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Full text of "Reformistas antiguos españoles"

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iiAJBN DEL mm\m. 



€ARTA A DON FELIPE II. 



AHOIA PI8LMRNTR RHMPKKm. 



* j - -j 



A 1849 











/<^ 



Aniich.'mivim esse perdendum , qui ly- 
rannide pm oppresseral, Aniichmhnn 
aulem inteUigo Machomedem , Papalum, 
el omnes qui cuUui Chrisli adversanlur. 
"Peir. Marlyr. Lee. Comm. p. 705. 






Liis (los obras , aqiii reimpresos , se 
copiaron de un lomo en 8 vo. i>spüñol , 
de 433 hojas , el cu:il contiene cnairo 
oliras diversas , por esie orden. 

* €armala.no, sobre la Epístola de S. 
Paulo a tos Romanos, .^c. Vmecia 1356. 
Pajinos 5iO , con tres hojns en blanco, 
dos al principio i una al lin. 

' ■•Comentario... sohre la primera 
Epístola... a los Corinlhios Jj'c. Venecia 
1557, = >> Pajinas 4-30, i una hoja en' 
blanco al lin. 

* Im(\jen del Antechristo ifc. Sonocho 
hojas sin foliatura , i sin lugar ni año d» 
su impresión : pero del mismo tipo i la-' 
maño de letra , que las dos obras prece-' 
denles. La última hoja, soto contiene en la' 
plana primera los dos grabadas últimos^' 

* Carla Embiailu a.. Don Phitippe.^ 
Scc. sin I. ni a. de su impresión. Pajinas^ 
92. i dos hojas en blanco, al íin. El mis-' 
mo tipo i tamaño de letra c\ii(i el dñ laí' 
anteriores. 



i 



tienen Techa d« I. ni u. de impresión , 
como las dos primeras ^ pareze que sa- 
lieron de la misma Imprenta . porque el 
(amano i forniu de leira , papel , número 
de renglones en cada llana , i de letras, 
en cadu línea , todo , es igual en todas 
cuatro obras. De esto, se puede al mis- 
mo tiempo deducir , como cosa mui ve- 
rosímil , que si los dos Comentarios, se 
imprimieron , nno después de otro , en 
los años de 1556 i 1557 , las otras dos 
obras, impresasen un papel que tiene ta 
misma marca , i con el mismo lipo , ose 
imprimieron entonces, o en el año de 
15S8. Me inclino a creer, que fuesen im- 
presus en este año , i a un tiempo , la 
¡majen . i la Carta , [>or contenerse la 
obra sobre el Antecrísto , eu solas ocho 
hojas.— Ademas , en la Carta a Felipe 
II. se habla de Pauto iv. como vivo i ti- 
ranizando ; i ese Pupa murió el 18 del 
8.* m. del a. 1559 : i no se menciona b 
muerte del emperador Carlos t, acaezí- 
da en el 9.* m. del año anterior. Añá- 
dase a e«(o , que en la caria , se lamenta 



«1 Aulor, como de cosa araezida en épo- 
ca próxima , de las prisiones del Emba- 
jador GarcíLaso, i del Administrador 
de correos, Antonio de Tasis , atentados 
hechos en Roma por Paulo iv. el año de 
Í5S6. — Parcie, pues , indudable , que , 
fioto pudieroD imprimirse ambas obras , 
en el intermedio que hai , desde el co- 
mienzo delañolSoS, a principios dd ' 
a. 1S39. — 1 , siendo todo esto cierto , 
podría ser tafobien indicio , de que ti 
Dr. Juan Pérez, fué el que extendió , 
por lo menos , revisó , estas dos últimas I 
obras, supuesto que lo hizo asi con las 
dos primeras. En todas cuatro, hai seña- 
les deque anduvo unamismu mano, i de 
sujeto que estaba muí al cabo de lo que 
entonces pasaba en Roma : en lodas cua- 
tro, entre varios modos iguales de dezir, 
se encoentra el provincialismo de mun- 
cKo I munchos, por mucho i muchoi, usado 
por tim pocos escritores nuestros, que ;o 
00 recuerdo ahora, otro que el Dr. Juan 
Pérez, para alegarle, t los que hayan leí- 
do la obra del mismo Pérez , titulada 
• Epístola CoNsoLtTOMt,- con fidelidad 



vriiiiprcso el ;i. I!U8, olí I.oiiili'ni , por 1 
ItüiiJLitijiíi li. Wirftin ; -conveiiilri'in , que I 
d Auiur (le ella , puede ser el mismo i 
i|ue el de lii présenle Carta ¡i Felipe u. j 
i el tiaducior de la Imajen ác\ Aiitecris- 
ti> : o el rcvisudor de esia obrjia , si el 
di; Alonso de Peña-fiicrte , es nombre de 
persona , que realmente existió , i no un 
pseudónimo, puesto por Per-ez , o hijo 
dePeilro; i'uyo signilicado equivulicse a 
piedra dura o peña fuerte. Ya dije, que 
estas oljras se copiaron , para la presen- 
te roimpresiun , de un volumen , en el 
que eí'tún encuadernadas junio con tas 
dos do los Comcniai'ios , i en seguida de 
I lias : cin:unstnn(.'in que es de nolarse , 
i'uandi) va unida a las anteriores , como 
indicio de ser una misma la procedencia 
tipográfica de lodas cuatro obras. Aun- 
que sean muí aveuliiradas , me ha pare- 
zido, quo no dcbia omitir estas últimas 
coiíjeluras. 

Los índices Expurgatorios, por mí vis- 
tos , no nos dizcn , quienes sean los au- 
tores de dicbas obras. El Indico del año 
tS8S solo menciona la (Jarta , en li pú- 



jiiia Gi lie ósr:i iiiinnra : ^ -Carta piu- 
Itiudau DUesU'oAiigiiKiiftsimo Señor Priii- 
vApu D. Phdippe , llei de España : sin 
nombre (le aiilor ni inipresoru^^ FA M 
a. 4651 paj. 2a4> dize : = Carta cnibiaiU 
a uiiesLi-Q Augoslissimo Señor Principe 
D. Felipe, Rei de España. «^ICt del año 
1790 , paj. 44 di7e : — -Carta cmbiaita 
a N. Au^ustissi. S. Principe D. Pliellppe 
Roí lio tCüpaña. » =1 el mismo índice, en 
la p'dj. 140 dize : =^nlmiijcn del Anti- 
christo; Irnduc. de'l'oscano, por Alonso 
de Penaliierte." = l este es el único ds 
los tres Índices, que menciona la ¡majen, 
aumiut! no copia a! pie de la tetra la 
Puñada , de la edit^ion , vista por mi . i 
iinica probablrnienic. 

Sabido es, que desde el sií^lo xiv. acá, 
son mudias bs obras , en las cuales, se 
considera al Romano poniilice , como al 
Antccristo. De una de ellas, escrita , ro- 
mo la mayor parte , en latí» .«ü proba- 
ble se trasladase o i'ormase en italiano , 
la qne sirvió de orijinal a la obriía-espa- 
ñola. Si bien lísta , puede landiieii ser, 
en \e/. ile traducción ik- una ubra sola 



(Id luscanoj nun recúpilucioii, lir lo que, 
sobre el asunto , se hulla en los sermones 
i demás escritos del célebre Senes (r. B. 
Ochíni , relijioso i doclo capuchino.— Si 
es IraduccJon de obra determinada, es 
probable que csia sea [amblen traduc- 
ción , o deba su oríjen a un libro en la- 
tín , impreso en Jinebra el año de 1557 
en un vol, en 8 vo, de 88 pj'ijinas , cuyo 
lilulo es: 'Anlilhuis deproBclarü Chrisíi, 
tt indignis Papa faciRorihut (Sttidio Sim, 
Boiario).» áfc. Imprimió este libro Zaca- 
rías Durando , quien le reimprimió el a. 
4558 , año, a mi parezer, en que se pu- 
blicó la obi'iía Española. Veinteaños des- 
pués, en el de 1578 , i también en Jine- 
bra , se publicó por Eustaquio Vignon , 
tercera vez , el dicho libro latino , en ud 
vol. en Svo. de 79 pajinas , i no de 14? 
como asegura Brunet en su Manwl Bi- 
blwgr<^kique. La edición del a. 1578 
tiene , como las anteriores, 36 láminas, 
o grabados en madera , i tres de estos 
grabados, son idénticos, a ios que puso 
aqui Peñafuerte eo su obra , en la cual 
son iaminaN , 1.' 3.* i 3.* las que son 



50.* 5-t,* i 5^.' en b eilic. de Vigimn, 
Como esta reinipreston nuestra, es cupia 
tiel (le b obi'U de Peñafuerte , en cuanto 
al testo ; así lo es , en cuanto a los gra- 
bados. 

Esta clase de grabados en madera , f 
otras semojanies producciones del Arte , 
ulusiviis al Anteoi'iitlo ; eran ya comunes, 
aun aolcs de la Refoniia relijiosa en Ale- 
mania :— pero , yo creo , que el famosO' 
Lucas Cranacli , fué el primero . que ' 
aplicándolas a los Papas romanos , pu- 
blicó una serie de grabados en madera , 
el a. 1320 , con el titulo de : Pasión tü' 
Cristo i del AnUcrislo : ladeando en elloSr 
la gloria í Tausio deliciosu del Papa , con 
la liuDiillacion i padedmienlos del Rr- 
iffiKiOR. Los epígrafes de esos grabadas, 
los compuso Martin Luihero el cual de- 
zia,quelaobradeCranach, 'era un buen 
libro para la enseñanza del pueblo*. 
• B<mus et pro ¡aicis liber. •■ 

1 aqui me pareze conveniente , ;a qin 
la obra de Peñafuerte trata del Antecris- ' 
to , i se publicó a mediados del sigto< 
1TÍ. , reeiificar el aserto de un caoóni- 



go i cacrilor dacLo de nuestros LÍenipos , 



el cual , roliriént 



s del :i. de 



1S6Q, dize : — «Los predicadores ti 
vlóljcos predicabnn publicamente contra 
■el Papa , llamándole el Aiitecrislo, idi- 
«ziendo que pues el Evanjelio tcniu en su 
«favor una tan giando Corona cuiiio la de 
■ Inglaterra , uo babia inasit'no introdu- 
nzirlo con la espada en todas par les.- j(c. 
[Memorias de la Academia <ie la Historia. 
Tomo 7.° impreso en Madrid a. t852. 
paj. 280.] 

Como eslc clérigo docto , ílorezii'i unos 
doscientos cincuenta años , después del 
<je 1560 ; ularo es , qur, por si mismo , 
üo pudo oir a esos predicadores no cató- 
Hcat , que nos asegura , dezian publica- 
ipentc , que era preciso introdiizir et 
Evanjelio coit la espada en todas partes. 
Sin duda encontró papeles, o libros, que 
üsi lo aseguren , i creyéndolos él , tam* 
bien to aseguró. Esta clase de crítica, i 
lójicos discursos, bastaban paia apoyo de 
su palabra clerical , a causa del respeto 
conquexaira nuestro pais, a la tonsura 
. bechiíjen los templos. Pero no siendo yo 



clérigo, debo apoyarme en 

mas rundanienio, para contiadozírle. 

Es , pues , de todo punto inverosioiil, 
que unos Ijondires, que TorEosauíenie ha- 
bían de uimeutar el ediriclo de sus doc-^ 
trinas , en el principio coosLílulivo ,i 
esencial de libertad de conciencia i culioi 
por ser, eso mismo, lo que pidiun i exij 
jian para si ; — se atreviesen a predicaf 
publicamente todos ellos , que era pre4 
ciso introduzir en todas partes el Evuivt 
jelio , con la espada. Digo , todos ellos i. 
porque allrmündo , que ios predicadoreí 
no católicos predicaban ; claro es , que sfl 
dá a entender , fneron todos , o a lo mer- 
nos , la mauor parle día ellos. — 1, cabal- 
mente , es Lodo lo coulrario. 

Hubo entonces , soguu leemos , i aboi 
ra, sin duda, los hai, i liabrú en adelan- 
te; algunos predicadores no-catúticos 
que , (inconsecuentes con sus principios) 
se hayan valida, i valgan, contra el Pqt 
pismo, de urmas expresamenie roprobOr 
das i desechadas por Cristo*, única I'Í9^. 



(lia rutitluiiiejital dd CnslJaiÉÍsiao. ¿U"''^" 
lo niega? Pero , la mayor t mejor parte, 
de los predicadores i escritores no-cató- 
licos , predicaron i escribieron siempre, 
lo mismo que ahora , en contra , de ese 
inicuo e inútil sistema inqoisitoriál de 
compulsión i de fuerza , que es del todo 
papista, i con el cual, se pretende un im- 
posible : i es , forzar e¡ convencimiento , 
i maiar , para persuadir. El rellexívo 
lector , que huziéndose cargo de lo que 
va expuesto , quiera por si mismo exa- 
minar obras y sermonarios , de antiguos 
y modernos protestantes , o im-calíÁicot; 
hallará, precisamente , lo contrario , de 
lo que se les atribuye por ése escritor. I 
aquí mismo , en la obriía de nuestro Pe- 
fiafuerte, lo hallará. Léase , en prueba , 
la plana viii. de la antií^ua edición , o lai 
pajina 13de la edición presente: allí don- 
de diie—o Criíío no forié jamás a... ere 
er> &c. I, ya como cincueula abos antes, 
desde los principios de la reforma en 
Alemania , venian declarándose los re- 
formadores , coatrael inlenlo de forzar 
las conciencias eon el uso de la espada-- 



pucti ajiiiiiii.-c)dose l.iuliei'ü a tuii liic» pro- 
yecto, D&ci'ibia en una ocasión: yoUeinvi 
ti cade pro Evangelio certari; ita scripsi ad 
hominem." No quiero yo [dezia) que se 
pugne por el Evanjeiio , por medio <le la 
violencia i de la matanza : asi lo escribí 
al sujeto." — Olías muchas citas podrían 
añadirse, pero bastan ésas, para rectlü- 
"cari conti-adüzir el aserio del escritor 
aludido , i para advertir al lector espa- 
ñol , acerca del falso Julzio , que se ex- 
pone a formar, sobre las docliinas i opi- 
niones de los perseguidos españoles , que 
en tiempos pasados pugnaron de palabra' 
i por esci'iio , contra el papismo i sus 
errores ; si se fia en el teslimonio que de 
ellos dan los escritores papistas. El invi- 
tar a cada español , al conocimienlo de 
la verdad , en materia de tamaña impor- 
tancia ; es una de las razones , que me 
incitan a reimprimir obras, como las <¡ue 
encierra este volumen. 

Et aulor de la Cauta i Felipe ii. pnc 
de ser , como ya indiqué , el Dr. iuan 
Peres: a lo menos, esta , no es ninguna 
de las cartas , «¡ne otros protestantes es- 



public 



, (le las q 



cnelaneos |] 
conocemos , dirijitlas al mismo Rei,^ 



panul 
Iioi 

lantoen custdhiiio comaen francés. Es- 
pero tener ocasión, i lugar mas adecaa- 
do , para dar amplia nolizia de dichos 
uuiorcs i de sus carias : uliora basla de- 
zir, que ninguna de ellas, es la presente. 
No es presumible, que , poi' clescono- 
zer la condición del monarca, o por ar- 
rogancia personal , o poi' motivos pare- 
zidos , que ruvelárian Talla de cordura ; 
dirijipsen nuestros españoles, publicamen' 
le , cartas seiuejanles , a un Reí cual era 
Don FELiPc. Oirás razones liabia . i bien 
nalurak's, para que asi procediesen. Mu- 
chos tuvieron , t-n todos tiempos , por 
cosa, no solamente licita, sino muí eticáz, 
el dirijirse públicamente a sus Principes, 
por cartas , libros , i oíros impresos : — 
i nuestros aludidos compatriotas , lenian 
hasta necesidad de bazerlo. Veían ellos, 
en la persecución i proscripción de su 
creencia , i de sus pcrsoaas , asomar la 
esclavitud , i ruina inminente de la l'a- 
iria que amaban, i doblan amar : no les 
era dable acercarse al irono, para adver- 



til' tic filo a sil Piiiiripc , portiuo ésle se 
liullab» poilcado sícnipie de clérigos, frai- 
les, t algiiociles lie h Inquisición , que 
tales ei'ün los Grandes dcEspañumo Icá 
quedaba , pues , olro medio, a nuestros 
protestantes , que el de la iniprenia , en 
apoyo de nna causa , tan sania, a su pa- 
recer , que '^D ella , cifraban la salud de 
sus pro|ir¡as altnas, la de su Patria, la 
del jénei-u liumann. I , vnli<lndose de tal 
medio , cumplieron con un deber, mas 
que con nn deseo. — Atribuir a oti'as cau- 
sas , o motivos , esta clase de produccio- 
nes ; no parece discurso de bnena lójica 
sino antojo de la malevolencia. 

Hechas estas previas consideraciones , 
sobre las dos obras , debo informar a 
leílor , acerca de las pailiculai'ídades , 
qne son mas notables , en la antigua edi- 
ción de ambas. I , paraque no se tache 
mi escrupulosidad, como nimia, repeti- 
ré, desde tnego, lo dicho en el volnmen, 
que a este precedió. Yo tengo por nna de 
las primeras obligaciones de un editor 
qoc reimprime un escrito antiguo , se; 
éste cual fuere ; el reimprimirle fielnien- 



le, srgun le hallí! , sin nada uñadir, qui- 
tar , o alterar en é\. Lo contrario, escof 
M mui ajena de la injeniiidad literaria , i 
del respeto conque deben mirarse los Ira» 
bajoEde unos autores, cuya voluntad o» 
podemos ya consultar. Además, esta vi(w 
lacion de la verdad en las memorias pa* 
sadas , aun cuando s« haga con el fin d^ 
correjir los defectos i errores de un e>t* 
crilo , conduce a en{;añar , o extraviar 
i a dar , acerca de las cosas i de los he-' 
chos , ideas muí diversas , o contrarias 
a las circunstancias i tiempo determina- 
do , en que ese mismo escrito tuvo sa 
orijen,-S¡ los Autores de losRomancerox, 
i de las rimas AnTicn*s castfxlanis : si 
Tirso de Molina, o Teltcz: si CEnviNTEi, 
itiason primero del injenio español : pu- 
diesen ver, cual se reimprimen ahora sus 
obras, por nuestros mas doctos literatos; 
sentirían que esios (no porque ignoran, 
sino porque quieren) se conviertan en j( 
suitas literarios , adoptando opinioni 
mui Uxas, relativas a los deberes de u 
editor. Es lástima, quehoi, sin escrúpi 
lo , se quiten, añadan, alteren, o refm 



nuestros ¡inti^juos Autores, cuando care- 
zemos de una ñel í completa colecctOQ 
de ellas. Ojalá , que los mismos que pue- 
den corlar , cuando quieran , esle nial , 
se abstengan siquiera de aumentarle, con 
su proceder o su pereza. — Asi , pues, 
reimprimo este liliro , con la fidelidad 
que reimprimí el Carrascon. Adopto una 
ortografía moderna í uniforme , cuando 
creo innecesario conservar la del antiguo 
\olnmen : pero dfjo intactas, vozesque, 
a mi parezer . lo requetian. Como p. e. 
muncho , comido, deuria , a^ara , eston- 
ces , acábaUa , abrille , im¡iediílos , exler- 
mitiailos , déila , (tilla , virjines , sytcas , 
recebe — i alguna otra mas. I, como prue- 
ba de completa lldelidad , van , a vezes , 
reimpresas diversamente unas mismas vo- 
tes , porque lo están asi en la impresión 
antigua. Entre otras, se bailarán v. g. las 
palabras Vuestra Majestad escritas de cua- 
tro modos diferentes. También restituyo 
en su lugar, la manifiesta errata de Paulo, 
por Julio ó." que es como debiera dezir : 
i d«o los iialianismos , i latinismos mal 



ospai 



nolÍ7.ailos , 



hebiendo de nuettr^^ 
a pena , i olrus : por- 



sangre ■ t 

C)ue esla dase de lunares (qup por aficio' 
nado a la cnusa de liberLad , que el libro 
defiende , padiei-a niiii bien haber corre- 
jido), pueden indicar a los lectores , o el 
orijen , o el autor . o las circunstancíM 
del escrito , o de su publicaciou. — La 
Inisjcii del Aniecrislo , en la anttj;ua edi- 
ción, no tiene seguida»., cual correspoD- 
deu , i van aquí , las llanas, o pajinas ; 
sino trastrocadas , de modo , unas con 
otras , entre si , que haze ililicultosa la 
lectura. Aunqui! yo las reimprimo por so 
orden , pongo a la margen unos núnferos 
romanos, que al ptiso que indican I3 ma- 
nera en r|i]e se bailan impresas ullá , avi- 
san la chse de variación o corrección , 
que he liecho. El dueño anterior del 
ejemplar antiguo , pegó ya un papel , de 
anteportada , con nota manuscrita qiie 
dize asi.-" Porque csíí Tratado de la Ima- 
jen del Anlechristo , eslá de lal manera 
impreso i que es mui difícil coordinarlo;- 
tte por el orden de los mtmeros , [q . d 
los que él puso] i ¡o hallarás seguido. 



[A esos iii'inieros , susiiluyeD almra , lat 
pajinas : i el desorden cnn que está im- 
piesa , adi'Cile o casualmente, la edicioa J 
aiiligua , le seíialiin los números marji- 1 
nales , i la tabla de ellos , al fín. 

Porque la compos'rcioD de estas obras, 
se haya tejido con ideas i expresiones 1 
Tuertes , acres , i vigorosas : porqne , a ] 
la primera , acompañen ires grabados , 
i , de pronto, dos de ellos , aptirezcao ' 
sóio rasgas saiiricos : no itnajine el lec- 
tor, si desea juzgar con aeierlo , que e| j 
propósito i fin de estos escnloies, fuese, | 
el de presentar a la burla I mora inc 
siderada de todos , aquellas crecaciaa 
relijiosas , con que miraban como des- 
lumbrados o encandilados los ojos del 
entendimiento en ca^í todos los españo- 
les. Si con sinceridad e investigación di- 
lijente se le\eren ; descubrirá cualquie- 
ra , que fue otro , i mas recto , el pro- 
posito , i mas iioblí', ¡ útil , el fin de es- 
tos escritores españoles. Quien , en sus 
lecturas i estudio , deje de ser un secta- 
rio, ¡se proponga merezer de si mismo, 
en la sinceridad de so menle, el dictado 






XVIII. 

ilf írnc&ti^utlor il<: lii rnrd.id j lialhirii 
i|MC a eslos fscrílores Í niúrlíres españo- 
les , su edad , sn doctrina , el.tt^tínio- 
iiio de sus coiitcm|ioi'óneos , )os lortiien- 
tos , dcsücrroS, o muertes lioriiblesqne 
por su creencia suftieron; los debe librar 
de LoJn mala sospecho. Sí ellos trataron 
de indicar a los españoles , ser el cristii 
nismo , oira cosa de lo que eii F.spuña 
enseña : i otro el culto racional que 
bi'mos al CniAnon , i otros los natoralf 
i spf^uros fundamentos de salvación espi- 
ritual; no los movería ciertaaiente a ello, 
el entusiasmo , o la liipocrQsía. Porqae 
)a podiau tener ellos bien sabido , qae 
ni en los calabozos ni en las hogueras de 
la inquisición, iban a buscar los pruden- 
tes del mundo , las mitras, las púrpu- 
ras , las poderosas tiaras, las ambicio- 
nadas riquezas, Que enlre aquellos cala- 
bozos i hogueras , no cabían ilusiones ití 
cálculos , como no cupieron entibe la soga 
i la garganta de Judas.— Libre quede, 
pues , de mala sospecha el relijioso in- 
tento de unos varones , cuyo Credo 
aporraron ni protejieron los Gobieri 



ni parLidos políticos de su Patria , en 
aquel tiempo. I otra razón mni poderosa, 
aliona i muéstrala pureza i verdadera 
sinceridad de sns acciones. 

Roma combinó sagazmente, paraante- 
maral suyo , nna- bien organizada Tuerza 
ei> las órdenes monásticas , sobre todo , 
en l:t de Jesuítas , que nazió para opo- 
nerse a toda ulase de Reformas , i ener- 
varlas o minarlas. Tiene ademas el Ro- 
maiiismo , un Tondo 'inagoluble de atrac- 
l'vos para el pueblo , i grande caudiil de 
recursos históricos, anticuarios , i esco- 
lásticos : tiene hecha una fascmudora 
alianza con la arquitectura , escultura , 
pintiird , i música : usa de un culto tea- 
tral : tiene ritos consoladores : consagra 
vistosas i variadas joyas : requiere osien- 
losas vestiduras i ornamentos : lisonjea i 
anima con igual seguridad al fanático mas 
tétrico , que al mas \&\o i tibio de sus 
aGliados : cuenta u;i crecido número de 
estos , a los que sube atar con una exiji- 
da UDÍdad ostensible :-i asi, la fuerza del 
Roinanismo consiste, en mas , que en la 
clerical astuzia , i en su variada niojiga- 



Ipi'ia. Atiora bien : los pscrilores «- 
paúolps rcroimisUs , pata destruir i 
rnzadorns ailos del j<'suUisnio o ronianis- 
iiio , ¿qiiá .it'lps pusieron en juego? Nin* 
(;iiiias. Liniiiáronse , a publicar escritos 
nomo los présenles , que tienen por ca- 
pital objeto , enrnniinur la aieniinn de 
los hombres a la lectura de lii BtsiiA ,IÁ 
<;ont<>nÍdo de la Biblia , de ettos Libros «i 
<'iiyos preceptos morulcs , e inspirada* 
deidades , son luz ¡«nscñanza del espt«i 
■'itii , i doctrina siiricienlc i innipleta pa-' 
tu \;i salvación , i conocimiento virtuati 
de JisEs , linico Salvador , i línico Sa-{ 
cerdole , i útiiea relijion maniliesia ded 
ctisliunismo , que no ha menester suple*; 
meatos , prácticas , ceremonias , ni adi*^ 
clones humitnas. Sí a eso , redujeim 
todas BUS arles estos escritores nuestros ;< 
si ese íaé el confesado lesiininnio de siH 
i'ú , entre lasaHicciones, tormentos i s 
pliuios ; ¿no queda bii-n clara la sincera 
dad i pureza de su intento?— 1 el 
eonozerlo asi los españoles qu(í ahor^! 
existen ; es todo , cuanto , a favor d4J 
i'Sios múi'tíies de la (é en Cristo se rectarV 



mu , con lo que acíilm de nk-garse. No se 
, ci'ea , que lu ivinipresiun ile estu.s escri- 
tos , tiene por objeto , el preseiitura su» 
autores, omio guias i maestros infali- 
bles : prcieiision Ttieía esa , aileitus du 
ridicula , aniicrisliana. Ya se dijo en el 
prólogo (leCAnR«si:o», cual era el inten- 
to del L'diiór. Lean obras de esLa dase , 
aquellos , quR como los españoles , leen 
solo , i Torzudu mente , las obras que les 
escriben , i les pei'niitcn , los clürigos j 
Trjiles : léanlas , examinando ¡ culejaiido 
el contenido de todas ellas , a la luz de 
)u BiBut. i con el espíi'iLu pedido i ubte- 
iiido , en la vjjilaute i no inipriunipida 
consideración diaria , do las palabras i 
pensamientos encerrados en la Biuui ■,— 
i lle^-ar'iin á compinidcr , al cabo , qm: 
la voz Cbistuiisuo , no es sinónima do 
pí^iismo o romanismo , porque nunca 
puede circunscribirsu al signiiicado de 
I secta : nunca envilczerse, a designarlas 
I preocupaciones o interesadas pasiones de 
ninguna clase de sectarios , aunque sean 
tan numerosos, como losque dan riquezas, 
¡ adoran , í besan los pies del lujoso Pon- 



lilicc y Süberaoo deRumn , i se au'eva_ 
ii llamarle Vicario de Jesucristo.! No. La 
voK Cristianismo , no tendía juniús sígni- 
licuilo de acepciones materiales , * sido 



le D. Jiinc B.liBri. m 



lirobar, que lolc l<ii itkcuIm « <J Papa de Rnma [a^t 
rim>): vene [. Rp. a Ini Crinl. ii'i. 4-] k lakinFroM, 
díie iii. CD li paj. ITI. da aii -Rclijloo damoitrada il iA- 

nai cualquiera de !ai ¡¡¡Irgli» <{i,c i( llaman Criiti>aíi?> 
"H. Nd i'Hnr : e> DHEinrío rMr ta la Tirdadera : i aXt 



dad de Haioa).-^ 



■• (I- : 






P, Tara prubar cu pocaí palabra! la Dccoldad del 
Sumo roDflBcadn. jqué raioü lefialjrla V,f R. Dlri». 

liguieDleui Iglcat. aln J«™ Pa^lifio,. [que, «g,o B.I- 
mei , ea ía pinruut del Papa de /lomu.]— Aliura bien : 



nfapfl, 



lu¡;mrde MahBma, 



Fspiriliiüics : no es palabra adecuadla , 
para esplicar controversias, que promue- 
van tráficos provechosos paru clérigos i 
Sacerdotes lumianos, cuja relijion se re- 
duce a divinizar sus uiuti^rialcs ganan- 
cias : es solo palabra , que nos índica . 
que lodos los hombres pueden ganar la 
eterna salud , aun lin Palal/ra predicada 



n: Ui JorlriBii Jei Pi|>i inn »[(iTa|;ar 


»¡ml<.'Ul 


de íemcrfilo •od mblloiFi: d Pip. nn 


. irapliJo 




. .11. Jüu 


lii e»t-bl«Uo el \',i.i«a« , .Jll tcbkk .0 


mpiHion , 




e h hon.. 




allí Jr.»de 




JipniJad . 


Borní pan , con Lt.'a nl..r . con d^h. 




« ert. tida i»>rt.l. íQuí li.»pi>»el 


I-ipa de cu 




oncihc . cí 


•¡A el «bio Bilmcí, qoc nni r¡ií|!>n q 


c él .pl¡c= 


bnu. DM í/e/oí .ínWwrúlDj, leapll 


ao i adapfa 



fs. Pedro I, Ep. iii. i,]. — Umii:ir la \ot. 
Cristianismo , al sigtiiGcado que ta áa , 
por conveiiiencia propia , un hombre , 
que entre incontables dclirias pasa la vi- 
da, metido en los palacios deltoma , a- 
donde , por bondad i agasajo especial , 
se deja besar los pies, de miles tle sus 
interesados apo)3dores;-equivalea dezir, 
que Jesucristo, fue toque fueron Téudas, 
i Judas el galileo, mencionados en el cap. 
T. de los Actos: o, lo que fueron los fun- 
dadores de las sectas Gtosóficus de la Gre- 
cia. Triste idea del Cristianismo , i blas- 
femia contra su Fundador, que estrechan- 
do a los cristianos , a esperar solo para 
esta vida , haze déllos , tos mas misera- 
bles de todos los hombres! " 

En vista dep«to, i de cuanto dejaron 
escrito los españoles , que compusieron 
votúmones a este semejantes , me parrae 
que uo debe confundirse el cristianismo , 
con ei papismo. Son dos cosas del todo 
(íonlrarias: porque ser discípulo de Jesús, 
i ser Jesuila , son cosas , que no pueden 



1. E,., 



ciilremez.clarsc. Las obras que aquí se 
presentan, attnqne no , en verdiul , orto- 
doxas, para los papistas, o romanistas: 
no pueden dejar de ser aprobadas, i nnn 
apluudidus por los españoles , en alen- 
GÍon a que su contenido se halb , en to- 
da , confirmado , i superabundaniemen- 
te , con lo que acerca del Papa i de Ro- 
ma , escribieron los mas clásicos e irre- 
cusables escritores católicos nuestros , 
desde el Arcipreste de Hita Juan Ruiz, 
busta el Canónigo D. J. L. Villanueva , 
e» dezir , por espai^io de quinientos 
años. Ademas de afianzarse la mate- 
ria de estas , - con las obras de ésos 
autores ; hai que observar , que na- 
da se exagera, en contra de Felipe 
II. , Paulo IV. , i otros expresamente 
nombruilus : porque , acerca de díclios 
personajes, á'uen , lo que este Mino, los 
mpjores Documentos liisióriios rehacien- 
tes, que pueden ciinsnltarse, pero no ci- 
tarse aqui, a causa do su muchedumbre. 
Mas,' no quioro tlejar de recordar, que los 
que tanto, i lin a menudo , alaban a Fe- 
lipe 2.° como lo hazen muchos pruden- 



tes i JuLziusüs españoles ; (Uiún, en elli 
si quieren , ana prueba de sujuizio 
pmdcnclu , i (le su enlusiasmo, por I9 
que suelen Ibraar ghñas españolas ; pe- 
ro no , una demostración , de que el di- 
cho Reí , valiese lo que ellos dizen. El 
Taitiüso duque de Alba , en el a. 1509. 
eiitre^fú en cinco anos, ai verdugo, en el 
P^is Itujo, las cabezas de diez 1 ocuo uil 
prutcsiunles! I esto lo hizo , para obedc- 
zer , i agradar , a su amo Felipe II.-1 de 
resultas , a los 29 años, de este inhuma 
no i anticristiano hecho , en el a. 1606. 
sacudió Holanda , con razón , la Teroz e 
inicua dominación española , i Tue reco- 
nocida por Europa, como Nación inde- 
pendiente , i esta vez no se descubrió en- 
tre esa política de sangre, ni la sabiduría 
ni la hábil majestad atribuida al Irailero 
fundador del Escorial. Arzobispo, i 
aun Virrei de Valencia, fue Santo Tomas 
deVillanueva : i en sus cartas de olicio 
al Rei , quéjase mucho el venerado agus- 
tino , de la ¡oscuridad i desamparo en 
que tenia el Gobierno las valencianas 
costas , i de los rrccuentes desembarcos, 



i i-ubus , i cauíiveríos de cenleaurcs de 
alaos i mujeres que eii ellas haziaa los 
piratas berberiscos :-cosus todas, que 
aboaaa muí poio la temida potencia del 
aplaudido Rei D. Felipe. £1 mismo U. 
Felipe , comienza a reinar , con la pér- 
dida de la ¡limada católica en los Jelves , 
el a. 1S6Ü. Rompen al año siguiente las 
alteraciones de Flandes : la ignorancia 
baze , que el año 1562 se pierdan en la 
Erradura, las Galeras de España: el año 
1566, comienza con la rebelión deHo- 
laada, provocada por la ^rau- politii'a , 
úe\ prudente O. Felipe, i dicha rebelión 
te completa el a. 1372.* La misma poli- 



gneiTH ijuí biiiiD a ln> prolentiuln iiucilnii 
rigu i íftUti. í la meoDi , ]di idji ¡mpuljri' 
unatroi . lo díicn ra mil pirli'i . cu^uJu hj|j 

^ , fíOi milagrcí del Detp- 



iá putblo. Eb i 



lo,. tu 



r."' 



mucko,nasJi,citgu,jó-.cU 
1 DÍtne , cuMD iilrtilii , Tíniíi ■ deiir , qnc 



lica promueve el Levantaniierilo üe los 
Moriscos el año I5G8.: el a. 1577 inven- 
u el mismo Reí , el esianra iJe U) sal , 
de este don de la naiuialeza : i el estan- 
co de los naipes , en prueba de su mora- 
lidad : i entonces el atrevido Draek sa- 
queaba i asolaba , a su placer , a Carta- 
jena, la Florida, Jamaica , i otras Colo- 
nias españolas. Para consuelo, regala a 
España D. Felipe con varios Autos de 
F¿ , en los que se quema a inoTensivos i 
desarmados cristianos i judias ; i el a. 
1S86, publica la uíiV Pragmática de las 
CoriL'sias i Tratamientos: el a. 1SS8, la 
Providencia humilla i burla los Fanáticos 
designios del Prudente Reí , i destroza- 
da la invencible i mal dirijida Armada , 
se deshaze el poder marítimo de este 
país desventurado, hundiéndose en el 
mar , con el incontable coste de las na- 
ves, miles (le vidas de españoles. Hl pru- 
dente vencedor en San Qiiinliu no fué en 
esa Armada: pero en cambio, el a. 1589, 
promueve los alborotos de Zaragoza, en- 
gaña al Justicia Lanuza , por medio de 
sus criados los Jesuítas , descabeza al 



Justiciii , cftniosi fuera un malhechor , r 
acul)u cod los liierus de Aiagon . que ha- 
bía jurtuío manieiier. Nueve años antes, 
en 15K0 después de acilian'ir con amar- 
guras , i meiiLiías ¡Dniímerables , lus úl- 
timos días de su lio el misero cardenal i 
Bei , D. Eiiriique , a cosía de fraudes , 
promesas falsas , i regateailos sobornos, 
contra la corona Portuguesa , I por sii 
limidex i trabucado juizio , no acierta a 
bien ceñirse la comprada joya , sentando 
la Capital de España en Lif;boa, El Pru- 
dente na sabia salir de las celdas del Es- 
corial. Pur lin , a últimos de su reina- 
do , como piiru esptirnr a los españoles , 
bien alto , los efectos de \a prudencia i 
saliiduria, de un reí fanático i escluvo 
de cli^rigoB, i liazer pag:ir, a España, del 
todo , la formación do la ¡nvencihle Ar- 
mada , saquea , i pisa, como quiere , et 
ÍD{;les , a Cádiz . el a. ir>96. Estos 
Miu algunos, délos hechos i rasgos prin- 
cipales del pi-udente Felipe II. reí que 
, Lodo lo gobernaba , que todo lo diríjia , 
(]iie de nadie se liaba, que fue servilmen- 
te obedecido , hasta cuando mandó , co- 



(lio a AiilDnio Pei^z, asesínalos i rtivenc- 
iianiientos. ¿Son, por veniiir:i, ésos, ras- 
gos de prudente i de sabio Polilico? Reca-j 
paciten sobre la si^niricacion de [ales 
¡tes, los elojiadot'fs de mn FuncslD l'r 
cipe. No' es dublé , entre los liniiles de 
un preúnibulo , referir las consecuencias 
de esos iiechos: pero los que ahora p. e. 
imprimen conio si fuera consecuencia de 
notoria verdad ; queD: Felipe 11, uc3b6 
con lai allcraciones de los Moriscos : 
que aseguró para siempre la unidad re- 
lijiosa en España, haziendo papistas las 
almas ieniendiniienlos de todos los es- 
pañoles : i que efectuó otras grandes co-* 
sas que no designan ; olvidan lo que nos 
reliere la Ilisioria, i afectan desconozer 
cuál es , i cuál fué siempre , la disposi- 
ción relijiosa i espiritual de la mente 
humana : que se diferencia tanto en los 
hombres , como se diferencian las caras 
i los cuerpos , entre un hombre i otro. — 
Poco seria , io que respecto a Moriscos, 
hiziese de bueno i sólido D. Felipe II. el 
Prudente ; cuando sabemos , que su hijo' 
1>. Felipe 111. el Piadoso, echó desapia- 



I 



TOS MIL espnñtiles moriscos , coiiliscan- 
doles de aniemano , los bienes que a sus 
labmnzas, e indusLriüSos LiáQcüs debían. 
I para saber , qué jénero de unidad re- 
tijiosa , dejó establecida eu España D. 
Felipe, no hai mas , que acudir nt mis- 
mo anlicrisiiuno Sonto O^cio , el chuI , 
doscientos años , después de niuerlo di- 
cho Rei , no lia cesado de alormenlar , o 
quemar vivos , a cuantos españoles i es- 
pañolas , quisieron dejar de ser hlpócri- 
' las , o maiiirestaron, de cualquier modo, 
separarse de esa notoria mentira , de 
anidad rclijiosa española. Todavía , por 
los años de 1780 , se víó quemar, por 
causa de relijion, a una pobre ciega des- 
venturada, en b fajiálica ciudad de Sevi- 
lla : todavía en 1>íl8,sedíó tormento 
a varios inrelines , en las cárceles de b 
Inquisición , en Madrid , Murcia, i oíros 
punlosI-Por loco delirante tuviéramos 
hoi al rei D. Felipe, si liubiese mandado 
a sus subditos , que , a pesar de su con- 
vencimiento i experiencia , pusiesen to- 
dos ellos, la salud i remedio de sus cucr- 



WXII. 

pos , cíi manos de un mvdicu iluliaoi 

t|ue iiu se moviese ile lialís : — 1 cuando 
ct mismo D. Felipe , sueña el sDcritpgo 
imposilile , de (\ae , a su mandato , en- 
tregasen , milagi'OsamoiiLe unidos sus 
subditos , la liberlud, espiritualidad , i 
salud de sus almas , a un clérigo italia- 
no, 8 quien se llama , sin saber porqué. 
Beatistuo Padre ; i cuando no se realiza, 
por imposible , el sneüo del obstinado 
Principe ; entonces le apellidan , a boca 
llena , Rei sabio , grande , prudente , 
algunos españoles, aun en el a. de 1849! 
Felipe II. mandando al duque de Alba 
besiir los pies del que le nialdezia, i ado- 
rándole; i quemando, al mismo tiem- 
po, a loi que defendían el derecho de 
libertad de conciencia, concedido por 
Dios a los españoles , como a los demás 
hombies ; no bizo otra cosa mas , que 
dar pruebas maniHcstas de la liumana 
locura, i de la individual impotencia. El 
Puntillee Paulo IV. a quien adoró el reí 
Felipe , como a Dios , Tormo un proceso 
contra él i contra su padre el Empera- 
dor Garlos V. declarándolos , enemigot 



XXIUl. 

lie ¡a Sania Stde , i i!.dmicni¡o a sus súb- 
dilos, de la obligación <le obedeterles : Isn- 
bi.-l (lo Inglaifrra , escarnezió i debeló , 
(loiido <iuiso , Va majcslad de D. FcHpe : 
ilt^iiiida i Fbndcs sacudieron su yugo : 
i sil nielo Felipe IV, no pudo llamarse 
ya m de Poruignl: su biznieto Carlos II. 
puso su nombre i Lrono a los píes de la 
familia de Borbon : i cu menos de cien 
años , se bnii visto dusapnrezer, hasiu 
los Trailes dei Escoria!, con todas las de- 
cantadas obriis de la política del som- 
brio i adusto Príncipe : quedándole solo 
t » España , los frutos de ella , en el fana- 
tismo , bipoercsia, irrelijion , igiroran- 
cia, i de^Tíidacinn, con que todavía eslíi 
abrumada. No. Ninguno puede, con ver- 
dad , luúslrar en las tristes provincias 
de toda nuestra España, aquellas señales, 
por las cuales se reconozca buena i cris- 
tiana política en los que nos precedie- 
ron. Cabalmente losIVíucipcs masaplau- 
di^ofi, i con sus mas elogiadas acciones, 
Óícronel origen i el complemento, para 
esta sólida estructura de la actual degra- 
<l)CÍou i miseria de España. Los calóli- 



eos I). Kcniando i [>.' Isabel, riimladi 
res de la Iniguisiciort , principiaron la 
ohra : D. Fütipc II. , esclavo de la In- 
quisición . la comluyri. Asi , por des- 
{;racia , salió ciorlo el valieinio ilu nues- 
lio excelcnie , i no entendido poeta , 
cuando , al hablar de los procederes de 
ntiesiros reyes , en tiempo del luayor 
jioderio de España , exclama : 
¿Qué se saca de aquesto! ¿alguna gloria? 

¿algunos premios , o agradecimientot 

Sabrálo guien leyere nuestra historia. 

Veráse alli , que coma polvo al viento: 

asi se deshará nuestra [aliga 

I , como para corrohorar ese vei'ir)c;id( 
vaticinio fie G«kcil*so, Cervantes nos 
dijo luego , que con dificultad se halla u» 
filien Gobernador en el vmndo : 1- Felipe 

II , filé mas estillado y duradero , pero, 
no mas provechoso Gobernador , que el 
retrato de españoles ¡gobernadores que 
nos presenta el Quijote. 

