THE J. PAUL GETTY MUSEUM LIBRARY
XI REUNION
CONGKESO INTEBNACIONAL
DE AMERICANISTAS.
CONGRESO INTERNACIONAL
DB
AMERICANISTAS
ACTAS
DE LA
UNDECIMA REUNION
MEXICO- 1895
MEXICO 1895
KRAUS REPRINT
Nendeln/Liechtenstein
1968
Reprinted by permission of the
INTERNATIONAL CONGRESS OF AMERICANISTS
a Division of
KRAUS-THOMSON ORGANIZATION LIMITED
Nendeln /Liechtenstein
1968
Printed in Germany
Lessingdruckerei in Wiesbaden
El decimo Congreso Internacional
de Americanist as, reunido en Estocolmo en
Agosto de 1894, acordo que se celebrara en la
Ciudad de Mexico un periodo extraordinario
de sesiones en 1895.
Aceptada por el Supremo Gobierno de la Repu-
blica la invitacion del Congreso de Americanistas
reunido en Estocolmo, fue nombrada la Junta Orga-
nizadora, la cual dio principio a sus labores el mes
de Abril de 1895 en la Biblioteca Nacional.
CONGRESO INTERNACIONAL
DE AMERICANISTAS.
XI Reuni6n en Mexico, del 15 al 20 de Octubre de 1895.
PATRONO,
Sr. Gral. D. Porfirio Dfaz, Presidente de los Estados Unidos
Mexicanos.
PROTECTOR,
El P. Ayuntamiento de la Ciudad de Mexico.
JUNTA ORGANIZADORA.
Presidente, Sr. Lie. D. Joaquin Baranda, Secretario de Justicia e
Instruction Publica.
Vicepresidente, Sr. D. Jose M. Vigil.
Primer Secretario, Sr. D. Trinidad Sanchez Santos.
Segundo Secretario, Sr. D. Julio Zarate.
Tesorero, Sr. D. Francisco Sosa.
Vocales: Sr. Lie. D. Felix Romero.
Sr. Ing. D. Jose Maria Romero.
Sr. Lie. D. Rafael Rebollar.
Sr. Dr. D. Jesus Sanchez.
Sr. D. Jose Maria Agreda y Sanchez.
Sr. D. Luis Gonzalez Obregon.
Sr. L*ic. D. Alfredo Chavero.
Presidentes de honor.
Sr. Lie. D. Ignacio Mariscal, Secretario de Relaciones Exteriores.
Sr. Lie. D. Manuel Romero Rubio, Secretario de Gobernacion.
Sr. Ing. D. Manuel Fernandez Leal, Secretario de Fomento.
Sr. Lie. D. Joaquin Baranda, Secretario de Justicia e Instruccidn Pu-
blica.
Sr. Gral. D. Manuel G. Cosio, Secretario de Comunicaciones y 0bras
Publicas.
Sr. Gral. D. Pedro Hinojosa, Secretario de Guerra y Marina.
Sr. Lie. D. Jose Ives Limantour, Secretario de Hacienda.
Excmo. Sr. Lie. D. Francisco de la Fuente Ruiz, Ministro Plenipoten-
ciario de la Republica Dominicana.
Excmo. Sr. Pr. Egmont von Winckler, Ministro Plenipoteneiario de
S. M. el Emperador de Alemania.
Excmo. Sr. Vizconde Roberto de Petiteville, Enviado Extraordinario y
Ministro Plenipoteneiario de la Republica Francesa.
Excmo. Sr. Bachiller D. Giro de Acevedo, Ministro Plenipoteneiario de
la Republica del Biasil.
Excmo. Sr. Henry Xevill Dering, Ministro Plenipoteneiario de S. M.
la Reina de Inglaterra.
Excmo. Sr. D. Emilio de Leon, Ministro Plenipoteneiario de la "Repu-
blica de Guatemala.
Excmo. Sr. D. Jose Brunetti y Gayoso, Duque de Arcos, Ministro Ple-
nipoteneiario de S. M. C. el Rey de Espana.
Excmo. Sr. Matt. W. Ransom, Ministro Plenipoteneiario de los Estados
Unidos de America.
Sr. Conde Dubois d'Aisehe, Ministro Residente de S. M. el Hey de
Belgica.
Sr. Marques Enrico Centurione, Ministro Resideute de S. M. el Rey de
Italia.
Sr. Theodore Hansen, Encargado de Negoeios ad interim de Rusia.
VlCEPBESIDENTES DE HONOR.
Sr. Gral. D. Pedro Rincon (iallardo, Gobernador del Distrito Federal.
Sr. D. Alejandro V. del Mercado, Gobernador del Estado de Aguas-
calientes.
Sr. Coronel D. Leocadio Preve, Gobernador del Estado de Campoche.
Sr. Lie. D. Jose Maria Miizquiz, Gobernador del Estado de Coaliuila.
Sr. Coronel I). Francisco Santa Cruz, Gobernador del Estado de Co-
lima.
Sr. Lie. D. Emilio Rabasa, Gobernador del Estado de Chiapas.
Sr. Coronel D. Miguel Ahumada, Gobernador del Estado de Chihua-
hua.
Sr. General D. Juan Manuel Flores, Gobernador del Estado de I)u-
rango.
Sr. Lie. D. Joaquin Obregdn Gonzalez, Gobernador del Estado de Gua-
najuato.
Sr. Coronel D. Antonio Mercenario, Gobernador del Estado de Gue-
rrero.
Sr. Gral.'D. Rafael Cravioto, Gobernador del Estado de Hidalgo.
Sr. Gral. D. Luis del Carmen Curiel, Gobernador del Estado de Jalisco.
Sr. Lie. D. Eduardo Villada, Gobernador del Estado de Mexico.
Sr. D. Aristeo Mercado, Gobernador del Estado de Michoaean.
Sr. Coronel D. Manuel Alarcon, Gobernador del Estado de Morelos.
Sr. Gral. D. Bernardo Reyes, Gobernador del Estado de Nuevo Leon.
Sr. Gral. D. Martin Gonzalez, Gobernador del Estado de Oaxaca.
Sr. Gral. D. Mucio P. Martinez, Gobernador del Estado de Puebla.
Sr. lng. D. Francisco G. Cosio, Gobernador del Estado de Queretaro.
Sr. Gral. D. Carlos Diez Gutierrez, Gobernador del Estado de San Luis
Potosi.
Sr. Gral. D. Francisco Caiiedo, Gobernador del Estado de Sinaloa.
Sr. D. Rafael Izabal, Gobernador del Estado de Sonora.
Sr. Gral. D. Abraham Bandala, Gobernador del Estado de Tabasco.
Sr. Ing. D. Alejandro Prieto, Gobernador del Estado de Tamaulipas.
Sr. Coronel D. Prospero Cahuantzi, Gobernador del Estado de Tlax-
cala.
Sr. D. Teodoro Dehesa, Gobernador del Estado de Veracruz.
Sr. Lie. D. Carlos Peon, Gobernador del Estado de Yucatan.
Sr. Gral. D. Jesus Arechiga, Gobernador del Estado de Zacatecas.
Sr. Coronel D. Rafael Garcia Martinez, Jefe Politico del Distrito Sni-
de la Baja California.
Sr. Coronel D. A. Sangines, Jefe Politico del Distrito Norte de la Baja
California.
Sr. Oral. D. L opoldo Romano, Jefe Politico del Territorio de Topic.
Sr. Lie. D. Fel x Romero, Vicepresidente de la Sociedad Mexicana de
Geografia y Estadistica.
Sr. Lie. 1). Luis Mendez, Presidente de la Academia Mexicana de Ju-
risprudencia y Legislation, correspondiente de la Real de Madrid.
Sr. D. Jose Maria Vigil, Director de la Academia Mexicana de la Len-
gua, correspondiente de la Real de Espaiia.
Sr. 1). Pedro Gorozpe, Presidente de la Sociedad Agricola Mexicana.
Sr. Dr. D. Manuel Urbina, Presidente <le la Sociedad Mexicana de His-
toria Natural.
Sr. Dr. D. Maximino Rio de la Loza, Presidente de la Sociedad Far-
maceutica Mexicana.
Sr. Dr. D. Juan J. Ramirez de Arellano, Presidente de la Sociedad
"Pedro Escobedo."
Sr. Ing. D. Leandro Fernandez, Vicepresidente de la Asociacion de In-
genieros y Arquitectos.
Sr. Dr. D. Francisco de P. Chacon, Presidente de la Academia de Me-
dicina.
Sr. Paul Kosidowski, Consul de Alemania.
Sr. Fernand AVodon, Consul General de Belgica.
Sr. D. Jose de Ansoategui, Consul General de Colombia.
Sr. Heinrich L. Wiechers, Consul de Dinamarca.
Sr. D. Eduardo Ortiz de Zugasti, Consul de Espana.
Sr. Thomas J. Crittenden, Consul General de los Estados Unidos de
America.
Sr. Lionel Edward Gresley Carden, Consul de la Gran Bretana.
Sr. German Rossier, Consul General de Grecia.
Sr. D. Manuel Leal Garduno, Consul de Honduras.
Sr. William J. de Gress, Consul General de Hawaii.
Sr. Giacinto Paoletti, Vicecdnsul de Italia.
Sr. Murota Ioshibumi, Consul General del Japon.
Sr. Federico Pfeiffer, Consul de Nicaragua.
Sr. J. Philipp, Consul General de Portugal.
Sr. C. M. G. von During, Consul General de los Paises Bajos.
Sr. D. Jose de Ansoategui, Consul del Peru.
Sr. D. Jose Diez de Bonilla, Consul del Salvador.
Sr. J. Breier, Consul General Interino de Suecia y Noruega.
Sr. D. Quintin Gutierrez, Consul General de Santo Domingo.
Sr. Jorge Grieshaber, Consul General de Suiza.
Sr. D. Victor Manuel Braschi, Consul de Venezuela.
REPRESENTANTES
DE GOBIERNOS EXTRANJEROS.
BRASIL. Sr. Olyntho de Magalhaes, E. de N. de la Bepubtica del
Brasil, en Mexico.
COLOMBIA. Sres. D. Jose de Ansoategui y D. Eafael Angel de la
Peiia.
BOMINICANA (Republica). Excino. Sr. D. Francisco de la Fuente
Ruiz, M. P. y E. E. de la Republica Domiuicana.
ESPANA. Excmo. Sr. D. Justo Zaragoza, D. Casimiro del Collado y
D. Enrique de Olavarria y Ferrari.
ESTABOS UNIBOS BE AMERICA. Excmo. Matt. W. Eansom,
M. P. y E. E. de los Estados Unidos de America.
FRANCIA. Mr. Boulard Pouqueville, E. de N. de la Republica
Francesa.
GUATEMALA. Excmo. Sr. D. Emilio de Leon, M. P. y E. E. de la
Republia de Guatemala.
HONBURAS. Sr. Dr. D. M. Leal Garduno.
NICARAGUA. Sres. Lies. D. Rosendo Pineda y D. Agustin Arroyo
de Anda.
PERU. Sr. D. Jose de Ansoategui.
PRUSIA. Sr. Dr. E. Seler.
SALVABOR (Republica del). Sres. Dr. D. Santiago J. Barberenay
D. J. Diez de Bonilla.
VENEZUELA. Sres. Lie. D. Andres Horcasitas y D. Eosendo Pineda.
REPRESENTANTES
DE GOBIERNOS DE LOS ESTADOS.
CAMPECHE. Sres. Lie. D. Manuel Peniche y 1). Roman S. de Las-
curain.
CO A HULL A . Sres. D. Eafael E. Arizpe y Dr. D. Hilaridn Frias y Soto.
CHIHUAHUA. Sres. D. Francisco Martinez Lopez y D. Guillermo
de Landa y Escandon.
GUANAJUATO. Sres. D. Pedro Gonzalez y D. Ramon Alcazar.
HIDALGO. Sres. Lie. D. Alfredo Chavero y Dr. D. Antonio Peiiafiel.
JALISCO. Sres. Lies. D. Mariano Coronado y D. Luis Perez Verdia.
MEXICO. Sr. Lie. D. Manuel de Olaguibel y Dr. D. Manuel M. Vi-
llada.
MICHOA CAN. Sres. Lies. D. Rafael Reyes Spindola y D. Victoriano
Pimentel.
MORELOS. Sres. Ingeniero D. Francisco Rodriguez y D. Francisco
Martinez Lopez.
NUEVO LE6N. Sres. Lie. D. Narciso Davila y Dr. D. Jose Peon
Contreras.
OAXACA. Sres. Lie. D. Emilio Pimentel y Dr. D.Juan B. Castellanos.
PUEBLA. Sres. D. Miguel Serrano y D. Modesto R. Martinez.
QUERlZTARO. Sres. D. Antonio Arguinzonis y D. Rafael Chousal.
SONORA. Sres. D. Jose Patricio Nicoli y D. Angel M. Dominguez.
TAMAULIPAS. Sres. D. Juan B. Castello y D. Dario Balandrano.
TABASCO. Sres. Dr. D. Adolfo Castaiiares y Lie. D. Joaquin D.
Casasus.
TLAXCALA. Sres. Coronel D. Prospero Cahuantzi y D. Ignacio Ca-
rranza.
VERACRUZ. Sres. D. Julio Zarate y Dr. D. Gregorio Mendizabal.
ZACATECAS. Sres. Lie. D. Isidro Rojas y D. Trinidad Garcia.
REPRESENTANTES
DE SOCIEDADES CIENTiFICAS NACIONALES Y EXTRANJERAS.
Academia Mcxieana de la Lengna, correspondiente de la Real Espa-
fiola, Sr. D. Rafael Delgado.
Academia Mcxleana de Legislation y Jurisprudent- ia, correspondiente
de la Real de Madrid. Sr. Lie. D. Agustin A. de Anda.
Asorinridn de Ingenieros y Arquitectos (Mexico). Sr. Ingeniero I). Eze-
quiel Ordonez.
Asociacion de Escritores y Artistas de Madrid. Sr. D. Justo Zaragoza.
Academia de Ciencias Naturales deDavetiport. Sr. Dr. D. Federico Star.
Escuela National de Agricultura. Sres. Dr. I). Nicola's Ledn < : Inge-
niero D. Jose C. Segura.
Eseuela National Preparatoria. Sr. Lie. 1). Yidal de Castaneda y
Najera.
Inspection de Monumentos ArqueoUgicos de la Bepublica. Sr. D. Leo-
poldo Batres.
Institute Medico National. Sr. Dr. D. Jose Ramirez.
Museo National. Sres. D. Jesus Galindo y Villa y D. Alfonso L. Herrera.
Museo de Ndpoles. Sr. Cesare Poma.
Museo de Historia Natural de Nueva York. Sr. Marshall H. Saville.
Sociedad Mexieana de Gcografia y Estadistica. Sr. Lie. I). Eustaquio
Buelna e Inffeniero D. Antonio Garcia Cubas.
Sociedad de Historia Natural. Sres. Dr. D. Jesus Sanchez y Lie. D. Hi-
cardo Ramirez.
Sociedad a Pedro Escobedo? Sr. Dr. D. Ignacio Ocampo.
SEffORES SOCIOS DEL CONGRESO.
ALEMANIA.
Der Verein fur Anthropologie. Leipzig.
Der Vorstand des Gewerbevereins. Karl-
sruhe. Baden.
Dierchs, Dr. Gustav. Berlin.
Eude Hermann. Berlin.
Forstemann E. Dresde.
Garcia Granados, D. Julio. Hamburgo.
Haebler, Dr. Conrad. Dresde.
Kiinne Carl. Charlottemburg.
Miiller Clemens. Commerzienrath. Dresde.
Nutall, Mrs. Zelia. Dresde.
Polakowsky, Dr. H. Berlin.
Riimker George, Directeur de l'Observa-
toire. Hamburgo.
Scheppig, Dr. Richard. Kiel.
Sclilenher W. Bremen.
Schmidt, Dr. Emil. Leipzig.
,0
Schmidtlein, Dr. Eduardo. Berlin.
Schonlank William, Consul General del
Salvador. Berlin.
Seler, Dr. Eduardo. Steglitz.
Seler, Mme. Ccecilie, nee Sachs. Steglitz.
Sieber Franz. Berlin.
Strebel Hermann. Hamburgo.
Texeira de Macedo, Arthur, Consul Ge-
neral del Brasil. Hamburgo.
V ; olmer Federico Guillermo, Consul Ge-
neral de Venezuela. Hamburgo.
ARGENTINA ( Repiiblica).
Berg Charles, Profesor de Zoologia en
la Universidad de Buenos Aires.
Pendola, D. Agustin J., Bibliotecario del
Museo Xacional en Buenos Aires.
BELGICA.
Nunez, D. Ricardo. Bruselas.
COSTA RICA.
Alfaro, D. Anastasio, Director del Mu-
seo National.
ESPANA
Beltran y Rozpide, D. Ricardo. Madrid.
Bosch v Fustegueras, Excmo. Sr. D. Al-
berto. Madrid.
Canovas del Castillo, Excmo. Sr. D. An-
tonio. Madrid.
Castillo y Soriano, D. Jose del. Madrid.
Conde y Luque, Illmo. Sr. D. Rafael, Di-
rector General de la Instruccidn Publi-
ca. Madrid.
Fernandez Duro, Excmo. Sr. D. Cesareo.
Madrid.
11
Modelo de Zaragoza, Sra. D? Candida.
Madrid.
Novo v Colson, D. Pedro de. Madrid.
Riva Palacio, Gral. D. Vicente, Ministro
de Mexico. Madrid.
Solier y Vilches, D. Leopoldo. Madrid.
Zaragoza, Excmo. Sr. D. Justo. Madrid.
ESTADOS UNIDOS
DE AMERICA.
Ashley Townsend Mary.
Bagley N. E. Kansas City.
Breaux Joseph A., Representante del Go-
bierno de Luisiana. New Iberia.
Bruce Halsted George. Austin, Tex.
Burgess Percival G. Boston, Mass.
CofFev Eduardo H. San Dieg-o, Cal.
Curtin Jeremiah. Washington.
Dent Wright Ida. '
Guerra, D. Vicente. Tampa, Flor.
Hoffman, Dr. Walter J., Ethnologiste au
Bureau d'Ethnologie. Washington.
Marshal H. Saville, Representante del
Museo Americano de Historia Na-
tural.
Mason Spainhour James. North Carolina.
McGee W. J. Washington.
Melville W. G. Kansas City.
Murray G. Walter, Secty of the Ills. Museum
of Natural History. Springfield, Ills.
Pickering E. C. Cambridge (Mass.).
Putnam F. W., Professor of American
Archceology and Ethnology Harward
University. Cambridge (Mass.).
Robinson Wright Mary.
Sardeson F. W. Minneapolis (Min.).
Slocum Charles E. Defiance (Ohio).
12
Stone Ormond, University of Virginia.
Charlottesville.
Tadlock A. R. White Cliff (East Tenn.)
Thornton Parker, Dr. W. Groveland (Mass.)
Townsend de Rascdn (Mirs) Cora.
Warren Currier Charles. Baltimore.
FRANCIA.
Adam Lncien, President de Chambre a.
la Conr d'Appel de Bennes.
Ayulo, D. Enrique Z. Paris.
Baz, D. Gustavo, primer Seeretario de la
Legacion de Mexico en Francia. Paris.
Bringas, D. Miguel. Paris.
Cambefort, President de la Societe de
Geographie de Lyon.
Croizier, Marquis de. Paris.
Grasserie, Raoul de la, Juge au Tribunal
de Rennes.
Guillon, Consul de Mexico en Lyon.
Hans Albert. Paris.
Loubat, Due de, President honoraire de
la Societe des Americanistes de Pa-
ris. Paris.
Medina, D. Crisanto, Ministro del Sal-
vador en Francia. Paris.
Mier, D. Antonio de, Ministro de Mexi-
co en Francia y en Belgica. Paris.
Montgolfier A. tie. St. diamond (Loire).
Pector Desin', Consul General de Nica-
ragua en France, et Secretaire de la
8 e Session du Congres a Paris.
Peralta, D. Manuel M. de, Ministro de Cos-
ta Rica en Francia y en Espana. Paris.
Robin, Consul de Turquie et du Perou.
Zerolo, D. Elias. Paris.
13
INOLATERRA.
Howarth Osbert. Londres.
ITALIA.
Riasoli Aldo. Facnza.
Conti Joseph. Faenza.
Direzione del Giornale II Lamone. Faenza.
Fornari Vito, Prefecto de la Biblioteca Na-
cional de Napoles.
Giaeometti Augusto. Faenza.
Mergari Francesco. Faenza.
Rampi Antonio. Faenza.
Rovacari Michele. Faenza.
Ruffini Enrico, Sottoprefetto. Faenza.
Tambini Eugenio. Faenza.
Vassura Giuseppe. Faenza.
Verna Dom, Bibliotecario de la Biblioteca (
Faentina. Faenza.
Vincent, Dr. Bolis. Faenza.
Werch, Dr. Carlos, Consul General de Me-
xico. Genova.
Zanelli Quarantini Charles Conte. Faenza.
MEXICO.
Abadiano, D. Eufemio. Mexico (D. F.).
Abadiano, D. Francisco. Mexico (D. F.).
Alcazar, D. Ramon. Guanajuato.
Alvarez, D. Manuel Francisco. Mex. (D. F.)
Alvarez y Guerrero, D. Luis. Mex. (D. F.)
Argueta, Dr. D. Jesus M. Yillaldama ( Xue-
vo Leon).
Bastow, Dr. W. Guadalajara ( Jal.).
Batres, D. Leopoldo. Mexico (D. F.)
Baunrgarten, Dr. X. Mexico (D. F.).
Benitez, Lie. D. Carlos. Guadalajara (Jal.).
Blake X. Mexico (D. F.).
14
Breier J. Mexico (D. F.).
Buttler, D. Juan N. Mexico (D. F.).
Castellanos, D. Abraham. Oaxaca.
Coronado, Lie. D. Mariano. Guadalaj* (Jal.)
Diaz Pefiunuri, D. Eduardo. Mexico (D. F.).
Evans, D. Guillermo C. Mexico (D. F.).
Fernandez Villarreal, Lie. D. Manuel. Me-
xico (D. F.).
Garcia Abarca, D. Pablo. Uruapan (Mich.).
Gil y Saenz, D. Manuel. San Juan Bautista
(Tab.).
Gonzalez, D. Pedro. Guanajuato.
Green Col. George. Mexico ( D. F.).
Hegewish, D. Adolfo. Mexico (D. F.).
Hegewish, D. Everardo. Mexico (D. F.).
Jacobs H. S. Mexico (D. F.).
Kaska, Dr. D. Francisco. Mexico (D. F.).
Labadie, D. Luis H. Mexico (D. F.).
Larralde, D. Joaquin. Mexico (D. F.).
Leclerc George. Mexico (D. F.).
Lizaola, Lie. D. Rafael.
Lopez, Dr. D. Ramon. Guadalajara (Jal.).
Lopez Portillo y Eojas, Lie. D. Jose. Gua-
dalajara (Jal.).
Martel, D. Aristides. Mexico ( D. F.).
Medina y Noriega, D. J. Mexico (D. F.).
Melendez, Lie. D. Nicolas. Puebla.
Mendez, Lie. D. Luis. Mexico (D. F.).
Miranda, Lie. D. Pedro. Mexico (D. F.).
Olguin Galindo, Lie. D. Amando. Hua-
mustitlan (Guerr.).
Oribe, Dr. D. Gregorio. Mexico (D. F.).
Orla, D. Francisco, Secretario de la Lega-
cidn de Guatemala. Mexico (D. F.).
Ortega Reyes, Dr. D. Manuel. Mex. (D. F.)
Parrodi, D. Eugenio. Mexico (D. F.).
Penafiel, Dr. D. Antonio. Mexico (D. F.).
15
Perez Aranda, D. Conrado. Alamos ( Son.).
Perez Verdia, Lie. D. Luis. Guadalaj* (Jal.)
Powell, D. Guillermo de. Toluca (Mex.).
Puig, D. J. M. Macuspana (Tab.),
Quintas Arroyo, Coronel D. Juan. Mexi-
co (D. F.).
Rojas, Lie. D. Isidro. Zacatecas.
Ruiz Olavarrieta, D. Alejandro. Puebla.
Sainte- Croix, Lambert de, Membre de la So-
ciete de Geographic de Paris. Mex. (D. F.)
Salazar, Ing. D. Luis. Mexico (D. F.).
Santos Coy, D. Alberto. Guadalajara (Jal.).
Sologuren, Dr. D. Fernando. Oaxaca.
Torres, D. Manuel. Mexico (D. F.).
Valle, Pbro. Lie. D. Ramon. Leon (Guanaj?).
Velazquez, Lie. D. Primo Felieiano. S. Luis
Potosl.
Villalon, D. Juan de Dios. Mexico (D. F.).
Widman, D. Carlos. Mexico (D. F.).
Zorrilla Zepeda, D. Jose.
PARAGUAY.
Decoud, D. Jose Segundo. Asuncion.
PERU.
Carranza, D. Luis. Lima.
Chacaltana, D. Cesareo. Lima.
Palma, D. Ricardo, Director de la Biblio-
teca National. Lima.
Vargas, Lie. D. Manuel Nemesio. Lima.
Villar, Dr. D. Leonardo. Lima.
SALVADOR (Repfiblica del).
Barberena, D. Santiago Ignacio. San Sal-
vador.
Martinez Sufirez, D. Francisco. San Sal-
vador.
16
Ramirez, Lie. D. Guadalupe, Subsecretario
de Estado, Ministerio de Gobernacion.
San Salvador.
Salazar, D. Emeterio. San Salvador.
SUECIA.
Academie Royale des Belles Lettres, d'His-
toire et des Antiquites. Estocolmo.
Bibliotheque de l'Cniversite d'Upsal.
Bibliotheque Royale. Estocolmo.
Bovallius, Dr. Charles, Professeur agrege a
l'Universite d'Upsal.
Dahlgren E. W. Estocolmo.
Heilborn Otto, Consul de Mexico. Estocolmo.
Hillman Adolf. Soderhamn.
Naturhist Museum Tromso.
Nordenskiold Baron A. E. de, Prof. Estocolmo.
Schumburg Rob., Consul de Portugal. Esto-
colmo.
Sjogren, Dr. H. Prof. Estocolmo.
Starck Albert, Consul de Belgica. Estocolmo.
SUIZA.
Saussure Henri de. Ginebra.
URUGUAY.
Soler, Excmo. Sr. D. Mariano, Obispo de
Montevideo.
VENEZUELA.
Ernst, Dr. A. Caracas.
PROGRAMA.
Historia y Geografia.
1 . Calculo cronologico y geograiico de los periodos de la historia
de America.
2. Relaciones que existian entre los difejrentes pueblos americanos
antes del descubrimiento.
3. Organization militar de las naciones americanas, antes del si-
glo XVI.
+. Cartas marinas del Atlantico y del Pacifico en el siglo XVI.
* 5. Chicomoztoc, su ubicacion, tribus que salieron de esa region, ex-
tension geografica que ocuparon, civilization y lengua.
* B. Division geografica del antiguo territorio mexicano en tiempo
de Ahuitzotl.
* 7. Historia natural niedica de los antiguos mexicanos.
* 8. Sociologia y especialmente el derecho publico de los mismos me-
xicanos.
* 9. Comercio, moneda y medios de cambio entre los antiguos pueblos
de Me'xico.
* 10. Sitio de Mexico por Cortes; arte militar de las fuerzas conten-
dientes.
•11. La instruction publica en Mexico en los tiempos antiguos y de>-
pues de la conquista hasta mediados del siglo XVI.
* 12. Mineria y metalurgia antes de la conquista de Mexico.
* 13. Inmi<rracioncs a la America en general v cuales havan llegado
al actual territorio mexicano.
* 14. Interpretation de las danzas simbolicas de los aztecas.
Antropologia y Etnografia.
15. Origeny progresos de la raza caribe en America; caractercs dc
esta raza.
IB. Diferentes formas dc flechasysu us., entre los indigenas de la
America Centra^.
8
1 7. i Que se sabe de la signification del arte ornamental de los indios
de la America del Sur ?
18. Ultimas investigaciones concernientes a la epoca de la primera
aparicidn del hombre en America y de sus resultados.
1 9. Relaciones entre los esquimales y las otras razas indigenas de
la America del Norte.
* 20. El hombre prehistdrico en Mexico.
Arqueologia-
21. Estudio sobre las esculturas en piedra en la America Central.
22. Objetos en barro (poteries) de Nicaragua y Costa Rica.
23. ^Puede hacerse una clasiticacidn cronologica de los monumentos
arquitectdnicos de Mexico y de la America Central f
24. ^Las habitaciones en las grutas d cavernas y las practicadas en
roca, indican en el desarrollo de los indios a£>'ricultores una
fase anterior a las grandes construcciones en piedra?
* 25. ,Habitaciones de las distintas razas que ocuparon el territorio ac-
tual de Mexico; estudio comparativo de su arquitectura,
Lingiiistica y Paleografia.
26. Cuadros de los jerdglificos indios.
27. Nuevas investigaciones acerca de las lenguas indigenas de los
pueblos de la America Central y su afinidad con las de Mexico
y la America del Sur. Su distribucidn geografica.
28. Nombres de animales en las lenguas indigenas de la America
Central.
29. Idiomas de los indios de Costa Eica y Nicaragua.
* 30. Descifracidn y comparacidn de jeroglificos de las antiguas razas
de Mexico. Su importancia.
* 31. Division y clasificacidn de las lenguas y dialectos que usaron los
antiguos habitantes del actual territorio mexicano. Su estado
presente.
* 32. Empleo de la escritura jeroglifica despues de la conquista; im-
portancia de su estudio y del de las lenguas mexicana y maya.
NOTA.— Los teniae notados con asterisco, sou los agregados por la Junta.
Organizadora al Programa que iijd el Congreso de Estocolmo..
19
Primera Sesion (preparatoria).
LUNES 14 DE OCTCBRE DE 1895, A LAS ONCE DE LA MA&ANA.
Con arreglo a la circular previamente publicada, los senores repre-
sentantes, delegados y socios inscritos en la lista del Congreso, se reu-
nieron en el Salon de actos publicos de la Escuela Nacional Prepara-
toria, siendo recibidos por los senores Presidente y Yocales de la Junta
Organizadora. Ocupo el silldn presidencial, como Presidente de la mis-
ma, el Sr. Lie. D. Joaquin Baranda, Secretario de Estado y del Des-
pacho dc Justicia e Instruccidn Publica, por no hallarse entre los pre-
sentes ninguno de los miembros que formaron la Mesa del Congreso
de Americanistas celebrado en Estocolmo. En los otros asientos de la
Mesa se colocaron los vocales y secretarios de la Junta Organizadora,
ocupando los sillones del estrado los delegados de los gobiernos de
los Estados, de Corporaciones y de varios gobiernos extranjeros; y los
demas del Salon los miembros del Congreso. Abierta la sesion a las
11£ de la manana, el Sr. D. Trinidad Sanchez Santos, primer Secreta-
rio de la Junta Organizadora, suplico a los presentes que se acercaran
a" la Mesa para tomar nota de bus nombres. Asi se hizo, y poco des-
pues el mismo Secretario anuncio que se hallaban en el salon, aparte de
los miembros de la Junta Organizadora, los senores que a continua-
cidn se expresan:
Excmo. Sr. D. Emilio de Leon, Ministro Plenipotenciario de la Ee-
piiblica de Guatemala y Representante de su Gobierno en este Con-
greso ; el Sr. Olyntlio de MagalhJies, Encargado de negocios del Brasil
y Representante de aquel Gobierno; el Sr. Boulard Pouqueville, En-
cargado de neerocios de Francia v Representante de aquel Gobierno;
el Sr. Lie. D. Agustin Arroyo dc Anda, Representante del Gobierno de
Nicaragua: el Sr. D. .lost' de Ansoatiegui, Representante de los Go-
biernos de las Republican do Colombia y Peru; t-1 Excmo. Sr. D. Justo
20
Zaragoza, Representante do S. M. C. el ltey de Espana, y adema"s, de
la Sociedad do 4i Escritores y Artistas," do la Real Acadcmia Espanola
de la Historia, de la Sociedad de Geografia de Madrid y de la Uni6n
Ibero- Americana; los Sres. I). Casimiro del Collado y D. Enrique de
Olavarria y Ferrari, tambien Representantes del Gobierno de S. M. C;
el Sr. Cesare Poma, Representante de los Museos de Napoles; el Sr. J.
A. Breaux, Representante del Gobierno de Luisiana (E. U,)j el Sr.
George Bruce Halsted, Representante de la Academia de Ciencfas de
Texas; el Sr. Marshal H. Saville, Representante del Museo Americano
de Historia Natural; los Sres. D. Rafael Ramos Arizpe y Dr. D. Hila-
rion Frias y Soto, Representantes del Estado de Coahuila; el Sr. Dr. D.
Nicolas Leon, Representante de la Sociedad Agricola Mexicana; los
Sres. Ing. D. Francisco M. Rodriguez y D. Francisco Martinez Lopez,
Representantes del Estado de Morelos; los Sres. D. Alfonso L. Herrera
y D. Jesus Galindo y Villa, Representantes del Museo Nacional; los
Sres. D. Guillermo de Landa y Escandon y D. Francisco Martinez Lo*-
pez, Representantes del Estado de Chihuahua; los Sres. D. Narciso
Da^vila y Dr. D. Jose Peon y Contreras, Representantes del Estado de
Nuevo Leon ; los Sres. Dr. D. Jesus Ssinchez v Lie. D. Ricardo Rami-
rez, Representantes de la Sociedad de Historia Natural; los Sres. D.
Angel Dominguez y Lie. D. Patricio Nicoli, Representantes- del Estado
de Sonora; el Sr. Dr. D. Jose Ramirez, Representante del Institute
Medico Nacional; el Sr. Ing. D. Ezequiel Ordonez, en representation de
varios Ingenieros y Arquitectos; los Sres. Ing. D. Antonio Garcia Cu-
bas y Lic.D. Enstaquio Buelna, Representantes de la Sociedad Mexicana
de Geografia y Estadistica; los Sres. Lies. D. Miguel Serrano y D. Mo-
desto Martinez, Representantes del Estado de Puebla; los Sres. Lies.
D. Mariano Coronado y D. Luis Perez Verdia, Representantes del Es-
tado de Jalisco; los Sres. D. A. Arguinzoniz y D. Rafael Chousal,
Representantes del Estado de Queretaro; los Sres. Dr. D. Antonio
Penafiely Lie. I). Alfredo Chavcro, Representantes del Estado de Hi-
dalgo; los Sres. Coronel D. Prospero Cahuantzi y D. Ignacio Carran-
za, Representantes del Estado de Tlaxcala; el Sr. D. Francisco C. Pa-
lencia, Representante del Estado de Colima; los Sres. D. Trinidad Gar-
cia y Lie. D. Isidro Rojas, Representantes del Estado de Zacatecas; los
Sres. Lie. D. Manuel de Olaguibel y Dr. D. Manuel Villada, Represen-
tantes del Estado de Mexico; los Sres. D. RomSn S. de Lascurain y
21
Lie. D. Manuel Poniche, Representantes del Estado de Campeche; el
Sr. Dr. D. Adolfo Castanares, Representante del Estado de Tabasco;
los Sres. I). Julio Zarate y Dr. D. Gregorio Mendizabal, Representan-
tes del Estado de Veracruz; el Sr. Dr. D. Ignacio Ocampo, Represen-
tante de la Sociedad Pedro Escobedo ; el Sr. Lie. D. Agustin Arroyo
de Anda, Representante de la Academia de Jurisprudencia; el Sr.
Howard, Representante de la Sociedad Geogr.lfica de Londres; el
Sr. Dr. D. Manuel Urbina, Representante del Museo Nacional ; el Sr.
D. Leopoldo Batres, Inspector de Monumentos Arqueologicos de la
Republica; el Sr. Lie. D. Yidal de Castaiieda y Najera, Representante
de la Escuela Nacional Preparatoria.
SOCIOS CONTRIBUYENTES.
Sres. Dr. D. Manuel Ortega y Reyes, D. Jose Breier, Lie. D. Luis Perez
Verdia, Lie. D. Primo Feliciano Yelasco, D. Luis H. Labadie, D. Aris-
tides Martel, Mr. Lambert de Sainte- Croix, Mr. Howarth, Mr. George
Bruce Halsted, Mr. Breaux, Sra. D? Candida Modelo de Zaragoza,
Sres. D. Justo Zaragoza, D. Ramon Alcazar, D. Eufemio Abadiano,
D. Pedro Gonzalez, Dr. D. Antonio Penatiel, Lie. D. Jose Lopez Por-
tillo y Rojas, Dr. D. Francisco Kaska y D. Adolfo Hegewish.
Acto continuo, el Sr. Secrejfcario Sanchez Santos anuncid que se iba
a proceder a la eleccidn de la Mesa del Congreso, y el Sr. Dr. 1). Je-
sus Sanchez, Vocal de la Junta Organizadora, propuso que como ha si-
do costumbre en los anteriores Congresos de Americanistas, se votase
por aclamacion el personal de Mesa Directiva, contenido en la lista cir-
culada previamente. Consultada la Asamblea, aprobo esta mociom, y
en consecuencia, la Mesa del Congreso se declare constituida en la for-
ma siguiente:
President*: efectiyo: Sr. Lie. D.Joaquin Baranda, Secrctario de
Estado y del Despacho de Justicia e Instruccion Piiblica.
Vicepresidentes: Sr. D. Jose M. Vigil, Sr. Lie. I). Alfredo Chave-
ro, Excmo. Sr. D. Justo Zaragoza y Sr. Dr. E. Seler.
Secretario General: Sr. D. Trinidad Sanchez Santos.
Secretarios: Sr. Ingeniero D. Jose M. Romero, Sr. Lambert de
Sainte -Croix, Sr. D. Roman S. de Lascurain, Sr. D. Julio Za>ate y
Sr. J. A. Breaux.
22
En seguida, el Sr. Presidents del Congreso manifesto que al decla-
rar instalada la XI reunion del Congreso de Americanistas en la Ca-
pital de la Republica, sentia verdadera complacencia al dar en la for-
ma mas cordial la bienvenida a los miembros que la constituyen, y
aiiadio que la designation que hizo de Mexico el Congreso de Estocol-
mo para celebrar aqui el que hoy queda instalado, seria justamente
apreciada por todos los hijos de este pais como una honra distinguida.
El Sr. Secretario Sanchez Santos dio cuenta de los nombramientos
de Presidentes y Yicepresidentes honorarios, hechos por la Junta Orga-
nizadora, y los sometio a la aprobacion del Congreso, que los confirmo
con su voto.
El Excmo. Sr. L). Justo Zaragoza propuso para Presidentc de honor
del Congreso al Sr. Oral. D. Porfirio Diaz, Presidente de los Estados
Unidos Mexicanos, y agrego que la comision que nombrase la Mesa
para participar a ese alto Magistrado el nombramiento anterior (en el
caso de ser aprobado por el Congreso), se encargase tambien de anun-
ciarle la instalacidn de esta Asamblea, y de manifestarle, en nombre
de la misma, los sentimientos de pesame por el reciente fallecimiento
del Sr. Lie. I). Manuel Romero Rubio, Secretario de Estado y del Des-
pacho de Gobernacidn. Tambien propuso el mismo Sr. Zaragoza que
otra comision manifestara iguales sentimientos a la familia del finado.
Aprobadas que fueron por el Congreso las proposiciones anteriores, el
senor Presidente nombro para desempenar la primera comision al
Excmo. Sr. D. Justo Zaragoza, Sr. Lie. D. Felix Romero, Mr. Boulard
Pouqueville, Sr. Lie. D. Luis Perez Verdia y Mr. George Bruce Hal-
sted, y para la segunda a los Sres. D. Guillermo de Landa y Escandon,
Ccsare Poma y 1). Jose M. Romero.
El Sr. Secretario Sanchez Santos anuncio que maiiana a las (1 de la
tarde se efectuaria la inauguracion de la XI sesion del Congreso de
Americanistas, y que el H. Ayuntamiento de la Capital de Mexico
ofrecia a los miembros del Congreso un banquete en el Palacio Muni-
cipal, despues de terminada la sesion. La preparatoria concluvo a las
12.40 del dia.
23
Segunda Sesion (inaugural).
MARTES 15 DE OCTUBRE.
A las 6^ de la tarde se abrid la sesion bajo la presideneia del Sr.
Lie. D. lgnacio Mariscal, Seeretario de Estado y del Despacho de Re-
laciones Exteriores, en representacidn del Senor General de Division
D. Porfirio Diaz, Presidente de la Republica, eon asistencia de los Se-
iiores Secretarios de Estado y del Despacho de Justicia e Instruccidn
Publica, de Hacienda, de Comunicaciones, de Fomento y de Guerra y
Marina, del Cuerpo Diplomatico, de los Seiiores Representantes de las
Republicas Francesa, Doininicana, de Guatemala, Nicaragua, Salvador,
Colombia, Peru, Venezuela y Brasil; de los Seiiores Representantes de
los Reinos de Espana y Prusia; de los Seiiores Representantes de las So-
ciedades cientificas nacionales y extranjeras que se ban enumerado en el
acta anterior; de los Seiiores Representantes de los Gobiernos de los Es-
tados que componen la Federacidu Mexicana y cuvos nombres constan
en el mismo documento; de los Sres. Lies. D. Rafael Reyes Spindola y D.
V T ictoriano Pimentel, Representantes del Estado de Michoacan; de los
Sres. Lie. D. Ezequiel A. Chavez y D. Camilo Gonzalez, en representa-
cidn del de Aguascalientes; de los miembros de la Junta Organizadora;
de los socios contribuyentes cuya relacion queda hecha en el acta men-
cionada, teniendo que agregar a la Sra. de Seler, y ji los Sres. Inge-
niero D. Manuel F. Alvarez, D. Juan de D. Villaldn, Lie. D. Manuel
Fernandez Villarreal, H. S. Jacob, George Green, D. Jorge Leclerc,
Ingeniero D. Luis Salazar, Lie. D. Nicolas Meleudez, D. Carlos Wid-
man, Dr. D. E. Schmidtlein, Dr. N. Baumgarten, Sra. Ashley Townseud,
Sra. Cora Townseud de Rascdn, y las distinguidas personas que fueron
invitadas por la Junta Organizadora.
El Senor Presidente sento a su derecha al Senor Seeretario de Jus-
ticia, Presidente efectivo del Congreso, y a su izquierda al Sr. D.
24
Eduardo Seler, Represeutanto de S. M. el Rev de Prusia; seguian en
los sillones de la derecha el Senor Secretario de Guerra, los Senores
Ministros de Guatemala y Espafia, y los Senores Encargados de Nego-
cios del Brasil, Francia e Italia. En los sillones de la izquierda del
Presidente, los Senores Secretarios de Hacienda, Comunicaciones y
Fomento, y los Senores Oficiales Mayores de estas Secretarias de Es-
tado. El resto del estrado presidencial lo ocuparon los miembros de la
Junta Organizadora y los deraas Representantes de las naciones ex-
tranjeras.
Abierta la sesidn, el Senor Secretario J). Julio Zarate leyo el acta
de la sesidn preparatoria, la cual sin discusion fue aprobada por el Con-
greso.
En seguida, el Senor Secretario General 1). Trinidad Sanchez San-
tos, participd al Congreso que habian presentado sus credenciales como
Representantes por la Republica de Venezuela los Sres. Lies. D. Andres
Horcasitas y D. Posendo Pineda, y como Representante de la Repu-
blica del Salvador el Sr. D. Jose Diez de Bonilla, y que se habian ins-
crito como contribuyentes las personas ?! quienes se acaba de hacer
referenda en el lugar oportuno.
Acto continuo, el mismo Senor Secretario General ocupd la tribuna
para leer la siguiente Memoria de los trabajos ejecutados por la Junta
Organizadora del Congreso:
"En Agosto de 1894 el Congreso Iuternacional de Americanistas,
rcunido en Estocolmo, acordd la celebracidn de un periodo extraordi-
nario de sesiones en esta ciudad, contando con la aprobacidn y apoyo
del Gobierno Mexicano.
"Era este el primer proyecto de reunion oficial de Americanistas
en el Nuevo Mundo, y cupo a Mexico la honrosa distincion de ser cle-
gido para ella.
"Circunstancias internacionales que en aquellos mementos absorbian
la atencion del Gobierno y del Pueblo Mexicano, hieieron retardar
hasta el mes de Abril del ano presente, el nombramiento de la Junta
Organizadora que, conforme a los Estatutos, debia preparar lo condn-
cente & la reunion del Congreso.
••El dia siguiente de nombrada, esto es, el 8 del men expresado,
tuvo la Junta su primera sesidn, > desde entonces, hasta el 11 del
actual, en que se verified la ultima, ha celebrado '_';!, presididas to-
25
das, con excepcidn dodos, por su Presidente efectivo el Sr. Ministro de
Justicia e Instruction Publica. Cumple a mi deber dar cnenta de los
trabajos de la Junta durante las mencionadas sesiones.
"Despues de elegir la Mesa Directiva, cuyo personal se did a co-
nocer por medio de los respective^ programas, la primera labor reque-
rida por el buen orden eonsistid en allegar todos los antecedentes v
documentos necesarios, ya para que la Junta se ilustrara acerca de sus
atribuciones, ya para dar principio a los trabajos de urgente ejecucidn.
A esc fin se dirigieron telegramas al Senor Secretario de nuestra Le-
gation en Paris, pidiendole el cuestionario acordado en Estocolmo para
formar parte del programa del XI Congreso, el programa del X y la
lista de los Presidentes efectivos de los Congresos pasados, dato im-
portante para dar cumplimiento al art. 2? de los Estatutos Generales.
Entretanto, y {1 reserva de -hacer las modificaciones que el estudio de
los documentos referidos sugiriera, se nombrd al que habla para pre-
sentar un proyecto de trabajos de la Junta y de programa del Congre-
so; asi como a los Sres. Lie. D. Alfredo Chavero, Dr. D. Jesus Sanchez,
D. Jose M. Vigil y D. J. M. de Agreda y Sanchez, para formar el cues-
tionario con que por su parte debia contribuir la Junta Organiza-
dora, y que habiendo sido aprobado se halla inserto.en el repetido pro-
grama.
"Con el objeto de aprovechar el tiempo que tardarfan en llegar los
documentos pedidos a Paris, se adquirid una coleccidn de Memorias de
los Congresos pasados, las que estudiaclas por la Junta, especialmente
por el Sr. Dr. Sanchez, cuya actividad y eficacia son dignas de aplauso,
nos dieron la suficiente luz sobre los puntos objeto de nuestras dudas.
"Tratandose de un Congreso formado en su gran mayoria por per-
sonas del Antiguo Continente, la Junta se ocupd desde sus primeras se-
siones en discernir y ejecutar los medios de hacer mas facil la vehida
de Americanistas procedentes del exterior. Asi, pues, se nombrd una
comisidn compuesta de los Sres. D. Jose Maria Romero y D. Julio
Zarate para que conferenciaran con el senor Ministro de Comunica-
ciones y Obras Publicas, a fin de obtener de las companias de ferro-
carril y de navegacidn las mayores concesiones que fuera posible en fa-
vor de los senores Americanistas. La gestidn de la Junta, eficazmento
apoyada por el senor Ministro, produjo felices resultados, pues que las
pmpresas de todas las lineas dol pais concedieron rebajas importantes,
4
26
y algunas exclusion total del preeio de pasaje. Luego que se obtuvieron
noticias completas a ese respecto, fueron coraunieadas a los Ministros
Mexicanos en Londres, Paris, Madrid, Roma, Berlin y Washington,
quienes las hicieron publicar en varios periddicos de los* respectivos
paises.
"En virtud de haberse aprobado el proyecto de programa de los
trabajos de la Junta, y a fin de dar a conocer lo mas extensamente posi-
ble el del XI Congreso, para allegar el mayor eontiugente de estudios
y de socios, la Secretaria de mi cargo formo un catalogo de 2,903 so-
ciedades y centros cientificos, y ayudada por el Senor Secretario de la
Legacidn Mexicana en Francia, una lista de cerca do mil personaa dis-
tinguidas en el mundo cientinco europeo.
"A todas ellas, asi coino a las sociedades y centros referidos, se envid
invitacidn acompanada del programa en espauol y francos, y de las res-
pectivas convocatorias en ambos idiomas. Se invito igualmente a todos
los Gobiernos de America, de Europa y al delJapdn, asi como a los de
los Estados de la Bepublica para que acreditasen representantes en el
Congreso. Y para completar tan vasta propaganda, se remitieron doa
mil invitaciones y programas a los seiiores Ministros Mexicanos en los
paises referidos, con el objeto de que fueran convocados los hombres
de ciencia, cuyos nombres no constaban en las listas de la Secretaria,
y que residiesen en aquellas naciones, d en las de Belgica, Paises Bajos,
Dinamarca, etc., etc.
u Por conducto de la Secretaria de Belaciones, que nmclio ha ayudado
a la Junta en sus trabajos, se enviaron las tarjetas de subscripcidn y de
adhesion, conforme al modelo que ])roporciono el senor <Tobernador
de Estocolmo.
u Finalmente, se invito a las sociedades y personas cientiricas de
nuestra Eepublica, propuestas para ello por una comision especial.
u Los trabajos no han sido esteriles. Los senores Representantes de
Mexico, de que he hecho referenda, infonnaron oportunamente a esta
Junta, manifestando que debido a la estacidn, se hallaban fucra de los
grandcs centros casi todos los hombres prominentes a qnienes se invita-
ba. Las sociedades chmtificas estabaiiclausuradas ;i la sazdn, y osas y
semejantes circunstancias dificultaban sobreinanera el oxito de la pro-
paganda.
"Lo misnio nos coniunicd en carta lh'iui de afecto hacia Mexico, el
Kxcino. Sr. \). Antonio Canovas del Castillo, asegurando que eJ eon-
tingente de Espana liabria sido considerable, a no llegar las convo-
catorias cnando la estacion calurosa estaba tan avanzada.
"A pesar de tales circunstancias, que la actividad de la Junta no
podia dominar, tiene esta la satisfaction de anuneiar que el exito de
sns labores es muy apreciable, tanto en materia de trabajos remi 7
tidos, ya del interior de la Xacion, ya del exterior, cuanto en orden
al nuinero de adhesiones. Se han reeibido de todos los paises invitados,
y contamos en nuestra lista de socios a muchos de los hombres ilus-
tres que han llevado a grandes profundidades la investigation cientifica
de la historia, la lingiiistica y la etnografia del Xuevo Mundo. La ma-
yor parte de ellos lian manifestado la imposibilidad de concurrir perso-
nalmente al Congreso, ya porque el peso de la edad impide a unos
emprender viaje tan largo, ya porque los negocios y cargos ofitiales
no permiten a otros separarse por largo tiempo de los paises de su re-
sidencia, ya, tinalmente, por haberse reeibido la invitation fuera del
tiempo oportuno. Pero todos los que no pudieron asistir han heeho el
encargo de que se los tuviera eomo presentes.
"Trece naciones han aceptado oficialmente la participacion en el
Congreso, y once han acreditado sus representantes. Son estas : la Kepu-
blica Francesa, los Estados Unidos de America, Espana, el Reino de
Prusia y las liQpublicas de Guatemala, Nicaragua, Brasil, Colombia,
Peru, El Salvador y Venezuela.
"Xo menor es la honra que resulta a esta Asamblea al recibir en su
seno a los representantes de diez y seis sociedades sabias y centros
eientificos del interior y del exterior, cuvas credenciales fueron presen-
tadas en la sesion preparatoria.
a Ademas, la Secretaria de la Junta recibio los avisos de otras varias
sociedades cientificas extranjeras, dispuestas a tener participacion en el
Congreso y cuyos d-elegados no se presentan aun.
"Copiosa ha sido la remision de trabajos cientiticos de notoria im-
portancia, y por lo tanto fructuoso el exito de este Congreso, como
aparecera en la Memoria cuya publicacion quedara a cargo de una co-
mision especial, no siendo posible dar lectura a" todos por el reducido
numero de las sesiones, y por ser pocos aquellos cuya extension pudiera
caber dentro de los limites senalados por los Estatutos. Por esto la
Junta se vio precisada a facultar al Senor Presidente para prorrogar el
28
tiempo de 20 minutos, hasta donde lo juzgue prudente, segun el inte-
res de los respectivos estudios.
a Se han recibido obsequios valiosos, de los cuales enuinerare algu-
nos, tales como el Diccionario Nahuatl de Pemi Simeon, regalo del
Gobierno Frances ; Los Chibchas, de su autor el Excmo. Sr. D. Vicente
Restrepo, Ministro de Estado de Colombia; Historia de Tabasco, por
el Sr. Pbro. D. Manuel Gil y Saenz ; El Manuscrito de un Cacique, por
el sabio Henri de Saussure, etc., etc. -
"Deseando la Junta Organizadora presentar por su parte algun con-
tingente de importancia en el campo de las investigaciones del Con-
greso, ordeno la traduction al espanol de cantares mexicanos manus-
critos que existen en la Biblioteca Nacional.
"Siendo la inusica dato de tanta importancia para estimar la indole
y caracter de un pueblo, la Junta se propuso reunir una coleccion de
aires nacionales, algunos de origen anterior a la conquista, como un
nuevo elemento para la Historia de Mexico. A ese fin solicito de los
seiiores Gobernadores de los Estados la formacidn de tales colecciones,
y hoy tenemos la satisfaction de mostraros las que han sido remitidas
por los Gobiernos de Jalisco, Hidalgo y Michoacan.
"Considerando que nuestro Museo Nacional es el centro arqueol(5-
gico de mayor importancia en el pals, el seiior Presidente de la Junta
dict6 providencias referentes a varias importantes mejoras, ya cientifi-
cas, ya de orden, ya de embellecimiento del Museo, donde se prepare la
exposicion arqueoldgica {t que el Congreso sera invitado para el dia de
manana. Con objeto de enriquecer sus colecciones, se comisiond.fi los
Sres. Coronel D. Prdspero Cahuantzi, Gobernador del Estado de Tlax-
cala, y D. Francisco Martinez Lopez, para que recorrieran varios Es-
tados y obtuvieran objetos de interes arqueologico. Dichos seiiores cuin-
plieron satisfactoriamente con su encargo, y debido a su actividad y
pericia se logrd el fin deseado por la Junta.
"Teniendose en cuenta que el mayor interes que £ los ojos del Ame-
ricanista puede encerrdr esta nacion, es desde el punto de vista de sus
monumentos, y deseando que estos sean estudiados por los sabios, la
Junta acordo que se hieiesen excursiones & las ruinas de Teotihuacan,
en el Estado de Mexico, y a las de Mitla, en el de Oaxaca, las que se
verificarun luego que termine el periodo de sesiones que hoy se inau-
gura.
29
"Finalmente, st> nombraron comisionos de recepeirin en Paso del
Norte, Nuevo Laredo, Veracruz y Mexico.
"La protection del Supremo Gobieroo ha sido ilimitada, y de la
buena acogida que os hace el I. Avuntamiento muestra es elocuente la
obsequiosa manifestacion de esta noche."
Despues, el Senor Presidente efectivo del Congreso, Lie. D. Joaquin
Baranda, Secretario de Justicia, pronuncio el siguiente discurso inau-
gural :
B
"Senores:
i
"Por inmerecida que sea la honra que me habeis dispensado al ele-
girme Presidente efectivo del Congreso, siempre trae consigo el inelu-
dible deber de corresponder a ella, deber que me esforzare en cumplir
confiando unicamente en lo eficaz que suele ser la buena voluntad.
"La ley del progreso, sorprendiendo y dominando las fuerzas de la
naturaleza, ha ensanchado hasta lo maravilloso, la esfera de los cono-
cimientos humanos; y obedeciendo a esa ley, la ciencia ha forzado los
estrechos linderos de la historia, penetrando con audaz resolution en
el mas all& misterioso que envuelve en sus sombras el desconocido ori-
gen de la humanidad. Los que en descubrirlo se afanan y consagran &
tan ardua labor concienzudos estudios, abandonan el explorado campo
del Antiguo Mundo, se fijan en el que les ofrece el Nuevo, virgen aun;
proyectan asociarse para vigorizar su action, y nace en la Sociedad
Americana de Francia el feliz pensamiento de formar un Congreso In-
ternacional de Americanistas. El gerinen se desarrollo al calor de ilus-
trado entusiasmo, y el Congreso, en 1874, abriu su primer periodo de
sesiones en Nancy y ha venido reuniendose cada dos alios, en las princi-
pals ciudades europeas, en Luxemburgo, Bruselas, Madrid, Copenha-
gue, Turin, Berlin, Paris, Huelva y Estocolmo. Los resultados obtenidos
se registran en las actas de las sesiones publicadas en ya numerosos
>
voliimenes; alii se encuentran marcadas, con nombres ilustres y tra-
bajos importantes, las diversas etapas que el Congreso ha recorrido en
su gloriosa peregrination.
"Al terminarla ultima reunion en Estocolmo, el Congreso, ajustan-
dose a" sus estatutos, tenia que senalar un lugar precisamente deEuropa,
para que se verificara la inmediata reuniting pero rompiendo por la pri-
mera vez el inexplicable y restrictive precepto que se habia impuesto,
3
30
tuvo a bien acordar, median te plausible iniciativa, que el Cougreso se
reuniera en Mexico, .acuerdo que el Gobierno Mexicano se apresuro a
acoger eon beneplacito y gratitud.
"No es, en eieeto, explicable que una asoeiacion cuvo programa es
eoadyuvar al progreso de los estudios etnograticos, lingiiisticos e hjs-
toricos referentes a ambas Americas, especialmente en la epoca preco-
lombina, se prohibiera a si misma venir a esta tierra que es objeto de
sus investigaciones, y verla, y tocarla, y descubrirse ante sus admira-
bles monumentos, e interrogarlos directa y energieamente con la voz
de la ciencia, bastante poderosa para resucitar a las generaciones del
nasado v obligarlas a revelar los inexcrutables secretos de su existen-
cia. El Congreso de Estocolmo ha proclamado el mejor metodo de en-
senanza, el experimental, el objetivo, e inspirado y resuelto como Colon,
ha abierto las puertas del Nnevo Mundo a los Americanistas. ; Honor
al Conoreso de Estocolmo!
" La preferencia que se otorgo a nuestra patria en la capital de Sue-
cia, tiene en su abono la conviccidn de que entre las naciones ameri-
canas es una de las mas rieas en monumentos arqueoldgicos. Cual sun-
tuoso niuseo gnarda venerandas reliquias en toda la vasta extension
de su territorio, desde las regiones en que sopla el Boreas, hasta las
que bafia con sus olas espumosas el Golfo de Mexico. Tended la vista
por cualquier lado, y os encontrareis con las ruinas de Casas Grandes
en Chihuahua; con restos antiguos y momias admirablemente conser-
vadas en Sonoraj con huesos de gigantes, i'ragmentos de columnas y
construcciones arruinadas en Durango; con el Cerro de los editicios en
^acatecas, sobre el cual se ostentan las ruinas de la Quemada; con los
restos humanos que formau el contingente espontaneo del lago de Cha-
pala; con las ciudades fortificadas de la Sierra Gorda en Queretaro;
con las ruinas de Xochicalco; Casa de Flores, en Morelos; con las de
Mitla en Oaxaca; con las del Palenque en Chiapas; con las de Papan-
tla en Veracruz; con las del Hoch-Ob en Canipeche; eon las de Uxmal
v Chichen-Itza en Yucatan.
"En las cercamas de esta capital, einporio del hnperio Azteca, que
entre sus titulos nobiliarios cuenta el de haber sido la primera de Ame-
rica que utilizo el prodigioso invento de Guttemberg, teneis, Senores,
al alcance de vuestra maim, el historico castillo de Chapultepec, que
entre los seculares ahuehuetes de su placido bosque, se cierne sobre
31
penascosa colina contemplando el esplendido valle que limita la Cordi-
llera de Anahuac; teneis el cerro de Iztapalapan en cuya eumbre se ce-
lebraba, al tin de cada eiclo azteea, la extraordinaria eeremonia del
fuego nuevo, sacriticando un hombre y encendiendo sobre su cuerpo,
palpitante aim, lugubre hoguera, que era, sin embargo, para los ate-
morizados y supersticiosos habitantes de la comarca, como faro de sal-
vacion que anunciaba que ni para ellos, ni para el mundo habia sonado la
ultima hora; teneis en Popotla el celebre ahuehuete conocido con el noin-
bre de Arbol de la Xoche Triste, porque la tradicion cuenta que fue mudo
testigo de las lagrimas de Hernan Cortes cuando no se resignaba <\ apu-
rar el caliz de la derrota ; teneis, en tin, y con esto teneis bastante, las pi-
ramides, los tumulos y la fortaleza de Teotihuacan, monumentos anti-
quisimos, que existian antes de que los toltecas, predecesores de los
acolhuas v de los inexicauos, vinieran al Valle, no obstante liaber dado
estos ultimos a la ciudad el nombre (pie lleva, que quiere decir lugar
de los que adoran dioses, segun asegura, con otros etimologistas, el
notable historiador Orozco y Berra, quien agrega en el particular, que
la ctimologia conjirma el aserto de ser aquella ciudad un rerereneiado
santuario, condition que piiede cxplicar su existencia prehistorka // su
conservation durante las rieisitude.s suhsecuentes.
"Couio un muestrario de todas esas grandezas, que pennanecen en
el abierto templo de la naturaleza iluminados por el sol, y sobre las
cuales por desgracia, viene ejerciendo el tiempo su accion irresistible
v destructora, teneis tambien, fteiiores, el Museo Nacional, con el que
esta identificado el grato e imperecedero recuerdo de los Yirreyes D.
Antonio Bucarelli y el Conde de Kevillagigedo, los primeros que pen-
saron en la creaeion de ese establecimiento, que despues ha merecido
la constante y decidida protection de todos los Gobiernos. El Museo
fundado en la Real y Pontificia I niversidad, se translado al cabo de
muchos amis. ;t la Casa de Moneda que actualmente ocupa, y en sus
salones p'resenta una abundante y variada coleccion de antigiiedades
del pais, entre las que descuella el Calendario Azteea, que ericierra, ri
juicio de persona autorizada, los conocimientos cientiticOs de los anti-
guos mexicanos, y el Tablero Central de la celebre Cruz del Palenque,
que ha provocado acaloradas y eruditas discusiones sobre la predicacirtn
del Evangelio en America, antes de que fuera descubierta y conquis-
tada por los valerosos hijos de la hidalga nation, en euros doininios no
32
se ponia el sol. Con los utensilios doniesticos, armas, idolos, amuletos
y objetos del culto que abundan en el Museo, llamaran especialmento
vuestra atencidn las pinturas originates, los codices, algunos mapas, la
matricula de los tributes que se pagaban a los reyes mexicanos, el itine-
rario de Aztlan hasta la fundacidn de Tenochtitlan, y otros objetos cu-
riosos que seria prolijo enuinerar.
u He aqui, Senores, el grandioso libro abierto a vuestros ojos; en sus
paginas encontrareis los inapreciables elementos que ofrece a" la paleon-
tologia y a la historia, a la arqueologia y a la etnografia, para la mi-
lagrosa reconstruccidn de lo pasado, obra complexa de tardia y de dificil
ejecucion. En este libro han leido investigadores de nota, nacionales
y extranjeros. Al reeordarlo, vienen a mis labios los nombres de Las
Casas, Sahagun, Molina, Gante, Landa, Cogolludo, Benavente, Sigiien-
za, Clavijero, Gama, Alcedo, Fernando Ramirez, Ignacio Ramirez,
Orozco y Berra, Pimentel, Garcia Icazbalceta; y seria infiel e injusta
mi memoria, si no evocara tambien en este acto solemne, los nombres no
menos ilustres de Robertson, Prescott, Stephens y Kingsborough. Pu-
dieray debiera quiza citar otros, que muchos figuran en los anales biblio-
grtfticos, pero me abstengo de ello, seguro de que los teneis presentes a
todos, & los vivos y a los muertos. ^Y cdmo, aunque no lo citara, ha-
briais de olvidar, por ejemplo, al sabio prusiano, autor de la "Flora
Subterranea, " que desde las nevadas alturas del Chimborazo divisd el
Nuevo Continente y lo anuncid al mundo como la tierra prometida del
progreso y de la libertad? ^Cdmo habiais de olvidar, repito, vosotros
Americanistas, al inmortal Baron de Humboldt, que en sentir de elo-
cuente orador mexicano, fae el primero que tuvo la gloria de decir: Esta
es la America!
"Seguid, Senores, la estela luminosa que esos astros dejaron a su
paeo, y ella os conducira por buen camino al esclarecimiento de los he-
chos. Hareis con Clavijero la peregrinacidn de los mexicanos del Rio
Colorado a Tula, siguiendo el itinerario de las ruinas escalonadas en el
traiisito ; y tendreis que volverla a hacer con Orozco y Berra por distin-
to derrotero, dentro del cual no est£n comprendidas las ciudades arrui-
nadas, que a" juicio de este mismo historiador, bajo todos sua aspectos
correspond™ a la cpoca prehistorica, y son manifestacioncs muy niar-
cadas de la civilization del hombrc prch istorico en Mexico, lnvestigareis
si la epoca de la piedra brutn se separd do la do la piodra pulimentada
33
6 se confundid con ella y si el hierro fue 6 no conocido, y os acercareis en
fin, a la solucidn del problema cientifico de la unidad de la especie hu-
mana, en el caso de que a comprobar se llegara que las civilizaciones
primitivas del Nuevo Mundo son .semejantes a las del Antiguo; que las
razas que poblaron ambos tienen los mismos earacteres antropoldgicos;
que los signos de nuestros cddices pueden descifrarse por la clave de
los jeroglificos egipcios, y que las piramides de Cholula, de Papantla
y de Xochicalco, en las que se distinguen grandes hajos relieves de hom-
bres, animales, simbolos y dibujos ejeeutados. con primor, son parecidas
a" aquellas piramides desde las que cuarenta siglos contemplaron a los
soldados victoriosos de Napoleon el Grande.
"El Congreso abre hoy sus sesiones, que seran, sin duda, de noto-
rio interes, a juzgar por los trabajos presentados, de que aeaba de dar
cuenta la Secretaria. Consagraos, Seiiores, a la titil y noble labor que
aqui os ha congregado, y contad con que el Gobierno mexicano con-
tinuara impartiendoos la decidida proteccidn que jamas ha escaseado
cuando estan de por medio el lustre y buen nombre de la patria.
"Es sensible que el Jefe Supremo del Estado, apoyo inteligente y
eficaz de toda manifestacidn de adelanto material e intelectual, no haya
podido honrar con su presencia esta solemnidad sin precedente en los
fastos americanos; y es mucho mas sensible que no haya podido por
reciente y dolorosa causa que ha llenado de honda pena el hogar, el
carinoBo santuario de la amistad y la Republica entera que deplora la
irreparable perdida de uno de sus grandes ciudadanos. Empero, Seiio-
res, atenua nuestro seojtimiento la certeza de que el digno represen-
tante aqui de aquel elevado funcionario, nos trae palabras de estimulo
y de aliento, y promesas frescas de ilustrada y valiosa cooperacidu.
"Bien venidos sean los apdstoles de la ciencia a la antigua Tenoch-
titlan, que so viste de gala para recibir a sus ilustres huespedes; bien
V
venidos sean los audace,s exploradores de lo pasado, los paladines del
saber, que recorren el mundo no en busca de quijotescas ayenturas,
sino en pos de gloriosas conquistas que rediman a la humanidad de sus
errores y de sus extravios; bien venidos sean a esta tierra fecunda, in-
mortalizada por Nezahualcdyotl y santiiicada por el niclrtirio de Cuauh-
temoc, dos tipos aborigenes que Plutarco no se hubiera desdeiiado en
comparar con los heroes y semidioses de Grecia y de Roma; bien ve-
nidos sean los propios y extranos que comulgan identificados en el al-
34
tar de la civilizacidn. jQue el exito corone sus esfuerzos; que hagan
la luz, y que algun dia brille esplendoroso el sol de la verdad, unico
que ha debido y dobe alumbrar al hombre en todos los tiempos y en
todas las edades!"
Finalmcnte, el Seiior Preaidente, en nombre del Primer Magistrado
de la Republica, did la bienvenida a" los Senores Congresistas e liizo
la siguiente declaraeidn: "Hoy dia 15 de Octubre de 1895,queda abier-
to el periodo extraordinario de sesiones de la XT Reunion del Congreso
Internacional de Americanistas. "
Se distribuyd la orden del dia 10 y se comunicd a los Senores Repre-
sentantes y Socios, que el H. Ayuntamiento de la Ciudad de Mexico los
esperaba en el Palacio Municipal, con el fin de darles la bienvenida y
de obsequiarlos con un banquete.
A las 7£ de la noche se levantd la sesidn.
Banquete dado por el Ayuntamiento de Mexico
a los Americanistas.
Terminada la sesidn inaugural del Congreso, pasaron los senores
Americanistas al Palacio Municipal donde cstaba preparado el ban-
quete con que los obsequid el Ayuntamiento de la Ciudad, para cuyo
objeto habian sido nombradas dos comisiones, la una compuesta de los
Srcs. Regidores D. Guillermo Barron, D. Jose W. de Landa y Escan-
ddn, D. Manuel Buch y D. Jose Ignacio Icaza, con el encargo de arre-
glar el banquete; y la oti-a formada de los Sres. Regidores D. Jesus
F. Contreras e Ingeniero D. Alberto Robles (xil para el adorno del
salon.
El lngar elegido fue el amplio patio llamado <l< i Eleccioiies, lujosa-
mente aderezado c iluminado con profusion. En las paredea se veian
grandes coronas de flores con lazos blancos, en los cuales aparecian los
siguientes nombres de los sabios mexicanos y extranjeros quo so dis-
tinffuieron en el estudio de la historia antiffua de Mexico: Bernardino
d(> Sahagun, Diego Duran, Francisco J. Clavijero, Baron de Humboldt,
Manuel Orozco y Berra, Lord Kinsborough, Fernando Ramirez, Bras-
35
seur de Bourbourg, Francisco Pimentel, Guillermo Prescott y Joaquin
Garcia Tcazbalceta.
A las Si- de la noche se sentaron si la mesa los invitados, ocupando
el lugar de honor el Sr. Lie. D. Ignacio Mariseal, Ministro de Relaciones
Exteriores, en representation del Presidente de la Republica, teniendo a
sn derecha al Sr. Lie. D. Joaquin Baranda, Ministro de Justicia e Ins-
truccion Publica y Presidente efectivo del Congreso de Americanistas,
v a su izquierda el Excmo. Sr. D. Justo Zaragoza, Bepresentante de
Espana, y el Dr. D. Eduardo Seler, Bepresentante de Prusia. Los
asientos inmediatos fueron ocupados por los Sres. Ministros de Comu-
nicaciones y Obras Publicas, y de Hacienda y Credito Publico, as! co-
mo por los Bepresentantes oficiales de la Republica Dominicana, de
Alemania, de Inglaterra, de Guatemala, de Espana, de los Estados
LTnidos de America, de Francia, de Italia y del Brasil.
Entre los demas concurrentes se encontraban los miembros del Ayun-
tamiento; el General D. Pedro llincon Gallardo, Gobernador del Dis-
trito Federal; el Sr. Lie. D. Luis Mendez, Presidente de la Academia
Mexicana de Jurisprudencia y Legislacion; el Sr. D. Jose Maria Vigil,
Director de la Academia Mexicana de la Lengua, correspondiente de
la Beal de Madrid; el Sr. D. Pedro Gorozpe, Presidente de la Sociedad
Agricola Mexicana; el Sr. Lie. D. Eustaquio Buelna, Magistrado de la
Suprema Corte de Justicia; los Sres. Senadores D. Xarciso Davila,
D.Jose Peon y Contreras, D. Joaquin Bedo, D. Antonio Arguinzonis;
los Sres. Diputados D. Manuel Sierra Mendez, D. Camilo Arriaga,
D. Modesto Martinez, D. Rafael Ramos Arizpe, I). Mariano Coronado,
D. Luis Pe'rez Verdia, D. Bafael Chousal, D. Alfredo Chavero, D. Ra-
mon Alcazar, D. Bafael Reyes Espindola, D. Roman S. de Lascurain,
D. Juliu Zsirate, D. Gregorio Mendizabal, D. Francisco C. Palencia,
D. Fernando Vega, D. Agustin Arroyo de Anda, D. Ignacio Bejara-
no, D. Toinas Moran; los Consules y Viceconsules de Alemania, Bel-
gica, Colombia, Dinamarca, Espana, Estados Fnidos de America, Ita-
lia, Gran Bretana, Grecia, Honduras, Hawai, Japon, Nicaragua, Por-
tugal, Paises-Bajos, Salvador, Suecia y Xoruega, Suiza y Venezuela;
los Bepresentantes de la prensa, Lie. D. Arturo Paz, de la Patria;
Sr. Haro, de Mexican Herald; 1). Agustin de J. Tovar, del Tiempo;
D. Enrique Beteta Mendez, del Universal, y D. Gabriel Villanueva,
del Municipio Libre; los Sres. [ugenieros D. Antonio Garcia Cuba-.
36
D. Jose Maria Romero, D. Jose C. Segtvra, D. Ezequiel Ordonez, D.
Luis Salazar, D. Antonio Torres Torija; y los Sres. D. Jose Tornel,
Dr. D. Francisco Kaska, Dr. D. Antonio Penafiel, Coronel D. Prospero
Cahuantzi, D. Enrique de Olavarria y Ferrari, D. Leopoldo Batres,
Presb. D. Ramon Valle, D. Carlos de Varona, Director del Banco Na-
cional j D. H, Nkkerson, Presidente del Casino Aleman; D. Manuel
Iturbe, Ministro de Mexico en Inglaterra; D. Luis Gonzalez Obregon,
Lie. D. Manuel de Olaguibel, Dr. D. Nicolas Leon, D. Eduardo Diaz
Penunuri, Dr. D. Jesus Sanchez, D. Trinidad Sanchez Santos, Secreta-
rio general del Congreso, y otras personas.
El banquete estuvo animadisimo. A la hora de los brindis, el Sr.
D. Sebastian Camacho, Presidente del Ayuntamiento, en extenso dis-
curso dio la bienvenida en nombre de la Ciudad a los seiiores miem-
bros del Congreso; hablo de los adelantos progresivos de la ciencia,
prometiendose los m£s plausibles resultados de la undecima sesidn del
Congreso de Americanistas, y termino brindando por ellos, por los re-
presentantes de las naciones amigas de Mexico y por el seiior Presi-
dente de la Republica. Contesto este brindis en breves y elocuentes
palabras el Sr. Lie. D. Joaquin Baranda, Ministro de Justicia y Presi-
dente del Congreso, dando las gracias a la Corporation Municipal; y
sucesivamente brindaron el Excmo. Sr. D. Justo Zaragoza, Delegado
de Espana; el Sr. Dr. Seler, Representante del Gobierno de Prusia; el
Sr. Lie. D. Alfredo Chavero, el Sr. Lie. D. Ricardo Ramirez, el Sr.
Presb. D. Ramon Valle, el Sr. Dr. D. Antonio Penafiel, el Sr. D. En-
rique de Olavarria y Ferrari, Delegado de Espaiia ; el Sr. D. Leopoldo
Batres y el Sr. Coronel D. Prospero Cahuantzi, Gobernador del Esta-
do de Tlaxcala, que hablo en idioma nahuatl. .
El banquete termin6 a" las doce de la noche.
Visita al Museo Nacional.
El dia 1 b' de Octubre, como estaba anunciado previamente, los seiio-
res Americanistas visitaron el Museo Nacional. A las diez de la raa-
nana comenzo la visita, dirigiendose desde luego los Congresistas al
gran Salon destinado a" los monolitos y que forma la primera section
37
del Departamento de Arqucologia. En ese lugar se hallan como prin-
cipals, la gran piedra llamada Calcndario Azteca 6 Piedra del Sol;
la cabeza colosal de diorita que representa, en el sentir del Sr. Chave-
ro, el dios Totec; la gran estatua encontrada en las ruinas de Chiehen-
Itza por el Dr. Le Plongeon, y que lleva el nombre de Chac-Mool; la
colosal de la diosa Coatlicue, descubierta en la Plaza mayor de Mexico
a fines del pasado siglo; la gran piedra de Tizoc; las dos cabezas co-
losales de serpiente desenterradas en el atrio ,de la Catedral de Mexico
en 1881 por el Sr. Garcia Cubas; las grandes columnas toltecas, en
fragmentos; la estatua conocida por del Indio triste; otros muy in-
teresantes monumentos que completan el niimero de 354, y el colosal
monolito traido de Teotihuacan por el Sr. D. Lsopoldo Batres, Inspec-
tor de los monumentos de la Republica. Antes de retirarse los visitan-
tes, de este gran Salon, el. Sr. Coronel D. Prospero Cahuantzi, Go-
bernador del Estado de Tlaxcala, leyo un discurso en que encomio la
importancia del estudio de los monumentos arqueologicos para el ma-
yor adelantamiento de la historia de los pueblos antiguos americanos,
y en particular para la delos liabitantes de Mexico en las edades
antiguas.
Despues pasaron los Congresistas a la seccion de ceramica, que ocu-
pa toda una ala de la planta baja del edificio, yisit.ando ji continuacion
el Departamento de Historia de Mexico, en el que se encuentran los
retratos de los mas eminentes misioneros ; los de todos los virreyes, co-
menzando con el del conquistador Hernan Cortes; varias armaduras de
soldados espanoles del siglo XVI; el estandarte de la conquista; varios
mapas muy interesantes ; una coleccion numismatica ; uno de los estan-
dartes que uso el ejercito acaudillado por Hidalgo en la guerra de In-
dependencia iniciada el 1G de Septiembre de 1810; terminando la vi-
sita despues de recorrer los vastos salones destinados a la Historia
Xatural.
Mencionanse en seguida los objetos que los Gobiernos de los Esta-
dos y algunas personas particulares facilitaron al Gobierno General,
para que se exhibiesen en el Museo Nacional durante las sesiones del
Congreso de Americanistas.
Estado de Tlaxcala. — Un estandarte antiijuo. L'n cuadro al oleo
representando la predicacion del Evangelio. Reproducciones litogrSti-
cas, & varias tintas, de la copia del Lienzo de Tlaxcala.
■68
Estado DE Mexico. — Un tlapanhuehuetl 6 tambor azteca. In es-
pejo circular de obsidiana pulimentado en ambas caras. Un vaso de
obsidiana con dos figuras labradas. Un idolo do obsidiana con su au-
tentiea. Un teponaztli con jeroglificos.
Estado i)E Colima. — Coleccidn en ceramica compuesta de figuras
que representan idolos y vasos de diversos tamaiios. Forman esta co-
leecidn ciento dos piezas y varios fragmentos, algunos de ellos de piedra.
Estadu de MlCHOACAN. — La misma coleccidn exhibida en la Ex-
posicidn Colombina verificada en Madrid el ano de 1892.
Estado de Mobelos. — Diez dibujos a lapiz con las reproduccio-
nes ampliticadas de otras fcantas fotografias did Album de Morelos que
se exhibid en la misma Exposicidn Colombina en Madrid. Seis acua-
relas referentes a las exploraciones veriticadas por el Sr. Arquitecto
D. Francisco Rodriguez en la piramide del Tepoxteco, en el Municipio
de Tepoxtlan.
Coleccion de particulates. — El Sr. (jobernador del Estado de Vera-
cruz, D. Teodoro A. Dehesa, facilitd diecinueve piezas labradas en pie-
dra, de tamano regular, y un monolito que representa una diosa que el
propietario de esta coleccidn llama La Chinola. El Sr. General D. Jose
Maria Coutolene, cuatro caracoles grandes, doce chicos, doce fichas,
tres craneos, oclio figuras en barro, un idolo de clialchihuitl, un diente
con incrustacidn, un fragmento de hueso petriticado, y dardos y nava-
jas de obsidiana de distintos tamanos. Todos estos objetos lian sido
• ■xtraidos de las excavaciones practicadas eu las faldas del Pico de Ori-
zaba, por el Sr. D. Octaviano Coutolene. Los Sres. Abadiano lierma-
nos: manuscritos, impresos, reproducciones enyeso, ejemplares en cera-
mica, originates, y cartones con fragmentos de obsidiana y barro. El
Dr. D. Nicolas Leon: coleccidn de impresos y manuscritos antiguos.
El Dr. D. Antonio l'enafiel: Cddice Fernandez Leal, original, copia en
lienzo del piano de Coixtlalmaca (Oaxaca), un idolo de piedra de ta-
mano aproximado al natural, seis cuadros con piezas de cobre y cinco
al parecer de oro, originales, con sua respectivas referencias, diecisiete
cartones con moldeados de ornamentacidn en cera, doce figuras de or-
namentacidn en barro, tres idolos en piedra, dos mascaras tecali, ido-
los en barro, vasos de diferentes tamanos v formas eii burro, moldes de
ornamentacidn en barro, cartones con figuras, fragmentos y piezas de ob-
sidiana, diorita v barro.
39
Coleccion comprada al Sr. Martinez Gracida por el Gobierno General,
para aumentar las coleceiones del Museo Xacional, compuesta de trece
acuarelas de las quo se amplificaron tres que representan guerreros za-
poteeas de tamano natural y al oleo, y las otras diez, en tamano major
que los originales, representan escudos de annas y asuntos de la epoca
de la dominacidn espanola.
El Sr. Gobernador de Tabasco, General D. Abraham Bandala, en-
vio una caja cerrada y una bolsa de cotense, que no se abrieron por ha-
ber llegado fuera de tiempo, y que estan en calidad de deposit o en el
Museo Xacional.
Tercera Sesion.
MlERCOI.ES 10 DE OCTUBUE DE 1S95.
A las cuatro y media de la tarde se abrid la sesion bajo la presi-
dencia del Sr. D. Jose M. Vigil; en seguida, el Sr. Secretario D. Jose
M. Romero leyo el acta de la sesion anterior, que fue aprobada sin dim-
ension. El Sr. Vigil ofrecio la presidencia al Excmo. Sr. D. Justo Za-
ragoza, quien despues de ocupar el sillon correspondiente, manifesto lo
que sigue: " Senoraa y seiiores: breves seran las palabras que tendre el
honor de dirigir a tan honorable asamblea. En nombre de la Xacidn
espafiola, cuya representacidn comparto con los Sres. I). Casimiro del
Collado y D. Enrique de Olavarria y Ferrari, de aquella Xacidn regida
por la mas virtuosa de las reinas, aconsejada por el mas sabio de sus
rstadistas; de la Xacidn que, si fue madre solicita del virreinato, es hoy
hermana carifiosisima de la gran liepublica Mexicana; en nombre de
aquel pueblo espanol, cuyos sentimientos de amor a la libertad laten
al unisono con los del liberal' pueblo mexicano, doy las, mas expresivas
gracias al ilustre Congreso por la honorifica distincidn con que me ha
t'avorecido al elevarme a esta presidencia."
40
Acto continue* el Sr. Secretario Lascurain ocupo la tribuna para
leer la siguiente Memoria que el Sr. D. Elias Amador remitio de Za-
catecas :
"Algro sobre el antiguo Chicomoztoc 6 Siete Cuevas.
"Senores miembros del Congreso de Americanistas :
"Si personas suficientemente versadas en asuntos historicos, 6 bas-
tante diestras y atrevidas para echar exploradora sonda en el profundo
abismo de los tienipos antiguos, han tropezado con escollos y barreras
insuperables para dar pasos seguros en el terreno de las investigaciones
etnogenicas y antropologicas, yo, imicamente aficionado a la lectura do
la historia patria, ese interesante libro que guarda en sua paginas el
recuerdo de tantas generaciones extintas, de tantos acontecimientos no-
tables y de tantas transformaciones en la vida social, politica y religiosa
de nuestros- pueblos, acometo indudablemente tare a temeraria al ocu-
parme de una cuestion hktdrica que quiza merece mayor estudio que
el que puedo consagrarle en una disertacion de algunos minutos.
"Esa cuestion se refiere al misterioso Chicomoztoc, patria primitiva,
estancia prolongada 6 pasajera residencia de las familias llamadas na-
huatlacas, que en diversas epocas vinieron a establecerse en nuestro
pais y a" constituir en el interesantes sociedades, cuya vida 6 fisonomia
ha dado motivo a continuos y laboriosos trabajos historicos emprendidos
por autores nacionales y extranjeros.
"Mi objeto principal no cs acometer la espinosa tarea de senalar ubi-
cacidn cierta e inequivocos jalones al territorio 6 comarca que con el
nombre de Chicomoztoc dio asilo mas 6 menos dilatado a inmensas agru-
paciones de indigenas, que en busca de mejor clima y de mas hospita-
larias tierras, 6 quiza obedeciendo al pesado yugo de las supersticiones,
se dejaron conducir confiadamente por la voz de sus augures y caudillos,
para precipitarse como desbordada corriente humana sobre la ruta de
regiones distantes y desconocidas.
" Tampoco intento abordar la intrincada cuestipo de razas, de len-
guas y de cultura que se relaciona intimamehte con la historia del ci-
tado Chicomoztoc.
"Deseo nada mfta ceiiirme ahora a resolver una duda, 6 si se quiere,
a rectificar un error en que han incurrido algunos historiadores, al sentar
41
la hipdtesis de que la localidad que en el Estado de Zacatecas e inme-
diata a la ciudad de'Villanueva existe y se conoce con los nombres de
Chicomoztoc, Euinas de la Queinada 6 los Edificios, es 6 puede ser el
mismo lugar en que primitivamente y por muelio ticmpo residieron los
ya referidos nahuatlacas.
"Iojnoro cmindo comenzaria it darse a la mencionada localidad el
nombre Chicornoztoc, que algunos dicen Chicomoztotl, y que en el idio-
rna azteca sio-nifica Sietc Cucvas 6 en las Siete Cuevas. Mas, sea cual
fuere esa feclia, voy a ocupanne en aclarar, en cuanto me lo permitan
los datos que liasta hoy he podido recoger, que esa localidad no es el
Chicomoztoc de que hablan muchos historiadores, senalandolo como re-
sidencia primitiva 6 como patria comiin de las numerosas familias na-
huatlacas; y que el nombre de la ciudad cuyas imponentes y extensas
ruinas se ven todavia cei'ca. de la hacienda de la Quemada en el Par-
tido de Yillanueva, fue conocida antiguamente con el nombre de Tui-
tion y no Chicomoztoc, como despues de la conquista la han designado
algunos historiadores y la Hainan aunmuchas personas, al paso que otraa
le dan tambien los nombres' de Coatlicamac y Quemoita.
"Esta cuestion de nombres quiza parezca pueril d superflua en el con-
cepto de algunas personas; pero a mijuicio deberia estudiarsela amplia
y cuidadosamente, & fin de aclarar, como antes he dicho, si las ruinas
que todavia existen en el Partido de Yillanueva, son 6 no las del tan
buscado Chicomoztoc a que aluden algunos jerogllficos y tradiciones
indigenas, y cuya ubicacion se ha pretendido descubrir aun en las may
lejanas comarcas del Asia.
"Me atrevo, pues, a decir que la denominacion Chicomoztoc, en
cuanto a las ruinas tantas veces mencionadas, no es de aceptarse, por-
que en casi todas las historias y en algunas pinturas jeroglificas que
de las inmigraciones aztecas hablan, no se hace referencia, en los iti-
neraries respectiyos, mas que de un solo Chicomoztoc, al cual comun-
mente colocan en la region que se extiende desde Sonora hasta la Alta
California; excepto en el Cuadro jeroglifico que bajo el numero 1 in-
cluye el Sr. Garcia Cubas en el Atlas histdrico geografico que publico
el ano de 1858, pues en ese Cuadro la estacidn Chicomoztoc ocupa el
vigesimo sexto lugar de los recorridos por los aztecas despues de su sa-
lida de Aztlan; es decir, ese Chicomoztoc deberia estar entre Cuau-
tepec y Huizquilucan, muy cerca ya de Chapultepec en el \alle de
42
Mexico, y por lo mismo, muy distante de los Edificios de la Quemada.
"Ademas, si por Chicomoztoc debemos eritender simplemente una
poblacion 6 una ciudad en la que residieron los aztecas, es facil demos-
trar que los Edificios referidos no pueden haber sido ese Chicomoztoc.
" Si al contrario, debe tomarse como una region d como una localidad
susceptible de contener y proporcionar sustento por muchos aiios a nu-
merosas tribus, como indudablemente eran los nahuatlacas, tambien es
facil probar que ni en este sentido puede haber perfecta identidad entre
el primitivo Chicomoztoc y el que se pretende encontrar en los desolados
monumentos de la Quemada.
"En cuanto al primer caso, es preciso tener presente que, ni en el ce-
rro de los Edificios, que es donde se ven las principales ruinas, ni en
ninguna de las otras alturas que las circundan en una area de algu-
nas millas, existen las Siete Cuevas caracteristicas de la antigua man-
sion azteca.
"Hay, es verdad, dentro de esa area, una pequeiia colina que Ueva
todavia el nombre de Cerrito de las Cuevas; pero estas, que no son pre-
cisamente siete, presentan claros indicios de que no fueron obra de la
naturaleza, sino mas bien de los mismos aztecas, quienes para proveerse
del material que necesitaban en la construccidn de los soberbios alca-
zares, templo, piramides, rampas, terrazas y cxtensos muros de su pe-
rentoria morada, hicieron en el cerro mencionado varias excavaciones,
en las que posteriormente se ha pretendido ver grutas profundas destina-
das a los horripilantes sacriticios ofrecidos a Huitzilopochtli ; panteones
6 sarcofagos para la nobleza mexicana; recdnditos altares d gnaridas
de las divinidades aztecas, y hasta misteriosas d encantadas galerias
impenetrables para el ojo del curioso investigador, puesto que seguntra-
diciones vulgares refieren, la entrada a una grande cueva se cierra 6
se oculta inmediatamente que alguna persona se acerea con propdsito
de penetrar en ella. Por tanto, si al llegar a esa localidad los nahuatla-
cas no encontraron en ella las Siete Cuevas mencionadas, no es verosi-
mil que le hubieran dado el nombre Chicomoztoc, siendo como eran
aquellos indigenas tan apegados a la costilmbre de imponer nombres
de lugares, con ldgica sujecidn a los objetos tipicos d sobresalientes que
los caracterizaban.
"En el segundo caso, creo que no cabe la posibilidad de que en tan
reducido terreno como el que ocupan todos los grupos y vestigios de
43
habitaciones que se ven en la Quemada, hayan podido vivir cdmoda-
mente y por mucho tiempo las numerosas familias que alii moraron,
porque ni la extension de esas ruinas lo indica asi, ni el terreno que los
rodea podia brindar a los aztecas suficiente sustento y recursos indis-
pensables para la vida, puesto que en ese terreno apcnas podia la na-
turaleza liaberles proporcionado algo de caza, algo de frutos silvestres,
y tal vez muy escasas y aventuradas cosechas de los cereales y plantas
que cultivaban a nierced de las esquivas lluvias de esta region, recursos
tanto mas instables, cuanto que durante la permaneneia de diclios indi-
genas en la Quemada, que fue de veinte aiios a lo mas, vivieron siempre
en continua y desastrosa lueha con los zacatecas, los huachichiles, los
chicliimecas de Guanajuato y de Jalisco,)- los indomables nayaritas,
quienes los tenian casi reducidos al estrecho valle de Tuitlan ; circuns-
tancia que obligd a seis de las familias referidas a seguir superegrinacidn
hacia el Sur, y a los mexicanos, a abandonar finalmente una residencia
tan insostenible y molesta.
"Por estas compendiadas observaciones creo que las ruinas del valle
de Tuitlan no fueron la gran metropoli 6 residencia de los nahuatlacas,
que los arqueologos buscan con el nombre Chicomoztoc.
"Ha dadose tambien a esas ruinas el nombre de Antiguo Coatlica-
matlj 6 sea boca de serpiente f como las designa D. Carlos de Berghes en
el mapa que de ellas levantd el aiio de 1833. Es cierto que la estacidn
Coatlicamatl aparece mencionada en una de las pinturas jeroglificas
que existen en el Museo Xacional de Mexico, referente a la inmigracidn
de los aztecas; pero esa localidad, segun la tira respectiva, ligura casi
despues 6 muy cerca del punto de partida Aztlan ; por consiguiente, no
puede corresponder a las ruinas de la Quemada.
"Tampoco debe identificarsele con el Coatlicamatl de que habla Cla-
vijero, porque ese lugar fue en el que se detuvieron los aztecas durante
su viaje de Chicomoztoc a Tula; ni con el Coatlicamac a que se retiere
el P. Tello y que coloca en el Valle del Zuchil, cerca de Durango, su-
puesto que ese autor menciona claramente en seguida de dicho lugar
el valle de Tuitlan, que es donde fundaron los nahuatlacas la ciudadela
d poblacidn que hoy conocemos con varies nombres y existe inmediata
a Villanueva.
"Mucho menos es de aceptarse el nombre Quemoita que le dan al-
gunos indios huicholes d colotlanes, porque indudablemente ese vocablo
44
no es mas que una incorrecta pronunciacidn de la misma palabra Que-
mada; salvo que eu el dialecto de esos iudigenas pueda tener alguna
significacidn propia 6 adecuada.
"Las anteriores observaeiones ; que pudiera ampliar y robustecer con
otras, si me fuera posible disponer de mas tiempo para este desalinado
discurso, me autorizan, pues, a creer que el supuesto Chicomoztoc de la
Quemada llevd desde su fundacion el nombre de Tuitlan; y para sos-
tener esta creencia, voy a exponer alguras breves razones.
"El P. Frav Antonio Tello, en el libro 2? de su Cronica 31isceldnea
de la Sta. Provincia de Jalisco, hablando de la procedencia de las in-
migraciones aztecas, hace muy marcada distincidn entre el Chicomoztoc
de donde partieron esas inmigraciones, y la ciudad que en nuestro Es-
tado les sirvio de temporal residencia.
"Bastara leer el segundo capitulo del citado libro para persuadirse
de que el P. Tello no da a las mencionadas ruinas dtro nombre que ciu-
dad de Tuiildn, seguramente porque hasta el tiempo en que ese histo-
riador escribid su Cronica, que fue en 1G50 d 1652, no era conocida
con el nombre Chicomoztoc dicha ciudad.
"El Sr. D. Hilaridn Bomero Gil la menciona tambien con el nombre
Tuitlan, segun se ve en una de las notas de la Historia de la Conquista
de Nneva Galicia, por el Lie. I). Matias de la Mota Padilla.
"En el primer tercio del presente siglo (1831) el Gobernador de Za-
catecas D. Francisco Garcia ordend se hiciera una visita a las referidas
rninas, comisidn que fue contiada a D. Marcos Esparza; pero del in-
forme respectivo se deduce que en ese tiempo eran nuts comunmen-
te conocidas con el nombre de los Edificios; y que si entonces se
les daba ya el de Chicomoztoc, fue probablemente siguiendo la opi-
nion de Clavijero, quien creyd que esc disputado lugar podia encon-
trarso a 20 millas al SO de Zacatecas, error de que tambien par-
ticipd el Sr. Perez Verdia en su Compendia de Historia de Mexico,
asentando que dicho lugar se hallaba como 20 leguas al N. de la citada
ciudad.
"Por otra parte, segun informes que se ha servido comunicanne una
persona que me merece cre'dito, en algunos documentos concernientes
;I la propiedad 6 adquisicion de los terrenos de la Quemada, se hace re-
ferencia a los Edificios, pero no con el nombre Chicomoztoc.
" Finulmente, sera preciso decir algo en cuanto a la ctimologia de la
45
voz Tuition, para saber si esta se acomoda d conviene mas que el nombre
Chicoinoztoc a la localidad que motiva mi disertacidn.
"Varias sou las interpretacienes que pudierau darse <i la palabra Tui-
tlan, la cual, como muehas otras dp la lengua nahuatl, parece ahora algo
corrompida 6 desfigurada en cuanto a su genuina pronunciacidn y orto-
grafia.
" Probablemente puede ser Tuitlan una tergiversada escritura d pro-
nunciacion de Teutlan, pues en ningun vocabulario de la legitima lengua
azteca, en ninguno de los nombres geografif os que de ella proceden, ni
en la lista de palabras que nos ha dejado el P. Fray Juan Guerra en
su Arte de dicha lengua, tal como se hablaba en el reino de la Nueva
Galicia, lie podido encontrar la raiz tui, que pudiera haber dado motivo
a la composition de las palabras Tuitlan, Tuixl y Tuito, unicas que co-
nozco construidas con esa raiz. Asi es que admitiendo como genuina la
voz Teutlan, esta equivaldria a lugar del dios 6 de los dioses, de teutl,
dibs y flan, silaba pospositiva con la que en muchos nombres aztecas
se expresa la idea de ubicacion, lugar, multitud 6 abundancia; y como
en la ciudad de Tuitlan fundaron dichos aztecas un gran templo consa-
grado a Huitzilopochtli y a otras de bus tutelares divinidades, no es muy
aventurado suponer que el nombre Tuitlan 6 Tiutlan, signifique lugar
6 morada de los dioses, interpretacion que se hermana bastante con el
sentido del verbo teutlalia, cuya traduccion es: constituir estatuas de
dioses para adorarlas, como en efecto lo hicieron los aztecas con Huit-
zilopochtli y con otra divinidad TeotJ, que dio a un antiguo pueblo del
Partido de Tlaltenanga el nombre Teul, Tuizl d Tuixl, segiin <^1 ya men-
cionado historiador Fray Antonio Telle.
" Al lado de la anterior interpretacion encuentro otra que me parece
mas probable. Si la palabra Tuithin no viene directamente del sus-
tantivo teutl, dios, es casi seguro que procede de teuicaltia, "lleA'ar a
otros consigo, d acto de acompaiiar si otros en el camino;" en cuyo
caso la ortografia propia deberia ser Teuictldn, y por extravio de pro-
nunciacion Teuitldn, Tuictldn 6 Tuitlan, que es como ha llegado hasta
nosotros.
"Tuitlan, en el sentido indicado, equivale aproxima'damente a lugar
de los peregrinos 6 lugar de los que riuicron acompaHodos. Esta inter-.
pretacion me parece muy en armonia con el relato histdrico que alude
& los mcxicanos procedentes de Aztlan y acompanados de los elialcas,
U
40
tlahuicas, tlaxcaltecas, acolhuas, tecpanecas y matlazineas hasta el va-
lle de Tuitlan, donde se asentaron por algun tiempo.
"Muy admisible es tambien y quiza venga a corroborar lo anterior,
que los chichimecas y zaeatecas, cuyas posesiones limitaban las de los
nahuatlacas de Tuitlan, les hayan dado a estos el nombre de touilteca-
huan 6 tuitecahuan, plural de touilteca; esto es, nttestros projimos, alu-
diendo a la circunstancia de que dichos nahuatlacas tenian el mismo
origen nahoa 6 tlapalteca que los chichimecas y otros indigenas que vi-
nieron a poblar estas tierras antes que los nahuatlacas; porcuya razon los
reconociau como deudos, allegados 6 conterraneos. En este caso la pa-
labra Tuitlan no esta lejos de la fuente etimoldgica touiltccatl, pues si-
guiendo la misnia linea de aberraciones de pronunciacidn, bien pudo
ser al principio Touiltlan, para convertirse despnes en Touitlan 6 Tui-
tlan, 6 sea lugar de nttestros parientes.
"Tales son las razones en que me fundo para creer que las ruinas
de la Quemada no pueden haber sido el asiento primitivo de las familias
nahuatlacas, sino una estancia temporal que desde su fundacion tuvo el
nombre Tuitla; sin que por esto me atreva a atirmar en un sentido ab-
soluto que no haya tenido esa estancia algiin otro nombre; quiza el
mismo de Chicomoztoc; pero en este caso, nada mas como un recuerdo
de la antigua patria de dichas familias.
"Mucho hay todavia que decir acerca de este asunto; mas debo con-
cluir ya, permitiendome secundar la opinion del distinguido historiador
Sr. D. Alfredo Chavero, emitida con sdlidas razones en algunas notas
que puso en la Historia de Tlaxcala por Muiioz Camargo, opinion refe-
rente a que el Chicomoztoc que tantas dudas y desvelos ha causado a
muchos historiadores y arqueologos, debio estar en la montanosa region
que se extiende desde la Tarahumara 6 Sierra Mad re de Sonora hasta
las margenes del rio Gila, y tal vez las del Colorado.
"Quiza me sea posible remitir oportunamente al ilustrado Congreso
de Americanistas otro pequeno estudio que se reliere a la descripcion
de diversos objetos que se han encontrado en la Quemada, y que el ca-
balleroso Sr. D. Eugenio Franco, actual dueno de esa finca, ha tenido la
amabilidad de poner a mi disposicidn para examinarlos y tomar foto-
grafias de ellos.
" Por consiguiente, espero que ese otro humilde trabajo sirva de algo
para que personas competentes en esta clase de estudios, puedan colo-
47
car a los hoy mudos y solitarios Editicios de la Quemada, en la linea
histdrica d en el rango arqueoldgico que les corresponded
En seguida el Sr. Secretario Breaux leyd la siguiente Memoria, de
Mr. J. W. Bastow, sobre el comereio, moneda y cambio de los autiguoa
pueblos de Mexico:
"Man must have made some progress in civilization before they
acquired the idea of property so as to be acquainted with the simple
contract of exchanging by barter one rude commodity for another, or
at least developed an advancement over those who had not yet reached
that stage. But as soon as this important right is established and every
individual feels that he has an exclusive title to possess or alienate
whatever he has acquired by his own labor and dexterity, the wants
and ingenuity of his nature suggest to him a new method of increas-
ing his acquisitions and enjoyments, by disposing of what is superfluous
in his own stores, in order to procure what is necessary or desirable in
those of other men. Thus a commercial intercourse begins and is car-
ried on among members of the same community.
"It has been asserted that none of the nations in America were
cultivated or civilized because money was not in use among them. If
by money was meant a piece of coined metal with the bust of a king,
or public seal, it is certain that the want or absence of it does not
imply a barbaric state. The Greeks were, without doubt, advanced in
culture at the time of Homer., yet coined money is not mentioned by
him, which certainly he would not have omitted in his great poem, the
Illiad; a sort of encyclopaedia of the state of civilization in that period;
he alludes to the trading of arms of gold for one hundred oxen and
those of copper for nine oxen ; also the bartering of an ox for a bar of
brass three feet long and that a woman versed in useful arts was con-
sidered worth four oxen; from this comes the word pecunia derived
from the Latin pecu cattle.
"The Lacedaemonians were a civilized people of Greece, notwith-
standing which, they were without money. One of the fundamental laws
of Lycurgus was that commerce should be carried on only by barter.
"Horatio Hale says: (Note. Popular Science Monthly, -Ian. 1886,
p. 296. "The Origin of Primitive Money," end of note.) "The Euro-
pean Colonists who first became acquainted with the Indian tribes of
48
the region now composing the United States and Canada, Mere sur-
prised and not a little interested, when they found that these barbarous
clans had, in one respect, a marked advantage* over the great semi-
civilized communities of Central and South America. The Mexicans
and Peruvians were much addicted to traffic, but like the Egyptians
and Assyrians of early ages they carried on their commerce without
the use of money. The wampum (shell beads), of the northern tribes
was a real money, and as such it was destined to play an important
part, for more than two centuries, in the intercourse between them and
their white neighbors."
"It is our duty to put in evidence whether the ancient races of Mex-
ico carried on their commerce by barter only, or did they also, as the
tribes of the north and north west, have money legitimized by an
unwritten law or duly legalized by competent authority. To make this
task more intelligent it will be necessary to first describe those monies
recognized, more or less, by almost all authors on the ancient history
of Mexico; then augment these by others, which, by comparison, will
not only justify their claim as money, but lead to a belief that, not
only these but others which have been classed as adornments or under
the generic term, relics, were actual cash; and then prove that money
was used by tribes where barter only was supposed to exist.
"The Licentiate Manuel Orozco y Berra (Note. "Diccionario Uni.
de Hist.ij Geo." pp. 907—960, end of note.) says: "The Aztecs had
no coined monev, nevertheless their commerce did not consist altoo>-
ether in exchange or barter, as many have supposed; they also used
representatives of the value of their merchandize."
"Money, in a broad sense, is some substance representing value, or
of accepted value; less bulky and perishable than ordinary merchan-
dize or commodities, used as a medium for the operations of trade, or
for the convenient adjustment of balances or differences arising in the
business of commerce. In a restricted sense, money is a piece of metal,
usually gold or silver, stamped by public authority; it is used as the
medium of commerce and known as coin; this is a product of civiliza-
tion, for as nations advanced in knowledge so art moves forward with
corresponding pace; thus, from money in its natural shape to the rud-
ely formed or more highly finished and symmetrical pieces of shell or
other material, we pass to a corresponding advancement in coined me-
49
tallic money to the heigth of art we find at the present day. The mo-
ney of civilization, or that known as such, has however outside of its
value or convenience, an important feature different from that of less
civiliced people; it commemorates and hands down through coming
centuries, the history of nations and of men, and in a greater or les-
ser degree reveals the state of art of the period; a history more en-
during than parchments or monumental stones. The money of less
civilized man bears no historical or biographical description ; it furnishes
but a vague hint of the character, habits or customs of the race which
used it; its form is known to comparatively few, therefore as those
people become enlightened or extinguished by a higher civilization, it
is the duty of the latter to preserve the history and habits of the people
it enlightened or destroyed.
The tribute, an acknowledgment of vassalage, was paid by the Mex-
ican people to the government in the produce of the country ; the of-
ficers of the government naming such productions as could be most
easily acquired from the geographical position or climatic condition of
the different regions; the tribute being exacted from each tribe or
district according to its population or wealth ; cacao, used as money
among several of the tribes, and red shells used in Nicaragua as mo-
ney, are mentioned among the articles exacted as tribute.
"Lord Kingsborough mentions among the various tributes paid to
the Royal Treasury: "Forty large baskets of cacao ground with corn
flour, which was called cacahuapinol (not chimpinoli as mentioned by
Bancroft) each basket *as of the dimension to contain sixteen hundred
beans or grains of cacao; also forty baskets of chiampinoll (probably
meal of the Salvia? Chian); also eight hundred loads of cloths; also
eighty pieces of armour of valuable feathers; the latter were paid once
a year an the former every eighty days. Other tribes paid in paper,
syrup of the maguey, beans, honey, saet and two or three live eagles
such as they were found. From the hot countries eight hundred sea
shells of the deepest red (Note. The only red shells I know of, of
value, is the red ear shell (Heliotis) of Lower California and the beauti-
ful pink conch of the Gulf of Mexico, end of note) 'twenty sacks of
cochineal; ten leaves of gold of four fingers wide and three quarters
of a yard long and the thickness of parchment ; a small dish of tor-
quises; forty tiger skins Qtc. Others contributed one hundred axes of
50
copper; twenty ear- rings of amber set in gold; twenty plates of gold
the size of an oyster shell and the thickness of the thumb: one him-
dred jars of crystal amber. Others six neck-laces, two of the finest
emeralds and the others more common; quoits of gold; sixteen thous-
and loads of india-rubber; copper shields; reeds filled with different
aromatics etc. etc., in fact something of every thing found in the air,
earth or water, not even excepting lice (so says Torquemada), were
contributed to the lloyal Exchequer. There were about three hundred
and seventy of the tributary towns in the Empire of Mexico, the col-
lections being made at various intervals of time, depending chiefly on
the amount and whether of a perishable nature."
"Money, in its broad sense, was known in Mexico in the pre-Oo-
lombino period, it passed current in commerce and was accepted at
fixed values. Nearly all authors who wrote of that period, mention the
existence and use of five different classes of money.
" One of those was gold in grains or dust enclosed in transparent duck
quills which enabled the seeing of the quantity contained and which,
depending on the size of the quill, was of the more or less value. —
Another consisted of small pieces of cotton cloth, colored and stamped,
which was called patolquaehtli, and was only used in making purcha-
ses of the first necessity. —
"Pieces of tin were also used as money. Cortez appears to be the
only authority on the existence of this money, hi writing to King Char-
les the first, he refers to having made culverins of copper and felt the
want of tin as an allov for the making of ammunition, he says (Note.
Cartas de Don Fernando Cortes etc., etc., a Bon Carlos Empcrador
etc., etc., de Espana): "I commenced to make enquiries in every part
and at last found it by the help of the Almighty, who is ever watching
over and providing for us, among the natives of Tachco (Tazco), cer-
tain small pieces of it, a kind of money, very thin, and pursuing my
investigations in the said province and even in others, it was treated as
money; reaching near .the extremity 1 discovered that it was taken out
in the said province of Tachco, which is twenty six leagues from this
city."
"The money which next calls our attention and probably of which
the most has been preserved, are pieces of copper, cast or hammered,
cut into the form of a chopping knife (tajadera), thus "^jj^"; of which
51
says Torqueinada (Note. Monarq. lad., lib. XIV, cap. XIV): "Thev
were of the forme of the letter "T"; the Tau of the Greeks and as
the T of the Egyptian or Roman alphabets, and of the width of three
or four fingers." Bancroft says (Note. Nat. races of the Pacific Coast.
Antiquities, p. 383): "Castaneda illustrates a cast copper implement
as follows " ^\f^ " one of two hundred and seventy six of the same
form, but of slightly varying dimensions, which were found in an earth-
en jar dug up in the vicinity of Monte Alban, Oaxaca. It is named
aboriginal coin. The dimensions are about eight by ten inches. Pieces
of copper of this form were used by the Xahua peoples for money and
such was doubtless the purpose of these Oaxacan relics." — Respecting
these ruins Mr. Charnay says: "Monte Alban, in our opinion, is one of
the most precious remains, and very surely the most ancient, of the
American civilizations." — Orozco y Berra says: "For purchases of
small value there were used pieces of copper cut into the form of the
instrument which we know by the name of a chopping knife (tajade-
ra), ^" — In Tailor's Anahuac, Ave find: "The bronze hatchet blades
are thin and flat, slightly thickened at the sides to give them strength,
and mostly of a very peculiar shape, something like a T, but still more
resembling the section of a mushroom cut vertically through the mid-
file of the stock." — Bancroft sais, in referring to the above: "These
supposed hatchets, were, according to some authorities, coins. Thev are
extremely light to be used as hatchets." — (Note. Mr. Bancroft uses
here the word coin inadvertently, instead of money ; these pieces of cop-
per were certainly not stamped as coins are.) —
"The fifth of these classes of money was cacao; it was probablv more
extensively used as money and for larger transactions in commerce
than any of the substances mentioned; it passed current as silver or cop-
per at the present day; this was not, as some persons suppose, the cacao
called tldlcacahuatl or small cacao with which they made their drinks
and with which our chocolate is made, but a more common specie known
as patlaclite and less apt to serve as an aliment; it is seldom used ex-
cept, in mercantile transactions. Of this kind of money all writers on
the history of Mexico make mention, as much to the Spaniards as nat-
ive writers. According to the numerical system of the Mexicans, the
base upon which cacao was counted was the number twenty: thus four
hundred grains, twenty by twenty, makes one zoiltU, which means to
53
say in Mexican four hundred ; until the present day it is the custom
among some of the Indians, and even others, in the city of Mexico to
sell firewood by zontles of four hundred pieces. Twenty zontles, or eigth
thousand make one xiquipillij and three xiquipillis are equal to a
carga or load, the which has twenty four thousand grains of cacao. To
evade the trouble of counting so many when the merchandize was of
considerable value, sacks of certain dimensions were used.
11 Cortes in his letters to King Charles 1st of Spain, illustrates, by
five engravings, hieroglyphics representing sacks of cacao and the
names and value of their contents; they are pictured as elongated
spheres of a diagonal basket pattern ; transversing the figures, at what
would be the circumference of a circle describing its width, is a twisted
cord above and below the centre ; in the centre is a circle, the plane of
which is divided (in the first two of these figures) into four equal spaces
each, the other three are divided into three unequal spaces each. The
first figure has a vertical line of three millimetres high projecting from
its' apex, upon this line rests a horizontal line supporting five flags
flowing to the right, above these on an unattached similar line, are five
similar flags, the staff of the second flag ( counting from the observers
right ) is over the vertical line ; this hieroglyphic represents ten tercios
of cacao (half a carga is equal to one tercio); it is twenty- millimetres
high and thirteen in width. — (Note. The name of this figure is not
given.) — The second figure is similar to the last, excepting a projec-
tion from the right side having the appearance of a fancy stopper to a
bottle; above this sack is an unattached line carrying four smaller flags,
two on either side of the centre and equa- distant from it; this is twenty
two millimetres high and sixteen in width; it is called Nauchtecpan
tlamaniatli Xocliicacautl, equal to four hundred cargas de cacao. This
sack has, apart from the two transverse cords above mentioned, a third
one equa -distant between the lower one, of the two referred to, and
the bottom of the sack. The third and fourth figures are twenty seven
millimetres in height and seventeen and a half in width each; they
have five flags each upon a line as the former, but the third lias two
Hags to the right of centre and three to the left; whereas the fourth
has three to the rigth and two to the left; they are named respectively
Macuiltecpantli mamalli Cacauatl, equal to ftwefardos de cacao, and
Macuiltecpantli mantalli, which is also five/ardo-s de cacao. (Note.
53
Afardo is a bale of goods, bundle package. The additional name Ca-
cauatl, to the former and the different positions of the flags, must have
some significance although the values are the same). The fifth figure
is forty millimetres high and twenty three broud and has only one flag
whose staff is at the apct; this is called Centecpac Tlamamalli Ca-
cahuatl, or one carga de cacao. The flags and staffs are from ten to
fourteen millimetres in height, the flag occupying one half the distance,
the length of the flags is from three to four .fifths that of their width.
"Up to January 28th 1527, cacao was sold or exchanged by count;
after which, and until Oct. 24th 1536, it was by heaped measure, the
measure bearing the seal of the municipality; then, other opinions ap-
pear to have prevailed as it was ordered to be sold by count and not
in anv other manner. Bv an act of the Court of Judicature, sixteen
hundred cacaos were computed as the value corresponding to one peso
in coined money in making the appraizement of the tribute from the
people of Tecpan. — In Yucatan, when there was a deficiency of coined
money, cacao circulated in lieu thereof; the medio real was divided into
twenty parts of five cacao grains each; this would correspond in value
to the tribute money of Tecpan. —
"Clavijero was of the opinion that, there was a bona-fide coined
money, insomuch as, that the pieces of tin and copper in use as money,
bore some sign or seal authorized by the king or some feudal lord; yet,
as no other author supports this claim and as many of the pieces of
copper have come under the observation of persons who would have
noted any such mark, it may be affirmed that they were not stamped
authoritatively or otherwise.
"The Licentiate Alfredo Chavero believes that small pieces of bronze
called tlacJuo were used as money, and from which comes the word
tlaco (one eighth of one real).
"Sahagun says: the Mexican King gave to his merchant soldiers
despatched on one of their politico -commercial expeditions, sixteen
hundred qnaiditli, or eagles, to trade with. Bustamaute supposes them
to have been the copper pieces mentioned; but Brasse.ur believes, from
the small value of the copper and the large amount of rich fabrics
purchased with the eagles that they were of gold. This latter author-
ity is also of the opinion that the golden quoits with which tribute was
paid and with which Montezuma paid his gambling debts and which
54
were mentioned in the tribute paid to Cortes, also served as money.
"Among- the Nahuas, cloth, cacao, gold and copper-, the latter in the
form referred to, were used as a medium in trade, or money. Landa
speaks of net work purses in which the money of the natives w T as car-
ried. (Xote. Have these purses any relation with the tapatiotl men-
tioned further on by Mendoza?); hut these were probably the bags
or sacks which contained a fixed number of cacao grains, depending
on the size of the sack, or small ones may have been used as purses
for carrvino; their small chano-e. Also in referring to the profession of
arms among the X almas, he says: A certain number of picked men
were appointed in each town, called holcanes, who must be ready to
take up arms whenever called upon, and that they received a small
amount of money for their services when in actual war.
"Clavijero, in his History of Mexico, says u Silver was dug out of the
mines of Tlachco and Tzompanco. Of copper they had two sorts, one
hard which they used instead of iron, the other flexible Thev dug tin
from the mines of Tlachco and lead from the mines of Izmiquilpan, a
place in the country of the Otuinies. Of tin thev made monev and thev
sold lead in the market. "
" In Nicaragua, a rabbit sold for ten grains of cacao and a tolerable
good slave could be bought for one hundred. According to Cogolludo,
copper bells and rattles of various sizes, red shells on strings, precious
stones and copper hatchets, often served as money, especially in foreign
trade. (This latter paragraph also refers to Nicaragua.)
"The first fine classes of money here described are those which have
been referred to bv the maioritv of writers on the ancient history of
Mexico; the attention of other authors has been directed to different
materials and forms of money, from the above, which have also been
used by some of the ancient tribes; of the which ! also make mention.
"The enthusiasm of one who has adopted, for its pleasure alone,
any special study, whether he be an amateur or advanced student, would
naturally be more awakened by anything concerning his peculiarity,
than he who treats only of generalities; as this is, to a certain extent,
in v position, I offer the following observations in comparison to what
other authors have described of the native peoples of adjacent provin-
ces or more distant parts of this continent.
"Bancroft says (Note. Quoting from Wappriiis Geoy. u Stat., p. 144;
N orman's Rambles in Yuc, p. 87; Stephen's Yucatan, vol. II, pp. 340-4.)
(Note. The Nat. races of the Pac. States, Ant.,, pp. 230—7—8.) This
last note should precede the first. — "At Coba, eastward from Vallado-
lid, the curate of Chemax, in a report of his district prepared for the
government .... discovered on the hacienda of Kantunile for north-
eastward toward the coast several mounds, and in one of them three
skeletons, at whose head were two earthen vases. One of these was
filled with the relics shown in the cuts consisting of implements,
ornaments and two carved shells. The shell carvings are in low rel-
ief the other vase was filled with arrow heads, of obsidian, a mat-
erial not known to exist in Yucatan and consequently supposed to have
been brought from more northern volcanic states of Mexico Besides
these articles, was a horn-handled pen-knife in the same vase, a proof
that this burial deposit was made subsequently to the coming of the
Europeans. '' — Among these cuts are five shell disks, two of fully five
millimetres each; one of six and a half millimetres; one of nineteen
millimetres with a circular piece cut from the centre of seven mil-
limetres, this piece may have some ornamentation on its surface, al-
though it is not very legible: and one, with as ealloped edge, of twenty
five millimetres, this piece has an inner concentric circle of twenty mil-
limetres, within which is another circle of seven millimetres enclosing
a rhomb or diamond shaped figure having, apparently, a perforation in
the centre, the space between the two circles is filled with ornate
work. Numerating these disks, respectively, one, two, three, four and
five; numbers one, two and three resembles closely, in size and shape,
the shell money of Kings mill Island & the smaller shell money of
California, and although not perforated as the latter two are, may be
attributed to an error of the draughtsman or that they were in a
transient stage and intented for money. Number four bears vet stronger
evidence of the similarity of the shell money, of the larger kind, of the
Kings mill Island, to that of California, to the shell disks from the
Illinois mounds, that from the Huron graves and the large wampum
from Onondaga. The size of the perforation being larger than that
of the shell money just mentimed, is no argument against its being
money; the Chinese copper cash has, and has had, perforations of the
same size, both round and square. Disks of tortoise shell of this size
and perforated were used as money in China over five thous and years
56
ago. (Note. Horatio Hale in Popular So. Monthly, Jan. I860, p. 304;
Origin of Primitive Money, quotes Mr. Alex, del Mar in his Mono-
graph on tJie History of Money in China.) Number five is undoubt-
edly one of the carved shells referred to and from the extra labor re-
quired in their manufacture, were probably an equivalent to our gold.
"In California there were two species of sea shell from which they
made their money. The most common was a thick white shell, the
Pachydesma crassateUoidcs, from which was formed the money known
as h&ivolc. "This consists, writes Mr. Powers in his u Tribes of Califor-
nia ," of circular disks or buttons, ranging from one quarter of an inch
to one inch in diameter and varying in thickness with the shell ; there
are pierced in the centre and strung on strings made of the inner bark
of the wild cotton, or milkweed (Aselepias), and either all the pieces
on a string, or all in one section of it, are of the same size. This may
be called their silver and is the great medium of all transactions; while
the money answering to gold is made from varieties of the ear -shell
(Haliotis), and is called ullo. v 1 will refer to this further on.
"The wampum shell money of New England was of purple and
white; the Indians cut the former from the interior purple edge of the
bi - valve, Mereenaria riolaeca; from the axis of a specie of Pyrula or
conch, and from other shells, they made their white money. (Note.
Aboriginal Shell Money. Overland Mouthly, Oct. 1873, p. 838.)
"Mr. Chavero (Note. Mex. a traves de los Sig.; lib. 39, cap. V,
p. 435 ) in referring to the ruins of Uxmal, Yucatan, speaks of relics
found there of stone and copper and whole shells pierced. Among.those
pictured as shell adornments is the following: which consists of twenty
one shell beads of a cylindrical form or as sections of a tube, on a
string; judging by comparison to two whole shelly in the cuts, this
string of beads should.be from sixteen to twenty inches in length, the
diameter of the beads could not well excede from on eighth to three
sixteenth of an inch, their average length, calculating from the number
on the string, w T ould be almost seven eighths of an inch which would
make some of them one inch and one quarter long; as it would be dif-
ficult to find many shells which could produce sections of these dimen-
sions, we must infer that the illustration is not in a proportionate size
to that of the original. Mr. Chavero remarks "we should not forget
that the Indians used as adornments every thing which attracted their
57
attention, thus it was easy to call by another name (Note. Mr. Cha-
vero used the word utensil io, instead of "by another name") that which
was only meant to adorn their persons;" to which might be added,
it was also easy to call an adornment (which often they were) that
which they used as money.
"Mr. Ernest Ingersoll, in an article on "Wampum and its History"
in the "American Naturalist" for May 1883; after explaining the disk
form of shell money, says: "The other and more usual kind was of cy-
lindrical shape, resembling the segment of a clay pipe stem. These
smaller beads had a diameter of about one eighth of an inch and a
length of about twice or three times as great. Like the others they
were perforated, and usually strung upon a deer's sinew or a string
of some description. These disks, or cylinders, were of two colors,
white and dark purple, the. latter generally styled black. They were
made from sea shells of several descriptions. The white beads were
usually derived from various species of periwinkles or conchs. The
purple sort were made chiefly from the large round clam, common on
the Atlantic coast and known by the Indian name of quahang, and in
science as Venus Mcrccnaria. This mollusk has near the anterior end
of the otherwise white inside of each valve a deep purple or brownish
blue scar, indicating the point of muscular attachment.... This dark
spot was broken out by the Indians to form their "black wampum,"
which, from its greater rarity, was always rated at a higher value than
the white beads."
"It is only by comparison that we can establish the identity of the
relic of Uxmal with the wampum money used by the tribes of the
North, and although we have no more detailed data than that offered
by an illustratioH, which, as I have remarked, gives but very doubtful
indications of its original size, yet the resemblance is sufficient to place
beyoud doubt that it can lay claim to be classed as the money used by
the tribes of that or other regions.
"I again quote Mr. Chavero (Note 1, Mex., etc., torn. 1, lib. 1, cap.
V, p. 129): "The Nahoa race people the Sierra Madre and their
western slope to the coast, from latitude twenty three to thirty eight
degrees (Note. Or from Mazatlan, Sinaloa and Cape St. Lucas, Lower
California to San Francisco, Alta California), and some say up to forty
two degrees. In respect to their commerce; as they had no money or
3
58
determined object which could serve as a unit in exchange, they had
to barter those commodities for others which necessitated the change.
The maritime tribes trade with the cities of tire interior by carrying a
variety of rich fish from the Pacific Coast; also mussels, oysters etc.;
also uni- valve and bi- valve shells for necklaces and adornments, es-
pecially the famous blue shell, the Abulon (Haliotis), or ear -shell,
from the Gulf. They also fished the pearl shell, which they used; we
do not know whether the Nahoas used or appreciated the pearls.''
(Note 2. Mr. Chavero uses the names conchas and caracoles, for which,
in English, we have only the generic name, shell; therefore to use the
two words, 1 employ uni -valves and bi -valves (reversing the names).
The necklaces and adornments, and the ear -shell, when cut, were,
without doubt, the money of the Nahoas, as verified by the following
authors.)
"Mr. Towers (Note. Mr. Stephen Powers in his " Tribes of Califor-
nia" ; Overland Monthly, vol. X, p. 325 ), referring to the latitude south
of San Francisco, says: "Shells of different kinds, but especially the
variety known as the ear- shell (Haliotis ), form the circulating medium.
They arc polished, sometimes ground down to a certain size and ar-
ranged on strings of different lengths. The shells they broke and rub-
bed down to a circular shape to the size of a dime and strung them
on thread of sinews. Three kinds of money were employed, white shell
beads or rather buttons, pierced in the centre and strung together
were rated at five dollars a yard, periwinkles at one dollar a yard, fancy
marine shells at various prices from three to ten or fifteen dollars ac-
cording to their beauty.''
"The California Farmer, June 1st 18b'U, says, in speaking of Alta
California south of the thirty fifth parallel: "The circulating medium
consisted of small round pieces of the white mussel shell. These were
perforated and arranged on strings, the value of which depended on
their length. The worth of a real was put on a string which fassed
twice and a half round the hand, measuring lengthways from the wrist
to over the middle finger, eight of these strings passed for the value,
of a silver dollar." It is said that this money, for the most part, was
manufactured on Santa Posa Island.
"Mr. Bancroft, in his Native Races; wild Tribes, p. 500; says that
the Mojaves (Note. The Mojaves are of Southern Alta California)
59
have a specie of currency which they call pook, it consists of strings of
shell beads whose value is determined by their length. Idem, p. 545.
The Papago Indians (Note. The Papagos are from the frontiers of
Arizona and Sonora) care but little, in general, for gold, and all their
trade which at times is considerable, is carried on by barter; a kind
of blue stone, often called torquoise, beads, skins and blankets serving
the purpose of currency. Idem, 5G4. The Indians of Lower California,
who dwell on the sea coast, occasionally travel inland, carrying with
them sea shells and feathers to barter with their neigh bors forthe
production of the interior. — This probably refers more to the extreme
northern portions of the peninsula, Avhere they no doubt travelled into
Arizona and Sonora.
"Idem, p. 583. Among the Opatas (Note, The Opatas were from
Central Sonora) and Yaquis; pearls, torquoises, emeralds, corals, feath-
ers and gold, were in former times part of their property, and held the
place of money, althongh simple bartor was extensively carried on.
"Idem, p. 700. Cacao beans, which were formerly the chief currency
among the coast tribes in Salvador, are still used for that purpose to
a certain extent and make up a largo item in their wealth.
"A. J. Grayson (Note. Overland Montly, vol. V, p. 259; Ixotle)
says: "Cotton cloths, both coarse and tine, were manufactured by the
Chapala Indians, from Lake Chapala, near Guadalajara, also various
kinds of pottery; their dressed dear skins were of a superior quality.
These kind of goods were bartered with the Topic Indians for fish,
pearls etc."
"After describing the five species of money, first referred to, my
chief aim was to prove that the two classes of shell beads, or relics,
from Yucatan, were money, and also to show that shell money was in
use, at least, by the coast tribes of Lower and L T pper California (Mr.
Powers affirms that it was used in immense quantities), and probably
in Sinaloa, Sonora and Arizona. This task being accomplished I will
now introduce a new material to the consideration of those interested
in the matter; a material which, from its form alone, can offer unden-
iable claims to the position I assign it.
"The substance is obsidian and the pieces were found by Mr. Ci-
priano Cahedo close to a skeleton, about six feet below the surface
and resting upon a clay subsoil; it had been exposed after the fall of
60
a freshet in the Cabezon river about the year 1880. The locality is
about one and a half miles from the site of an old Indian village on
the hacienda of El Cabezon, distant from Ameca, Jalisco, eight miles
East. These relics, of which forty one pieces were found, consists of
disks, oblong, long truncated cones or wedge shaped and semi -circular
or horse -shoe shaped pieces. The smaller disks are thirteen and one
half millimetres in diameter, the larger ones twenty three and one half
millimetres, each having small perforations in the centre; there were
five of each size. The oblong and wedge shaped pieces measure from
twenty five to fortv five millimetres lono- and from five to ten broad at
the widest end and from one to two and one half millimetres thick; of
these there were twenty seven pieces, each one is perforated at one
end, those of a wedge form have the perforation at the broad end. Of
the horse -shoe shaped there are five, four are twenty six millimetres,
outside diameter, across the points, and the other thirty seven millime-
tres across,- the points, they are six and one half millimetres wide (i. e.
the material) and in thickness from one to two and one half; these are
pierced at either end. The disks correspond to number four of the shell
money from Coba, Yucatan, yet more so to the shell money of the In-
dians of the North, to that of California, Kingsmill Island, the money,
ancient and modern, of China etc., etc. The oblong pieces, but more
so the wedge form, resembles the strips cut from the ear- shell (Ha-
liotis), of Lower California; these strips were cut from the shells with
flints, they are from one inch to two inches in length, according to the
curvature of the shell, and about a third as broad as thev are •lono-.
Two holes are drilled near the narrow end of each piece, and they are
thereby fastened to a string of the same material as on which they string
their disk shaped or round money, they hang edge to edge this money
is called ullo (already mentioned). Ten pieces generally constitute a
string and the larger pieces rate at one dollar a piece — ten dollars a
string; the smaller in proportion, or less, if they are not pretty. Being
susceptible of a high polish, this money forms a beautiful ornament,
and is worn for necklaces on gala- days. But as money it is rather too
large and cumbersone, and the Indians generally seek to exchange it
for the less brilliant and more UBefriLhdivok. (Note. This description
of the Low. Cat money is a continuation of that by Powers on p. 14.)
Hale, in quoting Mr. del Mar and Dr. Tvlor on ancient Chinese coins
61
of over 2,000 years B. C. (Note. Origin of Prim. Mo.; Pop. Sc.
Month., Jan. 1886.) says that: "These early coins are of various
shapes, some being round with a square or round hole in the centre,
and some oblong with a hole at one end, evidently for stringing them....
And when we refer to California, where, as has been seen, oblong pie-
ces of shell, perforated at one end, were used as a variety of their cur-
rency, we are led to suppose that the early copper coins of the Chinese,
both oblong and round, derived their shapes from imitations of the
still earlier disks and strips of tortoise-shell which they superseded."
"The semi -circular pieces of obsidian could only be strung the same
way as the ulh money, and no doubt served as jewelry as well as mo-
ney. As we know of no shell money of this form we can only judge of
its being such from its associates. There is a saying in Spanish: "Tell
me with whom thou goest and T will tell thee who thou art." — To have
shapen these pieces of obsidian to any of the forms, must have been a
tedious operation, but much more so the semi -circular pieces, which,
if ever used as money, the probability being that it was, it must have
represented a value, equal, if not superior, to our gold. — That these
pieces, equally with those made from shells, were used as ornaments is
not at all strauge in either case, as we all know that in different re-
gions of the Orient coined monev is extensively* used as ornaments as
bangles, necklaces and many other ways* and among civilized people
of the present day are not antique and foreign coins in demand for the
making of necklaces, ear-rings, breast pins, watch-chains etc., in which
case it is called jewelry, not forgetting the countless number of silver
medios reales, reales, pesetas and gold dollars which formerly were so
extensively used and considerably to the present day, by the wealthy
Mexican hacendado or the mounted city dude, as an adornment to their
persons; two rows of either of these coins adorned the outer seam of
their pantaloons, other x-oins as buttons elsewere and as profusely dis-
tributed on their jackets.
"As to this obsidian money, its rareity is not unaccounted for; it must
be remembered that little, if any, explorations for antiquities have been
made anywhere, at or near the Pacific Coast of Mexico, in this of more
northern states, and had these relics fallen into the possession of other
persons near the grounds, than Mr. Caiiedo, we would probably be yet
in ignorance of their existence.
62
" Bancroft (Note. Nat. Rac. of the Pae. St.; Ant, p. 13) says: "In
America many years must elapse before explorations equalling in extent
and thoroughness those already made in the old world can be hoped
for. The ruins from whose examinations the grandest results are to be
anticipated lie in a hot malarious climate within the tropics, enveloped
in a dense thicket of exuberant vegetation, presenting almost an im-
penetrable barrier to an exploration by foreigners of monuments in
which the natives as a rule take no interest."
''It was about seven or eight years ago, to the best of my recol-
lection, that I cut from u El Diario del Hogar" Mexico, the following,
on money, which will be found particular by interesting to many nat-
ives of Guadalajara: " Origen del nombre tapatioP There is no person
in the Republic who does not designate those born in Guadalajara by
the name of tapatios; but there are few who know the origin of the
Word. ... I, as a tapatio, hunted with perseverance for its ety mology. . . .
until I casually came across a book called " Naturalesa y virtudes de
las plantas de Nueva Espaiia" published in Mexico in 1615, 1 believe
by Friar Francisco Jimenez This friar refers to the Indians of the
Kingdom of Tonala (distant from Guadalajara about three leagues)
having for money small purses, bolsas, three of which was called one
tapiotl. Therefore the name comes from this, or it is the same as that
of the money used by the Indians of Jalisco .... In Guadalajara ( at the
present day ) the tortillas of Indian corn are sold in lots of three which
are called tapatios, and in the market they say, the tortillas are worth,
so many tapatios for medio real..." Eufemio Mendoza (Note. The
Licentiate Eufemio Mendoza was Secretary of the Lyceum for males in
Guadalajara and known as a student of note).
"Although fractional coined money was introduced into the interior
of the country, barter was nevertheless the custom in many mercantile
transactions; Indian corn being the article in most common use. And.
so it was, not only in the sixteenth century but until the nineteenth
century that the Indians brought maize to the markets to acquire what
they were most in need of.
