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(.. 7 1 



REVISTA 

ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y MUSEOS 

(HISTORIA Y CJENCIAS AUXILIARES) 

ÓKGANO OFICIAL DLL Cl.iKKPO KACtiLTATIVO DEL RAMO 
(SE Ne.r.r.:A una vez ai. mus) .. 

TERCERA ÉPOCA— AÑO VI 

TOMO Vil 
Julio A Dicikmbrk dh 1902. 




MADRID: 

Tipiirafli 4a li Raviitk de Arahivgi, Bllilisteoat y ■■Moi. 



CONSEJO DE LA REVISTA 

JUNTA INSPECTORA. Presidente: Jefe superior del Cuerpo, D. Mar- 
celino Menénde%^ y Pelayo, — Vicepresidente: D. Vicente Vignau y Ballester. — 
Vocales: D. José Onega y García. — D. Manuel Flores Calderón. — D. Mariano Ca- 
talina y Cobo. — D. Rodrigo Amador de los Ríos. — D. PJduardo de Hinojosa y Nave- 
ros. — D. Juan Catalina García y López. — D. Augusto Fernández Victorio y Coci- 
na. — D. Ricardo de Hinojosa y Naveros. — D. Francisco Navarro y Ledesma. 

RE D ACCIÓN. Presidente: D, Marcelino Menénde^y Pelayo. — Vicepresi- 
dente: D. Vicente Vignau y Ballester. — Redactor jefe: D. Juan Menéndez Pidal. 
— Vocales: D. Ramón Menéndez Pidal. — D. Antonio Paz y Mélia. — D. José Ramón 
Mélida y Alinari.— D. Alvaro Gil Albacete.— D. Ricardo Torres Valle.— D. Narciso 
Sentenach y Cabanas. — D. Manuel Serrano y Sanz. — Contador: D. Manuel Ma- 
gallón. — Secretario: D. Pedro Roca. 



eOLABOI^ADORES 

Españoles. 

Todos los individuos del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y 
Arqueólogos, y los distinguidos escritores siguientes: Aguilar y Cano (D. A.), Pu- 
blicista.— Altamira (D. R.), Catedrático de la Universidad de Oviedo.— Alemany 
(D. J.), Catedrático de la Universidad Central. — f Araujo Sánchez (D. C), Crítico 
de Bellas Artes.— Aviles (D. A.), de la Real Academia de San Fernando.— Baselga 
(D. M.), Catedrático de la Universidad de Zaragoza. — Bayo (D. C), Publicista. — 
Blázquez (D. A.), C. de la Real Academia de la Historial— Bonilla y San Martín 
(D. A.), Secretario del Ateneo científico, literario y artístico de Madrid.- Calleja 
(D. J. D.), Publicista.— Cedillo (Excmo. Sr. Conde de), de la Real Academia de la 
Historia. — Codera (D. F.), de la Real Academia de la Historia y Catedrático de la 
Universidad Central. — Costa (D. J.), Iberista. — Cotarelo y Mori (D. E.), de la Real 
Academia Española. — Chabás (D. R.), Canónigo-archivero de la Catedral de Va- 
lencia. — Domínguez Berrueta (D. M.), Catedrático del Instituto provincial de Sa- 
lamanca. — Eguílaz Yanguas (D. L.), Catedrático de la Universidad de Granada. — 
Escandón (D. R.), Astrónomo del Observatorio de Madrid. — Fernández Duro (don 
C), Americanista, de la Real Academia de la Historia. — Fernández de Velasco 
(D. F.), Publicista. — Ferrá (D. B.), Director del Museo Arqueológico Luliano. — 
Fita (P. F.), de la Real Academia de la Historia. — García de Quevedo y Concellón 
(D. E.), Catedrático del Instituto provincial de Burgos. — Garrido Osorio (D. M.), 
Catedrático de la Universidad de Granada. — Garriga (D. F. J.), Catedrático del Ins- 
tituto provincial de Oviedo. — Gestoso y Pérez (D. J.), de la Academia de Bellas 
Artes de Sevilla. — Gómez Imaz(D. M.), Publicista.— Gómez-Moreno y Martínez 
(D. M.), Profesor de la Universidad del Sacro Monte de Granada. — Goyri de Me- 
néndez Pidal (D.* M.*), Doctora en Filosofía y Letras,— Güemes (D. J.), Archi- 
vero de la Real Casa. — Hazañas y la Rúa (D. J.), Catedrático de la Universidad 
de Sevilla.— Hergueta (D. N.), de' la Real Capilla.— Herrera (D. A.), de la Real 
Academia de la Historia. — Herrera (P. I.), de las Escuelas Pías. — t Jiménez de la 
Espada (D. M.), Americanista, de la Real Academia de la Historia. — Lampérez 
y Romea (D. V.), Arquitecto y Catedrático de la Escuela de Arquitectura. — Las 
Navas (Conde de). Bibliotecario de la Real Casa. — Liñán y Eguizaval (D. P.), Pu- 
blicista. — Lomba (D. J. R.), Publicista. — Llabrés (D. Gabriel), Catedrático del Ins- 
tituto de Cáceres.— Muntadas (D. J. F.), Publicista.— t Navarro (D. L.), Publicista. 
-Oliven y Esteller (D. B.), de la Real Academia de la Historia. — Pedraja Fernández 
(D. E. de la), C. de la Real Academia de la Historia. — Ramírez de Arellano (D. R.), 
C. de la Real Academia de la Historia. — Rodríguez de Berlanga (D. M.), Romanista. 
— Rodríguez Mourelo (D. J.), Profesor de la Escuela de Artes y Oficios.— Sánchez 
Moguel (D. A.), de la Real Academia de la Historia y Catedrático. — Soraluce(p. P.), 
<le la Comisión de Monumentos de Guipúzcoa. — Tenorio (D. N.), Publicista.-^ 

330673 



Tramoyeres (D. L.), de la Comisión de Monumentos de Valencia. — Uhagón (don 
F. R. dé), de la Real Academia de la Historia.— Ureña y Smenjaud (D. R. de). Ca- 
tedrático de la Universidad Central. — Velázquez Bosco (D. R.), Arquitecto y Cate- 
drático de la Escuela de Arquitectura. — Villaamil y Castro ÍD. J.), Arqueólogo. — 
Vives (D. A.), de la Real Academia de la Historia. 

Extranjeros. 

Bienkovvski (P.), Profesor de la Universidad de Cracovia. — Bonsor (iM. J.), Ar- 
queólogo. — M. J. Calmette, miembro de la Escuela Francesa de Roma. — Daumet 
(M. C), Archivero de los Archivos Nacionales de Francia. — Engel (M. A.), Ar- 
queólogo. — Farinelli (Dr. A.), Profesor extraordinario de la Universidad de ínns- 
bruck. — Fitz-Gerald (M. J. D.) — Friedel (M.), de la Universidad de Liverpool. — Ga- 
rófalo (Sr. F. P.), Profesor de la Universidad de Catania (Sicilia). — Gráfenberg (doc- 
tor S.), Crítico de literatura española. Frankfort. — Graillot (M. Henri), Profesor del 
Liceo de Tolosa de Francia. — Haebler (Conrado), Bibliotecario de la Biblioteca Real 
de Dresde. — Homolle (M. Th.), Director de la Escuela Francesa de Atenas. — 
t Hübner (E.), de la Real Academia de Berlín. — Leite de Vasconcellos (Dr. J.), Di- 
rector del Museo Etnológico de Lisboa. — .Melé (E.), de la Biblioteca Nacional de 
Ñapóles. — Morel-Fatio (M. A.), Director adjunto de la Escuela práctica de Estudios 
superiores de París. — París (M. P.), Catedrático de la Universidad de Burdeos. — 
Ulloa (D. Luis), Secretario de Legación, Comisionado especial del Gobierno del 
Perú en los Archivos y Bibliotecas de Europa. 



Catálogos publicados por la Revista de Archivos, Bibliotecas y Miseos. 
Biblioteca Nacional, 1. — Catálogo de las piezas df teatro que se conservan en el 
Departamento de Manuscritos de la Biblioteca Nacional, por D. Antonio Paz y 
Melia, Jefe de dicho Departamento. — Madrid, 1899. — ^° doble, 717 páginas. — 10 
pesetas. — Ocho pesetas a los suscríptores de la Revista. Punto de venta, en la Ad- 
ministración de la misma. 



BIBLIOTECA DE LA REVISTA DE ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y MUSEOS. 
11. Instrucciones para la redacción de los Catálogos en las Bibliotecas públicas del 
Estado, dictadas por la Junta facultativa de Archivos, Bibliotecas y Museos. — 
Madrid. Tipografía de la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1902. — 
8.°, 1 52 páginas y 180 modelos.— 6 pesetas. 



PRECIOS DE SUSCRIPCIÓN.— En España, 16 pesetas al año: en el extran- 
jero, 20 francos al año. — No se admiten sellos de correos en pago de suscripcio" 
/íes.— Número suelto, 1,50 pesetas. 

Primera y segunda serie (primera y segunda época), 226 pesetas, tomos I á IX; 
sueltos, á 25 pesetas tomo.— Tercera serie (tercera época), tomos I, II, III, IV y V, 
75 pesetas; sueltos, á i5 pesetas tomo. — Boletín de Archivos, Bibliotecas y Museos, 
un tomo, 7,3o pesetas. 

Modo de hacer el pago los suscriptores de provincias. 

Por medio de libranza del Giro mutuo, á nombre del Jefe del Archivo 
Histórico Nacional, Paseo de Recoletos, 20. 



REVISTA 



ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y .MUSEOS 

(nit-rouA T cmcus ADauuiu) 
ÚACAHO OFICIAL DEl. CUESPO FACULTATIVO UEL «AMO 



(TEROEnaA ÉPOCA) 
ARO VI 







MADRID 

lHnB?rTA OB SAIf FKASCJ8C0 UN SAUBS 

F»ta¡t it la Mktmén. J. 



St7MA.BIO 



1. — E¡ AhaJ Múliunda y ti Sícttílin Je i^kja Rtu (ptMias burgalcín), por 
D. Blay úaKcía i>b Quaim^ v CoiiccuLÓHt Catedrático del Instituto 
di Burgos. , 

U. — DnaAtimitnto ar^unM^ico vnifi^nJ» «n ti Tafo ffonlero ¿ príne^ ái 

ftbffTP Je j 000 (conclusión), por D. M-. R. de Bbhlanoa.. 38 

lU.^-Bitli^ffO Jnndada po* tí 0>"dt dt Hsro tn /^; j (cúniinuacídn), por 

D. A. fAt r Muía; de U Bibltoteca Nacfon*) * $t 

IV,~EI Bffaiitrio eiMÍenst, por D. Bnldomero Dítz y Lozaxo, de la Biblio- 
teca Univcrfitnrlu de Oviedo, proruor de U Universidad. $) 

V. — DociWiSWTOs: Uiuvoi <¿)n«MKtai rtfirttlu li Di^ ftlé^piej dt ¡a Or- 
dtn di Santiago, por D. PrancUco R. de UhaoAh, de la Real Acade- 
mia de la Historia ^j 

VI, — Notas BiRUocR^PfCAs: Typogr^pbit ihkiqut, par Conrtd HAinn.BR; por 
D. A. P. y M.— fiJ Camcionrra CUjHíe, por Ristori; por O. A. P. y M. 
¿}i> A1iH¡aturena'uUUtntg drr K. K. ff^^HUioAsk, voa Rudolf Beck; por J 

D. A. P. y M. — Maadixxti t^ibt ntwUbnayofCMg^fttm WaíbitifloKi J 

Doston, i^at.—fteport 0/ tbt Librarian of C^f^^rm for tb* fiua! yur ^^^^k 

mJñijfyuM ^ 190/; WaNhioglon, 1901. — Librúry (f Congrat, Cíuti- ^^^^M 

fie'-á>H: Ctxa Z, Bibiíograplty and Ubrary scitnc^; Washington, 1901, l^^^| 

p..( P. R 69 ^^^ 

Vn. — Vahirdao»: Alemtnia, Bspsña (Barcelona, Córdoba, HUdríd. 05a> 
te. Pamplona, Silamanca, Se^ovta y Teruel), Francia, Inglaterra y 
Turquía 7| 1 

VIII, — Crónica db Akcuivos, Bihuot^ca» y IVIuiios: BUttieUca it ta Rai ] 

Aeadtmm dt la H'ftofia.—Miuto Ar^iuoU^rú Séthnai. — Mkuó pro- 
Vtnáai ar^tteológUoaftbíiio de Ciettn 76 ^^^J 

[X. — Biouookafía: ¿tíroi »^ñ»¿i, por D. Pedro Hdca y D. Alvaro Gn. ^^^H 

Aldacbte, de la Biblioteca Nicional. — Ubrcí oUranftrM, por D. Pedro ^^^| 

RoiiA y D. Alvaro Gil Albactb.— Rmtrfoj et^úíoLa, por D. Pedio ^^^ 

Hocu. —Rnalia aclrtin/triu. por r Pedro Roca , 79 1 

X- — SocudH onciAi y db hoticias 99 

Pliegos 7 y H de la Bihíbgrafiá bitpdna-libiu ctMiea, por D. Marcciinn MBrtMon ' 

T PeuTo, Director de b Biblioteca Nacional. 

Pll^O )8 del Catiloito I M Artbw HiiÜrita Niabiul, fnjititíeián de ToMf. 



REVISTA 



DE 



ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y MUSEOS 

(historia y CfENClAS AUXIUARES) 



Año VI. — Julio de 1902. — Núm. 1, 



El Abad Maluenda y el Sacristán de Vieja Rúa. 

(POETAS BURGALESES) 

Fácil es que la mayor parte de las personas que lean el encabezamiento del 
trabajo presente desconozcan por completo los dos poetas á que se refiere. Nada 
tendrá de particular tal ignorancia, pues, hasta muy pocos años hace, sus nom- 
bres estaban olvidados y oscurecidos, y ha sido preciso que personas de buena 
voluntad, hallando sus obras manuscritas, hayan dado algunas á la publicidad, 
para que los aficionados á estas cuestiones hayamos podido enterarnos de que 
en el cielo de nuestro parnaso hay dos nuevos astros, tal vez no de primera 
magnitud, pero sin duda no muy inferiores á aquellos grandes luminares que 
en él brillan con luz propia. 

En 1890, D. Juan Pérez de Guzmán publicó en La Ilustración Española y Ameri- 
cana (1), con el titulo de «Bajo los Austrias. — Poetas inéditos. — El Abad D. An- 
tonio de Maluenda», un largo é interesante articulo en el que, con justicia, se 
jactaba «de ser el primero que saca á luz este nombre de las umbrías de nues- 
tro parnasos; poco después y con ocasión de insertar un soneto del Abad Ma- 
luenda en su libro «La Rosa. — Manojo de la poesia castellana formado con las 
mejores producciones lincas consagradas á la Reina de las flores durante los si- 
glos XVI, XVn, X VIII y XIX por los poetas de los dos mundos» (2) , hizo una 
breve biografía ó intento de biografía del poeta en cuestión, el mismo laborioso 
escritor, quien, por fin, dio á la estampa en Sevilla (3) un tomo rotulado: «Al- 
gunas rimas castellanas del Abad D. Antonio de Maluenda», en edición cuidadí- 
sima de solos cien ejemplares, costeada por el Excmo. Sr. Marqués de Xérez de 
los Caballeros, edición que lleva un prólogo notable en el que, á más de hacerse 

(i) Número de 22 de Diciembre. 

(2) Tomo I (Biblioteca de escritores castellanos). 

(3) Rasco, 1892. 



2 REVISTA DE ARCHIVOS 

un resumen de toda la antigua poesía burgalesa, se dan cuantas noticias hasta 
entonces habían podido allegarse acerca del poeta. Con lo nombrado, y con 
añadir algunos artículos de periódico del que esto escribe (i), está citado cuanto 
en letras de molde se ha publicado referente al Abad D. Antonio de Ma- 

luenda (a). 

¿Qyién fué este poeta tanto tiempo olvidado? D. Juan Pérez de Guzmán, re- 
volviendo los tomos de manuscritos de nuestra Biblioteca Nacional, halló en un 
cuaderno de varias poesías que lleva la signatura Ai. ^28, entre las de otros in- 
genios, no pocos de la magnitud de los Argensolas y Villamediana, algunas 
poesías, sonetos en su mayor parte, atribuidos al Abad D. Antonio de Maluen- 
da, natural de Burgos, muchos de los cuales, y esto tiene más importancia de 
lo que á primera vista parece, llevan señales de estar corregidos por mano dis- 
tinta de la que los copió y tal vez lo fueran por el propio autor. Ufano el señor 
Pérez deGuzmán con este descubrimiento, enamorado de las bellezas que las com- 
posiciones halladas encerraban, trató de investigar quién pudiera ser aquel des- 
conocido poeta; sólo encontró que le citase un libro impreso. La Letanía Moral 
de Andrés Claramonte y Corroy nombra en su Inquiridión de ingenios contemporá- 
neos (3) al a Abad Maluenda, insignísimo en letras humanas y aventajado poeta 
de Burgos», pues si bien Martínez Añíbarro en su Intento de un Diccionario bio" 
gráfico y bibJÍQgráfico d$ Autores de la provincia de Burgos da á entender que no le 
fué desconocido este gran poeta, del que había, según dice, noticias tradiciona- 
les, confundió su nombre y le llamó D. Juan Alonso de Maluenda. 

Casi sin ningún dato referente á la vida de este poeta, no obstante sus pes- 
quisas para hallarlos en Burgos, consultando á personas ilustradas de aquella 
ciudad, y no obstante los trabajos que espontáneamente hicimos otros, publicó 
el prólogo á que antes me he referido, en el que, por consiguiente, las noti- 
cias son escasas. 

Deshechas las dudas que en un principio nos habían asaltado á todos, por 
haber existido en el cabildo catedral de Burgos varios capitulares de apellido 
Maluenda, como D. Alonso R. de Maluenda, que fué Abad de Castro en 1435 (4)* 
y como D. Juan Alonso de Maluenda, Abad de Foncea en 1520 (5); deshecha 

(1) Insertos, uno en el periódico de Madrid El Globo en Enero de 1891 , 7 otros dos en el Diario de 
Burgos en Julio de 1892. 

(2) No contando, claro está, los artículos de periódico en que se dio cuenta de la publicación de sus 
poesías. 

(3) El libro está impreso en Sevilla en 1612 ó 1613, según Pérez de Guzmán. 

(4) Véase Martines Sans, Historia del templo catedral de Burgos» — Burgos, 1866, pig. 295. 

(5) Véase Flores, España Sagrada, tomo V. Con éste confundió á nuestro poeta Martines Afti- 
barro. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 3 

también la confusión que había surgido entre nuestro Abad y otro Abad, D. An- 
tonio de Maluenda, que lo fué en el Monasterio benedictino de San Juan de 
Burgos por dos veces, desde 1559 á 1562, y de 1566 á 1569; que tuvo igual 
dignidad en San Vicente de Salamanca, y que nacido, según Martínez Añíba- 
rro (i), hacia 1498, fué primero pagador en los ejércitos del Emperador Car- 
los V; más tarde, dejando la vida del mundo, profesó en Montserrat, y llegó á 
^er en las letras divinas tan docto, que sostuvo con el Cardenal Obispo de Bur- 
dos, D. Francisco de Mendoza y Bobadilla, discusiones reñidas respecto á la 
Eucaristía, con motivo «de una opinión que avanzó nuestro Prelado en un ser- 
món» (2), y que mereció que Paulo V, por bula que el mismo Martínez Añíba- 
rro copia, le llamase para que, en calidad de teólogo consultor, asistiera, como 
asistió, al Concilio de Trento (3); deshechas, repito, todas estas confusiones, el 
Sr. Pérez de Guzmán creyó poder afírmar que el Abad D. Antonio de Maluen- 
•da, eclesiástico secular, había sido dignidad de Abad de San Millán y canónigo 
«n la catedral de Burgos hacía los años de i ^86; que debía haber nacido por los 
de 1360 á 65, teniendo, por lo tanto, poco más de veinte años al disfrutar el 
distinguido puesto de Abad en el cabildo burgense; que tomó parte en un cer- 
tamen poético celebrado en Salamanca con ocasión de la muerte de Felipe II; 
•que escribía aún versos en el destierro del Conde de Villamediana (que como es 
sabido comenzó en Noviembre de 1618) en competencia con varios poetas famo* 
sos; y que, puesto que Claramonte en 1613 sólo le alabó como insignísimo en 
letras humanas y poeta, no haciendo mención de su calidad de sacerdote, no 
•debió abrazar el estado eclesiástico hasta edad muy avanzada, aunque llevase 
muchos años disfrutando de su prebenda. 

Estas son, en breve extracto, las noticias que el Sr. Pérez de Guzmán pudo 
recoger y las consecuencias que de ellas sacó; veamos ahora las pocas, pero á 
mi modo de entender importantes, que mi diligencia ha podido hallar en el Ar- 
•chivo de la Catedral de Burgos, que, cerrado largos años á los estudiosos, se halla 
abierto desde hace unos cuantos por acertado acuerdo de aquel cabildo. 

No erró ciertamente en sus conjeturas, comunicadas al Sr. Pérez de Guz- 
mán, el ya difunto exclaustrado Fray Robustiano Martínez al fíjar la fecha de 
1586 como la en que era Maluenda capitular de Burgos. En efecto; en el Re- 
¿isiro dé autjs capitulares (qut así se llamaban los libros de actas del cabildo) , 

(i) Obra cittda. 

(2) Martines Sanz, Episcopologio de ^«r^M.— Burgos, Imprenta del Diario, Sin año (1901), pá- 
ipna 73. 

O) Acerca de la vida del benedictino Maluenda, véase k Yepes en su Crónica de la Orden, tomo IV, 
«enturia IV. 



4 REVISTA DE ARCHIVOS 

vemos que en a de Enero de 1583 nuestro autor pidió, por medio de procura- 
dor, quien presentó -poder dado en Roma, que se le pusiere en posesión de su 
Abadía (1). 

El Libro Redondo donde se apunta lo que se recibe y paga y reparte de la renta del 
Cabildo de Burgos este año de mil y quinientos y ocbenta y seis, dice al folio 8.®: «Este 
dicho dia Miércoles 24 fde Setiembre) comenzó ha (sic) hacer la residencia D. An- 
tonio de Maluenda abbad de Sant Millan y canónigo» y así mismo consta que en 
igual día tomó posesión personalmente en aquella iglesia (a). 

Tenemos, pues, perfectamente determinada la fecha de la posesión de Ma- 
luenda, y aunque este dato no nos pueda dar luz sobre lo que antes de ser Abad 
en Burgos había sido, ni aun nos permite rastrear acerca de su edad y circuns- 
tancias, sí nos es bastante para desmentir una de las suposiciones del Sr. Pérez 
de Guzmán; acabamos de decir que á su juicio Maluenda, al ser en 1586 capi- 
tular en la iglesia burgense, debía apenas tener veinte años, y desde luego no 
se hallaba ordenado, cosa que no debió hacer hasta muy avanzada edad. Nada 
más lejos de la verdad que esto; los encabezamientos de las actas del cabildo en 
sucesivas sesiones nos dicen claramente que asistió á ellas Maluenda, y que era, 
como sus compañeros, «todos canónigos de esta Santa Iglesia ordenados de 
orden sacro». ¿Qyé más? El libro Redondo del año siguiente (1587) nos enseña 
que el 12 de Setiembre «se compró muía al Abbad de Sant Millan», lo que 
prueba que estaba en Burgos y que desempeñaba su cargo. 

La estancia en su pueblo natal no debió prolongarse, sin embargo, mucho, 
pues el 5 de Junio de 1389 el cabildo acordó ase dieran las rentas al Abbad de 
St. Millan que está en Madrid a ciertos negocios; juró serle urgente su asisten- 

(1) El poder lleva U fecha de 2 de Septiembre de 1584 y está hecho á favor de sus hermanos D. Fran- 
cisco y D. Pedro de Maluenda. El primero de ellos fué el que acudió á tomar posesión.* (Arch. de la 
Catedral de Burgos. — Registro 63 de Bulas y posesiones). 

(2) He aqui los términos del acta de posesión: «Miércoles a veinte y quatro dias del mes de Sep- 
tiembre de mili y quinientos y ochenta y seis años. Capitularmente congregados el Dean y Cabildo de 
la santa yglesia metropolitana de Burgos, en la capilla de Santa Catalina del claustro nuevo de la dicha 
iglesia, llamados por Esteban de Rueda, su portero mayor, según uso y costumbre, especial y nombra • 
damente estando pre«entes los prebendados infrascritos - 

»Dean.— Capiscol. ^St. Millan. — Al • Diaz. — Mendoza.— Pax. — Grijalva. — Manso.— Ugarte.— 
Márquez. — Dosal. — Cuevas — Castro.— Bernardo de Castro Valencia. ^Sancta Cruz. 

»Todos canónigos de la dicha santa Iglesia ordenados de orden sacro. 

'»Este dia el Abbad de St. Millan, canónigo, ratificando y aprobando el juramento que mediante su 
procurador hizo quando en esta sancta iglesia tomo posesión de la dicha Abadia y canonicato: Juró en 
forma de derecho de guardar los estatutos, privilegios, inmunidades, usos y antiguas costumbres desta 
Sta. yglesia y concordias delJa y todo lo demás cqntenido en t\ libro de la regla, de la dicha iglesia y 
hazer y cumplir todo lo que como tal Abbad de Sant Millan y canónigo de la dicha es obligado k 
.hacer y cumplir. ^Testigos que fueron presentes: Pedro de E^pinosa^ escribano, y Diego de Soto, mo^o 
de choro, vezinos de Burgos ,.» 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 3 

cía en aquella corte por entonces». Para esta fecha ya Maluenda había renun- 
ciado á una de las dos prebendas que en el cabildo de Burgos tenía, pues como 
se ha visto, dice el acta de su posesión: Abad de San Millán^y canónigo^ cargos 
distintos; el de Abad de San Millán (de Lara) era una dignidad que, como otras 
semejantes (Abad de Cervatos, de San Quirce, de Briviesca, etc.), existió en la 
iglesia de Burgos; los que las disfrutaban eran verdaderos Abades, con toda la 
jurisdicción inherente á tal cargo en distintas colegiatas de aquella tierra, y 
tenían, además, por ser tales Abades, una silla en el coro de Burgos, fuesen ó 
no canónigos, pues unas veces, como en Maluenda, se hallaban las dos preben- 
das reunidas, y otras los Abades no tenían canonjía. 

Poseedor, pues, el poeta mi paisano de ambos cargos, renunció el uno, sin 
que se indique por qué causas, y en ^ de Abril de 1589 D. Iñigo de Velasco, 
Arcediano de Valpuesta (otra de las dignidades de la Iglesia), tomó posesión, 
dice el correspondiente libro Redondo^ «de la calongia que se renuncio el Abbad 
de Sant Millan Ant.^ de Maluenda». 

En 24 de Mayo siguiente (1590) aún continuaba Maluenda en Madrid, pues 
pidió con tal fecha que le continuasen acudiendo con las rentas de la Abadía, á 
lo que el cabildo accedió. 

Después de esto, no he hallado en los libros capitulares una sola vez el nombre 
de nuestro poeta ni consta que asistiese nunca á cabildo en adelante. Tal vez 
buscó el retiro en su Abadía y allá se dedicó á sus aficiones literarias; tal vez 
estas mismas le llevaron á la corte donde ya hemos visto que algún tiempo resi- 
dió; pudiera creerse que se olvidó para siempre de su cargo y de un pueblo natal; 
pero, al fin, un documento del archivo nos dice que allá fué á terminar sus días. 
«Martes iS fde Diciembre de 161^) entre las siete y las ocho de la noche murió 
D. Antonio de Maluenda Abad, de St. Millán y el cabildo le fué á enterrar al 
monasterio de St. Pablo» (i). 

Completada así, hasta donde es posible, la vida de Maluenda, de la cual no 
se habían presentado datos escritos y documentados hasta ahora, pero que aún 
espera nuevas investigaciones, que pudieran tal vez hacerse si lográsemos saber 
cuáles son los herederos del Vizconde de Amaya, que en la primera mitad del 
siglo XVIII (2) era el poseedor del mayorazgo de la familia de los Maluen- 

(1) Libro Redcnio de 1615.— El monasterio de San Pablo fué derribado años hace y en su solar se 
^vanta al presente un cuartel; tal vez tuvo allí alguna fundación la familia de Maluenda, pues en el 
Museo de Burgos se conserva, procedente de dicho monasterio el bulto sepulcral de O. Pedro de Maluen- 
da, capellán del Emperador Carlos V. 

(2) Según dice el P. Bernardo de Palacios en su manuscrito Histeria de la ciudad de Burgos, su¡ 
fmniUasy su sania Iglesia, que mi padre, D. Julio García de Quevedo conserva en su librería. 



6 REVISTA DE ARCHIVOS 

das ( I ), en cuya descendencia es probable que se conserven documentos (2); 
trataré ahora de sus obras. 

El nombrado manuscrito de la Biblioteca Nacional las contiene: al folio 15. 
(pues los anteriores nada tienen que ver con el asunto) hállase esta indicación: 
Sigúese un cuaderno de poesías selectas recogidas de lo acendrado^ y á la vuelta, 
Poesías varias de primera clase. En efecto; como dice Pérez de Guzmán, muchas 
lo son, á no dudarlo. 

Las hay entre ellas de varios ingenios; unos que, como D. Luis de Góngora^ 
Gutierre de Cetina y algunos más, han alcanzado la inmortalidad, y otras de 
vates tan obscurecidos como D. Felipe Albornoz, D.* Beatriz Sarmiento, dama 
de la Reina, y D. Antonio de Sarmiento (3). 

Entre todos esos poetas, y sin miedo á las comparaciones, puede hacer un 
excelente papel nuestro Abad Maluenda. Sus composiciones, que son en su ma* 
yoria sonetos, tienen tales méritos, que basta leerlas para justificar el que Cía- 
ramonte llamase insignísimo á su autor. El Sr. Pérez de Guzmán dividió las 
composiciones en religiosas, heroicas, laudatorias, morales, galantes, amorosas 
y varias. Las amorosas ¡extraño caso tratándose de un eclesiástico!, son en ma- 
yor número que todas las otras reunidas, y también son, sin duda, las más bri- 
llantes y hermosas. 

El soneto LIX, según el orden del Sr. Pérez de Guzmán, y que en la colec- 
ción impresa lleva por título Cor amore clausum^ puede, realmente, citarse como 
modelo; entre los heroicos, aparte de tres excelentes á Felipe II, en que he de 
ocuparme luego largamente, el dedicado á Carlos V tiene (4) una grandeza y 
una majestad pocas veces igualada; en los laudatorios, cuando, dirigiéndose al 
Arzobispo de Burgos D. Cristóbal Vela, gran predicador, le dice que si 

Ya vio la edad antigua transformados 
Hombres en piedras, plantas y animales 

(i) Era esta familia una de las más ilustres de Burgos y de los varones más insignes que k ella per- 
tenecieron, habla largamente el autor citado en la nota anterior, aunque, por supuesto, sin hacer men- 
ción de nuestro poeta. En el Archivo Histórico Nacional se conservan las pruebas que para cruzarse ca- 
ballero de Santiago hizo en 1666 D.Juan Alonso de Maluenda, natural de Burgos. En ellas consta que 
este caballero era hijo de D. Juan Alonso de Maluenda, y nieto, por su linea paterna, de D. Lope Alonso 
de Maluenda, el cual fué bautizado en a6 de Febrero de 1542, y era hijo de D. Hiego Alonso de Ma* 
luenda y de D.* Isabel de Maluenda. ¿Serán éstos los padres de nuestro poeta? 

(2) El distinguido literato D. Heliodoro María Jalón, perteneciente á la ilustre familia burgalesa de 
los Marqueses de Castrofuerte, enlazada con la de los Maluendas, ha tenido la bondad de registrar por 
encargo mió el archivo de su casa, y no ha logrado hallar noticia alguna de nuestro autor. 

(3) De este último se incluye un soneto á los predicadores de la Cuaresma de 1628 en Burgos. Por 
esto y por las muchas relaciones familiares de los Maluendas con los Sarmientos en Burgos, me inclino 
á creer que quizá fuese húrgales tal poeta. 

(4) Soneto XVn. de b edición de Sevilla. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 7 

él con su elocuencia hace 

... De piedras duras hombres tiernof. (i) 

cuando con ocasión de la muerte de un niño exclama: 

G>rtóle en flor la envidia, temerosa 
De ver maduro el fruto de la gloria 
Que prometió principio de tal planta (2) 

cuando, con alta elocuencia canta los trabajos de la vida en el soneto XXXIII (3), 
siempre, en fín, su musa, robusta al par que delicada, grandiosa y sencilla á la 
vez, domina la forma y la idea y maneja la lengua con gran propiedad y de 
modo muy sobrio, cayendo rara vez en excesos conceptistas, disculpables siem- 
pre en un contemporáneo de Góngora. 

No sé si con lo expuesto basta para que se comprenda el mérito de mi ilus- 
tre paisano; á dejarme llevar de mi gusto, y no temer pecar de prolijo, conti* 
nuaría copiando, ya versos sueltos, ya composiciones completas. Baste, sin em- 
bargo, lo escrito y remítase, quien más detalladamente quiera conocerle, al li- 
bro de sus obras. 

Publicólas, ya se ha repetido, el Sr. Pérez de Guzmán, con las alabanzas 
merecidas, y con el cariño natural á un autor que él había descubierto; pero 
con disculpable ligereza no se cuidó de compulsarlas con las de otros poetas, y 
no sospechó que alguna de las composiciones de Maluenda corría por el mundo 
con ajena ñrma. El caso no podrá parecer verosímil, pero es rigurosamente 
cierto. Nadie que viese las poesías del manuscrito, 'que yo tantas veces he tenido 
en mi mano, podría dudar, leyendo la atribución hecha por el propio copista, y 

(i) Soneto XXI, de la edición de Sevilla. 

(2) Soneto XXIX, de ídem. 

(3) No resisto á la tentación de copiar este soneto, uno de los más hermosos del autor: 

«¡Trabajos, peso dulce, don precioso, 
al que con humildad os sufre y lleva; 
Toque de la virtud; ilustre prueba 
Del corazón constante y generoso! 

(Saludable licor, néctar sabroso, 
Que las fuerzas del ánimo renueva; 
Breve y seguro atajo; senda nueva 
Para llegar al reino del reposol 

] Dichoso el que os abraza y se sustenta 
Del fruto del honor y de la gloria 
Qsit entre vuestras espinas nace y crece! 

Mas |ay de aquel, que, en ocio y vida exenta, 
Dejando al mundo infame su memoria, 
Sin beber de este cáliz enveiece!» 



8 REVISTA DE ARCHIVOS 

repetida al frente de cada composición, de que el Abad D. Antonio de Maluenda 
fuese el autor de las poesías que el Sr. Pérez de Guzmán publicó, y, sin em- 
bargo, algunas dudas hay respecto á varias de ellas, dudas que yo trataré 
ahora de desvanecer con argumentos, á mi entender, irrebatibles. 

Uno de los más hermosos sonetos que el cuaderno manuscrito contiene, el 
que lleva el número XVIII en la edición de Sevilla, y dice: 

No consagréis á la inmortal memoria 
Del muerto Rey, trofeos adornados 
De arneses rotos, yelmos abollados, 
Ni de banderas de naval victoria. 

Mas dedicad altares á su gloria, 
Do estén en bronce y marmol entallados 
Reyes, Reinos, i Cristo sojuzgados, 
Sujeto digno de famosa historia. 

En (as almas se estampa el claro ejemplo 
Del heroico valor jamás vencido: 
{Huya lejos de aqui vulgo profanol (i) 
Que ya resuena en el sagrado templo 
de 1} fama, su nombre esclarecido. 
En tanto que le llora el mundo en vano 

había sido uno de los que más me habían gustado desde que comencé á leer á 
Maluenda. ¡Juzgúese cuál no sería mi sorpresa al hacerme observar, años ha, un 
ilustrado amigo mío á quien yo se le había recitado, que había hallado, no en 
ningún libro raro y desconocido, sino en un tomo de la Biblioteca de Autores 
•Españoles (2) el siguiente, atribuido al Conde de Villamediana: 

No consagréis á la inmortal memoria 
De nuestro Rey, trofeos adornados 
De arneses rotos, yelmos abolladoi, 
Ni de trofeos de naval victoria. 

M^s consagrad altares k su gloría. 
Quedando en bronce y mármol entallados 
Reyes, Reinos, á Cristo dedicados ^ 
Sujeto digno de famosa historia. 

En las almas se estampe el claro ejemplo 
Del heroico valor nunca vencido: 
¡Huya lejos de aquí el vulgo profanol 

Que ya resuena en el sagrado templo 
De la fama, su nombre esclarecido 
En tanto que le llora el mundo en vano. 

(i) Así en la edición de Sevilla efi el manucristo: «Huya lejos de aquí el vulgo profano.^ 
(2) Tomo XLll, pág. 155. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 9 

Las variantes entre \o% dos sonetos (que he subrayado en el segundo) son, 
como ven los lectores, levísimas. Mi primera idea al conocer el soneto inserto 
en la Biblioteca de Autores Españoles, fué la de que tal vez hubiese sido en mo- 
dernos tiempos atribuido injustamente á Villamediana por algún colector poco 
escrupuloso; resolví entonces acudir á las fuentes, y en la primera edición de 
las obras de aquel mordaz y cáustico ingenio, recogidas por el Licenciado Dio- 
nisio Hipólito de los Valles (Zaragoza, 1629) (i)f tuve ocasión de ver estampado 
ya el mismo soneto tal y como le reprodujo D. Adolfo de Castro en la colección 
Rivadeneyra; ¿qué creer, pues, en este caso? Dudoso es, á fe, pero á mi juicio, 
este litigio en favor de Maluenda ha de decidirse. Aun llevándose poco ambos 
sonetos, el de Maluenda aparece mas limado y perfecto; cierto es que el Licen- 
ciado D. Dionisio Hipólito de los Valles (nombre que suena á seudónimo, 
como se ha hecho observar repetidamente), publicando su edición á los siete 
años tan sólo de la trágica muerte de D. Juan de Tassis, parece que debía es- 
tar bien persuadido de la paternidad de las obras que en su colección incluía; 
sin embargo, á mi entender, el manuscrito de la Biblioteca Nacional, ahora, 
como en otros muchos casos, decide de plano en favor de Maluenda, toda vez 
que el soneto á que vengo refiriéndome tiene al pie una nota que dice: «En Sa- 
lamanca llevó el premio este soneto, que fué un diamante y cincuenta ducados.!^ 
^Cabe en lo posible que todo esto, el atribuir el soneto á un autor cuyo no era, 
y aun encima añadir una nota como la copiada, que indica hasta qué punto le 
era conocido, cupiese en la mente del colector del cuaderno? No; á nuestro jui- 
cio quien le escribió, sabía de cierto que era de Maluenda el soneto, y conocía 
también la ocasión en que fué escrito; no hay sobre esto duda posible. 

Pero no paran aquí las coincidencias de nuestro poeta con Villamediana, de 
<iuíen fué tan amigo, que el Conde le dedicó un soneto en el que le dice: 

Puesta la diestra mano al instrumento 
De Orfeo causas envidiosa ira, 

añadiendo: 

Oscurecida por tu canto queda 
La musa de Damon Alfelibeo (a) 
Que en tanto nombre puso el mantuano, 

(i) Gallardo cita en su Ensayo una edición de Zaragoza de 1619, P^''^ ^^ 1* Biblioteca Nacional no 
iie encontrado otra anterior á la de 1629, que en el texto cito. 

(2) Sic en la edición de Sevilla, sin duda por errata, pues el verso debe decir: 

La musa de Damon y Alfesibeo 

refiriéndote i la conocida égloga VIII de Virgilio que comienza: 

Pastorum musam Damonis et Alpheriboei. 



10 REVISTA DE ARCHIVOS 

soneto que por cierto no figura en ninguna de las ediciones de las obras del 
Conde, pero que se encuentra copiado en el cuaderno de la Nacional á que me 
vengo refiriendo y reproducido en la edición de Sevilla. En la misma colección 
Rivadeneira, é inmediato al anterior, va otro soneto, dedicado, como el á que 
me he referido, á Felipe 11, y que dice: 

Yace aquí el gran Felipe: al claro nombre 
Incline el pecbo el corarán más fiero; 
España triste ofrezca el don postrero 
A la sacra deidad de su renombre. 

Aprenda k venerar, de mortal hombre 
La virtud inmortal, el verdadero 
Valor, virtud de un ánimo sincero 

Y al son de Roma f Grecia no se asombre 
Qu ya vio, en verde edad, maduro seso (i) 

Templado en el poder, igual semblante 
En los varios sucesos de la suerte; 

Sostener los dos mundos en un peso, 
Émulo y vencedor del viejo Atlante 
Templar la envidia y despreciar la muerte. 

Este soneto figura también en la edición de Zaragoza y las palabras que vaD 
en letra cursiva darán á conocer las lígerísimas variantes que tiene con el de 
Maluenda publicado por Pérez de Guzmán (a) y que dice: 

Yace aqui el gran Felipe: al claro nombre 
Se inclina el persa, el indio, el scita fiero, 
España triste ofrezca el don postrero 
A la sacra deidad de su renombre. 

Aprenda á venerar de mortal hombre 
La virtud inmortal, el verdadero 
Valor, piedad de un ánimo sincero, 

Y al son de Grecia y Roma no se asombre 
Pues ya vio, en verde edad, maduro seso 

Templanza en el poder, igual semblante 
En los sucesos varios de la suerte; 

Sostener de dos mundos el gran peso, 
Émulo y vencedor del viejo Atlante 
Domar la envidia y despreciar la muerte. 

Las mismas dudas de antes nos asaltan ahora, pero ahora, más que entonces 
todavía, la superioridad del soneto de Maluenda es notable; sólo el verso: 

Sostener de dos mundos el gran peso, 

(i) En la edición de Zaragoza, sin duda por errata, este verso era así: 

«Que ya bien verde edad maduro seso.» 
(2) Soneto XX, en la edición de Sevilla. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS II 

puesto en vez del: 

Sostener los dos mundo* en un peso, 

de la Biblioteca de Autores Españoles, ó: 

Sostener de dos mundos en su peto, 

de la edición de Zaragoza, que ni aun hace sentido, da la palma al vate húr- 
gales. 

Para darle también la paternidad del soneto, ahora como antes, nos auxilia 
el manuscrito de la Biblioteca Nacional; en él el último verso dice: 

Domar más monstruos que Hércules el Fuerte 

y este verso está tachado y sustituido por el hermoso: 

Domar la envidia j despreciar la muerte 

que lleva al margen la nota siguiente: Del mismo abad mejor. ¿Cabe prueba más 
plena de que es de Maluenda el soneto? En éste como en otros casos se ve, 
según sagazmente apuntó Pérez de Guzmán, que va castigado el manuscrito de 
mano del propio i\ilaluenda. Ante tales argumentos deben callar cualesquiera 
otros. 

No paran aquí las coincidencias entre Villamediana y Maluenda, que he ha- 
llando, comparando la edición primitiva del uno con el manuscrito del otro. El 
soneto del Conde (VII de la edición de Zaragoza) que empieza: 

Cuando os miro pendiente en un madero 

es en sus cuartetos exactamente igual al soneto 11 de la colección de Pérez de 
Guzmán; pero en los tercetos hay notable diferencia, pues los de Villamediana 
dicen: 

Mas entre el miedo crece la esperanza 
En la inocente sangre derramada, 
Que por lavar mis culpas dio su vida, 

Fe, cuyo aliento á conocer alcanza, 
Que alma con sangre de su Dios comprada, 
Será á su mismo autor restituida 

en tanto que los de Maluenda son los siguientes: 

Mas i par del temor con menos vida 
La esperanza se alienta y reverdece 
Cual con la rica lluvia mustia rosa. 

|Ay viva y fértil planta, producida 
Del noble tronco donde brota y crece 
Froto inmortal de redención gloriosa! 



t^ REVISTA DE ARCHIVOS 

Tal vez en este caso quepa creer que en alguna de las Academias de la época, 
á las que acudiesen juntos Villamediana y Maluenda, se hiciesen los tercetos 
por varios poetas para unos cuartetos dados de antemano, cosa no rara en aque- 
llos tiempos; pero esta explicación, buena ó mala, no cabe respecto al gran pa- 
recido que se nota entre el soneto LXXII de Maluenda que dice: 

Vuelvo no cual rebelde fugitivo 
, Que teme de su dueño el rostro airado; 

Mas cual vasallo antiguo y desdeñado 
Que tiene fe segura en pecho altivo. 

Vuelvo y descubro el sentimiento vivo 
De un dolor no creido ni aliviado, 
Confesando que muero de mi grado 
'^ En tan gloriosa sujeción cautivo. 

Mas no consiente amor que mi tormento 
Tenga fín, ni principio, ni esperanza, 
Que aun del mal que padezco está envidioso. 

Tal es la causa y tal el pensamiento. 
Que puesta gloria y pena en la balanza, 
Queda el peso del bien y el mal dudoso 

y el siguiente, que es el número VIH de los amorosos, en la edición zaragozana 
del Conde: 

Vuelvo j' no como esclavo fugitivo 
Que teme de su dueño el rostro airadoj 
Mas como buen vasallo despechado 
Que tiene fe segura en pecho altivo. 

Y aunque descubro el sentimiento vivo 
, De un dolor no creido ó no aliviado 

Confieso que A sus daños obligado 
En su/edán gloriosa estoy cautivo. 

Mas no consiente amor que mi tormento 
Tenga fin, ni principio mi esperanza 
Que aun del mal que padezco está envidioso. 

Tal es la causa y tal el pensamiento 
Que puestas gloria y pena en su balanza 
Está el peso del bien y el mal dudoso, 

« 

entre los cuales es difícil dilucidar cuál sea mejor y cuyas diferencias pudiesen 
achacarse tal vez á errores de copia ó á nuevos retoques que un mismo autor 
hubiese ido haciendo en él. 

Otro tanto ocurre (y no he hallado ya más coincidencias) con el soneto si- 
guiente (111 de los amorosos en la edición de Zaragoza): 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS ¡3 

Sólo este alivio tiene un desdichado 
Que J4fnás alcanzó de amor victoria: 
Que en el discurso amargo de su historia 
Llora presente bien, no mal pasado. 

Y en dichoso morir desobligado 
De soledad de no alcanzada gloria. 
Los sentidos, en par con la memoria, 
No echan mrnns la luz que no han gozado. 

|Oh ceguedad segura infelizmente, 
Y bien que sólo cabe en desventura 
E>te que á mi fortuna se permite. 

Que descanse el vigor del ascendente 
Viendo que Amor del tiempo me asegura 
Con que nunca he tenido que me quite, 

de asunto idéntico al XLVI de Maluenda, cuyos tres primeros versos son com- 
pletamente iguales, siendo los otros once los que copio: 

Llora el presente mal, no el bien pasado. 
^ Mas ¡ay de aquel que yace derribado 

De la sublime cumbre de la gloria, 
Si no pierde la vida ó la memoria 
En la mudanza triste de su estadol 

Que si el que vive ciego en el engaño 
De una falsa esperanza, se lamenta 
Cuando pierde de vista el bien fingido; 

Quien después del favor ve el desengaño ^ 

¿Qué sentirá, mirando en la tormenta 
Anegarse el tesoro poseído? 

Confieso ingenuamente que no acierto á descifrar el enigma que todo esto 
encierra; que me sorprende y confunde esta larguísima serie de coincidencias; 
que me da que pensar el que el editor de Villamediana declare que la mayor 
parte de lo que publica lo sacó de borrones] que hallo que unas veces parece 
haber verdadera copia ó identidad, y otras no; y en fin, que espero ver si al- 
guien, con mayor ilustración que la mía, se toma el trabajo de declarar esta 
dificultad, bastándome á mi con la modesta satisfacción (de ser el primero que 
ha presentado este problema después de hacer mas de diez años que las poesías 
de Maluenda se dieron á la imprenta. 

Aunque hasta tiempos tan recientes no han visto la luz sus poesías, no ha 
dejado, á lo que parece, de aprovecharse alguien de ellas, y en el mismo cua- 
derno de la Biblioteca Nacional hay pruebas de esta afírmacióo. Trátase, y por 
lo extraño del caso, ya que no por la importancia que tenga, lo cito, del arre- 
glo hecho en los primeros años del siglo XIX de una. poesía da Maluenda vpjl^ra 



14 REVISTA DE ARCHIVOS 

darla actualidad con ocasión de las cuestiones políticas entre liberales y realis» 
tas. Hay en el manuscristo tantas veces citado, un soneto (i) que dice: 

Esconde el labrador el rubio {^rano 
En la tierra fiel j agradecida; 
Muere en su amado seno y cobra vida ; 
Brota con nuevo ser rico y loxano. 

Halla después la codiciosa mano 
En la espiga del fruto enriquecida , 
Que del afin y pena agradecida 
El dudoso esperar no salió en vano. 

Sembré, y al parecer en buen terreno; 
Reguéle con la lluvia de mis ojos, 
En el maduro Otoño de mis años. 

Miróle ahora de aspereías lleno, 
Que en vez de fe y de amor produce abrojos 
De ingratitud, desdén y desengaños. 

Pues bien; entre las hojas mismas del cuaderno manuscrito se halla (ó se 
hallaba al menos cuando en Octubre de 1900 \e he visto por última vez) un 
papel, que por la letra parece de la época que he dicho, y si la letra no nos lo 
dijese, nos lo diria el contesto del escrito, en el cual se hacen, después de repro- 
ducir los cuartetos de este soneto, varios tanteos para hallar unos tercetos que 
llenen el fin que el arreglador se propuso, y su forma, por decirlo así, definitiva^ 
es la siguiente: 

En su seno íérai la madre España 
Grano de libertad é independencia 
Sembró y regó con sangre valerosa ; 
¿Pues de dónde ha nacido la cixaña 
Q.ue intenta sofocar con insolencia 
Una revolución tan asombrosa? 

Y dejando á un lado este ridículo engendro, que sólo á titulo de curiosidad 
he incluido en el trabajo presente, estudiado con los nuevos datos que he po- 
dido allegar, el poeta, mi paisano, hora es ya, entiendo yo, de preguntar: ¿el 
Abad Maluenda, escritor de brío é inteligencia, en la versificación maestro, que 
con los maestros y de igual á igual se trataba, oyendo elogios tan pomposos 
como los de Villamediana, arriba copiados, que era en vida alabado en libros 
como insignísimo en letras y aventajado poeta, no escribió en su vida más que 
el corto número de composiciones que el cuaderno de la Biblioteca Nacional 
conserva? Extraño parece que así sea, y natural por tanto que , cuantos en este 

(1) Soneto LXXVi, de la edición de SevilUu 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 1$ 

asunto nos hemos ocupado, hayamos tratado de indagar si por alguna parte 
hállanse otros escritos de aquel ingenio burgalés. 

Cuando el Sr. Pérez de Guzmán escribió ei tantas veces nombrado prólogo, ya 
trataba, con su habitual discreción, de este punto. Chocábale que en aquellas 
tierras, donde las artes todas, la arquitectura, la pintura, la escultura, la 
rejería y tantas otras, en los mismas días casi producían tales y tan sazonados 
fcutos, que los nombres de Juan de Valiejo, de Mateo Cerezo, de los SUoes, de 
Bartolomé Ordóñez y de Cristóbal de Andino ocupan preferente lugar en las 
Historias, no hubiese, ya que no verdadera escuela poética, gran copia de poe- 
tas, cuando menos, por aquel entonces. Así es, sin embargo, por extraño que 
parezca, y asi hemos de admitirlo mientras datos nuevos ó investigaciones con 
fortuna llevadas á término, no vengan á darnos mayor luz acerca de este punto, 
Mas ya que elSr. Pérez de Guzmán no pudiese encontrar más versos por Maluenda 
ñrmados, ni nadie en Burgos que en él pudiera haber influido con sus consejos 
ó con su ejemplo, encontró si un vate, hasta poco antes del todo desconocido, 
y con los escasos datos que acerca de él tenía, no vaciló en lanzar la especie 
<bien que envuelta en grandes reservas) de que este poeta, cuyo nombre no es 
conocido, y que usó constantemente un seudónimo, era ni más ni menos que el 
mismo Maluenda, quien firmaba con su propio nombre las obras graves, serias 
y levantadas, y se ocultaba tras el fingido cuando trataba asuntos ligeros y 
festivos, ajenos por tanto á su carácter sacerdotal. 

¿Qpién era ese poeta al cual Pérez de Guzmán quería identificar con Ma- 
luenda? 

Hora es ya de decirlo, y de entrar en la segunda parte de este trabajo: era 
4¡ Sacristán de f^iet'a Rúa. ¿Y quién era ei Sacristán dé Vieja Rúa y cuáles sus 
obras? 

Tratemos ahora de este punto. Pocos, muy pocos años antes de que el se- 
ñor Pérez de Guzmán diese ai publico las noticias de {su descubrimiento del 
poeta Maluenda, en 1889, habíase publicado en Madrid por la Biblioteca Nacio- 
nal, como premiado en uno de sus concursos biobliográfícos, un libro, del que 
y9 he tenido ocasión de hablar antes: el Diccionario biográfico y bibliográfico de 
autores de la provincia de Burgos^ por D. Manuel Martínez Añíbarro; tal vez lo 
más curioso que hay en este libro, lleno todo él de datos de interés, es lo refe- 
rente al descubrimiento del tomo manuscrito de poesías del Sacristán^ que en 
Burgos poseía mi difunto amigo D. Lorenzo García Martínez del Rincón, y que 
para hoy en poder de sus herederos. Consta este tomo de 801 páginas, mas 
14 de prólogo, no lleva indicación del nombre de autor ni portada, y se halla 



JO REVISTA OB ARCHIVOS 

dividido en diez libros de á loo composiciones cada uno, haciendo un total, por 
tanto, de i.ooo poesías, entre las cuales, si bien es cierto que las hay muy infe- 
riores, no lo es menos que fíguran muchas de primer orden en distintos gé- 
neros (i). 

Usa su autor el titulo de Sacristán de Vieja Rúa (antiquísima parroquia dé 
Burgos destruida en el sitio del castillo de aquella ciudad durante la guerra de 
la Independencia), y Martínez Añíbarro creyó de buena fe que en efecto había sido 
sacristán. Un estudio detenido y atento del volumen, hecho en el largo tiempo 
que en mi poder le tuve, gracias á la amabilidad de su difunto poseedor, me 
ha hecho á mí entender lo contrario; que bajo aquel nombre, y queriendo usar 
vocablos y elocución populares casi siempre, y de ordinario también un tono 
vulgar y aun bajo, se esconde un poeta de grandes vuelos y de erudición no 
corta, desde luego muy superior á la que se pudiera creer que tenía un mísero 
sacristán. 

Encabeza el volumen un prólogo (al que le falta el principio^ empedrado de 
citas latinas, en el cual, después de decir ünonplageo tihi placeo mibi, empieza á 
atacar á los murmuradores que censuren el que escriba «un pobre sacristán sin 
haber profesado letras y novicio en todas, que no trata sino de vestir santos^ 
componer altares, ofíciar misas, tocar campanas, repicar campanillas, llenar 
vinageras, atizar lámparas, barrer polvo á los muertos, llevar cruzes para se- 
pultar difuntos. ..]> A todos los cuales contesta con unos versos de Sanazaro, 
como poco después á otros con varios de Marcial, de Ausonio, etc. Tras este 
prólogo viene un larguísimo romance octosílabo, que es, á mi entender, de lo 
más notable que el libro contiene, romance que no se hubiesen desdeñado de 
fírmar autores á quienes, con justa razón, tenemos en el pináculo de la gloria. 

Titúlase este romance A la vida del Sacristán de Vieja Rúa y túvole Martínez 
Añíbarro por autobiográfico, insertándole íntegro en su obra y poniendo en 
letra cursiva lo que entendía que más directamente reflejaba la vida del poeta. 

Gerto que dice que 

La cabeza de Castilla , , , i , , 

Roma invencible ds Espafta 

El año de ochenta y cuatro 

En el mes que gato y gata 

Dio lugar á que naciese Olvidando los ratones 

Entre sus fuertes murallas Andan á caza de gangas. 

} 
(l^ Puede verse la descripción detallada de este cddice en el citado libro de Martínez Afiíbirro, 

pig. 28 y siguientes. *' ' «* . • > ^- 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



17 



pero al verso siguiente se ve ya lo serio del testimonio, cuando añade: 



Un domingo á media noche 
Cuando la luna en enaguas 
Aguas hacía y aun nieves 
De puro fría y helada. 



Como otros nacen de pie 
Dicen que naci de nalgas. 



Poco después afirma todo lo contrario de lo que en el prólogo ha dicho: 

En artes me gradué 



Letras profesé divinas, 



y otras cosas que el Sr. Añíbarro subrayaba como dignas de gran fe, como la 
de decir que era 

Romancista en lenguas varias. 
De las cuales las tres lenguas 
La griega, hebrea y caldaica, 



sin fijarse en que á continuación se burla de lo que acaba de decir, añadiendo 
que tales lenguas 

En bebiendo las hablaba. 

El que este romance no pueda ser ni sea autobiográfico (aunque tal vez haya 
en él algún rasgo de verdad como la fecha del nacimiento, en 1584), no es 
parte para que tenga rasgos felicísimos de la vena poética de su autor, quien se 
describe asi: 

De cabeza soy Lain Calvo 
Ñuño Rasura de barbas, 
Martin Peláez de bigotes, 
Y de encias Luis Quijada. 

v trozos quevedescos, como el decir, hablando de su estancia en la escuela: 



Salí tan lindo escribano 
Que era mi letra bastarda , 
De bastarda y de mal hecha, 
Hija de alguna probada. 

Ó cuando pinta sus cualidades: 

Soy bárbaro y soy barbero 
En pláticas ordinarias, 
Bárbaro en el discurrirlas 
Y barbero en el contarlas. 
Mi fígura es de tapiz 
De estatura tan mediana 



A contar nunca aprendí 
Sino sólo agenas faltas, 
Y era tan cierta mi cuenta 
Que de ordinario acertaba. 



Que como espada de temple 
El pomo y punta se abrazan. 
En mi sotana y manteo 
Soy como Orfeo el de Tracia 
Pues arrastro hasta las piedras 
Al son de sucias cascarrias. 



i8 



REVISTA DE ARCHIVOS 



y cuando por fin, con picante malignidad, nos cuenta: 

A muchos quito el bonete 
Cuando por la calle pasan 
Y á otros muchos se lo pongo 
Con las esquinas mas altas. 

Tal es el poeta y tal lo que de su biografía sabemos; es decir, nada. Ni las 
investigaciones prolijas que he hecho aquí y allá, durante largos años, ni la lec- 
tura detenida de su voluminosa colección de versos,^ dan luz. Ahora, como 
cuando Martínez Añibarro escribía, tenemos que lamentar la pérdida absoluta 
de noticias. Aquel autor creía que se hubiesen podido hallar, á no haber desapa- 
recido con la ruina de la iglesia de Vieja Rüa su archivo, y la conjetura que 
hacia de que tal vez pudiese ser el propio Sacristán un Ludovico el húrgales, que 
firma tres composiciones en la Relación de las fiestas que la ciudad imperial de 
Toledo hi¡(o al nacimiento de nuestro Señor Felipe IV ^ impresas en Madrid 
en 1605 (i), aunque resultase exacta, no podría conducimos á ningún esclare- 
cimiento de este oscurísimo punto. 

Habremos de contentarnos con estudiar al poeta en sus versos, y en ellos ae 
nos presenta como un buen húrgales, entusiasta de las glorias de su ciudad 
natal, que: 

Aunque es cámara de rey 
puede bien serlo del Papa, 

y SU carácter de húrgales legítimo se deja entender hasta en sus burlas al frío de 
la tierra, y en cierto tonillo agridulce con que, aun al presente, solemos los allí 
nacidos tratar de nuestro pueblo, exagerando siempre sus defectos. Así escribe: 



¿Qué tiene Burgos bueno? 
Puentes y truchas, casas y templos. 
¿Qué tiene Burgos malo? 
Otoño é invierno y estío y verano. 



El verano húrgales 
Es tan suave, fino y blando, 
Que anda la nieve rodando 
Cada paso entre los pies. 



y tantas otras cosas por el estilo. 

De todo el inmenso número de sus composiciones, sólo han visto la luz unas 
sesenta, que Añibarro reprodujo como muestra en su Diccionario^ las demás per- 
manecen inéditas, en espera de mejores tiempos. No tienen, como los fragmen • 
tos hasta aquí copiados, carácter festivo, puramente, las obras todas del Sacris- 
tán^ aunque sí la mayor parte. Su autor, ingenio fresco, alegre, retozón, un 

(1) Véase el tantas veces citado Diccicnario^ pág. 324. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 1 9 

tanto epicúreo tal vez, ha sido califícado con acierto de Quevedo burgaUs^ y yo 
le tengo, bien guardadas las distancias, por legitimo y directo descendiente de 
aquel fuan Ruiz, ArcbipresU de Hita, que es quizá una de las más puras glorias 
de nuestra literatura. ¡Cuántas veces leyendo en las páginas admirables que Me- 
néndez y Pelayo dedica en la Aniologia de poetas líricos castellanos (i)^ al creador 
de la Trota Conventos, de Don Melón y de Doña Endrina^ la descripción del tempe- 
ramento sensual y robusto del Arcbipreste me pareció que tales frases van diri« 
gidas á pintar á mi paisano el Sacristán] ¡Cuántas veces se tomarían por alaban- 
zas á éste, las que á la franca, castiza y lícita alegría del desenfadado clérigo 
hace el ilustre maestro! No en esto sólo son semejantes; uno y otro han dejado 
en sus libros algunos rasgos autobiográficos, de tal manera revueltos y confun- 
didos, que es obra imposible separar lo que sea real y cierto de lo que su fanta- 
sía creó, dando con ello tormento á sus biógrafos; uno y otro también canta- 
ron el 

juvenum curas, et libera vina, 

no al modo clásico con que entre nosotros lo hiciera D. Esteban de Villergas, 
sino á la manera castiza, de arraigada cepa castellana, de quien escribe: 

Apenas hay requiebro enternecido, 
Dulce instrumento igual y bien templado. 
Reloj sonoro en horas concertado, 
Ni metal de campanas bien fundido. 

Tamboril de danzantes sacudido, 
Ni pandero de mozas repicado, 
Atambor rimbombante bien tocado, 
Ni clarín resonante bien tañido. 

Que pueda regalar tan blandamente 
Las orejas y espíritus cansados 
De toda la mortal humana gente; 

Como el son y los golpes borneados 
Del hermoso almirez resplandeciente, 
Al tiempo de comer bien repicados (2). 

y de quien alaba á las fregonas en una hermosísima poesía de la que copio los 
fragmentos siguientes, seguro de que han de leerse con agrado: 

Quien se sienta con voz y con garganta De los rcmifasoles de una infanta; 

Para echar contrapunto á canto llano O, por hablar más claro en castellano, 

(l) Tomo 111, págs. Lili y siguientes. 

(3) Esta composición, como todas las- que en adelante inserto, es inédita. Las copié del manuscrito 
•oríginal durante el largo tiempo en que le tuve en mi poder, gracias á la gran amabilidad de su anto- 
TÍor poseedor, quien me concedió amplia autorización para que publicase cuantas quisiera* 



30 REVISTA DE ARCHIVOS 

Quien tuviere dinero y más dinero, Dejo las reinas á los reyes de oros, 

Y fuese rey de la horadada mano; Y con una Angélica me contento. 

Reinas pretenda, y, á lo caballero, Las Angélicas doy á sus Medoros. 

Pasee, rué y ronde noche y día Más quiero que me lleve un buen jumento 

su calle, su ventana y su terrero. A su paso, que no que me despeñe 

Que, yo, aquel que en mi pobre sacristía Un caballo ligero más que el viento. 

Vivo de los que mueren, nunca mato Venga Marcial, mi amigo, que me ensefie 

Altivas aves de volatería. Cual suerte de mujer más apetezca, 

Hormas busco no más de mi zapato, O cual para su gusto más desdeñe. 

Que, de mujeres y de paño pardo, Dirá que quiere aquella que se ofrezca (l) 

Dicen que es lo mejor lo más barato. Primero á su criado y convenible 

Más tengo de gentil que de gallardo. A tres, siendo una sola, favorezca. 

Enemigo mortal de los chapines, No se nos muestre Ausonio tan terrible, 

Que en oyendo una Doña me acobardo. Que quiera á la mujer que no le quiere, 

Floreo y flores gasto, no florines, Y aborrece á la fácil y apacible. 

Que para semejantes ejercicios Por damas muera quien por damas muere. 

Bastan faldas y sobran faldellines. Que yo por mis plateras (?) muero y vivo, 

Damas busco sin arte ni artificios, Y su galán seré mientras viviere. 

Con libertad nací; no soy cautivo; 

Aunque me mire un ojo monicongo 

Dejo la calle de saldrás si puedes, Con señorío y con desdén altivo. 

A los que, agarrochados como toros, Jamás se da veneno en el mondongo, (2) 

saltan bardas, barreras y paredes. Y más á mí, que, habiendo opositores 

|[ (i) Tal vez este verso deba ser asi: «Dirá no quiere aquella que se ofrezca.» 

(2) Ignoro si la sentencia que este verso encierra era vulgar en Castilla ó fué inventada por Lope de 
Vega. D. Francisco de Rojas en su comedia Donde bay agravios nohay celos y Amo criado dice(jornada III): 

«Que como Lope advirtió 
A ningún hombre se vio 
Darle veneno en mondongo.» 

No conozco la obra del Fénix de los Ingenios en que figura tal advertencia, de ella, sea cual fuere, es 
de creer la tomase nuestro Sacristán, 

No deja de ser extraño que los versos copiados sean de una obra en que tan repetidamente se habla 
de Burgos en la jornada primera: 

«Burgos mi patria, Burgos que ha intentado 
Con sus agujas y sus torres bellas 

Competir con la luz de las estrellas», 

y poco más adelante: 

cBurgos, esa gran ciudad. 

Cuyos altos edificios 

A vencer al sol, gigantes 

Compiten consigo mismos», 

con palabras muy semejantes á otras del Sacristán, 

También hallo cierto parecido entre el romance A la vida burlesca del Sacristán, más arriba citado^ 
y el famoso de Rojas en Entre bobos anda el juego, que comienza: 

«Yo soy (señor don Antonio 
de Contreras) un hidalgo.» 



Estas observaciones, cuyo valor no dejo de comprender que es corto, no van en modo alguno á identi- 
ficar al Sacristán con Rojas, pero no me parecen del todo inoportunas y quizá pudiesen darnos algún e»» 
clarecimiento respecto á la vida del poeta de que ahora hablo. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



21 



A cátedras de prima, no me opongo* 

Lean otros maestros y doctores, 

Y en el arte de amar varias materias 

Qpe yo siempre cursé escuelas menores. 

Nunca me entiendo sino con Quiterias, 

Qpe apenas se hallará en mi calendario 

Oficio doble, sino sólo ferias. 

Valiente soy, mas no tan temerario 

Qpe me acuchille sobre que pasea 

A Doña Estefanía Don Hilario. 

Nunca me enfado porque Doña Andrea 

Dé dos cabellos al Señor Don Lucas 

Llenos de liendres y de caspa fea. 

Qpe á mí por más ¡oh amor! que me trabucas 

Con celos y recelos, mis fregonas 

Como á niño me acallan con dos cucas. 

Allá te halles con esas tus tusonas 

Qpe, arrellanadas en estrado y coche, 

Buscadas quieren ser siendo busconas. 

Qpe cargadas de afeites día y noche, 

Más que el coche, merecen se las diga 

Como á tan grandes puercas: — (Coche, cochel 

Maldiga Dios al hombre á quien no obliga 

La natural limpieza j el aseo 

De mis fregonas, á quien ^ios bendiga, 

Qpe todo es propio y nada de acarreo, 

Sin saleríllas y otros badulaques 

Para encubrir las faltas de lo feo. 

Aguas de olor, pastillas y estoraques, 

Les dan peor olor á mis narices 

Qpe rosas y claveles y que albaques (sic). 

¿Qpé importa que con aves y perdices 

Se críe mi señora Doña Urraca, 

Si las convierte todas en lombrices?, 

¿Y qué se me da á mi que coma vaca 

La mora de cocina, si contenta, 

Cara de pascua es todo el año saca? 

^Qp¿ mayorazgo basta ni que renta 

Para el pedir de Doña Chilindrina, 



Un bodigo le doy á Catalina, 
Un papel de alfileres, y una cofia, 
y de alegre no cabe en la cocina. 
Un mundo estafará Doña Ascatofía, 

Y llena de altivez y de insolencia 
Lo tendrá por basura y por bazofia. 

Y no hay entre las dos más diferencia. 
Que la esta^, el afeite, la arrogancia. 
Que la humildad, respeto y obediencia. 

Y para puntos de esta consonancia 
Todas cantan sus voces por natura. 
Iguales son los versos de esta estancia . 
Con razón de figuras, es figura. 

La sota, como el Rey de la baraja. 
Iguales son los naipes de esta hechura, 
La vara de sayal y la de raja, 
La de paño también y la de seda, 
En el medirse no se dan ventaja. 

Y aún si desnuda de sus galas queda 
Una dama, y en pelo una fregona, 
¿Quién negará que la ñ'egona exceda? 
Qpe aquesta es espalduda, mocetona. 
Tiesa de lomos y ancha de pemiles, 

Y aquella todo puños y valona. 
Pinte Apeles, los lejos muy sutiles, 
Que yo la estampa quiero, y no los lejos. 
Aunque llenos de Mayos y de Abriles. 
Colores vivos busco y no bosquejos; 

La sustancia pretendo y no accidentes; 
La burra, no la albarda ni aparejos. 
Que todo es tropelías aparentes, 
Que todo es oropel y argenterías, 
Todo es postizo, como el moño y dientes. 
Mercedes, excelencias, señorías. 
El tú y el vos de Ineses y de Olallas 
Todas purgan por unas mismas vías; 

Y alguna voz el dios de las batallas 
Pide mercedes á la del herrero, 

Y tiene por merced el alcanzallas, 



De galas y regalos siempre hambrienta? 

Tiene, ya va dicho, la lira del Sacristán todos los tonos; si del festivo, y por 
asi decirlo bajo, pasamos al medio, vemos también cómo le domina; sea prueba 
de ello el soneto siguiente: 

Aunque el idiota, vulgo impertinente. 
Llame discreto al necio, que callando. 
En la conversación está escuchando, 
Con orejas de á palmo atentamente 



22 REVISTA DE ARCHIVOS 

Aunque tengan por sabio y por prudente, 
Al que, su necedad disimulando, 
Por no saber hablar, cómo ni cuándo, 
Como piedra enmudece eternamente. 

Yo sólo no pretendo ser ingrato. 
Del hablar, Belisario, al dulce fruto, 

Y ii su apacible cortesano trato. 

Que en el hablar conozco al sabio astuto, 

Y en el callar al necio mentecato, 

Al tosco mármol, y al salv je bruto (i) 



y aun sirvan de otras mayores sus epigramas, de los cuales los mejores están 
copiados por Martínez Anibarro, pero de los que quedan inéditos algunos tan 
elegantes como los que siguen: 



A PABIO 



Todos ellos son escoria 

Respecto del Escorial. 
Riete de Flandes Fabio, 

Las Indias no me las mientes, A LUCRECIA 

Ni me tomes en el labio ^^^q^^ Lucrecw alcansó 

De Roma los pretendientes, ^^ f,^^ g„„ ¡^^^^^ 

Ni de escuelas el mas sabio. p^,q„^ ^ „,t¿ ¿„p„¿. 

Dicha y más dicha procura. q^^ Tarquino la gozó,| 

Y con quietud muy segura, Mucho mayor la alcanzara 
No estudies, navegues ni andes, s¡ ^^n y.lor peregrino 
aue no hay Indias, Roma ó Flandes, j^^ties de darse á Tarquino 
Tales como la ventura. Y no después se maUra. 

AL ESCORIAL A ORPBO 

Los siete raros portentos Por gran cosa Ovidio dice 

Qpe la cana edad dejó Qpe muy portugués y tierno 

Por pasmo de sus intentos. El Tracio bajó al Infierno 

A cuyas máquinas vio Por su mujer Euridice. 
Todos los siglos atentos. Mas yo ten^ o pareceres 

Dada paridad igual Qpe por muy cierto me dan, 

De su grandeza real Que de los más que allá van, 

Y de su ilustre memoria, Los más bajan por mujeres. 

A mi modo de entender, en este género especial de los epigramas, dedicados 
casi siempre á una persona y no siempre festivos sino la mayor parte de las 
veces encerrando en pocos versos un pensamiento oportuno, ingenioso, delicado 

(i) La misma idea de este soneto U desarrolla en otra forma en la composición siguiente: 

«Discurre y habla muy bien Pues U contraria sentencia 

Menandro sin reparar Dice con rara elocuencia 

Del vulgo el necio desdén Que ha menester cualquier boca, 

Qsie solamente al callar Para callar ciencia poca 

Lo tiene por mayor bien. Y para hablar mucha ciencia. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 33 

Ó profiíndOi es donde este poeta puede llevarse la palma entre todos los españo- 
les; no en vano era, según su dicho, Marcial su amigo y en la fuente abundosa y 
limpisima del gran poeta hispano-latino había bebido. 

No paran aquí sus facultades y en ocasiones se alza hasta las alturas, como 
en los Desetigaños del amar del mundo y en el soneto á la muerte del maestro de 
capilla Peralta, composiciones ambas que reprodujo con elogio Pérez de Guzmán 
del Diccionario de M, Añibarro. Sin llegar á la perfección de estas dos poesías 
(que no copio por estar impresas dos veces), el soneto siguiente á la muerte de 
Felipe II da idea también de lo que el Sacristán podía hacer en el tono elevado, 
que no era el más predilecto suyo: 

El %o\ de España con fatal caida 
En la alegre ocasión que esparce y vierte, 
La primavera de la humana suerte. 
Más flores sobre el campo de la vida. 

Llegando presuroso en su corrida 
Al turbio ocaso de la triste muerte. 
En sombras tenebrosas hoy convierte, 
De sus rayos la luz esclarecida. 

Mas apenas eterna noche obscura 
Enmaraña de horror el mortal velo, 
que ocupa el centro del común reposo, 

Cuando luego ya libre el alma pura, 
Sube mortal con generoso vuelo 
Al claro oriente del vivir dichoso. 

Las composiciones copiadas y otras inéditas, que van en nota al pie por no 
hacer ya mas difuso este trabajo (i), dan cumplida idea de lo que filé el poeta 

(i) He aquí algunas otras poesías del Sacristán, de distintos géneros, é inéditas, como las copiada» 

«n el texto: 

Á fAmpilo Quiero feas, porque feas 

*No me envíes cada día ^"»«^n """«*»*» ^ P»^*" ^"^ 

Tantos vinos peregrinos. Á rilanzón (a) y á sus TtucHAS 

Panfilo, que es demasía, La margen del Relanzón 

No me envíes Untos vinos, Es de esmeraldas muy finas 

Panfilo, la sed me envía. Y sus aguas crisUlinas 

Á LISARDA De plata bruñida son. 

Lisarda, pretenda hermosas Y, sin contraría opinión, 

Quien tiene de majadero Son sus hondos manantiales 

Tanto como de dinero Del mejor de los metales, 

Para sus galas costosas. Y, por últimos blasones. 

Que yo que de lejos toco Son sus pcqueftos salmones 

La bemosura de estas deas, De naisimos corales. 

Á SILVIO 

Amor sin celos, Silvio, es muy grosero, 
Q$ie de dulce empalaga y da dentera; 

(a) Nombre aatiguo del rio Arlanzón que pasa por Burgos. 



^4 



REVISTA DE ARCHIVOS 



burgalésy de quien ahora hablamos y al cual, como he dicho mas arriba, trató de 
identificar con Maluenda el Sr. Pérez de Guzmán. 

¿Puede hoy creerse que fuesen uno mismo el que usó el seudónimo del Sa* 
cristan de Fieja Rúa y el autor de los versos del cuaderno de la Biblioteca Na- 
cional? He de negar resueltamente tal identidad, aunque, contradiga, vencido 
por la fuerza incontrastable de los documentos y de las fechas, lo que años hace 
sustenté en letras de molde. 

Pocas palabras, y estas serán las ultimas del trabajo presente, bastarán para 
probar mí actual opinión. 

Quien haya leído atentamente las muestras que de uno y otro autor acabo 
de dar, creo que podrá haber nótalo que, si bien es cierto que ambos manejan 
la lengua con singular destreza y hallan siempre la palabra justa y el consonante 
oportuno, el Sacristán no escribe de modo tan suelto, desembarazado y libre 
como Maluenda, y éste rara vez usa los conceptismos que aquél. Este dato 
parece indicar que es más moderno el autor del manuscrito de Burgos y que su 

Que sin adobo es vaca la ternera 

Y el carnero sin salsa no es carnero. 
El pavo, pollo y perdigón primero, 
Sin saínete son cosa muy grosera; 

Y sin él, que la gana y gusto altera. 

El salmón no es salmón, ni el mero es mero 
El comer sin saínete ó sin picante 
Es buena gana, pero no buen gusto, 
Que la contraria es opinión muy falsa 

Y así tengo por necio á todo amante 
Que quiera sin recelo ó sin disgusto, 
Qpe amor sin celos es comer sin salsa. 



DE CAROLO IMPUATORB 

Júpiter viendo desde el alto cielo 
Al gran emperador Oírlos triuntimte 
Mandar la redondez del ancho suelo 

Y dar leyes al piélago inconstante. 
Así le dijo con envidia y celo: 

— ^Tú, César, eres nuestro semejante. 
Pues á mí me obedecen las estrellas, 

Y á tí cuanto se ve debajo de ellas. 

Á CINES 

No reparas mal Ginés 
Cuál andan, y es de advertirse. 
En desnudarse y vestirse, 
Los árboles al revés; 
Pues vemos por caso Uano^ 
De que los ojos no dudan^ 
Que en invierno se desnudan 
Y se visten en verano. 



LOS QPE CONQ.U1STARON IL PIRIJ (SÍC.) 

Algunos conquistadores 
De los que el Pirú ganaron, 
Por su codicia se alzaron 
Con el nombre de traidores, 
Los cuales apenas hartos 
De uno y otro vil tesoro. 
Fueron por pIaU y por oro^ 
Y quedaron hechos cuartos. 

Á LA COMEDIA 

Aunque es propio á la tragedia 
Triste fin de ilustre hazaña. 
No hay poeta en toda España 
Que no le dé á la comedia. 
Pues todas^¡ falta notablel — 
Aunque con vario argumecito 
Rematan en casamiento, 
Qpe es un fin muy miserable.» 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 2 5 

estilo no se pudo librar de la decadencia general de nuestra literatura, como 
se libró el del Abad. 

Por otra parte, ¿qué argumentos poníamos el Sr. Pérez de Guzmán y yo, si- 
guiendo sus pasos, en favor de la pretendida identidad? ¡Pocos, y de no mucho 
valor sin duda, puesto que él decía con prudente reserva que los creería uno 
mismo «á no mediar una disconformidad de fechas que me abruma» y yo, 
aunque con el calor de los poquísimos años que entonces tenía, iba más allá, 
apenas podía acogerme á otros recursos que á hacer ver el parecido entre el so- 
neto á la muerte del maestro de capilla Peralta y uno de los dedicados á la 
muerte de Felipe 11 (los cuales en efecto hoy como entonces sigo encontrando 
muy semejantes) y dar por seguro que era uno solo el poeta nado en la autoridad 
del Sr. Pérez de Guzmán y manifestándolo así! 

Pero el Sr. Pérez de Guzmán y yo caímos entonces en un error grave y de 
bulto que he de declarar aquí ahora: en el libro del Sacristán de Vieja Rúa hay 
un soneto que dice así: 

A DONA CATALMA DE MALUENDA 

Sobrina del Homero burgaUs el Abad de Maluenda. 

¡Oh tú cual nueva fénix renacida 
De las enizas del varón famoso 
Que en dulce lira y verso numeroso 
Dejó nuestra región esclarecida! 

Tierna planta engendrada y producida 
Del árbol noble y tronco generoso, 
Que del terreno del común reposo 
La muerte trasplantó á dichosa vida. 

Brote ya de la fértil primavera 
De tu ingenio feliz, que el mío adora, 
En vez de flores sazonado fruto. 

Si del hado cruel la ley severa 
Que al árbol se atrevió te deja agora 
Seguir las huellas con semblante enjuto. 

Este soneto le publicó Martínez Añíbarro en su tantas veces citado Dicciona" 
rio (1), queriendo probar, y probando en efecto, que había habido en Burgos un 
poeta llamado el Abad de Maluenda, aunque confundiendo, como antes dije, su 
nombre y llamándole fuan Alonso de Maluenda, pero le publicó indicando, como 
yo lo he hecho, que se hallaba en el manuscrito del Sacristán y que de allí le 
había tomado. No rsparó en esto el Sr. Pérez de Guzmán y, equivocando la es- 
pecie, afirmó en el prólogo de la edición de Sevilla (2) que Añíbarro «sólo había 

(i) Artículo jllonso de Maluenda, pág. 11. 
<2) Pág. XVI. 



20 REVISTA DE ARCHIVOS 

visto de él (de Maluenda) un soneto dedicado por el poeta á su sobrina D.' Cata- 
lina de Maluenda», y no contento con hacer tal atribución indebida, incluye el 
soneto en la colección, por cierto sin indicar siquiera que no se halla, como todos 
los demás con él publicados, en el cuaderno de la Biblioteca Nacional. A cual* 
quiera que, sin reflexionar sobre el caso, viese que un soneto publicado por 
Añíbarro como del Sacristán se reproducía, sin advertencia ninguna que diese á 
conocer su distinto origen, en un libro que dice en la portada: Rimas castella- 
nas del Abad D. Antonio de Maluenda — descubriólas entre los manuscritos de la 
Biblioteca Nacional D. Juan Pérez de Guzmán — y las publica por vez primera»— 
no le podría caber duda de que en efecto tal soneto se hallaba en ambos tnanas» 
critos y deduciría sin diñcultad que ambas colecciones brotaron de una misma 
pluma, pues que una composición inserta en una va reproducida en la otra. En 
este error caímos, pero este mismo soneto va á servir ahora, ó mucho me enga- 
ito, para demostrar todo lo contrarío. 

En efecto; si el soneto está escrito por el propio Maluenda, y dedicado á su 
sobrina, ¿iba el autor á llamarse á sí mismo El Homero hurgaUi? 

No parece probable. ¿Pero es probable, ó aun posible que Maluenda llamase 
á su sobrina 

Nueva fénix renacida 
De las ceniías del varón famoso, 

es decir de él mismo? ¿Iba á añadir que la tal sobrina era planta que provenia 
de un árbol que 

La muerte trasplantó á dichosa vida, 

é iba á concluir como concluye? No, sin duda alguna; pues, ó tenemos que su- 
poner que Maluenda escribió el soneto después de muerto, lo cupI no hay que 
decir, si resulta absurdo, ó habremos de convenir en que ese soneto le escri- 
bió alguien que conocía los méritos de Maluenda, que tal vez le conoció perso- 
nalmente, que encarecía sus glorias, que lloraba su muerte, que hacia votos 
porque su sobrina siguiese tales huellas, y que le había sobrevivido. Si, pues, 
quien le escribió tuvo que sobrevivírle^ y nos consta que le escribió el Sacris* 
tán^ he aquí ya probada, con el argumento mismo que pareda más fuerte en pro 
de la identidad, la dintinción entre los dos autores. 

No era necesaria tal prueba, y si la he dado ha sido para no dejar suelto ese 
cabo y para hacer notar esa ligera equivocación del Sr. Pérez de Guzmán (que 
bien puede perdonársele en gracia de sus muchos aciertos y descubrimientos en 
este punto), y no era necesario — repito — porque hay otra más completa, irre- 
fragable y absoluta. Por testimonio documental consta, y arriba va dicho, que 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 27 

en 8 de Diciembre de 161 5 fallecido en Burgos, Maluenda: pues bien; enel libro 
del Sacristán hay un soneto á la muerte de la Reina D.* Isabel, mujer de Felipe IV, 
ocurrida en Madrid, según es sabido, el 6 de Octubre de 1644, es decir, cerca de 
treinta años después de la muerte del Abad, 

Ante tales argumentos, preciso es rendirse y declarar que son dos poetas 
distintos el que encubre sus festivos versos con el nombre de Sacristán de Vieja 
Rúa y el que los firma con el nombre de Antonio de Maluenda. 

Diez años hace ya que el Sr. Pérez de Guzmán, en su prólogo, decía que al 
Sr. Martínez Añíbarro y á mí tocaba respecto á Maluenda, «no sólo acabar de 
descifrar el secreto y remover el olvido en que injustamente se le tiene, sino 
concordar, en presencia de la colección que aquí se publica y del manuscrito 
que posee D. Q. Garda Martínez del Rincón, el carácter de unas y otras com- 
posiciones y discernir si pudieron salir de una misma pluma». 

A tal llamamiento respondo yo con el trabajo presente, en el cual creo dejar 
probada la distinción entre los dos poetas, determinadas varias fechas de la 
vida de Maluenda y notadas las extrañas coincidencias de algunas de sus poesías 
CQp otras del G>nde de Villamediana. 

Qpeda aún envuelta en nieblas la extraña personalidad del Sacriiánáe Piifa 
Rúa y quedan aún inéditas las nueve décimas partes de sus poesías. 

Para aclarar lo obscuro hace falta un investigador diligente; para publicar 
lo inédito, un editor de inteligencia y gusto, que bien pudiera serlo la Sociedad 
de Bibliófilos Españoles. 

Si el investigador tuvies3 fortuna y el editor llevase á cabo su empresa, es- 
tarían de enhorabuena las letras castellanas. 

Eloy García de Qubvbdo y Concellón. 



28 REVISTA DE ARCHIVOS 



DESCUBRIMIENTO ARQUEOLÓGICO 
verificado en el Tajo Montero á principio de Febrero de 1900 



(Conclusión.) 

II. «Piedra curiosísima, también caliza de la misma sierra, que tiene 
de alto o, 5o metros, de ancho o, 5o y de grueso o,i i , faltándole un trozo por 
la parte inferior que impide apreciar la altura exacta que tuviera. Repre- 
senta el pórtico de un templo, cuyo frontón y tímpano están sostenidos 
por dos columnas muy deterioradas, que por su capitel parecen corintias. 
En los ángulos extremos del frontón se levantan dos adornos figurando 
llamas; en el centro del tímpano hay un ave, que parece buho y algunos 
consideran águila. En el espacio central comprendido entre las dos colum- 
ñas y el frontón se descubre á la izquierda del que mira una palmera, ^e 
la que pende una aljaba, á la derecha un arco colgado del muro y en me- 
dio una mujer en pie, desnuda y con los ojos alzados al cielo.» En la parte 
superior de su cabera aparece el pelo dividido por una raya, agrupado á 
ambos lados, viniendo luego á caer sobre las [sienes y descendiendo por ¡os 
lados del cuello, á veces rifado, hasta llegar al pecho. Lo que resta de los 
bracos y de la mano ¡derecha muestra claramente que aquéllos bajaban 
también derechos en dirección á los costados. 

Esta escultura, pasablemente regular en el trazado del contorno del 
marco arquitectural que la rodea, es menos que mediana en la ejecución 
de la figura que encierra en su centro, que resulta abultada de cara, enjuta 
de cuerpo y poco esbelta de contornos, acusando bien un arte incipiente, 
que para nada se cuidaba del natural ó que decae visiblemente, habiéndose 
olvidado por completo del modelo. Tan singular obra artística tiene su 
similar en otra edicula análoga, que representa en el centro la figura de la 
diosa Isis, habiendo sido encontrada en Sulci, antiguo puerto de mar al 
Este de Cerdeña; al pie de cuya escultura de mármol aparece en caracteres 
púnicos un epígrafe votivo mutilado, del que sólo se conservan las palabras 
que, vertidas al latín, dicen de esta manera: [vo] (ij tum Baaljatonis filii... 

(i) Corp. Ins. Semit. I, i, tab. 148^ pág. 196. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 29 

En la misma Isla sarda se descubren muchos monumentos análogos (i), 
como en Cartago se ha encontrado también otro muy semejante al Sulci- 
tano (a), con palmera, y cuyos adornos angulares son en su forma iguales 
á los del aparecido en Tajo Montero (3). La estela votiva cartaginesa tiene 
en el tfmpano una pantera y en el recuadro del medio la diosa Tanith, en 
pie entre dos columnas (4). Por el tocado y el| ave de la de la Sierra de Es- 
tepa, que el Sr. Hübner estimaba paloma, pudiera considerarse la figura 
central una Astarte (b) si á esta conjetura no se opusiera [la indumentaria 
de la figura además del carcax que pende de la palmera y el arco del lado 
opuesto. Pero cualquiera que fuese esta divinidad es indudable que perte- 
necía al Panteón de Cartago, tan análogo al de Sión y Tiro, y que el bajo 
relieve en que se encuentra fué, sin género de duda, una estela votiva pú- 
nica abierta en la piedra por el cincel de un escultor africano, que desconocía 
por completo los elegantes cánones técnicos del desnudo, profesados en las 
escuelas griegas de escultura, y trazó aquella edícula acaso al terminar la 
primera guerra púnica. 

En el plinto de esta estela del Tajo Montero debió existir, cuando 
estaba íntegra, una inscripción trazada en los mismos caracteres que se ven 
grabados en las monedas de plata y cobre más antiguas de Gades y de 
Ebusus, expresando el nombre del que hacía la ofrenda, la divinidad pú- 
nica á que la consagraba y el motivo que había provocado el voto que 
cumplía. 

111. aCabeza muy mal conservada y mutiladísima, de tamaño mayor 
que el natural, con el rostro barbado, la boca entreabierta y la actitud ma- 
jestuosa. En su lado izquierdo se rastrean hasta tres dedos de la mano em- 
puñando un cetro ó un bastón, cuyos fragmentos se conservan también 
grabados en la piedra, que procede de la misma cantera de la sierra.» 

Lástima grande es, por cierto, que obra de tal belleza se encuentre tan 
deteriorada; lo tranquilo de la mirada, unido á lo apacible y sereno de la 
expresión de aquella fisonomía, llena, en efecto, de majestad, como con 
toda exactitud la describe el Sr. Aguilar Cano, dan á conocer que repre- 
sentaba una divinidad pagana de alto rango, porque nadie ignora que 

(1) Corp. Ins. Semit. I, i, tab. 148, pág. 193. 

(2) Ibidem, I, I, pág. 270, tab. XLI. 

(3) Perrot, III, núra. 326, pág, 454. 

(4) Leoormant, VII, pág, 662. 

(5) Lenormant, VI, pág. SyS. 



30 REVISTA DE ARCHIVOS 

hubo en aquellos tiempos dioses mayores y menores, desempeñando en el 
Olimpo el papel de los patricios y plebeyos en Roma. 

Las suaves ondulaciones del cabello y la manera como está tratada la 
barba, que recuerdan la de los grandes innovadores helénicos del quinto 
y cuarto siglo antes de nuestra Era, amén de los demás detalles antes apun- 
tados, revelan el delicado cincel de un escultor de la mejor época del arte 
romano^ como me escribía el profesor Hübner al recibir la fotografía de 
este bajo relieve, cuya cabeza atribuía á Júpiter 6 á Esculapio. Respetando 
siempre opinión de tanto valer, conjeturaba entonces por mi parte, y sigo 
pensando ahora, que la tal cabeza por su misma expresión de soberana bon- 
dad, por las proporciones fuera de lo ordinario con que está ejecutada, por 
el esmero con que se observa detallado el pelo de la cabeza y de la barba, 
parece ser como una imitación del Zeus del Palacio Vorospí, hoy en el Va- 
ticano, por no decir del de Olimpia, según las monedas de Elida (i), sen- 
tado, como aquél; si bien la mano izquierda sujetando el bastón en el de la 
Sierra de Estepa á la altura de los ojos parece como que acusa la postura 
en pie (2). 

Hasta lo mal tratada que se encuentra esta escultura revela también el de- 
cidido empeño con que fué mutilada la representación más alta del Olimpo 
griego y romano por los fervorosísimos cristianos que, salvados de las ho- 
rrorosas escenas de las persecuciones á que puso término el Edicto de Coni- 
tantino, quisieron borrar de la memoria de los nacidos todo recuerdo de 
aquellos nefandos ídolos, ante cuyas aras se había derramado á torrentes 
la sangre inocente de tantísimos mártires de la fe, sepultando á la vez aque- 
llos mutilados restos esculturarios en la cantera abandonada, que cegaron 
después, de donde se habían sacado las mismas piedras para las esculturas 
y algunos de los sillares para levantar el templo rupestre, en el que por 
tantos siglos se rindió culto á semejantes divinidades paganas. 

No faltará, sin embargo, quien conceptúe temeraria semejante conje» 
tura, asi como atrevida — por más que ni la una ni la otra sean improba- 
bles— la de suponer que aquel sacellum erigido en la cumbre del Cerro 
Montero en plenísimo período fenicio, estuviese consagrado primitiva- 
mente á Baal Amnón, á cuyo culto continuara dedicado durante la domi- 
nación cartaginesa, hasta que los italiotas trocaron aquel simulacro del 

(i) Ducharme, Mytbologie de la Grece antique, pág. 62, fíg. 1 1 ; pág. 58, ñg. 8^ 
(2) Collignon, Mytbologie figurée de la Grece^ pág. 34 40, núm. lo- 14. 



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• • ,t . 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 3 1 

Príncipe de las dlTlnldades celestes de la Siria por el Soberano absoluto y 
omnipotente de las supremas jerarquías olímpicas de los romanos. El ser 
la cabeza de que se trata de tamaño mayor que el natural, parece como que 
▼lene en apoyo de esta última suposición; pero lo que sí hace ver induda- 
blemente es que no debía ser pequeño el recinto del templo en que estu- 
viese expuesta la tal hornacina á la adoración pública; porque los artistas 
antiguos, tan amantes de la perspectiva en arquitectura como en escultura, 
no hubieran encerrado en reducido espacio busto de tal tamaño, hacién- 
dole perder la armonía de sus proporciones, de no encontrarse á distancia 
oportuna del observador. 

IV. «Alto relieve mutilado en forma de hornacina, partido en dos pe- 
dazos, teniendo de alto 0,70 metros, de ancho o 5o y de grueso 0,22. Re- 
presenta el arrogante busto de una mujer, de tamaño natural, con el ca- 
bello ondulante, coronada de una láurea, el índice de la mano derecha 
sobre los labios en actitud expresiva de imponer ó de recomendar el silen- 
cio. El brazo izquierdo doblado pasa por debajo del seno, sosteniendo con 
¡a mano, de que sólo se ven cuatro dedos, el pecho del mismo lado i^^ 
quierdo, que aparece por una abertura de la túnica, y hacia esa mano se 
dirige un animal, representado proporcionalmente en tamaño pequeño, 
acaso un cerdo» (i). 

Este hermoso busto de mujer es una preciada obra del arte romano 
que el profesor Hübner entendía que debió haber sido esculpida en el pe- 
ríodo que medió de Adriano á Commodo, mientras por mi parte conjeturo 
que hubo de ser labrada en tiempo de este último emperador, muerto en 
193 de Jesucristo, porque entonces comenzó á usarse la túnica manicata, 
como la que figura vestir la que aparece en este bajo relieve esculpida (2). 
Kl mencionado profesor alemán conjetura á la vez que este torso debió 
representar un personaje mitológico, opinión que yo también comparto, 
fundándome ante todo, en la superabundancia del cabello, que sería 
exageradísima si se tratara de una simple matrona y convencional en una 
divinidad femenina, como se ve en la Venus Capitolina, la Juno del Vati- 
cano y la Aphrodete de Armenia, cuya cabeza de bronce posee el Museo 

(i) Lo que no va entrecomado, sino en bastardilla, no lo notaron al princi- 
pio ni el Sr. Hübner ni el Sr. Aguilar, como yo no vi el animalito que el señor 
Hübner sospecha que fuese ternera y que no sabré decir lo que pueda ser. 

(2) Marquardt, La vieprivee des romains, 11, pág. 225. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 3 1 

Príncipe de las dhrlnidades celestes de la Siria por el Soberano absoluto y 
omnipotente de las supremas jerarquías olímpicas de los romanos. El ser 
la cabeza de que se trata de tamaño mayor que el natural, parece como que 
viene en apoyo de esta última suposición; pero lo que sí hace ver induda- 
blemente es que no debía ser pequeño el recinto del templo en que estu- 
viese expuesta la tal hornacina á la adoración pública; porque los artistas 
antiguos, tan amantes de la perspectiva en arquitectura como en escultura, 
no hubieran encerrado en reducido espacio busto de tal tamaño, hacién- 
dole perder la armonía de sus proporciones, de no encontrarse á distancia 
oportuna del observador. 

IV. «Alto relieve mutilado en forma de hornacina, panido en dos pe- 
dazos, teniendo de alto 0,70 metros, de ancho o 5o y de grueso 0,22. Re- 
presenta el arrogante busto de una mujer, de tamaño natural, con el ca- 
bello ondulante, coronada de una láurea, el índice de la mano derecha 
sobre los labios en actitud expresiva de imponer ó de recomendar el silen- 
cio. El brazo izquierdo doblado pasa por debajo del seno, sosteniendo con 
¡a mano, de que sólo se ven cuatro dedos, el pecho del mismo lado i^» 
quierdo, que aparece por una abertura de la túnica, y hacia esa mano se 
dirige un animal, representado proporcionalmente en tamaño pequeño, 
acaso un cerdo» (i). 

Este hermoso busto de mujer es una preciada obra del arte romano 
que el profesor Hübner entendía que debió haber sido esculpida en el pe- 
ríodo que medió de Adriano á Commodo, mientras por mi parte conjeturo 
que hubo de ser labrada en tiempo de este último emperador, muerto en 
193 de Jesucristo, porque entonces comenzó á usarse la túnica manicata^ 
como la que figura vestir la que aparece en este bajo relieve esculpida (2). 
Rl mencionado profesor alemán conjetura á la vez que este torso debió 
representar un personaje mitológico, opinión que yo también comparto, 
fundándome ante todo, en la superabundancia del cabello, que sería 
exageradísima si se tratara de una simple matrona y convencional en una 
divinidad femenina, como se ve en la Venus Capitolina, la Juno del Vati- 
cano y la Aphrodete de Armenia, cuya cabeza de bronce posee el Museo 

(i) Lo que no va entrecomado, sino en bastardilla, no lo notaron al princi- 
pio ni el Sr. Hübner ni el Sr. Aguilar, como yo no vi el animalito que el señor 
Hübner sospecha que fuese ternera y que no sabré decir lo que pueda ser. 

(2) Marquardt, La vieprivee des romains, II, pág. 225. 



32 REVISTA DE ARCHIVOS 

británico (i). Además corrobora esta conjetura la anchísima torona de lau- 
rel que ciñe en redondo todo aquel bosque de pelo, el animal que le acom- 
paña, cualquiera que sea, que no sabré determinar con precisión, y su 
misma actitud extraña con el índice de una mano sobre los labios y con la 
otra sujetando el pecho izquierdo desnudo, sin que pueda decirse que sea 
la diosa del silencio, deidad que no fué conocida en el panteón griego ni 
romano bajo la fígura de una mujer de tan exuberantes formas. 

Los egipcios representaron á Horus, divinidad que formaba parte de 
la triada de Isis y Osirls, bajo la fígura de un niño envuelto en pañales ó 
desnudo en el regazo de Isis, que le ofrecía el pecho, ó bien también des- 
nudo con el dedo índice sobre los labios indicando que no hablaba porque 
era in-fans (2). Cuando desaparecen los Pharaones y los sustituyen los 
Ptolemeos al morir Alejandro Magno en el IV siglo antes de Jesucristo, 
los nuevos dominadores de las tierras que el Nilo fecunda, trasportaron á 
la Grecia esta pequeña divinidad, y suponen los que se deleitan en étimo* 
logizar que de su nombre egipcio Haroeri formaron los helenos por ono- 
motapeya el de Harpocrat, bajo cuya denominación la importaron á su 
país, como dios del silencio, desfigurando por completo el mito africano 
en nombre, en edad, en indumentaria y en la misión que se le atribuía, 
no sé por qué capricho de gente tan avisada. En Roma los emperadores 
no fueron muy favorables al culto de esta nueva divinidad extranjera, que 
contó, sin embargo, con algunos apasionados en Italia bajo el falso atributo 
que no tuvo en sus orígenes, de dios del silencio. 

Ahora bien; si con tales precedentes se me preguntara qué represen- 
taba en el mundo teogónico de los mitos romanos el busto de mujer del 
Tajo Montero, sin vacilar un momento contestaría ingenuamente que lo 



(i) Collignon, Mytbologü figurée de la Grece^ pág. 151, fig. 56; pág. 58, figu- 
ras 19 y 30. 

(2) Perrot, 1, pág. 733, fig. 487; pág. 837, fig. 571; pág. 87, fig. 55; pá- 
gina 53, fig. 36. Existe en el Museo del Louvre un grupo esculpido en piedra 
calcárea, traído del Egipto, que representa un matrimonio, el marido muy pe- 
lado y la mujer con su gran peluca, y entre los dos, apoyado en el banco que 
sirve de asiento á ambos, un niño en pie y desnudo, con el dedo pulgar de la 
mano derecha sobre los labios en actitud de chuparlo^ con cuyo gesto indicaban los 
artistas egipcios la primera infancia, según Perrot, 1, págs. 658 y 659, números 
441 y 442. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 33 

ignoraba por completo, y ansiaba ver resuelta esta duda por mitógrafos 
modernos de reconocida competencia. 

V. «Fragmento de una hornacina que tiene de largo 0,49 metros, de 
ancho o,5o y de grueso 0,24. En la parte superior hay esculpida una cabexa 
varonil con la barba y el cabello ensortijado, semejante á las que se ven en 
las antiguas monedas Ibéricas. Parece del todo evidente que la cabeza del 
Júpiter y la laureada de la que impone silencio son de mejor estilo y eje- 
cución que esta otra con el pelo tan rizado.» 

La generalidad de nuestros prehistorlstas, que han escrito de memoria 
y sin la preparación oponuna para el caso, salvo honrosas excepciones, lo 
mismo que los etnógrafos de segunda mano, se hati dejado llevar no po- 
cas veces de este signo externo, que indica simplemente una manera de eje- 
cución propia de un periodo de desarrollo en el arte y de un estilo de es- 
culpir, el más antiguo de la Grecia, que tuvo su apogeo y sus imitaciones 
eo fechas distintas; suponiendo, con errado criterio, que las cabezas de los 
anversos de las más viejas monedas iberas eran retratos de los remotos an- 
tepasados de esta raza, que hacen derivar, por lo ensortijado del pelo de 
estos monumentos numarios del corazón de la Etiopia, porque ignoran 
por completo que los troqueles más antiguos de estas piezas amonedadas 
fueron abiertos en el siglo tercero anterior á nuestra Era por artistas helé- 
nicos descendientes ds aquellos escultores griegos, que representaban á sus 
héroes en medio de los más rudos combates con sus cabezas tan esmerada- 
mente arregladas y con tanta profusión de rizos, como si acabaran de salir 
de manos del más hábil peluquero de nuestros días. 

El Hércules Farnesio, el Laoconte del Vaticano, el Harmodio y la 
Agripina del Museo de Ñapóles, la conocida cabeza del Lapitha, de uno de 
los frontones del templo de Olimpia, la de bronce del atleta de la misma 
Olimpia y otra también de bronce de Herculano, hoy en el Museo Borbó<p 
nlco, presentan el cabello bajo una forma más ó menos monótona y profu- 
samente rizado y más ó menos artísticamente tratado, según el buril griego 
ó romano que en épocas distintas lo han esculpido. 

Pero hay otra razón concluyente que convence hasta la evidencia de lo 
errado de aquella arbitraria deducción. En los denarios oscenses más anti- 
guos, que datan del tercer siglo que precedió á nuestra Era, se encuentra 
representada por el anverso una cabeza á la derecha, con el pelo ensorti- 
jado y detrás los signos X N, primera y última letra del nombre indígena 
de la población, que aparece en el reverso grabado con cinco caracteres del 

3 



34 REVISTA DE ARCHIVOS 

alfabeto ibérico del Norte de la Península. En otro denario más moderno, 
también de este pueblo, acuñado cuarenta años antes de Jesucristo, vuelve 
á aparecer en sus anversos la misma cabeza con idéntico cabello, arreglado 
en rizos simétricos y numerosos, figurando detrás de aquélla el nombre de 
OSCA y delante el de DOM. COS. ITER. IMP., de cuya moneda sería 
preciso deducir forzosamente que el Cónsul Gneo Domicio Calvino, deve* 
lador de Sertorio, á quien se refería, era también oriundo de la misma 
Etiopía, como de las Cabezas de los Ases del municipio pontificense^ ha- 
bría que suponer que los munícipes de Obulco habían venido á la Híspa- 
nla de la isla de Cypre (i), donde se encuentran cabezas esculpidas con 
idéntico peinado. 

En este punto concreto, para evitar errores, es preciso tener en cuenta 
de qué manera comienza á ser representado el pelo en la escultura antigua, 
desde el período más remoto del arte hasta que llega á su verdadero apo- 
geo en la quinta y cuarta centuria antes de Jesucristo, para volver á caer 
por un resabio de amaneramiento en el mal gusto arcaizante de lús rizos 
simétricos que tanto entusiasmaron á algunas emperatrices, cuyas cabezas 
se conservan reproducidas en los anversos de numerosas monedas de sus 
tiempos, sin que á nadie se haya ocurrido por este mero hecho suponerlas 
conterráneas de Nofri-t-ari, al menos que yo sepa (2). 

Los escultores egipcios del viejo imperio representaron las cabezas va- 
roniles de sus compatriotas ó bien rapadas, como la de Ramké (3), ó pela* 
das á punta de tijera, como la del escriba sentado del Louvre (4), ó con 
gran peluca, llegando sus tufos hasta los hombros, como la del otro escriba 
arrodillado de Boulaq (5). La de las mujeres aparecen cubiertas por una 
peluca de pelos lacios y abundantes, cortados en línea semicircular simé- 

(i) Perrot, 111, pl. 1, núm. 3; pág. 464, núm. 340; pág. 536, núm. 36a; pá- 
gina 5?7, núm. 363; pág. $40, núm. 366. 

(2) Como se sabe, fué Nofri»t-ari, una princesa etiópica, que casó con 
Ahmes, el glorioso Pharaón que expulsó á los Pastores. Los artistas contempo- 
ráneos del Egipto la pintan con las carnes negras, pero sin tener el pelo rizado. 
— Lenormsint^ Hist. anc. del Orient,^ II, pág. 159. — En cambio la Reina Taia^ 
también extraniera, pero de origen quizá asiático, mujer de Amenophis 111, es 
representada por los escultores de la época con el pelo rizadísimo en su hermosa 
beza del Museo de Boulaq. — Perrot, I, pág. 694, pl. XI. 

(3) Perrot, 1, pág. 10, núm. 7— (4) Perrot, 1, pág. 646, pl. X. 
(5) Perrot, I. pág. 657, núm. 440, 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 33 

trica, alrededor del cuello, por encima de los hombros, como la de No- 
frit (i), ó por otra larga y rizada como la de Nai (2), que baja hasta el seno 
desnudo, porque ul era la moda nacional persistente en aquel vasto terri- 
torio desde los primeros tiempos de su consdtución en Monarquía ab- 
soluta. 

En el imperio medio es cuando este tocado toma por el momento otro 
aspecto, que desaparece con los dominadores extranjeros. Una escultura, 
que se supone de la época de los Hyksos, presenta una cabeza de hombre 
con peluca más poblada que las antiguas, formada por larguísimos tirabu- 
zones,que unidos á los profusos bucles de la rizada barba, llegaban al pecho, 
formando un conjunto del estilo más amanerado y antiestético que es posi- 
ble imaginar (3). 

Sin duda era éste, á lo que algunos suponen, el tocado peregrino que 
importaron á aquellas regiones los invasores extranjeros que por quinien- 
tos años dominaron el país con el nombre de Pastores, porque no bien 
fueron espulsados del Delta, vuelven los artistas del nuevo imperio á repro- 
ducir la moda antigua de la cabellera postiza y sin barba, no cuidándose 
para nada de los rizos, como adorno exótico traído del Oriente. 

Fueron á la vez estos mismos escultores pharaónicos admirables imi- 
tadores del natural, habiendo dejado á la posteridad numerosas estatuas 
notables por su verdad y sorprendente realismo; pero tales obras artísticas 
no tienen, sin embargo, la resonancia de las helénicas, porque los modelos 
de uno y otro sexo que inspiraron aquéllas eran singularmente feos. Ellos 
fornidos (41, nada esbeltos, con las facciones abultadas y expresión vulgar, 
cuando no desagradable, como puede observarse en las esculturas, en las 
pinturas y en las mismas momias; ellas (5) estrechas de caderas, enjutas 
de brazos y de piernas, ancha la nariz, la boca grande, los labios gruesos, 
con deprimidas curbas en el pecho, luciendo sus desmedradas formas á 
través de la estrecha camisa de fino lienzo, abierta por la parte superior del 
cuello. Así es que cuando dejando de copiar el natural, quisieron aquellos 
artistas inventar tipos ideales, plagaron su copioso panteón de personajes 

(1) Perrot, I, pág. 638, pl. IX.— (2) Perrot, I, pág. 77, núm. 50. 

(3) Perrot, 1, pág. 684, núm. 46$; pág. 685, núm. 466. 

(4) Perrot, I, págs. 10 y 11, núms. 6 y 7; pág. 655, núm, 436; pág. 678, 

núm. 461. 

(5) -Perrot, I, pág. 77, núm. 50; pág. 658, núm. 442; pág. 639, núm. 443. 



36 REVISTA DE ARCHIVOS 

teogónicos de las más horribles formas (i), ó mejor dicho, con extrañas 
cabezas de animales representando las fuerzas vivas de la divinidad, este* 
riorizadas por creaciones de lo más ridículo, emanadas de la misma esencia 
divinísima. En cambio lograron representar con acierto notable los dpos 
diferentes de las diversas razas que con ellos estuvieron en contacto, como 
puede notarse en las celebradas representaciones murales de algunos hipo- 
geos pharaónicos, donde se ven desfilando ante el alma del soberana 
muerto las gentes que venció en vida, cuya nacionalidad se reconoce sin 
esfuerzo, no sólo por los rasgos fisionómicos y la indumentaria, cuanta 
por el corte del pelo y el tocado respectivo de cada grupo de prisioneros ó 
de tributarios del vencedor, sin que aparezca como signo distintivo del etió- 
pico el pelo encaracolado de las cabezas de los anversos de las monedas íbe- 
ras y de la del exvoto del Tajo Montero (3), por tenerla cubierta con una 
peluca corta. 

Los que esculpían en Caldea y en Babilonia, en la Asirla y en la Per- 
sia, exageraron hasta el extremo la moda originaria de aquellos países de 
los grandes pelucones minuciosamente rizados, bajando en simétricos bu- 
cles, como la barba, en largos tirabuzones, hasta cubrir parte del pecho, lo 
mismo en sus divinidades que en los soberanos, en los soldados que en los 
más humildes artesanos (3). Uso tan ridículo que del Asia trajeron los 
Hykios en tiempo remotísimo al Egipto y muchísimos siglos más tarde, en 
los días de Luis XIV, caricaturaron este rey soberbio y sus aduladores cor- 
tesanos, se convirtió en el mundo oriental en distintivo de algunos pue- 
blos que fueron de razas distintas y adoptaron, sin embargo, estas rizadas 
cabelleras postizas. 

En cambio los fenicios, que vinieron después, no fueron literatos, ni ar- 
tistas, sino todo lo contrario, industriales y mercaderes, y cuando tuvieron 
necesidad no de crear, sino de fabricar alguna figura de varón ó de hem- 
bra, no acertaron á hacer otra cosa mejor sino poner en práctica las reglas 

(i) Perrot, I, págs. 55 á 64, núms. 37, 39. 40, 42, 43, 44 y 45. 

(2) El egipcio, el asiático, el negro y el libio-europeo están cubiertos con 
grandes pelucas con rizos artificiales en la tumba de Setis 1. — Perrot, I, pág. 289, 
núm. 181; Lenormant, Hist anc. ieVOrient, 1, págs. no y 111; ihidenij 11, pá- 
gina 285; ihidem, 111, págs. 11 y 326; Perrot, 1, pág. 796, núms. 527 y 528; 
pág. 799, núms. 529 y 530. 

(3) Perrot, 11, pág. 498, núm. 223; pág. 502, núm. 226; pág. 508, núm. 253; 
pág. 512, núm. 235; pág. 518, núm. 237; pág. 550, núm. 256 y pl. X. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 37 

más rudimentarias que habían aprendido en el Egipto y en la Asirla, los 
dos grandes centros de cultura del mundo clásico por ellos tan frecuenta- 
dos, esparciendo sus exóticas producciones en las factorías, bajo cuyo suelo, 
al ser removido, suelen aparecer soterradas en los tiempos modernos, unas 
sin barbas y sin pelo rizado, aparentemente desnudas hasta la cintura, de 
la que baja una especie de nagüeta corta y estrecha como figurando el 
schenti\ afectando la manera egipcia (i), y otras con sendas barbas» espesas 
y rizadas, vistiendo á la vez un traje largo, grueso y pesado, marcada imi- 
tación aslria, como se observa en la estatuaria fenicia de Cypre {2),] 

Pero pasaron numerosos siglos y de entre las glorias de las viejas nacio- 
nalidades clásicas del Oriente comienza á surgir inopinadamente el mundo 
helénico, que había de dar á la admiración de la posteridad poetas como 
Homero y Esquilo; legisladores como Licurgo y Solón; médicos como Hi- 
pócrates y Galeno; filósofos como Platón y Sócrates; historiadores como 
Herodoto y Tacídedes; generales como Milciades y Epaminondas; políticos 
como Pisistrato y Pericles; cortesanas como Aspasia y Phriné; escultores 
como Phidias y Praxiteles, cuyas obras inmortales no han sido antes ni 
después sobrepujadas por los genios más eminentes que les habían prece- 
dido ó les sucedieron más tarde. 

Los escultores griegos que vivían en un suelo tan privilegiado y ameno, 
cercado de encantadoras islas, dignas moradas de sus poéticos dioses, y se 
veían de continuo rodeados de un pueblo de admirable perfección de for- 
mas en los unos, como de singular belleza en las otras, que contemplaban 
sin cesar en la agora y en el teatro, en el gimnasio y en la palestra, en el 
estadio y en el hipódromo, encontrando <le continuo y por doquiera ga- 
llardos modelos de hombres y mujeres de singular atractivo que copiar en 
la piedra, consiguieron trasladar al mármol las formas purísimas de sus 
más arrogantes beldades, logrando poblar su Olimpo de divinidades verda- 
deramente ideales, las más apuestas, las más esbeltas y las más expresivas 
que alcanzaron á imaginar. Por ello forman un contraste singularísimo las 
asambleas de las deidades helénicas, esculpidas con singular donaire, donde 
se veían reunidas las más bellas idealidades de la Grecia con el congreso 
monstruoso de las horrendas divinidades egipcias. 

(i) Perrot, III, pág. 526, núm. 355. 

|a) Perrot, 111, pág. 510, núm. 349; pág. 513, núm. 350; pág. 518, nú- 
mero 353. 



}6 REVISTA DE ARCHIVOS 

Sin embargo, en sus comienzos^ como queda Indicado, pagaron aqué- 
llos largo tributo á la preceptiva oriental imitando el simétrico paralelismo 
de los copiosos grupos de rizos con que exornaron las cabezas de sus divi- 
nidades y de sus héroes (i) los primitivos escultores de la Grecia, se hizo 
tan insoportable por el exagerado abuso de su monotonía, que se impuso 
la necesidad de ponerle correctivo eficaz, y si se da crédito á Plinio el 
Viejo (2), fué Pythagoras de Rhegium el que se atrevió primero á rom* 
per con este intolerable convencionalisir.o, impuesto por el despótico 
precepto de escuela. No he visto ninguna escultura indudable de este 
innovador, ni de Kalamis, que en el siglo V antes de Jesucristo embelle» 
cía á Atenas con sus obras; pero en cambio es conocida la copia del 
Apolo del Cerámico, dicho de Cholseul-Gouñer, hoy en el Museo Británi- 
co, atribuido su original ya al uno ya al otro de estos dos maestros, de 
donde parece comenzar la nueva manera técnica para el arreglo del pelo 
en las estatuas, que había de producir desde las hermosas cabezas esculpí*- 
das por Phidias en algunos de los frontones del Parthenón, que se conser- 
van también en el Museo Británico, hasta la del Fauno de Praxiteles, cuya 
reproducción existe en el Capitolio, porque es preciso no olvidar que son 
pocas las esculturas originales de los grandes maestros que han llegado 
hasta nosotros, siendo la generalidad de las más renombradas, copias úni- 
camente de las obras de más fama, como acontece con el Diadumeno Far- 
nesio, el Doryphoro del Museo de Ñapóles, la Amazona herida del de Ber- 
lín, la Niobe del de Florencia y tantas otras que fuera inútil recordar. En 
el siglo III.% cuando los orgullosos generales de Alex:indro desmembran el 
vasto imperio del Macedonío en J'einos por la ambición desunidos, las es- 
cuelas regionalistas esculturarias de Pergamo, de Rhodes y de Tralles (3), 
suceden á las de las centurias precedentes, y con visible decadencia llegan 
hasta la dominación romana de mediados del segundo. 

Desde que Paulo Emilio, el ilustrado patricio admirador de las letras y 
de las artes de la Helada, triunfa en Pydna de las huestes macedónicas, 
comienzan los legionarios á considerar como tierra conquistada la infortu- 
nada Grecia, declarada al ñn provincia romana cuando en 146 antes de Je- 

(i) Collignon, Arch, grecque, pág. i3i, núm. 39. 

(2) Plin., H. N. XXXIV, 59 Pyibagoras Rbeginus... primus ñervos it venas ¿x- 
pressit capiUunque diligentius, 

(3) ¡hidem, págs. 305 á Jia. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 39 

sucristo el ignorantísimo plebeyo Lucio Mummio, desconocedor en abso- 
luto de la cultura helénica, derrota á los acheos en Leucapetra. A partir 
de este momento, los escultores griegos se plegan á las veleidades de sus 
vencedores, que menos exigentes que los vencidos, sólo querían satisfacer 
su excesiva vanidad exornando sus fastuosas residencias con reproduccio- 
nes más ó menos felices de las obras maestras tan renombradas. La misión 
del que esculpía quedó, pues, reducida á imitar los modelos más admira- 
dos de los grandes maestros, á partir de Kelamis, sin preocuparse en lanzar 
la imaginación en las vías de nuevas invenciones. 

Pero esta misma repetición constante de aquellos personajes de piedra, 
ya tan conocidos, quitaba todo interés á tales trabajos, produciendo la na- 
tural indiferencia por la monotonía de la reiterada reproducción de las tan 
vulgarizadas ñguras. Incapaces, sin embargo, los nuevos artistas para abrir 
sendas inexploradas por las que pudieran caminar en alas de la fantasía, 
inspirándose en nuevas creaciones de incontestable originalidad, sentíanse, 
por el contrario, como esterilizados por el siempre igual y no interrumpido 
trabajo de imitación á que se veían sujetos desde luego y sin descanso. 
Queriendo dar, sin embargo, cierta variedad á sus obras, y cansados de re- 
petir los modelos de los tres siglos más gloriosos de la estatuaria de la Gre- 
cia, del V al III antes de nuestra Era, se lanzaron á reproducir los tipos 
más arcaicos de los primitivos escultores helénicos, ó, mejor dicho, volvie- 
ron á poner de moda sus más exagerados amaneramientos, como las cabe- 
lleras minuciosa y exageradamente rizadas, cayendo en el mismo abuso 
arcaico del paralelismo simétrico de numerosos grupos de rizos, iguales 
siempre y desprovistos de toda estética. 

Antes de comenzar el primer siglo, Julia, la mujer de Augusto, aparece 
ya en las monedas con el pelo afectadamente ondulado (i), moda que sigue 
Agripina, madre de Nerón (2), y Messalina, casada con Claudio (3), siendo 
otra Julia, la hija de Tito, la primera entre las princesas imperiales que 
comienza á usar el pelo rizado (4). á la que sigue Domicia, la esposa de 
Domlciano (^), 

Ya en la segunda centuria Adriano fígura en las piezas amonedadas (6), 
y sobre todo Lucio Aurelio Vero (7), con la cabellera y la barba rizadfsl- 

(i) Cohén, Monnaies imperiales^ 1, pl. V. — (2) Ibidem pl. VIH. 
(3) IMem pl. X.— (4) Ibidem pl. XVII.— (5) Ibidem pl. XVllI. 
(6; Cohén, II, pl. IV, V, — (7) Ibidem pl. VIII, IX. 



40 REVISTA DB ARCHIVOS 

mas, moda que conservan Antonino Pío y Marco Aurelio (i) y comparte 
Faustina Segunda, casada con aquel último (2), terminando este periodo 
con Commodo y Crispina, ambos con el (pelo cuidadosamente rizado (3). 
Al comenzar el tercer siglo, Septimio ¡Severo y Julia Domna (4), como 
después Caracalla y IPlautila (5), siguen consecuentes con los rizos, como 
sus antepasados imperiales. En este largo período de trescientos años la 
glíptica numismática produjo el ejemplar del hermoso gran bronce de Lu» 
cius Aelius Verus (6) del Gabinete de París» á cuya cabeza quiere aseme- 
jarse algo la del'bajo relieve del Tajo Montero y más á la del Lapitha del 
frontón occidental de Olimpia, si bien ia|últimamente descubierta aparece 
muy amanerada en el paralelismo de los rizos, tan copiosamente agrupa- 
dos en cabeza y barba (7), acusando un arte de imitación que viene ini- 
ciando su decadencia, y, por lo tanto, de época más moderna que el siglo 
segundo de nuestra Era, á cuya fecha asigna el profesor Httbner el sober- 
bio busto del Zeus, de la misma procedencia. Sin embargo, la clasificación 
atribuida tan vagamente á la cabeza con la cabellera y barba rizada del Tajo 
aludido, no puede darse como definitiva, quedando sujeta á ser alterada ó 
ratificada según nuevos estudios críticos lo exijan en adelante. 

G>mo se ha visto, no llegaron los artistas de la Grecia al grado de per- 
fección que alcanzaron en la escultura sin haber antes recorrido un largo 
número de años de preparación imitando la manera egipcia y la pesada 
indumentaria asiria en la estatua sentada de Charés, del templo de Apolo, 
cerca de Mileto, y copiando de los citados asiáticos las cabelleras y las bar- 
bas simétricamente rizadas en la Athena arcaica del Acrópolis en el Apolo 
de Thera y en el de Tenea, en la Estela de Aristión y en la de Chrysapha, 
en la que la línea curva de rizos iguales y seguidos, uno tras otro, que ciñe 
la frente de la primera de las figuras, provoca el recuerdo del bronce de 
Olimpia representando á Zeus, con sus dos bandas de gruesos rizos iguales 
rodeando su cabeza, que resulta del aspecto más ridículo. Esta tosca ma- 
nera de figurar el pelo, cuya forma más incorrecta y rudimentaria parece 



(1) Ibidem pl. XV, XVI.— (2) Ibidem pl. XVllI, XIX. 

(3) Cohén, ibidem, III, pl. 111, IV.— (4) Ibidem, pl. VII, IX. 

(5) IbUem, pl. XI, XII.— (6) Cohén, ibidem, II. pl. VII. 

(7) Colignon, Arcbeologie grecque, pág. 181, núm. 58. Véanse también las 
estatuas del Museo de Ñapóles, copias del Harmodios y Aristogiton de Kritíos y 
Neciotes. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 4 1 

ser la cabeza arcaica del Museo británico, y la más refinada la de bronce, 
de Herculano, tiende á desaparer con el nuevo estilo del Hermes kriophoro 
de Kalamis, que anuncia ya las cabezas de los dioses y de los héroes del 
Parthenón, esculpidas por el cincel de Phidias, la de Conon de Polycleto, 
del Museo de Ñapóles, que han de traer las del Fauno y el Hermes de 
Praxiteles, y aun después de esta época las hermosas de la Venus de Milo 
y la de Médicis. De modo que los primeros artistas de la Helada trataron 
el pelo con todo el amaneramiento de los asirlos, cuyas esculturas se esfor- 
zaron en copiar tomándolas por tipos convencionales, hasta que los gran- 
des maestros del V."* y IV.* siglo dieron á este mismo cabello toda la suave 
flexibilidad de los modelos vivos que tenían ante su vista. Con estas dife- 
rentes maneras de peinado representaron ios griegos en la piedra, en épo- 
cas distintas, lo mismo sus dioses que sus héroes y que sus conciudada- 
nos,* sin que ninguna de estas formas técnicas indicase entre ellos diversi- 
dad de raza, como tampoco en Roma, que las copió de las fuentes puras 
de donde tomó las artes, las ciencias y las letras, los escultores, los histo- 
riadores y los poetas. Sin embargo, el mal gusto, por la simétrica profusión 
de rizos en la cabellera, reaparece, como se ha visto, con las Emperatrices 
como Agripina, subiendo hasta el Olimpo, con la Arthemis de Pompeya y 
el Zeus Trophonios del Louvre, dando vida á la amanerada escuela arcai- 
zante, tan estimada de Hadriano. 