Acerca de Paulo IV. , ya se ha dicho 
algo , conforme del Iodo , con In que re- 
licrc el aulor de la presente carta a Feli - 
po II. — En la puj. 310 i siguientes tom. 



f 



2." de la obra de Líbrente-" Keíralo;»?!- 
tica de ¡os Papas«. * aunque solo bajo un 
aspecto , i con moderación , se dice , 
(jitien fue Paulo IV. ; í paraque se le 
conozca mas de lleno , trasladare ni pie 
de la Ictia , la pintura que liaze de sus 
rostumbres el bien acreditado escritor i 
diplofliálico Italiano B. Navagero , qne 
tan de cerca iraió al citado Poiililice. 
Dize, pues, asi: «El arreglo de Paulo 

■ IV. es , comer dos vezes al dia: i quie- 
bre que le sirvan regaladamente: al prfn- 
«cipio de su pontificado tío le bastaban 
••2S platos: bebe muclio mas . que co- 
iiine:i vino de mucho cuerpo i fortaleza, 
«timo , i tan grueso , que ctisi podria 

■ corlarse: que por eso le dizen al tal 
\Íno mángiaguerra , i se trae del reino 

■ de Ñapóles; a los postres belie siempre 
• malvasia, quees lo que llaman sns cor- 

■ tesanos enjuagarse. Comía en público , 
•I como los otros pontiQces , antes de la 
«última enTermedad , que se creyó uior- 
■■ tal , i en la cual penlió el apetito : pa- 



D Miilrid 



. iSl}. 1 



rol. 8 .0 



tibliir tan sin medida, recalentado coo'J 
• ios mitnjants i vinos , que a vezcs deí'^l 
"Culiria ranchos srcrelos df 
"iniiirin." — Juzgues*?, aiioia , si a tnl 
sujeLo, se lo Iraiii duramente en la cirta 
A D. Felipe- Me parez-c , que bien le 
<:uii«ii'an a l'anlo IV. las palabras , que 
i'l romanista Senador López, proniinrió 
i'ii la Sesión del H de junio del a. 1849. 
«Jesuorlsto dijo , que su Reino 
"de este mundo: mus, andando lostienK 
-jiiis * se vil! aparczer Poniillces, qiíl 
«para tnrmar antitcsis con la doctríní 
■ del Salvador i el Maestro , dijeron en 
alia voz, "el ninndo todo os mi rei- 
"DO." — etr. 

Acerca de otros , que no fueron Pa- 
pas, también se verá, que la Cauta está, 
en lodo , confornie con las mejores no- 
lizias históricas , que de aquella época 
nos quedan. F,n prueba, recordaré a Pe- 
dro Luis , o Pier Luiji , mencionado en 



la iril 



i 



XSXVIf. 

ríh. Tin: liijü del |i:i|Ki l'imki llt. i pin- 
mrttiííifis tltl poniiiicc s'i padre , Ücfíii :\ 
sur duque dü I'urma i l'¡:icciiza , rcud»!! 
cnloiicos de los Papüs. Era ol Podro 
Luis , lamoso eii delitos , í el alma de Ins 
disturbios inleslinos que despedazaban 
ciilonces a Judia. Finí uuo de los piinci- 
pales fln la jenovesa conspiración án 
Fiesco : luc el prolector i ayudador de 
uqui'-l incansable caudilln de los lloren- 
tinos proscripios, Pf-dro Strozzi : aspira 
á buzerse dueño de Milán : liranlzó 
f rudamente en Paiina i Pincerna. Tal 
era , en suma , Pedro Luis Furuesio lii- 
jo de Paulo 111.— El 18 do Seliembro 
del a. 1347 , estaba muy coniplazido es- 
te Papa, diziiiniloa sus cortesanos [por- 
que ora también agorero), que su feliü o.s- 
treJIu con] araría siempre cualquier deesas- 
ire quti le amenazase :* les cniunerabn 
Us diclias de su vida que comparaba a la 






í (d 



,1) /, 



I sonilji 



10 principe (¡uc 
1 aquel II ' 



sucedió a An^ 



gusto :-i en aquel mismo dia 18 de Se- 
tiembre , su hijo , el poseedor de tudas 
sus adquisiciones , el heredero de su 
buena estiella , el Duque fedro Luis , 
fué asesinado en Piaccnza, i los conjura- 
dos arrojaron por un balcón su cadáver! 
Véase, pues, con este nuevo ejemplo , 
la rnzon , i no la pasión, con que, acer- 
ca de las personas, se habla en lus obra^ 
de los españoles reformadoies. I esio , 
acredita su exactitud. 

Mas , algunos , sin negar ó contradi 
zir , a loque antecede; ni desaprobarfl 
solidúz i oportunidad de estas obras , 
entonces creerán , que ya pasó el tiempo 
de ellas : que el reimprimirlas lioi , ei 
capricho ridículo é inútil, aunque su pu,-^ 
bticaciou fuese útil i oportuna haze tN 
siglos : que el poderlo de los Papas 
inralibilidad , que se les atribuye, está 
hoi , como por tierra , i en tal postra- 
ción , que son cosas que deben antes 
compadezersc , que no atacarse. Estas 
razones tienen su peso , pero a 
zer , no una verdad absoluta. 



:stO , 

i-aaJI 

Tas r 
:mpo 
, ei 

3Slá9 



tXXII 

tras rrosc recoiio/cu, que soto Jestcms- 
To, que cslj en los cielos, es el úvico Sa- 
cerdute , i el único [>uiililÍL-e inralilile del 
crísiíaDo wniienti'us , en luaterins de l'i'^ 
i de conciencia , sea un liombre oido i 
obedezido , como infatUile ; el papismo , 
el(;r3n pecado , i los grandes males del 
papismo subsistirán .--i subsistirá , por 
consiguiente , la necesidad de combailr- 
los , por({uc , cualesquiera que sean las 
alternativas de fortuna , de los Papas , 
en Ruma, o en otras partes, con la exis- 
tencia de su dignidad, exislirán siempre 
b intolerancia i la persecución, — Por 
oiro parle , la primera señal caracicris- 
tica de un cristiano verdadero , i ile una 
verdadera iglesia , es la tolerancia reli- 
jiosa. Porqué , sí en cosas de relijion, 
unos lilasonan de antigüedad de nombres 
i Itigares, o de la pompa exterior de su 
culto ; si otros se jactan de la reromia de 
su disciplina ; si , estos i aquellos , ale- 
gan la ortodoxia de su (é , por creerse 
uada cual ortodoxo; — estas cosas, i otras 
(le naturaleza semejante , mas bien son 
señales , de hombres que bregan i pug- 



nan, por el poder y el (Imiiínío, que d _ 
seiidles de cristianos , ni de crisliarus 
coiígiegaciones. El Papado, o los Papas, 
no solo rei'usan, sino eondeitaii expresa- 
inenLc, lu Tuleraiicia relijiosa, inhcreule 
s«!ñal del crisiianisnio: luego , es indis- 
pensable combatirlos por medio de la 
palabra, i déla imprenta: luego subsiste, 
¡)or desgracia , la necesidad de difuudií' 
estas obras. 

Pero , a fisio, puede rcplicarae : que 
este volumen , i el del Carrascoii, que le 
precedió, son obras satiriuas, i aun sar- 
cúslicas, i obras impropias üe la dulzura 
i templanza de lenguaje , que ahora usa- 
mos , c indignas de los nobles asuntos a 
que se diríjen. Yo me aLre\o a esperar, 
que estos reparos, tan giavcs en la apa- 
riencia , se desvanezerún del lodo, siem- 
pre que los lectores de ambos volúme- 
nes, los examinen cou algún delcnimieu- 
to , i con voluntad de cwnozcr a feudo 
los intentos i lines , i {si la frase es per- 
mitida) de leer en las almas de sus auto- 
res. Podrán bailarse eu estas obras , vo- 
zcs duras i do mal gusto; i , aun a vezes. 



xxxxr. 
maxímüs (iitóupus , o por ignorancia , o 
por extravio del ])eiisamÍenlo, fl:ui<i(>zas 
uan natural es al Itoiubre :-pera no se lia- 
llarú en pajina alguna , idea, ni palabra, 
que dcuiucsLi'e , habei- eslos essrilores 
eiicarnezido , por odio i uialevolencia , 
pei'soiia , o cosa alguna. — No consisien, 
a nii ver , la k:iI ra i el sarcasmo , en la 
calidad de las vozes empicadas , sino en 
la iniencion de i]uien las emplea. Snele , 
B vezes satirizarse , i con sarcasmo bien 
amargo i Scre , valiéndose de tniii bue- 
nas i (Inizes palabras ; i el que satiriza 
i lisa del sarcasmo , está como seguro de 
ser aplaudido , i auiquibr el obji^to de 
su mofa , con la fuerza de su ironía. — 
Pero los españoles que liazc dos i tres 
siglos , desearon la reforma relijiosa de 
E^>aü3 ; ¿cómo podían escribir sátiras, 
ni usar de ironi»s, contra cosas tan hon- 
damente arraigadas , i contra personas 
tan prul'undamunte veneradas, en su tie- 
rra? L.0 que liii'.ieror), fue combaiir , con 
i'uanta fiicria de csiilo , razones , i pa- 
labras, pareziü bien, las perversas ideas 
relijtosas , que velan sautilicadas en 



xsmii. 

nuestra España , como ciisiianismo poi 

ro. Mal podían, ademas, valerse de sáti- 
ras ni de iroiitas , uiiob IioiiiIji'gü labra- 
dos por el inroriunio , aflijidos cada ho- 
ra i perseguidos de muerte. Confieso , 
que en cslos volúmenes , podrá señalar- 
se algo escrito con censurable acrimonia 
de palabras : pero nada con sátira , ni 
ironías. Con la misma pureza , con la 
misma grave sinceridad aparecen escri- 
tos estos volúmenes , que el de B. Arias 
Montano, intitulado -Lección Cbistuhi, 
en el cual , se leen pasos no menos fuer- 
tes , que en estos , contra unos mismos 
objetos , si bien con términos diversos. 
Basten esas consideraciones; pues el edi- 
tor no es el apolojista , ni el aprobador, 
de cnanto acá se lea. 

En cuanto al estado presente de I» re- 
lijion en España, casi puede asegurai-se. 
que no ha variado , en el intervalo de 
dos años , desde que se reimprimió la 
obra de Fernanda Tejeda , hasta ahora.- 
El romanismo i jcsitiiismo , continúan 
perseverantes, filiránduse por todas par- 
tes , en busca de oro i poder ; i en la 



\XXKtIT. 

uitiiaüdjil, RUS Unes ¡ planes , no liaitnn 
ostúonlu humano , en la dcsnhim braja 
España. Pasan dias ¡ días, i la moda de 
liazerse , o apniezer , jesuiLas i jesuile- 
sas , se jeneraliza cada vez mas , entre 
la jonle escojida, i cobra fuerzas nuevas : 
todos ya , en jeneral , liberales i no li- 
berales , no tienen por bueno uj racio- 
nal , al que no sea frailero , i sobreto- 
do , acérrimo loyolista : los periódicos 
atribuyen * la inmoralidad de España , 
a burlarse de cálizes , mitras , e imáje- 
nes : las colVadias , funciones de Iglesia, 
e imájenes adoradas , se cuentan ya por 
miles : se invierten grandes sumas de di- 
nero , i buenas dozenas de donzellas , 
en reedilicar i repoblar conventos de 
monjas ; i al mismo tiempo , se anda 
pordioseando , para la munncencion de 
las pobres relijiosas : los fi-ailes vuelven a 

• Vea» el IUni1.Tiu<leI R dt Mina de 1849- Sn M>- 



XXXKIV. 

SU coiiveiiimlidad , ¡ en cómodas casqi 
sin cuiílui'sc de lu Lci , que se lo prohy 
be : i alii vienen de tierras lejanas peí 
sonas que fie dizcri mlsiüaeros i e 
listas, i a pesar de verlos siempre en co- * 
clie , i al aht'igo de tuda inleniperie , i 
qne ocupan los primeros asientos en ios 
conviles , ¡ que se revisten con caballe- 
rescas insignias ; los crédulos infelizes de 
España , niiían en ellos , unos liumildes 
discípidos de la Cruz , amadores de la 
penitencia ; i , como a laUs, los adoran, 
ios besan , i los cargan de oro, en abun- 
dancia : — i , si liai [iiillares de trabaja- 
dores , denU'o deesia misma Península, 
en el estado mas completo de uiüial í fí- 
sica miseria ; no obsta eso , paraque los 
frutos del sudor i afanes do esos infclizes, 
se Ucveu en parte a remotas tierras , lioi 
cabamente dominadas , por b mas ilus- 
trada i poderosa Nación de F.uropa : — i. 
luegíí , si viene algnn otro, como cansa- 
do de coadyuvar a sangrientas discordias 
civiles , el cual haya dispuesto el fana- 
tismo i pueril vanidad de una oíonja , i 
dádola cáusticos con qtic se abra llagas 



XXKXV. 

falsas , i fiisp(i:'u!(ib a ['cprescnur oí pa- 
pel de profclisa i de sania ;-a ése , po- 
niéndole lina Mili'a , se le llama Pasiop 
de almas , i sri le premia con daile bue- 
na renta , i úlües honores : — i al olro 
Pastor , que huyó primero , disfrazado 
de lacayo , i qne después , por dominar 
a la fuerza, inunda debavonetns extran- 
jeras la tierra donde nai\ó , i haze ame- 
trallar la Ciudad de donde nadie le eclió, 
i donde tiene su Silla de Obispo; a ese, 
le envía pI Podei' ile España , a costa de 
su éseacnraida Política, ejércitos i dine- 
ro!., liste es el estado retijioso de Espa- 
ña, eli la actualidad, pero cimentado en 
los cfdculos í deseos lalíblcs de la ambi- 
ción humana : i por consiguiente , no es 
un estado sólido i duradero. Llc¡,'ará el 
día de la refjrma rulijiosa de España , i 
en aquel dia , espero se conozerá , que 
estos nuestros antiguos, cualesquiera que 
hayan sido sus desaciertosi errores , tu- 
vieron mayor Iue i conocimiento del cris- 
lianismo, i mas recto amor de su Patria, 
que tos infelizes inquisidores i persegui- 
dores suyos. 



XIXXVI, 

1 mtenlrns llega ese din, pueden todos ] 
echar de ver , cuan improprio será de)! 
buen iliscurso , áe que los españolo,.! 
tánlo se precian ; el rehuir , ¡ esiorbar" 
toda relijiosa reforma , apoyaudoseen , 
que rerorma , vale lanío como innova- 
áon , i en , que cada uno debe seguir la 
relijion de suspadrcs. No haré yo la in- 
juria a mis lectores de responder a tales 
argunienlos , con los que pueden cano- 
nizarse los hijos del jentil i del malio- 
metano, i hasta los hijcs del ladren i del 
asesino , que quieran ir iras las huellas 
de sus padres, lile bastará , al concluir 
estas adverleni'ias , repetir las palabras 
con que el A. de la carta a Felipe II. 
amonestaba a los que , en su tiempo , 
pensaban de esa manera. "De nuestra 
parfe (diííe en la paj. 67), nos debemos 
temer a nosotros mismos , no vengamos 
a tal estado , que j llamándonos ... diga- 
mos: ...'Asi creyeron nuestros padres: en , 
/o fe de estas cosas murieron i oiuieron : i 
no (jueremos ser mas sabios r¡ue fuero» | 
ellos. Coma ellos queremos vivir i morir. ■ 
Antes que atenernos a esto , «ScwJríÑ»- , | 



XXXXTII. 

mos las escriJuras, cosa necesaria a hom- 
bres libres i pensadores ; i en ellas lec- 
« remos : el qüb ama a padre , o a madre 

MAS QUE A MI , NO ES DIGNO DE MI. 1 eñ 

ellas también encontraremos, que: «Dios 
ES Espíritu : i los que le adoren, en es- 
píritu I EN TBRDAD ES MENESTER QUE ADO- 
AEN.» 



ttSi donde está la relijlón catélica uo puede haber otra , 
DO debió estar en parte oinguna , pues donde quiera qae 
se cstablexiú habia otra : digan sin rodeos que es el mono- 
polio de la autoridad espiritnal el que se quiere» i los pro- 
vechos que de ella cuelgan, aunque sea con descrédito de 
la misma relijion« i dure ella lo que dure.» 

Puigblanch. Opúsculos tom. i. p. cxxxix. 



Erratas de la Epístola Comolatoria , 
reimpresa ^1 a. 1848. 

N. B. — Habiéndose hecho la reimpre- 
sión de la Epístola Consolatoria, con el 
6n, de que sea un trasunto completo , de 
la única , i rarísima edición del a. 1560 
se pone aquí esta Fé de Erratas , supli- 
cando a los que posean un ejemplar reim- 
preso , le corrijan , con arreglo a ella. 



■jioas. 


RcDglooes. Dize la Edición de x56o. 


^!k 


12 


. que QOSÁa bedezido. 


id. . 

26 . 


. 14 

I : 

27 


el/gio 
eligió 
recibieron 


^9 


4 


. á\jco 


3i 


2 


. por la 


25 . 


. 25 


abonado 


33 , 


24 


reu^Iaste 


34 , 


2 


\a buena 


39 . 

46 . 


1 
1 1 


. pues los 

desembara... etc. 


53 , 

62 . 


«7 
i5 , 


^in peligro 
consider^inios 


65 . 
68 . 


i3 • 

7 • 


persigues ? 
hazienda, 


70 . 


>9 • 


Semejant^m. etc. 



7 1 Ji marjen Vano lodo lo que 



ajinas. 


Rcoglooet 


76 . 


8 




86 . 


^7 




88 . 


17 




93 . 


i5 




99 • 


17 




104 . 


5 




107 . 


la 




109 . 


ai 




111. 


10 




ia4 . 


. i3 




i35 . 


. 18 




142 


. i3 




143 . 


«4 




144 . 


II 




147 


la 




i57 . 


. 14 




161 . 


I 






• 9 




i6si . 


4 




166 . 


. la 






. a3 




178 


ao 




179 


ao 




184 


. 18 




i85 


. a6 




186 


a 




187 


. 3 




19!» 


aa 






. a4 





DU« la Edicioo de i56o. 

ternura 

se nos deuia 

Seque [Equiv^n Sique] 

Se^or 

Cada uno 

esper<ido 

Lis aug. etc. 

no entréis 

fiast¿7te 

los ojos? 

vassal/os 

enfermos 

amorosamente 

grandiss/mos 

en Chri 

diximos 

Ídolos 

uviesse 

vassa1/o& 

dier^rn 

a \a diestra 

tewemos 

vuo que 

a \a cárcel 

a/e^'ria 

hincados 

ace-leríir 

denuestos 

aborrec^dores 





Rtnglo 


MS. 


Dise U EdicMn dt i 


igS , 


1 




de \a 




12 




sofrirlo. 


ao4 . 


J 




eh'gio 


209 , 


20 




pues no^ 


211 . 


5 




for9ados 


m . 


2 




liceciosas 


214 


I 




dix^ren 




. 23 




merecido 




• ^7 




acor- remos 


aiS . 


»9 




Perecido 


322 . 


11- 


[2 


go-zemos con 


224 . 


. 18 


• 


os perfí. 



Erratas en la Edición de 1560, que de- 
bieron correjirse en esta de 1848. 



PájÍBas. Renglones. 


Debe deiir. 


6 . 20 . 


al revolcadero 


18 . 12 . 


pudiessemos 


3l • 9 . 


Esto mismo es 


59 . 7 . 


a grande 


61 . 26 . 


Orad bien por los 


93 . 3-4 . 


yel-mo 


i38 . 21 . 


recoj/ó. [Creóla errata.] 


197 • »9 • 


? (Bórrese ¡a interrogación,) 



Dos Erratas notablesen la Edición «mo- 
derna de GarrascoD. 

En la pajina 117. linea 4. desde sotf 
hasta mandamientos^ debiair, como lo an- 
terior, de letra bastardilla ; i haberse ad- 
venido la adición, que hui aqui, hasta la 
conclusión del párrafo ^ i que no está en 
la Edición hecha por Tejeda. 

En la puj. 319. lineas 2. 4. 5. debe 
correjirse Acarnania por Arcania : i Por- 
cellus Acarnanitis: o mejor, aun, Acamia i 
Acarniíis , según corrijen el Adajio , los 
mejores comentadores de Luciano. -Otras 
erratas del Carr. son mas obvias , í el 
lector tendrá la bondad de disimular i 
correjir. 



Erratas de este volumen. 

Prólogo fol. XXIX. lin. 2 1 léase ingles. 
id. XXXXI lin. 8 léase sátira. 

Carta a D. Felipe paj. 3 lin. 9 léase Reino^ 
donde etc. 

id. paj. 19 nota a , hórrense las vozes 
Peña Fuerte , porque la carta a D. 
Felipe , no es de él. 
id. paj. 5o lin. 5 léase contradezir. 
id. id. 57 id. 22 léase necesariamente, 
id. id. 62 id. 6 id. doctrina de 
id. id. 1 5o nota b lin. 5 léase Prebendas. 

Hai también algunas otras^ de ortografía. 



En prueba, deque muchos, como se ase- 
gura en la Advertencia previa, kizieron lo 
que el Autor de la Carta a Felipe II. ; pon- 
go a(¡w la siguiente Carta de Guillermo 
Penn , dirijida al ftei de Polonia el a. 
iG77 . a noinbre de varios Cuákeros de 
Dantzic , perseguidos por tus creencias. 

Al Bel de Polonia. 



Gran Principe! 
Dianas soQ (te lodos los hombres , liis 
¡iccioiies de jusiicia , misericordia i ver- 
Jiid; pero mucho mas lo son , de la gru- 
ve consideración de los Reyes i de los 
Principes. Nosotros , que componemos 
cierto número de habitantes de la ciudad 
(Je Dantzic , somos co gran manera atri- 
bulados , no porque hayamos cometido 
maldad contra la real lei de Dios, o trons- 
gresion de lus leyes civiles de esta ciu- 
dad , relativas a su buen gobierno , eu 
cuanto concierne a lo natural i civil -, si- 
no que pdczemos , pura i solamente , 



a oaiisa del escrúpulo de iiupslrns r 
dCDcias pai'a con Dios. 

Manirestailos estos padecimientos a los 
tiiajistrados de esiu ciudad , todavin no 
liemos podido conseguir, que nos alivien 
en algo; dando varios a enleiider, que si 
alijerasen la carga de nuestras calamida- 
des , incurririaii ellos en lu desagrado , 
cuanto [u , o Rei , eres el proIe<;lor do-j 
durado de nuestra ciudad. B 

Hallándonos , pues , en tal necesidad^ 
i constreñidos en cierto modo a dirijirte 
e^ta Represcntncion; no lleves a mal, que 
con aquella Imniildad i paciencia , que 
corresponde a los siervos i seguidores de 
Jesús, i con toda mnnera de respeto cris- 
tiano , i sinceridad de nieu'.e , te relirs- 
mos con brevedad , nuestros principios 
fundamentales , i que con mas firmeza 
creemos : los cuales , esperamos , que to 
conozerás , no nos liazen merecedores , 
de los castigos , que , como a malbecho^ J 
res , se nos aplican. 

1. Creemos , que liai un Dios i I 
dre , un Señor Jesu Cristo , i u 
Kspíntu, i estos tres son uno. Efes. ít. ' 



2. Creemos Ijabersido dadas porins- 
piracion Divina , las Escrituras del Viejo 
i Nnevo Tesianienlo ; i que soq prove- 
chosas para enseñaiua , para reprehen- 
sión , para corrección, para instituirnos 
en rectiiud ; i capazcs dchazer al hom- 
bre de Dios , sabio para lu salvación , 
por medio de la fé en Cristo Jesús. 2. 
Tiiii. iü. 15. ÍG. 

5. Que estas Escriiuras Sunlas , no 
son entendidas, sino por las revelaciones, 
enseñanzas, i operaciones del Kspíritii 
Eterno, de donde ellas dimanan. 

4, Creemos , que lodos los del lina- 
je liuniano, por desobediencia al Espirilu 
de Dios, tian dccaido de la gloría de 
Dios , i en lal estado , se hallan sujetos 
a condenación: pero, creemos, que Dios, 
por su inliuita misericordia , envió a su 
Hijo , luz en el uiunüo , paraque cual- 
quiera , que crea i obedezca esla luz, no 
permanezca ct) tinieblas , sino que tenga 
luz de vida eterna. 

5. Creemos , que es universal , este 
don de luz i gracia , por Jesu Cristo : i 
que no hai hombre o mujer, eu la tierra, 



1 

<|ii(! tío leiiga una porción siiíÍL-ieiile Hi 
pslii luz , i en quien esla gracia no liaj'i 
upurezido,pui'a reprobar ^us ¡nipiasoltras 
(le osetiridad , i encaminarlos a que obe- 
dezcan esta luz, purn susalvacion cierna. 
I esla es la gran condenación del mundo, 
al presente, no obsiaiiic siiSfTandes pro- 
fesiones de Dios, Ci'islo, Ecpirilu , i Es- 
críiuras : el quo , aunque Cristo les ha 
(ludo luz , ron todo eso , ellos no inaiii- 
iiesliin sus procederes u la luz, sino que 
odian la luz , i aman sus coslunibrí ~ 
acciones de oscuiídad , mas que la il 
porque sns obras son malas. 

6. Creemos en el iiacimietito, vida 
doctrina, milagros, muerte, resuirec- 
cion , i ascensión de Jcsu Cristo nuestro 
Señor ; i que puso su vida pur los ma- 
los , no paraque coniinuasen sÍPndolo , 
sino paraque renunciasen a su maldad 
e Impiedad , i comenzasen a vivir en este 
mundo , modesta , recta , i piamente : 
como vivierou los santos de la antigua 
edad , ahora ya libres de las penalidades 
de la tierra, i eu las moradas celestiales. 

7. Creemos, que asi como el diablo, 



qne 
es ffl 



5 



por la desobediencia del liombre, intro- 
dujo el pecado en el corazón humano ; 
asi Cristo Jesús , por la creencia en él , 
í obediencia del hombre a su Sanio Ks- 
piritu , luz , i i^racia, limpia al corazón 
de pecado; destruyelas obras del dia- 
blo ; acaba con toda trasgresion , i pro- 
fluze perdurable santidad. Que , así co- 
mo el diablo ha tenido su reino de tinie- 
blas en el hombre ; así Cristo puede te- 
ner en el corazón del hombre , su reino 
de luz , vida , santidad , paz , i gozo en 
el Espíritu Santo : i que Cristo Jesús sal- 
vaalosbombrosde laira,i también del pe- 
cado; porque la paga del pecado es muerte 
para aquel corazón en el cual vive; pero la 
gracia, o don de Dios es vida eterna, para 
cuantos creen i ol)edezen,por Jesu Cristo. 
8. Creemos, quo todo verdadero mi- 
nisterio , i todo cíilto , solo consisten , 
en la sensación experimentada, opera- 
ciones , i direcciones de esta santa luz , 
espíritu, o gracia , que se esparzo en los 
corazones de hombres i mujeres , para 
conduzirlos por el camino de la rejene- 
racion , a la vida eterna. Esta fué la 



anliguD doctrina aposlólici : ellos IiaM 
ron lo que habían vislo , probado, i pal- 
pado , de la Palabra de Dios. I esta es 
nuestra Í6, doctrina i práctica hoi en dia. 

1 , te pedimos , o Rei , que no te ofen- 
da en nosoiros , el quo nos separemos * 
de todo púlilico i coniuu niínisti'rio i cul- 
to ; si düuios por ra^on de proceder asi, 
el que no tenemos gusto o satior, ni sen- 
tido o evidencia , de que seniejanles mi- 
nisterio i cuilo , scliallcn autorizados i 
ejecutados parla potestad apostólica i el 
espíritu de Jesús ; sino que , mas bien , 
son invenciones , trazas , i muestras de 
potestad de la naluralcia del hombre : 
cosas todas , que se rcduzcn a un mero 
fuego Tatuó ; Í que no pueden , por lo 
tanto , avivar la llama de un sacriHcio a 
Dios , verdadero i accptaljlc. 

Porque el espíritu i dejenerada natu- 
raleza del hombre , aun babíando i ha- 
zíendo profesión délas palabras del Es- 



pií'ilii (le Dios ; no ps lo qiie pnedo ser 
aceptable al Señor , o dur a los homlires 
una edilicadoii celestial. Ni podemos 
ci-eer , que doade tienen lauto poder i 
predominio, el orgullo, pasión, ira, ma- 
licia , persecución , envidia, i contien- 
da , deseos curnales , vanidad, desenfre- 
nada licencia, i mundana volunLaricdad; 
puedan cordialmenLc recibirse , i seguir» 
se , la docipiíia , vida, i verdadero espí- 
ritu cristiano. 

I , como esia es nuestra razón , a vis- 
ta i presencia dearjupl Dios, que hizo el 
cielo i la tierra , i juzgara a los vivos ¡ 
muertos; por lo mismo, no nos es posible 
unirnos al culto común i público , prac- 
ticado en este pais : — 1 asi , la misnKi 
luz i Espíritu de Dios , nos impone el 
santo deber , o necesidad, de reunimos, 
con ánítno sumiso i tranquilo, a la mane- 
ra de los antiguos cristianos , que fueron 
verdaderos disci putos de Jesús; i can pió 
temor i reconcentrada mente , aguardar 
de Dios la inspiración , i meditar en su 
saiitu lei de vida , que ha escrito en núes* 
tros corazón es, conl'orme a su nuevo pac- 



lo i proncsn : i qiio nos alimente , no* 
enseñe , corrobore i consuele en nuestro 
ser inierior. I , por esie Sanio Espirilu, 
según lo acosluMibr:irún bs iglesias , o 
congregaciones , antiguas , cada cual de 
nosotros, inclinado o movido a ello, pue- 
de reprehender, exlioilar, advenir , ala- 
bar , orar ; ilojos asi , ejercilarDOs en 
estos santos ministerios. 

Ahora ; permite, o Principe! que lii 
mildes cristianos , como nosotros, del 
tan algo contigo. ¿Acaso Jesu Cristo 
sus bienaventurados discipulos 
precepto o el ejemplo , trataron de esl 
blezersu rclijion , con la espada carnalí 
o material? ¿Llamó Él , acaso, trogias de 
hombres o ánjeles , paraque le defen- 
diesen? ¿Animó , acaso , a Pedro, a Tavo- 
rezer su evasión , con la espada? ¿So le 
dijo, que la envainase? ¿Apoyó, por ven- 
tura, a sus demasiado zelosos discipulos, 
cuando desearon bajase fuego del cielo , 
que destruyese a los que no eran de su 
opinión? ¿No les rcp relien diú, mas bien, 
diziendo : :í<No sabéis de que espiritu 
soiS"? I, sino fué el l'!lspiritu de Cristo , 



s en 
littlll 

i 



9 



III sil propno espii' 



:l que I 



desear bajase lue^o del cielo; ah! ¿de 
quién , entonces , puede ser aquel esf)i- 
ritu , que ilosea eucender fuego en la lie' 
rr3,p!ira desiiuir una opinión couiraria, 
o la 11! 



pacilica como Id iiueslra, por causa de con- 
ciencÍa?Si niaun podemosdcsearqueDios 
casiigue a los demás lionibres con oíros 
juizios [en los que no haya uso de armas 
carnales) , porque olios difierau de noso- 
tros ; ¿cómo nos dejamos llevar tan allá 
del engaño , que nos eslimemos crislia' 
nos , i seguidores de Cristo ; cuando im- 
pelemos a otros - a que persigan con 
mundanales armas , a quienes dijeran de 
Dflsolros , en cosas de relijlon '1 

•O Ral '. j;cu;'tndo fué perseguidora la 
relijíon verdadera? ¿cuándo la verdadera 
Iglesia , usó de violencia por causa de 
relÍjion?¿No fueron sus únicas armas, 
oraciones , lágrimas , i paciencia? ¿No 
couquisLú Jesús con esas armas , sobre- 
poniéndose a la crueldad , con el sufri- 
mienio? Los garrotes , varas , espadas , 
cárceles , i deslicrrns , |,;pucdcn, acaso , 
alcanzar al alma del hombre , convenir 



su conzon , o convencer a su entondi- 
mienlo? ¿Se liiio , nunca, por medio de 
lü violecicia , iin verdadero eonvertido ; 
o , con castigos corporales , un sincero 
cristiano? Eslo invalidaria el Gn de la ve- 
nida de Cristo , (]ue se verificó para sal- 
var las vidas de los hombres , i no des- 
truirlas : para pcrsuadirloK, i no forzar- 
los : eslo, despojuria al Espirílu de Dios 
de su oficio, que es , convencer al mun- 
do : que es la espada ron que veuzieron 
los antiguos cristianos. Los apóstoles die- 
ron leslinionio , que sus armas no eran 
carnales, sino espirituales: pero, el pro- 
ceder desús pretendidos succcsores de- 
muestra, qite sus armas no son cspíiitua' 
les, sitio carnales. 

Supongan , si quieren, que somos zi- 
zana , como se lia llamado , con frecuen- 
cia , al verdadero trigo : pero no , por 
eso , se nos arranque, en honor de Gris> 
to , que dijo : «Dejad a la zizaña I al trt-« 
go crezer juntos , liasta la siega , que e 
hasta el lin del nuiiido. Dése a Dios loqnj 
se le debe , como al Cesar : el juzgar lal 
conciencias, pertenezca Dios; porque so) 



II 

lo Dios, puedo cotiozer a fondo tos erro- 
res sobre relijion. 

I peMüitenos recordarle, ahora , atjuel 
noble dicho de uno de lus antecesores , 
Esteban , reí de Polonia : «Yo soi rei de 
hombres , i no de concitncias : rei de 
cuerpos , i no de almas.» I , enlre los 
emperadores , reyes, principes i estados 
del mundo ; siempre hubo , i se hallan , 
algunos, (]ue han tenido el noble espirita 
de tolerar , a aquellos , entre sus subdi- 
tos , que han disentido, por conciencia, 
de la relijion del pais : i, no solo dpj:iron 
de perseguirlas , a imiíacion de Galio , i 
Gamaliel ; sino que , niui señaladamente 
los pi'otejieron i defendieron , del odio i 
violencia desús enemigos. ?4o quieras tu, 
ser menos noble , que ellos : considera', 
con cuanta quietud i comodidad , viven 
nuestros * Amigas , bajo la potestad de 
otros gobiernos. 

1 , realmcnie , nosotros im:tjinamos , 
que esta es la prudencia de los revés i 



estados dnl mundo. l*oi 



irqiic , 



i el saltHl 



dize VPi'dad , "La gloria de un principe 
consiste , en b mmihedumbre de su pue- 
blo." Pero la práctica, de que hablamos, 
equivale a dezir : "No : la ¡{loiia de un 
principe consiste en la caiil'arnddad del 
pueblo , a los cfinones dol clero : lo cual, 
pareze atacar toda sociedad civil , com- 
puesta de liombrcs ilc estudio, negocios, 
artos, e industria. Mas, por dolados que 
se hallan unos hombres de cualidades tan 
excelentes ; por pacilicos , honrrados , e 
industriosos que sean; porque reúnan en 
si , cuanto puede hazer a los subditos de 
un príncipe , buenos i de provecho : — a 
pesar de todo , esos hombres no deben, 
parezfí , vivir en el pais de su naturaleza; 
a no ser, quosucrifiíguon desde luego la 
paz de sus conciencias, con hipóerita su- 
misión , a los cánones , í usos de la Igle- 
sia. ¿No es esto, o Principe, poner a la 
1i;losia sobre el esf.ido ; al obispo, sobl 
elrei; i destruir, i aniquilar, la fuerza i¡ 
gloria de un reino? 

Ojalá seas sabio en tu jenoracíoitl 
uses del poder (¡ue Ríos le dá, por Di^ 



Í!i vcrdüd , ¡ lu rectitud : i que cn ello 
;ili:aiizeü a uscuipjurle a Dios, que , couio 
nos dize Pedro , «No hate acepción de 
personas , siim que se ugiada de todos 
los que 1c temen, i liazeii justicia ,•• sean 
quienes fueren : — cuyo sol , luzc sobro 
todos ; cuya lluvia cae para todos. 

I por si al^'uno liaí , tan injurioso ilcia 
nosotros , que nos quiera representar , 
como enemigos del goljierno civil; deties 
saber , O Rci, que nosotros , lionrramos 
a todos los liouibres cn el Señor , no cor 
los vanos , inventados honores de este 
mundo , sino con el lionor verdadero i 
solido , que (liniana de lo alto : i niuclio 
mas , a los reyes , i a aqncllos a quienes 
Dios constituye en autoridad sobre noso- 
tros. Porque creemos , que toda Majis- 
tratura es legal, ¡ útil, al nii.'^mD tiempo, 
pura inl'undir temor en los ui:illiechores, 
i alabanza i áuínio, en losque obran bieu. 

Te pedimos, O Príncipe , que consi- 
derando debidamente , lo qne dejamos 
expuesto ; mires con detenimiento nues- 
tra atribulada situación ; i por aquel po- 
der, c inllujo que tienes con los majislra- 



14 

dos lie esta ciiiilad , les ieí;oiiiieiide»i_ 
que consideren seriamenie nucsira con- 
dición angtistiosü : paraqne no perma- 
nezcamus sujetos , por mas [lempo , a 
estos rigores no solo aniiciisiiauos , sino 
antinaturales: i recibamos el pronto i efi- 
caz alivio , que deben dar unos majistra- 
dos cristianos , a la jente modesta i cris- 
tiana qnc les está subordinada. J 



La tiadticcion de la .prccedeoie caria etti 
sacada <le tm libro iiiyles (]Ue conlieire unos 
apuntes del viaje, por Holiinda i Alemania, 
liecho por Guillermo Pcnu- El litólo del li- 
bro es: — iWílliamPeiin's Journal víh\& tra- 
velsio Hollaml iind GeL-inany íd 1677. etc. 
foiirlh, edíiion. LonJoD 1835.' — En este 11- 
hro, »e encuentra la cartu deádela p^ij 111 a 
la 17. — La he traducido con la exarlitud a 
nii' p risible ; pero el que entienda el urijinal, 
no debe contentarse con mi pobre traduc- 
ción , al cabo, un lapis mirado por el revés, 
según la expresión de Cervantes- — La carta 
rs de importancia suma , en el importante 
asunto de la libertad relijioaa : en ella tnit|'~ 
Fenn de mover el corazou, i nu de ntraur 4 



15 

¡tijenio: habl.i mas bien al Cristiano, qne Fi- 
lósofo : pero los pensamientos son tan exac- 
tos, i están espresados con tal sencillez, i al 
mismo tiempo con tal animación , que uno 
de los mejores escritores ingleses de este 
tiempo , antepone esta carta , al Tratado de 
Lock sobre la Tolerancia. — Sea de esto lo 
que fuere , el lector verá , que G. Penn , en 
su car ta , como en sus demás escritos , con- 
sidera la libertad de conciencia , romo el 
proprio i natural derecho de todos los hom- 
bres : i el reconocerla ; como el primer paso 
que un hombre tiene que dar , para tener 
relijion: porquesín absoluta libertad de con- 
ciencia, la relijion de un hombre, no es pro- 
pria suya ; es relijion que se le ha impuesto, 
i que él no elijió. 



t^ 



IMAJEN DEL 

ANTECRISTO 

COMPUESTA PRIME- 
ro en Italiano : i después tradu- 
zida en Romanze , por Alorso db 
PeAafübrtk. 



Estos batallarán contra el Cordero , i 
el Cordero los venzerá : porque es el Señor 
de los señores , i el Reí de los reyes. — 
^pocalypsi cap. XVII. 





EL SANTISSIMO PADRE, 


m 




4j y^í^f 


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c 

p 

i 
í 

■ 


>c H pidn . el diiblo , recibí el AnIKriiila lii ieyci . 
BB q<H! liriolia otudendas ¿c tiuUdi I Rcjh. 

I. i Ti«0(M. 4. 

Aviso necesario. 

Criiliaao LtcIBr; el rrmr . par ler naligua . so e 

■ hechoi niHot ; no ei eltmplo de ter coKoüda po 
1 , cual et. Parqué -bíHb que Diot ha dado lamo. 
•aÜBt dt coñotelU i hmllo : <i leOat gut na qnltre 
líe aumoi ju mai , ir/ullailts en ¡snoranaa , ga 
■ama Feñliri'Ht. 1 , ¡ñas Diot afora le dedaní , 1 
ue u ™n«e.< s^brr i húr ; « nwesln, .h que 1 

A 


i 



Uca Je logue a^uiselt mscñit, i cnlendtras el lei 
áe In maldad i aimnMáoa , que ka etlndo «ir«A 

Dbu, ^le u ijuieit lacae, Je Un fenáciatl ieaarBf 
i¡ la dallas cosat , ea qiti D) 



•■ flúü 



ItnUí '", -¡«I luimpadrndaHB haga maifiei>. 
'naieJutsdnil ■ rfui yite muí presto perecen* , tt 
^' ^enfftit, í eret íngnito a Dios popel. 

' ' (a piun/iti gnmdeía, ieta 



< de eslk. r»w<.» 



Bn: porqué, JV veei. ea lit pnetreta hija , elftn dinno 
di la liad i di la ¡>lm. La bajiia i Inumldad de Cñete 
' ' ' entallada soire la' ' 

Tliílo. qnc es cabe: 

atlezji i tniaJesa 

isda ea el pmjund, 



i graadesa del 
aatada ea el prnfando ileí JHfier 



SICULSE Li tUAJEN. 



FreciientenienlG hazen iiienzian las 
Escripiuras Saiictas, de la venl Ja del An- 



', Fi/a la e^-uidrnu-iüt 



H'ciisiü , (lizieiidu , que ba de venir , i 
nef üuiür <lr> iitunclios i grandes males. 
l^iii|)ero Dios nos quiso printeinnicnLe 
¡ivÍHUr , a tin qiie iins pudii^srnios ¡;\¡íír- 
ilur del , velando siempre, i cuidando 
(Jfi no (.'a(!r en sus niunos. Por tanto , 
pues que él es ya venido , o u lo menos, 
iiu lardará cusí nada , me parezió ser 
tioena i ulil cosa a la Itepublica Críslia- 
na , d? piularlo al vivo ron sus proprlas 
volorcs , i como ponerlo delante de los 
ojos de todos , lal cual es , i la pala- 
lira de Dios lo pinta : piuaqnó , después 
de haberlo mostrado como con el dedo ; 
todos los deseosos del proveclio i salud 
(le sns ánimas , y que temen a Dios , í 
quieren usar de sn beneljcio , avisándo- 
los con tiempo , se guarden i se retiieii 
(iél. 

Antccrislo , quiere dezrr lo meslno 
que , contrario a Cristo. Por manera , 
que justamente podemos llamar Ante- 
cristos j a todos aquellos que son con- 
trarios a Cristo , no recibiéndolo como 
a Hijo de Dios, i eoiiio a Salvador, ¡Re- 
dcniptor del muiido , cerno está cscrip. 



to cu S. luaii. • I, loh. 9. 4.— Por 
iiirsiiio caso, todos losJcDlilcs.PagaiioBi 
Turcos, son AiiLccrislos: mas, sobre lo- 
dos, los Jiitlios : porque por las Escrip- 
mi'us , ellos tuvieron conociitúento du 
Cristo : i , no obstante €sto, en ninguna 
ninncru le quisiuron reccbir : ans antes 
lo persiguieron , i uun luas cruelmenlfi 
[pie los Jentiles. Pero porque las perse- 
cuciones llocllas socolor de auiismd 
i'On pretexto de zclo i ilc sanctidad 
son mas perniciosas, mus pelí; 
mas durables (lomo son I;is de los h\si 
i ünjidos cristianos , que con titulo 
rolijiou i de devoción, persignen a Je! 
cristo ea sus miembros)^ por esta 
este noaibre de Antecristo convif 
pcciulmcnle a stniejunlcs hombies , co- 
mo aquellos qtic son los mas contrarios 
i repugnantes adversarios de Cristo. 

