. 



(1) «Deum vocant urcia, Dei genitricem andrea Maria; panem orgui; vinum 
ardum; camera aragui; piscem araign; domum echea; dominum domus iaona; 
•lominam andrea; ecclesiam elicera; presbyterum belaterra; quod interpretatur 
'<pulcra terra»; triticura gari; aquam uric; regem ereguia; sanctum Jacobum 
iaona domne Tacue.» 



2 LE BASQUE ET LES LANGUES AMER1CAINES. 137 

Personne (que je ne sache) ne s'en etait apercu jusqu'a 
present, et je profitai de cette occasion pour livrer ce tresor 
a la publicity. On prit fait et cause, on se disputa sur l'exac- 
titude de la copie qui m'appartient; aussi me suis-je mis en 
devoir de trancher la question par la photographie de l'ori- 
ginal, a laquelle ainsi qu'au texte integral du livre, M. Vin- 
son veut bien accorder entree dans la Revue de Linguistic 
que et de Philologie comparee (1), qu'il dirige en collabora- 
tion de M. de Rialle. Tous les mots du petit glossaire sont 
de bon aloi. lis dependent pour la plupart du sub-dialecte 
navarrais-espagnol, parle dans la vallee Roncalaise, lequel 
presente plus que des nuances, mais bien des differences 
marquees d'avec tous les autres. On croit qu'elles sont dues 
a un croisement de races; c'est la du moins l'opinion de 
l'auteur du vocabulaire. Quoiqu'il en soit, deux mots m'ont 
frappe principalement. C'est d'abord celui qui se trouve 
ecrit belaterra , et traduit presbyter (pretre), avec une glose 
etymologique (pulcra terra), qui en fixe nettement la pro- 
nonciation ou le phonetisme. M. le Prince L. L. Bonapar- 
te, qui avait deja trouve ce mot isole dans la valle du Ron- 
cal, le fait venir du francais barrette , mais je ne saurais 
accepter son explication, attendu que cette coiffure au xn e 
siecle n'etait pas caracteristique des clercs. 

Tous les paysans de la Gatalogne, oil je suis ne, portent 
encore leur barretina: j'ai pu d'ailleurs observer un reste 
de cet usage dans les departements francais voisins du Ron- 
cal. J'avais ensuite pense au bas latin Bellator (riotaire ou 
clerc), tire de l'arabe J^'^ (baratali), qui signifie breve- 
taire (2); mais j'hesite encore, car il n'est pas demontre que 
belaterra ne soit plus ancien que l'invasion des musulmans 
dans la Peninsule. Des lors on peut le rapprocher du bre- 
ton Be'lek (pretre); ensuite de l'aquitain [Beli] patera (pretre 



(1) Voy. , en effet, tome xv, page 16. Paris , 1882. 

(2) Dombay : Grammatical lingua Mauro-arabicce. Vienne, 1800. 



138 CONGRES DES AMERICANISTES. 3 

d'Apollon Gaulois), dont le sens est justifie par Ausone (1); 
et enfin de l'islandais Veltiligr (voltigeur) . Ge dernier sens 
du mot belaterra me parait d'autant plus acceptable que la 
danse sacree en l'honneur de Jaun-Goiko, qui signifie «Sei- 
gneur-lune» dans le dialecte du Roncal, est le seul rite re- 
ligieux indeniable et parfaitement avere (2) que nous aie 
transmis l'bistoire de l'ancien pays basque. Le second mot 
est Urcia, prononcez Ourcia (Dicu). II se trouve, je crois, 
pareil au Tbor Scandinave, dans le cinquieme jour de la 
semaine basque Orz-egun (jour d'Orz), et ailleurs, comme 
dans Orz-anz (bruit du tonnerre), Orz-adar (arc-en-ciel) etc. 
A moa avis, Ourcia renferme trois elements primitifs: Ourz- 
eguille-a (le faiseur du tonnerre) , qui d'apres les lois nor- 
males de la grammaire basque, devinrent tour a tour ourz- 
ille-a, ourz-ill-a, ourz-iy-a. Les noms du soleil eguskia (le 
faiseur du jour), et de la lune illargia (le faiseur du mois 
ou de la mesure), me semblent formes d'une maniere ana- 
logue. La racine verbale c'est toujours egi (faire). 

Ces donnees tout-a-fait positives ne sont pas a dedaigner, 
lorsqu'il s'agit de rattacher au basque les idiomes ameri- 
cains. II ne faut rien hasarder sans demonstration; mais 
aussi il ne faut rien negliger. Je n'ai pas a revenir sur ce 
qui est a la portee de tout le monde. La clarte phonetique, 
l'abondance des consonnes sifflantes, l'accent a double por- 
tee, le reflet des voyelles harmoniques sur leurs subordon- 



(1) Commemoratio professorum Burdig-alensium, iv, 9-12. 

«Beleni sacratum ducis a templo g-enus, 

Et inde vobis nomina. 
Tibi Paterae: sic ministros nuncupant 

Apollinaris mystici.v 

(2) "Enoi Si rovs KaXXaixouj 6Aiov$ <pa<7j, tou; H KsXripnoxs xa; 
tous 7rp3i7j3o|)J-jj twv ofii^v avrois dvwuuu rtvi Qsu Tocg ncLvveXrvois 
vyxrcop mfo rav ttuXuv iravoixiovs T£ xopivnv xa/ ira.vv\SX&lw. Stra- 
bcm, in, 4, 16. 



4 LE BASQUE ET LES LANGUES AMERICAINES. \3'J 

nees, des ratines appartenant au langage de YAge de Pierre, 
et surtout l'enchevetrement par syncope, non seulemeut 
applique a la composition du nom, du verbe et des particu- 
les, mais aussi pousse jusqu'au dernier exces, tels sont les 
caracteres speciaux aux langues americaines; or, on sait 
que leurrepresentant le plusprochain dans l'Ancien Monde 
est le basque. On sait d'ailleurs que les colonies des Irlan- 
dais, etablies en Amerique des le neuvieme siecle, sont in- 
separables de celles des Euskaldunak (Vascons et Vardules). 
En effet, l'histoire de l'lrlande recueillie dans les traditions 
du pays de Galles, nous rapporte l'ctablissement des Bas- 
ques conduits par leur chef Partholoim dans les Orcades et 
dans toute l'etendue de la verte Erin , ainsi que l'a demon- 
tre M. Webster (1). Le nom de ce chef derive probablement 
du latin Bartholom[seus], repond parfaitement aux lois pho- 
netiques de l'Euskara qnand il emprunte des expressions a 
une langue etrangere. Exemples: pikarda ou pikarta (bi- 
garre), pordoin (bourdon), paltsu (faux), arratoi (rat). 

Nous avons pourtant la un point d'appui pour constater 
les relations du Basque et du Gaul: entreprise que l'eminent 
professeur de Geltique a l'Universite d'Oxford, M. Rhys, 
poursuit maintenant avec succes. En meme temps nous 
pouvons assurer que la comparaison du basque et du lan- 
gage americain non seulement n'est pas une reverie, mais 
doit etre une etude serieuse qui a un objet important a 
decouvrir. 

II s'agit surtout de determiner l'analogie qui existe entre 
le verbe basque et celui des langues americaines. Le fond 
de la question consiste dans la ratine. Vous savez, Mes- 
sieurs, qu'il existe deux opinions sur cette question. Selon 
quelques ecrivains le verbe basque n'a pas de ratine pro- 
pre, en sorte que l'idee d'action n'est pas exprimee. Gepen- 
dant d'autres auteurs acceptent la ratine pour un seul ver- 



(1) Rtcue de linguistique et de p/iilo logic coMparc'e, tome xiv, page 1 10. 



140 CONGRES DES AMERICANISTES.- 5 

be, unique cfapres eux dans le basque; c'est izan (avoir, 
etre). Je crois que la dispute se reduit esclusivement au 
point de vue sous lequel se place chaque philologue. La 
racine existe loujours dans quelque verbe que ce soit, in- 
diquant l'existence, l'etat, Taction, non pas comme une 
idee absolue tout simplement, mais comme lien essentiel 
du sujet et du predicat dans la proposition objective du ju- 
gement qui percoit et affirme cette liaison. Aussi, lorsque 
Ton parle de racine verbale on peut faire abstraction de ce 
rapport essentiel et s'en tenir a l'actc de la perception, de- 
pouille de la direction que lui donne l'acte du jugement; et 
des lors nous n'avons que la simple idee d'etre, d'etat, d'ac- 
tion, ce que l'ont peut appeler nom verbal; parce que, quand 
meme il ne soit pas applique a former par lui-meme 1'en- 
chainement essentiel de la proposition, il est capable de 
l'etablir. 

On ne saurait nicr que le basque possede en outre du 
verbe Izan d'autres, qu'on appelle irreguliers, parce qu'ils 
ont leur conjugaison independante de Tauxiliaire. Je les 
crois parfaitement reguliers et non pas introduits dans la 
langue a. une epoque recente, mais existant chez elle des la 
plus haute antiquile. lis repondent a des idees usuelles: 
ibil (marcher), jo (aller), jaki (savoir), egi (faire), etc. Or, 
toutes les langues ont conserve dans ces verbes plus ou 
moins remanies, les traits caracteristiques a Tetat le plus 
ancien. J'avancerai encore une derniere proposition sans 
crainte d'etre dementi par la logique de la science; toutes 
les racines verbales se conjugaient probablement dans le 
basque primitif d'apres les regies normales. Gelles-ci sont 
tres-simples, et regissent invariablement autant pour l'auxi- 
liaire que pour tout Tensemble des verbes qu'on appelle 
irreguliers. On les voit ondoyer et se deployer sur l'idee 
d'aclion transitive et intransitive; Tidee qui separe et dis- 
tingue deux cadres d'application des prefixes et suffixes 
prenominaux comme vous le savez. Get enorme developpe- 
ment que comportent les signes du sujet pronominal et des 



6 LE BASQUE ET LES LANGUES AMERICAINES. 141 

regimes egalement pronominaux, attaches a la racine et 
marquant par leurs differentes positions l'etat transitif on 
intransitif, devint forcement un lourd fardeau h la memoire; 
et par suite on elimina de la plupart des racines les moins 
usuelles la conjugaison, que Ton supplee par celle de l'auxi- 
liaire. C'est aiusi que les langues neo-latines, par exemple, 
ont agi vis-a-vis de leur mere ; et le latin et le grec en ont 
fait autant vis-a-vis du Sanscrit et du zend. 

Malheureusement nous n'avons pas d'ecrits basques re- 
montant au dela du xn e siecle, qui puissent nous eclairer 
sur le verbe; et d'ailleurs celui des langues americaines 
que notre posterite parviendra peut-etre a decouvrir, en 
dechiffrant les hieroglyphes du Nouveau-Monde, n'offre 
pas pour le moment une antiquite plus reculee. II faudrait 
rechercher dans toute l'Espagne les manuscrits qui ont trait 
a l'ancien Euskara. Celui du xn e siocle que j'ai trouve a 
Compostelle n'est pas le seul qu'on puisse utiliser. On con- 
nait le denombrement depresque toute la province d'Alava, 
en 1025; c'est un fond magnifique que je compte pouvoir 
exploiter quelque jour (1). Les Gartulaires de nos Abbayes 
du Nord-Est fourmillent de mots non seulement geogra- 
phiques, mais aussi d'un emploi usuel tels que Jaun (sei- 
gneur), Andre (maitresse de maison), eche (maison), andosko 
(agneau), etc. II faudrait en outre explorer les debris de 
l'epigraphie romaine du pays basque, aussi nombreux en 
deca que au dela des Pyrenees. Ceux que M. Luchaire a 
rassemble provenant du sol de la France demontrent que 
VEuskara, essentiellement considere, est le mcme aujour- 
d'hui qu'a l'epoque romaine. Et lorsque ce grand et beau 
travail d'exploration sera parvenu a donner une base assez 
large pour etablir un ensemble de mots bien constates par 
leur racine et leur structure, qui puissent retablir la vraie 
physionomie de la langue basque a 1'epoque de Jules Ce- 



(1) Voy. Boletia de la Real Accidentia de la Historic, t. in, pag\ 215-213. 



142 CONGRES DES AMERICAN1STES. 

sar , le moment sera venu de comparer a ces memos mots 
eta leurs accidents grammaticaux, ceux qui apparaissent 
dans les inscriptions Celtiberiques , dont ^interpretation 
a rencontre jusqu'ici des diflicultes presque insurmonta- 
bles (1). 

Ce serait done une ceuvre meritoire pour le gouverne- 
ment de S. M. le Roi d'Espagne s'il voulait proteger de la 
sorte le developpement scientifique de Tetude du basque 
que j'ai indique; et voire meme fonder une chaire de cette 
langue dans l'Univcrsite de Madrid, puisque ce n'est pas 
la une ceuvre qu'inte.resse seulement l'Espagne, mais aussi 
les savants de toutes les nations, et principalement ceux de 
FAmerique. Faute de monuments qui nous disent claire- 
ment quels ont ete les premiers habitants des deux Ameri- 
ques, il ne nous reste que la voix du raisonnement strict 
et fonde sur des faits incontestables. Or, le fait du langage 
est parmi tous les faits historiques celui qui se prrte le 
mieux a donner de la realite a Tidee sublime d'Archimcde. 
parlant de la puissance du levier: « Donnez-moi un point 
d'appui, et je souleverai le monde.y* L'Egypte nous a devoile 
son ancienne histoire; l'Euphrate et le Gange n'ont plus de 
mysteres; la fraternite des nations Aryennes, les plus civi- 
lisees et les plus civilisatrices de tout l'univers, a ete de- 
montree par la science du langage; cette science ralliera 
peut-etre dans un jour a venir la communaute de rapports 
entre les anciens Iberes de l'Espagne et les aborigenes de 
FAmerique. (Longs applaudissements.) 

El Sr. Rada y Delgado: Ayer pedi la palabra con tres 
objetos diferentes: primero, presentar, como lo hago, al 



(1) Voyez Vfirtiolp sur un jrrand bronze oeltiherique que j'ai puhlie dans 1<* 
RuUetl) de VAcadtmie Roy nip de I'Histoire, vol. n, p. 33. Ce bronceafite trouvf 
a Luza^ra pres de Sipiienza. I.e. premier mot (Arregorralohx), forme d'.Vrrr- 
go'rrad Numance\ est I'etlminne des Numantins. 



JEROGLIFICOS MAYAS. 14o 

Congreso, los primeros cuadernos y laminas de la traduc- 
tion anotada y precedida de un prologo que estoy haciendo 
dela notabilisima obra de M. de Rosny sobre la interpreta- 
tion de los jeroglificos mayas y de las inscripciones de la 
America central. Greo del mayor interes dar a conocer este 
trabajo en nuestra patria, con algunas observaciones saca- 
das del estudio de los mismos manuscritos espanoles, al- 
guno de ellos citado sobre todos los demas por M. de Rosny, 
cual es el del P. Landa. A este proposito tengo que hacer 
algunas indicaciones. 

La obra de M. de Rosny, apartandose de las peregrinas 
interpretaciones de Brasseur de Bourbourg, abre un nuevo 
camino por el cual acaso un dfa se ha de llegar a la verda- 
dera lectura de los jeroglificos de la America central. Bras- 
seur, al publicar el manuscrito del P. Landa, intitulado 
Relation de las cosas del Yucatan, lo hizo casi simultanea- 
mente tambien del celebre Codice Maya, llamado el Codice 
Troano. Parecia que ambas publicaciones habian de com- 
pletarse; que este codice habi'a de aplicar las nociones im- 
portantisimas que daba el del P. Landa, pero no fue asi. 
El sabio abate, que en obras anteriores nos habia demos- 
trado su sagaz critica y grandes conocimientos, se dejo lle- 
var en esta ocasion mas bien de la fantasia que de la reali- 
dad, e hizo una verdadera novela del Codice Troano , cual 
si se traiara del jeroglifico de un periodico. Interpretado 
por el a priori , sin ^stablecer el sistema filol6gico y paleo- 
grafico que tiene que preceder a todos los ensayos de inter- 
pretacion de caracteres desconocidos, snpuso que alii se 
encontraban nada menos que relaciones de la existencia de 
la celebre Atlantida que habia desaparecido, y de cuyos res- 
tos, segun el, se habia formado la peninsula del Yucatan. 
Esto no puede ser asi. La interpretacion de las escrituras 
antiguas requieren trabajo mas critico, mas fundamental; 
es indispensable proceder de menor a mayor, de lo mas co- 
nocido d lo desconocido, e ir fijando jalones en aquel sen- 
dero que se abre a medida que se adelanta en el, para llegar 



144 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

algiin dia a la completa interpretacion. De este modo se 
procedio cuando el descubrimiento de la celebre piedra de 
Roseta, que dio origen al gran sistema de la interpretacion 
de los jeroglificos egipcios, tan perfectamente iniciado por 
Champollyon, y que despues ha tenido grandes imitadores, 
de los cuales se encuentran afortunadamente entre nosotros 
el conservador del Museo de Leiden, Mr. Leemans, nuestro 
digno Presidente en este dia, y el no menos entendido en 
egiptologia M. Dognee. Pues bien; de la misma manera que 
se procedio a la interpretacion de los jeroglificos egipcios, 
hay necesidad de proceder a la interpretacion de los anti- 
guos jeroglificos americanos. La imagination del hombre 
es muy dada a fantasear, y por ella se extravi'a el juicio, 
porque tiende siempre a lo desconocido, y en cuanto ve algo 
que parece un rayo de luz quiere irradiarla a las tinieblas 
que intenta penetrar, invadiendo un campo que linicamente 
corresponde a la investigation filosofica. M. Rosny, apar- 
Uindose de aquella peligrosa senda, ha prestado un tra- 
bajo verdaderamente fundamental, teniendo presentes los 
que antes de 61 se habian hecho , tanto por Brasseur como 
por algunos otros celebres americanistas , en Ingiaterra 
Mr. William Bollaurt y en Francia M. de Gharencey, los 
cuales han continuado por un camino analogo, a pesar de 
que han querido apartarse del de Brasseur. La interpreta- 
cion de estos jeroglificos mayas contaba hasta hace poco 
tiempo en el mundo cientifico con solo tres documentos, en 
los cuales pudiera ejercitarse la sagacidad de los sabios. 
Estos documentos eran : el Codice celebre de Dresde, el Co- 
dice Maya de la Biblioteca imperial de Paris y el llamado 
Troano , por pertenecer a la notabilisima colecci6n paleo- 
gr.lfica y diplomatica del que fue mi querido amigo y llo- 
rado compaiiero D. Juan de Tro, el cual lo comunico a Bras- 
seur en uno de los viajes que hizo por Espaiia. Estos docu- 
mentos, sobre los cuales versa la obra cuyas primeras pagi- 
nas traducidas tengo la honra de presentar al Congreso , se 
han aumentado posteriormente con otro importantisimo 



JEROGLIFICOS MAYAS. 145 

que no conocia M. Brasseur, que es el Codice Maya que te- 
nemos en nuestro Museo Arqueologico Nacional ; cOdice 
que, para honra nuestra, debo decir se conserva en Espana 
gracias al desprcndimiento y patriotismo de su antiguo po- 
seedor el Sr. Miro , pues a pesar de haber recibido grandes 
ofertas de Museos extranjeros , y de ser mucho menos ven- 
tajosa la proposition que por mi conducto le hizo el nues- 
tro, prefirio dejarle en su patria a que enriqueciera las co- 
lecciones de otros paises. Debido a tan digna conducta tene- 
mos en nuestro Museo este cuarto documento 6 manuscrito 
maya, de tanto mayor interes cuanto que, habiendo llegado 
a Espana en el ano anterior el mismo M. Rosny con motivo 
del Gongreso prehistorico que se celebro en Lisboa, vino a 
Madrid y visito el Museo; tuve yo la honra de acompanar- 
le; le presente el Codice Maya; fue estudiado con deteni- 
miento; y habiendo pedido el Codice Troano a D. Luis de 
Tro, hijo y digno sucesor de D. Juan de Tro, tuve la for- 
tuna de examinarle, y encontre que el Codice del Museo 
no es mas que la continuaciOn del Troano, el cual estaba 
interrumpido , habiendo separado, no se sabe cuando, las 
dos partes que constituian un solo volumen, resultando un 
trozo en poder de Tro y el otro en el Museo. La comparaci6n 
de las paginas, la continuation de una numeration que 
tiene en caracteres may as y otros datos que no son del mo- 
menta, nos demostraron sin genero de duda que este Codice 
Maya completa el Codice Troano. No es necesario rcicis que 
inducir el descubrimiento para que se comprenda cuanto 
puede contribuir a los adelantos de la ciencia lingiiistica, 
de la arqueologica y de las historias que en aquellas en- 
cuentran dos de sus mas seguras y puras fuentes. Por esta 
raz6n el Sr. Rosny sac6 fotografias de nuestro G6dice con 
el mayor cuidado; y en la obra que no esta todavia conclui- 
da, y que yo voy traduciendo al mismo tiempo que se es- 
cribe el original, se ocupard del G6dice espanol , y de esta 
manera vendrd & facilitate el conocimiento verdadero de 
lo que aquellos signos encierran, aunque no se consiga leer 

TOMO II. 10 

1 



146 CONGHESO DE AMERIGANISTAS. 

desde luego; pues debo advertir que M. de Kosny, con la 
prudencia del verdadero sabio, no tiene la pretension de 
romper a leer desde luego, sino que trata de ir estableciendo 
datos y observaciones fijas y seguras deducidas del cstudio 
de este Codice, consignandolo asi en el principio de su obra 
con una modestia que le honra. El docto americanista ha 
procedido, sin embargo, como linicamente puede adelan- 
tarse en tales estudios, pues ha analizado la indole de aque- 
llos signos y ha descubierto en ellos la existencia de los 
mismos tres elementos que se hallan en la escritnra egip- 
cia. La escritura jeroglifica pura que dicen los egiptologos, 
y que se balla mejor en los monumentos que en los manus- 
critos; la hierdtica, llamada asi porque, usada especialmen- 
te por los sacerdotes, era como una abreviacion de la mo- 
numental; y la demotica 6 popular, cuya existencia no se 
encuentra claramente demostrada, pero hay razones bas- 
tante poderosas para creer en ella, y al mismo tiempo ha 
demostrado que la escritura maya participa tambien, como 
laegipcia, de los tres elementos, simbolico, ideografico y 
fonetico. Todo esto es de un interes trascendentalisimo para 
nuestra patria, que tuvo la gloria de descubrir el Nuevo 
Mundo , y de aqui el que yo haya querido dar a conocer y 
generalizar en ella una obra de tanta importancia como la 
de M. de Rosny, que a mi juicio viene, si no a descubrir 
por completo el horizon te, a dar el primer paso para que 
pueda marcharse a la directa interpretacion de estos jero- 
glificos , y por ellos poder acaso lograr el conocimiento de 
las demas escrituras de la America. 

Porque bueno es decir de paso que estos mismos codices 
se venian confundiendo en una sola denomination, Hainan* 
dolos indistintamente codices mejicanos; y hoy, gracias a 
los trabajos de M. de Rosny, se ha puesto en claro la dife- 
rencia que existe entre los jeroglificos yucatecas y mayas y 
los de Mejico, a los cuales llama con razon M. de Rosny 
escrituras didacticas, porque, en efecto, mas que foneticas 
son ideograficas. Por dicha en estas importantisimas inves- 



JEROGLIFICOS MAYAS. 1 47 

tigaciones nos cabe la honra d, los esparioles do que la Pie- 
dra Roseta, de la que podremos llamar escritura de los an- 
lignos americanos, sea la obra del P. Lauda , con la difc- 
rencia de que este documento no ha sido debido al acaso 
como aquella, sino a la prevision de un prelado espanol, 
del mismo P. Landa; prevision con la cual bien puede com- 
pensarsele la desgraciada idea que f.uvo de destruir, por un 
celo religioso disculpable en aquella epoca, los muchisimos 
manuscritos que habia encontrado en el Yucatan. El mismo 
dice en sus memorias que creyendo que aquello eran cosas 
del diablo los mando quemar; pero al lado de csto consigna 
cuantas noticias pudo adquirir acerca de los signos, de los 
ciclos en sus diferentes epocas, de sus dias y sus meses, 
marcando claramente el alfabeto y dandonos la norma para 
poder entrar en el camino de la interpretacion. 

No insistiendo mas en este asunto, porque me parece que 
deben quedar muy pocos minutos de los que el Reglamento 
concede, quiero decir algunas palabras acerca de otros dos 
particulars. Se refieren estos a las inscripciones en tinta 
roja que ha presentado otro sehor americanista , el sehor 
Reiss, como encontradas en Colombia. En Espaha, hace 
muy pocos ahos , un socio correspondiente de la Academia 
de la Historia, el Sr. G6ngora, persona muy dada a estu- 
dios de antigiiedades, en un libro curiosisimo y de grande 
importancia ha dado a conocer unas inscripciones que se 
nan encontrado en la Gueva de los Letreros, cuyas inscrip- 
ciones tienen marcados puntos de contacto con las inscrip- 
ciones de Colombia, hasta tal punto que muchos signos de 
ambas inscripciones son iguales. Cual misteriosa linea 6 
guion que enlazara unas a otras, en las islas Canarias se 
han encontrado tambien signos del mismo genero; y como 
esto pudiera dar lugar a nuevas fantasias, creyendo que ha 
habido unas gentes que de aqui fueron a Canarias y de alii 
a Colombia, 6 al contrario, yo dire que no conceptuo nece- 
sario ni probable que haya habido gentes que de aqui lie- 
varan esos signos a" Colombia, ni que de alii los trajeran, 



148 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

porque profeso la teoria de que el hombre , en iguales con- 
diciones de cultura, en el principle- de su civilization, 6, 
mejor dicho, de sus adelantos, produce las mismas cosas y 
de la misma 6 analoga manera. La inteligencia humana 
tiene unos mismos elementos para expresarse, unos mismos 
mediosde ejecuci6n, y colocada en circunstancias andlogas 
viene a producir las mismas cosas. Por consiguiente, no 
hay que dejar volar la fantasia porque se encuentren en la 
Gueva de los Letreros signos parecidos a los de Canarias y 
Colombia, buscando emigration de gentes tan innecesarias 
como infundadas. ^.No es esto lo mismo que si quisieramos 
decir que habia un parentesco inmediato entre un niho es- 
panol y otro aleman porque los dos tenian los mismos jue- 
gos, las mismas aficiones y hacian los mismos trazos? (Muy 
bien , aplausos.) 

Voy a tratar ahora de los vasos peruanos. Yo he tenido 
la fortuna en el aiio 1871 de visitar la isla de Chipre, y me 
encontraba alii cuando tuvieron lugar los admirables des- 
cubrimientos hechos en Larnaca y sus cercanias, y de es- 
tudiar los magnificos vasos que hatia poco acababa de des- 
cubrir el general Gesnola, consul de los Estados-Unidos, 
aunque de origen italiano, notabilisima coleccion que, di- 
cho sea de paso, pudo haberse adquirido para Espaiia, y 
hoy esta en el Museo de New York. Aquellos vasos, de los 
cuales, aunque de otra coleccion distinta , tuve la fortuna 
de adquirir por la generosidad del consul italiano impor- 
tantisimos ejemplares para nuestro Museo, tienen grande, 
grandisimo parecido con los vasos peruanos, lo mismo los 
negros, los que tienen tintas rojas, que los que tienen fajas 
horizontales 6 en zic-zac , de tal modo, que a" primera vista 
cualquiera los tomaria por vasos peruanos; y lo mismo su- 
cede con ciertos vasos griegos llamados de estilo primitivo. 
Digo esto, porque he oido tambien hablar de la influencia 
griega en America. Hay vasos peruanos que tienen los mis- 
mos caracteres que los vasos chipriotas y griegos, sin que 
por eso debamos deducir que la ceramica fue llevada a Ame- 



UES LANGUES AMEIUCAINES. 1 i!) 

rica por -los islerios do Ghiprc ni por los helcnos. Repito 
sobre este particular lo que dije antes: el hombre siempre 
produce de analoga manera en los principios de su civiliza- 
tion, colocado en igualdad de circunstancias. (Aplausos.J 

M. le Comte de Charencey: En etablissant des re- 
gies generates fondees sur l'etude des langues indo-euro- 
peennes et des langues semitiques , on est tombe dans une 
erreur absolue. L'Amerique avait un etat social tellement 
different de celui de FEurope , qu'il a ete impossible que 
cette difference des etats sociaux n'ait pas influence les lan- 
gues. A l'epoque de la pierre polie, alors que les populations 
de l'Europe menaient un genre de vie absolument different 
de celui des Peaux-Rouges , des phenome-nes analogues se 
sont produits dans les deux Continents. Je rappellerai une 
hypothese qui a etc mise en avant par quelques savants 
d'une certaine valeur; le syste-me des langues indo-euro- 
peennes aurait ete une fusion entre les langues semitiques 
et les langues touraniennes qui se seraient emprunte reci- 
proquement des formes de grammaire. L'ancien monde 
aurait ete encore dans un etat sauvage au moment de la 
formation de ces langages. 

M. Vinson: Deux mots~seulement. Les hypotheses dont 
vient de parler l'honnorable M. de Charencey ne sauraient 
C'tre considerees que comme des hypotheses , ainsi que 
comme la parente des langues semitiques avec les langues 
indo-europeennes a une epoque ancienne. Je crois inutile 
d'insister, et je n'insiste point. La seule chose que j'aie 
voulu faire remarquer c'est que l'honnorable orateur a parle 
des langues touraniennes. C'est une expression contre la- 
quelle nous protestons energiquement, paru qu'elle ne si- 
gnifie absolument rien ; elle a ete inventee par M. Max 
Muller, dans le but de comprendre dans un groupe les lan- 
gues qu'on ne pouvait rattacher a d'autres. 

M. le Comte de Charencey: Je repondrai d'abord a 
Thonnorable M. Vinson. II ne parait pas aimer le mot de 
touranien. Je dois dire que ce mot n'a pas le sens que veut 
1 * 



150 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

lui dormer M. Vinson; s'applique simplement an peuple 
finnois. Je suis d'accord que l'expression est mal choisie, 
mais il y a moyen de nous entendre. Je n'ai d'ailleurs voulu 
parler que d'une possibilite quant aux langues touranien- 
nes et aux langues semitiques. 

El Sr. Presidente (Leeman) concede la palabra 
al Sr. Jimenez de la Espada. 

El Sr. Jimenez de la Espada: He pedido la palabra 
para ilustrar con unas cuantas explicaciones un dato de 
Arqueologia americana, representado en el diseno que tengo 
el gusto de ofrecer al Gongreso , compuesto de la planta, 
alzada y algunos detalles importantes de las ruinas de cierto 
edificio del tiempo de los Incas, aun en pie en la actual 
Republicadel Ecuador, nuestra antigua provincia del Quito. 

Aunque ni por la traza arquitectonica, ni por la grandeza 
ni por la ornamentation tengan mucho que adrairar estas 
ruinas , son notables , primero , porque senalan la epoca en 
que los Incas invadieron el territorio de los antiguos qui- 
tus, llevaron a el sus colonias 6 mitimaes y empezaron £ 
levantar edificios y establecerse en sus nuevos dominios de 
un modo solido y permanente ; epoca que corresponde al 
reinado de Huaina Gapac. Segundo, porque presentan en 
los materiales y manera de acomodarlos a la construction 
algunas particularidades sobre las cuales no se ha hecho 
estudio ninguno , que yo sepa. Bien es verdad que el que 
yo lo ignore no prueba gran cosa. 

*Lo que si me consta, como £ cualquier mediano erudito 
en antigiiedades americanas, es que Gieza de Leon mencio- 
na el edificio de que voy tratando en el cap. xli de la pri- 
mera parte de su Cronica del Peru, y le llama Aposentos de 
Mulhalo; que el Dr. Rocha lo elogia en su Origen de los In- 
dios (folio 50 vuelto); que los senores Juan y Ulloa lo des- 
cribieron y figuraron en su Viajes a la America meridio- 
nal, con el nombre de Palacio del Callo (lib. vi , cap. xi, 



PALAGIO DEL CALLO. 151 

l£mina xvn) : que el P. Juan de Velasco le cita varias veces 
en su Historia de Quito; y que Humboldt le dedica un 
articulo y varios dibujos en su obra Vue des Cordilleres et 
Monuments des peuples indigenes de VAmerique; pero ni 
Cieza hizo mas que mencionarlo, ni los otros autores andu- 
vieron muy exactos en sus descripciones. Juan y Ulloa pin- 
tan, d mi ver, un monumento fantastico y algo laberintico, 
cuyas piedras son tan duras como el pedernal. Al Doctor 
Rocha y al P. Velasco se les antoja obra de mano maestra 
y debellas proporciones. Y Humboldt exagera y desfigura 
la forma y labra de sus sillares y de otros pormenores de 
construction. Guando yo visite y estudie sus ruinas por el 
mes de Diciembre de 1864, hallabase el cuerpo 6 aposento 
del angulo NE. (1) con su recinto cabal, aunquc descubierto 
y sus cuatro paredes desigualmente caidas; el inmediato, 6 
del angulo SE., convertido en despcnsa y techado de bala- 
do; y el de la esquina SO. formando parte de una habitaci6n 
moderna. Del cuarto 6 del NO. no halle el menor rastro, 
pero supongo que existiria en razon de la simetria de la 
planta. Como lo muestra la traza de nuestra primera lami- 
na, los cuatro aposentos eran independientes unos de otros 
y sus puertas se abrfan al patio 6 cancha, las dos orientales 
frente por frente de las dos occidentales. 

A juzgar por sus restos, aunque erigido en la epoca mas 
floreciente y culta del imperio de los Iucas , debia ser el 
palacio de Pachuzala 6 del Gallo, un edificio de aspecto 
triste, b£rbaro y frfo como el caructer de sus constructors. 
No tiene ni siquiera la ruda grandeza de las construcciones 
cicl6peas del Guzco y Tiaguanaco , anteriores a la era de 
Manco Gapac. 

Y no contribuye en poco a la impresion desagradable que 
las ruinas del Gallo producen, el color de sus piedras. Todas 
ellas estan cortadas en sillarejos la mayor parte cubicos de 



(1) El superior de la izquierda en la lamina rotulada: Planta del edijlcio. 



152 CONGRESO DC AMERICANISTAS. 

un palmo dc lado, 6 prismaticos de uno por dos de largo, de 
una roca variedad de traquita , Uamada dolerita , negruzca, 
a veces con manchas rojizas, aspera, requemada, espohjosa 
como piedra pomez y tan ligera, que.flota en el agua como 
corcho. Su labra fue sin duda muy facil y mas que suficien- 
tes para ella las hachuelas y cinceles de cobre de los cante- 
ros primitivos del Peru y Quito. Tomada de uno de los mu- 
ros del cuerpo NE. conservo la muestra que puede ver el 
Congreso. 

Los sillarejos, dispuestos en hiladas de igual altura, estan 
ajustados unos a otros por frotamiento. Las lineas de jun- 
tura superior e inferior forman dos paralelas horizontales; 
pero las otras son 6 normales li^oblicuas en ambos senti- 
dos, y con frecuencia curvas. Las caras externas de las 
correspondientes a la haz del muro son almohadilladas, 
arrancando esta labor desde las lineas de juntura. La su- 
perficie de las piedras que constituyen las paredes interio- 
res de los aposentos estan nada mas que desbastadas, como 
para sostener mejor algiin revestimiento , del cual no logre 
descubrir resto 6 indicio alguno, aunque Juan de Betan- 
zos (1) dice que los alarifes de los Incas acostumbraban a 
enlucir el interior de los edificios con una especie de estuco 
6 mezcla amasada con lana 6 paja muy menuda, despues de 
baiiar 6 empapar la pared con el zumo de los cardones 11a- 
mados aguacolla quizca [Cereus peruvianusj . 

Mucho e.xcitaron mi atencion aquellas junturas curvas 
en la fabrica del palacio del Callo, cuyo aparejo, conservan- 
do grandes reminiscencias del ciclopeo, representa cierta- 
mente un notable progreso 6 perfeccionamiento de este 
ultimo genero de construccion; y discurriendo sobre la 
anomalia de dicha curva como resultado del ajuste por fro- 
tamiento de los sillares , que en materiales de igual dureza 
s61o da origen d superficies planas en un solo piano 6 en 



(1) Siona y narration dc los Incas, cap. xti. 



CONGRESO 1NTERNACIONAL DE AM ER I CAN ISTAS DE MAORiD. 




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CONGRESO INTERNACIONAL DE AM ERICANISTAS DE MADRID 




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PALACIO DEL CALLO. 153 

dos 6 mas que se cortan en angulo, me he fijado en los 
siguientes hechos, suficientes a mi juicio para explicarla. 

Lasruinas, hoy parte de la hacienda y antiguo obraje 
del Gallo, se encuentran muy cerca de uno de los mas no- 
tables entre los extrahisimos lugares, frecuentes en la pro- 
longada altiplanicie de la cordillera andina, llamados rumi- 
pampas 6 campos de piedra. Estas pampas, de tanto interes 
para el geologo como para el anticuario, sonextensasllanu- 
ras en relacion con alguna de las montanas ignivomas de 
aquellas comarcas , sobre cuyas vertientes se contimian en 
profundos barrancos 6 guaicus, y se hallan sembradas de 
enormes pedrones, cantos mas pequenos y otros materiales 
volcanicos, por lo comiin de forma redondeada , aislados 
unos de otros, atestiguando haber sido depositos 6 yaci- 
mienlos de esas gigantescas erupciones propias de los vol- 
canes andinos en que los tormos y berruecos de traquita 
corren revueltos con el lodo leguas y leguas y quedan, una 
vez detenida la corriente, y despues de arrastrado el barro 
por las lluvias, mondos, escuetos y fijos a increibles distan- 
cias del volcan de donde proceden. Como todo paraje de 
aspecto extrario, maravilloso y en contraste con lo que le 
rodea, y mas si tiene que ver con los cerros nevados y vol- 
canes, los rumipampas y otros depositos de materias erup- 
tivas han sido objeto de la adoracion 6 veneration de los 
primitivos peruanos y quitenos, 6 por lo menos motivo de 
alguna tradition 6 leyenda milagrosa. Voy a tomar por 
ejemplo la de Cacha (mensajero en idioma aimani) y la 
referire por las palabras de Gieza de Leon (1) y Juan de 
Betanzos (2). 

«Sin esto [el mitoto de Ticiviracocha, Tuacapa 6 Tunapa, 
6Arnahuan] dicen [estos indios] que, pasados algunos tiem- 
pos volvieron a ver otro hombre semejable al questa dicho, 



(1) Segunda parte de la Ci'dniea del Peru, cap. v. 

(2) Suma y narration de los Incas, cap. n. 



154 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

el nombredel cual no cuentan, y que oyeron a sus pasados 
por muy cierto, que por donde quiera que llegaba y hubiese 
eufermos los sanaba , y a los ciegos con solamente palabras 
daba vista; por las cuales obras tan bueiias y provechosas 
era de todos muy amado ; y desta manera , obrando con su 
palabra grandes cosas, llego a la provincia de los Canas, en 
la cual, junto a un pueblo que ha por nombre Gacha, levan- 
tandose los naturales inconsideradamente, fueron para el 
con voluntad de lo apedrear, y conformando las obras con 
ella, le vieron hincado de rodillas, alzadas las manos al cie- 
lo, como que invocaba el favor divino, para se librar del 
aprieto en que se veia. Afirman estos indios mas, queluego 
parecio un fuego del cielo muy grande que pensaron ser to- 
dos abrasados; temerosos y llenos de gran temblor, fueron 
para el cual asi querian matar , y con clamores grandes le 
suplicaron de aquel aprieto librarlos quisiese , pues cono- 
cian por el pecado que habi'an cometido en lo asi querer 
apedrear les venia aquel castigo. Vieron luego que man- 
dando al fuego que cesase se apago, quedando con el incen- 
dio consumidas y gastadas las piedras de tal manera, que a 
ellas mismas se hacian testigos de haber pasado esto que se 
ha escriplo, porque salian quemadas y tan livianas, que 
aunque sea algo crecida es levantada con la mano como cor- 
cha. Y sobre esta materia dicen mas, que saliendo de alii, 
fue hasta llegar a la costa de la mar, adonde, tendiendo su 
manto, se fue por entre sus ondas y que nunca jamas pare- 
cio ni le vieron; y como se fue, le pusieron por nombre Vi- 
racocha, que quiere decir espuma de la mar. Y luego questo 
paso, se hizo un templo en este pueblo de Gacha, pasado un 
rio que va junto a el, al poniente, adonde se puso un idolo 
de piedra muy grande en un retrete algo angosto; y estere- 
Irete [asi, por idolo] no es tan crecido y abultado como los 
que estan en Tiahuanaco hechos a remembranza de Ticivi- 
racocha, ni tampoco parece tener la forma del vestimento 
que ellos.» 

«Yo pasando por aquella provincia, fui a vcr csle idolo, 



PALACIO DEL CALLO. 155 

porque los espafioles publican y afirman que podria ser al- 
giin ap6stol, y aun a" muchos 01 decir que tenia cuentas en 
las manos, lo cual es burla, etc.» 

Y en el cap. xcvn de la primera parte de su cr6nica dice 
•Cieza ademas: « En el pueblo de Gacha habia grandes apo- 
sentos hechos por Topainga Yupangue.» El padre del inca 
que mando construir los del Callo. 

Refiere Betanzos, que Con Tici Viracocha, caminando de 
Tiahuanaco hacia el Cuzco «como llegase a" una provincia 
que dicen Gacha, que es de indios Canas, la cual esta diez 
y ocho leguas de la ciudad del Cuzco, este Viracocha, como 
hubiera alii llamado estos indios Canas, que luego como 
salieron, que salieron armados, y como viesen al Viracocha, 
no lo conociendo , dicen que se venian a" el con sus armas 
todos juntos a la matanza, y que el, como los viese venir 
ansf , entendiendo a lo que venian, luego improviso hizo que 
cayese fuego del cielo y que viniese quemando una Cordi- 
llera de un cerro hacia do los indios estaban. Y como los 
indios vieron el fuego, que tuvieron temor de ser quemados 
y arrojaron las armas en tierra y se fueron derechos al Vi- 
racocha, y como llegasen a el, se echaron por tierra todos; 
el cual , como ansf los viese , tom6 una vara en las manos 
y fue do el fuego estaba y di6 en el dos 6 tres varazos y lue- 
go fue muerto. Y todo esto hecho, dijo & los indios como el 
era su hacedor; y luego los indios Canas hicieron en el lu- 
gar do el se puso para que el fuego cayese del cielo y de 
alii partio £ matalle, una suntuosa huaca, que quiere decir 
huaca adoratorio 6 idolo, en la cual huaca ofrecieron mu- 
cha cantidad de oro y plata estos sus descendientes , en la 
cual huaca pusieron un bulto de piedra esculpido en una 
piedra grande de casi cinco varas de largo, y deancho una 
vara 6 poco menos, en memoria de este Viracocha y de aque- 
llo alii subcedido; lo cual dicen estar hecha esta huaca des- 
de su antigiiedad hasta hoy. — Y yo he visto el cerro que- 
mado y las piedras del, y la quemadura es de mas de un 
cuarto de legua; viendo esta admiration, llame en este pue- 



156 C0NGRES0 de americanjstas. 

bio de Cacha los indios e principales mas ancianos e pre- 
gunteles que hobiese sido aquello de aquel cerro quemado, 
y ellos me dijeron esto que habeis oido. Y la huaca de este 
Viracocha esta en derecho desta quemadura un tiro de pie- 
dra della, en un llano, y de la otra parte de un arroyo que 
esta entre esta quemadura y la huaca... Preguntando a los 
indios que quo figura tenia este Viracocha cuando ansi lo vie- 
ron los antiguos, segiin que dello ellos tenian noticia, dije- 
ronme que era un hombre alto de cuerpo y que tenia una 
vestidura blanca que le daba a los pies, y que esta vestidura 
trafa cenida; y que traia el cabello corto y una corona he- 
cha en la cabeza a manera de sacerdote y que andaba des- 
tocado, etc... Y dijeronme que se llamaba Con Tici Viraco- 
cha Pachayachachic, que quiere decir en su lengua Dios 
hacedor del mundo.» 

En fe de que el milagro de Cacha no es mas que la me- 
moria de una eruption volcanica y formation de una especie 
de rumipampa contada a lo mai'avilloso, vease lo que dice el 
erudito D. Josef Ignacio de Lequanda, sobro el suceso y lu- 
gar donde acaecio, en su Description corogrdfica de la pro- 
vincia de Canas y Candies (1). 

«Dos tribus conocidas por los nombres de Canas y Can- 
ches poblaron en la antigiiedad este territorio. Los Canas 
habitaban hacia el N. y los Canches hacia el S., sirviendo- 
les de raya el rio de Vilcamayo. El nombre de los Canas 
parece que alude al volcan que se descubre en el sitio de 
Riacche, inmediato a San Pedro de Cancha; porque la voz 
indica cana, significa incendio. Estos se distinguen de los 
Canches, asi en el genio como en las costumbres y vestua- 
rios. Eran muy soberbios, circunspectos y melancolicos; su 
musica era lugubre y muy pausada, y aun el ropaje de que 
usaban era funesto: sus camisetas y las mantas 6 capas eran 
negras; sus gorras tenian tres alas largas, dos que pendian 



(1) Meratriopemano, 3 de Mayo dc 17!>2. 



PALACIO DEL CALLO. 157 

por las orejas, y la una por cl celebro. Los Canches eran 
alegres, festivos y holgazancs; pero muy pobres, pues sc 
vcstiaii de harapos y pieles... Su miseria y la de los Ganas 
se colige de la escasez de los sepulcros magnificos y eleva- 
dos que suelen ser testimonio de la opulencia, pues por lo 
general se enterraban en las cavernas de laspciias. Sin em- 
bargo, existen en el centro de Riacche las ruinas del sun- 
tuoso templo dedicado a Viracocha y muchos f ragmen tos 
de grandes y buenos edificios que dan a entender fueron 
sus moradores gente acomodada y distinguida.» Y por nola 
al volcan de Riacche ariade: «En el cenlro de un cerrillo 
que forma un bonete de tres picos, se ve su boca, de la que 
brotan copiosas fuentes de agua muy dulce y cristalina. El 
ambito del terreno por donde corrieron sus llamas, es de una 
legua. Todo el esta abrasado, y por unas partes de color 
rojo, y por otras de obscuro y ceniciento. Las piedras, siendo 
las mas fuertes, pues son de ala de mosca (basalto, 6 tra- 
quita), estan tan calcinadas, que no tienen peso; son espon- 
josas, con una infinidad de agujeros que las desfiguran. 
Llamase piedra ponza, y sirven para alisar maderos y cue- 
ros. Hay una tradition de que, habiendo venido a estos pai- 
ses el apostol San Bartolome d. predicar el Evangelio, y sien- 
do desollado, bajo un fuego delcielo queabraso estedistrito 
con todos sus habitantes; pero cualquiera conocera el nin- 
giin fundamento de esta historia, pues aunque estan dis- 
cordes los autores sobre si predico el Evangelio en la Persia 
(Galmet., Hist. Univ., tit. 4.°, pag. 459), en la Armenia, en 
la Arabia Feliz 6 en la Etiopia Citerior, y aun sobre el ge- 
nero de su martirio, todos convienen en que murio en las 
Indias Orientales, cuyo nombre, vago entonces, seaplicaba 
indiferentemente a cualquiera de las regiones referidas.» 

Ahora bien, y dejando aparte la cuestion del apostolado de 
Viracocha (1), <;no cabe en lo posible que en el rumipampa 



(1) La trate ampliamente en Meinoria presentada al Congreso de America- 
nistas celebrado en Bruselas el ano 1879, cuyasactas aun estan ineditas. 



158 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

de Callo haya nacido una leyenda parecida & la de Cacha? 
Por de pronto, entre las ruinas de Pachuzala y el Coto- 
paxi y d, la vera del rio Callo que de este volcan desciende, 
existe un monti'culo de superficie tersa en forma de cupula, 
llamado Panecillo del Callo 6 Callo urcu, que la tradition 
tiene por artificial — y yo creo tambien que lo sea — y cons- 
tituye una especie de tola 6 enterramiento de los antiguos 
quitus, monumento a la vez funerario, religioso y militar, y 
en cuyas cercanias y hacia la misma parte que los modernos 
aposentos de Huaina Capac es casi seguro que se alzo algiin 
edificio 6 fabrica contemporanea del cerrillo, a la cual esta 
resguardase 6 sirviese de atalaya como despues a los apo- 
sentos del inca. Ademas, en relation historico-geogrufica de 
la villa de Villardompardo (Riobamba), hecha en 1605 por 
orden del Consejo de Indias (Bibl. Nac, Coleccionde docu- 
ments de Torres de Mendoza, t. ix, pag. 457) se lee, que 
«& X legua de Hambato (pueblo y comarca vecinos de Mu- 
lahalo, al Sur) esta una piedra muy grande, y en ella es- 
tampadas ocho pisadas de pie humano. Veneranlas los in- 
dios diciendo son del apostol San Bartolome, de cuya pre- 
dication saben por su antigua tradicion» (1). Y el P. Juan 
de Velasco corrobora y amplia la especie en el num. 19, § 6.°, 
libro iv de su Historia natural del reino de Quito, con este 
pasaje: «En el reino de Quito se conscrva todavia un estu- 
pendo monumento en la llanura de Callo, de la provincia 
de Latacunga. Consiste en un gran pedron, poco apartado 
del camino real, donde dicen hasta hoy los indianos quesu- 
bia el santo apostol a predicarles; y que la ultima vez dejo 
para etema memoria estampada la huella de su pie dere- 
cho, quitandose la ozhota, esto es, la sandalia. Acostumbra- 
ron desde entonces venerar esa piedra, adornandola diaria- 
mente con flores, como lo hacen hasta ahora. La he visto 



(1) El Lie. Antonio de Leon Pinelo repite lo mimo en su Paraiso en el Nuevo 
Mundo. 



PALACIO DEL CALLO. 159 

yo con ellas y he examinado con atencion y admiration 
aquella huella, que basta verla para conocer que no es cosa 
artificial, sino hecha naturalmente como en cera.» 

Y si aquel edificio primitivo de los quitus, levantado al 
resguardo de Callo urcu, tuvo caracter hieratico debido a" la 
influencia del supuesto ap6stol, por haber este intervenido 
de alguna manera en la eruption del inmediato rumipampa 
li otra del Gotopaxi, <;no es natural que se emplearan en su 
f&brica los materiales sagrados, bombas volcanicas, piedras 
redondeadas y otros proyectiles lanzados por aquel vol- 
can, acomodandolos toscamente con barro u otro cemento, 
6 sencillamente como las llamadas paredes secas, dando 
lugar A aquellas li'neas curvas de juntura imitadas por los 
canteros del Incaal fabricar los aposentos cuyas ruinas hoy 
existen , como imitaron y recordaron el aparejo ciclopeo en 
las junturas oblicuas, rectas y angulosas? 

Aventuro la hipotesis, advirtiendo que no estoy encari- 
nado con ella; antes la someto, como otras apreciaciones 
mias, al competente juicio de personas que asisten en este 
Congreso y han recorrido como yo las comarcas quiteiias. 
Ire m5s alld todavia confesando que para que yo acertase, 
era preciso que el primitivo edificio de Callo, obra de los 
quitus, no de los incas, hubiera sido diferente del famosi- 
simo de Cacha, del cual sabemos por Davalos y Figueroa, 
autor del hoy rarisimo libro titulado Misceldnea austral, 
impreso en Lima el aiio 1602, que era una casa disforme, 
asi en longitud como en latitud y altura, labrada de adobes 
tan grandes «que parece imposible que indios los moviesen 
y manijasen. Y tenia el edificio pilares altos en igual de las 
paredes, aunque no de una pieza; cosa por mi (dice Dava- 
los) no vista en otra parte* (1). Sin embargo, el Licenciado 
Le<5n Pinelo, que tambien examin6 personalmente el templo 
de Cacha, dice «que los pilares eran de piedra y estaban 



(1) Coloquio xxxm. 
1 1 



160 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

embutidos en las paredes, hechas de durisimos y grandes 
adobes.» <;No serian estos posteriores dlos pilares colocados 
alii para cerrar los espacios que entre aquellos mediaban, 
como se cierran hoy los intercolumnios de claustros y ga- 
lenas, para acomodarlos a ulteriores destinos? — Estas cons- 
frucciones de adobes colosales y de pasta dura parecen 
propios de los edificios mas antiguos de la costa peruana y 
llanos de los yuncas, y lo que es digno de reparo, caraete- 
rizan tambien los monumentos quiterios anteriores a los de 
los incas. 

El del Callo, aparte de lo dicho, lleva el sello del gusto 
arquitectonico raezquino y antipatico de estos monarcas. 
Carecfa de ventanas. La luz entraba unicamente por las puer- 
tas y acaso por el espacio que dejaban entre si las cumbre- 
ras de los muros y los aleros del pajizo techo. En la parte 
interior de aquellos, al arranque de la octava hilada, y con 
dos sillarejos de altura, se encuentran, como en todos 6 casi 
todos los edificios de los incas, penetrando hasta la mitad 
del espesor del muro, unos huecos en figura de trapecio, a 
modo de alhacenillas 6 nichos, en cuya parte superior y 
alternando con ellos, sobresalen unos como marmolillos ro- 
llizos, cdnicos, prolongados, de eje horizontal y formando 
una sola pieza con el sillarejo colocado entre medias de los 
que sirven de dinteles a las alhacenillas (1). El objeto a" que 
se destinaban estos nichos (hucu, en quichua) y marmoli- 
llos aun no esta bien averiguado. Recuerdo que el duefio 
de la hacienda y ruinas de Pachuzala, D. Manuel Gonejo, 
me dijo quede aquellos rollos colgaban los incas sus gorras. 
IMede ser que, en efecto, fuesen colgaderos 6 perchas, si no 
de gorras — porque los dichos soberanos ni sus siibditos no 
las gastaban — de armas, vestimentas, bolsas, zurrones fchi- 
gra, chuspa) y otros arreos. De los nichos quiza no seria 
desacertado suponer que Servian para lo mismo que los de 



' 1, Veusc la lamina segunda, Dclallc de Ion dichos. 



PALACIO DEL CALLO. 1(51 

Guamachuco, en el Peru. Guenta un fraileagustino, misio- 
nero en esa provincia y antor de una relation de las crcen- 
cias religiosas, ritos y costumbres de sus antiguos habitan- 
tes, escrita hacia los aiios de 1560 (1), «que para adorar ;i la 
falsa Trinidad (compuestade^KagrH/'u, Zavra y Vaunyavrad) 
y mocharla, tenian grandes corrales, y estos tenian por una 
parte la pared muy alta y tenian dentro unos hoyos donde 
hincaban unos palos para hacer las fiestas, y en medio ponian 
un palo y revolvianle con paja y atabanle, y el que habia 
de sacrificar snbia encima del palo, vestido do unas vesti- 
duras .blancas, y mataban un coy (conejillo de [ndias) y 
ofrecian la sangre a Ataguju y 61 comiase la carne; y otros 
mataban ovejas y echaban la sangre al palo y comianse la 
carne, que della no habia de sobrar nada ni do alii liabian 
de sacar nada. Para las sobras, habia en las paredes muchas 
poyatillas para guardar las reliquias que de la oveja 6 car- 
nero quedaban. Ydestos corrales estallena la tierra, y des- 
baratamos muchos; y en los tambos y caminos los hay con 
muchas poyatillas, y muchos en el Peru los ven hasta hoy 
dia y no saben lo que es.» 

Yo puedo ariadir que a un lado y a otro del camino de 
Guayaquil a Quito, en sitios cercanos al Gallo, he solido 
<;ncontrar en las cortes de los ribazos y laderas huccos a modo 
de hornacinas excavados en el terreno, y llenos de unas, 
pelos y restos de animales, que me recuerdan las ccremo- 
nias de los sacrificadores de Guamachuco. 

Los nichos de las ruinas de Gallo ofreceu la parlicularidad 
de fallar (por lo menos en los dos cuerpos orien tales) en la 
pared que mira al cuerpo inmediato. Prcsumo que en los 
otros dos sucederia lo mismo, y deduzco de aquf alguna 
signification simbolica, que no alcanzo. 

Laspuertas, por ultimo, son estrechas y altas, y los pianos 



1 1) Publicado con bastantes errores en la Col. de doc. de Torres do Mendo- 
za, t. in, primer documento. 

TOMO II. 11 



162 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

laterales correspondientes & las jambas lisos, sin almohadi- 
llado. De figara de trapecio, como los nichos, tienen el um- 
bral terrizo y m5s ancho que el dintel, constituido por una 
laja chata y prolongada y sin desbastar, como si el arqui- 
tecto hubiera sido incapaz de concebir el trazado de una 
pieza tan grande como era necesario para cerrar la parle 
superior dela puerta. Una de estas, la del aposento de SE., 
convertido en despensa, ofrece la laja de su dintel despor- 
tillada; y parece mentiraqueeste insignificante desperfecto 
diera lugar A que cierto viajero, por lo demas muy estima- 
ble y discreto, al copiar para ilustracion de su libro de viaje 
una perspecliva del monumento del Gallo, aunque asegura 
haberlo disegnato dal vero, figuraae dicho dintel y los demas 
del edificio apuntados en angulo recto, como algunos de los 
que se encuentran en los antiguos monumentos etruscos del 
Asia menor. Y aiin es mucho mds extrano que esto, el que 
el Sr. D. Manuel Villavicencio, ecuatoriano y conocedor, 
como yo de mi casa, de los aposentos del Callo, en vez de 
representarlos tales como son y estan en su Geografia del 
Ecuador, se contente con copiar al Sr. Osculati, que es el 
viajero a que aludo mas arriba. 



Con la venia del Sr. Presidente, ya que estoy de pie, voy 
a" presentar tambien al Congreso unacolecci6n de yaravies, 
tonos 6 melodias quitenos recogidos a" election mia y por 
mi encargo en la capital de la Repiiblica ecuatoriana. Unos 
ofrecen todos los caracteres de indigenas y son primitivos; 
otros son modernos, pero acusando, en mi concepto, la in- 
fluencia y gusto de los antiguos. A ellos agrego otros aires 
propios del Peru, criollos en su mayor parte, aunque algu- 
nos con nombre indio, copiados de las ilustraciones, aiin 
ineditas, a la Historia (cuyo texto se ha perdido) del obis- 



YARAVIES QUITENOS. 

pado de Trujillo en el Peru, mandada componer por su 
erudito y coloso prelado el Si*. D. Baltasar Jaime Martinez 
Companon, despues arzobispo de Santa Fe. No digo mds 
acerca de esta materia, porque no paso de ser un mero afi- 
cionado al divino arte. 

El Sr. Reiss: Voy a" pronunciar algunas palabras res- 
pecto a lo dicho por el Sr. Espada. Yo mismo he estado en 
el lugar donde se encnentran esas ruinas; las he examina- 
do y puedo certificar de que todo lo dicho por este serior, 
esta muy de acuerdo con los hechos. El edificio se encuen- 
tra en inminente rtiina, una parte de el se halla dentro de 
una casa que han fabricado casi sobre sus cimientos y es 
muy dificil sacar el piano de todo el. Lo que se ven son res- 
tos que se van destruyendo muy aprisa, y yo mismo he 11a- 
mado sobre esto la atencion del Gobierno de aquel pais, 
quien ha dado una ley para que todas esas antigiiedades 
sean propiedad del Estado, pero en la ciudad hay muchas 
resoluciones y muy pronto no quedara nada del edificio, 
por lo cual, es muy de agradecer al Sr. Espada que haya 
sacado esta planta de el. 

Voy a decir algunas palabras sobre la manera de cortar 
las piedras. El corte de las piedras me parece que es m£s 
fino y exacto de lo que quiere hacer aparecer el Sr. Espada. 
Es muy dificil encontrar en la America del Sur esa exacti- 
tud en el trabajo por la diferencia que existe en los mate- 
rials; y no se puede establecer una verdadera comparacion 
entre aquel trabajo y el de los europeos. Es preciso llevar 
alii piedras de Europa \ Asia Menor, y entonces se ve que 
las trabajan muy bien y que se cortan deuna manera muy 
exacta, que el almohadillado esta muy bien hecho. Nos- 
otros tenemos en Berlin una portion de piedras de esta cla- 
se primorosamente trabajadas. 

Respecto a esas curvas que se encuentran en las piedras, 

debo decir, que me parece una cuestion muy accidental. 

Ellos han cortado las piedras en la forma que tenian casi y 

muchas veces se ve que una de estas piedras estan cortadas 

1 1 * 



1P)4 C0NGRES0 DE AMERICANISTAS. 

en forma <lc escala, de manera que encajen bien unas en 
otras. Yo recuerdo haber visLo esto, no solo en ese monu- 
mento, sino en otros muchos de los incas. No se por quo 
para explicar esas curvas se dice que los edificios estan 
construidos con bombas volcanicas, cuando estas piedras no 
suelen servir para hacer edificios. El caracter de las bom- 
bas volcanicas es que en su parte exterior son mas duras y 
en su parte interior mucho menos consistentes, guardando 
una especie de equilibrio muy dificil de conservar, pues 
con solo que se las toque muchas veces se parten; en dejan- 
dolas caer al suelo se hacen pedazos y has la es casi impo- 
sible traerlas desde el volcan hasta un Museo. 

Debo decir tambicn, que esa tola, esa montaiia que esta 
al lado del edificio, no es artificial, sino que es producto de 
una eruption de lava volcanica. El tiempo en que esta se 
verified no lo puedo precisar, pero ciertamente es muy an- 
terior a las erupciones que ban compuesto la parte supe- 
rior, porque esta montaiia se compone de dos formaciones 
distin las, la superior que ha producido el cono que ve- 
mos ahora en actividad y la inferior mucbo mas antigua. 
(Aplausos.) 

El Sr. Espada: Voy a permitirme rectificar algunos do 
los conceptos del Sr. Reiss. Yo no he dicho que no fuera 
pulida la obra del palacio de Gallo, y por consiguiente, que 
las lineas curvas representaran una construction tosca. Esta 
ultima calificacion se referia al edificio que yo suponia pu- 
diera haber existido alii antes del de los incas, y en el 
cual, se colocarian las piedras casi en la forma que se en- 
cohtraban, como sabc el Sr. Reiss muy bien que ocurre en 
las construcciones primitivas del Asia y de otras partes del 
antiguo mundo y del nuevo. Las fabricas de piedra se hi- 
cicron priinitivamente por la justaposicidn de aquellas y 
luego por superposition y del modo que esta mejor y mas 
i'.icilmentc se pudiese hacer, como en el aparcjo ciclopco; 
pero despues fucron perfeccionandose poco a poco, ya por 
la regularidad , ya por la simelria en la colocacidn de los 



PALAC10 DEL CALLO. 1 li."i 

materiales , comenzando aquella generalmente por las 
li'neas de juntura horizontales. 

Las lincas curvas a que me he referido, no las considero 
mas que como un recuerdo, un resabio de las constmccio- 
nes primilivas americanas, mas rudas aiin si cabe que las 
ciclopeas de la primera epoca, y en las que he supuesto en- 
trarian materiales redondeados 6 esferoides, fuese cualquie- 
ra la causa de esa forma, como han entrado en varios mo- 
numentos antiguos americanos. Resabios son tambien del 
aparejo ciclopeo csas lineas escalonadas que nos ha citado 
el Sr. Reiss , y que se encuentran en otras construcciones 
del Peru. Esos vicios, digamoslo asi, arquitectonicos, y que 
acusan, sin embargo, un paso en el perfeccionamicnto del 
arte, se observan aim en nuestras modernas construccio- 
nes, donde ciertos detalles 6 asuntos de ornamentation, por 
cjemplo, de un edilicio al que se quiere dar caractcr y gusto 
griego, recuerdan y representan ciertas condiciones de cons- 
truction necesarias en los primitivos monumentos cuyo es- 
tilo se trata de imitar. 

Por lo dermis, la labra de los sillares del Gallo, nada de 
particular tiene que sea pulida, relativamente; porque la 
piedra, como he dicho, se presta con facilidad al ajustc por 
frotamiento y al almohadillado de sus caras externas, iinico 
adorno de aquel edificio. 

Esta circunstancia y la de ser el material tan liviano — 
aparte de otras razones — debi6 determinar el que se le eli- 
giera para su fabrica sobre aquel suclo sacudido de tan tre- 
mendos terremotos, que sacan a nuevo cauce los rios y der- 
riban 6 levantan cerros. A cjemplo de los arquitcctos del 
inca, los vecinos de Latacunga construyen hoy sus casas 
con sillarejos y aun sillares de piedra pomez, cuya estruc- 
tura porosa permite que el mortero trabe perfectamente 
unas piezas con otras y quede el edificio como de una sola 
y tan ligero, que puede desafiar impunemente los vaivenes, 
sacudidas y sobresaltos de aquella tierra. 

El Sr. Fernandez de Castro: He pedido la palabra 



166 CONGRESO DE AMER 1CANISTAS. 

para hacer una breve indication que tal vez pueda conciliar 
las manifestaciones de los Sres. Espada y Reiss acerca de 
los materiales empleados en el edificio de que se trata. 

En Cuba, en Espana misma, yo creo que en todas partes 
donde hay lerrenos hipogenicos como diorita , porfido il 
otras rocas semejant.es, se encuentran esas bolas que a pesar 
de no ser bombas volcanicas, afectan sin embargo su forma 
por efecto de una agrupacion molecular muy comiin a ella. 

En el N. de la Peninsula, en la provincia de Santander, 
recuerdo en este momento que se encuentran de esas 
bolas de diorita. En Cuba, hace Oviedo mention de una 
gran cantidad de bolas que creia artificiales. No deben, 
pues, considerarse siempre como bombas volcanicas las 
piedras semejantes a las citadas por el Sr. Espada, sino 
que pueden ser otra cosa muy distinta, y aunque de la 
misma forma, tener un origen distinto y una consistencia 
tal, que sirvan perfectamente para construcciones. 

El Sr. Marim6n: Voy a presentar al Congreso una re- 
lation inedita enviada por el cabildo de la ciudad de Valla- 
dolid en el Yucat&n al Gobierno de S. M., sobre el estado de 
aquella provincia antes de la conquista. Estas relaciones 
fueron mandadas hacer, como es sabido, por el Gobierno, 
conforme a formularios 6 interrogatorios por capitulos , de 
los cuales se ha ocupado mi amigo el Sr. Espada al publi- 
car el tomo primero de las relaciones geograficas de aquella 
epoca y de principios de la conquista relativas al Peru. 

Son muy interesantes estos documentos porque por ellos 
vemos el estado en que se hallaban aquellas provincias, se- 
giin tcstigos presenciales, y acaso mds que ninguno los que 
se hicieron en Yucatan, Guatemala y America Central, 
porque en ellos encontramos tratados ya muchos de los 
asuntos que hoy constituyen objeto principal de la inves- 
tigation de los sabios, y se acredita que £ la llegada de los 
esparioles existian las ruinas que tanto cautivan la aten- 
cion; ruinas descritas en la relation del licenciado Diego de 
Palacio, que son distintas de las de la ciudad conquistada 



VALLADOLID DE YUCATAN. 167 

por el capitan Francisco de Chaves. El documento que por 
vez primera sale & luz es el siguiente : 

Relation de la villa de Valladolid , escrita por el 
cabildo de aquella ciudad por mandado de Su Ma- 
jestad y del muy ilustre Senor Don Guillen de las 
Casas , Gobernador y Capitan General. — Abril 
de 1579. 

En la villa de Valladolid de la provincia de Yucatan Co- 
zumel y Tabasco , en ocho dias del mes de abril de mil e 
quinientos e setenta e nueve arios, habiendo visto el Ilustre 
Senor Don Diego Sarmiento de Figueroa, Alcalde mayor en 
esta dicha villa, y los Senores Justicia y Regidores de este 
Ayuntamiento, conviene a saber: Francisco Vellido y Pe- 
dro de Valencia, Alcaldes ordinarios, y Bias Gonzalez e 
Juan Bautista de Vargas y Bernaldo Sanchez, Regidores, 
lo proveido e mandado por la majestad real del Rey y el 
muy Ilustre Senor Don Guillen de las Casas , Gobernador 
y Capitan General por Su Majestad de estas provincias en 
su real nombre, acerca de que se haga relacion verdadera de 
las cosas que en estas provincias de Valladolid hay, confor- 
me e los capitulos e suscrecion (1) en molde que para ello se 
les dio, visto lo que verse debia, tratado e consultado sobre 
ello, fue acordado, para que mas acierto fuese, se nombra- 
sen tres personas de los primeros conquistadores de todas 
estas provincias de Yucatan y personas honradas y de con- 
fianza, las cuales fueron Bias Gonzalez e Alonso de Villa- 
nueva e Franco Gutierrez Xian, vecinos de esta villa, y 
juntamente con el Alcalde mayor y los senores deste Ayun- 
tamiento hicieron la declaracion siguiente, lacual va firma- 
da de sus nombres al fin de ella. 



(1) Instruction ? 



1G8 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Gapitulo I. Primeramente en los pueblos de los espauo- 
les se diga el nombre de la comarca e provincia en que esttht 
y que quiere decir el dicho nombre en lengxiaje de indios 
y porque se llama asi. 