Y á este propósito no debe olvidarse que, si bien en los tiempos más 
antiguos usaban los romanos la barba y la cabellera largas, cuando ai co- 
menzar el tercer siglo anterior á nuestra Era, se introducen en la ciudad 
los barberos y los peluqueros, comienzan aquéllos á afeitar las unas y éstos 
acortarlas otras, moda, sin embargo, que tuvo sus alternativas, pues mientras 
varios Emperadores aparecen rapados y rasurados, se ven algunos con sen] 
das pelucas, (i) y muchos elegantes con el pelo cuidadosamente rizado, ca- 
iamistrata coma, cuyo recuerdo conserva el gran orador en una de sus aren- 
gas (2). Por lo que respecta á las mujeres siguieron en sus tocados alterna- 
tivasanálogas, usando al principio peinados muy sencillos, siendo entonces 
peculiar de las cortesanas los rizos y los añadidos, que adoptaron á la postre 
las damas del gran mundo, concluyendo también por aceptar las pelucas, 
como los antiquísimos egipcios, los asirlos y los persas, á la vez que los 
peinados más caprichosos y fantásticos, no siempre iguales, sino con dife- 

(i) Suet. in Othon., la— (a) Cic. pro Sext., 8, 18. 



42 REVISTA DE ARCHIVOS 

rendas notabilísimas en una misma Emperatriz, cuyas cabezas son las qne 
más han pasado á la posteridad, conservadas en sus monedas (i). 

Volviendo ahora, pues, que ya será tiempo, á considerar lo que resta 
del alto relieve del Tajo Montero, que ha dado ocasión á las reflexiones 
que preceden, desde luego hay que deplorar no quede signo alguno que 
pueda servir de indicio por donde se rastreara qué personaje mítico buba 
de representar, porque tratándose de un exvoto, de confección romana» 
llevado enofrenda á iinsacellum porcualquier devoto más ó menos crédulo^ 
no pudo ser aquella efigie la de un particular, destinada á coronar un mo* 
numento honorario, levantado en cualquier sitio público, de orden délos 
decuriones de una ciudad provincial determinada. Realmente la cabeza eD 
cuestión pudo ser, salvo las diferencias técnicas de ejecución naturales del 
período enque fué esculpida, una imitación de la del ifare^, sentado— Pla- 
tón — de la Villa Borghese, ó de la del Poseidón, en pie — Neptuno — de Her^ 
culano, estatua de bronce que hoy está en el Museo de Ñapóles, ó de la de 
Asclepios — Esculapio — no tomado de las representaciones más arcaicas que 
lo figuran imberbe, sino de las relativamente modernas, donde ya aparece 
con barba, como en algunos de los exvotos descubiertos en Atenas hace 
pocos años. 

VI. «Otra hornacina, de igual figura que las anteriores, qiie se en* 
cuentra partida en dos pedazos de arriba abajo. El lado izquierdo, que está 
íntegro, mide de largo 0,80 metros, de ancho 0,40, y de grueso 0,24, te- 
niendo esculpido un busto de perfil á la derecha, que no es fácil determi- 
nar si es mujer ó de adolescente; pero por la posición de las manos se ve 
que figura una tocadora de doble flauta. El otro fragmento de la derecha, 
de que sólo se conserva la parte superior, mide á su vez de largo 0,46 me- 
itros, de ancho o 24, y de grueso 0,22, representando una cabeza de mujer 
con los carrillos inflados, como si soplara. Existía otro tercer trozo de es- 
cultura, en el que se distinguían dos manos agarrando una doble flauta^ 
que formó parte de los anteriores; pero como estaba suelto ha desapareci- 
do por haberse aplicado como material de construcción en las paredes de 
un corral para yeguas que se está edificando cerca del supuesto pozo^ 
donde aparecieron todos estos restos esculturarios. Las caras de las tibici* 
ñas son de distinto tamaño, siendo mayor la de perfil, teniendo por inferior 

(i) Marquardt. Lavieprivée des romains, vol. 11- VI, pág. 243 (598) á pági- 
na 253 (606). 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 43 

en mérito dichas tibicinas comparadas con el Zeus. Pero en ésta, como en 
todas lae demás piedras del hallazgo, sólo está bien labrada la cara escul- 
pida; la opuesta es deforme, apenas desbastada , ofreciendo por ello una 
yariacíón constante en su grueso. En el fragmento pequeño de las tibici- 
nas, por ejemplo, sucede que, mientras por la parte superior apenas tiene 
un espesor de o,io metros, por el medio sube á 0,22, y á algunos más en 
la inferior.» 

Conforme á las indicaciones reiteradas del Sr. Aguilar Cano, aparecen 
reunidos en una misma hornacina los bustos de las dos tibicinas, por más 
que de este maridaje resulten las dificultades que voy á indicar. Estando 
ambos colocados en una misma linea visual, fígura ser de más tamaño el 
que representa una joven que el que reproduce las facciones de persona de 
más edad. La manera suave y ligeramente ondulada con que está tratado 
el pelo de aquella cabeza recuerda el cincel que trazó la cabellera de la 
mujer que impone silencio, mientras la simétrica y profusamente ensor- 
tijada de la otra, trae á la memoria la del que he supuesto q«:e pueda ser 
Esculapio, de que acabo de ocuparme. Es decir, que en un mismo bajo 
relieve aparecen reunidos dos estilos distintos y dos escuelas diversas de 
escultura, hija la más clásica de los grandes maestros reformistas del 
siglo V.*, antes de J. C, que concluyeron con todos los exagerados con- 
vencionalismos más antiguos, y nacida la postrera de la manera impeni- 
tentemente arcaisante, que reprodujo las más extravagantes exageraciones 
del peinado femenino especialmente, perpetuando hasta nuestros días las 
ridiculísimas modas de los tocados imperiales romanos de la decadencia. 

Es muy conocido el oficio de las tibicinas y los actos de entonces á los 
que concurrían, como los convites (i) y las pompas fúnebres; entre otros 
para que sea necesario detenerse á detallarlos, bastando sólo el recordar que 
la tibia no era, propiamente hablando, sobre todo en la manera de usarla, 
igual á la moderna flauta, sino instrumento de viento, largo y estrecho, 
como la canilla humana, de la que toma el nombre latino, semejante al cla- 
rinete moderno. En dicho instrumento se soplaba por el extremo más del- 
gado, y no de través, modificando los sonidos á voluntad, tan sólo con 
obturar con los dedos algunos de los agujeros practicados como al come- 
dio de aquel estrecho tubo* 
VIL c Últimamente se descubrió un ara, que también ha desaparecido, 

(i) Marquardt, Ibidem, I, págs. 395, 404, 405, not. i, y pág. 41 1. 



44 REVISTA DE ARCHIVOS 

por haberse empleado, como las manos de una de las tibicinas, como ma- 
terial para construir las tapias del mencionado corral de yeguas.» 

Semejante pérdida, sin embargo, no es muy de sentir si el ara no tenia 
bajo relieves ni epígrafe, toda vez que su solo hallazgo viene á robustecer 
por completo la conjetura que formé desde luego, por la descripción de 
las seis esculturas encontradas en el Tajo Montero, y de que acabo de ha- 
blar, confirmada por la inscripción de ANNIA SEPTVMA, que hace ver 
que dichas piedras esculpidas eran exvotos llevados á un Sacelium, levan- 
tado en época antiquísima en una de las ásperas cumbres de la Sierra de 
blstepa, opinión que aceptó desde el primer momento el profesor Hübner, 
y que explica satisfactoriamente las diferencias técnicas que se observan en 
estas piedras esculpidas, acusando épocas distanciadas y artisus distin- 
tos, de aptitudes diversas. 

VIII. «Por fortuna se han podido ordenar de una manera indubitada 
hasta catorce trozos de una tabla de mármol, que tenían letras, constitu** 
yendo un solo renglón que debió estar precisamente en el friso del monu- 
mento á que alude; dice así.» 

ANNIA . SEPTVMA . VOTVM . ANIMO . LIBENS . SOLVIT 

El Sr. Aguilar Cano fué el que tuvo la suerte de salvar este importante 
epígrafe, reuniendo uno por uno los diversos fragmentos de que se com- 
pone sin que falte más que una letra fácil de adivinar en la última palabra» 
así como el mérito que nadie podrá disputarle de haber dado á conocer el 
primero hallazgo tan notable, señalando su importancia, evitando su des- 
trucción y cuidando de reproducirlo en buenas fotografías; como era tam- 
bién el juicio que de todo ello había formado y me expresaba con su ingé* 
nita sinceridad en sus postreras comunicaciones el sabio epigrafista ger- 
mano tan citado. 

Hablándome de esta inscripción votiva el mismo profesor Hübner me 
decía que «el texto le parecía del siglo li.*, no evitándolo la forma SEPT- 
VMA, que es un arcaísmo propio de aquella época» opinión que confirmó 
al recibir el calco, que el mismo Sr. Aguilar nos mandó y vino á corrobo- 
rar el juicio antes emitido (i). 

Ahora bien; la ofrenda que acaso llevara ANNIA SEPTVMA al Saee^ 
llum del Tajo Montero en cumplimiento de su voto podría haber sido la 

(i) E. S. E. L. 677. aChist. 198. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 43 

gallarda matrona coronada de laurel y con el índice sobre los labios, por 
ser la escultura contemporánea del epígrafe. 

Pasando ahora á otro género de consideraciones, me sería muy grato 
dilucidar cuál pudo ser la población que desde tiempo remotísimo existiera 
en las inmediaciones del lugar de este hallazgo; pero confieso ingenuamente 
que la manera como entre nosotros son de antiguo tratadas tales cuestio- 
nes de geografía clásica por los discípulos de Madoz y de Cortés y López, 
me han apartado de semejantes invesdgaciones haciéndomelas refractarias. 
Aunque he dado el nombre del mencionado político como el del autor del 
abrumador Diccionario que lo lleva estampado al frente de su portada, co- 
nozco demás — como que fué hecho en mis mocedades, y conocían todos 
entonces — que dicho exministro escribió cortas páginas en cada uno de 
aquellos dieciséis volúmenes en folio menor, confeccionados por casi tantos 
colaboradores conu) artículos contiene, rebuscados, los que realmente los 
escribieron, entre la más modesta burocracia y los más menudos literatos 
de cada provincia. Por lo que hace á Cortés y López no negaré que fué un 
auctodidacto de recomendable mérito, que había estudiado con vivo interés 
los geógrafos mayores y menores, griegos y romanos por las ediciones vul- 
gares en su época conocidas, habiendo concebido el proyecto de publicar 
una obra, que hubiera sido monumental, si hubiese reunido más crítica 
que la que había logrado alcanzar. Por otra parte, sus conocimientos, con 
no ser escasos» no eran profundos y la atmósfera fantástica que entonces se 
respiraba en el mundo de las letras, ofuscando sus ideas, lo lanzó precipita- 
damente por el resbaladizo sendero del etimologismo. De modo que entre 
el exagerado afecto al regionalismo, que acapara para cada pueblo, de que 
se ocupa, cuantas consejas falsas, exageradas leyendas y extravagantes tra- 
diciones logra descubrir, ya antiguas ya modernas, y el extremado cariño 
á la novedad, que conduce alas más extrañas aberraciones, provocando 
una topografía tan ideal como romántica, no es posible encontrar al pre- 
sente el apetecido justo medio entre nuestros neogeógrafos más caracteri- 
zados, si se exceptúan muy raros casos. 

Por ello, pues, sólo habré de detenerme breves momentos, dedicando 
pocas palabras á cuestión tan capital, indicando únicamente que la actual 
Sierra de Estepa á seis leguas al Sur de Ecija, estaba enclavada dentro de 
este antiguo territorio jurídico— conv^n^ti^ astigitanus — del que formaba 
parte Ostipo, que López de Cárdenas sostuvo, no sin fundamento, que 
existió donde hoy Estepa, por estar esta moderna población en sitio^ alto^ 



40 REVISTA DE ARCHIVOS 

bien fortalecido^ con vestigios de antigüedad y piedras escritas^ no lleva- 
das de otra parte, encontrándose en el camino de Sevilla á Antequera^ 
donde colocó el Itinerario de Antonino á Ostipo (i). Además esta última ciu- 
dad antigua á juzgar por la estructura de su denominación pertenece áesa 
serie de pueblos, que por la terminación de sus nombres, parece que deben 
traer su origen de los que fundaron la Hippo de la Siria á orillas del Lago 
de Genezaret, la de África vecina de Cartago y la de la primitiva Híspanla, 
Hippo nova^ en la Bética (2). A cuya conjetura viene á prestar fuerza ines- 
perada el sillar del Tajo Montero, representando dos caras de frente con 
grandes pelucas, grabadas á cincel en la piedra, obra que ni por su ejecu- 
ción, tocado es posible atrini por su buir á los artistas cartagineses, ni 
mucho menos á los romanos, sino á otros de fecha más remota y menos 
distante de la fundación de Ostipo. Este pueblo además y lo mismo Astigi, 
eran en 79 de Jesucristo oppida libera (3). Categoría política que conser- 
vada cuando había ya más que mediado el primer siglo, muy cerca de tres 
después de la conquista romana del país, indicaba claramente que du- 
rante las sangrientas campañas hispanas de la segunda guerra púnica, am- 
bas poblaciones, á trueque de conservar su autonomía respectiva, habían 
permanecido neutrales, sin tomar parte alguna por uno ni otro bando en 
aquella lucha tenaz de tantos años. 

Réstame ahora añadir que á la opinión de López de Cárdenas, sostenida 
hoy con fortuna por el Sr. Aguilar Cano, viene á dar inopinadamente cierta 
validez no tanto los hallazgos referidos del Tajo Montero, cuanto los nue- 
vos descubrimientos, que no debo pasar en silencio á pesar del sigilo con 
que se les quiere envolver; valiéndome al describirlo de las mismas palabras 
con que me han sido comunicados por el tan citado erudito, sin omitir 
sus salvedades por no haber visitado los sitios en que han tenido lugar, re- 
firiéndose por lo tanto á informes de terceras personas que le han relatado 
lo que han visto. 

Es creencia arraigadísima entre la gente más ignorante del país, que los 
moros, al ser expulsados de estas tierras dejaron ocultos numerosos tesoros, 
de que los descendientes de sus respectivas familias en el África, conservan 



(\) López de Cárdenas. Notas 24 y 22, á la Antorcha de la Antigüedad de 
Franco. 

(2) Plin. H. N 5. 71. 5, 21. 3, 10). 

(3) Plin. H. N., 111, 12. Oppida libera Astigi vetus, Ostipo. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 47 

el secreto respecto á los sitios donde se encuentran enterrados. Por ello no 
es de extrañar cuando, después de haber estado incidentalmente en Marrue* 
CCS algún embaucador vulgar, suponiendo que ha tenido fntimas confiden- 
cias con cierto zahori circunciso, logra convencer á más de cuatro ilusos 
que se le asocien, emprendiendo cautelosamente, en lugaresapartados^explo- 
raciones subterráneas en busca de ajorcas y arracadas, joyeles y doblas gra* 
nadies, que presumen encontrar apiladas, como el grano en los silos, en los 
recónditos subterráneos de algún castillo ó palacio ignorado y hace siglos 
destruido. Uno de estos buscadores predestinados de oro y piedras finas, 
unido á varios candidos soñadores de riquezas ignotas, comenzaron á minar 
con todo misterio en «la Corecha, ladera del Castillo de Estepa, en las pare- 
ces mismas de la población, y después de estar trabajando bajo tierra de 
siete á ocho meses, encontraron, como á cuatro metros de profundidad, 
unas especies de galerías, llenas de escombros, abiertas en el terreno, de 
forma irregular, apenas suficiente para el paso de un hombre. Cuando las 
iban limpiando, tenían que hacerlo con cuidado, porque á lo mejor, tocan- 
do á la bóveda, se venían encima cargas de escombros que estaban ence- 
rradas en unos estrechos pozos, de la anchura de un hombre, que desde 
dicha bóveda subían á la superficie del terreno.» 

«Dieron con dos muros paralelos formados por sillares de piedra, dis- 
tanciados los muros entre sí unos cuatro metros, y de trecho en trecho 
divididos por paredes de sillares en escalera, formando, según su testimo» 
nio, como los trojes de un molino. Uno de los muros tendrá veintitantos 
metros, y otro, el doble, corriendo de Norte á Sur, y el eje de los compar- 
timientos de Este á Oeste.p «Entre los dos muros de sillares paralelos, hay 
las divisiones necesarias para dejar tres espacios de nueve metros de longi- 
tud, cada uno sin que se pueda afirmar que fueran los únicos. Los sillares, 
de los cuales pasarán de setecientos los descubiertos, unos están bien labra- 
dos y otros no tanto, habiéndose empleado en la construcción un mortero 
de superior calidad.» «Según dicen los que han hecho la excavación, parece 
que no se ha encontrado en lo descubierto, objeto alguno», «disponiéndose 
á desmontar y vender los sillares.» 

Después, «según informes, parece que para extraerlos con dicho 
objeto, han roto el terreno hasta la superficie, lo que permitirá, cuando 
menos, precisar la forma que tuviesen los cimientos, y poco más ó me- 
nos, el plano de la construcción. Los sillares que se conocen, son de 
varios tamaños, abundando los que tienen una longitud de i,25 metros, 



48 REVISTA DE ARCHIVOS 

labrados á escuadra, y sólo con una cara fina que sería la del paramento»» 

Verdaderamente no es posible con tan sucintos detalles determinar la 
clase de edificio que sería el encontrado por acaso bajo el suelo actual de 
la moderna Estepa; los pozos que desde la superficie del terreno bajan á 
aquella construcción para mi indefinible^ demuestran que se trata de un 
subterráneo de uso que no puedo adivinar. Los sillares á medio acabar los 
unosy cortados á escuadra los otros y con una cara bien labrada, además 
del duro mortero que los ¡une, lo mismo pudieran suponerse de fines del 
periodo cartaginés que del principio del romano, quedando siempre la duda 
sobre su destino de origen. Creo firmemente que se han de haber encon- 
trado objetos que ocultan los que han minado el terreno para no excitarla 
codicia de los demás, en la esperanza de seguir explotando, libres de com» 
petidores, aquel subterráneo que han encontrado. Estos pequeños objetos, 
acaso de escaso valor material, podrían tal vez conducir al esclarecimiento 
de estas dudas. 

Reasumiendo ahora para mayor claridad mis conjeturas, habré de 
repetir brevemente: 

I.* En la meseta del Tajo Montero existían , en tiempos pasados, seña» 
les de cimientos de edificios, algunos de los cuales cimientos aún estaban 
visibles después del hallazgo de las esculturas, entre las cuales figuran dos 
retratos, no esculpidos, sino grabados á la punta, sobre un viejo sillar de 
la piedra caliza de la misma Sierra. Por las grandes pelucas que rodean 
ambos rostros, que aparecen dibujados de frente, y más que nada por la 
manera como están cincelados, hacen ver que no los trazaron artistas grie- 
gos, ni cartagineses, ni menos iberos, ni romanos, sino fenicios, acasa 
antes del 574 que precedió á Jesucristo. 

2.* El edificio á que debieron pertenecer aquel sillar y los tales cimien» 
tos, no p*jdo ser ni una granja ni una casa de recreo, por lo árido, estéril 
y falto de agua potable de aquel terreno; ni menos un sepulcro, por haber 
visto en la Punta de la Vaca de Cádiz cómo construían estos extranjeros 
sus tumbas bajo tierra. Sólo es dable, pues, conjeturar que los mercaderes 
tirios levantasen en aquellas alturas un pequeño templo rupestre dedicado 
á cualquiera de las divinidades de la Siria, antes que alborease nuestra his- 
toria p'tria y á corta distancia de a?guna factoría de importancia que man* 
tuviera vivo el culto en aquella Sierra. 

3.* El b?jo relieve representando una edícula con una palmera y una 
divinidad minuciosamente peinada; pero sin camisa siquiera, en pie entre 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 49 

dos columnas del pórtico, es conocidamente un ^jrvoto canaginés, acaso 
anterior al 241 que precede á Jesucristo, en que termina la primera guerra 
púnica y se inicia la espansión territorial de los tales africanos en la Penin- 
sula. Este importante descubrimiento viene á corroborar la conjetura que 
acabo de emitir, de que por aquellas cumbres había ya de más antiguo 
abierto al culto pagano un edificio religioso de gran veneración en la 
comarca. 

4.^ La superficie de la aludida meseta del Tajo Montero es de roca viva, 
cuya piedra caliza puede aplicarse á las edificaciones en trozos irregulares 
ó cortada en sillares, extrayéndolos de canteras abiertas al efecto, una de 
las cuales pudo ser el supuesto pozo donde han aparecido ios objetos rese- 
ñados, todos ellos labrados también en la misma clase de piedra. 

5.<* Sobre aquella cumbre se encuentran con frecuencia en la actuali- 
dad restos no escasos de tejas romanas, habiéndose hallado á la vez entre 
las seis esculturas allí aparecidas una pequeña ara, que se utilizó como 
material cuando se levantaron las paredes de un corral para yeguas, que se 
construyó, comprendiendo en su área los cimientos aún visibles de un 
viejo edificio á 5o metros de la aludida cantera. 

Este ara y estas tejas fragmentadas, conocidamente romanas, demues- 
tran que al comenzar la dominación de los italiotas en la Península, persis- 
tía aquel antiquísimo edificio como Sacellunij donde se sostuvo el culto de 
los ídolos, si bien al romanizarse del todo el país sometido, la divinidad 
primitivamente fenicia á que estuviera dedicado y que respetaron loscarta- 
ginesesy por la misma identidad de orígenes de sus respectivas teogonias, se 
trocara, sin duda, por otra análoga del panteón mitológico de los vence- 
dores. 

6.* La hermosa cabeza de Zeus, la de la fastuosa matrona coronada de 
laurel y la inscripción votiva de ANNIA SEPTVMA, los tres monumen- 
tos de la misma centuria, hacen ver que durante el siglo segundo aquel 
Sacellum transformado al culto romano, alcanzaba el período de su mayor 
esplendor, mientras en cambio la cabeza arcaizante, con la cabellera y la 
barba esmerada y minuciosamente rizada, así como las de las dos tibici- 
nas, acaso nos llevan al siglo tercero, en el que aún persiste la devoción al 
oratorio de la Sierra de Estepa; por más qfue no ignore que esta escuela neo» 
arcaica, afectando las viejas habitudes técnicas convencionales, apareció 
de improviso antes del imperio al que sirvió con profusión lamentable. 
7.^ La ciudad autónoma de Ostipo^ de fundación oriental, debió ser de 

4 



30 REVISTA DE ARCHIVOS 

la que dependiera el pequeño templo de la vecina Sierra, erigido en aque« 
Has ásperas alturas en tiempo remotísimo por los mismos inmigrantes veni- 
dos de la Siria, que se establecieron en tan fragosas montañas, siendo, por 
otra parte, indubitado, que en las proximidades del templo rupestre del 
segundo siglo, dedicado á una divinidad del Olimpo romano, hubo de exis- 
tir un municipio ó una colonia, dentro de cuyo campo público estuviese 
comprendido el Tajo Montero. 

g.o Cuando en 3i3 el edicto de Milán declaró libre el culto del cristia- 
nismo, ordenando la devolución por el Estado y los particulares de los 
bienes eclesiásticos que tuvieran aquél y éstos detentados, es dable que, 
excitados los fieles por el recuerdo de las crueles persecuciones que acaba- 
ban de sufrir, se lanzaran á arrancar de su asiento aquellos falsos simula- 
cros, mutilándolos sin reparo y arrojando airados sus fragmentos en la 
sima donde ahora han aparecido, que debió ser la cantera de que se extra- 
jeran las piedras para aquellos bajo relieves, como lo demuestran la irregu- 
laridad misma de sus paredes y de su suelo, que indica que semejante 
hueco artificial no fué destinado á servir de pozo, conjetura insostenible, 
dada le formación geológica del terreno. 

9.<» No es posible afirmar si aquel Sacellum pagano se trocaría, después 
de purificado para el nuevo culto, en capilla cristiana, que si logró salvarse 
del empuje asolador de los vándalos, no podría resistir al de los musulma- 
nes de las postrimerías del califato, que harían desaparecer todo recuerdo 
de aquel viejo santuario del que, después de tres largos siglos de sangrien- 
tas luchas, no encontraron ni la menor huella los soldados de la recon- 
quista. 

No puedo abrigar la presunción de haber escrito, en loque precede, un 
verdadero juicio crítico del importante hallazgo de la Sierra de Estepa, 
sino únicamente auxiliado por las interesantes fotografías que me ha faci- 
litado su verdadero descubridor y por la exactísima descripción que me ha 
comunicado de cada uno de los objetos encontrados, un mero catálogo, 
más ó menos metódicamente ordenado, del que me he permitido sacar 
varias deducciones, algunas de ellas aceptadas por el Sr. Hübner, cuya 
autoridad me ha prestado confianza para hacer del dominio público este 
papel, defiriendo á los deseos del Sr. Aguiiar Cano, con el propósito de 
dar á conocer las reproducciones de cuanto aún conserva en su poder dicho 
señor, del pequeño tesoro arqueológico del Tajo Montero, para conseguir 
que llegue á conocimiento de quien, con verdadera competencia, pueda 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



5« 



satisfactoriamente ilustrarlo, resolviendo mis dudas y corrigiendo mis 
errores. 

Alhautin el Grande, 29 Mayo 1901. 



M. R. DB Beeujínga. 



BIBLIOTECA DEL CONDE DE HARO 

FUNDADA EN 1455 
(Continuación) ( i ). 



TuLuo DB oppicus, escrito de mano en pergamino. 
En la segunda hoja de guardas. 



Reyna preciosa 
Col cor e con la mente 
Madre de yesu cristo omnipotente 
A ti me do vergene gloriosa. 
Anni piu di cincuanta 
Chai mondo venni som 9a trapassati 
E mió cor non se vanta 
Auer tenuti alcun modi lodati 
Ma tutti macuiati 
E piu de vici e de cose mondane 
Inamorate e vane 
4a balii e canti e in vita dañosa. 

Id pccati mortaii 
In viso, gusto^ odorato e tacto 

Et altri multi malí 

E me som deletato come matto 

De tutol mal chio facto 

Pensato o dicto fin al di presente 

Pentito uera mente 

Chiero perdón con ciera lagremosa. 
Piu che pietra o diamante 

Som fermo ne la fede del tuo figlo 

Voio viuer constante 

Ne mai voltarme per aitro consiglo 

Per fugir lo bisbiglo 

De linimico de humana natura 

Che sempre mai procura 

De deuiarne dati uera sposa. 
Benegna madre mía 

Fontana de pietate e dalegreca 



Non guardar la folia 

E li pecati de mia Qouene^a 

Pensa la mia vechie^a 

Dogne pecato dolente e pentita 

E fa chin iaitra vita 

Esser me troui in pace e uera posa. 

De no mabandonare 
Bcn chio sia stato miser pecadore 
Fermo som de tornare 
A viuer sempre to bon seruidore 
E I asar tanto errore 

Nel qual som stato pochio vini al mondo 
Pero fami iocondo 
Chio vieg^a in gpraüa de ti pietosa. 

A ti me do col core 
Et al tuo figlo me do con la mente 
De piábate de tore 

Per scruo mi chanior me te consente 
Pregóte dolce mente 
Cha questo tracto tu non mabanduni 
Ma de gratia me duni 

La toa misericordia graciosa. 
E quando desta uita 

Me partiro per dio non auersdegno 

Fin a guerra finita 

Defendermi dal nimico malegno 

E ben chi non sia dcgno 

Piábate de chiamar Mathio grippqmb 

E farli dar perdone 

Dal tuo figlol benegno dogne cosa. Am¿n« 



1 Véase el número de Abril y Mayo» 



32 REVISTA DE ARCHIVOS 

Hanc orationem Ego Matheus de griífonibus, civis bononiensis dum magna 
infírmitate grauarer feci deuotissime virgini marie ín rithmis supraescriptís^ 
postea cum fui mediante eius misericordia liberatus ipsam orationem pulcro et 
deuoto et ameno cantu vestiui ano domini Mccccxij D. mensts nouembr. 

Fol. I v.« empieza la obra con las palabras: «M. T. C. arpitratris facundissi» 
mi oratoris de oíficiis liber primus incipit. Et primo de honesto absolute et com* 
paratiue.» 

Encierra el texto ancha y rica orla de colores sobre gruesa plancha de ore 
Entre el titulo arriba copiado y la inicial, miniatura que representa las cua- 
tro virtudes cardinales. Por bajo gran inicial sobre chapa de oro, y miniatura 
en el centro. 

En el de la orla inferior el escudo del Conde, cuartelado de quince puntos de 
oro y de veros de plata y azul, dos ángeles con túnicas por tenantes. Por bajo 
dos salvajes orantes que, arrodillados sobre peñas, se desgarran el pecho y lle- 
van en bandolera sendos escudos con una gemela de oro en campo de gules. 

Se perciben señales claras de haberse raspado la orla para sobreponer laa 
armas del Conde quizá á las de un poseedor más antiguo. 

En la margen inferior del mismo folio vuelto el escudo con el aspa de San 
Andrés sostenido por dos ángeles. 

Capitales é iniciales en todo el texto, alternadas de oro bruñido y de colores» 
Rasgos caligráficos, adornos, cabezas y otras partes del cuerpo de animales y 
monstruos fantásticos, hábilmente trazados en las letras, de azul y rojo. 

Comentarios interlineales y marginales en carácter minutísimo. Los según* 
dos también con iniciales alternadas de azul y oro. Hojas de fína y blanca vite- 
la de 358 X 2^3 mm. Caja de la escritura: 180 X < ^o* 

Dos foliaciones, una arábiga, en que la portada lleva el núm. 3; otra roma- 
na, en que tiene el núm. I. 

Este manuscrito, que ofrece un conjunto de ejecución rica y elegante, está 
encuadernado en menos que modesta holandesa, de las que, con nuestro prover- 
bial mal gusto, se hacían aquí á mediados del siglo. 

Al pie de los folios XXXVlll-40, la siguiente nota: «La parte superior de 
esta hoja está suplida de mano de D. Francisco Asensio, oficial del número de 
la R.' Biblioteca, el año de 1764, de orden del Sr. D. Juan de Santander, Biblio«^ 
tecario mayor del Rey N.» 8/ » 

La parte suplida está admirablemente ejecutada, no faltando (por tocar el 
drincipio del libro 11) la gran inicial de gruesa chapa de oro bruñido con la mi- 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



53 



fiiatura en el centro, que conserva, así como todas las demás letras, el carácter 

«xacto de las antiguas del manuscrito. 

En el fol. lxj-63 empieza el libro 3.* con inicial también de oro bruñido y 

miniatura. 

Acaba en el fol. lxxxviii-90 v.* con esta suscripción: 

«M. T. C. de ofñciis liber tertius et ultimus explicit feliciter. 1417.1) 



Tullitts hesperios cupicns componere mores 
Edidit hos libros appelUns officiorum 
(^o solo ferus extinctus furor est Katiline 
Consilio superum custos directus ad urbem. 
Luí orbis patricque salus meus tota senatus 
Hic plus solé micat cruciatus propter honestum. 

Eloquii cultor quisquís Ciceronis honorem 



Diligit exemplo presentís celera curet 
Scriptt suís renouare iibrís. Nanc nanque Matheus 
Quem Griffonorum stírps duxít Bononiensis 
Conscrípsit proprium superaos et moribus ipsís 
Et virtute genus mérito bene fretus honore. 
Excellunt cantos hí libros philusophorutn 
Libri quos fecít tres Tuilius officiorum. 



Boecio de consolación;; escrito de mano por capítulos en cinco libros. 

Seis liojas que contienen la Tabla de capítulos; otras dos en blanco. 

Fol. I .* (Rúbrica,) a Aqui comienza el libro de boecio seuerino senador de 
rroma el qual fizo estando preso por mandado de iheodorico rrey de los godos 
e es llamado este libro de conssola^ion e fue declarado por doctor en ssanta 
theologia que ouo nombre fray nicolas trebet de la orden de los frayres de San- 
to Domingo.» 

«Yo fray nicolas de trebet maestro humilde en la ssanta escriptura en rreue- 

renda sso atreuido a declarar este libro de boecio recontando assi la 

ystoria de tbeodorico rey de los godos como todas las otras cosas que a la dicha 
ystoría perteneciessen» etc. 

Tiene duplicado el íoL xeij; arrancados los folios cxxxv á cxxxjx, ambos in- 
dosive, y termina incompleto en el fol. cliij v.^ con los prindpios del cap. IX 
del V libro. 

No se declara el nombre del traductor español. 

Letra del siglo XV. Hoj. de 289 X ^^5 tnm. Escrit. á dos col. de 188 X 60» 
Capítulos y capitales de rojo. Papel. P.^* 



Tratado db Maphbo Vbgio db las Doctrinas y buenas crianzas qüb dbbbn 

DAR los padrbs á LOS Hijos; escrito de mano en 86 hojas. 

El titulo de que carece debe ser, según se declara ya en el libro segundo, el 

f iguiente: Maffei Végii laudemis de edueatüme libirorum et eorum claris moribus. 

F<d. I.* Gran inicial de oro bruñido sobre fondo azul punteado y troncos 

blancos, según la ornamentación conocida de los mss. itals. del siglo XV. 



94 REVISTA DB ARCHIVOS 

Empieza el texto: «Si tantum nobis ingeoii et ut quod in presentía aggredi^ 
mus recte consumateque perficere possemus...!) 

La orla de la margen inferior tiene en su centro el escudo de armas del Con* 
de sobre el aspa de San Andrés, de plata muy ennegrecida por la oxidación. 

Iniciales de oro sobre fondo azul; capitales como la reseñada al principio* 

Consta de 87 hojas de fína y blanca vitela, de 292 X ^^o mm. 

La escritura mide 190 X 125. Canto de oro labrado. 

Es una de las obras escritas en Italia indudablemente por encargo del Conde 
y que por su elegancia en nada desmerece de las que allí se hacían para su con- 
temporáneo el Marqués de Santillana. 

Acaba: «Sumptum pretiosissimum tempus esse ipsi quoque; animo ñxun» 
perpetuo tementes obseruent.D 



ROMAE APVD SANCTVM PETRVM NONO KL lANVARII MCCCCXLIIll 
TEMPVS QVO MATEVS LIBRVM EDIDIT. 
Encuad. Grimand. 

LaCTANCIO FlRMIANO QUE TRATA DE LAS DIVINAS INSTITUCIONES CONTRA GENTBSt 

escrito de mano en pergamino. 

De este ms. puede decirse io mismo que del anterior en cuanto á la elegan- 
cia de la escritura, gusto y riqueza de capitales é iniciales, fínura de la vitela y 
al carácter de la ornamentación, como que pertenece á la misma época y fué 
hecho también en Italia para el Conde de Haro. 

El título en la primera hoja (1), dice: — Lactantii Firmiani institutionun^ 
dívinarum adversum gentes. 

Consta de 194 fol. Hojas de 280 X 190- ^^j^ ^^ ^^ escritura 186 X I37« 
Encuad. Grimaud. Canto dorado. 

Historia del Emperador Tamurbeque donde se refieren sus grandezas y vic» 
torias y la famosa Batalla en que venció y prendió el Gran Señor y Turca 
Aldaire Básica, en que se hallaron Payo de Soto y Hernán Sánchez de Palen* 



(i) Esta hoja está rehecha. AI pie de la página hay esta nota de Asensio: «Año de 1769 se suplid 
esta primera hoja que faltaba á este Ms. de Lactancio por la edición de 1470. La escribió de orden 
de D.Juan de Santander, Bibliotecario Mayor de S. M., D. Francisco Asensio, á los seis años de fU 
empleo numerario eo la Real Biblioteca, y á los treinta de su antigüedad en ella y sesenta y cebo deíA 
edad. La nota aquí de orden superior.» 

La imitación está muy bien hecha, considerada la edad de Asensio , 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 55 

zuelos Embaxadores de el Señor Rey Don Enrique de León; que fueron por el 
muy bien recibidos, y El retorno, letras y dones que embió con un cavallero 
suyo Caatrax, por nombre Mohamao Alcaxí, y la segunda embaxada quel Señor 
Rey le hizo y de lo que paso que va la Historia refiriendo por sus capítulos. 

Fol. 1.* El grand emperador e señor tamurbeque auiendo muerto el emped- 
rador de samarcante... 

Acabada en el fol. CLI v.^ con las palabras: «lunes en la noche postremero 
día de nobiebre llegaron a la ysla de Cecilia e tomaron puerto en la ciudad.» 

Queda incompleto el texto; pero es muy poco lo que falta, como puede ver- 
se cotejando el ms. con la edic." de Sevilla de 1583. Este cotejo permite apuntar 
algunas variantes, en general, en favor del ms. 

Su letra es del siglo XV. Hojas de 294 X 210. A dos col. de 205 X74 En las 
dos últimas hojas 47 dichos de Catón, romanzados y de letra del siglo XV. Hol.« 

SÉNECA CONTRA LA Ira Y Saña, escrito de mano en lengua castellana. 

SÉNECA EN sus EpIstolas, traducido del Latín en romance, por Hernán Pérez 
de Guzmán, con una introducción de Philosophia moral. Impreso en Zaragoza, 

año de i4g6. 

A. P. Y M. 

(CoHÍiHUMrá,) 



EL BREVIARIO OVETENSE 

El mérito principal de este Breviario consiste en haber sido el primer libro 
impreso en Oviedo. Según el P. Risco (1), «toda la clerecía de la Diócesis suplicó 
en Sínodo al Obispo D. Cristóbal de Rojas y Sandoval que imprimiese el Brevia- 
rio ovetense, porque eran ya muy raros sus ejemplares, por cuyo motivo se iba 
perdiendo el propio rezo diocesano». Así fué la impresión del Breviarium secundum 
morem almae eccksiae oveUnsis emper impressum aptíd Ovetum, Atino Dom, 1536^ 
Excudehaiur Oveti Per Augustini de Pa:(^ 8.*, 505 hojas escritas á dos columnas 
en latín, excepto cinco páginas de erratas y 16 al principio, letra gótica, dibu- 
jados algunos caracteres capitales, tinta negra, y encarnada al principio de las 
lecciones. Las primeras 88 páginas foliadas con números árabes comprenden el 
Ptalterio, estando las siguientes hasta el fín señaladas con cifras romanas. 



(i) España Sagrada, tomo XXXVIII, pág. 84, columna l.», líneas 31 á 38 



^6 REVISTA DE ARCHIVOS 

Principia con el Calendario, seguido de una Tabla de las letras dominicales, 
Áureo número, De mdictume^ Canon de las fíestas movibles, Instituciones gene- 
rales para el Oficio divino según el orden de la santa Iglesia de Oviedo, índice 
de los Psalmos por orden alfabético, Dominicas, Santoral, Oficio común de las 
fiestas, Letanías de los santos, Bendiciones y Errata. En el texto se hallan tres 
láminas intercaladas; una, que precede al índice de los Psalmos y representa al 
Padre Eterno con los ángeles, en la cual se lee: Sancta Trinitas vtivs Devs ndu- 
rir$ nohis idu gloria in coelis. Otra, en que figura un penitente y esta inscripción: 
Bgo. ovi. peccaiH. Y la tercera, cuya parte superior dice: Hi svni filii tnei diUcti^ y 
la inferior, ostenta las figuras de San Pedro, un Arzobispo, un Obispo y varios 
monjes y santos. Esta va colocada antes del Santoral, y á la anterior sigue el 
principio del Psalterio. En la santa iglesia Catedral Basílica se conserva un ejem- 
plar y otro en la Biblioteca provincial universitaria, que es el que tenemos á la 
vista, y carece de algunas hojas al principio. Tiene tres páginas en blanco, que 
anteceden á las erratas. En la parte media de la tercera se halla una nota manus- 
crita, muy importante desde el punto de vista litúrgico, que copiada á la letra 
dice así: «Prohibido por la Bula de Fio 5.* en el año 1568 qe. principia Quod a 
mbhis y se halla al principio del Breb. Romano que hoy se usao-anno de 1769.» 
No encontramos indicio alguno de quién fuera el poseedor, que indudablemente 
anotó esto. 

Esta afirmación es exacta, porque sabido es que antes del Concilio de Trento 
el Breviario no era uniforme para todas las Diócesis; los había distintos para 
cada una de ellas, lo mismo que para el orden de religiosos. El Papa Pío V fué 
el primero que mandó formar un Breviario para el uso universal de la Iglesia, 
titulado Briviarium romanum ex decreto sacro -sancti concilii TridenUni restitutum^ 
en el cual hicieron después reformas Gemente Vlil (1603^ y Urbano Vil! (1631) 
que mejoraron la edición de Pío V. Desde entonces el Breviario romano no ha 
sufrido sino insignificantes modificaciones. 

Tal es el Breviario de Oviedo^ libro venerable y raro por ser, como al prin- 
cipio se ha dicho, el primero editado en esta ciudad, y acaso el único por el 
impresor Paz, quien, como en su tiempo se acostumbraba, era impresor ambu- 
lante; pues existen ediciones suyas, hechas en Burgos el año 1557. 

El ejemplar de la Catedral refiere, entre otras cosas notables y curiosas, cómo 
fué abierta el Arca Santa de las Reliquias por orden del Rey D. Alfonso VI. 

Baldombro Dibz y Lozano. 



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DOCUMENTOS 



Nuevos docameiitos referentes á Diego Velásqaes en la Orden 

de Santiago. 

En Mayo de 1899, y con motivo del cuarto centenario del nacimiento del 
insigne Velizquez, di á conocer en esta Revista todos cuantos documentos se 
conservan en el archivo secreto de las Ordenes concernientes al larguísimo, traba- 
joso y accidentado expediente para el ingreso de tan preclaro varón en la noble 
caballería de Santiago. 

Extracté al mismo tiempo todo lo más importante, á mi juicio, que contiene 
el voluminoso proceso público de pruebas, y aun cuando llamó mí atención el 
que muchos de los autos y acuerdos del Consejo respondiesen á peticiones y 
alegatos que no parecían por escrito, hube de atribuirlo á extravío de semejan- 
tes demandas y memoriales. 

Por fortuna no ha sido así, y estos documentos, que merecen toda suma de 
respetos y la consideración de verdaderas reliquias históricas por ser algunos 
autógrafos de Velázquez y referirse todos á su persona, se hallaban fíel y segura- 
mente guardados y me han sido conñados por su ilustre depositario el Sr. Zarco 
del Valle, Inspector de los Reales Oñcios, para que los reúna á los demás que se 
han entregado y se custodian con el mayor esmero en el Archivo Histórico Na- 
cional, 

Cuando por orden del Gobierno fué el difunto Sr. Sancho Rayón á incau- 
tarse de los libros, papeles, legajos y probanzas que constituían el abandonado 
archivo de la casa conventual de Uclés, rompió con natural curiosidad y viví- 
simo interés la funda ó camisa que envolvía el expediente del gran artista y se* 
paró los documentos sueltos que allí había, entregándolos como depósito y con 
cláusula devolutiva al Sr. Zarco del Valle, quien después de publicar muchas y 
muy curiosas noticias de Velázquez en el tomo LV de los Documentos iMitos, 
continuaba reuniendo cuantos á las manos le venían y su diligencia le procu- 
raba, con ánimo de seguir ilustrando la vida del Principe de nuestros pintores, 
por quien siente aquel erudito bibliófilo profunda admiración y fervoroso culto. 

Guardó, pues, como oro eu paño tan preciosos documentos, dilatando la 



58 REVISTA DE ARCHIVOS 

divulgación de su noticia y la de varios libros impresos que posee con peregri- 
nos datos para la historia de Velázquez, por no disponer de tiempo suficiente 
para este ameno vagar intelectual, y absorvérselo todo las ocupaciones ínheren* 
tes á sus cargos palatinos de Bibliotecario Mayor de S. M., primero, y de Ins- 
pector de los Reales Oficios más tarde. 

Conoció mi articulo, que sirvió para aguijar su deseo de publicar en opúsculo 
los papeles que tenía; pero los continuos deberes de su alto empleo y su que- 
brantada salud, no le consienten realizar su propósito y me ha dispensado la 
amistosa confianza de entregármelos para darlos á la estampa y devolverlos á 
donde deben estar. 

Las tristes reñexiones que sugiere la lectura de este proceso incoado y ter- 
minado con mejor intención que acierto y durante cuya substanciación tanto 
hubo de mortificarse el amor propio del egregio pretendiente, consignadas que- 
dan en mi citado artículo de Mayo de 1899; no hay por qué repetirlas ni hacer 
nuevos comentarios. 

Con la devolución de estos importantes y autógrafos documentos, quedan 
completas las piezas todas de este asendereado, famoso y discutido expediente 
de caballero de D. Diego de Silva Velázquez. 

Francisco R. db Uhagón. 
He aquí estos documentos por orden cronológico: 

1658 (29 junio) 

Remito al Consejo de Ordenes el mem.*' que va aqui de Diego de Silua Veláz- 
quez para que se me consulte lo que se ofreziere y pareziere sobre su pret.*"^ =:Ru- 
bricado por S. M. el Rey D.° Felipe 4.°=:En M.** á 29 de Junio de i638.=:=Al M,* de 
Tauara. 

(Gn la parte exterior de esta carpeta se lee el siguiente extracto.) 

Decreto de su Mag.*^ sobre la pretensión de Diego de Silua Velázquez. 

Pretende el habito de Santiago. Señalaronsele confínes de la ciudad de Oporto 
en Portugal, los lugares de Monte Rey y Tui» y diose á la escriuania de Cámara 
decreto p.^su cumplimiento en 23 de Julio de lósS.sHay una rubrica. 

(Dentro de esta carpeta se halla lo que sigue.) 

Señor, 

Diego de Silua Velázquez Aposentador de Palacio y ayuda de Cam." de V. M.: 
DJQe q.* V. Ma Dios le g." le ha hecho mrd. de hauito de la orden de Santiago y 
respecto de hauer nacido sus abuelos paternos en el Reyno de Portugal, supp.® 
á V. M. se sirua de mandar que los informantes que hubieren de hacerle sns 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 39 

pruebas en Seui.* de donde es natural no se embaracen en ir a la frontera sino 
que se hagan en esta corte, por la parte q/ le tocare de sus abuelos, como se ha 
hecho generalmente con todos los que tienen dependencia en aquel Reyno; y 
quando en esto no haya lugar puedan los informantes hazer las pruebas que 
tocare a esta parte en la dha ciu."* de Seuilla donde biuieron dhos sus abuelos, en 
q.« a[brá] merced. 

i658 (5 julio) 
Señor, 

Por decreto de 29 de Junio pasado se sirbe V. M. remitir á este Consejo el me- 
morial que bino con el de Diego de Silba Velazquez y manda V. M. que sobre su 
pretensión se consulte lo que se ofreciere y pareciese. Diego de Silba Velazquez 
Aposentador de Palacio y ayuda de Cámara de V. M. refíere que le tiene echa 
m.' V. M. de habito de la orden de Santiago y respecto de auer nacido sus abue- 
los paternos en el Reyno de Portugal supplica a V. M. se sirba mandar que los in- 
formantes que ubieren de acer sus pruebas en Sebilla, de adonde es natural, no 
pasen a la frontera a ager las que tocan en aquel Reyno por sus abuelos paternos 
sino se agan en esta corte lo que tocare a esta parte como se auia echo general- 
mente con todos los que tenian dependengia en aquel Reyno, y quando esto no 
aya lugar, se agan en Sebilla adonde binieron y biuieron sus abuelos. 

Y auiendose uisto en el Consejo ha paregido representar á V. M. que aunque 
antes de los Qapitulos Generales que últimamente se ^alebraron en esta Corte se 
solia dispensar con los Caballeros Portugueses habiendo en esta Corte sus prue- 
bas, reconociendo los incombenientes que resultauan de esto se Qero la puerta por 
una de las contituQiones de los Qapitulos, y siendo tan próxima la prohibiQion si 
se i^iese este exemplar todos queran balerse de el y abria aprobechado poco el re- 
medio que procuraron poner los Qapitulos; pero reconoglendo el Consejo que el 
pretendiente se alia sirbiendo tan cerca de la Real persona de V. M. parcQe al 
Consejo proponer á V. M. toda la gracia posible, como lo será si V. M. se sirbiese 
que se agan en los conñnes las pruebas que tocaren al pretendiente, en los luga- 
res que se aliaren mas próximo*- á la Qiudad de Oporto que es adonde da el preten- 
diente sus orígenes por la genealogia que a presentado en el Consejo.=:V. M. man- 
dará en todo lo que mas fuere de su Real servígio. Madrid Julio 5 de i6bS,=(Hay 
ocho rubricas J 

(JEn el exterior de este informe se lee el siguiente extracto,) 

Consejo de ordenes a 3 de julio de i638. Responde á la Consulta de V. M.que 
bino con un memorial de Diego de Silba Velazquez ayuda de Cámara de V. M. en 
que supplica que la parte que le toca por sus abuelos paternos en el Reyno de Por- 
tugal se agan en esta corte o en Sebilla. de adonde es natural.=/'/fj/ una rubrica.) 

(Al margen) 
chagtse dUM^Rubricado por S, Af.J 



6o REVISTA DE ARCHIVOS 



1659 (i6 febrero) 
M. P. Sr 

Diego de Silua Velazquez, Aposentador de Palacio y Ayuda de Cámara de 
V. A. recoQogido con sumo reodimieato á la mrd. que el Consejo le ha^e en la 
pretensión que tiene al avito de Cauallero de la orden de Santiago=JiQe que 
viendo la dilagion de su despacho se alia obligado de suplicar a V. A. continué 
la mrd que le ha^e viendo la información que se a hecho sobre si en el conca- 
rren las calidades que disponen los establegimientos que acordó el ultimo Capí* 
tulo q.* celebro la dha orden:» Y aunque juzga traerá entera prouanza de su no- 
bleza ladha información, presenta al Consejo testimonio de DonFernando Suarez 
de Urbioa escriuano mayor del Cauildo y Rejimiento de la Ciudad de Seuilla, por 
donde consta fueron personas hijosdalgo notorios de sangre sus padres y abuelos 
losquales fueron vezinos y naturales de la dha ^iudad, e^epto sus abuelos pater- 
nos que nagieron en el Reyno de PortugaI=Y pues el Consejo es pregiso este muy 
Informado de que en la ciudad de Seuilla no ay mas acto de distioQion para la no* 
blega de sus veginos qué el que el presenta y no a sido estilo traer los libros origina- 
les, parece que si hubiese bastado este motibo a despachar otros ahitos podra pro* 
meterse el suplicante no recibir menos onrra de la grandeva de V. A.=No puede 
hauer en el pretendiente actos de distiogion en su persona a causa que vibiendo en 
Seuilla con su padre Juan Rodríguez de Silua le mando venir V. A. el año de 6a3 
teniendo muy pocos de edad el dho Diego de Silva q.* desde entonces a conti- 
nuado el R.' Seruigio y ocupado algunos años fuera de la Corte siendo embiado 
de V. A. en diferentes ocasiones a todas las provincias de Italia para cosas tocan- 
tes a su Seruicio. Y empleado en el cumpliendo con esta primera obligagion no 
a atendido a otra combeniengía ni de interés ni de lustre.=Y por las jornadas 
que a hecho tampoco se a avengindado en Madrid ni en otra parte, en cuya con- 
sideragion no duda que V. A. le dexe de hager la mrd que esper slss Diego de SUua 
Vela^que^. 

Yo Don Fer«<^ Suarez de Urbina escribano mayor del cabildo y reximiento 
desta Muí Noble y Muí Leal ciudad de Seuilla, Doi fe que vn Libro enquadernado 
en pergamino escrito en noventa y seis foxas con vn titulo que dise Libro de ta 
imposision de la carne que enpiesa en trege de dígiembre de mil y quinientos y 
nobenta y seis y acaba en quinge de febrero de mil y scisgientos y trage años, y a 
foxas siete, a la buelta, esta vna partida que dise al marjen: petigion de Ju.'^IBeias- 
ques; y su tenor della dise asiraLei petigion de Ju." Belazques en que pide se \t 
buelba la blanca como Caballero hijo dalgo notorio de sangre y dio fe Ber.*^ de 
Bonilla portero que llamo a cabildo=Todos que se le buelba como la pides^y en 
el dicho Libro á foxas sesenta y vna esta vna partida que dise al marjen: petigion 
de Andrés de Buen rostro en que pide la inposision de la carne como Caballero 
hijo dalgo notorio de sangre siTodos que se le buelba como la píde=Y asi mismo 
Doi fe que en otro Libro enquadernado en pergamino escrito en dosientas j 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 6 1 

noventa y dos foxas coa vn titulo q." dise Libro de la inposision de la carne 
que se manda bolher al estado de la No bleqa que empiesa en dies y auebe 
de Junio de mil y seiscientos y tre^e años y acaba en seis de Junio de seiscien- 
tos j quarenta y dos y a foxas treinta y tres del dho Libro esta vna partida y a la 
margen dise: petición de Diego Rodríguez de Silba; y su tenor della dise asi== 
Lei la petición de Diego Rodrigues de Silba en que pide la ynposision de la carne 
como hijo dalgo notorio de sangre a ra^on de tres libras en cada vn dia y el pare- 
cer que sobre la dha pretensión an los Señores Diputados de hidalguías e los 
Ll^fkj^ Cnbrun LauQÍa y Henrique Duarte Letrados de la Qiudad y dio fe 
Per.'" de Bocanegra que a llamado a cabildo para este negocio y son dadas las 
ouebe=:Todos q.* se bote por botos secretos si se bolbera o no esta imposision de 
la carne que pide y si saliere de si se le buelba como la pide por a horden=e 
luego se boto secreto y se contaron los botos y estaban yguales con ios capitulan- 
tes e luego Su Señoria el S/ Conde asistente dixo que es en que se le buelba a 
dha ynposision como la pide=s luego se regularon los botos y salió de si que se 
le buelba con todos los botos y el del s.*"^ asistente mtnos vn boto que ubo de no:= 
Y en el dho Libro foxas siento y sesenta y ocho esta vna partida y a la margen 
dise petición de Ju." Rodrigues de Silba hijo lexitimo de Diego Rodrigues de Silba 
en que pide la inposision de la carne a ragon de a tres libras en cada vn dia que 
)ura aber gastado de las carntcerias publicas desta ^iudad como a hijo dalgo no- 
torio de sangre según y como se le bolbio a el dho su padre=sTodos que se le 
buelba como lo pide y se le bolbio a el dho su padre.=Y en esta conformidad y 
forma están las demás partidas que están en los dhos libros a q.° la ciudad manda 
bolberla dha ynposision de la carne como consta y parece de los dhos Libros 
a q.* me refiero; y para q.« dello conste de pedimieoto de la parte de D. Diego de 
Silba Belazques di el presente en Seuilla en dies y seis días del mes de febrero de 
mil y seiscientos y sinq.^ y nuebe años (Hay una rubrica ó signo). E hice mi sig- 
no (Hay un signo) en testimonio de verdad.sKer.'^^* Suarez de Uruinass."*" m.<^ 



1639 (18 rCBRERO) 

Exeelentisimo Señor, 

Por la Estafeta con certificación remitimos las pruebas de Diego de Silua Ve- 
lasquea a manos de Matheo Mallea Ibarra para que las entregue en el Conss^«srs 
Desde el Domingo 16 del presente están concluidas =s y nosotros estañamos 
preuenidos para partir a Baeca el dia siguiente a obedecer a Vex.* i amaneció mi 
compañero con calentura y esta es la hora que no se le a quitado: i por temerme 
no pase adelante el mal i no atrasar mas que estos dos dias el emularlas me a 
parecido no dilatarlo=En estando para ponerse en Camino mi compañero iremos 
1 Baccs sin perder tiempo=Guarde Dios a Vex.' como desseo y e menester: Se- 
nula y febrero 18 de lóScpsCriado de Vex/ Femando Antonio de Salcedo. 



6a REVISTA DE ARCHIVOS 

1659(19 julio) 
(Carpeta que dice) 

Despáchese titulo de Caballero de la orden de Santiago a Diego de Silua Ve- 

lazquez, natural de Seuilla, inserto el brebe de Su santidad en q/ dispensa las no 

prouadas noblezas en el Consexo. A veintinuebe de Julio de i^^^ssfHdy unm 

rubrica,) 

(Dentro de esta carpeta se halla lo siguiente.) 
El Marq,' de Tauara 3 de Abrill 659. 

S^ñor, 

Con la Conss.^ del Conssejo sobre el haujto de Diego Velasquez, da qnenta a 
V. M. de lo que se ofrece. 

(En el interior se lee lo siguiente.) 

Señor. 

El Consejo, obrando toda la gra posible dio auto en las pruebas de Diego Ve« 
lazquez para q.*" letigase Carta executoria dejando pendientes para después de 
hauerla obtenido lo que pertenese a la nobleza de las ¡dos agüelas Doña Maria 
Rodríguez y D.* Catalina de Zajas para que nezessita de dispenssa^ion y se res* 
soluio se repressentasse a V.|M, fuese V. M. seruido [de pedirlas a S u San* 
tidady secreta» como también para lo q/ pertenezia a la hidalguía q.* no prouo 
el pretendiente en su baronia; después (señor) pressento nuebos papeles ynten* 
tandod?r satisfazion al Conss.^ della y no nezesitar de litigar, con que se voluio 
a abrir el juy^io 7 dellos ress/** con entero conozimiento de que no obtendría la 
executoria y que era condenarle en el gasto y en el tiempo y otras considerazio« 
nesy y hauiendose buelto a conferir el negozio parezio (señor) que no se propu- 
siese á V. M. en el aunque se a hecho en otros el medio de dispenssazion secreta 
y que corriese este negozio en conformidad de las dispensaziones que se an pro- 
puesto y V. M. se a conformado pedir a Su Sant/ como las de que nezesita el pre* 
tendiente en que también á concurrido el conss.* por lo que en el e buelto a par^ 
tizipar las de la Real m^ de V. M. sobre que no se obre en el lo que se opusiere a 
los estilos y atenziones q.* se obscruan en estos negozios, 7 aunque en este es gra- 
zia particular la de dispensarle en la hidalguía de la baronía de ninguna manera 
es trasordin,'**» corriendo en la forma ordin.': Como lo propone el Conss.^ y 
para q.*' V. M. se sirua tenerlo entendido me a parezido representarlo á V. M«y 
que en el emos sido todos de un parezer« 

Lo que V. M, fuere seruido resoluer sera lo que mas combenga, M/ 3 de Abrill 
de i6^g.^Hay una rubrica.) 

(Al margen de esta Consulta hay el siguiente decreto, rubricado por S. M.) 

Veréis lo que resueluo en la Consulta del Conss.* y como mando que esta se 
ponga con ella y assí se executara^Es/á rubricado por S. M.) 



- — V., 



64 REVISTA DE ARCHIVOS 

1639 (5 agosto) 
Señor. 

El Consejo de Ordenes en 5 de Agosto de lóSp. 

Para que V. Mgd. se sirua de firmar dos cartas para el enbaxador de Roma 
para las dispensaciones del abito de don Diego de Silua Velazquez aiuda de Ca» 
mará de V. Mgd. y aposentador de palacio. 

(Al margen un Decreto rubricado por S. M. que dice «Van firmadas. i) 
(En el interior de este pliego se dice lo siguiente.) 

Señor. 

En conformidad de lo que V. Mgd. se a seruido de mandar acerca de la pretea» 
sion del abito de Santiago de D. Diego de Silua Velazquez aiuda de Cámara de 
V. mgd. y aposentador de palacio, el Consejo remite vna carta duplicada para 
que V. mgd. se sirua de fírmalla para que el enbaxador de Roma remita nueua 
breue por no auer prouado la nobleza de sus agüelos el pretendiente y auer veni- 
do el breue que se remitió, diminuto. V. Mgd. mandara lo que fuere mas de su 
real seruicio. Mad. a 3 de Agosto de 1659. C^^J nueve rubricas,) 

(Dentro de este pliego se hallan los dos siguientes que, no obstante haberlos 
publicado en el referido artículo, vuelvo á reproducir por la forma bastante' dife- 
rente, de su redacción y la discrepancia de alguna fecha.) 

Licenciado don Gaspar de Sobremonte de mis Consejos de Castilla y Italia, mt 
Presidente de la sumaria de Ñapóles que assistis en essa Corte Romana a mis oe- 
gocios.=aA Diego de Silua Velazquez mi aiuda de Cámara natural de la Ciudad 
de Seuilla hize merzed de habito de la orden de S. Tiago y auiendose echo lasin* 
formaciones de sus calidades y siendo vistas en el mi Consejo de las Ordenes pa- 
reció concurrir en el pretendiente las que requieren los establecimientos de dicha 
orden menos tener dudosa la hidalguía ) nobleza por su varonia, por lo qual se 
le ha ordenado que litigue y saque carta executoria por esta parte, comprobando 
auer sido noble Diego Rodríguez de Silua, natural de Oporto en el Reyno de Por- 
tugal, abuelo paterno del pretendiente, y assi mesmo por no auerse probado ple- 
namente la nobleza de Doña Maria de Silua, abuela paterna, natural de Oporto» 
y las de Juan Velazquez y Doña Catalina de Zaias naturales de Seuilla, abuelos 
maternos, conforme lo disponen los establecimientos=Jefectos porque necesita 
de dispensación de Su Santidad para poder obtener la merzed que le e echo, y me 
ha parecido mandaros como lo ago pidáis de mi parte esta gracia a Su Santidad 
y que alcanzada la remitáis. 

(Al pie de este documento dice lo que sigue.) 

Carta para el \.^ D. Gaspar de Sobremonte de mis consejos de Castilla y Ita* 
lia que assiste a mis negocios en Roma, para que pida la dispensación que nece- 
sita Diego de Silua Velazquez mi aiuda de Cámara natural de la ciu.' de SeuiU» 
para tener el habito de S. Tiago. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 6^ 

(Ea pliego separado.) 

t 

el Rey. 

Don Luis de Guzman Ponze de León Caballero del habito de Alcántara Comen* 
d.^de Zeclauin del mí Consexo de guerra Jentilhombre de mi Cámara Capitán de 
mis guardas españolas y mi enbaxador en Roma, por cuanto para la merzed del 
habito de Santiago q.* tengo hecha a Diego de Silua Velazquez, aiuda de mi Cá- 
mara y aposs.*"^ de Palazio, habiéndose hecho y determinado las informaziones en 
el mi Consexo de las Ordenes, parezio q.« nezesitaba de algunas dispensaziones^ 
y de orden mia se pidieron a Su Santidad, y se ha expedido breue Apostólico, el 
cual visto en el dicho mi Consexo se halla q.« en el viene dispensada la no pro- 
bada nobleza de Maria Rodríguez abuela paterna del dicho Diego de Silba Ve- 
lazquez y assi mismo las no probadas noblezas de Juan Velazquez y Catalina d 
Zaias sus abuelos maternos, y por q/ en la varonía de Diego Rodríguez de Silua 
su abuelo paterno le estaba mandada litigar y sacar Carta executoría, he tenido 
por bien q.* sin esperarse a esto se pida también dispensazion a Su Santidad ea 
este defecto, os mando q.*" en mi nombre supliquéis a Su Santidad permita se 
dispense con los demás y en la misma forma este defecto. Para lo cual mando se 
os vuelba, el brebe q.* ha venido de Roma, para con vista de el y de la nueba 
dispensazion que se pide solíziteis y hagáis se despache el que conuiene y q.* 
comprehenda todos cuatro suplementos y dispensaziones y sacado le remitiréis a 
manos del mi infra escrito secretario. En Madrid a cuatro de Agosto de 1639. 

(Al pie de este documento dice lo siguiente.) 

Para q.' el embaxador de Roma pida dispensación a su Sant.** en el defecto de 
no probada nobleza de Diego Rodríguez de Silua, abuelo paterno de Diego de 
Silua Velazquez, pretendiente del habito de Santiago. 

« 

1639 (26 noviembre) 

Remito á V. E. el breue inclusso de Su Sant,** sobre el despacho del hauito de 
Diego Velazquez para q.* V. E. se sirua de mandar se vea en el Conss.® y q." co- 
rra este negocio. G.*** Dios a V. E. muchos años. Pal.® 26 de Nouí.« 659. = Don 
José diB Fonseca Rui^ de Cortes. 

Don Philipe: por la gragia de Dios Rey de Castilla de León, etc., etc.. Admi- 
nistrador Perpectuo de la Orden y Caualleria de Santiago por autt.^ app.<^ a Vos» 

Saued que Diego de Silua Velazquez natural de la ^iudad de Seuilla, me hi^o 
relación dessea entrar en la dha. Orden y víuir en la obseruan^ia regla y di^i* 
plína della por deuogion que tiene al vien auenturado Apóstol Sj Santiago: Su* 
pilcándome le mandase admitir y dar el hauito y insignia de la misma orden, yo 
acatando su deuocion y los semidiós que ha hecho ami y a ella y espero que hará 
de aquí adelante y a que por vna mi ^edula fha. en Buenrretiro a doce de Junio 
del año pasado de mil y seiscientos y ^inquenta y ocho, hi^ mrd. al suso dho. 
del hauito de la dha. orden, concurriendo en su persona las calidades que los 

5 



66 REVISTA DE ARCHIVOS 

•estableQtmieatos della disponen, y atento que por ynform.*" por mi mandado ha- 
uida consto concurrir en el dho. Diego de Silua Velazquez las dhas. calidades, lo 
he hauido por vien no obstante las no prouadas noblezas de María Rodrigues su 
abuela paterna y de Juan Velazquez y Doña Catalina de Qayas sus abuelos ma- 
ternos. En que Su Santt."* a mi instancia y suplicación a dispensado por su breue 
«xpedido en Roma que es del tenor siguiente (i). 

1659 (27 noviembre) 

En el Consejo a veinte y siete de noviembre de mil seiscientos y cincuenta j 
nuebe años los señores presidente, Estrada, Riaño, Arce y Arellano para que cons* 
te en todos tiempos los motivos y razones que tuvo para despachar elavito de Diego 
Velazquez de Silva aposentador de Palacio y ayuda de Cámara de su Mag/ man* 
da ron que se pusiesen por avtos todos los que en este negocio havido consultas 
de Su Mag.<> y replicas del Consejo y en execucion del hicieron el siguiente: 

Diego de Silva Velazquez dio memorial a Su Mag.<* en 29 de Junio de 658 para 
que las pruebas de sus abuelos paternos respecto de ha ver nacido en Portugal se 
hiciesen en esta Corte por el embarazo de ir aquel reyno, o en Ssevilla por haver 
ido desde el a ser vecinos de aquella civdad; este memorial se sirvió Su Mag.<* por 
por su R.i decreto de ag de Junio de 38 remitir al Consejo; en el se hizo consulta 
en que se represento á su Mag.<> que antes de los cap.*» G.^^ se solía dispensar en 
que las pruebas de los pretendientes del reyno de Portugal se hicieran en esta; por 
vna de las constituciones que en ellos se hicieron se prohibió; con que la mayor 
gracia que Su Mag.'^ podia hacer al suplicante era mandar se hicieren en los con- 
fínes mas próximos a la civdad de Oporto, naturaleza de tus abuelos, y por decre- 
to de 5 de Julio del mismo año en respuesta de esta consulta se conformó Su 
Mag.' se hiciesen en los confínes, y haviendose hecho las pruebas en esta confor- 
midad y entrando en el Coasejo en 26 de febrero de 5g fueron aprobadas las lim- 
piezas de todas lineas, reprochando todas las noblezas por no estar probadas y se 
le mando litigar en q.** la nobleza de su varonía; y en 7 de marzo de Sg habiendo 
presentado testimonio el pretendiente, de D. Fer.**» Suarez de Vrbina escribano 
QQ.or (iel cabildo de la civdad de Sevilla, su fecha en ella a diez y seis de Febrero del 
mismo año, por donde constaba que al padre del pretendiente se le hacia refacción 
de la blanca de la carne, pretendiendo ser este acto distintivo de nobleza, havien- 
dose visto en el Consejo en 2 de Abril se dio avto en que no se tubo por vaste, este 
papel para abrir el Juicio ni alterar nada de lo resucito, y en 3 de Abril del mismo 
año haviendo participado en el Consejo el S.' Marques de Tavara presidente del le 
iiavia dicho el 5/ D. Luis de Haro q/» deseaba Su Mag.** el buen despacho del 
pretendiente y quan de su servicio y gusto seria el que le tubieseí se hizo consulta 
á Su Mag.<*l refiriendo el estado que tenia el avito y como no se le podia poner por 
despacho del Consejo, y que solo se le podia suplir dispensando Su Santidad en 
todas las noblezas, sirviéndose Su Mag.** de escribir carta para este efecto á Roma, 
y en respuesta a esta consulta se sirvió Su Mag.** de conformarse con el Consefo 

(i) Lo pnbliqué en el artículo referido y no hay necesidad de volver á reproducirlo* 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 67 

Temitíendo la carta firmada y mandando que esta consulta y la que le hizo el 
'S.' Presidente se junte y pongan en el Archivo para que siempre conste de lo que 
se le propuso y mando, y haviendo venido el vreve que se pidió a Su Santidad 
errado y diminuto en 3 de Ag.^de 59 huvo decreto de Su Mag.** para q.* haviendo 
entendido el hierro de la dispensación, por evitar la dilación y ganar las oras en el 
despacho mando que no obstante que era día feriado se juntase en el el Consejo en 
la posada del S/ Presidente para dar espedicion a este negocio oy en cinco de Ag.^ 

Diego de Silva Velazquez, Aposentador de PalaQÍo y Ayuda de Cámara 
de V. A. Dí^e a entendido que el Consejo halla poco llena de actos de nobleQa la 
información que se a hecho para el abito que pretende, y por que el es natural 
•de la Qiudad de Seuilla donde fueron a si mismo vecinos sus padres y abuelos 
y en dha Qiudad no ay otro acto de distinción en los hijos dalgo de sangre (que 
/el de la blanca de la carne} como parece por el testimonio que presenta, se ve no 
poder valerse de mas instrumentos que aseguren su nobleza que los presentados 
y de nuebo añade otro testimonio por donde consta que el suplicante á gomado 
como persona hijo dalgo notorio de sangre y su padre y abuelo de la exsemp- 
Cion y prebilegio de la dha blanca, y por que no parezca puede contradecirse en 
lo que tiene suplicado antes de aora, presenta fee de hauerse casado el año 
de 1618 en Seuilla^ y aunque vibio en casa de su padre dio petición como ve* 
CÍQO para que se le mandasen haber en la blanca, de la carne los cinco años que 
ay desde el dho de 618 hasta el de 623 en que fue llamado de V. A. para benir á 
seruirle, por tener en su misma persona este acto mas de distinción, el qual ase- 
rgura tres posesiones en pretendiente, padre y abuelo, cuya Consideragion pide 
toda la atención de tan gran Tribunal, para que no permita padezca mas descre- 
-dito el suplicante, supuesto que no puede haber en el^ ni en sus ascendientes 
mas titulos de noblega que los declarados, ni se hallara en Seuilla quien pueda 
tener mas prerrogativas para obtener abito militar. 

Supp.*^ á V. A. mande Juntar los instrumentos que de nuebo presenta á los ya 
-vistos, y que se le despache como lo aguarda de la piedad de V. A. en que recl- 
uirá merced =Z)i>^o de Silua Vela^fquej. 

Don Fernando Suarez de Urbina scriu*^ Mayor del Cabildo desta muy noble y 
muy leal zin.** de Seui/ y Jurado de ella| zertifíco y doy fe que la distinción que 
ay en esta ciu,<> de los Caualleros Hijos dalgo a los hombres llanos, es el boluer 
la Ciu' a blanca de la carne á los que tiene por tales Hijos dalgo, y no ay otro 
acto distintibo en esta Ciu,** para sus vez.*»» por que la bara de Alcalde de los 
Hijos dalgo se elixe siempre en ella a cauallero Rexidor de dentro del Cauildo y 
no a otro de fuera=Y el seruicio hordinario y extra hordinario y moneda forera 
no se reparte en esta Ciu.^' a ningún vezino ni ay padrones destos repartimien- 
tos por que por la mayor conserbacion de su poblagion y beneficio suyo, el ca- 
uildo desta muy noble y muy leal Ciu,<* de Seui/ los paga por mayor á Su Mg.^ ; y 
para que conste de pedim.^ de la parte de Diego de Silua Belazquez ayuda de 



68 REVISTA DE ARCHIVOS 

Cámara y aposentador Mayor de Su Mg.** di el presente en Seuilla en onze días del 
mes de marceo de mili y seisz.^ y cinquenta y nueue años=E hÍQe mi signo (hay 
un signo) en testimonio de yerdad=>Fer.'^ Suare^ dt üruinam 

Los escriuanos públicos del numero de esta ziudad de Sevilla que aqui firma» 
mos damos fee que don Fernando Suarez de Urbina, de quien la zertifícacion de 
esta otra parte parece esta firmada, es scriu.® mayor de el cauildo desta muy noble 
y muy leal Ziu,<* de Seuilla y como tal usa y exerze el dho ofícioy losavtosscrip.'^y 
de roas ynstrumentos que ante el an pasado y pasan se les a dado y da fec y ere- 
dito en juicio y fuera de el. Fecho en Seuilla en ooce de marQO de mili y ss.<>* y 
cinq.^ y nueve años. P.® Greg,'* dt i4uf7a=escriu.'» pp." ^Hay un signo,':=Tcmás 
Palomares=esescTÍu,^ ^^.^^(Hay un signo.) 

Yo Don Fer.'^'* Suarez de Uruina, escribano mayor del cabildo y reximiento 
desta mui noble y mui leal ciudad de Seuilla, Doi fe que vn libro enquadernado 
en pergamino con un titulo que dise Libro de la ioposisión de la carne que se 
manda bolber al estado de la noblega, escrito en dosientas y nobenta y dos foxat y 
a foxas noventa y tres del dho Libro esta vna partida del tenor sig.** 

Leila petición de Diego de Silba Velazquez, hijo lexitimo de Ju.*^ Rodrigues 
de Silba, en que dise que] se le deue la inposision de la carne de tienpo de 
sinco añ.* a ragon de tres libras cada dia, que pide y suplica a la giudad mande 
que se le buelba como a caballero hijo dalgo de sangre, y dio fe P.*^ López de Za- 
rain portero que llamo a cabildo y son las oueue; acordóse de conformidad que 
se le buelba como se le bolbio a su padre y abuelo, como parece por el dho Libra 
a q.' me refiero que por aora queda en la escríbanla maior del dicho cabildo; y 
para que de ello conste, de pedimento de la parte de don diego de Silba Velazque^ 
di el presente en Seuilla en diez días del mes de marQO de mil y seiscientos y 
8inq«^ y nuebe años.=E fige mi signo (hay un signo) ^ en testimonio de ve.' sv 
Fir.^ Suarej de Uruina=s,'"' m,"" 

(Sigue la legalización de los escribanos en letra bastante confusa.) 

Fe de casamiento de Diego Vela^que:;, 

El \^^ Juan Gargia Boga beneficiado y Cura proprio de la yglesia de señor Sant 
Miguel de Seuilla gertifico que en vno de los libros de velagiones y desposorios 
desta dicha yglesia esta vn capitulo del tenor siguiente. 

En lunes v.^ y tres dias del mes de abril de mili y seisgientot y diez y ocho 
años yo el \^^ Andrés Miguel, Cura de la yglesia de señor Sant Miguel de Seuilla.. 
auiendo pregedido lo dispuesto por el Sancto Coogilio Tridentino despose por 
palabras de presente que hisieron uerdadero matrimonio a Diego ,Velasques hijo 
de Ju.** Rodríguez y de Doña Ger."* Velazquez, natural desta Ciudad, con Doñt 
Juana de Miranda hija de Fran.<» Pacheco y de Doga Maria del Paramo; fueron tes- 
tigos el D.o' Acosta presbit.® el \\.^ Arnoja (i) y el padre Pabon y en este día los 

(I) Rioja? 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 69 

vele y di las beadi^iones nuptiales en esta digha iglesia á los suso dichos; fueron 
padrinos Ju.° Pérez Pacheco y Doña Maria de los Angeles; y por verdad lo fírme 
fha ut supra. El UJ° Andrés Miguel, 

Y para que de ello conste a pedimento de la parte di esta, fha en Seuilla en 
ocho dias del mes de abril de mili y seiscientos y v.^^ y quatro años y lo ñrme= 
El ll.<^ Juan Garfia Boqa. 



NOTAS BIBLIOGRÁFICAS 

Typographle IbérIquB du XV aleóle. — Réproduction en facsimile de tous les carac- 
teres typographiques employés en Espagne et en Portugal jusqu'á Tannée 
i3oo.~Avec Dotices critiques et biographiques, par Conrad Haebler. — La 
Haye, M, Nijhoff, ed/ 1901. 

El nombre del Sr. Haebler no necesita de presentación para nadie que en 
tipografía ibérica se ocupe. A sus anteriores estudios ha añadido el arriba citado 
de innegable utilidad en nuestra tierra, donde no se hallan editores que arries- 
guen el capital que exigen tales obras, de escaso número de lectores. Tiene 
texto español y francés; comprende 67 nombres de impresores ó citas de im- 
prentas y en 166 facsímiles se ofrece una reseña bastante completa de los diver- 
sos tipos empleados en las primitivas impresiones de la península. Es de lamen- 
tar, y ya lo advierte el autor, que no hayan podido conservarse los tamaños 
exactos de las páginas reproducidas, detalle importante para la comparación de 
los caracteres. En el texto castellano también se advierten algunas incorreccio- 
nes, explicables en un extranjero, p. ej., la traducción de aissancé por aseo y 
otras; pe ro todo ello son detalles que no afectan al mérito principal de tan 
útil repertorio. Como en bibliografía al último que llega le son muy fáciles las 
adiciones ó correcciones, podemos por nuestra parte indicar al Sr. Haebler algu- 
nas de las primeras. Ya en el prólogo observaba que prescindía de algunos 
tipos solamente empleados para bulas de indulgencia. Entre ellas está compren- 
dida una en pergamino á favor de D. Fernando de Zúñiga para la guerra de 
Granada, con fecha 17 de Abril de 1483. Procede de la Delegación de Hacienda 
de Valladolid; se conserva en el Archivo histórico nacional, y aunque algo pare- 
cidos sus tipos á los del facsímile núm. 165, es evidente que pertenecen á dis- 
tinta fundición. En el número de esta Revista correspondiente á Agosto-Septiem 
bre, se reproducirá esta Bula. Del impresor Luschner he visto otro incunable no 
mencionado entre los registrados en la Tipografía ibérica. Aunque falta la primera 
hoja, su título es: «Regula S.^ Benedícti», y el colofón dice: Explícit regula 
eximii patris no/stri beatissimi benedicti. In mona/sterio beatissime virginis Marie 
de/monteserrato ordinis einsdem (sic) san/cti de obseruátia. Impressa per ma/gis- 
trú Johannem luschner alamanü/expensis eiusdem monasterii. Anno/Domini mi- 



70 REVISTA DE ARCHIVOS 

llesimo quadringétesimo/nonagesimonono. xíj. mensis Junii. (43 hoj. 8.*) Es prcH 
piedad del Sr. D. Emilio Trallero, residente en Estercuel, provincia de Teruel. 
Finalmente, en el articulo que nuestro compañero el Sr. Serrano ha publicada 
en el último número de esta Revista acerca del verdadero autor de La Celestí^ 
na y podrá ver el Sr. Haebler y añadir á su catálogo de imprentas españolas, la 
curiosa noticia acerca del impresor Juan de Lucena, que muy próximo á los 
años de 1476, imprimía en la villa de Montalbán, probablemente, con caracteres 
hebraicos. Nuestro sincero aplauso al ilustrado extranjero que con tan preciadas 
obras contribuye al esclarecimiento de la historia tipográñca española. 

A. P. Y M. 



II Cancionero Clasaense 263.— Nota del prof. Antonio Restori. — Roma. Tipogr* D,. 
R. Accad. dei Lincei.— 1902.-40 págs. 8.® (R^ale Accademia dei Lincei. Ex-^ 
tratto dai Rendiconti. Vol. XI, fase. 3.® Seduta del 16 Marzo 1902). 

La mina de los Cancioneros españoles es inagotable, y su abundancia pro- 
duciría hartura si la historia literaria no los utilizara para fínes distintos que el 
simple pasatiempo. Todavía quedan varios inéditos y no tardará nuestra Revis- 
ta en quitar esta cualidad á uno de los antiguos. El Sr. Restori nos da á cono- 
cer ahora el arriba citado, que se conserva en la Biblioteca de Rávena, adonde 
en Mayo de 1712 fué trasladado desde Pisa. Lleva por título Libro Roman\€ro dé 
canciones. Romances y algunas nuehas para Passar la siesta á los que para dormir 
tienen la gana, i^8p, Alonso de Nabarette de Pisa en Madrid, j^8g, Al fín del ms. se 
lee: aCarte cento nouanta quatro scritte tutte di Cansone e romanze spagnole 
di mano di Alfonso nauaretti di pisa 1589 in Madrid.» El Sr. Restori, que ha 
encontrado otros códices españoles de la Classense en que se lee el apellido Na- 
varrete, cree que en Pisa y en Liorna residían y ejercían cargos públicos desde la 
segunda mitad del siglo XVI hasta principios del XVII varios individuos de esta 
familia, de origen español, algunos de los cuales se ocuparon también en reunir 
y copiar obras religiosas, morales, poesías, etc. Al Alfonso, probablemente sol* 
dado, según el Sr. Restori, debía serle más familiar casi que la española la len* 
gua italiana y su cultura no pasaba de escasa, como ambas cosas se deducen de 
los muchos italianismos que emplea y del poco esmero con que transcribe. En el 
cancionero, que comprende 233 composiciones, abundan más que las religiosas 
y morales, las populares ó callejeras. El Sr. Restori ha logrado fijar la paterni- 
dad de unas 6j, entre las que hay varias de D. Diego Hurtado de Mendoza, Qjie» 
vedo, Góngora, Alcázar, Cetina, Juan del Encina, Liñán, Salinas, Lope y del 
obsceno fraile Laserna. No faltan en esta noticia ios principios de cada composi- 
ción, ilustrados á veces con eruditas notas. Termina el interesante estudio del 
Sr. Restori con un índice de primeros versos. 

A. P. Y M. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 7I 



DIe MlnlatareaaaMtelIniio der K. K. Htfblbllothek, von Rudolf Bber. 

Con este titulo ha empezado á publicar el Sr. Beer en el 5/ cuaderno de este- 
año de la Revista vienesa Kunst und Kunsthaudwerk una serie de artículos acer- 
ca de los códices con miniaturas de la Biblioteca imperial de Viena (1). Este 
primer artículo, cuyo texto ocupa las págs. 233 á 264, está ilustrado con 34 re- 
producciones fototípicas de miniaturas, inicíales, orlas, escudos de armas de usos 
griegos, latinos, eslavos, desde los de hojas de pergamino purpureo del siglo V 
hasta los del siglo XVI y sirven de prueba de los atinados juicios del autor sobre 
el desarrollo del arte en la iluminación de manuscritos; respectivo inñujo de las 
diferentes escuelas, interpretación de las escenas ó fíguras representadas y sobre 
las múltiples cuestiones á que da lugar el estudio de las miniaturas. En la segun- 
da parte estudiará el Sr. Beer los manuscritos franceses y flamencos y en la ter- 
cera los italianos. El trabajo del ilustrado conservador de la Biblioteca de Vien» 
será leído con fruto por cuantos se interesan por esta clase de conocimientos. 

|A. P. Y M. 



Handbook oí the new Llbrary of Congress In Washington. Boston, 1901. 
Report of the Librarían of Congress for the fiscal year ending June 30, I90L 

Washington, 1901. 

Llbrary of Congress. Classifloatlon: Class Z, Bibllography and Llbrary solenoo» 

Washington, 1902. 

Muchas veces nos hemos lamentado en esta Revista de la penuria con que 
están dotadas nuestras Bibliotecas, y no hemos extendido la queja á la escasez 
del personal, porque, como interesados en el asunto, quizá carecemos de auto- 
ridad para consignar el hecho. Siento a la tv^ indignación y espanto cuando com- 
paro el presupuesto de las más modestas Bibliotecas de cualquier nación civili- 
zada con la mísera y regateada limosna que, por lástima sin duda, dan los Go- 
biernos españoles á nuestras Bibliotecas para europeizarnos y y mucho más, si para 
americani:(arnos^ que este sería el ideal, establezco la comparación con las de los 
Estados Unidos. El presupuesto de gastos de la Biblioteca del Congreso en 
Washington, pública y verdadera Biblioteca Nacional de la Confederación, fué 
el año 1900 á 1901 de 2.825.000 francos, y en 1901 á 1902 de 2.984.000, can- 
tidad crecidísima aun teniendo presente que en ella están incluidos los gastos 
de ofícina del depósito legal, en el que los derechos de inscripción, importantes 
339.000 francos durante el ejercicio de 1900 á 1901, han disminuido, en cam- 

(1) La segunda edición del Catálogo de estos códices se publicó el año pasado en aquella ciudad» 



72 REVISTA DE ARCHIVOS 

bio, los gastos del Estado. Esto es soñar para los españoles, que en su Biblioteca 
Nacional han tenido que suspender por falta absoluta de dinero la adquisición 
de obras extranjeras y hasta la encuademación de los volúmenes. A ese enorme 
presupuesto corresponde lo numeroso del personal, que permite, no ya organi- 
zar los nuevos ingresos, sino reorganizar los fondos antiguos, acumulados desde 
el año 1800, fecha de la fundación de la Biblioteca; todas las obras que ingre- 
san quedan rápidamente catalogadas por orden alfabético de autores en papele- 
tas impresas, según el método antiguo de catalogación, y al mismo tiempo 
otros libros son clasificados y catalogados de nuevo, conforme al moderno sis- 
tema metódico, y conforme á él lo han sido sólo en el año 1901 los 25.000 vo- 
lúmenes que forman la sección de Historia y descripción de América, Nosotros 
que, por disposiciones del destino, estamos condenados á realizar empresas 
grandes ó chicas con poca gente y menos dinero, podemos prometer que dentro 
de poco quedarán también catalogados al día todos los libros que ingresen en la 
Biblioteca Nacional. Pero, además de la de catalogación, hay otra sección de 
bibliografía que redacta bibliografías especiales ó de circunstancias en cuadernos 
impresos ó. en papeletas, como las relativas al canal de Nicaragua, al arbitraje 
internacional, etc. El asombro de mis lectores subirá de punto cuando sepan 
que la Biblioteca posee un automóvil eléctrico para distribuir dos veces al día 
los volúmenes correspondientes á los que tienen derecho al préstamo de libros. 
Una cuestión ardua de biblioteconomía es la del índice Central ó General, agi- 
tada entre nosotros en más de una ocasión; la Biblioteca del Congreso de Was- 
hington está envías de resolverla, sobre todo porque tiene dinero. Como impri- 
me todas las papeletas de su catálogo y el precio de la tirada de éstas aumenta 
ó disminuye según disminuye ó aumenta el número de ejemplares impresos de 
la misma papeleta, ofrece las suyas á precios módicos á otras bibliotecas, aho- 
rrándoles los gastos de redacción y composición tipográfica, y como además 
recibe por el depósito legal casi todo lo que se publica en América, compra 
muchísimos libros antiguos y extranjeros y rehará el catálogo de sus antiguos 
fondos conformándolo con el nuevo sistema, llegará el día en que las demás 
bibliotecas de los Estados Unidos encuentren en las listas que la del Congreso 
publica el mayor número de las obras que poseen actualmente ó adquieran en 
lo sucesivo, recibiendo aún más baratas que hoy las correspondientes papeletas 
impresas. 

P. R. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 73 



VARIEDADES 



Aleaaala. — Se ha constituido en Maguncia una Sociedad internacional con el 
nombre de Guttenberg y b^\o la, protección del Gran Duque Ernesto Luis de 
Hctséi Se propone utilizar el Museo Guttenberg de Maguncia para propagar el 
conocimiento de cuanto se relaciona coa el gran 'lescubri miento. Pasan ya de 
quinientos ios asociados por uoa cuota anual de lo marcos, mas otros 25 que 
han pagado de una vez la cuota única de 3oo marcos. Entre los primeros está 
representada nuestra nación por el Instituto Catalán de las Artes del libro 7 
por uno de sus miembros, D. Isidro Bonsoms. — apm. 

— La Comisión de los Monumema Germaniae histórica tiene concluido el 
tomo IV de los Áuctores antiquissimt, que contendrá poesías de Merobandus, Dra- 
contius y San Eugenio de Toledo; la edición de las Lejres Wisigothorum^ que 
formará la segunda mitad del tomo XXXII y que prepara el profesor Zeumer, 
aparecerá en el próximo otoño con el correspondiente (ndice formado por el 
Dr. Werninghoff; el tomo I de los Diplomas carolingioSy incluso los de Carlo- 
magno, está casi terminado, y el II, consagrado á Luis el Piadoso, será enviado 
á la imprenta el año próximo.— pr. 

España. — Barcelona, -^Real Academia de Buenas Letras,— En la sesión del i5 
de Marzo, D. Fernando de Sagakra leyó una Memoria acerca de la Importan^ 
da de la Sigilografía como ciencia auxiliar de la Historia y rama de la Ar- 
qMología\ en la del i5 de Abril D. Luis Comenge presentó un estudio 'de 
Antropología de los Reyes de Aragón; en las del 19 del mismo mes y 3 de 
Mayo, concluyó la lectura de la Introducción á la obra inédita del Sr. Durín y 
Bas, Páginas de la Historia contemporánea; en la del 10 de Mayo, nuestro com- 
pañero D. Andrés Jiméniiz Soler leyó interesantes Notas histórico-arqueológieas 
sobre algunas de las coronas usadas por los monarcas de Aragón; en las del 24 
7 31 del mismo mes fueron leídas las cuatro primeras lecciones de las siete que 
dejó inéditas el difunto académico numerario D. Juan Illas y Vidal sobre la 
Ethnografia en su aplicación histórica; y en las del 7 y 21 de Junio, D, Francisco 
Carkeras y Candi leyó otro estudio acerca del Momjuitch, sus castillos y sus ea- 
pUlaSy ocupándose del cementerio hebraico y del puerto existente detrás de la 
montaña. El día 24 de Junio celebróse en el Paraninfo de la Universidad litera* 
ria la sesión pública para la recepción en dicha Academia del académico electo 
Dr. D. Federico Rahola y Trbmols, tratando en su discurso de Baltasar Gra. 
cián, escritor satírico, moral y político del siglo XVII. Fué contestado por D. José 
Pilla y Forgas, En la sesión del 3 de Mayo fueron nombrados por unanimidad 
correspondientes nuestros colaboradores D. Roque Chabás, en Valencia; D. Ma- 



74 * REVISTA DE ARCHIVOS 

nuel Rodríguez de Berlanga, ea Málaga; D. Rafael Altamira j Crevea, en Ovie- 
do; D. Leopoldo Eguílaz y Yanguas» en Granada, y D. José Gestoso y Pérez, ea 
Sevilla, y nuestro compañero D. Joaquín Casan en Valencia.^pr. 

Córdoba.—Se ha repartido hasta el cuaderno V de los Romances histórieth- 
tradicionales cordobeses de D. Teodomiro Ramírez de Arbllano.—D. Pedro Al- 
calá Zamora ha (publicado un tomito en prosa titulado Afds cuentos^ imprenta 
del Diario de Córdoba, en donde se insertan, entre otros, los dos que le pre- 
miaron en [el ¡último certamen cordobés. — La Sociedad de Excursiones hizo el 
día i3 del corriente una al castillo de Almodóvar, y su reseña, escrita por D. Ra> 
fiíel Ramírez db Arellano, se publicó en el Diario de Córdoba del 19. — rra. 

Madrid, — Rea! Academia de la Historia, — Convocatoria para los pí^mios 
de 1903-1904. Institución de D, Fermín Caballero: Dos premios, uno á la virtud 
y otro al talento, en las condiciones otras veces apuntadas. En el del talento la 
Memoria presentada ha de haber sido impresa por primera vez en cualquiera de 
los cuatro años transcurridos desde i.^ de Enero de 1899. Premios del Marqués de 
Aledo: Uno para 1903 al autor de la me|or Historia de Murcia musulmana, se- 
gún se anunció ya [vid. la Revista, Julio 1900, pág. 431, y Julio 190 1, pág. 497I 
y otro de i.ooo pesetas, que se adjudicará por la Academia en 1904 al autor de 
una Historia civi i, politica y administrativa ^ legislativa, judicial y militar de la 
ciudad de Murcia y de sus alrededores — la vega, ó poco más, á reserva de algún 
caso excepcional~¿/efie la reconquista de la misma por D, Jaime I de Aragón 
hasta la mayoría de edad de D, Alfonso XHI. Hasta la muerte de Fernando Vil, 
el historiador podrá juzgar según tenga por conveniente los acontecimientos re- 
latados por él; pero desde dicha época hasta el fin de su obra, se limitará á rese- 
ñarlos y procurará no dejar traslucir su criterio; procedimiento que extremará 
más según sean más recientes los hechos. Las solicitudes y las obras serán pre- 
sentadas en la Secretaría antes de las diecisiete horas del 31 de Diciembre de iqoa 
á 1903. Estarán escritas en castellano. De las impresas se habrán de remitir dos 
ejemplares. La Academia resolverá antes del 15 de Abril. (Gaceta de Madrid, 3 
Junio.) — La Real Academia fispañolaj encargada de adjudicar el premio fundado 
en su testamento por D. José Piquer para la mejor de las obras dramáticas que 
en cada año se hayan compuesto, no ha encontrado en ninguna de las escritas 
en 190 1 mérito suñciente para obtener tal recompensa. — Eu la sesión de clau- 
sura del curso de 1901 á 1902, celebrada por la Real Sociedad Geográfica el día i.* 
del corriente, el Secretario general D. Rafael Tokres Campos expuso ios Pro* 
gresos realizados por las ciencias geográficas duran. e todo el año 1901. — En vir- 
tud del acuerdo tomado por la Junta de gobierno de la Real Academia de JuriS' 
prudencia y Legislación en 21 de Junio próximo pasado, se ampHa el plaxo para 
la presentación de trabajos al tema Don Augusto Comas como legislador, eate^ 
drátic o y jurisconsulto [vid. la Revista, Abril 1901, pig. 236] hasta el 31 de Di- 
ciembre de 1902. (Gaceta de Madrid, 26 ímtíío,)^ Ateneo científico, literario y ar- 
tlstico. Escuela de Estudios Superiores. Curso de 1902 á 1903. Profesores electos 
y asignaturas que han de explicar: D. Marcelino Meníndes y Pela yo, Los gran- 
des peligra fos españoles; D. F. Alvares del Mansano, Estudios mercantües; 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS ^^ 

D. Maauel Antón, Psica^sociología de las ra^as f de tos pueblos; D. Rafael To- 
rres Campos» Los pueblos de Asia; D. J. R. Mílida, Historia comparada del arte 
antiguo (arte antiguo español); D. Vicente Laiipírbs y Romea, Historia déla ar- 
quitectura cristiana española, y D. Felipe Pidrell, El canto popular español. Se 
ha publicado un Bosquejo históriohdocumental de la Gaceta de Madrid, escrito 
al entrar en el IV siglo de su existencia y para solemnizar la declaracióo de la 
mayor edad del Rey D. Alfonso XIII, por D. Juan Pérez de Guzmán y Gallo, 
(Gaceta de Madrid^ de 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16 y 17 de Julio corrien- 
tee) — La ilustre escritora D/ Blanca de los Ríos de Lampérez ha comenzado la 
publicación de sus Obras completas, con un volumen en que ha coleccionado 
cuentos andaluces y otros varios, entre los cuales hay algunos como La ron^ 
deña y El Padre €Me alegro*, que fueron traducidos al francés y publicados en 
Revistas extranjeras* No hay para qué decir que campean en dichas obras el 
fino gusto y la cultura característica de los escritos de Blanca de los R(os. — Por 
Real decreto de 1 1 de Julio corriente se ha concedido la Gran Cruz de la Orden 
civil de Alfonso XII al conocido hispanóñlo caloñes D. Juan Fastenrath.--En la 
Reme Archeologique, número de Mayo-Junio de 1902, hay un artículo de M. Sa- 
lomón Reinach, titulado A propos d'un stamnos béotien du Musée de Madrid, El 
vaso de que trata y reproduce es el mismo publicado en nuestra Revista, ilus- 
trando el artículo que dedicó á la Donación Síüt^el nuestro compañero D, José 
Ramón Mílida. Encuentra [que éste estuvo acertado al clasifícar dicho vaso, 
cpieza capital—dice^que todos los Museos del mundo podrían envidiar |al de 
Madrid, y cuyo origen beocio, al que ya se inclinó nuestro compañero, cree ver 
confirmado por la presencia de la doble cruz gammata ó estrella [de [ocho]rayos, 
lo cual le da motivo para extenderse en eruditas coosideraciones sobre la hipó- 
tesis de que esa ñgura haya recordado ó sugerido el ideograma de un ave gran- 
de, una cigüeña, tan abundante en algunos lugares de la Grecia, donde tuvo ca- 
rácter sagrado. — Al éxito del Teatro lírico español, de que hablamos en el nú- 
mero aoterior, ha contribuido nuestro compañero D. José Ramón Mílida, en- 
cargado por la empresa de ilustrarla ;en cuanto atañe á la propiedad arqueoló- 
gica é histórica de las óperas representadas. — pr* 

Oñate. — Los juegos florales eúskaros se celebrarán este año en Oñate. Publica 
el programa la Revista Euskal Erriá de 3o de Junio» El plazo para la presenta- 
ción de trabajos expira el día 3o de Agosto. — pr. 

Pamplona. — El día 4 de Julio hizo entrega el eminente violinista D. Pablo 
Sarasate al Excmo» Ayuntamiento de los valiosos objetos que regala á su ciudad 
natal. Son dichos objetos: diez riquísimos bastones con puños de oro y piedras 
preciosas, artísticamente trabajados y que fueron dados al gran artista por Reyes 
y millonarios; tres álbums con autógrafos y retratos de Luis Felipe, Thiers, La- 
martine, Víctor Hugo, Wagner, Verdi y otros muchos políticos, artistas y litera- 
tos; un precioso libro que contiene toda la instrumentación musical inglesa j 
cuya obra tiene el mérito de que su autor solamente editó aoo ejemplares, que 
distribuyó unos entre varios Museos, regaló otros á muy pocos Soberanos y otro 
dio á su amigo Sarasate, y para que nadie pudiera volver á editar tan costosa 



76 REVISTA DE ARCHIVOS 

obra, rompió ios moldes y destruyó todos los objetos de que se había servido en 
su labor; y, por último, un fotograbado del primer gran diploma que la Acade- 
mia de Declamación de París otorgó á Sarasate y que ostenta el retrato de éste á 
ios trece años, edad en que obtuvo dicho premio. Unidos estos objetos á las es- 
pléndidas joyas, regalos de Emperadores y Reyes, dadas en años anteriores por 
Sarasate á Pamplooa, constituyen un verdadero museo de tanto valor material 
como mérito artístico. — La Comisión de Monumentos de Navarra ha publicado 
en el Boietín Oficial de la provincia del 23 de Julio una circular recomendando á 
los Alcaldes el mayor celo para evitar las pérdidas de objetos y mutilaciones de 
ediñcios de carácter histórico y artístico.—cmv. 

Salamanca, — En los juegos florales celebrados en esta ciudad el 1 3 de Septiem- 
bre de 1901, obtuvo el primer accésit del premio de S. M. la Reina Regente nues- 
tro compañero D. Ángel del A^co y Molinero, por su poesía Treg ideales^ y ei 
del Excmo. Sr. Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes nuestro compa* 
ñero D. Ignacio Calvo y Sánchez, por su trabajo Injluencia del espíritu uniyersi^ 
tarto en la ciudad de Salamanca, Fué mantenedor D. Joaquín Costa, que leyó un 
discuro acerca de la Crisis política de España» — pr. 

Segovia. — Se ha publicado el programa de los juegos florales que, patrocina- 
dos por el Excmo. Ayuatamíento de la ciudad de Segovia, se celebrarán el día 
21 de Septiembre del corriente año. (Véase la Gaceta de Madrid i3 Julio.) — pr. 

Teruel, — En los primeros días de Junio se verificó la inauguración de la esta- 
tua del insigne Francés M. de Aranda, uno de los compromisarios de Caspe* La 
estatua es obra del escultor zaragozano Sr. Palao.— pr. 

Francia.— Los días 24, 23 y 26 de Mayo de 1900 se veriflcaron en Montpellier 
las fíestas destinadas á celebrar el trigésimo aniversario de la fundación de la 5d- 
ciété pour Véíude des langues romanes. En la sesión inaugural del día 24 M. Mar- 
TiNENCHE, profesor del Liceo de Nimes, leyó una Memoria acerca de Le^ sources 
espagnoles d'Horace et d'Héraclius de Corneille^ y en la del 24 León Laiiouchb 
una Note sur la classification dts dialecíes de la langue d^Oc, Se han enviado ad- 
hesiones de Cataluña. De las 28 obras enviadas al concurso, 26 llenaban las con- 
diciones impuestas á los concurrentes. Los 26 trabajos han sido divididos en dos 
grupos, el catalán ó transpirenaico y el de la lengua de Oc francesa ó cispire- 
naica. He aquí cómo se expresa M. Chassary, refiriéndose á la poetisa española 
que ha obtenido la medalla de oro: cC'est une pensée délicate, féminine, patrioti- 
que et chrétienne a la fois, quí a inspiré Tauteur de la piéce á cjohana d'Arch», 
dans le choix de son sujet. 

»Mlle. Enriqueta Paler y Trullol a voulu rendre hommage á la France vers 
laquelle la portent sans doute les sympathies de coeur et les afñnités de race; 
femme, elle a tenu á honorer une jeune fllle illustre entre toutes; enfant de cette 
Catalogue qui revendique avec une persévérance digne d'admiration les impre^ 
criptibles droits de sa nationalité, elle a exalté la Frangaise qui chassa PAngiaís 
du doux pays de France; chrétienne ardente comme on Test dans la región que 
domine le sanctuaire de la Vierge Noire de Montserrat, elle prie déjk avec une 
ferveur enthousiaste la sainte que Jeanne d*Arc sera offlciellement demain. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 77 

>La piéce est écrite eo strophes uniformes de quatre vers de aeuf syllabes sonó» 
res et fortement rythmés. 
•Celle qui 

«Comine héroine est une gloríe de la France, 
et qui 

)!>G>mme sainte sera une glorie du monde, 

— je cite l'autcur— a porté bonheur a son admiratrice de Figueras. 

>Une medaille de vermeil rappellera á MHe. Paler y TruIIol la gran patrie de 
Jeanne d'Arc, la petite patrie du roi Don Jacme, avec le legitime et tres mérité 
succés q*eUe-méiie y obtieat aujourd'hui.» (Revue des lances romanes^ Mayo- 
Junio, 1900, págs. 270 y 271.) — En la Sociedad Nacional de Anticuarios de Fran» 
eiaj sesión de 23 de Julio de 1900, H. de Latour presentó la fotografía de un 
camafeo procedente de las colecciones Arundel y Marlborough y actualmente 
propiedad de M. Newton Robinson, que representa á Antonio Perrenot de Gran- 
vela y es obra de Leone Leoni. — En la Academia de Ciencias^ Inscripciones y 
Bellas Letras de Toulouse se han leído durante el año 190 1 dos Memorias referen- 
tes á Cataluña, ia de M. Brissaud^ Recherches sur ¡es anciennes coutumes de Bar- 
eelone (ío6S)f y la de M. Pasquibr, Marguerit d^Aguilar^ gentilhombre catalán 
au seryice de la France (i642'i64^), — Nuestro ilustrado colaborador M. Joseph 
Calmette, miembro de la Escuela francesa de Roma, acaba de obtener una ter- 
cera medalla en el concurso de antigüedades nacionales por su obra La diploma- 
ti€ earolingienney du Traite de Verdun a la mort de Charles le Chauve (843- 

877)— Pr. 

Inglaterra. — En el mes de Mayo se ha vendido en Londres, en 39.437 francos, 

un tríptico español, del siglo XVI, esculpido, pintado y dorado en manera, repre- 
sentando la vida de Jesucristo y asuntos del Antiguo Testamento.-:-pr. 

Turquía. -—En estos días se han descubierto en la mezquita de los Ommiadas, 
en Damasco, varios manuscritos de gran importancia para la historia eclesiástica 
de los primeros siglos. Comprenden, entre otros, ^b manuscritos de los Salmos 
de David y 11 del Pentateuco, en escritura mayúscula griega, del undécimo siglo 
próximamente, y gran número de fragmentos del Antiguo y del Nuevo Testa- 
mento, en lengua siro-palestina, que prueban que las Epístolas de San Pablo fue- 
ron traducidas á este dialecto, que es el que se hablaba en la época de Jesucristo. 
Fragmentos del Pentateuco, en dialecto samaritano, prueban la existencia en Da- 
masco de una Comunidad samaritana. El Salmo LXXVUI en lengua árabe con 
caracteres griegos, es muy interesante para el conocimiento de la pronunciación 
del árabe en aquel tiempo, así como 77 páginas de un comentario desconocido 
hasta el presente de Teodoro de Mopuesrtie, en lengua siria antigua, con copias 
de los escritos de San Cfraín el Sirio. Se han encontrado también muchos docu» 
mentos en francés antiguo de los siglos XI y XIII, entre los que se cuentan algu- 
ñas cartas de protección expedidas por Balduino III á los mercaderes. De la mez- 
quita de los Ommiadas, construida á principios del siglo VIII, se conservan ac- 
tualmente sólo tres cúpulas intactas: la del cSurtidor», la del cReloj» y la del 



> 



I 



r 



78 REVISTA DE ARCHIVOS 

«Tesoro», donde, según la tradición, debía existir una riquísima colección de 
documentos cristianos. Todos los papeles hallados, después de ser fotografiados, 
han sido remitidos al embajador de Alemania en Constantinopla, á fin de que los 
«nvíe á Berlín, donde serán examinados por los sabios. — jrm. 



CRÓNICA DE ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



Biblioteca db la Rral Acadbnia de la Historia. — Por Real orden de 19 de 
Julio y por la cantidad de 2,460 pesetas han sido adquiridas por el Estado con 
destino á dicha Biblioteca 47 obras, casi todas relativas á nuestra dominación en 
los Países Bajos, de la biblioteca que fué del académico D. Alejandro Llórente. 
(Vid. la Gaceta de Madrid^ 24 Julio.)— pr. 

Museo Arqueológico Nacional. — D.* Isabel Qalcerán, viuda de Díaz del Mo- 
ral, ha donado á dicho establecimiento una pequeña joya de oro esmaltado y per* 
las finas en forma de guzla, que encierra un reloj, estilo imperio, y un abanico con 
paisaje de vitela y varillaje de marfil tallado, obra del siglo XVIII. (Gaceta de 
Madrid^ 27 Junio.)— D. Miguel Moya y D, Antonio Sacristán, testamentarios dej 
escritor D. Isidoro Fernández Flórez, cumpliendo la última voluntad de éste, han 
hecho entrega á dicho Museo de 36 objetos antiguos que le pertenecían, consisten- 
tes en piezas de loza deTalavera, sillas estilo Luis XV y Luis XVI, un brasero, 
dos tenacillas, dos badilas, un espejo, una cómoda, un marco tallado, una borgo- 
nota, un peto, una encuademación de libro de coro y dos candelabros. (Gaceta 
de Madrid 29 de Julio.)— Cumpliendo los deseos de su difunto esposo, la Sra. 
Marquesa de Peñaflorida ha hecho donación al Museo de un retrato, pintado al 
óleo sobre cobre, del conquistador del Perú D. Francisco Pizarro, j de una 
campanilla artística de plata, con relieves é inscripción. (Gaceta de Madrid del 
mismo 29 de Julio.) — pr. 

Museo Provincial Arqueológico Artístico de Cáceres. — En el número de 
Marzo de este año, pág. 225, dimos cuenta de la instalación de este Museo. Hoy 
debemos añadir que la idea está realizada y que son ya muchos los objetos dona* 
dos. Además, en la Revista de Extremadura^ Mayo 1902, leemos que en la se- 
sión de 21 de Abril próximo pasado, celebrada por la Comisión de Monumentos: 
«Propuso Llabrés que en el mismo local, contiguo como está á la rica biblioteca 
provincial, debiera formarse una sección de incunables, impresiones famosas, ma- 
nuscritos y encuademaciones^ bajo la custodia del Bibliotecario, y se acuerda so- 
licitarlo de la Junta del Cuerpo de Archivosi.— pr. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



79 



BIBLIOGRAFÍA 



(La lengua es la base de clasificación de nuestra Bibliografía. En ésta se incluyen todos los libros de 
cualquier índole y los trabajos de revistas publicados por individuos de nuestro Cuerpo, lo cual puede 
servir para intentar una bibliografía de éste: las marcaremos con un *.) 



LIBROS ESPAÑOLES 

[i.* Todos los de historia, en la acepción más 
amplia de la palabra, desde la politica k la cienti- 
tica, y los de sus ciencias auxiliares, incluso la 
filología y la lingüistica, que se publiquen, editen, 
reimpriman y extracten en la España actual y sus 
posesiones^ de autor español ó extranjero, en cual- 
quiera de las hablas españolas, ó en ó fuera de 
España, de autor español, en lenguas sabias. 
2.0 Las ediciones, reimpresiones y antologías, he- 
chas en ó fuera de España, de libros de cualquier 
materia escritos por autores ya muertos no con- 
temporáneos, españoles ó extranjeros, en dichas 
hablas, ó por españoles en lenguas sabias, dentro 
de la extensión de los antiguos dominios españo- 
les. 3.0 Las traducciones, arreglos, refundiciones 
é imitaciones publicadas en ó fuera de España por 
autores vivos, españoles ó extranjeros, en las mis- 
mas hablas ó en lenguas sabias, de obras históricas y 
literarias debidas á españoles ya muertos. 4.** Los 
libros notables originales de amena literatura da- 
dos á luz en ó fuera de España por escritores con- 
temporáneos, españoles ó no, en las hablas españo- 
las, ó por escritores españoles contemporáneos en 
lenguas sabias. 5.0 Los de cualquier materia, siem- 
pre que se refieran á cosas de España, publicados 
en las referidas hablas en aquellas naciones que no 
las usan, ó en las mismas hablas ó en lenguas sa- 
bias en los pueblos que usan el castellano. Y 6.0 
Las traducciones hechas por españoles ó extranje- 
ros, á cualquiera de las hablas españolas, ó por es- 
pañoles á lenguas sabias, de libros extranjeros 
históricos, de cultura general, y aun de amena li- 
teratura cuando son obras maestras.] 

AciRo Y Abad (D Nicolás). — Dos cuadros de la 
insigne iglesia parroquial y colegiata de Santa 
María de la Redonda de Logrofto.^Logroño.— 
Imp, de los sucesores de Federico Sanz. — 1901.— 
En la cubierta. — 1902.] — 8.* marq., 610 pági- 
nas;— 7 pesetas. — [Refiérese á dos cuadros que re- 
presentan la conversión de San Francisco de Borja 
y su ingreso en la Compañía de jesús; el libro es 
un confuso almacén de noticias más ó menos reía- 
donadas con San Trancisco de Borja y de otras 
eompletamente impertinentes al asunto.] 

AounfAOA (D. Samuel), — El Paraguay en el 
«xterior. Conclusiones aprobadas en el Congreso 
científico de Montevideo; informes y datos biográ- 



ficos de los delegados del Paraguay.— Montevi* 
deo.~i90i. 

Alano (El), poema anónimo del siglo XVII. — 
Reimprímese por primera vez á expensas del 
Excmo. Sr. Marqués átjere^ de los Caballeros. — 
Sevilla. — Imp. de E. Rasco.»- 1902.— 4 », 28 pá- 
ginas. 

Alcover (J^**^)* " D<>" Jeroni Rossello. Dís- 
curs Ilegit en la sala de sesions de PExcelentissim 
Ajuntamen^ de Palma, día 23 d* Abril de 190O. — 
Palma de Mallorca. — Est. y Llib. de Joseph 
Tous. MCD. — 4.» m., 50 págs. Con el retrato de 
Rossello. 

Alfonso Kanmengibser . Un cura alemán ex- 
traordinario. Traducción del Dr. D. Modesto ffer- 
nánde^ Villaescusa. — Barcelona. — Juan Gilí. — 
1900.— I pta. 

Antología. — Los mejores cuentos de los mejo- 
res autores españoles contemporáneos.— París.-* 
Viuda deCh. Beuret. — 1902.^8.*, 256 páginas, 

AzcÁRATE (D. Gumersindo) y Diez Macuso 
(D. José). — Discursos leídos en el acto de dar so- 
lemne posesión de la investidura de académico de 
mérito [de la Real de Jurisprudencia] al excelentí- 
simo Sr. D. José Diez Macuso, celebrada el día 21 
de junio de 1902. — Madrid.— Imp. de los hijos 
de M. G. Hernández. — 1902. — 8.0 m., 51 páginas 
[Vid. la Revista del mes anterior, pág. 504.] 

Balaguer y Bosch (D. Jaime). — Compendio 
de Geografía é Historia de la« Baleares, escrito 
por... Quinta edición. — Palma — Imp. de Francis- 
co Soler.— 1900. -^8. o, 192 págs. 

Berwick y Alba (La Duquesa de).— Nuevos au« 
tógrafos de Cristóbal Colón y Relaciones de Ultra* 
mar. Los publica.,.— Madrid. — Est. tip, «Suceso* 
res de Rivadeneyra»,— 1902, — 4,0 marq., 294 pá« 
ginas. Con fototipias. 

Bonilla y San Martín (A.) y Mblb (Eugenio). 
— El Cancionero de Mithias Duque de Estrada. 
Descripción y varías po;síiS inéditas del mismo. 
(De la Revista db Archivos, Bibuotecas t Mu- 
SBOS. Abril-Mayo 1902).— 'Madrid. ^Bst. tip. de 



8o 



REVISTA DE ARCHIVOS 



|a Viuda é Hijoi de M. Tero— 190a.— 8.0 d., 
45 P^gS'i y I <lc colofón. Tirada de 50 ejemplares. 

Bueno (Roberto).— Piltrafas del arroyo (Policía 
y malhechores). -* Madrid. — Imp. de Ricardo 
Rojas. — 1902. — 8.0, XII.— 482 págs. — 4 y 4,50 
pesetas. 

Casasnovas y Sancho (D. Domingo) — Anti- 
güedad del Arte Dental y de la Ciencia Odontoló- 
gica. Memoria premiada en el concurso celebra- 
do por el «Correo internacional Odontológico». — 
Palma de Mallorca. — Tip. de las Hijas de Juan 
Colomar.— 1900. — 4.0 m., 12 págs. 

Catálogo de los libros escogidos del difunto 
Excmo. Sr. D. Alejandro Llórente.— Madrid. — Es- 
tablecimiento tip . de Fortanet.^1902.— 8.' m., 
1 59 pigs. 

CoLELL (D. Jaume). — Degeneració Regeneració. 
Discurs llegit en lo Primer Certamen de la joven- 
tut Católica de Manrcsa lo dia 27 de Maig de 1901. 
— Manresa.— Imp. de Sant joscph. — 1901. — 
8.«m. 

CoLL Y Bernat Tambó (N'Andreu). — Gloses de 
N'Andreu Colly Bernat Tam^ó.-Sóller.— Imp.de 
«La Sinceridad».— 1900.— 8.0 m., 193 págs. Pu- 
blicadas por D. José Rullán. — (Literatura popular 
mallorquina. Tomo II.) 

Comisión del Mapa Geológico. — Memorias de 
la Comisión del Mapa Geológico de España. Ex- 
plicación del mapa geológico de E«paña, por 
L. Mallada, Tomo I(^. Sistemas permiano, triási- 
co, liásico y jurásico. —Madrid. — Est. tip. de la 
Viuda é Hijos de M. Tello. — 1902. — 4.®, VIII- 
514 págs. Con grabados— 15 y 15,50 ptas. 

— Boletín de la Comisión del Mapa geológico de 
España. Tomo XXf^I. Tomo VI, segunda serie 
(1899).— Madrid. — Est tip. de la Viu.U é Hijos 
de M. Tello. — 1902,— 4.*», XV-285 págs. y 8 lí- 
minaí.— 15 y 15,50 ptas. 

CoNAN D01LB (A.). — La guerra en Sud África, 
sus causas y modo de hacerla por... autor de «La 
gran guerra boer», traducida directamente del 
inglés por Fernando de Arteaga y Pereira.---' 
Madrid. — Imp. de Antonio Marzo — 1902. — 4.0, 
IV- 1 56 págs. — 0,50 y 0,75 ptas. 

CoNPBRENrlA (SbGUNDA) INTERNACIONAL AMERICA- 
NA. México, 1901-1902. Recomendaciones, Resolu- 
ciones, Convenciones y Tratados. Textos castellano, 
inglés y francés. — México. — Palacio Nacional.— 
1902. 

Congreso social y económico hispano-america- 
NO, reunido en Madrid el año 1900. — Madrid. 
—Imp. de los Hijos de M. G. Hernández. — 1902, 
— 4.0, 2 tomos 1.021 y 524 págs. — 20 y 22 ptas. 

CoNsTrruaÓN de la República ue Cuba, pro- 



mulgada por el Congreso en 21 de Mayo de 1902, 
publicada con algunas notas comparativas y críti- 
cas, y seguida del texto del Tratado de Pac entre 
España y los Estados Unidos de América; Decre- 
to sobre el modo de recobrar la nacionalidad espa- 
ñola los naturales de los territorios cedidos 6 
renunciados por E«paña, etc., etc., por la Redac- 
ción de la «Revista de Legislación universal».— 
Madrid. — Imp. de Felipe Marqués.— 1902. — l2.o, 
80 págs — I y 1.25 ptas. 

Corte ( )uan de la). — El Casino de Madrid (Apun- 
tes para su historia). — 1836- 1902. — Madrid. — 
Imp. de L. Aguado. — MCMII.— 8.0, 154 P^g*»— 
2 pesetas. 

Cortiblla (Felipe).— El llanto del Alba, por... 
Traducción del catalán por el mismo autor.— 
Barcelona.— Tipografía «L'Aven^». — 1902. — 
12.0, 90 págs.— I y 1,25 ptas. 

Cruz (D. Ramón de la). — Las Mahonesas. 
Comedia (inédita) en un acto, escrita con motivo 
de la conquista de la isla de Menorca ó Mahón y 
rendición de su castillo y fuertes por las armas de 
Su Magcslal, año 1782. — Palma. — Est. tip. de 
|. Tous. — 1900. — 8.®m., 38 págs. 

Duran (José). — Memoria biográfica de Fr. Die- 
go de Deza. — Salamanca. — Imp. Salmanticen- 
se. — 1902.— 8.0 m., 32 págs. 

Elías de Moi íns(D. Antonio). — Bibliografía his- 
tórica de Cataluña. — Preliminares. Numismática 
Epigrafía. Coleccionesdiplomát'cas Sigilografía.— 
Barcelona. -Imp. de M. Martany.— [1902.] — 4.', 
68 págs. — [Oe la Revista critica de historia y 
literatura españolas portuguesas é bispano-ñmerü 
canas.) 

Faj ARNÉS Y Tur (D Fnrique). — Ensayo de una 
Bibliografía Orfila. — Palma de Mallorca. — Tip. 
de hs Hijas de Juan Colomar. — 1900.— 4.* m., 
15 págs. 

^ Mortalidad de la Tisis en Palma de Mallorca 
durante el siglo XVIII. Memoria presentadf al 
IX Congreso Internacional de Higiene y Demogra- 
fía. — Palma de Mallorca. — Tip. de las Hijas de 
Juan Colomar. — iqoo. — 4.® m., 46 págs. 

— Investigaciones sobre el origen de una epide- 
mia de fiebre tifoidea circunscrita, padecida en 
Palma en 1800. — Palma de Mallorca. — Tip. de 
las Hijas de Juan Colomar. — 190*. — 4.® m., 14 
prginas. 

— Epizootia de hidrofobia en la ciudad de Palma 
en 1744. — Palma de Mallorca.— Tip. de las Hijas 
de Juan Colomar. — 1900.— 4.0 m., 15 pág». 

Fbrreiro Laoo (Dr. Ramón). —Condición jurí- 
dica de la mujer; estudio fílosófíco-histórico jf del 
CóJigo civil.— ValUdolil. —Imp y lib. de F. San- 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



8l 



taren Madrazo. — 1902. — 8.«, 108 págs, — 2 pe- 
setas. 

FiouBROA (El marqués de). — Goudar y Forteza. 
Segunda edición. — Madrid.—- Tip. de la Viuda é 
Hijos dcTello. — 1902.— > 2 ptas. 

García Barbakin (D. Eugenio). — Nociones de 
Historia de España.— Nueva edición ilustrada. — 
Madrid. -*Imp. de Hernando y G>mp.'--i9o2.— 
8.». 64 págs. 

Gbben Roten. — Vindicación del Arzobispo Ca- 
rranza, Arzobispo de Toledo y de la Orden de 
Predicadores: la Inquisición, Melchor Cano y Me- 
néndez Pelayo.— Madrid. ~Est. tip. «Sucesores 
de Rivadeneyra». — 1902. — 4.*, 45 págs. — 1,50 
y 1,75 ptas. 

Gil y Robles (Enrique). — Tratado de Derecho 
político, según los principios de la fílosofía y el 
derecho cristiano. — Tomo II, — Salamanca. — 
Imp. Salmanticense.— 4.0 marq., XXVII.909 pá- 
ginas.— 12 y 13 ptas. 

Gramática (Apuntes de), formados para las 
alumnas matriculadas en la escuela de las Religio- 
sas Franciscanas, con arreglo al primer año del 
programa.— Palma de Mallorca — Est. Tipo-lil. de 
Amengual y Muntaner. — 1900. —8.0, 29 págs. 

Gramática (Breves nociones de) española-lati- 
na, teórico-prá etica para uso de los alumros de 
los seminarios, institutos y colegios, por }. P, y 
Af.— Tarragona. — Tip. de F. de Asís é Hijo.— 
2,50 ptas. 

GuDiOL Y CuNiLL (Joseph). — Nccions d'Arqueo- 
logía sagrada catalana.— Vich. — Imp. de la Viuda 
de R. Anglada. MCMII.— 4.0 marq., 647 páginas. 
Con grabs. Obra laureada con el único accésit 
(5.000 ptas.) concedido en el Concurso Martorell 
de 1902. 

Guía Palaciana. Cuaderno 45. Educación re* 
ferente á los reyes y principes. Monografía escrita 
por D. José María Nogués. — Madrid. — Est. lip. 
«Sucesores de Rivadeneyra». — 1902.-8.°, 33-14 
págs. Con retratos.— 2 y 2,50 ptas. 

Guillen García CGuUlermo J. de). — Apuntes 
para la historia de la Metalurgia. Colección de ar- 
tículos publicados en la revista Industria ¿ Inven- 
dones. Primera parte: Edades antigua y media. — 
Barcelona. — Tip. de Serra Hermanos y Rusell. 
1901. 

Hernándes Villaescusa (Dr. D. Modesto). — 
Curso de Historia de España, narrativa, critica, 
interna y externa. — Tomo I. — Oñate. — 1900.— 
8 ptas. 

—La Inmaculada Concepción y las Universida- 
des españolas. — Oñate. — Tip. de M. Raldúa. 1901 . 

Idoy (Dr. D. Marcelino). — Discurso sobre el 



progreso de la Teología Moral en sus diferentes 
períodos históricos y caracteres que ofrece su es- 
tado actual,— Pamplona. — 1 901. —4.0, 75 págs. 

Iriartb Rbinoso (Teodoro).— Pal guitarrico; 
colección de cantares baturros v poesías. — Zara- 
goza.— Tip. de A. Sabater. 1902.— 12.0, 79 pá- 
ginas. — 0,65 y 0,80 ptas, 

Jardibl (D. Florencio). — Discurso pronunciado 
en la fiesta de los Juegos Florales de la ciudad de 
Zaragoza el año 1901 por el M. I. Sr..., y con- 
testación al mismo por el Sr. D. Mariano de Paño 
y Ruata. — Zaragoza. — Est. tip. del Hospicio. 
1901. — 4.0 marq. 

Kbmpis (Fr. Tornas de).— Imitación de Cristo 
por... traducción española de Fr. Luis de Grana» 
da^ según la primera edición hecha en Sevilla en 
1536.— Friburgode Brisgovia, B, Herder.— 1902. 
— 8.0 marq. con dos láminas. 

León (M Rdo. P. José de). — Historia déla 
Sagrada imagen de Nuestra Señora Bien Apareci- 
da. Nueva edición.— Rennes (París). — 1890. — 8.« 

Losada Rodrígues (D. Ramón). — Cuentos peda- 
gógicos por... con un prólogo de *D. Manuel Cas- 
tillo. — Cáceres.— Tip., ene. y lib. de Jiménez en 
testamentaría.— 1902. — 8.0, 132 págs. 

LuLio (Raimundo).— Las Virtudes. Máximas. — 
Madrid. — Imp. de Felipe Marqués [1900]. — 16.«, 
1 76 págs. (Joyas de la mística española.) 

Llobera y Martorell (D, José). — Apuntes al 
programa de primer curso de lengua castellana y 
latina del Instituto provincial de Baleares. — Pal- 
ma. ^Tip. Católica Balear. 1900. — 4.», 64 pá- 
ginas. 