Asiqué , como Cristo es la cabeza d< 
todos los lieles i verdaderos Cristianos 
ansi los falsos cristianos i hipócritas 

> Aii la ñu: } debe tcr el »ii. I: f, 3. I,, del Eti^LJ 



intfi 



rs iii?cpsar¡o (¡iie l<"ri_n3rt inmliicn su cn- 
he/.ü, h cit¡)l , e» [odn i por iodo , sea 
ronir.iria a Jesacrislo , de lal muncrn 
contrarÍ:i , que no Iialn-i hombre , que 
piense haber cosa pfor ni mas periiicio- 
sn en el mundo. 1 , por esta causa , este 
nombre do Anieoristo to convendrá , al 
propio; como al ni;is excelenle , insigne 
í fitoioso en loda iniquidad, f lál lo tie' 
nen a tít pintado las sanctas Scriptnras, 
Es, enippro, de notar, que el Antecristo, 
será IioHibre, i no d<'inonio, ni monstruo; 
puesto caso, que sprá rejido i gobcniado 
por el diablo. Ni tampoco sera Pagiano, 
ni Judio, ni Turco, ni Moro; sinoCiís- 
liaiif) , i nazido entre nosotros. PdrqiKJ 
si é\ viniera diNrruzado , o enmaxcaiado 
de otro suerte; no pudiera tan faKÍlmen- 
te engañar a los cristianos, ni inducirlos 
a sus al)nsos i ratse<lait,es. Antes, lo que 
es mas de mnrabillar, es: que será Sa- 
cerdote, a lili, que mas Tazitmente lodos 
crean u sus palabras. 1 aun esto no bas- 
tará: porqué no solamente scii) Sacerdo- 
te; mas aun será el principal , i en ma- 
yor estima , i en mas eminente estado , 



I 



lie lodo ti orden Eclesiástico : í , como 
el Aposiol S. Pablo, del escribe (II. 'ícf 
salón. 2." 4. ] que estará senUdo en la 
' Iglesia de Dios, cooio si él fuese Dios.. 
S. Hieronimo, sobre el Profeía Zacarías^ 
dize: que su silla psinrú cu Roma. I, en- 
tre otras cosus, dize señaUídu mente, qua 
este no será uaa cierta persona: porquá 
por la brevedad grande de lu vida liumo- 
iia; un solo lioaibje, no podrá ser cau- 
sa, ni auLor de lunlo * in;il , como ser^ 
el Antecristo. 1 , por esto , él conjeturó, 
que este adversario de Cristo se cum- 
plirla en muncbos bombres , los cualcí 
succediesen ol uno al otro , i fuesen nom-i 
brados por un mesmo nombre ; de I: 
manera que los lejes de EJiplo, se lla- 
maban lodos Faraones. Vcrdud es, quQ 
este nombre de Antecristo, cuadrará mas 
propriumente al |iostrcro , que a todos 
los otros: de suerte, que asi como Cristo, 
según dize S. Pablo , Rom. lU. , siendo 



cl blanco , fin i * rscopo ile la Lci, i de 
tos Profeta:;, linsta S. Juan; ruéllumaJu^ i 
el Sjmcio (jo los Sánelos : de la itiesnia' | 
manera el postrar Aiitecrislo, siendo la 
(in de toda snpcrsiicii»n i aborainüdün , , 
i de sus predecesores , cu iodo a él se-" ' 
mejanies; seríi el Infiel de los Infieles , i I 
iiiieuo (le los inicuos: i linalmenie, Inen-^' 
te y cal)eza de loda execración , abomi- 
Bacion, impiedad. 1, lanío ser6 mas ppr-_ 
nioiosii í al)ominat)le sii infidelidad, que^ 
estando escondido debajo de la capa i !■, 
aparencia deCrislo, será adorado como' 
si Tucse un Dios, sin qnc jamás su lii-' 
pocresia i simulación sea deseiibicria^" ¡ 
Él simutaj'á i (injirá (ansí como hizo Jn-' 
das) que es familiar i amigo de Jesncris-' 
to : mas como Judas fué el capitán (fé' ] 
los que fueron a prender a Jesús ; asi el'- 
Antecrislo será la cabeza, guia 1 capiíin* 
de los que crU7,ilicaniii de nuevo a Jesu'-' . 
cristo , en sus miembros ; i pisarán la| ' 



Gn. ilrtlpiiii. I 

X ijc li li|l. ■ 

b AhnnJi 



suiíftrc del Nuovo Trslamonin, ilcri'uin»>\J 
lia pnrü redempcinii i lesiniirunioii din 
los liomhres. 

Veamos, luego, on qm- manera el Ai|r 
leci'islo será , i es en iodo , conlrarÍQ,ft| 
ndversarlo de Jesucrisio. Cristo, siendji 
Dios, tomó forma i lígura ile siervo, cop 
mo dize S. Pablo a los Filtpenscs II. 
Antecrislo, siendo hombre, querrá apiiA 
rc7.er, Í ser tenido por Dios , entre lo) 
hombres. Cristo , siendo concebido poi 
Spiritu Sánelo, nazió tle una virjen: 
Antecristo , por spíritu diabólico , sci 
clejído i eusalzado, parj ser ndorado cofj 
mo DtoSj por voto i pnrezer de un <'oU'j 
cilio ) ayuntauíicnto corrompidisim 
perversisimo. Cristo , como dí/.e Davij, 
en el Salmo * \\í. fué linmiMe, menos-- ' 
preciado, i afrcnlutlo de todo el mando; 
i,como dize S. Mateo \x., vino a servir, 
i no pura ser servido: el Antecrísto. por 
hipocresía, se perniitirú bien, ser llnmUf J 
do siervo de los siervos de Dios ; mas 
por vanagloria , qnerrá mandar , 



Señor (le todos. Crísio lepiflicndiii al 
que If! llamó liucrio. ilúiénilolo: qne iiiii- 
f,'uno es burilo sino solo Dios : el Anic- 
ri-tsio , querrá ser Ibiiiodo BcaliKÍmo i 
Saiiii^íino, Ci-isio , se liuniilló i ali.ijó , 
liasta lavarlos pies de sus Apóstoles: el 
Atiu-cnslo coiisti-inirj , ' a cada uno , a 
que le Itese los píes; liasta [a] el Eaipc- 
riidor inesnio ; uunque S. l'eJro nunca 
<|uiso jamás ser adorado de Cornelio , 
como eslá escripto Act. x. Cristo , deja 
la coronii de oro, i rezibe la de espinas: 
el Aniect'isLo, huirá de la corona de es- 
pináis , quiero dczir, de toda tribulación 
i congoja-, i buscará la de este mundo ; 
de suerte, que tto será contento de traer 
una corona > mas aun querrá traer tres 
jumamente sobre su cabeza. Cristo, l'ué 
lejidu por el Spiritu Saticto: el Anlccris- 
lo , se gobeinurá por las inOucncias de 
las rstrcilas i planetas, i por sus apeli- 
tos desordenados. Cristo , fué siempre 
cuidoso i solicito de la salud i icdomp-. 



10 



n de ias : 



:cl 



Anlecr 

sieaipi'e ociipitdM, en los r)C{;ocÍos y li'>v 
fagos lie (!sie miiiulo. Cristo, buscó con- 
tiniiamenic la gloría í lionrra de su Pa- 
dre: el Anlecrislo, bascará la suya pro- 
pria , con deshonor í meuuspreclo de 
Dios. Crisio, dt! t:il manera fué fiobre, 
que aun no tenía, dónde reclinar su cn- 
heía: el Antet'iislo, amonlonurá ¡nume- 
rables riquezas ; como lo profelizó Daniel 
cap. \ii. i no 1(1 bastarán grandes Estados, 
patrimonios, frnctos, rentas, pensiones, 
comutaciones , despojes , induljencias , 
oGcios, benelii'ioH, colaciones de calon- 
jias, razione^:. mcilias-razíones , *■ cara- 
dos simples i no simples: dones , t' 
memos, robos, simonías, diezmos, 
gas intolerables, ini[>osiciones , colectas, 
anuiítas : porque, por todas las viasquc 
le ruet-en posibles , procurará de enrri- 
qupzerse u si , i a Ins suyos , diziendo : 
que las riquezas temporales, son patri- 
monio de Cristo . i nn las ánimas : de 
suerte, que aunque Simnn Mago fué con- 



aloB- 
estvI^H 



(Imnilü por su nvnri7.i;i publirnmeiiie; i 
iiuUis . por ellu , * fué aliorcudo; i An^ 
niiiR, por la mctnia nvnrizia , fué bei'idtf ¡ 
de niuei'ie. Nu ubslunle esto, ellu reinarü i 
(;lnrios!inii'nio en el Antecrislo. Cristo I 
eclió <li-l Templo , a los que vendían i 
coiHprubaii como eslú escriplo por Sj ( 
Juan S.° ciip. : el AniecrisLo bar» de la 
Iglesia una cueva de ladrones. Cristo ha 
dado el p:irutso: el Antecrislo lo vedará. 
Cristo piíífó irihulo al Principe, por evi- 
tar el escúnilajo: el Antecrislo eseandali' 
zara tildo el mnmlo con sus '' robos in- 
loleralilt!s. inipoKÍcíones , diezmos , i le- 
yps insoporuiliics. Cristo, no (onoite a 
sus padres, se{;nn la carne: untes lihot 
I Quién t-s nú madre ? / Quién son mis j 
hermanos 7 El An'.ecristo , ul contrario ^ 
porque él no lerna otro cniíliido , que 
ensalzar i establezer a los suvos, Cris- 



h Ali ll mliguo impr.: prm, pireic ifK ürbcdciús] 



12 

lo * ilHifindc l:is contctioiciiDS : ol Airf 
cristo las susiEiilará. Cristo i 
tiempo de paz: i, al contrario, jamás fau' 
1)0 en algún itÍiiu , lúntas discordias , 
odios, parcialidades , perras , homici- 
dios, como habrá en el tiempo en que 
leinnrú el Antecrislo. Cristo procuraba 
de meter en paz a los hombres, i en con- 
cordia: el Antecrislo, ^ curará de levan- 
tar continuas (guerras , entre Principes 
cristianos. Cristo cscojió por discipulos* 
SUJOS, hombres llenos de simplicidad : 
el Anlecrisloescojerá, por sus sustituios, 
los mas astutos, linos, i cautelosos. Cris- 
to envió BUS Discípulos a predicar : el 
Aniecristo , por acrecentar su gloria , 
querrá que los suyos estén al derredor 
de él , i empedírá la predicación del 
Evanjelio. Cristo no foraó jamás, a per- 
sona, a creer el Evanjelio: el Antecrislo 
constriñe , a todos , a seguir su secta. 
Cristo no cnvia a predicar sus Apóstoles, 
sin que primero reziban el Spiriiu Sáne- 
lo; el Antecrislo dará cargo de las áni- 

■ Q. d. /-iiAi'k, vcJn: Es arciiimn, nn I 



13 
mas, ii los |iprviTSOS c. ii;iiiii'aiilfs. Cris- 
ti> c'Oiiibuiu coiiiru Suluiiás , ui'iiiudu de 
virludes , de humildad , de paciencia , 
«aridad, i otros dones: el Auteerisio pe- 
leará coQtrn Cristo , con la fiierzu i po- 
tencia del mundo. Lus arnius de Cristo, 
son la Palabra de Dios : las del Anle- 
crísta , las ¡nvcouioii^^ de los hombres. 
Cristo quiere que so haga bien a los po- 
fircs: el Anteciisio bará, que se puedan ' 
alienar tos bienes de la Iglesia , queiton 
el patriniunio de los pobirs. Ci'isto de- 
tiende toda usura: el Anlecristo la con- 
sentirá , con tal que de alli le rcsultn 
ganancia. Cristo sustenta las ánimas con 
sa propria san;;rc : el AnIecTisto beberá 
la sangre de los pobres, i cristianos líeles. 
Cristo lil)erló a su pueblo de la servi- 
dumbre de la l.ei: el Antecristo liga a 
los bombres con inlinitos i intolerables 
mandamientos. Cristo quiere, que le sea 
licito 3 cada uno casarse : i , que por 
adulterio de marido , o de mujer , los 



14 

puedan upiitUir : el Aiiieciisio , ludo lu 
coiiU'3i'io. Ci'islü !iiiiuiicsL;i a cad;i uno , 
a Iiazer bien : el Anlecríslo , con * des- 
comuniunes, lo piohibirú. Ciisio perdo- 
na los pecados: el Antecristo los relendrá 
en si niesnio. Cristo perdona tienigiia- 
meiiie a todos los que orendícreu : el 
Anlecristü no pemiitirii, <|ue el que ha 
conjurado contra * él, pueda ser ul)snel- 
to. Cristo anduvo siempre en iMiniinuo 
trabajo de cuerpo, i couf'ojii de sptritu : 
el Antecristo , entre todo jéncro de pla- 
zeres carnales. La autoridad de Cristo 
era para edilicacion ; la del Antecristo 
parii destruidoii. Cristo llevó la ci-ux 
Hobie sus lion.bi'ús, para morir en ella: 
el Aiiieuiisto lu iiietctá debujo de sus 
'' puiJtul'oR, i zupatos, liazicndo «pie cada 
uno se ¡irrodille dulanle de él , para be- 



iLilíinip, 



la 
salla. Crislu liiiinra <^ti h cruz: d Ante- 
cristo en sus ilfleitus. Cristo minió jior 
salvar la» úiúniíts : el Auti^ciisto vivirá 
para üoiiScDitrbs. Porgue iiiieiilnis du- 
rare su tiempo (i:omo S. Publo lo li:i pro* 
retizado, I. a Tiinol. i.'} predicaniu doc- 
ti'inas de diublüs : que él podrú dispen'- 
sur sobre los juramentos, luudar las le- 
yes, añedir a lusailiculos de la 1'^ : que 
«1 no podrá errar, ni cometer simonía : 
f]ue él podi'á condenar y salvar. 

I, couifl (lÍKe E'iuias ; su imperio ere- 
€«rá, su tiranta no tern;'i término: por- 
í\ú6 él será lii suma de Kula alinitiina- 
uion, conlunilnai;ion, i |)iil<:ria. JesucriS' 
10, en una palabni , te llama Abomina- 
ción: i S. Paulo II. Tefiíilon. 2.°, lo ila- 
Dia 'Hombredu pecado' i 'liijo di^ perdi- 
ción,' Luego : si es asi , que uua poca 
de levadura, corrompe uua graixle can- 
tidad de masa; imajinud, si pudicrdec , 
cuan grande será la corrupción del mun- 
do. La vei'dad, será ecliaila por el sítelo: 
el vízio, será Leoido porvirlnd: bl^jlesia 
de los impíos , por la coluna de sancti- 
dad; la verdadera doctrina será inrartt»- 



dü, aborreuidu, condiniailu, 



1 poiüi 



de todos : b fülsa i fiíijitlii , abrjziida'l 
favorezido de Lodos : los mulos , sürin 
csiimados por sánelos. L.i \ur., spni vuel- 
ta en tinieblas, Las estrellas eutrún. El 
sol de la Iglesia militante , ser-í «ictii'e- 
cido i infamado. La Ititta no alnmbinrú 
^liías. Satanás , antigua serpiente , será 
mudado en Anjel de luz. I^ candad se 
resfriara. La iniquidad crczciá en gran- 
de abundancia. I, por tanto , como dizc 
Jesucristo : casi no habrá piuca de fé en 
toda la tierra. 1, si estos dias, no fuesen 
(como dize S. Lucas cap. 18] abreviados 
i acelerados , ni " aun quedaría hombre 
que seria salvo. Cada uno podrá pensar 
í juzgar, cuál dt^be de ser el Aiitecríslo , 
pues que sus miembros, son llamados «i 
las Sánelas Escrituras : árboles sin IVtic- 
to, lobos, osos, leones , canes wmlos , 
áspides sordos , dragones , leopardos , 
beslias, jcneracionde serpientes, Ejipto, 

1 Se ibidcii lii vntn de bmardllli, i|uc ua UcM el 
Bnligín impr. |>ii[<[ué liilbtcmeDte 'lU, ■cliaLI« nitimct 
«lí ¡Bfu, Ul \a |«r culpa Jiilt. "■- -'-' — '■ - 



17 
Sodüiiia, ralsosprufclas, blsositpústolps, 
infieles, liipúcrius, ignoranies, siniiciiic 
(IcCunaún, convento de malos, sinagoga 
t i;on^Te{;aciun de Satuiiús , jcneracion 
mala i adúltera , jente apostúiica , cara 
de ramera , concillo de ínfleles , lalsos 
docLoivs, compañia de ladrones, oprimi- 
dores de los huérfanos , enemigos de b 
cruz de Cristo , i por oíros munchos 
nombres semejantes. Denlas d'esto , es 
lie notar que el Reino del Antecrislo , 
será guarnecido, i cercado de prudencia 
carnal, como de astucia, destreza , cju- 
telas con elocuencia, sciencias humanas, 
latsas Ínter[)rctacIones délas Escripturas 
sunctas, i otros engaños: despnes de todo 
lo cual , s" hará lemer por sus arliculos 
áefé, reglas, leyes, decretos, decretales, 
concilios, estatutos, conslituciones ; con 
las cuales hará creer a los simples i ig- 
norantes, que él no puede errar ea nin- 
guna manerj. Él sustentará su pompa i 
VUigniflcencia, con promesas, lisonjas , 
presentes , olícios, beneficios , dignida- 
des, favores , conciertos , confedera clo- 
nes , i alianzas de grandes señores. Los 



18 

üejos (le la UíTin, sfrán en -su coiiipañi 
coiilra el Cordero. Kl m;inircstará sti 
liia con auiciiazns , prisiones , üostier- 
i'os , armas ; Ünalmente. con fuego i ron 
muerte. Kl se ensalzara con lilulos niag- 
iiiGeos , con nomhres de blasfemia , i 
contumeliosos contra Cristo : convesli- 
duras sumpluosas , pompas nnní visto- 
sas i excesivas, cantos i sones mclodio^ 
sos de órganos, campanas: con apáren- 
los i vistosas ceremouías , (techas por 
sus sacerdotes, imites i monjas, i otros 
beatos i bralas , i papa-sanctos inume- 
rubles , * llenas de toda liipociesia. 
Ítem, su reino será sustentado por niun- 
clios sanctos de él canonizados : Quie- 
re deüir. Lechos de priesa : porqué, por 
su sanctidad finjidu , i por los falsos mi- 
lagros , hechos por el instinto de Sata- 
nás, como, por S. Matleo S'i." capitulo, 
Jesu-Cristo ; i S. Pablo 2.' Tesa!. 2.. lo 
liaitian profetizado , ellos habian anti- 
j^uanienlG favorezjdo al dicho reino del 
Antecristo. El Antecristo, i los suyos, 



i!) 
■serán (ie tal suerte adorados , que para 
los abatir i destruir , o para solamente 
hazellos conozer , oo será bastante el ze- 
lo de " Phinees , ni la sabidiiHa de S. 
J'ablo , i)i la autoridad de S. f'edro , ni 
el azote material de Jesucristo. Hecesa- 
ría cosa es , i mui importante , que el 
Señor Dios mesmo ponga orden , de la 
suerte que ha ya comenzado; a lin , que 
bien presto se verifíqiie i cumpla lo que 
está pi'ofetizado en el Apocali. Gap. 17.° 
* nCaido ha, caído ha la grande Ií;ib¡- 
lonia , madre de las fornicaciones i abo- 
minaciones de la tierra :■ i a liu , ansi- 
mesmo , que lo que S. Pablo profelizó , 
alcanzo su efectoi tFA Señor Jesn»; (dizc) 
matará al malo con el Spiritu de su bo" 
ca , i lo destruirá con la claridad y res- 



bctoi ; FinjAs. Sabida es 



íuatrui del 17. t. 5. — A>i bii duií cilit di|dí. 



20 

plandor de su advcnimienio. Yo lo hej 
ligurada i pintado con sus colores, i 
a lo menos , en parle : mas estúd avisa 
dos, que entre todas sus ostuzias él dtr£a 
que aun lia de venir el Antecrislo , a finp 
qne nadie piense t\ae es él mesmo. Gm 
pero, venga el que quisiere , jamás ns 
vendrú uno , que \\aga lúnto mal a Í 
lijlesia de Dios ; como áatequc lie pin-^ 
lado. Por lo cual , yo -soi constreñido da 
dezir , que no es menester man esperan 
otro Aniccrislo , que a ¿1. Yo niego « 
Dios , que por sti grande clemencia, ten- 
ga por hien de inspirar, i revelar al c" 
go mundo , la lumbre de sn cono; 
lo , pai'a que cada uno lo conozca; i ^ 
liULjia , i se guarde de ser partizipe í 
su nbomitialilc abominnciun , impicdad|| 
i coEidenaciüii. Amen. 



2t 

Eibro de lu jeneracion de Jesucristo, 
hijo de David , hijo de A-ln-aliDUi. Abra- 
ham enjendró a Isaac : Isaac enjendró a 
•lacob :» ele. — Como estú eacripto en el 
Evaojelio según S. Mateo , eapilulo pri- 
mero. " 

De la Jeixcracio:^ dei. AinLcnisTO. 

Libro de la jeneracion del AnlccristOr 
Iiijo de Satanás , bijo de pecado. El pe- 
cado enjendró a la* Ignorancia de la ver- 
dad : la IgDorancia de la verdad , enjen- 
dró a Error, i a sus hermanos : el Error, 
engendró al Libero-arbitrio i a la Sober- 
bia de * (iláuiia: el Libero-arbiu'ío en- 



E^Iti. Se canleots con 
.IT. N. p.r.(iuí,Ui=go 


T^« 




u 1. que 


Ucrblo; tu lirailm 


^al. 


iUm, di lujo, ajjiiruhiDíolc. 


¡tj a .«t. iini,. d. 


e-pl" 


«l¡n<g«,O.D.pBJM. 


queJg. 


/í&™-.i,ue,igni 


c>: d., 


ma ! amor pmptlo. Se 










io. 



2'2 

jendró al Mórilo de Congruo i de Con 
digno : el Mírilo de Congruo i de Con- 
digno , enjendró al Olvido de la grácil 
del Kedemptor : cl Olviilo de la gracii 
del Kedeinpior , cnjciidrú al Qiieliranu' 
miento de la Lei divina : el Quebranl 
miento de la Lei divina eiijcudró a Des' 
coniianza : la Dcsconliunza enjendró Dn^ 
da de la remisión gratuita de los peci 
dos : la Duda de la remisión de pecadi 
gratuita , enjendró a la Inventada satii 
facion por los pecados : SatisFacciol 
por los pecados , enjendró al Sacrilicii 
de la Misa , que es negación Í profan; 
cion de la Cena de Cristo : el Sacrilicii 
de la Misa , enjendró al Orden de l< 
Coronados i encapillados : el Orden i 
los Coronados i encapillados , enjendi 
a Superstición : i Superstición , enjei 
dró a üipocresia , cl liei : llipocrests' 
el Rei , enjendró a la Ganancia , * de ' 
(¡ne l'ué de ta Ofrenda : la Ganancia , f 



jciidrú !il ' lliio Purgatorio : el ítico 
Piii^¿a[or!o , <'njeni)i*<'i a ]:t Fundnrioii de 
aiilversuriosi Capiilluiiias: la Fundación 
deanive/sarioB i Capeliniiins, enjcndró 
al Patrimonio ilc la Iglesia : pI Palriiiio- 
nio de la Iglesia, enjendrii a RiqíK^za de 
maldad: Itiqueza de iiiuhh'id, enjendró a 
Abiiftüitncia : Abundancia , enjendró á 
Hariui'a : llaittira, enjendró a Crueldad: 
Crueldad , enjendró á KtlesíásLiro seño- 
rio : Eclesiásiico-senoiio , enjendró a 
Pompa : Pompa , enjendró a Ambición: 
Ambician , enjendró a Simonia : Simo- 
nía , eujondró al Ponlilice, i a los Car- 
denales sus hermanos , en la Iransini- 
graeion deltabilonia : i , después de la 
transmigración dellabitonia, el Ponlilice 
enjendró aliUislcrici de Iniquidad: el Mis* 
terio delniqnidnd, enjendró a \a Teolojía 
Kofistica: la Teolojia sorislioa, enjendrit 
al Menosprecio i prohibición de la Sánela 
Esci'ipluru : el Menosprecio i proliibi- 
cion de la sánela Esi.:riplnra , enjendró a 



24 

Tirnnia : Tirnnia , eiijendrü a la Mn^ 

i]e los vcriludci'os sancLos : el Matar tales 
sancLos , cnjendró al Menosprecio de 
Dios : el Menosprecio de Dios , cnjfindró 
a Dispensación : Dispensación , enjendró 
a la Licencia de pecar : Licencia de pe~ 
cur enjendró a la Abominación: Abomi- 
nación enjendró a Confusión : Confusión 
enjendró a Allicion de Spitilu . Adición 
deSpiritu, enjendró a la Disputa deseosa 
de Verdad: de la cual, es revelado d Pa- 
pa de los que se dizeii CrislJanos, que es 
Humado AnTccnisTO : el cuul, con el spt- 
ritu de la boca de Jesucristo , es muerto 
cada dia , en los corazones de los que 
rezibcn el ü^vanjelio de vida. I al lin, ba 
de ser lanzado , en esiaoqtie de luego i 
azufie ardiendo , para siempre jamás : 
como , en el Apocalipsi , capitulo dózi- 
mo nono , lo lieae dicho el Aposto! i 
Evangelista S. Juau. 



25 



Recuerda , o alma dormida: 
Aviva , hombre ^ i despierta^ 
Contemplando : 
Cómx) se pasa la vida , 
i nos ha preso el error 
a tanjcallando. 



•k * 



Yo soi la Luz del mundo [dize Cris- 
to,] el que me sigue , no andará en ti- 
nieblas , mas tendrá la lumbre de la vi- 
da. — S. Juan. viii. 

Esta es la condenación : que la luz es 
venida al mundo , i han amado mas los 
hombres las tinieblas , que a la Luz. — 
S. Juan. iii. 



a SoD trova de los 6 primeros versos > de la primera 
copla, de las famosas 43. Duodézimas^ de D. Jorje 
Manrique: fuera del quinto verso. 



Ovdea (}ue tienen fas píarnfs en fa 
antigua, impresiofi de la «Imajcn del An-' 
tecristo.» 

Portada : plana ..... i. 
hvtegOf sij^ienasi^ ^ , , . vi. 

til. 

IV. 
V. 

11. 
111. 

VIH. 

* 

IX. 

XIV. 

XV. 

XII. 

XIII. 

X. 

XI. 



ENVIADA A 

NUESTRO AUGU- 
STISI MO SEÑOR 

PRINCIPE DON 

PhJlippe, Reí 
Oe España , de Inginierra , de If apiles , i de 
laslndias del l'erii, etc. en que se decla- 
ran las causas de las guerras ., i calamida- 
des presentes, t se descubren Ins medios i 
artes con qae sor» roliatívs ¡os £span'>les, 
i las mas vezes muertoi-, euttntn al cuerpo, 
i cuanto al ánima: i , contra estos daños , 
se pofítn ¡anlometite altanos remedios i]»te 
son firoprins i eficates ; de los rúales pue- 
de uí'ir su Majestad , para ciinseroacion dr 
sus Repúblicas, ivnda ano ile sus vasallos, 
en particular , pal a poderlos eeitar, i ser 
presercados en vida , i enrriquetidos de 
tallo bien Ismpnial i eterno. 






IcMuil 



[i»d li Im do li Sabiduría, tvd< 



ii pírpfM 



A la Serenísima Mnjesiad del Principe 
niiCíttr'a Ssíioi' , lici de Espiiíia , de In- 
glaterra , de Ñapóles , i do tas Indias 
del Perú , etc. 

S. 1. D. 



Una de las cosas encélenles, screnisi- 
mo i Aiigiistisímo Uei , C[ue nos manda 
Dios singularmente lionnar , reverencial' 
i servir en esia vida; es la Majestad Real 
de los Reyes Cristianos. Porque , siendo 
El ( según esta escriplo ) por cuya Salii- 
duría reinan los Reyes , i esiahiezen jus- 
tas ordenanzas los principes i grandes 
señores; quiso que conozcamos, en ellos, 
su providencia , su sabiduria i bondad 
para con nosotros ; i que Icnganios ma- 
yor estima de ellos , que de cosa liuma- 
na. Por esta causa , de parte suya , el 
Apóstol S. Pablo manda , que toda áni- 
ma esté snbjetu a las potestades superio- 
res , porqué , no liai potestad , sino de 
Dios : i las potestades que liai , son de 
Dios ordenadas. 1 el Apóstol S. Pedro , 
especilica esto por oirás palabras mas 



clanimciitc : porcuyn hoca , nos ninndt! 
el Espírilu Sanio scrsiibJcioK a loda 
denacion Inimana por Dios, (i declarad 
luego, cual sea esta ordenación, dizii 
do :] Agora sea a Reí , como a superior, 
agora a los Goliernadorcs , como de é\ 
enviados. Siendo , pues , el Reí , cosa 
que Dios establezió , aprueba i susteit, 
ta ; por el cual quiso , que se maniTí 
tase su Majcsiad i poder , i qne se 
clarase la reclítml de su justicia ' 
do los vasallos ordenados , para íionrrar 
al autor i conservador de las criaturas , 
i ser , por la potestad Real , conserva- 
dos en paz , i derendidos de la fuerza ti- 
ránica de los malos; con mtinctia moo, 
él en mandar i administrar , i tos vasa- 
llos en obedecerlo con toda fidelidad;, 
deben pretender servirá Dios, ac 
gloria y conlenlamicnto, se han de 
derezar todas las obras , los deseoí 
gobernación, de todos los que nos \\ai 
mos Cristianos ; para serlo verdadefJ 
mente. Ordenó la sabiduría Divina, qi 
Tuesen sustentados los reinos Cristian! 
en justicia , en santidad , i temor: 



iev!| 



(]uc para esie lin , tenga el Rei , |>ur muí 
rumiliur , el libro de las Leyes de Dios , 
)):iraqiie lome de ellas , los avisos nece- 
sarios, para cumplir, en el Real Gobier- 
no , con la intención de Dios. Por eso se 
I id pide ori^tiana solicitud en rejir, para- 
i.quc asi sea prosperado , i bailado fiel 
delnnle de Dios . i que tenga duración i 
firmeza el Rein.odoiidc presidiere: i que 
lu prosperidad i firmeza del Iteino , re- 
dunde en };loria del Reí: i que , por esta 
4iu , sea Dios gloriiieado en los Heinos , 
.¡tiendo tos Beyes i vasallos , lielcs instru- 
jiientosi ministros de su gloria , cada 
'vno en su estado , s«^un lo que hubiere 
ifecebido de la Divina liberalidad , para 
este lin. Habiéndonos , pues , dado a 
liVuebtra Majestad, por Rei ; i habiéndo- 
le puesto en la mano , el cetro del Rei- 
no , paraque uos rija i gobierne con jus- 
ticia ; todos sus vasallos , reconociéndo- 
le por tal , estamos obligados a servirle 
' tímente , como quien sirve a Dios : i . 
tanto con mayor lealtad i lidelidad , 
mióla necesidad lo requiere , i cuán- 
to conozenios , que la dignidad Real, es 



ros» , qiio Dios taiilo iiprueba i fuvore- 
XII. Visia , afjora , la présenle necesidad, 
<|ue cü grande; i siendo jo , uno de los 
inlimos siervos de Cjíslo , nuc&lro Dios 
i Señor ; i de los meiiuriui vasallos de V. 
M. ; be querido cumplir con [el] oficio 
de leul y crisliano vasallo , siiviéndole 
con lo que puedo , i Dios me lia dado a 
entender , por su gracia. Porqué, couio 
es pernicioso , i dañoso , el hablar cuan- 
do no conviene ; asi es mui saluda- 
ble, en el tiempo de la necesid:id: i, por 
lanío , nos está mandado , de parte de 
Dios , no retener , ni callar b pulabra , 
en el tiempo de la salud. 

Pensando , pues , munchas vezes co- 
ntigo mesmo , en la multitud y grandeza 
de los juicios de Dios ; cuan jusLos son , 
i cuan de pocos entendidos ; conozco , 
ser cosas que nos debrian poner gran- 
de espanto. Porqué, se vée , que mien- 
tras mas anda , se enciende mas su tan 
justa ira , i se fortaleze mas , su furor 
contra nosotros. Hásc , su bondad, con 
nosotros, como con enfermos, quo tie- 
nen toudmeute perdido el apetito de co- 



nicr i deber : i asi nus guisa miinclius i 
(liversus muñeras de manjates , pan des- 
penárnoslo , i que comamos deltas , ¡ 
jwdaraus vivir. Pero , vieado por otra 
pacte , que no hacemos cara, a los man- 
jares , ni los queremos , siquiera gusiar; 
huí muucbü porqué temer, no diga Dios, 
A la fin, de nosotros , lo que está escrip- 
lio por el profeta David : Dsjélos ir tras 
Ja presumpcion i sol>erbta de sus pcn- 
amientos : sej^uirán sus invenciones, 
íico es Dios en misericordia : pero inm- 
ien es rico en justicia. Los que uienos- 
recian las rltiuezas de su misericordia 
i paciencia , se atesoran ira , para el dia 
de la ira y de su justo juizio ; como lo 
[ieiie declarado S. Pablo , [Ep.] a los 
B'im. Muncbos avisos nos tiene Dios da- 
llos , antes de agora, para conozcr su 
roluntad : i , al presente nos dá mun- 
cbos mas , i mui mas eficazes , si enten- 
>mos lo que uos quiere dezir ; i re- 
cibiésemos el enseñamiento , que nos 
pretende dar por ellos. Porque, habién- 
donos criado , i redcmido ; i Icnieudo 
mutas causas contra nosotros para poder- 



tíos coiiHpriui' , i liabcnios y» jttsiantciilo 
intidenado ; Ii3zr , lodo lo qup haite con 
nogotros, por librarnos de condenación, 
i salvarnos por niisericordia; -testa, que 
si nos hazemos sordos a sus avisos i 
;ii)innes;aciones ; qne quedemos sin es- 
nisa. delanto de su jnizio , i que venga- 
mos a setilir siempre, el rigor He su 
jnsliria. A vuestra Maj. . por ser 

«iiiperior , i haherle Dios colocado en sii- 
jirpwia dignidad , i héchote ojos del Bei- 
iin ; Relé pide , tener mas clara , i mas 
Nítida vista, que todos sus vasallos , pa- 
r^iqiif- pueda racilmcnte ver los males de 
sns Iteitics , i las atusas de donde pro- 
ceden , i proveer , con tiempo , de re- 
mi-dio quesea proprio, conque impedí- 
líos i eMerminallos. Por lo que al pre- 
Nenie pasa , que es liien notorio ; todos 
sus vasallos, están amonestados de Dios; 
pero , singularmente, endereza Dios sus 
avisos a vuestra Majestad; paraque, en- 
tendido lo que quiere , use del poder i 
autoridad que le tiene dado ; para el 
Lien i la utilidad común de sus Reinos. 
A cabo de mas de seis asos de guerra , 



3 fuego i a sangre, donde, entre los ({nu 
se ilaniau Crisiiunos, se han visto gran- 
des diluvios de pecudus , ¡grandes cala- 
midades , i desventuras , que de mun- 
chas , no se podrian contar : i , liabii^n- 
donos Dios , dado pocos dias faa , algún 
alivio i " relacsacion , con las treguas , 
para siquiera niiiar Uü llagas hechas en 
tanta conrasion , i eniplastalbs , i pen- 
sar , con esto , en nuestra eunuenda , i 
tornar solire nosotros , con hazer vei'da- 
dera penitencia : agora , de nuevo , co- 
mienzan otros nuevos castigos, í otras 
nuevas i tnui mas graves calamidades so- 
bre la cristiandad, para ncaballa de aso- 
lar , i abrille del todo la puerta al Tur- 
co , por esta vía ; paraque entre y aca- 
be de consumir lo que de ella queda. En 
esto se ve , claramente , que está la ma- 
no del Señor todavia esteudid:i , i que 



nií deja de herirnos , i dar golpes sobre 
nosotros , como sobre cuerpos muertos, 
quecarezen de sentido. Por no ha- 
ber cntenlido los avisos (]iie Dios nos 
dio , con la gu<Tra pa<^ada ; nos dá su 
bondad oíros, agora de nuevo, van nue- 
vas i crueles guerras , las cuales no son 
otra cosa , sino gravísimos cusligos, por 
el menosprecio de los avisos , í amones- 
taciones , que nos dio entonces. I, pues 
no entendimos los pasados , para con- 
seguir el lin que Dios pretondia por 
ellos ; no seamos ya mas sordos a sus 
vozes ; sino entendamos agora éstos , i 
aprovechémonos de la misericordia de 
Dios en ellos : porque no acontezca, qne 
no queriendo oír al presente , \ei)!jan 
después , otros muí mayores , que no 
tengan remedio ninguno , i nos acabea 
de consumir. 

Todos saben, cual Tué el principio de 
la guerra pasada , i de todos los males 
que por ella han venido , la cual tuvo sa 
orijen , del que estonces presidia en la 
Sede Apostólica, Vuestra Majestad líone 
bien entendido , cuál es el principio de 



h que agopa csLú pncendida de nuevo : i 
todos taml)ien lo salicn , i lo sienten , 
[)nc)i cargan sobre ellos las calnniidades 
presentes. El Rei de Francia , por no 
querer guardar la lidelldud que duliia , 
' como Rei ; rompió las tre(;uas tan justas 
i tan deseadas de los Cristianos. Aunque 
él tuviera mayor imperio que tiene, i su 
Reino fuera mui mayor que os ; sopeña 
de quedar por Reí infame perpetuamen- 
te , no se atreviera a hazer lo que ha he- 
cho , si el Papa Paulo Cuarto no le hi- 
ziera espaldas , i lo animara a ello , con 
hazerle promesas tales , cuales convenia 
en tal negocio : porqué , lo que redun- 
da, de confederarse los Reyes Cristianos 
con el Papa ; es perder la Hdelidad i el 
temor que deben tener a Dios , i la ver- 
gocnza a los liumbres. Dejo de dczir , 
que en lo que lian hecho , se han mos- 
trado ser inferiores al Turco . que care- 
za de reüjion : porque él, con ser turco, 
mostrara tener alguna humanidad , i tu- 
viera por cosa infame , quebrantar su fé 
su palabra, en negocio tan importante. 
No es de marabillar , que el Papa ha- 



10 

yn enccniüdo el Tucgo , i ecliáilolc a 
le , paraqué siempre arda ; porqut 
ha muchos años que ha vivido con des 
de hazer lo que agoia liazc : piies 
do Cardenal , aconsejaba al Pa(>a Vavi 
Tercio , que se üpoderase dd Reino 4 
Ñapóles , estando, como estaba esloi 
ees toda la Cristiandad , miserablemeai 
turbada i allijida. Agota que ol siil>ió I 
la Silla de su predecesor , ha puesto p 
obra el consejo , que él mesmo le dio e 
lonccs ; porque des aquella Silla, 
7,en i se ordenan mejor tales negocios^ 
porqué, como él mesmo dize , 
de preeminencia , la endonde está sen-" 
tado. El principio , de donde procede lo 
que haze el Papa, i pretende hazer ; es, 
dei odio que tiene a la Majestad tmperia, 
de vuestro Padre , i a V. M. i 
lierr.is i Beinos : i de la (;rande i 
arraigada enemistad, que tiene a la jei 
te Española; cuya sangre pretende dd 
iraninr , i qiierria beber , Robremanef 
Apenas habiu subido en la Silla PonliÉj 
cal , cuando comenzó a demostrar la n 
la voluntad que tenia contra V. M. i ^ 



11 

t)d¡o cruel coiilrLi los Españoles: porque, 
desde estouces , comear.á a pcrsegtiii* a 
sus deniésticos i fumilíares ; i lanío con 
mayor odio , i mas brava enemisiad ; 
cuanto eran mas leales , i mas estudiosos 
ÜG la liunrra de V. M. i de la uiUidud de 
sus Reinos. A estos tales, persRguia con 
una bárbara crueldad , ecbaudolos eu las 
cárceles . i privándolos de sus bienes , 
como si fueran perversas, i hubieran 
cometido ulgun, o ulgnuos crimines infa- 
mes. I , no contento, con haber hecho 
tales agravifis a los leales vasallos de V. 
M. ; levantó bandera , í propuso pre* 
mios, a todos los que tienen en odio la 
sangre Española, i a todos los que du 
noevo la quisieren aborrecer, ¡ serle 
contrarios, i batallar contra ella : dando 
a onos, Beneücios Eclesíásiicos ; hazicii- 
ilo promesas a otros ; corrompiendo a 
otros con dineros , i con lionores. 1 a los 
mayores ttaidorcs , i mayores enemigos 
de los Españoliis , dándolos cargos í oti- 
i-ios , en luffares donde los Españoles or- 
dinal ianienie r(<cil)uii mas graves daños , 
i hnva mavores turbaciones i alborotos. 



1 aun iiD sritisfcolio con esto , no ha bo- 
cho , ni hMe, sino solíciiar por diversas 
vias , i iiiila[ii:ir con promesas , a mun- 
cbos principes Crisiianos , paraque se 
conTederen con él , i se hagan TuerLes , 
en la raesma conjuracioo i odio contra 
los Españoles , i contra los lieinos de V. 
M. paraqué , habiéndolos yacbupado, 
i sacado de ellos grande suma de dine- 
ro , así líl como iiia pjedecesores , ven- 
ga agora a ser alisoluio Señor déllos; 
porque este es el tin de sus consejos i 
deseos. Qué tratamiento bizo , al Señor 
Garcilaso de la Vega , varón ilustre , i 
mui leal a la Corona Real , manifiesto 
es : pues siendo enviado de Vuestra Ma- 
jestad , al Papa , con embajada mui im- 
portante a la Crisiiandad , ¡ paz de los 
Iteinos ; lo ecbó en la cárcel , i lo trató 
cruelisimamentc , i con mayor inbuma- 
nidad , que lo pudiera tratar un Turco 
renegado. No fué esta injnria tan " atro- 
ze , liccba al embajador , i a la Corona 
Real , solamente ; sino a Dios , que lia- 



15 
ze , siifilcnL:) . i upriicbu los Bi-vi'S , por 
públicos Gobernadores , y sus Lu^jares- 
tenienies en lus Reinos. Üo iiuy que du- 
dar , sino que liisiera el mesmo trata- 
inipntD a V. M. que liizo a su embaja- 
dor , si lo pudiera haber eulie bs ma- 
nos : porqué el odio , i la enemistad de 
qae eslá poseido , no le diera lugar 
(uoino no se lo diú) a tener en reverencia, 
lo que Dios tiene ordenado , í estableci- 
do. Por ser Papa , es de ánimo taii 
cruel. De aquí viene , que eslá lleno de 
odio ^ i con ardiente deseo de beber la 
sangre de los Cristianos, i singularmente 
la de los Españoles , " por ser mas Cris- 
tianos que lodos los otros en liaberic 
sido a él mas subjelos , i obedientes que 
oíros ningunos. Tal pago merL'/e, tan 
prepóstera '' obediencia, i tan inr:inie 



u individuo , lUC ctpoDenc, él m 



14 

sulijecion. Aun no hario el Papa, 
las ¡Dsolinicias hechas , liízo echar en la 
cárcel a Juan Antonio, maestro de postas 
de Vuestra M. , i lo trató miserablemen- 
te , haziéndole dar tormentos , como a 
ddicueiite i enemigo sujo : i con esto, 
quitó el Majislerio de postas , que de 
antigüedad lian tenido V. M. , í sus pre- 
decesores en Roma. En lo cual mostró 
claramente, cuan malvuda y corrompida 
es, la voluntad que tiene contra todos sus 
vasallos , solamente por ser sus vasallos, 
i por serle leales. Cuántas vezes ha dete- 
nido , a los E^mbajadores i Carteras de 
V. M. i les ha tomado , por fuerza, los 
paquetes de curtas , i las ha abierto i 
leído; i entendido lo que en ellas iba! 
Lo cual , es obra que suelen hnzer; no 
los amigos , no los que quieren ser teni- 
dos por padres , por sanctos i sanciisi- 
mos ; sino , solos , los que se han decla- 
rado por capitales enemigos, i totalmen- 
te contrarios. De donde se maniliesla , 



.ríuida, 



f)llO sif^liüo Ins (il>rn^ tnn riiHiiignü , i tan 
lie imidoi'es ; qiie v\ que las haze , o por 
niyo censen I i ni íc lito se hiizrn ; fs tal . 
cual Mías son , i unn mtii mus peor. 