Habiendo enviado el inviclisimo Emperador Don Carlos 
Cesar quinto de este nombre que santa gloria haya a Don 
Francisco de Montejo a conquistar estas provincias de Yu- 
catan, Cozumel y Tabasco con titulo de Adelantado Gober- 
nador y Capitan General de ellas, entro a las conquistar el 
ano del Senor de mil e quinientos y veinte y Gcho anos y 
metio en ellas para la dicba conquista cuatrocientos hom- 
bres de a pie y de a caballo, todos espanoles de pelea, y 
dandole algunas guazabaras los naturales de estas provin- 
cias dc Valladolid, que fue el principio do su conquista, no 
pudiendose sustentar por la gran pujanza de gente que de 
naturales habia, le convino al dicho Adelantado Montejo 
ansi por esto como por huirsele la mayor parte de su 
gente para el Pirii y otras partes, salirse de la tierra y de 
todas estas provincias de Yucatan , con perdida dc mucha 
gente que le mataron los naturales; y estando en las pro- 
vincias de Chiapa las cuales a la sazon gobernaba, acord(3 de 
enviar a Don Francisco de Montejo, su hijo , y a Francisco 
de Montejo su sobrino a conquistar las provincias de Yuca- 
tan y Cozumel que eran de su descubrimiento y adelanta- 
micnto, repartiendo la dicha conquista de esta manera: did 
a Don Francisco de Montejo su hijo la conquista de las pro- 
vincias de la ciudad de Merida y Gampeche, y a Francisco 
dc Montejo su sobrino las provincias de esta villa de Valla- 
dolid, las cuales fueron llamadas de estos nombres. En 
ticmpo de su gentilidad llamabase este asiento de Vallado- 
lid Caqnivac a imitacion de un cerro grande de piedra que 
en el habia; estaba un idolo que los naturales adoraban 
que se Uamaba Accaquival, y de cuatro en cuatro ahos ha- 
bia cierta pelea dc los naturales unos contra otros, sobre 
quien UeVaria una bandera que tenian de ordinario puesta 



VALLADOLID DE YUCATAN. 169 

y enarbolada en aqucl cerro alto en medio del; y ansi por 
esto, corrupta la letra, llaman a esta villa de Valladolid los 
indios y aun los espafioles Caqui. Habia en esta villa de 
Valladolid un capitan llamado Nacahunnogh, may temido 
y valiente, al cual mnchas partes de los natnrales y tzinca- 
bec , que son ahcopules de la provincia de Tecemin, le te- 
mian, y estos le enviaban presentes por tenerle grato, ansi 
de cuzcas, que eran de mucha estima, a manera de azaleas, 
y enviando a saber de este capitan y senor si estaba con 
ellos enojado e les queria mover guerra. A este Nacahun- 
nogh, como capitan general, particularmente le estaba enco- 
mendado el gobierno de la guerra. Incluianse ansi mismo 
en esta conquista de Francisco de Montejo otras tres pro- 
vincias que al presente son sujetas a esta villa de Vallado- 
lid llamadas destos nombres : la provincia de Cochxia , que 
antiguamente se llamaba ansi y al presente se llama, se 
llamo de este nombre por haber en ella muchos cerros de 
piedra y tierra hechos a mano y siempre era abundosa de 
maiz y los demas bastimentos mas que estotras provin- 
cias, y aun en los anos esteriles; y especial se llamo de 
este nombre, porque generalmente se llamaban asi los se- 
nores en tiempo de su gentilidad que eran grandes guerre- 
ros. Las otras dos provincias se llamaron la una de los 
Tacele y la otra la provincia de Chiquinchel, que quiere 
decir arboleda de poniente ; esta cae cercana a la marina a 
la parte del Norte. Esto es lo que cerca destos nombres se 
ha podido saber. 

Capitulo II. Quien fue el descubridor y conquistador 
de la dicha provincia y por cuya orden e mandado se descu- 
brio y el ano de su descubrimiento y conquista lo que de tod& 
buenamente se pudiere saber. 

Habiendose hallado el Capitan Francisco de Montejo en 
la conquista y pacification de Merida y Gampeche y ayu- 
dado a poblar la dicha ciudad y villa de Gampeche, comen- 
zado a darse en ella repartimientos de indios a los que las 



170 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

habian conquistado , partio de la ciudad en demanda de la 
conquista y descubrimiento que le era dado por el Adelan- 
tado Montejo, su tio, el ano del Sefior de mil quinientos e 
cuarenta 6 dos arios, con sesenta soldados y llego a Teco, 
ultimo termino de la ciudad de Merida, y alii asent6 su real 
para acordarla orden que ternia en principiarla conquista; 
y estando alii espacio de cuatro meses, le vinieron de paz 
algunos pueblos destas provincias de Valladolid siendo el 
primero que dio la paz y obediencia Tepop; y a este se le 
mando por el Capitan hacer ranchos para se alojar con su 
gente, lo cual fue hecho por los naturales de aquel pueblo, 
rescibiendo de paz en el al Capitan Francisco de Montejo, 
a los cuales rescibio e puso por vasallos de su majestad. 
Y estando alii un mes, poco mas 6 menos, se partio y lleg6 
al pueblo de Izconti, que cae en la provincia de los Copules, 
y alii le vino de paz la provincia de Chiquinchel, questos 
eran senores de la mar que [en] aquella parte les caia del 
Norte, y queriendo proseguir en su conquista, salio de alii 
y por sus jornadas llego a un pueblo muy grande y muy 
poblado de naturales llamado Chuaca en lengua de indios, 
que la significacion desto propiamente quiere decir agua 
larga; y paresciendo al capitan lugar acomodado para po- 
blar en el con los esparioles, asento real orillas de una gran 
laguna de agua dulce, a la parte del poniente de la dicha 
laguna , quedando el pueblo de los naturales & la parte del 
Norte a la falda de la laguna, la cual era de agua muy hon- 
dable, de longitud de dos tiros de escopeta y de ancha mas 
de un tiro. Griase en esta laguna un pescado mediano que 
Hainan diahacal, que propiamente son mojarras, y cayma- 
nes, que llaman lagartos. Esta esta laguna por tierra liana 
[de] la mar del Norte espacio de tres leguas; y en este pues- 
to, el ano del Sefior de mil quinientos cuarenta y tres se 
poblo una villa por el Capitan General Francisco de Montejo 
y la puso por nombre Chuacan, a imitacion de este pueblo 
grande de naturales que junto a si tenia de la otra parte de 
la laguna, como esta referido; rodeaba este lago mas de dos 



VALLADOLID DE YUCATAN. 171 

leguas de prado de yerba que aca llaman cabanas, muy 
llanos y sin niugunos montes que los asombren en estas 
dos leguas. Es tierra abundante de corzas y yerba para los 
ganados y m&s fertil, sin comparaci6n, que estas otras pro- 
vincias. A este asiento de Chuaca le vinieron de paz muchos 
pueblos de las provincias de los Taceles, que eran alii veci- 
nos, y algunos de los Copules, que estaban poblados h&cia 
este asiento de Valladolid; y visto por el Capital Montejo 
que los indios de la provincia de Cochua no querian dar la 
paz y que estaban rebelados , a pocos dias poblada la villa 
de Chuaca , partio de ella con la mayor parte de su gente 
para la provincia de Cochua, dejando en Chuaca por su lu- 
gar teniente a Francisco de Cieza. Y estando conquistando 
la tierra, llego a la provincia de Cochua, que estaba cuarenta 
leguas de Chuaca, en lo cual paso el y los que con el iban 
grandes hambres y trabajos, teniendo como tuvieron, mu- 
chos encuentros y escaramuzas con los naturales; y dejando 
la mayor parte de ella pacifica, se volvio a la villa de Chuaca. 
Y estando de asiento en ella, quiso gratificar a" los que bien 
lo habian servido, dando repartimientos de indios en nom- 
bre de Su Majestad a cuarenta y cinco vecinos , en este 
mismo ano de mil quinientos y cuarenta y tres, a los cuales 
se les dio tftulo de encomienda de ellos; y estando en esto, 
le vino nueva que la provincia de los Copules y de Cochua, 
estaba rebelada y no acudian como solfan a la obediencia, 
y para remedio de ello y pacificarlos , determino de enviar 
a Francisco de Cieza con voz de Capitan con veinte solda- 
dos, el cual vino a" este asiento de Valladolid y sabido por 
el dicho Capitan Francisco de Cieza quienes eran los chi- 
lanes amotinadores y rebeldes, hizo castigo ejemplar en 
ellos justici£ndolos, lo cual fue causa que la tierra se sose- 
gara y los indios cesaran de dar guerra y acudiesen con los 
tributos £ la villa de Chuaca , que estaba veinte leguas del 
asiento que ahora tiene Valladolid. Y esto hecho, llevando 
algunos rehenes y bastimentos, se volvio el dicho Francisco 
de Cieza & la villa de Chuaca. En este mismo afio determi- 



172 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

no el Capitan Montejo pasar a la isla de Cozumel y saliendo 
de Chuaca, con este designio, dejando en sn lugar al Maese 
de Gampo Bernaldino de Villagomez, llego a un pueblo y 
puerto de mar llamado Pole, el cual esta frontero de la isla 
de Cozumel y divide la una tierra y la otra un brazo de 
mar del Norte de cuatro leguas; este brazo de mar es de 
mucha corriente y mar alterada, y queriendo pasar con su 
gente el Capitan Francisco de Montejo a la isla de Cozumel, 
no teniendo canoas para cllo, determino enviar a la dicha 
isla por canoas a un soldado llamado Pedro Duran, el cual 
flic y trujo las dichas canoas que hallo en la costa de la isla 
y de esta otra parte de la tierra firme, las cuales, asi trai- 
das, se embarco el dicho Capitan Montejo y los que con el 
iban , [y] dandoles un temporal en medio de este brazo do 
mar, le fue forzoso al dicho Capitan volver en demanda de 
la tierra firme de donde habia salido, [y] estando en riesgo 
de perderse, llego con su canoay otras algunas al puerto de 
Pole, habiendose de aquella refriega ahogadosele un espa- 
riol y los indios que con el iban. Algunas canoas delas que 
habian salido con el otro Capitan cuando arribo , tomaron 
la isla de Cozumel, los cuales, trayendo los seriores y prin- 
cipales de la dicha isla al reconocimiento de su Capitan y 
otros muchos indios, les dio un norte con el cual se ahoga- 
ron nueve hombres desafandose las canoas de como iban 
y con ellos muchos indios que al remo y gobierno de ellos 
llevaban, y tomando la tierra, Uevaron ante su Capitan a los 
senores de la isla de Cozumel, los cuales le presentaron 
maiz, micl y gallinas, y el Capitan Montejo los recibio agra- 
dablemente y poniendolos por vasallos de Su Majestad y 
dandoles licencia, se volvieron a la isla de Cozumel. Sabido 
la muerte de los espanoles por los indios de las provincias 
de los Copules y Cochua, entendiendo que se habian ahoga- 
do el Capitan y la mayor parte de los espanoles, comenzaron 
a alterarse y rebelarse contra la Corona Real y asi le con- 
vino al Capitan Montejo antes de volver a la villa de Chuaca 
entrar en el riiion de la tierra, que es este asicnto de Valla- 



VALLAUOLID DE YUCATAN. \~'A 

dolid, provincia de los Copides, a la cual le vinieron de paz 
todos los naturales de esta provincia de los Copules, y no 
acudiendo la provincia de Coclata con la obediencia, deter- 
mino desde este asiento de Yalladolid enviar al Gapitan 
Francisco de Cieza a la dicha provincia de Cochua con 
veinte soldados, el cual fue a ella por caminos cerrados no 
sabidos. Despues de enviado al dicho Francisco de Cieza, el 
Gapitan Montejo se fue a la villa de Chuaca y prosiguiendo 
su derrota el dicho Francisco de Gieza, llego a Tabi, ultimo 
pueblo de Cochua y torao , por mandado de su Gapitan ge- 
neral, en nombrc de Su Majestad, la posesion de aquella 
provincia, porque no la tomase el Gapitan Gaspar Pacheco, 
que iba a conquistar las provincias de Chetemal, que es 
donde ahora esta poblada una villa de espaholes que se 
llama la Villa de la Nueva Salamanca, que es de esta con- 
quista e gobernacion; lo cual hecho, el Gapitan Francisco 
de Cieza se volvio a la villa de Chuaca. 

Capitulo III. Y generalmente el temperamento y calidail 
de la dicha provincia 6 com area, si es muy fria 6 caliente 6 
humeda 6 seca, de muchas aguas 6 pocas y cuando son mcis 
6 menos, y los vientos que corren en ellas que tan violentos 
H en que partes son y en que tiempos del aho. 

El temperamento de esta provincia de Chiquinchel y 
Chuaca es hiimedo y frio mas que estas otras provincias y 
mas templado en verano; causalo haber en ella muchas 
pluvias y muchas lagunas; hacense algunos cenagales en- 
lamandose la tierra, que no se puede andar por ella, y se- 
candose todas las mas lagunas de estas, causan malos va- 
pores de la tierra; esta siempre en mi ser sin secarse esta 
lagunade Chuaca. Lluevecon grandes torbellinos de viento 
y continuas aguas desde Junio hasta mediado Agosto, y de 
alii en adelante con aguas no tan recias , vientan grandes 
nortes, lo cual causa muchas muertes de naturales y aun de 
espaiioles, habiendo enfermedades de catarro y barriga entre 
los naturales y aim de espanoles. Este viento Norte deslruye 



174 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

los maizales, que es el sustento que los naturales y espario- 
les comen y no usan de otro pan; duran hasta mediados de 
Febrero, y de alii en adelante vientos Sudestes, que son unos 
ventazos desabridos polvorosos ; estos causan sanidad a los 
indios y agostan la tierra para la poder cultivar, labrar y 
quemar para sus sementeras, asi de maiz corao de algodon, 
agi y frijoles y todo genero de sustento. 

GAPiTULO IV. Si es tierra liana 6 dspera, rasa 6 mon- 
tosa, de muchos 6 pocos rios 6 fuentes, y abundosa 6 falta 
de aguas, fertil 6 falta de pastos, abundosa 6 esteril de fru- 
tos y de mantenimientos . 

Este Chuaca , como atras refiero, es tierra liana, no tiene 
monte en su contorno, sino muy grandes prados que Ha- 
inan sabanas, donde se podrian apacentar diez rail cabezas 
de ganado vacuno; no es fragosa de piedras como estas otras 
provincias; es tierra liana quese puede arar; es abundanti- 
sima en carnes y frutales de todas clases; en esta provincia 
se daba dos veces maiz en el ano; no tiene ningunos rios, 
sino estas lagunas de agua dulce, que tiene muchas: en 
distancia de tres leguas, de una 6 dos de estas lagunas, sa- 
len dos fuentes, y estas corren algiin tanto por la tierra 
adentro, aunque no mucha distancia; tiene salidas estas 
vegas; grandes montanas de arboles de copal, que es una 
resina a manera de incienso y otros de frutos silvestres. En- 
tiendese se podrian sacar regadios para aquestas vegas de 
esta laguna de Chuaca y de algunas fuentes ; es hiimeda la 
tierra, a causa de tener el agua a menos de a braza. 

Capitulo Y. De muchos 6 pocos indios y si ha tenido 
mas 6 menos en otro tiempo que ahora y las causas que dello 
se supieran, y si los que hay estan 6 no estan poblados en 
pueblos formados 6 permanentes y el talle y suerte de siis 
entendimientos , ynclinaciones y manera de vivir, y si hay 
diferentes lenguas en toda la provincia 6 tienen alguna ge- 
neral en que hablen todos. 



VALLADOLU) DE YUCATAN. 

Este pueblo de Chuaca era de mil vecinos al tiempo que 
el Gapit;in Francisco de Montejo poblo alii, los cuales esta- 
ban en pueblo en alguna manera permanente 6 formado, 
con sus casas de piedra de albaniria (sic) cubiertas de paja, 
donde hacian sus congregaciones y mercados , aunque no 
compasadas las calles, teniendo los vecinos de aquel pueblo 
sus casas grandes de madera muy fuerte, cubiertas de gua- 
no, que es la hoja de un drbol d manera de palma; estos 
indios y las indias de Chuaca son de mas sutil enteudi- 
miento que los de las demas provincias, y la gente de Chi- 
quinchel mds cortadas en sus razones ellos y ellas , y rnds 
pulida la lengua que hablan, aunque es toda la do Yucatan 
una. Despoblando la villa de alii los espanoles, los frailes, 
queriendolos acercar a su cabecera de doctrina, les qucma- 
ban las casas, y ellos, de congoja de verse apartados de su 
natural, se morian y muchos se huian, que hasta boy no 
han vuelto a" su vecindad; queriendoles volver ahora tres 
afios & su asiento antiguo, no sehallaron sino veinle indios, 
y estos estan poblados en su cabecera; tienese creido que 
el mudar de aguas y de temple y haber trabajado tanto en 
pasar sus arreos, les causo la disminucion tan grande que 
este pueblo tuvo. 

CapItulo VI. El altura 6 elevation del polo en que estan 
los dichos pueblos de espanoles , si estuviere tomada y si se 
supiere 6 hubiere quien la sepa tomar 6 en que dias del 
aho el sol no echa sombra ninguna al punto del medio dia. 

Estaba Chuaca en elevacion del Polo 21° y medio; el Sol, 
al punto del medio dia, da su sombra todo el aiio. 

Capitulo VII. Las leguas que cada ciudad 6 pueblo de 
espanoles estuviere de la ciudad donde residiere la Audien- 
cia en cuyo distrito cayere 6 del pueblo donde residiere el 
gobernador a quien estuviere sujeta y a que parte de las di- 
chas ciudades 6 pueblos estuviere. 

Estaba Chuaca apartada de dicha ciudad de Merida, ca- 

1 2 



176 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

becera de esta Gobernacion y obispado, a distancia de cua- 
renta leguas poco mas 6 menos; caia la ciudad de la villa de 
Chuaca algiin tanto elevadaal Esnoroeste; caia este asiento 
que despues se poblo, y ahora esta poblado, de Valladolid, 
con los vecinos de Chuaca, veinte leguas de Chuaca a la 
parte del Sur, la tierra adentro, camino real de Cochua y 
de la villa de la Nueva Salamanca, que llaman de Bacalar, 
donde estan poblados los espanoles. 

Capitiilo VIII. Asi mismo las leguas que dislare cada 
ciudad 6 pueblo de espanoles de los otros con quien partiere 
terminos, declarando a que parte cae de ellos, y si las leguas 
son grandes 6 pequehas y por tierra liana 6 doblada y si por 
caminos dereclios 6 torcidos, buenos 6 malos de caminar. 

Los terminos y limites que tuvo la villa de Chuaca son 
los que abora tiene la villa de Valladolid, los cuales corren 
Este a Ueste desde su ultimo termino al otro cuarenta le- 
guas hasta sus liltimos terminos; caele la ciudad de Me- 
rida a la villa que se poblo y esta poblada de Valladolid, 
Lesnordeste ; divididense los terminos once leguas de su 
asiento, en unaventa que llaman Jocor/^yue; llamose Joqua- 
jeijue, porque habiendo en el un gran lago de agua muy 
hondable, dicen los naturales que cayo en el una estrella 
con grandes pluvias, y asi se deja entender, pues al estrella 
del alba llaman noch Eque; esta cae al Oeste, dejando cua- 
renta leguas de alii al puerto de Conil, al Este, y este es el 
ultimo termino de la tierra firme; a el Norte divide los 
terminos el puerto de Cholcoben y rfo de Lagartos, cuarenta 
leguas a la banda del Sur, quedando el rio.y puerto de 
Cholcoben a la parte del Norte. Los caminos que general- 
mentc se usan, sacadas tres 6 cuatro leguas de la villa de 
Chuaca, de unos a otros pueblos, son fragosos de piedra, 
aunque tierra liana, por ser toda la mas una peiia viva; cs 
muy montuosa, los caminos torcidos y mal abiertos, la 
piedra que ansi bay paresce de arrecifes muy malos de 
costa de mar. La mayor parte de los naturales estan pobla- 



VALLADOLID DE YUCATAN. 177 

dos entre muchos periascalos , sin hallarse en ellos tierra 
para una carrera de caballo. 

CapItulo IX. El nombre y sobrenombre que tiene 6 hu- 
biere tenido cada ciudad 6 pueblo y por que se hubiere lla- 
mado assi, (si se supierej y quien le puso el nombre y fue el 
fundador de ella, y por cuya orden y mandado la poblo, y 
el ano de su fundacion, y con cuantos vecinos se comenzo a 
poblar y los que al presenie tiene. 

Viendo el Capitan Montejo que en espacio de poco mas 
de un ano se le habian muerto del servicio y amigos que 
habi'a llevado a Chuaca, mas de seiscientos indios y algu- 
nos espanoles, y que la tierra era enferma, pluviosa y 
hiimida y estar may a trasmano de los repartimientos, que 
los mas caian en este asiento de Valladolid, determino pa- 
sar la villa y vecinos de Chuaca a este asiento de Valladolid 
ya dicho, lo uno por estar comedio de toda la tierra, y lo 
otro por ser tierra mas sana y mas seca que Chuaca y de 
menos pluvias, mas esteril de frutos en parte y no en todo; 
y determinando pasarla, lo puso por obra y poblo la villa 
de Valladolid el ano de mil y quinientos e cuarenta y cinco 
arios, con treinta y nueve encomenderos de indios, dejando 
en el asiento de Chuaca un alcalde para hasta ver si esto- 
tro asiento era permanente; llamola el dicho Capitan Mon- 
tejo la villa de Valladolid a imitation de la de Esparia, y 
ansi es la mejor villa que se halla en las Indias. 

Capitulo X. El sitio y asiento donde los dichos pueblos 
estuviesen, si es en alto 6 en bajo, 6 llano, con la traza y de- 
signo e pintura de las calles y plazas y otros lugares sehala- 
dos de monasterios, como quiera que se pueda rascuhar f<i- 
cilmente en un papel, en que se declare que parte del pueblo 
mira al Mediodia 6 al Norte. 

Esta poblada la villa de Valladolid en el comedio de toda 
la tierra de los Acopules y en medio de las provincias de 

TOMO II. ' 1*2 



178 CUNGRESO DE AMERICANISTAS. 

Cochua [y] Tacele, cayendole a la falda de la marina la pro- 
vincia de Chiquinchel ; esta la villa de Valladolid en eleva- 
tion del polo veinte y un grado; fue tomada la altura por 
dos pilotos a diez y seis dias del mes de Febrero de este ano 
de mil y quinientos setenta y nueve anos; el sol al punto 
del Mediodia, da sombra todo el ano. Demorale la ciudad 
de Merida, cabecera de esta demarcacion, al Oeste cuartaal 
Noroeste; la villa de Bacalar al Sudoeste, la bahia de Cu- 
nil, liltimos terminos de esta villa, al Este, cuarta al Nor- 
deste, y el puerto y rio de los Lagartos al Norte. Dista de 
esta villa la ciudad de Merida treinta y tres leguas; fundose 
el pueblo de los espanoles en unos prados cercados de mu- 
cha maleza de piedra y arboleda silvestre. Hay en los mon- 
tes y fuera mucha piedra, asi movediza como del tamano 
de un buey y mayores ; en su nacimiento situose en medio 
de dos zenotes de agua dulce, que son a manera de aljibes; 
tienen de su nacimiento cada uno de estos zenotes tres 6 
cuatro bocas por donde sacan agua los naturales, del tamano 
de un pozo de nuestra Esparia, y mayores y menores; tie- 
nen el agua a trece brazas desde la boca; extiendese abajo 
pasadas dos brazas que las bocas tienen de pena viva, gran 
concavidad en hueco muy grande, mas de ciento y setenta 
pies, habiendo abajo una tabla grandisima de agua de este 
tamano que parece esta represada, de extraiia hondura; mu- 
chos dicen corren las aguas debajo; tiene en hueco grandes 
socarrerias y puntas de pena a manera de salitre, que crecen 
y estan destilando agua todo el ano ; crfase en estos zenotes 
un pescado pequerio a manera de bagres maritimos, pero no 
tan grandes; hay de estos zenotes muchos; estan estos dos 
zenotes apartados uno de otro dos tiros de escopeta. En me- 
dio de esta villa de Valladolid, al tiempo que se poblo, en la 
plaza de ella, le caia un cu de piedra, hecho a mano, muy 
alto; tenia en la cumbre de el muy blanqueada y hecha una 
pieza que se veia desde lejos, y alii tenian aquel idolo que 
atras dije en el primer capitulo, donde los indios iban a ido- 
latrar ; era este cu cerro de proporci6n redonda , ocupaba 



VALLADOLID DE YUCATAN. 179 

en contorno mas de cuatrocientos pasos; arriba, era seguido, 
no tan ancho; llamabase cu porque ansi llamaban los indios 
a susdioses que adoraban; tenian sus idolos en la casa de 
arriba, hechos de barro, de la forma de macetas de albahaca, 
muy bocadeadas, con sus pies, yen ellos hechos rostros 
mal ajestados y disformes de malas cataduras; echaban 
dentro de este idolo una resina que llaman copal, a mane- 
ra de incienso, y esta reverencia ofrendaban y quemaban, 
que daba de si muy gran olor, y con esto hacen contino 
sus ritos, ceremonias y adoraciones; esta" aun el dia de 
hoy, y que se puede bien ver lo que este cu ocupaba. Trazo 
el Gapitdn Montejo esta villa de Norte a Sur y de Este a 
Oeste; miran las calles al Norte y al Sur; di61e grandes ca- 
lles de cuarenta pies en cuadra; tiene en la dicha plaza, 
frontero de este cu, a la parte del Sur, un templo mediano 
de tres naves, cubierto de teja a lo pulido, con sus pilares 
de piedra bien arqueados de canteria y albaheria ; suben 
a el por seis gradas; de la iglesia al nacimiento del sol, en la 
calle Real , hay y se va fundando un hespital de la Santa 
Veracruz; fue mandado edificar y obrar por Don Diego Sar- 
miento Figueroa vecino de esta dicha villa y alcalde de la 
cofradia de la Santa Veracruz que ha sido y al presente lo 
es. Tiene la villa y templo esta figura (1) : 

Es tierra mas sana que la de Chuaca; crianse muchos ni- 
iios de espaholes y de naturales. Poblada esta villa, se fue el 
Capitan Montejo a la ciudad de Merida dejando en sulugar 
al Capitan Francisco de Gieza. Fuera de esta villa, poco mas 
de un tiro de arcabuz, esta poblado un monasterio de frailes 
franciscos menores de la Observancia, muy fuerte, con su 
boveda de albaneria y canteria, con su claustro de cuatro 
cuartos y corredores en lo alto, en los cuales hay muchas 
celdas, todas de b6veda; tiene grandes estribos & manera de 
fortaleza; son las paredes de ancho de diez pies y en partes 



(1) La relacion original lleva aqui un diseiio. 
1 2 * 



180 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

mas; esta muy almenado; es conforme a esta figura; van a 
el por una calzada hecha a mano con muchos arboles muy 
sombrios, que llaman seibos, a manera de nogal. 

Y cl ano de mil e quinientos e quarenta y seis, por el 
mes de Noviembre, fue cuando los naturales de estas pro- 
vincias de Valladolid se alzaron contra la Real Corona y 
mataron a diez y oclio espanoles que estaban derramados 
por sus pueblos, fuera de esta villa; friyeron dos hijos de 
Magdalena do Cabrera , en copal , en el pueblo de Che- 
mo x , que se hallaron alh' estudiando y aprendiendo las 
letras en compania de un conquistador que los enseiiaba, 
que se decia Francisco Lopez de Mena; y al uno de ellos 
friyeron vivo y en los dem£s espanoles hicieron grandes 
crueldades, sacandoles los corazones estando vivos, ma- 
tando asimismo a mas de seiscientos indios del servicio de 
los espanoles; y entre los que mataron fuelo el maestre de 
campo y alcalde ordinario que a la sazon era, Bernaldino 
de Villagomez, y Francisco de Yillagomez, su hermano, y 
a Hernando de Aguilar, personas serialadas, no quedando 
en esta villa de Valladolid mas de veinte y dos vecinos: y 
visto por el Cabildo el estrago hecho y que sin socorro de 
la ciudad de Merida no podfan sustentarse, enviaron con 
gran diligencia a pedirlo, eligiendo a Alonso de Villanueva, 
que era alcalde, por Capitan, y este sostuvo la villa veinte 
dias hasta que vino el socorro, dandoles cada dia arma. 
Llego de la ciudad de Merida el Capitan Francisco Tamayo 
con treinta y dos hombres y algunos amigos indios; y lue- 
go otro el Capitan Francisco de Montejo con veinte hom- 
bres, trayendo consigo a Francisco de Cieza, que a la sazon 
venfa de las provincias de Chiapa; y dejando el socorro, los 
capitanes, habiendo hecho algunas salidas y rancherias, 
quedo el Capitan Francisco de Cieza en lugar del Capitan 
Montejo y por justicia mayor y con voz de Capitan salio a 
la provincia de los Taceles, doce leguas de esta villa, y pa- 
cificando los naturales, hizo algunas otras salidas, y estan- 
do y volviendo de paz dentro de cuatro meses , por haber 



VALLADOLID DK YUCATAN. 181 

castigado el Francisco do Gieza a los culpados y hecho jus- 
ticia dc ellos, quedo pacifico como al presente lo esta, y no 
quedaron en csta villa y sus provincias mas dc treinta y 
seis encomendcros de indios incluyendolos el Capitan Mon- 
tejo en este numero los que antes habia ; y al presente no 
hay mas encomenderos, aunque muchos vecinos sin enco- 
mienda que sehan casado con hijasde conquistadores, que 
parece habra setenta vecinos entre encomenderos y dermis 
vecinos. 

Capitulo XL En los pueblos delos yndios solarnente se 
diga los que distan del pueblo en cuyo corregimiento 6 ju- 
risdiction estuvieren y del que fuere cerca su cabecera de 
doctrina. 

Esta esta villa de Valladolid cercada a una Jornada de 
cuarenta pueblos sin otros tantos que a veinte leguas y a 
quince de su distrito tiene sujetos a esta villa, en los cuales 
hay ocho mil naturales tributarios, sin otros relevados de 
tributo, a los espanoles. 

Capitulo XII. Y ansi mismo lo que distan de los otros 
pueblos de indios 6 espanoles que entorno de si tuvieren, de- 
clarando en los xinos y en los otros d que parte dellos caen, 
y si las leguas son grandes 6 pequehas y los caminos por 
tierra liana 6 doblada, derechos 6 torcidos. 

Estan estos pueblos los mas por los caminos reales Norte 
Sur y Este a Oeste hacia la ciudad de Merida; ninguna de 
estas poblaciones de naturales esta apartada mas de una Jor- 
nada; para ir a los dichos pueblos son los caminos fragosos 
de mucha maleza de montana y piedra; lo mismo son los 
que se usan para esta villa, no pudiendose muchos de ellos 
andar a caballo. 

Capitulo XIII. lten lo que quiere deeir en lengua de 
indios el nombre del dicho pueblo de indios y por que se lla- 



182 COMGRESO DK AMERICANISTAS. 

ma asi si hubiere que saber en ello y como se llama la len- 
gua que los indios del dicho pueblo hablan. 

Llamaban antiguamente los indios de la provincia de 
Chiquinchel a estos de esta villa de Valladolid y las demas 
provincias de los Copules y Cochuas, Ah mayas, ultrajan- 
dolos de jente soez y baja, de viles entendimientos e inten- 
ciones. 

Gapitulo XIV. Cuyos eran en tiempo de su gentilidad, 
y el sefiorio que sobre ellos tenian sus Senores y lo que tri- 
butaban, y las adoraciones, ritos y costumbres buenas y ma- 
las que tenian. 

El mayor Seiior que en este asiento de Valladolid y su 
provincia habia en tiempo de su gentilidad, era un Atzuc 
Copul; A este reconocian por Seiior, y en serial del vasallaje, 
de su voluntad le haci'an una sementera con algunos pre- 
sentes de venados y otras cosas. Tenian su alquinec, que 
este era el que los casaba y anunciaba las cosas por venir; 
y estando el enfermo muy al cabo, tenia por abuso y cos- 
tumbre, antes que espirase, porque no penase, quebrarle 
los lomos, y ansi lo llevaban al campo, yendo los de su casa 
a cazarle pajaros, y ansi cazados, se los ponr'an junto S. este 
muerto, diciendo que para tan largo camino habia menes- 
ter comer. 

Ansi mismo tenian sus meses, contando cada luna treiuta 
dias, y el primer dra del afro, antes que amaneciese, todos 
y el alquin aguardaban y esperaban el sol , haciendo gran 
fiesta aquel dra. Tenian por costumbre para bendecir un cu 
dondeponian los rdolos, tomar del agua y rocio que habia 
en las hojas de los arboles y con esta el lugar donde habiau 
de ser puestos, con un hisopo, el alquin, revestido con su 
manera de alba y casulla y una manera de mitra y su mo- 
nacillo, bendecir y hacer muchas ceremonias, y con gran 
reverencia ponian aquellos rdolos y echaban agua en todo 
aquel lugar. 



VALLADOLID DE YUCATAN. 183 

Tenian una corteza de arbol en el cual escribian y figu- 
raban los dfas y meses con grandes figuras . 

A ocho leguas de esta villa estan unos edificios llamados 
Chichinica, en los cnales hay un cu hecho a mano de cante- 
ria y albaneria, y en este edificio hay el mayor ediflcio: 
noventa y tantos escalones, escalera toda a la redonda hasta 
subir a la cumbre de el; sera de alto cada escalon poco mas 
de una tercia; encima esta una manera de torre con sus 
piezas; este cu cae entre dos zenotes de agua muy honda- 
bles; el uno de ellos Hainan el Zenote del sacrificio; Uamose 
Chichinica a imitation que un indio que al pie del Zenote 
del sacrificio vivia, se llamaba Alquin Itza. En este zenote 
los Senores y principales de todas estas provincias de Valla- 
dolid tenian por costumbre , habiendo ayunado sesenta 
dias sin alzar los ojos en este tiempo aun a mirar a susmu- 
jeres ni a aquellos que les llevaban de comer; y esto hacian 
para, llegandose a la boca de aquel zenote, arrojar dentro 
al romper del alba algunas indias de cada un Serior de 
aquellos, a las cuales les habian dicho pidiesen buen ano 
de todas aquellas cosas que a ellos lesparecia, yasi arroja- 
das sin ir atadas, sino como arrojadas a despenar, caian 
al agua daudo gran golpe en ella; y al punto del medio 
dia, la que habia de salir, daba grandes voces para que le 
tirasen una soga para que la sacasen, y subida arriba me- 
dio muerta, le hacian grandes fuegos a la redonda, sahu- 
mandola con copal, y volviendo en si, decia que abajo ha- 
bia muchos de su nation, asi hombres como mujeres, que 
la recogian , y que alzando la cabeza al mirar a alguno de 
estos, le daban grandes pescozones, haciendo que estuviese 
inclinada la cabeza abajo, lo cual era todo dentro del agua, 
en la cual se figuraba muchos socarrenos y agujeros; y res- 
pondianle si ternian buen ano 6 malo, segiin las preguntas 
que la india hacia, y si el demonio estaba enojado con al- 
guno de los Senores de los que echaban las indias, ya sa- 
bian que no pidiendo que la sacasen al punto del medio dfa, 
era que estaba con ellos enojado, y esta tal no salia mas; 



184 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

que parece esto figura de lo que acaecfa en la cueva de Sa- 
lamanca (1) ; cntonces visto que no salfa, todos aquellos de 
aquel Senor y el mismo, arrqjaban grandes piedras dentro 
del agua y con grande alarido echaban a huir de alii. 

Asi mismo usaban en ciertos tiempos del ano hacer de 
trozos muy gruesos do lena un rimero della del alto de 
un estado de un liombre y mas, y de largo y ancho de mas 
de veinte y cinco pies, y haciendose una procesion de mu- 
chos indios con sus hachas de unas varas que arden bien, 
atadas en un palo, vienen donde esta aquel rimero de lena, 
y todos quiebran sus hachas en el lugar donde esta la leiia, 



(1) D.Juan Ruiz de Alarc6n,en su comedia La cueva de. Salamanca (acto 
primero), pone en boca del marques de Villena los siguientes versos: 

« Fuime a vivir a la corte 



La parlera fania alii 
Ha dicho que hay una cueva 
Encantada en Salamanca, 
Que mil prodigios encierra ; 
Que una cabeza de bronce 
Sobre una catedra puesta, 
La magica sobrehumana 
En humana voz ensena; 
Que entran algunos a oirla ; 
l'ero que de siete que entran , 
Los geis vuelven a salir 
Y el uno dentro se queda.» 



Habia, pues, en ef'ecto, motivo para que los autores de la relacion de Valla- 
dolid de Yucatan — entre los cuales no faltarian paisanos del conquistador 
D. Francisco de Montejo — liallasen semejantes la leyenda del Cenote del sa- 
crijlcio y la de la cueva salmantina. 

Cervantes, que introdujo en la segunda parte del Quijote el episodio de la 
cabeza encantada, tiene tambien un entremes en prosa y verso titulado La 
cueva de Salamanca. 



VALLADOLID DE YUCATAN. 185 

quedandole algiin pcdazo de palo en la mano; este llevaban 
para reliquia; y encendida esta lefia, hacia una gran brasa 
de altor de medio estado, de grandes ascuas del tamaiio que 
era la lena, y la apaleaban y pareaban para que estuviese 
parejo el fuego; y al cuarto del alba venia la misma proce- 
sion trayendo al alquin delante revestido con su manera de 
alba, en la parte de abajo cosidos muchos caracoles, y su 
manera de casulla y mitra en la cabeza, figurada en ella 
muchos rostros de demonios; y llegaba con su monacilloa 
donde estaba la brasa, que no se podia llegar a ella con uu 
tiro de piedra, y llegando, llevaba un hisopo atado en el 
muchas colas de vibora y culebras ponzohosas, y llevandole 
el monacillo una jicara del vino que usaban, mojaba con 
aquel hisopo y por todas cuatro partes del fuego hacia sus 
cirimonias y rociaba con el las brasas, y luego mandaba le 
quitasen las alpargatas y entraba por encima de la brasa 
rociando, y tras el toda la procesion de indios, y entraba 
este alquin sin se hacer mal alguno. Adoraban unos idolos 
hechos de barro a manera de jarrillos y de macetas de alba- 
haca, hechos en ellos de la parte de afuera rostros deseme- 
jados; quemaban dentro de estos una resina llamada copal, 
de gran olor. Esto les ofrecian a estos idolos, y ellos corta- 
ban en muchas partes de sus miembros y ofrecian aquella 
sangre, haciendo los Senores y principales matar algunos 
indios 6 indias esclavos que tenian, para, sacandolos el co- 
razon, ofrecerselo a estos idolos; y los que no tenian destos, 
ofrecian perrillos y otros generos de animales, untando con 
la sangre la boca y narices de estos idolos. Habia idolos de 
las labranzas, idolos de la mar, y otros muchos generos de 
cada cosa, diferentes en las figuras unos idolos de otros. 
Para estos sacrificios y sus areytos usaban beber y embo- 
rracharse con un vino que ellos hacian de una corteza de 
un arbol que llaman baleze y miel y agua; este vino dicen 
les causaba sanidad, porque con el se purgaban los cuerpos 
y lanzaban por la boca muchas lombrices; criabanse robus- 
tos y los viejos vivian mucho tiempo y frescos. Al presente 



18ti CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

aiin no estan fuera ni apartados los naturales de estas pro- 
vincias de usar de estos ritos, puesgeneralmente se les han 
hallado y hallan muchos idolos no tan solamente a los que 
estan en los montes, pero a los que estan en pueblos for- 
mados y han servido y sirven a las iglesias y monasterios; 
•y en siendo las criaturas de cuatro arios, el alquin las bau- 
tizaba con agua no usada, con muchas ceremonias; y del 
vino dicho no se sabe si usan los naturales de elal presente. 

CAPiTULO XV. Conio se gobernaban y con quien tray an 
guerra y como peleaban, y el dvicto y traje que traian y el 
que agora traen, y los mantenimientos que antes usaban y 
ahora usan, y si han vivido mas 6 rnenos sanos antiguamen- 
te que agora y la causa que de ello se entendiere. 

Andaban vestidos todos los indios de estas provincias de 
Chiquinchel, Tacele y Cochua y Copules, los sefioresde unos 
xicoles de algodon y plumas tejidos a manera de chaqueta 
de dos faldas de muchas colores; traian un mdstil entre las 
•piernas, que era una gran tira de manta tejida, la cual 
atandosela a la barriga y dando por debajo una vuelta les 
tapaba sus vergiienzas, colgandole por detras y delante dos 
puntas largas, teniendo en ellas mucha plumeria; y las in- 
dias traian sus enaguas, que es a manera de un costal abierto 
por ambas partes, que estas, atadas a la cintura , les tapaba 
sus vergiienzas; demas de esto, muchas usaban de traer 
tranzados los cabellos, que los tienen muy largos, cubrien- 
doselos con un pahuelo de algodon abierto a manera de 
habitillo corto, que tambien les servia de tapar los pechos. 
Muchos indios andaban desnudos con solos los masteleos. 
Esto se usaba general en todas estas provincias de Vallado- 
lid y de estos ritos y cirimonias dichas. Traian guerra unos 
con otros usando de flechas y arcos, haciendo sus albarradas 
unos contra otros; ansi mismo traian rodelas tejidas de va- 
ras y sus lanzuelas de vara tostada. Eran gobernados por 
estos que eran tenidos por cabezas, 5 quien reconociaji se- 
iiorio. Andan ahora todos los naturales generalmente ves- 



VALLADOLID DE YUCATAN. 

tidos de zaragiielles y camisas y sombreros y sus capas de la- 
na y algodon, y algunos andan vestidos a usanza espariola y 
estos son algunos gobernadores y caciques. De los manteni- 
mientos de maiz que antiguamente usaban y pan usan aho- 
ra de lo mismo, y de beber sus atoles, que son a mancra de 
poleadas hechas de la masa del maiz molido y deshecho en 
agua; beben de continuo porol todo el dia sin usar de agua 
clara, sino desleyendo una pella de maiz cocido, hierben el 
agua hasta que esta espesa, y esta beben, con lo cual se sus- 
tentan; y faltandoles esto, por usar de comer frutos silvestres 
y raices, mueren muchos, y ansi mismo por usar de un bre- 
baje que llaman cacao, queesla moneda que entre ellos co- 
rre, la cu^.1, por ser bebida fria, a algunos corrompe y res- 
fria. Habia en estas provincias del tiempo que se conquis- 
taron mucha suma de indios y al presente no hay la ven- 
tena parte. Principalmente la disminucion que ha habidoy 
hay al presente lo ha causado el haberlos mudado de sus 
asientos y natural temple y aguas con que se multiplicaban, 
quemandoles los pueblos y mandandolos quemar los reli- 
giosos de la Orden de San Francisco, poblandolos donde 
ellos querian, en lugares no tan sanos ni comodos como en 
los que ellos vivian, trabajandolos los dichos religiosos en 
los monasterios muy sumptuosos que han hecho, sin cesar 
hoy dia de hacer y deshacer obras, las cuales, habiendo otro 
guardian, las deshace y hace a su modo y jamas cesan de 
obrar, no teniendo consideration a hacer cesar las obras en 
tiempo que los indios han de acudir a sus labranzas, de lo 
cual siempre se han quejado los naturales, porque les ha 
causado estar faltos de bastimentos para el sustento de sus 
vidas; y ansi por esto como por la mudada y junta de los 
pueblos y castigos que, so color de la doctrina, los religiosos 
hacian, y otras cosas de apremio y cepos de que han usado 
y usan, los naturales han venido en la disminucion refe- 
rida y les son tan temerosos , que no solamente se han 
huido a los montes sin mas parecer, pero algunos se han 
muerlo de puro pesar y tristeza y se hau despoblado muchos 



188 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

indios que dicen estar poblados en las islas de la bahia de la 
Ascension, que distan de esta villa treinta leguas. Y nos pa- 
rece que esta ha sido la causa mas legitima de la disminu- 
cion de la tierra y naturales de ella y asi es presuncion. 

Gapitulo XVI. En todos los pueblos de espaholes y de 
yndios se diga el asiento donde estdn poblados si es sierra 
6 valle 6 tierra descubierta y liana y el nombre de la sierra 
valle y comarca do estuvieren y lo que quiere decir en su 
lengua el nombre de cada cosa. 

En esta villa de Valladolid, no hay sierra ni valle en el 
contorno de su jurisdiction. 

CapItulo XVII. Si es tierra 6 puesto sano 6 enfermo y 
si enfermo porque causa (si se entendiere) y las enfermeda- 
des que comunmente subceden y los remedios que se suelen 
hacer para ellas. 

Este asiento y provincia de Valladolid es mas sano que 
las demas provincias a 61 sujetas, aunque, general, andan 
males contagiosos de lamparones y eticos: no se saben re- 
medios para ellos. Hay mal de catarros y calenturas que 
causan los Nortes; para esto usan remedios de sangrarse 
y hortiganse los cuerpos con hortigas y otras yerbas , que 
hay muchas. 

CapItulo XVIII. Que tan lejos 6 cerca esta de alguna 
sierra 6 cordillera sehalada que este cerca del, y a que parte 
le cae y como se llama. 

No hay sierra ni cordillera sesenta leguas en contorno 
de esta villa, si no estos cues de piedra hechos a mano, que 
algunos de ellos es de noventa gradas hasta subir a el con 
sus escaleras de piedra. 

GAPiTULO XIX. El rio 6 rios principales gue pasaren 
por cerca y que tanto apartados del y d que parte y que 
tan caudalosos son , y si hubiere que saber algunas cosas 



VALLADOLID DE YUCATAN. 189 

notables de sus nascimientos , aguas, huertas y aprovecha- 
mientos de sus riberas, y si hay en ellas 6 podria haber al- 
gunos regadios que fuesen de ymportancia. 

Esta villa de Valladolid y sus provincias no tiene en 
todo su distrito ningiin rio ni fuente de do se puedan sa- 
car regadios sino son las dichas en Chuaca. 



J b K 



Gapitulo XX. Los lagos lagunas 6 fuentes seualadas 
que hubiere en los terminos de los pueblos con las cosas no- 
tables que hubiere en ellos. 

Veinte leguas de esta villa esta una laguna que agua y 
desagua la mar en ella, de longura de doce leguas y de an- 
cho de legua y poco menos, donde se crian muchos gene- 
ros de pescado, asi meros, como robalos, corbinatas, tollos 
y otros muchos, de do se bastece esta villa y aun parte de 
la ciudad de Merida, sacandose para fuera parte. Gae aqui 
el rio que llaman de Lagartos, por haber muchos lagartos 
caimanes: esta siempre en este puerto una guarda para que 
no quemen las casas que alii hay: no puede entrar en el 
navio que demande mas de una braza de agua y entrase en 
el con viento Norte y Norueste, quedandose los demas fuera 
media legua y una y dos leguas del puerto, conforme como 
es el navio; no tiene este puerto de fondo mas de una braza 
a pleamar poco mas 6 menos. Gorriendo de esta laguna 
abajo, sale de la tierra firme un tiro de piedra de la laguna 
un golpe de agua que divide y aparta el agua, pudiendo 
tomar agua dulce de aquel raudal que corre mas abajo. 
Gorriendo por la laguna abajo diez leguas, poco menos, esta 
una palma que cae en medio de esta laguna saladay arroja 
un gran golpe de agua dulce por el hueco de aquella pal- 
ma, y esto esta en un ser desde que estas provincias se 
conquistaron hasta el dicho dia. 

Capitulo XXI. Los volcanes grutas y todas las otras 
cosas notables y admirables en naturaleza que hubiere en la 
comarca dinas de ser sabidas. 



190 C0NGRES0 DE AMERICANISTAS. 

No hay en estas provincias ningunos volcanes; hay en 
la costa de la mar algunas grutas en la costa de Pole y la 
bahia de la Ascension que arrojan el agua por entre soca- 
rrerias que en las penas hay, mas de dos picas de alto. 

Capitulo XXII. Los arboles silvestres que laibiere en la 
dicha comarca comunmente y los fructos y provechos que 
dellos y su madera se saca y para lo que son 6 serian buenos. 

Hay muehas arboledas silvestres de frutas , que sirven 
para manlenimientos en los anos esteriles, para sustento de 
los naturales, como es pichel, que hechan unos piriones que 
tostados son muy dulces y sirven como garbanzos, del tama- 
no de piriones redondos y de su cascara; hay mameyes que, 
pasado, es su carne colorada y sabrosa como came de mem- 
brillo ; platanos en cantidad , capotes chicos y grandes; 
camotes que son patatas como castarias; melones de Gasti- 
11a, yucas y muehas raices y otras muehas frutas abundan- 
temente, y mucho maiz y algodon y cera que se cria en 
estos arboles silvestres, que es lo que tributan; y general- 
mente se da esto abundantemenle en todas estas provincias. 
Aprovechanse los cedros para edificios, y habitaciones, que 
es arbol como encina, lo mismo, y ebano negro y otros 
palos de color encarnado que llaman chat-te, ques palo Co- 
lorado; hay arboles, en hoyas, de cacao, que es la moneda 
que entre ellos se usa. Habia un arbol que de su corteza 
hacian los libros atras referidos. 

Capitulo XXIII. Los arboles de cidtura y frutales que 
hay en la tierra y los que de Espaha y otras partes se han 
llevado y se dan 6 no se dan bien en ella. 

No se dan en esta tierra arboles de Espana, sino son na- 
ranjos, limones, limas, cidras y algunas parras e higueras, 
y estos de fuera aparte. 

Capitulo XXIV. Los granos y semillas y otras hortali- 
zas y verduras que sirven 6 han servido a los naturales. 



VALLA DO I. ID DE YUCATAN. 191 

Dase bien todo genero de hortaliza y maiz y habas y 
otras cosas; no es tierra para trigo ni cebada. 

Gapitulo XXV. Las que de Expand se han llevado, y si 
se da en la tierra el trigo cebada vino y aceite, en que canti' 
dad se coge , y si hay seda 6 granas en la tierra y en que 
cantidad. 

Dase muy bien grana, aunque no se beneficie ni se sabe 
hacer; los morales y moreras para la seda esUin frescas todo 
el ano y dan siempre boja sin regadio; hacese seda aunque 
poca y las semillas de fuera parte se dan mejor. 

CAPiTULO XXVI. Las yerbas 6 plantas aromdticas con 
que se cur an los yndios y las virtudes ynedicinales 6 vene- 
nosas dellas. 

Hay mnchas yerbas medicinales con que se curan, y 
otras muchas venenosas, como son: cumia, es una yerba en 
un bejuco muy blanda, la hoja grande comohojade verdo- 
laga, pero muy grande, y esta , majada, abre hinchazones; 
hay otra yerba que Hainan maculam ; hay la berbena, y 
yerbas para almorranas, y escorzonera; hay inciencios y 
llanten; hay yerbas para hacer criar cabellos largos, que es 
una raiz llamada cacao; y otra yerba para hacer nacer 
pelo donde no lo hay, y otras yerbas muchas de que es 
presuncion los indios usan para hacer parir y muchas para 
matar. 

Gapitulo XXVII. Los animales y aves bravos y domes- 
ticos de la tierra y los que de Espana se han llevado y como 
se crian y multiplican en ella. 

Hay grande abundancia de caza de venados, corzos, cone- 
jos, puercos de monte que tienen el ombligo en el lomo, 
pavas, palomas, perdices, codornices, tortolas, tordos y 
otras muchas aves, gavilanes de todas suertes y neblies, 
tigres, dantas, leones, osos colmeneros y otras muchas 
sabandijas; culebras de todas maneras ponzonosas. Dase 

1 3 



192 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

bien en esta tierra y criase el ganado vacuno y porcuno, 
yeguas, cabras; no se da tan bien el ganado ovejuno; hay 
pastos para ellos en la costa de la mar, diez y seis leguas 
de esta villa. 

CapItulo XXVIII. Las minas de oro y plata y otros 
mineros de metales 6 atramentos y colores que hubiere en la 
comarca y terminos de dicho pueblo. 

Xo hay minas de plata, ni oro; hay una yerha de ahir 
que sc saca mucha cantidad de 61, en general, en estas 
provincias con mucho trabajo de los naturales y mucha 
costa de dinero: hay palo negro, brasil y otras yerbas con 
que tirien amarillo, y palo Colorado de tinta para curtir los 
curtidores. 

Capitulo XXIX. Las canteras de piedras preciosas, 
jaspes , mdrmoles y oiras sehaladas y de estima que asi- 
mesmo hubiere. 

No hay canteras de piedras preciosas. 

Capitulo XXX. Si ay salinas en el dicho pueblo 6 cerca 
<lrl 6 de dunde se proveen de sal y de todas las otras cosas 
de que tubieren falta para el mantenimiento 6 el vestido. 

Hay salinas a vcinte leguas de esta villa en la costa de la 
mar, de su nacimiento , do se provee esta villa, viniendo 
de Espana todo el genero que para el sustento de la vida 
humana y vestido han menester los vecinos de aqui, y vale 
a excesivos precios todo, con que viven pobres y empe- 
na'dos. 

GAPiTULO XXXI. La forma y edificio de las casas y los 
materiales que hay para edificarlas en los dichos pueblos 6 
rn otras partes donde los construxeren (t). 



J Tal vez por tie i/iiiulf h>s ti vxci'tin. 



VALLADOLID DK YUCATAN. 193 

Edificaronse las casas con lo atras referido en el capitulo 
diez, de albaneria ycanteria con grandes henchimientos dc 
cal y tierra y cacabo, que es una tierra blanca. 

Capitulo XXXII. Las fortalezas de los dichos pueblos y 
los puestos y lug ares fuertes e inexpug nobles que hay en sus 
terminos y comarca. 

Son los monasterios lugares fuertes, que al parecer son 
inexpugnablcs, por tener gran corapas y el agua dentro de 
si y no se pueden miliar por estar en pena viva; y el mo- 
nasterio de esta villa, en particular, esta fundado encima 
del mismo zenote de agua. Dentro en estos monasterios 
pueden caber dos mil hombres, aunque entre ellos haya 
dos compaiiias de hombres de armas con sus caballos 
dentro. 

Capitulo XXXIII. Los tratos y contratacioncs y gran- 
gerias de que viven y se sustentan asi los espa holes como los 
yndios naturales y de que cosas y en que pagan sus tri- 
batos. 

En esta tierra los naturales contrataban unos con otros 
ollas de cacao, pagandolas en unas cuentas coloradas a 
manera de coral, de un xeme, y estas valian a toston y al- 
gunas a mas y menos y daban una 6 dos brazas por la olla 
y compraban esclavos y esclavas. Asimismo, en la provin- 
cia de Chichinitzel, en muriendo el Senor, vendian sus hi- 
jos e hijas y todos los dc su casa por esclavos; y usaban 
comprar mantas pequerias, que Hainan patiel, de algodon, y 
alpargatas que ellos usaban y ahora usan, y cera y algodon 
y miel y lo demas que en la tierra se da , para volverlo a 
vender a los espanoles; y algunos van con ello a emplear 
fuera de la tierra. Los espanoles ban dejado casi todo el 
trato de entre ellos, porques gente de poca verdad y pier- 
den los mas sus haciendas, las cuales dan, y al cabo de 
diez afios, holgarian se les volviese el principal que dieron. 
Rescatan los mas de los espanoles las cosas necesarias para 

TOMO IT. 1^ 



194 CONGRKSO DE AMERICANISTAS. 

<u sustento, como es maiz, gallinas, miel, cera, frisolc:-. 
pimientos de estas partes y otras cosas de que carecen. Pa- 
gan los indios los tributes en dar cada cuatro meses una 
pierna de manta de algodon tejida de tres cuartas en an- 
cho y cuatro varas en largo, que ellos hilan y tejen en quin- 
ce dias, no haciendo otra cosa; y cada ario dan una media 
de maiz y una gallina y una libra de cera cada tributario, 
teniendo de su cosecha todo'lo que asi tributan alredcdor 
de sus casas. 

Capitulo XXXIV. La diocesis de Arzobispado 6 Obis- 
pado 6 Abadia en que cada pueblo estuviere y el partido en 
(pie cayere y cuantas leguas y a que parte del pueblo donde 
reside la catedral y la cabezera del partido, y si las leguas 
son grandes 6 pequehas por camino derecho 6 torcido y por 
tierra liana 6 doblada. 

Estan sujetos a este monasterio de Valladolid veinte y 
nueve pueblos de naturales, el que mas lejano, esta ocho 
leguas de las de esta tierra, que son en moderadas maneras; 
los caminos mal abiertos y torcidos. 

Gai'itulo XXXV. La iglesia catedral y la parroquial 6 
parroquiales que hubiere en cada pueblo con el numero de 
los beneficios y prebendas que en ellas hubiere, y si hubiere 
en ellos alguna capilla 6 dotacion seualada cuya es y quien 
la fundo. 

Hacese en la ciudad de Merida un suntuoso templo de 
gran costa, para el cual, solo esta villa ha dado veinte y cua- 
tro mil tostones, habiendo hecho aqui un templo muy bue- 
no con menos de doce mil tostones , y se espera se pediran 
para proscguir en la obra a esta villa, estando treinta y tres 
leguas de la dicha catedral. No tiene esta iglesia de Valla- 
dolid mucha [ninguna?] capellania fundada, mas de las 
cofi lias del Santisimo Sacramento, Nuestra Seflora, Ani- 
mas y Nombre dc Jcsiis. 



VALLADOLID DE YUCATAN. 19") 

CapItulo XXXVI. Los monasterios de frayles 6 monjas 
de cada or den que en cuda pueblo hubiere y por quien y 
cuando ae fundaron y el numero de reli<ji<>sos y cosas sena- 
ladas que en ellos hubiere. 

Solo hay un monasterio cuyo fundador fue Fray Her- 
nando de Guevara y comenzose a obrar en el ario de mill 
e quinientos y cincuenta dos. 

Capitulo XXXVII. Ansi mesmo los hospitales y cole- 
gios y obras pias que hubiere en los dichos pueblos y por 
quien y cuando fueron instituidos. 

Hay un hespital de la Santa Veracruz que se va obrando; 
fundose el aiio de mill e quinientos e setenta e cinco aiios, 
por D. Diego Sarmiento Figueroa, alcalde mayor y alcalde 
que fue en aquel ario de la hermandad de la Veracruz, cuyo 
nombre tiene, y al presente como Lai alcalde de la dicha 
hermandad va prosiguiendo en la dicha obra. 

La cual dicha relacion fue acabada por los dichos senores 
en ella contenidos en la manera que dicha es en nueve dias 
del mes de Abril de mill 6 quinientos 6 setenta e nueve 
aiios en presencia de mi Bartolome Martinez Espinal, escri- 
bano del Juzgado Mayor desta dicha villa y del Gabildo 
della. E mandaron (el dicho senor Alcalde Mayor y) los di- 
chos senores de Gabildo se envie al muy Ilustre Sr. Gober- 
nador destas provincias ; e lo firmaron de sus nombres. — 
Va entre parentesis (el dicho sefior Alcalde Mayor y) vale. 
— Don Diego Sarmiento Figueroa. — Joan Vellido. — Pedro 
de Valencia. — Bernaldo Sanchez. — Bias Gonzalez. — Joan 
Bautista de Vargas. — Francisco Picon. — Alonso Villa- 
nueva. 

Por mandado del senor Alcalde Mayor e villa de Valla- 
dolid de Yucatln, Bartolome Martinez Espinal, escribano. 

M. Beauvois: Vers 1850, on signala pour la premiere 
fois en Danemark 1'existence de depots, qui n'avaient pas 
]usque-la sollicite l'attention du monde savant et qui por- 

1 3 * 



S 



LOG CONGRES DES AMERWANISTES. 

tent le nom peu harmonieux de kjockkenmoeddings. Ce 
nom, forme de la reunion de deux mots danois, signifiant: 
debris culinaires, a obtenu droit de cite dans toutes les lan- 
gues de l'Europe. Les kjoekkenraoeddings sont d'enormes 
accumulations de debris divers, dont le depot remonte a 
des epoques indeterminees. lis se composent surtout de co- 
.[uillages, d'instrnments primitifs qui ont sans doute servi 
a briser ceux-ci , d'ossements d'animaux, d'aretes de pois- 
sons et d'autres dooris; on y trouveaussi quelques poterics 
grossieres. Apres ceux du Danemark, on decouvrit egale- 
ment des kjoekkenmoeddigns dans differentes autres par- 
ties de l'Europe. On finit par en trouver aussi en Amerique 
notamment dans la Floride, an Chili , au Bresil, dans le 
Patagonie et jusque dans les lies Aleoutiennes, mais prin- 
cipalement dans le bassin du tleuve Saint-Laurent. 

L'explorations de ces amas de debris a constate qu'il se 
composaient, suivant les lieux, de diverses couches. En 
Amerique on ne rencontre aucun fragment de poterie dans 
la couche inferieure, mais on y trouve par contre, ce qui 
nc semble pas avoir encore ete decouvert en Europe, des 
ossements humains brises. II est a supposer que ces osse- 
ments constituent la preuve la plus ancienne de l'existence 
du cannibalisme en Amerique. L'idee de comparer les 
kjoekkenmoedings des deux mondes est necessairement 
venue aux savants qui se sont occupe de cette question. 
Une chose qui a frappe tout d'abord, c'est que les instru- 
ments qu'on a trouves dans les amas d'Amerique sont iden- 
tiques a ceux decouverts en Europe, avec la seule diffe- 
rence que le taillant est forme de deux biseaux en Ameri- 
que, tandis qu'en Europe il n'est formo que d'un seul. 
M. Ball, qui a fait une etude comparative toute speciale 
des kjoekkenmoeddings, a constate qu'ils se composent ro- 
guliercment de trois couches. L'examen de la couche infe- 
rieure trahit un etat de civilisation des plus miserables: 
d'abord, on n'y trouve aucune trace de feu, aucun outil de 
p«"che ni de chasse: cette couche renferme uniquement des 



KJOEKKENMOEBDINGS D7 

coquillages, susceptibles d'etre recueillis a la main, des 
restes de poissons, que les races primitives mangeaicnt 
crus, des couteaux de pierre et d'autres instruments tres- 
grossiers. Dans la couche intermediaire, on remarque des 
aretes de poissons, des ecailles, des ossements d'animaux, 
des hamecons et des armes de pierre, mais nul vestige en- 
core de feu ni d'instruments quelque peu perfectionnes. 
Dans la couche superieure au contraire, les ossements 
d'animaux terrestres et aquatiques se trouvent meles a di- 
vers objets carbonises ou ayant subi Taction du feu, aux 
outils de chasse et de peche et aux ustensiles de la cuisine 
primitive. Ge sont les trois degres par lesquels a passe 
l'homme a la premiere epoque de l'age de la pierre. La sc- 
conde epoque du meme age, caracterisee par les monuments 
megalithiques, nous montre deja des instruments relative- 
ment perfectionnes. D'apres le savant archeologue ameri- 
cain Rau, les instruments qu'on rencontre dans les kjoek- 
kenmoeddings formes dans l'Amerique du Nord pendant 
cette periode, son tellement semblables a ceux trouves en 
Europe et principalement dans les pays scandinaves, qu'on 
serait tente de les confondre. Les beaux silex provenant 
des depots du Nouveau-Monde ne le cedent en rien a ceux 
decouverts en Danemark. La mSme observation s'applique 
a certains ossements faconnes en crochets: les petits, soi- 
gneusement travailles , servaient d'amulettes ou d'orne- 
ments; les grands, d'un travail plus grossier, d'harpons. 
Les musees danois renferment un grand nombre de ces 
crochets, mais ils abondent surtout en Amerique. Les depots 
du Nouveau-Monde sont d'ailleurs plus considerables que 
ceux d'Europe: dans un seul de ces depots, ila eterecueilli 
plus de quatre mille objets, dans un autre environ trois 
mille cinq cents; c'est a peu pres la proportion des trouvail- 
les faites dans les mounds, lesquels correspondent par syn- 
chronisme aux kjoekkenmoeddings d'Europe. Les depots 
de l'Amerique afiectent ordinairement la forme d'iminen- 
ses figures geometriques. II existe aussi de frappantes ana- 



198 CONGRES DES AMERICANISTES. 

logies entre la forme des depots funeraires dans les deux 
mondes. En Amerique comme en Europe, l'inhumation 
etait generalement pratiquee des 1'age de la pierre; mais 
vers la fin dc cet fige, on trpuve encore des traces de cre- 
mation dans le Nouveau-Monde, tandis qu'alors deja, en 
Europe, l'inhumation etait exclusivement en usage. 

On peut done conclure de ces faits que rhumanite a tra- 
verse les memes phases primitives dans les deux mondes et 
que la civilisation a suivi a peu pres la meme marche pro- 
gressive sur les deux continents. Toutefois, le developpe- 
ment social s'est fait d'une faeon completement indepen- 
dante dans l'Ancien et dans le Nouveau-Monde, e'est ce 
qui explique les divergences de plus en plus accusees a me- 
sure que Ton s'eloigue des premiers ages. Deja a 1'a.ge des 
metaux, les dissemblances sont flagrantes: les peuples du 
nord de l'Amerique ne connaissaient a cette epoque que la 
pierre et le cuivre, ils ignoraient la fussiondu metal. Aussi, 
les instruments amcricains de cet age different complete- 
ment des instruments contemporains de FEurope, alors 
que les nombreux outils de l'age de la pierre , decouverts 
sur les deux continents, off rent des caracteres d'une analo- 
gie frappante. Les progress inegaux et dissemblables de la 
civilisation dans les deux mondes, tiennent sans doute a des 
influences differentes que l'histoire, l'etnographie et l'an- 
thropologie feront connaitre un jour; mais faut-il induire 
des similitudes incontestables, qui existent partout a l'au- 
rore de l'humanite et durant les epoques rudimentaires de 
la civilisation, que toutes les races humaines ont une ori- 
gine commune, ou bien faut-il simplement admettre que 
les analogies resultent d'une identite de circonstances et 
de conditions? Tel est le grand et important probl6me que 
les etudes americanistes peuvent largement conlribuer a 
resoudre. 

El Sr. Presidente: Se levanta la sesion. 

Eran las once v treinta v cinco minutos. 



OCTAVA Y ULTIMA SESlON. 

MIERCOLES 28 DE SETIEMBRE, A LAS DOS DE LA TARDE. 



Lingilistica. — Paleografia. — Etnografia. — 
Asunlos pendientes. 



Abierta la sesion por el President^ Sr. Duque de 
Veragua, invito a ocupar el sillon al Sr. Pacheco Ze- 
garra, autor de la notable 'publication del Ollantay. 

El Sr. Pacheco Zegarra expreso que no espe- 
raba aquella honra, por no considerar que la me- 
reciera, y era tanta mayor su gratitud y la necesidad 
de pedir la benevolencia del Congreso. Rogo des- 
pues a los senores que habian de usar de la palabra 
la posible brevedad en los discursos, porque no 
quedara asunto pendiente en esta sesion, ultima del 
Congreso de 1881 . 

El Secretario, Sr. Fernandez Duro, noticiu que 
elSr. Golmeiro, decano de la Facultad de Giencias 
y director del Jardin Botanico, ofrecia a los miem- 
bros del Congreso ejemplares del Discurso pronun- 
ciado con motivo de la celebration del centenario 
de aquel establecimiento. 



200 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

El Sr. Rodriguez Ferrer: Greo necesario haceralgu- 
iias observaciones al informe emitido por el Sr. de Saussure 
acerca de la mandibula humana que he presentado. Su opi- 
nion es que la fosilizacion es evidente ; asi lo nan recono- 
cido otras personas de gran competencia: e*n cuanto a la 
modification artificial que ha sufrido, a su juicio, no en- 
cuentroque pase de una conjeturaque no tiene explication, 
porque la extraction de los molares tendria que haberse 
efectuado en la edad de piedra, en que se careeiade instru- 
mentos a proposito. Jlablando el historiador Oviedo de las 
hachas de piedra, dice que mas magullaban que cortaban, 
y admitiendo la hipotesis de M. de Saussure, se entenderia 
que estas hachas sirvieron para cortar los incisivos. 

En verdad, la antiguedad de este fdsil humanoes tal, que 
todas las suposiciones parecen igualmente permitidas y ex- 
cusables. La imagination se abisma Lratando de sorprender 
los secretos de la creation. El gran naturalista Guvier, sos- 
tuvo constantemente que el hombreno habiacoexistidocou 
las grandes especies destruidas, ni aparecio en la tierra 
hasta los primeros tiempos del periodo Guaternario; mas 
hoy es discutible esta opinion, y cada dfa se descubreu en 
las capas geologicas nuevas pruebas del hombre primitivo 
y de su industria, aunque parece razonable que no tuviera 
nacimiento en la tierra hasta la epoca cuaternaria, cuando 
la fauna y la flora que le eran necesarias, habian alcanzado 
su desarrollo, y cuando el tipo de los vertebrados tenia re- 
corrida la escala de sus manifestaciones. Nada es tan admi- 
rable como esa correlation de los seres vivientes, que em- 
pieza en el pez, cuya forma horizontal se levanta gradual- 
mente hasta la position vertical, limite que haceal hombre 
rey de la creation. 

Concretandonos ;i la isla de Cuba, no puede disputarsele 
la prioridad de descubrimiento en el Nuevo Mundodecier- 
tas especies paleontol6gicas, tales como el hipopotamo, cu- 
yos restos se hallaron antes que el profesor Cope publicase 
el encuentro de sus hipotamides en la fauna del eoceno- 



MANDIBILA FUSIL. 201 

mioceno de los Estados-Unidos. ^Por que no hemos do rei- 
vindicar tambien para csa isla la prioridad del descubri- 
miento del hombre terciario? 

Pues el examen del Sr. de Saussure no alcanza a disipar 
las dudas que en este particular puedan ocurrir, me pro- 
pongo sacar fotografias y reproducciones en yeso de la man- 
dibula, a fin de someterlas al estudio de los especialistas de 
todos los paises, en la creencia de que el examen interna- 
cional producira convicci6n cientifica que corrobore la mia. 

El Sr. Fabie: Omito todo genero de preambulos para 
explicar por que tomo parte en estos asuntos, por razon de 
mis primitivos estudios de ciencias naturales que nuncahe 
abandonado. Por virtud de ellos , he prestado atencion es- 
pecial al curiosisimo objeto expuesto por mi amigo el seiior 
Ferrer; y estoy, no solamente conforme, sino muy deseoso 
de que haga lo que ha propuesto este senor, y porlasmues- 
tras que ha dado el Congreso, supongo que lo aceptara. 
Pero yo quiero que consten las reservas necesarias, en 
cuanto a los caracteres y circunstancias de la mandibula 
fosil de que se trata. 