Maciñbira y Pardo (Federico). — Un interesante 
bronce. Articulo publicado en el Boletín de la So- 
ciedad Española de Excursiones del mes de Julio de 
1902.— Madrid — Imp. de San Francisco de Sales. 
— 1902. — 4.0 marq , 8 págs. á dos cois. Con una 
fototipia. I Bronce encontrado en Ortigueira (Co- 
ruña).] 

Mallada (L.). — V. Comisión del Mapa Geo- 
lógico. 

Manuel (El Principe D. Juin).— El libro de Pa- 
tronio ó el Conde Lucanor^ compuesto por..* 1328- 
29. Reprodu cido conforme al texto del códice de 
Conde de Puñonrostro. 2.» edición reformada. — 
Vigo. — Librería de Eugenio Krapt. — 1902. — 5 pe- 
setas. 

MARauÉs Y Ortegas db Sa Portella (En Sc- 
basti;).— Gloses d'en Sebastiá Marqués y Oru- 
gas de Sa Por/W/a.— Sóller.— Imp. de «La Since- 
ridad». 1900,— 8.0 m., 131 págs. Publicadas por 
D. José Rullán. (Literatura popular mallorquína. 
Tomo III.) 



83 



REVISTA DB ARCHIVOS 



Maitín db la CÁMAtA (Eduardo).— Los conta- 
dores de fondos; su historia y organización desde 
el año [18] 1 2 hasta el dia; disposiciones que han 
regido la carrera; oposiciones y concursos; el Re- 
glamento de 1 1 de Diciembre de 1900, concorda- 
do y comentado; escalafón general del Cuerpo 
por... con un prólogo del limo. Sr. D. Eugenio 
Süvela.^ fAzdrid, M. Navarro. 1902.— 4.0. V- 
146 págs.— 3,50 y 4 ptas. 

Martínez Marín (Dr. D. Francisco María).— 
Breve noticia histórica y descriptiva de las imáge- 
nes de la Santísima Virgen veneradas en Guadala- 
jara en 1900.— Guadalajara.— Imp. de Enrique 
Burgos.— 190a. — 8.0, 144 págs. Con grabs.— 

>.5oy 1,75. 

Mascaró y Albbrti (D. Matías).— La república 
del Paraguay, situación, topografía, clima, his- 
toria, legislación, etc., etc. — Palma. — Imp. de 
Francisco Soler. 1900. — 4.0, 60 págs. 

Mboina (José Toribio). — Las monedas chilenas. 
Memoria presentada á la Universidad de Chile, 
en conformidad á lo dispuesto eh el art. 22 de la 
ley de 9 de Enero de 1 879 sobre instrucción se> 
cundaría y superior.— Santiago de Chile.— Im- 
preso y grabado en casa del autor. 1902.— 'Folio, 
CCCVIl-258 págs., I de erratas y 13 láminas. — 
120 ptas. 

MiR (D. Miguel). — Manual del Cristiano que 
contiene las oraciones y devociones que están 
más en uso en España y América entresacadas en 
su mayor parte del Misal y Breviario Romano y 
de los escritos de los Santos Padres y autores clá- 
sicos de la lengua castellana, las Epístolas y 
Evangelios de todos los domingos y fiestas princi- 
pales, la Semana Santa, el Oficio Parvo, los Sal- 
mos Penitenciales, etc., ordenado por... París. 
Garnier hermanos, editores. Tip. Garnier her- 
manos. 1900.— 8.0, 1 158 págs. Con láms. 

MoLiN AS (Bartolomé). — Sor Francisca AnaCirer. 
Palma.— Tip. Católica Balear. — 1900. 

Monumentos arquitectónicos de EspaAa, publi- 
cados de Real orden y por disposición del Ministe- 
rio de Fomento (edición económica de la obra). 
Cuaderno primero. — VI 1 1-8 págs, de texto en cas- 
tellano y en francés y 3 láminas. ^Madrid.— 
J. A. García. — 4.* 

Noguera y Ripoll Sarol (En Pau). — Gloses de'n 
Pau Noguera y Ripoll Sarol. — Sóller. —Imp. de «La 
Sinceridad». — 19CX). — 8.0 m., VI 1 1- 12a págs. — 
Publicadas por D. José Rullán. (Literatura popular 
mallorquína, tomo I). 

Obrador (M.).— Bibliografía luliana. Reseña de 
códices y libros de Ramón Lull (con facsímile de un 
•utógrafo). Extracto del Boletín de la Sociedad 



Arqueológica Luliana. —?z\ma de Mallorca. — 1 90a. 
—4.» m. 

Oliver (M. S.).— Don Marian Aguiló. Estudi 
biografíe y critic compost per encarrech d*el Ezcm. 
Ajuntament de Palma y Uegit dia 31 de Decembre 
de 1 897 en la sala de sessions (Acompanyat d'una 
versió castellana). — Palma de Mallorca. — Est. 
d'Amengual y Muntaner.— 1900.— 4.0, 62 págt. 

OsMA (G. J. de). — Azulejos sevillanos del si- 
Slo XIII. Papeletas de un Catálago de azulejos es- 
pañoles de los siglos XIII al XVII. — Madrid.— Im- 
prenta de Fortanet. — 1902. — Fol., 65 págs. 

Pardo Bazán (Emilia).— Por la Europa Católi- 
ca, — Madrid. — Est. tip. de Idamor Moreno. — 
[190a].— 8.0, 272 págs.— 3,50 y 4 pesetas (0¿ra5 
completas, tomo XXVI). 

PÉREZ CDr. Joannes B. Lluis).— Institutiones 
juris publici ecclesiastici, quasin Seminario Centra- 
li Tarraconensi, tradit... Volumen primum com- 
plectensgeneraliora principia. Volumen secundum^ 
ubi generaliora principia evoluntur. — Tarracone. 
— Typographia P, Aris et Filii. — 1901-1903. — 
4.«, 318 y 340 págs. 

PÉREZ Galdós (B.). — Episodios Nacionales. 
Cuarta serie. Las tormentas del 48. — Madrid.— 
Est. tip. de la Viuda é Hijos de Tello. — 1902.— 
8.0, 309 págs. — 2 y 2,50 pesetas. 

Petronio. — El satiricón, por Petronio; traduc- 
ción de Roberto /?o¿>¿r/.— Valencia.— Imp. de El 
Pueblo, — [1902.]— 8.0. 231 págs.— I y 1,50. ptas. 

Pons y Umbert (Adolfo).— Real Academia de 
jurisprudencia y Legislación. Del regionalismo en 
Cataluña (comentarios aun libro); Conferencia leída 
en la sesión pública de 24 de Enero de 1902. — 
Madrid. — Imp. de la Revista de Legislación. ^^1^2. 
—8.0. 79 págs.— I y 1,25 ptas. 

PÓPULUS. — ¡Cantos de España! Commemoración 
de la historia de diez y seis años de Regencia, dd 
1885 al 1902. Poemita de PópuluSj á la patria, 
las fiestas y los respetos, en cuyas tres partes 
queda dividido este libro escrito en París: Original 
guía de Madrid. — Madrid. — Imp. de Fortanet. — 
1902 —8.0, 231 págs. y 8 láms. — 5 y 5|50 pe- 
setas. 

Programa db gramática castellana, ajustado 
al texto de la R. A., dispuesto por F. /. C, para 
uso de sus discípulos. Cuaderno I. Preliminares, 
artículo, género, declamación. Manacor. — ^Tip. de 
B. Frau.— 1900. 

Reig (Dr. D. Enrique) — El Derecho canónico no 
escrito. — Valladolid. — Imp. de J. M. de Cuesta.—* 
1901.— 4.«. 37P«g*- 

Ríos DE Lampbrez (Blanca de los). — La Ronde- 
ña (cuentos andaluces). El Salvador (cuentos 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



83 



varios). — Madrid. — Ett. tip. de Idamor Moreno. — 
1902. — 8.*, 275 págs. — 3 y 3,50 ptas. (Obras 
computas, tomo 1.) 

Rizal ()os¿) — Noli me tángere (el país de los 
frailes); novela tagala.— Valencia. — Imp. de «El 
Pueblo».— [1902]. — 8.*, 229 págs. — I y 1,50 pe- 
se tas. 

RodríguezNavas (D. Manuel). — Noticia biográ- 
fica de Miguel de Cervantes Saavedra, inserta en 
tEl ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha,» 

por — Madrid. — Imp. Colonial. — 1901. — 4.*, 

con págs. de la 775 á la 789. 

Rueda (Lope de). — Comedia llamada discordia 
y questión de Amor, en la qual se trata en subido 
metro^ y conceptos muy sentidos, la inconstancia 
de Amor, y sus variables efectos. Son interlocuto- 
res las personas siguientes: Dos Pastores, Salucio 
y Petronio, y dos Pastoras, Leonida y Siluia, el 
Dios del Amor, Diana, Diosa de la Castidad, Be- 
lisa Ninfa, vn Bouo. Compuesta por Lope de 
Riuda, Representante. Con licencia del ordinario. 
En casa de Sebastián de Cormellas, al Cali, Año 
de 1617. Véndese en la mesma Emprenta. — 4.0, 
17 págs., mas i de colofón que dice: «Imprimióse 
esta comedia en Madrid, en la o6cina tipográfica 
de la señora Viuda é hijos de Manuel Tello, á 10 dias 
del mes de julio de 1902 años.» Reimpresión pu- 
blicada por D. Francisco R. de Ubagón. Reprodúce- 
se la portada. (De la Revista de Archivos, Biblio* 
TICAS Y Museos, Abril-Mayo^ 1902.) Tirada de 200 
ejemplares. 

Salas Barbadillo (Alonso Gerónymo). — Come- 
dia de la escuela de Celestina y el Hidalgo Pre- 
sumido. Año 1620. Con privilegio en Madrid, por 
Andrés de Porras, [al fin] : Remprimiose esta come- 
dia á costa de D. Francisco R. de Ubagón en Ma- 
drid, oficina tipográfica de Fortanct, á quince días 
andados del mes de Mayo del año de 1902.^ 
8.0 99 págs. 

Samchís y SiVBRA (José). — Dos meses en Italia; 
impresiones y recuerdos, por José Sancbis y Sive" 
ra (Lázaro Floro), prólogo del Excmo. Sr. D. Sal- 
vador Castellote y Hina:(o, Ilustraciones de Cant' 
poSf fotograbados de Cátala, — Valencia. — Impren- 
ta de Francisco Vives Mora. — 1902. —8.*, XV-455 

P«g»-— 3 y 3i50 Pía«. 

Santiago (D. José de) y Nogueira (D. Ulpia- 

no). — Bayona [de Galicia] antigua y moderna. 

Ilustrada con 16 fototipias. — Madrid. — Imp. del 

Asilo de Huérfanos del Sagrado Corazón de Je>ús. 

— 1902. — 8.0 d., 345 págs.— 6 y 6,50 ptas. 

SiLVBLA (Francisco). — Larra. Discurso leído en 

la sesión que celebró el Ateneo de Madrid el 26 de 

Mayo de 1902 en honor de Rosales, Larra 7 Es» 



pronceda . — Madrid . — M, Romero. — 1902. — 8.* 
m., 20 págs. 

Soto Y Hernández (D. Antonio).— Manual de 
la Propiedad literaria artística y dramática. — Ma- 
drid, — Centro editorial de Góngora. — 1902. — 8.® 
240 págs. — 2 pesetas y 2,50. 

SuAREZ de Ursina (José). — Dios, Patria y Rey. 
Del enemigo el consejo; historia relatada por don 
Carlos de Borbón á su cronista de campaña José 
Suire^ de Urbina, y dedicada por éste á D. Al- 
fonso XIII en el día de su jura. — Madrid. — XVII 
de Mayo de MCMII. — Est. tip. de Ricardo Fe.— 
8.0 marq., 13 págs.— 0,50 y 0,60 ptas. 

Taine (H). — Ensayos de Crítica y de Historia. 
España en 1679. Traducción, prólogo y notas de 
Rafael Ballesier y CastelL — Palma de Mallorca. — 
Tip.-lit. de Amengual y Muntaner. — 1900. — 8.* 
m., 66 págs. 

Tolstoy (L.). — Los Evangelios. Traducción de 
J. F. Lujan. — Barcelona. — S. i. LezcanoyC.*, edi- 
tores.— [1902. J— 8.0, 225 págs.— I y 1,50. 

Ulecia (R.). — Recuerdos de un Viaje á Monaco. 
(Conferencia internacional de la prensa médica) 
7 a 10 de Abril. — Madrid. — Imp. de N, Moya.— r 
1902.— 8.0 m., 32 págs. 

Unamuno (M. de).— Amor y pedagogía. — Im- 
prenta de Henrich y C.«., edits. — 1902. — 2& pá- 
ginas 8.0 m. — 3 y 3,50 pesetas. 

Varona Roa (Vicente Pío).— Bosquejo eríti- 
co'legal de la penalidad histórica en España. Dis- 
curso leido en la Universidad central al recibir el 
grado de do:tor en Derecho civil y canónico. — 
Valladolid. — Est. tip. de F. Santarén Madrazo. — 
1902. — Fol. 56 págs. 

Vera (Vicente).— Un viaje al Transvaal durante 
la guerra. — Madrid. — Imp. de Fortanct. — 1902. — 
8.', 472 págs. y 8 láms.— 5 y 5,50 peseUs. 

V[icéns) (P[edro] j[uan]). — Refranes castella- 
nos y frases, Obrita coleccionada por P. J. K.— 
Palma de Mallorca. — Tipo-lit. de Bartolomé 
Rotger.— 1900. — 8.0 m., 135 págs. 

Vida del bienaventurado San Juan de Saha- 
GÚN, llamado Apóstol de Salamanca, reducida á 
compendio con una breve relación de sus milagros, 
por el M. F. J. S., monje profeso. — León,— Im- 
prenta de Mariano Garzo. — 1902. — 8.®, 7a págs. 

Villegas (Manuel F.). — Estrofas, traducciones 
libres é inspiraciones de Víctor Hmgo, por... con 
un prólogo de * Vicente Colorado. — Madrid.— Im- 
de Antonio Marzo.— 1902, — 8.0, 64 págs. ^- 1 y 
1,25 ptas. 

WiLDR (Osear). Salomé; drama en un acto, 

por... traducción del inglés porj. Pére^ Jorba y 

I B« Rodrigue^ —Madrid. — S. i. [B. Rodriguei 



84 



REVISTA DE ARCHIVOS 



Serra, editor. — 1902]. — 8.0, 127 pig. Grabados 
en el texto. — 2 y 2,50 ptas. 

Zorrilla (D. José), — Leyendas. — Madrid. — 
Est. tip. «Sucesores de Rivadeneyra».— 1901- 1902. 
— Fol. marq. Cuaderno 20 y último de la obra, — 
5 y 5,50 pesetas. — [Toda la obra sin encuadernar 
100 pesetas y 130 pesetas encuadernada]. 

Pedro Roca. 
Alvaro Gil Albacete. 

LIBROS EXTRANJEROS 

[l.o Los tratados universales y generales por 
naciones y materias de historia y sus ciencias auxi- 
liares, de literatura y arte, de filología y lingüísti- 
ca, etc., que interesen k la erudición y ¿ la cultu- 
ra, publicados en ó fuera de España por españoles 
ó extranjeros en hablas vulgares no españolas, ó 
por extranjeros en lenguas sabias. 3.0 Los de cual- 
quier materia escritos por españoles en ó fuera de 
España en dichas lenguas vulgares. 3.0 Los de 
cualquier materia, con tal que se refíeran á cosas 
españolas, publicados por extranjeros en ó fuera de 
España en lenguas sabias ó en hablas vulgares no 
españolas.] 

Albín (Koron).— Gustavo A. Becquer (á spagno 
Hetne). Dalai és valogott mesci. Forditolta Koron 
Alhm^ — Budapest. — 1902. — 8.0, 169 págs. ' 

Arjeaga (F. de). — New Englísh and Spanish 
Vocabulary, alphabetical and analytical. London.— 
1902.— 8.0 

Balagny (Le comandant). — Champagne de Tem- 
pereur Napoleón en Espagne (1808- 1809.) Tome 
premier. Durango, Burgos ct Espinosa — París. — 
1902.— 8.®, 500 págs. Ilustrado con mapas y 
planos. 

BiANCHi (Giovanni).— Giulio Alberoni e il suo 
secólo. Piacenza, stab. tip. Piacentína, 1901. — 
8.0, 258 págs. 

BiRONNBAU (P.). — Qpelques documents inédits 
sur la defection du general de La Romana en Da- 
nemark (1808).— Rancy. — Imp. ct lib. Bcrges-Le- 
vrault et Cíe. — 1900 —8.**, 16 págs. 

Caruama (A. A.). — Monografía critica della 
Cattedrale Apostólica di Malta — >Tip. Muscat.— 
1899.— 4.0 m., 54 págs. 

Cervantes (Miguel de). — Les aventures de Don 
Quíchote. Illustrées de 31 planches du XVIU siécle 
tirées de l*original espagnol. Trad. de Florián,^ 
París.— 1902.— 16.*, 4»8 págs. 

CoMX NuTTALL. — Fac-símilc of an ancíent Me- 
xícan codex belonging to Lord Zouche of Harjrn- 
worth. .. Peabody Museum. Cambridge, Mass., 
1902. — 4.0, apais. [Reproducción por la fotocro- 
mía de un voluminoso manuscrito zapoteca, que 
perteneció al convento de San Marcos de Flo- 
rencia j ha sida litlUdo en la biblioteca de Lord 



Zouche de Harynworth, en Parbam, Sussex. Dé* 
bese este descubrimiento á M^ie Z. Nuttall quien 
ha redactado el texto que acompaña á los 80 fo- 
lios pintados de colores.] 

Códices e Vaticanis selbcti.— Phototypice ex- 
pressi jussu Leonis PP., XIII, consilio et opera cu- 
ratorum Bibliothecae Vaticanae. Vol. I: Fragmenta 
et picturae Vergiliana Codicís Vaticani 3.225. 
Vol. II. Picturae, ornamenta, complura scríptu- 
rae specímina Codicís Vaticani 3.867 qui Codex 
Vergilii Romanus audit. •— Roma, Danesí, 1901. 
—Fol. 

D'Arbois de Joubainville (H . ) . — Cours de 
Littérature celtique. Tome XII. Principaux auteurs 
de l'antiquité a consulter sur l'histoire des Celtes 
depuís les temps le plus ancíens jusqu'au régne de 
Théodose 1.— París. — 1902 — 8.*, XVI-344 págs. 
D'Arcy-Collier (Adélalde) — Dispatches and 
Correspondance of John, second earl of Buckíng- 
hamshire, ambassador to the court of Catherine II 
of Russia, 1762-1765. T. II. London, 1902 rCam- 
den Socüty, 3.» serie, t. III). [Proyecto frustra- 
do de una gran liga de los Estados del Norte para 
oponerla á la influencia del Pacto de familia.] 

Ense^at (lean B.).— >Guide íUustré des lies Ba- 
leares. — Palma de Mallorca. J. Tous. éditeur.— 
1900.— 8.0 apais., 132 págs. 

FELiaANGOLi (B).— Suir acquisto di Pesaro fat- 
to da Cesare Borgía.^Cameríno, Saviní, 1900.— 
8.0^ loi págs. 

— II matrimonio di Lucrezia Borgia con Gio- 
vanni Sforza Signore di Pesaro. — Toríno, Roux e 
Viarengo, 1901.— 8.0, 85 págs. 

González de la Rosa (M.). — La solutíon de 
tous les problemcs rclatifs á Christophe Colomb, 
et, en particulíer, de celui des origines ou des 
pretendus ínspirateurs de la découverte du nou- 
veau Monde. [Memoire extrait du Compte reudu 
du Congrés intemational des jimericanistes, tenu 
en Septembre 1900.] 

KiRCHEiSEN (F.).— Bibliografía di Napoleone, 
Torino. Unione tipografico-edítricetorínese 1901. 
— 4.^ VIII.i88págs. 

Knackpuss (H.). — Kunstler Monographien, III. 
Rembrandt, 5 Aufl. V. Durer, 6 Auíl.— Bíelefeld, 
Velhagen und Klasing. — 8.0. 

La Trbmoille (Le duc de). — Madame des Ur- 
sins et la succession d'Espagne. Fragments de 
correspondance. — Tome I. Nantes, 1902. — 4.*. 

Lea (H. C).— Historie de l'Inquisition au mo- 
yen age. Traduction par M. S. Reinacb. Tome II: 
rinquisitíon dans les divers pays de la Chrétiénté. 
— Paris, Société nouvelle de Ubrairíe, 1901.— 
8.*, XIX-682 págs. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



85 



Lbssinos. — Hamburgiscbc Dramaturgte. Abrid* 
ged and edited with introduction and notes by 
Charles Harris,^ New York, Hcnry Holt and Com- 
pany. — 1901.— XL-356 pág». 

Masigman (A.).— Histoire de la sculpture en 
Linguedoc des XI« XIII« siécles. Paris, Boui- 
llón, 1902. 

— LdL tapisserie de Bayeux. París, Lerouz, 
1902. — 8.0. 200 grabs. 

MoMCBAUX (Paul).— Histoire littéraire de 
l'AíHque chrétienne depuis les origines jusq'á 
r invasión árabe. T. I. Tertullien et les origines. 
T. II. Saint Cyprien et son tcmps. París, Leroux, 
1901 y 1902. — 2 vol. en 4.0, VIII-512 y 300 pá- 
ginas. 

MoNUMBNTS ET Mémoires publiés par l'Acadé- 
mie des Inscriptions et Bclles>Lettrcs sous la di- 
rection de MM. G. J^erroty de R. de Lasteyrie, 
Fasdcules XII et XIII.— Paris, Leroux. 1 899-1900. 
4.* (FondatUm Eiig, Piot), [En el fase. XII, Dom 
Eugéne Roulin, La Croix de Villabertran (Cata- 
luña) y en el fase. XIII, Mosaiqíu portative de 
yUbf del nnismo autor.] 

Omán (Charles).— A History of thc peninsular 
War.— Vol. I. 1807-1809 —Oxford.— Cha ren- 
den Press, 1902.— 4.0, XV-665 págs.— 14 chelines. 

Pascpier (F.) et RoGER (R.). — Le Chateau de 
Foiz, notice historique et archeóloque. — Foix, 
Cadrat. — 8.* Con grabs. y pl. 

PoMELLo (Arturo), — Paolo Pérez, prcte delPOr- 
dincdella Carita.— Verona, tip. Civelli, 1902. 

Ramsat (A. M.). — A Spanish Grammar, witb 
ezercíces.— >New York, Henry Holt A Company. 

— 1902.— 8.*, 617 págs. 

Rbynier (Gustave).— La vie universitaire dans 
l'ancienne Espagne. — Toulouse, imp. Ed. Privat. 

— 1902.— 8.0, W\\-222 pi^s.-^C Bibliotbeque Es- 

RoBERT (Ulysse). — Philibert de Chalón Prin- 
ced'Orange, Vice-Ro¡ de Naples (iSmars 1502. 
•—3 aoüt 1530). — Lettres et documents. Madrid. 
Typographie de Fortanet. 1902.— 4.**, 616 pági- 
nas. 12 francos [Publicado en el Boletín de la Real 
Academia de la Historia]. 

RoTT (Edouard). — Histoire de la Representa- 
tion díplomatique de la France auprés des Can- 
tóos Suisses, de leurs al líes et de leurs Confede- 
res, II (1559-1610). Ouvrage publié sous les aus- 
pices et aux frais dos Archives fedérales suisses. 
Berne, Benteli 1902.— 4.0, VI-724 págs. [Interesa 
para los suizos, España y la Liga.] 

Salazar (L.).— Storia della familia Salazar. 
Ramo di Trani. Altamura. Extratta dal dómale 
AráUUO'gaualogico. Anno XXVIII, Juglio 1901 . 



N. 7. — Barí, 1901. Direzione del GiomaU Atol' 
dice, Fol., 24 págs, 

ScHAFBR (Or. Ernest). — Beitrige Zur Gcscbtch- 
te des' spanischen Protestantismus und der In- 
quisition im sechzebnten Jahrhundert. Nach den 
Orígínalakten ín Madrid und Simancas bearbeitet. 
— Güertersloh. Drunk und Verlag von C. Bertels- 
mann 1902.— 3 vols. 8.0, m. XVl-458; lV-426; 
868 págs. [El tomo i.* está dividido en tres par- 
tes: historia de la Inquisición y del protestantis- 
mo, exposición de éste en España é historia de 
las comunidades protestantes en Valladolid y en 
Sevilla; los otros dos tomos son documentos co* 
piados casi todos de los Archivos de Madrid y de 
Simancas.] 

Semeria GiovANNi (P,). — Dogma, gerarchia e 
culto nclla Chiesa primitiva.— Roma. — Federico 
Pustet.— 1903. — 450 págs.— 4,50 liras. 

SoiL (E.). — En Espagne. — Anvers de Backer, 
1902.— 8.0, 140 págs., 40 fototip, [Excursión ar- 
tística por Burgos, Madrid, Toledo, Córdoba, 
Granada y Sevilla.] 

SoNNBCK (C). — Chanta árabes du Magbreb, 
étude sur le dialete et la poésie populaire de l'Aíri- 
que du Nord. Texte árabe.— Paris. — 1902.— 4.*, 
284 págs. 

Tessier (O.). — La Tour du Muy, díte de Char- 
les-Quínt. Draguignan, Latil. — 8.0. 

Tous (Raphael). — Allocution composée en Es* 
pagnol par M. le Doyen du Chapitre de la Cathe« 
drale de Palma de Mayorque, Raphael Tous k 
Toccasion du mariage de son frére Mr. Barthélemy 
Tous avez Mlle. Louise Valat, et luie le 23 No- 
vembre 1896 dans Téglise de N.-D. des Tablea, 
á Mcntpellier par M. Nougaret, curé de Saint- 
Joseph du Cette. [Cette.]— Imp. du Commerce.— 

[1897.]— 8.0, II págs. 

Valois (Noel).— La France et le Grand shísme 
d'Occident. tomos 111 etlV. Paris. Alphonse Picard 
et Fils.— XXlV-632 y 616 págs. — 20 fr. 

Weickbr (Bernh.).— Die Stellung der Kurfürs- 
ternzur Wahl Karls V im Jahre 1519. — Berlín, 
Lb-ring, 1901.— XVI-410-XVI págs. [Rivalidad 
entre Carlos V y Francisco I, con motivo de la 
elección imperial de 1 5 19.] 

Wfil (H.). — .Le Prince Eugcne et Mura- 
(18 13-18 14). Opérations militaires. Négociatíons 
díplomatiques. T. III. - París, Fontemoíng, 
1902.— 8 ®. 

Wickenhagbn (Ch.).— Manuel de l'histoire de 
l'art, por... traduit par J. Damville.— Varis, Fischt 
bacher, 1901.— 4.», 26 grabs. 

ZiHK (L.). — Det Nordeuropaeiske Dysse-Terrí. 
toríums Sttngrave og dyssemes Udbrcvelse i Eu- 



86 



REVISTA DE ARCHIVOS 



ropa.— Copenhague, 1901 — >[E1 centro de difu- 
sión de las sepulturas megaliticas es el país es 
candinavo, de donde se extendió por el Norte de 
Alemania, Francia y España.] 

Pedro Roca. 

Alvaro Gil Albacbtv. 

REVISTAS ESPAÑOLAS 

[i. o Los sumarios íntegros de las revistas con- 
géneres de la nuestra, consagradas exclusiva- 
mente al estudio de España y publicadas en cual- 
quiera de las hablas españolas en ó fuera de Espa- 
fia: los títulos de estas revistas van de letra cuni' 
va. 2.0 Todos los trabajos históricos y eruditos 
acerca de cualquier materia, según el amplísimo 
criterio expuesto, que figuren en los sumarios de 
las revistas no congéneres de la nuestra, escritas 
en dichas hablas en ó fuera de España.] 

Boletín de la Real Academia de Buenay Letras de 
Barcelona. Abril á Junio de 1902. Ballesta, por 
•D. M. Aguilóy Fuster. — Palomas y palomares 
en Cataluña durante la Edad Media (continuación), 
por D. F. Carreras y Candi, — La casa de Mont< 
cada en el vizcondado de Bearn (conclusión), por 
D.Joaquín Miret y Sans. — Notes historiques del 
Monestir de Santa María de Valldonzella de Bar- 
celona, por D. J. Mas y Dcmenecb, -^\Á\)rt deis 
ensenyaments de bona parlería (oontinuación), 
por D. J. Codina y Formosa. — Noticias. 

Boletín de la Real Academia de la Historia, 
Junio. Informes. I. Pbilibert de Chalón, prince 
d'Orange, 1 502-1570. Lettres et documents 
(continuación): Xilysit Robert , — II. Estudios histó- 
ricos y psicológicos acerca de las islas Canarias: 
Manuel de Osuna.— 111. AntigiJedades romanas y 
visigósicas de Baena: Francisco Valverde Perales, — 
IV. Colegio de Tlatelolco: Alfredo Cbavtro.^W, 
Historia de los celtas. Sus fuentes literarias: Fidel 
Fita, — VI. Nuevas inscripciones romanas de Ex- 
tremadura: el Marqués de Monsalud. -Varieda- 
des: I. Galicia histórica y prehistórica: Emilio 
Hübner. — II. La España musulmana. Notas geo- 
gráficas: Cristiano Federico Seybold. — (II. Le 
préteur L. Cornélius Pusio; H. Dessau. ^Docu» 
mentos oficiales.— Noticias. — Índice del tomo XL- 

Boletín de la Comisián provincial de monumen- 
tos de Orense, Núm. 26, Mayo-Junio. Epigrafía 
romana de la ciudad de Astorga (continuación), 
por Marcelo Macías. — *Frontalcs, arcas y otros ob- 
jetos sagrados de bronce en las iglesias de Galicia 
(conclusión), por José Villaamil y Castro, — Do- 
cumentos históricos: «Privilegio de D. Alfonso el 
Emperador demarcando el coto del Monasterio de 
San Pedro de Rocas, confirmado por los Reyes Don 



Femando IV y Don Enrique III», por Arturo Vé:^^ 
que^ Núñe^. 

Boletín de la Sociedad EspaOola de Excursi4>^ 
»^5. Julio. Homenaje 4 D. Cesáreo Fernández Duro. 
— Fototipias.— > Los comienzos de la Arquitectura 
ojival en España (continuación), por D. Vicente 
Lampare^ y Romea, — Un interesante bronce, por 
D. Federico Maáüeira y Pardo [bronce de tres 
cabezas que los arqueólogos no han podido clasifi- 
car y al cual el autor del artículo atribuye origen 
semítico].— Artistas exhumados (segunda seríe^, 
por D. Rafael Ramire^ de Arellano. — Bibliogra- 
fía.— > Visita al Museo de Reproducciones.— Jacin- 
to Verdaguer. Un recuerdo, por V. L. R. 

La Ciudad db Dios. 5 de Junio. Antigua lista 
de manuscritos latinos y griegos del Escorial (con- 
tinuación), por el P. Benigno Femánde^, — Bi- 
bliografía. •Real Biblioteca del Escorial. (Notas y 
comunicaciones), por el p. Benigno Fern4ndex,=: 
20 de Junio. Aurelio Prudencio Clemente (conti- 
nuación), por el P. Antonio M. Tonna-Bartbet. — 
El Emmo. Cardenal Ciasca (continuación), por el 
P. Lucio Conde. — Antigua lista de manuscritos 
latinos y griegos del Escorial (conclusión). ^Ver- 
daguer (Necrología.) 

La España Moderna. Junio. El Congreso Pan- 
americano en Méjico (conclusión), por Juan Pdrei 
de Cui^mán. — Un Imperio que brotó de una larga 
decadencia [el de Alemania], por Nicolás Pért^ 
Merino, — Lecturas americanas, por Hispanus.'^ 
Crónica literaria, por E. Gáme^ de Baquero,'^ 
Revista de revistas, por Fernando y^rau/tf. —Notas 
bibliográficas, por P. Dorado y R. I. Soler,^=}íi' 
lio. Panteón nacional de españoles ilustres por 
Juan Pére:(^ de Guzmá».— La devastación en el Sur 
de África, por José Ibáñe^ Afán'».— Memorias do 
una dama del siglo XIV y XV (de 1363 á 1412): 
Doña Leonor López de Córdoba, por A. de CoJ- 
tro [reimpresión de un texto que ha sido publicado 
ya dos veces, aunque ahora la tercera con nuevos 
comentarios]. — Crónica literaria, por E. Gámei 
de Baquero. — Revista de revistas, por Fernando 
Araujo, 

Euskal-Erria, i o junio. Música. Tonadas na- 
cionales de diferentes pueblos. — San Juan de Luz 
(Dombane Ciboure)^ fotograbado y apuntes histó- 
rico-descriptivos. — Celtas , iberos y , euskaros 
(continuación), por D. Arturo Cam^úb.— Mono- 
grafía de Asteasu (conclusión), por D. Serapio 
Afv^ca. =20 junio. Fuero de Guipúicoa, por don 
Ángel de Gorostidi, — Celtas, iberos y euskaros 
(continuación^. — Estibaliz, por D. José Cola y 
Goiti, — Verdaguer, por D. J. Garda y CaldácM» 
uo.^yy Junio. Celtas, iberos y euskaros (oonti* 



/ 



BiBLKyrecAS y muscos 



87 



Duadén).— Domenjón Gonzálet de Andía. Gmta* 
duria de bienes y la Orden de la Jarretiera (conti- 
nuación), por D. Serapío Múgica, ^Fiestas euika- 
raaenOfiate. 1902.— Pinceladas de Basconia. La 
ciudad de San Sebastián, por D. Adrián de Lo- 
jrarlí.— Navarros ilustres. D. José Yanguas y Mi- 
randa, 

Galicia Histórtea, Marso-Abril. ^Reseña histó- 
rica de los Establecimientos de Beneficencia en Ga- 
licia (continuación), por D. José yiUaamil y Cas- 
Iro.— Monografía de la Catedral de Santiago, por 
D. Adolfo Feruúnde^ Casanova [fué ya publicada 
en el Bolitia ie la Sociedad Española de Excursio- 
meSt Enero, Febrero y Marzo de 1902]. — Fonseca 
(continuación), por D. LuitZanufray Carreíe,^- 
D. Rodrigo Alvares, por O. Antonio Lópe:(^ Fe- 
rreiro,^E\ ajuar de un menestral compostelano k 
principios del siglo XV, por D. A[ntonio] L[¿pe^] 
F[erreiro],^ Biblíograíia. — Crónica. — Colección 
diplomática: Portija entre los hijos de Placencio 
y Romarico. — Donación de Aloyto Fraylánis á su 
mujer Paterna.— Donación de Alfonso VII á S. 
Martín Pinario.— Venta hecha por Ñuño Peláex 
á doña Lupa Pérez de Moneda. — Testamento del 
Tesorero de la iglesia de Santia go, D. Pedro Abril. 
—Testamento del Arcediano de Santiago D. Ñuño 
Fernández.— Testamento del Canónigo de Santia- 
go D. Alonso Pérez. — Inventario de libros del 
librero de Santiago Gerardo del Sol. — Precario 
hecho al Monasterio de S. Martín Pinar io. — Tes- 
tamento de D. Alfonso Ruiz de Bcndaña. — Testa- 
mento de doña Teresa Yáñez de Deza.— Testamen- 
to de D.Gonzalo Ruiz de Bend aña.— Demanda 
hecha por doña Constanza Pérez á su suegra 
D.> EIdara Pérez.— -Avenencia entre el Monasterio 
de Oya y el Concejo de La Guardia.— Testamento 
de D.> Elvira Arias. — Carta de foro del Convento 
de San Esteban de f houzán. — Testamento de 
María Paez. — Cláusulas del testamento de Juan 
Núñez de Isoma.— Autorización dada por el Ar- 
zobispo de Santiago para celebrar dos ferias anua* 
les y un mercado mensual en Caldas de Reyes.— 
Inventarío de los bienes muebles de Lope Gonzá- 
lez, pedreyro, y Leonor Rodríguez, su mujer.— 
Donación hecha por el Obispo D. Ñuño al Monas- 
terio de Soandres. 

La ilustración Española y Americaua. 8 Ju- 
nio. FigarOf Espronceda y Rosales (documentos 
iMográflcos), por D. M. Mesonero Rumanos. — 
Los Juegos florales de Colonia, por D. Juan Fas^ 
tenratb.'-^ Teatro Lírico. Farinelh y Raimundo 
LmIío, por D. E. Gutiérre:^^ Gaifwro.— Libros pre- 
sentados.^ 15 Junio. Las fiestas de la mayor edad 
át Alfonso XIII en Améríca, por D. Juan Pere^ 



di Gii^iii.— >Los relieves de las fiestas reales, 
por D. R. Balsa de In ^V^a.— Excursiones por 
tierra de Soria, por D. Enrique Serrano Fatigati, 
Grabados: El Burgo (Soria); Sepulcro de San 
Pedro de Osma en la catedral. =32 Junio. Estu- 
dios histórico*artísticos, por *D. N. Sentenaeb 
[nota relativa al libro asi intitulado del Sr. Martí 
Y MoNSÓ].— El Ateneo Científico-literario de Mé- 
jico, por D. Juan Pére:^ de Gu^fiMii. — Excursiones 
por tierras de Soria. II. — Libros presentados. — 
El P. Jacinto Verdaguer, por D. Carlos Luis de 
Cuenca» — Grabados: El P.Jacinto Verdaguer. Su 
último retrato. Su partida de bautismo. El en- 
tierro. Vista general del pueblo y casa donde na- 
ció. Casa donde escribió La Atlántida. — Soria: 
Portada de Santo Domingo. Poitiers: Portada de 
Santa María. =30 de junio. Las mujeres en b 
Orden de Alfonso XII, por D. Juan Pére:^^ de Gu^^ 
miff. ~ Excursiones por tierra de Soria. III.— Gra- 
bados: Soria. Claustro de la Colegiata de San 
Pedro. 

La Lectura. Junio. Alicia Pestaña: E^a de 
Queiros. — *F. Navarro y Ledesma: Las tormentas 
del 48, de B. Pérez Galdós. — Eduardo Lozano: 
Octava Exposición bienal del Círculo de Bellas 
Artes y Exposición de Bellas Artes del Salón 
Amaré. — Notas bibliográficas. — Revista de Re- 
vistas. -Julio R. D. Peres: Jacinto Verdaguer, 
— Manuel Bueno: El teatro en el extranjero.— Re- 
vista de revistas: Españolas é hispano-americanas, 
por M. Cervino [Este extracta las noticias biográfi- 
cas de Fernando de Rojas, autor de La Celestina 
publicadas por D. Manuel Serrano t Sanz en 
nuestra Revista, Abril-Mayo 1902.] 

Revista de la Anociación ArtisticO'Arqueolági» 
ca barcelonesa. Mayo-Junio. Bandolerisme en los 
sigles XVI y XVII: Joan Segura, — La Junta de 
Gerona en sus relaciones con la de Cataluña en 
i8oSy 1809 (continuación): Emilio Grabit. — La 
Malestar de Sant Roma de Clusa: Joaquín de 
Gisperf. — Taula del cartulari de San Cugat de 
Valles (continuación): Joseph Mas. — Anals inédits 
de la vila de la Selva del camp de Tarragona 
(continuación): Joan Pié. — Notas bibliográficas. 

Revista Contemporánea. Julio. Torpeza de los 
Comuneros en Villalar y famosas cartas de Juan 
de Padüla, por Juan Ortega Rubio [artículo que 
se publicó en la Revista de España de 30 de Enero 
de 1894]. — Credo por *Emilio Ferrari, — Estudios 
de antropología y sociología (continuación), por 
Manuel Gil Maestre. — Vida y sucesos prósperos 
y adversos de Don Fray Bartolomé de Carranza 
y Miranda (continuación), por Pedro Saladar de 
Mendoza. '^Boletín bibliográfico, por Juan Orte^ 



88 



REVISTA DE ARCHIVOS 



ga Rubto, porj. D, P, y por Alberto Ortega 
Pere^, 

Revista de Extremadura. Mayo. Historia del 
Portazgo de Plasencia en los siglos XIV y XV 
(continuación), por José Benavides. — Badajoz á 
través de la historia patria, por Matias R. Marti- 
nej^ [crítica dura, pero muy justa, de la obra de 
D. Alberto J. deTnous Moncho asi intitulada]. — 
Cuadros lusitanos, por ¿u^. — Por Alcántara y 
Brozas (conclusión), P^^'* J> Sanguino y Mtcbel. — 
Comisiones de monumentos: De Cáceres, por 
J. 5aii|iiffM>.— Notas bibliográficas, por X, y 5.= 
Junio. Supersticiones extremeñas (continuación), 
por Publio //i/r/tf^.— Escavaciones en la Sierra 
de Santa Cruz, por M. Roso de ¿una. ~ El albo- 
roque de boda (costumbres extremeñas)^ por Luis 
Hermida. — Termas de Montemayor, por Sergio 
Pasado Blanco 

Revista Ibero •Americana de Ciencias eclesiás- 
ticas, I. o Junto. Fr. G. Casanova : Sociología 
cristiana. — P. J. Conde. Una excursión filosófica 
por España (continuación), — Fr. L. G, A. Getino: 
Indagaciones críticas para la historia de la Teolo- 
gía (continuación). — R. F. f^albuena: El texto 
original del Eclesiástico (continuación).— Fr. J. 
Cuervo: Carranza y el Dr. Navarro. — Ivés le 
Querdec (Fonsegrivf): El Diario de un obispo des- 
pués del Concordato (continuación). — Bibliogra- 
fía.— Revista de Revistas. -J- 15 Junio. B. Laga- 
rraga: D. Agustín de Jáurcgui, Virrey del Perú. 
— E. Reig Casanova: El Derecho canónico en Es- 
paña y su influenda (continuación).^!. o Julio. 
Literal y allegorica versió del Psalm 43 (anóni- 
mo).— Sociología cristiana. El texto original del 
Eclesiástico, Carranza y el Dr. Navarro. El diario 
de un obispo después del Concordato (continua- 
ciones).— Bibliografía.— Revista de revistas. 

Nuestro tiempo. Junio. Irlanda después de la 
unión, por T. W. RusscH—Lm investigaciones 
filológicas del Dr. Pablo Patrón, por el Dr. Agus- 
tín T. Wbilar [relaciones del quichua y aimará 
con el súmero y el asi rio]. — Recuerdos de mi 
vida (continuación), por S. Ramón y Cajal. — Po- 
lítica pedagógica de la Regencia, por Aniceto 
Sela. — La Revolución francesa y el socialismo, 
por Cristóbal flo/W/a.— •Cerámica prehistórica de 
la Península ibérica, por J. Ramón Mélida (con 
grabados). — Revista de revistas. — Revista bi- 
bliográfica. 

Ra^ány Fe. Junio. R. Ruiz Amado. La coro- 
nación de los Reyes. Su historia. Su ceremonial. 
— A. Astrain: Los españoles en el Concilio de 
Trento. Primera reunión, 1545-1547.— L. Afuri- 
Uoi Las naciones latinas en nuestros días (con- 



clusión).— E. Moreu: Descubrimiento del Estre- 
cho de Magallanes. Algunos documentos inéditos 
(continuación).— Examen de libros. •-Noticias bi- 
bliográficas. ---Crónica literaria. =Julio. A. yfs- 
irain: Los españoles en el Concilio de Trento. 
Segunda reunión. — J. M. Aicardo: Una colección 
nueva de documentos viejos [se refiere á los Mo- 
numenta bistórica Societatis 'esu], — F. Fita: 
Santiago de Galicia. Nuevas impugnaciones y 
nueva defensa. VIII. Predicación de Santiago en 
España. — L. Coloma: El marqués de Mora (conti- 
nuación). — R. Rui(^ Amado: La estética moderna. 
— Examen de libros. 

Revista de Aragón Junio. Ramón y Cajal: Re- 
cuerdos de mi vida (cap. IX). — Vicente CaS' 
tan: Excursiones pirenaicas. Entre dos puentes, 6 
de Puente de Montañana á Pont de Suerl,— J. fi- 
len^uela La Rosa. Algunas consideraciones sobre 
la escuela aragonesa de pintura. II -—Julián Ribera: 
El ministro de Estado en la cuestión de Marruecos, 
— Paño y Aguilar: Excursiones á Barbastro y Cala- 
tayud. — Alberto Góme^ I:(quierdo: Los discípulos de 
Cousin (conclusión). — (d,: Cousin y la historia de 
la Filosofía en Francia. — Julián Ribera: Renato 
Basset. — Francisco Codera: El llamado Conde don 
Julián (conclusión: preciosísimo estudio).— Ba» 
sel^ay Ramire^: El pulpito español en la época 
del mal gusto (conclusión). =r Julio-Agosto-Sep- 
tiembre. Geoffroy de Grand-Maison: Los sitios de 
Zaragoza [traducción del francés al castellano, 
por el Sr. Laborda, Vid, nuestra Revista, t. V 
(1901), pág. 501]. — fiíáoMo Bonilla y San Martin: 
Algunas poesías inéditas de Luís Vélez de Gueva- 
ra, sacadas de varios manuscritos. — Algunas con- 
sideraciones sobre la escuela aragonesa de pintu- 
ra. III (conclusión).— Excursiones pirenaicas. V. 
Pont de Suer.t y sus alrededores. — Mariano de 
Paño: Excursiones por Aragón (El Archivo muni 
cipal de Barbastro. Ordinaciones y paramientos 
de la ciudad. Arquilla de insaculación de Oficios. 
Archivos de la catedral y del Provisorato). — Joa- 
quin Costa y J. J. Saroibandv: Dialectos aragone- 
ses [traducción del francés al castellano, por el 
Sr. Laborda, del informe del Sr. Sarcibandy ín- 
serto en el Annuaire de 1901 de la Ecole pratiqne 
des Hautes Eludes. (Section des sciences historí- 
ques et philologiques). París, 1900, pág. 106]. — 
Julián Ribera: Benito Basset (conclusión). «^Alber- 
to Góme{ Izquierdo: Continuadores del positivis- 
mo de Comte. — ídem: La sociología de Comte, 
por Maurice Defourny.— Notas. — Bibliografía. 

Pbdko Roca. 



BffiUOTECAS Y MUSBOS 



89 



^REVISTAS EXTRANJERAS 

[ I. o Los sumarios íntegros de las revistas con- 
géneres de la nuestra, poriuguesas, ó extranjeras, 
en hablas no españolas ni portuguesa consagradas 
exclusivamente al estudio de España, y dadas á luz 
en ó fuera de ésta: los títulos de unas y otras re* 
vistas van de letra cursiva, 2.0 Los trabajos de 
cualquier materia tocantes a España, y los de ca- 
rácter histórico y erudito interesantes para 'a cul- 
tura que figuren en los bumarios de las demás re- 
vista escrius en lenguas portuguesa y extranje- 
ras, publiquense ó no en España. 3.* Los trabajos 
que, estando en las condiciones reseñadas en este 
párrafo segundo, aparezcan en revistas publicadas 
por extranjeros en lenguas sabias.] 

Académie des inscriptions et Belles Lettres de 
París. — G>mptes rendus des séances de l'année 
1902. Bulletin de Enero-Febrero. ^Mecia de Vila- 
destes, cartographe juif majorcain du commen- 
ccmentdu XV« siécle, par M. E.— T, Hamy. 

La Correspondant,^ 25 Febrero. L*armateur 
Ango et la liberté des mers, par Ch, de La Ron, 
aire, [Interesante para los españoles y portugue- 
ses. J 

Deustcbe Tbalia, Viena. 1902. I Band. Por- 
tugal. Von ). de Freitat Branco.^^ytmtñ, Von 
Dr. Adolfo Bomllay San Martin. 

Modem Language Notes, junio. Abraham S. 
Wolf Rfisenbacb: The Curious Impertinent in En* 
glish Dramatic Literature before Shelton's Trans* 
lation of Don Qiiixote. 

Rewu A frícame, -4.0 trimestre 1901.— G>Ionel 
Moinier: Gimpagne de J. César en Afríque (46-47 
avant j. C). — Table de matiéres. 

Revue Arcbéologique , — 1801. Mayo -junio. 
Victor Bérard: Topologie et toponymie antiques. 
Les Pheniciens et l'Odyssée (6» art.).— Biblio- 
graphie: Dom Eugéne Rouun, L'ancien trésor de 
l*abbaye de Silos (G. Perrot). =:julio-Agosto y 
Septiembre-Octubre. Topologie et toponymie an- 
tiques (7« et 8« art.).— Noviembre-Diciembre. 
Fierre París: Statue d'ephébe du Museé du Pra- 
do, á Madrid (con láminas) [vid. nuestra Revista, 
Enero-Febrero 1902, pág. 86]. — Topologie et 
topon^rmie antiques (9* art. ) [Estos artículos 
importan para la costa mediterránea española.]-= 
1902. Enero-Febrero. ?,átMelyi L'histoire d'un 
suaire. Le Saint Suaire d'Enxobregas [Portu- 
gal]. «Marzo* Abril. Paul Monceauxi Paíens judai- 



sants, Esiai d'tzplieatlon d'ime interíptíoo aüri* 
caine.=Mayo-Junio. Canülle/iiiÜM»: De la litté- 
rature poetiqut des Gaulois.— Salomón Reinacb: 
Un vera alteré de U Phasalt (IX, 596).— Salo* 
món Reinacb: A propos d'un stamnos béotien du 
Musée de Madrid [reprodúcese la lám. XII, Stam^ 
nos griego de estilo geométrico f correspondiente á 
la Donación Slüt^el, estudiada por nuestro com- 
pañero D. José Ramón Mbuoa en nuestra Revista, 
t. V (año 1901), paga. 559 á 566.] 

Rfwu de I' Art Cbrétien . Julio . Bibliogra- 
phie: La orfebrería compostelana, por Antonio 
López FutREito (F. L. Serrano) [refiérese esta 
nota bibliográfica á las dos estatuas de San Juan 
Bautista y San Pedro, descritas en la Revista Ga* 
licié Histórica, Septiembre y Octubre 1901]. Eo 
Espagne, par E. Soil (L. C); Monumentos de la 
arquitectura cristiana española, por V. LampÉus 
Y Romea (L. C/bfii^/^.— Periodiquea: Galicia His- 
tórica (L. C). 

Revue d^Hisíoire et d'Arcbeologie du Rflut- 
if/¿0if. Julio. A. TahUí Diccionari de la Uengua 
caUlana. — J. Freíxe: La route de Narbonne á Ge* 
roña, a travers les ages.— A. SaUa$: Consécra- 
tion de l'église de Taillagouse en 913.— B. P: 
Enquéte relative a un mirade de N.— D. dd 
Prepí, á Guxa.— Chronique. 

RivuB Historióme. Julio-Agosto. G. Desdevises 
du Di^ert. Le Conseil de Castille au XVII1« siécle 
(suitc et fin), — Bulletin historique: France, Anti- 
quites latines, par C. JuUian, — Época contempo- 
raine, par A. Ucbtenberger.-^?}3b\\czXion% diver- 
ses, par G. Afoiioi.— Allemagne et Autriche-Tra- 
vauz relatifs á rhistoire grecque, 1898-1900 (sui- 
te et fin), par Ad. 5aiMr.— Correspondance: La 
reunión de la -Corsé a Genes. Lettre de M. Colon* 
na de Cesari Rocca. 

Rfvue de Langues Romanes, 1900. Mayo-Junio. 
Aug. í^idal: Vieilles priéres albigeoises.— Théod. 
Aubanel: La Cansoun di Felibre [con música]. — 
Albert Arnavielle: Lou parage de Clapoli [con 
música]. — Martinencbe: Les sources espagnoles 
d*Horace et d'Héraclius de Corneille [fragmento 
de su obra hoy ya publicada La comedia espagnole 
en France de Hardy á Radne; París, 1901]. — 
Chronique: jeuz floraux de Saragosse. 

Pedro Roca. 



90 



REVISTA OB ARCHIVOS 



SECCIÓN OFICIAL Y DE NOTICIAS 



Por Real decreto de 25 de Julio del 
corriente se ha dispuesto: 

«Articulo 1.^ Los alumnos autori- 
zados por la tercera disposición adicio- 
nal del Real decreto de 20 de Julio de 
1900 y por la Real orden de 2^ de Sep- 
tiembre del mismo año para continuar 
los estudios de la Facultad de Filosofía 
y Letras por el antiguo plan de 1 3 de 
Agosto de 1880, que en el actual año 
académico no los hubieren terminado, 
podrán hacerlo así en el curso próximo 
por enseñan:(a no oficial. 

DArt. 2.® Serán de abono para la 
Sección de Letras de la Facultad de 
Filosolia y Letras las asignaturas de 
Paleografía, Latín vulgar y de los 
tiempos medios y Bibliología, y para 
la Sección de Historia las de Arq teo- 
logía y Numismática y Epigrafía, apro- 
badas en la suprimida Escuela Supe- 
rior de Diplomática. 

DArt. 3.* Las cátedras de Paleo- 
grafía y Latín vulgar y de los tiempos 
medios y Literatura española (curso 
de investigación) y Bibliología de las 
Secciones de Letras de las Universida- 
des de Barcelona, Granada y Sala- 
manca, y las de Arqueología y Nu- 
mismática y Epigralu délas Secciones 
de Historia de las Universidades de Se- 
villa y Zaragoza, cuya enseñanza ofi- 
cial ha de comenzar á darse en el 
próximo año académico, se encomen- 
daran hasta su provisión deüniíiva. y 
en la lorma esubkcida ea el ari. 6 *> 
del Real decreto de 18 de Septiembre 
de 1900, á catedráticos nuiíurarios o 
doctures en ia Facultad de F>1oso!íj y 
Lctias que posean á la vez. lo iniSino 
aqucUus que Catos, el tiiu;o de Archi- 
vero^ Bibliotecario y Arqueúhgo, ó 
tengan aprobadas en eslaolecimiento 
oficial las enseñanzas que les v.iy<in a 
ser encomendadas, á cuyo Uti los 
Claustros de profesores formularan en 
la segunda quincena de Septiembre la 



oportuna propuesta en terna. Estos 
profesores percibirán i.ooo pesetas 
anuales cada uno, siempre que tengi^n 
alumnos oñcialcs matriculados don 
efectos académicos y den la correspon- 
diente enseñanza. 

oArt. 4.* Para poder optar, por 
traslación, concurso ú oposición á las 
cátedras de las Secciones de Letras ¿ 
Historia de la Facultad de Filosofía y 
Letras que pertenecían á la suprimida 
Escuela Superior de Diplomática, será 
requisito indispensable el poseer á la 
vez los títulos de Doctor en la Facul- 
tad de Filosofía y Letras y el de Ar- 
chivero, Bibliotecario y Arqueólogo, ó 
juntamente los de Licenciado y Doctor 
en la Facultad correspondiente.» — {Ga- 
ceta de Madrid^ 27 Julio.) 



Por Real orden de 2 de Julio se dan 
las gracias á los Centros oficiales, Cor- 
poraciones y particulares que han conr 
tribuido con su concurso al brillante 
éxito de la Exposición Nacional de Re- 
tratos. — (Gaceta de Madrid^ $ Julio.) 



En la última sesión celebrada por la 
Junta facultativa de Archivos, Biblio- 
tecas y Museos, fué aprobado por 
unanimidad el proyecto de ¡nstruccio» 
ms para U redacción del catálogo al abé- 
tico de impresos^ presentado por D. Ri- 
cardo de Hmojosa. El proyecto con* 
llene 300 regias y 1^0 modelos. 

InnieJiatauíente se procederá á su 
impresión y reparto a las B bliocecas 
regidas por el Cuerpo facultativo de 
Arctiivcios, Bibliotecarios y Arqueó- 
logos. 

Hin sido traslaJaios D. Antonio 
Lds>o, de la B bi /teca N-icional a la 
de Sai) Isidro, y D. Ne ne^io Cornejo, 
del Archivo de Galicia á la B.bhotcca 
provincial de Segovia. 



Imprenta de San Fraucisco de Sales, Pasaje de la Alhambra, L— M^VDRID. 



REVISTA 



ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y MUSEOS 

(historia r CIENCIAS al^xiliares) 

ÓRGANO OFICIAL DEL ClfEBPO KACbl.TATIVO I>EL RAMO 
(sG PUBLICA UNA VEZ AL MES) 



TERCERA ÉPOCA 

ANO VI 



N((m«rM B y 9. 




Agosto y SeptlemiH'e 
1902 



MADRID 

TlP. SG LA REVISTA DE ARCIlIVllS. HIBLIOTECAS Y HUüEOS 

C«IIcde Olid, núm.8. 
1902 



SUMARIO 

1.— Pofma de Yüquf. Materiales para su estudio^ por D. Ramón Menénhez Piüal. de la 

Real Acauemía Española, Catedrático de )a Universidad Central 91 

il.— Nuevos datos para la vida de Luis Vélese de Guevara, por D. Antonio Paz y Mema, 

Jefe del Departamento de Manuscritos de la Biblioteca Nacional 121) 

V. "Estudio sobre lor. sermones valencianos de San¡\Vicente Ferrer que se conservan 
liíanuscrítQS en la Biblioteca de la Basílica metropolitana de Valencia (continua' 
ción), por D. Roque Chabás, Canónigo-Archivero de la misma, Correspondiente de 
la Real Academia de la Historia 131 

IV,— Apéndice á les Di:'agaciones tiblv^ gráficos sabré viajes y viajeros por Espaua y 

Portugal^ por D. Arturo Farinelm, Profesor de la Universidad de Innsbrück. . . 143 
V. — Estampe contra su Santidad hecha por herejes, por D. Julián Paz, Jrfe del Archivo 

general de Simancas - iSg 

VL— Un incunable descorocie^o. Buieta impt-esa de indulgencies fechcJa en 1483, por 

r>. Pedro Roca, de le Biblioteca Nacional 163 

Vil.— Antigüedades arte-romanes de la coTta de Levante, por D. José Ramón Mélida, 

Director del Museo de Reproducciones artísticas 164 

VIII.— Documentos: I. Inventario de la catedral de Salamanca (año 1275); por la copia, 
Manuel Góüez-more.mo y martínjtz. Profesor de la Universidad del Sacro Mon- 
te de Granada.— II. Colección de cartas originales y autógrafas del Gran Capitán 
que se guardan en la Biblioteca Nacional (2.'^y3.'^); por la copia, .\ntonio Paz y 
Melia.— III. Carta de D.* Juana de Austria á Felipe II Ci5 Noviembre i55H); por la 
copia, Julián Paz. — IV. «Diarios ejecutados á los países del Gran t>haco en los años 
de 177O y 1781, por el Rvdo. Padre Prior del Orden Seráfico Fr. Antonio Lapa»; por 
13 copia, Manuel Serrano ▼ Sanz, de la Biblioteca Nacional 175 

IX. — Notas bibliográficas: Carlos Camaronero, Catálogo de la Biblioteca municipal de 
Madrid (.A.ntonio Paz t Melia).— Léon Léjeal, Les antiquités mexicaines (Pedro 
Roca). — Ramiro Fernándei^ Valbuena, Egipto y Asiría resucitados (José Ramón 
Mélida). — José Aíarf/ y Monsó, Estudios histórico-arttsticos relativos principal- 
mente á Valladolid. basados en la investigación de diversos archivos (José R .món 
Mklida).— Vicente Lampére^ y Hornea, Notas sobre algunos monumentos de I ■ .Ar- 
quitectura cristiana española (José Ramón Mélida).— Nuevos autógrafos de Cris- 
tóbal Colón y Relaciones de Ultramar. Los publica la Duquesa de BeruHck y de 

A/6a. Con¿/esa ¿¿e 5irue/a (Manuel Serrano y Sanz) 202 

X. — Variedades: Alemania, .Vrgel, Austria, Bélgica., Cuba, España (Albacete, Bailen. Bar- 
celona, Cádiz. Cuenca, Guadix, Madrid, Orotaya, Palm.a de .Mallorca, Pamplona, 
Pasajes de San Juan. Santillana del Mar. [La cueva de Altamira, por D. José Ramón 
Mélida], Segori«, Sevilla. Teruel), £stado> Unidos, Francia, Inglaterra, Italia 

y Perú 213 

XI. — (Crónica dk Apchivos, Bibliotecas t Museos, .\rchivo Histórico Nacional, por don 
Vicente Vignav, Director del mismo. — .\rchivo general de Sim.ancas.— Archivo 
municipal de Cáceres. — Biblioteca de !a Kscucta Superior de Artes é Intlustrias, por 
D. Manuel Naranjo Rodrigo, Jefe de la misma.— Biblioteca Nacional.- -Museo .\r- 
queológicoi.' Toledo.— Museo de .\rtillería.— Musco .Municipal de San Sebastián. 
—Registro general de la propiedad intelectual. . . 222 

XII.— Bibliografía: Li^roí «pe ño/es. per D. Pedro Roca y D. Alvaro Gil .\i.bacete, de 
la Biblioteca Nacional.— Liaros extranjeros, por D. Pedro Roca y D. -\lvaro Gil 
.Ki,BKC%TK.— Revistas españolas, por D. Pedro Roca y I). Ricardo Torres Valle, 
de la Biblioteca Nacional.— /^eyúMs ejcfran /eras, por D. Pedro Roca 224 

XIII. — Sección oficial y dk noticias » 248 

LÁ.NilMAS srKLTAS: III. Poema de José. Man«scrito de la Real .\cidemia de la Historia. Fol. 5 v.— 
IV. Estampa contra su Santidad hecha por herejes.— V. .Antigüedades ante-romanas 
de la costa de Levante.— IV. Del Catálogo de retratos: Felipe IV. el Príncipe Baltasar 
y el Conde-Duque de Olivares. 

I. OVINAS INTERCALADAS KN EL TKXTo: Buleta imprcsa de indulgencias techada en 1483. 

Pliegos 9 V 10 de la Bibliografía hispano- 1 atina clásica, por D. Marcelino .Mi .NÉNntz y Pelato. 
Jefe superior del Cuerpo facultativo de .\rchi veros. Bibliotecarios v .\rquelógos. 
Director de la Biblioteca .Nacional. 

Pliegos 27, 28 y 29 del Catálogo de retratos de personajes españoles que se conservan en la Sec- 
ción de Estampas y de Bellas Artes de la Biblioteca \acinr.al. por D, .\pgel M.'de 
Barcia t Pavón. Jefe oc dicha sección. 

Pliego 30 del Catálogo [del Archivo Jlistnrico SacionaL Inquisición de Toledo, por D. Vicente 
ViGNAr, Director de dicho establecimiento. 

Pliego 9 del Catálogo de cuentas de la Administración pública en los años de 1744 <* ifi55, exis- 
tente en el Archivo General Central, por 1>. Julio Melgares .Marín. Jefe del mismo. 



REVISTA 

I)!-: 

ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y MUSEOS 

(IIISTOIMA V CIKNi.iAS ATMLIAI'LS) 

Año \T.— AíiüSTO v Skpiikmhhk di: [(j()2. — Ni'ms. 8 v g. 



POEMA DE YUCUE 

MATKKIALKS PARA SI' PISTIDIO 

VA proi'csor M. .Morí llc\ó á cab > \:i diíícil tarca de publicar el nK> 
nuscrito ¡iiás complott) ¿^ Ll Pocm.i dj José (Lcíp/ií;, i883), prestaiiLl. > 
así á la liIulo)^ía romance el sjiialadj servicio de oírecerle el texto capital 
de la tan desconocida literatura aljaniiada. Pero el estudio de ese texio 
no se puede acabar sin el c()ní.>c¡miento d.' otro manuácrito. mucho más 
incompleto, pero má^ antij^u»). cuya publicación es el principal objeto 
del presente trabajo. Mi de.sonocimijnio de la paleografía árabe ha sido 
subsanado por la incansable bundad d¿ O. Francisco Codera, quien me 
ha preparado con una lectura ;_:eneial djl manuscrito; excuso decir que 
adcniiís le debo toda clasJ de indicaciones útiles. 

MAXL'SrRÍTOS DKL VlCL'F 

A. Kl ms. .1 que ní;sey.> 1). Parcial ííavanL;os v luetzo fue adquirid > 
por la Academia de la Mistoria, está descrito por el sabio historiador d-: 
la lilcr¿itura aljamiada I). Kduardo Saavedra (Discursos leídos anle I.i 
R, Actid. Española, Madrid iSjS. p. \Ü2), <tCódice muy deteriorado en 
su parte inferior, en 4.", papel variiido desde mediados del sij^'lo XIX' 
hasta principios del XV í. Eué encontrado en Mores ' enterrado y en- 

I MifL í csi.i -Jobrc cI Jal'jn, nías ab,:J') ujc '.'..iliiiay^d. Ciayanj:os no precisa ianlt>: *v Irai.. . 
últimam'jnic ile .\ra.«'>:i. y ODcniradu ci l a i cu'j\a á vueltas de otros varío-i de la inÍÑma c-»- 
pecie y de algunas arma; de fue;.' o. escondidas ♦iin duda allí para burlar la vÍL;¡Iancia de I...-Í 
autoridades * Traduc. de la lli&t. de la lií. ICsy. de Tickiior, l\, i85r>, p. 422. 

3.' ÉPOCA. -TOMO vil. 7 



g2 RKVISTA I)K ARCHIVOS 

vuelto en una bayeta.» F] numera luego los i8 tratados que contiene en 
sus 77 hojas. Tamaño 20 x 14 centímetros. 

Kn sus (j folios primeros contiene el fragmento del Poema de José, al 
cual falta un folio antes del último; eran, pues, primitivamente 10 folios. 
Contiene las coplas i á 96 del Poema, faltando, por olvido del copista, la 
copla 33, y por perdida del tolio penúltimo, desde los dos últimos versos 
de la copla 82 hasta el último de la 92. No copió más el escribiente, sea 
que se cansase, sia que el original estuviese incompleto; terminada la 
copla 93 en mitad del folio 9 recto, empieza inmediatamente el segundo 
tratado Alhadli; de íbre/iinu ó sea la Historia de Abraham. Faltan versos, 
por olvido del copista ó defecto del original, en las coplas 1, 20, 25, 33, 
73; faltan por mal estado del códice otros versos en las coplas 4, 3. 9 y 
1 3. pu'js todos los folios están en su parte inferior carcomidos y mancha- 
dos de humedad en la forma que se ve en el facsímil, y si se logra leer 
casi todj. aunque algo co\^ bastante trabajo, me fué imposible la lectura 
en la parte inferior del fol. 1 r y v y 2 r. 

Los versos están copiados como prosa; iS líneas en cada página. La 
letra muda á partir del folio 7 ;'. línea 2. y en esta parte linal pueden 
descubrirse algunas especialidades ortográficas (v, en la transcripción en 
caracteres latinos lo que S2 dice de las vocales e y o). La escritura, como 
Morf (pág. VIH) ha notado respecto del ms. /^, es la usual entre los moros 
españoles, llamada magrebina, del NO de África, que se distingue de la 
'.riental e.i que escribe el ^ (kaf) con un solo punto encima, v el ^ {U\) 
con un punto debajo, y en que el (te\did) tiene esta forma'' v va siempre 
unido á la vocal, de modo que se pone debajo de la consonante cuando 
c la lleva vocal quesra. Kn mi copia del ms. .1, que aquí dov reproducida 
/incográfican'-.ente, restituyo la forma corriente de _• y ^. pero conservo 
la costumbre del ms. de escribir el texdid debajo del quesra v de poner 
p.mtos .'il ^ (ye) rinal. Debo advertir que el alif con fatha suele tener 
ipia c'i 'oeza gruesa que pudiera tomarse por un hamza; no lo transcripto 
así p K ao parecerme claro. 

Kespecto á la fecha del ms., Gayangos fijó el siglo XVI, sin duda por- 
que creía, según razones históricas, que el Poema no podía haber .sido 
c Mipuesto antes (traduc de la /fist, de la iit. de Ticknor IV. p. 422, 
coinp. 419): después ya le asignaba el siglo XV ( v. Morf p. X). Saavedra, 
cono hemos dicho, fecha el papel de la parte más vieja del códice en el 
si.;lo XIV. y creo que el lenguaje de la copia le da razón; la ausencia de 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS ^3 

la fuerte influencia castellana que se observa en los escritos aragoneses 
del siglo W es un indicio, y otro es la conservación de la dental en la 
terminación grave de las segundas personas del plural de los verbos; 
Y. adelante las observaciones sobre el lenguaje del Poema. 

Digo esto descartando el tinte más arcaico y dialectal que reviste siem- 
pre la literatura aljamiada en comparación con la cristiana (comp. Ga- 
yangos-Ticknor, IV, 420), por lo cual podíamos fechar este ms. en el paso 
del siglo XIV al XV. 

Las cinco copias primeras del Poema se publicaron según este ms. A 
en la Gramática de la lengua arábiga por D. Josk MohKno Nieto, Ma- 
drid 1872, pág. 48. Como las coplas 4 v 5 son precisamente las hoy menos 
legibles, y parece que en tiempo de la lectura de Moreno Nieto estaban 
menos borrosas, su transcripción tiene importancia; no mucha, pues por 
desgracia toda la copia es bastante infiel. De M. Nieto copió i3 versos la 
Gramática Árabe áQD.V. Cj. \\v:>o, Madrid i8S3, p. 12. Además, las 
coplas 1-4 se publicaron en la última de cuatro páginas de muestras de al- 
jamía sacadas, según se dice al pie: De manuscritos de los Sres. D. Pablo 
GiL /). Francisco Codera y D. Pascual de Gayangos, Madrid 1882. 
Imp. de José de Rojas, Tudescos, 84; esta hoja mejora algunas faltas de 
Moreno Nieto. A éste en las notas al folio i r de mi edición, le citaré con 
la abreviatura A/, y á la hoja de textos aljamiados con C. 

La última copla del ms., la (jD, fue publicada por Morf, pág. IX-X, se- 
gún copia de Gavangos; corríjase en el vers^) b el ininteligible -^Jj^í 

v en d el -iiJ^ 

B. El ms. B se conserva en la Biblioteca Nacional, Cjg. loi. Kstá descri- 
to por Morf, p. VII-IX, y publicado íntegramente por él. Schmitz copia la 
descripción de Morf y transcribe en caracteres latinos lodo el manuscrito. 
Este se halla falto de dos hojas primeras, que contenían 9 coplas; tal falta 
existía ya, no sólo en 1877. cuando Morf (pág. VIH) lo examinó, sino an- 
tes de 1870, en que el ms. salió prestado de la Biblioteca; cuando Gayan- 
gos publicó la traducción de Ticknor en i856 (tomo IV, p. 422 v 248, 
nota 3), ya le faltaban esas 9 coplas, y le faltaban en 1849, año en que 
Ticknor lo publicó en Londres, en el tomo líl de su Historia, p. 39?, se- 
gún copia remitida por el mismo Gayangos; sea esto dicho para subsanar 
la errata del Discurso de Saavedra (1878), que nos podía hacer creer que 
cuando éste examinó el manuscrito se hallaba falto de una sola hoja y de 4 
coplas, y que recientemente había perdido otra hoja; la pérdida de ambas 



(J4. REVISTA DE ARCHIVOS 

ha debido ser bastante antigua, pues la hoja 3 está sobada por haber care- 
cido de defensa contra el roce^ antes de que fuese encuadernado el manus- 
crito, que debió serlo acaso á últimos del siglo XVIll. 

Véase lo que decimos adelante al tratar algo de las fuentes del Poema^ 
sobre la opinión de Ford, de que este manuscrito haya sido copiado de 
otro escrito en caracteres latinos. 

Además de estos dos manuscritos hay una hoja suelta que reproduce 
unas coplas de B, y parece escrita por su mismo copista, por lo que ca- 
rece de variantes y de importancia. La publicó también Morf. 

TEXTO DEI. MANUSCRITO A 

Siijue á continuación el texto del manuscrito de la Academia de la His- 
toria. La edición va" hecha á plana y renglón conforme al original. De 
éste conservo el ligado de las letras, aun cuando ocurra entre la final de 
una palabra y la inicial de otra; solo cuando las letras van desligadas me- 
permito separarlas para establecer la clara distinción de palabras. Marco- 
la división de versos con una cstrellita, y con dos y un número al margen 
señalo la división de coplas. 

La edición es fotográfica de una copia hecha por mí; si así carece de- 
la bjlloía tipográfica, ab.ind.irá menos en crr¿uas. Las que se han escapa- 
do son éstns: 

folio I j'., lino;» I (CopI;i ó li), lé\}^ ^'^ ^ 
tolio 2 r.. Ünc;» \\ (ci-pKi i \ bK lea e •' .Ai 
lulo M ;-.. li'.uM I \^c pl i u: ) U'-a-o .X. 



y y ' 



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♦jbijU I J.k ¿Jj> UlíSt ¿JL.^ 
j4J o'' 'jU^L4 *J.^^ ÁJUJL'I' li cÁ^ 




UJJ jb L^ ^- -'^Jiyí 13 .^ .... . 









'^ -' '■ - L 



TíaUa la »llti»»iA línea. «I* «»^<v P«9»»»**-/ 



») 



w. borradv) po" l.i ku ncd » ', l ) iio'o do M.— 2 M copista puso ^ y borró lo-, puntos. — 
^í Dado.'o el c. aci'o ^^a.;!-. 4 La última letra v¡>ible e^ un ^ -^ ó ^ con vocal 'ó * 

M lee s^¿.w».í! ,.^x) ^».b,.J -.' .^ y (' ij^ual. pero corrigien io el nombre del pairi re 1 ^'¡ÍSr. 
tlcasc *Ji^. — 5 Boi'ro'o: 1 1'. pri re"a 1 letr ;s, apena' v¡.ible<?, pudieran leerse ¿;^\ imposible 






.1 í lección de AA \^*^Xa ..^ ,i ».>;.xJ'. L s irc^» pilabras s¡<'uiente> borro-ns, pero seguras.— 
<> A/ lee «.i» w;^ w^Ai I ->-«^ *-J I ^< -¿ ''w\.<* á lodo mis el c:>pi ta pondría V puso 
1-Ai*ÍJy ^ .'j'i. La inc' il de! rengló.i pudiera ser w j- 7 Kst:» palabra y li anterior repa-adas 



96 REVISTA DE ARCHIVOS (fol. i vuelto) 

oü 1 JliJi^ ^c^Jli^ 4^ A^)^ ^r ^ 

lliüJ »,>LLójI^ ^ÍS J^ UU 



8 



< o 










* Js^j íj-i^ ^ ^1 ¿.L3 Oj^>' *==^' 



( falt*». I* tlltimo. línto. de esto, ^táaina^ 



'«- 'Jl- »'-^» •-'■'»;3 



con tinta posterior; lo otro muy desvanecido. A/ lee .^¿* ^^ «-* ,¿ ...k^w^ l»¿ ^-^.^L> I . Íl A^l 
—8 A/ da para esta línea wJN'i .J ...ww ^wwfc.: L* -i ^Jy-ó) ^.^xj por de pronto sería .-^ 

I» 

I Muy dudoso; pudiera no haber nada escrito, aunque quiero ver el , .—2 Repas :do con tinta 
posterior.— 3 Borroso el y el ** del ¿ inicial. Las tres palabras finales de la linea están repa- 
sada ..—4 Kl fínal de esta palabra y el resto de la línea está repasado con trazos que trato de 
copiar; no se ven los primitivos.— 5 Las dos últimas letras son primitivas y borrosns. — ORc- 
pasa Jo.— 7 Ksta palabra y la aoteriar parecen repasadas; pudiera leerse ^"O ^ 8 Repasada; c» 
Te<? del ) pudiera leerse «>. La palabra siguiente borrosa, acaso ..4^ Ji 



<fol.2rcclo) BIBLIOTKCAS Y MISKOS 97 






12 



13 



*y¿j )l4i jU;. ^ J^k^ uH L^ií^fí ^.^ 

15 ^^l^'l* JijjV :)ÍU J-jíSi *ÍJI:.l!^J ^L^í 
t;L: o>íí L^ ^ii **W' f)-^''^ J^j^'l^ 

%J. JH I^^LIKI-:^! 

I La inicial de esta palabra, y ia palabra anterior manchadas, pero claras.— 2 Muy borroio 
"^ ^ el resto borroso pero seguro.— 3 Repasado en parle este coiiienzo con tinta pof.terio". 
4 Repasado hasta aquí el renj^lón con tinta posterior salvo el ' y lo; dos alit' ílnalcs de pal ?- 

kras que los Ico de la escritura primitiva.— 5 Repasado ^.. Todo el resto de la línea, menos la 
última palabra, repasado .i medias.— 6 Kl copista puso sin duda Vj Jí .0,-7 .Muy dudoso el „• 

el copista lo desliga á veces de la letra siguiente; pondría * ^j^J^*^, 



gS REVISTA di: ar::hivcs (oi. 2 vueiio) 

17 1',^: 



,f^: j> •¿uiJ J4JlLí o^uJl^ is í 




'^j^J 0;U:-4^ (...) L-JLk2.¡^n UL;;^ l^*J¿.i 

23 *^3i j^^b^n ^^^¿jui ^^ Ji^- *{>^ :o^^' 

1 Muy borro '.o, pero seguro. — 2 Borro. -, jspccialmcnlc li vocil y tcxdid del * inicial, pero 

f.Cj^uro. -3 í'-l . -^ muy dudo?o; parece que le sigue un i— 4 No sigue letra ninguna, sino el 

adorno T|} que pone al fin de línea, sobre lodo en el folio 6 y 7.-5 No creo pueda leerse -^^^ 
.M jno'. las dos palabras primeras de Cita líne 1, to Ja cst i borrosa, pero no hay duda en su lectura. 
— •"» Muy borroso. — 7 Comido el papel de la parte inferior de e^l.i p Uabra; el ^ no e:; ^^^cguro; y 
la inicial puede ser .)* 



<fol. 3 recto) BIBLIOTECAS Y MUSEOS 99 



0..i^Wr >i-*-" .-.. '. .- 



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23 hUJl'* v^JUilí ^^ui" LUUN 1^14. : Ü_¿ 

IjÁíL ..xjf'J ,íi'V»á .¿-^ ">o¡^- '-» 



O'») 



-^1^,^^ '•» y 



UJUJ 



25 






j - t/ * '. 






1 Dos cquivocicioncr.: el : lleva talha lachado y el . .^ debiera llevar sokún.— 2 Kl ^ inici »I 

npcnas se distingue, pero se ve claro el texdid. -3 No se ve el fatha del ^.— 4 Parece que l unbién 

hay hamza sobre el '. Ec.ia palabra y la anterior borror. is pero seguras.— 5 Borroso; el fatha e>tá 

•emborronado y parece sokún.— ñ Muy borro^-o pero •eguro, salvo el .^ final; su okún euá claro. 

— 7 Borroso; no C3 seguro el te.xdid. ' . - , 



í' > , ^ 



lOO RKVISTA DK ARCHIVOS (fol. 3 vuelto) ^ 




28 



** te» 







I Kl ya finil. borroso. -2 Muy borro-Ño. i.mti) que l!a-;i;i pudiera no haber nada cscrilo.— 
3 Repasada con tinta po.tcrior .;alvo la;, vocales y rokunes. —4 lista palabra y las reatantes de 
la linca repasadas con tinta posterior. —5 Hcp isado. -'"> I-- 1 ■ y el I que Ic precede son dudosos; el J- 
ÍjfpMil lleva falha primitivo y quesra dj tinta posterior. 



(fol. 4rcctoj BIBLIOTECAS Y MUSEOS lOI 



«w o c/x 






*^fSÍ^LJ ^?I L¿. á)í ^I^ ^ ^ ^ 

í^isi'jjp oi^ ¿^lí ^A^ J^^ (w)^ii i^ 

34 ^ '^]V^ ó''' vi>^ ^j4 oJí* j ¿3)^^' 

oe ^ * • í ^ ' ' í* -^^ íí * V • ^ <- H - Ya . Y ': 






36 






1 Repasado con tint.i posterior. 2 Hasta aquí repasado Ná'i li* apenas se ven uno y otro 
texdid primiiivb.í.- 3 El copista se olvidó de borrar el latha equivocado del \. Para el rasgueo 
compárese esta palabra con la misma, tal co*no se escribe en las coplas 40 a y 02 c. -4 Borro<?o, 
pero el sokún muy claro. —5 Manchado, pero resulla evidente comparado con i^^ual palabra de 
U copla 38(í. — 1> Muy desvanecido, pero solo dudoso el ¿..--7 Muy desvanecido, pero solo du- 

doso el ci? cuyos puntos no están claros; seguramente no es ^. -8 Borroso, pero seguro. 



102 



RKVISTA DE ARCHIVOS 



(fol. 4 vuelto) 



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^.VLLyUjJ *jÍLliJ ÍS ijj^ jiUJÍ 



38 oT '»^ ÜH ' *-^ * Í5>¿Lo ia-ÍL¿ I oLIj oÍ-¿ t-¿ 



J.14^ *^> ^í^" o}^}^ÍÍ o^'l'* *¿jU)üJ 

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* ^íji> I »> La,Lúl'> ^JLi c>**-í Lb 






^ ^ 



)^ 






1 Kl copista nñ jJió el primer I sob."epuesto y :;e olvidó de borrar el segundo equivocado. 

2 Borroso, pero indudable.— 3 Borro .0. pero seguro. Esia palabra, toda la línea siguiente y la 
primera palibra de la línea penúltima va repetido y lachado en el comienzo del folio siguiente. 



(ful. 5 recto) 



BIBLIOTKCAS V AUSKOS 



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i.¿^^UAÍk^ 



41JLU ^^líí c.,.,ij;J^ i;^ :ojU44 .¿ftó^ 



¿ü üi iru; 







44 .¿Jlíííli 



." > , 



45 ^:i :pi ^ ''u^i.j^- f ^M ü í ^'^:f 



I Pudiera leerse también ^ r 2 VA z aunque borro/o y con su puntf) hacia la i/quierdp, y cf 
texdid y quesra muy bajos, es seguro. — 3 Borroso el Cüinicn/o.- 4 Borroso, pero scjíufo. -5 Hasta 
aquí borroso, pero no cabe duda, ni aun en lo-, punto:; del ^ de ia primera palabra de esta li- 
nca.— 6 Hasta aquí borroso, pero indudr.t h'. 



I04 



RKVISTA Di: ARCHIVOS 



ffol. 5 vucllo) 



Ul^i *(.;.)lJU-¿j ¿li^ jUiíl'^ ^S^yl. í^ 



47 



Ijl-i 









£-L;íí^ 



¿I ' 






(..)^ i^ Lili tjii ^ ts (hUjI4^;>í *¿;i;i,>V 

49*' Uiííj'JuiÚÍ' c>,L^ jiiuV(..,^ió :^^j 



í) 






I Final borroso, pero snío se puede «.'udar de la voc.-.l del > ■ 2 r.orroo pero seguro.— 
3 Repasado con dainina en el ¿.--4 Borroso, repasado ,J . 5 Ut.rro^o, pero salvo el J lodo 
es seguro; repasado jS.^-11 ^K -o Comido el papel de la parle baja del renj.lón, de modo que 
tallan lo;, quesras de Oj no se ve el punió del ^-v 



BEV. líE ARCH. 



TOMO Vil.— LAM. IÍI. 




POEMA DE JOSÉ.-MANUSCRITO DE LA ACADEMIA DE LA HISTORIA.-FOUO B V 



(fol. Creció) BIBLIOTKCAS Y MUSEOS I05 

51 LUÍ iiij I * )k}M i-íJj : ^í J.;Ui' 

llí ? íl '.. V j ! ¿ 1.'. ... , .. ' -J» ? 1 I 

' '/ 1 5 ^ • I ' I í" ' ^ ' ' .í: ^ - " á A .-. í 



Ui;li ¿L¿ í ÍJÍL= f'jLiÜb' J.'j 



o o » » 






55 Ü ^. jiU )ÍliJ(^ J^.^ :*'jL¿f)¿il' 
^ 1^ I^U^^ ^1^: 'O'Lii í*LiÍJ o^ 



1 Kl copista había puesto --y*. I (como en el ms. Bibl. Nao. .Morf, copla 43) y luego se corr¡¿ió. 

í > -o - 9 9 

-2 Había puesto .¿^waíI' y se corr¡¿j¡ó escribiendo I , encima de .:Xi.-3 Hasta aquí el renglón 



I. 

barroso, pero indudable.— 4 Muy bcrroso; solo ^ me parece indudable; el ' no se ve, pero 



nunca pudo haber ./I como lee Gayaní^os una. - 5 Borroso, pero indudable todo, aun el damma 



del p. 



io6 



REVISTA DE ARCHIVOS 



(fol. 6 vueltoV 



56 



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fjfi^M.^.í~^\jL5 ^j¿jó.U-j IS ♦¿Li.^t 



59 



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• 






I El linal borroso, pero indudable; no puede ser .\- >. -2 Borroso, pero seguro.— 3 Esia v la 
palabra anterior borrosas c indudables; sigue el adorno tJ].- 4 No se ven los dos primeros falha^ 
ni apenas el punto del ;, Ademas, está repasado w¿-* pero como es disparalado el qucsra ante 
el I y como es indudable el fatha final de ^\-*Íi' ', supongo jL.— 5 Apcna:> visible el punto del ;^ 



(fol. 7 recto) BIBLIOTECAS Y MUSEOS lOJ 

61 jí j jb^ í }> :;iií)U uk.¿. jii^LJ 

62,1^ :'Dj 1^ v:>'r» áj-lu j> «Uíu 



fii; "L-ír" U.^r^V V'-^í '^"í" "l'^ 

l>-Sí>-» )H*~^ C/'-^ 1>-Í-*^ ' «J^-V jL..- 



1 De ;v,inecida la primera Iclra. diría ..O- -2 Borroso, pero seguro. - ■ K.i maDChaiJü;pcr.» 
creo ao lleva lexdid ¿I ^ inicial. -4 Borro 'o y seguro; siguen do-; adorno" 7 [). -5 Solosecntrev-í 
un alif, y acaso un fatha que le precede; probablemente 1^; no creo hub"e".e solo I. -;» .Muy b j- 
rroío; comido el papel del ■, 

3.* ÉPOCA.— TOMO VII. 8 



108 REVISTA DE ARCHIVOS (fol. 7 vuelto) 



6r)iijU ^Ui v>^ Uí*^í>i Jj:>^. J.^ :ií];" 




69o¿íi^ Vuíu i'j¿:L: ¿jlL u i^ jii ^.ill ^^j 






Ilu» iJ U^üí' 



71 *^^ ÍS ÜJjjií ^ ¿.^U 1^ Jlj¿; íjl IS Lj^ 



1 Del .% se ve sjlo el pumo y el sok in. -2 Final muy borroso; pudiera también ser ^«v-.'i - 
3 Kl j' borroso. 



--^f oL 8 recto) BIBLIOTECAS Y MUSEOS IO9 



•73 J^W J Vi;'' j^V JbJ )J:U txJ jAlí^i 



Llí^'í^ '■■•'íjb:. ^ *iSj^ oP 0L5h ¿^ JJ) 









-3 , i¿> LjLoqJüUO 



lÁ 






1 AI ¡n.ir^^cn y emborronado cuando la tinta estaba aun fresca.— 2 El copista repitió el w 
üe la palabra anterior y luego tachó solo su vocal.— 3 Empezó á escribir *¿ y lachó el alif. — 



4 Comido el margen inferior; sin duda I ^w3 I ^"^i ' es errata ^"^ AaÍ^I en vez de « jlÁ.¿ . m^ '. 

5 Comido el texdid y quesra del ^, Sigue una especie de gamma, y pudiera leerse I á no com- 
jpararlo con el otro gamma de la copla 54 c. 



no REVISTA DE ARCHIVOS (fol. 8 vuelto) 

77 ^ ♦li^ ¿^ \yl li ¿¿ti l^ ^^>^ Í¿Y 






o^ < , 



I Borroso, pero visible.— 2 Puso, creo, -j-j y luego añadió el primer sokún debajo del dam- 
m^ y tapó uno de los puntos del f-ej^undo >í:,' con otro falha debajo del que ya había puesto. — 
3 Kl punto del ^ es débil, pero no es ^iL^b, 4 Comido el mar¿;cn inferior; sin duda 
^uw¿ s^iLp, ,:j^*^\^' recuérdese que el ms. pone subscrito el punto del/a.— 5 Final muy borroso. 



(fol. 9 recio) 



BIBLIOTECAS Y MISEOS I I I 



112 RE:^•IST A DE ARCHIVOS 



TRANSCRIPCIÓN EN CARACTERES LATINOS 



Procuro armonizar en ella la claridad con la exactitud. Quisiera que- 
la transcripción fuese fácilmente inteligible sin dejar de ser, en lo posible^, 
estrictamente literal, de modo que sólo en vista de ella se pueda volver á. 
transcribir el poema en caracteres arábigos. 

Vocales: 

La a de la siguiente transcripción, escribíala el morisco que copió el 
Yüguf A con ' (tatha), y si era inicial f (alif y fatha). 

La e la representa con ) (fatha seguido de alif de prolongación), y 
si es inicial con ]^ (hamza con fatha, seguidos de alif). En la escritura, 
que comienza en el folio 7 v, se hallan casos de |^ (wau hamza y fatha se- 
guidos de alif), pero sólo cuando precede vocal damma, ó sea o; 74 b c, 82: 
c; todos en el folio 8. 

La i la escribe . (quesra), y si es inicial [ (alif con quesra). Distingo 
con i el caso en que al quesra sigue un ^ (ye) de prolongación; esto es^ 
sin sokún ^ 

La o y la u las representa el aljamiado indistintamente por ' (damma)^ 
y si es inicial, por ¿| (alif seguido de hamza con damma), ó solo ') (alif x»^ 
damma). Ln el ya citado folio 8 aparece ' (wau con damma) 72 a, 78 a^ 
Señalo con ó Q el caso en que al damma le sigue un (wau) de pro- 
longación, ó sea sin sokún. Y transcribo ó cuando hay L' (damma wau 
de prolongación y alif ocioso); esto ocurre en final de palabra. — Como no- 
tengo prueba segura de que los moriscos confundiesen siempre en la. 



I No aparece en la escritura aljamiada la contusión de e por i que traen algunos de los quc: 
remedan el habla morisca. Lope de Rueda (véase la nota siguiente) escribe aniego por amigo, 
dexer por dezir, /nccarfor por pecador, y doña Ana C.aro (v. adelante, la letra x): iempiox por 
limpio, hejo por hijo, ambos sirviendo de asonante i-o, y hurmego por hormiga, hego por higo, 
consonando entre sí, y marelio por amarillo, etc. También la Loa para un auto de Lope, im~ 
presa en i6.*4 (Obras de Lope de Vega publ. por la R. Acad. Esp., II, p. 191), pone amego, hejo^ 
hego. mel por mil y los diminutivos -c/ía, femenino, junto á -i7io, masculino. Estas grafías crco- 
quc indican sólo que los moriscos pronunciaban una i más abierta que la normal cistellana. EL 
caso contrario, piccador, se explica por la inseguridad de la vocal protónica. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 1x3 

pronunciación la o y la w castellanas \ las distingo en la transcrip- 
t:ión atribuyendo su confusión total á insuficiencia de los signos gráficos 
árabes. 

Obedeciendo á particularidades de la lengua árabe, que no tolera sílaba 
que empiece por dos consonantes, en la aljamía se suele acompañar de una 
vocal postiza ó de sostén la primera consonante de un grupo inicial de sí- 
laba ó palabra; la vocal postiza es casi siempre igual á la vocal propia de 
la sílaba. Esta adición de una vccal es de rigor, y el poema la presenta 
siempre en principio de palabra: y*ra;?^d. i c, etc.. g'ran, 14 b, ó cuando 
á las dos consonantes incales de sílaba precede otra final de sílaba 
fjioxt^rar, 8 d; ext^rellax, 6 a, entere, 6 c, etc.; pero pocas veces se inter- 
cala vocal en Y'ú^uf A cuando no concurre ninguna de estas dos circuns- 
tancias: por ej.: f abalar 29 c, laí^^rar 32 d, lad*'ron 42 c, ab^ragaban 78 b. 
neg^ro 55 d, ku*^ aderado 77 6, siendo lo corriente madre, noxotrox, etc.; 
el Yúguf B en este caso vacila igualmente. Rom. Forsch. XI, 329. Caso 
anómalo es la inserción de la vccal cuardo una consóname es final de 
sílaba y otra inicial tor^tP'ado 43 d, (torteado Yúquf B), que quizás 
pueda interpretarse V*rot. Esta vocal auxiliar no se pronunciaba, según 
atestigua el metro del poema 2; por eso la transcribo en tipo chico y fuerví 
de la línea del renglón. 

Tampoco se pronunciaba, y las transcribo de igual modo, la y ó w, 
destinada á poder escribir en aljamía dos vocales juntas. En los diptongos 
ó hiatos cuya primera vocal es /, se escribe la segunda vocal sobre un ^ 
(ye^, kobdiqi-'a 3 d, 5 b, 12 a, -milenio \ a, 2 b, 19 c, kontegP'o, 3 6, 6 rt. 
18 c, 23 c, 27 ¿/, 52 c; al ejemplo dudoso -dya 3 d, puede compararse en 
Yúguf B, 10 d, muryo, contra murP'exe de Yúguf A 20 d. 

Cuando la primera vccal es o m y la segunda no es /, se sostiene 'a se- 
gunda per un j (wau): lo^'a i a (no lleva w el Yúguf B, v. Rom. Forsch. 

1 No hallo sino en Lope de Rueda parí/wn a. por perdona (comedia Armelina, edic. Sevi- 
lla, 1576, fol. 47, r y v) caso único; sólo en la Loa para el Auto de Lope, impresa en 1644, no se 
emplea la u más que en hiato (quanto) y esto poco, pues en general solo escribe o; cora por cura. 
cro^ por cruz, ona por una, josta por justo, nohe jtmtos^ etc.; sin duda quiere indicarse con 
esta manera de escribir, la pronunciación de tna u abierta; pero es de advertir que e>ta Lo.t 
remeda un lenguaje de lo mas avizcainado y oscuro, oue poco piede tener que ver con el dé- 
los moriscos instruidos. Aunque sin esic cambio de u en o. las demás obras de la literatura es- 
pañola que aprovecho aquí por usarse en ellas el habla mori-^ca. todas, excepto las Cortes c'e la 
Muerte, remedan en más ó menos grado un h.bla avizcainada que no se que clase de morisco> 
podía hablarla, y qi e contradice la corrección fíramatical te la literatura aljamiada. 

2 No puede tomarse en serio como testimonio c'e lengua la Confesión c'e los Moriscos de 
Qucvedo (Bibl. Aut. Esp., XXIII, 484); la aljamia no intercala vccal en el grupo ni, y en la Con- 
fesión se dice soneta María, sonetos apostatas san Perro y san Palo. 



114 REVISTA DE ARCHIVOS 

XI, 333), ku^al 5 c, 73 a,fu^e 6 a, y d,S b. Caso excepcional: agwa 17 c, 
35 a, contra agu**'a 18 6 (en 5 1 16 c -1¿|¿). 

La consonante de sostén aparece alguna vez entre la vocal final de pa- 
labra y la inicial siguiente ni^-en 2 d, 3 c, y d, etc., 46 6, 49 a, (comp. los 
ya citados ejemplos de «/ 74 6 c, 72 a, 73 a, 74 6 c, 82 c), y rarísima vez 
en diptongo inicial de palabra: i^'era 7 a, contra 4 d, etc. 

En los casos de encuentro de otras vocales que las citadas, no aparece 
cjnsonante de sostén: ay 23 c, kerays 16 d, raix 56 c, dereyt. i b, rey 64 a, 
wíM)- 6 é, etc.; no obstante, se halla t^ra^'ig. 7 d, contra lo regular, que 
es t^raydorex 10 c, 43 d; también se halla fo-'ido 5o d, y dexpe^'irxe 41 b. 

Consonantes: 

Transcribo por b el ^« (ba) morisco. Esta letra se emplea sin distinción 
por la 6 y j^ de la ortografía castellana anticua (aun cuando se intercalase 
para disolver un hiato, v. g. obP'extex 67 d, ouiestes, P. del Cid 2314), 
siendo caso excepcional awri^a b-j d contra abrixtex 47 b, y extaw 43 b. 
No creo que esta representación por w' de la 6 y í'sea una confusión pura- 
mente ortográfica como la de la 11 y o; mucho antes del siglo XVII, en que 
\\x b y V se confundieron completamente en la lengua literaria, la confusión 
existía ya en la pronunciación de ciertas regiones (V. Cuervo Rev. Hisp. II, 
p. 1 1), y cuando los moriscos escribían en caracteres latinos, ponían debe- 
damientos, brebiario, Segobia, biejo, begino, bista (Saavedra, Discurso 
ante la Ac. líist. i8y8, p. io5, loó, etc.), y si alguno, como Francisco 
Niiñez Muley (1567), se metía á distinguir la b y la ;% caía en continuos 
errores, como escribir: reberendisimo, nuebamente, prebilegio ó, por el 
contrario, avito, cuando Ncbrija escribe abito; todo en 20 líneas! (Revue 
/¡ispani.jue, VI, 206). Por esto creo no se deben distinguir en la trans- 
cripción la b de la ;'. Los marroquíes que hablaban portugués en el siglo 
XVI, distinguían naturalmente ambos sonidos, y por la b usaban ^\ y por 
r usaban ^; por ejemplo, ^j - deve, David Lopes, Textos em al jamia, 
p. 40 y XXXV 1. 

Transcribo por g el ^- ((;in). (V. Cuervo, Reviie Hisp.. II, p. 3o y 
Rom. Forsch.. IX, 342-3). Distinguíase en el castellano antiguo de la ^ en 
qu3 ésta era sonora, y la g sorda. Pueden creerse simple errata de olvido de 
1 )s puntos del ^f' los casos como ge 28 </, kongcjo 38 d, gu 37 b, 63 a d, 
64 b, kamiga. 3o c, pogada 61 d, konpogtaci-on b-j d, degi 49 a (contra 40 c), 
migmo pego 63 b d,pergonegG6 a. Por el contrario, me parece que no pue- 
den interpretarse sino como pruebas de ceceo en Francisco Núñez Muley 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS I 1 5 

la abundancia de estas grafías en caracteres latinos: gu:^edio (Rev. fíisp., 
VI, 208 y 209), qugediese (217), negegidad (216 y 236), aconge jasen (236) 
!;ugiedad, ^uf(ios, ^u^iedades (225), pagallos (238), etc., y como falsa co- 
rrección usansa (233). 

Pongo k ó k por el y (kef) ó 0' (kaf). El copista escribe este segundo 
Qon un solo punto; emplea k ó k indistintamente, mientras Yúguf B em- 
plea siempre k, y solo usa k en los dos nombres propios Yakob é Ighak. 

Pongo ch por ^ (jim con texdid). Varias veces aparece olvidado el tex- 
did, y por lo tanto, transcribo / en vez de ch. 

Por d usa el escriba morisco siempre ^ (dal). 

La rescríbela ^ (fa). Nuestro moriscD escribe esta letra con el punto 
debajo. 

La g, que aun ante e ó ; se ha de pronunciar siempre como en ga, go, 
gii (pues no introduzco la u en ge gi), corresponde al ^ (gain). 

La j (á la que, naturalmente, no se h ha de dar el sonido moderno cas- 
tellano, sino el que tenía antiguamente, análogo al de / francesa), la escri- 
be ^ (jim). (V. Rev. Hisp.. II, 54. y Ron. Forsch., XI, 339. El sonido de 
nuestra j moderna es análogo al del f árabe, signo que no se usa en la 
aljamía, y que Fr. P. de Alcalá se guardaba bien de transcribir por la / 
antigua, haciéndolo C3n el signo convencional h-^). 

La I se escribe con j (lam). 

La II con J (lam con texdid). 

La m con ^ (mim). 

La n con r> (nun). Se escribe siempre ante b y p, como ocurre muy 
frecuentemente en la ortografía antigua castellana, y con razón, pues no 
se pronuncia ;w, sino que se nasaliza la vocal anterior. 

La ft con 7^ (nují con texdid). 

La p con J^, (ba con texdid), llamada por los árabes «ba ajamía» (Si- 
monet, Glos., p. CCXVI n.); pero aparece á menudo b en vez de/?; bor 63 
üy polbara bSc d, 66 c, 73 b, etc., los cuales casos deben conservarse, 
pues si pudiera creerse que todos eran un simple olvido del texdid, no hay 
duda que los moriscos debían confundir á menudo los dos sonidos de b 
y,p; porque cuando se remeda su lenguaje en nuestra literatura se mezclan 
palabras, como despecho, porque, pido, con tenbrano, becado, boder, bara 
(Rouanet, Colecc. de Autos, Farsas, 1901, tomo III, ps. 333 y 341), y An- 
drés Resende, mandando á un morisco pronunciar la palabra portuguesa 



Il6 REVISTA DE ARCHIVOS 

«perdone», obtuvo «berdone», con lo cual apoya este escritor la etimolo- 
gía P a c e m Bexa (véase el texto más adelante, al tratar de la x). El mo- 
risco que hace hablar doña Ana Caro, á cada paso dice: borque, van le- 
dio vara el caminox, bartex, embortar, junto ápax, Paxcaiex, En ñn, no 
sería fácil explicar como erratas de escritura las grafías de Yúguf Ar 
pengar 56 6, lepantoxe 26 a, ent^ranpox 64 d, paxando 24 c. Hopo 3i a» 
y deben tenerse por fruto de una falsa corrección. 

La r corresponde al ; (ra). 

La rr al " (ra con texdid). 

La t ó t corresponden respectivamente á ^.(ta)ój? (ta), esta segunda de 
uso menor (no usada nunca en B, comp. lo dicho dz las dos figuras de la 
k, de la cual solo una es usada en B). 

La w con j (wau). Véase lo dicho arriba al fin de las vocales. 

La X con ^ (xin), con valor de ch francesa, como tenía en castellano 
antiguo la x. Esta letra se emplea indistintamente por la x del castellano 
antiguo (dixo, lexaron 16 a, 82 c), y por toda s ó ss de la antigua ortogra- 
fía castellana ^ (Rixi-eron 20 c, gixado 77 a, poder 0x0 i c y paxados 3 b, 
bibi-'exe 3 d, exa 55 c). Es costumbre, al transcribir en caracteres lat¡~ 
nos los textos aljamiados, transcribir el j¿, ora por x ó /. ora por s, según 
la ortografía castellana, como se transcribe el damma, ora por o, ora por 
u; pero mientras de estas vocales no consta de manera cierta que la con- 
fundiesen los moriscos al hablar, hay claros testimonios de la confusión 
de X y s, no ya en la escritura, á causa de que la lengua árabe no conocía 
nuestra s, sino también en la pronunciación de los moriscos. De ello nos 
certifican expresas afirmaciones de Nebrija, Resende y Aldrete. Nebrija 
en su Ortografía (citado por Cuervo Rev. fíisp., II, 63), hablando de la x 
del castellano antiguo (equivalente á ch francesa), dice que c<los moros 
siempre la ponen en lugar de nuestra s; y por loque nosotros dezimos 5e- 
ñor San Simón por s, ellos dizen Ae;ío?* Xan Ximon por x». Andrés Resen- 
de dice: «ingénito oris vitio Mauri nonnullas nostras literas nequáquam 
recte pronunciant... Est illis litera|Xim, quam pingui admodum et vasta 
sonó ita proferunt, ut stridorem feruentis sartaginis, praecipue ubi inter 
frigendum falsum quidpiam iniicias, reterre videantur. Ea litera nostrum 

I Kn cambio los marroquíes, que escribían portugués en la primera mitad del siglo XVI,. 
distinguían la s inicial, agrupada, final ó -ss- intervocálica, que representaban por j¿, de la « 

sencilla intervocálica, que representaban por -•, V. gr. y.js>.J = deshonra, >L:^-* = quiser 
(l>avid Lopes, ps. 76 y 70) 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS I 1 7 

S tere reddunt. Heínc fluuius S i n g y I i s abiit in Xinil, Suero in Xu— 
car, Saetabís ¡n Xatibam, M e n t e s a sive M e n t i s s a , ut est apud 
Livium, in Mentixam et Montixam,., de industria, quum haec scriberem, 
Poenum adolescentem iussi lusítanam hanc oratíonem pronunciare: sen- 
ñor, perdone me possa mercee, Hanc ille ita reddidit: xenior, berdone me 
yoxa merxee. Et pro Pater noster dicebat Bader noxten^ ». Aldrete, en un 
pasaje que copio después, nos da la pronunciación morisca paxas por 
passas.fexta por fiesta. El mismo autor, en los Orígenes de la Lengua 
{ed. 1674, fol. 5 1 b), considera como fruto de esta pronunciación las pala— 
bras castellanas: caxa de c a p s a , xalma de s a g m a , xabon de s a p o n c, 
xeme de s e m i s , xibia de s e p i a , xenable de s i n a p i , xugoso de s u c- 
c o s u s , ximia de simia, Xalon de S a I o n e, Xatiua de S e t a b i, 
Xucar de Suero, Ximon de S i m o n e; <cparece pegado de los árabes, 
que de ordinario los de aquella lengua mudan la s en x, y á las passas 
dízen paxasf>. Igual juicio formula Valdés sobre otras palabras, «porque 
á los vocablos, que o son aravigos o tienen parte dello, es muy anexa la x» 
(edic. Bóhmer, p. 376). Por otra parte, si estas afirmaciones de los eruditos 
necesitasen confirmación, la encontrarían en los literatos. Cuando en las 
obras literarias castellanas del siglo XVI aparece un morisco cuya lengua 
se trata de copiar, pronuncia la x en vez de s; los testimonios abundan. 
La mora encantada, que habla castellano en las Cortes de Júpiter, de Gil 
Vicente, emplea la x casi sin excepción: «Alah xaber max que yo, Alah 
digirme que ex exto... Perguntalde box á él, Y él dará á box razón», etc. -. 
En Las Cortes de la Muerte, por Michael de Carvajal y Luys Hurtado de 
Toledo 3: «Te pedimos ahincadox Con toda la Berbería Que de ti no xean 
lleuadox Haxta que todox, cuytadox, Podamox ver aquel dia», etc. El 
moro Mulien Bucar, que habla en la «cena quarta», de la Comedia Arme- 
lina, de Lope de Rueda (edic. Sevilla 12 Mayo ¡576, fol. 43 v). dice: «xi- 
ñor... hablamox prexto... exto quiero, exto mando... Ala te dar xalud 
como te dexeamox)), escapándose, sin duda por descuido, «basta, si» y al- 
guna que otra s. En la anónima Farsa de los lenguajes, el moro dice 

I Andr. Resendii, Pro Colonia Pacensi, en la llispania illustrata II (1603), p. 998. 5i. Reprodu- 
ce sus primeras citas geográficas Florez. Esp. sagrada, VIII (lySa), p. 40 a. 

7 Obras de Gil Vicente, Ham burgo 1834. II. 418. (Comp. Gonijalves Viana, Deuxfaits de pho- 
nologie portugaise, p. 6, que no tengo á la vista). La edición de llamburgo de Gil Vicente basta 
para mi objeto, aunque á menudo falta á la exactitud filológica, según advierte Leitc de Vas- 
concellos, Gil Vicente e a iinguajem popular. Lisboa 1902, p. 9-12. 

3 Edición de Toledo i5 Dic. iSSy, tol. 67 y. En la Biblioteca de Aut. Esp., XXV, 35 ¿>, se cambia 
la X en /; >' todoj loj alfaquij, etc. También la edic. de Lope de Rueda, llamburgo 1832, p. 32»), 
etcétera, escribe jorda, fuerte! 



Il8 REVISTA DE ARCHIVOS 

«xempre = siempre, xaber, xonior = señor, Dux= Dios, noxo == nuesso», 
mezclando bastantes ss '. En fin, la Loa sacramental^ compuesta é im- 
presa en 1639 por doña Ana Caro 2, usa igual procedimiento de imitación: 
«dizer questex Ban de vida... También extar bara el morox Que libando 
CDnuertidox, Dexar so entigoax noranciax, E comer con becho lenpiox. 
Estex manjar, xalud, pax, Requexa, arturax, ban, vinos...» Solo hallo las 
abundante en la loa para el auto de Lope, citada al tratar de la vocal 1, 
pues fuera de pox^ verso 2, y extar, v. 49, se escribe en general s. Y bastan 
estas citas para advertir la notable coincidencia de abundantes testi- 
monios. Tratándose del uso de la b por jt?, estas comedias están en des- 
acuerdo, pues sólo dos ofrecen ejemplos; respecto del cambio de la s en x, 
todas están conformes. En vista de esto, creo que, para transcribir con fide- 
lidad el dialecto morisco, no se debe hacer distinción entre la x v la s. Ver- 
dad es que los manuscritos aljamiados escritos en caracteres latinos dis- 
tinguen estas dos letras, pero debía ser efecto de una intencionada infideli- 
dad á la pronunciación para amoldar la escritura á la ortografía literaria 
del castellano, ni más ni menos que hoy los ceceosos ó seseosos lo son en 
la pronunciación y no en la escritura. 

Sobre la jc ocurre aun otra cuestión. Pudieran tomarse como ejemplo 
dj simple errata gráfica, de adición indebida de puntos al ^, casos como 
xertero 1 c, contra 8 a; xaga 16 a; xabiexa yS a (sauie<;a Alex. i395), abra- 
xo 44 ¿/, contra 78 b; rraix 56 c, di-' ex 2 c (comp. diei; Morf, 91 ¿i, al 1. 
de die^i í b, 16 b). Pero poxo 21 b es caso evidente de seseo, por confun- 
dirse en él, no un ^ f , sino un ; ;, (po^o 3á. a, v Morf, 1 1 ); el moro Mu- 
lien de Lope de Rueda sesea en perdonanxax. dexer -- dezír, faxendo = 
ha-^iendo, xerrar al pico --= cerrar el pico, petixon = petición, naxida = 
nacida, y Resende, en el eiemplo del moro portugués ya aducido, nos da 
merxee — merece, en apovo de la etimología Pace m Bexa, que revela 
también el seseo en boca de los moros: illa quoque littera (xim) nostrum c 
sequentibus e vel / solent efferre, vt pro ce c/, xe xi pronuncient, sicut 
ctiam ex hac contagione vidi nostrorum nonnuUos qui lenem illam doc- 
liorum Italorum prolationem perperam aemuUiti, pro Cicerone, Xixero- 
nem dicerent, et pro fec i, fexi. (Ilisp. Ilusír., 11, 998 57). Otro caso de seseo 
nos reñevQ WáreiQ (Varias atit i güedades, 1. 38, Amberes 1614, p. i53) 

1 Colección de Autos. Farsas y Coloquios díl sifflo XVI, publico par I,co Rou.'.nct. looi, tomo 

III- P- 333-341 > 343- 

2 Bibl. N.ic. T 607; publicará íntegra la parte dol injjrisco. D. Manuel Serrano en su Biblio- 
teca, de escr. toras españolas, premi.ida por la Mibl. Nac. que actu.'lmente se imp-iine. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS I I9 

confundido con otras dos clases de fenómenos; «en la guerra del reino de 
Granada en la rebelión de los moriscos, a los aljamiados que no auian 
desde niños aprendido nuestra lengua i su pronunciación, para conocer- 
los, les hazian dezir gebolla. i el que era morisco dezlsLxebolia; no porque 
no pudiesse ni supiesse pronunciar la f , que es frequentissima en su lengua 
i dicen (;ahb al señor, Co^oha, (jaqui, fu(;aha, cacjida, <;elef y muchos otros, 
sino el vso de trocar vna letra por otra no lo podian corregir que dezian 
paxas por passas, fexta por fiesta, i assi todos los demás trocando nuestra 
f en X, i al contrario, la jc en ^\ i dezian al xabon ^abon, i a la xabonera 
jabonera, al xenabe, que llamauan antiguamente a la mostaza de sinapi, 
9¡nab, i assi otros nombres i dicciones». Estos últimos ejemplos son efec- 
tos de ceceo. 

La y corresponde al árabe ^ (ye). V. arriba las vocales, para cuand© 
no se pronuncia esta consonante. 

La z corresponde al ; (zay), que era sonora en castellano antiguo y en 
árabe, á diferencia de ^ <; sorda. (V. Cuervo, Rev. ffisp., II, 34). Las 
confusiones entre ^ y ^ que presenta B. como perteneciente á una época 
tardía en que ya ambos sonidos se confundían en la pronunciación, según 
nota Ford ( The Oíd Spanish Sibilants, en Stiidtes and Xotes in Philology 
and Literature, vol. VIL Harvard IJniversity, 1900, p. 161), no se hallan 
en A á causa de su mayor antigüedad; donde B pone a<;i-'a. gerbicex y 
otros errores semejantes, .A pone siempre correctamente y^^Pe 41 c, ger- 
bicex 29 c, etc. 

En la parte árabe del epígrafe transcribo como Fr. Pedro de Alcalá 

^ por g. ^ por //, y también en las coplas (33 y 64 ? por //. 

La separación de las palabras la hago según la moderna ortograf'a, sin 
atender á los enlaces de la escritura árabe, v. gr., separando el artículo 
y pronombre: el xu poder 2 b; sólo noto con un guión el caso en que una 
vocal de una palabra se sostenga en una consonante de otra, v. gr., en-el 
2 b. Sin embargo, los enlaces del ms. son respetables por amoldarse gene- 
ralmente á la ortografía castellana de la F]dad Media, en la cual la prepo- 
sición se une como enclítica al sustantivo, como axaga 16 a, ó se separa 
en los compuestos, como en tiirbi-'oxe 52 ¿>, kon dexado 63 a. 

Según todo lo que antecede, he aquí la completa transcripción en ca- 
racteres latinos del manuscrito .1; 



I20 REVISTA DE ARCHIVOS 



<f ' »•> HADig DE YUgUF, 

'AI.AYHI AQQALAM 

Bigmi Allahi arrahmani arrahlmi * 

Lo'^am¡>ento ad-Allah, el-alto yex i berdadero, 
onrrado ¡ konp'lido, xeñor dereyturero, 
f*rankó i poderoxo, ordenador xertero. 

G*ran yex el xu poder, todo el mundo abarka, 
non xa le enkubre koxa ke en-el mundo na^ka, 

■ ■ 

xi ki>'ere en la m[a]r ni en toda la komarka 

• 

ni>-3n la ti>erra p'ri>eta ni>-en la bManka. 

Fagobox a xaber, oyadex, mix amadox, 
lo ke konte<;i>o en lox ti>'enpox paxadox 
a Jako [i a Yjü^uf ¡->'a xux di>ex ermanox; 
bor kobdÍ9Í>a [¡ enbijdya ob¡>eron a xeyer malox. 

Por ke [Jako amajba a Yüí^uf por marabella v>\.*--^^' 

por ke era niño de orella (?) ' ^ . ..^^v 

por ke vera la xu madre fe[rmoxa i bella], 



c / , 



[xobre tojdax lax ot*rax yera [amada ella]. u*W "í 

5 [Aque]xta f[u]^^e la rraz[o]n [por ke] onbi>'e[ron] ^^•f'*'' a^^^jT*- 
(f. , ,,) /ante del di>'a ^y^^ ^^ 

por ku^^al entendi>'eron lox ermanox ./ ' 

ke xi>'enp^re ke bib¡>exe lebari>'a mejori>'a. 

6 Akexto fu^'e ke bi>'o onza ext^rellax 
ke marrax la gerrera tayeya con-ellax, 
k-el xol i la luna era kc endaba ent^rellax 

i a Yú^uf X2 omillaban kon todax xux parellax. 

7 Komo ¡>era Yú^ut niño de pokox añox, 
enbixandolo el padre non xe kobri>o de lox ermanox, 
kontandolex el xu^^'eño ke b¡>'o en lox altox, 
penxaronle t*ra>'Í9¡>ó.i ¡>'-andaronle en-engaño. 

8 Dizi>'eron todox a una: fagamox la ^ertera; 

I El Breviario ^uddí ms. del siglo XVI, B. Nac. ms. 6oi6, en caracteres latióos, escribe «bizmi 
yllahi yRahmeni yRiihimi.» 



10 (f. 2r). 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 121 

rru'^egemox a nu^ext**ro padre rrogar¡ya berdadera .^ ^^ ^ 

por (?) ke nox de a Yú^uf en kom¡>'enda ber[dadera] >^ -'. 

i moxt*rar 1-emox mañax de muy bu*^enax manerax. ,,c- 

Exto ob¡>'eron techo í>a xu padre rrogado. , ¿¿ 4 ¿^j^^^' t' 

Jako xinti>e [el ru^'ego, fablolex pVíjbado: '^' '*' . ' .»w4. ^ f * '*^f ' /Lp^^ 

non box lob[¡]yer[a] dar ke kave (katad ?) engañado. ' . ^^, ^•^ '^^ íXa.J^ 
temóme (?) ¿^¿^^ j,^a -*'* ■ 

D¡x¡>'eron ellox: non penxedex, '^^ ^ (¡^^' 



%^ 



nox xomox onze ermanox, akexto non dubdedex, 
ke xeri>'amox t*rayd5rex, akexto non penxedex. 

1 1 Xabeló el k'ri>'ador, 

por k-el balexe í ganaxe el bu^ext^ro amor 
i>-el bi>exe lax obejax el ganado mayó:-; 
pero xi non box p*laze mandad komo xeñor. 

12 Atanto dixi>eron de palabrax pí>'adoxax, 
atanto le p®rometi>'eron de palabrax fermoxax, 
k-el lex di>'o el niño i dixolex xux orax 

ke lo kataxe Allah de manox engaño íax. 

1 3 Di>'ólexle el padre komo lo debi>'a fer; 
enfi>andoxe en-ellox, non kixo max dubdar, 

díxo: exku^'itadme, mix fljox, lo ke yo box ki>"ero rrogar, 
ke box me lo katedex i me lo keradex gu^erdar, 

14 i ke bi>enga aina par-amor del k'ri>'ador; 
a*mi feredex g^ran p*lazer, i>'-a el g^ran xabór; 
dexto non fallexkadex por mi amor; 
ak[o]m[i]>end[oJlo ad Allah, poderoxo xeñor. 

i5 Lebaronlo en ku^'ellox mi>'ent^rax el padre lo b[i]>ó; 
ku^'ando xe aliaron, beredex ke f[u^'e]ron a fer: 
derrok[aro]nlo de lox ku^^ellox 

• ■ 

(f. 2"j/) exto biyó el xpirar/por qu padre. 

16 Lexaronlo a xaga malantant ¡ kolpado 
komo vera niño ti>'erno, finko muv k*^rebantado, 
dixolex: atendedme, 

non querayx ke finke aki dexenparado; 

17 non kerax ke finke xin padre i xin madre, 

i non^kerax^ke mulera dexenparado de fanb*re; 
dadme agwa de furente o de rri^o o de mare, 



124 REVISTA DE ARCHIVOS 

38 Re a poko de rrato Idx ermanox bini>'eron 
a demandar a YQ^uf, xu katibo lo fezi>eron, 
ellox lo alongaron pu^^ex ellox; 

Judax lo kon^ejo por ¿on bini>"erop. 

39 Dixo el merkader: amigox. xi boxotrox keredex, 
binle dinerox box daré por el, xi me lo bendedex. 
PMazenox, dixi>eron ellox, kon ke lo enp^rex¡>onex, 
faxta la t¡>'erra xanta ke box no lo xoltedex. 

40 Fizi>eron lex kartax komo lo bendi>'eron, 
todox kon lurex manox en-exk'ribto lo pon¡>'eron, 
daxi el merkader xu karta le rrendi>'eron; 

(f. 5r). lebaronlo en kadenax, komo pox¡>eron. 

41 Ru^^ando ku^^ando ker¡>an mober, YQ(^üf iba llorando, 
por dexpe^ irxe de lox ermanox tamal iba kexado; 
mager ke lo abi>'aban a malo, el tazi>e xu gixado; 
rrógo al merkader. 

42 exla yex marabeja! 

elox te an bendido komo xi fu^'exex obeja, 

dizi>'endo ke yex lad°ron i de talxa peleja, 

i ya por telex komo akexox non dari>'a una arbeja. 

43 Fu^^exe a lox ermanox, la kadena rraxf^rando; 
Judax en-akella noche lox extaw belando, 
expertolox a todox muy ap'ri>"exa llorando, 
dixo; lebantadbox t^raydorex al lor"ti>'ado. 

44 Dixo Yü(;uf: ermanox, perdonebox el k'ri>'ador, 
del tu^^'erto ke me tenedex perdonebox el xeñor; 
xi>'emp*^re i nunka xe parte nu^^'est^ro amor. 
Abraxoa kada uno i parti-óxe kon dolor. 

45 Iban muy g^ran jente kon-cl merkader, 
kon-el iba Yú^uf xolo xin kopañero, 

(f. 5;»). paxaban por un kamino por un / foxal xeñero 
do jazi>'a la xu madre ^erka de-un otero 

46 Di>'o xalto del kamello do iba kabalgado, 
no lo xenti^o el negro ke lo >'iba gu^'ardando, 
daki^-a ke Yú^uf en ti>'erra, la kadena rraxtando, 
fu^^'exe para la fu^^'exa de xu madre llorando. 

47 Dixo: madre xeñora, perdónate el k'ri>'ador! 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 125 

madre, xe me beyextex, de mi abrixtex dolor; 

liyeban me katibo kon xeñor, 

bendido me an mix ermanox, komo fazen de t*raydor; 

48 elox me han bendido non teniyendolex tu^erto; 
parti^erome de mi padre, ante ke fu^axe mu^erto, 
kon art i kon falxiya ellox me obi^eron ^u^elto, 
por mal p^re^iyo me bendiyeron, xo axado i katibo. 

■ 

49 De^I el negro ke-yiba en la kamella 
rrekone^iyo a YQ^uf i no lo fallo en-ella, 
tornoxe por el kamino, aguda xu orecha, 
fallólo en la fu^exa llorando por marabella. 

50 Ku^an lo biyo el negro, óbolo mal ferido; 
echólo en tiyerra, kayo amortecido, 
diziyendole: t*raydor, lad°r[o]n konp4ido, 

(f. 6r). ke-axí d[i]z[iiyen tux xeñor[ex] / ka yerax foyido. 

5 1 No xo malo ni t^raydor, 

i rrogando al xeñor berdadero, 
^ max ru^ego ad-Allah del ^iyelo i fago ora^iyón: 
xí kulpa no box tiyengo, el box de xu maldi^iyón. 

52 Andaron toda la noche faxta a otro diya, 
enturbiyoxelex el mundo e un g^ran biyento korriya, 
afollóxelex el jcol a ora de mediyo diya 

non bediyeron por do ir kon la merkaderiya. 

53 Fizoxe el merkader mucho marabellado, 
de akexta fortuna ke faziya el pekado; 

dixo a xux konpañax: yo box mando p'ribado 
ki pekado a fejo ke biyenga akordado; 

54 ke akexta fortuna ke abeniox 

pora algunox pekadox ke entere noxotrox tenemox; 
pekado a fecho perdone i perdonemox, 
kamiyaremox bentura todox exkaparemox. 

55 Dixo el negro: xeñor, yo di ye un kolpe 
ad-akel bu^^ext^ro katibó ke foyiya en 1 alborada. 
K^lamó el merkader a Yü^uf exa begada, 

(f. 6y). ke xe bengaxe del neg^ro / i de ¡a xu ferrada. 

56 Dixo Yü^uf: amígox, a mí no ex de fer, 

ke yo non xo de akexox ke xe kiyeren pengar; 



126 REVISTA DE ARCHIVOS 

max xo de tal rraix Ice ki>'ero perdonar, 

por g*ran ji^erra ke xeya, yo axi lo k¡>'ero fer. 

57 Pe ke akexto fu^'e fejo, el negro perdonado, 
akMarefiyo el di>*a, y-el merkader pagado 
díxo a Yú^ut: ay ermano, ay amigo g*ranado, 

xi no por la konpo^ta^i^ona. ya t-awri^a xoltado. 

58 Ke a pokox de d¡>'ax a la ti>'erra legaron, 

i Yú^uf lu^^'ego fu^'e xu^^elto, i^-en-el rri>'o lo baz¡>'aron, 

de xeda i de polbara muy b¡>'en lo aglxaron, 

de bi^ed^rax p*^re9¡>'óxax muy b¡>'en lo agaxtonaron. 

59 Rucando ent^roron por la billa, lax Jentex xe marabellaban; 
el di>'a era nublo i>'-el lo ak^lari^a, 

mager ke yera exkuro, el bi>'en lo b*lanki>'aba, 
e ñon paxo por por exkura ke no la fezi>exe el-alborada. 
Go Dizi^en todax lax jentex ad-akel merkader 

(f. 7 r». /xe yera anjel o onb^re o xanturero. 

Dlxo: ante yex mi katibó leyal i berdader; 
kerrí>'a lo bender, x¡ fallaxe merkader. 

61 Fizo a xaber la ora ke lo benden el merkader, 
xabi>eron lu^^'ego nu^^'ebax por todo el kondado, 
bini>'eron todax lax jentex xeñalado, 

el xeyendo en-un banko podada. 

62 Non finko en la komarka onb^re ni mujer 
ni chiko ni g'^rando que no lo fup^'Jexe a beyer; 
allí bino Zalifa i lexo al komer. 

kabalgada en-una muía ke n[o]n podi>'a korrer. 
03 Bor-el daban qu pexo de p^lata kondexado, 

axi mi^mo fazi>an de oro exmerado, 
da pi>'ed^rax p^re(,M>ó.\ax, komo dize el diktado, 
axi [dajban (^u pe^o d-cljohar g^ranado. 

64 Konp^rolo el rey por xu pexo d-eljohar, 
lebalo a ^u mujer, Zalita abi>'a por lonb^^re; 
b^re9Í>'oron lo por fijo i le;itimo mayor, 
amáronlo ent^ranpox de (?) muy bu^en amor. 