Délas ustucins i c:inleliiíi , de las lii- 
pocresias , i finjiniienios de que ha usa- 
do , para cubrir su enemistad , i lomar 
de soliresallo a V. M. prelendinndo en- 
cañarle : se miieslia qnién fs , porque 
son notorias. Para dar a entender otra 
casa de lo qui> pretendía , i conseguir el 
tin de su deseo; " liizo que enviaba . 
Km bajado res a la Corto de V M, : i , 
después de haber estado mucho tiempo 
en el camino ; nn habiendo aun apenas 
llegado a su Corte Real ; los hizo llamar 
secretamente , que diesen la vueha , i los 
mandó ir con las mesmas cartas , a otra 
parte , donde él antes tenia pensado. El 
trujamán de este negocio i disimulación 
infame , fué sin duda , la hipocresía , 
que debe tener por mui familiar , i por 
su fiel secretaria ; con cuyo consejo Iiaie 
disimuladamente sus negocios , dando a 



16 

entcndor unns cosas niui con[rar¡:)s a las 
que Uar.e a la verdad, ¡ a las que pre- 
tende hazer. Esta obra, no puede ser de 
su Santidad, siendo tan contraria a ella, 
sino del que I» rije, i de la que se lo 
aconseja. Pareciéndole al Papa , que no 
liastaba lo hecho , abrió la boca en blas- 
femias contra vuestras Maj : diziéndoles, 
en público , injurias muí aliozes , i mui 
calÜicadas , indignas no solamente de 
Vuestras Maj. sino también, de hombres 
debajisima, i miserabilisima suerte. De 
donde se maniliesta clarisimameiite, que 
es el Pupa del número , í el principal , 
de aquellos conlnmazes i atrevidos, que, 
en su Canónica, dize S. Judas, « que 
menosprecian la potestiíd , i vituperan 
las potestades excelentes. ¿ Ilai cosa , 
que tenga por mas vil i menospreciada 
el Papa , que la honrra debida , según 
Dios , a los Reyes Cristianos , estableci- 
dos i ordenados por el mcsmo Dios? Ho 



17 
es de niDraliilbr, í)ue pit.cs los Reyes, 
tienen tan poca estima de su propria 
dignidad , que , " contra Dios, se aha- 
jan basta besalle el zapato , en señal de 
subjecion ; que él los tenga debajo del 
pie , i que se atreva a acozear i pisar su 
dignidad Real , cosa que Dios aprueba , 
i en quien quiso que se manifestase su 
Majestad i poder. CieriainenEe, son es- 
tos , frucLos de la obediencia dada al 
Papa , i a sus leyes ; con olvido i poca 
cuenta de las de Dios : de donde , como 
de mal árbol , nnzen tan biasremos fruc- 
tos. Pareciéndole al Papa , ser aun po- 
co , lo que liabia beclio , quiso pasar 
mas adclunie , i dar mayores lesiimonios 
de su voluntad : i asi , con encendido 



, 17(3, Ctfloi III. (quí fué 



1. En taSg-KIConJcdeToR 



18 

deseo de liazer odiosas a Yiie^tnis S 
i de inl'aiiiar mus , i haier lodi 
aborrecíl)l<! la nacioo Espabola ; declaró 
por escriplo. en los Decretos con ira As- 
canio ' Coriano, a Vuestras Maje:<l'jdes 
por enemigos de la Sede AposLólira. 

Cosa raniiliar es , al Papa , i a los 
que te ban precedido; s^un su arbitrio, 
declarar por ami({os a los que le pare- 
ciere : i , al conlrario , publicar por 
enemigos , a los que quisiere : hazer a 
unos Caióiicoü , í a otros herejes : ab- 
solver a unos , i condenar a oíros. Por- 
que siendo, como se dizc i se pitusa de 
la jcnLc sin sentido , Dios en la tierra ; 
claro está , que tiene absoluta poiesud , 
de liazer toda injusticia , i de comtUer 
cualesquiera crimines,! hazer cualesquie- 
ra agravios , a quién , i como le pare- 
ciere. 

Quien no niega , ni contradize , nin- 



I!) 
j;nno ile Ior ariiculos de nucslra íó Cató- 
lica ; ni rfipndi;! ni resiste , a lo que la 
Iglesia tiene ordenado, de parte de Dios, 
i eonfonne á su Palabn ; no es enrmigo 
di' Dios , ni de sn Iglesia , ni tampoco 
de la " Sede Apostólica. ¿Por coál [vea- 
mos) de los artículos de la le de la Igle- 
sia de Diüs , que V. M, haya negado, le 
declaró , tan desacatadamente, por ene- 
migo de la Sede Apostólica '! Manifiesto 
es , que nunca negó , ni niega , ninguna 
de todas las cosas de la Iglesia de Dios. 
* Cree todos los artículos de la K Cató- 
lica , contenidos en el Sinibolo de los 
Apóstoles : DO ha sido , en nada , con- 
ti-ario ni rebelde a ellos ; ni a ella : i 
con ser esto ansí ; el Papa le lia declara- 
do por enemigo de la Sede Apostólica. 
Luego, de necesidad liemos de entender, 
que la enemistad es , con otra Sede , í 



i 



lio con lu Apostólica : i que V. M. debe 
de hiiiier negado otros arlíciilos, que los 
de los Apóstoles ; i debe de haber con- 
tradicho a otra Iglesia, que a la de Dios. 
Viendo esto , los que juzgan de las cosas 
con Cristiana prudencia ; i lienen de 
ellas Miuchas i miii ciertas experiencias: 
sienten i entienden con verdad, que 
aunque el Pnpa liobiera entrado en la 
lítlesia , por lu puerta , como lejrtimo 
ininistro ; i no , por donde entran [como 
i\he Cristo por S. Juan. X.] , los que 
[■iitran a robar, amalar, i dostniir ; i 
que , aunque con propósito deliberado 
pretendiera huzer lo que ha hecho; no 
pudiera ni supiera huzer niavor servicio 
a Vuestras Majestades ; que el que les ha 
hecho, declarándolos ppr eucniigos. I asi 
dizeu, que como al demonio le sucede 
al revés , en los males que haze i pre- 
tende hazer a los verdaderos Crislíaoosj 
convirticndoles Dios . por su potencia , 
aquellos males en bienes -,-que, désta 
manera , el Papa, pensando hazer odio- 
sas a Vuestras M. con declararlos por 
eiiemigoB ; tos ha declarado , en lo mes- 



2( 

mo , (sin peiisiillo él, ni (|nei'el!o liazer ) 
por aiiiiuisitiius de lu Sede Aposlólicu, 
i (Ig la Iglesia. De donde es manilieslo , 
4)iie liat otros arliculos, quo el Papa, i 
sus predeceROfes han hecho ; los cuales 
(scgiui él quiere] se han de creer mas , 
que los (le Dius , i nej^ar lotalmenle los 
de Dios , por 110 contiudezir a los suyos: 
so pena , que el que los rautradijere en 
poco , o en niuclio ; seu tenido i decía- 
nido por enemigo ; i por mui mas que 
«tieuiigo de la Sode Aposlólica ; como 
vemos haberlo hecho al pr'eseiite. Diísios 
anicnlos , dii'ií alguuns adplanie , parsi- 
qné , por ellos , se conozcan los demás , 
i que V. M. vea, qué tiile.s son , i eómo 
no se debe lener temor , donde uo hai 
qué temer. 

Munülio ¡niporla , a los que quieren 
tener amistad con Dios , i pretenden ser 
salvos; conozer esta Sede Aposlólica , 
déla cual, el Papa le ha declarado por 
enemigo ; paraque estando llegados a 
Dios no tengan parte con ella. I asi, no 
vengan a ser participes, con ella, de 
los horribles i eternos castigos , que le 



liLin <l(! VGiiir presto; como lo lietic pri 
lidlizado S. i'edro , en su sc^und:) ^Ca- 
nónica , 'Capítulo •¿. diciendo : que la 
coTideuaeton, ya de br^^ tiniipo , tío se 
lardií , i (]iic su perdición , no se duer- 
me. Todos los que somos crisiianos , i 
creemos vcrdaderaniciite en Jesu Cristo, 
Keeonciliador de los Iiomlires, "solo 
Mediador «iiLrc Dios i ellos. Autor de 
nuestra salud , i de todo nuestro bien ; 
i esperamos ser salvos , por solo el sa- 
crifíciu (le su muerte : sincera i (irmt- 
uiente creemos , i confesamos , que de- 
liemos l>onor , obediencia i reverencia a 
b Scd« Aposiúlica , * pero , con lal que 



dril , Jauííaiíiai. Pe» , creo, que , la> CrUtiinu. de- 
ilicoda I honor, i lai AnlDrididii , igue Diai prmiiun 



spa Aposiólira , ¡ que no discrepo, de 
lo que loK Apóstoles enseñaron , i Cristo 
mniidó que se ensenase. La C^Uedra <ie 
Moisén , sobre que se sentaban los Es- 
cribas i Fariseos , no stgniiícaba la ma- 
dera de que estaba lieclia ; sino la doc- 
trina de Moisen , que Gelniente se había 
en ella de enseñar , según que Moisen de 
parte lie Dios lo babia declarado. I asi, 
sentarse en la C:itedra de Muisén , es 
tener vocación de Dios i oficio de ense- 
ñar lo que él mesmo ordenó i mandó. 
Semejantemente, la Sede Apostólica, no 
es los palos i labias, de que está hecha 
la silla , sino , el mintsíerio Apostólico; 
la doctrina de los Apóstoli'S , qne ellos 
mesnios enseñaron ; í la imitación de 
Cristo. 1 asi , gI qne es llamado de Dios 
a este ministerio , i entra en la Iglesia , 
por la puerta , que es Cristo ; como es- 
tá escriplo poi' S. Juan X, ; i trata fiel- 
mente lu doctrina do los Apóstoles , sin 
quitar , ni poner nada en ella ; i enseñu 
a imitar a Cristo , i a estar pendientes 
ilét , como de su sola snlud ; éste tai . 
está sentado en la Sede Apostólica. I el 



24 

i|iie esU'i sentado désia manera, i con i 

tus cooij ilíones, lia Ke de oir, como quien 
oye 3 los Apóstoles , i al mesmo CHüio : 
porque , estonces , es con verdad , Se- 
do Apostólica. I , en oiría , siendn tal , 
oímos a Cristo: i en obedezerb, i hon- 
rrarla ; obedecemos i honrramosa Cris- 
to : i , en apartanios dalla , nos aparta- 
mos de Cristo. Porque , los que repu- 
dian la doctrina de Cristo , i no oyen , 
a los que, a ejemplo de los Apóstoles , 
la tratan pura i fielmente ; repudian al 
mesmo Cristo , están ex co mu latidos , i 
son anatemas delante de Díoh. De los 
que, con lates condiciones la enseñan . 
se entiende lo que dize Crísio por S. Lu- 
cas , X. El que a vosotros oye , a mí 
oye : i el que a vosotros menosprecia , 
a mí menosprecia. Pero , cuando la que 
tiene nombre de Sede Apostólica , es , 
en todo o en parte , contraria a la doc- 
trina de los Apóstoles , i trae guerra ca- 
pital contra Cristo : silla es , perú no 
Apostólica , ni de Cristo , " sino Apos- 



roqu.. r™, 






Lúiicn , i <]g S'.ilntiiís, No os Aposlúlicn hi 
Sede , lie la cual V. H. es declarado 
rneiiiigí) . sino Aposnilica i enemiga de 
Cristo. En ella, tiene el Demonio el cep- 
tro de su reino. De ella , salen sus leyes 
i sus ordenanzas , con que enseñorea i 
tiene dominio en las ronsclencias Ai: los 
hombres, echando déllasa Ci'isto , o no 
dando lugar, que entre a reinar en ellas. 
En ella se sientan sus ' Lugares-tenien- 
tes : i asi , los que suben a sentarse en 
ella , él los haze subir , i no Dios: i , 
por tanto , ellos i ella , son enemigos 
capitales de Cristo , i pervertidores de 
su doctrina , i matadora de sus miem- 
bros. Dília procedió la con'upción i 
perversión de la Sanclísínia ^ Cena de 




2(J 

Jcsu-Cristi) , de luí maiieru , que uo nOl 
quetla ya , ni aun el nombre ilc'llu. I , dé 
ella ha salido, la profanación ác las Sáne- 
las ordenanzas de Dios. £1 Papa Paulo 
4.° no es deseniejante a sus predeceso- 
res , ni llene oiro spíritu, que el que 
ellos tuvieron , ni haze oirás oliras , que 
las que le inspira , el que lo subió en 
ella. Horror es , dezír las cosas de aque- 
lla Sede : pero , porqué de no saberlas , 
resulla la perdición de las áuimas : i 
porque , dezirlas , conviene a la glori,i 
de bíos , i a la honrra de la dignidad 
Real de V. M. , i a la s:itud de nuestra 
España ; diré algunas : paraqu¿ asi vean 
los españoles , quídn es, a quien hun 
servido hasta agora lan lielinenle , con 
gmndcdeti'imeuio daño de sus proprias 
conscíencius, i con prrdicion de sus áni- 
mas : i que conozcan , cuan juslos son 
los castigos que Dios envia sobre la Cris- 



IsUri de Dioi 



27 
liaitdnii , i cuan bii^ti incrczidos lus leiie- 
niús ; pues lo habernos dejado a Él , que 
es fui^nie de agua viva , i bullemos ha- 
cho nljibes , de los cuales hemos sacado 
c(^uediid, i privación de entendímlünto, 
()ue DOS han iaipcdidu , para no poiíer 
ver cosas lan groseras , como son , las 
con que hemos sido engañados aiilcs de 
agora. Si^^ndo pues el demonio , el que 
sube en la Silla , a los que en ella se 
sientan ; necesario es , que anles i des- 
pués de subidos en ella; oslen institui- 
dos i bien enseñados , no en el Evanje- 
l¡o . porque está desterrado déllos i dé- 
lla ; sino en las arles del meanio demo- 
nio. De aquí es , que el arte de " Nigro- 
mancia i de Májia , son muí familiares 
i comunes a aquella Silla , como parcze 



n bniDÜre , >1 



28 

por muchos ejemplos, asi nniij^uos t 
nio iRodcrnos , <lc muchos que en elU 
han presidido , i tenido universal mando 
en la Iglesia. El Papa Benito nono , era 
Májico i Nigromántico : del cual se Ice , 
({UG en los mouLns i en los liosqnes, ofre- 
zia sacriGcius a los demonios , para ha- 
zcr , por medio dellos , venir las muje- 
res Iras de sí , para fornicar i adulterar 
con ellas. Este vendió , por dinero de 
contado , el olicio i dignidad Papal , al 
Papa Gregor'iu sexto ; el cual fué no de- 
semejante a su predecesor. El Papa Sil- 
veslro segundo , prometió al demonio , 
deentr^ársele en cuerpo i en ánima , sí 
lo promovía en la Sede Apostólica , i lo 
hazia Papa : i el demonio como tiene por 
oficio hazer Papas , " por no perder tan 
buen bocado ; le cumplió sn deseo . i no 
paró hasta que lo hizo Papa ; gober- 
nándolo siempre en lodo lo que hazía 
ejercitando el olicio PontiTical. El Papa 
Gre};orio séptimo, Fué también de los 
confederados con el demonio: el cual, 



2ÍÍ 
ora ¡Vi^Tomiiniico, i tenia por Breviario, 
en qii<! dozia sus ii iras . i por líiblía en 
<|iie leia , para bien gobernar la Iglesia , 
iin libro de Ki^romaocia. Éste , con el 
■ spirita que lo rejia, que era del derno- 
aio , introdujo en la Iglesia la niajor 
parte de la idolairia , la mas horrible, la 
mas secreta i menos cooozida , que hai 
en ella el dia de hoi. Kl Papn Alejandre 
sexto , era también Nigromántico : i el 
demonio (ai el que lo sentó en la Silla 
PontiGcal. Éste tenia mui estrecha fumi- 
liaridad i amistad ron los demonios, i los 
ronjnraba pura saber dellos cómo habia 
de gobernar su Iglesia. Uaziatos venir a 
que hablasen con el , en forma i vestidos 
de p rolo-no tari os , a una casa que tenia 
en el Monte-Cavallo, donde se iba a re- 
crear con ellos, lü^te tuvo una bija llama- 
da Lucrecia: la cual, era bu hija, porque 
la babia enjendrado : i era su mujer , 
porque dormia con ella : i era su nuera, 
porqu6 tenia también parto con ella el 
duqne Valentino , hijo del mesmo Ale- 



I imljigllll nqni: 



30 

ticiiim (^iintita. Kste iiizo Cardenal , a\ 
Papa Paulo Tei-cio. por intercesión i 
medio de la Señora Julia , su hormana , 
luujer sanciisima , i manceba de su San- 
tidad. " ÉsLe , era un traslado del que 
lo hlw Cardeoál , i siguió en todo sus 
pisadas , i Tuc también Mugo i nigro- 
mántico , como él. Ilazia venir de Por- 
tugal los conjuradores de los demonios , 
para i-ecebir déllos aviso , como debia 
hazer sus elecciones i rejirse en ellas , 
por ellos. Dóstefué hijo Pedro Luis, ^ 
hombre mostruosisimo , ¡nfamia de los 
hombres , i capitán de los Sodomitas : 
el cual , por justo juizio de Dios , Tué 
muerto mlserubilisimamente. El Papa 
Clemente séptimo , no dejeneró de sus 
predecesores, porque también era en- 
tremetido en las altes májicas. T.ra hom- 
bre verdaderamente Epicúreo: que teuia 
hecho pacto i compañía con los demo- 

puo paHo retiTiriu. a Im frímcnM del D. Víilcnlinn ' 
n 1 loidciu pailre rlPipo AlnjanJrni puM imb'ji (ucrna 

luüguoi pniDDDaibaD qui» — uAierfandra.- 
- II. d. Piula iii - 



£ Vcu 
Pieriuiei I 



m l.<ii 



■iioprtiiü 



51 
nios. I.OS Oliispüs, í Curtleiialcs, que és- 
tos baziau; de nrucsidad Iiab!an de icner 
el spiritii de sus hazednres : porqae , 
comunmente sin discrepar , cada uno 
cnjendra a su scmejaulc. ¿ Quién no 
sabe , los parricidios , las iraícioiies , 
las hechizerias , i otros elimines mas 
que inrernalcs , que esle Clemente Sép- 
timo cometió desver^onzadísimamcnte? 
¿Quien liai que ignore , las muertes tan 
bárbaras , los -homicidios * ordinarios , 
i la crueldad mas que diabólica , del 
Papa Julio 11.7 Manifiesta es , la embria- 
guez, la glotoneriu, i la vida disotutisima 
i totalmente deiesmblc , del Papa León 
Décimo. Al Papa Silveslro Tercio, hom- 
bre viciosisimo, el demonio fué, el que, 
a poder de dones , i de presentes, i de 
ambición ardcotisima-, lo subió en la Si- 
lla Pontifical. El Papa BoniTacio Octavo, 
no fué desemejante a sus predecesores : 
hombre blasfemo i perversísimo , mas 
bárbaro i cruel, que la mesma crueldad. 
El Papa Dámaso Segundo , a fuerza de 

* 1, d. (Rcucnlcs. 



;ii'iJKis i (In uiiiliiciun , \iiio a ser Paf 
con el uyudií i I'avor del demonio. Hubd" 
también oíros muchos P:ip3s, liombres 
perversisimos , i puseidos del demonio 
que seria laryo i molesio coniarlos. I 
para niostiar Dios, por su justo jiiíeío , 
quclos i^ue sesientun en aquella Silla ; 
con ires coronas, no de agudas espinas 
como la de Grisio , sino de oro i pedre- 
ría ; liazen apartar los lionibrcs de Dios 
i de Cristo, como una pública ramera, 
liaze fornicar i caer en pecado i conde- 
nación , a los que se juntan i tienen par- 
te con ella; -permitió que subiese a sen- 
tarse en aquella Silla , una mala mujer 
ramera , a ser Papa. En el tiempo del 
Emperador Lotario, el demonio íiíko 
Papa , a una mala mujer Májica que se 
llamaba Giliberta de Maguncia , la cual, 
con un mancebo , se salió de casa de su 
padre , i se fué a Inglaterra, donde es- 
tudió : i de atlí , muerto el mancebo , 
se fuó a Roma , en hábito de hombre , 
<londe aprendió la Májia i Nigromancia: 
porqué Roma suele ser Escuela afamada 
(le tales arles , donde el demonio es el 



Iteclor. Kll:i , [lut's, con mucha dilijen- 
ciü aprendió la Ki^Tomancia , i por me- 
dio délla , negoció con el demonio , que 
era su rufián , que la hiziese Papa : ti 
cual , HÍn diGcidiad ninguna , i de muí 
liuena gana , hizo to que ella le había 
pedido : porque son sus deleites , em- 
plearse en el servicio i gobernación de 
aquella Silla . cumplíen<!o en todo la 
voluntad de tos que él haze sentar en 
ella ; paniqué , también ellos , hagan su 
voluiita<l ili-1 , en todo lo que les man- 
dare, Llamóse , pues , esta mujer el Pa- 
pa Juan Octavo. Rijió su Silla, dos anos, 
i un mes, i cuatro dins. I, siendo Papa, 
usaba del oficio de ramera , con la hi- 
pocresía i simulación , que en lal caso 
se requeria. Peio nn pudo tanto disi- 
mular , que no se hubiese de descubrir. 
Porqué . al fin del tiempo , después de 
harta , se empreñó su Sanctidad de la 
Sanctisima padre : i venida la hora del 
parir , yendo en uua procesión , vestida 
de Pontifical , le dieron dolores de par- 
to , i parió un mochadlo , en medio 
la calle , junto al Coliseo , par de la casa 



(lol Papa Clempnle, tliinde ell;i , i lo qnc. 
Iiabtu parido, nitirieron luego. 1, es bien 
de creer, que esta sanciisima padre, 
infundiu su spiriiu en los que ordenaba: 
i serian , por ventura , lierniurroditos , 
que parliciparian de ambos sexos . mas- 
culino i femenino. " Qué triste quedaría 
ul demonio , viendo que se le liabia des- 
cubierto su juego , i su encantamento ! 
Pero, no por eso, desmayó , ni desam- 
paró su Silla : antes , aprendió de aquel 
caso , a haier sus cosas recatadamente : 
paraquó , puesto que sean peores , do 
las puedan l'acilniente conocer. Pues ; 
cuanto al arte de emponzoñar , que sale 
de aquella So<le -, por ser cosa , que , de 
tan común , no hay nadie que no la se- 
pa , la dejará de dezir. 

Siendo , pues , el domonío , el que 
los sienta en la Silla , Apostólica , que 
ellos dizen ; no es para otra cosa . sino 
para servirse déllos mas a su plazer, te- 



ic Jfaig- 






tullios mas obligudus , i luas a su man- 
dar , i , por su medio i su industria , 
('iii;añai' mas iinamenle, i sepultar en el 
iniieruo mayor número de ánimas. Del 
demonio , son las leves i ordenan .as , 
constituciones i doctrinas, que proceden, 
i se divulgan , en virtud i nombre de la 
tal Sede. Porque , no es tan necio el de- 
monio, como se piensa comunmente : ni 
trabaja tanto por sentarlos en la Silla 
Poniilical ; para dar lugar, que se ensé- 
ñenla doctrina de Jesu-Crislo , siendo 
tan enemigo suyo, i tan contrario a to- 
do lo que él tiene mandado ; sino paia- 
qué se enseñen sus doctrinas , t sean 
recebidas i aprobadas por el medio i 
autoridad desús Pontífices. Como Cris- 
to , cuando envia sus Discípulos i minis- 
tros a predicar , les da su doctrina ¡ su 
Spíritu Sancto, paraque , por medio 
del i délla , sea Él conozido , por Señor 
. i único Redemptor; así el demonio , ha- 
ziendo Papas , paraque enseñoreen en 
la iglesia ; les dá también su doctrina i 
su spíritu paraque sea enseñada i di- 
vulgada , a titulo de Cristo i de la Igle- 

£ 



siu; i i|uc asi , él sou H (iiio reine 
lionibres. Jesii Criólo siempre nsisle a los 
suyos con su Tuvor , los ampara i los de- 
liciiilo ; i liiiie, ()tte la doctrina del Evan- 
jelio , que ellos predicaren por su man- 
dado , sea dicaz, en aí|uellosa quien se 
piedicu , paraquií vengan a ser sus sier- 
vos , i sus miembros. De la mcsma ma- 
nera , el demonio está siempre al lado 
de suK Papas, los favorexe en lodu lo que 
Iiaiicn : los ampara i deliende a Tu^o i 
a san;;re , paraquc nadie ose seniir 
dczir mal iléllos , aunque sean peoí 
que ó! niesnio. 1 ha^e , que en los oyen< 
tes , sean elicazcs las doclrinas i iradí- 
ciones que enseñaren , i que vengan !i 
.ser siervos de las tiadiciones del Papa i 
del Demonio , los que las recibieren ; 
como lo son de Crisio , los que reciben 
su Evanjelio. 1 asi se vé , que obra en 
ellos la eficazia de error i de engaño . 
que liene dicho S. Publo en la Epístola 
ii. a los Tlies. Cap. ii. Manlliesto es, 
(jue pues el Demonio es el que los sube 
cu la Silla ; que las doctrinas í tradicíO'' 
ncs , que de alli proccdeu , no puedt'" 



srr lie Dios, sinu ilcl mesmu , quu los 
h-M.e scnlar en ella. S. P:ib1o , en la L 
Rpist. a Tini. cap. iiii. declara , que la 
ilocli'ina de la Sede Aposiálica, que por 
uiro nombre abusivo llaman Aposlólica; 
«s doctrina de demonios, el lin de la cual 
os, " defcndei" que no hagan los liombrcs 
lo que Dios manda , ni confien en él lo- 
Jalmcnie : i con esto ; compelerlos a qne 
hagan lo qne Dios driirndc i prohibe en 
su LeL Aplicaránse f iliee el Apóstol ) a 
-spfi'ims engañadores i a doctrinas de 
demonios, enseñaniio mentiras, en hi- 
f)ocresia , teniendo cauterizada la con- 
ciencia, prohibiendo el matrimonio fqne 
no se puedan casar los que llenen liber- 
tad i licencia de Dios para elloj, man- 
dando no oonier viandas , que Dios crió 
puraque usen déllas los fieles , con ha- 
zimienlo de gracias : porque toda cria- 
tura es buena , i ninguna cosa es de 
desechar , si se toma con acción de gra- 
cias ; porque es sanclilicada , por la pa- 
labra de Dios, i la oración. En la II. 



Kpístolii n Tiiimliii'O ("ii'. ii¡. |iiiiic IjuTI 
i'üiidicioiirs lie aqiic-lb Sede , i de lo» 
i|uc ella enjondru. 1 dize (iiialmcnte , que 
como latinos i Maiiibivs, Magos de Fa- 
raón , rcs'islian a Moisen , lid ministro 
enviado de Dios ; así lamliien esios re- 
sisten 3 la verdad : liombres corrompi- 
dos de eniendinuento, ri'prohadi)s man- 
ió a la fé , &r, 

S. l'edro , en su spgnnda Canónica 
Cap, iii. dectai~4 lo que )>azen. 1 S. Ju- 
das , en su CanÓLiica , dá a enlciider 
quifii sea la Sede Apostática , i cual es 
fa naiiira i condición de sus crialuras. 
S. Pedro en su set;unda Epístola cap. ü. 
dize , que por ella , " i ellos , es blasfe- 
mado el camino de la verdad . i que por 
aoricia , liazen mercadena de los hom- 
bres , con palabras finjidas, ¿Qué otra 
cosa se ve en la Sede Romana , sino ar- 
dentísima avaricia? La mercadería que 
trata , es couiprar i vender ánimas de 
lionibres , como to dice S. Juan en el 



Apoc. " (liiji xvüi. I'or H I'rol'ela lízc- 
quiel c.ip. \\\iv. '' lualilize Dios a los 
p:istores que se visten d<t la luna de lus 
üvpjüs , comen el queso i Ij lecbe délbs, 
ordenándolas hu&ta sacailes la sangre ; i 
no las apacicDlan : comen lo grueso ¡ lo 
mejor ; i el resto lo pisan, i acozean con 
los pies , paruque nadie use dcllo. Si 
los pastores, que hazen esto, son maldi- 
tos de Dios ; el Pupa , que pretende ser 
sobre lodos ellos , es mas maldito t\ue 
lodos , pues es Caudillo.de la perdición 
de los hombres , cuyo olicio es tener 
compañía con el di-iuonio, para priva- 
tlos de la palabra de Dios , por la cual 
podrían tener vida : i por otra parte , 
dalles doctt'ina, que no e.s otra cosa, 
sino ponzoña con que mueran, i queden 
por i:aplivos suyos . i del demonio. 

n Papa es la ramera, que mostró el 
Anjel a S. Juan , en el Apocalip. Cap. 
xvii. La cual estaba vestida de púrpura 
i de grana, i compuesta con oro i pie- 



m 

liras preciosas , i icnia im rali/ de 
en su mano , Heno <le abomínaciünes, i 
de la suciedad de su fornicación : i es- 
taba embriagada con la sangi'c de los 
sancCos, i de tos Mártires de Jesús. EsUi 
es , la que derrama la sangre de los 
miembros de Cristo , i la que haze idola- 
trar alos hombres, apartándolos deüios. 
Este es el hombre de pecado , que di/.e 
S. Pablo , en la ii a los Tliesal , cap. íí. 
que está sentado en el templo de Dios ^ 
mostrándose como si Tuese Dios , i en- 
salzándose sobre todo lo que es Dios , o 
Deidad ; pervirtiendo i ' anihilando las 
Leyes de Dios , por eslablezer liis suyas. 
Por esta causa le llama el Profeta Zacjiá- 
rias pastor i ídolo : porqué quiere ser 
adorado , como Dios en la tierra , i 
fuerza a los hombres a adurar i servir 
a los ídolos , contra el primer precepto 
de la Lei. Éste es , el que se usurpa po- 



41 

icsii'nl Olí (íl ciclo , lili la tierra , i en el 
iiilifirno : i el que Ueitc las llaves del 
p(>/o ilel Abismo , para despeñar en el, 
a los que le creyeren i obedezieren. Por- 
que ¿sie es el lin de la clica/.¡a de error, 
en los que nu aman i si¡,'ncn la verdad. 
Este es, del que habla el proft^ta Zacha- 
rias en el Cap. xi, donde iihe , que será 
levantado en la tierra un Pastor, que no 
visitará el ganado desamparado ; i que 
no buscará lo que esiú descarriado i 
esparzido ; i que no sanará lo que está 
molido i despedazado ; i que, lo que está 
en pie , no (o apacentará , ni lo susten- 
inrj : comerá lo grueso i la sustancia de 
las ovejas , i con su crueldad las que- 
brantará i despedazará. ¡Maldíeion , sa- 
bré tal Ídolo i pastor , que desampara 
el ganado , i tiene el cuchillo en su bra- 
zo , i sobre su ojo derecho! su brazo se 
" secará , i su ojo derecho se obscureze - 
rá , &c. 

Bien se vé , por experiencia , no solo 
agora, sino muncho antes de agora , que 



^2 

rl papa , os tic quien enliendc el Proffr- 1 
13 , que tiene el espada sacnda , en \a¡ I 
iniíno , paraniaiai-i destruir por untí 
pnrtc , sullear i roltar por olra. De don- 
de pareze , que es el principal , de \osM 
que dize Cristo pnr San Juan ; pues \etM 
cnadrnn , siendo Dios dn la lierra , estos! 
ircs nliciot! , en snpremo ¡{rado , Matar : I 
Destruir : Uobar : no sulu cneipos i lia- j 
hiendas de hombres ; sino tamUien tas T 
iiniínas. Silla , pues ; de la cual se veri- I 
lican , estas cosas dichas por los Profe-* I 
las, i Apóstoles de Dios ; no ps, ni pne- ] 
de ser Apostólica, sino Apostática i día-' 
bólica. Siendo , pues , Vuestra Majes- 
tad, declarado, del que preside en ella , 
por enenii^'o de la Ij^lesin , i dcMa nies- 
ma; notorio es , que no puede tener mas 
cierto testimonio , para conozer por é 
que es amigo de la Iglesia , i de la Sede 
Apostólica. 

Si el Demonio , notase i det^larase a 
un hombre , por enemigo suyo i de sn 
reino ; en lo mesnio , declarnba que ei 
amigo de Dios . i vasallo liel del Iteíno 
i\e Dios. Por Id ciiiil , snn latilo df le- 



iiipr [:is ex coni linio ríes i anaiciii;i5 del l'n- 
pa , i (!e lodns sus siervos , i " LuyarTS- 
lenientps ; cu^nio las del Demonio : poi- 
qué, no solo lio apañan de Dios . ni son 
señal (le esiar apartados ; pero son tes- 
timonio averiguado i cierto', que uque* 
líos, sobre los rúales son enviadas; están 
allegados a Dios , son suyos , i vasallos 
de su Reino. 

Ld Té de Vuestra Majestad es la de la 
](;lesia : no lia hecho , ni haite nada , 
contra ninguno de. sus artículos : no ha 
' Jamás querido , ni pensado , quitar al 
Papa lo que es suyo , sí , empero , es 
suyo : sino defender con justicia lo que 
le es proprio , i le pertencze por mun- 
chos, mui justos i antiguos títulos, con- 
tra su rabiosa llrunia i ambición : i, por 
esta causa , le ha declarado por enemij-o 
de la Sede Apostólica. Luego , no ha- 
biendo hecho , en esto , cosa contraria, 
a ninguno t\p los artículos ún la le Cató- 
lica ; ha cometido pecado contra alguno 
de los artículos del Piqia, con los cuales 



44 

consoi'v,') su Iglcsh i sti Kciiio. Por lo 
cual , coMvienis que Vueslra Mujeslud oi- 
ga algunos dcllos, paraqué " se vea, que 
en excomulgar, i dtfclarür por eaeniigoB. 
a los que , en alguno dallos le conlra- 
dizen ; no Ya Tuera de camino , ni er 
ello es rejido por otro spirilu , que pop 
el Spiritu Sánelo , como lo piensan los 
que esián engañados , i encantados con 
los errores i falsas persuasiones de sanc- 
tidad. 

Dios , como supremo Señor i Hazedor 
del Universo mundo , quiere tener toda 
autoridad en el cielo , i en la tierra ; ia 
cual dio a su Hijo Jesu-CHsto , como ¿1 
inesmo lo tesiilicú después de resucita- 
do, cuando envió u sus discípulos 
predicar el Evanjelio. 

Contra esta autoridad , se opone el 
Papa, en el titulo •de niaioriíaie et obe- 
dientia , u Capitulo. " Unam Sanclam , 
donde dize , que toda persona esté sub- 
Jeta al PonliHce Romano sopeña de can- 
denaclon; i que odedezca necesariamen- 



4S 
te ¡I toili) Ii> que él dizc í nianib. Esle e» 
nii ni'tii'ulo , 1 íU\ se deriva otro , i es : 
(]ue el Cristiauo deje de servir a Dios, 
por servir a él , i que le obedezca a 6\ , 
de necesidad . i sopeña de condenación. 
I'orqué , si como dize Crislo , nin^^uno 
puede servir á dos señores ; siendo Dios 
) el Papa lan coníiarios ; i las cosas que 
manda et l*upa, tan contrarias a las que 
manda Dios ; sígnese , que el qite Iiaze 
las del Papa, no puede bazer las de Dios: 
i , que el que oliedcze al Papa está en 
desgracia i enemistad de Dios. ítem xv. 
Quseslione octava, capitulo "omni ,» dí- 
ze-el Papa , hablando de si : Nosotros 
absolvemos a todos tos espiíiiuales de 
lodos los juramentos que bubieren jura- 
do. E^te es oiro articulo de su fé : 
que todas las blasfemias, todos los jura- 
mentos i perjurios, son impunes i per- 
mitidos en su reino , cutre sus vasallos : 
i que pueden jurar i perjurarse contra el 
octavo mandamicnlo , sin pecar en ello; 
porqué , ya que h:iya pecado contra 
Dios , el Papa no lo tiene por pecado , 
ni se lo imputa al que lo comete. Usnr- 



piínilo, ul l\ij);i iUitüiidail sulire llJO! 
taml>ien se la atribuye sobre los Reyes 
Cristianos : de aqui e», que puede absol- 
ver , i absuelve , a los vasallos de lus 
Reyes Cristianos , de los justos lícitos i 
debidos jurameiilos, i)iie hubieren lieclio 
a sus Reyes , paraqtié , así ahsuellos , o 
por mejor dezir, añudados; puedan lia- 
zer guerra , sin coiiscienciu a los que no 
se subjetnrcn a su tiranía del : i esto , a 
título de lu Iglesia. 

Ítem , en el Capitulo. « Quanto de 
translalionibus ," dize : Yo soi Lugar- 
teniente de Dios crt la tierra : este arti- 
culo de su fu es , (|ue teniendo el lugar 
do Dios , puede liazer todo lo que qui- 
siere.sin que nadie piense que liaze mal, 
como se vé el dia de hoi por enjemplo ; 
porque siendo, como es, todo malo , so 
giin que lo muusira ; claro está , que no 
puede liazei' cosa " mala , cumo piensan 



u:El f 



l'mciudn'dc li 
litm) ; prfO si 



I Ids fiim 



ílc ciiU'nUi" 



Iteiii i\. (Jusest. iii. CLip. Cuiictii, Ke- 
mo alioiuin facía , dizp : Yo lengn el Se- 
ñorío de toda la lipn-a , porque ü mi 
pcrlene/.E! jnígai- do lodas causas , i a 
ningiiiio peiU'iiP7.e juzgar de mi , ni de 
mi juizio. lili cs\i: aiiidilo están Tunda- 
dos , oíros muchos de sus ariiculos : 
i|iie pueda liazer i n-^ar de loda injusli- 
(áa , sin icnioi' de Dios ni de sus juízios; 
i|ue pueda robar , i lolie , liaziendas , a 
f|uími quisiere, i como quisiere; que 
i)iiile'li(>n'us i Reinos , :i quien quisiejc, 
i por las cansas que le [>ari>ziere , con- 
forme a lo que le inspirare el qnc lo rije: 
que pueda mainr , i maie , a los que 
quisiere , sin que nailie se atreva a juz- 
gar, si haze mal -, mas antes , que lodos 
tengan por hueno lo que haze ; que des- 
truya ciudades , villas , castillos ; por- 
que siendo señor de toda la tierra (como 
é\ miente a imitacian de su PadreJ puc- 



<1(1 ileMniirl:! lodü , i ü Iws tiinnidor^ 
ilélla , sin que iiudíG se pueda, ni deba, 
quejar, por muiicho que le duela. Deste 
seaorio , niiíc que pueda hazer , i haga 
ordinari ámenle leyes iiijuslisímas ; i que 
las pueda vender , i las venda , por los 
precios que señalare. 

llera , XT. Quxst, vi. cap. luratos ; 
xxxiiii Distinciione. cap. Lecior; i en la 
Extravaganie, de voto et voij redemplio- 
ne ; díze , í se gloria : que puede dis- 
pensar en todo lo que Dios tiene orde- 
nado, Este articulo lo pralica mui ordi- 
nariamente , i del , manan jeneralaiente 
todas sus leyes, i tradiciones; como son: 
derender el casarse : i la " observacioa 
de los días , a la manera Judaica : &c. 
como arriba se hizo mención. \ las cua- 
les , llamas. Paulo , ^doctrinas de de- 
monios.' 

ítem , es articulo de su fé, que pueda 
vender , i venda , por dinero de conta- 
do , todo lo que liai en la Iglesia ; i que 
ninguno , que no lo hobierc del compra- 



(lo , lu ])ii('(la poíicor i'otí juslo liLiilo : I 
(¡ue pueOu eiigañur a Espufia , todas las 
vezes qtie le pai'eziero , con fnvialle 
tuntas Billas , tiiie por su proprio nom- 
bre , se llaman " burlas ; i con jubileos, 
dispensaciones, compras i venias de Be- 
nellcios , Calonjias , ChanLcias , Racio- 
nes, Curados , i oirás cosas seniejanles: 
i (lUc , aunque sea dinero seco , el que 
cnircvcnga en tales ' couipredas ; que 
no se lliinien , por nombre de vender i 
comprar ; sino por nombre de conmu- 
tación , colación , transmutación , pen- 
sión , &c. Paraque asi los hombres , 
crean mas l'acilmenteal encaño , i pien- 
sen que no hai , sino sancliilad en ellas, 
ítem , que prohiba con grande oruel- 



Llsii 



:ío 

d;i<l í violnida. b |'r(>(li':;<L'¡uii il.'l tl^ 
jdio de Jc&u-Ci'ibtu , |>ai'ii<itio Itnjjiín lu- 
f(ar de fircdiciir.se libt'enienic , sus doc- 
Iriiius de demonius , üiii qtte iiudie ose 
cantradi'zir. 

lieui , que puc^'la sniiclilicar . i kuiic- 
tilique , huesos de usnos , de caballas , 
de perros , i. de olios aaiDiales bi-uLos ^ 
püi'a , por su auioi'idad , ser letddos i 
venerados , por reliquias de Saoctos. 

Ileiii , que sea teuido, i Ibiiiado Sane- 
lisiuio Pudre ; i que , de su sanciidad, 
t|ue por su verdadero nombre se tlama 
SuCunidad ; uingiino dude, ni pueda de- 
2ir cosa alguna . sopeña de caer en las 
luauos de sus Lugan»-Lenieiiies , para 
ser castigado como lierélico. 

llera , que obligue a los hombres a 
pecado, i a condenación , por cosas que 
jamas Dios mandó , ni quiso. 

ítem , que tenga por previlejio singu- 
lar , que no pueda ser derogado ; quitar 
la paz de la Cristiandad , mover gue- 
rras, indamar los Principes i Reyes, unos 
rontia otros, i hazer que se maien |oi 
hondircs unos a otros. D'él , CDtieaJfl 



S:iii Juan R<i el Apoc^il. cap. vi que iutdu 
fii lili c;ibullu iK^riiiej» , t:ou \\n:\ esp:id;i 
di-sunvuiíiucl:! i-n lu muño , haziendo es- 
ma üikins ; i que tu si^'Ue lu muerte i el 
iiilioruo. 

Kstos son algunos. lie los arlículos de 
la ré del Pupa, los cuales no son , en 
liíida , semejanLcs a los de la Té CulóIícu: 
i así , de iiGi:esÍdud , son hechos i fra- 
guados, con spirii,!] coiiiraiio al Spírilu 
Suneto , pur cuya voluntad fueron hc- 
dius los de tos Apóstoles , que tiene la 
l(j;lcsia de Dios. Para liuzer estos ar- 
tículos , i pralicallus , tinue el Papa dos 
r^las. La una , es eoiiiuii a lodos los 
r i>p roba dos , que es, dezir en su cora- 
iun: "No liai Dios." I lu otra, es coimiu 
a todos los tiiarios , i a él como a prin- 
oipúl , eslu es : 

En el Reino ik-l Papa , no es liciln 
a ninguno dclender , con justicia , sus 
propi'ias cosas : como tampoco es lici- 
to vivir puramente , como Dios manda , 
sopeña de ser casti^'ado por ello. 1, 
porque V. M. con justicia , deficodc su 



lidiiu (le i\á])ol£s , yu ie cusiijju oí Pu|q 
ron liuberlo (Í<ícIai'U(li> por em 
In Sede Aposu'ilica. En esto, puede V. 
M. ver clui'^iiiieiiLe, qué luí es \a Sede 
Apostólica, i qud lal es la Iglesia , que 
«s Rtislenladu con tules ariieulos de fé ; 
i quián es,ei que rigt- a la una i a la otra. 
Suelen dezii" , el Papa í sus predece- 
sores , que en su pocho cléllos , icsidii 
todo el dereclifi Civil , Canónico , i DííÍ- 
110 ; i que , por uuilo , Lodo cuauLo 
tnandaii i hazen , lia de ser mandudo i 
liedlo , siu que n:idÍR les pi(l;i ruzuii , 
poiqué lo liazen , puesto caso , que sea 
injuslísimo, í inn execiable, que el mes- 
nu) Demonio en peisonu , no losaltrio, 
ni lo podría liazer peor. Mus el Papa 
Pauto [iv.],que hoi \ive,como liel íntér- 
preie de sus predecesores, ha declara- 
do , al presente, por muchas obras i pa- 
labras, qué Derecho es el que reside en 
su pecho di!l i dóllos : dando firmado 
por sus obras , cautelas , astucias, hipo- 
cresías ; que el Derecho que reside eii. 
ellos, es un depósilo i nu semini 
injusticias , de discordias , de e 



tades , de guci'ius , de robos , de iira- 
tiias , de ducuiíius de demonios , de ÍiJ- 
ceslos , de adulterios , de corrupción de 
duiizelliis , i de niociiuclios , de niuerles 
toniporalrs i eternas , i GiialmenlG , de 
^rundes diluvios , de abominables cri- 
tiiiaüR^i de liorribles pecados. Kn tul pe- 
cho se Tniguan i se empollan los artícu- 
los sobre- dic líos. 1 siendo lúl la raiz, do 
iiecesjjj^d han de ser tales lus Truetos. 