Siento no poder entrar en algunas consideraciones res- 
pecto de este asunto. Apuntare solo que, en mi concepto, 
las formas anatomicas de esa mandibula son tales, que si 
en efecto se demostrase que pertenecia a la epoca terciaria 
6 cuaternaria, habria, en mi concepto, que modificar pro- 
fundamente, si no destruir, todas las ideas que se tienen 
acerca de los caracteres del tipo humano eu aquellas epo- 
cas. Ycomo esta es una cuestiongravisima, quiero yo que 
conste que los que en Espaiia nos dedicamos mas 6 menos 
a estos asuntos, consideramos esto como un problema que 
hay que resolver. 

El Sr. Vinson: Principiare, senores, pidiendo os sir- 
vais excusarme si me atrevo, aunque frances, a dirigiros la 
palabra, usando el idioma de Cortes y de Pizarro ; pero, a 
pesar del escasisimo conocimiento que de el tengo, me ha 
parecido que os agradaria mas lo que tengo que deciros si 



202 CONGRESO DE AMERICAN'!; 'J aS. 

me expresaba en la dificil lengua castellana. Por otros mo- 
tivos tambien puede justificarse mi osadia. El primero, es 
que, habiendome acordado la Real Academia de la Historia 
de esta corte el honor de admitirme en las filas de sus co- 
respondientes, creo cumplir con mi deber haciendo todo lo 
posible para demostrarla mi gratitud. El segundo es que- 
siento profunda simpatia hacia el idioma devuestra patria: 
celebrare que lo que voy a deciros merezca conformidad, no 
solo a los obreros de la inteligencia, sino a los hombrespo- 
liticos de todos matices, y es, a saber, que a mi juicio es 
necesario, aun bajo el punto de vista material, el conoci- 
mieuto de tres idiomas que resumen todo el espiritu de la 
sociedad moderna; representa el idioma ingles el senlido 
practico de las razas septentrionales; el frances el de inicia- 
tiva y de action, y el espanol responde a los sentimientos 
de nobleza y dignidad personales, sin los cuales los pueblos 
parecen condenados a irremediable decadencia. 

Otra razon, senores , me incita a valerme del habla del 
gran poeta hispano-americano Alonso de Ercilla, y es la 
que encontrareis por ventura mas fuerte y eficaz, el ser el 
espanol la lengua national de la mayor parte de America. 
Lo poco que sabemos respecto al antiguo estado del nuevo 
mundo nos ha sido trasmitido por escritores esparioles, y 
los documentos donde debemos buscar las huellas de las 
primitivas sociedades de America, hoy completamente ex- 
tinguidas, est&n escritas en su mayoria en espanol. Por 
ejemplo, y para limitarme al objeto de mi disertacion, en 
espanol han sido redactadas las gramaticas de los antiguos 
idiomas americanos. 

Tratando de estos libros, se nos pregunta en el programa 
del presente Congreso si se puede llegar al cabal conoci- 
miento del organismo y textura de los idiomas indigenas de 
las Americas por medio de las gramaticas neo-latinas, con 
que han sido estudiados por los investigadores y filologos' 
europeos. Quisiera contestar lo mas brevemente posible a 
esta cuestion. 



LINftfilSTICA. ~03 

lie dicho «lo mas brevemente posible», pucstoque,si 
hubiera de conlestar sencilla y unicamente a lo que se pide, 
bastaria responder negativamente. Pero hay que justificar 
esta negativa, hay que explicar por que no cumplen con el 
senalado proposito las artes , las gramdticas, de los siglos 
anteriores al nuestro; hay en fin que razonar como pueden y 
deben ser utilizados dichos libros por los lingiiistas de hoy. 

No se puede adquirir un cabal conocimiento de las len- 
guas americanas por medio de los libros existentes , obras 
de decididos misioneros de los dos liltimos siglos, porque 
fueron compuestos segun el patron de las gramaticas lati- 
nas de la epoca. La ciencia pedagogica no habia llegado 
aim al puesto en que se encuentra boy; ademas, las len- 
guas europeas antiguas no corresponden ni por su edad, ni 
por sus idiotismos, ni por su genio, ni por su textura, a las 
de America. Las primeras habian entrado en el periodo de 
decadencia morfologica , en el periodo analitico , mientras 
las segundas permanecian en el estado de progreso morfolo- 
gico, en el periodo de agrupacion sintetica y espontanea de 
sus elementos primitivos, en el periodo de desarrollo de las 
formaciones radicales. Las unas han abandonado la deri- 
vation median te los sufixos 6 los afixos; las otras por el 
contrario suelen usarla con mucha frecuencia. Tal es la 
causa principal de que valgan tan poco los libros a que me 
rcfiero: en ellos no aparece bien comprendida la naturaleza 
de las declinaciones y de las conjugaciones; sehan buscado 
articulos, adverbios, y no se que mas, donde no existfan; y 
se han construido esos asombrosos ediiicios de conjugacio- 
nes ante los cuales queda el hombre estudioso absorto y 
desalentado. Esto mismo ha sucedido tambien con muchas 
otras lenguas europeas y asiaticas , por ejemplo, con el 
chino, el japones, los idiomas de las Indias Orientales y 
con este vecino nuestro mas parecido a los americanos , el 
muy curioso lenguaje vasco. 

Sin embargo, al mismo tiempo, hay que hacer juslicia a 
los autores de dichos libros. No podian hacer sino lo que 



204 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

han hecho, puesto que la ciencia lingliistica estaba aiin en 
panales. No olvidemos a la vez que estos autores eran mi- 
sioneros cuyo proposito principal no era el estudio de los 
idiomas indigenas. 

<;Pero, que uso debemos hacer de sus obras, que partido 
hemos de sacar de ellas bajo el doble punto de vista teorico 
y practico? teorico y practico, he dicho; en efecto, no debe 
nunca separarse la practica de la teoria, y en mi concepto 
vale m.'is siempre conocer las causas y razones de todo lo 
que se presenta ante nuestros ojos. En particular se pro- 
fundiza mas el conocimiento de una lengua a medida que 
se comprende el origen , la ley , la historia de sus formas 
y propias locuciones. 

Fijandonos pues en las grama ticas americanas formadas 
con arreglo a las antiguas griegas y latinas, cumple mani- 
festar que no debemos satisfacernos con ellas. Lo que pro- 
cede es adquirir y conocer cuanto se ha escrito sobre un 
idioma dado, cuantos ejemplos han sido recogidos, cuantas 
traducciones se hayan hecho en este idioma. Estudiando 
todos estos documentos detenidamente, con ahinco, con 
metodo, poco a poco iremos hasta la completa luz. Si afor- 
tunadamente aiin vive el idioma, es menester procurarse 
ejemplos de su estado actual, textos originales y espontd- 
neos (es decir, cantos, refranes, cuentos y leyendas popula- 
res, frases usuales) y no contentarse con traducciones en 
que obran influencias extranjeras, ni con palabras sueltas 
a veces mal escritas y en que no pueden manifestarse las 
formas derivativas, es decir las de conjugaciones y de de- 
clinaciones. Asi podra ordenarse la gramatica razonada, y 
comparandola despues con los antiguos libros se descubri- 
ra sin error ninguno cuales han sido las variaciones que el 
idioma en cuestion habra experimentado en el trascurso de 
dos 6 tres siglos. 

Permitidme, seilores, insistir en la idea de que, acaba- 
dos dichos estudios, acabado el sobredicho analisis, pongan 
cuidado los estudiosos de no buscar a la ligera parentesco 



LINGUiSTICA. 205 

6 relaciones, y de no hacer precipitadas etimologias. La 
etimologia es la parte mas delicada de la ciencia lingiiisli- 
ca, la mas dificil y hasta la que seduce mas a la mayor 
parte de los investigadores. No faltan, entre los literatos, 
etimologistas atrevidos y temerarios para quienes los voca- 
bularios no tienen secretos y los cuales no rehuyen el afir- 
mar parentescos extraordinarios de lenguas, valiendose de 
tres 6 cuatro palabras quizas citadas con inexactitud. Ellos 
son los que descubren relaciones de los judios con los ame- 
ricanos, de los fenicios con los griegos, de los chinos con 
los latinos, de los vascos con los antiguos pobladores del 
Asia, etc. De estos, no me ocupo, sino por la pena que me 
causa lo infructuoso de sus trabajos; su empeiio queda re- 
ducido, segun ha dicho un maestro nuestro, el gran lingiiis- 
ta aleman Schleicher, a ser etimologistas en el vacio, etimo- 
logizirungen ins blane hinaus. Esto no es ciencia, pues para 
ser etimologista hay primero que ser lingiiista; y la lingiiis- 
tica es una ciencia distinta, muy dificil, que no es dado a 
todos adqnirir, pues necesita vocacion y aptitudes particu- 
lares. Ademas, la linguistica tiene su metodo, sus princi- 
pios, sus reglas, y no basta para salir airoso en ella el 
conocer muchos idiomas. Existen lingiiistas ilustres que 
nunca pudieron pronunciar una sola palabra extranjera. 

La mania de que me estoy lamentando tiene su origen 
en preocupaciones muchas veces inscientes, en habitos del 
entendimiento; es el resultado de una education poco cien- 
tifica, sobre todo de tener miedo a la duda, al no afirmar, 
al no creer. Los hombres de ciencia no deben ocuparse de 
los que asi proceden, su deber es adquirir la conviction de 
todas las verdades por otros puestas fuera de discusion; no 
buscar la razon de las cosas, sino en las cosas mismas, no 
edificar teorias, sino sobre la robusta base de la observa- 
tion y de la experiencia; y, para decirlo de una vez, fijarse 
siempre en la frase del poeti aleman: 

das werden zu verstahen 

solbn wis das gewordene erkennen , 



206 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

«para comprender el porvenir, es menester explicate lo 

pasado.'> 

Siento mucho, senores, haber ocupado vuestra atencion 
exponiendo muy de pasada temas tan arduos y escabrosos. 
A muchos pareceran cstas especulaciones filosoficas, sin 
vesultado practico. Tened la bondad de excusar la molestia 
que os lie causado, reeordando que la ciencia desinteresada 
es egoista, que el trabajador dedicado a ciertos estudios 
especiales esta sujeto a afirraar lo que a el le parece indubi- 
table. 

No ha sido otro mi proposito, sino el exponer las cxigen- 
cias naturales de la ciencia lingmstica, de la ciencia inde- 
pendiente, de la que prescinde de acepcion de personas y 
de cosas. Xada mas intento, sino levantar en el oentro de 
esta autorizada asamblea, el estandarte de la ciencia pura. 
de la ciencia que, fundandose en la libertad, formando 
alianza con esta primera y esencial cualidad del hombre 
moderno, dene, por unico y verdadero objetivo, el progreso 
continuo de todas las razas humanas. 

El Sr. Fabi6: Senores: he oido con el mayor placer la 
disertacion del Sr. Vinson; con tanto mas placer cuanto que 
dedicado, sino con la intensidad que deseara, a, los estudios 
filologicos, presto a ellos hace muchos anos especial aten- 
cion y coincido sustancialmente con las opiniones que aca- 
bais de oir. Quizas vaya en alguna parte mas lejos, pues 
entiendo que la manera de llegar a crear la filologia ame- 
ricana no pucde ser otra, sino el estudio de las lenguas 
que se hablan 6 se han hablado en aquel continente y de 
que quedan rastros; pero esto sin ningiin genero de pre- 
ocupaciones ni prejucios ni comparaciones con las lenguas 
de otros continentes y de otras regiones, porque esta pre- 
ocupacion no puede menos de ser causa de gravisimos erro- 
res. Y la razon es obvia, y esta indicada perfectamente por 
el Sr. Vinson. 

Uno de los elementos de todo lenguaje, y esto es cosa 
sabida, es lo que se llama onomatopeya; y por consiguiente, 



LINGUISTICA. 207 

es claro que en todas las lenguas que habla el hombre, tie- 
ne que haber palabras analogas 6 de una grande analogia 
en su sonido. Pero esto no puede ni debe presuponer rela- 
ciones entre ellas. Asi que yo insisto, y este es uno de los 
primeros propositos que tengo, en que se emprenda el es- 
tudio do esas lenguas como se emprenden los estudios de 
ciencias naturales. Conviene a saber, procediendo al estu- 
dio individual de cada una de ellas, con sus caracteres, con 
sus condiciones, con todas aquellas circunstancias que pue- 
dan darnoslas a conocer, asi en su fonetica, como en la par- 
te de su estructura material. 

Tenia razon el Sr. Vinson cuando en cierta manera re- 
chazaba el nombre de lenguas turanias. En efecto, esta 
palabra es una rubrica que comprende, digamoslo, el caput 
mortum de la Jinguistica. 

Las lenguas americanas est;iu comprendidas en ellas, 
porque se puede decir que no constituyen, por lo que de 
ellas sabemos hasta ahora, una de aquellas familias tan 
definidas y estudiadas como lo estan las semiticas y las 
aryanas. Pero dicho esto, y conviniendo tambien en que 
las gramaticas que nos han legado los misioneros que tu- 
vieron por principal proposito al estudiar aquellas lenguas, 
hacerse entender de los que las hablaban , si bien creo que 
no sirven para darnos una idea cabal de esas lenguas y de 
las relaciones que entre ellas existan con arreglo a los ele- 
mentos de filologia moderna, creo que la justicia mas es- 
tricta exigc que rindamos un tributo de reconocimienlo ;i 
aquellos hombrcs, que cuando menos, han hecho una cosa 
que no puede menos de ser importante; recoger el mayor 
numero posible de palabras y su correspondeucia con las 
castellanas 6 latinas mas exactas 6 aproximadas; pucs este 
es el elemento material sobre que habran de fundarse los 
estudios futuros, especialmente todo en aquellas lenguas 
que han dejado de hablarse 6 que estan proximas a desapa- 
recer. Porque todos sabeis que en esas lenguas, que estan 
todavia en su primero 6 segundo peri'odo de formacion , el 

1 k 



?08 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

movimiento dialectal, las deforma, las destruye, y las hace 
desaparecer en breve periodo. 

Pcro no solo pido yo que se tribute este reconocimiento 
a aquellos misioneros, sino que en mi concepto, no pode- 
mos omitir cl nombre de un espanol ilustre, que es acaso 
el que mas contribuyo, con sus estudios, a la creation de la 
lingiiistica moderna, y que sin duda, porquc no es posible 
decirlo todo, no ha hecho mention de el el Sr. Vinson. Me 
refiero, y en la mente de todos estara, al Abate Herbas. El 
Abate Herbas, con su Catdlogo de las lenguas, levanto el pri- 
mer monumento, antes de que Adhelug, con su Milridates, 
su verdadera filologia cientifica; y por consiguiente, todos 
los espanoles debemos recordar este hecho y decir en pri- 
mer lugar que las lenguas americanas fueron en gran parte 
objeto de los estudios del Abate Herbas; porquc aunqueno 
hubiera sido misionero en aquellas tierras, como lo han 
creido la mayor parte de sus biografos, conocio, no solo los 
idiomas 6 dialectos, sino las gramaticas 6 diccionarios ya 
publicados, asi como otros muchos, y llamd la atencion de 
algunas cosas y hechos notables, tales como el gran nume- 
ro de dialectos y lenguas que se hablaban en las orillas del 
Misisipi, siendo el que mas hizo adelantar esta ciencia de 
su liempo. Pues antes que ningiin otro escrilor, establecio 
que los estudios de las lenguas deben hacerse comparando 
sus respectivas gramaticas, y no por la supuesta 6 real ana- 
logia de sus palabras, y a su valor puramente fonetico, que 
puede decirse que es lo fundamental de la filologia mo- 
derna. 

* Yo he creido de mi deber hacer estas observaciones , vol- 
viendo, aun cuando no era necesario, estando entre perso- 
nas tan ilustradas, por los antecedentes cientificos de nues- 
tra patria y por el honor de los sabios que la han ilus- 
trado. 

El Sr. Vinson: Estoy enteramente conforme con el se- 
fior Fabiu en cuanto a la justicia que es debida a los auto- 
ros de esos liljros antiguos. y muy espccialmente a los tra- 



LINGUISTICA. 209 

bajos del abale llerbas y de los otros espaiioles ilustres que 
han fundado los estudios de las lenguas americanas, y pues 
que de linguist ica se trata, algo mas he de decir. 

El R. Padre Fita ha teuido la bondad de eomuuicarme 
cl objeto de una proposition que hizo en la sesion de esta 
manana, y el apoyo de la misma no he de excusar aunque 
sea el tiempo contado. So ha ocupado de las lenguas ame- 
ricanas y de la lengua y antigiiedades vascongadas, de las 
que yo tambien con predilection vengo eslndiando mucho 
tiempo hace. Si de algo puede servir mi indication, me 
permito llamar la atencion del Gobierno cspanol, tan inte- 
resado siempre en el progreso de las ciencias , acerca de la 
importancia de la proposition, esperando la acogera-, y la 
acogera la nation toda, pues con profunda emotion he cs- 
cuchado el discurso de S. M. el Rey don Alfonso XII, en 
que late cl sentimiento entusiasta por cuanto a la ciencia 
moderna ataiie; sentimiento poco comun en los soberanos, 
cuyo tiempo absorben de ordinario otras cuestiones. 

El Sr. Fabi6: La acogida y apoyo que merece a persona 
tan competente como el Sr. Vinson la propuesta del Reve- 
rendo P. Fita, es prueba de la adhesion que merece, y 
serf a conveniente que, aceptandola el Gongreso, dirigiera 
una excitation al Gobierno de S. M., para que en alguna 
de las universidades del reino se cree catedra de lengua 
vascongada. 

El Sr. Espada: Pido la palabra para una cuestion prac- 
tica. 

El Sr. Presidente (Pacheco Zegarra): Puede hacer uso 
-de la palabra el Sr. Espada, y le suplico que sea breve , en 
razon al poco tiempo de que podemos disponer. 

El Sr. Espada: Asi lo hare. 

Los fnndamentos de la lingiiistica moderna no estriban 
precisamente en la pronunciation ni en esa multitad de 
accidentes de las voces que tanto han preocupado a los an- 
tiguos filologos; pero no por eso, senores, hemos de descui- 
dar el exacto conocimiento de la forma de la palabra: con- 

TOMO II. II 



210 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

vieae tenerlo cabal y preciso para poder discurrir sobre 
ella, y en los iciiomas amcricanos esla cuestion so eleva a 
uno do los mas importantes y dificiles problemas de lin- 
giiistica. Yo he podido coavencerme por diferentes nolicias 
y referencias de estudios hechos por los misioneros ameri- 
canos, que la inteligencia del verdadero sentido fonetico de 
las palabras es casi en la mayoria do los casos, si no dis- 
tinta, diferente en la apariencia, y sobre todo de su propio 
sonido; que no puede referirse la misma palabra — oida por 
uno 6 por otro, — a una misma idea, a la linica que con ella 
se queria expresar. 

Hace muy pocos anos (antes de que nosotros loscomisio- 
nados por el Gobierno espanol fueramosa la expedici6n del 
Pacifico, en 1863), cruzo por las orillas del Napo, y por las 
comarcas que bana este hermoso rio, el italiano Sr. Oscu- 
lati, recogiendo las producciones naturales de aquella apar- 
tada region, y con toda minuciosidad y conciencia los elc- 
mentos filologicos que pudo en las varias naciones que pue- 
blan sus bosques y quebradas. Tengo el vocabularioimpreso 
por aquel atrevido viajero ; lo creo veridico, y sin em- 
bargo, declaro que muchas de las voces escritas por el y las 
que tengo en mis nolas, procedentes del idioma de una mis- 
ma nation, aplicadas a identico significado, y que uno y otro 
oimos, no se parecen absolutamente en nada. Como que el 
oia y traducia en italiano y yo en espanol sonidos nasales, 
guturales y aun estomacales; ejemplo el vocabulario zdparo. 
Pues bien, en vista de esto <;c6mo vamos a discutir, como 
vamos a resolver acerca de los elementos esenciales de una 
lengua si no conocemos, como hemos dicho antes, su ver- 
dadera forma fonetica? 

El Sr. Fabie ha hecho memoria del abate Herbas, y debo 
advertir al Gongreso que este esclarecido y docto jesuita, de 
cuyo talento y vastisima erudition no hay espanol que 
dude, no estuvo en America. Para su celebre Catdlogo de 
ha, lenguas, se valio de los elementos y noticias que le pro- 
porcionaron les misioneros del Nuevo Mundo; y aunque yo 



LINGUISTICA. 211 

s61o conozco una parte relativamente muy pequena de este 
vastisimo continente, la del Ecuador, refiriendome & ella, 
puedo asegurar al Sr. Fabie, que los materiales en que baso 
el abate Herbas sus investigaciones, son, no dire que todos, 
pero en su mayor parte, equivocados. Suministrole los de 
la parte del rio Napo y misiones de Mainas, el P. Juan de 
Velasco, autor de la Historia de Quito; el cual, aunque muy 
diligente y entusiasta de su patria (era quiteno), adolecia 
de excesivo candor y demasiada credulidad , sobre todo en 
los datos que le comunicaban sus companeros de religion, 
y que no se cuidaba de sometera" la critica, con ser, no obs- 
tante, conocedor en persona de los pafses y naciones de 
donde procedian. Asi pues, las deducciones que el abate 
Herbas ha podido hacer sobre las lenguas de los pueblos 
banados por el alto Amazonas y sus grandes afluentes, caen 
por su base, toda vez que no conocia la verdadera forma de 
sus elementos foneticos, y que, desconociendolos, no pudo 
discurrir fundadamente acerca de ellos. 

En los afios inmediatamente sucesivos a la expulsion de 
los misioneros jesuitas de las orillas del Napo y Amazo- 
nas, hubo algunas personas seglares, — como los iia ha- 
bido siempre y con anterioridad a" las misiones, — que se 
ocuparon en el estudio de esas lenguas; porque, dicho sea 
de paso, los misioneros no han hecho mds que seguir el 
camino abierto por los capitanes de conquista y otros ex- 
ploradores , y no han entrado en los territories donde des- 
pues establecieron sus reducciones y doctrinas, sino con el 
auxilio de las armas... 

El Padre Manovel: ;Protesto! jLos misioneros entra- 
ron s61o con la Cruz en la mano ! 

El Padre Fita: jProlesto! ;La Cruz lo ha podido todo! 

El Sr. Espada: A mi me basta afirmar con la historia. 
Mas, por si acaso mi afirmaci6n resulta debil al lado de las 
solemnes protestas de un respetable y reverendo Padre de 
la Orden de Santo Domingo y de un esclarecido hijo de 
San Ignacio, procurare reforzarla con dos testimonios, que 
1 k * 



212 C0NGRES0 DE AMERICANISTAS. 

no recusara ciertamente mi bondadoso amigo el P. Fita. 

En el « Informe de las misiones del Maranon 6 n'o de las 
Amazonas» que el V. P. Francisco de Figueroa, visitador 
y reclor de ellas, bizo cl aiio de 1661 por mandado de su 
provincial el P. Hernando Cavero, al tratar de la disposi- 
tion que se hallaba en las naciones de aquel rfo para reci- 
bir el Evangelio, escribi'a: «Es error y temeridad, por falta 
de experiencia (si no es por milagro que Dios obre) el tra- 
tar de predicar y entablar cosa de importancia en estas 
gentes, sin escolla y brazo de espanoles; porque la mesma 
brutalidad y costumbres fuera de razon de estos indios, en 
que se cri'an, esta clamando por justicia que los gobierne, 

corrija y reprima 

<;.Que podra conseguir un sacerdote solo de tal genio de 
gente sino mucbo trabajo de lidiar con fieras, si no se vale 
de los medios convenientes para domarlos, que es la vara 
y las fuerzas de la justicia? » 

Esto era unos veinte arios despues de baber conienzado 
la Gompailia de Jesus en la provincia de Mainas su tarea 
evangelica. Al cabo de un siglo, el P. Manuel Joaquin de 
Uriarte, misionero jesuita en Tiriri del rio Napo, exclama- 
ba en carta dirigida a su bermano el Sr. D. Josef Agustin, 
inquisidor de Zaragoza , fecba en 6 de Xoviembre de 1752: 
« Pero esta gente es tan voluble, que de boy a mariana hay 
novedades ; ya cerca de cien anos que la Compaiiia intenta 
su reduction, pero ni la sangre, ni el sudor de tantos jesui- 
tas ha bastado, por no haber alguna ayuda del brazo seglar. 
Aqui estamos solos tres sujetos divididos seis y ocho dias 
de camino unos de otros , con solo tal cual muchacho que 
por Dios nos acompaiia. Con todo esto estamos alegres y 
con mas valor (Dios le da) que un soldado de Flandes : la 
necesidad nos ha ensenado a manejar la escopeta y el al- 
fanje con que se matan las lieras y se espantan los hom- 
bres. — No oye esta barbara gente las voces del Evangelio 
si primero no sucna el eco de la polvora.» 

Yolviendo al abate llerbas, insisto en que sus trabajos 



LINGU1STICA. 213 

filologicos relativos a las lenguas americanas pecan por di- 
cho original defecto, que investigation's posteriores, he- 
chas por hombrcs tan imparcialos y lidedignos como pue- 
dan serlo los revestidos del sagrado caracter del misio- 
nero, han demostrado, haciendo constar que es casi im- 
posible que oidos europeos perciban y puedan apreciar las 
desinencias de las palabras pronunciadas por los indios 
de aquellas regiones; que unos las oyen de una manera y 
otros de otra, amen de que despues las escriben cada uno 
segun su particular ortografia; y que, por lo tanto, aquellos 
elementos que llegan hasta nosotros los que estudiamos en 
Europa las cuestiones filologicas, son cnteramente falsos, 
no siendo licito fundar sobre cllos una razonable deduction 
lingiiislica. En mi opinion, al estudio de los idiomas ame- 
ricanos debe preceder la fonografia de sus voces. Esto es 
cuanto tenia que decir. 

El Sr. Fabi6: Como me ha aludido nominalmente y de 
una manera tan directa el Sr. Espada, me creo en la nece- 
sidad de hacerme cargo de algunas de sus observaciones. 

No discutire con el Sr. Espada, acerca de si el Padre 
Herbas estuvo 6 no en America, por mas que acabo de leer 
en un autor tan competente como Max-Muller, que dicho 
Abate estuvo en el nuevo Continente siguiendo en esto la 
opinion general, pero en la minuciosa y erudita biografia 
del famoso Abate que escribio nuestro inolvidable colega 
el Sr. D. Fermin Gaballero, aparece, en efecto demostrado, 
como se pueden demostrar los asertos negatives, que Her- 
bas no estuvo en America y que recogio las noticias de las 
lenguas del Nuevo Mundo comprando todos los libros que 
sobre ellas se habian publicado y consultando en Roma 
donde residio tantos anos y publico muchas de sus obras, 
a cuantos misioneros habian estado en aquellas tierras. 

Respecto al fondo de la cuestion, dire, que la dificultad 
que el Sr. Espada manifiesta, no es peculiar de las lenguas 
americanas sino que se extiende a todas, porque cada una 
tiene sus propios elementos foneticos, y si por ventura hay 



214 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

algunas que entresi los tienen muy semejantes, esto se ex- 
plica porque son dialectos de una raisma y sola lengua. 

Por lo tanto, tocamos aqui la gran dificultad que hay 
para los analisis filologicos y para la creation de los alfa- 
betos necesarios al estudio de la linguistica. 

Pero se me ocurre una cosa respecto a los que han escrito 
gramaticas y diccionarios de las lenguas americanas , y es 
que esta dificultad sube de punto , porque no es hoy el so- 
nido de algunas letras, tal como se hallan representadas en 
las gramaticas y diccionarios de los siglos xvi y xvn. Mas 
esto tiene una explication: consiste en que muchas de las 
letras 6 elementos foneticos de aquella epoca, no suenan 
ahora como sonaban entonces. Apelo para demostrar esto, 
a obras conocidas de todos: principalmentelas de los poetas 
de los siglos xvi y xvn. Esto mismo manifiesta en el apen- 
dice de explicaciones gramaticales foneticas, que puso Ulloa 
a una de sus traducciones a los que en Italia aprenclian el 
castellano, donde se ve que algunas palabras se pronuncia- 
ban entonces de distinta manera que ahora y ademas se 
daba valor fonetico a letras que hoy no lo tienen v. g. la h. 

Por lo demas, yo no he podido menos de deplorar el hi- 
dden te que aqui se ha suscitado esta tarde, y con tal moti- 
vo debo decir, que es preciso que conste, que la espada y la 
cruz marcharon siempre de consuno en el descubrimiento 
y civilization del Nuevo Mundo, y que si los hombres de 
guerra llevaron alii nuestro poder y nuestra civilization 
por la fuerza de las armas, los representantes del clero re- 
gular y secular hicieron lo mismo ; y todavia se conserva 
eil nuestros mapas, el nombre de la provincia de «La Vera- 
Paz,» que es una gallarda muestra, que es una verdad que 
los hechos acreditan, que por medio de la paz y por medio 
de la palabra divina, se puede sojuzgar y reducir al conoci- 
miento de las verdades eternas, a los pueblos todos del 
mundo. (Aplaitsos.) 

El Sr. Minguez levo un razonamiento en prueba 



LINGUISTICA. 215 

de la relation que a su juicio existe entre la lengua 
euscara y las egipcias, y de las que asimismo reco- 
miendan el esludio general, terminando con esta 
pregunta. Si admitimos lo que ban sentado los 
Sres. Vinson y Rada, y lo discutido por los Sres. Fa- 
bie y Fita; si admitimos la doctrina de que las len- 
guas americanas deben estudiarse en si mismas, 
^como se compagina el estudio de ellas en relation 
con las vascongadas? 

El Sr. de la Rada (D. Juan de Dios). Senores: sieiito 
mucho tener que molestar nuevamente la atencion de esle 
Congreso; pero aludido tan directamente por el Sr. Min- 
guez, no puedo prescindir de hacerlo. 

El Sr. Minguez ha querido establecer una contradiction 
entre la teoria que he sostenido esta manana y lo que con 
mucha oportunidad sostuvo el Padre Fita; mas esta con- 
tradiccion no existe, y bastara para corrobararlo, aplicar 
un axioma 6 una formula que en el foro se emplea a cada 
instante: distingue tempora et concordabis jura. 

<;C6mo he de negar yo, que estoy dedicado hace mas de 
veinte anos & los estudios arqueologicos — las relaciones 
que cxislen entre las artes? Lo que dije es que los princi- 
pios de las sociedades, los clementos de las artes son peque- 
iios esbozos, y que cuando las sociedades estan ya adelan- 
tadas, se compenetrau. Esto no puede negarse, y por la 
misma causa, cuando las lenguas se forman y se desarro- 
llan, su influencia pasa de unas a otras. Tampoco puede 
negarse esto. Pero de aqui a querer fantasear la historia, 
aprovechandose de unos cuantos trazos que se nan hecho 
por unos pueblos sin conocimiento ninguno de otros, va 
mucha diferencia; porque la analogia y la identidad existe 
en todas las obras del ingenio, puesto que el ingenio huma- 
no cs uno y liene que serlo siempre en todas sus manifes- 
taciones. 



216 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Y ya que estoy en el uso de la palabra, indicare cuan 
expuesto es fiarse de esos primeros esbozos, que no se si 
pueda llamar caligrafias , refiriendome a lo que acaba de 
suceder, 6 tengo noticia que ocurre con los signos de la 
cueva de los letreros, de que se habla en la obra de Gongo- 
ra, los cuales se han traducido tambien a priori, leyendo- 
las como escritura clara y corriente egipcia y es que exa- 
minadas nuevamente se ha visto que no hubo fidelidad en 
la copia que facilitaron a Gongora, lo cual ha hecho caer 
aquella opinion como Castillo de naipes. Vease a lo que 
estan expuestos los que se dejan Uevar de impresiones del 
momento sin depurar antecedentes y sin hacer estos estu- 
dios de una manera fundamental y critica. (Muy Men, 
muxj bien.J 

El Sr. Fita: Dos palabras solamente para manifestar 
lo que todo el mundo recuerda. 

Cuando se toma en manos la obra mas reciente, escrita 
por M. Beauvois, inmediatamente salta a la vista que alii 
(al poner delante de la consideration, los datos historicos 
quo acreditan la colonization escandinava en America), la 
historia precede a la filologia, y que sobre tamaiia cuestion 
los estudios filologicos, naturalmente encuentran su ver- 
dadero punto de apoyo. Pues de una manera parecida he 
dicho esta manana, que aun cuando muchos Pilologos en 
Europa, fundandose en hechos incontestables de raices y 
de vocablos, que han liegado vivos hasta nosotros, asi como 
en la sintesis de las diferentes gramaticas de lenguas ha- 
bladas, no han pasado mas all;i de un resultado bueno, 
pero no excelente por carecer de la clase de las trasforma- 
ciones lingiiisticas en las edades remotas; todavia no faltan 
quienes por medio de las lapidas y otros monumentos han 
esparcido sino toda, por lo menos gran parte de la luz que 
la ciencia requiere, y he desarrollado la idea, de que la his- 
toria no es inutil para esto. Que si encontramos relaciones 
entre los dialectos euscaricos y las lenguas americanas, 
procede estudiarlas, no tanto en la fisonomfa moderna que 



LiNGiiisTiCA. 217 

presentan, cuanto en la antigua que tuvieron. Natural- 
mente, en esta fisonomi'a antigua, el enlendimiento busca 
datos para ver y reconocer si realmente asf fue, y por csto 
he sentado las dos h'neas en que estos datos se encuentran, 
—la primera linea por lo que hace a los documentos escri- 
tos, y la segunda, por lo que atane a los monumentos epi- 
graficos, — y las he presentado a la consideration do todos, 
diciendo que conviene recoger estos documentos anliguos, 
asi como lo ha verificado M. Mahn, para que no esten 
ocultos en el seno de las bibliotecas. Por ejemplo: en el 
Fuero de Navarra, del siglo xiv, se encierran tantas y tan 
antiguas palabras euscaricas, que conviene se saquc la flor 
de lo que alii hay, y en el codice de Galixto del siglo xn un 
glosario de palabras en vascuence se contiene preciosisimo, 
que df, no ha mucho a luz. Asi de siglo en siglo se nos 
vendra expedita e inequivoca la verdad que todos busca- 
rnos, y por lo que toca a los monumentos epigraficos, que 
suelen remontarse a tiempos mucho mas antiguos, he ana- 
dido, y lo deseo con vivas ansias, que — asi como lo ha 
hecho M. Mahn allende los Pirineos — lo hagamos no- 
sotros aquende la sierra Pirenaica; porque sin duda nos 
hallaremos con las mismas 6 parecidas palabras euscaricas 
que en aquellos se encuentran. Esto tiene que ver real- 
mente con el estudio de las lenguas americanas, puesto que 
de haber alguna analogia, conviene averiguar si se apoya 
en la verdad de los hechos. 

No puedo extenderme mas; pero un nuevo argumento de 
la conveniencia del plan de exploration que Uevo trazado, 
pucde y debe sentarse en el sentido de que no es iniitil 
para Espaha , buscar los elementos de su abolengo para 
que realmente veamos lo que fuimos, y para que la raza 
iberica se encuentre por medio de la filologia con la gloria 
inmensa, que solo rastreamos ahora 6 conjeturamos, de 
haber poblado alia en edades remotisimas la America. He 
dicho. (Muy bien; prolongados aplausos.) 

El Sr. Minguez: Seriores: he sentido mucho que el se- 



218 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

nor Rada se haya dado por aludido, cuando precisamente 
,qo me r.eferi a ninguno de los tres sefiores que , acerca de 
esta cuestidn, han hecho uso de la palabra. 

En cuanto a lo que toca a las inscripciones, ni aun tan 
siquiera he mauifestado que las de la Cueva de los letreros 
esten traducidas, ni creo que se pueda verificar esa traduc- 
tion , como tampoco la de otros que hay por ese estilo en 
las Guevas de Govadonga. ^Como habia yo de decir esto, 
cuando de ningiin modo se puede fijar? Indudablemente 
que nada sc sabe, porque en lo que se ha venido haciendo 
por medio de tantas relaciones como ha significado el senor 
Rada — a quien yo respeto muchisimo por su grande inte- 
ligencia, — no cabe decir que esas inscripciones que America 
presenta, tienen una semejanza completa con las de la Cueva 
de los letreros. Sin embargo, se reconoce semejanza, que no 
quiere decir analogia; hay semejanza, si, pero no deduzca- 
mos ninguna consecuencia, porque podria ser peligrosa 
cuando la ciencia se halla extraviada en la comparacion, 
por mas que sin esta comparacion, ni aun tenemos juicio 
en la vida. 

El Sr. Manovel: Guando vi con alegria el anuncio del 
Congreso de Americanistas de Madrid, no conocia las ma- 
terias que en el se habian de discutir, y no me ocurrid 
que pudiera ponerse en duda el influjo que tuvo la Iglesia 
en el hecho que considero mas grande en la historia uni- 
versal, despues del nacimiento y redencion del Mundo por 
Jesucristo; en el descubrimiento delNuevo Mundo. En este 
trascendentalacontecimiento, apenashay pormenor que no 
este relacionado con el nombre de Salamanca, yen la cues- 
tion linguistica que se debate, los misioneros que salieron 
del convento de San Esteban de dicha ciudad , que se acer- 
can al niimero de cuatrocientos, como se demostrara en su 
dia, en una mitad se ocuparon de las lenguas indias, des- 
collando el P. Delgado, que formo el primer diccionario y 
la primera gramatica de la lengua del Peru, presentandola 
a la audieucia de Mejico. 



LINGUISTICA. 219 

Aqui se ha dicho que los misioneros no hicieron mas 
que fundarse en lo hecho, y no es exacto. Recuerdo bien 
los cuatro que siguieron A Colon, a su salida de Salaman- 
ca, que eran los PP. Montero, Valverde, Mendoza y Pedro 
de Cordova, y que formaron un diccionario llamando a los 
indios y anotando los sonidos de las palabras que pronun- 
ciaban sin atenerse a las reglas de formation del habla cas- 
tellana. Lo mismo han hecho las misiones de Asia, forman- 
do las gramaticas de las lenguas que se hablan en Filipi- 
nas, y no se dira que alii ha precedido la espada. — ;Ah, 
seriores! que triste hubiera sido la suerte de America sino 
hubiera ido la Cruz. De ella se dijo y se dira siempre Cruz 
vincit. La espada infunde temor, y es la que priva al hom- 
bre de la libertad, por consiguiente, no estoy conforme con 
el Sr. Jimenez de la Espada en cuanto a. la afirmacidn de 
que la espada haya civilizado a America. 

El Sr. Arias de Miranda, ha atentado tambien a la mayor 
gloria de Fr. Bartolome de las Casas; a su catecismo; pero 
tengase presente que lo que en este sentido se ha escrito 
del Apostol de las Indias, es una calumnia. (Rumores.) La 
verdad se dice donde quiera. No, no era hombre que se pu- 
diera calificar de atrabiliario; hacerlo, ha sido una indigni- 
dad de autores extranjeros. (Murmullos.) A nadie he ofen- 
dido, mas no proseguire en la explanation de lo que me 
ocurre, y acabo presentando a la mesa una Memoria, con 
el ruego de que se sirva recomendarla como tema del futu- 
ro Gongreso. 

Influencia de los Conventos de la Rabida y de San 
Esteban de Salamanca en el descubrimiento de 
America. 

Siendo cvidente que Colon, desoido 6 rechazado en varias 
naciones de Europa fue atendido al tin y apoyado en Es- 
paha, resta poner en claro un punto tan importante para 



220 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

la historia, como oscaro Je suyo y embrollado cada vez 
mas por los historiadores; a saber, £que individuos 6 cor- 
poraciones , y de que manera influyeron cada uno en la 
historica resolution de Isabel la Gatolica? y sobre todo, 
,;, que parte cave a los conventos de la Rabida y de San Es- 
teban de Salamanca en la gloria del descubrimiento de la 
America? 

Seria ofender la ilustracidn de este respetabih'simo Cuer- 
po si me propusiera hacer un largo discurso en apoyo de 
la proposicion que os acabo de leer. Me limitare por tanto 
A unas ligeras observaciones con el unico objeto de fijar la 
atencion de esta ilustre Academia sobre un punto cuya 
trascendencia historica habran comprendido los que me es- 
cuchan a la simple lectura de esta proposicicjn. 

Que esta altamente interesada la honra de nuestra patria 
en sacar a luz y presentar en la escena de la historia los 
nombres do aquellos preclaros varones, sin cuya ilustra- 
cion y concurso no hubiera quedado para siempre ligada 
a Espaila la gloria del descubrimiento , es una verdad gra- 
bada en la conciencia de todos nosotros, y en la cual por 
tanto no debo insistir mas. Solo me fijarc, pues, en laspa- 
labras de la proposicion que pudieran a primera vista pa- 
recer exageradas, pero que por desgracia son una tristerea- 
lidad, y son el que los patronos y sostenedores del proyecto 
del gran marino no ocupan en el gran cuadro de la histo- 
ria el puesto de honor que de derecho les corresponde, y 
que los historiadores todos al trazar los pasos que did en 
Espaila el ilustre genoves hasta la consccucion de suanhe- 
lado proyecto, han envuelto en las sombras de la mas lasti- 
mosa confusion un periodo tan interesante a nuestra his- 
toria, embrollandole mas y mas a proporcion que se han 
propuesto ilustrarlo. 

Nada diremos del famoso Herrera, cronista de Felipe II, 
que le toca solo de paso; nada de Muiioz, que si bien algo 
mas extenso tampoco detalla los hcchos, nada de Navarrete, 
cuyo unico objeto fue amontonar documentos; tampoco me 



LA RAHIDA Y SALAMANCA. 221 

ocupo de los historiadores generales de la talla de Cesar 
Gantii, que sin examinar concienzudamente el punto, 
acepto sin examen las ideas comunmente recibidas. Pasare 
en fin por alto hasta los liltimos historiadores contempora- 
neos como D. Modesto Lafuente, Gabanilles, Gebhart, Ga- 
ballero, Prescot, etc., que bebiendo en fuentes no puras. y 
fiandose de autoridades de no buena critica dejanel mismo 
vacio e incurren en las mismas inexactitudes. 

Me fijare solo en dos linicos biografos de Colon que des- 
pues de la vida que escribio su hijo D. Fernando se han 
ocupado exclusivamente del asunto, separando de la Ilis- 
toria general del descubrimiento , la vida del descubridor, 
concretan toda su atencion a este su exclusivo objeto. Com- 
prendereis, seriores, que hablo de Washington Irving y del 
Conde Roselly. El tftulo de biografos del Duplicador del 
Mundo, parece que les imponia el deber de puntualizar los 
hechos y aclarar este interesante episodio historico; oscon- 
vencereis, sin embargo, de que lejos de haber esclarecido el 
asunto siguiendo el orden cronologico y conciliando las fe- 
chas y los nombres que flguran en este importante aconte- 
cimiento, andan por el contrario tan desorientados que ni 
siquiera advierten ellos mismos las contradicciones en que 
incurren. 

Asi, por via de ejemplo, Washington Irving introducien- 
do a Colon en Espana, por el convento dela Rabida, le hace 
ir despues a Cordoba, donde le pone por primera vez en re- 
lation con la corte. Lib. n, cap. i dice: Colon permanecio 
en la Rabida hasta la primaveradel 86;» y en el cap. in lie- 
go Colon dice «a Cordoba a principios del 86. » Roselly de 
Lorgues, cap. v, pag. 8G, dice: a fines de Noviembre del aho 
1486 se desposaron, y nacio D. Fernando el 29 de Agosto 
del 87. El mismo, pag. 91 del capitulo citado, fijo las fechas 
de las conferencias de Salamanca a fines de Noviembre del 
mismo 86, y en la pag. 89 hablando de estas conferencias, 
tenia Colon adice» en su favor la calidad, ya que no la can- 
tidad de los votos, y a seguida en la pag. 100, ahade: «la 



222 CONGRES DES AMERICANISTES. 

Comision se separo sin haber resuelto nada; pues por una- 
nimidad condenaba el proyecto.» 

Si la Academia tuviera la dignacion de proponer al Con- 
greso de Americanistas de 1883 que una de las primeras 
cuestiones fuese la proposition que he tenido la honra de 
leer, es evidente el servicio que con ella prestan'a a la hon- 
ra de Espana y a la verdad hist6rica del acontecimiento 
mSs grande del mundo. 

El que tiene la honra de dirigir la palabra, cree que hay 
datos suficientes para derramar alguna luz sobre este com- 
plejo y hasta hoy involucrado asunto, con tanto mas moti- 
vo, cuanto que en las obras hechas recientemente en el 
convento de San Esteban de Salamanca, han aparecido 
restos venerandos del antiguo edificio, que honro Colon con 
su presencia, y principalmente la celda del Maestro de Es- 
tudiantes que a la saz6n ocupaba Deza, y cuyas paredes 
fueron, & no dudarlo, testigos mudos de los sublimes colo- 
quios que mediaron antes que el sabio comprendiese al 
genoves. — Doctor Pedro Manovel. 

El Sr. Arias de Miranda: Siento mucho que elsenor 
Manovel se haya expresado con tanto calor, y hare constar 
que solo por ser ajeno a la discusion de este dia lo referente 
a la personalidad del R. P. Fray Bartolome de las Gasas, 
dejo de decir la opinion que me merecen sus escritos. 

M. Dognee: Messieurs: J'ai demande la parole, non 
pas pour vous transporter sur le terrain des querelles reli- 
gieuses, qui doivent nous etre interdites ici, mais pour vous 
declarer que nous tous tant que nous sommes ici, Espagnols 
et etrangers, nous devons nous tendre la main et nous esti- 
mer pour rechercher ensemble la verite. J'ai done voulu 
faire un retour aux questions de linguistique, et je de- 
mande pardon, moi, qui ne suis pas une autorite en la ma- 
tiere, de vous arreter quelques instants pour parler de ces 
questions. 

Lorsque nous nous occupons des langues americaines, 



LINGUISTIQUE. 223 

nous eprouvons une difficulte que nous n'eprouvons pas 
lorsque nous recherchons des langues anciennes en Euro- 
pe. J'en appelle a tous ceux qui ont fait une etude speciale 
de ces questions : ils savent les obstacles que presente l'etu- 
de de langues qui ne sont pas representees par un alpha- 
bet, et les beaux raisonnements qu'on peut faire sans rien 
prouver quand on est en presence d'un langage dont on ne 
connait point l'orthographe et qui n'a pour ainsi dire , pas 
de monuments ecrits. II faut que nous puissions dire, com- 
me le pere Rosette: voila un mot, je le lis, je le comprends; 
en voici l'equivalent; par consequent, voila une base pour 
creer une science. «I1 y a la la revelation d'un systeme.» 
Qu'avions-nous pour aider nos decouvertes en Amerique? 

Nous avions un vocabulaire fait au commencement de la 
conquete , un ouvrage plus ou moins correct , avec une or- 
thographe espagnole, permettez-moi de le dire; cette ortho- 
graphe est tres variee et pas du tout certaine. (Observations 
dans I' assistance.) G'est ce qui fait la difficulte" de l'etude 
qu'il y a a faire sur les langues americaines. Votre ortho- 
graphe n'est pas celle des Russes, ni celle des Anglais, ni 
celle des Scandinaves, qui ont ecrit l'orthographe a laquelle 
ils etaient habitues. 

Qu'est ce qu'on devrait faire? Presenter les choses le 
mieux qu'on peut, mais ne pas donner comme absolument 
certain, comme un criterium ce qui n'est que l'effet du 
hasard. La linguistique est une science nouvelle, qui con- 
siste a rechercher les analogies phonetiques, avec d'autres 
langues, et a reconstituer l'orthographe d'un mot qu'on a 
devine malgre lui, si je puis dire. Permettez moi de vous 
rappeler comment on procede en archeologie. Autrefois, 
on etait archeologue avec plus de legerete qu'aujourd'hui. 
Qu'on regarde les ecrits des archeologues du xvi e siecle: ils 
croyaient toujours que c'etait arrive. Aujourd'hui, on agit 
avec plus de patience, on dessine. Mais quelle que soit la 
facilite du dessinateur, quelle que soit l'habilite de sa main, 
il est de son siecle. Et nous sommes tous de notre siecle, 

1 5 



224 CONGRES DES AMERICANISTES. 

nous en suivons tons plus on raoins la mode, mais nous la 
suivons, et nous croyons dc bonne foi cc qui nous parait 
possible. Ici , Ton copie une inscription: on trouve les tra- 
ces d'une lellre qu'on prend pour une M; mais si Ton frotte 
bien le materiel, on decouvre que ce n'est pas du tout une M, 
mais une II. Sous cc rapport, nous avons a rectifier bien des 
inexactitudes de nos devanciers , et des inexactitudes com- 
miscs de bonne foi. Un Gouvernement que je nommerai pas, 
parce (ju'il faut yardonner a un Gouvernement qui commet 
une erreur, avait achete un diptyque en ivoire du xvi e sic*- 
cle qui etait parfaitement faux. On avait reproduit l'origi- 
nal au moyen d'un dessin dc la fin du xvi e siecle. Je fus 
appele a la collection oil se trouvait l'objet, et je dus recon- 
naitre qu'il etait faux parce qu'on avait trouve l'original 
ailleurs; l'original ressemblait bien mieux au dessin qu'on 
me presentait. Gelui qui avait fait la reproduction avait 
bien dossine la cliose, c'est vrai; mais il avait travaille avec 
l'orthograpbe de son temps, si je puis m'exprimer ainsi. 
De meme il faut se defier en inatiere de linguistique plus 
qu'en toute autre matiere : il faut traiter cctte langue pas a 
pas et s'anvter a cbaque instant en route pour rellechir; il 
faut douter, parce que c'est en doutant qu'on arrive a la 
verite. 

Or, nous avons a cote des faits precis qui nous ont ete 
laisscs par le passe des donnees parfaitement erronees, et 
pcrmettez moi de dire un cbose qui paraitra paradoxale 
mais qui est parfaitement juste: je crois parfaitement a l'e- 
rudition de mes amis qui s'occupent de langues anciennes, 
mais je doute d'eux en science. Je ne dis pas qu'il ne doive 
y avoir une tradition des langues anciennes, des lan- 
gues classiques, dans les langues modernes, qui sont par- 
lees encore aujourd'bui; il doit evidemment resterdes tra- 
ces au moytui desquelles on puisse determiner les rayon- 
nerncnts des langues qui se parlaient dans le Sud, dans le 
centre ou dans le Nord d'une contree. On doit baser ces re- 
chercbcs sur les auciens monuments, l'avenir de la science 



LINGUISTIQUE. 225 

est la. Quanta nous, nous devons tacher de retrouver la 
tradition des langues anciennes dans les langues modernes. 
II faut faire avee les langues de TAmerique ce qu'on a fait 
avec le cophle pour l'anc.ien egyptien. Le cophte lui-mrme 
n'esl plus parle dans l'Egypte, mais il en reste des traces 
qui out permis a Ghampollion de reconstituer d'abord cet 
idiome pour retrouver ensuite l'ancienne languc egyptien- 
ne. En Amerique, on doit pouvoir reussir de la meme facon, 
car les quelques langues qui y res tent encore doivent nous 
donner quelques lumieres pour chercher ce qu'on y parlait 
autrefois. Les voyageurs qui parcourcnt les differentes con- 
trees de TAmerique devraient prendre soin de recueillir des 
alphabets afin que nous puissions avoir quelques indices 
pratiques pour arriver a preciser les questions de linguisti- 
que avec une certaine verite. 

Si nous examinons les alphabets des differentes langues 
europeennes, nous trouvons des difficultes. Je no vous par- 
lerai pas de la jota espagnole, ni du e italien , ni du th an- 
glais, ni de toutes les langues qui sont connues de nous. 
Mais si quelqu'un etait assez polyglotte pour nous donner 
un Mezzofante nouveau, il aurait un vaste champ et pour- 
rait nous renseigner sur une foule de choses. Malheureuse- 
ment, la science est rare. On dit qu'un cardinal rccemment 
mortpossedait cette remarquable connaissance des langues. 
Je ne l'ai pas verifie, mais je doute que quelqu'un se trouve 
encore pour entreprendre une pareille tuche. Ccpendant, si 
les grands connaisseurs de langues font defaut, nous avons 
aujourd'hui une science nouvelle — permettez moi de re- 
monter encore une fois a l'archeologie — nous avons le des- 
sin qui est une science positive et qui nous fournit des ele- 
ments d'appreciation qu'on ne peut dementir, nous avons 
la photographic Pour l'ecriture , nous avons la meme 
chose, une science tout a fait exacte, la stenographic Ici, 
je parle encore par experience, parce que j'ai essaye d'ap- 
prendre la stenographic etant enfant. Cette science pourra 
fort bien venir en aide a la linguistique , parce qu'elle a 

TOMO II. 15 



22G C0NGRES DES AMERIGANISTES. 

pour objet la reproduction des sons sans se preoccuper de 
l'orthographe; les caracteres dont elle se sert sont fort nom- 
breux et merac assez compliques, et Ton peut les multiplier 
a Finfini. Je ne vous parle pas de la stenographic telle 
qu'on la fait actuellement, ou l'on escamote une partie des 
sons intermediates comme l'orateur escamote lui-meme 
une partie des mots. Mais les elements de la stenographie 
permettent d'ecrire nettement les sons qu'on en tend, comme 
la photographie rend exactement l'image refletee par le so- 
leil sur l'objectif. 

Et bien, je demanderai que les voyageurs qui veulent 
bien se devouer pour aller faire des investigations au sujet 
des langues existantes veuillent bien se donner la peine 
d'apprendre les elements de la stenographie — ce sera une 
etude de quelques jours — pour qu'ils puissent nous rappor- 
ter des fragments de langage. lis constitueraient ces frag- 
ments en rendant exactement ce qu'ils auront senti. Ce n'esfc 
qu'un moyen auxiliaire, mais dans la science actuelle, il 
n'est plus permis de dedaigner les ressources qui se pre- 
sentent, quelques petites qu'elles soient ; il faut etre prati- 
que, rompre avec le passe et jeter de cote les idees precon- 
cues. II faut marcher pas a pas dans la methode positiviste 
qui est la vraie; il faut voir, avoir, tenir dans la main, et 
alors, petit a petit, etablir son ceuvre. La vie humaine est 
courte, mais l'humanite est grande, et Ton doit chercher a 
leguer a ses successeurs ce qu'on a pu faire pour frayer la 
route du progres. ( Applaudissements prolonges.) 

•El Sr. Vinson: Debo manifestar que hace proximamente 
un ano que existe una comision expresamente encargada 
de hacer investigaciones historicas para el estudio de las 
lenguas americanas. Esperemos confiadamente en que esa 
Comision nos facilitara datos seguros en que sen tar los ci- 
mientos de estos estudios. 

El Sr. Quijano Otero: Tengo la satisfaccion de ofre- 
cer al Congreso una gramatica y vocabulario de la lengua 



LINGUiSTICA. 227 

Ghibcha, copiados del original inedito atribuido al P. Fray 
Joaquin de San Joaquin, que se escribi6 el ano de 1620, y 
otra grama tica y vocabulario de la lengua que hablan los 
indios Darienes , obra tarabien inedita del Sr. D. Jose Vi- 
cente Uribe. 

Colombia, mi patria, quiso subsanar en lo posible la in- 
justicia de los slglos pasados, cuando reclamaba como titulo 
primero de su gloria el haber tornado el nombre de su ilus- 
tre descubridor, el cual debia llevar toda America, y parece 
que esto me da liber tad para suplicar al Sr. Duque de Ve- 
ragua, a nuestro ilustre Presidente, a" quien tiene el alto 
honor de llamarse Cristobal Colon, que sea el 6rgano que 
haya recibido en el Congreso presente los votos de agrade- 
cimiento, los m£s sinceros de mi pais, por ser el ultimo que 
recibio el calor del regazo materno de la madre patria , Es- 
paria. No temo ser desmentido por ninguno de los america- 
nos, cada uno de los cuales vale mas que yo, cuando en el 
momento en que va a terminar este Congreso sus tareas, 
cuando venimos a asistir a" una de las fiestas de la civiliza- 
tion , me haga eco de toda la America al hacer un voto por 
la paz y por la prosperidad de todas las naciones de Europa 
y America. (Fue sumarnente aplandido.) 



1 5 * 



GRAMMATICA 



FRASES. ORACH. G4THEZISH0 , COPESSOMBIO 



Y BOCABULARIO DE LA LENGUA 



C X3I I B C ZE3I ^l 



1620. 



Copiado del manuscrito original 
POR J. M . QUIJANO 

EN BOGOTA. 



LIBRO PRIMERO. 

DE LA GRAMATICA BREVE DE LA LENGUA «MOSCA». 



DOS PRONUNCIACIONES Y ESCRITURAS. 
Pronunciaci6n. 

La primera una i vale por una letra que ni es e ni i; 
v. g., quye, el palo. 

La segunda es la hy, diction que se pronuncia con soplo 
algo gutural; v. g., hyca, el nombre. 

Los nombres no tienen mimeros ni casos. 

Pronombres sustantivos. 

Hycha, yo. Chie , nosotros. 

Muy, tii. Mie, vosotros. 

Assi, aquel. Assi, aquellos. 

Significan por si, y sirven para el verbo sustantivo. 

Adyacentes. 

Son los adyacentes de dos maneras: 

Ze, yo; Um, tu; a, aquel; Chi, nosotros; Mi, 4. 

Sirven para los nombres y para los verbos todos , fuera 
de los pasivos y los participios. 

Cha, yo; Ma, tii; Cliia, nosotros; Mia, vosotros; no tie- 
nen tercera persona. Del uso de estos pronombres se dira 
en la sintaxis. 



232 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



Del verbo sustantivo uGuen.» 

No tiene mas que dos voces del modo indicativo : la pri- 
mera es gue , y sirve para todas las personas y para el pre- 
serve, preterito imperfecto, perfecto y pluscuamperfecto; 
v. g., Hycha guen: yo soy, era, fuf y habia sido. 

!\ga. La segunda voz es el futuro; v. g. , Hyclia ngd: yo 
sere, etc. Esta voz es el ngd. 

Optative Puesta la silaba be en el precedents futuro; v. g., 
Hycha ngabe: ojala yo sea, etc. 

Subjuutivo Si. La particula sola sa 6 san suple para los pre- 
teritos y pluscuamperfectos; v. g., Hycha san: si yo fuese 6 
hubiese, fuera 6 hubiese sido, etc. 

Aunque. Nohocan sirve para presente y preterito perfecto; 
v. g., Hycha nohocan: aunque yo sea 6 fuese, etc. 

Para el preterito perfecto y pluscuamperfecto sirven el 
san y el nohocan juntos, 6 el san y el cuan- v. g. , Hycha 
sannohocan vel Hycha sancuan: aunque yo fuera 6 hubiera 
sido. 

Las interrogaciones. 

Oa vel na sirve de verbo e interrogacion y para todas las 
personas y tiempos que estan antes del futuro; v. g., ^Hycha 
ca? <.;soy, era, fui, habia sido yo? etc. 

Nua sirve para el futuro; v. g. , iJlycha nua? ^sere yo? 

Negaciones. 

Nza sirve para todos los tiempos y personas que la pri- 
mera interrogacion; v. g., Hycha nza: yo no soy, etc. 

Nzinga sirve para el futuro; v. g., Hycha nzinga: yo no 
sere, etc. 

Subjuntivo negativo. Nzacan sirve para presente y preterito 
perfecto de subjuntivo; v. g. , Hycha nzacan: si yo no soy 
6 no fuere. 



gramatica mosca. 233 

Nzasan sirve para el mismo subjuntivo en preterito im- 
perfecto y pluscuamperfecto; v. g., Hycha nzasan: si yo no 
fuera 6 hubiera sido, etc. 

Aunque no. Nzanan nohocan sirve para preterito perfecto y 
presente; v. g. , Hycha nzanan noliocan: aunque yo no sea 
6 fuere. 

Nzasan noliocan sirve para preterito y pluscuamperfecto; 
v. g., Hycha ncasan nohocan: aunque yo no fuera 6 hubiera 
sido, etc. 

Oulalivo negative Nzanehe; v. g. , Hycha nzanebe: ojala yo 
no sea 6 fuese. 

Hycha nzavanaco. 

Ngabanai significa lo mismo; v. g. , Hycha ngabanai: 6 
si yo no fuese; Muy ngabanai: 6 si tu no fueses, etc. 

Del verbo segundo sustantivo «Zeguene». 

Acompanase con los pronombres adyacentes ze, urn, a, 
chi, mi, a. Significa, no ser absolutamente, sino afirmar 
una cosa de otra, y la cosa afirmada tiene una c despues de 
si; v. g. , Muysca c zeguene: soy, fui 6 habia sido hombre; 
Muysca cumguone, Muysca c aguene, Muysca c chi gue- 
ne, etc. 

Futuro, muysca c zgueninga. Imperativo, tiene el segun- 
do no mas, muysca c chaguecua. 

Supino. Muysca c zeguenuia: sin ser 6 para ser hombre. 

Participio presente, preterito imperfecto, perfecto y plus- 
cuamperfecto, Muysca c chaguecua: yo que soy, era, fui y 
habia sido hombre, etc. 

Futuro de participio, Muysca c chaguecua ninga: que sere 
yo 6 tengo de ser hombre. 

Modo optativo se suple con la particula be en la primera 
voz de preterito; v. g., Muysca c hoc zeguenebe: 6 si yo fuese 
hombre de bien. 

El negativo se dice asi: Culiupqua czeguenzanebe: o si no 
fuese sordo, vel Chnpqua czegueninga banai. 



234 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

ftubjuntivo. 

Como si, cuando. Con la parti'cula nan despues de la primera 
voz sirve para presente, preterito perfecto; v. g. , Muysca 
c hoc zeguennan: como si, 6 cuando yo soy 6 fuere hombre 
de bien, etc. 

Siendo hombre de bien con ponderacion , Muysca c hoc 
zeguensan. 

San sirve para el preterito imperfeclo y pluscuamperfecto 
del subjuntivo: si yo fuera, hubiera sido hombre de bien, 
Muysca c hoc chaguecua san. 

El futuro, si yo hubiera de ser, Muysca choque chague- 
cua ningasan. 

Aunque, de prescDte. Muysca c hoc guennan nohocan vel cuan: 
aunque yo sea hombre de bien. 

Aunque, de preterito. Muysca c hoc chaguecua san nohocan vel 
cuan. 

Aunque, de futuro. Muysca c hoc chaguecuaninga san nohocan 
vel cuan: aunque yo hubiera de ser hombre de bien. 

Frecuentalivo. Zeguensuca: suelo ser, etc. 



De las conjugaciones. 

Scua, Suca. Son dos: acaba la primera en squa, y la segun- 
da en suca. Tienen los tres modos, indicativo, imperativo 
e infinitivo propios ; los demas se suplen como vimos en el 
verbo zeguene. 

PRIMERA CONJUGACION. 

Presente j preterito imperfecto. 

S. 1 . a Zebcuisca Yo hago. 

2. a Umcuiscua Tii haces. 

3.* Abcuiscua. El hace. 



GRAMATICA MOSCA. 235 

P. 1 . a Chibcuiscua . Nosotros hacemos 6 haciamos. 
2.' Mibcuiscua. . Yosotros haceis 6 haciais. 
3. a Abcuiscua. . . Aquellos hacen 6 hacian. 

Prelerilo perfecto. 

Zebcui, yo hice. — Umcui, tii hiciste. — Abcui, el hizo. — 

Chibcui, nosotros hicimos, — Mibcui, vosotros hicisteis. — 

Abcui, ellos hicieron. 

Fuluro. 

Zebcuinga. ...... Yo hare. Chibcuinga. . . Nos haremos. 

Umcuinga Tii haras. Mibcuinga.. . . Yos hareis. 

Ab cuing a El hard. Abcuinga Ellos haran. 

Impcrativo. 

El primero, Cuyu, haz tii. — Cuyuva, haced vosotros. 
El segundo, Chaquisca, estime yo hacieado. 
Otro segundo, Chacuyia, haga yo. — Maquyia, haz tii. — 
Quyia, Chiquyia, etc. 

Modo infinitive 

Presente, Chaquisca Que yo hago 6 hacia. 

Preterito, Chaquica Que yo hice 6 hube hecho. 

Futuro, Chaquinga Que yo hare 6 tengo de hacer. 

Futuro 2.°, Chaquinguepcua. Que yo habia 6 debia hacer. 

Snpinos. 

El primero, Zebquyiva: para hacer algo. 

El segundo, Quica: a hacer. 

Del modo subjuntivo y optativo diremos despues de la 
segunda conjugacion, porque se suple en las dos conjuga- 
ciones con las mismas particulas. 



236 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



SEGUNDA CONJUGACION EN SUCa. 
Iloilo indicativo. 

Presente y preterito imperfecta, Zeguitysuca: yo azoto 6 
azotaba. 

Preterito perfecto, Zeguiti: yo azote. 
Futuro, Zeguitininga: yo azotare. 

Imperative 

El primero, Guitu: azota Ui. — Guituva: azotad vosotros. 
El segundo, Chaguitisuca: estime yo azotando. 
El otro segundo, Chaguitua: azote yo. 

Infinilivo. 

Presente, yo que azoto 6 azotaba: Chaguitisuca. 
Preterito, yo el que azote 6 habia azotado: Chaguitua. 
Futuro, que yo azotare 6 tengo de azotar : Chaguitininga. 
Futuro 2.°, que yo habia 6 debfa azotar: Chaguitinin- 
guepqua. 

REGLAS COMUNES A LAS DOS CONJUGACIONES. 

1." El futuro perfecto se suple de esta manera: ienga 
ahuque: ya habra venido. 

2." Sia. — El imperativo primero sirve para la action in- 
mediata; el segundo para cuando ha de mediar alguna ac- 
cion; si se inandan muchas cosas a uno, el primer impera- 
tivo fabozema cubusaj ha de ser el primero; y los demas 
son segundos, si no es que se manda a muchos, que enton- 
ces mejor es ponerlos todos segundos (misocas migurtua). 

El mandar para adelante se usa por el tiempo de futuro; 
v. g., confesar: Umcuinga. 



C.RAMATICA M0SCA. 2j7 

3." El modo permisivo va por imperalivo primero 6 se- 
gundo, Pcuinsin, vel Ma'saia , y el negative* por preterito 
con negation y la par taenia sa; v. g., pcuinanazasa. 

4. a Subjuntivo para las dos conjugaciones, con varias 
particulas. 

Nan, si, cuando, como. Presente, bcuiscuanan : si yo esloy ha- 
ciendo. 

Preterito, bcuinan: si yo nice 6 hiciere. 

Futuro, bcuinganan: si yo he 6 hubiere de hacer. 

Sa, I, sari. Con participios y particula. 

Otro presente (falta en el original): siyo estuviera hacien- 
do 6 si yo biciera, id est, si yo acostumbrara, frecuentara. 

Preterito imperfecto y pluscuampcrfecto , Chaqwjia san: 
si yo hiciera 6 hubiera hecho. 

Futuro, Chaquinga san: si yo hubiera de hacer. 

Xin. Otro presente, Chaquiscaxin : estando yo haciendo. 

Otro preterito, Chacuicaxin: cuando yo hice 6 hiciere, 6 
haciendo yo, id est, luego que hice. 

Nsan. Nsan sirve para ponderar la accion y para todos los 
tiempos, bcuiscuansan : haciendolo yo; bcuinsan: habien- 
dolo yo hecho; bcuingansan: habiendolo de hacer. 

Scie; esta particula, puesta y aiiadida al preterito, denota 
modo como se hace la cosa; v. g. , acui chcui sie: vino co- 
miendo; y si el perfecto tiene la particula cui aiiadida, en- 
tonces se le quita; v. g., zegu sie ina: me fui diciendo; y no 
se dice zegucui sie ina. 

Nuca, zebcuiscuanuca : estando yo haciendo actualmente; 
y tambien sirve esta particula nuca para los preteritos que 
tienen sentido de presentes; v. g., isucun nuca: estando yo 
actualmente. 

Nan nohocan. — Presente, bauscua nan nohocan: aunque 
yo este haciendo. 

Preterito, bcuinan nohocan: aunque yo hice, haga 6 haya 
hecho. 

Futuro, bcuinganan nohocan: aunque yo he de hacer 6 
haya de hacer. 



238 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Con participios. Presente, chacuisca san nohocan: aunque yo 
estuviera haciendo. 

Preterito imperfecta y pluscuamperfecto , chacui i asan 
nohocan: aunque yo hiciera 6 hubiera hecho. 

Futuro, chacuinyasan nohocan: aunqae yo hubiera de 
hacer. 

Otro modo para decir aunque. Guexin, bcuisuguixin : aunque yo 
estoy haciendo ; bcuiquexin : aunque yo hice (mas bien 
Guenxin?) 

Suhjuntivo* 

Siguen algunas particulas que hacen sentido elegante en 
compaiiia de algunos tiempos. 

Ubina. — Mientras yo hacia, baiisque ubina; mientras yo 
fui, ina ubina; mientras tii no vienes, umhuzan ubina. 
Pero cuando es abverbio, esta particula ubina se pone antes 
del verbo; v. g., sina mazona, ubina ipcua bie bating a: es- 
tate aqui (i?), entretanto hare alguna cosa. 

Porque no, id est, ne. — Se dice de una de tres maneras: 
la primera, changuiti quihichaca: porque no me azotasen; 
la segunda, changuiti zaninga empcuaque; la tercera, chan- 
guitininga empcuaque: porque no me azoten. 

Luego que se fue, 6 al punto. — Se dice de tres maneras: 
la primera es anabohoza; la segunda es umnacu; la tercera 
es aiiadiendo esta particula, cuaxin, al participio de prete- 
rito, y hace sentido de preterito y de fnturo; v. g. , bgie 
cuaxin fihiste misea zegucui, 1. , zeginga: luego que muri6 
dije misa por el, 6 luego que muriere dire misa por el. Ysi 
el participio acaba en a se quita; v. g., masai cuaxin: luego 
que te fuiste. 