"It is probable that there does not exist as the present day any one
market place in the world, where such a variety of commerce is earned
on ae was seen in the city of Mexico previous to the Conquest. Cortes
says that fifty thousand people visited it daily. To prevent fraud and
63
confusion no sales could be made, except in ordinary edibles, outside
of the market, which was an immense square surrounded by portales.
The merchant was esteemed a member of an honorable profession. Each
class of merchandize was sold on the site appointed by the judges of
commerce, nor was it permitted to sell articles in places destined for
others; voluminous articles, such as lumber, stones etc. were allowed
to occupy sites on the canal or adjacent streets.
"Clavijero sums up the traffic in the market as follows: " There
went for sale or exchange to the market all the produce of the Empire
of Mexico and that which the neighboring countries could produce or
contribute to the necessities of life, its convenience, gratification, cu-
riosity and the vanity of man ; innumerable species of dead and living
animals; every class of edibles in use; all the known metals and pre-
cious stones ; all the simple medicines, herbs, gums, resins and mineral
earths; all those medicines which they knew how to prepare, such as
drinks, conserves of many varieties, oils, plasters and ointments; all
kinds of manufactures and workings in the thread of the maguey and
wild palm, cotton, feathers, animal hair, woods, stones, gold, silver and
copper. Selling also slaves and boat loads of human manure for the
curing of skins of animals. Outside of the market there were no stores
or shops, except for ordinary edibles. Here came the potters and jewel-
ers from Cholula, the silversmiths from Azcapotzalco, the painters from
Texcoco, the fishermen from Cuitlahuac, the fruiterers from the warm
countries, the mat and bench -makers from Cuauhtitlan and the florist
from Xochimilco."
"Thus among these trafhcants passed an extensive business in bar-
tering or buying and selling for cash. In the purchase or barter of
merchandize, it was always by count or measure; it is said that weights
were not used, or at least that the Spaniards did not come to the
knowledge of their doing so; this statement has been repeatedly made.
Gomara believes that the Mexicans did not know of the invention of
weights, while at the same time he gives credit to others of the con-
tinent, less cultivated, of using balances to weigh their gold. The Li-
centiate Luis Perez Yerdia (Note. Compendio dc la Historia de Mex.,
2? edition, cap. VI, p. 54) says : "There was a public functionary whose
duty was to see to the legal standard of weights and measures, the
compliance of mercantile contracts and the good order of the assembled
64
persons." At the same time, it is only reasonable to suppose that, in
the tribute of gold paid to Montezuma, and mentioned by Kingsbo-
rough as measuring certain, rather indefinite, dimensions, Avould have
been paid by weight, as also the precious stones etc.; yet it seems im-
probable, although the facts may be to the contrary notwithstanding,
that the Mexicans could have been ignorant of the use of weigthts,
when in other branches they have demonstrated a higher intelligence.
"I commenced gathering data upon every thing pertaining to the
numismatic history of Mexico, directly or indirectly, many years ago;
and as I hold the conviction that uncoined money is a semi -direct
branch of this study, 1 included everything from any portion of the
continent upon the subject in my notes, in the hope that they might at
some future day be of service to myself or other person interested in
this branch of archaeology; not ignoring at the same time that the
science of numismatics treats literally of coins and medals ; yet, we can-
not say that the study of uncoined money has no connection w r ith nu-
mismatics; it is the connecting link, made possible by a stride in civil-
ization, between barter and coined money.
"I now hope that these memoranda will be the means of putting in
evidence, by comparison, that those relics of Yucatan and Jalisco were
actual money and that money was also used in other parts of the coun-
try which had not been accredited to it. Barter was undoubtedly the
custom largely adopted in commercial transactions throughout the re-
gions which at present comprise the Republic of Mexico and adjacent
countries, north and south; yet, as we have shown, money was, al-
though not universally so, used over the same region to a great extent;
probably much more so by the Coast Tribes and those contiguous
thereto, than by those who peopled the interior countries."
El Sr. Dr. Seler pide la palabra y dice, retiriendose al trabajo del
Sr. Amador, que es aventurado hablar de Chicomoztoc como de un lu-
gar historico. Los indios de'este pais tenian la creencia, lo mismo que
los del Peru, Chile y otras naciones americanas, de que sus antepasa-
dos procedian de una cueva. En seguida, retiriendose al trabajo del Sr.
Bastow, dijo que el comcrcio entre los indigenas se hacia por medio de
mantas y telas que Servian como do moneda 6 tipo de cambio, y otros
objetos que llevaban los traficantes a" las costas : algunos autores afir-
65
limn que Motecuhzoma adquirio de los inercaderes de Tlatelolco ciertos
objetos dandoles en cambio.telas, mantas, &c, &c, lo que prneba que
esas adquisiciones se haeian por medio de cambios. En Yucatan las tran-
sacciones se haeian valiendose de.esclavos, sal y otros productos.
El Sr. Lie. D. Isidro Rojas, Representante del Estado de Zacateeas,
ley6 su Memoria que se inserta a" continuacion:
"Breve estudio sobre la higiene de los antiguos pobladores de
la Mesa Central.
>
" Excelentisimo Seiior Presidente: '
"Senores:
"Deseoso de corresponder por una parte al llarnamiento con que tuvo
a" bien honrarme la Junta Organizadora de este Congreso, el primero
de su indole que se realiza en el Nuevo Mundo, y por otra, a" la con-
fianza que deposito en mi el Gobierno del Estado de Zacateeas, nom-
brandome su Representante en la misma sabia reunion, no he vacilado
en traeros mi contingente de estudio, sin que hayan podido retraerme
de este proposito, ni lo extremadamente corto del plazo, ni la pequefiez
de mis aptitudes.
"El objeto de la historiaes tanto mas grave, cuanto que logra & un
tiempo mi8mo saciar la sed de la sabiduria y producir la utilidad prac-
tica, por medio de leyes derivadas del conjunto de los fenomenos, mer-
ced a la critica.
" Al elegir el asunto»que presento a vuestra ilustrada atencidn he te-
nido en cuenta esa gran verdad, y a ella sacrifico la eleccion de otras ma-
terias, mucho mas brillantes sin duda, pero que se limitan 5 satisfacer
la curiosidad del sabio, sin referirse a una positiva utilidad publica.
"La tesis en que vengo £ ocuparme concilia ambos intereses, y me
prometo que sera objeto de seiialada atencion, no solo por la ilustrada
asamblea que hoy honra con su presencia £ la Republica Mexicana,
sino por los sabios higienistas que estudian en Mexico el transcenden-
talisimo problema de la salubridad publica.
"Existen dos hechos comprobados indisputablemente por la Historia
y por la Estadistica: I. Que las razas de los tenuchca, acolliuas, te-.
i Presidi6 la sesion ol Excmo. Sr. D. Jiisto Zaragoza, Kepresentaute tlf S M. C. la Reina Je Ks-
paua y ile varia^ sociedadea ctenttflcas.
y
66
panecas y demas primitivos pobladores de la Mesa Central, se propa-
garon, multiplicaron y perfeccionaron admirablemente en la epoca pre-
colombina, debidoa una considerable elevacionestadisticaen lanatalidad
y supervivencia, sobre la mortalidad, inclusive la sagrada, 6 sea en los
sacrificios. II. Que clesde la epoca de la conquista espaiiola hasta nues-
tros dias la mortalidad ha ido en aumento, la natalidad en diminution
y la perfection fisiologica en mengua, a pesar de la gran superioridad
de nuestra ciencia medica, sobre el arte puramente empirico de los me-
xica.
"Sin duda, senores, que la causa de fenomeno tan digno de notarse,
se halla en la superioridad de la liigiene practicada por aquellos abori-
genes, cuyo estudio, comprendido en la cuestion VIII de la primera sec-
tion del programa, l voy a presentaros, si bien de la manera mas sinte-
tica, para aprovechar el pequeiio espacio de tiempo que los estatutos
me conceden.
"Los tenuchca basaron an sistema higienico en la sobriedad en la
alimentacion. El metodo europeo de nutricidn aplicado en la Mesa Cen-
tral, es casi, desde el punto de vista cuantitativo, antitetico al de aquel.
El Codice Mendocino conservu para la historia el sistema azteca de ali-
mentar a los nifios y jovenes. Guiados por el, 2 cstablecemos los siguien-
tes hechos. La lactancia duraba dos aiios completos. Los aztecas pro-
fesaron la doctrina de que antes de esa edad, ninguna otra substancia
que la leche, debia ocupar el estomago. Al entrar el nifio en los tres alios,
comenzaba la alimentacion con maiz. Durante un alio, esta se reducia
a la mitad de una tortilla en cada comida. A los cuatro aiios, una tor-
tilla 6 tlaxcaUi. A los cinco, tortilla y media. Continuaba la misma can-
tidad hasta terminados los seis aiios. No se aumentaba en cada alio,
antes bien, durante los siete anos hasta los docc, cs decir, un periodo
de seis, se daba al nifio tortilla y media en cada comida, y de los trece
en adelante, dos tortillas. Esta sobriedad, ajustada inflexiblemente 6.
la progresion que dejamos notada, constituia la base de una asimilacidn
segura y provechosa, cuanto sabiamente establecida.
"Entrc los consejos que un padre daba a su hijo, se contaban estos.
"Lo primero es, que seas niuy cuidadoso de despertar y velar, y no
l Kl estndio aociologico <le nnn raztt, implies t-1 <le las diveraaa lase* de su eyoluci6n social U.
Spencer, El Vnicerto Social, tomo II. cap. IX.
1 Partidallf. pfig. 06.
67
duennas toda la noche ; seas avisado, hijo, que no comas demasiado
a la maiiana y a la noche; se templado en la comida y en la cena, y si
trabajares, conviene que almuerces antes que comiences el trabajo.' 1
Ocupaciones constantes los hacian huir de la ociosidad, contandose entre
sus distracciones favoritas, la danza, el bade, el juego de pelota y los
ejercicios militares.
"La vida que tenian era muy aspera. ?So dorniian todos juntos, sino
cada uno apartado del otro, asiduamente vigilados, sobre todo, las mu-
jeres. La ropa era muy poca, la cama dura; siendo digno de notarse
que la falta de abrigo no era solo entre los hijos de los pobres, sino que
practicaban lo mismo los nobles y los ricos, pues el intento era hacerlos
robustos y sanos. En suma, puede decirse, sin temor de equivocarse,
que la educacidn que entonces se daba a los liijos, era verdade.ramente.
antitetica a la mimada que hoy reciben.
"Por lo denias, la mesa para los adultos estaba bien provista de
manjares substanciosos, especialmente pavos (Mdcagris mexicana 6
31. gallo-pavo), alternandose los platillos de mas substancia con frutas
Y leo'umbres.
u Cuando hacian alguua obra de trabajo, cesaban de el un poco an-
tes de la puesta del sol. Entonces iban a sus casas y banabanse.
"Mas entre los preceptos higienico- morales de aquellas razas, mas
acreedores a nuestra admiracion j al estudio de la ciencia moderna, de-
ben contarse, ante todo, los que prohibieron la embriagnez y estable-
eieron los medios d«? evitarla. En efecto, es de todo punto exacto que
las bebidas embriagantes estaban prohibidas en los tres reinos, para
toda persona, exceptolos ancianos. roderosaiutuicion, pues no me atrevo
ji llamarla sabiduria, dado el medio puramente empirico de la observacion
azteca, hizo comprender si los legisladores, tanto lo profundamente rui-
noso de la embriaguez en esta latitud y clima, cuanto la necesidad de
procedimientos rigurosisimos para evitarla. Acaso en ninguna parte del
globo, las substancias embriagantes scan tan perniciosas como en la
Mesa Central, y acaso tambien, en ninguna otra, el habitante sea tan
poderosamente inclinado a ellas. Los aborigenes hallaronmedios de re-
primir esa inclinacion y de evitar el vicio, mucho mas eticaces que los
europcos. Sa programa, verdaderamente tilosotico, fue: gran severidad
en el castigo, ocupacidn constante de los nifios y jdvenes; y sobre todo,
la educacion de estos fuera de la casa paterna. ya fuese en el Calmecac,
68
que llamaban la casa de penitencia y lagrinias ; ya en el Telpuchcalli, ya
en esa especie de asilos acUcritos a los templos. Entre los aztecas, te-
panecas y acolkuaS, casi ningun niuo era educado en su casa. Todos pa-
saban a aquellas comunidades, donde sin las flexibilidades maternas,
sin las complicidades del amor domestico. se los educaba casi militar-
mente. Alii se obedecia £ una disciplina que caracterizo la fisonomia
moral del mexica. Se castigaban a veces ferozmente los conatos de
vicio, y se tenia a los alumnos en ocupacidn constante, ruda, y sin mas
tregua que las horas dedicadas al sueno, durante las cuales eran efi-
cazmente vigilados.
"De esta manera, el organisiuo se desarrollaba en un medio vivitica-
dor de trabajo, de disciplina y de salud, que no daba lugar ni aim a la
tentacidn misma. Solo debido a este sistema pudieron los legisladores
y moralistas mexicanos evitar el deletereo vicio en la juventud, pro-
teger y lograr el prodigioso desarrollo de una raza fuerte, valiente
y laboriosa, que habria acabado por crear una civilizacidn positiva y
magnifica, a no haberla sorprendido el descubrimiento del Nuevo
Mundo.
u Antes de mencionar la legislacidn a este respecto, importa fijar s6-
lidaraente las costumbres a que este capitido se refiere, porque ellas de-
muestran la superioridad de la higiene de los antiguos pobladores, sobre
la de los modernos, y porque ellas merecen, sin duda alguna, llamar la
atencidn de la ciencia que actualmente busca la solucidn a uuestros mas
diftciles problemas sociales.
"He aqui las noticias que nos da el sabio y esclarecido padre de la
antigua historia de Mexico, Fray Bernardino de Sahagtin, y con las cua-
les comprobare la verdad de mis anteriores asertos:
"En lo que toca, dice, a que eran para mas en los tiempos paaados,
"asi para el regimiento de la Eepublica, como para el servicio de los
"dioses, es la causa por que tenian el negocio de su regimiento conforme
"a" la necesidad de la gente; y por eso los muchachos y muchachas los
"criaban con gran rigor hasta que eran adultos, y esto no en casa de
"sua padres, porque no eran poderosos para criarlos como convenia cada
^"uno en su casa; y por esto los criaban de comunidad debajo de maes-
"tros muy solicitos y rigurosos, los hoinbres a su parte y las mujeres
"& la soya. Alii le3 ensenaban cdmo habian de honrar & sus dioses, y
"cdrao liablan de acatar y obedecer & la Republica, y & los regidores
"de ella. Tenian bravos castigos para castigar a I03 que no eran obe-
"dientes, y reverentes a sus maestros, y en especial se ponia gran di-
"ligencia en que no se bebiese octli. La gente que era de cincuenta aiios
"abajo, ocupabanlos en muchos ejercicios de noche y de dia, y cri£banlos
"en grande austeridad, de manera que los brios e inclinaciones carnales
"no tenian senorio en ellos, asi en los hombres como en las mujeres.
"Los que Servian en los templos tenian tantos trabajos de noche y de
"'dia, y eran tan abstinentes, que no se les acordaba de las cosas sen-
" suales. Era esta manera de regir muy conforme a la filosofia natural y
"moral, porque la templanza y abundancia de esta tierray las conste-
"laciones que en ella reinan, ayudan mucho a la naturaleza humana
"para ser viciosa y ociosa, y muy dada a los vicios sensuales. Y la fi-
"losofia moral ensend por experiencia a estos naturales, que para vivir
"moral y virtuosamente, era necesario el rigor, la austeridad y las ocu-
"paciones continuas en cosas provechosas a la Republica." 1
"La ley prohibia el uso del vino a los jdvenes, y el abuso d embria-
guez a todos los subditos que no tuvieran cincuenta anos, que era entre
los aborigenes la edad de la ancianidad. Si el que violaba esa ley era
del pueblo llano, la pena que se le aplicaba era de muerte a palos. 2 Si
era noble, se le cortaba el pelo en senal de afrenta, se exponia a la pu-
blica execracidn, y se le dorribaba su casa como indigno de gobernar
una familia.
"Estaba igualmente prohibida la venta del vino llamado pulque d
nenhtli. Un hecho notable en la historia, nos hace comprender hasta
que grado eran severos aquellos pueblos en la observancia de este pre-
cepto. Cuando el principe Nezahualcdyotl recorria las ciudades y pue-
blos del reino de Acolhuacan, con el objeto de captarse las simpatias
de sus habitantes, y subir al trono que ocupaba el usurpador Tezozo-
moc, al llegar una tarde a un pueblecito de Chalco, vid a" una mlijer
llamada Tziltotmiaub, extrayendo pulque de la planta del maguey. Esta
infraccidn palmaria de las leyes chichimecas le cegd a tal extremo, que
did muerte con su propia mano a la transgresora.
"En las descripciones de los banquetes, conservadas por los cronis-
tas, es digno de llamar la atencidn que para nada figura la bebida em-
briagante, si no es en tratandose de festines & que asistian unicamente
1 Sahagun, Historia General de lag cosai de S'ueva Etpana. lib. X, cap. XXVII.
2 Torquomada, Monarquia Indiana, torao II, pdg. 386.
70
ancianos. Habia, en efecto, banquetes, el de los comerciantes por ejem-
plo, en que eran servidas dos mesas a horas distintas. A la primera asis-
tian toda clase de convidados, y en ella no se obsequiaba con mas bebida
que el cacao; a la sogunda concurrian ancianos de ambos sexos, y en-
tonces, dicen los cronistas, era servido el pulque, por cierto en grande
abundancia. Todo demuestra, finalrnente, que excepcidn hecha de al-
guna fiesta sagrada en que el rito autorizaba la orgia pubkca, la higiene
y moral de aquellas razas, tenia por una de sus bases, la prohibicidn
estricta de la ebriedad, y hasta del uso del rMuktli, prohibicidn asegu-
rada con penas severas.
"Maravilla, senores, que tal prohibicidny tal sistemafueran relajados,
nada menos que por los emisarios de la civilizacidn cristiana. Lejos de
compreuder y fomentar la sabidurla y eticacia de aquellos preceptos, los
relegaron al desuso con injustineable y funesto desden. A poco tiempo
de la conquista, las costumbres piiblicas de la raza indigeua, presen-
taban aspecto muy distinto. Los misionoros lo acreditan en sus escri-
tos, en las amargas lamentaciones que nos legaron. Comenzo entonces
la degeneracidn fisica e intelectual de la raza, degeneracidn quo ha lie-
gado en nuestros dias a sus mayores extremos.
"Adenias de la gran sobriedad en la comida y bebida, cultivaron
aquellos indigenas, costumbres higienicas de la mayor importancia.
Mencionare primeramente los baiios de agua fria aplicados a los niiios
desde el momento de nacer. I^os adultos usaban tambien el tcmazcalli
que aun conocemos; pero a los ninos no se aplicaban sino lociones fri-
gidas.
"El P. Mendieta, on sus importantos noticias, ctmsigna el hecho de
haber presenciado los banos de inmersidn de los niiios en un rio del valle
de Toluca, una de las planicies mas frias de la Mesa Central, a las pri-
mcras horas de la madrugada. Buscaban los indios con este sistema, el
mismo tin que por tal medio la ciencia persigue actualmente: hacer im-
punes los enfriamientos siibitos, ya de la atmdsfera, ya accidentales.
Conviene mencionar literalmente el pasaje citado de Mendieta: "El
Fildsofo, l en el septimo libro de los Politicos, en el capitulo diez y siete,
pone algunos documentos que deben tomar los (pio tienen a su cargo
la crianza de los niiios, asf para lo que conviene a la buena disposicidn
1 Arist6tele3.
71
y sanidad de los cucrpos, como a las buenas costumbres de las animas.
El primero documento es, que a los nifios recien nacidos y pequenitos
los pongan al frio, porque la naturaleza de los nifios, por el gran calor
con que nacen, es apta y dispuesta para sufrir frio, con el cual se le co-
mienzan a apretar las carnes y se liacen recios de complexion, y mas
aparej ados y fue rtes para sufrir trabajos. Este documento ningimas gen-
tes lo observaron niejor que los indios, sin haber leido ni oido al Filo-
sofo : porque es uso general entre ellos, bafiar las madres, desde que na-
cen, a" sus niiios cliiquitos que traen a cuestas, en los arroyos 6 rios 6
fuentes, luego en amaneciendo. Y esto no solo en verano sino muclio
mejor en invierno, y en tierras frigidisimas. Una de las mas frias de la
Xueva Espafia es la provincia 6 valle de Toluca, y en ella me acaecia
cada domingo que salia del convento, lucgo en amaneciendo para ir a
decir misa a algun pueblo de la visita, hallar las indias, que entonces
madrugaban para venir a misa, por los arroyos que estaban lieclios un
hielo, lavando a sus criaturas que yo, yendo helado de frio, me espan-
taba como no se morian." 1
"Llevando su higienc a las mas levantadas regiones de la moral, re-
glamentaban el matrimonio los aborigenes, por manera notable. Te-
nian gran concepto de la castidad y la virginidad. Precavian a las vir-
genes con cuidados severos, vigilancia constante, doctrinas sabias, ocu-
paciones permanentes; y bajo la tolerancia a la prostitucion, se extendian
condiciones niuy rigidas.
"Cuando el j oven llegaba a la edad de veinte 6 veintidos alios, sus
padres le buscaban esposa. En cuanto a la mujer, se consideraba que
la mejor edad para casarse era la de quince a diez y ocho alios.
"Para la ilicitud del matrimonii » rcconocian como impedimentos
ciertos grados de atinidad y de parenteseo. Asi estaba prohibido el acto
conyugal entre madre e hijo, entro hija y padre, entre hemiano y her-
mana, y entre los afines del primer grado. El hijo 6 p\ padre que vio-
laba esa ley era ahorcado; asi como el padrastro que eoncurria con la
entenada.
u Muy severas y sabias fueron sus leyes acerca del adulterio. Para
castigarlo no bastaba la denuncia del marido, sino que eran necesarias
pruebas convincentes. Presentadas ostas, si ol adultero pertenecia a la
1 Fray Jer6nimo de Mendieta. Hittoria Eclexutttica Indiana, lib. II. cap. XX. pag. Ill .
2
aristocracia, era encerrado en la carcel y alii ahogado. Si era de la cla-
se del pueblo, se le condenaba a muerte por lapidacion publica.
"Tan inflexible3 fueron las leyes que penaban el incesto, que Ne-
zahualpilli, rey de Texcoco, fulmin6 sentencia de muerte contra su propio
hijo, acusado de haber seducido a una de las mujeres del rey; sentencia
-que se ejecuto a pesar de los ruegos de la corte y de la influencia del
misnio emperador de Mexico. Esta" demostrado que el rey no procedio"
por celos ni vengo un rencor en su sentencia; sino por deber de ma-
gistrado, pues la liizo ejecutar mediante inequivocas muestras de acerbo
dolor.
"El uxoricidio era castigado con pena de muerte, aunque el matador
presentara pruebas de la infidelidad de su esposa. La ley consideraba
aquel delito como una usurpacion de las facultades del Estado.
"Es evidente que tal severidad en la reglamentacion del matrimonio,
fue poderosa ayuda para el perfeccionamiento fisioldgico de la raza;
puesto que <la ciencia ha demostrado^ que la union entre parientes, es
causa de graves degeneraciones, de vicios constitucionales, asi como de
defectos organicos incurables, entre ellos, y mas frecuentemente, el sor-
do-mutismo.
" Se ve, pues, senores, que todos los actos principales de la existen-
cia, aparecen favorecidos entre los aztecas, por sistema higienico, en
parte comparable, y en parte superior al de los pueblos europeos. Mu-
cho habria que admirar, si el tiempo de que dispongo permitiera des-
cender & pormenores de aquel sistema. Pero basta lo sinteticamente
enunciado, para reconocer que la civilizacion reinante en el Ana4iuac,
cuando la voz del Viejo Mundo Hamo" a sus puertas floridas, merece de
parte de la historia rnucho mas obsequio que el concedido por algunos.
"Si es verdad que como lo asegura el ilustre historiador Orozco y
Berra, la verdadera ciencia de los aztecas esta" perdida para siempre,
no creo que los mayores esfuerzos de la erudicion alcancen £ recons-
truirla en su grandiosa integridad; pero han quedado vestigios lumi-
nosos, algo como las chispas errantes, opacas, si ; pero no apagadas aun,
de un sol destrozado; ellas acreditan ante el fildsofb las huellas de una
civilizacion que tuvo mucbo de respetable y de ejemplar.
"Hoy una sombra de esclavitud se extiende sobre los restos dege-
nerados de aquella raza; hoy no presentan sino dolorosas perspectivas
para el sociologo. Hundidos en el abiamo de exotica ignorancia, sin es-
timulos, sin ideales, sin recuerdo al menos de su pasada grandeza, easi
sin la notion de patria, recorren silenciosa y automaticamente el sen-
dero que conduce a la nada.
"No se si las fuerzas vivas de la libertad y de la instruction, si la
influencia de la paz y de la hora feliz que ha sonado para Mexico, se-
ra"n capaces de regenerar a esa raza; pero si nada fuere posible hacer
por su presente, toca a vuestra sabiduria reivindicar las glorias de su
esplendoroso pasado. r
El Sr. Secretario D. Julio Zarate leyo la siguiente Memoria:
"El Honibre prehistorico en Mexico.
"Algunos datos observados particularmente por Mariano Barce-
na, Profesor iionorariq de PalfontologIa en el Mcseo Nacio-
nal, y Director del Observatorio Meteorol6gico Central.
•' Al Sr. Lie. D. Joaquin Baranda, Secretario de Estado y del Despacbo
de Justiciar Instrncciou Piiblica.
" Ainplisimos detalles, numerosas rectificaciones y sorprendentes des-
cubrimientos se han obtenido y podran alcanzarse en lo futuro, como
resultados de los Congresos de Americanistas, no solamente en las
investigaciones relativas a la Historia del Nuevo Mundo, sino tambien
en todos los estudios que necesitan la cooperation y las relaciones de
los diversos pueblos del Continente, para impulsar su estadistica y sus
adelantos cientificos de todo genero.
" Y no solamente por la presentation de datos que durante uno de
esos Congresos se comparan y discuten, sino por el estudio minucioso
que de esos elementos se puede hacer en los recesos intermedios de aque-
llas reuniones, pueden alcanzarse mayores resultados en las investiga-
ciones referentes a la America.
a Por esta consideration no debe vacilarse en presentar datos que
puedan ser utiles en esos estudios, aunque parezcan deficientes 6 de
poca importancia, porque del enlace y comparacion de todos los ele-
mentos de estudio que puedan discutirse, viene el perfeccionamiento 6 la
rectification de muchos puntos que envuelven cuestiones de m?!s 6 menos
dificil resolution.
"Con ese fin de contribuir, aunque en pequeiia escala, en la presen-
tation de datos referentes & Mexico, me habia propuesto dedicar al Con-
10
74
greso de Americanistas un estudio detallado sobre las investigations
y descubrimientos que en particular he logrado hacer relativos al horn-
bre prehistorico en Mexico; pero a causa de graves atenciones que he
tenido en estos ultimos meses, .no me ha sido posible desarrollar aquel
estudio ni estar presente en las sesiones del Congreso, para las que
tuve la honra de ser invitado por el Sr. Ministro de Justicia e Instruc-
cidn Publica.
" Sin embargo, aunque por ahora no pueda aualizar personalmente
los datos que poseo, me limitare a enumerarlos en este escrito, deseando
que de alguna manera puedan ser utiles a los distinguidos miembros
del Congreso.
"Cinco son los descubrimientos que he podido hacer relativos a la
existencia del hombre prehistorico en Mexico y de los que he tenido
la honra de dar cuenta oportuna a la Sociedad Mexicana de Historia
Natural. He encontrado esos vestigios en los terrenos posterciarios de
Tequixquiac y del Pendn ; entre las masas de roca de la Calera en Jalis-
co, y en las formaciones relativamente mas recientes, como son el pavi-
mento de la caverna de Cacahuamilpa, y bajo los promontorios de rocas
basalticas del Pedregal de Coyoacan 6 de San Angel.
"El hombre de Tequixquiac dejd revelada su existencia por la obra
de sus manos, dandole la apariencia de una cabeza de animal a" un hueso
de llama. Hace algunos anos que al practicar las excavaciones de
Tequixquiac para dar salida a las aguas del valle de Mexico, se encon-
trd, en el mismo yacimiento que los huesos de elefante, mastodonte y
otros animales posterciarios, un hueso sacro de llama fdsil, con corta-
duras y secciones que le dan la apariencia de una cabeza de puerco d
de algun animal congenere. Ese sacro fue entregado por los ingenieros
del desague al distinguido arqueologo mexicano D. Alfredo Chavero,
quien lo pasd al Sr. Orozco y Berra, y este sabio historiador lo regald
al que suscribe, recomendandole estudiase ese hueso y emitiera opinion
acerca de la antigiiedad que pudiera atribuirsele.
" Para desempefiar esta comisidn estudie atentamente la naturaleza y
forma de las entalladuras, y tome informes pormenorizados sobre el
hallazgo, siendo informado por algunas personas, y en especial por
el ingeniero D. Miguel Iglesias, que el hueso en cuestidn habia sido en-
contrado en el mismo yacimiento cue los elefantes y demas animales
fdsiles. Esta declaracidn de personas autorizadas, la clasificacidn os-
teoldgica y la observation de las entalladuras, me hicieron considerar
aquel hueso como perteneciente a una llama fdsil, con incisiones hechas
por la mano del hombre antes de que dicho sacro hubiera sido deposi-
tado naturalmente en aquel yacimiento fosilifero. Mi estudio fue publi-
cado hace mas de diez afios en la Revista Cicntifica Mexicana, en La
Naturaleza y en otras publicaciones cientificas.
"El hombre del Peiidn fue encontrado al romper por medio de explo-
sivos una formation de caliza silicifera que rodea al Pendn de los Banos
a corta distancia de la ciudad de Mexico. En un bloque de esa roca endu-
recida aparecieron incrustados el craneo y otros huesos del esqueleto.
Recogidos por el ingeniero D. Adolfo M. de Obregdn, y entregados a]
Ministro de Fomento, Gral. D. Carlos Pacheco, me los regald, recomen-
dandome los estudiase con cuidado. Ocurri inmediatamente al lugar
de la excavation, y todavia encontre algunas costillas del propio esque-
leto incrustadas en el terreno, por lo que me fue facil hacer la identify
cation del yacimiento, y describrir el craneo y demas huesos, dando
informe preliminar y mostrando los ejemplares a la Sociedad Mexicana
de Historia Natural. Posteriormente y asociado al Sr. Profesor D.
Antonio del Castillo, publique la noticia del hallazgo.
u La observation del terreno y su relation respecto de las demas rocas
nos resolvieron a declarar que aquellos restos pertenecian a un hombre
prehistdrico, existente en el cuaternario. Los principales trozos de
roca que contenia parte del craneo y otros huesos, los regale al Museo
National de Mexico, donde se conservan : el maxilar y otras partes de
dichos huesos existen en mi coleccidn particular.
"Los vestigios del hombre de la Calera los encontre personalmente,
hace dos anos, examinando una gran cavidad rellena de marga, en un
macizo de caliza silicifera, cortado por las aguas corrientes. Entre esa
marga que llenaba la oquedad mencionada, encontre huesos de ciervo,
de paquidermos, de roedores y de aves, casi todos muy mal conservados,
para poder clasificarlos con exactitud.
"En los huesos de ciervo halle dos fragmentos de maxilares y algu-
nas piezas de los miembros y otras partes del cuerpo, presentando en-
talladuras verticales, escalonadas y revestidas de una capa calctfrea,
opaca, con la misma apariencia que se observa en los huesos tallados
con silex y encontrados en las cavernas de Europa.
"En una de las sesiones de la Sociedad Mexicana de Historia Natu-
76
ral, mostre esos huesos e hice la description del terreno donde los en-
contre; reservando para mas tarde un estudio detallado sobre la exis-
tencia del hombre de la Calera, que tambien juzgo como cuaternario,
y tal vez contemporaneo del que habitd en el Pendn.
"El hombre del Pedregal nos ha dejado numerosas huellas de su
existencia. Bajo lasenormes masas de basalto que ocupan en una grande
extension el pie de las mantaiias de Ajusco, se encuentran capas de
toba y de arcilla recocidas por el contacto de la lava, cuando se exten-
dio en aquellos lugares. En esa misma tierra quemada se encuentran
restos de trastos y otros trabajos ceramieos, demostrando que cuando
aquel derrame basaltico tuvo lugar ya existia el hombre en el valle de
Mexico y sabia ya elaborar sus artefactos ceramieos.
"De cuando haya tenido lugar aquella formidable erupcidn no hay
tradicidn alguna en los eddiceso y versiones mas remotos. Ademas, el
aspecto y posicidn de esas rocas parecen analogos a los de otras fornia-
ciones basfilticas que se encuentran en varias localidades del pais, y
aparecen derramadas sobre los terrenos cuaternarios fosiliferos, indi-
cando que esos fendmenos volcanicos fueron casi generales, y por este
solohecho debia de haberse conservado su tradicidn entre la de otroa
muchos acontecimientos notables y remotos que se citan en las crdnicas
de la antigiiedad, lo que hace creer que tales fendmenos tuvieron lugar
en epoca anterior a la que alcanza la tradicidn mas lejana.
" Yo mismo he desenterrado del Pedregal algunos restos de vasos
de forma rara y elegante. La primera publication que se hizo de ese
hallazgo fue la que inserte en el Boletin del Ministerio de Fomento,
alia por el aiio de 1881. En las colecciones del Museo Xacional se ven
ejemplares de esas tierras calcinadas, y fragmentos de los trastos quo
entre ellos encontrd.
"Habiendose ensanchado la explotacidn de los basaltos del Pedre-
gal, para utilizarse como rocas de construccidn, han seguido aparecien-
do los restos ceramieos en diversos puntos, debajo de las rocas citadas,
demostrando que en aquel lugar existid una poblacidn importante, antes
de que hubiera tenido lugar la gran erupcidn volcanica, que invadiera
aquellos contornos, con sus devastadoras corrientes de rocas igneas.
"La existencia del hombre que habitara en tiempos remotos la gran
caverna de Cacahuamilpa, esta demostrada por los fragmentos de cera"-
niica tosca, que encontre el aiio de 1879 en unas excavaciones que prac-
77
tique en el pavimento. Despues de atravesar una gruesa capa de caliza
estalactitica muy endurecida, y a m£s de un metro de profundidad, apa-
recio tin terraplen de tierra oscura eonteniendo los fragmentos de trastos
a" que hago referencia, y que tienen un aspecto distinto de los que gene-
• ralmcnte se encuentran en loscoesilloso tumulos indigenas, pues aquellos
son de una arcilla mal amasada, sin adorno alguno y con espesor hasta
de treinta centimetros.
"Fuera de la grata, y en un monticulo cercano a su entrada, desen-
terre las ruinas de un antiguo templo, cuyas columnas estuvieron for-
madas por trozos cilindricos de poco espesor. Tal vez los trastos que
habia en el interior de la gruta, lo mismo que el templo de su entrada,
senalarian el culto que diversas generaeiones vendrian tributando a las
deidades que supusieran habitando aquel antro, y de cuyos hechos se
ha perdido por completo la tradition, pues la gruta fue descubierta en
el presente siglo.
"Por los datos que someramente llevo indicados, y que con niayores
detalles se encuentran en las publicaciones citadas, y dan testimonio
de ellos las colecciones a que he hecho referenda, deduzco que esta*
deruostrada la presencia del hombre cuaternario de Mexico, por las
huellas que de su industria dejo senaladas en los huesos encontrados
en Tequixquiac y la Calera, y por sus restos que se hallaron incrustados
en las rocas del Peiion. Demuestran esas deducciones, la information de
los ingenieros que encontraron el sacro de llama en las margas fosili-
feras, y el aspecto de perfecta antigiiedad que presentan las entalladuras
y que estan recubiertas por la misma marga del yacimiento. Iguales
circunstancias concurren en los huesos de ciervo hallados entre las rocas
de la Calera.
"En cuanto al hombre del Peiion, alii estan sus pr.opios huesos eu-
contrados en condiciones anormales, incrustados en una masa de roca
que los abrigd, en la misma epoca en que ella se consolidara. De cuando
haya existido en estado liquido 6 pastoso la gran masa calcarea que
rodea al Penon y que hayan bajado de aquel nivel al que actualmeute
tienen los lagos del valle, no hay tradition al<nma, v eomo en varios
lugares del pais se encuentran calizas siliciferas y contemporaneas de
los basaltos, como las del Pendn, y relacionadas tambien & las margas
cuaternarias, es de creer que todas sean de igual epoca de formation.
Los restos de industria humana, calcinados por las lavas del Ajusco,
6
78
asi como los trastos encontrados bajo el piso de la gruta de Cacahua-
milpa, fueron depositados indudablemente en tiempos que no senala la
tradition en sus indicaciones mas remotas, y por tanto, deben referirse
a 1 hombres de epocas prehistoricas.
"Asu tiempo he publicado algunos de los datos citados, refiriendome
a" las cinco localidades en que me he ocupado. Posteriormente he reu-
nido mayores detalles y verificado nuevas investigaciones que me pn>
ponia presentar ante el actual Congreso; pero las atenciones a que
hice referenda no me lo han permitido, y mas tarde tendre la honra de
mandar al Comite del Congreso los estudios que me propongo hacer
en ese respecto.
"Basten por ahora estos apuntes para manifestar a esta ilustrada
Asamblea mis deseos de presentarle los datos particulares que poseo
sobre la existencia del hombre prehistdrico de Mexico. Como lo he
expresado, esos datos me inducen a creer que la existencia de la espe-
cie humana, en este pais, se halla demostrada desde el cuaternario, y
probablemente en sus pisos superiores 6 mas recientes, y que desde
entonces, este hombre americano manifestaba muy marcadas inclinacio-
nes a las artes, procurando imitar los modelos naturales que tenia & la
vista y transmitiendo esas mismas tendencias a las razas que le suce-
dieron y que llegaron al perfeccionamiento del arte, como lo demuestran
sus esculturas y las construcciones que testifican su cultura en Tula.
Teotihuacan, Xochitepec, Mitla y el Palenque."
El Sr. D. Alfonso L. Herrera, Representante del Museo National,
cree que es oportuno advertir que los huesos hallados bajo los pro-
montorios de rocas basalticas del Pedregal de Coyoacan, son de una
especie de jabali fdsil, extinguida, encontrandose al mismo tiempo obras
que manifiestan la existencia del hombre fdsil, por lo que el trabajo del
Sr. Barcena es de un gran valor cientifico.
El Sr. Secretario Lascurain leyo en seguida la siguiente Memoria,
remitida de Europa por su autor el Sr. D. Francisco del Paso y Tron-
coso, Director del Museo National:
"Los libros de Andhuac.
"SUMARIO.
"1. Objeto de la Memoria; Modelo completo de un libro nahua: el Cbdice Vaticano num. 3,773,
defectuosamente publicado por Kingsborough.— 2. Su descripci6n por Fabrega.— 3.Examcn del Co-
dice: bus dimensiones y fragmentos en que se halla dividido. — 4. Tmprimacidu, nnmero de paginas
79
y encuadernacion del original.— 5. Tiene tapas 6 cubiertas pero carece de lomo: diflcnltad que de
ello resulta para su lectura.— 6. Deseripci6n de las tapas, una de las cnales tiene pegadas dos ins
cripciones europeas.— 7. Esto eugaiio al pintor Aglio, quien comenzo su copia por la ultima pagi-
na del Codice.— 8. Modo de leer el Codice Vaticano sin tener conocimientos especiales.— 9. Descrip-
cibn de la cubierta principal: relieves 6 incrustaciones que hay 6 debi6 haber en ella— 10. Coloca-
ci6n del C6dice antes de abrirlo: de qu6 lado debe caer la tapa para comenzar a leerlo. — 11. Orden
de sucesion de los signos diurnos: su inversidn cuando se comienza la lectnra por la pagina del Ve-
nado, como lo hizo el pintor de Kingsborough. Cual es el principio del Codice.— 12. Lectura de las
48 paginas del anverso, comenzando de la izquierda para la derecha, y colocaci6n del C<5dice como
se puso antes de abrirlo para comenzar la lectura del reverso.— 13. Lectura de las 48 paginas del re-
verso en sentido contrario a las del anverso ; es decir, de la derecha para la izquierda.— 14. Resu-
men de las instrucciones para seguir el orden dela lectura en el original. — 15. List a de correspon-
dencias entre la edicidn de Kingsborough y el original misrao.
"TEXTO.
"1. Acerca de los libros que los indios de Anahuac usaban anti-
guainente para la escritura figurativa por ellos empleada, bastante se
ha escrito y mucho queda todavia por decir; pero en esta Memoria 110
me propongo presentar un trabajo sintetico para el cual no tengo reu-
nidos aun todos los datos necesarios. Me limitare, por lo misino, al ana-
lisis de uno de aquellos libros tomandolo por modelo, y elegire al efecto
el mas completo de todos los que han pasado por mis manos hasta la
fecha. Es el conocido generalmente con el nombre de Ritual Vaticano,
conservado en la Biblioteca de los Papas y alii registrado con el nu-
mero 3,773. Publicolo Kingsborough defectuosamente, como casi todo
lo que ha salido en su edition, y en esa coleccion esplendida se puede
ver al fin del Yolumen tercero.
"2. El P. Fabrega, en la Interpretacion del Codice Borgia
(Prefacio, num. 6), describe con brevedad el Ritual V'aticano al ir ci-
tando los libros de Anahuac existentes en Europa. "El tercero (dice)
es el de la Biblioteca Vaticana, citado por el P. Kircher sin el niimero;
en vano buscado por mi catorce anos ha, y por mi mismo casualmente
encontrado bajo el numero 3,776 (sic). El es de piel de ciervo, prepa-
rada y unida en nueve trozos (sic) de & 31^ palmos de largo. Tiene
cuarenta y ocho paginas, pintadas en parte; las ultimas que deberian
formar el numero de 49, estau unidas & un forro de madera, de modo
que plegandola a manera de una pieza de paiio, de paraviento, de aba-
nico 6 de fuelle, como se explican los autores, aparece un amoxtontli
6 librito, de ocho pulgadas de largo, siete do ancho y tres de alto. El
mismo contiene un calendario ritual.'' 1 *
* El P, Eiibrega escribio en italiano. Se dice que D. Teodosio Lares hizo la traducci<5u de la
parte que trascribo arriba.
80
"3. Habiendolo tenido en mis manos muchas veces para su estudio,
hare aqui un exaraen minucioso de aquel original. Esta dispuesto so-
bre una piel adobada y cortada en ddes tiras de 12£ a 13 centimetros
de altura (por no estar los bordes recortados con paralelismo perfec-
tp) y de diferentes longitudes, unidas las tiras a diversas distancias por
simples pegamentos, tan adhesivos, que hasta hoy se mantienen casi
todos los trozos del Codice perfectamente ajustados entre si. La 1? tira
termina y se adhiere oon la inmediata en la pagina 6 rectangulo 6? del
anverso (lamina 54 de Kingsborough), la segunda en el 11? rectangulo
(K 59); la tercera tira en el 1G? (K 64), la cuarta en el rectangulo
21? (K 69); la quinta en el 28? (K 74); la sexta en el 31? (K 79); la
septima en el 36? (K 84); la octava en el 41? (K 89); la novena en
el rectangulo 46? (K 94); y la decima y ultima tira, mas corta que las
otras, acaba con el rectangulo terminal del Codice, que vimos ya es el
49? (pegado a la cubierta); de modo que si excluimos la ultima pieza, se
ve que los indios calcularon la longitud de las tiras para que se pudieran
dibujar en cada una cinco paginas 6 rectangulos de aquel Codice, que
se halla, como todos los de su especie, doblado en forma de biombo.
Cada rectangulo tiene de longitud unos quince centimetros, y sera en-
tonces la del Codice de 7 metros 35 centimetros prdximamente.
u 4. Esta pintado el Codice por anverso y reverso, sobre la irnpri-
maciun 6 aderezo que se dio a la piel con un barniz bianco : los colores
estan bastante bien conservados en lo general v son por lo comun de
tonos algo sombrios, como todos los de los indios. Las tiras estan dobla-
das, como dije, formando rectangulos 6 paginas; y, siendo por cada lado
49 los rectangulos, debian resultar 98 con figuras; pero no hay en rea-
lidad mas que 96, pues el reverso del primero (que corresponde a" la pri-
mera pagina por donde se debe comenzar A leer el Codice, como luego
lo explicare ) y el reverso del ultimo ( que corresponde a la terminacidn
de la lectura) estan al parecer sin figuras, pero siempre adobados y
aderezados con la imprimacion blanca de que antes liable, segun se des-
cnbre sobre la parte posterior de la primera pagina, que se ha comen-
zado a despegar por el uso. Y no les pusieron figuras en virtud de que
se les destinaba para quedar adheridos con las cubiertas del Codice,
que podriamos llamar sus tapas, asimilando el nombre al que reciben
las cubiertas de un libro en la nomenclatura especial de la encuader-
nacion moderna, pues bien se puede afirmar que nuestros indios de Ame-
81
ri ja tenian tambien su sistema para encuadernar las escrituras figura-
tivas que constituian su literatura en la edad prccnlombina de aquel
misterioso Continente.
M 5. Son sumamente cnriosas las tapas 6 cubiertas del C6dice: la
sustancia de que estdn formadas es madera, y cada cubierta constituye
un rectangulo de dimensiones iguales casi a las de las paginas. La ma-
dera cs fina y cortada en lamina miiy delgada. Los indios, en su inetodo
para encuadernar, no conocian la parte de la cubierta que nosotros 11a-
mamos lomo, lo cual habra comprendido tqdo lector inteligente que se
haya hecho cargo de las adherencias que senale arriba, entre los do9
rectSngulos extremos de la piel, y las tapas, pues" existiendo lomo y
estando escrito el Codice por anverso y reverso, lo natural era que no
tuviese adherencias con la cubierta el rectangulo final. Esto dificulta
el conocimiento del principio de un Codice, sobre todo, cuando las tapas
faltan ; y por esto mismo se ha reproducido tan defectuosamente por el
dibujaute de Kingsborougli el original que voy describiendo.
il 6. La madera de las tapas es blanquizca, lo que muy bien se ve
por haberse caido en gran parte una laca 6 barniz muy fino que cubria
la superticie y que lo daba un aspecto liermoso y luciente. Una de las
cubiertas parece haber sido siempre lisa, y en ella se conservan pega-
das dos etiquetas: una con vineta que se hizo a pluma, y en cuyo cam-
po rectangular queda escrito con cifras rojas el numero 3,773: parect'
puesta on el siglo XVI, mientras que la otra etiqueta es un simple pa-
pel con el mismo numero, de caracteres mas modernos. En esa tapa
se ven seiiales de tres^perforacioncs, dispuestas simetricamente cerca
del perimetro del rectangulo y en uno de sus lados cortos, bastante cer-
ca de donde se hallan pegadas las etiquetas: dos quedan visibles, y la
tercera medio cubierta por la etiqueta mas antigua.
"7. La existencia de las dos inscripciones alii, engano al pintor
Aglio, pagado por Kingsborougli para liacer la copia que publico este
ultimo, y aquel artista comenzo a reproducir el Codice por su laniina
ultima, en la cual aparece un venado que tiene cuerpo de hombre, pier-
nas abiertas, brazos levantados, y que se halla circuido enteramente
por los 20 simbolos cronograficos diurnos. El rectangulo en que se ha
dibujado esta figura es, efectivamente, uno de los dos unicos cuyo re-
verso queda pegado en una de las tapas: y por el u por su afine debe
comenzar la lectura. Sal?iendo liacer esta se ve que dicho rectangulo
6 * ll
83
del veuado es el ultimo del original, y no el primero, pero se puede lie-
gar a la uiisma determination, aim sin ese conocimiento, por el ex amen
simple de las cubiertas.
u 8. La otra tapa del original, efeetivamente, ofrece caracteres que
faltan en la descrita ya, y que nos indican debia comenzar por alii la
lectura de las paginas. Asi eomo las tapas de nuestras encuadernacio-
nes de lujo tieuen muchas veces inscripciones, iniciales d figuras deco-
rativas en la parte que corresponde al principio de la obra; las cuales,
aun existiendo en la otra parte, son siempre mils importantes alii donde
se debe abrir el volumen para comenzar su leetura, tambien asi los in-
dios, mientras que dejaban lisa una de las tapas de nuestro Cddice, po-
nian relieves e incrustaciones en la otra, para que supiera quien hu-
biese de consultarlo, .que alii estaba el principio. No quiere decir esto
que lo practicaran siempre asi; pero lo han hecho en este caso y eso me
basta para la explication que voy dando.
11 9. Los relieves 6 prominentias estan en la parte centrica de la tapa,
y dispuestos en fila sobre su linea media. Son cuatro, dos de cada la-
do, casi juntos, y dejan en la parte media un espacio libre. Las figu-
ras que ofrecen actualmente no se pueden estimar muy bien; pero pre-
sumo que resultarian mas aparentespor incrustaciones de otras materias
que las rodearan y que se habran despreudido con el tiempo: tambien
pudiera ser que algunas de tales porciones de relieve no tuvieran otra
funcidn que la de hacer ma's intimas las adherencias de las figuras in-
crustadas, pues observase que las depresiones estan revestidas de la-
ca. Una sola incrustacidn se conserva: esta es redonda, formada con
esa piedra verde tan conocida en el trabajo de mosaico hecho por los
mexicanos, y su diametro es bastante reducido. Esta en uno de los a"n-
gulos, que resulta ser el superior derecho del rectangulo formado por
la tapa: superior es el &ngulo, porque debe colocarse arriba para que
las figuras queden rectas al abrir el Cddice, y es derecho por la misma
causa y por otras razones que dare pronto. En el otro angulo del mis-
mo lado, que sera el inferior derecho, ya no queda incrustacidn; pero
si la oquedad que le correspondia, y en cuyo fondo cdnico todavia se
notan restos de la laca d pegamento con que debid estar adherida. En
los otros dos angulos de la izquierda no se ven incrustaciones, ni los nifis
ligeros vestigios de las oquedades que les debieran corresponder, lo
cual prueba que alii no las hubo nunca.
83
" 10. Colocado nuestro libro en tal disposicidn y con tales relaciones
angulares, viene resultando el volumen con la forma que llamamos apai-
sada en la encuadernacidn de nuestros tiempos. Todavia puesto de la
manera que acabo de indicar, vacila uno para decir si la tapa se ha de
abrir dejandola caer para la derecha 6 para la izquierda, puesto que
la falta de lomo permite que se pueda manejar de cualquiera de los dos
modos. Desentendiendonos aun del orden de sucesion de las figuras pin-
tadas en las paginas, tenemos para saber esto dos indicios. La existen-
cia de las incrustaciones 6 de sus vestigios en los angulos de la dere-
cha, induce a creer que la tapa se leA'antaba por ese lado y se dejaba
caer para la izquierda: si nos quedaran aun asomos de duda, podria-
rnos advertir que al hacer girar la cubierta del modo senalado, resultaba
como priraera pagina del original un rectangulo pintado de un lado so-
lamente, por tener su reverso adherido a la tapa, condicidn senalada
ya para conocer en este Cddice sus paginas primera y ultima: solo el
rectangulo donde se halla pintado el ciervo reune la misma condicidn
en todo el Cddice; asi es que, desechando por ahora las demas indica-
ciones, vamos a ver si la lectura de los caracteres figurativos justifica,
por su orden regular de sucesion, el arreglo "hecho por el dibujante de
Kingsborough d el que resulta de nuestro examen.
"11. Para ello importa saber que los mexicanos formaban su mes
con veinte dias, al primero de los cuales llamaban Cipactli, animal fan-
t£stico, dando al vigesimo el nombre de Xochitl 6 flor, y representaudo
a" toda la serie por medio de figuras propias d convencionales. Comen-
zando la lectura por el venado (pagina I* de Kingsborough) y con-
tinuandola de la izquierda para la derecha, ndtase desde la 3? pagina
d rectangulo que las figuras de los dias tienen que leerse a la inversa,
comenzando por Xochitl 6 flor, y acabando por Cipactli, lo cual equi-
valdria buenamente a comenzar la lectura de uno de nuestros libros por
el fin. Si al contrario, abrimos el Cddice del modo que ya dije, pode-
mos leer las figuras de los dias, siempre de la izquierda para la dere-
cha, pero en orden directo, comenzando por el animal fantastico Cipactli
para terminar con Xochitl d flor. Esas figuras cronograficas, y otras
alii contenidas, quedan dispuestas en un tablero que comprende ocho
paginas y en el cual se pueden contar 3G4 rectangulos, de los cuales.
260 son apaisados, estan ordenados en 5 series de 52, ocupando la
parte media de la tira, y son los unicos que interesa obsevvar por
84
ahora, para tener la confirmacion de la hipdtesis que antes formule.
" 12. Siguiendo la lectura del modo que digo, es decir, partiendo de
la pagina 49? segun Kingsborougli como 1? del Cddice para continuar
con la 50? como segunda, y asi sucesivamente hasta la 96? de Kingsbo-
rough que viene st ser la 48? del anverso, pasan 48 rectangulos del
mismo lado, representando el ultimo a un hombre desnudo que camina
para la izquierda y lleva una culebra enroscada en el cuello. Al ter-
minar la lectura de un lado do la lira, ocurre la prisma duda que ya
senale, pues para proseguirla de la izquierda para la derecha, es pre-
ciso dejar caer la tapa donde se hallan las etiquetas y abrir esa tapa
de modo que gire para la izquierda, como se hizo con la otra, con lo
cual se nos vuelvc a presentar el venado, que viene a ser la 1? lamina
de Kingsborougli, y ocurre la propia dificultad de leerse los caracteres
diurnos en orden inverso, por lo cual debe busearse para proseguir la
lectura otra colocacidn mas natural del Cddice; siendo la iinica racio-
nal volver a ponerle con las incrustaciones para la parte superior, y ha-
cer girar la cubierta en sentido contrario al que primeramenbe Be le
did; es decir, dejandola caer para la derecha, d sea de la izquierda pa-
ra la derecha.
"13. La primera pagina que asi se nos presenta no queda pegada
contra las tapas del Cddice, lo cual, segun mi modo de considerar las
cosas (en el caso particular de nuestro libro), indica que no correspon-
de ni al principio ni al fin del original, sino a su parte media, como pa-
rece comprobarse por el examen que voy haciendo. Abierto nuevamentc
nuestro libro del modo que digo, se presenta como 1? lamina del re-
verso de la tira la que, segun mi cuenta, sera la 49? del Cddice. He-
presenta el primer trecenario del periodo ritual d de 260 dias, que lleva
el num. 48 en la edicidn de Kingsborougli, y para proseguir leyendo
con orden los demas trecenarios hay que continuar de la derecha pa-
ra la izquierda, de donde resulta que al terminar la lectura por ese lado
de la tira, y despues de pasar los mismos 4S rectangulos contados en
el anverso, llegase a la ultima pagina del reverso que viene a ser la
96? de todo el volumen, y en la cual pagina queda dibujado el ciervo
al cual rodean los 20 simbolos de los dias. Por lo tanto, la 2? pagina
del reverso y 50? de todo el Cddice es la 47? en la edicidn de Kings-
borough; la 3? del reverso y 51? del Cddice es la 46? de Kingsborough,
y asi sucesivamente; con lo cual debe leerse invertida la serie desde la
85
pagina 48 dc Kingsborough hasta la pagina 1 donde se halla el vQr
nado y que resulta como ya dije la 48? del reverso y 96? del Cddice,
raientras que Kingsborough la representa con el numero 1. Del modo
que digo se debe leer el Cddice, y el examen do sus figuras, considera-
das en el orden indicado, confirma las ideas que acabo de presentar.
"BESUMEK.
" 14. Besumiendo todo lo anterior puedo darya las iustrucciones com-
prendidas para el manejo y lectura del Cddice nahua llamado Ritual "N a-
ticano num. 3,773.
"I. So le colocara de modo que la cubierta donde se kalian las eti-
quetas quede para abajo, y la cubierta que tiene incrustaciones y re-
lieves, para arriba, haciendo tambien que la incrustacidn unica dc piedra
verde que conserva esa tapa, corresponda con el angulo superior derecho
del original, con lo cnal debe resultar este apaisado.
"II. Se levantara la tapa superior por la parte dcrecha, donde la
incrustacidn esta, dejando caer esa cubierta para la izquierda. y asi apa-
receran dos paginas d reetangulos del original, quedando pegado el iz-
quierdo contra el reverso de la tapa: ese mismo rectangulo resulta ser
la primera pagina del Cddice.
''III. Se siiyuen volteaiubi los rectanarulos de la dereeha deiandolos
caer para la izquierda, de modo que se vayan presentando las paginas
de dos en dos, como las hojas apaisadas de un libro abierto, y conti-
nuara leyendose de la izquierda para la dereeha, llegando asi hasta el
rectangulo 48? correspondiente a ese mismo lado de la tira.
"IV. Cerrandn entonces el Cddice y dejandolo como al principio es-
taba (veasc la instiuccidn I.) se levanta la tapa de los relieves por el
borde izquicrdo, y se deja caer para la dereeha cste borde: aparccen
asi dos paginas del original, que corresponden ;\ los dos primeros tre-
cenarios del periodo ritual de 260 dias; y se comienza la lectura de
ellos por el inicial, que ocupa el rectangulo de la dereeha y es la 48?
lamina en la edicidn de Kingsborough, prosiguiendo el examen dc las
paginas de la dereeha para la izquierda, a fin de llegar al otro rectan-
gulo pegado eu la tapa de las etiquetas, el cual rectangulo tiene dibu-
jado un ciervo con cuerpo de hombre, abierto de piernas con los brazos
levantados, ya su alrededor se ven los 20 simbolos de los dias. Ese
86
rectangulo corresponde a la ultima pagina del Codice y es la I* lamina
de la edicion de Kingsborough.
"LISTA DE CORRESPONDENCIAS.
"15. La he formado para los lectores y estudiosos, no para los oyen-
tes : por lo tanto se puede suprimir en la lectura por ser demasiado lar-
ga y enfadosa.
Original.
Pag.l
( 1
„ 3
( 2
„ 3
( 3
„ 4
( 4
„ 5
( 5
,, 6
( 6
„ 7
( 7
„ 8
( 8
„ 9
( 9
„ 10
(10
» 11
(11
„ 12
(12
„ 13
(13
„ 14
(14
„ 15
(15
„ 10
(1«
„ 17
(17
„ 18
(18
„ 19
(19
„ 20
(20
„ 21
(21
„ 22
(33
„ 23
(23
(24
„ 24
„ 25
(25
„ 2G
(26
(27
„ 27
„ 28
(28
„ 29
(29
,. 30
(30
(31
„ 31
„ 32
(32
„ 33
(33
(34
„ 34
„ 35
(35
„ 3G
(36
(37
„ 37
„ 38
(38
„ 39
(39
„ 40
(40
„ 41
(41
„ 42
(42
„ 43
(43
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(44
„ 45
(45
„ 4G
(46
„ 47
(47
., 48
(48
Edicion
Kingsborough.
an verso ) Pag. 49
id. ) „ 50
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id. ) „ 85
id. ) , 86
id. ) „ 87
id. ) „ 88
id. ) „ 89
id. ) „ 90
id. ) „ 91
id. ) „ 92
id. ) „ 93
id. ) , 94
id. ) , 95
id. ) 96
Original.
Pag.
49 ( 1
50 ( 2
51 ( 3
52 ( 4
53 ( 5
54 ( 6
55 ( 7
56 ( 8
57 ( 9
58 (10
59 (11
60 (12
61 (13
62 (14
63 (15
64 (16
65 17
66 (18
67 (19
68 (20
69 (21
70 (22
71 (23
72 (24
73 (25
74 (26
75 (27
76 (28
77 (29
78 (30
79 (31
80 (32
81 (33
82 (34
83 (35
84 (36
85 (37
86 (38
87 (39
88 (40
89 (41
90 42
91 (43
92 (44
93 (45
94 (46
95 (47
96 (48
Hdicion
Kingsborough.
. Pag. 48
47
46
45
44
43
42
41
40
39
38
37
36
35
34
33
32
31
30
29
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27
26
25
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12
11
10
9
8
rv
4
G
5
4
3
o
El.Sr. Dr. Seler felicito a la Kepublica por eontar entre sus hijos a
personas tan doctas como el Sr. del Paso y Troncoso, y anadid que las
87
observaeiones do clicho senor pueden extcnderse & otros Codices Mexi-
canos que tratan de diferentes materias y que presentan dificultades en
su lectura por el modo con que estan coleccionadas sus paginas, pues
algunas veces debe comenzarse aquella de izquierda a derecha, y de
abajo arriba, ocupando las primeras paginas el principio, el fin 6 el
centro del C6dice.
El Sr. Secretario General Sanchez Santos participa que se han ins-
crito como raiembros del Congreso el Excmo. Sr. D. Antonio Canovas
del Castillo, Presidente del Consejo de Ministros de Espana; el Excmo.
Sr. D. Alberto Bosch, Ministro de Fomento en aquella nation, y el
Illmo. Sr. D. Rafael Conde y Luque, Director General de Instruccidn
Publica en Espaua. Tambien se inscribieron con la misma calidad la
Sra. Mary Robinson Wright, y los Sres. Coronel D. J. Quintas Arroyo
y Jeremiah Curtin. El mismo Secretario General informa que el Excmo.
Sr. D. Justo Zaragoza ha obsequiado al Congreso con el primer tomo
de las actas de la IX reunion del Congreso, celebrada en Huelva, y
con las obras intituladas : Geografia y Description Universal de las In-
dias, recopilada por el cosmdgrafo cronista Juan Lopez de Velasco, y
Piraterias y Agresioncs de los Ingleses y de otros pueblos de Europa en
la America Espanola desde el sigh XVI al XVIII, deducidas de las
obras de D. Dionisio Alccdo y Herrera; publicalas D. Justo Zaragoza.
El Sr. Dr. Seler regald al Congreso un ejemplar de su obra intitu-
lada Wandmalereien von Mitla, y dijo que en la ejecucion de esta obra
se inspiro en los interesantes trabajos de su excelente amigo D. Anto-
nio Peiiafiel; que uno de sus compatriotas habia publicado ya nn Atlas
de Mitla, y por lo mismo la obra que presenta no tiene ma's merito que
la de haber sido hecha & la vista de los mismos monumentos, teniendo
grandes dificultades para sacar los dibujos que aparecen en la obra.
En cuanto al texto, anadio, no es mas que un resumen de todo lo que
se ha escrito acerca de los zapotecas. Las pinturas de aquellos monu-
mentos tratan de mitologia y cronologia. Las pinturas y esculturas re-
velan un arte original, como el que aparece en los Codices Borgiano y
Vaticano.
El Sr. D. Leopoldo Batres dice que opina de distinta manera. Los
palacios de Mitla pertenecen a la civilization tolteca y no & la zapoteca.
Todo lo prueba y lo demuestra. En las sepulturas de los zapotecas se
encuentran urnas funerarias, alhajas etc.; en las de los toltecas no se
88
encuentran esculturas con el tipo antropoldgico zapoteca como lo tiene
esta raza. A 3 kilometros de Mitla existen unos subterraneos de iden-
tica decoracion a los palacios del mismo Mitla, donde se encuentra una
mascara del tipo tolteca. No debe dudarse que Mitla pertenecia & la
civilization tolteca, porque la linea recta, igual a la griega, se ve en
todas partes, y en cambio no se halla la linea curva que es caracteris-
tica de las obras de la raza zapoteca. Es preciso no confundir los or-
denes, y me permito resuinir lo que he expuesto anteriormente diciendo
que las ruinas de Mitla pertenecen a la raza tolteca y no & la zapoteca.
El Sr. Dr. D. Antonio Penafiel opina que no debe entablarse discu-
ssion sobre una obra escrita por el Sr. Dr. Seler, que ha consagrado su
vida al estudio de cuestiones tan interesantes, alcanzando por ello una
lama muy justifieada. Por lo demas, esta comprobado que los monu-
mentos que so hallan on ( )axaca pertenecen a" la civilizacion zapoteca
y no a la tolteca, como lo demuestran los idolos que posee el Dr. So- '
loguren. P<or otra parte, la expresion tolteca comprende muchas razas
de indios, y viene a ser una denominacion general a semejanza de la
que se ha dado por la historia a la \mlahni 2>clasgo, y termina suplican-
do al Sr. Batres que no promueva discusiones, a fin de que sea posible
la lectura de todas las Memorias presentadas, en el tiempo bien corto
de que puede disponer el Congreso.
El Sr. Batres ocupa de nnevo la tribuna para decir que es conve-
niente detenerse en el examen de puntos altamente interesantes y que
hasta ahora no se han resuelto. Es claro que como lo sostiene si Sr. Pe-
nafiel no pueden confnndirse bajo la misma denominacion generica dos
razas tan distintas como la tolteca y la zapoteca. Los aztecas eran con-
quistadores y los toltecas sabios artifices. El Sr. Penafiel nos habla de
los idolos pertenecientes a la coleccion del Dr. Sologuren como tipos
de la raza zapoteca. Es verdad que este senor tiene idolos que repre-
sentan a esa raza; pero tambien es verdad que tiene idolos y piezas de
alfareria de los toltecas de la primera civilizacion de Cholula. La de-
coracion roja con dibujos negros y blancos en los edificios de Mitla
esta revelando la raza tolteca. Ahora mismo, en las poblaciones cer-
canas a esos edificios, domina la raza tolteea, siendo muy raro encon-
trar una muestra de la raza zapoteca, y proximamente demostrare con
toda claridad el valor de mis aserciones.
El Sr. Secretario General Sanchez Santos auuncio que el Sr. Dr.
Pefiafiel regalaba al Congreso un cjemplar del Codico Fernandez Leal,
publieaclo por el mismo Sr. Penafiel.
So repartid entre los miembros de la asamblea la orden del dia 1 7
v se levanto la sosidn a las sieto v media de la noche.
Visita a la Escuela Naeional tic Bellas Artes.
(17 DE. OCTUBRE PE 189o.)
Desde las diez de la m avian a comenzaron a llegar a la Escuela los
miembros del Congreso, siendo reeibidos por el Director del Estable-
cimiento P. Roman S. de Laseurain, a quien acompaiiaban los profeso-
res de aquel plantel, que Servian de interprctes a muclios Americanis-
tas que ignoraban el idioma castellano. Los concurrentes fneron obse-
quiados, st su llegada, con ejemplares de la obra intitulada: u El Arte
en Mexico en la epoca antignay durante el Gohierno virreinal" escrita
por el Sr. Lie. D. Manuel G. Revilla.
Los Americanistas recorrieron los salones de pint lira dedicados a los
euadros de la antigua escuela mexicana, a los de la modern a mexicana
y a los de las escuelas europeas, asi como las salas de escultura, ar-
quitectura y grabado. Entre los euadros de la antigua escuela mexi-
cana merecieron mayor atencidn los de Baltasar de Echave, los Juarez,
Cabrera y Yillalpando. En las salas destinadas a la escuela moderna
se fijaron con mayor detencidn en los euadros de Clave, Joaquin Ra-
mirez, Rodrigo Gutierrez, Salome Pina, Santiago Rebull, Jose Maria
Velasco, Jose Obregdn, Felix Parra, Rafael Flores y Juan Ortega;
y en los salones.de escultura en las obras de Yilar, Calvo, Norena y
Guerra.
Antes de retirarse los visitantes, escribieron sus nombres en el al-
bum del establecimiento.
90
CUARTA SESION.
JUEVES 17 DE OCTCBRE DE 1895.
Abierta la sesidn & las cuatro y media de la tarde, bajo la presiden-
cia del Sr. Lie. D. Joaquin Baranda, Secretario de Estado y del Des-
pacho de Justicia e Instruction Piiblica, el Sr. Secretario Lambert de
Sainte- Croix leyo el acta de la sesidn anterior, que sin discusidn fue
aprobada. El Sr. Baranda llamo a ocupar la presidencia al Sr. Dr. D.
Eduardo Seler, quien dirigio al Congreso la siguiente alocucidn: "Se-
"nor Presidente, senores y senoras: Doy a ustedes las gracias ma's ex-
"presivas por el grande honor que me hacen al llamarme a presidir esta
" sesion, honor que m&s que a mi persona se tributa it mi pais. Es
"verdad que el descubrimiento eficaz del Nuevo Continente se debe a
"la valiente nacion espaiiola; pero si no los alemanes, al menos la raza
"teutdnica puede reclamar que a ella pertenecieron los primeros euro-
"peos que pisaron el suelo virgen de America. Leif Erikson, que en
"el ano 1000 de la Era Cristiana, despues de visitar a Groenlandia, des-
"embarco en territorio que hoy es de los Estados Unidos de America
"hablaba un idioma muy estrechamente relacionado con el aleman. En
"la conquista material y espiritual de America, no tuvierou mis com-
"patriotas gran participacion; pero puedo decir sin exagerar que to-
"maron gran parte en la conquista cientifica de este Continente, bas-
"tiindome citar los nombres del Baron de Humboldt, Martins y Von-
"den-Steinen. Estas regiones del sol, de la luz y del cielo didfano; de
"las selvas virgenes y de los monumentos gigantescos encerrados en-
"tre la esplendida vegetacion de los tropicos, han tenido siempre un
"atractivo indecible para nosotros, gentes del Norte. En la reunion
"del Congreso de Americanistas, que se efectuo en la capital situada
"mas al Septentrion que todas las de Europa; en aquellas sesiones en
"que el idioma mas usado de los congresistas era el aleman, y en que
"casi todas las memorias presentadas se leyeron en esta lengua, se re-
"solvio que se celebrase en este pais una sesidn extraordinaria; y cre6
91
"que debo felicitar altamente al Congreso de Estocolmo por tal deci-
sion, pues estoy convencido de que los trabajos de este Congreso se-
"ran de grandisimo proveclio para el progreso de la ciencia que reune
"a los pueblos y naciones de diferente origen, en la lucha pacifica y en
"la aspiracidn al adeloiitamiento de la liumanidad." (Aplausos.)
El Sr. Secretario General Sanchez Santos anuncid que so liabian
inscrito eomo miembros del Congreso las siguientes personas: Mr. Fre-
derick Starr, do Chicago, Representante de la Academia de Ciencias
Naturales de Davenport; el Sr. D. J, J. Medina Noriega, de Veracruz,
y el Excmo. Sr. D. Cesareo Fernandez Duro, de Madrid. Dijo tambien
que se habian recibido dos cole'cciones de antiguos aires musicales de los
Estados de Michoacan y de Mexico, que remitieron .sus actuales gobcr-
nadores.
El Sr. Secretario D. Julio Zarate anuncid, a su vez, que el Illmo.
Sr. D. Justo Zaragoza, Representante del Gobierno de Espana en este
Congreso, presentaba al mismo los siguientes manuscritos : Carta de
G6mcz de Castrillo y otros a S. M. sobrc los agrauios hcchosp)or el AU
calde Mayor y otros varios asuntos. Merida, 15 de Marzo de 1563;
Comedia para celebrar la imposition del pallo al arzobispo Don Pedro
Moya de Contreras; Documcntos relativos a la Historia de Nueva-
Espaiia, por Fr. Bernardino de Saliagun; e Information heclia por Se~
bastidn Vazquez, escribano de S. M., sobre hecJios del Alcalde Mayor de
Merida. El mismo Secretario anuncid que el Sr. Ingeniero D. Antonio
Garcia Cubas, presenta al Congreso un mapa de los pueblos que liabita-
ban este pais en tiempo de la Conquista, y un piano de la ciudad de Me-
xico, tal como se hallaba a mediados del siglo XVI, copia del original
que se conserva en la Universidad de Upsal; que el Sr. Butler reo-ala
una obra de lecturas que sobre Mexico antiguo did en los Estados Uni-
dos de America, y el Sr. Starr cuatro opusculos sobre diversas materias.
El Sr. Dr. D. Antonio Penafiel leyd la siguiente Memoria:'
"Cuestidn num. 31.— Divisidn y clasiticacidn de las leuguas y
dialectos que usaron los autiguos habit<antes del actual terri-
torio uiexicauo.— Su estado preseute.
"Senores:
"La cuestidn anterior ha sido propuesta por la Junta Organizadora
mexicana, agregdndola & los temas del Congreso de Americanistas de
Estocolmo ; se compone de dos partes, la divisidn y clasificacidn de las
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lenguas del territorio mexicano antiguo, antes de Cortes, siendo la se-
gunda su estado presente. Nada se ha hecho re-3peeto de esta; pero
en cuanto a la primcra hay dos obras publicadas que dificilmente po-
dian ser reemplazadas : el "Cuadro descriptivo y comparative de las len-
guas indigenas de Mexico, 6 tratado de Filologia mexicana," por D.
Francisco Pimentel, editado por vez primcra en 18G2 y reimpreso en
1874 y 75, y la "Geografia de las lenguas 6 Carta etnogratica de Me-
xico, precedida de un ensayo de clasificacion do las mismas lenguas y
de apuntes para las inmigraciones de las tribus, por el Lie. D. Manuel
Orozco y Berra," impresa en 1864.
"Las lenguas en el estado presente," es la cuestion que queda en
pie, de alta importancia estadistica y social en una nacion en que se
hablan actualmente mas de cincuenta idiomas indigenas, obstaculo for-
midable para el desarrollo fisico e intelectual de un pueblo: tenemos
cincuenta naciones extranjeras en el tablero de una sola: el proximo
censo general vendra a aclarar la relation que osos idiomas tienen con
el liabla espaiiola, pudiendo por ahora considerarse coino muy probable
esa proporcidn en algo mas de los dos tercios de los habitantes con los
que hablamos castellano.
a Dc muchas de esas lenguas no hay gramaticas ni nienos vocabu-
larios; do las bien conocidas de los primeros misioneros hay algunas
(pie ocupan amplios territories, como el azteca 6 mexicano, el otomi,
el tarasco, el zapoteco, el mixteco, el maya y el huaxteco, el cahita y el
tarahumar.
"De asunto tan vital no ha desconocido la importancia el Gobierno
de Mexico, que para su estudio ha puesto a mi disposition todos los ele-
mentos administrativos, secundado por la buena voluntad de los Go-
biernos do los Estados y de las Autoridades j)oliticas.
u No so querla la clasificacion de las lenguas, ni coneienzudos es-
tudios de Filologia, sino simplemente una recopilacion, un catalogo ge-
neral comparative para aplicaciones utiles y practicas, y sin embargo
he emplcado nueve anos para rcunir esc vasto, pero ya coinpleto ma-
terial, que se esta impriiniendo y del cual tengo la honra de presenta-
ros una parte. Trabajo habria sido estc superior para los esfuerzos de
una sola persona; por mi parte no habria alcanzado el fin, si no hubie-
ra tenido elementos de que antes nadie'habia podido disponer con la
coopcr.acion tranquila de la administracion publica,
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"Con pauta igual, eonforme a vocabularios eomparativos para el es-
tudio de las lenguas americanas, se han recopilado on las treinta di-
visiones politicas de la Republica, los idiomas como so encuentran al
presente, es decir, en el espacio de 1887 a 1895.
"En todos los lugares en que se habla un idioma indigena, se han
consignado de el 250 palabras en vocabularios eomparativos con el
castellano. Este procedimiento no se liabia puesto en practica, pues so-
lamente habian servido de base 6 informes incoinpletos, 6 las relaeio-
nes de misioneros d sacerdotes en sus gramaticas, para fijar la distribu-
cidn geografica de las lenguas.
"Con aquel medio se han podido advertir las transforniaciones d in-
vasiones quo han sufrido las lenguas: unas desaparecen por falta de
conmuieacidn como el zdlteco; otras son invadidas y aniquiladas por el
castellano como el mexicano en Colima; otras producen nuevas, como
las que se estan formando de las relaciones de los pueblos mixtecos
con los zapotecos: la ovolucidn filoldgica camina a la par do todo el
movimiento progresivo social.
"Tambien por este medio so ha logrado consignar idiomas que no
oran conocidos, como el cahuilla de la Baja California.
"De eso ostudio so han podido deducir tambien rigurosas cousoeueu-
cias para la Geografia de las lenguas y ])ara la carta actual d<> la Et-
nograffa do la Republiea.
"Pueblos emigrantes d conquistados han dejado como huella inde-
leble d bion el idioma, d los nombrcs do los lugares que ocuparon; pero
lo (juc llama mas la atencidn os quo tenaces se conservan por tradicidn
los noinbres do lugares no habitados, habiendo sido antes ocupados por
diversas tribus. En resumen, puedo presentaros la rolacidn de los idio-
mas quo actualmento se habian en ]\Idxico, y su distribucidn en los E>-
tados v diferentes territorios, v son los cincuenta y cinco siuuiontos:
amuzgo, apache, cahita, cahuilla, casteleno, comitoco, cora, cucapa, cui-
cateco, euitlatoco, chiatino, chiapanoco, chichimeca d pame, chiuantcco,
chocho, chol, chontal, huave, huaxteco, huichol, ixcatoco, jova, kak-
chikel, kichc d quiche, kikapoo, matlatzinca d pirinda, maya, mayo,
mazahua, mazateco, mexicano, inixo, mixteco, dpata d teguina, otomi,
papabuco, papago, pima, popoloco d popoluca, setlai, scri, solteco, ta-
rahumar u otni, tarasco, tepehua d tepohuan, tlapaneco d yope, tqjola-
bal, totonaco, trique, tzendal, tzotzil, yaqui, yuma, zapoteco y /.ik|uo.
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"BELACI6N DE LOS IDIOMAS INDfGENAS QUE SE HABLAN EN LOS ESTADOS
DE LA REPtfBLICA MEXICANA.
"Distrito Federal,. — En las Prefecturas de Tacubaya, Guadalu-
pe Hidalgo, Tlalpan y Xoehimilco se habla el mexicano, y en los bar
rrios de la ciudad de Mexico, existen algunos indigenas que hablan el
mexicano, y otros el otorai.
"Aguascalientes. — En el pueblo de Jesus Maria perteneciente al
Partido de Aguascalientes se hablo el zacateco, queda solo el castellano.
"Campeche. — Se habla castellano y maya.
"Coahltla. — Se esta" extinjmiettdo el mexicano.
"Colima. — Se habla poco el mexicano.
"Chiapas. — En este Estado se hablan los siguientes idiomas: el
zoque, en los pueblos de Copainala, Tecpatan y Quechula; el tzotzil en
el Departamento de la Libertad; el tecndal, en el Departamento de
Childn, y una pequena tribu del'desierto de Oriente, llamada Lacan-
dones habla el maya. En Ozumacinta y Suchiapa se habla el chiapa-
neco; ademas se hablan en el Estado los siguientes: el mexicano, el
kiche, el kakchikel, el setlai, el tojolabal y el chol.
"El Pbro. Sr. D. Jose Maria Sanchez, de San Cristobal las Casas,
dice: "Hay otro idiona que llaman Comiteco, que propiamente es el
zendal pero conservando su misma fisonomia, lo usan los indigenas de
Co-mitan y Zapaluta. Las lenguas tzotzil, zendal, maya, chol y comi-
teca, son tan hermanas, que el que sabe una de ellas, con facilidad
habla las cinco: pudiendo ser madre de todas, la tzotzil 6 la zendal,
porque las otras parecen compuestas de estas."
"Chihuahua. — En Bocoyna, del Distrito de Kaydn, se habla el.ta-
rahumar u otni; en el pueblo de Yepachic del Distrito de Guerrero, se
habla pima; en el Distrito de Mina se hablan el tarahumar y tepehuan.
El chiricagua ya no existe.
"Duraxgo. — En el Partido de la capital se habla el tepehuan.
"Guanajuato. — En los Distritos de Celaya, Cortazar, Iturbide,
Chamacuero de Comonfort, y en el lugar llamado "Misidn" del Distri-
to de San Luis de la Paz, se habla otomi. En Misidn de Arnedo del
Distrito de Victoria, se habla pame. En el pueblo de Piiiicuaro del Dis-
trito de Moroledn se habla tarasco, ademas se habla el chichimeca 6
pame.
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" Guerrero. — En este Estado se hablan los siguientes : el mexicano,
el cuitlateco, el tlapaneco, el mixteco, el amuchco 6 amuzgo y el tarasco.
"Hidalgo. — En el Distrito de Tenango de Doria, se habla el tepe-
hua; en los Distritos de Atotonilco, Metztitlan, Actopan y Jacala, se
habla otomi; adem£s se hablan el pame 6 chichinieca y inexicano.
"Jalisco. — En este Estado se habla mexicano.
"Mexico. — Se habla mexicano, otomi, matlazinca y mazahua.
"Michoacan. — Se hablan los siguientes: mexicano, otomi, maza-
hua, tarasco 6 jarepecha y pirinda.
"Morelos. — Se habla cuicateco y mexicano.
"Nuevo Le6n. — Castellano.
"Oaxaca. — En este Estado se hablan los siguientes: zapoteco, mix-
teco, amuzgo, huave, chontal, mexicano, papabuco, solteco, cuicateco,
chocho, popoloco, tlapaneco 6 yope, chatino, zoque, trique, ixcateco,
mazateco y chinanteco.
"Puebla.- — En este Estado se habla: el mexicano, el tofconaco, el
popoloco, el mixteco y el chocho.
"Queretaro. — En este Estado se habla el pame y el otomi.
"San Luis Potosi. — Se hablan en este Estado los siguientes: el
mexicano, el pame 6 chichinieca, el huaxteco, el tarasco y el otomi. Se
ha recibido del punto llamado "Pastora" perteneciente al Partido de
Rio Verde un vocabulario traducido a un idioma desconocido.
"Sinaloa.^-E1 mexicano, el cahita, el yaqui y el mayo, son log
idiomas que se hablan en este- Estado.
" Sonora. — Se hablan el opata, el joVa, el pima, el papago, el yuma,
el mayo, el yaqui y el apache. El cahita lo hablan las tribus yaqui y ma-
yo. En el Distrito de Moctezuma, el opata 6 tehuima, el apache y el seri.
"Tabasco. — En este estado se hablan: el mexicano, el zoque, el
chontal y el maya.
" Tamaulipas. — Castellano.
"Tlaxcala. — Mexicano y otomi.
"Veracruz. — En el Canton de Papantla se habla totonaco; en el
de Minatitlan zapoteco ; en el de Cosamaloapan, mexicano, zapoteco,
mixe y chinanteco; en el de Chicontepec, mexicano, otomi y tepehua,
y en el de Acayucan, mexicano, zapoteco, popoluca, otomi, totonaco y
huaxteco.
"Yucatan. — Maya y castellano.
Of.
" Zacatecas. — Castellano.
"TerrItobio de la Baia California. — Se hablan los siguientes:
el cucapa, el casteleno y el cahuilla, este ultimo no habia sido conocido.
"Tepic. — Cora y huichol.
*'E1 Sr. Orozco y Berra, en su obra de las lenguas de Mexico, las
clasified en once familias, treinta y cinco idioinas y sesenta y nueve
dialectos, debi'endose agregar diez y seis sin clasificacion: en suma,
hacc treinta alios se conocian ciento veinte lenguas vivas y se satna de
sesenta y dos idiomas muertos, ciento ochenta v dos hablas diferentes
]>ara una extension de 1.087,352 kilometros cuadrados y once millones
de liabitantes.
"Como consecuencia de esa dificilisiina labor asento el Sr. Orozco
y liorra la inniigracidn de las fcribus primitivas y la distribucidn geo-
gnlfica de sus lenguas.
"Xada nos dejd que hacer.
" Resuelta la cuestidn jj a que resultado fit il deben conducir estos es-
tudios? Facil es la contestation.
" l'ara la parte puramente tecnica de la Filologia, para su estudio
anatdmieo, para su division y clasificacion hay eleinentos suticientes en
Orozco, en 1'imentel y en las numorosas obras de los primcros misio-
neros, si no se acepta el modo de considerarlas de tan distinguidos me-
xicanos.
" El pequeno contingente que os presento se encamina a conservar la
poblacion indigena y para esto no hay nuts que un solo medio: instruir-
la con paternal bondad, hablarle en su idioma para que entre en la
sociedad de donde esta segregada.
u Deben conservarse esos liabitantes de facil inteligencia, y de sanos
organismos que.se llaman indios; ejemplo nos dieron para ese fin, Mo-
lina, Mendieta, el Padre Gante y Sahagun."
El mismo Sr. Pefiafiel leyd acto continuo esta otra Memoria:
"Tenia mini. tJO. — Deseifjracidn y comparacidn de jerogrlfficos de
las antiguas razas de Mexico. — Su importancia.— As unto para
disertacidn formulado por la comisi6n mexieana organ izadora
del XI Congreso de Americanistas.
"Senores:
"Siempre se han considerado la descifracidn y comparacidn de los
ierog-lificos de las antiguas razas de Mexico como bases de sdlidos co-
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nocimientos histdricos; su importancia es indiscutible, honra ha sido
de las naciones su estudio, y para Mexico titulos de patriotismo y de-
rechos de autonomia.
"En epoca no lejana comenzd.el Sr. D. Fernando Ramirez por la
interpretation de la Emigration de las Tribns Aztecas, la siguieron
despues el Sr. D. Manuel Orozco y Berra con el Cddice de Mendoza
y el estudio general de la escritura jeroglifica y el Sr. Alfredo Chave-
ro con el Calendario azteca.
"Los documentos hasta ahora conocidos son los Manuscritos Mayas,
Zapotecos y Mexicanos 6 Aztecas; nada se conoce de los tarascos rii
de los mixtecos que tenga relation con la historia de estos pueblos. El
lienzo de Jucutacato del reino de Michoacan, unica reliquia conocida
de esa region, es posterior a Cortes y solo conserva de la tradition los
nombres de lugar muy adulterados, una imperfecta pintura del origen
de las tribus nahuatlacas y de los tributos pagados al monarca tarasco.
"Abundan en la obra de Lord Kingsborough los documentos mix-
teco- zapotecos mitoldgicos; la Comision Colombina recientemente pu-
blico el Cddice de Colon, otro publique en mi obra de los Monumentos
Mexicanos, pero ninguno se conoce de caracter netamente histdrico :
todos son rituales, de interpretation completamente desconocida.
"Los documentos jeroglificos mayas han sido casi todos impresos y
bien reproducidos en Europa; en los Estados Unidos se han sacado re-
producciones fotograficas de las inscripciones del Palenque y en obra
de la Comision del Centenario de Colon publico el Sr. D. Alfredo Cha-
vero relieves de Chiapas, nuevo y rarisimo contingente para la escri-
tura may a.
"En Alemania el Sr. Dr. D. Eduardo Seler y otros compatriotas
suyos no menos competentes estudian con constancia, como en los Es-
tados Unidos, Cyrus Thomas y el Dr. Brinton, los jeroglificos mayas ;
pero algo falta para decir la ultima palabra.
"A la escritura mixteca histdrica pertenece el lienzo de Zacatepec
del Distrito de Jamiltepec, del Estado de Oaxaca, cuya copia puede
verse en el Museo Nacional; contiene vasta nomenclatura de lugares,
de facil ejecucidn, fechas cronoldgicas, personajes d senores con sus
nombres; cuando se publique este mapa de la region mixteca de Oa-
xaca se tendra un material abundante para estudios comparativos.
"Nuevo contingente se tendr^ tanibien en el Cddice "Fernfindez
7 *
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Leal," manuscrito 6 pintura puramente historica que tengo la honra
de presentaros impresa. La interpretation no alcanza la certidumbre;
con alguna probabilidad puedo decir que es la historia hgurativa de
las invasiones mexicanas en Oaxaca y Tehuantepec de la epoca del rey
Ahuitzotl.
"Desde algun tiempo atras deseaba yo completar la nomenclatura
geografica de Mexico, limitada en mi primera publication a los nom-
bres de lugares que contiene el Cddice Mendocino y su congeuere el
Libro de Tributos d Codice Moctezuma. Amplio material me procurd
mi permanencia en Europa, donde, de liberal manera, en Franeia y
Alemania se me facilitaron para copias y dibujos los mejores documen-
tos mexicanos de sus magnificas Bibliotecas; al volver a mi patria en
1891 prosegui el trabajo comenzado que ahora se esta imprimiendo y
del que os presento las primeras paginas, esperando de la liberalidad
conocida del Gobierno de mi pais que recibireis esas obras tan luego
como acaben de imprimirse. Lo que os presento es el estudio etimold-
gico de los nombres geograficos de Mexico al mismo tiempo que en el
Atlas correspondiente se acompanan los jeroglificos de lugares que
he podido reunir en Mexico y en Europa. Se compone de la nomen-
clatura del Libro de Tributos de Moctezuma II, de los nombres geo-
graficos contenidos en una coleccidn de tarjetas del ilustre D. Fer-
nando Ramirez, de otra de igual genero del manuscrito de Olagui-
bel, padre de nuestro colega el Sr. Lie. D. Manuel, de los que contiene
el manuscrito de Huexotzinco, de la Biblioteca National de Paris, y
los documentos d "Manuscritos Americanos" de la Biblioteca Real de
Berlin.
"Para formar un catalogo etimoldgico de los nombres geograficos
de toda la Republica se necesitaban el concurso y la cooperation de
personas entendidas en los principales idiomas de Mexico; en tan la-
boriosa empresa he contado con la cooperacidn de colaboradores emi-
nentes conocedores de los idiomas del pais; el Senor Obispo de Yucatan
D. Crescencio Carrilloy Ancona para el idioma maya; el Lie. D. Eus-
taquio Buelna para la nomenclatura de los Estados de la frontera Nor-
te de la Republica ; para el otomi y el mazahua el Sr. Lie. D. Manuel
de Olaguibel ; el Sr. D. Francisco Belmar y D. Manuel Martinez Gra-
cida para los numerosos idiomas de Oaxaca; labor es esta que hemos
terminado al cabo de cinco anos, que al publicarse lleva por fin recti-
99
ficar, hasta donde sea posible, la escritura propia de la nomenclatura
geogr£fica de la Republica.
"Faltan aun documentos para la comparacidn de la escritura jero-
glifica de las antiguas razas de Mexico, pero de lo conocido se pueden
jr anotando semejanzas que mas tarde nos demostrar£n la unidad de
la antigua civilizacidn americana."
Al terminar la lectura de esta segunda Memoria, su autor anuncid
al Congreso que prdximamente tendria la satisfaccidn de presentar los
ejemplares de algunas fabulas de Esopo, traducidas al mexicano, que
existen en un antiguo manuscrito de la Biblioteca Nacional y que el
ha hecho imprimir. (Aplausos nutridos).
En seguida, el Sr. Pbro. D. Agustfn Hunt y Cortes, ocupd la tribu-
na y habld largamente sobre las excelencias de la lengua nahuatl d
mexicana y sobre la condicidn actual de la raza indigena. El Sr. Hunt,
de origen americano, hace muchos anos que vive en Mexico, cuya na-
cionalidad ha adoptado. Conocedor profundo del mexicano, que ha es-
tudiado no en gramfiticas y vocabularios antiguos, sino en relaciones
intimas con los indios, que en algunos distritos, como en Texcoco, man-
tienen la pureza de su idioma, ha llegado a ser un eminente nahuatlato.
Trabajos importantisimos ha publicado sobre esta materia; hace algun
tiempo fundd en Texcoco una Academia, compuesta de los indios ma's
ilustrados y mejor conocedores de su lengua para cultivarla cientifica-
mente. Presentd los interesantes estudios que & continuacidn se inser-
tan, extendiendose especialmeu'te sobre el que se refiere a la ortografia
v prosodia del mexicano, y rectificando muchos errores en que han
incurrido los gramaticos. El trato frecuente con los indios, a quienes
profesa intensisimo carino, le ha hecho conocer a fondo su caracter,
sus costumbres, sus ideas, entre las cuales se conservan muchas de sus
creencias y practicas idolatricas, y termind recomendando la necesidad
de poner todos losmedios para mejorar su condicidn, aprovechando las
buenas cualidades con que la naturaleza los ha dotado.
El Sr. D. Prdspero Cahuantzi habld a continuacidn en mexicano, re-
firiendose a lo expuesto por el Sr. Hunt, y concluyd en castellano di-
ciendo que los antiguos pobladores de Mexico tenian muy altas ideas
de la Divinidad, ideas que sus descendientes conservan con veneracidn
y respeto.
100
He aqui los trabajos presentados por el Sr. Hunt:
"FABULAS DE ESOFO.— Traducci6n unoiiiiiiu al Nahuall 6
Mexicano, revisada y con su lexicologfa y sintaxis, moderna
ortografla xaimatl, y traducci6n al Castellano por Celtatecatl,
fundador de la Academia de la Leugua Nahuatl de Tetzcoco,
quien dedica este trabajo a los amantes dc cosas de Mexico, el
Egipto del Nuevo Mundo.
to.
u In Ezopo Izazanillatol.
"Nican ompehua izazanillatolli in quitlall cc tlamatini itoca Ezopb,
itechmachtia in nematca nemiliztli.
"INIC CENTETL ZAZANILLATOLL1.
"Quaquauhtentzone ihuan Coyotl.
"In quaquauhtentzone ihuan coyotl iniquac ye amique, cecni atla-
comolco oncholoque. Auh iniquac ye opachiuhque atli, in tentzone ni-
man yenoyampa tlatlachia quitemoa in campa huelquizazque. Auh in
coyotl quilhui: macamo ximotequipacho, oniquittac in tlein ticchihuaz-
que inic hueltiquizazque. Ca intla timotlamelauhcaquetzaz, ihuan in
moma caltech ticmamanaz ihuan in motzontecon ticacocuiz inic huel-
micampa huehuetztoz moquaquauh, in nchuatl niman mocuitlapan non-
tlecoz inic huelnonquizaz atlacoinolco auli iniquac oniquiz niman ni-
mitzhnalauaz. Auh in tentzone iniquac oquihuelcae itlatol in coyotl,
niman oquitlacamat ipan ohualquiz in coyotl, auh in oquicaquico niman
ye atlacomoltenco ica huetzcatinenii auh in tentzone cenca oquitlahuel-
chiuh in iteca necayahualiz coyotl, auh in coyotl quilhui in tentzone:
Nocniuhe, intla izquitetl yeni moyollo, in izquime in motentzon, oc
achto tictemozquia in canin hueltihualquizaz in ayamo toncholoa atla-
comolco.
"In yollbtemachtiliztli. — Iniu zazanillatolli ic temachtilo in quenin
huel achto monequi ticnemilizque in tlein ticchihuazque inic arao zate-
pan tihuetzizque in anezcaliliztli, xolopiyotl.
"TRADUCTION INTERLINEAL.
''In Ezopo izazanillatol. — Nican ompehua izazanillatol in quitlali
"DeEeopo su tVilmlii Aqui empieza la fibula que cornpuso
ce tlamatini itoca Ezopo, itechmachtia in nematca nemiliztli. — Inic
tin nabin su nombrn ilia nns ensefia el cnertlamente vivir Hri-
101
centetl zazanillatolli. — Quaquauhteutzone ihuan coyotl. — In qua-
mera fabula Macho cabrio y zorra El ma-
quauhteutzone ihuan coyotl iniquac ye amique, cecni atla-
cho cabiio y zorra cuando ya estabau ruuertos de sed cierto po-
coniolco oncholoque. Auh iniquac ye opachiuhqufv atli, in tentzone
to dentro l.rincarou Y cuando ya estuvieron satisfoehos bebieron el macho cabrio
niman yenoyampa tlatlachia quitemoa in campa huelquizazque. Auh
luego por todas partes mira busca por doude saldran Y
in coyotl quilhui: "Macamo ximotequipacho, oniquittac in tlein ticchi-
la zorra le dice No tengas pena yo he hallado lo quo hemos
huazque inic hueltiquizazque. Ca intla timotlamelauhcaqnetzaz, ihuan
de hacer para que saldremos Pues si tu te pararas dereclio y
in motzontecon ticacocuiz inic huelmicampa huehuetztoz moquaquauh,
la tu cabeza alzaras para que detras de ti caera tu cuerno
in nehuatl niinau mocuitlapan nontlecoz inic huelnonquizaz atlacomolco
el yo luego tu por espalda yo subire para que yo saldrc pozo de
auh iniquac oniquiz niman nimitzhualanaz. 7 ' Auh in tentzone iniquac
y cuando yo he salido luego yo te sacarc V el macho cabrio cuando
oquihuecac itlatol in coyotl, niman oquitlacamat ipan ohualquiz in
oy6 y aprobd su palabra la zorra luego obedecio en esto salio del agua la
coyotl, auh in oquicaquico niman ye atlacomoltenco ica huetzcatihemi
zorra y el acab6 de comprender luego ya en el brocal ]>ozo de 61 anda riendose
auh in tentzone conca oquitlahuelchiuh in iteca necayahualiz coyotl,
y el macho cabiio macho se molesto su de 01 in^auo la zorra
auh in coyotl quilhui in teutzone: "Xocniuhe, intla izquitetl yeni mo-
y zoiTa le dijo al macho cabrio Amigomio si tanto fuera tu
yollo, in izquime in motentzon, oc achto tictemozquia in canin huel-
viveza lo mucho de los pelos de tu barba primeramente hubieras lniscado por donde aal-
tihualquizaz in ayamo toncholoa atlacomolco. — Tn yollotemaehtiUztli.
dras antes de bnjar pozo dontro Moralidad
— Inin zazanillatolli ic temachtilo in quenin huel achto monequi ticne-
Esta tabula se ensefia como muy primero necesario que noso
milizque in tlein ticchihuzque inic amo zatcpan tihuetzizque in
tros pensaremos lo que hemoa de hacer para no despues nosotros eaeremos en
anezcaliliztli, xolopiyotl.
falta de prudencia boberta.
''version castellana.
""Fdbulas de Esopo.
" Aqui comienzan las fdbulas que compuso un sabio llamado Esopo.
en las euales nos ensena d ririr eon cor dura.
"fAbula primer a.
"El Macho cabrio y la Zorra.
" Devorados por la sed, jadeantes, un macho cabrio y una zorra ba-
jaron & un pozo. Hartos ya de beber, bused el primero afanosamente
103
por d6nde salir; mas la zorra le dice: "No te apures, porque ya se lo
que hemos de hacer para evadirnos dc aqui. Ponte de modo que recar-
gues tus ^pies delanteros en la pared ; alzas la cabeza con los cuernos
echados hacia atras ; yo trepo por tu espalda y me encaramo hasta sa-
lir del pozo, y una vez fuera, te sacare." Oyd el macho cabrio estas
palabras, y, asintiendo, hizo todo lo que le indico la zorra, que salid del
agua. Comprendid el macho cabrio que habia sido victima de un en-
gano, al ver que desde el brocal del pozo la zorra se reia de el, y amos-
tazdse por esta burla; pero la zorra le habla asi: "Amigo mio, si tu-
vieras tanta viveza como son numerosos los pelos de tu barba, antes
de haber bajado al pozo deberias haber pensado por ddnde habrias de
salir."
" Moraleja. — Enseiia esta tabula que es necesario pensar en lo que
vamos a hacer antes de hacerlo, para no incurrir en indiscreciones por
falta de prudencia.
LEXICOLOGfA T SINTAXIS.
"NOTAS. — Una vez traducida 6 analizada una palabra 6 frase, ya no se repetira- su tradnc ci6n,
salvo el caso de que tenga una acepcion distinta de la primera.
"Cada explication lleva su numero correspondiente, y con el ausilio de este podremos remitir-
nos a una observacion 6 explicaci6n ya hecha.
"1. In. Es particula que aqui equivale a la preposicidn de geniti-
vo dc.
u 2. In Ezopo. Este nombre Ezopo corresponde aqui al caso de ge-
nitivo de posesidn. Como el nahuatl no tiene la letra s hay que suplir-
la con la z, mexicanizando Esopo en Ezopo.
u> 6. Izazanillatoh /significa su, de el, 6 de ella; es pronombre posesi-
vo de tercera persona singular, usado aqui para indicar relacidn de
pertenencia : zazaniHatoUi, palabra fabulosa, conseja, cuento de viejas;
pierde la silaba formativa li, por estar en composicidn con el pronom-
bre posesivo /; se compone de zazaniUi, fibula, consejuelas para hacer
reir; y tlatolli, palabra, razdn, platica, habla; verbal en U del verbo
tlatoa — onitlato, yo hablo, de itoa — oniqulto, yo digo algo; pierde la
silaba formativa 6 amisible U; se elimina la t inicial para que no que-
de esta letra nntre dos 77, por no admitir este eneuentro la eufonia
nahuatl.
"4. Zazanillatolli. Este compuesto signitica igualmente, pero con
mas precision, que la palabra simple fdhula 6 fdbulas, etc. Los nom-
108
bres de seres inanimados no forman plural. En el lenguaje figurado se
pluralizan a" veces.
"5. Como los nombres de objetos inanimados no se pluralizan, su
midtiplicacidn se expresa 6 determinadamente anteponiendoles el nu-
meral correspondiente : ome citlalin, dos estrellas, 6 de un modo gene-
ral anteponiendoles miec, mucho: miec citlalin.
11 6. El genitivo de posesidn castellano del, de la, de lo, de los, de las,
se expresa en nahuatl anteponiendo al nombre del objeto poseido y
compuesto con el, el pronombre posesivo que pida el sentido de la frase
u oracion, y concordando siempre en numero con el poseedor, como en
ingles, y no con lo poseido como en castellano.
"7. El nombre del poseedor se coloca ad libitum antes 6 despues
de la cosa poseida, y comunmente precedida de la particula de elegan-
cia in.
"8. Nican es adverbio y equivale a aqui, en este lugar, donde es-
toy yo.
"9. Ompehua, comienza. Es tercera persona de presente de indica-
tive del verbo pehua: on es particula que compuesta con los verbos, da
ornato y gravedad a la expresion, 6 denota distancia hacia donde se ha
de ejercer la accidn del verbo: en general, no altera su significado en
lo sustancial; la n se muda en su afine m en obsequio de la eufonia por
precederle p; pehua — onipeuh, tengo principio, comienzo.
"10. Izazanillatolli. /por in. Es particula expletiva de uso muy
frecuente antes de nombre u otra parte de la oracion y que muchas
veces no tiene traduccidn en castellano.
"11. La n antes de z (q de la antigua ortografia) 6 x no se pro-
nuncia, y a" veces ni se escribe; pero hace que estas consonantes se
pronuncien con mas fuerza como si fueran duplicadas. Algunos auto-
res en estos casos suplen la n con z. Por la supresidn de la n se hace
aqui una sola voz de la i y zazanillatolli.
"12. Zazanillatolli {X. 4).
"13. In. Es particula que aqui hace de relative- que, el eual, la
cual, etc.
"14. Quitlali. Compuso. Qui es nota 6 particula de transicidu de
la accidn del verbo & paciente singular expreso y no compuesto con el
mismo verbo : tlali es tercera persona del singular del preterito de in-
dicative de tlalia — onictlali, yo compongo, yo pongo algo en alguna
1)4
parte. Toma acento sal fcillo en vocal final : todo preterito que tormina
en vocal toma acento saltillo y lo conserva en su plural.
"15. Ce e* el numeral un, una, una. Farece contraccion de centetl,
una, una.
"16. Tlamatini, sabio. Es verbal en ni, particula 6 sufijo verbal
que expresa que lo que significa el verbo sucede d se ejerce habitual-
mente 6 por costumbre: tla denota que la significacidn del siguiente
verbal se aplica a cosas, y inuchas veces, como aqui, a personas, y ade-
mas hace sustantivo al verbal: mati es radical del verbo mati — onic-
md, yo se algo, soy sabio d entendido en algo, soy perito.
"17. Itoca, su nombre. /, su, de el d de ella, de uno; es pronombre
posesivo de tercera persona singular: tocaitl, nombre, fama, honra;pier-
de la silaba final til por componerse con el posesivo * (3): del verbo
tocayotia — onitetocayoti, llamo por nombre a alguno.
" 18. Itech, en el d en ella. / es pronombre posesivo de tercera per-
sona singular, pero que aqui por e.-^tar compuesto con tech, toma el
valor de personal: tech es postposicion que equivale a en.
"19. Machtia es la radical de la forma compulsiva d causal del ver-
bo mati — onicmd ( 1(3); machtia — onitemachti, yo estudio, yo predico
d enseno : esta suplido por elipsis aqui el pronombre paciente tech, nos, d
£ nosotros: techmachtia, nos ensena; en obsequio de la eufonia, por
precederle el homdfono tech, en postposicion.
" 20. In. Esta particula muchas veces equivale al articulo determi-
nativo castellano el, la, lo, los, las, y a la preposicidn (postposicion)
correspondiente alcaso en que el nombre se halla; muchas veces tam-
bien no es sino una particula expletiva que sirve para dar gracia y
energia a la frase. Se antepone ad libitum a todos los nombres, aun
propios y casi a todas las denies partes de la oracidn, y a todos los ca-
80s, aun al vocative
"21. Nematca, adverbio de modo, con precaucidn, con cordura,
cuerdamente. De imati — onimmd, yo soy prudente, avisado, cuerdo,
6 del adjetivo n'ematic, poco usado. d mejor del verbal mimatini, dis-
creto, prudente, avisado.
"22. Nemiliztli, es verbal en liztli del verbo nemi — oninen, yo vivo,
resido d moro: significa el acto d ejercicio de vivir.
"23. Quaquauhtcntzone, macho cabrio, cabrdn. Nombre compuesto
de quaquahuitl, cuerno, astas; de quaitl, cabeza, y qudhuitl, palo, ar-
10o
bol, lena; a la letra, palo 6 arbol de la cabeza: tentzontli, pelos de la
barba; de tentli, labios, boca, borde, extremidad, y tzontli, pelo, cabe-
llo; la barba con pelo; e sufijo posesivo que signitica la simple posesidn
de lo que expresa el nombre con que se compone; tentzone, equivale a
el que tiene barba en la cara, barbudo, barbado. TentzontU, por ter-
minar en la amisible 6 formativa tli precedida de consonant e, toma e;
si la precediese vocal hubiera tornado el sufijo hwi, de igual signifi-
cacidn.
''24. Ihituit, v, tambien; conjuncidn copulatha. V. Auk (32).
''25. Coyotl, zorra, coyote d especie de perro montes de Mexico.
•'26. Iriiquac adverbio, cuando. Sindnimo de iquac, aunque propia-
mente iriiquac de in e )quac significa cuando. e )quac entonces. Hoy
dia se oye la forma quae quo no es de imitar.
"27. Ye, adverbio, ya. .
''28. Antique, muertos de sed. Es tercera persona de plural del pre-
terito de indicative del verbo atniqui — onamic, yo tengo sed, yo muero
de sed. De atl agua, apocopado en a: mi qui — onimic, yo muero (V. 14).
"29. Cecni, adverbio, en cierta parte, por si, aparte.
"30. Atlacomoleo, en el pozo. AtlacomoUi, pozo, de atl, agua; tla-
comolli', hoyogrande, l)arranco; de tlacomoloa — onitlacomolo, yo hago
novo grande; de molonia — orittlamoloni, mollir; mpllir lana d pluma:
co, es la postposicidn en, dentro, dentro de. La postposicidn oo y su
forma apocopada c se construyen solamente con voces polisilabicas,
exceptuandose tletl, lumbre, fuego: tleeo, en el fuego.
"31. Oncholbque. Brincaron d saltaron. De on (9): elioldque es la
tercera persona de plural de preterito de indicativo del verbo choloa
— onicholo, yo salto, liuyo.
"32. Auk, y, pues, bien; ditiere de ihuan en qneihuan sirve gene-
ralmente por unir dos d mas palabras, mientras que auk abre una nueva
oracidn d introduce una frase.
" 32. Opaehiuhque, se hartaron. De o particula adverbial d nota de
tiempo preterito, que a veccs se suprime como se ve en los preteritos
de los numeros 14, 28 y 31. Tambien, aunque raraa veces, se emplea
en los tiempos imperfectos: pochiuhquS es tercera persona de plural
del.presente de indicativo del verbo pachikui — onipachiuh, yo me har-
to de vianda d manjar; estoy satisfecho de comer d beber; estoy muy
lleno d harto de alimento.
14
106
"34. Atli, ello8 beben agua, De atli — onatlic, yo bebo agua u otro
liquido, chocolate, etc. ; de atl, agua e i — onitlaic, yo bebo. Opachiuh-
que atli. Deberia decirse, oatliqui, ellos bebieron agua; poniendo los
dos verbos en preterito para guardar armonia entre los tiempos de
los dos verbos que tienen un niismo sujeto 6 nominativo, como en caa-
tellano; pero es un mexicanismo elegante, como en este caso, poner
uno de los verbos en presente estando el otro en preterito.
"35. Niman, adverbio, luego, al instante, sin dilation.
"36. Yenoyampa, adverbio, por todas partes, por todos lados. No
esta" en Molina ni en Simeon.
"37. Tlatlachia, miraba. Es tercera persona de singular del pre-
sente de imperativo de indicativo del verbo intensivo tlatlachia —
onitlatlachix ii onontlatlackix, yo voy a ver; miro a" menudo algo; de
tlachia — onitlachix, yo miro 6 veo; de chia 6 chie — onk, yo espero 6
aguardo.
"38. Quitemoa, busca. Qui, (14): temoa es tercera persona de sin-
gular del presente de indicativo del verbo temoa — onictemo, yo busco,
investigo, averiguo, inquiero algo.
"39. In campa, adverbio, por donde. El adverbio campa de por si
es interrogativo y significa i adonde 1 ; pero aqui por tener antepuesta
la particula in, pierde el carilcter de interrogativo y significa & donde,
por donde.
"40. Huelquizazque, salir con bien. Huel, adverbio intensivo, equi-
vale a bien: quizazque es tercera persona de plural del futuro del ver-
bo quiza — oniquiz, yo salgo, salgo fuera de casa. Este futuro esta"
afectado por la particula in, por cuya circunstancia se vierte en cas-
tellano por el infinitivo. Como en castellano el articulo el sustantiva al
infinitivo, en nahuatl la particula in sirve, como aqui, para sustantivar
& un verbo en futuro.
"41. Quilhui, le dijo. Qui ( 14 ): ilhuies tercera persona de singular
del presente de indicativo ; pierde la primera i por sinalefa, por prece-
derle la i de la particula pronominal qui: el verbo es ilhuia — oniquil-
hui fi onicteilhui, yo invito; comunico & alguno un secreto; llamo a* al-
guno para algun asunto; acuso & alguno.
"42. Macamo, particula adverbial. Es particula que hace negativo
al imperativo siguiente.
"43. Ximotequipacho, no te preocupes. Es segunda persona de sin
107
gular del presente de imperativo vetativo del verbo reflexivo tequi-
pachoa — oninotechipacho, yo estoy ocupado; estoy preocupado ; estoy
con pena; yo me aflijo; me apuro; me preocupo; estoy descontento:
ximo es pronombre conjugativo singular y plural de los presentes de
los imperativos, optativos y subjuntivos, y tambien de estas mismas
personas de los verbos reflexivos y de los de forma elegante 6 reve-
rential.
"44. Ca. Es particula que comunmente sirve para dar energia a" lo
que se atirma d niega. Aqui significa que d pues.
"45. Oniquittac, yo he hallado. es nota de preterito: ni es pro-
nombre prefijo conjugativo de primera persona de singular, correspon-
de a* yo: qui 6 mas bien qu 6 c es forma eufdnica de la particula pro-
nominal de que se habld en el numero 14; si el verbo empieza con
e 6 con i se emplea la forma qu : ittac es primera persona de singular
del preterito de indicativo del verbo itta — oniquittac, yo hallo lo que
busco ; hallo lo que habia perdido.
"46. In tlein, lo que. In aqui sirve para quitar el caracter de inte-
rrogativo al pronombre tlein. Tlein por si es pronombre interrogative
y significa j que cosa ? , pero antepuesta la particula in pierde su oficio
interrogativo y equivale a lo que.
"47. Ticchihuaeque, haremos d hemos de hacer. Ti es pronombre
prefijo conjugativo de la primera persona de plural; tiene interpuesta
c, que (45) es nota de transition de la accidn del verbo a paciente d
regimen singular expreso y no compuesto con el: chihuazque es plu-
ral del futuro de indicativo del verbo chihua — oniechiuh, yo hago, fa-
brico, ingenio, etc.
"48. Inic, conjuncidn de subjuntivo, para que. Afecta al verbo si-
guiente. Delante de un numero cardinal le convierte en ordinal: inic
centetl zcutanillatolli, primera fabula.
, "49. Hueltiquizazque, salgamos. Huel(4:Q); ti (47); quizazque es
primera persona de plural del futuro de indicativo de quiza-oniquiz
(40); cuyo futuro por estar afectado por ink, equivale al presente de
subjuntivo castellano.
"50. Ca intla timotlamelauhcaquetzaz, pues si tu te paras derecho.
Ca (44); puedo traducirse por pues: intla, conjuncidn conditional, si.
Timo es pronombre conjuntivo reflexivo de segunda persona de sin-
gular, tu, te; tlamelaulica, adverbio de modo, derecho, recto, derecha-
108
mente, erguido; del adjetivo nielahuac, cosa recta; del verbo tlame-
lahua — onitlamelauh, yo paso de largo; voy derecho, via recta a" alguna
parte ; quctzaz es el singular del futuro de indicative* del verbo reflexive
quetza — oninoquetz, yo me levanto habiendo estado sentado; me pon-
go en pie (erguir, enderezar, poner derecha 6 tiesa alguna cosa). Este
futuro por estar afectado por intla, si, equivale al presente de subjun-
tivo castellano.
"51 . Moma, tu mano. Mo, tu, es pronombre posesivo prefijo de se-
gunda persona de singular (3, 17): maitl, mano, los pies delanteros
de los cuadrupedos, sustantivo: pierde itl por entrar on composition
con el posesivo mo ( 5, 0).
" 52. Caltcch, en la pared. Es frase postpositional. Caltcchtli, pared,
6 acera de la pared. Es nombre compuesto de calli, casa, tech, en, post-
position, y el formativo tli. Eliminando la silaba tli so obtiene la fra-
se postpositional, en la pared.
"Las postposicioncs simples icpac r pan, tech, tlan d Ian sirven para
formar varios nombres compuestos; a cuyo efecto toman la silaba for-
mativa 6 amisible tli: tlaUicpactli, el mundo, la tierra en toda su re-
dondez, de tlaUi, tierra; tl particula de enlace d ligadura; icpac, so-
bre, pierde la i por sinalefa; tli silaba formativa: Teopantli, templo,
santuario, casa de Dios ; de Teotl nombre que en esta composicion hace
de adjetivo, divino. divina. santo, santa, etc.; pan, en: tli, silaba for-
mativa: caltechtli, queda explicado.
u Mictlantli, iniierno ; de micca, muerte ; solo se usa en la composicion;
de micqui, muerto, difunto, fallecido, desfallecido ; de miqui — mimic,
yo muero; tlan, en, entre: tli formativa. Xillantli, vientre, abdomen,
barriga, seno, interior; xiloti, comenzar a' formarse el fruto del ger-
men d de la flor; comenzar a cchar mazorca la caiia del maiz, de
donde el nombre xiloti cosa germinada d formada; mazorca de maiz
tierna y por cuajar: tlan 6 Ian, en, con, entre, debajo: tli formativa.
"Estas palabras, precisamente por su caracter de postposiciones, ya
no necesitan de otra composicion; pues eon sdlo suprimir la silaba forma-
tiva, se tiene la idea del nombre con su postposition d un ablative,
como se ve en tlaltkpac que equivale, sin otra postposicidn, a en, so-
bre, eneima, por la tierra d mundo. (V. Rincdn, p. 21.)
" 53. Ticmamanaz, tu colocaras. Ti, tu, es pronombre conjugativo
de segunda persona de singular: c es nota de transicidn (45 y 47):
109
mamanaz es el singular del futuro del verbo mamana — onicmaman,
yo arreglo, coloco ; pongo por orden y concierto, el cual es frecuenta-
tivo del verbo mana — onicman, yo pongo algo en el suelo, como plato
6 cosa liana: cuyo futuro por estar afectado por intla, lo mismo que
tlamelauhcaquetzaz, se traduce por el presente de subjuntivo castellano.
u 54. Motzontecon, tu cabeza. Mo (51): tzontecontli, cabeza, cra-
neo; de tzontli, cabello, pelo; tecomutl, vaso, y la formativa tli. Ya
queda dicbo como se apocopan las voces al componerse entre si.
u 55. Ticaeocuiz, tu alzaras. Ti, tu, es pronombre conjugativo ( 53 );
c (45); acocuiz es segunda persona de singular del futuro de iudicati-
vo del verbo acocui — onicacoc, yo levanto 6 alzo algo en alto; de aco,
adverbio, arriba, en lo alto, y cui — uiiiccuic, yo tomo 6 cojo algo; cu-
yo futuro por estar afectado por intla, si, corresponds al present** de
subjuntivo castellano.
"56. Huelmicampa, detras de ti, frase postpositional. Iluel, adver-
bio intensive, bien, muy; mo (51); icampa, detras, a las espaldas, es
postposicidn de las que se componen con los pronombres posesivos. Con
esta postposicidn los pronombres posesivos no, mo, to, amo, pierden la
o al consolidate las dos voces. Por esto la o del posesivo mo y la ide
icampa so reducen a una sola por sinalefa prcdominando la i; Icampa
toma su origen del adverbio interrogative $campa? ;a dondef £a que
parte? £por donde?, y la particula in (1, 20).
"57. Huehuctztoz, estara echado. Es frecuentativo del verbo huetz-
toe — onihuetztoca u onihuetztoi/a, yo estoy echado, del simple huetzi
— onihuetz, yo caigo,-y el verbo onac — ononoya, yo estoy tendido,
echado 6 acostado; estar tendida alguna persona d madera 6 cualquie-
ra cosa larga. El modo de eomponcr un verbo con onoc es este: hay
que tomar como primer componente el singular de la tercera persona
del preterito de indicativo del verbo que se quiere emplear, como aqui
el de huetzi, que es huefz, a" este se agrega la ligadura d particula de
enlace ti; hay que suprimir la particula on de onoc, pues esta coloca-
da de pretijo al verbo oc, de la misma manera que se antepone a otros
verbos; la i de ti se elimina por seguirle la o de oc: oc es singular de
presente de indicativo de oc que en futuro de indicative es oz. El com-
puesto total como verbo freeuentativo es huehuctztoz, que se vierte al.
castellano por presente de subjuntivo :i causa de estar afectado por
ittic (53, 55). ■>
8
110
" 58. Moquaquauh, tu cuerno. Mo (51): quaquahuitl, cuerno 6 cuer-
nos (23): los nombres en huitl al componerse con los pronombreiJ po-
sesivos pierden la silaba itl e invierten la hu en uh.
"59. In. Yease ntiraeros 1 y 20. Tambien acompana fi los pronom-
bres absolutos : in nehuatl, a" la letra el yo.
"60. Nhhuatl, yo. Pronombre absoluto d separado personal, de la
primera persona del singular. Los pronombres en mexicano, lo mismo
que en hebreo, se dividen en separados d absolutos que pueden estar
por si solos en la oracidn, y prefijos que siempre se tienen en composi-
cidn con nombres, verbos, postposiciones, etc. Nehuatl, nace del verbo
ye, ser, no usado en presente (su verbal es yeliztli, el ser, la esencia),
y el pronombre conjugativo prefijo ni, yo, yo que soy. (V. 81).
"61. Mo'cuitlapan, por tu espalda. Es postposicidn compuesto y si-
ndnimo de icampa ( 56 ). Viene de ciiitlapantli, espalda, parte posterior,
formada de cuitlapilli, cola, rabo, extremidad posterior inferior: pan
(52), en, sobre, postposicidn que se compone con nombres y pronom-
bres : tli es silaba formativa. Cuitlapan significa detras, a la espalda,
por la espalda: Mo (51, 56).
"62. Nontlecoz, yo subire. Ni, yo, es pronombre personal conjun-
tivo de la primera persona del singular, pierde la i por seguir o : on ( 9 ):
tlecoz es el futuro de indicativo del verbo tleco — onitUcoc, yo subo, yo
monto, yo asciendo. Tleco sin acento saltillo, quiere decir en la lumbre,
de tletl y co.
" 63. Huelnonquizaz, yo saldre. Huel ( 40, 49 ) : ni ( 62 ) : on ( 9, 62 ):
quizaz es el futuro absoluto de indicativo del verbo quiza — oniquiz
(44,49).
"64. Oniquiz, yo lie salido. £sta en la primera persona del singu-
lar del preterito de indicativo de quiza — oniquiz (40), yo haya salido
(49): o (33): ni (62).
"65. Nimitzhualanaz, yo te hare salir. Ni (62, 64): mitz, te, ati,
es pronombre pretijo dativo d paciente de segunda persona de singu-
lar: hualy adverbio, hacja aciL Es de frecuentisimo uso con verbos de
movimiento y comunmente denota distancia de donde & donde se ejer-
ce la accidn del verbo : anaz es el singular del futuro de indicativo del
verbo ana — onitlaan 6 nican, yo trabo, asgo, aparto, quito, llevo al-
go, recibo, tiro, hago salir.
"66. Oquihuelcac, oyd y aprobd. O (33): qui (14, 38): huel (40,
Ill
49): cac, es el singular de preterito de indicative* del verbo caqui —
oniqeae, yo oigo, entiendo, escucho. Huelcaqui — onichuelcae, u oni-
tlahuelcac, yo oigo lo que otro me dice, aprobandolo ; oigo & otro acep-
tando su peticidn d ruego. Apruebo, accedo, asiento, convengo en lo
que Be me dice.
il 67. Itlatol, su palabra d decir. / es pronombre posesivo de terce-
ra persona singular (3 ). Tlatolli (3).
"68. Oquitlqeamat, obedecid. (33): qui (14, 38): tlacamat, es
el preterito, tercera persona del singular del verbo tlacamati — onite-
tlaeamat u onictlacamac, yo obedezco, acato, respeto, tengo respeto,
hago.caso y pongo cuidado en lo que me dicen.
"69. Ipan, en, sobre, por. Pan, postposicion de tercer orden, es
decir, de aquellos que se componen indistintamente con nombre d pro-
nombre ; equivale a en, sobre, por. Ipan. I es pronombre posesivo de
tercera persona singular, que aqui, en composicidn con la postposicion
siguiente, tiene valor de personal.
" 70. Ohualquiz, salid del agua. ( 33 ) : hualquiz es el singular del
preterito de indicativo del verbo hualquiza — onihualquiz, yo salgode
lo profundo del agua ; salgo hacia aca" ; salgo de lugar profundo 6 abis-
mo con agua. V. hualpahuetzi.
"71. Oquicaquico, acabo de entender. ( 33 ) : qui ( 14, 38 ) : caqui-
co es tercera persona de singular del preterito de indicativo de la forma
gerundiva que expresa movimiento de un lugar (venir) del verbo ca-
quico — oniccaquico, yo vengoa oir 6 entender, comprender, escuchar,
caer en el cuento, llegd a entender, acabd de comprender d entender;
de caqui (66). El gerundivo de movimiento de un lugar d venir & ha-
cer lo que significa el verbo con que se compone, se forma del singular
del futuro, quitada la z, y anadiendose los sufijos verbales co, quiuh, qui.
" 72. Atlacomoltenco, en el brocal del pozo. AilacomoUi ( 30 ) : tentli,
labio, borde, orilla, brocal, ribete: co (30).
"73. Ica, de el. /que es pronombre posesivo, tercera persona del
singular, correspondiente & su, de el, por componerse aqui con la post-
posicion ca, equivale al persoanl el: ca es postposicidn de tercer or-
den, es decir, de aquellas que se componen indistintamente con nom-
bre. Aqui se traduce por de.
"74. Huetzcatinemi. Anda riendo. Es la tercera persona del singu-
lar del presente de indicativo del verbo huetzcatinemi-— onihiletzcati-
112
fieri, yo ando riendo. De kuetzm — onihuetzcac, yo me rio: ti (£2, 57):
nemi- — oninen, yo vivo, moro. Los verbos que se componen con nemi,
tienen significacidn de participio. En su formacidn se toma por primer
elemento componente el preterito perfeeto de indicativo del verbo que
se quiere emplear, y por segundo a nemi signiricando asi andar hacien*-
do, lo que el primer verbo indica. En el ejemplo presente huetzcac
pierde la e, y el elemento nemi sufre todas las vicisitudes de la con-
jugation.
" 7~>. (Jenca oquitlahuelchiuh, el se molestd en gran manera. Cenca,
adverbio, may, -mucho, on gran manera. Oquitlahuelchiuh, se enojo 6
incomodd. Es tereera persona del singular del preterito de indicativo
del verbo tlakuelchihua — onictlahuelchiuh, yo me amohino, me enojo,
tengo ira, tengo sentimiento, me incomodo, salgo de mi3 casillas.
' ; 7ti. Keen necnynlumlh, su burla. 1 (17): teen, de alguno: te, es
pronombre posesivo de tereera persona de ambos niimeros; a su, de
alguno, de fulano, d« j persona indeterminada; pero aqui teca es expre-
sidn adverbial. Ca (7o): necayakualiztU d neeaenyahnaliztli, verbal
en liztli, signihVa burla, mofa, dano, escarnecimiento; de teen cacaya-
htta — teca oninocacayauh, yo me burlo de alguno, ine divierto a costa
de alguno, yo chasqueo, dejo plantado a alguno; de iiocucnyahun —
noeaoninoeaynuh.yo me engano a mi mismo; doy chasco d- zumba por
entretenimiento d por j)asar el rato d por aburrir a otro; engano; era-
bauco; hago creer d tomar una cosa por otra, como abusando de la
eredulidad d sencillez de otro para que este en el error.
4i Los verbales en liztli se forman de sus respectivos verbos, median-
te el singular del futuro de indicativo, suprimiendo la s y anadiendo el
sufijo verbal liztli. Estoa significan el acto de ojercer d de suceder lo
que signitica el verbo; tambien significan muchas veces el termino
perfecto de la accidn del verbo. Cuando estos verbales son reflexivos
por descender de verbos reflexivos, tienen la particula pronominal re-
flexive ne.
•' 77. OquUhut, le dijo ( 14, 45).
''78. Nocniuhe \ amigo mio! .Yo, mi, mio, etc. Es pronombre pose-
sivo de primera persona singular, usado aqui para indicar relacidn do
pertenenoia. loiinlitli, amigo; en lenguaje familiar entre los Indios
se uaa en sentido de hermano; tambien dicen maicniuhtli, amigo de
mano, intimo amigo, inseparable amigo; niter ego. La i inicial se ab-
113
sorbe por la o del posesivo; icniuhtli pierde su formativa tli por es-
tar en composition con el pronombre posesivo; f'es termination de vo-
cativo.
''Respecto del vocativo, los hombres lo forman anadiendo al nombre
tanto en singular como en plural una e, pronunciando con acento agu-
do; si el nombre acaba en tU 6 li, muda la i en e. Las mujeres nada
anaden para formar el vocativo, sino que solo pronuncian con ma's fuer-
za la ultima silaba del nombre.
"79. Intla, conjuncion conditional, si.
"80. Izquitetl, adverbio, tanto; tantos en numero. Esta expresidn
que pertenece £ los numerates se usa al hablar de cdsas redondas, grue-
sas y animadas.
"81. Yeni, fuera, seria, fuese. Es tercera persona del singular del
imperfecto de subjuntivo del segundo elemento componente del verbo
sustantivo ca — onicatca, yo estoy, que es ye, ser, que se emplea solo en
la composition.
"Xota. El verbo substantivo nahuatl 6 mexicano tiene como su
equivalente en los demas idiomas del mundo, muchas auomalias. Cons-
ta de dos elementos, el primero es el presente de indicativo ca — oni-
cd } yo estoy, y el segundo, yez, niez 6 niyez, yo sere, que es el futuro
de indicativo. El verbo ser, yo soy, tic eres,'el es, etc., que no existe d
que cayd en desuso, se suple con los pronombres conjugativos, sujetos
6 nominativos, que por la indole del idioma tienen implicita la idea de
ser: nehvatl nimexwatl, yo soy mexicano; tehuatl titepatiani, tu eres
medico; yehuatl in huejcatldcuiloani, aquel es telegrafista.
" 82. Moyollo, tu saber, viveza, inteligencia d ingenio. De mo ( 51 ):
yollo, adjetivo: hfibil, inteligente, ingenioso, sabio, agudo de ingenio;
de yolldtli, corazdn. Aqui est£ sustantivado.
"83. In izquime, adjetivo plural: todos, muchos.
"84. In motentzon, los pelos de tu barba (el pelo de tu barba):
mo (51): tentzontli (23).
"85. Ocachto, es preposition adverbial: primero, primeramente,
ante todo, primero que todo. Oc, todavia, primero; muchas veces co-
mo en el ejemplo, es particula enfatica: achto, adverbio: primero, pri-
meramente, en primer lugar; ante todo.
"86. Tictemozquia, hubieras buscado. Ii, tu (53): c(45, 47): te-
mozquia es la segunda persona del singular del segundo pluscuamper-
8 * 1&
114
fecto de subjuntivo, 6 tiempo en zquia, hubieras, habrias, hubieses
buscado; del verbo temoa (38).
"87. In ( 1 ) sine aqui de quitar el sentido interrogativo al siguien-
te adverbio.
"88. In canin, donde, por donde. Canin, signitica ^ donde *? $por
donde? Es adverbio interrogativo, pero aqui no lo es por precederle
la particula in (1).
"89. Hueltihualquizaz, saldrias 6 habrias de salir. Huel (40): ti
(53): hualquizaz es segunda persona de singular del futuro del verbo
hualquiza — onihualquiz, yo salgo de lo profundo del agua 6* de lugar
profundo, salgo liacia ac£; de hual, adverbio, liacia aca", por el lado
de aca; que como particula compuesta con un verbo, denota distancia de
donde a donde se ejerce su accion, ya sea esto en lo material, coino
aqui, ya en lo moral por analogia, y del verbo quiza (40).
"La particula in de la frase anterior sirve aqui de sustantivar al
siguiente verbo que esta en el singular del futuro de indicativo, c.o-
mo en castellano el articulo el sustantiva al infinitivo.
"90. In ayamo, adverbio, aun no ; por llevar antes la particula in
equivale a antes que.
"91. Toncholoa atlacomolco, que bajaras al pozo 6 antes de bajar
al pozo. T por ti (53); la i de ti y la o de on se reducen a una sola
por sinalefa 6 elision: on (9): choha (31). Este verbo esta" sustanti-
vado y equivale a infinitivo por la misma razon que el anterior, d se
puede traducir por el imperfect o de subjuntivo castellano.
"92. Yollbtemachtiliztli, moralidad. Yollo (82): temachtiliztli, en-
senanza, instruccidn, doctrina; es verbal en liztli del verbo machtia
(19). Esta expresion se toma aqui en el sentido de moralidad a lo
que se puede acomodar.
"93. In in, pronombre demostrativo, este, esta, esto.
"94. Ic, es conjuncion y se traduce por lo que, por lo cual.
"95. Temachtilo, se ensefia. Es tercera persona del singular del
presente de indicativo del impersonal del verbo machtia (19).
"96. In quenin, como. Quenin solo es adverbio interrogativo £ co-
mo? ^de que manera? jcorao es eso? Antepuesta la particula in deja
de ser interrogativo.
"97. Huel achto monequi, es niuy neeesario. Huel monequi — huel
omonec significa "ser alguna cosa necesaria"; es muy neeesario, es
115
prec so que asi ae haga. Hitel (40); achto (85): monequi es singular
del presente de indicative unipersonal del verbo nequi — onicnec, yo
quiero, apetezco, deseo: mo es particula pronominal que hace uniper-
sonal al verbo. Verbatim et literatim se quiere; pero es un modismo
nahuatl con que se expresa que algo es necesario, fundado sin duda
en que lo que es necesario, es lo que principalmente se quiere por un
impulso de la misma naturaleza.
"98. Ticnemilizqm. Es primera persona del plural del futuro del
verbo nemiUa — onitlanemitti, yo pienso, delibero, medito, reflexiono;
^'(47): c (45).
''99. In thin, lo que (46).
" ] 00. Tkchih uazque (47).
"101. Amo, adverbio y adjetivo negativo, no.
"102. Zatepan, adverbio, despues, al fin, al ultimo.
"103. Tihuetzizqiw, nosotros caeremos. Ti (47): huetzizque es la
primera persona de plural del verbo hnetzi (57).
"104. In anezcaliliztli, indiscrecidn, imprudencia, desaprovecha-
miento, falta de cordura d prudencia; de a apocope de amo, adjetivo
y adverbio negativo (101)'y nezcaliliztli, discrecidn; es verbal en liz-
tlij prudencia, provecho, cordura, aprovechamiento, del verbo reflexi-
vo izcalia — oninozeali, yo soy discrete, yo avivo, torno d vuelvo en
mi, aprovecho algo, me repongo, convalezco; resucito: ne (76).
"105. Xohphjotl d xolopioth tonteria, boberia: de xolopWi, bobo,
tonto, necio.
"Huehuechocan,
Huehuetoca,
" Ochpaniztli
Septiembre.
"Macuilli Tochtli
Dia vein tiooAtro,
"Matlactlionyei Tochtli.
Del afio de 1895
Celtatecatl."
116
'TETANIAS de Nuestra Sefiora la Virgen Maria, que se le can-
tan en su santa Casa de Loreto, en nahuatl 6 mexicano y latin,
con su lexicologia y sintaxis.— Traduccion de Celtatecatl, A. M.
Hunt y de Cortes, quien la dedica al Santo Padre Leon XIII.
"In Ittatlauhtilocatzin, in itoca itlazd Letanias in Tl&tocaichpo-
tzintti in Cetiquizcamelahuacatzintli Mali&tzin in quimocui-
cachuililiu mochipa in Tchantzinco in Loreto.