£1 íStpa Pimío iiii , inveterado Manie- 
lluco , no discrepa en nada de sus pre- 
decesores , ni es i'ejidu con otro spíritu, 
(J11U con el que ellos l'ueron rejtdos. l-!s 
liombre rene;f;ido: el cual , Itabieiido , 
*n tin tiempo , c(i(io/.idü a Dios , lo nc- 
f;ó , i se cnLr("¿<) al Uemonio . parai]iié 
lo üizlese Papa , ayuíludo juntamente do 
la hipocresía , i de la ardontísiraa ambi- 
ción que lo tienen poscido. I , no es ma- 
labilla , que retiij-use de Dios, por ser 
vasallo del Demonio ; porque " el mcnur 



Hiiil , i (I p(>>:nililli) iii:is li\i:ino , ili 
de la Corte líumuiiu ; os no creer en 
Dios : caino lo liizeti los que han esiado 
cii ella , i lifiien ojos para ver ; i como 
lüiiiliien se niaiiiliesia por las ubras i ex- 
pti'ieiicias , que por acá se veeti conii- 
iiiiaiiicnce. Por esia causa no quiso el Pa- 
pa (lar mal (^cmplo a sus cortesanos , 
con liazer profi-sioii de conoecr » Dios : 
por no lia^ei' nira t-osa , siendo Papú , 
qnc lo qnc lií/Jcron miiclios de sus niite^ 
pasados ; i Lanibicn , porque la Silla 
qufí so sientii, no puede \a sofrir a li 
lite , que tenga verdadero conociinleí 
lie Dios. I, porque se ¡ílorian los Papas* 
de ser snccesores de San Pedro, quiso el 
Papa Paulo* pareíeile , en renegar de 
Cristo i de Dios ; |)cro uo nn servir a 
Cristo, como S. Pedro le sirvió después, 
lielmeiile.i le gloriHcó con su muerte. El 
Papa , CD ser traidor , fedifrago , cruel, 



Híe- 



liípiíi^ni;] , ri'iiiciiiiiln . bhtsl'cmminr il(> 
l;i!> pntestados CKi^clcnles ; ha ({iipriflo 
Tiiiis imiiTii-:) JuiluK, Capiuiii di- Iuk trui- 
(lores ; ijiH! lio :i S. I*«li'ii , verdadero 
pcniteatc , i Tiel iiiiiiistro i Apóstol t\f 
Cristo, i sobremanera zelador de sn i;!"- 
Hn i de su honrra. 

¿Qué es (votimos) , d(^ la doctrina de 
S, Pedro, {^loriándose tanto de su suc- 
«esion? ¿Qué es de I» doctrina de S. Pa- 
blo? iQu¿ es de la doctrina de Cristo i 
de su imiíacioii? S. Pedro , i S:in Pablo, 
Cristo i sil doctrina , i todos sus Após- 
toles , cstaii destei'mdos de aquella Silla 
i Corte. En ella , siendo , como son , 
titles las leyes ; i'eiuu el Demonio ; ([Hí^ 
m ( como está dicho ] el autor déllas. " 



I b Ictri , lie Idi p»ds eurtUiriilri. a i|iic el Anl"r iludcr : 
pací livinprc , i'n Lia Kirriiiiris . Iji etprisipiici G¡;ur9d'> 

JnEniMi w|[BÍliraD, muí iin>|>ÍjiMBlc, lu fliiiida íIih 
fieim. I'iir Bi»lin di,' I» nlrluijn: pirm, c|ii«c] homhn. 
«itri, o nli dÍ3|innli) ■ 



iTDfl Orijín 



iM PiJm iirimlli- 



.■ifi 

Conli'a rila , prevalezcii las puertas a 
Iniierno , pues es la escuela de todos los 
vicios , fornicaciones , i abominaciones 
de la tierra : luego , no es Iglesia de 
Dios , como falsamente se piensa , ni los 
ministros dclla , son ministros de Dios: 
i asi , no har porqué temerla a ella, ni 
a sus cosas, si ícniemos a Dios, i bus- 
ramos dónde está su Iglesia , contra la 
cual , no pueden prevalezer las puertas 
del iniierno , ni es rejida por tales n ' 
nistros. 

No son tan sin sentido los liombí 
que no * veen , quien es el Fapa ,' 
elijo lugar ocupa. Porque , aunque no 
hubiese Lei de Dios , con que reglar lo 
que haze , i lo que mand:i , i ver cuan 
contrario es a ella , i a Dios ; por la ra- 
zón que tienen , aunque ciega ; veen , 
claramente, cuáles son sus obras, cuáles 
sus palabras , sus leyes , sus tradlcioi 



les 10^^^ 
pa.^H 



Bt] prefalc^a: Oí. ¡ tio= Caiurn dlr. 

InbicDCuroiJn, ai.nqne sii 
Asi iliic el irnp. pfn. mejor tsuria: 
«ijw. are»;»™", mas bimí p.ir; - 



I orilciianziis , irnuo todas , íncainma- 
ou oiin lili, ijiic II eiirriquczct'so!) 
a los suyos , con lus llanos i iiiucr- 
1 rporalw i cspiíilunles, de los liom- 
l)reS que Cristo mliinió : i lodo , ii lilii- 
lo de Vicario de Cristo : Como si Cris- 
to , tuviese cu tanto odio a sus ovejas , 
habiendo muerto por elliis , que se las 
entregase 3 im lobo carnicero , que se 
las tornase a matar, 1 a meter en las mu- 
llos del Demonio ; habiéndolas ju El , 
sacado una vez de su poder, por el sacri- 
licio de su muente. 

Cuales son las obras , que cada uno 
baza ; tul es rl Spiritu con que es re- 
jido a hazerliis. ti que liaze las obras 
que Dios maitda , i si;;ue su Lei , i su» 
Palabras; es , de necesidad , rrjido con 
sa spiritu , 1 con su luz. 1 el que liaze 
sbrjs , contrarias a las de Dios , i signe 
otras leyes , contrarias a tas que Él tie- 
ne dadas ; nesesaiíumenle es rejido i 
animado , con spiritu enemigo i contra- 
rio al de Dios. Las obras , las leyes, las 
tradiciones , i las palabras del Papa ; 
son totalmente contrarias a las de Dios : 



luego , no son Iicclias con 
hius , sino con spírilu <le su i'onlr.irl 
l*or lauto, el Papa conlra qi 
101113 armns ; no es putlra , sino lirtu 
encarnizado , peor qne Iloniiriniio i Ne- 
rón : i enemigo . no solo de V. M. I át 
RUS Reinos , siou tainhien de Dios vivo, 
i de la sangre que derrumú sit Hijo Semi- 
(]i'islo. Los que conocen la verdiida so- 
lo Dios tienen por Padre, por oiediode 
Crislo : i a él lo conocen, i tienen por 
eupitul eneniit;o de Dioü , i por conti 
rio a Cristo ntiesiro Señor. Pon[\ 
pues , nos mandn Crislo conocer poi' 
obras a sus niinislros que él envía 
los que no son sus ministros , ni son del 
eaviudüs : siendo tns obras i palabras del 
Papa lan contrarías i repugnantes a las 
que bizD Crislo , i n las que manda ha- 
zer ; sígnese necesuri;iinenie , que no es 
su mini-stio , sino de aquel cuyas son liu 
obras : i , que no es padre , sino 
migo (le los Cristianos , como lo es 
Cristo. 

(Jne sean lali's sus oliras , paróse 
ro , pfirqní como en el desierto teotóí 



por 



I)t;iiii)iii(> :i CiisUi , ili/,itniíol(í : V<i li- 
<lur¿ toduR csiüs Ucinos , i su gloria , 
por{[iié me son dados ; si prnslrado en 
lierra me adorui'es. ! Cristo le respon- 
dió : qne solo Dios del>i¡i sor adorado , 
como pstá esr.rifiio : Al SeñorDios tuyo 
udomrás , i a- ^1 solo servirás. Asi , a 
imitación del Demonio , ha temado el 
Papa ■ú\ Rei de Francia , diziéodole : Yo 
le duré el Reino de Ñapóles , i su gloria, 
jiorr^ué me es dada; si prostrado en tier- 
ra me adorares. 1 el Rei , oido esto , se 
prustró en tierra, i lo adoró, por haber 
del , por medio de In autoridad dchi 
Sede Apostólica , loque le promeiia. I 
autora el Papa , aunqnc sea mentiroso , 
i hijo del padre de ta mentira, pretende 
mostrarse con el , verdadero ; ron tra- 
bajar de cumplirle la promesa. Para es- 
te lin , el lino , eon ser Crisiianiamo ; i 
el otro , eon llamarse Sandísimo ; lian 
negado la lo , cjue delien a Dios , i la li- 
delidad i amor qne debci) a los hombres, 
f.na (an ^rundes dafins i calamidades de 
la Cristiandad. 

Por manera, iine aunque el Papa i mi- 



til ul Dinlilo m tciilai' :il Reí : v\ l\e 
quiso imitar a Críslo en tío ilejurse veo'i 
zer. fíp (loiidc se confluyo , tiaeqiip-^ 
da por siervo del Papa , i del ücmoniá 
con cuyo spíriiu fué tentado i veBztilH 
por tal medio. Porque, de quien algu- 
no es venzido, queda por siervo del qoe 
lo venzió , como dize S. Pedro. Fkíú 
mesmo suele liazer cünlitiiiamente, 
lodos los que recüjon sus engaños , daV 
Té i crédito a sus palabras, i a las cosaS|i 
que de Roma suele enviar todos los añal 
a nuestra España. I asi , de la m^m 
manera , los que los ereen i reciben' 
quedan por esclavos drl Papa , ne^ 
do , en lo mesmo, láciíamente u CristVi^ 
no embargante que lo que haze , lo h^ 
a titulo de Cristo , i a titulo de llain:d 
se , Siervo de los Siervos de Dios , 
tendiendo tener dominio sobre los Rt 
yes, Príncipes i Señores de la tierra olw 
dado (por no ser discípulo de Cristo) d^^ 
lo que dízc Cristo a sus discípitlos , pol 
S. Lucas , ciipitulo veinte i dos : «Eatn 
vosotros , no asi : sino , el qae es niajS 
entre vosotros , sea lieclio corno metí 



01 
i sifivo (le Lfidiis., Poro (';l , iiiiiin noiii- 
hre <le Siervo de tos Siervos ; i , en la 
verdiid, es Señor de Señores. Porqué los 
señores lo quieren asi : creyendo nías , 
)u iiienlirii quL> en esto dize, que a lo qiiu 
por sus obras , claramente mnniliesta. 

Todas ésuis , i las demns obras del 
Papú , sus (?ngaños , sus mentiras , sus 
hipocresías , sus doririnas de demo- 
nios, guerras , muertes , enemistades , 
traiciones , i blasfemias contra Dios i 
contra Cristo : o las liaíe , en cuanto 
persona p:irticuinr ; o , en cuanto su- 
cesor de S. Pedro ; o , en cuanto Pa- 
pa. En cuanto persona particular; no 
lüB haze , ni las podría hnzer ; porque 
al primer hurto, siendo como son lodos 
califrcados , seria ahorcado , como se 
suele liazcr con los salteadores, i con los 
ladrones, que no son autorizados. Tam- 
poco las liazc , como sucesor de S, Pfs 
dro ; poi-qué , para ser sucesor de San 
Pedro, no fuera Papa, como San Pe- 
dro" no lo (ué : pues . como dize San 



3 



62 

Pahlo a los Guíalas, riiú Aposlol de h'i 
ludios , cnmoél fuií Aposlol i doctor de 
los Jentilcs. 1 si jtiese asi , que fui^fí su- 
cesor de San Podro ; no las liaria , como 
San Pedro no lus hizo, ni las enseñó a 
har.er : antes , i-iiseñana la doctrina Pe- 
dro , que es la que le diú Cristo ; i se- 
ria verdaderameiUG , siervo de a<iuellos 
a quien predicase ; como lo fué San Pe- 
dro, a imitación de Cristo, nuestro Maes- 
tro , Dios i Señor, Luego , pues ; no 
tiene parentesco con San Pedro , ni le 
pareze en su vida , ni en seguir i ense- 
ñar su doctrina : tampoco lo tiene con 
Cristo , que era calieza do San Pedro , 
i loes de su Sánela l^lpsia. 1 asi, »o 
puede de/.ir con Sun Pablo , [sino es en- 
trañando i mintiendo) : «Sed mis ímila- 
ilores, eonio yo lo sol de Cristo : » puw 
todo lo que Uazr i di/.e, como vemos, o 
contrario a Cristo. Sigúese , que todas 

ihllimir ■ unbonhre, ■ li to, Papa 1 Sucaier^Sí* 

Ptdm: i mtntlur i esMSeír eslj neptlni rafllim. i 



05 
bs olji'iiK i]in' li[i/i' , cii^iiÍKiiiilo a tkiilo 
dcCi-islo, tiirbundo la crisiiandud . ma- 
viendo giierrus , tirmiizamlo b«i cons- 
cicnciás , siciul» autor de iimenes tciii 
porafes i eternas de tanta iiiulLtiud de 
jcnle ; Lis ha'.e, solanioiito , en i.iiúnltj 
Pupa. Porque, en cuanto Papa , tteni; 
Tfiriud inTusu , dd ijuc lo subió en la Si- 
lla Pontifical , para lueniír, niaiai- , des- 
truir, robar , engañar , sin que nadie se 
atreva a contradezUle. I aun, lo que mas 
caluDiíto^o i niisoiable es, que todos 
mesa lenidoi; de aproltar por aaitcLo , to- 
do coanln Iiízíiti- i dijere, aunque sea 
que Pudiiibl;Klo. I , en esto , noso- 
tros los lú<i)añoles , suuiu:í , singulares 
aprobadorcs de lalnscusas , i " llevamos 
la ventaja n kkIus la»^ oirás naeimies dii 
Cristianos. Porqué, viendo; no (lueieniOR 
ver; i oyendo -, no queremos entender. 
Siendo tan espesas las linieblas que vie- 
nen lie Roma ; d('7.imos , que son luz : 
Oycudo tales ubomiiiuciones ; deziniüs 



I /ííta 



i[ue |ior liuzfllas " vi \l'ít¡ia\ , Siiii 
[idudcs : Eiiteiidiciiilu tuii crasus í tai 
groseras iiiciiiirug , como «oii , lus coi 
que DOS eujíiiñu ; ileKinios , ijue son ver 
(lades : vitiieiiito , de Itooia , Bulas 
luo lluviüys ; deziiiios , que son ^erát 
de pt'ciidos , siendo , cun verdad , ai 
cenlamiento áe culpas i de pecados ; 
poÉ' el consiguicrilG , de condenación 
eterna, en los qne las crecu í renílten: 
iioqneriendo dejur de pensar , que Dios 
no perdona pecadus por dineros , sino 
por ia fé, que olira por caridad , la cual 
liu (le ser , en la sanj^re de su liijo Uni- 
jcnitu. Aun ^ eniendenios , que no lia- 
tiiendu Crislo dado, a sus Apóslules , 
potestad de perdonar los pecados , de 



nlLgu., f.ll 



. P,.F^, 



b Tj ADlig, imprciioD dÍH: = 



tal miiiici'ü , ni |>i)r E:i1os cusus ; lumpo- 
co lu liiü al Pa|)a , no sioiido su Após- 
tiil : ni aunijue lo liiera : cüino no la diú 
ii ellos. 1 , i|ite siendo un traslado del 
demonio, eii pululirns i uEiras ; di^'umos, 
i|ue es vicario de Crisío ; biusl'tjmuiido, 
en csio tuesuio , desacaladamciite , a 
Cristo , i negando cl beiieücio de su 
muerte , con creer , que un tul hombre 
os su Vicario : habiendo muerto Cristo, 
por d;ir vidn , i desengañar a los hom- 
lircs ; i viviendo " él , por matarlos i 
encañarlos , i de malarios i engranarlos. 
I ()ite no saiiejidu verdad de su buca ; 
digamos qnc no piiede salir mentira : I, 
quu viviejjdü 1 bubiendo de nuestra san- 
gre ; ci'eaiiiDS , que si no Tucse por ú\ , 
seriamos ya muertos. 1 . que im|)idién- 
dcnoj la entrada en el cielo , como lihe 



íuiiríi Biiinr:=¡ viiienÜQ él , para malirliu^'i elr. E>- 

nmk , hifi nlgnn Vif i|ue na lo iiuÍEra ; n gaa icr- 

Btu cl Cipiilu; u, que uu bHbU'seDklouDuucg lA Eiiu- 
úiu : c. i:, tpn dcjjnt de icr , lo que Ow , Nq 4iie n- 



e.a 



I' Siiii M^U(M) <M|)¡iuli 



i ii-L'í IlubUuido uuii sus sciiitijaiues j 
ubrtúiidonüs , con toilu la ({iie Uaze , i 
«inseñu las (iiierlus del ¡alionio ; creniitü 
que si no rue.sc por él , sei-íamos jicrdi- 
tíos, i no poil riamos sor sulvos. I, que 
pregonnndo el por el mando , con sus 
leyes , cotí sus pahibnis i oUrus . quien 
os , i'Uiin üoniruriu ú Dios, i a ludu ver- 
dad, i cuau eiieiui¡;o de los hombres que 
redimió CrisU) »;oti su Siiiigru : le des- 
meniimos, diziendo , que no es tul 
«I mesmo se dize ser ; sino que es 
lisittiohidre, &c. 

Esto , no es olru uusa , sino que 
bemos cslur iiiiiiidos cu lun cspcsus ti- 
nieblas , cuides fueran bs lie hlgipto. I 
asi , leñemos porqué icniür , no se diga 
de uosoiros , lo que dize David , de los 
que so ciegan i ensordecen adrede: «que 
lio quieren entender , por uo liazer 
bien.u 1 debemos tener rezelo , no nos 
cuadre lo que dize el ProTetu Esulus cap. 
V. ■Maldición sobre los que dizen al mal 
bien ; i al bien , mal : que poi 
liiiivlihis, por liii^ ; i ;i Id luz p 



des- 

9 



(i7 
blas : (|iie á'viea , las cosas amaras ser 
(lulces; i las dulces amargas: i que, por 
esta vía, iiiijlgnado Dios mucbo mas , 
iiüii tiuesiia {jci'tinacia en el mal , i con 
nttestra ceguedad, de pensado ; diga, 
contra nosciros , lo que eslá dicho por 
Esaias , Cap. I. -AA! yo me vengaré ile 
mis enemigos , i me coDsolaré sobre mis 
adversarios , casligúndnlos i lomando 
vengaiiita dellos! De uiiesira parle , nos 
deísmos lemer a nosotros meamos , uo 
vengamos a lal estado , i a liazer callos 
tan duros en el mal ; que llamándonos 
Diosa penitencia por muchas vías, i es- 
jjerándonos con lanía paciencia, i en- 
vlandonos castigos , tan amenudo , para 
este lin ; vengamos a respondclie, uon 
dezir , lo que eslá dicho pur Uieremius 
Cap. xviii. "liemos ya desesperado-, ire- 
mos tras nuestros pensamientos, i lodos 
haremos , cada uno por si , la perversi- 
dad de su mal corazón.» I , que auii lla- 
mándonos mas , con deseo de darnos su 
salud ; digamos todavía ; Asi creyeron 
nuestros padres : en la fé deslas cosas " 



iiiiirieron i vivierun : uu qiieifniüs sor 
«lias subios que fiieron ellos: como ellos, 
«luerenios vivir i morir. 

¡ Quién DOS fertiÜL'a , que los padres, 
(|iie nos enjcndiarott, de quien túuto noi 
liamos ; tuvieron In fó verdadera , qne 
Dios pide , i «o la del Papa? 1 , si tu* 
vieron la de Dios ; ii ellos solos les sir' 
vio pnra su salvación : I , si In del Pa- 
pa ; paru su condenación. Cuanlo mas , 
que no nos lieiie dicho Dios , que serení 
tnos s:>tvos en la Té de nuestros padi 
sino en la suya , habiéndola liecbo nues^ 
ti'a : porque cada uno será salvo por sK 
íé : i su Té ha de ser en Cristo , como 
(Iíkc i-\ mrsmo , piir S. Juan cap. " iii. 
II El que cree rn mi , tiene vida eterna 
i no viene en condenación, sino es pasa- 
<lo de muerte a vida. " Las virjincs locas, 
por eso se perdieron , i no entraron 



i: Ji, pnojlie el ríjimtn f 



6Ü 
las bodas uon el Ksposo : porque, cuaii- 
10 3 esio, fslabao en la mcsma opinión 
que nosotros : vanamante seguras con 
ímajinacioii de Cristiiinas , i con vivir en 
la fé lie sus padres : i , con esto , oye- 
ron de Ct'islo , nuevas muí conlranas a 
sus pensamienlos, cuando les dijo , cer- 
radas ja las puertas : " >Andai-os ; No 
os conozco. i- No conoze Cristo, a los 
que tienen tal opinión , i son tan por- 
fiados en mala seguridad ; sino a los que 
oyen i viv^n porsn Palabra , i la toman 
- |)or regla , en todo lo que haxen. No di- 
gamos pncs : •Como nucsli'os padres, 
qneremos vivir i morir.» Porque, si no 
vivieron i murieron en Cristo; mal vivie- 
ron i murieron , i asi perecieron. Diga- 
mos , antes : «Nosotros , queremos vi- 
vir i morir con Cristo, que vivió i murió 
por nosotros.» No diyanios : ^no que- 



^dMj^i'^ ; n 



=(,„■ 



KBiPulirBienle en CiistiU»: pnís dd u oje en lus p«e- 
n i «Ulras. ip^b, que: anJat, iiadiiisos , andui npt- 



71) 
icniDS 



suliLT mus i[iie iiitrsli'os \tain 



porque , o niiEslros padrcf supieron . i 
ronoziet'on a Crislo ; o no : si supieron 
a Cristo ; no es menester snlier mus , 
parn ser snlvos : porque El solo nos bas- 
tii , i no se nos pide mas : porque cono- 
i'oHo :i Él, i al pjiflre , (como di ze Él 
itiesmo por S. Juan Cup. vi.), es vida 
cierna. Si no supieron , ni (.'onozicron a 
C.risto ; por mucho que supieron , no 
supioroi) nada : i su sul>«r , les sirvió de 
mayor condenación , pues no se api 
\ccliáron del, para ti liii qtie les fné 
fio. I asi, no nos conienlemos con 
salier'nada , maifomicnte en el n^;od 
de nuestra saUnl , qu ■ consiste en cono- 
cer a Cristo , por tal , cual Dios nos lo 
dio : ! en estar en Él , arraigados i fir- 
mes por It! , como dÍ7.e S. Pablo : í te- 
nello por ejemplo en lo que hubiéremos 
(le hazer , para servir i agradar a Dios. 
Porque, de otra manera ; si persistimos 
en nuestra porGa , i Fantástica opinioa ; 
se dirá de nosotros, lo mesmoque está es- 
cripto por Hitr. Cap. ¡i.*; que ilizen los 



i de 

i 




pnrlipdus i rebcItli'S a Dios ; "Ya lie dp- 
sesperíido : en uinj^imn inanem lo liai'é : 
rsloi eiinmorado da ios osiraños : tras 
liellos tiic ten^'o de ir. {En esio na/J, i en 
eslo me he criado : nn me upailari; dé- 
11o.» Eslraño es , lodo lo que nos apar- 
ta de la verdad , o nos impide , de co~ 
nozerla i obodeEerla. No liai , quien con 
mayor unloridaí) i poder , ni con mayor 
. desvergüenza , nos liaya apartado de 
Dios ; que el Papa, fn cuanto Papa. Con 
sos meuliras , i engaños , i falsos titu- 
las , nos lia tanto cej^ado ; que , en me- 
dio " el día , cuando el sol de la vci'dad 
■"esplanileze con toda su fuerza , i difun- 
de sus rayos por todas partes ; andamos 
nosotros palpando, en tinieblas, comu 
si Fuese media noche. 1 , nos Jia hecho 
estar , i fids estamos, atollados . i como 
andados en los cenagares podridos i 
hediondos Jesús leyes i tradiciones ; nu 
menos pi-riinazes i porliados en ellas , 
que los Hebreos con su Moiseti , i con 
BUS ceremonias Mosaicas. 



7'¿ 

Hai inudios , lan zdosos de su fifí 
pria perdición , i de b de los otros ; i 
Lán grandes susleiUadoics de las linie- 
blas, i de los engaños ; que riendo ma- 
les lan grandes como los sobredichos , 
que proüedcii de la Sede Itoiiiana, i des- 
peñan a los hombres en eterna perdi- 
ción ; se están en su portia , dizienda : 
que no son males , sino biciif^s : i , que 
aunque sean males , los que él hsie , i 
los que hazen los suyos; son hechos con 
buena intención ; i que la sanciidad del 
Papa tos sanclitica todos ; t que con sus 
Bulas ; todos se desvanczerán , i se irín 
en humo. I no quieren mirar , que con 
las Bulas , son burlados : i que la buena 
intención , con que los otros hazen loa 
males ; dejándose ellos engañar , resulta 
en propria perdición de los engañados : 
i que unos i otros , lian de venir a caer 
en el hoyo del inüemo , como lo tiene 
dicho Cristo por S. Mat. Cap. xv. Por- 
qué , el engañado , si no deja al engaño, 
i se torna a Dios ; no- quedará exeppto 
de la pena eterna , en que incurrirá el 
engañador , por haberle engañado. Por- 



73 
()uc , si en esio, liitliinu exeaipciori pa- 
ra los erigafiailus ; no nos hubiera Ciis- 
10 avisutlo lanías vezes, que nos guarde- 
mos de ser engañados , i que hulgantos 
los engañadores , poique , perdiéndose 
ellos , no seamos nosotros juntamenie 
perdidos con ellos, 

> Si conozer todas estas abominaciones 
dichas , i otras uiuclias que no se dizen; 
i detestarlas , i Imillas a ellas i a sus 
autores , es sor Lulheranos ; por esta 
niesma razou , bs piedras , los montes r 
los peñascos,, serán también Lulheranos;. 
porqué r con no tener sentido , las co- 
iiozen ; i sienten la iniicion , i corrup- 
ción de su hedor. Las aves del aire , los 
animales de los campos , hasta las bes- 
tias liera<s de las selvas no tas pucden^ 
sufrir , sino que huven tan lejos , por 
no verlas, i se meten tan adentro de los 
bosques i desiertos , i se esconden por 
no participar dbllas : i asi , serán por 
la mesma razón Lutheranas. Los Anjeles 
del cielo , que las conozcn , i tienen en 
horror i en abominación , I las huyen 
como a tales ; serán , por lo mesnio Lu- 



7Í 

ilieíatios : porriué quieren mas servir r 
Dios , que consenLÍr , en nnda , con el 
adversario de su Hijo Jeau-Cristo. To- 
das las crialuras, asi las que están sobre 
los cielos, como las que están debajo de 
los cielos ; serán , por b mesma razón. 
Lutheranas. i aun hasta el mesmo ' Dios 
íivo i verdadero , de necesidad , por 1*^ 
mesma razón . es Liitherano : porque 
nos tiene mandado , expresamente 
nozer tales abominaciones , aliorrezf 
las , detestallas , i huillas : i conozer > 
los antores dellas , por sus enemigos , 
abominallos i huíllos como a tales. 1 nos 
liene dicho, no una , sino muchas vezes, 
(]ue si queremos ser salvos , que lo har 
liemos de ser , por solo Cristo , pues ¿I 
solo fué el que ñus rescató : I , que ti 



e¿M 
;er^| 



iriii ri nombrida 



7.» 
queremos veidadpramente sor snyns í 
que liiibenios de hazer sus obras , las 
que él nns tiene mandadas : i , que los 
servicios que ól nos mandó ; no los co- 
noze por servicios ; sino que son inúti- 
les i vanos , i que se cansan por demás 
los hombres en hazerlos ; i que los tiene 
por malos , enojosos i reprobados ; co- 
mo esta dicho por Ésaiss "Cap. I. i le- 
remias Capítulo sexto , i San Mateo Ca- 
pítulo XV. Previlt^io es de desear, mas 
que todos los bienes déste mundo ; ser 
Lutherano , ° con Dios i con sus Ánje- 
les : hazer lo que él manda : í seguir lo 
que ellos hazen i siguen. Porqué ya , ser 
verdadero cristiano , i s^r Lutherano ; 
es todo uno: puesto que los que nbor- 
rezen i persignen a Cristo, por deshon- 
rrallo mas , llaman Lutherauos , a sus 
cristianos , n los qne le siguen i obi-de- 
zen. No ser Lutherano , désia manera , 
ea , ser bestia , que de todo punto pe- 
reze ; i aun de peor condición que las 
bestias : porque a las bestias , con la 



70 

niuei'te se les acaba lodo su ser : pero 
" astoLros ; en b luuerie , comienzan 
nuevos i clcinus males, pai-u ellos. Lue- 
go, mas vale ser Luilierano que bestia: i, 
ser pariicipe de la salud i bienaventa- 
ranza que gozan los Anjeles; que vivir en 
tan coudenuda ignorancia. Mejor es, ser 
siervos de Aquel, a quien aman i sirven 
los Anjeles;que no ser siervos del Papa, 
i de sus engaños i nienliras , siendo co- 
iHu es, en todo.conlrario a Cristo, nues- 
tro Dios i Señor. I siendo esio . como 
es , asi : Jesu-Crisio vino al mundo , i 
murió en Cruz, a Un de bazer Lulhera- 
nos a los que le crejescn i recibiesen , 
(huziendolos amadores de la verdad , i 
aborrecedores de loda maldad ,) í qui- 
siesen mas SCI' suyos, que no del Papa , 
i creer mas a su Evaiijelio , que es el se- 
minario de sus verd;idcs i de su salud : 
que a las nienliras i engaños del Papa. 
En eslo , puede V. M. ver, cuan de- 



77 
meiit:i(los ¡ enea (i indos nos tiene el l'apa 
L'on su auioriiJiíü : pues nos liü persuj- 
didu, que el patrimonio del Ci'uciücado; 
son las tierras , los " castillos , Ins ciu- 
dudes i las reñían : i que , por defender 
esie patrimonio , i ^ augmentallo; haxe 
todo lo que haze : i que lo puede i debe 
hazer asi : porqué él es Vicario de Dios 
en b lierra , para ser curador del. I asi, 
pra deretidcrlo i augnienturlo ; mata i 
sepulta lautos cuerpos i ánimas de liom- 
bresen el inlierno, 

Aquellas cosas , por las cuales Cristo 
vino al mundo, ¡ muriú muerte deCiui; 
son sn patrimonio i heredad. Manifiesto 
es , que no murió por ios caslillos : no. 
por las remas , ni por las tierras: por- 
qué no era Reí temporal , ni su Reino 
era Reino de este mundo : i asi , no eo- 
noze, ni tienetaies cosas por su lieredad. 



i De augeo , dukii 



II BDligaoi . augun 



78 

La que es heredad de Cristo cruciSi 
do , i que éi conoie por suya : la que él 
ama , i par» la cual liene apnrcjado su 
Reino ; son los hombres : por quien dio 
su vida : que están encorporados en él. 
Matar los hombres , i engañarlos^ por 
los cuales CrisLo murió -, por conservar 
i augmentar las tierras i rentas, que son 
cosas de que Dios no iiaze caso ',-es suma 
perversión , i profundisima maldad. En 
el Pupa , que lo haze asi , i nos lo ha 
dado a entender Talsamenle , es suj 
mo delicio , i crimen , muí mayor que 
puede dezir : i en nosotros , que lo ' 
bemos creída , i le habernos dado coó^ 
sentimiento i aprobación ; es profundi- 
sima c^uedad, i camino de venir á par- 
ticipar con él (si no nos arrepentimos 
con tiempo , i nos tornumos a Dios) de 
las penas infernales, que la divina justi- 
cia le tiene aparejadas. De donde se ma- 
niliesia , claiamente , que el Papa , es el 
cruel AntíochA.iel feraz. Senncliérib;que 
persiguen i matan al pueblo de Dios ; i 
que es el sucesor de Pliái'aon,qiie oprime 
crueliEÍmaniontP a la heredad de Dios . 



7fí 
por ()iiii'ii tiiiirió Ci'islo. i'Lste es rl suce- 
sor de Heíodes , que por no perder su 
Reino , procura de matar a Cristo , i lo 
ahuyenia ; i , por hallarlo , mata lanía 
inultilud de inocentps : i , con lodu es- 
to , nnsoiros creemos . que es Sanctisi- 
nio, que su Sancildad lo ba7.e, i , que no 
puede errar en cuanto Papa , haziendo 
todos tos engaños i muertes que haze , 
en cuanto Papa, como cslá dicho arriba. 
Su Señoría ilustrisíma, del Señor Du- 
que de Alea , dize : que el Papa , ha ya 
iraido , de tal manera, el agua a su mo- 
lino; que sin peligro de infamia , de la 
hoorra.de los bienes.de la salud pública, 
temporal i eterna , no se puede ya mas 
disimular. Claro está, que lasarles , de 
que , en esto , ha usado , son tales , 
cuales convenía a su estado i dignidad : 
i que ha usado déllassolamente.cu cuan- 
to Papa , clave non errante , porqué no 
hay en él , ni hubo jamás , clave acer- 
tante. Porqué , donde no hai Kvanjelío, 
que es la llave ; ni se enseña lo que et 
manda; ni se sigue lo que él enseña ; no 
hai clave accriante. FÁ Papa , como está 



80 

tIJchu, \]¡)U' giiei'ia ul Evanjelio: lut'ga, to- 
do lo que Uaie I dizc, de cualquier suerw 
quesea; es hectio ¡dicho sin eIEvangelí<^ 
clave nOn enante. Porqué , su clave non 
errante, esta ganzúa de que usa para ro- 
bar las conscienciiis, i bs hnziendas, ¡ 1^ 
ner dominio sobre todo. De suerte, qu9 
dize su Señoría llusuisima , que no se 
puede ya mas disimular : sino , que ei 
menester poner remedio; parqué el Cal»^ 
cer del Papa , ha corroni[j¡do ya , i co- 
mido, la mayor parte de la tierra. -Muiw 
cho ha, Augustísima M. , que no se ha? 
Ma de haber disimulado , con lamas i 
tan horribles abominaciones. " Dolido 
nos había de habir la perdición de tantas 
ánimas , habiendo sido compradas coB' 
precio tan caro, cual fué , el que did 
Jesu Cristo por ellas; siendo su verda- 
dero palrimonio i heredad. 

El señor Duque de Alúa , príncipe 
intejérrimo , i inui leal a Vuestras Maj. ; 
viendo lo que pasa, movido con zelo del 



81 
Itreii |iúhlicf> de la Cristiandad, i con 
deseo de sel* leid , como siempre lo lia 
sido, en lo que le estú encargado ; para 
mover al Papa , ;i ijue relrene su ambi- 
ción , i que pierda la sed de derramar , 
) de beber sangre humana ; le propone, 
en la carta que le escribió ; los muchos 
males , el cierto peligro de perdición de 
coerpos i de ánimas de lautn multitud 
déjenle; la efusión de tanta sangre de 
Cristianos ; la desiruicJon i violación de 
tantas virjines i donzellas ; la multipli- 
cación de tantos adulterios i rornicacio- 
oes ; los robos , los hurtos , los incen- 
dios ; i otras inunierables calamidades, 
que Tendrán npcesoriamenle por la Cris- 
tiandad , si él persiste en lo que ha eo- 
menzado, i no deja, de querer snbír don- 
de pretende , i de querer sublimar i en- 
rriquezer , a si , i a los suyos. El zelo 
de su Señoría llustrisima , en proponer 
láDtos males al Papa ; ios cuales, deben 
poner horror, a todo hombre, que cree, 
qtie hai Dios , i que " hai juizio final ; 



82 

f& verdnclci'u mente Süiidu. 1 , su sultei- 
lud i illligencia , eu este caso , es CríS' 
liana, i digna de quien él es, i cosa pro> 
pria de su bondad i prudencia : pero, 
sin duda ninguna , es por demás ; por« 
<]U¿ no se Gojen hitaos de los abrojos , 
uvas de las espinas : como liene dichS' 
Cristo nuestro Señor poi' S. Míiteo. Pr» 
supone su Señoria llustrisíma , dos co* 
sas , en lo que dize : la una , que el POv 
pa , es hombre , como seria j«ista que ]A 
fuese ; i que tiene aiicion natural <' 
hombre , con que moverse a piedad) 
vista la calamidad i la miseria d« lfl( 
males humanos. I , la otra ; que es Pas^ 
tor ; i que como pastor, ha de evitar IM 
daños i muertes de las ovejas , i ocih 
parse eu apacentarlas. Sí estas c 

cosas tuviera ; ganado liabia su Senorini 
con él , lo que pretendía : porqué siei 
do tal ; menos males , que te propusiert 
en su carta, de los que le propuso ; ba»* 
taban para retraerlo del mal propósilOf. 
ya comenzado , i mucho tiempo faa üTf 



io <DdlvÍd 



83 
ilido. Pei'o , eslj privado désiasdüs co- 
sas , que su Scnoria piensa que tiene. 
Porqué , cuanto n lo primero ; no es 
hombre , ni liene liuniana aficíoo ; pues 
lio se mueve a compasión, de ver n los 
Ci'islianos , envueltos en tantos males i 
miserias , i en tan cierto peligro de 
muerte eterna , por causa suya , como 
lo muestra claramente , a todos los que 
lo quieren ver : antes , ba ya negado In 
afición natural de bonibrc , i es capitán 
i cabeza , üe los que dize S. Pablo a los 
Romanos , cap. i. ; Que están llenos de 
toda iiijusiLcia , de m^ilicia, de avaricia, 
de maldad ; sin entendimiento , deslea- 
les, sin afición natural, sin (idelidad, sin 
misericordia , "Ikc. I , de los que dize 
en la ii. a Timot. cap. iii. «Que son , 
amadores de si incsmos , avarientos , 
vanagloriosos, soberbios, ingratos , me- 
nospreciado res de Dios , sin afición na- 
tural , sin fidelidad, calumniadores, sin 
lemplania , crueles , aborrecedore^ del 
bien , traidores , atrevidos , binchados, 
amadores de deleites mas que amadores 
de Dios , teniendo aparencía de relijion, 



licTo bultíeiidu itejjudu su l'ut^r/.a . 
Cuanlo a lo segundo ; no siendo , como 
no es , hombre ; ni teniendo aticion na- 
turui de hombre ; no es , ni puede ser, 
Pusloi' de las ovejas de Dios , como fal- 
it^imente se fiiensa : sino , iobo cruelísi- 
mo , qua se niaiiliene de la sungre dé- 
llus j i vive , con darles diversos jéneros 
de innertes. Por lo cual , es mus duro , 
mas diricil, i ann mas imposible; mover 
ul Papa , a que deje lo comenzado , con 
proponerle , tantas avenidas de males i 
(le muertes , que déllo se han de seguir; 
que querer persuadir , con buenas i jus- 
tas rizones , u un lobo carnicero , que 
eslá hambriento entre lus ovejas ; que 
no les haga mal , ni las degnelle , pura 
comérselas. Porqué, aun hasta en esto, 
quiere el Papa parezer a Cristo : el cual, 
habiendo sido muerto , i desangrado en 
la Cruz , por dar vida a sus ovejas , i 
niantenellascoa su propria saugre ; él, 
se las cruciGca , i se las mala ; por be- 
berles la sangre , i vivir en grande esta- 
do i bonrra mundana. 

Dizele mas su Señoría : que en esto 



83 
licRipos lurLuleiilísinios, donde liai tan- 
la variedad de sedas , de opiniones, de 
errores, i lierejias; se debria el Papa ocu- 
par, untes, en quiíallas , con enseñar la 
Terdad , que Cristo mandó que se ense- 
ñase ; que no , emplearse , en turbar el 
mundo , í quitar la paz de la Cristian- 
dad. Dezirle al Papa, que se ocupe, cu 
quitar los errores , i las herejías ; es 
tanto como dezirle : que se male a si 
mesDio. Porqué, son estas, cosas con 
qae se sustenta : i quitándolas, por me- 
dio del Rvanjelio , quecl tanto aborrece 
i persigue ; seria quitarse la vida, I asi, 
su proprio olicio es, hazer lo que liaze ; 
, i no , lo que su Señoría llusirisima le 
aconseja crisiianamente que boga. Por- 
-qué , aquella Sede, tal cual la vemos, 
es el manantial de los errores , i de las 
opiniones , tan diversas í repugnantes a 
I la verdad , como vemos que hai. Por- 
1 <]Tié , estando como está, por una parte, 
embriagada con la sangre de los Sanctos 
i mártires deJesují , como dize S. Juan 
'«n su Apocaiipsi : i , por otra , defen- 
oliendo con barbarísima crueldad , i coa 



Sfi 

vaiiisiiiius üxci 1111111] iones, los veiiladrros 
medios con que los hombres son sanc- 
lificados i desengañados , que son la Lei 
de Dios, i el Cvanjelio ; no resta , sino 
que vengan , coniinuaiuenlc , inumera- 
Itles errores i opiniones , lierejins i abo- 
ininables desvarios ; hasta que del todo 
(si posible faesc) acaben de destruir I3 
Cristiandad, i De dónde viene . qae en 
Italia , hai lun grande número de per- 
sonas , quR son verdaderos Rpicúreos; 
que niegan a Dios, i a su providencia (lo 
cual es el origen de Iodos los errores, i 
opiniones perversas, que puede haber 
en el mundo] j sino de , que por estar 
en ella Roma , que por otro nombre es 
llamada Babilonia ; participan mas , de 
las inlluencias de la Sede, que está en 
ella , i del que en ella preside : ~ i son 
enseñados , con mayor í'aerza , i con 
mas eücaiia , en todos los enormes cri- 
mines , i en lodas las hediondezes de 
vicios , que se" platican en ella ordina- 
riamente ? ; De dónde , también , viene, 



fi7 
i)ue esl;i .Icsu-Ciistii dosiprrado , de los 
liombres que resoiLú can su sangre ; i 
que no es conocido dallos , por tal cual 
es; siuo, de" defender el Papa , con 
satánica fuerza, la verdadera intelíjcneia 
del Evanjelio , por no perder , por me- 
dio del , lit ganancia de sus burladoras 
Bulas , i de sus engañosas doclrinas ? 
¿Quién Itaze , que el demonio , tengu 
pleno dominio sobre los bombres, i que 
los posea lán en paz , i que eslén latí 
llenos de falsas opiniones ; sino , el te- 
' nellos el Papa , con su tiránica autori- 
dad , alejados de Dios , i enemistados 
con el Evanjelio de su Hijo ? 