Hasta que murio 6 hasta que muera. — Se dice de tres 
maneras: la primera, abginga nxie; la segunda, abginginca 
nxie; la tercera, abgingicui hica nxie. 

No vayas hasta que yo te lo diga; no saldra de alii hasta 
que pague; y otras semejantes. — Se dice de esta manera: 



GRAMATICA MOSCA. 23'J 

la primera, umnazinga mahaque zeguquynquy hinga; la 
segunda, umnazinga mahaque zeguquyn quy hien umnan- 
ga; la tercera, umnazinga mahaque zeguquyn quyhique 
umnanga; item por los tres modos arriba dichos , masac 
zegunganxic umzaninga, etc. 

Pero si se dice: No se fue hasta que yo se lo dije, se dice 
de esta manera : anaza yquy zeguquyn quybyque ana; item 
por los tres modos arriba dichos , yquy zegunga nxie ana- 
za, etc. 



OPTATIVO COMUN PARA AMBAS CONJUGACIONES. 

Lo mismo que se dijo en el vcrbo zeguene es comiin a las 
dos conjugaciones. Item suelenlo decir con las particulas 
siguientes: haco angas abgybe, 6 si se muriese ; haconya 
bgas bgube, 6 si yo lo matase; guasgua nga zeguitibe, 6 si 
yo azotase aquel muchacho. 

Del modo c6mo se forman los preteritos e imperativos se 
dira despues de la sintaxis. 



De la voz pasiva. 

No admite persona que hace, como la latina; esto es, de 
quien es hecha la cosa. F6rmase del verbo cercenando, esto 
es , quitando la b y la m cuando las tuviere el verbo en el 
principio 6 por primera letra. 

Tiene los pronombres cha, mu, etc., anadiendoles otra n 
al fin, y la tercera persona ha de ser an, aunque en los par- 
ticipios se quita la a con la tercera persona y queda sola 
la n; v. g., nquyia: el que fue hecho. 

Presente , chanquyscua , manquyscua. No hay dificultad 
en conjugar todos los otros tiempos al que sabe la voz activa 
con las observaciones dichas, 

Cuando el verbo cercenado comienza por i despues de 
1 6 



240 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

la n de la pasiva, se ha de poner una n ; v. g. , clianhiscua: 
yo soy buscado , etc. Pero cuando despues de la i se sigue 
a vel o, se pierde entonces la i; v. g. , del verbo zebiascua, 
la pasiva cs chanhascua; del verbo zebiotysuca , channoty- 
suca, etc. 

Pero el verbo zemoncasuca , en su pasiva, pierde la m y 
la convierte en w, despues de la cual se pone la n de la pa- 
siva; v. g , chauncane: conocieron, me mauncane, aunca- 
ne, etc. 

DE LAS NEGACIONES COMUNES A AMBAS CONJUGACIONES. 

Son za para el presente y preterito, y zinga para el futu- 
ro; v. g., bcuiscuaza, bcuiza, bcuinzinga. 

Si el preterito tuviere la particula quy anadida, en la ne- 
gation la pierde; v. g., zegncui: yo dije; zeguza: no dije; y 
lo mismo es en la lelra o cuando se anade al preterito, por- 
que se quita en la negacion; v. g. , cumpquao: yo entendi; 
mnipcuaza : yo no entendi. 

No hay imperativos negativos propios , y asi van por fu- 
turo, como umquyzinga: no lo hagas. 

Los supinos primeros convierten la particula iva, 1, iua 
on zaniva, 1, zaniua; v. g. , Pcuizaniva: para que yo no 
haga. 

No hay segundos supinos negativos. No hay participios 
negativos propiamente, sino que el mismo verbo de indica- 
tivo negativo sirve de participio; v. g., Ahuscuaza: el que 
no viene; aliuza: el que no vino; abcuyiza : el que no 
hi-zo, etc.; abquyzinga: el que no ha de hacer. 

El futuro segundo de participio se dice asi: abquyzin- 
guepcua : el que no habia de hacer, etc. 

NEGACIONES PARA EL SL'BJL'NTIVO. 

Zacan: si no. Sirve para presente y preterito perfecto y 
fu'uro; v. g., bquyscua zacan: si yo no estoy haciendo, 6 si 



GRAMATICA MOSCA. 241 

yo no estuviere haciendo; bquyzacan: si yo no hice 6 hi- 
ciere. 

Zanan: cuando no, 1, como no; v. g. , bquyscua zanan: 
cuando yo no estoy haciendo; bquy zanan: cuando yo no 
hice 6 hiciere. 

Zasan. — Sirve para presente , con el romance estuviera; 
v. g. , bquyscua zasan: si yo no estuviera haciendo. Para 
preterito perfecto y pluscuamperfecto; v. g. , bcuizasan: si 
yo no hiciera 6 hiciese, 6 no hubiera 6 hubiese hecho. Para 
futuro; v. g., bcuizingasan: si no lo hubiera de hacer. 

Zanan, otro futuro. — Si no lo he de hacer: bcuizinganan. 

Zansan. — Para todos los tiempos con ponderacion. Bcuis- 
cuazansan: no haciendolo yo; bcuizansan: no habiendolo yo 
hecho; bcuizingazan: si yo no lo he de hacer. 

Nohocan: aunque; va con todas las particulas y romances 
de ellas; v. g., bcuiscuazasan nohocan: aunque yo no estu- 
viera haciendo; bcuizanan nohocan: aunque yo no lo haga; 
bcuizasan nohocan: aunque yo no lo hiciera 6 hubiera he- 
cho; bcuizingazan nohocan: aunque yo no lo hubiera de 
hacer. 

OPTATIVO NEGATIVO. 

Zanebe, banai; v. g., ojala yo no haga; bcuizanebe , vel 
b cuing ab anai : ojala yo no haga. 

No hay optativo de preterito propio, aunque suelen decir 
el vanaco despues del preterito negativo; v. g., bcuizavana- 
co: mira de que yo no haya hecho. 



DE LAS INTERnOGACIONES COMUNES A AMBAS CONJUCtACIONES. 

Son ua para presente y preterito, y nua para futuro; 
v. g. , abcuiua: ^hizolo? abcuiziyxua: ,;no lo ha de ha- 
cer? abcuizaua: <;no lo hizo? abcuinua: ^halo de hacer? El 
presente suelen sincopar dejando de la particula scua. 1, 

TOMO II. ic> 



242 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

suca solo la s; v. g., abcuisua: ^hacelo? aguihsua: ^azota? 

Y la (y?J respuesta, sincopan de esta suerte; abcuisuguen: 
haciendo esta. 

La particula ua suelen sincopar y convertir en o; v. g., 
umchienso: ^estas borracho? ahuno: iha, de venir? 

Y esto mismo usan en el verbo negativo, y entonces mas 
es afirmacion que negacion , cuando se entiende una tacita 
respuesta; v. g., <;la uso? <<ya no vino? y de este modo afir- 
man la negacion; v. g., ahuzanzo: pues no es asi, que no 
ha venido, etc. 



De algunos verbos an6malos e irregulares. 

Ixicui-ixicui : yo vengo actualmente; umxicui: tu, etc.; 
ixicuinan: viniendo yo; chasixinga : yo el que vengo 6 
venia. 

El frecuentativo de este es zuhuscua: yo suelo venir. 
Bxi-bxi: yo llevo 6 llevaba actualmente; bxinan: lle~ 
vando yo; chaxinga: yo el que llevo. 

El frecuentativo es muiscua: yo suelo llevar. 

Bsocui-bsocui siguifica traer actualmente. 

Zemascua es el frecuentativo. 

Y estos dos verbos se ayudan el uno al otro en los impe- 
ratives, dando el uuo lo que le falta al otro; v. g., soco: traele 
tu; no dicen vacu, masuca; no dicen sin mavana. Chasonga: 
yo el que traigo, traia; y asi no dicen chavasca. Chanaca: 
yo el que truxe 6 habia traido; y no dicen chasoca en este 
participio, aunque lo dijeren en el imperativo. Chasonga: 
yo el que tengo de traer, y no chavanga. Ihascua: el fre- 
cuentativo quiere decir: yo suelo ir. El presente y preterito 
es ina. 

Imperativo, sin; el segundo es masaia. 

Participio, cftasienga: yo voy, 6 iba, 6 he de ir; porque 
sirve tambien para futuro; porque chasiesca es participio 
frecuentativo de presente. 



GRAMATICA MOSCA. 24,'> 

Mahasuque, noliosuque, chiboasuque. Chahasuque: yo digo. Este 
verbo suple las faltas de bgascua, cuando significa decir: 

Chahasguen: yo dije; mahasguen, nohogue, etc. 

Chahaninga: yo dire; mahaninga, nohonga, etc. 

Chahasca, mahasca, nohosca: yo el que digo 6 decia; 
tii, etc. 

Chahaia, mahaia, nohoca, etc.: yo el que dije 6 habia di- 
cho, etc. 

Chahaninga: yo el que tengo de decir; mahaninga , no- 
honga, chianinga, etc. 



De los verbos finitivos. 

Llamanse asi porque sigiiificau cosa ya acabada y hecha, 
como ya esta escrita, ya esta hecha, etc. 

Presente, aquine: hecho esta; aquinza: no esta hecho. 

Participio, aquinca: cosa hecha. 

Y quit&ndole al participio la particula ca , y anadiendole 
el verbo sustantivo guen, se junta dicho participio a todas 
las personas; v. g., chanquinguen : hecho esta; maquingue, 
aquinguen, etc. Y porque son pocos estos verbos los pon- 
dre aqui. 

la aquine: ya est& hecho. Participio, aquinca. 

la agenane: ya estd encendido. Participio, agenocan. 

la acahacane: ya est£ trasquilado. Participio, acahacocan. 

la abuquene: ya esta empajada. Participio, ahuquenan. 

la axizene: ya esta sembrado. Participio (i'alta en el ori- 
ginal). 

la achihiquene: ya esta escrito 6 pintado. Participio, 
achihincua. 

Modo de componer en la lengua. 

Primero se pone la persona que hace; luego la persona 
que padece ; despues el adverbio , si le hay, y ultimamente 
16* 



2'i4 CONGRESO DK AMERICANISTAS. 

el verbo; v. g., Pedro azoto muy bien a Juan: Pedro, Juan, 
choque aguih. Y si hay muchos verbos en la oracion , el 
principalmente pretendido ha de estar en postrer lugar; 
v. g.: si te confiesas bien, Dios te perdonara ; el principal 
verbo es perdonara. 



LIBRO SEGUNDO. 

DE LOS NOMBRES V VERBOS Y DEMAS PARTES DE LA ORACldN. 



Del nombre sustantivo. 

Genitivo de posesitk Dos nombres sustantivos cuando estan 
juntos y no como personas agente y paciente, el primero 
es de posesion; v. g., Pedro boy: la manta de Pedro. 

Cuando estos genitivos de posesion acaban en a y son de 
muchas silabas, 6 de mas de tres letras, se suelc quitar la a; 
v. g. , muysc cubnn zepab ipgua. Aunque algunas veces, 
para pronunciar bien la letra que estaba antes de la a que 
se quita, se afiade otra letra vocal, la u 1 y; v. g. , zepabu- 
chuta , ichutigui. 

En los nombres cha y guecha, cuando son genitivo de 
posesion, se les anade por adorno una s; v. g., chasguen: 
la casa del varon; zuechasgui: la mujer de mi tio; chasuaia: 
la madre del varon. 

En los nombres acabados en e de dos 6 tres letras , en el 
genitivo de posesion se pierde la e; v. g. , i ie: camino del 
humo; zicuhuca: el asa de la mucura; sucubun: lengua de 
espanol. 

Y asi cuando le quitan la e es seiial que no significa po- 
sesion, sino que pertinent ad eandem rem, como (f); sue 
fucha: mujer espaiiola; pero sue fucha significa mujer del 
espanol. Y asi, siempre que pudiere haber equivocacion, se 
guardaran estas reglas del genitivo de posesion. 

Sustantivo y adjetivo juntos, se pondra primero el sus- 
tantivo; v. g., muisca cho : hombre bueno. 



^46 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Sacanse los participios, que suelen ponerse primero que 
los sustantivos; v. g. , huca muisca: el indio que vino. Sa- 
canse tambien los pronombres , que siempre se anteponen 
al sustantivo; v. g., sis muisca. 

Los nombres numerales siempre se posponen al sustan- 
tivo; v. g., muisca boza: dos hombres, etc. 



De los nombres adjetivos. 

Los nombres adjetivos unos son simples, como pcuihisio, 
muihisio. Otros compuestos, y estos en dos maneras: unos 
compuestos del nombre sustantivo y de la particula qi'iin; 
v. g., iza quin: sarnoso; qilihiecuin: barbudo. Esta manera 
de nombres son pocos, y siempre significan cosa defec- 
tuosa. La otra manera de nombres adjetivos se compone 
del preterito de algunos verbos y de la particula mague; 
v. g., apcuihizin mague: cosa blanca; ataban mague: mez- 
quino, etc. 

Cuando se pregunta y responde por esta segunda manera 
de nombres adjetivos , se aiiade a la particula mague la si- 
labane; v. g., sacaguen umtaban maguene: ,;como eres mez- 
quino, y responde pobre que zeguen npcuaque itaban ma- 
guene. 

Los nombres negativos contrarios a los compuestos del 
preterito del verbo y de la particula mague se dicen ana- 
diendo al preterito del verbo la negacion za } y no la ma- 
gueza; v. g., itabanza: no soy mezquino; y no se ha de de- 
cir: itaban magueza. 



Del nombre adjetivo «Fuiza» 
que es lo mismo que «omnis et tolies >> . 

Tiene esta construccion : que pospuesto al nombre sus- 
tantivo, 6 adjelivo, 6 participio que hay, antepuesto al ver- 



GRAMATICA MOSCA. 247 

bo si le hay, se le quita la a, y en su lugar se pone una e 
cuando es necesario para pronunciar bien la f; y esto se en- 
tiende cuando la oraci6n no acaba con el nombre fuiza; 
v. g., cho fuize inaca asucune. Anabiza muisca Pedro fuize 
guen ahica, 1, ahica Pedro fuize guen. 

Cho fuzua? ipcua fuizua? xie fuizua. Xie fuizua inacuza, 
ipcua fuizo mavaca , ipque fuizo netting a. Sis tan muine 
fuizeguen. Siscui ubanzina fuizeguen. Muicui tutaba fuiza, 
id est, plena floribus. 



De los norabres finitivos. 

Son los que descienden de participios de verbos finitivos, 
y admiteu los pronombres cha y ma, y son los siguientes: 

Chitupcua: cosa caliente; zichupcua: cosa fria; sotupcua: 
cosa pequena; iotupcua: cosa mojada; guespcua y cuhupcua, 
cuando significa cosa semejante; y asi se dice zeguezuguen, 
zecuhuque : es como yo. 

Los sobredichos nombres y los participios de los verbos 
finitivos se parten quitando a estos la particula ca y a aque- 
llos la particula pcua, y poniendo en su lugar al verbo sus- 
tantivo, v. g. , chachituguen , 6 el verbo aguene, 6 el verbo 
agascua con una c antes de ellos, que es su construccion 
ordinaria; v. g., iotucaguene, hichucagascua, etc.; la misma 
construccion piden algunos nombres numerales; v. g., atu- 
gue, atacaguene, micacuhupcua , ubchica, etc. 



De los superlativos. 

Hacense los nombres positivos superlativos anadiendoles 
al fin la particula in; v. g. , cho: bueno; choin: bonisimo. 
El adverbio hata, 1, hataca, con el positivo, hace superla- 
tive, v. g. , hata cho; y si se junta al nombre superlativo, 
anade grande exceso; v. g., hata choin. 



248 GONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Los nombres adjetivos compuestos del preterito de algun 
verbo y de la particula mague se hacen superlativos, con- 
virtiendo la particula mague en el verbo inapucuine ; v. g., 
amuihizion mague: bianco; amuihizin ineapucuine: muy 
bianco. 

Nota. Que este verbo ineapucuine con nombres signi- 
fica mullitud y no exceso de superlativo; v. g., muiscaz 
ineapucuine: muchos nombres. 

Los adverbios postpositivos y transitivos se hacen super- 
lativos con ahadirles la particula ie; v. g., cJioque, choquie; 
isca, isquie; zuhuca achuene, zuhuquie achuene. 



De los nombres comparatives. 

Hailos propiamente : 

i.° Supuesto que se hace la comparacion entre dos , di- 
cen vesuacho: ^cual es mejor? y responde: sisgue c/io, vel 
choin: este es mejor 6 bonisimo. 

2.° Usan de una de tres postposiciones: quihica, cuihisa, 
cuihicai; v. g., Juangue isi cuihica zona: mejor es Juan que 
ese. Hychaz mue umcuihicai izone: mejor voy yo que tii. 

3.° Las tres sobredichas particulas son adverbios cuando 
no se pone la cosa excedida; v. g., Pedrogue cuihique zona: 
mejor es Pedro. 

Los negativos comparativos se dicen asi: Pedro apcuihi- 
zinz, Juan filiista apcuaza, vel, Juan muis apcuaza: no es 
tan bianco Pedro como Juan. 

No es tanto, isquienza, cuando es comparative; y cuando 
no lo es, unquienza , aiquienza; v. g., unquie zemucanza: 
no se tanto; aiquienza: no esta alia; aiquiechocagueza : no 
es tanto alia, no es muy bueno. 

Los cuantitativos 6 numerales negativos de exceso se di- 
cen asi: iscugue: no es mas que esto; atugue bozugue: uno 
no mas, dos no mas, son, etc., porque los alirmativos son 
iscuza, atmiza, bogunza, etc. 



GRAMATICA MOSCA. 249 



De los pronombres. 

El pronombre ze en rigor no es mas que una z; y asi, 
cuando sigue vocal hiere en ella; v. g., zabe: mi maiz. 

Cuando sigue despues de este pronombre ze una g que 
hiere en vocal siguiente, se pierde la g; v. g. , zuaca: mi 
madre. 

Cuando se sigue despues del pronombre una i , y tras de 
esta una a 6 una o, se pierde la tal i; v. g. , zansuca: yo 
husgo; zoque: mi cuero. 

Cuando despues del pronombre ze se sigue una 7* que 
hiere en vocal , la dicha vocal que esta despues de la h se 
pone tambien luego despues del pronombre ze para pro- 
nunciarse bien; v. g. , zuhuina: en mi poder; zihizegoscua: 
yo orino. 

Cuando la diction comienza por u, en la tercera persona 
se convierte en o ; y si comienza por i se convierte en a; y 
si por i en e; y esto se entiende cuando a la dicha tercera 
persona no se le anade nombre sustantivo antecedente; 
v. g., zupcua, opcua, ziba, aba, zipcua, epcua, Pedro upcua, 
Pedro iba, Pedro ipcua. 

El pronombre um en rigor no es mas que m; y asi, lo 
mismo que dijimos del pronombre ze, cuando se sigue des- 
pues de el vocal 6 g y vocal 6 h , se ha de acomodar a este 
pronombre m; v. g. , miba: tucuerpo; muaca: tu madre; 
y esta m se pronuncia con las narices; muchuina: en tu 
poder. 

El pronombre ze se suele perder cuando el verbo comien- 
za por b 6 por m; v. g., bcuiscua, muiscua. 

Cha suelese poner en las cosas que pertenecen a la com- 
posicion humana, en lugar del pronombre clii; v. g., cha- 
pxiicui: nuestro corazon; cha upcua: nuestros ojos. 

Ma, aunque es segunda persona, muchas veces sirve de 
tercera persona del participio; v. g., maquisca: el que hace; 



250 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

algunas veces, aunque raras, se junta al verbo en tercera; 
v. g., ie mabsuscuaza: no come cosa de mantenimiento; y 
otras veces, aunque rarisimamente, sirve de segunda per- 
sona al verbo; v. g., abas mazizinga: no codiciaras. 

Estos dos pronombres, cha y ma, del niimero singular, 
son supuestos de los nombres y participios no mas; v. g., 
mamuisca cltoa: eres hombre de bien; cha muisca choque: 
si que soy hombre de bien; ipcuo maquisca: «<que haces? 
chaqulsca inagneza: no hago cosa. 

Chia y mia del numero plural sirven de agente cuando 
sejuntan con nombres; v. g.,chien, chia, muisca, guen: 
nosotros somos hombres; y no se juntan con participios 
(porque en el niimero plural sirven en los participios los 
pronombres chi y mi; v. g. , chiquisca micuiaj, si no es en 
los participios de algunos verbos neutros que significan 
estar; v. g., chiguccua, miabiza, etc. 

Cuando estos pronombres chia, cha, mia, ma, han de ser 
persona paciente, ha de ser respecto del verbo y no del par- 
ticipio; v. g. , Pedroz chaguiti; Pedro me azoto; umnanga 
mabgazo: no te dije que te fueras; Pedroz miaguitua: ,;azo- 
toos Pedro? chiaguitiguen: si no azoto. Pero base de adver- 
tir que el chia y mia del plural s61o sirven de persona pa- 
ciente respecto del verbo en la tercera persona, y no en la 
primera ni segunda; porque cuando el verbo es de primera 
6 segunda persona, sirven de persona paciente los pronom- 
bres sustantivos del plural chie, mie; v. g., chia umguiti... 
ni mia zeguiti, no se dice; sino chie umguiti; a nosotros nos 
azotaste; nie zeguiti: yo os azote a vosotros. Ejemplo del 
participio xieoaz muiguihia : ^quien te azoto? 

Los imperativos quieren por persona paciente a los pro- 
nombres sustantivos en todos los niimeros y personasi 
v. g., hicha git: matame; chie guitu: azotanos; mie chagui- 
tua: azoteos yo, etc. 



ORAMATICA MOSCA. 251 



Ap6ndice de algunos pronombres y de los 
pronombres partitivos. 

Zitas, mitas, atas, chitas , miytas , es lo mismo que ipse, 
a um: yo mismo, tii mismo, etc. 

Lo mismo significa este pronombre chanica pospuesto a 
los pronombres sustantivos; v. g., hicha chanica: yo mismo; 
mui chanica, etc.; y tambien pospuesto a cualquier nombre 
sustantivo; v. g., Pedro chanica: Pedro mismo. 

Este nombre fuiza, vol huiza, significa el propio; y asi no 
se puede decir hicha huiza: yo propio; como ni en latin ego 
propriuSy sino que se junta a nombres de posesion; v. g., 
zepaba huiza: mi propio padre. 

Esta palabra inuc significa el mismo y se junta solamente 
con los verbos neutros; v. g., inuc zuhucui: yo propio vine; 
inuc ana: el propio y de su voluntad se fue. Este romance 
de su propia voluntad 6 motivo se dice tambien asi: zepcui 
cuin ina: yo me quise ir; apuicuin ahucui: el se vino. 

Por mi mismo, id est, meo marte, mea industria, se dice 
tambien de esta manera: zepuicuin zemucane: por mi mis- 
mo lo supe; zepuicui nugue... por mi mismo no mas, etc. 

Cuando hay duda de la action del supuesto si es acerca 
de si mismo 6 no, por faltar pronombre reciproco que cj- 
rresponda al sums, a, um, latino, quitan la duda y huyen 
de ella, no haciendo la oration por verbo activo , sino por 
neutro, y cuando este les falta suele hacerse fingido ; y si 
esto no pueden hacer buenamente, procuran quitar la duda 
dando al verbo activo algun pronombre sustantivo 6 adje- 
tivo ademas del pronombre primero, que era supuesto, que 
sirva de persona paciente. Ejemplos de toda esta nota: 
v. g., yo propio me hice mal ; no dicen zitas achuenzaque 
bga, sino zitas achuenzaque zega; yo me azoto , fingierou 
este verbo: zuitisuca, muitisuca; no tiene mas personas; 
atas agu abgu : el propio se mato , vel , atas abgy (abgu) es 



252 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

el verbo neutro; muitas atizu pro, tizu: ten lastima de ti; 
zitas hicha bcacao: yo propio me trasquile. 

De los nombres partitivos. 

Este nombre fie es lo mismo que multus, a, urn; y el, con 
los dermis nombres numerales, tiene una n al fin; v. g., 
muisca fien ana: muchos hombres fneron; muisca atari ze- 
misti: a un hombre vi. 

Exceptiiasc cuando se juntan con los verbos guen, zegue- 
ne y agascua, que entonces se les quita la n; v. g., ate gue, 
fie caguene, mica caga: ya son tres. 

Exceptilase tambien cuando se les sigue alguna posposi- 
cion; v. g., chiemicas, vel chiemicaxie: de otro de tres meses. 

Exceptilase tambien cuando se juntan a verbos que signi- 
fican tiempo; v. g., fiez acuine: mucho tiempo hace; zocam 
bozaz acuine: dos anos ha. 

Notese tambien que antepuestos los sobredichos nombres 
al verbo significan ndmero de cosas 6 personas, y pospues- 
tos significan veces; v. g., zeguiti ate gue: una vez azotado; 
pero si se antepusiese, tendria otro sentido; v. g. , muisca 
fien zeguiti: a muchos hombres he azotado; muisca atan 
zeguiti: a uno he azotado, etc. 

De lo dicho se sigue que esta oracion y otras semejantes, 
una vez le he azotado. se puede decir de dos maneras: la 
primera, ic ata que zeguiti; la segunda, zeguiti ategue, 1, 
ataz acuine. 

Este nombre, fina, significa cuantos; v. g. , fina umcui: 
cuantos has hecho. 

Ficua significa cuanto, y algunas veces cuantos, como se 
atienda mas a la cantidad que al numero; v. g. , cuantos 
pesos son: peso ficua. 

Fica significa cuanto 6 cuantos, pero entiendese solo de 
tiempo; v. g., fican xicoao: en cuanto tiempo, id est, quan- 
dia; ficaz acuine: cuanto tiempo; ficaz abgi'i : que hora es; 



GRAMATICA MOSCA. 253 

zocam fica imcui: cuantos arios has cumplido. El mismo 
nombrc con unacariadida significa cu;into, preterito; v. g., 
ficac oumcui: en cnanto lo comprastc. 

Ficaoa quiere decir que tamano es 6 de que manera es; 
pero significa cuantos son, como fina, 1, ficua, ut supra. 



LIBRO TERCERO. 

DE LIS F0RMAC10NES DE LOS TIEMPOS 



Del preterito. 

Formase del presente quitandole la termination scua y el 
suca; v. g., bcuiscua bcui; zeguitisuca zeguiti. 

Sacanse los verbos que tienen a antes del suca, £los cua- 
les se les anade una o; v. g., mnipcuasuca , preterito mnip- 
cuao, aunque algunas veces sincopan estos preteritos y di- 
cen mnipcua, y otras mnipcuo. 

Sacanse tambien alguuos verbos £ los cuaJes , quitada la 
termination scua, se afiade la particula cui, y son los si- 
guientes: 

Zeguscua, preterito zegucui: decir. 

Zuhuscua: venir ; zemascua, en cualquier signification. 

Btoscua: hender, rasgar, rompen, y en cualquier signi- 
fication. 

ltoscua: neutro , henderse, etc. 

Bchoscua: siempre; ichoscua: neutro; bsoscua: sienipre. 

Bcuscua, cuando significa (en bianco) y pagar. 

Zemiscua, cuando es activo, excepto cuando significa co- 
ger cosas esparcidas. 

Zebiscua. Bchihiscua. 

Zemihiscua. Zebioscua. 

Bziscua. Iniscua. 

Iziscua. Zemniscua , cuando significa poner. 

Itihiscua lsuhuscua. 

Bsuhuscva. Bquihiscua. 



GRAMATICA MOSCA. 255 

Zepcuiscua. Chipcuiscua, significa ponerse en plural. 
Bcascua, cuando es neutro. Chibiscua significa lo mismo. 
Bxiscua, en cualquier signification. 
Bguscua, cuando significa tomar 6 quitar. 
Zeguascua, dar de comer. 
Zemoscua , cuando es neutro. 
Zoscua, mioscua , aioscua. 
Porque zoscua por baiiarse no anade. 
Chibuscua. Isbzihiscua. 

Zecascua. Isaguscua. 

Bchuscua, excepto cuando significa mascar hayo. 
Bchuhuscua, lavar y refregar. 

Jaqnechibguscua , salir multitud de donde nan estado 
juntos. 

Zemuscua, por empajar. 

Item algunos compuestos de bcuiscua; v. g. : 

Guatebcuiscua , levantar en alto. 

Cambcuiscua, asir. 

Icuibcuiscua, lo mismo. 

Sichibcuiscua, apretar hacia abajo. 

Etacbcuisciia, asir de abajo. 

Siecbcuiscua, llegarlo acci. 

Aebcuiscua , llegarlo aca. 

Chahasbcuiscua , participar de algo. 

Hichiquebcuiscua, apartarlo a un lado. 

Esbcuiscua , abrazar. 

Fihistebcuiscna , cenar. 

Angabcuiscua , sentir la cosa. 

Puipcuasbcuiscua, parar con la cosa que lleva. 

Del liiluro del Indlcativo. 

Formase el futuro del presente, convirtiendo la termina- 
cion scua en nga; v. g. , bcuiscua, bcuinga, y convirtiendo 
la terminacion suca en ninga ; v. g. , zeguitisuca, zeguiti- 
ninga. 

1 7 



256 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

llel primer imperative. 

NOTAS COMUNES A AMBAS CONJUGACIONES. 

A los- verbos que comienzan por b y por m, despues de 
la cnal se sigue una n, se les quitan las tales letras para que 
se forme el imperative). 

Sacanse los verbos neutros, que estos conservan la b si 
la tuvieren, y a la b se les antepone una a; v. g. , btiscua, 
abtincatatu. 

Y no solo se anade esta a a los verbos neutros cuando 
comienzan por b, sino siempre, aunque comiencen por cual- 
quiera otra letra. 

Algunos imperativos neutros hay irregulares que no des- 
cienden de los verbos cuya significacion tienen; v. g., sin, 
ve tu, sirve para el verbo inascua, que no tiene otro impe- 
rative Zomca, ven aca, sirve para zuliuscua y para iniscua, 
que no tienen otros imperativos sino ese. Sabo: agu&rdame; 
reychachy: ve tu primero; ze: toma. 

Nota 2.* Los verbos que comienzan por m que hiere en 
vocal, en el imperativo se convierte en b; v. g. , zemahazi- 
suca, valiazu: barre tu. 

Sacanse algunos verbos que la conservan: zemiusuca, 
por desmenuzar, que hace miu ; zermiingasuca , por (en 
bianco), que hace muingao; zemnihizisuca , por ensuciar, 
que hace muihizu; yezemuinsuca , por apagar la candela 6 
vela, que hace yemui; zemnisuca , por (en bianco), que 
hace muin. 

Otros hay que pierden la m, que son: zemnisuca, por 
criar, que hace iu; zemiscua, buscar, que hace icu ; icaize- 
miscua, echar de un vaso en otro, que hace icaicu; zemos- 
cua, baiiar a otro, que hace o; zemuscua, hilar, que hace w; 
zemuiscuisuca, por oler, que hace iscu; zemimisuca, trocar, 
que hace imu; zemonasuca , cocer hierbas, que hace onao; 
zemubiasuca, hurlar, que hace ubiao; zemohocnisuca, cocer, 



GRAMATICA MOSCA. 257 

i \ lie hace ohocu; jezemohosisuca, untar, que hace icohosu. 

Otros verbos hay que no solo pierden la m, sino tambien 
toda la primera silaba; v. g., zemiliiscasiica, curar, siscao; 
zemohoisuca, correr tras de otro, hoiu; zemohosisuca , raer, 
Iwsu; zemihizisuca, apresurar a otro, hizu; zemuhuzusuca, 
huzao. 

Nota 3." Algunos verbos que comicnzan por g la pier- 
den, y son: zegunsuca, derribar arrancando, unu: zeguscva, 
decir, uzu ; zegucuisuca, tomar la medida, ucu. 

El verbo bgascua convierte la g en s; so, di tu, y zegas- 
cua , hace, aso, 

DE LA. PRIMERA CON.1 UGAOION. 

I." regla. A los verbos cercenados. como se ha dicho, aca- 
hados en i 6 en y se les afiade una u: v. g., bziscua, impc- 
rativo, ziw, bcuyscua, cuyu. 

2." rogla. Los verbos acabados en ascua , cuyo preterito 
cercenado es de una silaba y acaba en a, convierte la a en o: 
v. g., bcascua, hace co. 

Sacase de esta segunda regla zebiascua, cl cual no pierde 
la a, sino que se ariade una o, y asi hace iao: pero cuando 
significa coger hojas hace to, conforme la regla. 

3. a regla. Los que acaban en w , cercenado el preterito es 
iinperativo; v. g., bguscua hace gu, mata tii. 

4. a regla. Los que acaban en y de muchas silabas la con- 
vicrlen en u; v. g., bgitscua, bgucui, iinperativo gucu: toma 
tu. Sacanse zegitscua, decir, que hace w~u, y bxiscua. scm- 
brar, que hace anew, y zemasctia , cuando es neulro, que 
hace amazu, y algunas veces, aunque raras, dice amacu. 

DE LA SEGUNDA CONJ PGACION. 

i. a regla. Los que tienen el preterito acabado en y, de mu- 
chas silabas, la convierten en u; v. g. , zeguitisuca, hace 
guitu: azota tii. 

TOMO II. 17 



258 CUNGRESO UE americanistas. 

2.* regla. Los que tienen el preterito acabado en i, de mu- 
ohas silabas, se les anade una u; v. g., bzoisuca, zoiu, bgxji- 
suca, gylu. 

3.* regla. Los que acaban en e tambien se les anade una u: 
v. g., bsiesuca, sieu. 

4." regla. Los acabados en nsuca , neutros , eu lugar de 
toda esa parlicula se les anade la particula su; v. g., zecun- 
hansuca hace acubusu. 

Los acabados en nsuca, activos, anaden a la n del prete- 
rito una u; v. g., bxinxuca, xmu, bginsuca, ginu. 

Del imperativo sogundo y participio de preterito. 
que es lo mismo. 

NOTAS COMLNES A AMBAS CONJUGACIONES. 

En los segundos imperativos no se anade la a al princi- 
pio de los verbos neutros sino es cuaudo tiene el dicho verbo 
neutro algiin correlativo activo , que tiene el mismo impe- 
rative, porque entonces se anade al verbo neutro en la ter- 
cera persona la a por quitar equivocation; v. g., izaacua 
hace el scgundo imperativo, como bzascua , y asi cste hara 
zaia y aquel azaia. 

Los verbos bgascua y zegascua no convierten la g eu s» 
como lo hicieron en el primer imperativo. 

DE LA PRIMERA CONJUGACION. 

l. a regla. Al preterito cercenado acabado en y, de una si- 
laba, se le ;made una e; v. g., mnyscua hace nye. 

Sacanse bcuiscua, que hace cnyia, y zeaiiscua, que hace 
acuyia. 

2.* regla. Los acabados en i, convertida en y, se les anade 
una e; v. g., bziscuu, zie. 

3. a regla. Los acabados en u se les anade una e; v. g.. bgns- 
cna, matar, hace gue. 



GRAMATICA MOSCA. 259 

Sacanse zemuscua, que hace uia, hile aquel; y bhuscua, 
cargar, que hace huia y huichi; bguscua, que hace huichi- 
guia; y faquechiguscua, que hace faquechiguia . 

4/ regla. A los verbos acabados en ascua 6 en oscua se les 
ariade la silaba ia; v. g., bzascua, caia; zemoscua, variar a 
otro, oia. 

Sacanse inascua, que hace saia, y zebiascua, que cuando 
tiene por primer imperative- mo, el segundo es moa, porque 
cuando es io, el segundo es iaia, conforme ;i esta regla. 

5. a regla. Los verbos acabados en goscua que mudan esta 
termination en gaia; v. g., inihizagoscua, nihizagaia. 

6. a regla. Si el preterito es de muchas silabas , el segundo 
imperativo es como el primero, mudando la u en a; v. g., 
guatebcuisca, gnatexuicu, guatemacuica; zeguscua hace uza, 
bxiscna, xiza; zemoscua, neutro, moza; y zemascua, neu- 
tro, maza. 

DE LA SEGUNDA CONJUGACION. 

\." regla. Los acabados en asuca aiiaden al primer impe- 
rativo una a: v. g., zemniscasuca, niscao, maniscaoa, aun- 
que algunas veces suelen sincopar este segundo imperativo 
como el primero, y dicen manisco. 

2. a regla. Los acabados en nsuca, activos, aiiaden al pri- 
mer imperativo una a; v. g., bxinsuca, xinu, maxinua. 

3.* regla. Los acabados en nsuca , neutros , vuelven la u 
del primer imperatiuo en a: v. g. , zecubunsuca , cubusu, 
macubusa. 

S&canse los verbos de estar, los cuales, por tener particu- 
lares imperativos, los ponemos aqui. 

Apuicuine hace puica. 
Asoane — soana. 

Zeguensuca — aguecna. 
Apuine — puina. 

Apcuapcuane — pcuacua. 
Chipcuingane hace pcuinga. 

1 7 * 



Izonsuca 


hace 


zona. 


Isncunsuca 


— 


zuza. 


Zepcuane 


— 


pcuaoa. 


Chibizine 


— 


biza. 


Chipcuicuane 


— 


pcuica. 



■2(50 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Sacase tambien isinsuca, que hace por segundo impera- 
tive sie; el primero no le tiene, y este sirve para primero y 
para segundo y para participio de presente y preterilo. 

4." regla. Los acabados en nsuca no tienen a ni n delante 
del suca, auaden al primer imperativo una a; v. g., zeguiti- 
suca, guitu, maguihia. 

Sacanse algunos que no anaden la a , sino que la u del 
primer imperativo la convierten en a, y son los siguientes: 



Bgyisuca 

Zebihotisvca. . . 
Zecuihicuisuca. 
Bgamisuca. . . . 
lnihisisuca.. . . 
Zemimisuca.. . 
Zebcuibisuca . . 
Zeaimusuca.. . 
Zemohosisuca. 
[czebcuibisuca. 
Bchibisuca. . . . 
Zemihishsuca. . 



leu Magyia. 

loin Maiota. 

Cuichicu Macuichica. 

Gamu Magama. 

Anihis)' Manihisa. 

Imu Maima. 

Acuibu Macuiba. 

Cumu Macuma. 

Hosit Mohosa. 

lecuibu lemacuiba. 

Chibii Machiba. 

Mahista. 



DE LA FORMClOS DE LOS PART1CIP10S DE PRESENTE. 



Furmase del presente del indicalivo cercenando la b y m 
cuando las hubiere. 

PRIMERA conjugaci6n. 



1. J regla. La terminacion scua se muda en sea. 

Sacase zemascua, que hace maza . por parlicipio de pre- 
?enle y preterito. Sacase tambien inascua, que hace sienga, 
y alirunas veces siesca, y entonces sirve de frecuentativo. 



GRAMATICA MOSCA. 26 ] 

Sacase tambien bsoscua, por traer, que hace songa. 

V rcgla. Los acabados en iscua hacen en isca; v. g., bzis- 
cua, zisca. 

3." regla. Sacanse bcuisca, que hace cuisca, y este verbo 
anomalo ixicui, que hace xinga, y el verbo anomalo bxi, 
que tambien hace xinga. 

4. a regla. Todos los demas verbos conservan la si'laba pe- 
nultima en su participio de presente. 

Sacanse los acabados en goscua, que hacen en guesca. a 
los cuales se juntan blascua, que hace tesca, y bcascua, que 
hace quiesca; y pcuascua, pcuesca; y zemoscua, oesca; y zos- 
cua, por banarse, que tambien hace oesca; bgascua, y tam- 
bien bzascua; bcoscua hace bcuesca, y tambien bcosca; ze- 
guscua, cuando significa decir, hace guisca: y zemuscua, 
por hilar, hace uisca; bhuscua, por cargar, hace huisca. 



SUGUNDA CONJUGACION. 

1." regla. Los que no tienen n antes del suca hacen como 
el presente de indicativo; v. g., chaguitisuca. 

2. a regla. Los que tienen n antes del suca, si son activos, 
tambien hacen como el presente del indicativo; v. g., bxin- 
suca, chaxinsuca: yo que cojo. 

Pero si son neutros pierden la s del suca; v. g. , zecun- 
suca, chacubunuca. 

Sacanse los verbos de estar, que pusimos arriba, cuyo 
participio de presente es el de preterito. Aunque isucunsuca 
tiene por participio de presente frecuentativo suzasuca, izon- 
suca, zonasuca, y lo mismo se puede hacer de los otros ver- 
bos de estar. 

Sacase tambien zemucansuca, que hace uco en el presente 
y preterito, y atizinsuca , que hace tisuca, aunque tambien 
hace tizinuca ) conforme a la regla general. 



■?62 CONGRESO DE AMERICANFPTAS. 



!»«■! futuro. 



Formase del participio de presente mudando en la pri- 
mera conjugation la terminacion sea en nga, y en la se- 
gunda conjugacion la uca 6 suca en ninga ; v. g. , cuisca, 
cuinga; cuitisuca, cuitininga. 

A los verbos de estar que tienen el participio de presente 
extraordinario , para el de futuro se les anade un ninga; 
v. g., suza, suzaninga: zemucansuca hace uconinga; zemis- 
tisnea hace histaninga ; inascua hace sienga, participio de 
presente y futuro; zemascua, neutro, hace manga; bzoscua, 
por traer, hace songa , por participio de presente y de fu- 
turo; y zemoscua, neutro, hace monga. 

Primer supino. 

Formase del presente del indicativo, mudada la termina- 
cion scua y suca en iva: v. g. , bcuiva, zeguitiva, zecubu- 
niva, etc. 

■ >«-! seguntlo supino. 

Formase del participio de presente de la tercera persona, 
mudada la terminacion suca 6 sea, 6 la que tuviere, con 
esta terminacion ca; v. g., cuisca hace cuica; guitisuca, 
guitica. 

Del segundo futuro. 

Formase del futuro primero, convirtiendo su ultima si- 
laba ga en guepcua , y tiene la pemiltima silaba breve; 
v. g., quinga, guinguepcua; guitininga, guitininguepcua. 

1'IN DE LAS 10RMACIONES. 



GRAMATICA MOSCA. 



US FORMACIOMS DE LOS T1EHP0S U VERSO. 



Floquio quisquis chibcho cupis esse dissertur 
En tibi que is possitu form are tempora norma. 

De prseteritis. 

Regula. 

Preteritum formas, scua et suca facile domptis 
Addideris vero nonnullis id quy prioris. 
Inquibus A suca prezit an zemnipcuasuca 
Turn dare pro suca 6 him tollere srepe videbis 
Indos tumque alias o summunt a que relinquunt 
Zemnipcua, zemnipcuo, zemnipctiao dicunt. 

De futuro. 

Pro scua vel suca, nga aut ninga redde futuris 
Bcuiscua, bcuinga; zeguitisuca, zeguitininga. 



Regula coes imperativi primi 

Imperii tempus fiat pronomine dempto. 

Prreterili ex aliis nullam contemnito normis. 

l. a regula. Primo B dimittas, si B est verbi littera prima 
illud at observant, atque A neutra insuper addunt. 

V regula. Verba per cepta desumunt relinquunt. 

\S exceptio. Excipias primo quedam que amittere nolunt, 
nee tamen v. sumunt: sunt ist hec muingao, muyu atque 



264 CONGRESO UE AMERICANISTAS. 

mux qnanclo iubens commisure dicis semper muihizu: ad- 
heret iis comes est icui muyu. 

2." exceptio. Alia que non servant m dicte excipe vursum^y 
ohozu, imu, v. onao, hocu camque ubiao iscu atque icu, hi 
ate sonans, istis quoque icaucu, o hinges. Excipe postremo 
quedam, que is sylaba prima m comes haud placet, obquod 
talia utrumque relinquunt ic hosu cum huzao, houi, hizu y 
hizcao iungitur illis. 

Ast g allis tollas verbis que is littera prima est suntque 
zegunsuca, zeguquesuca atque zeguscua, unu, ucu , uzu y 
bgascua so facit aso zegascua. 

■mperativa irregularia. 

Denique qua normas non servant sumito pauca sunt luee 
zomcct, siu, ze, sabo nee non mehichachi. 

REGUL.E PniM.E CONJUGACIONIS. 

1." regula. / vel y preterita u sisint monosyllaba summunt 
inde cuyu, bcuiscua, bziscua, que ziu dato semper. Ast id y 
prseteriti u sisint pollisyllaba fiat sic cape significans dices 
a, bgascua, gucu. 

Exceplio. Excipe zeguscua et bxiscua , quibus adde zemas- 
cua dant uzu, xizu, amazu, amacu que aliquando. 

2. 1 regula. A quoque preterito a verbis monosyllabo in 
ascua, o data pro a vel uti, co, cuia bgascua presens. 

Exceplio. Excipe sparge sonans iao cui idioma biascua. 

•V regula. Atqui preteritis quibus u posterior adsit prono- 
men tolle et iubendo tempus habebit. 

REGUL.E SECUND.E CON.TUGACIONIS. 

Preterilum y in u sisint pollisyllaba muta. 
Ast e pieteritum tumque i pollisyllaba summunt u nl 
xiea, bxiesuca turn zom, bzoisuca. 



GRAMATICA MOSCA. 265 

Denique pneterito (si activi in suca finentis) adde u sic 
bginsuca, ginu; bxinsuca que xinu: sin vero neutris nsuca 
tunc facitosw seu zecubunsuca, acabusu quod in re reposcit. 



De imperalivo seeundo seu participio preterit! 
quod idem est. 

Hoc ex praeterito secto formare tenens iunctis servatis 
qme de illo diximus ante circa iam dicta imperativa prima. 

Prater quam absit neutris a adsit ni sequivocatio, qua*que 
aderit quoties eradem themati adsint activum et neutrum 
vel uti zebzascua, izascita persona in 3." illud habet zaia 
ist ut azaia. Tandem g haud mutent in s hie zegascua, 
bgascua. 

PRO PRIMA CONJUGATIONE. 

1." regula. Prseteritis m, y linitis e addito solunt, si tamen 
hsec fuerint monosyllaba ceunyemny. 

Exceptio. Bcuiscua, cuyia dabit et acuyia, zeguiscua. 

2 tt regula. Dein i finitis adda e, w, y verso. 

3. a regula. Insuper u finitis e super addito tantum. 

Exceptio. Excipe zemuscua, uia. Huia facit atque zebhus- 
cua, turn faque chiguscua, faque chiguia dabit, atque hui 
chiguia dices a hui chiguscua verbo. 

i. a regula. la dato pneterito a finitis ascua et oscua. 

Exceptio. Si zebiascua demos quod iao: saia que inascua. 

"». a regula. Goscua iit gaia in verbis at hem ate goscva. 

6.* regula. Prseterito impollisyllabo idem servare debebis 
quando secundum formes, ac primum imperativum. Praeter 
quam quod in a versum u debet esse prioris seu cam cuicu, 
cam cuica, turn bxiscua, xiza: ica, zeguscua; moza, semos- 
cua y maza, zemascua. 



266 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

i 
PRO SEGINDA CONJUGATIONS. 

i. a regula. — Manipcuasa. Imperativum fiat idem primum atque 
secundum verbi in asuca, a solum super adde secundo. 

2." regula. — Mayuitua. Atque idem in illis que non habebunt 
a nee n ante suca prestabis. Piu isdam tamen haud super 
addas a sed in ipsum u mutes: suntque cam abcamisuca, 
zebguisuca, zebchibisaca, zebgamisuca, atque zebihotisuca 
tumque icui zebcuibisuca. 

Dein zemohosisuca tumque zecuichecuisuca cum zebco- 
mosuca, his inihisisuca que junges, atque zemistisuca sem- 
per fit comes illis cum zemimisuca , zecuibisuca addito 
tandem. 

3. a regula. Id quoque in activo servabis nsuca finenti, in 
neutro verbo a pro u primi dato secundu. 

Exceplio. Excipe isucunsuca, suza, queque sequunt est, 
penaoa, zepcuane; et chibihine, biza det pcuica , chipcuica- 
ne, izonsuca que zona fiat, turn sona, a soane, atque apui- 
cuinepuica. Puina , apuine dabit , preter chipcuingane, 
paring a atque zeguensuca, aguecua; apcua, pcuane que 
pcuapcua turn sie isinsuca dat primum datque secundum. 

De partieipio prsrscntis , sen imperativo 
I.' 1 , *.» quod idem est. 

Forma ex presenti presentis participium istud iuxta pre- 
cedents normas m. B. que demptis. 

PRO PRIMA CONJUCtATIONE. 

1. a regula. Fac scua prasentis sea, solum hsec excipiantur. 
Exceptio. Dat zebsosaia, songa dat quoque maza, zemascua, 
sienga, siesca vc ceddat denique inascua prasens. 
2. a regula. Isaia finitis istud dato tempus in isca. 



GRAMATICA MOSCA. 267 

3." regula. Iscua sed isca dona: cuisca, xinga que demptis, 
istud ad ixicui aut bcci ad bcui reducitur illud. 

4/ regula. Insuper in reliquis penultima syllaba verbis 
servetur. Finita tamen diinittito goscua, qua' cum bgascua, 
bzascua, btascua, cum relativis ipsorum neutris danl istud 
tempus in esca. Turn bcascua, cuiesca facit, et zepcuascua, 
pcuesca dat esca, zoscua datque oesca , zemoscua. 

Huisca, zebhuscua; uisca, zemuscua; guisca, zeguscua. 
Demqup zebcoscua, bcuesca , bcosca ve tenebit. 



PRO SECUNDA CON.J UGATIONE. 

l. a regula. Verborum pra?sens, qua- ante illud suca care- 
bunt n sit et imperativum, gintisuca ita docet. 

2." regula. Non caret licet n modo sint acLiva tenento re- 
gula eandem: neutra tamen pro suca habuerunt uca, si ex- 
cipias quodam que is esse notatur. Prsesentis et pneteriti 
idem sit participium illis uco , zemucansuca: tisuca excipe 
tandem exasisinsuca: tisinsuca dat licet ipsum. 



Participiuiu futuri. 

Pnesentis de participio istud participium esto si facias 
sea illis nga; uca, suca que ninga. 

Verbi existendi pnesentis participium adduntm'ngra dum 
boc formant: nee non zebsoscua, songa det, comes in ascua 
sit semper, cui eslo sienga atque zemislisuca, zemucansuca, 
zemascua dent hista ninga, uconinga , denique manga. 
Omnibus adiunges quod habebit monga zemoscua. 



V ri 111 ant supinum. 

Prima supina tenes scua et suca sivi ioa mutes. 



■208 r.ONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Secundum supinum. 

Tumque secunda tenes si quidquid terminet ilium perso- 
nam tertiam praesentis participis in ca mutes ut cuica, gui- 
tisuca, guitica. 

Parlieipium secundum fiiluri. 

Denique pro ga, guepcua, dans formato futurum ut gui- 
tininguepcua. 

FINIS. 



DE LA COKSTRUCClfa DE LOS VERBOS. 



Fuera de los pronombres que estan puestos al principio 
del arte hay olros pronombres transitivos , los cuales son 
de cinco maneras, conforme a los cuales dividiremos los 
verbos con quien se juntan en cinco clases: 

Primera cla.se de pronombres. 

1." persona Ma Chia. 

2.' 1 persona Ma Mia. 

3. a persona Caret Caret. 

Esta manera de pronombres pidenlos los verbos activos 
que no tienen mas que una persona que padece, para la 
cual persona, cuando es pronombre, sirve la dicha manera 
de pronombres. 

Pero hase de advertir que solamente sirven estos pronom- 
bres con el verbo de tercera persona, y algunas veces con 
el de segunda persona del singular. En todos los demas se 



GRAMVriCA MOSCA. 269 

ha dc poner por persona quo padece a los pronombres sus- 
tantivos. 

Item los participios no pueden tener persona que padece, 
estos pronombres cha, ma, etc., sino entonccs se han de 
poner los suslantivos, salvo cuando el participio fnere de 
pasiva, como changuitua, mangi'iitua, etc. 



Segunda manera de pronombres. 

1." persona Chahac Chihac. 

•?. a persona Mahac Mihac. 

3. a persona Icui leui. 

Los verbos de la segunda clase que piden esta clase de 
pronombres : 

1. Icuizeguscua : decidle a el. 

2. Icui zecubunsuca: hablale a el. 

3. Icui blascua: dejale alguna cosa, y asi pegar enferme- 

dad, pegar fuego, poniendo la persona que padece. 

4. Icui itizinsuca: soy amado de el. 

5. Icui abcuisca: asidle. 

G. Icui zebcuibgoscua: despedirse de el. 

7. Icui zemiscua: entrar en cosa que no es cosa. 

8. Icui biaiquesuca: encargar alguna cosa & otro. 

9. Icui zebquibisuca: lo mismo. 

10. Icui zefihisuagoscua: reprender. 

11. Icui aguensuca: hacerse largo, prolijo. 

12. Icui bziscua: pedir 6 preguntar. 

13. Icui abahaquensuca: olor 

14. Icui achansuca: tener hambre. 

15. Icui azascua: pasarse? 

16. Icui abcuscua: pagarle 6 comprarle. 

17. Icui abtiliipcuasuca: alancealo. 

18. Icui abtinsuca: tomar prestado de el. 



270 CONGRESO DE AMERIGANISTAS. 

19. Icui bzascua: ponle alguna cosa. 

20. Icui zemniscua: » » » 

21. Icui zemohosisuca: untar. 

22. Icui zebcuscua: soplarle. 

23. Icui zebtihisuca: blandear alguna cosa; v. g. , una lan- 

za, etc. 

24. Icui zinsuca : vocear a otro. 

25. Icui zecuihinsuca: » » 

En la segunda persona , si se pone el nombre de la per- 
sona que padece, bastara poner al fm del nombre esta letra 
c en lugar del icui, y asi podemos decir: Pedro icui uzu, 1, 
Pedroc uzu: dile a Pedro; y gala icui cu, 1, gatac cu: sopla 
la candela. 

Tercera manera. de pronombres. 

l. a persona Chahas Chihas. 

2. a persona Mahas Mihas. 

3. a persona Is Is. 

Los verbos siguientes son de tercera clase, que piden esta 
manera de pronombres. 

! . Is bgyisuca: golpear alguna cosa, 1, amanar alguna cosa. 

2. Is apcuihistansuca: pegarsele algo. 

3. Is amascua: » » 

4. Is abuscua: pegarsele muchos animales li hombres. 

5. Is zecuisinsuca: rebelarse contra el. 
I). Is acuinsuca: acontecerle. 

7.- Is zebiascua: echar 6 esparcir una cosa en otra. 

8. Is afihiszansuca : pesarle la carga. 

9. Is amuiscua; v. g. , cuica is amuisca: dar sobre ellos 

pestilencia. 

10. Is zemihibisuca : pegarle alguna cosa. 

11. Is afihibinsuca: pegarsele alguna cosa. 



GRAMATICA MOSCA. 271 

12. Is bchichisuca: escurrir. 

13. Is ackichinsuca: escurrirse. 

14. 7s zebiotesuca: beber tabaco por el. 

15. 7s amuinsuca: amor tenerse. 

16. 7s zeginssuca: reirse de el. 

17. 7s bziscua: cobijarlo. 

18. Isizascua: topar, dar en alguna cosa, como un cie- 

go, etc., tapias iza. 

19. 7s zepcuansuca: cuidar de alguno. 

20. 7s zebcuiscua: hacerle algo mal 6 bien. 

21. 7s zemahahasesuca: limpiar algo con el. 

22. 7s zegiiitisuca: amanar a otra cosa algo. 

23. 7s zeguquesuca: tomar la medida , 1, decir mal de otro 

cuando se miden tierras, 1, similia. No se dice mas 
de zeguquesuca, imperativo, ucu, mancua. 

24. 7s abcoscua: morirse; cliahas abcoscua, etc., et hoc est 

magis in usu, quam dicere is zebcoscua. 

25. 7s btascua: escoger, achicar. 

26. 7s zemioasuca: escoger. 

27. 7s zebioasuca: » 

28. 7s aiansuca: quitarsele la enfermedad. 

29. 7s abquisca: aprovecharse algo. 

Con la tercera persona , si se pone el nombre de la per- 
sona que padece, basta poner al fin de ella esta letra s en 
lugar de is; v. g., Pedro me echo polvo en los ojos: Pedron 
fuscui zupquias avia. 

Cuarta manera de pronombres. 

1 .* persona Chahan Chilian. 

2." persona Mahan Mihan. 

3.* persona In In. 



Los verbos que piden esta cuarta manera de pronombres 
l loi 
1 8 



son los siguientes: 



-)--> 



GONGRESO DE AMERICANISTAS. 



1. In zebzahanosuca: acocear. 

2. In zemahabensuca: vocear contra alguno. 

3. In zebsiscua: achacar, hacerle cargo, echarle la culpa. 

4. 7/i asucune: tengo tal cosa en mi; v. g., calentura. 

5. In azoscua: pegarsele. 
('). hi aniscua: » 

7. in bcuiscua; v. g., zeguepcua in bcuhcuu: vuevele las es- 
paldas. 



Quintet manera de pronombres. 

1 . a persona Zuhuque. 

2." persona Muhuque. 

3.' persona Iloqve. 

Siguen los verbos de la quinta claso: 

1. Hoque zemniscua: dar. 

2. Hoque bguscua: ensenar. 

3. Hoque chozebcuisciia: agradar y hacer con que agrade 

a otro. 

4. Hoque chuenzazebcuiseua : desagradar, ofenderlc. 

.">. Hoque acluiensuca. : agradar, darle gusto, recibir con- 

tento. 
(5. Hoque itizinsuca: soy amado de el. 

7. Hoque zeminasuca: encargar A otro cnalquier cosa. 

8. Hoque acliuenza: desagradarle, descontentarse. 
I>. Hoque zeguaJiaicansuca: soy aborrecido de el. 

JO. Hoque chogue: darle gusto, plarel illi. 



Del verbo «Zebtascua». 

Zebtascua nihil significat esse, sed cum particulis se- 
qucntibus. 



GRAMATICA MOSCA. 273 

1. Hui zebtascua: entrar 6 meter alguna cosa 6 encarcelar. 

2. Cuihicui zebtascua: cerrar. 

3. Ai zebtascua: arrojar hacia adelante y perder. 

4. Syi zebtascua: echar aca. 

5. lcui zebtascua: echar 6 meter algo en otra cosa, cqjear. 

6. Is zebtascua: achicar, disminuir, faltar; doclrina is bta: 

falte a la doclrina. 

7. Has zebtascua: abrir fuera de lo que es puerta; idem 

significat itas zemascua. 

8. Iban zebtascua: apartar, ab aliquo. 

14. Guas zebtascua: alcanzar de lo alto 6 echar alguna cosa 

abajo no arrojandola. 

15. Ubin zebtascua: pasar alguna cosa de un lado a otro. 

16. Umcui zebtascua: trastornar una cosa. 

17. Uzebtascua : sollar. 

18. In zebtascua: liundir. 

19. Vaque zebtascua: echar fuera. 

Poniendo la persona que padece con zebtascua tan sola- 
mente significa sacar de una vasija en otra; pero no es ella 
sino echcindolo en ella; porque para sacar con vaso hay ze- 
gasesuca, cuyo imperativo es gasu, magazua. 

22. Chues zebtascua: destetar. 

23. Etas zebtascua: poner 6 meter alguna cosa basta la ul- 

tima de la tal cosa. 

24. Cuicas zebtascua: desterrar, echar de la tierra. 

29. Ichichi btascua : revivir. 

30. Muyian zebtascua: aclarar. 

31. Siste zebtascua: doblar. 

32. Agotaque zebtascua: engaiiar. 

33. Hicui zebtascua: volver al reves, 6 lo de adenlro afuera. 

34. Zehuen zebtascua: rebosarse la capa 6 manta. 

35. Un zebtascua: pasar otra cosa de la otra banda. 

36. Cuichicui zebtascua: pasar otra cosa de la otra banda. 

37. Chisque zebtascua: desnudar, empelotar (achve). 

38. Achichaai zebtascua: atravesar, pasar a uno de parte a 

parte. 

TOMO II. I H 



274 CONGRESO DE americanistas. 

39. Gannique zebtascua: pasaren tres reaglones, saltear. 

41. Guate zebtascua: arrojar hacia arriba. 

42. Agei zebtascua: echar encima de otra cosa. 

43. Vins zebtascua: tragar y desollar ol pellejo. 

44. Atis zebtascua: enjuagar cualquier cosa. 



Del verbo <(Zemiscua». 

1 . Significa buscar; preterite-, zemique; imperative- primero 

y en el segundo, maica; el participio de presente, 
isia; participio de futuro, inga: el que ha de buscar. 

2. leui zemiscua: entrar en cosa que noes cosa. Preterito, 

icui zemi; imperativo primero, icuamiu; segundo, 
icuamamie ; participio de presente, icui misca; de 
futuro, icuiminga. 

3. Con adverbios de lugar significa pasar, ir andando; 

v. g., sihica miscua: por aqui va; ui zemiscua: pasar 
adelante. 

4. Puicas zemiscua: irse por ese mundo. 

5. Abolwza zemiscua: haber encumillo, 1, ilia. 

6. Bui zemiscua: entrar. 

7. Guas zemiscua: bajar. 

8. Asac zemiscua: atentar. 

13. Amuis zemiscua: acometer. 

14. Zegis amiscua: pasarseme, y se aplica al tiempo. 

15. Chigis mie: cosas pasadas. 

16. Suaz guan amiscua: salir el sol. 

17. Achumis amiza: no han salido las pares. 

18. Siliique zemiscua: pasar por aqui. 

19. lensas zemisca: ir descaminado. 

20. Afihista amiscua: cerrarse la herida 6 llaga. 

21. lban zemiscua: apartarse de el. 

22. Zupcua zemiscua: abrir los ojos; imperativo, mupcua, 

vizu, maviza, etc. 

23. Ziton zemiscua: caer de cabeza. 



GRAMATICA MOSCA. 275 

24. Zepuicuiz icui amiscua : venirme al pensamiento, dar 

en cllo, advertirlo, etc. 

25. Zemiscua: coger cosas derramadas , esparcidas. Impe- 

rativo, biu, 1, fiu y mafie, etc. 

34. Hiechaque zemiscua: hundirse en la tierra. 

35. Etaquia zemiscua: hundirse en el prof undo. 

38. Achicha ai amiscua: pasarle el instrumento 6 la cosa 

de parte a parte. 

39. Etaquia icui zemiscua: penetrar. 

40. Ipcuabie z amiscua: perderse alguna cosa. 

41. Hua z ai amiscua: ponerse el sol. 

42. Agicui, I, agei zemiscua: subir (hubir?). 

43. Hica chachac amiscua: romadizarse. 

44. Hz amiscua: temblar la tierra. 

45. Zibs amiscua: pasar por mi. 

46. Zepcuacua z amiscua: dame latidos el pulso en el brazo, 

et sic de aliis membris corporis. 

47. JJbia zamiscua: entrar en casa el ladron, dar asalto, 

et non disit Pedro zami, sed Pedro hui amiu. 
54. Abi chichiami: entrarse dentro del maiz. 

57. Zecuhucas ami, I, zecuhucuitas ami: entendido he. 

58. Zecuihis ami: pas6 por delante de mi; xiecuihis ami: 

pas6 por la orilla del rio; finalmente, por delante 6 
junto de cualquier cosa , a, a cuihisami. 

59. Acuihisuca aizemi: pasepor delanteomuyjuntico de ella. 

60. Zegantes ami: pas6 por debajo de mis piernas. 

61. Aganicui ami: metiose entre ellos. 

62. Achichi ami: idem. 

63. Chiginimi ai ami: paso por medio de nosotros. 

68. Umis amiscua: pasar por el gargiiero. 

69. Fuchoque zemiscua: andar perdido tras mujeres. 

70. Zecuihinamiscua: pas6 por mi lado. 

71. Zegis icui amiscua: hacerle senas. 

72. Zepcuaca, 1 zepcuapcua icui amiscua: idem, con el bra- 

zo 6 sombrero. 

73. His amiscua: deshincharse y agacharse. 
1 8 * 



V?7G CONGRESO HE AMERICAN1STAS. 



Del verbo «Bcuiscua». 

1. Angua bcui&cua: sentir ruido. 

2. Can bcuiscua: asir; icuibcuiscua, lo mismo. 

3. Cltalias abcuiscua: entrar en provecho, 6 aprovecharse 

Je algo. 

4. Guatc bcuiscua: levantar. 

5. Risclii bcuiscua: apretar hacia abajo. 
G. Etaque bcuiscua: asir de abajo. 

7. Sieque bcuiscua: llegarlo aca. 

8. Aac bcuiscua: llegarlo alia. 

9. Hischque bcuiscua: apartar a un lado. 
10. Es bcuiscua: abrazar. 

12. Cliicc, bcuisca: proseguir adelante. 



PRECEPTOS SUELTOS DE LA LENGUA «M0SCA». 



1 . Cuando se pregunla la causa 6 responde y si se da la 
causa, se afiade al fin esta parti'cula ne, pero se entiende, se 
post negationem. 

2. Hacer para alguno , despues de la particula guaca, 
ha de haber una c 6 una que, la cual ha de estar inmedia- 
tamente antes del verbo. 

3. Achahansuca significa acabarse; y este verbo, puesto 
al'fin de algiin verbo, denota la perfeccion de la accion de 
aquel verbo ; y asi algunas veces es lo mismo que omnino; 
olras lo mismo que totus, a, um; otras que omnis, segiin 
el supuestc 6 persona que padece, del verbo que precede al 
verbo chansuca. 

4. Cuando en la interrogation precede diccioti interro- 
gativa, eomo ipcua. cie, fes. etc., al cabo de la pregunta se 
pone casi siempre la interrogation be. 



GRAMATICA MOSCA. 277 

5. Zebsiscua, puesto al fin del verbo zebcuiscua , signi- 
fica la action con estos adictos; bravamente, poderosamen- 
te, felizmente, fuertementc, etc. 

6. Todo lo que so pregunta con esta particula ipcua, el 
tiempo que tras ella inmediatamente sigue ha de ser par- 
ticipio. 

De los adornos. 

El ornalo de la z se pone despues de la n cuando inme- 
diatamente se sigue vocal (maxime a). Suelen tambien po- 
nerla despues de la vocal cuando se sigue s. 

El ornato de la n se pone al fin del participio (maxime 
cuando comienzan a hablar), y al fin del supuesto, cuando 
comienzan a hablar, si el supuesto acaba en vocal. 

El adorno de la s se pone, cnando hay dos verbos juntos, 
al fin del primero; y aunque los dos hablen de futuro, el 
primero se pone en preterito con la s dicha al fin. 



MODOS DE HABLAR DE LA LENGUA k MOSCA » Y ALGUNAS FRASES. 



1. ,;Que nombrc 1c pondremos, cdmo lo llamaremos?: ipcua 

ahicaque chihaninga? 

2. Cnando hnbieres de ir a alguna parte avisame primero: 

Epcuaque cumnangana cuihin chahas fismungaco. 

3. Amar;is a Dios sobre todas las cosas: chipaba Dios ma- 

haca tisininga epcua vie ago mica cuihica azon aya. 

4. Pudiendo tii oir misa , ^has dejado alguna vez de oir?: 

Misa machibasa chongaxin inchibiza, cne, aguenua? 
Misa umchibis chocaguenan, misa umchibiva? 

5. Traelo asi como esta, esto es, sin mudarle: iscagues 

nuque masoca. 
G. Traelo sea lo que fuere: haqueva aquenxin masoca. 



278 CONGRESO DK AMERICANISTAS. 

7. Traelo como qaieras 6 estuviere (hablando de un en- 

fermo): haqueva aguenxin masoca. 

8. Traelo como quiera que estuviere (hablando de otras 

cosas) : haqueva agaxin masoca. 

9. Traelo, sea lo que fuere; esto es, suceda lo que suce- 

diere: haqueva agangaxin masoca. 

10. Matale adonde quiera que le hallares: epcuanva asu- 

cun inmistiningaxin umganga. 

11. Llevalo cuando vos quisieres: Vesvaxin mpcuis azu- 

cumninga, 1, sic, vesva inning axin umpcuis azacu 
mninga. 

12. Haga lo que el quisiere: apcuis azacu cuyia. 

13. Lo que el quisiere: apcuis azacua, apcuis azancua, 1, 

apcuis azanxicui. 

14. No me deja ir : in azabgaza. 

15. Ya sabe que yo no gusto que vos vais: rnnas zepcuis 

azazan ia amucane. 

16. Vos sois a mi gusto, que sois diligente : muem miten 

umten (1, umtium) mague zuhuque chocunguene. 

17. A tu parecer, ,; cuantas veces seran?: mcuicuinaz tea 

sicaque nua? 1, mchibicaz , 1, icuimsunecaz ica sica- 
cuipcuava? 

18. «;, Adonde dice que fue?: epcuaque gue anan noliobe? 

19. ,; Adonde dice que esta?: epcuanegue asucun nohobe? 

20. ^Quien dice que es?: xiegue nohobe? 

21. ,;Quien dice que fue?: xiegue saca nohobe? 

22. ^Quien dice que la derramo?: xieguen hischain iaua 

nohobe? 

23. ,;,Quien dice que hace?: ipcuague quisca nohobe? 

24. <;Guyo hijo dice que es?: xie chuta guen nohobe? 

25. ^Guyo dice que es?: xupcua gue nohobe? 

26. ,;Quien me fiara?: xupcua nga zemahobe? 

27. Est3is en lugar hiimedo, mirad que no os haga mal: 

lotupcuagin msucuns iuque mabgazingaco. 

28. Si fuere indio que tuviere le echare de pena medio 

peso, y si fuere pobre le azotaran: epcua vie zague- 



GHAMATICA M0SCA. 279 

nan a pena medio peso que bganga; nga pobre ca- 
guenan anguitininga. 

29. De esta manera sabreis todas las oraciones en poco 

tiempo; de otra manera no sabreis: fasihique agues- 
nuque rezar apui nucasa sicuenzaque mimucaninga 
uchasague cuan mimucanzinga. 

30. Dos anos hace que estamos aqui, y ni aun rezar sabeis: 

zocam boza zaquins sinaca chibicine, ngarezar uchias 
mimucanzane. 