In Totecuiyoe, in Ipalnemoanie, in Teotle. Kyrie, eleyson
ma xitechommocnoittitili-
In Toteoteniaquixticatzine, in Toteotlao- Christe, eleyson
zaltzine, ma xitechommocnoittitili.
In Totecuiyoe, in Ipalnemoanie, in Teotle. Kyrie, eleyson .
ma xitechommocnoittitili.
In Toteotemaquixticatzine, in Toteotlao- Christe, audi nos
zaltzine, inaxitechommocaquifti.
In Toteotemaquixticatzine, in Toteotlao- Christe, exaudi nos.
zaltzine, ma xitechhuelmocaquitili.
In Ilhuicatzintle Tetatzine in tihuel nelle Pater de Ccelis, Deus, miserere
Teotle, ma xitechommocnoittitili. nobis.
In Teotl Ipiltzine in cemanahuac Iteote- Fili Itedemptor mvndi, Deus,
maquixticatzine, in tihuel nelle Teotle. miserere nobis.
ma xitechommocnoittitili.
In Teoiyotzintle, in tihuel nelle Teotle. ma Spiritus Sancte Deus, miserere
xitechommocnoittitili. nobis.
In Teoyeitiliztle Yeintin Teotlacatzitzin- Sancta Trinitas, unus Dcus,mi-
tine in ti zan huel nelli ticetzin Teotle. severe nobis.
ma xitechommocnoittitili.
In Melahuacatzintle in Maliatzintle. to- Saneta Maria, ora pro nobis
pampa ximotlatolti,
In Teotl in Tloque - Nahuaque Imelahua- Sancta Dei genitrix, etc,
catzin6 Inantzine,
In mochintzitzintin Ichpopotzitzintin in Sancta Virgo Virginum, etc.
Immelahuacatzin6 Ichpotzintle,
In Toteotlaozaltzintli, in Toteotemaquixti Mater Christi, etc.
catzintli Inantzine,
In Teocenquizcayectiliztli Inantzine, Mater divines gratice, etc.
In motlacempanahuilia iuic chipahuaca- Mater purissima. etc.
tzintle in Nantzintle,
In montlacempanahuilia inic. mopixtine- Mater castissima, etc
mitzintl6 Nantzintle,
In cemicac Ichpochnantziutle, Mater inviolata, etc.
In atlapilchihualtzintle Nantzintle, Mater intemerata, etc.
In ceniaeicachipahuacatzintle oc chalchi- Mater immaculata, etc.
huitle Ichpochnantziutle,
In tlaz6tlalone Nantzintle, Mater amabilis, etc.
In mahuiztililone Nantzintle, Mater admirabilis, etc.
In Toteotecenyocoyoni Inantzine\ Mater Creatoris, etc.
In Toteotemaquixtieatzin Inantzine. Mater Salvatoris, etc.
117
Iu zan cenca. huel yolizmatcatzintle" Ichpo- Virgo prudentissima, etc.
tzintle,
In tlamahuizotiltzintlC Ichpotzintle. Virgo veneranda, etc.
In yectenehualone Ichpotzintle, Virgo prcedicanda, etc.
In hueliticatzintle Ichpotzintlc, Virgo potetts, etc.
In icnohuacatzintle Ichpotzintle, Virgo clemens, etc.
In tehuelyollotlcatzintle Ichpotzintle, Virgo jidelis, etc.
In ihuellamelahuacachihualiztli Itlazotez- Speculum justiciar., etc.
catzinC,
In Teotlamachtiliztli in tlatocaicpaltzintle. Sedes sapiential, etc.
In tohuel huei papaquiliz in ipehualiz. Causa nostra Icetitice, etc.
In huel nellC teoyoticacaxtzintle. Vas spirituale, etc.
In mahuiztililone tlazocaxtzintle, Vas honorabile, etc.
In huel nelle neteochihualiztle itlazoeax- Vas insignae decotionis, #tc.
tzintle,
In huel nelle teoyotica teoxochitzintle, Rosa mystica, etc.
In David in ihueeapantzintlC Yaocaltzin- Turris Damdica, etc.
tlC,
In huecapantziutlein tlanomyaocaltzintle. Turris eburnea, etc.
In coztic teocuitlacal tzintle, ' Domus a urea, etc.
In neteocentetiliztli itlazotopcal tzintle, Foederis area, etc.
In ilhuicatl ihuel nelle calacoayantzintle. Janua Cadi, etc.
In tlahuizcaltzintle, ihuei Citlaltzintle, Stella matutina, etc.
In cocoxcatzitzintin in inhitel pneeayHiz- Salus infirmorum, etc.
tie,
In tlatlacoanime in Iuecauhyotziutle, Refugium peccatorum, etc.
In motequipaohoanime in Inteyollalira- Consolatrix afflictorum,etc.
tzine,
In Tliztianotzitziutin in Irupalehukatzine, Auxilium Christianorum, etc.
In 'Ancheltzitzintin in Intlatocaeihuapil- Regina Ancfelorum, etc.
tzine,
In Achcauhtetatatzitzinrin in Intlatooa- Regina Patiiarcharum, etc.
cihuapiltzine,
In tlachtopaittanime in Tntlatocacihunpil Regina Profetarum, etc.
tzine.
In Apoztoloiue in Intlatocacihuapiltzine, Regina Apostolorum, etc.
In Teotlaneltoquiliztli ipampa mimicque Regina Martyrum, etc.
in Intlatocacihuapiltzine,
In Quimomachitoeactineniinime. in Intla- Regina Confcssorum, etc.
tocacihuapiltzine,
In mochiutzitzintin in Ichpopotzitzintin in Regina Virginum, etc.
Intlatocacihuapiltzine,
Iu mochintzitzintin queinmaehamicatzi- Regina sanctorum omnium, etc.
tzintin in ilhuicac chaneoatzitzintin in
Intlatdcacihuapiltzine,
In Teoyotica Tlateochihualtzintli cozca- Regina Sacratissimi Eosarii, etc.
tzintli, in Intlatocacihuapiltzine,
In Tlatocacihuapiltzintle, ca inmotetziuc(> Regina sine labe originali con-
amo oacic in tlatlacoltzintiliztli, ca zan cepta, etc.
ye teitic ticenchipahuacachihualoc,
In Teoichcaconetzintle, in titetlatlacolpo- Agnus Dei, qui tollis peccata
polhuianitzintleincemanahuac.Totecui- mundi. parce nobis. Dominc.
yoC, Teotle, ma xitechhualniopdpolhuili.
118
In Teoichcaconetzintle, in titetlatlacolpo-
polhuianitzintle in cemanahuac, Totecui-
yo£, Teotle, ma xitechommocaquilti.
In Teoichcaconetzintle, in titetlatlacolpo-
polhuianitzintle in cemanahuac, Totecui ■
yo4, Teotle, ma xitechonimocnoittitili.
Mocehuallotitlantzinco ic titotzacuilia,
in Teotl Itlazomelahuacatzine Xantzine,
macamo xocomniohuexcaquiti in totlatla-
tlauhtiliz ihuan macamo xicmolcahuili to-
techommonequiliz ; zan ye mochipa ma xi-
techmomaquixtili in ihuicpa in mochi in
tohuitiliz, in mahuizc>catzintle in yectene-
hualonie in cemicacatzintle Iehpotzintle.
Agnus Dei, qui tollis peccata
mundi, exaudi nos, Domine.
Agnus Dei, qui tollis peccata
mundi, miserere nobis.
AXTIPHONA.
Sub tuum presidium confugi-
mus, sancta Dei Genitrix,. nos-
tras deprecationes ne despicias
in necessitatibus, sed a periculis
cunctis libera nos semper. Virgo
gloriosa et benedicta.
In Melahuacatzintle Maliatzintle, in Teotl
in Tloque - Nahuaque Inantzine, ma topam
pa ximotlatolti : inic tiquicnopulhuizque in
itlatenehualtzin in Totecuiyo Toteotema-
quixtlcatzin Toteotlaozaltzin. Ma inh mo-
chihua
Orapro nobis, sancta Dei Ge-
nitrix, ut digni efficiamur pro-
missionibus Christi.
LEXICOLOGf A Y SINTAXIS
■ ' NOTAS. — Una vez traducida 6 analizada una palabra 6 frase, ya no ee repetira su tradncci6c
salvo el caso de que tenga una acepcion distinta de la primera.
•'Cada explicaci6n llevara su numero correspondiente. y con el auxilio de 6ste podremos remi
tirnos a una observacion 6 explicacion ya heclia.
" 1. In. Esta particula muchas veces equivale al articulo determi-
nativo castellano el, la, lo, los, las, y a" la preposition (postposition)
correspondiente al caso en que el nombre se halla : muchas veces tarn-
bien no es sino una particula expletiva que sirve para dar gratia y
energia a la frase. So antepone ad libitum a todos los nombres, aim
propios, y casi a todas las demas partes de la oration, y a" todos los ca-
sos, aun al vocativo.
" 2. In Totecuiyoe, in Ipalnemoanie, in Teotle, Senor y Dios nues-
tro, por Quien vivimos. In (1): to, nuestro, es pronombre posesivo de
primera persona del plural: tecuiyo, sciior, es la forma que adquiere
al alterarse componiendose con un posesivo el nombre teuctli, senor.
noble, principe, personaje: ipalnemoani, el por quien se vive; i es pro-
nombre posesivo de terccra persona de singular. — El singular y el plu-
ral en los nombres posesivos mexjcanos guardan relation con el posee-
119
dor d los poseedores como en ingles, y no con la cosa poseida como en
castellano. — Pal es la postposition por; es de la primera serie de post-
posiciones, es decir, de aquellas que se componen solo con algun pro-
nombre posesivo: nemoani es singular del presente habitual del verbo
impersonal nemoa — onemoac, se vive; de nemi — oninen, yo vivo: Teotl,
Dios, el ser, el uumen. La sinonimia es una elegancia en n&huatl.
"Existe una semejanza aparente entre el Theos&el griego y el Teotl
del nahuatl. Son homofonos y nada mas: TIteos encierra una idea de
luz, claridad, etc., y la de Teotl contiene otra muy distinta, la de per-
sona 6 mejor ser por derivarse del verbo, ya no en uso 7 ye radical de
yez, futuro del verbo ca — onicatca, yo soy, estoy, existo, — este verbo
como en los mas de los idiomas es muy anomalo; — a ye^e le antepone
el pronombre conjugativo ti, tu, la i y la y se eliminan, y en seguida
se aiiade el sufijo de los abstractos, otl. Asi para los griegos, Dios era
la luz, y para los nahuas la personalidad 6 el ser por excelencia.
u La e en que finalizan las tres voces es desinencia de vocativo cuan-
do el que habla es vardn. Se aiiade al nombre tanto en singular como
en plural, y se pronuncia con acento agudo.
"Se atribuye la palabra — frase Ipalncmoani a Xezahualcoyotl, rey
de Tetzcoco.
" 3. Ma xitechommocnoittitili, tened piedad de nosotros. Ma es par-
ticula que importa amor, suplica, coniedimiento en el imperativo: ximo
es pronombre conjugativo de la segunda persona de los verbos de for-
ma elegante, y aqui es prefijo conjugativo de la segunda persona de
singular de presente de imperativo ; tiene interpuesto tech, nos d a nos-
otros, que es pronombre paciente de la primera persona de plural, y
on particula, que compuesta con los verbos da ornato y gravedad a la
expresidn, 6 denota distancia hacia donde se ha de ejercer la accion del
verbo, cuya distancia en esta locucion es de la tierra donde vivimos,
al cielo donde esta Dios Xuestro Seiior a quien dirigimos nuestras ple-
garias; la eufonia pide que la n se convierta en m, por seguir m:
icnoittitili es singular de presente de imperativo del verbo de forma
elegante icnoittitilia — oninicnoittitilt, yo me apiado de otro, oigo 6
escucho con misericordia 6 piedad A otro; el cual es la forma compul-
siva de itta — ononteittac, yo miro a otro, e icnohud, piadoso, compasi-
vo; que antepuesto al verbo con que se compone hace oficio de adverbio;
pierde la i inicial por preceder la o de la particula pronominal mo.
120
''4. In Toteotemaquixticatzine, in Toteotlaozaltzine, (Yexo — Tliz-
to), Jesucristo, 6 nuestro divino Redentor, Cristo. To (2): Teotl, Dios,
es norabre sustantivo cuyo radical teo en esta composition hace veces
de adjetivo, divino: te es particula pronominal que denota que la sig-
nification del siguiente verbal se aplica a" persona, por la cual el ver-
bal se sustantiva: maquixim — onitemaquixti, yo libro, salvo, liberto:
de maitl, mano, quixtia — onitequixti, yo libro, salvo, rescato, liber-
to 6 otro; forma causal d compulsiva de quiza — oniquiz, yo salgo; de
maquixtia viene el verbal en ni, temaquixtiani, y de aqui temaquixti-
catzintli. El verbal esta aqui en forma elegante 6 reverential, para lo
cual se redujo al preterito del verbo de que nace temaquixtt, se le ana-
de el sufijo efegante tzintli mediante la ligadura 6 particula de enlace
ca; tzintli pierde su ultima silaba tli por estar la expresidn en compo-
sici6n con el posesivo to : e ( 2 ) : Toteotlaozaltzintli, nuestro divino Un-
gido 6 Cristo. Toteo queda explicado: tlaozaltzintli de tlaozalli verbal
en li del verbo oza — onicozac, yo unjo, oleo a alguno; tiene antepuesta
la particula pronominal tta, que indica tacitamente aquello con que se
unge; el verbal pierde su silaba formativa 6 amisible li por componer-
se con el sufijo tzintli, y esta a tli por causa del posesivo to.
"Significando Tlaozalli 6 Toteotlaozaltzintli ungido, se emplea aqui
como nombre propio, y significa por antonomasia El Cristo, el Ungido.
il Yexo — Tlizto es la asimilacidn al nahuatl del nombre Jesu— Cris-
to, conformc al uso de otras lenguas al asimilarse voces exdticas, teold-
gicas u otras.
"Carece el nahuatl 6 mexicano de las letras de los alfabetqs eu-
ropeos b, d, /, g, j, k, 11, r, s, v, w. n — Academia nahuatl 6 mexicana.
"La s se suple con z 6 x, y las combinaciones cl 6 cr pueden repre-
sentarse por la letra tl.
"Los chinos por Jesus Christus, Jesu-Cristo, dicen Ye—su Kituk;
los sirios Yexu Mexijo. Cristo que es voz griega que significa ungido,
en las lenguas semiticas se expresa por igual signification : Mexijo en
siriaco-, Mexiaj en hebreo; en etidpico se dice Yixnx Cristos; los firabes
dicen Isa por Jesus; los hebreos Yexuaj ; los italianos*(?e5M.
"5. Ma xitechommocaquilti, oidnos. Ma xitechommo (3): caquilti
es el singular del presente de imperativo de la forma elegante del verbo
caquitia — onitetlacaquiti, 6 caquiltia — onitetlacaquilti, yo hago oir
algo a" atro; que tambien es la forma compulsiva d causal del pri-
121
mitivo caqui — onitlacac, yo oigo, escucho, doy 6 presto oidos a algo.
"6. Ma xitechhuehnocaquitili, escuchadnos. Ma xitechmo (3, 5):
tiene interpuesto el adverbio intensive) huel, bien, que da al verbu
caquilia y sus derivados la signification de escuchar ; huelcaqui — oni-
tlahaelcac, yo escucho, atiendo a lo que me dicen; hago caso de las
palabras d suplicas de alguno,
"7. In Ilhuicatzintle Tetatzine, in Tihaelmlle Teolle, Padre celes-
tial, verdadero Dios. Ilhuicatl, cielo, es nombre; pierde la formativa
// al tomar el sufijo elegante tzintle en vocativo, y hace de adjetivu
celestial; la i de tzintli se suprime por causa de la e vocativo. Tetat-
zine; te, de alguno, de fulano, de otro, es pronombre posesivo de ter-
cera persona para ambos; senala la posesidn de una manera general <•
indeterminada. Tanto este posesivo te como el pronominal de transi-
cidn (4) tienen el inismo origen que la voz Teotl y sus derivados (2):
tatli, padre, pierde el final amisible por entrar en composition con el
posesivo te: huelnelli es frase adverbial, huel es adverbio intensivo
muy; nelli, verdadero, real, es adjetivo; t'i es segunda persona del sin-
gular tu. (59, 62).
"8. In Teotl Ipilt sine in cemanahuae ItcotemaquixVicatzinf in ti-
huel nelle Teotle, Dios Hijo, Redentor del mundo, verdadero Dios. In
Teotl. Este nombre esta en genitivo de posesidn ( 1 ) : Ipiltzin, su hijo,
i es pronombre posesivo de tercera persona singular que indica aqni
la relacidn del hijo al padre : pilli es nombre que compuesto con pro-
nombre posesivo, signitica hijo, prole; en otra relacidn significa noble,
hidalgo, personaje; cemanahuae precedido de la particula in equivale
a del mundo, frase en genitivo de posesidn: cemanahuae 6 cemanahuatl,
mundo, universo; del adverbio cen, mudando la n en su afine m por
seguir vocal, y postponiendole la postposicidn nahuae, cerca, junto, in-
mediato, y la silaba formativa tli al suprimir lar final. Iteotemaquix-
ticatzin, su Redentor d Salvador: i (2).
"9. In Teoiyotzintle, in tihuel nelle Teotl/', Divino Espiritu, verda-
dero Dios. Teo (4): iyotl, soplo, aliento, espiritu, halito; pierde la
silaba servil d formativa tl por componerse con el sufijo elegante.
"10. In TeoycitUiztU Yeintin Teotlaeatzitzintine in ti zan huel-
nelli ticctzin Teotle, Trinidad divina, un solo Dios en trea di\ inas Per-
sonas. TeoycitUiztU Teotl (4): yeitdiztli significa el acto de ser trino,
es verbal en liztli, del verbo yeiti, ser trino; tener en si fares cosas dis-
16
132
tintas, el cual se deriva del numeral yei 6 ei T tres: yeintin es forma
plural de yei, tres. Teotlacatzitzintin. Teo ( 4 ) ; tlacatl, persona : tzit-
zintin es plural de tzintli (4), que toma la voz tlacd, personas, plural
de tlacatl: in zan, solamente, tan solamente, tan solo: cetzin es la for-
ma elegante 6 respetnosa de ce, uno, numeral.
"11. In Melahuacatzintle in Maliatzintle, Santa Maria. Melahuac.
Este nombre usado como adjetivo se toma aqui en el sentido de santo y
santa, a lo que se puede acomodar, pues su primitiva significacidn es
rosa recta, y la santidad en sentido cristiano es una perfectisima rec-
titud ; la c final se suprime para colocar en su lugar la ligadura ca ( 3 )
al agregar a esta voz la termination tzintle en vocativo. Malta es la
asimilacidn de Maria al mexieano. El adjetivo y su nombre concuer-
dan en caso y numero.
"12. Topampa ximotlatolti. Rogad por nosotros. To es pronombre
posesivo de la primera persona de plural ( 2 ) que aqui en composicion
con la postposicion siguiente significa como personal, nosotros : pampa t
por, es postposicion de la tercera serie, 6 sea de aquellas que se com-
ponen exclusivamente con su regimen, que siempre ha de ser un pro-
nombre. Se forma de las postposiciones simples pan, en, y pa, de, a;
que compuesto da a pan el significado de por; pan muda la n en m
por seguir p. Ximo (3) tlatdlti es singular del presente de imperati-
vo del verbo de forma elegante tlatoltia — oninotlatolti, yoruego, oro ?
abogo, intercedo; del primitivo tlatoa — onitlatd, yo hablo, ode itoa —
oniquito, yo digo algo.
"13. In Teotl, in Tloque — Nahuaque Imelahuacatzine Inantzi-
ne, Santa Madrede Dios. In Teotl, in Tloque — Nahuaqm. Estosdos
nombres estan en aposicion y el mismo caso, el genitivo de posesidn.
Tloque — Nahuaque 6 Tloquenahnaqur es un epiteto del Ser Supremo
que se atribuye al Rey Nezahualcoyotzin de Tetzcoco, y equivale a
" Quien estd presente e inmediato a todas las cosas conservdndoles el
ser; }1 "Deus, in quo vivimus, movemuret sumus." Esta expresidn se
toma de dos postposiciones the y nahuac que cada una significa junto,
eerca, y cuyo significado se aplica a Dios por exceiencia como Criador
y Conservador'de todo lo que tiene ser, la Divina Providencia. Nant-
zintli, Senora Madre, de nantli, madre: i (16): melahuacatzintli se
explica en el siguiente numero.
"14. In Mochintzitzintin in Ichpdpotzitzintin in Immeiahuacatzi-'
123
ne Ichpotzinlle, Santa Virgen de las Virgenes. In Mochintzitzintin
Ichpbpotzitzintin estan en genitivo de posesidn plural. Mochin, todos,
es plural de mochi, todo: tzitzvntm esel plural del sufijo elegante tzin-
tli (4), que pierde la terminacion tin al tomar otro sufijo: ichpopoch-
tin, virgenes. doncellas, es el plural de ichpochtli, virgen, doncella. En
este nombre ocurre un caso de epentesis, pues para pluralizarse, ade-
mas de tomar la terminacion tin, que se aiiade a la, radical ichpoch, du-
plies la silaba po; tanto en singular eonio en plural pierde la letra ch,
final de su radical al tomar el sufijo tzintli, por no consentir la eufonia
nahuail la concurrencia de ch y tz y sonidos silbautes. A nielahuacat-
zintli le precede y va compuesto con el el pronombre posesivo in, su,
de ellos 6 ellas $ la n se muda en m por seguir m. ,
"Hay que tener presen'te que el ntimero de un pronombre posesivo
se relaciona al poseedor 6 poseedores y no a la cosa poseida ( 2 ) ; las
virgenes son en tecnicismo gramatical duenasd poseedoras de la Virgen.
" 10. In Toteotlaozaltzintli, in Toteotemaquixficatzintli Inantzine,
Madre de €risto, Redentor nuestro. Toteotlaozaltzintli y Totcotema-
quixtlcatzintli estan en aposicion y en genitivo de posesidn: nantzinUi,
senora madre, de nantli, madre.
u 16. In TeocenquizcayectUiztli Inantzirte, Madre de la divina gracia,
TeocenquizcayectiliztU, gracia (4): cenquizca, cosa totalmente perfec-
ta y acabada, es adjetivo de mucha fuerza; de cen, adverbio, unico,
total, unicqmente, totalmente: quizqui y verbal del preterito del verbo
quiza — oquiz, concluirse, acabarse, perfeccionarse alguna obra; por
la eufonia la silaba qui se muda en ca para efectuar la composicidn con
la voz que sigue: yecttfiztli, bondad, es verbal en liztli del verbo yecti
— oniyectic, yo me hago bueno^ el cual verbo se deriva del adjetivo yec-
tli y bueno; este nombre en grado superlativo tan elevado equivale a
decir benejicio extremadamente grande, y se usa para significar gracia
teoldgica, que por ser de un orden tan alto, es en realidad un don ex-
tremadamente grande de la bondad divina.
"17. In motlacempanahuilia ink chipahuacatzintlr in Nantzintle,
Madre purisima. Motlacempanaliuilia es tercera persona del singular
del preterito de imperativo de la forma elegante del verbo panahuia
— onitepanahui, yo venzo, sobrepujo a otro, aventajo a otro, soy mas
que otro: este verbo con la particula inic 6 ic postpuesta, constituye
un modismo 6 frase comparativa de mucha fuerza para fonnar el su-
124
perlativo relatlvo de un adjetivo: chipahuacatzintli, Iimpia, pura, es
adjetivo; del verbo chipahua — onitlachipauh, yo limpio, purifico: la
c final de chipahuac se suprime y mediante la ligadura ca se anade el
sufijo tzlntli.
"18. In motlacempanahuilia inic mopixtinemitzintle Nantzintle t
Madre castisima; mopixtinemi, continente, casta; del verbo* pia — oni-
iiqpiXy yo me guardo, me cuido, me abstengo; cuyo preterito pix se
eompone con el verbo nemi — oninen, yo vivo; mediante la ligadura 6
particula de enlace ti.
"19. In cenucac Ichpochnantzintle, Madre siempre Virgen: ceml-
v,aCj siempre; este adverbio hace aquide adjetivo; fdrmase de cen (16)
mudando la n en m por seguir vocal, y el verbo icac — omcacau om-
mya, yo estoy en pie.
a 20. In atlapihhihualtzinile Nantzintle, Madre sin defecto; atla-
pilehihualh ', sin defecto ? de a apocope de amo adverbio negativo 6
privativo, no, sin; tlapilchilmalli, defecto, falta, imperfeccion, el cual
es verbal en U del verbo piloa — onitlapilo, yo cuelgo algo, y chihua —
onitlachiuh, yo hago, formo, produzco, crio.
"21. In ccniacicacltipahuacatzintle oc chalchihuitle Ichpochnantzin-
tUj Madre siempre Virgen inmaculada. Cemacic, adjetivo, cosa ente-
ramente cabal y perfccta; se forma de cen ( 16 ) y de acic que es verbal
de preterito de verbo aci — onicacic 7 yo alcanzo, llego con la mano; la c
final se reemplaza por la ligadura ca al componerse esta voz con la si-
guiente. Oc chalchihuitl que esta en aposicion con la anterior palabra
— frase y con la siguienfce, es frase metaforica empleada porlos.anti-
guos nahuas para decir de una jovencita dedicada al servicio del nu-
men "es doncella y virgen" como suprema calificacidn de su pnreza y
virtud. Oc, adverbio, ailn, todavia: cJutlchiJuiitl, esmeralda, ciertaper-
la, simbolo de la pureza.
"22. In tlazdtlalone Nantzintle, Madre amable. Tlazdtlaloni, ama-
ble, digna de ser amada; es verbal en oni y del verbo en forma pasiva
tlazbtlalo — onitlazotlaloc, yo soy amado; de tlazbtla — onitetlazbtlac y
yo amo. Estos verbales pasivos no admiten la forma respetuosa. La
i del verbal tlazbtlahni se elimina por la e vocativo.
"23. In mahuiztililone Nantzintle, Madre admirable. Mahuiztilih-
nij admirable d digna de ser adinirada, es verbal en oni del pasivo ma-
1135
huiztililo — onimahxiztililoc, soy respetado, honrado; del activo ma-
lt nizttfia — oninotenialmiztili, yo honro d respeto a otro.
"24. In Toteotecenyocoyoni Inantzine, Madre de nuestro Criador.
Toteotecenyocoyoni, miestro divino Criador universal, de to (2): teo (4):
te ( 2 ) : cen (16): yocoyoni es verbal en ni del verbo yocoyaonitlayocox,
yo crio, compongo, fabrico, produzco algo.
"25. In Toteotcmaquixticatzin Inantzine, Madre de nuestro Sal-
vador (4).
"2G. In zan cenca huel yolizmatcatzintle Ichpotzintle, Virgen pru-
dentisima. In zan cenca huel, es frase que sirve para poner en super-
lativo absoluto a un adjetivo. Zan, adverbio, solainente, unicamente:
cenca, adverbio, muy, mucho, inmutable, permanente: cenca huel, so-
bre manera. Son dos adverbios intensivos que usados juntamente dan
gran fuerza a la expresidn. Yolizmatqui, prudente, es verbal en qui
del verbo mail — onicmd, u onicmat, yo se algo. Compuesto con yott-
tli, corazdn, e izqui, tanto en numero. La terminacidn qui se muda en
ca al aiiadirle tzintli. Los verbales mexicanos en qui corresponden ^
los latinos en tor y en trix, 6 al participio en ns; pero muchos corres-
ponden al participio latino en tus 6 & otros adjetivos que suponen per-
fecto lo que significan.
"27. In tlamahuizotiltzintle Ichpotzintle, Virgen veneranda. Tla-
mahuizotilli, dignificada y honrada de otros, es adjetivo verbal en li
del verbo mahuizotia — onitemahuizdti, dar honray gloria a otro, cu-
yo pasivo es mahuizotilo — onimahuizotiloc, yo soy honrado, respeta-
do, venerado: se le autepone la particula pronominal tla que denota
tacitamente aquello con que se honre, respete d venere. Para formar
la voz tlamahuizbtilli se toma por radical el pasivo en lo suprimiendo
la o y aiiadiendo la silaba d formativa li, que asi equivale a un parti-
cipio pasivo castellano en ado, ido.
"28. In yectenehualone Ichpotzintle, Virgen digna de ser alabada
d loada. Yectenchualoni es verbal en oni del verbo pasivo yectenehua-
!o — oniyectenehualoc, yo soy alabado, loado, bendecido; el cual se com-
pone del adjetivo ycctli, bueno, justo, virtuoso, y del verbo tenehua —
oniteteneuh, yo afamo a otro, le hago famoso, le proporciono reputa-
tion y nombradfa. El adjetivo pierde su final al componerse con el
verbo: & (2).
"29. In hueliticatzintle Ichpotzintle, Virgen poderosa. Huelitini,
9
126
poderoso es verbal en ni del verbo hueliti — onihuelitic, yo puedo ha-
cer algo; que se deriva del adverbio intensive) hiiel (9). El verbal hue-
litini esta" aqui reducido al preterito del verbo de que se deriva para
darle forma respetuosa: ca (4): tzintle (4, 2).
"30. In icnohuoxatzintle Ichpotzintle, Virgen misericordiosa. Ie-
nohua, adjetivo, misericordioso, piadoso, compasivo; de icnotl, pobre,
desamparado, desventurado, pupilo, huerfano, y el sufijo tzintli y la
ligadura ca: e (2).
"31. In tehuelyollotlcatzintle Ichpotzintle, Virgen fiel. Tie (4): huel
(9): yollotia — onitlahuelyolloti, yo aseguro £ otro algo: yolldtli, cora-
zdn : catzintle ( 4 ). •
"32. In ihtiellamelahiiacachihuaUztli Itlazdtezcatzine, Espejo de
Justicia. Ihuellamelahuacachihualiztli, su justicia, esta en genitivo de
posesion; su formacidn es de i (8), huel (9) : tlamelahuacachihualiz-
tli, justicia, equidad de tla ( 4 ), pierde la t para que no quede en me-
dio de dos Ik melahuac (11): ca es sufijo adverbial que anadido a un
adjetivo lo convierte en adverbio de modo, equivaliendo este sufijo
a mente en castellano: chihualiztli 6 tlachihualiztli. el acto de ejecu-
tar, hacer, efectuar, criar, producir d engendrar algo; es verbal en
liztli, de chihua — onicchiuh (20); equivale esta diccidn & la frase "el
acto de hacer alguna obra justa d recta." Tezcatl, espejo, esta" com-
puesto con el adjetivo tlazd, precioso; de tlazdtla — onictlazdtlac, yo
amo, estimo, aprecio.
"33. In Teotlamachtiliztli in itlatdcaicpaltzintle, Trono de sabidu-
ria. Teotlamachtiliztli, sabiduria d ciencia divina; esta" en genitivo de
posesidn. Teo (2): tlamachtiliztli, sabiduria, ciencia, es verbal en liz-
tli del verbo machia — omachi, ser conocido d descubierto, d machia —
oninotlamachi, yo me sirvo d escojo lo mejor. Sahagun emplea teotla-
matiliztli. Itldtdcaicpalli, trono, silla, d asiento real, tribunal ; de tla-
toa — onitlato (12), ca (4), icpatti, silla, asiento, estrado; silla de ota-.
te forrada algunas veces de cuero, todavia en uso en Guadalajara,
conocida con el nombre de equipal.
"34. In tohnel huei papaquiliz in ipehualiz, Causa de nuestra ale-
gria. In tohuel huei, nuestro, verdadero y grande ; voces ya explica-
das: papaquiliztli, alegria, gozo; es verbal en liztli del verbo frecuen-
tati vo papaqui — onipapac, yo siento placer, me alegro, me regocijo.
Esta frase esta" en genitivo de posesidn. Ipehualiz, su principio d causa
127
d niotivo; de pehualiztli 7 origen, principio, raiz, fundamento; de pehua
— onipcuh, tengo principio; comienzo, principio: i (2, 8).
"35. In huel neUe teoyoticacaxtzintle. Vaso espiritual. Teoyotica,
cosa de Dios, cosa divina, espiritual (57); de teoyotl, divinidad, cosa
espiritual, nombre abstracto de Teotl (4) : ti es ligadura: ca es postpo-
sition. Caxtzintli viene de caxitl, vaso, vasija, receptaculo; espanoli-
zado cajete.
"36. In mahuiztililone tlazdcaxtzintle y Vaso de honor. Mahuiztili-
foni es verbal en oni de la voz pasiva del verbo mahuiztililo — onima-
huiztililoCj yo soy honrado d respetado; del activo mahuiztilia — oni-
temahuiztili, yo honro d respeto 5 otro: e (2).
"37. In huel nelle neteochiliualiztle itlazocaxtzintle, Vaso de devo-
cidn. Neteochihualiztli, acto u oracidn dedicado a Dios, es verbal en
liztli del verbo reflexivo teochihua — oninoteochiuh, yo hago oracidn;
practico la devocidn; me ejercito en cosas de devocidn; me consagro
a Dios : al sustantivar moteochiJma la particula pronominal mo se mu-
da en ne: e (2).
"38. In huel nelle teoyotica Teoxochitzintli f Eosa mistica. Teoxo-
rhitl es el nombre de una flor sagrada en gran estima entre los anti-
guos: teoyotica (35).
"39. In David in ihuecapantzintle YaocaUzintle\ Torre de David.
El nombre propio David asimilado al nahuatl seria Tahuit, traducido
seria Tlazdtlalotzin amado ; aqui esta en genitivo de posesidn. Hueca-
pantzintli de huecapan, adjetiv.o, alto, elevado, hablando de edificios:
yaocalliy torre, castillo; yaoyotli guerra, batalla: calli } casa, editicio.
"40. In huecapantzintle in tlanomyaocaltzintle, Torre de marfil.
Tlanomitl, marfil; de tlantli, diente, y omitl, hueso. En la composi-
cidn tlanomitl pierde la silaba final itl.
"Nota. — No se expresa en nahuatl la preposicidn castellana de,
que no tiene equivalente alguno, colocado entre dos nombres, de los
euales el segundo indica la materia de que esta" hecho el primero, su
empleo, el lugar a que pertenece, su naturaleza d especie. Este se-
gundo nombre se considera generalmente como adjetivo, y se invierte
el orden de las palabras, como en ingles; asi es que el segundo nom-
bre espaiiol viene a ser el primero en mexicano. La palabra d pala-
bras que preceden en la composicidn pierden sus silabas finales for-
mativas.
J 28
"41. In Coztic teocuitlaccaltzintle, Casa de oro. Coztic, adjetivo,
amarillo: teocuitlatl, metal precioso, metal del sol; de teotl, que las
antiguas razas nahuas en sentido metafdrico aplicaban al sol, y cut-
tlatl, excremento, secrecion, recremento, resto d reliquia. Decian los
antiguos que el oro era una secrecion de los rayos amarillos del sol, por
esto coztic teocuitlatl; y la plata, de los rayos blancos, y asi iztac teo-
cuitlatl. El plomo es temetztli, piedra de la luna; tetl, piedra, y metz-
tli, luna ; y el hierro tepoztli metal de las cavernas d cuevas de los ce-
rros, tepetl, cerro, y oztotl, caverna, cueva. Tepoztli significa metal en
general, hierro, cobre ; se dice tliltepoztli por fierro, y tepoztli 6 chilte-
poztli, por cobre. Teocuitlatl, metal precioso, se traduce tambien por
secrecion maravillosa, asombrosa.
"42. In neteocentetiliztli itlazdtopcaltzintle, Area de alianza. ^Yl?-
teocentetilistli es verbal en liztli del verbo reflexivo centetilia — onino-
centetili, yo reuno, me liago uno solo; hago pacto, convenio d alianza;
me consolido; junto diversas cosas en una; de centetl, numeral, uno
contando cosas redondas. Tlazo (22): topcalli, area, cofre, de toptli,
cofre, estuche, funda de caliz, etc. V. Ixtlilxochitl.
"43. Inilhuicatlihuel nelle calacoayantzintle, Puerta del cielo. 11-
huicatly cielo, se deriva del verbo ilhuia — onicno u onoconnolhui, yo
reflexiono, medito, examino, yo me digo a mi mismo. Calacoayan, puer-
ta por donde entrar d salir de una casa; de calaqui — onicalac, yo en-
tro; de cuyo preterito se forma el verbal concreto de lugar puesto en
forma impersonal, mudando la terminacidn qui del presente de indica-
tivo en coay anadiendole el sufijo locativo yan (calacoa — yan) lugar
de entrada.
"44. In tlahuizcaltzintU ihuei Citlatzintle, Estrella del alba. Tla-
huizcalliy el alba, es resplandor del alba; del verbo impersonal tluhuia
— otlahut, alumbrar la antorcha, hacha d candela, y el adverbio izca,
he aqui, helo aqui, hecho nombre mediante la silaba formativa li. To-
do nombre en li ha de tener la I duplicada. Citlalin, estrella; huei,
grande: citldljn huei 6 huci citlalin, signitica estrella del alba d de la
manana.
"45. In cocoxcatzitzintin in inhuel paceayeliztle, Salud de los en-
fermos. Cocoxqui, enfermo, es verbal en qui, se pluraliza en que; aqui
esta" en plural genitivo y con el sufijo elegante tzintli en plural geni-
tivo tzitzintin (41): inhuel de in (14): huel (9): cocoxqui se deriva
129
del verbo cocoaya — onicocox, yo estoy enfermo. Tzintli y su plural
tzitzintin ademas de usarse en estilo elegante y respetuoso, se emplea
coino aqui para indicar compasion, humildad, piedad 6 lastima. Pacca-
yeliztli, salud 6 bienestar que resulta del estado normal de la maquina
animal; salvation publica 6 privada; de pacca, adverbio, agradable-
mente, de buena gana, con gusto : es verbal del verbo anticuado ye ( 2 ).
"Hay aqui una oration del verbo sustantivo en la que se sobrentien-
de este, y asi in cocoxcatzitzintin, etc., dice a la letra: vos que sois la
salud de los pobrecitos enfermos, rogad por nosotros (12).
"46. In tlatlacoanime in wecanhyotzintle, Hefugio de los pecado-
res. Tlatlacoani es verbal en ni del verbo tldtlacba — onitlatlaco, yo
falto, peco, cometo faltas, ofendo, hago mal: los verbales en ni al plu-
ralizarse toman la desin'encia mi: faauhyotl 6 ccauhilotl, sombra, abri-
go, es nombre abstracto en otl 6 yotl del verbo ecalmilia — onineca-
huili, me pongo a la sombra, me resguardo, me abrigo del sol. El
nombre abstracto se emplea en sentido figurado para expresar som-
bra, amparo, refugio, proteccion de las tempestades, tormentas, aza-
res, embates, contrariedades, etc., por su origen primitivo de focatl
aire, viento, atmosfera.
"47. In motequipachoanime in inteyollalicatzinc, Consoladora de
los afligidos. Motcquipachoani, afligido, cargado, afectado, agobiado;
el que tiene penas y aflicciones; verbal en ni del verbo tequipachoa —
oninotequipacho, yo estoy ocupado, atareado, cargado. Teyollalianiy
consolador, alentador, animador, el que da animo 6 corazdn 5 otro:
yollaliani es verbal en^ni del verbo yollalia — oniteyollali, yo consue-
lo, animo 6 aliento a otro; de yoli — oniyol, yo vivo. Aqui esta" el ver-
bal yollaliani reducido al preterito del verbo de que se deriva: catzi-
ne(8).
"48. In Tliztianbtzitzintin ( cristianbme ) in Impalehuicatzine ,
Auxilio de los cristianos. Tliztiandtnc es la asimilacidn de cristiano al
nfihuatl. TepaMiuiani es verbal en ni del verbo palehuia — onitepa-
lehui, yo ayudo, auxilio, socorro, favorezco, amparo £ otro.
"49. In Ancheltzitzintin in Intlatbcacihuapihini'y Keina de los 6n-
geles. Anchel 6 anxel en singular y anchcldm/- 6 anxelbme es como se
mexicaniza angel. Tlatbcacihuapilli, reina, princesa: tlatoani, senora,
senor, es verbal en ni del verbo tlatoa — onitlato, yo hablo; para for-
mar la palabra tlatbcacih(iapilli se toma el preterito tlato a que se ana-
9 • 1 7
130
de la ligadura ca (4), luego cihuatl, mujer, hembra, eliminando el final
tl, en seguida pilli que es n ombre que significa noble, principal (8), y
iinalmente el sufijo elegante en vocative El equivalente de angel en
nahuatl es teotitlaiitli, mensajero divino.
El verbo tlatoa se compone del verbo ttoa — oniqiuto, yo digo, que
pierde la /, y de tla (4), nota de transition de la action de este verbo
a complemento tacito de cosa; composition que explica la formacidn
del verbo tlatoa , porque hablar es decir alguna cosa. El verbal tld-
toani conserva la misma nota de transicion. Este verbal significa se-
nor, principe 6 rey, porque es propio de estos hablar con autoridad
ordenando al pueblo lo que debe hacer (59).
"50. In Acheauhtetatatzitzintin, Patriarcas. Achcauhtli, principe,
principal, mayor, superior, caudillo; gran sacerdote, sumo sacerdote,
primogenito; del verbo achcauhtia — oniteachcauhti, dirijo, mando gen-
tes d pueblos : te ( 2, 4) : tatin plural de tatli, padre, progenitor. Ta-
tin significa padres d progenitores ; pero estos padres pueden ser de una
6 de muchas familias 6 pueblos. En otras lenguas, este segundo plu-
ral necesita expresarse por otros nombres; en nahuatl se expresa con
el mismo nombre duplicando la silaba initial; tatin padres de un solo
linaje d estirpe; tatatin padres de diferentes d muchos linajes.
"51. In Tlachtopaittanime, Profetas. Tla (4): achtopa, adverbio,
con anterioridad, anticipadamente ; la a de tla j la initial de este ad-
verbio se reducen a una sola por contraction: ittani es verbal en ni
del verbo itta — oniquittac, yo veo, yo percibo, columbro: me (46).
"52. In Apoztolome, asimilacidn de Apdstoles al nahuatl; su tra-
duction mensajeros d enviados es tlatitlantin, plural de tlatitlantli, del
verbo titlani — onictitlan, yo envio 6 mando mensajero.
"53. In teotlaneltoquiliztli ipampa mimicqite, esfrase que equivale
£ muertos por la verdad, que se toma en sentido de martires. Teo (4):
tlaneltoquiliztli, es verbal en liztli del verbo neltoca — onitlaneltocac,
yo creo algo, doy credito & algo: ipampa es postposicidn (12) com-
puesta con el pronombre posesivo /', su, que hace relacidn a tlanelto-
quiliztli: mimicque, muertos, es plural andmalo de micqui, muerto, que
al pluralizarse duplica la silaba initial y muda qui en que.
"54. In Quiniomachitocactineminime, Los que confiesan & Dios;
del verbo pseudo-reflexivo d reflexivo deponente macMtoca — onicno-
machitocaCj yo confieso & Dios por Dios; confieso d digo que hago al-
131
go: nemini es verbal en ni del verbo neutro ncmi — oninen, yo vivo;
ti es ligadura; mediante la ligadura se une el verbal nemini al prete-
rito de machitoca, quimomachitocac, para formar la voz-frase quimo~
machitocaetmeminime, los que andan d vienen eonfesando la verdade-
ra fe: me (46).
"55. In mochintzitzintin in Ichpopotzitzintin, de todas las virge-
nes (14).
"56. In mochintzitzintin quemmachumicatzitzintin in ilhuicac cha-
ndcatzitzintin, de todos los bienaventurados inoradores del cielo. Quem-
mach es adverbio interrogativoquepor si solo significa |cdmo es posible?
y anadiendole la partieula ami, en singular, 6 antique en plural, sig-
nifica dichoso, bienaventurado; dichosos, bienaventurados. Para apli-
carlo entonces a" las personas 1? y 2? se anteponen a ami 6 antique los
respectivos pronombres conjugativos agentes, que se usan en los ver-
bos y que tambien suelen juntarse con otra parte de la oracidn; para
la 3? nada se antepone. In Ilhuicac ( 7 ) : chanecatzitzintin, moradores,
habitantes; de chane, morador, el que tiene casa d habitacidn, dueiio
de casa; de chantli, casa, hogar, domicilio, y por extension patria, y
el sufijo posesivo e: ca (4): tzitzintin ( 14): chantli es sindnimo de cal-
li que significa casa, vivienda, cuarto; y chantli equivale a" la palabra
inglesa home, casa, lares, patria, hogar.
"57. In Teoyotica Tlateochihualtzintli Cozcatzintli, del Santisimo
Piosario. Teoyotica (35): ademas de lo dieho en el citado parrafo, con-
viene decirque en la practica la voz teoyotica, aunque literalmente sig-
nifica espiritualmente, tiene un uso muy extenso como adjetivo: teoyo-
tica teyacana, director d gula espiritual; teoyotica tepachoani, abad;
teoyotica motetatia, compadre; teoyotica motenantia, comadre; teoyoti-
ca cozcatlatectli, rosario d sarta de cuentas para rezar; teoyotica To-
natiuh, Sol divino, Cristo: la radical teo se emplea en algunos lugares
con el nombre conetl, hijo, teoconctl, noteoconcuh, ahijado, mi ahijado;
como en ingles god — son, god — daughter, ahijado, ahijada; notcotd
6 noteotatzin, mi padrino.
"58. In Tlatbcacihuapiltztntlc, ca in mbtetz'nieo amo oacic in tla-
tlacoltzintiliztU, ca zan ye tcttic ticenchipahuacachihualoc, Reina con-
cebida sin mancha de pecado original. Ca es partieula que da energia
& la expresidn : in mdtetzinro, en ti, en vos : mo es pronombre posesi-
vo de 2* persona singular; pero que aqui por estar compuesto con tech
182
toma la signification de personal: tech es postposicidn de la tercera se-
rie, que propiamente significa en, pero aqui debe verterse al castellano
por a, pierde la ch por seguir tz: tzinco es el sufijo que toma toda post-
posicidn en estilo elegante 6 respetuoso ; amo, es adverbio de negacidn,
no: odcic es 3? persona de singular del preterito de indicativo del verbo
act — onicaciCf yo alcanzo: la o es nota adverbial de tiempo preterito:
tlatlacoltzintiUztli, pecado original, comienzo de pecados, de tlatlaco-
lli (46): tzintiliztli, principio, comienzo, fundamento, es verbal en liz-
tli del verbo tzinti — onitzintic, yo tengo comienzo; yo tengo princi-
pio de ser; doyorigen 6 principio: ca es particula de energia: zan,
adverbio, sino: ye es adverbio enfatico que da mas expresidn a zan, y
los dos adverbios equivalen a sino, al contrario: teltic, dentro, en, en
el interior de alguno, es postposicidn compuesta del nombre itetl 6 it it I,
vientre, seno, barriga v la postposicidn simple e, en, dentro, de la se-
gunda serie, es decir, de aquellas <jue se componen con nombres a
modo de particulas inseparables. Ticenchipahuacachihualoc, tu fuiste
engendrada completamente pura. Ti es pronombre personal conjuga-
tivo de la 2? persona del singular: cen (16): chipahuaea (21): chi-
hualoc es 2? persona de preterito de indicativo de la voz pasiva del
verbo chihualo — onichihualoc, yo soy hecho, formado, producido, en-
gendrado: lo es desinencia de verbo pasivo; c es desinencia de prete-
rito de pasivo.
u 59. In Teoichcaconetzintlc, in ti tetlatlacolpopoUiuianitzintle in
cemanahuac, Divino Cordero, tu que borras los pecados del mundo,
(vos que sois el borrador) etc.
Teoichcaconetl, divino cordero. Tco (2, 4): ichcaconetl cordero, de
ichcatl, carnero, oveja. No hay en mexicano diversidad de terminacidn
en los nombres .para indicar el genero, algunos lo dan a entender por
su misma significacidn como oquichtli, vardn; cihuatl, mujer; pero con
excepcidn de estos. que son bien pocos, todos son comunes a los dos
sexos. Conetlf nino d niiia, hijo d hija, pequeno de animal d retono d
brote de planta; voz que expresa la relacidn del hijo d prole a la ma-
dre, sea de animal d de planta: la relacidn de padre a hijo se expresa
con pilli ( 8 ). In sirve de pronombre relativo que. Titetlatlacolpbpol-
huianitzintle, Vos sois perdonador d borrador de los pecados de las
personas. Hay aqui una oracidn del verbo sustantivo en presente de
indicativo sobrentendiendose el verbo. El verbo cd en la significacidn
133
de ser, no tiene presente de indicativo, cuando hay que usar este verbo
como copulativo; en este caso basta la sola continuacidn del sujeto y
el predicado para que se entienda la oracidn sin necesidad de expresar
el verbo, como suele hacerse en latin y es mas frecuente en griego (7).
Ti (7) aqui equivale a tu eres 6 vosotros sois; tetlatlacolpbpolhuia-
ni es nombre verbal en ni del verbo activo transitivo popolhuia — oni-
tetlapopolhui, yo perdono algo a otro, de dos acusativos, que se de-
riva de pbpoloa — onitlapdpolo, yo borro, destruyo, desperdicio; del
simple pbpoloa — onitlapdpolo, yo pierdo algo, quito serial; aqui esta
compuesto con el acusativo de cosa que, y a este precede el otro regi-
men to (4) que es nota de transicion de la accidn del verbo a acusati-
vo tacito que es la persona 6 personas a quien: tzintli (4) se anade al
verbal en ni por simple juxtaposicidn cuando este no se construye con
un pronombre posesivo.
" En vez del verbal en ni se puede emplear aqui el verbo en presente
de indicativo: ticmotepbpolhuilia in tlatlacolli.
lt Ticmo, pronombre respetuoso prefijo de 2* persona de singular,
que tiene interpuesta e, la cual es nota de transicion de la accidn del ver-
bo a complemento singular expreso, pero no compuesto con el: tc, se aca-
ba de explica.ripdpolJmiliaeala, forma elegante depdpolhuia : tlatlacolli,
pecado, es verbal en li del verbo tlatlacoa (46). La frase se expresa
asi: In Teoichcaeonetzintle Ticmotepdpolhuilia in tlatlacolli, Cordero
divino, vos borrais los pecados.
11 In cemanahnac, del mundo (b).
"GO. Ma xitcclihuahnopbpolhuili) perdonadnos. Hual, denota distan-
cia cic donde a donde se ejerce la accidn del verbo, pues se pide que
Cristo, el Cordero de Dios, nos perdone desde su trono en el cielo:
pdpol/mili, es '2* persona de singular de presente de imperativo del ver-
bo pdpolhuia, en forma elegante y compulsiva.
11 61. Ma topampa xinwtlatolti ( 1 2 ). llogad por nosotros, etc.
a G2. Ink, conjuncidn, para que: Ti es pronombre conjugativo pre-
fijo de 1? persona de plural: qu es nota de transicion de la accidn del
verbo a complemento singular expreso y no compuesto con el, esla forma
eufdnica que toma c (4) antes de las vocales c, i: icnopilhuizque es
plural del futuro de indicativo del verbo icnopilhuia — onitlacnopilhui,
yo alcanzo; de icnopilli en significacidn de merecimiento, y la formati-
va verbal huia, que sirve para formar verbos que indican obrar con
134
lo que significa el nombre de que se derivan, d comunicar algfin efecto
d cualidad de lo que significa dicho nombre: por afectar inic al verbo
icnopilhuizquc equivale al presente de subjuntivo en castellano, en vez
de futuro de indicativo, como esta en n&huatl. Itlatenehualtzin, su pro-
mesa, I (8): tJa (4): tcnehualli, promesa, es verbal en li del verbo te-
nehua — onitlateneuh, yo prometo, aseguro, eXpreso; del nombre ten-
th, labio; en sentido figurado, palabra, memoria, y la silaba formativa
verbal hua.
"Ma iuh mochihua es frase que equivale a hagase asi, amen, asi
searde ma (3): iuh, adverbio, asi, de estamanera: mochihua, es singu-
lar del presente de imperativo de la forma impersonal del verbo chi-
hua (20) : mo, particula de verbo impersonal.
"Mocehuallotitlantzineo ic titotzacuilia, in Teotl Itlazomelahuaca-
tzine Xantzine macamo xocommohuexcacaquilti in totlatlatlauhtiliz
ihuan macamo xicruolcafruili totech ommonequiliz; zan ye mochipa ma
xitechmomaquixtili in ihuicpa in mochi in tdhuitiliz, in mahuizocatzintle
in yectenehualonc in cemicacatzintle Ichpotzintle.
"Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no deseches
nuestras suplicas ni olvides nuestras necesidades; antes bien libranos
siempre de todo peligro, joh Virgen gloriosa y bendita!
"ANALISIS.
"63. Mocehuallotitlanzinco, bajo vuestra sombra. Mo (58): cchua-
llotl 6 cehualyotl, nombre abstracto, sombra, abrigo, refugio; de cehua-
Ui, sombra, abrigo, del verbo eehnalhuia — oninocehualhui, yo me abri-
go 6 resguardo del sol; es sindnimo de ccahuilia (46) y sus derivados:
huia, formativo verbal: ti (7): tlan, bajo, debajo, junto, entre, es post-
posicidn de la tercera serie (12): tzinco (58).
" 64. Ic titotzacuilia. El verbo esta en primera persona del plural
del presente de imperativo. Ic, es una expresidn adverbial que indica
que la accidn del verbo con que se construye, se ejerce con frecuencia .
d sin cesar: tito, es pronombre reflexivo prefijo de 1? persona de plu-
ral: tzacuilia — ic ninotzacuill, yo me amparo, me abrigo, me escudo.
In Teotl (2): Itlazomeluhuacatzintle, 1(2): tlazd equivale aqui a" ama-
ble (42): mclahuacatzintlc (1 1 ).
135
"65. Macdmo, es particula adverbial que hace negative* al impera-
tive siguiente. De ma, c y amo.
u Xocommolmcxcacaqnilti. Ximo (35); tiene intercalada la nota de
transicidn c y la particula on (3) cuya n final se vuelve m por la m si-
guiente; xocommo es la forma eufonica de ximo al interponerle c y on:
hnexcaeaquilti es la segunda persona de imperativo del verbo de for-
ma respetuosa y- compulsiva, hnexcacaquiltia — onicnohuexcacaqnilti,
yo oigo 6 escucho algo con disgusto, con desagrado 6 pena; de luiex-
cacaqui — onihnexcaeae, de la misma significacidn ; fdrmase este verbo
del adverbio hnexca, que significa hacer con pena, falta de gana 6 poca
voluntad, lo que significa el verbo con que se compone y el verbo
eaqniltia (4).
" 66. TotlatlatlanhtMiz, nuestras siiplicas 6 plegarias, oraciones, pe-
ticiones. To (2): tlatlatlauhtil'tztli, es verbal en UztU del verbo fre-
cuentativo tlatlatlauhtia — onitlatlatlauhti, yo ruego, oro, suplico.
Ihnan, conjuncion, y, tambien. Xicmokahuili, oludad, xicmo (3, 5):
ilcahuili es la segunda persona del imperativo singular del verbo de
forma elegantey aplicativo ileahuilia — oninolcahuiU, de Mealing. — on-
inolcahnili. de Mcahna — omtlalcauh, yo me olvido de algo; pierde su
i inicial por precederle la vocal o del pronombre conjugativo.
"67. Toteeh ommonequMis, nuestras necesidades. Totcch (2, 3): om-
moncqniliz, necesidades: on (3): moncquMiztli esnomhre verbal en UztU
del verbo impersonal moncqui, se quiere, se nece^ita; del verbo nequi —
onicnee, yo quiero, 6 necesito, 6 deseo.
il MonequMiztli, como nombre es palabra— frase y equivale a lo que
se necesita. Zanye es conjuncidn, sino, que; ye, es particula adverbial
que da nnis energia a la significacidn y puede traducirse por sino al
contrario, mas bien.
"Mochipa, adverbio, siempre, en todo tiempo, de moelii (14)ypa (12).
"68. Ma xitechniomaquixtili, libranos. Ma (3) : xiteclimo ( 3, 5 ): ma-
quixtili, es singular del presente de imperativo del verbo maqulxtMia —
oninomaqaixtili, yo libro, liberto, redimo, forma respetuosa del verbo
maquixti (4): in ihnicpa, contra, de, es la postposicidn hnic compues-
ta con la particula energica^>a; linie, es de la tercera serie de post-
posiciones (12). Mochi, adjetivo, todo (14): tblmiliz, nuestro peligro
6 dificultad: to (2): bhuitiliztli, es verbal en liztli del verbo oliuiti —
ono — dhuitic, yo estoy en peligro.
'36
" 69. MahuizbcatzintU, glorioso, honroso; adjetivo en forma elegan-
te del verbo mahuizotia — onitemahuizoti, yo doy honra 6 gloria & otro:
catzintU (4).
"Yeetcnehualone, bendito, digno de ser alabado 6 bendecido, es ver-
bal en oni (22) del verbo ycctenehua — onitcyecteneuh, yo bendigo,
alabo, ensalzo; que a su vez se forma del adjetivo t/ectli, bueno, justo,
bendito, santo, y del verbo tenehua. Cem)camtzintle, adjetivo de ce-
mkac (19) y catzintU (4)."
" PLEGARIA d TOXANTZ1N (la Virgen de Guadalupe).— Iuxit&ci6u
del aiitigruo y cl&sico mexicano, por Agfustfn M. Hunt y de
Cortes.
"Ma icehuallotitlantzinco iecauhyotitlantzinco ticalaquican in tlapa-
lizquixochitl, in xiloxochitl, in tlauhqueelioltzin, in tzacuametzin, in que-
tzaltototzin, in apiltzin, in Uhuicaichpotzin, in Teotl Itlazonantzin, in
Teoatl Icittaltzin, in tlatlaca, in Ihuelnelli Xantzin, in tlalticpac cihua-
tlatoani, in Tocihuatemaquixticatzin, in cemanahuac Icikuapiltzin, in
mictlan Coaxopetzin, in Teoxochitzin, in cemicacatzintli Ichpochnan-
tzintli. Yehuatl in huelmotlatoltiz impampa in Mexicatlaca, in axean
ihuan imquac ye immiquiliztempan.
"Pongamonos bajo la protection de la Madre de los hombres, Em-
peratriz del cielo y de la tierra, Estrella del mar, Corredentora de nos-
otros los pecadores, Purisima Yirgen Madre, Rosa Mistica, Guadalupa-
na Seiiora que ahuyenta y aplasta a la serpiente infernal; de la Madre
Santa, mas bella que las aves de esplendido plumaje, mas hermosa que
las flores de aroma suave y delicado. Esta Senora misma abogara por
el pueblo Mexicano ahora y en la hora de la muerte."
"ORACIOy GVADALUPANA del Illmo. Sr. Caiuaeho
en el idioina de Nezahualeoyotl.
" Itctzinco in Tonantzin Ipantzinco ltldtocayotiliz. — Teotleco, Mdtlactli Mi-
quiztli, ipan Xihuitl Mdtlactlionyei Tochtli.
• "Ma ximopapaquiltitie in Mexicatlaca, in Immahuizocatzine in In-
tlatocacihuapiltzine ! Ma ximopapaquiltitie Cenquizcatzintle Melahua-
catzintle in Coaxope-Nantzintle! Ma ipampa Motlazdchantlaltzin in
137
Mexicayotl ximotlatolti, inic tiquicnopilhuizque in tlein, in tehuatzine,
in Tonantze, ticmoneltoquitia oc hnel totechmonequi. Ma iuh mochihua.
Xican mitoa ce Ave Maria.
j ; Salve augusta Reina de los mexicanos ! ! ; Madre Santisima de Gua-
dalupe, salve ! Ruega por tu Nacidn para conseguir lo que tu, Madre
nuestra, creas mas conveniente pedir. Ave Maria.''
El Sr. lngeniero D. Luis Salazar leyd la siguiente Memoria:
•*La Arqueologtfa y la Arquitectura.
''Las obras de la Arquitectura son uno de los principales elemen-
tos de que los arquedlogos se sirven para sua investigaciones cientifi-
cas. Los monumentos arquiteetonicos porsu estructura tienen por fuerza
que impresionar la vista, y despertar mas la euriosidad del observador.
Por esto sin duda, i'reeuentemente, los mas entusiastas y utiles promo-
tores del estudio de las antigiiedades son los arquitectos; ellos han sido
quienes midiendo y dibujando los monumentos de la Grecia, han hecho
sensibles las diferencias entre las delicadezas y maravillosas creaciones
del arte helenico y del arte romano, por mucho tiempo confundidos.
" El arqueologo se inicia en las ruinas de las antiguas construceiones;
pero se desarrolla y se perfecciona con el concurso del arquitecto, cuya
misidn consiste en saber interpretar y reconstituir con los destrozos in-
completes, y muchas veces informes, de los monumentos del pasado,
la forma, estilo y belleza de un edificio. El estudio de los libros, ins-
cripciones y jeroglificos, seran muy vltiles al arqueologo para investigar
el lugar y situaeidn de las antiguas ciudades y sus monUmentos; pero
la configuracidn del terreno, el aspecto de los restos que puedan en-
contrarse, liablan £ los arquitectos un lenguaje mas claro que a cual-
quiera otra persona, y al practicarse las excavaciones, su concurso es
valiosisimo para veneer las dificultades que se presentan, al marcliar
por el camino obscuro que se sigue en las exploraciones. Aumenta la
utilidad del arquitecto cuando es necesario levantar pianos, medir y
dibujar con exactitud y perfeccidn los fragmentos hallados, cuyo valor
todo reside en la pureza de las formas, en una armonia de lineas muy
fficil de alterarse, si no se saben interpretar y reconstruir los elementos
incompletes de los edificios que se descubren.
18
138
" Los monumentos se distinguen y se clasifican por su caracter propio,
que se forma con sus elementos ar quite ctonicos y de construction coino
son estructura, dimensiones, materiales, etc, y determinan el adelanto
de las razas de un pais: en este estudio interviene el arquitecto. El
caracter progresivo de los monumentos senala las etapas de una civi-
lization, y es signo seguro del desarrollo sucesivo de un pueblo y de
su raza: en este estudio interviene el arqueologo.
" Para comprender un monumento es preciso reconstituirlo ; y el exito
en las investigaciones cientificas arqueologicas, esta" intimamente ligado
y se complementa con la asociacidn tecnica del arquitecto.
" Prestando el arquitecto util concurso £ la ciencia arqueologica, para
si obtiene al mismo tiempo inmenso provecho con el estudio y la ob-
servation de los monumentos de la antigiiedad. No hay para la arqui-
tectura mejor leccidn de libertad, de originalidad, que el analisis de
las antiguas construcciones, pues el le permite conservar reminiscencias
sugestivas, jam£s opresivas, siendo en consecuencia un error creer que
la arqueologia, lejos de ser util, perjudica a" la originalidad de la "con-
ception artistica.
"La interpretation de los diferentes estilos que se hau sucedido; el
analisis de sus rasgos caracteristicos, de su correlation con las formas
sociales contemporaneas, dando elementos a la arqueologia y por con-
siguiente a la historia de la humanidad, ofrecen tambien nuevos ma-
nantiales de inspiration a" la arquitectura moderna. El pasado, sin em-
bargo, no es ma's que un medio de progreso, pero jamais un tipo ante
el dial sea necesario detenerse como si se hubiese llegado al limite
del arte. Sin preocuparse por seguir la3 tradiciones, frecuentemente
incompatibles con las ideas modernas, debe el arquitecto permanecer
dentro de lo verdadero, no pensando sino en satisfacer lo mas artisti-
camente posible las exigencias del gusto moderno.
"Al presente nada puede hacer producir ni dar a" luz una arquitec-
tura completamente nueva, enteramente original, puesto que no hay
por ahora ninguna raza nueva que traiga un sentimiento que interpretar
desconocido actualmente. Lo original, lo inventado, lo nuevo si se pro-
duce, esta" concebido con elementos preexistentes, siendo incuestionable
que nada se puede crear de la nada.
"La arquitectura sufre las leyes de la materia y no puede substraerse
fi ellas; sufre necesariamente tambien el ejemplo del pasado, 6 mfis
139
bien se aprovecha de la experiencia adquirida, permaneciendo a la vez
llena de libertad, puesto que las necesidades que satisface cambian per-
petuamente. La imitation, la adaptation de formas pasadas, es un pe-
renne manantial de renovation.
"No debe uno en consecuencia admirarse si los recuerdos del pasado
en arquitectura producen con el tiempo una reaction violenta hacia todo
lo que conserva la imagen de ese pasado, apropiandolo a la epoca actual.
Por esto es que al presente la tendencia de la arquitectura en los di-
versos paises, es toinar a ese mismo pasado los elementos que puede
asimilarse, tratando de trausformarlos acomodandolos a los modernos
usos. Unas veces se pide inspiration a la antiguedad cliisica, y otras a
las epocas m£s avanzadas de transition y de renacimiento. Estos ge-
neros de arquitectura, adoptados indistintamente en todos los paises,
han llegado a ser por decirlo asi impersonales, y las aplicaciones mo-
dernas que de ellos se hacen no difieren sino por algunos variantes,
cualquiera que sea la region en donde se encuentren. Paralelamente
se ve, al contrario, que en cada pais se pide inspiration a los diversos pe-
riodos de su arquitectura antigua para constituir un estilo moderno pro-
pio por transmutaciones sucesivas.
"Ningiin estilo ha salido cabal y de un golpe de un cerebro humano;
jamas ha aparecido en el mundo un arquitecto que rompiendo de re-
pente con todas las tradiciones del pasado, haya imaginado una con-
ception madura enteramente diversa de lo conocido, y ya desarrollada.
Por transiciones insensibles, por transformaciones sucesivas es como en
Francia, en Inglaterra, en Alemauia, en Italia, y en otros paises, se ha
llegado a caracterizar una arquitectura por decirlo asi national. En
Alemania, como en Inglaterra, como en Francia, la tradition gotica de
los primeros ejemplares, los nuts puros, los mas coinpletos, y los mds
armoniosos de los normandos se ha mantenido intacta a traves de las
inspiraciones nuevas, luchando con la escuela puramente academica, na-
cida de las monumentales obras maestras de la Grecia. En Italia la
imitation comienza a cautivar los espiritus'por el desarrollo do los estu-
dios histdricos, lo que esta dando lugar a una arquitectura de sabios y de
arquedlogos, que se aprovecha sobretodo en beneficio de los monumen-
tos antiguos, y que forma paralelo con la verdadera arquitectura natio-
nal, el renacimiento italiano.
"Los Estados Unidos, que no tienen ningun pasado, ninguna escuela
140
primitiva que imitar, acusan sin embargo una arquitectura cuyo estilo,
forrnas y tendencia, representan las costumbres de un pueblo ingenioso
y practico que ha tornado & cada uno de los paises con quienes ha es-
tado en contacto, ideas que ha modificado 7 que ha interpretado y apro-
piado a sus gustos y necesidades. Por su origen anglo-sajdn los Estados
Unidos estuvieron primero sometidos a esa influencia exclusivamento,
inspirandose en los monumentos pseudo-clasicos, quepocoa pocomo-
dificaron en un sentido mas personal, acabando por tener una arquitec-
tura curiosa y original, bien que imitativa, tomada de las civilizaciones
mezcladas de sus colonizadores. La arquitectura alii es desordenada,
casi fantasista, pero ingeniosa en su incorreccidn y razonada bajo su
confusion aparente; esta definida por una acomodacidn del estilo romano
a un'destino no solo moderno sino americano, pues es el unico que se
presta a la proporcidn y decoracidn de edificios de 18 6 22 pisos.
"La arquitectura de un pueblo no es una produccidn aislada y sin
relacion con la vida y costumbres de ese pueblo; resulta del tempera-
mento de su raza, asi como de sus condiciones especiales que definen el
medio en <jue ese pueblo se desarrolla. En las naciones que tienen una
arquitectura verdaderamente digna de ese nombre, los principios que
este arte aplica y los caracteres generales que presenta, se explican
por las particularidades del clima, asi como por las costumbres de sus
habitantes. Esto, en cuanto a la apropiacion de los edificios; pero en
cuanto al caracter, cuando se buscan los medios de clasificacion, debe
nno tijarse m^s en las formas generales, y en los detalles de la orna-
mentacion. En esto es probablemente en lo que el espiritu, el gusto \
la originalidad se hail manifestado bajo una forma mas palpable.
"La ornamentacion es tanto m^s fecunda y flexible, cuanto mas di-
versas son las fuentes de donde nace. Se puede citar primeramente la
geometrica en sus infinitas y regulares combinaciones; las tiguras sim-
ples, el triangulo, el rombo, el cuadrado y el circulo, cuya repeticidn y
contraposicion bastan muchas veces para formar un conjunto inte-
resante ; la flora que da modelos naturales nuevos y variados, no siendo
cuestidn mas que de arreglo en su aplicacidn, segun los gustos instin-
tivos ; la fauna que da motivos realistas y aun fantlsticos ; la tigura hu-
mana que entre los antiguos fue tan ponderada en sus construcciones,
aunque muchas veces grotesca en su sencillez; y en fin, los enlaces ma's
ingeniosamente complicados y fantasmagdricos, en donde se mezclan
141
y se confunden la linea, la flor, el animal y la hgura humana. Con
todos estos eleraentos hay un vasto dominio para la composicidn ar-
quitectdnica.
"La ornamentation responde a.una de las necesidades nuts instintivas
de nuestra naturaleza, la de embellecer los objetos que nos rodean; y
en el amplio eampo de aplicacidn que tiene para complementar las artes
superiores como la arquitectura, d para enriquecer los objetos mas vul-
gares, sirve como de lazo de union entre el arte y la industria. Una
composicidn ornamental no puede ser bella, sino a condicidn de pro-
curar un sentimiento de satisfaction que nace del equilibrio y de la ar-
monia perfecta de todos los elementos de que se cbmpone.
"Los elementos principales de una composicidn arquitectdnica, segun
se han mencionado, pueden bien encontrarse en Ids antiguos monnmen-
tos mexicanos. Sin hacer una copia de las construcciones del paganis-
mo, que quedaria sin expresidn actualmente, y cuyas costumbres son
tan diferentes, y las necesidades ahora tan sin relacidn con las de los
antiguos, es practicable ensayar la creacidn, si no de un estilo, si de una
arquitectura caracteristica nacional.
"A los arquedlogos ha correspondido estudiar, por ingeniosas apro-
ximaciones, el parentesco de las antiguas construcciones del que hoy
es territorio mexicano, con las de los caducos imperios de Oricnte, y
encontrar a travea do las tradiciones, interpretadas segun su ciencia, los
vestigios de comunidad y de origen que puedan tener. Pero al arqui-
tecto conviene sobre todo analizar y reproducer los fcipos mas impor-
tantes de los monumentos antiguos, averiguar que lugar tenian las ci-
vilizaciones que representan en la historia de la arquitectura, y estudiar
su adaptacidn al presente.
"La arqueologia nos ha ensenado los estilos arquitectdnicos de los
antiguos pueblos de nuestro suelo; utilicemos sua datos, y dc la ob-
servacidn de monumentos hoy ruinosos, tomemos los principios y dis-
tintivos de nuestras futuras construcciones. La ornamentacidn antigua
mexicana pertenece a un estado ya avanzado de adelanto, en el quo
se manitiesta la infl'uencia de la arquitectura procurando la unidad de
caracter. La composicidn del ornato, el relieve, y aim el colorido,
transparentan las intenciones que emanan de principios que solo la ar-
quitectura hace nacer, creando estilos, como se palpa en los monumen-
tos de Yucatan, Chiapas, Oaxaca, etc., que recuerdan los de Egipto,
1
142
India y Asiria. La decoracion arquitectural de aquellos 'monumentos
era de una riqueza exuberante; los muros estaban cubiertos de escul-
turas en bajo relievo y jeroglificos ; por todas partes dibujos geome-
tricos, triangulos, circulos, meandros y celosias alternadas, formando
una especie de tapiz sobre toda la superficie de los muros. Otras
veces, coino en Mitla, se ve la decoracion solo en hiladas alternadas,
o en ciertas partes salientes de la construction como pilastras, bandas,
claves, etc.
"La forma de los antiguos monumentos de Mexico tambien es carac-
teristica y digna de ser asimilada, si no en sua proporciones, si en sus
lineas generales. Segun el arquitecto f ranees Ch. Gamier, que estudid
particularmente la liabitacidn privada de los aztecas, esta estaba ca-
racterizada por la forma trapezoidal de la fachada correspondiente a
la entrada principal. Arriba de la puerta, y en todo el contorno del
edifieio, estaba establecido una especie de eolgadizo hecho con piedra
de talla, sostenido a intervalos por consolas tambien de piedra, que se
terminaban por remates curiosamente nioldurados.
'•Los portentosos edificios levantados por las razas maya y quiche, y
cuyos restes tant<i se adiniraii, revelan gran civilizacion. Uxmal, Ka-
bah y Chichen Itza, })resentan relieves y perfiles <|ue pueden ser apro-
piados a proporciones arquitectdnicas mas en armonia con el gusto
actual. Tambien es digna de iinitarse la estructura <[iie se ve en el
Palacio de las monjas en Uxmal, presentando una sucesidn de cerra-
mientos sobrepucstos, descansando sobre dados de piedra, y afectando
la forma trapezoidal invertida. Sin duda es una manera de aligerar el
peso del cerramiento inferior, constituyendo un sistema de descargas
Jaterales; los ceiTamientos mas largos de la parte superior, tienen ela-
ves que reduc«'n el einpuje, trasmiticndo el peso a los extremes.
"La forma trapezoidal de las lineas generales y de las mismas mol-
duras es el cank-ter distintivo de la arquitectura de aquellos pueblos,
asi como lo fue el iitico para los griegos, la platabanda para los egip-
cios, el medio punto para los romanos, la cupula para los bi/.antinos,
y la ojiva en la arquitectura que se ha llamado f/otica; no necesitan-
dose mas para definir esos estilos, pues que para esos pueblos existia
un gusto arraigado, marcado e inveterado por esos pertiles.
"Entre el estado primitivo debido a la investigaci<5n individual, y el
establecimiento de reglas arquitectdnicas, se comprende que haya
143
transcurrido un periodo de gestacidn que no es posible calcular: a" las
producciones que ofrecen los caraeteres de un genero primitivo, pueden
aproximarse diversos ejemplos de ornainentacidn de los periodos tol-
teea y maya, que pcrtenecen a un estado mas avanzado de civilizacidn,
para marcar las diferencias y los resultados de esfuerzos puramente
individuals, eon las manifestaciones en donde la influencia de la ar-
quitectura se hace sentir procurando la unidad de caraeter. Este para-
lelo permite establecerlo perfectamente el estudio de las notabilisimas
obras publicadas por Lord Kingsborough, Waldeek, Chavero, Dupaix
y Charnay.
"Con los preciosos eleraentos que estas publicaciones contienen, se
han podido intentar dos ensayos de arquitectura moderna mexicana.
El primero se ve realizado con brillante exito en el monumento con-
memorativo de Cuauhtemoc, proyectado por el malogrado arquitecto
Francisco M. Jimenez, y erigido en la Calzada de la Reforma.
"Presenta un estilo de renacimiento en cuyos elementos entran los
hermosos detalles que existen de las ruinas de Tula, Uxmal, Mitla y
Palenque, conservando tanto cuanto es posible el caraeter general de
• los edificios antiguos de este continente, y que ostentan riquezas v
adornos tan bellos, que bien se prestan para caracterizar una arqui-
tectura. El cuerpo principal del monumento descansa sobre un basa-
mento que afecta la forma prismatica piramidal de los tcocaUis. El
zdcalo que recibe la construccidn tiene cnatro cscalinatas, y esta heclio
con piedra basaltica adornado solo con una greca corrida, tomada de
las ruinas de Mitla. El gran basamento acusa la forma general de uno
de los palacios del mismo Mitla con sus grecas, y en sus costados tie-
ne unos bajos relieves histdricos. Sigue un zdcalo sencillo sobre el cual
se apoyan cuatro grupos de tres columnas en angulo, calcadas sobre las
procedentes de Tula, y conservandoles todos sus detalles y jeroglifi-
cos. Al lado de estas columnas se ven anas aletas decoradas con una
greca tolteca, y en los entrepanos que dejau se han colocado trofeos
guerreros con las annas que usaban los aztecas para combatir. El
cornisamento que esta sobre las columnas afecta la forma de uno que
hay en Palenque, con grecas originates de Uxmal, y llevando un friso
decorado con escudos, armas y trajes de combate de los aztecas. El
pedestal que soporta la magnifica estatua de Cuauhtemoc tiene la mis-
ma forma piramidal : sus tableros estan decorados con el jeroglifico del
144
heroe azteca, y el capitel con nudos de viboras, usadas mucho por los
toltecas para su ornamentation.
" La estatua de Cuauhtemoc se presenta en disposition de combate,
llevando en su diestra un tlacochtli y en el brazo izquierdo su ehima-
Ui; en la cabeza lleva un copilli, emblema de su categoria; en el pe-
cho la ickcahuipitti, y en sus hombros el tilmatli.
" El segundo ensayo de arquitectura de caracter national, fue llevado
a cabo con niotivo del proyecto de edificio que Mexico hubo de levan-
tar en Paris, para la Exposition International de 1889.
•'Dos provectos se presentation alefecto; uno, que fue el que se eje-
cuto, exhibia al exterior una feliz representation del antiguo teocalli
de los mexicanos, ricamente decorado con ornatos cuya pureza fue in-
teligentemente elegida, y con altos relieves historicos y simbolicos. La
composition fue hecha por el arquitecto Antonio M. Anza en colabora-
cion con el Dr. Antonio Penafiel.
"El edificio se compone do una parte celitral y de dos pabellones
laterales: la parte media coinprende el culto mexicano, resume la re-
ligion del soly del fuego; all! se encuentra un gran basamento llevan-
do en la parte inferior los signos de este culto, y en la superior los
braseros simbolicos de sus festividades periodica*.
''Una escalinata principal, caracter de los antiguos templos, condu-
ce al portico donde se encuentran las cariatides, cuya forma fue to-
mada de un estudio arqueologico hecho en Tula por el Dr. Penafiel.
Lleva por rematc el portico el simbolo del sol, Tonatiuh, presidiendo
la creation de (Jipactli, representante de la fuerza fertilizadora de la
tierra.
"En los pabellones derecho e izquierdo del edificio se colocaron re-
lieves mitologicos; en el primero estan las figuras de ladiosa Centeotl,
protectora de la agricultura; a" su dereclia Tlaloc, dios de las lluvias,
y a" su izquierda Chalchiuitlicue, diosa del agua. En el pabellon izquier-
do estabau representados Xochiqucteal, deidad de las artes; Camaxtli,
de la caza; y Yacatecutli, del comercio.
"En las puertas se colocaron los signos de la fecha conmemorativa
de la reforma del calendario.
"Para personificar con sus fundamentales acontecimientos la anti-
gua historia mexicana, se colocaron en altos relieves esculturas que
representaban & Izcoatl, Nczahualcoyotl y Totoquihuatzin, de un lado
Monumento erigido a Quauhtemoc en el Paseo de la Reforma. — Mexico.
145
del portico superior, y <*i Cacama, Cuitldhuac y Cuauhtemoc, del lado
simetrico.
"Como se ve, el notable trabajo de los Sres. Pefiafiel y Anza ten-
dia mas bien a" hacer una restauracion con elementos cxclusivos del
arte tlahuica, dentro de las reglas del pasado, y no a presentar un ti-
po de construction apropiada en relacidn con el gusto estt'tico y con
las exigencias modernas.
u En este terreno se colocaron los arquitectos Vicente Reyes y Jose
M. Alva, quienes asociados al que subscribe esta Memoria, formaron el
proyecto competidor del antes descrito.
"A la composicion de este proyecto preccdio la persuasion de que
era conveniente adoptar para el edificio los perfiles y ornamentacion ca-
racteristicos de arquitectura de las razas nuts civilizadas que ocuparon
lo que hoy es Kepfibliea Mexicana; pero separandose de la estructura
y proporciones de los monumentos antiguos, que pugnan con las ideas
actuales en materia de estetica.
"La fachada principal de dicho proyecto presenta un motivo central
saliente, en donde tres grandes claros permiten el ingreso al edificio;
ej perfil (pie afectan recuerda el puente de Nachan, en Palenque. En-
tre estos claros hay una especie de alniohadillado de placas sobrepues-
tas, calcado de la piramide de Papantla, y encima de este alniohadilla-
do un pequeno cornisainento ornamentado con una greca de paletas,
sacado de la obra de Lord Kingsborough, para determinar la separa-
cion de un tablero sencillo, encuyo centrose pusieron unas cal>ezas de
tigre, copiadas de la figura en barro que existe en el Museo Nacional.
"A los lados de esta parte central saliente, se desprenden las por-
eiones de fachada correspondientes a los grandes salones. lias venta-
nas en su basamento afectan el perfil del monumento de Xochicalco;
el cerramiento pertenece al conocido con el nombre de las Monjas, en
Chichen Itza\ En los entrepaiios de las ventanas se formaron unos ta-
bleros llenos con la rica ornamentacion del templo de ltzala, que des-
cribe y representa Waldeck en su interesante publicacidn, y encima de
los tableros el Nao-ollin de la obra de Kino-sborouo-h.
"El cornisamento que divide el primcro del segundo piso, es una
composicion basada en los perfiles earactTisticos de la arquitectura
maya, con una ornamentacion de cilindros verticalos, tomada del pala-
cio de Zayi.
10
146
"La parte central del piso superior consta de tres ventanas con gran-
des grecas como antepechos, y anas trenzas como chambranas, tomadas
de la citada obra -de Waldeck. El perfil de estas ventanas se calco de
una ilustracidn de la obra de Dupaix, referente al Palenque. En loa
entrepanos se puso una greca de conchas, sacada de la ornamentacidu
policroma que hay en la obra de nuestro compatriota Chavero; enci-
ma se ve encerrada en un tablero la iigura alegdrica de la reforma del
calendario azteca, y hasta el nivel d,el cerramiento piisose una se'ccion
de grecas que recuerdan el palacio de Mitla. Como remates de las mis-
mas ventanas se. acomodd un mascaron del monumento de Itzala, y a
nivel de estos unos bajos relieves de Tonatecutli.
"Los tramos laterales de la fachada tienen en el pertil de sus ven-
tanas una forma analoga a las centrales, solo que estan rematadas por
almenas sobre las que se destaca una cabeza copiada de un vaso cine-
rario de Tlacolula, que se halla en las ilustraciones de la obra "Mexi-
co d traves de los sighs" En los entrepanos se acomodaron tambien
unos tableros llenos con una greca que existe en Itzala. El mismo or-
den de grecas que en la parte central se halla hasta el nivel de los ce-
rramientos, y encima se ve un bajo relieve sacado do un mascaron d«
la casa del Gobernador en Uxmal.
"En los extremos de la fachada principal se hallan dos torreones li-
mitados por pilastras en que se ha usado el monolito de Tenango y la pi-
lastra de los porticos de Teotihuacan; los nichos trapezoidalcs se desti-
naron a la colocacidn de estatuas alegoricas, y estdn perftlados segun un
cuadro 6 margen de un idolo que trae en su obra Dupaix. La parte deco-
rativa de las claraboyas en los torreones, se tomo de la Piedra del sol.
"La cornisa del segundo piso se ha inspirado en las ruinas de Mitla
para el perfil general, ornamentada sencillamente con unos cilindros
y una trenza 6 petatillo. Sobre la cornisa esta" un parapeto con alme-
nado, y en la parte central el remate d coronamiento formado por una
faja con greca, unas trompas invertidas, y un tablero remedando un
teraplo antiguo, que lateralmente tiene unas cabezas de serpiente, y
arriba un cornisamento con su remate, tornado de una fotografia que
existe en el Museo Nacional. A excepcidn de este detalle, el resto del
coronamiento se ha compuesto con datos de la obra " Viaje arqucolo-
gico en Yucatan" por Waldeck. Dcnfcro del tablero expresado estan
las annas nacionales.
147
"En la fachada lateral dc la dorecha se alojo nn invemadero en la
planta baja; esta" Hmitada por las pilastras con el monolito de Tenan-
go. El cornisamento general es del palacio de Zayi. Los entrepano?
en el segundo cnerpo estan decorados segun un dibnjo de la misma
obra de Dupaix; la ornamentacidn de las ventanas se ha inspirado en
las ilustraciones de la obra de Alfredo Chavero, especialmente de las
ruinas de Mitla. Las almenas estan sacadas del jeroglilico de Tenan-
go, y el coronamiento central de la figura do un templo, esculpida en
una piedra que existe cerca de Cuernavaca.
"En la fachada lateral de la izquierda, la composicidn, aunque si-
guiendo el mismo estilo de la fachada principal, se ve variada en los
detalles y ornamentacidn, para evitar la monotonia en el aspecto del
edificio. En el primer piso se adoptd para los muros el sistema de al-
mohadillado inclinado, que tan comun era en los edificios aztecas. Los
basamentos de las ventanas recuerdan en su perfil a Xochicalco, y la
forma de dichas ventanas, a la puerta subterranea del palacio de Pa-
lenque. La separacidn entre el primero y segundo piso, esta modelada
en el sistema de entablerado de la casa del cura en Mitla. En la par-
te central saliente del piso bajo, que recibe un terrado 6 mirador, se
pusieron nnos tableros con mascarones, representando el sol de la puer-
ta en la casa de las Monjas, alternandolo con el signo omcacatl en la
frente de Tonatiuh.
"En esta fachada, como en las anteriormente descritas, esta Hmita-
da la composicidn por pilastras 6 medias muestras formadas con los da-
tos que ya se mencionaron.
"En la ornamentacidn del segundo piso tiguran alternados los mc-
jores mascarones del palacio de las Monjas, sobre unos semicilindros
del palacio de Zayi. En el friso de los balcones se ve una alegoria del
sol, y en los tableros la representacidn de Quetzalcoatl. El cornisamen-
to es el general del edificio. Por remate central se puso una composi-
cion hecha con el sol de la piedra de Cuautitlan, una culebra y una
esfinge, tornado todo de la obra " Mexico d traves de los sighs."
"El balaustrado del mirador contiene unos tableros que Uevan en
semicilindros la figura que aparece como comentario de la Correccidn,
y en el frente el simbolo de la luna, cerrando como balaustres los que
se ven como una seccidn de la puerta de Kewick. ..
"Comose ve, segun las proporciones en que intervienen los elemen-
148
tos di versos do ana coniposicion, y scgun son tratados en sns combina-
ciones y ejeeucidn, es como so ha podido intentar el constituir un estilo
de arquitectura a la quo so ha dado un caracter do renacimiento. Uni-
camente por el analisis, desde el punto de vista y on ol ordon hist<5rico
de los diversos especimeu do arquitectura, de loscuales han sido torna-
dos los motives do esos estudios, os como so comprondo la posibilidad
do obtener los medios para liacer una imitation pcrfeccionada, con el
objeto do alcanzar una apropiacidn fructuosa. Xada es mas elocucnte
quo la vista do las obras antiguas; y dedueir ])or ol analisis las leccio-
nes que encierran, es uu procodimieiito muy seguro para dejar libre
al instinto, a la imaginaeidn, el exito do las obras nuevas.
"Que so sigan estos ejemplos, y en lo sucosivo la arquitectura pa-
sar.t segun las aspiraeiones do la forma quo so inicia, y segun ol tem-
pcramento, la educacidn artistiea, y las facultades do cada arquitccto,
por todas las reminiscencias mils variadas; la adaptacion, ol remoza-
miento, las imitacionos ma's oscrupulosas y mas fantasticas de todos los
cstilos conocidos, y antes ompleados on nuestro suelo natal. En estas
resurrecciones al uso contemporaneo, asi como en estos arreglos y com-
binaciones de oniatos y perfilos, ol gusto personal, la destrozn de ma-
no, ol scntido instintivo de la armonfa entre los elementos tornados al
pasado y su aplicacion modorna, todas osas cualidades absolutamento
individuales del arquitccto, desempefiaran el papol preponderante y
libre do la coniposicion arquitectonica mexicana del porvonir.
"Que se avancc rosueltamente en la nueva via; que se ensayen atre-
vidamentc por la nueva generacidn do arquitectos mexicanos combina-
ciones ineditas. Ann cuando algunas resulten desgraciadas, que nose
detengan por las imperfeccionos que sobrevengan. Hay que alentar in-
condicionalmente todo lo quo tienda a" innovar la rutina.
11 Mexico en el pasado vio nacer y morir una arquitectura propia, do
verdadera originalidad, llcna do grandeza y de sencillez en su cons-
truccidn, y de riquoza en su ornamentacidn; y es preciso que halldn-
dosc ya maduro al campo de las ideas para inspirarse en las raonu-
mentales construcciones arqucoldgicas que tenemos, se pase al campo
de la accidn creando una arquitectura moderna nacional."
El Sr. D. Leopoldo Batres dice que no esta" couforme con una de
las afirmaciones del Sr. Salazar, relativa if que las puertas de los an-
140
tiguos monumentos moxieanos prcsenten la forma trapezoidal, forma
quo solo se encuentra en los monumentos peruanos.
El Sr. I). Luis Salazar con testa quo so habia inspirado en la obra de
Mr. Gamier, cncargado do escribir la Historia <lc hi hfibitacMhi a tro-
ves de Jos siglos, en la Exposicidn universal de Paris en 1889; y anade
que no ha dicho en su Memoria que las ventanas de los antigitos mo-
numentos mexicanos tuviesen la forma trapezoidal.
En seguida, el Sr. D. Pedro Gonzalez, Representante del Estado de
Guanajuato y miembro del Congreso de Americanistas, dio lectura «i
la siguiente Memoria:
"Algimos pimtos y objetois monuiiieiitales uiitiguos del Estado
de Guanajuato (varios desconocidos).
"La tradition senala al Distrito del Vallo de Santiago, porteneciente
al Estado de Guanajuato, como lugar prehistdricamentc couocido por
de las side lumhmrias, aludiendo a los siete crateres volcanicos apa-
rrados que en el existen, que son muy utiles e importantes monumentos
geoldgicos, somerainente estudiados, casi desconocidos y apenas oidos
nombrar por los babitantes de la Republiea.
"Se les llama en el castellano quo hablamos on Mexico las joi/as,
para dar a entender que son profundas oquedades en montanas que
parecen conos Iruncados, eon paredes interiores verticales como corta-
das ft pico en las rocas, con figura de tazas, de diametros que alcanzan
desde 500 metros la mas cliica a 1,200 la mayor, algunas inaccesibles
y otras con derrumbamientos dificiles de escalar.
"El mas notable de estos crateres, la Alberca de la poblacidn, situa-
do a dos kildmetros de ella liacia el Poniente, tiene todo el fondo ocu-
pado por agua salobre; los grandes .riscos que le hacen marge n dejan
ver muchas eapas de lava roja y negra, a las que se les da el n ombre
de tetzontli, de teteontlalia, piedra muy liviana, propia para construc-
cidn, y sobro la cima de la montaiia, formando el reborde, hay arena
negra, restos de materias derrctidas que bajaban desbordandose por
todos lados, en el tiempo ignivomo de los volcancs.
" Delos demas crateres que, como la Alberca, tieuen agua en el fondo,
feon los de Parangueo y de Ziutora, este de una agua espesa y negra,
perfectamente saturada de sales de sosa y de potasa, las cuales se ex-
plotan abundantemente con aprecio.
150
t
"Las llama das joyas del Rincdn, de la Blanca, de Estrada y de Soils,
tienen adentro plazuelas de buena tierra vegetal, acumulada por el
transcurso de los sifflos v vuelta laborable a fuerza del arte v del tra-
bajo.
"Los siete volcanes extinguidos de que hablamos, con mas dos hun-
dimientos que so ven en los cerros de la Batea y de la Magdalena, son
vecinos unos de otros dentro de una zona de 20 kildmetros al S. O. del
Valle, y solo uno tiene en el centro una prominencia pequena, proba-
blemente iiltimo avejigamiento que quedd despues de las erupciones.
"Entre esta parte de volcanes, mediando el lago artificial de Yu-
ririapundaro, esta otro crater por el que la poblacidn lleva ese nom-
bre, que en tarasco significa lago de sangre, porque a el se arrojaban
los cadaveres de las victimas que haeian los espaiioles conquistadores.
Este volcan tiene tambien agua salada, siendo su corte perfectamente
igual a los demas descritos.
"Los grandes llanos de Pantoja, Yalle de Santiago, Moroledn, Sal-
vatierra y Apaseo, que hasta Penjamo y Leon tienen el nombrc de El
Bajio, que fueron planicies sedimentarias de formacion cuaternaria, han
dado variados ejemplares fdsiles de grandes cuadrupedos, muy espe-
cialmente en l T riangato, Leon, Arroyofeo y la Calera, demostrtindose
asi que la vida se extinguid en un tiempo que la ciencia tiene ya reco-
nocido. Mas asi como en ese tiempo existian en el territorio guanajua-
tense los referidos animales y algunas especies de bueyes y de caballos,
el encuentro de restos humanos en el mismo terreno y otros en roca,
indudablemente de formacion anterior los fdtimos, ^significa que existid
en nuestro Estado el h ombre prehistdrieo, y que en el supuesto de que
se conserva la tradicidn do las siete luminarias, pudieron ser observa-
das por el y pudo igualmente transmitir sus observaciones a la poste-
ridad?
"Existe grabado sobre roca un cataclismo que debid impresionar a"
aquellos primitivos habitantes, pareciendo ser una senal inequivoca de
un periodo de la vida de entonces, y de una civilizacidn naciente quizas,
pero que dista mucho de la barbarie que se atribuye a sus autores los
otomles.
.."En las enormes penas que hacen la base de la Sierra del Cubo r
12 kildmetrofr al Oriente de Ciudad Gonzalez, y 1 a la espalda de la
hacienda que se llama tambion del Cubo, esta" el lugar conocido por
151
la Cueva de los Indios, que consiste en una pequena gruta artificial de,
2 metros por 4 de luz y 3 de profumlidad, y fuera de ella un lienzo
pulido de 15 metros de largo por 2 de altura que empieza en la gruta,
quese alarga haciael Poniente yque sigueal piede lasexpresadas penas.
Cueva del Fuerte de los Remedies, antigua babitacion de Coa
ohicbiles. Sobrc ella, al lado N. del baluartc del Tcpeyac, estau
dos liermosas piramides.
Tiene la pared derecha de la Cueva, a" igual altura desde el piso, algunos
agujeros perfectamente orbiculares, en figura de pequenas piletas, con
senalesde haber servido para guardar provisiones, manifesta'ndose abajo
de ellas que alii estuvo establecida la hoguera, por verse marcado su
sitio con el humo. En seguida de las piletas, desde el fondo, por la pared
izquierda, siguiendo el lienzo unido a" dicha pared, csta" grabado con
dibujos muy primitivos lo que nos parece algun cataelismo, pues eatfi
pintada una conflagracion ascendente de niultitud de proyectiles, que
152
Jlevan desde una hasta cuatro caudas en estado de incandescencia, vien-
dose outre los proyeetiles y caudas, lo mismo que en la superficie baja
del suelo, tiguras de esqueletos humanos, de aves y de cuadrupedos,
entre otras lineas informes 6 desconocidas. Una flecha sobre el dibujo
del lienzo, con la punta hacia arriba, completa la indication del gra-
bado cuyas huellas estan pintadas de un rojo peculiar.
'^Es esto alguna constancia geogr£fica de un periodo de la historia
americana ? £ Podria formarse un calculo cronoldgico de la misnia his-
toria, teniendo por fundamento los fenomenos volcanicos del Valle de
Santiago con el dibujo de la sierra del Cubo, que nos parece que es
una o-rafica demostracion ?
"Cavcrna artificial y habitada fue la que acabamos de describir, y
cavernas artifieiales que fueron habitadas y que lo son todavia, en es-
pecial las que hay en las nistrgenes montaiiosas del Rio de la Laja, en
los Distritos de Dolores Hidalgo, San Miguel de Allende y Chama-
euero, son otros ejemplares que proponemos para ayudar a res.olver si
son 6 no anteriores las habitaciones en las grutas a las de grandes cons-
trucciones en la piedra. •
u Nos parece que se marca claramente el adelanto sucesivo en las
obras arqueologicas, aunque existen algunas cavernas hechas por causas
de guerra, como la de la Barranca del Fresno, situada entre las sierras
de los Heinedios y de Atotonilquillo, que perteneccn respectivamcnte
it los Distritos de Penjamo y de San Pedro Piedragorda, y la fortifi-
eacion levantada & su frente por los Quachichiquilli, faccion de los oto-
inies, a quienes los mexicanos llamaron asi, indicando que traian en la
cabeza un plumero Colorado.
" Esta gruta y la fortaleza, perfectaniente conservadas, tienen, la pri-
mera, 30 nietros de fondo, 3 de alto y 5 de ancho, con el canon abierto
en linea diagonal respecto de la boca; y la segunda, construida sobre
las crestas fronteras it la gruta, en la esquina que hacen dos barrancas,
tiene dos lados accesibles por la cinia de la montana, quo estan cubiertos
por una muralla de ])iedra, figurando una escuadra con los extremos
hasta los voladeros sobre los torrentes. Toda la muralla tiene G nietros
de base por 3 de altura; en general, de piedra grande acuiiada con
chica, siendo el ala del Oriente de 40 nietros y la del Norte de 70.
a Sc observa de una manera general en nuestro Estado que en las
capas terrestres ulteriores no existen nionunientos indigenas llamados
153
ydcataSjCiiisillos, mounds opirdmides, sino solamente en las lomas, cues-
tas y picachos quo hacen margen a las planicies y sobre la.s montarias;
pero no nuis en las vertientes do estas 6 cerca de los aguajes. En los
corazones de las sierras del Cnbo, Comanja, Ibarra, el Fraile, el Pajaro,
Guanajuato, Codornices, Agustinos, San Gregorio, Sierra Gorda, Palen-
Cerro de Culiacau con ruiuas de poblaciouos otomies en las
cnostas do Caraclieo y arriba de La Quemada.
que, los Remedios y Atotonilquillo no se les encuentra; siendo incon-
tables las que hay por todos lados en las vertientes de dichas sierras.
"Las piramides mas notables de Guanajuato, hasta hoy poco conoci-
das, estan a 5 kilometros al Sur del Pueblo de San Bartolo, distante de
la Villa de Apaseo 20 kilometros al E. S. E., y a igual distancia, pero
con opuesto rumbo, de la ciudad de Queretaro. Llevan el nombre otoini
de Tzcthe (agua i'ria) por un nianantial que tiene cercano, conocien-
doseles tambien en San Bartolo por los Cerritos.
154
"Siete piramidcs levantadas dentro de un pequeno perinietro mar-
can al parecer las epocas on que so formaron. Tres hacon el grupo
principal: la mayor al Oriento, y dos, un poco ma's chieas, & los lados
del Norte y Sur, dejando en el centro una plaza abierta que raira ha-
eia el Poniento. Otras tres pequenas siguen a corta distancia de aquellas
Piriiuides dc Pukiato, ccrcn <le Moi-oleon.
sin rumbo escogido, y la ultima, grande como la primera, est& al Po-
niente, detr&s do una finca do campo arruinada, por donde pasa la ca-
rretera quo de Queretaro so dirige & Apaseo el Alto 6 San Andres del
Paso, nombrcs de este pueblo. Esta piramide tiene on la cima escoriaa
de fundicion, seguramente restos de cobre con que se hicieron haclias
que tanto abundaron como annas mas ventajosas quo las de pedernal.
'•La piramide principal del primer grupo, 6 sea la quo esta en el Orion-
155
te, parece sernejante en la estructura de las escalinatas quo cubren los
frentes hasta el vertice, a" la central del Castillo de Chichen ItzjJ, 6 a" la.s
de la de Ake; porque esta"n formadas con piedras lajas sin puliinento.
El lado que da frente a la plaza acaba de ser destruido de una manera
torpe y desconsiderada. Habiendose notado que se podia practical- un
Pit.mii'lr do ' i iuii'iafti.
agujero yque deutro habia una gran galena, pcnetrarou a ella, de-
lTiunbando piedras, y extrajeron los objetos preciosisimos que encon-
traron,para romperlos tambicn ; y \ iendo que habia cinco enormes palos
de sabino bien colocados, conio cinibrando la techunibre de la galena,
los quitaron y tiraron la bdveda, hasta dejar aquel lugar notabilisimo
lleno de piedra que derrumbaron de la cima, de donde sacaron un es-
' 1
156
queleto humano. Ahora so ve la galeria con sus paredes a plomo, bien
enjarradas, dando la figura do una T, de cuyo recinto sacaron una aguila
adornada con collares do caracoles marinos, cnbierta con vestidnras de
Tihuu do pita piutuJ.i uijcutilruda c;i la ]>irduii(lc <U Apa,sct>.
algoddn; niuchas cuchillas de itsili y lanzas de laa formas conocidas;
treinta esteras ( petates ), primorosamente tejidas de carrizos adelga-
zados hasta la flexibilidad, y varios bastones de inadera de encino, do
157
ochenta centimetres do largo, quo on uno do los extremos tenian una
cintura dondc habia amarradas motas do pita embreada, con senalcs
do habor servido de antorchas, las quo se rcnovaban sumergiendolas
en rcsina bien fundida. Es casi probablo que los demas lados do la
piramidc tongan galenas semejantes, y que las otras las tengan tain-
bien; pero si la desgracia hace quo la curiosidad do gente ignoranto
seapodere do ellas, como succdid, so perderan sin duda esos monumentos
diffnos de otra suerte.
u Perfectameiite orientadas las ydcatas dr. Tzdlte, quizsi de su ostu-
dio aparezca quo las lincas, aristas, volumenes y altura, tengan rcla-
cionos cientificas interesantes; porque la altura de la mayor, que os do
tO metros por 120 de base, y de las lateralcs de 150 metros por 80,
bien rectificadas, y observado el eoujunto con los aparatos indisponsables,
algo iitil debo resultar.
" Deciamos que haciendo un estudio coinparativo de las ydcatas del
Estado, tal vez se llegarian a h'jar las dpocas de las eonstrucciones; pues
miontras unas ostan ya totalmente cubiertas por tierra vegetal, prove-
nida de las plantas grandcs y ohicas que las ocultan; otras, desprovistas
de fcoda eubievta, pareco que son de posterior formacidn, do dondc se
han extraido objetos sepultados en el tiempo de la conquista, como una
armadura eompleta de soldado ospafiol, que encontrd el Sr. Dr. Don Mi-
guel Diaz Infante; una cuchara asida a una eadena quo remata con
un jinete espanol, todo de madera, hecha do una sola pieza, que extrajo
p] Sr. Don Ramon Alcazar de su hacienda de Chichimequillas, y un niu-
iieco do barro quo tiene una corneta en aetitud de tocarla, pertenecionto
al Sr. Don Tonias Padilla.
"Todos los monumentos de nuestros indios son do igual estructura,
con raras excepciones, hechos para sepultar los restos de personas dis-
tinguidas; y para perpctuarsus proezas, se valian de osculturas de pie-
dra o de barro, de metal y do varias materias, en figuras que dan dorecho
A considerarlas como signos ideograficos intorpretables. Idolos y sacer-
doies en que se hallan piezas muy importantes de la teogonia otomi, en
principio scmejantcs a la nahoa y michoacana, pero distintas en atribu-
tos; armasde piedray de cobre; lanzas; herramientas distintas, algunas
en extremo curiosas; dijes, ospejos, pendientes y objetos de adorno
personal, admirablemente trabajados; vasijas de uso domestico con pin-
turas do ornamentacidn muy delicada; piezas de ropa y ornainentos sa-
158
cerdotales riquisiraos ; tiguras quo demuestran las cualidades d las ocu-
paciones de algun cacique; epitafios, y las coudiciones topograticas del
lugar del monumento.
"Practicando un corte vertical a cualquiera de las ydcatas de Gua-
najuato, se encuentra en el centro un muro circular d cuadrado fonnando
un cubo, el cual guarda restos luunanos y objetos de los antedichos, cs-
tando llenos los huecos con tierra y piedras, y cubierto todo con una bd-
veda dc argamasa. Sobre eso que Uamaremos el nucleo do la piramide,
dejando un claro de un metro, siguen construcciones iguales de creciento
tamaiio, simetricas y coneentricas, hasta dejar el monumento tan grande
y tan rico de depdsitos de restos humanos y de artefactos, (me bien
puede decirse que alii se han guardado generaeiones enteras; y cuan-
do se decidia la terminacidu de la obra, se lc cubria de piedra, cuyo
tamaiio nunca pasa de la que time el peso que un hombre ])uede so-
brellevar.
"El arte ornamental de nuestros indios, tan adelantado y admira-
ble, esta" patente en los grandes sillares de piedra, principalmente los
labrados para los templos, como un pilar encontrado en la hacienda do
Pantoja, seguramente de algun ediricio que yace sepultado. Ese arte
fue el elemento dc que los espaiioles dispusieron para aprovechar las
grandes aptitudes de aquellos habitantes, tan habiles imitadores, y do
sus ejecuciones salieron hndisimos edih'cios al estilo do Churrigncra en
muravillosas obras de canteria y de inadera, haciendo altos y bajos re-
lieves de una finura inimitable.
''Son las piedras de Cuanaxhuato peiiascos niuy grandes, sobresa-
lientes en la parte posterior del Cerro del Meco, que, vistas por cierta
parte del ('amino que conduce al socavdn de la mina de Sirena, 6 dos-
de la plazoleta formada por los terreros del inisino socavdn, afectan
las tiguras de dos ranas a medio salir de la tierra. Kstas peiias dieron
origen al nombre de Guanajuato: se les did culto como numen protec-
tor de la poblacidn; y se les da todavia, pretcxtando reverenciar al
nombre de la Cruz, en Mayo de cada afio, por medio dc danzas que
se ejecutan en el terraplen de los terreros por los indios del contorno,
que, siempre patriotas, saben perpetuar sus ritos, sus costumbres y sus
glorias.
"Cuanaxhuato, palabra que en tarasco signit'ica el cerro de las ra-
nas, ha sido traducida de distintos modos por person as muy respeta-
150
bles. Unos creen que Guanajuato proviene de Cuenehuato, muchos ce-
rros, y otros ven en Guana la raiz perteneciente a idioma sur— ameri-
cano, que sola 6 en composicion, indica al lugar que tiene rio, lago, 6 el
agua cercana. Quiza la radical Guana que se ve en muchos nombres
de lugar en la Isla de Cuba, en Nicaragua, en el Brasil y otra.s nacio-
nes, provenga de los Guanahacabibes, tribu habitante de los pantanos
en Cuba; de Guanas, tribu de Matto Grosso; de Guanartemi, nom-
bre de los primitivos habitantes de la Gran Can aria, de donde se dice
que proceden algunos dialectos de las Republican del Sur, 6 sea un tro-
po parecido a Thcos y Canard que significan lo mismo que Teotl y Ca-
naltutli, y que, sin embargo, no pueden igualarse en el origen.
"Cuestion es esta en que siguiendo las palabras del sabio Baron
Alejandro de Humboldt, "preciso es confesar que los nombres geo-
graficos son sumamente vagos, especialmente cuando el lugar ha sido
habitado en diferentes epocasj" pero aceptando al mismo tiempo otro
dictamen del sapientisimo autor, decimos con el, que "'las leuguas,
creaciones intelectuales de la humanidad, tan intiniamente ligadas a los
primeros desarrollos del espiritu, son de gran importancia por el sello
nacional que llevan en si mismas para ensenarnos a conocer la seme-
janza 6 la diferencia de las razas: importancia que deben principal-
mente a que la comnnidad de su origen es un liilo conductor que nog
permite penetrar en el misterioso laberinto en que la union de las dis-
posiciones fisicas del cuerpo con las facultades de la inteligencia, se
uianifiesta de distintas formas."
."Debeinos al muv ilustrado y jiatriota Sefior (iobernailor de Gua-
najuato la coleccion de fotografias tomadas exprofeso para la forma-
cion del eahilogo, y a nuestro companero de representacion, el Sr. D.
Iiamon Alcazar, el conocimiento de su rico e importante museo, al que
pertenecen muchos objetos escogidos para las ilustraciones.
"Ojala que estas scan, con la elocuencia que expresan las obras ori-
ginales, las que sustituyan a nuestra deficiente explicacion, y que, con-
siderandoselas asi, aparezcan dignas de los muy honorables y distin-
guidos miembros del XT Congreso Internacional de Americanistas y
de su Junta Mexicana organizadora, para mayor lustre de la historia
del Continente Americano, y brillo de la particular de nuestra Patria."
El Sr. Sccretario D. Jos6 M a Romero, como miembro de la comi-
1 1 *
160
si<5n nombracla para dar el pesame a la familia del Sr. Lie. D. Manuel
Romero Rubio, informd que la comisidn habia cumplido con su encar-
go, y que la apreciable Sra. Castelld de Romero Hubio, se habia mos-
trado muy agradecida a la manifestacidn de que habia sido objeto, su-
plicando a la comisidn lo hiciera asi presente al Congreso.
El Excmo. Sr. D. Justo Zaragoza, Presidente de la comisidn nom-
brada para poner en conocimiento del Senor Presidente de la Republi-
ca que el Congreso de Americanistas le habia nombrado su presidente
de honor, y darle al mismo tiempo el pesame por la sentida muerte del
Sr. Lie. D. Manuel Romero Rubio, informd que habia cumplido con
su encargo, y que el Senor Presidente se manifesto altamente agrade-
cido por ambas manifestaciones del Congreso, recomendando a la co-
misidn que asi lo hiciera presente.
Acto continuo, el Sr. Secretario Sanchez Santos propuso, conforme
al art. 7? de los Estatutos, las siguientes personas que han de formar
el Consejo central:
Brash Sr. Olyutho de Magalhaes.
Colombia , D. Jose de Anso.itegui.
Dominicaxa ( Republica ) Excmo. Sr. D. Francisco de la Fuente Ruiz.
Espana ,, ,, Duque de Arcos.
,, ,, ,, D. Justo Zaragoza.
,, Sr. D. Casimiro del Collado.
Estados Unidos de America Excmo. Sr. Matt. H. Ransom.
Francia Sr. Boulard Pouqueville.
Guatemala Excmo. Sr. D. Emilio de Leon.
Honduras Sr. D. M. Leal Garduno.
Italia Sr. Cesare Poma.
Mexico ,, D. Joaquiu Baranda.
,, „ ,, Alfredo Chavero.
,, ,, ,, Jos£ M* Vigil.
Nicaragua ,, ,, Agustin Arroyo de Anda.
Peru ,, ,, Jose de Ansoategui.
Portugal ,, ,, Jos6 Philipp.
Prusia „ Dr. D. Eduardo Seler.
Salvador „ D. Jose Diez de Bonilla.
Venezuela „ „ Andres Horcasitas.
Secretario del Consejo, ,, „ Jose" M a Romero.
Esta postulacidn fue aprobada por el Congreso.
LI mismo Sr. Secretario Sanchez Santos anuncid que el Senor Pre-
sidente de la Republica recibiria a los miembros del Congreso el sa - -
bado 10 del corriente a las 12 del dia, a" cuyo efecto los congresistas
se reunirian con anticipacidn en el Ministerio de Justicia e Instruction
publica.
Se repartid la orden del dia siguiente, levantandose la sesidn a las
7 de la noche.
nil
Visitas al Arbol de la Noche Triste, en Pouotla,
y a la Escuela Nacional de Injjrenieros.
A las ocho y media de la manana del dia diez y ocho de Octubre,
unos veinticinco Americanistas se dirigieron al pueblo de Popotla, poco
distante de la capital, rumbo al Poniente, para visit ar el aliuehuete
conocido con el nombrc de Arbol de la Noche Triste, bajo el cual, se-
o-un la tradition, se detuvo v lloru Ilernan Cortes la noche del 30 de
Junio de 1520, despues de su desastrosa salida de la antigua Tenoch-
titlan. Los visitantes, tanto ?t la ida eomo al regreso, ocuparon un wa-
gon de los ferrocarriles del Distrito Federal.
En seguida, los Americanistas, aumentado ya su niimero hasta unos
cuarenta, visitaron la Escuela Nacional de Ingenieros, donde fueron
recibidos por el Director, Sr. Ingeniero D. Leandro Fernandez, y por
los profesores y varios alumnos de ese plantel. Recorrieron el museo,
la biblioteca, los salones de actos, dibujo, mineralogia, etc., etc., y se
retiraron & las doce del dia, muy complacidos del orden de la Escuela
v de la grandeza del edificio en que aquella esta establecida.
QUINTA SESION.
VlKKNKS 18 DK OCTLBRE MV. 1895.
Abierta la sesion a las cinco de la tarde, bajo la presidencia del
Sr. Ministro de Justicia e instruccion Publica, D.- Joaquin Baranda,
se leyd y aprobo sin discusion el acta de la sesion anterior. Acto con-
tinuo, el senor Presidente invito al seiior Vicepresidente del Congreso,
Lie. D. Alfredo Chavero, a" ocupar el sitial de la presidencia.
En seguida, el Sr. Lie. D. Eustaquio Buelna leyo la siguiente Me-
moria :
"JLa Atlantida y la ultima Tule.
"EXTICAOTO DK I. A EXP0SICl6N TITl LADA "La ATLANTIDA
V LA tJLTIMA TULE."
; 'Segun el relato de Platon, quien nos transmite los informes que So-
lon habia recibido de los sacerdotes de Egipto, habia en medio del mar,
frente a las Columnas de Hercules, una grande isla llamada Atlantida.
162
gobernada por Neptuno, quien dividid su imperio entre sus diez hijos,
tocando al primogenito Atlas el gobierno de la parte central, que era
la mayor y mas fertil. Este, imperio, en el interior, prosperd y se hizo
poderoso; en el exterior, se ensancho por las emigraciones y las con-
quistas; y habiendo pretendido un dia sojuzgar todas las naciones si-
tuadas al Este del estrecho de Gibraltar, fue derrotado por los atenien-
ses, y tiempos despues la isla entera tragada por el mar, siendo Atenas
tambien devorada por la tierra entreabierta, entre grandes temblores
e inundaciones. Esta es la liistoria en extracto de esa isla famosa, que
en un principio se creyd una fSbula ideada por la imaginacidn del sa-
bio ateniense que acabo de mencionar, pero que ya se va comprobando
en toda su veraz exactitud por las investigaciones que la ciencia ha
emprendido en estos ultimos tiempo3.
"Uno de los medios para esa investigacion es la etimologia. El
nombre de la Atlantida es de filiacidn netamente nahoa d azteca, con
solo la desinencia fmeo*a. Esta desinencia d terminacidn en icla era usual
en los nombres geograficos y aun patronimicos entre los helenos, como
se ve en la Propdntida, Phthidtida, Megarida y muchisimos otros, entre
ellos el de la isla referida, que ha llegado hasta nosotros amoldado en
la forma griega.
"La radical de la Atlantida es atlatlan, palabra nahoa compues-
ta de atlatl, reduplicacidn de atl, agua, y de la posposicidn ubica-
tiva tlan, 6 bien es atlan, sincopa de atlatlan, significando ambos
"junto a las aguas d al mar" aunque el segundo de dichos nombres
no tiene la energia y enfasis que da al primero la reduplicacidn alu-
dida de una de sus silabas, segun el genio de la lengua. La dicha
significacidn esta" justificada por las condiciones fisicas del pais en que
reind Atlas.
,,E1 jeroglifico de la peregrinacidn de los aztecas confirma tambien
la etimologia que se acaba de explicar. Porque el punto de partida se
representa por una isla con una piramide escalonada en medio, signo
de poblacidn senorial, arriba del cual se ve el de atl, agua, y el de
atlail, cierta arma arrojadiza que usaban los aztecas. Juntos ambos, y
terminando con una n en lugar de la ultima tl, dan foneticamente el
nombre del pais Atlatlan 6 Atlan, que con el transcurso de los siglos
se ha convertido en Aztatlan 6 Aztlan como hoy se usan.
"El imperio atlantico extendid su influjo y su poder por Europa y
163
America, donde ha dejado hucllas geograficas y linguisticas bien mar-
cadas.
"Dan testimonio en Europa: el monte Atlas, situado frentc a la isla
y con el n ombre del primer rey de la miama; el mar Atlantico, euya
etimologia no so explica sino por la herencia del nombre que le dejd
la tierra sumergida en su seno; el puerto de Cadiz, que primitivamente
se llamd Gadir, nombre atlantico de uno de los diez hijos de Xeptuno
a" quien toco gobernar la parte de la isla que daba frente a Espaiia,
region que dominaron los atlantes bajo el nombre de iberos; el vas-
cuense, idioma que se habla en algunas provincial del Norte de Espaiia
y del Sur de Francia, sin parentesco con las lenguas europeas, y con-
servando mas afinidad con las americanas, especialmente con el nalioa;
el misino pueblo vasco y el de algunas provincial meridionales de Fran-
cia, de origen, costumbres e historia desemejantes a los demas de Eu-
ropa, los cuales, no habieudo llegado alii por ninguno de los rumbos
de la tierra continental, se colige que arribaron del otro lado del mar:
la multitud de nombres geograiicos en el Sur de Francia, que conser-
van la terminacidn en c, caracteristica de muchos de los nahoas de igual
clase; y la numeracidn entre los vascos, combinando el 4 con el 20, la
cual tambien se conserva entre los franceses desde el GO hasta el 100.
como un resto del modo de contar de los aztecas.
"Por el lado de America, bay pruebas del intkvjo atlantico en mu-
chos nombres de pueblos llamados Atla 6 Atlcui, que es la radical de
Atlantida y signitican "cerca del agua," y en otros mas numerosos
combinados con aquellos, pero conservando la misma signiticacidn ra-
dical como Atlapan, Atlapanco, Atlaco, Atlacomulco, Atlatengo, Atla-
majac, Atlamica, Atlachohayan, Altata (Atlcdlan), etc.
" Abundan las tradiciones referentes a la existencia de una isla mis-
teriosa y feliz en medio del oceano, en tiempos cuya obscuridad apena?
comienzan a disipar las luces de la historia. Los Campos Eliseos de
Homero situados en los terminos de la tierra, las Islas Trasatla"nticas
de Aristoteles y las Islas Afortunadas en el seno de dicho mar, no son
mas que la remiuiscencia de un pais que existid en esa parte de la tie-
rra. Las pequeiias Panateneas, fiestas de la capital de la Atica, los hi-
perbdreos de Teopompo, la tradicidn de los druidas, de que nos habla
Timagenes, la de las Islas Canarias, que nos conserva Marcelo, la de-
nomination de atlanticos que aun tenian en tiempo de Plinio ciertos
164
pueblos cle la Galia Narbonense, seguramente por razon de su proce-
dencia; todos estos dates, que solo indico por el laconismo que me iin-
pone la uaturaleza de este trabajo, forman uu gran conjunto de pruebas
vivamente persuasivas y que robustecen las demostraciones anterior-
mente deducidas de la etimologia del nombre de la isla, de su confor-
midad con la interpretacion del jeroglifico do la peregrinacidn azteca
y de las liuellas de la raza atlantica en su* conquistas y emigraciones
por el antiguo y el nuevo nmndo.
"Xi pueden servir do replica algunas observaciones que se hacen
en contrario, porque son facilea de explicarse, como hare ver en segui-
da. Se supone increible lo que dice Platon, que la Atlantida era mas
grande que el Asia y la Libia unidas. Pero en aquellos tiempos esas
partes del mundo no eran consideradas con la extension que hoy cono-
cidamente tienen. La primera estaba reducida solamente al AsiaMenor,
con algo mas tierra adentro ; la segunda se coinponia de los paises del
Africa septentrional comprendidos entre el Atlantico y el Egipto.
"El Mar de Sargazo. en cuva orande extension crece el alo*a man-
na, a la vez que sirve de contirmacion a la prueba de la existencia de
una tierra alii sumergida, nos puede dar a conocer la magnitud aproxi-
mada de la isla cuva planta revela. Segun Gaffarel, el Mar de Sarga-
zo comienza a la altura de las Azores y se extiendc hasta cerca de la?
Antillas, lo que le da una longitud de 800 leguas en numeros redondos:
y segiin Vivien de Saint Martin, las algas cubren ese mar entre los
paralelos 20 y 40 de latitud, lo que cuenta una anchura de 400 leguas.
Pues bien, esta extension, que viene a ser poco mas d menos de 320,000
leguas cuadradas, bien puede equivaler a la que tenian los citados con-
tinentes, tal como eran conocidos en la antiguedad; pero sobre todo.
no puede decirse que su eomparacion era absurda y <piimerica.
"Las obras hidraulicas ejecutadas por los roves atlaftticos en la parte
central de su dominio, produjeron la formacion de una isla artificial,
cuyas dimensiones, de 125 leguas de longitud por 83 de anchura, da-
das por el relato, no deben confundirse con las que acabo de calcular
para toda la isla.
"La circunstancia de estar cruzada }>or canales de riego esa misma
parte central, debid hacerla sumamente fertil, concepto que contirma
la aseveracion de Platon y de los <lem;is autores que han escrito sobrr
la Atlantida en dicho sentido.
l6o
U Y puesto que el gran canal do cintura que rodeaba todo el extenso
valle en cuyo centro estaba la residencia real, tenia la forma cuadri-
longa, la misnia que tambien afectaba toda la isla. hay razon para su-
poner que de alii se llamo el pais Nahuatlan y sus habitantes nahoas
6 nahuatlacas, nonibre cuyo origen no he visto designado en ninguna
otra parte ni de ningfin otro raodo. Efectivamente, Xahuatlan viene
de nahuij cuatro, atl, agua, y la posposicidn tlan, significando '"entre
cuatro aguas. v
"Extraiio pareeer.i que los egipcios conservaran la meraoria de los
sucesos de la Atlantida, y no los griegos, a pesar de haber aido estos
los protagonistas en la parte mas import-ante del relate Pero el pro-
pio relato explica ser esto debido a las calamidades, inundacionea y
destruction de gentes que ha sufrido Atenas, borrandose asi los re-
<merdos de la antigiiedad; desgracias que no afligieron al Egipto, cu-
yos sacerdotes, ademas, guardaban por escrito en sus templos la rela-
cidn de todos los hechos notables que ocurrian en su pais y en los
extranos.
u Asimismo, cierta incredulidad se apodera del espiritu, al oir que los
acontecimientos narrados por los sacerdotes egipcios tuvieron lugar
hacia 9,000 anos. Pero toda la diticultad desaparece, teniendo presente
que en esa nacidn se contaban los anos por meses d revoluciones luna-
res en un principio, y despues por periodos de dos, tres, cuatro y seis
de estas, lo que daba por resultado la multiplicidad de los anos egipcios
en relacion con los solares que usamos. Segfin el calculo que he for-
mado, los sucesos referidos debieron ocurrir al rededor del aiio de 2,400
antes de la Era Cristiana, y este computo no pugna con otros sucesos
historicos comprobados, como pugna la cuenta de los 9,000 antes de
Solon, considerandolos como solares.
"No me detendre en probar que el inmenso desastre de la Atlantida
no ha sido imposible. La geologia nos demuestra no solo esos trastornos
de la naturaleza, que solo en parte percibe la historia, sino tambien las
varias evoluciones y los terribles estragos que ella ha debido experi-
mentar antes de la aparicidn del hombre sobre el globo, y aun despues.
euando no quedd quien diese fe del cataclismo.
"Mucho se relaciona con la Atlantida, como a continuacidn es de ver-
se, la celebre y misteriosa Tule, pais cuya ubicaciun tanto ha intrio-ado
la imaginacidn de los gedgrafos y de los poetas. Diversos pareceres
166
la suponian situada en las Hebridas, en las Orcadas, en Feroe, en No-
ruega, en Jutland, en las islas Shetland, 6 en Islandia, pero todos ellos
se fundaban en las indicaciones del gedgrafo marselles Pytheas, quien
sin embargo nunca visitd personalmente el pais a que de una manera
indeterminada did dicho nombre. Realmente, Tule, Tula, d Tolan, ha
existido ; pero sucedera siempre corno hasta ahora, jamas sera encon-
trado su .sitio, porque, ubicada en la Atlantida, ha desaparecido con ella
debajo de las aguas del mar. Fue en un tiempo la ultima tierra co-
nocida para los navegantes ma's atrevidos de la antigiiedad, los feni-
cios, que se aventuraban en las inmensidades del oeeano; pero perdida
su pista, la buscan los sabios inutilmente desde el Oeste, donde repo-
saba fertil y alegre, como el jardin de las Hesperides, hasta las hela-
das regiones del Norte de la Europa.
"El Libro Sagrado de los quiches, pueblo que ocupaba una region
de la America Central, hace mencidu de Tolan, como de un pais situado
al Este, al otro lado del mar, adonde iban sus reyes a recoger la con-
firmacidnde suautoridad soberana. Y el llamado manuscritoCakchiquel
refiere que habia cuatro Tolan, una de las euales estaba situada al otro
lado del mar, de donde procedian los que habitaban la Tolan de Xibalbay
en la America referida. Del Oriente tambien procedia la raza nahoa.
que despues de peregrinar por el Norte de America, vino a fundar a"
Tolan d Tula, capital de su imperio, que aun subsiste en el actual Estado
de Hidalgo, en recuerdo de la Tolan oriental de su procedencia, pues
alii no hay tales que moti varan esa denominacidn.
u Tule es en azteca con toda propiedad Tullan 6 Tollan (la // suena
como / doble), eonipuesta do toll in, tule, cierta planta que prospera en
terrenos humedos, como los que se dicen de la Atlantida, y de la pos-
posicidn thin, significando " cerca de los tales." La raza nahoa d atlanti-
ca, en su transito d en sus conquistas por el Occidente de la Europa
y por America, sembraba el suelo con los recuerdos de su antigua pa-
tria, y de ellos nos quedan aun en el primero de los expresados con-
tinentes: Tulle, capital del departamento del Correze; Tout, ciudad de
la Lorena, el Tullum de los romanos; Toulon, Toulousr, Touloubre, to-
dos en el Sur de Francia; Tofosa, en Espana; y en especial, Toledo, que
es netamentede formacidn nahoa-latina, pues con la desinencia en etum,
propia de los nombres abundanciales de este ultimo idioma, Toletum
tiene por raiz a Tollan, que pertenece al primero y que tambien es
167
abundancial, moditicado seguramente por los romanos que ocuparon
por mucho tiempo la Iberia.
;; En cuanto a America, niultitud hay de lugares llamados simple-
mcnte Title 6 Tula, y tambien otros que eon ellos outran en composi-
tion, como: Tultcngo, Tultenanga, Tuttita, Tultitlan, Tulixtlahuaca,
Tidanc'uwjo, Tulantongo, Tulpan, etc., signiticando todos tide en diver-
sas cireunstancias. Este nombre, tan to en Europa como en America,
no se que pertcnezca a ninguna otra lengua mas que a la nahoa 6 azteca,
la cual se desprendid en remotisirnos tiempos de la isla Atlantida.
"Para mi, es evidente que esta ha existido y que en ella se encon-
traba la que es ahora costumbre llamar la Ultima Tide.
1
El Relato de Platon.
a En un opusculo que publique en esta ciudad el ano de 1887, y fue
reimpreso en el de 1892, titulado " Peregrinacion de los aztecas y nom-
bres geograncos indigenas de Sinaloa," trate de probar que el origen
de las tribus nahoas que pasaron por el actual Estado de Sinaloa y
llegaron ti establecerse en el Valle de Mexico, procedia de la Atlan-
tida, isla inmensa situada entre los continentes de Europa y Africa por
un lado, y el de America por el otro. Me apoyaba para esc efecto en
la etimologia recta, y para mi inequivoca, de esa palabra que se de-
ldva de la do Atlatlan 6 de su sincopa Atlan, degeneradas por el curso
de los tiempos en Aztatlan o Aztlan, y en la inteligencia genuina del
primero de los jeroglificos que contienen la narracidn del viaje de aque-
llas tribus y que se ven en lo que se llama Tira del Museo, porque esta
es la forma del documento relativo que se conserva en dicho estable-
cimiento.
"Entonces auu no habia vo leido a Platon en los dialogs de Timeo
y de Critias, donde se hace una description de la famosa isla, se re-
seria, aunque brevisiinamentc, su historia y se apunta su desaparicidn
bajo las olas del Mar Atlantico, que asi ha venido a quedar heredero
de su nombre y depositario de sus misterios, hasta que otra conmocidn
geoldgica acaso la hag-a resurgir del fondo del abismo. Pero al leer &
168
dicho autor, ho notado niultitud do circunstancias que han disipado en
mi toda vacilacion, y mo veo precisado a proclamar altamente, que ha
existido, sin duda alguna, la Atlantida, y que olla fue la cuna de nucs-
tros ascendientes los aztecas, asi como tambien de niuchos de los pue-
blos primitivos de Europa, cuyo origen no puede explicarse si no es por
esa procedencia.
"Como base del presente ^studio, comeuzare por copiar an parrafo
del libro en que se contiene la historia que nos transmite el sabio que
acabo de citar, recogida por Solon en su viaje ?i Egipto, de labios de
ios sacerdotes de Sais que la guardaban en sus antigiiedades : esto sea
sin perjuicio de referirme en su oportunidad a otras partes del raismo
relato, para llcvar a cabo la demostracidn que me propongo. Dice asi
en Timeo:
"Pero en la niultitud de hazanas que honran a vuestra eiudad (ha-
bla el mas anciano de los sacerdotes jJ Solon), que estan consignadas
en nuestros libros y que nosotros admiramos, hay una mas grande que
todas las otras y quo atestigua una virfcud extraordinaria. Xuestros
libros refieren de que manera Atenas destruyd un poderoso ejercito
que, partido del Mar Atlantico, invadia insolentemente la Europa y el
Asia. Porque entonces si se podia atravesar este Oceano. En efecto,
en el se encontraba una isla situada enfrentc del estrecho que en vues-
tra lengua llamais las Columnas de Hercules. Esta isla era mils grande
que la Libia y el Asia reunidas; los navegantes pasaban de ella a las
otras islas, y de estas al continente que limita a dicho Oceano, verda-
deramente digno de este nombre. Porque todo lo que esta mas aca" del
estrecho de que homos hablado, parece un puerto de angosta entrada,
mientras que el resto es un verdadero mar, asi como la tierra que le
rodea tiene todos los titulos a ser llamada continente.
"Mas en esta isla Atlantida los reyes habian formado una grande
y maravillosa potencia que dominaba a la isla entera, a muchas otras y
aim u. varias partes de la tierra firme. Ademas, de este lado del estre-
cho tambien eran duefios do la Libia hasta el Egipto, y de la Europa
hasta la Tyrrhenia. Pues bien, esta vasta potencia, reuniendo todas
sus fuerzas, cmprendid un dfa avasallar do un solo golpe nuestro pais,
el vuestro y todos los j)ueblos situados de este lado del estrecho. V
e3 en estas circunstancias, oh Solon, que vuestra eiudad hizo brillar
bajo todos respectos su valor y su poder. Ella sobresalia entre todos
169
los pueblos vecinos por su magnanimidad y por su pericia eu el arte
de la guerra: a la cabeza de los griegos en an principio, y despues
sola por la defeccidn de sus aliados, arrostrd los mayores peligroa, triun-
fd de los invasores, erigid trofeos, preservd de la esclavitud a los pue-
blos que auu no estaban sojuzgados, y devolvid la libertad absoluta-
niente a todos los demits situados mas aca de las Columnas de Hercu-
les, l'ero en los tiempos ulteriores liubq grandes temblores de tierra
e inundaciones, y en un solo dia y una sola noche fatal, cuantos gue-
rreros liabia entre vosotros, se hundieron a la vez en la tierra entre-
abierta; la isla Atlantida tambien desaparecid bajo el mar, y esta es
la razdn por que hoy dia no se puede auu recorrer ni explorar este
mar, pues la navegacidn encuentra up obstacnlo insuperable en la can-
tidad d° fango que la isla ha dejado al abismarse."
"El relato de Platdn, uno de cuyos parrafos mas importantes acabd
de transcribir, podra eontener algunas inexactitudes, puesto que nos
transmite una tradicidn que ha pasado de pueblo a pueblo, de idioma
a idioma y de una epoca a otras muy lejanas de la primera, dejando
(piiza en varias de sus trasmisiones algun error d confusion que no si mu-
pre la critica alcance a rectiticar. Pero, a mi juicio, el debe ser atlmi-
tido como cierto, si, a pesar de esas diftcultades, pueden racionalmente
concordarse los hechos de que se ocupa, sin incurrir en contradicciones
d absurdos. Ann en las historias reputadas por mas veridicas acontece
lo mismo; si ellas lo son en el fondo, a veces adolecen de inexactitud
en los detalles.
"Desde luego \\>\ a ocuparme en probar la existencia real de la
Atlantida en siglos muy remotos; en seguida resolvere las diticultades
que parecen contradecirla; y hnalmente, demostrare que la L T LTIMA
TuLE se hallaba en dicha isla y debid quedar envuelta en la misma
desgracia. Mas al ir a exponer Jas razones en que me fundo, debo de-
clarar, que algunas son hijas de mi propia observacidn, y otras, con-
firmando las primeras, las encuentro en varios escritores que han tra-
tado esta materia por extenso. Conviene tambien liacer la adverteneia
de que las fechas que he de citar, caen en tiempos anteriores a la Era
Cristiana, y por lo tanto no habrai necesidad de repetirlo en cada caso
que se ofrezca.
•ii
170
II
Como se fundo el gobierno de la Atlantida.— Etimologia de la palabra— Su confor-
midad con el jeroglifico de la peregrinacion azteca. — Chicomoztoc.