65 Lebantoxe al perjgojnero, dixo a x[a]b5r: 
(f. 7 v). ki^en konp^rara katibó i xabidor, 

leyal i berdadero firme, en-el k'ri^ador? 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 1^7 

€6 Díxo Yü^uf: non pergone^, amado, 

ki konp*rara katibó torpe ¡y-abiltado. 
Dlxo el bergonero: exo non fare, amado; 
ke xe akexo dizi^exe, non konp*rarin bVibado. 

67 Dixo Yü^uf: pu^ex exto non ki^ex pergonar, 
bergu^ena la berdat, ¡ non ki^erax falxar: 

kí komp*rara p^'rofeta ¡ de alto logar, 
filio yex de Jakó, x¡ lo obi^extex lonb*rar. 

68 Rucando xopo el merkader ke yera de tal natura, 
rrogo al konp*rador ke le 1 tornaxe por mexura; 
rredoblar li^e el p^re9iyo de lax konp*radurax. 
Non lo keriya fer ke xe tanta benturo. 

69 Bexandole pi^edex i manox ke lo kixi^exe tornar, 
¡y-el bor nenguna koxa non lo kiriya fer ni^-atorgar; 
toboxe el merkader bor mujo malandant 

¡ xalban lo kel koxto non kixo max tomar. 

70 Dlxo el merkader a Yü^uf la xu rrazon 

ke rrogaxe ada-AUah del 9iyelo ke 1 daxe k'ri^azon 
¡ ke le alargaxe la bida i^-ell-algo el bu^en... 
ke de doze mullerex ke tengo kon amor, 

71 (f. 8 r). ke de todax / akellax lie dexe k^ri^azon. 

Rrogo Yü^uf ad-Allah i fizo xu ora^iyón, 
fezi'yeronxe todax b^renadax, kada una en xu xazón; 
ku^ando bino ella librar, b[a]riyeron de dox en dox. 

72 Rucando la ^^ora ke fu^eron a parir, 
balazi^o ada-Allah del 9iyelo, todax fu^eron a ejar 
muy noblex k'ri^aturax, fegurax d-alegrer; 
nu^ext^ro noble xenor kixo lex ayudar. 

73 K*riy[o]lo Zalifa, muy bi^en lo ^^'obo gu^'ardado, 
komo yere abu^'exta, bagoxe del b'ribado, 
demandóle barato, nol xemeJDgixado. 

* 

74 Díxo a xu p'ribado: ya xabex, ermano, 
komo lo ^e k^ri^ado a Yü9uf kada xemana, 

• • • 

muy lo ^e gu^'ardado de noche ¡ de mañana, 
¡y-el no me lo p*re9iya max ke fu^^exe baña; 

75 de mi xabidori^a i mi xabi^exa kMara 
i-yo no bu^edo fazer ke-a mí lebate la kara; 



128 REVISTA DE ARCHIVOS 

xolamente ke me beyexe, el lu^^'ego me amara, 
el fariña a mix guixax en lo ke yo mandare. 

76 Díxo la xu p'ribada: yo box daré konxecho; 
box dadme aber i fare un poko le[cho] 

(f. Sv). [i yo] a[br]e un p[iJntor mexter / derecho 

¡ yo fare la materi^a ke bi^enga a bu^^'ext°[ro] lecho. 

77 Ku^^'anto ke demando todo fu'^e bi>'en gixado; 
fizo fer un pala^i^'o apu^^exto i ku^^'ad^rado, 
todo lo fizo b^lanko, paretex i terrado; 

fizólo fegurar a un pintor p'ribado. 

78 De Yücuf i de Zalifa de Yücuf i de Zalifa lo fizo fegurar 
ke xe-ab^ra^aban anbox p'ribado xin mmexura, 

ke xemellaban bibox kon xexo i kordüra, 

por ke yer[a] fegurado áz mayextura por natura 

79 Dexkel pala^i^o fu^'e fecho, todo bi>'en akabado, 
alli bino Zalifa i>'-axentoxe de girado; 
enbi>'aron por YQ^uf lu'^ego kon el mandado: 

tu xeñora te ki^'ere ke bi>engax p'ribado. 

80 Alli bino Yücuf dó Zalifa xediya; 
komo kixo ent'''rar, lu^^ego xenti>'o falxi>a; 
el kixoxe tornar, ella no le 1 koxentiba, 
t^rabolo de la falda, lebolo dó jazi>'a. 

81 Alli finko Yücuf kon mmuy garande expanto, 
falagandolo Zalifa jazi>'endoxe de kanto, 
p^rometi^enídob] aber, rrikeza ad-abaxto; 
exóra dixo Yücuf: AUah m en dará abaxto. 

m 

82 Do ki^ere ke kataba b¡>e fegura artera, 
dizi>'endole Zali a: exta [y]ex fine[r]a manera! 
tu ^erex. 

92 (f. 9 r). en loküra, 

tajabanxe lax manóx i non d-abi^an küra. 

93 Ke por lax toronjax la xeng^re iba andando. 
Zalifa, ku^^'ando lo beyo, toda xe fu^^'e alegrando, 
dizi>'endolex: ke fechex, lokax de xin cordura? 
ke por bu^^'ext°rox xenox la xang^re iba andando. 

94 Ellax, ku^ando lo beyeron, xinti^eron lur loküra; 
mmexo dizi^endolex Zalifa: ke fechex lokax de xin? 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 1 29 

por una bixta xola xodex de xin kordüra; 
ke debri^a fer yo del ti>"enpo ke me dura! 
93 Dexi>'eron lax du^'eñax: ya non te akulpamóx, 

nox xomox lax jerredax ke te abMa9mam6x; 
max nox gixaremox ke bi>enga a tux manox, 
entero ke xeyadex pegadox ent^ranbox. 

(Concluirá) ^ 

Ramón Menéndez Pidal. ) 



NUEVOS DATOS 



PARA LA VIDA DE LUIS VHLEZ DE GUEVARA 



Los que siguen tienen cuanta autoridad puede desearse, puesto que 
proceden del hijo de Luis Vélez, D. Juan Vélez, en carta autógrafa diri- 
gida á Pellicer. 

Alguna fecha y alguna noticia fueron ya conocidas de La Barrera que 
en su Catálogo del Teatro dio cuantas supo hallar su diligencia; pero el 
lector podrá observar cuánta luz arrojan sobre la vida del autor del 
Diablo cojuelo los datos de la carta, que permitirán á sucesivos investi- 
gadores seguir la pista de tan interesante existencia por los países que 
visitó y por las casas de grandes señores á quienes sirvió. 

Este importante documento existe en la Biblioteca nacional, departa- 
mento de Mss., P. V. 4.°, C. 23, N.° 58. 

Por la copia, 

A, P. y M. 

Luis Velez de gueuara mi P.^ que este en gloria, Sj Don Joseh Pellicer, 
ñafio en ecija a 26 de Agosto año de i5y8 fue hijo de Di.^ Vele\ de gue- 
uara y de Doña franS^ Negrete y Santander, por su P.^ desí^endiente de 
Don Llórente Velez de gueuara uno de los trecientos caualleros que saco 
de Abila el Rey Don Alfonso el Sauio para ganar á Jerez de la frontera 
como en el dia de oy es notorio y en ecija adonde S2 caso mi agüelo fue 
por tal re^euido boluiendole la blanca de la carne: por su Madre de Ant.° 
Negrete y Santander que en tiempo de los Reyes católicos vino de la mon- 
taña a uiuir a ecija donde go^o los mismos preuilejios y después acá 
sus descendientes: en ecija estudio la Latinidad y en Osuna de 14 años se 
graduó de bachiller en artes y filosofía; de i5 entro a servir de paje al 



I 3o REVISTA DE ARCHIVOS 

cardenal Don Rodrigo de Castro Ar9obispo de Sevilla, que tubo la mas 
ylustre casa de criados que auido en españa, con el se alio en balencia a 
las bodas de felipe tercero año de 99 cuya Relación escriuio en otabas y 
las dedico a la S/^ Doña CataHna de la Cerda; dentro de pocos dias Pasó 
a Italia donde sirbio a sj Mag.^ en diuersas ocasiones con el Conde de 
fuentes en el estado de Milán en socorro de Sauoya; con Andrea de Oria 
enbarcado en la jornada de Arjel; con Don P,^ de Toledo en las galeras de 
Ñapóles fue a buscar la carauana del turco que es la flota que le traen 
cada año de oriente y paso todo el mar de lebante mas alia de las cruceras 
de alejandria: en esto gasto sais años, boluio a españa; llego a balladolid el 
año que nació el Rey que dios g.<^e que creo que fue el de i6o5; escriuio 
su bautismo; boluio la corte a Madrid y el la siguió viuiendo en ella asta 
su muerte, cuya Relación es tan notoria que v. m. la saue como yo; escri- 
uio sin las obras sueltas mas de cuatrocientas comedias conpitiendo con 
todos los injenios de españa y con Lope de Vega los dos solos mucho 
tienpo; fue casado tres veces con grande acierto, fue sumamente caritativo 
y limosnero, murió dejando muchas esperan9as de su saluacion, de unas 
calenturas maliciosas y un aprieto de orina a 10 de Noviembre año de 1644; 
onraron su entierro como testamentarios los ex."^os SJ^^ Conde de Lemos 
y Duque de Beragua y a su ymitacion todos los demás Señores de la corte; 
esta depositado en la boueda de la fundadora de Doña M.^ de Aragón. 
Estos son los apuntes que me parecen bastantes p.^ noticia de mi P.^ que 
este en el ^ielo que v. m. saura engrandecer con su injenio y con la m.^ que 
le a echo sienpre quedando yo por los dos eternamente agradecido g.*^<^ 
Dios a V. m. muchos años. De la posada a 20 de Otubre de 1643 años. 



Amigo y servidor de v. m. 



P. J^-° Velez de gueuara. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS l3l 



ESTUDIO 

SOBRE LOS SERMONES VALENCIANOS 

DE SAN VICENTE FERRER 

■QUE SE CONSERVAN MANISCRITOS EN LA BIBLIOTECA DE LA BASÍLICA 

METROPOLITANA DE VALENCIA 



II 

Originalidad de los Sermones. — Recursos Oratorios. 

Fin á que se dirigían. 

Del estudio de los códices de sermones del apóstol valenciano, que han 
llegado á nuestras manos, resulta que no conocemos al orador de frente. 
Se nos antoja que la víspera del sermón, retirado el Santo en su habitación, 
leía en alta voz el Evangelio sDbre que tenía que predicar, y consultando 
la Suma, elegía el texto y el asunto, arreglaba la división y se ponía á 
pensar en alta voz. Un notario de los que le acompañaban, acostumbrado 
al sistema de abreviación tan frecuente en aquella época, tomaba notas á 
toda prisa. Cuando no le venía á la imaginación la palabra latina que co- 
rrespondía á la frase del Santo, la dejaba en el lenguaje vulgar, desfigura- 
da más ó menos, y continuaba adelante. (Véase lo que llevamos dicho al 
final del capítulo anterior sobre el sermón de Santo Tomás da Aquino). 
Esto en cuanto á los sermones latinos del Colegio del Patriarca, que pare- 
cen hechos para servir de pauta á la predicación del día siguiente. La otra 
^erie está también tomada al oido, pero no de lo que se intentaba la vís- 
pera predicar, sino de lo que se oyó en el mismo sermón. Así se explican 
las transposiciones de conceptos, las alteraciones en el texto, la constante 
equivocación de las citas y la supresión en unos ó en otros de muchas co- 
sas que no se tuvo tiempo de copiar en los cuadernos. Sermón, pues, 
completo, arreglado y perfilado para aprenderse de memoria, no hemos 
visto ninguno. 

El P. Fages tiene por originales los sermones conservados en el colegio 
del Patriarca ' si bien duda algo, pero otros autógrafos del Santo acusan 
^er copia y no original. Esto no quiere decir que sean apócrifos; lo que 

/ Histoire de S. Vincent Ferrier, París. 1894. píg. X('.. tomo II. 



I 32 REVISTA DE ARCHIVOS 

sostenemos es que no son de su puño y letra. Siempre resultan éstos y los 
otros piezas oratorias sacas y áridas, y se nos antoja que el hombre que 
atraía concursos que llenaban calles y plazas, cuya voz tenía que oírse 
milagrosamente, pues le seguían pueblos enteros, casi provincias, debía 
estar dotado por Dios de una palabra fácil y elocuente, de recursos ex- 
traordinarios, debía en una palabra cautivar con su oratoria. No podemos 
por consiguiente suponer en manera alguna en sus discursos chabacane- 
ría, ni pesadez, ni flojedad, estilo ramplón é insulso. Pues justamente 
ésto es lo que encontramos muchas veces en los sermones de San Vicente 
tanto impresos como manuscritos. ^'De donde vendrá esta contradicción? 
No cabe duda que del modo de estar redactados los sermones que conoce- 
mDs. Los bocetos ó planes dictados por el Santo, solo servían para trazar 
el camino á su oratoria, que en el pulpito los desarrollaba según las cir- 
cunstancias del auditorio lo exigían. Como su oratoria era espontánea y 
no amañada, no necesitaba de aderezos y retoques preconcebidos: tenía 
bastante con el plan y los textos anotados. 

Algunos de sus recursos oratorios aparecen en los sermones Mss. ó sea 
en las reportado fies. Allí aparece que uno de los que tenía más á la mano 
nuestro Santo, era el alargar las sílabas tónicas de los nombres sobre que 
quería llamar la atención. «¡Coom! jhoomens, doones! ¡aahahaa! ¡ahahay! 
¡aay! ¡ahay!» Tiene muy á la mano los aumentativos y los despectivos para 
escarnecer el vicio. Usaba mucho de las onomatopeyas, por ejemplo, el 
ruido del que cae en el agua: xof en les calderes, para indicar el que se 
precipita en el infierno: gint, gint, el ruido del pico cuando tropieza con 
piedra: me, me. mee, el esfjerzo para hablar del que se ha quedado mudo: 
lo mismo que tac, tac, indicando una serie de golpes: ca, ca, ca, el sonido 
que emite la gallina que ha puesto su huevo: rum, ru?n, el sordo murmullo 
del que en voz baja critica; hasta el soplar lo representaba por el bufido 
biíuu, y no se olvida del que reza pronunciando á medias y entre dientes, 
xa, xa, xa, ó bien xam, xam, xam, xam. Así. pues, dice (VI, 142, v.) «Los 
preveres deuen be dir ses hores, mas ja no dien aquelles, sino a hu e dos 
par xam, xam; de hum vers dos mots ne fan». 

Muchas veces su burla es tremenda, particularmente cuando con cierto 
gracejo mordaz describe los vicios de las mujeres, su lujuria y vanidades. 
Hablando de la condenación dice que se hará «un faxot de persones su- 
perbioses^y , y entre paréntesis exclama: «enteneume dones». De los dados 
al vicio de la lujuria dice que son «laganyosos per luxuria» y aplicando 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS , I 33 

Otro adjetivo llama «polsosos per avaricia» á los que tienen su Dios puesto 
en la usura. Con mucho donaire decía en cierta ocasión á los que van al 
sermón solo por curiosidad (IV, 107): «Dieu vosaltres al exir de Missa; 
¡Ooh, del bacallar! e que be ha preycat! Frare, met axó al caba^». Es 
decir: tu, fraile, (que te crees el único que predica bien), mira que bien lo 
ha hecho este clérigo graduado, este Bachiller: toma esto en consideración. 
En otra ocasión se burlaba de las mujeres (VI, 24, v.) echándoles en cara, 
que en la hora de la muerte tendrán que pensar: «¡Oh! Deu m'ha feta dona, 
c yo me so feta vaqua, ab aquells corns e plena de vent». Alude segura- 
mente á los cuernos del peinado y á las mangas y faldas del vestido. Otra 
sentencia repite con frecuencia, haciendo notar la facilidad con que se 
quebrantan las leyes; que hoy se hace una buena ordenanza y mañana ya 
se ha infringido: hodie Jacta, hodie fracta. Hasta cuando habla del juicio 
final tiene burlas para el pecador: «Nostre Senyor, dice, arrufará lo ñas 
si es estat hom de mala vida». 

Emplea también dichos cortos, comparaciones, alusiones y frases, de 
que conviene tomar nota, por lo gráficas que resultan. Hablando de la 
murmuración, nos recomienda la guarda de los sentidos y en particular 
encarga sujetar la lengua, haciéndonos ver como Dios nos ha dado facili- 
dades para esto. (ÍV, 6, v.) «A^i ha secret moral. En tots los senys corpo- 
rals Deus no ha dada clausura tan fort com a la lengua. Que en les orclles 
noy ha portes, ne en lo ñas etc., mas la lengua ¡veusla! murada es ab bon 
mur: ab les dens que li son mur, ab los labis que es la barbacana e lo vayll. 
¡Guarda, quina tancadura! Veus com 1' ha refenada: e per (^o diu Sent 
Jacme (ílí, 7): omnis natura bestiarum domantur,... Ünguam autem nu- 
llus hominum domare potest». 

Quiere darnos una comparación, aunque imperfecta de la procedencia 
del Espíritu Santo y nos dice: (VI, 46): «Lo Sperit Sant proceix egual- 
ment del Pare e del P^ill. E darvos ne una semblanza del Sol. En lo sol 
noy veeu vosaltres trinitat. Lo sol de la sua substancia engendra lo raig; 
quomodo qui engendra pot esser á\\ pare e qui es engendrat per altre, pot 
esser áilfill, e del Sol engendrant e del raig engendrat veus que proceeix 
la calor; e donchs, qui es spirat pot esser appellat spirit. E donchs, veus 
en lo sol trinitat: sus axi es de la Trinitat. E havemne auctoritat de David 
psalm. Cosli enarrant: (XVIII, 6). In solé posuit tabernaculiun suum». 

En el sermón de la feria 5.^, después de la Dom. ÍV de Adviento, alu- 
diendo al evangelio: Medias vestrum stetit quem vos nescitis (Joan. í, 26), 



1 34 REVISTA DE ARCHIVOS 

habla de las virtudes entre las cuales estuvo el Señor: (IV, 219) «Les vir- 
tuts cardinals se reduixen a quatre: Prudencia, Justicia, Fortalesa, Tem- 
perancia, e per 90 Jesuchrist en la sua vida quatre vegades legim que 
estech entre mig. Primo, en lo comen^ament de la sua vida en mig deis 
animáis, del bou e del ase, per mostrar prudencia. E depuix a dotze anys 
-en mig del doctors, per mostrar justicia. E a XXX anys en mig de perse- 
guidors, per mostrar fortalea. E a la sua fi en mig de dos ladres, per mos- 
trar temperancia». Este es el tema de todo el sermón que está entre los 
impresos (t. I, f. 45). 

De estar en medio habla en otra ocasión (V, iSy), pero con diferente 
motivo: ((Vosaltres de la Serranía qui estats en mig de Castella e de Cata- 
lunya, e per 90 prenets algún vocable castella e altre cátala. La nostra 
vida es el mig: dessus es la gloria e dejus infern... participam del hu e del 
-altre» . 

Se burla de los presuntuosos (ÍÍI, 12); «Jactancia es dient: yo dejun 
tants dies la semana, o vist cilici, e semblants paraules. E a tais prenlos 
com a la gallina, que quan haurá post los ous, cride: ca, ca, ca, e no pot 
callar fins que li han levat l'ou». 

Por fin se burla de un médico, como verá el lector; (ÍV, 220): «Una 
medicina no val a tots les malalties; quia quod prodest oculo non prodest 
calcáneo. Ere hun metge en Castella, e guarie les gens de mal deis talons 
ab ceba; vench y hun hom que tenie mal en luyll, ell li pose de la ceba, e 
val li traure». En los impresos solo se dice: «Nota de medico de cepa cru- 
da», (I, 45, v). En otra parte (V, 58), refiere lo mismo; «Una medicina no 
pot esser general a totes malalties. Una vegada hun metge guari ab una 
ceba una nafra de hun hom e pus hac feta la cura, de fet se arrea com a 
gran menge ab son capero, vestit forrat, per continuar llur metgia, e a 
aquells que havien mal de huylls posavels hi ceba e matavels». 

El fondo de los sermones de nuestro santo está tomado de la Sagrada 
Escritura, y tiene mucho cuidado en hacerlo notar en el siguiente pasaje 
(ÍII, 53): «Sent Agosti diu: quod tnultum bene possumus utt poetis, utpotius 
si qua bona et veritati consona dixerunt poetce, abstrahenda suntf>, car 
Deus volgue quels filis de Israel isquessen de Egigte ab or e argent, mas 
que noy tornasen. Axi matex, S. Agosti, Sent Jeronim e altres Doctors 
sants qui foren en Egipte per molts anys, 90 es, que no havien conexenfa 
de la sancta Scriptura, mas de puix que foren defora de Egipte e hagueren 
•conexen^a de aquella, no volgueren pus tornar a Egipte, 90 es ais poetes 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS I 35 

^ philosophia sino en quant verdaderament concorden e fan per a la divi- 
nal Scriptura, per qué sent Gregori en la epístola de Extoxo diu que 
S. Jeronim veu en visió que Jesu Christ lo batye, el reprenie (ut in suo 
sermone) e responli: Domine ^ si libros philosophice tenuero vel legero te 
negó. Verum Vincentius balbastenensis in speculo ystoriali reffert quod 
in concilio vel synodo Niceno in quo erat Papa, esdevench se que totes les 
gens torea allí congregades axi christians com infels e heretges: el empe- 
rador Costanti e los christians de una parte e los heretges arrians de la 
altra part, disputaven aqui axi los christians com los philosofs e heretges e 
tot qo del seu e molts dies despenent en philosophia et logicalibus dispu- 
tant. Vehent lo emperador que ells despenien lo temps axi en va e no de- 
cidien res de la fe católica dixlos: cA'et vos en: no feu res de be». E dix la 
hu deis philosofs heretges: c<Senyor emperador, yo volenters disputaré ab 
aquell bisbe: vejam siu volrá fer». E a^o deje escarmin, dissimulant de sent 
Alexandre qui llavors ere bisbe sant hom e devot, mas ere ignorant e sens 
sciencia. E ell respos: Senyor emperador, plaume; demá yo y vendré e dis- 
putaré voleenters ab ell. Els al tres bisbes e homens letrats havien ne gran 
desplaer de aquest fet, car creyen quel bisbe serie ven^ut. E venit lo matí 
en laltre día el benaventurat Alexandre proposa e dix al philosof: c< Vet, yo 
fa^ a tu tal argument: Pater, Filius et Spiritus Sanctus sunt una essentia 
et substantia et sunt tres personae; tamen Deus est Pater, Deus est Filius, 
Deus est Spiritus Sanctus, tamen unus est Deus. E fahye de la conclusiá 
argument, lo qual aquell atorga. E Sent Alexandre crida: «Veus donchs, 
lo meu argument ha confessat e atorgat». El dix: c(No es ver». Donchs dix 
lo emperador a ell: «^Qué dius?» E ell altra vegada otorgal y llavors dix 
lemperador: «Quamdiu per verba incedebamus, verba reportabantur, 
nunc autem ex quo de fide loquimur, fidem reportamus». E veus que 
aquell heretge fo convertit a la fe católica. E per qo aprengam en esta 
sciencia e saber la Biblia, car si Adam bagues viscut tots temps e bagues 
studiat la Biblia encara no la sabere, encara que bagues viscut tres milia 
anys. E per 90 no despenam lo temps en este faules o poetes e scriptüres 
deis philosofs.» 

En otro sermón insiste sobre lo mismo (IV, 106, v): c<La Biblia es ixida 
de paráis e ha virtud de convertir, quan dignament (son) dites e posades 
les autoritat; e nosaltres ara tot lo contrari: bon Virgili, que jau en mig 
de infern, Ovidi, Dantes, poetes. Les doctrines deis poetes donen plaer a 
les orelles per les cadencies que fan, ab sermons rimats... mas no toquen 



I 36 REVISTA DE ARCHIVOS 

al cor ¿per qué? car may ixqueren de la dol9or de paradis... e veus per 
qué no convertixen ara.» 

Dignificando la palabra de Dios con la autoridad de la Sagrada Escri- 
tura y del ejemplo, resaltaba lo que nos dice en otro sermón (V, 1 1 1): «Es 
tanta la virtud de la paraula de Deu, que encara que vosaltres no retingats 
lo sermó, la anima se purifique. Dirvos ne hun miracle. Eren dos hermi- 
tans e la hu dix al altre: «Valme res lo sermó, que no men membre res». 
Dix aquell: «Mon ñ\\, pren una cistella (e ere mostosa e terrosa) e ves a la 
font e portam aygua». E anay e omplila. E ja veets, de feyt se buydá e non 
plega gens. El hermita teu loy tornar altra vegada, e tampoch non pogué 
portar. Finalment, tornay moltes vegades, e dix, aquest: c<Pare, ¿a quem 
feu treballar debades?» Dix aquell: «Guarda com ses feta bella la'cistella.» 
Axi es de vosaltres, que veniu al sermó e sou plens del sermó, e quan se- 
reu a casa nous en membrara res, mas la cistella de la tua anima, que es 
la consciencia román pura... Donchs hoir sermó encara que siesgrosser.» 

Hay una serie inmensa de pequeñas notas en los sermones de nuestro 
santo, que se entretiene en advertencias atinadas, sacadas de todo lo que 
trata y para toda clase de personas. Escogemos algunas, que como á gra- 
nel anotamos aquí: es semilla que deseamos no se pierda, aunque parezca 
pequeña (ÍV, io3, v.): «Bona gent, ¡e quantes vegades vos appelle nostre 
Senyor Deus! Donchs, a qué tardar. No, no, que avegades en la triga hau- 
rá perill. Diu la hu: via, que tal día me confessaré o faré tal be, e vos mo- 
rrea huy per aventura. E prenne a alguns axi com al falcó, que quan te 
buyt lo gavayg el criden, tantost ve; mas quan te lo gavayg pie, lo senyor 
lo cride e lo falcó fa axi, cabotege, e ell nos mou. ¿Qué fa lo senyor? Pren 
hun bastó o bona pedra e matel: vel te al femer. Axi pren a alguns de vo- 
saltres.» 

(ÍV, 255) «La raho de la mort e passió deis infants (ínocens)'fon duricia 
malignosa, per la que hagueren los pares e les mares contra la Mare de 
Deu quan vench en la Natividad de son fill... Quant Deus dona alguna 
pena tots temps es corresponent al peccat... Verbi gracia, ¿faus mal lo 
cap? Hoc. Donchs qualque peccat he fet per lo cap... ¿Haveu mal de pols? 
Hoc. Xqo vos ve per les polseres. ítem mes, ¿hay deguna dona que lis fa^e 
alguna perla en luyll? Hoc. Donch per alcofoll, huyll de bou. ¿Hay de- 
guna dona que entre les mamelles li sie fet mal de cáncer ó foch de Sent 
Anthoni? Hoc. Hec mostrat les mamelles ais milans. Mes filies, avisauvos. 
¿Hay alguna dona ques pos blanquet a la cara e que noy hoje alguna la- 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS I Sj 

brosia? ítem mes. ¿Hay deguna que sie bella bailadora? Hoc. Bon pua- 
gre men venjará.» 

(VI, I, V.) «En totes tes nec^ssitats tantost vulles recorrer a Deu. — Dien 
los maestres naturals en lo libre del animáis que lo corb es tan gelos de la 
sua femella ¡o que bella muUer! que quan los corbotins son nats que per 
90 nols vol dar a men jar ni sosté que la muller sua los en do per que no 
senblen a ell, que no teñen les plomes negres, aquell, aquell peí folli, mas 
axi blanqumós, e pense que no son sos filis, e han fam, e per 90 lleven alt 
al cel lo cap, cridant a Deu: buu, buu, e Deu trametlos ros, ab aquells 
proveeix alguns dies fins son negres com lo pare, e Uavors lo pare donéis 
a men jar... Donchs, ¿quant mes nosaltres devem haber confiantes en Deu 
que som racionáis.'^» 

(VI, 10) c(Quan hun Senyor ve de una batalla e ha hauda victoria, ya 
sabeu que les trompetes van primeros e lo poblé quinya festa fa. ¡Viva! 
¡Viva! lo valent cavaller. Sus axi los angels e los sants cridaven: Viva, 
viva lo ñ\l de la verge María... Ascendit Deus in jubilo.» 

(IV, 177, V.) cíRegla es general segons la providencia divinal que quis- 
cun sant... -segons les virtuts de sa vida, que ja li corresponga lo nom pro- 
pri... Axi com quant hun gran mestre vol fer algún libre gran de sciencia 
que la materia se tracta en molts sisterns e capitols e cartes, tota la materia 
posa en un mot o nom, si sabi es, en lo qual sumariament sie contenguda 
tota la materia, axi com Aristotil que feuhun libre de la potencia del anima 
e metli nom Líber de anima: feane altre deis moviments deis cels en mol- 
tes sistemes e tot o posa en lo nom ¿e com? De coelo et mundo. Lo primer 
libre de la Biblia parla de les generacions de homens e animes e ha nom 
Génesis, que en grech vol dir generació; laltre libre en lo eximent de 
Egipte es appellat Exodi ebraych que vol dir eximent; laltre que parla 
deis sacrifícis es appellat Levitich en grech que vol dir offertori, et sic de 
alus. Axi o fa nostre senyor Deus. Pensat que vida de home e de dona es 
hun gran libre, major que Decret e De civitate Dei. ¿Has tu vist libre 
jamás que haja deumilia ó vintmilia cartes? Cinchscents ó mil querns? 
No. Mas la vida de home e de dona es de mes.» 

(V, 33, V.) «Quan los cavallers entren en lo camp de la batalla, ¿quels 
poden noure los viratons que donen sobre larnés? No res. — E si algún de 
aquells cavallers girave la squena al colp que li donassen los viratons e 
que no entras en la batalla, tal cavaller serie tengut per malastruch per 
son senyor e per los altres cavallers. Mas lo bon cavaller es aquell qui en- 



I 38 REVISTA DE ARCHIVOS 

tre fort en la batalla, e encara que li tiren els viratons e li donen bonejw 
lan^ades, ell nos etstá de passar avant e de ferir ais altres fortment per tal 
que ajud avenare la batalla, e tal es haud per bon cavaller. Los fadrinets,. 
veus, fan aquelles ballestetes e los matra^ets de pallestes ¿que poden nou— 
re? no res.» 

(IV, 1 5) ((Quan la persona está a la fí per passar, los angels están astí 
en torn, mas hom nols veu e lanima jais sent, e quant hix del cors a tots- 
los coneix: ¡O Sent Miquel, Gabriel, Rafael; oo mon fill Peret, ma fiUeta 
Caterineta e ben siau venguts.» 

(VI, i68, V.) cíJesuchrist se mostra com a metge e te les maneres deis 
metges quan volen quarir hun malalt. Primo el vol veure. Si lo malalt 
está en casa escura tantost ell fa encendre una candela e prenla en la ma é 
vassen al malalt, e guardeli la cara. Axí fa Jesuchrist. ¿Quinya es esta 
candela? Quan ell done a la persona conexensa de sos peccats. Apres, 
¿qué fa lo bon metge? Guarde lo pols. Quan done contrició a la creatura: 
c(00 Senyor, que bem desplau quan tant de mal he feyt». E batse los pits. — 
La ma ha. V. dits. — Lo polse, quan la creatura diu: o mesqui, per lo meu 
peccat yo so vengut en ira de Deu. — Apres índex, quan cogite: «per lo meu 
peccat he perduda la gloria de paráis». Medius es quan cogite: «per lo meu 
peccat he perduts tots los bens que yo he feyts». Medicus quan cogite: «per 
lo meu peccat so vengut en ira del angels, deis archangelset.» Auricularis: 
«yo so dapnat a mort eterna!, e plore (confortans me) car la gracia de Deu 
conforte. — Apres lo metge guarde la orina: en la confessió, que deu esser 
clara. — E apres doneli exarop per tal que li asimplesque tota la mala vianda 
que te. Axi lo confessor,restituciode torts. — Apresdoneli amen jar carn mas 
delicada, hun pollet: axi lo confessor mane rebre lo fill de la verge María.» 

(ÍIÍ, 35) Axi com lo aram trenquat que fa mal so e inútil, e axi ere en 
lo cavech de Adam que treballave molt, mas no li aprofitave res... quan 
sembrave trigo naxiey zizania, e quan sembrave ordi naxiey cugula, e 
quan volie aygua, Deus daveli secada, tot contra llur volentat. En a^o 
prenguen doctrina los homans e cogiten en qual manera deuen esser 
punits aquells qui en lo camp, ort o vinya del altre entren per furtar e 
preñen daqui, no hun bo^i, ne una poma, mas una cistella plena, hua 
cove o suro o somada de fruyta.» 

(VI, 6i, v.) «Favilla vol dir aresta, e si vos la teniu en la ma, bufat hi^ 
trenquar sa. Sus axi la vostra fortalea pavilla stupe: a hun bri bufat hi, 4 
des irá de ^a adés de Ha.» 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS I Sq 

(I\ , 100, V.) «Alguns digueren que tiquees naturals fan verdaderament 
riqua la creatura: haver possessions, olivars, molt pa, molt vi, oli, fruytes, 
ortalices, etc., a^o es dita riquea natural. E aqüestes dehien que fahien ri- 
qua la persona, mas falsa es aquesta opinió, car error. Una regla es de 
philosofia que diu axi: nuUa res naturalis simul in eodem induit efectus con- 
trarios. ¿Porie esser alguna cosa natural que ensemps donas calor e fre- 
dor? Nos pot fer, ne sanitat e malaltía naturalmente, e la persona blancha 
e negra ensemps no porie esser, ideo nulla res naturalis, etc. ¿Qulny ef- 
fecte han riquees naturals? Haver moltes possessions, pa e vi, etc. ¿quiny? 
Que porten moltes fretures e indigencies; donchs no fan riqua la persona. 
Ara veges ¿Has tu camps e olivars? Veus una indigencia, que han mester 
blat a sembrar, bous a llaurar, llauradors, segar, batre, portar, adur al 
moli, cendre, pastar, adur al forn on se cogue, ¡Ooy, quantes indigencies! 
¿Haveu moltes vinyes, — Ara Senyor. — Hajau podadors, cavadors, vexells, 
llavar aquells, veremar, carregar, taces ¡ooy quantes indigencies ans que 
non poreu beure. ¿Havets ganado? Hajau pastors, cans, erbatge, fariña, 
etcétera, fins ais sartres ¡huuy quantes indigencies porten! Vejes com fam 
lom pobre e indigent a moltes coses. Haveu cavalls e muís, hajau stables, 
scuders, rapa90s, palla, civada, etc. ¡guarda quantes indigencies! Donchs 
per raho natural vejats si les riquees naturals porten indigencia; donchs 
mes la fan freturosa que riqua; donchs aquesta opinió fo reprovada dir 
que per haver riquees sie la persona riqua: ideo sancta scriptura dicit 
est quasi pauper, (Prov. XIII, 7) Donchs, fora aquesta opinió.» 

(IV, 10) ((Tenit la manera que tench Jesuchrist no dir mentida e res- 
pondre cautelosament: a questio perplexa no dir hoc ni no. Si volstractar 
matrimoni el hom se vol certificar de la donsella e vassen a la vehina e 
pregúela que li digue si es de bona vida o no. ¿E vos, dona, sabrets que es 
lepóla, etc., e deyts que es bona? Deyu mentida. E axi escapar per aquesta 
manera. — Hec senyor, ¿e pensau vos que yo me entrameta de filia daltri? 
A^o es bo.» 

(VI, i65, v) o Veritas est adequatio rei ad intellectum. Ara veus que 
passara una persona davant una altra e ferli ha reverencia: «Deus vos do 
bon jorn». Vet que a^o es senyal que li porte bona amor; masguardat que 
sie veritat, realment concordant. ¿E com? Que li fases plaers: e 390 vol 
dir diligere veré sine omni fictione, pus que tul ames de bon cor e de fora 
li fas honor e plaers; mas si per aventura es lo contrari... aquesta amor no 
es vera, ans es be ficta, e es semblant a la amor del onso. Quan es mort de 

3.** Apoca.— TOMO vii. 10 



140 REVISTA DE ARCHIVOS 

fam e no trobe que manjar, vassen ais camins e siuse asti. Equan veu ve- 
nir lom, tantost lleve los bracos, per qo quel vor abracar, e sil abrace, es- 
trenylo tan fort, que li cruix les costelles, el mate, el devore. Axi o fan 
alguns que defora mostren senyal de am3r e dintre volrien los menjar.» 

(¥1,^276) ((Lhom es nat de fembra que es mijor misseria que de de- 
guna bestia. Quan naix una bestioleta tantost saltijará, lo perdigonet co- 
rren sen va a la clascha e hun fadri está hun any que no sap anar. Tan- 
tost com la bestia naix, tantots sens mostrar girara la boqua a la mamella, 
e de la persona la mare pendra la mamella e darla á la creatura e metra- 
lali en la boqua e haura prou que fer que la vulle e la sapie pendre. ítem, 
si dones ais pollets tramella e perlas, pendra e triará la tramella. ¿Qui 
loli ha ensenyat? E al fadri si li donau hun ferré calt pendral. ítem lo 
poli si veu lo milá, tantost se amagara, e lo fadri si ve lo lop quedo es- 
tará. Ítem de les ovelles e cabres, los cabrits quiscu conexera la mare en 
lo bel, e lo fadri ja veheu qu:i no la consix. ítem les perdius se furten los 
ous e apres que son nats conexerán en lescanyar la mare quel ha post.» 

(VI, 48) c(No vullam amar molt ardentment, mas fa^am axi com aquell 
qui culi en lo temps del estiu cireres. Quant hun hom vol cullir cireres, 
veus que ell te los pens en una rama e ab les mans culi les cireres; mas si 
la rama on te los peus se trenque ¿que fa? Tantost gite les mans alt a les 
rames, per tal que nos trenque lo coll, e asti se te fort. Sus, axi nosaltres. 
Labre es lo mon, lo fruyt que fa son pompes, avaricies, etc. Cascu ne vol 
cullir e omplir lo seu capero, e quan tu veus que la rama on tens los peus 
comenta a croxir; quan te pren una febra o tens la barba blanqua o les 
mans te tremolen ¡he! ¡gara de caure! ^fque deus fer? Deus te affermar a 
la rama alta, qo es, a la gloria át paráis, per bones obres; que si tant ses 
ques trenque per mort, que tu quet tingues fort.^ 

(VI, 281) cíLa fortalea spiritual está en lanima e no en lo cors, car la 
bestia ha major fortalea que tu. Lonso te luytará, lo gat te venara de sal- 
tar, hun galgo te venara de correr, lo leo de esgrimir, lorifant de carrechs 
qui porte hun castell ab trenta homens armats que combaten ab bombar- 
des. Xot deus prear de aquesta fortalesa ¿mas saps de quinya? Sit esdevens 
ab dona e pots peccar ab ella per la avinentesa, e dius: «yo no peccaré 
contra Deu». A90 es fortalea. Si vas per ton cami ben armat e trobes ton 
enemich adormit, non deus pendre venjan^a, mas si dius: «Senyor yo be 
poria pendre venjan^a de mon enemich, mas senyor, per qo que vos me 
perdonen, non cur. A90 es fortalea.» 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS I4I 

(V, 60, v) «Darvos he bon consell: que lo día de Santa María (de Agost), 
primer vinent confessets e combreguets la ostia a forma de barceloners e 
<)ue sia entrega, e guardat nos pegue al paladar, mas estigue en la lengua 
e ab les dens plegarla e ferne un pilot a manera de pillóla ejllavors ab 
;gran terror e lacrimant, teniente per indigne, engloteixla.» 

(V, 83, v) ((Son molts lenguatges en lo mon e en lo lenguatge coneix 
hom la persona de qual térra es. Si vehets hun hom que parle lo francés 
direu «aquest home francés es». Axi vehets que alguns reneguen Deu e 
blasfemen Deu, deuen teñir axi e dir: es de infern. E axi vosaltres senyors 
de regidors de aquesta bona vila, feune bon statut e fort contra aquests 
traydors: passauli hun clau per la lengua que tingue del piquo de la barba 
fins al ñas e ferio estar en lo costell hun día e apres bandejarlo.» 

(V, 196) c<Dirás tú: c(tots volem anar a paráis, donchs tots lo hauran». 
No hauran pas, car tots noy volen anar; hoc a^o es be ver quey volrien 
anar per lo cami de infern. Axi com ara si hun hom diu: «yo vull anar á 
Paris e ell pren cami de Spanya o anar a Paniscola e pren lo cami de Ca- 
latayu ¿que dirieu? Deu esser aquell hun gran trufaire. Axi es de molts 
qui dien: o Yo vull anar a Paráis: hoc per lo cami de infern.» 

(IV, 21 3, V.) c<¿Voleu conexer la flaquea de les persones questan de 
servir Deu per temor de les gens? Son axi com quan enviau la fadrineta 
a qualque loch ab qualque present e hun canyipo li ladrara e no tendrá 
dents encara e no gosara passar e tornará a casa dirá a la mare: no so 
gosada passar, que un canyipo me ladre en tal casa. Axi como los fadri- 
nets que fan les ballestes ab sagetes de palles e darán a les mosques que no 
les poden matar. — No devets haver paor, mas darse a Deu.» 

(V, 1 33) «Abstinencia comunament done impaciencia. Quan dejune e 
li ve malencolía, a hora de migjom demanauli compte: Uavors dirá; 
queus ne aneu en mal hora! mas apres menjar será alegre. E per qo siats 
pacients, car no val res abstinencia si noy ha paciencia: mas volrie men- 
jar carn e no dejunar — car en infern ha tanta de abstinencia que james pe- 
den haver una gota daygua — e en paráis es lo contrari. — Veus que son 
doshomens, la hu fa gran penitencia, mas veus tantost que hom li diu res 
-es superbios. Aquest fa la vida de infern. Laltre menje carn e fa bona 
vida, no dejime, mas es pacient: aquest fa la vida de paráis.» 

(V, 17, V.) ((Dien alguns ignorants; si nosaltres som predestinats ja a 
paráis ¿quens cal treballar a guanyarlo? La predestinació no pot fallir, 
mas la oradura porie fallir. — Si yo promet a hu de vosaltres: home vine 



142 REVISTA DE ARCHIVOS 

ades a casa mia, que yo te daré debon vi grech». Aquell irá: «Senyer, 
daume lo vi, e no portará vexell, diré yó: ¿e en aquel portareu?» En la 
mía falda, dirá aquest. Nou faré, que axo perdre serie; car cové que ada- 
güe vexell sofficient.» 

(VI, 258, V.) c(Per familiaritat vendrán poch á poch en peccat. Velvos 

caygats comentaran a Credo in Deum e finaran a carnis resurrectio- 

nem.» 

(VI, 12) «La ovella es humil, que lun pastor, hun infant ne guardara 
a vegades cent o mes ab hun basto; mas no es axi deis cabrons, que cent 
han mester deu pastors, que sils vols girar deí^a, vausen dellá, per parets 

e per espenadors com a dyables Apres cobre les sues vergonyes ab la 

coa detras; mas nou tan axi los cabrons, ans o descobren, que per que 
vullen dar pau a tot hom.» 

(IV, 202) c<Una cosa me han dita: que en una casa de aquesta ciutat 

ha dues donzelles pobres e per gran vergonya de minva de vestidures, ha 

cinch anys que no han hoyt missa. Yo no diré qui son, mas vosaltres 

quiscuns en vostre vehinat regonexetho e fets hi qo que fer hi deveu: fer 

axi com Sent Francés, o al menys lexat les cohes, la superfluitat deis 

veis, etc. 

R. Chabás. 

(Continuará.) 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS ¡43 



APÉNDICE A LAS DIVAGACIONES BIBLIOGRÁFICAS 

SOBRE VIAJES Y VIAJEROS POR ESPAÑA Y PORTUGAL 



Mira, mira, ecco 11 barone 

per cui laggiú si visita Galizia. 

(Dante, Parad, xzt). 

Chi vuole andaré attorno, attorno vada; 
Vegga Inghilterra, Ongheria, Francia e Spagua 
A me piace abitar la mía contrada. 

(Ariosto, Epist.) 

Ma qual furia, demon, ñstol, folletto 
Entró ai fígliuoli dell'Italia in corpo. 
Che nulla piú nelle natie contrade. 
Non i compagni lor, non le lor dame 
Ritienli, e 11 mar l'un varea, e l'altro l'alpe, 
E chi a tremar di freddo in Russia corre, 
Chi a sudare in Ispagna. 

(Pindemonte, / viaggi.) 

Vuelvo á fastidiar los lectores de la Revista con un apéndice á las 
disparatadas divagaciones sobre viajes cumplidos ó soñados en tierra de 
España. Prometía yo repetidas veces no volver nunca más á ensartar 
títulos y vivamente hubiera deseado que otro paciente investigador de la 
historia de España, con el auxilio de un editor entendido, hubiese juntado 
en uno ó dos volúmenes lo ya apuntado por Foulché-Delbosc, por mi 
mismo (que tal vez sea más y mucho más) y acaso lo que, arreglando la 
riquísima colección de libros y memorias del sabio Gayangos, adquirida 
por la Biblioteca Nacional de iMadrid, se pudiera añadir al fruto de mis 
propias lecturas para ofrecer al público una ordenada y cumplida cróni- 
ca de los viajes por España y Portugal, desde la Edad Media hasta nues- 
tros dias. 

No desespero aún que esta fácil tarea se cumpla algún día y salga á luz 
una obra de las que en España logran favor y alcíinzan premio y que yo 
no puedo hacer por no haber sabido nunca como dicen «hacer el libro». 
Las notas que aquí se imprimen, supongo que serán para el coleccionador 
y bibliógrafo del porvenir, de más provecho en esta forma que manuscritas 
entre mis indescifrables papeles. 

— Queda ya apuntado el lH)ro curioso pero muy estrafalario de Smith, Tht 
Troubadotirs at home (1899), que relata las peregrinaciones por la Península de los 



144 REVISTA DE ARCHIVOS 

poetas de Provenza, de bastante importancia, como todos saben por la obra ma- 
gistral de Milá y Fontanals, para el desarrollo de la primitiva literatura vulgar 
española, catalana y gallega. Alusiones á viajes reales y fantásticos por' la penín- 
sula en los poemas y «Romans» épicos franceses antiguos (Chans, de Roland, 
Amis, Cléomadés etc), hallará el lector en la disertación de Kuttner, ÜasNaturge- 
fühl der Altfran^osen und sein Einfluss auf ihre Dichtung, Berlín, 1901. 

— A. Blázquez, Descripción de España, por Abu-Abd-Aiia Mohamed-al-Edrisi. 
Madrid, 1901. 

— 1225. La Biogr. d. viaggiat. itai. de Amat di S. Filippo I, 48, recuerda el 
viaje por España de G. Piano Carpini que hizo en 1226 por encargo de la seráfica 
familia. 

— Otras observaciones sobre el pretendido viaje de Sordello en Portugal y su 
peregrinación á Santiago, al «apóstol de Compostela)^, siguiendo el camino fran- 
cés (V. i4j[?t/w /es, p. 108), hace G. Bertoni, Nuove Rime di Sordello di Goito en 
Giorn. stor, d. letter. ital. XXXVIII, 281. — La eruditísima Señora D." Carolina 
Michaé'lis de Vasconcellos eq una de sus Randglossen ^um altportugiesischen Lie- 
derbuch: Das Zwiespaltslied des Bonifacio Calvo, (Zeitsch, f, rom, Phil, 1902, pá- 
ginas 71 y sig.), opónese con su sagacidad habitual á los juicios de M. Peláez, 
sobre el «Sirventes-discord» del trovador genovés y duda de su estancia en Aragón 
y Navarra. 

— 1260. Del viaje por España de Jacopo Mostazzo, poeta de la así nombrada 
escuela poética Siciliana, sólo sábese lo que Zurita relata en sus Anales de Ara- 
gón, I, 172: «Embió el rey Manfredo (para concertar lo deste matrimonio por sus 
embaxadores al rey de Aragón) á Guiroldo de Posta, M ajoré de Juvenaczo y Jaco- 
bo Mostacio, y vinieron á Barcelona», etc. (Véase A. Zenatti, Arrigo Testa e i pri- 
mordi della lirica italiana, 2), Firenze, 1896, p. 9 y sig. 

— A las célebres escuelas de Toledo acudían, como todos saben, en la Edad Me- 
dia gentes de todas las naciones. Pormenores muy curiosos (que aprovecharé, sin 
embargo en la refundición de mi «Alemania y España») sobre la ida á Toledo de 
estudiantes alemanes deseosos de aprender el arte de la necromancia, encuentro en 
un erudito estudio de A. Schonbach, Studien !{ur Er%Jihlungsliteratur des Mitte- 
lalters en Sit^ungsber, der phil. hist. Cl. der Akad. der Wiss, Wien, 1898, p. 81 y 
siguientes. 

— Zaragoza y Siracusa confundíanse con harta frecuencia en el lenguaje de los. 
poetas y versificadores antiguos de Italia, hasta muy adelantado en la Edad Media^ 
así no habrá que admitir, como hacen algunos, interpretando esta ú otra canción,, 
un viaje á la capital de Aragón, á donde más sencillamente alúdese á Siracusa en 
Sicilia, (Véase la canción famosa de Jacopo da Lentino, «la namoranza desiosa»); 
dudo p. ex. que la despedida de una «Villanella» de Ciacco delT Anguillara, estu- 
diada por I. Del Lungo en la Raccolta di Stiid. crid. ded. ad Aless. D* Ancona^ 
Firenze, 1901, p. 5oo, aluda á «Saragoza» en España, donde el poeta asegura haber 
dejado á su doncella. Dice el Señor D. L.: «Ma forsequellacittádelT Aragona era, 
a lui o ad altri a cui quel Comiato alludesse, non senza memoria di fatti, che 
nell* Aragona cavalcavano spesso mercanti fiorentíni specialmente deír arte della 
lana, e li era anche una delle vie a quei pellegrinaggi verso Santo Jacopo di Galizia 
con la pieiá de*quali, anche in altri di cotesti rimatori si mescolano cómodamente 
avventure d'amore». 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 145 

— Entre las muchas formas de peregrinación al apó.lol de Galicia, curiosísimas 
en verdad para la historia de la civilización, debían recordarse en mis notas las 
romerías hechas en nombre de los difuntos (Véase esta misma Revista, 1902, pá- 
gina 59), donde también se recuerda un romance asturiano de los coleccionados 
por D. Juan Menéndez Pidal: 

En camino de Santiago 
iba un alma peregrina... 

— Para el futuro historiador de las peregrinaciones reales y fantásticas á San- 
tiago, recuerdo aquí la leyenda de Romieu de Villeneuve (1209- 1245), inmortaliza- 
do por Dante en el Parad. VI, i33, tal tomo la encuentro relatada por Villani en 
su Cron. VI, 90: ^\\ buono Conté Raimondo Berünghieri di Proenza fu gentile sig- 
nore di legnaggio, e fu d'una progenia di que'della casa d'Araona, e di quella del 
conté di Tolosa... Per retaggio fu sua la Proenza di quá dal Ródano; signore fu 
savio e córtese, e di nobile stato, e virtuoso, e al suo tempo fece onorate cose, in 
sua corte usarono tutti i gentili uomini di Proenza e di Francia, e Catalonia per la 
sua cortesía e nobile stato. Arrivo in sua corte uno romeo che tornava da San Ja- 
copo, e udendo la bontá del conté Raimondo, ristette in sua corte, e fu si savio e 
valoroso, e venne tanto in grazia al conté, che di tutto il fece maestro e guidatore; 
il quale sempre in abito onesto e religioso si mantenne... Avvenne poi per invidia, 
la quale guasta ogni bene ch*e'baroni di Proenza appuosono al buono romeo, 
ch'egli avea male guidato il tesoro del conté, e feciongli domandare contó: il va- 
lente romeo disse: Conté ¡o t'ho servito gran tempo, e messo di picciolo stato in 
grande, e di ció per lo falso consiglio di tue ¿,enti se'poco grato; io venni in tua 
corte povero romeo, e onestamente del tuo sonó vivuto, fammi daré il mío mu- 
letlo, e il bordonee scarsella com'io ci venni, e quetoti ogni ser\'igio. II conté non 
volea si partisse; per nulla volle rimanere, e com'era venuso cosí se n'andó, che 
mai non si seppe onde si fosse, né dove s'andasse; avvisossi per molti che fosse 
santa anima la sud». 

— Hablando de las romerías á Santiago en las «Divagaciones», olvidábaseme 
apuntar el estudio de C. Daux, Les chansons des pélerins de Saitit Jacques, Mon- 
lauban, 1899. 

— Todavía dúdase si atribuir á Hugo de Monfort una poesía mu) conocida que 
relata una peregrinación á Santiago: 

«... Man wil ein pilgrin machen, 
Dcr sol zu San Jacob gan. 
Das er uns helffi in disen sachen», etc. 

(Véase J. Wackernell, Hugo \. Xíontfort, 1881, p. 271). — Peregrinó á Santiago 
en 1 391 con un séquito de quince y más personas el flamenco Koppmann, y creo 
exista una relación de su viaje. De esta y de otras muchas peregrinaciones habla 
Róhricht en la secunda edición enmendada y copiosamente añadida de su libro 
Deutsche Pilgerreisen nach dem heiligen Lande, Innsbruck 1900. Véase aún sobre 
las romerías á Santiago, además del hermoso estudio de K.. Haebler, ya citado: 
Liebe, Die Wallfahrten im Mittelalter und ihr Einjlussa auf die Cultur, en 
Neue Jahrb.f, d. klass. Alterth. 1898, 1, 149-1Ó0. Sobre los romeros ingleses á San- 
tiago: Jusserand, La pie nómade et les routes d*Angleterre, París 1884, P- 226-292. 
Sobre los romeros de Holanda, Gonnet, De bedevaarten in de onde tijde, de A't- 
derlandsche bedepaarten in het algemeen on die naar Jerusalem in het bij^ondcrc^ 



146 REVISTA DE ARCHIVOS 

en Bijdr, p. d, geschiednis van het bisdom pan Haarlem, Haariem, 1882, pági- 
nas XIV-XVIII. — No dudo que en la parte geográfico-histórici de la obra bohemia 
Zibrt CMék Bibliografie Ceské Historie, I, 1900, se apunten viajes por España y 
Portugal de Bohemios ignorados; pero esta lengua, hasta hoy, mucho lo siento, es 
para mí desconocida. 

— Como en Francia, Us romerías á Santiago fueron también en Italia asunto 
de teatrj. Los «Diarios* de Infessura, citados por D'Ancona, Origini del teatro in 
Italia, I, 288, hablan de una representación «di Santo Jacovo» hecha en Roma 
en 1473. Otras hay impresas en el siglo XVI en folletos hoy día de suma rareza: 
Rappresenta^ione d'un pellegrino che andava a S. Jacopo di Galitia e il diapolo 
ringannd. Firenze, iSji. (En 4.° de 4 fol.). La rappresenta\ione d*un miracolo di 
due pellegrini che andorno a S. Jacopo de Galitia. (S. 1. n. a. En 4.°) 

— i3i2-i3i4. Complemento á las notici.s que Zeissberg dio sobre los viajes y las 
fiestas por el matrimonio de Federico el Hermoso con Isabel de Aragón» hija de 
Don Jaime (Apuntes, p. 8), son unas interesantes y curiosas cartas latinas (algu- 
nas hay catalanas) del sabio rey, que el mismo Zeissberg extractó de los pape- 
les de D. Manuel de Bofarull, publicándolas en los Sitmngsber, d. k. k, Akad, d. 
Wiss. Wien. Vol. CXL (1899), ps- ' y sigs.: Das Regisíer N.° 318 des Archips der 
aragonesischcn Krone in Barcelona, enthaltend die Briefe Kónig Jakobs II pon 
Aragón an Friedrich den Schónen und dessen Getnahlin Elisabeth sammt einigen 
verwandttn Stücken aus den Jahren ¡ 31 4- 1 327. 

— No puedo asegurar si Andrea de'Magnabotti (nacido en 1370), que en sus 
obras y compilaciones épicas («La reconda Spagn:.», «Guerino il Meschino)», «Rea- 
li di Francia*, etc.) revela una singular pericia en la geografía de la Península, de la 
parte septentrional particularmente, además de aceptar los nombres tradicionales 
de la poesía épica anterior, haya cumplido uno ú otro viaje por España. No he re- 
cibido orientación bastante del estudio de H. Hawickhorst, Ueber die Geographie 
bei Andrea deWíagnabotti en Román. Forschungen, XIIl, 726 y siguientes. 

— 1 322-141 3. Algunos años antes de lo que suponía en \o^ Apuntes , 
(p. 9), hubo de efectuarse el primer viaje por España y Portugal de Oswald 
von Wolkenstein, cuyas canciones, única pero preciosa fuente para la his- 
toria ¿2 sus iiiuchas p3rj.ír¡nacion2s, acaban de publicarse en linda edi- 
ción con notas eruditas por J. Schatz, Oswald von Wolkenstein Geistliche 
und Weltliche Lieder Ein-iind Mehrslimmig, Wien, 1902. (En la colec- 
ción Denkmáler der Tonkunst in Oesíerreich, IX.) 

Con toda probabilidad, el va;^amundo poeta tirolés hubo de viajar por 
la Península como intérprete de lenguas al servicio del Rey Segismundo, 
y luego, con el séquito de una embajada, tomó parte en el cerco (íe Ceuta, 
como ya se ha dicho, hallándose ya en otoño de 1415 en Perpiñán de vuel- 
ta de España. Dice el Sr. Schatz (p. 102): «Bereits im Frühjahre, 141 5 reiste 
er nach Spanien und Portugal und machte nach seiner Angabe die Ers- 
türmung von Ceuta am 21 August 141 5 mit. Da er nun vom 18 Septem- 
ber dieses Jahres ab sich wieder bei Rónig Sigmund in Südfrankreich 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 1 47 

befand, kónnen wir uns seinen Aufenthalt in der pyrenáischen Halbínsel 
nur dadurch erkiáren, dass er im Dienste Kónig Sigmunds abgesandt 
worden ist, vielleicht ais Dolmetscher, da er sich rühmt die spanischen 
Dialekte zu verstehen — und vielleicht ais Begleiter einer Gesandtschaft, 
die Sígmund nach Spanien abgehen liess, um mit den spanischen Kóni- 
gen, welche zu Papst Benedict XIII hielten, wegen der Beilegung der kir- 
chlichen Spaltung zu unterhandein.» 

Como supongo que la preciosa edición de las poesías de Wolkenstein 
no llegará nunca á España, antes de tratar de las aventuras del trovador 
tirolés, en la refundición de mi c<España y Alemania», daré á los lecto- 
res de la Revista algunos extractos en su lengua original. 

Sabía Oswald von Wolkenstein bastantes lenguas: diez nada menos: 

«Franzoisch, mftrisch^ katlonisch und kastilian, 
tcuisch, laicin, windisch, lampertisch, reuschisch und román, 
die zehcn sprach hab ich gepraucht, vvann mir zeran; 

'(N.064, V. 21.) 

(La explicación que Schatz hace de estos idiomas (p. loo), es en parte 
inexacta.) 

De los países que vio va;^amundeando y cantando alegre y triste, dejó 
frecuentes memorias en sus curiosas rimas: 

Gen Preussen; Liitwan, Tartarei, Türkei, über mcr, 

gen Lampan. Frankreich, Ispanien^ mit zwaien küngesher 

traib mich die minn auff mcines aigcn geldes wer; 

(N.0O4, V. 17.) 



In Frankereich, 
Ispanien, Arragun, Castilie, Engeland, 
Tenmark, Swedcn, Pcheim, Ungern dort, 
in Püllen und Afferen, 
in Cippern und Cecilie, 
in Porti'^^al, Grana ten^ Soldans kron 
Die sechzcn künigreich 
hab ich umbvaren und versuccht, 



(N." 65, V. I ) 



Durch Arragun, Kastilie, 

Granat'jn und Afferen, 

aus Portigal, Ispanie, 

pis gen dem vinst^rn st^rcn, (Finibus terrac.) 

von Provenz gen Marsilie, 

in Races pei Saleren, 

daselben plaib ich in der e, 

mcin cllend da zu meren 

v.ist ungeren. 

(N-o 107, V. 13.) 

Durch abenteuer tal und perg 
so wolt ich raisen, das ich nicht verláge, 
r.b nach dem Rein gen Heidelberg, 



I 5o REVISTA DE ARCHIVOS 

siglo XIV para negociar en España y falleció en Barcelona. Véase G. Uzielli, Ri' 
cerche intorno a Leonardo da Vinci, Firenze, 1872. 

— De las legaciones en España de Niccoló Frisio, amigo del Castiglione y del 
Bembo, hay memoria en las Lettere- storiche de Luigi da Porto (Firenze, 1867, 

p. 23 y sig.). « essendo egli di fede candidissimo verso ogni suo signore edi forte 

natura, ed avendo diverse lingue, é stato mandato piú volte nella Magna e ne- 

lla Spagna^. 

— Sobre las galeras genovesas de A. Doria, muchos y muchos, como todos saben 
hicieron el viaje de España. Recientes investigaciones y la publicación de una 
parte del epistolario de Doria disminuyen el valor del estudio de E. Petil, André 
Doria, un amiral condottiere au XVI siécle (i 466-1 56o). Paris, 1887, (Véase Apun- 
tes, p. 1 10). 

— i5o3. Como apéndice al Viaggio di Matteo da Bergamo in India 
sullajlotta di Vasco da Gama publ. p. Prosp. Peregallo (Bollett, Soc, 
Geogr. itaL 1902, Febrero) van unas curiosas cartas del Conde Cremonés 
Giov. Francesco Atfaitati á Pietro Pasqualigo, orador de Venecia en Cas- 
tilia, con fecha de Lisboa, i5o3. 

— i5i4. En este año cierto Magister Bernhardin Pfoll, cumple su peregrinación 
á Santiago, apuntada en la 2.* edic. de Rohricht, Deutsche Pilgerreisen, p. 2o5. 

— 1 5 19. Fantuzzi, Scritt. bologn. I, i36, recuerda el viaje por España de V. Al- 
bergati en i5i9, antes de la elección del papa Adriano. (Hay cartas de Castiglio- 
ne dirigidas á Albergati). Además del Itinerarium muy conocido {Bibl. de F. D. 
N.® 20), habrá que consultar sobre los viajes del papa Adriano, lo^ Diarii de Sa- 
nuto, XXXIII, 423 y siguientes. 

— Como aprendo de una nota, en la Stor. d. letter. itaL de Tiraboschi (T. VII, 
p. II, iib. lí), pasó á España con Carlos V, el médico de Treviso, Libérale Sovreni- 
go. Murió en Valladolid en Junio de 1527. 

— 1 523. La biblioteca de Colón contenía al N.® 4.074 (Gallardo, II, 548) 
una Peregrinación de Jerusalem, Roma y Santiago en cinco libros, com- 
puesta por D. Pedro Manuel de Urrea con fecha de Marzo i523. 

— ¡524. Una carta muy curiosa del Mirándoles Pandolfo de'Pici, se- 
cretario de Don Ferrante Gonzaga, publicada en opúsculo «per nozze», 
por F. Ceretti, Don Ferrante Gon^aga alia corte di Spagna, Módena, 1901 , 
describe unas fiestas y torneos en Burgos en ¡524, en la corte de Car- 
los V. 

— A. Paz y Melia, publicó en esta Revista (1901, Febrero-Marzo) una 
carta del Krasmista Diego Gracian de Alderete, secretario de Carlos V, al 
Dr. Vergara, con la relación de un viaje á Zamora. 

— 1 526- 1 53o. Con (juillaume de Maine, que fué á España acompañando á los 
hijos de Francisco I, debía recordar en mis Divagaciones á Loys Roussarl, que fué 
á la corte á la misma sazón y con el mismo encargo y acabó en España sus dos 
tratados en verso Le Blasón et devis des armes. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS l5l 

— 1 526. Feste et Archi Triumphali che furono fatti in la intrata de lo Invitis- 
simo Cesare Cario V Re de Romani,,, Et de la Serenissima Signora Isabel la Im- 
peratrice sua mogliere in la nobilissima e Jidelissima Cita di Sipiglia. a, III, di 
Mar\o, ¡526, con bellissimi motti in lingua spagnola et acutissimi per si latini, 
(Opuse, de 4 p.). 

— 1 537-39. Para entablar nuevas amistades entre Inglaterra y la corte 
de España, después del malogrado divorcio de Caterina ¡de Aragón, hizo 
también el viaje por España, en Abril de iSSy, el célebre poeta petrarquis- 
ta Thomas Wyatt, sucediendo al embajador Richard Pate. (Véas^ G. F. 
Noli., MemoÍ7's 0/ Sir Thomas Wyatt, en The poética! Works, 18 16. 
Aquí van impresas dos cartas del poeta á su hijo, que parece haberle segui- 
do á España, relativas á los apuros causados por la Inquisición y al go- 
biernode España). Una nostalgia fisrísimaatormentó á Wyatt todo el tiem- 
po que estuvo en España; dejóle amargos recuerdos siendo para él una 
liberación verdadera cuando pudo cantar en una oda su «Adiós al Tajo». 

— 1547. Fruto de una psregrinación artística á los alrededores de Cintra, es el 
hermoso poema descriptivo en lengua latina, de la cslebre Luiza Sigea, sobre las 
bellezas naturales de la villa de Cintra, enviado al papa Paolo III, en cirta de i554 
é impreso en París en i55ó. Hay recientísima memoria de este poema en el bello 
estudio de Carolina Michaelis de Vasconcellos, A Infanta D."^ María de Portugal, 
(i52i'i 5jj) e as suas damas. Porto, 1902, p. 38 y siguientes. 

— 1 55 1. Luigi Vaccarone Emmamiele Filiberto principe di Piemonte alia Corte 
Cesárea di Cario V imperatore (1 545-55). (Miscell. di stor. ital. Ser. III, t. V. To- 
rino 1900.) Sólo la última parte de este estudio, ps. 298 y siguientes, refiérese al 
viaje del príncipe á Barcelona sobre las galeras de Andrei Doria. 

— No S2 con precisión la fecha del viaje por España que hubo de efectuar hacia 
la mitad del siglo XVI, un poeta bastante obscuro de la Pléiade de Francia, Maclou 
de la Haye. Recuerdo estos versos de su Chant d'amour (Lesoeuvres de Maclou de 
la Haye Piccard valet de chambre du Roy, París 1 553, f. 1 5.) 

«... les haulz mont : Pirenées, 
Les Appennis i'ay passez sous son ombre, 
Torrens fclons, riviéres effrenées, 
Lógs bois obscurs, vague: lieux pleins d encobre, 
Chemins desers, sentes environnées 
De grandz dangers, dont ie ne S9ay le nombre.» 

Sobre Maclou v. Ed. Turquety, Lettres sur quelques poetes du XVI siccle 
(Bullet d. Biblioph. 1860,) 

— 1 56o y siguientes. A lo ya apuntado sobre los viajes de los IChevenhüller (Apun- 
tes, p. 23; habrá que quitar el fin de la nota 2 de la p. 35) añádase la obra manuscri- 
ta en catorce libros (de 1681 páginas en fol. mayor) que conserva la Nacional de 
Madrid (Ms. 2751), de. bastante interés histórico, con copiosos índices y comple- 
tamente preparado para la imprenta: Historia de Joan Kevenhuller de Aichelberg 
séptimo deste nombre. Conde de Franquenburg, Barón de Landtscroon y Sumereck, 
Señor hereditario en halto Osterwit^ y Carelsperg, Caballero mayor perpetuo del 
Archiducado de Carinthia, Caballero de la Orden del Tusón de oro de los consejos 



I 52 REVISTA DE ARCHIVOS 

^ie los Emperadores Maximiliano II y Rudolpho II, gentilhombre de sus Cámaras, 
Embaxador de sus Magestades Cesáreas en muchas occasiones, y en particular en 
Roma y en la Corte de España, etc.. En la qual también se contienen los mas seña- 
lados successos y negocios que se trataron y succedieron en su tiempo casi en todo 
el mundo. Sacada de sus Originales y manuscriptos con toda brevedad (sic). 

— A la fingida y verdadera devoción de las romerías á Santiago hay alusiones 
^xi la fértilísima novelística del 5oo. Así en una novela de Bandello, resumida por 
E. Masi en su hermoso libro Vita italiana in un nopelliere del 5oo, Venezia, 
1900, p. 107: «Una duchessa di Savoia s'innamora per fama di un cavaliere spag- 
nuolo. Per poterlo vedere si finge malata, d'accordo col medico di corte, e guarita 
per un falso miracolo di S. Giacomo di Gallizia, ottiene dal mari/o di andaré in 
pellegrinaggio per ringraziare il santo)^. — También recilerda las romerías y los ro- 
meros de Galicia Fra Sabba da Castiglione, en sus Ricordi ed ammaestrament i ^ 
edic. de Venecia i555, fol. 80. 

— 1577. No conozco que por la noticia contenida en el reciente volumen-biblio- 
gráfico de A. de Portugal de Faria, Portugal e Italia, Leorne, 1901, p. 282: un Iti- 
nerario overo dcscritione del Regno di Portogallo del 1577 manuscr. (?) en la 
Trivulziana de Milán. 

— De la estancia de comediantes y artistas extranjeros en Kspaña, hablé por in- 
cidencia en los Apuntes y en las Divagaciones. Desde muy temprano tomaron ser- 
vicio en la Península ingenieros y arquitectos de España; no sé si dejaron recuer- 
dos de sus viajes en cartas ó en relaciones especiales. Es autor de una Relación de 
la navegación del Tajo desde Abrantes á Alcántara ( i58i) cierto Firrufini nombra- 
do en los Apuntes para una bibliot. cient. españ. del siglo ATde F. Picatoste. Ma- 
drid, 1 891, p. 14. 

— También podía recordarse en mis aridísimos Apuntes, además del viaje de 
Carducho, el del licenciado Caxesi, pintor y poeta, que ya por 1567 hallamos en la 
corte de España, y cuyas obras dramáticas acaba de estudiar Rouanet en la Rev. 
hisp. de 1901. Tal vez hállense en los archivos de Madrid noticias inéditas aún so- 
bre la estancii de Caxesi en España. 

— i38i ? Apunta Róhricht en la segunda edición de su libro Deutsche 
Pilgerreisen, p. 236, una descripción de viaje: Adaní von Schlieben, Bes-- 
clireibiing seiner Reise durch Portugal que nunca he visto y de la cual 
pésame no tener precisas noticias (parece haber sido impresa por 1664). 

- -Adiciones y en parte correcciones á mis noticias sobre los viajes de los ge- 
noveses Barbctta y Garlo Ant. Paggi hizo A. Neri (?) en el periódico que dirige 
Giorn. stor. e letter. d, Liguria, II, 470. 

--1600. Ha parecido en la Colle\. d*op. ined. o rare el primer vol. de las Lettere 
di Alessandro Tassoni tratte da autografi e copie e pubblicate la prima volt a nella 
loro intere%SA d» ^- Rossi, Bologna, 1901, que todavía no he leído. Supongo que en 
este tomo como en el segundo prometido para este mismo año, no faltarán noticias 
curiosas y peregrinas sobre el viaje y la estancia del célebre poeta en España. 

Acaba de publicar el Sr. V. Santi un opúsculo: Alessandro Tassoni e il cardi- 
nale Ascanio Colonna, Modena, 1902, con noticias de una Relación del poeta (?) 
(extr. del «Archivio di Stato» en Modena) curiosísima y preciosa para la ilustración 
de su viaje á la corte de Madrid. 



BIBLIOTECAS .Y MUSEOS 1 53 

— 1610-1611. Joáo Baptista Lavaña (cosmógrafo y cronista mayor de 
Portugal) Itinerario do Reyno de Aragáo adonde andou os vltimos meses 
do anno de i6 16, e os primeyros do seguinte d* i6 1 1 (publ. en la Bibl. de 
^scrit. aragon., Zaragoza iSgb). 

— A principios del siglo WII hubo de viíjar por España Annibal de L'Ortigue, 
poeta de Provenza que describió con mucha sal y chiste las costumbres de las va- 
rias cortes de Europa frecuentadas por él, en un tomo de versos, hoy día muy 
raro: Poesies diverses, oü il traite de guerre, d'amour, gaieté, point de controver- 
se, hymties, sonnets, etc., París, 161 7. En un soneto burlesco habla de sus viajes y 
campañas. 

Hé aquí lo que dice en un soneto sobre la corte de España: 

Porter un chapelet pour prier TEternel, 
Et prononcer toujours quelque vaine parole, 
Pratiquer dans l'église une assignation; 
Redoutcr moins lenfer que rinquisition; 
Telles soni les vertus de la cour espagnole. 

Cita este tomo de poesías P. Toldo en un estudio suyo sobre la Poésie burles- 
^ue fran(;aise de la Renaissance en la Zeitsch. f. román. Philol, XXV, 519. 

— Al género de las descripciones de Hoefnagel (viajó por España en 1564-15Ó7. 
Véase Rev, hisp., VI, 3i5 y sigs.), Braun, Civitatis orbis terrarum, Vallegio, Rota, 
Raccolta de le piii iilu^stri cittá di tiitto il mondo, etc., pertenece una obra de H. 
van Haestens, De magnifícente ofte losthoff van gantsch Christenryxk, beslaen- 
de in verscheyden tempels, paleysch, triomph-colomnen, lost-hoven... in Italien, 
Vranckriick, Spangien, etc. Ley den, 1619. 

— De la estancia en España del Cardenal Sacchetti ya se habló en los Apuntes, 
p. 37. Registra Fantuzzi en Scritt. bologn.. I, 71, una Istru\ione (manuscrita) data 
in nome di Gregorio XV a Monsig. Sacchetti, Nuncio del Papa in Spagna. De 
otros nuncios boloñeses en España hace memoria Fantuzzi, IV, i58; Cardenal Do- 
menico Ginnasi, 111,285; Cesare Facchenetti. — Mazzuchelli, Scrittori, I, 342, recuer- 
da la nunciatura de Francesco Albizzi, auditor de Cesare Monti. De los despachos 
del Floren tin Averardo de'Medici (1628) habla K.. Justi en su Vela^que^, I, 420. 

—1622. Relación de la enbajada y solemne recibimiento que se lii^o en 
la villa de Madrid á Pablo de Altarriba, Canceller en capo y Embaja- 
dor de la ?nuy insigne, rica y leal ciudad de Barcelona en la corte del 
invictísimo Rey y Señor nuestro Don Felipe IV. (Insertó esta Relación 
• El Liberal de 3o de Julio de 190 1 , tomándola de un Ms. de la Bibl. Nacio- 
nal de Madrid y reprodújola El Correo Español del mismo día). 

— 1623. Al registrar las varias relaciones españolas y extranjeras sobre 
la venida á España del Príncipe de Gales, olvidábaseme la más extensa y 
completa contenida en el Tratado donde se ponen en Epilogo algunas 
fiestas que se han hecho por cosas memorables, de Diego de Soto y Aguilar, 
manuscrito aún en un abultado tomo en fol. de la Bibl. de la Real Acad, 
déla Historia, G. 32. (Véase esta Revista, Febrero 1901, p. 121.) 



I 54 REVISTA DE ARCHIVOS 

— Pésame haber registrado en las Divag, las Cartas de Novel á Peiresc, que 
muy bien recuerda F. D. en su Bibl. N.° 76. 

— 1626. A complemento de la relación ée España del Cardenal Barberino, léase 
una curiosa relación: Ricevimenti fatti al cardinal Barberino reduce con il cardi- 
nale Sacchetti dalla Spagna nel 1626, en la primera parte de la obra de A. Pelle- 
grini, Rela^ioni inedite di ambasciatori lucchesi alie corti di Firen^e, Genova, 
Milano, Modena, Parma, Torino (siglos XVI-XVII), Lucca, 1901. 

— En Febrero de i63i, Fulvio di Costanzo, principe del Collo d' Ánchese hizo 
un viaje á España, como embajador de la ciudad de Ñapóles. No sé si dejó me- 
morias manuscritas ó impresas. 

— 1637. Creo que 1 1 Bibl. Nacional de Madrid, conserva una relación manuscri- 
ta de la Entrada de la Duquesa de Chebroso en Madrid, año 1637 (H. 71). Juan 
Matos Fragoso, hizo en esta ocasión un poema: La inocencia perseguida y ven- 
ganza en el empeño. — ExiraLCió en parte la Relación del viaje de la Princesa de 
Carinan, que recordé en las Divag. A. Fernández Guerra en su /^w/í^ de Alarcón, 
Madrid, 1871, p. 376 y siguientes. 

— Crece sensiblemente el caudal de los escritos y de las monografías sobre Testi. 
Todavía no logre leer la Vita di Fulvio Testi de E. Massano. Firenze, 1900. 

— Hubo de estar una larga temporada en España el agudo escritor Fabio Fran- 
chi, muy buen conocedor del teatro español de su época. Publicó en i636en Vene- 
cia, el tomito curiosísimo Essequie poetiche in morte di Lope de Vega, con un Ra- 
guaglio di Parnaso de su pluma. Tal vez sea obra suya también aquella oración 
famosa atribuida erróneamente á Marino. No conozco otras memorias de Franchi 
que encontrarán supongo mis amigos de España, buscando en los archivos de su 
patria. 

— Solo por citaciones agenas conozco las Noticias de Portugal, (i655) de Seve- 
rim de Faria. 

— 1 656-1 666. Como aprendo de una recensión á mis «Divagaciones» en 
el Giorn. star, e letter. d. Liguria, IK 470, el traductor de Camoes, Garlo 
Antonio Paggi, fué á Lisboa con encargo consular, en Agosto ó Septiem- 
bre del i656. Consérvase su correspondencia oficial desde el i656 hasta 
el 1666, en el ((Archivio di Stato» en Genova. — No dudo que la volumi- 
nosa correspondencia de Aprosio, en gran parte inédita en la Bibl. de la 
Universidad de Genova, contenga algunas noticias sobre viajes y viajeros 
italianos en España y Portugal en aquella época. 

— 1668-1669. Un precioso manuscrito de la Laurenciana de Florencia, 
(descrito por Bandini, Gatal. IH, p. 344 y sigs.: God. GXXIll: Cosmi III, 
M. E. Principia iter per Europam), contiene la relación muy circunstan- 
ciada de los viajes por Europa, llevados á cabo en 1668 y 1669, por Co- 
simo III, príncipe de Etruria. El primer volumen comprende el viaje por 
España y Portugal, ilustrado con oportunos y buenos dibujos. Dice la 
descripción de Bandini: cdn hoc autem itinere peragendo socios adhibuit 
nonnullos ex insignoribus Florentinis civibus, nimitum Equitem Dantem 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS I 55 

de Casíilione, Marchioneyn Philippum Corsinum, Marchionem Verium 
Guadagniíim, Laureníium MagalottuuQi Paulum Falconeriutn. — Die 
itaque XVIIl Septe.nbris anni praeJicti (1668), Florentia discedens, Liba- 
ruum petiit, ubi navim conscend2ns, Hispaniam versus iter arripuit, ac die 
XXíXejusJem mensis Barcinonem appulit, inde per varia Hispaniarum 
l3ca praetervectus, die XXIVOctobris Matritum pervenit. — Deinde variis 
Hispaniarum urbibus per¿igratis, adLusitaniae Regnum accessit, ac die XX 
mensis Januarii anni MDCLXIX Ulyssiponis portum ingressus est. Tán- 
dem Lusitaniam relinquensJnPo: tu Corumnae vela solvit, Angliamversus 
iter prosequuturus». — La parte relativa á Portugal. (El vas, Campo Maior, 
Villa Vií^osa, Montes Claros, Estremoz, Evora, Montemor, Setubal, Pal- 
mella, Lisboa, Alcántara, Villa Longa, Villa Franca, Santarem, Tomar, 
Coimbra, Águeda, Porto, Viana, Caminha), puede leerse integralmente en 
la iMiscelánea bibliográfica de Antonio de Portugal á2 Paria, Portugal e 
Italia, Leorne, 1901 pp. 19-^9. — De Lorenzo Magalotti (1637-1712), escri- 
tor ilustre, compañero de v¡aj2 ád Daque de Toscana y muy enterado en 
su tiempo de las «cosas de España», como prueban su Lettere faniliari, 
su Lettere scientif. ed erud., hice ya memoria en los Apuntes, p. 1 19. 

— 1Ó79. Joseph Alfonso Guerra y Villegas, Relación de la jornada 
que se hi^o el día... del mes de Septiembre, año de i6yg, hasta el... y 
subcesos de ella en las Reales entregas de la Reina nuestra Señora Doña 
María Luisa de Orle.ins, hija de los Serenísi nos Señores Duques de Or- 
leans; publicóla en estos dias tomándola d3 un manuscrito de la Nacional 
el Señor H. Léonardon, Relation du voyage fait en i6yg au-devant et a 
la suite de la Reine Marie-Louise d' Orléans, femme de Charles II, en 
el Bullet. hispan. IV, 104-118. 

— El cardenal Vincenzo Lodovico Gotti hizo en su juventud larga estancia en 
España, fué discípulo en la Universidad de Salamanca y maravillando á todos, 
dicen, por su talento y doctrina. Por 1681 estaba en Madrid. (Véase Fantuzzi, 
Scritt. bolog, IV, igS). 

— De las Mémoires de Villars, (Apuntes, p. 44), editadas por A. Morel-Fatio, 
pareció el T. VI en París, 1901. (Soc, de /* hist. de France). 

— En 1692 volvía de su viaje por España el abate Andrea Belvedere, que además 
de pintar fruta's y flores, dirigía representaciones teatrales, siendo él mismo autor 
de una tragedia todavía inédita (E. Bertana, // teatro trágico ital. d. sec. XVII!. 
Suppl. n.° 4 del Giorn. stor. d. Letter, ital., 1901, p. 145.) 

— 1704. El Diario di un Genovese, ya recordado en las Divagaciones, p. 6o3, 
contiene un Víaggio che hanno falto le galere de* Particolari, comándate dal Sig, 
Duca di Tursi r anno 1704, cominciando dal 25 giugno nella Spagna con i* ar- 
mata di Francia. 

3.* ¿POCA.— TOMO Til. I I 



1 56 ' REVISTA DE ARCHIVOS 

— En el «Archivio d¡ Slato» de Milán, coisérvanse algunos papeles que se re- 
fieren á los viajes, á las ne¿;ociac¡ones y estipulaciones y fiestas por el casamiento 
del rev Carlos III, con Klisabetla Cristina. Tna Memoria (que no se refiere al vi je 
por Kspaña) del ricevimcntofatlosi nel mese di Giitgno 1708, dalla Regina Sposa 
di Cario Ter\o re di Spagtia nel monastero di S. Ambrogio di Parabiago léese en 
el Arch. stor. lombardo, 1901, p. 356 y siguientes. 

— De propósito no he hablado más que incidentalmente de los cómicos, empre- 
sarios V cantantes italianos que vagamundearon por menudo, llenando con más ó 
menos provecho las tierras de Kspaña. Oeo todavía oportuno registrar aquí un 
curioso V rarís'mo opúsculo de teatro que á la atención de muchos estudiosos se 
ha escapado y contiene más datos sobre comediantes italianos en España: Labe- 
rinto degl i amant i fabbriccito in XLIII teatri de I T Europa y disposto per ordinc 
d' alfabeto a cómodo de' Grandi, de' Me^^ani e de' Piccoli, a placeré deWobili, 
de' Cittadini e de' Plebei per il Carnovale delT anno iy65. Venecia, 1766, por 
Antonio Bassanese. De este opúsculo, el Sr. Motta extractó unas noticias referente; 
á Antonio Borlone, recitante en Cádiz en 1705. {Tn Locarnese artista da teatro in 
/spagna en el PolUí. stor. d. Sj'i^y^. ital. XIJI, i i (j). 

— Entre los papeles inéditos de Tomma^o X'alperga di (-aluso, que se conser- 
van en la (Comunal de Toruno y en coleccione-; privadas habrá supongo cartas 
relativas al viaje y á la estancia en Portugal del erudito Abad piemontés é íntimo 
amigo de X'ittorio Alfieri. — Dudo que las fiestas centenarias inminentes del grande 
trágico italiano, en el cual como de costumbre y sin nin;4Ún provecho, se gastarán 
muchas oraciones o iníinit .s palabras, acrecentó en algún modo el pequeño caudal 
de noticias que teneinos sobre la rápida peregrinación en España y Portugal de 
Alfieri. (Véase Aimntks, p. 52, y también la IX sátira de Alíieri con el itinerario de 
sus primeras peregrinaciones: / Viaggi.) 

— 1767. Kn uno de los 21 volúmenes de los papeles de Gino Capponi 
que todavía no he examinado (G. Salvo-Cozzo, / codici Capponiani alia 
biblioteca Vaticana descritti, Roma 1899), habrá, sin embargo, la relación 
manuscrita del viaje del abuelo del marques patriota, general al servicio de 
Ñapóles v después de Toscana, escrita por el medico que le acompañó 
Dr. Moneta. Véase el cap. Cario IV re di Spagna e il mió Nonno en los 
Scritti editi e inediti di Gino Capponi per cura di M. Tabarrini, Firenze 
1877, lí, 428 V siguientes: «Garlo IV si ricordava sempre che nell'anno 1767 
il mió Xonno aveva portato a Madrid le nuove del parto della prima figlia 
del Granduca Leopoldo. I.abambina era nata parecchie settimane prima e 
il viaggio duró un mese. lio la storia di questo riaggio scritta dal Medi- 
co che accompagnó mió S^onno e poi curó me bambino. La dimora non offri 
alio scrittore nulla che avesse importanza, salvo qualche pranzo e pochi 
cenni intorno ai tesori dei reali palazzi e ville e d'alcune principali chiese, 
che furono aperte alllnviato di Toscana in segno d'onore. Ma é raro che 
nelle memorie prívate non sia per la storia da racimolare qualche cosa. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS iSy 

Mío nonno partiva da Madrid, io credo, il giorno avanti a quella notte 
nella quale per tutta la Spagna simultáneamente furono occupate le case 
dei Gesuiti, messi in carrozze giá prepárate e mandati in bando quanti ne 
fossero di quall'ordine. Per tutta la strada non si parlava d altro: chi diceva 
che nella tale o tale casa si erano trovati immensi t?sori, e chi non essersi 
trovato nuUa, perché gli avevano giá trafugati. Quanto a sé il dottor Mo- 
neta. uomo pió, nota solamente questo: che in viaggio essendogli passate 
innanzi alcune grandi carrozze piene di Gesuiti, questi la dentro stavano 
molto allegri come S2 andass^ro a diporto.») 

— 1782. E\ periüJico regional La Alhambra, publica en los núms. i5 y 3o de 
Abril de 1901, la conclusión del extracto del viaje de P'rancisco Pérez Bayer (Bibl, 
n.° i85) concerniente á (jranada. Hn otros periódicos que-aquí no importa recor- 
dar, hay reimpresiones de extractos de viajes de siglos anteriores. (El Eco de Astu- 
r/as, Oviedo 1874: Viaje por Asturias do J. Townsend. — También en F. Canella^ 
Estudios asturianos, Oviedo 188O, ps. 89 y siguientes, etc.) Curioso é instructivo es 
un fragmento de un libro reciente de un hispanófilo ¡lustre R. W. Webster, Les 
loisirs d'un étranger au Pays Basque, Chalons sur Saone, 1901, que relata la de- 
fensa de los Vascos hecha en 178S por un inglés contra las calumnias del obispo 
y cardenal español D. Juan Margarit. 

— Manuel Aballa, Noticia y plan de un viaje para reconocer archivos y 
formar la colección diplomática de España. Madrid 1793, (en 4.® mayor, 
56 páginas). 

— Paolo Greppi, cónsul general en Cádiz, dejó observaciones y memorias sobre 
su estancia en España, que tal vez dará á luz su descendiente G. Greppi, conti- 
nuando la obra (I voL.hjjo) La rivolu\ione francese nel carteggio di un osserra- 
tare italiano. 

— Hace debida mención de las descripciones de viajes por España y Portugal, ya 
incluidas todas en mis Apuntes. (Link, C.A. Fischer, etc.) B. Richter, en su reciente 
estudio Die Entwickelung der Naturschilderung in den deutschen geographischen 
Rcisebeschreibungeny mit besonderer Beriicksichtigung der Naturschilderung in 
der ersten Halfte des i g. Jahrhunderts en la Revista Euphorion (V. Ergán^ungs- 
heft, 1901). Análogo estudio, pero que, á excepción de una Beschreibung einer 
Reise, jvelche i. J. ijSg nach der Sierra Morena... unternommen nnirde, no consi- 
dera otras memorias y observaciones de los viajeros en la Península, es el más re- 
ciente todavía del americano Max Batt: The treatment of nature in Gemían litera- 
ture f rom Günther to tlie appearance of Goethe s Werther, Chicago 1902. 

— 1802 y 1804. He buscado en vano las obras en prosa y verso de John Hoolcham 
Frere, literato de nombre, traductor del Poema del Cid, implicado en unas con- 
tiendas famosas contra Lord Byron, que por seguro contendrán memorias sobre 
su viaje á España (1802- 1804). Nombráronle los Españoles, en recompensa de sus 
servicios, Marqués de la Unión. (The Works of the Right Han. John Hookham 
Frere in Verse and Prose with memoir by Sir Bartle Frere, 1874.) 



I 58 REVISTA DE ARCHIVOS 

— A complemento de lo apuntado en las Divag. sobre el viaje de Roederer en 
España, habrá que leer sus conversaciones con el general Lassalle en la curiosa y 
rara Bibliothéque des mémoires du XIX siécle, public. por Larchey en 1871. 

— Añádase á las copiosísimas memorias sobre la guerra de la independencia la 
Difesa delTonor dell'Armi italiane oltraggiato dal Signor di Bal^ac nelle sue 
scene della pita parigina e confuta^ione di molti error i della Storia militare delta 
guerra di Spagna fatta dagli italiani di Antonio Lissoni, antico uj/iciale di caval- 
leria, Milano, 1887 (2.'^ edic). De la Storia delle Campagne, de A. Vacani, habrá 
que registrar también la edición en ó vol. de Firenze, 1827. 

— La Campagna in Portogallo nel 18 10 e 181 1 opera stampata a Londra e 
proibita in Francia sotto pena di morte, Milano 1814. (Vi registrada esta publica- 
ción de suma rareza en el Catál. n.° 3G de Namias en Modena, 1901.) 

— De Pradt, Mémoires historiques sur la révolulion d'Espagne, 3.'' edición, Pa- 
rís, 1816. 

— 1 808- 1 814. M. J. Quantin, Les soirces lyoíitiaises, aventures de M. J. Ducruy 
eí quelques uns de ses amis de Lyon pendant leur séjour en Espagne lors de la 
guerre de 1808 á 18 14. París 1825. (VI, pág. 272.) 

— No queda apuntada en mis notas bibliogr. como merecía la Storia degli Ita- 
liani nella Spagna de Cario Beolchi, donde copiosamente intercálanse los recuer- 
dos personales de la estancia en la Península de este literato ilustre que combatió 
y padeció largos años al lado de otros compatriotas suyos é inspiró unas hermo- 
sas páginas sobre Hspaña á A. Brofferio, / miei tempi, XII, 129 y siguiente^. 

— Incidentalmente hice alusión en los Apuntes á las hermosas cartas de Verdi 
sobre su estancia en España. Fin 1842 iba á Madrid como director de orquesta Te- 
mistocle Solera (su mujer era entonces cantante en la capital). De su estancia y 
sucesos en España habla R. Barbiera, Figure e Jigurine del secólo che muore. Mi- 
lano, 1899, ps- ^24 y siguientes, (Temistocle Solera e la Regina Isabella di Spagna). 

— En mi última estancia en Munich tuve ocasión de leer algunas cartas que 
Otto Braun, hispanófilo y traductor bien conocido (Aus allerlei Tonarten, 2.** edi- 
ción, Stuttgart, 1898), dirigía á sus amigos desde España por i85o, donde hallábase 
con el séquito de la embajada de Bolivia. Pronto las publicará mi amigo el profe- 
sor Weltricht, biógrafo deSchiller. 

—Póngase entre los recuerdos y memorias de España (Alcalá Galiano, General 
Córdoba, Mesonero Romanos, Somoza, Zorrilla, etc.) los Recuerdos de un diplo- 
mático, de Augusto Conté; los Recuerdos de la juventud, del Conde de Casa Valen- 
cia, Madrid, 1901. 

— 1857. Adelaide Ristori, Ricordi e studi artistici. Torino, 1887. (P. 59 y sigs., 
recuerdos bastantes curiosos de la famosísima artista durante su estancia, en iSSx 
en la Zarzuela de Madrid. Más adelante habla de sus estancias en Portugal, Lisboa 
y Coimbra en 1869 y 1868). 

— 1861. Edward Churton autor bien conocido de una biografía sobre Góngo^ 
ra (1862) y de los Poetical Remains (1876), proponíase viajar por toda España; sus 
ilusiones amargas no le hicieron adelantar más que hasta las provincias Vasconga- 
das. Dejó memoria de su peregrinación en el 6.® vol. de los Reports ofthe Yorkshire 
Architectural Society: A Traveller *s Note on the Basque Churches, 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS I Sq 

— J. Garnier, Impressions de voyage d' un clerc de notaire en Espag- 
ne. Grenoble, 1878. 

— 1 877- 1 880. Un extenso capítulo de la recientfsima obra de Hora- 
ce E. Scudder, J. Russell Lowell New York, 1902 (2 vol.) trata de la 
misión diplomática en España del americano ilustre cuyo viaje ya apun- 
tamos. 

— Otra edición de los Viajes de D. P. de Alarcóa pareció en Madrid, 1H92, en la 
Colee, de escrit. casteil. 

— Recuerdo de viaje, ó carta acerca de Roma, España, Lourdes y Columbia, 
por el limo, y Rvdmo. Sr. D. F. González Suárez, Obispo de Ibarra. Freiburg 
i. B., 1901, {XII-2o3 y sig.); C. Biller, Briefe aus Paris und Spanien (V. Da Bois 
Reymond en Litt. Echo IV, 4); W. Gensel, Spdtherbsttage in Spanien (Wcster- 
manns Monaíshefte, 1901, Nov.); E. v. Hellbach, Am Madridcr Mofe, Berlín, i 01; 
R.Sánchez Di z, Mis viajes, Madrid, 1901. L. Geofray, Voyages en Espagnc, 
Dijon, 1901, A. P. Jaccaci, Au pays de Don Quic/iotte. Souvcnirs, París, 1901: Rev. 
W. Webster, Les ioisirs d'un étranger au Pays Basque, Chalons surSaone, n.oi, 
S. Samosch, Spanische Kriegs und Friedensbiíder, Minden, 1901; Jozef Israels, 
Spanien. Eine Reieer^dhlung (con buenos dibujos) Berlín, 1901, etc. etc. 

Arturo Farinelli. 



ESTAMPA CONTRA SU SANTIDAD 

HECHA POR HEREJES 



Por ser desconocida de cuantos inteligentes la han visto hasta ahora, se 
publica en la Revista una reproducción del ejemplar que con aquel título 
se conserva en el Archivo de Simancas. 

En ella están explicados suficientemente los personajes y sus actitudes, 
y con saber que se grabó en 161^, podrá el curioso lector, si quiere sa- 
ber sus nombres, hacer por sí mismo el sencillo trabajo de cronología de 
que le hacemos gracia, entre otras razones, porque en Simancas no hay li- 
bros de consulta. 

Una estampa que guarda alguna analogía con ésta, aunque de fecha 
posterior (i65i), se publicó en la obra de Th. Wright: A History of Ca- 
ricature and grotesque in literature and Art. — London, i865, (p. Sóg). — 
Representa al Presbiterianismo (Jack Presbyter) afilando las narices al 
rey. (Stoope Charles, dice una cinta que sale de la boca de Jack) en la 
piedra que hacen girar los escoceses personificados por Jockie. Del diálo- 
go que sostienen los tres personajes parece deducirse que suscitaron la 



1 6o REVISTA DE ARCHIVOS 

caricatura las cuestiones del culto anglicano que hizo Carlos I aceptar á 
los escoceses en i633, año en que Guillermo Land fue elevado al Arzobis- 
pado de Cantorbery para preparar aquella reforma. 

Distintas fueron las causas á que debió su publicación la estampa que 
reproducimos. Propalóse voz por toda Inglaterra de que venía contra el 
reino la [armada de España y de una Liga católica en que entraba el 
Papa, y que allí sin fundamento fingieron. La falsedad de la noticia no im- 
pidió que causase turbaciones y que se llegase hasta decir al rey Jacobo I, 
entre otras libertades, que optase entre la caza ó el reino. Diéronse de 
la supuesta armada detalles tan minuciosos y fueron tomados tan por 
ciertos que á cualquiera autorizarían á confundir la frialdad y los serenos 
juicios británicos con la impresionable y fácil credulidad de las razas lati- 
nas. Vino la primera noticia por Holanda, asegurando que estaba la arma- 
da en la Coruña y que se dirigía á irlanda; avisó después el teniente del 
Gobernador de Fregelingas al Vizconde de Lila, Camarero mayor de la 
Reina, con correo extraordinario, que era cierto, y con esta noticia el 
mismo Vizconde tomó la posta y llegó á Windsor á las doce de la noche, 
estando el Rey acostado, lo que no fué obstáculo para que se tocase arma 
V se alborotase todo el Palacio. De allí á dos dias vinieron muchos navios 
juntos cargados de sal para Holanda y al punto que, desde las costas de 
Inglaterra, fueron descubiertos, vinieron de todas partes correos con avi- 
so de armada, asegurando algunos haberla visto en el Canal y que un 
marinero francés, escapado de ella, llegó en un barco á Dobla á tiempo 
que se celebraba gran feria de la que desaparecieron los feriantes al saber 
la noticia, internándose por la tierra y dejando desamparadas sus ha- 
ciendas. 

VA embajador D. Diego Sarmiento asegura que pasaron en esto lances 
notables y que aun después de ¿iquellos dias se aseguraba ser cierto el viaje 
de la armada que unos daban por retirada á Emden y otros aseguraban 
haberse tenido que volver á Bretaña y á la Coruña, obligada por el tempo- 
ral, con pérdida de muchos navios. Despacháronse cartas y provisiones 
del Consejo para que todo el reino se pusiese en defensa y, en fin, al ver 
que la armada no llegaba, atribuyóse su retirada á milagro alcanzado por 
los sermones, ayunos y plegarias que contra ella y contra el ejército del 
Marqués de Espinóla se hicieron. 

Las falsas noticias del envío de la armada y de la formación de la liga 
exasperaron la opinión en Inglaterra contra el Rey de España y contra 



REV. DE ARCH. BIBk- Y MUS. 







TOM. Vil. — LAM, 










%^.,Jf¿,c 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



l6l 



el Papa, y tan creídas fueron, que respecto de la liga se imprimió un folleto 
lljno de disparales '. En el se aseguraba qu;; el rey de España, el Papa, 
el Turco, el Emperador y el Archiduque habían hecho Lij^a contra Ingla- 
terra; que el Papa había nombrado por su General al pastor de Constan- 
tinopla; que el iVlarqucs Espinóla tra'a pintadas cadenas en las banderas 
para aherrojar á los herejes v que todo era cierto y verdadero, sacado del 
original que se imprimió en Ambcres v debidamente confrontado. 

De e^te est .do de opinión provino, sin duda, la idea de estampar la ca- 
ricatura que publcamos y que juntamCiUe con e' novelesco impreso de la 
Liga, fue enviada por el embajador Sarmiento al Rey en carta cifrada fe- 
cha en Eondres á 7 de Octubre de 1614. Califica el Embajador de ícbárbara» 
la estampa y en cuant j tuvo conocimiento de ella, escribió al rey de In- 
glaterra, representáridole \a gran ofensa que á el mismo se le hüc'a en esto 
y que los que lo imprimían eran más sus enemigos que del Papa. Respon- 
dió el Rey apesadumbrado y ofreció mandarlo remediar y castigar á los 
culpables, lo que cumplió haciendo recoger y quemar los ejemplares y en- 
carcelar á los impresijres, según asegura el Embajador en sus cartas y se 
lee al pie de la misma estampa. 

Cumple ahora á los iconófilos averiguar si el ejemplar de Simancas es 
el único que se salvó de la quema ordenada por Jacobo I. 

JrijÁN Paz. 



I The \V;:rs in ííc.-m;m\. With •\c t.»k¡n<j; of ihc ¡c.cr.ill towncs by ' !ho Marqúense Spy- 
njl.i. and thc prc^e.^í c^tac oí ihc i Wholc Armic now on toóle, in righi ot" ihe Empe \ rour, 
se ii from I 

( pape Archduke 

ihe llmpertiur I" he Cardinals 

' Kni'^ (tf Spaine Xtmí Germain.' Prelats 

TofC'her with the presen: eu.ne ot" ihc conirnry Armie, con ' ducted by Grave Maurice o\' 
Nassau, and the lowncs by hini laken. | Truely traslated out of Dutch and i'rench into En- 
fflish: and printed at ' Aniwcrpe the t/iird of September, iCn^. ((ir.tb.ido que rep:e;epla un ar- 
c ibw-cero march-indo por un ca:npo¡. P.inied at London for Nathaniel liutter, i(u^. (14 hoj. 
ut. en 4."], 



/^ 1«íit>íbMttei*»foto4íoiictfoforacnWcimiene3Wntt^ 

^- «Miulqaíct OTrfdTimf qac^eren dmjo/otdígMo »ea picoa otorg^y^^ 
<íu' «tac comw ni^atc cí lUmiaa a cttUa K apcrt i oe toíjoa fuf peccao w/mtORí;^ 1^ eii otro 

ferrado»' mía n^enlaníBa-F otra u^sendaeroaottoartioilo ocla mitcrte, .^^-.^^v-^Jí-waiwrotaoa 
rTKpw Qwfmcirt'»iif 5an«nft«aír (a otcl^ inoulgeiitía w rcmífrion F«««'^'Sf^f °^í *^^ 

•tiiiumir/ omcnor pariiics/oporonrcc^opucrus mípie ñor qaatocraiacaufadvmo 

(X«cii íalaa iut«ral« r cftátcaeloff í5e?rtoaF fcñorto 
íohwr xtaWuaBa oc ancr por íí/opor otcea^erioo o liOaoo/o mucrte/.o iicípeíaoo í»«.f«»,í^¡l?*SííS2^S 
ferias rtoirrícittrí aU corte romiiia par qualce quíer cauTas p negocios y.aloa que f^f^.^^fj^;*'^^!^^ 
en q«al qater manera íntcrucníaii enelloí/a oe aucr ^cc^o que no f «eflcn obcoeapaa laa lettaa y J¡J*JJJ»JJ»; 
te 5 oda fec apftca/a oe fiw legaioa/o nundoíJ.'o íueses wlegaoojío oe auet wí<n'»^'><'/<»'^'^5¡íí?SSS2 
lo i efcriaanojit notarlos no^CsídreninílmmEtoíCo actasfobrclafJUlc0letra0'o Pí^^^^^^yfJ^fySt 
cti parte qarp:rtenccíá/oieatterufarpaio/orobao6 |aríoícían/o fmctoa Pcrtenecienteaapreftnaauw 
Af >ícaf /o para la fufo oídp3 aucc oaoo coiife|o/áj?uoa/o f autr /o oc auvr uioUoa e qualquier manera w "«; 
f : j eccTiamca- rt üb talca cofaa cncfte capítulo cóteníoaa/o qual qcr ocUaa cometi¿tdf aíca ocljo waa oe J Vi«« 

10 odift}Of ochenta ptreaen que fe otorgo elta bullan ^ , , •. » 

4f V;am mefmo les paeoa abTobter f abfudua oe toooa fpa pcccaBoa/aCminea y exatía^Jy ^^* JJP.^^Í *f''^ 

oc rimanía ly oe otrea qualea qutcr peccioos/confenaMs y •luíoaooftcn4«ií?i'ííoi¥:aun que la aOforntia^oa 
niel ccímineí f etcomamones/fea rtferuaot ala famta fee aponfoltca-Siluo ic conTpíracHm contra d rpnw 

n J pontifice • y contra la oídja fee aporcalíci.K oe pcmcr rAanoa en obtrpo'y oc matar cterlgo oe orwn racro 

jy oc fe apartar porf íofa mente y en qual quícr m mera oda obcoíentía oc fu fanctioao/o oe fuá fuccdrorti/)! 

De vn')cait ia puoiicatió y crecutíon oefta ínoulgentíaCo la profccatton oe aquefta fanctaguerca/o be cetrtf 

^craqaUe^qticrperfonasren qutlqater manera octomartíta üioalaentufoftCsma^eiialfO^ciQQiil^l 

^wl4crin4nfrafeoaíereporuírtuoodla: 
^^•xtrvft if5 otorga lie la0Dtc(iaaabfu(udonrremU7loTt pUTuriaaconng^nmoriaiUMÍlnconfdnoliil^ 

lh¿ p*recícreu fdiales %t contricton/o mnríenoo muertearrebataoa 
CiB; otr jfi o>i íacoluo nf o mu? fancto paore para que toa oíc^a conf eforea lea pneoi conawtar 4nalcf (pm üa 

til» qac ouíeréa i>ec^o en algú^ cdcitatíuo fubícoio ptra^efta fancta gucrra.<£on lo qatl ban oe aeuoir ala pea 

íüfLá q toaíerc paoer odo9 camtrfariaa para lo ttcebúr^ejcceptoa loo aotoa oc peregrinacitn a.liUcCiiVo • roma 

/ooe guaroar caf doat/pentrac en ceUgtoii- ~n ¿y. 

^\c p 3r quanto uoa 'DOT\femimbo bt cutijga. : - "f • cP bíífita ^ ** {T^'^fxn ^^ ^ue ea la qaflnti4 

cilla oUüa oír u con^niioa légano af ot/Uoo.par cnoe ganaftea laa gractaa m facnlUbe» fofo otdMa .'i^^W 

cn()cv^»^*wbc cKb^yLjS^ — |iñg|eraíttnqaatcocícntoar[ocbeiiUJt,ti'cr7Vt<^$ ^' 

C^ozma oeabfdQdon 

Miirereatttr tatomii petenea ofT» n e.Qor U auctodoao De oíos tooo poMToro F^dof btf aac^^ 
faot pcóf o y Utix pAbto v oe nu^ftro map faic^ paore /cl)pecial mente para efto ami comrtioa • fo te a b í n na a 
oe tooa fñitexuia oc ctc joiunio \ ma*iir/o menor abbomine/a aiure pofita/p oe tooaa otraa cenñiraaf pduia 
en ^ por qtül 4cr caufa n» ra^on apa i incurdoo- ad que la abfoludon oellaa fea refcruaoa ala fanctafce ipCIc^ 
1T re concatate aU oactidpaci j ocloa fiaccoa facramétoa yt ala comvnid odoa fide0.mn.p<it.f ii/i^mm* 

C j^afi mdma te abfuduo oe taoo3 tua peccda crimines y etceCTos que agora ami confdVafte y odoa que coitfdfii 
rías ri atu memaría ocurhefútn/oa toa puoiefíea confeflat-aan q fean talca/ q ala oí^ Cañeta fee apoftbUca/t 
a rdenuofl (a abfoludá oellos.m-n.p.i.f .if, 

in^otorgote plenana inoulgentu y conplioa temUTion oe tooaa las p tnñ^ a ()ae pot toDoe tttf peccaDoat^oftf 
jren otro qaal qcc tpa canf eíTaoaa y oluioaooa eras oWigtoo .pi.n.pn f -«f í amé; 

CTend atticolo oda muerte oiga d cofif erot 
€€. n efta VLts no f alledctcs/rdenuoa te tu cTugrada para cnd netoaoeco tttícnlo oeU maettc- m np^f ^ 

f-f-aircn- 

irígoen:3a»taflemi?ttctooolofufooíd?olesotorgafuíactíoaoÁento!)oeltpobefBuioapttcoancaoliítteií«lll 

eren e^u' qual cier confefior dccigp/o rdijíofo fm oeminoar para ello licenda afu cara ni prriaoo- que tai» 

L» qinntaa uesca qutfíercn ios pueoan opr o: pmiíencia y adrolner oe toooa fus peccaooa p afos ala foiutf 

nk^^^^ i^^^^^i^^o Wtaunq;:: la :^fatutian odios fea referoaoa oloa ar(;ob\fp^ /o obiffioa/ o a otroa quaki 



^ 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS l63 



UN INCUNABLE DESCONOCIDO 



Buleta impresa de indulgencias fechada en 1488. — Imprentas de la 
bula de Cruzada en Toledo y en Valladolid. — Fechas más rernotas 
de la existencia de una v otra. — Noticias nuevas acerca de la de 
Valladolid. 

En la Xota bibliográfica que D. yVntonio Paz y iMelia dedicó en el 
número próximo anterior de esta Revista (pág. 69) á la Typographie 
ibérique du XV siécle, publicada por el Sr. Haebler, se lee: «Como en 
bibliografía al último que llega le son muy fáciles las adiciones ó correc- 
ciones, podemos por nuestra parte indicar al Sr. Haebler algunas de las 
primeras. Ya en el prólogo observaba que prescindía de algunos tipos 
solamente empleados para bulas de indulgencia. Entre ellas está compren- 
dida una en pergamino á favor de D. Fernando de Zúñiga para la guerra 
de Granada con fecha 17 de Abril de i^83. Procede de la Delegación de 
Hacienda de Valladolid; se conserva en el Archivo Histórico Nacional, y 
aunque algo parecidos sus tipos á los del facsímile núm. i65, es evidente 
q ¡e pertenece á distinta fundición. En el núme.o de esta Revista corres- 
pondiente á Agosto-Septiembre se reproducirá esta Bula.» 

Así, en efecto, lo hace.nos en el adjunto facsímile. 

Impresa esta Buleta solamente por la faz de la hoja en caracteres 
movibles de metal, minúsculos góticos, las dimensiones de su caja ti- 
pográfica son de o'^i6,5o X o'"2i,oo7; las de la reproducción de la misma 
o'^i 1,007 X o'^ 1 5,004 y '^s ^^' pergamino o"^2i,5o X o"™3o,ooi. 

Encontrósela nuestro compañero D. Antonio de la Torre y del Cerro 
al arreglar la documentación que vino de la Delegación de Hacienda de 
Valladolid al Archivo Histórico Nacional, donde hoy se guarda en la sec- 
ción diplomática correspondiente. 

Es una Buleta de Cruzada «para la sancta guerra que se haze contra 
los moros de granada», dada c(a dezisiete dias de abril año de mili e qua- 
trocientos e ochenta e tres», en virtud de las bulas que concedió el pon- 
tífice Sixto IV para absolver á los españoles de los pecados que «co- 
metieron fasta ocho dias de Mar^o del año de ochenta y tres en que se 
otorgo esta bula». 



164 REVISTA DE ARCHIVOS 

Como observará el lector, en los blancos que se dejaron al imprimir» 
lleva manuscritos, de letra de la época, el nombre de la persona que tomó 
esta Biileta, la cuantía que le correspondió por su estado y el día, mes y 
las unidades del año en que aquélla se dio, lo cual indica q jc la tirada de 
las Silletas se hacía de una vez para los diferentes años que durara el pri- 
vilegio otorgado por la Bula de Si?íto IV. E\ blanco de la cuantía y el con- 
texto acusan bien á las claras qm se debían iiiiprimir al mismo tiempo 
que esta, otras Ruletas para aquellas personas que, s^gún la tasa, diesen 
una cantidad mayor ó menor de un Horín. 

Si además del ejemplar que vengo describiendo, no se conociese otro 
coetáneo, extracto diferente de la misma bula, mi cometido terminara, sin 
sacar consecuencia alguna, con hacer constar aquí lo que tocante á la re- 
dacción y estamp¿ición del texto cualquier lector puede advertir por la sim- 
ple inspección del facsímile; pero es el caso que un erudit-'simo compañe- 
ro nuestro, D. Cristóbal Pérez Pastor, ha reproducido otra Buleta de 
Cruzada impresa en Toledo ', y su comparación con la nuestra es tan fe- 
cundísima en inducciones y conclusion:is, que su estudio exige un pro- 
lijo trabajo. 

Pedro Roca. 
(Coíilinuará.) 



ANTIGÜEDADES ANTE-ROMANAS 

DK LA COSTA DE I.KVANTP: 



Debemos á la bondad de nuestro amiiío D. Luis Tramoveres Blasco» 
fotografías y noticias de unas antigüeda.ies ha tiempo descubiertas en las 
provincias de Valencia y Castellón, v hasta hoy conservadas por el señor 
D. José de Llano en la ciudad del ^Furia. Se trata de halhizgos fortuitos, 
como muchos que vamos registrando, y de cuyo conjunto y detalles, de 
las comparaciones á que den lugar y del carácter de las piezas que los 
constituyen, podrá salir algún día el cuadro completo de la población y 
estado de cultura de España en los días ante-romanos y en aquellos subsi- 

I La imprenta en Toledo, Madrid, 1887, pág. 3. ctra Lettre d'indulgences en faveur de l'égli^ 
se San Salvador d'Oviedo imprimée en 14S5 h i sido estudiad i y reproducida por M. Ferd. Vi- 
i.i.KPKi.KT en el liulletin de la Société histnrique et archéologique du Perigord, -looi; pero qí es 
Buleta de (bruzada, ni los lipos de su fundición del impresor Amonio de Cenienera en Zamora 
son semejantes á los de I 1 nuestra. Aprovecho esta ocasión para dar las más expresivas gracias 
al Sr. \'iilepelet por la diligencia que tuvo en obsequiarme con su trabajito. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 1 65 ' 

guíenles en que se fud romanizando; período hasta hace poco incierto, 
pero cuyas espesuras se van disipando merced á los descubrimientos ar- 
queológicos. 

Para dar cuenta exacta de los que motivan estas lineas empezaremos 
por transcribir la nota que acompaña á las fotografías remitidas. 

Dice así: 

c<X." I. Torquisí con tres pasadores y fíbula de oro. 

))N." 2. Brazalete y tres aros de plata. 

»Todas estas joyas fueron encontradas en Abril de i865 dentro de un 
ánfora de barro ordinario en la huerta de la Safa, termino de Chcsi \ 
provincia de Valencia. Junto con ello hab'a otro brazalete de plata gual, 
dos sortijas de oro, pedazos de plata fundida y varias monedas de plata, 
entre ellas un Arze-Gadir (Delgado, Monedas Autónomas, lám. CLW'I 
n.® I y Heiss, Monnaies Aníiques de l'Espa^ne, lám. XI. n.'' i), un Einyo- 
rium (Delgado, lám. CXXVIií n."^ 94 y Heiss. lám. I), una de la Repú- 
blica romana y otras cartaginesas con el reverso de caballo y palmera. 

))Xúmeros 3 y 4. Urnas cinerarias de barro ordinario halladas en Al- 
cocebre, término de Alcalá de Chivert, en 1864. 

))Números 5 á 12. Varios objetos d^ cobre que mezclados con cenizas 
y huesos humanos se encontraron dentro de diez y nueve urnas cinerarias 
de barro ordinario sin adornos, enterradas á dos palmos de profundidad. 
Efectuóse el hallazgo en Enero ce 1864 al hacer un desmonte entre los ki- 
lómetros 108 y 109 en el ferrocarril de Valencia á Tarragona, debajo de-la 
ermita de San Benet, término de Alcalá de Chivert (provincia de Cas- 
tellón).» 

Los objetos señalados con los números i, 2 y 3 son los que reprodtci- 
mos, por ser los más interesantes. 



.V. .V. 



Entre los tres distintos hallazgos registrados en la nota hay de común 
el carácter ante-romano de los objetos, que salta desde luego á la vista y 
la comarca en que se efectuaron, la Edetania, país bien determinado en 
la reconstitución que permite la Xumismática del mapa de la Península. 
Las joyas fueron recogidas en término de Cheste, distante unas cuatro le- 
guas de Valencia, al noroeste de la colonia de los griegos masaliotas de 
origen fóceo, establecida en el promontorio inmediato á Denia, que debe su 



1 6o 



REVISTA DE ARCHIVOS 



caricatura las cuestiones del culto anglicano que hizo Carlos I aceptar á 
los escoceses en i633, año en que Guillermo Land fué elevado al Arzobis- 
pado de Cantorbery para preparar aquella reforma. 

Distintas fueron las causas á que debió su publicación la estampa que 
reproducimos. Propalóse voz por toda In¿;laterra de que venía contra el 
reino la ^armada de España y de una Li^a católica en que entraba el 
Papa, y que allí sin fundamento fingieron. La falsedad de la noticia no im- 
pidió que causase turbaciones y que se llegase hasta decir al rey Jacobo I, 
entre otras libertades, que optase entre la caza ó el reino. Diéronse de 
la supuesta armada detalles tan minuciosos y fueron tomados tan por 
ciertos que á cualquiera autorizarían á confundir la frialdad y los serenos 
juicios británicos con la impresionable y fácil credulidad de las razas lati- 
nas. \'ino la primera noticia por Holanda, asegurando que estaba la arma- 
da en la Coruña y que se dirigía á irlanda; avisó después el teniente del 
Gobernador de Fregelingas al Vizconde de Lila, Camarero mayor de la 
Reina, con correo extraordinario, que era cierto, y con esta noticia el 
mismo Vizconde tomó la posta y llegó á Windsor á las doce de la noche, 
estando el Rey acostado, lo que no fué obstáculo para que se tocase arma 
y se alborotase todo el Palacio. De allí á dos dias vinieron muchos navios 
juntos cargados de sal para Holanda y al punto que, desde las costas de 
Inglaterra, fueron descubiertos, vinieron de todas partes correos con avi- 
so de armada, asegurando algunos haberla visto en el Canal y que un 
marinero francés, escapado de ella, llegó en un barco á Dobla á tiempo 
que se celebraba gran feria de la que desaparecieron los feriantes al saber 
la noticia, internándose por la tierra y dejando desamparadas sus ha- 
ciendas. 

Ll embajador D. Diego Sarmiento asegura que pasaron en esto lances 
notables y que aun después de aquellos dias se aseguraba ser cierto el viaje 
de la armada que unos daban por retirada á Emden y otros aseguraban 
haberse tenido que volver á Bretaña y á la Coruña, obligada por el tempo- 
ral, con pérdida de muchos navios. Despacháronse cartas y provisiones 
del Consejo para que todo el reino se pusiese en defensa y, en fin, al ver 
que la armada no llegaba, atribuyóse su retirada á milagro alcanzado por 
los sermones, avunos y plegarias que contra ella y contra el ejército del 
Marqués de Espinóla se hicieron. 

Las falsas noticias del envío de la armada y de la formación de la liga 
exasperaron la opinión en Inglaterra contra el Rey de España y contra 



REV. DE ARCH. BIBL. Y ML'S. 







Cs^a 



TOM. Vil. — LAM. 




Z<¿.'^tf¿(^ 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



l6l 



el Papa, y tan creídas fueron, que respecto de la liga se imprimió un folleto 
Ihno de disparates '. En el se aseguraba qu;; el rey de España, el Papa, 
el Turco, el Emperador y el Archiduque habían hecho Liga contra Ingla- 
terra; que el Papa había nombrado por su General al pastor de Constan- 
tinopla; que el Marques Espinóla tra'a pintadas cadenas en las banderas 
para aherrojar á los herejes v que todo era cierto y verdadero, sacado del 
original que se imprimió en Ambcres v debidamente confrontado. 

De Cite est :do de opinión provino, sin duda, la idea de estampar la ca- 
ricatura que publcamos v que juntan-iCite con e! novelesco impreso de la 
Liga, fue enviada por el embajador Sarmiento al Rey en carta cifrada le- 
cha en Londres á 7 de Octubre de 1614. Calilica el iuiibajador de «bárbara» 
la estampa y en cuanto tuvo conocimiento de ella, escribió al rey de In- 
glaterra, representándole la gran ofensa que á él mismo se le hüc'a en esto 
y que los que lo imprimían eran más sus enemigos que del Papa. Respon- 
dió el Rey apesadumbrado y ofreció mandarlo remediar y castigar á los 
culpables, lo que cumplió haciendo recoger y quemar los ejemplares y en- 
carcelar á los impresores, según asegura el Embajador en sus cartas y se 
lee al pie de la misma estampa. 

Cumple ahora á los ¡conófilos averiguar si el ejemplar de Simancas es 
el único que se salvó de la quema ordenada por Jacobo I. 

JiLiÁN Paz. 



1 The \V;:rs m ílcrinany. ' \V¡th " 1^ c takin^ of ihc ;c.er.ill towncs by ' !hc Marquesse Spy- 
n.)l.i, and ihe pro^eit Cita'.c of ihc , Whole Armic now on íoolc, in right ot" ihc Kmpe j rour, 
se ii from | 

C Pope Archduke 

ihe Emperouv The Cardinals 

' Kin>; of Spaine \\^¿ Gertnain^ Prelats 

TofC'her with ihe prescní estáte ot" thc contrary Armie. con ' ductcd by Grave Mauj'ice of 
Nassau, and ihe rownes by hun laken. | Truely traslated out o/ Dittch and rrench into En- 
glisfi: and printed at I Anlwcrpc the third of September, HH4. ((irab.ído que rcpreíCPia un ar- 
CibLCcro march.indo por un campo]. P.inlcd at London for \athaniel liutter, lói^. [14 huj. 
ut. en 4.**]. 



I yo REVISTA DE ARCHIVOS 

Por consiguiente, todo induce á la creencia de que el torguis debe 
considerarse de origen fenicio ó púnico, si se quiere, pero hecho en el 
país. 

Loi fíbula es también un objeto de caracteres especiales, pero de un 
tipo abundante en España ', donde necesariamente los indígenas copiaron 
ó adoptaron los géneros y formas de objetos que los colonizadores les die- 
ron á conocer. El tipo en cuestión es el de la fíbula formada por un círculo 
sobre el cual se eleva un arco grueso, de evidente relación con la figura 
de nave, \a. fíbula de naj'icella, que dicen los arqueólogos italianos. Uno 
francés muy distinguido, M. Salomón Reinach, en el artículo que ha de- 
dicado á la. fíbula en el Dictionaire de Daremberg, después de consignar 
que dicho objeto ofrece en los hallazgos arqueológicos el mismo interés 
que la moneda, pues es fácil seguir su proceso histórico, recuerda las refe- 
rencias que de su empleo se hallan en la litada y en la Odisea á propósito 
del peplos de Penélope, afirma que los pueblos de Oriente no la conocieron 
antes de sentir la influencia griega, la cree de origen occidental, pues se ha- 
lla en las capas superiores de los ierramares de Italia y en las estaciones la- 
custres de la edad de bronce y falta en las sepulturas micenianas, y al re- 
pasar sus formas, de las cuales es la primera el alambre torcido, cita y 
reproduce una de barco, también en oro, descubierta en Camiros (Rodas) 
y existente en el Museo Británico, adornada con una figura de pato sobre 
el arco 2. Lo que no tiene es el aro que tanto asemeja la fíbula española á 
la moderna hebilla. Tiene el presente ejemplar el mismo género de labor 
punteada que hemos visto en las perillas ó apéndices del torquisy deno- 
tando el parentesco de ambas joyas. 

El brazalete es también una pieza interesante. Sus extremos figuran 
cabezas de serpiente, como los adornos del iorguis, representación muy 
repetida en objetos de forma espiral, no sabemos si á causa de algún sim- 
bolismo, puesto que dicho reptil figura en la mitología oriental y en la 
griega, ó si el recuerdo mismo de la serpiente que evoca desde luego la 
espiral sería la causa de ello. Está formado este ejemplar por una chapa 
cuya cara exterior aparece adornada con un trazado de rombos semejante 
al de las labores del torquis y unos círculos que forman la continuación, 
más los detalles de las dos cabezas de serpiente que constituyen los extre- 
mos, todo ello de labor punteada, como las joyas etruscas. Al ocuparse de 

I Véanse los ejemplares del Museo Arqueológico Nacional.— 2 Dictionnaire des antiquités 
grécques et romaines, II, págs. 1104 a 1106, fíg. 2989. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS lyi 

estas M. Martha > habla de unas espirales imitando los anillos de un rep- 
til, terminando en una cabeza de serpiente, que se colocaban de ordinario 
entre el codo y el hombro, sobre el mollar del brazo. 

Pero no solamente para este Hn emplearon los antiguos espirales de 
metal. De oro y de plata las llevaba en el pelo el troyano Euforbos, de 
que habla la ¡liada =. En Troya misma y en Micenas3se han hallado 
ejemplares, como igualmente en Olimpia y Chipre 4, de oro también. 
^Sería la presente espiral como las acabadas de citar, un adorno de ca- 
beza? En .cuanto al estilo de las de serpiente, que le adornan, hallamos en 
la interpretación decorativa de las mismas una cierta reminiscencia del 
arte asirio, que solamente la influencia oriental, consecuencia del co- 
mercio fenicio. puJo traer á nuestro país. 

Acompañan en la lámina á la espiral, tres aros, asimismo de plata, 
como tantos otros, pertenecientes á la forma más sencilla de esta clase de 
adornos. El grueso de los alambres de que están formados es desigual, 
y en alguno de los ejemplares más delgado por un extremo que por el 
otro, los cuales acaban por enlazarse para cerrar el círculo, como suele 
observarse en pendientes antiguos (inaures) de esa forma, la cual es- 
tuvo muy generalizada. Posible es que tal fuese el objeto de los presentes 
aros. 