31. Mejor fuera que no hubiera venido: ahuzasan chonga. 

32. Vosotros los indios cuando estais solos soleis decir asi: 

mie muiscan achquis misuquenan sihique migascua. 

33. Fuese triste: apuicui zachanmague cana. 

34. ^Gomo te atreves tii a pecar?: iahacanguens hisquic 

umguens pecar umcuiscua. 

35. Dios sabe todas las cosas pasadas, presentes y futuras: 

Dios ipcua vie azonuca chigismia nga fauguecua, 
nga fa chicuihicanaia cuininga uco caguene. 

36. El pecado que yo hago a solas ,;,quien lo sabe?: achcuis 

ze pecado chacuisca xie o neon. 

37. Alumbra acd para que vea: gata xieque cuicus achieque 

chachiba. 

38. Este tu hijo anda hecho bellaco, esun holgazan, no 

hace nada, es un bebedor: sis mchuta muisca ma- 
chuenza caguenza sine fuchuago cabcuiscua hataque 
quisca guesca magueza fupcua iohotu cabcuiscua. 

39. Aliimbrale alia para que vea: gata nigue aicuiai achie- 

que chiba. 

40. Pon un espantajo para que teman los pajaros: ucacuius 

pcuiliista sie suan. 

41. ^Podrase dejar por de fuera?: faquis annisco chonocha. 

42. Lavalo muy bien por de dentro y por de fuera: tyinnxie 

faquin nxie choque umchungaco. 

43. Tengo los pies llenos de lodo: zequihicha usua fuiziguen. 

44. Traed lo que hubieredes: ipcuava mihuin aguecuaxin 

mibsonga. 



280 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

45. Apartate para que esle claro: ihiehca fuhucu muiias 

cuisa. 

46. Tengo los pies muy frios: zecuihicha zanyian gachane. 

47. Entremos (dijo) en tu casa: umguetaque huichimic abgu. 
18. Entro, y mirando a una parte y a otra, y no le contes- 

tando nada de lo que habia, se salio: huia misnga 
aixi chibaxin ngagitetaqv.e in pacaoa apuinuca apuis 
azazan vacaiane. 

49. La casa 6 aposento estaba muy clara : hataque gueta 

muyian apcuane. 

50. Dijo que lo pusiera debajo de la barbacoa; piisolo debajo 

de la barbacoa, y alii esta debajo de la barbacoa: pui- 
puiniuszo abga, cuinius abza nga eque cuinius azone. 

51. Entro, y no hallando donde esconderse, entrose en otra 

casa: hui amisnga inchisguenga amistizan gueta ata- 
que huiami. 

52. Una persona vino a quejarse de ti, esto es, a acusarte: 

muisca atan chahaque mabsipcuon. 

53. Ya estan en sus casas de vuelta, hablando de muchos, 

guesacuine , es lo que se dice de pocos 6 de uno, 
iaguecapcua, 1, iaguec]\aliaque. 

54. Lo deje olvidado en mi casa: gueneguen zemaha cuis 

inicui. 

55. <<Que tamaiio eras cuando te casaste?: fique umganua 

casar umcui? 

56. ^Cuantos anos tenias cuando te casaste?: in momuis 

cuisa, 1, etc., zocam ficaza cuininuca casar umcui? 
in fac mazaia. 

57. Llevalo con tiento : is maguoque umningaio. Dfcese de 

lo que tiene peligro de romperse, 6 derramarse, 6 
ensuciarse, pero no de perderse, pues entonces so 
dice: aguezaque apuicuinza umgazingaco. 

58. i Que edad tenias cuando te casaste?: in maynuis cuisa, 

1, in fac mazaia ficaza cuininua casar umcui? 

59. Ya lo he confesado: ie confesarque bga. 

60. Vengarse: zintabcuiscua, minta umcuiscua , enta zabes. 



ilRAMATICA MOSCA. 281 

til. <;A quien se lo dijiste? : xieco urnuque? 
(»2. ,;Has dicho en toda tu vida alguna mentira?: muis- 
cuinxie chief icago mauza zaguenua? 

63. Mira, no hay quien en toda su vida no haya dicho men- 

tira: cfiibu: amuiscuinxie sa acliichcago zan agueza. 

64. Mira, no hay quien en toda su vida no se haya cnoja- 

do, renido con algnno: chibu: amuiscuinxie lxata 
uchas muiscabhoza ainago zanegueza. 

65. Por tanto, es imposible que en toda tu vida hayas de- 

jado de haber dicho alguna mentira: is npcuaque 
muen muiscuinxie umchich cagozanen aguezinga. 

66. Es imposible que dejes de haber renido con alguien on 

toda tu vida: muiscuinxie hat a uchas muiscabo hoza 
minago zanen aguezinga. 

67. Por tanto, pues que has dicho alguna mentira en toda 

tu vida, di que si es verdad, que si has mentido: is 

npcttauca muiscuinxie u, 1, cumchiclicagonan ocas 

guen ichiclicagon ximganga. 
1)8. Ya ahora vamos por buen camino : fan ie chosguen 

china. 
60. Lleva la yerba adonde estan los caballos: chuhuchua 

hicabaio in aguecuaque niu. 

70. Ponla donde estan los caballos: hycabaio inaguecanzo. 

71. Porque se ha llegado el tiempo cuando soleis confesar, 

os quiero tratar de la confesion : confesar inmiquin- 
gaca pcuanpeuaque confesion ica mihaque chauza. 
La misma frase es para decir que ya es tiempo, que 
ya es hora; v. g., ya es hora 6 tiempo de decir misa: 
misa in nquingaca pewa, etc. Todo esto se entiende 
cuando se ha de confesar 6 decir misa; pero para de- 
cir que ya es tiempo, ya se ha llegado la hora cuando 
soleis confesar, ha de decir: confesar in miquisca 
capcuan. 

72. Decid misa a la hora que soleis: misa in maquisca cap- 

cuan macuyia. 

73. Pecid misa donde soleis : misa in maquiscan macuyia. 



282 CONGRESO DE AMEIUCANISTAS. 

74. Ya esta cerca el tiempo de vuestras confesiones: ia con- 

fesar in miquinga zalequene , 1, confesar miqitinga 
zalequene , 1, confesar mibcuinga zalequene. 

75. No tiene sabor ni nada: apcuachapcua magueza. 

76. Tiendola y acueslome.sobre ella: zemuis afihistan izas- 

cwrt, zemuis afihistan izaszecui bisuca. 

77. Con solo la mochila no se podra?: chiso hocan achuenza? 

78. ^Cuantos seran?: finua? 

79. Anda tras mujeres y se va haciendo un ladron: fuchoca 

miscua ubia cagascua. 

Tiempo. 

Ahora: fa. 

Ahora: i, id, est presto, faspquina, 1, spquina. 

Ahora: sa cum verbis de praesentis; v. g. , ahora esta di- 
ciendo misa: sa misa zaguscua. 

Anteayer: monna. 

El otro dia: mon mina. 

Los dias pasados: mon minia. 

Y mas tarde: sasin. 

Mas alia: bazanquia. 

Antes: sasa. 

Mucho tiempo: banzaca. 

Antiguamente : sasbequia, zaitania. 

Antes que: zacuca; v. g., umcui zacuca , 1, sa umcui za- 
cuca: antes que hagas 6 hicieres. 

Manana en la noche: mazinaca. 

Anteanoche: mozinzinaca, 1. muihicazaca. 

Anochecer: azinansuca, 1, acliis scuinsuca. 

Anochecer del todo: azacansuca aumzansuca. 

Anoche & la noche: zasca. 

Anoche (hablando absolutamente): zahasa. 

Anoche toda la noche, 1, todo anoche: zasiuca. 

De aqui adelante d las nueve subire al piilpito y nom- 
brare d todos ; y despues de haber llamado d todos , a cada 



GRAMATICA MOSCA. 28.'{ 

iino por su propio nombre, predicare, y luego diremos misa, 
y el que faltare lo tengo de cumplir de justiciar fachicui 
hica naia acagyiaxin pulpitoque zoszaninga , muisca pui- 
nuca ahica zegunga , nga muisca achau achcui ahicanuca 
bzis achahanacuanan predicar chibcuinga nga apcuanan 
misa chibcuinga. 

A estas horas: sihicua sina. 

Maiiana a estas horas: aica sihicua sina. 

A buen tiempo: esupcuan, 1, acuipctianuca, 1, acuipcuan, 
1, cuipco, choca. 

Todo el dia: suansiuca. 

Toda la noche: zansiuca. 

Todo el dia y toda la noche: suansiuca zansiuca. 

Dia: sua. 

Noche: za. 

Mes: chie. 

Aiio: zocam. 

Antario: zocamana. 



1. En tiempo de Pedro: Pedro fihistaca. 

2. Primero me morire que venga yo a ser eso : hiscui ze- 

gazinga bhi. 

3. Mirad que vengais antes de una hora: chucta zapcua- 

zinga m hucuico. 

4. Ahora mientras vinimos: fa chiupcua zavizine fihistaca. 

5. En esta vida: fa chicuicui fihistaca, 1, fa sis inchiabiza 

sihistaca. 

6. En este dia: fazona suacan. 

7. En ese dia: ina zona suacan. 

8. En el postrer dia, que entre nosotros llamaremos dia 

del juicio: bgiuque zona suacan chiechihuin dia del 
juicio chihasca. 

9. Este dia: fazona sua. 



284 CONGRESO DE AMERICANISTAS 

10. Ese dia: inazona sua. 

1!. El ultimo dia: bgyuque zona sua. 

12. <;De cuanto a cuanto os eonfesais?: ficuque ficucua con- 

fesar umcuiscua , 1 , sua fina ganeque asuosca confe- 
sar umcuiscua. Uesponde: cada ocho dias: sua su 
hu:a que, 1, zuhuzoque zuhuzoque gue. 

13. Cada rato: spquin spquina. 

14. Cada dia: suaspnina, 1, suapinuca, 1, sua ata suaata. 

15. Cada manana: aica puinuca. 

16. Cada tarde: sua meca sua meca. 

17. ,;De cuautas a cuantas noches pecabas?: zafuia gane- 

que asuasca pecar umguiscua. 

18. Todas las noches: zine puinuca, 1, zinaca puinuca; esto 

es, despurs de puesto el sol, antes que anochezca. 

19. Todas las noches: zapuinuca, 1, zape puinuca. 

20. Cada tres dias: mozuque mozuca, 1, .sitate suafa gfa/ie- 

que azone. 

21. Cada cuatro dias: muihicuque muihicuca. 

22. Cada semana ^cuantas veces sen'an'?: Domingo ata ate 

fihistaca ica ficaque nuabe. 

23. No todas las semanas eran iguales; semana habia de 

algo, y semana hubo de nada , y semana de a ve- 
ces, etc.: Domingo apuinuca mahate caguenza; do- 
mingo ata fihistaca peca bcuiscua; domingo ata fihis- 
tacan mague zan zaguene, 1, domingo ata ganeque 
azas cua pecar bcuizan zaguene semana ata fihista* 
can ica bozaque bcui. 

24. Manana en aquel dia: aique zona suacan. 

25. El dia de manana: aique zona sua. 

26. De aqui adelante: fa naia, 1, fachicuihi canaia; y ha- 

blando uno de si: fa zecuihi canaia. 

27. Vino a media noche: zapcuan ahuque. 

28. Llama me aunque sea a media noche: zapcuanan noho- 

can zeJiica umzinga. 

29. Vino a la madrugada: suas agasque tisahuan, 1, ticaa- 

hucui. 



GRAMATICA MOSCA. 2S."» 

30. Vino antes de amanecer: suas agazaque ahucui. 

31. En amaneciendo: suas agacua, 1, suas agan, 1, suas 

agaxin. 

32. Todas las noches me levanto a media noche: zaque pui- 

nuca zapcuana zecui Jdsinsuca. 

33. Todas las madrugadas me levanto: suas agazaque fxtizi 

zecui hisinsuca , 1, suas agasque tisafin zi zecui lii- 
sinsuca. 

34. Ayer por la manana me levante de madrugada: mux hi 

caica suas agasque lis zecuihisine. 

35. De manana : zacoca. 

36. Todas las mananas: aique puinuca. 

37. Uni6 (Vino?) a las siete, 6 las ocho 6 nueve: suaz sinia 

nicuin ahucui, 1, suaz zosia nicuin ahucui, 1, suaz ie 
ni anicuin aliucui. 

38. Vino a las diez 6 las once del dia: cuihicui muis ahucui. 

39. Vino a medio dia: cuihicuis ahucui. 

40. Vino a las tres de la tarde: suaz a tequen ahucui. 

41. Vino luego que anochecio: azacan bohoze ahucui. 

42. Todas las mananas, esto es, en siendo de dia: suas aga 

puinuca, 1, asua san puinuca. 

43. Vino al poner del sol : suaz ai aquen sucan ahucui . 1, 

suaz chicas aquen sucan ahucui, 1, suaz i ibans amis- 
can ahucui. 

44. Vino de noche: umzac ahucui, 1, zaca hucui. 

45. Si viniere Pedro llamame annque sea a media noche: 

Pedroz ahuicuinan, zapcuanan nohocan, achiban za- 
que zehica umzinga, 1, pcuinuque zehica umzinga. 

46. Aunque sea de noche: um zacaguen nan nohocan, 1, 

zaca guen nan nohocan. 

47. Desde entonces para aca: inan xien. 

48. Desde entonces para alia: inacaia. 

49. Desde que yo confess: confesar bcuinxien . 
")0. Manana: aica. 



286 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



Nombres de parentesco y afinidad. 

1. Padre: paba. 

2. Madre: guaia. 

3. Padrastro: zecuihic pcuaia zepaba. 

4. Madrastra: zecuihic pcuaia zoaia. 

5. Hermano mayor: guia. 

6. Hermano menor: cuhuba. 

7. Hermanos mayor y menor: guias cuhua asa. 

8. Hermano respecto de la hermana: nicui pcuihita. 

9. Hermana respecto del hermano: guahaza. 

10. Hermana mayor respecto del hermano 6 hermana: guia. 

11. Hermana menor respecto del hermano 6 hermana ma- 

yor: cuhuba. 

12. Hijo 6 hija: chuta. 

13. Abuelo: guexica. 

14. Abuela: caca. 

15. Nieto 6 nieta: chune. 

16. Hijo 6 hija primogenitor chiti. 

17. Tio. hermano de mi padre: zepaba. 

18. Tio, hermano de mi madre: zuecha. 

19. Tia, hermana de mi madre: zuaia. 

20. Tia, hermana de mi padre: zepaba fucha. 

21. Tia, mujer de mi tio: zegii fzeguiji?). 

22. Suegro respecto del yerno: chica. 

23. Suegro respecto de la nuera: guaca. 
'24. Suegra respecto de la nuera: chasuaia. 

25. Yerno respecto del suegro: chica. 

26. Yerno respecto de la suegra : guaca. 

27. Sobrino 6 sobrina, hijos de hermana respecto del tio: 

guabxique. 

28. Sobrino 6 sobrina de otra cualquiera manera: chuta. 

29. Primos hermanos, hijos de dos hermanos 6 de dos her- 

mana?, se llaman hermanos. 



GRAMATICA MOSCA. 287 

30. Primos hermanos, el uno hijo de hermano y el otro 
hijo de hermana, si son am bos varones, se llaman 
ad in vicem ubso; y si ambos son hembras se llaman 
pabcha; y si el uno es varon y el otro hembra, el va- 
r6n respecto de la hembra se llama sahaona, y la" 
hembra respecto del varon , pabcha. 

33. Primos segundos 6 primas segundas se han de conocer 

preguntando si son hijos 6 hijas de sus primos her- 
manos 6 de sus primas hermanas. 

34. Cunado respecto del otro cunado: ubso. 

35. Guiiada respecto de la otra cunada: gycan. 

36. Entenado 6 entenada: zecuihic pcuara ichuta. 

37. La bisabuela de parte de madre: zueheza. 

38. Bisabuelo dicese padre de mi abuelo, y bisabuela ma- 

dre de mi abuela. 

39. Biznietoo biznieta, de la misma manera, diciendo hijo 

de mi nieto 6 hija de mi nieto. 

Palabras afrentosas id est filia fornicationis. 

Nistitisa. Jisas titisa 

Nacuasmaza. Zimsuas maza. 

Sihuas maza. Iomtago. 

Sihucuas titisa. Ionogo. 

Sihitas titisa. Jiago. 

Icui iomtago, maicvi iomtago. 
Umsihiia umcuihisa apuine itmsine. 
Mi apa umcuihisa apuine umsene. 
Machihiscan categui, 1 , umchihiscan catecunguene. 



Aliqua vocabula et modi dicendi circa res 

venereas. 

Nacua: membrum virile hominis. 
Nieta, 1, me; membrum virile parvuli. 

1 9 



288 C0NGRES0 DE AMERICANISTAS. 

Sihua: natura fcemine provecta' a;tatis. 

Sihi: natura fa'inine infantis. 

Xanica, 1, sultupciia: muslo li horcajadura entre las pier- 
nas (zachichan). 

Bchiscua: peccatum fornicationis. 

Chuguo agoscua , 1 , mohozcuinsuca , 1 , suasque goscua: 
peccatum puerorum nescientium talem actum. 

Chinta bziscua: virginem corrumpere. 

loho: as behiscua: peccatum sodomie. 

Nacuas maza, siliuas maza: iilia fornicationis. 

Hie iesan bcliiscua: peccare nefande cum fsemina. 

An ubina nacua getascua: tactus impudica decorum ho- 
minum, 1, mahateca migeta. 



Particulas diferentes para decir « No mas», 
para ver c6mo se usa de ellas. 

1 . His aguesnuque timuscua: puntualmente dices la verdad. 

2. Servar ncuihicas vacagu: Salid solamente los reser- 

vados. 

3. Sie uchias abiothesuca: solamente bebe agua. 

i. hn peua cultua, infierno que chinanga? : ipov eso solo 
nos hemos de ir al infierno? 

5. Achuta atugui mnisca caga: solo el hijo se hizo hombre. 

6. Um anima uchias ain suca: tu anima sola esta enferma. 

7. Chiliicoho hogu cliimninga: hemos de darles solo came. 

8. Jnohoca (ai no mas): ahi no mas. 

9. Muicu zosa aiasu: sube til no mas. 

10. Chie cu aguitisuca: a nosotros solos nos azota. 

11. Chie bolioz quis chibiotisuca: no somos nosotros solos 

los que bebemos. 

12. Aqui choguen ana: a pie no mds fue. 

13. Hichoque chasienga: yo no mas tengo de ir; chacui 

iocao: yo solo hice. 

14. Is cugui: eso no mas es, eso no mas hay. 



GRAMATICA MOSGA. 289 

15. Is cunga: basta, no haya mds. 

16. Bozugui: dos no mds; atugui: uno no mds. 

18. Achuto caguen iua: para tener hijos no mas. 

19. Epcuo cagaina: para tener hacienda no mds. 

20. Abiohotininga npcua culiua? : para beber no mas? 

21. Is cugazonsuca: en eso no mas suele estar. 

22. As cuganzosuca: en aquel (lo) no mds suele estar. 

23. Sis cuganzonsuca: en esto no mds suele estar. 

24. Sis sihucugazonsuca: en esto no mas estd, 1, sis atague 

sinaca azone. Azonsuca: suele estar. 

25. Hichogui chasaia : yo no mds fui. 

26. Hichoguen chasaia: yo no mas quiero ir. 

27. Is cugui cltiguscua: eso no mas es lo que decimos. 

28. Is cugui zemucane: eso no mas es lo que se. 

29. Is cugui zecui hicata: no tengo mayor (cosa?) bo...? 



Composici6n humana. 

Ziscui: cabeza. 

Zita: coronilla. 

Zila pcuana: calva. 

lzita pcuana suca: encanecer. 

Azita pcuana: el calvo. 

Mue: mollera. 

Agua: la sien. 

Zoipcua: eolodrillo. 

Zoipcuita: cogote. 

Culiica: oreja. 

Cuhuquenta: delrds de la oreja. 

Zie : cabello. 

Auichua : la cana. 

Ckuhua: galillo 6 campanilla. 

Cuinhua: barba 6 quijada. 

Cuihie: barba, id esl pili. 

Cuihiecuin: barbado. 

TOMO II. 19 



290 CONGRESO UE AMERICANISTAS. 

Zote: los sesos. 

Zotuguen: la tela de los sesos. 

Fiza, 1, bizcuin: garganta. 

Gye, 1, gycuin: pescuezo 6 todo el cuello. 

Bozine 1, fizicuin: el gaznate. 

Penohoza: gargiiero. 

Ibza: los labios. 

Penaca: brazos. 

Huichua cuin, 1, huichua gui: persona cana. 

Zuhuichiiansuca: encanecer. 

Zita bosacdhoca: corona del sacerdote. 

Uba, 1, bique: cara. 

Augira: f rente. 

Saca: nariz. 

Upcua: ojos. 

Icliua: carrillos. 

Guicuin: ceja. 

Upcuaboi: parpado. 

Upcuaga: peslaiias. 

Quihica: boca. 

Pcua: lengna. 

Sica: dientes. 

Hico: muelas. 

CuUiicata: paladar. 

Puihipa: parte superior de las espaldas. 

Timifihista: parte inferior de las espaldas. 

Gutacuin: espaldas sobre los riiiones. 

Zita: la cintura. 

.Chue: los pechos. 

Puicui fihista: la tabla del pecho. 

Pcuaqueva: hombros. 

Muihizua: los molledos 6 miisculos. 

Chispcua: el codo. 

Ispcna: muueca 

Ita: la mano. 

lta fihista: la palma de la mano. 



GRAMATICA MOSCA. 

Ttu saca: la vuelta de la mano. 

Itiyy, 1, itigyna, 1, iticum: el dedo de la mano. 

/fiva, 1, cocuiva: la pimta del dedo. 

6'oc«; una. 

Chuba: artejo. 

Gota: la rodilla. 

Gyminta: las corvas. 

Gocor: la pierna. 

Gocui sosua: la pantorrilla. 

Gocui cuine: la espinilla. 

Quichcua: el cuello 6 garganta del pie. 

Quiclicua cuin: el calcariar. 

Quichcua saca: el empeine del pie. 

Quicha fihista: la planta del pic. 

QuiJiichiva : el dedo del pie. 

/lfra: cuerpo generalmente. 

.Abacitm; cuerpo de animal. 

7e, 1, ie<o; barriga. 

Mue, 1, tomsa: ombligo. 

Chichiba: las entraiias, la asadura, higado 6 higados. 

Nimsucui : el corazon del animal. 

Fumi, 1, fuscui: bofes. 

Chahasa: bazo. 

Ti hicui, 1, hosca: hiel. 

Zimsua: tripas. 

Jlete: los ririones. 

Hisuguen: la vejiga. 

Tihibisica, 1, tihibicuine : la paletilla. 

Zj'fi, 1, cum: el espinazo. 

7o6m cum: las costillas. 

Quihique: los muslos. 

Ga fihista: la tabla del muslo. 

Zica: la ingle. 

Zinua: la caspa. 

Xium: el sudor. 

Upcuaxin: lagrimas. 

1 $ * 



292 C0NGRES0 I>£ AMERKA.VJSTAS. 

Xima: legarias. 

Cuihiza: la saliva. 

Quihitimi: el gargajo. 

Buta: los mocos. 

Ziba zecuin: mi cuerpo. 

Cuine: el hueso. 

Chimo: la pulpa. 

Huca: el pellejo. 

Chihiza: nervios y venas. 

lba: la sangre. 

Suhuca: la cola del animal. 

lohoza: la trasera del animal. 

Gepcua: las ancas. 

76sa: el pelo del animal. 

76sa ctuw: peludo. 

Cuihie: el cuerno del animal. 

Fihisca: anima y guelgo. 

Pciucui: entendimiento y voluntad. 

Otiza: la verruga. 

Pquaque gue: el lunar. 

Cuinta, 1, zique: ruga (arruga?) 

Zecuintensuca, 1, iziquemuca: arrugarse. 

Sahaza: los mocos claros. 

Hisu; la orina. 

Gye: estiercol del animal. 

Cue: piojo de la cabeza. 

Cumne: el del cuerpo (piojo). 

Cuiga: liendre. 

Muiza: pulga y nigua. 

Descripci6n de un hombre. 

<;Qu6 senas tiene?: ipcua oque , 1, oque z ialiaco aguene? 
lJ)Q que manera es?: Haca aguecua, \, hacague cuabe, 1, 
ficaoa? 



GRAMATICA MOSCA. 293 

iQne hombre es? i Do que manera cs? ^Que talle tiene?: 
muisca ficaoa? 1, fica muiscaoa? 1, fica cliaoa? 

Es un hombre alio do cuerpo: cha a cuin z aga sasin 
mague. 

Tiene el cabello crespo: a zie cota caguene. 

Es calvo: a zitapcuana caguene, 1, a zita chugua caguene. 

Es pequeiio de cuerpo 6 mediano : acuin z anupcua gut. 

Es bianco de rostro: oba apcuihizin mague. 

Es de buen cuerpo: acuin quipcua sugue. 

Persona descolorida : a fique z achan mague. 

De color negro: oba amuihizin mague. 

Es amulatado: amuinin mague. 

Parece negro: sue inza cuhuca aguene , 1, sue muihiza 
cuhuca aguene. 

Es motilon (el cabello cortado): cantiba gui. 

Tuerto de un ojo: opcua hanna. 

Tuerto que mira asi (vizco?) : opcua behela. 

El que tiene nube en un ojo : opcua suta. 

El que tiene un ojo menos: opcua quinta. 

El que tiene un ojo medio cerrado: opcua ima. 

El ciego: opcua muihiza, 1, opcuaza , 1, opcua magueza. 

Hocicudo: ibsa cuin. 

El befo: ibsa pcuinuan. 

Barrigudo : ie puica. 

De boca grande: cuihica puica. 

Desdentado: acuihica tacupuina, 1, acuihica tacupcuaoa, 
1, acuihica tacupuica, 1, xinhua. 

Desorejado: cuhuca pompui, 1, cuhuca bohochua, 1, cu- 
huca mone caguecua. 

De nariz chata: saca pahama, 1, sacapinse. 

Desnarigado: saca pompui, 1, ut supra desorejado. 

De grande frente: aquigua fihista cuhuma. 

Perniquebrado: gocagyu. 



294 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



EQUfVOCOS DE LA LENGU A «CHIBCHA». 



Ai zemniscua : pagar y dar. 

Cahacua, participio delvcrbo zebcahachisuca: desgranar, 
dosmoronar, 1, coger friita del arbol. 

Cliacltin mague: cosa aspera al gusto, 1, hediondo, as- 
queroso. 

Chie: nosotros. Honra, ortiga, luna, luz. 

Chihica: venado. carne. 

Esichoscua, 1, esizascua, 1, eszebcuiscua: abrazar, abarcar. 

Eta: en las cosas que tienen fondo 6 hueco significa lo 
mas interne De aqui es que el ayo y el que tiene cuidado 
de los demas le llaman tambien eta y guasgua ita , ayo de 
muchachos. 

Hisque quienza: no es tanto, 6 no son tantos. 

Hiscui gue: asi es, tanto es. 

Hica: nombre, piedra; significa tambien la accion de ha- 
blar, el habla, pero no se usa esta sino compuesla. 

Ze hicaque, zemaque, umhicaque cum maque, etc. : qui- 
tarsele el habla. 

Hica cuiniguecan: recio con la palabra. 

Hicasie, 1, hicuibzi: despenadero. 

Zebcascua: despenarse. 

Huich cut zaziscua: acertar, atinar, percibir. 

•Oba: cara; companero, id est comparte de un tercio. 

Hatuca ubuca: siempre con verbo afirmativo; nancum 
negativis significat nillo modo. 

le: barriga, camino, humo, comida, danza, y en general 
cualquier orden de cosas; asi llaman a las orationes ie. 

Ieta: barriga por la parte de dentro. Es abreviatura de 
icata. 

Iua: participio que significa alzado. 



GRAMA.TICA MOSCA. 295 

Zepinzesaca: machacar, reventar nacidos y animalejos, 
quebrar huevos. Participio, pinzua. 

Zegycaza: es el neutro; hi'zole el encargo , carg6seme el 
oficio. 

Ubuca anzenza: sin termino, sin cuento, infinito. 

Zebtmsuca: mandar, tomar prestado, tener necesidad. 

Btitisuca: sacudir, colar, cerner. 

Fihiza: juncos grandes, 1, cosa nueva; preposicion sin. 

Fihista: el pecho; preposicion por. 

Hacapo: arco 6 ballesta. 

Hachcui achcui: cada uno, 1, uno a uno. 

Hehe: palabra de concesion y para aprobar lo pedido; se 
ha de pronunciar con las narices. Hehe zebgascua: conce- 
der, decir de si. 

Hichu: hielo, 1, cosa fria. 

Hichana: en la tierra. 

Hichan chibizine, 1, cliipcui hicane: sentados estar al- 
gunos. 

Huia: acarreador y aguador. 

Ja huia: el lenador. 

Husa: preposicion hacia, de la parte. 



FIN. 



GUIiTICl Y TOGABDLABIO 

DE LA LENGUA QUE HABLAN LOS INDIOS 
ID^E^IZEZlSTIES, 

QUE HABITAN LA REGION COMPRENDIDA ENTRE LAS OESEMBOCAOURAS 

DEL ATRATO, EN El ATUM1C0, Y DEL SAN JUAN, EN EL PACIFICO, 

Y LA CORDILLERA EN QUE LIMITAN LAS ANTIGI'AS PROVINCIAS 

DEL CHOC6 Y ANTIOQUI'A. 



OBRA ESCRITA POR EL SENOR DOCTOR 
DON JOSE VICENTE URIBE, 

durante su residencia en aquella comarca. 



Copiada de los manuscritos originales, y bajo la inspection del autor, 



POR 



J. M. QUIJANO OTERO. 



IXDICACIONES GENERALES. 



SIGNOS. 

-++- Este signo, puesto sobre una silaba, indica que se debe 
pronunciar manteniendo los dientes apretados durante la 
fonacion. 

^ Este signo indica que la silaba sobre que se pone se 
pronuncia muy nasalmente. 

Estos son los unicos signos modales. Para la acentuacion 
pinto el acento alii donde lo he oido de viva voz , pues por 
regla general puede asentarse que el acento carga sobre la 
ultima silaba. 

LETRAS. 

La J siempre es fuerte y pectoral entre los indios. 

F, P, B, dan un sonido en que se percibe algo de cada 
una de ellas. . 

La N la hacen sentir los indios. 

Los sonidos de la D, P, T, B, los mezclan con frecuencia; 
y por esta razon , copiando palabras 6 pidiendolas a varios 
indios, siempre recelosos aun de su lengua, han pronun- 
ciado con la misma mezcla, aunque esten observandose 
unos a otros ; sin embargo , he escrito estas palabras como 
las pronuncian los indios que viven mas retirados de trato 
con los neo-colombianos. 

Estos indios tienen mucha facilidad para expresar de di- 



300 CONdRESO DE AMERICANISTAS. 

ferentes maneras una misma frase; sin embargo, he esco- 
gido la manera mas usual de hablar para escribirlas. 

No he podido conseguir escribir conjugaciones comple- 
tas; no poseo sino fragmentos, y no estoy satisfecho de 
ellos, pero tengo esperanzas de conocer esto mas tarde. 



Formaci6n del plural. 

I. Los sustantivos terminados en a hacen el plural en ra. 

ejemplo : 

Udrra: muchacho; uarrdra: muchachos; tdma: culebra: 
tamdra: culebras. 

II. La manera general de pluralizar es hacer seguir la 
particula atuara al nombre que se quiere que exprese mas 
de un objeto. 

ejemplo : 

Te: casa; te atuara: casas, muchas casas; anjdu : banco, 
asiento; anjdu atuara: bancos, muchos bancos. 

III. En los pronombres personales hay una irregulari- 
dad completa. 

ejemplo : 

§. l.° Mu: yo; hace el plural tax: nosotros. 

Tambien hay otro plural, que es: 

§. 2." Tachi: nosotros; de esta palabra, quitando las letras 
c/i, queda tai, manera muy usada entre los indios para con- 
traer las palabras. 

§. 3.° Tachicabdna: nosotros; tambien se usa, aunque 
muy raras veces, en lugar de tax y de tachi, y parece una 
frase que pudiera traducirse literalmente asi : nosotros 
no uno. 

§. 4.° Bichi: tii, usted, vos, su; hace el plural tdira; de 



GRAMATICA DAR1EN. 301 

manera que su raiz esta en la primera persona del plural 
tax, con la adicion de la silaba re, usada para pluralizar los 
nombres terminados en a. 

§. 5.° Ja 6 jan: aquel ; hace el plural jara , siguiendo la 
regla general de aiiadir la termination ra a los nom- 
bres en a. 

§. 6.° Chandn: ellos, aquellos; se usa tambien como plu- 
ral dejdra. 



Pronombres posesivos. 

§. 1 .° Los pronombres personales se hacen posesivos asi: 

-H- T+ 

Mere: mio; que viene de mu: yo. 

En la pronunciation se nota mejor que en lo escrito, pues 

las vocales serialadas con este signo -++- se pronuncian te- 

niendo los dientes apretados. Suprimiendo el re del plural, 

la radical es la misma fonelicamente hablando. 

+t- 
Bere: suyo; de bichi: tii. 

Asi, pues, se dice: 

-H- 

Nante mere Aquella casa es mia. 

+ 
Nante here Aquella casa es vuestra. 

§. 2.° Ademas estas voces radicales se usan como pose- 
sivos, sin descomposicion alguna; asi: 

Mutendn Aquella casa es mia. 

Bichitendn Aquella casa es vuestra. 

§. 3.° Anadiendo la silaba di a bichi se hace igualmente 
posesivo; asi: 

Tebichidi Su casa. 

Este pronombre es muy usado por los indios. 



302 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

§. 4.° Jan: aquel; tambicn se hace posesivo agregandole 
la partfcula di; asi: 

Jandite La casa suya. 

§. 5.° Lo mismo se hace con el pronombre tachi: nos- 
otros; asi: 

Tachidite Nuestra casa. 

§. 6.° Con los demas pronombres no se puede hacer lo 
mismo. 

§. 7.° Los nombres cualitativos los ponen siempre des- 
pues del sujeto que es calificado; asi, cunesd, frio, se co- 
loca de este modo: 

Tocunesd Rio frio. 

Aumentativos y diminutivos. 

I. Los aumentativos y los diminutivos los forman los 
indios con las palabras churumd, grande, y chaque, pequeno. 

ejemplo : 

it 

Muquira churumd. Hombron, hombronazo. 
Muquira chaque... Hombrecito, hombrecillo. 

Esto en lo que hace relacion al tamano, fuerza, etc., pues 
en lo relativo a los sentidos del oido, tacto y gusto, usan 
adudra, piporoara. 

ejemplo: 



Itua ptvoroara. .... 

_. . Ghicha muy buena. 

Piporoara itua.. . 



GRAMATICA DARIEN. 303 

La palabra mo, piedra, tiene un modo especial de recibir 
aumentativo; asi: 

Mogard: piedra muy grande 6 pedron; tambien dicen mo- 
churamd. 

Articulos y conjunciones. 

No hay arU'culo en esta lengua, ni verdaderas conjuncio- 
nes, si no son algunos nombres numericos, como ome: dos, 
dos juntos; aba: uno, uno solo; y el verbo que es conjun- 
tivo muchas veces, sobrc todo la voz buma y la voz md, que 
sirven de auxiliares en demasia en esta lengua. 

ejemplo: 

-ff d« 

Mui ambd ancone ome nunsia : mi hermano y mi padre 
se fueron; que traducido literalmente quiere decir: mi her- 
mano padre dos se fueron. 

Adverbios y preposiciones. 

Los adverbios y las preposiciones se mezclan , y se usan 
unos en lugar de otros, y nombres objetivos hacen sus 
veces. 

Son los siguientes: 

Eda: adentro. 
Ampuda: afuera. 
De: en. 
Uru: arriba. 
barrea: atr£s. 
hare: arriba. 
Idu: en al. 
Namand: por alia. 
Namani: por alii. 
20 



304 CONGRESO DE AMERIGANISTAS. 

Bari: nada. 
Adiiara: mucho. 
Ensdtra: la mitad. 
Ornd: todo. 
Cade: menos. 
Manguiribu: mediano. 
Sam: cuanto. 
Sdma: donde. 
Samdne: por donde. 
Samdrama: de donde. 

Samcanea: por que. 

Ensabiude: anoche. 

Namacd: por aqui. 

Nueda: ayer. 

Sacdide: cuando. 

Cdiba: quien. 

Jdi: hoy. 

Nit: manana. 

Nunu: pasado manana. 

Nunueda: el cuarto dia. 

Jedeco aba: una lima (15 dfas). 

Carrd: seis meses. 

Tafedi: el empezar el dia. 

Quebdre: la tarde (al perder la luz). 

G6nero de los nombres. 

•No hay terminacion que indique el genero de los nom- 
bres. Se anade muquira para indicar el masculino, y uena 
para el femenino. Esto en general. 

EJEMPLO: 

Bitjui: venado; bigui uena: venada: etere: gallina; etere 
muquira: el gallo. 



GRAMATICA DARIEN. 305 

Se aparla y forma exception a csta regla general, ambit: 
hermano; ambiema: hermana. 

En esta lengua no hay nombres ordinales. 
Los Darienes no tienen alfabeto, ni quipns, ni mdscalen- 
dario qne el Carta (G meses). 



Numeraci6n. 

Los indios cuentan con facilidad hasta veinte. De alii en 
adelanle lo hacen con dificullad; pero nosotros podemos 
contar indefinidamente con sus nombres numerales y ser 
comprendidos por los mas inteligentes de ellos. 

Sus nombres numerales son eslos: 

1 Aba. 

2 Ome. 

3 Ompea. 

-H- 

4 Quimdne. 

5 Jua soma. 

Jua soma aba. 

7 Jua soma ome. 

8 Jua soma ompea. 

9 Jua soma quimdne. 

10 Ome jua soma. 

11 Ome jua soma aba . 

12 Ome jud soma ome. 

13 Ome jud soma ompea. 

14 Ome jud soma quimdne. 

15 Ompea jud soma. 

16 Ompea jud soma aba. 

17 Ompea jud soma ome. 

18 Ompea jud soma ompea. 

19 Ompea jud soma quimdne. 

20 Quimdne jud soma. 

TOVO II. ao 



306 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Para decir veinte usan esta otra forma: 

20 Omd jud soma jini. 

De aqui en adelante dicen atudra, esto es: muchos. 

Supresiones. 

Los indios suprimen con freeuencia en los nombres pro- 
pios de hombres muchas silabas; asi: 

Azdgama Azama. 

Querdgama Querama. 

Manugama Manuma. 

Chinchirdgama Chinchirama. 

Sidgama Siama. 

En sustantivos y adjetivos: 



Nante Nate Aquella casa. 

Muquira Mitquia Hombre. 

Todalli Toi Beber. 

Chipajo Chijo Pina. 

Chicocode Codai Comer. 

Caindalli Quidalli Acostarse. 



Frases enteras contraidas. 

Tono chastribida. Tono esds. Toca el tambor. 
Otras veces afiaden una 6 mas silabas a" las voces; asir 

Curu Cucuru... Olla. 

Pind Pidaga. . . Aji. 

Este juego en el hablar es el que ha hecho ver d personas 



GRAMATICA DARIEN. 



307 



poco observadoras un dialecto a cada paso entre los indios 
de Colombia. 



Fragmento de conjugaci6n. 



Uandalli: Ir. 



Presenle de indicalivo. 



+(- 



Mu uanama. . . 

-H- 

Bichi uanacd.. 
Jan burimd. . . 



Yo voy. 
Tii vas. 
El va. 



Tai uandd. ... N. vamos. 
Taira uandd. . V. vais. 
Java uandd. . . E. van. 



-H- 



Mu ara uchia... 
Bichi ara uchi. . 
Jan ara uchia. . 



Preterite 



Yo fuf. 
Tii fuiste. 
El fue. 



Tai uchia N. fuimos. 

Taira uchia. . . V. fufsteis. 
J ara uchia. ... E. fueron. 



Imperative 



Uche . 



Yen. 



Uandamaera . . Vamos. 



Infinitive 



Uandalli Ir. 



Es lo ma's completo que he podido recoger sobre este par- 
ticular ; mas si esto interesa a la ciencia , yo trabajare en 
conseguir los datos que sean suficientes. 
20 it 



308 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



DIALOGOS. 



Ember a bide: Lengua de indios. 



1.° 

I, Pin bdrimd?: <;c6mo esta usled? 
Pie bu: cstoy bueno. 
l.Piu barijd?: «;esta usted bueno? 
Pie bu: cstoy bueno. 

iPichi juita embera bede berriellif: ,;sabe usted bablar 
la lengua de los indios ? 
Mujuitd: yo se. 
Juitd md: no se. 

Pichi trin cai: «;c6mo se llama usted? 
Guaticamd bidd: me llamo Guaticama. 
{Pichi treia sama? : <; de que tierra eres? 

-|-L 

Mu treia Chamindo: soy de Chami. 

?Pichi ancone parabitja? : justed tiene padre? 

•i- 6 
Mu ancone parabuma: si, tengo padre. 

^Sama buma?: ^donde esta? 

■h- & 
Mu ancone eda buma: mi padre esta afuera. 

<,Sdma?: idonde? 

Toi du logo yeda buma: esta en el rfo pescando. 

{Sacalla uche md?: ^cuando regrcsara? 

-Nu nueda: pasado manana. 

Sajd lleni: hasta luego. 

2.° 

I Ui sama pe<ana? : <:eti donde matd el oso? 

Toidtt peese: lo mato en el rio. 

i,Ui caiba pesma? : <;quien mato el oso? 



GRAMATICA DARIEN. 300 

Panchi aba pesma: Panchi mat6 uno. 

frChitrd atuara vodsima?: i tenia mucha mantcca? 

Atuara vodsima: tenia mucha. 

Ui e td eneiama mua nentolli: traiga la piel del oso para 
comprarla yo. 

4f 

Miiapoapidaullipoavcse etolli: la estoy secando; cuando 
cste seca la traere. 
fy Ui e chi churumdf: cl cuero del oso <;es grande? 
Caibe quiruma: es algo grande. 
<t,Sam be ui he:? icuanto vale la piel del oso? 
Bari nese: la traje regalada. 



310 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

El Secretario Sr. Fern&ndez-Duro presento al 
Gongreso las Memorias que siguen, a saber: una 
del Sr. J. Parisot, sobre El gtnero en la lengua 
Haslri 6 Taensa; otra de D. Antonio Bachiller y 
Morales, acompanando a su libro Cuba primiliva, 
y comunicacion del Sr. D. Manuel R. Zarco del Va- 
lle, bibliotecario de S. M. el Rey, ofreciendo al Con- 
greso, para sus Actas, una noticia de setenla curio- 
sos e importantes manuscritos ineditos de lenguas 
americanas. 

El Sr. Feruandez-Duro anadio que, deseandocon- 
tribuir tambien por su parte a los trabajos de la 
presente sesion, habia copiado cuidadosamente un 
vocabulario de las lenguas Runsien y Eslem, for- 
mado por el P. Fr. Prancisco Garces en sus cxpedi- 
ciones a California el aiio de 1774, del manuscrito 
que se conserva en la Direccion de Hidrografia de 
Madrid. 

Du genre dans la langue Hastri ou Taensa. 

La langue Hastri dans la distinction qu'elle fait des gen- 
res ne connait ni la separation en deux classes, «l'anime <& 
rinanime», ni la classification a masculine, feminine, neu- 
tre»; elle distingue le genre « noble » et le genre « non- 
noble)). 

Mais avant d'examiner les deux membres de cctte divi- 
sion il est bon de savoir que pour former des noms d'ani- 
maux femelles on suffise aux noms d'animaux mules la 
syllabe d: isual «bceuf» , isuald « vache». — Gette voyelle a 
est en outre employee pour faire avec la forme simple et 
radicale du pronom une seconde forme, qui s'unit aux noms 



DE LA LANGUE TAENSA. 311 

du genre non-noble de la maniere que nous verrons ci- 
apres: 

Sing. l e p. La premiere personne ne forme pas de genre 

non-noble; et ce serait bien inutile, il ne peut y avoir de 

doute sur la personne qui parle: 
ho, honi, yehoni ; 
2 e p. wi, vi, vini, yevlni; wia, (via?), vina, yevina; 
3 e p. sou, (ye)souni; soua, (ye)souna; 

Plur. l e p. hog(i), honigln, &c; 

2 e p. wig(i), vinigin, &c. ; wiag(i), vinagin; 

3 C p. soug(i), (ye)sounigin(i); souag(i), (ye)sounagin(i). 

La diphthongue ao qui sert a former les substantifs noms 
de choses ou d'instruments donne de plus: 

3 e p. sing.: souao, yesounao; plur. rare: souaog, 
pour exprimer les pronoms se rapportant a des choses. Nous 
reviendrons plus bas sur l'emploi de ces pronoms. 

On se sert en 3 e lieu de cette terminaison pour donner 
un feminin aux noms verbaux: Rewari «ami»; rewaria 
«amie»; mityabi «fils»; mityabia afille»; tyangar «chan- 
teur»; tyangara, «chanteuse»; wotnar «beau»; wotnara. 
«belle». La Grammaire enseigne que les exemples tels que 
les deux derniers donnes ici sont assez peu employes; mais 
■encore plus rare est la tournure qui fait de ces noms ver- 
baux des adjectifs unis au nom: «Une belle femme» vov&m- 
rura wotnara, au lieu de l'expression habituelle vovamrura- 
wotua «beaute d'une femme». La langue Hastri n'a point 
de vrais adjectifs. 

Voici maintenant la distinction des genres: Au genre 
noble appartiennent les genies ou esprits, les hommes, les 
^uimaux males; — au genre non-noble on rapporte ordi- 
nairement les femmes , les animaux femelles , les plantes, 
les objets inanimes. A ce propos la langue Hastri emploie 
un procede remarquable, qui, toutefois , ne lui est pas spe- 
cial: elle met au genre noble certains mots de la seconde 
classe par honneur d'abord pour la chose exprimee. Ex. : le 



312 CONGRES DES AMERICANISTES. 

« Soleil » hebutoni (que nous n'avons jamais vu qu'au genre 
noble); le «Ciel», les « grands arbres», les «grandes plan- 
tes». Ex.: Muluaglouktouv av tareka wek igisser tyabanta- 
skat myesounigin? «est ce que la terre de la folle-avoine- 
produit l'arbrc-a-cire et la vigne sauvage?» (Cancionero, vu); 
— par honneur aussi pour celui a qui Ton adresse la paro- 
le: «Gucrrier, ton arc et tes traits sont forts », hastrironi- 
nnnyamoni vo nyobetaralki sowgrt-lettro. Ajoutons que si 
Ton parle a un vieillard de sa sagcsse, de son air venerable, 
on met toujours le pronom au genre noble , car en realite 
il se rapporte au vieillard: « Venerable vieillard, quand tu 
auras parle » yevini-yakna hham oueouven-soimi (ta sa- 
gesse, quand elle (il) aura fini de parler). On dirait aussi 
bien a la seconde personne: yevlni-yakna hham oueouven- 
vini (quand tu auras fini de parler). 

Nous tenons a faire remarqucr que l'expression «mascu- 
liniser les feminins» doit signifier pour etre vraie : « clever 
du genre non-noble au genre noble », car il ne s'agit pas de 
faire disparaitre la syllabe suffise a indice du sexe. 

On sait que le Quechua rapporte a une premiere catego- 
ric les hoinmes, les animaux, les plantes, les arbres, la 
mer, les fleuves, le ciel, les astres, & a une seconde les mi- 
neraux, les objets inanimes, & aussi celles des creatures- 
oii la vie se presente a un plus faible degre, comme les pe- 
tites betes, les petites plantes. En Hastri il n'en est pas de 
racme: on peut mettre au genre noble jusqu'aux papillons 
et aux mouches. La preuve en est tiree du texte «La Dio- 
nee»: Wig... nerbiryin, wig par-tyubgini «vous papillons, 
vous petites mouches »; ici le pronom est au genre noble. 

Bien que la Grammaire ne caracterise pas d'une facon 
fondameniale les noms de l'une et l'autre classe, elle fait 
cependant certaines differences. Ainsi les noms du genre 
noble exigent la premiere forme du pronom (wi, vi, vini, 
yesoun, &c), dans l'expression de la possession et dans la 
conjugaison; les noms du genre non-noble veulent la forme 
en a (wia, yeviuA, souna, &c.) , forme qui n'est pas en rea- 



DE LA LANftUE TAENSA. 313 

lite une forme feminine mais une forme non-noble. La 
preuve en est que le texte «LaGuerre» dit: Vovamrurag 
kn'ibettor-sowgi «les femmes qui suivent les guerriersi>. 
(Substantif au feminin, pronom-sujet au genre noble). — 
La forme «emphatique» yevina, yesouna, vina, souna, n'est 
cependant pas une forme ignoble; elle tient lc milieu entre 
(ye)vlni, (ye)souni et wia, soua; d'ou Ton peut inferer qu'il 
y a quatre degres de forme pronominale : 1°, villi, yevini 
(noble emphatique); 2°, vi, wi (noble simple).; 3°, vina, ye- 
vina (non-noble distinctif); 4°, wia (non-noble, ignoble); 
& de meme pour la 3 e personne, et pour i'une et l'autre au 
pluriel. 

En second lieu, dans la declinaison, le suflixe «augmenta- 
tif» ni ou oni qui est d'un usage frequent «ne se emploie 
qu'avec les noms masculins ou masculinises », c'est-a-dire 
qu'adjoint aux substantifs du genre non-noble, il exige la 
forme noble du pronom. Soit comme excmple cette phrase 
ou le pronom est a la seconde forme : « L'arbre est tombe a 
terre» ktouvi skatakamab-soua ; on dira en employant 
l'augmentatif: ktouvoni skatakamab-yesouni (l ere forme). 
Au contraire le pluriel gin, gini, qui correspond pour le 
sens a l'augmentatif singulier oni affecte sans les masculi- 
niser — je veux dire elever au genre noble — les noms de 
la seconde classe. Ex. : Vovdmruragini, vindgini (ou ividgi) 
— ssakno ! « femmes, reposez-vous ! » — Le locatif aral, le 
directif yol et autres suffixes de declinaisons (au moins rou, 
delatif, et ski, comitatif ) n'affectent non plus les noms du 
genre ignoble qu'en les anoblissant. 

La conjugaison simple qui ne distingue ni le nombre ni 
la personne , si ce n'est par le pronom , ne designe pas a 
plus forte raison le genre par des formes speciales comme 
fait 1' Algonquin pour l'anime et l'inanime. 11 y a neanmoins 
dans le Hastri une distinction dans l'emploi du verbe uni- 
personnel, c'est-a-dire, exprimant une action independante 
de la volonte; par exemple, on dit d'un homme qu'il est blanc 
de figure: hastrironi, mepyan idoukkar-souao msouni, «le 



314 C0NGRES DES AMERICANISTES. 

Guerrier ccla lui est blanc (a) la figure»; on dit d'ane feuille 
verte: twuatoyo-ayar cewo-soua, «feuillecette, verdure (est) 
elle»; ou twatoyo ayar soua-cewo «feuille cette, sa verdure, 
ou elle verdure ». La premiere tournure speciale au genre 
noble conjugue pleinement le verbe; les deux autres expres- 
sions, qui sont seules employees au genre non-noble (quoi 
qu'elles puissent 1'etre au genre noble) ne sont qu'une con- 
jugaison incomplete, une apposition. — De raeme on dit par 
analogie: «LesGenies sont bons» ikwar-e-nreisglu. «Les 
fruits sont beaux » itewegi parre. 

Le Hastri n'a pas de «particules allocutives» ou suffixes 
speciaux indiquant le sexe de l'auditeur, mais il supplee a 
ces formations par son pronom noble et non-noble. Exem- 
ple: «Viens, toi, homme!» vorte-vi! « Donne moi quelque 
chose, fern me! mhoni pva vina mo! — Les sens de ce pro- 
nom se modifie en outre d'idees accessoires par les suffixes 
(diminutifs, depreciatifs...) du substantia «Viens, 6 homrae 
respectable!)) vorte vlni (yevini). « Parle done miserable 
femme!» wowove wiayupi (wialuk!) «Puis-je te repondre, 
chez enfant? wek eouven-ho mviniloyo mwove? 

II y a une autre sorLo de pronom appelee la forme « ex- 
pletive ». Nous avions cru voir dans la triple forme de ce 
pronom veza, hand, tald, un masculin, un feminin & un 
neutre: veza (hoveza, wevesa, svesa; wevesaa; hovesagi &c, 
quant a moi, quant a toi, a lui, a elle, a nous, 6c c) etait, 
pensions-nous le masculin ou pronom du genre noble; — 
kand (hokand, skand, &c.) la forme du genre non-noble; — 
et stala, stalagi , une troisieme expression pour les choses. 
Mais il n'est pas difficile de reconnaitre l'inexactitude de 
cette distinction: «veza» s'emploie (comme oni, aral,&c.) 
avec les masculins & avec les feminins masculinises; mais 
dans ce second cas il prend l'a final de la meme maniere 
que le pronom ; un passage du «Gancionero» ne laisse pas 
de doute sur ce sujet (wevezaa crava nrab-o-wikta «pleure 
pauvre fleur») ; — «kand» implique une idee de mepris aux 
noms des deux genres auxquels il s'applique; — «tala» qui 



CUBA PRIM1TIVA. 315 

n'a guere que la forme de la 3 e personne sert simplement 
pour les choses, et encore faut-il qu'on ne personnifie pas 
la chose, comme c'est le cas dans le passage plus haut alle- 
gue. On pourrait done voir dans ces trois formes une dis- 
tinction se rapprochant de celle de l'anime et de l'inanime 
(anime: veza (noble), kand (non-noble); inanime: tala); mais 
on ne saurait accorder a «tala», pas plus qu'a «souao», une 
importance assez considerable pour constituer une troisic- 
me classe qui au «masculin» et au «feminin» opposerait le 
«neutre» — d'ailleurs «soua» s'emploie au lieu de «souao»; 
— nous nous en tenons a la division en deux classes ou 
genres: noble et non-noble; deux genres qu'il faut distin- 
guer des sexes masculin & feminin , de telle sorte que les 
substantifs affectes de la desinence feminine a peuvent re- 
cevoir les suffixes reserves au genre noble, ou en d'aulres 
termes que les noms du sexe feminin peuvent cXre du genre 
noble quoi qu'ils n'en soient pas ordinairement. 

J. Parisot. 



Cuba primitiva . 

El objeto de este libro es la conservation de las voces, los 
recnerdos y las antigiiedades de los indios tainos que po- 
blaron las grandes Antillas. El autor se ocupa de este asunto 
y estudio desde 1838, en cuyo ano, al recorrer la isla de 
Cuba, noto el gran mimero de palabras indias que se mez- 
claban en la lengua vulgar del pueblo. Greyo que debia 
comenzar su trabajo extractando en Estudios preliminares 
cuanto se habia escrito, a su alcance, sobre el origen de los 
indios y sus lenguas, y de las relaciones entre los dos mun- 
dos. Asi lo ha verificado en los XIV capitulos de la primera 
parte. 

Al iniciar sus trabajos tuvo que combatir un error se- 
guido entonces por todos; suponiau que era maya la lengua 



316 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

de Cuba, y sobre este pun to la opinion cambio despues y 
hasta para los antiguos sostenedores de la creencia. Gomo 
es de suponerse, no ha olvidado esa polemica ni los estu- 
dios propios y ajenos en Cuba. 

La base de los trabajos de los Americanistas sobre len- 
guas antillanas tiene que ser la relacion sobre las antigiie- 
dades delos indios hecha por Roman Pane, lego que acom- 
pano ;i Colon, que le mando escribir sus tradiciones. Le ha 
parecido al autor que esa relacion debia scr la primera de 
las secciones de la segunda parte de la obra , como venera- 
ble monumento de las antigiiedades de los tainos, que com- 
prende multitud de nombres que ticnen que figurar en el 
Diccionario 6 listas alfabeticas que se proponia escribir. Al 
efecto ha traducido de nuevo y coufrontado la. relacion con 
otras traducciones , pues el original se ha perdido ; de ellas 
y sus comentarios acepta 6 impugna, segun su juicio, lo 
que le parece en los lugares respectivos. 

La segunda parte contiene las secciones y apendices si- 
guientes: 

Section l. a Relacion de R. Pane: Antigiiedades de los 
indios. 

Section 2." Lista enciclopedica alfabetica de los nom- 
bres historicos, las tradiciones y el idioma de los indios 
tainos 6 paefficos. 

Section 3. a Palabras usuales en Cuba de origen indio; 
sus diversas acepciones en los departamentos; vegetales, 
rios, animales, pueblos y lugares. 

Section 4. a Apendices: 

A. Lista de palabras indfgenas de Cuba fC), de Jamai- 
ca (J), de los Lucayas (L), recogidos por M. Rafinesque de 
los cronistas y viajeros. Se rectifican errores. 

B. Algunas analogias de la lengua Tupy, del Brasil, 
con las de las Antillas mayores. 

C. Etimologias de varias palabras usuales en Cuba no 
espanolas , traidas de otras regiones americanas y de las 
Canarias. 



VOCABULARIOS RUNSIEN Y ESLEM. 317 

D. Discurso pronunciado en las fiestas de inauguration 
de la Academia Pretorial de la Habana en 1839, en que se 
usd de la lengua maya por creerse la de Cuba: se pone solo 
el original castellan o. 

Habana 14 de Julio de 1881. 

ANTOiNIO Bachiller. 



Vocabidario de los idiomas Runsien y Eslem for- 
madopor el P. Fr. Francisco G (tree's en sus ex- 
pediciones a California el ano 1774. 

CASTEI.LANO. RUNSIEN. ESLEM. 



Uno Enjald Pek. 

Dos Ultis U-lhaj. 

Tres Kappes Julep. 

Cuatro Ultitim Jamajuj. 

Cinco Hali-izu Pe majald. 

Seis Hali-shakem Pegualanai. 

Siete Kapkamai-shakem Jula-jualanai. 

Ocho JUltumai-shakem . Julep-jualanai. 

Nueve Pakke Jamajuj-jualanai. 

Diez Tan-chanjt, Tomoila. 

Once Petelenay. 

Doce Julaj-elenay. 

Trece Julep -elenay . 

Catorce Jamaj-elenay. 

Quince Mamak-elenay. 

Diez y seis Peshish. 

Veinte Peh-efejedes. 

Treinta Julep-tomoila. 

Hombre Muguyamk , Ejemotek. 

Mujer Latziyamamk. . . . Tanutek. 

Hijo Enshinsh Panna. 

Hija Kaana Tapannd. 

Mujer mia Kajaguan Nitsckta. 



318 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

CASTELLANO. RUNSIEN. ESLEM. 



Marido mio Kanrrin Nitscheke. 

Mfo Ka Nitschd. 

Tuyo Me Nimetahd. 

Dia, sol Ishmen Asatza. 

Rayo del sol, res- 

plandor Sushpii Ashi. 

Luna Orpetuei-lshmen.. Tomanis-ashi. 

Noche Orpetuei Tomanis. 

Estrellas Pajanas Atimulai. 

Grande Ishac Putuki. 

Chico Pishit Ojusk. 

Padre Appan A-hay. 

Madre Adn . A-zia. 

Suegro Paap Lashdn. 

Hermano Taan Mi-itz. 

Hermana Td. 

Hermano menor. Tanchens. 

Fuego Hello Ma-mamanes. 

Luz Shorto Jetza. 

Agua Ziy Azanax. 

Ballena Tim . Pushuc-Pashishis. 

Nutria Shustu Cchitfu. 

Lobo marino .... Tominsh Op-obus. 

Oso Arresh Coltdla. 

Liebre Cheish Samds. 

Conejo Werren Chish. 

Ardilla Hej Mexe. 

Leon Heksh Jekess. 

Perro Matchd Shootsh. 

Gato montes Horn Tollomas. 

Gielo Terras Imita. 

Arco Laguan Payunas. 

Flecha Teps Lottos. 

Pedernal Tijo Cumaltess. 

Morir Lakim Chuneipa. 

Muerto *.. Lakumsin Chuneipa. 

Matar Nim Hik-ke. 

Robar.... Attay Ju-md. 

Robado Meatiyan. 



VOCABULARIOS RUNSIEN Y ESLEM. 319 

CASTELLANO. RUNSIEN. ESLEM. 



Fornicar Yappe Teimashd. 

Prenada Paish Sallamasek. 

Parir Izin Aozapd. 

Aiio (dudoso como 

lo determinan). Shiin. 

Piel Chittul Ze-kesh. 

Amigo Kank Mish-fe. 

Comer Amjai Ampd. 

Beber Hukesh Etze. 

Yerba Hun Amitchanas. 

Flor Tiush Hy-i. 

Raiz Hekto Tpi-mi. 

Monte Hutcha Pol-lomo. 

Llano Turk Ayolaj. 

Nieve Yokop Matzeijo. 

Salmon Urrak Killinay. 

Sardina Tupur Tupin. 

Pescar Urk Takaldama. 

Gazar Punni Takampa. 

Escribir Enn Chempa (pintar), 

Cipres Zummir Zummir. 

Pino ( no tienen 

nombres gene- 

ricos de arbo- 

les,pescados,&). Ix Ix-ay. 

Enfermo Tin Matochis. 

Madera Moyor 1-i. 

Cabello Hutt Hakkd. 

Cara Rukka Aud. 

Gabeza Chojon Hatarex. 

Ojos Xin Sixpd . 

Narices Huis Hoske. 

Boca Haye Sshi. 

Lengua Lasj Villel. 

Dientes Zit Ahui. 

Orejas Tuxus Tuxus. 

Cuello Katkd Wowel. 

Pecho Tukd Shejosaj. 

Brazos Izu.... Jushu. 

2 1 



320 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

CASTELLANO. RUNSIEN. ESLEM. 



Manos Tursi Tu-chullis. 

Corazon Rutzushim . .... Tikas. 

Barriga Pittin Ityanes. 

Pellejo Turrum Zek-jass. 

Tripas Redcu Abjazcu. 

Micmbro viril . . . Pillin Ka-we. 

Testiculos Shokosk. 

Muslos Pay an Wek-hee. 

Piernas Corro Pi-ydss. 

Pies Talt Nenepassuj. 

Unas Vatcharim Olloja. 

Hueso Chatclne Hiyd. 

Sombrero Chepels. 

Canasto line, Apif-makus. 

Canoa Canon. 

Piedra lrrex lllex. 



Es muy notable, dice el P. Garces, que en naciones ve- 
cinas y sin determinados limites haya una diferencia tan 
grande en idiomas; de lo que puede inferirse la diferencia 
an el origen del establecimiento en estas tierras. 

La Mision de San Carlos, quecomprende en conjunto los 
indios de los idiomas Eslem y Runsien, da mucho que hacer 
a. los Padres misioneros por la dificultad de instruirse en 
las dos lenguas, y mucho mas por la reciproca ojeriza y 
antagonismo de las dos naciones, que tienen costumbres 
distintas; sin embargo, se les explica la doctrina del mejor 
modo que se ha podido, y rezan en castellano el Padre 
nuestro, el Ave-Maria, el Credo y la Salve , y con facilidad 
y en poco tiempo lo hablan para dejarse entender. Vease el 
principio de la explicacion de la doctrina: 



VOCAHL'LAFlIOS RUNSIEN Y ESLEM. 



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TOMO II. 



21 



322 congiies des americanistes. 

M. Bamps: Un de mes savants compatriotes dont J;i 
collaboration fait honneur an Congres, Mgr. le chanoine- 
de Harley, professeur a rUniversite de Louvain , avail 
Finteution d'envoyer une memoire a notre reunion. J'ai 
reeu do lui une lettre par laquelle il m'informe que son 
etat de sante ne lui a pas pcrmis d'achever son travail. Le 
savant professeur tiendra ce travail en reserve et l'enverra 
au Congies si non dans la presente session dans la session 
prochaiue. C'est la uue promesse que Tassemblee rccevra,. 
j'en suis sur, avcc faveur et qu'a ce litre j'ai crude voir lui 
commuuiquer. (Muy bien.J 

El Sr. Pacheco Zegarra: Ruego al Sr. Duque de Ve- 
ragua que se sirva recobrar la Presideucia, con cuya cesion 
me ha honrado, y que me conceda la palabra con objeto de 
leer una memoria. 

El Sr. Duque de Veragua volvio a ocupar el si- 
llun presidencial, concediendo la palabra solicitada 
al Sr. Pacheco Zegarra, que diu lectura al trabajo 
siguiente, muy aplaudido. 

Museo Mace do. 
ceramica americana. 

Senores: 

•Necesito tanto mas vuestra benevolcncia cuanto la mate- 
ria de que voy a tratar es ajena a los estudios que sobre 
America he hecho, si tales pueden llamarse las investiga- 
ciones arqueologo-filologicas a que como simple aficionado 
me he dedicado , impulsado mas bien por una irresistible 
inclinacion a las antiguallas que por la aspiracion, que ha- 
bria sido inmoderada en verdad, a que esas investigaciones 
pudieran un dia ahadir algo importante a la verdadera cien- 



CERAMICA AMERICANA. 32U 

cia amcricana. Sin conocer, pues, el arte del alfarero, ni 
como artifice ni como arqueologo, voy a hnblaros de cera- 
mica. Veome precisado a ello por el cumplimiento de un 
deber, sin lo cual me habria ahorrado ciertamente el tra- 
])ajo de emprcnder una tarea superior a mis fuerzas , y el 
sentimiento de abusar tal vez de vuestra atencion. 

El doctor D. Jose Mariano Macedo, uno de los medicos 
mas aventajadamente reputados de Lima, y persona respc- 
table ademas, tanto en el terreno de la vida ordinaria como 
en el dela ciencia, hace como veinticinco anos que ha dcdi- 
cado su bien conocida laboriosidad al estudio de las anti- 
giiedades peruanas; las ha buscado, agrupado y clasificado 
con ese carino casi monomaniatico de los que a tal clasc de 
estudios se consagran, y con la suficiencia y discretion del 
verdadero arqueologo. Asi ha logrado formar un mnseo 
particular, que no por serlo deja de contener importantes 
colecciones, acaso las mas importantes que en punto a an- 
tigiiedades se han formado en el Peru , no solo por el nii- 
mero sino por la calidad de los objetos. 

El Museo Macedo, como ordinariamente se le ha Uamado, 
posee, entre otras cosas: 

Un quipu perfectamente conservado, el mejor conservado 
de cuantos hasta el presente se conocian. 

Cinco momias, once cabezas, cuatro brazos momificados 
y varios craneos , cuyo estudio servira indudablemente de 
base a la craneologia peruana. 

La coleccion de tejidos, que consta de cerca de cuarenta 
objetos, algunosdelos cuales est.in reproducidos en la obra 
de Wienner Le Perou et la Bolivie, con el caracter, segun 
este autor, de lienzos epicedicos 6 especie de epitafios, en 
que se envolvia a los cadaveres para enterrarlos, y que con- 
tenian la biografia del difunto. 

La coleccion de orfebreria: ajorcas, pendientes, brazalo- 
tes, imagenes y otros objetos, los mas de los cuales estan 
hechos de laminaciones tan tenues de oro que admiran , y 
otros muchos de plata, cobre y nacar. 
2 1 • 



'.)!'{ CUNGIIESO DK AMERICANISTAS. 

La coleccion dc objetos de madera, piedra y cobrc, cuyo 
niimero pasa dc ciento sesenta objetos. 

La coleccion de vcstidos, armas, uni formes, insignias y 
dcmas cosas del uso ordinario dc los monarcas, guerreros, 
magistrados y matronas del tiempo de los Incas. 

Pcro lo mas completo 6 importante, y lo quo mayor campo 
ofrece, segiin mi pobre opinion, al estudio arqueologico, es 
?u coleccion ccnlmica, la misma que tambien sirvio de base 
;i Wienncr, en el libro citado, para la repioduccion de al- 
gunos huacos, pero dograciadamento acompaiiados de ob- 
servaciones que estcin muy lejos de ballarse a la altura dc 
tan importante materia. El mismo doctor Macedo, en cl 
oatalogo que de su museo publico en Paris en 1881 , haee 
no tar muc.has inexactitudes y errores que ha comctido el 
autor citado respecto a los huacos, cuya fotografia le permi- 
tio mandar sacar en Lima. 

Aboi'a bien, senores: llegado apenas el Sr. Macedo ;i Pa- 
ris, y i>or molivos ineludibles privado del honor de concu- 
rrir a este Gongreso, snpo que me dirigia a Madrid, y me 
rogo, como viejo amigo mio y compatriota, presentara ;i 
esta asamblea siqiiiera una de sus coleccioncs, la (jue el 
tambien considera como la mas completa intercsante: la 
coleccion de ceramica. Con esle objeto solo pude piocurar- 
me las fotograffas, boy exhibidas en vuestra exposicion, dc 
los huacos mas notables; y abora me cabe la honra de tra- 
lar, con vucstro permiso, de una materia tan arida para mi. 
Como cs natural que haya en csta ilustrada congregacion 
mucbas personas que se encucntren enteramente ajenas a 
mi asunto, forzoso me es dar una nocion sucinta de la in- 
lluencia historica y arqueologica de la ceramica en general, 
para que asi ocupe el lugar a que esta Uamada la particu- 
lar do la America precolombiana, y muy especialmente la 
del Pen! antiguo. 

Es la ceramica esc arte que ensena a formar y a modelar 
las pastas de arcilla 6 greda, ablandandolas con el agua y 
oiulureciendolas por medio del i'nego para destiuarlas en 



CERAMICA AMERICANA. 325 

forma de vasos (3 de objetos de analoga naturaleza a los me- 
nesteres de la vida. Si consideramos que la uecesidad ile 
beber ha side tal vez la primera que experimenlo el bombiu 
y la mas facil de satisfaccr, es indudable que los vasos de 
barro, por bastos que aparozcan en su origen, ftieron los 
primeros artefactos que de su mauo salieron, y que, como 
dice Platon, el arte ceramica hubo de ser una de las prime- 
ras que se cultivaron en el mundo. 