"Yeamos como se fundo el gobierno atlantico. Platon refiere que
cuando los dioses se repartieron entve si el dominio de la tierra, toco
a Neptuno establecerse en la isla mencionada. No debe parecer ex-
trano que los moradores hubiesen querido digniticar su propio origen,
haciendolo descender de un dios del mar, pues maritime era el pais
que este iba a gobernar. En mi sentir, los dioses de la antigiiedad no
eran, en su mayor parte, otra cosa que hombres extraordinarios eleva-
dos a la veneracion popular por sus hechos 6 cualidades remarcables,
superiores a los del comun de las gentes. Los antiguos, en su igno-
rancia, divinizaban a los animales y aun a los objetos inanimados.
;Que mucho que lo hiciesen tambien con los hombres que por algun
merito u otra circunstancia especial liabian excitado su admiracidn!
"En medio de la Atlantida, hacia la orilla del mar, habia una inmen-
sa y hermosa llanura, en cuvo centro estaba una montaiia muv poco ele-
vada, donde vivia Evenor con su mujer Leucipa y su hija linica Clito.
Esta era nubil cuando murieron sus padres, y Neptuno la tomo por
esposa, fortifico la colina donde ella vivia, aislandola en todo su derre-
dor, construyo recintos circulares de mar y tierra alternativamente,
grandes y pequenos, dos de tierra y tres de mar, de modo que todas
sus partes se encontrasen a igual distancia del centro. Asi hizo inac-
cesible la isla nueva que habia formado en medio de la otra, y la ador-
no embelleciendola por los medios que en sus manos ponia su gran
poder e inteligencia.
" Sucesivamente tuvo de Clito cinco parejas de hijos varones, d cada
uno de los cuales dio a gobernar como jefes una parte de la isla entera,
aplicando al mayor de la priinera pareja la habitacion de su madre
con toda la comarca de los alrededores, la mas vasta y rica del pais,
y haciendolo rev sobre todos sus hermanos. Los nombres de las cinco
parejas eran: Atlas y Euntple (<'ii lengua atlantica Gadir); Ampheres
y Euemon ; Mncsco y Autuchtono; Elasipo y Mestor ; Ames y Dia-
prepres.
171
" Al escuchar estos nombres y los demas de que en la presente na-
rracidn se hace uso, lo primero que se nota es que casi todos sean del
habla griega, como si griegos fueran los personajes, asi como el pais
y el asuntd de que se trataba, en vez de usarse de los indigenas co-
rrespondientes. Pero Critias, que habla en el relato de Platdn, pre-
viene fcoda sorpresa diciendo, que los egipcios, primeros autores de el,
los habian traducido a su misma lengua, y a su vez Solon, buscando
la significacidn de cada uno, los escribid en la suya, que era la griega.
"Asi se expllca por que la Atlantida, como hoy la llamamos, aun-
que conserva su radical de origen, se reviste con el ropaje de los nom-
bres geograficos de la antigua Grecia, terminando c"on la particula ida,
que tanto abundaba en el pais de los helenos. Copiosa lista de esos
nombres podria citar en" comprobacidn ; los cuales, observare de paso,
eran al propio tiempo patronimicos. Por ejemplo, alii tenemos a Dd-
rida, que es el pais de los descendientes d subditos de Dorus; Elida,
de los descendientes del rey Eleo; Ldcrida, del rev Locrus; Argdlida,
pais de Argos; Pelasgidtida, de los pelasgos; Fdcida, de los focenses;
y asi otros muchos, como Cdlchida, Megarida, Propdntida, Taurida,
etc., etc. El nombre de la isla, cuyo primer rey fue Atlas, sufrid la
indicada moditicacidn al sernos tra'nsmitida su lacdnica historia, como
ha dicho Critias, pero ese cambio no fue completo, y solo alcanzd a su
desinencia d forma terminal, para acomodarlo al eufonismo helenico,
dejando siempre entrever con toda claridad su primitiva raiz, como va
a verse en seguida.
"Es fuera de dudajjue esta raiz es de tiliacidn nahoa, pues sola-
mente se halla en este idioma, y solamentc en el se obtiene su mas
adecuada significacidn. Con efecto, Atlantida, segun la formacidn de
los nombres griegos de esta especie, viene de atlatlan, palabra nahoa
compuesta de atlatl, reduplicacidu de all, agua, y de la posposicidn
ubicativa tlan, d bien de atlan, sincopa de atlatlan, significando ambos
"junto a las aguas d al mar," aunque el segundo no tiene la energia
y enfasis que da al primero la reduplicacidn de una de sus silabas,
segun la indole propia del idioma. La significacidn referida esta jus-
tificada por la posicidn que realmente tuvo el sitio encantador en que
nacieron Atlas y su imperio.
"Pero la etimologia y la significacidn referidas se encuentran, ade-
mas, perfectamente comprobadas con la interpretacidn racional y ge-
172
nuina que debe darse al jeroglifico con que principia la narracidn del
viaje de la raza azteca, el cual const a en lo que se llama Tira del
Museo, publicado en mi antedicho opusculo y en otras obras. En el
he dicho:
"El punto de partida del viaje se expresa alii por una isla, pues se
represents por un espacio rodeado de agua con una piramide escalo-
nada en medio y tres colli 6 casas agrupadas a* cada lado, signo de po-
blaeidn, estando las familias d tribus tiguradas por dichas seis colli y
por las dos personas, marido y mujer, pintadas al calce de los referi-
dos signos, los cuales hacen otra colli 6 familia. Esta tiene por nom-
bre el figurado arriba de la piramide, que es el del pais, transmitido a"
toda la nacidn y a su jefe, en comprobacidn de lo cual puede verse el
propio signo representado en la persona de este a dicha familia du-
rante el curso de la narracidn hieratica, hasta que ella cambid de nom-
bre."
" El jeroglifico puesto arriba de la piramide, que nada autoriza a
suponer sea el nombre de una divinidad alii adorada, puesto que no
se ve encima de aquella templo alguno, y raenos es de creer sea el de
Huitzilopochtli, como alguien ha querido decir, el cual para quitar du-
das aparece en seguida de la isla figurado especialmente por el huit-
zitzilin d colibri que lo representa; ese jeroglifico, repito, solo contie-
ne el nombre dc la nacidn o raza que se rodea de la piramide aludida,
como se va a ver acto continuo. El esta compuesto del signo atl, agua.
v de otro adjunto, que todo podra ser menos el de acatl, cafia, como
se ha pretendido tambien, si no es que se tomen arbitrariamente del
signo oil las ondas que figuran el agua para construir las hojas del
ocatl. El signo que se acompana al del agua no es otro que el de atlatl,
una arma arrojadiza, especie de dardo, que junto con el primero da
foneticamente el nombre del pais, pues formado atlatlotl de la manera
expresada, y poniendo n en lugar de la ultima tl, para integrar la pos-
posicidn ubicativa thin queda Athitlon, lugar de origen de los atlatecas,
6 bien oztatccas, como son llamados en ciertos anales antiguos."
"Con el transcurso de numerosisimos anos, Atlatlan, poco eufdnico
y con un significado cuyo origen ya no era bien comprensible, se fue'
cambiando en Aztatlan y en Aztlan, nombres de una signincacidn mas
comun y de mas facil pronunciacidn, que es la tendencia de todos los idio-
mas en sus transformaciones seculares. Y tan es cierto el cambio de que
173
hago merito, que A pesar de que estos ultimos, esto es, Aztatlan y Az-
tlan, significan propiamente lugar de garzas, nunca se ha visto una gar-
za figurar en los jeroglificos en que se halla consignado el comienzo
de la peregrinacion azteca, y solo se advierten los signos del primero,
esto es, de Atlatlan.
"Segun he dicho al principio, y<> no habia leido a Platdn cuando en
mi opusculo " Peregrinacidn de los azteeas y nombres geograficos in-
digenas de Sinaloa" emiti por primera vez mi opinion acerca de la pro-
cedencia y signiticado del nombre de la famosa isla, tal como acabo de
manifestar. Pero despues que en la parte concerniente de dicha obra
he hallado que el primer rey atlantico fue Atlas, siento por esta cir-
cunstancia mas robustecidas mis conviceiones en el sentido expresado,
pues encuentro que las radicales de Atlan y Atlas son con toda eviden-
cia identicas, y sus terminaciones solo vienen a diferenciarse, en el uno
para indicar una poblacion d una comarca, y en el otro para mencio-
nar el sujeto que de ella recibid su nombre y la gobernd desde sus pri-
meros tiempos. La Atlantida, pues, en griego, y Atlatlan, ^ztatlan d
Aztlan en nahoa d azteca, son una misma cosa, esto es, el pais del rey
Atlas, la isla sumergida que en un tiempo feliz brilld por su esplen-
dor y gloria.
"Aqui viene a propdsito la cuestidn sobre si el Chicomoztoc d las
Siete Cuevas, de donde tambien se decian oriundos los azteeas, se ha-
llaba situado en Aztlan, constituvendo ambos una misma comarca. Pe-
ro yo hallo que esta confusion es racionalmente imposible. Porque en
Aztlan, como he indicado, habia diez estirpes, procedentes de los diez
jefes, hijos del fundador del imperio y encargados del gobierno de las
diez provincias en que este fue dividido; mientras que en Chicomoztoc
solo se habia de siete estirpes, razas d familias. Adenias, en mi opus-
culo antes referido, he ereido haber demostrado que el lugar de las
Siete Cuevas no ha existido geograticamente en ninguna parte, no de-
biendo tenerse m5s que como el significado de la organizacidn septena-
ria que afectaba darse siemprc la dicha raza. Asi es que el Chico-
moztoc bien pudo estar en Atlatlan, donde se salvaron de la inundacidn
siete individuos, familias d pueblos; en el Gila, asiento de siete ciuda-
des donde vivieron por mucho tiempo los peregrinantes; en el camino
que siguieron los toltecas, de la misma raza, por Sonora y Sinaloa en
numero de siete agrupaciones ; en la demarcacidn de Culiacan, de don-
174
de salieron para continuar su viaje siete tribus nahoas, siendo aqui, en
la costa del Orolfo de California, donde con mas insistencia ae sitiia su
ubicacidn.
Ill
»
Extension e influjo del imperio atlantico. — Huellas geograflcas y lingiiisticas
en Europa.— Huellas geograflcas y lingiiisticas en America.
"El influjo via extension del imperio atlantico debieron ser innien-
sos. El relato expresa que su poder no se cenia al territorio ya bien
dilatado de la isla, sino que abarcaba los de btras niuchas, y aun al-
gunas partes del continente que hoy llamamos americano. Tambien
dominaba numerosos territorios por el lado opuesto y era dueiio del
Africa hasta lindar con el Egipto, y de la Europa hasta ocupar la Tyrr-
henia (Italia). Consecuencia necesaria de este dominio debid ser, que
se implantase en las naciones conquistadas el idioma atlantico, y asi
fue en efecto, aunque sus huellas no son ya tan numerosas en aquellas
comarcas en que han debido ser borradas por nuevas invasiones de
diferentes razas, lo que sucedid principalmente en Europa.
"Entre las huellas geograflcas, lingiiisticas y etnograficas que los
atlantes dejaron en el Viejo Mundo, encuentro las siguientes:
"El Atlas, nombre de la elevadisima montana al Xoroeste de Afri-
ca, que daba frente a la isla conquistadora, se ve como el mas conspi-
cuo de esos restos, y la enorme mole no tanto semeja a un gigante que
sustenta con su cabeza la bdveda del cielo, segun la leyenda, cuanto
representa el altisimo poder del gran rey de quien le vino su propia
denominacidn. El Atlantico, en cuyo seno duerme escondida la que fue
seiiora de los pueblos banados por sus olas, es otra reliquia geogratica,
cuya etimologia no se explica sino por la transmisidn del nombre de
la isla sumergida.
"Cadiz, en la costa occidental de Espana, no fue una ciudad fun-
dada por los fenicios en 1 100, como han dicho algunos escritores, sino
reconstruida en esa epoca, despues de haber sido sitiada y tomada por
ellos, segun Vitruvio citado por Jubainville en su obra " Les premiers
habitants de VEurope." Sus principios no aparecen en la historia, y
deben por esto haber sido remotisimos ; pero su nombre acusa un ori-
175
gen completamente atlantico, pues primero fue conocida con el de Ga-
dir, que era el de uno de los diez hijos de Xeptuno, a quien toco go-
bernar la extremidad de la Atlantida hacia las Columnar de Hercules,
segun el relato de Platon. Este nombre se convirtio en Gadeira por
los griegos, Gades por los romanos, y en Cadiz por los espafioles en
la actualidad.
"El vascuense es un idioma primitivo, que tanto se habla en cier-
tas provincias del Xorte de Espana, como del Sur de Francia. La
lilologia no le conoce afinidades con las lenguas europeas, sino con las
americanas, especialmente con el nahoa, originario de la Atlantida, y
no precisamente por la semejanza en las palabras,'que se alteran mas
6 menos prontamente, sino por su fisononiia 6 armazon gramatical, que
es mas duradero. El mismo pueblo vasco, resto de los iberos que po-
blaron en cierta epoca el Sur de Europa, y representan la invasion atlan-
tica hasta la Tyrrhenia, no tiene un origen coinun con los demas pue-
blos de ese continente, y reclama una procedencia totalmente diversa,
que no puede ser otra que la del pais hundido en el oceano.
"En la Guyena, provincia de la Francia meridional, "ni el origen
de sua habitantes, dice Gregoire, ni su posicidn geogr£fica, ni su his-
toria, permiten la confusion de estos franceses con los franceses del
Xorte." En Gascuna, "sua habitantes son mas de origen ibero que de
origen galo. Hacia el siglo VI fuudaron alii los vascos el ducado de
Vascouia, que fue mas tarde Gascuna." Los habitantes del Beam y la
Xavarra francesa hablan el vascuense como sus vecinos del otro lado
de los Pirineos.
"Muchisimos nombres o;eoo;raticos terminados en c hav en el Sur de
Francia, que tambien fue asiento de la inmigracion atlantica; yo he
contado mas de cincuenta. Esa terminacion ubicativa es caractenstica
del idioma azteca 6 atlateca, cuyo origen ya se ha dicho.
"Entre los vascos, la numei'acidn consiste en la combinacion nahoa
del 4 y del 20; y entre los franceses aun queda un residuo de esta ma-
nera de contar desde el 60 hasta el 100.
" Por el lado de America tienen un realce especial y mas visible esos
rastros, estampados no solo por las invasione3 de los atlantes a que se
refiere Platon, sino tambien por sus inmigraciones & los paises de Occi-
dente en Mexico v Centro- America, cuvo recuerdo se conserva en an-
tiquisimas tradiciones. Pero de estos vestigios, ningunos son mas nu-
1 2 *
176
merosos, mas interesantes, ni mas eongruentea & uuestra demostracidn,
que los que nos ha dejado la ultima y mfis reciente de esas inmigra-
ciones, datando de la epoca en que la que hoy se llama raza azteca,
se salvo de la inundacidn sufrida por su patria primitiva, peregrinando
despues por varias regiones del Norte en esta parte del mundo, y vi-
niendo a fundar por fin hacia el Sur, en tierras de An&huac, los inipe-
rios entonces mas poderosos, segun refiere la historia.
"Tanto en la Republica Mexicana como en la America Central, y
donde quiera que ha sentado su planta esa estirpe, abundan los nom-
bres geograficos Aila 6 Atlan, asi sencillamente, 6 compuestos con
otra posposicion 6 nombre, pero significando todos "cerca del agua 6
mar/' como el Atlatlan de los aztecas y la Atldntida de los griegos,
pues atl, que es la raiz, tiene un sentido generico, aplicable al mar,
al rio, al pozo de agua, etc., segun las circunstancias de los lugares de
que se trate. Tales son, por ejemplo: Atlapatij sobre el agua; Atlapan-
eOj canal de agua; Atlaco, en el arroyo; Atlacomuko, en el pozo; Atla-
tengOj a orillas del agua; Atlamajac, confluencia de aguas, junta de
rios; Atlamica, agua muerta; Atlaeholoayan, donde chorrea el agua;
Altata (Atlatlan), cerca del agua. Pueden citarse muchisimos m^s,
y aun otros cuya radical alterada por el uso, es sin embargo identica
a la expresada.
" Es notorio que en Eufopa abundan menos los nombres de lugar
que revelan dicha procedencia, y la causa se comprende ftfcilmente. Alii
existio eu tiempos mucho mas remotos la dominacion de los islenos, que
sucesivamente despues han sido reemplazados por otros pueblos en la
posesion del terreno, borrandose con esto los recuerdos etnogrtfficos
precedentes. Pero en Mexico, la ultima raza, la azteca, esto es, la
atl£ntica, la que se desprendid de la isla al hundirse, la que peregrind
por el Xorte de America sin hallar alii la tierra que su dios le habia
prometido, la que por fin pobld hacia el Sur en el Analmac y otras re-
giones, esa raza es la que ha debido dejar y ha dejado en los nombres
de sus. pueblos muchas imitaciones de el del lugar de su origen, mu-
chos recuerdos de su antigua patria en el Oriente en medio del oceano.
177
IV
Tradiciones sobre la existencia de la Atlantida.
" La existencia del pais atlantieo fue el asunto de una tradicidn cons-
tante en los pueblos de la antigiiedad. Ya Homero, que vivid ma's de
cien anos antes de la coraunicacidn de Solon oon los sacerdotes de Sais,
"colocaba en el oceano, y fuera de los limites de la tierra, un pais
afortunado llamado el Elisio, en el que no se conocian las tempestades
ni el invierno, en el que murmura siempre un dulce cetiro y en el que
los elegidos de Jupiter, arrancados a la suerte comun de los mortales,
gozan de una felicidad eterna;" (Malte Brun, Precis de la geographie
universelle.) El mismo poeta, citado por Estrabon, decia en la Odisea,.
IV, 563: "En cuanto a vos, oh Menelao, los inmortales os conduci-
r£n a los campos elisios, a los limites mismos de la tierra." Al Elisio
sucedieron en la leyenda muchas Islas Afortunadas, cuya situacidn no
se acertaba & fijar, pues era colocada caprichosamente, ya en las Ca-
narias, ya en las Azores, 6 en otras partes del Oceano Atlfintico, pero
cuya existencia tampoco lleg6 d ponerse en duda: esas islas, como el
Elisio de Homero, convenian con la descripcion de la Atlantida en el
relato de los sacerdotes de Sais, tocante & la felicidad de que en ellas:
se disfrutaba.
"Pindaro, que vivid por el aiio de 500, se refiere tambien & ellas.
Olimp. II. 127.
u Virgilio colocaba en Occidente el Olimpo de los dioses, como Ho-
mero la mansidn de los hombres felices, simbolizfindose con estas de-
nommaciones una tierra afortiinada, tal como se ha dicho siempre que
era la Atlfintidaj pues cuando en el libro 4? de laEneida hace & Mercurio
llevar un mensaje de Jupiter para Eneas en Cartago, dice que cruzan-
do mares y tierras lo primero que divisd fue la cumbre del monte Atlas,
y de alii continud su viaje aereo hasta su destino, que estaba mfis ha-
cia el Oriente.
" Aristdteles (copio el texto de Brasseur de Bourbourg en la Intro-
duccidn al Libro Sagrado de los quiches), no solamente entreve que
la tierra habitable es muy extensa en longitud, sino que da adeni£s la
descripcidn de una regidn trasatl£ntica, situada al lado opuesto & las
25
178
Columnas de Hercules, fertil, abundantemeute regada y cubierta de
bosques, que habia sido encontrada por los cartagineses." Como se ve,
el estagirita cuelga a" los cartagineses este honor, que solo corresponde
a" los fenicios sus progenitores ; pero de todos modos, el da un testimo-
nio terminante de la existencia de esa region trasatlantica, que ya des*-
de mucho tiempo antes se habia perdido en los abismos del mar.
"En las pequenas Panateneas, fiestas que eran celebradas en la an-
tigua Atenas en honor de Minerva, se llevaba en procesidn un raanto
de la diosa, recordando su proteccidn en la guerra que los atenienses
habian sostenido contra los atlantes. ( Boeckh, citado por Donnelly en
au Atlantis, pag. 91.)
"Teopompo, autor que escribio" en el siglo IV, algo posterior a Pla-
tan, nos cuenta los detalles de una entrevista entre Sileno y Midas, rev
de Frigia, en la que el primero refiere la existencia de un gran conti-
nente, distinto de los de Europa, Asia y Africa, poblado de muchas y
grandes ciudades, donde el oro, por su abundancia, se estimaba me-
nos que el fierro, y cuyos habitantes, atravesando el oceano, arriba-
ron al pais de los hiperb<5reos, sin pasar m&s adelante. Los hiper-
b6reos moraban en la region en que la raza celtica dominaba en el
siglo IV : un autor del citado siglo, contemporaneo de Teopompo, 11a-
maba asi £ los galos que se apoderaron de Roma y que en efecto eran
entonces los m£s retirados hacia el Norte, segun los conociraientos geo-
grfificos de la epoca. Tambien eran colocados al Oeste, debido quiza"
a" su origen en la region atlantica, de donde habian pasado al Sur de
la Galia. De lo expuesto se infiere que aparte de la introduccion de
los atlantes en Espana por Gadir 6 C&diz, hubo otra mas al Norte por
las costas de la Galia meridional, que fue la que alii se detuvo.
"El historiador Timagenes, que vivi(5 pocos aiios antes de la Era
Vulgar, recogio" de los sacerdotes druidas la tradicidn de haber llega-
do H la Galia inmigrantes de unas islas lejanas, arrojados de su patria
por la3 invasiones de un mar irritado.
"Marcelo, en una obra sob re los etiopes, habia de siete islas en el
Grande Oceano, que por su numero es de suponer que sean las Cana-
rias, y refiere que alii se conservaba el recuerdo de otra isla mucho
mils grande, que habia dominado por mucho tiempo sobre las dema«
de aquel mar.
"Plinio (1. 3, c. 5, n. 6) dice que en la Galia. Narbonense habita-
179
ban los cambolcctres, llaniados tambien atldnticos, quiza" por su origen.
Y un poco m£s adelante (1. 6, c. 31) se expresa asi mas claramente:
Traditur alia insula contra montem Atlantem et quae, Atlantis appe-
llator "se habla de otra isla situada frente al monte Atlas y que so
llama Atlantida."
"Pomponio Mela, De situ orbis, dice el Sr. Orozco y Berra, rcpre-
senta la tierra dividida en dos continentes, uno de los cuales abraza
la Europa, la Asia y la Africa, mientras el otro encierra a" los antich-
thones, prolong£ndose hacia los antipodas. La misma forma daba al
mundo Marco Polo en la Edad Media. Todas estas nos parecen remi-
niscencias de un mundo que se pierde en el pasado, recuerdo vago de
una idea que se borra m£s y m&s." Notese que la prolongacidn hacia
los antipodas seria aqui de Oriente a" Poniente, situacion que se atribu-
ye a* la Atl^ntid^ y que no puede Confundirse Con la de America que
es de Norte a" Sur.
"Horacio, en su oda 34, que comienza "Parcus deorum cultor" dice:
"Plerumque per purum tonantes
Egit equos, volucremque currum
Quo bruta tellus, et vaga flumina,
Quo Styx, et inviBi horrida Taenari
Sedes, Atlanteusque finis
Concutitur."
"Y a" menudo lleva por el campo los estrepitosos caballos, y el r&-
pido carro, con que se estremecen la inmo'vil tierra, los instables rios,
la Estigia y el hdrrido asiento del tenebroso infierno, asi como el con-
fin atldntico."
"Muy sabida es la leyenda del Jardin de las Hesperides en el ex-
tremo Oeste, con sus manzanas de oro, emblema de las riquezas del
suelo donde se producian.
"Omito, por no ser tan difuso, muchisimos otros testimonios de la
existencia de ese pais rico y feliz, que estuvo en remotisima antigiiedad
asentado en medio del Grande Oceano, y que hoy no aparece, quedando
solamente su recuerdo para comprobar una de las conmociones ma's
tremendas de la naturaleza.
180
V
La Atlantida mas grande que el Asia y la Libia.— En que sentido debe entenderse
este concepto.— Confirmase por los fenomenos geologicos y fisioos observados.
— Extension calculada de la isla.
" Llega la ocasidn de explicar y resolver algunas diticultades con que
suele tropezarse para conceder todo credito al veridico relato de Pla-
tan, y sea la primera: que la Atlantida era mas grande que la Libia
y el Asia reunidas, segun decian los sacerdotes de Sais.
u Ciertamente se incurriria en un crasisimo error sosteniendo esa
proposition en la epoca actual. Es una verdad comun y rudimentaria,
que ni el Asia, el mas grande de los continentes, ni el Africa, que en
un principio era la Libia, aun consideradas separadamente, pueden ser
inferiores en magnitud a una isla. Pero aquel concepto no debe ser
calificado conforme a los conocimientos geogr&ficos de hoy, sino segun
los del tiempo en que fue emitido, y en ese tiempo nada tenia de exa-
gerado, ni envolvia un contrasentido, como aliora a primera vista parece.
En la epoca a que se refiere esta historia, solo eran conocidos los pai-
ses situados a orillas del Mar Mediterraneo y un poco mas al interior
de los mismos. Alii fue la cuna de la civilization incipiente del Viejo
Mundo, y fuera de alii todo se hallaba envuelto en la barbarie y. en
una obscuridad casi impenetrable a las investigaciones de la ilustra-
cidn. Entonces la Libia no era toda el Africa, sino solo la region com-
prendida entre el Egipto y el Atlantico, esto es, la zona septentrional del
territorio africano, adyacente a la costa de aquel mar, sin la extensa
parte correspondiente al Egipto. Y por Asia se entendia antonomasti-
camente el Asia Menor y otros territorios, que a lo mas avanzarian
hasta el Caspio. Tan cierta es esa limitation de conocimientos geogrrf-
ficos en tiempo de Solon, que aun Herodoto, que vivid cerca de dos
siglos despues, cuando esos paises debieron estar algo mas explorados,
afirmaba (1. 4, par. 42) que la Europa tenia casi la longitud de la
Libia y del Asia reunidas. Esto demuestra que el Asia y la Libia te-.
nian una extension bien corta, relativamente a" la que ahora se les con-
cede con exactitud, y que la Atlantida, llamada por Amiano Marcelino
insula orbc spatiosior, la isla mas grande del orbe, bien pudo en vida
sostener la comparacidn con ellas sin absurdo.
181
a El Mar de Sargazo comprueba tambien la existencia de la isla, y al
fin nos servira" para calcular la extension de esta. Su nombre le viene
del sargazo d alga marina que cub re un vasto espacio en el Atlantico.
Platdn, en Tinieo, hablando de la invasion de los habitantes de la misma
al continente europeo, refirid que en ese tiempo todavia se podia atra-
vesar dicho Oceano. Y en Critia3 seindiea que la isla, despues de su hun-
dimiento, solo era un depdsito de barro que servia de obstaculo £ los
navegantes y no permitia atravesar esta parte de los mares.
U E1 sabio mexicano D. Manuel Orozco y Berra, en su Historia An-
tigua de Mexico, tomo II, pag. 467, cita varios autores que tratan este
punto, diciendo : " Scylax de Caryandie, contemporaneo de Dario I, ha-
bla de ello en su periplo: No se puede navegar mas alia de Cerne,por-
que el vaso esta embarazado por el limo y las yerbas. Aristdteles sabia
la dificultad que para navegar se notaba en aquellos parajes, y la se-
fiala en su Tratado de Meteorologia. Teofrasto, en su Historia de las
plantas, habia tambien de los sargazos, cuya fuerza y tamano admira:
La alga, dice, crece en cl mar mas olid de las Columnas de Hercules,
yah queparece, alcanza proporciones gigantescas, asien logrueso como
en el tamano. Avieno, en fin, en su traduccidn del periplo de Himilcon,
menciona el Mar de Sargazo: Encima de las olas se levantan nume-
rosas algas, que con su estrechamicnto forman mil obstdculos. Ningiin
soplo impele la, nave; las ondas permanecen inmoviles y perezosas. Las
algas estdn sembradas en gran cantidad en el abismo, y frecuentementc
detienen la marcha de las naves, a las que retienen como losjuncos."
"Cristobal Colon, en su celebre viaje por el Atlantico para venir a
descubrir la America, llegd a la region de los vientos periddicos, cuya
suavidad, dice un autor, encantd su alma impresionable, encontrandola
comparable a la de las frescas maiianas de Andalucia; pero en mi sentir,
evoca tambien el recuerdo legendario del clima apacible que se atri-
buia a la isla que existid en esos sitios; y luego se vid rodeado de enor-
mes montones de yerbas flotantes, jardin funebre sobre la tumba que
el mar le abrid en sus abismos.
"De lo expuesto se desprende, que el Mar de Sargazo es un heclio
geoldgico comprobado. Era muy posible que la isla, siendo de piso
muy alto, segiin el relato, fuese reemplazada en su hundimiento por
un mar de poco fondo, ofreciendo obstaculos para la navegacidn, y esa
posibilidad fue tambien otro hecho. Siendo la tierra generalmento li-
182
mosa y fertil, era seguro que luego se veria cubierta con la vegetacidn
propia de los mares; y asi sucedid, pues las algas brotaron lozanas y
crecieron vigorosas por sobrc las aguas. Y corao era inevitable que el
continuo vaiven v sacudimiento de las olas en el largo transcurso de
los arios fuese desleyendo y dispersando al fin ese limo d lodo superfi-
cial, asi ha sucedido tambien, quedando franca la navegacidn, cxenta
ya de los embarazos que antes la estorbaban. Todos estos fendnienos
fisicos tienden a unir la existencia de la Atlantida con la del Mar de
Sargazo, que esta donde ella estaba.
"Ahora la extension del uno nos va a proporcionar los eiementos ne-
cesarios para calcular aproximadamente la de la otra. Leo en Gaffarel
( Compte- rendu au Congres International des Americanistes), citado
por el raismo Sr. Orozco y Berra, que el Mar de Sargazo comienza &
la altura de las Azores, extendiendose casi hasta las Antillas. La si-
tuation que guarda es, por lo tanto, de Oriente a Poniente. Su extre-
nio occidental vendra* a quedar enfrente de la Florida y al Norte de
Haiti. Pues bien, de las Azores al meridiano de Haiti, hay poco rn&s
6 menos 40 grados, esto es, 800 leguas, extension longitudinal del
Mar de Sargazo, la raisma que puede darse a la isla en la posicidn in-
dicada. Asimismo, leo en la Historia de la Geografia, por M. Vivien
de Saint Martin, quien cita a Aristdteles, que los fenicios, en sus expe-
diciones maritimas, fueron una vez arrojados por los vientos del Este
hasta los bancos de algas, cuyos inmensos depdsitos cubren el Atlan-
tico entre los paralelos 40 y 20 de latitud, a- partir del de las Azores,
concepto que da a conocer la anchura probable de la isla, cosa de 400
leguas, a" lo menos en su lado oriental, cuyo extremo Norte deberia
mirar a" la Iberia hacia el Este, y el extremo Sur a las islas del Cabo
Verde hacia este propio rumbo. La area que resulta de estas diraen-
siones, permite comparar la Atlantida con la Australia en magnitud,
aunque no en la figura, y hace muy verosimil y absolutamente exento
de absurdo el aserto de los sacerdotes egipcios que la consideraban
mas grande que el Asia y la Libia reunidas, tales como estas eran co-
nocidas en los tiempos antiguos.
183
VI
Dos islas en una.— Su extraordinaria fertilidad. — Nahuatlan. — El salvamento
en la isla central.
"Se ha dicho ya, que los sacerdotes egipcios consideraban la Atl£n-
tida tan grande corao la Libia y el Asia unidas, y que ella tendria
aproximadamente 800 leguas de largo y 400 de ancho por termino
medio. Sin embargo, en algunos lugares del relato de Plat6n se dan
& la isla 3,000 estadios de lo uno y 2,000 de lo otro, que equivalen &
125 y a 83 leguas respectivamente. Estas enormes diferencias pare-
cerian inexplicables, si no fuera porque alii mismo se expresa, que den-
tro de la grande isla y en su parte media, arrimada al mar por el lado
del Sur, los reyes atl£nticos habian formado artificialmente, de uua
grande y hermosa llanura, otra isla, a" la que se referia con toda cla-
ridad el relato al senalarle la extensidn ultimamente mencionada.
"La metropoli, situada eh esta isla interior, estaba rodeada de va-
rios recintos concentricos, y alternados de tierra y agua, alimentados
estos ultimos por la del mar, formando no s6lo un puerto seguro, sino
una defensa alrededor de la ciudad. Pero en torno de toda la llanura,
que era cuadrilonga, abrieron un canal, con la profundidad de cien pies,
la anchura de 200 metros (un estadio), y no menos de 417 leguas
( 10,000 estadios) de circuito. Este canal recibia las aguas que se pre-
cipitaban de las montahas, que en la misma forma limitaban el extenso
valle ; y despues de tocar en la ciudad, se desaguaba en el mar, for-
mando asi la isla central referida, verdadera maravilla de arte y do
poder. Obras tan grandiosas no son increibles para los tiempos anti-
guos, como no lo fueron la torre de Babel, las piramides de Egipto,
los jardines de Semiramis, la muralla de China de 500 leguas, etc.
"Esa isla, ademas, estaba cruzada por multitud de acequias para
el riego, hecho que acredita la suma fertilidad que se le atribuye.
" Tenia la forma de un cuadrilongo recto y alargado, segun el re-
lato, y esta misma es cabalmente la que tiene tambien la isla figurada
en el primer signo del jeroglifico del Museo. ^Proceder^ de esta cir-
cunstancia la denominacio"n de nahuatlacas <5 nahoas que suele darse &
los aztecas? Para creer verosimil esta etimologia, que no encuentro
184
explicada ma's que en el opusculo que he dicho que publique, y que
ahora confirmo con mejores datos, me fundo en que el nombre genti-
Hcio naliuailacatl 6 nahuatl produce el geografico nahuatitlan 6 na-
huatlan, que se compone de naJmi, cuatro, atl, agua, y de la posposi-
c\6n de lugar tlan, significando "entre cuatro aguas." Fues bien, esta
significacion es exacta, ya sea que se refiera a la isla interior rodeada
de agua por sua cuatro lados, ya a la grande circuida por el mar y
que debia afectar una figura semejante, segiin sus dimensiones ante-
riormente expresadas.
"Notese, asimismo, que el jeroglifico contiene el signo de la Atl£n-
tida sobre el edificio central de la isla cuadrilonga, lo que liace presu-
mir que el salvamento a la liora do la desgracia favorecio a gentes que
habitaban esa parte del pais. V es natural suponerlo asi, pues alii es-
taba el puerto principal, y alii deberian abundar las embarcaciones de
toda especie y las probabilidades de salvarse en algunas de ellas. Esta
suerte cupo & aquellos individuos de la raza azteca que arribaron £ tie-
rra de America y peregrinaron despues hasta llegar a Mexico.
VII
iPor que entre los egipcios se con servo la memoria de los sucesos de la Atlantida,
y no entre los griegos?
a Leyendo el relato de Platdn, desde luego ocurre preguntar, ^por
que los egipcios, y no los griegos, fueron los que conservaron el re-
cuerdo de los sucesos en el contenidos, siendo asi que los griegos, y
no los egipcios, fueron los verdaderos protagonistas, representando en
ellos un papel interesante? La respuesta es sencilla y lia sido indicada
en el mismo relato. Esos sucesos extraordinarios que habian sido rea-
lizados por Atenas, cayeron en el olvido por la gran destruccion de
gentes en las calamidades que les subsiguieron y por la enorme dis-
tancia de los tiempos transcurridos. Timeo, hablando de esas calami-
dades, dice que los griegos solo recordaban un diluvio, siendo asi que
ya habian sufrido otros varios; y Critias menciona una inundacidn ha-
bida en Atenas en medio de temblores de tierra, que dice haber sido
la tercera antes del Diluvio llamado de Deucalion. Ahora bien, este
185
ultimo tuvo lugar el aiio tie 1500 antes tie la Era Cristiana, reinando
Oranao en tlicha chid ad; el anterior en 1748, reinando Ogiges en Beo-
cia y Atica, el- cual se tiene como uno tie los primeros hechos ciertos
tie la historia griega (Diccionario tie Moreri, palabra Atenas); el ter-
cero (retrocetliendo), a que se refiere Critias, jen que epoea ocurriria f
Xo he podido averiguarlo, y quiza haya sido el que coincidio con la
desaparicidn tie la Atlantida, sin haber dejado supervivientes, pues, se-
gun va dicho, en un solo dia y en una sola noche fatal, cuantos guerre-
ros habia en Atenas se hundieron a la vez en la tierra entreabierta.
En esos desastres, continua el relato, los habitantes de las monta-
iias son los que ban escapatlo del azote, y siendo gentes sin letras y sin
cultura, apenas pudieron conservar el reeuerdo tie los nombres de los
dominadores del pais, sin saber natla de sua altos liechos. Por otra par-
te, hallandose, durante muchas generaciones, ocupados en procurarse
los medios de subsistencia mas indispensables, no podian interesarse .en
conservar memorias de la antigiiedad. Esta probado que el cultivo de
las ciencias y la investigacidn tie los liechos historicos solo florecen con
la holgura y la comodidad, cuando cierto nuinero de ciudadanos tiene
lo suficiente para vivir, sin preocuparse por la necesidad del trabajo
para la propia conservacidn. Por esta causa, dice, se mantiene vivo el
wombre de los antiguos heroes, pero el reeuerdo de sus acciones ha pe-
recido en la ruina de sus sucesores, citandose en comprobacidn los nom-
bres de Cecrops, Erechteo, Erichtonio, Erysichton y otros anteriores a
Teseo.
. No ha sucedido asi en Egipto, jamas combatido por esos cataclismos
destructores. Alii los sacerdotes eran los depositaries de las ciencias y
de las tradiciones de la antigiiedad, y sus templos pudieron llamarse
propiamente el archivo del genero humano, pues en ellos se conservaban
por escrito cuantos sucesos grandes 6 notables ocurrian en el propio
pais, 6 en cualquiera otro de ellos conocido. Asi es que no parece inad-
misible la explicacidn de Platdn en el punto indicado ; y asi tambien se
comprende que la memoria de la Atlantida se haya conservado, en las
crdnicas de uno de los mas antiguos pueblos de la tierra, mas viva que
en los recuerdos vagos y en las tradiciones mas d menos congruentes
de otras naciones.
186
VIII
Epoca de los sucesos de la Atlantida. — Como deben computarse los 9,000 anos
de Piaton — Acontecimientos concordantes.
"Segun contaron los sacerdotes de Sais, nueve mil alios habian ya
transcurrido desde la guerra entre los pueblos situados al Este y al
Oeste de las Columnas de Hercules, esto es, entre los que se asentaban
a" orillas del Mediterrtfneo y los que vivian en las islas del Oceano Atlan-
tico.
"Algunos autores han tornado la cifra citada tal como suena, y han
pretendido por ende calificar el relato como fab uloso. Por una 'parte,
no advierten que la expresion de esa cifra en numeros redondos induce
•1 suponer, como es costumbre hacerlo, que se trata de una cantidad
algo indeterminada, con la calidad subentendida de poco mas 6 mows.
Por otra, no recuerdan quiza, que los egipcios contaban sus anos pri-
meramente por meses, y despues sucesivamente por periodos mas largos
de dos, tres, cuatro y seis, entendiendose por meses las revoluciones
lunares; cronologia que multiplicaba extraordinariamente el numero de
los anos. Plutarco, en Numa, nos refiere que dicho pueblo tuvo en un
principio aiios de un mes, y en seguida de cuatro. Macrobio en sus
Saturnales, citado por el, refiere que el aiio de los arcadios era de cuatro
meses, el de los arcananios de seis, y el de los egipcios tal como lie dicho
anteriormente. Diodoro de Sicilia (lib. 19, par. 26) expresa tambien
que los anos de los antiguos egipcios fueron lo que hoy los meses, en
seguida de tres, y luego de cuatro como los de los pueblos de Arcadia,
6 de seis como en Acarnania, y anade que los sacerdotes contaban
23,000 aiios desde el reinado de Helios hasta la invasion de Alejandro
en Asia, que los dioses ma\s antiguos habian reinado cada uno 1,200
anos y sus descendientes no menos de 300 ; lo que el explica contando
para los primeros los anos por revoluciones lunares, y para los segun-
dos por periodos de cuatro meses d por cada una de las tres estaciones
de primavera, estio e invierno.
"Los hebreos, vecinos de los egipcios y tambien residentes en el
propio Egipto durante mucho tiempo por causa de servidumbre, debie-
ron near de la propia cronologia que sus vecinos y dominadores, y h
187
esta circunstancia deben atribuirse las edades exageradamente avan-
zadas y despues progresivamente disminuidas que se imputan a los pa-
triarcas de los primeros tiempos biblicos.
"Siendo esto asi, es evidente que los 9,000 anos antes referidos no
deben computarse como los nuestros solares, y que para adquirir al-
guna idea del transcurso de ese tiempo, es preciso hacer la reducci<5n
correspondiente. Yo no tengo ningun dato para determinar.cuanto
tiempo durd cada uno de los expresados metodos de computar el ano
egipcio, por cuya causa la reduction que yjoj & indicar, no puede ser
sino aproximada. Solo puedo conjeturar con algun fundamento, que
esos metodos no deben haber continuado observtfncfose mucho mas ac£
del ano de 747 antes del nacimiento de Jesucristo, puesto que en esta
fecha comenzo ya la Era de Xabonasar, llamada tambien Ano Caldaico
y Alio Egipcio, constants de doce meses, de treinta dias cada uno, con
cinco adicionales al fin. Solon, nacido en 639 y muerto en 559, viajo
por Egipto en tiempo de Amasis, que comenzo a reinar en 569. Era
preciso, segun esto, que el sabio ateniense hubiera escuchado la rela-
tion de los sacerdotes de Sais, a mas tardar en el ano citado de 559.
Ahora bien, si la distancia de 559 a 747, que es de 188, periodo de alios
egipcios que ya fueron de doce meses, la deducimos de 9,000, tendremos
por residuo 8,812, que es de anos de menor duration, cuyo valor en anos
solares debemos ahora calcular.
"Como he dicho, no hay base tirme de donde partir para hacer una
reduction exacta; pero habiendo sido 5 los periodos de anos, de dife-
rente duracidn cada uao de estos, pues eran respectivamente de 1, 2,
3, 4 y 6 meses lunares, y suponiendo que esos 5 periodos hayan sido,
unos con otros, iguales en tiempo, aunque no en la manera de compu-
tarlo, resultara de lo dicho, que si es z el uumero de anos de a mes, el
numero de los de & dos sera" \ , el de los de & tres f , el de los de a* cua-
tro y> el de los de a seis, ^, y la suma de todos igual £ 8,8 1 2, quedando
planteada la ecuacidn de esta manera:
' + -r + -r+-f + -f-= 8 > 8 i2.
Sumando los terminos del primer miembro tendremos
-X" = 8,812,
y despejando,
s — 3,916,
188
"Se ve, pues, que el periodo de aiios de a mes es igual a 3,916 los
que divididos por' 12,031, que es la relacidn en que se halla el afio de
lunaciones con el solar, dan 325.5 aiios solares de los nuestros. Y como
dijimos que los 5 periodos debian ser unos con otros iguales en tiempo,
multiplicando 325.5 por 5 y anadiendo al producto la cantidad de 747
de la Era de Nabonasar, la suma expresara 2,374.5, total de aiios antes
de Jesucristo en que probablemente tuvieron lugar los sucesos de la
Atlantida expresados en el relato.
"Si los 9,000 anos se estimaban eif periodos lunares 6 estacionales
entre los egipcios, y por esto parecian un espacio de tiempo exagera-
do coniparandolos con los periodos solares, no sucede lo mismo con los
que acabo de sacar del calculo, los cuales no pugnan, sino que se avie-
nen perfectamente con la cronologia de otros sucesos histdricos rela-
cionados con el que nos ocupa. Asi, por ejemplo, hacia el ario de 2,500
habia ya penetrado a Grecia la raza pelasgica, procedente del Asia,
que se dice haber sido la que despues sostuvo el choque de la invasion
atl&ntica; y si este choque era posible en el ano citado de 2,407, no lo
hubiera sido, si desde antes hubiera perecido el invasor en el inmenso
desastre de su patria. Tiro, segun Herodoto, habia sido fundada en
2,750, Siddn ya le habia precedido en edad y en esplendor; y seria
tambien un anacronismo imperdonable suponer que las naves de esas
dos famosas ciudades fenicias pudieron arribar a las costas atlanticas,
y sus tripulantes dar fe de la civilizacidn adelantada de sus moradores,
de su clima feliz, de su gobierno admirable, cuarido esas costas habian
sido ya barridas por la inundacidn. El diluvio biblico acaecid en 2,379
antes de Jesucristo, casi al mismo tiempo que el atlantico, esto es, con
solo 5 aiios de diferencia, la cual puede despreciarse en virtud de la
vaguedad con que este ultimo ha sido calculado, ^Seran uno mismo
ambos diluvios \ i Constituiran el tercero, en orden inverso, sufrido por
Atenas, segun refieren los sacerdotes egipcios? No me atrevo a resol-
verlo, pero la aproximacidn de las citadas fechas es sorprendente.
" Al mismo tiempo es evidente que los cartagineses, cuya ciudad fue
fundada en 882, no pudieron haber visitado, como algunos aseguran,
la isla ya sumergida. Si alguna noticia tuvieron de ella^ pudieron re-
cibirla solamente de sus progenitores los fenicios. Asi es que me pa-
rece una vulgaridad la aseveracidn que suele leerse en algunos auto-
res, que el Seuado cartagiues prohibid a sus nuirinos, bajo pena de
189
inuerte, ir a" esas regiones, reservandolas para asiento de su republica
en caso de un desastre irreparable. Cuando ese desastre vino, siendo
arruinada la ciudad en 146 por las armas romanas, nadie se acordo
del asilo premeditado.
"Festo Avieno dice, retiriendose a la relacidu que Himilcon habia
hecho de los mares occidentales : que mas alU de las columnas de Her-
cules, al Oeste de Europa, empieza un dilatado mar, d sea el oceano,
que se extiende hacia ilimitados horizontes: que nadie ha podido sur-
car esas ignotas aguas, nadie ha dirigido alii sus buques, cuya popa
no besaria nunca un viento propicio, y cuyas velas no se verian jam&s
por el hinchadas. Pues bien, si la isla hubiera sido ya conocida de los
cartagineses, el Senado no hubiera ordenado hacer la exploracidn de
esos mares, ni esa exploracidn, confiada & Himilcon, hubiera tenido el
resultado que did, y fue encontrar el vacio precisamente donde la isla
debid haber sido hallada.
"Decian tambien los sacerdotes de Sais, que su ciudad habia sido
fundada hacia 8,000 anos, y Atenas 1,000, antes que ella, lo que daba
a esta una edad de 9,000, la misma que se fijaba a la ruina de la Atlan-
tida. Es decir, este pais moria al propio tiempo que aquella ciudad se
editicaba. Esto, al parecer, envuelve una contradiccidn, porque se ha
dicho que Atenas habia derrotado a los invasores atlanticos, lo que no
podia ser si ella aim no existia antes de la destruccidn de los atlantes.
Pero todo se explica, recordando que ambas, la Atlantida y Atenas,
segun el relato, desaparecieroir en una misma epoca por efecto de una
cattfstrofe semejante, y teniendo presente que la reconstruccidn de la
segunda debid ser considerada propiamentc como una nueva fundacidn
a raiz del funesto acontecimiento, como debid haber sucedido tras de
cada uno de los diluvios que despues la arrasaron.
IX
Ejemplos de cataclismos semejantes al de la Atlantida.
"No" me esforzare mucho en demostrar que fue una realidad, y no
una febula exagerada, el tan terrible suCeso que ahogd la infortunada
isla en los abismos de un mar devorador. Solo anadire, que desastres
semejantes, hasta donde alcanzan las luces de la historia, consta que
190
se han veriticado en todas las partes del globo y en todas las epocas,
comprobando la perfecta posibilidad del que nos ocupa.
"El Sr. Orozco y Berra, en su obra antes citada, parte 2f, libro 19,
cap. 19, dice a* este propdsito:
"Ensena la geologia, que la forma de las tierras no fue la misma
en las distintas epocas paleontoldgicas ; cambiaron, cambian y cambia-
ran continuamente, aunque no advirtamos las diferencias sino por tiem-
pos seculares. Grandes cataclismos plutdnicos d neptunianos han dis-
locado la delgada costra del globo, dejaudole aspectos diferentes. Las
observaciones de los sabios han podido tener lugar en los terrenos emer-
gidos: ^sabemos algo de los sumergidos, de las revelaciones que el
fondo de los mares nos haria, si pudiera ser eonsultadof "
"Estas deducciones viene a contirmarlas la ciencia, elevandolas casi
a la categoria de demostraciones. Heraos visto antes, que Milne-Ed-
wards, con motivo de los elefantes, indica la union cntre el Asia y la
America. El distinguido gedlogo Alarcon defiende la eontinuidad an-
tigua entre la America del Sur y la Australia. Lyell demuestra la
existencia de la Atlantida terciaria. Conocemos sobradamento la cues-
tidn de la Meredpide de Teopompo, d sea la Atlantida de Platdn. Re-
fiere este sabio, en el dialogo titulado Timeo, haber sido informado por
su tio Solon, que viajando por Egipto, recibid entre las instrucciones
de los sacerdotes de Sais, haberle contado uno de los ancianos, que en
siglos remotos existid un gran continente en el Atlantico, cuyos habi-
tantes habian hecho conquistas en Earopa. Era tierra afortunada, mas
a consecuencia de grandes cataclismos desaparecid tragada por el mar
en un dia y una noche."
u La geologia viene demostrando ahora la existencia de un gran
continente en el Atlantico, puente de comunicacidn entre la Europa y
la America."
"Plinio, en su Historia Natural, lib. 29, caps. 92, 93 y 94, retiere
las sumerciones de varios paises, montes y ciudades de Europa debajo
del mar, con perdida de muchos miles de vidas. Segiin Plutarco, Ju-
tlan, provincia de Dinamarca, fue por mas de un siglo, antes de la Era
Cristiana, el teatro de una serie de inundaciones del mar, que forzaron
a\maa de trescientos mil hombres en estado de llevar las armas y a" una
multitud de mujeres y de nifios, tanto cimbrios como de otros pueblos,
a dejar su patria y a arrojarse sobre Italia y Espana. Se da £ estas
191
inundacicnes sucesivas el norabre de diluvio cimbrico. Estrabon (1.1,
c. 3, p£r. 9 ) trae tambien varios ejemplos de cambios notables en la
superficie de la tierra, originados por violenlos trastornos de la natu-
raleza.
"Del otro lado del mar, escribe M. de Nadaillac en su obra "La
America Prehistorica," m£s all^ del Atlantico, encontramos una tradi-
eidn constante de cataclismos, diluvios, erupciones volc£nicas, acarrean-
do la destruction de regiones inmensas, de continentes enteros. Estas
tradiciones pueden ser exageradas, pero es imposible que reposen no
mas sob re liechos imaginarios."
" Seria fatigoso citar m£s autores para comprobar multitud de vio-
lentas alteraciones de la naturaleza, que constan por la Historia. Pero
aparte de eso, ; cuantos cataclismos se han veriticado en las edades ni&s
remotas de la tierra, quele dieron la forma primeroencontrada, y despues
mil veces cambiada, sin que el liombre actual tenga noticia de tan varia-
das transformaciones, mas que por el estudio de la geologia! jy cuantos
otros ma's 6 menos desastrosos liabra liabido y han quedado ignorados,
precisamente por el efecto destructor de los mismos cataclismos, por el
aislamiento de los paises en que han hecho sus estragos, 6 por el olvido
secular de los informes de las pocas gentes que de ellos hayan tenido
conocimiento ! Tal iba a suceder con la historia de la Atlantida, si no
hubiera sido recogida por la infatigable dibgencia de los fenicios, es-
cudriiiadores de los mas apartados mares en la antiguedad, y guardada
por sus vecinos los egipcios, ardiiveros del genero humano, quienes la
transmitieron a la culia Grecia, de donde se ha esparcido por los ho-
rizontes de la ciencia moderna.
X
Tule, la ultima tierra. — Errorcs aceroa de este punto.
No existio en Europa.
" Ahora voy a encargarme de una cuestidn histtfrico-geogrtffica, que
mucho ha dividido las opiniones de los sabios, y que todavia es fuerte-
mente debatida, sin haber sido resuelta por fallo definitivo. Hablo de
la situacion de Tule, pais que, & mi entender, mucho se relaciona con
la Atlantida, la cual con «*1 comparte su celebridad y misterioso destino.
1 3 *
193
Todos se preguntan, ^ddnde estuvo esa tierra encantada, que tanto ha
ocupado la imagination de los poetas y de los gedgrafbs? Hasta ahora
solo se sabe que era considerada como el extremo limite del mundo
conocido, y a esa circunstancia ha debido el principal motivo de su re-
pntacidn. Virgilio en su 1? (redrgica, vers. 30, hablando de Cesar, dice-:
. . . . ac tua nautrc
numina sola colant, tibi serviat ultima Thvle.
11 y los navegantes acaten solo tu numen y te revereucie la ultima Tule."
El gran tra"gico latino, Seneca, en su " Medea," acto 29, vers. 874 & 379,
exclama:
Venient annis saecula seris
Quibns Oceanus vincula rerum
Laxet, et ingens pateat Tellus,
Tetliysque novos detegat orbes,
Ncc sit terris ultima Tliule.
"Tras dilatados anos vendraii siglos en que el Oceano deje caer el
velo que impide penetrar sus misterios, aparezca la Tierra en su ex-
tension ingente, Tetis descubra nuevos mundos y no sea ya Tule la
ultima de las tierras." Tacito, en la Vida de Agricola, dice tambien:
. . . .dispecta est et Thule quadamtenus, "tambien se ha explorado al-
go a Tule," frase que indica que esa region se hallaba casi descono-
cida y al extremo del mapa-mundi de esos tiempos.
u Muchos otros autores hacen mencidn de ella en el mismo sentido;
pero casi todos, con mas 6 menos pobreza de razones, se empenan- en
colocarla rumbo al Norte de Europa, desorientados completamente por
la desaparicion de la Atlantida, con la cual no han contado para po-
der dar otro giro mas verosimil a sus conjeturas. Vossius la ha pues-
to en las islas Hebridas d en las Orcadas, inmediatas al extremo sep-
tentrional de la Gran Bretana. Cellarius, en Feroe, mas al Norte,
distante como tres grados en linea recta. Pomponio Mela, dice estar
situada enfrente de la ribera de Bergen, Noruega. Ujfalvi, en. la mis-
ma Noruega, a" los 64 d 65 grados de latitud. Algunos, en Jutland,
de Dinamarca. Otros, en las islas Shetland, de Escocia. Por fin, la ma-
yor parte de los escritores que se han ocupado en aclarar este punto,
la situan en Islandia, isla tambien danesa, prdxima a la Groenlandia, y
cuyas dos puntas ma's septentrionales apenas tocan al circulo polar
grtico.
193
"El mismo gran niunero <le lugares, que sin una razdn convincen-
te se pretende bautizar con aquel histdrico nombre, desantoriza en mu-
cha parte las referidas aseveraciones que mutuamente se excluyen. Pe-
ro lo mas raro del caso es, qne todas ellas parten de las noticias que
did, d se supone que ha dado, el insigne gedgrafo marselles Pytheas,
que viajd por el Norte de Europa en el siglo IV antes de la Era Cris-
tiana, y cuyas obras se lian perdido, habiendo solo quedado algunos
fragmentos, citados en los escritos de otros autores. Lo'que el ha di-
cho, sin embargo, no creo que conduzca a" sostener las opiniones refe-
ridas, y de esto voy a tratar en seguida.
"Para sentar las bases de la cuestidn, voy a transcribir algunos pa-
rrafos de la obra "Historia de la Geografia" por Vivien de Saint Mar-
tin, quien en el primer periodo, cap. 12, dice asi:
"Pytheas no se limitd a este reconocimiento de los lugares produc-
tores del estaiio; persiguiendo tal vez el segundo objeto de su viaje,
el descubrimiento de las playas en que se producia el a"mbar, remon-
td las costas de la Bretaiia hacia el Norte. Asi llegd a la punta sep-
tentrional que da frente a las Orcadas. |Pasd Pytheas de esta punta
extrema? Muchos escritores modernos lo han dicho d repetido; pero
no se ve en texto alguno. Y no solamente los antiguos compiladores
que nos transmiten la relacidn perdida del explorador marselles, sino
aim Gemino, Estrabon y particularmente Plinio, no dicen que haya
pasado de la punta de la Bretaiia, sino que lo contrario es lo que re-
sulta de sus extractos. Gemino, - autor del primer siglo antes de nuestra
era, en su Introduccidn a la Astronomia, refiere las propias palabras
del viajero: Los bdrbaros (los bretones) nos mostraban los p unto s en
que el sol se j^onia. Porqur en esos lugares sucedia que las noches cran
muy eortas, en unos de dos y en otros de tres horas; de nwda que el sol,
apenas puesto ) reaparecia casi en seguida. 11
"Despues Gemino prosigue su demostracidn para enseiiar que, & me-
dida que se avanza al Norte, el circulo que describe el sol en el dia
del trdpico de estio, se eleva m£s y m£s, y acaba por encontrarse total-
mente sobre el horizonte, produciendo un dia solsticial de veinticua-
tro horas. Pero en todo este pasaje no se pronuncia el nombre de Tnle,
lo que el escritor seguramente no hubiera dejad ) de hacer, si Pytheas
hubiera averiguado por una observacidn directa, ser alii el dia de la
duracidn exprosada. Estrabon es quien refiere que, spgnn Pytheas, In
iy4
ultima region alNortt de la Bretana era Tide, y que en estepais el tropi-
ca de estio sc confundia con el circulo drtico. Y el mismo aiiade : Pero
Tytheas no da respecto de esto ningun otro detallr. No dice si Tale es
una isla, ni si en estc clinia, en que el tropico de estio sirve de circulo
drtico, el pais sigue siendo habitable."
"De pa3o advertire, que no debe atribuirse a contradiccion de par-
te del explorador marselles, el que hable de puntos en que el sol se
ponia, y al mismo tiempo de noches muy cortas, que solo se observan
en las latitudes muy septentrionales, porque sabido es que en estas la
amplitud del angulo en que el sol se pone, es muy grande, y el Oeste
aparente en el estio se aproxima cada vez mas al Norte, hasta llegar
si confundirse con el en ciertos puntos de latitud y declination.
" Veamos ahora cual de los lugares arriba mencionados pudo liaber
sido el seiialado por el explorador con el nombre de Tule. Desde lue-
go parece que no lo fue Noruega en los grados 64 6 65, ni Bergen,
ni Jutland, situados en la tierra firme del continente europeo, porque
estos sitios se hallan en rumbos diferentes y aun opuestos al designado
por el referido viajero, que, segun Plinio y Estrabon, fue el del Norte
de Bretana, aunque acabamos de ver que Saint Martin piensa que no
lo fue ninguno. Ademas, en los dos iiltimos lugares de los tres expre -
sados, no concurre la circunstancia de ser sus noches minimas de dos
6 tres horas, sino poco mas 6 menos de cinco y media en el primero y
de seis y tercia en el segundo, segun deduzco de su latitud y de la de-
clinacion del sol en el dia del solsticio.
a Tocante a Jutland, dice Malte Brun en su Geografia Universal,
cap. 59, que Pytheas, continuando su viaje al Nordeste de la Bretana,
(ya se ha visto que Plinio y Estrabon decian al Norte), encontro" 6
seis dias de navegacidn una parte de la costa de dicha provincia, en
Dinamarca, nombrada hoy Thy 6 Thyland, y en el antiguo escandina-
vo Thiuland, que cambio en Thule 6 Thyle. Pero, en primer lugar, el
cambio del nombre no aparece en manera alguna justificado. En se-
gundo lugar, si se daba & Thy el nombre de Tule, por ser la ultima
tierra, no ha sido racional la denominacion, porque a seguida de Ju-
tland hacia el Norte, se hallaban & la vista otras tierras. En tercer lu-
gar, halUndose un viajero en el extremo de la Bretana, no seria po-
ssible llevase para Jutland el runibo que se dice del Nordeste, pues
dicho pais se halla al Sureste. En cuarto lugar, ma's al Norte y mfis
195
remotos que Jutland sc hallan todos los paises arriba indicados, inclu-
sa la punta extrema de la Bretana, de donde se dice que Pytheas habia
partido, y debia mejor cualquiera de ellos ser tenido como la ultima
tierra conocida. A la verdad, yo no puedo combinar el aserto del ge<5-
grafo citado, con las consecuencias contradictorias que de el se des-
prenden.
"Mas prosigaraos con el analisis de las demas opiniones. Las islas
Shetland estan en el cuadrante del Nordeste, y teniendo la misma la-
titud de Bergen, tienen sus noches de la propia duracion, esto es, de
cinco lioras y media. Las Orcadas se hallan esparcidas entre el Norte
y el Nordeste del punto de observation y may prdximas a la costa,
cuvas noches deben ser a lo menos de seis horas. Las Hebridas se ocul-
tan al Poniente de la tierra escocesa, y tienen sus noches mas largas
que las Orcadas, y aun mas- que el extremo boreal de la isla britfinica
en que se situd el observador.
"El mayor numero de autores, como he dicho, han creido hallar en
Islandia el pais desaparecido, quiza porque alii se podran ver noches
de la duration expresada por Pytheas, y aun nulas, siendo los dias de
mas de veinticuatro horas en los sitios de la misma isla, cortados por el
circulo poJar artico durante la proximidad del sol al solsticio de estio.
Pero por otras circunstancias, esta tierra es quiza la menos compren-
dida dentro de las indicaciones del celebre viajero. Se halla a siete gra-
dos directamente del extremo de Bretana, lo que equivale a 420 millas
d 1 40 leguas marinas, lejania mmensa para que unos salvajes como los
bretones de aquel tiempo, segun los llama Estrabdn, diesen informes
precisos acerca del ruuibo y duracion de las noches de una region tan
remota, a la que probablemente jamas se habian acercado. Y supues-
ta esa gran distancia, tampoco era posible divisar de lejos, no solo la
isla, pero ni aun el volcan Hecla, que en la parte mas meridional de la
misma se eleva una milla sobre el nivel del mar, pues la depresidn de
este es alii alguhas leguas masbajo queelhorizonte de Bretaua, porefec-
to de la redondez de la tierra. Por otra parte, Islandia no fue descubier-
ta hasta muchos siglos despues del nacimiento de Jesucristo, y seria
dificil que desde cuatro antes de este, tuviese ya el nombre propio de
Tule que sc le atribuye.
"No quedan nuis que las islas Feroe, con latitud de b'2° ^2', it la
distaucia de sesenta leajuas easi al Norte v con noches de tres horas
196
tres cuartos, que puedan tenerse corao la Tule imaginada por Pytheas.
Sin embargo, lo cierto es que este viajero jamas llegd a" ella ni visitd
las otras ya mencionadas, limitandose a recoger las noticias que le die-
ron los naturales de Bretana acerca de una tierra situada por ese rum-
bo, y dando fe de haber visto un horizonte que no era mar, ni tierra,
ni aire, sino un conjunto de elementos indefinible, en el que no se po-
dia estar de pie ni navegar. Esta ilusidn, de buena fe sin duda, no se
ha visto realizada en ningun lugar del globo, y solo era sostenible di-
visando de lejos esos extranos elementos, pues en acercandose, toda la
vision fantastica hubiera luego venido por tierra. Ya sabemos lo que
dijo el mismo Pytheas, "los barbaros nos mostraban los puntos en que
se ponia el sol;" lo,que demuestra que a esto se redujo su inspeccidn.
Estrabdn extraiia que el referido explorador no haya dicho si Tule era
una isla, ni si el pais era habitable, no obstante las condiciones clima-
tericas que le suponia. Se comprende que no pudo dar estos detalles
ni los demas que suelen los viajeros que escriben para informar a sus
lectores, porque no estuvo en el lugar que simplemente anunciaba.
"Por lo dicho hay sobrado fundamento para creer que en la antigua
Europa no hubo un pais determinado que fnese conocido con el n om-
bre predicho, ni lo hay en la actualidad que lo conserve, entre aque-
llos a que ha querido aplicarse. Ann se dice que Pytheas no lo estam-
po en el pasaje que se transcribe de sus obras. Pero Estrabdn, que las
leyd y a ellas se refiere, lo menciona como situado por el explorador
al Norte de Bretana, y solo se admira de que ningun otro viajero, de
los que habian visitado esta isla, hubiese dicho una palabra de Tule,
no obstante que mencionaban otras agrupadas a" su derredor. Asi es
que concluyd por opinar, que el limite de la tierra habitada estaba
un poco al Occidente, esto es, en Trlanda, cuyos habitantes, dice, eran
completamente salvajes, y mas alia de la cual no seiialaban ninguna
otra los exploradores de ese tiempo.
197
XI
La Ultima Tule en la Atlantida.— Tradiciones. — Etimologia. — Poblaciones eon ese
nombre en el Ocoidente de Europa.— Idem en el centra de la America,
" Si, por una parte el pais indeterminado a que el explotador inarselles
pretendid aplicar el nombre de Tule, no se ha podido encoutrar, ni ha
existido donde ha sido buscado, por otra aparece indudable que hubo
realmente uno en diferente region de la tierra, que llevd ese mismo nom-
bre, que estuvo en cierto liempo en los limites del orbe conocido, y cuyos
vestigios se han perdido en el propio sitio que ocupaba. Pero ese pais,
a pesar de su desaparicidn, ha dejado pruebas evidentes de su positi-
va existencia: 19, en los recuerdos vagos, desorientados, pero tirmes
y persistentes, que han movido a los sabios a buscarlo en las mas re-
tiradas comarcas, por no poder presumir su hallazgo en una isla se-
pultada en las profundidades del Atlantico desde remotisimos siglos;
29, en la tradicidn de las razas que de alii partieron para otras tierras ;
y 39, en los nombres de los lugares por donde ellas peregrinaron, y
resultan identicos en sonido, etimologia y signification al primitivo de
que erau imitation y recuerdo.
"Ese extravio en la investigation referida se explica satisfactoria-
mente. Tule, situada en la Atlantida, cowo tratare de demostrarlo mas
adelante, debid ser considerada como la ultima tierra liacia Occidente
por los navegantes fenicios, que saliendo a expedicionar por las aguas
del Grande Oceano, llegaron alguna vez a visitarla. Con la sumersidn
de la segunda, desaparecid tambien la primera, y casi por completo
la memoria de ambas, que solo ha venido a reconstruirse por los estu-
dios histdricos modernos. Consecuencia forzosa de este suceso debid
ser, que desde entonces ya no pudiera precisarse su verdadera ubica-
cidn, que se borraba mas y mas de la memoria de los hombres a me-
dida que el tiempo transcurria. Por ese rumbo no quedaban ya como
ultima tierra mas que las Columnas de Hercules con su inscripcidn em-
blemfitica y significativa de non plus ultra, pero nunca se acreditaron
ellas como la ultima Tule. Era preciso buscarla mas lejos, y prosiguien-
dose las investigaciones sucesivamente del Oeste al Norte, desde las
islas Azores hasta la de Bretana y sus adyacentes septentrionales, y
198
de alii a" la Islandia, Dinamarca y Xoruega, rondaron asi por un cuarto
de circulo complete*, pero siempre sin exito cumplido.
"En cuanto a las tradiciones, algunas son tan claras corao termi-
nantes y de una autenticidad irrecusable. Donnelly, en su obra La
Atlantida, parte 1^, capitulo 59, refiriendose al Popol Vuh, libro sa-
grado de la nacion quiche, que habitaba una parte de la America Cen-
tral, trae lo siguiente: "El Popol Vuh nos dice, que despues de las
emigraciones de Aztlan, tres hijos del rev de los quiches, a la muerte
de su padre, determinaron ir, corao sus padres habian ordenado, al
Este, en las costas del mar de donde sus padres habian venido, a re-
cibir la autoridad real, diciendo adids a sus hermanos y amigos, y pro-
metiendo volver. Sin duda pasaron el mar, cuando fueron al Este a"
recibir la autoridad. Ahora, este es el nombre del senor d monarca del
pueblo del Este a donde fueron. Y cuando llegaron al Senor Nacxit,
nombre del gran senor ? unico juez, cuyo poder es sin limites, he aqui
que el les concedio la investidura de la autoridad real, con todo lo que
la representa y sus insignias, todo lo cual trajeron ellos a su regreso,
y fueron a recibir del otro lado del mar, el arte de pintar de Tolun,
un sisteina de escribir, dicen ellos, para rocordar las cosas en sus his-
torian."
"Esta tradicidn nos da uoticias bien imporfcautes, esto es: que la
influencia y dominacidn de los reyes atlantes, originarios de Aztlan, al
otro lado del mar, donde mismo se reputa situada la Atlantida, se ex-
tondia hasta la America, lo que confirms plenamente el dicho de los
sacerdotes egipcios: que la civilizacion do los quiches era un reflejo de
la de la Atlantida, y que Tolan era una poblacidn de esta isla, a donde
iban reyes tributarios en busca de instruccidn y de poder. Por estas
circunstancias hay lugar a presumir que dicha poblaciou era la capi-
tal, presuncidii que se robustece con el hecho, antes ya explicado, de
que el asiento de los reyes atlanticos era un valle bien regado y su-
mamente fertil, donde pudo prosperar la planta acuatica llamada tule,
de la que procede Tulan 6 Tolan, corao se explicara mas adelante. Sea
de esto lo que fuere, Tulau estaba en la Atlantida, y sumergida esta,
debio arrastrar en su propia desgracia a la otra, que es el concepfeo que
m£s directamente se refiere & nuestro propdsito.
"Brasseur do Bourbourffi en su Introduceidn v comentaiio al libro
Sagrado <iue se acaba ile citar, dice lo siguiente: "'1*11 gran numero
199
de tradiciones indigenas hacen tambien salir de Tula la raza nahuatl,
y a este respecto veamos lo que dice el Manuscrito Cakchiquel : Cuatro
personas vinieron de Tulan; del lado en que el sol se leyanta,
es una Tclan. Hay otra en Xihalbay, y otra donde el .sol se pone, y
es la que vimos, y del lado donde el sol se pom hay otra donde estd el
dios: asi es que hay cuatro Tulan; y alii donde el sol se pone ve-
il imos a Tulan, del otko lado del mah ex que esta Tulan, y
alli es donde iiemos sido ooncebidos y enoexdrados por nues-
tras madres y nuestros padres." Se ve, por esto, que entre esas cuatro
Tulan habia una en el Oriente, del otro lado del mar, origen probable-
mente, dice Brasseur, de las otras tres existentes en el Xuevo Mundo ;
pero tambien liabia otra en el Poniente, fundada por los toltecas, quie-
nes, destruido su imperio, consta por la historia que pasaron en gran
parte a la America Central, donde por la propension de la raza a las re-
cordaciones geogralieas, es probable que hayan sido los fundadores de
la Tulan de Xibalbay, respecto de la cual se liallaba en el rumbo in-
dicad(> la ateriormente construida por ellos. Ademas, preciso es saber,
que no son unicamente tres, sino muchisimos otros mas, esos nombres
esparcidos por donde quiera que ha pasado la raza nalioa, y muy prin-
cipalmente por donde se ha establecido, que fue en Mexico y Centro-
America.
"Las tradiciones hacen ?t dicha raza originaria del Oriente; y si bieu
es cierto que algunas de ellas hablan del Xorte, es porque viniendo
los nahoas primeramente de aquel rumbo despues de la ruina de su
patria, atravesaron el continente americano hasta el Lago Salado 6 sus
inmediaciones. y de alli, torciendo al Sur y salvo algunas inflexiones
en el camino, siguieron por punto general este rumbo, hasta llegar &
las tierras del Anahuac, habiendo hecho mansiones prolongadas en va-
rios paises del transito. Entre estos se halla el de Culiacan, que se re-
puta la primera .etapa de la peregrinacion azteca, no porque asi haya
sido en realidad, sino porque su signo en el jeroglifico aparece en se-
guida del de la Atlantida, debido a que ambos puntos eran los datos
historicos antiguos m5s precisos y m5s importantes en la narration hie-
ratica.
"Las huellas geogrfiticas dejadas por los atlantes asi en Europa co-
mo en America, inducen & sostener el concepto que he expresado, que
Tule estaba en la Atlantida. Pero antes de emprender esta demostra»
200
cidn, es preciso ocuparse en la etimologia y signification de la palabi a
Tulan, tan repetida en las tradiciones de que acabamos de •hablar. Tu-
lan en el idioma nahoa d azteca, pues a" el pertenece, y dicen entendi-
dos fildlogos que no tiene explication etimoldgica en otro ninguno, es
con toda propiedad Tullan 6 Tollan, compuesto de tollin, tule, y de la
posposicidn tlan, elidiendose en la composition las dos letras finales del
primeroy las dos primeras de la segunda, y significando "cerca de don-
de hay tules," especie de juncos 6 espadanas que abundan en terrenos
de mucha humedad. La o y la it son letras comunmente substituibles
en diclio idioma, y la II no se pronuncia como en espaiiol, sino como
doble /. Se comprende asi facilmente que tollin, tule, y tollan, lugar de
tules, se liayan convertido sin esfuerzo en Tide sencillamente, d Thide,
6 Tula, como se dice con frecuencia en espaiiol y en otros idiomas.
"Es de advertir que los nalioas no solo llamaban con tal nombre a
los lugares en que veian prosperar esa planta. Eran, como he dicho,
sumamente afectos a las recordaciones geograficas, y aunque en esto
no hacian mas que obedecer a una inclinacidn natural y comun & todos
los hombres, pues los actuales europeos tambien han trasladado &
America los nombres de Guadalajara, Durango, Merida, Yalladolid,
Corinto, Roma, Nueva Espaiia, Xueva York, y otros muchos del anti-
guo mundo, esa propensidn era en ellos especial y persistente, debida
quiza a la bondad legendaria de la patria que se habian visto obli-
gados a abandonar. Asi es que daban frecuentemente a las poblaciones
que construian, los mismos nombres de otras en que anteriormente ha-
bian vivido, y que habian dejado despues en sus diferentes trasmigra-
ciones. Varios ejemplos existen de esta costumbre indigena, y entre
ellos no es el menos notable, ni el mas ajeno de nuestro propdsito, el
de la misma Tollan d Tula, en el actual Estado de Hidalgo, antigua
capital del imperio de los toltecas, fundada casi a raiz de la llegada
de esta inteligente tribu & las tierras altas de Mexico, y cuyo terreno,
segun he sabido, no produce el tule, llevando esa denominacidn sola-
mente en memoria de una antigua patria, ya perdida, pero no olvidada
completamente.
"Esa raza orgullosa y atrevida que, cruzando el oceano, habia ava-
Rallado casi todas las naciones sentadas & las mfirgenes del Mediterr^-
neo, derrotada al fin en su ultima empresa de conquista por el pueblo
de A ten as, comenzu dende entonoes & experimentar las m£s tremendas
201
adversidades. En breve sufrio una inundacidn quo lalrizo desaparecer
de la haz de la tierra cu su patria do origen, y en soguida sus colonias
en el continents fueron sucesivamento arrolladas por el oleaje invasor
de otras razas. La que bajo el nombre de iboros ocupo la Espana y
la region meridional de la (lalia, parece que fue su ultimo resto, y ha
dejado alii algunos nombres geOgraficos, que rospetados por edades
sesenta veces seeulares, se mantLenen on pie para dar testimonio de
uno de tantos poderios ya fenecidos, y de un origen cuya memoria ha
estado a punto de perderse en la historia de la humanidad. Esos nom-
bres son los sio'uientes.
"Existen en Francia dos poblaciones conocidas con la historica de-
nominacion ya expresada. La una es Tulk, que se.halla en la antigua
provincia del Bajo Limosin, actual departamento del Correze, del que
es capital. La otra es Toul, capital de los leucos en la provincia de
Lorena, que era el Tidlum de los romanos. Ademas, Toulon, Toulou-
se y Touloubre, en el Sur del torritorio francos, parecen tener la mis-
ma procedencia. En firuipuzcoa, provincia del Norte de Espana, existe
otra ciudad llamada Tolosa. Pero la poblacion que en este ultimo rei-
no se halla atestiguando con mas evidencia la denominaciop procedente
de la Tollan atlantica, es Toledo, ciudad antiquisima, cuya fundacion
no alcanza a narrar la historia, y cuyo nombre no tiene una etimologia
cumplida y satisfactoria mas que en la lengua de los nahoas 6 atlantes.
Los nombres latinos terminados con la particula etum significan lugar
en que abundan las cosas rcpresentadas por ellos, y de esa particula
terminal se ha derivado, con igual significacion, la que llevan los es-
panoles en edo 6 eda. De esto pueden aducirse muchisimos ojomplos,
entre los cuales solo citare los siguientes: avellaneda, lugar de avo-
llanos, es coryletum; cafiedo, lugar de caiias, Canaveral, cannctum; cas-
taneda, castanar, castanctum; olmedo, nlmctum; saucedo, salicetum;
pineda, pinar, pinetum; vinedo, rinetuni; y del mismo modo, Toledo,
lugar de tides (tollin en idiorna nahoa), Toletum. La etimologia del
ultimo nombre os perfecta, ya sea que este so haga venir directamonto
de tollin, ya de Tollan, uno do tantos recuerdos gcogrfificos sembrados
por los atlantes, y latinizado por los romanos, conquistadores de la an-
tigua Iberia. Seria una casualidad sorprendente, que todos los dichos
nombres so acumulason solo on las rogiones on que dominaron los ibe-
ros, descendientes de los atlantes en el continente europeo.
26
202
u Pero no tanto en Europa, combatida de muy antiguo, como he di-
cho en otro lugar, por las irrupciones asoladoras de unos pueblos sobre
otros, antes que se constituyesen los actuales estados permanentes; no
tanto en Europa, digo, cuanto en America, es donde ban quedado y
deben bnscarse los nombres geograficos tan significativos que en gran
nuniero venia esparciendo la raza nahoa en su transito, y que recuer-
dan la Tollan 6 Tule primitiva de la no bien olvidada Atlantida. Yo
no be tenido tiempo ni elementos para hacer un registro completo de la
geografia de los Estados de la Kepublica Mexicana y de otros paises
comarcanos; pero be recogido, en cuanto me ha sido dable, una no-
mina copiosa de los lugares de algunos de ellos que llevaban el nom-
bre sobredicho, ya sencillamente, ya en composicion con algun otro.
"Desde luego aparece en la Alta California, entre San Francisco y
los Angeles, el lago Tulares, nombre que no es de origen espanol ni
ingles, idiomas quo se han hablado alii sucesivamente desde la con-
quista de ese pais, y que por lo dicho es de filiacidn nahoa. En el Te-
rritorio de la Baja California hay una poblaei<5n Tule; en el Estado
de Sinaloa se registran a lo menos cinco; en el de Oaxaca, dos; en el
ile Mexico, uno; en el de Aguascalientes, otro. Poblaciones con el nom-
bre de Tula, corrupcion de Tollan, existen : en el Estado de Jalisco,
una; en el de Tamaulipas, otra; en el Distrito Federal, tambien otra;
en el Estado de Hidalgo, tres. Multitud de nombres geograficos com-
puestos con el ya expresado, abundan tambien en varias regiones de
la tierra mexicana, entre ellos : Tulancingo, que significa Tollan la me-
nor 6 pequeiia, primer asiento de los toltecas al llegar al pais de.Anfi-
huac; TultengOj que significa a orillas de los tules; TuUenango, cerco
6 pared de tules ; Tultitlan y Tultita, cerca de los tules, 6 tambien de
los toltecas; Tulixtlahuaca, llano de los tules ; Tultcpec, cerro del tule;
TulantongOj que propiamente es Tulantonco, Tollan la pequeiia; Tul-
pavtj sobre los tules; Tollman y Tohnan, donde se cogeu tules; Tolpe-
tlac, lugar de petacas de tule, etc, etc.
"Despues do lo que va dicho, y con lo cual se demuestra que la ul-
tima Tule no estaba al Xorte, sino al Occidente de Europa y al Oriente
de America, en esa isla situada en medio del oceano; alii donde se re-
clinaba la ilustrada Tollan, la que visitaban los reyes centro-america-
nos para traer 6. su patria el arte de escribir, y para obtener las pre-
rrogativas de la autoiidad soberana: alii de donde se desprenditf la infis
208
terrible invasion que acaso ha sufrido el continente europeo, dejando
en el las reminiscencias, ahora ya easi extintas, de la Atlantida y de la
Tollan occidental; alii, en esc cuasi-continente, que despues de habor
sido el teatro del desastre mas grande que registran los siglos, sirvid
de pun to de partida a la peregrinacidu de la mas heroica de las razas
americanas, quo en su transito y en su estancia definitiva dejd el suelo
regado con poblaciones que le traian a" la memoria su antigua mansion,
la Atlatlan y la Tollan de Orieute ; despues de todo eso que va demos-
trado, |.cdmo podra haber quienes busquen todavia una Tule incierta,
improbable y aim fanttfstica en Islandia y otras regiones comarcanas?
"Vosotros, oh europeos, no imaginais esa ultima tierra donde real-
mente estaba, porque ya no existe, porque ha oscapado a la vista del
hombre como por arte de prestidigitacidn. Nosotros, los americanos,
consultando las tradiciones mas constantes do los pueblos del Xuevo
Mundo, y rastreando los pasos de nuestros ascendientes, que al salir do
su~patria para conquistar 6 establecerse en otros paises, nos han de-
jado en sus huellas an hilo como el de Ariadna para salir del laberintn
de nuestras dudas, nosotros percibimos en cierto modo su presencia im-
palpable en medio de un mar solitario, en otro tiempo esplendida man-
sion de hombres felices, y cxclamamos: ;Alli fue' la Atlautida! j Alii
fue' la Ultima Tule ! "
En seguida el seiior Secretario, D. Julio Zarate, leyd la siguionte Mo-
moria enviada por su autor, el Illmo. Sr. Dr. D. Crescendo Carrillo
y Ancona, Obispo de Yucatan.
"El (Jomereio en Yucatan antes del Desciibrimioiiro.
Al H. Conorf.so de Ameiucanistas.
"Senores: En la seccidn de Historia y Geografia del Programa
circulado por este ilustrado Congreso, y bajo cl niimero 0, so propono
este punto: "Coniercio, nioneda y medio* do cambio ontro los anti-
guos pueblos de Mexico." Con relacidn, puos, a este punto, Senores,
uno de los mas importantes y curiosos sin dutla, so me ofrece exponer
los datos que encuentro con respecto al comercio del pueblo maya d de
la Peninsula de Yucatan, en la epoca anterior al descubrimitmtn. Y no
solo datos; tengo a" la vez satisfaccidn de poneros a la vista, si es que
no lo prohibe estatuto alguno, muestras originales de la moneda d mo-
1 k
204
dios cle cambiu do qne usaban los antignos mayas. Porque habiendo
tenido por costumbre sepultar ii sus inuertos con algunas monedas, no
raras voces so han encontrado sepulcros do la opoea anterior a la con-
quista, y so ha descubierto en olios algun rosto do aquellas.
"La hacienda piiblica d tosoro real, so fonnaba do lo que pagaban
los tributarios, y es do notar que so destinaba, por lo monos on parte, a
los gastos do utilidad publica, como el eulto religioso, el gobierno, la
milicia, la educacion, los caminos, etc. (Horrcra, Dee. IV, Lib. II,
Cap. X.)
"Conocian y praeticaban los antignos yucatecos 6 mayas el eomer-
cio, como un olomonto muy principal de la riquoza publica, porque dan-
doles valor a los productos do la agricultura y de la industria, estiinu-
labael trabajo. Comerciaban por tierra, siondo hombres loscargadores,
pues carecian de bestias do earga, por lo cual y por motivos de religion,
habia muy buenos caminos y hasta calzadas hermosisimas y admirable*,
no solo suticientes a su objoto, siiio do gran coinodidad, gusto y clegan-
cia, y tan sdlidamente construidas quo aim ahora, despues del transcurso
de tantos siglos, so admiran on diferontes partes do la Peninsula los
restos de ellas. Comerciaban por mar, sirviendose de canoas prodigio-
samente grandes, y que so dirigian no solo a las islas adyacentes, sino
tambie'n a las do las Antillas, A Honduras, y a lascostas de Veracruz,
Tabasco y demas del Golfo.
"Eran objotos do su comorcio las estatuas de sus idolos, do barro,
piedra y madera; los esclavos y prisionoros do guerra; las telas de al-
goddn, de henequen y de pabna; diversidad de obras do yeso, barro y
estuco; armas, iustrumentos, cacao, maiz, sal, maderas de construction,
cera, goma, vainilla, pieles, libros 6 volumenes enrollados, frutas, co-
mestibles, etc.
"Tenian por moneda unas cuentas de piedra mas 6 menos finas do
variedad de colores, cascabeles de metal, conchas raras 6 preciosas y
ffranos de cacao. Landa, on su libro " Las cosas de Yucatan," dice: "Que
los oficios de los indios era obreros y carpinteros, los cuales para ha-
cer los idolos de barro v madera, con muchos avunos v observancias
yanaban mucho. El oticio en que nuts incliuados estaban rs mercaderia,
llevando sal, ropa y esclavos a tierra de Ulua, trocandolo todo por ca-
cao y cuentas de piedra, que era su moneda, y con csta solian comprar
esclavos u otras cuentas con razon tie quo eran finas y buenos, las cuales
205
por joyas tram sobre si en las fiestas los sefiores. Y tenian otrashechas
de ciertas conchas, coloeadas por monedas y joyas do sus personas. Y
lo train on sus bolsas de red (de kilo de henequcn muy Jino) que
tenian, y en los niercados trataban de todas cuantas cosas habia en esta
tierra. Fiaban, prestaban y pagaban cortosmente. V sobre todos eran
los labradores y los que ponen a coger inais y las demas semillas, lo
cual guardan en muy lindos sitios y trojes, para vender a sus tiempos."
(Landa, op. cit. § XXIII.) Con esto se re que el comei'cio era estima-
do y que los agricultures eran aiin mas considerados.
"Sefiores, esta civilidad y cultura del pueblo maya en ese gran mo-
vimicnto social que se llama comercio, tan relacionado y dependiente
de la agricultura y de las artes y de la industria en general, da una
prueba evidente del grado de civilization a que llego ese pueblo ad-
mirable. Es verdad que supersticioso en esto, como lo era en todo, en
lugar de Dios, erigid dcidades tutelares del coinereio fabricadas de sus
manos, pero esto tambien es prueba de la alta estima en que tenia al
comercio mismo. Los mercaderes ofrecian saenficios conforme a ritos
especiales, y la Isla del Carmen 6 Laguna de Terminus, como uno de
los puertos principales en el Seno ^lexicano, era el Santuario especial
y mas celebre de los mercaderes mayas, teuiendo alii templos levantados
a" sus idolos favoritos, por la facilidad de cumplir con sus deberes reli-
giosos al entrar o salir de su p atria. Por la misma razdn fueron muy
celebrados los Santuarios de Cozumel y de Isla— Mujeres, viendose
converger hacia la primera, }>or la costa, las grandes calzadas o caini-
nos de que antes hablamos, y descubriendose en la segunda grandes
estatuas de las diosas predilectas, que motivaron A dictado de "Mu-
jeres" dado por los conquistadores a dicha Isla.
" Ahora vereis, sefiores, como el comercio de los indios mayas los hizo
hombrearsc con el heroe mas grande del siglo XVI: Cristobal Colon.
Si este salio del Viejo Mundo para descubrir al Nuevo, los mercaderes
mayas salieron de la Peninsula Vucateca y fueron, entre todos los po-
bladores de esta region mcxicana, los que salieron a descubrir al Des-
cubridor del Nuevo Mundo. In dia del segundo aiio del siglo XVI,
los indios mayas vieron con indiferencia, j)or lo ordinario del caso, que
salieran de sus puertos para el mar de las Antillas, a unos compatrio-
tas mercaderes, en una canoa que era tan larga como una galera euro-
pea, segiin la expresidn de los historiadores, aunque de oclio pies en
206
cuanto al ancho. Estaba cntoldada con tejidos de estera de palma y
de henequen, £ fin de que ni el sol, ni la lluvia, ni el agua del mar
pudiesen causar molestia alguna. Llevaban por carga mantas de algo-
don blancas y de colores, ropa hecha para ambos sexos, al estilo del
pais: "Muy pintadas, dice el cronista Herrera, (Dec. I, Lib. V, Cap.
V.) y de diversos colores y labores, y camisetas sin mangas, y sin cue-
llos, cortas liasta la rodilla y aun menos, tambien pintadas y labradas;
y almayzares, que en Xueva- Espana Hainan mastil, con que los hombres
cubren sus partes secretas, tambien pintados y labrados; muchas espa-
das de madera, con una canal en los fitos, y alii pegadas con fortisimo be-
tun y hilo, ciertas navajas de pedernal: achuelas de cobre para cortar le-
na, cascabeles y patenas, crisoles para fundir el cobre, almendras que
llaman cacao, que en Xueva— Espana tienen por moneda. Su bastimento
era pan de mais y raices que llaman camotes y aix 6 batatas; y el vino
<>ra del mismo mais que parecia cerveza. I ban en la canon veinte y
cinco hombres." 1
" Pero cuando esta embarcacidn regreso a' Yucatan despues de algu-
•nos dias, del rumbo de Cuba v Jamaica, fueron tales v tan craves las
noticias que los mercaderes indigenas trajeron, que una numerosa mu-
chednmbre, no solo del vulgo sino de la gente principal, los asediaba
para escuchar con avidez su interesante relato. ; Por qu«' era csto ?
El regreso de la canoa era }»ara la Peninsula de Yucatan lo (jue para
la de Espana habia sido poco tiempo antes el de la nave de Coldn,
despues de haber liecho el descubrimiento de la America; porque a. la
distancia como de unas treinta leguas de la Peninsula ^laya, los indios
de la canoa mercante, habian descubierto, por decirlo asi, al Viejo
Mundo, nucvo para ellos, encontrandose en el mar de las Antillas con
cuatro navios de todo punto desconocidos y extranos para ellos. ^Que
navios eran a<piellos y quien era el jefe ? Eran navios europeos y tenian
por jefe nada menos que al mismo Almirantc D. Cristobal Colon, que
verificando estaba su cuarto viaje a la America, ansioso de descubrir
por si solo todo lo posible en la dilatada extension del continente con
que habia duplicado el orbe antes conocido. Por su parte, los indios
mercaderes, revelaroii a la presencia de Colon y de sus compaiieros,
asi por los objetos de sus negoeiaciones, como por el heeho mismo del
comercio ultramarino que tan diestramente practicaban; por el pudor
de sus mujeres; por su impavidez & vista de los hombres y de los bu-
207
ques europeos; por su traje y semblante, y en fin, por sus maneras v
circunstaucias todas, que correspondian a un pueblo incomparablemente
de mucho inejor condicidn y cultura que las miserables tribus indige-
nas hasta entonces descubiertas en las islas de Cuba, Santo Domino-o
y otras. "No se osaron defender ni huir — dice Herrera — viendo las bar-
cas de los cristianos: Uevaronlos en su canoa al Almirante, y subiendo
a" la nao, si acaecia asirles de sus m&stiles, luego con mucha vergiienza
se ponian las manos delante, y las mujeres se cubrian el rostro y cuerpo
con las mantas. . . . De esta muestra de vergiienza y honestidad quedo
el Almirante y todos muy satisfechos, y los trataron muy bien, y toman-
doles de aquellas cosas vistosas para llevar por muestras, manddles
dar de las cosas de Castilla en recompensa y dexdlos ir en su canoa
a todos, excepto a" un viejo que parecid persona de prudencia, para que
les diese aviso de lo que habia por aquella tierra." (Op. loc. cit.)
"La canoa del eomercio maya fue a su regreso en aquella memora-
ble ocasidn para la patria yucateca, no solamente la descubridora de
un mundo nuevo, ,sino tambien, lo mismo que si fuese una poderosa
armada que volvia triunfante & las nacionales playas. Porque compren-
diendo sus avisados conductores que la proximidad de Colon con cua-
tro navios, era una terrible amenaza para su independencia y para el
culto de sus dioses, y comprendiendo ademas que el objeto de aquellos
extranjeros era buscar las tierras mas ricas en oro y plata, unanimes
todos, sin exceptuar al anciano que se quedu para servir de guia, les
dijeron que hacia el roniente, esto es, hacia la parte mexicana, no ha-
bia nada de las riquezas que podian desear, pero que si hacia la parte
opuesta, donde encontrarian paises con tanto oro, que corria por el suelo
eomo si fuesen piedras comunes. Con aquella estratagema, engauados
Coldn y los suyos ? se desviaron hacia la parte Sureste, queddndose en-
tonces sin descubrir el suelo yucatecQ de que tan prdximos se encon-
traban, y que hubiese abierto como sucedid quince anos despues ( 1502
— 1517), las puertas de este fecundo y rico pais de los Moctezumas.
"Las noticias que los indios mercaderes de la canoa referian a" sus
compatriotas, exhibiendo los objetos europeos recibidos de manos de
Coldn, y lamentando la ausencia del anciano aprisionado, que se convir-
tid sin embargo en un heroe, no podian ser mas sensacionales, y por eso
querian todos escucharlas por si mismos, y ver todos, con sus propios
ojos, las extraiias prendas, A si, senores, por motivo del eomercio, hom-
1 k *
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bredsc el maya, en cuanto cabia, con el poderoso europeo, conduciendose
de modo qne llegd a colocarse frente a frente de el, contemplandose en-
trambos, eada uno desdo su propia y peculiar embarcacidn. Mutuamen-
te se descubrieron sobre las aguas del mar, y alia como en teatro igual
y digno, se conocieron y trataron, se penetraron con igual fuerza de
inteligeueia, se cambiaron las prendas de su respectiva civijizacidn, in-
dustria y comercio, y hast a llegd a triunfar con su ingenio, el debil
maya sobre el fuerte europeo, sobre el mismo Colon, alejandole es-
trategicamente de su patria, siquiora fuese por unos tres lusti-os."
El Sr. Ingoniero D. Antonio Garcia Cubas leyo la siguionte Me-
moria:
"Valle y Cimlad <le Mexico durante el sigrlo XVI.
"Canada la Oindad de Mexico el 1?> de Agosto de 1521, la activi-
dad de Cortes no se detuvo/sino que cambid de rumbo; la espada ha-
bia terminado su niisidn y cedia el campo a la polftica del sagaz con-
quistador. Habia que aprovechar las propicias circunstancias para la
organization de la nueva sociedad que se formaba con elementos he-
terogeneous. Millares de hombres empleaban la actividad de su fuerza
en la destruction de la antigua Tenochtitlan y en hacer surgir sobre los
escombros la nueva Mexico, que renacia mas regular y mas hermosa,
circunstancias por las cuales niuguna poblacidn americana pudo, por
el espacio de algunos siglos, aventajarle en importancia.
"Las transformaciones sucesivas, no precisadas, que en la ciudad se
han efectuado en m£s de tres centurias, han creado diiicultades para la
reconstruction de su planta en los primeros tiempos de la conquista,
dificultades que igualmente concurren en la historia general del pais,
durante el mismo periodo, que es tanto mas interesante, cuanto que
determina el nacimiento de la actual civilizacidn mexicana.
"Por el ano <le 1555, D. Alonso de Santa Cruz, cosindgrafo del
Emperador Carlos Y, lovantd el piano del Valle de Mexico, y su Carta
original en perganiino, pormanecid guardada en la Biblioteca de la
Universidad de Upsal, hasta estos ultimos alios en que, reproducida en
el establecimieuto litogratico del ejercito sueco, y colorada a mano bajo
la inspeccidn especial del Dr. Bovallius, fue dada a" conocer en la Ex-
position Colombina, celebrada en Madrid en 1892. Cno de los ejeni-
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glares, cuyo original segun se cree form 6 parte de la notable coleccion
de Cartas formada por el mismo Alonso de Santa Cruz, y catalogada
en 1572, de orden oticial, por el escribano del Consejo de las Indias,
D. Juan de Ledesma, llego a mis manos, y el estudio que hice de la
Carta, diome £ conocer, a" pesar de Sus defectos, la posibilidad de re-
construir la primitiva planta de la ciudad, y de apreciar la extension
del Valle y de sus lagos.
"Las incorrecciones de la Carta son enormes como consiguientes a
la falta de base, indispensable para todas las de su genero, 6 sea la
escala a" que debio sujetar su3 trazos el expresado cosmografo; ofre-
ciendo, adom&s, la obra otros inconvenientes, como la dislocacidn de
las poblaciones, expresadas generalmente por jeroglificos, y la deses-
timacitfn absoluta de las distancias y de las extensiones superficiales
de los lagos y campinas. Sin embargo, las indicaciones de la expre-
sada Carta aiirmaron mis antiguas ideas, que unidas a las expresa-
das en las apreciables obras de los Sres. Orozco y Berra y Garcia
icazbalceta, dieroume los elementos de que necesitaba para dar al
Valle y Ciudad de Mexico su representaeion grafiea en la mitad del si-
glo XVI.
"Las poblaciones quo constan en mi Carta son generalmente las
mismas que aim existen y encontraron ya establecidas los espaiioles,
siendo pocas las que han desaparecido, como Zinacanapan, Metditlan^
Cuahuacan y otras cuyos nombres me ha sido imposible descifrar; co-
mo ma\s tarde desaparecio la ermita de San Miguel, que coronaba la
pintoresca colina do Chapultepec, codiendo su lugar «t un esplendido
alcazar.
"Algo retiradas laa aguas que por el Poniente llegaban, antes de
la conquista, hasta el pueblo de Popotlan, dejaban ya a" descubierto
toda la calzada de Tlacopan, a* uno y otro lado de la cual se extendian
campinas en que paeian ganados, se formaban las huertas de San Cos-
ine y se labraba la tierra, importantisimo drenaje que determine) por
ose rumbo la desecacion del terreno.
"En la Carta original de Santa Cruz, vense en los eaminos a" los
tamemcs sejniidos de algun encomendero, v con sus fardos a" cuestas
y en la laguna a los indigenas oeupados en la pesca y en la caza, una t
otra por medio de redes.
"Las otras tres calzadas, de lztapalapan. Tepeyacae y Chapultepec
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veianse aun cubiertas por las aguas del lago, y surcada la ciudad por
canales y acequias que se cortaban en diversas direcciones.
"Los principales actos del primer Ayuntamiento de Mexico, cons-
tituido en Coyohuacan por la politica habil de Cortes, fueron ejercidos
en la distribucidn de los solares de la arruinada ciudad, entre los con.-
quistadores, y para el efecto formdse un piano que se llamd la traza y
en el se hallaban determinadas la forma y extension de las calles y
manzanas. La traza indicada en mi piano con lineas negras, era un
cuadrila"tero que cerraba un espacio, limitado al Norte por la calle 11a-
mada hoy de Celaya y siguientes, al Oriente, por las que determinan
las de la Santisima; al Sur, por las de San Jer6nimo y San Miguel, y al
Occidente por las de San Juan de Letr&n, unas y otras hasta encon-
trar3e, segun el historiador Alamfin. El Sr. Orozco y Berra no acepta
el primero de dichos limites, apoyando su idea en la denominacidn que
de Puente del Cuervo aun lleva la calle por la cual supone que pasaba
la acequia que determinaba el limite septentrional de la referida traza.
Las razones en que me fundo para adherirme al parecer del Sr. Ala-
man, son dos: la primera consiste en la extension que da Santa Cruz
en su piano al Convento de Santo Domingo, dentro de la traza, hasta
la calle llamada Puerta Falsa del mismo Convento, y es la continua-
eidn de la de Celaya: estriba la segunda en que la denominacidn del
Puente del Cuervo debe referirse no a" una acequia que se supone corria
de Oriente a Occidente, sino a" otra que existid de Norte a" Sur y que
terminaba en el centro de la manzana de San Pedro y San Pablo.
"Para justificar la verdadera direccidn que en mi carta he dado &
las acequias indicadas por Santa Cruz, han servidome las denominacio-
nes de los puentes que dieron sua nombres a" las calles existentes, se-
gun lo expreso a" continuacidn. (Vease el piano.)
Acequia. A. 1 Puente de Peredo. 9 Puente del Molino.
2 Puente de San Fran- Acequia E. 10 Puente de Santo To-
cisco. mas.
3 Puente de la Maria- 11 Puente de San Pablo.
cala. 12 Puente de Curtido-
4 Puente del Zacate. res.
5 Puente de las Gue- 13 Puente del Blanqui-
rras. Ho.
Acequia B. 6 Puente de Alvarado. 14 Puente Colorado.
Acequia C. 7 Pte. del Santfsimo. 15 Puente de Santiagui'
Acequia D. 8 Puente de San Anto- to.
nio Abad. 10 Puente de la Merced.
211
17 Puentede la Lena. 30 Puente de Ainaya.
18 Puente de Solano. 31 Puente de Santo Do-
Acequia F. 19 Puente del Fierro. mingo.
20 Puente de Balvanera 32 Puente de Legufsa-
21 Puente de Jesus y mo.
San Dinias. 33 Puente del Carmen.
22 Puente de la Aduana 34 Puente del Cuervo.
Vieja ( Venero.) Acequia I. 35 Puente del Clerigo.
23 Puente de Monzon. 36 Puente de Tezontla-
Acequia G. 24 Puente del Espiritu le.
Santo. 37 Puente Blanco.
, 25 Puente delosPrego- Acequia J. 38 Puente de los Teco-
neros(Bocacallede lotes.
la Monterilla.) 39 Puente de Santa Ana
26 Puente de Palacio. Acequia K. 40 Puente de San Se-
27 Puente del Correo bastian.
Mayor. Acequia L. 41 Puente Quebrado.
28 Pte. de Jesus Maria. Acequia que seliga
Acequia H. 29 Puente de la Miseri- con la que tiene
cordia. ' marcadalaletra A.
"Dentro del perimctro de la traza, dieronse los solar'es para la cons-
truccidn de las casas espanolas, y s6lo a los indios fueles perraitido es-
tablecer, fuera de ell a, sus hogares, lo que efectuaban sin orden ni con-
cierto alguno.
"Tales disposiciones dieron por resultado la regularidad de las ca-
lles y manzanas en el centro de la ciudad, y el desorden que aun se
observa en la planta que a" los barrios corresponde.
"La forma de la plaza principal y de las manzanas, provino de la
que daban a la antigua ciudad, el gran teocalli, y los principales edi-
ficios como los palacios de Motecuhzoma, el de Tlilancalqui (hoy Di-
putacidn) y otros.
"Para justificar, asimismo, la forma que en mi carta di a la plant'a
y manzanas de la ciudad, inquiriendo al mismo tiempo su conformidad
con el piano de Santa Cruz, trace con linea roja, el derrotero que,* se-
gun los "Dialogos de Cervantes Salazar, " adoptaron este y Zua-
zo en 1554, para mostrar al forastero Alfaro la parte principal de la
ciudad.
"El lugar de partida fue una casa de la calle llamada hoy de Santa
Clara, y el derrotero, el que sigue:
"1. Calle de Tacuba, que se hallaba limitada por buenos edificioff,
cuyos bajos estaban ocupados por artesanos y raenestrales. El costado
de la Casa Real ocupaba toda la acera desde la esquina de la calle
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de los Carreros (hoy San Jose el Real) hasta la del Empedradillo, en
cuyo torredn existia el reloj publico.
"2. Portada de la Casa Real, en la plaza del Marques, limitada al
frente por las tiendas de los tanedores y hacia el Sur por la Catedral.
La Casa Real era la residencia del Yirrey, Audiencia, escribanos, pro-
curadores y Correo Mayor, y abrazaba la extensa manzana compren-
dida entre las calles llamadas hoy de Tacuba, San Jose el Real, 1? y
2? de Plateros, y Empedradillo.
"3. Plaza principal, desde la cual se observan las calles de San Fran-
cisco.
"4. Portal de Mercaderes.
"5. Puente de Pregoneros, al empezar las calles que conducian al
Convento de San Agustin (calle de la Monterilla.)
"6. Fundicidn. (Bajos de la Diputacidn, esquina de la Monterilla.)
Casas de Cabildo (la Diputacidn), y del lado de la Callejuela, la cfir-
cel y carniceria.
" 7. Portal de las Flores. Este y el anterior editicio estaban cons-
truidos frente a la acequia, cuya prolongacidn al Poniente did a la calle
el nombre de las Canoas, pues en estas se llevaban flores y fruta para
descargarlas respectivamente en I03 portales de estos nombres.
"8. Casas del Marques, sin la extension que hoy tiene el Palacio
Xacional, pues sdlo alcanzaba por su frente a la linea de Plateros, y
en su fondo hasta alinearse con la calle Cerrada de Santa Teresa.'
"9. La Catedral, que ocupaba el atrio de la actual, de Occidente a
Oriente, con su portada £ aquel rumbo. Era de tres naves, coma pude
ccrciorarme cuando en 1881 extraje las cabezas de serpiente y otras
piedras relabradas que Servian de bases a las columnas, las que me per-
mitieron levantar el piano del antiguo templo.
" 10. Bocacalle del Arzobispado desde la cual se observaban el Pa-
lacio del Prelado de la Iglesia mexicana, la plaza en que terminaban
aquel editicio y las Casas del Marques y el hospital de las Bubas. (Hos-
pital del Amor de Dios y hoy Academia de San Carlos.) En el piano
do Santa Cruz aparece este editicio con el nombre de Santa Clara.
Estudiando el punto y consultando libros pude investigar que por los
anos de 1568, se establecid un bcaterio en la Santisima, el' cual se
convirtid mis tarde en Convento de religiosas clarisas. Sin embargo,
queda una duda en pie ^ Ese beaterio so establecid en la Santisima, como
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afirma el Senor Orozco y Bcrra en su Memoria para el piano de la
Oiudad de Mexico, 6 en el local del Hospital do las Bubas, como se
deduce del piano de Santa Cruz? Yo me inclino a* creer lo segundo, por
dos razones: la primera porque no es creible que unas beatas se instala-
sen en un establecimiento de varones, y la segunda porque el obispo
Zumarraga, cuyo era el hospital y las casas adyaeentes, debid haber
congregado en una de estas a las expresadas beatas. Por el nombre
de las primeras clarisas, dado al establecimiento de que se trata, se co-
noce que el piano de Santa Cruz es posterior al aiio de 1554.
"11. Universidad. Esquina del Arzobispado y Seminario.
"12. Principio de la calle de las Atarazanas. (Santa Teresa la an-
tigua, Hospicio de San Nicolas y siguientes hasta terminar en el lugar
en que se levantaban los edificios para guardar los bergantinos y 11a-
maban las Atarazanas, hoy embarcadero de San Lazaro.)
"13. Calles continuacidn de las de Tztapalapan (calles del Reloj).
"14. Casas del Doctor Lopez (en la calle de la Perpetua).
"15. Templo y Convento de Santo Domingo, cuyo atrio se oxtendia,
cercado, hasta la esquina de los Medinas.
"16. La Conception.
" 17. Calle del Agua (Santa Tsabel y siguientes).
"18. Convento y Templo de San Francisco y Parroquia de San Jose
de los naturales. Del lado opuesto el Colegio de San Juan de Letran,
estando de por medio la acequia.
"19. Esquina de la calle de la Celada (Zuleta y siguientes) desdo
la cual se alcanzaba a ver el Colegio de ninas mestizas d sea Santa
Marfa de la Caridad.
"20. Lugar desde el cual se distinguia el templo.de San Juan Bau-
tista, hov San Juan de la Penitencia, y el Mercado de Movotla.
"21. Tiendas con portales de Tejada.
"22. Por ultimo, siguiendo por las calles llamadas hoy de Meso-
nes, Alfaro, Arco de San Agustin y Jesiis,. se tcrmind la excursion
frentc al Hospital de la Purisima Concepcion, asiento del antiguo Hui-
tzilan.
"La Carta del Vallc y Ciudad de Mexico quo hoy presento, son el
complemento de la Geografia del siglo XV I, expresada en el piano que
lleva por titulo "El Imperio Mexicano y dem^s naciones descubiertas
y conquistadas por los espanoles durante el siglo XVI, en el territorio
214
que hoy es de la Republica Mexicana," trabajo que tuve la honra de
poner bajo los auspicios del Sefior Ministro de Justicia."
En este momento el Sr. Chavero invito al Excmo. 8r. D. Emilio de
Leon, Representante de Guatemala, a que ocupase la silla presiden-
cial, lo cual hizo desdc luego el invitado.
El Sr. Secretario D. Roman S. Lascurain leyd el siguiente trabajo,
enviado por su autor el Sr. Candnigo D. Vicente de P. Andrade:
"IMsquisicidn histdrica sobre la. muerte de los frailes Juan
de Tecto y Juaii de Ahora.
"En este trabajo, que tengo el honor de dirigir al Congreso de Ame-
ricanistas, no presumd hacer una disertacidn que conteste al tenia 1 1
del Programa, seccidn de Historia y de Geografia, que dice: "la instruc-
cidn publica en Mexico durante los tiempos antiguos y despues de la
conquista hasta mediados del siglo XVI." Me propongo solamente ha-
blar del primero d de uno de los primeros que aprendieron, cnseiiaron
y escribieron para provecho de los conquistadores espirituales y teni-
porales, el idioma nahuatl, azteca d mexicano.
" Tal fue Fray Juan de Tecto, de quien nuestro celebre biblidgrafo
el Doctor Don Jose Mariano Beristain, djce que escribid: Primeros ru-
dimentos de la doctrina cristiana en lengua mexicana, y que de ellos
formd su catecismo el P. Gante. l Mucho despues el P. Kieckens pu-
blico en Bruselas un opusculo intitulado: "Les anciens missionnaires
Beiges en Amerique — Fray Pedro de Gante;" que fue traducido al
castellano por el Sr. Don Jose Hipdlito Gonzalez, a poco tiempo, y sa-
lid de la tipografia del Sr. Don Gonzalo A. Esteva, en el aiio de 1880.
En dicho opusculo se lee una nota, (pags. 15 y 1G de la 1? edicidn, d
22 y 23 de la 2?) tomada de una obra del sabio P. Civezza, francis-
cano, y presentada en la 12? sesidn del Congreso de Americanistas, teni-
da en Luxemburgo el ano de 1877, que el fondo de la doctrina cristiana
en mexicano del hermano Fray Pedro de Gante, "es debido & Juan de
Toict su companero; pero que aquel trabajo manuscrito, que se tituld:
Primeros rudimentos de la doctrina cristiana en lengua mexicana, se
habia perdido."
"Baste esto, para que nadie me tachc de temerario al llaniar s£ Fray
1 La primera edicidn de nse catecismo se hizo en Amberes, el anode 1528.
Juan de Tecto, el primero 6 uno de los primeros escritores del idionia
azteea. No trato, pues, de dar su biografia, que se hallara en Mendie-
ta, en Torquemada y en Vetancurt, escritores franciseanos, sino de co-
rregir un punto de ella, a saber: el fin tragic* > que los citados cronis-
tas le suponen. Sucede con harta frecuencia en historia, que si erro el
primero que la escribid, otro y otros le siguen, sin indagar los funda-
mentos que tuvo aquel para afirmar tal cosa. Citar quisiera varios
ejemplos; mas limitareme al Padre Tecto. Mendieta (Lib. V, Part. 1?
cap. 17.) file quien asento los siguientes errores: 1? sobre el P. Aora,
compariero del P. Tecto, que "fue servido el Senor de llevarlo para si,
"dentro de pocos dias. Su cuerpo fue depositado en la niisina casa del
"senor que los habla acogido, en una capilla adondo por entonces decian
"misa, hasta que se editico el convento que hoy permanece en la diclia
"ciudad de Tezcoco, con vpcacidn del bienaventurado S. Antonio de
"Padua. Donde siendo guardian el siervo de Dios Fr. Toribio Motoli-
"nia, uno de los doce, lo trasladd del lugar primero donde estaba a" la
"sobredicha iglesia." Torquemada, (Lib. XX, cap. 18.)copioa* Men-
dieta; y el Martirologio franciscano y Vetancurt (Menologio 18 de Ju-
lio) siguieron a ambos. Kespecto de este error, ya el inolvidable Sr.
Don Joaquin Garcia Icazbalceta, en su inmortal Bibliogrqfia Mexieana
delsiglo XVI, (nota en la pag. 30,) lo refuto con sdlidas razones, y que
espero quedaran robustecidas y confirmadas con el presente trabajo.
El 2? error es que nuestro Fr. Juan de Tecto, cuando iba a las Hibue-
ras, arrimado a un arbol murid de hambre. Semejante conseja la siguie-
ron ciegamente los citados franciscanos, y en seguida el Illmo. Grana-
dos, (Tarde 11^, pag. 296),Beristain, Don Lucas Alaman (7? Diserta-
cidn, pag. 13G), Henrion, Historia de las Misiones (Tom. 1, cap. 36
pag. 449, Barcelona 1863), Zamacois, Historia de Mexico (Tom. IV,
pag. 306 ), Don Antonio Garcia Cubas ( Diccionario Histdrico Geogra-
fico y Biograficode los Estados Unidos Mexicanos, 1888), y que se yo
cua"ntos mas la habran prohijado y creido: hasta el Sr. Garcia Icaz-
balceta, tan escrupuloso investigador de nuestra Historia, cayd en la
red y dejd consignado que: "De la suerte del P. Tecto no hay hasta
ahora duda: todos convienen en que durante la cxpedicidn, murid de
hambre arrimado a" un jirbol.'' A ser esto verdad, resultaiia horrible
cargo, que nunca so hizo, al conquistador Don Hernando Cortes, por
haber descuidado a una persona tan venerable, no sdlo por su caracter
216
y por sus anos, sino por ser tan aniado el P. Tecto, v tan distinguido
del monarca espanol, pues le habia escogido entre mil para confiarle
los secretos Tntimos de sfi real conciencia antes de enviarle a America.
Me ha pareeido que al aclarar esto, prestare un humilde servicio al
Congreso de Americanistas, que me ha honrado altamente con invitar-
me a" estudiar un punto historico.
"Brevisimamente debo recordar quien fue el P. Tecto, para tratar
despues con mas detention sobre el fin de su carrera mortal.
"Fray Juan de Troict, como le llaman unos, 6 Tecto, segun otros,
nacio en Flandes, reeibio" el hiXbito de la orden serafica, ensefio catorce
anos la Teologia en la Universidad de Paris, estuvo gobernando los
conventos de Brujas y de Gante, y fue confesor de Carlos V.
"Baste esto, para que nadie se atreva a" decir que era un fraile ig-
norante. Motolinia (Trat. II, cap. IV), le llama gran religioso y gran
tetflogo: el letrado mas fundado. "Este religioso vardn, dice Torque-
"mada (Lib. XX, cap. IS), fue doctisimo, tanto que se afirma de el, no
"haber pasado a estas partes, otro que en ciencia le igualase."
"Se embarcu en Sevilla el 1? de mayo de 1523, para venir ii la en-
tonces Xueva Espana, en union de otro sacerdote, Fr. Juan de Aora, 1
y un hermano lego, Fr. Pedro Mura, generalmente couocido por Gante,
nombre del lugar donde nacio. Todos, pues, eran flamencos.
"El 30 de agosto, pisaron nuestras playas, despues de cuatro lue-
ses de feliz navegacion.
"En Texcoco fijaron su residencia, y se dedicaron desde luego al
aprendizaje del idioma del pais, sirviendose mucho de los niiios a quie-
nes procuraban atraer. El aiio siguiente, junio de 1524, llego el cele-
bre apostolado franciscano, presidido por Fr. Martin de Valencia.- Se
adiniraron de que no hubiese aiin desaparecido la idolatria, (como no
ha llegado «t desaparecer). En cierta inanera se increpaba -A los PP.
Tecto y Aora, que no hubiesen instruido & los indigenas en el Evangelio.
A este cargo contesto el primero; "Aprendemos la Teologia que de
todo punto ignor6 San Agustin." (Mendieta Lib. V, P. I, cap. 17 —
Torquemada Lib. XX, cap* 18); es decir, primero aprendemos la lengua
1 Vetancurt en su Menologio Franciscano, junio 29, al tratar del H° Gan-
te, dice: "El V. P. Fr. Juan de Aora, denacidn flamenco, aunque otros di-
cen era hermano de el Key de Escocia."
2 De estos 12 relipiosos nueve eran sacerdotes, uno diacono y dos legos,
todos espaiioles.
217
mexieana, para que nuestra predieacidn seaposiblp v el bantismo que
administremos sea fructuoso.
"Cuatro meses estuvieron juntos nuestros flamencos con sum heriua-
nos, pues el 1 2 tie octubre, segun se lee en la carta de Don Hernando
Cortes, fechada el 3 de septiembre de 152b', salieron a la expedicion
de las Hibueras acompanando al Conquistador.
"En la "Geografia historica" de Murillo, (Madrid, 1752, Lib. IX,
pa*g. 125) se dice que se llamo la tierra Hibueras por las calabazas
que encontraron en aquel mar, y Honduras porque no hallando fondo
en algunas partes los primeros descubridores, al encontrarlo dijeron:
"Gracias a Dios que hemos salido de estas Honduras."
" Ajeno a mi tarea seria referir el itinerario y 'demas pornienores
que ocurrieron, y que constan tanto en la citada Carta como en la
"Historia verdadera de la Conquista de la Xueva Espaiia'' por Ber-
nal Diaz; voy unicamente a citar los lugares donde se trata de nues-
tros frailes flamencos, y advierto desde luego que en esta expedicion, su
sfibdito, el venerable lego Fr. Pedro, n<3 los acompano.
"Bernal Diaz, testigo presencial, como Cortes, nos va a probar el
modo como acabaron en esta expedicion, Fr. Juan de Tecto y Fr. Juan
de Aora.
"En el cap. 174, entre las personas que salieron en compania de
Cortes, con lenguaje tan ingenuo como sencillo, dice: "fueron dos frai-
les franciscos, flamencos, buenos teologos que predican."
"En el cap. 175, retiere que la expedicion llegd ;t Izhuatepec, y
"predico un fraile francisco de los que traiamos, cosas muy santas, y
buenas."
"En el cap. 176, describe c6mo arribaron a" Cihuatepec, y vuelve a
mencionar a" los frailes, de esta manera: "e pregunto Cortes si los frai-
les tenian que comer, e yo le respondi que cuidaba Dios mejor de ellos
que el, porque todos los soldados les daban de lo que habian tornado
por la noche, e que no moririan de hambre."
"En el cap. 177, trata de su entrada & Hueyacala, 1 y como ahorca-
l'on a Guatemuz (Cuauhtemoc) y al senor de Tacuba su primo (Tctc-
panquez'al), y agrega: "antes que les ahorcasen, los frailes franciscos
y el mercenario (Fr. Juan de las VariUan) fueron esfoizfindolos y en-
1 Por In carta de Cortes fu£ el l' r douiiugo <lc cuaresma <le 1523, us de-
cir, el5de uiarzo, segun el "Almanaque Perpetuo," Mexico 1877, niimero 20.
28
com en dan do a Dios con la lengua de dona Marina." Despu'es de la
ejecucidn, cnenta que llegaron a un lugar donde ofrecian a Cortes ido-
los, y que "les predicd con los frailes, y dona Marina y trujeron
veinte cartas de maiz."
"En el cap. 179, se narra eipaso de Cortes por el gran rio del Golfo
Dulce; como fueron a la villa que denominaron S. Gil de Buenavista,
y como se embarcaron: "en la primera barca pasaban en aquella sazdn,
los tres religiosos."
"Cortes en la referida carta, dice: "echando el ancla en el dicho
puerto de Honduras salte en una barca con dos frailes de la orden de
San Francisco, que conmigo siempre lie traido." En dicha carta se ha-
llan dos fechas, la llegada a Tenciz, la vispera de la Resurreccidn, 6
sea el 15 de abril, y la fundacidn de un pueblo, dia de la Nativldad
de Nuestra Seiiora, el 8 de septiembre, antes de que arribaran a Hon-
duras.
" Bernal .Diaz, en el cap. 183, se ocupa del desembarque de Cortes
en el puerto de Trujillo, y dfe lo que habld a sus pobladores: "Con
dona Marina y los dos religiosos franciscos que Cortes traia, les
predicaron cosas muy santas y buenas, y lo que decian los frailes fran-
ciscos se lo declaraban dos indios mexicanos que sabian la lengua es-
pafiola, con otros interpretes de aquella lengua."
"Con lo expuesto queda probado que nuestro Tecto no murio de
hambre arrimado a un arbol en la expedition que iba a" las Hibueras.
Vamos a ver ahora como acabaron sus dias tanto el como su compa-
nero el P. Aora.
"Bernal Diaz, en dicho cap. 183, escribio que Cortes habia deter-
minado enviar de Trujillo a la isla de Cuba, d a Santo Domingo a los
frailes franciscos. " Y partido del pueblo de Honduras, que ansi se
llamaba, unas veces con buen tiempo e otras con contrario, pasaron
adelante de la punta de San Anton y con temporal dieron con
el navio en tierra, de manera que se ahogaron los frailes y el capitfin
Avalos."
"A este testimonio se anaden cinco intfs.
"Sea el 1? el de Cortes, que en la referida carta a Carlos V, e8-
cribia: "en la punta que se llama de San Anton d de Corrientes
se habia ahogado un primo mio que se decfa Juan de Avalos y
los dus frailes franciscanos."
?19
"Sea el 2? el del Presbitero Francisco Lopez de Gomara, capellan
que fue de Cortes; en su "Conquista de Mexico," en el parrafo que
intituld: Cdrho llegd Cortes a Xoco, dice: "ahogaronse Juan de Ava-
los, DOS frailes franciscanos y mas de treinta personas."
" Sea el 3? el del cronista mayor de las Indias, don Antonio de He-
rrera. En su 3* Decada, lib. VIII, cap. IV, parrafo 29, se ve que:
"Juan de Avalos tomd los sesenta castellanos, y luego did al traves
en la isla de Cuba, en el cabo de San Anton: ahogdse el mismo Juan
de Avalos, DOS frailes de San Francisco y treinta personas. 1 '
"Sea el 4? el del P. Torrubia, "Chronica de la serafica religion del
glorioso San Francisco" Roma 1756, Xovena Parte, lib. I, cap. .27,
pag. 124, quien dice: "salid Avalos de su surgidero y en demanda de
la Veracruz, a cuyo puerto dirigia su rumbo; pero un temporal lo arro-
jd sobre Cabo de San Anton en la isla de la Habana, donde naufragd
horriblemente y se ahogd con DOS religiosos franciscanos que iban en
su compania.
"Finalmente sea el 5? el del hermano Fr. Pedro de Gante, en fcres
cartas dirigidas al mismo Emperador Carlos V.
"En la del 27 de junio de 1529, se lee: "En cuanto a mis conipa-
fieros, se fueron con el gobernador a otro pais, 1 y han muerto por el
amor de Dios, despues de haber sufrido trabajos inmensos."
"En la que envid la vispera de Todos Santos, d sea el 31 de octu-
bre de 1532, escribia: "Los dichos Fr. Juan de Tecto y el otro sacer-
dote que habia venido con el, fueron con el Marques del Valle Don
Hernando Cortes a Cabo de Honduras, v a la vuelta fallecieron con
tormenta y trabajos del camino."
"En la del 15 de febrero de 1552, refiere: "E fue Nuestro Senor
servido de llevar al P. Juan de Teto y £ el otro compaiiero cuasi lue-
go como llegamos, porque murieron en el descubrimiento de Hondu-
ras, yendo con el Marques."
"Con semejantes testimonios no se debe ya dar credito a los que
sigan sosteniendo que nuestro Tecto perecid de hambre al ir con Cor-
tes a las Hibueras, y que Fr. Juan de Aora murid en Texcoco.
"Si disculpa merecen Mendie.ta, Torquemada y Vetancurt, porque
1 Eu el opusculo dt.'l P. Kieckeus, enfiauces, Be lee: "(lausux).autrop;iv-,'
■en el casteUano quiza por olvi«lo sc trad ujo: "de otro pais."
1 5
220
tal vez no llegaron a conocer ni las cartas de Cortes, l ni las de Gan-
te, 2 ni las obras de Gomara, 3 de Herrera, 4 y de Bernal Diaz, 5 nin-
guna tienen los que conocen este tesoro de noticias; pero lo despre-
cian por seguir ciegamente a los eronistas franciscanos, muy respeta-
bles en verdad, mas que en este punto, como me parece haberlo demos-
trado, no estuvieron acertados."
>
De este mismo trabajo presentd su autor dos traducciones, una en
frances y otra en ingles, las cuales se insertan a" continuacidn.
"Dans ce travail, que j'ai l'honneur d'adresser au Congres des Ame-
ricanistes, je n'ose pas faire une dissertation qui reponde au theme
1 1™** du programme: "Section d'Histoire et de Geographic, a savoir:
L'instruction publique au Mexique pendant les temps anciens et apres
la Conquete jusqu'a la moitie du XVI siecle." Je me bornerai a parler
seulement du premier on d'un des premiers qui out appris, enseigne et
ecrit pour le profit des conquerants, spirituels et temporels, la langue
nahuatl, azteque ou mexicaine.
"Tel fut, en effet, le Frere Jean de Tecto, dont notre celebre biblio-
graphe, le docteur Beristain, dit qu'il a ecrit: "Les premiers rudiments
de la doctrine chretienne en langue mexicaine, et dont le Frere Gante
redigea son catechisme." 6 Le P. Kieckens, bien de .temps apres, publia
a Bruxelles sa brochure : " Les anciens missionaires beiges en Ameri-
que, le Frere Pierre de Gante," laquelle fut bientot traduite a l'espag-
nol par Mr. Joseph Hippolyte Gonzales et imprimee chez Mr. Gonzalo
Esteva la meme annee, 1880. Dans la ditto brochure on trouve (pag.
15 et 16 de la l^ e edition, ou 22 et 23 de la seconde) une note em-
pruntee a l'ouvrage du savant Pere Franciscain Civezza, ouvrage
presente dans la 1 2 me session du Congres des Americanistes qui eut lieu
a Luxembourg en 1877, d'apres laquelle le fond de cette doctrine en
langue mexicaine, du Frere Gante, est du a son confrere Jean de Tecto,
1 La carta tantas veces citada del 3 de septieinbve de 1526, se inipriruid
en Madrid por primera vez en I860.
2 La de 1529 aparecio por primera vez en latin el ano de 1534, en la obra
del P. Zierikzee en Amberes.
3 Se publico en Zaragoza en 1552 por primera vez : hay dos edicioues ita-
lianas, cinco francesas y otras mas en castellano.
4 1? edici6n, Madrid 1601 los primeros tomos, los segundos en 1615.
5 Se di6 ji luz por primera vez el ano de 1632 en Madrid.
6 La premiere edition a ete publiee a Anvers en 1528.
221
tandis que son manuscrit, qu'il avait appele: "Rudiments premiers de
doctrine ehretienne en langue mexicaine," aurait etc perdu.
"Ceia suffira pour que personne ne puisse m'accuser de temerite si
je maintiens que le Pere Tecto a ete le premier ou du moins l'un des
premiers a ecrire l'azteque.
"Or, je n'ai pas le propos d'ecrire sa biographic, laquelle on peut
trouver dans Mendieta, Torquemada ou Yetancurt, eerivains francis-
cains, mais a en eorriger un certain point; soit la tin tragique que ces
auteurs lui supposent.
" II arrive assez souvent que si le premier historien se trompe, le se-
cond, le troisieme et ainsi de suite, acceptent la meme erreur, sans se
gener de faire des investigations pour connaitre les fondements qu'il
aie pu avoir pour assurer telle ou telle chose.
"Je voudrais, certes, en citer divers exemples; je me bornerai seu-
lement au Pere Mendieta (Liv. V, Part. I, Chap. 17), auteur des sui-
vants erreurs: l".' 6 Au sujet du Pere Aora, confrere du P. Tecto, que:
" Le Seigneur a bien voulu l'appeler a Lui dans pen de jours. Son
" corps fut garde dans la meme maison du seigneur qui les avait loges,
" dans la chapelle on, pour lors, ils disaient la Messe, jusqu'a ce qu'on
" edifia le convent qui existe encore dans la meme ville de Texcoco,
" sous la nomination du bienheureux Saint Antoine de Padoue et que
" son gardien, le serviteur de Dieu, le Frere Turibe Motolinia, un des
" douze, transporta ses restes du lieu ou ils se trouvaient preincrement
"a la ditte eglise." Torquemada (Liv. XX, ch. 18), copia Mendieta,
et le Martirologe Franciscain et Yetancurt ( Menologio, le 18 Juillet)
les suivirent a leur tour. Cette erreur a ete refutee deja par le memora-
ble Mr. Joachim Garcia Icazbaleeta dans son immortelle Bibliographie
Mexicaine du XYI siecle, dans une note a la page 36, avec des solides
raisons que, j'espere, seront confirmees et renforce'es dans ce travail.
"La 2^? e erreur consiste a dire que notre Jean de Tecto, lorsqu'il se
rendit aux Hibueras, y perit de faim appuye contre une arbre. Parei-
lle fable a ete aveuglement accueillie par les dits eerivains frauciscains,
de meme que par Mgr. Granados (Tarde 19™ 6 , pag. -90), Beristain,
Mr. Lucas Alaman (7 me Dissertation, pag. 13H), Henrion (Histoire
des missions, Liv. 1, ch. 36, pag. 446, edit. Barcelonne 1863), Zama-
cois (Histoire du Mexique, liv. IV, pag. 306), Mr. Antoine Garcia
Cubas, dans son Dictionnaire Ilistorique, Geographique et Biographi-
222
que des Etats-Unis Mexicains, 1888, et nombre d'autres l'auront
adoptee et y auront cru. Le savant Garcia Icazbalceta, lui meme, si
scrupuleux investrgateur de notre Histoire, tomba dans le piege et en
ecrit: "Du sort du P. Tecto il ne reste aucun doute jusqu'aujourd'hui;
tous sont d'accord dans ce que pendant l'expedition il y perit de fain>,
appuye contre un arbre." Si cela etait vrai, il en resulterait an con-
querant Hernando Cortes l'horrible accusation, que jamais ne lui a
ete faite, d'avoir neglige une personne si venerable, non seulement
a cause de son caractere sacre et de son age avance, mais aussi a cause
des sympathies et des honneurs dont il etait l'objet de la part du Mo-
narque espagnol, car il l'avait choisi d'entre mille pour lui courier les
secrets intimes de sa royale conscience, avant de l'envoyer en Amerique.
" II m'a paru que si j'eclaircissais ce point, je rendrais un humble ser-
vice au Congres des Americanistes, qui m'honnora largement en m'in-
vitant a etudier un point historique.
" Je dois brievement rappeler qui fut le Fere Tecto et m'occuper, en-
suite, de la fin de sa mortelle carriere.
"Le Frere Jean de Troict, d'apres quelques uns, on Tecto, d'apres
d'autres, naquit a Flandre; il recut l'habit religieux de l'ordre sera-
phique; enseigna pendant catorze ans Theologie a l'Universite de Pa-
ris; gouverna les cou vents de Bruges, ville de Flandre, et celui de St.
Francois de la ville de Gaud, et fut aussi le confesseur de Charles V,
roi d'Espagne.
"Ceci suffira pour qu'on n'ose pas dire qu'il etait un moine ignorant.
Motolinia (Liv. II, ch. IV) l'appelle: u grand religieux et grand theo-
logien, le lettre le plus serieux." Cet homme religieux, dit encore Tor-
quemada (Liv. XX, ch. 18), fut si savant, que Ton assure que personne
venue dans ces contrees n'y parvint a l'egaler en science.
"II s'embarqua a Seville le l e . r Mai 1523, pour se rendre a la nom-
inee Nouvelle Espagne, en compagnie d'un autre pretre, le frere Jean
d'Aora 1 et le frere laique Pierre de Mura, generalement connu par Gan-
te (Gand), nom emprunte aii lieu de sa naissance. Done, tous les trois
etaient des flamands. Quatrc mois apres, le 30 Aout, ils arriverent a la
Veracruz, ayant eu une heureuse navigation.
1 Vetancurt, dans son Menologio Franciscain, dit, le 29 Juin lorsquMl
s'occupe du Frere Gante, que : "le Frere Jean rt'Aora etait frore du Roi d'E-
cosse.— Et le 18 Juillet il ajoute que: "le V. P, Aura, rlamand de naissan-
ce, quoique quelques uns disent qu'il etait frere du roi d'Ecosse
223
" A Texcoco ils etablirent leur residence et ils s'adonnerent aussitot a
apprendre la langue du pays, s'en aidant beanconp des enfants et a
cet elfet ils tacherent de se les attirer. L'annee suivante (Juin 1524),
arriva le celebre apostolat franeiscain qui avait pour son chef le P.
Martin de Valencia. De ces douze religieux, neuf en etaient des pre-
tres; un diacre et deux freres lai'ques; et ils etaient tons espagnols.
Ils furent etonnes de ce que l'idolatrie lie fut pas disparue, idolatrie qui
v existe jusqu'a present. On blama les PP. Tecto et Aora de n'avoir
pas instruit les indiens. Le premier repondit a pareille accusation:
"Nous apprenons une Theologie que St. Augustin a ignoree, lui me-
me, absoluement" (Mendieta, Liv. V, part. I, eh. 17. — Torquemada,
Liv. XXII, ch. 18), c'est a dire: Nous apprenons d'abord la langue
mexicaine, a fin de rendre possible notre predication et que le Bapteme
que nous donnerons soit fructueux.
"Xos flamands resterent ensemble avec leurs confreres pendant
quatre mois, car le 1 2 Octobre, d'apres la lettre de Hernando Cortes,
dattee le o Septembre 152G, ils partirent pour l'expedition des a Hi-
bueras," avec le conquerant.