En cuanto á la relación, por decirlo así indumentaria, que pudiera 
existir entre las seis alhajas mencionadas, harto aventurado, aunque no 
inverosímil, sería suponer que el collar (se usara ó no con carácter de dis- 
tintivo), la fíbula, las espirales ó brazaletes y los pendientes pudiese todo 
junto lucirlo algún edetano ó alguna edetana. Lo único que creemos v 
decimos es que dada la filiación oriental de esas piezas, su semejanza par- 
ticular con otras análogas de islas mediterráneas y los caracteres espe- 
ciales que les distingue de las del Oriente, debemos ver en ellas productos 
de la industria artística ibérica nacida en las costas de levante por la 
corriente de las dos influencias oriental y griega, sino de la industria 
púnica que se nutrió de los mismos elementos. Su fecha va indicada por 
las monedas, aunque nada se opone á que fuese algo anterior. 



* 
* * 



El hallazgo de Alcalá de Chivert ofrece caracteres que nos es permitido 
concretar merced á las noticias que en nuestro obsequio ha dado el po- 

I UArt étrusque, págs. 578 y 579.-2 Iliada, xiv-170-180.— 3 Ferrol, ttistoire del'Art, viii, 
fig. 146.— 4 CesDola, Cyprus, pl. xxvixi. 

3.* ÉPOCA.— TOMO VII. 1 2 



172 REVISTA DE ARCHIVOS 

seedor de los objetos, D. José de Llano, y á quien podemos considerar 
como descubridor. Véase cómo da él mismo cuenta del caso en una carta 
dirigida al Sr. Tramoyeres: «En aquella época (1864) era yo — dice — uno de 
los directores del ferrocarril y tenía muy encargado á los capataces que re- 
cojiesen cualquier objeto que se hallase. A pesar de ello, al descubrirse 
las 19 urnas, que ocupaban el ancho que hoy tiene la vía, se hallaron co- 
locadas cada una dentro de un nicho formado por piedras toscas; l^s tra- 
bajadores, con el afán de encontrar tesoro, las rompieron casi todas, no 
hallando más que huesos y cenizas humanos y los objetos de cobre que se 
han fotografiado. De las 19 me mandaron tres intactas, que también con- 
tenían lo mismo que las 16 restantes, no encontrando en ninguna de ellas 
moneda alguna. 

))En el mismo año y al hacer una noria en Alcocebre, y punto muy 
próximo al del hallazgo de las 19 urnas, se encontraron las dos urnas fo- 
tografiadas y cuyo contenido era igual al de las 19 del desmonte.» 

Una de estas ánforas es la que reproducimos. La otra, sin cuello ni 
asas, no merece tal nombre, pues su forma le asemeja al dolium romano 
aunque por su tamaño responde mejor al stamnos griego. 

Circunscribiendo nuestro estudio al primero de estos dos vasos, ha- 
llamos en él un ánfora del tipo más antiguo, que podemos llamar oriental, 
de corto cuello, asas pequeñas y el cuerpo formado al parecer por dos 
trozos entre cónicos y hemisféricos unidos por sus bases, de suerte que la 
unión aparece ligeramente acusada por una arista. 

Esta forma v consiguiente sistema de confección de vasos recuerda 
desde luego un tipo de vasos prehistóricos, muy abundantes por cierto en 
los yacimientos de Almería y de Murcia, explorados por los hermanos 
Si/Jt ', y de Granada -, compuestos casi siempre de una base hemisférica 
V sobre ella un cuerpo cónico. No haríamos, sin embargo, emparentar 
estos productos de la manufactura primitiva con el ánfora de tiempos 
históricos que aquí estudiamos. Más semejanza guardan con ella, en cuanto 
á esa misma forma y sistema, unos vasos de la Persia y de la Media 3, 
compuestos propiamente de dos troncos de cono unidos por las bases v 
ornamentados; su cuello abierto difiere del de nuestra ánfora, y carecen do 
asas. En la Caria se halló un jarros cuyo cuerpo afecta la misma forma. 

I I.es Ages prehistoriques du metal dans le sud-este de l'Espagne. Atlas.— 2. \'éanse los cjcm- 
pl ires del Museo Arqueológico Nacional y de la colección Vives.— 3 Ferrol, líistoire del'Art, I\", 
figs., 523, 524 y 527.-4 í^€m id. id.. 229. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS IjS 

Mas el parecido con nuestro vaso no resalta tan claro como en ánfo- 
ras de Ormidia (Chipre) y de lalysos (Rodas). El ánfora hallada en 
este punto tiene tres asas y la indicada forma de su panza está menos 
acentuada, pareciéndose mas bien á la nuestra en lo corto de su cuello. 
El ejemplar de Ormidia y otras ánforas chipriotas, de Lárnaca, per- 
tenecientes á nuestro Museo Arqueológico Nacional, salvo en la dis- 
posición de las asas y aunque el cuerpo se aproxima más á la forma 
esférica, guardan reminiscencias con la forma primitiva de la urna de 
Alcocebre. 

Del mismo tipo, más cerca de las ánforas chipriotas que de la de Al- 
cocebre, son las encontradas por el Sr. D. Jorge Bonsor, en Carmona 
(Sevilla), en la necrópolis de la Cruz del Negro \ sirviendo también de 
urnas cinerarias, y no faltan entre ellas ejemplares semejantes á nuestro 
mencionado vaso núm. 4, de forma esférica. Pero tanto los ejemplares de 
Carmona como los orientales antes citados, ostentan una decoración geo- 
métrica, trazada con pintura roja ó negruzca, lo cual les da un aire de 
familia por el que fácilmente se reconoce su origen común oriental. En 
el caso presente se nos habla, por el contrario, de urnas de barro sin 
adornos; solamente la forma puede utilizarse como dato de comparación y 
clasificación. Pero es de tener en cuenta que circunscribiéndonos á Espa- 
ña vemos en Carmona, como en Alcalá de Chivert, cementerios en los 
cuales el rito es la cremación. Y es de notar lo que á propósito de la pre- 
sencia de la urna en los Alcores de Carmona dice el Sr. Bonsor ^: que esa 
innovación (en tumbas anteriores no hay urnas) en la manera de incine- 
rar «parece coincidir con la llegada de las libio-fénices», gentes á quienes 
trajeron los cartagines:s y allí dedicaron á los trabajos agrícolas. El señcr 
Bonsor ha reconocido á esas sepulturas, urnas y objetos de los Alcores, 
un origen oriental, y en muchos casos púnico. 

A nuestro modo de ver, los hallazgos de Alcalá de Chivert manifiestan 
otro caso idéntico: el rito y la forma de la urna revelan igual origen que 
en las dichas sepulturas de Carmona. Esos incinerados de la provincia de 
Castellón ó eran edetanos influidos por la gente oriental que visitaba 
nuestras costas, ó gente púnica, lo que acaso es más verosímil. 

La numerosa serie de objetos de cobre que el Sr. Llano posee, dis- 
puestos en ocho cartones, á los cuales corresponden los números 5 á 12 

I Bonsor, Les Colonies Agricoles pre-romaines de la Vallée du Betis, páginas 77, 126, 128. 
— 2 Les Colonies, pág. 137. 



174 REVISTA DE ARCHIVOS 

de su lista, fueron hallados, como queda dicho, al hacer un desmonte para 
tender la vía férrea en término de Alcalá de Chivert. 

El sistema de nichos de que habla el Sr. Llano revelan el primer paso 
para la construcción del columbarii romano: es, reducido á las peque- 
ñas proporciones que pedía la cremación, á diferencia de la inhumación, 
el sistema de hipogeos fenicios, descubiertos últimamente en Cádiz en la 
punta de la Vaca y que dio á conocer en estas páginas de un modo aca- 
bado el Sr. Rodríguez de Berlanga '. 

En cuanto á los objetos de cobre, consisten en puntas de lanza; fíbulas,, 
alguna de arco y aro, variante del tipo á que corresponde la citada de oro; 
cadenillas; aros que pudieron servir de pendientes y fragmentos varios, 
todo ello oxidado y pocas piezas completas. 

El carácter de estos hallazgos permite asignarles una fecha coetánea 6 
poco anterior á la^del tesoro de la huerta de la Safa. 

En resumen, ^los dos grupos de objetos de que hemos dado cuenta, en- 
tendemos que son nuevos testimonios arqueológicos de la civilización 
oriental|y nos inclinamos á creer que púnica, desarrollada en la Edetania 
anteriormente á la destrucción de Sagunto. 

José Ramón Mélida. 



I Véase tomo V, pags. 139, 207, "311 y 390, láms. VI y VII. Nuepojs descubrimientos arqueo-^ 
lógicos hechos en Cádit^ del i8gi al 1892. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS lj5 



DOCUMENTOS 



I 

INVENTARIO DE LA CATEDRAL DE SALAMANCA (Af5o 1275). 

XlfN Era de mili z treziétos z treze años. En el mes de Dezébrio John fferrz 
Canónigo, z Ñuño Rodríguez opañeros de la yglia de Salamáca por si z por 
ffrey pedro braollo ordenadores z desp.onedores de la máda de iohn uermudez. 
Tesorero q fue dessa misma Eglia. Dioró por nóbre deste tesorero Sobredicho. Al 
•deán z al Cabildo de la deuádicha Iglia de Salamáca aqstas cosas z aqslos onrra- 

— — a 

miétos de los altares z de la Iglia de Sea M de la Sey de Salamáca q se siguen, tres 
Officieros. Dos Responseros. scorales. Etdos Responseros dnicales. Dos pistoleros. 

a — 

tres Missales. Dos eunglisteros. Dos capitularlos, vn Colletario. Dos pseros. vn 
libro de costumnes. vn dnical. Et vn scoral. de lecones. vna Viblia. Dos saltios 
uieios. z dos nueuos. Una uestimiéta de pste o dos casulas de paño de peso. Et 

a — a — 

una uestimiéta de eunglistero. z ot de Eplero o sg dalmáticas bracas de seda, z 
una stola de ppura. z Maniplo de xamete. z el maniplo del Eplero de seda uiada un 

a 

amito obdo. vn uelo uermeio pora la cruz. Dos uestimiétas de capellanes. E la 

a ' 

una casula de cendal uermeio. z la ot de fustán, z elas estolas z los maniplos 
uieios. Dos camisas, z dos amitos. Dos capas uieias de ppa. z la una de pauones 

a • ao «a 

z la ot de estrellas, qt finales de limoges uieios. dos gnJes. z dos peqnos. vn 

— a 

fazaruelo. peqno de ppura. Dos uinageras. vna de cobre, z ot de estaño, vna cal- 

a o 

-dera de agua, vna acierra de engienso o su cuchar. Qt osiellas pora hostias. 

a o . — 

■qi ceptros. z dos palos pora las cruzes. vna cesta pora tomar elos dynos de la 

offereda. vna arca tras la altar, vnas touaias pora alimpiar elas manos, vna cruz 

a a o 

de xpistal o pie de latón. Et ot cruz peqna de limoges o pie de latón. Qt q'i- 

a 
riales de madero, q están ante la altar, vn frontal de pta q esta sobrel altar mayor 



o su laue. vna cortina q esta sobrel altar, z es de touaias. vn paño q esta tras la 

a 

aUar z esta en el un aruol o ots figuras. Dos touaias q corren en fierros a par 

a a 

del altar, vnos touaiones. z ots touaias de ts el altar. Et un ffronlal de peso, z 
o — o 

ot de ppura o vna cruz, z o dos paes de fa^aleias Obradas de seda, z ot de 



a 



176 REVISTA DE ARCHIVOS 

a 

lino obdo o seda, z dos tocas de seda peqnas de listas de oro. en el ffrontal de pta. 

a 

Et Sobrel altar dos sauanas pnas. z dos labradas de seda, vna arqta peqnade mar- 

i 
fil. vna esqleta peqna. vn teigitur. vna ara. dos corporales. Tres lampadas colga- 

das antel altar. Tres siellas pyntadas poral pste. vna mesa peqna. vna cuchar de 

a . a 

fierro pora las bsas. vnas tiseras pora las ostias, vn coyro de oso. vn amito obdo 

o 

Tras el cro^ifixo esta un paño labrado o seda, z ot paño de li .0 o paños cárdenos 
sobrel cro9efixo. ítem Seys sauanas q andauá con las dalmáticas z c5 la capa 

a 

nueua del tesorero. It. dos dalmáticas nueuas. vna de pistolero, z ot de 

a - 

eunglistero. Tres huevos de grifo colgados, vn paño uermeio uiado. vna corona 

n 

del cro9efixo. Et tien seys piedras mayores z ots muchas menudas. Sobre el altar 
de sant nicholas un cobertor de xamete uieio. Dos. sauanas. vn frontal de ppura 
Dos fa9aleyas lauradas o seda, vnas touaias uieyas. z vn touaió. vna lampara de 

— a a . 

aramne Ant el altar. Sobrel altar dos cruzes vna gnde z ot peqna. vna ymagé 

— a 

de sea M. Tres caderas uieias poral preste, z el diachono. z el subdiachono. vna 

i 
esqleta sobrel altar, vna capiella de fuste pyntada. vna ara o dos corporales. 

entrel choro z el altar un tapede c5 la estoria de antiochia. It. en el altar de san lo- 

ré9Ío un cobertoz de 9endal bmeio. uieio forrado de paño amariello. Dos sauanas 

sirgadas, vn frontal de ppura forrado co dos fa9aleias. vn 9irial. vna ara. o dos 

a . a a 

corporales, vn ymagé de sea M. vn cruz de fuste, vnas touaias. z unos touaiones. 
vna cápaneta. vna capiella pyntada. vna lampada de aramne. Las redes o tres 

a s 

puertas z o sg cerraduras, z vn laue de pecha. Dos altares menores, z la puerta 

a 

déla altar mayor cerrada o dos ferroios q entra uno p otro, z Qtro capas de 

a a — 

seda, z un encensario de pta. z dos cal¡9es de pta o sg patenas, z un ligno dni. 

a 

o un oral, z su casa, c o un cendal c o su palo. A la maiestad de sea M esta 
una cortina de paño, o 9¡elo obrado metido en ella, z tié una corona de lato do- 
rada co. XII. piedras xpistales. z el ihu tié out corona dorada co seys piedras xpales. 

a a o i 

Et ela maiestad de sea M tien aderredor qt alqnas z dos tocas de lino, z dos de seda 

a 

o oro. vnas touaias. z una sauana. 9yneo fa9aleias cosidas en uno co leones, z ots 

dos fa9aleias z un touaio. z dos paños q tiene cruzes. z un paño de ppura roto. 

Dos paños uermeios z uiados o uias de oro. vna alcotonia nueva uiada o uias 

de oro. vn paño de cendal uermeio o orpel q someia maniplo. vnas touaias 

— a 
pora escusar el paño del erucifixo. vna tabla o ymagé de sea M. z el ángel, vn 

Ramo redondo de pgamino pyntado. Dos ymagines de madero q tiene las candelas. 

z entrellas una arqta pyntada. z dos floreros, z vn 9irial de lato, z 9ynco lampadas 

de yeso, z vna de lato. Delantrel eru9Ífixo dos lampadas z vn eádelario redondo 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 1 77 

a o 

sobrel tapede. Primera miétre qt escudos del linage de ferná pez. c vno a cor- 

o o o 

neias. z ol de león doro, c ot a bandas cárdenas z de oro. z Oi. a bandas doro z 

a o 

negs. vno a estrellas, z el capo neg. z dos sola arca de los órganos, vno q fue do- 

o — 

rado. c ot a bandas de rodas, z A uen^ras. En el altar de sant barnabe vno a ban- 

o 

das doro z uermeias. c ot a escaql. Sobrel coro, vno nueuo a bandas doro, z uer- 
meias. En el pilar vno nueu3 león doro, z el campo dazul. Sob alffonsso vanes 

i 

vno a ueneras. z caberas de cauallo. En las arcas de la sagstartia un cédal bermeio. 
de sobre la csma. z vn uelo de ^endal uermeio. vn paño peqno de cédal bermeio 
fecho pora sobrel altar, veynte fronta.es de seda entre buenos z malos, veynte z seys 

a 

amitos o su saco de los q!es el uno es muy noble. It. diez alúas ela una dellas es 



muy buena. It. diez dalmáticas de seda uieias pora pistolero, z la una dellas es de 

- . a — 

cendal uermeio. z es muy noble. It. seys dalmáticas de seda uieias pora eunglis- 

a 

tero, z la una dellas es de lino, z ela ot de cendal bermeio z es muv noble. It. diez 

a 

z siete casulas de seda entre nueuas z uieias. z ots dos casulas de lino. It. seys pa- 

a . . ' 

res de buenas touaias. de las qles el un par es muy grande z muy luego. Ité. 
Qt curtibalidos muy uieios z muy rotos, pora los mogos del coro. It. doze fagaleias 
dellas de seda, z dellas de lino. It. vna seña morisca. It. vna colcha muy rica q man- 

a 

do doña ynes pora frontal. Ite. una casula de cendal branco. z ot. de paño de peso. 

q dio do íTernádo o su estola c o su maniplo enbuelta en una sauana. 

It. Ocho orales de seda, dellos sanos z dellos rotos. It. vnas fagaleias bracas de 

seda. It. dos orales de seda listados o listas doro, z tres tocas de seda, pora ante 

la maiestad. It. vna fagahia branca. It. ocho tocas de seda estrechas z peqnas pora 

las cruzes e.ibueltas en vn paño. It. treze amitos buenos z vno roto, enbueltos en un 

paño. It. diez z siete maiiplos entre buenos z malos It. diez z nueve stolas buenas. 

ít. vna fazaleia branca. It. siete «finias entre buenas z malas, de lino. It. treze cor- 

— - a o 
porales. It. vn fazaruello. paqno cubierto de ppura. It. qt paños vieios z rotos de seda 

- - - a 

poa sob la altar. It. dos aras. It. s'ete cálices de pta o sg patenas, o los dos 

- - a o 

sobdichs de los qles son dos dorados de dét z de fuera o sg patenas z los tres 

o - 

son dorados de dent. z los dos son planos. It. vna vinagerade plata. It. vnos textos 

a o 

cobiertos de plata z dorados, en parte z la una parte tié sede maiestatis o qt 

a — a a o . - a 

éunglistas. z la ot parte tiécrucifixo. con qt ymagines. It. otro encenser de pta. 

a - '— a 

II. dos cruzes cobieitas de pta. It. dos lignos dni. cobiertos de pta. z dorados, vno 
o - - - o 

mayor z ot peqno. It. dos ciriales de alimoges co leoncetes. z sob dorados. It. ots 

o - -. - 

siete ciriales dalimoges. z pedaco dot. It. dos escodiellas dalimoges sob doradas. It. 

a o - a 

vna naueta pora encéso sob dorada, o qt piedras. It. ot. uinagera dalimoges. It. 



178 REVISTA DE ARCHIVOS 

a - — a - a 

vn agmanil fecho como león. It. vna maiestad de sea M en su caseta. It. vna mit, 

a 

O SU collar, z vn cro^a o siete canudos de marfil. It. vn par de lúas de seda, z 

a - a a 

vn sortija de lato pora los mo90s. It. vn cruz gnde de xpistal o su casa, z o sg 

a - a — - 

lañas de pta. It. vna uara cobierta de pta poral ligno dni. It. vn canudo de latón 

i - o — a 

O piedras en q son las reliqas del peseure de ihu x. z de las uestiduras de sea M. 

— ¡ - a 

q metiro en la arca de marfil o las reliqas. It. vna arca gnde de marfil en q son 

i a a a 

las reliqs o cadenado de pta. z o laue de pta. z o lañas de pta. z fallez en la 

espina de la una enpnta de pta. z tieñ el dea la lave della. z fallez parte de ot enpnta 

- a - a 

,q esta hy qbrada q esta de adobar. It. ots dos arqtas de marfil despgadas. z ot sana 

a 

q tié don andres. z en la una daqllas dos iazé dos sortijas de pta del encésario. 

a a a a 

vn gnde z ot peqna. z dos botones de pta pora capas de coro, z dos piedras xpistales. 

- a 

It. dos ampollas de xpistal o balsamo. It. vna cinta de lino, z vn toca de seda 

- a o - a 

O listas de oro. It. qt. bochetas de fuste uazias. It. vn moscadero gnde de peñólas 

o 
de pauó o su ffunda. z ots dos de pargamino o sg casas. It. tres paños labra- 

i - a e 

dos de seda o su funda pora las reliqas. II. Qraenta z ^inco capas de seda, enl 

- . - e 

nueuas z uieias o las seys q ya tenia. It. treynta z tres acitaras ent buenas z malas. 

It. dos paños q dizé las ñaues de antel coro. It. vn paño pora cobr el cru9Ífixo en 

a - . a a o 

el tiépo de la qraesma. It. 9ynqenta z qt sauanas. It. vn paño laurado de seda pora 

. - a a 

sobrel altar. It. vn cédal uerde peqno. It. seys cortinas. It. vn paño gnde tmasirgo. 

i 
ítem un paño listado de listas doro de seda uiado. z peto. 

tLN la era sobdicha ireze dias por andar de dezébo a la t^ia. lohan frez Canónigo. 
z Ñuño Rodgz opañeros de la Kglia de Salamáca psentaro z diero al dea z al ca- 
bildo dessa misma Eglia 9ynco Arcas del tesoro del obpo. Bien cerradas las tres co- 
biertas z las dos Rasas. Et el dea z el cabildo mádaró las despgar. z mádaró las 

a 

Re^ebyr o qnto en ellas iazia al ar^idiano do diego, z pedro vuanes del Ray. z 

c ' o 

fallará en la una dellas. vn officiero. z vn missal. z vn buiario dnical místico, z ot 

— . - — - o 

scoral. z vn ordvnario q comieda omipe ds. z ot q comieda Gallo, z vna ara o 

o _ - - a 

so corporales, z ot ordinario q comiésja. Ompe ds. P't. vn psero. It. en la ot 

a 

arca fallaró vna túnica de cédal braco z uiado. z vna dalmática de seda bnca dora- 

00 o 

da. z vn paño de peso, z ot paño uerde. z ot. paño dorado, z ot de xamete pora 

sobre cafistol. z vna dalmática pintada de leones negres. z tres coriibaldos de mo^os 

a a a 

pintados de piñones, z ot dalmática pintada de castiellos. z ot dalmática bnca de 

a a a 

oro tejida, z ot dalmática tejida de oro z de sirgo, z ot dalmática bnca figurada de 

a a 

caras de oms. Et ot dalmática entretejida de flores, z ot dalmática de peso entre- 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 1 79 

a a 

tecida de oro. z ot dorada o Ruedas doro, z oi entretexida de oro o estrellas. 2 

a - a 

Ot entretexida de oro de paño de peso o su casula desse mismo paño. II. otcasu- 

- a a 

lia cárdena o estrellas doradas. It. ot casulla bláca de diaspero. Et ot casulla 

o a a 

bláca. entretexida de leones negs. It. en la ot arca fallaro. vn encésario de pta dora- 

a a a 

do. z vna naueta de pta. o su cuchar de pta. z dos uinageras de pta. z dos esco- 

a a a 

diellas de pta. z dos follas de pta redondas pora solos ^irios. z dos giriales de pta. 

a - - a 

z dos cálices de pta sobdorados o sg patenas. It. vn aniello de oro gnde obpal 

ao 

O camafeo z o piedras buenas. It. diez aniellos de oro los qt o piedras de sa- 

ao _ o 

firo. z los qt o piedras de Rubi. z el uno o piedra de topazio. c el ot o piedra 
diamát. Et una causeta de marfil. Et una laña dorada de mitra. Et bolo daliofar. 

a a — 

z dos esclauones de pta. z vna cruz de pta dorada o ligno dni. z o piedras 

- _ - a a - o 

pciosas en su causeta. It. brago de marfil o vn armella de pta dorada. It. tres libs 

a - a 

O taulas cobiertas de pta. It. vn arca de marfil o reliqas. z o dos pendes de 

- a a . - - . . - . 

marfil. It. vn mil. o veynt z siete piedras pelosas c o su collar q tié veynt hy 

- a a - o 

ocho piedras pciosas. It. ot mit de aliofar dorada o piedras peqnas. It. ots. 

- . - - a 

dos collares. It. Seys pares de luuas. It. tres amitos z dos cintas. It. vn 

a a 

cuchar de pta pora colar ag. Et un maniplo c tres estolas. It. vna alúa c onze 

- o 
capas, z unas caigas. It. vn baruero. z dos fagaleias. z vn paño. It. ot dia ouie- 

— i a 

ne A saber, dia de seo ihome ante déla fiesta de nathal. feziero abr las ots dos 



arqtas del thesoro del obp(;. Et en la vna fallaro la uestimiéta del capellá del obpo 

- a a 

O apareiamiétos del altar. It. en la ot fallaro las lets. z los instrumétos. z los 

i — 

puilegios de la Eglia z del obpo. It. en es mismo dia de seo thome en la era sobdi- 

cha. Regibieró el dea z el cabildo de salamáca de John fernádez canónigo, z de 

Ñuño rodrigz opaño dessa misma eglia por nóbre de iohan uermudez ihesorero 

_ o i 

q fue aastos libs q se sigue. El pmero e-i Grego-iq nazázó q comieda. Proficiscenti 

la-o oa-o a- 

m. z. c. It. Ot q comie(;a. Propicio x. z c. It. ot q comieda Jacobcj. z c. It. vnos 
smones de Innocen. q comiécá Innoceepc. It. Gregor¡9 sup ezechielé. q comiégá. In 
noie sce tnitatis. It. expoto origenis q comieda. Colende me paruo subiectu. It. vn 

o - - 

lib de Gregorio q comiéva Explene uerbis. It. vnos srmones q comiengá. Dicite 

pusillanimes. II. ela expoiion del saliio q comié(;a. pphas sps sci. It. Eplas de sant 

" - a o . 

paulo q comieda. Paukj sruus. It. qdernos de los cinco libs de moysen. q comieda. 

voló frat. It. otro qderno q comiér:a Ds est incarnatcj. It. Sermons q comieda. Qd 

a — 

gliaris. It. Sermones q comiéí;a. Cum appinqssenl. It. Expósito del saltio q comiC(ja. 
ffelices süt auditores. It. vn éxodo de glosa menor, q comié(ja Hec sunt noia. Ité. 

o — - - 

Ot éxodo de glosa menor q comiéga. Hec sunt noia. It. Psaltio glosado de glosa 



l80 REVISTA DE ARCHIVOS 

menor, q comieda Bis uir. II. Eplas de sant paulo glosadas q comieda Principia 

- o — - o — 

rerú. It. vn lib de snias q compie9a Mulli. It. un lib de lospphasq com¡é9a. Nemo. 

It. vn eunglio de sant John q comieda. Hic est iohs. II. vn gral. Psaltio glosado q co- 

mie9a. Cum oms pphas. It. Sermóes q comieda. Omem pecm. It. vm lib q comieda 

- o - . a - - _ 

apocalipsis. It. vm lib. de sant ysidro de let gallega. It. Questioes de leologia q 

- o o 
opie9a de fide. It. Lucidario q opie9a. Rogatg. It. ot lib que opie^a Magni 

-oo - a-oo-._ 

ope It. Ot lib de sant Iheronimo q opie^a. Lauavo. z c. It. ot lib de sant ysidro q 

Dpie^a. Quorumdam scorum patrum. It. vn salust^o q npiega. Salustii xpi. It. vm 
i - _ ~ . _ ._ 

ugilig q opie^a. Bucolicis. It. vn lucidario. q opie^a. Rogatg. It. vn Boe9Ío q comié9a. 

io-oó_ -oo 

Carmie q qndá. It. ot lib q comié9a. Pastoralis cure. It. ot lib q opie9a. Lex 

i 

saclegorum. 

Suma ystorum librorum pceJentium. Treynta. z Syete. 

(Archivo de la Catedral de Salamanca: Fábrica; Cajón 44, Leg.^ 2.°, fiúm. 26). 

Por la copia, 

Manuel Gómez- Moreno y Martínez. 



II 

COLECCIÓN 

DE CARTAS ORIGINALES Y AUTÓGRAFAS DEL GRAN CAPITÁN 

QUE SE GUARDAN EN LA BIBLIOTECA NACIONAL. 



2.^ 

Carta da Gonsalo Fernández á los Rayes Católicos. 

Muy altos e muy poderosos señores principes, rey y rey na, nuestros señores. 

V. al. nos enbiaron a mandar en las letras que traxo Pedro de Frias que se pi- 
diesen al rey de Ñapóles tantas tierras de las que V. al. tienen en Calabria que bas- 
tasen al suplimiento del asiento que se hizo con el dicho rey acerca de la guarda 
de aquellas fortalezas, por no tener que hazer con sus tesoreros ni otra tercia per- 
sona que oviese de pagar el préstamo, &. 

V. Al. se recordaran que en el traslado de aquel asiento que llevó Pedro de 
Frias esta un capitulo en que dice que aunque el rey por entonces venia en ello, 
fue a condición y con que quiso palabra de mi Gonzalo Ferrandez que andand) 
el tiempo se moderaría, según la sucesión de las cosas, y por esta causa munchos 
dias antes que Pedro de Frias viniese, el rey de Ñapóles con grande ynsiancia se 
quexaba e desia que estando el reino en paz no era menester tanta gente como la 
que estaba señalada, pues lo que demás de lo justo se gastaba, ni se consumía en 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS l8l 

provecho de V. Al. ni de otro particular, mas en los alcaides a quien se hacia la 
paga, y asi otras cosas, pidiendo que se abajase como le estaba asegurado, pues se 
quedaua el fecho en libertad para poner mas g^nte quando la necesidad lo deman- 
dase, y que haciéndose tal moderación, la renta de las mesmas tierras supliría á lo 
que se requiriese gastar, y que quando faltaie el Rey, q jsiaría obligáis á lo cum- 
plir &. A lo qual porque de dia en dia esperauam js respuesta da V. Al. no S3 le 
respondió con determinación, mas entreteniéndola hasta ver lo que V. Al. man- 
dauan. 

Venido Pedro de Frias, hablamos al Rey por los términos que V. Al. nos en- 
viaron á mandar, justificando la demanda cuanto podimos y supimos, sobre todo 
declarándole ser esta la voluntad de V. Al. sobre consu ta, y que pjr ser justo, se de- 
bía traer á efecto. Metióse el negocio eu platica, do a ávido muchas alteracio.ies, y 
al fyn nos otros, conosciendo que al presente el rey de Ñapóles tenia alguna razón 
de agrauiarse de aquel asyenio que se hizo, e que podia caber moderación, quejan- 
do en libertad para proveer á la necesidad cuando conviniese, como es dichu, veni- 
mos en abaxar de aquello tanta contia que, tomando las tierras en aquel numero 
de los VII M. ccLX ducados que fueron tasadas de renta, los quales quedauan al rev* 
de hazer buenos, podrian bastar otros i M. ce ducados, para lo qual le demandava- 
mos que pusiese en poder de V. Al. a Santa gata, que es vna legua de R ¡joles, de 
quatrosientos vesinos, fortisima toda la villa y con vna fortaleza al cabo della que 
no es fuerte, y que demás desto, pusiese en poder de V. Al. la y sola que es dos le- 
guas y media de Cotron que, aunt^ue no tiene muralla, es cosa que mucho ynpor- 
ta para el puerto e señorio de Cotron, por ser a dos leguas y media de aquella 
cibdad y cerca de la marina. Dizese que renta de cada año seyscientos ducados y 
vn feudo de Turpian que renta otros trescientos ducados. Verdad es que le pedi- 
mos y seña'amos mas tierras, pero al cabo esto fue lo ultimo. 

El Rey nos a puesto delante sobresto de Santagata todas sus necesidades, di- 
ciendo que el tenia á V. Al. por señores y padres, protectores deste reyno, y que el 
conoscía no poderlo sostener syn el ayuda e fauor de vuestras altesas, y que ve- 
yendo los venecianos agora de nuevo poner mas tierras en poder de V. Al., ellos 
tomarian animo para hacer lo semejante, que seria tanto fuera del proposito como 
se podia bien indicar, y que los varones deste reyno que veyan con quanta volun- 
tad V. Al. mirauan el beneficio suvo v del revno, v esto les hazia tener freno, mu- 
darian proposito y buscarían otros partidos, y que aquella Santagata el la tenia 
dada al varón de la Escaleta, que es vasallo de V. AL, y que si gela [quitare, que 
su palabra vernia a menos, e la ysola estaua vendida á un camarero que fue del rey 
Don Fernando, y asy otras muchas razones a las quales por nos otros fue respün- 
dido y satisfecho que a lo de los venecianos que dezia, ninguna razón tenian ellos 
para ponerse en tal demanda, porque ya estaua capitulado que por el socorro y 
costa que hizieron se dauan aquellas prendas y que no podian mas pedir, las qua- 
les heran de muy mayor inportancia y valor que las que á V. Al. se avian dado, 
aviendo V. Al. gastado muy mucho mas que ellos en esta guerra y poniendo sus 
Reales personas y todos sus reynos en ella; y que á lo de los varones, verdad era 
que alguna cosa se sentía dellos, no de buena rayz; pero que muy mayor freno 
les pornia quando viesen que el tenia contentos á V. Al. y estauan en toda confor- 
midat, lo qual, haziendose esta pequeña cosa, lo saneava todo; y que á lo del va- 
ron de la Escaleta era lo menos, porque aquel era vasallo de V. Al. y no avia de 
hablar y mayor mente dándole recompensa, y asi otras cosas que nos parecieron 



1 82 REVISTA DE ARCHIVOS 

que hazian al proposito, y avn declarándole que ninguna cosa devia con mayor 
vigilancia procurar que la gracia y contentamiento de V. Al. de quien toda su es- 
peran9a y conservación estaua pendiente &. A lo qual nos respondió lo que de 
primero, y diziendo quel queria escreuir á V. Al. e darles larga cuenta de todo y 
suplicarles que lo judicasen con los ojos del entendimiento y lo pesasen y pensa- 
sen, por quel tenia tal confianza en V. Al. que, sabiendo la particularidad de sus 
necesidades y aun de otras cosas que a nosotros eran ynnotas, avrian por bien de 
contentarse con lo que V. Al. tenian, y que si la renta de las tierras no bastase á 
la costa de las fortalezas, él señalarla tierras en Calabria de donde se cobrasen del 
fuego y sal, y que asy la cosa vernia a bien. 

Nosotros, no teniéndonos por satisfechos con tal respuesta, le deximos que 
ya esto que V. Al. agora pedian era sobre consulta que le fezimos y que no la 
podiamos permitir ni aprobar por ninguna manera syn escreuir á V. Al. loque 
sentimos &. Sobre todo remitió a lo primero, e pidió á mí Gonzalo Fernandez 
con grande aquexamiento que cumpliese la palabra que le avia dado de mo- 
derar aquel asyento de lo frate quando las cosas estouiesen en alguna manera 
de quietud, y asy, no pudiéndome escusar de aquesto porque la evidencia del 
fecho me repunava, vine en esto con acuerdo e consejo del Maestre Racional 
que asy mesmo le pareció ser justo, conviene a saber, que como estaua asentado 
el sueldo de los cclxv ombres a razón de a tres ducados de oro por mes, 
se reduciese á dos ducados y medio, que son treynta reales, que es precio á que se 
podran bien hallar los peones al tiempo de agora, en que se abaxaron de aquel 
asiento de lo frate, i M. dccccvh ducados con que diese la Ysola y el feudo de 
Turpia que rentara poco menos de i M. ducados; asy que agora queda la paga 
de las cinco fortalezas en x M. y tantos ducados, y asentado que sy no suplieren 
las rentas de las seys tierras, cunplirá todo lo que faltare en los pagamentos de 
la comarca, lo qual aun no esta por asiento, pero antes que yo parta se asen- 
tará, porque se ha de meter en el empeño esto de la Ysola y del feudo de Turpia, 
como V. Al. lo enbiaron á mandar con los carteles que hizo de su mano el rey 
Don Fernando. 

Miren V. Al. quel rey quisiera y a mucho ynsistido que se abaxase asy mesmo 
en el numero de la gente, y como no le avernos fecho, avn que nos parecía que pu- 
diera al presente aver lugar, está en alguna manera quexoso, y creemos que lo es- 
criue a su enbaxador, y si esto se fiziera, ya son bastantes las rentas destas seys 
tierras, y no haciéndose, avn queda quel rey a de dar de cada un año dos mili du- 
cados y mas sobre lo que monta la renta de las tierras, por que nos otros no ave- 
rnos venido en ello syn lo consultar coi vuestras altezas. 

Agora quedo a dispusicion y voluntad de V. Al. sy les plaze ynsistir en esto de 
Santa gata por que la diligencia nuestra, avn que avemos puesto lo posible, no a 
bastado a poderlo acabar. Vean en todo y manden lo que sea su seruicio. 

FA Rey querría qu2 se pusiese una persona suya con facultad y hordenacion de 
mi Gonzalo Fernandez para que viese sobre los oficiales que yo en nonbre de 
V. Al. tengo puestos en estas tierras para co^er las rentas y entendiese la cuenta de 
todo ello y fuese a su car^^o de fazcr ciertos los x M. y tantos ducados en que se re- 
duzio la paga de las fortalezas, como de suio es dicho, por justificar que los coge- 
dores no hagan fraude, y estos x M. y tantos ducados estén ciertos para la paga de 
los alcaydes. Fn esto, avn que no somos de acuerdo, ya sera posible que se haga 
por las razones suso dichas. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 1 83 

Pues en quanto a la juridicion a de ser por poder y a nonbre de vuestras alte- 
zas el asyenlo que en todo se tomare y de la manera y recado en que quedaren 
ias fortalezas, quando, plaziendo, a Dios, Gonzalo Fernandez fuere a besar vuestras 
Reales manos, les dará cuenta y razón de todo ello, nuestro señor las Reales vidas 
y poderoso estado de V. al. guarde y con mucha prosperidad acreciente, de ñapo-- 
les XIX de junio de 1497 

» por quel maestre racional es ydo fuera de ñapóles a la ora por la poca salud 
que ay no firmo aqui. — De V.s R.sIVl.s vmil syer\o que sus Reales manos besa 



G.° Fernandez. 



3.' 



Carta de Gonzalo Femandes al maestre Racional de Valencia, 
embazador del Bey e de la Beyna de Espa la. 

Muy virtuoso señor. 

Con vn mensagero del señor cardenal os he escrito délas cosas daca lo que ha- 
via hasta aquella ora. Lo que mas ha sucedido es quel jueves, que fueron 9Ínco 
de mayo, los condes de Lavria y Melito y Nycastro y el señor Elmerique y el 
señor Onorato con 9¡en elmetes y dos myl peones vinyeron aquemar el arreval de 
Muremano donde tengo a Pedro de Paz con quatrocientos soldados y quaren- 
tacavallos, el qual se dio tal rrecavdo, que con ayuda de nro. señor, los desbara- 
to , tomo les y mato les quarenta cavallos; fueron muertos mas de quarenta 
hombres, presos mas de otros trenyia en que havya artos hombres de byen y 
entrellos vn Baltasar de Mafeo ques gran traydor. El castillo de Urso marco se nos 
entrego alos viii. deste mes. El de Belvider se entrega oy, segund estava concerta- 
do; la gente que embiastes, señor, se junto comigo el sábado que fueron alos. 
vii; es la mas gentil compañya de peones que he visto y de mas hombres de 
byen; dios nos de buena ventura. Hasta oy no havemos hecho cosa que de contar 
sea hasta rrecebir estos castillos que estavan patiados, y porquel tiempo ha hecho 
estos dias del mas bravo yvyerno que he visto, presto, con ayuda de nro. señor 
oyra. v. m. cosa que os plega. De Sisilia no son pasados mas délos rocines que ya 
he escrito, y vn mensagero myo vyno oy dalla, y no hay memoria ny ahun vo- 
luntad de mas, asy que dalli no espereys, señor, remedio; y sobre haver llegado las 
cartas déla senyora reyna y vuestras y de Garcilaso me desconfian y mejor que 
antes. Asi que otro remedio sa de buscar, pues alli no lo hay, por que estas cosas 
stan ental estado por la gente que yo he embiado a Monteleon, que no me queda 
fuerza para pasar al rey como mandays y devria ser, que nynguna cosa deseo 
mas, para boluer a Monteleon arremediar aquello que cada dia se pierde; mas tan 
poco hay manera, porque sy dexo esta parte, estos enemygos ganaran en dos dias lo 
que hauemos ganado en meses, y se socorrerá Cosencia y se juntaran con el de 
Aubeny. Dexar proveydo esto y yr yo, no hay para ello cavdal: lo de aquella parte 
esta peligroso por quel francés gana siempre por la buena voluntad délos pueblos 
y mala orden de nuestra gente que no obedecen a Jacobo conde quanto devrian 
asy italianos como castellanos. Oy he sabido quel castillo Darena esta en aprieto y 
que si no se socorre presto se perderá, y sy aquel perdemos, aquel queda fuerte en 

I Desde aquí, autógrafo. 



184 REVISTA DE ARCHIVOS 

aquella parte y se pasara alos casares de Cosencia ala ora, que lo desean los vylla- 
nos como la vida, y ahun questos yo los tenga aquy y apretados como espero en 
dios que sera, sy aquel vyene alli es forjado boluer yo ael, por quesla parte mas 
rezia, y por que los pueblos conel nos destruyrian sy aquy nos atajasen, y es 
forjado tomar otro termyno, y pasar adelante es ynposible agora, asy por los 
pocos que somos y las tierras de contrarios que hauemos de pasar, como porque 
avn el thesorero se tiene el dinero en Sisilia y no tengo peón ny cauallero que 
quiera tomar armas sy no para lo que no puede escusar, porque se les deuen cinco 
meses y no veen senyal de paga; ved sy es confusión. No se otro rremedio sy 
no que don Juan de Ceruyllon venga con L hombres darmas sy ser podra 
y otros quynientos peones, según he escrito, y conesto lo daquy y de toda la 
provincia se proveerá de manera que con ayuda de nro. señor en diez o quinze dias 
libraremos toda la prouin^ia de manera que aquel Davbeni quede cercado en Gi- 
rache con pueblos y senyores déla tierra, y fornydos estos pasos de Calabria, de 
manera quel senyor Cardenal y Jacobo conde la tengan a su voluntad y el conde 
Dayelo el sytio de Cosencia, ahun que durase, lo qual yo creo y no haria syntiendo 
rretraydo a Avbeni se daria según las senyales yo podría yr conlos que dalla vi- 
niesen y con mas gente déla provincia a juntarme conel senyor Rey dentro de vn 
mes y des'. a provincia se hauria dinero grande para lo que fuese y quedase por 
modo que Su ^\^ seria muyt seruido y llegaríamos a tiempo que fuese lo que 
señor escrevis. Dotra manera dudo que cosa buena pueda ser y en todo haura 
trabajo. Suplicos Señor lo trabajeys quanto podreys con la senyora Reyna y por 
todas las vias que sera posible; y quando toda voluntad faltase, concerialdo con 
el mysmo don Juan, que cinquenta hombres darmas y cinquenta cauallos lijeros 
aquy se podran pagar, dexando los hombres darmas ytalianos que los pague el 
Cardenal y conlos ginetes que faltan enestas capitanías. Asi que esto podra pagar 
se acá, y en todo caso deueys trabajar esto por me hazer merced y presto quanto 
sera posible, por que dotra manera lo de Monteleon se perderá y esto daquy no se 
sufrirá mas de quanto aquello durare y no se podra hazer mas de defender la par- 
te en que cabremos y no me podre juniar con el Rey y sera gran desastre que en 
solo defender se ocupe la gente de Su M.t VeJ lo vSeñor y rremediaJ por dios. A 
Sus altezas escrivo Señor, suplicos lo encamynes; lo que mandastes daquella 
gente honrada de Lipar se haz?, y cumplirá asy como lo mandays. 

Los arneses y cubiertas porque el Cardenal ha escrito ala señora rreyna y yo 
a Ñuño do Campo, os suplico encamynes señor quan presto se podra, que hay ne- 
cesidad que lo reqyere. 

De don Juan de Cervillon he sabido de parte (jyerta que tiene mucha voluntad 
de venyr acá porque hay mayor ne.^esydad dello; os pydo por merced lo traba- 
jeys, y como sea brevemente, pves la necesidad daca no sufre dila-^ion. Miguel 
de Fuenterravia ma dicho que escrive para que vengan pierios españoles hombres 
darmas por my rruego y escryve seles que vos señor les hareys dar pasage v 
modo de poder venyr. Sy a. v. m. rrequerieren sobrello, os suplico que de dinero 
y de pasage les ayudeys hasta juntar se comigo. Los contrarios que estavan en 
Layno han rrecogido toda la gente que puedan: dizen que vyenen por la vya déla 
Mendolara a entrar se en este Val de grado: lo que sucederá os haré señor sa- 
ber Nro. señor vrá virtuosa presona guarde y estado acreciente como desea: de 
Castro Villar a \in\. de Mayo K 

I S. a. 1498 (?). 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 1 85 

A Guyilermo Saco os pydo por mer(jei señor hayays por encomendado ques 

buen hombre, y le mandeys muy pr^su despachar a este o a otro con rrepvesta 

dastas cosas y avisj délo dalla, porque yo creo que converna mudar me de Castro 

\':llar, y antes me convernya sabsr lo que dalla devo esperar. En vuestra merced, 

s.'ñor queda 

Gonzalo Fernandez K 

Señor, mucho seria provechoso para distraer a Mose Davbeny que pasasen 
cnla rreba marina ^inco o seys galeas destas venei^ianas que fuesen meior arma- 
das sy ser pvdiese que estas que acá vinyeron, para que pvdiese saltar entierra al- 
guna gente dellas ahazerdaño, que estas (jinco vi-^nen muy desacompañadas, mas 
quando no pvdyere ser, venga señor ordenación para que estas se pasen alia, que 
vnas (^inco fustas de Taranto nos hazen mala obra enaquella parte porque no hay 
quyen les vaya ala mano, y las de Frant^i de Pav y de fray Jacobo quedaran en 
estotra marina, que sera gran favor añras cosas. Con estotras cosas os pydo por 
merced tengays cuydado desia. 

Por la copia, 
A. P. Y M. 



III 

CARTA 

DE D.** Juana de Austria \ Felipe íí. (i 5 Noviembre i55(S). 

Muy alto y muy F^oderoso Señor. 

Los despachos que lleua Pero Menendez y han ydo por tierra estos dias dupli- 
cados son de 3o del passado y 5 del presente, en que se ha scripto a Vuestra Magesta 1 
todo lo que hasta entonces auia que dezir; y assí temé p jco que rcsp )nder a la Car- 
ta que estos dias he recibido de Vuestra Magestad d¿ i6 del dicho mes pasado, qu * 
vino por tierra con la duplicada de seys de settie.nbre, y fue muy gran merced pa- 
ra mi saber que Vuestra MagestaJ estouiesse c )n salud* plegué a nuestro señor de 
continuársela com > es menester y que en esto de las pazes que se tratta se haga y 
concluya lo que conuiene al bien y quieiud de la cristiandad, para que con mas 
breuedad podamos tener a Vuestra Magestad en estos Reynos donde tan nesessaria 
es su presencia; y aunque por lo que se ha scripto haurá Vuestra Magestad enten- 
dido la prouision que se le ha hecho y en el estado que quedaua lo demás, de que 
no estaua yo con poca pena y cuydaJo ver que tardaua tanto la flota de las Indias, 
ha plazido a Dios que hoy he recibido vna carta de los officiales de la casa de la 
contratación de Seuil'a, con copia deotraque al obispodeLugo scriuio vn Juan Gar- 
cía Jaques, que tienen en los A^^ores el prior y cónsules de aquella ciudad, y de ot;a 
de Pedro de las Ráeles sobre la llegada de las flotas de Tierra firme y Nueua España 
a aquellas islas de los A(jores; me ha parecido dar auiso a Vuestra Magestad desta 
nueva porque podria llegar a tiempo que conuiniese mucho al servicio de vuest;a 
magestad y bien de los negocios saberlo, y he mandado que con esta carta y las di- 
chas Copias se despache por tierra, y en llegando estas flotas a Sanct Lucar, donde 

I La cortesía y firma, autógrafas. 



l88 REVISTA DE ARCHIVOS 

quisiera h acompañarme lo ejecutasse y me siguiera; y solo lo ¡sieron el casique 
D.n Martin Acaupotop y el capitán Antonio de Padua, con siete yndios de su co- 
mando, y también los dos intérpretes Gregorio Ledesma y Silbestre Corro, con 
quienes marché, y llegamos aser noche á distansia de sinco leguas de la nominada 
reducsion, en la entrada del Monte grande, senda de Macomita. 

Dia 27. Caminamos como seis leguas al Nasiente, por entre bosques y cañadas 
pequeñas, y venimos aser noche a al Po^o de Toleché, por motivo de estar el otro 
pozo retirado y ser la senda muy serrada. 

Día 2S. Caminamos como seis leguas al Nasiente, por entre montes y cañadas 
pequeñas, y venimos aser noche á un campo avierto. 

Día 29. Caminamos como trese leguas al Nasiente, y venimos aser noche á 
Pi.ibCy que interpreta en nuestro castellano Atamisqui (pequeño arbolillo); después 
de haver parado llegó un indio de la nasion tova y nos dio notisia como los yndios 
hijos de Quiguiri, quedavan buenos en el Chaco; con cuía notisia salimos del cui- 
dado que teníamos. 

Día 3o. Caminamos como quinse leguas al Nasiente, por entre montes y dilatadas 
angosturas, é hisimos noche en Malaguc, que interpreta el Po^o de Juan Tomás. 

Dia 3i. Caminamos cossa de seis leguas al Norte, por entre montes y angostu- 
ras, y venimos aser noche en Taglaé que interpreta Po\o grande, y dormimos 
con sobresaltoso cuidado por los continuados rugidos de leones y tigres que 
abundan. 

Día i.° de Junio. Caminamos como sinco leguas al^Norte, por entre montes y 
angosturas, y hisimos noche en Aqueieé alias Po^o del simboi. 

Día 2. Caminamos como quinze leguas al Norte, por entre montes, y venimos 
á hazer noche en la Puerta de Macomita, sobre las márgenes del Rio grande. 

Día 3. Caminamos como seis leguas al Nasiente, y nos fué pressiso romper un 
gran trecho del monte á causa del vanado, é hisimos noche sobre el Rio grande, á 
quien los yndios llaman Ver me jo, 

Dia 4. Caminamos como doze leguas al Sur, iendo ronpiendo algunos retasos de 
montes, y paramos esta noche en Yvismaqué, que quiere desir Laguna del pescado. 

Dia 5. Caminamos cossa de doze leguas al Sur por campos y cañadas, é hisi- 
mos noche en Opatolé, alias lugar donde murió la yndia mo^a. 

Día 6. Caminamos cossa de doze leguas al Sur por campos y poco monte, é hi- 
simos noche en Casopelic ó Tren de los españoles, por ser esle lugar donde sentó 
su campo el S.r D." Juaquín de Espinossa, en la entrada que hizo al Gran Chaco, 
de consentimiento ó por concurso del Kxmo. S.oi" D." Pedro Ceballos, y también 
porque sentamos el nuestro con el S.or D." Gerónimo Matorras el año de sete- 
sientos setenta y quatro. Hstá este sitio sobre una laguna grande cuio margen 
adornan verdes y ermosas arboledas de Pájaro bobo (assí llaman á estos barbóles) 
y otras de vinal. 

Dia 7. Camin «mos cossa de doze leguas, siempre al Sur, y venimos á hazer no- 
che al otro lado de un pequeño palmar, en Imagaié, que quiere desir Laguna ceca, 
que está inmediata a! río. 

Día 8. Caminamos como quinze leguas al Sur, por campos y algunos cortos 
montesinos; encontramos á un yndio de nasion tova que venía con tres mugeres 
propias, y preguntándole que notisia me dava de los yndios mocobiés, me respon- 
dió que savia estaban en La Cangayé ó Acananagayeé; con esta notisia fuimos aser 
noche en Tupaquesinsinit, lugar de grietas pequeñas en la superfisie de la tierra. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS l8g 

Día 9. Caminamos como diez y seis leguas al Sudueste por canpos y cañadas y 
algunos retasillos de monie, pero de muy buen camino, é hisimos noche serca de 
una laguna llamada Maquirimit, que interpreta. Agua negra. A cossa de la orasión 
vimos venir una patrulla de yndios mocobiés, áe la parte de abajo, cuia vista nos 
^ausó vastante sobresalto; pero Dios quiso consolarnos, porque luego que llegaron 
"se apeó el casique, hasiendo lo mismo los demás de su comitiva, y me abló por 
medio de los intérpretes disiendo se alegrava infinito de verme por su pais, que no 
lubiesse recelo alguno, pues solo deseaba saber el fin de mi venida. Respondile que 
yo tan)bicn selebrava en estremo su salud y vista, y que esperava de su noble pro- 
seder y lealtad, cumpliría conmigo y mis aconpañados los términos amistosos que 
acoslumbravan él y los de su nasion; y que el fin de mi venida era solo el amor y 
voluntad grande que les tenia y á desirles de orden del SeñorGovernadoryen nombre 
del Rey mi Señor, que sin embargo de aver finalizado sus días el señor Matorras, 
con quien selebraron pazes el año passado de se'enta y quatro, siempre estava pron- 
to el enunpsi^do Señor Arias fqui^n se allava con el interino govierno de la provin- 
sia) á verificar los tratados establesidos por el sitado finado Governador,y deseoso de 
verlos rindiendo adoraslones al verdadero criador de cielos v tierra, á cuvo fin tiene 
informado á nuestro soberano, de cuia cathólica piedad no se duda venga en con- 
■desender con esta súplica y dar su bendision y lisensia para la construsion de sus 
pueblos. A esto me respondió que lo mismo deseavan él y los demás casiques de 
su nasion. Viendo esto, pedí al Todopoderoso les conservasse en tan buenos pro- 
pósitos, para que abrasando su santa ley lograsen el fruto de la redension. Este 
casique se nombra Lachiquitín; de edad como de sesenta años, de alegre rostro y 
respelosso; este, poco después de la orasion se retiró á su toldería; esta misma no- 
che, como á las onze, sentimos un tropel de animales que se asercava á nuestro 
Real, y aunque nos asustamos alg() salimos breve del cuidado con la llegada del 
mismo casique que venía con algunos yndios, disiéndome que solo por acompa- 
ñarme havía buelto; esta noche pasamos lo mas de ella en conbersar con él, ad- 
quiriendo yo del algunas notisias á mi favor, y mostranJosse muí afable conmigo 
V los míos, se retiró á su toldería como á las nuebe de la mañana del día diez. 

Día 10. Este día no caminamos, p(jr aber venido los yndios signipeSy de los 
quales me avisó el Capitán de mi pueblo, Antonio de Padua, al tiempo que me 
hallava resando el Ofisio divino, y como lo viesse sobresaltad >, me levanté pron- 
tamente á resevirlos; ableles á todos con cariño y les d¡»e se apeasen de sus cava- 
líos, lo que executaron luego, m )strándose (al pareser) muí alegres, aunque no 
dejaba yo de desconfiar, por la arraigada enemistad que estos tienen con los yn- 
dios de mi pueblo, y aber venido todos armados y embijados como para pelear; 
en este casso, un indio guaraní (cautivo de los mocobiés) llamado Andrés, criado 
del finado Paykin, que por acaso avía quedado con nosotros de la comiti- 
va de LacA/^u/í/«, sospechando ó conosiendo alguna intensión dañada en ellos, 
montó á cavallo y con mucha aselerasion fué á la toldería del susodicho ca- 
sique á dar notisia que los signipes me querían matar, con cuia notisia llegó en 
breve Lachiquitín con su gente armada, montados á cavallo, y se formó en for- 
ma de batalla á mi lado, conosiéndoles yo en el semblante lo enojados que ve- 
nían; y estando un buen rato en suspensión, llegaron tras ellos todas las mugeres, 
ho sabiendo estas como darnos á entender el gosso que tenían de aliarnos vivos; y 
para darlo á entender se esplicavan dando grandes palmadas, acsion que acostum- 
bran en casos de gosso, alegría ó regosijo. Después que dio lugar el enojo al dicho 



igO REVISTA DE ARCHIVOS 

casique, me dijo que fuese con él, con los de mi comitiva, á dormiir á su toldería 
porque los otros no intentas2n hurtarnos las cabalgaduras, ó por vernos solos y 
pocos nos isiesen algún otro daño. Esto dijo en voz alta y clara, de manera que 
pudieran oirlo y entenderlo todos los signipes, y noté que ninguno de ellos habló 
palabra; no quise que en mí conosiesen mosion alguna, y les dije á los dichos sig- 
nipes que me retirava con el casique Lachiquitin á su toldería, por pasar con él 
al siguiente día á lo del casique Queiaveri, y me respondió uno de ellos: yo qui- 
siera también acompañarte y saber el fin de tu venida, pues sobre lo que determi- 
nasen los casiques mocobíes queremos nosotros tener parte también y sujetarnos 
á sus tratados. A esto Les dije: pues, hijos, mañana nos veremos con el casique 
Queiaveri, y trataremos sobre nuestros asuntos; con lo qne caminé como quatro 
leguas á la dicha ranchería (por campos y tal qual angostura) donde hise noche y 
y nos ospedaron mui alegres, con alguna carne y frutas silvestres. 

Día 1 1 . Caminamos como sinco leguas, siempre al Sudoeste, por campos y algu- 
nos retasillos de montes (pero tales que por ellos pudieran transitarcarruajes)acom- 
ñados del casique Lachiquitin y algunos de sus indios, yalogamos (sic) en el paraje 
llamado la La Cangaye, en donde alié mui claras las cruzes que en un árbol de 
vinal hizo gravar el Señor Matorras, con la fecha del año y día en que llegamos; 
después de un buen rato de llegados, vino el casique Queiaveri, con dies indios a 
verme; saludóme atento en su idioma, disiéndome se alegrava ubiesse llegado con 
perfecta salud: que procurase descansar, que mañana hablariamos despasio; con 
lo que se retiró sin desir mas palabra. 

Día 12. Este día, como á las ocho de la mañana, vino dicho Queyaveri á visi- 
tarme con los mismos dies yndios; después de tomar asiento me preguntó como 
estava; á que respondí que algo molido del camino (al oir esto se rió) pero que 
todo lo dava por vien empleado por el gusto que tenía de haverlo visto y conosido, 
para poner en cgecusion el orden que llebava del Governador. Preguntóme enton- 
ces el fin de mi venida. Sabe, noble y leal casique, le dije, que a sido tan plausible 
y agradable vuestra embajada en el magnánimo y piadoso corazón del coronel 
D.n Francisco Gavino de Arias, Governador y Capitán General de la provincia del 
Tucumán, que para mostrar este júbilo y ascr ostentasion del agrado con que la 
resibió y admitió, me manda á que en su nombre os dé las grasias de tan zeloso 
mensaje como le as mandado y os haga saber el deseo que tienen los cristianos de 
veros alistados vajo las vanderas de nuestra santa Madre Iglesia; y para prueva de 
esto os manda el mismo bastón con que el año pasado se hisso distinguir al prin- 
cipal casique de los demás, para que en nombre del Rey de las Españas su amo, 
djmines y presidas estos vastos payses, hasiéndote reconoser por General de lodos 
loi demás casiques que avitan estos dilatados terrenos, por convenir assí al Real 
servisio de ambas Magestades. Resivió el bastón con grande alegría, assí él como 
todos los demás que le acompanavan. Pidióme que el siguiente día hisiese la 
misma relasion en presensia de los demás casiques, que para este fin los conboca- 
ría y haría juntar. Respondile que lo aria de buena gana, y con esto se retiró. 

Día 1 3. Este día, vien temprano, vino el mensionado casique General del Gran 
Chaco, con todos ios casiques que pudo conbocar, en cuia presensia hisse la ante- 
sedente relasion, á que toaos asisrieron con grande gosso, golpeándose las manos 
en señal de alegría; acabada esta funsion pregúnteles que tal les paresía la elecsión 
del Governador, echa en la persona de Qucya^jeri, A esto respondieron con la 
misma algazara y golpes de manos que antes, y disiendo estava mui buena, porque 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS IQI 

<¿ueya»eri era el más valeroso y esforzado que tenía el Chaco, y que allavan por 
muí conveniente que el dicho Queyaveri, como prinsipal casique y General de 
ellos, pasase con otros quatro casiques á la ciudad de Salta á dar las gracias al 
Señor Governador y tratar despasio en asumpto á sus reducsiones, puesto que les 
franqueava el Real amparo de nuestro Monarca; aseptó gustoso este pareser el 
sitado Casique General, y conosiendo yo en los yndios algún rezelo para este 
viaje, por razón de unas muertes de christíanos egecutadas por unos yndios vaga- 
mundos, y que aunque estos havían sido repreendidos con vastante severidad (se- 
gún me hisicron constar dichos casiques) les quedava la sospecha de que los 
christianos quisiesen tomar salisfacsion de dichas muertes; y para quietarlos y 
quitarles los temerosos rezclos que tenían, me prometí el quedar en reenes en sus 
tolderías con sus familias hasta su regreso, manteniéndome con frutas silvestres y 
caza como hasta allí lo avían echo, y aunque no l(j ¡sieran me quedaría gus- 
to[so], pues todo mi deseo es el de sacrificar mi vida por la conversión de infieles. 
Admitieron gustosos mi propuesta y se retiraron á disponer la caminata. 

Día 14. Este día, sobre tarde, volvió el casique General, solo, y resó con nos- 
otros de rodillas las orasiones, y yo tomé el travajo de enseñarle gustosísimo, 
viendo su atension y súplica, que servía de exemplo á los demás. 

Día i5. De sobre tarde, vino el casique General y me dijo que havía mandado 
á todas las yndias trajesen paja para aserme una pequeña chossa donde me pu- 
diera guareser de los intemperies. 

Día 16. Vino mui de mañana el casique sitado y le supliqué me despacharse á 
todos los jóvenes para irlos inponiendo en la doctrina cristiana; al punto me los 
mandó y vinieron obedientes á su mandato; se juntaron los muchachos y mosos 
y asistió también el nominado General á la doctrina, mandándoles que en adelante 
concurriesen de mañana y tarde, sin que fuese menester volverlo á prevenir. Noté 
en estas criaturas la ovediencia y temor á sus casiques, como assimismo su dozi- 
lidad y el amor con que tratan al cristiano; cosa particular, pues tengo esperien- 
sia de lo contrario en otra-; nasioncs redusidas; de muchos años á esta parte son 
los pequeños tímidos al español y inovcdientcs á sus mayores. 

Día 17. Luego que salió el sol vinieron todos los muchachos á que les enseñase 
á rezar, y asistió el casique General con sus yndios, y continuaron sin novedad 
asta el veinte v uno inclusive. 

Día 22. Este día caminó el sitado Qucyavcri, casique General, con quatro de 
sus casiques, para Salta, condosidos por el intérprete Gregorio Ledcsma, el casi- 
que D.n Martin Acrupotop, el capitán Antonio de Padua y tres de sus yndios, 
dejando dicho Qucyavcri encargado la asistencia á la doctrina y la de mi persona. 

Día 23. Mandé levantar el estandarte de la Santa Cruz como por señal de 
posesión del lugar donde avía de erigirse el primer templo y construirse el pueblo; 
aviendo echo esta diligcnsia con la reverensia devida, les mostré quanto se necesi- 
lava para la formalidad de una poblasión, y que lo prinsipal era la yglcsia y cam- 
panas; y mostrando gran deseo dj verlo egecutado assi, me ofresieron traer pronta- 
mente una campana que se allava de allí corta distancia en la ciudad de la Con- 
sepsion, destruida, que según varias noticias dista treinta leguas de San Juan de 
las siete corrientes^ como lo executaron llevando para el efecto al intérprete 5/7- 
vcstrc Corro y el aparejo en que traje mis pozuelitos; y á los tres días bolvieron 
traiendo la referida canpana, que hise colocar en unos palos altos, para llamar á 
rezar. 



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Día. 24. Bino el casique Lachiquitin con toda su gente y me dijo que de orden 
del casique General venía á acompañarme, cuidar de mi persona y de la asislensia 
al resso asta su regresso. 

Día 25. Vinieron quatro mosos mocobíes y me dijeron que de mandato de su 
casique General venían á acompañarme y asistir á la doctrina asta que el volvies- 
se; uno de estos traía arco y flechas en la mano; pero luego que se vajó del cava- 
lio dejó caer al suelo las armas y me dijo: Padre amigo; Dios sea contigo y te dé 
su grasia, le dije; asistieron todos á la doctrina y les mandé que no dejasen de 
venir siempre, siempre que pudiesen; assi lo aremos, respondieron, y se re- 
tiraron. 

Día. 26. Me mandó á desir la casica Generala, que con otras mugeres se iba al 
campo á buscar algunos cogollos de palma y frutas para regalarme; que no notas- 
se su defecto en la doctrina; agradesile la atension y mandé á desirle que podía irse 
quando le paresiese; con esto se fueron y volvieron luego sin dilasion. Pasamos 
los siguientes días asta el primero de Julio sin cosa notable y con la misma asis- 
tensia. 

Día i.° de Julio. Después de la doctrina se quedaron á parlar en mi chossa seis 
yndiüs y se estubieron asta mas de media noche selebrando el idioma español. 

Día 2. Vino muí de priessa un yndio a mí chossa; saludóme y luego le pre- 
gunté á que venía, y me respondió que á resar; y assí que le enseñasse luego; 
yselo assí y quedó mui contento y nos mantubimos en este mismo egersisio sin 
cosa que notar asta el día ocho esclusibc. 

Día 8. En este día quiso la Divina misericordia darme un gran consuelo, mos- 
trándome logrado el fruto de aquel corto trabajo que le consagrava, pues á esto 
de las diez de la mañana vino un cacique con algunos de sus indios á rogarme con 
grande instansia passase á su toldería á baptizar una yndia mocobí que avía acsi- 
deniado de sobreparto y pedía el bautismo; luego marché y en llegando le tomé el 
devido consentimiento á la adulta, quien con grande ansia me respondió que quería 
ser cristiana; baptisela é inmediatamente murió; sobre este asunpto les hisse una 
breve esplicasion de la gloria tan grande que avía ganado en aquel instante aquella 
felisisima alma, pues estava sin duda alguna gosando de la vista de Dios nuestro 
señor Jesucristo, de la Santísima Virgen María nuestra Señora, y de toda la Corte 
celestial, y que todos estos bienes los avía alcansado por medio del santo baptismo; 
y empesse aconsejarles el deseo y fervor con que devían procurar tan santo lava- 
torio. 

Día 9. Hasta este día siguió siempre la asistensia á la doctrina, después de la 
qual me pidieron lisensia algunos varones para ir con sus mugeres á solisitar por 
el campo alguna miel y algunas frutas, porque les iba escaseando el bastimento 
con que me regalavan. No dejé de notar en algunos yndios infieles no sujetos á 
nuestra santa fee, la ovediensia, venerasión y cuidado con que me tratavan; cossa 
que mas me obligava á repetir grasias á mi Criador, que assi lo permita para mas 
asegurar esta empresa. 

Día 10. Después de la orasion comensó un indio á tocar un tambor, llorando 
al son del, y lo acompañavan tres mugeres; duró esta música ó llanto hasta el na- 
ser el sol, y como este saliesse entre nublados aumentavan su llanto disiendo que 
el sol les acompañava en su dolor; procuré saver la causa para repreenderles las 
supersticiones que usan y me digeron que aquel llanto avia sido acordándose de 
un pariente de ellos, que azía quinze años havía muerto. 



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Díaií. Este día me mandó desir el casique Lachiriquin que breve vendría á 
ponerse serca de la toldería del General Queyaveri^ para que sus yndios y mucha- 
chos aprendiesen á resar. 

Día 25. Hasta este día concurrieron siempre al resso en la forma dicha sin no- 
vedad alguna, pues todos se juntavan al toque de la can pana; y como á las ocho 
del día llegaron veinte y sinco yndios sif^nipes á visitarme, y antes de llegar á mi 
chosa, como una quadra, dejaron sus armas, acsión que mientras la ege:utaron 
estubieron los rtiocobies muí atentos; estubieron todo el día con nosotros, mui ale- 
gres, resaron con los demás la doctrina y les mandé que siempre que pudiesen no 
dejasen de venir traiendo á las mujeres y muchachos. 

Día 3o. Hasta este día concurrieron sin novedad á resar, y poco después de la 
orasión hubo un eclipse total de luna, y estando eclipsada como la mitad del cuer- 
po lunar oy que comcnsaron en toda la toldería con un gran rui.lo á pisar en los 
morteros en seco, como si molieran algunas espesie^; no nos entendíamos con tan 
grande ruido; pero [cuando] enpesó á menguar el eclipse y descubrirse la luna aom- 
pañaron este ruido con grandes voses y alarid.)S; duró esta algazara asta que se 
dejó ver toda la luna enteramente; procuré saver la causa y me dijeron que quando 
la luna se ponía en aquellos términos, siertamente les avía de sobr'evenir algunas 
enfermedades graves á los muchachos; y pira que no susediera assí, davan aque- 
llos golpes, para que entre ellos se perturbara y perdiera la peste. 

Día 3i. Me havisaron los yndios como avían tenido notisia que en la reJucsion 
de Macapillo havían muerto á un yndl) Tova en una borrachera, por cuio m^^tívo 
el casique (Juetayri que t'ue el embajador que vino conmigo de Silta y se quedó 
en la reducsion, se retiró al Chaco con toda su gente; pero que el casique General 
Queyaveri y los demás que i van con el avían pasado para Salta; la primera nove- 
dad me causó tal dolor y sentimiento qual se puede discurrir, temiendo que por to- 
mar salisfacsion de esta muerte nos biessemos prcsisaJos á esperimentar un^ su- 
blevasion que tal vez no la podría yo estorvar; pero quiso la divina Providensia 
que no susediera assi, como se dirá en la llegada á dicho casique. 

Día I.** de Agosto. Por la mañana de este día me dijo el casique Lachiquitin que 
los yndios querían ir á la reducsion del casique Benavides, de nasi on ain'pon, en la 
juridicsion de Santa Pee, g')vernas¡on de F^uenos Aires, á probeerse de algún gana- 
do; que no ivan con intensión de pelear, sino de arrear lo que pudiesen, pero que 
en casso de resistensia, si pelearían; aconséjeles que no lo hisieran por capítulo al- 
guno, porque nunca era bueno tomar cossa alguna sin la voluntad de su dueño; 
á esto me respondieron que vien lo conosían y que si estubieran en reducsion no 
lo arlan, assí por estar sugetos á otra ley, como porque en e>te cass:) se aliarían 
proveídos de lo necesario; pero que al presante no se les impidíesse, porque los di- 
chos avipones antes de estar en reducsion tamb'en les savían robar quand ) tenían 
nesesidad, y al presente se allavan ello> mui nesesitaJ:)S, parque las frutas silves- 
tres se ivan acabando y quedavan á pereser; por cuio motivo, como cobrando lo 
que los avipones en otros tiempos les avían robado querían ellos ir á traer dicho 
ganado; y es sierto que según esperimenté el tiempo que allí estube las gravissimas 
necesidades que estos miserables padesen les obliga á c-)m3ter estos y otros in- 
sultos. 

Día 2. Cerca de la orasion, me dijo el casique Lachiquitin que querían ir á 
traer unos indios y muchachos de una toldería que distaba de allí media legua, los 
que avían venido de orden del General Queyaveri solo aprender á resar; fuesse al 



194 REVISTA DE ARCHIVOS 

instante y vino luego con una gran quadrilla de mugeres y muchachos; pidióme 
que luego, luego, les enseñase á resar; assí lo egecuté y quedé dando grasias á Dios 
de ver semejante acsion en un bárvaro infiel. 

Día 3. Solvieron este día los yndios signipis con los chunupies, con una gran 
quadrilla de muchachos, y las mugeres luego me digeron que venían á que les 
enseñase á resar, y assí lo egecuté puntual. 

Día 7. Asta este día siguieron resandocomo siempre; y acabado el resso, llegó 
con toda su gente el sitado casique Lachiriquin y se puso como media legua dis- 
tante de la toldería del General Queyaveri. 

Día 8. Este día vino á verme el mensionado Lachiriquin, á quien reseví con 
grande gosso y alegría, por ser este yndio dotado de grandes virtudes, como se dio 
á conoser por ellas en la espedisión pasada; este yndio es de estatura regular, mui 
sircunspecto y respetable, mui caritativo, y amante al español, como lo an es- 
perimentado en varios lanzes en que les ha servido de asilo y defensa para con los 
mismos yndios; es muy casto, pues siendo común en estas nasiones que los casi- 
qües y valientes usan de dos, tres y mas mugeres, en este se a esperimentado que 
jamás usó mas que una, y que asta aora no a conosido mas que la primera, que 
es la que tiene. 

Día 20. Asta este día prosiguieron en la doctrina sin novedad, y como á medio 
día vino un yndio y delante de mí dijo á los casiqucs Lachiriquin y Lachiquitin 
que se havia visto un pajarito llamado ytinini, que dava señas que ya el General 
Queyaveri estava en camino de buelta de Salta; procuré persuadir á este yndio á 
lo contrario de su pensar, y viendo mi empeño en este asunto los dichos casiques 
riñieron al yndio y lo echaron de allí; el demonio les hasse cre^r todo esto, porque 
algunas veses les sale sierto. 

Día 27. Siíiuieron siempre continuando en la doctrina, y como á las ocho de la 
mañana llegaron dos yndios particulares, de los que avian ¡do á Salta con el Gene- 
ral Queyaveri; después de un largo rato que llegaron, vino uno de ellos á verme; y 
preguntándole de los casiques me respondió, que rezcloSí^s de que no ubiesse agua 
en el camino de Macomita havían determinado bolvcr por el fuerte del Rio del 
Valle. 

Día 29. Después de la doctrina, estando ablando con un yndio, me dijo que uno 
desús echiseros le avia dicho que vio el al.na del Cjeneral Queyaveri, que venia por 
avajo de la encrusigada de \Licomita\ repreendilo luego, para que no creíese tales 
embustes, como lo havía hecho en la^ demás supcrsiisiones. 

Día I." de Septiembre. Este día llegaron los yndios que avían ido á traer ganado 
y regresavan con felisidad, pues no havían reñido y traian una buena porsion. 

Día 3. A las sinco de la tarde lleg(') el (General Queyaveri con toda su comitiva, 
convoyado por el capitán Don Juan Josef Asevedo y Gregorio Ledesma, ambos 
intérpretes, y sinco soldados; luego de llegados se bajaron; abrasóme el General 
Queyaveri y después los demás; pregúnteles como les avía ido en su biaje, y me 
respondieron que les abía ido bien; que habían resevido mucho agrado de los cris- 
tianos, pero que haviendo llegado á Salta pasaron á cassa del Governador á quien 
dieron las grasias y entregaron las cartas que condusían, aunque este les hisso 
mucho agrado, pero les dijo que ya havía otro Governador; y luego los condujo á 
la cassa de su avitasion, desde donde se les destinó possada; y luego avían tenido 
sus parlamentos, en los que fueron preguntados del fin de su venida, y respon- 
diendo que era á ratificar las pazes que avían zelebrado con el finado Paihin, pero 



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que la consirusion de sus reducsiones había de ser en sus mismas tierras y no en 
en las antiguas reducsiones; lo primero, porque sus paises eran mas fértiles; que 
tenían antiguada adversión con los conbcrsos, cuias continuas riñas serían es- 
candalosas y no las podrían evitar; á que les respondió el nuebo Governador que 
este casso lo consultaría con el Rey su amo; y proveiéndoles de lo necesario fue- 
ron luego despachados; estí»s me entregaron una carta del nuevo Governador, en 
que meordenava que dejándolos en paz me rctirasse al pueblo de mi cuiJado. A la 
ora competente hisse tocar la campana para la doctrina, á que concurrieron todos 
los casiques y después me dieron las grasias, de ver que l')S muchachos estavan 
algo adelantados en la doctr'na, y encargaron al Fiscal que yo tenía nombrado, 
continuaste con l(js muchachos con la misma eficasia y cuidado que asta allí. 

Día 5. Tod<js los ca^iqae^ que se avían juntado á dar la bienvenida á su Gene- 
ral Queyaveri concurrieron c^^o día a la doctrina, y c^mcluida pasaron todos á 
berme, y viéndoKjs á to-.!(»-i jiin.os les dije que el Señor Gobernador Don Antonio 
de Arriaba me ordcnava me retirase á las reducciones á entender con mi pueblo; 
con esta notisia quedan^n lodus mui displesentcs y aconjogad ;S, pero procurando 
consolarlos les prometí h(»l\cr lue^^o que viniese la liscnsía de nuestro Soberano, 
que suponía veiidría luc^^o, con lo qual se aplacaron y determinaron viniesse en 
mi conpaña el casique Lachiquitin y otros tres, hazer instansia al íjovernador 
para mi reg'^eso á cst(;^ p.iises, y nuevamente á ratificar las pazes dichas. Solo por 
este medio pudier.i aver cor.sjgüido mi retiro, pues dicho orden fue tan sensible 
para ellos comr^ para mí, por tener tan ad'jlantada esta empressa, como porque co- 
nosia en ellos dése ;s de ser cristianos, pues al toque de la canpana se juntava pron- 
tamente toda la nasión y ¡as demáj>que á esta se agregan y se allavan juntas tra- 
tando con grande culto y reverensia la insignia de la Santa Cruz. 

Día C\. Al casique de los tovas, Qui^j^uiri, le supliqué este día que no trajesse á 
la memoria la muerte .:el indio tova, que isieron Ic)s de .\facapillo, pues por las pa- 
zes zelcbradas ass' lo .;e\ ian h.i/er; resp<.»nd¡ome que no abría novedad, y que tam- 
bién quería su reducsion en sus tierras y que assí \o suplicasse al G(.)vernaJor. 

Día II. Kste día llegir<.)n veinte y sinco indios mocobles, trayendo unos hu.'sos 
de difuntos para enterrar en sus sementer¡<js. 

Día 12. Vinieron estos yndi.;s á verme, y después de avisar el fin de ssu venida, 
me dijo el casique de ellos, nombrado Tesatin, que supuesto que el General Que- 
yaveri havía pedido al Governador reducsion en sus tierras propia^, él también me 
suplicava dijesse á su Señoría se dignasse dársela en los mismos términos; estos, 
aunque son mocobics, se distinguen de los demás. 

Día i5. Vino el casique Lachiriquin á verme; suplicóme que procurase volver 
breve y no permitiera que se perdiera el travajo que avía tenido; asegúrele que lo 
mas breve que pudiesse volvería á seguir la obra que tenía comensada. 

Día 17. Kste día, mui de mañana hise tocar la canpana para la doctrina, y des- 
pués de ella les mandé que se mantuviessen toJos en la misma conform'dad que los 
dejava; no degé de contristarme oiendo dessir, í> unos y á otros: ¡ya se va el Padre!; 
¡si lo volveremos á veri; todo este tiempo ha estado con nosotros y aora nos deja; cl 
nos a puest(; cruz y canpana; quissá por eso bolverá. Oyendo esto les dije: hijos 
mios, aunque me boy los l!evo á todos dentro de mi corazón; y luego me despedí 
de todos. Vinieron á besarme la mano y luego quecomensé á marchar acompañado 
de todos los casiques con sus yndios, ysieron varias demostrasiones de sentimiento. 
Después de aver caminado una legua se vajaron y lo mismo hise yo; abráselos á 



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todos y les volví á encargar se mantuviesen juntos hasta m¡ huella, manteniendo 
la canpana y mirando sienpre á la cruz con mucha reverensia; con esto se retira- 
ron y nosotros seguimos siempre nuestro camino con quatro casiques nombrados 
Lachiquit'in, Taxsitin, Naponari y Nachinquin; este último avia venido poco antes 
con el General Queyapert, Sinsiniágay y Jiiati Pablo y Juan Paulo Pananqucy 
indio particular; este día vinimos aser noche en Los Corrales. 

Día ao. Desde Yniagaye despaché al Capitán Don Juan Joseph de Asevedo con 
un casique mocobi de los que venían conmigo, á llamar á un casique /oj'a nombra- 
do Asitori; vino este luego y le supliqué echasse en olvido la muerte que ¡sieron 
los macapülos; que no tomasse de ella venganza; aseguróme que no abría nove- 
dad; de aquí passé á la toldería del casique Quctairi y le hisse la misma súplica (y 
me respondió que aunque el muerto era pariente suio y por tomar satisfacsión de 
la muerte se avía quedado en Macapillo, pero que como el que lo mató quedó 
mal erido y lijego murió, se retiró luego, porque ya quedó satisfecha la muerte; y 
assí que no tenía que rezelar en este asunpto. 

Día 29. Llegamos al Real presidio de San Fernando Rio del ¡'alie, donde nos 
resivió el comandante Don José Pla\aola con grande amor y cariño, de lo que 
quedaron los casiques muí complasidt)S, y les destinó un quarto para que se aloja- 
sen, asistiéndolos en todo lo nesesario; á los tres días isimos chasque al Governa- 
dor, dánJole parte de mi venida con dichos casiques, á lo que me respondió su Se- 
ñoría en carta de 1 1 de Octubre que lo esperase en dicho presidio, donde oiría sus 
pretensiones y dispondría lo que conviniese al servisio de ambas Magesiades. 

Día 1." de Noviembre. Caminé para mi pueblo de Macapillo, por carta orden del 
Señor Governador, en la que me manda assi le ejecute porque Su Señ<KÍa passa á 
la de Córdoba á entender en asunptos del Real servicio, por cuio motivt) despacha- 
va de Visitador al teniente Coronel Don Agustín Subiría, quien los parlamentaría y 
oiría sus pretensiones. 

Día 21. Llegó á este pueblo de Macapillo el referido Visitador y aviendo ablado 

con los casiques y conosido el deseo que tenían de llevarme, les dijo que no era 

posible asta que viniese respuesta del informe que se avia eeho á Su Magestac'; 

pero impacientes y no sugotos á las leyes de la rrazon, se fueron desconsolados, 

dejando en mi compaña Asintini Agay, nieto de Lachiquitín en señal de amor y 

cariño, y que por este les diera avisso quando biniesse la sitada lísensia para venir 

á llevarme. 

NOTAS 

I.* Que los días que en este Diario omito, es porque en ellos no susedió cossa 
notable. 

2.* Que las leguas que llevo asignadas y las que asignaré, las graduó por con- 
jetura y por alguna notisia de los yndios, pues aunque ya e andado otra vez por 
estos países, como no tengo inteligensia de mensuras, no puedo determinadamente 
afijar las distansias; y aunque los yndios medesían y esplícavan en su modo, como 
estos no saven lo que son leguas y solo se goviernan por lunas y por días de ca- 
mino, no se puede carcular lo que disen: 

Notisias particulares de las cosas que noté en estas nasiones y en los territorios del 

Gran Chaco Gualamba. 
I.* Según la notisia de los yndios, desde La Cangaye hasta el Paraguay hay 
sinco días de camino; á la ciudad de Corrientes hay siete días; y á' Santa Fec hay 
mucho mas de 10 días. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 1 97 

2.* Desde la ciudad de Salta asta la reducsion de Macapillo hay lo leguas (po- 
cas mas ó menos) según el cónputo de los cristianos. De Macapillo á la encrusi- 
xada ^e Macomita hay 70 y mas leguas; y de la referida á La Cangaye hay 90 
y mas leguas según el cónputo que se ase de la esplicasion de los yndio?, 
bien entendido que en las distansias se goviernan los yndios de este modo; en no 
llegando la distansia á enterar un día de camino, no pueden esplicar lo que hay, 
sino disiendo que hay serca está; y este serca, para nosotros suele tener un día y 
mas de camino, que importa mas de doce leguas; pero no se pueden esplicar de 
otro modo, por las rasones dichas. 

3.* Desde la reducsion de Macapillo hasta Macomita son tierrras montes desier- 
tas y bosques ásperos, intransitables sus scntros á pié, sino por la estrechura sen- 
da, y solo se alia uno ú otro canpo mui pequeño. 

4.* Los animales que avilan estas malesas son leones y tigres, barias espesies 
de javalíes y mucha variedad de savandijas ponsoñosas, C(jmo son víboras de dis- 
tintas naturalesas, alacranes, arañas, & cuios venenos son mí)rtifer()s si luego no 
se aplican el antídoto. 

5.* Las aguadas no son permanentes, porque son lagos y charcos formados de 
las Ilubias, y aunque algunos son grandes no alcansan al año sus aguas. 

6.* La encrusijada de Macomita dicha, llámase así porque es el lugar donde se 
une el camino del Rio del Valle y presidio de San Fernando (que costea todo el 
río) con el camino de los pueblos ó fuerte de S.in íaüs de los Pitos que atraviesan 
resto á dicho Macomita. Desde este paraje pueblan las campañas, sobre el dicho 
río, los signipcs, clninupies, malvalaes y yos, asta serca de La Cangaye. Son estas 
nasiones de suio traidores y por lo común veleidosos e incímstantes; feos de ros- 
tro, de segunda intensión, inclinados al hurlo, cobardes, y por el tanto traidores: 
tienen el mismo idioma de U)^ pasaines y rilclas; no tienen íijcsa en un lugar por 
seguir la cassa y pescas de que se sustentan en qualquier paraje. 

7.** La nasion tova tiene su toldería en un lado y otro de dicho río, asta mas aba- 
jo de la Qangaye; son quasi del mismo lenguaje de los mocobies; diestros á cava- 
lio, sin orden en sus vatallas, para las quales se embijan y tiznan con variedad de 
colores, y vestidos de plumas dan fuertes alaridos, tañendo varios instrumentos de 
orribles vozes; los mas de lanza y mui pocos de ílecha. Nadadores; resisten con su- 
frimiento frío, calor, hambre y sed, por no ser tan sensibles para ellos los intempe- 
ries como para nosotros; pero se postran mucho con qualquiera enfermedad, por 
lo aprensivos que son quando enferman; y quando adolezen de algún acsidente no 
les dan de comer si no lo piden; causa que la flaquesa les agrava la dolensia; y si 
se muere alguno dizen los demás que algún enemigo suio lo a echisado. 

8. Desde dicha encrusijada asta mas abajo de la Cangaye, son fértilísimos los 
campos y abundantísimos de cassa, de frutas silvestres, raizes y palmas, como el 
río y lagunas que este forma, de pescado. Son útiles para sementeras y se hallan 
varias yervas medisinales, con variedad de árboles de distintas clases, y en especial 
palo santo y guayacan; y lo mas es campo avierto con solo pocas islas de pe- 
queños montes; la calidad del tiempo es favorable á la naturalesa, y mientras mas 
mas abajo es mucho mejor, por la pureza de los aires, siendo los campos mas es- 
parsidos y abundantes y las aguas mas subtiles y saludables, provando mucho á 
los españoles el tenperamento de todo el Chaco. 

9. Hállanse estos lugares de la Cangayé, como que son los mejores del Chaco, 
poblados de la nasion mas noble que son los mocobies, á quienes se puede consi- 



1 98 REVISTA DE ARCHIVOS 

derarar distintos de los demás, por ser mui firmes en sus palabras; se presian de 
• no ablar mas de una vez; mui sentidos del agravio; de buenas facsiones y presen- 
sia; de genio dozil y amigable, generosos y caritativos; mui aseados, pues todos los 
días tienen el cuidado de peinarse y. lavarse rostro, manos y pies; son los mas es- 
forsados del Chaco; por la misma causa mas temidos de las demás nasiones; aman- 
tes del christiano; respetan á sus casiques y maiores. 

10. Sienten tanto la muerte de alguno que toda la nasion le hasse el duelo por 
mucho tiempo con dilatados llantos; particularmente á la orasion y al alva lloran 
á una voz, hasta que le asen las onrras, que se hazen de este modo: el que asse el 
duelo prinsipal, conbida á todos para tal día; y pafa este se previenen de abundan- 
sia de miel para hazer guarapo y brindar á los convidados. Llévasse un yndio eli- 
jido para el casso, toda la noche antes de la del sitado conbite, llorando, aconpaña- 
do de algunas yndias que al son de un tambor azen lo mismo; y desde que concu- 
rren los conbidados, que es al alva) comiensan á vever y crese mas el llanto; luego 
queman las alajas, del difunto: y si tubo mujer entierra esta su ermosura co- 
rriendo un velo ó manto en su rostro, como por defensa de su onestidad y guarda 
del recato; el qual velo no lo quitan hasta bolverse á casar pasados muchos años? 
y entonses lo queman y sobre sus zenisas forman el último duelo. 

11. La mossa soltera que llega á parir, le matan la criatura para que quede 
donzella y apta para casarse. Esto es común en todas las nasiones; aféeles mucho 
esta costumbre y logré que los mocob'ies no matasen una criatura cuia madre fué 
la que bautissé á pedimento suio. 

12. Al moso que ven ablar ó hazer alguna acsión desconpuesta con alguna 
mossa, le obligan á que se case con ella; y esta se mantiene casada mientras quiere 
e! marido, por que la deja quando le da la gana y se cassa con otra; menos quando 
tienen hijo varón, que no es fasil separarse de ella; y solo se ve en los casiques y 
guapos pluralidad de mugeres. 

1 3. El modo de casarse es de esta suerte: va el indio y pide á la muger á su pa- 
dre y madre; y queriendo estos, es presisa obligasion del pretendiente pagar á los 
padres de la novia en alguna espesie del campo y algunos animales domésticos; y si 
la novia es huérfana, pretende lo mismo con los mas sercanos parientes; luego se 
ejecuta el casamiento acostando á los novios acompañados, y toda la parentela; y 
al día siguiente lo concluien con algún género de funsion o bebendurria. 

14. Al demonio le hazen anualmente su fiesta, para que los libre de enferme- 
dades: esta se redusse á poner variedad de alojas fuertes, y luego, pintados y en- 
plumadosse enbriagan y al son de un tambor vallan mucho tiempo, noche y dia 
sin sesar; en esta íiesia sacan un yndio tan embijado y en figura tan ridicula, que 
párese al mismo demonio, y todo quanto este disse lo creen; también sacan á este 
en las funsiones que asen quando alguno enferma, pidiéndole la salud; y si dise 
qucvibe ó muere lo creen; pero si muere el enfermo haviendo dicho lo contrario, 
le asen cargo, y este satisfasse disiendo que se murió porque quiso. 

Estas cosas supe, y vide algunas en el discurso de mas de tres meses que estube 
entre aquellas várvaras nasiones: y aunque pudiera exponer mucho más de sus 
orrores, lo omito, por no ser molesto, y solo doy estas cortas notizias para que se 
vea la infelizidad en que viben estos miserables, y se considere cuantas almas se 
pierden y de quanto gentío triunfa el demonio por falta de conosimiento del Evan- 
gelio. Permítala Magestad Divina logren estos infelizcs el aiivio para sus almas, 
como lo tienen pedido, para onrra y gloria de Dios Nuestro Señor y aumento de 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 1 99 

la Católica Monarquía. Reducsion de Nuestra Señora del Pilar de Macapillo, y 
Noviembre 23 de 177Ó. 

Fr. ylní.° Lapa, 

El año de 1780 á i." de Junio, de orden del Exc^o Señor virrey de Buenos Ay- 
res, salí de mi Reducsion de Nuestra Señora del Pilar de Macapillo, con mi intér- 
prete Silvestre Corro y dos de mis yndios; lle¿^amos al Real presidio de San Fernan- 
do, donde se aliaba el Comandante f;eneral de la expedición redusional, el Señor 
Don Francisco Gavino Arias. 

Día II. Salimos del Real presidio. 

Día 12. Llegamos al río Dorado. 

Día 1 3. Selebro missa en unor del glorioso San Antonio de Padua; acordamos 
con su Señoría que el año de 74 nos aliamos acampados en el mismo sitio; por lo 
que mandó S. S. se titulase el Tren de San Antonio. 

Día 1 5. Insinué a los ladinos matacos que al toque de la campanilla ocurriesen 
los párbulos y adultos que quisiesen imponerse en los misterios de nuestra santa 
fee; y este mismo día di prinsipio á esta espiritual tarea, enseñándoles á repetir, 
Ave María sin pecado consebida; viva Jesús; muera el pecado; lo que repetían con 
gusto y claridad, aunque con alguna torpessa, no siendo menor la complasensia 
de S. S. y de todos, al ver exaltado el santo nombre de Dios en estos desiertos, 
como feliz exordio de la conbersion de estos gentiles, por quienes insesantementc 
pide nuestra piadosa Madre la Iglesia. 

Día 16. Continué enseñándoles el Padre nuestro y Ave María. 

Día 19. Se nos acopió como 5oo matacos, pidiendo y ofresiéndose á guiar la 
marcha; assí lo cxecutaron hasta el 5 de Julio; y tratando de volverse los gratificó 
el General y les prometió informar al Soñor Virrey aserca de ssu reducsion. 

Día 7. Un indio de estos, como de 5o años, pidió el bautismo; díjole S. S. siem- 
pre que se rudimentasse y conosiese constansia en su propósito, el mismo lo apa- 
drinaría. 

Día 8. Topamos un joven de la nasion chunupi, con una tropilla de matacos; lo 
resivió el General con agrado y le aseguró que buscábamos su amistad y conver- 
sión y vino en nuestra compañía. 

Día 9. Nos salieron dos indios chunupies con algunos matacos á nuestro tren y 
me dijeron que estaban todos mui rezehjsos. F^assé á presentarlos al General; los 
resivió con mucho cariño. Inquiriendo Su Señoría la distansia de sus rancherías y 
movimientos de los surios, á lo primero dijeron que los suios estaban sobresalta- 
dos y que desían que para que se pudiesen presentar á nosotros sin rezeio, fuera á 
sacarlos el Padre Lapa. Resolvió el General que caminase yo á condusirlos; y no 
encontrando en mí ningún enbarazo dispusse caminar el día siguiente con el in- 
térprete Corro, los tres yndios y los dos que conmigo traía, con efecto. 

Día 10. Caminé, encargándome S. S. satisfaser apostólicamente á aquellas na- 
siones, asegurándoles nuestra amistad. No alcansamos este día la ranchería y dor- 
mimos á !a entrada de un monte grande. 

Día II. Luego que amanesió seguimos caminando; serían las nuebe quando 
tras de una ysla de monte inmediato al río, nos salieron quarenta y ocho yndios 
chunupies, algunos de ellos signipes y málvalas, armados todos con flechas y lan- 
sas; díjeles que estrañava mucho que me resiviesen con armas, quando me cono- 
sían y havían tratado otras veses en sus países; que jamás avía usado armas; 



200 REVISTA DE ARCHIVOS 

que solo los solisitava para sacarlos de la seguedad y opresión en que los tenía el 
demonio, á que abrasasen la fee de Jesucristo. Hiseles presente los deseos que tenía 
el General de conosetlos; que les asegurava no resivirían daño alguno de la mar- 
cha. Oieron esto con alguna displisensia y dejando pasar un rato, por ver si con 
mi silensio mudavan de senblante, le dije á mi intérprete Corro: desensillemos y 
logremos de la sombra de este árbol. Noté que algunos se pusieron ablar en secre- 
to; ableles segunda vez y asegurados de la verdad, me dijeron: iremos, Padre, con- 
tigo; llegó en esto un indio con recado de parte del casique, que desía pasase á ver- 
lo; que él no lo hasía por estar enfermo; á que respondí que el día siguiente pasaría 
á verlo. Tenían estos la ranchería de la otra parte del río, y en su margen andavan 
jugando unos muchachos; los llamé y al punt j se arrojaron al río, asidos de unos 
palitos con que se defienden de su corriente; vinieron donde yo estava; diles unas 
guaicas que llevaba y enséñeles á persignarse y repetir, Ave María sin pecado 
consebida; viva Jesús, muera el demonio; y pasado algún tiempo tomaron los pa- 
litos y volvieron á pasar á su ranchería, quedandoalgunos indios aconpañándonos 
por la noche. 

Día 12. De mañana passé el río en una balza de cuero de siervo, de la que tira- 
ban los indios; ablé al casique Atecapimbas, y enterado de todo respondió que en 
llegando S. S. á este paraje saldría á berlo; que fuese yo con los que gustasen 
aconpañarme. Despedíme del y pasado el río llegó á la sasón el casique de los 
signipes, Dupulen, con tres de los suyos; ablome afable y se ofresió luego hir 
conmigo; y acompañado de este, tres capitanes y quarenta indios, marché á topar 
al General, quien los resivió con grande amor y agrado, y mandó se les diessse un 
buen ospisio. 

Día 1 3. Llegamos al paraje de Santa Rossa, y como nos adelantásemos con el 
General y los indios llclvenedisos, llegamos al río al frente de la ranchería; pasóle 
aviso el General al casique; vino este al río y metido en una balsa de cuero de 
siervo, aconpañado de otros indios, á pesar del sanguíneo Vcrmejo, sulcando sus 
corrientes en este alado aunque tosco vaxel; llegó á nuestra banda; lo resivió S. S. 
con suma gratitud, lo llevó á su tienda y lo ocsequió. 

Día 14. Celebróse el santo sacrifisio á mi Seráfico Doctor San Buenaventura, v 
luego el General y el Sr. Canónigo que venía con su señoría, parlamentó á los dos 
casiques y capitanes de las dos nasiones chunupies y signipes, asiéndoles preguntar 
por meJio del yntérprete Corro si querían redusirse al catolicismo v ponerse en 
reducsion, que confiado en la venignidad del Rey de las Kspañas y de su Virrev de 
Buenos Ayres les aseguraba que serían atendidos en esta parte. Respondieron que 
deseaban con anelo redusirse y que sin novedad se sugetarian á reducsion, v que pe- 
dían que el Padre Lapa les viniera á sacar, con que saldrían sin rezelo, que sería el 
año proxsimo venidero, por estar en el día mui mal de cavallos para condusir sus 
chusmas; y en quanto al lugar, elejían desde luego la Cañada del Padre Roque ó al 
Algarrobal, alias Ramada, jurisdicion de Salta, como consta del Diario general. 
Día 22. Tubo notisia el General que las dos nasiones mocobi y tova que son el 
objeto de esta expedision, se allavan turbulentas y maquinando temores v rezelos 
por lo maléficos influxos que les avían prestado la gente del Paraguay, en tanto 
grado que les avían echo consentir que venían á pasarlos á cuchillo con capa de 
paz y reducsion, confederados con los de Santa Fee, para tomarlos en medio y 
aser seguro sacrifisio. Deseando el General poner remedio en tan pernisioso sisma, 
acordó caminasse yo adelante, en cunplimiento de mi ministerio de misionero; 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 201 

comunicó esto al Señor Canónigo y adaptando á S. S. me despachó á las tres de la 
tarde para la Cangayé, que dista sobre setenta leguas, en consorsio del yntérprete 
Corro, tres indios topas y los dos que traxe conmigo; caminamos á nuestro destino 
y venimos á parar á la zeja de un monte grande. 

Día 23. Luego que amaneció seguimos rompiendo mas de dos leguas de monte; 
hisimos noche al pie de una pequeña laguna. 

Día 24. Assí que salió el lusero caminamos sobre tarde; fatigados del camino 
nos allegamos al rio y aliamos en la plaia una talegita llena de pescado; empe- 
saron los topas á dar vozes por si acasso estubiesse alguno escondido entre las sel- 
vas, y como nadie respondiese y estar en su territorio pasaron el rio á la otravan- 
da, por si acasso sentían rumor de gente. Paramos aquí á esperarlos, y viendo 
que ya pasaba de media n(Khe y no paresían, tubimos algún cuidado; al alva vi- 
nieron disiendo aver estado en la ranchería con los sui^s, y que estaban enojados,* 
que de mañana vendría á verme el casique. 

Día 23. Serían las ocho, vino el casique con treinta yndios armados todos; 
ablome muí displisenie; vien Jo que la causa de esto era el sisma que les avían inlro- 
dusido, procuré inponerh^sde la realidad, con lo que s )segarony me dijeron que irían 
algunos á topar al (jenera!, y les di carta para Su Señoría en laque le doy parte que- 
dar ya estos con los ánimos quietos y pasiíicos, y que pasava en p(js de \o)^mocobies; 
me despedí de los yndios; ya de noche llegamos á una ranchería de tovas; estavan 
estos serca de una laguna poblada de variedad de pájaros que servían de avisso con 
sus grasnido>; salieron á toparnijs con lanzas y nos resivieron con agrado. Díjome 
el capitán de ellos Xaledoti, que le inpusiese del intento que traía el General; no trae 
otro, le dije, que poner en planta la reJucsion á los topas y mocobies, y que yo ve- 
nía delante porque no tubiesen rezelo alguno; agradesiome mucho. Hisimos aquí 
noche; al alva me dijeron los tobas que venían conmigo que se quedavan con sus 
parientes; no me paresió muí bien; les dije que sentía no me acompañasen adelante, 
pero que se quedasen hasta mi buelta, que hiba á ver al mocobi; con esto camina- 
mos y paramos sobre tarde serca del rio, donde hisimos noche. 

Día 27. Luego que salió el lusero caminamos y topamos bien serca de la Can- 
caye al casique Lachepi con otros mocobies; lueg<j que se apro.\sim(j me echó los 
brasos y me abrassó muí alegre y contento. Me dijo que saviendo venía yo delan- 
te avía venido á toparme seguro del afecto que él y todos me tenían. Inpúsele como 
el General venía á erexir sus reducsiones y que no traía otro asunpto; con esto de- 
terminó venir á toparle, y porque los suios estaban abajo conbocados para dar 
batalla á los abipones, sus enemig(^s, ísieron luego chasque disiendo que omitiesen 
aquella ostilidad y que solo tratasen de redusirse luego; caminamos á vernos con 
el General. 

Día 3o. Topamos á su Señoría que venía marchando; resivió al casique y á 
los indios con muchos abrasos y cariños. 

Día 3i. Caminó el General acompañado del casique y los indios; paramos en 
el tren de Lachiriquin, assi nominado por el encuentro que tubo con dicho casique 
(cuando se lo traje) al finado Governador Don Gerónimo M atorras el año de 74 en 
la antesedente expedision. 

Día 3 de Agosto. Aviendo caminado la marcha passé solo con el intérprete Corro 
á ver una ranchería de tovas, aliándola desierta y aber vestigios de aber por allí yn- 
dios; seguimos un poco adelante y topamos al casique Quetairi con sesenta y sinco 
^•ndios, todos con lanzas; selebró mucho aberme visto y vinieron todos conmigo 



202 REVISTA DE ARCHIVOS 

en alcanse del General, que los resivió con mucho agrado; y tratándole de ssu re- 
ducsion dijo que se la diesen á los mocobies de adelante, que luego se la daría á é\y 
repugnando bastante la situasion de la Cangayé para reducsion, por justas raso- 
nes que alegó, siendo la principal el ser pavimento que frequentemente lo inunda 
el Rio grande.El año de 79, estando yo en la Cancayc a disponer los ánimos de los 
mocobies de orden del Señor Governador Yntendente Don Andrés Mestre, noté que 
salió el río mucho de madre, que les obligó á los yndios salir á los altos. 

Día 6. Llegamos á la Cangayéy que en idioma mocobi quiere desir tragadero de 
genteSy por la subersion que cuentan estos naturales hubo en este lugar muchos 
años a, paresienJo sepultados muchos yndios de ambos sexos que ocupaban una 
numerosa ranchería. 

Día 20. Día del melifluo Doctor San Bernardo se enarboló el estandarte de la 
santa cruz en el mismo sitio donde yo el año de 74 lo pusse, y tanbien una cam- 
pana que isse traer con el intérprete Corro y los yndios de la ciudad de la Consep- 
sion, hoy destruida por los yndios, y hoy está colocada en la iglesia de la reduc- 
sion de mocobies; asistieron á la adorasion los casiques mocobies y tobas, asiendo 
la misma seremonia al Santo leño. 

En esta reducsion de mocobies me emplee desde el día 6 de Agosto asta el 22 de 
Octubre de 80 en catequisar los párbulos y adultos de ambos sexos; y luego tubo 
á bien el General despacharme para el mismo ministerio á la reducsion de tovas, Y 
retirándose el General el 10 de Febrero de 81 á la ciudad de las Corrientes, quedé al 
cuidado de las reducsiones. 

Día 1 2 de Mayo. Llegaron los Padres curas doctrineros de Corrientes, el P. Prior 
Fray Joseph Soto y el P. Prior Fr. Ignasio Peres; aviéndolos puesto en posesión, me 
retiré á mi reducsion de Macapillo; alié á los yndios muy alborotados y por retirarse 
á sus tierras; con mi llegada se aquietaron y socegaron; siendo la causa de esto las 
muertes de los yndios de la reducsion del río Negro, que insistidos de algunos se 
conspiraron contra el fuerte de Lcdcsma y vinieron abanzar á Jujui; pero no per- 
mitió Dios lograsen su intcnco. Reducsion de Xucstra Señora del Pilar de Maca- 
pillo y Mayo 30 de 1 yS i . 

Fr. a NT. o Lapa. 



NO FAS HIBLIOGRAFICAS 

Catálogo de la Blbliotoca municipal da Haflrid, por Carlos Cambronero. 
Madrid, Imprenta municipal, i()02. XIII-53t) páginas 4." más 76 de Índices. 

Lo primero que exige la justicia es aplaudir las iniciativas de Carlos IIÍ, de Me- 
sonero Romanos y de las demás personas citadas en el Prólogo que trabajaron 
porque la capital de la naci-m tuviera un entro de consulta donde los 

nobles, discretos varones 

llamados á regir el priiiier municipio de Fspaña pudieran estudiar su historia y so- 
bre todo remediar sus necesidades. Merecen después sincero elogio el ¡lustrado y 
laboriosísimo Jefe de aquella Biblioteca, D. Carlos Cambronero, por haberla orga- 
nizado en muy poco tiempo, publicando enseguida tan voluminoso Catálogo, y el 
alcalde Sr. Aguilera por haber abierto el establecimiento al público. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 2o3 

Ha dividido el Sr. Cambronero el catálogo en tres secciones: Enciclopedia, Tea- 
tro y Música. En la primera figuran todas las obras que constituyen el fondo de la 
Biblioteca, distribuidas en grupos por orden alfabético: Administración, Agricul- 
tura, etc. entre los que vuelve á figurar el Teatro. Consta esta sección primera 
de 5.416 artículos y ocupa 274 páginas. Las obras que se refieren exclusivamente á 
la administración de Madrid no pasan de 696 y aún de éstas hay que descartar gran 
número de mero pasatiempo, religiosas, místicas, etc. 

En cambio la sección segunda. Teatro, no comprenderá menos de 6.5oo artícu- 
los y la tercera. Música, 880. 

Como se vé, la Corporación municipal está pUtórica de poesía y música y ané- 
mica de obras apropiadas á las necesidades del municipio madrileño. La Biblioteca 
del Ayuntamiento de París, cuenta más de 100.000 volúmenes. 

Puesto que, según Reglamento, cada cinco años ha de reimprimirse el Catálogo 
con los aumentos de la Biblioteca durante el quinquenio, es de esperar de la ilus- 
tración de nuestros ediles y de la del digno Bibliotecario que, aumentando en gran 
proporción los libros propios de un Ayuntamiento, disminuyan tanto la de las 
secciones segunda y tercera que obliguen al Sr. Cambronero (atendiendo ya menos 
á la cantidad, que al concepto,) á rebajarlas á la categoría que en mi sentir debieron 
tener siempre, é incluirlas en el grupo Teatro de la sección primera. Luego 
podrá introducir en la clasificación las modificaciones necesarias que su buen cri- 
terio no dejará de aconsejarle. 

Creo por último que, con un poco más de vagar, hubiera podido hacer desapa- 
recer por completo el grupo Variedades distribuyendo las obras que le forman 
entre los demás, y corregir alguna imperfección del índice de autores como Argén- 
sola. Amador, etc. 

Pero todos estos son defectillos de que pocos catálogos estarán libres, y s-empre 
queda labor meritisima en el redactado por el Sr. Cambronero para hacerle acreedor 
al premio debido al trabajo concienzudo y al aplauso entusiasta de los que en ma- 
terias bibliográficas se ocupan. 

A. P. Y M. 



Les antiquités mezicaines (Mexique, Yucatán, Amérique-centrale), par Léon 
Lejeal. Arras, 1902. — S.° d., 78 pág., 5 fr. (Alphonse Picard el Fils, éditeurs, 
82, rué Bonaparte, París.) 

Esta monografía es la XIX de la Bibliothéque de Bibliographies critiques, pu- 
blicada por la Sociedad de Estudios históricos. Comprende las siguientes seccones: 
L Bibliographies et (Catalogues de Manuscrits; lí. Caries; lll. Documenls de prove- 
nance européenne; IV. Documenls de provcnance indigene: A. Historiens mexicai- 
nes, B. Éditions de manuscrits en fac-simile. Paléographie; V. Linguislique, Litté- 
rature. Folklore, Toponymic; VI. Anthropologie, Prchisloíre, Elhnologic, Migra- 
tions; VIL Mylhologie, Religión, Croyances asirologiquc:. clCalendrier; VIH. Kthno- 
graphie, Archéologie (Moeurs, Civilisalions, Monuments, Arts, el industries): ÍX. 
Historiens modernes; X. Mclanges (Dictionnaires, Biographies, Périodiqucs, etc.). 
De todas veras recomendamos á los americanistas tan precioso estudio. El autor 
hace en el prólogo las salvedadei convenientes para que no se le reproche lo pobre 
de su bibliografía en lo tocante á Descubridores y Conquistadores, á geografía, an- 
tropología y lingüística, habiendo de limitar su trabajo á la arqueología y á la his- 

3.» ¿POCA.— TOMO VII. 14 



204 REVISTA DE ARCHIVOS 

toria, y aun habiendo de elegir dentro de este campo, conforme á la índole de toda 
bibliografía crítica. Nos permitirá, sin embargo, algunas observaciones. Si incluye 
las obras de los PP. Duran y Acosta, <*por qué nó la rarísima Historia de la tenida 
de los Indios á poblar á México de las partes remotas de Occidente.... Hecha por el 
Padre Juan de Tovar, de la Compañía de Jesús (Cura et impensis Dni Thomae 
Phillips. Typis Medio-Montanis, 1860)?, con más razón cuanto que en los números 
32 y 63 nombra incidentalmente al P. Tobar y el trabajo de E. Beauvois, Les an- 
tiquités mexicaines du P. Duran, comparées aux ábregos des PP. J, Tobar y J. 
d' Acosta (Revue des Questions historiques, Julio i883). Bien merecía el P. Tobar si- 
quiera una cita en nota como suele hacer el autor en casos análogos. Si incluye el 
Compendio de la historia de México desde antes de la conquista hasta los tiempos pre- 
sentes, por Ep. J.DE LOS Ríos, (México, 1 852. — 258 págs.) ^porqué nó e\ Compendio de 
la Historia general de México desde los tiempos prehistóricos hasta el año de i goo, 
escrito por el Dr. Nicolás León (Madrid, Est. tip. «Sucesores de Rivadeneyra^, 1901 . 
—8.°, 576 págs.), quien se extiende en el estudio de la edad prehistórica, de las razas 
primitivas y de las que vinieron después, de sus costumbres y civilización, según las 
novísimas investigaciones arqueológicas? Tampoco se nos alcanza la razón de omi- 
tir el Catálogo del Museo histórico indiano del caballero Lorenzo Boturini Bena- 
Ducí y La langue des Chichiméques, disertación del P. Gerste (Compte rendu du 
Congrés scientifique International des Catholiques tenu á París du lerauó avril 1891 . 
Cinquiéme section: Sciences historiques, págs. 42 á by) acerca de la lengua que ha- 
blaban los Chichimecas, especialmente los que hacia el siglo XIl aparecieron en la 
meseta azteca. Aún es más de notar que en el núm. 96. Rosny (L. de), Essai sur 
le déchiffrement de /' écriture hiératique de r Amérique céntrale (París, 1877- 1882), 
M. Lejeal no haya añadido: Ensayo sobre la interpretación de la escritura hierá- 
tica de la América Central, por Mr. León de Rosny, traducción anotada y prece- 
dida de un prólogo por D. Juan de Dios de la Rada y Delgado (Madrid, 1884), con 
dos apéndices: uno el Ms. completo de Diego de Landa, copiado del original que se 
conserva en la Real Academia de la Historia, y otro el Ms. figurativo con palabras 
aztecas escritas con caracteres españoles en i526, que se guarda en el Museo de Ar- 
tillería de Madrid; trabajo que ilustra bastante el de Rosny y los de Brasseur de 
Bourbourg. En el ¡ndice de nombres no aparece el del P. José de Acosta que figura 

en la bibliografía con el núm. 21. 

P. R. 



Sgipto y Asiría resucitadoSi por D. Ramiro Fernández Valbuena. Toledo, 
Menor hermanos, 1895 á 1901. — 4 tomos en 4.% 6Ó4, 61 3, 658 y 687 págs. — Con 
viñetas intercaladas y algunas láminas sueltas, unas y otras al fotograbado, de 
dibujos. 

Fruto de largos estudios y detenida meditación sobre materia tan poco cultiva- 
da en España como es la historia antigua del Oriente, la obra enunciada se reco- 
mienda desde luego por todas estas circunstancias, y apenas se hojea uno de sus 
cuatro abultados volúmenes, salta á la vista que su autor es consumado erudito, 
el cual debió dedicar muchas vigilias al examen de las varias cuestiones que trata, 
y es á la par valeroso apóstol de la fe católica. 

Con esto ya se comprenderá el carácter de la obra. Esta, esencialmente, es de 
tendencia. Dado su plan y desarrollo, que vemos reflejados desde luego en sus pro- 



BIBLIOTECAS Y xMUSEOS 205 

lijos índices, su título más apropiado debiera ser «Nueva historia bíblica á la luz 
que arrojan la Egiptolo¿;ía y la Asiriología*. Hubiera sido éste, en verdad, un epí- 
Ijrafe demasiado largo, y el Sr. Valbuena ha preferido ser breve y conciso ha- 
biendo tomado los nombres geográficos que indican su punto de partida científico 
y reservando el íin para quien penetre en las entrañas del libro. Se queja á la con- 
clusión de que le han tachado el título de pretencioso, cuando únicamente peca de 
poco exacto. No importa, al cabo, este detalle, pues desJe luego se descubre el 
tema, dado que el aut«>r, ya concjcido por otros escritos y por su carácter de sacer- 
dote, canónigo de la Iglesia primada y rector del Seminario de Toledo, había de 
anteponer el interés religioso al puramente histórico. Y el tema, ya tratado en el 
extranjero, y en alguna de sus partes por algún escritor español, es la comproba- 
ción, por medio de los descubrimientos arqueológicos que nos han dado á conocer 
un Egipto faraónico y un Imperio caldeo-asiiio distintos y de proporciones mu- 
cho mayores que aquellos que nos dieron á conocer los historiadores griegos, de 
los hechos históricos consignados en los libros del Antiguo Testamento, cuya 
exactitud fué negada ó puesta en duda por los racionalistas ó descreídos. Singu- 
larmente el abate Vigouroux, en su obra La Bible et les decouvertes modernes, 
trató el mismo tema; pero ciñéndose á los descubrimientos, es decir, dando á su 
trabajo un carácter esencialmente arqueológico para comprobar lo que se lee en 
el Antiguo Testamento. 

La nota distintiva, española, de la obra de que tratamos, es, por el contrario, 
la controversia, mejor dicho, la refutación de los puntos debatidos del sagrado 
texto. La parte arqueológica puede decirse que es expositiva, y constituye la trama 
del fondo sobre el cual se mueven las figuras históricas que van sucediéndose con 
el transcurso de los remotos siglos en aquellas páginas y hace destacar el autor 
con la fuerza de su dialéctica. 

En el primer libro de los diez en que está dividida la obra, y en el cual señala 
el plan de la misma, después de exponer el «estado de la cuestión*, examinando el 
criterio católico y el contrario, dedica tres capítulos al elemento arqueológico 
puro, tratando de los jeroglíficos del Egipto, de la escritura cuneiforme y del valor 
histórico-crítico de los textos de uno y otro género. Con esto se prepara á trazar 
la historia bíblica, no solamente sobre los Libros Santos, sino apoyándose en los 
documentos de aquellas otras civilizaciones seculares. Comienza el relato, como es 
consiguiente, por el GJnesiSj y presenta luego un poema caldeo de la creación es- 
crito en ladrillos y descubierto en lo que fué Biblioteca Real de Nínive, haciendo 
notar las ana'ogías y diferencias con el texto hebreo. De igual modo compara la 
descripción del Paraíso y de la caída del primer hombre con las tradiciones míticas 
de los pueblos infieles, ocupándose de nuevos textos cuneiformes y de las repre- 
sentaciones del árbol de la vida en monumentos a<irios. Muy curioso es el parale- 
lo que establece entre los patriarcas bíblicos y los gigantes, y en extremo intere- 
sante el largo capítulo que consagra al diluvio, dando á conocer la relación cal- 
dea, descubierta por Smith en la biblioteca de Assurbanipal y el recuerdo que de 
aquel acontecimiento se halla en otras mitologías, hasta en la americana; por 
cierto que, al tratar de un punto debatidísimo cual es el de la universalidad del di- 
luvio, sustenta el autor un criterio que dentro de la hortodoxia podemos llamar 
absoluto, en contra del mantenido por el ilustre Cardenal Fray Ceferino González, 
<iue en su obra La Biblia y la Ciencia se declaró partidario resuelto de la no 
universalidad zoológica y geográfica: «y no se atreve, dice el Sr. Valbuena, á 



2o6 REVISTA DE ARCHIVOS 

sostener siquiera la universalidad antropológica por escrúpulos científicos que tan 
mal cuadran aun hombre de su talla». Ya el P. Arintero refutó lo que desde lue- 
go hubo de calificar de criterio intransigente del Sr. Valbuena, haciendo constar que 
la universalidad absoluta del diluvio está desechada hasta en la enseñanza de los 
seminarios de Roma. 

Después de tratar de la descendencia de Noé (las razas) y de la torre de las len- 
guas, de cuya existencia halla pruebas en un texto cuneiforme y en las minas de 
Babilonia, hace un esbozo de las civilizaciones orientales al tratar de Abraham y 
de José, de cuya historia halla reflejos en algún cuento egipcio. La persecución del 
pueblo hebreo en Egipto, su salida de aquel país y peregrinación por el desierto, la 
conquista de la tierra prometida y los primeros tiempos de la nación hebrea dan 
abundante materia para el tomo segundo en el que hay copiosas noticias históri- 
cas y arqueológicas que demuestran se halla el autor al corriente de las modernas 
investigaciones y del material atesorado en los Museos. No olvida, por cierto, citar 
las cajas ó ataúdes egipcios de nuestro Museo Arqueológico Nacional. El mismo 
carácter esencialmente histórico tiene el tomo III, que comprende el periodo de los 
Reyes, la decadencia y fin del reino de Israel é historia del reino de Judá. Por 
cierto que al ocuparse de Salomón, tan extensamente como es de suponer, y ha- 
blar del famoso templo y de sus reconstrucciones hipotéticas propuestas por los 
arqueólogos, emite á propósito del «mar de bronce», aquella gran pila que había 
en la terraza del Santuario, una idea que creemos haber sido los primeros en ex- 
poner: y es que el monumento que mejor ¡dea puede darnos de dicha pila susten- 
tada por doce figuras de toro, es la fuente de los leones de la Alhambra. Lo hici- 
mos notar y lo comprobamos por medio de proyecciones en la cátedra del Ateneo, 
en el curso de 1899 á 1900, y se hace constar la comparación en el resumen del 
curso contenido en la Memoria de la Escuela de Estudios Superiores de dicho cen- 
tro publicada en 1900 (el dicho tomo III del Sr. Valbuena se ha publicado en 1901). 
Para las reconstrucciones arquitectónicas se ha valido el autor de la última pala- 
bra que es la parte correspondiente al arte judaico en el tomo IV de la Histoire 
de rArt dans rantiquité, de Perrot y Chipiez. El frontispicio que publica el señor 
Valbuena de la tumba de Josué, según dibujo de su descubridor Sr. Sejourné, es 
muy notable por la semejanza que ofrece con otros monumentos asiáticos, sin- 
gularmente de la Frigia. 

El último tomo comprende una parte propiamente histórica en la que se trata 
de la ruina de Jerusalén, la cautividad de los judíos en Babilonia, que le dan 
motivo, por cierto, para tratar, á propósito de las visiones de Ezequiel, de algunos 
puntos de arqueología, como es el de la representación de ios kerubines, que son, 
aunque parezca extraño, los toros alados con faz humana, cuyas imágenes, en 
oficio de soportes, multiplicaron los asirlos y los persas en sus palacios; y á pro- 
pósito de los sueños de Daniel, habla de las estatuas de oro que producía el arte 
^aldeo-asirio. Al lado de estas y otras cuestiones arqueológicas, trata puntos de dis- 
tinta índole, como la refutación que hace del supuesto de que los profetas eran 
ventrílocuos ó videntes. El último libro de la obra, que es muy notable, está dedi- 
cado á una exposición crítica de la religión de los hebreos paralelamente á la de los 
pueblos orientales, monoteístas en el fondo y politeístas en la forma. 

N :> es posible dar idea completa en un artículo de obra tan vasta como la del 
Sr. Valbuena. Los sumarios que de los capítulos leemos en los índices, donde apa- 
recen mezclados los nombres de los personajes bíblicos Moisés, José, David, Salo- 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 207 

món, Daniel, etc., con los de los Faraones y reyes asidos y persas; los de los más 
afamados egiptólogos y asiriólogos Rouge, Oppert, Menant, Maspero, Lenormant, 
etcétera, con los de escritores españoles como Castelar, Sales y Ferré y Morayta, 
á los que refuta con mucha frecuencia; y, en fin, los enunciados del sinnúmero de 
cuestiones que sucesivamente examina y discute, revelan la extensión y profundi- 
dad con que trata la materia y el alcance de sus tiros. 

En lo que á la Arqueología loca, conoce el Sr. Valbuena casi todo lo que en el 
extranjero se ha publicado, hallándose entre lo que omite los trabajos de Petrie y 
de Morgan sobre la prehistoria del Egipto; respecto de lo escrito en España algo 
ha omitido también, y en cambio ha sacado mucho fruto de obras como el Viaje 
al interior de Persia, de Rivadeneyra. 

Considerada en totalidad la obra del Sr. Valbuena, tal vez peca éste de prolijo 
en muchas ocasiones, tal vez el polemista ahoga 6 quita interés al historiador, tal 
vez llevado del ardor de su misma empresa, ha dado á ésta mayores proporciones 
de lo que pensó y su gran extensión le quite lectores. Pero aparte de esto y de 
otros defectos que más concretamente podrían señalarse á modo de pequeños lu- 
nares, dicha obra es muy digna de aprecio, porque ha venido á llenar un vacío, 
ofreciendo á las gentes estudiosas vasto repertorio de los conocimientos de la His- 
toria y de la Arqueología del Oriente. En los seminarios prestará un servicio seña- 
ladísimo, pues puede preparar al clero en una rama de conocimientos que les será 
útilísimo y de gran eficacia para su misión que, al par que evangelízadora, debe 
ser pedagógica. Interesa también al público en general, á las gentes de todas las 
ideas, pues en esas páginas se dicen y exponen en castellano muchas verdades 
científicas aquí por lo común ignoradas. 

La edición es buena, dejando que desear algo las láminas. Facilitaría mucho la 
consulta un índice alfabético, de que carece. 

No podemos callar una falta de que adolece más de una obra española, y la 
presente en desmedida proporción, y es la de haber puesto en las notas traducidos 
casi siempre los títulos de las obras extranjeras, con lo que muchos lectores espa- 
ñoles creerán que con sendas traducciones de ellas se ha enriquecido la bibliografía 
nacional. Esta falta de rigor bibliográfico es harto común en escritores españoles, 
y el Sr. Valbuena ha cometido además la inconsecuencia de copiar y no traducir en 

algunas notas pasajes de libros franceses. 

J. R. M. 



Estndios liistórico-artísticos relativos principalmente á Valladolid, 
basados en la investigación de diversos arcliivos, por D. José Marti y 
Monsó. — Con dibujos ejecutados por el mismo autor, reproducciones de foto- 
grafías y facsímiles. Fotograbados de Laporta y de Ciarán. Transportes litografi- 
eos de Miñón. — 4.° mayor, XV1IÍ-Ó98 págs. — Colofón: «Comenzóse la impresión 
de este libro el 23 de Mayo de 1898, y terminóse el 10 de Diciembre de 1901 en la 
imprenta de D. Leonardo Miñón, Valladolid». 

Pocas veces se publican en España obras de arte escritas por artistas. Al con- 
trario de nuestros antiguos pintores. Pacheco, Carducho, Jusepe Martínez, Palo- 
mino, que escribieron acerca de la teoría, la práctica y la historia de la pintura, los 
modernos, á pesar de ofrecérseles mayor campo y mejores rr.edios para estudiar tan 
útil materia, se han ocupado poco de ella, lo cual es de lamentar, por la estima- 



208 REVISTA DE ARCHIVOS 

ción que siempre merece el juicio de persona cuyo ojo, acostumbrado á ver, sabe 
distinguir desde luego aquellos rasgos distintivos de una obra de arte y penetrar 
en el secreto de su técnica, que tanta relación suele guardar con dichos rasgos 6 
caracteres. A veces ocurre que esa cualidad del conocedor, haciéndole excesiva- 
mente confiado, le deja llevarse de una impresión momentánea, le engaña respecta 
de particularidades que solamente la erudición puede esclarecer, y de ahí han na- 
cido controversias que separan á los artistas de los eruditos, y también entre éstos 
se ha contado algún artista, como Carderera. Por lo general, los artistas que mere- 
cen el nombre de críticos, poseen los conocimientos necesarios. Araujo Sánchez 
(ya difunto), Poleró y Beruete honran la bibliografía artística, y ahora D. José 
Martí y Monsó, pintor también. Director de la Escuela de Bellas Artes de Valla- 
dolid. 