Audaudo el tiempo las pastas se iban purificando y reli- 
naudo hasta el punto de que puede decirse que caiubiaron 
de naturaleza; las formas fuerou ganando estilo, severidad 
y elcgancia, segiin la indole especial de los pueblos; el arte 
de la ornamentacion, ayudado de la galvanoplastica, del 
dibujo, de la pintura y de la escultura misma, que comenzo 
a dar a los vasos formas esencialmeiite artisticas, contribuyo 
a t]ue la ceramica llegara al mayor grado de adelauto; y el 
peusamieuto se abisina al considerar el inmenso camiuo 
recorrido desde las hidroceramias, 6 sean los barros ordina- 
rios exclusivameute destiuados a la conservation del agua 
fresca, pues su porosidad tieue la virtud de bajar la tempe- 
ratura, hasta la fabrication de las magnificas porcelanas de 
que boy se enorgullecen tantos pueblos cultos de la tierr.i. 
Eso es, seuores, porqueese camiuo uo es olroque el que la 
bumanidad ha tenido que recorrer en las varias fases de su 
peregrination sobre la tierra. Ese arte, humilde eu su ori- 
gen , acompana al hombre desde la infancia de las socieda- 
des, y sigue con el los adelanlos paulatinos de la civiliza- 
tion, representando de una manera intima, antique incons- 
ciente, el estado de cultura de cada pueblo eu tal 6 cual 
epoca de su historia; y esta representation ha sido tanto 
mas real cuanto la ornamentacion, con los recursos de que 
acabo de hablar, ha hecho de cierto rnodo palpable, por me- 
dio del colorido, de los bajo-relieves , de las figuras esculto- 
reas, ya usadas como adornos, ya en la forma misma de los 
vasos, y hasta por medio de los jaspes y dorados, lo que ci- 
vilization y cultura se llama. Y aqui entra precisamente en 



,'>2G CONGRESO DE AMER ICANISTAS. 

cl pleno dominio de la arqueologia. Dejese al simple alfa- 
rcro el estudio de las diversas clases de arcilla para su cla- 
sificacion: de los varios melodos que ha de cmplear en la 
fabrication, y la consiguiente division de los objetos que 
fabrica en barros cocidos, cacharros vidriados , lozas y por- 
celanas; el arqueologo ceramista no debe aceptar mas clasi- 
ficacion ni division que la que establece la ciencia, la histo- 
ria, las creencias y hasta la indole del pueblo cuya ceramica 
estudia. ^.Gorno no reconocer, por ejemplo, en la ceramica 
de los chinos , cuya perfection en punto a fabrication no 
tuvo rival en la antigiiedad, ni la tuvo hasta hace muy poco 
en los tiempos modernos, el cspiritu apocado de una civili- 
zacidn casi yerta, cuyas transiciones durante cuatro mil 
anos no se sienten, siendo tan lento su progreso que apenas 
puede apreciarse con el transcurso de las generaciones ? Lo 
que si se puede apreciar es la habilidad para las artes ma- 
nuales y de imitation , y la riqueza del colorido en los ma- 
lices. Y bajo el punto historico, ,; quien podia negar el co- 
mercio del celeste imperio con el Egipto antiguo, mientras 
mal avisados anticuarios aiirmaban que en las sepulturas 
egipcias se enconlraron vasos chinos que tal'vez gozabau 
en los remotos tiempos de los Radameses y Faraones del 
mismo aprecio que en la Europa mode una. Asi una cuestion 
historica de gran trascendcncia ha dependido del descubri- 
miento de la verdadera procidentia de objetos ceramicos. 
^Gdmo negar, en epocas mas recientes, al examinar la ce- 
ramica de los arabes, la indole de ese pueblo meridional, 
cuya alma ardiente, corno su sol, parcce reilejarse en la bri- 
llantez de la ornamentation, en la riqueza del colorido y en 
el barniz estahifero que, desde los ladrillos esmaltados hasta 
los celebres vasos de la Alhambra, anuncian un pueblo dia- 
metralmente opuesto al de Tung-Tchien y Confucio? 

He aqui por quo el estudio de la ceramica, bajo el punto 
de vista historico, ha merecido en todos tiempos la predi- 
lection de los alicionados a las investigacioncs arqueologi- 
ras, y ya son conocidas y apreciadas las muestras que en 



CERAMICA AMERICANA. 327 

•esta materia nos han dejado los romanos, y especialmentc 
los ctruscos, los fenicios, los lacedemonios y los persas, los 
celtas, galos, bretones y otros pueblos mas 6 menos remo- 
tos de la antigiiedad. ;Cuantas veces dos 6 tres cacharros 
cncontrados en una excavation babraii decidido no solo de 
la civilization , sino hasta de la existencia de alguna pobla- 
cion ya sumergida en el oceano del no ser, y que sin tales 
reliquias babn'a quedado completamente ignorada! 

Es, sin embargo, en el pueblo padre de la belleza artis- 
tica, en la Grecia antigua, en donde llega tambien el arte 
ceramica a la misma altura que las otras, y en donde se 
levantan estatuas en bonor de alfareros celebres, cuyos 
nombres conservan cuidadosamente los escritores contem- 
poraneos; asi, Kerestrato, Korxbo , de Atenas , considorado 
como el inventor de la alfareria, Dibutado, de Sicyon, Talo 
y Tericles, de Gorinlio, figuran en los escritos de Pbrinico, 
•de Teofrasto y de otros autores de aquella epoca. La cera- 
mica, bajo el punto de vista artistico, puede considerarsc 
como la bermana mayor de la escultura, pues que la mode- 
lacion de los vasos en las epocas menos adelantadas del 
arte debio de-dar paso a la de los yesos , segiin los cuales 
debian esculpirse las estatuas. La imaginacion mas vigo- 
rosa sc fatigaria al querer seguir las innumerables transfor- 
maciones morales y ffsicas que se babrian operado en el 
hombre mientras que el mismo barro empleado primitiva- 
mcnte por el para la fabrication de toscos vasos, y basta de 
lejas y ladrillos, haya llegado al traves de los siglos y en 
las manos del genio a servir de modelo para los marmolcs 
vivientes de los Fidias y Praxiteles griegos y de los Buona- 
rotis y Canovas de nuestra era. 

Pasando abora a la ceramica americana, facil es conside- 
rar que si la sabia Europa esta aun may lejos de baber di- 
cbo la ultima palabra en materia tan compleja, los estudios 
americanos relativos a ella puede asegurarse que se encuen- 
tran en plena infancia; pero siendo el campo de observacio- 
nes vastisimo, es indudable que la ciencia mucho tendra 



328 CONGRESO DE AMERIGAMSTAS . 

que explorar en lo venidero. Ea la America septentrional 
muchas excavaciones se han hecho ya en diversas epocas y 
localidades ; y aunqne por todas partes se han encontrado 
cacharros antiguos, los mas muestran claramente que el 
arte eslaba en sumo atraso; no obstante, no merecen echar- 
se al desprecio algunos encontrados por lo general en las 
tumbas, en el territorio ocupado por los antiguos iroqueses, 
hoy llamado Mingo, en el Ohio, en Luisiana, en Virginia, 
en Tenesseo y en cl condado de Knox. Pero asi como en la 
del Sur, el Peru, en la America del Norte Mexico, es el pais 
que nos ofrece lo mas importante a nuestra observation ; y 
lo que desde luegc es muy digno de notarse es que tambien 
en las regiones septentrionales parecen hormignear las na- 
cionalidades como en las meridionales, y que las antigiie- 
dades mexicanas, por ejemplo , ningun punto de contacto 
tienen con las de otros pueblos casi circunvecinos, los cuales 
por su parte tampoco lo tienen entre si, al extremo de que 
toda investigation concluye con la conviction de que en 
territorios relativamente reducidos se encuentran naciones 
completamente extranjeras; y si alguuas semejanzas se des- 
eubren entre ellas, parecen mas bien el resultado de Li ca- 
sualidad; asi, es digno de que mencionemos aqui los inmen- 
sos vasos iroqueses que Servian de incubadoras, tan seme- 
jantes por sus grandes proporciones a los vasos que entre 
los brasileros Servian de tumbas , muchos de los cuales se 
han encontrado con dos momias en el vientre. 

Lo que acabamos dc decir se puede repetir con respecto a 
los territorios ocupados hoy dia por las republicas del Pla- 
ta, Chile y el Paraguay; de Colombia, el Ecuador y Vene- 
zuela; del Peru y de Bolivia; los araucanos , los guaranis, 
los collas, los qucchuas, los chimus, los chipchas , los gua- 
jiros, los moxas, los iquiches, los paes y otros, son en los 
restos de ceramica que hasta aqui conocemos tan heteroge- 
neos como lo son en lengua, tradiciones, creencias, costum- 
bres e indole: nacionalidades a cual mas rara, a cual mas 
dit'erente, esos pueblos ya parecen delineados, por lo menos 



CONGRESO INTERNACIONAL OE AM ERICAN ISTAS DE MADRID 




i) iiipn del M iiS(M» M .iced 



CERAMICA AMERICANA. 3"2!> 

bajo el aspecto de su heterogeneidad para la ciencia ame- 
ricana. 

Pareceme este el lugar de hacer una observacidn que crco 
importante: la analogia entre Mexico y el Peru para los es- 
tudios cerdmicos. Los aztecas en el Norte y los incas en el 
Sur, por lo que de su ceramica conocetnos, muy atrasados 
se encontraban relativamente a otros pueblos que parecen 
haber ocupado rospectivamente los mismos territorios en 
siglos mas remotos. Si las ruinas de Mitla y de Palenque, 
en Mexico, no nos dieran testimonio de un gran imperio, 
tal vez mas poderoso y adelantado que el de los aztecas , y 
mucho mas antiguo, bastarian los vasos sacados de las tum- 
bas excavadas en esas localidades para convencernos de esa 
verdad. Lo propio pasa en el Peru: hay monumeutos gran- 
diosos que difieren esencialmente de los del imperio de los 
incas, y que anuncian la morada de pueblos de gran cul- 
tura y poderio; y lo mismo se puede deducir del estudio de 
los huacos, por mas que, como ya lo he dicho, se halle en 
la infancia. El pueblo mas adelantado en el ramo que nos 
ocupa parece ser el que dominaba el Gran Ghimu, y su ce- 
ramica, hasta" el presente, es lo mas importante que se co- 
noce en la arqueologfa americana, y por ella el Peru pre- 
colombiano puede rivalizar ventajosamente con los pueblos 
mas adelantados de la antigiiedad ; y si bien por su aspecto 
artistico es bastante inferior a los pueblos helenicos, no 
sucede lo mismo en cuanto a su importancia historica, pues 
parece que no habia cosa, ni aun idea, por metafisica que 
pareciera, que los antiguos peruanos no representaran en 
su ceramica; y en la coleccion de Macedo pueden verse los 
reinos animal y vegetal, reproducidos con tal perfeccion, 
que hay que convenir en que el arte en si mismo estaba 
sumamente adelantado. Igual propiedad se encuentra en la 
reproduction de tipos de caras, alegorfas, divinidades mi- 
tologicas , genios que representan el mar, la tierra y otros 
elementos, Priapos, Dianas, Sirenas , cabezas de Medusa, 
Prometeos y otras ficciones mitoldgicas, d. las cuales no po- 



o3U C0NGRES0 L)E AMERICANISTAS. 

demos bautizar con otros nombres, puesto que se presentan 
con el mismo caracter que las del paganismo , y que ten- 
dran que ser objcto de gran ties esludios. Tambien se en- 
cuentran representados hasta castigos legales y sintomas 
de cnfermedades en cabezas y cuerpos perfectamente mode- 
lados; y si la obscenidad r.o siempre prueba el atraso de 
los pueblos, tampoco carcce de tales dijes la coleeeion de 
Macedo. 

He aqui, seriores, lo que ofrezco a los arqucologos que en 
csla asamblea se dedican a los esludios tic la ceramica arae- 
ricana. 

El Secrctario general Sr. Fern&ndez-Duro: A fin de 
que en las Actas del Congreso quede inemoria de los do- 
cuments traidos del Arcbivo de Indias a la Exposition, se 
han sacado las copias y facsimile que presento a la Mesa. 

Acta de posesion y carta de la nuera tierra de Santa 
Cruz (cxtremo meridional de California) , des- 
cubierta por Hernan Cortes el dia 3 de Mayo 
dc 1535. — Sacadas del proceso que sobre la dicha 
tierra le promorieron KuTio de Guzman, Pedro 
de Alvarado y otros. 

«En tress dias del mes de mayo ano del senor de mill e 
quinientos c treinta e cinco auos en estc dicho dia podia ser 
aora de medio dia poco mas o menos el muy ilustrc senor 
don hcrnando cortes marques del valle de gnaxaca capitan 
general de la nueva espana e mar del stir por su magestad 
etc llego en un puei'lo e baya de una tierra nuevamente 
descubierta en la dicba mar del sur con nabio e armada del 
dicbo senor marques al qual dicho puerto su senoria llego 
con nabios e armada e llegado sal to en tierra con gente e 
caballos e estando en ella en la playa de la mar en presen- 
cia de my martin de Castro escrivano de sus magestades e 



DESCUBRIMIENTO DF. CALIFORNIA. 331 

escrivano de la governacion del dicho senor marques e de 
los tesligos de yuso escriplos luego el dicho seiior marques 
Razono de palabra e dixo que El en nonhre de su mages- 
tad e por vir'tud de su Real provysion y en cumplimiento 
de lo capitulado con su magestad sobre el descubrimiento 
en la dicha mar del sur abia descubierto con su nabio e ar- 
mada la dicha tierra e para la conquistar e poblar e prose- 
guir el dicho descubrimiento sa seiioria ha venydo con ar- 
mada e gente / por tan to que El en nonhre de su magestad 
quiere tomar posesion de la dicha tierra e de todas las de- 
mas que desde alii prosiguen e se hallare e descubrieren 
por tanto que pidia e pidio e mando a my el dicho escrivano 
que de lo que dicho ha e adelante pasare le de testimonio.= 
E luego el dicho senor marques tomando la dicha posesion 
•en nonbre de su magestad e por virtud de las dichas pro- 
visiones e capilulacioncs dyxo que El toma e aprehende en 
nonbre de su magestad la tenencia e posesyon de la dicha 
tierra nuevamente descubierta donde estamos e de todas las 
demas que desde ella se comunican e caen en aquellas co- 
marcas e demarcaciones para desde esta como principio 
proseguir los descubrimientos conquistas e poblaciones de- 
ltas en nonbre de su magestad y en serial e abto de la dicha 
posesyon el dicho senor marques puso por nonbre al dicho 
puerto e baya el puerto e baya de santa cruz e se anduvo 
paseando por la dicha tierra de una parte a otra e cchando 
arena de una parte a otra e con su espada dio en ciertos 
arboles que ally estaban e mando a la gente que ally estaba 
le tubiesen por governador de su magestad de aquellas di- 
chas tierras e hizo otros abtos de posesyon e ansi estando 
su senoria dixo que El en nonbre de su magestad e por vir- 
tud de las dichas probisyones e capitulaciones se tenia e 
tubo por apoderado y eutregado en la thenencia e posycyon 
desta dicha tierra en que estamos con todus las demas a ella 
cercanas e comarcanas e que en proseguimiento del dicho 
descubrimiento descubriere e hallare con protestacion de 
proseguir la conquista e poblacion dellas / todo lo qual paso 



332 CONGRESO DE americanistas. 

paciflcamente syn contradicion de persona alguna que endc 
estuviese ny paresciese e el dicho senor marques lo pidio 
por testimonio e yo el dicho escrivano le dy lo susodieho 
segund que ante mi paso que es fecho en el dicho dia e mes 
e ano susodichos / testigos que fueron presentes a lo que 
dicho es el doctor Valdibieso alcalde mayor e Juan de Taso 
e alonso de navarrete e fernan Darias de Saavedra e bernar- 
dino del Castillo e francisco de Ulloa e otros muchos del 
dicho exercito e armada ==E yo martin de castro escrivano 
de su magestad y de la dicha Governacion y exercito pre- 
sente fuy a lo susodieho e lo fize escrevir e fiz aqui mio 
signo a tal» = Hay un signo — « En testimonio de verdad= 
Martin de Castro escrivano de su magestad » = Flay dos ni- 
bricas. 

»Es copia literal del documento original a que se refiere 
existente en este Archivo General de Indias, bajo la rotula- 
cion de : « Patronato = Simancas= Descubrimientos — Nue- 
va Espaua = Descubri mientos , descripciones y poblaciones- 
de este Reino — Anos mil quinientos veintisiete a mil seis- 
cientos treinta y oclw. = P. el Archivero Jefe , Jimenez 
Placer. 



Carta del Marques del Valle, D. Hernando Cortes.. 

A Cristobal dc Onale, en la ciudad de Composlda [Niieva Galicia]: 

« Noble senor = Con la pricsa que tuve en mi partida no 
»os escrevi desdel puerto de Spiritu Santo y agora no se 
»ofrece mas de haceros saber como lleguo a este puerto y 
»bahia de Santa Cruz dia de Santa Cruz de Mayo por cuyo 
>respeto se le puso este nombre. Reconosci la tierra 1." de 
•Mayo dia de los dos Apostoles; y porque en la parte que 
»reconoscimos era en las mas altas sierras desta tierra, se 
»le puso nombre Sierras de San Felipe. En este mismo dia 
»descubrimos una isla que esta cerca desta tierra, y se llamo 



PHOPOSICION DE IUBLIOTECA. 333 

»isla de Santiago. Y luego vimos otras dos, que la una so 
»llama isla de San Miguel, y la otra de San Gristoval. Tarde 
»cn el viaje 16 dias a causa de las muchas cahnas y tiempos 
»contrarios quo tuvc. Faltaronme de toda la compania seis 
»caballos entre los que fue el uno el Hoverico que no lo hive 
»por poca perdida. Todos los demas caballos y toda la gente 
»llegaron muy buenos.» Dice que no puede aun decir de la 
manera y disposicion de la tierra, sino que ban visto mu- 
cba gente y algunos con cantidad de perlas, prueba de que 
hay pesquen'a dellas. Que en Irani tierra adentro en partien- 
dose estos dos navios. Encargale dar sus encomiendas al 
gobernador y al protector, y que envie unas cartas que le 
dirige al licenciado Altamirano, sli primo del marques. 
«Desle puerto y bahia de Santa Cruz 14 de Mayo de 1535. 
— A lo que, Senor, mandaredes = El Marques. » 

(Extracto de letra de D. Juan Baustista Murioz ; tomo 80 
de su coleccion, folio 137. — Academia de la Historia.) 

El Sr. Gutierrez (D. Carlos) : Antes de que se disuelva 
el Congrcso, me atrevo a apoyar una proposition que creo 
ha de reporlar beneficio a las reuniones sucesivas, y es la 
de formar un arcbivo y biblioteca en que se reunan las 
obras de consulta. Por mi parte estoy dispuesto a contri- 
buir a la realization , entregando la mayor parte de los 
libros que hasta ahora se han escrito sobre la arqucologia 
de mi amada patria centro-americana y algunos otros refe- 
rentes al Peril, Bolivia y los Estados-Unidos. Espero que 
el Congreso me honrara aceptandolos, como debil testimo- 
nio del vivfsimo interes que tomo en sus trabajos, a los 
cuales he dedicado muchos anos de mi vida. 

M. Bamps : Je desire presenter une motion d"ordre. 

Si j'ai bien compris, un de nos honorables collegues nous 

a propose de constitucr des archives du Congres des Ame- 

ricanistes. Cette proposition, que je suis loin de combattre 

en elle-meme, est en contradiction avec nos statuls , qui 

disent que lous les livres ct obicts dont-il est fait hommage 
2 2 



334 CONGRES DliS AMERICANISTES. 

an Congivs, ainsi que les memoires presentes aux seances 
sont acquis a la ville on s'est tenue la session. Ainsi, tou- 
tes les pieces qui scront offcrtes au Congres durant la ses- 
sion de Madrid, deviendront la propriete de la ville de Ma- 
drid. Si le Congres prend en consideration la proposition 
a laquelle j'ai fait allusion, il faut que les statuts soient 
revises; le Congres en a ccrtainement le pouvoir, mais je 
me permettrai de faire remarquer qu 'il est toujours dange- 
reux de reviser des reglements, surtout lorsqu'il s'agit d'une 
n'uvre aussi jeune que l'americaniste. Je prierai instam- 
nient l'honorablc assembloe de ne pas distraire les archives 
du Congres de la destination naturelle qui leur est indi- 
quee par les statuts. 

M. le Prince Gortchakow: Je suis heureux que le 
Congres ne se separe pas sans avoir touche le point que 
riionorable M. Bamps vient de discuter; je suis d'autant 
plus satisfait des explications que vient de nous donner no- 
Ire honorable colK'gue beige que s'est moi-mrme qui avais 
fait la proposition en question et qui aurais ainsi, sans le 
vouloir, transgresse le reglement. Seulement, je me per- 
ineural de faire remarquer que je n'avais pas fait une pro- 
position formelle, mais que j'avais prie seulement le Gon- 
grrs de reflechir sur une idee que j'avais emise. Pour le 
cas oil des personnes plus compefentes que moi auraient 
trouve utile de donner suite a cette idee, on aurait pu aviser 
pendant notre sejour a Madrid. En ceci, je ne fais que sui- 
vre l'article 18 du reglement. 

El Presidcnte Sr. Duque de Veragua: Gomo el Con- 
greso ha oido del Sr. Bamps, la proposicion se opone real- 
mente a las prescripciones del reglamento , y no me parece 
que debamos pensar en modificarlas en este ni en ningiin 
otro concepto. ^. Lo acuerda asi el Gongreso? — (Si, si, afir- 
macion general.) — En ese caso, con sentimiento no se ad- 
mite la mocion, reconociendo los honrosos moviles que la 
ban inspirado, y esto no obsta para que el Congreso eslime 
y agradezca inlinito el generoso ofrecimiento del Sr. Gu- 



VOTO dl; GRACIAS. -U-") 

tierrez. Con arreglo al reglamento mismo, las obras que la 
Mesa del Congrcso reeiba scran depositadas en la biblio- 
teca dc la Real Academia dc la Historia, en cuya casa esla- 
mos reunidos, y este destino lendran las que el Sr. Gutie- 
rrez quiera poner a disposicion de los que cultivan nuestros 
estudios. (Muy bien, muy Men.) 

Ahora, no habiendo otros asuntos de que tratar, es lle- 
gado el penoso momento de declarar terminadas las tareas 
de la cuarta reunion. 

El Sr. Montes (D. Andres Jesus) : Antes he de permi- 
tirmc dirigir una siiplica a la asamblea. Ha fallecido en 
Caracas el Sr. D. Cecillo Acosta, delegado del Congrcso, y 
esta triste noticia requiere constancia en las Actas. 

El Sr. Duque de Veragua: Si es siernpre sensible la 
perdidade cualquiera de los que forman esta asociacion in- 
ternational trabajadora, el fallecimiento del Sr. Acosta, tan 
laborioso y distinguido por las prendas pcrsonales y gran 
saber que atesoraba, lo es doblemente. El Congreso recibe, 
por tanto, con profundo sentimiento la noticia, deseando 
llegue al conocimiento de su familia la parte que toma en 
su legitima afliccion. (Muy bien, asentimiento undnime.) 

El Sr. Varela (D. Hector) : Pido la palabra. 

El Sr. Presidente: £En que concepto? 

El Sr. Varela: En el de que esten terminados los asun- 
tos del Congreso. Voy a rogar a los que hemos venido do 
fuera, a los extranjeros, aim cuando, francamente, me duele 
emplear esta palabra, porque creo que hoy no lo son, y que 
los pactos internacionales, la geografia, las convenciones, 
si han establecido hasta ahora distintas fronteras, el soplo 
de la fraternidad las va borrando; y donde quiera que los 
hombres de corazon se encuentren , son hermanos en Dios, 
en la libertad y en la democracia. Llamarelos huespedes, y 
a estos les pediria que me acompariasen a ofreccr un voto 
ardiente de gratitud al Presidente de esta asamblea , ;i los 
senores que componen la Mesa, y especialmente al ilustre 
Secretario Sr. Fernandez-Duro. 



').'}() CONGRESO DE AMEIUCANISTAS. 

Serioros, hemos sido recibidos no solamente como socios 
que venimos a tomar parle en un Congreso cientifico, sino 
como amigos y como hermanos, y el recuerdo de esta hos- 
pitalidad sera grato para todos fuera de aqui'; pero debemos 
piiblicamente manifestar esta gratitud a los senores que 
nos ban hospedado asf. 

Crco deber hacer otra motion que me parece , no ya de 
galanteri'a, sino de cstricta justicia. 

;.Quien preside los destinos de este pais? El rev Alfouso. 
;.Qui6n es el protector del Congreso de Americanistas, se- 
giin veo? El rcy Alfonso. ^Quien ha tenido la defereucia de 
recibirnos galantcmente tambien en todas partes? El rcy 
Alfonso. Propongo, pues, senores , que se nombre una co- 
mision del Congreso qu , vaya personalmente a Palacio a 
agradeccr al Rcy de Espana la defereucia con que ha reci- 
])ido a los miembros del Congreso. (Entusiastas y undni- 
mes aplansos.) 

El Sr. Fita: Hablo, no como individuo de la Academia 
<le la Historia, sino como socio americanista, y creo expre- 
sar el sentimiento que esta en el animo de todos haciendo 
lambien publico el agradecimiento que todos tenemos a esta 
regia corporation por la galanteria que ha tenido en conce- 
dernos este local , ella la representante de los antiguos his- 
toriadores de Iudias. 

Creo que el Congreso acogera con favor este sentimiento 
personal, que cs el de un socio, aunque el menor y el infimo 
de todos vosotros. (Muy bien, muy bien. Aplansos.) 

El Sr. Presidente: Con respecto al voto de gracias pro- 
puesto por el Sr. Varela, debo decir, por lo que a mi afecta, 
ya que iumerccidamente ocupo este puesto, que la Mesa ha 
hecho bien poco para que este pensamiento haya podido 
realizarse. Unicamente hago yo especial mencion , como la 
liacc el Sr. Varela, do nuestro Secretario, cuyo celo, cuya 
evidencia, ademas de una ilustracion reconocida , sc .ha 
puesto en cstos debates bien patente. Por consiguienle, 
aunque yo declino la honrn del voto de gracias en cuanto a 



VOTO DE GIUCIAS. 337 

mi se refiere, la acepto toda entera para el Sr. Fernandez- 
Duro. 
El Sr. FernAndez-Duro: Pi do la palabra. 

El Sr. Presidente : Comprendiendo el fin con que la 
va & usar S. S. , no se la concede 

El Sr. Varela ha hecho otra proposicion ; me refiero al 
reconocimiento que se ha de tributar a S. M. el Rey, quien, 
-como protector del Gongreso, ha hecho, a favor de sus altas 
prerogativas y do su mucha ilustracion, cuanto pudiera es- 
perarse para que fueran fructuosas sus tareas; pero, como 
el Congreso sabe, en virtud de esa misma deferencia con 
que el Rey de Espana trata a la Asociacion Americanista, 
nos invita a que vayamos todos a su Palacio esta noche, 
deseando volvernos a ver, y me parece innecesario el nora- 
bramiento de Comisi6n, cuando por la totalidad podran 
significarse a S. M. los sentimientos tan elocuentemente 
expresados por el Sr. Varela. 

Ya que estamos a punto de separarnos, tambien yo he de 
pedir a]go. Pido un saludo rcspetuoso para SS. MM. el 
emperador del Brasil, para los reyes de Portugal y de Bel- 
gica y para S. A. R. el conde de Flandes , que se han dig- 
nado inscribir sus augustos nombres en la lista de socios 
de nuestro Gongreso, y que antes de ahora han acordado 
su eficaz protection & la obra de los americanistas. (Triple 
salva de aplausos; entusiastas aclamacionesj 

Por ultimo, me toca manifestar, y lo hago con profunda 
emotion , mi gratitud a todos los senores que han aceptado 
nuestra convocatoria y han ilustrado las cuestiones del pro- 
grama, contribuyendo a realzar los trabajos de esta asocia- 
ci6n universal, y a que eti ella quede para siempre memo- 
ria honrosa y util del Congreso de Madrid. 

Especialmente doy gracias al Sr. Quijano Otero por la 
mention de mi persona y por el testimonio de respeto £ mi 
ilustre antecesor, que acepto, no como gaje de abolengo, 
sino como tributo de gloria a mi patria, en quien refluyen 
los sentimientos nobles que ha expresado. En nombre de la 

TOMO II. 22 

22 * 



338 CONGRESO DE AMERICANISTAS 

patria le repito las gracias, y aunque no todos los pueblos 
de America llevan el nombre de su descubridor, como en 
todos se guarda y se mantiene con veneration su recuerdo, 
a todos es extensivo nuestro reconocimiento y nuestro afecto 
fraternal, que espero y deseo ardientemente se robustezca 
mas y m£s a favor de los estudios que nos congregan. 

Ahora, senores, con la perspectiva de reanudar los tra- 
bajos en la reunion de Gopenhague, queda terminada la de 
Madrid de 1881. (Aplausos, aclamaciones.) 



EECEPC10N EN PALACIO 



A las nueve de la noche del 28 de Setiembre se 
reunieron de nuevo los miembros del Gongreso en 
el Palacio Real, en virtud de la honorifica invitation 
de S. M. , siendo conducidos al salon de tapices, 
donde los Sres. Duque de Sexto, Marques de Santa 
Cruz, Conde de Sepulveda, altos dignatarios de la 
Casa Real, los recibieron cortesmente. Asistian tam- 
bien a la velada los ministros de la Corona y las 
personas de la corte y cuarto militar, senadores, 
diputados, representantes del Ayuntamiento y Di- 
putacion provincial de Madrid, teniendo alii repre- 
sentation asimismo las ciencias, las letras, las artes, 
en individuos de las academias y centros de instruc- 
tion, la milicia y la magistratura. 

A poco de estar reunidos entraron SS. MM. y AA. 
seguidos de los funcionarios de servicio, contandose 
entre las damas a las marquesas de Santa Cruz, del 
Remedio y de Calderon, duquesa de Hijar y con- 
desa de Daun. S. M. el Rey vestia de negro con las 
insignias del Toison de Oro, y desde el momento 



340 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

converso con los americanistas que ya conocia, pre- 
sentando por si mismo algunos a sa augusta esposa 
y a SS. AA. las infantas Dona Isabel, Dona Paz y 
Dona Eulalia, y haciendolo con otros el Sr. Duque 
de Veragna y otros senores de la Mesa del Congre- 
so. Los forasteros pudieron estimar la afectuosa 
cortesia de la familia real de Espana y la vasta ins- 
truction de D. Alfonso, que hablaba a cada uno en 
su lengua, y de la materia de sn especial profesion. 
A las once se abrieron las puertas del comedor, 
en que estaba dispuesto el refresco, y mientras la 
musica de Alabarderos amenizaba el acto, a su albe- 
drio recorrieron algunos los salones, examinando 
las obras de arte que los adornan. SS. MM. y AA. se 
retiraron a las once y media, y poco despues lo bi- 
cieron los invitados a tan agradable reception. 



BANQUETE. 



Por termino de la reunion americanista de Ma- 
drid y ceremonia de despedida, dispuso la Mesa 
del Gongreso un banquete fraternal para la noche 
del 29 de Setiembre, eligiendo el gran salon del 
Conservatorio de Musica, a cuvo ordinario adorno 
agrego iluminacion esplendida. La mesa, en forma 
de herradura, tenia ciento ocheuta cubiertos v mos- 
traba por principal atractivo de la vista flores y fru- 
tas con que las islas de Cuba y Puerto-Rico y ios 



BANQUBTE. 341 

jardines de aclimatackm de la capital contribuian 
al festejo. Llamo la atencion de los comensales el 
programa calinario, no tanto de momento por lo 
que ofrecia, siquiera lo hacia de platos, dulces y 
licores americanos, como por la materialidad del 
dibujo, obra del consocio arquitecto D. Artaro Me- 
lida, cayo buen gusto se habia inspirado en las rui- 
nas de Palenque y en los codices aztecas y mayas, 
disponiendo la cromo-litografia de guerreros meji- 
canos, animales e insectos monstruosos en combi- 
nation ingeniosa, escribiendo con los caracteres de 
la peninsula yucateca la fecha del Gongreso bajo 
dos buitres enlazados, bianco y negro, simbolismo 
americano del pro y el contra, de la afirmacion y 
la negation, del eslabon y la piedra que chocan y 
producen luz, como las discusiones del Congreso. 

A las siete y media toino asiento en la presiden- 
cia de la Mesa el Ministro de Fomento Sr. D. Jose 
Luis Alvareda, teniendo a su derecha al Principe 
Gortchacow, ministro plenipotenciario de Rusia; el 
Ministro de Gratia y Justicia, Sr. Alonso Martinez; 
el Duque de Veragua; el Conde de Xiquena, gober- 
nador civil de la provincia, y los concejales Santi- 
banez y Arroyo. A la izquierda el ministro plenipo- 
tenciario de Costa-Rica, Sr. Peralta; el Ministro 
de Marina, D. Francisco de P. Pavia; el Duque de 
Moctezuma; el teniente alcalde primero Sr. Marti- 
nez Brau. 

La segunda cabecera estaba ocupada por el Conde 
de Toreno, teniendo a su derecha al ministro del 
Brasil, Sr. Lopez Gama; D. Fermin Lasala; D. Ra- 



342 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

mon Correa, Subsecretario de Ultramar; D. Antonio 
Fabie, consejero de Estado; D. A. Paje, Director 
general de Obras publicas; y a la izquierda, al Pre- 
sidente del Senado, Marques de laHabana; Director 
del Banco de Espana, Romero Ortiz; los consejeros 
de Estado D. Pedro de Madrazo y D. Jose E. de San- 
tos; el Director general de Instruction publica don 
Juan F. Riano, y de Agricultura Sr. de Acuila. Los 
, demas puestos fueron ocupados sin distincion y sin 
otro cuidado que alternar con los huespedes foras- 
teros a los socios de Madrid. 

Fue la comida animadisima; y llegado el momen- 
to de los brindis, los initio el Principe Gortchacow, 
en castellano, por S. M. el Rev D. Alfonso XII, ami- 
go y protector ilustrado de la ciencia, por la Reina 
Dona Cristina y por toda la Real familia, pidiendo 
a Dios les conceda larga vida para ventura y pros- 
peridad de la gran nation espanola. 

Poco despues brindo el Sr. Duque de Veragua en 
honor de los americanistas, especialmente de los 
extranjeros que de todos los puntos del globo nos 
ban traido el concurso de sus conocimientos para 
esclarecer las cuestiones planteadas en la resolution 
de los problemas en que se cifra el pasado del mundo 
descubierto por Colon. 

El Sr. D. Manuel de Peralta, ministro de Costa- 
Rica, dedico recuerdo honroso al actual Ministro 
de Fomento, Sr. Alvareda, ya su antecesor, Gonde 
de Toreno, a los que atribuyo justificadamente los 
buenos resultados del Congreso de Madrid. 

Contesto el Gonde de Toreno agradeciendo la cor- 



HiNQUETE. 343 

tes y elegante peroration del Sr. Peralta, y felici- 
tandose de ver reunidas tantas ilustraciones de am- 
bos mundos. 

El Sr. Dognee, arqueologo belga, se hizo inter- 
prete de los huespedes extranjeros, pronunciando 
un notable discurso en frances, en el que daba gra- 
cias expresivas al Duque de Veragua y a la Junta 
organizadora del Congreso por la acogida amable 
que les habian dispensado, que jamas olvidarian, 
felicitandoles entusiastamente por el exito de la 
reunion cuarta del Congreso de Madrid. 

Brindo el Sr. Quijano Otero por la union y fra- 
ternidad de los pueblos de uno y otro lado del At- 
lantico, significando la grata impresion que en el, 
como en sus colegas de la America latina , babia 
producido el recibimiento afeetuoso que habian en- 
contrado en Madrid, y en nombre de todos ofrecio 
la expresion de su respeto y profunda simpatia a 
S. M. el Rey D. Alfonso y a la nacion espanola. 

Con un torrente de elocuencia continuo el senor 
D. Hector F. Varela trazando un bellisimo cuadro 
de las relaciones futuras de los pueblos hispano- 
americanos con la madre patria, cada vez.mas inti- 
mas y afectuosas, a favor del reconocimiento de in- 
tereses comunes y de manifestaciones que, como 
la presente, ponen en contacto a los que no otra 
cosa necesitan. 

El Principe Gortchacow tuvo la bondad de hacer 
mention en segundo brindis del Secretario general 
Sr. Fernandez-Duro, el cual declino la honra que 
inmerecidamente le dispensaba, reclamandola para 



344 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

el Presidente del Congreso, a qiiien de justicia per- 
tenecla. 

Por fin, el Sr. Alvareda resumid las impresiones 
en elegante discurso, dando gracias a los delegados 
extranjeros por la ilustrada cooperation de su asis- 
tencia, haciendo notar el caracter de esta congre- 
gation de los hombres de ciencia de casi todas las 
naciones civilizadas, inspirados por un mismo pen- 
samiento , atraidos por una sola aspiration , la in- 
vestigaci6n de la verdad en los origenes, modo de 
ser y de vivir en sociedad de los pueblos del nuevo 
continente. Aseguro que la continuation de estas 
reuniones conseguira rasgar el espeso velo que ocul- 
ta todavia el conocimiento yerdadero de la mitad 
de nuestro planeta, ofreciendo con sus lecciones 
sucesivas una muestra mas de lo que consigue la 
solidaridad de las naciones, esa gran palanca de 
nuestro siglo. Afirrau tambien que Espana no ha 
de qaedar atras en esa via fecunda del progreso que 
animosamente hnellan todas a porfia, brindando 
por su amistad, y muy especialmente por la de las 
republicas americanas. 

«Tengo inquebrantable fe, dijo al terminar, en el destino 
de mi patria; creo que en el augusto joven que ocupa el 
trono de San Fernando tiene segura guia que la volverd al 
lugar brillante que ocupo en otras edades ; creo, si, que 
D. Alfonso XII alcanzara para ella la ventura de una paa 
inalterable. » 

Entusiastas aplausos y calorosas felicitaciories 
contestaron a la oracion del Sr. Ministro de Fomen- 



HOMENAJE A COLON. 345 

to, con que acabo la signification oficial del ban- 
quete, mas no la reunion, prolongada todavia hasta 
las doce de la noche en amenisimos coloquios. So- 
licitando un momento de atencion, leyo entonces 
el joven americanista D. Tomas Montejo el gran- 
dioso y noble proyecto que sigue, aplaudido tam- 
bien con unanime aquiescencia. 

Senores Americanistas: 

En gracia del asunto de que voy a hablar, aunque para 
hacerlo me reconozco el menos competente de cuantos es- 
tamos aqui reunidos, os ruego que me concedais unos mi- 
nutos de atencion, anticipandoos por ello, con toda la efu- 
sion de mi alma, cordial y sincera gratitud. 

Impulsado, como vosotros, por inextinguible anhelo de 
aclarar con la luminosa antorcha del saber el sin mimero 
de misteriosos problemas que guarda la historia del Nuevo 
Mundo, anterior a su descubrimiento; movido, como vos- 
otros, por el mas vehemente deseo de conocer, depurar y 
aquilatar con rigorosa justicia indicios, sospechas , antece- 
dentes, momentos y actos, hasta hoy inciertos, oscuros, 
confusos 6 no consignados aiin, que se refieran 6 puedan 
referirse a este snceso ; sujeto por el dulce lazo de la admi- 
ration al estudio del caracter y condiciones del inmortal 
navegante genoves, que, fundiendo en el potente crisol de 
soberano espirilu las inciertas y no comprobadas creencias 
de sabios antiguos y contemporaneos sobre la redondez de 
latierra, pidio por mucho tiempo, con tan singular como 
sufrida perseverancia, a republicas y a cortes unos cuantos 
hombres y dos 6 tres naves para lanzarse al Oceano en 
busca de nunca abierto derrotero por donde traer a Europa 
las maravillosas y ponderadas riquezas del Oriente; preocu- 
pado por la incomparable sorpresa del exito, que se repro- 



346 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

duce en mi animo siempre que me detengo a pensar como 
logro Colon (a la vez que en serial de posesion y dominio 
izaba el estandarte de la fe y enclavaba el pendon castellano 
en las islas por el descubiertas en 1492) confrontar, unir y 
asociar para siempre dos razas, dos porciones de la propia 
especie, que dentro del mismo globo habian vivido y vivian 
jDios sabe desde cuando! tan absolutamente ignoradas una 
de otra como si bubieran habitado en astros distintos y las 
hubiese separado, en la sucesion de los siglos, la infran- 
queable inmensidad del eter; dolorosamente conmovido al 
leer en el diario de Colon el sombrio boceto de la pavorosa 
serie de lormentas desencadenadas, cuyo incansable, furio- 
so y siniestro coraje (postrando las fuerzas fisicas de aque- 
llos heraldos de la civilizacion cristiana , en su viaje de re- 
torno, y poniendolos en la aflictiva y desesperada situation 
de apelar, como en las postrimerias de la vida, a los liltimos 
recursos de la religion y de la fe) pretendi6 6 intento aho- 
gar la nolicia de su inmortal descubrimiento en los profun- 
dos abismos de los mares; con ten to con el risuerio y pla- 
centero recuerdo de la milagrosa arribada de Colon , y del 
seguro y bonancible anclaje de la NiFia en el tranquilo sur- 
gidero de Rastelo, termino de tantas angustias y zozobras; 
partLcipe de la universal alegri'a que produjo su triunfal y 
glorioso desembarco en Palos, Sevilla y Barcelona; asociado 
a las fervorosas creencias de la noble y catolica reina Isabel 
de Castilla, que, arrodillada en medio del pueblo barcelo- 
nes, daba solemnes gracias al Altisimo porque babia permi- 
tido que se descubriera la nueva derrota para las Indias, 
hecho poco menos que sobrenatual, y, a juicio suyo, pre- 
mio otorgado por la Providencia a sus heroicos y constan- 
tes esfuerzos por la propagacion y pureza de la fe ; asom- 
brado de la progresiva multiplicidad y de la extension y 
magnitud, mayores cuanto mas conocidos fueron siendo, 
de los continentes e islas descubiertos, que en breves anos 
(desvanecida por complete la preocupacion de que corres- 
pondian a la India del Oriente) obtuvieron el altisimo y 



HOMENA.JE A col6n. 347 

legitimo titulo de Nuevo Mundo; maravillado de aquella 
universal, activa y perseveranle cruzada de valor y ciencia, 
de religion y cultura, de artes y comercio, con que la civi- 
lization del viejo continente quiso asimilarse , mejorandolo 
y perfeccionandolo en brevisimo tiempo, ese mundo casi 
primitivo, por el corto desarrollo que en el habian alcan- 
zado las naturales y prodigiosas facullades del hombre; y, 
en fin, seriores, cons Ian le admirador del genio extraordina- 
rio que acometio aquella empresa, y de tantos y tantos prin- 
cipes insignes, habiles cosmografos , audaces marineros, 
exploradores atrevidos , capitanes valerosos, adelantados 
resuelLos , discretos colonizadores , virtuosos niisioneros, 
santos martires, naturalistas expertos , activos mercade- 
res, historiadores diligentes, sagaces filologos, doctos maes- 
tros, etc. , etc. , que contribuyeron a desarrollar y ennoble- 
cer este grande hecho de la historia de la humanidad, voy 
a manifestaros , con esperanza de afortunada reparation, 
un juicio que de dia en dia, de instante en instante, crece 
y se arraiga en mi espiritu llenandolo de tristeza , porque, 
a no dudarlo, expresa y pone en relieve la mayor de las 
ingratitudes: «el descubrimiento del Nuevo Mundo, a pesar 
de algunos esfuerzos parciales y generosos dignos de aplau- 
so, no ha sido todavia honrado, enaltecido, glorificado como 
de justicia se merece por su trascendencia universal y pro- 
gresiva, y por su sobrehumana y prodigiosa grandeza.* 
Y tras este juicio desconsolador, cuya dolorosa evidencia 
habra llegado instantaneamente al fondo del alma de cuan- 
tos habeis prestado atencion a mis palabras , escuchad un 
vehementisimo ruego mio, vosotros que, por espontanea, 
sincera y nobilisima vocacion , habeis querido asociaros 
cordialmente a aquel gran suceso consagrando vuestros 
desvelos, tareas y sesiones asu estudio: «que este Gongreso 
de Americanistas , que por priniera vez se celebra en Espa- 
na, a cuyo pais y a cuyos monarcas se debio en grandisima 
parte el descubrimiento del Nuevo Mundo, acuerde ahora, 
por aclamacion unanime , la solemne celebracion del Gen- 



348 CONGRESO DE AMERICA.NISTAS. 

tenario historico de tan memorable suceso en los ya proxi- 
mos aiios de 1892 y 1893.» 

Y no creais ni por un solo momento que mi propuesta 
sea prematura, no. Por lo mismo que se trata de un hecho 
que puede considerarse como el de mas trascendencia de 
cuantos registra la historia, y de cuya realizacion tanto el 
viejo como el Nuevo Mundo han tenido, tienen y tendran 
cada dia mas motivos de congratularse; por lo mismo que 
delas incalculables consecuencias de semejante suceso han 
participado y participaran continuamcnte todos los medios, 
todos los ramos, todas las esferas de nuestra actividad , asi 
la religion como las ciencias , las artes como las letras , las 
industrias como el comercio; por lo mismo que cuantos 
mas aiios pasan aumenta, en vez de disminuir, la admira- 
cion y el entusiasmo que en todo animo noble y amante del 
progreso causa la realizacion de aquella sorprendente era- 
presa concebida por un humilde y oscuro marinero geno- 
ves, no solo porque maravilla que se ejecutara en la epoca 
y el siglo en que se ejecuto, sino porque solo Dios sabe los 
innumerabies bienes que por su virtud recibe desde enton- 
ces la bumanidad incesantemente ; y por lo mismo, en fin, 
que aiin no ha sido honrado y glorificado aquel hecho como 
por su sobrehumana y prodigiosa grandeza se merece , es 
preciso, sehores, y todos desde luego lo comprendereis asi, 
que la festividad con que os propongo que se solemnice, 
que la celebracion del Gentenario historico del descubri- 
miento del Nuevo Mundo sea, en lo posible, digna.del su- 
ceso celebrado, ya por la universalidad de las fiestas, A 
cuya preparation y realizacion deben concurrir todos los 
pueblos cultos y todas las clases sociales, ya por la indole 
y caracter de las fiestas mismas, que si por una parte deben 
ser pop'ulares y de universal regocijo, deben por otra ser de 
utilidad permanente, ahora alzandose monumentos y crean- 
dose instituciones que al perpetuar la memoria del descu- 
brimiento contribnyan al desarrollo de multitud de esferas 
del saber y de la actividad humana, ahora emprendiendose 



HOMENAJIi A COLON. 349 

con tan fausto motivo con ahinco y decidido entusiasmo 
una general y brillante cruzada de estudio y de reflexidn 
sobre la historia del Nuevo Mundo, sobre la reciproca in- 
fluencia que unos en otros ban ejercido 6 estan llamados £ 
ejercer el viejo y los mievos continentes, y sobre lo que el 
progreso y la realization de los ideales del hombre en el 
planeta en que vivimos han ganado 6 pueden prometerse, 
por consecuencia del feliz e inesperado exito de la maravi- 
llosa empresa de Colon. 

Paes si esto ha de ser asi, recae a juicio mio en todos y 
en cada uno de nosotros, cualesquiera que sean nuestra na- 
cionalidad, ideas y position, la obligation sacrosanta , la 
nobilisima tarea de acoger, propagar y dar calor y vida al 
pensamiento de esta festividad solemne. Semejante tarea 
de propaganda, atraccion y convencimiento, es demasiado 
grande para que pueda ser desempefiada con fortuna en 
breve espacio. A su vez, habiendo necesidad de que la di- 
plomacia tome parte en el asifnto, y de que los Gobiernos 
de todas las naciones, y especialmente los de aquellas que 
por uno u otro titulo tengan derecho a participation directa 
y decisiva, se pongan de acuerdo y aunen sus esfuerzos, 
para que la brillantez y esplendor de las fiestas sean una 
realidad, es prcciso que con tiempo comiencen las mutuas 
gestiones, procuren todo genero de recursos y coadyuven £ 
nuestra obra dirigiendo la opinion de sus respectivos pafses 
a la consecution del fin propuesto. Por o^a parte , Espana, 
a" quien (corao ya habreis pensado) corresponde por dere- 
cho de paternidad y primogenitura historicas la iniciativa 
oficial para esta secular coumemoracion, ;por iiue ocultarlo! 
atraviesa todavia una situacidn financiera poco holgada , y 
necesitairremisiblementc de todo el tiempo que media desde 
hoy hasta el momento en que las fiestas se celebj-en , si se 
ha de preparar convenientemente y ha de allegar los recur- 
sos indispensables para que, dado su puesto de preferencia, 
quede, cual sabra hacerlo, tan honrada y dignamento como 
cl becho que trato de que se conmemore pueda requerir. 
2 3 



350 CONGRESO DE AMKRICANISTAS. 

Y por ultimo, hago mi mocitin en los actuales momentos 
porq^ie es seguro que los Americanistas no podriamos lison- 
jearnos con otra ocasion mas propicia y de mayor oportu- 
nidad que la que nos ofrece la celebracidn en Madrid de 
este Gongreso, bajo el prolectorado de un joven monarca 
tan animoso para emprender obras grandes y buenas, conio 
amante de las glorias de su pais; de D. Alfonso XII. 

Abora bicn; sin que yo prctenda decidiros desde luego a 
que aprobeis todos mis pensamientos, concebidos en los 
instantes eu que la lectura de la historia del descubrimiento 
del Nuevo Mundo, y la contemplation interna de aquel por 
tanlos conceptos memorable viaje de Colon, me ban becho 
sentir las multiples impresiones que relate al principio, me 
creo en el deber de manifeslaros la inanera como a juicio 
miodebe celcbrarse el Centeuario. Siestas indicacioncs, ya 
que no se acepten, vienen a ser como la primera piedra del 
edificio que en definitiva llegue a levantarse, mi satisfac- 
tion sera inmensa, y mi agradecimiento a vosotros, en 
quiencs lanto confi'o, completamente impcrecedero. 

Que los Gobiernos de todos los pueblos cultos declaren 
fiesta universal el 12 de Octubre de 1892, por corresponder 
A ese dia el cuarto Centeuario del descubrimiento del Nuevo 
Mundo, y quo asistati con representation oficial ;l las gran- 
des liestas que en Italia, islas de San Salvador, Santo Do- 
mingo y Cuba, Portugal y Esparia, deberan celcbrarse en 
conmemoraciOn d£ aquel suceso. Que en el mismo dia se 
efectue en Genova, cuna de Cristobal Colon , la inaugura- 
tion de un monumento A la gloria, con inscripciones alusi- 
vas al Centeuario y a la eterna fama del inmortal genoves. 
Que se conmemore el descubrimiento en los actos prelimi- 
nares de compromiso de Colon con los Reyes en Granada y 
salida de las carabelas de la Rabida y de la Gomera, con la 
publica y solemne colocacion de ldpidas que indiquen a la 
posteridad los primeros pasos de aquella magnibca empresa. 
Que en las islas de San Salvador. Santo Domingo y Cuba, 
se erijan estatuas en celebration de su descubrimiento. Que 



HOMENAJE A C0L6N. 351 

se eleve en Lisboa una columna de triunfo en recuerdo de 
la feliz arribada de Colon, en el surgidero de Ilastelo. Que 
se inauguren modeslos monumentos de igual indole en 
Palos, Huelva y Sevilla. Que se enaltezca en Barcelona la 
memoria de la entrada de Colon en dicha ciudad con la 
construccitfn del arco de los descubridores ; y si se consi- 
dera oportuno y hacedero, con el desembarco de los restos 
del mismo Colon, que deberau transportarsc dcsde Cuba 
a Espaiia con funebre y regia pompa. Y que en Madrid, 
como capital de la propia Espaiia y de sus colonial, y asien- 
to de la corte, se celebre, por ultimo, el descubrimiento, 
construyendose una suntuosa basilica 6 catedral bajo la ad- 
vocation de San Salvador 6 de San Cristobal, donde vengan 
a ser depositadas las cenizas del celebre almirante: inaugu- 
randose monumentos de triunfo y gloria a tan insigne hom- 
bre y a Isabel la Catolica ; abriendose un vasto museo de 
objetos del Nuevo Mundo; fundandoseun piadosoasilo para 
inutilizados en faenas de la mar, y celebrandose durante el 
primer semestre de 1893 una exposition universal. Ya que 
hoy son las exposiciones universales los mas grandes cer- 
tamenes que se conocen, adonde ciencias, artes e industrias 
concurren a mostrar sus respectivos progresos, parece muy 
apropiada al objeto del Centenario la celebracion de una de 
ellas en la capital del reino espanol. Asi habra tambien oca- 
sion de admirar tangiblemente, en no pocas cosas , la in- 
lluencia eje;-cida en la civilization de los pueblos modernos 
por el descubrimiento del Nuevo Mundo. 

A estas festividades, que bien pueden tenerse por de igual 
naturaleza y caracter, deben anadirse la de celebracion en 
Madrid de congresos cientificos, artisticos y literarios de 
todas clases, y entre ellos este de Americanistas, que puede 
acordar desde luego que su decima sesion , 6 sea la corres- 
pondiente a 1893, se celebre aqm' en la epoca determinada; 
la de celebracion tambien de conferencias piiblicas sobre 
asuntos apropiados, y aun sobre otros divcrsos temas, da- 
das por hombres cminentes de todos los paises; la de publi- 



352 CONGRESO DE AMER ICANISTAS. 

cation y reparto gratuito 6 venta a bajo precio de libros y 
folletos alusivos al objeto del Gentenario, 6 de historias y 
biografias notables referentes k sucesos y persouajes que 
tengaa relation con el descubrimiento del Nuevo Mundo; 
la de repartition de premios en solemne y piiblica sesion 
por las Academias y corporaciones docentes de Espana a los 
autores de los mejores trabajos, en los concursos que deben 
abrir con anterioridad , sobre los temas que propongan 
como propios de su respectivo instituto, y otras semejantes. 

Por ultimo, fiestas religiosas, marinas, militares, civicas 
6 puramente populares que , ora contribuyan a solemnizar 
y realzar el Centenario, ora den ocasi6n a que se manifies- 
ten la expansion, alegria, regocijo y entusiasmo de que to- 
dos los hombres y pueblos cultos deben encontrarse posei- 
dos, apenas vuelvan los ojos k la historia de lo pasado y 
reflexionen sobre la inmensa trascendencia del grandioso 
hecho realizado en 1492. 

Si este ideal se realizara ; si esta festividad tuviera efecto 
(y conste que confio en que, mediante vuestros desinteresa- 
dos y valiosos esfuerzos, la protection de los Gobiernos y 
autoridades, la propaganda que sin duda alguna hara la 
prexisa en general, el patriotismo de los unos, el amor a las 
obras grandps de los otros y el buen deseo de todos, llegara 
a realizarse), no vacileis en creerlo, ademas de quedar digna 
y convenientemente celebrada la memoria de Col6n, de Isa- 
bel la Gatolica y de los demas insignes persouajes que co- 
operaron a la sacrosanta empresa de asociar y unir el mun- 
do antiguo con el nuevo, repararia la humanidad una de 
sus mayores injusticias; se daria un gran paso hacia la de- 
seada fraternidad universal; la civilization presente recibi- 
ria muchos e importantes beneficios, y cuando con el tras- 
curso del tiempo viniera la posteridad a juzgarnos, recono- 
ceria que los pueblos y generaciones actuales se habian he- 
cho acreedores a la mayor consideration , entr^ otras cosas 
por haber demostrado su amor a la justicia y su elevation 
de miras recordando y enalteciendo pasadas glorias ; que 



HOMENAJE A COLON. 353 

quien sabe honrar justamente revela espiritu noble y culto 
y merece ser honrado. En ultimo extremo, con la celebra- 
tion del Centenario historico del descubrimiento del Nuevo 
Mundo vendrian A cumplirse (pues aiin no se han cumplido 
verdaderamente) los deseos del mismo descubridor, del in- 
mortal Colon, que en su carta de 15 de Febrero de 1493, 
fechada en la carabela frente a las islas Azores, y dirigida 
A Luis de Santangel, decia: «Asi' que, puesnucstro Reden- 
tor dio esta victoria & nuestros ilustrisimos Rev e Reina, 
e A sus reinos famosos de tan alta cosa, adonde toda la cris- 
tiandad debe tomar alegria y facer grandes fiestas, dar gra- 
cias solemnes a la Santa Trinidad, con muchas oraciones 
solemnes, por el tanto ensalzamiento que habran ayuntan- 
dose tantos pueblos a nuestra santa fe, y despues por los 
bienes temporales; que non solamentela Espaiia, mastodos 
los cristianos ternun aqui refrigerio y ganancia.» Ante es- 
tas palabras seria palido cuanto yo anadiese. — He dicho. 



tomo :i. ?3 

2 3 * 



EXCURSION A ANDALUCIA. 



Invitados los senores delegados extranjeros a vi- 
sitar el archive- de Indias en Sevilla, aquellos que 
podian disponer de su tiempo salieron en el tren 
expreso de Andalucia el 30 de Setiembre, acompa- 
ilandoles por la Mesa el Sr. D. Antonio Maria Fa- 
bie, a la vez diputado a Cortes por Sevilla, y el se- 
cretario D. Andres Domee. El Ayantamiento de 
aquella ciudad les dispensu toda clase de atencio- 
nes; visitaron cuanto de notable encierra la antigua 
corte del Guadalquivir; se trasladaron sucesivamen- 
te a Cordoba, Granada y Alcala de Henares, y de- 
jando grato recuerdo de su visita a Espana, mitiga- 
ron el sentimiento de la separacion con el propo- 
sito de estrechar otra vez las manos en Copenhague. 



BIBLIOGRAFlA DEL CONGRESO. 



OBRAS OFREG1DAS AL MISMO PRESENTADAS EN U EXPOSICION. 

Academia de la Historia.— 1,0s restos de Colon. Iuforme do la 
Real Academia de la Historia al Gobierno de S. M. sob re el 
supuesto ballazgo de los verdaderos restos de Cristobal 
Colon en la iglesia catedral de Santo Domingo. Publicado 
por el Ministerio de Fomento. -Madrid, imprenta y fundi- 
cidn de M. Tello, 1879. Un volumen de 19; paginas y 6 la- 
minas. 

Americana. Bulletin du Bouquiniste americain et colonial et 
de l'amateur de Livres relatifs a l'Asie, a l'Afrique, a 
l'Oceanie et au nord de FEurope. Histoire, Geographie, 
Voyages, Archeologie, Linguistique, Portraits, Autogra- 
pbes , Manuscrits , Cartes et Gravures. — Librairie de 
E. Dufosse, 27, Rue Guenegaud, Paris. Un cuaderno. 

Arias y Miranda (Jose).— Examen critico-bistorico del influjo 
que tuvo en el comercio, industriay poblacion de Esi)afia, 
su dominacion en America. Obra premiada por la Real 
Academia de la Historia en el eoncurso de 1853. Su autor 
I). Jose Arias y Miranda, jefe civil cesante del distrito de 
Igualada, de la Sociedad Economica Matritense.— Madrid, 
imprenta de la Real Academia de la Historia, 1854. Un vo- 
lumen de 176 pags. 

Armas (Juan Ignacio de).— Las cenizas de Cristobal Colon su- 
plantadas en la Catedral de Santo Domingo. Estudio his- 
torico-critico por J. I. de Armas.— Caracas, imprenta de la 
Gaceta o/icial, 1881. Un cuaderno de 72 paginas y 2 laminas. 



356 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Arosemeua (J.). — Limites entre los Estados-Unidos de Colom- 
bia y los Estados-Unidos de Venezuela. Estudio critico 
para servir de fundamento a un proyecto de tratado. — 
Bogota, 1881, imp. de Colunje y Vallarino. 4.° mayor, 72 
paginas. 
Asensio (J. M.). — Los restos de Cristoval Colon estan en la Ha- 
bana. Demostracion por D.Jose. Maria Asensio. — Valencia, 
imprenta de Domenech, 1881. Un cuaderno de 51 pags. 
Bachiller y Morales (Antonio). — Cuba primitiva. Origen, len- 
guas, tradiciones e historia de los indios de las Antillas 
mayores y las Lucayas, por D. Antonio Bacbiller y Mora- 
les. (Publicado en la Revista de Cuba).— Habana, imprenta 
militar, 1880. Un volumen. 

Idem, id.— Segunda edicion corregida y aumenta- 

da.— Habana. Editor, Miguel de Villa, 1883. En 4.°, 399 
paginas. 
Baguet (A.).— Oil sont les restes de Cbristophe Colomb? Par 
M. A. Baguet. — Anvers, imp. Veuve de Backer, 1882. En 
8.° mayor. 
Barnes (Anatole). — La Science Americaniste a propos du Con- 
gres International de Madrid. (Extrait du Museon). — Lou- 
vain, 1882, 24 pags. 

La quatrieme session du Congres International des 

Americanistes et les Expositions de la Flore et des Anti- 
quites americaines, a Madrid.— Bruxelles, 1882-1883. En 8." 
Bastian (A.).— Die Zeicben-Felsen Columbiens.— Un cuader- 
no de 23 paginas y dos laminas de las antigiiedades de 
Boyaca. 
Bastrina (Joaquin Maria).— America precolombiana. Confe- 
rencia pronunciada en el Ateneo de Barcelona. — Barce- 
lona, 1881. 
Biauvois (E.)-— Les colonies europeennes du Marklaild et de 
l'Escociland (Domination canadienne) au xiv e siecle et les 
vestiges qui en subsisterent jusqu'aux xvi e et xvn e siecles, 
par E. Beauvois, Chevalier des ordres du Dannebrog et de 
Saint-Olaf; Membre des Societes des Antiquairesdu Nord 
( Copenhague); des Autiquites suedoises (Stockholm); 
dHistoire et d'Archeologic de 1'arrondissement du depar- 
temeut de la Cote-d'Or, et des Societes de Litterature fin- 



BIBLIOGHAFIA. 357 

noise (Helsingfors); d'Histoire et d'Archeologie de Chalon- 
sur-Saone; dcs Antiquairesde France; des Sciences histo- 
riques et naturelles de Semur. — Nancy, tipog. de G. Cre- 
pin-Leblond , 1817. Un cuaderno de (50 pags. C. 
Beauvois (E.). — Origines et fondation du plus ancien ev6ch6 
du Nouveau Monde. Le diocese de Gardhs en Groenland, 
980-112(5, par E. Beauvois.— Paris, E. Dufosse, 1816. Un 
cuaderno de 35 pag-s. R. 

La Norambegue. — Decouverte d'une quatrieme 

colonie precolombienne dans le Nouveau Monde , avec 
des preuves de son origine scandinave fournies par la 
langue, les institutions et les croyances des indigenes de 
l'Acadie ( Nouvelle-Ecosse, Nouveau-Brunswick et Etat 
du Maine), par E. Beauvois.— Bruxelles, 1880. Un cuaderno 
de 42 pags. En la cubierta se notician otras die/, y siete 
publicaciones del mismo autor, las mas relativas al Nuevo 
Mundo. 

Les Skrrelings , anc^tres des esquimaux , par 



E. Beauvois. Extrait de la Revue Orientate et Americaine. 
Paris. 1871. Un cuaderno de 48 pags. 
La decouverte du Nouveau Monde par les Irian- 



dais et les premieres traces du Cliristianisme en Ameri- 
que avant* l'an 1000, par E. Beauvois. — Nancy, 1875. Un 
cuaderno con mapa. 
Les derniers vestiges du Cliristianisme preche du 



x e au xiv e siecle dans le Markland et la Grande Irlande. 
Les Porte-Croix de la Gaspesie et de l'Acadie (Domination 
Canadienne), par E. Beauvois.— Paris, 1817. Un cuaderno 
de 27 pags. 
La Vendette dans le Nouveau Monde au xi e siecle 



d'apres les textes scandinaves , par Eugene Beauvois. — 
Louvain,-1882. Un cuaderno en 8." de 28 pags. 

Berton (Francis).— VocabUlaire des Indiens de la Valine de 
Napa et du Clear Lake en Californie, recueilli par Francis 
Berton, Consul Suisse a San Francisco.— Geneve. Un cua- 
derno en 8." de 8 pags. 

Brinton-Daniel (G. A. M., M. 1).). — American Hero-Myths. 
A Study in the native religions of the western continent. 
Philadelphia H. C. Watts & C°, 1882, 8.°, 251 pags. 



358 CONGRESO DE AMERIGANISTAS. 

Brinton-Damel (G. A. M., M. D.).— Aboriginal American Au- 
thors and their productions; especialy those in the native 
languages. A Chapter in the History of Literature.— Phi- 
ladelphia, 1888, 60 pags. 

Canella Secades (F.).— Asturias y el Congreso de Americanis- 
tas de Madrid, por D. Fermin Canella Secades, profesor 
de la Universidad de Oviedo. Publicado en la Revista de 
Asturias. — Oviedo. Agosto, 1881. 

Cardim (Fernao). — Do principio e origem dos Indios do Bra- 
zil e de seus costumes, adoracao e ceremonias. — Rio de 
Janeiro, typographia da Gazeta de Noticias, 1881. En 8.° 
mayor, 121 pags. 

Carrasco y Guisasola (Francisco). — Documontos referentes al 
reconocimiento de las costas de las Californias, desde el 
cabo de San Lucas al de Mendocino, recopilados en el ar- 
chivo de Indias por D. Francisco Carrasco y Guisasola, 
coronel y capitan de fragata. — Madrid, Direccidn de Hi- 
drografia, 1882. En 8.° mayor. 

Charencey (H. de). — Les traditions relatives au tils de la Vier- 
g-e, par H. de Charencey. Extrait des Annates de Philoso- 
phic chrc'tienne.—'PtiViS, 1881. Un cuaderno de 40 pags. 

Etymologies basquaises. — Louvain, typographic 

de Charles Peeters, 1882. En 8.°, 18 pags. 

Recherches sur les noms des points de Tespace. — 



Caen, imprimerie de F. le Blanc-Hardel, 1882. En 8.°, 86 
paginas. 

Coleccion de documentos ineditos relativos al descubrimiento, 
conquista y organizacion de las antiguas posesiones espa- 
holas de America y Oceania, sacados de los archivos del 
reino, y muy especialmente del de Indias. Competente- 
mente autorizada. — Hasta el ano de 1880 van publicados 
34 tomos. 

Contenson.— Les restes de Christophe Colomb, par le Capitai- 
ne Baron G. de Contenson. Extrait du Bulletin de la So- 
cietc de Geoyraphie de Paris. Aout, 1880. Un cuaderno de 8 
paginas. 

Crevaux (Jules). — Langues des Indigenes de la Guyane fran- 
caise, par M. le Docteur Jules Crevaux, Medecin de pre- 
miere classe de la Marine et Officier de la Legion d'Hon- 



IUBLIOGRAFIA. 359 

neur. — Un cuaderno impreso en 52 paginas, sin portada. 
Contiene : 

Vocabulaire Franeais-Roucouyenne, par M. le Dr. Cre- 
vaux. 

Grammaire de la langue roucouyenne, par M. Lucien 
Adam. 

Vocabulaire de la langue Apalai, par M. le Dr. Crevaux. 

Vocabulaire de la langue Carijona, par M. le Dr. Cre- 
vaux. 

Quelques mots de la langue des indiens Trios, par M. le 
Dr. Crevaux. 

Langue des indiens Oyampis de L'Oyapock , par M. le 
Dr. Crevaux. 

Vocabulaire Francais-Oyampi , extrait du Vocabulaire 
latin-Oyampi, publie par M. Martius. 

Quelques mots de la langue des Emerillons, par M. le 
Dr. Crevaux. 

Quelques mots de la langue Tama, par M. le Dr. Cre- 
vaux. 
Doncel y Ordaz (Domingo). — La Universidad de Salamanca en 
el tribunal de la bistoria. Colon en Salamanca. — Salaman- 
ca, imp. de Cerezo, 1881. En 4." 
Fabie (A. M.). — Vida y escritos de Fray Bartolome de las Ca- 
sas, Obispo de Chiapa, por D. Antonio Maria Fabie , de la 
Academia de la Historia.— Madrid, imp. de Miguel Gines- 
ta, 1879. Dos voliimenes. 
Fernandez (Leon).— Coleccion de documentos para la historia 
de Costa-Rica, publicados por el Licenciado D. Leon Fer- 
nandez. Tomo r, San Jose de Costa-Rica.— Imprenta Na- 
cional, 1881. Dos vol. en 4.°, 442 pags. Tomo n, 1882, 483 
pags. 
Fernandez -Bur o (C). — Disquisiciones nauticas, por el capitan 
de navio Cesareo Fernandez-Duro.— Madrid, imp. de Ari- 
bau y C. a , 1877-1881. vi voliimenes. 

Esta obra contiene algunas monografias de asuntos de 
America, a saber: 

Tomo i. T.a carta de Juan de la Cosa existente en cl 
Museo Naval. — Juicio de este documento. — Vicisitudes 
que ha tenido. — Quien era Juan de la Cosa. — Sus cono- 



360 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

cimientosy navegacioiies. — Coino se construia una carta 
de marear en el siglo xv. — Padrones.— Valor que alcan- 
zaron. 

Carabelas y carabelones. — Disparidad en las definicio- 
nes y juicios de estos buques. — Razones para estimar que 
el nombre no se relacionaba con la forma. — Las carabelas 
de Colon.— Su porte, aparejo, banderas, etc. 

Tomo ii. Galeoues y flotas de Indias. — Navegaciones, 
combates, naufragios, asientos, preerainencias, relaciones 
curiosas de viajes. 