"Le P. Pierre Murillo Velarde, dans sa Geographie Historique, im-
primee en 1752 a Madrid, Liv. IX, pag. 125, dit: "On nomma " Hi-
bueras" ces terres a cause des citrouilles qu'on rencontra dans ces
mers; et "Honduras," car ses premiers decouvreurs ne trouvant point
de fond dans certains endroits, lorsqirils y reussirent, s'ecrierent: Dieu
merci, nous voici sortis de ces profondeurs. (Honduras.)"
"Bernal Diaz, tenioin occulaire, de meme que Cortes, vont nous
dire comment les Freres Jean de Tecto et Jean d'Aora, perirent dans
cette expedition.
"Dans le chapitre 174, pag. (JG(! et u'G7, 1 il dit, en parlant des per-
sonnes qui se rendirent avec Cortes aux Hibueras, dans un langage
naif et simple: "Aussi deux moines franciscains flamands, qui prechaient
"et etaient de bons theologiens."
"Dans le chap. 175, il raconte que l'expedition arriva a Izhuate-
pec, et "un moine franciscain, de ceux qui etaient avec nous, precha
"des choses saintes et utiles." (pag. (J75.)
1 Jemerapporteal'Histoire veridique de la Conquete de la Xouvelle Ks-
pagne, ecrite parle Capitaine Bernal Diaz del Castillo, traduction de Jonr-
dauet.— Paris 1877. i
1 5 #
224
"Dans le chap. 170, il dit Comment ils arriverent a Cihuatepec,
et parle une autre fois des franciscains: "Cortes me demanda alors si
" les moines avaient de quoi manger: a quoi je repondis que Dieu en
" prenait soin plus que lni meme, attendu que tons les soldats leur don-
" naient de ce qu'ils avaient enleve pendant la nuit, de sorte qu'il n'v
"avait pas a craindre qu'ils mourussent de faim." (pag. 0,81.)
"Dans le chap. 177 il s'occupe de leur entree a Hueyacala 1 et
comment on a pendu Guatemuz (Cuauhtemoc) et le seigneur de Ta-
cuba, son cousin (Tetepanquezal), et il ajoute: "Avant le suplice, les
" freres franciscains et le moine de la Merced (Jean de Varillas), s'ef-
" forcerent de relever le courage des condamnes, par l'entremise de
" l'interprete dona Marina." Apres l'execution, il rapporte qu'ils arrir
verent dans un endroit oii l'on oft'rit a Obrtes des idoles, et "qu'il leur
" precha. ... an moyen des moines et de dona Marina. . . . et ils appor-
"terent vingt sacs (eargas) de mais." (pag. G85.)
"Dans le chap. 179, il raconte le passage de Cortes a travers le
grand fleuve du Golfo Dulce, et comment ils se rendirent a la ville qui
avait recu le nom de San Gil de Buena vista, et comment ils s'y embar-
querent: "les trois moines devant le traverser d'abord, puis qu'il etait
"tout juste de leur reserver cette premiere politesse." (pag. 698.)
"Cortes, dans la lettre citee, ecrit: "en jettant l'ancre dans le port
" d'Honduras, je debarquai d'un bateau avec deux moines de l'ordre
" de St. Francois, que j'amenais toujours avec moi." Dans cette lettre
on trouve deux dattes: l'arrivee a, Tenciz, la veille de la Kessurection,
aoit le 15 Avril, et la fondation d'un village appele "la Xatividad de
Xuestra Senora," le 8 Septembre, avant d'arriver a Honduras.
"Bernal Diaz, dans le chap. 183, s'occupe du debarquement de
Cortes au Port de Trujillo et de ce qu'il dit ?i ses habitants. "Dona
" Marina. . . . et les deux moines franciscains que Cortes avait amenes,
"leur prechdrent des choses saintes et utiles, et deux indiens mexi-
" cains qui connaissaient la langue espagnole, aides des autres inter-
" pretes, traduisirent les paroles des Freres de Saint Francois." (pag.
708.)
"II reste done etabli d'apres-ces renseignements, que notre Tecto ne
2 D'apr^s la lettre de Cortes, ce fut le l e .' diniauche de Carenie, e'est a
dire, le 5 Mars, d'apres l'Almanaque perpetuel.— Mexico 1877, n" 26.
perit pas de faiin appuye contre un arbre en se rendant a. l'expedition
des Hibueras.
"Voyons a present comment Hnirent — ils leur jours, lui et son con-
frere le P. Aora.
"Bernal Diaz, dans l'avant cite chap. 183,ecrit que Cortes avait deci-
de d'envover de Trujillo a Pile de Cuba ou a St. Domingue, les moines
franciscains : " Avalos partit du port de Honduras et vogant, tantot avec
" du beau temps, tantot avec vent coutraire, il ciait deja parvenu a
" depasser la pointe de Saint Antoine lorsqu'un gros temps
" poussa le navire et le fit echouer sur la cote. Les moines, le capi-
" taine Avalos et plusieurs soldats y furent noyes." (pages 709 et
710.)
"A ce temoignage on ajoute encore cinq de plus.
"Soit le l e . r celui de Cortes; dans la lettre deja citee il ecrivait a
Charles Quint: "a la pointe qiron appelle de Saint Antoine ou de Co-
" rrientes. . . . un cousin a moi, qui se disait .lean d'Avalos. . . . et les
" deux moines franciscains y furent noyes."
"Soit le second celui du pretre Francois Lopez de Gomara, qui etait
aumonier de Cortes; dans sa "Conquete du Mexique," au paragraphe
intitule — Comment Cortes arriva a Noco — il dit: "Jean d'Avalos,
" les deux moines franciscains et plus de t rente personnes y out ete
" noyes.
"Soit le troisieme, celui du grand chroniste des lndes, Antonio de
Herrera. Dans la l J >T Decade, liv. 8, chap. 4, parag. 2™ e , on voit
que: "Jean d'Avalos prit soixante chevaliers et echoua dans l'ile de
" Cuba, dans la pointe de Saint Antoine, et y fut noye, lui raeme, deux
" moines de Saint Francois, et trente personnes."
"Soit le quatrieme, celui de Torrubia: "Chronique de la Seraphique
religion du glorieux Saint Francois." — Rome 175G, 3™ e partie, liv. I.
chap. 27, pag. 124, qui dit: "Avalos sortit de son mouillage en cher-
" chant la Veracruz, port vers lequel il dirigeait sa route; mais un
"gros temps le lanca contre la pointe de Saint Antoine, dans l'ile de
"l'Havanne ou il fut horriblement noye, de meme que deux moines
"franciscains qui l'acompagnaient."
" Soit, enfin, le cinquieme, celui du Frere Pierre de (Jand, dans sea
trois lettres adressees au meme Empereur Charles Quint.
"Dans celle du 27 Juin 1529 on lit: "Quant a mes compagnons,
29
220
"ils partirent avec le Gouverneur dans un autre pays et y sunt morts,
" pour I'amour de Dicu, apres avoir endure des fatigues innombrables."
'■Dans celle qn'il envoya a Sa Majeste, la veille de la Toussaint,
le 31 Octobre 1532, il ecrivait: "Le Frere Jean de Tecto et l'autre
" pretre partirent avec le Marquis del Yalle, don Fernando Cortes-,
"pour le cap de Honduras; a leur retour, ils perirent tons deux, par
" suite des fatigues et des souffrances de la route."
"Dans celle du 15 Fevrier 1552, il racconte: "Peu de temps apres
" notre arrivee, il plut a Notre Seigneur de nous enlever nos deux com-
u pagnons. Ils moururent en accompagnant le Marquis dans sa decou-
" verte du Honduras."
"D'apres de pareils renseignements, on ne doit plur ajouter aucun
credit a ceux qui persistent a dire que notre Tecto pent de faim en se
rendant avec Cortes aux Hibueras, et que le Frere Jean d'Aora raou-
rut a Texcoco.
"L'on peut, en quelque sorte, excuscr Mendieta, Torquemada et
Vetancurt, car c'est possible qu'ils n'aient pas reussi a connaitre ni
les lettres de Cortes, 1 ni celles de Gante, 2 ni les ouvrages de Goma-
ra, 3 de Herrera 4 et de Bernal Diaz; 5 on ne peut pas dire autant de
ceux qui, connaissant ce tresor de renseignements, le meprisent pour
suivre aveuglement les chronistes franciscains, certes tre3 respectables,
mais qui, sur ce rapport, se sont trompes, comme j'espere l'avoir de-
montre."
"In this address, which I have the honor of presenting to the Con-
gress of Americanists, I do not presume to offer a complete disserta-
tion, answering in all points to the 1 1th. subject of the programme under
head of "Section of History and Geography" which states "the public
instruction in Mexico during ancient times and after the Conquest until
1 La lettre de Cortes, taut, de fois citee, du 3 Septembre 1526, a 6te im-
primee a Madrid pour la premiere fois, en 18C6.
2 Celle de 1529 apparut en latin, pour la premiere fois, a Auvers, en 1534,
dans l'ouvrage du Pere Zierickzee.
3 La premiere edition est celle de Saragosse en 1552; on trouve en outre
deux Editions en italien, cinq en f rancais et plusieurs autres en espagnol.
4 L'£dition des deux premiers livres a ete faite a Madrid en 1601, et celle
des deux autres en 1615.
5 La premiere Edition a 6t£ faite aussi a Madrid, eu 1632.
227
the middle of the lfith. Century." 1 propose to speak only of the first
of those men, or one of the first of those men, who learned, taught and
Avrote for the benefit of the spiritual and temporal conquerors of the
country, the language Nahuatl, Aztec or Mexican.
"Such was Fray Juan de Tecto of whom our celebrated bibliogra-
pher, doctor Don Jose Mariano Beristain, says that he wrote: "First
rudiments of the Christian Doctrine in the Mexican Language, and that
from them were formed the Catechism of Fray Pedro de Gante." l A
long time afterwards P. Kieckens published in Brussels a short treatise
entitled: "The ancient Belgian Missioners in America. Fray Pedro
de Gante," which was translated into castilian a little time afterwards
by don Jose Hipdlito Gonzalez and was printed by 'don Gonzalo A. Es-
teva in the vear 1880. In this treatise there can be read a foot note
(pag. 15 and 16 of the 1st. edition or 22 and 23 of the 2nd. edition)
taken from a work of the learned frauciscan Father Civezza that was
presented in the 2nd. session of this Congress of Americanists held in
Luxemburg in the year 1877, according to which the fount of the
Christian Doctrine in the mexican language by the brother Pedro de
Gante, is due to Juan de Toict his companion; but that his manuscript
work, which Mas intitled: "First rudiments of the Christian Doctrine
in the mexican lanomao;c" had been lost.
"Be this as it may, I think it is enough to. enable me to assert,
without any one accusing me of undue boldness, in calling Fray Juan
de Tecto, the first or one of the first writers of the Aztec Language.
"I do not attempt to give his biography, which will be found in
Mendieta, in Torquemada and in Yetancurt, franciscan writers, but 1
wish only to correct one point in it, that is to say, with regard to the
tragic end which the quoted chroniclers assign to him.
"It happens with great frequency in history, that if the first writer
has erred in that which he has written, other and again others follow
him without investigating the foundation upon which the original writer
based his statement. I could quote many instances, but I will limit
myself to Padre Tecto. Mendieta (Liv. I, p. 1*, c. XVII) was he who
established the following errors, lstly. in regard to P. Aora, companion
of P. Tecto, that: "it pleased the Lord to call him to himself within a
1 The tirst edition oH this Catechism was produced in Antwerp in the
year 1528.
228
" few days. His body was deposited in the same house of the lord which
" had already given shelter to him in a chapel, in which they then said
''Mass, and until was built, the convent which to day remains in the
" town of Texcoco, dedicated to the blessed San Antonio de Padua,
" where being- Superior the servant of God Fray Toribio Motolinia, one
" of the 1 2, the body was moved from the first place where it then was
"to the said church." Torquemada (Liv. XX, chap. 18) copied from
Mendieta, and the Franciscan Marty rology and Vetancurt (Menology
18 July), followed both. In respect to this error already the never to
be forgotten seiior don .Joaquin Garcia Icazbalceta, in his immortal
Bibliography of the 16th. Century, note on pag. 3b', has refuted it
with solid reasons and I trust that his efforts may be strengthened
and confirmed by this humble effort of mine.
"The 2nd. error is that our Friar Juan de Tecto, when he was going
to the Hibueras, died of hunger leaning against a tree.
"Such a legend was followed blindly by the most illustrious quoted
Torquemada and Vetancurt, and also by the bishop Granados (Tarde
ll?, pag. 296), Beristain, don Lucas Alaman (7 ! . 1 disertacion, pag. 1 36),
Henrion (Historia de las misiones, torn. I, cap. 36, pag- 44i). — Barce-
lona 1863), Zamacois (Historia de Mexico, toni. IV, pag. 306), don
Antonio Garcia Cubas (Diccionario historico, geografico y biografico
de los Estados Unidos Mexicanos, 1888), and 1 know not how many
more have adopted and believed it, and even seiior don Joaquin Gar-
cia Icazbalceta, the most scrupulous investigator of our History, fell
into the same error, and wrote: "Of the fate of Father Tecto, there
can now be no doubt, as all agree in that during the expedition he died
of hunger leaning against a ti-ee." If this were true it would result in
a terrible charge (which has never been made) against the conqueror
don Hernando Cortes of having cruelly neglected a person so venerable,
not only by reason of his years, but in account of his character, loved
and greatly distinguished by his Sovereign who elected him from among
thousands to entrust him with the inmost secrets of his royal conscience,
before sending him to America.
"It has appeared to me, that in clearing up this difficulty, I shall
render a humble service to the Congress of Americanists, who have
honored me highly in inviting me to study a point in history.
"Briefly I must remind here Avho Father Tecto was, in order to treat
229
afterwards at greater length on the question of the termination of his
mortal career.
''Fray Juan-de Troict, as some call him, or Tecto as others call him,
was born in Flanders, he received the habit of the Seraphic Order,
he taught for 14 years Theology in the University of Paris and he
governed the convents of Bruges and Ghent, and he was also Confessor
of Charles V.
"This is sufficient to prove that no oik 1 would dare to call him
ignorant. Motolinia (Trat. 11, chap. IV) calls him a most pious and
great theologian and a very profound man of letters. "The pious
man, says Torquemada (liv. XX, chap. 18), was most learned and it
was affirmed of him that no other in those parts, could equal him in
science."
u He embarked at Seville the 1 st. of May 1 528 in order to go thence
to ^sew Spain, then called, in company with another priest, Fray Juan
de Aora 1 and a lay brother, Fray Pedro Mura, generally known by the
name of Gante (Ghent) from the name of the place where he was
born. All of them were flemish. On the 30 of August 1528 they first
trod our shores after 4 months of a fortunate voyage.
" In Texcoco they fixed their abode and they dedicated themselves
immediately to learning the language of the country helping them
greatly the children whom they invited to them.
"In the following year (.June of 1524) there arrived the famous
apostolate (Franciscan) presided over by Fray Martin de A'alencia.
Of these 12 pious men, !• were priests, I diacon and 2 lay brethren:
all were Spaniards. They Mere surprised that idolatry had not yet
dissappeared (as it has not yet dissappeared). In some measure he
reproached the Fathers Tecto and Aora that they had not instructed
the indians in the Gospel. To this charge answered the former: ''We
learn a Theology which from every point Saint Agustin was ignorant
of," (Mendieta, lib. V, part. 1, chap. 17. — Torquemada, Lib. XXII,
ch. 18), that is to say, we first learn the Mexican language in order
that we may preach, and that the baptism which we shall administer
may be fruitful.
1 Vetancurt in his Franciscan Menology June 2U in treating of Brother
Gante says that the Ven. Padre Juan de Aora was of the Flemish nation, and
others say he was brother of the king of Scotland.
230
u Our flemish brethren lived only with their recently arrived brethren
for four months, for as we read in a letter of doil Hernando Cortes,
dated the 3 September 152b', they departed on the 12 October on their
expedition to the Hibueras acompanying the Conqueror.
"In the Historic Geography of Murillo Velarde (Madrid, 1752, lib.
I X, pag. 1 25 ) it is said that the land is called Hibueras, because of the
pumkins which were found in that sea, and Honduras because finding
no bottom to the sea, the first descoverers, on founding one they said :
"Thanks to God that we have departed from these depths.' 1 (Honduras.)
"Bernal Diaz, a presential witness, as also Cortes, proves to us how
P. Juan Tecto and P. Juan de Aora died in this expedition.
"In chap. 174 among the persons who departed in company with
Cortes, in language as ingenuous as simple he says: "There went two
flemish franciscan monks, good theologians who preached.''
"In chap. 175 he refers to the expedition arriving at Izhuatepec:
"One of the franciscan monks that we had brought, preached very
"good and holy things."
"In chap. 176 he describes their arrival at Cihuatepec and again
mentions the monks in this manner: "and Cortes asked if the monks
"had any thing to eat, and I answered him that God cared for them
" better than he; because all the soldiers had given them of that which
" they had taken at night, and that they would not die of hunger.''
"In chap. 177 he treats of their entrance into Hueyacala 1 and
how they hanged Guatemuz (Cuauhtemoc) and the lord of Tacuba, his
cousin (Tetepanquezal) and adds: "the franciscan friars and the other
"who belonged to the Order of "la Merced" (Fr. Juan de las Vari-
" Has) accompanied them before they were hanged, inforcing upon and
" recommending them to God throuo-h the means of the lano-uaa'e of
" doiia Marina." After the execution he relates how thev arrived at
a place where they offered to Cortes idols and he preached to them
with the monks and dona Marina, and they brought twenty loads of
maize.
"In chap. 179 he narrates the passage by Cortes of the river of
the Dulce (Sweet) Gulf as they went to the town which was called
1 By the letter of Cortes this was the first Sunday of Lent of 1523, that is
to say the 5 .March according to the "Perpetual Almanack"' Mexico 1877
231
u San Gil de Buenavista" and how they embarked "in the first boat
" which passed at that time, the 3 pious men."
"Cortes in his letter says: "casting our anchor in the port of Hondu-
ras, I left into a boat with two Franciscan monks whom I had brought
with me." In the said letter are found two dates: the arrival at Tenciz
the eve of the Insurrection, or be in the 15 April, and the foundation
of a town on the day of the Nativity of our Lady (the 8 September)
before arriving at Honduras. .
"Bernal Diaz in chap. 185 occupies himself with the disembarcation
of Cortes in the port of Trujillo and of that which was said to the
inhabitants: "with dona Marina and the two Franciscan monks, that
"Cortes had brought, they preached to them very good and holy
" things, and that which the Franciscan monks said, two mexican indians
" declared, as they understood the Spanish language, with other in-
" terpreters of that language."
"With what has now been explained it will be found that our P.
Tecto did not die of hunger leaning against a tree in the exnedition
which went to the Honduras.
"We are going now to see how he died, as also his companion P.
Aora.
"Bernal Diaz in chapter 183 wrote that Cortes Jiad determined to
send from Trujillo to the isle of Cuba, or to Santo Domingo the Fran-
ciscan monks: "Avalos departed from the port of Honduras, as also it
" was called, and some times with good weather and some times the re-
" verse, they passed on advance of the headland of San Anton. . . . and
" in a tempest they were stranded on the rocks on such manner that
" the monks and the captain Avalos were drowned."
"To this testimony are added five other witnesses:
" lstly. That of Cortes in the letter referred to Charles V in which
he wrote thus " on the headland which is called San Anton or de
" Corrientes there were drowned, my cousin who was called Juan de
" Avalos and the two Franciscan monks."
" 2ndly. That of the presbyter Francisco Lopez de Gomara, chaplain
of Cortes, in his "Conquest of Mexico" in the paragraph which is enti-
tled: i'How Cortes arrived at Xoco," he says: "there were drowned
"Juan de Avalos, two Franciscan monks and more than 30 persons."
"3rdlv. That of the Great Chronicler of the Indies Don Antonio
232
*
de Herrera in his "Tercera Decada Libro VIII, cap. IV, parraf. 20"
one reads that: " J nan de Avalos took (>0 castilians and quickly crossed
"to the Isle of Cuba; at the cape of San Anton he was drowned with
"two monks of San Francisco and 30 persons.'"
"4thly. That of the Padre Torrubia in his "Chronicle of the Sera-
phic Religion of the glorious saint Francisco." 1 ■ Roma 1756 — IX Part.
Lib. 1, chap. 27, fs. 124 — who says: "there departed Avalos from his
" port on the voyage to Veracruz to whose port he directed his route;
" but a tempest cast him on to cape of San Anton in the isle of Ha-
" bana, where he was horribly shipwrecked, and he was drowned with
" two pious Franciscan monks who went in company with him."
" Sthly and finally that of the Brother Pedro de(4ante in three letters,
directed to the same Emperor Charles V.
" In that of the 27 June 1529 one reads: u As to my companions,
" they went with the (Jobernor to another country and have died for
" their love of (rod after havino- suffered great labours."
"In that which he sent on the 31 of October 1 582 he wrote: "The
" said Friar Juan de Tecto and the other priest who came with him,
" went with the Marques del Valle Don Hernando Cortes to the cape
" of Honduras, and on their return they died in a violent storm and
"by the toil of the voyage."
" In the letter of the 15 of February 1 552 he refers thus: "and our
" Lord was pleased to call to him P. Juan de Tecto and another com-
" panion nearly as soon as we arrived ; because they died in the disco-
" very of Honduras going with the Marques."
"With similar testimonies one ought not to give credit to those
who continue supplying the statement that Tecto died of hunger in
going with Cortes tho the Hibueras, and that Friar Juan de Aora died
in Texcoco.
"If excuse merit Mendieta, Torquemada and Vetancurt, because
perhaps they did not know neither of the letters of Cortes, 1 nor those
of Gante, 2 nor the works of ftomara,' of Herrera, 4 and of Bernal
1 The letter so many times quoted of the 3 of September 1526, was printed .
in Madrid for the first time in 1866.
2 That of 1529 appeared for the first time in latin in the year 1534 in the
work of P. Zierickzee in Antwerp.
3 It was published in Zaragoza in 1552 for the first time. There are two
Italian editions, 5 trench and others in castilian.
4 First edition Madrid 1601, the first volumes; the two others in 1615.
333
Diaz, ' none have those who know this treasure of information; but
despise it to follow blindly the Franciscan Chroniclers, very respectable
indeed; but that on this point, as F appear to have demonstrated, they
did not conjecture rightly.
El Senor arquitecto D. Francisco M. Rodriguez leyo la siguiente
Memoria:
"I>escripci6n de, la Pir&mide Uamada "Casa del Tepozteco" per-
teneciente al pueblo de Tepoztlan, del Estudo de Morelos, que
lu6 descubierta por el Arquitecto que subscribe, y bajo cuya
direccirtn se levautaron los pianos respectivos en el periodo
transcurrido del 12 al HI de Agosto del presente afio de 1895.
"Sefioras, Sehores:
" Al N. E. de la ciudad de Cuernavaca y a 17 kilometros de distan-
eia se distingue una depresidn natural del terreno, de cuyo hundimien-
to surgen, elevando sus colosales crestas imponentes y gigantescas
rocas porfidicas, como otras tantas huellas de las convulsiones que su-
frio el globo terrestre al solidificarse la corteza que hoy sirve de mansion
it sus moradores; y en medio de esos peiiascos seculares, al pie de los
cuales brotan cieu manantiales de agua limpida y cristalina que corre
murmurando apaciblemente entre guijarros relucientes, esta escondido
el simpdtico pueblo de Tepoztlan (tierra ferruginosa) cuyos pacificos
habitantes, indigenas en su totalidad, conservan con religioso apego la
rica y sonora lengua nahuatl, que de generacion en generacion les han
transmitido inalterable sus antepasados.
"El pueblo de Tepoztlan, cabecera de la municipalidadMe su nom-
bre, consta de cinco a seis mil habitantes: la configuracidn de su sue-
lo es muy qucbrada, predominando en su conjunto la de un piano
inclinado de Oeste 6. Este, protegido al Norte y Sur por majestuo-
sas montanas, siempre verdes, siempre frescas y siempre floridas, que
desprenden, especialmente en las estaciones de primavera y de verano,
oleadas de perfumes silvestres que tienen constantemente impregnado
el aire que respiran los habitantes que viven en su falda. Al Norte de
la poblaci6n y en la cima de uno de sus mas pintorescos y elevados
penascos, desde donde se domiua con la vista casi toda la extension de
las planiciea de Yautepec y de Cuautla, se levanta la pirfimide con sus
1 It was published for the first time in the year 1632 iu Madrid.
30
^34
tres airosos cuerpos hasta la altura de veinte metres, contados desde
su arranque sobre la roca. Sus materiales son sillares de tezontle rojo
y negro, piedra basaltica y mortero de cal y arena, que debieron lle-
varse desde considerable distancia a" aquel sitio.
"El primer cuerpo piramidal, amplio basamento que sine a" los dos
cuerpos sucesivos, arranca sobre la roca, teniendo tres de sus lados
una elevacion de 9. m 50; trabajo ejecutado en virtnd de lo aspero del
terreno y para dar facil asiento a" los cnerpos so.stenidos. A esta plata-
forma se asciende por dos escalinatas, una que mira al Oriente y que
consto de dos tramos formando entre si un angulo recto, y de la cual
no quedan sino ruinosos pasamanos, entre los cuales se hallan las oque-
dades de los sillares que formaron la huella y peralte de la escalera;
la otra mira al Sur: esta es la mejor conservada, y conduce directa-
mente al atrio frente a una fuente circular hecha con mortero y piedra
dura, y a. los restos bien precisos de lo que fue el altar de los sacri-
ficios: este esta colocado en el frente y corresj)onde al eje de la esca-
linata que conduce al Mercer piso, de la cual se conservan perfectamente
seis escalones de los catorce que tuvo: terminada esta escalinata esta-
remos en nn descanso 6 portico sobre el cual se abren tres puertas
que dan acceso al suntuoso Teocalli. Este recinto sagrado, cuyas dimen-
siones superticiales son de 48 m - •'• esta dividido en dos compartimientos'
en el sentido de Sur a Norte; cl primero, mayor que el segundo, fue
la parte accesible atoda clase de personajes: en el centro de la cual exis-
te una oquedad rectangular, que marca el sitio donde se mantuvo el fue-
go sagrado, como lo comprueba el carbon all! encoutrado, asicomo
algunos fragmentos bien conservados del incienso (copalli); el segun-
do compartimiento file" el recinto unicamente accesible a los sacerdotes
(teopixquis): en el centro y pegado al niuro del fondo, estuvo el altar
de la divinidad azteca, del cual no quedan mas que dos piedras del
pedestal, ricamente decoradas; la mayor tiene bajos relieves pintados
de rojo intenso, y la otra tiene, dibujados en relieve, el casco y cimera
( copilli ) que usaban los reyes. Tanto en el primero como en el segun-
do compartimiento hay apoyados en los muros asjentos de piedra, en
cuyas caras verticales se ven inscripciones jeroglificas perfectamente
dibujadas y conservadas, bstentando el vigor de su colorido: estas pro-
bablemente daran aljjuna luz & nuestra historia.
''En el uiuro divisorio bay dos pilastras que & la vez de marcar la
235
transicidn, Servian para sostener la bdverla: aquellas ticncn porbase un
muro ligeramente ataludado hasta la altura do un metro; en seguida
las pilastras se levantan a plomo, recibiendo en sus ))aramentos una
variada decoracidn arquitectdnica, que eonsiste en estrias de seccidn
rectangular, clcnticulos pareados, perlas y casquetes esfericos, arristi-
camente distribuidos entre niolduras de poco relieve y que contribuven
a" producir un efecto armonioso: sobre estas descansa una original y
bellisima greca, cuvo relieve inarcado por la proyeccidn de su sombra
sobre un fondo obscure, da toda la gracia de su concepcidn. Por ultimo,
coronan a estas pilastras unos soles que solo en parte se conservan.
La decoracidn policroma concurre graciosamente & diferenciar la for-
ma, conservandose con toda claridad el rojo, negro, azul y violado.
Cubrid este recinto sagrado una bdveda casi plana, teniendo para la
amplitud de cinco metros una tiecha maxima de cincuenta centimetros;
su espesor fue de () in 70 desde su arranque hasta la parte superior; en su
cjonstruccidn se empled el sistema concrete d de aglomeracidn obtenida
por el mortero, formando niasas gruesas compuestas de guijarros, te-
zontle, reunidos por la cal y arena, pues el mortero en osta construction
fne un agente necesario: sobre esta bdveda cuvas dimensiones y forma
son ya conocidas, descansaba el roniate de todo el monumento, el cual
fue una piramide coinpleta, tal como manitiesta el cuerpo superior donde
quedan todavia algunas piedras angulares del arranque de aquella,
marcandonos el ang-ulo de inclinacidn.
U E1 segundo cuerpo, cuvo piso interior es la continuacidu del atrio,
forma la cripta, en la jjue reposan probablemente los despojos morta-
les del rev d jefe Tepozteca que la mandd construir, y quizas los de
otros personajes que en aquel silencioso recinto duermen tranquilamen-
te, sin que se haya violado aim su ultima morada, pues el tiempo de quo
dispuse, demasiado escaso, me iinpidid penetrar en el interior de aque-
lla necropolis. Al contemplar el monumento en su conjunto y en el
lugar en que se levanta, sorprende el inmenso trabajo llevado. a efecto
en su construccidn. La intinidad de sillares de tezontle, piedra dura
que necesitd para su fabrica, y que fueron transportados y elevados a
esa prodigiosa altura dc dificil ascenso, estan tallados perfeetamentc y
se uncn con perfeccidn tal las juntas, que se re vela un conocimiento vasto
en el arte de construir. Mas maravillosa es aun la suma de conocimieu-
tos arquitectdnicos que re^vela la construccidn de los vacios de descarga
1 6
sobre el techo do la cripta, la de los muros, y sobre todo, cl piano del
eonjunto, perfectamente orientado. La obra esta ejecutada con tal pre-
cision, que a pesar de su inmenso peso no hay la menor fraccidn de pul-
gada que revele haber hecho el menor movimiento al asentarse.
"Es en verdad grandioso el efecto arquitectdnico de-la piramide des-
de cualquier punto que se contemple. El aislamiento de su masa, su so-
lidez, estabilidad, la simetrica armonia de sus lineas, su perfecta sencillez
y falta de ornato exterior, despiertan en el que la contempla una idea
de grandeza y majestad, y un sentimiento do profundo respeto.
"Poco tendre que decir al comparar esta piramide con las de Egip-
to, cerca del Cairo: la forma es la misma, porque la forma piramidal
es el tipo arquitectdnico de perfeccidn monumental y hasta como tipo
de adorno: esta fue la adoptada por nuestros antepasados, porque el
espiritu humano que procede universalmente bajo el imperio de las
mismas leyes, llegd a producir espontaneamente resultados semejan-
tes a" los de Egipto. El problema que tuvieron que resolver aquellns
es diferente, segun lo que los investigadores egiptdlogos ban confirma-
do; fueron tumbas con sus camaras sepulcrales que guardaron en ricos
sarcdfagos los despojos mortales de los reyes que las mandaron cons-
truir; la forma general asombra por sus dimensiones y aumenta su ma-
jestad el solemne aislamiento en aquel desierto. Mientras que la de
Tepoztlan tuvo que satisfacer el problema complicado de un monu-
mento de defensa militar, tumba, templo y observatorio astrondmico;
por tal circunstancia sus constructores levantarou un edificio que garan-
tizara una perfecta estabilidad, y una eficaz defensa.
"Sin embargo, esta, en su forma exterior, aunque no en dimensiones,
puede clasificarse en una segunda variante del tipo cldsico de las pi-
rflmides, con la de Sakkarah d piramide de gradas, considerada por
Mariette como la mas antigua. La egipcia excede a la de Tepozthtn
en tres cuerpos mas, pero exeeptuando estc dctalle y considerandola
desde el punto do vista de su construccidn, la mexicana le sobrepuja. En
el revcstimiento de sillares se nota tanto en una como en otra el labo-
rioso esfuer/.o del cincel para ajustar una a una todas las piedras y ob-
tener por la nivelacidn de las hiladas horizontales y la colocacidn de las
piedras do angnlo una pendiente uniforme y continua. En la de Sak-
karah el principio de estabilidad fue' resuelto por la superposicidn do
materiales cuya resultante fue la presidn vertical. Mientras que la
237
nuestra resuelve ademas ol principio do equilibrio obtenido por fuer-
zas quo obran on sentido opuesto. Esre ultimo principio do fuorzas ao-
tivas resuelto on este monumento nos marca un largo periodo do tiempo
transcurrido, nos indica ol grado do cultura alcanzado por sus construc-
tores v el sontimiento estotico do su civilizaci<5n. Ha lWado hasta nos-
otros y lc contemplamos, le vemos respetado por los siglos, pero injuria-
doy despojado do las riquezas quo guardd, por la destructora mano del
h ombre.
"En dcrrodor do e.sta piramidc hay mucho que exhumar, mucho que
aun queda ocultoson las entraiias de los bosques, en la aspereza de las
montanas d solo quiza" a algunos palmos bajo do la tierra, que vendra
a completar tan grandioso cuadro y que derramard luz inesperada sobro
muchos puntos obscuros de nuestra historia.
"Con este descubrimicnto se suministran al explorador algunos ca-
pitulos mas de nuestra historia antigua, historia que dejo escrita el hom-
bre con paciencia y trabajo, pudiendose decir quo tales monumentos son
hojas sueltas del gran libro del pasado que los sabios, a traves de los
siglos y especialmento en estos dias, estan oncargados de descifrar.
"jOjala el estudio do este nuevo monumento arquitectonico sea el
principio do un nuevo capitulo de la historia patria!
4 *E1 Supremo Gobierno fomentara sin duda el ontusiasmo quo se
ha despertado por las investigaciones arqucologicas, oncomendando su
prosecucidn a })ersonas a" quienes su reconocido saber hay a concedido
titulos y competencia indiscutibles para interrogar las hasta hoy mudas
paginas de nuestro pasado, arrancarles el secreto que ocultan y levantar
ol espeso velo que sobro ellas ha extendido la mano inexorable del
tiempo."
El senor Sccretario I). Jose M" Romero Levd la siy;uicnto Memoria
onviada por su autor. el Sr. Dr. D. Francisco Martinez Baca, de Puebla:
"Estudio Craiieometrico Zapoteca.
••La craueometria mexicana, fundamento para la clasiticacidn de la.-
razas que poblaron el tcrritorio mexicano, so hace sentir en la actua-
lidad como una necesidad ciontifica; ya que las estrechas relaciones de
esta naturaleza nos obligan a' detinir nuestras razas, antropoldgicamen-
te hablando, para darles su lugar, tantos aiios vacfo, en las clasiticacio-
388
nes de pueblos que la cientifica Europa se ha encargado de forniar, y
ya que nosotros, hasta ahora, no hemos llevado nucstro contingonto, en
cambio de tantas enschanzas con que aquella regidn politica del Grlobo
ha enriquecido uuestras inteligencias.
"El resumen que tengo.la honra de presentar a csta Honorable
Asamblea, se rctiere al "Estudio Craneometrico Zapoteca, " de algu-
nos crdneos procedentes de uno de los pueblos de la municipalidad de
Tezoatlan, perteneciente al Distrito de Silacayoapan, del »Estado de
Oaxaca.
"El pueblo de San Agustin Atenanco, cuya etimologia es, "lugar
de la presa de agua, " esta situado en una cariadaque forman los cerros
que miran al Occidente, nombrados "Cabeza de Tortuga" y "Cruz del
Clavo" y al Este el eerro "De la Botija" y " La Tierra Verde; 1 ' con
altura de 1,675 metros sobre el nivel del mar.
" Al pie de la loma del I'almar. por el lado que mira al O., hay una
gruta que se conoce en el pueblo con el nonvbrc de "Cueva del Sali-
tre:" de este lugar se extrajeron los craneos (]ue me propongo estu-
diar, asi como otros huesos largos; y ademas,lienzos de algoddn, pequc-
fios idolos, puntas' de Janzas de eobre y husos; objetos que ine serviran
para identificar la procedencia de los restos que motivan el presente es-
tudio.
"El corto tiempo que se senala para la lectura de un trabajo quo
de suyo es largo por las consideraeiones en que es preciso entrar, para
fundar las opiniones que entrana, no me permite extenderme en des-
cripciones del lugar, que dejo para la obra que tengo en preparacidn ;
y solo me limitare a los pantos princi pales que creo necesarios para la
identificacidn de los craneos, y que ponen de manitiesto el fundamentn
con que los llamo zapotecas.
IIJENTIFHWCIOX DE LOS CUANEOS.
"Los caracteres comunes de una serie de craneos, cuando han sido
<>studiados sin prevencidn y con todo el detenimiento qne exigen sus
multiples pormenorcs, nos dan a conocer sus caracteres otnicos gene-
rales, por cuanto que, las huellas que estos dejan, transmitiendose de
generacidn en generacidn, imprimen el caractcr que denuncia su pro-
sapia y revela el genero de vida & que cstuvieron sometidos, y si a estos
caracteres se agregan los que nos revelan, ya los instrumentos y uten-
339
silios, xa los rostos de la alimentation, ya la forma de lqs dientes quo,
segun las tribus, desliguraban de maneras diversas para desgarrar me-
jor su presa, tendremos elementos multiples para robustecer nuestras
inducciones sobre la raza.
"Los dientes de los crtfneos que vamos a" estudiar, aparecen con es-
trias o sureos lougitudiuales y profundos, practicados artificialmente
en la cara anterior y borde libre de los ineisivos, tauto superiores como
inferiores; y este caracter particular que no es eomiin a las dem&s razas
que invadieron el Continente Americano, segun se comprueba con la
mayor parte de los autores que ban escrito sobre Historia de Mexico,
nos da dereeho para suponer la costumbre antropofagica que dominaba
entre los habit-antes de las pequeiias Antillas y costa de tierra tirme,
que se extiendc desde el Cabo de Vela hasta la embocadura del Su-
riman: suposicion que no seria desacertada, porque todos los hombres
en el estado salvaje, tauto del Antiguo como del Xuevo Continente,
•ban debido ser antropofagos. Y aunque para aceptar esta hipotesis seria
precise remontarla edad de nuestros craneos a una epoca muv ante-
rior al siglo X V, hipotesis que tendria su fundamento, atendiendo a otros
caracteres qiu- nos han sorprendido al hacer la craneografia, que ha-
blan en desprestigio de la civilization y del adelanto intelectual del
pueblo zapoteea, si no los retirieramos a epocas muv anteriores a las
de la (.'onquista, juzgamos que este caracter, el de las incisiones den-
tarias, por cuanto que ningun historiador liace mention de el, podemos
referirlo a la existencia de los primeros pobladorefrdel Continente Ame-
ricano.
"Por otra parte: ;que importaucia se debe dar a las lanzas de co-
bre que se recogieron con los ortfneos, instrumentos que aim conservan
las impresinnes del martillo o piedra con que seforjaron? ^ Que deca-
de los husos, de las pequenas rodelas de madera, idolillos y varios pe-
dazos de tela de algodon, distintas por la variedad de su tejido, por el
grueso de los hilos, desde el benzo mils tosco y primitivo hasta el que
por an dibujo y sus colores indica la perfection de la industria del te-
jido i
"Dejo solo iniciado el punto sobre la importaucia que debe dfirsele
a" las incisiones dentarias, para tratarlo en otro lugar, como elemento
que me servira para fundar la antiguedad de los craneos, y solo entrare
en ligeras consideraciones sobre los objetos de cobre y los lienzos de
1 6 *
240
algodon, dejando igualmente el estudio tie los huesos largos para apro-
vechar sus caracteres anatomo-fisiologicos como prueba de la antigiie-
dad de dichos eraneos.
" En cuanto ii las lanzas de cobre, en razon de su pequeiiez, de la de-
bilidad de las laminas y de la maleabilidad propia del metal, es de pre-
snmirse que no tiguraban entre las armas de combate, y que solo eran
usadas como objetos de lujo y prendas de adorno; sirviendo como de
alfileres para adornar el nudo que hacian it la manta, en la parte an-
terior del pecho; 6 bien otra clase de joyas arregladas a la epoca, como
lo prueban las que se recogieron de las excavaciones que practico el
Profesor Mather en la America del Norte, consistentes en brazaletes,
collares, pendientes y anillos, todos de cobre, forjados a fuerza de golpe
de martillo.
u Por lo que respecta a su antigiiedad, nos atrevemos asuponer, que
las lanzas de cobre a que nos estamos retiriendo, pertenecen a una epoca
muy anterior a la de la Conquista, sin que podamos j)recisar aquella,
pues "para esto hubiera sido preciso visitar el tumulo y recoger otros
datos que la geologia se liabria encargado de interpretar.
"Pero trataremos de fundar nuestra opinion.
"Los lienzos que se recogieron del tumulo indicado, presentan ca-
racteres distintos por su estructura, aunque no por la naturaleza de la
libra del hilo, pues todos son de algodon; y estas diferencias tan nota-
bles, que forman clases, y nos atrevemos a" decir epocas, nos sugieren
las siguientes renexioties.
"O los lienzos de que tratamos corresponden a distintas categorias
sociales de la misma epoca, & juzgar por los tejidos tan diversos en su
estructura, en sus dibujos y en sus colores; 6 son de epocas bien lejanas
una de otra. Acerca de la primera suposici<5n, tenemos el antecedente
kisttfrico, de que la nobleza de aquellos tiempos usaba telas mas finas
que los plebeyos.
"Si nos detenemos 6. analizar los tejidos, veremos que unos, aunque
todavia gruesos y mal formados, se reunen tan perfectamente que for-
man una tela compacta: otros menos gruesos, de liilo m&s redondo y
tejido mfis compacto, tienden ;t formar dibujos con lineas paralelas, se-
paradas pur hilos negros: otros mas linos aiin, son semejantes a" nues-
tras mantas corrientes; pero demuestran adelanto en la industria: y
veremos por ultimo, restos de cintas, anchas como de 8 6 9 centimetros,
341
formulas por hilos flnos, teiiidos de color rojo para formar el fondo de la
tela, e hilos mas gruesos, negros, que so destacan perfectamente do la an-
perticie del genero a guisa de bordado, dejando observar las lineas ver-
ticale.s y horizontales que forinau esos hilos negros 5 los que unidos por
sus extremos forman la greca, dibujo caraetcristico del zapoteca. Estos
tejidos uo los podemos referir :t la misma epoca de las lanzas de cobre,
porque si suponemos aquellas muy antiguas, en esos tiempos remotos,
principios de una civilization muy relativa, seguramente que el hombre-
apenas tenia idea de la manera de hilar y formar un tejido.
"Pero entre los ejemplares de estos lienzos, aparece uno que por lo
grueso de los hilos y la mala formation del tejido, parece que debe re-
ferirse a la primera aparicidn de esta industria,,pues es muy semejante
a los ejemplares que se encuentran en el Museo de San German, reco-
gidos de las estaciones laeustres de Suiza, con la diferencia de que, en
lugar de ser de lino como aquellos, es de algoddn.
"Por lo que nos atrevemos a suponer que, unos y otros tejidos son
de epocas distintas; siendo los primeros contemporaneos de la civiliza-
tion zapoteca y el ultimo muy anterior a esta.
u Pero ocurre luego preguntar. ^Como es que se encuentran juntos
ejemplares que corresponden a epocas tan lejanas una de otraf Para
tratar de resolver esta duda diremos, que el tfimulo de donde se ex-
trajeron los restos, se encuentra dividido interiormente en varios com-
partimientos, formando galerias de longitudes distintas, semejantes a
la galeria cubierta de Cavr-inis Morbihan, Bretana, 6 el tumulo de
salas dinamarquesas descubierto en Dinamarca (Lubbock).
"En el tumulo de Atenanco (Silacayoapan, Oaxaca), los esqueletos
estan sentados y superpuestos, en ordenes paralelos, cubiertos por una
capa ligera de tierra. Puede suceder que la mano inexperta que oso pe-
netrar en ese recinto, extrayendo cuanto encontraba, haya dado por
casualidad con las capas superiores e inferiores del tumulo, juntando asi
epocas lejanas unas de otras. Puede tambien haber sucedido que, re-
movido el tumulo por los explotadores de las materias salitrosas, e
ignorantes en cuestiones geoldgicas, hayan reunido aquellos restos, y
de aqui el anacronismo tan dificil de explicar.
" Pero queda por aclarar el punto principal de la identificacidn. ^ Los
i-raneos son zapotecas ? ' t A que epoca pertenecen f
"Para contestar a la primera pregunta, no tenemos nuts elementu
31
!M2
<le investigacidu que el lugar de donde fueron recogidos los cr£neos
y los dibujos quo se ven en los lienzos.
*'E1 Sr. Garcia Cubas divide la familia mixteco-zapoteca en once
tribns, ocnpando los Estados de Oaxaca, Puebla y Guerrero, entre las
cuales se encuentra la zapoteca, que ocupa el Estado de Oaxaca; pero
el lugar no es raaa que una presuncitfn para suponer como originarios
*
de la raza en cuestidn, los craneos de que tratamos.
u Veamos el otro elemento. Las costumbres caracterizan a" los pue-
blos: los ornamentos, sus dibujos y jeroglificos, sus monurnentos, etc.,
distinguen a unos de otros.
"En el Museo del Louvre, por ejemplo, en el departamento de las
obras ceramicas de la antigiiedadj aparecen los vasos del arte griego,
del romano, del germano, etc., y cada grupo de estos por sus pinturas,
sus dibujos, sus relieves, etc., tiene caracteres tan especiales que, el
que se ha dedicado al estudio de la cera"mica antigua, no puede con-
fundir su procedencia.
"Los monumentos de la antiguedad en Mexico no se apartan de
esta ley, y los dibujos y relieves que adornan dichos monumentos, su
arquitectura, en fin, es distinta en cada uno de los pueblos que ocu-
paron el vasto Continente Americano: y en el pueblo zapoteca, indus-
trioso y activo, caracterizaba su arte decorativo la greca, adorno que
aparece siempre en sus monumentos, estandartes, vestidos, etc. Y co-
mo en las cintas de que ya hicimos mencion, el dibujo que las adorna
es la greca, tenemos un indicio mas para admitir que los craneos que
con las cintas se extrajeron son zapotecas.
"Quiza nuestra conclusion no sea buena, porque logicamente no se
deduce que todo objeto que encontremos decorado con la greca, deba
scr zapoteca; pues este razonamiento nos obligaria a" concluir que las
dnforas y vasos del arte ceramico griego de la antigiledad, que estan
decorados con preciosas grecas rojas, son zapotecas.
11 De la misma manera, las urnas de pasta roja encontradas en los
tumulos 6 criptas del templo de Mitla, y la lampara de tierra cocida
roja, perteneciente a Dennnin, encontrada en el mismo templo, corres-
pondiendo & la epoca mas antigua de la alfareria americana, recordaban
por sus formas el arte cltfsico griego: ninguno ha podido imaginarse
que dichos vasos puedan ser griegos, egipcios 6 romanos; a" menos que
entrdramos A discutir la cuestion, aun no resuelta, sobre si la Ameri-
243
ca estuvo en un tiempo reunida por el Norte al Antiguo Continente.
"Pero dada la reunion de condiciones del lugar, do objetoa quo la
Historia asegura pertenecieron a Ids pueblos que ocuparon determina-
das regiones del Nuevo Continente; de dibujos, en tin, que la tradicidn
y los monumentos existentes ae encargan de identificar con loa ejeiu-
plares que nos airven para ello, nos es permitido suponer que los cr«i-
neos en que vamos a ocuparnos, son zapotecas.
''Para reaolver la aegunda cuestidn, nos serviremos de los elementos
anatdrtfcos tornados de los craneos, y de los que Uamaremos indirectos
porserindependientesdeaquellos, tornados de los huesos largos, humeros
y femures que se recogieron juntamente con los craneos.
"Los primeros elementos d sean los directos, los tomamos de la for-
ma de los craneos, del estado de sus dientesy de los caracteres mas nota-
bles y comunes de los maxilares inferiores: los indirectos d complemen-
tarios, de los caracteres anatomo-fisioldgieos de los huesos largos y de
la analisis quimica de estos.
FOKMA DEI. CRANEO.
" Partimos de este* punto general admitido en Antropologia, a saber,
que las razas h'umanas fdsiles, consideradas desde el punto de vista de
la forma general del craneo, pertenecen a" dos tipos bien caractcriza-
dos; el uno dolicocefalo y el otro braquicefalo.
"El Sr. Orozco y Berra, en su Historia de Mexico, hablando de los
olives salvajes, dice: " Segun la tradicidn, aquella gente llegd a la tierra
viniendo en barcas por la mar, razdn porque a la provincia del Panucu
llamaban Pantlan (Lugar por donde pasan). Tenian la cabeza an-
cha y chata; los cabellos tenidos de colores, como amarillo d Colorado,
largos y tendidos a la espalda: los dientes agujerados artificialmente,
acabados en punta y tenidos de negro, etc. "
"El Baron de Humboldt, uno de los historiadores mas conspicuos
quo han tratado el punto sobrc los caracteres do la raza indo-ameri-
cana, dice: "Los habitantos de la America tienen la cabeza cuadrada,
la cara ancha pero no aplastada; frente corta, pdmulos salientes, lo
inismo que los arcos superciliarcs. El occipital menos convexo; la linea
facial mas inclinada, como la de los mogoles, con los cuales fue con-
fundida esta raza. 1 '
"M&s adelante, dice: "Algunas tribus antiguas dieron ri la cabeza
i44
de los niiios, por medio de ciertas industrias, una forma cuadrada y
plana, empinada on la parte posterior: es sabido que en el Peru, la fa-
milia real y la nobleza gozaban de* este privilegio, concedido por gra-
cia a las demas clases. Las tiguras representadas en los relieves del
Palenquo, parecen presentar lamisma deformacidn: algnnas tribus sal-
vages en los Estados Inidos se aplastan hacia atnts la frente."
"En las oxcavaciones que se hicieron en Santiago Tlatelolco (D. F.
Mexico) so han hallado restos de indigenas antiguos: nos fucron pro-
sentados los craneos que se extrajeron de ese lngar, en la vi^lta que
hicimos al Museo National; y merceda la galanteriadel distinguido Pro-
fesor Sr. D. Alfonso L. Herrera, encargado de la formacidn del Salon
de Antropologia, obtuvimos la media general del indice cefalico de
cincuenta y ocho de estos craneos, que fue de 85.43; pero entre estos
restos, ninguno habia que por su forma indicara una deformacidn arti-
ficial.
"En el mismo Museo nos fue presentada la coleccidn de craneos
chichimecas (E. de Hidalgo), del Sr. Lie. Tagle,y en esta, casi todos
los craneos son largos; y en algunos, de tal manera exagerada la do-
licocefalia, que habria de creerse en una deformacidn pdstuma, si los
contornos de los ejemplares a que nos referimos no fucran tan regula-
res y simetricos, exentos de todo reproclie de plagiocefalia causada por
la presidn del terreno.
"La familia mixteco-zapoteca se extiende, como se sabe, por el
Estado de Oaxaca y parte de los Estados de Puebla y Guerrero, con
los que linda al Norte y Oeste respectivamente, ocupando los mixtecas
la region oriental y los zapotecas la occidental, comprendiendo esta
ultima region el distrito de Silacayoapan ; pues bien, en estos lugares,
la mayor parte de sus habitantes natos tienen las cabezas cortas aun-
que no muy anchas.
"Hemos tornado la medida de algunas cabezas de varios individuos
de Huajuapan de Leon (distrito del Estado de Oaxaca) y de Tepox-
colula, distrito del mismo Estado, y hemos obtenido un indice cefalico
medio, de 80. 1G para los del primer distrito, y de 7(5.1)1 para los del
segundo, es decir, una subraquicefalia para los de Huajuapan y una
subdolicocefalia para los de Tepoxcolula.
"En lo que se retiere a las formas craneanas, hemos visto quo,
A medida que se alejan los individuos del Estado de Oaxaca, van
245
teniendo el craneo menos audio. Lo dicho corrobora las conclusiones
que asentamos en nucstra pequena obra titulada "Estudiosde Antro-
pologia Criminal" cuando tratamos do las formas do los cranoos dp
criminales del Estado do l'uebla, que comparamos con ."UO formas de
cabezas de personas honradas; las cuales eonclusiones nos permitimos
transcribir aqui y son las siguientes: 1? que son mas los dolicocefalos
que los braquicefalos en la raza mexicana (actual), 2? que las formas
exageradas de 1$ dolicocefalia y de la braquicefalia, disminuyen nota-
blemente para colocarse en el medio, dondc sus diametros son propor-
cionales, etc. Invirtiendo el sentido de la segunda conclusion, diremos
quo, las formas exageradas de la dolicocefalia y de la braquicefalia,
aumentan notablementc a medida que so rctrocede a las odades anti-
guas, en donde encuentran su origen.
"Xos ha sido forzoso exponer cstas cbnsideracioncs, porque no obs-
tante la deformacidn de la mayor parte de nuestros cranoos zapotecas,
la braquicefalia es cxagerada, como lo deinuestran sus indices eefalicos
medios, cxpuestos en el cuadro estadistico craneometrico — pag. I. —
tanto de los craneos de mujeres como los de liombres; y el indice cc-
falico medio general: lo cual quicre decir, supuesto el principio que
hemos aducido y las opiniones de autores respetable;; en que nos apo-
yainos que, los craneos, objeto de estc estudio, por tcner la forma cua-
drada tan exagerada, pertenecen a una cpoca, por lo menos, muy an-
terior a la Conquista.
"En prcsencia de craneos deformes, ya por la irregularidad asime-
trica de los diametros y curvas de ellos, ya por anomalias de volumcn,
cabe investigar las causas de la deformidad.
"Estas causas son de tres clasea: patologicas. poatumasy artiticia-
les. Prescindimos de las dos primeras y nos ocupamos exclusivamente
en la ultima.
"Los craneos pertcnecientes ix la raza de que tratamos, son curice-
falos ( Euricefalia, craneo ancho) y su deformidad, 6 es un caracter de
raza, 6 se produjo artifieialinente.
"Dada la costumbre de deformarse artifieialinente el craneo, obser-
vada en todo el mundo, desde los tiempos ma's remotos, y may parti-
cularmente en America, Continente cunsideradopor varios historiadores
como la region clasica de las deformidadescraneanas, y teniendo en cuenta
la opinion de Brasseur de Bourbourg, quien atribuye a los nahuaa pro-
246
cedentes de la Florida y establecidos en Mexico, el haber propagado
la costumbre de deformarse el craneo, aplanandolo'de adelante a atras,
en todas las regiones que fueron habitando, hasta mas alia del Itsmo
de Panama; y fundandonos, por ultimo, en el testimonio de Bernal
Diaz del Castillo, que afirina que existia la misma costumbre entre
los aztecas, totonacos y habitantes del Palenquc; consideramos la euri-
cefalia de los craneos de Atenanco como una deformacion artificial.
"La deformidad que nos ocupa pertenece al genero levantado de
Topinard, la cual debe haberse producido, ejereiendo la presion y la
contrapresidn por medio de tablitas y correas, sobre las oxtremidades
del diametro antero- posterior.
"Pero la euricefalia no es la iinica deformidad observada en nues-
tros craneos. Hay en ellos una canal en el tercio posterior de la sutura
sagital, que se continua por una depresidn del occipital. Esta deformi-
dad debe haberse producido por una faja que, partiendo del lambda
y extendiendose sobre los dos tercios posteriores de la sutura sagital.
se dividia alii en dos ramas que se dirigian a los lados de la region
fronto— parietal, en donde vuelvc a aparecer la canal. La deformidad
resultante se semeja mucho a la "deformacion trilobada de Gosse,"
la cual se ob servo en los totonacos de la Isla de Sacrificios; pero no
es igual, y la llamariamos deformacion trilobada modificada.
"Otro caracter muy notable de los craneos de Atenanco, es el es-
tado de los incisivos.
u En casi todos los craneos que los conservan, cstan limados; las li-
maduras aparecen sobre la cara anterior, formando dos 6 tres lineas
paralelas al eje del diente y extendidas desde la }>arte del cuerpo mas
prdxima a la encia, hasta el borde, el cual adquierc la forma de sie-
rra. Las liinaduras se encuentran tanto en los incisivos superiores co-
mo en los inferiores.
u Desde los tiempos mas remotes se ha observado la costumbre de
limarsc los dientes, costumbre que se conserva en algunos pueblos sal-
vajes contemporancos.
"Seg6n el tin que se proponian tales pueblos, desgastaban los dien-
tes hasta la encia, los limaban para agujerearlos, d les formaban es-
trias que hicieran posible aplicar sobre ellos diversas substaucias para
ennegrecerlos.
"En los pueblos contemporaneos, la costumbre de desrigurar los
24?
dientes tiene por objeto ombellecer el rostro, pero en la antigiiedad,
esa costurabre, sin ser ajena a - la idea de embelleeerse, quiza estaba
ligada a la antropofagia.
"El Padre Burgoa asegura en 8U "Geoorafia e Historia de Oa-
xaca" que, los zapotecas eran antropofagos.
"El Sr. Orozco y Berra asegura lo mismo respecto de los mexica-
nos. Pero ni los historiadores citados ni otro alguno de los que se ocu-
pan de la historia de Mexico, senalan la limadura de los dientes, en los
pueblos que habitaron esta Repiiblica, en tiempos poco apartados de
la Conquista.
"Si tenemos en cnenta, ademas, que laeostumbre de limarlos dien-
tes tiende a" extinguirse en la actualidad, y que sol'o se conserva en los
pueblos enteramente separados de las naciones civilizadas, 6 refracta-
tarios al progreso, podemos inducir que en nuestros craneos, el carac-
ter en euestion atestigua un alto grado de antiguedad, ya haya sido
de causa estetica u antropofagica : nos inclinamos a aceptar mejor la
primera causa.
"Tal costumbre fue, sin dispnta, muy anterior & la Conquista y en
laepoca de estahabia desaparecido; pues de otro modo no pudo haber
pasado inadvertida para los historiadores de Mexico.
"El maxilar inferior es, de los huesos de la cara, el mas inportante,
porque denuncia con sus caracteres anatomicos 6 simianos, el escaldn
evolutivo que alcanzo el hombre de quien formaba parte.
"Enumeraremos, segun su importancia, los caracteres comunes mas
notables observados en las mandibulas de los craneos de Atenanco,
procurando interpretar su valor antropologico.
"El arco alveolar es hiperbolico en siete maxilares y eliptico en uno
(falta el maxilar de un craneo). Podemos creer que la primera forma
fue la comun,y la segunda excepcional, en la raza que nos ocupa. Pero
sabemos que la forma parabolica es la comun en las razas superiores;
la eliptica y sobre todo la upsiloide son simianas; la hiperbolica es fre-
cuente en las razas inferiores.
" Algunos antropologistas consideran como un caracter de las razas
prehistdricas, el tener los maxilares la barba cuadrada, es decir apla-
nada la parte anterior del hueso, en lo que corresponde & la barba. En
siete de nuestros ejemplares existe el caracter indicado, y sena de mu-
cha importancia para nosotros, porque nos permitiria afirinar la anti-
24*
giiedad remota de la raza quo estudiamos, si no la encontramos en
algunos eraneos. de indigenas actuates, queues serviran para hacer
un estudio comparative. Sin embargo, como es nmv comuu en los pri-
meros y muy poco frecuente en los segundos, podemos aducirlo como
un heclio que habla en favor de la antigiiedad de los restos de Atenanco,
pertenecientea a una raza inferior tal vez extiuguida. La harba cua-
drada en los eraneos actuales es quiza un caraeter atavico d bien un
caraeter perinanente, que tiende ji extinguirse por el cruzamiento y la
selection.
"El estado de los dientes por la forma del desgaste, el volumen re-
lativo de los molares y preinolares, y el numero de raices que ellos
tienen, es tambien un caraeter de grande importancia.
"En todos nuestros eraneos el desgaste de los molares inferiores, que
dan la norma del desgaste dentario, es oblictio externo por mas que en
alfftinos molares, nmv raros, se vea gastado solo el centro de la corona.
" Segun Broca, esta forma de desgaste fue frecuente en las razas pre-
histdricas y excepeional en las actuales, en las cuales se debe a" una
forma anormal de los arcos dentarios. En los eraneos de Atenanco es
un caraeter tan constante, que no podemos atribuirlo a forma anoma-
la de los arcos, y tenemos que considerarlo como propio de la raza.
"Se ha aceptado como principio en antropologfa, que los molares
tienen un volumen que va en progresidn decreciente a partir del pri-
mero en las razas superiores (ley de decrecimiento); mientras que en
las razas primitivas e inferiores, 6 son iguales entre si los molares, 6
el tereero es mas voluminoso que el segundo y este mas que el prime-
ro, conio se observa en el mono. En la mayor parte de los eraneos
zapotecas, los molares son entre si iguales en volumen; pocas veces
siguen la ley de decrecimiento y en algunos maxilares, se observa que
el tercer molar es mas voluminoso que el segundo y el primero.
"En los eraneos que estudiamos, las apofisis genisuperiores son las
finicas que existen, y faltan las inferiores; aquellas son poco desarro-
lladas, pequenas; y en el lugar de las inferiores se encuentra un agu-
jero pequeilo y a veces dos.
"Aunque en la raza indigena frecuentemente faltan las apotisis ge-
nisuperiores, lo que aminora la importancia del caraeter en este caso, la
existencia de los agujeros eonstituve un dato antropologico iinportan-
te, porque es bien sabido que en las razas superiores dichas apotisis son
•J 49
cuatro y bastante grandes, mientras que en las razas priinitivas e infe-
riores son pequefias, faltan ;I veces, y esttfn reomplazadas ]>ov un agnje-
ro, conio en los mono.s.
"Otro signo de inferiorulad encontrado en los niaxilare.s de que
tratamos, es la direccion del eje de los condilos, la cual es transver-
sal; es mas inarcada atin del lado izquierdo en algunos. Sabemos que
esta direccion, propia de los condilos de los carniceros, se observa en
las razas inferiores, en las priinitivas, y que va tendiendo a cambiar a"
niedida que la raza se perfecciona, hasta hacerse euteramente oblicua
en las razas superiores.
u Veamos los elementon antropoldgieos que nos da el examen de los
huesos largos.
"Los datos que proporcionan las demas partes del euerpo del hom-
bre, se refieren si la configuracion de los huesos y a* sus proporciones
respectivas. Entre los primeros figuran conio en primer termino, la
perforacion de la cavidad olecraneana del humero y el grado de tor-
si6n de la extremidad inferior de este hueso, con relacion a su eje: el
angulo que forma el euerpo del femur eon el cuello del mismo, v el
grado de curvatura del euerpo con relacion a las apotisis del propio
hueso.
"La perforacion de la fosa olecraneana ha existido desde los tro-
gloditas de la Lesse hasta el hombre del siglo XVI I, persistiendo co-
mo una anomalia notable y excepcional en el hombre de la epoca
presente.
"Broca, Dupon, Hamy y otros autropologistas han encontrado la
perforacion humeral en proporciones variables, en las osamentas de
la caverna del Hombre Muerto, del Hombre de Grenelle, etc.
"Los resultados obtenidos por Topinard en doscientos huesos pa-
risienses de los siglos IV y X fueron: el de un 13,4 por ciento; en
281 de la Edad Media 4,1 por ciento; y 150 humeros anteriores al
siglo XVII dieron 4,6 por ciento. En estas y otras investigaeiones del
mismo genero hechas por varies antropologistas, henios podido notar,
que a medida que los restos van siendo de epocas menos remotas, el
carficter simiano va desapareciemlo, hasta hacerse raro en la epoca
presente.
"Por lo que toca a la raza de Atenanco, diremos (pie, de ties hu-
meros que se extrajeron del tumulo de la "C'ueva del Salitre" con los
32
250
nueve craneos de que nos estamos ocupando, dos tenian la perforacion
olecraneana.
u A jozgar por este dato ? del que se deduce una notable propor-
cion de 66yG por ciento, los humeros de indigenas zapotecas debieron
tener este caracter, que ea comiin en las razas antiguas.
"Topinard dice £ este respecto: "De aqui resulta que la perfora-
cidn del humero, como caracter habitual, se remonta a un periodo an-
terior a la edad de la piedra pulimentada, que aun era frecuente en
esa epoca y que se ha observado entre las poblaciones situadas en cir-
cunstancias favorables para resistir a" las mezelas, habiendo disminui-
do desde el principio de nuestra era."
"El humero experimenta durante sudesarrollo osteogenico, un mo-
vimiento de torsion sobre su eje, que mide por termino medio un angulo
de 168° en el hombre adulto de nuestra epoca. Sobre 40 humeros
extraidos de las sepulturas de la epoca neolitica, la torsion de dicho
hueso medida por Broca, no daba mas que un angulo de 152°; me-
dida que se aproxima al angulo que forma el humero del antropoideo.
"Los tres humeros de que ya hicimos mencion y cuyos angulos de
torsion medimos, nos dieron, el primero 153°, el segundo 140° y el
tercero 1G0°, siendo la media un angulo de 151° 7 que es mas bajo
que el que obtuvo Broca en los 40 humeros neoliticos.
il Y si eonsideramos que el humero en el mono es menos torcido que
en el hombre; pues que en elgorila su angulo de torsion es de 151°;
de 128° en el chimpance y de 120° en el orangutan, concluiremos:
primero, que el hombre neolitico difiere notablemente, desde el punto
de vista anatomico, del hombre actual ; segundo, que los humeros per-
tenecientes a los craneos zapotecas, por medir, como termino medio,
un angulo de torsion de 151° y poseer la perforacion olecraneana mas
frecuentemente que los humeros de las osamentas de la caverna del
Hombre Muerto, del Hombre de Grenelle, etc., se acercan m^s al
hombre cuaternario por este caracter.
"Veamos las femures.
u Hay un hecho perfectamente demostrado en fi§iologia, y es que los
puntqs rugosos que sirven de insercion a los musculos en los huesos,
insignificantes en la infancia, se desarrollan proporcionalmente & la ac-
tividad que despliegan aquellos en la edad adulta.
u Tan invariable es esta ley que, por el grado da abultamiento de
251
las crestas y apdfisis dseas quo prestan su apoyo a la insercidn de las
masas musculares, so adivina cuales fueron los musculos quo entraron
on mayor actividad; deduciendose do esto, entre otros hechos, el gra-
do de civilizacidn d do barbario del antiguo poseedor del ^eso (\\\e se
ostudia.
"En los siete femures zapotocas de que nos vamos a ocupar, las su-
perficies en que so insertaron los musculos son bastante extensas y
rugosas (excepto en dos huesos que son enteramente lisos y en los que
la linea aspera del femur esta completamento borrada, lo que da al
hueso un aspecto verdaderamonte simiano): la cresta de la cara pos-
terior es notablemente rugosa, asi como la tuberosidad, la cual es no-
table por su desarrollo; teniendo on algunos huesos hasta centimetro
y medio do altura.
" Las superficies articulares do los odndilos, estan rodeadas de una
cresta dsea y las caras laterales de est as regadas de asperezas.
"El angulo quo forma el cuello del femur con el cuerpo del mismo,
da una serie de medidas semejantes a las que obtuvo el Dr. Kuhff en
42 femures tornados de la caverna del Lozere, de las grutas del Mar-
ne y de otros luorares: v en que las niedias do los angulos fueron las
siguientes: maxima 120°: minima 119°; dando la media general un
angulo de 123°.
"Los resultados quo nosotros obtuvimos en los siete femures de que
ya hicimos mencidn, fueron los de un angulo maximo de 123°, y uno
minimo de 102°; haciendo todos olios una media de 115°.
"La abertura de estos angulos tiene estrecha relacidn con la edad,
dando en la adulta un angulo maximo do 130° y ma's, el quo decrece
en la vejez hasta llegar a un angulo minimo de 110°; exceptuandose
de esta regla la mujer quo, en la edad adulta, mide un angulo femoral
que so aproxima al recto.
"Dados estos antecedentes, debemos recordar que la edad de los
craneos zapotecas on su mayoria corresponde .1 la edad madura; y si,
como es de suponer, los femures pertenecen a los craneos, so explica
que sus angulos sean menores de 12.")° y de 130°.
"En las medias angularesde Ivuhff, so encuentran algunas que es-
tan conformes con varios de los angulos que obtuvimos en los femures
ya citados.
"En tin, medida la cuvvakira de concavidad posterior de los mismos
252
huesos, nos did una curvature maxima, quo corresponde d un arco de
circulo cuyo radio es iy-iial a 0m.755ins. v una minima do Om. 463ms.;
obteniendo una curvature media de Om. 589ms.
"Este rtfdio aleja la idoa de encontrarnos con femures quo afectan
la forma de columna, como los de Cro-Magnon quo ofrecen los ejenv-
plares mas notables, y los femures de guanchcs del laboratorio de Broca:
y aunque esta forma so encuentra en femures do otra raza, particular-
mente en osqueletos de la Oceania, no homos comprobado este carac-
ter en los do Atenanco, ni tenemos a la vista el radio de curvaturade
los huesos estudiados por Kuhft', para liacer nuestras deducciones.
"Llegamos, por tin, a la ultima parte de nuestro ostudio d sea a la
analisis quimica do los huesos largos, la que sera tanto mas importante,
cuanto que esta pondra do manifiesto la exactitud de nuestras aprecia-
ciones rcspecto a la antigiiedad do los craneos.
"Dada la importancia que se atribuye a la investigacidn del fluor
contenido on los huesos, como medio de descubrir la edad de estos,
Carnot ha llegado a demostrar que, si se representa por 1 la cantidad
de fluor contenida on los huesos, sera de 0,64 en los de la epoca ter-
ciaria, de 0,35 en los do la cuaternaria, y de 0,05 a 0,06 en los mo-
dernos. El mismo autor asegura que: ''En los huesos modernos, hay
prdximamentc medio por ciento do fluoruro de calcioy de cinco a seis por
ciento en los huesos fdsile's."' La analisis que hizo el autor citado en
los huesos largos fdsiles, es la siguiente:
Perdxido de tierro 0.21
Acido carbdnico 6.06
Acido f osf drico - 34.20
Fluor 1.43
"En la analisis de las cenizas de los huesos largos de que nos ocu-
pamos, practicada por el Prof. D. Eduardo Moreno, y de la que sdlo
mencionamos las sales citadas por Carnot, para hater mas precisa la
comparacidn, resultd lo siguiente:
Acido carbdnico 4.90
Acido fosfdrico 51.27
Fluor 0.54
k 'Por la analisis cuantitativa de estas sales, venios que algunas se
aproximan a las cantidades obtenidas por Carnot; pues que en el acido
carbdnico hay una diferencia de 1.16 en favor de la analisis del autor
253
tantas veces citado, y en el fluor, elemento principal de investigacidn,
la diferencia no es mas que de 0.80; obteniendo pii nuestro favor la
mayor proportion del fdsforo, que es de 17.07.
"Queriendo poner mas de relieve las diferencias existentes entre la
analisis de los huesos modem os de una tibia humana, que practice el
autor citado, y refiriendonos solainente al fluor, vemos que en esta
la proporcidn que obtuvo file de 0.17, mientras que en nuestra anali-
sis es de 0.54; y como se ha dicho que este metaloide disminuve a me-
dida que los huesos se acercan a la edad moderna, tendremos un dato
ma's, aunque indirecto, para fundar la antigiiedad de nuestros craneos.
"Tor todo lo expuesto podemos concluir: 1?, que los craneos torna-
dos del tiimulo de San Agustin Atenanco (Tezoatlan), son probable-
mente zapotecas. 2?, que estos son muy anteriores a la Conquista, sin
que podamos precisar la edad, pues ya dijimos que nos faltan los datos
geoldgicos y otros elementos indispensables para hacerlo.
CRANEOSCOPIA.
"Con el objeto de descubrir todos los rasgos que caraeterizan et-
nograflcamente la raza a que pertenecen los craneos que hemos estu-
diado, separamos estos en dos grupos: uno formado por craneos de
mujeres y otro por craneos de hombres.
"Despues de describir suscintamente los caracteres de cada grupo,
lo que constituye los rasgos propios del sexo, en la raza de que tra-
tamos, reunimos los dos grupos, a fin de descubrir los caracteres co-
munes & los sexos y propios del pueblo a que pertenecieron.
"De los nueve craneos que poseemos, cinco masculinos y cuatro fe-
meninos, tres tienen los caracteres de la edad adulta, cinco los de la
edad madura, y uno los de la ancianidad.
CRANEOS DE MUJERES. — REGION FACIAL.
"En los craneos de mujeres, clasiticados como tales por presentar
los caracteres morfoldgicos designados por Broca & las mujeres, la gla-
bela alcanza un desarrollo comprendido entre el y el 2 del autor ci-
tado. Los arcos supraciliares son aplanados en dos craneos y un tanto
salientes en los dos restantes. Las apdfisis orbitarias externas del fron-
tal, se presentan en todos ellos delicadas y sin formar una saliente
2.54
notable. Los huesos nasales son cortos, y la sutura que forman al unirse
sigue una linea cdncava en la parte superior y ligeramente convexa
on la inferior, lo que da a la nariz una forma achatada.
"En los cuatro craneos la abertura orbitaria es cuadrangular y el
angulo del ojo notablemente redondeado; pero en uno de ellos la aber-
tura del angulo es eliptica, de eje mayor dirigido de arriba abajo y
de dentro afuera, siendo notables en todos las bdvedas por la con-
cavidad pronunciada que presentan. La abertura nasal tiene la forma
de un corazdn, y los bordes de ella son regulares; la espina nasal infe-
rior alcanza poco desarrollo: oscila entre los minis. '2 y 4 de Broca.
Las fosas caninas son poco aparentes en dos craneos, al paso que en
los otros dos son bastante profundas. Los agujeros sub — orbitarios,
sobre todo en tres craneos, son notablemente grandes. Los pomulos
son anchos, prominentes y tienen el tuberculo malar bastante desarro-
llado; el borde inferior del malar es grueso y rugoso en todos; en al-
gunos ese borde presenta una cresta saliente. La arcada alveolar del
maxilar superior es parabdlica en dos craneos, hiperbdlica en uno, y
eliptica en el otro. En el borde externo de tres de ellos se ven con-
creciones de forma de tuberculos muy pronunciados. A pesar de la
edentacidn parcial que frecuentomente se observa, se puede advertir
que los dientes estan gastados en la mayor parte de los ejemplares,
siendo el desgaste en todos oblicuo interno mas d menos pronunciado
segun la edad. En todos los craneos en que se conservan los incisivos,
estos dientes estan limados en su cara anterior; las limaduras forman
lfneas cavadas en num. de 2 d 3, en el sentido longitudinal del diente,
comenzando en la parte media del cuerpo del mismo, para terminal- en
el borde, lo cual le da el aspecto de una sierra. Los caninos son do
raices notablemente gruesas y largas en todos los craneos, a juzgar
por el examen de los que existen, asi como por la profundidad y dia-
metro de los alveolos que ocuparon los que fait an. Las premolares so
encuentran en todos con una sola raiz; en algunos la primera premo-
lar es mas voluminosa que la segunda: en un craneo, la primera molar
es mas gruesa que las otras dos; en otro, las molares eran de igual
tamano. Por lo que hace a las raices, se encuentran dos d tres en cada
molar; pero es notable la ultima por ser muy pequena y no toner m<1s
que una sola raiz. La caries dentaria no es rara. Todos los craneos
son prognatos; alveolo dentario simple, superior.
355
"En el inaxilar inferior, la linea sinfisiana procidente; pero en tres
craneos es poco notable, y las sinnsis de la barba, fuertes en todo3. La
linea oblicua externa es muy saliente, y en uno es muy notable la iz-
quierda por el caracter indicado.-
"El borde inferior del hueso es hiperbdlico en dos y eliptico en uno.
Los goniones son convergentes en algunos; en otros divergentes. La
barba es plana y cuadrada, particularmente en dos. El borde alveo-
lar es hiperbolico en dos y parabdlico en uno. Los incisivos que exis-
ten estan limados del mismo modo que los.superiores. En un maxilar
los caminos tienen dos raices; en otro son notables estos dientes por
ser muy gruesos. Las premolares son gruesas y tienen una sola raiz.
En dos, las primeras mola/es son mas gruesas que las restantes; en
uno falta la muela cordal ; todas tienen dos raices ; el desgaste es obli-
cuo externo mas 6 menos pronunciado, segun la edad.
"La caries no es rara. Eu la cara interna del maxilar, cerca del
borde alveolar, presentan algunos las eminencias dseas tuberculifor-
mes ya mencionadas al tratar del maxilar superior. Las pofisis geni
son pequenas; las inferiores estan reemplazadas por uno y a" veces por
dos agujeros. En todos hay apendices lemurianos mas 6 menos fuertes,
y a veces los bordes de los goniones forman un labio saliente. Las apo-
tisis coronoides son cortas; las escotaduras sigmoideas poco profundas.
Los cdndilos son anchos, gruesos, de direccidn transversal, mas nota-
ble en los izquierdos.
REGION FRONTO- OCCIPITAL.
"Las eminencias frontales son poco salientes y est£n situadas muy
hacia arriba y hacia atr^s: en uno la eminencia frontal izquierda est£
reemplazada por una depresidn. La frente es huida. y notablemente
ancha en todos, en otros es alta. Las eminencias parietales son anchas
y salientes ; en uno, la izquierda es notable por este ultimo caracter.
En algunos faltan los agujeros nutridores de los parietales j. en otros
sdlo existe uno muy amplio. La curva parietal es casi horizontal en
uno de los craneos, y en la union del tercio medio con el posterior
desciende brusca y casi verticalmente, para contimiarse con la linea
occipital que sigue la misma direccidn. En otro, el borde interno de.
los parietales forma en sus dos tercios anteriores una cresta saliente,
ancha y rugosa, que se deprime enteramente en su tercio posterior.
1 7 *
25!
En la linen media de otro hay una depresidn alargada, que empieza
en el tercio posterior de la curva parietal y se extiende hasta el inion.
Por Ciltimo, en otro, hay una depresidn en la eseama del occipital, que
comprende toda ella. El inidn tiene un tamaiio en todos, comprendi-
do entre el 1 y el 3 de Broca
"Las curvas occipitales superiores son muy fuertes y rugosas en
tres* reemplazadas por simples rugosidades en uno; las inferiores fal-
tan en todos.
" La cresta occipital, muy saliente, empieza en casi todos en el opis-
tidn, para terminal* en el inion; de cada lado de ella hay una depre-
si<5n digital bastante profunda en algunos.
**En el cr£neo num. Ill hay cinco huesos wormianos en las posicio-
nes siguientes: uno en el vertice del lambda, otro en el asteri<5n iz-
quierdo y dos en el derecho, con otro en la parte media de la rama
derecha de la sutura lambdoidea. Todos corresponden al num. 4 de
Broca.
"En el crtfneo num. 1 hay seis huesos colocados en las dos ramas
del lambda, y de tamanos correspondientes & los minis. 2, 3 y 4 de
Broca.
"La complication de las suturas frontoparietales y sagitales, esta"
comprendida entre el 2 y el 4 de Broca. En la Lambdoidea correspon-
de al 5 en tres crsSneos* y'al 1 en el ultimo.
"La soldadnra de la sutura frontal, corresponde al 1 en un craneo
y al 4 en dos; la de la sagital, al 1 en dos y al 3 en uno* y la de la
lambdoidea, en 2 al uno y en otro al 4. En un cra"neo, el VIII, la si-
nostosis es completa en todas.
•■Todos los cra"neos son plagiocefalos en diversos grados; pero es no-
table por esa circunstancia el VIII. La plagiocefalia es izquierda en
tres v derecha en uno.
REGION TEMPORAL.
"Las curvas tempor_ales son muy poco aparentes, sobre todo en sus
dos tercios posteriores; en dos, estas curvas pasan un centimetro arri-
ba del estefanidn. El pterion afecta en todos la forma de H. En la
region temporo- parietal del crtfneo IX, hay una depresidn vertical,
como si fuera una deformation artificial producida por un lazo estre-
cho llevado permanentemente en el lugar.
"Los arcos zigomaticos son salientes y delgados: easi en todos la
apotisis zigonuitica del temporal so continun pur una cresta que so ex-
tiende hasta la base do las apotisis mastoideas: estas son altas, grue-
sas y rugosas en tres cranoos; on ol otro son muy cortas.
"Las fosas temporales y esfenonmxilares son profunda*. Los eon-
ductos auditivos externos son en general bastante amplios.
REGION BASILAR.
"Las eminencias cerebelosas son poco aparentes, excepto en nno,
que las tiene mnv desarrolladas.
"Los condilos del occipital, son anchos y de poca altura. En un cra-
neo el agujero occipital os oblicuo. lias apotisis. estiJoides, parecen ha-
ber sido grandes y gruesas. La ranura digastrica os nucha y profun-
da. La boveda palatina es alta, profunda, rugosa, con los agujeros
palatinos posteriores muy grandes.
"El equilibrio del craneo es inastoideo anterior en dos; inastoideo
doble en nno; occipital en el restante. (Llainanios equilibrio occipital
aquel en que el craneo descansa sobre la parte inferior de la escaina
del occipital.)
CRAXEOS DE HOMBRES. REGION FACIAL.
"Los caracteros de los cranoos do hombres on la raza quo estndia-
nios, son los siguientes:
"La glabela alcanza un desarrollo quo oscila outre los numeros 1
y ;i de Kroca. En tres cranoos los arcos supemliares son rugosos, sa-
lientes y unidos entre si por sua extremidades interims; en dos apenas
son aparentes. Las apotisis orbitarias externas son bastante promi-
nences en todos. En un craneo fait an los agujeros supraorbitals, en
otro son muy grandes, y en dos existen dos agujeros de cada lado.
"Los huosos nasales son deprimidos en su parte superior, convexos
en La inferior, cortos y anchos on la parte anterior. En un craneo son
casi rectos. I. a abort ma de la nariz afeeta en todos la forma de co-
razon.
"Las aberturas orbitarias son cuadradas, con el aiigulo del ojo re-
dondeado: en uno, la abertura es eliptica. con el diametro mayor diri-
gido hacia abajo y hacia afuera. En todos se oneuentra la boveda
orbitaria bastante alta v concava.
33
338
"La espina nasal oscila entre los numeros 2 y 4 do Broca.
— "Laa fosas eaninas se encuentran profundas en dos craneoa y lige-
ramente mareadas en tres. Los agujeros suborbitarios son notable-
mente grandes en doa. Loa pomulos son anchos en todos, salientes y
rngosos en el borde inferior, qne & veces proemina eomo nn labio ; el
tuberculo malar es bastante.aparente, de volumen variable en loa di-
versos ejemplarea.
"La arcada alveolar, gruesa y rugosa, presenta en easi todos las
excrecencias oseas tnbercnliformes ya referidas, sitnadas en el borde
anterior y muy desarrolladas en algunos. Dicha arcada es eliptica en
tres, npsiloide en uuo y parabdlica en el ultimo.
"La mayor parte de los craneoa son anodontes; pero en uno que
conserva doa incisivos auperiores, se ven estos con las mismas limadu-
raa ya deacritaa en loa craneos de mujeres. El desgaate de loa dien-
tea ea oblicuo interno. Las premolares tienen una raiz; las molares
doa, tres y a veces cuatro. En algunos las primeras molares son ma's
gruesas que laa terceras.
"Todos los craneos son prognatos; en uno el prognatismo es doble
y muy pronunciado, en los otros es alveolo— dentario superior.
"La sutura nasal esta soldada en tres, y libre en dos; la intermaxi-
lar es libre en uno; en otro es libre la palatiua.
MAXILAR INFERIOK.
"La linea sintisiana es procidente en todos; la eminencia mentonia-
na falta en uno, es saliente en los restantes. Las fosetas sinfisianas son
profundas en dos. Los agujeros mentonianos se encuentran en gene-
ral muy altos y un poco hacia atras ; en algunos craneos hay dos agu-
jeros de cada lado, en otros estoa agujeros son muy pequeiios. La li-
nea oblicua externa es muy saliente en unos, a veces se presenta por
extremo rugosa.
"En la mayor parte de los ejemplarea pertenecientes al sexo mas-
culino, solo existen dos apofisis geni; en otros las superiores y las in-
feriores est^n reemplazadas por un agujero pequeno; en otros, aim
cuando hay cuatro apdh.sis, existen siempre los agujeros colocados en
4
ellas.
"La linea oblicua interna ea fuerte y rugosa en todos.
"El cuerpo en lo general es rugoso, lo mismo el borde inferior que
259
ademas se presenta rugoso en todos y de forma parabdlica. La bai-
ba es cuadrada en casi todos.
"Los goniones son convergentes; en algunos forman eomo un tapon,
porqne su borde inferior esta mas bajo que el borde inferior del cuer-
po del maxilar. En casi todos los maxilares hay apendices lemurianos
fuertes.
"El borde alveolar es hiperbdlico en todos: en algunos presenta las
excrecencias dseas ya mencionadas. ,
"De los maxilares que han conservado los incisivos, solo uno hay
en que estos dientes no presentan las limaduras de que hemos ha-
blado. Los caninos son muy desarrollados y tienen una sola raiz co-
mo las premolares. Las molares tienen dos, tres y a veces cuatro rai-
ces. En algunos craneos tienen todas las molares el mismo volumen;
en otros las primeras son mas grandes que las ultimas. El desgaste es
oblicuo externo.
"Las apdhsis coronoides son en algunos altasy divergentes; en otros
cortas y gruesas. La eseotadura sigmoidea es en uno notablemente
profunda. Los cdndilos son en todos casi transversales, principalmen-
te el izquierdo.
REGION FRONTO- OCCIPITAL. .
"Las eminencias frontales estan situadas mas hacia arriba y mas
hacia atras, de lo que ordinariamente estan en las razas actuales de Me-
xico. Las frerites son altas en algunos, bajas en otros, pero en todos
angostas y huidas.
"En uno hay una eminencia triangular hacia la parte superior)- me-
dia del frontal: la base del triangulo, corresponde al borde posterior
del hueso, y el vertice est;! a cuatro centimetros arriba de la glabela.
La citada eminencia so une por la base a otra de igual forma que exis-
te en los angulos antero-superiores de los parietales, de tal modo que
la eminencia en conjunto tiene la forma de un rombo y esta sobre el
bregma.
"Igual caracter, aunque menos sehalado, tienen los craneos V y VII.
Casi en los cinco craneos que vamos examinando, los bordes internos
de los parietales se engruesan de modo que forman una cresta salien-
te de cada lado de la sutura sagital, la cual parece deprimiila. Desde
el tercio posterior de esa sutura, la linea parietal baja bruscamente,
2J0
hasta hacerse easi vertical, y continua en esta direccidn por la linea
occipital hasta el inion.
"Las eminencias parietales son salientes .y voluminosas en unos, po-
co salientes en otros. Kaltan en nnos los agujeros nntridores de los
parietales, en otros solo hay uno.
"El inion oscila entre los nnmeros del 1 al •«"> de Broca. Hasta esta
eminencia la curva occipital es casi vertical; del inidu hacia abajo ad-
qiiiere una convexidad posterior bastante pronnnciada. La cresta oc-
cipital externa es saliente en nnos y poco visible en otros; pero en
todos tiene una depresidn digital de cada lado. La escama del occipi-
tal es rngosa; las curvas occipital es snperiores fnertes y rugosas; las
inferiores casi borradas.
"Hay hnesos wormianos en enatro craneos; en dos de ellos estan si-
tuados en las ranias del lambda, y corrcsponden a los nnmeros 3 y 4
de Broca: en nno estan en las extremidades de las ranias y correspon-
den al :> de Broca; en otro hay nno en el vertiee del lambda y nno
en cada asteridn; el primero corresponde al ."» y los otros dos al 4 del
antor citado.
"Las sntnras fron to— parietales corrcsponden por sn estado de sol-
dadnra a los nnmeros 1 y :'» de Broca; las sagitales a los nnmeros 1
y 2, la lambdoidea si los nnmeros 0, 1 y :'»; en nno son todas libres.
"l'or lo (pie hace a complicacidn, las fronto— parietales llegan al 3
del estefanidn hacia abajo; al 1 desdo el estefanidn al bregma. lias
sagitales alcanzan los nnmeros 8, 4 y 5, con predominio del :>. La lamb-
doidea alcanza al 5 en tres craneos, en los otros dos esta borrada.
"La plagiocefalia es earacter de todos, mny pronnnciada en tres. Es
izquierda en dos y derecha en tres.
REGION TEMPORAL.
"Las curvas temporales estan casi borradas; en algunos, pasan dos
6 tres centimetros arriba del estefanidn; en otros, aunque pasan por
el estefanidn se aproximan mucho ;i la linea media, en su trayecto.
"En tres craneos, hay una depresidn vortical, como de un lazo que
los hubiera comprimido, situada sobre los bordes anteriores de los pa-
rietales y extendida hasta las alas del esfenoide. El pteridn afecta
en todos la forma de H.
" Los arcos zigumatieosson salientes ymuypronunciados; en algunos,
261
el borde inferior de estos arcos es rugoso; en todos se eontiniia con
una cresta saliente hasta la base de las apdtisis mastoideas. Estas son
gruesas, largas y rugosas, en tres. Las fosas temporales son aniplias
y profundas. El condncto auditivo externo muy aniplio.
REGION BASILAR.
"Las eminencias cerebelosas son en todos muy poeo aparentes. Los
condilos del occipital, en algunos, son altos y anchos; cortos en otros.
En un craneo se encontrd el atlas soldado^ a los condilos v al borde
del agujero occipital. Este agujero afecta en mi ejeniplar la forma
cuadrangular. La apdfisis basilar se presenta rngosa en todos. En al-
gunos, las apdtisis ostiloides son gruesas. Las rauuras digastricas se
presentan en todos, anclias y profundas. Las alas externas de las apd-
Ksis pterigoideas, son anclias; la bdveda palatina muy profunda en uno,
rugosa en todos, con los agujeros palatinos posteriores muy grandes,
y saliente la espina palatina.
"El equilibrio es mastoideo doble en dos; mastoideo posterior en
otros dos, y occipital anterior en uno.
CARACTliRES DOMINANTES.
"De las descripciones anteriores se desprcnden los rasgos craneogra-
ficos siguientes, que podemos considerar como propios de la raza que
nos ocupa.
"La glabela no es muy desarrollada y en la mayoria corresponde al
2 de Broea. Los arcos superciliares son, ya rugosos y salientes, ya de-
primidos y casi borrados. Las tipdKsis orbitarias, salientes en los hom-
bres, se deprimen en las umjeres.
"Dominan los huesos nasales cortos, anchos, deprimidos en la parte
superior, y de bordes cdncavo— convexos. La forma coniun do la aber-
tura de la nariz es la de un corazdn de baraja, con los bordes regu-
lares.
"En las aberturas orbitarias, domina la forma cuadrilatera, pero se
presenta a las veces tambien la eliptica, oblicua hacia abajo y hacia
afuera, y mas rara vez la circular. La altura y concavidad de las bd-
vedas orbitarias es notable en todos.
" Tias espinas nasales alcanzan un desarrollo medio comprendido en-
362
tre el 2'y el 4 tie Broea. Las fosas caninas de poca profundidad son
las dominantes, sin (pie dejen de ser comunes las profundas, los agu-
jeros sub — urbitarios son bastante amplios; pero este caracter es mas
notable en los craneos de mujeres.
"Los pdmulos son salientes, anchos, rugosos; el tuberculo malar muy
bien acentuado. En los craneos do liombre es escotado el borde infe-
rior de la apdfisis malar del maxilar superior. I
"El borde alveolar del maxilar superior es grueso y rugoso. Con
mucha frecueneia presenta excrecencias dseas sesiles, que afectan una
forma liemisferica; la superficiejle ellas ligeramente rugosa y brillan-
te, se continua insensiblemente por el liueso normal. Alcanzan estas
excrecencias un volumen que varia (Mitre el de la mitad de un arvejdn
y el de una cabeza grande de alfiler.
"Los caracteresliistoldgicos, debidamente estudiados al microscopio
por el Dr. Manuel Yergara, inclinan a este senor a colocarlos en la clase
de los osteomas, d en la de las exostosis epifisiarias de Cornil y Ran-
vier, producidas por liiperplasia inflamatoria del periostio d del hueso.
"La arcada alveolar del hueso citado es eliptica en cuatro craneos.
parabdlica en tres, liiperbdlica en uno y upsiloide en otro; parece, pues,
que la forma eliptica es la dominante.
" No debemos dejar de mencionar las limaduras de los incisivos, cuvo
valor etnoldgico se considera en otro lugar.
"La primera premolar es a voces mas voluminosa que la segunda; a
veces ambas son <\e igual volumen. Todas tienen una sola raiz. Las
molares son iguales entre si en algunos; en otros domina el vol«men
de la primera; en varios, la tercera es la mas voluminosa. Tienen dos,
tres y a veces cuatro raices. El desgaste dentario es oblicuo e interno.
"En el maxilar inferior, encontramos la linea sintisiana procidente;
y la eminencia mentoniana, muy fuerte, en casi todos. Las fosetas sin-
fisianas son poco profundas en lo general. Los agujeros mentonianos
son comunmente altos. La linea oblicua externa es saliente en casi
todos; rugosa en algunos. El borde inferior es hiperbdlico y rugoso en
casi todos; muy rara vez eliptico, a veces se escota ligeramente al apro-
ximarse al gonidn, dando a este una forma de tacdn. Los goniones se
presentan ya convergentes, ya divcrgentes, y tienen todos ellos apen-
dices lemurianos, tanto en la cara externa como en la interna. La bar-
ba es cuadrada en todos los maxilares.
268
"La forma hiperbdlica es la dominante en el borde alveolar, que
con freenencia presenta las excreconcias osea.s ya mencionadas y his
limaduras de los ineisivos.
"Los caninos son gruesos, largos, con una sola raiz bastante gran-
de. Las premolares y molar es tienen los mismos caracteres que las su-
periores. El desgaste es oblicuo externo.
"La linea oblicua interna es gruesa, rugosa y saliente. Las pofisis
geni son pequenas; frecuentemente faltan las inferiores, en cuyo lugar
hay siempre un agujero y a veces dos. Las ramas son anchas, gruesas,
rugosas, con la cara interna por lo regular coneava. Las apofisis co-
ronoides cortas son las mas comunes, sin que dejen de ser tambieu
frecuentes las largas. En general, la eseotadura- sigmoidea es poco
profunda. Loseondilos gruesos y anchos tienen una direccidn casi trans-
versal, mas notable on los jzquierdos.
"Todos los craneos son prognatos; el prognatismo simple alveolo-
dentario superior es el dominante.
REGION KKOXTO-CX CIIMT.W..
i
l, Las eminencias frontales estan nuiy liacia arriba y hacia atras y
son poco aparentes. La frente en general es baja, angosta y huida;
hay, sin embargo, algunas frentes altaa. Las emineiicias parietales son
anchas y salientes. En casi todos hay una cresta (pie comienza en el
bregma y termina en la union de los tercios medio y posterior de la
sutura sagital, en donde aparece una depresion va acanalada, va ex-
tensa y abrazando el occipital hasta el inion.
"En casi todos faltan los agujeros nutridores de los parietales.
"La escama del occipital es deprimida y rugosa. El volumen de la
protuberancia occipital externa oscila entre losnumeros 1 y "i de Broca.
Mientras las lineas curvas occipitales superiores son fuertes y rugosas,
las inferiores faltan casi enteramente. Las crestas occipitales externa*
son fuertes y salientes y presentan una depresion digital de cada lado.
"Los huesos wormianos se encuentran may frecuentemente (6*6,60'
por 1U0). Las dimensiones dominantes corresponden a los numeros del
'J al 4 de Broca. Se encuentran siempre en el lambda y sus cercanias.
"La soldadura de las suturas no es precox.
''Todos los craneos son plagiocefalos; es mas frecuente la plagioce*
falia izquierda que la derecha.
204
"En la region temporal, las eurvas son salientes en la parte frontal,
poco aparentes en la parietal; no es raro que sobrepasen el estefanidn,
y que se acerquen mucho a la linea media. El pt?ridn afecta la forma
de H.
"Los arcos zigomaticos, salientes y rugosos, se prolongan siempre
por una cresta liasta la base de las apofisis mastoideas. Estas son grue-
sas y rugosas, aunque no todas largas. Los conductos auditivos exter-
nos son anchos; las fosas temporales, profnndas.
"En la region basilar se advierte que las eminencias cerebelosas
son poco marcadas. Los condilos del occipital son en general cortos
y anchos. Las apofisis estiloides gruesas y largas. Las ranuras digas-
tricas son amplias y profnndas en todos; las bovedas palatinas altas,
rugosas, con los agujeros palatinos posteriores amplios.
"El equilibrio del craneo es en general mastoideo, ya doble, ya an-
terior d posterior; rara vez es occipital.
" Expondriamos a continuacion las consideraeiones en que hemos en-
trado al hacer la craneometria y las semejanzas etnogntficas, por sus
indices, con los pueblos de la ant%iiedad que mas se nproximan, si no
temieramos haber cansado al respetal)le auditorio que nos hace la hon-
ra de escucharnos, y haber pasado los limites que seiiala una de las ba-
ses del Keglamento de este Tlustre Congreso, para la lectura de sus
trabajos. Por esto es, que, nos limitamos a presentar el cuadro de re-
gistro craneometrico y los de estadistica correspondientes, dejandolas
para el trabajo mas extensoque esta preparandose para su publicacidn." 1
El Sr. H. S. Jacobs leyd la siguiente Memoria:
*' During the year 1876 I had occasion to spend considerable time
in Arizona, especially in that part in which are to he found
the ruins of the so called cliff- dwellers. The following notes
taken at that time are presented as antedating the work
carried on in that region suhsequently by the United States
Government.
"Probably the most interesting features of Arizona are the relics
of ancient #ities once existing there, particularly the ruins of that one
in which was situated what is now known as "Casa Grande" or the
"Grand House." The location is on a high plain twelve miles south-
west from Florence, and three miles from the Gila river, and the
picturesque old ruin may be easily descried by the traveller in the
265
stage coach. This ancient city appears, judging by its remains, to have
been two and a half miles long by one and a halt" miles wide. It was
supplied with water from the Gila river at a point fifty miles above,
through a ditch fifty feet in width, which ran into the city, and perhaps
also served for irrigating purposes to the country on its route. In the
centre of the city was a large reservoir or excavation for holding water,
and the extent of the ruins would seem to prove pretty clearly that
the city was once the home of from two to three hundred thousand
people. •
"The particular building "Casa Grande" which remains compara-
tively unimpaired by time, was discovered by Father Kino more than
three hundred years ago, and his written account of this structure and
the other ruins represents them as in nearly the same condition as to-
day. Father Kino was a Jesuit missionary who came from Spain soon
after the Spanish Conquest, and travelled extensively through the re-
gions subjugated by the greed and arms of his countrymen. He states
that the people who built the City were Toltecs, who preceded the
advent of the Aztec conquerors over the broad domain of Anahuac,
and who, if not the autocthones, were at least the first to lay the
foundation of the great empire which Cortes overthrew. It may be
remarked that the descendants of the Toltecs may still be found in
some portions of Mexico preserving all their race purity by refusing
to intermarry with other tribes.
"The "Casa Grande' 1 appears to have been situated in the centre
of the city and to have served the purpose of the castle or palace of
the king or "cacique." It was constructed of concrete, not adobe (the
red baked mud which makes the building material for modern Mexican
houses) and was thoroughly solidified by cement. This composition of
sand, gravel, and cement gives evidence of considerable advance in
science, as in fact does the whole building system.
"The walls are four feet thick at the base, perpendicular on the in-
side, but externally sloping from the base to the top.
"The structure is now four stories of nine feet each in height and
the evidences show that there were yet two other stories which were
gnawed away by the tooth of time and the war of the elements.
" In each story are five rooms, the partition walls rising from the
base to the top and making a building of great strength. Two of these
34
2)6
rooms are 35 by 10 feet in size, and three 24 by 9 feet; the entire
building being fifty five feet square. The ventilation must have been
perfect, as there are apertures in the floor and top of each room for
the passage of air. These opening are lined with cement, and the
marks of the fingers of the constructors are even yet visible. The do-
orways through the walls are three and a half feet in heio-ht, two and
a half feet at the base, and two at the top; and the doors themselves
were massive concrete blocks exactly fitting the opening. Perhaps the
K most striking feature is found in the plastering of the walls, which,
although exposed to the air for centuries, remains as perfect as ever,
uncracked, and with the original color, light yellow, unstained bv
centuries of exposure.
THE ARISTOCRACY.
" It is interesting to note how the portions of the city which were
inhabited by the rich or aristocratic are sharply defined.
"The difference of the character of the broken pottery is most ma-
nifest. These ceramic remains lie scattered over many acres and may
be gathered by the cartload. Near the Grand House was the "Bel-
gravia" of this ancient city, and the broken pottery shows a firm quality
of clay, great delicacy of modelling and superior ornamentation. The
"Casa Grande" was surrounded by a wall perhaps fifteen feet in height
by six feet thick, and four hundred feet in length on either side, leaving
an enclosure which might have been used as a parade ground, or place
of martial exercise for the "cacique" and his nobles. Watch towers
rising twenty feet frown on each corner of the western side and between
these towers was the portal to the "Casa Grande." Within the wall
and in the rear of the Grand House were a series of apartments,
probably for storing goods and accommodating the servants.
"These memorials of a dead civilization are of such interest that
one is constrained to hope that some effort will be made to preserve
them from further destruction. It is the tendency of our own people
to treat such things with disdain as Worthless, except as food for mere
idle curiosity and not fit for systematic preservation. Tourists, even
scientists, not (infrequently fail in a proper respect for what should be
held sacred. It provokes chagrin that so many of the wonders of
America, both natural and historic, have been defaced by impertinent
367
and slighting hands. Perhaps it may not be improper to suggest to
the people and legislature of Arizona, that these ruins of a vanished
race, are of sufficient value to science and history to warrant the pas-
sage of an act insuring to them protection, not only from human van-
dalism, but from natural decay As the railroad cars are passing
through the country, thousands of visitors are attracted by the sense of
mystery and curiosity which these ruins excite and gratify. x
WHAT WAS THE BUSINESS OF THESE EARLY INHABITANTS?
"Such a query instantly forces itself on the mind of the intelligent
observer, as he examines these relics of a people and cities long since
passed away into the silence of the unknown. Why in a region almost
entirely denuded of those features which give agricultural value should
we find the indications of a large and active population! Great cities
can only spring, out of conditions which involve a social and industrial
life, alike complex & vigorous. In all the history of the world big
cities have never been the outcome of nomads given over to the pur-
suits of pastoral life. An examination of the natural capacities of the
country swiftly solves the difficulty by proving that population was
attracted to this dry and barren region by the great wealth of gold
and silver that lay in the earth. To support this theory it is in evidence
that a great many mines were opened in periods long gone some of
which were filled in after having been worked to great depths; the
dumps where the debris had been emptied may still be seen and scat-
tered about the mouths' of these ancient shafts one may still find ham-
mers, sledges, chisels and other tools of the advanced stone age,
fashioned with admirable workmanship and efficiency. Ruins of fur-
naces for smelting the ore have been found in many places throughout
Arizona, and ancient mines long since abandoned have proved on
reopening to be exceedingly rich in silver & copper ores. It is very
clear that the race Avhich once inhabited this region was deeply skilled
in the mining arts. It is known, too, that wherever the Aztecs existed
in the greatest numbers, as in the more southern portions of Mexico,
the country has been proved to be particulary rich in precious metals.
1 I understand that some four years ago the ruin of " Casa Grande" was
taken by the Federal Government as a public monument, and its future
preservation is thus assured.
268
With remarkable talents and instincts as a mining race, the presence
of the Aztecs cannot fail to be associated with a country highly pro-
ductive in subterranean wealth. From such and similar facts which
might be cited, apart from mere geological proofs, I have no hesitancy
in saying that this section of Arizona will prove to be as rich in the
precious metals as are the most choice mining regions of Mexico.
ANCIENT FORTIFICATIONS.
"Careful observation has convinced me that the northern boundary
of the Aztec or Toltec country ranged from near the mouth of the Salt
River, easterly up the river, and extended through the territories of
Arizona and New Mexico. In support of this may be adduced a des-
cription of the formidable fortifications marking this supposed border.
On different points along the river, on high mountains or peaks, may
be found a line of these once strong structures, now principally in ruins,
but with one here and there sufficiently preserved to clearly indicate
its character and construction. Under cliffs of rock and near the base
of the river I found also buildings of stone and mortar yet standing
as monuments of a wonderful race. The buildings were, without
question, fortifications, as there were port holes on three sides. They
are uniformly about twelve feet square, the situation being under cliffs
of rock which protect them entirely from the storm, and they are
therefore found to-day in a tolerable state of preservation with the
roof* remaining intact, supported by timbers or poles of the juniper
tree, a wood similar to the red cedar. This timber seems to have been
the favorite with the Aztec builders whenever they used wood. Such
was the case in the construction of the "Casa Grande." Over the doors
of this ancient castle I found pieces of this time defying timber as sound
now as when they were placed in position five hundred years ago. The
floors were also made of poles of the same wood spanning the width
of the room and firmly imbedded in the respective walls, the fibres of
the wood being perfectly sound and tough.
"The fortresses above alluded to under the cliffs are strongly built
but are rude compared with the Grand House. Yet, rude as they are,
they served the purpose no doubt for which they were intended. Evi-
dently, not designed for dwelling purposes, perched several hundred
feet up a steep mountain side away from any water supply or land
which could be used for pasturage, these stone block houses could only
have been houses of refuge from hostile incursions. Implements such
as stone hammers are found in abundance around these ancient forti-
fications, and a close examination of the timber used in the construction,
gave evidence of the trees having been hewn down and shaped by
stone axes, thus placing the Toltecs and Aztecs in the Stone Age, of
which we have but little reliable record to enlighten us, and whose
habits, occupations, character, etc., we can only understand by a study
of their remains and monuments.
"A more detailed description of one of these houses under the cliff
will serve as representative of the group, and lend perhaps a still
keener zest to the sense of mystery attached to this obsolete race. The
conclusion will be at once reached, that, if not aggressive, they were
yet a warlike people, highly skilled in the science of military defense.
Such a fortification as we are now describing, was placed on a high
plateau several hundred feet above a valley overlooking the surrounding
country for many miles, and it was built strictly of stone, the material
often having been conveyed at least half a mile up the steep mountain
side. The walls seem to have been from eight to twelve feet in height,
and in some cases double walls encased the enclosure, which covered
a space two hundred feet in width by three or four hundred feet in
length. At the front facing the valley below, on each corner of the
fortress, were heavy redoubts carried out some, twenty or. thirty feet
beyond the main walls, thus giving the inmates a commanding position
of three sides- of their fortification. All this indicates scientific faculty
and thoroughly adequate skill which even the knowledge of the Ninete-
enth Century can afford to admire. In the rear of the fortified enclo-
sures I always found the ruins of many other buildings, some times as
lri&ny as sixty or seventy in number.
"These minor structures were generally about twelve feet square,
and were seemingly the barracks or quarters of the warriors or inmates
of the fort. In front of these buildings seemed to be a level unoccupied
space of ground, probably used for parade purposes and martial ex-
ercises. Many thousands of such buildings are found within the limits
of the ancient Aztec domains, and the above description gives a good
conception of them all. It may be proper here to say that the Indians
of the present day, or natives of this region have not the slightest
270
knowledge or tradition of the remarkable race that preceded them,
and express no curiosity concerning the ruins they see scattered around
them. Their habits and modes of life are entirely different. The Indian
lives in his wigwan with content, ignorant and careless of any different
style of dwelling and finds his Paradise in perfect idleness. This dolce
farniente of the savage was entirely alien to the Aztec or Toltec peoples,
who were undoubtedly the forefathers of some of the modern degenerate
Indians of Arizona. The earlier peoples gave Overwhelming evidence
of being highly skilled in both the arts of peace & war, of great industry,
ambition, energy and aptitude, in a word of ranking high amongst the
primitive civilised races. By further following their traces I hope to
define more closely their occupations, modes of warfare, laws, civiliza-
. tion, etc.
"I beg the indulgence of this Congress in a few supplementary
remarks. I am not a Professor of archaeology though I have given this
great subject considerable thought. It requires a life time of practical
study to understand it. I am proud of being a member of this hono-
rable Congress of Americanists especially to be associated with such
a highly intelligent body. 1 My remarks are simply from a practical
stand point. What little knowledge I have obtained is through my
studies in the field of a few of the ancien ruins and monuments of a
people, who have long since passed away, & by these wonderful ruins
one necessarily comes to the conclusion that they were built by a
highly intelligent and thoroughly skilled people in many sciences, which
we to-day have but little record of, and it is evident that this country
was densely populated by this wonderful primitive race. The numerous
large cities that we now find in ruins, more especially in Mexico, are
a substantial proof of the above remarks, and it is only through the
aid of these wonderful monuments that we are able to read and under-
stand the advancement in the arts and sciences of this primitive people.
"Their works are marvellous to look upon. As yet we know but
little of that race though it is evident they were highly skilled in all
the sciences of the age. I have travelled thoroughly over North Ame-
rica, and have examined all of the principal ruins in that part of this
continent. I have travelled seven years extensively over Central Ame-
rica, and have examined many of the ancient ruins in that country. I
271
!
have also travelled for a number of year in Mexico, and have visited
numerous ruins and have been deeply interested, more especially, as
I find in the southern portions of this country, monuments and ruins
of this prehistoric race, which show conclusively higher culture in arts
and science in the construction of their monuments and castles, than 1
have found either in North or Central America, therefore; 1 have come
to the conclusion that the centre of this ancient civilised race was locat-
ed in the southern part of this Republic. I have not had the pleasure
of visiting many of those great cities which now lie in ruins in Yuca-
tan, but from the numerous photos and drawings I have seen they are
marvellous to look upon. It is evident, in my opinion, that these people
worshipped the same God that we do, though in a different manner.
It is evident that they were sincere and it is conclusive by the emblems
that they have left behind that they had a faith that there was a world
beyond this. These are facts unmistakeable and there is ample proof
to sustain it. There is much labor yet to be performed in this great
science. It is not necessary for us to visit Egypt and the wonderful
pyramids of the Nile, when we have a large field in our own country
virtually unexplored, and we have got the heart and centre of this great
ancient civilization within our borders. I am deeply interested in this
great, work and highly impressed with the interested and the talent
that I see displayed in this Congress. With all my heart I bid it suc-
cess and Godspeed. By combining our little mites in this good and
great work we will soon be able to unravel and decypher many of the
lost arts and languages of this people. I am proud to see the interest
that is displayed by this Congress in this great work. I am proud to
see the interest manifested by the Government and good people of
Mexico. Thev have shown their willing hand to sustain and advance
this science. I should be pleased to see my own country take as great
an interest as I see manifested here. A few sessions like this will arouse
the same spirit throughout this Continent, and more able men will join
the Congress and, in my opinion, the time is not far distant when Ave
shall all be more enlightened and better able to understand the lan-
guage, arts and science of this ancient prehistoric race."
El Sr. Batres, por medio de figuras reproducidas por la linterna
magica, comenzo manifestando que en su concepto, la Cruz del Palen-
que no era otra cosa que N el arbol bajo el cual Buddha se sento a ins-
18*
pirarse para ir a predfcar el evangelio, y que adoraban los indios sin
ver en ella la cruz de Santo Tomas, como se ha asegurado: que corro-
boraba su aserto el hecho de haberse encontrado dos tableros, de los
cuales el primero representa a un hombre — probablemente Buddha, —
que esta" de pie con un baculo, en cuyo remate hay hojas, y a sus pies un
sacerdote atravesandose la lengua con espinas, lo cual puede ser la re-
presentacidn de uno de los cuatro evangelios del mismo Buddha, esto es,
]a manifestacidn del dolor ; y el segundo, representa a* un hombre cu-
bierto con una piel de leoha y soplando con un carrizo, lo cual venia a
explicar la leyenda que existe sobre la caridad de Buddha, a quien se
atribuye el hecho de que al pasar por un bosque vio que una leona
no tenia que dar de comer a sus hijos y se arrojd a ella para servirle
de alimento.
Manifesto que hacia estas consideraciones en un sentido meramente
hipotetico.
Al presentar la vista de Uxmal 6 Convento de las Monjas, observd
que este presenta todos los caracteres de la arquitectura zapoteca,
y en comprobacion mostro otra vista que representaba un vaso y una
urna cineraria de origen zapoteco, e hizo una comparacidn entre ambas
arquitecturas, para deducir que el Palacio de las Monjas es un mo-
numento tipico de la arquitectura zapoteca.
Presentada la vista del Palacio de Mitla, hizo observar la diferencia
que hay entre esa arquitectura y la del Palacio de las Monjas, deduciendo
que el Palacio de Mitla es el tipo mas puro de la arquitectura tolteca.
Explicd en seguida los jeroglificos del Calendario Azteca.
Al presentarse la vista de la Piedra de los sacrificios, indico que las
figuras grabadas en el borde exterior del cilindro, representan los
triunfos del Bey Tizoc> quien tiene a un indio de la grena, y que las
demas figuras representan al pueblo dominado por el mismo Tizoc.
Dijo que el objeto que principalmente se proponia era el de presen-
tar tipos de las diferentes razas, y que a este fin presentaria varios in-
dividuos, a efecto de que se pudieran comparar con las esculturas que
al efecto traia.
En este momento se suscito una pequena discusion incidental entre
los Sres» Batres y Galindoy Villa, respecto del peso del monolito exis-
tente en el Museo Nacional, y conocido generalmente con c\ nombre
de "Diosa del Agua"
273
Continue el Sr. Batres haciendo coraparaciones entre los indigenag
que presento y las esculturas, demostrando el parecido entre unos y
otras.
El Dr. Seler hizo que se reprodujera la vista de Uxmal, y en se-
guida combatio la tesis de el Sr. Batres, sobre que los edificios de Yu-
catan pertenecen a la civilization zapoteca. "*Es verdad, dijo, que en los
terrenos que en tiempo historico fueron ocupados por la raza maya hay
una variation en el estilo de los editicios. Como las diversas famih'as
de la raza maya se distinguian en el lenguaje, en el traje, y en las cos-
tumbres, como por ejemplo, se distinguen hoy los franceses de los
italianosy de los espanoles, no es de admirarse quehubiese variacion tam-
bien en su arquitectura y en los relieves de sus editicios. En el mismo Yu-
catan los nahoas influyeron en cierta manera sobre la raza maya in-
digena del pais, Se ve esto en el tipo antropologico y en el traje de
las personas figuradas en los relieves del juego de pelota de Chichen-
itza. Y lo mismo esta comprobado por las tradiciones conservadas
en los libros del Chilan Balam y por las leyendas que tratan de la for-
taleza de Mayapan. Respecto a la mayor parte de los edificios de Yu-
catan, creo que no habra nadie, excepto el Sr. Batres, que tenga duda
de que se deben atribuir a la raza maya indigena del pais. Y en ver-
dad, en diferentes lugares estan asociados con relieves de figuras de
cabeza chata y con jeroglificos may as. Las mascaras que se encuen-
tran en el Palacio de las Monjas de Uxmal y en muchos otros palacios
6 templos de Yucatan, el Sr. Batres las supone iguales, al menos en
el estilo general, con las mascaras de procedencia zapoteca, en.parti-
cular con la del sepulcro de Xoxo. Pero hay una diferencia fundamen-
tal entre las unas y las otras. Las mascaras de Yucatan llaman la
atencidn por la nariz grande y encorvada, que en verdad es la misma
que la que se ve en los manuscritos mayas en la cara del Chac, dios
de las lluvias yucateco. La mascara de Xoxo representa un animal
fanttfstico, una especie de tigre y nada tiene de comun con aquella
otra. Y lo mismo se puede comprobar respecto de las figuras fanttfs-
ticas de los vasos sagrados zapotecas.
"El Sr. Batres, sigue diciendo el Sr. Seler, cree que los palacios de
Mitla se deben atribuir a la llamada raza tolteca. Lo deduce de la sen-
cillez de las lineas yde la ornamentacidn por medio de grecas, y edema's,
de la circunstancia de haber encontrado en una excavacidn una cabecita
83
274
perfectameute igual a" las de Teotihuacan. Pero la misma ornamenta-
cion por medio de grecas se ve, por ejeniplo, en unos pedazos de piedra
procedentes de las ruinas del templo de Teotitlan del Yalle. Y si el
Sr. Batres encontro en Mitla una cabecita igual a las de Teotihuacan,
se han hallado tambien en Mitla una infinidad de idolos, cabecitas de
barro y otros trastos, perfectamente iguales a" los que pudimos recoger
en Zaachila, Cuilapa, Zoquitlan y otros lugares de la region zapoteca.
"En cierta manera me puedo conformar con las ideas expuestas por
el Sr. Batres. Xo soy del parecer que los zapotecas desarrollaran por si
mismos toda su cultura. Las pinturas que se ven en los palacios de
Mitla y que estan reproducidas en la obra que tuve el honor de pre-
sentar al Congreso, tienen poco de comun con el estilo vulgar de las
antigiiedades de los zapotecas. Por otra parte, tienen mucha semejanza
con las figuras de los Codices Borgiano y Vaticano B. Por esa razon, en
mi obra arriba citada, llegue a la conclusion de que los artistas que
ejecutaron aquellas pinturas, debieron haber tornado su inspiracion en
los mismos lugares, como los que pintaron los Codices Borgiano y Va-
ticano B. Me parece que los zapotecas hablan resentido en cierto modo
la influencia de alguna otra nacion civilizada. Y esa nacion me parece
haber sido la rama de los nahoas que bajando a las costas, en con-
tacto con otras naciones, en particular con los inayas y losmismos za-
potecas, desarrollo una civilizacion que bajo muchos aspectos era su-
perior a la de las tribus que quedaron en los llauos elevados del centro
del pais."
El Sr. Batres dijo que a pesar de la diferencia que encontraba el
Sr. Seler en el edificio de Uxmal, el estudio comparativo demostraba
que la decoracion de este monumento es enteramente igual a la deco-
ration de los monumentos reputados como zapotecas.
El Dr. Seler hizo reproducir la vista de la Cruz del Palenque, y
dijo en seguida:
"La cuestionde origen de las naciones y de las civilizaciones, es en
gran manera una cosa de fe. Xo quiero ocuparme en esto. Sin embar-
go, no puedo dejar de decir que no me es posible confonnarme de al-
guu modo con las ideas expuestas por el Sr. Batres respecto de la Cruz
del Palenque. La cruz en el arte indigena americano, es un sinibolo
del cielo, extendido por las cuatro regioncs del mundo. En el idionia
maya de la peninsula de Yucatan, y tambien en los idiomas de <iua-
275
temala, la misma palabra caan sirve para expresar el numeral cua-
tro y el cielo.
"Conio el Sr. Batres tuvo la bondad de poner a mi disposicidn su
linterna magica, me permitiran vdes. deeir algo sobre los jeroglificos
que se ven representados en lineas a eada lado de la Cruz del Palen-
que. Saben vdes. que la cuestidn de descifraeion de los jeroglificos
may as es muy intrincada. Xo tenemos clave de interpretacidn para
esta escritura, como la tenemos para los jeroglificos del Codice Men-
docino. Sin embargo, ha sido posible hacer algo. Un gran numero de
los signos representados en los manuscritos mayas, en las tablas de
Palenque y en las estelas de Copan, se ha comprobado que son sig-
nos cronoldgicos, signos de dia y signos de mes. Y en particular,
he podido yo averiguar que los siete primeros signos que se encuen-
tran casi de la misma manera, tanto en las tablas de Palenque como
en las estelas de Copan, tienen relacidn con la cronologia, del modo
siguiente: El primer signo es jeroglifico del nombre Jcatim, "periodo,"
Se compone do un signo que es simbolo de la piedra, tun, y una ca-
beza fantastica entre dos p'eces, cay. El septimo signo es el nombre
del dia, aJiau, compuesto de un numeral que indica el primer dia de
uno de los trece Ratlines d siglos mayas. Del segundo signo hasta el
sexto son numerales y dan un numeral orande en la estela 3 de Co-
pan, por ejemplo el unmoral 1 .404,000. Y este numeral grande es la
distancia exacta del dia que esta representado por su nombre y su po-
sicidn en el mes, en el septimo y octavo signo de la estela citada, de
un dia normal y sagrado que sirve de base & todos los calculos, asi en
los manuscritos como en los relieves, es decir del dia 4 ahau, 8 cumku."
Se levantd la sesion.
Visitas a Iztapalapan, al Presidente de la Republica
y a la Biblioteca Nacioual.
A las 9 de la manana del 1 9 de Octubre, algunos miembros del Con-
greso se dirigieron al pueblo de Iztapalapan en los wagones dispuestos
al efecto. Bespues de una corta permanencia en aquel lugar, donde
contemplaron el cerro llamado de la Estrella, en que se verificaba la
ceremonia del fuego nuevo, al terminarse los cincuenta y dos aiios de
que constaba el siglo de los antiguos mexicanos, los Congresistas re-
gresaron d la capital.
V76
A las 11 y media del mismo dia se reunieron en los salones del Mi-
nisterio de Justicia e Instruction Piiblica todos los miembros del Con-
greso, y media hora despues sedirigieronaldepartamentodel Ejecutivo,
en donde fueron recibidos por el Seiior Presidente de la Republica,
Gral. D. Porfirio Diaz, quien los esperaba en pie, en el salon de Itur-
bide, acompafiado del Sr. Gral. D. Manuel Gonzalez Cosio, Ministro
de Comunicaciones y Obras Publicas, del Coronel D. Angel Ortiz
Monasterio, Jefe del Estado Mayor del Presidente, y del Ayudante
Sr. Del Bio.
El Sr. Lie. D. Joaquin Baranda, Ministro de Justicia e Instruccion
Piiblica y Presidente efectivo del Congreso, al presentar al de la Re-
publica los miembros de la Asaniblea, le manifesto que interpretaba los
sentimientos de gratitud que animaban a estos por la buena acogida que
habian recibido del Gobierno Mexicano, y que hacian votos por la pros-
peridad del pais y por la felicidad personal del Presidente, a quien
hacian manifiesta su expresidn de pesame por la reciente desgracia
que habia llenado de luto a su fainilia.
El Seiior Presidente contesto que agradecia sinceramente la demos-
tracidn de simpatia de los senores miembros del Congreso de America-
nistas, lo mismo que la participation que tomaban en el duelo de su
familia. Aiiadid que aquella visita le ofrecia la oportunidad, para el
muy grata, de estrecharles la mano, ya que el duelo a que antes se
referia se lo habia impedido, asi como su asistencia a las sesiones, don-
de les habria dado la bienvenida*, que esperaba que sus trabajos cien-
tificos, dedicados al estudio de la civilizacidn y de las razas de este
Antiguo Continente, que se ha dado en llamar Nuevo Mundo, contri-
buirian a la solution de los problemas de la historia americana en los
tiempos anteriores a la conquista; y concluyd diciendo que al despe-
dirse de los Americanistas deseaba que les fuese grata su permanencia
en este pais.
Los miembros del Congreso estrecharon en seguida la mano del Jefe
del Estado, y cuando toco su vez al Excmo. Sr. D. Justo Zaragoza,
este, acompanado de los Sres. D. Casimiro del Collado y D. Enrique de
Olavarria y Ferrari, que formaban la delegacidn oticial del Gobierno
de Espana, le entrego un estuche con la Gran Cruz del Merito Militar,
diciendole que para ello habia recibido encargo especial de la Beina
Regente, como un obsequio hecho en nombre de S. M. Alfonso XIII.'
277
Al retirarse los Americanistas, recorrieron el vasto salon de Emba-
jadores, donde se hallan los retratos de los principales heroes de la Jn-
dependencia de Mexico y los de algunos de sus presidentes.
Despues de la reception del Primer Magistrado, dirigieronse los
Americanistas a la Biblioteca National, donde fneron recibidos por el
Director de esta, el Sr. D. Jose Maria Vigil, vice-presidente del
raismo Congreso de Americanistas, acompanado de los empleados del
establecimiento. Alii tuvieron ocasion de admirar algunas de las obras
impresas y mannscritas que se conservan en la Biblioteca, hallandose
entre lasprimeras, impresiones incunables de 1471, y entre las segun-
das, sermones del Padre Sahagun, del Padre Olmos, un diccionario
otomi-casteilano, antiguos cantares mexicanos, y-traducciones al na-
huatl de muchos pasajes de la Biblia.
El Director les presentd los catalogos de la Biblioteca, impresos
hasta ahora, dandoles una idea de su organization; y los Americanis-
tas, antes de retirarse, escribieron sus nombres en el album destinado
a consignar la visita de las personas distinguidas, recorriendo luego
los diversos departamentos del vasto y suntuoso edificio de la Biblio-
teca.
Sexta Sesion.
SaBADO 19 OK OCTLBRE DE 1895.
A las 5 de la tarde se, abrio la sesion bajo la presidencia del Sr.
Lie. D. Joaquin Baranda, Ministro de Justicia e Instruccion Publica y
Presidente efectivo del Congreso.
El Sr. Secretario D. Julio Zarate leyd el acta de la sesion anterior,
que fue aprobada sin discusion, y en seguida, el sefior Presidente invi-
to a Mr. Boulard Pouqueville, representante del Gobierno frances, a
ocupar la presidencia, invitacion que fue aceptada desde luego.
El Sr. Socretario general Sanchez Santos anuncio que se habian
recibido en la Mesa las siguientes obras: ] 1 tomos del Annual report
of the Hunan of ethnology } s Smitlisonian Institution .• 1 ejemplar
del Compendio de Historia de Mexico de D. Luis Perez Verdia, y una
cnleccidn de catalogos del Museo Xacional relativos a la S^ccidn de
278
Historia Natural, formados por el Sr. D. Alfonso L. Herrera. El mis-
mo Secretario dijo que por ser domingo el dia siguiente, no habria
sesion; que a las nueve de la manana partirian de la Plaza de la Cons-
titucion los wagones en que los senores congresistas que aceptasen la
invitacidn,iriana Coyoacan para visitar los edificios historicos alii exis-
tentes, y luego, por la linea de San Angel, al Castillo de Chapultepec,
donde serian obsequiados con un lunch en nombre del Presidente de
la Republica.
El Congreso aprobo, acto continue, la siguiente proposicidn : "Se
11 prorroga hasta el dia 23 del presente Octubre el periodo extraordi-
"nario del XI Congreso Internacional de Americanistas."
La Secretaria suplico a los Congresistas que deseasen asistir a las
excursiones a Teotihuacan y Mitla, se sirviesen dar su nombre para la
debida anotacioii.
El Sr. D. Alejandro Ruiz Olavarrieta leys' la siguiente Memoria:
"Disertaci6ii sobre el origen de los pobladores de America.
"Seiiores:
"Parece natural que directa 6 indirectamente, toda.s las investiga-
ciones que abraza el cientifico programa que se ha dirigido a los miem-
bros de este respetable Congreso de Americanistas, se encaminen a
hjar el origen verdadero de los pobladores que ban pasado 6 habitan
el Continente e islas de la America.
"En verdad, si este dificil problema se resolviera, tendriamos A la
vez la clave de los otros que se enlazan con las razas americanas, y
el feliz termino de estos nobilisimos trabajos.
"Poco puedo para tan alta empresa. V como tanto se ha escrito
por doctisimos varnnes que en el descubrimiento de este vasto conti-
nente fueron actores, apostoles y aim victimas, y como sus obras, por
tantos titulos estimables han sido comentadas a porfta, y estas y sus
escolios estan, tiempo ha bajo vuestro criterio, solo os presentare, se-
iiores, con profundo y sincero respeto, algo que tengo por mas reciente
y no menos important^.
u En Espana, en 1881, se hizo la reimpresion de un antiguo manus-
crito intitulado: li Origen' de los Americanos," y con el epigrafe hebreo
de pn-tx -1 nip-: "Esperanza de Israel."
a Este libro, atribuido si Menasseh ben Israel, tedlogo y filosofo he-
279
breo, aim solo por sus datos bibliogr£ficos seria muy estimable, pues
contiene una nomenclatura alfabetica de obras y autores atingentes a
nuestros estudios, que llega a mas de eiento cincuenta escritores he-
breos, griegos, latinos, &rabes, espanoles, mexicanos, italianos, Por-
tugueses, daneses, franceses e ingleses. Obras, para mi, en mas de
una mitad desconocidas, y quiza, en su mayor parte, diseminadas, ig-
noradas, y tal vez perdidas.
"De modo es, senores, que en solo este epigrafe, tendriamos ya los
americanos un nobilisimo enlace con la historia de un pueblo extraor-
dinario en toda la humanidad ; pueblo que, por su altisima mision, fue,
es y sera siempre ilustre y grandej y cuya historia, la m&s completa,
antigua y comprobada, es la unica que sin mitos," en lenguaje claro,
nos dice el origen de las razas primitivas y de sus emigraciones.
"4 Por que no habriamosde encontrar, al calor de este pueblo per-
durable y con su gran libro por guia, algun esclarecimiento, si no la
solution de algunos de nuestros probleinas? A este fin enderezare mi
corto estudio.
"Manases, hijo de Israel, autor de este libro que analizaremos
brevemente, poseyo el hebreo, el griego, el arabe y el latin, el espanol
y el portugues; escribio en ellos varias obras, y especialmente en latin,
lengua universal entre los sabiosdeaquella epoca, sus "Problemas sobre
la Creation," y consulto, segiin el afirma, para escribir este libro del
"Origen de los Americanos," 24 autores hebreos, y hasta 70 antiguos
y modernos, entre griegos, latinos y de diversas naciones.
" Dirigiendose, pues, a los magnates de su nation, comienza asi el
prologo de su libro.
" Divulgandose estos anos passados aquella relation de Aaron Levi,
alias Antonio de Montezinos, como la novedad agrada, y el desseo sea
grande de inquirir la verdad, no solamente por sus Epistolas me s'oli-
citaron los nuestros, diesse mi parecer sobre ella, mas aun de toda la
Europa, clarissimos Senores, en erudition y nobleza, & los cuales, por
entonces satisfice brevemente.
"Mas como de nuevo, persona de gran calidad y letras, de Ingla-
terra, me obligase a que sobre ello escribiesse mas largo, laze en len-
gua latina este tratado, con algun cuydado, por ser en las materias
que trato difficultosas y raras, sobre las quales, ninguno exactamente
ha escrito. ...»
280
"Agora, pues, mui prudentes y magnificos Senores, suplico a Vs.
M. reciban con benigno semblante este pequeno servicio.
" Menasseli ben Israel al lector, ,"
"Grande ha sido la variedad entre muchos y diversos escriptores,
sobre la origen de los Americanos 6 pfimeros pobladores del nuevo
orbe e Indias occidentales. . . . Ynos dixeron que procedian de los Car-
taginenses; otros, de los Fenicios 6 Chenahaneos ; otros, de los Indios
6 Chinos; otros, de los Noroegios; otros, de la Isla Atlantica; otros,
de los Tartaros, y aim otros, de los diez Tribos no hallando yo
cosa mas verosimil, ni consentanea e la razon que la de nuestro Mon-
tezinos, la supongo como la mas probable: mostrando que los prime-
ros pobladores de la America fueron parte de los diez Tribos; y que
despues los de Tartaria ( en que mas me afirmo ) les siguieron e hizie-
ron guerra; con que de nuevo se volvieron a ocultar detras de las Cor-
dilleras Pruevo que los diez Tribos no volvieron al segundo Tem-
plo
"La excelencia de esta escriptura y quanto en este trabajo me debe
mi nacion, dejo a la ponderacion de los pios y doctos a los cuales di-
rijo mis escriptos. (Aqui termina lo mas importante del prologo.)
RELACION DE AHARON LEVI, ALIAS ANTONIO DE MONTEZINOS.
"Eii 18 de Itul del ano de 5404, vulgo 644, 1 llego a esta ciudad
de Amsterdam Aron Levi, y en otro tiempo, en Espana, Antonio de
Montezinos, y declaro delante de diversas personas que avera dos aiios
y medio que saliendo del puertu de Honda, en las Indias occidentales,
para hacer su viaje a la gobernacion de Papian 6 provincia de Quito,
alquilo unas mulas a un indio mestico llamado Francisco del Castillo,
en cuya compaiiia, por arriero con otros indios yva otro indio llamado
tambien Francisco, al qual los demas indios llamaban cazique
"Montezinos dice, que Uegando a Cartagena de las Indias, fue preso
por la Inquisicion, en la cual, encomendandose un dia a Dios, dixo
estas palabras: Bendito sea el nombre de Adonay que no me hizo ido-
latra, b&rbaro, negro ni Indio, y al decir Indio, se retratd luego, di-
ziendo estos Indios son Hebreos
"Esta obsecion le hizo repetir, involuntarianiente, hasta por tres
1 Decinio ines del auo de los Syro Cahleos.
281
dias las mismas palabras, y preocupado por ello, jur<5 averiguar la ver-
dad de esto.
"Libre ya de la prisidn, fue otra vez al puerto de Honda, y encon-
trando al indio Francisco, le invito para hacer con el un viaje, lo que
aceptado por este, le did tres patacas para comprar provision, empero
el las empled en alpargatas, y ya caminando, se le descubrid el Indio,
diziendole: Yo soy Hebreo, del Tribo de Levi, mi Dio es Adonay,
y todo lo denias.es engaiio. A cuyas palabras, el Indio, alterado, le
preguntd, |cdmo se llaman tus padres? respondid que se llamaban
Abraham, Ishak y Jacob. Replied el Indio, £,no tienes otro padre?
respondid que si y que se llamaba Luis de Montezinos. Enfadado el
Indio le dixo, ^no eres liijo de Israel? a" lo que respondid que si: el In-
dio algo alterado, dixo entonces, pues dilo ya que me tenias confuso
y muerto y descansando un poco, le dixo el'Indio : si eres hom-
bre de £nimo, valor y esfuerzo, que te atrevas a" yr conmigo, sabras
lo que dezeas saber; pero adviertote que as de yr a pie, as de comer
maiz tostado y hazer todo lo que yo dixere.