Contra lo que de un artista pudiera esperarse, su obra, según declara en el tí- 
tulo, es esencialmente documental. Numerosos é interesantísimos documentos, con 
toda escrupulosidad copiados y estudiados en cincuenta y un archivos eclesiásticos 
y civiles, públicos y privados, de Valladolid, Laguna, Mucientes, Paredes de Nava, 
Simancas, Tordesillas, Tudela de Duero, A randa de Duero, Ventosa de la Cuesta, 
Madrid, Burgo de Osma, Coca, Lerma, Medina del Campo y Santo Domingo de la 
Calzada, durante cinco años, constituyen la base de la obra, cuyo fin es esclarecer 
con datos ciertos la historia de los monumentos de Valladolid, y por incidencia los 
de otras partes. Unas veces los publica íntegros, cuando toda su materia interesa, 
y otras veces extracta de ellos lo esencial, y considerándolos como verdadera base 
del estudio, no los relega á lugar separado, sino que los intercala en el discurso. 

Este material cuantioso y vario, no se ha preocupado el autor, y ha hecho 
bien de coordinarlo de otro modo más que por asuntos, ni tampoco de seguir 
al efecto sistema alguno de clasificación, para lo cual hubiera sido grave obstáculo 
la misma diversidad de aquéllos. De algunos halló el investigador en los documen- 
tos materia tal y tanta, que hubiera bastado por sí sola para un libro; de ciertas 
obras de arte sólo halló referencias. Su plan no era, por otra parte, trazar la histo- 
ria del arte en Valladolid, sino aportar materiales para ello. En esta rebusca halló 
al paso preciosas noticias de obras de arte que no están allí, sino fuera, á ve- 
ces muy lejos, y no los despreció, lo cual es bien laudable. En suma, esta obra, 
tal como está hecha y concebida, con la honradez del que halló oro puro, y lo 
ofrece generosamente para que le utilice quien quiera, difícilmente podía ser 
escrita bajo un orden sistemático, del que sin duda ha huido el autor. Y á pesar 
de ese aparente desorden, y de que no se advierte en el modo de tratar los asuntos 
aparato alguno de erudición, ni en la crítica espíritu dogmático ó severidad esco- 
lástica, luego entra quien en sus manos tome este libro, por sus sabrosas pági- 
nas, encantado de la llaneza y del puro amor al arte con que el autor las traza y 
las anima. 

Los asuntos más importantes de que trata, y que forman como partes ó capítu- 
los de la obra, algunos de ellos publicados anteriormente, por lo menos en parte, 
en periódicos y revistas, son los siguientes: «Diego Valentín Diaz y el colegio de 
niñas huérfanas*,* «Colegio de doncellas nobles de la Asunción, llamado de Daza*; 
«Velázquez en Valladolid»; «Dos cartas de Francisco Pacheco, sus obras y su rivali- 
dad con Carducho»; «Lajcapilladel colegio de San Gregorio, con noticias del escul- 
tor Felipe Bigerny (llamado de Borgoña)»; «Sepulcros esculpidos por Domenico Ale- 
jandro Farcelli y Bartolomé Ordóñez», de los que trata corrigiendo falsas atribucio- 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 2O9 

nes; «Sillerías de corov^; «Alonso González Berrugueie é Inocencio Berruguete» 
(extensas y muy detalladas noticias de las numerosas obras de estos artistas); «Es- 
tatuas orantes de los Duques de Lerma y de lus Arzobispos de Toledo y de Sevilla» 
(con lo cual trata de los escultores Pompeyo Leoni, lovS Arfes y Lesmes Fernández 
del Moral, esclareciendo notablemente algunos puntos recientemente tratados); 
«Medina del Campo, sus ferias y sus numumentos»; ^^^Tudela de Duero, retablo de 
la iglesia parroquial de Santa María»; «Juan de Juni, Francisco Giralte y Gregorio 
Fernández (llamado Hernández), el retablo de Sia. M.'* la Antigua y preciusas noti- 
cias biográficas de los dichos tres famosos escultores»; «Tordesillas, Gaspar de Tor- 
desillas, Benito Rabuyate, Juan de Juni, Bartolomé Hernández y Pedro de la Torre»; 
«Toledo, algunos documentos (del Archivo Histórico Nacional) relativos á obras 
de arte»; «Fl Burgo de Osma y Arandade Duero»; «Medina de Rioseco, noticias de 
Juan de Juni; el pintor Gregorio Martínez»; «Fl escultor Fsteban Jordán»; «Noti- 
cias del Monasterio de San Benito»; «La iglesia parroquial de Nuestra Señora de 
San Lorenzo y Antonio de Pereda»; «Retablos de Zaragoza, Huesca y Santo Do- 
mingo de la Calzada»; «Damián Forment»; «Los cuadros de Fuensaldaña»; «Feli- 
pe III y el Duque de Lerma en Valladolid»; «Los palacios reales». 

Tal son los principales epígrafes bajo los cuales suele haber más variedad de 
materia de lo que pudiera pensarse, pues sabido es que en todo trabajo documental, 
el engranaje de los hechos que van resucitando ante los ojos del investigador con- 
duce muchas veces á lo inesperado. Fl dédalo de la historia nunca se acaba de ex- 
plorar. 

Xo se crea por esto que sea fácil perderse en las nutridas páginas de este libro, 
pues el autor, comprendiendo que hacía una obra de consulta, atento á facilitarla 
desde los puntos de vista esenciales, como son el histórico, el biográfico y el geo- 
gráfico, ha puesto al final un índice de sucesos particulares (artísticos ó no) agru- 
pados por años, que desarrolla un ciclo interesantísimo desde el siglo xi hasta el 
segundo tercio del xix; otro índice (alfabético y muy copioso) de artistas; otro geo- 
gráfico-monumental; uno de facsímiles de manuscritos y otro de estampas, y, por 
fin, uno general de materias. 

Obra como esta, de cosas de arte y escrita por un artista, forzosamente ha- 
bía de estar ilustrada, y lo está en efecto, con bastante abundancia, unas veces con 
dibujos hechos por el autor mismo, para dar á conocer algunos detalles; otras ve- 
ces con fotograbados directos de fotografías, cuya elección, como la ejecución de 
aquéllos, revela desde luego el esmero que puso el autor en que el elemento gráfico 
fuese necesario complemento de la materia tratada. Lástima que en muchos casos 
no sean esos motivos intercalados, láminas aparte. Los facsímiles de autógrafos, es- 
pecialmente firmas de artistas famosos, están en el mismo caso, y parece como 
que contribuyen á resucitar ante nuestros ojos los artistas, que hablan en aquellos 
documentos sacados de la oscuridad de los archivos á plena luz por el infatigable 
investigador para depurar y esclarecer la historia de nuestras artes. 

Cean Bermúdez con su famoso Diccionario histórico de los artistas, dio ya un 
gran paso, paso fundamental en este camino; mas como dice muy bien el Sr. Mar- 
tí y Monsó, por haberse tenido que valer aquel de referencias, pues que no le fué 
dable hacer personalmente en los documentos muchas de las compulsas debidas, 
hubo de caer en algunas inexactitudes. Pero el camino abierto por aquel gran in- 
vestigador de cosas de arte, por Bosarte y por el inolvidable Llaguno y Amirola ha 
servido para que trillen tan vasto campo varios escritores, y facilitado el que hoy. 



210 REVISTA DE ARCHIVOS 

á la luz de la nueva crítica y con el rigor del método que impone el esclarecimiento 
de los hechos pasados, haya podido levantarse edificio de tal magnitud, mérito y 
solidez como es el libro de que nos ocupamos, libro verdaderamente admirable, de 
cuya preciosa consulta no podrá prescindir quien desee en adelante historiar el 
arte castellano medioeval y renaciente; libro solamente comparable en la biblio- 
grafía de ayer á los de aquellos autores arriba nombrados y en la de hoy á los del 
Sr. Gestoso Sevilla monumental y artística y Diccionario de artífices sevillanos, 
obras que también son fruto de la paciente rebusca de documentos en los archivos 
y de la sana crítica del artista y del arqueólogo, que en la primera de ellas ha cla- 
sificado la materia formando un excelente cuerpo de doctrina. Como ya hemos 
dicho, el Sr. Martí y Monsó no ha aspirado á tanto; pero es lo cierto que viene á 
dar fruto semejante en distinta forma, por cuanto da los datos, seguros y preciosos 
para la historia, engarzados en los razonamientos de su sano criterio, que á tantos 
y tantos servirán de mucho. 

Los buenos propósitos del Sr. Martí hallaron eficaz auxilio en algunas perso- 
nas, particularmente en nuestro querido compañero D. Cristóbal Pérez Pastor, que 
con mano pródiga le dio curiosos datos por él reunidos, y en las páginas de la 
Revista. (V, 281) le ofreció otros acerca de las estatuas de los Duques de Lerma, de 
las cuales también se ocupó otro individuo del Cuerpo, D. Julián Paz, en un folle- 
to de que dimos cuenta en estas páginas (I, pág. 424). Por cierto que la luz hecha 
en este asunto por el Sr. Pérez Pastor, ha contribuido poderosamente á aclarar la 
cuestión debatida respecto de quién fué el autor de estas estatuas; y el Sr. Martí, 
uniendo su inteligencia artística á su fina perspicacia para examinar los documen- 
tos referentes al asunto, demuestra que esos magníficos bronces, de que se enor- 
gullece el Museo de Valladolid, atribuidos á Pompeyo Leoni por los antiguos escri- 
tores, desde Carducho á Cean Bermúdez y á Juan de Arfe, á él solo ó en colabora- 
ción con Leoni, por los modernos, desde Carderera, son debidos los modelos al di- 
cho Leoni (cuyo estilo es notorio en tales obras); por ellos, y valiéndose de sus 
moldes, menos en la cabeza de la Duquesa, porque no estaba con propiedad, se 
comprometió á darlas fundidas y acabadas Juan de Arfe, á quien la muerte no dejó 
cumplir lo segundo de lo cual se encargó su yerno Fernández del Moral, asistido 
y dirigido por Pompeyo Leoni. Como nadie ignora que Valladolid es el mejor mu- 
seo de escultura española del Renacimiento, excusado es decir que para conocerla 
es indispensable el libro del señor Martí y Monsó. 

La edición de su obra es tan original como ella y revela desde luego al artista 

que hasta en la parte tipográfica ha sabido darla un carácter que la distingue de 

las demás. 

J. R. M. 



Notas sobre algunos monnmentos de la Arqniteetnra cristiana espa- 
ñola, (ilustrada con planos y vistas fotográficas), por Vicente Lampére\ y 
Romea. Primera serie, (publicada en el Boletín de la Sociedad Española de 
Excursiones), — Madrid, Imp. de S. Francisco de Sales, 1901. — 4.° m., 62 págs. 

En el renacimiento que de pocos años á esta parte se viene señalando en el es- 
tudio artístico de los monumentos de la Edad Media en España se ha distinguido 
recientemente el Arquitecto, profesor de Teoría del Arte en su Escuela profesional, 
D. Vicente Lampérez y Romea, con las lecciones de historia de la Arquitectura 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 21 1 

cristiana española que empezó á explicaren el Ateneo el pasado curso, auxiliándose 
de proyecciones. — Discípulo del Sr. Velázquez Bosco, profesor de dicha Escuela, 
que ha contribuido á señalar el indicado nuevo rumbo á esos estudios bajo un crite- 
rio técnico y experimental acomodado á los procedimientos hoy empleados en Ar- 
queología, el Sr. Lampérez ha acometido por ese sistema una labor que puede ser 
muy fecunda para tan importantísima parle de la historia artística de España. Su 
trabajo consiste en buscar la ley del trazado de éste ó el otro monumento, trazar 
él reconstrucciones de los que se hallan desfigurados y del estudio de la estructura 
de los mismos deducir su estilo originario, su edad, etc. 

Para fijar sus observaciones toma constantemente, con ocasión de sus viajes, 
apuntes escritos y gráficos, y una parte de ellos, dados á la estampa en el Boletín 
de la Sociedad española de excursiones, es lo que constituye el presente folleto, 
cuyas breves páginas encierran condensada materia que será preciosa para quien 
desee orientarse en la nueva marcha de esos estudios. 

Los puntos á que se concreta aquí el Sr. Lampérez son: La basílica de San Vi- 
cente de Ávila, acerca de cuyas primitivas bóvedas formula una hipótesis que se 
relaciona con el origen del arbolante; San Miguel de Almazán, iglesia de trazado 
irregular intencional; la Catedral de Granada (la ley de su trazado); Santo Tomé 
de Soria, iglesia románica que compara con la de Ntra. Sra. la Grande de Poiliers; 
el Monasterio de Santa María de Huerta (breve monografía); el *trifor¡um» de la 
Catedral de Cuenca, que encuentra correspondiente al tipo anglo-normando; la 
antigua sala capitular de la Catedral de Plasencia, cuya cúpula se relaciona con 
las de Salamanca, Zamora y Toro, de carácter bizantino, á las cuales dedicó el 
Sr. Lampérez otro trabajo; la capilla de San Juan de las Abadesas y San Nicolás 
de Gerona que le dan pie para estudiar el estilo románico catalán; la iglesia de 
Santa María en el castillo de Loarre (Huesca), cuya cúpula señala como una de 
las más notables románicas; la iglesia de Bamba (Valladolid), que cree visigoda y 
cuya planta reconstituye hábrimente; y en fin San Miguel de Tarrasa, otro ejem- 
plar visigodo, con cúpula románica. 

Estos estudios, entre los cuales no hay más relación que el criterio del autor 
que los ha ido ejecutando dejan esperar como fruto definitivo de los trabajos con 
tanta decisión acometidos por el Sr. Lampérez una obra de carácter técnico que 
contribuirá seguramente á esclarecer más de un problema de la historia de nuestra 
arquitectura. 

J. R. M. 



Vnevos antógrafos de Cristóbal Colón y Relaciones de TTltramar. 
Los pnblica la Duquesa de Berwick y de Alba, Condesa de Siruela. Madrid. 
Est. tip.. Sucesores de Rivadeneyra. 1902. — 4.° mayor, 294 págs. con cinco 
fototipias. 

Refiere el cronista Hernando del Pulgar que cuando llegó Colón á la isla de 
Guanahaní recitó una plegaria latina en que dijo al Señor: laudetur tua maiestas 
qui dignata est per humilem servum tuum ut eius sacrum nomen agnoscatur et pre- 
dicetur in hac ultima Mundi parte. Y el P. Las Casas hablando de la llegada de 
Colón á Guanahaní, escribe «que no sin profunda consideración dejara pasar las 
cosas que le acaecían, como quiera que más y mucho más la anchura y longani- 



212 REVISTA DE ARCHIVOS 

midad de su esperanza se le certifica viéndose salir con su verdad, y que de cos- 
tumbre tenia magnificar los beneficios que recibía de Dios.» ^ 

Por fortuna se ha conservado el documento tan breve como elocuente, á pesa^ 
de su rudo y tosco lenguaje, en que Colón, lleno de júbilo, al ver aquellas tierras 
de promisión con que soñó largos años, consignó su inmensa alegría. 

¡Lástima grande que el cuaderno á que perteneció autógrafo de semejante va- 
lor se halle mutilado, cuando según parece constaba de bastantes hojas! ílabent 
sua fata libelli. Al salvar de una posible destrucción y al publicar con un facsí- 
mil, documento de tan subido precio, la Excma. Sra. Duquesa de Berwíck y de 
Alba, cuyo nombre será siempre citado con encomio e.i la Historia patria por los 
hermosos libros con que la ha esclarecido, es digna de sinceros elogios. 

Otros varios documentos originales de Cclón hay en los Nuevos autógrafos, 
cuales son, el perfil NO. de la isla Española; el rol de la gente que fué en el primer 
viaje; una carta á su hijo D. Diego para que entregase á la Reina dos marcos 
de oro, y otras siete á Fr. Gaspar Gorricio (1498 á i5oi) que prueban la solj^citud 
con que cuidaba aquel de sus papeles, guardados en el iMonasterio de las Cuevas de 
Sevilla. Pero los más curiosos para estudiar el carácter del Almirante son sus Memo- 
riales de agravios, escritos que demuestran una codicia y una ambición incom- 
patibles con la santidad que le atribuyó Rosselly de Lorgues. Las capitulaciones 
de Granada resultaban imposibles de cumplir; con tal ahinco había defendido y lo- 
grado Colón privilegios extraordinarios, que da á sospechar si de las tierras en cues- 
tión tenía algún conocimiento real y positivo que calló; «cuando él se determinó^ 
escribe Las Casas, tan cierto iba de descubrir lo que descubrió y hallar lo que halló^ 
como si dentro de una cámara, con su propia llave, lo tuviera.» 2 

Sus pretensiones resultan en dichos A/e;wor/ti/es injustas sobre toda pondera- 
ción, y tales, que de acceder los reyes á ellas, Colói y sus descendientes habrían 
sido monarcas absolutos del Nuevo Mundo, desde el estrecho de Behring hasta el 
Cabo de Hornos, pues aquel sentaba el principio de que sus derechos se extendían 
á las Indias entonces no descubiertas, sin más razón que haber mostrado el camino; 
defendía que sin su licencia no podía el Rey conceder á nadie autorización para re- 
sidir en América; que todos los colonos de ésta le debían contribuir con un tanto 
de las ganancias que obtuviesen en rescates, y otras cosas no menos disparatadas. 

A continuación de estos documentos siguen descripciones ó extractos de mu- 
chos otros referentes á las Indias Occidentales, á las Orientales y á las Tierras 
Oceánicas, y copia exacta de los más notables. De ellos mencionaremos la relación 
de una fiesta que el día de San Ildefonso del año 1672 celebraron los indianos resi- 
dentes en Madrid en honor de Felipe II, yendo vestidos muchos de ellos á usanza 
de los indígenas mejicanos y quichuas; otra relación de los desmanes cometidos 
(1 595) por los corsarios Francisco Drake y Juan Aquines (John Hackins) en la isla 
de Puerto Rico, mejor defendida entonces que lo estuvo, por desgracia nuestra, 
hace pocos años; la información de servicios de Alvaro de Paz Villalobos,, soldado 
en Lepanto, Portugal y Flandes, donde llevó á cabo mil proezas, cual fué entrar 
de incógnito en Rossindal y enterándose de las fuerzas enemigas lograr que fuesen 
derrotadas; ido al Nuevo Mundo peleó contra los feroces chiriguanos, sin que viese 
el menor premio de tantas hazañas; los héroes abundaban entonces, hecho que 
disculpa el olvido en que á veces morían. De no menos interés son, la narración 

I Historia de las Indiñs\ t. I, pág. 292: (Colección de documentos inéditos para la Historia 
de España.)— 2 Historia de las Indias\ 1. 1; pág. 106, 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 21 3 

que Jerónimo de Sandoval hace del tumulto en México (Febrero de 1624, y no Ene- 
ro de 1626, como dice el documento) contra el Virrey D. Diego Carrillo de Mendo- 
za, marqués de Gelves, por haber desterrado al Arzobispo D. Juan Pérez de la Ser- 
na con motivo de uno de ios conflictos de jurisdicción tan frecuentes en Indias, tu- 
multo por el que luego perdieron el Arzobispo su mitra y el marqués su Virreina- 
to. La del socorro que fué á la Guayana en el año i638 para oponerse á las incur- 
siones de los holandeses, referida por Diego Ruiz Maldonado, expedición que salió 
de Santa Fe y llegó al mar por el río Orinoco. En cuanto á los papeles tocantes al 
Extremo Oriente v á la Oceanía, mencionaremos la relación de victorias contra 
los moros de Joló en 1602, hecha por Juan Suárez Gallinato, cuyos apellidos re- 
cuerdan á Lorenzo Suárez Gallinato, quien, según D. Juan Manuel », mató en 
Granada á un clérigo apóstata. Las guerras de D. l^edro Bravo de Acuña con los 
moros y los holandeses en Terrenate y varios papeles tocantes al gobernador de 
Filipinas D. Gómez Pérez das Marinas. Es digna de mención la fototipia de un 
mapa de Vaz Dourado (la Oceanía), cuyo Atlas dibujado en el año i568, tanto por 
los conocimientos geográficos que revela, como por lo artístico de su factura, su- 
pera á todos los de aquella época. Acaba el libro con un catálogo de documentos 
relativos al Yucatán, y en especial á su conquistador D. Francisco Montejo, redac- 
tado por mi erudito compañero D. Pedro Roca, archivero de la casa ducal de 
•Fernán Nuñez: pero no es de dicho señor, como se ha escrito en El Correo^ el ín- 
dice de personas con que termina la obra. 

Mil plácemes á la insigne dama á quien las mil ocupaciones de su alta jerarquía 
no le impiden consagrarse con tanto amor como provecho al estudio de los pape- 
les históricos que guarda en su rico archivo, sacando del olvido hazañas memora- 
bles de heroicos varones cuyos títulos y apellidos representa. 

M. S. Y S. 



VARIEDADES 



ALEMANIA. En 1900 se publicó una reproducción fototípica en 16 hojas, del 
único ejemplar conocido del mapa de Europa de Gerardo Mercator (1572), con- 
servado en la biblioteca del gran ducado de \Veimar.=J. Fischer ha encontrado en 
la biblioteca del príncipe de W'aldburg, en el castillo de Wollegg (Württemberg), 
un mapa mundi de i5o7, (^1 rn^s antiguo impreso en que aparecen tierras de Amé- 
rica) y otro marítimo de i5i6 por \VALDSEEMí'Li.ER.=Ha aparecido en i.° de Abril, 
el primer fascículo de una revista trimestral de bibliografía artística, que dirige el 
doctor Arthur L. Jellinek con el título de Internationale Bibliographic der Kunst- 
Wissetischaft (Berlín Ber's Verlag, 10 marcos al año).-^El XHI Congreso de 
Orientalistas se ha celebrado en Hamburgo en los primeros días de Septiembre. 
Como representante de España ha asistido D. Francisco Fernández y González,, 
que presentó un estudio muy interesante acerca de las relaciones entre el lenguaje 
vasco y los idiomas semíticos. Nos importan, además, las observaciones hechas por 
el Dr. Becker, de Heidelberg, sobre los manuscritos de Ibn-el-Kelbi existentes en 

I El libro de Patronio, cap. XXIX. (Edicción de Krapft; Vigo, 1902.) 



214 REVISTA DE ARCHIVOS 

El Escorial; el trabajo de Mr. Brechier relativo á la influencia de los pueblos 
orientales sobre la civilii^ación occidental desde el siglo V al VIII; los resultados 
lingüísticos de las exploraciones de M. de Morgan en Persia; los estudios del pro- 
fesor Halevy sobre el origen del silabario cuneiforme y del alfabeto fenicio; el 
informe de Slam. Arakelian, de Tiflis, acerca de las relaciones de los armenios 
con las comarcas de Occidente durante la Edad Media, etc. — pr. 

ARGEL. En la Academia de inscripciones y bellas letras de París, se- 
sión del 1 1 de Julio, M. Stéphane Gsell dio cuenta de que cerca de N'gaous, en el 
Departamento de Constantina (Argel), han sido descubiertos por M. Jacqueton, 
dentro de una antigua capilla cristiana, tres vasos sagrados y una arquita de már- 
mol, los cuales, de unas inscripciones que los acompañan, consta que contienen 
reliquias de San Julián, San Lorenzo, San Félix y San Pastor, depositadas en 
aquel lugar por el Obispo de la Iglesia nicense, Columbus, año 58i». — pr. 

AUSTRIA. La Biblioteca de la Universidad de Viena se ha enríquecido, 
durante el año igoi con 17.645 volúmenes, lo cual aumenta el total hasta 677.000; 
el número de lectores ha sido de 218.000 y se han empleado 64.000 coronas en com- 
pra de libros.=Los dos bibliotecarios de la misma biblioteca, Dr. M. Holzmann y 
doctor J. Bohatta, publicarán un diccionario de anónimos alemanes editado por la 
GesellS'Chaft der Bibliophilen de Austria, el cual comprenderá unos 100.000 títu- 
los de obras anteriores á i85o. — pr. 

BÉLGICA. El Congreso de la Fédération archéologiqne et liistoriqne de 
Bélgiqne, celebrado en Tongres en Agosto de 1901, votó la proposición siguiente: 
*Le congrés, considérant le grand interét social qui consiste á conserver les anciens 
legistres paroissiaux; considérant que cette conservation est trop souvent compro- 
mise, surtout dans les petites communes; éitiet le vceu de voir le gouvernement 
prendrc de mesures séríeuses pour la conservation de ees registres, mesures qui 
pourraient consister á faire de tous ees vieux registres aux archives de TEtat dans 
chaqué province et la remise aux communes intéressées de copies authentiques 
confectionnées por une section spéciale des archives, cree pour cet objet.»=El 10 
de Agosto se inauguró el Congreso de Arqueología de Brnjas. — pr.» 

CUBA (Isla de). Leemos en \aL Repista Nacional, de Buenos Aires, Junio 1902: 
«Desde hace algún tiempo agitase la idea de crear en la Habana una Sociedad de 
Historia consagrada á la investigación y al estudio de todo cuanto se relacione con 
la historia de Cuba. A este fin obedeció la formación de la sección de Historia de 
la Sociedad Patriótica. Los Sres. Bellido de Luna y Vidal Morales, han sido desig- 
nados en una numerosa reunión celebrada en el Archivo nacional, para dar forma 
práctica al pensamiento». — pb. 

ESPAÑA. Albacete. En los juegos florales celebrados la noche del 17 de 
Septiembre en el teatro del Circo, obtuvo la flor natural por una hermosa poesía 
nuestro compañero D. Emilio Sánchez Vera, que ha continuado allí los laureles 
de nuestro Cuerpo, pues que en los del 14 de Septiembre del año próximo pasado 
obtuvo el primer accésit de la flor natural por una poesía A mi musa, otro compa- 
ñero D. Ángel del Arco Molinero. — pr. 

Bailen. El 19 de Julio se celebró, como de costumbre, el aniversario de la 
batalla de Bailen.— pr. 

Barcelona. Se han impreso los cuadernos 16 y 17 del Atlas geográfico de Es' 
paña que publica la casa editorial de D. Alberto Martín, en los que se describen las 
provincias de Cádiz y Castellón de la Plana, y con los cuales se reparten los mapas 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 21 5 

de las provincias de Pamplona y Gerona, tirados á varias tintas.=EI día 25 de Sep- 
tiembre se procedió á la apertura de la Exposición de Arte antiguo en el palacio 
de Bellas Artes.=En la tarde del día 29 de Septiembre verificóse el solemne acto de 
descubrir en el salón de Ciento de la Casa Consistorial los retratos del que 
fué obispo de Astorga D. Félix Torres Amat y deZ). Antonio Franch y Esteleiia, 
el héroe del Bruch, que vienen á formar parte de ia galería de catalanes ilustres. El 
Sr. Batllés y Beltrán de Lis leyó un discurso alusivo al primero y otro escrito 
por D. Francisco Babado alusivo al segundo leyó el Sr. Alonso de Medina. — pr. 

Cádi\, Con el título Colón y sus ascendientes, D. Luis Otero Pimentel y don 
Leopoldo Coi.oMBo y Autrán han publicado varios artículos en el I>iario de 
Cádis del i5 y ig Julio 1902. — pr. 

Cuenca, Por real orden de 23 de Agosto ha sido declarada monumento nacio- 
nal ia Catedral Basílica de Cuenca (Gaceta de Madrid, 27 Agosto).— pr. 

Guadix, La tarde del 19 de Julio verificóse el acto de descubrir la lápida con- 
memorativa colocada en la casa donde nació el ¡lustre escritor D. Pedro Antonio 
de Alarcón. Por la noche se celebró en el Liceo Accitano una velada literario-mu- 
sical en honor de Alarcón. El obispo hizo el resumen del acto con un discurso en 
elogio de Alarcón y de sus obras. — pr. 

Madrid. En 28 de Marzo nuestro compañero D. Francisco Guillen Robles 
renunció el cargo de Académico de número de la Real Academia de la His- 
toria, para que había sido elegido desde el 20 de Abril de 1889, porque dolencia 
pertinaz le hizo trasladarse desde el Museo de Reproducciones Artísticas de Madrid 
á la Biblioteca Universitaria de Granada. Para ocupar el sitial que le correspondía 
fué electo y designado D. Ricardo Beltrán y Rózpide el 27 de Junio del año corrien- 
te. — Ha sido nombrado Correspondiente de dicha Real Academia de la Historia, en 
Cuenca, nuestro compañero D. Rogelio Sanchiz y Catalán. =Se ha repartido el 
cuaderno 1 3 del Diccionario de autoridades que publica D. Aniceto P.\GÉs.=Ha 
terminado la publicación de la Historia de Furopa, por D. Emilio Castelar, la 
cual consta de seis tomos en folio. --^En el diario El Imparcial han visto la luz 
los siguientes trabajos: Francisco Alcántara, Fl Greco, pintor cristiano (tres ar- 
tículos, el último en 5 Junio 1902); Pío Baroja, A orillas del Duero (Las fuentes 
del rio, 9 Diciembre 1901, -Los pinares, 3o Diciempre 1901, -Xumancia y Soria, 
10 Febrero 1902); Manuel Bi.eno, Al trapes de la inda (Leyendo á Mirbeau, i5 No- 
viembre 1901); Mariano de Cavia, .li/ío^/o^Ta/Va (2 Noviembre 1901), La Zara- 
banda (14 Enero 1902), Kabilismo pintoresco (á propósito de una relación de 
fiestas de toros del año 1670 en Meco, -8 Febrero 1902), El más raro de los motes 
(moieia.r de duques de Alba á los haces de tablones que sirven de amarre á los 
buques en el puerto de Hamburgo, -2 Mayo 1902), Verda^fuer (11 Junio 1902) y 
Gaspar articulista (i5 Septiembre 1902); Armando Cotarf.i.o y \'ai.lfdop, La 
Exposición de Rosales (9 Junio, 14 Julio, etc., 1902): Alfonso Danvii.a, Impresio- 
nes de viaje (Fn Xi^a, 22 Mayo 1902, -En Pisa. Dos cementerios y dos generacio- 
nes, 24 Mayo 1902); Manuel M. dp: la Escalera, Fn viaje á Pcrsia 02 Junio 
1902); Eduardo (jómez de Baqueho, Revista literaria (Florilegio de poesías cas- 
tellanas del siglo XL\, novelas y cuentos, -i.° Septiembre 1002); J. Juderías, Fn 
Walter Scott ruso. M. N. Sagoskin, iy8g-i 852 (19 Septiembre 1902); Nicolás 
de Leyva, La Xora (10 Septiembre 1902); Eduardo de Lustonó, Curiosidades 
políticas y literarias (El regimiento de literatos españoles en 1845, El cisne de 
Fernando Vil [D. Diego Rabadán: todas las noticias relativas á su persona están 



2l6 REVISTA DE ARCHIVOS 

tomadas de las páginas i5i y i52 de las Memorias de un setentón, por D. Ramón 
de Mesonero- Romanos: también D. Felipe Pérez y González publicó un artículo 
intitulado Chucherías históricas: un poetastro famoso en La Ilustración Española 
y Americana, año iSgS, tomo I, páginas iSg y 140, en donde insertó ya el soneto 
de dicho poeta que comienza Bien venido seáis ¡oh Reyes santos!, y hasta el re- 
trato del poeta]; Los teatros, los comediantes y^ el público, Las refundiciones, -16, 
23, 3o Diciembre 1901, 9 Junio, i.° y 29 Septiembre 1902); Rafael Mitjana, Ar- 
noldo Bocklin (21 Mayo 1902); José Nakens, De mis recuerdos [acerca de la muerte 
de D. Antonio Cánovas del Castillo: (24 y 25 Octubre 1901); Manuel del Palacio, 
Páginas sueltas [autobiográficas] {20 Noviembre, 20 Diciembre 1901, 24 Febrero, 
14 y 28 Abril, 26 Mayo, etc., 1902); Jacinto Octavio Picón, Obras de Lope de 
Vega [refiérese á la publicación de éstas por *D. Marcelino Menéndez y Pelayo] 
(18 y 25 Noviembre 1901); José Segarra, Memorias anecdóticas. Javier de Mon- 
tep'in (26 Mayo 1902); Luis V alera, Sombras chinescas. Recuerdos de un viaje al 
Celeste Imperio, i goo-i goi (25 Noviembre, 9, i3 y 3o Diciembre 1901, 27 Enero, 
17 y 28 Abril, 22 Mayo, etc., 1902); Una carta [en verso] de Enrique Gaspar (i3 
Septiembre 1902); Los restos de «.La Latina» [Doña Beatriz Galindo] (25 Septiem- 
bre i902).=Durante los años 1901 y 1902 se han reimpreso en el folletín del diario 
£1 Liberal, Mis memorias intimas, por el teniente general D. Fernando Fernán- 
dez de Córdova, marqués de Mendigorría.=En el diario La Época han publi- 
cado una serie de artículos D. Juan Pérez de Guzmán sobre Recuerdos de antaño 
relativos á la reina María Luisa, su corte y Godoy, y D. Alfonso Danvila acerca 
de Luisa de Orleans y Luis /.=En el diario El Correo de 22 de Septiembre nues- 
tro compañero D. José Ramón Mélida publica un articulito llamando justamente 
la atención sobre El derribo de La Latina, edificio destinado á hospital, que es la 
joya gótica de Madrid. El alcalde y los concejales han atendido estas excitaciones 
y en el nuevo edificio se instalarán la portada, la escalera, etc., tal como se en- 
cucntran.=A las nueve de la noche del i3 de Septiembre el Sr. Jiménez Moya 
disertó sobre el tema Clavé y las masas corales en la sección científico-literaria del 
Fomento de las Artes.=El famoso artista D. Luis Fernández Noscret grabó 
en cobre en el siglo XVIII una colección de doce planchas representando las suer- 
tes principales del toreo en el segundo tercio de aquella centuria, es decir, preci- 
samente en el momento en que la lidia de reses bravas comenzaba á tomar la 
forma que conserva hasta el día. D. Luis C. Peleíírín, actual poseedor de dichas 
planchas, acaba de hacer con el mayor esmero una tirada de ellas, formando un 
álbum. =Para contribuir á los gastos ocasionados por el Panteón de hombres 
ilustres del siglo XIX, la Asociación de Escritores y Artistas acaba de publi- 
car una preciosa serie de tarjetas postales, hechas por Mr. Lacoste, sucesor de 
Laurent, con el retrato y reproducción de varias de las obras más importantes 
del insigne pintor Rosales. A ésta seguirán probablemente otras de Larra y Es- 
pronceda. La serie Rosales cuesta 2,5o pesetas. — pr. 

Orotava, En los juegos florales que se celebraron en el teatro de esta villa el 
año próximo pasado, para solemnizar el Corpus y el día de su patrono San Isidro, 
obtuvo el premio de la mejor poesía Al amor, nuestro compañero D. Emilio Sán- 
chez Vera. — pr. 

Palma de Mallorca. Leemos en el benemérito Boletín de la Sociedad Arqueo- 
lógica Luliana, Abril de 1902, refiriéndose á la magna publicación de las Obras de 
Jlamón Lull, emprendida por D. Jerónimo Rosselló, D. Mateo Obrador y Bennasar, 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 217 

D. Miguel Costa y L lobera. D. Antonio María Alcover, D. Mateo Rotger, D. Mi- 
guel S. Oliven, D. Jaime L. Garau y nuestro compañero D. Estanislao de K.. Agui- 
jó; «Resta solo añadir que está ya casi terminado y á punto de publicarse el volu- 
men II, que irá encabezado con un prólogo de nuestro compañero y amigo D. Mi- 
guel Costa, Presbítero; que á su publicación seguirá de cerca la del vol. III, de cuyo 
prólogo está encargado D. Miguel S. Oliver, también consocio nuestro y colabo- 
rador; y que los continuadores tienen en preparación y estudio para irlos sacando 
á luz á medida que sea posible, otros textos lulianos originales tan importantes 
como el magno Libre de Contemplado, el de Sancta María, el de Doctrina Pueril, 
el de Benedicta Tu, el Arbre de Sciencia, etc., y como documento histórico, cu- 
riosísimo, la Vida e actes del Reverend Mesire Ramón Lull, texto catalán inédito, 
según un códice del siglo xv que se conserva en el Museo Británico». Con toda 
-eficacia recomendamos á nuestros lectores esta obra patriótica. — pr. 

Pamplona. La comisión provincial de monumentos históricos y ar- 
tísticos de Navarra ha remitido datos al Excmo. Sr. Ministro de Instrucción 
pública para el expediente incoado con el fin de declarar monumento nacional el 
palacio real de Olite. También ha solicitado del gobierno subvención para 
atender á la conservación de las ruinas del célebre monasterio de Oliva. — pr. 

Pasajes de San Juan. El día 14 de Agosto celebróse la fiesta de colocar una 
lápida en la casa que habitó Víctor Hugo. Poco después de las cuatro de la tarde 
la comitiva subió á la peña donde Víctor I lugo escribió algunas de sus inmor- 
tales obras, celebrándose allí una fiesta literaria y musical presidida por el 
alcalde de Pasajes, á la que acudieron representaciones valiosas de Francia y 
España. — pr. 

Santillana del Mar. — La cueva de Altamira. Hará unos veinte años, cuan- 
do D. Juan Vilanova, el reputado geólogo, propagaba por medio de conferen- 
cias en el Ateneo y otros centros el conocimiento de la Prehistoria, dio mucho 
que hablar el descubrimiento que D. M. Santuola hizo de unas pinturas en la 
bóveda de la cueva prehistórica de Altamira, situada cerca de Santillana del Mar, 
en la provincia de Santander. El Profesor Vilanova se apresuró á dar cuenta en la 
citada docta casa de tan notable hallazgo, presentando copia de las pinturas. Estas 
representaban animales, toros ó bisontes, corzos y ciervos, pintados con almaza- 
rrón y ocre. 

No faltaron incrédulos, y la autenticidad de las pinturas fué discutida. Entre 
ios impugnadores se distinguió, por la fuerza que prestaba á su opinión su condición 
de artista, D. Eugenio Lemus, que hasta por ser santanderino daba muestra de 
que ante todo estaba para él la causa de la verdad. Discutió con el Sr. Vilanova, 
ante la Sociedad de Historia Natural, y lo cierto es que desde entonces quedaron 
en la opinión general por muy dudosas aquellas pinturas, y hasta llegó á decirse 
que su autor no fué un hombre de la Edad de piedra sino de la contemporánea, 
pintor y mudo por añadidura, esto es, el sujeto más á propósito para guardar el 
secreto de aquello que se suponía le mandaron hacer con el piadoso fin de engañar 
á ios sabios. 

Recelando uno de éstos, el francés M. Cartailhac, que tuviesen razón los incré- 
dulos, suplicó á su compatriota el ingeniero M. Harle, en ocasión que visitaba la 
indicada región, examinase la cueva. Lo hizo, y su opinión fué negativa: sin luz 
artificial no podían haber sido hechas las pinturas en sitio donde no llega la clari- 
dad del día, y huella de fuego ó de humo, no la había; además, las pinturas cubren 



21 8 REVISTA DE ARCHIVOS 

algunas estalactitas que, sólo con el tiempo, pudieron formarse; la conservación 
era demasiado buena. Cartailhac se contentó con estas observaciones, y en su 
obra sobre la Prehistoria de nuestra Península solamente tuvo soberano desdén 
para la cueva de Altamira, la cual, ó mejor dicho, sus pinturas, cayeron desde en- 
tonces en descrédito, aunque no faltó quien admitiera algunas como antiguas y las 
restantes como imitaciones modernas. Y es de advertir que hav entre las figuras 
una de corza que se dice está muy bien dibujada. 

Tal era el estado de este pleito arqueológico, cuando el autor de las presentes 
líneas se ocupó del Arte primitivo de España en el Ateneo, el pasado curso, y por 
lo mismo hubo de advertir que dejaba á un lado esas pinturas, como igualmente 
unos grabados de sepulturas llamadas prehistóricas, de Carmona. 

Hace muy poco, en vísperas de un Congreso científico que debe ya haberse ce- 
lebrado en Francia, el propio M. Cartailhac ha resucitado la cuestión con un ar- 
tículo publicado en la revista L'Anthropologie (Mayo-Junio), titulado: Les caver- 
nes ornees de dessins. La grotte d*Altamira, Espagne. <íMea culpan d*un scepti- 
que. Pero no se crea que lo ha escrito el sabio francés á causa de algún nuevo 
viaje á España que le haya permitido visitar personalmente la cueva. El móvil de 
su retractación ha sido el descubrimiento en Francia, en Eyzies (Dordoña), de dos 
cavernas, cuyas profundas galerías, á cien metros de la entrada y con otros cien 
de longitud, presentan iguales pinturas, en las que el grabado tiene los mismos ca- 
racteres de los grabados en hueco paleolíticos, y las pinturas son de ocre rojo con 
partes sombreadas. 

«Yo, dice, no he tenido aún la fortuna de verlas. 

^Espero que vayamos á visitarlas con el Congreso á Montauban en Agosto 
próximo; pero he leído y releído las notas de nuestros sabios compañeros. Resulta 
de todo lo que ellos han observado que hoy" no tenemos una sola ra^ón para sospe- 
char de la antigüedad de las pinturas de Altamira. La desigualdad de construc- 
ción de los trazos, la ausencia en muchas partes de todo barniz estalactílico, la 
perfección de las obras, su importancia, los procedimientos de ejecución, la origi- 
nalidad de las siluetas, la ausencia de toda huella de negro de humo, en fin, y so- 
bre todo, esta obscuridad tan profunda contra la que parecía que sólo podían lu- 
char luminarias modernas, todo se presenta junto en la Dordoña para justificar los 
monumentos de Altamira y fijar su época. Preciso es rendirse ante la realidad de 
los hechos, y yo debo, por lo que me concierne, presentar este arrepentimiento 
honroso para el Sr. Santuola. Hasta tener á la vista el notable dibujo que repro- 
ducimos, no tuvimos la verdadera revelación del estilo prehistórico que tuve el error 
de desconocer."* 

De esta retractación de Cartailhac se apresuró á dar cuenta en el pasado mes 
de Julio, en El Cantábrico, de Santander (números de los días 22, 28 y 24), un hijo 
muy distinguido de aquel país, el antropólogo Sr. Hoyos Saiz, el cual, en sus Lec- 
ciones de Antropología (tomo IIÍ), ha publicado la mejor descripción existente de 
la cueva de Altamira, pues sean ó no auténticas las pinturas, es lo cierto que la 
cueva es prehistórica del periodo llamado de la Magdalena, como lo demostró el 
hallazgo en ella de hachas y cuchillos de pedernal, de huesos tallados y de un es- 
queleto casi entero del oso de las cavernas. El Sr. Hoyos, al recordar estos antece- 
dentes y transcribir la retractación del sabio francés, lo ha hecho aceptando la 
opinión favorable á la autenticidad de las pinturas y como noticia grata y hasta 
honrosa paro los santanderinos. 



blBLIOTECAS Y MUSEOS 219 

Pero el Sr. Lemus, que manliene vivo el recuerdo del debate con tanta suerte 
mantenido en la Sociedad de Historia Natural, y que ha vuelto á visitar la cueva y 
eiaminarias pinturas, ha escrito, también en El Cantábrico (número de 29 de 
Agosto), insistiendo en su primer aserto y negando competencia á- los Sres. Harle 
y Cartailhac para dilucidar una cuestión que supone esencialmente artística, y en 
la cual, sin un examen directo de las pinturas, cree aventurado todo juicio que se 
emita. 

Valiéndose de referencias de las pinturas de la Dordoña, encuentra que deben 
estar hechas por distinto procedimiento que las de Altamira, y añade que encuen- 
tra ocioso tratar del «pretendido estilo prehistórico*, mientras no se consulten 
calcos exactos de unas y otras pinturas que den á conocer formas, dibujo, etc. 

Realmente, esta mdicación nos parece la más- provechosa de cuantas se* han- 
emitido en este nuevo debate suscitado por la extraña decoración de la cueva de 
Altamira, que se relaciona con la existencia ó no existencia- de la pintura prehistó- 
rica en- nuestro- país. La litografía que publicó el Sr. Santuola, y un grabado que 
publicó La Ilustración Española (1880, núm. 3y), no dan bastante idea del- verda- 
dero carácter de las pinturas. 

La diferencia de procedimiento no es argumento bastante para negar que las dé 
Altamira no sean coetáneas ó congéneres de las de la Dordoña, y tampoco puede 
negarse que el hallazgo de éstas favorece el supuesto de que sean auténticas las de 
España. 

Pero tenernos por indudable que no tendrá un valor positivo el mea culpa de 
Mr. Cartailhac mientras no se ponga en práctica lo que propone el Sr. Lemus: que 
se haga un calco fiel de las pinturas de Altamira y se reproduzca por alguno de los 
procedimientos que tienen por base la fotografía. Por la ciencia y por España, 
bien vale la pena de hacerlo, y en ello debe estar empeñado el sano amor que los 
montañeses tienen á su tierra. — José Ramón Mklida. 

Segovia. La hermosa torre roxnáxiica de San Esteban, declarada monu- 
mento nacional, amenaza derrumbarse. — El periódico La Tempestad ha publicado, 
como viene haciendo desde hace veintitrés años, cuando 'se fundó, un número ex- 
traordinario para conmemorar el aniversario de la batalla de Villalar y la muerte, 
en un cadalso, de los comuneros de Castilla, Bravo, Padilla y Maldonado. — pr. 

Sevilla. En el edificio de la Casa Lonja se inauguró el 3i de Marzo de 1902, la 

T 

Exposición de Bellas Artes, en la que figuraban varias obras antiguas. — pr. 

Teruel. La tarde del 3 de Junio se celebraron en el Teatro los juegos flora- 
les, siendo mantenedor D. Juan E. Iranzo y Simón, que leyó un discurso sobre el 
verdadero regionalismo, narrando la historia de Teruel y cantando sus glorias, y 
Presidente del Cuerpo de Mantenedores D. Mariano Muñoz Nougués, que leyó otro 
acerca del mismo asunto. =En el diario El Siglo de aS de Abril, D. H. Romero 
Orozco escribió Una visita á Teruel: notas artísticas, y en el de 27 de Septiembre 
apareció la biografía con retrato y firma de D, Tomás Pére\ Estala, constructor 
é instalador de la primera máquina de vapor de España. — pr. 

ESTADOS UNIDOS. En un sótano de una tienda de Boston ha sido encon- 
trado un cuadro del Tiziano que tiene la fecha de i543.=*Los papeles de Fer- 
nán Caballero pertenecientes á la familia Latour han sido adquiridos por la 
Universidad de Chicago: Isabel VVallace, profesora de esta Universidad, los apro- 
vechará para un estudioque se propone publicar sobre lacélebrc novelista española: 
también hará una nueva edición de La perfecta casada de Fray Luis de León. — pr. 

3.* ÍPOCA.— TOMO VII. 1 6 



220 REVISTA DE ARCHIVOS 

FRANCIA. La Biblioteca S'aoional de París ha concluido el catálogo de 
sus mss., que son en número de 43.264. Compónese el catálogo de cinco volú- 
menes en 4.° y 12 en 8.^ publicados desde el año 1868 al i902.^En el Congrés 
des sociétós savantes celebrado en París del i.° al 5 de Abril del año corrien- 
te, R. AsTiER presentó una memoria sobre el libro De Corpore et Sanguine Do- 
miniy de Juan Scoto Erigena, que se venía atribuyendo falsamente á Gerberto; 
Raoul PiNHEiRo Chacas otra sobre La Legión portugaise au premier siége de 
Saragosse, y Ph. Lauzun otra acerca de Un voy age de Marguerite de Vaiois 
aux d'Encausse, en Comminges en i584, episodio que forma parte de una obra 
que prepara acerca de la estancia de dicha reina en Gascuña y la intervención que 
tuvo en las guerras religiosas de la época.=El día 25 de Junio se celebró el LXIX 
Congreso de la Sociedad Arqueológica de Francia en la ciudad de Tro- 
yes.=En el mes de Mayo se verificó en París, en la Escuela de Bellas Arles, una 
interesante exposición retrospectiTra de grabados en madera de los siglos 

XIV al XX.=En la sesión celebrada el 26 de Julio corriente por la Academia de 
inscripciones 7 bellas letras de Faris, Émíle Male estudió la influencia de 
la Biblia pauperum y del Speculum humana saluationis, sobre el arte de los siglos 

XV y XVI. -Entre las recompensas adjudicadas en 1901 por la misma Academia, 
se encuentran las siguientes: el premio Gobert á M. de la Ronciére por su Histoire 
de la marine frangaise, de la cual el primer volumen habla sido ya premiado 
en 1899, llega hasta el fin del siglo XV y no hay para qué decir que en parte es la 
historia de nuestra marina; una segunda medalla en el concurso de Antigüedades 
nacionales al P. Mandonnet por su libro Siger de Brabant et raverroisme latin 
au XI 11^ siécle, y el premio del duque de Loubat á la Sociedad de americanistas 
de París por su Recueil des mémoires. -En el año 1902 ha obtenido el segundo 
premio Gobert Mr. Poüpardin por su libro Le Royaume de Provence sous les 
Carolingiens, y una tercera medalla en el concurso de Antigüedades nacionales 
nuestro ilustrado colaborador M. J. Calmette por su estudio La Diplomatie 
carolingienne du traite de Verdun á la mort de Charles le Chauve (843-877).==La 
Sección de filología del Congreso internacional de enseñansa superior 
celebrado en París el año 1900 tomó el acuerdo de crear cátedras de literatura 
española en las Universidadcs.=La Société de l'École des charles y la Société de 
rhistoire de France, se han reunido para celebrar el qninqnagésimo aniver- 
sario de la entrada de M. Léopold Delisle, en la última de dichas socieda- 
des y en la comisión de publicación de la primera. Para rendirle homenaje le han 
regalado las reproducciones fototípicas de dos mss.: un libro de horas con minia- 
turas del duque Jean de Berry y un ms. normando del siglo XII, que contiene el 
texto más antiguo de los libros VII y VIII de la historia eclesiástica de Orderic Vital. 
La entrega de estas reproducciones se verificó el 6 de Mayo en la antigua sala de 
cursos de arqueología de la Biblioteca Nacional de París, con asistencia de los 
miembros de las dos referidas sociedades, y de la de los delegados de las de Anti- 
cuarios de Francia, de Historia de París, de la Isla de Francia, de varias normandas 
y de la de historia y arqueología orleanesa.^Entre las tesis sostenidas en la École 
des chartes de París del 27 al 29 de Enero de 1902, figura la del candidato Jean 
Knight, La diplomatie frangaise et rindépendance du Portugal au XVI Je siécle,=^ 
Gastón París indica en Le Journal des Savants (Oct. 1901) la próxima publicación 
de un Tableau de la littéralure frangaise au moyen age, que contendrá un estudio 
sobre la literatura provensal.=»El 3i de Agosto se inauguró en Saíllagouse 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 221 

( Piríneos Orientales), con asistencia de varios alcaldes españoles, el monumento 
del escnltor 01ÍTa.=La noche del 7 de Septiembre falleció en Olorón el insigne 
literato y autor dramático Enrique Gaspar.— pr. 

INGLATERRA. La Combridge modern hietory, cuyo plan fué concebido 
por el difunto lord Acton y que aparecerá bajo la dirección de los Sres. Ward, 
PROTHERO y Leathes, comprenderá 12 volúmenes, á saber: I. Renacimiento; II. 
Reforma; III. Guerras de religión; IV. La Guerra de Treinta años; V. Los Borbones 
y los Esluardos; VI. El siglo XVIII; VII. Los Estados Unidos; VIII. La Revolución 
francesa; IX. Napoleón; X. Restauración y reacción; XI. Formación de las nacio- 
nalidades, y XII. Época contemporánea. El t. I aparecerá el 1.* de Noviembre pró- 
ximo. = Los mannecritoe del conde Ashbnmham han sido vendidos en 
Londres en tres épocas, á saber: en i.° de Mayo de 1899, en 1 1 de Mayo de igoi y 
en 14 de Mayo de 1902: en esta última venta fíguran unos «Evangiles du Xe síécle. 
Venu de TEscuriab. — Esta primavera se ha celebrado en Londres, en Soho Squa- 
re, una curiosa exposición de libros desconocidos ó perdidos de los siglos 
XV al XVII, organizada por el bibliófilo Voynich, que ha logrado reunir 157 pie- 
zas rarísimas. Entre las que nos interesan están la edición (1484) de Ferdinandus 
Velascus, que contiene el primer diseño del descubrimiento de las Azores, y tres 
diccionarios de la primera mitad del siglo XVI en latín, francés, castellano, italia- 
no, inglés y alemán, el primero impreso en Venecia hacia el año 1 536, el segundo 
también en Venecia en 1541 y el tercero en Nurimberg en 1548. — pr. 

ITALIA. Durante el año 1901 las bibliotecas oficiales italianas han ad« 
quirido 3.320 obras extranjeras, publicadas en el decenio 1 893-1 901, además de las 
4i3 recibidas por donación. El año 1900 compraron 2.699 libros y recibieron 601. El 
año 1 901 la Biblioteca Nacional de Roma adquirió 934 libros extranjeros; la de Flo- 
rencia, 460; la de Turín, 439; la de Milán, 20. En todo el decenio 1891-1901 han 
adquirido las Bibliotecas oficiales a3.ooo obras extranjeras, de las cuales corres- 
ponden 5.000 á Roma, 3.ooo á Florencia, 2.3oo á Turín y 2.000 á Milán. Estas 
compras suponen un regular presupuesto para adquisición de obras. ¡Como en 
España!=A las nueve y media de la mañana del 14 de Julio se desplomó el cam- 
panario de San Marcos de Venecia.=El Congreso internacional de 
ciencias históricas, que se había aplazado indefinidamente, se verificará en 
Roma en el mes de Abril próximo.^Contihuando las excavaciones en la necró- 
polis del Foro Romano se han hallado tres tumbas de muy remota antigüe- 
dad. (Vid. nuestra Revista, Diciembre 1900, pág. 733).=Nada menos que 3 págs. 
en 4.° mayor á dos columnas dedica á nuestra Revista el Sr. E. Rostagno con 
el título Nei mondo bibliograjico, Rassegna deila stampa spagnuola en el núm. 4, 
Abril 1902, de la excelente Rivista deile biblioteche e degli archivi, órgano oficial 
de la Sociedad bibliográfica italiana. — pr. 

PERÚ. Se anuncia la próxima publicación de los Anales de la Catedral de 
Lima, desde su creación hasta el último arzobispo español que en ella hubo. — pr. 



121 



feÉViSTA DE ARCHlVOá 



CRÓNICA DE ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



Archivo Histórico S'acional. 

RESUMEN t)E LOS fondos ingresados en este Archivo durante el* 

CURSO DE I 90 I Á 1902. 



Documentos procedentes de los Archivos provinciales de 

Hacienda. . . 

_ , rdenes Militares. ..*... 

ídem id. del Archivo de Alcalá de Henares 

ídem id. del Archivo del Ministerio de Estado 

ídem id. de la donación del Excmo. Sr. Marqués de Jerez 
de los Caballeros 

ídem id. por compra 



Docum. 



Totales. 



I 
I 

I 32 

» 

7 
43 



Libros. 



114 

5 
I 



Legajos 



184 



2 



6 

10 

» 

7 

» 
3 



i3i 



26 



Madrid 3o de Septiembre de 1902. 



El Director, 
Vicente Vignau. 



Archivo general de Simancas. Conforme á la subasta anunciada (Gaceta de 
Madrid, 29 Diciembre 1901 y 6 Febrero 1902), se han construido algunas estante- 
rías y reformado las ventanas de dicho Archivo. — pr. 

-' ' •• . . . ^ 

Archivo Municipal de Cáceres. De la Repista de Extremadura, número de 
Agosto: «El Sr. González Alvarez, concejal de nuestro Ayuntamiento, pide reme- 
dio para el desorden existente en el Archivo Municipal, donde legajos y documen- 
tos andan por los suelos, y ruega se ordene que por ios empleados, en horas ordi- 
narias y extraordinarias... ¡Alto ahí!, porque esto sería prolongar el desorden. El 
rico Archivo de Cáceres está clamando por un Director permanente del Cuerpo 
facultativo, como está mandado, y si esto le parece caro al Ayuntamiento — ^quién 
puede decir los beneficios que con esto le sobrevinieran?, — busque un individuo de 
reconocida competencia, versado, como es natural, en la paleografía y la diplo- 
mática, que catalogue cuanto en aquél se guarda é importa conocer, y se ocupe 
en ello el tiempo necesario». Conformes. — pr. 

Biblioteca de la Escuela Superior de Artes é Industrias. En ella se halla- 
ban reunidos fondos pertenecientes á la propiedad intelectual, antigua Biblio- 
teca del Ministerio de Fomento y especial de Artes y Oficios: hoy se halla reducida 
á ésta especialidad. Comenzóse en Febrero del año 1900 el traslado de la Biblioteca 
de la Escuela de Artes y Oficios, hoy de la Escuela Superior de Artes é Industrias, 
del Ministerio de Fomento (antiguo convento de la Trinidad) al edificio que hoy 
ocupa en la calle de San Mateo, que fué Escuela de Sordo-Mudos y de Ciegos. Des- 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



223 



Contando dos meses que se invirtieron en arreglo y colocación de estanterías, en cin- 
co meses estuvieron en condiciones de ser servidos al público los libros de la Bi- 
blioteca, que ascendían' al núriiei"o de .20.692, pues que sfe abrió al público el i.° de 
Octubre. Dividida por medio de estantes en tres salas, colocáronse en la primera, 
por numeración correlativa, las obras completas que constituían 6.295 volúme- 
nes; en la segunda las obras incompletas con 3.763; y en la tercera, obras incom- 
pletas, duplicadas, folletos y varios sin catalogación moderna, en número de 10.634. 
Para la nueva colocación hubo de hacerse una revisión y confrontación de las an- 
tiguas papeletas con los libros, rectificando las signaturas y catalogando de nuevo 
1.509 volúmenes; empezóse después el índice de títulos, que no existía. Tal es el tra- 
bajo que mi compañero D. Pedro Mora y Gómez realizó, auxiliado últimamente por 
otro .compañero, D. Emilio Sánchez Vera, hasta que aquél fué destinado, en Junio 
de 1901, á la Biblioteca Nacional. El que suscribe, que vino á sustituirle, ha conti- 
nuado los trabajos de catalogación, colocación de libros y de registro. Durante, el 
año 1 901 han ingresado por todos conceptos en la Biblioteca, 278 obras, que for- 
man,542 volúmenes. El número de lectores ha sidode 7.191. En atención al fin de 
la Biblioteca, se señalaron tres horas para el servicio público de noche, de las seis 
que nuestro Reglamento dispone. Está claro que gran parte de estas mejoras ño 
se hubieran llevado á cabo sin que la Comisaría regia, la Dirección y la Secretaría 
de la Escuela, hubiesen prestado su cooperación, llegando. al punto de entregar, la 
Secretaría á la Biblioteca cuantos libros poseía.— £"/ Jefe, Manuel Naranjo Ro- 
drigo. ' 

BipLiÓTEC A Nacional. Por el tipo de 37.639,50 pesetas seha procedido, conforme 
á las condiciones de la subasta (Gaceta de Madrid 20 y 24 Diciembre 19Ó1, 3i Eneró 
y 8. y 27. Marzo 1902), á la construcción del andamiaje para la colocación de las 
estatuas que han de decorar el frontón de la Biblioteca y Museos Nacionale.s, que 
en breve quedarán colocadas. — pr. 

. Museo Arqueológico de Toledo. El Excmo. Sr. Ministro de Instrucción pú- 
blica se propone llevar al histórico edificio de Santa Cruz, el Archivo y el Museo 
que hoy se encuentran en el palacio episcopal.— pr. 

Museo de Artillería. A él han sido traídos desde el castillo de Monterrey dos 

' ■ .1 • . < . ■ . , . 

cañones jde hierro que datan de J704 y que. habían sido emplazados allí con oiotivo 
de laGuerra de Sucesión. — pr. ' 

Museo municipal de San'Sebastián. El general Echagüe le ha regalado una 
valiosa' colección de objetos artísticos é his'óricos procedentes de la primera guerra 
civil,y de la giierra de Afnca.y-PR. 

•Registro general de la pr,opiedad intelectual^ Nuestro compañero D. Emi- 
lio Ruiz Cañábate, Jefe del mismo, ha publicado la relación de Obras inscritas 
en él y correspondientes al primer trimestre del presente año, relación que compren- 
de desde el número 25.066 al :í5.24i.-^pr. 



224 



REVISTA DE ARCHIVOS 



bibliografía 



(La lengua es la base de clasificación de nuestra Bibliografía. En ésta se incluyen todos los 
libros de cualquier índole y los trabajos de revistas publicados por individuos de nuestro 
Cuerpo, lo cual puede servir para intentar una bibliografía de éste: los marcaremos con un *. 
—En la Bibliografía de Revistas^ siempre que no se indique el año, se entenderá que es el co- 
rriente). 



LIBROS ESPAÑOLES 

[i.^ Todos los de historia, en la acepción mas 
amplia de la palabra, desde la política á la cien- 
tífica, y los de sus cieñe. as auxiliares, incluso 
la filología y la lingüística, que se publiquen, 
editen, reimpriman y extracten en la Esp ña 
actual y sus posesiones, de autor español o ex- 
tranjero, en cualquiera de las hablas españo- 
las, ó en ó fuera de España, de autor español, 
en lenguas sabias. 2.^ La<> ediciones, reimpre- 
siones y antologías, hechas en ó fuera de Es- 
paña, de libros de cualquier materia escritos 
por autores ya muertos no contemporáneos, 
españoles ó extranjeros, en dichas nablas, ó 
por españoles en lenguas sabias, dentro de la 
extensión de los antiguos dominios españoles. 
V® Las traducciones, arreglos, refundiciones 
é imitaciones publicadas en ó fuera de España 

f»or autores vivos, españoles ó extranjeros, en 
as mismas hablas ó en lenguas sabias, de obras 
históricas y literarias debidas á españoles ya 
muertos. 4.0 Los libros notables onginale^de 
amena literatura, dados á luz en ó fuera de Es- 

f)aña por escritores contemporáneos, españo- 
es ó no, en las hablas españolas, o por escrito- 
res españoles contemporáneos en lenguas sa- 
bias. 9.0 Los de cualquier materia, siempre 
que se refieran a cosas de España, publicados 
en las referidas hablas en aquellas naciones 
que no las usan, ó en las mismas hablas ó en 
lenguas sabias en. los pueblos que usan el cas- 
tellano. Y 6.0 Las traducciones hechas por es- 
pañoles ó extranjeros, a cualquiera de las ha- 
blas españolas, ó por españoles á lenguas sa- 
bias, de libros extranjeros históricos, ae cul- 
tura general, y aun du amena literatura cuan- 
do son obras maestras.] 

ACADE.MIA (Real) de Buenas Letras. Sesión 
pública inaugural, celebrada el día 12 de Enero 
de 1902. — Barcelona. Jmp.-' de la ^Casaj Provin- 
cial de^Caridad.— 4.0 marq., 47 págs. [Contie- 
ne: Reseña de los trabajos de la Academia, por 
el secretario D. Joaquín Miret y Sans.—Recort 
necrológich del Excm, \Sr. D. Joaquim Rubio 

y Orts, Uegit per Mossén Jacinto Verda^ 

guer.— Bibliografía de les Obres de D. Joaquim 
Rubio y Orts (1837-1898). 

Acebal (Francisco).j^De mi rincón.— Sala- 
manca. Est. tip. Calón. 1902. — 8.0,169 pág.— 0,75. 
[Colección Calón, vol. IV]. 

Aguirre (Luis). El divorcio ante la razón, 
fe, historia y derecho positivo. Tesis docto- 
ral. — Madrid. Imp. de [San Francisco^de Sales. 
1902.— 4.", 55 págs. 

Alemany iiOLUFER (José). Estudio elemental 
de Gramática histórica de la Lengua castella- 



na. I. Fonología y Morfología. II. Trozos de 
autores castellanos anteriores al siglo xv. — 
Madrid. Tipografía de la Revista de Archi- 
vos, Bibliotecas y Museos, calle de Olid, nú- 
mero 8. 1902.— í/n íomo. 8." marq., xiv-jSi pa- 
ginas.— 4 ptas. 

Almanaque de Las Provincias para el año 
1902. Valencia en el siglo xix. Año XXIII.— 
Valencia. Est. tip. Domenech. 1901.— S.^marq., 
496 págs. 

Amicis (Edmundo de). Recuerdos de la in- 
fancia y de la escuela. Memorias juveniles, 
por... Versión española. — Madrid. Imp. de 
Ricardo Rojas. 1902. — 8.*, 394 págs.— 3 ptas. 
(Obras de Amicis^ tomo XXIII.) 

Anales de la Universidad Central. Repú- 
blica del Ecuador. — Quito. Imp. de la Univer- 
sidad. 1902. 

Anales de la Universidad de Oviedo. A íio /. 
/90/.— Oviedo. Est. tip. de Adolfo Brid. 1902.— 
4.0,422 págs. 

Andrea Cmenier. Argumento y crítica de 
la ópera de Umberto Giordano.— Madrid. Im- 
prenta de M. Romero. 1902. — 8.0, 32 págs. — o,5o 
pesetas. 

Andreu (Jaime). Catálogo de una Colección 
de Impresos (libros, folletos y hojas volantes) 
referentes á Cataluña. Siglos xvi, xvii, xviii y 
XIX, formada por... — Barcelona. Tipografía 
L'Apeng. 1902.— 8.0 d., vi-344 págs. Con 41 fac- 
símiles.— Edición de 222 ejemplares numerados 
en papel de hilo. — 20 ptas. 

ARGA.MASILLA DE LA Cerda t Bayona (J.) No- 
biliario y armería general de Nabarra. Cua- 
derno 2. o— Madrid. Imp. de San Francisco de 
Sales. 1902. — 4.0 marq., 276 págs. Con escudos.— 
5 ptas. 

Arias (Rdo. P. Fr. Evaristo F.). Panegírico 
de Santo Tomás de Aquino, pronunciado por 
el... el 9 de Marzo de 1902 en la iglesia parro- 
quial de San José, de Madrid, con motivo de 
la solemne función dedicada ai Ángel de las 
Escuelas por muchos catedráticos numerarios 
de la Universidad Central.— Madrid. Luis Pa- 
rra, impresor. 1902. — 8.", 52 págs. 

BLANCo(Federico). Diccionario geográfico de 
la República de Bolivia. Tomo II. Departa- 
mento de Cochabamba, por... Con adiciones 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



225 



de P. Aniceto Blanco y Manuel V. Ballipian.^ 
La Paz, igoi.— 4.0, 176 págs. y un plano de la 
ciudad de Coch bamba.— (Oleína nacional de 
Inmigración, Estadística y Propaganda Geo- 
grájica.) 

BoRDOY Y '^LivER (D. Miguel). D. Carlos con- 
siderado como patriota, militar y político.— 
Palma de Mallorca. Tip.-lit. de Amcngual y 
Muntaner. 1900. — 8.<* m., 103 págs. 

B[ulbena] y Tusell (Antoni)). La filia del 
Rey d'Ongria. Roman^ extret de dues versions 
catalanes del catorzén segle.— 4.** marq., 8 pá- 
ginas, á 2 cois. 

Caballero (Fernán). Clemencia, novela de 
costumbres. Prólogo de D. Luis de Eguilai^ y 
D. José Fernándtxi Espino. Tomos I y JI.— 
Madrid. Imp. de Avrial. 1902.— 8.®, i vol., 
xxxv-i55 y xv-187 págs.— 2,5o ptas, 

— La gaviota, novela de costumbres. Prólo- 
go de D. Eugenio Ochoa. Tomos I y //.—Ma- 
drid. Imp. de Avrial. 1902.-8.°, i vol., xxxi-203 
y 236 págs.— 2,5o. 

— Lágrimas, novela de costumbres. Prólogo 
de D. Antonio Cayanf //es.— Madrid. Imp. de 
Avrial. 1902.— 8.", xii-328 págs.— 2,5o. 

— La familia de Albareda, novela de costum- 
bres. Prólogo del auque de /^ivas.— Madrid. 
Imp. de Avrial. 1902.-8.°, x-233 págs.— 2,5o. 

— Relaciones. Callar en vida y perdonar en 
muerte. No transige la conciencia. La flor de 
las miras. Los dos amigos. La i.ija del sol. Jus- 
ta y Rufína. Más largo es el tiempo que la for- 
tuna. Prólogo de D. Fermín de la Puente y 
A/>ececAea.— Madrid. Imp. de Avrial. 1902.— 
8.°, XX1-313 págs.— 2,5o. 

— Elia ó España treinta años hi. El último 
consuelo. La noche de Navidad. Li día de Re- 
yes. Prólogo de D. Fernando de Gabriel y Rui^ 
de Apodaca.—NLsLáTiá. Imp. de Avrial. 1902.— 
8.°„ XX-361 págs.— 2,5o. 

— La estrella de Vandalia. {Pobres Dolores! 
Prólogo de D. Joaquín Francisco Pacheco. — 
Madrid. Imp. de .'V.vrial. 1902. — 8.°, xxix-241 pá- 
ginas. — 2,5o. 

— Un servilón y un libcralito. Tres almas de 
Dios. Prólogo de D. Antonio Aparici y Gui- 
jarro.— Madrid. Imp. de Avri 1. 1902.-8.°. 
xviii-247 páginas. — 2,5o. 

— Cosa cumplida sólo en la otra vida. Diálo- 
gos entre la juventud y la edad madura. Pró- 
logo de D. Fermín de la Puente y Apecechea^ 
—Madrid. Imp. de Avrial.— 1902. 8.°, 264 pági-» 
ñas.— 2,5o. 

— Un verano en Hornos, novela de costum- 
bres. Prólogo de D. Emilio Oxogut.— Madrid. 
Imp. de Avrial. 1902.— 8.", 260 págs.— 2,5o. 

— Cuadro de costumbres. Comprende: Simón 
verde. El último consuelo, Dicha y suerte. 
Más honor que honores, Lucas García, Obrar 
bien, que Dips es Dios, El dolor es una agonía 



sin muerte. Prólogo del Marqués de Alolins.— 
Madrid. Imp. de Avrial. 1902.-8.°, 2 t. en i vo- 
lumen, xix-164-58 págs. el i.° y 247 el 2.°— 2,5o. 
— Una en otra, con mal ó con bien, á los tu- 
yos te ten, novela de costumbres. Prólogo de 
*D. Juan Eugenio H articen busch. — Madrid. Im- 
prenta de Avrial. 1902.-8.°, xx-264 págs.— 2,5o. 
— Deudas pagadas. Comprende: Promesa de 
un soldado ó la virgen del Carmen, El Eddis- 
tone, Una excursión á Waterlóo, Aquisgrán, 
Episodio de un viaje á Carmona, El vendedor 
de tagarninas. Una madre. Un naufragio. Una 
visita al convento de Santa Inés de Sevilla, 
La Catedral de Sevilla en una tarde de Carna- 
val. Prólogo de D. Manuel Cañefe.— Madrid. 
1902. — 8.°, xxxvii-198 págs.— 2,5o. 

—La farisea. Las dos gracias, novelas origi- 
nales, con un prólogo de D. Pedro de Madra" 
;(0.— Madrid. Sáenz Jubera hermanos, edito- 
res. 1902. — 8.°, Lvii-287 págs.— 2,5o. 

(Obras completas de Fernán Caballero, vo- 
lúmenes I á XIV.) 

Capó (Miguel). Guía general de Baleares, 
descriptiva y comercial. — Palma de Mallorca. 
Tipo-litogr. de Bartolomé Rotger.— 8.", 256 
págs.— 3 ptas. 

Cardona Agut (Mossén Joseph). Elogio fú- 
nebre del Dr. D. Bartomeu Robert Yarzábal, 
pronunciat per..., en els solemníssims funerals 
celebrats a la iglesia parroquial de la villa de 
Sitges el dia 3od'Abril de 1902.— Sitges. Re- 
dacció y administració d' El Eco de Sitges. 
8.° marq., 24 págs. Con retrato. 

Carmona (Alfredo). Don Jaime «El Con- 
quistador»; comedia en un acto y en prosa, 
original de Alfredo Carmona (Martes). Estre- 
nada en el teatro de San Fernando de Sevilla 
el 25 de Mayo de 1902.— Sevilla. Imp. de Fran- 
cisco P. Díaz. 1902.— 4.°, 42 págs.— I pta. (Socie- 
dad de Autores españoles.) 

Carreras Roure (D. Juan de Dios). Lexico- 
grafía francesa ó estudio práctico de su voca- 
bulario bajo el triple aspecto de la pronuncia- 
ción, la escritura y la traducción.— Reus. Imp. 
Carreras y Vi la. 1902.-8.° marq., 168 págs. 

Casero (Antonio). Romeo y Julieta; diálo- 
go en verso, original de... Estrenado en el 
teatro Lara el 24 de Abril de 1902.— Madrid. 
Imp. de R. Velasco. 1902.-4.°, 16 págs.— i pe- 
sctsi.— (Sociedad de Autores españoles.) 

Castillo Quartiellers (Dr. Rodolfo). Un 
documento inédito del siglo xvii referente á 
disposiciones sanitarias. — Madrid. Est. tip. de 
Idamor Moreno Cruzado. 1902.-4.°, i5 págs. 

Castro (Juan de). Episodios militares, por..., 
prólogo del Excmo. Sr. D. José Gómej^ de Ar- 
teche.— Toledo. Imp. de la Viuda é Hijos de 
J. Peláez. 1902.-8.°, XIV-203 págs.— 2 ptas. 

Catálogo general de la primera Exposición 
Nacional de Caligrafía y artes similares.- Ma- 



226 



REVISTA DE ARCHIVOS 



drid. Imp. del Colegio Nacional de Sordo- 
Mudos y de Ciegos. 1902. — 8." marq., 39 págs- 

Catálogo ilustrado de la Exposición de las 
obra¿ de Domenico Theotocópuli, llamado El 
Greco', en el'MuSeo Nacional de Pintura y Es- 
culfufá. — ^Madrid. J. 'Lacokte^ sucesor de Lau- 
rent, fotógrafo -editor. Imp. de J. Sastre y 
Coi*npáñia. 1902.-8.", 30 págs. Con láminas. 
Tela.— 2 ptas. 

Cavestany" (Juan Antonio). Farinclli, ópe- 
ra en tres actos, precedidos de un prólogo, le- 
tra de..'., música del maestro Tomás Bretón. 
Estrenada en el Tea.tro Lírico en Mayo de 
"1902. — Madrid. Imp. de R. Velasco. 1902.-4:0, 
47 págs.— 2 ptas. (Sociedad de Autores españo- 
les.) 

CsBRiÁN (D. Ambrosio). Ejercicios teórico- 
práéticos de lenguaje. Enseñanza graduada de 
lenguacastellana. — Valencia. Tip. «Moderna». 
1901. — 4.** apáis., 95 págs. y colofón. 

Censo de la población d'e España, según el 
empadronamiento hecho en la Península é is- 
las adyacentes el 31 de Diciembre de 1900. To- 
mo /.—Madrid. Imp. de lia Dirección general 
del Instituto geográfíco y estadístico. 1902.— 
Fol., 436 págs. 

Centeno (Fr. Pedro) y Rojas (Fr. Juan de). 
Vida de Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo, 
Arzobispo de Lima. — Madrid. Imp. del Asilo 
de Huérfanos del S. C. de Jesús. 1902. — 8.°, 46 
págs. 

Cervantes Saavedra (Miguel de), — Novelas 
ejemplares. Tomo II. — Madrid. Imp. de Her- 
nando y C." 1962.— 8.*^, 374 págs.— 3 ptas. (Bi- 
blioteca clásica, tomo V.) 

Córralas y SAnchez (Ehriquc). La institu- 
ción delTribunal de Cuentas eri España y en 
el extranjero.— Madrid. línp. de la Revista de 
Legislación. 1902. — 8.°, 109 págs. — i pta. 

Cotarelo y Valledor (Armando). La Ex- 
posición Rosales. Artículos publicados en El 
7m/7arcta/.— Madrid. Imp. de José Perales y 
Martínez. 1902.— 8.°, 68 págs. [Dichos artículos 
están corregidos y aumentados en este folleto, 
el cual termiúa con un apéndice del catálogo 
de las obras, que añade 31 trabajos nuevos á 
las listas que se habían publicido anterior- 
mente.] 

CHAMBÍikLAiN (Hou^ton Stewart). El Drania 
Wagneriá. Traducció de Joaquim Pena. — Bar- 
celona, yls^octacid Wagneriana. 1902.— 8.° mar. 
vi-222 págs. — 3 ptas. 

ChamPourcin (F. Michel de). ¿Qué es la Gfa- 
fologíá? Deñnición, objeto, medios de que se 
vale en sus diagnósticos, su valor científico, 
datos histórico-bibliográñcos, leyes grafoló- 
gicas, signos grafológicos, teoría de la armo- 
nía é iñarmonía de la escritura, clasificación 
y significado délos signos generales de la gra- 
fologia, estudio de algunas de las jparticularí- 



dades del carácter, la Grafología en España.— 
Barcelona, 1902.— Con 5 láminas y 5i reproduc- 
ciones autogr'áficas. (Biblioteca Orientalista.) 

Chateaubriand (F. A. de). Los mártires ó el 
triunfo de la religión cristiana, por..., con 
ilustraciones del genial artista D. J. Medina 
Vera. Versión castellana.— Barcelona. Tipo- 
grafía de la casa editorial Sopeña. (1902].— 2 to- 
mos en 8.0, 280 y 300 págs. — 2 ptas. 

•—El genio del cristianismo. Con ilustracio- 
nes.— Barcelona. Tipografía de la casa edito- 
rial Sopeña. 1902.— 8.°, 2 vols., 320 y 328 págs.— 
2 ptas. 

CheIx y Martínez (Isabel). Estrella del Mar, 
historia de la Virgen María; instrucciones fa- 
miJiares dedicadas.á las niñas. Cuarta edición, 
corregida y ¿lumenfarfa.— Sevilla. Tipografía 
de El Correo de Andalucía. 1902.-8.°, 247 pá- 
ginas.—! pía. 

Demóstenes y Esquines.— Madrid. Imp. de 
-Hernando y C.a 1902.— 8.°, 211 págs.— 5o cents. 

Dicenta (Joaquín). Raimundo Lulio;. drama 
lírico en tres actos y un epílogo, letra de..., 
música del maestro Ricardo Villa. Estrenado 
en el Teatro Lírica, Mayo 1902.— Madrid. Im- 
prenta de R. Velasco. 1902.— 4.°, 48 págs.— 2 pe- 
setas. (Sociedad de Autores españoles.) 

DiCKENs (Carlos). El grillo del hogar.— Bar- 
celona. L. González y C.*, editores pontificios. 
1902.-8.° marq., 179 págs.— 2 pías. 

DoDERo VXzQUEZ (D. José F.) Las últimas 
Cortes de la Regencia.— Madrid; Imp. y lit. de 
J. Corrales. 1902.— 8.°, 141 págs y varios. re- 
tratos. 

Dramáticos posteriores A Lope de Vega. 
Colección encogida- y ordenada, con un dis- 
curso, apuntes biográficos y críticas de los au- 
tores,'noticias' bibliográficas y catálogos por 
D. Ramón de Mesonero Romanos. Tomo I.— 
Madrid. Imp. de Hernando y C* 1902.— Folio, 
4.0 marq., 620 págs.— loptas. (Biblioteca de Au- 
tores españoles, desde la formación del len- 
gTjaje hasta nuestros días, t. XLVII. Reimpre- 
sión.) 

EcHARRi (María). Vida de San Expedito.— 
Madrid. Enrique Hernández. 1902.— 12.°, 31 pá- 
ginas. 

*Elías de Molins (D. Antonio). Bibliogra- 
fía histórica de Cataluña: Preliminares; Nu- 
mismática; Epigrafía; Colecciones diplomáti- 
cas; Sigilografía.— Barcelona. Imp. de M.Mar- 
tany. [1902].— 4.°, 68 págs. [De .U» Re vista cri- 
tica de historia y literatura españolas, por- 
tuguesas i nispano-americanas.J 

Escribano y HsrnAndez (D. Godofredo). No- 
ciones de Geografía. — Madrid. Imp.. de Agua- 
do. 1902. — 8.°i 64 págs., con grabados-.— o,5o pe- 
setas. 

Escobar (Salvador). Geografía de Guatema- 
la.— Guatemala, I900. ' f- 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



227 



Explorador (K!) Ibarrrta en el Pilcomayo. 
Noticias de la prensa Sud-Amcr.^ina acerca 
de la expedición. — Kl Ferrol, 1900,-4.", 176 pá- 
ginas, con dos láminas. 

FerrAndiz (José). El manu<^crito de una mon- 
ja; conclusión de las «Memorias de Sor Tere- 
sa», confección y arreglo, por..., ilustraciones 
de Julio Feria. — Madrid, Imp. ae .\ntonio 
Marzo. 1902. — 8.° marq., 315 p.'igs.— 2 ptas. 

Ferraz (J). Lengua Quiche. Síntesis trilin- 
güe.— San José. Costa Rica. 1902. 

Gadnel (Mr.) Vida del venerable siervo de 
Dios Barlolomó Holzhauser, restaurador de la 
disciplina eclesiástica en .Memania (1613-1658). 
Traducida de la tercera edición francesa, por 
D.José Ferrin Peña.— Santiago. Imp. yene, del 
Seminario. 1902.-4.°, 474 págs.- -3 ptas. 

García Al-deguer (Juan). Historia de la \t- 
gentina. Primera parte. La dominación espa- 
ñola.— Madrid. Imp. de Felipe Marqués. (1902). 
8.®, VI1-261 págs.— 3 ptas. 

García Alvarez (<>sáreo). -Los juegos flo- 
rales, conferencia por I). (Cesáreo Garda .1/- 
vart^ (Isaac Regó Arce), leída el día 23 de 
Marzo de 1902 en la rn¡versid;id libre.— Bur- 
gos. Imp. de San José. 1902.-8.° marq., 48 pa- 
ginas.—! pta. 

García López (Marcelino). Manual comple- 
to de artes cerámicas ó fabricación de objetos 
de tierras cocidas en todas sus aplicaciones, 
comprendiendo la fabricación de ladrillo ma- 
cizo, hueco y prensado... y una reseña de las 
porcelanas antiguas y modernas, recopilación 
de los datos mas importantes de las mejores 
publicaciones nacionales y extranjeras. Nueva 
edición^ ampliada con los más modernos pro- 
cedimientos.— Madrid. Hijos de I). J. Cuesta, 
editores. 1902.— 2 vols. en 8.°, 272 y 328 págs.— 
6 ptas. 

García Martínez (D. Jesús), La Cruz de car- 
ne: su aparición, culto y traslaciones por el 
presbítero... — Zamora. Est. tip. de San José. 
1902. — 8.°, 35 págs. — 0,40 ptas. 

García y Pérez (.\ntonio). Organización 
militar de América. República del Ecuador. — 
Madrid. Imp. de R Velasco. 1902.-4.°, 53 págs. 
y I mapa.— I pta. 

García de Quevedo y Concei.ló.n (Eloy). VÁ 
Abad Maluenda y el Sacristán de Vieja Rúa 
(poetas burgaJeses). (De la Revista dk Archi- 
vos, Biblioteca» y Museos, Julio 1902). — Ma- 
drid. Imp. de San BVancisco de Sales. 1902. — 
4.° marq., 29 págs. 

GtRÓN Y Arcas (D. Joaquín). La reforma del 
Concordato celebrado entre la Santa Sede y el 
Reino de España. -r-Madrid. Imp. de la Revista 
de Legislación. 1902.-4.°, 275 págs. 

Gisbert y Hoel (Luciano). Teoría y análisis 
de la oración gramatical. — Madrid. Imp. de 
Hernando y C.» 1902.-4.°, 400 pags. C ptas* 



GÓ.MEZ Arca. El vocabulario castellano, es- 
tudio metódico y progresivo de las palabras 
del lenguaje usual, por el licenciado Gómei^ 
Arca, confiarme al método de M. I. Carre. .Li- 
bro del maestro. Libro del discípulo.— París 
Armand Colin, & C.'^, cdiiore?.— 8.° marq., 
144 y 100 págs.— 2 ptas. el del maestro y i el del 
discípulo. 

GóMKZ DE Arteciie Y .MoRO (D. José). Gue- 
rra de la In>^ependenc¡a. Historia militar de 
España de iíV>8 á 1814, por el general... To- 
mo X///.— .Midrid, imp.. y Lit. del Depósito 
de la Guerra. i9í)2.- 4-°, 534 págs.— 34 rs. 

Gó.MKZ Hfrrkro (D. Teodoro). Diccionario- 
Guía Legislativo español. Tomos I y II.— Ma- 
drid. Imp. de Fé. 1901.-4.° marq.— Tomo I: 
i-xiii, 15-17. i-5<i6págs. Tomo II: 810 págs. 

GoNZ.u.EZ Obreoó.v (D. Luis). Vida y obras 
de D. José Fernando Ramírez.— México, 1901. 

GüNZ.u-KZ Ortega (Ponciano). Verdadera 
guía y anuario comercial de Valladolid para 
1902. Contiene: Prólogo. Descripción topográ- 
fica. .\puntes históricos. Edi^ficios notables. 
Nomenclátor de c illcs, pla/as y paseos. Cen- 
tros públicos. Corporaciones populares. Ar- 
chivos, Bibliotecas...- Valladolid. Est. tip. de 
Julián Torés.— 8.° marq., 88 págs.— i pta. 

Graell (Guillermo). La Cuestión Catalana.— 

Barcelona. A. López Robert, impresor. 19*02.— 
8." marq., iv-2i5-ix págs.— 3 ptás.' 

Graham (María). Diario de residencia en Chi- 
le durante el año 1822 y de viaje de Chile al 
Brasil en 1823. Traducido por José Valen^ue- 
la. Tomo /.—Santiago de Chile. Imp. Cervan- 
tes. 1902.-4.°, 279 págs. 

Gram.\tica infantil sobre las diez partes del 
discurso.— Logroño. Imp., íibr. y encuad. de 
El Riojano. 1902.-8.° men., 45 pags. 

Gudiok y Cu.nill (Joseph). L" Escursionis- 
me y IWrqueologia. Conferencia llegida en la 
vetñada el dia i7de:Janer de 1902, celebrada 
en el Centre Excursionista -de Catalunya.— 
Barcelona. Tip. L'Avenq. 1902.— 4.", 20 págs. 

Guía eclksiástica de la Archidiócesis de 
Santiago de Compostela.— Santiago. Imp. del 
Seminario Central. i()02.— 8.°, 297 pags.— 3 ptas. 

Guía municipal .\i.fonsina de Madrid, con- 
memorativa á la coronación de S. M. el Rey 
D. Alfonso XIII (erfícíon oficial, 1902).— Madrid. 
Imp. de Fortanet. 1902.-8.°,. xxxii-160 págs., 
28 hojas con láminas y retratos y un plano. 

Guía dt. Santiago. Edición popular, ilustra- 
da con fotografías.— Santiago. Tipografía Ga- 
laica. 1902.— 8.°, 53 págs. . 

GuiLi.í.N DE LA Torre (Miguel María). Com- 
pendio de Historia Sagrada. Séptima edición. 
—Madrid. Imp. de Hernando y C* 1902.-8.°, 
211 págs.— I pta. 

GuizoT. Historia general de Francia por 
M. Gui^ot, continuada desde 1788 hasta 1848 



REVISTA DE ARCHIVOS 



d Dr. D. Fe- 



por Mme, de Wlil, tridi 
derico ScAvdrtf, complcuda, tooladi y pro- 
legnidí lus» Dueitroa diía, en visl* de los 
mal ctlcbres hiitoriadores antiguo* y modcr- 
noi por D. Teodoro Baró, obra ilulirada con 
mit de jío precioiai limiou lueluí, liradas 
CD lu mayoría i una ó variaa tinuí y multitud 
de grabadas ÍDterciIados.-B>rceloD>.JoiéEs- 
paaa, edilor. 1903.-4* mará-, J vols., B71, 5SS y 
603 pági. 

HAEBi.iii(Conrid). Typographie Ibfrique do 
quinziíme siícle. Reproduction en lacsimile 
detousicscai'aciírestypographiquesemployM 
CD Eipagae et en Portugal juaqu'i l*aDníe 
iSoo, avec notices critiquei et biogiaphiques, 
e' ¡irraciun ti rfírnler.-La Haye, Maritnua 
Niiholf. Leipzig, Karl W. Hierseman. igoi-igo3. 
fol. Ponadaí, índices y co-rtigenda y la lá- 
mina!.— 15 franeoi. {Teitot castellano y fran- 
cas.) 

KbkvjIs 1 Bi>bmd(a (D. Inocente). Resumen 
de Historia Eclesiástica. Stgunda tdlcíón.— 
Ciudad Real. Imp. y Itb. de Ramún C. Rubis- 
co. igaa.—fL", 330 págs. 

KoHiNAiE AL PnasiDiNTE Dn. Campos Sa- 
I.1.RS. El Brasil y la Argentina. Obra descrip- 

importantes festividades. Publicada por La !□- 
tendencia municipal de la capital de la Repú- 
blica Argentina,— Buenos Aires. Imp. de la- 
cobo Peuser. 1901.— Fol., 461 págs. 

iBÍÑEi MarIh (iosO- Columna volante, pri- 
mera ración de ar ti culos.— Madrid. Esi. tipo- 
gráfico aEl Trabajo*, igm.— 8.*, 24ipágs.— ipe- 



.(EsluiJ 
e cuerpos n 



¡en Ari 



EHÚn (D. Fernando). Rectilica- 
s. Un libro del general M¡nis< 
~ múltiples y omisio- 



-Méxít 



, 1901. 



CIÓN DI 



UA KISI 



¡üiopatróit. Observaciones sobre la «Evolu- 
ción de la Historia*; José Ramún Saavtdra, 
Verónica y los Santos Inocentes y D. Valentín 
Setelier; Baidomero Pitarra, Intorme sobre 
la «Evolución de la MÍslorii>¡ Carlos Sitya 
Cotapni, Algunas erratas de la «Evolución de 
la Historia*. -.Santiago de Chile, igoi. 

KBHPis<Kr. Tomás de).— Imitación de Cris- 
to. Traducción espaAola de Fr. Luis de Grii- 
notfa. según la primera edición hecha en Se- 
villa en 1S36, seguida de oraciones y ejercicios 
religiosos.— Fri burgo de Brisgovia. B. Herder. 
lam.— Tela, 8.°. 4S8 pigs.— 1,90 francos. 

Laflaha r CiRiA (Luís). Compendio'.de His- 
toria Universal. Tirara tdición rtfarmada.— 



Madrid. Imp. de A. Marzo, igoi.— 4.°, 3J4 pá- 

g¡nas,-7 ptas. 

LaÓM (Rev. P. José de). Historia de la Sagra- 
da imagen de Nuestra Se flora Bien Apareci- 
da.— A'iiii'a eiJlcidii.- Rennes (París), i^-a" 

Lbóh (Dr. Nicolás). Bibliogralia Meiicana 
del siglo XVIII. Stcción prímtra, prirntra 
parte.' A. Z.— México. Imp. de Francisco Díaz 
de León. 1901.— Fol., 463 págs.— 30 pian. 

Lomba T Peo raí a (José H.). Vida y Arle. Es- 
bozo de psicología liierar ia.— Madrid. Est. ti- 
pográfico «Sucesores de Rivadeneyra». igoa.— 

LÓPEZ PeljIez (D. Anlolin). El derecho ei- 
pafiol en sus relaciones con la Iglesia (obra 
premiada).— Madrid. Imp. del Asilo de Huér- 
fanos del S. C. de Jesús. 1901. — 4.*, 317 págs.— 

LÓFKi SERStAito (Juan José). Fábulas para un 
rey, con un prólogo de Manuel Valcdrctl.— 
Vatladolid. Imp. de Juan R. Hernando, igoi, 
— B.', to6 págs.— o.So ptas. 

LÓTEi Zaragoza ( Lulgtrdo). Cibraltar y 
su campo. Guía del forastero: comprende los 
pueblos de Gibraliar, Algeciras, Linea de la 
Concepción, San Kaque, con las aldeas de 
Puente Mayorgt, Guadarranque y Campamen- 
to; Ceuta, Tarifa, Jimeoa, Los Barrios y Cas- 



cllar 



edificii 



tabks. 



curiosos, etc. Stgunda edición.— Sevilla. Es- 
cuela tipo gráfica y librería Salesiana. 1903.- 
4.*', 316^107 pigs.— 4 ptas. 

Luciano. Diálogos de las cortesanas; pri- 
mera traducción castellana.- Madrid. Impreo- 
u de £1 Pait. 1901.— S.", aoi pág«.— 1 pta. 

LuLL (Ramón). Obras de... Arbre de Filo- 
sofia d-Amor; Libro de Oració; L. de Deu, de 
Coneienfa de Deu. del Es de Deu. Textos ori- 
ginales publicados é ilustrados con nous y 
variantes, por Jerónimo Rositllú,,., con un 
prólogo de Miguel Costa y Lfu^«r<I.— Palma 
de Mallorca. 1901.-4.°, ixviii.491-14 págs.— 
10 ptas. |Vid, el presente número de ia Revis- 
ta, págs. Sióysij.) 

Llokekti (D. Juan Amonio). Memoria his- 
tórica sobre la Inquisición española, por.... 
ron notas del misma y otras de ios editores, 
para mejor inteligencia del pueblo.— Eittddn 
ecoRdmtca cuidadosamente hecha por La Pro- 
paganda popular,— Madrid. Imp. de £/ País, 
1901.— fi.", 191-vtii págs.— I peseta. 

Macaulat (Lord). Esludios de política y 
Itieralura, traducción ¡directa del inglés por 
M. Jaderiat fiénder.— Madrid. Imp. de Her- 
nando y C.> igoi,— 8.', viii-445 págs.— 3 pus 



(Bibi 



,0 IC.) 



Magia (La) eoifcia, por S. S. D. D., traduci* 
da oel inglés por D. Manuel 7reviilo y Villa. 
con grabados en el texto. Barcelona. R. May- 
nade. 1903.— 8.*, 1» págs,— i,So pías. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



229 



Mapa topoorAfico de EspaSa en escala de 
1 : 5o.ooo. Publicado por la Dirección general 
del Instituto geográfico y estadístico. Hojas 
números goS Linares, 906 Ubeda. — Madrid. Li- 
tografía del Instituto geográfico y estadístico. 
1902. — Dos hojas de 0,574 X 0,375. 

Martínez Abellán.( Pascual). Rarezas de 
la lengua española. Obra original calificada 
de útil por autoridades en el idioma, y reco- 
nocida como primera y única en su clase; com- 
prende un tratado completo relativo á la in- 
fluencia de las preposiciones en el significado 
de las palabras, con más de 4.000 ejemplos del 
autor, confirmados por otras tantas autorida- 
des, sacadas de unas 300 obras de lao clásicos 
españoles.— Madrid. Imp. del Asilo de Huér- 
fanos del Sagrado Corazón de Jesús. 1902.— 
4.^, 285 págs.— 4 ptas. 

Martínez Nacarino. (Juan). A la Virgen del 
Pilar, poesía premiada con la pluma de oro de 
los Juegos Florales de Coloma de 1902.— Ma- 
drid. Imp. del Asilo de Huérfanos del S. C. de 
Jesús. 1902.— Fol., 23 págs. 

Maspons t Anglasell (Francisco). Cartas 
sobre nuestra situación política. — Tarragona. 
Impr. de Francisco Sugrañes. 1902.— 8. <> mar- 
quilla, 80 págs.— I pta. 

Maspons y Camarasa (Jaume). En Francis- 
co de Sales Maspons y Labros. Treball Uegit 
*en la sessió necrológica celebrada'l dia 3 de 
Janer de 1902. — Extret del núm. 86. Centre 
Excursionista de Caía/unya.- Barcelona. Tip. 
L'Aveng. 1902.— 4.°, 22 págs. 

Massó Torrents (J.). Biblioteca del Ateneo 
Barcelonés. Cataleg des Manuscripts format 
per...— Barcelona, 1902.— 8.®, 128 págs. [Tirada 
aparte de la Revista de Bibliografia Cata- 
lana.] 

Maumus (R. P. Vicente).— La Iglesia y la De- 
mocracia. Historia y cuestiones sociales. Ter- 
cera ttroifa.— Madrid. Imp. y lib. de Nicolás 
Moya. 1902.— 8.*», 340 págs.— 2 pías. 

Mejores (Los) cuentos de los mejores auto- 
res españoles contemporáneos. (Antología). 
Cuentos de Pérej^ Caldos, José Echegaray, 
Blasco ¡báñej^. Pardo Baj^dn,*Salvador Rue- 
da, Fernández Bremón, Rodrigo Soriano, 
José Nogales, Joaquín Dicenta, Piresi Nieva, 
Palacio Valdés, Gdmej^ Carrillo, Novo y Col- 
son, etc., etc.— Madrid. Fernando Fé, editor. 
1902.— 8.® marq., 256 págs.— 3 ptas. 

MÉNDEZ Bejarano (D. Mario). Gramática in- 
glesa teórico-práctica, con notas históricas y 
lexicológicas.— Madrid. Est. tip. de la Viuda é 
Hijos de Tello. 1901.— 4.**, 238 págs. y una de 
erratas. 

—Literatura, parte general, con un prólogo 
del Excmo. Sr. D. José Echegaray,— Madrid. 
Establecimiento tip. de Antonio Marzo. 1902.— 
4.», 2 tomos, xi-389 y 373 págs. 



Merino Ballesteros (D. Francisco). Trozos 
escogidos de literatura española. Publícalos... 
i 2.^ edición. Primera parte. Prosa. — Madrid. 
Imp. de Hernando y Compañía. 1902.-8.^, 160 
páginas. — 1,25 ptas. 

Mhartín y Guix (Enrique). Reg amentación 
de teatros, diversiones públicas, policía de es- 
pectáculos, cafés cantantes, propiedad inte- 
lectual de obras dramáticas y musicales, ano- 
tada y concordada por...— Barcelona. Antonio 
López, editor. 1902.— 8. *', 48 págs.— i pta. (Co- 
lección .Económica de Leyes españolas.) 

—Corridas de toros y novillos. Reglamen- 
tación de Barcelona, términos taurómacos y 
suertes admitidas, legislación de espectáculos 
públicos, diversiones públicas, anotada y con- 
cordada por...— Barcelona. Antonio López, 
editor. 1902.-8.°, 54 págs.— i pta. (Colección 
Económica de Leyes españolas.) 

MoNJO Y Segura (Rafael). Reglas prácticas 
d'Escriptura Caulana.— Barcelona. Tipogra- 
fía L'Aveng. 1902.— 32 págs.— i pta. 

MONUMENTA HISTÓRICA SOCIETATIS JeSU nunC 

primum edita a patribus ejusdem societatis. 
Fasciculus ¡03. Mense Julio. Epistolae mixtae. 
Tomus V. Fasciculus V.— Matriti. Typis Forta- 
net. 1902.— 4.®, págs. 641 á 800.= Fasciculus 104. 
Mense Augusto. Monumenta paedagogica. Fas- 
ciculus V/.— Matriti. Typis Avrial. 1902.— 4.®, 
págs. 801 á 912, ñua\.=: Fasciculus io5. Mense 
Septembri. Epistolae mixtae. Tomus V. Fas- 
ciculus VL MsLtriti.Typis Fortanet. 1902.-4.°, 
págs. 801 á 895, final. — 3 ptas. cada fase. 

Moral Rodríguez (Antonio). Nociones de 
Geografía. Tomo I. Geografia genera/.— Bil- 
bao. Imp. y lit. de Ezequiel Rodríguez. 1901.— 
4.», 275-xii págs. 

Muñoz Peña (D. Pedro). Compendio de la His- 
toria general de la Literatura y especialmente 
de la española.— Valladolid. Imp., lib. y ene. de 
J. Montero. 1902.-4.°, 408 págs. — 6 ptas. 

MuRiLLO (P. Lino). Jesucristo y la Iglesia 
Romana. Estudios crítico-bíblicos sobre Je- 
sucristo como fundador de la Iglesia, y sobre 
ésta en calidad de] institución de Jesucristo. 
Parte segunda: La Iglesia Romana. Tomos I, 
IJ y IJI (último) —Madrid. Est. tip. de Forta- 
net. 1902.-4.°, 872, 688 y 9i5 págs.— 20 ptas. 

Navarro L amarga (C.) Apuntes de Histo- 
ria Americana.— Buenos Aires. Ángel Estrada 
y Compañía, editores. 1901. 

Nevé GarcIa de la Mata (D. Luis). La ro- 
mería de jMira valles, zarzuela de costumbres 
asturianas, en un acto y tres cuadros, original 
de... música de D. Manuel Fernández y Fer^ 
ndndeili Arúñe;^^.— Salamanca. Imp. de Ramón 
Esteban. 1902.-4.°, 37 págs.— i pta. 

Nieto (D. Emilio). El deber artístico indi- 
vidual y social. Discurso leído en la Real Aca- 
demia de Bellas Artes de San Fernando el día 



;í3o 



REVISTA DE ARCHIVOS 



8 de Junio de 1902.— Madrid. Est.tip. de Enri- 
que Teodoro. 1902.-4.°, 100 págs.-^2.ptas. 

Noguera Ca.moccia (Juan). Escorial á la vis- 
ta. Guí i descripiiví\ del Real Monastvrio, teyp- 
plo y palacio de San Lorenzo, de El Escorial. 
Ilustrada con 20 láminas autotipias y seguida 
de varias noticias /Curiosas para el viajero.— 
Madrid. 1902.— 8.", 42-14 págs.--i pta. 

Novelistas j^osteriores á Cervantes, .tomo 
segundo, con un bosquejo histórico sobre, la 
novela española, escrito por D. Eustaquio Fer- 
nánde^ de Nav.arrete.—M:\¿ri(^. Irap. de Her- 
nando y C." 1902.— Fol., 584 págR.— 10 ptas. (Bi- 
blioteca de Autores..espa ñoles desde la torma- 
ción del lenguaje hasta nuestros días, volu- 
men XXXIII. i?íim/»reszón.) 

NyÑEZ DE Arce (D. Gaspar). El ver tigo< poe- 
ma, 4^.*. erf¿cíí}n.— Madrid. Imp.de los Hijos de 
M. G. Hernández. i9:)2,— 8.°, 39 págs.— -i pta. 

Olivart (Marques.de). Colección de losxra- 
tados, convenios ydocumentos internaciona- 
les celebrados por nuestros Gobiernos con los 
Estados ¡extranjeros, desde el reinado de Doña 
Isabel II hasta nuestros días, acompañados de 
notas histórico-?críticas sobre su negociación 
y cumplimiento, y cotejados con los le.xios 
originales, publicada de Real orden con la au- 
torización de los Excmos. Sres. Ministros de 
Estado, marqués de la* Vega de Armijo y du- 
ques de Tetuán y de .\lmodóvar del Río. Tomo 
///, 1894TJ896. Regencia de Dqña .María Cris- 
tinM. Vol. XI áe la Colección completa.— Ma- 
drid. 1902.— Fol., 641 págs.— 2optas. 

OvALLE (E.). Recopilación de tratados, con- 
venciones, actas, y demás instrumentos inter- 
n clónales de las naciones civilizadas. Tomo I, 
primera serie, de i777 á /*/.9.— Valencia. Im- 
pcentade José Peidró. 1902.— .4.°, xir-504págs.— 
12 ptas. 

*Paz y Méi.ia (A). Sales españolas ó agudezas 
del ingenio nacioniíl. Segunda síríe.— Madrid. 
Es.t. tip. «Sucesores de Rivadeneyra». 1902.— 
8.°, 409 págs.— 5 ptas.— (Co/eccíón de escritores 
castellanos, tpmo CXXI.). 

Pedrei^a (Leopoldo). Lo que es Bilbao y 
lo que podrá ser á fines de siglo; importancia 
de Bilbao en 1901; probable grandeza de la ca- 
pital de Vizcaya en el año 2000. Memoria que 
obtuvo el premio del Excmo. Sr. I). Federico 
de Echeverría, su autor...— Madrid. Imp. de 
ios Hijos de M Ginés 'Hernández. 1902. — 8.", 
114 p«ígs.— I pta.— [Publicóse en la Remsta Con- 
temporánea.] 

Pena San Miguel (Mariano) y Saco (Gualte- 
rio M.). Estudio militpr de Menorca. — Madrid. 
Imp. del Cuerpo de ArtilJería. 1902.-4.°, 359 
página*". (Publicación del Memorial de Arti- 
llería.) ,'■-,■ 

PÉREZ Galdós;(B,). El. 19 de Marzo y;el.2 de 
Níayo. Episodios nacionales, primera serié, 



octava edición, esmeradamente corregida. — 
Madrid. 1902.— 8,?, 285 págs.— 2 ptas. (Obras de 
Perfil Caldos.) 

. — Juan Martín, el Empecinado. Episodios 
nacionales, primera serie, séptima edición, es- 
meradamente corregida.— Madrid. 1902.-8.°, 
279 págs. (Obras de Pere^ Caldos.) 

— Doña Perfecta, nov.ela. Décima edición, es- 
meradamentecorregiiia. — Madrid. Est. tip. de 
la A'iuda é Hijos de Tello. 1902. — 8.°, 342págs.— 

2 ptas. . , 

PÉREZ DE .Gl'z.m.án Y Gallo (D. Juan). Bos- 
quejo .histórico-documental, de \si Caceta de 
yfadrid, escrito al entraren el.iv .siglo de su 
existencia y para solemnizar la /declamación de 
la mayor edad del Rey p. Alfonso XJIL^-Ma- 
drid. Imp. de la Sucesor i de M. Alinuesa de 
los Ríos. 1902.-4.°, 248 págs. , Tirada aparte de 
la Caceta de- Madrid, Vid. el número anterior 
de la Revista, pig. 75. 

,Pkre^, LÓPEZ (Ju.tn). .Nociones elementales 
de Geoi^rafía, Tercera tedición, corregida y 
aumentada.— ?>Q\'ú\a. Escuela thp. y lib. Sale- 
siana. 1902.— 8.", 179 págs. 

."PÉREZ Pastor (P. Cristóbal). Documentos 
Cervantinos hastaahora inéditos, recogidos y 
anotados por el presbítero D. Cristóbal P^- 
re^ Pastor, publicados á expensas del Exce- 
lentísimo Sr. D. M.in.uel Pére!^ de Cu^mán y. 
Po^a, Marqués de Je^ez de los. Caballeros. 
Tomo //.—Madrid. Est. tip. de Forianet. ^902. 
4.° m.. vni-f)i3 págs. . , 

PoLEY Y PoLEY (D. .•\ntonio). .Cádiz y su 
provincia. Descripción geográfica y esia^dísti- 
ca, ilustrada con mapas.. — Sevilla. Tip. de 
E. López y C^ -4.*^, vii-341 págs. 

Poi.iBio. Historia universal durante la Repú- 
blica Romana, escrita por Polibio Megalopo- 
litano, versión castellana de D. Ambrosio Rui 
Bamba, adicionada cpn, todos los. fragmentos 
descubiertos. hasta. ahora. Tomo ///. — .Madrid. 
Imp. de Hernando y C.J* 1902. — 8.", 5i8 págs.— 

3 ptas. (Biblioteca clásica, tomo LXXIV.) 
PÓLiT (D. Manuel María). La última carta 

de Santa Teresa de Jesús remitida á .\mérica 
en i85i. — Ouito, looi. 

PoRCEL Y Riera (M.) Curso completo de 
enseñanza primaria, escrito como ensayo.^ con 
arreglo al método cíclico. Geografía. Grado 
superior dispuesto para dos .-cursos. Libro del 
alumno. — Palma. Tiporlit. de Bartolomé R.Qt- 
ger. 1900.-8.° m., 75 págs. 

— Curso, completo de enseñanza primaria, 
escrito como, ensayo, con . arreglo al método 
cíclico. Historia sagrada. Grado medio dis- 
puesto para dos cursos. Libro del alumno. Se- 
gunda edición.. -Piílma. Tip-lit. de Bartolo- 
mé Rotger. 1900.— 8." m.,42 págs. 

— Curso completo de enseñanza primaria, 
cscito como ensayo/; con arreglo al método 



BIBLIOTECAS Y Mr; 



cidémi 



;s íV). Francisco l'i y Mir 



cada aaj, J elljs 






Raiiola y THtMQLS (FuuliTkuJ. Discurs. 
leídos en la Real AMdeinU •!« Buen .;> Lctr. 
deUarcLlonatn la recepción püblicJ de Do 
Federico Rahola y Trcmuls, l-1 día 14 dt Jun: 
de i(iaz. CuQUüíaciün de Li. Jo^ié l'clla y ¡-in 
f[<u.— Barccluna. linp. de la Casa froviiid. 
de Cari liad, ifyt.^^." inarq., 32 pa^s. — l'tm 
Baltasar Graciítt, esciiylur saUrtch, mural 



Cuerpo , 



» (UKt 



fc) b 



. In 



RoaB.íkces.*(1). Just Mana).— ubraí 
ruiBoí II y ¡II. Kccuerduí ule la ini 
Ñor te- a me rica o a, i«4ii-iM— Mi'Xico- li 
V. AdOcros. iiHi.-llus tui.io-i en «,", "5 
piginas.-ii pla!.-li^i^íi.>l«o Je .luloi- 
jcieoBHs. lomus XXXVlll y XXXIX.) 

Ruu[iiiíi;tz (I-. Saniiaüu). Vida del 
Rey 1). FeraandülIldeJ-.spaíía.escriíap 
Bareelons Su birana Hermanos, n/o.— o,5 

RlT/NO T <:oi.BO iJosí .María), tsiudi. 

toJo de tnseñapza, y un prólogo del llrr 
ñor D. .Mario Méndf^ Hriarano.^.\\ 

una ule .Vilvcricncia linal. 



i;nivers¡tai de Barcelona. Febrer de 1901,. 
íarcelona. Fidel Giró, ímpressor.— 4." marij 
7 pá){s. (Publicación» del Builleti UnireriiU 
Satalana. suplcmcni al nüm. 16.) |Tradueí¡ú 
il calalán por D. J. Algorra y Posliua de d 
:ho di.curso. Vid. la Revista, .Mario igo 
lili. iM ! 

S.ÍKVí Carcia (Manuel). .Manual teárict 






Tere 



-.Madrii 



Sai (J. M. y). Fragmentos in 
icncionados, por J. M. y 5a;.— 1 

SÁNCIIEZ-MOBATE V MaRT(.-Cí 

ciscu). Kpílomc de la His oria 



ducido y anulado por Pedro F.sMrich. con uo 
prólogo Üc (ijbriel .tíümor— Falma, Tipoli- 
toi;r..fia de Bariolomí Rot^er. 190a.— S.- mar- 
quilla, m-sai páKS.— iptas. 

Sas.m.irtí (ITimilivo). Arle sraJual de lec- 
tura y escritura.— BíircelüQa. Tip. C^túl¡ia_ 
líjos.-N." marq., gS páHS.— 0,70 pías. 

lona. Tip. Católica, lyuí.— B." marq,, 306 pá- 
e¡n.s.-3piaí. 

Saktiauo V CvDKA (1). Augusto C. dej, In- 
üiatcrr,, y el Transvaal. Ap. mes sobre L gue- 
rra en ti Sur de África, Tumi/t II y III. La 
Coruna, iijA.— T'jmu IV. Burgos, icioi, 

Sahklt t .\kbos (Joaquim). Ethologia de 



olcrí un catíilic en el .Primer Certamen 

I Juventul Caiúliea de Manrcsa» el día 37 

II pÍBí.-2,5o pías, 
H (F. de). Los band 



is de F. í 



íer, irad, al eastella- 
11.— .Madrid. Imp. de 

tea Vnií'trsal.X. XI.) 

iantianes de Právia (Oviedo) y su pan- 
lio.— Madrid, iQin.— 4.°, s5 paga, á doí 



233 



REVIStA DE ARCHIVOS 



Sinai T pAols (RosKDdo). NoTCllislici po- 
pular. Discurs prcsidcociil llegíl cu U S(s>i4 
Inaugural de igot. Cintra Bxeuníoniíla de 
CataiMHya.— Barcelona. Tí p. L'Ann(. 1901.— 
B.» inarq., 55 pigi. 

Sbmiaho GARCtA-VAO (HaDucl). Toreros, to- 
rerilos y torenios; 303 aembUazas en 303 di- 
cimas. Stgandatdición, a u miniaba. —Madrid. 
Imp. de Adiodío G. liquierdo. igoi. — la.*, 
i54 pigs,, con retratos.— I pu. 

SinaLAHO y Sauz (Manuel). Noticias biogri- 
ficas de Fernando de Rojas, auior de La Cc- 
¡tttina, y del impretor Juan de Lucen*. (De la 
Revistase Ahchitos, BiauoTECAí y Museos). 
-Madrid. Est. tip. de la Viuda i Hijos de Te- 
llo. 1901—4.°, S6 paga.- 1 pus. 

Silva A. (L. Ignacio). Apuntes bibliogrifi- 
cos. Cristóbal Colón en Chile,— Santiago de 
Chile, igol. 

SoLDEVTLLA (Fecoaudo). El liio poliiico 1901. 
AHo va.— Madrid. Imp. de Ricardo Rojas. 
190S.— 4.«, riii-4o6 págs.— 10 ptas. 

Soto 1 Conno r Oma.ki.Ki (Carolina). Glo- 
rias de los Alfonsos, reyes de EspaAa. Román- 

(anos del Sagrada Corazún de Jesús, 1901.- 
8,°, 81 págs.— I pti. 

Tejad* de Valdoiira (Conde de). Necro- 
logía del Eicmo. Sr. D. Luis María de la To- 
rre y de la Hoz, Conde de Torreáaai.— Ma- 
drid. Imp. del Asilo de Huírfaaos del S. C. de 
Jesús. 190»— 4-°. SI P»B». 

Tisono DI LA PoeiIa castei-lama. Colección 
de los mejores autores antiguos y moderaos, 
nacionales y extranjeros: siglo XVl.— Madrid. 
Imp. de Hernando y C* igo*.— 8.*, 91 págs.— 
Socéols. (Bíbtioltca Ünirmat, l. XVII. | 

ToKRAS (Ctsar Augusl). Pirineu Caula. Guía 
itinerari de l'excursioDisu aCamprodon. Co- 
marca de CamprodoQ. Valí de Ribes. Valls 
de Llercí, Vallespir. Honunye* del Caaigó. 
Confleat. Cerdanya. Ripoll^. Alt Llobregai y 
TCssants superiors de l'esquerra del Flurii. 
i5o itioeraris. aiofotogravats. 3 perlils de mon- 
lanye». 8 mapes, — Barcelona. Tip. L'Avtnt- 
1901.— 4." men., ixvrii-643 págs.— lo ptis. 

TusoUETS T MAiOHáit (Antonio). Casa Lon- 
ja de Mar de Barcelona. Antecedentes acerca 
de la erección y conservación del edificio.— 
[Barcelona].— Abril de 1901.— Fol.. 4 págs. 

UoANTE (Manuel). Crónicas del Bulevar.Con 
un prólogo de Rubéa Dorio.- París. Garnier 
hermanos, libreros editores. 1901—8.°, jao pí- 
ginas.— 3 ptas. 

Valeua (Juan). Florilegio de poesías cas- 
tellanas del siglo XIX. con introducción y no- 
tas biográficas y críticas, romo /I/. — Ma- 
drid, Imp. de Ricarda F4. igoi.— 8.*, 384 págs. 

—Pasarse de líalo. Cuarta eJíeidn.— Madrid. 
1903.^^*, 319 págs.- i,bo pías. 



Valeha (Luis). Sombras chinescas (Recuer- 
dos de UD viaje al Celeste Imperio).— Madrid. 
Est. (ip, de la Viuda I Hijos de Tello. 1903.— 
8.». dos lomos, iSi y 187 págs.— 5 pías.— (Se 
publicaron como Follelia en el periódico dia- 
rio madrileño £1 /mjiarcjal.j 

ViOA (Lope de). La moza de cánuro, co- 
media en tres actos y eo verso, original de 
Lope de Viga, reiuodida por Tomás Luceio. 
Estrenada en el Teatro Español el 8 de Marzo 
de 1901,- Madrid. Imp. de R. Velasco. 190a. — 
4.°, 75 págs.— 1 f\u.—<Socitda4 dt ÁHtort* tt- 
patota.) 

Veca (Lope de) T Nieto de Moliha (J), La 
Gatomaquis, por Lope ite Vtga. La Perroma- 
quia, por J. ATielo dt Molina. Terctra tdicián. 






e Herna 



83 págs.— 5o ctais. (BibliolKa Unirertal, 
. XXXVllI.) 
V£lei de Cubvaha (Luis). Algunas poesías 



por Adolfo Bonilla San Martín (Publicado en 
la Reritla dt Aragón).— Ztiia""- '90>.— 4.*, 
14 págs. 

Verdaoueh (Mos««n Jacinto). Flors de Ma- 
ría.— Barcelona. Estampa de la Casa P. de Ca- 
rilat. 1903.-8." apiis., ¡fio ptMi.=OtraidicÍón 
en papel ae hilo en 8." marq,, 5 ptas, 

— Canigó, llegenda pirenayca del temps de 
la Reconquista. — Barcelona. Biblioteca de Ca- 
talunya Artiatic a, igai.—B.'' marq. a país. Con 
Ilustraciones, 

Vekessaief (El Dr.) Confesiones de un mé- 
dico, por.,., traducción de lott Menéndtf Sa- 
vtlla. — Madrid. Imp. de Felipe Marqués. 
I1901I.— 8,", 311 pátis,-3 ptas. 

Vui-SoLAE (Javier). Páginas diplomáticas. 
-Santiago de Chile. Imp., lit. y ene. Barcelo- 
nesa. 1901,— 8.* marq,, 117 págs. 

Vico (Antonio). Mis memorias; cu aren U aSoí 
de cómico, por,.,- impresiones por Ech*garay, 
Leopoldo Cano, Zapaln. — Madrid, Imp. de 
A. Pérez y C.» |i90j|.— 4.°, 183 pág«.— 4 ptas, 

ViLA Saolietti (Hermenegild). ¡ji yC»- 

laluDyallI (Mol final), Hecort faistórich en dos 
acles y quatre cuadros, bilingfle y en vers. 
San Feliu de Guiíols, Catalunya. Gerona. £1- 
panya.lmproviiBCló. — Gerona. Imp. y Ilib. de 
Paciá Torres.— 4.°, 96 págs. 

ViLuiniEVA (D. Joaquín Lorenio). Viaje 
üterario á las Iglesias de España. Tomo //,— 
Madrid. Forianei. MCMII,— 8,* m., 366 págs — 
3 piai. — (RtimpraióR de la edición de Madrid 
de 1804.) 

VoLTAiRE, Cándido 6 el optimismo. SueAo 
de Platón. Corsi-SanU hizo mal y mucho bien. 
Madrid, Imp, de Hernando y Compañía, ¡901. 
ii.", 174 págs.— 0,3o ptas. — (Bibliottca urtirtr- 
sal, tomo 146.) 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



233 



Washington (Booker T.). De esclavo á cate- 
drático, autobiografía de Booker T. Washing' 
ton, con varias ilustraciones. — Nueva-\ork, 
D'Appietoa y Compañía, editores.) 1902. —8.**, 
a^ypágs. 

Ybvbs (D. Carlos). Programas de primera 
enseñanza. Geografía. Décima e^tctón.— Ma- 
drid. Imp. de Perlado, Páez y C.^ (Sucesores 
de Hernando). 1902.— 8.<», 70 pig.— 0,75 ptas. 

Zatas (Antonio de). Joyeles bi¿antinosXpoe- 
sías).— Madrid. Imp. de A. Marzo. 1902.— 12.0, 
223 págs.— 4 ptas. 

Zatas Enr/quez (Rafael). El teniente de los 
Gavilanes, novela de carácter histórico, escri- 
U por D. Rafael de Zayas Enrique^, ilustrada 
con láminas y grabados por sus hijos Rafael y 
Aíart'tM.— Nueva York. D'Appleton y Compa- 
ñía, editores. 1902.— 8.®, 341 págs. 

Alvaro Gil Albacete. Pedro Roca. 

LIBROS EXTRANJEROS 

fi.* Los tratados universales y generales por 
naciones y materias, de historia y sus ciencias 
auxiliares, de literatura y arte, de filología y 
linsQística, etc., que interesen á la erudición 
y ala cultura, publicados en ó fuera de Espa- 
ña por españoles ó extranjeros en hablas vul- 
gares no españolas, ó por extranjeros en len- 
guas sabias. 2.° Los de cualquier materia es- 
critos por españoles en ó fuera de España en 
dichis lenguas vulgares. 3.0 Los de cualquier 
materia, con til que se refieran á cosas espa- 
ñolas, publicados por extranjeros en ó fuera 
de Espina en lenguas sabias ó en hablas vul- 
gares no españolas.] 

Appbl (Karl). Provenzalische Chrestomathie 
m. Abriss der Formenlehre und Glossar. 2. 
verb. Aufl.— Leip¿ig, O. R. Reisland, 1902.— 
8.», 21 págs. 

Bartbls (Adolphe). Geschichte der Deuts- 
chen ¿Litteratur.— Leipzig, Avenarius, 1901 y 
1932.-2 vols. [Libro excelente, aunque dema- 
siado nacionalista.] 

Bbauvois (Eugéne). LaChrétienté du Groen- 
land au moyen age. Paris, 5, rué Saint-Simon, 
1902.— a», 47 págs. (Extrait de la Reyue de 
Questions historiques, t. LXXí.) 

BéRARD (Alexandre). Cypris. Chronique de 
Pile de Chypre au «moyen iáge.— Paris, Ollen- 
dorff, 1902.— 16.», 287 págs.— 3,5o fr. 

BírardK Víctor)). Les Phéniciens el TOdys- 
sée. Tome L Paris, Colín, 1902. — 8.° marq., 
iv-592págs. con 98 grabs. y un mapa. 

BtBLiOTHECA Erasmiana. Blbüographie des 
ceuvres dÉrasme. Vo/. '/-///.— Gand, C. Vyt, 
1897-1901.— 12.0, vi-58o,iv-227y iv-i8opágs. (Pu- 
blication de TUniversité deJGand. Extr. de la 
Bibliotheca bélgica, de 200 ejemplares.]— 12, 5 y 
3 ir. 

Calan (Gh. de).''Les'Rom!ins-de la Table- 
Ronde.— Vannes, imp. Latolye|fréres, 1902. — 



8.^ 55 pigs. (Extrait de la Repue de Bretagne,) 
Calmbttb (J.). Rampon, comte de Gerona et 
marquis de Gothie, sous Louis le Pieux. — Pa- 
ris, Bouillon, 1901.-8.°, 6 págs. (Extrait du 
Moyen dge.) 

—Notes sur lespremiers comtes carolingiens 
d'Urgell. (Extrait des Milanges d'Archiologie 
et d' Historie..., t. XXII). — Rome. Imp. de U 
Paix, de Philippe Cuggianí, 1992.- 4.*', 12 págs. 
Campos (José de). Illusion.— Paí'is. Chamuel 
et Compagnie, editeurs, y Madrid, S. de Jube- 
ra Herm mos, editores. 1902.— 8. '^ marq., 31 1 pá- 
ginas. — 3,5o fr. 

Caracciolo (Tristano). Vita di Giovanna I, 
regina di Napoli (Joannae I reginae Neapolis 
vita). Versione italiana di Simone Angelui^i^i, 
con note storiche e fiiologiche dello stesso. — 
Eboli. Tip. B. Sparano, 1902.— 8. ''f 110 págs.— 
3,5o liras. 

Carné (Gastón de). Documents sur la Ligue 
en Bretagne. Correspondance du duc de Mer- 
coeur et des ligueurs bretons avec l'Espagne. 
Rennes, Plihon et Hervé 1899.— 2 vol. 4.*, Lix-178 
y 197 págs.— 15 fr. 

Catalogue G¿NéRAL des livres imprimes de 
la Bibliothéque nationale. Auteurs. T, IX: Ba^ 
va^Behuneck. T. X: Beia'Berbrugger.^Pnris, 
Imp. nationale, 1902.-8.°, 622 y 620 págs. CAÍi- 
nistére de rinstruction publique et des Beaux 
Arts.) 

CiM(Albert). Une Biblioteque: J*Art d'ache- 
ter les livres, de les classer, de les conserver 
et de s'en servir.— París, Ernest Flammarion, 
éditeur, 1902. [Libro precioso.] 

CoNBGLiANo (Duc dc). Le Maréchal Moncey 
('/754-/Í42>.— París, Calmann-Lévy, 1902. — 
8.°, 11-626 págs. [Muy imporunte: Moncey fué 
lugarteniente de Murat en España en la pri- 
mavera de 1808 y en 1823 mandó el ejército 
franrés que operó en Cataluña.] 

CoRPVS Inscriptiomvm latinar vx consilio et 
avctoritate Academiae litterarvm regiae Bo- 
rvssicae editvm.^Volpminis tertii supplemen" 
tum. Inscriptionvm Orientis et Illyrici lati- 
narvm svpplementvm pars prior. Edidervnt 
Theodorvs Mommsen, Otto Hirschefeld, Al- 
fredvs Domas;cejií»5*i. — Berolini apvd Geor- 
gievm Reimervm. MCMIL— Fol. m., páginas 
XLii-Lxxxiii. =35-48*. =2039-2724. 