Animal ej os navegantes — Mortificacion y danos que cau- 
san en los buques. 

Tomo in. Vicisitudes de los restos mortales de algunos 
marinos celebres, entre ellos Colon, Hernan-Cortes, Juan 
Diaz de Solis, Fernando Magallanes, Juan Sebastian del 
Cano, Santiago de Liniers, Juan Gutierrez de la Concha, 
Rodrigo de Bastidas, Juan Ponce de Leon , Pedro Menen- 
dez de Avil6s, etc. 

Tomo iv. Instrumentos nauticos , cronometros, el pro- 
blemade lalongitud, cartas de marear inMitas de pilotos 
espanoles. 

La Universidad de mareantes, el Colegio de San Telmo 
y la Casa de la Contratacion de las Indias en Sevilla. 

Tomo v. Itinerario de navegacidn de los mares y tie- 
rras occidentales, compuesto por el capitan Juan de Esca- 
lante de Mendoza en ISlo, inedito. 

Tomo vi. Cartografia espanola. 

Documentos acerca de las navegaciones y pesca de los- 
vascongados. 

Indice general. 
Fernandez-Duro (C.).— Las joyas de Isabel la Catolica, las na- 
ves de Cortes y el Salto de Alvarado. Epistola dirigida al 
Ilmo. Sr. D. Juan de Dios de la Raday Delgado. — Madrid, 
imprenta de Manuel G. Hernandez, 1882. Un cuaderno 
en 8.°, 53 pags. 

Don Diego de Penalosa y su descubrimiento del 

reino de Quivira. Informe presentado a la Real Academia 
de la Historia. — Madrid, imp. de Tello, 1882, 4." mayor, 
160 pags. 



B1BLI0GRAFIA. 361 

Fernandez Duro (C.).-Coldn y Pinzdn.— Informe relativo a los 
pormenores del descubrimiento del Nuevo Mundo, pre- 
sentado a la Real Academia de la Historia.— Madrid, im- 
prenta de Tello, 1883. 4.* mayor,- 167 pags. 

Fita (Fidelj.— Fray Bernal Boyl, 6 el primer apdstol del Nue- 
vo Mundo. Coleccidn de documentos raros e in6ditos, re- 
lativos a este vardn ilustre, por D. Fidel Fita. Publicados 
en el Boletin Aistdrico — Madrid, 1880-1881. 

Don Pere de Margarit y Fra Bernat Buyl. Inserto 

en Los Reys de Aragd y la Sen, de Girona desde I any 1462 
fins al 1482. Colleccid de actes capitulars escritas per lo 
doctor Andreu Alfonsello, Vicari General de Girona, pu- 
blicadas y anotadas por D. Fidel Fitay Colome, de la Real 
Academia de la Historia.— Segonaedicid. Barcelona, 1873. 

Force (M. F.). — Campaigns of the Civil War. From Fort Henry 
to Corinth, by M. F. Force late Brigadier-General and 
brevet Major General U. S. V. Commanding first Division, 
Seventeenth Corps.— New York, 1881. Un vol. 

Fox (G. U.). — United States Coast and Geodetic Survey-An 
attempt to solve the problem of the first landing place of 
Columbus in the New World, By Capt. G. V. Fox, Assis- 
tant Secretary of the Navy from May, 1861, to November, 
1866, Member of the Massachusetts Historical Society, etc. 
Apendix num. 18. Report for 1880. — Washington. Govern- 
ment Printing Office, 1882. En folio, 68 pags. y una carta 
de las islas de Bahama. 

Fort y Rolddn (Nicolas). — Cuba indigena, por Nicolas Fort y 
Roldan , Oficial primero de Administracidn militar del 
ejercito de Cuba, 6 individuo del Congreso internacional 
de Americanistas de 1881. — Madrid, imp. de R. Moreno, 
1881. Un vol. en 8.°4e 200 pags. Fue presentado en Memo- 
ria manuscrita al Congreso e impreso posteriormente por 
su autor. 

Frejes (Fr. Francisco). — Historia breve de la Conquista de los 
Estados independientes del imperio mexicano, escritapor 
Fr. Francisco Frejes, cronista del Colegio de Nuestra Se- 
nora de Guadalupe de Zacatecas. — Edicidn del Estado de 
Jalisco.— Guadalajara, tip. de S. Banda, 1878. En 4.", 277 
paginas. 



3G2 CONGRESO DE A MElt ICANISTAS. 

Fueusanta del Valle (El Marques de la). — Guerra de las Sali- 
nas, por Cieza de Leon. — Madrid, 1877. Forma el tomo 08 
de la Coleccion de documentos ineditos para la Historia de 
Espafta. 

— ■ Historia de las Indias, por Fr. Bartolome de las Ca- 

sas. — Madrid, 1875-76. Cinco volumenes de la misma Co- 
leccion. 
Guerra de Chupas, por Fr. Bartolome de las Casas, 



Sitioy defensa de la ciudad de la Paz, por D. Sebastian de 
Segurola. — Tomo 76 de la misma Coleccion. 
Relacion del viaje de Fr. Alonso Ponce por la Nue- 



va Espana.— Madrid, 1875. Dos vol. 
Varias relaciones del Peru y Chile. — Madrid , 1879. 



Un vol. 

Gaff ar el (Paul). — Etude sur les rapports de lAmerique et de 
l'ancien continent avant Christophe Colomb , par Paul 
Gatfarel, ancien eleve de l'Ecole normale, Agrege d'his- 
toire, Docteur en lettres , Membre de la Societe de Geo- 
graphic, de la Societe d'Histoire de France, de la Societe 
d'Emulation du Doubs, etc., etc.— Paris, Ernest Thorin, 
1809. Un vol. de 316 pages. 

La mer des Sargasses, par Paul Gaffarel. Extrait du 

* Bulletin de la Societe de Geographie de Paris. — Decembre, 
1872. 35 pags. 

Nunez de Balboa. La premiere traversee de Fisthme 



americain. — Paris, librairie de la Societe Bibliographique, 
1882. En 12.°, 172 pag-s. y un mapa. 
Les singularites de la France Antartique, par An- 



dre Thevet. Nouvelle edition avec notes et commentaires 
par Paul Gaffarel , professeur a la Faculte des Lettres de 
Dijon. — Paris, Maisonneuve & C'% libraires-editeurs, 25 
quai Voltaire, 1878. Un vol. 8.° fran., lxii-459 pags. 

Galindo (Anibal). — Alegato presentado por parte de Colom- 
bia en el arbitramento de limites con Venezuela. — Bogo- 
ta, imp. de La Luz, 1883. 4." mayor, 206 pags. 

Garcia Icazhalceta (Joaquin). — Don Fray Juan de Zumarrag-a, 
primer obispo y arzobispo de Mexico. Estudio biograflco 
y bibliografico, por Joaquin Garcia Icazhalceta, secretario 
de la Academia Mexicana: individuo corresi)ondiente de 



niHLior.nAFiA. 3G3 

las Reales Academias Espanolay dc laHistoria, de Ma- 
drid; miembro de la American Antiquarian Society (R. U.); 
honorario de la Academia Colombiana correspondiente 
de Bog-ota, &c. Con un apendice de documentos ineditosd 
raros.— Mexico, antigua libreria de Andrade y Morales; 
impreso por Francisco Diaz de Leon, 1881. En 4.°, 371 pa- 
ginas de texto y 270 de documentos. 

Garcia Icazbalceta (Joaquin). — La instruccion piiblica en Me- 
xico durante el siglo decimosexto. Discurso leido por el 
secretario de la Academia Mexicana en las Juntas cele- 
bradas en 6 de Junio, 20 del mismo y 4 de Julio de 1882. — 
Mexico. Memorias de la Academia Mexicana, 1883. En 4." 

Garrick Mallery. — Address by Col. Garrick Mallery, U. S. A. 
(Chairman of subsection of anthropology) before the Ame- 
rican Association for the advancement of Science at Cin- 
cinnati, Ohio.— Salem, 1881. Un cuaderno de 33 pags. 

Sign language among North American Indians, 

compared with that among other peoples and deaf-mutes 
by Garrick Mallery, Brevet Lieut. Col. U. S. Army.— Was- 
hington, Government printing Office, 1881. Un vol. folio, 
552 pags., con grabados. 

Gelcich (Eugene). — Colon y Pinzon. Mitgeteilt von Prof. Eu- 
genGelcich, Director der Navigationsschule in Lussin- 
piccolo. Fr. Winiker & Schickardt, K, K, Hofbuchdrucker, 
Briinn. 

Gilmary Shea (John).— Fac-similes of the Spanish Letter of 
Columbus published in 1493, from de only known copy in 
the Ambrosiam Library. — Milan. Va seguido de descrip- 
cion y comentarios, en 12 pags. de hermosa impresion. 

Novum Belgium: An Account of New Netherland 

in 1643-4 By Rev. Father Isaac Jogues, of the Society of 
Jesus. With a Facsimile of his Original Manuscript his 
Portrait a Map and Notes by John Gilmary Shea.— New 
York, Privately Printed, 18G2. Texto frances y traduccion 
en ingles, con notas y biografia de Jogues. 53 pags. 

A Relation of the successful! beginnings of the 



Lord Baltemore's Plantation in Mary-Land ; Being an ex- 
tract of certaine Letters written from thence, by some of 
the Adventurers to their friends in England. — Anno Do- 



364 C3NGRES0 DE AMERICANISTAS. 

mini 1634. Edition 150 copies 4." 30 copies large paper. 
Al fin. Printed by Joel Munsell, Sept. 1865, from a trans- 
cript of the original work in the British Museum. 23 pa- 
ginas. 

Gilmary Shea (John). — The Sot-Weed Factor: Or, a Voyage 
to Maryland. A. Satyr. In which is describ'd the Laws, 
Government, Cours and Constitutions of the County, and 
also the Buildings, Feasts, Frolicks, Entertainments and 
Drunken Humours of the Inhabitants of that Part of Ame- 
rica. In Burlesque Verse. By Eben. Cook, Gent. — London: 
Printed and Sold by D. Bragg, at the Raven in Pater- 
Noster. — Row. 1708. Reproduccion con un glosario. 2* pa- 
ginas, 4.° 

Affairs at Fort Chartres. 1768-1781. Albany, J. Mun- 
sell, 1864. 12 pags. k dos col. fol. 

Epistola Rev. P. Gabrielis Dreuillettes, Societatis 



Jesu Presbyteri, ad Dominum Illustrissimum, Dominum 
Joannem Wintrop ; Scutarium, Neo-Eboraci in Insula 
Manhattan : Typis Cramoisianis Joannis-Marise Shea. 
M.DCCC.LXIV. Inedita. 13 pags. 
The Commodities of the Hand called Manati ore 



Long He which is in the continent of Virginia.— Imprin- 
ted by J. M. for J. G. S. 16 pags. y un mapa. 
Extrait de la Relation des Aventures et voyage de 



Mathieu Sagean. — Nouvelle York: Ala Presse Cramoisy 
de J. M. Shea, 1863. Inedita. 32 pags. 
An Address fron the Roman Catholics of America 



to George Washington, Esq. President of the United Sta- 
tes.— London, Printed by J. P. Coghlan. M.DCCXC. Repro- 
duccion con facsimile y retratos. 11 pags. fol. 
Relation des Affaires du Canada en 1696. Avec des 



lettres des Peres de la Compagnie de Jesus depuis 1696 
jusqu'en 1702.— Nouvelle York. De la presse Cramoisy de 
Jean Marie Shea. M.DCCC.LXV. 8.°, 91 pags. Documentos 
ineditos. 
Nicholas Upsall, By Augustine Jones— Boston 1880. 



12 pags. y un grabado. 
Qvelqves particvlaritez dv pays des Hvrons en la 



Novvelle France Remarquees par le Sieur Gendron , Doc- 



bibliografi'a. 36!) 

teur en Medecine, qui a demeure dans ce Pays-la fort long- 
temps. Redigees par lean Baptiste de Rocoles, Conseiller 
& Aumosnier du Roy, & Historiographe de Sa Majeste. — 
A Troves & A Paris, M.DC.LX. Reimpreso en Albany por 
J. Munsell, 1868. 26 pags. 

Gilmary Shea (John). — Copie d'vne lettre ecrite par le Pere 
Jacques Bigot, de la Compagnie de Jesus l'an 1684, pour 
accompagner un collier de pourcelaine envoiee par les 
Abnaquis de la Mission de Sainct Francois de Sales dans 
la Nouvelle France au tombcau de leur Sainct Patron a. 
Annecy. Manate, de la Presse Cramoisy de Jean Marie 
Shea. M.DCCC.LVI1I. 9 pags. 

Relation de sa Captivite parmi les Unneiouts en 

1690-1. Par le R. P. Milet, de la Compagnie de Jesus. — 
Nouvelle- York. Presse Cramoisy de Jean Marie Shea. 
M.DCCCLIV. 56 pags. 

Relation de la Mission du Missisipi du Seminaire 



de Quebec en 1700. Par MM. de Montigny, de St. Cosmo, 
et Thaumur de la Source. — Nouvelle York. A la Presse 
Cramoisy de Jean Marie Shea. M.DCCCLXI. GO pags. 
■ Journal de la guerre du Misissippi contre les Olii- 



cachas, en 1739 et ftnie en 1740, le l er d'avril. Par un Orri- 
cier de l'Armee de M. de Nouaille. — Nouvelle York. De la 
Presse Cramoisy de Jean Marie Shea. M.DCCC.LIX. 92 pa- 



gmas. 



Relation du voyage des premieres Ursulines a la 

Nouvelle Orleans et de leur etablissement en cette ville, 
par la Rev. Mere St. Aug-ustin de Tranchepain, Superieu- 
re. Avec les lettres circulaires de quelques unes de ses 
Soeurs, et de la dite Mere.— Nouvelle York. De la Presse 
Cramoisy de Jean Marie Shea. M.DCCC.LIX. Tire a 100 
exemplaires. 62 pags. 

Recueil de pieces sur la Negotiation entre la Nou- 



velle France et la Nouvelle Augleterre en annees 1648 et 
suivantes.— Nouvelle York. De la Presse Cramoisy de Jean 
Marie Shea. M.DCCC.LXVI. 63 pags. 
Relations diverses sur la bataille de Malangueule 



gagne le 9 juillet, 1755, par les Francois sous M.de Beau- 
jeu, Commandant du Fort du Quesne sur les Anglois sous 
2 h 



.!U, CO •'■'I O ''I. AMI UK \ .1 I \M. 

m Braddock , General on Chef des troup< Ho 

cuoilllci pai Joan Muriel lica Nouvolle Sfork. Do Is Pr< 
i Cramoisy, M.DCCCLX Tire a 100 exemplaires 5] pagl 
n.i y re1 rato do m do Bcaujeu. 
(illmary Shea John), La vie du R. P. Pierre Jo eph Mario 
Chaumouot, de In i ompajrnlo do Jei us, Ml lonnaire dan 
in Nou voile 1 'nn 1 re. eerito par 1 11 1 memo, par ordre do son 
Hup6riour l'ati 108 Nouvolle York. Ala Press/; Cramol 5 
de Jonn Marie Hhen M.DCCC.LVIII. Con un ap6ndice en 
t < - 1 1 ; • 1 1 . 1 burona y In rontiuuacion do i;i Vida por un P. do 

111 in 1 iii;i ' 'ntii|i;i 11 i;i (lr Jc t'lfl 108 (Mi 

liolation d<! eo qui s'oi 1 pa 6 de plus remarquablo 
;ui\ Mi Ions de Perc de la Compag'niG do J61 us en la 
Nouvollo Franco le anuee I072ei 1075J par lo It. P. Claude 
Dablon, Kectour do Ml Ion de la Compagnic de Je* us 
do In Nouvolli 1 l*'riinee. A la Nouvelle 5Torl De la Pre •■ 
Cramoisy do Joan Mario Bhea m DCCC.LXI. Tire" a 100 
1 1 inplaire mm \,.\-- 

- ,\ < lharaetor of tha Provineoof Marj land described 
in four dl inn 1 pari , b; Georfio Usop, 100*0. A new edl 
in mi with an Introduction and copioui bi torical notes bj 
John Gilmarj Bhoa. << - \\ Vork: William Gowaui 1800 
c,i eopioH printed ou larg'e paper Ito Con retrato y mapa 
roproducidos de la nntlp/iui edicion \ un catalog do libro 
ainorlcano 1 '•> 10 pa/j 

\ I'l'cinii Onondaga Dictionary, from a manui 
erlpl of the seventeenth conl ury, by John Gilmary Bhoa. 
\<-w STork, Cramoisy Pre 8, 1880 103, fol. 

— Arte de la leng'uii N6vomo, Que 1 dice Pima , pro- 
pi:! de Bonora, run la Doctrina Cristiana y Confesonario 
afladidos. Ban Agaistln de la Florida, afio do 1802. Do un 
manuscrlto antfnimo del slg'lo tvin Publicada por Buc 
k in," ban 1 iiniii con dedldatoria fi Juan de Horrera, Mar 
1 n 1 1 ■ .■ . do Horrera. Nueva Vork, l8jB2. 07-32 pag'B., fol. 

Grammar and Dictionary of the Language of the 
Hidal a (Minnetarocs, Grosventrcs ol tii" Missouri) witli 
nn Introductory sketch of the Tribe, by Washington Mai 
thews. New ¥ork, Cramol y Pro , 1813 Edition of 100 
copies K 6 pegs, , fol. 



bibliografia. 367 

Gilmary Shea (John). — The History of the Five Indian Nations 
Depending on the Province of New-York, by Cadwallader 
('olden. Reprinted exactly from Bradjord's New York edi- 
tion (1727) with an Introduction and Notes by Jonh Gil- 
mary Shea. -New York, J. H. Morrel], 1866. — One handed 
and twenty Copies, xi-xviii, 141 pags. y retrato del autor. 

Crammar and Dictionary of the Iacama Language 

by Rev. M. C. Pandosy, Translated by George Gibbs and 
J. (I. Shea.— New York. Cramoisy. Press. 1862. 59 pags. fol. 

A Dictionary of the Chinook Jargon or Trade lan- 



guage of Oregon by George Gibbs.— New York, Cramoisy 
Press. 1863. l\ pags. fol. 
Alphabetical Vocabularies of the Clallam and Lam- 



mi by George Gibbs. — New York. Cramoisy. Press. \H(".i. 
40 pags., fol. 
Radices Verborum rroqureorum, Auctorc R. P. Ja- 



cobo Pruyes, Societatis Jesu. Neo-Eboraci, Typis. J. M. 
Shea, 1863. 123 pags., fol. 
Alphabetical Vocabulary of the Chinook language 



by George Gibbs. — New York. Cramoisy Press. 1863. 23 
paginas, fol. 
A grammatical Sketch of the Heve Language, 



Translated from an unpublished Spanish Manuscript, by 
Buckingham Smith. —New York, Cramoisy. Press. 1861. 
26 pags. fol. 
Extracto de la gramatica Mutsun, d de la lengua de 



los naturales de la Mision de San Juan Bautista, com- 
puesta por el R. P. Fray Felipe Arroyo de la Cuesta, del 
orden serafico de N. P. San Francisco, Ministro de dicha 
Misidn en 1816. — Nueva York, 1861. Tiradadc 100 ejcmpla- 
res. jk pags., fol. 

Alphab. Rivulus Obeundus, exprimationum causa 

horum indorum Mutsun Missionis Sanct Joan Baptists, 
exquisitarum A Fr. Philipp. Ah Arroyo de la Cuesta. A no 
de 1815. — New York. Cramoisy Press. 1862. 96 pags., folio. 
Mutsun y castellano. 

A description of Louisiana, by Father Louis Hen- 



nepin, Recollect Missionary. Translated from the edition 
ot 1683, and compared with the Nouvclle decouverte, the 



368 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

La Salle documents and other contemporaneous papers, 
by John Gilmory Shea —New York, John G. Shea, 1880. 
40(5 pags. y un mapa en facsimile. 
Gilmary Shea (John).— First Establishment of the Faith in 
New France by Father Christian le Clercq , Recollect 
Missionary, Now first translated, with notes by John Gil- 
mary Shea.— New York. John G. Shea, 1881. Dos vol. con 
retratos y mapas. 

History and general description of New France by 

the Rev. P. F. X. de Charlevoix, S. J. Translated, with 
notes, by John Gilmary Shea, in six volumes.— New York. 
John Gilmary Shea, 1866. . 

The bursting of Pierre Margry's La Salle Bubble 



by John Gilmary Shea.— New York, 1819. 24 pags. 

The expedition of Don Diego Dionisio de Penalosa, 



Governor of New Mexico from Santa Fe to the River Mis- 
chipi and Quivira in 1662 as described by Father Nicholas 
de Freitas, 0. S. F. With an account of Pehalosa's projects 
to aid the French to conquer the Mining Country in Nor- 
thern Mexico; and his connection with Cavelier de la 
Salle. By John Gilmary Shea.— New York, John G. Shea, 
1882. En 8.°, 101 pags. 

Guzman (Antonio L.).— Limites cntre Venezuela y Nueva Co- 
lombia, por Antonio L. Guzman, publicacion ordenada 
por el ilustre americano pacificador, regenerador y pre- 
sidente de los Estados-Unidos de Venezuela, general Guz- 
man Blanco. Edicion oficial.— Caracas, imp. de la Union 
Nacional, 1880. En 8.", 336 pags. 

Guzman Blanco (Antonio).— Titulos de Venezuela en sus limi- 
tes con Colombia, reunidos y puestos en orden por dis- 
posicion del ilustre americano y regenerador de Vene- 
zuela, general Antonio Guzm6n Blanco.— Caracas, im- 
prenta de la Concordia, 1816. Tres tomos, 4." mayor. 

Haumonte, Parisnt (Adam).— Grammaire et vocabulaire de la 
langue Taensa, avec textes traduits et commentes par 
J.-D., Haumonte, Parisot, L. Adam.— Paris, Maisonneuve 
et C' e , libraires, editeurs, 1882. 

.Jimenez de la Espada (M.).— Biblioteca Hispano-Ultramarina. 
Tercero libro de las Guerras civiles del Peru, el cual se 



BIDLIOGRAFIA. 361) 

llama La Gueira de Quito, hecho por Pedro de Cieza de 
Le6n, coronista de las cosas de las Indias, y publicado por 
Marcos Jimenez de la Espada. — Tomo i.— Madrid, imp. de 
M. G. Hernandez, 1817. Un vol. 4.°, cxix-176-120 pags. ' 
Jimenez de la Espada (M.). — Biblioteca Hispano-Ultramarina. 
Segunda parte de la Cronica del Peru, que trata del sefio- 
rfo de los Incas Yupanquis y de sus grandes hechos y 
g-obernacion, escrita por Pedro de Cieza de Leon. Seguida 
de la Suma y narration de los Incas que los indios llama- 
ron Capaccuna, por Juan de Bet&nzos. Los publica Marcos 
Jimenez de la Espada.— Madrid, imp. de M. G. Hernan- 
dez, 1880. Un vol. de 140 pags. C. 

Tres relaciones de antigiiedades peruanas. Publf- 

.calas el Ministerio de Fomento con motivo del Congreso 
Internacional de Americanistas que ha de celebrarse en 
Bruselas el presente ano. — Madrid, imp. de Tello, 18^9. 
Un vol. de 328 pags. Con carta introduction de D. M. Ji- 
menez de la Espada. 

Relaciones geograficas de Indias. Publicalas el Mi- 



nisterio de Fomento. — Peru, tomo r, Madrid, imp. de 
G. Hernandez, 1881. Dedicados al Congreso Internacional 
de Americanistas de Madrid. Un vol. fol. Con introduc- 
cion, notas y apendices de D. M. Jimenez de la Espada, 

CLIV-216-CZ/A-. 

Memorias historiales y politicas del Peru, por el 



licenciado D. Fernando Montesinos, seguidas de las infor- 
maciones acerca del senorio de los Incas, hechas por man- 
dado de D. Francisco de Toledo, virey del Peru. Publica- 
das en la Coleccion de libros espanoles raros 6 curiosos, 
tomo decimosexto. — Madrid, imp. de Ginesta, 1882. En 8', 
259 pags. 

Jorriii (Jose Silverio).— Cristobal Colun y la critica conteni- 
poranea.— Habana, 1883. En 4.°, 42 p&gs. 

Larrainzar (Manuel). — Estudios sobre la historiade America, 
sus ruinas y antiguedades, comparadas con lo mas nota- 
ble que se conoce del otro Continente en los tiempos mas 
remotos, y sobre el origen de sus habitantes, por Manuel 
Larrainzar. — Mexico, imp. de Villanueva, 18"75-"<9. Cinco 
voliimenes con laminas. 

TOMO II. 21 

2 k # 



370 CONGRESO DE AMERICAN'ISTAS. 

Leclerc (Ch.). — Biblioteea Americana. Histoire, Geographie r 
Voyages, Archeologie et Linguistique des deux Ameri- 
ques et des lies Philippines. Redigee par Ch. Leclerc. — 
Paris, Maisonneuve et C ie , libraires-editeurs, 1S78. Un vol. 
de 737 pags. C. 

Lc Plongeon (Augustus). — Mayapan and Maya inscriptions by 
Augustus Le Plongeon, M. D. Worcester. Press of Chas. — 
Hamilton, 1881. Un cuaderno de 39 pags., con grabados y 
retratos en fotograffa de Mr. y Mss. Plongeon. Enviado al 
Congreso por Mr. Stephen Snlisbury. Jr. 

Lope: Prieto (Antonio). — Informe que sobre los restos de Co- 
lon presenta al Excmo. Sr. Gobernador general D Joaquin 
Jovellar y Soler, despues de su viaje a Santo Domingo, 
D. Antonio Lopez Prieto, de la Real Sociedad economica 
de la Habana. Impreso por orden del gobierno general 
(escudo dearmas de Colon). — Habana, imp. del Gobierno, 
1878. Un vol. de 109-xi pags. y 10 laminas. 

Los restos de Colon. Examen historico critico, por 

D. Antonio Lopez Prieto. Segunda edicion. — Habana, imp. 
del Gobierno, 1878. Un cuaderno de 83 pags. 

Direccidn general de Hacienda de la Is'a de Cuba. 



Subdireccidn. Seccidn de estadistica preparatoria. Pobla- 
cidn. Estudios estadistico-demograficos correspondientes 
a 1879. Extractos de los cuadros generales remitidos al 
Excmo. Sr. Ministro de Ultramar (escudo de armas reales). 
— Habana. La propaganda literaria, 1881. Un cuaderno de 
27 pags., cubierta en negro y rojo. Firma la dedicatoria 
al referido Ministro, el jefe de la seccidn D. Antonio Lopez. 
Prieto. Publicacion oflcial. 

Parnaso cubano. Coleccidn de poesias selectas de 

autores cubanos desde Zequeira a nuestros dias, precedida 
de una introduccidn historico-critica sobre el desarrollo 
de la poesia en Cuba, con biografias y notas criticas y 
literarias de reputados literatos, por D. Antonio Lopez 
Prieto, correspondiente de la Real Academia de la Histo- 
ria, de la Sociedad geografica de Madrid y socio de merito 
de la Real Sociedad economica de la Habana. — Tomo r. 
Habana. Editor, Miguel de Villa, 1881. Un vol. de 370 pa- 
ginas. 



BIBUOGRAFIA. 371 

Markham (Clements R.).— Expeditions into the Valley of the 
Amazons, 1539, 1540, 1639. Translated and edited, with no- 
tes, by Clements R. Markham, T. R. Gr. S , author of «Cuzco 
and Lima.» — London: printed for the Hakluyt Societi, 
M.DCCC.LIX. Un vol. 4.° 

Narratives of the rites and laws of the Yncas. Trans- 
lated from the original Spanish manuscripts, and edited 
with notes and an Introduction , by Clements R. Mar- 
kham, C. B., T. R. S.— London: printed for the Hakluyt 
Societi, M.DCCCLXXIII. Un vol. 4.° 

The second part of the Chronicle of Peru, by Pedro 

de Cieza de Leon. Translated and edited, with notes and 
an Introduction, by Clements R. Markham, C. B., T. R. S. 
London: printed for the Hakluyt Societi, M.DCCCLXXXIII. 
Un vol. 4.° 

Murillo (M.).— Limites entre Colombia y Venezuela.— Bogo- 
ta, 1875, imp. de Medardo Rivas. 4.° mayor, 211 pags. 

Murillo (Mariano).— Boletin de la libreria (publicacidn men- 
sual). Obras antiguas y modernas.— Madrid , imp. de For- 
tanet, Setiembre, 1881. Numoro extraordinario, con rela- 
cion alfabetica de obras raras de asuntos de America. 

Napp (Richard).— Die Argentinische republik im auftrag des 
Argentin central comite's fur die Philadelphia-austellung 
und mit dein beistand mehrerer mitarbeiter bearbeitet 
von Richard Napp. (Mit 6 Karten.) — Buenos Aires, 1816. 
Un vol. de 495 pags., con 6 mapas. 

Navarro Viola (Alberto).— Anuario bibliografico de la Repii- 
blica Argentina. Director, Alberto Navarro Viola, aboga- 
do, secretario de la Facultad de Derecho y Ciencias So- 
ciales, corresponsal del Ateneo del Uruguay. — Buenos 
Aires, imp. de M. Biedma, 1881. Un vol. en 8.°, 395 pags. 

Anuario bibliografico de la Republica Argentina. 

Ano III, 1881. Director, Alberto Navarro Viola, aboga- 
do, etc., etc., 1882.— Buenos Aires, en 8.°, 621 pags. 

Nbvo y Colson (Pedro de). — Congreso Internacional de Ame- 
ricanistas. Ramo de historia. Tenia VI. Sobre los viajes 
apdcrifos de Juan de Fuca y de Lorenzo Ferrer Maldona- 
do. RecopilaciOn y estudio, por D. Pedro de Novo y Col- 
son, teniente de navio, academico correspondiente de la 



372 CONGRESO DE AMERICAN1STAS. 

Real de la Historia, etc. Contiene tambien este libro la 
disertacion del mismo autor titulada Ultima teorla sobre 
la Atlantida. — Madrid, imp. de Fortanet, 1881. Un vol. de 
223 pags. 

Qrozco y Berra (M.). — Historia antigua y de la conquista de 
Mexico, por el licenciado Manuel Orozcoy Berra, vicepre- 
sidente de la Sociedad de Geografia, etc Se imprime esta 
obra a expensas y por orden del supremo gobierno de la 
Republica Mexicana. — Mexico, tipog. de Gonzalo A. Es- 
teva, 1880. Dos volumenes. 

Orton (James). — The Andes and the Amazon; or Acros the 
Continent of South America. By James Orton, M. A., pro- 
fesor of Natural History in Vassar College, Poughkeepsic, 
N. V., etc.— London: Sampson Low, son, & Marston. — New 
York: Harper & Brothers, 1870. Un vol. 4.', xxiv-356 pags. 

Pacheco Zegarra (Gavino). — Ollanta'i.Drame en vers quechuas 
du temps des Incas. Texte original ecrit avec les caracte- 
res d'un alphabet phonetique special pour la langue que- 
chua; precede dune Etude du Drame, au point de vue de 
l'histoire et de la langue; suivie dun Appendice en deux 
parties et d'un Vocabulaire de tous les mots contenus 
dans le drame. Traduit et commente par Gavino Pacheco 
Zegarra. — Paris, Maisonneuve & C ie , libraires £diteurs. 
M.DCCCLXXVIII. Un vol. de clxxiv-265 pags. 

Palau (Melchor de).— La Atlantida, poema de Mossen Jacinto 
Yerdaguer, ab la traduccio castellana. — Barcelona, imp. 
de Jepiis, 1878. Un volumen. 

Parisot (J.). — Taensagini-Tyangagi. Cancionero americano 
en lengua taensa. — Imp. de V. Collot, en Epinal (Francia), 
1881. Un cuaderno de 15 pags. 

Peralta (Manuel M. de).— Costa-Rica, Nicaragua y Panama en 
" el siglo xvi, su historia y sus limites segun los documen- 
tos del archivo de Indias de Sevilla, del de Simancas, etc., 
recogidos y publicados con notas y aclaraciones histori- 
cas y geograficas, por D. Manuel M. de Peralta, enviado 
extraordinario y ministro plenipotenciario de Costa- 
Rica, etc. — Madrid, imp. de Manuel Gines Hernandez, 
1883. En 4.°, 832 pags. y un mapa. 

El rio San Juan de Nicaragua, derechos de sus ri- 



BIBLIOr.BAFIA. 373 

berefios, las republicas de Costa-Rica y Nicaragua segun 
los documentos historicos, por D. Manuel. M.de Peralta, 
enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de 
Costa-Rica en Espafia, Francia", BeJgica y los Estados- 
Unidos de America, correspondiente de la Academia de 
la Historia, etc., etc., 1882. — Madrid, libreria de Murillo. 
En 4.°, 28 pags. 

Perrira (Ricardo S.).— Documentos sobre lfmites de los Esta- 
dos-Unidos de Colombia copiados de los originates que se 
encuentran en el Archivo de Indias de Sevilla, y acompa- 
nados de breves consideraciones sobre el verdadero Uti 
posidetisde i810, por Ricardo S. Pereira, Secretario de Le- 
gacion de primera clase, Consul general de los Estados- 
Unidos de Colombia en Espafia. Primera serie: lfmites en- 
tre el antiguo Vireinato de Nueva Granada y las Capita- 
nias generales de Venezuela y Guatemala. — 1883. En 8.°, 
1C7 pags. y un mapa. 

Perez Junquera. — Origen de los americanos. Esperanza de 
Israel. Reimpresion a plana y renglon del libro de Me- 
nasseh Ben Israel, teologo y filosofo hebreo, s,obre el ori- 
gen de los americanos, publicado en Amsterdam 5410 
(1650). Con^un preambulo, una noticia bibliografica de las 
principales obras que sobre los origenes, historia y con- 
quistas de America y Asia se han impreso, y el retrato y 
la biografia del autor, por Santiago Perez Junquera.— 
Madrid, 1881. Un vol. de 126 pags. 

Perez Verdia (Luis). — Compendio de la historia de Mexico 
desde sus primeros tiempos hasta la caida del segundo 
imperio, escrito para uso de los colegios de instruccion 
superior de la Republica, por el licenciado Luis Perez 
Verdfa, profesor de Historia y Cronologia en el Liceo de 
Varones del Estado de Jalisco, etc., etc. — Guadalajara, ti- 
pografia del autor, 1883. En 4.°, 346 pags. 

Pcrojo (Jose del).— La Colonisation espagnole— Amsterdam, 
Schroder freres, 1883. 35 pags. 

Pinart (A. L.).— Coleccion de lingiifstica y etnografia ameri- 
canas, publicada por A. L. Pinart. Tomo iv. Noticias de los 
indios del departamento de Veragua y vocabularios de 
las lenguas Guaymi, Norteno, Sabanero y Dorasque.— San 



374 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Francisco, imp. de A. L. Bancroft y C. a , 1882. Un cuaderno 
en folio, 73 pags. 

Plaza (Ramon de la). — Ensayos sobre el arte en Venezuela, 
por el general Ramon de la Plaza. Ofrenda al libertador 
en su primer centenario, impresa por disposition del ilus- 
tre americano, regenerador, paciticador y Presidente de 
los Estados-Unidos de Venezuela, general Guzman Blan- 
co.— Caracas, imp. de La Opinion Nacional, 1883. En folio, 
262-48 pags., con grabados y musica. 
'Quesada (Vicente G.).— Vireinato del Rio de la Plata, 1776- 
1810. Apuntamientos critico-historicos para servir en la 
cuestioD de limites entre la Republica Argentina y Chile. 
—Buenos Aires, tip. de M. Biedma, 1881. Un vol. de 654 
paginas. 

Quijano Otero (Jose Maria).— Memoria historica sobre limites 
entre la Republica de Colombia y el Imperio del Brasil, 
por Jose -Maria Quijano Otero, bibliotecario nacional, 1869. 
— Bogota, imp. de Gaitan. Un vol. en 4.°, 558 pag-s. 

Limites de la Republica de los Estados-Unidos de 

Colombia, por J. M. Quijano Otero, individuo correspon- 
diente cfe la Academia Espaiiola de la Historia. Tomo i. 
Bases generales. Los tratados hispano-lusitanos. El uti 
possidetis de 1810.— Sevilla, 1881, imp. de Francisco Alva- 
rez. En 4.° mayor, 430 pags. 

Rada y Delgado (J. de D.).— Ensayo sobre la interpretation de 
la escritura hieratica de la America Central, por M. Leon 
de Rosny. Traduction anotada y precedida de un prologo, 
por D. Juan de Dios de la Rada y Delgado (escudo de 
armas reales).— Madrid, imp. y fundicion de M. Tello, 1881. 
En folio con lamiuas al cromo. 

Rem (W.).— Ein Besuch bei den Jivaros-Indianern— Berlin, 
1880. Un cuaderno de 13 pags. 

Todtenbestattung zu Ancon (Peru).— Berlin, 1879. 

Un cuaderno de 6 pags. 

Bericht iiber den Vierten internationalem Ameri- 



kanisten-Congress und die damit verbundene Ausste- 
llung in Madrid (September 1881), erstallet in der Sitzung 
der Gesellschaft fiir Erdkunde in Berlin. — Berlin, 1882. 
Un cuaderno de 14 pags. 



BIBLIOGRAFIA. 375 

Reiss et Stilbel.—1& necropole d'Aneon au Perou. Recueil de 
materiaux pour servir a l'histoire de la civilisation et de 
l'industrie dans l'empire des Incas, par W. Reiss et A. 
Stiibel, d'apres les resultats de leurs propes explorations. 
Publie avec Tassistance de l'Administration generate des 
Musees royaux de Berlin. A. Asher & C' e . — Berlin, 5, unter 
den Linden. Ediciones en aleman e ingles con hermosos 
cromos. 

Reinoso ( Alvaro).— Notas acerca del cultivo en Camellones. 
Agricultura de los indigenas de Cuba y Haiti, por el doc- 
tor D. Alvaro Reynoso, delegado en Paris por el Congreso 
Iuternacional de Americanistas, correspondiente de la 
Real Academia de la Historia de Madrid, etc., etc.— Paris, 
Ernesto Leroux, editor, 1881. Un cuaderno de 111 pags. 

Rivera. — Compendio de la bistoria antigua de Mexico desde 
los tiempos primitivos hasta el desembarco de Juan de 
Grijalva, escrito por el Dr. Agustin Rivera. Tomo i.— San 
Juan de los Lagos, tip. de Jose Martin, 1878. En 4°, 447 p. 

Roca (Julio A.). — Informe oficial de la comision cientifica 
agregada al Estado Mayor General de la expedicion al 
Rio Negro { Patagonia), realizada en los meses de Abril, 
Mayo y Junio de 1879, bajo las ordenes del general don 
Julio A. Roca. Entrega I. Zoologia.— Buenos Aires, imp. de 
Ostwald, 1881. Fol., 168 pags. y 4 lams. 

Entrega II. Botanica. — Fol., 294 pags. y 12 lams., 

por el Dr. Pablo G. Lorentz y Gustavo Niederlein. 

Sanchez Nunez (Manuel). — Ojeada sobre la parte argentina de 
la region hidrografica del Rio de la Plata, por D. Manuel 
Sanchez Nunez, director de obras publicas, cesante de la 
isla de Puerto-Rico, antiguo oficial del Cuerpo de Inge- 
nieros, etc.— Madrid, imp. del Memorial de Ingenieros, 
1879. Un vol. de 289 pags., con 8 mapas de las regiones 
que describe. 

Sancho Rayon (Jose). — Pintura del Gobernador, Alcaldes y 
Regidores de Mexico. Reproduccion de un codice existen- 
te en la biblioteca del Duque de Osuna. 

Reproduccion fotografica de la Doctrina Cristiana 

en lengua guasteca y castellana, por Fr. Juan de la Cruz, 
impresa en Mexico en 1571. 



376 TOMGRESO DE AMERICANISTAS. 

San Junuario (Mision du vicomte de).— Aupres des Republi- 
ques de FAmerique du Sud (1878 et 1819). Rapport sur les- 
conditions geographiques, economiques, connnerciales et 
politiques de la Republique Argentine. — Buenos Aires y 
imp. du Courrier de la Plata, 1881. 4.°, 66 pags. 

Saussure (Henri de). — M6moires pour servir a l'Histoire na- 
turelle du Mexique, des Antilles et des Etats Unis. par 
Henri de Saussure, Membre de la Societe de Physique et 
d'Histoire naturelle de Geneve, etc. 

Orthopteres de TAmerique moyenne. — Geneve,. 

imp. Ramboi et Schuchard, 1864. Un vol. fol. de 279 pagi- 
nas y dos laminas iluminadas. 

Synopsis des Mantides Americains. — Geneve et 



Bale. H. Georg, libraire-editeur, 1871. Un vol. fol. de 186- 
paginas y una lamina. 
Memoire sur divers crustaces nouveaux du Mexi- 



que et des Antilles — Geneve, imp. Jules G me Fick. Un vo- 
lumen folio de 82 pags. y 6 laminas. C. 

En las cubiertas se anuncian varias otras obras del mis- 
mo autor. 
Decouverte des mines dune ancienne ville mexi- 



caine situee sur le plateau de 1 Anahuac — Paris, imp. de 
L. Martinet, 1858. Un cuaderno de 24 pag. 
Coup d'oeil sur l'hydrologie du' Mexique, principa- 



lementde la partie Orientale, accompagne des quelques 
observations sur la nature physique de ce pays. Premiere 
partie.— Geneve, imp. de Jules G me Fick, 1862. Un vol. de 
196 pags. y dos mapas. 
Mission scientiflque au Mexique et dans lAmeri- 



que centrale. Ouvrage publie par ordre de S. M. l'Empe- 
reur et par les soins du Ministre de l'lnstruction publique. 
Sixieme partie. Etudes sur les insectes Orthopteres et les. 
Myriapodes, par M. Henri de Saussure.— Paris, imprime- 
rie Imperiale, M.DCCC.LXX. Gran volumen en folio con 
laminas. 
Etudes sur les Myriapodes, par MM. Henri de Saus- 



sure et Alois Humbert.— Gran vol. en fol. con laminas. 

Le Congres des Americanistes tenu a Madrid en 

septembre 1881— 8.° mayor, 48 pags. 



BIBLIOfiRAFiA. 377 

Schott (Charles A.).— United States Coast and Geodetic Sur- 
vey.— An Inquiry into the variation of the Compass of the 
Bahama Islands, at the time of the landfall of Columbus 
in 1492. By Charles A. Schott, Assistant. Apendix num. 19 
Report for 1880. — Washing-ton, Government Printing- Offi- 
ce, 1882. En fol., 8 pags. y una carta del cambio secular 
de la Curva magnetica en el Atlantico septentrional. 
Sociedad Geografica. — Boletin de la Sociedad Geografica de 
Madrid.— Madrid, imp. de Fortanet, 1870-1881. Once vo- 
liimenes. 

Esta publicacion contiene los siguientes articulos con 
relacion k America. 

Tomo r. Descripcion de la isla de Puerto-Rico redac- 
tada el aho 1582, por Juan Ponce de Leon, presbitero y el 
bachiller Antonio de Santa Clara, abogado. 

Tomo vi. Noticias geograflcas de la isla de Santo Do- 
mingo, por D. Manuel Fernandez de Castro. 

Excursion por las repiiblicas del Plata, hecha y descrita 
por el capitan de fragata I). Francisco Carrasco y Gui- 
sasola. 

Sesion solemne en honor de Sebastian de Elcano. 

Retrato de Cristobal Colon. 

Tomo vn. Ultima teoria de la Atl&ntida, por D. Pedro 
de Novo y Colson. 

El desierto de Atacama, por D. Francisco Vidal Gormaz. 

Tomo viii. Descripcion de las islas Bermudas escrita 
el afio de 1040, por el Escribano del Rey Juan de Rivera 
y Saavedra, comentada por D. Cesareo Fernandez Duro. 

Memoria descriptiva de la isla de la Mona en el freu 
que media entre Puerto-Rico y Santo Doming-o, por don 
Indalecio Nunez Zuloaga. 

Memoria descriptiva de las islas del Pasaje en lo mos 
occidental del Archipielago de las Virgenes, por D. Inda- 
lecio Nunez Zuloaga. 

Memoria del reconocimiento del interior de la isla de 
la Culebra, por D. Cesar de Guillerna. 

Memoria del reconocimiento de la costa de la isla de la 
Culebra, por D. Antonio Eulate. 

Congreso Internacional de Americanistas. 



378 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

El Iza 6 Putumayo, por D. M. Jimenez de la Espada. 

Torao ix. Ampliaciones a las noticias de la isla Mona. 

El camino de Bolivia al Atlantico, por D. Enrique 
Dupuy. 

Viaje del capitan Pedro Teixeira, aguas arriba del rio 
de las Amazonas (1638-1639), por D. M. Jimenez de la 
Espada. 

Torao x. Noticias sobre el istmo de Tehuantepec, por 
D. Francisco de Paula Arrangoiz. 

Descripcion del mapa de una parte de la America me- 
ridional, trazado para la cuestion de limites con Por- 
tugal. 

Tomo xr. El istmo de Tehuantepec, por D. Francisco 
de Paula Arrang-oiz. 

La isla Guanahani. 

Descripcion universal de las Indias. Manuscrito anoni- 
mo del siglo xvi. 

Canales interoceanicos, por D. Justo Zaragoza. 



MAPAS. 

Mapa de la isla de Puerto-Rico publicado en 1851 , por 
D. Francisco Coello. 

Mapa del desierto de Atacama. 

Piano de las islas Mona y Monito. 

Piano de las islas del Pasaje. 

Piano de la isla Culebra. 

Mapa de una parte de la Repiiblica Boliviana, formado 
por Juan B. Miuchui, para acompahar al informe dirigido 
al gobierno de Bolivia, por F. J. Bravo. 

Mapa inedito que acompafia al «Descubrimiento del rio 
de las Amazonas y sus dilatadas provincias», dirigido al 
Presidente del Consejo de Indias, por D. Martin de Saave- 
dra y Guzman, Gobernador y Capitan general del Nuevo 
Reino de Granada y Presidente de la Real Audiencia y 
Chancillerfa de Santa Fe de Bogota, publicado por don 
M. Jimenez de la Espada. 



BIBLIOGRAFIA. 379 

Soto (M. A.).— iDesembarco Cristobal Colon en tierra firme 
del continente americano? — Tegucigalpa, tip. Nacional, 
1882. En 8.° mayor, 34 pags. 

Es discusion iniciada por el Dr. D. Marco Atfrelio Soto, 
Presidente de la Republica de Honduras. 

Stargardt (J. A.).— Amerika und Orient. Enthiilt audi origi- 
nal Manuscripte und Werke von Professor J. C. E. Busch- 
mann (Konigl. Bibliothekar, Mitglied der Akademie), 
Wilh. v. Humboldt u. Alex. v. Humboldt. Zu verkaufer 
durcb J. A. Stargardt in Berlin W. Jiigerstrasse 53. — Ber- 
lin, 1881. Un cuaderno de 33 pags. C. 

Tschudi (J. J. von). — Ollanta. Ein altpernaniscber Drame ans 
ans der Keclmasprache. Ubersetzt und Commentirt von 
J. J. von Tschudi. — Wien., 1875. Un vol. fob, 220 pags. 

Vicuna Mackenna (B.).— Ensayo histdrico sobre el clima de 
Chile desde los tiempos prehistoricos basta el gran tem- 
poral de Julio de 1877, por B. Vicuna Mackenna.— Valpa- 
raiso, imp. del Mercuric, 1877. Un vol. de 490 pags. 

Cambiaso. Relation de los acontecimientos y de 

los crimenes de Magallanes en 1851, escrita sobre nume- 
rosos documentos ineditos, por B. Vicuna Mackenna.— 
Santiago de Chile, imp. de la libreria del Mercurio, 1877. 
Un vol. de 3(30 pags. 

Diez meses de mision a los Estados-Unidos de Nor- 



te America como agente confidencial de Chile, por B. Vi- 
cuna Mackenna. Con mas de doscientos documentos ine- 
ditos — Santiago, imp. de la Libertad, 1867. Dos vols. 
Historia de los diez anos de la administracion de 



D. Manuel Monti, por B. Vicuna Mackenna.— Santiago de 
Chile, imp. Chilena, 1802-1863. Cinco vols. 
Introduccion a la historia de los diez anos de la 



administracion Monti. D. Diego Portales. Con mas de 

quinientos documentos ineditos, por Benjamin Vicuna 

Mackenna.— Valparaiso, imp. del Mercurio, 1863. Dos vols. 

• La Patagonia. Estudios geograficos y politicos di- 



rigidos a esclarecer la «Cuesti6n-Patagonia» con motivo 
de las amenazas reciprocas de guerra entre Chile y la 
Republica Argentina, por B. Vicuna Mackenna.— Sautia- 
g-o, imp. del Centro Editorial, 1880. Un vol. 



380 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Vicuna Mackenna (V.).— Historia general de la Republica de 
Chile desde su independencia hasta nuestros dias, pot Los 
Sres. D. J. V. Lastania, D. M. A. Tocornal, D. J. Benavente, 
D. M. L'. y D. G. V. Amunategui, D. S. Sanfuentes, D. B. Vi- 
cuna Mackenna, D. A. Garcia Reyes, D. D. Santa Maria, 
D. D. Ramos Arana, D. M. Concha y Toro, D. J. Enazu- 
riz, etc, etc. Edicion autorizada por la Universidad de 
Chile, corregida y considerablemente aumentada por sus 
autores, publicada con notas ilustrativas y comentarios 
segun documentos originates e ineditos, porD. B. Vicuna 
Mackenna, miembro de Facultad de Humanidades. Tomo 
tercero.— Santiago de Chile, imp. Nacional, 1868. Un vol. 
de 755 pags. 

Historia de Valparaiso. Crdnica politica, comercial 

y pintoresca de su ciudad y de su puerto desde su des- 
cubrimiento hasta nuestros dias, 1530-1868, por B. Vicuna 
Mackenna. Tomo n.— Valparaiso, imp. del Mercurio, 1872. 
Un vol. de 367 pags 

Catalogo razonado de la Exposicidn del Coloniage 



celebrada en Santiago de Chile en Setiembre de 1873. — 

Santiago, imp. del Sud America, 1873. Un vol. de 114 pags. 

Catalogo del Museo histdrico del Santa Lucia.— 



Santiago, imp. de la Republica, 1875. Un cuaderno de 32 
paginas. 
El Santa Lucia. Guia popular y breve descripcidn 



de este paseo para uso de las personas que lo visiten, con 
indicacidn de todos los caminos, senderos, plazas, jardi- 
nes, estatuas, edificios y demas objetos de interes.— San- 
tiago, imp. del Mercurio, 1874. Un cuaderno de 44 pags. 
Los Lisperguer y la Quintanilla (Dona Catalina de 



los Rios). Episodio histdrico-social con numerosos docu- 
mentos ineditos, por B. Vicuna Mackenna. Segunda edi- 
cion extensamente aumentada y corregida. — Valparaiso, 
imp. del Mercurio, 1877. Un vol. de 285 pags. 
Publicaciones politicas. Ocho opusculos dados a 



luz en los anos de 1875 a 1879. 

Obras completas de D. Benjamin Vicuna Mackenna. 



Cinco series, 40 volumenes en cuarto— Santiago, imp. del 
Mercurio, 1876. Un cuaderno catalogo. 



BIBLIOGRAFiA. 381 

Vigil (Jos6 M.).— Biblioteca mexicana. Crdnica mexicana es- 
crita por D. Hernando Alvarado Tezozomoc, hacia el ano 
de MDXCVIII, anotada por el Sr. Licenciado D. Manuel 
Orozco y Berra, y precedida del Codice Ramirez, manus- 
crito del siglo xvi intitulado «Relacion del origen de los 
indios que habitan esta Nueva Espafia , segun sus histo- 
rias», y de un exaraen de ambas obras, al cual va anexo 
un estudio de cronologia mexicana por el mismo Sr. Oroz- 
co y Berra.— Jose M. Vigil, editor. Mexico, Imp. y litog. de 
Ireneo Paz, 1881. Un vol. 4." mayor, 712 pags. y lam. 

Virchow (Rud.). — Verbandlungen der Berliner Gesellscbaft 
fiir Anthropologic, Ethnologie und Urgeschichte. Redi- 
girt von Rud. Virchow. — Berlin. Wiegaudt, Hempel & 
Parey, 1877. Un cuaderno con laminas litografiadas de va- 
sos peruanos y otros objetos. 

Viso (J.).— Alegato de Venezuela en su controversia sobre 
limites con Colombia. Impreso por disposicion del ilustre 
americano regenerador, pacificador y Presidente de los 
Estados-Unidos de Venezuela, general Guzman Blanco — 
Madrid, por los Sucesores de Rivadeneyra, 1883.4.° ma- 
yor, 282 pags. 

Refutacion del folleto del Br. Dr. Galindo sobre 

limites entre Venezuela y Colombia.— Madrid, imp. de los 
Sucesores de Rivadeneyra, 1883. 4.° mayor, 141 pags. 

Refutacion del folleto del Sr. Dr. Arosemena sobre 



limites entre Venezuela y Colombia.— Madrid, imp. de los 
Sucesores de Rivadeneyra, 1883. 4." mayor, 131 pags. 

Voss.— Steing-erathe ans Yucatan.— Una hoja con grabados 
que representan los objetos de piedra que describe. 

Zaragoza (Justo).— Biblioteca Hispano-Ultramarina. Historia 
del descubrimiento de las regiones australes hecho por el 
g-eneral Pedro Fernandez de Quirds, publicada por don 
Justo Zaragoza.— Madrid, imp. de Manuel G. Hernandez, 
1870-1880. Tres vol. 

Los Congresos de Americanistas. Articulo publi- 

cado en la Hevista Hispano-Americaua.— ^Madrid, Setiembre 
de 1881. 

Biblioteca de los Americanistas. Historia de Gua- 



temala 6 Recordacion florida, escrita en el siglo xvn por 
2 5 



;{82 CONOR ESO DE AMERICAN! STAS. 

el capitan D. Francisco Antonio <le Fuentes y (iuzman, 
que publica por vez primera con notas e ilustraciones don 
Justo Zaragoza.-Madrid, Luis Navarro, editor, 1882. Ma- 
drid, imp. central, a cargo de Victor Saiz. Dcs vol. 4." es- 
pauol y un mapa en colores. 

Zaragoza (Justo).— Piraterias y ag-resiones de los ingleses y 
de otros pueblos de Europa en la America espanola desde 
el siglo xvi al xvm, deducidas de las obras de D. Dionisio 
de Alsedo y Herrera. Publicalas D. Justo Zaragoza.— Ma- 
drid, imp. do Manuel G. Hernandez, 1883. En 4.° mayor, 
con trcs maim-. 

Noticias historicas de la Nueva Espana, etc.— Ma- 
drid, imp. de Manuel G. Hernandez, 1818. En folio menor. 



LISTA DE LOS SENORES SOGIOS 



It EL 



GONGRESO DE AMERIGANISTAS DE MADRID 



(i) 



ALEMANIA. 

Bentfeldt (Gustav), corresponsal de la Allgemeine Zei- 
tung, de Augsburgo, y de la Jaegliche Rundschau, de 
' Berlin; Madrid, Tudescos, 30. 

KuNNe (Carl); Charlottenburg, 12, Eagliche-Strasse. 

Neussel (Otto), geografo, caballerode Carlos III, Buckebur- 
go; Madrid, Santa Isabel, 41. 

Rapp (Theodore); Hambourg, Papenstrassen, 70. 

Reiss (Wilhem), vice-president geographische Gesellschaft, 
Berlin. 

Strebel (Hermann); Hambourg, Papenstrasse, 70. 



(1) El sensible fallecimiento de D. Andres nomec, secretario adjuntoy con- 
tador (|ue fue del Congreso, lia retrasado la publication de este volumen, por 
extravio de algunas adhesiones. Los sefiores que no se hallen inscritos en la 
lista, podran dirigir la reclamacion a la Secretaria general, calle del Sauco, 
mimero 13 triplicado. En la misma se hard entrega delos dos volumenes pu- 
hlicados a presentacion de la tarjeta personal. 



384 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



ARGENTINA (REPtJBLICA). 

Llado (Juan), vice-consul en Philippeville (Argelia.) 

Peterken (E.), agente general en Belgica y Holanda; Bru- 
se»as. 

Varela (Excmo. Sr. D. Hector F.), consul general y dele- 
gado del Gobierno de la Republica en el Congreso; Ma- 
drid, Principe, 12. 

Vocos (Florentino); Madrid, Cruz, 12. 



AUSTRIA. 

Rieman (Guillermo), viajcro; Madrid, Espejo, 2. 
Tschudi (Diego de), literato; Edlitz, Jacobshof-Post. 

BELGICA. 

S. M. EL REY. 

S. A. R. EL conde de Flandes. 

Adan (E.), coronel de E. M., director del Instituto Gartogra- 
fico; Rruselas. 

Alvin (L.), conservador de la Biblioteca Real; Bruselas, rue 
du Trone. 

Arnould (G.), ingeniero principal de minas; Mons. 

Bamps (Anatole), miembro del Comite central de la Socie- 
"dad belga de Geografia, delegado del Gobierno belga en 
el Congreso de Madrid, y secretario general del Congre- 
so internacional de Bruselas; rue du Marteau, 31. 

Bamps (S. A.), procurador del Rey; Hasult. 

Berchem, ingeniero principal de minas; Namur. 

Bethune (Le Cbanoine), Brujas. 

BiscHorrsuEiM (J. R.), senador; Bruselas, boulevard de 
rObscrvatoirc, 49. 



LISTA DE LOS SENORES SOCIOS. 385 

Borghgrane (Emile de), ministro de Belgica en Belgrade 

Bordian (Gedeon), arquitecto; Bruselas. 

Bormans (Stanislas), archivero dc Estado de la Academia 
Real de Belgica; Namur. 

Cannart d'Amale (F. J. P.), senador; Malines. 

Coenen (J. P. M.), cure de Notre Dame; Verviers-Luttich. 

Couchet (D. Th.), cure de Saint Hubert; Verviers-Luttich. 

Chalon (Renier), presidenle dc la sociedad Real de Numis- 
matica, de la Academia Real; Bruselas. 

Delguer (Dr. Louis), vice-presidente de la Sociedad de Geo - 
grafia,secretariode la Academia deArqueologia; Amberes. 

Delvigne (Adolphe), Chanoine; Bruselas. 

Dognee (Eugene M. 0.), miembro del Instituto Arqueolo- 
gico de Lieja, de la Academia de Arqueologia de Belgi- 
ca, etc., etc.; Lieja. 

Dupont (E.) , director del Museo Real de Historia Natural; 
Bruselas. 

Felix (Dr. Jules), medico de la casa real; Bruselas. 

Gachard (L. P.), archivero general del Estado, secretario de 
la Comision Real de Historia; Bruselas. 

Genard (P.). archivero de la ciudad de Amberes. 

Goethals (El Baron), teniente general, ayudante de campo 
de S. M. el Rey. Bruselas. 

Hveghen (F. Van der), bibliotecario de la Universidad de 
Gante. 

Harlez (Le Chanoine G. de), profesorde la Universidad de 
Lovaina. 

Henschling, director honorario en el Ministerio del Inte- 
rior; Bruselas. 

Hissenhoven (Van); Amberes. 

Le Roy (Alphonse), profesor de la Universidad yde la Aca- 
demia Real de Belgica; Bruselas. 

Liagre, teniente general, secretario perpetuo de la Acade- 
mia Real; Bruselas. 

Lonneux (L'Abbe), profesor del Instituto de San Luis; Bru- 
selas. 

TOMO II. 25 

2 5 * 



386 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Meester de Ravestein, ministro plenipotenciario de Bel- 

gica; Brabante. 
Mullendorff (Prosper), redactor del Moniteur des Interets 

Materiels; Bruselas, rue dela Banque, 6. 
Neyt (Georges), ministro plenipotenciario de Belgica en 

Mejico. 
Rutten (Albert), abogado; Bruselas. 
Schmitz (L'Abbe), misionero apostolico; Bruselas. 
Societe Royal Beige de Geographie; Bruselas. 
Tandel (Emile), comisario de distrito; Arlon. 
Ursel (El conde Charles de),secretario delegation; Bruselas. 
Vervoort (D.), ex-presidente de la Camara de Representan- 

tes; Bruselas. 
Warlomont (El doctor), de la Academia Real de Medicina r 

Bruselas. 
Vanwermans (El coronel), presidente de la Academia de Ar- 

queologia y de la Sociedad Geografica de Amberes. 
Wilkins (Mme. Marcella J.), nee Nujent; Bruselas. 

BOLIVIA. 

Herrero (Joaquin Eusebio); Madrid, Alcala, 49. 
Lysen (E.), consul de la Repiiblica del Ecuador; Lieja. 

BRASIL. 

S. M. EL EMPERADOR. 

Lopes Gama (C.), ministro-presidente, delegado del Gobierno 
del Brasil; Madrid. 

COLOMBIA (ESTADOS-UNIDOS DE). 

Giraud (Julio), viceconsul de los Estados-Unidos de Colom- 
bia en Ordn, rue d'Orleans. 

Hoben (Baron de), consul general; Argel, rue Roland de 
Bussy, 1. 



LISTA DE LOS SENORES SOGIOS. 387 

Labarriere (Miguel Sabas), Panama; Paris, 65, boulevard 
Arago. 

Perez (Jose Joaquin), consul de los Estados-Unidos de Co- 
lombia en Liverpool. 

Quijano Otero (J. M.), comisionado oficial de Colombia en 
Esparia; Madrid, hotel de la Paz. 

Villegas (Rafael). 

COSTA-RICA. 

S. E. EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA, general 

Tomas Guardia. 
Peralta (Excmo. Sr. D. Manuel M. de), enviado extraordi- 

nario y ministro plenipotenciario de la Republica de 

Costa-Rica; Madrid. 

CHILE. 

Cardozo (Luis), ex-diputado del Congreso Nacional de la Re- 
publica de Chile; Madrid, San Miguel, 18. 

DIN AM ARC A. 

Carstensen (W.), capitan de navio, secretario general del 
Congreso de Copenhague. 

ESPANA. 

S. M. EL REY. 

Abain (D. Jose G.), profesor delenguas; Manila (Filipinas). 

Abella (D. Marcelino de), oficial de la interpretation de 

lenguas, comendador de San Estanislao de Rusia; Madrid, 

Chinchilla, 6. 
Academia (Real), de la Hisloria; Madrid, Leon, 21. 
Agacio y Ramos (D. Antonio), viceconsul, que ha sido, de 

Espaha en Valparaiso; Madrid, Olozaga, 3. 



388 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Aguirre (D. Eduardo), propietario y agente de Bolsa; Ma- 
drid, Carrera de San Jeronimo, 53. 

Aguirre (D. Ezequiel de), propietario; Bilbao. 

Aheran y Rurio (D. Julio de), capitan graduado de infan- 
teria; Davao, isla de Mindanao (Filipinas). 

Ainat y Benedito (D. Jose); Madrid, Gostanilla de Santa 
Teresa, 3. 

Alana (D. Lope de), empleado municipal y artista; Bilbao. 

Alrareda (Excmo. S.r. D. Jose Luis), ministrodeFomento, 
presidente del Gongreso; Madrid. 

Algay (D. Antonio); Habana, Sol, 121. 

Alonso Manjon (D. Jose), catedratico; Zamora, Rua, 6. 

Alonso Sanjurjo (Ilmo. Sr. D. Eugenio); jefe de seccion en 
el Ministerio de Ultramar; Madrid, Urosas, 5. 

Alvarez Marino (Excmo. Sr. D. Jose), diputado a Cortes, 
consejero del Monte de Piedad y Gaja de Ahorros de Ma- 
drid; Paseo de la Gastellana, 25. 

Alvaro (D. Jose Manuel), licenciado en ciencias y director 
de la Escuela Profesional; Habana, Gampanario, DO. 

Alzola (D. Pablo de), presidente de la Escuela de Artes y 
Oficios, ingeniero y propietario; Bilbao. 

Apesteguia (Sr. D. Julio), diputado por Cuba; Madrid, Re- 
coletos, Hotel, 14. 

Arellano (D. Ricardo), ingeniero y propietario; Bilbao. 

Arias y Alruerne (D. Aquilino), propietario; Madrid, Fuen- 
carral, 50. 

Arias de Miranda (D. Jose), correspondiente de la Real 
Academia de la Historia, archivero que me del Ministe- 
rio de Ultramar, delegado; Oviedo, Grado. 

Arizcun e Iturralde (D. Joaquin); Madrid, Aduana, 29, 
tercero derecha. 

Arnedo (D. Fermin de), fabricante, individuo de la Asocia- 
cion para reforma arancelaria; Bilbao. 

Arrangoiz y Berzaral (D. Francisco de), diplomatico y es- 
critor, academico honorario de la Real Academia de la 
Historia; Madrid, Goya, 13. 



LISTA DE LOS SENORES SOCIOS. 389 

Arrieta (Excmo. Sr. D. Emilio), director dela Escuela Na- 
cional de Miisicay Declamation; Madrid, San Quintin, 8, 
segundo. 

Asensio y de Toledo (D. Jose Maria), abogado y diputado 
provincial, academico de las Reales de Buenas Letras y 
de Bellas Artes de Sevilla; Sevilla, O'Donnell, 18. 

Ayarragaray (D. Manuel de), capitalista y viajero; Bilbao. 

Ayuntamiento de Madrid (Excelentisimo). 

Azana (D. Esteban), jefe de Administration ; Alcala" de 
Henares. 

Bachiller y Morales (D. Antonio), literato americano, ex- 
presidente de la Sociedad EconOmica de Amigos del Pais 
de la Habana, delegado; Habana, Industria, 128. 

Barrieri (Excmo. Sr. D. Francisco Asenjo), compositor de 
miisica, de la Real Academia de Bellas Artes de San Fer- 
nando; Madrid, Plaza del Rey. 

Barrantes (Excmo. Sr. D. Vicente), de las Reales Acade- 
mias Espaiiola y de la Historia, gobernador civil de Ma- 
nila (Filipinas). 

Batlles (D. Mariano); Barcelona. 

Beltran y ROzpide (D. Ricardo) , doctor en Filosofia y Le- 
tras, de la Sociedad Geografica de Madrid; Madrid, Lope 
de Vega, 24. 

Bermudez de Sotomayor (D. Francisco); Madrid, Huer- 
tas, 16. 

Betera (Vizconde de), Sr. D. Pascual Dasi y Puigmolto, 
abogado y ex-diputado a Cortes; Valencia. 

BibUoteca Central de Marina; Madrid. 

Biblioteca National; Madrid. 

BibUoteca del lnstituto; Zamora. 

Biblioteca de la Universidad; Madrid, Toledo, 45, lnstituto 
de San Isidro. 

Blas y Melendo (D. Juan de Dios) , abogado; Madrid, Hu- 
milladero, 19. 

Bolivar (D. Ignacio), naturalista; Madrid, Santo Domin- 
go, 3, tercero. 



390 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Bonet (D. Joaquin); Barcelona. 

Borrego (D. Andres), escritor; Madrid, Hortaleza, 39. 

Bosch y Arroyo (D. Mariano) ; Madrid, Hortaleza, 134. 

Botella (D. Federico), inspector general de minas, de la 
Real Academia de Giencias; Madrid, San Andres, 34. 

Brotons (D. Jose), capitan de la marina mercante; Alican- 
te, Santa Pola. 

Cabello y Bruller (Dr. D. Vicente), medico mayor de la 
Armada; Madrid, Carrera de San Jeronimo, 32, tercero. 

Callejon (D. Ventura de), consul de Esparia en Amberes. 

Calleja y Sanchez (D. Julian), catedralico en la Universi- 
dad de Madrid y senador del reino; Madrid, Plaza de Ma- 
tute, 9, segundo. 

Calonje (D. Nazario), profesor de la Escuela de Estado Ma- 
yor; Madrid, Gravina, 20. 

Gampillo (D. Toribio del), jefe de section del cuerpo de Ar- 
chiveros, Bibliotecarios y Anticuarios, y profesor de la 
Escuela de Diplomatica; Madrid, Toledo, 42. 

Campo (D. Lucas del); Alcala de Henares. 

Cancio Villamil (Excmo. Sr. D. Mariano), ex-intendente de 
la isla de Gaba; Madrid. 

Cano y Pelayo (D. Silvestre), medico, delegado; Oviedo, 
Plaza Mayor. 

Canovas del Castillo (Excmo. Sr. D. Antonio) , presidente 
del Gonsejo de ministros y presidente de honor del Gon- 
greso; Madrid, Fuencarral , 4. 

Ganamaque (D. Francisco), diputado a Cortes y escritor; 
Madrid. 

Carb6 (D. Narciso) ; Barcelona. 

Cardenas (Excmo. Sr. D. Jose de), ex-director general de 
Instrucci6n publica, diputado a Cortes, vicepresidente 
del Congreso; Madrid, Fernando el Santo. 

Carrasco (D. Francisco), coronel capitan defragata; Madrid, 
Silva. 

Carreras y Gonzalez (Excmo. Sr. D. Mariano) , catedratico 
en el Instituto de San Isidro, cx-diputado a Cortes, in- 



LISTA DE LOS SENORES SOCIOS. 301 

tendente de Hacienda que ha sido de las islas Filipinas; 
Madrid, Quevedo, 1. 

Carreras Sanchis (Dr. D. Manuel), escritor; Madrid, Cer- 
vantes, 22, bajo. 

Casan y Alegre (D. Joaquin), doctor en Filosofia y Letras, 
y oficial del cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Anti- 
cuarios; Alcala de Henares (Madrid). 

Casana (D. Julian), rector de la Universfdad de Barcelona; 
delegado. 

Castaneda (D. Julio de), ingeniero; Florencia, Via Bugo, 55, 
Apostoli. 

Castillo (D. Jose Alberto del); Habana (Cuba). 

Castro (D. Raimundo de), catedratico de la Universidad de 
la Habana (Cuba). 