"El proximo limes, dexando Montezinos, por orden del Indio, cuanto
tenia en las faltriqueras, le dijo: calzate estos alpargates, toma este
palo y sigueme. El Indio iba delante, llevando a cuestas tres almu-
des de mais tostado, dos cuerdas, la una de ellas de nudos, con un
gancho de dos garavatos, para subir por las peuas, y la otra delgada,
para atar en las balsas y passages de rios y un machete y alpargates.
"En esta forma, pues, caminaron toda aquella semana, hasta el sa-
bado, en el cual reposaron y volvieron a" caminar el domingo y lunes
y martes, a" las 8 de la maiiana, llegando a un rio mayor que el Duero,
le dixo el Indio, aqui as de ver a tus hennanos, y haziendo bandera
de dos panos de algoddn que llevaban ceiiidos al cuerpo, hizo una se-
rial, de alii un rato, vieron grande humo, y el Indio dixo: ya saben
que aqui estamos.
"Despues de estas seuas, aparecieron en una canoa tres hombres
y una muger, los que despues de mirar con atencion 5 Montezinos,
saltaron en tierra, volviendose el uno a la canoa; se acercaron los otros
dos y la mujer, y ante estos, el Indio Francisco se postrd: alz^ndolo
ellos con benignidad y metiendo a" Montezinos entre si, recitaron el
verso del Deuteronomio. "Semah Israel A. El Oheno. A. Ehad, M lo
que interpreta asi: "Oye Israel A. nuestro Dio A. L'no."
30
282
"Luego, con pausa le dixeron varias frases enfaticas y esta fue la
primera. Mi padre es Abraham, Ishak, Jahacob Israel/ y senalando
tres dedos nombraban estos quatro.
"Enfadado Montezinos, porque despues de varios dias no pudo sa-
car de ellos respuestas categdricas, salto con cautela a la canoa, mas
ellos, de subito la retiraron con un palo, cayendo el en el agua, y por
no saber nadar se sumergid, mas ellos le sacaron, y airados le dixeron:
"no pienses que ni por fuerza d locura as de salir con lo que inten-
tas."
"Las otras frases, que son ocho, son enigmaticas, y aunque algo
pudiera interpretarse de ellas, tal vez interesante, las omitimos por la
brevedad de este estudio.
"El autor sigue diciendo:
"Es esta gente algo tostada del sol: el cabello en algunos les lle-
gaba hasta las rodillas. otros le trahian mas corto, otros como se trahe
comunmente, en general, cortado por parejo, buenos talles, buenas
caras, buen pie y pierna: en las cabezas un pano al derredor."
"Pasados tres dias, Montezinos y su guia Francisco se despidieron,
recibiendo de ellos gran cantidad de bastimentos y regalos, y ya en
camino, dixole Montezinos, recuerdote que, conforme a la promesa de
mis hermanos, tu me dirias mas un poquito, por lo qual te pido me
digas agora algo de lo que tanto dezeo saber. El Indio Francisco res-
pondid: yo te dire lo que supiere, sin que me apures, y te referire la
verdad como la supe por tradicidn de mis padres, y si me apuras, que
lo temo, segun te veo especulativo, as me de obligar a que te- diga
mentiras, y asi pues yo de tan buena gana te digo la verdad, no me
apures por amor de Dios y ten cuenta.
"Tus hermanos los hijos de Israel los trujo Dios a esta tierra, ha-
ziendo con ellos grandes maravillas, muchos asombros, cosas que si te
las digo, no las as de crer, y esto me lo dixeron mis padres
"El Dios de estos hijos de Israel, es el verdadero Dios, todo lo que
esta escrito en sus piedras es verdad nos otros no podemos ir alia
sino es de 70 a 70 lunas, no haviendo alguna novedad: no la ha avido
en mis tiempos, sino esta que ellos estavan dezeando y aguardando.
Por mi cuenta, no uvo mas de tres novedades, la primera, la venida
de los espaiioles a estos reynos, la segunda, la venida de navios en la
1 Sou tres, pues el 4" es pati'onfmico.
283
mar del Sur, la tercera, tu venida: todas tres las han fesfcejado mucho
porque dizen se cumplen prophecias.
"Dixo inas Montezinos, que despues de aver buelto a Honda, le
truxo Francisco 3 hombres indios, hombres mancebos cuyos nombres
le encubrieron, y le dixo, bien puedes hablar con estos que son mis
companeros, de que tantas vezes te he hablado : el otro, que es el quin-
to, es viejo, y no ha podido venir. Los tres indios llegaron a abrazarlo
preguntando \ quien ores? a que Montezinos respondid, ser un Hebreo
del Tribo de Levi, que A. era su Dio, con otras cosas mas, que oydo
por ellos juntos de nuevo le abracaron, diziendo, algun dia nos veras
y no nos conoceras: todos somos hermanos, merced es que Dios nos
hizo. Desta tierra no te de cuydado, que todos los Indios tenemos a"
nuestro mandado, en acavando con estos Espanoles, iremos a sacar a
vosotros del captiverio en que estays, si quisiere Dios, que si querera,
que su palabra no puede faltar.
FINIS.
"Entre tantas y tan diversas opiniones, y todas tan contingentes,
dificil es el acierto. Obligame V. S. que de mi parecer sobre aquella
Belacidn de Antonio de Montezinos, y como esto depende del saber la
origen de los indios del Nuevo Mundo, y este conocimiento no se puede
alcanzar por ciencia, porque no ay demostracion que en nuestro enten-
dimiento engendre esta noticia, ni por fe divina, ni humana se com-
prende, pues la Sagrada Scriptura no declara que gentes fueron habitar
aquellas partes, y antes que las descubriese Christoval Colon, Americo
Vespusio, D. Fernando Cortes, Marques del Yalle y D. Francisco Pi-
zarro, no uvo quien hiziesse mension de ellas, se sigue ser necesario
discurrir por opinion
"Es, pues, de saber que Alexo Vanegas 1 affirma que los primeros
pobladores de las Indias Occidentales, proceden de los Cartaginen-
ses
"De otra opinion fue Arias Montano, 2 el cual dize que la gente que
ay en la Nueva Espana y Pirii, proceden de Ophir, hijo de Joktan,
nieto de Heber. Funda su o'pinion en el nombre Ophir, que traspues-
tas las letras al reves es lo mismo que Piru. Que D^rrs nombre dual,
1 Lib. 2°, cap. 2°
2 Lib. 7°, Phalug. cap. 9:
284
significa las dos regiones distintas con un estrecho de tierra angosto,
pero largo, que ay entre ellas, las cuales son Nueva Espana y Piru,
que antiguamente se llamaban ambas Ophir y despues Piru. Pero aun-
que esta sentencia pareco mas verisimil y se puede aun corroborar, con
el nombre de un rio, Piru, que segun Gomara, esta" en dos grados de
la Equinoccial y 220 leguas de Panama, y con la provincia Yucatan,
que se puede deduzir de -pp- 1 Yoktan, padre de Ophir, con todo & mi
parecer, todo esto es de poco fundamento. . . .
"Porque la flota de Selomoli y de Hiram no partia de Yapho, puerto
del mar Mediterraneo, mas de Heyson-gaber puerto del mar Bermejo,
de donde no se podia navegar a Aphrica sino a la India x
"Ni se debe, por ningun modo, admitir la salida que 6 esto da don
Ishak Abarbanel diziendo que un brazo del Nilo entra en el mar Ber-
mejo y otro passa por Egipto en Alexandria y entra en el mar Me-
diterraneo. . . .
"Y segun esto, Ophir es la que en el tiempo antiguo se llamaba
Aurea Chersoneso, la que Joseph (Flavio Josepho) 2 llama terra Aurea
v agora Malaca. 3
"Refutadas, pues, las precedentes opiniones, es de saber que los es-
panoles que habitan en dichas Indias sienten generalmente que los in-
dios proceden de los diez Tribos.
"El fundamento primero de esta opinion procede del libro 4? de
Esdras, el qua! aunque sea Apdchryfo, citamos como author antiguo.
Dize, pues, en el cap. 13, que los diez Tribos que Salmanassar llevo
captivos en tiempo del Rey Oseas, trasladados para la otra parte del
rio Euphrates, acordaron entre si de pasarse a otra region remota donde
nunca habitd el genero humano
" Genebrardo, 4 despues de aver referido el viaje de los diez Tribos
que Esdras cuenta, dize que, Arzareth es la Tartaria Mayor y que de
aqui fueron hazia la Isla de Gronlandia; porque de aquelia parte esta
la America descubierta y sin mar, v de las otras, cenida del mar v
hecha quasi isla; y de Gronlandia, por el estrecho de Davis, se po-
1 Creo que esto es erroneo, pues yo nave^ue de Alejandri;i de Ejipto a
Port -Said, y de alii a Jaffa, sin atravesar el canal de Suez.
2 Lib. 8, Antig. cap. 6°
3 En la vertiente oriental del Popocatepetl, en el Distrito de Atlixco, te-
nemos nosotros un pueblo llamado, letra por letra, Malaca.
4 Lib. 1°, Chron. pag. 150.
285
dian pasar a* tierra de Labrador, que es ya tierra de Indias, que dista
solamente 50 leguas, como testifica Francisco Lopez de Gomara. 1
"Esta trasmigracidn de los diez Tribos £ las Indias, se confirma
mejor con lo que dice el P. Malvenda, 2 que Arsareth es aquel Proinon-
torio, Cabo d cumbre de la extremidad de Scythia d Tartaria, acos-
tado sobre el mar, llamado de Plinio Tabin, 3 del cual es dividida la
America por el estrecho de Anian, que por aquella parte divide la Chi-
na d Tartaria de la America, por el qual pudieron los diez Tribos
passar con mucha m&s facilidad de Arsareth d Tartaria, en el reyno
de Anian y Quivira
"Tiene este parecer otro fundamento no pequeno, y es que en la
Isla X. Miguel, una de las Azores que pertenece al Nuevo Mundo,
hallaron los Espanoles un sepulcro debaxo de la tierra, con letras he-
breas Basta para nuestro intento, mostrar que en aquellas par-
tes se hallaron estos caracteres hebreos.
PRUEBAS 6 INDUCCIONES.
"Los indios de Yucatan y Acuzamil se circuncidaban, y los Totones
(^totonacos?) y los Mexicanos hacian lo mismo, como testifica Roman
y Gomara en la Historia General de las Indias. Rompen sus vestidos
como los Hebreos, por alguna infausta nueva d muerte; por lo cual,
refiere Gregorio Garcia, en la Monarchia de los Ingas del Piru, que
sabiendo Guainacapac, que so hijo Atagualpa venia huyendo del campo
enemigo, rompid sus vestidos.
. "De los Mexicanos y Totones se escribe que guardaban eteruamente
fuego en sus altares, segiin lo que Dios manda en el Levitico, y lo mis-
mo hacian los Peruanos en el Templo del Sol.
"Los de la provincia de Nicaragua prohibian la entrada de sus
templos a las mujeres recien paridas, hasta que se purificaseu.
"Los de la Isla Espaiiola tenian por pecado toner ayuntamiento con
la mujer parida.
"Pero lo que mas admira es el Jubileo solemnc entre los indios de
la Nueva Espana, de cincuenta en cincuenta aiios, que se celebraba
en Mexico con gran solemnidad.
1 Primera parte, folio 7.
2 Lib. 3°, Anti. Cap. 18.
3 Lib. 6°, Cap. 17.
286
"El sabado era tambien dia festivo entre ellos, en el cual eran obli-
gados todos de asistir a los templos, a las ceremonias y sacrificios que
hacian a los dioses.
"Daban tambien divorcio a las mujeres que hallabau comprendidas
en algiin acto deshonesto.
" Los Peruauos casaban con sus cuiiadas, mugeres de sus hennanos
defunctos y lo mismo hazian los de Xueva Espaiia y Guatimala.
"Tenian tambien los Indios, noticia de la Criaeion del Mundo y
general diluvio. Todo lo cual es indicio, de que en algun tiempo Jia-
bitaron Israelitas en aquellas Comarcas, de quien los Indios apren-
dieron todas estas cosas. Con que se corrobora mas esta opinion.
OTRAS INDICCIONES
"En la obradel Padre Gumilla, intitulada: "Orinoco Ilustrado," re-
fiere que, desjraes de haber adquirido con improbo trabajo el cono-
cimiento del idioma de aquellos naturales, comprendid con asombro
que la oracidn ritual que dirigian al Sol, todos los dias, era la misma
que estaba prescrita a los Hebreos en el Deuteronomio. Y pregun-
tandoles de quien tenian aquella oracidn, le respondieron que de sus
antepasados y que no adoraban al sol sino al que lo formd.
"En una obra exotica en nuestros estudios, que se intitnla Arqueo-
logia de la Pasidn, escrita en aleman por el docto J. Friedlieb, al des-
cribir el modo ritual de la preparacidn del Cordero Pascua], dice,
en una nota en latin: "que debe hacerse un hoyo en la tierra, capaz
para contener la victirna, el que despues de calentarlo fuertemente se
extraeria el fuego, se introduciria el cordero tapandolo en seguida con
tierra. "
" Es muy notable que este modo raro, ritual entre los hebreos, en
acto tan solemne, coincida totalmente con el modo vulgar entre nues-
tros indios de preparar la coccidn de los corderos, que en el idioma
comun se llama barbacoa.
"El docto P. A. Gerste, S. J., respetable amigo mio, en su obra de
Archeologie et Bibliograpliie Mexicaines, hablando sobre la medicina
indigena, refiere que los medicos mexicanos cuando notaban gravedad
en el paciente, le decian : "Tu has cometido algun pecado" rcpitiendole
estas palabras hasta que el confesase alguna falta, aunque fuese ya
muy antigua, y agrega que esto era £ los ojos de todos la principal
287
medicacidn: para salvar el cuerpo, era antes preciso purificar el alma
y dice: ^Xo se nota en esto un recuerdo del Eclesiastico? '
"Las circunstancias del viaje que hizo Montezinos, acompanado por
los indios, son las mismas que liasta hoy acostumbran en los suyos los
indios, muy principalmente los habitantes de las Mixtecas.
"Mayores datos podiamos presentar sobre la inmigracidn de los Is-
raelitas a nuestro Continente, mas por la brevedad, las omitimos co-
piando aqui las prudentes frases del Americanista P. Gerste "Heureu-
sement, plusieurs groupesd'indigenes isoles et plus refractairesqued'au-
tres a la civilisation moderne sont restes comme les temoins des usages
antiques. Certains details que les livres laissent dans l'ombre, des cou-
tnmes dont nous ne saisissons pas le sens s'expliquent tout naturelle-
ment et s'eclairent d'un jour nouveau, si Ton examine de pres les moeurs
actuelles. II en est ainsi notamment de la magic medicale. Malgre tant
de secousses et de bouleversements, ce n'est pas seulement le type de
la race et les institutions qui se sont conserves avec une etonnante
fixite; dans certains points, soustraits jusqu'ici aux influences chretien-
nes ? les superstitions elles-memes out traverse les siecles sans altera-
tion sensible. Ce fait se renouvelle ailleurs, mais il est ici d'une portee
qui ne saurait echapper aux ethnographes. 11 permet de completer les
documents ecrits et de les soumettre a, un controle parfois indispensa-
ble. A ce titre encore, des temoignages relativement modernes peuvent
avoir grande valeur, et nous n'hesitons pas en appeler ici ceux des
missionnaires du XVII siecle.
" Entre los muchos jibros que en los Estados Unidos se han escrito
acerca de la identidad de los indios americanos con las tribus israeli-
tas, es may notable la voluminosa obra de Jorge Jones, intitulada:
"Identity of the aborigines of America with the people of Tyrus and
Israel."
"Mas respetable es aiin la opinion de Lord Kingsborough, el que, en
los nueve voltimenes de su obra sobre las antigiiedades de Mexico,
repite y comprueba que la America fue colonizada por los israelitas.
"Xo se si esta modesta rapsodia, que no estudio cientifico, merecera
la atenciun de este respetable Congreso, yo, en mi pequenez, creo ha-
llar estos datos muy dignos de estudio, el que, inientras no encontrare
otros mas sdlidos, continuare si me fuere posible."
1 Ab (tnini delicto muuda cortuum. Cap. 3^, v. 10, sqq. pay. 44.
1 9 *
288
El sefior Secretario D. Julio Zarate leyo la siguiente Memoria, en-
viada por su autor, el Sr. Dr. D. Nicolas Leon, representante de la
Escuela Xacional de Agricultura en la XI reunion del Congreso In-
ternacional de Americanistas:
"Uso de la eseritura jeroglitica por los Hid-H'tti, en tiempos
muy posteriores a la Conquista.
"La 32? euestion que el Programa de la 9* reunion de este Con-
greso ha propuesto a los Americanistas, se refiere jI investigar el uso
de los jeroglificos en tiempos post-cortesianos, y creo se comprenden
entre ellos, tanto el jeroglitico genuinamente indigena como el llama-
dos tester iano.
"De un documento de esta ultima clase quiero ocuparme en los bre-
ves momentos de atencion, que reunion tan ilustrada me concede ; mas
antes de entrar de lleno a tratar la materia de esta nota, seame per-
mitido puntualizar una importante cues.tidn.
"^.La eseritura jeroglifica llamada tester iana, fue enteramente or
ginal idea del benemerito fraile cuyo nombre llevaf ^ Fue acaso su-
gerida por los mismos indios ? ' e Cuanto tiene ella de americana, y cuanto
de ultramarina?
"Desentraiiar esta euestion hasta en sus primitivos origenes, para
dar a cada cual lo que es suyo, seria una tarea ardua, larga y aun fas-
tidiosa, toda vez que se haria indispensable la citation de textos, en
numero quiza no corto.
"Nacieron estas mis dudas, una vez que mi muy amado amigo, el
Sr. D. Joaquin Garcia Icazbalceta, con aquella bondad que siempre
uso conmigo, puso en mis manos el MS. original, de lo que el llamaba
" Memoriales de Motolinia" y alii pude colegir, por ciertas frases del
inmortal Fr. Toribio, que los cronistas Mendieta y Torquemada, cuan-
do de Testera y sus trabajos nos hablan, y de su metodo icono-peda-
gogico, no son tan exactos como hasta aqui se ha creido.
"El indio, al escribir Pater noster, con Puntli y nochtli, parece no era
del todo extrano £ la ensenanza testeriana.
" Dejando consignadas estas dudas, que no es mi intention, por ahora,
tratar de resolver, vuelvo al panto capital de mi escrito.
"Demasiado comun en el pasado siglo, y hoy no muy raro, es el en-
contrar entre los 'indios hid-hiii u othomies de los Estadosde Guanajuato
EL PADRE NUESTkO.
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1 'at I re nuestrn
cxciit- *antifrcarlo *ca w noaabre venga
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Jo.
tu reino
^•ol«nUd asf hagase
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en el cielo. E! pan
diario hoy
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hoy
penlona naestros pecados as(
come
<-^
ffl.
perdonamos Jos pecado* otro> no dej«s caer en tentarion d« pecado
^:
11J11
"uplkantos
nos librc* del Diablo. Amen Jeais.
EL AVE MARIA.
/
Ml
Ave
**4
1
♦ ♦♦
Mai 14
1
toda* la- mujert* fruto de ta vientre, Jesus.
Sta. M a Madre Dios
ruega
Seflora pecadores
ahora
f
#
la rauerte nuestra Ame>i Jestis.
EL CREDO.
Creti
Dim
JcuriUfd-
Padre Tndopoderoso Criador
+
/H
JQ--
tierra.
creo
JesQcristo linion Seftor
naestro
:.•/£=>
fm ^
&
concelndn Espiritu Santo
Sta.
M« Virgen. Padecio
Poncio I'ilato
Herode*
Caifls,
fut crucificado.
muerto.
sepuitado,
I>e>cendid a los
infiernos.
al J° dta
resntit6
■i ♦
de entre los maertn>
+T+
suhio
a los cielo.s esta sentado a la <liestra
de Pips
tut
d k-
Padre Todopoderoso
fra'TTJdf
vendri
juzgar
631
V> »
/V
vivos
tnaertos.
(Jreo Espiritu Sant;>
2£
H^*
±
lK J
/
Sta. Iglesia Cat6lica
!>&
<.'omuni6n «le los Stos. Perdon pecadns
m ^" &
Je*us Amen
eterna
vida resurreccion
LA SALVE.
Salve
llaiunim*-
%
M
JL
'►Ji
/
Je*ui> Affi^n.
<"n-r->.
289
y Queretaro, el texto de la Doctrina Cristiana, segiin Ripalda, oscrito en
jeroglifico.
"Un libro de esta clase es el que hoy someto a vuestro estudio; esta
escrito en papel europeo, con tinta negra, y consta de 12 hojas en 12vo
con la 1? y la 24? paginas en bianco.
"Para su lectura se procede en algunas partes como en nuestros li-
bros, es decir, de izquierda a dereclia; en otras, la 1? linea se lee de
izquierda a derecha, la 2?, de dereclia a izquierda y asi sucesivainente,
alteruando.
"Todo el esta escrito en jeroglifico figurative y algunos signos con-
vencionales que en algo correspouden al fonestismo othonn, y eu cuyo
idioma se encuentran intercalados uno que otro nombre 6 frase.
"Tanto por la clase del papel, como por el contenido, se comprue-
ba que este libro 6 el original primitivo, de que este pucde ser una copia,
se escribio despues del aTio de 1771, epoca en que el Catecismo de
Ripalda se adiciono con el llamado " texto de la doctrina''' propio del
Catecismo formado por el Concilio 3? Mexicano, y publicado por vez
primera, casi al tinalizar el siglo XVIII, por el Ilustrisimo Sr. Loren-
zana.
"El MS. en que me ocupo contiene el Todo ficl cristiano, Pater nos-
ter, Avemaria, Credo, Salve, Decalogo, Mandamientos do la Iglesia,
Sacramentos, Articulos de fe, Obras de Misericordia, Conflteor y De-
claraciones del nombre y serial del cristiano y del Credo.
"En cuanto me ha sido posible, he interlineado la traduccidn de los
jeroglificos, como puede verse eu la copia adjunta a esta nota,
"Para su mejor inteligencia, hare notar tan solo lo siguiente:
"La palabra ahora, esta represcntada por una figura que con una
campana en la mano la tafie, 6 da la hora.
"Todo esta figurado por una aglomeracidn de cabczas humanas, y
Todopodcroso, por esa misma aglomeracidn, superadd por una especie
de ala de ave.
"jBicnaventurado, es una figura femenina cun una palma en las
nianos.
"El verbo Creo, es una mujer arrodillada, con un rosario en las ma-
nos 6 con una cruz, y algunas veces con ambas cosas.
"Padecer, lo simboliza Cristo atado <! una columna.
"La frase de cutrc, es una ala y una media luna.
37
290
"F, conjuneidn, os una mano apuntando, dibnjada on sentido hori-
zontal.
" Virgen 6 virginidad, esta simbolizado en una mujer con una flor.
"Las ideas do virginidad y matemidad divinas, so representan en
este MS. por un ramo florido, etiya flor esta rodeada do cruces, una cruz
mas grande quo las.antedichas, una media luna adornada en su con-
vexidad con pequenos scmicirculos y puntos dentro y fuera do ellos.
"La palabra Catolicu, es una fignra femenina con ambos brazos
abiertos y un rosario en cada mano.
"Perdurable 6 cfemo, esta representadapor grupos de lineas paralelas.
"El 8? precopto del Dccalogo tiene grafica representacidn, que no
carece de inventiva; es una fignra de cuya boca sale una cuerda en-
redada, y con la que pretendc atar a otra fignra quo tiene delante.
"El pecado por palabr a, esta figurado por una cabeza de mamifero,
quiza coyote, con la lengua colgante.
"El pecado de ohra, lo representa un corazon superado por una ca-
beza liumana con cuernos, 6 sea una cabeza de diablo. Amen, es una
ala de ave, y Jesus, una cruz griega; unidas forman la frase amen Jesus.
"Un poco de la escritura jeroglifica india y todo el resto de escritura
testeriana, son las usadas en esta doctrina.
"Por ella venimos en conocimiento do que si la verdadera escritura
jeroglifica india no pudo resistir al alfabeto; la inventada por el be-
nemerito Fr. Jacobo de Testera, continuo usiindose siglos despues, y
me atrevo a asegurar que en muclios pueblos othomies aiin se usa.
"^Cdmo explicarnos este fendmeno? Bien facil es ello.
"Las naciones indias, cuyas lenguas facilmente se prestaron a la es-
critura alfabetica, pronto abandonaron la jeroglifica de metodo tan
imperfecto y dificil; no asi los otliomies, cuyo idioma se resiste tanto a
nuestro alfabeto, al grado que sus pocos textos escritos provocaron la
censura del 4? Concilio Mexicano, y terribles polemicas entre los pro-
fesores de esa lengua.
"Si a" esto agregamos lo que Aubin refiere, segun informe a" el dado
por el P. Perez, la supradieha explicacidn es mas completa y convin-
cente." 1
1 Ces cateehismes en images etaient autrefois souls toleres dans la cure
du P. Perez, de peur, (lisait-on, que les naturels ne se corrompissent par le
contact des let t res europeennes. <>n y t'tistigeait memo l'indien qui parlait
espagnol. "Pciutuie didactiquc des mexicanis,"' 1" Memoire par J. Aubin.
291
El Sr. D. Teodoro Juarez, ex-capitan de caballeria de auxiliares del
Ejercito Mexicano, leyd la Mcmoria de que es autor, y que se iusertaa
contiuuacidu, primero en idioma nahuatl y en seguida traducida al cas-
tellano :
" Achto ximomachti
huan zatepan xitlato.
Sal. 18.
"Mahuizauhqui necetilliztli. Paccayelliztli :
"Nicoanotzallo in niahuizdlloni necetilizmanque in matlatlonce ix-
tlamatcanecentlalliliztli "Americaniztas," ca nic onmatlaniz itech ni
ixtlamatcatequitiliztlachihual; ica miac paquiliztli oni liualla ic ompa
itetepeyo Tetzicotzinco imaxaltequitlatocayo Mexico, onic ontemitieo
no nahuatil ixpantzinco inin ixtlamatcanecentlalliliztli, ni cuicatihuitz
C3 tepitzin intla amo ixtlamatcayotl, quema, tetzanhcayotl nehua nino-
mati, manel zantepitzin tlatolli : ica tla ce amo qui yollomati in occe con
coanotza. Amo nic icauhuia nin tlacacoca in ixtlamatcamanque ca con-
tlallia ninecuitlaliuilliz in yezque iciuhcan, ihuan quitozque miac itecli
tepitzin, inin maquinyollopacliihuiti motetzahuique, inonque qui ita pol-
lihui itla, ic matlapopolhuillilo no tepitonyo.
"Amo no chihuil, j ill antlacacocapepetlayoque! nic oncatzahuaz inon-
tlacoxocliitl in mellalmacayotica oan macoque, ica canaulicayotica na-
mecli moquitilitzinoa, nic pia yecneltiliztli; ca zazon aqui in anmotzal-
lantzin oquicahuazquia inon mimatilliztli liuel nelli ipatiuh, ica inon
tlainacliiliztli, ica inon tlatquitlatolli, ica inon tlaacicamacliiliztli mani-
quito zancemi, anquimochihuilitzinoa itech anmo pepetlaquiliztlachi-
hualtzitzin onanquimomahuillitzinozquia mochi in Cemanahuac, ica te-
quipanollotiuli huan mozouhtiuh in tlatolli aztecatl in tzopellicatlatol
in Mexican; ica ic ni tlacatian ica co anmochicahualliztepitzin yeca
icaon mohuecapantlaliz tlacpac.
"An momimatcayotzin, quema, ye ocachi cualtetzin netlauhtilli'an-
mech motlamachyotillitzinoa; achi jih! qui huicallo itzompan altepe-
tlalli niuomati ce tlatlacolli amo tlapopolhuilhuilili. Xicmotlanemili-
tzinocan cecen Tlatocayome yancuique huan huehuetque, ixtlamatque
huan amo tlamatque, chicactique huan amo chicactique, huan nic nel-
toca amo an nech momaquillitzinozque aca amo oquitequipanoc ni tlatol
ixtlamatcayotica nozo amo; anozo amo omochicauhque ic qui cualnex-
tizque nin tlatol qui huicatihuitze yehuecauh quenami ixiuhcuillolpau
catqui: cace tla in tlapaltique intech pohui quin macazque cealliztli
292
huan necuiltonoliztli in tlalticpactli campa otlacatque, in chipahua-
catlamatque intechpohui quimocuitlahuizque ihuan qui tequipanozque
nin tlatol cenca tlazotli.
"Zan yeiyo Mexico amo nic mati tlecan omotlahuelilti, anozo tlen
itlahuihuicaltil in ilhuicactli, amo qui pia acquin qui zoaz ni tlatol, ihuan
tla onca aquin ica, non zan maliuizpollolo: cemicac qui hueyilitiuh ni
tlapilehihual, cemicac qui pinahuitiuh ni tlachichihual non ocaclii tla-
maliuiztilli, cemicac quitotiuh amo tlen topatiuh huan nian ninecliixca
patiloca.
"Xel notlazocamachilia in Teotl, miactintzitzin mexicah in yolloco
pepetlacayoque, necuiltonolliztlaxeloltin, catlehuan in tzallan namech
mopohuillitzinoa ;ih tlacacocaqualnezqui! ica inon onoyolchicauh nic
onyaochihuaz in tlapololtiliztli non qui cocolizquitia in tlatolli aztecatl
in oc ipeuhyan necuepcayotl. Nel manel cequintin tlaquilloque quimi-
talhuitzinoa ca quixnamiqui in ixtlamachiliztli, ye ica zazan ohui ni
cuepcayo zazon catlehuatl tlatolli, ye ica nepapan tozquitl in cecen ne-
nepilli, anozo in nepanotl tlatolli ichihuil, tla itech ce miaquiya itech
occequi pollihui, huan yehua inin qui pia in aztecatl, cace macihui inin
itlapixol huel miaquiya ihuan coyahua, cana motollinia ni tozquinh.
"Oniquito.— T. J."
"Antes de hablar,
aprende.
Ecleo. 18.
"Respetable Asamblea. Salud.
"Invitado por la Junta organizadora del XI Congreso de Ameri-
canistas para tomar parte en sus trabajos filologicos, con sumo placer
vengo desde las montaiias de Tezcucingo, pertenecientes al Estado de
Mexico, a llenar mi cometido ante esta ilustre Corporacidn, trayendo
una pequenez, si no cientitica, si de curiosidad, que a mi pesar lo es,
aunque en relacidn sucinta, para que si lo uno no le aficiona, lo con-
vide eso otro. Xo sigo la opinion de los esclarecidos literatos, que po-
nen todo su cuidado en ser breves y decir mucho en poco, esto sirva
de satisfaccidn £ los curiosos, para que viendo que falta alguna cosa,
sean indulgentes con mi pequenez.
"No es mi £nimo, ;oh esclarecidos genios! empanar ese laurel que
tan justamente os es debido; porque con sencillez os lo confieso, tengo
la persnasidn intima de que cualquiera de entre vosotros que prescin-
293
dido hubicse de esa modestia, rasgo intalible del verdadoro merito,
con esa erudicidn, con esa riqueza de lenguaje, con esas galas, con ese
estro, para decirlo de una vez, de que haceis ostentacion en vuestras
brillantes composicioues, hubierais sorprendido al mundo entero, des-
arrollando y fomentando la lengua azteca, dulcisimo idioma de los me-
xicanos: porqne ella es de una naturaleza tal, que un esfusrzo leve de'
vuestros ingenios preclaros, bastado liabria para elevarla a tan alta
cultura.
"Vuestra modestia, si, es la ma's bella prenda que o.s adorha; mas
jah! que llevado al extreino respeto de la patria, me parece un pecado
imperdonable. Recorred una a una las naciones autig'iias y modernas,
incultas y civilizadas, debiles y fuertes, y creo que no me dareis alguna
que no haya cultivado su idioma, mas d menos pulcro, mas 6 menus
erudito, 6 no se haya esforzado en embellecer su lengua que de re-
motos tiempos la vienen poseycndo segun sus historias y tradiciones:
porque si a los heroes toca dar libertad y gloria al suelo que nacer los
viera, a las claras inteligencias pertenece conservar y cultivar el pre-
cioso idioma que posee.
'"Solo Mexico, por no se que fatalidad, 6 mas bien dicho, por no se
que maldicion del cielo, no ha tenido quien fomente su lenguaje, y si
alguien trata de esta nacion es para desacreditarla y vejarla, siempre
ponderando sus defectos, siempre haciendo irrision de sus proezas las
mas respetables, de sus instituciones, siempre deplorando que no valga-
mos nada, ni tengamos esperanza de remedio.
"Pero, gracias a Dios, muchos mexicanos esclarecidos y de noble
corazdn, excepciones gloriosisimas de aquella regla, entre los cuales,
segun creo, os conttiis todos vosotros, joh insignes genios! por lo cual
no puedo menos que insistir en combatir los errores y vicios de que ado-
lece la lengua azteca desde la conquista. Pues aunque algunos escri-
tores dicen que es refractaria a J a ciencia y a la civilizacion, esto de-
pende de ser tan dificil la legitima traduccidn de cualquier idioma, 3 a
sea por la diversidad de voces de cada lengua, d ya por la diferencia de
frases y modos, que si en un idioma abundan en otro faltan, lo cual tie-
ne que suceder lo mismo respecto del azteca, pues aunque bajo un as-
pecto sea muy abundante, bajb otro es pobre de voces.
"Mas no obstante lo expuesto, manifestare los vicios y a la vez sus
correcciones. *
294
" Por ejeniplo, el Sr. D. Eufemio Mendoza, en su catalogo de las pa-
labras mexicanas, pag. 14, dice: Acapulco, Acapoloa, de Acatl, caiia,
poloa, hacer lodo, y co, en d lugar de.
"El Sr. Dr. D. Antonio Peiiafiel, en sus nombres geograficos, dice:
Acapolco, Aca-pol-co, acatl, caiia d carrizo, y dos manos, maitl.
"El Sr. Orozco y Berra escribe, acatl, caiia, ipoloa, perderse d des-
truir a otros con guerra, lugar conqnistado d destruido.
'•El Sr. MacTas, en sus "Kaices griegas," pag. 43, Acapolco, c, de
acatl, caiia, de poloa, hacer lodo, y de co, posposicidn que denota lo-
calidad.
"El Diccionario latino ha traducido Acapulco por Tortus aqum pul-
chrw, puerto de aguas limpias.
" Y yo, en mi hnmilde concepto, digo que Acapulco es voz yuxta-
puesta con dos acepciones: 1^ Se deriva del sustantivo Acatl, carrizo,
del verbo polal, enmaraiiar, y del snfijo co, lo que significa dentro
d sobre el carrizal cnmaranado. 2? Hay un genero de particulas que
se aiiaden al fin de los nombres aztecas, y significan tres cosas, scilicet:
las iinas reverencia, las otras diminucidn y las ultimas aumento despec-
tivo; esas particulas son las siguicntes: tzin, tzitzin; ton, toton, pil, pi~
pil ; y pol, popol. Como la costumbre al hablar el azteca ha convertido
en pul el pol, el pul despectivo se usa de esta manera, ichtccqui sig-
nifica ladrdn, y para decir ladronazo, decimos ichtccapul ; el hombre se
llama tlacatl, y para decir hombrazo, se dice tlacapul; asi pues Acapulco
6 Acapolco, es voz yuxtapuesta, y se deriva del sustantivo acatl, carri-
zo, pul, desinencia (pie denota aumentativo despectivo y co, sufij.o con
que denota estar dentro d sobre el carrizazo, 6 en el carrizal grande.
"El Sr. Macias, en su geografia escribe Apam, con m por termina-
cidn, de a contraccidn de atl, agua, yi>«», sobre: sobre d inmediato al
agua d no.
"Y por mi parte digo que Apan se deriva del sustantivo atl, agua
y del snfijo pan, que quiere decir sobre el agua. A— pan.
"El mismo Sr. Macias, en la citada obra, pjig. 103, escribe Tacuba
de Tlacopan, lugar de esclavos.
"Y en mi concepto es; Tlacopan, se, deriva del sustantivo Tlacotl
vara d jarilla y el sufijo pan, con que se denota en el jar illal.
"Id. pag. 109. Se lee Jalapa corrupcidn de Xalapan, compuesto de
xalli arena y de apan rio; rio de arena d arenoso.
395
11 Y por mi parte opino quo se debe de escribir Xalbipa, voz yuxta-
puesta, del sustantivo xalli, arena, y de dos sufijos tin y pa; tin ma-
nifiesta abundancia, y pa denota sobre 6 en, y entonces Xal-la-pa
quiere decir en el arenal.
" El mismo senor, en la misma pagina escribe Tlacotalpan, de Tlahco,
mitad, tlalli, tierra, y pan, sobre ; en tierra partida por el medio.
" Y por mi parte, Tlacotalpan es corruption de Tlacotlalpan, voz com-
pnesta de dos sustantivos, Tlacotl, vara 6 jarilla, tlalli, tierra y el su-
fijo^aw, con que denota, T loco -tlal— pan, en eljarillal.
"El esclarecido Sr. Prieto, en sus lecciones de Historia patria, pag.
17 de su introduction, dice: Huehuetlapallan, es tierra antigua.
"Y yo digo que se debe de escribir Huehuetlapallan, voz yuxta-
puesta, con dos acepciones, sea la 1?, Huehuetlapallan, se deriva del
adjetivo hiiehue, viejo, antiguo; del sustantivo tlapalli, anil y comun
de todo color, y an, desinencia que denota lugar de residencia, y en-
tonces significa en las tlapalcrias viejas.
"2? Huehuetlapallan se deriva del adjetivo huehue, viejo, antiguo,
del sustantivo, tldpdltic, heroe, valiente, y an, desinencia que denota
lugar, y entonces significa, lugar donde habitaron los Mrocs viejos.
"He visto en el monumento del gran principe Quauhtemotzin, unas
inscripciones que dicen: Cuanacoch, Cacama y Tetlepanquetzal. Si es-
tos nombres son los de los principes aztecas, adolecen de vicio.
"Sea el 1? Los nombres sustantivos en azteca siempre terniinan en
tl, tli, li, por cuya razon se debe de escribir Cuanacatl, en lenguaje
ordinario, y con respetp 6 cortesia, Cnanacatzin; se compone de dos
sustantivos, cuaitl, cabeza, y nacatl, came, aludiendo a la cresta, el
tzin es una desinencia con que denota la cortesia d el i;espeto, y sig-
nifica gallina.
"El 2? se debe de escribir Cacamatl, y afectivo 6 con respeto, Ca-
camatein, y significa elote tierno, que los agricultores nombran dien-
te de perro.
" Y el 3? y ultimo, Tetlipanquetzal vulgarmente f y con cortesia, Te-
tlipanquetzaltzin; nombre compuesto del sustantivo tetl, piedra; ipan,
sobre, y el sustantivo quetzal, que es el nombre propio de la esmeralda,
piedra preciosa, aludiendo con este sustantivo & que la persona es de
buena presencia, y tzin, desinencia para manifestar la cortesia, y quie-
re decir, el senor de buena presencia parado sobre la piedra.
2
296
"El Sr. Prieto, en sus lecciones eitadas, dice Culhuacan, monte en-
corvado.
"No es este el significado, porque se refiere a los del lugar, se debe
de escribir Culhuacan, se deriva del sustantivo culli, abuelo, hua, ad-
jetivo de posesidn, y can, sufijo que denota lugar, y entonces quiere
decir, lugar donde habitan los senores que tiencn abuelo.
"El Sr. Orozco y Berra traduce Callimayan, en donde estan las
casas alineadas 6 puestas en cerca. Y el Sr. Peiiafiel dice que la pala-
bra tiene termination verbal pan, que transforma en maitl, mano, en
verbo sindnimo de ay, hacer algo exteriormente. Etim.: lugar en que
se fabrican casas.
" Y en mi concepto se deriva del sustantivo calli 7 casa 7 del verbo
mani, estar en piano tendido, y an, desinencia de lugar, y se debe de
escribir Calllmanian, con i latina, porque con el verbo mani se abide
a la topografi'a del lugar piano en que esta formada la poblacion.
"El mismo Sr. Trieto, en la pagina citada, escribe Hucmaizin, el
de las manos grandes.
"Se debe de escribir Hueyiimatzin, el de la mano grande, porque
esta escrito con el adjetivo hueyi, grande, y tercera persona de singu-
lar bna, y tzin, desinencia que denota respeto.
"El mismo Sr. Prieto, en su obra citada trae ChaJehieuitlanetzin,
que no tiene signification.
"Se debe de escribir Chalchiuhtlancxtzin, voz yuxtapuesta, derivada
del sustantivo chalchihuitl, piedra preciosa, otro sustantivo, tlanextli;
y tzin, desinencia que denota respeto, y quiere decir piedra preciosa
que alumbra, que es el carbunclo. Tambien se escribe Chalchiuhtona.
"El Sr. Garcia Cubas en su Geografia del Distrito Federal, pag. 10,
dice Tzompanco, lugar en que se conservan los craneos de las victimaa.
"No es ese el significado.
"Se debe de escribir Tzonpanco, derivado del sustantivo tzontli,
que literalmente significa cabello y metaforicamente, extremo de al-
guna cosa, como lago, 6 tierra, d fin del hombre, y dos sufijos, pan
y co, el primero significa el lugar del extremo, y el segundo, sobre,
aludiendo a" la posicidn topogr^fica de la poblacion, y entonces quiere
decir, en la cxtremklad del lago.
"Digo que significa tambien fin del hombre, porque para decir se
murio el seiior, se traduce en azteca, omotzonquixti in tldtoani."
297
La Secretaria anuncid que se iba adar lectura a uno de los cantos an-
tiguos mexicanos, cuya traduccidn al castellano se encomendd por la
Junta Organizadora del Congreso de Americanistas, al Sr. D. Mariano
Sanchez Santos, y sobre cuyo origen dijo el Sr. Vigil lo siguiente:
"Estos cantos se encuentran en un antiguo codice que existia en la
Biblioteca de la Universidad y que habia desaparecido, segun consta
del libro que escribid el Sr. Garcia Icazbalceta con el titulo de Apun-
tes para mi catdlogo de escritores en lenguas indigenas de America.
Al organizar la Biblioteca National tuve la fortuna de encontrar el re-,
ferido codice entre muchos librosviejosamontonados; en el se encuentran
mas de sesenta cantares en lengua nahuatl, de los cuales han sido tradu-
cidos al ingles veinte y tantos, por el celebre americanista G. Briton,
aeompaiiandolos una erudita disertacidn sobre la poesia naliuatl, y no-
tas y comentarios filoldgieos de mucha importancia. Segun este escritor,
los referidos cantares, coleccionados por algiin fraile, cuyo nombre
no se conoce, son realmente de un origen anterior a" la conquista, pues
aunque en algunos de ellos se encuentran ideas cristianas, es facil co-
nocer que tales ideas fueron interpoladas por los frailes para adaptarlos
a las nuevas creencias religiosas. Ademas de estos cantares, se encuen-
tran en el codice la traduccidn al nShuatl de varias fabulas de Esopo,
publicadas ultimamente por el Sr. Peiiafiel; un tratado del Padre Sa-
hagun sobre el Arte adivinatoria de los niexicanos, que utilizd el Sr.
Garcia Icazbalceta en su Bibliografia Mexicana del Siglo "XVII, y
dos sermones andnimos en mexicano d nahuatl."
El cantar a que did lectura el Sr. Sanchez Santos es el siguiente:
"Penetre yo, cantor, en aquellos multiples verjeles; mansion muy
alegre y deliciosa: alii llueve un rocio de rayos de sol; alii cantan amo-
rosamente los pajarillos, y preludia su cantar el jilguero con espaciosa
voz, sitio que regocija a Dios Hacedor Supremo.
" j Salve, salve !
"Alii escucho yo, cantor, el comenzar de un canto que ciertamente
no se preludia asi sobre la tierra, por su novedad en el cantar. j Oh !
Alia dentro del cielo se escucha bien al polluelo del primer jilguero,
que les dice a las multiples aves de variados colores y rico plumaje:
alii tiene su morada el Hace<lor Supremo.
"j Salve, salve! ,
38
298
*
"Se dila^a mi corazon y se eleva mi pensamiento, yo, cantor, por
lo que he oido, y quisiera elevarme a esos cielos lueientes; que mis sus-
piros llevados por la brisa, penetraron donde el dorado colibri canta
6 los cielos.
"j Salve, salve!
" Y mi corazon por todas partes busca, y en efecto, ciertamente, no
hallo otro precioso pajaro de voz mas melodiosa, porque ciertamente
superan dentro del cielo las cosas que se hacen para el Hacedor Su-
premo, y solo que el pensamiento se eleve a las cosas divinas, podra
comprender la hermosura de los cielos, que regocija a los bellos paja-
rillos celestiales, en presencia del Hacedor Supremo.
" j Salve, salve !
"^Cdmo he de llorar sobre la tierra? Efectivamente, aqui se vive
enganado; todo cuanto existe en la tierra se acaba con la vida. Que
pueda, j oh Todopoderoso ! cantarte alia en el cielo : que mi corazon en
tu morada te contemple y eri tu compania viva.
" j Salve, salve !
"Escucha mi canto, amigo mlo: mi tamboril adornado con flores re-
sonaba acompanando el canto celestial que yo entonaba para agradar
a" los nobles, y derramaba los sentimientos de mi corazon como flores
que brotan. Ojala que mi canto se glorifique ante el Hacedor Supremo.
"j Salve, salve!"
El original mexicano del cantar anterior es el siguiente :
" Xopancuicatl, otoncuicatl, tlamelauhcayotl.
1
u Onihualcalac nicuicani nepapan xochitlalpan, huelteellelquixtican,
tetlamachtican, oncan ahuach tonameyoquiauhtimani, oncan cuicuica
in nepapan tlazototome, on cuicatlaza in coyoltototl cahuantimani inin
tozquitzin in quellelquixtia in tloque in nahuaque yehuan Dios, ohuaya,
ohuaya.
2
"Oncan nicaqui in cuicanelhuayotl in nicuicani, tlacazo amo tlaltic-
pac in peuh yectli yancuicatl, tlacai6 ompa in ilhuicatl itic hual caquizti
in conehua in tlazocoyoltototl in quimeliuilia in nepapan teoquecholme
zacuantototl, oncan tlacazo quiyectenehua in tloque in nahuaque, ohua-
ya, ohuaya*
299
" Niyolpoxahua in nicaquia ni cuicani, acoquiza in notlalnamiquilizo
quin pepetlatiquiza in ilhuicame, nelcicihuiliz ehecayotiuh in iquinal-
quixtia in ompa ontlatenehua in zacuanhuitzitzil in illinicatl itic, ohua-
ya, ohuaya.
4
"Auh nohuiampa nictlachialtia in coy olio auh tlacazo nelli in amo
ixquich quehua in tlazotototl, tlacazo ye oc tlapanahnia in ilhuicatl itic
y yollo in tloque in nahnaquc mochiuhtica, ca intlacamo teuhyotiuh in
notlalnamiquiliz azo lmelqninalquixtica ittazo in tlamahuizolli in ilhui-
cac ic papaqui in ilhnicac tlazototome ixpan In tloque nahuaque, ohua-
ya, ohuaya. •
"Quenin ah nichocaz in tlalticpac? ye nican tlaeago onca nemoaya
ninoztlacahuia, nicitoa a^o zan ye ixquich in nican in tlalticpac ontla-
nrian toyolia, macuele ehuatl in tloque in nahuaque, ma ompa inhuan
nimitznocuicatili in ilhuicac mochanecahuan ca noyollo ehua ompa non-
tlachia in monahuac in motloc tipalnemohua, ohuaya, ohuaya.
6
"Ma xicaquin nocuic in tinocniuh xoehihuehuetl inic tzotzonaya il-
huicacuicatl in nicehuaya, ic niquimellelquixtia in teteucti, xocliicueponi
in noyollo izqui xochitl nictzetzelohuaya ic malitiuh in no cuicatzin ix-
pan in tla^ue in nahuaque, ohuaya, ohuaya."
El Sr. Cesare Poma, cncargado de la Lcgacidn de Italia, leyo el
siguiente trabajo de que es autor:
"De los perkidicos escritos en lenguas indfgenat*
de America.
"Parece ti primera vista que el asunto que voy a tratar solo puede in-
teresar a los que se dedican a los eatudios de la linguistica; pero en mi
humilde opinion, reviste mayor importancia, porque demuestra la vita-
v lidad de los idiomas indigenas en medio de los idiomas europeos que
han invadido el Xuevo Continente, y hasta que punto la civilizacidn
de los conquistadores se Jia infiltrado entre los aborigenes por medio
2 3*
300
de una de sus manifestaciones mas caracteristicas — la prensa — lo cual
es muy poco aun, aunque me duela confesarlo.
"Segun mis investigaciones, los siguientes periddicos son los que en
lenguas indigenas se han publicado 6 se publican aim, en America.
"Cherokee (lengua iroquesa).
u The Cherokee Advocate, en cherokee e ingles, Tahlequah (Territo-
torio Indio) de 1844 a 1853; refundido en 1870 y publicado despues
de esa fecha, con intermitencia.
"The Cherokee Messenger. Algunos numeros en cherokee e ingles pu-
blicados en 1844-1845 y otros en el curso de 1858.
u The Cherokee PJuenix (Tsa-la-ge-Tsi-le-lii-sa-ni). Publica-
ronse en New Echota algunos numeros en cherokee e ingles desde 1828
hasta 1834. »
"La lengua cherokee se escribe con los caracteres especiales que
fueron inventados por el indio Sequoiah.
"Chinook (idioma principal del grupo del mismo nombre).
" Kamloops Waica, periodico en chinook, con caracteres taquigrafi-
cos (sistema de los hermanos Duploye, de Paris), publicado en Kam-
loops, Columbia Britanica, y reproducido por medio del mimedgrafo
por el padre misionero J. M. R. Le Jeune, a quien agradezco el envio
que me hizo de las copias* de aquel curioso periodiquito. Contiene ar-
ticulos de gramatica chinook, himnos, oraciones, trozos de historia sa-
grada, y algunos de musica con palabras chinook r
"Chippewa t5 Ogibway (una de las lenguas algonquinas).
u The Indian. — 24 numeros publicados en Hagersville, Ontario, en
el bienio de 1885-188G. Contienen articulos e himnos en chippewa,
y una carta en el idioma de los blackfeet en la que el cacique Crowfoot
da las gracias a la direccion del Ferrocarril Canadian Pacific, por el
envio de un pasaje perpetuo a su favor.
"Petaubun (El Amanccer 6 la Aurora). Algunos numeros con tres
paginas en chippewa y una en ingles; publicados en Sarnia, 18G 1-1 8(32.
1 Pilling. Bibliography of Iroquoian languages.
301
"Pipe of Peace. — 12 numeros escritos en chippewa y publicados en
el Shingwauk Home, Sault Sainte- Marie, Ontario. 1878-1 879. *
"Choctaw (idioma muskhogce).
u TJie Star- Vindicator. Publicado en 1878-1879, en McAlester,
Nacidn choctaw, Territorio Indio. Articulos en choctaw.
u The Indian Cliampion, 1884-1885, Atoka, Territorio Indio. Ar-
ticulos en choctaw.
" TJie Indian Journal, (vease muskoki). Contienc articulos en choc-
taw.
" The Indian Missionary. Iniciado en 1884. Se publico sucesivamen-
te en Eufaula, ]\IcAlester, South Canadian y Atoka, con gran numero
de articulos en choctaw y en muskoki.
" The Muskogee Plucnix, en Muskogee. I. T., con articulos en choc-
taw y en muskoki.
" Our Brother in Red, Muskogee. E T, (Nucstro hermano de raza
cobrixa). Articulos e himnos en choctaw y en muskoki. 2
"D£ne 6 Tinne (una de los idiomas Athapasca).
"Segun iuformes que he recibido del ilustre Gatschet, de Washington,
publicase en Stuart- Lake, Columbia Britanica, un periodico intitula-
do Joestloes Nahwoelnock, 6 sea Revista del Mensajero, impreso en ca-
racteres que fueron inventados para la lengua dene.
"Eskimo.
" Atuagagdliutit ( noting inarnik tusarumindsassunik nnivkat ) en
Godthaab, Groenlandia. En mi coleccion de periodicos escritos en todos
los idiomas del mundo, Hgura este periodico esquimal, representado pol-
ios numeros de 1 (20 de Septiembre de 1892) a 12 ( 18 de Febrero de
1893). Contiene tambien ilustraciones.
"Guarani.
"Dice el capital Bove, en el libro que publico con motivo de su viaje
al Alto Parana, que el dictador Lopez, del Paraguay, para separar co-
1 Pilling. Bibliography of Algonquian languages.
2 Idem. Bibliography of Muskhogean languages.
802
mo con otra muralla de China a su pais de los limitrofes, ordend que el
Diario Oficial de aquella nacion se impriraiese en idioma guarani. Se
me ha asegurado que actualmente el periodico oficial de aquella Ile-
publica contiene algunas veces avisos en guarani para conocimiento de
los indigenas, del mismo modo que el Diario Oficial de las posesiones
francesas en Polinesia, en Tahiti, aparece en parte escrito e impreso en
leno-ua tahitiana.
*
"Yankton (dialecto Siotix).
u Anpao (La.Manana.) Publicdse desde 1878 hasta 1882 por la
Yankton Agency (Dak), siendo de caracter religiose En 1886 la Nio-
brara Convocation resumid la publicacidn del Anpao enteramente en
yankton, en Greenwood (Dak).
u Iapi Oayc (vease Santee). Contiene tambien algiin material en el
dialecto vankton. l
ml
"Muskoki 6 Creek (idioma muslhogee).
*
"The Indian Journal. Publicdse en Eufaula y Muskogee desde 1876
hasta 1886. Gran numero de articulos en creek y algunos en choctaw.
"The Indian Missionary (vease choctaw). Muchos articulos en mus-
koki.
" The Muskogee PJucnix (vease choctaw). Articulos en muskoki.
u Our Brother in Bed (vease choctaw). Algunos himnos en muskoki.
"Our Monthly. Casi exclusivamente en muskoki. 1873-1875. Tal-
lahassee, nacidn creek. 2
"Nahuatl 6 Mexicano.
"En Tepoztlan, Estado de Morelos, se publico un pequeno periodico
en nahuatl y castellano, intitulado El Liliputiense. Ya dejd de existir.
Algunas veces se publican articulos en nahuatl en otros periddicos de
esta Republica.
"El Cronista de Mexico publico en 15 de Junio de 1864 un niimcro
extraordinario, impreso con tinta azul y dedicado al Emperador Maxi-
miliano con motivo de su llegada a Mexico. En ese numero se hallan
unas breves composicioues poeticas en nahuatl, cscritas por el Licen-
1 Pilling. Bibliography of Siouan languages.
2 Idem. Bibliography of Muskltogean languages.
303
ciado Don Faustino Chimalpopoca Galicia, quien decia ser descendien-
te de los reyes aztecas.
"Santee (idioma Sioux).
"Dakota Taivaxitkulcin, (el amigo de los Dakotas). Algunos nume-
ros en santee e ingles, 1850-1852. — St. Paul, Minn.
ll Iapi oaye (El Mensajero del Verbo). Se pnblica desde 1871 en
Greenwood, Dak. 1
"Shawnee (lengua de lafamilia algonquina).
•
"Shau-wau-nowc Kesauihwau (El Sol de los Shawnees 6 Shawa-
nocs). Con este titulo se publicaron algunos numeros de nn periodico,
1835-1889, exclnsivamente escrito en idioma shawnee e impreso por
la Mision Bautista para los shawanoes. 2
"Tarasco.
"En Noviemhre yDiciembre de 1882 publico el Dr. D. Nicolas Leon,
en colaboracion con el indio Juan B. Tapia, en el pueblo de Quiroga,
antiguamente Cocupao, en el Estado de Michoacan, tres numeros de
un periodiquito literario en el idioma tarasco, que es la lengua de los
indigenas en aquella parte de la Bepublica Mexieana. Era el titulo
"Purcjic," nombre que se dan en su idioma los tarascos actuales, y sig-
nifica "Macehual:"y era la edicion de 50 ejemplares.
"Agregare que en el pueblo de Soboba, al Sur de la Alta California,
los pupilos indios de una escuela establecida en la rcservacion de su
tribu, publican en idioma ingles un semanario manuscrito, el cual, apar-
te de contener articulos sobre varios asuntos, procura imitar & la pren-
sa norteamericana hasta en la parte destinada tt anuncios comerciales,
pues que alii se ven dibujos liechos por los mismos indios, que re.pre-
sentan canastas de mimbre, bastones de madera labrada y objetos de
alfareria, a fin de llamar la atencion acerca de los artefactos a que se
dedican con notable destreza sus padres y parientes.
"Mucho agradeceria yo a los distinguidos Americanistas que, tenien-
do informes acerca de la materia que acabo de tratar, me hiciesen el
favor y la honra de aumentar con sus datos la lista que he leido ante
el Congreso."
1 Pilling. Bibliography of Siouan languages*
2 Idem. Bibliography of Algonquian languages.
304
El Sr. Presb. D. Agustin Hunt y Cortes ocupd'la tribuna y hablo
por mas de veinte minntos sobre etimologias mexicanas, sucediendole
en la palabra el Sr. D. Teodoro Juarez, quien opino de distinta ma-
nera sobre el origen de la palabra Teotihuacdn.
El senor Secretario Lascurain leyd el siguiente extracto de un trabajo
del Sr. D. Abraham Castellanos, de Oaxaca:
"Plan general sobre «* Procedencia de los pueblos americanos"
y "Cuenta Cronologica," presentado al Cougreso de Ainerica-
nistas. -
"Senores:
"El ligero trabajo que os presento, abarca dos proposiciones funda-
mentales de palpitante interes para la historia americana en general,
y en particular para la de Mexico, tan llena de fabulas, que es necesario
extirpar con la ayuda de la inisma fabula que es y ha sido siempre el
alma de la historia en sus primeras manifestaciones. El ingenio del
interpretador debe servir de guia, y un criterio positivo para evitar los
prejuicios derivados del estado emocional d de las creencias religiosas.
Examinemos, pues, con la razdn fria e inexorable, derivando de la bar-
barie, la supersticidn ; de la supersticidn, la creencia religiosa; y de la
creencia religiosa, la observacidn primitiva de la ciencia. La Arqueo-
logia debe basarse en una filosofia positiva, eminentemente social, cu-
yos principios fundamentales han sido tocados delicadamente por el
primer cerebro ingles, por el venerable Heriberto Spencer. Basados
en este modo de pensar, nos hemos propuesto poner la base para la
resolucidn de estos dos problemas:
"1? Origen de los pueblos americanos.
il 2? Origen de la cronologia y cuenta del tiempo.
"La primera cuestidn es ardua; pero sin embargo, recorramos el
suelo americano para exponer nuestra teoria. Desde las regiones ^rti-
cas hasta los liltimos penascos australes de America, distinguimos dos
razas esencialmente distintas. L"na, es hija de otra raza cruzada con
los naturales del pais; la otra, se encuentra pura en medio de las selvas
vf rgenes de la America, donde el tiempo ha sido impotente para hacerle
perder las huellas de un pasado desconocido. El primer grupo esta" repre-
sentado por los indlos de la America Britanica, de los Estados Unidos,
del centro del Brosil y los patagones, cuyos tipos fundamentales soil
305
los pieles rojas, los otomies y Ios patagones. Estos son los autdctonos
americanos. Al lado de estos aparecen las razas mixtas, en una zona
relativamente estrecha, que se extiende desde las costas de California
hasta el paralelo, 40 de latitud Sur. El tipo determinante de este agre-
gado social, es el denominado azteco—tolteca. Los pueblos esquimales
son de origen asi&tico-americano y vice versa; pero la ninguna influen-
cia que ha ejercido su civilization en el progreso americano, nos liace
abandonarlos por completo. Aceptando que esas razas mixtas proce-
dan del Asia £,Por d<5nde han venido los primeros nucleos? Los histo-
riadores s<5lo han buscado una solucidn fdcil. Si preguntamos & una
autoridad, nos responde dogmaticamente con el raapa : / El Estrecho
de Behring! Si esta autoridad es mas fecunda en sus concepciones fi-
losdficas, entonces, senores, el Mundo de la Atldntida es el fecundo te-
ma, y los versos de Medea la ultima palabra.
Venient annis sceccula seris
Quibus Oceanus vincula rerura
" Y en efecto, ha llegado el tiempo, y el oceano rompe sus prisiones.
"Los partidarios de la teoria de Behring solo pueden justificar las
relaciones de los pueblos del Norte (esquimales), y los partidarios de
la Atlantida no pueden justificar nada, estudiando la constitucidn geo-
ldgica de ambos continentes.
" Para explicar las relaciones americanas con el Oriente de Asia, sdlo
nos queda un camino unico, el Oceano Pacifico. Parecera" temeraria
esta afirmacion, pero es la tinica posible. Los chinos y los coreanos fue-
ron pueblos muy adelantados en la antigiiedad. Durante las guerras
sobre todo, y en muchas ocasiones, los vicntos procedentcs de la tierra,
arrojaban barcas a alta mar, y entonces la corricnte marina del Japon
se encargaba de traer a los orientates hasta las costas de San Francisco
de California, donde sefija la antigua Huehuctlapallan, y de donde par-
ten todas las leyendas de nucstra historia antigua.
"Se nos dira" que faltan las pruebas, pero despues de examinar el
mapa que presento, fijese la atencidn en estos dos puntos capitales.
"Desde el siglo VII al XVI, dice el sabio Aymot en una obra que
tradujo del chino, durante el reinado de Khan Mangu, la China y la
Corea trataron de apoderarse del Japon, y un ejercito de 100,000
hombres en 900 naves se dirigio & la isla; pero una tempestad dis-
perse esas naves, y no se volvio a saber de ellas. . . .
33
306
"Mr. de Humbert, Ministro de Suiza en el Japdn, discurre sobre el
origen del pueblo japones:
"Mas de una vez al observar las costumbres del pueblo japones, me
he preguntado, de ddnde puede provenir este pueblo interesante; pero
no he hallado una respuesta que satisficiera mi curiosidad. Presumo
que la filologia comparada sera la unica susceptible de resolver el pro-
blema. ... La suposicidn de que el Archipielago japones estuviera po-
blado en otro tiempo por inmigrantes chinos, es la primera que me su-
giere la imagination.
" Sin embargo, en mi concepto, las islas meridionales del Japdn fue-
ron colonizadas mas bien por emigrantes que llegaron del mediodia.
Las corrientes marinas tienen probablemente una gran importancia en
la historia de las emigraciones, tan rodeadas aun de misterios para
nosotros; y por esa via se han llevado a cabo, las mas de las veces,
involuntariamente, viajes que asombran por su extension. Todos los
residentes europeos en Yokohama, conocen al interprete japones Jose
Hico : este hombre se ocupaba cierto dia en pescar con otros individuos
de su familia, cuando un golpe de viento desmanteld su embarcacidn,
impeliendola violentamente a alia mar. La gran corriente ecuatorial
que baiia las costas meridionales y orientales del Japdn, y vuelve a caer
describiendo una curva de algunos miles de leguas sobre California,
condujo en esta direction a los infortunados pescadores, quienes tuvie-
ron por fin la suerte de encontrar un buque americano que los dejo sa-
nos y salvos en San Francisco.
"No pretendemos resumir aqui las notas filoldgicas que vienen en
nuestro apoyo, ni las leyendas, ni los codices, ni la configuracidu y ras-
gos etnograficos, etc., etc.
"Nos basta solamente que Jose Hico haya pasado a traves del oceano
en una debil barca con su familia arrastrado por la poderosa corriente
del Japdn, para juzgar que los 900 barcos con poco mas de 100 hom-
bres cada uno, pudieron pasar del mismo modo; y lo que decimos de
esta expedition, podemos afirmar de otras muchas, relacionando al
Asia con la America de la manera mas natural y sencilla. Aceptando
este criterio, se partira de una base positiva para rehacer la historia
de Mexico, tan llena de iriverosimilitudes hasta el presente, por lo que
respecta ji los tiempos primitivos.
"La segunda parte de nuestro trabajo se refiere ^i la Cronologia
307
Mixteca, que hasta hoy es ignorada. Para hacer el estudio, hemos
retrocedido a la fabula, al genesis de la religion natural, fuente de cien-
cia cronoldgica. Partiendo siempre de concepciones sencillas y natura-
les tambien, hemos logrado contar en el Sol mixteca, conocido gene-
ralmente con el nombre de Sol de Oaxaca, 128 siglos de 20 anos, d
sean 2,560 anos de 365 dias. Periodo mas que suficiente para la historia
de un pueblo. Seguramente es poco lo que os- ofrezco en estas notas,
por la premura del tiempo; pero con ello va mi ardiente celo por la
investigacidn cientifica, identificado con el amor sublime de la patria!"
En seguida el Sr. Dr. D. Manuel Ortega y Reyes presentd algu-
nas antigiiedades de Oaxaea, y disertd largamente acerca de ellas.
La Secretaria anuncid que el lunes, a las 12 del dia, se reuniria el
personal del Consejo Central en la Secretaria de Justicia e Instruccidn
Publica.
Se levantd la sesidn a las 7 y 20 minutos de la noche.
Visitas a Coyoacan y Chapultepec.
El domingo 20 de Octubre, a las 9 de la nianana, partid de la Pla-
za de la Constitucidn un tren especial conduciendo a mas de cincuenta
Americanistas, entre los que se hallaban los miembros mas prominen-
tes del Congreso; en Churubusco se trasladaron a los wagones que
debian llevarles a Coyoacan adonde llegaron a las nueve y media de la
manana, siendo recibidos por las primeras autoridades de aquella vi-
lla. Los excursionistas visitaron el antiguo edificio llamado Palacio de
Cortes, en el que hoy se encuentran las oficinas municipales, y que se-
gun la tradicidn sirvid de residencia oficial al Conquistador de Mexico
y fue construido por su orden; visitaron en seguida otra antigua casa,
situada en una de las esquinas de la plazuela de la Concepcidn, donde
segun es fama ocurrid la tragica muerte de Doiia Catarina Xuarez
Marcayda, primera esposa de Don Hernando Cortes. El vetusto as-
pecto de ambos edificios, aparte de la persistente tradicidn que a ellos
se refiere, indica su antiguo origen, y parece demostrar que fueroa.de
laa coustrucciones primeras que levantaron los conquistadores en el
pais. Por la premura del tiempo no fue posible visitar la casa que en
308
la misina villa de Coyoacan existe, y'que se cree fue habitada por Pe-
dro de Alvarado, uno de los mas famosos companeros de Cortes.
Los Congresistas se dirigieron por la via de San Angel, Mixcoac y
Tacubaya, al Castillo de Chapultepec, donde fueron recibidos por el Se-
fior Ministro de Justicia e Instruccion Publica, Presidente efectivo del
Congreso, y encargado por el Primer Magistrado de la Republica de
obsequiar en su nombre a los visitantes, no haciendolo en persona por
el reciente duelo de su familia. Acompatiaban al Seiior Ministro los de
Guerra y Comunicaciones y el Oficial Mayor de Hacienda y Credito
Publico.
La belleza del dia, la suavidad de la temperatura y la hermosura
excepcional del sitio de Chapultepec, desde cuya cumbre se dilata en
toda su imponente majestad el esplendido Valle de Mexico, eran bas-
tantes para cautivar a los excursionistas, disponiendolos a las m£s gra-
tas impresiones. Desde luego recorrieron las habitaciones del Palacio,
lujosamente decoradas, y que son la residencia veraniega del Presi-
dente y su familia; en seguida visitaron el contiguo edificio, destinado
a Escuela Militar, de la que ano tras aiio salen los oficiales cientificos
del Ejercito, y entre una y dos de la tarde se sentaron £ la mesa ser-
vida en uno de los corredores del Palacio. El lunch ofrecido por el Se-
nor Presidente de la Republica, fue excelente, y al terminar, brindaron
el senor Ministro de Justicia y los mas prominentes miembros del Con-
greso. La magnifica musica del 8? Regimiento amenizo la fiesta con las
mejores piezas de su repertorio. A las cinco y media de la tarde bajaron
los Americanistas del historico Chapultepec, regresando a la capital con
los mils gratos recuerdos de esta excursion.
Visita a la Escuela Nacional Preparatoria.
El lunes 21 de Octubre, a las 10 de la rnanana, varios de los miem-
bros del Congreso visitaron la Escuela Nacional Preparatoria, siendo
recibidos por el Sr. Director del establecimiento, Lie. D. Vidal de Cas-
taiieda y Najera, quien los condujo sucesivamente a la Biblioteca, ga-
binetes de Fisica, Quimica e Historia Natural, Salon de Gimnasia y
otros departamentos, dejando los visitantes sus nombres escritos en el
album de aquel iraportante plantel de instruccion publica.
Septima Sesion.
LUNES 21 DB OCTUBRE DE 1895.
Abierta la sesion a las 5 de la tarde, bajo la presidencia del Sr. Lie.
D. Joaquin Baranda, Ministro de Justicia e Instruccidn Piiblica, se did
cuenta del acta de la sesion anterior, que fue aprobada sin discusidn.
Acto continuo, el Sr. Baranda llamo & la presidencia al Excmo. Sr.
D. Francisco de la Fuente Euiz, Delegado de la Republica Dominica-
na, quien al tomar posesidn de ese puesto, dijo lo siguiente:
"Si se tratase de un acto privado, daria las gracias en igual forma
por la inmerecida distincidn de que soy objeto, a mi antiguo y noble
amigo el Sr. Lie. D. Joaquin Baranda; pero este es un acto publico de
importancia, y el honor que se me dispensa lo recibo del Presidente
del Congreso de Americanistas, y lo creo concedido a la Nacidn que
represento, modesta, pero que esta vinculada muy estrechamente con
la rr.exicana, a la que ama con toda sinceridad. Deseo que los Ameri-
canistas, ademas del notable resultado para la ciencia como fruto de
sus estudios en el seno de este Congreso, lleven de esta gran Nacidn
un recuerdo imperecedero por las virtudes de su pueblo, por la exqui-
sita galanteria con que han sido tratados, por la ilustracidn de esta so-
ciedad y de su Gobierno, y por las grandes cualidades de estadista,
caballero y amante del progreso, bajo todas sus formas, que tanto enal-
tecen al Excmo. Sr. General D. Porfirio Diaz, Presidente de la Repu-
blica."
El Sr. Secretario general D.Trinidad Sanchez Santos leyd una car-
ta del Sr. D. Alejandro Ruiz Olavarrieta, en la que se excusa de no
poder asistir a" las ultimas sesiones del Congreso. El mismo senor Se-
cretario general did cuenta de las siguientes obras presentadas al Con-
greso: Coleccion de aires nacionales, procedente del Estado de Michoa-
can ; dos tomos que contienen la reproduccidn fotografica del manuscrito
de la Historia verdadera de la conquista de la Nucva Espana, de Ber-
nal Diaz del Castillo, que se halla en Guatemala, y los cuales remitid
por conducto del Ministerio de Relaciones, el Sr. Ministro D. Emilio de
Ledn, en nombre de su gobierno; Historia de Francisco Bilbao, de D.
310
Pedro Pablo Figueroa ',.Pasgos de una vida labor iosa, Pedro Pablo
Figueroa, de D. Jorge Octavio Atria M. ; Origen de los Americanos, de
D. Santiago Perez Juuquera; Yaquis y Mayos, de D. Patricio Nicoli;
Apuntes de Epigrafia Mexicana, de D. Jesus Galindo y Villa; Palaeo-
zoic fossils, de J. F. Whiteaves; Linguistica National, de D. Leonardo
Villar; The American Museum of Natural History, de Mr. Saville;
Historia <!:■ las Indias, de Fr. Bartolome de las Casas, y la Cronica
Mexicana de Tezozomoc, editadas por D. Jose Maria Vigil.
El Sr. Secretario D. Roman S. de Lascurain leyd la siguiente Me-
moria, euviada de Zacatecas por su autor el Sr. D. Elias Amador:
"Algo sobre las ruinas de la Quemada 6 Ghiconioztoc.
SEGUNDA PARTE. *
" Si no fuera porque la arqueologia es un auxiliar poderoso de la
historia, a la cual presta sierapre servicios interesantisimos en las in-
vestigaciones que tienen por objeto inquirir algo del pasado de los an-
tiguos pueblos, ardua, dificil y quizas inutil seria la tarea de buscar sus
origenes 6 de estudiar alguna faz de su historia, supuesto que cubier-
tas con el polvo de los siglos sus primeras huellas al traves de las co-
niarcas que han podido habitar 6 recorrer; perdidas en el abismo de
los tiempos sus tradiciones, sus escrituras, sus jeroglificos d emblemas;
sepultadas bajo espesas capas de tierra, incompletas 6 apenas percep-
tibles las poblaciones y monumentos que han erigido, superfluo seria,
repito, interrogar a las edades que sobre esos pueblos han pasado,
para que nos digan de donde vinieron, cuales han sido sus primeros
ensayos y progresos en la senda de la civilizacidn, que costumbres ob-
servaban, que gobiernos tenian, en que forma daban culto a la divi-
nidad d a la naturaleza, etc.
" Pero afortunadamente la arqueologia vieue en muchos casos a com-
pletar d a robustecer los esfuerzos del hombre en materia de especu-
laciones histdricas.
"No de otro modo que apelando a este y otros utilisimos resortes
del saber humano, es como la historia ha podido penetrar mas alia del
circulo de las tradiciones y de los relatos escritos, en sus investigacio-
nes referentes a la infancia d la primera organizacidn de muchos pue-
* Veaso la primera parte en la pag. 40.
311
bios, de los que casi nada sabriainos hoy, si las incansables manos de
la arqueologia no hubieran logrado penetrar en regiones desconocidas,
en climas mortiferos, en eomarcas peligrosas y lejanas, y hasta en las
entraiias mismas de la tierra, para darnos noticia sobre la procedencia
y el caracter de gentes 6 pueblos que apenas viven ahora en el recuerdo
de las reliquias que nos han legado; para poner tambien a nuestra vista
esqueletos mas 6 menos mutilados de soberbias metropolis, de ciudades
extensas, de monumentos admirables, de cicldpeas construcciones, de
rudimentarias moradas y de euanto el hombre ha venido haciendo sobre
la tierra desde las epocas prehistdricas 6 remotas; para embellecer los
museos con copiosas y magnificas colecciones de objetos interesantes y
raros por su antiguedad, por su origen 6 por su naturaleza ; en fin, para
mostrarnos en antiquisimas momias, inscripciones, esculturas, armas,
utensilios y otros muchos objetos (entre los que figuran hasta anforas
de delicados vinos y de granos de cereales), lo que fueron en materia de
cultura, los primeros almaeigos humanos en varias regiones de nuestro
mundo.
"A la arqueologia, pues, se debera que yo pueda ahora indagar algo
acerca del pueblo indigena que habito hace mas de setecientos anos las
hoy mudas y solitarias, pero todavia imponentes ruinas de Chicomoz-
toc 6 de la Quemada, que existen en el partido de Villanueva, Estado
de Zacatecas.
"Con el exelusivo objeto de enviar al Congreso de Americanistas
algunos informes referentes a nuestras antigiiedades indigenas, me di-
rigi al Sr. D. Ildefonso Franco, actual dueno de la Hacienda de la Que-
mada, solicitando de el me permitiera examinar la coleccion de objetos
que tiene y han sido encontrados en el terreno que ocupan dichas ruinas.
El Sr. Franco se dignd corresponder a mi suplica con la benevolencia
que ya esperaba de su ilustracion y caballerosidad, pues desde luego
puso a mi disposicidn, en esta ciudad, dos cajas que contenian mas de
50 objetos, unos en buen estado de conservacion ; pero otros bastante
deteriorados 6 en fragmentos.
"Sin embargo, la coleccion del Sr. Franco, aunque pequena, es va-
liosa bajo muchos respectos, porque, a mas de contener piezas de ca-
racter vaiiado, d destinadas a" diversos usos, es ahora la iinica que existe
procedente de la poblacidn mas importante que fundaron las antiguas
razas en el Estado.
312
"De esa coleccidn mande sacar por orden y cuenta del Gobierno del
mismo Estado, cuatro fotografias que he remitido ya al Sr. Secretario
general del Congreso de Americanistas.
" Voy, por tanto, a" ocuparme en hacer en seguida una breve des-
cripcidn de los mencionados objetos.
"En el grupo de hachas, que son 16, las hay desde 7 hasta 35 mi-
limetros de longitud. La m6s grande pesa como doce libras, y la mas
pequena apenas tendra" una. Casi todas son de la piedra que comunmen-
te llaman metapil.
"Entre esos instrumentos, hay tres que parecen hechos de basalto
negro muy compacto y perfectamente pulido, 6 sea anfibolita.
"Correspondientes a" este mismo grupo hay dos utensilios, tambien
de roca basaltica, de forma cuadrangular, como de una pulgada de
grueso en la parte superior, y rematando en agudo filo en la inferior.
Estos no figuran en la fotografia respectiva, pero presentan el aspecto
de instrumentos que sin duda hacian el oficio de azuelas, de tajaderas
y quiza" de cuchillas para quitar el pelo & las pieles 6 para otros usos
similares.
"Tampoco hice poner en las citadas fotografias, metates y manos de
los mismos, porque estos son ya demasiado conocidos, y ademas, los
que en las ruinas de la Quemada se han encontrado, son de forma tosca
y sin caracteres dignos de llamar la atencidn. En el cerro del Mixton,
cerca de Juchipila, abunda esta clase de objetos.
" Igualmente he dejado de incluir en las fotografias, algunas piedras
de silice y de cuarzo de varios colores, perf actamente pulidas en una de
bus faces, y cuyo uso parece haber sido el de bruiiir piezas de alfare-
ria, estucos y algunos otros objetos. Entre esas piedras hay una de co-
lor rojo, fuertemente tenida por algun dxido de fierro, y tambien otra
de forma circular, de 1 2 centimetros de diametro, algo aplanada y muy
bien pulida en una de sus caras, en la cual se advierten jaspes como los
del tecali.
"En el mismo grupo de los objetos de piedra, se ve uh molcajete
( molcaxitl ) de metapil, bastante grueso y pesado, de 17 centimetros
de diametro en su circulo interior.
"En cuanto & armas, solamente cuenta la coleccidn del Sr. Franco
algunos chuzo8 6 puntas de piedra para flechas (mitl)^ desde 3 hasta
11 centimetros de longitud, entre los que hay dos que por su tamafio
313
pudieron haber servido para pequenas lanzas 6 venablos. La materia
de que estan hechos esos chuzos, cs la que para tales objetos usaban co-
munmente los indigenas; esto es, la obsidiana 6 pedernal de varios
colores.
"El grupo perteueciente a la ceramica es muy limitado, y contiene
como veinte piezas, entre las que hay vasijas de barro cocido, una de
las cuales esta completa, y consiste en un pequeno cantaro 6 tinaja (co-
mitl) que debid estar pintado de rojo, segun se advierte todavia en los
rastros de ornanientacidn que le quedan.
"En este mismo grupo figuran tres molcajetes quebrados, tambien
de barro cocido, y uno de ellos, como se ve en la fotografia respectiva,
tiene una cenefa decorada con lineas paralelas oblicuas y otras que
forman Sngulos. La ornamentacidn de esta pieza revela haber sido he-
cha con instrumento de punta scca, porque no se advierte que haya si-
do pintada, como lo estan los dibujos 6 adornos de las demas piezas.
"Estos molcajetes, probablemente estaban destinados a moler subs-
tancias blandas y poco resistentes, pues el barro de que estan hechos
no es demasiado fuerte para soportar moliendas de objetos muy duros
d resistentes.
"La taza d caxitl que se ve enmedio de un molcajete y un pequeno
tecomatl, ofrece la particularidad de que toda su decoracidn exterior es
una serie de lineas que figuran grecas, y que presentan el aspecto de
relieve, como si hubieran sido hechas en molde especial y por medio
de una presidn capaz de producir la textura bastante saliente d pro-
nunciada que se les observa.
"Entre los fragmentos de barro q-.T* so von en una de las fotogra-
fias, hay uno que procede sin duda de alguna vasija, y que en el di-
bujo interior presenta £ primera vista el aspecto de algo como carac-
teres chinos d japoneses; pero que probablemente no es mas que adorno
caprichoso del artista que la construyd. Ese adorno es tambien de re-
lieve y ejecutado por medio de instrumento que servia para esta clase
de trabajos, cuando aun estaba algo fresca la pieza.
"Otro fragmento de vasija, sin duda el mas notable de todos los
de la coleccidn, es el que figura abajo del anterior y de una pipa rota.
La decoracidn de este fragmento puede considcrarse como mucstva del
arte azteca, pues ademas de los colores bianco, rojo, azul, rosa y ne-
gro que lo adornan, estos indican muy claramente que los alfareros de
40
314
Tuition no conocian la aplicacidn de loa oxidos metalicos para el vidria-
do y los esmaltes sobre la loza, pero si sabian aplicarle pastas de co-
lores bastante gruesas y fuertes, corao lo demuestra el objeto mencio-
nado.
"En el grupo a" que me vengo refiriendo, figuran igualmente dos
pitos de barro en forma de tortolas 6 de codornices, muy semejantes
& los que del mismo genero fabrican todavia los alfareros de Guada-
lajara y otros lugares. Esos pitos tienen algunos pequenos orificios
arriba y en la parte inferior, y sirven para prodicir hasta cinco notas
naturales correctamente afinadas.
"Las dos pipas y los idolillos 6 figuras humanas que constan en la mis-
ma fotograffa, son todos de barro rojo, algo parduzco y bien cocido.
Por todas esas piezas puede deducirse el estado en que los nahuatla-
cas se encontraban en materia de ceramica y de arte decorativo, a" lo
menos, durante su paulatina peregrinacion desde Aztlan hasta estos
lugares.
"Por ultimo, las pequenas piezas que simulan conchas y figuras di-
versas, y se ven encima de los chazos, son de piedra blanca algo suave,
conocida con el nombre de chalchihuitc, y probablemente Servian de
orejeras o zarcillos.
"Tales son los objetos de que consta la pequena coleccidn del Sr.
Franco, quien gradualmente va aumentandola, a medida que sus que-
haceres rurales le permiten hacer exploraciones, que el mismo vigila,
para evitar que desaparezcan las ultimas reliquias que nos quedan de
la antigua ciudad azteca del valle de Tuitlan.
"Sin embargo, no son esos los unicos objetos que han sido eucon-
trados en las ruinas de la Quemada, y que pueden darnos algunas lu-
ces acerca de la civilizacidn del pueblo que fundo dicha ciudad.
"De alii se ha extraido tambien una tortuga de piedra serpentina,
en cuya parte inferior tenia esculpido el signo Acatl, 6 Caiia del Ca-
lendario mexicano, segun se refiere en la relacion que sobre esto nos
proporciona el Diccionario de Historic* y Geografia del Sr. Orozco y
Berra; pero en esa relacion no se dice mils acerca de tan curioso obje-
to, ni se sabe el paradero que tendria desde que fue descubierto. El
autor de esta noticia cree que dicha tortuga era el simbolo con que los
aztecas representaban la quietud <5 la permanencia de ellos en algun
lugar.
315
" Ademfis, existe hasta ahora en las mencionadas ruinas un inonolito
circular como de dos y media varas de diametro y una tercia de grueso.
Tiene esculpidas encima algunas figuras que, segun se dice, afectan la
forma de un pie y una mano. Sin embargo, el Sr. Franco me asegura
que esa representacidn no es exacta, y que lo que realmente se ve en la
superficie cilindrica de la mencionada piedra, son siete culebras en bajo
relieve, muy claramente indicadas 6 esculpidas.
"|,Es acaso esta circunstancia la que did origcn al nombre Coatli-
camac, con que algunos autores designan a las ruinas de la Quemada?
" Pero si tal sucede, debia entonces haberse usado la palabra Chi-
concoatl, esto es, Siete culebras, 6 si el numeral siete hubiera de to-
marse como simbolo de lugar, pluralidad d abundancia de culebras, el
nombre deberia ser Coatldn, y no Coatlicamac, porque este significa
simplemente: en la boca de la scrpientc; mas como algunas veces en
los jeroglificos aztecas se pinta una boca de serpiente como signo figu-
rativo de cueva, pudiera ser que Coatlicamac significara: en la boca de
la cueva.
"De todos modos, el simbolismo que puede encerrar la piedra indi-
cada, en cuanto a las figuras que tiene esculpidas, merecerla ser exa-
minado por personas competentes en la descifracidn de esa clase de ca-
racteres jeroglificos.
"Debo agregar a lo que llevo dicho hasta aqui, como circunstancia
digna de llamar la atencidn, el hecho de que el Sr. Franco ha descu-
bierto recientemente en una localidad contigua a los edificios principa-
les de la Quemada, una considerable cantidad de crdneos humanos,
entre los cuales habia algunos de tamaiio mas grande que el ordinario
en las actuales razas del pais, pues las mandibulas de uno de esos cra-
neos podian sobreponerse facilmente en las de cualquier adulto de los
que en esta epoca viven en la Hacienda de la Quemada.
"$Que significacidn histdrica pudiera darse a" una aglomeracidn nu-
merosa de craneos, sin el acompaiiamiento de los demas huesos que
componen el esqucleto humano? i Addnde fueron a parar esas osamen-
tas complementarias?
"Un ingles, cuyo nombre no recuerdo, visitd las ruinas de la Que-
mada un poco despues del hallazgo referido, y acerca de este emitid
la opinidn de que esos craneos pertenecian & individuos de la raza tol-
teca, fund^ndose en que una de las costumbres de esa raza, consistia
2 1 *
316
en separar las cabezas de sus deudos, cuando morian, para guardar-
las en osarios.
"Ignoro si tal costumbre seria propia de los toltecas 6 comun a otros
pueblos; pero creo que el extranjero mencionado estuvo en un error
en cuanto a la procedencia de dichos craneos.
"Tengo para mi que estos no eran otra cosa que el terrifico y pecu-
liar adorno de algiin tzompantli anexo al gran teocalli de la ciudad
azteca, porque muy sabido es que en esos lugubres recintos eran co-
locados en sartales 6 en hileras los craneos de las victimas que se ofre-
cian en holocausto a Huitzilopoclitli y a Tezcatlipoca. De otra manera,
seria dificil explicar la existencia de tantos craneos en una localidad
contigua al templo y a las mas notables habitaciones de la ciudad
mencionada; localidad que no puede tomarse como una necropolis,
porque la forma azteca de dar sepultura a los cadaveres, 6 de guardar
los restos de las personas que morian, no era precisamente la decapita-
tion, para liacinar despues los craneos en una sola parte.
"Es casi seguro que han debido existir 6 quiza existan todavia ocul-
tas bajo los escombros de las extensas ruinas en que me ocupo, las
piedras que Servian para los sacriiicios; esto es, el techcatl, el tenia-
lacatl y el cuauhxicalli, pues cuando los nahuatlacas se asentaron en
el valle de Tuitlan, observaban ya la inhumana costumbre de inmolar
victimas liumanas en honor de sus divinidades, pudiendoasegurarse que,
la primera ceremonia deese genero verificada en Chicomoztocd Tuitlan,
fue cuando los mexicanos volvieron triunfantes de la conquista del va-
Up de Tlaltenango, muy poco despues de su llegada al repetido Tui-
tlan. En esa vez, segun dice el cronista Fray Antonio Tello, los me-
xicanos sacrificaron en aras de Huitzilopochtli 200 ninos que habian
traido como trofeo de las victorias adquiridas durante dicha expedi-
cidn a" Tlaltenango.
u Esto me dalugar a suponer, por otra parte, que los craneos de que
vengo hablando no pertenecian a individuos de la familia azteca, sino
mis bien a los chichimecas y nayaritas, que sin duda fueron hechos
prisioneros por los mexicanos en las diversas guerras que estos les ha-
cian durante su permanencia en el Sur de nuestro Estado.
"Hasta aqui he podido llegar en mis superficiales investigaciones
acerca de antigiiedades referentes a las ruinas de la Quemada; pero
£ lo expuesto sobre el particular, creo conveniente aiiadir algo de lo
317
que dije en el capitulo IV del primer tomo del Bosqucjo historico dc
Zacatecas, con relation a las nrismas ruinas.
"He aqui algunos parrafos del citado capitulo:
"Al Oeste y al pie de la serraniade Palomas, Partidode Villauue-
va, se destaca una eininencia, denominada Los Edificios, en cuya cima
y alrededores existen los restos de lo que fue Chicomoztoc 6 Siete Cue-
vas, la gran ciudad fundada alii por los mexicanos en el segundo tercio
del siglo. XII.
"Las ruinas de Los Edificios, notablemente menoscabadas por la
action devoradora de los siglos, y mas aun por la inertia, el egoismo
y la imprevisidn de los que no han sabido apreciar en su verdadero
valor esos preciosos restos de la antigiiedad zacatecana, estan dando
lodavia una interesante y clara idea de la nation quehace setecientos
anos nos ha dejado en esos monumentos un testimonio elocuente de su
poder y cultura.
"El referido grupo de rumas puede dividirse en tres partes princi-
pals: la Ciudadela, el Palacio y el Templo.
11 La Ciudadela propiamente dicha se encuentra en el extremo Nor-
te del cerro y esta rodeada de una muralla que abarca d circunvala
casi todo el perimetro de las ruinas. Los restos que se descubren en
esta parte no revelan tanta importancia como los de las otras, pues
solo se ven cimientos de algunas viviendas de poca extension y vesti-
gios de una pequena pirainide, una plataforma y una casa denomina-
da Vigia 6 Atalaya.
"El Palacio 6 lugar de las habitaciones principales esta situado en
la parte centrica del cerro, en una meseta d planicie como de media
milla de longitud y unos 400 metros de anchura. En esa planicie se
descubren cimientos y muros deteriorados de grandes salones, que pro-
bablemente Servian de morada a los jefes d magnates del pueblo me-
xicano, pues asi lo dan a entender la distribution y el caracter de di-
chos edificios. Alii existen tambien los restos de algunas piramides,
entre las que figura por su magnitud la que parece haber servido de
templo votivo; y segun el Sr. E. Guillemin Tarayre, que levantd un
piano de los Edificios el ano de 1866, el recinto del Palacio contenia,
& juzgar por lo que aun puede observarse alii, extensos patios, terra-
zas escalonadas, hornos de alfareria, granero y otras dependencias.
"La ultima parte, d sea el Templo, se encuentra & poca distancia
318
del Palacio, en el extremo Sur del cerro. Algunos muros, aunque bas-
tante destruidos ya, acusan la forma de un recinto rectangular de 74
metros de longitud por 60 de anchura, al Oriente del cual se ven en
pie todavia once columnas de 6 a 7 metros de altura, cilindricas, sin
basa, y de up diametro aproximado de 1.75 cms. El paralelogramo que
encuadran dichas columnas mide 20 metros de Sur a" Norte y 15 en
direction opuesta. Al Poniente de este edificio se observan senales de
gradas que daban acceso al Templo y conducian tambien a" la plata-
forma Sur del recinto del Palacio. Muy inmediato al mismo Templo y
en direccion al Poniente se descubren los vestigios de dos pequenas
piramides 6 torres, que sin duda Servian para defender la calzada que
por ese rumbo desemboca en el extremo Sur de los Edijicios.
"En ese recinto fue probablemente donde el pueblo mexicano, du-
rante su permanencia en Chicomoztoc, se congregaba en compacta y
ferviente multitud a ofrecer oblaciones a" Tonatiuh, 6 sangrientos sacri-
ficios al terrible Huitzilopochtli ; donde el teotecuhtli, el hueyteopixqui
y los demas dignatarios del clero azteca se reunian a" deliberar sobre
los asuntos de la religion, a conferir las ordenes sagradas a los aspi-
rantes al sacerdocio, d a consultar con los jefes de la nacidn los gra-
ves asuntos del Estado. Fue alii, sin duda, donde el tlapixcatzin 6
director de cantos hacia resonar la robusta voz de sus coristas, ento-
nando himnos en honor de numerosas y groseras divinidades; donde
el maestro de ceremonias daba continuo p^bulo al fuego sagrado, y
henchia con el humo sofocante del copaUi la lugubre morada del poli-
teismo mexicano, 6 donde las doncellas aztecas se dejaban cortar la
tupida y negra cabellera, como testimonio fiel de sus votos religiosos
y de su consagracion al servicio del templo.
a La historia de las imponentes ruinas de Chicomoztoc nada nos di-
ce sobre esto; pero el pueblo que tales cosas hacia, d que semejantes
costumbres practicaba en el gran Teocalli de Mexico y en otros luga-
res del pais, era el mismo pueblo, era la misma raza que habitd las
mencionadas ruinas, y por tanto, esto me autoriza a creer que el Teo-
calli de Chicomoztoc estaba consagrado a los mismos usos y propdsitos
que la multitud de adoratorios, donde un millon de sacerdotes aztecas
consumian diariamente una gran parte del trabajo del pueblo, en su-
perfluas, costosas y cruentas ceremonias.
"Ademfis de las construcciones mencionadas, se descubren esparci-
319
dos en las inmediaciones del cerro, vestigios de muchas pequenas casas
que deben haber servido de habitaciones £ la clase infima del pueblo.
" Varias prolongadas avenidas, enteramente rectas, y como de ocho
it diez varas de ancho, parten del cerro de los Edificios en distintas di-
recciones; pero en la actualidad no es posible precisar su verdadera
longitud, porque lo labrado del terreno y el tnitico continuo por aque-
llos puntos, no permiten descubrir en donde terminan dichas avenidas.
"Todos los edificios de la Quemada estan construidos con piedra
dura y delgada que llaman laja, la cual adherian los indios por medio
de un cemento d argamasa consistente, hecho de barro rojo con paja
de zacate y olotes de maiz.
"La arquitectura de las construcciones referidas no revela ni ma-
cho arte ni correccidn. en el trabajo, pero si presenta notable atrevi-
miento y solidez, e indica que los mcxica no desconocian las principales
reglas y exigencias del arte de construir cdmodas habitaciones y se-
guras fortalezas, como lo demuestran claramente las obras de defen-
sa y dem£s construcciones de la hoy desolada Chicomoztoc.
"Tal vez los mexicanos al edificar dicha ciudad, no se proponian
vivir en ella mas que por un corto tiempo, y ya sea por la escasez de
materiales adecuados para construcciones de otra naturaleza, por los
continuos combates que tenian que sostener contra sus enemigos, d
por causas que nos son desconocidas, se vieron obligados a prescindir
de las exigencias del gusto y de las formas arquitectdnicas que supie-
ron emplear en otras ciudades y monumentos edificados por ellos.
"De aqui viene, sin duda, que m£s bien que fundar una poblacidn
en que pudieran lucirse obras de lujo y de arte, solo quisieron construir
una localidad que les prestara cdmodo abrigo y segura defensa contra
numerosos y temibles enemigos.
"En la obra Mexico a traves de los sighs se dice que Chicomoztoc
no era mas que la antigua metrdpoli de los zacatecos, y que la ciudad
de Tuitlan de que habla el P. Tello, era diferente de la de Chico-
moztoc.
"Don Carlos de Berghes, que en 1833 levantd un piano de las rui-
nas de la Quemada, las designa con el nombre de Antiguo Coatlica-
math
" Sin embargo de tan respetables opiniones, me inclino & creer que
los edificios de que se trata son probablemente los restos de la ciudad
320
de Chicomoztoc, construida por los mexicanos en el valle de Tuitlan ; l
esa conviccion se funda en el dicho de varios autores, asi como en el
aspecto de los objetos que alii se han descubierto, y principalmente
en la forma que hasta hoy presentan dichas ruinas, forma completa-
mente caracteristica de las construcciones mexicanas, pues ni los za-
catecos, ni los huachichiles nos han dejado edificios 6 poblaciones cuyo
earacter pudiera confundirse con el de las referidas ruinas.
"Podra creerse, a pesar de lo expuesto, que cuando los mexicanos
abandonaron a Chicomoztoc para dirigirse hacia el Sur, los zacatecos
pudieron haber aprovechado esa circunstancia para apoderarse des-
pues de dicha ciudad y vivir en ella; pero aun esta opinion resulta
poco probable, porque el P. Tello dice que cuando Chirinos y los que
lo acompaiiaban estuvieron en el valle de Tuitlan "hallaron una gran
ciudad despoblada, de muy suntuosos edificios de cal y canto, toda te-
rreada, que era mucho de ver, con sus calles y plazas, y luego salien-
do de la ciudad, un cuarto de legua, habia una torre 6 cue que hacia
esquina, de la cual coma una calzada de piedra a otra torre que estaba
enfrente, y luego estaban otras dos torres con sus calzadas, que por
todas eran cuatro, las cuales guardaban la ciudad, que estaba en me-
dio de ellas, y en la plaza habia un cue grandisimo a" manera de torre,
y en medio una fuente de agua muy linda y muy para ver, la cual du-
ra hasta hoy y durara hasta la fin."
"Esta breve relacidn, si no concuerda en todo con los detalles que
se encuentran en el piano levantado por el Sr. Guillemin Tarayre,
cuando menos ofrece muchos puntos de relacidn con ese piano.
"Es cierto que desde el cerrito del Potrerillo, inmediato a" Villa-
nueva, hasta el de la Mata Grande, que esta a" unas cinco millas al
Poniente de los Edificios, se observan vestigios de muchas antiguas
construcciones; pero ninguna de estas revela haber sido obra de los
mexicanos, por lo que creo que m£s bien pertenecen a los zacatecos.
"Como quiera que sea, los edificios de la Quemada, a pesar del no-
table deterioro en que hoy se encuentran, son un testimonio irrefraga-
ble de que el pueblo que los construyd era poderoeo y aventajado en
civilizacion, pues ninguna de las otras tribus que se establecieron en el
territorio de Zacatecas nos ha dejado igual testimonio."
1 Esta f ue mi primera opinidn ; pero despues la he modificado, como se .
ve en la parte relativa de eata misma disertacion.
321
"El copiar los pa>rafos ant'eriores es con el objeto de ampliar al-
go las noticias que me propuse dirigir al Congroso de Americanistas
acerca de las r.uinas de la Quemada; y para concluir este trabajo voy
a hacer algunas deducciones que de esas noticias se desprenden.
"Creo, en primer lugar, que ya no cabe duda ninguna en cuanto
al origen de la discutida ciudad de Chicomoztoc, Coatlicamac 6 Tui-
tldn en el Partido de Villanueva, pues su procedencia no se debe a"
otra raza que a" la de los aztecas, como evidentemente lo demuestran
los restos que de diclia ciudad nos quedan ; el idioma 6 el dialecto que de-
jaron esparcido en los lugares que ocupaban ; las armas, utensilios y
otros objetos que en sus derruidas poblaciones se han encontrado, asi
como algunas noticias historicas que a traves de tantos aiios han lle-
gado hasta nosotros acerca de la permanencia de los nahuatlaeas en
Tuitlan.
"Si hoy no nos es dado disponer de suficientes datos que pudieran
poner fuera de toda discusion el anterior aserto, debese indudablemente
& circuns*tancias diver sas; tal vez algunas de caracter desconocido hasta
hoy para nosotros.
"Sin embargo, yo atribuyo esa deficiencia a tres causas principales:
" 1 ? La familia mexicaua, que parece era la que llevaba la hege-
monia durante la residencia de los nahuatlaeas en el referido lugar,
es casi seguro que al seguir su peregrination rumbo al Sur haya pro-
curado llevar consigo sus idolos, pinturas jeroglificas y otros objetos
transportables de necesario uso; por cuya circunstancia apenas nos ha-
br5 dejado en el desierto anfiteatro de Tuitlan las pocas y casi des-
truidas reliquias que alii han aparecido a mcrced de la reja del arado,
6 de hallazgos en superficiales investigaciones.
"2?- Los indigenas zacatecos, que quedaron como poseedores de
aquel terreno A la retirada de los mexicanos, y eran enemigos de es-
tos, bien pudieron haber comenzado la obra de demolicion en los rau-
ros de la Quemada, tal vez para hacer uso de la madera que cubrla
los edificios, y de algunos materiales para aprovecharlos en sus pro-
pias construcciones, pues no lejos de alii tenian los zacatecos una po-
blacion que les servia de limite 6 de frontera con los mexicanos, y
despues con los caxcanes, descendientes de estos.
"3? Los espanoles, como lo tenian de costumbre en muchos casos,
probablemente pusieron tambien su parte de destruccion en los edifi-
41
332
cios mencionados y aim en los objetos que allf pudieron encontrar & los
principios de la eonquista.
"A pesar de todo esto, creo que si algo queda en'esas ruinas digno
de llamar la atencidn en materia de antiomedades, ese algo debe estar
\
sepultado bajo las inmensas acumulaciones de piedras y de tierra que
cubren el suelo primitivo de la destrozada poblacidn azteca. Tal vez
no este lejano el dia, en que exploraciones cientincas bien conducidas,
nos descubran lo que el tiempo ha podido dejar oculto por mas de se-
tecientos anos bajo los escombros de las ruinas, que hoy solamente dan
imperturbable albergue £ temibles ofidios y a una multitud de roe-
dores y de venenosas sabandijas.
"Por otra parte, los objetos que he descrito y han sido encontra-
dos en Tuitldn, prueban de una manera inconcusa que sus primeros
moradores apenas habian dado los primeros pasos en el campo de la
civilization, pues ni hacian uso del hierro, del cobre y otros metales,
ni empleaban barnices vitreos en alfareria, ni nos han dejado ma's
muestras de su aptitud artistica, que las toscas construcciones y arte-
factos ya descritos, casi en lo general sujetos al empleo de la piedra,
el barro y la madera.
"No obstante, es preciso concederles una cultura superior & fe, de
varias tribus chichimecas todavia mSs atrasadas, como los huachichiles,
eacalecos, tecucxesy otros indigenas que en esa epoca habitaban tambien
el territorio de nuestro Estado ; porque estos vivian casi como troglodi-
tas, 6 apenas sabian construir miserables chozas, proporcionandose una
subsistencia protegida comunmente por las prodigalidades de la natura-
leza, m5s bien que por el espiritu impulsor de la industria y el adelanto.
"Hay que admirar en losantiguos habitantesde Tiiittenima sagaz
previsi6n y no poco adelanto en el arte de la estrategia, pues asi lo
indican los formidables atrincheramientos y espesas murallas con que
defendieron el extenso circuito de Los Edificios, asi como las amplias
y largas calzadas que £ ellos convergian y que sin duda debieron ser-
vir para que los barrios 6 pueblos ocupados por las otras familias na-
huatlacas, pudieran estar en directa comunicacidn. con la ciudadcla 6
poblacidn principal, para prestarse asi eficaz y reciproco socorro en
caso necesario. De otra manera les habria sido dificil y peligroso re-
sistir por muchos anos los rudos ataques de las tribus circunvecinas,
que los hostilizaban con encarnizamiento y tenacidad.
323
"Ademds, la raza que nos ha dejado interesantes recuerdos en las
ruinas de la Quemada, debid ser corpulenta y de musculacidn formi-
dable, porque la mayor parte de los objetos que alii se han encontra-
do demuestran por su tamario y por su peso, que solamente brazos
muy vigorosos podian manejarlos. Aim los peldaiios de las escalinatas
y rampas que quedan en esas ruinas pueden confirmar esta opinion,
pues miden algo mas que las ordinarias dimensiones de las escaleras
en nuestros actuales edificios d habitaciones.,
"En suma, todo revela alii un origen azteca bastante perceptible
y una cultura naciente que tal vez fue mejorandose poco a poco a me-
dida que los nahuatlacas podian disfrutar de elementos propicios y de
condiciones favorables, 6 euando lograban ponerse en contacto con
pueblos de quienes podian aprender algo superior a lo que dichos na-
huatlacas conocian. Si comparamos el grado de civilizacidn en que es-
tos se hallaban antes de llegar al valle de Mexico, con ios adelantos
que en la misma raza encontraron los espaiioles en aquella region,
faeil es descubrir una notable diferencia entre ambas civilizaciones.
"Para cerrar esta relacion, en la que quisiera haber presentado
las ruinas de la Quemada con todos los detalles que les corresponden,
y con la riqueza de tonos con que solamente a un pincel experto se-
ria dado pintar ese soberbio cuadro de la antigua historia de Zacate-
cas, debo reproducir tambien aqui las palabras con que concluye el
capitulo del bosquejo antes citado:
"Despues del lamentable y continuo deterioro que han estado ex-
perimentando estos edificios durante tantos anos, convendria evitar por
medio de oportunas disposiciones de parte del Gobierno, que tan pre-
ciosos restos no sigan menoscabandose, siquiera sea para conservarlos
en el estado en que se encuentran, pues nada remoto sera que euando
puedan emprenderse formales investigaciones en aquellos abandona-
dos e imponentes muros, se logre descubrir algo que venga a propor-
cionarnos mejores datos con referenda a las mas import-antes antigiie-
dades que tiene Zacatecas, pues ,es casi probable que bajo aquellos
vastos haciuamientos de piedras y de escombros, se encuentren toda-
via objetos interesantes y cariosos, que hayan podido escapar del tor-
bellino de la conquista y de las rapinas y destrozos de los tiempos pos-
teriores."
"Incorrecto y deficiente es este pobretrabajo; y por lo mismo, veq
834
que esta" muy lejos de corresponder a" mis deseos y & la elevada ilus-
tracidn de los senores miembros del Congreso de Americanistas; y si
no fuera porque me da aninio y me hace esperar justa indulgencia esa
misma ilustracion, no me habria atrevido a aceptar la benevola exci-
tativa que se sirvio hacerme la Junta Organizadora del citado Con-
greso, para enviar algun contingente a sus in'teresantisimas y prove-
chosas labores histdricas."
El Excmo. Sr. D. Justo Zarag02a propuso al Sr. General D. Vicente
Eiva Palacio, Ministro plenipotenciario de Mexico en Espana, para que
se le admitiera como miembro.del Congreso, en atencion a sus meritos
y al empeno que tuvo en la reunion de Huelva para que los America-
nistas se congregasen en la ciudad de Mexico. La proposicidn fue apro-
bada y aplaudida por el Congreso.
En este punto se presentaron en el salon diez v seis senoras y se-
iioritas, procedentes de Tehuantepec, y que formaban parte de la pe-
regrination que vino de esa comarca de la Pepublica a" las festividades
religiosas celebradas en honor de la Yirgen de Guadalupe. Los ricos y
pintorescos trajes de esas senoras llamaron la atencion de los concu-
rrentes.
El Sr. Secretario D. Julio Zarate leyo la Memoria enviada por su
autor, el Sr. Lie. D. Conrado Perez Aranda, de Alamos (Estado de
Sonora), y que se inserta a continuation :
"Inmigfraciones & la America eu geaeral, y cuales hayan llegado
al actual territorio mexicano."
"Agradeciendo a la Junta Organizadora del XI Congreso de Ameri-
canistas la invitacidn que se sirvio hacerme para que, con caracter de
socio, tomara parte en este Certamen, he aceptado la invitation, y tomo
participio en el Congreso, por la sola consideration de que celebrandose
en la capital de la Republica el actual periodo de sesioncs extraordina-
rias, todos los mexicanos invitadosestamos obligados, por gratitudypa-
triotismo, puesto que del Continente Americano y de nuestro propio pais
se trata, de no rehusar la invitacidn, por mas que algunos, como yo,
convencidos estemos de nuestro escaso valimiento cientifico. Esto expli-
ca la presentation de esta Memoria en el actual Congreso.
"El tenia elcgido por mi es el num. 13, Section "Historia y Geo-
GRAFIA," de los senalados en el Programa; tenia cuya literal enuncia-
825
cidn es la siguiente: " Inmigraciones a la America, en general, y cudles
hayan llegado al actual territorio mexicano." Mas antes de entrar en
materia me permito hacer una previa y necesaria observation. Escribo
esta Memoria en Alamos, Estado de Sonora, donde estoy radicado, y
solo poseo escasas obras sobre historia y geografia de la America en
general, y escasas tambien sobre historia antigua y geografia de Me-
xico, pues la mayor parte de mis libros existen en Lagos (Jalisco), mi
ciudad natal. Si^-ve esta observacion para explicar por que las citas de
relation y comprobacidn que presente, unas iran con precision hechas,
y otras, que seran no pocas, solo mencionaran el autor y la obra, y
algunas veces el tomo y la edicidn.
I
"Ocupandome desde luego de la primera parte del tema, d sea de
las Inmigraciones £ la America en general, dire, que la cuestidn se pre-
senta bajo dos aspectos diversos: uno general y abstracto, es decir, sin
especial consideration de las epocas en que las inmigraciones se efec-
tuaron, y sin determinacidn de los pueblos inmigrantes a la America;
y otro que pudieramos decir positive, aunque prehistdrico, consideradas
las inmigraciones con determinacidn puramente probable de la entrada
al Nuevo Continente, de algunos pueblos y razas del Antiguo Mundo.
Tratare de las inmigraciones bajo sus dos aspectos, aunque con toda
prefercncia del primcro, pues el segundo solo sera tratado .como con-
probacidn de aquel.
"Empezare por sentar este principio, que si peca de aventurado, en
cambio, su demostracidn sera casi el principal objeto de esta, como si
dijeramos, primera parte de la Memoria: Ni los estudios de la etnogra-
fia comparada en sus diversas bases y sistemas, ni las investigacioncs
arqueoldgicas, paleograficas y cronoldgicas en ambos Continentes, ni
menos el examen eomparativo de las religiones, formas de gobierno y
costumbros, pueden darnos la solucidn de las inmigraciones a la Ame-
rica, ydemostrarnos la filiacidn de los pueblos del Continente. La clave
para explicar las inmigraciones a la America, y las nliacioncs etnogra-
ficas de sus antiguos habitautes, esta" en el estudio de la geografia fisi-
ca, siendo las investigacioncs de la etnografia comparada, los cstudioa
arqueoldgicos, paleogrfificos y cronoldgicos; y el examen eomparativo
326
de las religiones, gobiernos y costumbres de los pueblos de ambos he-
misferios, elementos solo de comprobacion.
"Dando principio por los estudios comparativos de los idiomas (et-
nografia filologica), vemos que e'stos no pueden darnos por si solos sa-
tisfactoria explicacidn de las inmigraciones americanas, y uo pueden
darnosla por la imperfeccidn misma de los estudios filoldgicos, principal-
raente si los retrotraemos a los idiomas existentes en la epoca precolom-
biua y que hoy ya no existen en la America: y no pueden darnosla
tampoco por la manera imperfecta como en muchos casos los elemen-
tos filoldgicos se han reunido.
"La perfeccidn de los conocimicntos filoldgicos estaria en la posesidn
no solo de las raices y voces derivadas de los diversos idiomas, sino tam-
bien en conocer sus relaciones ideoldgicas y gramaticales. j Y cuan facil
no es incurrir en apreciaciones equivocas: unas veces por preocupacidn,
otras por ligereza, y las mas por vanidad, es decir, por creernos los
autores de un descubrimiento cientifico!
"Dos ejemplos, entre varios que pudiera presentar, demuestran las
errdneas consecuencias que se pueden deducir, si solo se atiende a la
etnografia filoldgica. El jesuita Molina, escribid a fines del siglo pa-
sado una historia de la Capitania general de Chile, y es de opinion que
los antiguos griegos tuvieron relaciones con los aborigenes de las quince
tribus que poblaron el territorio, y en comprobacion presenta un ca-
talogo de voces chilenas ( araucanas ) correlativas en su signification y
sonido de otras tantas griegas. 1 Tal deduccidn nos parece ahora, y es
en realidad absurda, pues los pueblos helenos en sus viajes maritimos,
con exception del fabuloso de los Argonautas, jamas salieron del Medi-
terraneo. Comparando el idioma mexicano con el huaxteco, que hablan
los indigenas del Distrito Sur de Tamaulipas, se encuentra que los dos
forman el vocativo por medio de la termination (inflexion) e? Que
los idiomas polisilabicos formen sus derivaciones gramaticales por in-
1 Juan Ignacio Molina, Historia Natural y Civil del lieyno dc Chile, to-
rao I, al fin.
2 Totatzine, primera palabra dchi oracion dominical en inexicano, ee corn-
pone de To, miestro; tatli, padre, perdiendo tli por elision; feuipartfcula re-
verencial y e inflexion para formarel vocativo. — Andlisis de idioma mexica-
no, por el Dr. 1). Agustin de la liosa.
Paylome (dc la oracion dominical en huaxteco), se descoiupoue asi: Fay t
padre; lorn, nuestro, y e inflexion para formarel vocativo.— Catecismo huax-
teco de la doctrina cristiana, impreso por Davalos, San Luis F«ttosi,
327
flexion, nadatiene de extraiio; pero que dos lengnas polisilabieas for-
men igual derivacion con un mismo elemento fonet-ico, esto serin motivo
para deducir quo entre ambos existe parentesco tilologico; y sin embar-
go, erraria quien on olprosonte casosacarasemejante consecnencia, pues
fuera do la relation dramatical dicha, ningnna otra existe entro ol huax-
teco y ol mexicano. Se dira tal \rez que ese giro lexicografico fue tornado
del mexicano, pero los aztecas no dominaron a los liuaxtecanos sino de
1455 a 1520, y la domination no fuo pacitica. En tiempo tan corto un
idioma puede dar a otro palabras, mas nunca imponorle una derivacion
gramatical que afecte a todo el idioma.
"La manera imperfecta como en algunos casos se reunen los ele-
mentos filologicos, es otra causa de error. Xo negare que de una gran
parte de las lenguas existen formadas gramaticas y diccionarios; pero
se me concedera que de no pocos idiomas solo se tienen listas de pala-
bras, catalogadas por viajeros que, desconociendo el idioma, las reunie-
ron por un sistema que pudieramos llamar objetivo, poniendo a la vista
de los indigenas objetos materiales y pidiendoles por senas su signifi-
cacion en la lengua del pais. Con tan pobres elementos, tan rudimen-
tariamente reunidos, es imposible que los conocimientos etnograficos
sean completos.
" Ahora, si tomamos como medio de investigacion los caracteres fisi-
cos del hombre, los conocimientos etnograficos son mas impotentes para
explicarnos las inmigraciones al Xuevo Mundo. Los habitantes de la
America, dice Malte-Brun, "tienen el tinte bronceado, 6 de un rojo
cobrizo, como tambien ferruginoso y muy semejante a la canela 6 a. los
curtidos, la cabellera negra, larga, grosera, luciente y poco poblada, la
barba rala y en mechoncitos, la frente corta, los ojos oblongos, con el rabo
dirigido hacialas sienes, las cejas eminentes, los juanetes avanzados, la
nariz un poco roma, pero pronunciada; los labios anchos, los dientes es-
trechados y agudos, en la boca cierta expresidn de dulzura que contrasta
con su mirada sombria y severa 6 aun dura; la cabeza cuadrada, la cara
ancha aunque no achatada, pero que se va adelgazando hacia la barba,
las facciones, vistas de perfil, salientes y como esculpidas profuiidamen-
te, el pecho alto, los muslos gruesos, las piernas arqueadas, el pie gran-
de y todo el cuerpo rechoncho. ... La forma de la frente y del vertice de-
pendcn casi siempre de esfuerzos artificiales; pero prescindiendo de la
costumbre de destignrar la cabeza de los ninos, no hay en todo el globo
32ft
una sola raza que tenga mas deprimido haeia atras el hueso frontal." 1
Esa homogeneidad de tipo, on los habitantes de la America, en todos
los climas y bajo diversas latitudes, y cuyas pequefias variantes no rom-
pen la unidad de la raza aniericana, ;que medios de deduction pura-
mente etnogrtfficos puede darnos, si esa homogeneidad es ejemplar linico
en la humana especie J ? j Cdmo investigar las inmigracioncs a la America
estableciondo comparaciones. si otro termino de comparacidn no exis-
tef ...
"Cuando a los caraeteres fisiologicos de las razas se atiende para ex-
plicarnos por ellos el origen de los americanos, 6 se llega con Letronne
ti la consecuencia de que los habitantes del Xuevo Mundo fueron aut6c-
tonos, en la mas amplia signification de la palabra, cs deciry nacidos
en el Continente; 6 se tiene (pie confesar con Malte-Brun, que la Et-
nografia fisiologica no puede darnos la procedencia y filiation de la raza
americana.
"Asunto para tratarlo no en una Memoria ni por incidencia, sino
que daria materia para escribir voliimenes, seria la demostracion de que
los estudios arqueoldgieos, paleograficos y cronologicos, no pueden dar-
nos la solution del problema de las inmigraciones a la America. Xo
para demostrar mi aserto, sino para enunciarlo mejor, voy C\ hacer al-
gunas observaciones que no seran en realidad.sino una indicacidn mas
completa de mi idea.
"Cuando el Sr. Ingeniero Antonio Garcia Cubas hizo una explora-
racidn arqueoldgica a San Juan Teotihuaca"n, y despues, cuando se pu-
blico su conocido "Ensayo de mi Estudio comparativo cntrc las Pird-
mides Egipcias y las Mcxicanas" creydse que se habia descubierto al
fin la procedencia de un monumento americano. Fund&base tal creen-
cia en las analogias resultantes y en la identidad de circunstancias, de
pormenores y de caraeteres distintivos entre las piramides de Teotihua-
c£n y las piramides egipcias; y el mismo observador dice: "estoy
firmemente persuadido de que si los pueblos que construyeron los rao-
numentos americanos no venian directamente de Egipto, por lo menos
eran descendientes de otros pueblos a" quienes los egipcios transmitie-
ron sus conocimientos.'' Han pasado varios afios, y el Sr. Garcia Cu-
bas ha hecho de nuevo otra exploration cientifica en Teotihuacan, con
1 La Geografia Universa 1, por Malte-Brun, coutiuuada por V. Malte-Brun
(Lijo). Barcelona, 1853.— Tomo II, pdg. 263.
el objeto de descubrir la primitiva forma de las piraniides, puiito que
se creia ya descubierto, pues por lo menus, cuatro de las analogias del
Sr. Garcia Cubas, estan basadas en la forma exterior de las piraniides.
De este breve relate en el cnal es uno mismo el actor, en dos distintas
exploraciones cientificas, se deduce, en materia de asuntos arqueologi-
cos americanos, lo que en esta parte de la Memoria vengo sosteniendo.
"Pocos monumentos en America habran sido estudiados como los
del Palenque, en el Estado de Chiapas, y de ellos lo ha sido mas la ce-
lebre Crnz del mismo nombre. Hase estudiado la cruz directamente en
el original, e indirectamente por estampas, v a pesar de esos estudios,
no existe uniformidad de opinion sobre su clasificacion de origen, ig-
n6rase de d6nde procede el pueblo que la esculpio, y no se sabe lo que
la cruz significa. Juzganla algunos, como Orozco y Berra, buddhica,
y esculpida por un pueblo que vino al Xuevo Mundo por el Nordeste
del Asia; otros, una cruz persa, hebrea 6 romana, como emblema del
suplicio; y algunos, como Larrainzar, la creen de origen egipcio, re-
sucitando la Atlantida de Platon, para colocar en Mexico al descono-
cido pueblo constructor del Palenque. Para Lenoir, es la cruz palan-
cana un signo astronomico, representando los equinoccios de Primavera
y Otono, y para Waldeck, los cuatro vientos; para Charencey, la cruz
es mitologica, signirlcando la apoteosis de Yotan; y finalmente, para
el Sr. Orozco y Berra, un simbolo sagrado; confesando este arquedlogo
mexicano en su Historia Antigua y de la Conquista de Mexico, 1 que
los autores "entran en el mayor desacuerdo al tratar de fijar la sig-
nificacion y el origen del emblema." En conclusion, la Cruz del Pa-
lenque permanece muda como la esrm~;p.
"Los estudios paleograficos en los monumentos americanos no pue-
den darnos la resolucion de las inmigraciones al Nuevo Mundo, pues
hasta ahora no se ha encontrado ninguna inscripcion cuyos signos fo-
neticos relacion tengan con las inscripciones del Continente Antiguo; y
si entrfiramos al examen de las distintas inscripciones jeroglificas de
los pueblos americanos, se demostraria palmariamente la imposibili-
lidad. Yo, careciendo de conocimientos para ello, solo hare indicacio-
nes breves.
"Estafuera de toda duda que si los pueblos americanos no alcanza-
ron S inventar signos foneticos sim]des, para dejar en sus monumentos y
1 Parte pvimera, libro 1?, capitulo V.
t2
330
pintar en sus manuscritos la relacion de sua historias, si llegavon, a" lo
menos los mexicanos, a expresar los nombres de sus heroes y los de los
lugares por ellos conquistados, por medio de figuras que constituian
verdaderos sonidos y combinaciones silabicas— fonetieas. 1 Dicese que:
los mayas de Yucatan inventaron una escritura fonetica figurativa,
menos imperfecta que la de los mexicanos; y Fray Diego de Landa
nos da de ella el alfabeto. Asegiirase que en monumentos chiapanecos
como los del Palenque, existe un alfabeto figurativo-fonetico, en es-
critura calculi forme . Pero con el alfabeto compuesto por Landa, a pe-
sar de que el idioma maya es una lengua viva, no se ha podido inter-
pretar satisfactoriamente ningun manuscrito; yen el alfabeto que sedes-
cubre en las construcciones del Palenque, si se ha llegado a clasificar
sus signos, no se ha podido identificarlos con los alfabetos actuales.
"Cuando se descubrio en el Bajo-Egipto la Columna Rosetta con-
teniendo un triple texto griego, demotico y jeroglifico, y mas tarde se
encontrd en File la basa de un obelisco con inscripcion jeroglifica y grie-
ga, pudo el asombroso talento analitico de Champollion, reconstruir el
alfabeto figurativo del antiguo Egipto ; y despues, mediante los trabajos
de Champollion el joven, Young, Spohn y otros, descifrarse las inscrip-
ciones monumentales e interpretar los papiros, porque por un fendmeno
raro se hablan en el Egipto tres dialectos de la antigua lengua cofta,
habladaentiempo de los faraones. Sirvieron los monumentos jeroglificoa
mexicanos para escribir nuestra historia, porque ademas de la existen-
cia del idioma ndhuatl, escritores hubo como Tezozomoc e Ixtlilxochitl,
que instruidos estaban en susantigiiedadesy en la interpretacion jerogli-
fica, y otros, como Sahagun y Motolinia, que conociendo la lengua rae-
xicana, porque a conocerla se dedicaron, oyeron de los sabios indios la
interpretacion de las inscripciones. Pero ^como interpretar ese gran
numero de jeroglificos esparcidos en piedras, ruinas y monumentos ame-
ricanos, si en la actualidad han desaparecido, no solo las lenguas que
sirvieron de base & los jeroglificos foneticos, sino tambien los pueblos
1 Ejemplos tornados de la obra del Sr. Orozco y Berra para demostrar mi
aserto. "Atototl (nombrede uno de los fundadoreade Mexico). El sirabolo
atl (agua), con la cabeza de un pajaro que recordamos significaave entera,
toiotl: A-tototl, pajaro acuatico.
"Cuauh nah uac, un lirbol, cuahu itl, que como sabeniosdeja la radical cuauh,
el fon6tico de la posposicion nahuac. Cuauh- nahuac, cerca de los Arboles 6
del bosque. Estropeada la palabra, qneda lioy en lo imposible de ser cono-
cida, Cuernavaca. 1 ' Autur y obra citados. Libro 3°, capitulos IV y VI.
831
que los escribieron? ^Cdmo descubrir porel estudio de las inscripciones
de los monumentos, que desde Chiapas a toda la America Central se ex-
tienden, el origen de las naciones constructoras, sus inmigraciones y
viajes, si para los indigenas niismos que en esos paises encontrd la con-
quista espanola, consta que los monumentos eran ya antiguos cuando
ellos llegaron alii, y habian desaparecido los pueblos que los levanta-
ron, dejando solo sus inscripciones mudas en las abandonadas construc-
ciones ?
"Buscar en la correlacidn de los sistemas cronoldgicos solamente la
6olucidn del problenia de las inmigraciones americanas, es quimera; y
suponer'que un pueblo trae origen de otro, porque entre ambos hay
similitud en sus cdmputos cronologicos y sistemas astrondmicos, es base
bien deleznable.'
"Dice Larrainzar: 1 "De esta comparacidn (de la cronologia mexi-
cana con la de diversas naciones) resultan muchos rasgos de semejanza
con la de los egipcios." — "No es menos notable la aplicacidn que de la
distribucidn del tiempo hacian los mexicanos con relacidn al orden ci-
vil, £ las fiestas religiosas y a las labores del campo, de que resultaba
su caleudario civil y otro agricola. Tal distincidn era tambien muy
marcada entre los egipcios tan dedicados a la agricultural — "Los me-
xicanos anadian a su ano cinco dias que llamaban Ncmontemi 6 inutiles^
los egipcios hacian lo mismo, denominandolos EpagomenosP Cito a" La-
rrainzar por via de ejemplo.
"Las coincidencias cronoldgicas forman a favor de las inmigraciones
y procedencias de los pueblos, un argumento mas especioso que sdlido.
No seria muy dificil, pero si muy extenso, probar que siendo la luna
el astro que presenta mas uniformes y frecuentes revoluciones en la
esfera celeste, debid servir, y de hecho sirvid a los pueblos primitivos
para computar los tiempos, formando meses lunares; para unos perio-
dos de lunaciones completos, con deduccidn del dia de la cenjuncidn y
sus alternos inmediatos, y para otros, de medias lunaciones, es decir,
periodos de tiempo en que por la noche entera se ve la luna en el ho-
rizonte. Despues, cuando se observd la vuelta del sol & un solsticio, se
tomd este niovimiento comu unidad de tiempo, y tratando de compren-
der en el las lunaciones, no habiendo correlacidn exacta, se agregaron
1 Citado por el Dr. D. Agustin Rivera on su " Compendio de la llistoria
Antigua de Mexico." 1 Tomo I, pftgs. 39 y 40.
22 it
332
diaa para conformarlos. Y, finalmente, en pueblos ya m6s adelantados,
correlacionando el ario tropico con el sideral } notando su diferencia en
horas, agregaron un dia cada cuatro anos y resultd el bisiesto. Ahora
bien, si todos los pueblos primitivos han partido de la misma base para
los cdmputos de tiempo (el movimiento de la luna), siendo para unoa
el periodo lunar de lunacidn completa y para otros de media lunacidn,
y si despues han correlacionado los periodos lunares con la vuelta del
sol £ un solsticio, y si ligaron, por ultimo, en sus observaciones, el ano
tropico con el sideral, es evidente que ningun argumento serio puede
deducirse de las similitudes de los sistemas cronoldgicos y astronomicos
de los diversos pueblos.
"El examen comparativo de las religionps, de las formas de gobier-
nos y de las costumbres en las naciones de ambos Continentes, sumi-
nistran datos bien debiles por cierto para explicar por ellos solos el
origen, la procedencia e inmigraciones de los pueblos americanos.
"En el Antiguo como en el Nuevo Mundo se presenta la religion en
la misma escala. Es el fetichismo 6 sea la adoraci<5n de los objetos gro-
seros de la naturaleza, la religion de los pueblos en estado salvaje;
el sabeismo, el culto de los astros, en pueblos ya semicivilizados, como
los nahoas y peruanos; el antropomorjismo lo alcanzaron ya los aztecas
con la deificacidn de Huitzilopochtli, y los incas con la de Viracocha; y
ambos pueblos en la epoca de la conquista, estaban ya en camino de
alcanzar el monoteismo 6 sea la adoracidn de un solo Dios.
u En materia de gobiernos los habia en America desde la asociacion
primitiva de la tribu, propia de pueblos salvajes, hasta la Republica
aristocrfitica en naciones avanzadas ya en la civilizacidn, como la Re-
publica de Tlaxcala.
"En el Nuevo como en el Antiguo Continente, la religion y la aso-
ciacion politica se desarrollaron con diferencias de tiempos en el mismo
orden; mas que por las comunicaciones entre los pueblos, mis que por
procedencia de origen; porque siendo una misma la naturaleza huma-
na, tuvo necesariamente que proceder de igual manera y dcsarrollar la
religion y la institucidn politica en la misma escala.
"Las costumbres de los pueblos, de por si tan sujetos a cambioa radi-
cales en el transcurso de los tiempos, y tan faciles de sufrir influencias
extranas, no puedeu nunca por si solas darnos la solucidn de las inmi-
graciones a hi America.
338
"En todo lo anterior he pretendido demostrar (ignoro si con buen
exito) que los estudios coraparativos de la etnografia, arqueologia, pa-
leografia y eronologia, lo mismo que el examen de las religiones, foruias
de gobierno y costumbres, no nos explican ellos solos las inniigraciones
al Continente; y al hacerlo asi ha sido basando mis atiruiaciones en con-
eideracioiies absolutas; pero descendiendo a pormenores, a especiali-
dades, considero esos estudios y ese exauien de importancia suma como
medios de comprobacidn ; y es evidente que las analogias resultantes
de la comparacidn, dan datos preciosos para ser aprovechados en la
resolution del problema de las inmigraciones atnericanas,
II
"Ajeno seria a* esta Memoria tratar en ella de las inmigraciones
del hombre primitivo & la America, 6 de su aparici<5n en el Continente,
pues ese asunto pertenece & estudios de distinta indole que el Congre-
so de Estocolmo y la Junta Organizadora del actual, comprendieron
en otra parte del programa (nums. 18 y 19, seccidn " Antropologia
y Etnografia.") El tenia de las inmigraciones generates a la Ameri-
ca, como cuestidn puramente positiva, hace por objeto de su estudio la
inmigracidn del hombre actual al Nuevo Mundo, y en consecuencia,
al asentarse por mi que la clave de la cuestidn esta en la geografia
fisica, tomo al Continente Americano en su estado actual, sin remon-
tarme, por innecesarias, a las cuestiones geoldgicas de la primitiva for-
ma de la America y la union de los Continentes.
"El Continente Americano, deduccidn hecha de las Tierras Articas
y de la Groenlandia, habitadas por esquimales, cuya filiacidn con los
samoyedos y otras tribus hiperbdreas del Continente Antiguo esta* ya
demostrada, se extiende desde el Cabo Barrow en Alaska, 6 los 71°
40' de latitud boreal, hasta el Cabo de Hornos, en la Tierra del Fue-
go, a los oo° 4()' de latitud austral. Partieudo del centro del Continen-
te, forma alii, entre los 8° 5' y 1 7° 45' de latitud septentrional, un
grande y montanoso estrecho, conocido con el nombre geogrifico de
Centro- America. Al Norte so extiende la America en lineas divergen-
tes, hasta alcanzar un maximum de ll(i grados entre la Isla de Terra-
nova, al Oriente, y la punta extrema occidental de la Tierra Clemencia, en
Alaska. Al Sur, bajo el nombre de America Meridional, forma el Con-
334
tihente un triangulo inmenso, cuyo vertice austral esttf en el Cabo de
Hornos. Su mayor anchura desde el Cabo Perina en el Peru, hasta el
Cabo de San Roque, en el Brasil, es aproximadamente de 46 grados.
"La America esta completamente aislada del Antiguo Mundo, y solo
al Noroeste se aproxima al extremo oriental del Asia, separandola el
estrecho de Behring, que tiene 17£ leguas geogrtfficas de amplitud,
y un poco ma's al Sur la peninsula de Alaska se acerca & la de Kamt-
chatka, por medio de las islas Aleutianas. Fuera de estas aproximacio-
nes entre el Asia y America ya no existe otra, pues en lineas divergentes
se separan los Continentes hasta alcanzar el maximum de separacidn
entre las costas de China y de California; teniendo alii el Oceano Pa-
cifico*8,000 millas de anchura.
"Por el Atldntico, las aproximaciones entre los Continentes son pe-
quenas si se comparan con las del Estrecho de Behring y peninsulas
de Alaska y del Kamtchatka; y grandes, si como punto de compara-
cidn tomamos la linea que separa a California de la China. Humboldt,
autoridad competente en la materia, dice: "El canal del Atlantico en-
tre Cabo Wrath, en Escocia, y Knightonbay (latitud 69° 15',) al S. de
Scoresby Sound en laGroenlandia oriental, tiene solo 270 leguas de am-
plitud, encontrandose la Islandia intermedia en esta travesia". ... "La
llanura longitudinal del Atlantico que separa las dos grandes masas
continentales, al presentar flngulos entrantes y salientes correspondien-
tes, al menos entre 75° N. y 30° S. , se ensancha hacia el paralelo de
Espana 6 del Cabo Finisterre, en Terranova, donde mide 017 leguas
marinas". . . . "La distancia de Continente a Continente, en direccidn
N.E. S.E., sobre la cual se encuentran los islotes y los escollos de las
•Roseas, Fernando Xoronha, Pinedo de San Pedro y French Shoal, es
de 510 leguas, suponiendo el Cabo de Sierra Leona con el Capitan Sa-
bine en long. 15° 39' 24", y el Cabo de San Roque, en long. 37° 37'
'26" segun el almirante Roussin y el habil observador M. Giry." J
"Pero si los Continentes estan separados por las aguas de dos ocea-
nos, ese mismo elemento, por medio de las corrientes marinas, establece
la comunicacion entre umbos hemisferios. La Gran Corriente Ecuato-
rial Atltfntica, partiewlo del Golfo de Guinea, corre al Occidente has-
ta cerca del Cabo de San Roque, en el Brasil, donde dividiendose en
1 Humboldt, His. de la geographic du Nouveau Continent. Tomo II, pa-
gina 51.