CoucHouo (P.-L.). Benoit de Spinosa.— Pa- 
ris, \ican, 1932.-8.° (Les grandes philosophes). 
Grogs (Benedetto). Estética come scíenza 
deirexpreúone e linguiuica genérale. I. Teo- 
ría. II. Storia.— Milan-Palerme-Naples, San- 
dron, 1902.-8.° 

CuNNHA BrandIo (Manuel José da). Resumo 
da Historia dx Geographia. — Lisboa, 1901.^ 
8.°, 237 págs. 

Gurtze (Mix). Ufkjndin zur Geschichte 
Mathe.natik im Mittelaiie" und der Renais- 



2)4 



REVISTA DÉ ARCHIVOS 



sanee. /. TA/.— Leipzig, B. G. Teubner, 1902.— 
8.°, x-336 págs. (Abhandlungen ^ur Geschichte 
des mathematischen Wissenschaften m. Eins- 
chluss ihrer Anwendungen, 12.)— 16 marcjs 

CuzACQ (P.)- La Naissance, le Mariage et le 
Décés: Moeurs et coutumes, usages anciens, 
croyances et superstitions dans le Sud-Ouest 
de la France.— París, Champion, libraire, 1902. 
12.0, 199 págs. 

— Ua célebre capitaine Landais, Etiennc 
Vignolles, dit La Hire. Rion des Landos au 
Moyen age.— Bayonne, Lamaiguérc, 1901.-8.°, 
29 págs. [Política de los Albret.] 

Chevalier (Ulíyssc). Le Saint-Suaire de Lí- 
rey-Chambéry-Turín et les détenseurs de son 
authenticí te.— París, Pícard et ftls, 1902.— 8.", 
43 pags. (Dibliothéque liturgique, t. V.) 

Cheyne (T. Kelly) and Black (J.). Encyclo- 
padia Bíblica; a critical diction ry of the litc- 
rary, po.itical and religions hístory, the ar- 
chaelogy, geography and natural hisiory of 
the Biblc.— 111 (L.-P.;.— London, Macmillan, 
1902.— 8.**, xv-649 pags.— 3Ó fr. 

D'Aumale. Mémoires et Icttrcs ínédíies de 
Mademoiselle..., avec une íniroduttíon par le 
comle í/ 'Hausso njíi/Zc— París, Calmann-Lé- 
vy, 1902.— 8.", ci-301 págs. 

D'AuLNOY (La Comtcsse). Mémoires de la 
Comtesse d'Aulnoy sur la cour dLspagne au 
xvii^ siécle, publiées par xMadamc Carette.— 
París, Ollend^rff, 1902. 

De CoiGNY. Mémoires dAímée..., avec une 
introduction par Etienne Lamy. — París, Cal- 
mann-Lévy, 1902.-8.° 

De Segur (Pierre). Le Marcchal de Luxem- 
bourg et le prínce d'ürange (1668-1678).— 
París, Calmana-Lévy, 1902.-8.°, 601 págs 

Desioehi (Mariano). Relazionc della solcnne 
inconorazionc di CarloStuartrcdlnghilterra, 
scguita il giorno della lesia di S. üiorgio 
Taono di Nostro Signore .mdclxi, da un mano- 
scrítlo inédito del lempo. — Tivoli, Maiclla, 
1902.-8.°, 29 págs. 

Enlart (Camillc). Manuel d'archéologie 
fraQ(;aise, dcpuis les temps mérovingíens jus- 
qu á la Renaissance. i^^ partie: Architecture. 
I. Architecture re/i¿fiíusí.— Paris,Picardetfils, 
1902.— 8.", xx-816 págs.— 15 Ir. 

Errera. L'epoca delle ¿¿randi scopertc gco- 
grafiche.— Milán, Hoepli, 1902.— 12.^ xv-432 pá- 
ginas. (Conexione Storica Villari.) 

Ferreira da Rosa. O rio ae Janeiro cm 1900. 
Visitas e excursóos. 2.» edición. — Río de Ja- 
neiro, 1900.-4.°, 609 págs. Con ilustraciones. 
¿Primeira noticia que se conhoceu do Deseo- 
brimiento do Brasil: Copia authenticada car- 
ta de Pero Vaa^^ de Cayninha, escripia de bor- 
do da frota de Cabral a El-Rei D. Manoel, 
em primeiro de Maio de i5oo. —Primeira pu- 
blicando depois da descoberta do Brasiil: IlistO' 



ria da prouincia de Santa Crui^, que vulgar" 
mente chamamos Brasil, feita por Pero de 
Magalháes de Gandavo; Lisboa, 1576]. 
Festchrift zum fünfhundertjarigen Ge- 

BURTSTAGE VON JOHAN GUTENBERG, ím Auftrage 

der Stadt Maínz hcrausgegeben von Otto 
Hastwig. — Leipzig, Harrassowitz. — ^4.°, jii-584 
páginas, con 40 láms. [Homenaje á Gutenberg 
en el V centenario de su nacimiento. Libro 
notable compuesto de 11 monografías relati- 
vas á la persona de Gutenberg y á las primeras 
impresiones. K. Haebler estudia (págs. 488-504) 
la difusión del arte tipográfico en España y 
Portugal.] 

FiNCKE (Heinrich). Aus den Tagen Boni- 
faz VIII. Funde und Forchungen. — Münster, 
Druch und Verlag, 1902. — i-ccxxiii-296 pá- 
ginas. (Vorreformationsgeschichtliche Fors- 
chungen.) 

Foulché-Delbosc (R.). Abrégé de Grammai- 
re Catalanc. — Barcelone. Imp..et lib. L'Aveng. 
1902. — 8.", 236 págs., mas dos de advertencia 
preliminar. [K\ Sr. Foulché, con nobleza que le 
honra, reconoce el gran auxilio que le han 
prestado para la redacción de su obra los se- 
ñores Pompeu Fabra, Massó Torrens y Casas- 
Carbó, especialmente el primero, autor del 
Ensayo de Gramática de catalán moderno y 
de otras obras de ñlología catalana.] 

Gagnon (Ernest). Louis JoUiet, découvreur 
du Mississipi. — Paris, Québec, 1902. — 8.° 

Gallois (L.). Les Andes de Patagonie. £x- 
traitdes Annales de Géographie. — f-aris, 1901. 
— ^4.", 28 pags. con 18 fotograbados y una Carte 
de la pariic mcridionale de la République Ar- 
gcntine, par F. P. Moreno. 

Gil Vice.nte e Evora, por A. F. B. — Evora. 
1902. 

Godefroy (Frédéric). Dictionnairc de 1 an- 
cicnnc languc fran^aise el de lous ses dialcctcs 
du ix^ au xv^' siccle, composé d aprcs le dé- 
pouíllemcnt de tous les plus importanis do- 
cumcnts manuscriis ou imprimes qui se irou- 
venl dans les grandes bibliolhcqucs de la 
Francc et de l'Europc ct dans les principales 
archives dépariemeniales, municipales, hos- 
pitaliéres ou privées. T. X., fase. / 00.— Paris, 
E. Bouillon.- 4.", págs. 721 á 800. 

G00VAERTS (Fr. Lcon). Écrívains, artisies 
etsavanisdc 1 ordre de Prcmonlré. Diction- 
nairc bio-bibliographiquc. 6.^ livr. — Bruxe- 
llcs, • scar SchepenseiC.'^, 1902.— 8.", págs. 481 
á 57Ó. — 4 fr. 

Guignkbert (Carolus). De imagine mundi 
ceterisque Peiri de .Alliaco gcographicis opu- 
sculis.— Paris, Leroux, 1902. — 8.", 109 pags. 

GuiKAuD (J.). LÉghse ci les origines de la 
Renaissance. 2^ édition. — Paris, Lccoftre, 1902. 
—8.°, 340 págs.— 3 tr. (Bibliothcque de l'enseig- 



r 



BIBLIOTECAS Y MUSKOS 



235 



nement de l'histoire ecclesiastique.) [Exce- 
lente] 

IIagenmeyer (H). ChroDologic de la premie- 
re croisade (i()i.)i-iicK)).— Paris, Lcroux, 1902.-- 
S.**, 344 páj;s. (Kxtrait de la Hevue de l'Orient 
latin,t. VI á VIH.) 

lloLLAND HosE (Joha). Tlie life ot Napoleón 1 
including new Materials froin ihe British '!fi- 
cial Records. — London, Gcor^e Bell and Sons. 
New-York, The .Macinillan ('o. uyi2.— 2 vols. 
8.° marq., 5i2 y 5<)j págs. — iS sii. 

HoppEN'OT (J.). Le Crucitix d:ins 1 hisloire et 
dans lari. — París, Société de Saint-.-\u^ustin, 
Dcsclée, de B.'*o\\er el (">'*^, 19 »2. -Fol.. .v^) pa- 
ginas, l.dición lv.jo .1 cun 5 cr(;in(.iitofíra!"ias, 
2ÜO grabadíxs en el lexlo y 2«j aparte. - i«) ir. 

HKorsviTMAK oi'i.HA. Kecensai' et emenda vil 
Paul de \\'íw/t?r/e/rf.— Berlin, Wcidinann, uy>2. 



I-ULLK (Raymond). Ars brcvis, traduit pour 
la prcmiére fois du latin en franjáis. — Paris, 
Biblioiheque Chacornac, 1902. — 8.°, loi págs. — 
3 fr.uicos. 

Marcki. (M. Gabriel). Les corsaircs franjáis 
au xvi^ siccle dans les Antilles. — Paris, 190?. 

.Mkly (K. de). Hisloire d"un suaire. Le Saint- 
Suaire dEuxobregas [Portugal]. — París, Le- 
roux,- 1(/)2.— 8.". 7 págs. (Extrait de la Revue 
archcolo^ique.) 

— Le saint Suaire de Turin est-il authenti- 
que? Les représentations du Christ a travers 
les ages.— Paris, Gh. Poussielgue, éditeur. — 8.", 
(/) págs. y 52 grabs. 

Mi.YiK (Paul). Xotice d"un Icgendier fran- 
«^ais conservé a la Bibliolhéque impériale de 
Saint-Pcersbourg. — Paris, C. Klincksieck, 
i(/>). -4", 49 píigs. (Tiré des Notices et extraits 



— 4^\ \\i\'-552 piiys. (Scripti>res reriim f^erma- 1 des manuscrits de la Hibliuthéque naíionale 



nicarum in usum scholiirum.i—12 m 
JoH.NSTONK (P. de S.icn). .Muhainmad and 

his power. — New-Yurk, Scribner, I(k>i.— 12.°, 

XVII1-23S pág$. (\\'<.-rld's epoc/'i-mahers.)--! 

sh. 25. 

La ('orte ((jiorgio). 1 barb;iricini di Proco- 

pio (iJe bello N'andalicurum, II, 13.) <Juestioni 

di filología e di storia.— Turino, V. Bona, i(>oi. 

8.®, 23 págs. 

Lafo.nt (G. de). Les .Xryís de Galilée el les 



origines arjennes du Chris:ianisnie. 



i^'^ par- 



tie. — Paris, Leroux, i9<)2. -«." 

Langlois (Ch.-V.). L Inqui->iti'>n , daprcs 
des travaux récents. — Par¡>, l'v;llai^, i9<.)2. — 18." 
M3 Páíís. -1 tr. 

Leai. ((Jscar). .Vtravez da Eur^pi e da Áfri- 
ca (Viagcn.;)- — Lisboa, uyn. — íí.*^, 22S p.igs. — 
Primera parte: \iagen á Madeira.Cabo \erde, 
Guiñe, .Vngola, S. i home, Principe e<'.(;ngo. — 
Segunda parle: .NFonaco, o (U)l\seu, as puinbas 
de N'eneza, Excursao ao \'c;uvio e Pómpela, 
Olio dias en Londres, Paris, .Madrid, Lm Pur- 
tugaL 

Lee Phii.lips (P). .V lisi of .Maps of .Vmerica 
in the Library of Congress, preceded bi a list 
of works^relaling lo cartography. — Washing- 
ton, Government Printing uüice, 19^)1. — 8.", 
X137 páginas. 

Lejeal (Léon). Les antiquiíés inexicames 
(Mexique, Yucatán, ,\mérique-Centrale). — 
Arras, Képessé-Crépel ct lil>, impriineurs. 



et atitres biblii>téques, t. XXXVL) [Leyenda de 
Barí .am y Josaphat, vidas de santas, etc.] 

.Mi.ykr-Ltkbke (Vilh.). Grammatik der ro- 
manischen Sprachcn. 4 Bd. Register zur ro- 
ma:iisc:¡en (irammatik. — Leipzig, O. R. Reis- 
land, i(K>2.— 8.", vi-340 págs. — 10 m. 

--(jramm.iire des langues romanes. Traduc- 
ti<in tVan<;a¡se par Auguste Doutrepont ct 
Georges Doutrepont. T. III: Syntaxe. — Parií, 
Welter, icfijo. — 8.°, xvi-857 págs. 

MvHi.ijRECHT (Otto). Wegvveiser durch die 
uenere Litteratur der Rechts-und Staatswis- 
sensciiaften, für die Praxis bearbeitet ven... 
// (enthaliend die Literatur der Jahre 1893- 
iiH^i) ncbsi Nachtragen und Ergánzungen zu 
Bd. L — Berlín, Pultkammer und Mülbrecht, 
KM»!.— S.", xvi-OSi págs.— 28 m. [Trae la biblio- 
gr.ifia jurídica relativa á España.] 

.\i N.VARi (Eilippo A.). Un viaggiatore ca- 
la resé della íine del secólo xvii. — Messina^ 
Tip. Mazani, 1901.— 4.**, 103 págs. y i de ín- 
dice.— 3 liras. [Gemelli-Careri estuvo, entre 
oiroÑ países, en Filipinas, -\mérica español, y 
E -.paña.J 

Pawi.ouski (.\). Le JVoutier de la Mer, de 
Picrre (jarcie.— Bordeaux, Gounouilhou, 190a. 
—8.", 19 págs. (Extrait du Bulletin de la So- 
ciété de f^éographie commercialede Bordeaux.) 
PiCAVKT {V.). LAverroísme et les Averro s- 
tes ílu XIIl*^ siécle, daprés le *de unitate in- 
tcllectus contra .Vverroislas» de saint Thomas 



1902. — 8." d., 78 págs. y 1 de índice {liibliothe- dWquin.— Paris, Leroux, 1902. — 8.", 14 págs. 



que de Biblio^raphies critiques jubliée par 
la Société des eludes historiqucs. Núm. 19). — 
5 fr. [Vid. la iVo/a biblio¿^rájica del presente 
número de la Hkvisi a, p.ig. 203.] 
Li.vo.NER (Thdr.;. Wcltgc^chichte ^eit der 



VSlkerw nderung, 2. Nic*.ler 



ang der isla- 



mischen und der byzaniinischcn K-uliur. Bil- 
dung der europ.'iichen Siaatcn. — Siuii^art., 
J. G.GoltaNachf, 1902. — 8.", x-5o8 págs.— 5,5o 111. 

3.'^ ¿POCA.— TOMO VU. 



I 



(Añílales du musée Guimet.) 

PiskARSKii (Y.). Kriepostnoe praro v Katalo- 
iiii v sredn. vieka. [El derecho de los siervos 
en Cal- luna en la Edad.Media].— Kiev, impr. de 
1 l'niversilé, 1901. — 8.", 240 págs.— 1,76 r. 

1*01 o (.Marco). El libro de Marco Po/oausdcm 
Aennachtnisdes Dr. Hermann Knust^ nach der 
.Madrider lland.^chrift herausgegeben, von Dr. 
K. 6'íue¿?e.— Leipzig, Dr. Scele et C.^i 1902. 



i 



7 



236 



REVISTA DE ARCHIVOS 



Reiset. Souvenirs du lieuteoant-général v¡- 
comte de..., publiés par son petit-fils. T. II: 
1809-1814. T. III: 1814-1836.— París, Calmann- 
Lcvy, 1901 y 1902. — y.**, Sgr y 649 págs. 

RrcARD (Mgr). Christophe Colomb.— Tours, 
Mame et fils. S. a.— 4.°, 399 págs. (Bibliotéque 
illustrée.) 

RiGAULD (Vita di s. Antonio di Padova se- 
condo il manoscritto di Giovanni...) frate mi- 
ivore, tradotta dal p. Teófilo da Soci. — Quarac- 
chi, Tip. del Collcgio di S. Bonaveatura, 1902. 
— 16.°, Vil, 95 págs. (De la Voce di S. Antonio, 
anno lil). 

Rodríguez de Prada (P. Angelo). Tavole 
gratiche dei principali elementi meteorici 
raccolti alia Specola Vaticana nel periodo 
/595-/9o/.—Ro.na, Tipografía Vaticana, 1902. 

RoEssLER (Charles). Les influences celtiquei 
avant et aprés Colomban (essai historique et 
archeologique).— Nogent-le-Rotrou, imp. Dau- 
peley-Gouverneur, 1902.-8.°, 102 págs. con 
VIH láms.— 10 fr. 

Salvbrda dk Gave (J.-J.). Le Troubador 
Bertrán d'Alamanon.— Paris, Picard et íils, 
1902.— 8.0, XI1-219 págs. (Bibliotéque meridiona- 
les i^e serie, t. VII.) 

Shipley (John B.). Recentes découvertes 
sur les Communications eatre l'.Europe et 
TAmérique au XV« siécle: Nécrologic: M"^^ 
Marie A. Shipley, née Brown.— Paris, Leroux, 
1902.— 8.0, 12 págs. (Del Compte rendu du con- 
gres international des américanistes, tenu á 
Paris en septembre 1900.) 

ScHiRRMACHER (Frdr. Vilh.). Geschichte von 
Spanien. 7 Bd. Von der Eroberung Granadas 
(1492) bis zum Tode don Fernandos des Katho- 
lischen (i5i6).— Gotha, F. A. Pertes, 1902.-8.°, 
xiii-697 págs. (Geschichte der europáichen 
Staaten, 61, II).— 16 m. 

SiciCEL(Th. Von). Raemische Sohn, Berich- 
tc.— Wien, Gerolds, 1895-1901. — 5 cuadernos 
en 4.0, de 141, 154, 141, 40 y 68 págs. (Sit^ungs- 
berichte, t. GXXXIII, CXXXV, CXLI, CXLIII 
y OXLIV). [Correspondencia entre la curia 
romana y sus representantes en Trcnio du- 
rante los últimos años del concilio.] 

SociÍTÉ DE GÉoGRAPUiE dAlger. Congrcs 
National des Sociclés fran^aises de Géographie. 
XX™csession. Alger, 1899. — Corapte-rendu 
des travaux du Congrés. Argel, 1900.— 4.", 432 
páginas. (Nos importan los estudios siguien- 
tes: La France et l'Islam.—L'origine et les des- 
tinées des races de l'Afrique du Nord.- Recen- 
tes contributions á la Géographie du Maroc.J 

SOCIÉTÉ DE GÉOGRAPHIE DE MaRSEILLE. Con- 

grés National des Sociétés Franíaises de Géo- 
graphie. XIX scssion. Marseille. Septembre 
1898. Presidence de M. le Prince Auguste 
d'Arenber^. Compte -rendu des travaux du 
Congrés— Marsella, 1899.— 4.», 638 págs. [Nos 



interesan los tres trabajos siguientes: Le Capi- 
taine Paulmier de Gonneville et le premier vo- 
yage des frangais au Bresil.—La repartition 
de la population de la Provence.—Itinéraires 
de Mogador á Marrakech, con un mapa.] 

SousA ViTERBO. A Hvraria Real especialmen- 
te no reinado de D. Manuel.— Lisboa, 1901. 

— Subsidios para a forma^áo do Refraneiro 
ou /Vdagiario Portuguez.— Porto, 1901. 

—Inventores portugueses.— Coimbra, 1902. 

—Manuel de Sousa Coutinho (Fr. Lucio de 
Sousa) e a familia de sua mulher D.** Magdalena 
Tavares de Vilhera.— Lisboa, 1902. 

Tannery (P.) ET Clerval (labbc). l'nc co- 
rrespondance d'écolitres au XI*-* siécle. — Pa- 
ris, C. Klincksieck.,ti93i.— 4-°KKxtrait des No- 
tices et extraits des mss. de la Bibliothéque na- 
tionaleet autres bibliothéques, t. XXXVI, 2^ 
partie.) [Geometría Gerberti y su escasa in- 
fluencia.^ 

Triairb (Paul). Dominique Larrey et les 
campagnes de la Révolution et de lEmpire, 
daprés des documcnts incdits — journal de 
campigne, correspondance officielle etprivéc, 
notes — par Paul rnaire.- Paris, .Vlfred Ma- 
me, 1902. — 8.' 

— Récamier et ses contemporains (1774-1852). 
Étude d'histoire de la medicine aux dix-hui- 
tiémeetdix-neuviéme siécles.— Paris, Baillicre 
et fils, 1902.-8.°, 471 págs. [Orfila.] 

Van DEN Gheyn (J.). Catalogue des manus- 
crits de la Bibliothéque royale de Belgique. 
Tome i^^. L écriture saintc et liturgie.— Bru- 
xelles, H. Lamertin, 1901.— 8.**, xv-592 págs.— 
12 francos. 

Venetianer (Louis). Azsidóság szervezete 
az europai államokban.— Budapest, 1902.— 675 
páginas (la organización de las comunidades 
judías en los diferentes Estados de Europa.) 

Ver :andlungen des Siebenten Intíírnatio- 
nalen Geographen-Kongresses; Berlín, 1899. 
Tomo I. Verlauf de« Congresses, Organisa- 
tion, Mitglieder-Verzeichniss. Berlín, 1901:4.", 
xiv-455 págs. — '/'orno //. Vortráge, Berichte, 
Abhandlungen. Berlín, 1901: 4.", 981 págs., con 
37 grabados intercalados y 30 láminas. (Entre 
las memorias contenidas en este II vol. nos in- 
teresan: Die perschiedeneWeise des Übergangs 
vom Nomadenleben ^ur festen Siedelung bei 
Kelten, Germanen und Slapen.—Les Concor- 
dancesde la Géographie physique avec le Grou- 
pement logique, politique et commercial des 
États Européens. — Der Ursprung der Arier 
in geographischen Licht.—Einige Ergebnisse 
einer Forschungsreise im Marokkanischren 
Atlas-Vorlande.—La Méthode de Transcrip- 
tion rationelle genérale des Noms géographi- 
ques.J 

Vernier (J.-J.). Le Duché de Bourgogne et 
les Compagnies dans la seconde inoitié du 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



2^7 



XIV* siécle.— Dijon, impr. Darantiére, 1902. — 
ci.", 106 pá^s. (Extrait des Mémoires de l'Aca- 
démie de Dijon, 4^ serie, t. VIII). 

ViEiRA DA S. GuiMARÁKS (G.)- A. Ordcm de 
Christo. — Lisboa, 1901. 

ViGNAUD (Henry). La letire et la carte de 
roscanciii sur la route des Indes par I'ouest, 
adressées en 147430 Portugus Fernán Martins 
Jt transmises plus tard áChrislopheColomb. 
Mtude C'itique sur l'authenticitó ct la valcur 
ic cci documents et sur les sources des idees 
20smographiques de Colomb, sui vic des di vers 
lextcs de la lettre de 1474, avec iraduciions, 
innot.itions et fac-similé. — París, Leroux, 
1301.— 4.® XXIX-321 págs 

ViGNON (Paul). Le Linceul du Christ (Étude 
jcientifíque). — Paris, Masson, i902.--4.°, vi-ao 
págs. y 9 láms.— 15 fr. 

VoLNEY (Henry). L'.\me espagnole, essai 
psychologique, accompagné d'une dcdicace á 
i. M. le roi Alphonse XIII et d une bibliogra- 
pfíie tres complete de TEspagne.— Sed »n. Édi- 
tion du Souvenir. 1902. — 8.° marq., 64 págs.— 3 
pesetas. 

Vorágine (La Légende dorée, de Jacques 
de). Nouvellement traduite en franjáis avec 
;ntroduction, notices, notes et rccherches sur 
¡es sources, par labbé J.-B.-M. /?o<e.— Paris, 
Kouvcyre, 1902.-8.°, xxviii-494, 578, 554 págs. 

— La Légende dorée, per le bicnheureux 
Jacques de Vorágine. Traduite du latin d' 
, aprés les plus anciens manuscrits, avec une 
introduclion, des notes et un index alphabé- 
tique, par Theodor de Wyi^eufa.—í^Aris^ Pc- 
rrin et C.*^, 1902. — 8.**, xxviii-752 págs. 

Weibull (L.). Bibliotek och arkiv under 
iTicdeltidcn.— Lund, Gleerup, 1901.-8.°, 140 pá- 
^.inas.— 3 kr. 



Alvaro Gil Albacete. 



Pedro Roca. 



REVISTAS ESPANOL.VS 

[i.® Los sumarios íntegros de las revistas 
congéneres de la nuestra, consagradas exclu- 
sivamente al estudio de España y publica- 
das en cualquiera de las hablas españolas en ó 
fuera de EsÍ3aña: los títulos de estas revistas 
ytin de letra cursíjfa, 2.° Todos los trabajos 
históricos y eruditos acerca de cualquier ma- 
teria, según el amplísimo criterio expuesto, 
que hguren en los sumarios de las revistas no 
congéneres de la nuestra, escritas en dichas 
Imblas en ó fuera de España.] 

Boletín de la Real Academia de la Historia. 
Julio-Septiembre. Informes: I. Philibert de 
Chalón, prince dOrange (i520-i53o). Lettres 
ct documents (continuación): Ulysse Robert. — 
n. Francisca Hernández y el bachiller Antonio 
«ic Medrano. Sus procesos por la Inquisición 
<l5i9 á 1532): *M. Serrano y San;^.— III. Ins- 
cripción árabe del castillo de Mcrida: Francis- 



co Codera.— 1\. Inscripción sepulcral del Emir 
Almoravid Sir, hijo de Abubequer: Francisco 
Codera.— y. Historia de las guerras napoleóni- 
cas: José G. de Arteche.—Vl. Luisa Isabel de ()r- 
leans y Luis I: *.\. Rodrigue^ Villa.— Vil. As- 
turias: Julián Suáre:(^ /nc/án.— VIH. El tumbo 
de Valdeiglesias y D. .Vlvaro de Luna: Manuel 
de Foronda.— IX. Pedro Merin» en San Quin- 
tín: Francisco R. de Uhagón. — Documentos ofi- 
ciales. —.\dquisiciones de la Academia duran- 
te el primer semestre del año 1902. — Varieda^ 
des: Mccia de Viladestes: E.-T. llamy [tomado 
de las Comptes rendus des séances de l'Acadé' 
míe des Inscriptions et Belles-Lettres de París, 
1902, pág. 71].— Patrología latina. Renallo gra- 
mático de Barcelona: Fidel Fita. — Concilio 
inédito de San Celoni en 1168. Bulas inéditas 
de Alejandro III y Benedicto VIH: Fidel Fita. 
Noticias, por F. F. y *A. R. V. 

Boletín de la Comisión provincial de monu' 
meatos históricos y artísticos de Orense. Nú- 
mero 27. Julio-Agosto. Epigrafía romana de 
la ciudad de Astorga (continuación), por Mar- 
celo Maclas. — San Pedro de Rocas, por Arturo 
Vá^^que^ JVúne^. — Noticias. — Láminas inter- 
calad is en el texto: Lápida sueva de San Pe- 
dro de Rocas; Torre monolítica de San Pedro 
de Rocas. 

Boletín de la Sociedad Arqueológica Lu^ 
liana. Abril. Guillermo de Torrella, poeta ma- 
llorquín del siglo XIV, por *D. Gabriel L/a- 
brés. — Las Obras de Ramón Lull. Juicios de la 
Prensa. — Cartas curiosas del siglo XIV, por 
•^Estanislao Aguiló. — Donatius reyali a Fr. 
Joan de Fornells, del orde de Iramenors, per 
*I). E. Aguz7ó.=Mayo. Revolució deis pagesos 
mallorquins en lo segle XV (Documentado 
del .\rxiu Municipal de Barcelona) (continua- 
ció), per D. Alfons Damiáns y Síanté. — *Sobre 
r ofici de Corredor Real (1389), j)er D. Pere 
.\. Sanxo. — Notas gene >lógicis. Los Andrev 
de Ñapóles, por D. J. R. de Ayreflor y Sure^ 
rfa.— Cctlviá. Apuhtacions historiques, (conti- 
nuació) per M. P. — Rúbrica deis Llibres de 
Pregons de la antigua Curia de la Governació, 
Llibrc III (continuado), per *D. Estanislau 
.•lg-Mi7ó.=Junio. Revolució deis pagesos ma- 
llorquins en lo segle xv... (continuado). — Vida 
de Sor Anna María del Santísim Sagrament, 
escrita peí Dr. Gabriel Mesquida, Pre. de l'any 
1C90 al 92 (continuado).— Requesta de mestrc 
Bartomeu Caldcntcy y altres demanant ais Ju- 
rats que proibcsquen al metje juhcu, Isach, 
lexercici de medicina (1488), per *D. E. Agui' 
/ó.— Jaime II dWragó eximeix al rey en Sanxo 
de Mallorca, per tot el tcmps de la seua vida, 
de la obligado feudal de presentarse cada any 
personalment a la seua cort y de donarli postat 
deses ierres, per *D. K. Aguiló — Noticesbiblio- 
gráphiques. [Nocións d'Arqueologia sajzrada 



238 



REVISTA DE ARCHIVOS 



catalana, de D. José Gudiol y Cunill y Revista 
Luliana.J 

^ Butlleti del Centre Excursionista de Cata- 
lunya. Yol. XI. 1901. Literatura oral catalana, 
per Cels Gomis.—Üi casteil de Kequesens, per 
iS. Font y Üagué.—Dc la Junquera a la Masia 
de Kuuuajor, per Joaquim de Gispert. ^Kxcur- 
siü espclcülüijica a Aiontcada, per S.jhonty 
¿iagut. — jeoDies catalans de les provincies de 
1 erol y garago^a, per D. Antoni Aufion.—Ex- 
cursiu a les Coves Koyes, per Pau Teixidor. 
— iNütes tülk-loriques ^cn^ons), per Vicens 
Üosc/í.— Jixcursio ais Pirineus de Lleida, Alt 
Pallars, Vali d'Aran, Maladetta y Caldes de 
boni, per Celen RocaJ'ort.—ExcMTsio al casteil 
Uel Aloro, UüU de rronaíeta y Cóva Jordá, per 
J. Conan¡¡la FuntanilUs.—ijnd «scensió a la 
Pica ü i^stats, per Juli Soler y Santaló.— 
iSotes íolk-ioriques, per Vicens Plantada y 
t'onolleda. 

L\ Ciudad de Dios. 5 Julio. El archivo de 
música üc iil i^scorial ^conlinu..ciünj, por el 
P. Luis Villalba AJuño;^.— tíibliofcralia.— Real 
isi Diio leca Ue Li Lscorial ^Notas y común. ca- 
cioucsj, por el P. blenignoi Fernandes^ [Más 
incuuaDlcs españoles.— .NoiiciasJ.— 20 Julio. 
Aurelio Prudencio Clemente. Lsiudio biogra- 
üco-cniíco ^Conclusión;, por el P. Anlonino 
M. i onna-iíarí/ieí. — Revista de Revistas. = 
5 Agosto. Un estudio sobre la i>ociolo¿jía de 
A. Comte, por el P. benito R. Gons^ale^ [se 
reíiere a la obra La Sociologie positiviste. Au- 
guste Compte, par Maurice üefourny. Lou- 
vaiu, iyo2j.— i:.! Lmmo. Cardenal Ciasca (coiUi- 
nuacioüj, por el P. Lucio Conde. — Antigua 
lista üe manuscrilüS latinos y griej^os de Ll 
ir-bcoriai ^co:iciusionj, por el P. benigno Fer- 
na/itie^.— bibiiograiia.— Real biblioteca de Ll 
r-scorial. ^iNoias y comunicaciones.) Nuevos 
datos bibliT5grahcos acerca de Cjuillermo Pe- 
raldo. Noticias varias, por el P. benigno Fer- 
nandez^ — 20 Agosto. Un pueblo manir [el 
irlandés], por el P. Anionino M. Tonna-liar- 
thet^ — La coronación de los Re} es ingleses, 
por el P. Lucio Cortííe.— Revista de Rev.sias.— 
b beptiembre. La ciencia de las religiones, 
por el P. benito R. üo/i^^a/e;^.— Un pueblo már- 
tir — bi Lmmo. Cardenal ciasca (continuacio- 
nes).— bibliogralia. — Real biblioteca de Li Ls- 
corial (Notas y comunicaciones). Mas incuua- 
bles. Noticias, por el P. benigno Fernánáe^. 

La Lspaña AloDi;.R.NA. Agosto. Psicología 
religiosa del pueblo español, por Ldmundo 
Gon ^dle}^- blanco . — Memorias de una dama 
del siglo XIV y xv (de 1363 a 1412J: Doña Leonor 
López de Córdoba (parte segunda), por Adol- 
fo de Castro. — La devastación en el Sur de 
AJrica (continuación), por Josc Ibáñej^ Marín. 
— Crónica litcr<iria, por L. Cíomt';^ de ÍSaque- 
ro: Jr lorile^io de poesías castellanas del siglo 



XIX (tomos I, II y III;. — Revista de Revistas, por 
Fernando Arau;o. =S ep ti embre. La Guia 
oficial de España. Resumen histórico, por Juan 
Pére^i de Guí^mán. — * La supresión de las Or- 
denes religiosas en España (1813-1837), por Je- 
rónimo Becker. — El año sociológico (1901), por 
Adolto Posada. — Lecturas americanas, por 
Hispanus. — Crónica literaria, por E. Gómej^de 
tíaquero: Estudios españoles del siglo xviii, 
Luisa Isabel de Urleans y Luis I, por D. Al- 
fonso Danvila.— Revista de Revistas, por Fer- 
nando Araujo. 

Euskal-Ehria. 10 Julio. Celtas, Iberos y Eus- 
karos (continuación), por D. Arturo Campión. 
— Certamen lilerario-musical en biibao.=2o 
Julio. C.cltas, Iberos y Euskaros (continua- 
ción). — Marcelino Soroa, fotograbado. Corona 
literaria dedicada a la memoria de Soroa por 
los señores Lópe^ Alen, Altuna , Uranga, 
Munoa, Iraola, Artola, Rosario Artola, Za^ 
pirain^ Cola y Goiti, José Artola, Aliaga, La- 
ffite y A r;^dc. =30 Julio. Celtas, Iberos y Eus- 
karos (continuación). — Dos ilustres jesuítas 
donostiarras, [los hermanos Domingo Patricio 
Meagher y Daniel Patricio MeagherJ, por D. J. 
P. B. — Corona literaria dedicada á la memo- 
ria de Soroa, por los señores A/onj^ón, Lópe^ 
y Pla^a, Gamboa, Guelbenj^u y B. S. A. = 10 
Agos-to. La visita del Rey á San Miguel de 
Excelsis, por D. Ramón Soraluce. — Noticiüs 
bibliográficas y literarias: Nobiliario de Liza- 
so (tomo 11); Diccionario manual^bilingüc; ¡.-\.i- • 
tona! Aitona!; por D. Ignacio Betaüstegui. — 
La Virgen blanca, fotograbado. La imagen 
considerada iconogralicamente, por D. José 
Cola y Goiti. — Guipúzcoa pintoresca é indus- 
trial. N'isila al Salto de Leizaran, por Un ex~ 
cursionista. — Dos ilustres jesuítas donostia- 
rras (conclusión). =20 Agosto. Kresala, nove- 
la en bascuence bizcaino, por D. Domingo do 
Af^uirre (continuación). — La liesia del Arca 
en Fuenierrabia, por D. Martin Echeberria. — 
Noiicias bibliográficas y literarias: breves no- 
ciones geográficas de Navarra por D. Herm.- 
liodeULoKiz;por //. ) .— Féderation Littérairc 
basque. Avis. — En honor de \ ictor Hugo. Víc- 
tor liugo-ren itzkribu baten zatiya euskarara 
biuriua;-— Víctor liugo-ri oroitza, poesía en 
bascuence guipuzcoano, por D. Antonio Ar- 
^tic. -Concurso de literatura basca en Urrugne. 

Galicia histórica. Mayo-Junio. ^Reseña his- 
tórica de los Establecimientos oe beneficen- 
cia en Cialicia durante la Edad Media (conclu- 
sión), por José Villa-amil y Castro. — Mono- 
grafía de la Catedral de Santiago (conclusión), 
por Auolt'o lernándes^ Casanuva. — Una visita 
al Castillo de Pambre, por Un suscriptor.— 
Fonseca (continuación), por Luis Zamora Ca- 
rrete. — bibliogralia.— Crónica. — Colección tíi- 
plomatica: Donación del Conde D. Pelayo 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



289 



Pérez al Monasterio de Soandres.— Testamen- 
to del Obispo üc Mondoñcdo, D. Gonzalo de 
Moscoso.— Testamento del Arcediano de Rei- 
na, D. Ñuño González de Bendaña. — Funda- 
ción del Hospital de Santa Cristina, en Santia- 
go. — Repartimiento y ordenanzas que hicieron 
los Procuradores de Galicia en la junta gene- 
ral que se celebró en Santingo el ó de Junio 
de dicho año [i5oo). 

Hojas Selectas. Marzo. El ilustre pintor 
Domenieo Marelli. — Historia de la locomotora 
por M. Foster.=\ bri 1. ( rüuña, por Francisco 
Barado.~L 1 sortija encantada, cuento basado 
en una tradición de los indios pieles-rojas. — 
Cristian de Wet y su campaña, por Alien San- 
gree. — Tres días en el Stubai (Tirol). por Jor- 
ge, barón de Ompteda.~E\ c «b illero San Jor- 
ge. =M a y o. La brivia, tradición catalana, por 
A. \f es tres. 

NuFSTRo Tiempo. Julio. Estudios de la Re- 
gencia. La literatura, por Rafael Altamira. — 
La poesía catalana, por Luis Vía. — P.spaña, Es- 
encia y el renacimiento celta, por el Hon. Ers- 
kine. — Recuerdos de mi vid.» (continuación), 
por Ramón y Cfl/a/.— Nuestra frontera con 
Gibraltar, por Gabriel Maura.— La vida inte- 
lectual en España. — Revista de revistas.— Re- 
vista bibliográfica. 

R.'ZÓN y FÉ. .Agosto. L. Murillo: La civili- 
zación y las naciones latinas. — R. Ruii: Ama- 
do: El poctA Verdaguer. — J. Aiarcón: VA fe- 
minismo sin Dios. De dónde viene, por dónde 
andayá dónde va,— F. Fí/a; Sríntingo de Gali- 
cia. Nuevas impugnaciones y nueva defensa 
(conclusión). — L. Coloma: Kl Marqués de Mora 
(continuación). — Examen de Libros: Jc-^ucris- 
to y la Iglesia Romana. (P. Vi7/acíaV— Noticias 
bibliügráficis. = Sep t i e m br c. J. Casellas: 
La guerra Hispano-Americana juzgada por los 
yanquis. — L. Murillo: Li civilización y las 
naciones latims, V. — J. Furgüs: La edad pre- 
histórica en Orihuela. — Examen de libros: El 
asedio de MTlta (J. Planella). — Noticias bi- 
bliográficis. — Crónica literaria: .Mma y vida 
(J. M. Aicardo.) 

Revista de Riblinprafia Catalana. Núme- 
ro 4. Enero-Junio 1902. L'Inventari de la Men- 
gua catalana, de *Don .Marian j\guiló y Fus- 
ter, per *.\ngel Af^uiló. Mostres. — Lo carcer 
d'amor, de Diego de Sint Pedro, per S. Sanpe- 
re i Aít^ue/.— Butlleti bibliografic— Noves. 

Revista Contemporánea. Agosto. Función 
del socialismo en la transformación actuil de 
lis naciones, por Manuel Sales Ferré.-- Vn 
nuevo dato, para la biografía de Quevedo, por 
Narciso Alonso A. Cortés (Quevedo estudió 
teología en la Universidad de \'all ¡dolid]. — 
Casa de Cristóbal Colón en Valladolid, por 
Juan Ortega Rubio I.\riiculo que se publicó 
en la Repista de España^ correspondiente al 30 



de Octubre de 1892].— Adolfo Pons y Umbcrt 
por E. Marín Berna lde¡:.— Los fastos de Ovidio 
[traducidos por] *D. Victoriano Suáreí^ Capa- 
lie ja.— Algunasi contestaciones para El Ave- 
riguador Popular de El Liberal^ por El Cu- 
rioso Barcelonés [Verbena y Velada].— Orga- 
nización militar de México (continuación), 
por .Antonio Garda Per e^.—Esiuái os de an- 
tropología y sociología (continuación), por 
Manuel Gi7 Aíaesíre.— Vida y sucesos próspe- 
ros y adversos de Don Fray Bartolomé de Ca- 
rranza y Miranda (continuación), por Pedro 
Saladar de A/e/irfoj^ a. —Boletín bibliográfico, 
por J[uan] ()[rtega] R[ubio] y por /i.= Sep- 
tiembre. Construcción oral y figurada, por 
.Vntonio Balbin de Unquer a,— CotuqUo Janse- 
nio en la L'niversidad de Valladoliu, por Juan 
Ortega Rubio.— Un soneto curioso, por J. 0[r- 
tega] R[ubio] [soneto satírico acerca del ex- 
trañamiento de los jesuítas de los dominios 
españoles].— Burgos en verano, por L. A/aris- 
ca/. -Psicología del arte, por Eloy L. André, 
—Organización militar de México— Estudios 
de antropología y sociología— Vida y sucesos 
prósperos y adversos de Don Fray Bartolomé 
de Carranza y Miranda (continuaciones.)— Bo- 
letín bibliográfico, por Alberto Ortega Pére^ 
y por E, 

Revista critica de Historia y Literatura es- 
pañolas, portuguesas é hispano-americanas. 
Junio. Sembl inzas de generales y políticos es- 
pañoles del primer tercio del siglo xix (Por- 
lier, Quesada, Quintana, Riego]. —* Gabriel 
Llabrés: Algo más sobre el llamado casco del 
rey don Jaime I, á propósito de una monogra- 
fía del señor Vives y Liern (conclusión).— Dis- 
curso de la vida del limo. Sr. D. Martín de 
Avala, arzobispo de Valencia (continuación) 
[por la copia, ^Gabriel Llabrés].— yioyirnicD- 
to bibliográfico, por R[afael] A[ltamira].— 
Fragmentos de algunas cartas del Dr. Bartho- 
lomé Leonardo de Argensola. — Libros españo- 
les.— Libros americanos. =Ju lio y Agosto. 
Discurso de la vida del Excmo. Sr. D. Martín 
de Avala..., (continuación). — Bibliografía lite- 
raria de América, por ^Antonio Elias de Mo- 
lins. — Numismática catal ina. Documentos iné- 
ditos [por la copia* Antonio F/íasrfeA/o/ínsJ .— 
Varia, por *.\[ntonio] ElHasJde A/^o/ínsJ: Ca- 
tálogo de los manuscritos españoles, portu- 
gueses... de las bibliotecas de Roma [nota que 
se refiere al de Hervás y Panduro, que se con- 
serva en la Biblioteca Nacional de Madrid]; 
Sueldos de los empicados de la corte del rey 
D. Pedro iIV de .\ragón; Archivo de Roda 
[nota del P. Traggia); Cárcel de Amor, de 
Diego de San Pedro [nota relativa á la traduc- 
ción catalana de que da cuenta D. Salvador 
Sanperc y Miquel en la Revista de Bibliogra- 
fiacatalana. Vid.- más arríb.j; Crónica del 



240 



REVISTA DE ARCHl VOS 



rey D. Pedro IV de Aragón (Fragmento de 
la obra Bibliografía histórica de Cataluña^ 
de *D. Antonio Elias de Molins]; Un ma- 
nuscrito desconocido del siglo xv [nota 
acerca de un testamento catalán por Gabriel 
Gralla, preso en el caslillo de Túnez]; Dic- 
cionario de la lengua calalana [líneas de un 
opúsculo raro, impreso en Barcelona en 1839]. 
—Certamen de Tonadillas en 1791 [condi- 
ciones del certamen].— -Cartas de cronistas y 
eruditos aragoneses. Diego Oormer (continua- 
ción): por la copia *A[ntonio] E[lias] [de] 
Af/o/íns7.— Batalla de Villalar y cartas de Pa- 
dilla [reimpresión de un artículo de D. Juan 
Ortega y Rubio, publicado en la Repista Con- 
temporánea]. — Coplas del siglo xviii.— Notas 
críticas, por «AntonioJí/fíis de Molins: Cata- 
leg deis manuscrits del (Ateneo Barcelonés), 
format, per J. Massó Torrekts; El libro de 
Petronio ó el conde Lucanor, por D. Juan Ma- 
nuel; El Diablo cojuelo, por i.uis Vélez de 
Guevara; Los escritos de Sarmiento y el si- 
glo de Feijóo, por Antonio López PelAez; 
Nuevos autógrafos de Cristóbal Colón y rela- 
ciones de Ultramar, publicados por la duquesa 
de Berwick. — Libros españoles. 

Revista de Extremadura. Julio. Nuevas 
inscripciones romanas de Ibahernando, por 
El Marqués de Monsaiud [C^on ligeras varian- 
tes se publicó este artículo en el número de 
Junio del Boletín de la Real Academia de la 
Historia]. — D. Pedro López de Miranda (con- 
tinuación), por Carlos Groíj^ard Coronado. — 
Los Carvajales, por Publio Hurtado [Del 
Apéndice á su Historia de Cáccres^ aun no ter- 
minada].— Notas bibliográficas, por X., y S.= 
Agosto. Apunt. de Geología extremeña (con- 
tinuación), por Eduardo H.-Pacheco. — Supers- 
ticiones extremeñas (continuación), por Pu- 
blio //MrííJíío.— Esculturas protohistóricas de 
la Península hispánica, por Vicente Paredes. 
[El Hércules de Segovia.— El ídolo de Miquel- 
di.— Toros, Berracos ó Jabalíes de toda la Pe- 
nínsula].— Rimas infantiles (continuación) por 
R. García-Plata de Osma. — Trujillo, por Ma- 
tí.is R. Aíar/ine<.= Septiembre. Supersti- 
ciones extremeñas (continuación).— El berbe- 
risco español, por M. Roso de Luna.— Melito- 
nada gcográfíca de la provincia de Cácercs, 
por R. Garcta-Plata de Osma.— Carta de En- 
rique IV por la que se hicieron concesiones á 
Cáceres [i5 Julio 1467], por E. Escobar.— Co- 
misiones de Monumentos: De Badajoz, por To- 
más R. de Castilla.— NolSiS bibliográficas (De 
varias revistas), por 5. 

Revista de Geografía colonial t mercan- 
til, publicada por la sección de Geografía co- 
mercial (de la Sociedad geográfica de Madrid). 
1897. Año I. Números i y 2. Bibliografía 
^eográfica.=Núm. 3. Congreso internacional 



colonial bajo el patronato de S. M. el Rey de 
los belgas. — Bibliografía geográfica . = N ú- 
mero 4. Tampa, Ibor y Wcst-Tampa. Trc ; 
ciudades fundadas por españoles peoiosulares 
y cubanos. — Bibliogr fía geográfica. = Nú • 
me ro 5. El separatismo en Cuba y las causas' 
políticas de la emancipación de las colonias.» 
N ú m. 6. Los geógrafos en los ministerios, pd* 
R. Beltrán Rói^pide.—La isla de Balabac, poi 
R. B[eltrán] R[ó^pide].—BibiiogrdífÍA geográ- 
fica. = Nú m. 7. Bibliografía geográfica. =s> 
1898. Núm. I. El tercer centenario de Men- 
daña en la Sociedad de Geografía de París.— 
En el país de los Abarambos. Lo que va siendc 
el África misteriosa, por Fernando Nys; po:' 
Alfredo Gummá y Aíaríí.— Bibliografía geo- 
gráfica. = Núm. 2. Cuba y Puerto Rico. Su 
riqueza y sus progresos bajo la soberanía es- 
pañola. — La Guinea española. Descripción ge^ 
neral de Fernando Póo y sus dependencias, 
índice de una obra inédita. — Bibliografía geo- 
gráfica. =Núm. 3. Li Guinea española. Des- 
cripción general... (conclusión). = Núm. ¿» 
La Guinea española y ios problemas africanos 
según D. Rafael María de La¿>ra.— Bibliogra- 
fía geográfica. = Núm. 5. Archipiélago fili- 
pino. Las islas Bisayas, por R. /í[e/ír«n].— Bi- 
bliografía geográfíca.=Núm. 6. Bibliografía 
geográfica.=Núm. 8. Congresos internacio- 
nales de geografía, por R. B{eltrán\. [Organi- 
zación del séptimo Congreso. Idiomas admiti- 
dos en estos Congresos é injusticia con que se 
proscribe el español). ==1899. Núm. i. Fin 
del poderío colonial de España en América y 
Asia. Tratado de paz impuesto por los Esta- 
dos Unidos del Norte de América. — Población 
del mundo en i." de Enero de 1899 según les 
últimos censos oficiales y los cálculos mas 
aproximados, por R. B[e/íran].=N úm. 2. Al- 
fredo Gummá y Marti: Cuba y Puerto Rico 
con las demás islas de las Indias occidentales 
[noticia de la obra inglesa de Roberto T. Hill. 
así intitulada). — Congreso nacional de Socie- 
dades francesas de Geografía. — Bibliografía 
geográfici.=N ú m. 3. La bahía de San Mun 
por R. B[eltrán].='Súm. 4. Cesión de la Mi, 
croncsia española al imperio alemán [texto del 
tratado].— El idioma español en los Congresos 
intcrn clónales geográficos. = Núm, 5. De 
Madrid á Lisboa por el río Tajo [por D. F. de 
A.).=Núm. 6. El idioma español en los Con- 
gresos internacionales geográficos (continua- 
ción) .—Bibliografía geográfica. =Núm. 8. 
Los Congresos internacionales de París en 
i90o. = = i90o. Núm. i. Li Guinea española.— 
Bibliografía geográfica.=N ú m. 2. Los Con- 
gresos internacionales de París en 1900 (con- 
ttnuación).=Núm. 3. Bibliografía gcografi- 
ca.=Núm. 4. Los Congresos internacionales 
de París en 1900 (conclusión).= Nú meros 5 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



241 



y 6. África española. Sahara occidental y Gui- 
nea, por R. B[eltrán]. = = i goi. Números i 
y 2. Africi española. Convenio especial cele- 
brado entre España y Francia para la delimi- 
tación de las posesiones de ambos países en 
el Africi occidental, en 1 . costa del Sahara v 
golfo de Guinea. — Bibliografía geográfica.= 
Núm. 5. Tritado de cesión á los Estados 
Unidos de las islas de Cagayán, de Joló y Si- 
butú.=Núm. 6. Propaganda geográfica, por 
D. Agustín Sarda (Importancia de la Geogra- 
fía y su interés educativo.— Los estudios geo- 
gráficos en España.— La Geografía en Fran- 
cia. — El Congreso de Sociedades francesas de 
Geografía, reunido en París en 1900.— La So- 
ciedad de Geografía y Arqueología de Oran. — 
Los franceses en Marruecos].= = i902. Núme- 
ros i, 2, 3 y 4. Bibliografía geogr.ifica. 

Revista ibkro-a.mericana de Ciencias Ecle- 
siásticas. I." Agosto. M. C. r Llabera: Ja- 
cinto Verdagucr. — Poesías postumas de Mossén 
Verdaguer. — P. J. Conde: Una excursión filo- 
sófica por F^spaña (continuación).- R. F. Val- 
buena: El texto original del Eclesiástico (con- 
tinuación). — Fr. G. Casanoya: Sociología cris- 
tiana (continuación). — Fr. L. G. A. Getino: 
Indagaciones críticas para la historia de la 
teología (continuación). — P. M. Dordoy-To- 
rrents: Estudios sobre Fr. Luis de León, con- 
siderado como escriturario— E. A. Villelga Ro- 
drigue3(^: Por los mundos de la crítici (Notas 
de un lector).— Xom; del Cairo: Cartas madri- 
leñas (crítica literaria]. — Ivés le Querdec (Fon- 
segrive): El diario de un Obispo después del 
Concordato (continuación). — Bibliografía. — 
Revista de Revistas. = 20 Agosto. Benjamín 
Marcos: Algo sobre la importancia de la lite- 
ratura [el autor no se ha enterado aún de que 
la Canción á Itálica no es de Rioja]. 

SoPHiA. — Julio. El Cristianismo esotérico ó 
los misterÍQs menores (continuación), por An- 
nie fíesant. — Desde las cuevas y selvas del In- 
dostán (continuación), por 11. P. Blavatsky.— 
Bibliografía. = .\ g os t o. Vivió Jesús 100 años 
antes de nuestra Era?, por G. R. S. Mead.—E\ 
Cristianismo esotérico ó los misterios meno- 
res—Desde las cuevas y selvas del Indtístán 
(continuaciones). — Bibliografía. =Sep tiem- 
bre. Los filósofos desconocidos. Estanislao 
Sánchez Calvo (Notas para un ensayo futuro), 
por Pedro Gon^ále^-fílanco. — El Cristianismo 
esotérico ó los misterios menores— Desde las 
cuevas y selvas del Indostán (continuaciones). 
— Bibliografía. 

Revista del Instituto Paraguayo. 1901. 
Agosto. Dr. M. Fernándeji Sánchej^: Coloniza- 
dores de América en la Edad Moderna (conti- 
nuación).— M. Goycoechea Menéndei^: El Pen- 
samiento argentino. Sus relaciones con el Pai- 
r 3 guay.— Documentos* históricos: Colección de , 



documentos relativos á la historia de Amé- 
rica y principalmente á la historia de Para- 
guay. Tomo //(foliatura aparte).=Sepliem- 
bre. Dr. Ramón de Olascoaga: Estudio sobre 
el papel moneda. — Dr. Manuel Dominguej^: 
Estudio sobre la *AtIántida» del Dr. Diogenes 
Decoud. — Adela Castell: La formación del ca- 
rácter, conferencia dada en el Instituto Para- 
guayo' el 10 de Agosto de 1901. 

Revista Nacional. Buenos Aires. 1901. Abril- 
Julio. Ángel Justiniano Carram^m: Campañas 
navales de la República Argentina (continua- 
ción). — A. Poujol: Una página de historia ame- 
ricana. Las cesiones de Samaná. — Fray Pacífico 
Üíero;^Un documento valioso del Padre fray 
Pedro Luis Pacheco.— Francisco J. /?os; Histo- 
ria de un mapa (continuación). — Mariscal Ga- 
marra y General Orbegozo, Presidente del Pe- 
rú.— Documentos históricos. — J. C. Górnei^ /?t- 
beiro: Copacabana, origen, significación y al- 
cance histórico de la palabra. — Benigno T. 
Martíne^: Etnografía del Río de la Plata; Cha- 
náes, yaróes, bohanes y güenoas. — Pedro I Ca- 
raffa: General Pedro Molina. Breves noticias 
acerca de su vida pública. 1781-1842.— General 
Sucre: Carta ¡nédita.= A gost'o y Septiem- 
bre. Campañas navales de la República Ar- 
gentina-Etnografía del Río de la Plata.... 
Historia de un mapa (continuaciones). 



Pedro Roca. 



Ricardo Torres Valle. 



REVISTAS- EXTRANJERAS 

(1.° Los sumarios íntegros de las revistas 
congéneres de la nuestra portuguesas, ó ex- 
tranjeras en hablas no españolas ni portugue- 
sa consagradas exclusivamente al estudio de 
España, v dadas á luz en ó fuera de ésta: los 
títulos cíe unas y otras revistas van de letra 
cursiva. 2.® Los trabajos de cualquier materia 
tocantes á España, y los de carácter histórico 
y erudito interesantes para la cultura que 
figuren en los Sumarios ae las demás revistas 
escritas en lenguas portuguesa y extranjeras, 
publíquense ó no en España. 3.® Los trabajos 
que, estando en las condiciones reseñadas en 
este párrafo sef;undo, aparezcan en revistas 
publicadas por extranjeros en lenguas sabias.] 

ACADÉMIE ROYALE D'aRCIIÉOLOGIE DE BeLGI- 

QUE.Bulletin.S^^^série des Annales. Deuxiémc 
partie. III. 1902. Vicomte de Chellink-V aernew- 
ycA:, jUn complot contre le ducd'Albeen i568. — 
E. ]J. ;5oi7, En Espagne. Notes dart et d'ar- 
chéologic.[con, ilustraciones. Vid. la Revista, 
pág. 85 del número anterior].— Robert Guer/ín, 
Rapport commerciaux anciens entre Amiens 
et les Flandres.= V. 1902. Comjofes rendus: Fran- 
cisco^de^UHAGÓN, Desafío entre don Rodrigo de 
Benavides, hijo del'Conde de Santisteban del 
Puerto y Ricardo'de Merode, señor de Frent- 
zen (Fernand Donnet). 



REVISTA DE ARCHIVOS 



The ACADEMT. 1B97. Niim. ijB6, Advi 
ot Roger Lestrange, someiime cspiain 
Florida Army of Hernanao de Solo, irai 
from Ihe Spanish bi Dalt— The hislory 
Quixoie of ihe Mancha, iran^Iatcil b^ 
TON, with inlroductioo by Fit^maurict 
III and ÍV.=Nüm. 1299. Callweli,, Th 



Cballick, Spar 
y.=Nili 



cSpr 



1 ¡Ckalti- 



i:e;.-Hcrr¡ckandM:irlÍ3lfJíi-ram).=> , 

BucHAM. Sir Walter Rilegh, ihc Sianhupc 
e»say.=NiÍm. 1314. Don Ouixote (T/ionipson). 
=Núm. 13:5. IluxE, Sir Walter Rnle^h.— .Mo- 
rris, HannibaL.^Niim. 1338. Wahb, The lile 
and limes 0lXard¡naLWis(.nan.= = i8(ia Nú- 
mero 131a. lluMK, Philipp H of Sp.i¡n.-=Nii- 
mero 1^6. Clahke, The Cid (:iinpenlor.=Nü- 
ir London. = NiJin, 1353. 



Sir Richard 

lew, theCiipiy and the Drcame 
TheSpanish war iSSS-iSSy, p. Cof 
for the Navy Records Sociely) 



.. 1370. Da- 
_ .. 1372. Dor 



ror lljdriin.==i899. Núin, 1400, C. I 
ofthePrincessdcsUrsiíis.— r.AiHD,.' 
Corsica-^Nilm. [401. Hume, Spain.= 



: Gipsy 



li Spai. 



14W. 



hof Haji Abdü-aE Yaz 
hcHigher Law, traaslaied and annotcd.by 
lis frieod and pupil F. B. by C iptain sir R. F. 
lL-RioN. = Nüni, 1467. H, lIoussAVE, Walerloo, 
ransl. Mans. 

lubre, Noíicmbre y Diciembre. Eiymologics 



A Patria. 1901, Vol. -KXIV, faii 



1, .M. ftusí 



principal! prigiunieri preaia LcpaQlo.==i9ra. 
Vot. XXV, fase, I-II. A. IlacMlius. Itcr lia- 
licuin (¿ontinuaiionc e fincl |hay varia!; noli- 
cías locantes .-i cosas y personas de tspaAa, 
especial me me en el Iler Stapolitaaum.] 

AncHivio Stobico Louuahoo. 1711. 31 Di- 
i-iembre. AppunüeNoiiiic. lí. i/,. íili arrai- 
juoli Missdglia [importa para la ¡ 






Adunanzagcnc 

Cnrofi ImpM ti Hispaniarum regam]. 
Besíarionk. Publicazionc pcriudica di studi 
lEi Rume, T. III. U8g-;~iSgií) págs. 18-33: 



Hcl 



e Alan 



Le BiBi.ToriRApiiE hodehüe. 1901. Encro- 
Fgbrero. O. Dísáej^iies du Dé^trt, Les Ar- 
chives historiques niiionales de Madrid; his- 

íintes en el Bullelin hislvríqut ti pliilvlogique. 

na 430, col. =.", lii. ao y siys.l.-.M.-L. I'alain. 
I,c r.ont;rts intcrnaiional de bibliographie 
(1900).— Ch. Schmitd, BiblioihOqiies el biblio- 
ihíciircs, = Mirio-'Juiio. (i. Desdiuists 





rsofFr 


oce in 


ihc 


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orld, ihe 


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1436. Da 


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1434. M 




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1441. Sir 


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= 1900. 


Nüm. ,448 


UBI.ERH 


A Spinish lite 




nih 


Engla 


ndofthc 



_ j, Imprcsio..- 
n.=Nüm. 1456. WfLsos, The do»-nfalI 
n, naval history of the Spaoish-Americ 
.=Núm. 1461, M,VHAH, Lcssons of the v 



sous LouisXlII(l!lenri|íl(d«l). = No»ic.n- 

thíques publiques el If droit Je ll.tal.— CürJI- 
rs rrndus, Brito Ara.mii, BibÜL^raphie des 
vrases portognis (ll|.-nr¡] Sl/u>iñ|l. == iy03. 
lero-Fcbrero. CuiB/iíPí rsnrfus; V. Chau- 
«, Il¡blioi;raphic de* ouviajics árabes ou re- 
ils aun Ar,tbcs publiOs din-i Iliur.ipt chri- 
nne de 1810 .i 181J, V. (¡I|cnri) ,S-|í(;nl>,- 
r. de B0FARU1.1, y Sass, La hcr.ildic:. en la 
filieranadel p.ipd {lilenri| S|(fiii|).-M ayo- 
Junio. P. Arnauldef. CaialoRue de la biblio- 
ihtque du chltcau de Bloii en i5i3 |h.iy libros 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



243 



españoles]. — Henri Stein, Un inveniaire des 
archives roy les sous Louis XI au PIcs;is-leiC 
Tours [contiene documentos interesantes para 
Kspaña]. 

Bibi.iothé<íi:e dk lícole des chaktes. 1901. 
Septiembre-Diciembre. A. Lepillain^ Étude 
sur les lettres de Loup de Ferricres. — Rene 
Giard: Catalogue des aótes des ruis d'Aqui- 
tiine Pépin I^'" ct Pépin II. — Rene Poupardin^ 
Deux ouvragcs inconnus de Fernand de Cor- 
doue. \I)e laudibus Platonis y De secretis hu- 
manee natura* per urinam cof^noscendis]. — 
lí. Omoní, í^italogue des manuscrits Ashbur- 
nharn-Barrois réccmmeni acquis par la Biblio- 
théque nationale [Libro de Sydrac el filósofo, 
Historia eclesiástica de rjrosio, documentos 
relativos á la prisión de Francisco I, etc.]. — 
Chronique et Melantes: D. C}. Morin, Le Psau- 
tier wisigothique de Compostelle. — Le *Co- 
dex Lugdunensis* nicptateuque). Traduction 
de la Bible antcrieure á Sain Jérómc.— — 1902. 
H. Omoní, Diciionaire d'abrcvíations latines 
publié á Brescia en 1544. — Catalogue de ma- 
nuscrits Ashburnham-Barrois... (Jin). — Étude 
sur les lettres de Loup de Fcrriéres (suite).— 
Mayo-Agosto. II. Fran^ois Delabnrde^ Une 
ocuvre nouvelle de Guillaume de Saint-Pa- 
thus [confesor primeramente de la reina .Mar- 
garita de Proven/a, viuda de San Luís, y des- 
pués de su hija Blanca, viuda de Fernando 
de la Cerda].— Étude sur les lettres de Loup 
de Ferriérres {síuito).— liiblioffraphie: .Mirkt y 
Sans, Les vesco ntes de Cerdanya (Palustre). 
—Chronique et Síélanges: .Manuscrits exposés 
dans la galcrie .Mazarinc [Núm. 10. Somme de 
RaymonO de Peñafort et Cursus dictaminum, 
siglo XIV, perg.] 

BlLLETIN Di: BIBI.IOPHILK ET DU BiniIOTIlÉ- 

CAIRE. 19 x). Septiembre-Diciembre. .\. Tou- 
gard, Le dcbris de la bibliothéque de Napo- 
león.— =i<.)02. Knero-Junio. 11. C/iérot,\Vn 
grand bibliographe (el P. Somtncrvogel).— L. 
Delteil, L'exposition réirospcciivc de la gra- 
vure sur bois. 

Bulletin hispanique. Julio-Septiembre. Pe- 
layo Quintero et P. Paris. Antiquités de ("a- 
beza del Griego. — J. Sar')';handy, Rem irques 
sur la phonOtique du i; ct du / en ancien es- 
pagnol. — R. J. Cucri"), l'n c iso de aparente 
falta de concordancia [el u;o clásico no auto- 
riza la frase se vende //cores...]. — '^M. Serrano 
y 5an^, ('omedia del Pobre honrado de Gui- 
llem de Castro.— II. Lionardnn, Relation du 
voyage fait en 17'x.) au-dovant et á la suite de 
la reine .Marie-Louise d" rleans, femme de 
Charles II (Suite).— Varietés: Une lettre de 
Marchena (A. Aí.-FJ; Ro>;o (.V. M.-F.); Li- 
teratura popular. Más cantires populares to- 
ledanos (J. Moraleda y Esteban); L'.Vteneo 
de Madrid ca 1002 (G. Leffentil).—Bibliogra~ 



phie: Actas de las Cortes de Castilla (P. Bóis-* 
sonnade).—\ Bonilla t San Martín, Claro- 
rum hispaniensium epistolae (A. M.-F.). — Ar- 
ticles de Revues fran9aises et étrangéres.^ 
Chronique.— Planche: II. .\ntéíixes ibériquca 
en terre cuite de Cabe/a del Griego. 

Bulletin de l'Ixstitut International de bi- 
BLioGRAPHiE. 19 «. Núms. 3-6. P. OtUt, La statis- 
que internationale des imprimes. — J. Gargon^ 
Bibliographie appliquée aux industries chimi- 
ques.— F. Funck-Brentano, Le répertoirc bi- 
bliographique universel et les bibiiographies 
critiques.— Fr. Campbell, Principies on vhich 
a Catalogue of official Ducuments musí be 
construcied. — M. Seymour, The decimal classi- 
fication. — Ch. Limousin^ L'éphémérographie. 
— .\. Schleicher, Lintermédiairc bibliographi- 
que— M. Baudouin, Nécessilé dun alphabet 
international general.— /)arttí>' de Grandpré, 
La classification décimale et Ie> bibiiographies 
regionales.— II. Ilervé^ Organisation de la bi- 
bliographie genérale de l'aérounatique. == 
ujoi. Núms 1-3. II. Lafontaine^ Répertoire an- 
nuel des traVaux de Bibliographie (année 1899). 
— P. Otlet, Comment classer les piéces et docu- 
menis des sociétés industrielles. — xM. Aíour- 
lon, Sur Ictat davancement du Répertoire 
universel des travaux concernant les sciences 
gcologiques.— II. Field, Sur I état davance- 
mcnt des travaux du Concilium bibliographí- 
cum de Zurich. 

Bri.LETiN iTALiEN. H/Ji. Núm. I. Enero-Mar- 
zo. Bibliographie: A. Morel-Fatio., Lagréga- 
tion d'italien et d'espagnol en 1900. — B. Cro- 
CEiIllustrazione di uncanzoniere manoscritto 
italo-spagnuolo del secólo xvii (H). Mérimée). 
— }u lio-Septiembre. \. AíoreZ-Fafío, Les- 
pagnol de .Manzoni. — V.-L. Bourrilly y La 
premicre défection de Clément VII á la ligue 
de Cognac (.\oút-septembre ¡526).== 1902. 
Knero-Marzo. Rapport sur l'agrégation 
despagnol et d'italien en 1901 (.\. Morel^Fa^ 
tio). = .\ b r i 1-J u n i o. Bibliographie: E. Ca- 
RRARA, Studio sul Tcatro ispano-veneto di 
Cario Gozzi (E. Bouvy). 

Bulletin de la Société historique et ar- 
CHÉOLOGiQUE DU Perigord. 1901. Fcrd. Villepe~ 
let, Lettre d'indulgences en faveur de I église 
San Salvador d'Oviedo impriméc en 1485 [Vid. 
el presente número de nuestra Revista, pági- 
na 163I. 

Ckntr\lblatt fur Bibliotheksvvesen. 1901. 
Enero-Febrero. Fí. Ilarrisse, Christophe Co- 
loinb et 1' typographie espagnole.— J. Wege^ 
ner, Beitrage zur Inkunabelnbibliographie.= 
.\bril. .V. Wyss, GutenbersCisianuszu Deuts- 
che. = Junio. .\. Maire, La bibliothéque et 
1 hygiéne du livre.=Julio. P. Schwenke, Gut- 
tenberg und die Type des Türkenkalenders.= 
Octubre. Dr. Brodmann, Der internationale 



244 



REVISTA DE ARCHIVOS 



Katalog der naturwissenschaftlichcn Littera- 
tur.— G. Zedíer, Ein neu aufgcfundener Gu- 
lenbergdruck.==i902. Enero-Febrero. H. 
Harrisse, Apocrypha Americana. Examen cri- 
tique de deux décisions des tribunaux améri- 
cains en faveur d*une falsifícation éhontée de 
la lettre imprimée de Christophe Colomb|en 
espagnol annon9ant la dc'couverte du nouveau 
monde, et vendue commc authcntique in 
prix enorme.— M. Bollert, Siatisk der preus- 
sischen Universitáts bibliothekcn in der Jah- 
ren i894-90o.=M a r z o. K. Haebler, Warum tra- 
gen Gutenbcrgs Drucke keine Unterschrift?— 
A. Freimann, Ueber hebraische Inkunabeln.= 
Mayo. K. Schorbach, Der Rechtstreit der En- 
nelin zu derlserin Thür gegen Johann Guten- 
berg (1437) und Ennei Gutenberg. 

La Correspondance historique et archéo- 
LOGiQUE. 1898. Marzo. Questions: Sur la co- 
Ilection de libres et de mcdailies de Jean Gro- 
lier.=Junio. L.-G. P., L'esclavage en Cata- 
logne au xv^ siécle.==i899. Abril y Mayo. 
G. Duval, La question des archivos notaria- 
les.=Agosto. Accurse Maynier et une ver- 
sión de César Borgia, i5oi.==i90o. Marzo- 
G. Duval, Quelques manuscrits exécutés dans 
Tatelier dAntoine Vérard.=: A b r i 1. Chambón, 
Les correspondants de V. Cousin, la campag- 
ne du Mexique racontóe par un caporal de 
Zouaves.=Mayo. Les correspondants de V. 
Cousin, la campagne du Mexique... Questions: 
Le pistolet de Fran90¡s i^^ á Pavie. 

Le Correspondant. 25 Abril. Agustín Leger, 
L'américanisation du monde, á l'occasion de 
recentes publications anglaises et américi- 
nes.=io Mayo. Geoffroy de Grandmaison, 
Le Couronnement du Roi d'Espagne. — Louis 
de MeurvilU, Le Saint Suaire de Turin.=25 
Mayo, Le Saint Suaire de Turin. Lcitrc de 
M. Paul Víg'non.= i o J un io. Curiosilés his- 
toriques. Les nation.iux par naturalisation 
chez les pcuples européens [á propósito del 
libro castellano así intitulado, de C. .\. Le- 
ra]. — L. de Lan^ac de Laborie, Confidenccs 
féminines. Une sccrctaire de M"^^ de Mainte- 
non. Une conspiratrice sous Napoleón, daprés 
deux recentes publications [las Mémoires et 
lettres inédites de Mademoiselle d'Au.male y 
las Mémoires d' Aimée Tila. Coigny]. — Kmmanucl 
Sorra, En Espagne. La premier «Chapelle pu- 
bliquc)» dAlphonse XIIL=25 Junio. V^^ de 
Richemont, La France et la Saint-Siége en i8i5, 
d'aprcs les dépéches entiérement inédites du 
Cardinal Gonsalvi. — Francis Mury, Aux An- 
tilles. Blincs noirs et mulatres. Ma'urs et 
caracteres.— Félix Klein, Le prédécesseur du 
Cardinal Lavigcrie. La question árabe en Al- 
gérie. — L. de Lan^ac de Laborie, Histoire anec- 
dotique. Tai)leaux de la Cour de Louis XV'III, 
d"aprés une r<?cjnte publicitiun [i. UI de lo.i 



I Souvenirs du lieutenant-général vicomte deVr. 
Reiset].=25 Julio. Eugéne Depre^, Lpxpo-ff.Wj 
sition des primitifs ñamands á Bruges. = iom.J 
Agosto. A. de Lapparent, Les fouilles de 
Suse. La dccouverie de M. de Morgan. 

Deutsche Litterati'Rzeitlno. 1897. Núme- 
ro 19. Meltzer, GeschichtederKarthager, IL = 
Núm. 4)3. Bacher, Die Bibelcxegese Moses 
M imúnis.— Florus. publ. Rossbach.=N lime- 
ro 4I4. Baedkker, Spanien und Portugal.= 
Núm. 49. Amante, Guilla Gonzaga, con tessa 
di Fondi, e il movimento religioso femminile 
nel secólo xvi.— Dflhorb •:, De Senecae tragici 
subsiantivís. == 1898. Núm. i. Foulché- 
Dei.bosc, Bibliographic des voyapes en Espa- 
gne et en Portugal. =Núm. 4. Malter, Die 
Abhandiung des • bu Hamid Al-Gazzali.— Go- 
rra, Lingua e letteratura spignuola dcUe ori- 
gini. — FucHS, Hannibali Alpenüebergang.= 
Núm. 6. Ehrenreich, Anihropolpgische Stu- 
dien úber die Urbewohner Brasiliens.=N ú- 
mero9. Brau.nmChl, Beitrage zur Geschichte 
der Trigonomettrie: Nasir Eddin Tusi und 
Regiomontan.=Núm. 10. Deberlk, Histoire 
de l'AmériqueduSud, s.^ed. publ. Mithai:d.= 
Núm. II. Sedlacek, Eine Reisc nach Kartago. 
Núm. 13. Strommer, Neaes Spanisch-deuts- 
ches W6rterbuch.=Núm . i5. Abú Zakariyya 
Jahyá Ibn Dáwud of Fez, known as Hayyúg, 
The we.ik and geminativc verbs in Hebrew, 
the arable text nou' publised for the first time 
by jASTROW.=Núm. 17. Oppel, Entstehung 
und Niedergang. des spanischen Weltreiches 
und seines Kolonialhandcls.=Núm. 19. Mo- 
numenta historia Societatis Jesu: L Historia 
Societatis Jcsu a P. J. A. de Polanco; H. San- 
ctus Franciscus Borgia, quartusGandiaedux et 
Societatis Jesu pracpositus gcneralis tertius; 
III. Littcrac Cuadrimestres, ex universis prae- 
tcr Indiam et Brasiliam locis Romam missae,= 
Núm. 23. Leite ue Vasconcellos, Religióes 
da Lusitania na parte que principalmente se 
refiere a Portugal, I [\'id. nuestra Revista, 
año 1898, pág. 6oi].=Núm. 25. Der trajanis- 
che Krieg, fran/ ürig¡nalzeichun¿.'en zu Bil- 
dericppichcm aus dem XV Jahrh. p. B. Schu- 
MANN.=:Núm. 28. P. de Andrade Caminha, 
poesías inéditas, p. Priebsch. = N úm. 33. Ga- 
Dow, In Northern Spain.=N úm. 37. Himme- 
RiCH, Vasco da Gama.= Núm. 39. Chauvi.n, 
Biblographie des ouvragcs árabes ou relatits 
aux Árabes, 2-3. = Núm. 43. Revista de Ar- 
chivos, Biblotccas y Museos, I. [Elogio de 
nuestra Revista, hecho por Emilio Ilxibner.\ = 
N üm. 45. JuNKER. Die Decimal-Classific ition; 
Ueber den Stand der Bibliographic in Ocster- 
reich. — N ú m . 46. Baist, Die spanischc Litera- 
tur. ==! 899. N ú m . 4. Kessler, Nolizcn über 
México. =Núm. 5. Schlatler, Die Tage Tra- 
jan; und Adrians. — Núm 6. P.orckf.i , Gu- 



BIBLIOTFXAS Y MUSEOS 



*45 



tenberg. — Kitab el Murassia, p. Seybold. = 
Num. 9. Dessai'er, Die handschr. Grundiage 
der neunzehn grósseren Pseudoquintilianis- 
chen Declamation.=N úm. ijo. Róthlisbergek, 
Ei Dorado.=Núm. 14. Ibn as-Sikkit, Kcnz al 
huffaz ñ Kitab tadhib al-alfaz, p. Ch^ikho, 3.— 
Clarke, The Cid Campeador and the waning 
oft thccrcscentin ihe West.=N.úm. i5. Rau- 
BER, Die Don Juan Sage im Lichte hislor. 
Forschung.=N ú m . 19. Brcering. Die Dialogue 
des Johann Ludwig Vives, trad. — M. Muk- 
LLBR, In Scnecae tragoedias quaestiones cri- 
ticae.=Núm. 21. Farinelli, Apuntes sobre 
viajes y viajeros por España y Portugal. = 
Núm. 33. DouTTÉ, Bulletin bibliographique 
de rislam maghribin. [Vid. nuestra Revista, 
año 1900, pág. 294.]— Fuigentii opera, p. Helm. 
Hanssen, Miscelánea de versificación castella- 
na. =N ú m . 24. IÍU.ME, Spain; its greatne>> and 
decay.=N ú m . 30. Hymnodia Gótica, die Mo- 
zarabischen iiymnen des altspan. Ritus, p. 
BLUME.=Núm. 31. Commentaires sur le Di- 
wan d'al-Hansa, p. Cheiko. Dzialowski, 
Isidor und Ildefons ais Litterarhistoriker.= 
Núm. 32. Nagy, Die phisos. Ab-handld. des 
AÍ-Kindi.=Núm. 37. L. DELiSLE,lJne summa 
dictaminis. = N úm. 38. Blanckenburg, Die 
Sprache Abrahams a Sancta Clara. =N ú m . 40. 
Ruscheid Atilja Al-Lubnani, Al-dalil ila mu- 
rádifal-ámmi wal dachit.—H. Blümner, Satura 
Ausgew.SatirendcHoraz,Persiusund Juvenal 
in freier metr. Uebertragung.=Núm. 42. Hm- 
bler. Das Wallfahrtsbuch des Hermannus Kcc- 
DÍg von Vach und die Pilgerreisen der Deuis- 
chen nach Santiago de Compostela.=N ú m. 48. 
Lope de Vega, Los Guzmanes.=N ú ms 5o-5 1. 
Patne, History of te New World callcd Ame- 
rica, II, Aboriginal America. = N úm. 52. 
Kraus, Griechische und latcinischc Lehnwor- 
ter in Talmud, Midrasch und Targum. II. == 
1900. Núm. 6. Don Francisco Monsalvatje t 
FossAS, Geografía histórica del Condado de 
Besalú, X.=N úm . 7. A Bóhtlingk, Doktor 
Martin Luther und Ignaz vonLoyola — A.Grif- 
FiTHS, The Weiington Memorial— E Hetck, 
Kaiser Maximiliam I.=Núm. 8. S. Rubín, Die 
Erkenntnissthcoric Maimons in ihrem Vcr- 
háltniss zur Cartesius, Leibnitz, Hume und 
Kant.— Der Musterstaat von Alfarabi übertr. 
von Fr. Dieterici. — E. Petersen, Trajans 
dakische Kricge nach dcm Sáulenrelief, I.— 
O. FiNSCH, Carolincn und Marianen.=N ú m. 9. 
Th. Strommer, Neues Deutschc-Spanischen 
Wórterbuch. = Núm. 10. A. Messer, Quin- 
tilian der Didactikcr und sein Einíluss aut' 
die didactischpadagogische Theorie des Hu- 
manismus. — J. Kreugel, Hausgcráth in der 
Mis^nach.=N úm. 11. H. MCller, Les origi- 
nes de la compagnic de Jésus. -.\. Aguii.ar y 
Cano, Astapa. (Vid. nuestra Revista, año i8.)o. 



pág. 739. ] — Baedeker, Spanien und Portu- 
gal. 2. .\ufl.=Núm. 13. M. Lamberg, Brasi- 
lien.=Núm. 14. I. Golziher, Das Kitab al 
Mu'ammarin des Abú Hátim al-Sigistáni.— 
R. BoRRMANN, Die Alhambra zu Granada.= 
Núm. 17. Kaufmann, Studien übcr Salomón 
iba Gabirol.— Maulavi Nazir— Ahmad, The 
Brides »Mirror.=Núm. 18. Richtbr, Kritis- 
che Untcrsuchungen zu Sénecas Tragódien. — 
Lowell, Impressions of Spain, comp. by Gil- 
der, with an iniroduction by Adee. = N ú m. 20. 
Haebi.er, Religión des miltlcren Amerika.= 
Núm. 21. F. de Aramburü y Zuloaga, Mo- 
nografía de Astur¡as.=N ú m. 22. Wittmann, 
Stellung. des hl. Thomas von Aquin zu Aven- 
cebrol — Mandonnkt, Sigerde Brabant etlave- 
rro'ísme latin au xiii* siécle.=N úm. 23. Ma- 
ría Star, Impressions d'E;pagnc.=-N úm. 24. 
Underbill, Spanish literaturc in the England 
of the Tudors.=Núm, 25. L. .\nnaei Sene- 
cae de bencfíciis, 1. VII, de clcmentia 1. II rec 
C. Hosius,=N ú m . 26. M. Dieulafot, La ba- 
taille de Muret.=^N úm. 27. Míjller, Manaí- 
ver-kritik Kaiser Hadrians.—F. Blumentritt, 
Die Philippinen. 

Éranos. Acta Philologica Suecana edenda 
curavit V. Lundstrom, 1896. Vol. I. Núm. 2. 
V. Langtet, Ad Columcllae codicem Sangcr- 
manensem qui vocatur. — J. Bergman^ Neue 
Prudentiushandschricften von hohem Wert 
und Alter.=Números 3 y 4. V. Lundstrom, 
Emendationes in Columellam.— J^tsce/Zanea: 
V. Langtet, Columella, R. R. I, i. = = i 897. 
Vol. II. Núm. I. V. Lun</s/róm, De codici- 
bus graccis olim Escorialcnsibus qui nunc 
Upsaliae asservantur. 

EuPHORioN, Zeitschrift fCr Litteratur- 
GESCHicHTE (Leípzig y Vicna, Fromme). Vo- 
lumen V, 1898, \.^^ íslsc. Síiscellen: Rosenbaum, 
Zu Lessings Emilia Galotti, Zur Romanze von 
Grafcn Alarcos. — /íecensíonen und Ref érate: 
Reutsch, Lucianstudien {Rosenbaum).=\ fase. 
Miscellen: Hauffen, Georg Nigrinus Papisti- 
che Inquisition, i5S2.—Bibliographie: Schnei- 
der, Spaniens -\nthcil an der dcutschen Lite- 
ratur des XVI und XVII Jahrhh. (\VurKbach).= 
Id., viertes Ergaenzungsheft. Tropsch, VVie- 
lands Don Silvio und Cervantes' Don Quixote. 
=VI, 1899. fase. I. Recensionen und Referate: E. 
MCller, Schillers Jugenddictitung und Ju- 
gendleben, Studien zum Don Carlos.— fiid/ío- 
graphie: Farinklli, G..de Hunboldt el l'Es- 
pagne (Leit^mann). 

LiTERARisc'.fES Ckntralblatt. 1897. Núm. i. 
Florus, publ. RossBACH. = Núm. 3. Zimmer- 
MANN, Die Kolonialpolitik Portugals und Spa- 
niens.=Núm. 8. Abubekr Muh mmed Ibn Za- 
karlya-al-Kazi, 'frailé sur le calcul dans les 
reins et la vessie, trad. KoNiNG. = Núm. 9. Bou- 
don DE Muny, Rclations poliiiqucs descDmies 



246 



REVISTA DE ARCHIVOS 



de Foix avec la Catalogne.=Núm. 17. Diccio- 
nario anónyrao da lingua gcral do Brasil, publ. 
PLATZMANN.=Núm. 20. CiCHORius, Dic RcUefs 
der Trajanssaule.=Núm. 34. Seybold, Ibn al 
Atir's Kunja-Wórterbuch. — Gassner, Das all- 
rpanische Verbum.=Núra. 35. Fr. de Enzinas, 
Penkwürdigkeiten, Malanchton gcwidmet, 
übcrs. BoEHMER.=Núm. 40. Ehrenreigh, An- 
tropologische Studicn über die Urbewohner 
Brasiliens.=Núm. 42. Hanssen, Miscelánea de 
versificación castellana. — Poreiovvicz, Rcvi- 
.sioD de la loi des veyelles finales en espagnol. 
==1898. Núm. I. HAbler, Díc Geschichte der 
Fuggerschen Handlung in Spanieo.=Núm. 3. 
V^^ADDiNGTON , La Répubüque des Provinces 
Unies, la France et les Pays-Bas espagools 
i642-i65o.=Núm. 7. Fuchs, Hannibals Alpe- 
nflebergang.=Núm. 8. Pharsalia, publ. Franc- 
KEN, IV-X. — Strommer, Spanisch-deutsches 
WÓrterbuch.=Núm. io.Chauvin, Bibliogra- 
phie des ouvrages árabes, II, Kalilah. — Gorra, 
Licigna e letteratura spagnuola delle origioi. 
=Núms. i5-i6. De Ruble, Jeanoe d'Albret et 
la guerre civile, I.=Núm. 17. Buttner, Der 
iflngcre Scipix). — L. M. Hartmann, Das italia- 
nische KOnigreich, I [historia de los Visigo- 
dos]. — Graefenberg, Pr.iktisches Lchrbuch 
der spanischen Sprache.=Núm. 18. Grossi, 
Nel paese delle Amazzonif. — Abú Zakariyya 
Yahya ibn Dawud of Fez, known as Hayyug, 
The wcak and geminative verbs in Hebrew, 
the Arabic text now publi'^hed for the first 
time by Jastrow.=N ú m. 21. Hume, Philipp II 
of Spain. — Graesel, Manuel de bibliothéco- 
oomie, éd. fran^aise revue par lauteur et 
considérablement augmentée, trad. J. Laude. 
=Núm. 22. Clarke, The Cid Campeador.— 
B1.ANCKENBURG, Studien über die Sprache 
Abraham's a Santa Clara.=Núm. 23. A. Lun- 
wiG, Lope de Vegas Dramen aus dem Karo- 
lingischen Sagenkreise.= N ú m. 27. H. Mu- 
LLER, Les origines de la compagnie de Jesús, 
Ignnce et Lainez. — Hanssen, Das Possessiv. 
Pronomen in den altspanischen Dialekten; 
id. Notizen . = Núm. 29. Nagy, Die philos. 
Abhandl. des Jacub bcn Ishaq AI-Kiodi. — Ibn 
is Sikkit, La critique du langage, p. Cheiko. — 
Agricola, p. Furneaux. — Camínha, poesías 
inéditas, p. PRiEBScn.=Núm. 30. I/abrégédes 
merveilles, p. Carra de VAUx.=Núm. 31. Chei- 
KHO, Ilm aI*adab.=Núm. 32. HCmmerich, Vas- 
co da Gama und die Entdeckung des Seewcgs 
nach Ostenden .— Martialis epigrammata, p. 
GiLBERT, 2.* edic. = = i899. Núm. 7. Chauvin, 
Bibliographie des ouvrages árabes, III. =Nú- 
mcro 12. Fraisse, Skizzen von den Balear. In- 
seln.=Núm. 17. Hume, Spain, its greatncss 
and decay,=Núm. 18. Wurzbacii, Lope de 
Vega und seine Kom6dien.=Núm. 19. Gesta 
Caroli Magni ad Carcassonam ct Narbonam, 



lat. Text. und provenz. Uebers. mil Einleitung 
von ScHKEEGANS.=N ú m. 24. Senecae ad Luci- 
lium epistoiae, p. HEN9E.=Núm. 25. Buch- 
WALD, Adrián de Vries.=Núm. 34. Trevel- 
OAK, The American revolution. — Le Livre des 
mille et une nuits, trad. Mardrus, I.=N ú m c- 
ro 36. Canstatt, Das republikanische Brasi- 
lien. — Reiss und Stubel, Reisen in SOd-Amc- 
rika.= Núm. 41. Bonaparte et les Bourbons, 
p. Remacle. — AI-Mostatraf, trad. Rat.=N 1- 
mero 42. Cappelletti, Napoleone I.=Nú- 
mero 48. Uzielli, Amerigo Vespucci.== 
1900. Núm. I. Ibn Ganz'is Manaqid Omar ibn 
Abd el Aziz, p. BECKER.=Núm. 6. Audouin, 
De la déclination dans les languesindo-europ. 
=Núm. 8. Lope de Vega, Los Guzmanes de 
Toral ó Cómo ha de usarse del bien y ha de 
prevenirse el mal, p, RE8TORi. = Núm. 10, 
Chauvet, Folklore catalán . = Núm. 12. A 
Tradiqao, revista mensual d'etnografía por- 
tugueza, p. Pitarra y Nunnes.=N ú m.i 3. Ha- 
bib Efendi as-Zaiját ad-Dimi<:qi, Das arabis- 
che Weib in vorisislamischer 7eit.=N ü m. 14. 
Guillen de Castro, Ingratitud por amor, p. 
RENNERT.=Núm. i5. DouTTK, Bulletin biblio- 
graphique de l'Islani maghribin, I. [Vid. 
nuestra Revista, año 1900, pág 294l.=Núm. 19. 
Haebi.er, Die Religión des mittleren .Ameri- 
ka.=Núm, 20. Echeverría y Reyes, Voces 
usadas en Ch¡le.=Núm. 21. Haebler, Prospe- 
ridad y decadencia económica en E^^paña du- 
rante el siglo XVI, versión del texto alemán, 
con un prólogo de Fr. de Laiglesia [Vid. 
nuestra Revista, año 1899, P^g- 5581..— Chand- 
i.ER, Romances of roguery, I. The picare ?que 
novel In Spain.=Núm. 22. Mandonnet, Siger 
de Brabant et I averroTsmc latin au xiii^ sié- 
cle.=Núm. 23. Documents sur les relations 
entre le duc d.Anjou et les Pays-Bas, p. MC- 
Li.ER et DiEGKRiCK, V. — PoRTER, Industrial 
Cuba. — Strommer, Deutsch-span . Wcerter- 
buch. — l^NDKRBii.i. , Spanish literature in the 
Kngland of the Tudors. — Núm. 33. Propertio, 
Maisons regnantes d'Europe. — .\. Tho.mas, 
Essais de philologic fran<;aise. — Schneider. 
Spaniens Antheil an der dcutschen Litcr. des 
XVI und XVII Jahrh. — Núm. 36. Patto.n, .\h- 
med ibn Ilmbal and the Mihna.=N úm. 38. 
Basset, Documents géographiques sur IWfri- 
que septentrionelle; Les m.inuscrits árabes de 
la Zaouyah dal Hamel; Le Tablcau de Cebes. 
=Núm. 39. Heyck, Kaiser Maximiliam I.=N ú- 
mero40. Penakiki, INomenclatura geográfi- 
ca de Méx¡co.=Núm. 41. Zkissberg, Elisabeth 
von Aragonien.— N|úm. 42. Rachfahi., Marga- 
rctlie von Parma.=N ú m. 4*3. Saadia ben^Josef 
al Fayyoumi, Traite oes succes>^ions, p. Jokl. 
=N ú m. 45. Morris, Hannibal.=N ú m. 47. Ou- 
mara du Yemen, sa vic cl son (tuvre, p. H. Dp- 
renbol'rg, t. I, autobiographic ct rccits sur 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



247 



les vizirs d'Egypte, choix de poésics.=N li- 
meros. 5l-52. MULLER et DiEGERICK, DCCU- 

mcnts sur le duc d'Anjou et les Fays-Bas, IV. 
=1=1901. Nú m. 2. DziALowsKi, Isidor und II- 
defonsus.=N úm. 3. Chronica minora, saec. 
IV-VII, p. Th. MoMMSEN.— Lucas, The aonals 
of ihc voyages of ihe brothers Nicolo and 
Antonio Zeno. — Lk.vz, Esludios araucanos. 
=^Núm. 4. Vcnture ae Paradis, Algér au 
xvín^ siécle, p. Fagnan.= N úm. ó. Mertz, 
Dic Paedogogik der Jcsuiten nach dea Que- 
llen. 

La Nouvelle Revue. i5 Junio. L. -Xavier de 
Ricard, Le Pan-Latinisme. 

Revue de l".\,rt CvHrétie.n. Septiembre. Les 
ancieQ!^ maitres llam^nds á IKxposiiion de 
Bruges, par M. J. llalbig. — Pcriodiqucs: tíole- 
tin de la Sociedad Española de Excursiones, 
anace 1901 (E. R.). 

Revue d'Aupergne. Mayo-Agosto 1901 . ü. 
Desdevises du Déj^ert, L'enseignement public 
en Espagne au xviii^ siccle. 

Reuve chrétie.nne. !.• Junio Fraak Puaux, 
A propos du Saint-Suaire de Turin. 

Revue des Deux-Mo.ndes. i." y ib de Junio 
Le duc de Bourgogoe en Elandre, par le Comte 
D'Haussonville [interesa para las relaciones 
entre el Duque de Borgori ; y Felipe VJ.— Bi- 
zerie, par Rene Pinon. 

Revue DES ÉTUDESAN'ciEN.NES. Julio-Septiem- 
bre. P. Perdrii^et, Miscellanca: IX. Uae recher- 
che á taire a Rosas [acerca de un d ñero de Ju- 
das que se guarda, según la leyenda, ea la igle- 
sia de Rosas, Cataluña). — Seymour de Ricci, 
Notes sur le lome Xlll du Corpus inscrip- 
tionum latinarum.—C. Jullian, .Notes gallo- 
romaines: XV. Remarques sur la plus ancien- 
ne relipion gauloise (2^ art.J. 

Revue de üascúose. lyuí. .Vbril. liiblio- 
graphie: A. Degert, La Cascogne ecclcsias- 
tiquc dans quelques publications recentes. 
:=:Mayo. Charles Samaran, i;eux registres 
de la chancellerie d;; Je.in IV d'Armagnac. — 
Bibliographie.=J unió. A. Degert, Le cardi- 
nal Pierre de Foix le Jeune tui-il Frere Ali- 
neur?=Julio-Agoslo. A. Deger/, Liste cri- 
tique des evoques d Aire. — J,-F. Blade, Les 
duches-pairies de Gascogne. — Varietés: Nou- 
veau testament basque. =Sep ii em br e-Oc- 
tubre. L. Batcave^ L'n centénaire basque. 
s= Noviembre. Ch. Samaran^ La croix pre- 
cieusc des coimes d Armagnac conserve á 
Castelnau-de Monimirail, Torn [cruz que ha- 
bía pertenecido á un rico barcelonésj.— — 1902. 
Enero. C. Jullian^ Bordeaux et Dax . u X^ 
SíCcle [dalos de la cosmogratia árabe de Qaz- 
winij . = Abrí 1. T. de L., Dom Bernard de 
Sédirac est-il nc dans la diocese dWuch (Dom 
Bernard de Scdirac lué Arzobispo de Tole- 
dol.=Juni o. Ch. Samaran: Charles d Armag- 



nac, vicomte de Fezensaguet, et la vie de 
chateau en Gascogne au XV* siécle. — A. /)e- 
gert^ A propos de l'iconographie de salnt Vin- 
cent de Paul. = J u 1 i o . Charles d'.\rmagQac... 
(suííe).— L'abbé Tau^in^ Les Landcs dans les 
Roles gascons d'Edward i^'' . = A gos lo- 
Septiembre. Charles dWrmagnac... (fin). 
— \. Degert, Le Jansenisme á Dax.— iíraneí 
et Lalague, Société hisiorique de Gascogne. — 
.V. Degenf, Bibliographie hisiorique. 

Revue d'IIistoire et dArchéologie du 
RoussiLLON. Agosto. B. Palustre, Aecroisse- 
ment des .\rchives depariementales(i90i-i902) 
[interesantes, sobre todo los fondos del anti- 
guo C>onsejo Soberano del Rosellón y nueve 
pergaminos (1305-1601) relativos á Pons en 
Cataluña). — J. Sarréte, La Confrcrie de la Mi- 
nerve a Vin^a. — Textes et documenls inédits: 
Transaction entre Guillaume, vicomte de Cas- 
tellnou, et Arnald de Saint-AVlarsal, au sujet 
desjustices de Belipuig (2 mai 1282): (P. P[a- 
lustre]). 

Revue d iiistoire ecclesiastique. Abril. G. 
Vüisin, L origine du Sygibole des Apotres. — 
C. Callewaert, Les premiers chrcliens furenl- 
ils persccutés par cdits généraux ou pour me- 
sures de pólice? IL L'origine de la législation 
persécuirice. Coníir.n tion des donnces de Ter- 
tulien par l'examen des auires sources. — A/c- 
langes: A. C. De Schrevel, Remi Drieux, évéquc 
de Bruges, et les troubles des Pays-Bas. IV. La 
Pacilicaiion de Gand et la liberte des culte.> 
jugces par les théologiens catholiques des 
Pays-Bas. — Comptes rendus. — Chronique. — 
Bibliographie. =^ u 1 i o. Les premiers chréliens 
furent-il persecutcs...? (suipe et fin). — Remi 
Drieux, evoque de Bruges... V. Negociations 
des Etals gcncraux avec Don Juan [de Aus- 
tri.ij. L'nion de Bruxelles. — Comptes rendus. — 
Chronique. — Bibliographie. 

La Revue de París. i5 Junio. Ludovic de 
Contenson, Un Regiment sous Louis XIII [el 
regimientodeiBourg:importa para las guerras 
de religionj.— Anatole le Brai^, La Légende 
de la Mort en Pays celtiques. — Victor Bérard, 
Queslions extérieures. La Royauté espagnolc. 

Revue des Pyré.nées. 1901. Marzo-Abril. 
Ph. Torrentes: De Barcelone a Valence en 1819, 
d aprés Le Journal de voy age d'un roussi- 
llonnais [Jaubert de Passa].— J. Fontés, (Vuel- 
ques maihémaiiciens pyréneens cspagnols au 
seizieme siccle (2^ suite) [Juan Pardo, Miguel 
Francés, Juan de c^rtega, Juan Andrés, Sar- 
zosa, Juan Gutiérrez, Juan de Iciar, Miguel de 
Suelves, Martín Cortés, DiversJ.— C/ironígu* 
du Midi. Basses-Pyrénées; Eludes basques.— 
Espagne: Electra; G. Núñez de Arce.=Mayo- 
J u n i o. G. Clavetlier, Essai sur l'ortographe 
de la langue á'Oc, —Orotava, Un drame sen- 
sationnel en Espagne. Electra. — Chronique du 



248 



REVISTA DE ARCHIVOS 



Midi. Espaone: Víctor Balaguer; Jacinto Ver- 
daguer; Aniceto de Pagés de Puig.— Bí¿>/io- 
graphie méridionale: Crónica troyana, códice 
gallego del siglo xiv [crítica laudable: á nues- 
tro compañero el editor *D. Andrés Martínez 
Salazar se le llama «archi viste general de 
l'Audiencia (!!!) de la Corogne]; Cuentos an- 
daluces; Libro de Buen Amor, por Juan Ruiz, 
arcipreste de Hita. = Julio- Agosto. P. 
d'Arellas, Le santc Estelle á Pau (F^tes féli- 
bréennes, 25, 26, 27 mai igoi).—Chronique du 
Midi. Espag.ve: Verdaguer; Joseph Serra.= 
Septiembre-Octubre. Aug. Vidal, L'Or- 
ganisation municipale á Albi au Moyen-ágc.— 
Chronique du Midi. Andorre: Mission scienti- 
fíque. — Roussillon: Un dictionnaire catalán. — 
Espaone, Les Jcux floráis de Saragosse.— Bi- 
¿>/igrapAiemérií<iona/e;Bibliothéqueespagno- 
Ic. I. Ambrosio de Salazar et l'Étude oe l'es- 
pagnol en France sous Louis XIII; II. Le dia- 
ble prédicatear. — La Illustració llevantina.= 
Noviembre-Diciembre. G. Doublet: Un 
mémorialiste toulousain du dix-septiéme sié- 
cle: labbé Jean du Ferrier (1609-1685) [un dato 
más de la influencia de nuestros libros de ca- 
ballería en Francia]. — Chronique du Midi, 
Basses-Pyrenés: Congrés bascophile.==igo2. 
K n e r o-F e b r e r o. Barón Desas^ars, La légen- 
de de Virgile á Toulouse: le vrai Virgilc tou- 
lousain.— G. Doublet, Un mémorialiste tou- 
lousain... ísuiíe;.— Manuel Irigoyen y OZon- 
í/ri<, Les agotes de la vallée du Baztan [tra- 
ducción al francés, aunque no se dice, del tra- 
bajo publicado antes en castellano en la revista 
Euskal-Erria].— Chronique du Midi: Nava- 
RRE ESPAONOLE Lcs Étudcs historiqucs en Na- 
varra .= Marzo-Abril. C. Barriere- F I avy. 
Le costume et larmement du wisigoth aux 
V^ et VI^ siécles.— Barón Desa^^ars, La lé- 
gende de Virgile á Toulouse... (Suiteetjin).— 
G. Doublet, Un mémorialiste... (Suite). 

Rl VISTA DELLE BlBLIOTECHE E OEGLI ArCHIVI. 

igoo. Abril-Junio. Guido Biagi, Un nuovo tipo 
di biblioteche popolari [bibliotecas ambulan- 
tes de los Estados Unidos].— Tavola della Rac- 
colta bartoliniana. — Guglielmo Volpi, Una 
not¿i di libri posscduti da Lorenzo il Magnifíco 
(entre ellos «Uno libro della spaniain rima»]. = 



J u 1 i o-S eptiembre. Demetrio Picot^i^i, SulP 
andamento del prestito nelle biblioteche pu- 
bliche e governative.= Octubr e-No viem- 
bre. A. Moschetti, DelPincremento da aarsi 
nelle biblioteche alie collezioni cittadine.— 
Giusseppe Lumbroso, Documenti per la storia 
di (Trieste nel secólo xvi [registro mixto de 
castellano, italiano y latín, en que Antonio 
Parraguez, ó Parrague de Castillejo, primero 
obispo de Trieste y luego arzobispo deCagliari 
transcribía las minutas de sus cartas, 1549-1563]. 
Enrico Rostagno, De Cavtelis breviationibus 
et punctis circa scrípturam observandi. Trat- 
tato medievale di anónimo. = Dicie mbre. 
Luigi Piccioni, Sul prestito dei libri e sui mezzi 
migliori per sempliílcarne la funzione.==igoi. 
F e b r e r o- A g o s t o. G. Puliti, A proposito del 
prestito dei libri nelle biblioteche publiche 
governativc. — Eug. Casanova, Sulla restitu- 
zione dei depositi volontari fatti negli Archi vi 
di St to. — G. Lando Passerini, In memoria di 
G. Gutenberg.=Septie mbre-Diciembre. 
A. Moschetti, Ancora delTincremento da darsi 
alie collezioni bibliografíche cittadine. — A. 
Lumbroso, Dei principali repcrtori bibligrafici 
per la storia del Direttorio, del Consolato e 
deirimpero. — A. Lan^a, Sui depositi fatti ne- 
gli Archivi di Stato. — Eug. Casanova, Ancora 
della restituzione dei depositi volontari fatti 
negli Archivi di Stato.==i 902. Enero. U. 
Morini e L. Ferrari, L'esposizione di storia 
della medicina a Pisa.— B. Canal, Sui depositi 
volontari fatti negli Archivi dello Stato.= 
Febrero. L. Nobile-Lo j acano. Per una com- 
pleta bibliografla medica internazionale. — £. 
Vega, Concetti e guidizi d'altri tempi sugli 
archivi notarili.— G. Fumagalli, La tutela dei 
cimeii bibliograíici.=M a r z o. Guido Biagi, La 
Biblioteca circolante e la Sala di lettura della 
Federazionc delle opere femminili in Roma. — 
Notizie [de la revista La Ciudad de Dios].= 
Abril. Guido Biagi, Una proposta americana 
per un Catalogo Cooperativo. — E. Rostagno, 
Nel mondo bibliografíco. Rassegna della es- 
tampa spagnola [artículo muy laudatorio de- 
dicado á nuestra Re vista]. =M ayo-Junio. 
D. Chilovi, A proposito di una proposta ame- 
ricana per un Catalogo Cooperativo. 

Pedro Roca. 



SECCIÓN OFICIAL Y DE NOTICIAS 



Por Real Decreto de 17 de Septiembre 
corriente, se ha dispuesto por el Minis- 
terio de Instrucción pública y Bellas 
Artes lo siguiente: 

Artículo i .° La oposición como me- 
dio único y exclusivo de ingreso en el 



Cuerpo facultativo de Archiveros, Biblio- 
tecarios y Arqueólogos, sancionada por 
el Real decreto de 4 de Agosto de 1^00, 
en cuya virtud se declararon extinguidas 
las incorporaciones de establecimientos 
con personal, se verificará en lo suce- 



BIB-LIOTECAS Y MUSEOS 



249 



sivo á plazas de la última categoría y 
grado de dicho Cuerpo, sin distinguir 
entre Secciones de Archivos, Bibliotecas 
y Museos, ni entre vacantes de unas ú 
otras Secciones. 

Art. 2." Para ser admitido á la opo- 
sición será requisito indispensable estar 
en posesión del antiguo titulo ó certifi- 
cado de aptitud de Archivero Biblioteca- 
rio Arqueólogo, ó del üe Licenciado en 
Filosofía y I-etras del antiguo plan, siem- 
pre que se tengan aprobadas en la supri- 
mida Kscuela Superior de Diplomática 
ó en la Facultad de Fil<;sot'ía y Letras 
las asignaturas de «Paleografía)», «Bi- 
bliología», ^Latín vulgar y de los tiem- 
pos medios», «Arqueología», y Numis- 
mática y Kpigrafía», ó tener aprobados 
los ejercicios del grado de Licenciado en 
Literatura de la Facultad citada, siempre 
que se tengan aprobadas a'demás en ésta 
las dos últimas asignaturas de las cinco 
reseñadas, ó tener igualmente aprobados 
los ejercicios del g ¡ado de Licenciado en 
Ciencias históricas, siempre que se ten- 
gan aprobadas además las tres primeras 
de aquellas asignaturas, siendo necesa- 
rio en estos dos últimos casos, para la 
toma de posesión, que el opositor pre- 
sente el oportuno titulo. 

Art. 3." Fl Cuestionario de temas 
para la oposición, que se publicará en 
¡a Gaceta al hacerse la convocatoria, 
será redactado por la junta facultativa 
de Archivos, Bibliotecas y Museos, y 
aprobado previamente por la Subsecre- 
taría de Instrucción púb.ica y Bellas Ar- 
tes, y constará de igual número de pre- 
guntas por cada una de las Secciones de 
Archivos, Bibliotecas y Museos, y de la 
cuarta parte de dicho número en cuan- 
to se refiere á cada una de las materias 
de Organización administrativa y Pro- 
piedad intelectual. 

Art. 4." Los opositores presentarán 
sus solicitudes documentadas en la Sub- 
secretaría de Instrucción pública y Be- 
llas Artes dentro del plazo de un mes, á 
contar desde el día en que la oposición se 
anuncie en la Gaceta de Madrid, debien- 
do verificarse los ejeicicios en esta ca- 
pital, á cuyo efecto, terminado el plazo 
de la convocatoria, se entregarán al Tri- 
bunal el expediente de la oposición y 
los personales de los aspirantes. 

Art 5.® La oposición consistirá en 
tres ejercicios, uno teórico y dos prácti- 
licos. 

En el ejercicio teórico, el opositor, 
deberá contestar en tiempo que no exce- 



da de hora y media, á catorce preguntas 
sacadas á la suerte del Cuestionario, en 
esta forma: cuatro de cada una de las 
materias referentes á Archivos, Bibliote- 
cas y Museos; una por lo que concierne 
á Propiedad intelectual, y otra por lo 
que atañe áOrganización administrativa. 
Fl primer ejercicio práctico consistirá 
para el opositor en la lectura, traduc- 
ción y análisis de un diploma. Además, 
en la clasiíicación de tres objetos ar- 
queológicos auténticos ó reproducidos. 
Y por último, en la redacción de pape- 
letas para la catalogación de un manus- 
crito, de un libro incunable y de otro 
moderno. 

Y el segundo ejercicio práctico consis- 
tirá á su vez en la lectura y traducción 
de impresos de una lengua viva y otra 
sabia, que serán designadas por el opo- 
sitor al solicitar su admisión á los ejer- 
cicios. 

Art. 6.° El opositor que no sea apro- 
bado en un ejercicio no podrá actuaren 
los siguientes. 

Terminados los ejercicios, el Tribunal 
hará la votación, consignándose el voto 
de cada Juez en el acta, y formulará por 
orden riguroso de mérito y mayoría ab- 
soluta la propuesta para cubrir la plaza 
vacante, entendiéndose que se conside- 
rarán como tales, no sólo las que hayan 
sido objeto de la convocatoria, sino que 
también las que vacaren hasta el día de 
la votación, prohibiéndose en absoluto 
toda otra ampliación de plazas, así como 
que por fuera de dicha propuesta se 
forme en modo alguno lista de aproba- 
dos ó de mérito relativo. 

En caso de empate se repetirá la vo- 
tación, y sí resulta nuevamente el em- 
pate, decidirá la suerte. 

Llevada la propuesta á la Subsecreta- 
ría de Instrucción pública y Bellas Artes, 
serán nombrados de Real orden los can- 
didatos para las plazas que se hayan de 
proveer. 

Art. y.° El Tribunal de oposiciones 
será nombrado de Real orden y se for- 
mará de un Consejero de Instrucción 
pública. Presidente; un individuo de nú- 
mero de la Real Academia de la Historia 
y otro de la de Bellas Artes de San Fer- 
nando; un Catedrático de la Facultad de 
Filosofía y Letras, un Inspectory un Vo- 
cal de la clase de Jefes del Cuerpo, y una 
persona extraña al mismo de reconocida 
competencia en las materias á que la 
oposición se refiere, actuando de secreta- 
rio el Vocal que el Tribunal designe. 



35o 



REVISTA DE AKCHIVOS 



Abt. 8." Qufdan suprimidas las prác- 
ticas de nueít; meses establccijas para 
los opositoras á quienei se conceda in- 
greso en L'l Cuerpo, que serán destina- 
dos forzosamente á losesiab.ccimicnios 
de provincias si en estos hay \ acames. 
f(ídcc/ii de Madrid, n} Septiembre.^ 

Por real orden de 3i de Juüo próximo 
pasado, se aprobaron las IusIiulcíuiil-s 
piirj la icdjíxion di'l caláloi^o aljabt-ti- 
cü fíj tas bibliotecas publicdí dd ¡üudo. 
dictadas por la Junta Jacuitativa de Ar- 
chiVQs, ¡iibliottMü y Miiscux, las cuales 
h;.n sido puhlicadus en la GatUJ di: Ma- 
drid de 5 á iij (le Aj^osto ambos inclu- 



I'or real orden de ao de Septiembre; 
publicada en la (Jacda del jj del mismo 
mes, so declara ampliado pur este solu 
ano el plazo de la c<,nvucalur¡a nu uIl- 
cial, terminado en 3i de Ayuslu ulimo, 
con objeto de que los l.icenciadus en !■ i- 
losolia V I.elrasdel anti<^uo plan \ hisde 
Literatura y ciencias histi.rit.as de la 1-a- 
cultad expresada, puedan iiiairicuiíirsey 
'cspoiidicine 



pres 



y puner 



h del 



diciones de liacer oposicíi.n a plai 
cuerpo lacultaiivr. de Archi\eros, ni 
bhotecarios j ArqueúloBos. 

lian sido trasladados: D.Jusé Fiestas 
Uodrit;uez,oelArclLi\o provincial lie I l;i 
Cienda de Jaén ai Arcli.i.i piovihcia, d 
Hacienda de l.ii-..; I). i.,irlos l.i-/ai,u 
lJi,ll,mi;Uez, détele lut.tliu a 1.. L.bl.MU 
ca uni\ersitana de Sai.iiafin; 1'. tiie^u 
rio (jarcia Arista y l(i\etn, de la Uil li.ní 
ca ur.iverMlana o'l' Zaraj.Hí.a ai .\nli.\ 



piíal: D. Pedro Sánchez Viejo, de ¿stc á 
aquélla; L). Kamón Kublcs y Hodri-uez, 
de la Biblioteca universitaria de Saniiaso 
al .Archivo pruvincial de Hacienda de 
(¡erona: 1). Ayustin de la Paz Hueso y 
i'ineda, de la misma biblioteca al Archi- 
vo provincial de I lacienda de Soria; don 
Francisco .Navarro y Saniin. del Archivo 
geniTul del .Ministerin de ijracia v Jusü- 
eia á la lÜbliolcca Nacional; y 1). Fran- 
cisco Seyura y ,\t¡en/a, de la Hiblioteca 
Nacional á este archivo. 



Se ha ,c 


ncedido licei 


cia 


reclámenla - 


ría al». A 


ton ¡o t.erraj 




vCabanilles 


val». Kic 


ardo Baroja \ 


.N 


MI que pres- 


tabaii sei 








ISibhoteca 






udaJ-Heal e 


en el Arel 


vo provincia 


d 


llaciendade 


F,l dia . 


de Atiosto 1 




ó en .Madrd 




mpañero de 


a 1 




Cional, el 


)lKÍal de tcr 


er 


,;radoD. A;.- 



vero. Bibliotecario y Arqueolut;o, mi 
tro de primera enseñanza v Licenci 
en .MeMicina \ Cirujia; Había injires 
en el cuerpo el uu de .\layu de i N.so. 



" de Septiembre f.dleció en 
nuestro compañero el Üli- 
rio^r;id.) de aquella Hiblio- 



NÜTA. Fstundo ya hecha la lirada del aniculo del Sr Mélid... nos cu 
éste la siguiente ilota que .icaha de recibir con la-, dimensliine? exacta^ de ii 
jetos ante-romanos de la Fdeíania: 
Torqiiis. 3o centiiiieUOS du e.\tren-,o á cMivmo y los pas.idores unn de 4 cei 

tros de laryo, otro de4.y i/l;j el otro de 5. 
í'ulsn\i. 73 cenlimeiros de lar-a, tiene cuatru vuelta^. 
¡■"¡bula ife orí], 4 centímetros de diámetro, 

Ánjura lOii ciirll-i. n certimetros de alta y 72 de c ■. imlViViicia en su ma.. -7 1 
Anjora siiiiUíUu. L-íceiilimelrosde ,il:a y Ho de l.;i .iimeiencia en su m.iyor 1 



.MADUID.. Tip. de la Sevista de Archivos, Bibliotecas 7 Miijtioa, (.H^d. t>. 



REVISTA 



ARCHIVOS, BIBLIOTECAS V MUSEOS 

(HISTORIA T CIBNQtAI AUSIMAII)) 
ÓRGANO OFICIAL DEL CUERPO FACULTATIVO DEL RAMO 



TERCERA ÉPOCA 




Número 10. Ük!^^^íflíKSI Octubre 1902 



MADRID 

TIP. DE LA REVISTA DE ARCHIVOS, BIBLIOTBCAS T MUSKoS 

Calle de Olid, núm. 8. 
1903 



SUMARIO 



1.— El primer auUj sacramtntal del teatro español y noticia de %u autor el BazJnller 
¡lemán Lopeí de Yanguas^ por D. Lx.Iio Cotafelo. de ía Real A¿« :nii ^ L'spañcT.a. 

11. '-ídolos bastitanos del Museo Arquelógico Sacional, por D. Jg5C r «ni^n Melíta. 
Direc:or del Museo de ReproJuccioaes .rtisticas 

lll.^hoema de Yuguf. Materiales pare su estudio, icon!:nuaciÓD' por l:. Ramón Mfní.n- 
LBZ PfDAL.dc la Peal Academia Española. Caiedráifco de la L*:*.:* er$idai Cer.'.'i!. 

n*.— D-jccmentos: Medallas y piedra^ grabad«s que la Marque*a d?! «'enete ie^^ó en >j 
úl'imo les'.aTien:o i D. Diego Hurla Jo de Mendoza; por la copia. A. P. t M. 

V.— Notas hibLzon^ áticas: Federico //anssen, Noras * la versirícaci'jn de Juar. M^^nei 
fMar:a Ooth;.— L! libro de Petronio o el Conde Lucaaor, compuesto por el Prin- 
cipe D. Juan Manuel, reproducido conforme al texto de! c*. Jict: del Conde de 
Puñonro'tro (Mana Gotpjj.— D, G. J. de Osma, ATuleíos seri.I¿nos del siglo XIII 
r.j* s.; 

VI. — Bibmo'jfafm; ÍAbrox españoles, por 1). Pt 1ro Poca y D. A!var«j G:;. Albacete, de 
la Biblioteca Nacional.— ¿idros extranjeros, por D. Pedro Pt a y D. Alvaro üil 
Ai.bA'jETE. —f<ey¿ttas españolas, por l>. Pedro Roca— /{eviXtu extranjeras, por 
Ij. Pedro Poca 

VIL— Seccio.s oficial y de noticias: Disposicioaes oficiales.— Movimiento de pcrscnai — 
I>. José.María Pío Tejera, por I). P. R 

LÁMINA sl'Elta: VI. ídolos bastitanos: Museo Arqueológico Nacional. 

Pliego II de la Bibliografía hispano-l atina clásica, por D. Marcelino Menéndez t Peí. 

Jefe superior del Cuerpo facultativo de Archiveros, Bibhu*.ccir:os y Arqueólo 

Ijirector de la Biblioteca Nacional. 
l-í:*go3odvi Catálogo de retratos de personajes españoles que se cvn servan en la Secciñi 

Estampas Y de Helias Artes de la biblioteca Sacional, por I.\ .Xngcl M> de Bai 

^ Pavón. Jefe uc dicha sección. 

Robamos á nuestros lectores que se fijen en las advertencias cuntenidas ei 
parte pusteriur de las cubiertas, cun lo que se evitarán, y ñus evitarán, niuiestiá 
oiiicultaJe». 



REVISTA 



DI{ 



ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y MUSEOS 

(HISTORIA Y CIENCIAS AUXILIARES) 



Año vi. — Octubre de 1902. — Núm. 10. 



EL PRIMER AUTO SACRAMENTAL DEL TEATRO ESPAÑOL 

Y NOTICIA DE SU AUTOR 

EL BACHILLER HERNÁN LÓPEZ DE YANGUAS 



I 

El Auto Sacramental. 

La fiesta del Corpus, aunque una de las últimas establecidas por la 
Iglesia (en i263) íué celebrada desde el principio con tal esplendor que 
sobrepujó a' las demás, especialmente en nuestra patria. Florecía entonces 
en todo su vigor el drama religioso y, como era de suponer, una de las 
formas de solemnizar este día íué la representación de obras que sirviesen 
de complemento al oficio litúrgico debido á la pluma de Santo Tomás, 
procesiones y otros actos en honor del sublime misterio de la Eucaristía. 

Consta que ya en el siglo XIV se hacían en varias ciudades, como Ge- 
rona, estas representaciones; pero no que en alguna de ellas se ejecutase 
obra que tuviese por asunto la solemnidad del día. Aprovecháronse para 
ello los dramas ordinarios acerca de la Resurrección, la Adoración de los 
Reyes, episodios de la vida de San Juan, San Esteban ú otros de la Sagra- 
da Escritura. 

Lo mismo ocurrió en la siguiente centuria y parte de la décima sexta; 
en tales términos, que D. Eduardo González Pedroso, erudito y profundo 
ilustrador del género dramático español que después se llamó auto sacra" 
mental, vióse obligado, para empezar la colección formada para la Biblio- 
teca de Autores españoles á hacerlo con uno que solo tiene de sacramental 
el haberse representado el día de Corpus de 1 504. Es un fragmento de co-^ 

3.A ÍPOCA.— TOMO TU. 1 8 



252 REVISTA DE ARCHIVOS 

media de santos, compuesto por Gil Vicente, (poeta lusitano pero que es- 
cribió la mayor parte de sus obras en nuestro idioma) y que tiene por 
asunto la aventura de San Martín con el pobre á quien da la mitad de su 
capa, paso representado en Lisboa, en la iglesia de las Caldas, durante la 
procesión ante y por mandato de la reina D.* Leonor, hermana de nues- 
tro Carlos V. 

Saltó después Pedroso á los autos contenidos en un códice existente en 
la Biblioteca Nacional de esta corte, muy conocido y estudiado por nues- 
tros críticos, eligiendo los que le parecieron más antiguos, (pues dicha 
compilación corresponde á diversos periodos del siglo xvi) aunque apenas 
bajarán, los de asunto sacramental de la mitad del mismo siglo, si bien 
dicho códice encierra otras piezas algo anteriores. Y para explicar esta 
carencia de obras adecuadas á la misma institución que se festejaba, supone 
Pedroso que en España no se sintió la necesidad de explicar ó defender en 
su integridad el profundo dogma de la Transubstanciación, hasta el mo- 
mento en que fué negado y combatido en el Norte, viniendo así á ser una 
especie de contraprotesta de la secta luterana. 

Los razonamientos y textos aducidos por el insigne escritor persuaden 
de que efectivamente los autores de dramas sacramentales del siglo xvi te- 
nían siempre delante de sus ojos la nueva herejía y á ella dirigían sus prin- 
cipales argumentos y sus dardos satíricos; pero que haya sido la causa de su 
aparición no resulta tan claro. Por lo menos en el presente trabajo inten- 
taremos demostrar que había autos sacramentales verdaderos, cuando la 
protesta luterana no debía aún haber tenido aquí resonancia. 

Más natural y fácil parece que el teatro religioso español, se limitase en 
todo tiempo á cultivar el género ya de antiguo admitido; las sencillas na- 
rraciones de la vida y muerte de Jesucristo; las vidas y leyendas de santos 
y los pasajes más interesantes del Viejo Testamento, hasta que, fuera ya 
del templo, introducidas en él las novedades que acusan las obras de Juan 
del Encina, Lucas Fernández y Gil Vicente llegase, por natural desenvol- 
vimiento, á tratar asuntos nuevos y, entre ellos, el propio misterio de la 
Eucaristía en cuanto saliese un autor con talento y estudios bastantes para 
cribir con pulso sobre tan delicado tema. 

Encina y Gil Vicente habían sacado á escena ángeles y personajes mo- 
rales y alegóricos: el camino estaba, pues, abierto para llevar al teatro toda 
clase de asuntos, aun los de carácter más abstracto: el público los entendía 
y recibía solaz con ellos. 



BIBLIOTECAS y!mUSEOS 253 

De tal naturaleza es la pieza dramática, hasta hoy desconocida y la más 
antigua », por ahora, entre las de su género, de que ya es tiempo de hablar. 

Hállase en un tomo gótico, adquirido hace algún tiempo por nuestro 
ilustre amigo y maestro D. Marcelino Menéndez y Pelayo, y que compren- 
de otras varias obras impresas en i52o 2, entre las cuales sobresalen las 
piezas dramáticas tituladas Tres pasos de la Pasión y una Égloga de la 
Resurrección, también desconocidas y de las que tal vez trataremos otro 
día. Estos /?asos llevan el colofón siguiente: nAqui se acaban tres muy 
deuotos pasos de la passjion y vna Égloga déla Resurecion nueuamen/te 
impressos en la muy noble y mas leal / cibdad de Burgos por Alonso 
de I melgar acabóse a, vj, dias del mes ¡ de Abril de mili y quinienjtos y 
veynte añosty. En cuarto y de letra gótica. A continuación, en el mismo 
papel y tipos siguen las Coplas de vicios y virtudes de Juan de Mena, 
proseguidas por Fray Jerónimo de Olivares y luego el auto sacramental, 

I Sólo podría disputarle la preferencia otro auto sacramental recientemente adquirido por la 
Biblioteca Nacional, en cuyo departamento de manuscritos se conserva. Corresponde á iSai; y 
por la manera de tratar el asunto, la metrificación, ciertos pormenores de estilo, y hasta el ser 
obra de un humanista, como lo acredita el prólogo en latín que lleva la pieza, creemos que se 
trata de una nueva y no conocida obra de Yanguas. No tenemos por ahora prueba material de 
ello; mas para que se vea la semejanza en cuanto á conducir la acción, copiaremos el extenso 
encabezado de la obra que da bastante idea de su contenido: «Farsa conpuesta para se represen- 
tar el dia de corpus christi en presencia del Santísimo Sacramento en cuyo loor se compuso. En 
la qual se introducen tres pastores. £1 primero de los quales que Pelayo se llama, entra espan- 
tado de ver el grande regocijo que en tal dia se hace y hablando entre sí viene Pascual admirado 
de las cosas que ha visto de las cuales cuenta á Pelayo remitiéndose á Justino, que luego entra, 
que en la materia no se atreviendo dexa la mano á la fe que en la platica sobreviene la cual, sa- 
tisfaciendo á lo que cada cual de los tres preguntar quiere, introduciéndolos á la veneración y 
culto del Santísimo Sacramento en que concluyen con un villancico no disimile á la materia 
fenece. Como mas latamente en el progreso de la materia mirando con atención cada uno ver 
podra.» 

Que el tema es el sacramental se declara ya á los comienzos de la obra, desde que entra Justino. 

Pelayo. ^Qué ñesta es aquesta de tanto pracer, 
de tanto gasajo y tanta alegría, 
que vienes acá con tal agonía 
y dexas á solas tu h ito pascer? 