Después de habelle su Señoría Ihistri- 
sima, dado muchas razones , mui justas 
i saludables a la Cristiandad ; le cncarfjn 
la consciencia diziendole : que si no )ia- 
ze lo que le pide , siendo , como es , tan 
justo j que todos los daños que uazieren 
de su perlinazia ; vendrán sobre él : i , 
que lodos los pecados que se hizieren i 
cometieren en la guerra , serán a su 



cuenia ; i que la culpn rifi todo caiftai 
sobre sus " cuestas. Por muchos i mi 
graves que sean los pecados , no son o 
sa pesada para el Pupa. Porqué tod< 
los pecados de todas las guerras , pue 
los sobre é] , son como poner una pti 
ma sobre un grau monte , que ^ en nif 
guna manera , sentirá su peso : í asi , at 
haze cuenta dellos , por muchos qw 
sean. Ya el Papa , i su Sede, lieneo lia 
ehos callos en los pecados. Ya ' están 
acostumbrados , él i ella , a llevar pecS* 
dos a cuestas : porqué su olicio es cftíf 
nonizar pecados, vender TacuUad , i dst 
licencias dehazellos. Por tanto , encaí 
galle la conscieucia en este negocio ; < 
alegarle por inconveniente, lu que sin 
para susteniacion de su Reino , sin I 
cual , no se podriu sustentar , ni podH 
durar un momento. Porqué , quítadc 
los pecados , quitadas las abominado 



«» 



fi hai en él ; 



> coiiipred 
liabri 



Ins 



I Papal , 



qu(! hai en el ; nu liabn» remo I 
ni habría P;ipa. Porqm; su reino esia 
hecho de pecados , de abominaciones , 
de canonización de injiislicias, de cruel- 
dad vestida con nombre de misericor- 
dia , i de compras i ventas. Como , al 
contrario , el de Jesucristo , consisto to- 
do en justicia, en misericordia , en sanc- 
lidad , en destruicion de pecados , en 
libertad de lodo mal , i en tener copia 
de bienes i tesoros espirituales , que se 
dan graciosos i debalde , por misericor- 
dia , a cuantos los reciben. De aqui es , 
que por ser tan contrarios eslos reinos, 
no se pueden compadezor juntos , sino 
que siempre trae guerra el uno contra el 
otro. I tos que sirven al de Cristo , snrt 
perseguidos , i padezen muchos males , 
injustamente , de los qne sirven al rei- 
no del Papa. Porqué , siendo las cabe- 
xas de los reinos, tan contrarias ; de ne- 
cesidad, los vasallos han de ser también 
cúutrarios , siendo los unos hijos de luz, 
i los otros de tinieblas: llevando los unos, 
el ;u(;o de la mansedumbre ¡ pncieucia 



(le Ci'islo ; i lus otros , el yii^o de la 
crueldad i odio del Papa. Los unos lia-, 
zen proresion de perseguir i calumniar . 
i de ser ramilinres del Papa , i de sus *■ 
tugares tenienles , i por el consiguientep 
del demonio : i los oíros , de ser perse- 
guidos i calumniados , i de ser familia* 
res de la paciencia i sufrimiento deCrisn 
to. Los unos, 3 imitación de Cristo^ 
aman a los que les hazen mal , i les soBi 
enemigos -, los otros , a imitación deit 
Papa , aborrezen i son traidores con los 
amigos. Por manera, qne no licne e( 
Papa por ¡nconvenicnle , los pecados ,-, 
los males i culpas que le alega ; porqué^, 
antes , es esa su ganancia , i la granjeri» 
con que vive i se sustenta , en pompa t> 
en estado JcnLilico. Por los ínconve*. 
nientes que le alega , se ¡nUama i se e 
ciende mas su apetito , para ser m 
contumaz en el mal , i derramar mayor 
abundancia de sangre humana. I , com». 
la4>etÍ(:Íon de su Señoiia lluslrisim 
tan jusla i tan necesaria para la Cris- 



liandail ; líale ofiezido lodos los iiindios 
razonables i justos , para )>ode1lo cou- 
ducir i atraer a buen camino: i esto, no 
una vez , .sino niui muchas , como hom- 
bre deseoso del bien público , i do la 
conservación de las tierras de Vuestra 
Alajestad. I . al lin le dize , liado de su 
buena cansa : cjite presente su carta al 
Colejio ; i que les dé entera libertad . 
paraqué cada uno responda , lo que vie- 
re que conviene al bien público. De ma- 
nera , que para tratar de las cosas to- 
cantes a la paz de la Iglesia , ¡ al bien 
común ; no haí libertad en el Consisto- 
rio , o Colejio , donde se suelen tratar, 
En esto se maniliesta , que el Spíritu 
Sánelo, está ausente del tal Colejio o 
Consistorio, i qtie en el no se congregan 
en el nombre de Dios, paraque Cristo se 
baile en medio déllos , como lo tiene 
prometido a los que asi se juntaren. Si- 
no, que allí se con^reji;an en el nombre 
del Papa , i que es rejido del spiritu ti- 
ránico del Papa , i del spiritu que rije 
al Papa. I asi , la determinación i el 
consejo , que de a1li puede resultar , ha 



i)2 

lie ser neccsariaiiienio, muí pci'nicio! 
dañoso a la Cristiandad, i hade traer 
singulares calamidades i males a los Es^ 
pañoles , cuya sangre, en unta manera 
desea beber el Papa , por la grande ene 
mistad i odio que les tiene a ellos i asit 
Rei. Dependiendo pues la libertad 
de todos , en negocio tan impórtame, 
de la voluntad del Papa ; i siendo su vo' 
luntad tan mala , i tan contraria a \i. 
Corona Iteal , i a la sangre española ; \í 
determinación se ha de fraguar en su 
pecho , donde se frajj;uan todas las lej^es 
i ordenanzas de injusiicia , con que eS 
rejido su reino. Siendo pues mala la v 
luntad , como ya consta claramente} 
¿cómo puede ser bueno , el Tructo ! de^ 
terminación que détia saliere 1 Porque |! 
cual es el árbol , tal es el Triicto que lle- 
va : siendo malo i pernicioso , de nectf 
sidad ha de dar mal friicto , i muí pePÍ 
nicioso a la Cristiandad , i parliciilai4 
mente a los Españoles. Siendo el PaJ 
pa sobre el Concilio ( como lo dizenf 
alirman sus esclavos i sus jornaleros , 
los qne tiene alquilados para estabtezett 



9^ 

i stisteutar &a iLiaiiiL) por lod^s parles) ; 
también lo sera, sobro el Consistorio de 
sus Cardenales , que es menos que el 
Concilio. 1 si , por esta razón , en el 
Concilio se haze i se determina lo que él 
quiere ; con mas jnslo titulo en su Con- 
sistorio , donde tiene mas privada auto- 
ridad. Por manera , que ni del , ni 
de su Consistorio , se puede, ni se debe 
de esperar cosa , que sea útil , i saluda- 
ble a la Cristiandad , sino toda calami- 
dad i perversión. Porque , aunque pa- 
rezeque son muchos los que alli sejun- 
lan , i que siendo muchos , serán mu- 
chas i libres las voluntades ; no es em- 
pero, a la verdad , sino una, i ésa ma- 
la , como es maniliesto por tantos testi- 
monios como él mesmo lia dudo délb , 
i singularmente con haber tratado tan 
malamente a muchos i muí leales vasa- 
llos de V. Majestad , parte por ser bue- 
nos vasallos , i parte por ser españoles. 
Muchas vezes , dize su Señoría llustrísl- 
ma, que le ha ofrezido al Papa medios 
proprios de paz : pero , de la mesma 
manera , se los pupde ofrezer muchas 



!)4 

mas , i sci'ú en vano i sin ningún frucui 
porque (como se dhe¡ en el ProverlM( 
comuo] , por demás e& la citóla al c 
no, cuando el molinero es sordo. 1 
hombre , oye con las ot'c^'as : careziei 
el Papa déllas para oír cosas justas , 
siendo todo voluntad para ejecutar c 
malas i perniciosas : no sirven de i 
amonestaciones , ni ofrecimientos de o 
sas juRias , honestas, i necesarias al b 
comuiiL I así, dado que los medios de p 
son tan justos, que debrían mover i 
cualquier hombre por perverso que fi 
se ; quédanse , de necesidad , sin efeC 
to , porque el Papa not:scapa:i de c 
cosas Justas , ni tiene virtud , ya que Im 
oyese , paia hazerlas, porqué do es tal 
su vocación , ni puede tener su afición 
en ellas , sino en las contrarias , en las 
cuales medita de dia i de noche , i está 
totalmente empleado. 

Cosa es , cierto , de marabillar, con- 
siderar cuiin envejezida es , la ceguedad 
qne esUi en solos los Españoles : pues 
que hazieiido el Papa burla dellos , con 
grande daño i perdición de sus cons- 



ciencias, pioiisaii niuchus tlellos.que 
en ésto Qicsnio los sanciiiica, i a capa i 
espada lo deliendeo, a él , i a sus enga- 
ños i burlas. Suélese gloriar el Pa- 
pa , por una pane , diziendo : que Es- 
paña es su hija obcdíenLc , i que trenc 
sns dos pies dentro détia : i , por otra, 
aborreze lún crudamente a los Españo- 
les , que querría bebelles la sangre , i 
dar cabo dellos , sin que quedase dellos 
mamante ni piante. " Siendo pues estas 
dos cosas verdaderas, i entre sí tan con- 
trarias ; es de ver cómo se \eriiican am- 
bas , i en qué consiste la contrariedad : 
i si es por culpa délla, o por culpa suya 
del, la rabiosa enemistad, i el bravo 
odio que le tiene , i en que consiste la 
fibacion i la puicrnidod entre él i ella. 
La razón de tenella por hija obediente , 
i de tener sus dos pies dentro dclla , es 

abrigaba D «inlrn luí EipnKoIca i conLn EipaBi. Ha! cd 



m 

(torqui! ileiiama i reviesa en ella , líltre 
i desvergonzadainenle , todas sus abomi- 
naciones , i sus doctrinas de demonios : 
todas sus burlas , digo sus Bulas , sus 
Jubileos , sus estaciones, sus induljen- 
das , i sus dispensaciones , i se las ven- 
de por lo que él quiere, i son recebidas 
en ella , con gran sumisión , contento, i 
aplauso de todos. I , por esta via , le sa- 
ca los dineros , i ella se los dá de gana, 
i con gran reverencia, como a su padre: 
con dalle , por ellos , un papel o perga- 
mino , sellado con cera o con plomo , el 
cual , uo es de mayor valor , que la ce- 
ra o el plomo del sello. I también , por- 
que tiene en ella sus lugares-tenientes , i 
sus Visopapas , que son los Inquisido- 
res , los cuales , contra Cristo , i contra 
su Evanjelio , tienen hccbo , público i 
secreto pleito homenaje, de defender 
todos los engaños , todas las falsas doc- 
trinas , i todas las impiedades del Papa, 
i de serle en lodo i por todo Retes ; i de 
defender , no la fé de Cristo {de cujo 
conocimiento están ayunos, porqué si lo 
conociesen i lo amasen , no lo condena- 



riun , i li> iLLDiarinii cuela día en stis au- 
diencias a imitación de Herodes i Pila- 
to ,} sino la del Papa : no la doctrina de 
Cristo , sitii] la del Papa ; no la Leyes 
de Dios , sino las de su adversario. De 
donde viene , que son lán subios en las 
tradiciones i leyes del PapD , i tan ig- 
norantes en las de Dios : i del todo bo- 
tos! contrarios n ellas: pnes niunchos 
dallos, después de lialier sido Inquisi- 
dores , seis i ocho años, no se habían 

~ desayunado de la lección de la Biblia , 
ni la tuvieron , ni sabían si la había , ni 
«n qué lengua i^stubu. Bien se sigue , 
que no habiéndola visto ni oído , no sa- 

' bian lo qne en ella se contenia , que son 
las palabras de Dios, i las cosas con que 
manda i quiere ser servido , sustentada' 
i defendida su l'é. I con estar tan vazios, 
i tan lejos désto ; sabían de coro las le- 
yes i tradiciones del Papa. Estando , 
pnes , tan ignorantes de las palabras i 
Leyes de Dios , i por el consiguiente , 
de su conocimiento ; ¿con qué , veamos, 
defendian la fé, gloriándose tanto de ser 
defensores délla ? Porqué la fé no es de- 



fcndidu ni suslctiladu uuti olía cosü, que 
con la que se enjendra en el corazón deT 
hombre. San Pablo a los ttoninnos x.' 
dize : que la Té es por el oír -, i el oír 
es por la palabra de Dios : i asi , por* 
ella , cuando es oída i entendida ; se r^ 
cibe, por la operación del Spirilu SaDC** 
to , la ré verdadera en el corazón. No' 
sabiendo ellos las palabras de Dios , no' 
la podían defender con ellas. Lo , con 
que h defendían , i liaziun oGcio de Id' 
quisidores ; eran las leyes í tradicionei 
del Papa , de las cuales estaban atesta- 
dos i rellenos. I defenderla con ellas , es' 
mas repugnante , que querer encender' 
el fuego , i hazer que no se apague, con 
derramar encima gran cantidad de agna, 
La palabra de Dios , i la foque por ella 
se recibe, es luz, como diie David Psal- 
mo xi\. CKviii. Canónica segunda de S&o 
Pedro Cap, i. , a los efesios v. Las Le- 
yes i tradiciones del Papa , son tinie- 
blas : ¿ cómo puede ser conservada , i' 
sustentada con ellas? Porqué , ¿qué par 
licipacion tiene la justicia con la inja»- 
ticia? o , ¿qué comunicación tiene la tuzt 



«9 
con lus liiiieblus? o, ¿quécoDCOiilij tiene 
CrisLc/coii Beliúl? Los nianüaiuieatos del 
l'apa i sas iradiciones , tas llama San 
Pablo , en la primera a Timoteo Cup. 
iiii. , doctrinas de demonios. Lnego , de 
newsidad , son injusticia , son tinieblas, 
son Bellal. i'or tanto , no es, ni puede 
8er sustentada ni deft:nd¡da con ellas , 
la íé de Üios i de Cristo ; sino ealla- 
quezida i destruida. Porque , como el 
demonio es enemijjo de Cristo , i con- 
trario a él i a su Reino ; asi lo son sus 
doctrinas i leyes. I coa ser esto ansí , es 
lan ciega nuestra ceguedad, ¡ nuestro 
entender tan escuro i confuso ; que cre- 
emos, i{ue son Inquisidores de la íé do 
Dios I i que la deQenden i sustentan ; 
siendo, a la verdad . los que lu quitan 
i la arrancan del corazón de los Cristia- 
nos , i los que destruyen i apaj^au la ca- 
ridad , que proceile délia. Por manera , 
que no siendo defensores de la (ó de 
Dios, ni de la relijion , que enseñó su 
Hijo ; no es necesario que sepan sus le- 
yes, i siendo vasallos Getes del Papa ; es 
justo , que sepan bien sus ordenanzas , 



sii^ uliiuzolofi , ^ii.s Lradtüíoncs í nianJa"' 
■líjenlos , pai'íi t>ieii gübernalle sii-teiuo, 
conira ci reino de Cristo. De aquí viene, 
<|[ie ilizíeodu un t-ristiano , ilebnte dé- 
líos, una pura verdad del Evanjelio , o 
<>n su ausencia , i que I» vengan ellos a 
siiber ; luego es condenudo déllos , a 
pérdida de liaziendu , o ile vida . o de 
todo junio , vida i huzieudu , sin ape- 
laciotí ninguna : porque , couiu no co- 
ijosen aCrislo, lieiien a su doctrina por 
sospechosa i por herética , i coudenaa 
por heréticos a los que la ensenan . i s 
Íi)S que vivtn por ella , o hublan alguoa 
cosa délla , que sea pura, i sin mésela 
de error i de falsedad. De aquí tumbieu 
\ie»e . que como abürre^ten tanto a Cris- 
to , i a Dios ; no querrian que hubiese 
Biblia en el mundo : i así las defienden 
todas , i la que dejan , es por vei^uenza 
i empacho que tieucn de la jente, no 
embargante , que la defensa es a false 
i mentirosos títulos. 1 con haber tante 
libros , i tan grandes, de las leyes i tn 
dicioncs del Popa, que diez acémilas o 
los podrían llevar, cargados; los sus^ 



teiitan , i quieren que crezcan caJa dia, 
porqué son del Papa , paraque sea di- 
hilado Ru reino: con estar llenos de maa- 
duniKiittis de Iionibres , i de opiniones , 
tan contrarias entre si mesmas , " como 
lo es el fuego , i el agua ; lo blanco i lo 
prieto. I la Biblia con ser un solo Libro, 
i de Dios verdadero, i no tener en si, 
sino puras verdades , * ¡ todas palabras 
<le Dios ; lo echan del mundo , í no lo 
pueden suTiir, ni lo querrían ver ni oir, 
ni que nadie lo leyese , ni entendiese lo 
que en él está : pero el que lee en ella , 
i aprende algunas puras verdades i las 
dize , que ellos las sepan ; luego lo con- 
denan según arriba está dicho. Como los 
que están ci^os , o tienen mui llagados 
los ojos, se ofenden con la luz i resplan- 
dor del sol ; i cuanto mayor es la luz , 
mus se ofenden con ella , i no querrían 
que saliese , porque oo les hizlese mal ; 
así ellos, cuanto mas puras son las ver- 



<02 

ílaiiíís (le! l'Aatijpüo, que se Jizen (leían- 
le déilos; túnio mas se ofenden con ellas; 
i cuanto es mas conforme a la verdad 
de Dios ia conresion do (6 , f\ae se hace 
en su presencia , lamo mas braman. I 
asi, son mas gravemente condenados los 
i|ue la liazeii i dizcn, porque hallan ellos 
iiqoellas cosas que son tan puras i laa 
divinas ; sar en grande manera contra- 
rias a la íé del Papa , i a la suyu déilos , 
que es (oda una : de aqiii es , que no las 
pueden oír , ni quieren que ninguno las 
di(,'a , porque pretenden . en todo, ser 
líeles al Papa, í no quieren , en ninguna 
muñera, dar lugar a la doctrina de Cris- 
to , porqué es contraria a la suya. Pero, 
si " caso es , que le dan ali^un lugar ; 
dánselo debajo de una tácita condición, 
i es : que los que la predicaren í ense- 
ñaren , la enseñen del tal manera , i con 
tanto miramiento i recalo ; que por ella, 
no se derogue nada a la tiranía del Papa, 
ni se descubran sus engaños i doctrinas, 



105 
sino que oslen sieiiipre en su fuerza. És- 
ta condiciou'incliiVG otra, que es: que 
la (locLrína de Cristo, do se enseñe con 
aquella pureza que liene , i bl manda 
que se enseñe , sopeña de incurrir en 
crimen de falsurios los que así no la ea- 
seilaren. Tienen ellos por bien , que se 
predique una verdad de Cristo, pero en- 
vuelta con cincuenta mentiras del Papa : 
de suerte , que no asome ni pareica la 
verdad , ni nadie h emienda, para apro- 
vecharse délla ; ní Cristo, su autor , sea 
por ella conozido. Que sea eslo asi , se 
nianiüesta por los castigos que iiazen , 
en los que liablan i ensenan las puras 
verdades, preliriéndolas a las mentirosas 
doctrinas del Papa , i a sus engaños. 

Pura i sincera verdad , 1 conforme a 
la sana i recta intelijencia de la doctrina 
de los Profetas i Apostóles de Dios ; es, 
dezir i creer , que Cristo , con su muer- 
te, satisfízo a Dios por culpa i por pena 
de todos los que , por viva fé , creen i 
creyeren en El , i conlian en su sangre , 
i lomaren el yugo de su obediencia : í 
que no hai otra satisfacion por los pe- 



HI4 

cadus , sino el sacrílicio de su muerte; 
i que Dios iio es aplacado sinu cod elli, 
ni recibe olra por satisfacion , en su jui- 
zio, sino a ella , como ■ lo diten Esaias. 
San Pablo , San Juan , i todos los Pro- 
fetas y Evanjelistas , de un ronsenti- 
niienlo . Pero, los que diien esla verdad, 
)a creen I la publican ; son repudiados, 
excomulgados, i condenados por heréti- 
cos. 1 el Papa , con enviar a vender 
continuamente Jubileos , que fueron in- 
vención de un hombre malvado i cami- 
nero , que fue el Papa Bonifacio viii. es 
tenido por sancto, i ellos son recebidoB. 
1 enviando cada db Bulas , i Cruzadas . 
que fueron en la Iglesia invención de un 
hombre disolutísimo i perverso , conce* 
didas después de bien cenado i borra- 
cho , a petición de tres ramer;is ; son 
aprobadas por sánelas : i vendiendo rn 
ellas , a titulo de Cristo , por dos rea- 
les , perdón de pecados , a culpa i a pe- 
na i son compradas, comprando en ellas 
no otra cosa, sino una multitud de men- 



UYá 
liras i i'ii^iiiiiis invfmaiíos de. pei'versi- 
siinos lionibres. I toila estn , es suslen- 
lado , reverenciado i rficebido , pop \a 
autorjdad , crueldad i tiranía , de tu» 
Inquisidores , luj^ares-ienientes del Pu- 
pa : los cuales eslán tan ci^os , i tan 
dados en reprobado sentido , que no 
ooHceden a Ciisto lo que conceden ai 
Papa , con ser Cristo el autor del per- 
don , de toda justicia i sanctídod ; i ser 
el Papa, ladrón , destruidor i matador 
de Cuerpos i de ánimas , en la l^^iesia de 
Dios. Pues conceden al Papa , poder 
perdonar, a culpa i a pena, a los que te 
compran sus bulas por dineros ; ¿por- 
qué , veamos , Cristo no perdonará gra- 
ciosamente , cidpa i pena de los que 
creen en el? Lo que puede el Papa por 
dineros, a título de Cristo; ¿porqué, vea- 
mos , no lo podrá bazer Cristo mesmo 
I sin ellos? ¿Privóse por ventura Cristo de 
I la autoridad de perdonar los pecados 
I por si mesmo , (como está dicho por 
Esaias Cap. x I iii.) a culpa i a pena , a 
los que n^ciben su Evanjelio , i confian 
en Él ; por liarla al Papa, paraque la 



fOfi 

venda por tlineros/ ;Pür ventura 
rreze Cristo a Ion que redimió : i tiene 
gana , de empobrezerlo*! i engañarlos ; 
por enrriquezello a él , con el sudor de 
sns pobres ? Conceder " este perdón al 
Papa , cstablezerlo i defenderlo , i so 
graves penas [como se platica i se veb 
por experiencia) timarlo a Cristo , au- 
tor de toda justicia ; ¿qué otra cosa es, 
sino usurpar autoridad sobre Cristo ; 
despojándole (como los sayones de su 
Testidura] de la autoridad que le es na- 
tural i propria?;-i ahuyentar a los hom- 
bres . paraque iio se (leguen a Él ; i 
atraerlos a si , para sacalles i roballes 
los dineros , i dejallos engañados? De 
donde pareze , que aqnellos por cuya 
autoridad esto se haze i sustenta ; están 
en la mesma conjuración que el Papa , 
contra Dios i contra Cristo. Porque ¿I 
i ellos , hazen por una parte guerra a 
Dios , i se entienden sin haberse visto; 
i por otra , destruyen las liaziendas, \3S 



ítíl 

vidas , i lüs coiiscicnctas «le los CrisLi a- 
nos. I asi, se demuestra daramE:nie , que 
les con\iene a olios tan al [iroprio el 
nombres de padres, que se usurpan; 
■ como al Pnpa , su hazedor, el nombre 
de Sanciisimo. Porque , a la verdad , 
'^ están él i ellos tan lejos de la Sanctidad 
de Dios . 1 de tener ánimos , afectos i 
oGcio de padres , como lo está el demo- 
nio , de Cristo ; i como lu está la men- 
lira de la verdad , i tas liuieblas de la 
luz ; si no ({iieremos dezir , que el sal- 
teador , es padre de los que saltea ; i 
que et ladrón , es padre i del'ensor de 
los que roba : i que los encantadores i 
hechizeros , son padres de los que en- 
cantan i enhechizan: i que los tiranos, 
Bon padres de los que tiranizan cruel- 
mente : i si no queremos dr'zir i creer . 
que los engañadores i carniceros de con- 
sciencias (cuales son ellos], son padres 
de los que engañan , tutores i curas de 
tas animas que entregan en manos del 
demonio. Por manera , que ellos i el 
Papa , son muchos cuerpos i un cora- 
zón, un ánimo i una voluntad. Kl Papa, 



lUH 

pone i saca los huevos ile toda im 

dad, tneniiraN i engaños : i sus Viso-pt- 
paslu^arcs-teiiientes.con diabólica cruel- 
dad . los crían i los suslentan , en el 
Reino de V. M. Por esla causa , son lan 
zeUdores de la falsedad de los engaños ¡ 
i lan crudos defensores de la ií^norancia 
del bien ; i tan susieruadores de los e- 
rrores i mentiras del l'itpa , i de sus le- 
yes i Iradiciones. Movidos con esie zelo, 
sí alguno quebranta alguna ác las leyes 
i tradiciones del Papa: luego es castigado 
¡condenado déllos por herético. I, puesto 
caso, que quebrante muclios de tos man- 
damientos de Dios ; no hazen caso de- 
llo , porqué no son inquisidores para 
defender la fé de Dios , ni para sustetr- 
tar las cosas , que Dios quiere que se 
guarden enire los hombres , sino para 
defender las leyes del Papa. I también 
porqué fcomo tienen , por su plática , 
iiecho creer a la jeme) que el liazer con' 
tra las tradiciones Papales , es incurrir 
en berejia. I haxcr contra los mandil' 
míenlos de Dios: es ser Católico. Si nao, 
come carne úe animales muertos , en 



109 
di.is proliiliidns jkii' el l'ap.i ;i liiiilo iIp 
la Iglesia ; se entremeten luego los In- 
quisidores , porqué es caso de Intjiiisi- 
cion , como ellos dízen. I si come la 
carne de sus prójimos todos los dias , 
murmurando , blasfemando , i diziendo 
contra ellos falsos testimonios; baziendo, 
en esto , contra los mandiimienios de 
Dios ; no les loca a ellos entremeterse , 
porque , por ser cosa que toca a ta hon- 
rra de Dios , ¡ a la salud del prójimo ; 
no es caso de Inquisición. SÍ uno hiere 
a su prójimo , o lo mata ; no tienen que 
ver los Inquisidores con él , porqué no 
es caso de Inquisición : pero , si des- 
honrra a un ídolo , de los que , por au- 
toridad del Papa, son levantados, i 
adorados en los templos, contra el pri- 
mer mandamiento de Dios [que díze : 
oNo te liarás imajen , ni similitud de las 
cosas que están en el cielo arriba , ni de 
las que están en la tierra abajo , ni de 
las que están en las aguas debajo de la 
tierra. Note inclinarás delante déllas, ni 
las harás honor. Yo soi el Señor Dios 
tuyo , fuerte , zeloso , que visito la mal- 



lio 

fiad de los padres en los hijos , Sta^ 
lut^o se enlremetcD los Inquisidores ; 
castigan como a liérético , porque hito 
contra los mandamientos del Papa ; i 
guardó, en lo mesmo, los de Dios. Don- 
de se maniBesta , que son tan enemigos 
de Dios en lo que hazen; como el Papa, 
por cuya voluntad i autoridad lo hazeii: 
pues tienen en mas , a los ídolos de pa* 
lo i de piedra que estableze el Papa, que 
a los hombres , criados a l:i imajen i se- 
mejanza de Dios : pues , por defender 
los ídolos, " matan a los Cristianos, por 
los cuales, lué niuerlo Jesu-Cristo. 1 asi 
vemos , que si alguno dize mat a Dios , 
i blasfema su sancto Nombre; la justicia 
seglar ^ le echa en la cárcel , paraque 
estci alli treinta dias en pena de su c 



su c^^ 



bUifcmiai bi>rriU«.. ^■da ni*! mmuD 



MI 

pa : i después ele cuniplidú el lieiiipo ; 
queda libre i sin iiirmnia. Pero si atguDo, 
diie del l'apa algún mu! , por liviano 
que Ec^ , (sieudo, él inesuio , auior de 
todos los que dúl se dijeren , por ^'raves 
i enormes que sean) : luego se enlreme- 
ten los Inquisidores, porque dizen , que 
en caso de luquisicitm , i lo casiigan co- 
mo a herético. Por la mesnia razón , es 
caso de Inquisición , dezir nial del De- 
monio ; porque entre i^l i el Papa , hai 
dir^enciu , como entre siiperioi' i infe- 
rior: i eniie las obras del uno i del otro, 
faai diTerencia ; en quu el uno , es el au- 
tor , i el otro, es volnnlario instrumen- 
to , que le obcdc'Ze en todo lo que man- 
da. I)e manera, qnc siendo los sobredi- 
chos , i oíros scnjcjanies (como i>s ma- 
níBesto) , casos de Inquisición ; se de- 
muestra, que los Inquisidores, son sus- 
tentadores de la honrra , i del reino del 
Papa ; siendo tan contrario a Dios i a 
Cristo .' 1 que son Inquisidores de sus 
leyes , i de sus tradiciones, i de sus ar- 
tículos de fé : i que no les loca a ellos 
la honrra de Dios , ni la sustentación de 



tis 

los ¡iriíciilus (le la íi: de Dius , sino <le{ 
los de la íé del Pupa, que es su Üíus dé^ 
líos. Siendo , pues , esto , como es , 
verdad; maiiilicsto es . que 
Ilion dellos no entra en la coDsciencia* 
ni tiene virtud de ligar ni de apartar d 
Dios, ni de declarar apartados a losqiw 
excomulgan : i asi , nln^nno es ligado^ 
con ella , sino el que se deja ligar , i I» 
cree tontamente , siendo mentira , i Ddi 
teniendo fundamento verdadero en lii 
Paluüía de Dios , sino solamente eo e(> 
Papa , i en sus artículos de fé (como S8i 
diru adelante), pues se muestra, allendaf 
de lo dicho, que el fin porque excomulH 
gan.es por sustentar al Papa,! a su reinos 
con deshonna i destruicion del reino dM 
Cristo. Pero como el Papa i ellos , sodi 
tan astutos i enseñados por el spírila del 
engaño i de error ; tan grandes daños' 
como hazen , en cuerpos , ánimas ■ b 
ziendas ; los hazeo a titulo de Cristo H 
de la Iglesia , diziendo meuti rosamente,) 
que él es cabeza i Rsposo de I; 
■ Vicario de Cristo : i que por esto lo « 
puede todo : í que ellos son Inquiíido- 



115 

res i &ii»li'ii[:tcli>rf's de lü fu de Dios i de 
Crisio : puiaquú así con oslas mciilíras, 
echando sueño a la jenle , ninjjuno les 
ose coniradezii', i que ellos por esu vía, 
con mayor iíbetlad , i con licencia mas 
desenrren.iila , puedan desiruir i malar, 
mas a su pbzer , i hazer mayores 'daños 
en el reino de V. M. sin incurrir en pe- 
ligro de sus pei'souas. 

Con estas arles han hecho lanío , que 
han desterrado de los hombres el verda- 
dero Icmor de Dios , la obediencia de 
sus mandamienios , rl verdadero cono- 
cimieuto de Orislo , la verdadera fé i 
confianza que él pide , la verdadera in- 
teligencia de la Lei de Dios, el odio i el 
temor del pecado , i el amor de lodas 
las cosas , con que Dios manda i quiere 
ser servido de los que reduuió con la 
sangre i muerte de su Hijo. I , por otra 
parte , los h^n henchido de temor del 
Papa , i de sus excomuniünes , maldi- 
ciones i declaraciones : i los han hecho 
amadores i defensores de sus leyes, en- 
gaños, mentiras, i iradicioneii. Ue suer- 
te , que se ha venido a tal csiailo , cniíc 



«M 


N»5f» »ifaM Crbliaiios . que do w 


^•¿^«■dk 4t lour cualesquiera peo- 


<ik..>«.M». porque ™soü «• 




•«■MM . <to iMrr o decir alguna e«6i 


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-«n^>A • «Ib», ttUs cuales soi).D* 


-alMMitto* te mido, que i>o huya a 




H «Ite. ^«Mhf hd^niui j^raiide. dclK 




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■ que él es ^ ^^^^^H 


■ i Vicaria • ^^^^1 


■ punir 10<>° ^^V 


1 JP 



luieotos de ' . - J 



,nieow»a " . e» 



115 
wn i obedezcn. I asi , queda aieriguaüo 


por verdad . lo que dize i afirma el Pa- 
pa •■ 'Que lieiie sus dos pies deutro de 
«■España;, i aun podría dezir también . 
•Con verdad ; que tiene " sos cuatro píes 
■dentro d«lla. ¡>ara huzerse mas fuerte en 
Klfa , i tenella siempre sabjela. 
í. Todas las naciones de Crisiianos. co- 
Wozeii al Papa por quien es ; i a sus I,u- 
|gr»-ten lentes , por tales cuales son ; i 
■■* lo abominan a él , i a ellos , como 
■«Bemigos (le Dios , i adversarios de 
B^to ; i tienen sus cosas en la estima 
■lo qnc ellas son , i las pisan con los 
^Bb (^onio 3 cosa pestilencial , i que 
^^Vor ÜQ apartar de Dios a los hom- 
^^^Kola^puña , que está ignorante 
^^^BlUlf^ de maldad del Papa . 
^^■b» ^ños del , i de los su- 


2 


,Já,p, //.=Qubl. coa ^H 



114 

los que se Jizeii Crisliaiios . que no j 

les dó nada, de iiazer cualesquiera peca- 
dos contra Dios , porque no non casos 
de Inquisision ; i que tcuiaii , en graud» 
manera , de liazer o dezir alguna cosa 
contra el Papa, i contra sus Yiso-papas, 
siendo el i ellos , tales cuates sod. De 
aquí también h» venido, que no liaya en 
los hombres temor de las culpas contra 
Dios ; i que lo haya mui grande . de las 
penas que dan los Inquisidores , por ha- 
ber hecho o dicho , contra los manda- 
mientos de los hombres. I, porque eo 
sola España, tiene el Papa, i ellos, pleno 
dominio ; muchos , de los que tienen 
verdadera inlelijencia de las cosas de 
Dios , piensan i osan dezir, que del rei- 
no de España está desteri-ado Dios , i 
Cristo, i por el consiguiente el Spiritu 
Sánelo. Porque en los lugares , de don- 
de está desterrado el verdadero conoci- 
miento de Cristo , i h obediencia de las 
leyes Divinas ; no reina Dios, ni su Spi- 
ritu sancto : porque , por el verdadero 
conocimiento i obediencia de Cristo , 
reina Dios «n los hombres que lo cono- 



113 
ten i cibcilezt'n. I así , queda averiguado 
por verdad , lo qiie dize i aGrnia el Pa- 
pa : «Que liene sus dos pies denlro de 
España;» ¡ nuii podria de/.ir también , 
con vflrdad ; que liene " sus cuatro pies 
dentro délla, para Imzersc mas fuerte en 
ella , i tcnella siempre sulijeta. 

Tojas las naciones de Cristianos, co- 
nozen al Papa por quien es ; i a sus l.u- 
garej-tenieotes , por tales cuales son ; i 
así lo abominan a ¿1 , i n ellos , como 
a enemigos de Dios , i adversarios de 
Cristo ; i tienen sus cosas en la estima 
de lo qoc ellas son , i las pisan con los 
pies , como a cosa pestilencial , i que 
tiene por fm apartar de Díor a los hom- 
bres. ^ Sola Kspaña , que está ignorante 
de los misterios de maldad ücl Papa , i 
de las artes I engaños del , I de los su- 

B e. c.=áot de el \ ¡ des dt Felipe ¡I.=Qaai, ata 

' ta tiprcilon anibi^ui , lyusa eabrKalenilfMt. el pipií- 

BO dplBei, 1 tal ici, uo lei mji, qui [a qijii te eipmi. 






tic 

vos : las tibnizu . \m esiima ., i I 
f'Gnciu para mi (j^niJc mal : i las reaAn 
todas , no con menor hambre i ansia ( 
que recebia el pueblo de Ismael, el mi 
nú que venía di?l cielo. 1 , cun esto , s 
contradicion ninguna , le dá al Papa l 
do lo que le pide ; icnitJndose persuadh 
do , que cOn recebir sus mentiras, * 
engaños , con tanta reverencia . i darift 
ella sus dineros con tanta voluntad ; r 
tibe (;rande bpnelicio, i lún ^ande, i 
el nicsmo Dios no se lo podria liazer ma* 
yor. Por esta causa , no se olvida dél ^ 
en muerte ni en vida , pues se maudaí 
enterrar con las Bulas " atadas al cuello^ 
por no olvidarse en la muerte de I 
mentiras que tanto amaron i siguter 
en vida. De aqui es también, que teaieiHt 
dolo por l'adie Sancto , siendo tan c 



que iDuHd ri i5, lasin. 184I., 
HD hlbito ititja, de SanU Tero 

dlu: -He rHJbidn de PidIi Aodi 




iiaiiü ;i disto , autor de la Saticiidad ; 
8G aLi'eve a hazer pecados de los que 
Dios prohibe en su Leí, por defeodello 
ü éf i a sus cosas , siendo , conio son 
lodas , lan hediondas i aboniiuables de- 
lante de Dios , i de los que conozen i 
aman a Dios. Con esto , lienc otra vanu 
persuasión , que es , creer falsamenle , 
que con recebir del Papa su bendición , 
o absolución , seriin puestos en olvido , 
delante de Dios, todos los pecados , por 
enormes que sean , que hubieren hecho 
i dicho contra su sancia Lei. 1 , como 
con su bendición i absolución , se forti- 
Gcan para el nial , i le pierden el temor; 
asi , con su excomunión , desmayan , se 
coflaquczen , i pierden el ánimo para el 
bien. En excomulgando a un ejército 
que pelea contra él ; lueyo ileja las ar- 
mas de miedo : " cosa infame, mujeril. 



lanM i piiln , i 



118 

i arpiiiiiiudii. Pues los pajarillos no le- 
Hieii por unu hoja de árbol meneada dd 
viento ; ¿cuánto miónos, deben temer loft 
hombres la excomunión Pnpnl . que es 
mucho menos , que hi hoja meneada del 
viento? Porque , como la hoja no daña I 
los pajaríllos ; lani])oco la exoomunJon 
a los que la coiiOEeii, i saben que es co- 
sa vana. Pero , como siendo Cristianos, 
i^'noran la Lei de Dios , i lo qui! píde 
por ella ; no entientlen , que las exco- 
muniones , comniiiones , absoluciones 
maldiciones i bendiciones del Papa , soi 
mentira i vanidad , i como humo que si 
devanezc en el aire. Viendo ¿t , que \oi¡, 
haze temblar , con sus exconianiones 
coheles j i que están tan ciegos i engsñln^ 
dos, que lio tas eniiendcn ; hinchase 
hállese mas bravo contra ellos. Deaqní' 
viene , que por estar tan acreditado en' 
España, i con los Españoles : i por creer_< 
ellos , i ella , por verdad , todas las co- 



, porque en eljkeffn , j« yrveha el or 
piabtfi, en la fragua de l¡i afieát». 



lid 

sus que Uuze, i tud;\& l:is que le envía , i 
las que mas le quisiere enviar ; i por no 
osai-lc contnulezir , ni resisljr en núigu 
na dallas , por peores i por mas repug- 
nantes que sean a ta verdad; la llama él, 
a boca llena : <Mi hija olN.'dicnte : mi 
(¡uerida ; i , mi amada. > 

No diré aquí , cuan gran deshonrra , 
i vituperio , es du la nación Española , 
que el que es enemigo de Dios , i tan 
contrario a Grisio , que trae ^nerra ca- 
pital contra Él, i sus miembros ; se glo- 
rie , que la tiene por bija obediente : i , 
que mintiendo su sauctidad en todas las 
cosas que dize i trata , i siendo tan re- 
lino hipócrita ; que, en esta sola , diga 
verdad , i que no tenga hipocrcsia. Por- 
que , ser obediente a tul padre, ;. quó 
otra cosa i?s , sino estar fuera de la obe- 
diencia do Dios vivo? 1 estar fuera de la 
obediencia do Dios , ¿ que otra cosa es , 
sino estar privado dt'l verdadero cono- 
cimiento , i coufianxa ile Cristo? 1 estar 
sin este conocimiento i confianza , es lo 
mesmo que estar sin Spiritu Sancto , 
que la enjVndra i sustenta en el c 



fSO 

hnmaDO. I , estar sin esto , es, a la ver- 
dad , ser hija det Papa , i obedienic a 
sus cosas : porqué de tales liijas , i de 
tales obediencias , se suele gloriar : sas- 
tcnlarseél i sn Reino. 

El vasallo que bien obedeze a su Itei i 
neñor ; justamente ineieze ser premiado. 
I el hijo que obedeze a sus padres; me- 
reze ser bien tratado i amado. Porque , 
como por la desobediencia a los (ales , 
se incurre en graves castigos; asi, al con- 
trarío, por la obediencia , mereze el que 
es obediente muchos furores i premios. I 
asi, será contra natura, castigar i tratar 
nía), al que es obediente. Siendo, pues, la 
gloriacion del Papa verdadera , cuanto 
D la obediencia que le dá España , como 
ella nicsma lo testifica , i lo defenderá tt 
fuerza de armas ; ¿porqué , veamos , 
afaorrezc a los Españoles tan crudamen' 
leí Porqué , " les querría beber la san- 
gre? ¿Porqué haze tantos males i traicio- 
nes contra ellos? ¿Porqué blasfema, vilu- 



eijiitiiaiitt de PiuId IV. i 



121 

pera i nialdiie , la M^ Real Jel que íos 
rigeí ¿Porqué , los quiere privar a ellos, 
ÚB la vida, i n 6\ de sus Reinos? ¿Pofque 
los engaña , a él i a ellos , siendo pa- 
dre ; i queriendo ser llamado i tenida 
por Sancto? La causa verdadera de esta 
eneniisud i traicioneE(si la entendemos), 
€stú Riui clara. La causa , está en el Pu* 
pa , i en nosotros : pero , mas en noso- 
tros , que en él. En que él, por ser lál , 
cual es ; nos ha engañado libremente 
tantos tiempos , i liéchonos olvidar de 
Dios , i de los bienes que nos hizo Cris- 
to. 1 nosotros , por ser tules cuales so- 
mos , nos habernos dejado engañar del , 
a ojos vistas , voluntariamente ; i habe- 
mos querido mas , ser siervos del Papa, 
í de sus engaños , i Iiazernos, todos ore- 
jas, para oirlos i si'guirlos ; que no ser 
siervos de Dios i de sus verdades. Habe- 
■nos tenido en menos, pecar contra Dios, 
que hazer la menor cosa del mundo con- 
tra el Papa. Habernos dejado dé adorar 
a Dios , como Él manda i quiere ser 
adorado; por adorar al Papa. Finalmen- 
te , hemos d<'jado a Dios, por los ido- 



Ir>s, I la& invenciones liutuunas. De sua} 
te , que la menor culpa , es del Papa ; 
i la mayür, es la nuestr». Porque, volen- 
ti non lit dolns , iiec iníurjii : al que 
quiere una cosa , no le hazeo engaño ni 
agravio con olVezérsela. Al que quiere 
fornicnr con nna mala mujer, no le haze 
olla injuria en esiar puesta en el " lugar 
público , para ello. Culpa llene ol de- 
monio en engañar a los hombres , i lia- 
zellos pecar : pero mayor culpa tienen 
ellos en dejarse engañar ; mayormente , 
teniéndoles dicho Dios , que el demonio 
es engañador , que no le dea orejas , ni 
crean sus engañas : i , que andn como 
Iton rabioso , bramando , buscando a 
quien tragar : que se deüeiidan del , i 
que se Torliüquen , en la fé. * Teniendo 

a Ka tiemblo de] Autor , as piTrpiLím Isga/meale lu 
rimitriH , t\u^ liabiLabaii fl ua edJIÍEria, o cjsia tli^ieroii- 
DidtX > lo qt» (dlUnuba -Lagar PábÜco , o alupll- 



its, Rtlai íddiams , ni Im aduluiiu , ni Ia4 n/imi^ 
•i bnrmclioi . ni Im 'maldidmíci . ai'le. 