338
dos, desciende una, .siguiendo la costa oriental de America, y se pierde
al encontrarse con las aguas frias del Mar Antartieo; v la otra, pasan-
do por enfrente al Amazona, sigue las costas de Colombia y Venezuela,
penetra por el Mar Caribe, eutra al Golfo de Mexico, donde toma el
nombre de Corriente del Golfo (Gulf Stream); sale por el canal de Ba-
hama, sube por la costa Oriental de los Estados Tnidos y, desvifindose
siempre al Este, vuelve al Sur, siguiendo las costas de Portugal, y va
si cerrar su circuito en su punto de partida (el Golfo de Guinea). La
gran Corriente de Tessan, en el Oceauo Pacifico, partiendo de las cos-
tas de America, sigue por la linea ecuatorial, en direction al Oeste, y
desviando una pequena Contra— corriente ecuatorial que viene a dar a"
las costas de Nueva Granada, sigue su curso liasta los limites del Ar-
chipielago Oriental; desvitfndose despues al Nordeste, pasa cerca de las
Islas Filipinas y del Japon^ para volver por las costas de las dos Ca-
lifornias y occidentales de Mexico, formando alii la Corriente ecuato-
rial del Norte, que corre, como la anterior, al Oeste. La corriente del
Golfo tiene una velocidad de 8 kilometros por liora, y la de Tessan 5
kilometros. ]
" Resultan de la resena geogr£fica anterior tres vias de comunicacion
entre la America y el Continente Antiguo: el paso del Noroeste por
el estrecho de Behring y aproxiinacion de la peninsula de Alaska y
de Kamtchatka; la comunicacion maritima de la Corriente ecuatorial
y la de la Contra-corriente y Corriente septentrional del Pacifico. De
estas tres comunicaciones, la del Noroeste, por las distancias relativa-
mente cortas del Estrecho de Behring y aproximacidn de la peninsula
de Alaska con el Asia, pudo facilitar el paso de tribus enteras; y las
inmigraciones & la America si no fueron constantes, si & lo menos fre-
cuentes y numerosas. La Corriente ecuatorial Atlantica, aunque como
via puramente maritima, dificil y tardia, no era imposible, y trajo a la
America de las costas occidentales del Africa inmigraciones aisladas,
que comparativamente a" las del Noroeste, deben considerarse como
inmigraciones individuals. Y por ultimo, por el Pacifico las inmigra-
ciones fueron rarisimas, tanto por la grande extension del Oce'ano, como
porque la Corriente ecuatorial dirigiendose al Oeste facilitaba mds la
I En esta breve reseua de las corrientes inarftimas he tenido a la vista la
obra de Maury, El Mar, Cap. V, y los mapas III y XXXIX A. del Black's
General Atlas of the World, new and revised edition.
386
emigracion de America a las I alas Oeeanicas y al Asia. Solo la Con-
tra-corriente ecuatorial y la Oorriente septentrional pudieron traer
inmigraciones; la una a las costas de la Nueva Granada, y la otra a" las
dos Californias y costa occidental de Mexico.
"La raza americana, conio anteriormente y copiando it Malte-Brun
lo he dicho, presenta, salvo ligeras variantes, tin tipo unico. La mayor
parte de los etnografistas no consideran a la raza americana sino co-
mo una variedad de la mogdlica. Blumenbach, que funda su sistema
etnogrtfiko en la observacion de la configuration del craneo y en el co-
lor del cabello, la piel y el iris, ve en la raza americana una desviaci<5n
de la mogdlica ; Bory de Saint-Vincent, cuyas observaciones est£n ba-
sadas en el cabello, aunque de diversa especie, clasifica & los patago-
nes y americanos y a los chinos, escitas y malayos entre los Leyotrixos 6
individuos de cabellos lisos; y finalmente Lesson, mils preciso que los
anteriores, comprende a* los americanos en una misma raza (la mo-
gdlica), aunque como variedad distinta. En resumen, la raza americana
es generalmente considerada como un sub-tijw de la raza mogdlica.
a Pero se dirsl: si la raza americana es una variedad de la mogd-
lica, ^cdmo, por que circunstancia, perdio aquella susrasgos secunda-
rios y conservando solo los caracterfsticos vino & formar un sub— tipo
de la raza mogdlica f Dificil por cierto seria contestar satisfactoria-
mente a" esa pregunta, porque la etnografia y biologia no disponen aun
de los elementos necesarios para resolver cuestiones semejantes; pero
a" posteriori puede demostrarse que una raza especial, por razon de
largas peregrinaciones, y principalmente por su mezcla con otras razas,
puede modificar su tipo primitivo. Cesar Cantu dice, hablando de los
hunos: "Si la falta de barba, los ojos de puerco y la nariz roma les
asemejaba a los calmucos, estos caracteres se encuentran tambien en
muchas naciones del Asia Septentrional, y especialmente entre los vo-
gulos de nuestros tiempos, raza de los fineses orientales. La mezcla
con pueblos turcos, cslavos y alemanes mejord su raza, hasta llegar a
convertirsc en la hermosa generation de los avarosydc los hungaros." l
He aqui el ejemplo de un pueblo que se transforma en el transcurso
de varios siglos; pero cava transformation no le hace perder sus ca-
racteres primordiales, pues la etnografia moderna considera aun a" los
hungaros, como comprendidos en la raza mogdlica.
1 C6sar Cantii. His toria Universal. Epoca VIII, Cap. XV.
337
"M. Rafinesque, al presentar a" la Sociedad de Geografia de Paris
una Memoria sobre el origen de la raza negra en el Asia, ha enume-
rado, por incidencia, los pueblos de raza negra de los cuales se encuen-
tran vestigios en America. El Sr. Chavero, aunque sin citar el autor,
reproduce la enumeration en el siguiente corto piirrafo "... .los ca-
racoles, de Haiti; los colifurnams, de las islas Caribes; los arguahos,
de Cutara; los aroras 6 yaruras del Orinoco; los chaymas, de la Gua-
yana ; los manjipas, porcigis y matayas, del Brasil; los nigritas, los chua-
nas 6 gaunas, del Istmo de Darien ; los manabis, de Popayan ; los guavas
y jaras 6 zambos, de Honduras; los esteros, de la Nueva California; los
indios negros encontrados por los espanoles en la Luisiana y los ojos
de lunay albinos, descubiertos unos en Panama, y'destrnidos otros por
los iroqueses." 1
"De la enumeration anterior, que comprende diez y seis vestigios
de tribus negras existentes en America, en la conquista espanola, y de
las cuales muclias se ban extinguido, con excepcidn de los vstcros de
California y los manabis de Popay&n que se hallaron en las costas del
Pacifico, los restantes dejaron sus vestigios en las Antillas y en la Tie-
rra Firme, que cae al Atlantico, ocupando 40 grados geograficos entre
los 30° de latitud Norte y 10° de latitud Sur; es decir, los dejaron pre-
cisamente en los lttgares donde la Gran Corriente ecuatorial atl^ntica,
viniendo del Golfo de Guinea, viene a chocar en el Cabo de San Eo-
que, y bifurcandose, va una corriente al Sur y la otra al Norte, esta-
bleciendo la ultima, comunicaciones maritimas entre las costas del Bra-
sil, las Guayanas, Colombia y las Islas Antillas, y de aqui con las costas
de Centro America y la Florida. Creo que con lo anterior, y con hacer
notar que todos esos vestigios se encontraron en las islas y en la paite
maritima del Continente, se demuestra que la (J ran Corriente dicha
form6 una via de comunicacidn del Africa Ecuatorial a la America,
concluyendo con Acosta, que "me parece cosa muy verosimil que ha-
yan, en tiempos pasados, venido & Indias hombres vencidos de la furia
de los vientos, sin tener ellos tal pensamiento."'-
"La Contra— corriente ecuatorial del Pacifico y la septentrional del
mismo Oceano, establecen entre el Asia y las Islas oceanicas, y las cos-
1 Tomo I, de "Mexico a troves de los iSVy/os," esciito por U. Alfredo Cha-
vero; pdg. 64.
2 Acosta. Historia natural y moral de las Indias. Libro 1, cap. XIX.
43
338
tas occidentals de America, dos viaa de coniunicacidn que debieron
traer al Xuevo Mundo inmigraciones parciale?. Las pruebas de esas
ininigraciones son tambien parciales, peroen suconjunto se coinpletan.
"La raza negra de los esteros en la Nneva California, y la de los
manabis en Popayan (Xueva Granada), enumeradas por llafinesque,
y que encontro alb* la conquista, precisamente en los puntos donde to-
can la Corriente septentrional via Contra-corriente ecuatorial del Pa-
cifico en la America, prueban que individuos negros de la raza ocea-
nica, como los papuas y los endawenas, abordaron al Continente en
antiguos tiempos, habiendo sido sorprendidos en el mar por las tem-
pestades, arrebatados despues por las corrientes, e impelidos, por ul-
timo, por los vientos antialisios.
"Los misioneros, civilizadores de la Antigua y Xueva California,
encontraron en esos paises, que una gran parte de las naciones indias
hablaban idiomas monosilabicos. Existe vertida la oracion dominical a
esos idiomas en una obra apreciable.* Ahora bien, si frente a las cos-
tas de California, y promediando la Corriente septentrional del Paci-
fico existe uri espacioso territorio, como la China, que file foco de idio-
mas monosilabicos, ^ por que no admitir que fue la corriente expresada,
la via maritima por donde la America recibio parte de su poblacion*
"Refiere el Inca (larcilaso de la Vega, 2 que los pueblos del Peru eran
en gran numero y estaban en estado salvaje, cuando apareciendo en-
tre ellos una pareja que se decia liijadel Sol (Manco Capac y Mama
OeUa), y que habia salido del lago Titicaca, ensefio respectivamente
a hombres y mujeres las labores propias de su sexo, y formando asi
una asociacion pequeiia, sirvio esta como de nucho para formar des-
pues un dilatado imperio. El gobierno de los incas era teocratico-
paternal, introdujo el uso de los quipiis y fomento de preferencia la
agricultura, dando ejemplo el Soberano en el Cuzco y los caciques en
las provincias, de labrar personalmente un campo al empezar el ano
agricola. Esta notable semejanza de los incas con el gobierno y las
costumbres de la China y la Mogolia, ahrman la posibilidad de que
Manco Capac y Mama Oella eran niogoles que Jlegaron a la costa
1 Historia de la Antigua 6 Ba.ja Califoruia, por Clavijero, coutiuuada con
la vida de Fray Joniperu Sena, que couiprende la historia de la Xueva Ca*
lifornia, al fin. ( Apendices.)
2 Conieutarios reales, torao I.
339
peruana por la via maritima. La misma tradicion de quo la pareja ei-
vilizadora salio de las aguas del lago Titicaca, jno seria una reniinis-
cepcia del arribo de los incus a la America, arrojados por la Contra—
corriente ecuatorial del Paciiico?
"Aunque por lo que he diclio de los estudios dc la etnografia filo-
ldgica, en la primera parte de esta Memoria, juzgo esos estudios de-
ficientes para el objeto que me ocupa, principalmente cuando se toman
en un sentido absolute) y general, presento, gin embargo, una prueba
para demostrar que aim con esa deticiencia, nos da la filologia compa-
rada claros indicids de que la America recibid su poblacion preferen-
temente del Asia y despues del Africa.
"Humboldt, citado por el Sr. Orozco y Berray dice: "En s:{ len-
guaa examinadas por MM. Barton y Vater, se ban enconirado 170
voces cuvas raiees parecen >er las niisinas. . . . En 1 7<> palabras rela-
cionadas entre si, tres qiiintos reeuerdan el mantchou, el tunguse, el
mogol y el samoyeda, y los otros (los quintos el celta y el tschude, el
vasco, el cofto y el congo: esas palabras fueron halladas comparando
la totalidad de las ienguas americanas con las del Antiguo Mundo." 1
Debo advertir que las voces celtas y vascas importadas a la America,
deben liaber sido directamentc por el Africa, pues son idiomas primi-
tives de Europa, y existieron y aim existe el vasco en la parte meri-
dional de esta ultima parte del Mundo.
"Que las inmigraciones .*t la America fueron preferentemente por el
Asia, despues por la via maritima de la Corriente ecuatorial atlantica,
y una minima parte de las Islas Occanicas, lo demuestra elocuente-
mente el hecho de la unidad de la ra/.a americaua, y la persistencia
del tipo durante el periodo preeolombino, y la modificacidn posterior
de ese tipo, parcial y lentamente, despues del descubrimiento del Nue-
vo Mundo, por la inmigracidn espontauea de la raza caucasica t la
forzada de la africana.
"No se ha descubierto aim, eomo antes lo lie diclio, por (pie circuns-
tancias etnograticas y bioldgicas, la ra/.a mogdlica, al tras))lantarse
a la America, so modified en el subtipo americano. Qui/.a tnfluyd la
mezcla con pueblos africanos y de raza ocean ica que encontrd estable-
cidos ya en el Contineute, y cuya mezcla de razas no fue sutieiente para
moditicar sus caractcrcs ctnogralicos primordiales. El hecho es, que
1 Orozco y Berrn, obra citada. Parte 2 1 libro 2", eapitulo I.
340
las emigraciones asiaticas, disponiendo de unas vias faciles, casi terres-
tres, subiendo al Nbrdeste del Asia, debieron desbordarse, no por in-
dividualidades, sino por tribus enteras sobre la parte septentrional de
America, y avanzando al interior del Oontinente, bien buscando mas
propicios climas y mas fertiles tierras, ya obedeciendo quiza a sus pro-
pios movimientos do expansion y aumento, d lo que es mas probable,
empujados por otras tribus, que pasando des])iie's el estreclio de Behring
d abordando a la Peninsula de Alaska, invadieron a la America como
un inmenso oleaje humano. \ esas invasiones sucesivas absorbier*)n,
dominandola, a la inmigracidn de pueblos de raza negra que encontro
ya en la tierra, y absorbieron despues a las imnigraciones posteriores
de esa raza, moditicando solo su propio tipo, pero sin borrar sus ras-
gos primordiales de raza mogdlica.
"La modification parcial y lenta de la raza americaua, despues del
descubrimiento del Xuevo Mundo, es un heclio perfectamente compro-
bado y que se realiza aun en nuestros dias. A los tres siglos de la
conquista de Mexico, la poblacidn de la Nueva Espaiia, debido prime-
ramente a la inmigracidn liispana (raza caucasica) y despues a la in-
troduction, aunque corta, de esclavos africanos (raza negra), se habia
modificado, y la raza indigena iba lentamente desgajandose por los
cruzamientos. Humboldt, basaudose en la cstadistica hecha en tiempo
del virrey Tlevillagigedo, distribuye asi la poblacidn del virreinato:
"Cinco millones ochocientos cuarenta mil habitantes, entre los cuales
los dos millones y medio son de indigenas de raza bronceada, un jni-
lldn de espanoles-mexicanos, setenta mil espanoles-europeos y po-
quisimos negros esclavos.'* 1 No habla aqui Humboldt de las castas,
pero en otra parte dice : "Estas castas forinan una masa casi tan grande
como los indigenas de Mexico, pudiendo valuarse el total de individuos
de mezcla en cerca de ^.40t) 7 » H )( t."'' — " El hijo de un bianco, sea criollo
d europeo, y de una indigena de color bronceado, se le llama mestizo.
Su eolor es casi perfectamente bianco y su piel de una transparencia
particular." — "Habiendose introducido en la Nueva Espaiia poquisi-
mos negros, los mestizos componeu probablemente siete octavos de la
toialidad de las castas;" 2 1<» dial da unos 300,000 individuos de castas
1 Ensayo politico sobre la Nueva Espaiia, por Alejandro de Humboldt.
LibroVI.capituloXIV.
2 Ensayo politico sobre la Xueva Espaiia, por Alejandro de Humboldt.
Libro II, capitulo VII.
341
procedentes de mezcla de africanos con indigenas. Estas variaciones
del tipo americano, cuando fue ya numerosa la inmigracidn negra y se
introdujo la caucasien, hablan en mi sentir elocuentemente en pro de
lo que vengo sosteniendo; es decir, sobre la preexistencia del tipo ame-
ricano en la epoca anticolombina, sn derivacidn de la raza mogdlica,
y como consecnencia de ello, una gran inmigracidn de pueblos asiaticos
a la America.
"Surgen aqui euestiones que no solo con las inmigracioues genera-
tes a la America so ligan, sino que, en mi concepto, constituyen la esen-
cia de la primera parte del tenia que he elegido. Esas euestiones son :
; de quo pueblos asiaticos, africanos y oceanicos proceden las naciones,
tribus (i individuos que a la America emigraron? gQuecausas determi-
naron esas inmigraciones? ^Cuando tuvieron lugar? y por ultimo, ; r cuan-
tas inmigraciones fueron ? A ninguna de esas cuestioues se les puede
dar clara y cierta resolucidn, ni responder de una mauera precisa, por-
que las inmigraciones al Nuevo Mundo debieron comenzar en antiqui-
simos tiempos, yporquc la His tori a antiguade la China y de la India
so ocultan aim tras denso velo, los pueblos del Asia Central no se han
ostudiado, las noticias del Africa y Oceania son modernas, y de los
pueblos americanos solo do algunos tenenios noticias, y solo alcanzan,
de los que mas, al siglo VI. Sin embargo, aprovechando algo de lo
que en esta Memoria he dicho, y lo poco por mi sabido, respondere a
esas euestiones.
" Imposible es, por las causas ya expresadas, decir que pueblos 6 na-
ciones invadieron en antiquisimos tiempos el Xuevo Mundo, proceden-
tes del Asia, y solo se puede asegnrar que fueron de raza mogdlica,
y que sus respectivos idiomas estaban (Mi via de formacidn, siendo en
consecnencia monosila'bicos : en algunos predominando el aglutinamien-
to, y en tiempos menos antiguos invadieron a la America pueblos que
traian ya idiomas polisilabicos. Muchos dc estos idiomas debieron nacer
y formarse en el Continente. pues no tienen semejanza con ninguno de
los existentes en el Asia. Cesar ( 'antii nos da un ejemplo de formacidn
de idiomas nuevos, diciendonos: "Los diversos pueblos ndmades que
invadieron la Europa, viniendo desde el centro del Asia, pasaron por
los fertiles contornos de los Urales, y algunos que se establecieron en
el camino, se fundieron con los fineses, formando nuevas lenguas y
pueblos nuevos que se quedaron en su patria adoptiva, 6 impulsados
342
por otros orientales cayeron sobre Europa.'' 1 For lo que hace a las in-
migraciones del Africa, las individualidades inmigrantes, que despues
desarroll£ndose vinierori a formar tribus, debierou ser casi todas de la
raza negra ecuatoriana, pues entre las tribus guaranies (Brasil) se en-
cuentrau palabras cuyas raices proceden de idiomas africauos ecuato-
rianos, como sou el susu, mokko y maudiugo. Respecto de la Oceania
he dicho ya en otra parte que la inmigracion, aunque rarisima, fue de
raza negra oceanica.
"La parte septentrional del Asia, y principahnente al Xordeste,
esta ahora habitada por pueblos fineses, mogoles y tartaros, que vi-
viendo bajo un cliina ingrato, en arida y extensa tierra, y en lo anti-
guo (a lo menos al Nordeste), sujeta afrecuentes convulsiones volcani-
cas, debierou on remotos tiempos, con excepcion de los pueblos fineses,
que parecen ser originarios de la parte occidental del Asia, ser debiles
y no poder resistir el movimiento de expansion do pueblos, que aunquo
de igual procedoncia, habitaban en el Asia Central, y debier.on, mas
que por convcniencia, por necosidad, pasar al Continente Americano
salvando las no inexpugnables barroras del Estrecho de Behring y del
Mar de Kamtchatka.
"Debe suceder en las inmigraciones do los pueblos una cosa analoga
a lo que pasa en el orden fisico. I na piodra arrojada a un estanque
produce primero una i'uorto agitacidn en el agua y despues se trans-
mite el movimiento on todos sontidos, on ondas concontricas, hasta las
orillas del estanque. El movimiento de expansion dv las tribus bar-
baras existontos on el Asia Central y sus luclias entre si, (pie empeaaron
un poco antes de nuostra era, invadio primero ol Norte de Europa y
precipitdso despues a toda olla. Msis tarde, ol genio conquistador do
Gengis— Khan y dv sus sucesores, lanzaron hasta la Hungria, on Euro-
pa, y hasta la China, la Persia y la India en ol Asia, las hordas tar-,
taras y mogolicas. Movimientos invasoros de igual categoria en remo-
tisimos tieni])os, intostinas luclias en el Asia Central, la persecucidn de
los pueblos voncodorosy la huida dv los voucidos, y cambios dinasticos
en la China, vislmnbrados aponas por la historia, causas poderosas tuo-
ron para hacer que los pueblos noniadas del Asi«i Septentrional y las
naciones cazadoras de la Siberia, pasando a la America, pusieran el
1 Cesar Cantii. Historia Universal. Epoca VIII, cnpitulo XV.
343
Estrecho y su helado mar como un antemnral a osos trastornos sociales.
/'En cuanto a las inmigraciones maritimas, ya Acosta lo lia dicho:
fueron "hombr.es vciicidos de la furia <!<■ los vientos," — y de las co-
rrientes, agrego yo — que vinieron a la America, "sin tener olios tal
pensamiento."
"Las fmicas guias que con algun exito pneden aprovecharse para
colocar en America los pueblos 6 individualidades inmigrantes del An-
tiguo Mundo, por un orden que pudieramos llamar goografico y cro-
noldgico, son la Geografia fisica y la Filologia; pero no esa Filologia
vaga y movible que so funda en la incompleta comparacidn de las
raices y derivaciones gramaticales de las lenguas americanas y sus dia-
lectos, y en las coincidencias quiza" casuales de palabras por su sonido
y signification, sino en la Filologia filosdfiea que tiene por base el es-
tudio progresivo y ldgico del lenguaje humano.
"Examinando en general la poblaciou de America al efectuarse el
descubrimiento y en su estado posterior, oncontram'os que sus habitan-
tes mas antiques debieron ser los otoniies v mauas en Mexico, v las
tribus guaranties, tuples, omaguas y tupayas en el Brasil, pues las dos
primeras hablan idiomas monosilabicos, (pie debid ser la forma mas pri-
mitiva del lenguaje humano, y el idioma guarani y sus dialectos son una
forma de aglutinacidn muy primitiva, pues aunque algunas silabas uni-
das forman una palabra, esta eon tiene una silaba que expresa la cosa
y la idea primordial, y las demas sou verdaderos afijos que marcan en
cada caso, principalmente en los verbos, proposiciones, modos, tiempos
d relaciones personales.
"De la inmigracidn de los otomies y de los mayas, me ocupa-
re en la tercera parte de esta Memoria. For lo que hace a los gua-
ranies y demas tribus brasileiias enumeradas, las probabilidades sou
que proceden del Asia Central d de los paises de la China, pues- esa
parte del mundo debid ser en lo antiguo un gran centro de poblaciou,
donde se hablaban idiomas monosilabicos, que si bieu hoy .solo esta
representada por la gran nacionalidad china, hay que tener presente
que esa nacionalidad no es sino una gran agregacidn, que los chinos
primero, los mogoles despues, v por ultimo los manchiies, han formado.
" Viene luearo ese ""ran numero de idiomas one los fildlojyos desiff-
nan con el nombre de aglutinados, que ;i easi toda la America Meri-
dional se extienden, y cuya existencia mani fiesta que despues de los
'J 5
344
pueblos de habla monosilabica fueron aquellos los que eu el orden cro-
nologico les siguieron. Demuestra lo anterior la circnnstancia de que
los pueblos de liabla aglntinada ocupan una gran parte de la America
Meridional, y a ese lugar precisamente tenian que afluir, impotentes
como debieron ser esos pueblos, por su menor civilization, por su im-
perfecto orden social y politico, 6 por su inferioridad numerica para
resistir A pueblos de mayor cultura, m£s aventajada organization y po-
blacidn numerosa, invasores por el Xorte.
"Razas que hablaban ya idiomas polisilabicos, y que por consiguiente
manifiestan filoldgicamente ser ma's modernas que las naciones que ha-
blaban idiomas monosilabicos, y lenguajes de esa forma intermediaria
llamada de aglutinacidn, vinieron despues, y llegaron en sus invasiones
por lo menos hasta Nicaragua, como lo fue la raza nalioa con la emi-
gracidn tolteca. Que la llegada de pueblos de idioma polisilabico fue
posterior, y que las inmigraciones se verificaron por el Noroeste, con-
firmanlo la forma ya mas aventajada de los idiomas; la existencia
en Alaska de pueblos cuyos idiomas tienen raices y terminaciones de
idiomas existentes en el Sur y Centro de la America Septentrional; las
tradiciones de los pueblos nahoas, de que nos liabla Boturini, relativas
al paso de lejano brazo de mar, y la tradicidn mas concreta de los
cheperrianos, que decian que sus antepasados fueron arrojados de una
tierra lejana, que atravesaron un lago helado y lleno de islas, y cruza-
ron por tierras donde el invierno era largo y extremoso.
"Modernisimas inmigraciones a la America, relativamente a las an-
teriores, debieron ser las de los pueblos esqui males, pues la filiacidn
de estos con los pueblos tineses esta ya demostrada; y temerosos por
naturaleza, debiles por constitucidn, se establecieron en la parte mas
ingrata del Continente, porque prefirieron las inclemencias y pobreza
de la tierra del Xorte, a hichar con tribus poderosas que disfrutaban
va fertiles tierras.
"Concluye aqui la primera parte del tenia que he elegido. Confieso
que nada nuevo he expresado, y convengo en que he sido deficiente en
la exposicion de las inmigraciones ;i la America; pero culpa en gran
parte no ha sido mia, pues hoy por hoy peligrosa es cualquiera apre-
ciacion que se haga sobre las inmigraciones a este ( lontinente. Aventu-
raria y erraria niucho, por ejemplo, quien quisiera ver en alguno 6 al-
gunos de los pueblos del Nuevo Mundo a los descendientes de aquellos
Yung— nos, despues Yue—po, que en el siglo IX, anterior a nuestraera,
so perdieron en el Centro del Asia, corao aventurd \ errd Banking
cuando afirrno de Manco Capac, ser hijode Cnbilai ybisnietodeGengis-^
Khan.
Ill
"Tdcame ocuparme ya de la segunda parte del tenia elegido para
mi estudio, es decir, tratar de las inmigraciones generales a la Ame-
rica que llegaron al actual territorio mexicano; v al hacerlo, lo hare
con generalidad tambien, pues la materia es vasta, y esta Momoria
debe ser por su naturaleza, breve.
"En el orden cronoldgico y ctnografico, fueron los otomies los pri-
meros habitantes de Mexico, y en opinion de autores graves, eran au-
toctonos, cuya palabra, por cierto, no signitica etihiologicamente hom-
bres nacidos en la tierra, siuo los moradorcs primordiales de un terri-
torio; y en consecuencia, en ese sentido natural y propio, debemos
inferir que hablan de ellos los autores. Supuesto esto, ^los otomies
de donde proceden? El padre carmelita, Fray Manuel de San Juan
Crisostomo, conocido con el nombre del Padre Najera, en su rara di-
sertacidn sobre la lengua otomi (Be idiomatc othomitorum), encuen-
tra analogias varias entre el idioma chino y el otomi. No solo la ge-
neral del caracter monosilabico de las lenguas, sino algunas ya con-
cretas, como lo son: el gran numero de letras, pues si el otomi tiene
catorce vocales (numero debido a la variacidn de tono al pronunciar-
las) y veinticuatro consonantes, el chino tiene treinta y seis consonan-
tes y un numero aun no determinado de vocales, y que, como en el
otomi, depende .su numero de la variacion de tono ; el otomi y el chino,
como idiomas pobres, pueden dar por medio de entonaciones varias,
significaciones diversas ^ la palabra monosila"bica; y por ultimo, la pro-
nunciacidn en ambas lenguas es nasal. No sacare yo, por cierto, de
esas analogias, y & titulo de descubridor, la consecuencia: que los oto-
mies vinieron de la China; pero si me ser£ licito suponer, y m5s si se
toman en cuenta ciertos rasgos fisondmicos entre ambos pueblos, el
uso en las dos naciones de los quipus en epoca antigua y la persisten-
cia en el aislamiento, que es propia en los otomies y chinos; que existeu
entre ellos afinidades etnogrfiticas inmediatas, y que en consecuencia,
los otomies proceden del Asia Oriental.
44
:M6
Para colocar a los otomies en Mexico, ocurren dos hipotesis: la in-
migracion por el Paso del Xoroeste, y la inmigracion maritima por las
costas occidental's. La primera hipotesis no tendria mas apoyo quo
ser el Paso del Xoroeste de America la via m£s facil. Paraaceptar la
segunda se tiene un fundamento mejor: haberse hablado en la Antigua
California el idioma otomi, con variaciones tan insignificantes respecto
del mismo idioma m&s generalizado, que se habla en los Estados de Me-
xico, Guanajuato, Michoacan y Puebla, que puede admitirse que son
una misma lengua, 6 aquel y este dialectos inmediatos de un mismo
idioma. l
Pero si los otomies vinieron a la America por la via maritima, ocu-
rre preguntar ^como pudieron en gran numero atravesar el mar? Xo
ban de haber llegado en gran numero. Unos cuantos hombres y mu-
jeres, venidos si America de la man era que he expresado para explicar
las inmigraciones maritimas, pudieron en algunas centurias, encon-
trandodeshabitadala tierray sin enemigos C\ quienes temer, propagar-
se y emigrar despues al centro de Mexico.
Los otomies, designados en la actualidad con la voz gentilicia y po-
co castiza de oton/itrs, llamados por los mexicanos otovca, y designados
ellos asimismo con el nombre de hia-hm, debieron extenderse, encon-
trando fertil y despoblada la tierra, a todo el centro de Mexico, de mar
1 Para comprobar ml aserto, presento un ejemplo con su traduccion ana-
litica y sintetica en castellano de los dos idionias otomies, marcando con el
num. 1 el hablado en California, y con el mini. 2 el que se habla en los Es-
tados dichos.
Num. 1.
M'a
Ta
uke
siegi 'bye v a
M'ahe.tzi.
JJnm. 2.
Ma
ta
he
ni buy
Mahetai.
Mio
padre
nuestio
tn babitaci6n
cielo.
Padre
nuestro
habitas
e.ielo.
La palabra Mahetsi que parece polisilabica, no lo es, pues las tres silabas
tienen cada una su intervencidn distinta en la formacion del vocablo. Ma
es partfcula adverbial que se une al sustantivo y significa lugar, he exten-
si6n, tsi alrodedor; en sintesis: mahetzi, el cielo.
La palabra aglutinada Mahetsi, no le hace perder al otomi su caracter de
idioma monosilabico, pues parece que es un neologismo en el idioma, for-
inado por los misioneros al hacer la traduccion de la oracion dominical.
Conffrmalo la circnnstancia de que en las versiones de los FP. Ramirez y
Yepes, la palabra cielo, solo esta fonnadadel sustantivo he y del adverbio
tsi, diciendo: hetsi, el cielo. ( La presente nota esta formada en vista de los
datos suministrados por la obra "Colecci6n Polididmica Mexicana, que con-'
tiene la oracion dominical vertida en cincuenta y dos idionias iudigeuas de
Mexico," por la Sociedad Mexicana de Geografia y Estadistica, pags. 1, II,
VI y VII, y Otomi l°y Otomi 0°)
347
a mar. Hoy solo so eneuentran en los Estados de Mexico, Hidalgo,
Puebla, Tlaxcala, Michoacan, parte de Veracruz y San Luis, y e] Sur
de Tamaulipas, debiendo coinprenderse entre pueblos de la misma fi-
liation etnografica a los mazahuas en el Distrito de Ixtlahuaca (Esta-
do de Mexico), y a los serranos en el Partido de Sierra Gorda ( Gua-
najuato)^ cuyos idiomas son atines del otoini.
La segunda inmigracidn de sus pobladores a nuestro territorio, la
constituyon los diversos ])iieblos de idiomas monosilabicos, que com-
ponen la familia etnografica Maya, de la clasificacidn lingiiistica del
Sr. Pimentel.
Fueron los mayas en Mexico el pueblo mas civilizado de esa familia
y la unica nation cuya cultura presenta datos para investigar su inmi-
gracion al Continente. Existe una resena breve d sinopsis de la histo-
ria maya, traducida al castellano de un manuscrito indigena por el
anticuario yucateco D. Pio Perez. De esa sinopsis copio lo condu-
cente:
"He aqui la serie de Katunes (epocas) corridos desde que se qui-
taron de la tierra y casa de Nono — ual, en que estaban los cuatro Tu-
tul Xiu al Occidente de Zuina:
"I. El pais de donde vinieron fue Tulapan.
"Cuatro katunes emplearon en andar hasta que llegaron aqui con
Holon-Chante-peuj y sus parciales. Cuando salieron para esta isla
(peninsula) se contaba el ajau, el (>?, el 4? y el 2? ajau, csto es, quo
81 anos emplearon en caminar; por que en el primer ano del 13? ajau
llegaron a esta isla (peninsula), y son por junto 81 anos los que an-
duvieron salidos de su pais, y vinieron a esta isla (peninsula) de Chac-
novitan. Estos son los anos, 81.
"II. HI 8? ajau, el f>? ajau, el 2? ajau, llegd Ahmekat Tutulxiu:
un ano menus de ciento estuvieron en este pais de Chacnovitan (Yu-
catan). Los anos son estos: 99 anos.
"TIL Sucedid entonces (pic se descubriese la provincia de Ziyan-
Caan Bakhalal d Bacalar. Kl 4? ajau, el 2? ajau y 13? ajau, sesenta
anos, mandaroii 6 gobernaron eu Ziyan— Caan, y lu ego bajaron aqui.
Kn los anus que gobernaban en la provincia de Bacalar, se descubrid
Chichen ltza, 60 anos.
"IV. El 11? ajau, 9? ajau, 7? ajau, D? ajau, :j'.' ajau, IV ajau, esto
es, ciento veinte anos, reinaron en Chichen ltza* y se despobld 6 des-
2 3 *
348
truyd, yendose a" habitar en Champoton donde tuvieron casa los Itzaes,
los hombres sagrados. Suma de los anos, 120." 1
"El historiador yucateco Carrillo, haciendo el cdmputo conforme al
calendario may a, coordina asi los katunes (las epocas) con la crono-
logia vulgar.
"I. Los emigrantes vivian en la tierra y casa de Nono-ual, en
donde estaban los cuatro Tutulxiu, al Occidente de Zuina : aquel pais
se llamaba Tulapan. Emprendieron su viaje en el 8? ajau (793 anos
antes de Jesucristo), caminaron los ajau 8 — 6 — 4 — 2, y en el pri-
mer ano del 13, (697 antes de Jesucristo), llegaron a Chacnovitan,
que los viajeros reputaban isla, al mando de Holon-Chante-peuj. Ca-
minaron 96 anos.
"II. Transcurrieron los ajau 13 — 11 — 9 — 7 — 5 — 3 — 1 — 12
— 10 — 8 — 6 — 4, hasta que en el 2 ajau (409 — 384 antes de Jesu-
cristo) llegd Ahmekat Tutulxiu. Como el autor no precisa el ano en
cada ajau, las fechas quedan indecisas en 24 anos que forman el pe-
riodo. De la primera emigracidn mandada por Holon-Chante-peuj
a la segunda acaudillada por Ahmekat Tutulxiu, pasaron unos 300
anos.
"III. Estos segundos emigrantes descubrieron la provincia de Zi-
yan Caan Bak-halal 6 Bacalar, en donde gobernaron desde su llegada
el 2 ajau (409 — 384 antes de Jesucristo), 13 — 11 — 9 — 7 — 5 — 3
— 1 — 12— 10— 8 — 6 — 4 — 2, hasta el 13 ajau (73 — 48 antes de'
Jesucristo), esto es, mas de un ajau katun completo, d sea mas de 312
alios. Durante este periodo se fundd Chichen Itza.
"IV. El reino de Chichen Itza durd los ajau 11 — 9 — 7 — 5 — 3,
hasta que en el 1 ajau ' 'se despobld d destruyd yendose a habitar en
Champoton donde tuvieron casas los Itzaes, los hombres sagrados.''
La duracidn de esta monarquia se cuenta, pues, del 11 ajau (49 — 24
antes de Jesucristo) hasta el 1 ajau (72 — 95 de la Era Cristiana), d
sean mas de 120 anos." 2
"De las cuatro epocas copiadas se desprende que los niayas, el ano
7!)3 antes de Jesucristo, guiados por Holon — Chante— peuj, se separa-
1 Manual de Historia y Geografia de la peninsula de Yucatan, por el
Presb. Crescendo Carrillo, pags. 16 y 17.
2 Manual de Historia y Geografia de la Peninsula de Yucatan, por el
Presb. Crescendo Carrillo, pag. 27.
349
ron del pais de Tulapan y de la tierra' y casa do Xono-ual, donde es-
taban los cuatro Tutulxiu, al Occidente do Zuina; y despues de no-
venta y seis anos Uegaron a Yucatan (Chacnovitan), que ellos consi-
deraban iala (pctcn). Trescientos anos despues, es decir, ol 384 antes
de Jesueristo, llegd la segunda emigracidn maya guiada por Ahmekat-
Tutulxiu, y dstos descubricron a Ziyan-Caan Bak— halal (Bacalar).
Durante esc periodo do trescientos anos (409 — 384 antes de Jesu-
cristo) se fundd Chichen Itza, y despues so doscubrid Champotdn, don-
de reinaron los Itzaes.
"Dediicese de lo anterior quo los mayas vinierou j>or la costa del
Pacifico; pues la primera orientaeidn quo nos da la resefia os que Ho-
lon — Chante— peuj y sus parciales vinioron de Nono— ual, al Occidente
de Zuina; pero como la segunda emigracidn maya al mando de Ah-
mekat- Tutulxiu, descubrid a Bacalar cerca de Belice, y en la misma
dpoca se descubrid Chichen Itza en la parte austral de la peninsula, y
mucho despues vino a poblarsc Champotdn, cerca de Campeche, sobre
el Golfo de Mexico; todo esto demuostra que las emigraciones mayas
vinierou del Suroeste, por la costa del Pacifico.
Para investigar do quo pueblos vonian los mayas y por ddnde inmi-
graron a Mexico, preciso e3 retrogradar siguiendo el camino indicado
por sus emigraciones.
En el actual Estado de Chiapas se oncuontran sobre la costa dos
pueblos: los tzcndales y los maraes d zaklolt-pakabs ; los iiltimos en
el departamento de Soconusco. Ambos pueblos son de habla monosi-
labica y de la familia etnografica maya.
. Larrainzar dice, hablando de los tzendales: "La lengua tzmdal
dobe considerarso como la mad re de todos los diakctos que se hablan,
si no en todo el continente, por lo menos en los pueblos de que se com-
ponia la oxpresada provincia En toda ella (la provincia de los
tzcndales) se ha hablado y habla la lengua tzcndal, 6 algun dialecto de
los que mas se le parecen, lo cual induce a creer fundadamente que ol
idionia de los primitivos habitantos del Palenque file ol tzendal." 1
11 Anterior al idioma tzendal debe ser el hablado por los mantes d
zakloh pakabs, pues por los mames so habla la lengua de caracter mas
1 Larniinzar. Kstiulios sobre la llisturia de America, sus rtiinas y anti-
giiedades, cap. 33, § 2. ( Citado por ol Dr. D. Ajritstin Rivera, en el tonio I de
su Compendia de la llistoria Antigua de Mexico, pag. 19.)
350
primitive* de los idiomas maya } y el pueblo manie se consideraba asi-
mismo como el autdetono; el habitador primitivo de Chiapas.
"Fue Votan el civilizador de la tierra chiapaneea; y Begun el Sr. Nu-
nez de la Vesra: "en mi cuadernillo histdrico escrito en idioma de in-
dio, va nombrando todos los parajes y pueblos donde estuvo, y hasta
estos tiempos en el de Teopisca ha habido generaciones que Hainan de
votanes: dice mas (el cuadernillo), que es el senor del Pah hueco
(que llanmii Tepanaguaste). . . . y que el (Votan) es el primer hom-
bre que envid Dios a dividir y a repartir esta tierra de Indias." El
Sr. Orozco y Berra, apoyandose en la relacidn del Obispo, dice que:
"el Senor del pah hueco, es el senor de la bare a ; es un recuerdo del
navegante que ha llegado a las costas de Chiapas, embarcado al tra-
ves del mar Pacifico.'" l Vo solo agregare : si Votan fue el primer hom-
bre que Dios envid a repartir la tierra de Indias, y si todavia en tiempo
del Senor Xiinez de la Vega habia en Teopisca generaciones de vo-
tanes 4110 sera el civilizador legendario do Chiapas una personificacidn
de la raza autdctona que vino a Mexico al traves del mar Pacitico ?
"Pero si los pueblos may as vinieron por la via maritima ^de donde
proceden ! Probablemente del Asia, y no de las Islas Oceanicas. In-
dicalo el caractor monosilabico de sus lenguas, la grandiosa eonstruc-
cidn de sus monumentos y las instituciones teocraticas de los may as.
"La tercera ininigracidn que llegd a Mexico fue la de los chichi-
mecas; voz que en nuestra historia ticne dos signiticaciones. Unage-
nerica, y que es sindniina de pueblos barbaros, niontaraces y rudos; y
otra concreta, y se retiere a las tribus que bajo la direccidn de Xohtl
invadieron el Valle de Mexico en el siglo XII. <«>ue la voz chichimeca
tiene la generica signiticacidn aludida, y se aplica como denoininacidn
del pueblo inculto, aseguralo Fray Alonso Ponce, comisario francisca-
no, en la Relation de .su viaje a la Nueva Espana, verificado en 1 584,
diciendo: "Chichimecas es un vocablo inexicano v nombre <>;enerico,
debajo del cual se uomprenden muchas nac tones de indios barbaros dr
diferentes hngtuis^ que se ocupan en robar, saltear y inatar en lo do
Mexico hacia Zacatecas, y de la otra parte, y a un ladu y ;i otro. To-
dos estos indios de inierra son llainados comunmente chiehimecas de
los espanoles, y aim de los indios niexicanos y tarascos." — "De imi-
1 Orozco y Berra. Historia Antigua y de la Couquista de Mexico. Parte
3", Libro I, cap. I.
351
chas naciones de chichimecas se pondran aqni algunas, las mas cono-
cidas, y son estas: pnmics (pames), zacafocas; atandtoga.% vaxaha-
ues, copuceSj trpchuams, y giiachichiles, los eualos son ma's valientes y
atrevidos, y los mayores salteadores de todos." '
"La primera inmigracion chiehimeca debe haber comenzado a los
principios de la era actual, quiza antes, pues la nacion totonaca so de-
cia eonstructora do las Piramides dv Teotihuacan, y annqne osto no
puede ser cierto, por la mayor antigiiedad de las eonstrucciones, si re-
snlta quo el seiiorio totonaca de Mizquihuacan (chichimeca) fne gober-
nado por nueve senores 6 dinastias; y computando los ochenta anos
que a eada reinado d dinastia se daban, y teniendo en cuenta la epoca
en que lo compiistaron los mexicanos ( 1 44(1 ), sale que sn ostablecimien-
to fue en el siglo VI : pero la peregrinaeion do los totonaca s debe ha-
ber dado principio algunossiglos antes.
"Coetanea a la salida de los totonacas de Chicnnioftoe, annqne ellos
asegnraban que alii dejaron a las demas tribus, debe haber sido la de
las hordas chichimecas (tribus cazadoras), que semejantes a las de los
ttfrtaros invadieron el Norte del actual territorio mexicano, v sojuzga-
ron 6 se ligaron con algunas tribus otomies, y de aqui el vocablo me-
xicano otonchichimecaSj y esn voz chicltinipcas aplieable, sin distincidn,
a" los pueblos del Xorte.
"Fue posterior, de 1117 a 1 1 L'O. la peregrinaeion e invasion chi-
chimeca al mando de XnJotl, que vino a ocupar el abandonado terri-
torio Tolteca, por las noticias que a el Uegaron de la destruction de
Tollan y la dispersion de sus habitantes. No ha de haber sido desde
la remota region del Chicomoztoc de donde vino Xolotl, sino do ale-fin
pais no lejano, al norte del Valle de Mexico. Deducese asi del corto
espacio de tiempo en que se hizo el viaje y las expediciones militares,
tres aims; y del corto espacio de tiempo, un afio, en que llego al'rei-
no de Amaquemecan la noticia del desastre (la dispersion de los tol-
tecas). gXp seria Amaquemecan, de donde era principe real Xohtl,
reino fundado por algunas de las tribus chichimecas de las expedicio-
nes anterioresf
"Todas las invasiones chichimecas indican la procedencia del Xor-
te: pero ; donde estaba situada la region del Chicomoztoc? Varian en
1 Citadu por el Dr. Don Agustin Rivera, en las paginus 14 y 15 del lolleto :
" Deseripcidn de una Manta de Tlaxeala."
8.2
esto, como en todo, las opiniones; pero como los mexicanos decianque
en el Norte ocupaban los chichimecas mi pais al Este, opinocon el Pa-
dre Duran u qtte debut eaer lutein la parte del Norte y tierra firme ' con
la Florida" es decir, en el Nuevo Mexico.
"Como solo se sabe que los chichimecas tenian un idioma distinto
del ndhuatl, y se ignora coal haya sido; y las noticias se pierden en
Chicomoztoe, ignoranse las procedencias de esos pueblos, y solo se'pue-
de afirmar que probablemente sus progenitores vinieron a America
por el paso del Noroeste.
u Todas las tribus y naciones que forman la familia etnografica de los
nahoas empezaron desde el principio de nuestra era a invadir el Nor-
te de Mexico. En el si^lo VII descendieron al A r alle de Mexico los
tolteeaSy habiendo encontrado aqui ya establecidos a los nonoalcas de
igual raza; y en el siglo XII llegaron al mismo Valle los mexicanos.
u Salieron los toltecas de Hue huetlapallan en el siglo VI; caminaron
por la tierra hoy americana del Colorado y Arizona, y por el Oeste de
Chihuahua, descendieron a Sinaloa y fundaron alii a TlapaUancoeo
(hoy Culiacan); siguieron por la costa, y pasaron por Xalisco (pue-
blo del Territorio de Tepic)y porelOriente de Colima, hasta Zacatu-
la; y tomando despues al Norte llegaron al Estado actual de Hidalgo,
donde fundaron a" Tollan (Tula). Los mexicanos salieron despues de
Aztlan, siguieron la misma rutatolteca hasta Xalisco, pero desviando
su camino al Oriente, ascendieron si la Mesa Central, cruzaron j>or
Michoacan, y peregrinando siempre, llegaron al Valle de Mexico.
"Ocurre aqui la pregunta ^ donde estaban Huehuetlapallan y Az-
tldnt La carta que el Padre Silvestre V r elez de Escalante, misionero
del Nuevo Mexico, escribio a sus superiores de Queretaro, en 2 de
Abril de 1778, y el diario del Padre Francisco (Tarces, misionero
de Sonora, confirman la idea, por muchos sostenida, que la Regidn
Nahoa estaba al Nordeste de California. El Padre Escalante dice:
4< E1 Tehuayo, segun el diario de Onate y otras relaciones antiguas,
debe considerarse cuando mfis doscientas leguas al Noroeste de Santa
Ee, y no es otra cosa que la tierra por donde trasmigraron los tehuas
y otros indios si este reino, lo que (Jaramente manifiestan las ruinas
de pueblos que yo he visto en ella, cuya forma era la misma que la
que dieron despues al N'iievo Mexico, y los fragmentos de loza de
barro que tambien vi en las dichas ruinas, muv semejantes & la que
353
hoy hacen los tehuas referidos. A que se agrega la constante tradi-
tion de estos, que afirraa lo mismo, y haber yo andado' ma's de tres-
cientas leguas de Santa Fe por el rumbo dicho, hasta los 41° y 19' de
latitud, y no haber hallado noticia alguna entre los indios que hoy ocu-
pan este terreno, de otros que vivan en pueblos." 1 El Padre Garces
describe asi un pueblo del Moqui, no lejano del rio Gila: " entra-
se por una calle bastante ancha que corre de Oriente a Poniente hasta
la salida del pueblo, que creo es la unica : a los lados de esta calle cru-
zan otras 5 la misma anchura, las que en distintas cuadras forman dos
plazuelas; las casas son de altos, unas ma's y otras menos, cuya
disposicidn es esta : del piso de la calle se levanta una pared como de
vara y media de alto, fi cuyo nivel estd, el patio, .al que se sube por
una escalera de palo,de quita y pon, que aunque no tienemas que los
pasos precisos para subir, los palos colaterales llegan hasta la azotea.
En el primer piso del patio, hay dos, tres, cuatro cuartos con puertas,
pestillo y Haves de madera, en donde hay gallinas, est& el gallinero
en el patio, en cuya pared esta formada una escalera para subir a los
altos, los que se componen de una sala grande en medio y algun cuar-
to; a los lados de la misma pared del patio, hay otra escalera para su-
bir a la azotea que por lo regular est& unida con las vecinas casas." 2
"Es la inmigracion de los pueblos nalwas la linica que puede, aun-
que problematicamente, reconstruirse hasta el estrecho de Behring,
valiendonos de elementos aislados.
"En el mismo diario del Padre Garces se encuentra lo siguiente:
"En esta sierra, en la parte Oeste, y en los 40° 49' como al Noroeste
cuarta al Norte de la Villa de Santa Fe, esta el Valle de Nuestra Se-
nora de la Merced de los Timpanocutzis. . . ." 3 El punto extremo del
viaje, como ya est& expresado, fue & los 41° 19' de latitud al Oeste.
" En el Ensayo politico sobre el Eeino de la Nueva Espana de Hum-
boldt, se encuentra lo que sigue : "A la verdad, que ignoramos de todo
punto, por que equivocation hay a podido el ilustre Cook transformar
este nombre Yucuatl en este otro de Noutka vocablo enteramente des-
1 Apuntes para la Historia de la Geograffa en Mexico, por Manuel Oroz-
co y Berra, parrnfo XIV. Publicados en el peiiodico La Ensehama.
2 Obra y autor citado, parrafo XVI.
3 Apuntes para la Historia de laGeografia en Mexico, por Manuel Oroz-
co y Berra, parrafo XIV.
45
354
eonocido a" los moradores del pais." 1 Nootka se halla a los 49° !>6' do
latitud Norte. Despues dice: "Los koliugi habitan el pais montuoso
del Nuevo Norfolk, (lat. 59° 50")." "Los Ugalachmiuti se extien-
den desde el golfo del Principe Guillermo, hasta la bahia de Yakutat
(a los 59° 69')," y "Los Kenayzi habitan la costa occidental de la en-
trada de Cook 6 del golfo de Kenayskaja (lat. 61° 8')." 2
"Los idiomas de los yucuatl, koluschi, que Humboldt llama kolui-
gi, los kenayzi y los ugaliachniutzi, designados por Humboldt por los
ugalachmiuti, son pueblos que hablan idiomas que tienen afinidacl gran-
de con el idioma azteca. M. Resanoff, en doscientas voces de los idio-
mas de los koluschi y ugaliachmutzi, encontro un dozavo acabadas en
tl } tli 6 tie, como en el mexicano; M. Vater, de doscientas palabras de
esas lenguas que designan unos mismos objetos, hallo que 26 eran po-
lisilabas de la lengua mexicana; 3 y finalmente, Humboldt dice: "Al
examinar con detenimiento los vocabularios compuestos en Noutka y
Monterrey ( Nueva California) confieso que me ha sorprendido la homo-
tDnia y las desinenc'as mexicanas de varios vocablos, como por ejem-
plo en la lengua de los noutkenos: apquixitl (abrazar), temextixitl
(besar), cocotl (nutria), hitltzitl (suspirar), tzitzimitz (tierra) y ini-
coatzimitl (nombre de un mes)." 4
"Las consecuencias, con bastante probabilidad, se imponen por si
mismas. Los nahoas inmigraron a la America por el Paso del Noroes-
te, y su inmigracion debe haber sido relativamente moderna, pues han
dejado huellas de su paso desde el Estrecho de Behring hasta el Gila,
Bigniendo las costas del Oceano Pacifico.
" Vienen & la postre, y cerrando las inmigraciones & Mexico, las tri-
bus bjtrbaras del Norte, que se extendian por toda nuestra frontera des-
de Texas & Sonora.
"Las tribus b^rbaras, aunque con distintos nombres, tales como los
de apaches gilanos, chiricagiii3 y mimbreiios; los xicarillas, lipanes y
mezcaleros, formaban todas, si no una nacionalidad, si constituian los
dispersos elementos de un todo; y deben considerarse bajo ladenomi-
1 Humboldt. Ensayo i>olitico sobre el lleino de la Nueva Espaiia. Libro
III, Cap. VIII, parrafo XV.— Provincia de la Nueva California.
% i Ibidem.
3 Citados por el Si". Orozco y Berra eu su Historia Antigua y de la Coa-
quista de Mexico. Seguuda parte, Libro II, Cap. I.
4 Humboldt. Obra y lugar citado.
355
nacidn etnograBca de apaches. Confirma lo anterior el siguiente p&-
rrafo de la carta numcro 390, tomo 146 de la correspondencia de los
virreyes, que con fecha 24 de Junio de 1788 dirigio el virrey D. Ma-
nuel Flores a la Corte de Madrid: "Los apaches, dice la carta, abra-
zan toda la frontera, 6 tienen sus rancherias ambulantes desdc el pre-
sidio de la bahia del Espiritu Santo en la provincia de Tejas, hasta
m£s alia" del de Santa Gertrudis del Altar en la Sonora, que son los
puntos opuestos de la linea. Aquellos indios estan repartidos en par-
cialidades con las denominaciones que £la verdad les damos arbitraria-
mente: por ejemplo, en Coahuila se da el nombre de lipiyanes a los
que en la Nueva Vizcaya (Durango) se conocen por natajees, y aside
las otras; pero Immense como quierau, es constante que la apacheria
es una misma nacidn, y que sus congregaciones 6 parcialidades esta"n
enlazadas con vinculos de parentesco, amistad d alianza, mas d menos
estrechos conforme esla inmediacidn d distancia de territories que ocu-
pan d vaguean." 1 La carta d informe aludido, y en parte citado, fue
redactado por D. Antonio Bonilla, secretario del virreinato; persona
que unia a un gran talento el conocimiento practico de los indios b£r-
baros. Su opinion, pues, es autorizada.
"ElSr. Piraentel clasifica todos los idiomasy dialectos delas tribus
ba"rbaras del Norte en la rama lingiiistica de las leiiguas atliapascas ;
y coino la lengua athapasca es un idioma de la parte mas septentrio-
nal de America, licito sera deducir, como probabilidad, que las tribus
b^rbaras de nuestras fronteras proeeden de inmigraciones asiaticas
que abordaron al Continente por el Paso del Xoroeste.
"Concluye aqui lo unico que yopuedo decir sobre las inmigraciones
generales americanas que llegaron a Mexico. Bestame solo reducirlo
tratado por mi en esta Memoria, a breves conclusiones.
IV
"Las conclusiones son:
"1*? Las vias de inmigraciones a la America fueron: una casi te-
rrcstre y dos maritimas; siendo la pi imera por el Estrecho de Behring y
la Peninsula de Alaska; la maritima de la Gran Corriente ecuatorial
1 Suplemento a la Historia de los Tres Siglos de Mexico, del Padre An-
dres Cavo, por Carlos Maria de Bustamante. Tomo III, Gobiorno del virrey
D. Manuel Flores. (1787-1789.)
336
atlantica, y la3 maritimas de la Contra -corriente ecuatorial y Corrien-
te septentrional del Pacifico.
, u 2? Las inmigraciones por la via casi terrestre y las de la Corriente
septentrional del Pacifico, proceden del Asia y fueron numerosas. Las
que se verificaron por la via maritima de la Corriente atlantica, pro-
cedieron del Africa y fueron pocas. Y las que tuvieron lugar por la
Contra— corriente ecuatorial del Pacifico, fueron rarisimas y procedie-
ron de las islas oceanicas.
"3? Por orden eUiBgrdfico-filologico, las inmigraciones a la Ame-
rica fueron primeramente de pueblos de idiomas monosilabicos, despues
de forma aglutinada, y por ultimo, de idiomas polisilabicos.
"4? Las primeras inmigraciones a Mexico fueron la de los otomies
por California y la de los pueblos de filiation maya por Chiapas. To-
das procedentes del Asia oriental y llegaron a Mexico por la via mari-
tima (Corriente septentrional del Pacifico); y
u 5? Llegaron despues las inmigraciones de los chicliimecas, nahoas
y tribus barbaras del Norte, verificadas por su orden, y procedentes
del Asia. Todas fueron por la via casi terrestre.
"Espero que esta Memoria sea acogida con benevolencia."
El Sr. Ingeniero D. Antonio Garcia Cubas pide la palabra para
rectificar una asercidn del Sr. Perez Aranda, autor del trabajo que
acaba de leerse, diciendo que nunca ha sostenido ni ha podido soste-
ner que las construcciones antiguas de Teotihuacan se hayan debiclo a
los egipcios, sino a un pueblo que produjo monumentos semejantes a los
que aquellos levantaron en su pais. Aiiadid que durante su ultima vi-
sita a las piramides de Teotihuacan, las examino en sus principales de-
talles y pormenores que ofrecen grande interes, y que espera en sus
sucesivas exploraciones obtener mayores datos.
El Sr. Secretario D. Jos6 M a Romero leyo la siguiente Memoria,
enviada de Pachuca por su autor el Sr. Dr. D. Joaquin Alatriste de
Lope:
" Algunas observacioues sobre la Historia Natural Medica azteca
antes de la couquista.
"Invitado por el honorable vicepresidente honorario, C. Grai. Pia-
iael Cravioto, Gobernador del Estado de Hidalgo, para ocupar la be-
nevola atencidn de los miembros de este XI Congreso Internaciona'l
357
de Americanistas, eligiendo un tema de su programa, he escogido el
inareado con el num. 7, que se refiere a la Historia Natural Medica
de los autiguos aztecas. No creo desempenar dignamente mi cometido,
empresa es esta superior a mis conoeimientos: ademas, lo corto del plazo
concedido me obliga a referir unicamente alscunas observaciones sobre
la practica de la medicina por la raza indigena antes de la conquista,
fijandome principalmente en las substancias que empleaban, tomadas
del reino vegetal.
" En toda naciou y raza, la medicina antes de elevarse al rango de
ciencia, es un arte de rutin a, cuya practica es empirica y fundada no
en principios sino simplemente en la experiencia. Esto es lo que cq.ns-
tituye la medicina vulgar; mas no porque carece de principios cienti-
ficos debe despreciarse. Hipocrates, para formidar su doctrina, consultd
con los practicos y las tablas votivas del templo de Esculapio. Cuando
el Dr. Francisco Hernandez fue comisionado por el Key Felipe II para
escribir la Historia Natural Medica de la Nueva Espaiia, recurrio a
los curanderos y retirid pormenorizadamente los vegetales y animales
empleados como medios terapeuticos, y en nuestros dias cuantos inven-
tos y descubrimientos hay en medicina, que no son en ultimo analisis
sino la aplicacidn do los simples hecha por los pueblos, y pasan a" la
medicina cientifica por un protector de fama entre el cuerpo medico
docente ; citaremos el tabaco, la raiz de Jalapa, la ipecacuana, la cor-
teza de quina, las hojas de matico, jaborandi y coca.
"Careciendo los aztecas de la escritura fonetica, y no siendo el je-
roglitico iitil para transmitir los conoeimientos medicos, la practica del
arte sc comunicaba por la tradicidn oral, y pasaba como patrimonio
entre los miembros de una misma familia.
"Es de notar que el arte de curar no fue encomendado al sacerdote
exclusivamente como en otras razas ; mas no por esto dejo de ser apre-
ciado, como lo deja comprender el hecho de cultivarse las plantas me-
dicinales en los jardines de los emperadores, y el activo comercio que
de las mismas se hacia en los mercados d tiano-uis.
u La Materia Medica azteca era muy amplia, porque aunque de pre-
ferencia usaron de los vegetales, no dejaron de emplear sales, betunes,
alcalis, acidos y dxidos, asi como de los animales la carne y grasa, y
algunos de sus productos, como la miel de abejas, la grasa axin, el
comejen, etc.
" Aunque estudiaban las propiedades y usos de los tres reinos do la
naturaleza, no conocieron elasificacidn alguna ni en Hisloria Natural,
ni en Materia Medica, ni en Terapeutica; en toda enfermedad ddolen-
cia simplemente buscaban un reniedio para aliviarla, considerando el
mal como caso aislado, tratando de igual nianera un sintoma d una
enfermedad; en las enferniedades ciclicas tampoco observaban trata-
miento, sino que ensayaban distintas formulas, liasta que alguna pro-
ducia buen efecto; mas no por eso earecian de algunos buenos especi-
ficos, principalmente para la viruela y el galico. Es muy notable que sin
comprender la higiene poseyesen medios profilacticos; pero estos pre-
servatives los conservan como un gran secreto : por citar un hecho de
profilaxia, apuntaremos el uso que hacen del guaco para preservarse
del veneno de la vibora. Siendo muchos los vegetales que empleaban,
su enumeracidn seria prolija, por lo cual simplemente enumerare los
vegetales que estan liasta lioy en uso, y son: pimienta, clavo, vainilla,
alhucema, yoloxdchitl, tlacopatle, copal, palo picante, peru, hule, tecama-
ca, liquidambar, colmecatl, sangre de drago, mezquite, sasafras, tepo-
zan, adelfa, canafistula, coco, guayacsln, achiote, tamarindo, guayabo,
aguacate, ahuehuete, caoba, huamuchil, cacaloxdcliitl, sauco, papaya,
rubia, toloache, palo azul, brasil, campeche, zompantle, tlantlancuaya,
ruda, sabino, zempoalxdchitl, epazote, mastuerzo, mechoacan, gengibre,
tabaco, turbit, zihuapatli, estafiate, atlanchjtn, maguey, jalapa, zar-
zaparrilla, ipecacuana, quina, coca del Peru y cebadilla. De animales
usaron como medicamento: armadillo, caiman, ajolote, iguana, tiburdn,
camaledn, tlacuache, zopilote, zorrillo y vibora. De los minerales:
chapopote, tiza, alumbre, sal gema y tequesquite.
"Los nombres de los vegetales en mexicano son compuestos de ra-
dicales que indican alguna de sus propiedades, por ejemplo: chichipa-
tle, medicina amarga; quahupatli, palo medicinal; xocliinacaxtle, flor
en forma de oreja; cihuaxdchitl, flor de la mujer; huizitxdchitl, flor es-
pinosa; tlilxdchitl, flor negra; axizpatli, medicina para la orina; itzcuin-
patli, medicina del perro; yoloxdchitl, flor del corazdn; copalcuaitl,
iirbol del copal; tlahueliloca, vegetal del diablo; cuauxiotl, arbol le-
proso; ezquahuitl, palo de sangre; toclipatli, r<.'inedio del conejo;
yohualxochitl, flor nocturna; quahuitlilpatli, remedio de palo de fuego;
xiloxdchitl, Uor de cabelluda; texcalamatl, papel de piedra; cochitzapotl,
zapote somnifcio; chichiltietlapaleuahuitl, palo de color rqjo; ahuc-
050
huetl, jirbolviejo; cacaloxdchitl, Hor de cuervo; atlepatli, remedio de
agua; iztacpatli, remedio bianco; cocoztomatl, tomato amarillo; tzon-
tepatli, remedio para la cabeza; xalquahuitl, palo arenoso; cempoal-
xochitl, rauchas flores; mazapatli, remedio del venado; cocozxochipatli,
remedio de flor amarilla, etc.
"Usaban de los vegetales administrandolos bajo la forma mas sen-
cilia de polvos y de cocimientos de las hojas, tallos y raices, y nuuca
de seinillas, a no ser de las aromaticas; usaban de las distintas gomas
del reino vegetal; conocieron el uso de emplastos 6 bizmas, cataplasmas
y pomadas; obscrvaban la dieta; usaban de los bafios 6 temascales y
tambien aplicaban la Sangria.
" Sus formulas eran especiales para combatir cada dolencia 6sintoma,
y pocas veces asociaban dos 6 tres vegetales; las mas era una sola subs-
tancia y bajo forma determinada.
"Tenian purgantes, sudorificos, diureticos, febrifugos, antisifiliticos,
antivariolosos, contra hidropesia e hinchazones, la epilepsia, mal de San
Vito, contra las convulsiones, paralisis, hemiplejia, hemorroides, hemo-
rragias, epistaxis, oftalmias, nubes y catarata incipiente ; teniau corro-
borantes contra la caquexia, clorosis y anemia, debilidad muscular,
nerviosa y genital; formulas para la3 afecciones de la matriz, prolap-
sus y reversion de la misma; contra la tina, herpes, lepra; para las
fiebres eruptivas, la locura y demencia, yno carecian de cosmeticos para
la piel, el cabello y los dientes. Su historia natural medica llenaba las
exigencias de una completa terapeutica.
"En cirugia no eran tan aventajados, aunque no carecian de niagni-
ticos vulnerarios ; toda ella se reducia a la pequeiia cirugia, la consolida-
ci6n de la fractura de los huesos largos por medio de apositos y bizmas,
reduction de luxaciones y hernias y aplicacion de sangrlas; pero no
conocieron las grandes operaciones.
"Tenian como todo pueblo inculto la preocupacion de los amuletos
y talismanes. Pero $ en que nation en su origen no hallamos tal de-
bilidad?
Xo obstante ser la astronomia estudio preferido por sacerdotes y
emperadores, no mezclaron las supersticiones astrologicas a la medicina
como lo hicieron las razas asiatica^, y a su ejemplo la Europa en la Edad
Media, pero tenian otras. Se pronosticaba el exito de una curacion,
arrojando un punado de maiz sobre la tierra, y si un grano por la forma
1 k
360
cuneiforme qne tiene, quedaba parado sobre su base, indicaba que el
enfermo tenia que morir, igualmente si aplicandole a la piel una hoja
de cozolmecatl fresca se adheria, el enfermo sanaba, pero si se despren-
dia, el enfermo tenia que sucumbir; si se le daba al enfermo a tomar
rape de tabaco, y no estornudaba, mal pronostico.
" En la obra ya citada del Dr. Hernandez, que se halla en la Biblio-
teca Real de Madrid, en veinte y tantoa tomos en folio, esta - escrita la
Historia Natural medica azteca, esta obra consultada, reformando su
estilo y clasificando los vegetales segun los adelantos de la cieneia, sera"
sumamente util para los que ejercen el arte medico en la Republica."
El Sr. Dr. D. Jos6 Ramirez levo a continuacidn la sicmiente Merno-
ria de que es autor:
•'Las leyes biol6gicas permiten asegurar que las razas
primitivas tie America son aut6ctonas.
"Seiiores:
U E1 origen de las razas que poblaban la America en el momento
de su descubrimiento ha sido muy discutido, dividiendose los sabios que
han tratado el asunto en las dos escuelas tradicionales, cuyas bases se
asientan en el monogenismo y el poligenismo. Los historiadores y los
anticuarios, apoyandose en las semejanzas de las tradiciones, los mitos,
los edificios y la indumentaria, forman el grupo que sostiene que las
razas americanas toman su origen en las emigraciones de algunos pue-
blos del Antiguo Mundo. Los antropologos y los biologistas, fundados
en el estudio de los caracteres anatomicos, y en las investigaciones y
resultados obtenidos por la paleontologia, sospeclian con razcin que los
hombres que en el Nuevo Mundo se extendieron desde las heladas 11a-
nuras de la Groenlandia hasta las niontanas de la Tierra de Fuego, han
sido raza3 autoctonas de la America.
"El triunfo de esta renida contienda no cabe duda que pertenece al
segundo, y por lo mismo, pareceria ocioso decir una palabra ma\s sobre
el asunto, si no fuera por la conveniencia que hay de afirmar aquel,
siempre que consideraciones de otro orden vengan a darle nuevo apo-
yo. Asi he juzgado la cuestion, pucs crco firmemente que hasta la fe-
cha no se habian tornado en cuenta, en su conjunto, los resultados que
arroja el estudio de la zoologia y de la botilnica en America. En efec-
to, hay tres hechos innegables que servirdn de base para mi argumen-
361
tacidn: 1? El reino vegetal en America ha alcanzado un desarrollo tan
perfecto como en el Antiguo Mundo; 2? El reino animal se encuentra
en el mismo caso; 3? No se han encontrado huellas de las plantas cul-
tivadas y los animales domesticos del Antiguo Mundo.
" Examinemos someramente estas cuestiones biologicas, enumeran-
do datos que estan al alcance de cualquiera persona medianamente
ilustrada. Se sabe que el reino vegetal esta dividido en grupos cuya
complication en su estructura organica sirve para escalonarlos, par-
tiendo del ma's sencillo hasta el mas complexo. Las plantas mas afines
entre si forman las primeras agrupaciones que se designan con el nom-
bre de generos; los generos semejantes forman los ordenes, y estos,
por sus analogias, constituyen por ultimo los entroncamientos. Pues
bien, senores, la fitografia nos demuestra que en America se ha des-
arrollado el reino vegetal en su escala ascendente, sin faltar ninguno
de sus eslabones, hasta llegar a las plantas que se consideran como
mas perfectas, es decir, las mas complexas. Pero aun hay m&s; si toma-
mos alguna region botanico - geografica limitada, como la Republica
Mexicana, por ejemplo, encontraremos que no obstante que tiene su
flora especial, la ley general se repite en el hecho particular. Los bo-
tanistas han agrupado las plantas en 200 ordenes, partiendo de las
algas para llegar hasta las compuestas. En Mexico tenemos represen-
tados 172 de estos ordenes, faltando 28 cuya importancia es secundaria,
pues segun la filogenia, esta ausencia (que bien pudiera seraparente)
no interrumpe el encadenamiento de las especies. Cualquiera que sea
la opinion que se adopte, respecto de que orden vegetal es el que de-
be considerarse como mas perfecto, si el de las compuestas, el de las
ranicul&ceas, etc., resulta que aqui los tenemos ampliamente represen-
tados. Si se acepta que es el de las compuestas, Mexico se caracteriza
especialmente por la variedad y abundancia de estos vegetales; en
efecto, segun Hemsley, tenemos 215 generos y mas de 1,518 espe-
cies. Se comprendera la importancia de este dato, teniendo en cuenta
que de la vegetacion total del mundo, se ha calculado que las com-
puestas forman la decima parte.
Estudiando el Keino Animal, encontramos hechos iguales a los an-
teriores, y que no repito por no fatigar vuestra atencidn, permitiendome
solo apuntar algunas conclusiones. Considerando solamente el gru])o
superior de los animales, es decir, los mamiferos, tenemos que en la
4(5
362
vasta extension de la America, han alcanzado todo su desarrollo en sus
formas mas perfectas. Los paleontdlogos nos han demostrado que gru-
pos que en Europa 6 en el Asia todavia sufren su evolucion natural,
en America ya desaparecieron, dejando sus despojos petrificados, como
una pagina de su antiquisima historia ; tal sucede con el caballo, el toro
y el elefante. El grupo de los cuadrumanos, precursor del hombre, esta
representado por multiples formas que nos demuestran que el medio
ha sido favorable a su variacidn. Por ultimo, llegamos al hombre, y
en el momento del descubrimiento de la America &que fue lo que en-
contraron los audaces aventureros que la conquistaron '? Razas multi-
ples cuyos caracteres etnicos d socioldgicos establecian profundas dife-
rencias entre ellas, diferencias que aim eran perceptibles para los
primeros espaiioles que las conocieron. El maya, el azteca, el kikapoo,
y el inca, ^ que han tenido de comun en sus caracteres anatdmicos etno-
gr£ficos para que pudiera establecerse entre ellos alguna relation?
; que rasgos fundamentales los acercan a las razas del Antiguo Mundo ?
Absolutamente ninguno. Y bien, seiiores, \ se puede admitir, dados estos
hechos fundamentales, que el Reino Animal se detuvo en su evolucion
en el grupo de los cuadrumanos? Es decir, ^que el hombre no se pudo
desarrollar espontaneamente en America? Por mi parte ignoro que,
hasta la fecha, se haya establecido una tilogenia perfecta de cualquiera
raza americana, tomando su raiz en alguna de las del Antiguo Mundo.
Las analogias filoldgicas, arquitectdnicas y socioldgicas, son secundarias
y aim de valor nulo, comparadas con las anatdmicas d etnoldgicas, y
repito que estas ultimas, ninguno las ha llegado a establecer.
"El tercer hecho es de igual importancia; en efecto, ningun paleonto-
logista ha encontrado huellas de las plantas cultivadas ni de los ani-
males domesticos, que desde epocas muy remotas han acompanado al
hombre del Antiguo Mundo. La cuestidn es bien sencilla, si admitimos
que las razas de la America provienen del antiguo continente: d son
descendientes del hombre prehistdrico d de las razas histdricas. En el
primer caso, es absurdo buscar su filogenia, comparando al hombre de
America con las razas histdricas del Antiguo Mundo. En el segundo
caso, i cdmo se explica que al emigrar esos pueblos no trajeran consi-
go en sus numerosas peregriuaciones, alguna planta alimenticia d algiin
animal domestico que se hubiera propagado en America?
"Hace ya veintitres aiios que D. Ignacio Ramirez dijo lo siguiente:
363
"Senores: lo que se ha encontrado en la America por los espanoles,
es exclusivamente aniericano. Tierras, plantas, animales, hombres, los
restos de otra flora y de otra fauna, y las artes, y las ciencias, y las cos-
tumbres, y las instituciones; nada de esto nos ha sido mandado por la
naturaleza entre el cargamento de un junco chino, 6 de una galera de
Cartago. Abandonemos de una vez la region de las quimeras. (Los
habitantes primitivos del Continente Americano. — Discurso leido en la
Sociedad de Geografia y Estadistica. 1872.)"
"He tornado la cuestidn del origen de las razas americanas, desde
un punto de vista mas general, porque, por una parte, creo que los es-
pecialistas, preocupados unicamente de sus estudios, han olvidado las
relaciones estrechas que tienen entre si todas las ciencias, y el apoyo
mutuo que se prestan; y por otra parte, porque este metodo acaba de
tener una aplicacidn brillante, en una de las ciencias que nos intere-
san mas, la Medicina. En efecto, los descubrimientos de Pasteur, han
causado una revolucidn en la etiologia y la terapeutica, y mientras los
medicos discutian desde un punto de vista limitado el origen problema-
tico de las enfermedades, aquel sabio, por procedimientos bioldgicos
generales, conocidos ahora de todo el mundo, llego a descubrir la cau-
sa de algunas afecciones infecto-contagiosas, y la manera de curarlas.
"Apenas hemos bosquejado los fundamentos de esta clase de estu-
dios, pero sus principios son tan claros e irrefutables, que basta enun-
ciarlos para comprender la exactitud de sus conclusiones. El asunto
bien merecia una Memoria extensa, pero los estatutos de este Congre-
so, solo permiten la exposicidn somera de las cuestiones que aqui se de-
baten; sin embargo, con lo expuesto creo que puede afirmarse el si-
guiente principio:
"Las leyes bioldgicas permiten asegurar que las razas primitivas
de America, son autoctonas."
El Sr. Secretario D. Roman S. Lascurain leyd la siguiente Memoria
enviada por su autor, el Sr. Dr. D. Fernando Altamirano:
"Historia Natural aplicada de los antiguos mexicauos.
"Tengo la honra de presentar a esta asamblea de sabios america-
nistas, mi pequeiio contingente de labor. Con el pretendo unicamente
manifestar mis ardientes descos de corresponder de alguna manera a
24 *
364
la invitation que se sirvid dirigirme la honorable Junta organizadora,
para que el Instituto Medico National remitiera algiin trabajo, confor-
me al programa que se nos envid.
"No pudiendo el cuerpo de profesores del Instituto dedicarse a la
ejecucidn de un trabajo de la naturaleza que se le pedia, por tener ya
todo su tiempo destinado a dar cumplimiento a los estudios del pro-
grama oficial, los que ademas son de un fin muy distinto de los de este
H. Congreso, yo me puse a trabajar entonces, bien convencido de mi
insuficiencia, pero animado por el deseo de corresponder a la invitacion
que como particular recibi.
"Asi es, que despues de niuchas vacilaciones para elegir un tema
digno de esta Asamblea y que llenara las condiciones de su programa,
no cultivando yo las ciencias arqueoldgicas, me decidi a extractar de la
obra del Dr. Hernandez, sobre las plantas de Mexico, aquellos datos
que, segun habia yo visto cuando traduje la obra, me sirvieran de ma-
terial para desarrollar el tema septimo del programa, titulado: "His-
toria Natural Medica de los Antiguos Mexicanos."
"Emprendi el trabajo, y comence por procurar establecer la clasifi-
cacidn botanica de las plantas medicinales que usaban los antiguos me-
xicanos, valiendome de las numerosas notas que sobre este asunto ya
tenia acopiadas. Pero no me ha bastado el tiempo de que he dis-
puesto, para dar cima a mi empresa, y aunque adelantada, la abandone,
d mas bien dicho, la interrumpi para ocuparme solamente en formar un
catalogo corto de ciertas plantas que usaban los mexicanos, tanto en
la medicina, como en la industria, en las artes y en la economia do-
mestica.
' "Este catalogo no es propiamente una historia natural medica, como
pide el tema septimo, pero esta" relacionado con el, y presenta ademas
un medio, tal vez no utilizado hasta ahora, de investigar por el estudio
de las plantas descritas por Hernandez, los usos, costumbres, y civili-
zacidn de la nacidn azteca. Es pues, la Historia Natural aplicada a
los estudios de los americanistas.
"Bien comprendo, que sabios como los que me escuchan, conocen
los datos tradicionales que el Dr. Hernandez recogiddirectamente de los
antiguos mexicanos, y que nos lego en su obra monumental; pero tam-
bien es de creerse que no hayan investigado la clasificacidn botanica
de las plantas & que se refieren esos datos, y que no hayan tenido la
365
oportunidad, corao los que vivimos en la patria do ellas, de confrontar
las descripciones de Hernandez con las plantas vivas 6 de herbario; y
de contirmar la tradicidn con las aplicaciones quo actualniente les dan
los indios, y con los nombrcs mexicanos que les conservan.
"Mas nosotros, si hemos tenido esa fortuna, y liemos visto aceptadas
por los industriales y quimicos modernos, por la higiene y por las cos-
tumbres sociales de las poblaciones mas civilizadas, rnuchas de las plan-
tas y de sus aplicaciones que fueron descubiertas y establecidas por los
antiguos mexicanos. Por este niotivo creemos que dichas tradiciones
son de merito, y que tendria alguna iinportaucia para los tines de este
Congreso, dar a conocer nuestras investigaciones; pero no pudiendo
yo decidir si realmente tengan valor para los estudios americanistas,
las presento al examen de quien mas sabe, pidiendo indulgencia para
juzgarlas.
"Desde luego debo seiialar las principales diticultades con que he
tropezado.
"Priniera: la insuticiencia de las descripciones de Hernandez para
la identification de las plantas y su clasiricacidn. De aqui ha resultado
que a" varias de ellas no se les haya senalado ni aun la familia botani-
ca que les corresponda. Se me dira que las no clasificadas en familia,
siquiera, deberian suprimirse ; pero si tal no hice, fue porque crei de in-
teres actual el conocimiento de sus aplicaciones, cuyo merito no se pier-
de con la falta del nombre tecnico.
"Segunda: la confusion introducida por Hernandez al seiialar las
aplicaciones de las plantas, atribuyendo, segun parece, a los indios, lo
que era invention y uso de los espanoles. Se necesita de un ingenio
sagaz y prudente para separar lo que pertenezca en propiedad a los
antiguos mexicanos ; lo que sea de los primeros espanoles que usaron
las plantas de aqui por indicacidn de los indios, sometiendolas a" los
procedimientos industriales que traian de Espana, y trabajandolas con
instrumentos especiales no conocidos de los indios hasta entonces; y
por ultimo, lo que haya sido error, suposicidn 6 engano del mismo Her-
nandez.
Como estas dificultades, he tenido otras varias que omito por bre-
vedaol. Bastan las dichas, para que so comprenda que este trabajo
tiene que ser defectuoso, muy defectuoso; pero que este material ru-
dimentario puede ser susceptible de perfeccidn y de utilidad. Dejo pues,
366
su continuacion a personas sabias y dotadas de mejores elementos que
los raios.
"He dispuesto las cincuenta y una plantas que forman el catalogo
adjunto, en una lista alfabetica de los nombres mexicanos de las plan-
tas, acompanados de las cifras de las paginas y del tomo de la obra del
Dr. Hernandez (edicidn espanola), donde se encuentra la descripcidn
respect iva. "A continuacion van los usos que los indios hacian de las
plantas segim Hernandez. Doy simples indicaciones, remitiendo a" la
obra original cuando es de interes consultar in extenso los procedi-
mientos y aplicaciones varias de tal 6 cual vegetal. En seguida doy una
nota de los nombres, en la que expongo mis apreciaciones particulares
6 ciertas noticias y explicaciones relativas a la planta en cuestidn.
"1. Amaquahuitl. (I. 165.) Moreas. Ficus.
" Usos, s. H. Para preparar papel. ( V. el procedimiento de pre-
paracidn en la pagina citada.)
"Nota. Ya no se hace uso de este arbol para diclia preparacidn.
Se le conoce con el nombre de Amate.
"2. Amotti. (I. 184.) Liliaceas? Amarilidaceas?
"Usos, s. H. Para lavar la ropa, con la raiz, en vez de jabdn.
"Nota. Segun esto, los mexicanos no conocian el jabdn, pero si te-
nian la costumbre del aseo y de la limpieza. Es de notarse tambien la
sagacidad que revela esta aplicacidn, pues lavan perfectamente bien
esas raices y otras que vamos a enumerar. Aim se conserva hoy la cos-
tumbre de lavar con Amole, como se llama en general a cualquiera de
las raices que se usan para lavar.
"3. Amolxochitl. (I. 185.) Liliaceas.
"Usos, s. H. La raiz para lavar la lana y los vestidos.
"Nota. Llama la atencidn que el autor se refiera a la lana, porque
los aztecas no usaban este textil, ni lo conocian. Por tanto, es proba-
ble que los espaiioles cuando lo introdujeron, que fue segurainente
a principios de la conquista, aceptaron la costumbre de los mexi-
canos, de lavar con Amole. He aqui, pues, el caso en que, lo que dice
Hernandez como perteneciente a los indios, pertenece en parte a los
espaiioles.
"4. Apintli. (I. 180.) Amarilideas. Agave sp.?
" Usos, s. H. Para lavar los vestidos.
"Nota. Esta amarilidea es un maguey silvestre, cuya raiz se ven-
367
de en los raercados con el nombre de Amole de raiz para lavar. Aun
tiene gran consume-, y es producida por diversas especies de agaves.
"5. Atzautli. (I. 235, 238, 239, 240.) Orquidaceas.
"Usos, s. H. Las raices, para extraer de ellas un jugo glutinoso
que usaban especialmente los indios pintores para procurar la firme
adherencia de los colores.
"Xota. Segun he visto en Hernandez, extraian este jugo de di-
versas orquideas, pero la que lo producia mejor, era la llamada Tza-
cutli (I. 140.)
"6. Copalxocotl. (I. 364.) Burseraceas. Amyris?
"Usos,. s. H. La madera para obras domesticas y especialmente
para esculturas. Dice el autor citado: "No se pitdre, no se corrompe,
y es fdcil de trabajarla."
"Nota. De la descripcidn de Hernandez, no se puede saber si los
aztecas eran los que trabajaban esas esculturas de idolos, por ejemplo,
ii otros, 6 si habiendo comunicado a los espaiioles las cualidades de
ella, estos fueron los que la emplearon para esculturas. Asi es que,
si los indios eran los escultores, esto nos indica que cultivaban las be-
llas artes, y que deben liaber tenido instrumentos y enseiiado reglas
adecuadas para la ejecucidn de sus producciones.
"Xosotros conocemos en la actualidad una madera producida por
la Bursera fagaroides, Engler, que se llama vulgarmente Palo santo,
se usa para esculturas, especialmente de santos. A esta madera le con-
vienen las cualidades que ya citamos, en los usos segun Hernandez.
"7. Cozticcoatzontecoxochitl. (I. 240, 241.) Orquideas.
" Usos, s. H. Las flores para forrnar coronas y manojos ( ramilletes ).
L"so frecuente y perpetuo de los indios, agrega el autor.
"Nota. Estas ultimas palabras de Hernandez, nos indican clara-
mente el gusto y costumbre ya establecida entre los mexicanos, de la
floricultura. Costumbres que vemos hoy como un rasgo de civilizacidn
europea y de educacidn esmerada. Y a la verdad que usaban flores
mas bellas y mas esquisitas que las de nuestros mercados actuales.
Hoy no se usan para nada las flores de esta hermosa orquidea t
"8. Cuitziquiendas. (III. 135.)
"Usos, s. H. La madera para obras donu'sticas y para fabricar
cuentas de rosario. Tiene olor.
u Xota. Nohayindiciosdelafamiliaaque pertenece estaplanta. Lla-
mala atencidn que el autordiga que servia la madera para cuentas de ro-
sario, lo que exigia el uso del torno, para hacer una obra barata y que
el publico tuviese las practicas de la religion cristiana, en el caso de
que los rosarios fuesen ya un efecto vulgar de comercio. Una y otra
circunstaneia inducen a creer que, mas bien los espanoles daban esta
aplicacion a" dicha madera, y que Hernandez incurrio en una inexacti-
tud al asentar tales aplicaciones del Cuitziquiendas, como hechas por
los mexicanos.
"9. Hoauhquilitl. (II. 340.) Quenopodiaceas. Chenopodium sp?
u L T sos, s. H. Las infloreseencias, en la alimentacidn.
"Nota. Con el nombre de Huautzontle se usa actualmente toda-
via esta planta. Se preparan con sus inflorescencias diversos manjares
de buen gusto. Se eultivan varias especies que no est£n determinadas
botanicamente.
u 10. Hoaxin. (I. 2G2.) Leguminosas. Leucaena esculenta, Benth.
"Usos, s. H. Las legumbres, en la alimentacion. La madera, roja y
durisima, para ciertas obras domesticas.
"Nota. Se usan aiin las legumbres por los indios exclusivamente ;
porque tienen dichas legumbres un sabor y un olor repugnantes. Se
venden en los mercados. La madera es muy apreciada por los artesanos.
"11. Hoeipochotli. (II. 190.)Malvaceas. Bombaxellipticum,H. B. K.
a Usos, s. H. Para ornato, por lahermosura del jtrbol y de sus flo-
res. Se le cultivaba en los jardines de los reyes mexicanos, en Hoax-
tepec.
"Nota. Se ha perdidoya la costumbre de cultivarlo por los jardi-
neros, no obstante que bien lo merece por sn belleza.
"12. HoitzqimhuitJ. (II. 309.) Leguminosas. Caesalpinia sp?
"Usos, s. H. Con la madera preparaban una materia colorante es-
pecial para los pintores. Para esto, maceraban las astillas de madera
por nueve dias, agregaban alumbre, oolaban, etc., y obtenian asi una
materia colorante.
"Nota. Se ve en lo anterior que los mexicanos conocian y utiliza-
ban el alumbre para la preparacion de lacas colorantes, tal como se
hace en nuestros dias, lo cual re vela un grado de cultura avanzado.
"13. Hoitzxochitl (II. 311.)
"Usos, s. H. Las flores, como condimento en los manjares en vez
de azafran. Las vendian en sartas en los mercados.
369
"Nota. No he averiguado por m£s consultas que lie liecho, la fa-
milia de esta plauta curiosa. Actualmente tampoco he visto ni sabido
que ae use en la alimentacion j pero de todos modos, esta aplicacion
nos indica un gusto refinado de los uiexicanos en sus comidas, y que era
popular ese refinamiento.
"14. HoixachinquahuitJ. (I. 262.) Leguminosas. Pithecolobium
albicans, Benth.
"Usos, s. H. Las legumbres, para tenir de negro los vestidos y
otras cosas.
"Nota. En efecto, aun se conserva el uso de esas legumbres para
preparar tinta negra. Hace pocos aiios era la que se usaba para escri-
bir. Se preparaba agregando al cocimiento de los frutos protosulfato
de fierro, con lo que se formaba el color negro, debido al tanogalato de
fierro. Sin esta sal de fierro no se obtiene color negro. Por tanto, es
de suponerse, aunque no lo diga Hernandez, que los aztecas prepara-
ban su color negro del mismo modo que ahora, y que conocian el pro-
tosulfato de fierro. Esta sal, en efecto, la tenemos natural en Tepeji del
Rio y en otros lugares. Se la llama alcaparrosa.
"15. Holquahuitl. (II. 330.) Urticaceas. Castilloa elastica, Cerv.
"Usos, s. H. Del jugo extraian el holli.
"Nota. Este holli es el cauchuc. Sustancia cuyo descubrimiento
honra en gran manera a los mexicanos, por la influencia que ha tenido en
los progresos de las ciencias fisico-quimicas, y de tantos otros ramos.
Se conserva aun esta explotacion del hule, extraido de la Castilloa.
Pero los aztecas, segun refiere Hernandez, lo extraian ademas de otra
especie de vegetal llamado Tarantaquam originario de Michoacan, y
probablemente venenoso, pues que dice el autor citado que las hojas
de estos arboles del hule matan a los leones y otros animales. Cono-
cieron la preciosa cualidad de esta substancia resinosa, la elasticidad, y
la aplicaron. Hacian con ella las conocidas pelotas para su juego fa-
vorito e higienico, que ha llegado hasta nuestros dias y que aun se
conserva en todos los pueblos. Se tiene especial aficidn y lo ejercitan
en lugares adecuados, que los dedican para diversion piiblica.
"16. Huxiiqua. (III. 465.)
"Usos, s. H. La madera para obras domesticas y cuentas de ro-
sario.
"17. Matlalin. (II. 516.) Comelineas. Commelina sp, f
47
370
"Usos, s. H. Las flores azules para tenir de ese color lag lanas.
( Vease el procedimiento, pag. 517, tomo II.)
Nota. Esta planta es una especie de las muclias commelinas que
tenemos. Se la llama generalmente Yerba del polio. Tiene, en efecto,
flores muy azules que aun se usan para tenir. Se las vende en el co-
mercio, desecadas, con el nombre de rosilla. Comunican un color her-
moso a los filamentos y a las pastas alimenticias ; mas firme que el de
las fushinas y no es venenoso. Para tenir se sigue el mismo procedi-
miento azteca : macerar las flores en agua con alumbre a la cual cede
su materia colorante, y agregar esta agua a la pasta hecha de las flo-
res 6 a los objetos por colorar.
"18. Mazacoxocotl. (II. 504.) Anacardiaceas. Spondias sp.?
"Usos, s. H. Los frutos en la alimentation.
"Nota. Tenemos varias especies de Spondias. Se les llama por el
vulgo ciruelos, y los frutos, rojos unos y otros aniarillos, de especies
distintas, se usan como frutas y les Hainan ciruelas. Se les vende en
grandes cantidades en los mercados.
"19. Metl. (II. 251.) Amarilideas. Agave sp.f
"Usos, s. H. El jugo para preparar vino, miel, vinagre y azucar.
Los filamentos, para fabricar lienzos con que confeccionaban diversos
generos de vestidos. Las pencas asadas (barbacoa) muy dukes, se co-
mian. Las espinas como clavos y como instrnmentos punzantes, para
la perforacion de las orejas. Las pencas las usaban tambien a mane-
ra de la teja para teclios, imbricandolas, y ademas obtenfan de ellas
papel.
"La planta la cultivaban con esmero propagandola por la siembra
de los brotes de las raices.
"En fin, en la medicina usaban tambien, ya las pencas asadas co-
mo cataplasmas; ya el jugo fermentado 6 los diversos licores que pre-
paraban con el.
"Nota. Ciertamente que esta planta es de las mas interesantes que
hay que estudiar, para escudrinar lo que sabian los aztecas, sus costum-
bres, etc. Hoy se hace con ella todo lo que dice Hernandez, aun usar las
espinas como instrumento quirurgico. Algunos indios curanderos san-
gran, abriendo con ellas 6 con un fragmento de vidrio muy cortante la
vena en la region de la saugradera. Con toda nuestra quimica, nues-
tras maquinarias y nuestros conocimientos de fermentacif)n, no les he-
371
mos aventajado, y no solo, sino que ellos, puede decirse rnas bien,
nos superaron; porque descubrieron el procedimiento tan curioso de
hacer producir al maguey su jugo azucarado, y de transformar
por medio del vapor, en blandos, los tejidos duros de las pencas, y en
dulces, ciertos prineipios de las mismas que no los tenian cuando cru-
das. Xada nuevo se ha afiadido a lo que ellos nos ensenaron. En esta
tradicidn de Hernandez encontramos indicios de agricultura, de indus-
trias vinicola y azucarera, de licoristas y vinagreros, de fabricantes de
tejidos y preparadores de textiles, de ingenieros y de medicos, etc.
"No debemos pasar en silencio lo relativo a labarbacoa; procedi-
miento ingenioso con el que utilizaban los efectos del calorico, a la
temperatura de unos 130° a 140° centigrados, segun experiencias re-
cientes. El medio de obtener a voluntad esta temperatura, era producir
vapor de agua, bajo una capa de tierra mas 6 menos gruesa 6 apretada,
que dificultando mas d menos la salida del vapor le hiciera comprimir-
se y dar la temperatura que indicamos. Seria largo que diese yo los
pormenores de esta operacidn, que he visto y he practicado yo mismo
muchas veces. Me limito, pues, a decir que por medio de ese procedi-
miento, preparaban tambien los antiguos chichimecas la came que co-
mian, dato precioso que habla en pro de la civilizacidn de esas razas.
Adeinas, actualmente se valen de el los indios de Huizquilucan, por
ejemplo, para extraer con facilidad y perfection las fibras de las pen-
cas del maguey. Igualmente se usa mucho para preparar cierto genero
de carne que lleva el nombre de barbacoa, de un gusto especial y ge-
neralizado entre nosotros. Por ultimo, este procedimiento es el que se
sigue tambien en las fabricas del alcohol que se llama mezcal. Mas en
medio de este conjunto de aplicaciones, a no dudar originales de los
aztecas, la mayor parte, vienen a la mente algunas preguutas. ^ Real-
mente los mexicanos conocieron y usaron el vinagre antes de la con-
quista l i Se puede admitir como invento y costumbre de ellos la condi-
mentacion que segun Hernandez, hacian los indios, con aceite y vinagre,
de algunas yerbas que comian, como el hauhquitl, por ejemplo?
"20. Michpatli. (II. 536.) Logani^ceas. Buddleia sp. !
"Usos, s. H. Para matar a los peces, espolvoreandola en los rios.
"Nota. Este medio curioso de pescar ya casi desaparecid; pero to-
davia en ciertos lugares de la costa y otros, se pesca valiendose de La
accidn embriagante que producen en los peces diversas plantas, deno-
372
minadas vulgarmente eon el nombre generico de barbasco. Unas son
apocin&ceas del genero Taberncc-montana ; otras leguminosas, del ge-
nero Bahuinia; otras sapindaceas, etc. Lo ingenioso de este proeedi-
miento es, que se cogen los peces grandes sin destruir la cria, y que
pueden comerse inipunemente, pues la came no conserva propieda-
des toxicas para el hombre. Este es el secreto para elegir tal 6 cual
planta, que solo puede encontrar el indio sagaz y observador de la
naturaleza.
"21. Mizquitl. (II. 511.) Leguminosas. Prosopis juliflora, D. C.
"Usos, s. H. Los frutos como alimento: Preparaban con ellos los
chichimecas vaiios panes.
"Nota. Estas legumbres, que se producian en grandisimas canti-
dades en la Mesa Central, cuandohabiaaun extensos bosquesde mezqui-
te, realmente Servian de alimento a los campesinos pobres, sobre todo
cuando escaseaba el maiz. Contienen azucar en fuerte proportion, y
son de sabor agradable, aunque dejan en la boca un olor repugnante.
Se comen crudas 6 cocidas, se preparan con ellas tamales y sirven tam-
bien algunas veces para fabricar alcohol.
"22. Nacazcolotl. (III. 17.) Leguminosas. Enterolobium cyclo-
carpum, Griseb.
"Usos, s. H. Las legumbres para preparar tinta excelente.
"Nota. Estas legumbres que son muy desarrolladas y torcidas,
no tienen en la actualidad ningun uso, al menos que yo sepa.
"23. Nantzinxocotl. (II. 507.) Malpigiaceas. Malpigia sp. '?
"Usos, s. H. Los frutos se comen y sonde un gusto agradable. Se
venden en los mercados y se usan en la medicina.
"Nota. Se conserva el uso de estos frutos en la alimentacion, pe-
ro son poco aceptados. Tienen aplicaciones probablemente mayores;
la corteza del arbol como curtiente por la fuerte proporcion de tanino
que encierra y el agradable color rojizo que comunica a las pieles.
"24. Ocotl (I. 224.) Coniferas. Pinus teocote, Ch. et Schl.
"Usos, s. H. La madera resinosa para hacer teas (rajas de ciertas
dimensiones) que se usaban pata alumbrado, por no conocer los me-
xicanos el uso de las grasas para producir luz.
"Nota. Actualmente se conserva aun entre la gente pobre el uso
de estas rajas de madera resinosa que se llama ocote, para alumbrar
sus habitaciones y especialmente para encender pronta y fa"cilmente
373
el carbon en los hornillos, 6 la leiia de una hoguera. Hace pocos aiios
ge usaba tambien en grande escala el ocote para iluminar las calle?
en los dias festivos, d los puestos en los mercados. Se hacia uso de
un aparato que se llamaba mechero y (pie consistia en un recipien-
te a manera de copa formado de un tejido de anchas mayas con
laminillas angostas de fierro. El pie de aquella especie de copa, era un
tubo corto que servia para colocar firmemente el recipiente sobre un
mango de madera de H metros de altura, fija en el suelo en un tripode
pesado. Dentro del recipiente se colocaban las rajas de ocote encendi-
das, en gran niimero, y se reponian a medida que se quemaban. Este
conjunto de pequeiios leiios encendidos, producla una amplia flama
que con poquisimo costo iluminaba bien a grandes distancias. Los in-
digenas actuales preparan estas rajas de ocote de la manera siguiente,
que es probable sea el mismo procedimffento que usaban los aztecas.
"Sobre el tronco del pinna teocote y otros, abren una oquedad de
dimensiones y forma especiales, a propdsito para recoger en ella la tre-
mentina que escurre del arbol en la superticie herida. Pasado algun
tiempo, se encuentra toda la madera que rodea dicha oquedad, sobre
todo en la parte inferior, impregnada abundantemente de substancias
resinosas, que le hacen tomar una coloracidn rojiza y cierta transparen
cia. Esta madera se encuentra entonces en las condiciones requeridas
para proporcionar un buen ocote. Asi es que la cortan con una hacha
en pequenas rajas, escogiendo las mas resinosas, y las reunen en pequeiios
haces para venderlas.
"Este medio de Humiliation no se usa ya en las grandes poblacio-
nes, dondelacivilizacidn ha introducido di versos sistemas de alumbrado,
particularmente con petrdleo, que se obtiene a may poco costo. Por otra
parte, el ocote ha escaseado y su precio se ha elevado, debido a
que los pinos se explotan casi exclusivamente para leiia.
"25. Pita. (II. 257.) Bromeliaceas.
"Usos, s. H. De las pencas extraian tibras tinisimas de much a es-
timacidn, y aptisimas para tejer lienzos y panos preciosos.
"Nota. No hay que confundir, como suele hacerse, esta pita con la
llamada pita de los agaves. La de rstos es muy tosca en comparacidn
de la otra. La bromeliacea que produce la verdadera pita, de los an-
tiguos mexicanos, se cultiva en las ti^^rras calientes de Veracruz, y el
alto precio de esas tibras ha hecho que su uso sea limitado. Mas sea lo
374
que fuere, lo cierto es que dicha pita es an tilamento exquisito que apro-
vechaban los aztecas.
"26. Quauhtezoatl. (III. 126.) Melastomaceas.
"Usos, s. H. Obtenian de esta planta, un pegamento rojo, tenaz y
muy adherente, con el que pintaban los vasos de barro, y las paredes
blanqueadas.
"Xota. He aqui unas aplicacioues que nos marcan nn grado avan-
zado de la cultura de los antiguos mexicanos. 1? Porque ellos sabian
obtener ese pegamento rojo de una planta que al parecer no tiene
materia colorante, y de la que, en realidad, ahora no se extrae nada
de ella, sea porque se liaya olvidado ya el procedimiento que seguian
los aztecas, 6 bien porque esa especie que ellos usaban, no sea de las
que han venido a nuestras manos. 2? Porque nos indica la practica
de la decoracion, del aseo y del buen gusto, puesto que procuraban
hacer de vista agradable los utensilios corrientes y las habitaciones,
blanqueando primero los muros tal como hoy lo acostubramos. 3? Por-
que, en tin, las cualidades de dicho color que debe haber resistido a
los frotamientos y a la accion descolorante de la luz, indican una serie
de experiencias y de investigaciones razonadas para llegar a denios-
trarlas.
- I
Quamochitl. (II. 224.) Leguminosas.
" Usos, s. H. La madera para teiiir los lienzos de color de grana.
Preparaban con ella un pegamento purpureo y laca roja, por medio
del alumbre (vease la preparacidn de estas materias colorantes en t.
II. 225.)
u Xota. Este procedimiento de tenir con dicha madera, aun se con-
serva. Lo practican en grande escala las fabricas de casimires de la
capital ; y grandes cantidades de este palo de tinte se exportan anual-
mente para el extranjero con el mismo fin. Se conoce quimicamente
la materia colorante, la composicion de la madera, etc., pero en cuan-
to al medio practico de tenir, es el mismo que el inventado por los
antiguos mexicanos. Yemos pues en esto su habilidad en las indus-
trias, su instinto quimico digamos.
"28. Quetzallchtli. (II. 257.)
"Usos, s. H. Extraian de las pencas de esta planta tibras mas de-
licadas que las que obtenian de la pita, y con ellas hacian vestidos
que se tenian en grande estiinacidn.
375
"29. Tapintzirani. (III. 273.) Leguminosas.
"Usos, s. H. La madera de color purpura es propia para tornear.
Fabricaban con ella cuentas de rosario y obras domesticas.
"Nota. Ya hemos llamado la atencion respecto a las cuentas de ro-
sario. Senalare aqui nada m£s que esa madera, en el Estado de Mo-
relos era usada por los barnizadores, para comunicar al barniz demu-
neca un color morado.
"30. Tarantaquam. (II. 836.)
"Usos, s. H. Del jugo extraian hule ^venenoso?
"Nota (vease el num. 15. Holquahuitl.)
"31. TecpatJi. (III. 254.) Compuestas. Helianthus.
"Usos, s. H. La raiz glutinosa para capturar a las aves.
"Nota. Esta raiz contiene una especie de resina muy glutinosa; raa-
chacandola se forma una especie de papilla que los campesinos ponen
en las ramas delgadas de los arboles donde se posan aves pequenas,
que atrapan de esta manera, quedandose adheridas a las ramas 6 tor-
pes para volar.
"32. Teoquahuitl (III. 448.) Meliaceas. Cedrela.
" Usos, s. H. La madera, muy ligera, para obras domesticas.
"Nota. Cada dia se usa mas esta madera, a tal grado, que se han
agotado ya bosques de esos arboles.
"33. Temacozaholia. (III. 262.) Leguminosas.
"LTsos, s. H. Para tenir de rojo los cabellos y de amarillo las
manos.
"34. Tepcxalxocotl. (II. 509.) Mirtaceas. ^Psidium?
"Usos, s. H. En la medicina.
"35. Texocotl. (II. 508.) Rosaceas Crata?gus mexicana, D. C.
"Usos, s. H. Los frutos, en la alimentacion. Se les preparaba tam-
bien con aziicar y de otros modos, para liacerlos agradables. Para
quitarles el sabor acerbo, los dejaban comenzar a podrirse antes de
venderlos en los mercados. Mas para preservarlos de la putrefaccidn
por mucho tiempo, los rociaban con agua de nitro.
"Nota. Se conserva entrc nosotros el uso en la alimentacion de es-
tos frutos, que llamamos tcjocotes. Su sabor, su tamaiio y consisten-
cia se han llegado a modificar ventajosamente por el cultivo. Para
obtenerlos muy grandes y dulces, por ejemplo, se injertan renuevos de
Srboles jovenes en troncos de arboles viejos, y se les prodigan cuida-
376
dos esmerados de horticultura. Figuran estos arboles, entre los fru-
tales de casi todas las huertas. Son muy usados en conserva y para
preparar jalea, que es de gran aprecio entre las familias.
"Cuando comienzan a* podrirse, en efecto, como dice Hernandez, se
mejoran de gusto. Lo que no he comprobado es la eficacia del ni-
tro como medio conservador, como una especie de antiseptico. Es
notable que ya los primeros mexicanos hubieran encontrado un me-
dio conservador de los frutos, tan sencillo como inocente, que merece
la pena de estudiarse.
"30. Teshoatt. (III. 127.) Melastomaceas. Melastoma.
" Usos, s. H. Preparaban con esta planta y ciertas especies de tunas,
un color muy adherente que usaban para hacer los dibujos coloridos
con que adornaban los pavimentos y las paredes.
"Nota. Vemos aqui otra vez que los mexicanos conseguian extraer
de las melastomaceas materias colorantes, lo que ya no se hace. Ve-
mos igualmente el gusto por el adorno.y el aseo de las habitaciones,
y la costumbre de pintar no solo las paredes, sino hasta los pisos,
costumbre que revela mayor educacion, m£s limpieza y mejores con-
diciones de las casas.
"37. Tladpatli. (III. 320.) Leguminosas. ^Indigofera?
"Usos, s. H. Para teiiir de azul las fibras, sembraban y cultiva-
ban la planta.
"Nota. Tenemos aqui otraprueba de que practicaban la agricultu-
ra, contra lo que algunos han asentado.
"38. Tlecuitlahuiltequi. (II. 349.) Leguminosas 6 Sapindaceas.
"Usos, s. H. Para pescar. El polvo de la raiz vertida en los rios,
entorpecia a los peces.
"Nota. Ya seiialamos las particularidades de este procedimiento
de pescar.
"39. Tlatzcantic. (III. 246.) Coniferas. Cupressus.
"Usos, s. H. La madera olorosa para obras domesticas. Toda la
planta como ornamento. La cultivaba con delicia Cuitlahoatzin, rey
de Ixtapalapan.
"Nota. Es un arbol de hermoso porte, en efecto, muy abundaute en
los bosques del Yalle de Mexico, y cuya madera se aprecia mucho entre
los artesanos por su olor agradable, su firmeza y resistencia a la polilla
y putrefacei<5n. Razon tenian los mexicanos en cultivarlo como ornato.
"40. TzompanqtixtJnvitl-(\\ . 375.) Leguminosaa. Erythrina.
" Usos, s. H. El arboi corao ornamento en los cercados de los jardi-
nes. La madera amarilla y ligera como el corcho, la usaban en vez
de este los mexioanos. Los granos rojos para eontar y las flores para
comerlas.
"Nota. So conserva la costnmbre de comer las tlores y del cultivo
del arbol como adorno. La madera se utiliza en hacer tapones de bo-
tella que suplen & los de corcho. Los granos que hemos estudiado ya
en su composition quimica y action fisioldgica, produce.! un envenena-
miento semejante al que causa el curara.
"41. Xalxocotl. (II. 510.) Mirtaceas. Psidium poniferum, Linn.
" Usos, s. H. Los frutos en la alimentation.
"Nota. Se venden en los mercados estos frutos, llamados Guaya-
bas, palabra haitiana segun Hernandez. Hay dos d tres clases de
ellos. Las hojas se usan tambien en bebida teiforme contra las diarreas.
.."42. X'mquilitlpitzahoac. (III. 113.) Leguminosas. Indigdfera,
"Usos, s. H. Para preparar un pigmento azul llamado tlacehoill d
mohuitli, con que tefrian de negro los cabellos. ( Vease la preparation
y reglas para cultivarla, en la pag. 114. t. III.)
"43. XochipaUi. (III. 340.) Compuestas.
"Usos, s. H. Las flores, para teiiirlas lanas tie rojo d amarillo. Pa-
ra preparar tambien pigmentos que usaban los pintores y bataneros,
li Nota. He aqui otra planta tintdrea que explotaban industrialmen-
te. Es de notarse que usaban el nitro para preparar el pigmento, y es
mas notable todavia que conocieran el nitro. - f Sabian ellos ya obtener
esta sal d lo aprendieron de los espanoles f Si dstos fueron sus maes-
tros, Hernandez confunde lo que es invencidn y uso de los indios con
lo que les ensenaron los conquistadores.
"44. Xotlaetli. (II. 257.) Amarilideas.
"L^sos, s. H. Como planta ornamental en los patios de los reyes y
de los heroes.
"Xota. Nueva prueba de su gusto porla floriculture y jardineria.
"45. Yczotl. (1. 346.) Amarilideas. Yuca.
"Usos, s. H. Las hojas como textiles, de que extraian las fibres cou
que hacian vestidos. Hacian esteras con las mismas hojas divididas.
(Vease preparacion de las tibras 1. 34G.)
"Xota. Ya no se conserva el uso de las tibras del iczutl en el Ya-
48
378
lie de Mexico. La fcradieion de Hernandez nos indica cuanto cuidado
kabian puesto los indios en buscar textiles, y a la verdad que habian
encontrado muclios. Vemos tambien en lo anterior una costumbre
muy especial de las personas edueadas, servirse de alfombras, pues
tal representaban las esteras de que habla Hernandez.
"46. Tzapitstli. (II. 473.) ^Urticaceas?
"Se cultiva este arbusto en las huertas.
"47. Itscuinpatli. (II. 401.) Compuestas. Senecio canicida Moc. et
Sesse.
"Usos, s. H. Para matar a los aniraales dauosos, y en la raedicina.
"Nota. En el Instituto Medico se estudio bien esta planta. (V.
su estudio en los "Anales del Instituto.")
"Es realmente muy venenosa, se ha usado y aim so usa por los cam
pesinos para matar a los perros y animales daninos.
"48. Hoelkpatli 6 Itzcuinyoyotli. (IL 326.) Apocinaceas.
"Usos, s. H. Las hojas, para matar a los animales daninos, mezcla-
das con carne.
"49. Itzcuinpatli 6 Quimiclipatli. (II. 467.) Liliaceas Veratrum.
"Usos, s. H. Para matar a los gusanos, los piojos, los perros, los
ratones y los peces.
"Nota. Segun parece los indios acostumbraban mucho usar los
venenos para destruir a los animales. Esto indica que deben haber
practicado muchas experiencias con las plantas para determinar sus
propiedades.
"50. Yyamolin. (1. 185.) FitolacSceas. Phytolacca octandra.
"Usos, s. H. La raiz, como jabon.
"51. Yzquixochitl. (II.436.)Boraginaceas.BourreriahuauitaHerstle
"Usos, s. H. Como planta ornamental, por su hermoso porte y flo-
res muy aromdtieas.
"Nota. Es en verdad una planta hermosa y muy exquisita, pero
se cultiva con cuidado en pocos lugares, como en Oajaca, por ejemplo."
El Sr. Dr. D. Manuel Ortega y Keyes, al terminar la lectura de la
Memoria anterior, hablo sobre algunas de las pra"cticas que en medi-
cina tenian los aztecas, y en particular se refirio a las enfermedades se-
cretas, afirmando que no padecian de ellas los antiguos pobladores del
pais. Ya antes, y en esta misma sesion, el Sr. Ortega v Iieyes habia
879
hablado sobre Tehuantepec con motivo <le la presencia en el Congre-
so, de algunas senoras, procedentes de aquella region de la Republica.
El Sr. H. S. Jacobs leyd a continuation la signiente Memoria de que
es autor-:
Dead empires.— The Wonderful evidences of prehistoric life to
be found in Mexico.— Mexican Archaeology.
A PRIMITIVE CIVILIZATION.
"In my first letter I gave some description of tho remarkable Casa
Grande edifice, which has excited the wonder of so many travellers and
archaeologists, and furnished the theme of many a disquisition. But that
memorial of a bye -gone age is not the only momento which bears
eloquent witness of a defunct civilization. Tf Arizona and New Mexi-
co testify to the former occupation by a remarkable people, Mexico is
tenfold more crowded with crowning proofs of the early presence of a
great race who surpassed in some respects the European conquerors
who so ruthlessly trampled their civilization out of existence in the
name of a religion whose fundamental tenets are those of peace and
gentleness. In order that the reader may more exactly appreciate the
character and history of a people who have left such a testament of
primitive civilization, a brief retrospect, drawn from the history of the
sixteenth century, relative to the science of government, the working
of mines and minerals, agriculture, education, morality, and religion,
supplemented by my own personal observations and study of the mo-
numental remains of the Aztecs, will, perhaps be of some value. That
the early Mexicans were honest and moral, aside from certain bar-
barous and bloody rites incorporated in their religion; that they had
a system of agricultnre sufficiently scientific to meet all the wants of a
highly -orgauized society; that the immense wealth found among them
by the Spaniards guaranteed their industry and their knowledge of
metallurgy and mining, are facts thoroughly established.
ANCIENT MEXICO. — CLIMATE AND PEOPLE. PRIMITIVE RACES.
AZTEC EMPIRE.
"Of all the portions of that extensive empire which acknowledged
the supremacy of Spain in the new world, none can be compared with
Mexico in the variety of its soil and scenery, in the exhaustible supplies
2 5 *
380
of its mineral wealth, in its picturesque scenery, in the intelligence of a
people whose monuments are hardly inferior to those of Egypt and
Hindostan, and in the peculiar circumstances of a conquest whose ro-
mantic adventure equals that of any expedition of the early European
chivalrv.
The country of the ancient Mexicans or Aztecs formed but a sinal*
portion of the extensive territories embraced within the republic of
Mexico. The boundaries can not be defined with certainty. They were
much enlarged in the latter years of the empire, at which time they
may be regarded as having reached from about the eighteenth to the
twentytirst degree of north latitude on the Atlantic side, and from the
fourteenth to the nineteenth degree of longtitude, including a very
narrow strip on the Pacific side. In its greatest breadth it could not
have been more than five and a half degrees, dwindling' down to less
than two at the southeastern limit. The area was about sixteen thou-
sand square leagues. The remarkable formation of the country is such,
that though not more than twice the size of Xew England, it presented
every variety of climate and yielded nearly every kind of fruit found
between the equator and the Arctic zone. Along the Atlantic coast
the country is bordered by a broad tract called the "Tierra Caliente"
or hot region, which has the high temperature of equinoctial lands.
Parched and sandy plains are relieved by adjacent ones of exuberant
fertility, almost impervious by reason of dense thickets of aromatic
shrubs and wild flowers, from which lofty trees only found in the tro-
pics tower aloft into the intense glare of the sunshine.
The founders of the ancient Mexican civilization were undoubtedly
the Toltecs, who advanced from a northerly region, but from what
precise source is unknown. They entered the territory of Anahuac prob-
ably before the close of the seventh century, and, subjugating the
aborginal tribes, occupied the fairest portions of the country. But
little can be certainly gleaned concerning a people whose records have
perished, and who are known to us only through the traditions of those
that succeeded them. It is however, pretty well established, that the
Toltecs were highly advanced in agriculture, the mechanical arts, the
working of metals, and in the knowledge of astronomy, and that they
bequeathed to their Aztec conquerors, not only these precious posse-
ssions, but the complex division of time which the Spaniards found in
961
the empire they conquered. In short they were the true founders of the
Mexican civilization. Their capital was at Tula, in the northern part
of the Mexican valley, and the remains of extensive buildings were to
be seen there at the time of the conquest. The ruins of religious and
other edifices found in New Spain were referred to the Toltecs.
For a while the Aztecs, an allied but distinct race, found sufficient
occupation for their arms in their own valley. But they finally leaped
its rocky ramparts and by the middle of the fifteenth century, after
various vicissitudes of victory and defeat, established their supremacy
of the tablelands of Mexico under the leadership of the first Moctezu-
ma, and spread their victorious arms over the whole of Anahuac, though
they never ceased to be at war with other tribes, the captives from
which taken in battle were sacrificed in their temples and devoured
impursuance of a religious rite. Tenochtitlan, the present City of Mex-
ico, was the Aztec capital and gave evidence of the public prosperity.
Its frail tenements were supplanted by solid structures of stone and
lime, the population rapidly increased, and the old feuds were healed.
Its people who had fled, were again brought under the common go-
vernment and the quai-ter they occupied permanently assigned them.
ELECTIVE MONAKCHY.
The Mexican Government was of an elective character. The board
of electors consisted of four of the principal nobles, chosen by their
own body, to which were added with merely honorary rank the two ro-
yal allies, the caciques of Tezcuco and Tlacopan. The sovereign was
selected from the brothers of the deceased prince, or in default of them,
from his nephews, and thus the election was always restricted to the
same family. The candidate to be preferred must have distinguished
himself in war, although, as in the case of the last Moctezuma, he was
a member of the priesthood. This singular mode of supplying the
throne had some advantages. The candidates received an education
and culture fitting them for the royal throne. The new monarch was
installed with dazzling pomp and ceremony ; but not until by a victo-
rious campaign he obtained a sufficient number of captives to grace
his triumphal entry into his capital and furnish victims for the dark and
bloody rites which stained the Aztec superstition, and made each re-
ligious festival a saturnalia of blood. On one occasion it is said that
382
victims were sacrificed before the gods to the enormous number of
twenty thousand. So, amid the pomp of ceremony and human sacrifice,
the new ruler was formally invested with his dignity. The crown, re-
sembling a mitre in shape, was curiously wrought and ornamented
with gold, gems and feathers. It was placed on the head of the em-
peror by the prince or cacique of Tezcuco, the most powerful of the
royal allies. The title of king given by the Spanish writers to the
earlier Aztec rulers is afterwards changed to that of emperor.
AZTEC NOBILITY.
The more powerful chiefs lived like kings almost in their own doma-
ins, but the jealous emperor of Mexico required, in lieu of their own
residence at the capital, valuable hostages such as sons or nephews,
similarly to the recent custom in Japan, when the Daimios or feudal
princes were the source of much diquiet to the central authority. It
must be inferred that the power of these princes was formidable, when
such a safeguard of their loyalty was required. The legislative body
rested entirely with the emperor. This despotic feature was modified
by the constitution of the more important judicial tribunals. Over each
city, with its dependent territory, was placed a supreme judge appo-
inted by the crown, with original and final jurisdiction in both civil
and criminal cases. There was no appeal to any other tribunal, not
even to the emperor. He held his authority during life, and every one
who usurpod his insignia was punished with death.
The royal revenues were derived from various sources. In the first
place the crown lands, which appear to have been extensive, yielded
large returns. Towns near the capital were obliged to furnish mate-
rial and labor for building the royal palaces and to keep them in re-
pair. They also contributed fuel, provisions, and whatever was neces-
sary for ordinary domestic uses, which certainly were on no limited
scale. Taxes were levied on all agricultural produce, also upon manu-
factures, such as cotton dresses, mantles of feather work, ornamental
armor, vases and plates of gold, gold dust, bands and bracelets, crystals,
gilt and varnished jars and goblets, bells, arms, utensils of copper,
reams of paper, grain, fruits, Copal amber, cochineal, cocoa, wild ani-
mals and birds, timber, lime, etc,
A map of the empire existed, with minute specifications of the im-
388
posts assessed on every part of it. These imposts, moderate under the
reigns of the earlier rulers, became very burdensome at last; and under
the closing reign of the Moctezuma dynasty the oppressiveness of the
burden became so great, owina; to the tyrannical harshness of the me-
thods employed to collect it, that the discontent rife everywhere throu-
ghout the Aztec empire prepared the way for the Spaniards, who, as
is well known, were shrewd in re— inforcing the power of their arms by
fomenting internal jealousy and dissension. Communications were main-
tained with every part of the realm, even the remotest, by means of
couriers. Post— houses were established about two leagues apart, the
courier bearing his despatch in the form of a hieroglyphic painting.
He ran with his message at full speed to the first station, where he
delivered it to the second courier, who transmitted it to the third, and
so on to the end of the journey. These couriers, trained from childhood,
ran with incredible swiftness, not merely four or five leao-ues an hour,
as the old chroniclers assert, but with such rapidity that messages
were sometimes transmitted two hundred miles a day. Fresh fish were
frequently served at the emperor's table in twenty-four hours from
the time they were taken out of the Gulf of Mexico, two hundred miles
from the capital. By this system intelligence of the movements of the
Aztec armies in the field were rapidly brought to court, and the dress
of the messenger, denoting by its color the nature of his tidings, spread
joy or consternation in the towns through which he passed.
AZTEC CIVILIZATION.
May be compared with that of our English ancestors under Alfred,
or perhaps a better illustration would be that of the Egyptians, more
especially as regards social relations and culture, in which the resem-
blance, to the inhabitants of the ancient Nile valley was yet more pal-
pable. Persons familiar with the modern Mexicans can hardly believe
that their ancestors (for it is unquestionable that the bulk of the Mex-
ican people are descended from the Aztec and kindred tribes) could
ever have devised the enlightened policy which in so many respects
distinguished the old Indian empire. But it must be remembered that
the Mexicans of today are a degenerate race, the offspring of a con-
quered people mixed with outside races, differing as widely from their
Aztec ancestors as do the modern Greeks from the homes of Marathon
mi
and Salamis, or the Fellahs of Egypt from the great people whoupreared
pyramids, obelisks, and temples to make the world marvel at the
wonders which fringe the slow current of the Sacred liiver. The diffe-
rence is not as vet as <;reat as between the ancient Greek and his
degenerate descendant lounging amongst the masterpieces of art which
he has scarcely the sense to admire. Speaking essentially the same
language as those who bequeathed an imperishable treasure of literature
and art to the modern world, breathing the same atmosphere, warmed
by the same sun, nourished by the same scenes as the many-sided and
brilliant Hellenes, who shone with equal lustre in all the arts of peace
and war, the Hellene of today is but a sorry representative of an im-
mortal race. The iron of oppression and consequently corruption has
entered his soul.
THE ANCIENT TEMPLES.
Or houses of the gods, as they were called, were very numerous in
the time of the Aztec empire. There were several hundred in each oi
the principal cities, many of them edifices of Cyclopean grandeur. The
teocallis were huge masses of earth cased with brick and stone, in their
form somewhat resembling the pyramidal structures of ancient Egypt.
The bases of them were more than one hundred feet square, and they
towered to a still greater height. They were distributed in four or five
stories decreasing in dimension toward the upper ones at an angle of
the paryueme at the. outside. This lead to a sort of terrace or gallery"
at the base of the second story, which passed quite around the building
to another flight of stairs, beginning also at the same angle as in the
preceding case, and leading to a similar terrace, so that one had to
make a circle of the temple several retimes befo reaching the summit.
Se distribuyo la orden del dia 22, y se levantd la sesion a" las siete
v media de la noche.
"Visita a la Escuela Normal para Profesoras.
A las diez de la manana del dia 22 de Octubre, gran numero de
Americanistas se presentaron en la Escuela Normal para Profesoras,
donde fueron recibidos por la Srita. Directora D? Rafaela Sutfrez, acom-
panada de varios de los profesores del Establecimiento, y visitaron eu'
Num. 1. — Estatua del cuadrumano que lleva en el pecho un adorno igual por su forma
al jeroglifico del viento.
Num. Si. — Fieza antigua de concha, representando
el jeroglifico del viento.
385
seguida los salones de Fisica, Quimica, Historia General, Historia Na-
tural y Dibujo. Presenciaron los Americanistas varios examenes en la
Escnela anexa de Parvulos, y en el Gabinete de Fisica diversas expe-
riencias en que demostraron su aprovecliaraiento algunas alumnas nor-
malistas. Antes de retirarse, fueron obsequiados los visitantes con un
lunch que les ofreci<5 la Senorita Directora de la Escuela Normal.
Octava Sesi6n.
MARTES 22 DE OCTIBRE DE 1895.
A las cinco y media de la tarde se abrio la sesion bajo la presiden-
cia del Sr. Lie. D. Joaquin Baranda, Ministro de Estado y del Despa-
chodeJusticiae Instruction Publica, y se ley 6 por el senor Secretario
Lambert de Sainte-Croix el acta de la sesion anterior, que fue aproba-
da sin discusion.
Por invitation del senor Presidente, paso a ocupar el sillon presiden-
cial el Sr. Olyntho de Magalahes, Encargado de Negocios de los Es-
tados Unidos del Brasil y Delegado de aquella Pepfiblica en el actual
Congreso de Americanistas.
El senor Secretario General Sanchez Santos anuncid que quedaban
inscritos como miembros del Congreso los Sres. Ilmo. D. Mariano So-
ler, Obispo de Montevideo; D. Leonardo Villar, del Peru; D. Eugenio
Parrodi, de Mexico, y las Sras. Mary Ashley Towaend y Cora Towsend
de Easc6n.
El mismo Secretario General did cuenta de las siguientes comunica-
ciones :
Del Sr. D. Antonio Munoz Navarro, que envia 50 ejemplares de su
opusculo intitulado: Del Populismo, para que sean distribuidos entre los
miembros del Congreso.
Del Sr. H. S. Jacobs, manifestando por si, y en nombre de los so-
cios extranjeros de este Congreso, sus sentimientos de gratitud por la
buena acogida y hospitalidad que han recibido del Gobierno Mexica-
no, y por la habilidad y cortesia con que el senor Ministro D. Joaquin
Baranda ha ejercido el alto cargo de Presidente de este Congreso.
49
386
Del Sr. Lie. D. Cecilio A. Jlobelo, de Cuernavaca, enviando al Con-
greso im ejemplar de su obra intitulada: Nbmbres geogrdficos indigc-
nas del Estado de Morclos.
De los Sres. D. Francisco y D. Eufemio Abadiano, miembros del
Congreso, manifestando que presentan a esta Asamblea una coleccitfn
de reproducciones de varios notables momunentos construidos por los
antiguos pobladores de Mexico.
Del Sr. D. Alejandro Rosa, de Buenos Aires, avisando que envia al
Congreso, en dos cajas, algunos ejemplares de un trabajo suyo, impre-
so, sobre Numism£tica Americana, para que sean distribuidos & los
miembros del Congreso. El senor Secretario General informo que esas
cajas no se lian recibido aun.
El senor Secretario D. Jos§ Maria Romero, que desempena las mis-
mas funciones en el Consejo Central, dijo: que dicho Consejo habia
nombrado una Comision de su seno para presentar dictamen sobre la
manera de cumplir lo prevenido en los arts. 3? y 19? de los Estatutos
Generales, en virtud de haber surgido un incidente, del que se dara*
cuenta al Congreso en el dictamen; que a" fin de que este sea presen-
tado y discutido, ei Consejo Central suplica a la Asamblea se prorro-
guen las sesiones liasta el dia de manana. Esta mocion fue aprobada.
El Sr. Dr. D. Jesus Sanchez ley<5 la siguiente Memoria, de que es
autor:
"Importancia de la Historia Natural en el estudio de la
Historia antigua y de la Arqueologia americanas.
"Las ciencias diversas cuyo conjunto forma la Historia Natural, pre-
sentan variadas y numerosas aplicaciones e importantes relaciones con
todos 6 casi todos los ramos del saber humane- ; pero hasta hoy no se
ha emprendido un estudio especial de ellas, que yo scpa, aplicslndolo £
la historia y los monumentos antiguos de America. El asunto me parece
que presenta cierta novedad, y se presta Cx detalles multiples e instruc-
tivos, bastantes para redactar una obra voluminosa.
u Los antiguos pobladores de America vivian, como todos los pueblos
primitivos, en comunicaci6n constante con la naturaleza. En sus mitos,
en sus cantares, en sus tradiciones, en sus leyendas, en sus danzas y en
sus proverbios, figuran de uua manera prominente los cuerpos celestes
v los animales. Hicieron bajar aquellos poniendolos & su alcance, y ele-
387
varon estos hasta el firrnamento. Frecuentemente hacian uso de los
animales como simbolos.
"Saldria de los llmites que me son permitidos en esta lectura nn es-
tudio, por corto e insuticiente que fuese, de la Historia Natural en sus
relaciones con los nionumentos americanos, pues habria que compren-
der en ese particular desde los monticulos primitivos formados con tie-
rra y piedras sueltas, algunos de los cuales tienen en los Estados Uni-
dos del Norte formas de animales, hasta las admirables construcciones
de Mitla, Palenque y Uxnial. En la imposibilidad de desarrollar por
ahora un plan tan vasto, voy a" limitarme a presentar unos cuantos
ejemplos que daran idea de el, tornados de la Zoologia, la Botanica j la
Geologia.
" Elegire, respecto de la primera de estas ciencias, a los elefantes y
a" los monos. En nuestras costas, en los Estados del Norte y en el Va-
lle de Mexico, son muy abundantes los restos ftfsiles, las osamentas de
elefantes y raastodontes que vivieron en estas localidades en los tiempos
prehistoricos de America. La acumulacion de estos esqueletos y su yaci-
miento en terrenos de aluvion, asi como su parecido con los huesos hu-
manos, sirvieron de fundamento a" los primitivos habitantes para supo-
nerse descendientes de una raza de gigantes, a la cual posteriormente
se ha atribuido por los mismos indigenas, la construccion de los grandes
monumentos del pais.
"Es verdad que razas antiguas existieron en la epoca de estos co-
losales cuadrupedos, como lo manifestaria el hecho, si es exacto y no
hay error de observacion, de haberse encontrado en terrenos no remo-
vidos por el hombre, yaciendo juntos, esqueletos de aquellos probosci-
deos y algunos artefactos, entre los cuales son notables una pipa de ba-
rro, encontrada en las obras de Tequixquiac para el desagiie del Valle
de Mexico, por el Ingeuiero Sr. Manzano, y el hueso sacro de llama
( Auchenia ) labrado por el hombre antiguo, con objeto de represent ar
la cabeza del jabali aniericano (Dicotyles). Debe tenerse presente que
el uso de la pipa es prehistorico en el Yalle de Mexico y que la a"rea
de la distribucion oeooiiitica de la llama esta" reducida hov a las costas
occidentales de la America del Sur.
"Es oportuno recordar aqui la importuucia que tiene en Arqucolo-
gia la exactitud de los dibujos que representan monumentos antiguos.
En la obra de Waldeck, por ejemplo, se sacrificd la verdad & la belleza;
388
la cabeza de un tapir, por la exageracion de la trompa, resultd de un
elefante, lo cual indujo en error trascendental a" interpretes que se han
servido para sus desciframientos jeroglificos de aquellos herraosos pero
erroneos dibujos. De la representation de estas cabezas de elefantes
en monumentos antiguos aniericauos, cuyos constructors nos son des-
conocidos, han deducido que tienen raillares de aiios de edificados, pues
debe inferirse ldgicamente que si los representaron los conocieron, fue-
ron contemporaneos. A proposito de un error seniejante, observado por
Humboldt en objetos de arte de los indios del Orinoco, dice el ilustre
sabio: "la casualidad 6 falta de exactitud producen muchas veces for-
mas cuyo origen nosotros discutimos gravemente, porque las creeinos
el efecto de una combinaci<5n de ideas y de una imitation estudiada."
*
* «
"En los bosques de la America tropical viven monos cuya organi-
zation tan parecida & la humana, llamo naturalmente la ateucidn de
los indigenas. Estos cuadrumanos del Nuevo Mundo, estan provistos
de cola prehensil, especie de quinta mano, como la Hainan algunos na-
turalistas, que les sirve admirablemente para ejecutar esos movimien-
tos gimnasticos que sorprenden por su extraordinaria precision. Esta
agilidad y la volubilidad que son los caracteres prominentes de ellos,
asi como el prognatismo exagerado de sus maxilares, lo saliente de su
hocico, que los hace aparecer constantemente en actitud de expulsar
el aire de sus pulmones, de soplar, son, en mi opinion, los motivos que
tuvieron los indigenas para simbolizar con ellos el viento. Sin gran es-
fuerzo de imagination se advierte que el jeroglifico ecatl, tan conocido
a pesar de sus variantes para representar al aire en movimiento, es
sencillamente la cabeza de un mono mas 6 menos destigurada y conven-
cionalmente representada, como pasa siempre andando el tiempo con
la forma tipica original de los signos primitivos, por ejemplo, las letras
de nuestro abecedario actual. Tambien el conejo por su agilidad, por su
velocidad en la carrera, fue sin duda aceptado como simbolo del viento,
segun lo manifiestan numerosas piezas antiguasde arcilla, que represen-
tan a este roedor con un jeroglifico en el pecho, del cual vamos a" ha-
blar, y que, lo mismo que la cabeza del cuadrumano, significa el viento-
"La notable escultura que esta" a" la vista, 1 propiedad del Sr. D. Leo-
1 Vdase la cstampa adjunta num. 1.
389
poldo Batres, ha venido a revelarme un hecho que ignoraba por com-
pleto. La citada escultura es de piedra, de unos cincuonta centimetros
de altura y representa al cuadruinano, cuya area de distribution geo-
grtffica es m£s extensa en Mexico, al Ateles velkrosus Gray, conocido
generalmente con el nonibre de "mono ara-
na" y bien caracterizado por su falta absoluta
de los dedos pulgares. En su pecho se advierte
perfectamente esculpido un jeroglifico que no
se confunde con otro alguno: es el del viento-
No solamente encontranios este signo en pinturas conio la quo repre-
senta a" Quetzalcoatl, dios del aire, en la lamina 2?, parte 2*, del C6dice
Telleriano Remensis, sino tambien en penates de arcilla como los que
estan & la vista y pertenecen £ la esple"ndida coleccion arqueoldgica del
Sr. D. Aristides Martel.