Castrobeza y Fernandez (D. Carlos) , del cuerpo de Archi- 
veros y Bibliotecarios; Madrid, Hortaleza, 87, prin- 
cipal. 

Catalina (D. Mariano), academico de la Espanola, director 
general de Agricultura; Madrid, Huertas, 14, principal 
derecha. 

•Catalina Garcia (D. Juan), archivero-bibliotecario y anti- 
cuario, correspondiente de la Real Academia de la Hislo- 
ria, secretario adjunto; Madrid, Areneros, 32. 

Centeno Garcia (D. Jose); Madrid, San Mateo, 22, segundo. 

Cerralbo (Marques de), Excmo. Sr. D. Enrique Aguilera y 
Gamboa, marques de Almarza y de Campofuerte, conde 
de Yillalobos, de Alcudia y de Foncalada, Grande de Es- 
pana; Madrid, Pizarro, 19. 

Coello y Quesada (Excmo. Sr. D. Francisco), coronel dein- 
genieros, retirado, academico de la Historia, presidenle 
honorario de la Sociedad Geografica de Madrid; Madrid, 
Reina, 43. 

Coll y Domenech (J. Ramon); Barcelona. 

Coll y Pujol (D. Ramon); Barcelona. 

Collantes (D. Antonio), abogado; Sevilla. 

Collantes de Teran (D. Francisco), de la Economica de 



392 cONr T RESO de americanistas. 

Amigos del Pais de Sevilla y correspondiente de la Real 
Academia de la Historia, delegado; Sevilla. 

Golmeiro y Penido (Excmo. Sr. D. Miguel), decano de la 
Facultad de Giencias de la Universidad de Madrid y di- 
rector del Jardin Botanico, de las Reales Academias de 
Ciencias y de Medicina; Madrid, Clavel, 2. 

Contreras de Diego (D. Eduardo), escritor y propietario; 
Jadraque, Guadalajara. 

Gornellas y Ruiz (D. Enrique), profesor de idiomas; Ma- 
drid, Carbon, 8, principal derecha. 

Gorradi y Gomez (Excmo. Sr. D. Fernando), ex-ministro 
plenipotenciario, senador del reino y academico de la 
Historia; Madrid, Lope de Vega, 45. 

Cortes Llanos (Excmo. Sr. D. Bonifacio), intendente de la 
Real Casa y Patrimonio y ex-director general de Hacien- 
da de la isla de Cuba; Madrid. 

Couto Salcedo (D. Emilio); Leon. 

Dasi y Puigmolto (D. J.) ; Valencia. 

Delgado (D. Francisco), oficial del Archivo general de In- 
dias, delegado; Sevilla. 

Diaz (D. Jacinto); Barcelona. 

Diaz (D. Laureano); Madrid, Pozas, 17. 

Di'az Moreu (Ilmo. Sr. D. Luis), doctor en Derecho civil y 
can6nico, abogado de la Beneficencia provincial de Ma- 
drid; Madrid, Luzon, 9. 

Diaz y Perez (Excmo. Sr. D. Nicolds), escritor, bibliotecario 
de la Economica Matritense; Madrid, Manzana, 21. 

Diez de Escudero (D. Facundo); Zaragoza, Alfonso I, 36. 

DOmec (D. Agustin), medico mayor de la Armada, y de la 
Sociedad Geografica de Madrid: Davao, isla de Mindanao 
(Filipinas). 

Domec (D. M. Andres), oficial del Guerpo de archiveros, bi- 
bliotecarios y anticuarios y secretario de la Sociedad Geo- 
grafica de Madrid; Madrid, Florin, 2 duplicado. 

Ecay (Ilmo. Sr. D. Antonio Ambrosio), jefe superior de 
Administration civil; Habana, Sol, 121. 



LISTA DE LOS SENORES SOCIOS. 393 

Elegido y Lizcano (D. Antonio), abogado y escritor; Madrid, 

Plaza del Progreso, 19, segnndo. 
Escobar (D. Alfredo), redactor de La Epoca; Madrid, Liber- 
tad, 18. 
Escudero de la Pena (D. Jose Maria), director del Archivo 

general central de Alcala. 
Esperabe (D. Mames); Salamanca. 
Esquerdo (D. Pedro); Barcelona. 
Fabie (Excmo. Sr. D. Antonio Maria), diputado a Cortes, de 

la Real Academia de la Historia y consejero de Estado; 

Madrid, San Onofre, 5. 
Fe (D. Fernando), librero; Madrid, Garrera de San Jeroni- 

mo, 2. 
Fernandez Bremon (D. Jose), escritor; Madrid. 
Fernandez de Castro (Excmo. Sr. D. Manuel), inspector 

general de minas, director de la Comision del mapa geo- 

logico de Espafia, consejero de Instruction publica y se- 

nador; Madrid, Infantas, 13, terceroderecha. — Seis ejem- 

plares. 
Fernandez de Cordova (D. Luis), comandante graduado, 

capitan de infanteria. Madrid. 
Fernandez Duro (D. Cesareo), capitan de navio, secretario 

general, de la Real Academia de la Historia; Madrid, 

Sauco, 13 triplicado. 
Fernandez Florez (D. Ignacio), teniente de navio; Ferrol. 
Fernandez y Gonzalez (D. Manuel), novelista, poetayautor 

dramatico; Madrid, Pacifico, 12 duplicado. 
Fernandez y Gonzalez (D. Modesto), ex-oficial del Minis- 

terio de Ultramar, escritor, licenciado en derecho y en 

administration; Madrid, Costanilla de Sanli;igo, G. 
Fernandez Mendiburu (D. Jose); Madrid, San Bernardo, 2, 

entresuelo. 
Fernandez de Velasco (Dr. D. Saturnino), catedratico en la 

Universidad de Sevilla. 
Ferreiro (D. Martin), constructor de cartas de laDireccion 

de Hidrografia, correspondiente de la Real Academia de 



394 COV7RESO DE AMERIGANISTAS. 

la I T istcHi y secretario de la Sociedad Geografica de Ma- 
drid; Madrid, Lope de Vega, 41. 

Fita (R. P. D. Fidel), de la Real Academia de la Histo- 
ria; Madrid, Lobo, 34. 

Flores Davila (Marques de), Excmo. Sr. D. Manuel Agui- 
lera y Gamboa, propietario; Madrid, Cruzada, 4. 

Foronda (D. Manuel), diputado provincial, de la Academia 
Matritense de Jurisprudencia; Madrid, Argensola, 2. 

Fort y Roldan (D. Nicolas) , oficial primero de Administra- 
tion Militar en la Isla de Cuba; Madrid. 

Fontagud y Gargollo (D. Jose de), propietario; Madrid, 
Barquillo, 1. 

Fournier (D. Gervasio); Valladolid, Recoletos, 3. 

Fuensanta del Valle (Marques de la), Excmo. Sr. D. Feli- 
ciano Ramirez de Arellano, director general de los Re- 
gistros Civil y de la Propiedad y del Notariado; Madrid, 
Alcala. 

Galdo (Excmo. Sr. D. Manuel Maria Jose de), senador del 
Reino, catedratico en el Instituto del Cardenal Cisneros, 
de las Reales Academias de Giencias y de Medicina; Ma- 
drid, Hortaleza, 78. 

Garcia Abadia (D. Anacleto), catedratico del Instituto, de- 
legado; Zamora. 

Garcia Bernardo (D. Claudio); Oviedo. 

Garcia Gil (D. Antonio), ex-diputado a Cortes, publicista y 
propietario; Zaragoza, Alfonso I, 13. 

Garcia Gutierrez (Excmo. Sr. D. Antonio), director del 
Museo Arqueologico Nacional, academicodelaEspanola; 
Madrid, Espejo, 5. 

Garcia Martjn (D. Luis), del ciierpo Juridico Militar; Ma- 
drid, Amnistia, 10, principal. 

Garcia Moreno (Dr. D. Alejo); Madrid, Ancha de San Ber- 
nardo, 52. 

Garcia Ponte (D. Miguel); Zaragoza, Coso, 81. 

Garcia Rizo (Excmo. Sr. D. Antonio), consejero de Estado; 
Madrid, Barquillo, 4 y 6. 



LISTA DE LOS SENORES SOCIOS. 

Gasca (D. Juan Jose); Zaragoza, Independencia, 21. 

Gayangos (Excmo. Sr. D. Pascual de), ex-director de Ins- 
truction publica, senador, de la Real Academia de la His- 
toria; Madrid, Barquillo, 4. 

Gea (D. Francisco); Zaragoza, Plaza de Sas, 4. 

Gine (D. Juan); Barcelona. 

Giro (D. Jose); Barcelona. 

Gisbert (Excmo. Sr. D. Lope), ex-director general; Madrid, 
Recoletos, 12. 

Goicoechea (D. Manuel), oficial de la secretaria de la Real 
Academia de la Historia; Madrid. 

Gomez Arias (D. Federico); Barcelona. 

Gomez de Arteche (Excmo. Sr. D. Jose) mariscalde campo, 
de la Real Academia de la Historia; Madrid, Lope de Ve- 
ga, 59 y 61, principal. 

Gomez y Velasco (D. Juan), abogadoy propietario; Madrid, 
Recoletos, 12. 

Gomez Velasco (D. Manuel); Madrid, Alcala, 27. 

Gonzalez (D. Antonio); Barcelona. 

Gonzalez (D. Isidro); Salamanca. 

Gonzalez Encinas (Ilmo. Sr. D. Santiago), doctor en medi- 
cina, catedratico de la Universidad de Madrid, ex-dipu- 
tado a Cortes; Madrid. 

Gonzalez y Gonzalez (D. Nicolas); Madrid, Amnistia, 3, 
tercero izquierda. 

Gonzalez Llana (Excmo. Sr. D. Manuel), ex-gobernador 
civil, secretario adjunto; Madrid, Lope de Vega, 23 y 25. 

Gonzalez Rodriguez (D. Jose); Oviedo, Calle de Uria. 

Gonzalez Sierra (D. Vicente), fabricante; Madrid, Espar- 
teros, 1. 

Gonzalez Velasco (Excmo. Sr. D. Pedro), doctor en medi- 
cina y propietario del Museo Antropologico de su nombrs, 
ex-catedratico y ex-director de los Museos de la Facultad 
de Medicina de la Universidad de Madrid; Madrid, Paseo 
de Atocha. 

Gonzalez de Vera (Excmo. Sr. D. Francisco), jefe de la 



396 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Section de Archivos del Cuerpo de Archiveros, Bibliote- 
carios y Anticuarios; Madrid, Atocha, 63. 

Gorostidi (D. Francisco de Asis); Madrid, Madera, 1, se- 
gundo. 

Gorostizaga (D. Angel), oficial del Museo Arqueologico; 
Madrid, Mayor, 131. 

Guaqui (Gonde de), Excmo. Sr. D. Jose Manuel Goyeneche 
y Gamio, grande de Espana, senador del reino; Madrid, 
Plaza de las Cortes, 4. 

Guervos (D. Mariano); Salamanca. 

Guirao Navarro (Exflmo. Sr. D. Angel), senador del reino, 
catedratico y director del Instituto de Murcia, de la Real 
Academia de Ciencias y presidente de la Sociedad Espa- 
nola de Historia Natural; Madrid, Prado, 24. 

Gutierrez (Excmo. Sr. D. Carlos), propietario; San Sebas- 
tian, Paseo de la Concha. 

Gutierrez Arascal (D. Jose), secretario adjunto; Madrid, 
San Ildefonso, 8. 

Hernandez Callejo (D. Andres); Madrid, Peralta, 6, se- 
gundo. 

Herreros de Tejada (Excmo. Sr. D. Feliciano), subsecre- 
tario de la presidencia del Consejo de ministros y minis- 
tro plenipotenciario y enviado extraordinario , que ha 
sido, de Espana en Mejico, ex-senador del reino y ex-di- 
putado a Cortes; Madrid, Ventura Rodriguez, 11. 

Homs (D. Nicolas); Barcelona. 

Irarra y Cruz (D. Manuel) , abogado y diputado a" Cortes; 
Alcala de Henares. 

Inzenga y Castellanos (D. Carlos), jefe de negociado de 
Hacienda; Madrid, Hortaleza, 102 y 104, segundo. 

Inzenga y Castellanos (Ilmo. Sr. D. Jose) , profesor de la 
Escuela National de Miisica y Declamation , academico 
de Bellas Artes de San Fernando; Madrid, Desenga- 
no, 22 y 24. 

Isabal (D. Marceliano) ; Zaragoza, Independencia, 25. 

Trio y Bausa (D. Luis); Madrid, Cervantes, 2, tercero. 



LISTA DE LOS SENORES SOGIOS. 397 

Jimenez de la Espada (D. Marcos); Madrid, Ayala, 15. 

Labra (D. Rafael M. de) , diputado A Cortes; Madrid. 

Lacadena (D. Ram6n); Zaragoza, Plaza de la Constitu- 
tion, 2. 

Laguna (D. Pablo) , medico; Madrid, Alcala, 7. 

Landeta (Dr. D. Juan Bautista) ; Habana (Cuba). 

Lassala (Excmo. Sr. D. Fermin), ex-ministro de Fomento, 
vicepresidente de honor del Congreso; Madrid. 

Lebenfeld (D. Valeriano); Madrid, Torres, 7, segundo. 

Leguina (Excmo. Sr. D. Enrique), gobernador civil de Se- 
villa. 

Liceo de Manila (Filipinas). 

Leon y Castillo (Excmo. Sr. D. Fernando), ministro de 
Ultramar; Madrid, Sordo, 33. 

Lopez (D. Leocadio), librero; Madrid, Carmen, 13. 

Lopez de Letona (Excmo. Sr. D. Antonio) , teniente gene- 
ral; Madrid, Serrano, 12. 

Lopez Prieto (D. Antonio); Habana, Obispo, 85. 

Lopez Villabrille (D. Fausto), escritor, correspondiente de 
la Real Academia Espanola; Madrid, Carranza, 21. 

Lora y Castro (D. Cecilio de), capitan de navio, diputado a 
Cortes; Madrid, Cuesta de Santo Domingo, 3, principal. 

Llera (D. Juan de Dios) ; Madrid, Pelayo, 3. 

Mac-Pherson (D. Guillermo), consul de Inglaterra; Madrid, 
Salon del Prado, 12. 

Mac-Pherson (D. Jose), ingeniero de minas; Madrid. 

Madrazo (Excmo. Sr. D. Pedro de), de las Reales Acade- 
mias Espanola y de San Fernando, y secretario perpetuo 
de la de la Historia; Madrid, Sordo, 23. 

Magaz y Jayme (D. Jose), consejero de Estado, ex-senador 
del reino; Madrid, Leon, 13, principal. 

Maldonado Macanaz (Ilmo. Sr. D. Joaquin), ex-director ge- 
neral de Administration y Fomento del Ministerio de Ul- 
tramar; Madrid, Infantas, 18. 

Manovel y Prida (D. Pedro) , catedratico de la Universidad 
de Salamanca. 
2 6 



398 congreso de americanistas. 

Marim6n Tudo (D. Sebastian), doctor en Medicina y Ciru- 

gia por la facultad de Paris; Sevilla, Alvareda, 52. 
Marin Baldo (D. Jose), arquitecto; Madrid, Sordo, 4, ter- 

cero. 
Martin Esperanza y Diaz (D. Ignacio), jefe de Administra- 

cion , subdirector primero, letrado de la Direction gene- 
ral de la Deuda; Madrid, Santa Isabel, 9, segundo iz- 

quierda. 
Martinez (Excmo. Sr. D. Diego A.), diputado a Cortes; 

Madrid, Prado, 10. 
Martinez Pacheco (D. Luis) ; Madrid, Plaza de Bilbao, 4, 

principal. 
Martinez-Vigil (Excmo. Sr. D. P. Ramon), obispo de 

Oviedo. 
Mazpule (D. Jose); Salamanca. 
Medina (D. Leon); Madrid, Princesa, 11. 
Medina Vitores (D. Ricardo), senador del reino, doctor en 

Leyes; Madrid, Alfonso XII, 8, principal izquierda. 
Mello (P. Vicente Tomas de), profesor de Sagrada Escritu- 

ra; Salamanca, San Esteban. 
Menendez Valdes (D. Baltasar) oflcial del Gonsejo de Esta- 

do; Madrid, Infantas, 19 y 21. 
Merchan y Rico (D. Eulogio), teniente de navio; Madrid, 

Rio, 12. 
Merediz (D. Felipe); Sevilla, calle de San Pedro, 4. 
Merediz (D. Honorio); Sevilla, calle de San Pedro, 4. 
MInguez (D. Bernardino Martin), profesor de Lenguas Indo- 

Europeas; Valladolid, Orates, 20. 
M-iravete (D. Joaquin); Zaragoza. 
Miro (D. Agustin); Barcelona. 
Miro (D. Jose Ignacio); Madrid, Montera, 4. 
Moctezuma (Duque de), Excmo. Sr. D. Antonio Marcilla de 

Teruel, grande de Esparia, vicepresidente de Honor del 

Congreso; Madrid, Lobo, 21. 
Moles (D. Crescendo Maria de); Barcelona. 
Mompe6n iD. Juan); Zaragoza, Coso, 115. 



LISTA DE LOS SENORES SOCIOS. 399 

Monreal (Dr. D. Bernardo), catednitico en el Instituto del 
Cardenal Gisneros, correspondiente de la Real Acadcmia 
de la Historia; Madrid, cuesta de Santo Domingo, 13. 
Montejo y Rica ^D. Tomas), licenciado en Derecho civil, 
canonico y administrativo; Madrid, Almirante, 3. 

Montejo y Robledo (Excmo. Sr. D. Bonifacio); Madrid. 

Montejo y Robledo (Excmo. Sr. D. Telesforo), senador; 
Madrid. 

Morales (D, Jose S. de); Habana. 

Morales Lopez (D. Francisco), catedratico del Instituto; 
Habana, Luz, 91. 

Morales y Morales (Dr. D. Vidal), secretario-contador del 
Golegio de Abogados de la Habana. 

Moran (D. Emilio); Madrid, puerta de Moros, 9. 

Moreno Nieto (Excmo. Sr. D. Jose), diputado a Cortes, 
presidente del Ateneo, de la Real Academia de la Histo- 
ria; Madrid. 

Morphy (Gonde de), Excmo. Sr. D. Guillermo Morphy Fe- 
rriz de Guzman, secretario particular de S. M. el Rey; 
Madrid, Palacio Real. 

Munuz Orea (D. Timoteo); Salamanca. 

Murga (D. Gonzalo), oficial del Deposito Hidrografico; Ma- 
drid, Libertad, 29, segundo derecha. 

Murga (Sr. D. Manuel de), propietario y diputado provin- 
cial; Bilbao. 

Murillo (D. Mariano), librero; Madrid, Alcala, 7. — Tres 
ejemplares, 

Nava (D. Eduardo de la); Leon. 

Navarro y Ochoteco (Excmo. Sr. D. Emilio), diputado a 
Cortes, ex-director general de los Registros de la Propie- 
dad y del Notariado en el Ministerio de Gracia y Justicia; 
Zaragoza, plaza de Sas. 

Nombela (D. Julio), escritor; Madrid, Rollo, 2, tercero de- 
recha. 

Novo y Golson (D. Pedro), teniente de navio, correspon- 
diente de la Real Academia de la Historia y secretario de 



400 CONGRESO DE AMERIGANISTAS. 

la Sociedad Geografica de Madrid; Madrid, Cedaceros, 3. 
Nunez (D. Francisco); Salamanca. 
Oceania Espanola (La); periodico; Manila, (Filipinas). 
Oliva (D. Telesforo); Salamanca. 
Ollero Morente (D. Manuel), oficial de artilleria; Madrid, 

Jacometrezo, 73. 
Onis (D. Jose Maria); Salamanca. 

ONis y Onis (D. Federico), abogado; Cantalapiedra (Sa- 
lamanca). 
Ortiga y Rey (D. Pablo), jefe de Administracion, ex-go- 

bernador civil de Manila, vicepresidente del Gonsejo de 

Filipinas; Madrid, Barquillo, 24. 
Ortiz de Gimenez (D. Agapito); Gorvera (Santander). 
Osa (Excmo. Sr. D. Ramon), brigadier; Madrid. 
Ovilo y Canales (D. Felipe), subinspector de segunda clase 

del Guerpo de Sanidad Militar, medico que fue del Con- 

sejo Sanitario de Marruecos; Madrid, San Leonardo, 9. 
Ovilo y Otero (D. Manuel), jefe de la Biblioteca Universal 

de Santiago; Madrid. 
Padilla (Dr. D. Emilio H. de), individuo de varias corpo- 

raciones cientificas espariolas y extranjeras; Madrid, Fo- 

mento de las Artes, Luna, 11. 
Pardo de Figueroa (D. Mariano), doctor en Jurisprudencia, 

escritor y bibliofilo; Medina-Sidonia, Cadiz. 
Parraga y Acuna (D. Gelestino), doctor en Medicinay Ciru- 

gia y en Derecho civil y canonico; Cadiz, Murguia, 5. 
Parral (D. Luis); Castellon, Mayor, 53. 
Paso y Delgado (D. Nicolas de); Granada. 
Perez Acevedo (D. Jose); Madrid, Puebla, 4, bajo derecha. 
Perez de Guzman (Ilmo. Sr. D. Leonardo), jefe superior 

honorario de Administracion civil; Ronda (Malaga). 
Perez de Guzman (D. Juan), escritor; Madrid, Reina. 
Perez Hernandez (D. Enrique); Madrid, Colegiata, 7, se- 

gundo. 
Perez Jlnquera (D. Santiago), librero; Madrid, Salud, 14. 
Perez Lopez de Rohledo (D. Manuel), oficial de Adminis- 



LISTA DE LOS SENORES SOCIOS. 401 

tracionmilitar; Madrid, Panaderos, 10, principal derecha. 
Perez Rioja (D. Antonio), escritor; Madrid, Pelayo, 2, prin- 
cipal. 
Pezuela y Lobo (Excmo. Sr. D. Manuel de la), coronel re- 

tirado,' academico de la Historia; Madrid. 
Pi y Margall (Excmo. Sr. D. Francisco), abogado; Madrid, 

Preciados, 25. 
Pinilla yElias (D. Manuel), escritor y oficial que ha sido 

de Hacienda en Ultramar; Madrid, Almendro, 12. 
Pirala (Ilmo. Sr. D. Antonio), ex-gobernador deprovincia, 

jefe de Administration; Madrid. 
Planellas (D. Jose); Barcelona. 

Ponce de Leon (D. Juan); Madrid, Gaballero de Gracia, 2G. 
Ponce de Leon (D. Nestor), abogado; Nueva-York. 
Puente y Pellon (Excmo. Sr. D. Manuel de la), alcalde- 

Presidente del Ayuntamiento de Sevilla. 
Portilla (Excmo. Sr. D. Segundo de la), teniente general, 

capitan general de la isla de Puerto-Rico. 
Pulido (D. Mamerto); Madrid, Almagro, 3. 
Pulido Fernandez (Dr. D. Angel), director de la Escuela 

libre de matronas, correspondiente de la Real Academia 

de Medicina; Madrid, Infantas, 11, principal derecha. 
Quijano y Rivas (Dona Manuela); Madrid, travesia de la 

Ballesta, 8. 
Rada y Delgado (Excmo. Sr. Dr. D. Juan de Dios de la), 

de las Reales Academias de la Historia y Bellas Artes de 

San Fernando, director de la Escuela de Diplomatica, jefe 

de section en el Museo Arqueologico Nacional; Madrid, 

Gorredera de San Pablo, 12. 
Ramirez de Arellano (D. Enrique); Manila (Filipinas). 
Ramirez de Villaurrutia (D. Ramon); Madrid, Argen- 

sola, 19. 
Rane (D. Antonio); Barcelona. 
Reinoso (D. Alvaro), historiador de Cuba; Madrid, fonda 

de Paris. 
Riano (Illmo. Sr. D. Juan Facundo), director de Instruc- 

TOMO II. 26 

26 * 



CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

cion piiblica, vicepresidente del Congreso; Madrid, Bar- 

quillo, 4. 
Rico y Sinovas (Illmo. Sr. D. Manuel), catedratico de la 
- Universidad de Madrid, de la Real Academia de Ciencias; 

Madrid, Estudios, 3. 
Riquelme (D. Joaquin); Barcelona. 
Rivas y Rivas (Dona Dolores); Madrid, travesia de la Ba- 

llesta, 8. 
Rivas de Rubio (Dona Antonia): Madrid, travesia de la Ba- 

llesta, 8. 
Robert (D. Bartolome); Barcelona. 
Robledo (D. Santos Maria) > oficial de Secretaria en el Mi- 

nisterio de Fomento; Madrid, Argensola, 19. 
Rodriguez (D. Gabriel); Madrid, Santa Catalina, 8. 
Rodriguez Gorrea (Excmo. Sr. D. Ramon), subsecretario 

del Ministerio.de Ultramar, vicepresidente del Congreso; 

Madrid, Claudio Goello, 7, bajo. 
Rodriguez Ferrer (Excmo. Sr. D. Miguel), secretario gene- 
ral del Gonsejo Superior de Agricultura, Industria y Go- 

mercio, correspondieute de las Reales Academias de la 

Historia y Bellas Artes de San Fernando; Madrid, Cruz. 
Rodriguez Laguna (Illmo. Sr. D. Julian), jcfe superior de 

Administration, honorario; Madrid, Fuencarral, 55. 
Rodriguez Mendez (D. Rafael); Barcelona. 
Romero (Excmo. Sr. D. Juan), capitan de navio de primera 

clase, director del Deposito Hidrografico; Madrid, Alca- 

la, 56. 
Romero (D. Vicente); Barcelona. 

Rosell (Excmo. Sr. D. Cayetano), director de la Biblioteca 
National y academico de la Historia; Madrid, Leon, 21. 
Rubio (D. Joaquin); Barcelona. 
Rubio y Rivas (D. Enrique); Madrid, travesia de la Ba- 

llesta, 8. 
Rubio y Rivas (Dona Luz); Madrid, travesia de la Balles* 

ta, 8. 
Rub:o y Seva (D. Toma's); Madrid, travesia de la Ballesta, 8. 



LISTA DE LOS SEN0RES SOCIOS. 403 

Ruiz de Leon (D. Jose), ingeniero de Minas, literato, co- 
rrespondiente de la Real Academia Espanola; Cordoba. 

Ruiz SALAVERRiA (Excmo. Sr. D. Eusebio); Madrid, Plaza de 
la Villa, 1. 

Ruiz de Salazar (Ilmo. Sr. D. Emilio), doctor en Ciencias, 
licenciado en Derecho, catedratico de la Universidad de 
Madrid, ex-jefe del negociado de segunda ensenanza y es- 
pecial en el Ministerio de Fomento; Madrid, Barco. 

Rull (D. Juan); Barcelona. 

Saavedra (Excmo. Sr. D. Eduardo), ingeniero jefe de cami- 
nos, academico de la Espanola, de la Historia y de Cien- 
cias; Madrid, San Joaquin, 14. 

Sagasta (Excmo. Sr. D. Praxedes Mateo), ex-presidente del 
Consejo de ministros; Madrid, Alcala. 

Sainz de los Terreros (Dj Manuel), propietario y abogado; 
Madrid, Barquillo, 9, segundo derecha. 

Salinas (D. Victor); Madrid, Madera Baja, 11 , segundo iz- 
quierda. 

Sanchez (D. Gabriel), propietario y librero-editor; Madrid, 
Carretas, 21, libreria. 

Sanchez Cantalejo (D. Antonio); Manzanares, Duran, 4 
(Ciudad-Real). 

Sanchez Mora (Excmo. Sr. D. Pedro), consejero de Estado; 
Madrid, Columela, 4. 

Sancho Rayon (D. Jose), jefe de la biblioteca del Ministerio 
de Fomento; Madrid, Cuesta de la Vega, 7. 

Sanjurjo e Izquieruo (Lie. D. Rodrigo), director y catedrd- 
tico del Instituto de Sevilla; Lista, 9. 

San Roman (Marques de), Excmo. Sr. D. Eduardo Fernan- 
dez San Roman, teniente general, senador del reino; Ma- 
drid, Plaza de Santa Barbara, 2. 

Santa Eulalia (Marques de), Excmo. Sr. D. Rodrigo Uha- 
gon, banquero, de la Sociedad espanola de Historia Na- 
tural, etc.; Madrid, Jorge Juan, 7. 

Santiranez (D. Arturo Gil); Madrid, Plaza del Conde de 
Miranda, 3. 



404 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Santos (Excmo. Sr. D. Jose Emilio de) , consejero de Esta- 

do; Madrid, Lista. 
Sarda y Llaberia (D. Agustin), abogado y ex-diputado a 

Cortes; Madrid, Piamonte, 7, principal. 
Saro (D. Antonio), secretario de la Junta general de Bene- 

ficencia; Habana, Zaragoza, 25. 
Scheidnagel (D. Manuel), teniente coronel comandante de 

infanteria, y escritor; Manila. 
Sebastian (D. Candido), teniente coronel de artilleria, dela 

Junta directiva de la Sociedad Geografica de Madrid; Ma- 
drid, Colmillo, 3. 
Serrano y Morales (D. Jose Enrique), abogado, correspon- 

diente de la Real Academia de la Historia, y biblioteca- 

rio del Ateneo cientifico, literario y artistico de Valencia. 
Siloniz (D. Carlos); Barcelona. 
Simpson (D. Luis), quinta junto al Asilo de Simpson; Ma- 

tanzas (Cuba). 
Sociedad Geografica; Madrid. 
Solano y Eulate (D. Jose M.) , catednitico en la Universi* 

dad de Madrid; Jacometrezo, 41. 
Solis y Arias (D. Pedro), vice-consul de Esparia en Nueva 

Orleans. 
Soraluce (D. Nicolas); San Sebastian. 
Soto y Gonzalez (D. Jose) , comerciante, propietario y na- 

viero; Davao, isla de Mindanao (Filipinas). 
Stor Redondo (D. Angel), licenciado en Filosoffa y Letras, 

profesor de la Institucion Libre de Ensenanza; Madrid. 
Suarez Inclan (Excmo. Sr. D. Estanislao), consejero de Es- 

tado y senador del reino; Madrid, Fernando el Santo, 5, 

principal. 
Tolosa Latour (D. Manuel); Madrid, Atocha, 96, segundo 

derecha. 
Toreno (Excmo. Sr. Conde de) , grande de Espana , presi- 

dente del Congreso de Diputados, etc.; Madrid, San Ber- 
nardino. 
Torres de Mendoza (D. Luis), diputado a Cortes, editor y 



LISTA DE LOS SENORES SOCIOS. 405 

propietario de la «Coleccion de documentos ineditos del 

archivo de Indias»; Madrid, Serrano, 78. 
Tro y Mqx6 (D. Luis Maria de) , abogado y secretario pri- 

mero de la Sociedad Economica Matritense; Madrid, San 

Miguel, 27. 
Tcbino (D. Francisco M.), de la Real Academia de Bellas 
■ Artes de San Fernando; Madrid, Ferraz, 12, entresuelo 

lzquierda. 
Tubino (D. Manuel), jefe honorario de Administration, de 

la Sociedad de Escritores y Artistas; Madrid, Lobo, 27. 
Ugalde (D. Toribio), comerciante; Bilbao. 
Uhagon (D. Francisco); Madrid, Alcala, 65. 
Uhagon iD. Serafin), banquero, tesorero de la Sociedad Es- 

panola de Historia Natural, y miembro delas sociedades 

entomologicas de Francia y de Berlin; Madrid, Jovella- 

nos, 7. 
Urquijo (Excmo. Sr. Marques de), banquero, tesorero del 

Congreso; Madrid, Montera, 22. 
Vado (Sr. Marques del); Salamanca. 
Val (Excmo. Sr. D. Geledonio del) , propietario en Cuba; 

Madrid, Arenal, 22. 
Valcerrada (Marques de), Excmo. Sr. D. Julian de Mores 

y Sanz; Alcala de Henares (Madrid). 
Valdes Rodriguez (D. F.), profesor en Teologia, Filosofia 

y Derecho; Habana, Amistad, 72. 
Valenti (D. Ignacio); Barcelona. 
Valero de Tornos (D. Juan); Madrid, Plaza de San Grego- 

rio, 24, triplicado. 
Valle y Cardenas (Dr. D. Manuel Maria), catedratico de la 

Universidad de Madrid, diputado a Cortes; Madrid, 

Sal , 28. 
Valles (Excmo. Sr. D. Enrique), ministro plenipotentiary 

de Espana en el Peru (Lima). 
Vazquez Queipo (Excmo. Sr. D. Vicente), de las Reales 

Academias de la Historia y de Ciencias; Madrid, Horta- 

leza, 71. 



406 CONORESO DE AMER ICANISTAS. 

Velasco y Santos (D. Miguel) , jefe del archivo central de 
Alcala, presidente del Ateneo Cientifico, Literario y Ar- 
tistico de Valencia, correspondiente de la RealAcademia 
de la Historia; Alcala. 

Velaz de Medrano (D. Rafael), propietario; Tudela (Na- 
varra). 

Vera y Lopez (Dr. D. Vicente), catedr&tico del Instituto de- 
San Isidro, quimico del Ayuntamiento; Madrid, Estu- 
dios, 17. 

Veragua (Duque de), Excmo. Sr. D. Cristobal Colon, almi- 
rante y adelantado mayor de Indias, grande de Esparia, 
senador del reino, doctor en Derecho administrativo, vi- 
cepresidente de honor del Congreso. 

Vergara (D. Eusebio), de la biblioteca de la Universidad de 
Salamanca. 

Victoria de Lecea (Excmo. Sr. D. Eduardo), alcalde-presi- 
dente del Ayuntamiento de Bilbao. 

Vidal (D. Francisco de P.); Barcelona. 

Vidart (D. Luis), jefe de artilleria retirado, literato; Ma- 
drid, Mayor, 117, segundo derecha. 

Vignau y Ballester (Dr. D. Vicente), profesor de laEscuela 
de Diplomatica; Madrid, Fuencarral, 57. 

Vilanova y Piera (D. Juan), profesor de Paleontologia; 
Madrid, San Vicente, 12. 

Villaboa (D. Luis G.); Zamora, San Torcuato. 

Villavaso (D. Camilo de), secretario del Ayuntamiento de 
Bilbao. 

Vinaza (Excmo. Sr. Conde de la), delegado; Zaragoza. 

Vives Ciscar (Dr. D. Jose) , secretario honorario del Monte 
de Piedad de Valencia, de la Arqueologica Valencia- 
na, etc.; Valencia, Poeta Quinta, 1. 

Zabala (Excmo. Sr. D. Martin de), propietario y senador 
del reino; Bilbao. 

Zalvidea (D. Melesio), parroco de Nasugbii; Batangas, isla 
de Luzon (Filipinas). 

Zaragoza (D. Justo), ordenador de pagos del Ministerio de 



LISTA DE LOS SENORES SOCIOS. 407 

la Gobernacion, de la Sociedad raejicana de Geografia y 

Estadistica, de la Geografica de Madrid, etc.; Madrid, 

Monte ra. 
Zarco del Valle (D. Manuel R.), bibliotecario de S. M. el 

Rey; Madrid, Palacio. 
Zeno Garcia (Dr. M.), escritor y doctor en Medicina y Ci- 

rugia; Puerto-Rico. 

ESTADOS-UNIDOS DE AMERICA. 

S. E. EL PRESIDENTE DE LA REPUBLIGA, J. A. Gar- 
field; Washington. 

S. E. EL EXPRESIDENTE DE LA REPUBLICA, Hon. 
R. B. Hayes; Fremont (Ohio). 

Barber (Edwin A.), 4.008 Ghestnutstreet; Philadelphia, 
Pensylvania. 

Bishop (Levy); Detroit, Michigan. 

Bruhl (Gustav M. D.) ; Cincinnati Ohio. 

Butler (James L.); Madrid, Cruz, 14. 

Clarke (Robert); Cincinnati, Ohio. 

Cox (Hon. Joseph), judge of Court; Cincinnati, Ohio. 

Dexter (Julius), esq.; Cincinnati, Ohio. 

Force (Honorable M. T.), judge superior court of Cincin- 
nati; Cincinati, Ohio, delegado. 

Hoadley (Hon. George); Cincinnati, Ohio. 

Kimball (John C), esq.; Brockfield, Massachusetts. 

Pope (John), general del ejercito de los Estados-Unidos, 
comandante general delDepartamento de Missouri; Fuer- 
te Leavenworth, Kansas. 

Putnam (James 0.), ministro de los Estados-Unidos en 
Bruselas. 

Rusell Lowell, Ministro de los Estados-Unidos en Madrid, 
vicepresidente de honor del Congreso. 

Salisbury (Hon. Stephen); Worcester, Massachusetts. 

Whittlesey (Charles), coronel del ejercito de los Estados- 
Unidos; Cleveland, Ohio. 



CONT.RESO DE AMERICANISTAS. 



FRANCIA. 



Adam (Lucion), secretario general del Congreso de Ameri- 

canistas de Nancy, ministro dela Academia de Stanislas; 

Nancy, rue des Tierceluis, 34. 
Beauvois (Eugene), caballero de las ordenes de Dannebrog 

y de Saint-Olaf, y miembro de varias sociedades cienti- 

ficas y literarias, vice-presidente del Congreso , Corbe- 

ron (Cote d'Or). 
Cartailhac (Emile), director de la revista Materiaux pour 

I' histoire primitive et naturelle de Vhomme; Toulouse, rue 

de la Chaine, 5. 
Croizier (Le Marquis du), president dela Societe Academi- 

que Indo-Chinoise; Paris, Boul. de la Saussaye, 10, 

Pare de Neuilly. 
Charencey (Le Comte de); Saint-Maurice le Charencey 

(Orne). 
Dilhan (Le Comte de), de la Societe Indo-Chinoise; Paris, 

rue de Rivoli, 19. 
Donay (Leon); Avenue Marie Therese a Nice (Alpes Mari- 

times). 
Dumast (Baron del, presidente del Congreso Internacional 

de Americanistas en Nancy, correspondiente del Institu- 

to de Francia, y caballero de Carlos III; Nancy, Place de 

la Carriere, 38. 
Dupuy (M. A. M.), sacerdote de la mision, rector de San 

Luis de los franceses; Madrid, Tres Cruces, 8. 
Durando, profesor de Historia Natural; Argel, rue Tan- 

ger, 19. 
Fedou (Jean); Toulouse, rue Puits Clos, 13. 
Gaffarel (Paul), professeur a la Faculte des Lettres; Dijon, 

rue Buffon, 5 (Cote d'Or.). 
Gerhard (M.), pharmacien; Epinal (Vosgosl. 
Gibert (Eugene), secretaire de la Societe Academique Indo- 
Chinoise; Paris, rue de Lafayette, 87. 



LISTA L»E LOS SENORES SOCIOS. 409 

Guimet (Emile); Lyon, Musee Guimet. 

Lebriin (J. F.), arcbitecte; Luneville , Meurthe et Moselle. 

Lebrunt (Ch.), presidente de la Sociedad de Emulacion de 
los Vosgos; Epinal, rue de la Prefecture, 41. 

Louvot (L'Abbe Ferdinand); Besancon, college Saint-Fran- 
cois Xavier (Deubs). 

Maisonneuve et C ie , editeur; Paris, 25, quai Voltaire. 

Marx de Riveaupierre (M. Gabriel); Paris, rue de Lafayet- 
te, 33. 

Mofras (Eugene de), ministro plenipotenciario, correspon- 
diente de la Real Academia de la Historia; Paris, rue de 
l'Universite, 101. 

Morillot (L'Abbe Louis), cure de Beize-le-Chatel; par Mi- 
rebeau (Cote d'Or.). 

Nougenot (Leon), viceconsul de Espana, correspondiente 
de los Anticuarios de Francia; Nancy, Melzeville, dele- 
gado. 

Paquis (Gustave) , a Chalons-sur-Saone; Place Saint-Vin- 
cent, 7 (Saone et Loire). 

Par i sot (M. L'Abbe Jean); Plombieres (Vosges). 

Pasier (Alphbnse); Paris, rue Bellechasse, 42. 

Pecoul (Excmo. Sr. Auguste), delegado; Paris, rue de 
Ponthieu, 58. 

Rosny (Leon de), professeur a TEcole des langues orienta- 
tes, president de la Societe d'Ethnograpbie a Paris. 

Sipiere (Clement), presidente de la Sociedad Academica 
Hispano-Portuguesa de Tolouse; rue des Tourmeux, 45. 

Societe Americaine de France; Paris, rue Monsieur, 19. 

Societe d 'Emulation des Vosges; Epinal. 

Societe d'EMmographie; Paris, avenue Duquesne, 47. 

Societe Academique Indo-Chinoise; Paris, rue de Rennes, 44. 

Thessalus (Felix), literato; Paris, avenue de la Republi- 
que, 20. 

Vernier (Frederic), ingeniero y arquitecto; Oran, rue Saint- 
Marie, 1 bis. 

Vinson (Julieii), profesor de la Escuela nacional de lenguas 



410 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

vivas orientales, dclegado cantonal del setimo distrito; 
Paris, rue de Lille, 2. 



GUATEMALA.. 

Carrera (Excmo. Sr. D. Jose), ministro residentede laRe- 
piiblica de Guatemala en Madrid; San Nicolas, 15. 

Coll y Plans (D. Tomas de A.), viceconsul en Barcelona, 
calle de Ariao, 4. 

Herrera (Excmo. Sr. D. Manuel), ministro de Fomento de 
la Republica de Guatemala. 

Jove (D. Manuel), consul en Barcelona. 

Luna (D. Emilio), licenciado en Derecho. 

Monsalve (D. Pedro), viceconsul en Sevilla. 

Moreno Mazon (D. Miguel), consul en Malaga. 

Ravello (D. Enrique), viceconsul en Alicante. 



HOLA.NDA. 

Boot (Dr. J. F. G.), secretario de la Real Academiade Gien- 

cias; Amsterdam. Delegado. 
Bredins (A.); La Haya. 
Dirks (Dr.); Leeuwarden, Friesland. 
Godefroi (Dr. M. J.); Bois le Due. 
Kan (C. M.); Amsterdam. 
Leemans (Dr. en Meor. G.), director del Real Museo Neer- 

landes de Antigiiedades y correspondiente de la Real 

Academia de la Historia; Leide. 

f K 

Leemans de Vi«±sn (Mad. me Cornelia Maria); Leide. 
Leemans (Mad. lle Maria Hillegonda); Leide. 
Meyboom (Dr. 1L IL); Assen. 
Ostercee (Gmo. A. van); Amsterdam. 



LISTA DE LOS SENORES SOCIOS. 411 



HONDURAS. 

Castel y Saenz (Obdulio), consul en Malaga. 

Corona y Blasco (Francisco), viceconsul en Madrid; Madrid, 

Tutor, 42, hotel. 
Nicolatj (Federico), c6nsul en Barcelona. 
Torres de Navarra (Francisco), viceconsul en Malaga. 



INGLATERRA. 

Aikins (Thomas B.), Esq. D. C. L., commissioner of Public 

Records; Halifax (Nova Scotia). 
Allen (Francis A.), del Instituto Antropologico de la Gran 

Bretaha e Irlanda; 117, Waddon New Road-Groydon. 
Bulmer (J. J.), Esq., secretary of the Nova Scotia Histori 

cal Society; Halifax. 
Gillman (Frederic); Madrid, Orellana, 9. 
Houghton (Arturo); Madrid, Concordia, 4. 
Jelly (William), M. D., academico del Real Colegio deMe- 

dicina, y miembro del de Cirujfa de Londres; Madrid, 

Hortaleza, 17. 
Morrow (Robert), del comercio; Halifax (Nova Scotia). 
O'Leary (Charles), consul de Inglaterra en Bogota. 
Phene (Dr. John); Londres, S. W. , 3, Carlton Terrace 

Oakley Street. 
Staniland Wake (Charles); Hull. 



MEJICO. 

Garcia Icazralceta (D. Joaquin); Mejico. 
Hijar y Haro (D. Juan) , delegado oficial de la Republi- 
ca mejicana, secretario de la legation de Mejico en Italia. 



412 CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Hijar y Milan (D. Alfredo) ; Mejico. 
Nunez Ortega; ministro de Mejico en Bruselas. 
Ortiz y Jimenez (A.); Madrid, Lope de Vega, 39. 
Romo (Apolonio), director del Observatorio de Mejico. 
Zenil (D. Jesiis), secretario de la Legation en Madrid. 



NORUEGA. 

Hansteen (Pierre N.); Madrid, Huertas, 31, principal. 

peru. 

Castel (D. Isidoro), viceconsul en Oran (Argelia). 
Larrabure y Unanue (E.), secretario de la Legaci6n en 

Madrid. 
Olivan (D. J. A.), consul en Santander. 
Pacheco Zegarra (Dr. D. Gabino), miembro del Guerpodi- 

rectivo del Congreso de Nancy y antiguo secretario dela 

Legation del Peru en Francia; Madrid, Alcala, 72 du- 

plicado. 
Thorel (Gabriel), viceconsul; en Philippeville-Constantina 

(Argelia). 

PORTUGAL. 

S. M. EL REY. 

RUSIA. 

Gortchacow (S. E. Le Prince Michel) , enviado extraordi- 
nario y ministro plenipotenciario de Rusia en Madrid, 
delegado oficial en el Congreso y vicepresidente del 
mismo; Madrid, Leganitos. 

Donner (Otto), profesor de Sanscrito y de Lengiiistica com- 
parada en Helsingfors (Finlandia). 



LISTA DE LOS SENORES SOCIOS. 413 

Koskinen (Irjo), profesor de la Universidad , iudividuo de 
la Dieta finesa, presidente de la SocQnesa de Literatura; 
Helsigfors (Finlandia). 



SUIZA. 

Lardet (Charles Ed.), consul general de Suiza en Madrid, 

y socio corresponsal de la Geogrdfica de Berna; Madrid, 

Victoria, 2. 
Satissure (Henri), presidente de la Sociedad de Historia 

Natural de Ginebra, delegado oficial y vicepresidente 

del Congreso; Geneve, Cite, 24. 



URUGUAY. 

ANTONiNr y Diez (Excmo. Sr. D. Pablo), ministro plenipo- 
tenciario en Roma. 

Nin (Francisco S.), c6nsul general en Amberes. 



VENEZUELA (ESTADOS-UNIDOS DE). 

Fombona (Manuel); Caracas. 

Fombona (Evaristo); Caracas. 

Hye (Leon), consul y comendador de la Ordon de Bolivar; 
rue du Chaume, 58, Gand. 

Montes (Dr. Andres Jesus), consul dc Chile; Ciudad, Bo- 
livar. 



2 7 



INDICE 



Pfigg. 

S£tima sesi6n 5 

Discurso del Sr. Arias y Miranda . G 

Des Ages ou Soleils d'apres la Mithologie des peuples de 

la Nouvelle Espagne, par M. le Comte de Charencey. 9 

Observaciones del !Sr. Jimenez de la Espada 128 

Otras del Dr. Reiss sobre ceram'yca americana 133 

Contestaci6n de M. Bamps 134 

Discurso del R. P. Fita acerca de las relaciones del vas- 

cuence con las lenguas americanas 136 

Discurso del Sr. Rada y Delgado tratando de los c6dices 

Mayas, de su interpretaci6n y de los vasos peruanos. . 142 
Observaciones del Sr. Conde de Charencey respecto a la 

filologia 149 

Contestaci6n de M. Vinson 149 

Descripcibn del Palacio del Callo por el Sr. Jimenez de la 

Espada 150 

Presentacion por el misrao senor de una coleccirtn de ya- 

ravtes 6 melodias quitenas 1 G2 

Noticias del Palacio del Callo por el Dr. Reiss 1G3 

Rectificac-i6n del Sr. Jimenez de la Espada 164 

Observaciones del Sr. Fernandez de Castro 165 

Relaci6n de la villa de Valladolid en Yucatan, presentada 

por el Dr. Marim6n 166 

Discurso de M. Beauvois acerca de los kjoekkenmoeddiugs 

de Dinamarca 195 



41G iNDICE. 

Ot'TAVA 8E816N 199 

Adici6n del Sr. Rodriguez Ferrer respecto a los f6siles de 

la isla de Cuba 200 

Observaciones del Sr. Fabie 201 

Discurso de M. Vinson sobre el conocimiento de los idio- 

mas americanos 201 

Contestaci6n del Sr. Fabie 206 

Observaciones del Sr. Jimenez de la Espada 209 

Replica del Sr. Fabie 213 

Razonamiento del Sr. Minguez sobre relaci6n entre la len- 

gua euskara y las egipcias 244 

Contestaci6n del Sr. Rada y Delgado 215 

Observaciones del R. P. Fita 216 

Rectificacidn del Sr. Minguez 217 

Memoria sobre la influencia de los conventos de la Rabida 
y de San Esteban de Salamanca en el descubrimiento 

de America 218 

Discurso de M. Dognee sobre lingiiistica. 222 

Presentaci6n de una gramatica por el Sr. Quijano Otero.. 226 
Gramatica, frases, oraciones, catecismo, confesonario y vo- 

cabulario de la lengua Chibcha 229 

Gramatica y vocabulario de la lengua que bablan los in- 

dios Darienes, por el Dr. D. Jose Vicente Uribe 297 

Du genre dans la langue Hastri ou Taensa, par M. J. Pa- 

risot 310 

Cuba primitiva, por D. Antonio Bacbiller y Morales 315 

Vocabulario de los idiomas Runsien y Eslem, por el Padre 

Fray Francisco Garces 317 

Memoria descriptive del Museo Macedo, por el Sr. Pacheco 

Zegarra 322 

Acta de posesi6n y carta de la nueva tierra de Santa Cruz 

(California) , por Hernan Cortes 330 

Carta del Marques del Valle a Crist6bal de Onate 332 

Proposici6n del Sr. Gutierrez de una biblioteca america- 

nista 333 

Observaciones de M. Ramps 333 



INDICE. 417 

Testimonio de sentimiento por muerte de D. Cecilio Acosta. 335 

Voto de gratitud propuesto por el Sr. Varela 335 

Contestaci6n del Sr. Duque de Veragua 336 

Kecepci6n en Palacio 339 

Banquets 340 

Proyecto del Sr. Montejo de homenaje a Col6n 345 

Excursi6n A Andaluoi a 354 

BibliografIa del Congreso. — Obras ofrecidas al mismo 

6 presentadas en la exposici6n 355 

Lista de socios del Congreso 383 



TOMO II. 27 

2 7* 



LAMINAS. 



rags. 

Planta del Palacio del Callo, fachada y detalles de los ni- 

chos 152 

Quipu del Museo Macedo 328 

Facsimile de la figura de la nueva tierra de Santa Cruz. . 332 

Croquis geol6gico de la isla de Cuba J del 

( tomo. 



YARAVIES QUITENOS. 



I. 



Pecidnos las canciones de un 
pueblo y os diremos sus leyes, 
sus costumbres y su historia. 



Esta antigua frase que desde largos anos viene repitien- 
dose por hombres ilustrados de lodos los paises , d'emuestra 
la verdadera importancia de la miisica popular y la gran 
utilidad que de su estudio se desprende. El historiador, el 
viajero, el artista y cuantos intentan penetrar en la vida 
intima de los pueblos, no pueden menos de buscar y aco- 
ger con verdadero interes estas espontaneas manifestacio- 
nes de su sentimiento, en las que con tan vivos colores se 
refleja cuanto contribuye a caracterizar su manera de ser, 
su propia nacionalidad. Bajo este punto de vista y respecto 
tambien al beneficio que al arte miisico puede reportar; 
digna es de todo elogio la Coleccion de Yaravies Quitenos 
que hoy publicamos y que fue presentada por D. Marcos 
Jimenez de la Espada en el ultimo Congreso de America- 
nistas, verificado en Madrid en Setiembre de 1881. 

Estos cantos, tan intimamente ligados a los usos y cos- 
tumbres de los diversos pueblos que desde remotas epocas 
debieron ocupar el vasto continente americano, constituyen 
un ramo especial y digno de detenido estudio por su gran 
interes arqueologico-musical. 



IV GONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Ya desde largo tierapo D. Mariano Eduardo de Rivero 
en sus Antiguedades peruanas; Paz Soldan en su Geogra- 
fia del Peru; Saeling en su Coleccion de cantos peruanos, 
como asimismo M. Bernier de Valois, Oscar Gommettant, 
Fetis en su Historia general de la musica y otros muchos 
autores que serfa prolijo enumerar, los dieron a conocer en 
sus obras, pudiendo desde entonces apreciar el profundo 
sentimiento y las tonalidades extranas que tanto los carac- 
terizan. Al dedicarnos al examen de los que contiene la 
presente coleccion, nuestro primer intento fue el de pene- 
trar en su particular estructura y en las demas condiciones 
que constituyen, por decirlo asi, su especial fisonomia, su 
verdadero tipo, a" fin de investigar la escala 6 sistema tonal 
de donde proceden ; mas pronto nos detuvimos ante la falta 
de datos positivos para llevar a cabo nuestro proposito. 

Para discurrir con acierto sobre la musica de America, 
fuerza es remontarse a investigar las multiples razas y di- 
versos pueblos que habitaron aquel inmenso territorio, 
siglos antes de su descubrimiento por los espanoles. Ahora 
Men: si nos detenemos a considerar que el origen de dichas 
razas y pueblos ha dado margen a diversos sistemas apoya- 
dos todos en hipotesis y probabilidades que no pueden desco- 
nocerse, pero que ninguno de ellos ha resuelto hasta ahora 
tan ardua dificultad; si reconocemos tambien que la musica 
es una de las manifestaciones mas genuinas y expresivas 
de dichos pueblos, cuya procedencia aiin no puede fijarse 
de un modo positivo y de cuya existencia han de arrancar 
necesariamente cuantos razonamientos intentemos hacer 
relativos a dicho arte, no debera pues extrariarse que care- 
ciendo de base para deducir de ella ninguna consecuencia 
solida, abandonemos tan escabroso terreno para no anadir 
en tan oscura materia nuevas hip6tesis que a nada util ni 
practico habian de conducirnos. 

Hechas estas declaraciones que hemos creido necesarias, 
pasemos a dar cuenta a nuestros lectores de los cantos y 
bailes que encierra la apreciable coleccion del Sr. Espada. 



II. 



En la miisica y poesia popu- 
lar es tanta su espontaneidad, 
que es como las mariposas en 
las que al menor contacto pier- 
den el polvo que colora sus alas. 

Fernan Caballero. 



Conformes en un todo con esta bellisima y exacta apre- 
ciacion de tan*ilustre escritora, al encargarnos de la publi- 
cacion de estos cantos hemos considerado como deber de 
conciencia, prescntarlos tal y como fueron recogidos por 
el Sr. Espada, no permitiendonos introducir en ellos ni la 
menor modification que pudiera desvirtuar en lo mas mi- 
nimo su extranoy tipico caracter que es lo verdaderamente 
interesante en estas espontaneas manifestaciones del senti- 
miento popular, dignas siempre de perpetuarse en la histo- 
ria y en el arte, cual preciosos restos de tiempos que pasa- 
ron y de razas proximas a extinguirse para siempre. 

Mas si nuestro respeto a estos cantos de los primitivos 
moradores de America nos ha impulsado a darlos a luz en 
la forma adoptada por un celoso coleccionador, no vaya 
a deducirse de esto que nos hallemos en un todo conformes 
con ella, pues segiin nuestro criterio, creemos que hubiera 
sido mucho mas conveniente presentarlos enteramente des- 



VI CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

pojados de todo acompanamiento y armonizacion , a fin de 
que conservaran todo el caracter de autenticidad posible, 
tan esencial ccmo muy apreciado siempre en esta clase de 
colecciones que pudieramos denominar artistico-arqueolo- 
gicas por la gran relation que entranan con los usos, cos- 
tumbres e historia de los antiguos pueblos. 

La coleccion del Sr. Espada se halla dividida en dos sec- 
ciones. La primera que es a nuestro juicio la mas curiosa, 
contiene veinte yaravies y cuatro bailes, que el mismo re- 
cogio en tan apartadas regiones. La segunda consta de doce 
tonadas, dos bailes, cinco cdcltuas y lanchas para bailar, 
tomadas de la Historia inedita del obispado de Trujillo, 
que a fines del siglo pasado ordenaba el obispo de aquella 
diocesis D. Baltasar Jaime Martinez Compaiion. Eslos can- 
tos y bailes se hallan presenlados en muy diferentes formas. 
En la primera de estas secciones, unos parecen arreglados 
para piano, siendo la mano derecha la que lleva el canto y 
haciendo la izquierda una especie de acompanamiento sin 
acordes, 6 mas bien un bajo ritmado que les sirve de base. 
Otros estan escritos en tres pentagramas, hallandose en el 
primero el canto y en los dos restantes el acompanamiento. 
Un canto tan solo vemos anotado para voz y coro , tambien 
en tres pentagramas pero sin acompanamiento alguno. 
Todos ellos carecen de letra, excepto el Canto de la siega, 
y el Cuxnico que la tiene en lengua quichua, y el Amor 
fino en espanol. En todos estos cantos no se advierte ni el 
menor rastro de la influencia europea, pues en ellos domina 
una monotonia melancolica que se desprende de su vaga 
tonalidad y de su constante termination en las notas bajas 
de la voz por medio de intervalos de tercera 6 cuarta, lo 
cual les da un caracter tan original como extraiio. La ma- 
yor parte de ellos, y en particular El Yupaichisca, El Cux- 
nico , El Yumbo y El Masalla pueden considerarse como 
tipos de musica de los primitivos indigenas, conservados al 
traves de los tiempos liasta nosotros por medio de la tradi- 
tion. El yaravi de Guayaquil que tiene por nombrc /Alza 



YARAVJES QUITENOS. VII 

que ie han visto! debe ser uu baile de origen moderno, pues 
tiene alguna semejanza con el Zapaieo del monte de los 
guajiros de la isla de Cuba. 

De las doce tonadas que forman paiic de la segunda sec- 
cion, tan- solo conservan algiin caracter indio las que tienen 
por nombre El Diamante, El Huicho y El Chimo. De estas, 
las dos primeras, originarias de Chachapoyas estan escritas 
para una sola voz con acompanamiento de violin y bajo, y 
la terccra para dos voces con bajo y tamboril. 

La Donosa, La Lata y El Conejo son tonadas cantables y 
bailables que suponemos de procedencia moderna, pues en 
ellas se advierte cierta reminiscencia de la jota, como asi- 
mismo La Celosa vEl Palomo que recuerdan aunque vaga- 
mente el popular baile delas Sevillanas. Las demas carecen 
de importancia. Las cdchnas son unas canciones que se 
cantan y bailan en coro. De las cinco que insertamos, dos 
de ellas son una especie de villancicos y suletra versa sobre 
el nacimiento de Nuestro Serior Jesucristo, en otra se en- 
salzan las virtudes de la Virgen y las dos rcstantes pertene- 
cen al genero profano 6 amatorio. Casi todas estan anotadas 
para una 6 dos voces y coro con acompanamiento de violin 
y bajo. Su miisica no tiene valor alguno. Nada hallamos 
tampoco de particular en los bailes denominados. El Chimo, 
Los Danzantes y Las Lanchas, si bien en la estructura rit- 
mica de este ultimo, notase tambien algiin pequeno .rasgo 
de lo que constituye al caracter especial de los bailes de los 
ya referidos guajiros. Las letras de todas estas canciones 
estan generalmente en mal castellano, alternando con algu- 
nas palabras quicbuas, exceplo en la tonada del Chimo que 
esui toda en dicba lengua. 

De este sucinto examen de la coleccion del Sr. Espada se 
desprende, que si bien en su segunda seccion notanse algu- 
nos cantos de escaso valor por ser de procedencia moderna 
y no descubrirse en ellos ningiin rasgo caracter istico digno 
de especial mencion, no puede negarse el interes y gran 
curiosidad que despiertan muchos de los contenidos en la 



VIII CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

primera, y cuyo origen no creemos aventurado asegurar 
que reconozcan una antigiiedad remota. 

De todos modos, y sea cual fuere el aprecio que logren 
merecer de los inteligentes en esta clase de investigaciones, 
nunca podra desconocerse, que su celoso coleccionador al 
suministrar con ellos nuevos datos a los que ya poseiamos 
respecto de la miisica de tan primitivos pueblos, ha prestado 
un senalado servicio digno de consignarse en lasinteresan- 
tes actas del referido Gongreso. 

J. Y. 



YARAVIES QUITENOS. 



IX 



EL MASALLA. 



Acostumbran a cantarlo los indios en sus casamientos 
a manera de consejo a sus hijos. 



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CONGRESO DE AMEIUCANISTAS. 



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XI 



EL ALBACITO. 



Con este yaravi despiertan los indios a los novios 
al otro dia de casados. 



Airoso. 



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XII CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



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YARAViES QLITENOS. 



XIII 



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Que expresa el tono y sentimieuto con que lloran 

las iucjias. 



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CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



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13 






YAIUVIES QUITENOS. 



XV 



YUPAICHISCA. 



Con este yaravi cantan los indios de las haciendas 

inmediatas a Quito el «A1 divino» todos los dias 

de fiesta a las tres de la maiiana. 



Andante. 



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CONGRESO DE AMERICANISTAS. 




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YARA.VIES QUITENOS. 



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a cuyo compas acostumbran a segar los indios 
de las haciendas. 



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XVIII 



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Maipi charitian. 
Mana ricurcani. 
Xuingumi huacan (1). 



Mi tierna tortolita 
adonde estara, 
pues ya no la veo 
y el coraz6n llora? 



(1) Conviene advertir que la len£rua de esta copla no es la quichua pura 
sino su dialecto quiteno, y aun corrompido. En aquella, por ejemplo, itlpisue- 
na itrpi: ccivtlffU, soncco. etc 



YARAVIES QUITENOS. 



XIX 



EL YUMBO. 



Antiguo yaravi que usan hasta hoy los indios en el baile 
de los «Danzantes», tocado con el pito y acompaflamiento 

de tamboril. 



Moderate. 



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YARAVIES QUITENOS. 



XXI 



EL SAN JUANITO. 



Baile de los indios de Otavalo, que en los dias de la 
festividad de San Juan Bautista lo usan cada ario y 
con mucha novedad, tanto en Otavalo como en los 
demas pueblos de Imbabura. 



Allegro. 



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CONGRESO DE AMERIf.ANISTAS. 



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CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



DONA LORENZA. 



Yaravi antiguo, conservado con una tradicion 
de cierto suceso. 



Lamentabile. 



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YARAVIES QUITENOS. 



XXIX 



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YARAV1ES QUITENOS. 



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EL CUXNICO. 



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YARAVIES QUITENOS. 



XXXIII 



OTRO CUXNICO. 



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1." En su-mag pa- lacio cux-x-ni-co cau-sa-jnn-gui 
2. a Su-mag pan de huevo cux-x-ni-co mi - cu-jun-gui 



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YARAVIES QUITENOS. 



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cancha cux-ni-co 




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TRADUCC10N DE LA LETRA DE ESTE CUXNICO. 



1." 

En rico palacio, 
viviendo estaras, 
de mi pobre choza 
tu te acordaras. 



2. 1 

Eico pan de huevo 
comiendo estaras 
de mi maiz tostado 
tu te acordaras (1). 



(1) Repetimos aqui acerca de la letra de este yaravi lo que dijimos por nota 
a otro de los anteriores. En cuanto a la traduccion hay que observar, que 
sumag (6 sumac) noes «rico», sino «hermoso»; que chaglla guasi (6 chaclla 
huasij es propiamente «casatechadacon varejones».— Cuxnico (6 coznicoj viene 
con seguridad de kcoznichini «ocuparse en comer y beber 6 tratarse bien». 



XXXVI 



CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



LOS PASTORES. 



YARAVI. 



Allegretto. 



PIANO. 



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YARAVIES QUITENQS. 



XXXVII 



DON JACINTO. 



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YARAVt. 



Amoroso. 



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(!) Seyun las noticias que hemos podido adquirir, este D. Jacinto era la 
diversion del pueblo por ser de una extremada inocencia a pesar de su avan- 
zada edad. Andaba por las plazas y tiendas alarprando la mano para que le 
diesen algo de comer, lo cual metia inmediatamente en pus bolsillos; no se 
quitaba jamas los zuecos y andaba siempresin sombrero. Su conversacion era 
tematica y patriotica. A su muerte, el pueblo que le queria mucho, manifesto 
su duelo con este yaravi. 



XXXVIII 



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CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



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YARAVIES QUITENOS. 

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C0NGRE90 DE AMERICANISTAS. 



AMOR MIO 



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XLII 



CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



AMOR FINO. 



BAILE POPULAR. 



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PIANO. 



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A-mor fi-no no seas 




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YARAVIKS QUITENOS. 



XLIII 



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XLIV 



CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



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y al que no no le hagas fuerza. 



Al que te quiere que- 



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y al que no no le hagas fuer-za. 



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XLVI 



CONGRESO DE AMERIGANISTAS. 



EL DESENGANO. 



YARAVI. 



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XLVIII 



CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



CUANDO ME MUEEA. 



YARAVt. 



Moderato. 



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CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



LA PURIFICADOEA. 



YARAVf. 



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Moderato. 



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LII 



CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



LA ROBADORA. 



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LIV 



CONGRESO DE AMEMCANISTAS. 



LA PARRANDA. 



BAILE POPULAR. 



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Allegro. 
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LVI 



CONGRESO DB AJCERICANISTAS. 



iALZA QUE TE HAN VISTO! 



MUSICA DE GUAYAQUIL. 



PIANO. 



Introduction. 






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CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



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LX 



CONGRESO de americanistas. 



BA1LE DE LOS INDIOS DE QUIJOS. 



AIRE DE CACHUA. 



Allegro. 



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TONADA DE CHACHAPOYAS. 



LXI 



EL DIAMANTE (D- 



TONADA DE CHACHAPOYAS PARA BAILAR CANTANDO. 



voz. 



VIOLIN.< 



BAJO. 



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Andantino. 

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(1) Deseando no diferir por mas tiempo la publicacion de este segundo 
tomo, desistimos de insertar integros, segun nos habiamos propuesto, todos 
los cantos y bailes que contiene la segunda seccion, limitandonos a dar & co- 
nocer de ella, El Diamante, El Huir.ho, El Chimo y Las Lauchas, que, en nues- 
tro concepto, son los mas interesantes de la Historia inedita del obispado de 
Trujillo, anteriormente citada y de donde los tomo el ilustrado y celoso colec- 
cionador Sr. Espada. 



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LXII 



CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



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TONADA DE CHACHAPOYAS. 



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LXIV 



CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



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gra-vios mis a - gra - vios. 



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EL HUICHO DE CHACHAPOYAS. 



LXV 



EL HUICHO DE CHACHAPOYAS. 



TONADA 



voz. 






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BAJO. 



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LXVI 



CONGRESO DE AMERICANISTAS. 




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LXVIII 



CONGRESO DE AMERICANISTAS. 



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TONADA DEL CHIMO. 



LXIX 



TONADA DEL CHIMO. 



A dos voces, bajo y tamboril, para bailar cantando. 



voz i.« 



voz 2.» 



BAJO. 



TAMBORIL. 



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CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

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FIN. 



INDICE 

de los yaravies y demas cantos y bailes contenidos 
en esta coleccion. 



PAGINAS. 

Introduction UI 

El Masalla. — Acostumbran a cantarlo los indies en sus 

casamientos a manera de consejo a sus hijos jx 

El Albactto.— Con este yaravi despiertan los indios a los 

novios al otro dia de casados xi 

El Llanto.— Que expresa el tono y sentiniiento con que 

lloran las indias xin 

Yupaichisca.— Con este yaravi cantau los indios de las ha- 
ciendas inmediatas a Quito el cAl divino» todos los 

dias de fiesta a las tres de la manana xv 

Canto a cuyo compas acostumbran a segar los indios de 

las haciendas xvn 

El Yumbo. — Antiguo yaravi que usan hasta hoy los indios 
en el baile de los <Danzantes», (tocado con el pito y 

acornpanamiento de tamboril) xix 

El San Juanito. — Baile de los indios de Otavalo xxi 

El Mayordomo. — Yaravi antiguo xxm 

Bartola. — Yaravi antiguo xxvi 

Dona Lorenza. — Yaravi antiguo, conservado con una tra- 
dition de cierto suceso xxvm 

Calllman-llugcixpa. — Yaravi antiguo xxix 

El Cuxnico. — Yaravi antiguo x.wi 

Otro Cuxnico. — Yaravi antiguo xxxm 

Los pastores. — Yaravi xxxvi 

Don Jacinto. — Yaravi : . ... xxxvn 

Amor Mio. — Yaravi antiguo xl 

Amor fino. — Baile popular xlii 

El desengano. — Yaravi xlvi 



LXXXII CONGRESO DE AMERICANISTAS. 

Cuando me muera. — Yaravi XLV1U 

La Purikicadora. — Yaravi l 

La Robadora.— Yaravi lii 

La Parranda.— Baile popular liv 

|Alza que te han visto ! — Miisica de Guayaquil lvi 

Baile de los indios de Quijos. — Aire de cachua lx 

El diamante. — Tonada de Chachapoyas para bailar cau- 

tando lxi 

El Huicho de Chachapoyas. — Touada lxv 

Tonada del Chimo lxix 

lauchas para bailar lxx11i 



Terminada la colecci6n de cantos y bailes indios pre- 
.<entada al Congreso de Americanistas por el Sr. Espada, 
justo es mencionar al ilustrado impresor D. Ricardo 
Fortanet, & cuyo acreditado celo por los adelantos de 
su arte, debemos el que dicha colecci6n se haya publi- 
cado, por primera vez en Espana, con caracteres tipo- 
graficos, que tanto armonizan con el texto g-eneral de 
la obra. Este feliz ensayo debe animar al Sr. Fortanet k 
propagar en trabajos de mayor importancia, un proce- 
dimiento que tan beneficiosos resultados ha de reportar 
a los profesores, compositores y aficionados al bello arte 
de la miisica. 



J. Y. 



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