123 
iiosoli'üs, luuciius i mtii bastantes avisos 
(li^Diüs , en su Escriptura , para cono- 
zer los engañadores , i gnardamos dé- 
líos; habernos echado detras bs espaldas 
ludes los avisos , menospreciado a Dios, 
i a su Escriptura, para dar así mas libre 
entrada a los engañadores , i que hayan 
jugado con nosotros el juego de pasapa* 
sa : de donde es maniliesto, i)uc nuestra 
culpa es mucho mayor , que podemos 
entender. ¿ No nos tiene dicho Cristo , 
que vendrán muchos falsos profeías, i 
engañarán a muchos ?¿1, que vendrán 
uiucbos fidsüs Cristos , que dirán , que 
ellos son Cristo? ¿No nos tieno dicho S. 
Juan , que aun ya en su tiempo , habia 
muchos Ániecrislos? ¿No nos tiene man- 
dado Dios , que velemos , por no ser 
engañados ; i , que si queremos saber , 
lo que a El le agrada , i lo , con que 
quiere ser servido de nosotros , que 
escudriñemos su palabra i* ¿ 1 . que 
si no lo hiziéremos asi , que anda- 
remos en tinieblas , i que nunca nos 
saldrá la luz :' ¿ No nos tiene man- 
dado Cristo , que si tenemos sed , 



I 



iU 

(|UG " vai/amüs u Kl , a beber , que 
es la rúente ile vida ; i que nos liar- 
urá , dcbaldc, sin llevarnos plata ni oro 
pop lo que nos diere? ¿No nos liene ense- 
ñado , que cuanto mas pobres i mas 
miserables nos sinlíercmos , que " vaja- 
mos a El , con mayor conlianza , a rece^ 
bir lo que nos Talla? ¿No nos tiene pi-o-^ 
metido , que los que a Él fueren, nunca 
los desechará ? ¿ No nos tiene avisado «* 
por S. Juan , que el que cree en Él, lie^ 
ne vida eterna : i que el que no cree ed'' 
Él , ya es condenado , i que la ira do 
Dios reposa sobre él? ¿No nos liene Dio» 
avisado , por la bora de S. Pedro , qtn 
no hat satud en otro , debajo del cielo ^ 
i que no liai nombre dado a los liombres, 
por el cual es necesario ser salvos , siiH 
«1 nombre de Cristo? ¿No nos tiene dicho- 
por S. Juan , que Él solo es el Cordera 
de Dios, que quita los pecados del mun- 
do? ¿No nos tiene profetizado , por Esa- 
ias , que Él solo pisó en el lagar suí 
enemigos i nuestros ; i que ninguoo le 
ayudó a venzellos? ¿No nos tiene dicho- 



123 
San Pulilo i Sai> Jiiuri , que el saciilicio 
del cuerpo de Crisio , es la saiisracion 
por nuestros peondos ; i que con Él esti'i 
Dios cumpt id» mente satisfecho? ¿No nos 
dize San Juan , que los sanetos blan- 
quearon sus estolas en la sangre del Cor- 
dero ? &c. * La gloriacíon , pues , del 
Papa es mui evidente , i darisímo testi- 
monio , que habernos menospreciado , 
todos estos avisos i enseñamientos , i al 
mesmo Dios , que nos los dio. Por tan- 
to , aunque el Papa tenga grande culpa, 
la nuestra es , sin comparación , mayor. 
Porque habernos antes temido , reveren- 
eiado i obcdezido , a los hombres malos 
i engañadores , que a Dios , que nos crió 
i redimió, i nos es Padre infinitamente 
buena. Habiendo sido tan fieles a los 
hombres malos ; habernos sido tan infie- 
les al Dios que es de naturaleza bueno. 
Habemos tanto amado i servido a quien 
nos aborreze ; i habemos lúnto aborre- 
zido i deservido al Dios , que tanto nos 
ama. ¿'^que titulo somos tan subjetos 
al Papa , sino a título de ser. Vicario de 
Cristo, i sucesor de San Pedro? ¿Rnqu¿, 



i'¿6 

veamus , purczc a Cristo ; pues an: 
habernos querido dejar engañar? Crisl 
tiene dicho , por S. Juan xü. , «Gl qm 
me sirve , sígame. " I S. Juan , en sn 
Canónica, escribió; «El que dize.queestá 
en Cristo , ha de andar como Él andu- 
vo.» la BU8 discípulos mandó Cristo, 
porS. Mateo cap. xsvíii. i por S. Mar- 
cos xtí. que fuesen por el mundo , i 
predicasen: no las leyes i tradiciones del 
Papa, ni las invenciones humanas i aioo 
el Evanjelio, a toda criatura. lÉlmesmo 
dize, porS. Mat. Capitulo xtí. i por S. 
Lucas capítulo ix. Que el que no toma 
su cruz , 1 le sigue ; no es digno de ser 
su discípulo : i que el que no renuncia- 
re a si , i a todas las cosas que posee ; 
que no puede ser su discípulo. Et Papa, 
no parezca Cristo , en obras , ni en pa- 
labras. No enseña sus obras, ni sigue 
su doctrina : luego es , estraño de Cris- 
to : i asi, nuestra obediencia í subjecion 
a él , ha sillo prepóstera , perversa, ma- 
la t ciega. Cristo Tué tan pobre , que no 
luvo en que reclinar su cabeza: el PapSíJ" 
es riquisiniu de bienes dt'slc mundo , 



127 
aun por c<iir¡(iii raerse mas, roba i inatn 
a los crjsiianos. Cristo Itiiscó en lodo , 
la gloria i cooienlo de su Padre : el Papa 
tío se ocupa en oLi'a cosa , que en bascar 
sil propia gloria , con inrainia i deshon- 
rra de Dios. Cristo nos ensena a adorar 
- al Padre en spiritu i verdad : el Papa 
nos lo manda adorar en carne i en nien- 
lira: i asi, nos lia apartado del. Porque, 
el que no adora al Padre, como Él quie- 
re ser adorado ; por mticlio que adore , 
no lo adora. Como , et que no sin'e a 
Dios , como Él manda , i quiere ser 
servido ; por mucho qun sirva , no le 
sirve, como dice S. Hiit. cap. xv. Cris- 
to \¡vió i murió , por darnos vida : ot 
Papa vive, i muere por matarnos, Cris- 
to predicó , i mundo predicar, su Rvan- 
jelio , " graciosamenle : el Papa ' defíen- 
de , a fuego i a sangre , la predicación 
de) Evanjelio : ¡ manda predicar sus 
doctrinas de demonios, i sus Dulas , por 
dineros. Cristo, a poder de azotes, eclió 
del templo , a los compradores i vende- 



=p,nhn,,= . 



iá8 

dores : el Pupa los susteiiu , i no recíbi 

otros , en b Iglesia , sino a los que le 
compran i venden sus mercaderías. Cris- 
10 dú el Reino de los cielos , " de gracia, 
a sus discípulos : el Papa , lo vende por 
dineros, í no deja entrar a ninguno allú, 
como está escripto por S. Mat. El Iteíno 
de Cristo . en csie mundo , es reino de 
aOiccionps i do cruz : el reino del Papa, 
es reino de gloria mundanal , de placeres 
inrames , i de deleites nefandos. Cristo , 
huyó la corona del reino temporal , j 
abrazó la corona de espinas : el Papa 
liuye la corona de espinas , i abomina 
loda aflicion cristiana , por tener reino 
temporal i Pagano. Cristo , envió sus 
discípulos a predicar el Evanjelio , ba- 
biendoles primero dado el Spirilu sáne- 
lo ; el Papa envia a predicar sus líeles 
uiinislros , hombres , desvergonzadísi- 
mos como públicas rameras , mentirosí- 
simos , i en grande manera blasfemos , 
contra Dios i contra sus palabras ; cua- 
les son sus eclia cuervos. Eti lodo lo que 



i 29 
liiro i (lijo Ci'iílo , se iiiostrú , sor , ver- 
daderameiiie, auior de paz , i de vida. 
En todo lo que liaze i dize (>l Papa , se 
muestra ser no liiijido autor de discor- 
dias i muertes. Cristo , condena sola- 
mente a los incrédulos : el Papa , con- 
dena i mata a lo.i creyentes. Cristo, quie- 
re i manda, que los cristianos conozcan, 
sepan i enliendan , sus leyes i so Evan- 
jelio : el Papa quiere , i manda a fuerza 
de excomuniones , que estén ignorantes 
dét , i (léllas. Ci'isto ama , I liuze bien , 
a sus enemigos : el Papa aborreze, i tra- 
ta cruelmente, a los amigos. Cristo man- 
da lionrrar las potestades excelentes , 
que Dios cstablcze i aprueba : el Papa 
es el Capitán dp los que las vituperan i 
blasrcman. Las leyes de Dios, son orde- 
nadas , pai'a dar vida : las leyes i tradi- 
ciones del Papa , son ordenadas , para 
despeñar en perdición i en muerte. Ama 
Dios tanto a lo.s hombres . por ser sus 
criaturas , i por haber padezido su Hijo 
por ellos ; que , por socorrerlos en la 
necesidad corporal, tiene por bien , que 
no se guarden algunas de las cosas que 



150 

Él mesmu ordenó: como aconlczíó al 
vid , i a los que ib.iii con él , en el tíen- 
po de " Actiimelecli Sacerdoie de Dios : 
que los panes de proposición , de los 
cuales , por niandaniienlo de Dios , nin- 
guno podía usar, sino solos los sacerdo- 
tes ; usó déllos David i los que iban con 
el , sin serlo. Bste hecho ^ aprobó Cristo 
des[>ues , por S. Mattti. cap. xii. I por 
S. Lucas, cap. vi defendiendo a sus 
discipulos contra las calumnias de los 
Fariseos. El Papa , aborreze tanto » los 
hombres ; que las leyes i ti-adicioncü que 
haie , con que totalmente los tiraniza i 
no quiere que se quebranten : aunque 
con ellas perezcan , como perezcn , ¡nu- 
merables cuerpos i i'mimas; i se couielea 
gravísimos crimines públicos i secretos ; 
i notablemente , por medio de la virjini- 
dad , volada con inliel i loe? persuasión. 
De donde se manifiesta , que su intento 



1 AUmclíc: j 



. peradchi 



131 
i propósito . en todo lo que haie , orde- 
na , i manda ; va encaminado a matar 
los cuerpos i ¡iuimas , de tos que se le 
Hujetan i obedczen. Quiere Diof, que los 
que El crió a su imajen i semejanza , 
sean ayudados en todas sus necesidades 
spiriluales i coiporales. I , sí por la 
necesidad del cuerpo , le plugo que no 
se guardase lo que Él mesmo habia or- 
denado ; ¿cuánto menos , se debe de 
guardar lo que ordena el Papa? Si en 
tanto tiene Dios la vida del cuerpo , que 
quiere, que pura su conservación le sir- 
van sus mandamientos ; ¿en cuanto mas 
eslima la del ánima , por la cual murió 
Cristo ? Para cuyo liien i conservación , 
se ban de quebrantar , i meter debajo 
de los pies todos los del Papa. Poiqué , 
si los de Dios sirven para el ayuda Í pre- 
servación del cuerpo ; mucbo mas , los 
del Papa , ban de ser esclavos , í subje- 
tos al ánima. Porque , en esta parte , no 
oblijjan , ni pueden obligar al Cristiano, 
li tienen tal virtud, ni fuerza. 



obligan , 



a aquellos, que por estar 



1 Eq li mpr. lUtigai falla la prF| 



cief;ns , ellos mcsmos seqnifren i se d 
jan obligar. Noeniran en la conscieucia" 
donde reina Cristo : ni la prieden ligar 
en aingnna manera. Porque no hai con* 
cordia enlie Cristo i Beliál : i porque lo 
que Crísio libenó ; es verdaderamente 
libre , como dizc el Apo&tol. I asi , no 
puede ni debe estar subjeclo a tan per- 
versas le\cs í tradiciones : porque , los 
que Dios redimió , quiere que sean rejí- 
líos , uo con las ti^yes de su adversario , 
que son mataduras , sino con las suyas 
proprías. K\ lieclio de " Actiimelecli, que 
fué , porque nn pereziese la vida corpo- 
ral de David i de los suyos , uo haber 
guardado lo que Dios antes ordenó ; 
aprobó Cristo por bueno i sancto. Lue- 
go , pereziendú , como percze , la vida 
del ánima, por guardar los mandamieo' 
los i leyes del Papa ; es abominable i 
aborrecible a Dios, tal obediencia i guar- 
da: i así, peca i incurre en condenación, 
el que las guarda. De donde . el que con 
esto se somete a ellas , por su propria 



" pig. I 



153 
culpa pereze, pues quiere mas esiar sub- 
jecto a las leyes de condeuacion i de 
muerte , que ul Evanjelio de Cristo, que 
es lei de spíritu i de vida. 

Cristo vino a desengañarnos i ense- 
ñarnos su verdad. El Papa vino para en- 
gañarnos, i enseñarnos sus mentiras. 
Sieoclo, pues, el Papa, en todo i por 
■todo, tan desemejante i contrario a Cris- 
to ; ¿cómo, le habcmos lanío obedezido , 
i dejádonos engañar, con tan cierta per' 
dicion de nuestras ánimas? ¿Pretende el 
Papa , con los que le obedezen , i creen 
sus leyes , quitarles no solo , las cosas 
corporales, sino también el eniendimicn- 
lo? ¿Porqué, pues, nosotros solos , dán- 
dole fé , nos hemos privado del entendi- 
miento , que Dios nos dio ; por el cual 
nos dircrenciamos délas otras criaturas 
quecarezoj) del? ¿Porqué, veamos, cuan- 
do el Papa , i sus Lugares-tenientes , 
condenan , o absuelven , a algunos ; los 
damos luego, por condenados o absuel- 
tos? Cuando declaran a algunos, por ami- 
gos, o por enemigos ; luego los tenemos 
por lales. ¿Porqué no tomamos la palabra 



ilcbios, por ithIu de liien jui^-ar , ^ 

:ipi'obar , o condciinr? Habiendo decla- 
rudocl Papa , a la Mujeslud del Eaipe- 
ladoi' , i al Ilei don Phitippe su hijo , 
por enemigos de la Sede Apostólica ; 
¿porque no se mira, quien son los decla- 
rados , i quien es el que los declaró , i 
qué lát , es la Sede , de la cual son ene- 
inigos? Poraque , así , con recto juizio , 
iiproliemos , lo que el Papa reprueba i 
condena , i condenemos i reprobemos , 
lo que él absuelve i aprueba. Porqué es 
pervet-so , i contrario a Dios su juizio , 
i enemigo de las potestades eminentes 
(|ue Él estubleze. ¿Qué mentira mas cra- 
sa , i que engaño mas perjudizial se pu- 
do dezir ; que creer, que de lo que el 
Papa , i sus lugaies-ienicntes hizíeren , 
condenaren , o aprobaren ; no se ha de 
dudar , sino que se ha de tener por bue- 
no, D por malo, por amigo , o por ene- 
migo , por católico o herético , según 
que ellos lodeclaren? ¿Porqué {como ellos 
dizen), no pueden errar en lo qu* hi- 
zíeren? jiQuién , veamos , les díó lal p 
vílegio , de no errar en susjuizios? ¿Q 



Hio no pueden errar , oslando poseídos 
del error ; i , siendo v;isos de la ira de 
Dios, i el Assiir, í varn de su furor, eoii 
que es allijído su pueblo? ¿Cómo tío pue- 
den engañar, do viviendo de otra cosa? ; 
siendo ellos , como a la verdad lo son, de 
tos que d¡z<3 S. Paulo ü. Timoili. Cap. 
iii. -Que eslundo el tos iiiesmos errados , 
induzen en error a los otros; í,que apru- 
veeharán de mal en peor? ¿Quién fueron 
los que condenaron a Cristo , sino los 
Ponlilices i Fariseos , i los juezes Inqui- 
sidores de la relijion? Así, el dia de Ii'jí, 
estos niesmos que les sucedieron , son los 
que condenan a Cristo , condenan su 
Evanjelio , lo inranian, i matan a los que 
lo siguen i ensenan. — De manera , que 
los que pasan , poi' lo que ellos hazcn , 
i lo aprueban ; aprueban , en lo mes- 
mo, su propría coiulf nación , i nít^an a 
Cristo, i el beueñcio de su redempcion, 
i de su muerte. Como en Híerusalem , 
los que aprobaron la condenación que 
los Fariseos liizieron de Cristo , en lo 
mesmo , negaron a Cristo , i quedaron 
subjetos a condenación : de lu cual sola- 



13C 

mente fueron libres , los que se { 
lieron a Él, habiéndose arrepcntiiJo d 
nial juizio i reprobación que habian he- 
cho del , i le pidieron perdón. Semejan- 
temente , los que creen al Papa , i a sus 
Ingares-tcniGnles , están debajo de con- 
denación:! asi, a lodos los que les creen, 
los llevan aniecojidos, como manada de 
ganado, al despeñadero del inüerno. f^s 
qno son lun contrarios a Cristo (como 
habemos visto i mostrado) todo lo que 
hazen a titulo suyo , es contra Cristo : 
sino que , como son astutos i cautelosos, 
toman el nombre de Cristo i do la Igle- 
sia , para cubrirse : como los ladrones , 
que se meten en cuevas, por no ser vis- 
tos , i de allí salen a sahear , a robar, i 
a matar. Pues , romo la obediencia que 
habernos dado al Papa, ha sido tan con- 
traria a Dios , i tan contra la naluraleía 
de laCr1sLianda<l; i habernos tanto i con 
tanta porlia pecado en ésta parte ; nos 
castiga Dios con las guerras i calamida- 
des presentes. Porque habemos desobfr- 
dezido a Dios , i puesto en olvido sus 
l^eyes i mandamtenlos, i tenido los man- 



157 
flaniípnlos i Icjes pitpisiicas sobre b ca- 
beza ; Él Ricsmo despierU , agoru , al 
Papa ' Senactiiírib , que es la vara de su 
indignación , para castigarnos con gne- 
rras , i con Iodo lo que üéllas se sigue. 
Porque (como pslá escripio) , Dios suele 
castigar a los hombres , con aquellas co- 
sas , pop las cuales se apartaron del , i 
dejaron su obediencia , su conocimiento 
i temor : como hizo en el desierto con su 
, pueblo , castigándolo con diversos jane- 
ros de castigos , por sus pecados i re- 
beldía. Nosotros hnbi'nios dejado a Dios 
i a su Lei, por el Papa i sus tradiciones: 
habernos , antes , creido sus inenlíras i 
engaños , qite las verdades de Dios. El 
Papa , nos ha vendido mentiras muí 
caras : i nosotros las liemos comprado 
de buena gana. Dios , nos ha ofrezido 
sus verdades, i el benchcio de la muer- 
te de su Hijo, sin dineros i de bal- 
de ; i no las hemos querido recebir : 



isa 

antes , lai hemos desecliado iiifielment^ 
i habernos atapado las orejas por no 
oirías. Dios nos lienc mandado adora- 
lle , i servirle a El solo , porqué dól te- 
nemos nuestro ser , conservación i re- 
dempcion; i no lo hemos querido bazer. 
El Papa nos manda adorar las criaturas, 
tos ídolos i estatuas r\ae él levanta, j nos 
enseñu a confiar en ellas; i nosotros, con 
olvido i menosprecio de Dios, lo haze- 
raos, i lo buhemos siempre hecho. Por 
eso, Dios por su justo juizio, lo despier- 
ta agora, para manifestar en él su po- 
tencia , como en Pbilraon ; i paraqiie 
seamos, como delincuentes i criminosos, 
castigados por su mano. Pero , si con 
esto azote que es tan grave , persistiére- 
mos, todavía , en nu querer entender; 
de tal manera, que se verifique de noso- 
tros lo que dize Dios por Esaias Profeta 
cap. V. ■=IIerilos: i no volvieron ta ca- 
beza a mirar al que los hería : ^ » su ira 
se encenderá , muncho mas de lo que es- 
tá , sobre nosotros. 

No querer entender , que somos cas- 
ligados , por nuestra mala í pervci'sa 



139 
olieilietiüia , i cretlulldnd, al Papa i a 
sus cosas ; i por la incredulidad que lia- 
bemos tenido a las palabras de Dios , i 
por los munclios pecados que por esta 
causa comeiemos, i liabenios conieiido ; 
es no volvpr la cabeza a Dios , que nos 
castiga, i pasar adelante en nuestro mal, 
i en nuestra ceguedad condenada. SI por 
estos casttgos'de agora , no quisiéremos 
todavía dejar el yugo del Papa , lleno de 
toda maldad , de crueldad , de conde- 
nación, de ceguedad, de pecado, de 
muerte, i de injusticia ; i tomar el yugo 
de Cristo , lleno de suavidad , de justi- 
cia, de mansedumbre , i de perdón, i de 
misericordia; para ser sanctiQcados isal- 
vos , por sa muerte : Dios , siendo , co- 
mo es , del todo poderoso , i de inGnita 
justicia; despertará munclios Pbaraones, 
Papas , i muncbos Nerones, porque tie- 
ne en el mundo muncbos vasos de su 
ira , de los cuales se puede servir , para 
castigamos mas duramente , i cumplir 
en nosotros, lo que tiene dicho en el 
tercer Libro de la Í,ei, cap, xxii. Yo soí 
el Señor, Dios vuestro, que os saqué de 



140 

la tierra de triplo , de la Rerviduinlri 
del pecado , i del demonio , paraqué no 
les sirriésedes : i qticbíé las cadenas , 
que teniades al cuello , paraque andu- 
viésedes derechos. I , si no me oyerdes, 
i hizicredes todos mis mandamientos ; si 
metiospreciáredes mis Leyes , i no os 
diéredes nada , por mis juizios , para 
no hazer lo que yo len^o- ordenado , i 
liiziéredes vana mi conrederacion ; yo 
también os haré estos males : Visitaros 
he Hjeramentecon pobreza, i cod ardor 
que consuma vuestros ojos , i consuma 
vuestras ánimas. Sembrareis en vano si- 
miente , i será tragada de los enemigos. 
Pondré mi cara contra vosotros , i cai- 
reis delante de vuestros enemigos , > se- 
réis snlijectos a los que os aborrezen (co- 
mo agora lo sois al Papa , que os tiene 
en tanto odio) i huiréis , sin que ningu- 
no os persiga. Pero , si aun con esto no 
me obedezierdes , añadiré sobre voso- 
tros siete doblados castigos , por vues- 
tros pecados : i quebrantaré la soberbia 
de vuestra dureza , i haré , que el cielo 
que esiú sobre vosotros , sea de hierro 



141 

(qaiere tlpzír , que no envié lluvias . » 
sns tiempos). I haré la tierra de metal 
(quiere dezír , que sea estéril : qire no 
lié fructos con que viváis). Será consu- 
mido en vano vuestro trahajo. La tierra 
no produzirá nada , i los árboles no Ite- 
Tarán Trucios. Si anduvitiredes al con- 
trario de mi , i no me quisiérdes oir ; 
añadiré siete tantas placas por vuestros 
pecados , i enviaré , contra vosotros , 
bestias lleras del campo , que os consu- 
man a vosotros i a vuestros ganados , i 
lo disminuyan todo , i queden vuestros 
caminos desiertos. I , si ni aun con es- 
to , quisicredes recebir mi disciplina i 
avisos , pero anduvierdes contra mi ; yo 
también andaré contra vosotros , i os 
heriré siete vezes por vuestros pecados, 
I enviaré sobre vosotros el cuchillo , 
que será el vengador de mi confedera- 
ción. I cuando buyerdes a las ciudades, 
enviaré pestilencia en medio de voso- 
tros : i seréis entregados en manos de 
vueütros enemigos. Quitaré la sustenta- 
ción " de pan , i comeréis , i no seréis 



142 

haríüs. I, si aun con todas esias plaid 
no me qiiisiií redes oír, pero ünduvierdes 
contra mí ; yo también andaré contra 
vosotros con l'iiror coolrario , i os cas- 
ligarií con siete plagas (quiere dezír, con 
inui munchas] , por vuestros pecados : 
de tal manera ; que comáis las carnes 
de vuestros hijos i de vuestras hijas. 
Destruiré vuestros altares , i haré peda- 
zos vuestros Ídolos : i caireis muertos en 
medio de los pedazos de vuestros ídolos, 
i abominaros lia mi ánima en tanta ma- 
nera; que haré desiertas vuestras ciuda* 
des , i liaré desiertos vuestros saoclua- 
rios , i no recehiré vuestros sacrificios. 
Destruiré vuestra tierra , i viéndola, se 
espantarán vuestros enemigos : &c. Es- 
tos, i otros miinchos castigos , i otras 
munchas graves plai^as, qu6 se siguen en 
el mesmo capitulo ; tiene Dios amenaza- 
dos , contra los que porGan en el mal , 
i se quieren estar en su ceguedad. 
Cumpliólos contra su pueblo , por 
ser porfiado en el mal , ser conia- 
máz i rebelde a sus palabras : i vá- 
los cumpliendo también contra naso- 



1i3 
ú lio (enomos iKisiiiado el eiiten- 
Hmiento, para entenderlos i conozerlos. 
> Ya vimos la guerra pasuda ,■ i los nia- 
es que con ella vinieron , que serian 
h^B do coiiLür. La guerra présenle es 
Ras brava , i mas cruel que la pasada ; 
torqué estamos ya , en resbaladeros de 
tecados ; que niienlra mas anda , *son 
aayores los que se cometen. La hambre 
omienzu a reinar por todas partes En 
[Has partes , vemos ser el rielo de hie- 
ro: en oirás, la tierra lie metal. Las 
ocmistadesi odios, de unos contra otros 
rezen mas í mas cada dia : la verdad i 
lalabra de Dios , están desterradas de 
fttre los hombres : las mentiras , i los 
^iños i engañadores ; son reccbidos 
En conlradicioii : la fé está como muer- 
I : la caridad está, casi del lodo, apa- 
^a , que apenas se halla , ni se puede 
ér , entre los hombres , que se dizen 
¡ristianos : la pestilencia anda ya esecu- 



ipa dd libro iuti 



,, Í,S. i 



144 

cando la jnslicia Je Dios, i lomnmlo v 
gaiita de los pecados i pecadores: i otros 
niui niunchos i gravísimos males , que 
acompañan a los sobredichos , los cua- 
les, puede cada uno ver , i considerar 
delante de los ojos. Resta , que si imita- 
mos al Pueblo de Isrrael en la porBa i 
pertinazia en el mal, ¡ en no querer en- 
tender lo que nos dize Dios , i en no se- 
guir lo que DOS tieni! tan mandado ; que 
envié mas espesos castigos , i mas gra- 
ves plagas , liasta consumirnos del todo, 
lomando , como toma , por verdugos de 
nuestra maldad , a los ¡dolos que habC" 
flios tanto ha servido , con grande me- 
nosprecio de sus sánelos mandamientos. 
No nos quiere Dios condenar ni matar : 
porque no es autor de muerte ni de con- 
denación. Dios , nos es Dios para sal- 
varnos (como diíe el Profeta David) ; si 
nosotros queremos obedezelle, i conver- 
tirnosa Él por verdadera penitencia. Pe- 
ro , si quisiéremos pasar adelante en el 
mal , i ser todavía ciegos i sordos , para 
ver i oír el bien ; comprehendernos ha 
la muerte ; i la condenación saldrá de 



nosotros , Cíimo de principio; i vendrá 
a parar sobi-e nosotros. De suerte que 
se diga i veriGque de nosotros , lo que 
está dicho , " de Dios , por el prureta 
Oseas Capítulo xiii. "Tn perdición , de 
ti ha procedido sobmente , o Isrrael : 
pero , tu salad i socorro , de mi. 

A V. Majestad perleneze poner reme- 
dio , lúl cual conviene , a estos males ; 
paraqué se aplaque la ira Divina, i cesen 
Lintas plagas: pues, le llene Dios, pues- 
to en la mano el cucliillo , para ejecutar 
justicia , i servir con él , a su gloria. I , 
pues lo ha hecho , ojos, i cabeza desús 
Reinos ; siendo Dios el autor i conser- 
vador de la potestad que V. M. tiene , 
i usando della , para el (in que se la tie- 
ne dada ; no h;ji porqué temer lus potes- 
tades contrarias , porque, por esta via , 
serj Dios de nuestra parle: i, siendo 
Dios por nosotros , ¿quién será contra 
nosotros? ¿ni , quién podrá prcvalezer 
en contrario? La potestad , que vuestra 
Majestad tiene en sus Reinos: no depen- 



146 

de de otra potcsud superior sobre^ 
tierra ; sino , de la de Dios del cielo, 
que la eslablezió , i la gobierna por su 
providencial. El Papa , como cautelo- 
so tirano , a titulo de Cristo , se ha en- 
tremetido en sus Reinos ; i , a titulo 
de la Iglesia ; los roba i los saquea mi- 
serableniento , sacando déllos, tan gran- 
de cantidad de dinero , como lleva, con 
lao grande perjuizio i daño de los mes- 
mos Reinos , i de V. Majestad , que no 
mira en ello. Lo que dellos se saca , no 
le es debido por ningún justo titulo : 
i así , lo lleva injustisi mámente. Porqué, 
auoquc 6\ , fuese lal , cual piensan los 
hombres : qué , de verdad , fueae suce- 
sor de San Pedro , i le pureziese en la 
doclriiia i en las costumbres Apostóli- 
cas , dignas " [de un discípulo] de Cris- 
to ; no se le debia , sino solo el mante- 
nimiento : Cuánto mas , siendo tal cual 
es. Si , caso fuese , que se le debiese lo 
que lleva ; habia de ser, por razón de 



¡D *IUrir gruí con el KPtida , )puc» arfiic awbi.» 



147 

haberlo nsí instiliiido i mandudo Cristo, 
pues lo lleva a titulo suyo. Pero , no se 
manda tal cosa, en la Sancta Escripiura. 
I'orque Cristo , no tlejó mandado , ni 
ordenado , robar , tiranizar, ni desollar 
las ovejas : sino apacentárselas , con el 
pasto que Él inesnio tas apacentó, cuan- 
do conversaba en el mundo. AS, Pedro, 
BO le mandó , que le robase , ni desolla- 
se sits ovejas : sino , que sí lo amaba 
mas que los otros ; que se lus apacenta- 
se con la mesma doctrina del Evanjelio, 
que Él , te hubia dado i enseñado. Sien- 
do el Papa , no el que ama las ovejas de 
Cristo, mas que los oíros, sino el que 
las aborreze mas c]uo todos , como lo 
muestra por sus obias , i por sus hipo- 
cresías : i , siendo , no el que las upu- 
cienta con el Evanjelio , como San Pe- 
dro hizo ; sino el que se las mata con 
veneno de doctrinas de demonios , i con 
tiránica crueldad ; manifiesto es, que no 
se le debe lo que a San Pedro , que es 
el mantenimiento , i el vestido. 1 si no 
se le debe esto , que es lo menos , tam- 
poco se le deben tantos i tan calilicados 



148 

robus : lio ciiiburgnuie , qitc él los Ibma 
por oíros noiiibreE mus molosos i mas 
aleitados : pretcmliorido', por tul vía , 
Gng:inar a Dios i a los lioiiibrps, i liazer- 
los cnlenilor , que lo prieto , es blanco , 
i que los robos i biirios , son limosnas i 
subsidio conli-Q el Turco. No nos man- 
dó Cristo , que muninviésctiios u los lo- 
bos robadores , que vienen ron nombre 
i vesliduraü de ovejas : sino , que los 
ronoziésenios i liiiyésemos : por(¡De son 
I.i peniicic i la desiruicíon <te la doctri- 
na de Dios , i de las conscienrias i ha- 
Kiendus de los hombres. Siendo d Papa 
lobo robador , no se le debe nianleni- 
niieiilo debido al que es buen pastor, 
sino el p^í^o que áan los mastines , al 
lobo que (li^iiplla las ovejas. Por Dere- 
cho Canónico humano , tampoco le es 
debida cosa ninguna ; porque , para ser 
jnsto , no ba de mandar , cosa que sea 
contraria a Dios ; ni prohibir cosa man- 
dada por su Palabra : luc^o , si él nos 
Tuei-za , a dalle los robos que él pide i 
lleva de España ; sigúese , que es injus- 
lisimo , i conLrario a Dios , porcjué Él 



nos tk'nc iiintiduda , no iiianlener lus 
lobos robadores, sino cotio/cllos, i Iiuípt 
loü : luego , no obliga el Lal Dereelio , a 
lüs (]iie creen cu Crislo , dau fé a sus 
pulabras , ¡ llevan el yugo de su obe- 
diencia ; sino a los que voiunlariamente 
están snbjeciosD la liíaida de los lobos 
robadores. Pop Derecho Canónico Divi- 
oo, ninguna obligación hay de darle na- 
da. La iglesia de Dios , conoze por De- 
recho CanóuicQ, al Evanjelio de Ciislo 
con ((ue es rejida , i a la Lei del mesmo 
Dios ; i por él , sobmcnie se debe sus- 
icntai'ion , a los que administran lo uno 
i lo olio , IJcImenLe , en la forma i ma- 
nera qne Crislo tiene mandado. 1 a los 
que hazen lo loniratio , no se les deben 
premios , como a fieles minisiros , sino 
castigos i penas , como a graves lobos , 
delincuenles i criminosos , i muí perju- 
diciales a la República Cristiana. 

Resia , que V. M. , como Rei solicito 
de la utilidad i provecho de sus Reinos; 
puede, i debe, en la presente necesi- 
dad , usar de dos remedios, proprios i 
eflcazes , contra el Papa , su enemigo , t 



(le la sanj^rc ['>panula. El uno , es mau- 
llar " expresamente en sus Reinos , ijne 
ninguno sea osado de sacar déllos dine- 
ros , por nin¡i;uTia via, para enviar a Bo- 
ma ; i , que ninguno los pueda llevar : 
porque no acontezca que se diga por 
vuestra Majestad , que quien a su ene- 
migo popa , a sus manos muere. Aquel 
popa a su enemigo , que lo prevee de 
armas , o de dinero, con que le haga 
guerra , i KUüirnte su campo. Por esta 
vía , hará justicia a los que injustamen- 
te ^ son rollados í saqueados, i junta- 
mente enllaqueierá a su enemigo. El 
dios del Papa , es su vientre , sus ro- 







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bos , su honrru, i sii gloría. Enlrelanlo, 
que vuestra Miíjestiid consintiere , qu»f 
le lleve provisión de sus Iteínos , sucúu- 
dose dineros déllus, para él ; crezerá su 
Dios , i furtiBcarse lia : i siendo mas 
fuerte , hazerse ha mas bravo í mas 
cruel , i asi usará de mas sutiles caute- 
las , liipocresius i disimulaciones ; i in- 
ventará mayores traiciones , contra V. 
Majestad i contia sus Reinos ; i asi , le 
vendrá por esta via a oprimir mas cruei- 
meate : i , en lo porvenir (sino proveo 
con liempo) le pondrá en mayor trabajo, 
i alcanzará lo que pretende i desea. I'ur 
lanío , debe vuestra Majestad , por el 
poder que tiene de Dios del Cielo; bata- 
llar contra el Dios del Papa ; no permi- 
tiendo que haga en sus Reinos , mas 
robos i hurtos de los que liasu a^jora 
tiene hechos : i luego , sin duda nin^ju- 
na , se le rendirá. 

Cosa es ésta , que han hecho , i sue- 
len hazer tos Reyes Cristianos , que son 
solícitos por la salud i bien de sus Rei- 
nos. Philippe, Reí de Franua , lo hizo 
asi, con el Papa Bouiraciu Octavo, bom- 



1S2 

bre pervcrsisiino , no deseniPJaRte al I 

pa Paulo Quai'to , que agora lia levao- 
tado el cuerno. " Éste, mandó por todo 
su Reino , que ninguno del, fuese a Ro- 
ma , ni Fuese osado a sacar dineros, 
para llevar , ni enviar allá , por ningu- 
na via, que Tucse: lo cual se liÍ7.o, i cum- 
plió, ^ en la lorma i manera , que ¿1 
liabta mandaiJo. Henrrico Segundo , 
Rei de Fr;incia , que agora vive , hizo lo 
mesmo , con el Papa '^ Julio Teicio, un 
poco después del principio , de la guer- 
ra pasada,— Pero, viendo el Papa , que 
el Rei de Francia , peleaba contra su 
Dios, defendiendo , que no le llevasen 
del Reino , la provisión do dineros acos- 



lumbrada ; iio le pudo rosislir : i asi , 
luego se le rindió, habiéndose antes nios- 
trjdü , tan bravo i tan fcrúz contra él , 
como al presente, su sut^esor , ronlra 
Vuestra Majestad. I el Rei , viendo que 
se le rendía, por verse librado de la Ta- 
cullad que untes tenia , de robarle su 
Reino ; mudó su paiezer , i revocó el 
niaadato que antes habia iiecho ; no , 
porqué pensase que liazia bien en mu- 
dallo i revocallo en cosa tan justa i tan 
útil para sus vasallos ; sino porqué pre- 
tendía , i urdia , secretamente nego- 
ciando con el Pupa, lo que agora lia ma- 
niTestado , contra Vuestra Majestad , í 
contra su Reino de Nápolcs. El otro 
remedio proprio i de grandísima efica- 
zia , con que necesariamente vencerá u 
su enemt};o ; os , ayudarse de Cristo i 
Porque el Papa tiene por principal i»- 
tento batallar contia Él, como contra su 
enemif;;a , i endereza a Él todos sus ti- 
ros : i porque no le puede haber a Vi a 
las mauos ; emplea toda su rabia , en 
malar, i derramar la sangre de los hom- 
bres que Él redimió con su muerte, por 



lo* 

ser , en csLo, seniejuntc a Ilerodes , que 
por od¡o que lenia a Crista , recién na- 
zido , i con temor , que cuando fuese 
grande , no le quitase su Reino , el cual 
tenia tirunizadu ; mundo matar tanta 
multitud de niños por todo " el Reino 
de Judea.por matar entrellos a Cristo: - 
asi , el Papa , con tul ánimo , i con in- 
tención de alcanzar lo que desea , i de 
no perder el Reino que posee tiránica- 
mente ; se ayuda del favor del mundo , 
i del demonio , porque está destituido 
del favor de Dios , i está encarnizado en 
la sangre de los Españoles , por la causa 
que urriba se dijo. Favoreziéndose.pues, 
V. M. del poder de Dios , i baziéndose 
a una con Jesu Cristo , que es el que 
siempre venció, vence , i lia de vencer a 
lodos sus enemigos spirituales i corpo- 
rales ; de necesidad , por esta vía , sal- 
drá con la victoria , i poseerá ea paz su 
Reino. 



iianjeliUi , it deduie: qu> li en 
Jn podu teou ««biili. en mui paa 



155 
La maticru du lüizor esto , como con- 
viene , es : que , pura gloria de Dios , 
Dse V. M. de la potestad que le Im da- 
do , mandando : que el Evanjelio de Je- 
su Cristo , sea puramenLe predicado en 
sus Reinos ¡ i que sea Jesu Cristo cono- 
zido, por solo Redemptor i Sefior; i que 
le sirvan todos sus vasallos, según lo que 
£1 dejó ordenado i mandado , antes de 
su subida a los cielos. El Rei Cristiano , 
que esto no procura , ante todas cosas , 
en sus Reinos , no mereze nombre de 
Rei : i su reinar , le servirá para mayor 
condenación suya , i para devastación i 
desiruicion de su Reino. Justo es , pues 
que Dios ha lionrrado tanto a V. M. en 
hazerle Rei , que procure con suma di- 
lijencia , que sea honrrado , i bien co- 
nozido, su Hijo Jesu Cristo. Si esjusto, 
que los que somos sus vasallos , le sir- 
vamos fielmente , se^jun su voluntad ; 
¿cuanto mas Justo es, que iodos sirva- 
■nos a Cristo , le Iionrremos i conozca- 
mos , conforme a su voluntad , pues es, 
nuestro Supremo i único Rei i Señor? 
I , si a vuestra Majestad , par rejtrnos 



156 

temporalmciile , i ser iiucstcü Rei lei 

pora! , le debemos fiüelisinios i leales 
servicios ; ¿cuunlo mus líeles i leales , 
todos los cristianos , se los debemos a 
CrÍsio:pues es nuestro Rei spiritual , 
que nos redimió del poderio del demo- 
nio , i del inlierno ; dol pecado , i de la 
niuerle ; que nos susietila spiritualmen- 
te ; i somos , por amor suyo , defendi- 
dos en el reino temporal. Si vuestra Ma- 
jestad liiziere esto , liariü lo que debe , 
como Reí cristiano , i rorliRcarse ha , en 
grande manera , contra su enemigo : t 
haziéndolo , se puede Lener ya , por vic- 
torioso : porque e! i*upa , por si , i " 
por sus Lugares tenieíiles los Inquisido- 
res , han procurado , de ecliar a Jesu- 
cristo de España , no dando lu^r , qtl^ 
se predicase puramente el Evanjeliü. |^| 



ScfUD 



D EipiHi, 



ni ti lila , Riil Fnulorcí i lugm 
qna clírigiu i tniitt , nbiiiMa í i 



Ddnigoi: pamoa ija- 



157 
pues el Püpu no es et [tel ilc España , 
DUiíqite lo prcleiidc , ni los luijuisidores 
son Reyes de España , aunque inanduit í 
son temidos mas que Reyes , sino , V. 
M. que es el solu Itei en ella; mande 
como Reí , s^un Dios , coaLra ellos ; i 
asi , será cnrriquezído i prosperado su 
Reino , pur tenct* a Dios de su parte , 
liaziendo , que sea Jesucristo servido , 
como Él matida. A todos los Reyes 
que hau tenido guerras contra Papas , i 
les lia sucedido mal ; ha sido , por uo 
liaberse querido ni sabido aproveuhar de 
esto* dos remedios de tan grande virtud 
ieitcazia : porqué no liai , ni puede ha- 
ber otros , que sean mas proprios , ni 
de tanta fuerza contru ellos. No hai por- 
qué temer la declaraciou del Papa , con 
que le declaró por ■ enemigo de la Sede 
Apostólica : porqué , como V. M. lia ya 
visto, es cosa vanísima, no soloclla, sino 
lambieu susexcomuniones, ilasdesus lu- 
gares-ten i en tos, los inquisidores. Porque* 



el PrftiDEi.. 



igpor Mriiijai[i.c. drlPipi], 



IS8 



por ser siiy»R, no son de Dios : i no siea-^ 
(lo de Dios , como , a la verdad , no lo 
son ; no liai porqué bs teman los Cris- 
tianos. Las excomuniones dallos, son 
como dominguillos en sembrado , que 
espantan a los pujaros que no entienden 
qué cosa son. Pero no espantan a los 
hombres, porque saben, que son hechos 
de puja, i de viejo cañamazo. De la mes- 
mii manera , las excomuniones dóstos , 
por ser tales cuales son, i servir , no a 
Cristo , sino a su adversario ; no espan- 
tan a los hombres que tienen conoci- 
mienio de Dios , ni les pueden dañar. 
Porque , lo que no es de Dios , no pue- 
de, en ninguna manera , empezer ni da- 
ñar , a los que le conozen i le temen. 
La excomunión de Crista i de su pala- 
bra , es muí Tormidable. Esta se debe te- 
mer , i se debe huir , en todas maneras, 
de los Cristianos. Porque es testimonio 
cierto , que aquellos sobre quien es en- 
viuda, están apartados de Dios i de Cris- 
to , i sin derecho de entrar en la vida 
eterna; í que son miembros cortados d 
cuerpo de Cristo. Bsta excomunión e 



159 
im cono/rr a Ciislo, ni rcccbir sit Evan- 
jelio , ni sr^tiii' lo que Él manda , ni vi- 
vir cunib É\ enseña. Crislo por S. Hai. 
X. i por S. Lucas is. i x. enviando sus 
Discípulos a predicar el Evanjelio ; les 
mandó que en la ciudad , casa , o villa 
donde entrasen , i no los oyesen , ni re- 
cibiesen sus palubras ; que salidos de 
^iquella casa o ciudad , sacudiesen el 
polvo de sus pies , en testimonio contra 
ellos , declarúndotos en esto por exco- 
mulgados , i apartados de Dios ; i de- 
nunciándoles , en lo mesiRo , que en el 
dia del juir.io , serian los tales, mas gra- 
vemente castigados , que los de Sodoma 
i Gomorra. Ksla excomunión no teme- 
mos , con estar por ventura en ella , 
pues no damos orejas al Ivvanjdio ; i te- 
memos los ' liumariaches de las exco- 
muniones del Papa , i de sus Inquisido- 
res , por cuya culpa í tiránica crueldad, 



: , i lignlSciDdií la 
1. Etpinoli.--T<cD< 



160 

calamos en b excomunión de Dios , ^^ 
conozciiios a su Hijo Jesu Ciislu , ni te- 
nemos en El , la l'é i confianza que nos 
pide. De aqui viene , que por estar en 
Ja úe Dios , tememos tunto la de sus ad- 
versarios. Porqué, si estuviésemos fuera 
de la de Dios , en niDguiia maneta los 
temeríamos a ellos , ni a ella. I , sí ca- 
so Tuese, que tuviésemos algún temor , 
seria como sueño que luego se devaneze. 
I asi , en este vaoo temor , que tenemos 
de cosus vanas , se cumple una de las 
plagas que Dios amenazó arriba, dizien- 
do : que los que no le oyesen ni oliede- 
ziesen , huirían , sin que ninguno los 
persiguiese , ni fuese tras déllos. Cuan- 
do excomulga el Papa , i sus lugares-te- 
nieuLes , no nos persigue nadie, porque 
es nada su excomunión: i con ser nada, 
huimos i tememos , como si fuese algo , 
i como si alguno fuese Iras de nosotros : 
i nos tenemos vana i falsamente por con- 
tlenados, siendo a la verdad excomulga- 
dos , no aquellos a quien ellos excomul- 
gan ; sino los mesmos que excomulgan , 
i por cuja autoridad excomulgan. Ellos 



1GI 

ilizen , (jue su e\rcniiinioii tiene elira- 
KÍa , i que ea de Dios : pero , como en 
tollas cosas niieiiLen , asi también en es- 
la , porque son hijos lejiíiiiios tlel hijo 
del padre de la nieniiivi. Porque no sien- 
do de Dios, (como está dicho) , no pue- 
de tener elicacia , ni condenar ; " pero 
es cosa vnna , i testimonio de vanidad. 
La Tuerza qtie tiene, rs de su lirania dé- 
líos. Que esto sea así verdad , lo mostró 
Jesti Ci'islo por S. Juan , capitulo ix. : 
donde los Pliitriseos, que eran los Inqui- 
sidores de la fe , por et odio que lenian 
a Cristo , excomul^'aron o nn líi^o de 
nucimlonio , que El habia sanado, i res- 
lUuidole b vista. El cual , pensaba que 
estaba exeomti liando, i temía. Pero Cris- 
to , se bizo eni'uutradizo con el , i le de- 
claró , que era vana la excomunión que 
lemia , i que , no por eso , estaba exco- 
mulgado , ni apañado de Dios, sino que 
los inquisidores, que lo habian excomnU 



162 

gado , eran anatemas iltlanle de Dioi 
sus enemigos , i que estaban ci 
apartados áé\. Esto mesnio se veiifica 
de los Inquisidores de agora , que son 
sucesores de los otros, i de sus excomii- 
niones, semejantes a aquellas de eslon- 
ces, i de una mesma naturaleza. No hai, 
pues, porqué temerlos a ellos, ni a ellas. 
Temamos antes a Dios. Ya se vee , i 
conoze , la perversión i confusión que 
liai. Cada una se " alza con el conoci- 
mietito que tiene de la verdad, agora sea 
poco , agora mucho , i no lo quiere ni 
osa comunicar a su prójimo para que sea 
salvo. I esto , por temor del Papa , i de 
RUS Uigarestonienies : temiéndolos antes 
a ellos , que no pueden matar sino al 
cuerpo , que a Dios , que puede matar 
cuerpo i ánima , i después de muertos , 
sepultarlos en el inGerno. Ellos se dizen 
ser las lumbreras por donde los otros 
veen a Dios , pero verdaderamente son 
autores i catidillas de la perdición de 






1G5 
España : i es cieno , que van camino de 
(icrdícion , los que los creen i dejan de 
conozer i seguir a Cristo , por el lemor 
«téllos. Porque el lemor que se tiene dé- 
llos , ahúmenla del tiombre el temor de 
Dios ; i la fé que se dú , a sus cosas i 
leyes , destruye i ap:iga la Té de Dios en 
el corazón humano , como cstú dicho. 
I , pues esto es asi , 1 la liarca está rota, 
süjvese quien pudiere. Porque no liai 
salud , sino en soto Dios , i en su Pala- 
bra : i por ella , es Él conozido ¡ servi- 
do, s^un su voluntad : i con ella , co- 
mo con clarísima luz , somos guiados a 
la vida eterna. Los que por temor la de- 
j:iren , o no la recibieren ; por temor 
perezerán, i incuri'irán en la excomunión 
espantable de Dios. Como, los que, pur 
temor de tas excomuniones de los Fari- 
seos , dejaron de oir i conozer a Sesu- 
Cristo , perezieron , (porque no hai vi- 
da, sino en su conocimiento); -asi acon- 
tezerá agora : que todos los que temie- 
ren mas , las excomuniones de los Fari- 
seos, que la de Dios ; i dejaren de oir a 
Cristo , oyendo su pura Palabra , i de 



Ifíí 

cnno/f^rlfi ; sei';m privados del Retna 
los cielos. I los que, menospreciado lodo 
temor , i todas rantaxinas de excomunto- 
ires ; Inibajareñ de conozcr a Jesu-Cris- 
10 , de entendrr sw docinna , de saber 
sus verdades , i de vivir por ellas , i mo- 
rir en ellas \ serán salvos , i entrarán en 
f'l Reino de los ciclos , que Él les granó , 
con si( miierlc i pasión : porc]Lie asi se lo 
tiene El mesnio prometido , diziendo , 
por S. Juan, rapiínlo xii. que en la glo- 
ria . donde ^j\ estuviera, estarán también 
ion Él KU5 siervos. 