"Fijando la at3ncion eu la forma, a primera vista rara, irregular e
inexplicable de este signo del viento y en ciertos objetos de concha co-
mo los que presento, 1 muy comunes en las colecciones de antigiiedades
mexicanas, percibimos al instante una semejanza, mas bien una iden-
tidad absoluta entre ellos. Los que vemos aqui y sus an&logos son piezas
sacadas de un gran caracol marino, probablemente del Strombus gigas
por medio de dos cortes transversales. Esta especie de molusco y al-
gunas otras sirvierou en la autiguedad, en el Viejo y en el Nuevo
Mundo, como iustrumentos musicos; los sacerdotes y los militares az-
tecaslos usaron, ysegiinnuestrohistoriadorClavijero,producian sonidos
fortisimos que se oian & gran distancia: fueron sin duda los iustrumentos
musicos de viento primitivos, y por este hecho, como por percibirse en su
interior, aplicandolos a la oreja, un ruido especial bien conocido de todos
y que parece ruido lejano que produce el aire en movimiento, se adopta-
rou, en su expresiva manera de escribir, como representantes del viento.
"Conocida la procedencia de esas a manera de rebanadas de gran-
des caracoles marinos, y comparando su forma con la del jeroglifico en
cue8tidn, queda, en mi humilde concepto, explicado el por que de esa
figura rara e irregular, la cual en definitiva cs simplemente la represen-
tacion en contorno de la seccion transversal de aquellos.
"Deduzco de lo expuesto que el mono era para los indigenas, lo mis-
mo que el conejo, uno de los simbolos del viento, y el hallazgo de la
1 V£ase la figura num. 2.
2 o
390
□xagninea escultura que tengo el honor de presentar, viene a hacernos
raanifiesta una vez in£s, la iinportancia que tienen el estudio y com-
paracidn de numerosos y variados objetos arqueoldgicos, puesto que,
como en el caso actual, ella nos da a conocer la interpretation que de-
be hacerse de la importante y curiosa pintura jeroglifica, seiialada
con el numero 8, del Codice Vaticano en la coleccidn Kingsborough. 1
"Segun la mitologia azteca, dicen los interpretes de esa pintura,
fueron cuatro las epocas de la naturaleza, los soles d periodos cosmo-
gdnicos, trastornos que pusieron en peligro la existencia de la huraa-
nidad. En la figura num. 1 , segun ellos, esta representada la destruc-
cidn de la especie hum an a por las aguas que inundaron la tierra; la
figura num. 2 representa la segunda epoca cosmogdnica, la catastrofe
que casi destruyd a la lmmanidad por grandes y terribles huracanesj
la num. 3 representa la tercera edad del mundo d el sol de fuego, pro-
bablemente, dicen, la epoca del vulcanismo; por ultimo, la figura num.
•4 es el sol de tierra, la epoca actual segun unos, d la retroanterior se-
gun otros, pues en este punto hay disidencia.
"En cada una de las tres primeras figuras se ve una pareja, vardn
y hembra, que se resguarda en algo parecido a una cueva : en la num. 1
tal vez se ha querido representar el tronco hueco de un arbol. Alrede-
dor de estas figuras humanas se ven: en la niim. 1, peces; en la num. 2,
pericos; en la num. 3, monos; en la nam. 4, faltan los animales, y la
pareja humana ya no se alberga en cueya d tronco de drbol; vagaii-
bremente a la intemperie recorriendo los campos que le presentan
flores y frutos en abundancia. En las cuatro figuras se ve representa-
da una divinidad diversa, que desciende de las alturas y envia a la tie-
rra los elementos de destruccidn. Ciertos puntos, situados al lado de-
* recho de cada figura, indicarian el tiempo que han durado cada una
de estas supuestas edades d epocas geoldgicas.
"Esta leyenda d tradicidn de las epocas de la naturaleza, es y ha
sido generalmente aceptada en lo substancial, aunque no esten confor-
mes los interpretes en algunos puntos secundarios. Temerario voy a
aparecer al separarme por completo de esta universal opinion. No creo
que los indios americanos tuviesen conocimiento, por imperfecto y defi-
cientc que quiera suponerse, de la historia rcmota de las edades del
mundo, de las vicisitudes por que ha pasado el plancta que habitamos,
1 V^ase la estampa adjunta mini. 3.
391
y mucho menos de la duracidn en afios de cada una de ellas, grado
de perfeccidn a que aun no alcanzan los estudios geoldgicos modernos.
"Ningun pueblo ha tenido conocimiento de esas cat&strofes, por
avanzada que se suponga su civilizacidn. Mas alia del diluvio nada sa-
ben ni pueden saber, puesto que el h ombre aparece sobre la tierra en
epoca relativamente reciente, en la euaternaria 6 cuando mas 6 fines
de la terciaria. No es de admitirse el desciframiento propuesto de la
indicada estampa num. 8 del Cddice Yaticano; en ella no puede estar
representado el periodo llamado glacial, ni la aparicidn de la raza ne-
gra en el Continente americano 6 la desaparicidn en el de los cuadru-
manos. Sostener semejantes ideas es admitir que los indios autores de
la pintura aludida, alcanzaron conocimientos iguales y aun superiores
& los de los gedlogos modernos respecto de la historia fisica de la tie-
rra. Esa conversion de los hombres en peces, en loros y en monos, me
parece sencillamente extravagancias 6 delirios de la fantasia de un
febricitante.
"El hallazgo de la estatua que esta a la vista y representa un cua-
drumano en cuyo pecho est£ esculpido el jeroglifico del viento, viene &
aclarar, si no me equivoco, la verdadera interpretation. Fundado en
lo expugsto antes, creo que la htmina 8 del Cddice Yaticano represen-
ta los cuatro elementos de la naturaleza, las cuatro estaciones del alio.
"El Sr. Lie. D. Alfredo Chavero ha dado relacidn pormenorizada,
en s,u estudio relative al Calendario azteca 6 Piedra del Sol, de los di-
versos sistemas referidos por arquedlogos e historiadores, segun el or-
den de sucesidn que corresponde a las supuestas edades de la tierra.
La variacidn que se advierte en esos sistemas nos manifiesta que no
corresponden ^i catiistrofes geoldgicas. ^Cdmo, si fuese asi, se coloca
en primer termino la epoca diluvial, en seguida la glacial y despues la
ignea, segun lo indican Ixtlilxochitl y el Cddice Yaticano?
"Segiin observa con justicia el Sr. Chavero, el "Calendario azte-
ca, por ser un monumento irrefragable de piedra," nos da la manera
de ordenar esas epocas. Ateniendonos exclusivamente & este magnifi-
co monolito, admitimos el orden de esas siempre supuestas edades del
raundo en la forma siguiente: aire, fuego, agua y tierra. Siendo esto
evidente, se advierte desde luego que corresponde al de las estaciones
del ano en su orden natural. Al comenzar el ano, en el invierno, ma's
que las nieves, dominan en nucstro clima los vientos frios de los me-
392
ses enero y febrero. En la figura num. 1, de la estampa num. 8, del
Cddice Yaticano, estan simbolizados con el jeroglifico ecatl repetido
varias veces, el cual representa una cabeza fantastica con los labios
en actitud de soplar. Los tres monos y las lineas onduladas formadas
con puntuaciones, representan lo mismo, y las ultimas con especialidad
laa polvaredas, los remolinos, consecuencia de esos vientos huracana-
dos. Eu segufda del invierno viene la primavera, durante la cual as-
ciende la temperatura y se hacen sentir los fuertes calores que corres-
ponden desde Hues de marzo hasta prineipios de junio. Esta simbolizada
esta estacion con loros d pericos, animales que babitan exclusivamente
climas tropicales, y por dos fajas de terrenos sembrados. Sigue despues
la estacion de aguas, el estio d verano, desde fines de junio hasta sep-
tiembre, simbolizada por peces, caracoles y gotas de agua. Por ulti-
mo, la estacion final es el otofio, epoca de la cosecha del inaiz, fruto
principal para la alimentacidn de las razas indigenas de Mexico.
" En esta pintura, como en la conocida generalmente con el nombre
de Mapa de Sigiienza, se ha cometido error en mi opinion por no conte-
ner los vuelos de la imaginacidn. En la ultima se quiso ver representa-
dos el diluvio universal, la confusion de las lenguas en la torre de Ba-
bel, la dispersion de las gentes, etc., etc., todo lo cual obedecfa al ob-
jeto final y preconcebido de concordar las tradiciones de los pueblos
americanos con las tradiciones del pueblo de Israel, sacando de alii
el origen de los primeros pobladores del Nuevo Mundo. Desgraciada-
mente para los que creian en esta antigua y fanta"stica procedencia, se
ha demostrado despues plenamente que tal pintura se refiere solo £ la
inundacidn de Culhuaca'n, pueblo situado & pocas leguas de la Capital
mexicana.
"La pintura 8* del Cddice Vaticano, & la cual he aludido, es una
prueba de lo errdneo que resultan esas exageraciones en la interpre-
tacidn de los monumentos indigenas, siempre que se les estudie sin im-
parcialidad y desde un punto de vista determinado. El recto juicio y
el sano criterio, en Arqueologia, como en todo lo humano, se adquie-
ren con la experiencia y son fruto del desengano. Tiene razdn el es-
critor citado al decir : u No hay que ver en las cosas m£s de lo que hay,
si el objeto de la ciencia es la investigacidn de la verdad: la imagina-
cidn lucirfi menos, pero la historia ganartf m£s."
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"Para dar una muestra tie la utilidad de la aplicacidn de la ciencia
botanica al estudip de lo.s monumentos americanos antiguos, me basta-
ra recordar el heclio siguiente: En la pintura citada conocida con el
n ombre de Mapa de Sigiienza, publicada en varias obras, entre otras
en la del Baron de Humboldt intitulada: "Vistas de las Cordilleras y
monumentos antiguos americanos/' con la denomination de "Historia
jeroglifica de los aztecas desde el diluvio hasta la lundacidn de la ciudad
de Mexico 5" se ve clara y distintamente representada una palmera
cerca del lugar que se decia de origen de estos indios. Esta circuns-
tanciahace comprender desdeluegoque esa localidad no. podia estarubi-
cada en latitud muy septentrional, dado el conocimiento perfecto que
se tiene hoy de la distribution geografica en America de esos hermosos
arboles, llaniados conjusticia por Linneo los principes del reino vegetal.
"En este caso se ve facilmente cdmo la clasificacidn botanica ha ser-
vido para fijar de una manera irrecusable ciertos hechoSj pues efecti-
vamente este dato es suficiente para atirmar que ese punto de origen
de los aztecas no podia estar situado en latitud en donde no es posi-
ble vegeten las palmeras.
"En el itinerario de los aztecas que se conserva original en el Mu-
seo National de Mexico, y representa el viaje de estos indios desde
Aztlan hasta la fundacion de Tenoxtitlan, se ve representado elrepug-
nante y cruel sacrificio huniano practicado entre ellos por primera vez
segun se cree. En vez de servirse de piedras de forma y tamano espe-
cial que despues usaron. llamadas tcclicatl, a falta de ellas, se sirvieron
de las enormes biznagas que encontraron en el camino. Las victimas
estan dispuestas sobre esas cactaceas de forma mamilar, caracteristicas
de ciertas regiones de nuestro territorio, circunstancia digna de te-
nerse en cuenta para aclarar algunos puntos obscures 6 indecisos.
"Estos ejemploa bastan, vu mi concepto, para la demostracidn de la
utilidad que puede prestar la Botanica en el estudio de los monumen-
tos americanos.
" El ejemplar de roca, con impresiones d huellas de pies de distintaa
personas, que presento a esta distinguida reunion, ' es de altisima signi-
1 V6a«ts la eatampa ndjunta num. 4.
50
394
i
ficacidn cientifica, y una nueva prueba de la importancia de la His
toria Natural en sus aplicaciones a esta clase de estudios. Fue descu-
bierto en Amanalco, Distrito de Valle de Bravo, cerca del pueblo del
Bincdn, a 10 leguas al W. de Toluca, por el Sr. Ingeniero D. Luis G.
Becerril, hace dos anos. Esta notable pieza fue identificada por el sa-
bio gedlogo D. Antonio del Castillo, el cual se transportd al lugar c\-
tado para hacer el estudio geoldgico correspondiente.
El Sr. Castillo habia ofrecido presentar una Memoria relativa a este
asunto, y sin duda nuestra literatura cientifica se habria enriquecido
con una pieza notabilisima, si hubiera estado en aptitud de cumplir su
oferta. En una comunicacidn dirigida .al C. primer Secretario de la
Junta OFffanizadora de esta XI reunion del Congfeso de Americanis-
tas, decia este sabio :
"Obsequiando la invitacion que esa Junta hace a las personas a
quienes se dirige, para presentar un estudio sobre alguno de los temas
del programa adjunto, tengo el gusto de participarle que respecto a
la parte antropoldgica, en la seccidn num. 18, sobre la primera apa-
ricidn del hombre en America, podre presentar un articulo sobre el
descubrimiento enteramente nuevo de la antigiiedad del hombre, con
pruebas geoldgicas, es decir, las huellas de la planta de sus pies en
la roca, cuando auu estaba blanda, que son huellas fdsiles, geoldgi-
camente hablando. Asimismo podre volver a tratar del hombre pre-
histdrico, que es el asunto de la parte num. 20, en el caso de que no
hubiese otro trabajo que trate del asunto, pertenecieute a algun otro
colaborador. Mexico, Junio 4 de 1895. — Antonio del Castillo."
Desgraciadamente no pudo cumplir su oferta, pues afectado de gra-
ve dolencia que pone en peligro sus dias, me ha hecho el insigne ho-
nor de autorizarme para presentar aqui dicho ejemplar, facilitandome
los datos indispensables. Nunca como ahora he sentido tanto mi inca-
< pacidad y deficiencia cientifica para corresponder diguamente al honor
que se me dispensa; pero no quiero hacer asunto de imaginacidn un
hecho tan importante v por eso me limito a presentar aqui los datos
tornados textualmente de los apuutes del Sr. Castillo.
"Excursion al pueblo de Amanalco, Estado de Mexico, al lugar en
que se eucontraron pisadas humauas grabadas en la roca, verificada
el 8 de Soviembrc de 1890."
395
"Impresidn del pie: ans dimensioned: '
Largo 0, m 23
Ancho en las extremidades do los dedos .... 0, m 09
Enfranje 0, m 07
Talpn 0, m 085
"Dimensiones del gran canto que conliene las impresiones del pie
humano :
Largo 9, m 50
Ancho 6, m 70
Grueso 4, m 30
"Lugar: N. 12° E. de la Iglesia donde estan las pefias rodadas y
creian contienen pisadas, pero no estan claras. (Amanalco.)
Ancho de la cornisa plana 15, m 00 X 4, m 50
Profundidad ll, m 40
"Amanalco, Noviembre 11. — La base de los acantilados es toba
andesitica sobre la que descansan grandes bancos de acarreo, con pie-
dras redondeadas, de todos tamanos, empotrados en arenas y cascajos.
Altura del plan del lmeco hasta la superficie
de la cornisa (16, m 75 hasta el cielo) 22, m 75
"Amanalco, 12 de Xoviembre de 1893. — Programa para un articu-
lo sobre la antigiiedad del hombre en Mexico. Orden de las reliquias
halladas en formaciones recientes:
u a. Mandibulas de muchacho en las tierras turbos^ del tajo de
Tequixquiac encontradas al abrir el tajo en Xoviembre de 186. . . .
u b. Hombre fosil del Peiidn de los Bafios (hombre prehistorico) a
un metro de profundidad en la toba caliza silizosa hidraulica.
u c. Era lago todoel terreno desde Tequixquiac hasta la cuenca de
Mexico.
"d. Huellas de pies humanos, hombre y. muchacho, encontradas en
Rincdn de Guadalupe, cerca y al N. de Amanalco en un gran canto
desprendido de un acantilado cuya base es de porfido andesitico d to-
ba andesitica, sobre el que descansa toba andesitica fofa y cuarteada
a la que esta sobrepuesto un banco de seis metros, horizontal, con su-
perficie inferior plana, y sobre esta cornisa que quedd al despreuderse
el canto, hay grandes bancos de- acarreo con grandes piedras redon-
deadas y de todos tamanos hasta cascajo y arenas.
396
"El acantilado comienza en San Mateo y termina ocultandose en
la rinconada del pueblecito de la rJinconada de Guadalupe.
"Tiene una extension de , interrunipida por canadas, y
decrece por denudacion de la parte superior, formando cuchillas y al-
tos picachos. En su conjunto este acantilado parece el borde de una
cuenca d cuencas contiguas con estribos coino de derruinbes 6 acuniu-
laciones de bancos de acarreos.
"La altura que ahora tiene es de 155, IU 00 sobre el fondo d llanura
del Eiucon y la denudacion hasta la parte mas marcada horizontal es
de
"De suerte que la raza huniana vivid antes de que se forniase este
enorme acantilado, cuya epoca de formacidn debe ser contemporanea
de la gran actividad volcanica de la region del Xevado de Toluca."
El Sr. D. Luis G. Alvarez y Guerrero leyd una parte de la siguiente
Meinoria, de que es autor:
"Estudio Filoldgico comparativo eutre los Idiom as
Nahuatl y Huaxteeo.
"Seiiores:
"He elegido como asunto de mi trabajo el siguiente tenia : "Estudio
Filologico Comparativo entre los idiomas Xahuatl y Huaxte-
CO," que de alguna manera puede estar comprendido en el tenia 31
del Programa dado por la H. Junta Organizadora de este Congreso.
"Xo era posible para mi abarcar la generalidad que encierra esta
tesis, porque el tiempo de que lie podido disponer, apenas me ha j>ermi-
tido consagrar mi corta inteligencia al estudio del asunto que os pre-
sento.
"El plan que me habla propuesto desenvolver, consistia en tratar
separadamente cada uno de los idiomas, objeto de mi estudio, y dar por
epilogo la comparacidn indicada, con las conclusion es que de ella dedu-
jera; pero este plan, aunque el mas apropiado, por ser el ma's ldgico,
habria sido, sin duda, el mas difuso; mientras que el que me he traza-
do, sobre ser el mas sencillo, tiene la ventaja de presentar los datos
de la comparacidn y el juicio deducido de ella, lo cual hace resaltar
inmediatamente, para el criterio extrano, la exactitud 6 inexactitud de
mis deducciones.
" Y, en efectOj comienzo mi comparacidn desdc el alfabeto de cada
397
idioma, y la »igo en el orden progresivo grainatical hasta la conclusion
deduciendo en cada caso lo que a mi criterio parece. Ahora, seiiores,
^cual es, para mi, entre los dos idiomas el mas dulce, el mas flexible
y armonioso? El nahuatl. ^Cual indica mayor civilization entre los
pueblos que lo usaban? El nahuatl.
" Y, en verdad, basta considerar la riqueza de modismos que tienen
los verbos de este idioma, para deducir que este poseia mas giros de
locution que el huaxteco, asi como basta tambien para deducir que el
mas grado de cultura de un idioma da la medida del mayor grado de
civilization.
"En apoyo de este concepto, ved lo que dice Clavijero del mexicano :
"El lenguaje de su poesia era puro, ameno, brillahte, figurado, ador-
nado de frecuentes comparaciones, tomadas de las cosas mas agrada-
bles de la naturaleza, com© las flores, las aves, los arroyuelos, etc."
El asunto de sus comparaciones poeticas era vario. Y en efecto, com-
ponian himnos para sus cantos en alabanzas de sus dioses, poemas liis-
tdricos, odas que contenian ensenanzas morales, y compom'an versos
erdticos.
"No creo, seiiores, presentaros un trabajo digno de vuestra alta sa-
biduria; mas a ella me acojo para esperar que seais in lulgentes y be-
nevolos con este propiamente ensayo, que no obra filoldgica, empren-
dido en medio de algunas diticultades, que no son del caso enumerar,
pues fatigaria vuestra atencidn.
"Ahora bien: no entra en mi intention escribir una gramatica; pero
si he juzgado conveniente seguir el orden gramatical, que es a propd-
sito, para dar la mayor claridad al asunto de mi trabajo. He procu-
rado tambien sintetizar, hasta donde me ha sido posible, mis teorias
y deducciones, ejempliticandolas en aquellos casos en que lo he creido
necesario.
"Entro en materia.
"huaxteco.
"Poco, muy poco nos suministra nuestra historia acerca de este idio-
ma, pues casi nada dice respecto de los habitantes que lo usaron, y solo
habla del pais que hasta ahora lleva el nombre de la Huaxteca, el cual
se halla comprendido en la parte Norte del Estado de Veracruz y una
, fraccidn lindante del de San Luis Potosi, confinada al Este con el Golfo
de Mexico, desde la barra do Tuxpan liasta Tainpieo, segun el mapa
ethnografico del Sr. Orozco y Berra.
"Escasos son tambien los datos filologicos que nos dejaron de este
idioma los antiguos misioneros, que fueron los que se ocuparon en ra-
zdn de su ministerio, de estudiar con ahinco las lenguas indigenas; de
manera que con tanta dificultad, no os parezca extrafia la deficiencia
que noteis en este propiamente ensayo filoldgico.
"Mas aprovecliando los pocos elenientos diseminados y el laborioso
trabajo del Sr. Tapia y Zenteno, dire: que la palabra Huaxteco, se-
gun la opinion general, y de alguna manera confirmada, parece tener
su nacimiento del idioma mexicano, si buscamos su etimologia en la
palabra Huaxtlan, que en este idioma significa "donde hay d abunda
el huaxi, fruto conocido entre nosotros con el nombre de "guaje.'' Di-
cha palabra se compone de huaxin, perdida su terminacidn in por con-
traccidn (figura muy usada en mexicano al componerse las palabras)
y de la particida tlan que significa: "donde hay 6 abunda," y la cual
sirve para la construccion de nombres colectivos. De manera que de
huaxtlan parece derivarse el nombre gentilicio huaxtccatl, que los es-
paiioles convirtieron en huaxteca 6 haaxteco. Tal es la opinion, que,
a mi juicio, la confirma la circunstancia muy atendible, de que cuando
llegaron los espanoles, los huaxtecos ocupaban una parte del Norte
del que se llamd reino de Texcoco, y otra del mexicano, aunque con-
servando su independencia de uno y otro reino.
"El alfabeto de este idioma es el mismo que el del castellano, menos
c, /, w, q, r y s : tiene ademas tz.
"La II se considera como I doble. El Sr. Tapia solo exceptua de este
alfabeto n, U, r, s.
"Hay cinco diptongos en ae, au, ei, eu, yi. Son largos en las prime-
ras, medias d finales silabas.
"La pronunciacidn es muy suave, y no entro en detalles a este res-
pecto por no hacer difuso este trabajo; pero si dire que es de notarse
en las combinaciones de sus palabras lo bien proporcionada que se ha-
11a la reunion de vocales y consonantes, lo cual facilita la pronuncia-
cidn y contribuye en mucho a hacerla agradable, propendiendo mas bien
a la repeticidn de vocales y al uso de la llamada aspiracidn.
"Sin embargo, hay algunas pronunciaciones dificiles: las de 8 } tz, x,
y ch.
399
"La z se articula colocando la lengua algo fuera de los dientes y pe-
gada a" ellos. Se usa ya al principio, ya on medio 6 fin do palabra, y
a veces, al principio y medio, 6 en medio y fin. Ejemplos; Zipac, Zdm-
sul, TuSj Iziz.
"Para emitirla tz sejuntanlos dientes, difandiendo por ellos la len-
gua, lo cnal produce cierto silbido. Es final de todos los preteritos
perfectos e imperfectos.
"Algunos emplean en lugar de esta letra ch; pero de la semejanza
de pronunciacion resultan grandes equivocaciones como tzic, "dulce,"
chic, "orin." Otro tanto sncede con los nombres en m 6 n finales.
"La x se profiere apartando algo los dientes, sin llegar a ellos la len-
gua, y asentandola en lo interior de la boca, bien abiertos los labios.
"No se nsa en tiempos de verbos, y en estos pnede encontrarse en
principio y medio; esto es, en los mfinitivqs, asi conro final de los nom-
bres verbales y participios, pues se forman de los mismos infinitivos
anadiendo a estos x 6 chix.
"La ch se prolinuria aproximando bien los dientes, sin tocarlos la len-
gua, y los labios juntos por los extremos, y un poco abiertos por el
medio. Tiene dos pronunciaciones : cnando le sigue vocal, se emite co-
mo en castellano; pero si es final, 6 le sigue consonante, se articula
segun aquella regla. Las palabras generalmente son de dos silabas;
hay, sin embargo, de una y hasta de oclio y quiza de mas silabas, pues
esta lengua es prodiga en palabras compuestas, en las que entra por
niucho la particula tarn que lo mismo significa el adverbio "cuando"
6 "como," si se une a verbos, que la preposicion de lugar "en" con
los substantivos. Hay otro genero de composiciones con otras palabras
y particulas, siendo estas algunas veces intcrcalarcs; en consecuencia,
existen muchas voces yuxtapuestas como esta: apatztal "palma-es-
tera," 6 sea "estera de palma," pues es tal la propension de los lmax-
tecos a composiciones, que posteriormente a la conquista, inventaron
palabras para expresar las nuevas ideas e impresiones que reciblan.
En las combinaciones de substantivos con adjetivos, sigue este idioma
la indole del ingles; esto es, se antepone el adjetivo al substantivo.
Se observa, con abundancia de ejemplos, el uso frecuente del Meta-
plasmo y de la Sinonimia, de la que se pueden contar hasta .cuatro pa-
labras que representan una misma idea esencial con moditicaciones de
modo. Observase tambien abundancia de onomatopeyas.
400
"En cuanto al genero gramatical, los huaxtecos usan para distinguir
los sexos voces enteramente diferentes, y hay casos en que, como en el
castellano, anaden las palabras "macho" 6 "hembra," respectivamen-
te, antepuestas al norabre que representa la idea principal. Lo mismo
se verifica cuando el adjetivo acompaiia al substantivo habiendo nom-
bres diversos que expresan con perfecta distincidn los sexos 6 generos.
"Hay todavia otra particularidad en este idioma para distinguir los
sexos, y es la do que el hombre, cuando se dirige a sus parientes, da
un nombre diferente al que usa la mujer; exceptuandose el caso de
cuando los hijos, hombres 6 mujeres, se dirigen a la madre, la deno-
minan del mismo modo; igualmente llevan el nombre de "esposo" los
dos cdnyuges.
"Se usan los dos nilmeros : singular y plural, y este se forma de aquel,
anadiendo la terminacion chili. Hay, sin embargo, excepciones: cuan-
do puede resultar anfibohgia, anaden al plural el numeral que corres-
ponde, si es posible senalar el numero de cosas de que se habla; pero
si es indeterminado, anteponen la particula yam que significa "mucho"
al nombre cnyo plural tratan de formar, y aim sin necesidad acostum-
bran algunas veces esta forma por huir de la obscuridad de sentido.
"Ahora, si el substantivo se halla en plural y le acompaiia adjetivo,
este se pone en singular y vice versa ; lo mismo se hace si al substanti-
vo le acompaiia pronombre.
"No varian los nombres de desinencia en su declination, y solamen-
te el vocativo toma una c en la terminacion, cuya vocal es larga, si el
apdstrofe se dirige a persona de respeto, notandose tambien en algu-
nos casos, que despues del nombre y antes de la e se intercala la sila-
ba lonij verificandose lo propio con los verbales en ix 6 ax; y cuando
se quiere expresar ya amor, 6 familiar idad, se antepone la particula
tatu al nombre; mas hay casos en que suelen eliminar la silaba lorn,
especialmente las mujeres.
"Tambien acostumbran, a veces, expresar el genitivo con el pronom-
bre posesivo, y el acusativo con la particula intcrcalar clii en ciertas
modificaciones del verbo.
"Para expresar la relacidn de las ideas, hay tambien preposiciones
y particulas, aunque muchas veces se coinprende esta relacidn, ya por
el lugar que ocupa la palabra en la frase (lo que tambien sucede en
castellano), ya por el contexto d por la simple yuxtaposicidn.
401
"Los nombres abstractos llevan la termination talnb, aunque suelen
apocopar la terminal ab. Los nombres colectivos se forman antepo-
niendo la particula tarn, que significa "en" 6 "donde hay."
"Los diminutivos se construyen generalmente anteponiendo al noin-
bre el adjetivo chichik, que significa "pequeno;" pero si se trata de
formar el diminutivo de "hombre" y de "mujer," se emplea el adje-
tivo tzakam. Suele usarse tambien para expresar la diminution de la
termination il, que sirve igualmente de nota de posesion.
"El patronimico "madre" toma antepuesta la silaba pa, la que, en
concepto del Sr. Pimentel, es una contraction de pap, padre.
"Para los comparativos se usa del adverbio okox, 6 de kahuil, signi-
ficando "mas," 6 "mejor."
"Los superiativos se forman con la silaba le antepuesta, que se tra*
duce "muy."
"Los pronombres personales son:
Yo Nana
Tfl. Tata
Aquel Jaja,
Nosotros Huahu&
Vosotros > . Xaxa
Aquellos , . Baba,
"Los posesivos nacen de estos de la siguiente manera:
Nana ukdl, "mio"
Tata dkdl, "tuyo"
Jtijd iukdlj "suyo."
"V T uestros" d "vosotros," Xdxdcdl, y el "nuestro" 6 "nosotros,"
con la silaba yd antepuesta, como parecen acreditarlo varios ejemplos.
"Tambien para expresar estos posesivos se usan de u, ana, 6ae in,
antepuestos al nombre, v. gr.: umino, "mi madre;" amim f "tu ma-
dre;" inmim, "su madre."
"Estas mismas particulas se combinan con el verbo.
"El "que" interrogativo es atamto; mas cuando se refiere ;I cosas es:
atom. "Quien," cuando se pregunta por persona, se dice: itam; y si
es de una manera vaga, indeterminada : itama.
u Exe, 6 naxe, son los unicos demostrativos con los cuales se expre-
san: "este," "ese" y "aquel."
"No hay palabra equivalente al relativo "que."
" En cuanto a los verbos huaxteco3, dire sucintamente quo no se omi-
2 7
402
ie en ellos, como en castellano, ningiin pronombre, pues cada persona
tiene an particular distintivo que le da todo su valor a la persona, de
tal manera, que aunque se exprese el pronombre prifnitivo nana, tdtd,
etc, y se ponga la raiz del verbq, no queda, sin el distintivo, perfec-
to el sentido, y con el, aunque no se exprese el pronombre, la oracidn
es perfecta. Estos distintivos son : r, a, in, llamados semipronombres.
."Hay solo dos modos de conjugar los verbos: uno, con la termina-
cidn en itz 6 titz, al 6 mal; y otro en nek 6 nenek, siendo, segun el Sr.
Tapia, solo motivo de hacer claae 6 conjugacidn aparte, el que aunque
estos verbos hacen el preterito en itz, como los de la primera, los de
esta nunca hacen en nek, ni en nenek, como los de esta segunda.
11 Los verbos tienen activa, pasiva y reflexiva, y, ademas, otras cin-
co modificaciones que sirven para seiialar diferentes relaciones, que,
como observa nuestro lingiiista el Sr. Pimentel, en nuestras lenguas
analiticas, solo pueden formarse con varias palabras que aeompanan al
verbo. El mismo nos da este ejemplo : .
" Yo hago" utahjal 6 intahjal.
" Yo soy hecho" tanintahjal.
u Xo me hago" utahjaltuba.
"Yo me lo hago" utahchialtuba.
" Yo te lo hago" tatutahehial.
" Yo se lo hago" utaltchial.
"Yo lo hago muchas veces. . . utahchinchial.
"Hacer u obligar a otro & ejecutar alguna accion, v. gr.: "comer,"
Kapunza.
"Notese la tendencia de este idioma a economizar palabras y a sim-
plificarlas por combinaciones de pocas silabas, pero significativas ; asi
pues, mientras en castellano para expresar esta idea : " Yo lo hago mu-
chas veces, " se emplean cinco palabras conteniendo ocho silabas, el
huaxteco usa de cuatro silabas, formando por aglutinacidn una sola
palabra. Tal es la indole general de este idioma. Los tiempos de los
verbos son: presente, preterito imperfecto, preterito perfecto, plus-
cuamperfecto y futuro imperfecto de indicative El imperative En el
optativo no tiene mils que presente y preterito imperfecto.
"Vease de que manera se forma la conjugacidn:
"Se toma por punto de comparacidn el infinitivo, y & este se agre-
gan particulas, prefijos y terminaciones.
"Asi puea, el presente de indicativo es el infinitivo con los prefijos
403
6 pronoinbres posesivos u, a, in en las personas del singular, y la par-
ticula ya antepuesta a la 1* y 2? persona del plural; la 3* persona de
este niimero se forma con el pronombre baba : la 2* del singular pue-
de formarse con la particula prepositiva it, ya sola d con ella y el po-
sesivo an. El preterito imperfecto lleva tambien prefijos y particulas
antepuestas, y la terminacidn itz, como queda dicho. El perfecto se
distingue por los prefijos y particulas del presente y tiene tres tenni-
naciones que se forman sobre el infinitivo sin la letra final. El plus-
cuamperfecto se construye con las tern linaci ones ok, malak, 6 maldkitz.
El futuro no lleva prefijos, y se conoce por las particulas ku, kin 6 kia,
y en su final pierde la ultima letra del infinitivo.
"Esta misma letra se ehmina en las personas del imperativo, excep-
tuando dos que acaban en n; mas se antepone a todas las personas la
particula ka.
"El modo subjuntivo se forma de la misma mane r a, siendo de no-
tarse que el presente es el futuro de indicativo y el imperativo, excep-
tuando la 1? y 3? personas del plural.
"La terminacidn del preterito es una de las del pluscuamperfecto
de indicativo. — El infinitivo es el presente de indicativo, sin particu-
las ni prefijos.
" Al tratar del uso de la x, ya dije que los nombres verbales y par-
ticipios se forman con solo afiadir al infinitivo x 6 chix, por ejemplo :
de tzobnal que significa "saber," quedara tzobnax, perdiendo la I, y
significara "sapiente" d "el que sabe," participio de presenter El de
preterito parece indudable que se forma con la terminacidn titz, aun-
que el Sr. Tapia duda de la existencia de participios en este idioma,
pues asienta que "no parecen rigurosos participios, aunque se deriven
de verbo y signifiquen cosa que.necesita tiempo para su accidn
" Viniendo ahora a las modificaciones que indique de los verbos huax-
tecos, hare observar que en las construcciones en que entra el infiniti-
vo como determinado, se usa frecuentemente delfiUuro de indicativo,
u otro tiempo, v. gr.: se desea expresar esta idea: "pretendo estudiar,"
pues en huaxteco dire: "pretendo estudiare;" sin embargo, algunas
veces se usa del infinitivo, pero cambiando la terminacidn del presen-
te de indicativo en 6. Si hay adverbios que modifiquen la. accidn del
verbo, haciendola indetinida, entonces interponen entre estos la pala-
bra hua, que parece ser equivalente do pronombre, v. gr. : "como tu
404
haces," el huaxteco diria: nuantiani huatahjab, que equivale a: "como
hacer," paea segun queda explicado, se pone una b final al presente de
indicative), que en este caso es tahjal, para formar el infinitivo, y se in-
terpone, como se ve, entre el adverbio y el verbo, hua.
"La pasiva se forma como la activa; pero cambian las particulas que
acompanan a las primeras y segundas personas, y en cuanto a las ter-
eeras, terminan en chial.
" Hare notar que hay dos formas de pasiva: una, cuando simplemen-
te se explica la pasiva, y la otra, cuando esta misma pasiva indica tran-
sicidn. Ejemplo del l er - caso: "menace," "te hace;" del 29: "melo
hace," "te lo hace." Las particulas usadas para la pasiva, en singu-
lar: If tahum, 6 tana 6 tauin, breve; 2? tail 6 tatu; 3? into. En plu-
ral: If tahu 6 talma ; 2f taxi 6 tdxu, y 3? inta 6 ta, breve.
"Cuyas personas en la 1? pasiva siempre se anteponen al verbo, y
este se queda en su primitivo sonido, como en la activa, teniendo sig-
nificacidn de pasiva, siendo solo el distintivo de los nombres de las per-
sonas el que hace la voz pasiva.
"Los pronombres primitivos ya citadoswawa, tdtd, etc., las mas ve-
ces se omiten en pasiva; sin embargo, no hay impropiedad en usarlos.
"Cuando la raiz del verbo termina en consonante, se le quita la letra
final y es monosilabo, y cuando es polisilabo, suele perder la ultima
silaba, y en su lugar se anade la particula nee, y en seguida las parti-
culas propias terminativas del tiempo que se conjuga, cuando no es
preterito perfecto, pues entonces se queda en la terminacidn nee, y solo
se le anade la particula itz, terminativa de preterito.
"El verbo refiejo, 6 sea la expresidn de la accidn rejiexiva, tiene la
misma formacidn que la activa, con solo agregar las particulas tuba,
taba, timba, tuaba, tiaba, equivalentes a nuestros pronombres : "me,"
"te," "se"
"Respecto & otras modificaciones del verbo, aunque ya dejo apun-
tadas de una manera general sus formaciones, procurare, no obstante,
dar una idea m£s clara. Si'se pretende, por ejemplo, formar la accidn
semirefleja, usando de los pronombres "lo," d "esto" en acusativo,
se intercala la silaba chi, v. gr. : "Yo me lo hago," utahchialtuba.
Esto mismo se verifica y con la propia significacidn cuando llevan las
oraciones al dativo los mismos pronombres, por ejemplo: "Yo te lo
hago," tatutahchial. Hay una modificacidn que da a conocer el Sr. Pi-
405
mentel, y agrega que con propiedad puedeu toinar entonces los verbos
el signiticado de compulsivos, y se forman aiiadiendo la terminacion
anza, v. gr. : utzal, "beber;" "hacer beber" a otro, sera: utzanza,
cuya regla tiene pocas excepciones : cuando el verbo acaba en n en in-
finitive-, entonces la pierde, y solo recibe la terminacion za; sea por
ejemplo: abchin, "banarse;" abchiza es "banar a otro," regla que
tambien tiene algunas excepciones.
"Los verbos de la segunda conjugacidn se conjugan como los de la
primera, con excepcidn de los que hacen el preterito en nek, segun es-
ta ya explicado, y parecen ser intransitivos, d al menos considerados
asi; advirtiendose que hay algunos que toman las dos terminaciones
del preterito.
"Hago notar que los huaxtecos antes que nosotros, admitian los
verbos derivados de nombre, los que generalmente terminan en beza,
6 meza.
"Esta lengua carece de verbo substantivo, pero se suple, siendo de
notar que usan el pronombre personal conjugado en preterito con la
terminacion en itz, 6 se suple con el verbo estnr, en cuyo caso toma
este la significacidn de ser en la traduccion.
u Acerca de las preposiciones dire que se confunden con los adver-
bios por el sonido, y aim por la significacidn; sin embargo, se encuen-
tran algunas equivalentes a nuestras preposiciones a, en, por, con, entre,
de, hasta, desde, ante.
"Sucede tambien que hay varias particulas que entran en compo-
sicidn, y que lo mismo tienen significacidn de preposicidn que de adver-
bio, y aun de una y otro, segun el sentido del discurso; y otras que
sirven para formar adverbios numerales, d locuciones adverbiales de
personas d tiempo.
"Igualmente carece este idioma de adverbios de modo; pero se su-
plen con la preposicidn hd, que significa "con" y el substantivo abstrac-
to que se necesita.
"La misma confusion que hay en las preposiciones y adverbios, se
advierte en las conjunciones y estos, y solo el contexto de la frase de-
termina en cada caso las funciones de estas palabras.
"Aqui cierro el estudio especial del huaxteco, para abrirlo despues
en el comparative con el azteca, como me he propuesto, si bien con
muy escasos elementos para llevarlo a termino feliz, haciendolo fruc-
27 *
4M
tuoso, segun mi anhelo, y cual corresponde a vuestra notoria ilustra-
cidn.
Nahuatl 6 Azteca.
u Este precioso idioma, por su dulzura, tiene en su alfabeto las mis»-
mas letras que el huaxteco, menos b, d, g, k, v, y,f; peroen cambioposee
tl, u clara y u obscara. Algun autor ha dicho que debe contarse tani-
.bien con la g j la s; pero esto no es exacto, pues en ninguna palabra
del azteca puro, he encontrado estas letras.
"La tz es comtin & los dos idiomas.
u En ambos se observa la misma proporcidn en la reunion de voca-
les y consonantes, siendo de estas, en el mexicano, las mas frecuentes
I, x, z, tly tz; pero hay la particular! dad que ningun vocablo comien-
za por I.
"La pronunciacion es suave, puede agregarse, melodiosa.
u La a se emite como en castellano, asi como la ch antepuesta a vo-
cal, en lo que no difiere del huaxteco ; pero si cuando le sigue conso-
nante, 6 es final de palabra, pues en el huaxteco se articula juntando
los dientes, sin tocarlos la lengua, de la misma manera que profiere
sua*.
"Hay otra diferencia: en este, algunas veces, se hiere la /fc, de mo-
do que de fuerza a la vocal que le sigue, pero la c conserva su natu-
ral sonido; mientras que en el azteca poco difiere de aquella pronun-
ciacion, cuando esta antes de consonante, 6 es final de vocablo.
"La emisidn de la e es natural.
"La h se aspira moderadamente, menos cuando le antecede la u,
que toma alguna fuerza. Esta letra no existe en ningun escrito del si-
glo XVI sino como excepcidn en dos 6 tres interjecciones, en palabras
espanolas mexicanizadas.
"La II, & semejanza de la del huaxteco, se considera como doble I.
"La t se omite cuando de conservarla quedara entre dos 1.
"La tl tiene igual pronunciacion que en castellano si se halla en
medio de diccidn; pero si esta al fin se articula como tic, siendo la e
semimuda, esto es, sin acentuar su emisidn.
"La tz difiere de la del huaxteco, pues se pronuncia como la z en
castellano, aunque m£s fuerte, porque se juntan los dientes producien-
do un silbido suave al tocar en ellos la lengua.
40;
"La u: en esta letra hay una particularidad, que no la pronuncian
las mujeres como los varones, pues estos la articulan coino si se pro-
nunciara en espanol la silaba hu; por ejemplo: huehuetl y huehue,
"viejo;" pero las mujeres la hacen labio-dental, como se emite en cas-
tellano la v.
" La x tiene igual sonido que en ingles sh, 6 en frances la eh. En
el huaxteco se emite entreabriendo la boca de manera que no se to-
quen los dientes, ni a estos llegue la lengua.
"La z se articula como la s en espanol, pero menos silbada. No se
u?a ni al piincipio de palabra ni de silaba, sino al fin.
"Antes de la c con cedilla (c) no se pronuncia la n: se suple con
pronunciarla como si fueran dos, y para esto escriben z en lugar de la
n. Esta misma letra no se pronuncia antes de x; en cambio esta se
articula con mas fuerza, como si equivaliera a dos.
"La o tiene una emisidn tan cerrada que parece w.
"Estas letras son las que merecen especial mencidn, porque compa-
radas con las del huaxteco, pareceme que caracterizan la indole de ca-
da uno de estos idiomas en la parte esencial, que es la pronunciacion.
"De los diferentes modos con que se combinan las silabas en el az-
teca, resultan palabras tan largas, que llegan algunas hasta diez y seis
silabas, que contienen todo un pensamiento, el cual cambia segiin
los acentos, a los cuales, por lo mismo, se les da gran valor e impor-
tancia.
"Estos acentos son cuatro: breve (&) como tetl, piedra; largo (a)
como atl, agua; saltillo (a) porque se pronuncia como saltando la voz,
6 suspendiendola, como en tatli, padre, que se lee como si estuviese
egcrito ta-tli; y (a) cuyo acento se usa en las ultimas vocales de los
plurales de verbos y nombres que acaban en vocal, cuando no se pro-
nuncie otra diccion.
"Explicare mas este punto por su importancia. Hay dos reglas: la
1?, que toda vocal final de plural de nombres 6 verbos, 6 de preteri-
tes perfectos, y las de los posesivos acabados en hua, e, o, y las de al-
gunos adverbios 6 pronombres, se pronuncia con fuerza, cual si fuera
aspiracion. Esta pronunciacion, tiene lugar cuando estos nombres, ver-
bos, adverbios, etc., terminan el periodo, y no se pronuncia inmedia-
tamente otra silaba 6 palabra. 2? Torque en tal caso aquella vocal
final tendra" infaliblemente saltillo como nicantlaltkpac tincmi "aqui
sobre la tierra vivimos." El an del verbo plural tiene dicha pronun-
ciation, pero no esta: nican tinemi tlalticpac, u aqui vivimos sobre la
tierra." Unos ejemplos del cambio de significacidn del pensamiento los
tenemos en estas palabras, por el cambio de acento: Tldcotlalpan, "en
medio de tierras;" tlacotlalpan, jaral, 6 sea lugar de varas; notex, con
tex breve significa "mi harina," y si es larga, "mi cuiiado."
"Las demas vocales finales de nombres y verbos se pronuncian de
ordinario tan breves, cuando terminan el periodo, de manera que no
se pronuncia inmediatamente tras ellasotra diccion; pero si no termi-
nan la oracion sino que les sigue otra palabra 6 palabras, se pronun-
cian como las vocales del castellano, algunas pocas que son largas mas
que las vocales finales de las palabras castellanas.
"En esa reunion de varias palabras en una, a que he aludido, bus-
can con la brevedad, la eufonia; pero es de notarse que nunca falta el
perfecto sentido en esas construcciones, a pesar de suprimir en estas,
letras y aim silabas.
"Mas para ello tienen sus reglas; en el nombre que finaliza la pa-
labra compuesta nada se suprime, pero en los posesivos si. Cuando en
la composicion entra algun verbo, este se coloca siempre al fin; lo mis-
mo sucede con el nominative
"En las construcciones de substantivos y adjetivo3, estos preceden:
igual pasa con los adverbios respecto de los verbos.
" Si en la composicion vienen adjetivos, suelen funcionar como ad-
verbios, asi como estos sustituyen a veces a aquellos.
"Las particulas ca y ti ligan las palabras en ciertos casos, obser-
vandose esta particularidad : que cuando, ca esta entre dos verbos, el
primero funciona como adverbio y el segundo es el que se conjuga; y
si es la particula ti, en identico caso, el primero equivale a nuestro ge-
rundio, d a un adjetivo. Ti con algunos verbos es tima.
"Es de notarse que no pueden desatarse la mayor parte de las pa-
labras compuestas, y que es tal su abundancia, que el historiador Cla-
vijero nos da idea de ella, citando la Historia del Dr. Hermtndez, quien
describe el sinnumero de palabras mexicanas significando plantas, aves,
reptiles, insectos, etc., etc.
"Se usan en el azteca las figuras de diccidn no solo componiendo,
sino segregando y permutando.
"En el huaxteco tambien era tan usado el metaplasmo y con tal li-
400
bertad, que el Sr. Tapia dice: "Las palabras en unos parecen muy
diversas de lo que son en otros."
" Abundan tambien en uno y otro idiomas los sinoniinos. Tomare del
Sr. Pimentel, por estar acertadamente elegidos, los ejemplos siguientes:
"Huaxteco. — "Hablar" en general:
"Kahuh, TiaJmi ; con " descortesia : " ohm hiuli ; "murmurando:"
tilimnal; "chanceando:" katzuhial.
"Azteea. — "Ayudar;" nitepalhuia: "el que ayuda a otro en sus
trabajos, necesidades 6 enfermedades; " nitetlapallhnia: "el que ayuda
en un trabajo actual, " como levantar un peso, etc.; nitetlazacamolhuia:
"el que ayuda a labrar la tierra, a misa, etc."
"Tiene el mexicano tambien voces de signification abstracta, como
tla, "cosa;" cauitl, "tiempo;" ixtlamatiliztli, "razon."
"Y como ya he diclio, de su tendencia a la composition resulta no
solo gran abundancia de palabras, sino de significacion altamente poe-
tica y expresiva, verdaderas hipoteposis, segun la elegante frase de
Clavijero.
" Para comprobar este aserto citare algunos ejemplos : " Tlalnepan-
tla" (en medio de la tierra), "Popocatepetl" (montana humeante),
"Azcaputzalli," hoy "Azcapotzalco" (hormiguerp), por los muchos
habitantes; "Ixtlahuacan" (lugar que tiene vista). Xo concluiria si
agregara mas citas. En esta lengua hay pocas onomatopeyas; lo eon-
trario del huaxteco, en el que abundan.
" Las partes del discurso son: substantivo, pronombre, adjetivo, ver-
bo, adverbio, posposicion, conjuncion e interjection.
"Notese que carece de preposiciones. El huaxteco si las tiene, pe-
ro carece de posposiciones e interjecciones, y no tiene propiamente
conjunciones.
"En cuanto a los adjetivos, parece que todos se derivau de verbb, y
son pocos los que llamariamos puros. Los adjetivos numerates son de
diferente termination, segun el substantivo a que se juntan.
"Para expresar el niimero plural, el mexicano tiene varias termi-
naciones; pero generalmente para los nombres de seres animados, pues
los de inanimados comunmente no sufren cambio, sino se suple el plu-
ral con los numerales, 6 con el adverbio mice, que signitica "mucho."
Sin embargo, cuando los inanimados se aplican a" ])ersona, se les da
terminacion de plural; y aunque tambien hay casus en que, sin referir-
51-
410
Be a" persona, tienen plural, es porque, segun observan algunos auto-
res, los mexicanos los tomaban como animados, siendo de notar que
muchas veces el plural lo forman duplicando la primera silaba : asi de
colli, "casa, " cdcalli, "casas."
"Los nombres primitivos hacen el plural en me, tin 6 que. Los de
rivados, como sigue : losllamados "reverenciales" acabados en tzintli,
en tzitzintin ; los diminutivos en tontli, en totontin, y los en ton y pil,
mas los aumentativos enpoly reverenciales en tzin, duplicando la final,
si bien con sinalefa.
"Los nombres que se forman con adjetivos posesivos, ya primitivos,
ya derivados, hacen su plural en uan 6 huan, segiin la ortografta co-
mun, conservando estos ultimos la terminacidn de plural que como de-
rivados les corresponde, de modo que resulta duplicada ; aunque, segiin
Carochi, pueden prescindir de la terminacidn que les corresponde co-
mo derivados, si bien rara vez.
"Los nombres tlacatl, "persona," cihuatl, "niujer, " los gentilicios,
mas los que significan oficio d profesidn, hacen su plural suprimiendo
la final tl, verificando el acento salto en la ultima vocal.
"Hay nombres que para formar su plural, suelen omitir una de las
terminaciones antedichas y duplican la primera silaba, aunque algunos
la duplican sin dejar por esto la terminacidn correspondiente ; as! de
Teotl, "Dios," forman Teteo, "dioses; " de zolin, "codorniz, " zozoltin )
"codornices."
"Adjetivos hay que forman plural de varios modos: miec, por ejeni-
plo, que significa "mucho, " hace: miectin, miequintin 6 miequin.
"El huaxteco, como queda explicado en su lugar, es mas econdmi-
co en el numero, y presenta menos dificultades para su comprensidn,
porque, con pocas excepciones, el plural se forma del singular, anadien-
do a este la terminacidn chik, y cuando por usar de esta particula re-
sulta anfibologia, el plural se expresa con el numeral que correspon-
da, si el numero de cosas es determinado ; pero si es indefinido, se an-
tepone al singular la particula yam, que significa "mucho."
"Este mismo idioma, como se recordar£, tiene otra regla, tambien
sencilla, de caso especial: si el substantivo indica plural, el adjetivo no
se altera, y vice versa, regla que se extiende a" los nombres que llevan
posesivos, d demostrativos; de que resulta que en el huaxteco no exis-
te la concordancia con el numero.
411
"En el n&huatl si hay esta concordancia entre el substantivo y adje-
tivo, cuando se refiere el caso a seres animados, y con estos hasta los
numerales reciben terminacidn plural; pero no cuando se trata de co-
sas: asi para decir "tres personas," expresare: yeintin de yei, que sig-
nifica "tres," y tlaca, persona; pero dire yei tetl, "tres piedras, " sin
variar las terminaciones del substantivo ni del adjetivo; y es de tal ma-
nera invariable esta regla, que aun el numeral ce, "uno, " recibe la
terminacidn plural cuando se refiere a varios con vaguedad ; asi pues,
se dice: ceme tehuantin, "uno de nosotros:" en este caso y semejantes,
ponen el verbo en singular d plural, indistintamente.
"Con la primera y segunda persona de plural se suele anteponer a
ceme las particulas ti 6 an, propias del verbo.
"Mas cuando un hombre senala solamente a otro, quiebra la regla,
porque entonces ce no concuerda con el pronombre, v. gr. : nepacd ce
oquicktli, "alii esta" un hombre."
"En composition, aunque signifiquen multiplicidad los nombres que
preceden, se ponen, por regla general, en singular.
"Pasando al genero de los nombres, dire que solo se distinguen los
sexos por las palabras oquichtli, "macho," y clhuatl, "hembra; " hay sin
embargo, nombres que por si mismos indican el sexo, pero son muy
pocos. Hay otras formas tambien para distinguir el sexo de la perso-
na que habla, por ejemplo: el padre para decir "mi hijo" usa de la voz
nopittein, y la raadre, de la palabra noconeuh. Otro tanto sucede con
algunos nombres de parentesco.
"El azteca como el huaxteco, careciendo de declinacidn, para expre-
sar el vocativo, aiiaden igualmente una e al nominativo; mas los nom-
bres mexicanos acabados en tli 6 li, permutan la i por<?; los en tzin
pueden mudar en tze, 6 anadirlas; sin embargo, las mujeres aiiaden al
nombre los prefijos del verbo ti, an, antepuesta la particula in.
"El genitivo se expresa tambien como en el huaxteco, por el pro-
nombre posesivo, d la yuxtaposicidn de las palabras, y colocando pri-
mero la cosa poseida y despues el poseedor. Para indicar el dativo se
usan los verbos conocidos con el nombre de aplicativos. El acusativo
se forma con las particulas que acompanan al verbo, y que dare ;t co-
nocer al tratar de este, d por la yuxtaposicidn. El ablativo se indica con
particulas d posposiciones, de que tambien hablare.
"El mexicano, para formar sus derivados, tiene en cuenta con quien
412
habla y de quien, y aim de las cosas que les pertenecen, y en consecuen-
cia anaden 6 no a los substantivos, pronombres, verbos, posposiciones,
adverbios y ciertas desineneias; por ejemplo: teintliy t~in forman los
derivados que denominan "reverenciales," y se emplean lo misnio pa-
ra expresar amor, coino respeto y aim lastima; pero mas generalmen-
te sio-nitica reverencia.
"Conviene advertir a este respecto, lo que dice Aldama, que "esta
lengua es una pura etimologfa, muy natural y regular en sus deriva-
dos, de lo que se infiere que con ver una voz en el Vocabulario, ya se
saben otras que de aquellas se derivan, y otras de donde aquella na-
ce "
"En derivar anas voces de otras, 6 nombres de verbos, d estos de
nombres, d verbos de verbos, 6 nombres de otros nombres, es mucho
mas abundante esta lengua que la espaiiola y la latina; y asi muclias
voces mexicanas, solo por rodeos, d usando voces barbaras se pueden
traducir en espanol d latin.
"Los diminutivos se forman con estas terminaciones : ton para hablar
con desprecio, y para hablar con d sin el, tontli. La terminacidn/x'? for-
ma los diminutivos que signitican "amor'' d "ternura, " ypol forma los
aumentativos. Las terminaciones tla y la dan los colectivos, y otl los
abstractos.
il Hay nombres de esta terminacidn que no solo signitican la forma
separada del sugeto, sino tambien todo lo que pertenece al nombre de
donde salen, segiin Sandoval; y bay otros que, sin embargo de esta
terminacidn, no se consideran derivados, lo que se comprentle solamen-
te por el contexto de la oracidn.
"Expresan posesidn los terminados en ua (liua) y e.
"De estos derivados nacen otros biderivados, los que se conocen por
la terminacidn caita, que significa objeto d persona poseedora.
"Para expresar la cualidad indicada por el primitive, se sirven de la
terminacidn en o; por ejemplo: tlillo, "tiznado," 1 nace de tlilli, "tizne."
"Hay terminaciones especiales para expresar los nombres gentili-
cios 6 nacionales, como me.rtcatf, "mexicano;" tizayora, el de "Tiza-
yoca."
"Para formar los adjetivos comparative) y superlative de que carece
este idioma, se suplen con adverbios tales como achi u ocac/ii, que
significan "mas," antepuestos al positive Igual procedimiento u?an
413
para formar el superlativo, anteponiendo los adverbios cenca 6 cenquiz-
ca, ccn, que se traducen "muy." Suelen duplicar los adverbios. Algu-
nas veces usan de los verbos para formar superlatives.
"Los derivados verbales tienen varias significacioncs, y terminan en
ni, oni, ya, ia, yan, ian, can, tli, It, liztli, oca, ca, qui, ca, i, o, tl. Estos
nombres son muy abundantes, y es de notarse que cada una de estas
terminaciones tiene un sentido particular: los en ni son substantivos y
significan el sugeto de la accidn del verbo; lo*en oni son adjetivos y al-
gunas veces substantivos ; los en yan y can, signitican el lugar en que
sucede d se ejecuta la accidn del verbo; los en liztli expresan la accidn
del verbo de que se forman, d el acto en que dicha accidn se ejecuta
(segun Aldania); los en oca son los pasivos de los terminados en liztli,
y se emplean a fin de determinar el verdadero sentido de la frase, evi-
tando la anfibolosna.
"El Sr. Pimentel hace notar que la misma voz del verbo se usa tam-
bien como nombre a falta de verbal, por ejemplo: pilmama, "cargar
ninos," significa "el que d la que carga."
"Se dan casos en que voces terminadas en tli, li, no son verbales.
"Los verbos derivados de nombre terminan en oa, otia, ti, tia, tilia,
nia, iui, ciui, y tienen dife rentes siguificaciones.
"Hay derivados de adjetivos numerates, cuya signiticacidu depende
del prefijo d sufijo que se aiiade al adjetivo; por ejemplo: ce, "uno;"
si se le pospone la silaba^w, significa "una vez;" y si a este compues-
to se le antepone oc, significara u otra vez."
"Continuando, ahora, la comparacidn con el huaxteco, hago notar
que este tiene menos recursos de derivacidn, y en consecuencia es mas
limitado su vocabulario en esta parte; lo mismo sucede con sus prouom-
bres personales.
"He aqui los del mexicano:
"Nciiatl, neua, ne, "yo."
"Tehuatl,tehuate, "tu."
" Yehaatl, yehua, yc, "el" d "aquel."
"Tehuantin, tehuan, "nosotros."
" Amehuantin, amchuan, "vosotros."
" Yehuantin, yehuan, "ellos" d "aquellos."
"Cuando se quiere dar a estos pronombres la significacidn reveren-
cial de " listed," d " Vuestra merced," se agrega la desinencia tzin, y
414
el pronombre nehuatl admite la termination 2>0? (aumentativa), que da
la signification de "humildad."
"Los posesivos son:
"No, "mio."
. "Mo, "tuyo."
"Y, "suyo."
"To, "nuestro."
"Amo, "vuestro."
"In 6 im, "de ellos" d "aquellos."
"Te, "de otro," "de otros," "ajeno," "de alguien."
"Estos adjetivos se combinan siempre con los nombres, los cuales al-
teran su termination; por ejemplo: Teotl, "Dios," se dira: noteouh, pa-
ra decir: "mi Dios;" sin embargo, hay excepciones, no siempre sufre
cambio la termination.
" Agrego la opinion de Carochi acerca de las finales que se alteran en
composition con las particulas posesivas, y en otros casos, y son : tl, tli,
U, in.
"Es regla general que los substantivos que significan "parentesco,"
asi como los nombres de los "miembros del ciierpo," se usen con po-
sesivo.
" Los posesivos que se combinan con nombres, indican posesidn ; pe-
ro con las otras partes de la oration, equivalen al personal. Ejemplos:
panipa, posposicidn que signitica "por," combinada con mo: mopampa,
"por ti;" nopan, "sobre mi;" ipan, "sobre aquel "
"Pasando & los demostrativos dire que mmsignifica "este," "esta,"
"esto;" puede emplearse en plural; pero suelen usar de ininque, in 6
iniquein. Como termino de oration, solo se usa de la contraction in; pe-
ro si se irata de significar respeto d veneration, se emplea en singular
inintzin, y en plural inintzitzin.
"El demostrativo "ese," "esa," "eso," se expresa por inon, que pue-
de servir tambien para el plural; pero se expresa mejor con inique on, 6
iniqueon, poniendo la ultima particula sola al fin de oracidn. Para el tra-
tamiento de respeto, en singular, usan inontzin, y en plural, inontzitzin,
6 sea: inique on tzitzin.
"Cuando la particula in va pospuesta al pronombre yehuatl, equivale
& "este," "esta," "esto," y si es on, a" "ese," "esa," "eso."
"Sin embargo, suelese apocopar asi: yehuatl, en vezdeyehuatlin, "es-
415
to;" yehuatlo, en lugar de y&lmathn, "eso;" y en plural, yehuantinin,
yehuantinon.
"Paso a tratar del verbo: tiene cuatro modos: indicativo, imperati-
ve, optativo y subjuntivo. Los tiempos del l?son: presente, preterito
imperfecto, preterito perfecto, pluscuamperfecto y futuro imperfecto;
los del 2? : presente y futuro ; los del 39: preterito imperfecto y perfecto;
y en el subjuntivo solo hay un tiempo: el preterito imperfecto.
"Las modificaciones que tienen los verbos mexicanos son infinitas:
baste decir que con una sola raiz se expresan muchas relaciones de una
sola idea.
"La conjugacidn consiste en anadir particulas, prefijos y termina-
ciones, lo mismo que la del huaxteco ; pero difiere en la base de su for-
mation, porque la del huaxteco es el punto de comparacion el infiniti-
vo, al que se agregan las particulas, prefijos y terminaciones (dichos
en su lugar), para la construction de los tiempos; y la del mexicano
toma por punto de comparacion el presente de indicativo, al que se
adicionan los prefijos ni, ti, an, para formarse.
"Los demas tiempos se forman de la siguiente manera:
"Las terceras personas no tienen prefijos; pero se suplen con la
particula in, y el plural lleva el acento salto para que no se confunda
la primera persona de plural con la segunda de singular; ni las dos
terceras personas, que tambien pueden distinguirse por el pronombre
personal. El presente con la termination ya forma el preterito imper-
fecto; mas cuando el verbo acaba en i, basta que se agregue a. El
perfecto toma a" veces o antepuesta a" los prefijos; esta vocal suele po-
nerse al imperfecto; pero al perfecto es comun ponersela, aunque no
forzoso. Cuando el verbo es regular, el presente acaba en vocal; pero
se omite al formarse el perfecto, aunque tal regla esta" sujeta & excep-
ciones y aim & irregularidades, como acontece cuando terminan aque-
llos en na (hua) que cambian esta silaba en uh : el plural de este tiempo
se forma con la terminacion que y algunas veces las personas del sin-
gular reciben la terminacion qui.
"La formacion del pluscuamperfecto est^ en anadir la terminacion
ca al tiempo anterior.
" El futuro es el mismo presente con solo anadir al final z en el singu*
lar y zqu4 en el plural. Casi todos los terminados en ia y en oa pierden
la a en este tiempo; las personas del singular terminan a veces en qui>
416
"El imperative se construye con la particula ma separada y los pre-
fijos ni, xi f ti y la terminacion can en las personam del plural, y pier-
den la a casi todos los acabados en ia y oa. Suele omitirse la particula
ma en las segundas personas, y es regla mejor aceptada cuando se
manda imperiosamentc, por significar dicha particula " afabilidad," lo
mismo que tla de que suele usarse en este tiempo. El futuro es tam-
bien el indicativo, y con la misma particula ma, y aim sin esta; el fu-
turo suele usarse como imperative Cuando se veda 6 prohibe usando
el imperativo, acostumbran juntar dmo que significa "negation," y ma,
intercalando la particula ca. Esta misma construction usan con el op-
tativo, cuyo presente lo suplen con el de imperativo; pero el tono d
acento de la voz, 6 el coutexto de la oration acusan la intention de la
frase; si es optativa, ma equivale a "ojala."
"El preterito imperfecto es tambien el presente de iudicativo con
la terminacion ni y la particula xi, antepuesta en las segundas per-
sonas.
"El perfecto es lo mismo con 6 sin o, antepuesta, aunque se consi-
dera mejor formacion con el indicativo aiiadiendo ma.
"El pluscuamperfecto lo suplen con el imperfecto, antepuesta o, y
sin ella, y el futuro, con el de imperativo.
"Con el futuro de indicativo y los prefijos in 6 ininque, que equivale
a la conjuncion castellana "que," se suple el presente de subjuntivo: &
veces omiten estas particulas. Suelen suplir este tiempo con el presen-
te de imperativo.
"El preterito imperfecto se forma del futuro de indicativo con solo
anadir quia 6 quiaya. El perfecto se suple con el de indicativo.
"El pluscuamperfecto, con el imperfecto de este modo subjuntivo,
anteponiendo algunas veces o; suele suplirse con el perfecto de indi-
cativo. El futuro se suple con el preterito perfecto 6 con el futuro de
indicativo.
"Carochi advierte que los tiempos del optativo pueden suplir al sub-
juntivo con la conjuncion intla, que significa nuestro "si" condicional,
en lugar de ma.
"Como carecen de infinitivo estos verbos, se suple este modo con el
futuro, 6 con el presente, pues el mexicaho permite la permutacion de
tiempos; de manera que diciendo : " yo pretendo escribire, " 6 "yo pre-
tendo escribo, " equivale a "yo pretendo escribir. " Advierto que cuan-
417
do laoracion significa "deseq," se sustituye el infinitivo con el optati-
vo, y entonces el verbo que rige en estas oraciones lleva las particulas
de verbo activo, de las cuales tratare.
"Cuando las oraciones de infinitivo traen las particulas in, inin, se
traducen en castellano por "de" 6 "de que;" pero si esta particula
inin viene antes de futuro, es porque en castellano el infinitivo esta re-
gido de las preposiciones "para" 6 "para que."
" Si el infinitivo esta regido de ncqui, " quiero," esta particula se aiia-
de al futuro del verbo regido, agregando a este las particulas que le
correspondan."
"Para el infinitivo en pasiva se emplea el futuro de esta voz.
"Suelen suplir al infinitivo los verbales en listli.
" Los gerundios que en castellano terminan en do, se forman en el
mexicano con la particula ti, segun queda explicado, 6 anteponiendo
al verbo: ink, que se traduce "en cuanto que."
"Los participios se suplen con las terceras personas de cada tiem-
po, antepuesta in, 6 con los nombres en liztli y la posposicidn ca.
"El presente de indicativo en la voz pasiva se forma anadiendo al
de laactivalaterminacion 7o; l el preterito perfecto, anteponiendo al an-
terior o, y la terminacidn ca para el singular y que para el plural. Los
demas tiempos y modos aiiaden al presente de indicativo las mismas
terminaciones y particulas que en activa, como ya para el preterito
imperfecto, o y ca para el pluscuamperfecto, etc.
"La accion reflexiva tiene la misma raiz de activa y pasiva, cam-
biando si de prefijos, que son: iquinw que corresponde a "me," tirno a
"te, w mo a "se," tito a "nos," ammo a " vos." Compuestos estos de los
prefijos ni, ti, an, y las silabas no, mo, to. Algunos suelen decir nimo
y timo, en lugar de nino y tito.
"Cuando en la voz activa viene el prefijo xi, se usa para la reflexi-
va ximo.
"Hay autores que llaman "reflexivos aparentes" a los verbos ac-
tivos y neutros que conservan su significacion, sin embargo de llevar
1 Hay varias excepciones : es casi general que los acabados en ia, oa, pier-
dan la a para tomar lo; los en ne, ni, toman lo 6 no ; los en ca y qui terminan
en co; itta, "ver," hace ittalo 6 itto; matt, "saber," y los en mati, mudan ti
en clio; los en si y en xo, icza y tlasa, hacen iczalo 6 iczo, tlazalo 6 tlaxo;
y los en at, coi, i, atli, po y quemi, se les anade liua. Estas reglas tieuen excep-
ciones.
53
418
los prefijos de los reflexivos; pero aim esos verbos tienen voz pasiva
formada por la termination lo, como se construye la activa, y toman-
do ne en vez de las silabas antedichas no, mo, to de sus prefijos.
"El impersonal del verbo activo, es la misma voz pasiva, antepues-
tas las particulas, juntas 6 separadas, tetla 6 te tla, en esta conditions
si la action se refiere a personas, te; y si a cosas, tla, con pocas ex-
ceptions, y si es pasiva de verbo que lleve tetla, en activa, se pone asi
en impersonal, pero pierden estas particulas te y tla, si la voz pasiva,
acompanada de su paciente, es tambien impersonal.
"El verbo activo, sin las particulas indicantes de su action, se usa
igualmente como impersonal, anteponiendole mo: a esta forma se la
considera como voz pasiva, y a mi juicio con razdn, pues "se dijo," por
ejemplo, en realidad parece ser esta idea: "fue dicho por aquel."
"El impersonal de reflexivo aparente activo, se forma anadiendo, des-
pues de la particula ne, su pasiva te 6 tla; mas si es reflexivo aparente
neutro, se antepone esa misma. particula. we.
"Los neutros forman impersonal mudando su termination, y algunos
anteponiendo \a particula tla; y el impersonal del verdadero reflexivo
(de poco uso), se forma de su propia pasiva, suprimiendo los prefijos
ni, etc.
"Todo esto se refiere unicamente al presente de indicativo, pues para
la formation del preterito perfecto, se anade ca al presente, y para los
otros tiempos, las terminaciones y particulas que les corresponden.
"Los verbos llamados compulsivos, se construyen mudando la termi-
nation del activo, de manera que acaben en tia. Los que tienen esta
termination, sin la signification de compulsivos, los llama Aldama apa-
rentes, y su signification es la de reverenciahs.
"Estos verbos compulsivos se forman ya de verbos activos, ya de
neutros, pero estos ultimos toman la signification de activos.
"Tambien se forman compulsivos de reflexivo, si se antepone la par-
ticula ne.
"Siguiendo la voz autorizada de algunos autores, dare tambien idea
de como se forman otros verbos, propios de este idioma, que ban me-
recido eldictado de "aplicativos," por cuanto a que, algunas veces, los
activos tienen un complemento indirecto a m&s del directo. Estos ver-
bos se forman mudando la termination del activo, acabando muchos en
lia, y algunos en uia.
419
"Se encuentran de estos verbos que carecen de traduccidn propia
en castellano, y suele apelarse a" la sinonimia.
"Hay otros que tienen solamente la forma, sin la significacion de
aplicativos y que son propiamente reverenciales y vienen por lo gene-
ral de verbos neutros.
" No solo los verbos activos y neutros producen los aplicativos, sino
tambien los conipulsivos y los reflexivos, con la diferencia de que estos
suelen cambiar en ne las antedichas particulas no, mo, to.
"Con los prefijos de verbo reflexivo, se forman los verbos denomi-
nados "reverenciales," por significar con ellos respeto. Tambien con
los verbos activos se construyen "reverenciales," siempre que se use
de sus aplicativos y aun algunas veces de sus compulsivos. De los neu-
tros, salen igualmente compulsivos y algunos aplicativos. Los reflexi-
vos verdaderos y aparentes, anaden al preterito perfecto la particula
tzinoa, y se le suprime la o antepuesta. Esta misma particula se agrega
a los verbos reverenciales, para hacerlos "bi- reverenciales." Los com-
pulsivos y aplicativos verdaderos, posponen a su termination la parti-
cula lia, aun a la de los compulsivos que siempre terminan asi, quedan-
do lilia, por sincopa. Los "compulsivos" y "aplicativos" aparentes solo
toman los prefijos de reflexivo, que son propios £los reverenciales, se-
gun queda explicado.
"Ningun verbo impersonal d pasivo da reverencial.
"Existen tambien verbos frecuentativos, que se forman duplicando
y aun triplicando la primera silaba, y otros que terminan en ca y en
tza, que nacen de verbos neutros acabados en ni, cambiando esta par-
ticula en ca y tza, y duplicando la primera silaba. El frecuentativo en
mes neutro, y el en tza, activo. De los neutros en ni suele formarse otro
verbo activo que termina en na 6 ma, el cual no es frecuentativo ; pero
puede serlo si se dobla la primera silaba (Carochi).
Abundan de tal modo las modificaciones del verbo, que cualquiera
de ellos que este regido de los verbos ir 6 venir, se expresa con una
sola voz, y no con dos como es natural. En consecuencia, tienen una for-
mation especial: para los tiempos de ir, se anaden al verbo activo las
terminaciones to en las tres personas del preterito perfecto de indicativo,
y acento salto en el plural; tiuh, para el presente y futuro en las personas
(del singular y tiui en las del plural; ti, para imperativo de singular,
430
y ademas, salto 6 tin en plural. Suelen formar las tres personas del
singular con solo salto, sin la particula ti.
11 Para los tiempos del verbo venir, regente, se adopta la misma for-
ma usando la particula co en el presente de indicativo, quiuh en el fu-
turoy quien elimperativo. En el plural, quihuisxisiitnje £ quiuh, y co, qui,
con salto, expresan el inismo numero. Estos misinos tiempos sirven pa-
ra formar el optativo y el subjuntivo del mismo modo que se ve en la
voz activa. La pasiva de estos verbos se construye intercalando la par-
ticula lo antes de sua termiuaciones caracteristicas. Con los verbos
yauhj que significa "ir," y uallmth, "venir," mas el futuro del verbo
que rigen, se sustituyen los tiempos de que carecen.
"Hay pocos verbos irregulares, que son:ca, "estar,""haber" d "ser."
"Mani, que significa tambien "estar."
"Icac, "estaren pie."
" Onoc, "estar acostado."
" Uitz, "venir" (defectivo tambien).
" Yauh (ya citado).
"Uallauh (id.)
" Mdcehualti, "merecer 6 alcanzar beneficios."
"Icnqpitti e Ilhuilti, que significan lo mismo que el anterior, y cuyos
tres verbos toman como prefijos los pronombres posesivos.
"Los verbos neutros y activos se conjugan lo mismo, con la diferen-
cia de que los segundos si traen complemento expreso, toman ca, si el
paciente esta en singular; qui, las terceras personas del singular d plu-
ral, y segunda de plural, si el verbo empieza por consonante j co, cuan-
do el verbo comienza con eoien las seis personas; pero si empieza
con a u o, se pone ca en todas. Cuando el paciente esta en plural, to-
man quin las seis personas; pero si el verbo empieza con vocal, se usa-
quim. Mas todo esto se verifica cuando el acusativo paciente va sepa-
rado del verbo; pero si entra en la composicidn, basta esto para el per-
fecto sentido, pues queda comprendido en la fusion de las palabras.
"Si es algun pronombre el acusativo ddativo, se emplean en lugar
de aquellas particulas, estas: neck, "me" "a mi;" mitz, "te" "tx ti;'
tech, "nos" "a nosotros;" amcch, "os" "a vosotros."
"Cuando el paciente se halla tacito, y es de persona, se usa la par-
ticula te; si es de cosa, tla; pero si reune una y otra, tetla; con la cir-
cunstancia de que estas particulas se colocan entre los prefijos y el ver-
421
bo, como en las oraciones con paciente. La razon del nso de esta doble
particnla: tetla, es por considerarse dos complementos: uno di recto, te,
y el indirecto tla.
"Hago notar: 19, que los verbos reflexivos llamados "aparentes" se
distinguen de los verdaderos, en que los primeros llevan las particulas
de los activos; 29, que los derivados de activo, y aun los nombres ver-
bales, usan tambien las inismas particulas; y '■'", que hay alguuas ex-
cepciones y aun irregularidades en los usos antedichos.
"Como se habra podido observar en todo el curso de este estndio,
el mexicano no solo difiere del huaxteco, con el cual vengo comparan-
dolo, sino de los deinas idiomas, ya por la colocacidn de las palabras,
ya por las maneras de hablarlo : asi se ve, pues, que suelen usar unos
tiempos por otros, que a no seguir con atencidn sostenida el contexto,
facilmente se extraviaria la inteligencia para dar el verdadero sentido
de algunas frases; mas esto parece tener su filosofia; por ejemplo: usan
del tiempo presente en lugar del imperfecto, en ciertos casos, porque
este tiempo da a comprender en esta lengua que habia la cosa de que
se habla, y que ya no existe. Usan del futuro de indicativo por el pre-
terito de subjuntivo; del presente de indicativo por el intinitivo, y asi
diria de otros modismos, que, segun la manera con que comprenden
las cosas, 6 los sucesos, hablan con propiedad, y, aun pudiera aiiadir,
con elegancia. Nosotros mismos que usamos la enalage con bastaute
variedad, no tenemos los diversos giros que los mexicanos dan a sus
oraciones. Las de pasiva, por ejemplo, en que se expresa el agente,
se construyen como activas; de manera que para decir, v. gr.: "yo soy
amado por mi padre," el mexicano dice: "mi padre me ama," y las que
no traen el agente, son de dificil y rara traduccidn en castellano, sea:
"yo soy hecho burla," por "me hacen burla," en cuyo caso, como se
expresa el paciente, no se usan las particulas que corresponden al ver-
bo activo: tc y tla; mas si se pondran con el verbo pasivo cuyo activo
las traiga, d sea de aquellos que tienen dos pacientes, usandose lo mis-
mo que en las de activa sin paciente, como queda ya explicado en su
lugar, esto es : que cuando no se calla ni cosa ni persona, se suprimen
tales particulas, observandose en tales casos la regla de que el verbo
no concierta con el nominativo, sino con el paciente; que si solo se ex-
presa la cosa, se usa tc, y si la persona, tla; mas si se callan una y otra,
se pone igualmente tetla, quedando el verbo impersonal.
2 8 *
422
"Careciendo el verbo substantivo detal significacidn en el presente
de indicativo, se sirven para suplirlo, de los prefijos del verbo activo,
agregandolos al atributo 6 predicado de la proposition.
"Hay un modismo especial, que no debo omitir, para expresar la ac-
tion del verbo, cuando se ejecuta por tercera persona y concurre ade-
mas la primera 6 segunda, y es que se omiten estas y se expresa aque-
11a, poniendo el verbo en plural con el prefijo que corresponde a "nos-
otros," si se omite neuatl, "yo," d a "vosotros," si se calla teiiatl, "tu."
"Entre la particula ma de imperativo y optativo, y la o de preteri-
to, se pueden intercalar otras palabras.
" Hay unas particulas denominadas "posposiciones," por el lugar que
siempre ocupan; pero que funcionan por su signification como "prepo-
siciones," y es tal su abundancia, que, citarlas, seria salir de mi inten-
to, fofmando una gramatica: baste agregar, para mi propdsito, que
unas se forman de pronombres posesivos, y, aunque nunca de nombres,
en estos casos, pueden sf referirse £ ellos separadamente, si bien jun-
tandose con la particula i, si se trata de singular, y con in si de plu-
ral ; otras lo contrario, se componen solo con nombres, y no van sepa-
radas; estas se combinan con posesivos 6 con nombres, y pueden ir
separadas de estos en la forma indicada; aquellas se construyen tam-
bien con pronombres posesivos y con pocos nombres, aunque pueden
referirse a cualquiera sin componerse, segiin Aldama, y segun Sando-
val, siempre van compuestas. Hay otras que se forman de nombres an-
tepuestos a los pronombres posesivos, como se presentan tambien nom-
bres que terminan en tli y que tienen antes de esta terminacidn algu-
na de las posposiciones icpac, tech, pan 6 tlau, por lo que, si se desea
que tales posposiciones conserven su significacidn, no es necesario po-
nerlas, bastando suprimir la final tli, porque cuando esos nombres se
forman con un posesivo, resulta ambigua la significacidn, puesto que,
como dejo asentado, el posesivo altera la final, y el sentido queda £ mer-
ced del contexto de la oracidn.
"Entran tambien en composition con las posposiciones algunos nom-
bres verbales: los acabados en tli, li, lizili, coi, co, i, o; y se advier-
te que todo verbal que significa lugar, no lleva la posposicidn que co-
rresponda ;i de, a, en, pan.
"Las posposiciones no se combinan con nombres en plural; pero si
sucede, se usa la particula in separada.
423
"Al componer la posposicion con el nombre, se altera la final de
este; otro tanto pasa en la composition con posesivo; mas se exceptua
el caso en que la termination es en uh.
"He dicho que en las combinaciones de posposiciones con nombres,
suelen ir separados estos; pero en las combinaciones con posesivos,
nunca.
"Hay reglas necesariamente para emplear tales posposiciones, que
no me encargo de trasladarlas aqui, por la misma razdn dada antes
para no citarlas: esto corresponde a la formation de una gramatica;
pero el uso de ellas depende de su signification en las frases, como pre-
posiciones, segun queda indicado. Hago notar igualmente que ellas
nunca figuran solas en el discurso, pues, por lo menos, van acompaiia-
das de alguna de estas particulas: tla, i, in: caso que se presenta cuan-
do no hay voz alguna a la cual se refiera dicha posposicion.
"Advierto tambien que el pronombre te con posposicion equi-
vale a "persona," "gente," "otro" u "otros;" y, por ultimo, que
cuando se quiere darles la signification de reverenciales, se les anade
la termination tsinco, la cual toman tambien en la acepcion de dimi-
nution.
"Entro en la explication del adverbio.
"Es tal la abundancia de ellos en este idioma, que me veo precisa-
do a repetir lo que.expuse respecto de la parte del discurso de que
acabo de tratar: "que no cabe en mi propdsito entrar en detalles que
pertenecen propiamente a la gramatica." Dare, sin embargo, la idea
mas completa que pueda dentro de los limites que me he senalado,
acerca de esta otra parte del discurso, para cumplir el gustoso deber
que me he impuesto al ofrecer este trabajo.
"Comienzo por hacer notar que se encuentran dos 6 mas adverbios
con igual signification*, por ejemplo: Yecueljye, "ya;" can cuel f "en
tiempo breve" 6 "breve espatio;" nocuel, can ndcuel, yenocuel y yend-
cuel ceppa, "otra vez;" cuel (solo), "ni£s presteza y brevedad;" no-
cuclye, con saltillo en ye, "por otra parte:" lisase tambien cuando se
refieren cosas ya de pena 6 de gusto.
" Bastan estos ejemplos para fundar mi aserto, mas agregare que
el mexicano carece de los adverbios que corresponden H los ternii-
nados en mente del castellano, pero los suplen con el nombre abs-
tracts que conviene con la significacion del adverbio que se necesita y
424
la posposicidn ca, que significa "con;" 6 bien los suplen con la parti-
cula ic pospuesta al adjetivo que corresponda.
"Del huaxteco tambien he dicho que suple con particulas muchas
partes del discurso, y entre estas se encuentran los adverbios: asi la
particula il pospuesta a palabra correspondieute, forma adverbios de
los nunieros; las particulas tarn, tineb,qui, forman igualmente adverbios
6 locuciones adverbiales de personas 6 tiempo, unidas con numerales.
Este idioma carece tambien de adverbios de "modo," y los suple igual-
mente con esta preposicidn : ca], que significa "con,"y un "nombre abs-
tracto," lo mismo' que hemos visto se hace en el mexicano.
"Hay en este mismo idioma algunas conjunciones, muy pocas, equi-
valehtes a las que en castellano denominamos "copulativas," "conti-
nuativas," " adversativas," "condicionales;" pero se nota la falta de
la llamada "disyuntiva," o, la cual suplen, lo mismo que otras que fal-
tan, con algun adverbio u otras conjunciones que den la significacidn
que se busca.
"Hay tambien las particulas in, ca, on, polua y po, que, 6 tienen va-
rias acepciones, 6 solo significan con otra palabra, v. g. : in antepues-
ta a los interrogativos aquin 6 ac, "quien;" tlcin, tic, tlcn, tlci, "que,"
les quita su sentido interrogativo y equivalen al relativo "que." La
misina particula in, si se antepone a adverbio de significacion interro-
gativa, pierde este igualmente tal significacidn ; si va antepuesta la
propia particula al preterito perfecto, equivale a "cuando,"y si al pre-
terito de subjuntivo, a, "despues que," y en este caso, ordinariamente,
ponen en seguida de in la particula yc, que significa "ya."
"La misma particula in hace funcioues de articulo, pues es muy co-
mun que la antepongan al agente y paciente de las oraciones • y hay
casos en que se considera redundante, y no hay significacidn que darle
en la oracidn.
u Ca, unasveces equivale a "porque" en su acepcidn "causal," y otras
a "que;" pero su funcidn mas ordinaria es la de dar "energia" y "fuer-
za" al sentido de la frase.
" On, suele cambiar el significado del verbo a que se junta; por ejem-
plo: el verbo mati con esta particula significa "sentir" d "gozar," y
sin ella, "saber." Suele suceder tambien que tal particula no altere la
significacidn del verbo & que la unen; y algunas veces significa "distan-
cia de lugar" en la cual se ejercita la accidn del verbo, segun Carochi.
425
"Polua, es de poco uso y tiene cierto sentido "depresivo:" algunos
la consideran como modificante del verbo, pues la usan pospuesta al
preterito perfecto de los verbos en singular, conjugados segun la re-
gla general.
u Po se interpreta por "igualdad" 6 "semejanza," y se.une siempre
uposesivos, menos a tc. Entre unay otro puedeintercalarse un nombre."
De lo expuesto puede colegirse la riqueza de modismos que tiene el
verbo mexicano, lo que, a mi juicio, basta para dedueir que esta len-
gua abunda en mas giros que la huaxteca, puesto que el verbo es el
alma del discurso. No es, por tanto, aventurado afirmar, como al co-
mienzo lo indico, que el mexicano es el mas suave, dulee y expresivo
por su flexibilidad.
Siento no poder explanar mis teorias a este respecto; pero el tiem-
po de que lie podido disponcr, apenas me ha permitido presentaros
este incomplete trabajo. Dignaos aceptarlo asi, no eomo una obra
maestra de la inteligencia en materia didactica, sino como testimo-
nio de mi deseo de corresponder a la honrosa invitacion que recibi
de la H. Comision Organizadora, y como una prueba de mi alta con-
sideration y respeto 51 los dignos miembros de este ilustrado Congreso,
al cual humildemente lo dedico.
El Sr. D. Mariano Sanchez Santos, a quien se le encomendo la tra-
duccion de una serie de cantares mexicauos, leyd la siguiente version
de uno de ellos:
"Tan solo mias seran las flores en que te envolvere, tan solo mios
seran el canto y el tamboril con que Dios alegre tu mansion.
"Es cierto que mis bienes se perderan como mis amistades, su ho-
gar y mis lares; por eso ;oh Toyontzin! elevo mi cantar al Donador
de la vida.
"Deja que el verde qiiechol y el tzinitzcan entretejan flores, tan solo
flores muertas, marchitas, para envolverte, & ti que gobiernas, & ti, Ne-
zahualcoyotl.
"Que los jovenes sabios y iiuestros hijos sean todos hermanos, mien-
tras aqui disfrutemos de su morada.
"Porque tu famaperecera, hijomio. ^Addndeestitn tus alabanzas, Te-
zozomoc? Ya no llorare mas, porque se que has marchado a tu mansion.
"No contemplare jamas a quienes lamento; me habeis dejado triste
sobre la tierra, porque habeis marchado & vuestra morada."
54
m
He aqui el texto mexicano, de la traduccidn anterior:
u 1. Zanio in xochitl tonequimilol, zanio in cuicatl ic huehuetzi in te-
llel in Dios ye mochan.
" 2. In mach noca ompolihuiz in cohuayotl mach noca in icniuhyotl
in ononoya in ye ichan; ye nio Yoyontzin on cuicatillano ye ipalnemo-
huani.
u 3. Ma xiuhquechol xochi, zan in tzinitzcan malintoca zanmiqui hua-
qui xochitl zan ic tonmoquimiloa can titlatoani ya ti Nezahualcoyotl.
"4. Ma yan moyoliuh quimati in antepilhuan in anquauhtin amo celo
ca mochipan titocnihuan, zancuel achic nican fcimochitonyazque o ye
ichano.
" 5. Ca ye ompolihuiz in raoteyo Nopiltzin, ti Tezozomoctli aca c& ye
in mocuica? aye a nihualchocao ca nihualicnotlamatica notia ye ichan.
u 6. An ca nihuallaocoya onicnotlamati ayo quico, ayoc quemanian,
namech aitlaquiuh in tlaltipac y icanontia ye ichan."
El Sr. Secretario D. Julio Zarate leyo parte del siguiente estudio en-
viado por su autor, el Sr. D. Manuel Martinez Gracida, de Oaxaca.
"Minerfa y su Industria. Paginas de la obra inedita " Los Indies
Oaxaquefios y sus Monumentos Arq ueoltfg-icos.
MINERIA.
"Metales de que hicieron USO LOS INDIOS. — Metodo empleado
EN LA BUSCA DE ORO. LABORfo DE MINAS Y EXTRACCION DE ME-
TALES. MlNERALES DE ORO EXPLOTADOS. SlSTEMA DE FUNDI-
CION. MlNERALES DE PLATA, MERCURIO, CINABRIO, PLOMO, ESTA-
NO, COBRE, FIERRO Y PLOMBAGINA.
"Los indios zapotecos, mixtecos, cuicatecos, mazatecos, chinantecos
y otros, dedicaron su atencidn a la mineria, pues utilizaron el oro, la
plata, el cobre, el plomo y el estario en diversos usos, ya de lujo 6 ya
de provecho.
w Para buscar el oro, "se distribuian loa indios por las mfirgenes del
rio aurifero, y en fuentes de madera recogian las arenas : llenaban de
agua estos recipientes y les imprimian un movimiento suave, separando
asi los granos preciosos que con su gravedad se recogian en el fondo,
de las arenas inutiles que flotaban en la superficie: el liquido decan-
437
tado, dejando un asiento de oro en el vaso, era de nuevo agitado y de-
cantado en otro, hasta dejar en poder del minero todo el metal que
contenia. Los granos de oro se recogian en canones de plumas grue-
sas como un dedo, dice Bernal Diaz, y poco raenos que las de los patos
de Castilla. En Choapan se formaban con la arena pequenas pilas por
las que se hacia correr un bilo de agua, que arrastrando consigo lo mas
ligero, dejaba los granos gruesos que se recogian luego con cuidado.
Este mismo metodo seguian en las Mixtecas. Con provisiones suficien-
tes para diez d doce dias, se dedicaban en ese tiempo a recoger arenas
de oro que, depositadas en el canon de gruesas plumas de ave, Servian
para cambiar en los mercados por otros objetos de utilidad, adquiriendo
por este medio cada familia cuanto necesitaba para .vestirse y vivir des-
cansadamente muchos dias.
U E1 oro que se obtenia por este medio imperfecto, no era muy puro
ni de subidos quilates ; pero suficiente para el trtffico, para el pago de
tributos y para las joyas con que se adornaban." 1
" Ademas de este metodo, emplearon los indios el laborio de las mi-
nas, aunque de una manera imperfecta. Con hachas y otros instrumen-
tps rompian las rocas que contenian oro, plata, cobre, plomo y estano.
Estas rocas las calentaban al fuego para que reventaran al enfriarse, d
bien les echaban agua para violentar la operacidn. Una vez que la pie-
dra y el mineral quedaban convertidos en fragmentos, empleaban las
cunas y los mazos "para separar la piedra del metal en pedazos de va-
rios tamanos. Tambien mob'an las rocas, y el polvo lo echaban en una
jicara d vasija con agua, de la que poco a poco iban limpiando el me-
tal de toda substancia extrana.
"Las minas de San Antonio, cerca de Sosola, en la Mixtcca, las de
Chiuantla, las de la Sierra de Ixtlan, las de Teojomulcoy lasde Coatl£n,
hicieron ricos a los reyes y nobles.
" Para fundir el oro, asi como la plata y el cobre, usaban de criso-
les, y una vez que el metal se convertia en liquido, lo vaciaban en mol-
des de barro d carbon que destruian en seguida.
" Algunos sostienen en Oaxaca, que los indios empleaban dos plan-
tas: la una servia para convertir el oro y la plata en masa pastosa se-
mejante a la cera, y la otra para endurecerla. Asegurase que esta ver-
1 Gay. Historia de Oaxaca, torn. I, cap. 4?, pag. 61.— Borgoa, Geog. Des-
firip., cap. 63.— Herrera, Dec. 4, torn. 4?, cap. 7°
428
sidn no es una fabula, pue.s se ha dado caso de que alguien entre los
bosques hay a visto que a su calzonera le faltaban algunos botones de
plata por haber sido ablandada esta por alguna planta. El hecho no
se ha podido comprobar, pero si es indudable que el dorado se puede
producir por ese modo tan sencillo, "piies se que en el Estado hay plan-
tas que imprimen un color de oro pennanente a los instrumentos con
que se cortan." 1
"La plata, llamada en zapoteco bichichiati 6 bichichiyati, y en me-
xicano iztacteocuitlatl, la extraian los indios de los miuerales de Ixtlan,
Villa Alta, Tlacolula, Yautepec, Ocotlan, Miahuatlan, Ejutla, Juquila,
Zimatlan, Tehuantepec y la Mixteca.
"El mercurio 6 azogue, llamado por los zapotecas xiquiguiinapani,
existe en el Estado, y si no se encuentran los yacimientos, es porque
los indios los taparon despues de la conquista espaiiola.
"El cinabrio 6 bermellon, compuesto de azufre y azogue, es suma-
mente pesado y de un hennoso color rojo. Se utilizo en la pintura, y
los yacimientos existen en. . . .
" El plomo, llamado en zapoteco guibaxigueeguii y en mexicano te-
metetle, es metal de color gris que tira ligerameute a azul; es uno de
los mas pesados, el menos ductil y son oro de todos, y blando y muy
poco brillante. Los yacimientos se encuentran en la Sierra de Ixtlan,
Villa Alta, Tlacolula, Ocotlan, Ejutla, Juquila, Tehuantepec, Zimatlan
y Nochixtlan.
"El estano, llamado en mexicano amochitl y en zapoteco gulbanaati,
es metal mas duro, ductil y brillante que el plomo, de color semejante
al de la plata, pero mas obscuro; cruje cuando se dobla, y despide un
olor particular cuando se restrega con los dedos. Lo utilizaron los in-
dios en hachas y cinceles mezclado al cobre. Los yacimientos se en-
cuentran en la Zapoteca y Mixteca.
"El cobre, llamado en zapoteco guibaxnaa, que quiere decir fierro
Colorado, y en mexicano chichiltictcpuztli, es metal menus ductil que el
oro y la plata, y de color que tira a rojo. Los yacimientos se encueii-
tra en Ejutla, Tlacolula, Zimatlan, Ixtlan, Etla y la Mixteca.
"Eljierro, conocido por los zapotecas con el nombre de guiba, y en
mexicano con el de tliltictepuztli, es metal muy duro y de color gris
pardo y negro. Los yacimientos existen en Ejutla, Ocotlan, Zimatlan,
1 Gay. Historia de Oaxaca, torn. I, cap. 4", pag. 62.
429
Nochixtlan, Tlaxiaco, Juxtlahuaca, Juquila, Miahuatlan, Tlacolula, Ix-
tlan, Villa Alta y otros muchos lugares. Los indios no lo emplearon
en sus artefactos y utiles, pues lo tuvieron en poca estimacidn.
" La pirita de fierro color amarillo de broncc y lustre metalico res-
plandeciente, se empled por los zapotecas y mixtecas en espejos y di-
jes. De estos utiles y adornos tienen ejemplares las colecciones del Dr.
Sologuren y del Profesor Castellanos.
"El fierro meteorico fue utilizado por los indios en espejos. Existe
un espejo en el Museo Oaxaqueho, procedente de Silacayoapan, Dis-
trito de la Mixteca, bien pulimentado y horadado por la parte convexa.
"El fierro magnetico abunda en Concepcidn Buenavista, pueblo del
Distrito de Coixtlahuai'a, y en Jamiltepec. No haydato ni version que
indique el uso que hayan hecho los indios de este metal.
"La plombagina ? grafita-d lapiz plomo, es un carbono puro con al-
gun dxido de fierro mezclado, escamoso y en algunos casos compacto,
de color gris negruzco 6 gris de hierro obscuro, lustroso, suave al tacto,
que tine 6 mancha los dedos y deja sobre la porcelana 6 papel una im-
presidn d huella de color agrisado y de brillo metaloide. Se encuentran
los yacimientos en los Distritos de Etla, Zimatlan, Ejutla y Miahuatlan.
Se empled por los indios en crisoles y moldes, asi como en almas de ar-
tefactos de oro, plata y cobre. Tambien la usaron en la pintura de ob-
jetos de ceramica."
"PLATERIA.
"LA PLATERIA SE CULTIVO CON ESMERO ENTRE LOS INDIOS. EMPLEO
DEL CRISOL, MARTILLO, TORNO Y MOLDE. OFICIALES MARTILLADO-
RES Y AMAJADORES. FuNDICTON Y VACLADO. OBJETOS QUE FA-
BRICABAN LOS INDIOS POR ESTE METODO. El TORNO Y EL MOLDE.
— OBJETOS QUE SE FABRICABAN CON ESTOS UTILES. CiRECAS. —
BRILLANTEZ DE LAS PIEZAS DE ORO Y PLATA. OBJETOS DE FILI-
GRANA. — EL COBRE Y SUS ARTEFACTOS. El DORADO Y SUS PRO-
CEDIMIENTOS. La SOLDADURA Y SUS PROCEDIMIENTOS.
" El arte de la plateria se cultivd con todo esmero por los zapote-
cas y los mixtecas, pues como plateros, no tenian rival en Mexico.
"Para sus artefactos no solo se sirvieron del crisol v del martillo,
sino tambien del torno y del molde.
430
" Xo solo trabajaban los metales, fundiendolos y vaciandolos en mol-
des de carbon d de plombagina, sino que conocian un procedimiento es-
pecial que consistia en reblandecer los metales por medio de substan-
cias vegetales al estado de pasta, procedimiento que se perdio en la
epoca colonial.
"En el empleo del martillo para laminar los metales, dice el Padre
Sahagun, se distinguian dos clases de oficiales de oro y plata: los unos
que "se Hainan martilladores 6 amajadores, porque estos lab ran el oro
de martillo, majandolo con piedras 6 martillo, para hacerlo delgado
como papel, y los otros que se llaman tlatlalcatii, que quiere decir, que
asientan el oro 6 alguna cosa en el, 6 en la plata : estos son verdaderos
oficiales, 6 por otro nombre, se llaman tulteca ; pero estan divididos en
dos partes, porque lab ran el oro cada uno en su manera." 1
"De esta clase de artifices habia tambien en la Mixteca, pues en
ella, dice el Padre Gay, "han vendido los indios a unos anticuarios
europeos, laminas muy delgadas de oro, evidentemente trabajadas a
martillo, que sus antepasados liabian podido conservar, y en que esta-
ban grabados antiguos jeroglificos." 2
*
# #
"Para las cosas que dicen de fundicion y vaciado, eran muy habiles,
y hacian una joya de oro d plata con grandes primores, haciendo mu-
cha ventaja a nuestros plateros espanoles, porque fundian un pajaro que
se le andaba la cabeza, lengua y las alas, y hacian un mono u otro ani-
mal que se le andaban cabeza, lengua, pies y manos, y en las manos
les ponian unos trebejuelos que parecia bailar con ellos. Y lo que mas
es, que sacaban de la fundicidn una pieza, la mitad de oro y la mitad
de plata, y vaciaban un pece la mitad de las escamas de oro y la mi-
tad de plata, y otros variados, conviene a saber, una escama de oro y
otra de plata, de que se maravillaron inucho los plateros de Espa-
na." 3 Cosas son estas, que hoy no se fabrican en ninguna parte del
mundo. 4
"En el vaciado, ya de lamina 6 ya macizo, seguian dos metodos: el
de fundicidn, aplicando un procedimiento especial ignorado hoy, y mol-
1 Historia de las cosas de Nueva Espana, lib. 9, cap. 15.
2 Gay. Historia de Oaxaca, torn. I, cap. 4°, pag. 62.
3 Torquemada, lib. XXXIV. Clavijero, torn. I, pag. 373.
4 Orozco y Berra. Historia Antigua, torn. I, cap. IV, pag.
431
des macho y hembra, y el de pasta de metales, empleando los moldes
macho y hembra para grabar la figura por medio de la presidn.
"Por estos procedimientos estan fabricados los idolos, calaveritas,
cabezas de aguila, cabezas de tigre, pulseras, cadenas, zarcillos, colla-
res, pinzas, estatuas pequenas de reyes, nobles y ricos, etc., etc. Tam-
bien fabricaban los plateros indios, vajillas de oro y plata que de pa-
dres a hijos pasaron en herencia mucho tiempo despues de la conquista,
segun atestigua Burgoa.
"La mayor parte de estos objetos fueron presa de la rapacidad de
los conquistadores; algunos fueron convertidos en objetos del culto ca-
tolico, y el resto fue vendido por los mismos indios cuaudo cayeron en
el estado de miseria que les trajo el Gobiemo Colonial.
*
# #
"El empleo del tomo y del molde por los zapotecas y mixtecas en los
artefactos metalicos, lo comprueban muchas piezas de oro, plata y co-
bre, conocidas en el arte de la plateria por reproduction por bano^ 6
sea galvanoplastia. Y no puede ser de otro modo si se tiene en cuenta
la delgadez de la lamina metalica.
"Tenemos como cosa cierta, pero no la.podemos probar porque se
perdio la formula 6 procedimiento, que los plateros indios conocian una
6 dos plantas que Servian para reblandecer los metales de oro, plata y
cobre, hasta ponerlos en estado de pasta, con la que formaban sus ar-
tefactos. Pasemos a los hechos.
"Las cuentas redondas, orejeras, cascabelesy otras piezas, pasaban
si tenian que ser de lamina, por estos procedimientos:
"I. Se formaba el molde con plombagina, substancia metalica que
tiene la propiedad de atraer los metales, es decir, de adherirselos.
"II. En seguida se reblandecia el oro, plata 6 cobre, con el vege-
tal 6 substancia mineral, para que sirviera como el barro para los ar-
tefactos de ceramica.
" III. Colocados el molde y el metal en el aparato respective, se daba
vuelta al tomo para que el metal quedara adherido a la plombagina
por medio de la rotacion. El grueso 6 delgadez de la lamina quedaba
al arbitrio del artifice; y
" IV. Despues de esta operacion, se introducia la pieza al fuego para
que se endureciera.
432
" Se cree por algunos, que tambien se empleaba otro vegetal para en-
durecer el metal.
"For medio del empleo del torno se explica la fabrication de cuen-
tas completamente redondas, orejeras comprimidas en el centro, casca-
beles de una pieza, etc., etc., con lamina sumamente delgada, en la que
no hay ni el mas ligero golpe del martillo.
"Las cuentas tienen dentro la plombagina, y esta substantia esta
perfectamente taladrada con sujecion al diametro de los orificios de las
cuentas.
#
* *
"Las grccas y laborer caprichosas que tienen algunas alhajas indi-
genas, estan ejecutadas con troquel de metal 6 barro. Este util se com-
primia al metal para grabar la figura.
"En estos artefactos no se nota que hayan recibido la punta 6 filo
de algun instrumento de piedra 6 cobre, lo que indica el empleo del
troquel.
" La brillantez de las piezas se daba con pulidor d con esmeril 6 are-
nilla muy fina. Algunas personas aseguran que tambien empleaban los
indios el zumo de un bejuco.
*
* #
"Los artefactos de Jiligrana, tanto de los zapotecas como de los mix-
tecas, eran primorosos. Algunos que se hau exhumado de criptas y se-
pulcros de los antiguos indios, han Uamado la atencidn tanto de los
sabios como de los peritos en el arte.
" Los anillos de filigrana son de fino trabajo, resaltando entre los hue-
cos figuras de dioses, guerreros, simbolos y adorn os. Igual ornamen-
tacion daban ?! las cuentas esfericas 6 esferoides, cascabeles, idolillos,
orejeras y pulseras.
*
* *
"El cobre file uno de los metales que presto importantes servicios &
los indios, ya fabricando artefactos para adornos, y ya hachas, cinceles,
lanzas, agujas, etc., para la industria.
"El hacha se empleo en la tala de los bosques, en las artes de car-
pinteria, tallado y otras amilogas. En las pinturas jeroglificas el ha-
cha es el simbolo de cobre.
"Los oficiales zapotecas, mixtecas, cuicatecas, etc., llegaron fi dar al
438
cobre una gran dureza. Esta dureza se debid no al temple, sino a" la
liga con el estafio.
"Las hachas de cobre, al menos las destiuadas a" las artes, no son
de cobre puro, pues alguna que hemos logrado ver, presenta los filos
dnros: de estas hachas, las que lie van los mangos rectos Servian en el
corte de arboles 6 faenas analogas, y las de mango recurvo eran em-
pleadas en la carpinteria.
#
# #
"El dorado, segiln informes recogidos de la tradicion que se pierde
ya, parece que lo ejecutaron los indios con azogue. La formula era un
tanto de oro y otro de azogue. El liquido lo untaban a la pieza de cobre
6 plata, y en seguida la metian al fuego para volatilizar el mercurio.
" Algunos creen que el dorado lo daban los indios con el jugo de un
bejuco. Es indudable, dice el Padre (ray, que el dorado se pueda pro-
ducir por medio del jugo de ciertos vegetales, pues en el Estado hay
plantas que imprimen un color puramento de oro a los instrumentos
con que se cortan.
"Esta fuera de dud a la apiicacion del dorado por los plateros indi-
genas, pues existen piezas de cobre y cabecitas de cakallrros dguilm
del mismo metal, que revelan perfecto conocimiento del arte.
#
# #
" La soldadura en los artefactos de oro, plata y cobre, se empleo por
los indios plateros con todo cuidado. A la limpieza del trabajo se debe
que se admire hoy dia un artefacto y que se pregunte i que metodo em-
pleaban ?
" Para la soldadura de oro virgen que algunos Hainan soldadura de
oro con oro, se Servian de la formula de cuatro tantos de oro con un
tanto de plata y un tanto de cobre, mas el tequesquite como fundente.
El fuego lo daban con una media de trementina, empleando a la vez
el soplete.
"Para la soldadura de plata empleaban dos tantos de plata y uno
de lat6n, cobre ligado con zinc, m£s el tanto respectivo de tequesquite.
" Para la soldadura de cobre, tomaban una cuarta parte de zinc y
el tanto respectivo de tequesquite.
"La soldadura de una pieza de oro junto a otra de plata, se llamaba
; 9
434
soldar sin metal. En esta operation se Servian los indios del oro y de
la plata en estado de pasta 6 inasa. Hechas las piezas, por ejeniplo,
las escamas de un pescado, colocaban una de oro y otra de plata, dando
en cada extremidad por el interior, una ligera presidn. Concluido el
pescado, se metia al fuego para endurecer los metales.
"El principal fundente entre los indios fue el tequesquite, pues no
conocian el atincar.
"Humboldt dice: "que fundian los minerales de plata estratifican-
dolos con carbones y soplando al fuego con caiias largas de carrizo.
Muchos indios se colocaban en circulo al rededor del agujero que en-
cerraba el mineral, de manera que las corrientes de aire salian de mu-
chas canas a la vez." 1
"PIEDRAS PRECIOSAS, DE CONSTRUCTION Y ARCILLAS.
"buscadores de piedras preciosas. senales para encontrar-
las. ch alchihuitl. quetzalchalchihuitl. tli yalotic.
Esmeralda. — Turquesa. — IIubi. — Opalo. — Zafiro. — Agata. —
Fiedra de sangre. — Amatista. — Heliotropo. — Crist al de
roca. — Marmol. — Tecali. — Diorita. — Pedernal. — Jaspe.
Jade. — Esmeril. — Yacimientos. — Piedra pomez. — Tezontli.
C ANTERAS. AltCILL AS.
"Los zapotecas, mixtecas y demas tribus oaxaquenas, eonocieron per-
fectamente las piedras preciosas. Para buscar estas piedras se ocu-
paban de catear los montes, canadas, arroyos y rios, y tenian sus sena-
les para descubrirlas. "Si al querer salir el sol veian en la tierra un
humillo delicado, era serial que ahi liabia criadero de piedras finas, 6
algunas estaban alii escondidas : si la yerba se conservaba siempre verde
en algiin lugar, sin duda que debajo yacian los chalchihuitl. Lo cierto
es que aquellas piedras estiinadas, las sacaban, bien rompiendo las ro-
cas que contenian dentro las cristalizaciones, bien arrancandolas de las
minas." 2
"Las piedras de mas estimation eran:
"I. El chalchihuitl, floruro de calcium, verde, no muy transparente
y con manchas blancas. Lo usaban los nobles.
1 Essai politique, torn. 2°, pag. 484, nota 2 a
2 Orozco y Berra. Historia Antigua, torn. I, cap. 4°, pags. 300 y 301.— Sa-
hagun, torn. 3°, page. 295 y 296.
435
"II. El quctzalchalchihuMI, muy verde, transparente y sin manchas.
"III. El tliyalotic, verde con vetas negras.
"IV. La esuieralda llamada en mexicano quetzalitztli, por su color
verde y resplandeciente.
" V. La turquesa, troxihuitl, estaba destinada a los dioses; a la es*
meralda redonda se llamaba xiuhtomatli, y a las manchadas de menos
valor, xixitl.
"VI. El rubi, llamado tlapalteoxihuitl, piedra de color rojo, de rosa
6 de carmin y muy pesada. Estaba destinado como la esmeralda, a los
dioses.
"VII. Ei opalo, piedra dura regularmente, de color bianco, verde
6 rojo de fuego y con visos, transparente u opaca, pesada y quebradi-
za. Se conocia en mexicano con el nombre de quetzalitzepiollotli, y era
estimada cuando tenia los cambiantes de colores del arlequin.
"VIII. El zafiro, piedra de color azul obscuro, llevaba el nombre
de xiuhmatlaliztli.
"IX. La agata, piedra dura, lustrosa y con vetas de diferentes co-
lores.
"X. La piedra de sangre de color rojo, se llamaba eztetl. La pie-
dra manchada de colores, mixtecatetl.
"XI. La amatista era piedra dura, especie de pedernal, transparen-
te, de color violaceo y brillante.
"XII. El heliotropo, piedra de color verde azulado y con manchas
moradas.
"XIII. El cristal de roca se llamaba tehuiloil en mexicano, y guia-
guezayc 6 guiaye en zapoteco. Es una piedra especie de cuarzo, bianco
y transparente.
"XIV. El marmol, piedra caliza, lustrosa, de un grano muy fino,
dura, con 6 sin jaspes, se llamaba en mexicano aitztli y y en zapoteco,
guiagacheniza 6 guiagueza.
" XV. El tecali, piedra caliza, blanca, algo transparente y mas dura
que el marmol. En mexicano se llamaba tambien ixtacchalehihidtl, y
en zapoteco, gulaguezanagati.
" XVI. La diorita, roca dura y compacta, de textura desigual que
pasa a hojosa de varios colores, siendo mas frecuentemente el verde msls
6 menos obscuro.
" XVII. El pedernal, piedra de lumbre o silex, cuarzo muy duro, vi-
4*6
triticable, medianamente pesado, que se rompe con facilidad, y de color
bianco 6 ffris obscuro d amarillento v a veces raanchado con listas de
estos colores. En mexicano, tecpatJ.
"XVIII. El jaspe, cuarzo impuro de la naturaleza del pedernal, de
coLor pardo 6 rojo, 6 amarillo 6 verde, y a veces gris d bianco y fro*-
cuentemente manchado d lis,tado de todos d de algunos de estos co-
lores.
"XIX. El jade, piedra dura de color verde obscuro; recibe un her-
moso pulimento.
"XX. La obsidiana d vidrio, piedra resplandociente, compacta, de
color negro d verde obscuro, por lo que se conoce con el nombre de aga-
ta negra d agata verdosa. En mexicano se llamd itztlt.
"XXI. El esmeril, piedra aluminosa, de color pardo mas d menos
obscuroj muy dura, que sirve para rayar todos los cuerpos, excepto el
diamante.
"D. Alonso Figuerola, Chantre que fue de la Catedral de Oaxaca,
refiriendose a los lugares en que se encontraban muchas de las piedras
antes mencionadas, dice que el encontrd "en terminos de la Mixteca,
rastro de rubies, y cerca de un rio, cantidad de zafiros. En Tonala des-
cubrid tambien heliotrope d girasol, piedra preciosa llamada asi por
Plinio. En pedazos tan grandes como la cabeza de un hombre: des-
cubrid igualmente turquesas y amatistas, y en Nejapan, grandes pe-
dazos de hermosa agata." 1
"En el territorio mixe se encontraba la esmeralda y ademas el es-
meril con que tallaban y pulimentaban las piedras preciosas y lapidas,
as! como los artefactos de oro y plata. La fama del esmeril como pu-
limentador, llegd hasta Moctezuma, quien lo mandd pedir con solemne
embajada.
"Los mixes no sdlo se negaron ?i darlo, sino (pie mataron a cien
mexicanos. Este hecho did lugar a que Moctezuma saliera en persona
a vengar el agravio y a que destruyera el pneblo de Jaltepec el afio
de 1513.
"El mannol y el tecali se extrafan de la Mixteca, de Etla, de Mitla
y otros lugares. El cristal de roca, de Juqnila, de la Chinantla, de la
Mixteca y varios lugares de la Zapoteca.
1 Gay. Historia de Oaxaca, torn, I, cap. XIU» pag. 354.
437
"Para la construccion de editicios y lapidas, so Servian los indios de
las siguientes rocas:
" l. Piedra pdmcz de color gris d amarillento que tira mas al ne-
gro, esponjosa, opaea, dura y quebradiza. Se eneuentra en Pochutla, a
orillas del Pacitico. En zapoteco .se llama <juiuhichimum.ra.c<t. — II. Te-
zontli, lava escoriosa, negra, porosa y dura. En zapoteco se llama guia-
bkhitumacece. — III. Cantera de granito. — IV. Cantera azuleja. —
V. Cantera rojiza. — VI. Piedra de metate, llamada en zapoteco guia-
g niche. — VII. Piedra de pito, llamada guiaehau. — VIII. Piedra are-
nisca. — IX. Piedra de aiuolar llamada gniaxohi ; y otras cuyos noni-
bres se isrnoran. Estas rocas abuudan eu todo el Estado de Oaxaca.
"Para los objetos de ceramica y construccion de editicios, emplearon
todas las arcillas. Los yacimientos de barro tino existen eu San Felipe
del Agua, Aguilera, San Luis, Tepeaca, Coyotepec, Azompa, Etla, Xo-
chixtlin, La Canada, Ejutla y Mialmatlan, asi coino en Tlaxiaco, Jux-
tlaliuaca y Coixtlahuaca.
" SIESTA X CIAS MIX EPA LES.
"Alumbre. — Caparrosa. — Ocre. — Cal. — Yeso. — Tizatl. — Sal.
Tequexquitl. — Salitre. — Sr empleo.
"Ademas de los metales, hicieron uso los indios de varias substan-
cias minerales, ya para la industria, 6 ya para usos domesticos. Estas
substancias son :
" I. El alumbre llamado en zapoteco yoolaa, y en mexicano, teccccc,
mineral compuesto de alumina y acido sulfurico, de color bianco d
amarillento y transparente, se eneuentra en la Mixteca y Zapoteca en
cristales de varios tamanos, por lo que se conoce con el nombre de alum-
bre de roca. Los indios lo utilizaron como mordente para tijar y a\ i-
var los colores. Se eneuentra en el Estado y no se explota hoy.
"II. La caparrosa d vitriolo verde llamado por los zapotecas yoo-
lana y por los mexicanos tlaliyac, es una sal de color verde esmeral-
da d bianco, verdoso d amarillo. Se utilizd como mordente en la tin-
toreria indfgena. Los yacimientos existen en Ocotlan, Ejutla, Tlaco-
lula, Zimatlan, Ixtlan y la Mixteca.
"III. El ocre rojo d almagre y el ocre amarillo llamado por los me-
xicanos tecozahuitl y en zapoteco yoogiii, arcilla combinada con alu-
2 9 *
438
Hiina y dxido rojo de fierro. Se empleo en las pinturas, y compuesto en
forma de barniz, sirvid en ciertas solemnidades para embijarse el ros-
tro y el cuerpo.
" IV. La cal llamada por los mexicanos tenextli y por los zapotecas
guiaveho 6 guiaguiyo, es piedra que por la accidn del fuego pierde sn
dureza y se reduce a terrenes que, expuestos al aire 6 mojados con agua.
se esponjan y calientan hasta convertirse en polvo bianco. Se empleo
.en las construcciones de inamposteria, en zulaque y en la blanqueadura
de paredes. Tambien se empleo la lechada para el nixtamal, con ob-
jeto de despojar al maiz del hollejo. Existen en el Estado de Oaxaca
muchos yacimientos de cal.
" V. El yeso, conocido por los zapotecas con el nombre de yuuyati,
especie de piedra no muy dura, la cual propiamente se llama asi, des-
pues de quemada como la cal; pero tiene la calidad contraria a esta, pues
se endurece y cuaja con el agua, con la cual la cal se deshace. Es de co-
lor bianco agrisado, amarillento, rojizo, azulado y aun pardo, y de
transparencia perfecta. Los indios lo usaron en la pintura de objetos
de ceramica y en zulaque.
" VI. El tizatl, tierra blanca agrisada 6 amarillenta mas fina al tacto
y algo untuosa, fue conocido por los zapotecas con el nombre tambien
de yucete. Se encuentra en Oaxaca, Ocotlan, Ejutla, Miahuatl^n, Tla-
colula, Ixtlan, Etla, Nochixtlan, Teposcolula, Coixtlahuaca, Huajuapan,
Tlaxiaco y otros lugares. Se empleo en la pintura como el yeso.
"VII. La sal de mar, cloruro de sodio, conocida por los zapotecas
con el nombre de zete y en mexicano con el de ixtatl, es de sabor sa-
lado, de color bianco, rojizo, amarillento y azulejo, y de estructura com-
pacta unas veces, otras terrosa y tambien fibrosa y cristalizada en el
sistema cubico. Los yacimientos d salinas se encuentran en el litoral
de los Distritos de Juchitan, Tehuantepec, Pochutla, Juquila y Jamil-
tepec. Se empleo por los indios como condimento.
"VIII. La sal de manantial es el producto de las salinas que exis-
ten en los pueblos de San Bartolo, San Ildefonso, San Pedro y Santa Ma-
ria, Salinas del Distrito de Silacayoapan y en San Gabriel Casa Blan-
ca, y Cuautempa en el Distrito de Teotitlan.
" IX. La sal de bollo d sal de panes, se extraia y se extrae bajo el
procedimiento siguiente: "Con las tierras lavadas formaban montones
huecos; en el fondo de la cavidad colocaban ramas en forma de parri-
439
11a, que servia de sustentaculo a un poco de tule, zacate, d siinple-
niente un petate, que recibia la tierra salada sacada de los criaderos.
Bajo la parrilla habia una perforation lateral, recibiendo un carrizo 6
penca de maguey, que servia de Have d nariz, para que el liquido sa-
lado escurriera, procedente del agua puesta sobre las tierras. Las
aguas 6 lejias se recibian en ollas que se ponian a evaporar. Este apa-
rato riistico era un verdadero lixiviador d aparato de desalojanriento,
muy econdmico, el eual se earga y descarga a proporcidn que la tierra
esta lavada." 1
"De la misma manera se extraia el salitre. Los criaderos de sal de
bollo se encuentran en el sitio de La Palma, del Distrito de Tlacolula,
y en San Felipe Ixtapa, del Distrito de Teposcolula.
" X. El tequexquitl llamado por los zapotecas ynucde r sesquicarbo-
nato de sosa, que se presenta en costras e inflorescencias, en polvo y en
niasas, de color bianco, agrisado, amarillento d gris. Se encuentra en
los Distritos de Huajuapan y Coixtlnhuaca. Lo emplearon los iudios
como fundente, como condimento y en lejias.
"XL El salitre lo conocieron los zapotecas, pues le llamaban zcte-
golabichi, pero se ignora el uso que hay an hecho de el. Abunda en todo
el Estado de Oaxaca.
"INDUST1UA.
" arquitectos. — canteros. estatuarios de rocas. lapida-
rios. — El horado. — El Quetzalcoatl mixteca. — Oficiales
de obsidiana. alfareros. opinion respecto a los zapote-
CAS.
"Ejercitadas las tribus pobladoras del Estado de Oaxaca en todas
las artes para satisfacer sus necesidades y sus gustos, pudieron lncir su
talento en la arquitectura. Testigos mudos pero elocuentes son las rui-
nas de los monumentos arqueoldgicos que existen en la Zapoteca, Mix-
teca, Cuicateca y Mazateca. Vamos a describir a los artifices en sus
obras.
"Los arquitectos construian los edificios y empleaban el pdrfido, el
granito y otras piedras, asi como la tierra, ladrillo crndo y cocido, y un
cemento d betumen para estuco de las paredes y suelos.
1 Orozco y Berra. Historia Antigua, toni. I, cap. V, p;ig. 322.
440
"Los eanteros tallaban y labraban las rocas de construccidn : tam-
bien hacian de la piedra de luinbre, lanzas, saetas y hachas.
" Los estatuarios de rocas labraban del marmol, tecali, cristal de
roca, diorita, jade y otras piedras, estatuas de idolos, de reyes y nobles.
Ademas, hacian vasos y jarras vaciados de marmol y sin vaciar, tiguras
de animales, cuentas, bezotes, tentetl, etc.
"La figura humana que otras razas no pndieron caracterizar, fue
tallada con maestria por los zapotecas, mixtecas, choclios, cuicatecas,
chatinos y mixes.
"Los lapidarios eran insignes, pnes del chalcliilmitl y del heliotro-
po, de la esmeralda y del rubi, de la turquesa y de la amatista, del
zatiro y de la agata, de la piedra de sangre y del jaspe, de la perla y
de la concha, labraban cuentas, bezotes, tentetl, pulseras, brazaletes,
orejeras, asi coino estatuas de dioses, retratos de personas, espejos, flo-
res, aves, animales cuadrupedos, figuras simboticas y otros objetos.
"Todos llevan dos 6 mas horados laterales, 6 bien uno longitudinal,
destinados al hilo a que estaban suspendidos. Este horado se presenta
de dos maneras, en la conica y en la cilfndrica: aquel, muy aparente
en las cuentas de roca verde, de formas irregulares, nos parece el mas
antiguo; este, evidentemente moderno como perfeccidn en el arte, es
sin disputa niejor. Tenemos a la vista para juzgar, de la coleccion
Chavero, un craneo pequeno en cristal de roca, perfectamente pulido,
lineas Brines y correctas, toques maestros y valientes. El horado em-
prendido verticalmente no llego a ser terminado, aunque el artifice
lo emprendid por ambos lados opuestos; es cilindrico, de unos dos
milirnetros de diametro, las paredes sin desportilladuras aunque no
lisas, la base plana. Todo ello indica un instrumento de bronce, sin
punta, introducido a golpes sucesivos y dando vueltas al mismo tiem-
po al perforador, ayudado tal vez por el agua y alguna arena h'na y
resistente." '
"Uno do estos artofactos, el Quetzalcoatl mixteco, que se eneontrd
en el templo de Achiutla, lo describe asi Burgoa:
"Era una esmeralda tan grande, como itn grueso pimiento (chile)
de esta tierra; tenia labrada encima una avecilla d pajarillo con gran-
disimo primor, y de arriba abajo, enroscada, una culebrilla con el mismo
1 Orozco y Berra. Historia Antigua, ton;. I, cap. IV, pag. 300.
441
arte: la piedra era tan transparent*? que brillaba desde el fondo, don-
de parecia como la llama de una vela ardiendo." 1
u Los oticiales de obsidiana sacaban de esta piedra varios objetos
utiles como cuchillos, navajas, etc., asi como lancetas que Servian ya
para saearse sangre en las penitencius, dya para sangrar en la cirugia.
" Oticiales tenian y tienen, dice el Padre Mendieta, de hacer navajas
de una cierta piedra negra d pedernal. V verlas hacer, es una de las
cosas que por maravilla se pueden ir ;i ver ewtre los indios. Y hacen-
las (si se puede dar a entender) de esta inanera: sientanse en el sue-
lo y toman un pedazo de aquella piedra negra, que es cuasi como aza-
bache, y dura como pedernal, y es piedra que se -pnede llamar precio-
sa, mas hermosa y relnciente que alabastro y jaspe, tanto (pie de ella
se hacen aras y espejos. Aquel pedazo que toman es de un palmo d poco
mas largo, y de grueso como la pierna d poco menos, y rollizo. Tiene
un palo del grueso de una lauza, y largo como tres codos d poco ma's,
v al principio de este palo ponen pegado y bien atado un trozo de palo
de palmo, grueso como el molledo del brazo, y algo nnis, y este tiene
su frente liana y tajada, y sirve este trozo para que pese mas aquella
parte. Juntan ambos pies descalzos, y con ellos aprietan la piedra con
el pecho, y con ambas las manos toman el palo que dijje era como vara de
lauza (que tambien es llano y tajado), y pdnenlo a besar con el canto
de la frente de la piedra (que tambien es liana y tajada), y entonces
aprietan hacia el pecho, y luego salta <l< i la piedra una navaja con su
punta y sus filos de ambas partes, como si de un uabo la quisieran for-
mer con un cuchillo muy agudo, o si como la formasen de hierro al
fuego, y tlespues en la muela la aguzasen, y ultimamente le diesen filos
en la piedra de afilar. Y sacan ellos en un credo, de estas piedras, en
la manera dicha, como veinte d mas navajas. Salen estas cuasi de la mis-
ma hechura y forma que las lancetas con que nuestros barberos acos-
tumbran sangrar, salvo que tienen un lomillo por medio, y hacia las
puntas salen graciosamente algo combadas." 2
"Poco despues de la conquista, los espanoles se rasuraban y corta-
ban el pelo con estas navajas; mas como ^ cada corte pierden el filo,
habia necesidad de renovarlas & cada paso.
"Para las armas como tlechas, lanzas y las piezas del niacnahuitl,
1 Burgoa. Geog. Desciip., II part., cap. XXVIII.
2 P. Mendieta, lib. IV, cap. XII.
50
44^
el procediniiento era diverse Se nota que escogido el trozo, se le daba
forma por medio de la percusion. Otro metodo- debia seguirse en la
construction de cuentas de diversas formas, animales, flores, amuletos,
idolos, l£pidas conmemorativas, etc., en los cuales llama muchisimo la
atencidn la pureza del contorno, nunca iuterrumpido por desportilla-
duras, y el finisimo pulimento, que aplicado a laminas circulares las de-
jaba servir de espejos." 1
"Los alfareros conocfan el torno y el molde. Fabricaron loza de uso
domestico que consistia en ollas, vasos, platos, jarros, apaxtles, canta-
ros, comales y otros objetos en molde. Los vasos y jarros finos son de
elegantes formas y estan pintados con patrones de papel de maguey,
6 solo con pincel, representando tiguras simbdlicas 6 solamente deco-
rativas. Algunos estan labrados como en relieve, para lo que hacian
uso de patroues de barro. Empleaban en la ornamentation los colo-
res bianco, negro. Colorado, azul, amarillo, verde, morado y del ocre
rojo, y para dar brillo a la loza usaban de un barniz especial, cuya
composicidn se ignora hoy. Despues de la conquista, el Chantre D.
Alonso Figuerola enseno a los alfareros a vidriar la loza, que antes,
dice, "daban medio peso por una olla mediana, y no tenian los espa-
noles un plato en que comer, si no venia de Castilla.""
" Los escultores de barro empleaban su ingenio en la hechura de
idolos y urnas cinerarias, en que consta el retrato del muerto, pitos,
mascaritas, Ho-uras de animales, frutas y otras v arias curiosidades. Para
este trabajo liaeian uso unas veces del modelado, sirviendose de pun-
zones 6 de espatulas de madera 6 hueso, y otras del molde, como me-
dio mas violento de trabajo.
"En todos los artefactos de metal y piedra mencionados, lo mismo
que en las manufacturas, los zapotecas estaban mas adelantados que
las demfis naciones del Anahuac. Ellas los tenian por toltecas, de modo
que cuando los aztecas 6 mexicanos necesitaban de un artifice para
cualquiera obra, lo pedian al Imperio Zapoteca con el nombre de tol-
teca, que llego & ser sinonimo de diestro y entendido.
"Sus obras de ceramica son tan unicas en labores y composicidn,
que fi primera vista son reconocibles sus idolos, sus adornos y sus ur-
nas funerarias."
1 Orozoo y Beria. Historia Antigua, torn. 1, cap. IV, pags. 298 y 299.
2 Gay. Historia de Oaxaoa, torn. I, cap. XIII, pag. 354.
443
El Sr. Secretario general Sanchez Santos, leydlasiguienteMemoria
enviadapor sn autor el Sr. D. Felix Ramos Duarte, residente en Mexico:
"Origen del nombre Tucatdn.
"El dia l?deMarzode 1517, el espanol Francisco Hernandez de
Cdrdoba descubrid la provincia Uamada por los natnrales de ella, Yu-
catan ; nombre que, un ano m^s tarde, los indios comunicaron a" los
castellanos, y aun conserva la peninsula, a pesar de haberla denomi-
nado los primeros europeos que la conocieron "Santa Maria de los Re-
medios."
"Mucho tiempo despues de conquistada lapeninaula, algunos curio-
sos quisieron averiguar cual era el nombre general y primitivo del pais,
y sin fundamento dijeron : uno. quo el territorio se llamaba Zipatdn ;
otro, que Chacnovitdn 6 Chacnohuitdn; 1 este, que Yucalpetcn; aquel,
qne Onohualco ; unos, que Ulumil ceh ; 2 otros, que UJumilcutz, y no
falto quien dijese que el nombre era Mayapdn ; quien, que Maydb d
Maya.
"Para explicar el origen de la palabra Yucatan, se inventaron cuen-
tos ridiculos, que. algunos historiadores 3 han aceptado como verosimiles,
y el Sr. E. Ancona 4 los ha dado al traste.
"El Sr. Carrillo y Ancona, obispo de Yucatan, dice, en su "Estudio
Filoldgico," 5 que en lo antiguo era designadala peninsula con el nombre
de Maya, 6 y que ajuzgar por las aserciones de los historiadores, pa-
rece que el nombre de Yucatan es nuevo n
"Nada de esto prueba con autoridades el Sr. Carrillo y Ancona, y
solo cita en apoyo de su opinion las siguientes suposiciones: "Dicese
que cuando el descubridor Hernandez de Cordoba llegd a las costas
de Yucatan, pregunto a los natnrales como se llamaba la tierra; y que
sonando el lenguaje espanol como una pronunciacidn muy r£pida al
oido de los indios, estos lo manifestaron asi con estas palabras de su
idioma : Tetec dtan ; y con estas otras : Ma t natic adtan ; esto es, u Ha-
1 En la lengna maya no hay t\
2 Ceh se pronuncia quej,
3 Cogolludo, Carrillo y Ancona. etc.
4 Historia de Yucatan.
5 Impreso en Merida en 1890.
6 Mayab, dice Pio Perez en su Dice, de la lengua Maya.
444
bbiis con mucha rapidez, no comprendemos vuestro lengnaje." 1 Y los
espanoles, tomando la respuesta como el nombre del pais que acababan
de descnbrir, se afanaban por repetirla, aunque adnlterandola por la
diticnltad que encontraban en pronunciarlaeon exaetitud, proviniendo
de alii que dijoran Yucatan, como si fue.se ese el nombre que buscaban."
"Otros dicen (eontinua el Sr. Carrillo y Ancona 2 ) que andandolos
espanoles por la costa, cuando preguntaban algo, respondian los in-
dios: Jolo quit) ((tan, senalando algiin lugar, como si dijeran, para ale-
jar del suelo patrio & los huespedes: "Mas alia" <>s digo, marchaos."
U K1 autor citado no dice de ddnde tomd la anterior anecdota; y para
negar que el actual nombre de la peninsula es antigno maya, copia en
su favor como fundamento toral, el sigtiiente docutnento sin data:
"Uno de los manuscritos de nuestra coleccidn, flrmado por el P. Zu-
niga, dice a este respecto lo siguiente: "Este nombre, Yucatan, lo pu-
sieron los conquistadores espanoles, 3 porque al tiempo que los indios
tenia n en las manos las gargantillas de sus mujeres, los espanoles pre-
guntaron: jComo se llama esta provincial Los indios, que por el mo-
do conocieron que preguntaban, pensando que era por lo que tenian
en la mano, dijeron: U Yn—c—atan ; "son las gargantillas de nuestras
esposas." Y los espanoles, creyendo que Yucatan era el nombre de la
provincia, apuntaron 6 escribieron en su libro: Yucatan, como por
Chidchenitzd dijeron Gtecheniza; por Coox-c-otoch, Cabo Catoche,etc."
" El cuentecito de las gargantillas no tiene mas merito que el de
haber sido inventado por el P. Zuniga, y merece tanto credito como la
siguiente pat ran a que, aeerca del origen de Yucatan, le contaron aCo-
golludo: 4 "<^ue se origind de preguntar los espanoles A los indios, si
habia en esta tierra iinas raices, que uosotros llnmamos Ynca, de que
se hacen unas tortas, quo en algunas partes se eomen en lu gar de pan,
rtombradas cazabe, y los indios respondierou Ilatli* por la tierra en que
1 No dice el Sr. Carrillo y Ancona en ddnde vid el pasaje citado; pero es
probable que en la Historia de Yucatan, escrita por Fr. Diejro Lopez de Co-
golludo, torn. 1°, lib. II, cap. I.
2 Vease a Lopez de Cogolludo, Hist, de Yucatan, torn. 1'.', libro II, cap. I.
3 Muy atrasado en conocimientos histdricos estailVel P. Zuniga, cuando
se atrevid a decir seniejante disparate.
4 Hist, de Yucatan, torn. 1°, lib. II, cap. I.
i) Esta palabra prueba el poco conocimiento de su autor, quien ignoraba
hasta que ilatli no es tannine de la lengnn maya, uuico lenguaje de log yu-
catecos; ilatli es alteracidn del vocablo a/.