Ora pues , cosa justa es , llamar a las 
cosas por sns proprios nombres, I 
en llamar a la verdad , verdad : se hi 
ira la verdad, i Dios, que es el Autor 
lia, I en llamara lo malo, malo ; no 
te liazc injuria a lo malo. I en llamara 
lo prieto , prieto; i a la mentira , men- 
tira -, no se les haze agravio. 1 en llamar 
al Tiprco , Turco ; no tiene do queque- 
jarse el Turco. I en llamar a la ovf^a , 
oveja ; i al lobo , lobo ; no se haze con- 
tra ellos. Porque en Humar las cosas p 
sus proprios nombres no Iiai pervers 



las 



ni mal iiinguiio. Anlcs, seriu perversión, 
Ibmar a lo malo bueno: a lo prielo.blun- 
t'o ; a las liuieblas , I112 : i a la mentira, 
Terijad. I por aquí se vendría a incnrrir 
en la maldición que estü escripia por 
Ksaias ProFela , contra los que juzgan laii 
al revés. Aqui lie[1)aniado las cosas, por 
sus proprios nombres , i por sus oficios, 
i obras , i afectos : como las llaiiiarou 
los Profetas i Apóstoles de Dios , i como 
Cristo por S. Mateo eap. xxiii. nos tione 
enseñado. I asi , tengo por cierto , ha- 
ber servido a Dios en ello , i a V, M. , i 
a todos los Cristianos , que , leidus " 
[estas cosas], se quiiierjn aprovecliar 
(léllas. Cosa sería impía, Humar alle- 
rodes , ayo de Cristo , habiendo hecho 
lo que hizo contra Él, por malario. 1 ini 
menos impio, seria llamar a Pílalo hom- 
bre iiioccuie (aunque él se dijo ser ino- 
cente^ ; pues condenó a muerte a Cristo, 
autor de la vida. Cosa seria e:tecral)le , 
i mentira prodijiosa , llamar a los Tari- 



ItiG 

seos Inquisidores , defensores de Cristo 
i de su fe ; pues exeomulgab:ui, aljorre- 
zian , perseguiun , condenaban i mata- 
ban, a los que oian a Cristo, i te creían , 
recibiendo su Evanjelio. Cosa seria, fuera 
de toda razón , llamar I ten(T, a Judas , 
por liel ministra i Apóstol de Cristo , 
habicndolo vendido. Cs , pues , justo , 
llamar a las cosas , por sus propríos 
nombres , por hazer en esto lo que tiene- 
mandado Cristo ; i no parecer al ení 
go de V. M. , que a los dineros que re- 
cibe por lo que es pura venta , le llama' 
limosna , conmutación , colación , 

Si un sittil i secreto eniponzoñador T 
venéfico, viniese a servir de copero, o de 
maestresala a V. M. , con intento i deseo' 
de emponzoñarle , i fuese recebido en el 
oñcio , i estuviese en aniorídad i en cré- 
dito acerca de todos ; i olro , que supie- 
se su intención i deseo, lo descubriese; 
manifiesto es , que el tal, por haber des- 
cubierto el secreto ; haría sumo servicio 
a V. M. i a sus Reinos , puesto que el 
emponzoñador i hecbízero, se indignaría, 
gravemente i se quejaría : pero su indig" 



unción I qiiojii 



1G7 

< í]iiiialia , que no Iiu- 



) I ¡ese dicho vcrdiid ol i|iie lo dcscuhtió . 
i fíiibie'^c hecho bueno , digno , justo i 
ngradable servicio. De la mesma mane- 
ra , el cri^dtto que lia ganado el Papa , 
i sus lugares -ten lentes , i la autoridad 
<]ue tienen usurpaila, a l'ulsos títulos ; no 
quiti , que las cosas aqui dichas üéllos, 
en nombre i de parte de Dios ; no sean 
verdad : i que no sean einponzuñadores, 
i carnicerüs de consutencias , contrarios 
a Dios i a Cristo , i a la salud i bien i\fí 
sus vasallos. — Los Magos de PhSraón , 
autoridad i crédito tenían , acerca de 
Pháraón i de todo el pueblo ; pero Ma- 
gos i encantadores erun , i contrarios » 
Moisen i a Aacón , que eran ministros 
enviados de Dios : i contraríos eran tam- 
bién , al pueblo de Dios , pues servían a 
Ph^raón , a lin de leii(<rlo toditvi;; capti- 
vo, i de resistir i de contradezir a Dios. 
¿Qaé cosa puede ser mas linda , i de mas 
hermoso parecer , qne la Mujer , que 
dize S. Juan, que estaba sentada sobre In 
bestia? -pues estaba muí bien ufeÍLada , 
vestida de grana í de púrpura, compues- 



168 

ta con oro , con perlas i piedras precítil 
sas , i COD UD cáliz riquísimo de i 
su mano. Siendo tan hermosa i un rica, 
¿quién pudiera pensar , que es tal como 
dize S. Juani' Porque él mesmo , decla- 
ra, que es una grande i famosa Ramera; 
i que cofl ella han fornicado , í fornican, 
todos los Reyes de la tierra. Quiere de- 
zir , que por ella ; han dejado a Dios : 
por adoralla a ella ; no han adorado a 
Dios : i por servilla , i obedeierla a ella; 
no han servido ni obedczido a Dios: i 
que por creer sus nienlirus; no han creí- 
do las verdades de Dios : i que los Pue- 
blos, por temerla a ella, viéndola lan ri- 
ca , favorezida , i poderosa , fornicando 
con ella tan grandes Príncipes ; no han 
temido a Dios , que es el Todo-podero- 
so. ¿Quién creyera {sino nos lo dijera el 
Spiritu Santo) , que el cáliz de oro , tan 
rico i lan hermoso por de fuera , que te- 
nia en su mano ; está lleno de inmun<ií- 
cia , i de la suziedad de su fornícucioa?- 
Que son : los engaüos, las mentiras , los 
errores, i las falsas opiniones, con qm 
haze apartar a tos homhres, de Dios j, 



se [os entrega en las manos del Demonio, 
i los haze olvidar , de la redempcion i sa- 
lud hedía por Cristo, i buscar otras va- 
nas saludes, que no pueden en nada ayu- 
dar , sino antes, dañan a los que las 
buscan. 1 si ésta Itamera, con ser tál co- 
mo dize S. Juan , se vende , i quiere ser 
tenida por virjun i por casta; por mucho 
que se enoje i se indigne , brame i se 
desbaga ; no deja dezir verdad S. Juan , 
en dezir quién i cual es , i lo que haze , 
i el Gn porqué se atavia , i se compone 
tan ricamente, t el que , por lo que dize 
S. Juan , la descubre ; sirve a Dios en 
ello , i a los Cristianos, paraque se guar- 
den, de no fornicar mas con ella , si no 
quieren perezer, i llevur parte de su con- 
denación ; i paraque salgan de en medio 
della, por no participar de sus castigos, 
como lo tiene mandado Dios a su pueblo. 
Sal [dize Dios) pueblo mió , de enmedio 
della , i apartaos della , i no toquéis ca- 
sa suzia. El pueblo de Dios , estando i 
tratando con ella i con sus rosas ; no 
puede dejar de contaminarse i ensuziar- 
se : porque (como está escriptoi H que 



170 

tociirc a la pe/ , será cnsiizindo con ella, 
En la edad présenle , para manilestai 
Dios , que ama a los Cristianos, lia d< 
cubierto, mediante las guerras ya 
didas , i las hipocresías ¡ traiciones qi 
han entrevenido; -quien i cual es, el qu< 
8 titulo suyo , los tiene captivos i líraul 
zado^ , i los haze andar doscaminadosl' 
errados ; paraque asi entiendan i conoz- 
can , que el solo , es Dios , i él solo, Se- 
ñor i Redemptor , a quien han de cono- 
zer : i juntamente , huir del que los ' 
enagenado del , i los tiene un secreí 
mente engañados. I que , visto esto , 
que lo quisieren servir, i salir de tan 
duro i condenado capiivcrio ; sean de- 
sengañados, i lo puedan hazer : i los que 
lo rehusaren, ¡ menospreciaren tales me- 
dios , como al presóme les dá ; que que- 
den sin escusa delante de sujnizio, i 
que se tengan por despedidos de entrac 
en su Reino ; por haber querido an^f 
ser siervos de las tinieblas , de las mea 
tiras i de la niuerte;que hijos de " la Itri 



no- 



171 

(le la veiduil , i ilti b vida. Asi los Reye-s 
Ci'isiiunos, i los grandes Señores, como 
sus vusailos i subjeLos , son todos llama- 
dos a cooozer a Dios i a Cristo, ü Sí"^uir 
su leí, i recebir su Evanjelio, i a servirle 
como í.\ manda. Déste llamamiento , tie- 
neo todos, i cada uno, su señal i su mar- 
ca , que es " el suncto Baptisuio , que 
recibieron ul principio. Los que respon- 
dieren debidamente a su Itamauííento ; , 
estén ciertos , que recebii-án a la Gn , el 
premio que tiene Dios aparejado a sus 
sanctos; i que los bará , en esta i en la 
otra vida, pmliuipantes' del cumplimien- 
to de sus promesas : i los librará de la 
condenación de la grande Kamera, i de 
todos los engaños con que eu[;aña , i ha 
engañado a los bombres , hasta agora : i 



« En 


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lo 00 hw- 



172 

con esto , inientrai vivieren , les dará su 
palabra i su luz , para coaozerlos i huir- 
los , tciiléndolos por tales cuales 



iirg 



Esto dize el Señor : Estad en los cami- 
nos, Qiirad , i preguntad por las sendas 
anlígjas , cual es el buen camino : i an- 
dad por él, i hallareis refrijerlo para 
vuestras ánimas. Jeremías, vi. 

Yo soi el camino [dize Cristo) , i la 
verdad , i la vida. Ninguno viene al Pa- 
dre , sino por mi. S. Juan. xiiü. 




SIGLO XV. — AÑO DE 1430. 

Notizia de Biblia de aquel tiempo 
en Códice ms. en vitela , que hoy 
existe como propriedád vinculada ; 
en la casa del Duque de Alba. 



Siglo XV. A. de i i50. 



JLn la Casa-palacio de Liria , pro- 
pria de su habitadúr el actual duque 
de Alba , existe hoy , como uno de 
sus bienes vinculados según me ase- 
gura D. Juan Ortiz de Zarate, (que 
me la enseñó] -, una Biblia en Roman- 
ce , en códice ms. en vitela , del si- 
glo XV. — Es un vol. en fol. encua- 
dernado en terciopelo rojo , i mane- 
cillas de metal dorado , i metido ade- 
más en una caja de caoba. Esta Bi- 
blia , tiene una portada mollenta , í 
de mala frase , que díze : = «Biblia 
Sacra - mandada escribir en Roman- 
ce y glosada - pop el Maestre de Cala- 
trava D. Luis de Guzmán ; - al muy 



saljiuRabíMosóAiTajól.-qiiela ron- 
cluyó en la villa de Maqucda , a dos 
de Junio de 1450." := Al piiucipio 
de esla Biblia , se lialla pegado , i do- 
blado á manera de mapa , im largo 
i estrecho perf^amino , que contiene 
una licencia , buleto o pnvilejio del 
InquisidúrJenerúlquebabiaelañode 
1624; o sease , casi doscientos años 
después que se escribió esta Biblia. 
Es además dicha Licencia Inquisito- 
ria , carta de donación formal : pues 
dellasesaca;queen 1 tí de Enero del 
año de 1624 el llusLrisinio obispo D. 
Andr(!S Pacheco, entonces Inquisidor 
Jenerál ^ recojió o quito esta Biblia 
(nu dize de dónde ni á quién} ; i se 
la dio al Conde Duque de Olivares 
D. Gaspar de Guzniún , paraque la 
pudiese lenér , leer , poseer i guar- 
th'ii' en su Librería , en alención á los 
favores i gracias , que S. E. y su Pa- 
dre el Conde de Olivares , siendo 
embajador en Roma ; hablan hecho 



al Sanio Oticio : i eii consideración 
además , a haber pertenecido dicha 
Biblia , a uno de los de la casa de 
Gnzmán , que l'ué el que la mandó 
trasladar , i pagó por ella excesivos 
gastos, etc. E^ta licencia estú firma- 
da por el mismo Obispo Inquisidor 
Pacheco , i refrendada , por manda- 
do de S. Señoría , por su Secretario 
Fernando de Villegas. — De suerte, 
que unos Inquisidores , o ua Inqui- 
sidor , se apoderan , no se sabe cómo 
ni dónde , de una Biblia : confiesan 
ellos mismos : si : ellos : los Inquisido- 
res españoles , que tantos centenares 
de lectores, i de cjerapWíres del San- 
to Libro, quemaban-,que esa Biblia, 
es Tolnmen de gran precio , i don 
nest mable — on o tjl , se lo re- 
galan al n as mpud nte , 1 quizá al 
mis poderoso al mas funesto entre 
lodos los rej os val dos que ^rava- 
on ca enro las lH¿as de esta 
TI e T m o — c lo regalan ai 



paga de los servicios i favores , qae- 
ése mismo valido , i su padre , hizie- 

1*00 a la Inquisición! No hay 

para qué apurar cuanta sea la certeza 
de la lisonja de Pacheco , en esa car- 
ta al Olivares : ni , si en caso de ser 
el conde-dnqne , real i efectivo des- 
cendiente de la Casa de Guzmán ; se 
dijo , por eso , aquello de : 

•Porque si hay Guzmanes bueaos, 
También hay Guzmanes malos.» 

Bastará al amigo de la Biblia , pa- 
ral" un poco la consideración , sobre 
ese conjunto providencial de circuns- 
tancias , i de aparentes anomalías ; 
que salvaron de las hogueras inquisi- 
toriales , un precioso Códice de la 



Biblia. 

El 
Antigí 
libros 



niponc solo del 



loliimen se co 
o Testamento ; 
, á la manera de los bebreí 



1 poco mas o meóos, i 



o est:í en las 



biblias hebreas ; i no según el orden 



I de la Vulgata. Además de la Trasla- 
Hi , o Texto , hay , por todo el vo- 
lamen , copiosos comentos o glosas: 
i viñetas , o tíguras iluminadas , con 
vivos i variados colores. Las glosas 
o Gómenlos deben ser de dos clases : 
(loas judaicas , o enteramente del 
tradnctór Rabí Mosé Arrajél ; i otras 
dictadas por el Muy Reverendo Mto. 
Fray Arias de Enzinas , prior enton- 
ces en el Convento de S. Francisco 
de Toledo. Las viñetas son intere- 
santes , por lo que respecta ; ya á las 
ideas i tradiciones bíblicas , que en- 
tonces teninn los judíos , de las cosas 
que representan ; ya a los trajes , 
instrumentos , armas , etc. usados en 
tiempo de D. Juan el 3.°, que es el de 
la Traslación. Alguna que otra viñe- 
ta , son bien libres i atrevidas , en 
diversos conceptos : i es admirable , 
que el dibujante o rainiadór , se atre- 
viesen a diseñarlas o iluminarlas. Son 
p. e. bien desenvueltas las dos vine- 



6 

tas que represeotan ^= un parlo de 
Eva: i la desnudez de Noe embriagado. 
I es bien atrevida ; la que para figu- 
rar la gran bestia , i la gran ramera, 
de qiie hablan Ezequiél , i otros Pro- 
fetas ; pone al Papa magnificameate 
vestido , con sus hábitos ponlidcios 
i su tiara ; i rodeado de Cardenales, 
cubiertos con sus grandes capelos , o 
Bombrerones , i sus espléndidas púr- 
puras. Recuérdese , que por aquél 
tiempo estaban los llamados Católi- 
cos , escandalizando, i alborotando 
el mundo , con tener , á la vez , tres 
Papas tenidos por leJLtiinos cada uno, 
o ilejitimos ; según los países i hom- 
bres , les eran parciales o enemigos. 
En España obedecían entonces , pri- 
mero al Papa Pedro de Luna [Beni- 
to xiii] , que murió en el Castillo de 
Peñiscolü en el año de 1424 ; i lue- 
go , al Papa Gil Muñoz [Clemente 
\iii] , que se reputó Pontifico , hasta 
el año de 1429 en que renunció , a 



raegos del rey de Aragón Alfonso V. 
quedándose de Cardenúl , í Obispo 
de Tortosa. Probablemente el mismo 
año de 1429 se eslaria ilumiDando 
la precitada viñeta de la gran bestia; 
pues la Biblia que la contiene, se con- 
cluyó , como queda dicho , a media- 
dos del año de 14-50. 

Entre las cosas que preceden a la 
Traducción o Texto de la Biblia , i 
en la segunda hoja del volumen , 
principian las carias del Maestre i el 
Rabi ; que además , de contener co- 
sas de mucho intercís , para conocer 
el estado literario , relijioso , i poli- 
tico de España \en aquél entonces ; 
nos instruyen lo bastante , acerca de 
lo que dio orijen a esta Translación 
delV. Testamento. 

La primera Carta es del D. Luis 
de Guzmán , Maestre de Calatrava , 
a! citado «Raby Mose Arragel , iimcs- 
ITQ vasallo en lanra. villa de Maque- 
: [son p. del Maestre]. El cual , 



después de elojíár mucho al rrabi . 
pop su saber , etc. le pide , que le 
haga una TraducciÓD de ia Biblia : i 
alega varias razones , que tiene , pa- 
ra pedírsela ; diziendole entre otras 
cosas : = « Sabed que abemos cob- 
< diciado una Biblia en Romance.... 
«et a la asi demandar , nos movió 

■ dos cosas : una, quelasBibbasque 
• hoy son falladas , el su Romancees 
•muy corrupto.... otra....'i\. nos , 
■mas querríamos dar en acucia de 
"Oir de Ríblia ,a fin de con Dios con- 
ntemplár , q. ir a caza , o oir los li- 
«bros ystoriales , o poetas , o jugar 
■axedres , o Tablas , o sus semejan- 
" tes juegos, q. nianilicsto es, q. por 
'lo uno , se gana la bien andanza , et 

■ la relizidat; et es esta bienandau^ 
«verdadera, por seerley de Dios: et 
«por lo otro se desusa et apta, [apar- 
ata] el üñTe de esta bienandanza 

«q. nos veemos , que los rreyes et 
"señores sso color de ociosidat desc- 



it millos [tensa 
n su acucia i 



"cho es , et 



apenas 



Lcuerdan de 



«leer en la Ley de Dios.u = etc. 
€ontÍDua k carta con alguna esten- 
sión , prometiendo en ella el Maes- 
tre Guzmán , al judio Arrajél , re- 
munerarle , o pagarle , muy bien 
su trabajo ; i previniéndole , que 
para liazer su Translación con mas 
i'acilidad , se vaya á Tuledo , a ase- 
sorarse i a consultar , sobre ella , 
con Don Vasto de Gnzmán , Arci- 
diaiio de Toledo (pariente del mismo 
Maestre) ; i con el famoso , muy Re- 
verendo Maestro Frai Arias de Euüí- 
nas ; dos amigos del Maestre , que 
pareze , fueron , los que le aconseja- 
ron mandase hazer la Traducción a 
Arrajél , pues era su vasallo en la vi- 
lla de Maqueda , propria entonces de 
la Orden de Calatrava. Esta carta del 



Maestre concluye asi : 



«Escripia 



• en el monesterio de Sant Agustín de 



\0 
■ Toledo , do oy es la Corle de oru. 
"Señor el Rey ; Domingo cinco días 
«do Abril , año del nascimiento del 
■ñro- Saluadórftín. Xp5. de mili et 
"(|ual°cientOB et veynte et dos años. 
"Ños el Maestre." 

De esta carta se inliere , que en el 
siglo décimo-tercio, o , tal vez, aun 
antes ; corrían ya en España , traduc- 
ciones de la Biblia , en Romance , o 
lengua vulgúr : puesto que dize -las 
• Biblias , que hoy son faltadas , el su 
'Romance esmuycorruplo.' ele. Ime 
parece , que esto no puede ofrecer 
duda , si se entiende soto del Viejo 
Testamento. Eran muctios los judíos, 
que en antiguos tiempos , i liasta d 
siglo xvii. hubo en España : algunas 
de sus sinagogas , como v. g. la de 
Tole<lo , i otras de Castilla , eran fa- 
mosísimas : se sabe el ap^o de los 
judíos a su Ley relijiosa : conocido 
es el poder suyo , hasta en los pala- 
cios de nuestros Reyes i Grandes , a 



11 

' causa de ser los principales judíüs , 
los dueños de leda la riqueza det 
pais en oro i piala ; i ser los mas 
activos e industriosos comerciantes: 
¿ no es , pues , muy natural , que por 
todas esas circunstancias ; i siendo 
españoles ya , por espacio de diver- 
sas jeneraciones ; i (fuera de los Ka- 
bies principales) , no conociendo , o 
entendiendo , como propria , otra 
lengua que el romance , o la vulgar ; 
tradujesen en ella la Biblia ; esto es, 
el Viejo Testamento? Las dos traduc- 
ciones , que corren impresas . con el 
nombre de Biblia de los Judias de Fe- 
rrara, son, sin duda, bien antiguas, 
i prueban lo dicho. Los judios que 
hoy existen en el mundo , casi los 
mas de ellos usan del español anti- 
guo , como de lengua propria. Mu- 
chos son los libros judaicos , que hay 
escritos en español ; i hasta en una 
especie de dialecto español qiic lian 
formado , i en el cual , escriben c 



13 

imprimen litros , con caracterM í 
bitios. Nada parece , pues , mas ve- 
rosímil , que el que corriesen ya , Bi- 
blias en Romance , en los siglos xüt 
i xiv. aunque sin contener mas , que 
la primera parte de toda la Biblia : 
eslo es , el A. Testamento : i aunque 
las traslaciones son obras de Israeli- 
tas , como lo es ésta de Arrajél. 

La carta qae subsigue, a la que se 
acaba de mencionar ; es la respuesta 
del R. Mosé Arrajél , al Maestre D. 
L. de Guzman. La carta es bástanle 
larga , i Arrajél muestra en ella una 
instrucción , en diversas materias , 
nada vulgar. Parece , que de propó- 
sito , se extiende el Rabí , eo hablar 
al Maestre lar¡;;amente , acerca de 
la caza, del estado de prosperidad i 
poder , que habían gozado los judios 
en la noble Castilla , i en lo demás de 
España ; i de otras materias relati- 
vas, por último , a la translación de 
la Biblia i su ditícultiíd ; — para, de 



15 
csLg modo , coUonesLár la resuella 
e\cusa que dá al Maesire , por nu 
complacerle , y eximirse do empren- 
der la Traducción. Las pi'incipules 
razones , en que apoya ArrajiJI su 
excusa , son tres , sí no me equivo- 
co , por la lectura rápida que hize 
de su carta. — 1.* Su propria insu- 
ticiencia , o falta de saLér para tia- 
zer la Translación. — 2.' E! ser di- 
cha obra , demasiada , para un solo 
hombre. — i 3.' Que si hazia la tra- 
ducción , conforme a su creencia , o 
apegado a los dogmas e intelijencia 
de los hebreos ; desagradarla á los 
cristianos ; o sea , al mismo Maes- 
tre , á los clérigos , i a la jenerali- 
dád de los españoles : — i si en la 
traducción se inclinaba a los dogmas 
cristianos , según se profesan en Es- 
paña ; desagradaría á los de su pro- 
pria nación , o sease , á los tiebreos. 
Añade Arrajél a estas razones ; que 
la traducción sobredicha ; era mas 




I 



propno i convenible, la encalcase ct 
Maestre , n los Teólogos que se la 
aconsejaban , o a otros, — Por falta 
de (ionipo , no liize extracto alguno 
de esta carta , que finaliza de este 
modo : «Será fallado q. este vFó. di- 
asideriotan glorioso debe seer de- 
"mandado , por cierto , non en la 
iiebrea nasción et nln déllos, menos 
n en my ; mas debe seer demandado 
.de muchos scientiiicos prudealissi- 
iiinos dioses , [asi pareze dezir] , pop 
• vías separadas, maestros , docto- 
nres , en la tu misma x^tiana nas- 
■ción , en lü sania Tl ieologí a : et 

■ aqui fago punto Estpta. en la 

■ vra. villa de Maqueda : cartorze 
■días de Abril , ano de mili et qua- 
ntrocientos et x\ii años : vra. hu- 
nmill Svidor , Itoby Mesé , q. besa 
'pies et manos vras." Á esta carta , 
se sigue otra, en contrarréplica; que 
escribe el Maestre : en la que le dize 
a Arrajrjl : que no admite escusas m 



reíóricas -. que se dejü de miedos í 
achaques judaicos: i que para ocurrir 
a sus dificultades , cuidarían deglo- 
sai' cienos puntos , el Prior Enziuas 
i el arcediano Guzmán , con quienes 
debía consultar : que , para ello, se 
fuese innie<Uaiamente a Toledo, don- 
de el Maestre le doria pan , i sufra- 
garla a sus demás gastos : i , por úl- 
timo , le amenaza asegurándole, que 
si no pone , desde luego , manos a la 
obra ; le perseguirá judicialmente. 
Al principio de esta carta dize el 
Maestre ; que Arrajél , en sus excu- 
sas , faa hecho lo que todos los sa- 
bios i doctos : que, cuanto mas capa- 
zes son de una obra , mas se excusan 
de hazerla. Pero que su carta excu- 
satoria , llena de saber , demostraba 
que sabia lo bastante, para hazer la 
translación ; i por consiguiente , la 
contrario de lo que alegaba. — A es- 
ta cana del Maestre , se sigue otra 
del Prióp Enzioas , a el mismo Arra- 



16 

jé¡ , invitándole a ir a Toledo , i des- 
vaneciendo uno por uno todos sus 
reparos. La carta del buen Prior, es 
festiva. Se chaneca con Atraje) , so- 
bre su relijioso reparo , de ope^o ala 
Ley Mosaica ; pues le dize , que el 
dicho apego no obsia para que tra- 
duzca ; i que , aun cuando serla muy 
bueno, que Arrsjtíl dejase de ser Ju- 
dio , i creyese en la Trinidad -, él i 
los demás judios se parezen, en esto, 
a un hombre , que preguntado una 
vez , ¿ porqué comia feo ? (Esto es, su- 
ciamente) : — respondió , que, por- 
gue asi habian comido su padre i abuc' 
lo. — A creer , que soto los judios 
pueden negar el dogma de la S. Tri- 
nidad ; i a no concebir , que se pue- 
de ser buen cristiano , sin creer en la 
Trinidad ; i a sujetar la Escritura, a 
las interpretaciones de Nicolás de 
Lira ; es a todo lo que se acercaba 
la ciencia del famoso Bevcrendo Prior 
Eiiziiias. Frayles menos doctos, i aun 



17 

de mas limitadora ciencia dügmálica, 
liemos conocido ea nueslros tiempos, 
i los iiubo en el siglo xvi -El Prior En- 
zinas p. e. sabia i crcia , muy bien , 
que uno de los pnntos cardinales de 
discordancia , entre cristianos roma- 
aistas , i judíos ; era ese de la Tri- 
nidad. I en ese solo , bubiera exiji- 
do la conformidad de Arrajél , tal 
vez. — Pero , si al Padre Humarán; 
p. e. Doctor i catedrático en la Uni- 
versidad de Alcalá , en el año de 
1826. le hubiera acontecido semejan- 
te negocio bíblico ; qué se yo cual 
bubiera sido , el Gn trájico de la Bi- 
blia , el traductor , i los promovedo- 
res de ello ; en cuyo número , cierta- 
mente , nunca podría haberse con- 
tado al muy Rev. Humarán , ni aun 
a los exfrayles , clérigos i obispos es- 
pañoles del dia , en su mayor parte. 
— Pero no nos maravillemos de un 
clérigo, frayle^o obispo de estos 
tiempos , aunque nos digan que una 




18 

1 Biblia no está completa, sí no coiitie- 
ne los Libros apócrifos, desde el lla- 
mado 5.* de Esdras , hasta el 2.° de 
los Macabeoa. No nos maravillemos 
de esto, repito ; pues mas de maravi- 
llar es, que el Cardenal D. Fr. Fran- 
cisco Jiménez de Cisneros DOS diga 
en la Prefación de su Poliglota Com- 
plutense, -que colocó ht versión latina 
Vulgata , entre el orijiml hebreo , i la 
versión griega de ¡os LXX ; cmno co- 
locaron a Jesús , para ervcificarU , 
entre dos ladrones." Admirable coni- 
paraiaón ! Aunque no tan mala.qne 
no nos revele , sin haberlo intentado 
Su Eminencia , la fuerza de la ver- 
dad. Asi , efectivamente , crucilicü 
Cisneros su predilecta Vulgata ! — 
Hay jdespues de la carta del Prior, 
otra de Arrajél : el cual hubo de ce- 
der , por fin ; i hazer la traducción, 
que acabó en el año de 1450. Lo 
t]tie quiere dezír , que hizo su traba- 
o en solos siete años . o poco mas. 



19 

— Como DO- he visto , sino por un 
rato de la mañana del 26 ésta Bi- 
blia , no puedo afirmar otra cosa ; 
sino que la traducción , no se pare- 
ce a la impresa con el nombre de los 
Judíos de Ferrara, Leí el cap. 1 .** del 
Jénesis , i algún otro pedazo : i ni la 
sintaxis , ni las vozes , se parecen a 
las usadas en las Biblias de Ferrara. 
Mas bien se asemeja , en ambas co- 
sas , al estilo i vozes de las Siete Par- 
tidas. El texto está en medio , cerca- 
do en cada pajina de acotaciones ¡ 
glosas. — Al fol. xxiv en parte del 
prólogo de Arrajél , se leen estas pa- 
labras : «que , fasta oy , mili doblas 
"he comido , desde que se comentó, 
«fasta la poner en el estado que vee- 
«des.» etc. Si estas Doblas , eran las 
llamadas de la Banda ; habria gasta- 
do Arrajél , pasados de sesenta mil 
rs.vn. de nuestra moneda , que aten- 
dido el precio que entonces tenían 
las cosas, representaban las mil do- 



Illas , «nos Irficientos mil rs. ! enor- 
me siimu,conKÍ(Im'ndos aquellos tiem- 
pos ; i que boy un Grnnde de este 
Itcyno , no empicaría seguramente 
cu costear obra semejante. 1 dizen 
que el acinál Duque de Alba , posee- 
dor de esta Biblia, gasta mas anual- 
mente , en la manutención de sus lu- 
josas caballerizas ! Dizen que gagu 
veinte mil duros. — No sé si exaje- 
ran : pero dichas (caballerizas están, 
sin duda , con el mayor lujo : tiene 
en ellas , como treinta caballos ; mo- 
chos mozos que los cuidan ; adornos 
de maderas ; lámparas elegantes ; 
bronzes muy limpios ; pieza de guar- 
darnos ; pieza de enfermeria , o al- 
beiteria ; i otras cosas , que son de 
mucho costo. Vi también el muy lu- 
joso cuarto o despacho de Su Exce- 
lencia , donde tiene armaduras anli- 
ifuas , muebles de costo , cuadros i 
pinturas , i espejos , i otras cosas , 
qno aumentan la esplendidez de a- 



21 

quellas alfombradas salas ; pero no 
vi una Biblia en su mesa : i del Có- 
dice de Arrajél , no baze seguramen- 
te el actual duque de Alba el apre- 
cio, que dezia el Maestre de Galatra- 
va D. Luis de Guzmán, hazer de ella. 
Este Maestre , según reBeren Rades 
i Andrada , i otros ; debió ser hom- 
bre un tanto particular , ú orijínál 
en sus hechos. Fué guerreador , i 
matador de moros : fué grande ami- 
go de D, Alvaro de Luna , i el año 
de 1434 , e. e. cuatro años después 
que Arrajél concluyó su obra ; dio al 
condestable D. Alvaro , la villa de 
Maqueda i aldea de San Silvestre , 
que eran de la Orden de Calatrava. 
Es verdad , que en cambio , le sacó 
al rey D. Juan , la villa de Arjona i 
su tierra ; Jimena y Recena en Anda- 
luzia ; i la Escribanía mavór de Giu- 
dad Real : i ya , en el año citado de 
1430 , le había sacado al Rey , la 
ciudad de Andujar por juro de here- 



22 _^^^ 

diid ; ¡nLilulúiiilose, desdo cnlODbes, 
Mmstre de Calatrava , y Señor de An- 
dujoT. También fué muy amigo del 
inoro Yu<;ar Al)en-al-mau , i le ayu- 
<li^ coRlra el Hey de Granada , que 
llamaban , el Izquierdo, l'umbién al- 
caiiKÓ una Bula del Papa , para ca- 
sai'üc : i se casó . i tuvo muchos hi- 
jos. r.n suma , este Maestre , que 
murió muy viejo el año de 1443 ; 
aunque mandó al Rabí Hosé Arrajcl, 
le tradujese la Biblia de que aqai se 
dá noticia ; o no leyó mucho en ella, 
con meditación, i deseo de seguir las 
Divina» inspiraciones , que están cob- 
slgnadas en este libro del lUma , o 
solo leyó , o se hizo leer, si ignoraba 
el ali'abeto , a manera de los antiguos 
caballeros nuestros , que según des- 
cribe , con verdad , el injeniosisi- 
mo Cervantes , leian algún rato , de 
los que estaban ociosos , que eraii tos 
mm (klaiio. Este buen Maestre mató 
hombres ; anduvo guerreando hasta 



el mismo año en que murió , contia 
todo jéiiero dejeutes ; destrozó pue- 
blos i comarcas ; robó cuanto topa- 
ba , i que podía robar ; i bizo otras 
fechorías: — pero no gustándole ju- 
gar a las Tablas , ni al Ajedrez ; 
mandó trabajar la traducción de la 
Biblia al H. Arrajcl : i cuando salía 
a matar jente , nunca se olvidaba de 
mandar bendecir el pendón de su 
Lueste , en la Iglesia de Vorcuna , o 
en otra : — de forma , que pasó en 
aquellos benditos tiempos por un 
muy bueno i cristiano caballero ; i 
en estos nuestros tiempos , como si- 
ga España al paso que va , na seria 
extraño , que se gastase dinero para 
comprar su canonización en Roma ; 
i le llamaríamos entonces Don San 
Luis de Guzmán. 

En cuanto á este Códice de la Bi- 
blia , que mandó liazér el dicho 
Maestre ; que lu^o quitó , no sabe- 
mos a quien , el Inquisidor Pacb^ 



co ; que regaló después , el mismo 
Inquisidor , al valido de Felipe IV 
Conde-Duque de Olivares ; i que aho- 
vs posee el actual Duque de Alba ; 
nada se que pueda añadir a las no- 
ticias que aqtii do¡ , por haberle vis- 
to. I'iics ni Kodriguez de Castro , en 
su Biblioteca , ni otro , que yo sepa; 
linblan , ni de esta traducción de la 
Biblia , ni del Rabí Mose Arrajél. 

No todas las viñetas de este pre- 
cioso Códice ; están coloridas, o ilu- 
minadas. Alguna que otra , hay solo 
trazada , o perfilada. Las letras ca- 
pitales , al comienzo de cada capitu- 
lo , son floreadas , i sobrepuestas de 
oro , a manera del Códice aurto de 
los Evanjelios, quehayen el Escorial. 

La importancia de este volumen , 
<{neda tan' demostrada , con solo ésta 
lijen noticia ; que seria por demás 
el ponderarla. Ño son tantas las o- 
bras , que nos quedan del tiempo de 
D. Juan el 11 ; que pueda atribuirse 



25 
a ranatismo bíblico , o a idolatri:i 
por la Biblia , si en eso cabe idola- 
tría , — el dezir : qne si esia Traduc- 
ción , se acerca en algo á la dignidad 
i nobleza , i no se aparta , adrede , 
de la tidelidád , con que deben tras- 
ladarse los Libros Santos ; en ese 
caso , esla obra , debe ser conside- 
rada , como la primera de aquellos 
tiempos. No se defraude , enhora- 
buena , al Ennio Español , al poeta 
J. de Mena , del nombre que niere- 
ze : pero ni su sobrada afectación . 
ui su misma cualidad de poeta de 
Corle ; permiten tener la importan- 
cia a sus versos ; que se prestan , 
i cobran las vozes de un lenguaje , 
desde el punto que trasladan a él , 
la sentenciosa fuerza de las verdades 
inspiradas de la Escritura. La len- 
gua española , se habría ya lijado 
mas , i como santificado ; si tuviése- 
mos la dicha , de poseer en Español, 
una traducción buena i iiel , de las 



2(S 
Siinlas KscHluras , que aciisolaila 
por el trascurso del tiempo , ¡ cspai- 
cida , i estabiecida por cilicioDes iti- 
iiumerables ; fuese en el día , no solo 
nnesti'o Testo de Lengua ; sino tam- 
biiín , el primer Código , la princi- 
pal noi'ma i regla de nuestra vida 
pública i domestica. Ni toda la fuer- 
za poderosa del jenio de un MictEL 
DE Cervantes ; ni toda la atraedora 
dulzura de un Garcilaso ; ni toda la 
fecundidad portentosa de un Lope 
de Vega ; wi todas las románticas 
fantasías de un Calderón ; pueden 
inmortalizar, o siquiera prolongar la 
vida, o duración natural , de una len- 
gua. =Perecen las Leiiiíuas, porque: 

mortalia facta pcríbunt.» 

y obras son de los hombres , las de- 
rivaciones i corrupciones de las to- 
zos del primitivo , primero , 1 no in- 
ventado lenguaje (cualquiera que él 
haya sido) ; i como obras iinmanas 
perecerán , i se sucederán unas len- 



guas a oLras , modilicándose , i tor- 
rompicndose , i como maiándose 
unas a otras ; si bien el liabla fin- 
mana , i los humanos , acenUiaüos 
sonidos; no perecerán .ciertamente, 
sino con el jénero humano. — 

Pero si todo esto es verdad : i al 
propi'io tiempo , no puedo yo alirmúr 
lu Itiljlia conservará hasta el ílü 
Y de los siglos , aquellos idiomas en 
los cuales se traduzca; — con todo; 
Id que a mi entendimiento i observa- 
ción se presenta , como cosa , fuera 
de toda duda, es :=Que la Biblia , 
es el único medio capaz de establecer, 
por largo tiempo , la duración , i , 
en cierto modo . la perpetuidad de 
una Lengua. — A la liiblia : ¡ solo a 
habernos conservado lu Biblia, debe 
su vida i duración , el semítico dia- 
lecto, llamado Z^n<7uaMn»]. N¡ me- 
moria , quizá , habria hoy de esta 
Lengua , si no la hubiera santi/icado, 
el conservarse cd ella , las verdades 



2S 
¡ris|>¡i-:nlas del AiiIíí;uo Ti « lamo lito . 
Sin la Kibliu , solo exisLirin hoy ol 
li^'lireo , como lo sucede ii su liermii- 
110 el lenguují' Fenicio ; i'.iiandü mas, 
OQ los luezquiQOS i desunidos frag- 
menlos de alguna exólica inscrip- 
ción , desenterrada por algún docto, 
i^ue a Tuerza de vijilias i conjeturas 
injeniosas , lograse darles cuerpo , í 
un soplo de vida. — Lo mismo pue- 
de decirse del dialecto griego , que 
se hablaba en tiempo de los Evanje- 
lisias i Apóstoles , en varios puntos 
del Asia. Sin d Testamento Nuevo , 
que lo santificó , liabria ya despare- 
cido , tal TÓz , aun de la memoria 
de los hombres. 

En vista de esto ; ¿ no hay razón 
para creer , que la Biblia , o sease, 
fas buenas i fieles Translaciones de la 
Santa Escritura ; son el único pres^- 
vaiivo de la propriedád i belleza de 
una Lengua ? ¿ No se conservaría hoy 
la lengua Castellana , qne tan bella 



2í) 
üpareco en nuestros cHebrados es- 
critores clásicos ; i ([ue ya va desa- 
pareciendo de las bocas i libros de 
los españoles moderiios ; si ta hnbie- 
sen saitíi^cado , nuestros mayores , i 
como embalsamádola , i cubierto de 
amianto.coD una buena i fiel Traduc- 
ción de la Biblia ? Con esa traduc- 
ción , puesta , por medio de la im- 
prenta , en cada casa de esta infeliz 
España ; no solo creo yo , qne se 
conservara , abora , en toda su fuer- 
za , sobria gravedad , y vigorosa 
hermosura , la lengua de los Grana- 
das i Cervantes ; — sino que tam- 
biiín nuestra Nación descollaria , en- 
tre las mejores , sin verse mísera- 
mente debilitada , i llagada , i aun 
casi herida de muerte , por las hor- 
rendas artes de la esclavitud , el fa- 
natismo , la incredulidad , i la in- 
tolerante superstición. 

Asi , pues , yo doy suma impor- 
tancia , (sin que nadie pueda extra- 



ñnrla , ai ¡iLirJuU- ii In dicho), a esta 
rt'.iiliK'rión de Arrajél , i a cnaatu 
puctle ser relativo ¡i la hüttoria de ta 
llililia en España. 
Madrid 20. S.'iii.delario del847. 



N. II. — Cuatro meses después 
de haber escrito la Notizia antece- 
dente ; supe , que en una obra del 
Sr. Cauónigo ViUauueva , sobre los 
Libros Santos ; se habla de la obra 
de Arrajél , i de este mismo Códi- 
ce, 'fodavia : apesúr de que un va- 
rón tan docto habrá escrito como 
nunca podría yo hazerlo , sobre la 
materia ; su misma erudita obra , i 
el ver en esa mi NotÍKia , alguna cir- 
ciinstancia , de hecho , que no men- 
ciona el docto eclesiástico , me mue- 
ven a darla a la prensa , sin retocar- 
la , ni añadirla.