Justino. ^Y quién que hoy le ose ningún mal hacer? 
¿\ no avis vosotros acá nada visto? * 
sabe, pues, aue es fiesta del cuerpo de Christo 
de quien todo el bien nos suele nacer... 

Hay, como en el auto del texto, las maravillas de los campos con olores, pájaros con trinos mis 
suaves, etc. Hay también la adoración de la Hostia con oración poética y una especie de credo 
muy semejante al de la Farsa sacramental de que hablamos arriba. Son gS coplas de arte mayor 
y un villancico. Lleva dedicatoria en latín, fechada en las nonas Octobris, i52i. 

2 El tomo es en cuarto, sin principios, impreso todo él en caracteres góticos y comprensivo 
de las obras siguientes: Un tratado sobre la confesión; la Scala Caeli de San Juan Clímaco; una 
vida dt San Amaro, en 12 hojas, que al fín dice: «Fue ympressa la presente ( vida del bienaven- 
turado sant Ama | ro en la ymperial ciudad de Toledo | por Juan de villaquirán. Año de | nues- 
tro señor jesu xpo de mil z \ quinientos y veynlc años». Sigue otro tratado de religión en 8 ho- 
jas; la Epístola de San Bernardo á un pariente suyo, en cuatro hojas, y al fín lleva el nombre 
del traductor Diego Gumiel; después una vida de Barlaam y Josafat, en 8 hojas, de las que falta 
la primera, y, por fin, las obras que reseñamos arriba. 



2^4 kEVIStA DE ARCHIVOS 

de que tratamos y al que, por desgracia, le falta el principio, aunque solo 
el título y los primeros versos y termina con estas palabras: (.(Finís, /Scri- 
bimus indocti dotique pasim. Yanguas», y luego: ((Demanda que hi^o ¡ vn 
galán á Yanguas accerca de la di I visión de la cosmografian). 

Comienza la obra con las exclamaciones de asombro que al pastor 
Hieronimo le arrancan las extrañas señales y cambios que observa en la 
•naturaleza y en todo lo que le rodea, y dice: 

Llamar quiero á Ambrosio si aura deslindado 

algún quillotrijo de aquestas señales, 

por ser ellas tantas tan nuevas y tales 

que nunca se han visto jamás en tal grado. 

^Ambrosio? ¿carillo? 
A. Acá so aballado, 

i . J. Abrázame, hermano. 

A. Par Dios, que me praz. 

J. Salúdete Dios con fe, pan y paz. 

A. Y á tí todo aquesto te venga dobrado. 

J. ¿Adonde las dejas? 

A. Por esos oteros, 

Hieronimo, quedan, par Dios, retozando; 

que nunca en mi hato después que en ¿1 ando 

tan hartos he visto jamás mis carneros, 

ovejas y cabras y manso y corderos, 

ni pacen, ni balan, ni curan de siesta, 

que todos los hatos están praccnteros. 

Jerónimo le asegura que lo mismo ha advertido él y al momento llega 
•otro zagal diciéndoles que viene pasmado de lo que ha visto, y lo refiere 
. con las palabras de Virgilio, autoridad que al margen saca el autor, de 
que podrán pastar juntos corderos y lobos, los bueyes andar entre tigres y 
leones, los galgos y las liebres, las aves menudas y los gavilanes y las per- 
dices y garzas con los halcones. Pero no los puede sacar de su incertidum- 
bre sóbrelo que tal cosa significa. Esperan que lo haga otro zagal más 
instruido, llamado Gregorio, que se presenta vestido de fiesta. Viene con 
el mismo asombro y contento; pero las señales que éste vio fueron cambios 
en los signos del Zodiaco y en los Astillejos, en los Triones y en las Ca- 
tretas. Vio danzar á Diana (la luna) en la esfera primera, á Mercurio en la 
segunda, á Venus en la tercera, á Apolo en la cuarta, á Mares en la quinta 

Y Jove en la sexta, sus haldas en cinta; 
Saturno bailaba en la séptima esfera. 

Por fin aparece un ángel, que ve primero Jerónimo, añadiendo! 

KI mismo que ogaño nos vino al ganado, 

con lo que debe aludir á uno de los dos autos del Nacimiento que también 
compuso Yanguas, como veremos. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 255 

El ángel les habla y recomienda que no se turben, y Hostin (Agustín), 
en nombre de todos, le pide les declare el significado de aquellas señales, 
á lo que responde el ángel: 

Pastor, lo que pides decir soy contento, 
pues tú fo procuras con tanta efícacia. 
Aquesta se llama la Fiesta de gracia, 
do el cuerpo de Cristo se aa en sacramento. 
Tiene esta fiesta principio y cimiento 
por via saludable, divina y amena 
después que Dios quiso el día de la Cena 
darse allí mismo al santo Convento. 

Entonces ya no les choca á los pastores que la naturaleza hiciese tales 
muestras. Gregorio le pregunta en qué manjar pudo Dios darse á sí mis- 
mo, y el ángel le explica éste y otros misterios de la Eucaristía en un diá- 
logo algo pesado. El Bachiller, según costumbre en otras obras, intercala 
multitud de textos de la Sagrada escritura; formula por boca de los pasto- 
res una especie de credo, pues empieza algunas coplas y aun versos: «Yo 
creo que tú eres» el que hizo tal ó cual cosa, siempre recordando pasajes 
del Antiguo y del Nuevo testamento. 

Viene en seguida la adoración. Jerónimo entona el Te Deum en caste- 
llano; Ambrosio un Sancto, sancto; Gregorio el Cosli enarrant, así: 

El cielo y la tierra muy llenos están 
de la majestad, señor, de tu gloria 
el coro apostólico digno de historia 
con mas tus profetas mil gracias te dan. 
Igreja le adora so forma de pan 
á Tí y á tu Hijo con el Paracleto; 
tú entraste en el vientre púdico y perfeto 
para liberarnos del fiero Satán. 

Jerónimo dice también: 

Dichosa la madre, señor, que te dio 

las tetas beatas con pobre endeliño; .7 

dichosas crepundias en que cuando niño 

tu cuerpo sagrado, señor, se envolvió. 

Dichoso el buen viejo que á tí te sirvió 

en el portalejo, mi Dios, á do estabas 

do tanta pobreza desnudo pasabas, * 

titando de frío por mí que aquí estó^ 

Después de estos loores, Ambrosio pregunta al ángel cómo es la Jeru- 
salem celeste que esperamos. El ángel le responde con un texto del Apo- 
calipsis: 

Es toda, pastores, bruñida y cuadrada, 
por mino divina reglada y medida, 

de muros dorados muy altos ceñida, ,^ 

de las doce perlas que sigo esmaltada: ' ' * 

Jaspe, Zafiro, Beril, Esmarado, . ' .>v'*^ 

Sardónica y Sardio, Jacinto, Crisol, 
' " Calcedo, Ametisto, Cianeo, Topazol 

la cual á San t Juan le fue revelada. % * . . a 



256 REVISTA DE ARCHIVOS 

Y respecto de los premios no tienen comparación con nada de lo de 
aquí. Cansados de preguntar los pastores, determinan volverse á sus ca- 
banas; pero antes acuerdan cantar ante el Señor: Agostín los tenores^ 
Jerónimo y Gregorio la cuentra más alta (los contraltos), Ambrosio lo 
baxo; y como les falta el tripe, se ofrece el Ángel, diciéndole 

Agustín. ¿Y tú cantarás chillidos mayores 

aquí entre nosotros? 
Ángel. Yo sí cantaré. 

Jerónimo. ^Y di, bailarás? 
Ángel. También bailaré. 

Ambrosio. Suplan discretos las faltas y errores. 

Cantan efectivamente el villancete 

Pan sagrado, Dios entero 

uno y trino 
eternal verbo divino 
conserva el hato y apero. 

Tantum ergo sacramentum, etc. 

con Otras coplillas en el mismo consonante. Son 64 coplas de arte mayor, 
pero faltan unas dos ó tres al principio. 

Como acaba de verse, la obra es un auto sacramental en el verdadero 
sentido^ pues tiene por asunto el propio misterio eucarístico, como los que 
después se compusieron por Timoneda, Lope, Valdivielso, Calderón y 
demás grandes poetas. 

Por el nombre del autor y la impresión, no puede dudarse que esta 
obra es la misma que en el Registrum ó catálogo de su biblioteca (hoy la 
Colombina) anotó D. Fernando Colón en esta forma: «12.229. Ferdinandi 
López de Yanguas: Farsa sacramental , en copiase, obra que desde hoy 
no puede considerarse perdida. Aunque esta impresión que hemos descrito 
e^, sin duda alguna, de i520 y de Burgos, tal vez la obra habrá sido com- 
puesta y representada uno, dos ó más años antes. Y esto nos lleva á dis- 
currir sobre la época y la persona del autor, que es uno de los primitivos 
y menos conocidos fundadores de nuestra escena nacional. 

II 
Hernán López de Yanguas. 

"La biografía de este escritor tiene que deducirse de sus propias obras, 
pu2S, exceptuando la ligera aunque honrosa mención que el célebre Juan 
de Valdés le dedica en su Diálogo de la lengua ', ningún otro escritor, 

I «Pacheco. Y de Yanguas, ¿qué os parece? — Valdés. Que muestra bien ser latino.— Pacheco. 
E»o basta; ya of) entiendo.» Este era á los pjos de Juan de Valdés el mayor elogio. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS , 257 

que sepamos ^ parece haberle conocido. Desgraciadamente, aunque po- 
seamos los títulos, no se han hallado la mayor parte de los dramas de este 
poeta que empieza 4 escribir en i5oo y lo hacía aún en i53o, y que pro- 
bablemente nos darían noticias que completasen las que hoy podemos 
ofrecer. 

Hernán López nació, según todos los indicios, en la villa de Yanguas, 
provincia de Soria, hacia 1470 ó algo después. La villa de Yanguas for- 
maba entonces parte del señorío de los Cameros, que poseían los condes 
de Aguilar, protectores, como veremos, de Hernán López. Hizo estudios 
literarios, pues él mismo nos dice que era bachiller. Por el carácter de 
sus obras, especialmente las no dramáticas, dedúcese que se dedicó á la 
e.iseñanza de la juventud; tal vez después de recibir las órdenes sacer- 
dotales. 

De las catorce obras diversas cuyos títulos han llegado á nosotros, 
compuestas por Hernán López é impresas con su nombre, nos son desco- 
nocidas seis de las más importantes 2. Las demás se subdividen en dramá- 
ticas y en otras que no lo son: las estudiaremos separadamente. 

(< Égloga nueuamente trotada por Hernando de Yaguas en loor de la 
natiuidad de nuestro Señor. Kn la qual se introducen quatro pastores. 
Cuyos nombres son. mingo sabido. CjíI pata. Benitillo. Pero páza. Los 
quales informados de los angeles como christo era ya nacido vienen le 
adorar y ofrecen sus dones y nuestra señora da las gracias y llega migo 
sabido tañendo una gaita y dice». Hemos copiado el encabezado de la 

1 D. Nicolás Antonio (liib. .Vor, p. 370) le consagra estas brevísimas frases: «Ferdinandus 
López de Vangi-as, scripsit: Triunfos de la locura, 1542, in 4.— Cioquenta Preguntas, Valen- 
tiae, 1 55o.» 

2 Son las siguientes, según las papeletas del fundador de la Biblioteca C.olombina, transmi- 
tidas á nosotros por el bibliógrafo D. Bartolo. né José (lallardo y que de letra de D. José Sancho 
Ravón existen en la bibliolec.i del Sr. Menénde/ v Pclavo: 

I.— FERniNANDi LoPK/. Vancíias. Jomada de tres peregrinos, en coplas. i5(X). 
2. — 12.583. Ferdi.n'a.ndi Lope/ dk Ya.nííi.'as. Farsa de genealogía. K npieza: 

Yanguas es el autor mió; 

quiere que todos me (lean?) 
3. — 12.260. Hernán López, Farsa de Satividad. Kmp. 

Ksposa de Dios y mia, 

electa para ser madre. 
4,-12.252, pERDiNANni LoPFZ DE Y.vNíiuAS. Drama. Kmp. 

Mas h:i que guardo rebaños 

por todos 

5.— 15.138. Fkrdixandi López de Yanguas. Farsa turquesca. Emp. 

Los que estáis en el alarde 
Dios os ¿luarde, 
6,-14.500. Hernán López Yan<íi"as. Diálogo del moxquito en coplas. Va (Valencia) i520. Emp. 

Porque sé que deseáis, 

venerable señor ti o. 



258 REVISTA DE ARCHIVOS 

obra » porque da idea de su contenido, tan sencillo como en las de Encina 
y Lucas Fernández; y muy semejante será la otra farsa de Navidad que, 
con el número 3, queda registrada en la nota de la página anterior. Deben 
de ser de la primera época de Yanguas: sabemos que la Farsa sacrameri' 
tal, ya estudiada, la compuso después. 

Empieza, pues, esta égloga de Navidad diciendo: 

MINGO SABIDO 
Las gaitas, guitarras, rabes repiquemos 
y las churumbelas muy huerte tangamos, 
cordojos, renzillas de nos despidamos 
y brincos, corcobos y saltos echemos. 
Los hatos y migas y burras dexemos 
quitemos las tristes capillas de nos, 
que nuevas hay, nuevas ques nacido Dios:— 
¿Gil Pata? ¿Gil Pata?, ven, ven y bailemos. 

Entra, en efecto, el pastor tañendo una guitarra y sucesivamente van 
llegando Benito que toca un arrabe y Pero Panza que suena un tamborín, 
recitando cada cual su octava alusiva al fausto suceso. Conversan entre 
sí, intercalando pasajes de los Evangelios y del Antiguo Testamento, que 
el autor señala al margen, relativos á profecías y nacimiento' del Salva- 
dor. También desahogan su odio contra el diablo, á quien llaman Plutón. 
Es cosa algo cansada poner en verso tantos textos bíblicos. Proponen al- 
gunos de los zagales ciertas dudas sobre el Niño recién nacido, y Mingo, 
como más ilustrado, se las resuelve á la vez que Panza les refiere toda la 
generación de Jesucristo, sin omitir cosa alguna. Convienen, al fin, en ir 
á visitarle y llevarle algunas cosillas, como manteca para que la Virgen 
madre le haga unas migas. Sigue luego la genealogía de Nuestra Señora, 
de quien hablan poéticamente, diciendo Gil Pata: 

Es flor de hermosura, de santas primor 
de vírgenes fuente, de gracias dechad.0, 
estrella del Norte, gran huerto cerrado, 
paloma sin hiél, de todas mayor. 
Es prima de todas, de todas es flor, 
de quien Salomón escribe sonetos, 
sus hechos y dichos en todo perfetos 
remedio y jarabe de nuestro dolor. 

Y por el mismo estilo siguen parafraseando pasajes del Cantar de los 
cancares, aplicados á la Virgen María. 

I Es la misma que D. Fernando Colón anotó así: «15.141 Ferdinandi de Yanguas. Égloga en 

loor de la natividad, en coplas. Emp. 

Las gaitas, guitarras, rabes repiquemos 
é las churumbelas » 

Pero esta edición seguramente sería anterior á la que se conserva en la Bib. Imp. de Viena. 
cuya copia hemos utilizado, y que, aunque de letra gótica, es impresión de mediados del si- 
glo XVI. Está en cuarto, en ocho hojas, sin lugar ni año. En la Bib. Nac. hay otra copia proce- 
dente de la Bib. de D. Pascual de Gayangos. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 2^9 

Llegan al portal y ofrecen sus rústicos dones; les da gracias la Virgen 
y se disponen á tañer, cantar y bailar. Tiene en todo esta obra sesenta 
octavas y un largo villancico al final. 

Puede decirse que hasta ahora sólo era conocido Hernán López por su 
Farsa del mundo y moral, de la que existen ediciones de ¡524, i528, y 
1 55 1 ', estudiada por algunos críticos, como Schaeffer, que halla la alego- 
ría bien desenvuelta y hasta acertada la indumentaria de los personajes 2. 

Es para nosotros importante esta pieza por las dos noticias que contie- 
ne relativas ambas á la persona del autor. Hállase la primera en el título 
mismo de la obra, como hemos de estudiar en lugar más propio, y la se- 
gunda en la dedicatoria «á la muy illustre y ansí magnífica señora: la se- 
ñora doña Juana de Zúñiga, condesa de Aguilar». Al empezar la Farsa se 
expresa en estos términos: «El auctor á quien dirije la obra: 

Illustre señora, caudal rio sin vados, 
en quien la belleza del mundo se encierra, 
cuando fortuna me tuvo en su tierra 
solían, por servilla, velar mis cuidados; 
mas desque quisieron sacarme mis hados 
á tierras extrañas cesó mi exercicio; 
pero aunque sea tarde, no es tarde el servicio: 
resciba estos metros assi dedicados.» 

¿Y quién era esta señora? Doña Juana de Zúñiga y Guzmán era her- 
mana de D. Alvaro de Zúñiga, segundo duque de Béjar, como hijos de don 
Pedro de Zúñiga, conde de Bañares, que murió sin heredar á su padre el 
famoso D. Alvaro, duque de Arévalo y Plasencia, y de D.* Teresa de Guz- 
mán, hija del primer duque de Medinasidonia. 

Casó dicha señora en 1491 con D. Carlos de Arellano, segundo conde 
de Aguilar, señor de los Cameros, Nalda, Yanguas, Cervera y otros mu- 
chos lugares. 

La familia de los Arellanos, de origen navarro; no obstante su ilustre 
abolengo, hallábase en el siglo xiv algo abatida cuando á Enrique II le 

1 Farsa del mundo y / moral del actor d'la / Real q esfernanlo/pe^ de yaguas: la ql /va 
dirigida ala yllus ¡tre y ansí magnifica ¡señora la señora do / ña Juana d'guniga / codessa 
de Aguilar. I yanguas. 1 1524. 4.® s. 1., 16 hojas, de letra gótica. Bib. Nac: ejemplar de la biblio- 
teca de Salva. 

Farsa del mundo ¡y moral del auctor de la Real: que /es Ferna lope^ de yanguas. La / qual 
declara como el mudo con /sus cautelas engaña á cada uno ¡ de nosotros. Y en fin relata la / 
assumpcion de nra. señora. / añO'i328. 4.** S. 1. 1. g. 16 h. (Bib. Gayangos). 

Farsa del mundo... (como la de 1524) M. D. L. I. (i55i). S. 1. 4." 1. g. 16 h. (Bib. Imp. de Munich). 

El Sr. D. León Rouanet ha reimpreso esta edición de Munich en la Colección de autos, farsas 
y coloquios del siglo xvi (el códice de autos viejos de la Bib. Nac. de Madrid), tomo 4.*, p. 398. 

2 «El Mundo se ha de vestir como rey; el .\pctito como pastor; el Hermitiño como lo es; la 
Fe como dama y un ramo verde en la mano.» (Encabezado de la obra.) 



200 REVISTA DE ARCHIVOS 

plugo levantarla al nivel de las mayorías del reino en premio de la fideli- 
dad de uno de sus individuos, llamado D. Juan Ramírez de Arellano. 
Concedióle el señorío de los Cameros, uno de los más ricos de España, 
patrimonio en otro tiempo de una rama de los Háros, y luego D. Juan I, 
la villa de Aguilar de Inestrillas, hoy del Río Alhama, en la provincia de 
Logroño, con su tierra en que iba comprendida la villa de Cervera. Agui- 
lar tenía entonces «una gran fortaleza», según un escritor de aquellos días 
y ella misma estaba amurallada. Allí residieron mucho los condes de 
Aguilar. 

Vivieron en tiempo de los Reyes Católicos, á quienes D. Carlos sirvió 
como general en la. guerra de Navarra, y procrearon seis hijos y siete hi- 
jas. De los varones dos fueron ya capitanes en la guerra de las Comunida- 
des; el mayor, D. Alonso, mandaba en la batalla de Villalar 800 infantes 
y 200 caballos, á las órdenes del conde de Haro. De las hijas, una llamada 
también D.* Juana de Zúñiga, fué mujer de Hernán Cortés y madre del 
único heredero legítimo del gran conquistador de Méjico. 

El conde D. Carlos había muerto en Marzo de i5i4, y su mujer doña 
Juana de Zúñiga otorgó su testamento en 21 de Octubre de i3i9, y por en- 
tonces debió de haber fallecido. La obra de Yanguas, aunque impresa, 
como hemos visto, en 1524, fué compuesta con anterioridad, aunque no 
mucha, pues á juzgar por los últimos versos, había fallecido ya el Rey Ca- 
tólico (i5i6). 

Por los versos transcritos se ve que Yanguas estuvo al servicio de los 
condes mucho tiempo antes y en su propia tierra; de seguro en Aguilar, 
donde se retiró la condesa para estar más cerca de su esposo cuando gue- 
rreaba en Navarra, y donde Yanguas habría sido probablemente precep- 
tor de sus hijos K 

Una de las últimas obras de Hernán López fué la Farsa sobre la con- 
cordia del Emperador con el Rey de Francia 2. Como esta pieza es tam- 

1 En e\ índice expurgatorio, \m^TQ?íO Qn Valladolid en i559, se rcLÍsira una obra dramática 
impresa con este título: Acaescimiento ó Comedia llamada Ürphea, dirigida al muy ilustre y 
asi magnijico Sr. D. Pedro de Arellano, conde de Aguilar. La forma de hacer la dedicatoria csi 
como se ve, la empleada por Yanguas en otras dedicatorias y la persona (que probablemente será 
otro D. Pedro, 4.° conde de Ajiuilar, hijo segundo del D. 1 edro tallecido en i5i4), está también 
relacionada con nuestro poeta. ¿Será obra suya la desconocida Comedia (h'fea? 

2 Farsa nueuamente compuesta por Hernán lopes de ¡ Yanguas: sobre la felice nueua de la 
concordia y pa^z I concierto de nuestro felicissimo Emperador I semper augusto: y del xpia- 
nissi I mo ^Rey d'Fracia. / Farsa llena de alegrias / por la pa^ de nros. dias / Yanguas. 

(Á la vuelta): «Farsa... (repite el titulo y sigue): En la qual se introducen ocho personas: un 
Correo, el Tiempo, el Mundo, la Paz, la Justicia, la Guerra, Descanso y Placer. Dirigida al illus- 
tre y muy magnifíco señor: el señor don Francisco de la Cueva: mayorazgo y primogénito del 



BIBLIOTECAS Y MUSflOS ¿Úi 

bien casi desconocida hasta el presente, daremos idea de su contenido, am« 
pilando el encabezado que va en la nota. 
Empieza el Tiempo con estos versos: 

¿Qué bozina c% la que sícntoP 
^quién la toca tan aprisa? 
^si tañen, por dicha, á misa 
ó si zurre cuaique viento?* 
Yo no veo 

por todo aqueste rodeo 
ningún zagal que la taña: 
juraré que viene a Hspaña 
por aquí cualquier correo. 

Viene, en efecto, uno de parte del Emperador, que se halla en Genova, 
y le dice al Tiempo de secreto que ya están concertados los dos monarcas 
Alégrase el Tiempo y canta con voz cascada y tos y baila formulando á la 
vez su deseo y esperanza de que se recobre el sepulcro de Jerusalén, que 
era una aspiración general en aquella época. Aparece el Mundo y se burla 
de la excesiva alegría del Tiempo, hallándose tan viejo; pero luego con- 
versan amigablemente sobre los sucesos del día. Aludiendo al Emperador, 
dice el Tiempo al Mundo: 

Ya tú, hermano, 
sabrás como este verano, 
fíesta de la Magdalena, 
embarcó en hora buena 
á ver el mundo italiano, i 

El Mundo le responde que ya lo sabe y que se halló en la flota que salió 
de Barcelona y no lejos del Monarca. Refieren otras circunstancias del 
viaje y volviendo á la concordia, añade el Tiempo: 

Porque es «ama 
que el rey toma á su madama 
rein i de valor sin fin 
y casa con su delfín 
á la hija de esta dama 

ilLustrissimo señor el señor don Beltrán de la Cueva, duque de Alburquerque. Las personas en- 
traron desta manera Kl correo como correo t .ñendo su corneta;* el cual enfa en tres partes de 
la obra; cada vez muy de prisa; el Tiempo y el Mundo como viejos y en hábitos de pastores, 
salTO que el Tiempo llevará un instrumento para tañer cual él quiera. La Paz entrará muy bien 
ataviada, como gentil dama y la Justicia también; salvo que U Paz llevará un ramo verde de 
oliva en la mano, ó de laurel; y la Justicia una vara. La Guerra entrará en hábito de romera, coa 
sus veneras y su bordón en la mano. Descanso y Placer entraran como pastores mancebos muy 
regocijados. El argumento y suma deua obra no es más de dar descanso á los lectores y audito- 
res, diciendo el bien que de la paz al mundo viene y los daño^ que de la guerra se siguen. Fué 
tomada la materia del Salmista de unas palabras que dicen: Justitia et pax osculate sunt y de 
UQ verso de Virgilio que dice: Jam redit et virgn redeunt saturnia regna. Y porque todo raya 
declarado los nombres de las personas se entenderán por estas letras (pone las siglas). Va divi- 
dida en cinco actos como en ella paresCw*. Entra cada copla con el pie quebrado.» (Bib. Nac.) 

1 Efectivamente embarcó Carlos V en Barcelona para Genova en 22 de Julio de 1629, en una 
Vmada de 60 buques con 8.000 soldados españoles. 



262' REVISTA DE ARCHIVOS 

MUNDO 
Grandes bienes 
DOS vienen de los rehenes 

TIEMPO 

A mí pens.illo me espanta 
también casan nuestra infanta 
con el gran Duque de Orlienes. 

En el acto segundo se presentan la Justicia y la Pa¡( con el Correo que 
pasa tañendo, como antes, su trompeta. Interrógale la Pa^^ acerca el punto 
de donde viene; le dice que de Italia y le entrega una carta. Repítese el 
lance cqn la Justicia y entonces se oyen los lamentos de la Guerra por su 
falta de empleo. En el acto tercero la Justicia tiene presa á la Guerra que 
trata de exculparse de sus horrores diciendo que también produce algunos 
bienes y que por ella se han hecho famosos varios personajes que cita (ju- 
díos y romanos) entre ellos los españoles Juan de Urbina, Hernando de 
Alarcón y Antonio de Leiva. La Justicia le echa en cara el saco de Roma 
enumerando los excesos cometidos en él y unida á la Paí{ tratan de casti- 
garla aunque ella invoca el auxilio del Mundo y del Tiempo. En el acto 
cuarto la pobre Guerra, en vez de socorro, recibe nuevos ultrajes de am- 
bos, tanto que exclama: 

Estos deben ser los viejos 
que acusaron á Susana. 

Y dispuesta á no morderse la lengua satiriza á la Justicia que dice se 
dobla por un par de perdices. Al fin la sueltan y emprende su marcha, no 
sin tropezar antes con el Descanso y el Placer, que también la maltratan 
al oirle decir que va vestida de romera porque hacía poco que estuviera en 
Roma. En el acto quinto se juntan todos; prométensc grandes beneficios 
con la paz, incluso que «será siempre verano»; que 

nadie querrá las monedas; 

las espadas serán carcomidas de orín; las demás armas se tornarán en 
hoces y los otros lugares d^ los clásicos, sobre que el milano andará con 
las palomas, el gallo con la raposa, etc. y, por fin, se determinan á bailar. 
Le mandan al Mundo que les taña, no la morisca, sino el «villano de an- 
taño». Dan vivas al Emperador y al «príncipe Filipe», á la Emperatriz y 
á la Infanta «con lo que está por nacer». 

Termina con un villancico y al final va la dedicatoria de la obra. 
Confiesa recibir alimento y otras mercedes del Mecenas y concluye que él 
protejerá su farsa 

que ninguno ose mordella. 



BIBLIOTECAS Y MUSEX)S 263 

Tal es la obra que ya en su edad madura compuso Yanguasi La paz á 
que alude es la de Cambray, celebrada en 5 de Agosto de 1629, por Luisa 
de Saboya, madre de Francisco I y D.* Margarita de Austria, tía de Car- 
los V K Va, como se ha visto, dedicada la farsa á D. Francisco de la Cueva, 
primogénito de D. Beltrán, tercer duque de Alburquerque. D. Francisco, 
que debía de ser entonces muy mozo, no heredó á su padre hasta iSSg; fué 
cuarto duque; se había casado dos veces, una en 1549, pero no dejó suce- 
sión masculina. 

Entre las obras no dramáticas de Yanguas, debe mentarse en primer 
término una composición lírica, titulada El «Xunc dimittisi) trovado, es- 
pecie de diálogo entre un galán y una dama en coplas que terminan siem- 
pre con algunas palabras del texto sagrado hasta que lo repite todo, en esta 
forma 

¿A quién mirarán, señora, 
mis ojos, pues tú te vas? 
¿(Jue haré yo desde agora, 
pues mi mal siempre empeora 
con la pena que me dasP 
Hazme saber, si querrás, 
señora, de tu ventura; 
ya que en tan grave tristura 
como en mi gesto verás. 
Sunc dimitís. 

Son en todo diecisiete coplas y, no obstante su extravagancia, fueron 
muy leidas á principios del siglo xvi, á juzgar por las veces que se han im- 
preso; una de ellas en Burgos, hacia i32o, al fin de la célebre Égloga de 
Plácida y Vitoriano de Juan del Fncina. Quizá fuese Yanguas el editor 
de esta obra publicada algún tiempo antes en Roma, pues ya sabemos que 
en dicho año imprimió en Burgos su propia Farsa sacratnentaL 

En Valencia, dio á luz, quizá por vez primera en i52i, otra obra entre 
docente y satírica titulada Triunfos de locura 2, imitación de la Stulti- 

1 No puede ser la paz de Madrid hecha en i52(), entre otras razones, porque habla del saqueo 
de Roma y del nacimiento de Felipe II, sucesos ambos ocurridos en 1627, ni la tregua de Aigues 
mortes de 1538, porque no c >inctden ninguna de las circunstancias que expresa la pie^a: la sa- 
lida de Barcelona para Genova de Carlos V un 22 de Julio; el hallarse en dicha laudad italiana 
cuando comunicó á España las nuevas de la paz; no haber todavía recibido la corona imperi.kl 
(lo cual se verificó en 24 de Febrero de 1330), sin embargo de que iba á realizarse en breve; ser 
reciente el asalto de Roma: ningun.i de estas circunstancias, repetimos, concurre más que tra- 

. tándose de la Paí^ de las Damas. 

2 En el Registrum de 1). Fernando (>ülón se anota así esta obra: «14.783. Ferdinandi López 
. DE Yanguas. Triunfo de locura, en copias. Va. (Valencia) i52i. Emp. 

Pensando como es ra/ón 
en estos casos mundant)s... 

• Dufán poseyó un ejemplar de esta pieza impresa en pliego suelto, sin 1. ni a, en 4.°, de K gót. á 
' dos coiuoinas. Don Nicolás Antonio cita, como hemos visto, una de 1642 en 4.^ y anterior, tal vez 



264 REVISTA DE ARCHIVOS 

ftra napis, poema latino de Brandt, aunque Yanguas dice haberlo com- 
puesto «sobre un dicho latino del sabio que dice: Stultorum infinittís est 
numerusf), siendo su propósito «mostrar qué cosa es locura y cuál pruden- 
cia.» La locura va enumerando al autor las victorias que ha logrado sobre 
los hombres de todas edades y condiciones; los enamorados, los holgazanes, 
los escuderos pobres, los cantores, los jugadores, los parásitos, las viejas, 
los gramáticos, los retóricos, los astrólogos, los rústicos, los juristas, los 
médicos, los grandes, los perlados, las monjas, y otras muchas castas de 
gentes. En el Triunfo de los teólogos, á quienes dispara seis coplas, dice 
en una: 

El Evangelio sagrado 
que Dios manda declarar, 
déjaaselo eatrevcrado, 
no lo saben bien mascar 
porque nunca lo han usado. 
Es su más principal voto 
nombrar al subtil Escoto 
y luego á Santo Tomás 
y muchos doctores más. 
No hablo yo en varón doto, 
porque lleva otro compás 
que los de mí banda noto. 

El carácter pedagógico de los estudios y ocupaciones de López de Yan- 
guas se revela mejor en otras dos obras suyas escritas en sus últimos 
años. 

Versa la primera, titulada Problemas, aunque también le puso otro 
titulo en verso » sobre cosas y fenómenos de la naturaleza, que el autor 

á ella será otra, que fué de Salva, también sin 1. ni a. en 4.", 1. gót. y 12 hojas con el título de 
Triumphos de locura | nueuamete compue \ stos por Hernán \ lope^ de yan \ guas. Trae una 
curiosa viñeta con la barca en que van á los remos dos jóvenes mancebos; en el medio, de pie, 
una dama con un espejo en una mano y uo peine en la otra y en la popa un hombre vestido de 
loco, con cascibeles en la caperuza, ayuda á entrar en la barca á una mujer también vestida de 
loca y á la que siguen otras varias con igual atavío. Modernamente se ha reproducido tipoiito- 
gráficamente este poema. La obra original de Brandt fué traducida en el siglo XV al francés con 
el título de La grand nef des fols y »\ inglés con el de The Shyppe offooles. 
I Dentro de una orla historiada y debajo de dus figuras vestidas caprichosamente este título 

Aqui, lector, peras juntas, 
por hernan lope¡{ copuestas, 
cinquenta bivas preguntas 
con otras tantas respuestas 

y otra obra hecha del mismo yanguas. 

(A la vuelta:) «Obra nuevamente compuesta por el bachiller Hernan López 'de Yanguas, lia- 
niada Problemas; que quiere decir Preguntas con sus respuestas. La qual por no estar ocioso 
compuso á imitación del .Arisiotiles y de Plutarcho y de .\lejandro Aphrodiseo, de cuyas entra- 
ñas manó para provecho, utilidad y pasatiempo de los lectores, no poca parte de lo que en ella 
se trata. Finge, porque l.t obra va á manera de diálogo, que dos personas estando ociosas en las 
largas noches de invierno, la una se llam 1 Deseo, la otra Reposo, para pasar tiempo acordaron 
que el uno preguntase y el otro respondiese, todas las preguntas y respuestas aue aquí se- tra- 



BIBLIOTECAS Y MUSE:)S 265 

va explicando en coplas respondiendo á las preguntas que otro interlocu- 
tor le dirije. Compuso este poema, según él mismo nos informa, cuando 
tenía 52 años de edad. 

De carácter educativo es igualmente otro librillo que dio á luz con el 
título de Bocadillos de oro, al que también puso rótulo en verso: 

Kilos bocadillos de (tro 
me plug.) cscrcbir en temos, 
porque los niños mis tiernos 
los p-edan saber de coro, i 

Esta obrilla parece escrita á imitación de la que desde 1495 corría de 
molde con el título d^ Bocados de oro, atribuida á un supuesto Bonium 
rey de Persia, con la dii"-*rencia de que Yanguas se limitó á poner en verso 
los dichos atribuidos á los siete sabios de Grecia, prescindiendo de las sen- 
tencias y máximas de otro género que atesora aquella célebre compilación 
oriental. 

tan; en las quílc> h.iy muchos secretos y bi vezas tocinles á la natural íllusofia, según el benigno 
y docto lector podrá vor. V primero que entren en la dispala habla Deseo con Reposo y dice: 

Kstas noches de deciembre 
son tan lar¿ias de sosiego... 

Y sigue la obra que termina con un villancico. A continuación va la «Demanda que hizo un 
galán á Yanguas accca de la división de l.i Clo.>ino^rafiu^ que principia 

En todo y por todo discreto y facundo 
prudente poeta, gentil trovador...» 

Son diez coplas de arte mayor que, como hemos visto, imprimió ya con su Farsa Sacrameti' 
tal. Sin I. ni a. 4.**. I. gól. y 8 hoj.is en tod ). 

Posterior á ésta es la edición que describe Salva, la misma mencionada por D. Nicolás Anto- 
nio, que dice: ¡mpresso en Valencia ¡ en casa de Joan de Mey. M. I). L.. en 8.®, 16 hojas. 

Lorenzo P.ilmireno en Hl estudioso de la aldea ensalza este libro, cuya lectura recomienda 
á los jóvenes, añadiendo que lo podrán adquirir por seis dineros. 

I Los dichos o sen tencias de los siete sabios de Grecia: hejchtts en metrtts por f el bachiller 
Hernán f lope^ de yanguas. / Estos bocadillos de oro / Me plugo screuir en temos J Porq los niños 
mas tiernos / Los puedan saber de coro, f M. D. -v.w.xi.x. 

(Ala vuelta:) *Frohemio. Loidic'ios ó por mejor decir las flores y sentencias de los siete 
Sabios de Grecia. Los más principales son Bias, Feriandro, Pítico, (>leóbulo. Chilon, Solón y 
Tales, sacados nuevamente por el Bach ller Hernán López de Yanguas de latin en romance, 
hechos en lernos, que quiero decir que ei cada dicho tres pies, para que más bien se le puedan 
quedar al lector en l.i memoria, dirigidos á 1). (iabriel de la C.ueva, hijo del Kxc. Señor Duque de 
Alburquerque. con el cjal h bla el autor en estos metros presentes dedicándole esta presente 
obra.» Sigue la dedic itoria en siete coplas; y en la hoja tercera empiezan los dichos. Son en todo 
quince hojas en 8." fótico. \\ Un: «Fue impressa la presente obra en la muy noble ciudad de 
^arago<;a. .Vcabóse á x.xx de Kncro año de M. D. xxxxix (i54y) (Bib. Nac.) 

Debe de haber ediciones anteriores. Posteriores son de: 

Salamanca á la Plazuela de San Isidro. ( \.l íin:) Fue impreso en Salamanca en casa de Aíi- 
guel Serrano de Vargas, año de ¡5Hy. 4.", 1. gót. 

Madrid, por Francisco Sam;, impresor del reino. Véndense en su casa en la calle de la Pai^. 
Sin a. (hacia íi.ies del ^ig!o xvi ó principi >s del siguiente). Lleva al íin en redondillas sentencias 
de otros autores. 

Sevilla, en la imprenta Real de Don Diego Lopc^ de llaro, calle de Genova. Sin a. (siglo xviii), 
4.", 8 hojas. 

Córdoba. En la Imprenta de D. Juan Rodrigue ¡^ de la Torre. Sin a. (fines del s. xviii) 8.^ 30 pp* 



206 REVISTA DE ARCHIVOS 

Así como los Problemas interesan, más que por la forma, por la curio- 
sidad de las materias que en sus preguntas y respuestas toca nuestro Her- 
nán López y el buen juicio y no escasa instrucción que acusan, así los dís- 
ticos de los Bocadillos agradan por la manera concisa, graciosa y hasta 
impregnada de candor con que expresan la sentencia, que nada tienen de 
profundas, como se puede juzgar por estas muestras: 

Por las cosas imposibles 
no te mates ques locura: 
tú las posibles procura. 

Si fortuna te es adversa 
no te aflijas, que muy presto 
suele mostrar otro gesto. 

Guárdate de prometer; • 
mas si prometer quisieres 
cumple lo que prometieres. 

De tu mujer sey señor, 
porque si ella señorea 
mal te irá por bien que sea. 

Dedicó Yanguas este opúsculo á D. Gabriel de la Cueva, hermano me- 
nor del D. Francisco, á quien había consagrado la Farsa de la Concordia, 
y á quien, por no dejar varones, vino á suceder D. Gabriel en el título, 
siendo quinto duque de Alburquerque. Debía de hallarse entonces en edad 
juvenil, puesto que en i564 aún vivía y era virrey de Navarra. Probable- 
mente Yanguas compondría este tratadillo para enseñanza del joven mag- 
nate. En la dedicatoria se expresa de este modo: 

Así que, claro nascio, 
rccebid esta labor 

por ser nueva, 
solo en señas que Dios quiso 
hacerme tan servidor 

de la^Cueva. í 

Porque tan clara y tan Duena, 
an ilustre y tan subida 

que concluyo, 
que aunque estoy en tierra ajena, 
mientra durare la vida 
seré suyo. 

Y aquí acaban nuestras noticias directas sobre Hernán López de Yan- 
guas. No sabemos si iría á exhalar el último aliento á su tierra, por la que 
parece suspirar de continuo, ó si la muerte le sorprendería antes de lo- 
grarlo. Veamos ahora otras especies menos claras, aunque no menos cu- 
riosas, sobre nuestro personaje. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 267 

HI- 
ÉL Bachiller de la Pradilla. — ¿Es Hernán López de Yanguas? 

Por los mismos años en que escribía Yanguas hac'alo igualmente otro 
autor dramático que se firmaba El Bachiller de la Pradilla. También 
carecemos del texto de algunas obras suyas que consta fueron impresas, 
como unas coplas españolas y latinas á la venida de los reyes D. Felipe y 
D.* Juana ^ que desembarcaron en la Coruña el 28 de Abril de i5o6, ni 
las castellanas sobre la elección del obispo de Calahorra, D. Juan Fernán- 
dez de Velasco en i5o8 2; pero sí poseemos una muy curiosa pieza dramá- 
tica que vamos á analizar. 

Titúlase: Égloga Real compuesta por el Bachiller de la Pradilla, ca- 
tedrático de Sto. Domingo de la Calcada, sobre la venida del rey^ D. Car- 
los 3, y se La presentó al futuro Emperador en Valladolid á fines de Di- 
ciembre de 1 5 17. 

Después de un monólogo en que el pastor Telefo explana el argumento 
de este ditirambo, ya indicado en la nota, sale su compañero Guillermo, 

1 En la parle impresa, en el Ensayo de Gallardo, d¿l Registrum de D. Fernando Colón, se 
anotan las siguientes (p. 526 del t. II): 

«3.001. La obra del bachiller de la Pradilla, en coplas latinas y españolas, de la venida del 
rey D. Felipe y D."* Juana. 

Latine I.: uPIaudiic jam plaudite».— D.; «Respiriat benigne». 

Hispanice. /.; «Aunque en loor.^ /ií est prosa pulgaris Jnserta conclusio: «Ksta obreciila» 
Costó 3 mrs. en Toledo, anno i3i i. Es en 4.^ 

«3.002. Coplas en español del bachiller de la Pradilla sobre la elección del obispo de Ca- 
lahorra. /.; «.\ rústico dormidor*.— D.; «Cuelga las vidas». Est in 4°. 2 col. Costó en Toledo, i mr. 
Anno i3i i.^ En ambas obras se llama también al autor Ferdinandus Pratensis. 

Una papeleta de H. José Sanrho Rayón que utilizó D. Manuel Cañete menciona esta otra: 
«Bachiller de la Pradilla. Obra real del nacimiento del Principe D. Felipe, en coplas. Fáltale 
la mitad,^ 

2 D. Juan Fernández de Velasco fué hijo bastardo del segundo conde de Haro y Condestable 
de Castilla D. Pedro Fernánaez de N'elasco. Primero, obispo de Cartagena en Marzo de iSo.^, pasó 
en i5o8 á regir la diócesis de Calahorra, que gobernó cinco años, siendo trasladado en 13 de Fe- 
brero de i5i4 á la de Palencia, donde no fué á residir, muriendo en Castroverde, pueblo de su 
obispado, el i5 de Marzo de 1620. Fué sepultado en su villa de Casa de la Reina (Rioja), y con- 
vento de dominicas de la Piedad, por él fundado. 

3 £1 verdadero titulo de esta pieza es: 

«Égloga Real compuesta por el Bachiller de la Pradilla, catedrático de Santo Domingo de la 
Calzada, sobre la venida del muy Alto y muy poderoso Rey y Señor D. Carlos, Rey de Castilla, 
de León, de .\ragón, de las Sizilias, de Jerusalem, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Va- 
lencia, &. al cual Dios n. S. haga Emperador Monarca; la cual compuso primeramente en latín, 
y por más servir á S. Alteza la comvertió en lengua castellana trobada. Presentóla en la muy 
Noble villa de Valladolid en fin de mes de Deziembre del año próximo dequinientos y di«se siete. 

Iniroducense quatro Pastores, Telefo, Guillermo, Crispino, y Menedemo, los quales después 
que han hablado algunas cosas en alabanza de S. A. provocan á los estados de los Hispanos á 
que vengan á besar las manos, como vienen, y el Infante primero. Engerense ciertas Coplas en 
loor de la muy esclarecida S.* Infanta Mad. Leonor Rey (sic) de Portugal. Sigúese el Argumento 
que contiene la suma de toda la Égloga. Va en pastoril estilo. | Fue tasada en un real.» 

3.^ ¿POCA.^TOMO Til. 19 



268 REVISTA DE ARCHIVOS 

que en un parlamento con mucho lujo de comparaciones mitológicas, le 
pide versos para el Rey. También con gran erudición clásica le contesta 
Telefo diciendo atemorizarle la idea de ensalzar dignamente cosa tan gran- 
de como el rey. Guillermo le replica que, no obstante eso, con reverencia 
le diga su embajada, 

Porque son muy sabidores 
desto muchos que labraste 
1 1 obra que empreseniasie 
á los sus progenitores 
en Vitoria, 
en latín y castellano 
do tornaste muy ufano 
con gran groria. 

Y si entonce tu no fueras 
tan bobo como has contado, 
vivieras en otro estado 
y aun mejor capa trujcras. 

Telefo pide favor á la musa Melpómene para componer en alabanza 
del Príncipe, y por si esto no basta, invoca también c(á la Virgen sobera- 
na». Guillermo, siempre erudito, le arguye que no necesita una multitud 
de cosas de la mitología griega, que enuijiera. Telefo pide el concurso de 
otros compañeros, y entre vienen ó no, van ellos tejiendo las alabanzas 
del rey Carlos y de su hermana, á quien comparan con Lucrecia, con 
Yocasta y la reina Hipsicratea. Luego cantan un villancico. 

cíEstando trabados los pastores y cantando este villancico, viene el 
Sr. Infante, también farsado, y con él los estados españoles», y recitan 

Lleva una estampa en el frontis, y al folio 46 la explicación de ella, en verso, de esta manera: 

Aquella persona Real que en la silla 
primero se pinta con sceptro imperioso 
es el muy alto y muy poderoso 
simpar excelente Rey de C islilla. 
I. a otra que ante su Alteza se humilla 
sigue el Consejo que hobo examinado 
por su mandado el presente tratado 
que hora presenta el Br. de Pradilla. 

La hoz que la planta encina llamada 
cortaba por mando del sumo Tonantc 
son armas de nuestro glorioso triunfante 
Santo Domingo el de la Calzada, 
cuya gloriosa virtud tan famada 
está de Tarteso fasta el Oriente 
que no hay hoy persona en toda la gente 
si á ¿1 se encomienda, no remediada. 

£1 argumento en verso priiKipia: 

Dios salve acá quien salvó 

todo el mundo de pecado. 

¡Soncas! ¿no sabéis quien so, 

ni por qué causa aballado 

á la corte? 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 269 

unos en pos de otros varias coplas de arte mayor; dicho Infante, el Presi- 
dente, los Consejeros, los Oradores y los Defensores, que empiezan así: 

En campo gran Héctor, Fcbo en saber, 
en munificencia un largo Alexandro, 
en honras gracioso no menos que Evandro, 
muy más que Camilo en favorecer. 
Más que aquel Tulio en siempre tener 
la clara verdad que fué gran ejemplo; 
un Constantino en las cosas del templo, 
en fe religioso como él pudo ser. 

Llegan después los Labradores que dicen sus cuatro octavas y, aunque 
le vienen á pedir que alivie sus trabajos, no dejan de citar á los argivos, á 
Aquiles, á Julio César y al rey Aristeo. Luego c<hace el Poeta una ficción» 
que es invocar en dos octavas á las Parcas para que conserven la vida de 
D. Carlos, y en otras dos le ofrece su obra. Es bastante pesada y pedan- 
tesca, pero curiosa por la época, la ocasión y las personas. 

De todo lo dicho se deduce que un bachiller de la Pradilla (lugar en la 
parte alta de la provincia de Burgos) llamado Fernando, que en i5o6 ó 
siguiente fué á Vitoria á presentar á los reyes D. Felipe y D.* Juana unas 
coplas en su loor, por cobardía ó torpeza no supo aprovecharse del agrado 
que á los reyes causó el agasajo poético y tuvo el autor que seguir en su 
cátedra de Santo Domingo de la Calzada. 

Era ésta una cías i de latinidad que de antiguo había fundado el cabil- 
do de la catedral y estaba dotada con i6o fanegas de trigo y otros gajes 
para el ayudante. Como entonces los obispos de Calahorra residían en 
Santo Domingo, cuando en i5o8 vino á tomar posesión de la*mitra el elec- 
to D. Juan de Velasco, le dirigió otras coplas en celebración del suceso. 

Calló la musa del Bachiller algunos años, hasta que en' iSiy, al venir 
Carlos V á encargarse del gobierno de España, compuso, primero en latín 
y luego en castellano, una obra dramática que quizá se representó y que 
entregó al rey en Valladolid á fines del mismo año. 

Otros diez pasaron antes de que nuestro Bachiller escribiese una nueva 
pieza, acaso dramática, al nacimiento del príncipe, después Felipe'II; y 
luego nada se vuelve á saber de aquel personaje. 

'Nació la idea de fundirle con Hernán López de Yanguas, suponiendo 
el dictado de Bachiller de la Pradilla una especie de pseudónimo de Yan- 
guas, de que éste en el encabezado de su Farsa del mundo y moral, añadió 
estas palabras: «del autor de la Real, que es Fernán López de Yanguas». 
Y como, según acabamos de ver, el Bachiller de la Pradilla compuso una 
égloga Real á la venida de D. Carlos, no necesitó más D. José Amador de 



Í70 REVISTA DE ARCHIVOS 

los Ríos para deducir, con buena lógica, que el tal Bachiller y Yanguas 
eran una misma persona ^ 

Pero D. Manuel Cañete, en el Prólogo á las Farsas y églogas de Lu- 
cas Fernández, por él reimpresas (p. lxviii), impugnó este dictamen, sos- 
teniendo que Yanguas se refirió á su otra Farsa de la concordia, que es 
también real por referirse á personas reales. ^Escrita (la de la concordia} 
hacia i526 ^ con ocasión de un fausto suceso, debió tener el éxito de toda 
pieza de circunstancias que halaga las pasiones del auditorio. <Qué cosa 
más natural sino que, al imprimir ó reimprimir dos años después la Farsa 
del mundo procurase Yanguas advertir al público de quien era...?» 

No conocía entonces Cañete edición más antigua de la Farsa del inun- 
do que la de i528 que poseía Gayangos, y por eso creyó que la de la con- 
cordia era anterior. Pero en 1872 publicó D. PeJro Salva el Catálogo de 
su insigne biblioteca, y en él reseñó una impresión de la Farsa del inundo 
hecha en i524, con lo cual venía á resultar que las cosas habían pasado al 
revés de como suponía. Cañete; esto es, que mal podía en 1524 aludir Yan- 
guas á cosas y sucesos que sucedieron mucho después. 

Ca lete comprendió el desliz, y al reimprimir en i885 este estudio, supri- 
mió el pasaje que hemos transcrito 3; pero por una ceguedad inconcebible, 
después que se había tocado este punto, mantuvo su opinión en esta otra 
forma: (í^Farsa del mundo y moral del autor de la Real, dice el ejemplar 
de 1 328 que tengo á la vista. Si Rios hubiera observado que Pradilla aplica 
este calificativo á más de una producción cuyo argumento se refiere á su- 
cesos relacionados con personas de regia estirpe, como lo prueba su desco- 
nocida Obra real del nacimiento del Principe D. Felipe en coplas; si hu- 
biese caído en que por entonces se consideraban églogas y farsas reales 
cuantas trataban de aquel género de asuntos 4, no habría dado en este que 
me parece grave error» 5. 

Ahora bien; como el nacimiento del príncipe D. Felipe no ocurrió has- 
ta i327 y la Farsa del mundo ya aparece impresa en ¡524, resulta que 
tampoco pudo Yanguas en ella referirse á la primera. Esto dejando á un 

1 Ilist. crit. de la lit. esp., t. VII, p. 497. 

2 Ya he demostrado más atrás que la Farsa de la concordia no es de i526, sino de 1529, pues en 
ella se habla claramente del príncipe D. Felipe, que nació en 1527; del saqueo de Roma, que su- 
cedió en el mismo año; del viaje de Carlos V de Barcelona á üénova, de su próxima coronación; 
etcétera. 

3 Teatro español del siglo XVI. Madrid, i885; p. 64. 

4 Esto no nos parece exacto; al menos nosotros no recordamos ningún otro caso más que los 
del Bachiller de la Fradilla; y si Cañete conociera alguno, creemos que no lo hubiera callado. 

5 Teatro esp. del siglo XVI, p. 64. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 27I 

lado que si tal alusión fuese posible tendría razón Amador de los Ríos, pues 
la nueva Obra Real figura como del Bachiller de la Pradilla, y, por tanto, 
si Yanguas se declarase verdadero autor de ella, es claro que Yangúas y el 
Bachiller serían una misma y sola persona. 

Tampoco hay necesidad de embrollar cuestión que es tan sencilla y 
clara. Yanguas en i524 imprime su (.(Farsa del mundo por el autor de la 
Real QUE ES Fernán Lópe^deYanguas>^. Es evidente que se refiere aquí 
Yanguas á una Farsa Real que se publicó anónima ó con nombre supues- 
to; y no puede aludir á ninguna qu3 llevase ya el suyo propio, como pre- 
tendía Cañete, porque eso sería una redundancia innecesaria. Si la Farsa 
Real fuese la de la Concordia ú otra de Yanguas con su nombre en la por- 
tada, ¿á qué conducía el repetirlo en la del Mundo? 

Hay, pues, que buscar una Farsa Real anterior á 1524 que se haya im- 
preso con un nombre falso ó sin él; y en este punto la averiguación está 
hecha. En todo el primer tercio del siglo xvi no hemos hallado más piezas 
de esta clase que las dos del Bachiller de la Pradilla: la de la venida de 
Carlos V y la del nacimiento d^ Felipe II. Esta no puede ser porque es 
posterior á 1624; luego tiene que ser la otra, que fué compuesta á fines 
de 1 5 17. Esta es la que reclama Yanguas como suya, y ésta hay que otor- 
garle, mientras no se demuestre que hay alguna otra pieza que lleve aquel 
dictado ó la existencia real del Bachiller de la Pradilla. 

Veamos ahora otras coincidencias y semejanzas entre ambos autores 
que harán más fácil su resolución en una sola persona. Ambos se llama- 
ban Fernando, como queda dicho; eran ambos bachilleres; latinos muy 
profundos (uno celebrado por Juan de Valdés y otro que presentaba á los 
reyes versos en aquel idioma); ambos se dedicaron á la enseñanza; ambos 
escribieron obras dramáticas del mismo corte y gusto y erudición clásica; 
viven en la misma época (Pradilla escribe entre i5o6 y 1627 y Yanguas 
entre i5oo y i53o); y en el mismo país (la Rioja); no hay aglomeración de 
producción literaria en términos que parezca difícil que una sola persona 
escriba mucho en tal momento y poco ó nada en otro espacio mayor; an- 
tes al contrario, se observa un singular concierto en la cronología de las 
obras de ambos de tal suerte, que parece que cuando uno escribe descansa 
el otro. 

Queda sólo explicar por qué Yanguas tomó tal pseudónimo, y hasta 
creemos posible que no lo fuese, sino otro nombre, cosa entonces muy 
usual, y en todo tiempo, con el que también se le conociese, como sucedió 



272 REVISTA DE ARCHIVOS 

con el Arcipreste de Talavera, el Arcediano de Ronda, el Arcediano del 
Alcor, etc. Vasco Díaz Tanco nos dice él mismo que usaba nombres di- 
versos según los lugares en que residía y con ellos era conocido, y así ha- 
ría nuestro Yanguas. 

Resumiendo ahora todas las especies biográficas sembradas en lo que 
va dicho, parece seguro que Yanguas nació hacia 1470 en la villa de su 
nombre ó quizá en el lugar de la Pradilla; hizo sus estudios en Santo Do- 
mingo de la Calzada hasta ordenarse de sacerdote. En su juventud fué 
preceptor de los hijos del segundo conde de Aguilar, D. Pedro de Arellano. 
Pasó luego á Santo Domingo de catedrático de latinidad, donde compuso 
versos en latín y castellano que dedicó en 1 5o6 á los reyes D. Felipe y doña 
Juana, á quienes saludó en Vitoria, y al obispo de Calahorra, D. Juan de 
Velasco. Compuso además varias obras dramáticas que se representarían 
en la catedral de Santo Domingo, y tal vez en Burgos, de carácter religio- 
so, y, entre ellas un verdadero auto sacramental. En 1 517 festejó la venida 
del Emperador, esperando merced por su Égloga real; quizá le serviría 
para entrar al servicio de los Duques de Alburquerque, fuera de su patria, 
cosa que él deplora. Allí educó, entre otros, á los dos hijos mayores del 
Duque, á quienes dedicó obras diversas, á la vez que componía otras rela- 
tivas á los sucesos públicos, como la Real al nacimiento de Felipe II y la 
Farsa de la concordia, alusiva á la paz con Francia en 1529. Murió antes 
de mediar el siglo y acaso antes de 1640. 

Si resultase que el Bachiller de la Pradilla tuvo existencia real y ver- 
dadera, cosa que no esperamos, esta biografía tendría que sufrir grandes 
modificaciones: otras más radicales se han hecho, en las que parecían 

asentadas en terreno bien firme. 

Emilio Cotarelo. 

ÍDOLOS BASTITANOS 

DEL MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL 

En estas páginas señalamos á su tiempo * los tres ídolos de bronce que 
hoy ofrecemos á la consideración de los arqueólogos en la lámina VL 
Vinieron á enriquecer nuestro Museo formando, con otras piezas inte- 
resantes, entre ellas un centauro arcaico, también de bronce, que publi- 
camos 2, el legado de D. Eulogio Saavedra, coleccionista de Lorca (Mur- 

1 Tomo I '1897), pág. 519.— 2 Id. id., 513. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS ayS 

cia). Proceden de la región S. E. de nuestra Península, llamada Bastetanía, 
cuyo trazado hay que hacer sobre el de las provincias de Murcia, Albacete, 
Jaén, Granada y Almería. Según las notas que nos entregaron en el Museo 
con la dicha colección, los ídolos i y 3 fueron recogidos en puntos de 
aquel suelo secular que no pudo ó dejó de precisar el colector, acaso por- 
que adquiría tales piezas de segunda mano, y el núm. 2 fué descubierto en 
La Luz. (Murcia). Verdaderamente, aunque ignorásemos estos datos de 
procedencia, y estas curiosas figuras se hallaran en el caso de tantas que 
llegan á los gabinetes de los coleccionistas ó á las vitrinas de los Museos 
sin que se sepa de donde vienen, son tales sus caracteres y rasgos típicos 
que ningún mediano conocedor puede dejar de descubrir bien luego por 
ellos el inmediato parentesco de estos bronces con las famosas esculturas 
del Cerro de los Santos, paraje famoso cercano á Yecla. ídolos llamamos á 
esas figurillas, mas no porque pretendamos reconocerles una representa- 
ción divina; empftamos esa voz como valor entendido entre los arqueó- 
logos. 

La figura núm. i es un bronce rojizo de pátina negra, que mide o"^ 0,87 
y que por su forma general y por estar hueco pudiera pensarse si fué he- 
cha para servir de mango á algún objeto, como vaso sagrado del género 
de la patera ó de puñal, por más que nos faltan términos de comparación. 
Se trata al parecer de una mujer, velada con un amplio manto que se per- 
fila por encima de la cabeza cual si cubriera una mitra redonda; los bordes 
del manto caen por delante formando pliegues regulares y simétricos, á la 
manera griega arcaica; la abertura permite ver por el cuello una prenda 
inte/ior, cerrada hacia el lado derecho, y el borde que llega hasta los pies 
descubre los dedos desnudos. Todos los detalles indumentarios, manto 
cumplido, modo de llevarle, pliegues, ropa interior, tocado ó mitra redon- 
da que se adivina, son otros tantos caracteres típicos de varias estatuas del 
Cerro de los Santos, cuyo arte no hemos de definir ahora, pues que tan 
claramente se distingue con los particulares rasgos de un arcaismo forma- 
do de elementos griegos y orientales, como á su tiempo señalaron en 1873 
el Sr. D. Juan de Dios de la Rada y Delgado » y en 1891 Mr. León Heu- 
zey 2. El rostro de la figura, de boca pronunciada, un poco como en algu- 
nos rostros egipcios, pero de nariz recta revela desde luego una interpre- 

1 Antigüedades del Cerro de los Santos en término de Montealegre, Discursos leídos ante 
la R. Academia de la Historia, en la recepción pública del Sr. D. Juan de Dios de la Rada y 
Delgado.— 2 Statues espagnoles destyle gréco-phénicien, Revue d'Assy riólo gie el d'Archéologie 
oriéntale, lll, pág. 96. * 



274 REVISTA DE ARCHIVOS 

tación indígena ó por lo menos loca!, puesto que se trata de un objeto de 
la Bastetania y tal vez de mano bastitana, de un tipo griego, én el que 
apuntaba ya por lo visto la gravedad clásica. Lá simétrica caída de los 
pliegues, que es el rasgo más saliente, acentuado con el festón que orla el 
manto ó velo, es marcadamente griego y típico en mármoles atenienses del 
siglo VI y principios del v antes de J. C, de los cuales por citar uno men- 
cionaremos el conocido relieve de la figura de mujer subiendo á un carro. 

Idéntica á la de este bronce es la caída del manto en la estatua grande 
y en otras pequeñas del Cerro de los Santos existentes en el Museo Arqueo- 
lógico Nacional. La mitra redonda es de ver en algunas estatuas sentadas 
unas y de medio cuerpo otras, pertenecientes á la misma colección. 

El ídolo núm. 2, es un bronce de pátina verde oscura y de o"" 0,87 de 
alto. Como queda dicho tiene procedencia determinada, La Luz, punto de 
la provincia de Murcia, pero ignoramos detalles del hallazgo. Es también 
una figura de mujer, que viste túnica muy ceñida, como las egipcias; un 
pequeño manto cruzado sobre el pecho como llevan aún hoy el pañuelo de 
talle en muchos pueblos de España, inclusive en las huertas de Valencia y 
de Murcia, las mujeres; mitra puntiaguda, que recuérdala atef egipcia y 
qua es la misma característica de otras estatuas del Cerro de los Santos, 
llevando como éstas sobre la mitra y el cuerpo un manto ó capuchón, 
cuya caída termina en dos picos, que aquí están separados del cuerpo por 
estarlo los brazos y las manos abiertas presentando las palmas hacia fuera; 
posición idéntica á las de otras figuras de bronce procedentes en su mayo- 
ría de la provincia de Jaén v de las cuales, tres muy notables de la co- 
lección Vives, publicamos en estas páginas bajo los números 19, 20 y 21 ^ 
siendo de notar que visten cruzado sobre el pecho el manto que aquí seña- 
lamos, y una de ellas el capuchón. Citamos entonces el presente bronce 
del Museo, añadiendo f<que tan extraña prenda, cuya característica es la 
capucha, parece estar más cerca de la lacerfia, que se cree tomaron los ro- 
manos de los galos, que de \a pcefiiilá, y recuerda el inánto con capuchón 
que los griegos pusieron á Telesforo, el genio que figura junto á Esculapio 
como imagen de la convalecencia, dando que sospechar si en estos bron- 
ces, verosímilmente simulacros votivos de devotos, adorantes y oferentes, 
debemos ver una costumbre practicada por los convalecientes, con un 
traje apropiado, en los santuarios de las deidades más ó menos relaciona- 

I Tomo IV (1900), f ágs. i55. 



• • 



• ••ti 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS ^7^ 

das con el gran beneficio de lá salud, que del cielo recibieron los hombres 
en todo tiempo». 

En cuanto á la postura de esta figura ya dijimos al hablar de otras que 
los griegos bajaban las manos para invocar á los dioses infernales. Tam- 
bién hicimos notar que esa costumbre de ponerse el velo sobre la mitra es 
oriental como se demuestra por monumentos asiáticos ^ Añadiremos ahora 
que esta figura, como las demás ibéricas que conocemos tiene los pies des- 
nudos; pero que en vez de estar rectos para prestarle estabilidad, como 
acontece en muchas, están por el contrario, como en otros ejemplares, in- 
clinados hacia delante. 

Fn cuanto al arte, este bronce y el siguiente difieren del señalado con 
el número i, que es de un estilo seco, el cual busca tanto en las facciones 
del rostro, como en las del plegado del vestido una regularidad que pudié-r 
ramos llamar ornamental, y en cuya factura hay algo del procedimiento 
del grabador. Por el contrario en los otros, y particularmente en el nú- 
mero 2, el estilo es más libre y pintoresco, dentro del arcaismo, de mar- 
cado sabor oriental, á que pertenecen todas las obras ibéricas que vamos 
citando; la ejecución de nuestra figura revela el modelado y los recursos 
del escultor que valiéndose de un palillo señaló los dedos de manos y pies 
y con dos bolitas de barro hizo en su modelo los ojos, globulosos y salien- 
tes, como es muy común en ídolos ibéricos, y que contrastan con el ojo 
vacío del bronce núm. i y otros de tan buen arte como él. 

Kl bronce núm. 3 es rojizo y mide o"io,86. — También lleva mitra pun- 
tiaguda, también viste ceñida túnica y encima dos prendas más cortas y 
que por lo mismo aparecen escalonadas, siendo la exterior ó de encima un 
especie de gabán ó torpe interpretación de un manto, pues de una abertura 
de él salen los brazos, cuya ejecución es harto bárbara. Junto á los bor- 
des del manto caen, hacia delante las trenzas del cabello, por donde reco- 
nocemos ser la figura una mujer. I.os pies, indicados de un modo no 
menos tosco la prestan sobrada base de sustentación. La mitra, puesta 
hacia atrás recuerda mucho la del conocido busto de Elche existente en el 
Louvre, que dimos á conocer en éstas páginas = y se parece bastante á las 
de los ídolos que señalamos con los núms. 23 y 25 de la colección Vives y 
á dos del Cerro de los Santos que poseen nuestro Musco Arqueológico y 
la Real Academia de la Historia. Por su estilo guarda relación con el an- 
terior, siendo más tosco. 

I Tomo IV, pág. 157.— 2 Tomo I, (1897), pág. 440. 



2/6 REVISTA DE ARCHIVOS 

Respecto del objeto que pudieran tener estos ídolos bastitanos nada cier- 
to podemos decir; pero se destinarían á ser ofrendados en algún santuario, 
por votos de gentes que hubiesen alcanzado la salud. ú otra suerte de bene- 
ficios, ó fuesen figurillas para mero pasatiempo, como hoy las Caritas de 
Dios, nos parece evidente que debieron tener una significación piadosa y 
que se relacionan por este lado, como por el dal Arte, con las esculturas del 
Cerro de los Sanios datando, como ellas, de una época que no puede ser 

posterior al siglo iii, antes de J. C. 

José Ramón Mélida. 



POEMA DE YUgUF 

MATERIALES PARA SU ESTUDIO 



(continuación) * 

LENGUAJE DEL POEMA 

Acerca de la localización del Poema se han manifestado dos opiniones 
diferentes: Amador de los Ríos ^, Saavedra 3 y Fitzmaurice-Kelly 4 creen 
que el autor y el lenguaje del poema son castellanos; Ticknor 5, Morf ^, 
Hanssen 7 y Schmitz ^ que son aragoneses. Esta diversidad de pareceres 
sólo es posible por no haberse hecho hasta ahora un examen del lenguaje 

1 Véase el número anterior. 

2 Hist. crit. de la Lit. III, 371, 372 n. 383 n. 1; Schmitz advierte que la mención del «ireino de 
León», sobre que tanto hincapié hace Ríos, es mala lectura por «.rreino del león»; en este pa- 
saje Judas llama «león» á José que le ha vencido en fuerza. 

3 Discurso ante la Acad. Española, Madrid, 1878, p. 5i. 

4 Historia de la Literatura Esp., traduc. de Bonilla, Madrid (1901), p. 114 «debido sin duda á 
algún infiel mudejar de Toledo». 

5 Hist. déla Lit. Esp., trad. Gayangos-Vedia, Madrid, i85i, I, 104, «es de presumir se escribió 
en Aragón». Cita sólo como prueba mercadero por mercader. 

6 El Poema de José, Leipzig, 1883 (Gratuhitionsschritt der Univers. Bern an die Univ. 
Zürich), pág. VIL 

7 Das possessippronomen in den altspanischen Dialekten, Valparaíso, 1897, p. 19: «Sollte die 
Sprache des José, welche ais Mittelglied zwischen Aragonisch und SQdspanisch zu betrachten 
ist, vielleicht den altvalentianischen, vor dem Eindrin¿en des Catalanischen von den Mozara- 
bern gesprochenen Dialekt reprásentiren?» El mismo autor: Sobre los Pronombres posesivos de 
los antiguos dialectos cast., Santiago de Chile, 1898, p. 8: «el poema podía ser obra de un mozá- 
rabe, por ej., de uno de los que .-Vltonso I de Aragón llevó á su tierra, pues puede ser que la apa- 
riencia mahometana date de la redacción aljamiada. En todo caso la palabra Allah de la edición 
debe ser reemplazada necesariamente por Dios*. •' ' 

8 Deber das altspanische Poema de José (en Romanische Forschungen, tomo tX, Erlangcn, 
1901, pág. 316); se funda en las dos formas acuitaba por escuchaba y ley por leche. Parte de 
la introducción del trabajo de Schmitz apareció como disertación doctoral de Bon, fechada 
ErUngen 1899. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 277 

y por no haberse publicado aún el ms. A; el aragonesismo del poema es 
indisputable, y el del ms. A es muy pronunciado. 

Tanto la copia A como B presentan ras^-^os aragoneses, pero con esta 
diferencia: B es muy moderno, de la segunda mitad del siglo xvi, y su 
aragonés está muy. castellanizado, aunque no completamente; A, como 
bastante más antiguo, ofrece el dialecto con mayor pureza. Uno y otro 
representan una lengua más popular que la que generalmente se usaba 
por los literatos aragoneses en las fechas respectivas. 

Apuntaré aquí los principales rasgos dialectales de A comparados con 
algunos de B. Lo haré rápidamente; por lo cual no citaré siempre con pre- 
cisión mis autoridades. 

Vocales. 

§ I. Rasgo característico del aragonés y del leonés es la diptongación 
de é ó latinas aun ante una yod que impide la diptongación en castellano. 
Por ejemplo, óculu es «ojo» en castellano, pero «ueyo» en leonés y astu- 
riano, y «uelyo» en el habla de Zaragoza, hacia 1106, en que escribió Ibn 
Buclárix su libro de Materia Médica (v. Simonet, Glos. s. v. «wello»). En 
igual caso están hódie «huey», pódiu «pueyo», folia «fuella», que viven 
todavía en el Alto Aragón. La influencia castellana hizo muy temprano 
olvidar estas palabras en la literatura, y la ley de diptongación ante pala- 
tal sólo halló un refugio en la flexión verbal, donde todavía la muestra 
Yuqui A: v^nio viengo 3i d, vienga 14 a, 53 d (igual B 42), 76 d (B 65 
venga), viengas 79 d, té neo tiengo 5i d (B ¿\o tengo); esta manera de 
conjugar es muy común en toda clase de textos aragoneses («vienga» 
Leyenda de José, p. 74 3, y otras citas en Hanssen, Conjug. arag. p. i3 y 
1 5) y subsiste aún en alto aragonés. Puede mirarse como parte de la con- 
jugación el participio cueito B37C, c6ctus, castellano «cocho»; cueito es 
la verdadera lección, asegurada por la asonancia, para .4 48 c, en vez de 
la disparatada cativo; v. adelante § 38. — Fuera de la conjugación, la dip- 
tongación ante yod no se cumple: noche 74 c, castellanismo también por 
su consonante ch, véase § 6. 

Asimilación al diptongo ue ofrece guerdar i3 d, 

§ 2. En el diptongo te inicial, alguna vez la fricativa j se escribió con 
la análoga /, indicio de que su pronunciación ordinaria era fuertemente 
palatal »; jerrado 26 d, 55 d^gb b = yerrado B i5 d,^d,S^b, ii5 b; en el 

1 Recuérdese que en Andalucía, Buenos Aires, etc., la y se pronuncia como ; francesa: «jo» 
■= yo,«jerba» = yerba, etc. A propósito de este endurecimiento de la fricativa del diptongo ie, 
citaré otro curioso de la del diptongo ue, que ocurre entre lo^ judíos españoles de Levnnte: 



y 



278 REVISTA DE ARCHIVOS 

siglo XI hallo también en las glosas Silenses «gerranza» gS, «gerrato» 292=-= 

« • .. . ' 

erratu, «gestra» 242 = extra, y en el Fuero de Navarra «gegoa» 68 a, 
ii3 a, «iegoas)> 118 a = equa, c<gerrassen» 3i a. Otra vez aparece la 
grafía Jien^a 56 d = yerro B 46 d, comparable en algún modo á oguie- 
rro» = ferru, «guierba» = herba, que me han trasmitido de Enguera, 
pueblo aragonés del reino de Valencia. 

§ 3. El hiato S3 disuelve mediante -y-: leyal óo c, 65 c (B 49, 64 leal): 
seyer 3 d (contra la métrica; pero encaja en el metro en B 129 c), seya 
56 d (B 1 38 b, seyas 143 b, 162 d; en 45 d, 98 d, 192 b usa otro tipo de sub- 
juntivo: sia, y en i38 d: sea) ^ creyó 23 c, 29 a (igual B 18 a^, veyer 62 b 
(igual B 167 b, pero ver 5i b), peyese yS d, 47 b',foyido 5o d,foyia 55 b 
(faltan ambos en B) trayeremos B 199 d. Muy común en los textos arago- 
neses; la Leyenda de Alejandro dice ((peleya» i5i 2, 277 3, aleyones» 252 4, 
el Apolonio aseyello, seyellar, peyón, reyal^ leyal, veyet, veyedeso, etc., y 
el Fuero de Teruel «acayecer, seyer, cameye» = cambie, etc.; Santa Ma- 
ría Egipciaca, «leyon, acarreyó, creyen(^a, veyes», etc. 

La 'V' para disolver el hiato aparece sólo en oviestes 67 d, audi(v)istis, 
también eñ el Poema del Cid 2314, con «juvizio, axuvar», y en el Apolo- 
nio 1 18 «destrovir». 

La -gr- aparece en B: cadaguna 85 b d, 106 c, 223 b, 241 a (junto á ca- 
daiino 194 b),feguia 124 b = fiducia. 

§ 4. La -o -e final se pierde más fácilmente que en castellano tras nd 
ó nt arrastrando la pérdida de la /; qiian por quando se lee en A 5c a, 
B 125 d, y el metro exige esta forma en i5 b d (quan se fallaron luefie y 
qua?i esto rido Yüguf), 25 b, 68 a. También se halla el gerundio ó par- 
ticipio salvan 69 ¿/, que B 58 escribe salvante, contra el metro; el metro 
exige introducir esta forma en muchos lugares -están 22 c, 61 d (están 
Y ugiif apuesto}, ■ di^ien 42 c, 'lloran 49 d, -'cabalgan 62 d (c. una muía), 
'besan 69 a. Esta forma át participio y gerundio abunda en las traduccio- 
nes de la Biblia; La Ferrarense dice: aay del barajan con su formador» 
Scio, ísai. XLV, 9, ayo hazien comer a ellos adelfa» Scio, Jerem. XXIII, 
1 5, y en otras traducciones: «envolvién, envigan, ponién, andan, soltán», 
GrCinbaum, Jüdisch-spanische Chrestom. 1896, p. 17. Hoy en Ribagorza 
es corriente la forma del gerundio «cantan, comen, subíno. Ejemplos de 

«sue¿;r,iy> se hizo ^'sfucgra «est'uegr.i»; «sucño>> se dice *^esfueño»; «suelo» = «csfuelo», y aluenga» 
<por lengua) se dice «elvuenga* (Mencndcz Pelayo, Antología de poetas líricos cast., tomo X, 
páginas 305, 311, 312). 
I No es de citar aquí seyendo 61 d que ofrece un simple caso de diptongo ie. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 279 

Otra clase e:i las leyendas de José y Alejandro: «montamen» 228 12, 2G0 i, 
«tormén» .o, lín. 4 abajo. 

La forma tnercadero pídela el consonante en 45 a, 60 a d, como escri- 
be B 49. Pero en Sy b no cabe en el metro sino mercader como escribe el 
mismo By 46, que siempre en los demás casos pone la o final. Véase sobre 
esta palabra á Ríos, Hist. crít. III. 871 n. 

§ 5. Es notable la pará^:^o¿^e usaia comD recurso métrico para obtener 
asonancias; así hallamos mare 17 c (en B 8 marj para rimar con: padre: 
fambre, y el infinitivo /ar/are B 23i d para rimar con: sangre: mad^e; 
además, hay que suponer en B 233 paragoge en fnar y pesar, que riman 
con madre: padre. Esta paragoge poética existe también en la cuaderna 
vía del Poema de Fernán González, coplas 59 y i23, al menos en la edi- 
ción de Janer, y existe también en Santa María Egipciaca, 67, o viene: 
biene». 

m 

Fuera de la rima, se halla sete = sitim i5 8 ^ exigido por el metro, y 
que es la buena lección necesaria en A ly b (de sede ni de fambre), quizá 
explicable por tratarse de un monosílabo, comp. amiese» P^uero de Medi- 
naceli, Muñoz, Colecc. 439, 44.0, y aun «fee» S Dom 77, Duelo 56, aunque 
este es monosílabo y por lo tanto propio del copista y no del autor. 

Consonantes. 

§ 6. Los grupos -ct- ó -//- en aragonés castizo dan í7, y en Yúí^uf .4 
hallamos <f ere/7 wrc??*o i b= directura-, escuitad i3 c -= auscúltate, 
escuitaba B 2Dg b, 290 b, fnuita A 3y d, en B 48 d: cueito coctu, dito 
dictu 20b d ', y con apócope muy A 'ij d, y ley B 104 a = lacte; al lado 
de los castellanismos preponderantes: escuchar B 281 a, mucho B 2^, fe- 
cho A 28 c, 3 1 d, ichado 28 c, echasen 21 b, lecho 76 d. En la Leyenda de 
Alejandro: oleito» 2i3 i, «itose» 2575 = echóse, ccdito» 214 13, «vitanta» 
i5q 2 = ochenta; escaso frente á «fecho», etc. 

§ 7. El resultado d3 -//- ó -c/- es en el Alto Aragón (como en leonés 
y asturiano) -//-; meliore «millo», apicula «abella». En Yú^uf .4 hay: 
mulleres 70 d, filio 67 d (cas3 aislado, frente al común fijo), semellaban 
78 c (B 67 semej.). En B hay orella 38 c (pero oreja i85 b), pelel la 262 b 
{pero peleja ji c y A 42 c), illadas 104 d, palla 119 b. En las Leyendas 
de José y Alejandro, cábantalla» = ventaja 9 12, «conséllanos» i3 ¡5, «cru- 

I Dito está rimado con Agibto: tristo; parece que, aunque las rimas son muy inexactas, exi- 
gen cierta analogía entre las consonantes, merced á la cual el copi íta conserva esta forma dia- 
lectal. No obstante en B 219 riman. Atrista, manzilla, veian.* 



28o REVISTA DE ARCHIVOS 

ciliada» = encrucijada 14 13, 18 i, 43 ,, 724, aconcollose» = encogióse 
173 i5, «yacilla» = yacija 207 3, c<parallameno = aparejamiento 212 13. Al 
lado de esta grafía con -//- abunda la castellana con -/-; ovejas 1 1 c, fijos 
1 3 c, 3 1 c, 32 a, y otra con -cA-, propia de la aljamía: fichos 24 b, 25 b, 
28 b, 29 a, fachos B i5o d, muckeres común en B, Rom. Forch. XI, 
p. 340 s. 

Las rimas indican que la grafía propia del autor era la -//-; en primer 
lugar debe citarse jpareZ/as; estrellas 6 d, y según B 38: orella, camella, 
maravella, que A 49 escribe erradamente orecha. Después de estos ejem- 
plos creo que aunque se recuerde la poca pureza de las rimas de Yu^uf ^ 
se puede suponer que el autor del Yú^uf pronunciaba -//- en las rimas 
mervejos (== bermejos), consejos, cabellos B 76; pero esto no es seguro, y 
si quisiéramos dar absoluta fe á las rimas, también el autor pronunciaría 
-c/z-, pues en A 76 (B 65) hallamos: consecho, poqui lecho {6 poquecho): le- 
cho, derecho. La copla que en A 42 aparece bien consonantada: tnarave- 
ja 2, ove ja\ pele ja, arveja, mezcla en ^ 3i las tres grafías: maravella: 
ovecha: peleja: arveja. 

g 8. En vez de la ch castellana aparece á veces la / y acaso pueda ex- 
plicarse por olvido de texdid en la escritura: ejar A 34 a, 35 a, 72 b, B 
192 d, frente á echar A 21 b, 36 a, 5o b, B 23 a, etc.; fejo A 53 d, bj a 
contra fecho 54 c, etc.; mujo 69 c. Caso aislado es dicho B 200 a por dixo. 

S 9. La / agrupada con otra consonante vacila, lo mismo que en caste- 
llano (sal tu m, salto y soto), pero con alguna divergencia: calces 18 c 3 y 
otero 45 d se dicen hoy en Ribagorza igualmente; pero en esta región se 
dic3 «atro», que el Yú^uf escribe otro. 

^ 10. La 'd' latina consérvase aún en piedes 69 a (el metro pide «be- 
san» V. § 4) ^ 58, 229 d, Leyenda de José 64 4, 65 15, 126 5, y en vedieron 
52 d, «vedian». Leyendas de José y Alej. 100 i, 110 8, 120 7, 171 4. 

§ II. Respecto de las consonantes iniciales, notaré que si la g- ó /- la- 
tinas se conserva ó pierde como en castellano (jente \b a, echasen 21 b), 
aparece conservada, según la tendencia del aragonés, en el verbo ja^^er 
21 c, 45 d, So d, 81 b; en B, que por su fecha tardía confunde á veces la 

I Por ejemplo: ellos, bellos, derecho, despecho, B 174, ó vasallos, llegados, altos, galachos, 
B 147, defectos que abundan; v, en A las coplas 2, 12, 17, 19, 23, 24, 29, 30, 33, 36, 48, etc. 
Eñ A se halla además marave jaron 37 b, junto á maravellcdo '3 a 69 a. 

3 En 5 9 c es co^es, cuya i{ quiere explic ir Ford, p. 163, suponiendo intervocálica la c latina 
de calcein después de la vocalización de la /. Nebrija escribe coce, coces, y la ^ de B es sólo una 
de tantas confusiones de j^ y f como á fínes del siglo xvi se cometían. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 28 1 

j y la X, se escribe j.i^ia 24. d, 34 d, 69 a, ja^/a 69 rf y xa^ien 1 1 c, 40 b, 
jernagion 216 <f y xenerasion 172 c; v. Ford, pág. 168. 

Los grupos/?/- y el- se encuentran conservad ds, según la fonética ara- 
gonesa, mantenida hoy en el Alto Aragón: plegaron 25 b (pero llorando 
^3 c, 4-6 d), clamó 55 c {B 44 llamó). En la Leyenda de José: c<aplegues, 
ploró ploro» 63,9, «ploraba) 16 14, 21 g, 43 14, 15, «plega» 45 ¡o, cíclamó» 
^2 I, «clamas» 56 5. 

La /- aparece palatalizada sólo en la palabra llobo 27 d, 28 d, 29 ^, 
3o a, 3i a, junto á lobo sólo en 22 b d. Esta //- inicial es hoy propia de 
Ribagorza, (no del Somontano ni de Sobrarbe) donde se dice «Homo, 
lluego, Ilugá (lugar) llena», etc. 

La n- aparece palatalizada sólo en noble 3? a, y ñon bg d. No sé que 
esta palatalización sea corriente fuera de ciertas regiones del dialecto leo- 
nés; únicamente tengo el ejemplo aislado «nido» del Somontano de Bar- 
bastro. El ribagorzano «ñedo» procederá de '^niedo. 

La/- no se pierde en A sino en aliaron ib b, B 14 ^, junto i fallaron 
25 b, cuya/- no viene de su etimología afflare; la vacilación en esta 
palabra también se encuentra en antiguo leonés. El copista del ms. más 
tardío, B, ya no pronunciaba la /-, pues á menudo escribe ha^ia 48 c, 
2o5 a, ó agía 3o c, 292 b, ablar 18 c, asta 28 d. 

§ 12. La consonante latina sorda medial aparece conservada en pá- 
reles A 77 c, que no es errata por paredes B 66, ya que en la Leyenda de 
Alejandro 1406x9 se hala también «paretes»; procede esta forma del len- 
guaje que hoy se conserva en Ioí: valles de Tena, Broto y Bielsa (v. Saroi- 
handy, Rev. de Aragón, 1902, p. 65^), donde se conservan las sordas me- 
diales «capeza», «lupo» = lobo, «pocilca», «has tornato». 

Del Yú^uf podemos añadir además sete B 8 b = sitim, y malantant 
A 16 a, frente á malandant 69 c, y Hopo 3i a, por lobo, si bien este caso 
último, por hallarse junto á otros ejemplos en que se ensordece una b la- 
tina, y lo mismo medial que inicial, puede interpretarse de otra manera, 
según hago atrás tratando de la/7 aljamiada. En la leyenda de José 5 15 se 
halla «gayatos» = cayados, y en 3o 9, 273,9, «secutes» = segudes ó per- 
sigas. 

§ i3. Metátesis de la r agrupada, transportada á la consonante inicial, 
se ve en crabon B 272 a (leído por Schmitz carabon é interpretado «avis- 
pón», de crabro, ¡tal. «calabrone»); la forma «eraba» capra es hoy co- 
rriente en alto-aragonés. Otro caso es sin duda trotiado A^'id (mal trans- 



282 REVISTA DE ARCHIVOS 

- ./• • . • . . , . , 

crito arriba, comp. 1q dicho de la vocal de sostén al tratar de la transcrip- 
ción) por torteado B ^2 c [atorteado B \i\ b), = que ha sufrido tuerto ó 
injusticia.. No hay metátesis, sino fidelidad etimológica en crebantado 
A 16 b, By b,20i b, 206 c (leído por Schmitz querebantado) de *crepan- 
tare; era corriente en Castilla en los siglos xiii y xiv, y en Aragón hasta 
hoy día se dice ocrebar» c repare. En las Leyendas de José y Alejandro 
se halla «crebar» 146 7, c<crebó» 63 4, 90 13, ocrebantado» io3 %. 

% 14. El español antiguo representaba por la fricativa labial / las fri- 
cativas guturales árabes f ^ ^, pues carecía de un sonido análogo á éstas, 
y es curioso ver la aljamía españolizada de tal modo, que el nombre de 
la señora de José, que Firdusi escribe l>^^-^ (Rom. Forsch., ÍX, 369), es 
decir, con el sonido de la j moderna castellana, tuviera para el copista de 
A apariencia exótica en esa f , desusada en la aljamia (v. arriba, transcrip- 
ción de la j), la cual no sabía pronunciar sino á la española, como/, y lo 
transcribiera U^j exactamente como c<almofada, alfiler, alfombra». El 
copista de B, que siguiendo una posterior evolución del español, transcribe 
la /por h ó V (hazer, habla) escribe ^¿j. El copista de A se contradice con- 
servando la » en la palabra eljohar 63 d, 64 a, en vez de adoptar la forma 
española ccaljofar»; en la Leyenda de José se halla escrito con h, p. 55, ó 
sin h ni/ p. 99 5. 
Adj«tÍTO. 

§ 1 5. En aragonés está acentuada la tendencia á dar dos terminacio- 
nes á los adjetivos de una sola: grando A 62 b, granda 3o b, en rima \ y 
ésta lo exige también en 34 a, donde B 23 parece que retoca leyendo lar- 
ga; no obstante B Hj d conserva granda 2. Por igual tendencia hallamos 
tristo B 2o5 c y trista B 219 b. En Santa María Egipciaca 402 «dolienta», 
en el Fuero de Navarra 84 a «simpla», en la Leyenda de José «mujer des- 
creyenta» 62 3, y, según Borao, se dice hoy en Aragón cda menora» á la 
mujer menor de edad; y en Ribagorza al lado del mase, adolen» se usa el 
femenino cídolenta». Como en provenzal «dolenta, nobla, comuna», etc. 
S 16. El numeral viníe A 3g b, B 28, 286 b, existe en el Fuero Juzgo, 
en documentos asturianos, en mirandés y en portugués; en el Fuero de 

1 Siguiendo á D, hay que pasar este adjetivo al verso a *con falsía muy granda)», y leer en b 
«aquella muert tan mala*. 

2 Schmitz (Rom. Forsch.. XI, p. 324, n. i, p. 368, nota á 48 c, p. 377, nota á 87 d) achací estos 
adjetivos á un arabismo de la rima! En la p. 389, nota á i65 d, explic.i igualmente un a pendido 
que es un pretérito perfecto, sin nad i de particular; y en la p. 406, nota á 275 a, explica igual- 
mente caso de un adjetivo adverbial en femenino (allegóse el rrey a la muela privada) que no 
sé CDmo explicar de otro modo. El caso dudoso de engeladOy 387 a, no ofrece dificultad. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 2&'i 

Usagre (extremeño) se halla el derivado «vintena», y en los Textos Alja- 
miados, p. 6 «vintiocho». Se deriva de víginti con la í inicial provista 
de la cantidad lar^^a clásica v el acento romance, mientras el castellano 
«veinte», anticuado «veinte», muestra el acento clásico en la penúltima 
(según defiende D'Ovidio, Zeit, VIH, Í2), pero la cantidad breve vulgar 
en la inicial. 

Artículo. 

§ 17. No tiene nada de particular la palatal // en ell algo 70 c, usual 
todavía según Nebrija con los femeninos «ell alma, ell aguja», etc. El co- 
pista de A transcribió mal su original en 71 d, ell alibrar. 

Fronombre. 

§ 18. El aragonés, como el catalán, al unir el pronombre personal á 
las preposiciones, pone el caso oblicuo en el singular de la primera per- 
sona, tni; pero en el singular de la segunda pone el caso recto tu; así en tu 
23 c. En la Leyenda de José, «a tu, a mi» 269, 13, «junto a mi, sobre tu», 
432, i5, c<con mi» 3o lín. 5 abajo, «de tu» 19 i. El m'siiio uso persiste en el 
aragonés moderno. 

El plural vosotros A 3g a, nosotros 54 b, B 43, aunque ya se va gene- 
lalizando en la literatura castellana desde el siglo xiv, no cabe en el me- 
tro, y es modernización del copista por vos, nos. Enclítico es siempre vos 
17 rf, i3 c, 5i ¿/, 53 c, 76 a; no obstante el metro parece pedir os en 44 a, b, 
forma que se escribe en B 4 c, y que no es ningún anacronismo, pues 
aparece ya en los manuscritos de Berceo y del Poema del Cid y se gene- 
raliza á fines del siglo xv. 

§ 19. Me parece especial del Yúguf A la conservación del dativo enclí- 
tico le cuando va unido á otro enclítico del pronombre de tercera perso- 
na: dio les le i3 a, que le I tornase 68 b, no le I consetitiba 80 c; en 38 c 
debe leerse: él les lo atorgó, pues ellos lo quisieron. Esta manera subsiste 
hoyen Bielsa: «toma-lelo, no les lo digas», Rev. de Aragón, líí, 1902, 
p. 649, nota. 

En B, además de la forma del castellano antiguo fgele daba g3 d; ó 
del moderno (atorgosele 3o d, 112 c, 4 a, 16 c, 108 b\ aparece otra 
dialectal, que consiste en sustituir el acusativo por el adverbio pro- 
nominal y ó ye: rogó li ye volviese by b. Este uso difiere del catalán y 
ribagorzano en que en estos dialectos el adverbio y no sustituye al acu- 
sativo, sino al dativo; en ribag. «lo y va da» = dióselo, «dixa las ye»=: 
déjaselas. 

3.* ÉPOCA.— TOMO VII. 20 



284 REVISTA DE ARCHIVOS 

Un tercer procedimiento aragonés consiste en reemplazar el acusativo 
con el adverbio pronominal «endp»; ^29 la, L^eyenda de Alejandro «aplega- 
ron á el algos muchos y diéronle ende» 200 10 = diéronselos, oque lende 
había porparado» 267 1 = que se la había preparado; una vez sustituye al 
dativo c<yo ló ende daré» 209 13 == yo se lo daré. En la Litera, al sui; de Ri- 
bagorza, se dice hoy: c<le pegó con un palo hasta que Ten rompió en las 
costillas» = se lo rompió. 

§ 20. El adverbio pronominal y se usa en funciones del dativo le solo. 
A ofrece únicamente un ejemplo: diye 55 a (no cabe en el metro sino con 
sinalefa), pero en 5 hay más: no ye diesen 108 b, pongamos ye rrecaudo 
269 c, 119 c, 157 c í/, 270 c. En estos y otros casos la significación local del 
adverbio es defendible, pero la pronominal me parece más clara. 

El adv^erbio en, ende, ne, tiene también uso pronominal: lo*n ferió 18 
c, ?n*en dará 81 d, B 70, no'nd abian curag2 d, no'n abian B 81, no'nde 
quedara B 298 d, no'nde pido cosa B 278 a, ni'nde ubiese cuidado B i5i 
c, 177 c, 194 c, otros ne fallaredes 273 c, aber n'as gualardon... tomar ne 
quieras onor 271 c d. Este uso de en es hoy corriente en todo el Alto Ara- 
gón, pero en las varias formas que presenta Yú^uf no lo conozco sino fue- 
ra del alto aragonés, en el ya citado lenguaje de Enguera, donde se dice 
ante consonante: «no t'en doy»; ante vocal: «end a d'er»=ha de hacer de 
eso; y final: «dámende ó damendé». 

S 21. El posesivo de tercera persona múltiple es, como en los demás 
textos aragoneses, lur 94 a en singular, y lures 40 b en plural. Esta for- 
ma la rechazó el copista de B 29, 83, quien no admitía sino su; falta tam- 
bién en la edición Gayangos-Janer, y con razón la echaba de menos 
Hanssen en el Yú^uf: bemerkenswerth ist auch das Fehlen von lur. Der 
Dialekt ist ohne Zwdfel nicht der eigentliche aragonische, sondern ein 
verwandter, welcher gewisse Eigentümlichkeiten mit dem aragonischen 
teilte (Das Possessivpr. 1897, p. 19). En la Leyenda de Alejandro es comu- 
nísimo el lur, que el editor escribe interpretando con o la vocal damma: 
«fue malo lor cuidar» 201 o, 207 e, 220 9, 23o s, 23 1 4, etc.; «lores grados y 
lores estados» 209 17, 223 6, etc. Hoy no se conserva, que yo sepa, este po- 
sesivo. 

§ 22. El metro exige leer en Ayi cy B 60 d: empreñáronse todas, cada 
en su sa¡{on, como en estos otros ejemplos «ayan el alcalde et los tres ca- 
vaylleros cada diez sueldos» F. Nav. 26 a, «mandólos yr todos cada a su 
logar», Fernán González, 711. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 283 

Verbo. 

§ 23. Se diptonga en aragonés como en leonés la e breve del presente 
ó imperfecto de indicativo del verbo sum: es yes A 42 c, junto al caste- 
llano eres 82 c; est yes 2 a, 42 a, 60 c, 67 d, 82 b, junto á es 21 c, 28 b; 
eras yeras 5o d, erat yera 16 ^, 60 b, 68 a, yS b, 78 ¿/. En 5 no existe 
este diptongo; alguna vez está escrita una y antes de la e, pero Schmitz 
ha observado con razón (Rom. Forsch ÍX, 336) que en todos esos casos 
precede vocal /: siyera 49 b, i55 d, 168 c, 232 d, y entonces la y es simple 
consonante de sostén para la escritura, como en tnP'ermano 271 c. En la 
Leyenda de José aparece «es» 41 2 = eres, y en la de Alejandro «ye, i 3» 
220 4, 223 12, 234 I = él es, y aun el analógico «ien» 223 8, 9, 10 = son. 

Véase además atrás § i para viengo y tiengo. 

Un diptongo antietimológico aparece en perguena A 6y b, B 56 b junto 
i pergones A 66 a^pergona B 55 a. En contra válese 11 b = valiese. 

El diptongo propagado por analogía á la radical átona del verbo, es 
común en aragonés rrueguemos A 8 ^. En la Leyenda de Alejandro «rue- 
gar» 222 12, «ruegare» 239 línea 16; en otros textos «emiendar, ruegamos, 
tiengades», etc. Hanssen, Conjug. arag. p. 12,1 3. De yerrado se habla en 
el § 2. — Caso diferente es cuentrade^ir B 182 d. 

§ 24. Abunda el trasplante del tema de presente al perfecto fuerte: 
díctese A 66 d, 25 c, 3o b, maldiniió B i3o d, ponieron A^o b (junto áposie- 
ron 40 d), andaron A 52 a, sabieron 61 b, dase 70 b (y dése 71 á). En 3o c 
aduniieron no cabe en el metro y debe sustituirse por trayeron, como dice 
J5 19. En la Leyenda de Alejandro «sabeses» 1798, «sabí» i36 2=supe; 
Hanssen, Conjug. arag., p. 17 n, cita «haviessen», fazieren». En el ara- 
gonés moderno se halla «daron» en una novela de lenguaje aragonés 
nada recargado, López Allué, Capuletos y Mónteseos, 1900, páginas 46 
y 278. 

Más arraigado está en aragonés el trasplante del tema del perfecto al 
gerundio y al participio pasado: uviendo B 76 c, tupiendo 77 c, supiendo 
25o b, dixendo 86 ¿, 89 c (siempre, según nota Ford, p. 167), supido 154 d, 
quesido 76 b, 89 ¿>, tupido 124 c. En la Leyenda de Alejandro «quisiendo» 
i63 I, 200 2, «tubidoo 197 s; Hanssen, Conj. arag., p. 14, apunta «ovien- 
do»; el Fuero de Navarra usa «toviendo, andidiendo, fiziendo, sopiendoo, 
y hoy en Aragón se dice todavía comunmente «pusiendo, quisiendo, tu- 
viendo», Borao, p. 89 y 107; en la Litera se usan los gerundios «dijiendo, 
pusiendo, hiciendo», etc., pero no los participios supido, etc. 



288 REVISTARE AI^CHItOS 

Jéis B 83 by que al lado de ccfemos» eslá en la misma relación que habéis 
con habemos. 

Con el acento romancé, facítí sV ofrece; /a^etóB 273 b y há^ets 265 c. 

En d infinitivo; la forma /eres dd copista; contra el consonante: A 
i3 a, i5 by 56 a d. En B 4 a\ 5 é, 46 a d^ esfaf. 

Abunda en la literatura aljamiada la construcción /agows a saber A 
3 a, B 121 c, 147 b, y en las Leyendas de José y Alejanclro c<fedme a sa- 
ber» i56 I, 8, Í3 8, 14 7, 104 17, 167 10, i37 4, 195 i5. En el Fuero de Nava- 
rra, p. 54 a, ((fiziefe a Saber», Comp. Diez, Gramm. ÍII, p. 219 y 208. 

§ 32. La contracción guies A 67 a, por quieres B 56, está contra el metro. 

La forma aíe A 28 d, no cabe en el metro, y tampoco en B 1 1 1 c. En 
la Leyenda de José aparece Siempre «abe» en vez de ha ó hay, 49,. 
•5 9, 19 6, etc. 

Sobre sahan, véase § 4. 

Partículas. 

§ 33. La preposición latina ad conserva su consonante final ante pa- 
labra que empiece por vocal: ad Allah A 14 d, 5i c, 71 b, Leyenda de 
Alejandro, 168 7, 191 10, ad aquellos A 20 b, 55 b, 60 a, B 29 c, Leyenda 
de Alej. 202 2, 258 4, etc.; «ad Aljadir» 147 2, fast ad aquel B 287 d, ad 
asentar i\b b\ en la escritura aljamiada á veces se pone una a demás que 
creo sea simple erraila par-ád-a-aquel B 3oo a, especialmente ante el nom- 
bre de Allah: ada Allah B 40 c, 59 b, 60 b, A i a, y con otra ortografía 
análoga A 70 b, 72 b. No sólo se halla en el Fuero de Navarra «ad aqueyll, 
ad alguno» 45 a, 100 a, etcétera., sino en Berceo «ad Eva», S. Dom. 218, 
«ad aquellos», S. Mili. 217 (v. además Cuervo, Dice. I, p. 27 a)\ pero á pe- 
sar de esto, el uso de ad puede tenerse por un aragonesismo, como lo te- 
nía Valdés: «Marcio. ¿Que es la causa por que vos no ponéis una d entre 
dos aes como la ponen muchos, diziendo a¿/ aquel, y assi en otras partes? 
— Valdes. Essó hazen solamente algunos aragoneses». Diálogo de la len- 
gua, ed. Bóhmer, p. 369 21. 

§ 34. En lugar de la preposición sin se halla de sin A 93 c, B 82 c, 
214 c, exigido por el metro, lo mismo que en J5 8 c de sin padre ni madre 
(mal en A 17 a). También se halla We sin en los Textos Aljamiados publi- 
^cados por Gil y Ribera, y D. Francisco Codera tiénelo por copia evidente 
.del árabe jj^^-*, sin conocer la misma opinión expresada dubitativamen- 
te por Schmitz (sollte es vielleicht áls Arabismus aus «min ghairi» oder 
«min duna» zu erkláren sein? Rom, Forsch XI, 359). 



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§ 35. Es aragonesa la preposición erftro Á gb d, (B 84 d estropea el 
metro castellanizando: de manera que seáis) derivado de intro, y que se 
ofrece también con aféresis («tro a ille hermo» en un doc. de 11 22 de Al- 
fonso I de Aragón, Muñoz, Colecc. p. 420, en el Fuero de Navarra, etc.), 
como en elant. fr. c(trosque))="íntro-usque. 

También es propiamente navarro-aragonés el adverbio encara A ig c 
= aun, corriente hoy en Ribagorza; úsalo también el Libro de Alexan- 
dre. Provenzal «anear». . 

El adverbios/ .4 5i d, bj d, tiene también la forma se A 60 b, 66 d; 
comp. el provenzal y antiguo francés osi, se», italiano y portugués 
«se» . 

Sobre guan por quando, véase § 4. 

§ 36. Giros notables. La conjunción que se antepone á frases tempora- 
les: que a poco de rato A 28 a, 38 a, 58 a, {asta poco de rato B 17 a, 27 a), 
que a pocos de dias B i56 a,y léase así B ^y a (comp. A 58 a) y 164 a; que 
al seteno dia B i58 a, que al tercero dia 98 a, loi a. 

El adverbio temporal sus oras A 12 c pudiera compararse á «sos oras», 
S. Domingo 201, si en ambos lados no se trata de una errata por «essas 
oras», Alex. 1802, Fn. Gz. 91, 102, 137, etc. En 5 se dice /as oras 4 c, 
como en la Leyenda de Alejandro i36 s, 10, 145 2, 176 3, «en las oras» 140 12, 
junto á la ora B jj d, 114 c, 12^ d, i3i d, Leyendas de José y Alejandro, 
4 4» 17» 5 4, 6 8, 1 37 10. A en la ora i3^ d, comp. «enlora» de la Biblia es- 
curialense 8, fol. 52 d, 56 c, etc., «e fueron a Josué que moraua enlora en 
las aluergadas de Galgala», Josué ÍX, 6. 

También son sinónimos esa pegada A bb c y la pegada B ^ c. 

La frase adverbial a las de pe^es B 109 ¿/, = á veces, se halla también 
«a las deuegadas» en el Fuero de Teruel 92 c, y en un texto del siglo xiv, 
que no parece aragonés, Rep. Hispan,, VÍÍI, 5o6 y 5o8. 

No conozco otros ejemplos de frases como estas: el llobo, el qual de 
don venides A 2g b {el lobo d' aquel donde penides B 18 ¿>)=el lobo del 
monte de donde venís (?); alli por do pinieron J5 27 ¿/, A 38 c=para que 
viniesen allí (?), véase en las Fuentes la nota á este verso 38 d. 

§ 37. Schmitz quiere ver en la sintaxis del Poema algunos arabismos. 
Én B io3 d hay: pido qu'en salía siete pacas, y en 1 53 a: /asta que pasase 
siete años, y sobre estos pasajes dice el autor citado: «pues en ambos casos 
en árabe el verbo estaría en singular por preceder á su sujeto, pueden con- 
siderarse como arabismos salia y pasase, si no se quiere ver en uno y 



290 REVISTA DE ARCHIVOS 

Otro simples erratas» {Rom, Forsch,, XI, 379); erratas de supresión de n 
hay otras en el ms. B; véase adelante sobre la derivación del Poema. Ade- 
más, en Ribagorza se podría decir en el primer ejemplo: «en salliba siete 
vacas», según me advierte Codera. 

En otro lugar {Rom, Forsck., XI, 323-324) el mismo Schmitz descubre, 
en su opinión, arabismos de construcción y rima, apuntando como tales 
«el predominante orden paratáctico del período, y el uso de la conjunción i, 
que como la árabe ^, sirve para expresar una porción de relaciones», por 
ejemplo, la temporal «después, entonces» al principio de cada verso de la 
copla Bj 29, ó la causal tn B 3i d {Á ^2 d). En el verso B 23 d tiene t la 
primera vez valor adversativo y la segunda final; 1 guiso Allah del cielo i 
no le no^ió nadc^ (A 34 d), donde Gayangos (copla 34), puso las conjun- 
ciones españolas mas y qut. También se halla í en el segundo miembro de 
una oración temporal, como en 25 1 dy donde Gayangos (copla 262 d) puso 
luego. No son por sí evidentes estas diversas significaciones que Schmitz se- 
ñala para f , la cual no creo deba tomarse más que como una muletilla del 
copista de B^ que la-añadía muchas veces sin ton ni son, por ejemplo, 4 b 
donde la rechaza el sentido, el metro y la comparación con A i3 ¿^; la com- 
paración con A 1 1 c, 16 í, 45 6, 5o a, 54 rf y el metro excluyen la /de B 2 
c, 7 b, 34 b, 39 a, 43 d. También el copista de A se dejaba llevar algo de 
este resabio: 18 c, 58 b, 69 b. — El arabismo preséntanlo otros textos alja- 
miados usando la misma conjunción árabe /a con valor de «y»: «ta aquesto 
es gualardón» (Leyenda de Alejandro, 211 ,, 217 g, 225 4, etc.), y acaso de 
«pero»: ofa qué quies d'aqucste mundo?», 175 5. 

Pero en el Yú^uf, que es un monumento más literario y esmerado, no 
aparecen tales arabismos, y el mismo Schmitz nota con razón que no 
ofrece, como la mayoría de los restantes textos de la literatura morisca, un 
cruzamiento de formas españolas y árabes, por ejemplo, verbos árabes con 
flexión española. Aun vocablos sueltos se puede decir que no tiene de ori- 
gen árabe más que los generalizados en castellano; nabi B 20 b es dudo- 
so, pues A 3i b usa profeta, como luego en 67 c, B 56 c; en cambio «anna- 
bi» se usa mucho en la Leyenda de José 4 ¡g, 5 13, etc.; en vez de ángel B 
81 c, i4 60 ¿>, dice la Leyenda, p. 08: «no es esti persona, sino almalac hon- 
rado»; en vez de omillaban A 6 rf, dice la Leyenda 6 13 «asachadaban»; en 
vez de oración A 5i c, 71 6, dice la Leyenda i3 u, «zala)>; en vez de dine- 
ros 39 6, dice «derhames», 244, 25 g; en vez de seda 58 c, dice «alharir?^ 
^j 10) etc., etc. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 29 1 

Por el contrario, el habla de Yúf uf está españolizada al nivel de la de 
cualquier autor cristiano de la Edad Media, y así emplea los términos ana- 
crónicos: caballero B aSS b, 245 a, aSg d; escudero 168 c, 172 a, 235 a; va- 
sallo 19S c; condado Á 61 b, B 141 c, 160 b, igS b. 

En fin, los arabismos de rima á que alude Schmitz, son sólo aragone- 
sismos, según dije en el § i5. Queda, pues, sólo conK) indudable el arabis- 
mo señalado en el § 84. 

§ 38. Teniendo en cuenta principalmente el trozo de A que aquí se pu- 
blica, notaré 

Abilar A 19 a, abillar B 248 d, comp. el cast. ant. ((aviltar». 

Ablagmar A gS b(B 84 evita el arcaismo poniendo r ratonamos), cast. 
ant. «blasmar», blasphemare. 

A/ollar A 52 c; B 41 c estropea el verso entendiendo afallegio, pero 
conserva el sustantivo afolladurá 119 b. Es verbo muy usado en la alja- 
mía: c<s¡ tú obras contra la ley de AUah, será afollado tu señorío y será feo 
tu nombramiento». Leyenda de Alejandro, i52 9; «serán muchas las tre- 
mulaciones y se carpirá la tierra y se hundirá con los suyos, y habrá afo- 
llamiento á sol saliente, y afollamiento en sol poniente, y se agrietarán los 
montes y se derrocarán las cibdades», 282 3; c<y gustamos del aua d'aquella 
mar y trovámosla amarga, que afollaba lo que era alrededor della», 260 s; 
«derrocará tus villas y afollará tus señoríos», 2745, y 114 12, iSSg. No 
tiene sello especial de fonética aragonesa, pues deriva de affollare. 

Arecho B 65 c, interpretado por Schmitz (Rom, Forsch., XI, 626) como 
un aumentativo de «aro» con el sufijo -acho ó -e/o, significa sencillamen- 
te derecho A 76 c. Hallo «arecha» en un documento de San Millán de la 
Cogolla, 8 Dic. 1279, Archivo Histórico, núm. 104; la forma propiamente 
oriental es «areito», que aparece en el Fuero de Navarra; derivado de 
erectus, del cual procede también un verbo «erechar». 

Catar de A 12 d, creyó necesario traducirlo el copista de ^ 3 en guar- 
dar de (en A i3 d, no lleva régimen con rfe, y J5 4 lo deja sin modernizar); 
«catar de danyo... se caten del can», Fuero de Navarra* 1 37 a, 96 b, 

Conpostacion A bj d, esto es, lo conpuesto B 46, ó convenido; comp. 
el castellano antiguo «composta» en el sentido de composición ó con- 
venio. 

Cueito; en A ¿\Sd hay que leer por do vo asado i cueito B 3j d (véase 
arriba § i). La misma metáfora emplea Berceo para expresar una pena 



- tí 



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2*92 , REVISTA DE AHÍfHl.VOS, . , .^^ , ,— 

grande.: k Virgen, llorando la muerte de, Cristo, dice á.los judíos: «si an- 
tes me oviessedes muenta ó soterrada...^ abriadesme guarida, ca non sintrie 
nada; non serie tan cocha oi,. nin tan asada», Duela Sg. La frase tenía 
también una forma- reforzada: «nin vieiq nín mancebo nin muger mari- 
dada non sufrió tal la^erio...; ca io fui biscocha el fui bisassada: la pena de 
María nunqua serie asmada». Duelo 14. Además recuérdese <ícochura» en 
vel sentido de dolor grande. Milagros 211 c, Duelo 36' c, 60 b,- 164 b, 
S. Oria i3i c. '■■' • 

Dentrada B 87 ¿>, 17.3 a,'2io c, 271 a, «dentraron, dentreis)^, Leyendas 

de José y Alejandro, 99 12, 169 6. ' 

Engclado A 26 a; saco el rrey una carta que t^ia engelado lee Schmitz 
en,J5 287 a,donde el ms. pone enfé/f^í/o. '^ 

Envisar, véase lo que* se dice abajo al tratar de las fuentes del Poema 
sobre la copla 7 ^. • 

Gamiñete ^«79 b pudiera apoyar la suposición de Ford sobre la deri- 
vación del Poema de «que hablamos adelante; pues pudiera ser mala lectu- 
ra de los muchos trazos verticales de ganniuete escrito en caracteres la- 
tinos; pero como Lucas Fernández usa la metátesis acaviñete» y hoy en 
Sayago se dice ocavineti», la forma de Yúcuf debe explicarse como un de- 
rivado de esta. transposición «gaviñete», con cambio posterior de i' en m 
como en «almandina» por.«alabandina»,'í<almoronía» por «afeorhía», «al- 
móndiga» por ((albóndiga», «mermejo, menjuí, mimbre» por «bermejo, 
benjuí, vimbre». - ; 

fosal A 45 c c<fosal, sepulcro ó fosa; en Castilla, cementerio», Borao, 
Diccionario. 

Goyo B 236 a^ es la forma corriente aun hoy día en el alto aragonés^ 
en vez del castellano ccgozo» gaudium. Emplea también «goyo» la Le- 
yenda de José, 58,3, 86 10. V. Romanía XXIX, 363. 

irado; en A 34 empiedra irada; (véase observación á este verso al tratar 
de las fuentes del Poema). En B 273 b, se explica bien el adjetivo irada 
aplicado á una piedra lanzada violentamente: allegóse el rrey a la mue- 
la.., i echóla inuy irada. En /t 22 b, el adjetivo se emplea en su sentido 
propio: un lobo irado. 

Lonbre A 64 b (B 53 da la buena lección: a Zaliha con avior), lonbrar 
A Gy d (B 56 non¿>rarJ!, «abia por lonbre Zayefil» -Saavedra, Discufso 
p. 26, olombrólos turcos... él m*ha lombrado ladrón». Leyenda de Alejan- 
dro, 184 II, 194 2, i37 12, 196 12, 198 3, 271 8, 279 5. 



, I . 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 298 

Mestura; en vez del mayestura de A 7.8 depone B 67 rf correctamente: 
porque eran mesturados de mestura con (léase jpor^ natura. Para A 76 c, da 
también la buena lección B 65 c; jo abre un pintor i mesturare arecho. 
En vista de estos pasajes, creo que es preciso reconocer al verbo mesturar, 
en el español antiguo, la acepción no registrada de retratar, que es la que 
conviene á este verso de Berceo: «a bonos e a malos so fecho los mestura» 
Milagros 375, comp. Milg. 49, y acaso á otro pasaje del Alexandro 3o6 d: 
«falló en un campo una grant sepultura do iazie soterrada la yente de su 
natura; tenie cada uno sobre si la escritura, et dizie cada uno quien fu 2 la 
mestura», aunque aquí mejor significaría inscripción (= noticia, en Alex. 

117)- 

Pele ja A 42 c, ^ 3i c. En la Leyenda ds José, 24 y 26, los hermanos, 

al vender á José, dicen dos veces á los mercaderes que «es ladrón y men- 
tiroso» Así, pues, de falsa pele ja equivale á de falsa condición, embustero. 
En B 252 b, se usa otra vez mala pelella en igual sentido. Aunque en el 
alto Aragón se usa «pellejana» por ramera, no debe entenderse así el pe- 
leja del Yú^uf. 

Polpra A 58 c, así debe interpretarse jt7o/¿>^ra, ó sz2i polbra (v. atrás, 
sobre la vocal de sostén) ó polpra (v. arrib i, sobre la transcripción d^ la 
p), como un derivado popular de pürpiíra en vez del culto «purpura» ó 
semicalto «porpola». En B 47 c, 80 b, se da el hemistiquio de purpura i de 
seda que para ajustarse á las leyes de la sinilefa ái la cuaderna v'a debe 
decir porpra. La Leyenda de Alejandro da «porpula, purpula» 241 7, 
272 8, que no creo pueda interpretarse porpola, pues la vocal auxiliar de- 
biera ser análoga á la siguiente, no á la anterior; pero debe escribirse en 
ambos ejemplos «porpola» leyendo como o los dos dammas, que es la for- 
ma ya citada del español antiguo. 

Poquilecho (léase así en A 76 b), ofrece disimilación de los dos sonidos 
palatales, por «poquillejo». En B 65 poquecho. 

Trotiado, véase arriba § i3. 

Tuelto; así hay que leer en la rima de A 48 c {B 37 vuelto), pues es fá- 
cil la confusión paleográfica de un ^^ con un ^ y luego de éste con un ^, 
El participio «tuelto» junto á «tollydo» vese en el Fuero de Navarra, p. 7 
a ¿, (comp. italiano «tolto», provenzal «tolt», etc., v. M. Lübke, Gr. II 
§ 339); no lo apunta Gassner, Das altspan. Verbum § 468. 



294 REVISTA DE ARCHIVOS 



SOBRE LA DERIVACIÓN Y FUENTES DEL POEMA 

» 

Una cuestión preliminar suscita Ford {The oíd spanish sibilants, 
p. 1 53-1 59) sospechando que el Yúf uf se escribió primero en caracteres 
latinos y luego de ellos se pasó á los árabes para uso de un mozárabe ó de 
otro público incapaz de leer aquella letra; se funda en erratas del manus- 
crito B que consisten en suprimir un nun; por ejemplo, tiepo io5 b, por 
tienpo 120 rf, y salta io3 d, por salían, erratas que son más fáciles por 
omisión de la tilde de la abreviatura latina que no por olvido del nun 
árabe. El apoyo de esta suposición me parece escaso; tales grafías se ha- 
llan también en el manuscrito A, ta mal 41 b, copañero 45 é, parí tero me 
48 b, lévate yS b, y creo que tienen cierta justificación fonética, pues tal 
supresión de la n ocurre ante consonante labial ó en fin de palabra, y en 
ambos casos la n en la pronunciación tiende á desaparecer y á convertir- 
se en una nasalización de la vocal precedente. Véase también lo que arri- 
ba, § 36, digo de gamiñete. 

El poema es totalmente árabe por su inspiración y asunto; fué á todas 
luces escrito por y para moriscos, y éstos es increíble usasen en el siglo xiv 
y XV otros caracte;-es que los árabes, con que tan apegados estaban aun 
en el siglo xvi. No se puede suponer lo contrario sino en vista de alguna 
prueba clara, que no existe. 

Ambos manuscritos del poema están plagados de yerros, que suponen 
hayan pasado por copias rápidas y acaso al dictado. Esto último sospecha 
Schmitz (R. F. p. 355-336) respecto de B, por la frecuencia con que co- 
mete la errata de empezar á escribir el nombre de AUah, que por reve- 
rencia no se debía unir á ninguna otra palabra, unido á la anterior y 
luego subsanada la falta escribiéndolo otra vez aislado; así en B 5 d, iS d, 
21 c, 40 c, 59 ¿ y 60 b. Lo cierto es que A y B juntamente remontan á un 
original común ya errado; así en A i5 a, B 6 a está vio ó pido rimando 
en -ar; en A 27 rf rima en -emos el hemistiquio t seremos creídos, que B 
16 d remendó seremos creideros, cuando el autor escribió indudablemente 
I creídos seremos; en A 29 rf rima en -ídes el hemistiquio él me dirá la 
verdad, y B iS d remienda él me dirá si Jalsia me decides, y en ambos 
sobra el pronombre inicial, pues el autor pondría me dirá si mentides; 
en A ^i b, BZo b ambos códices ponen de los ermanos, de sus ermanos, 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS agS 

cuando el metro exige dellos; A Sg a dice guando entroron por la pilla 
las gentes se maravellauan y 5 48 a guando entrauan por la gibdad las 
g. se m., y el metro exige sustituir el guando, y la rima exige poner en 
sin¿»ular el segundo hemistiquio, leyendo algo así como al entrar por la 
villa la gent se maravellaua, 

Pero de que tanto el ms. del siglo xiv-xv como el del xvi se deriven de 
una copia ya viciada, no podemos deducir nada sobre la fecha del origi- 
nal primitivo del Poema. Este lo mismo pudo escribirse en el siglo xiv en 
tiempo del Arcipreste de Fita y del Canciller Ayala, que en el xiii, fecha 
del mayor cultivo de la cuaderna vía. 

Las fuentes de inspiración del Poema redúcenlas generalmente los his- 
toriadores de la literatura española al Corán y acaso al Génesis. Tickner 
(í. ioi-io3) expresa que el asunto del poema «no está contado conforme 
á la relación bíblica, sino según la versión más breve y menos dramática 
del capítulo Xíl del Corán, con algunas variaciones y adiciones, ya to- 
madas de los comentadores del mismo Corán, ya debidas al ingenio del 
poeta», y señala expresamente como invenciones del autor el episodio 
del lobo que habla á Jacob para excusarse de la muerte de José que le 
imputan, la tan tierna del llanto de José en el sepulcro de su madre, y 
la medida mágica que descubre á José las verdades y las mentiras; ade- 
más (p. io5 n.) ve influencia cristiana en llamar la Tierra Santa á Pales- 
tina, A 39 d, B 28. Igual juicio, expuesto con cautelosa inseguridad, es el de 
Rí.s: la excusación del lobo y el llanto sobre el sepulcro «parece original 
del poeta castellano, bien que en nuestro juicio ambos accidentes son de- 
rivados de alguna otra leyenda oriental, tal vez del Quiteb alma^ahelic 
phalmelio^ (líl. 874, n. i), no obstante el poema ofrece «notable originali- 
dad» (III. 38o, n. I, 377 n.) y muestra «palpable influencia de nuestra an- 
tigua cultura sobre la raza sometida» en ciertos pormenores, como la carta 
de venta de José (A 40, B 287-289), las pinturas con que Zalija adorna su 
libidinoso palacio (A 77-78) que recuerdan los ricos ornamentos de la ar- 
quitectura románica, el proyecto bélico de Judas {B 269) y el uso de tér- 
minos como a /e ¿/e ca¿>a//eros y mandar un condado (Ríos, Hist. crít., 
III, 382). 

Estos juicios están hechos sin tener en cuenta la literatura oriental. 
Bien conocedor de ella Gayangos (traduce, de Ticknor, IV, 421) negó la 
tan ponderada originalidad del poema de Yú^uf: «si no estamos equivo- 
cados, su autor no hizo más que poner en verso castellano alguna de las 



296 REVISTA DE ARCHIVOS 

muchas versiones de esta historia popular que corría entre los moriscos)^. 
En efecto, la imaginación del morisco juega un papel ínfimo, y no podía 
ser de otro modo, pues su objeto era referir en verso una historia autori- 
zada por el peso de una tradición secular que, elaborada hasta en sus úl- 
timos pormenores, no permitía buenamente otras invenciones. 

El morisco no podía proponerse fantasear nada, lo tenía que tomar 
todo de los escritos árabes, y los mismos autores árabes inventaron bien 
poco. 

La literatura judía se esforzó en añadir y redondear el relato bíblico, 
y en salvar alguna de sus dificultades (por ejemplo, la repetida confu- 
sión entre mercaderes ismaelitas y madianitas en la venta de José, Géne- 
sis XXXVII, 25-28, 36), y de este trabajo resultó la leyenda del patriarca 
adornada con casi todos los pormenores que tiene en los escritores musul- 
manes. Estos á su vez trabajaron en torno al descosido relato del Corán. 

Ya la historia de José, según la sabía Mahoma, había recibido incre- 
mentos de la literatura judía, como el episodio de las mujeres que con el 
cuchillo de mesa se cortan los dedos embelesadas á la vista de José ^ Pero 
en el Corán faltan aún muchos episodios famosos después, entre ellos los 
<:itados por Ticknor y Ríos: la excusación del lobo, la carta de venta, el 
sepulcro de Raquel, el palacio libidinoso, la medida mágica, el prodigioso 
furor de los hermanos di José en Egipto. Estos pormenores y otros mu- 
chos los puso en circulación entre los árabes un judío del Yemen llamado 
Cab, que se pasó al islam bajo el califato de Ornar. A Cab cita una vez 
como autoridad el poeta persa Firdusi (f 1020) en su poema de Yú^uf y 
Zuleicha, y á Cab cita continuamente la Leyenda aljamiada de José 2. 
Después los comentaristas del Corán y los historiadores árabes trataron 
muchas veces de la vida del patriarca, y tantos son, que hoy no se puede 
fijar concretamente en qué relato se fundan todos los pormenores del poe- 
ma morisco. No coincide ni con el relato del Rey de Niebla, bien conocido 
por los sabios de la corte de Alfonso X, ni tampoco con la Leyenda alja- 
miada en prosa, los dos textos que primero saltan á la memoria del que 

1 Véase Abr. Geiger, Was hat Mohammed aus dem Judenthume aufgenommen? Bonn 1833, 
p. 141, etc., citado por R. KShler. A su vez los judíos tomaroa timbién de los árabes; por ejem- 
plo, la carta de Jacob al rey de Egipto (José) enviáadole á Benjamín (Poema, B 2o5, etc.) que se 
encuentra en el Sefer Haiyaschar (Dict. des apocryphes, II, coi. 1219), cree Grünbaum que está 
imitada de algún original árabe (Rom. Forsch. IX, 395). 

2 Sobre Cab alajbar continuamente citado en la Leyenda de José, páginas 4, 62, etc., y su 
discípulo Ibnn Abbas citaao en las páginas 61 y 130 de dicha Leyenda, véase Schmítz, Rom, 
Forsch. XI, 321 (pag. 11 de su tesis doctoral). 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 297 

piensa en las fuentes del Poema de Yú^uf. Pero si ignoramos su fuente 
próxima, nos son conocidas las remotas, y sü examen es de grande utilidad 
para. la buena inteligencia del Poema. 

La narración del morisco es un narrar á medias, con escasa delecta- 
ción en lo que cuenta; muy empapado en los pormenores de su historia, 
no sabe exponerlos con viveza, ni siquiera con entera claridad. Algo de 
esto le pasaba al autor del Poema de Fernán González; acaso uno y otro 
poeta se agobiaban en la estrechez de la cuaderna vía y hubieran desple- 
gado á sus anchas la imaginación en las tiradas libres de una Gesta. Sólo 
la comparación con otras narraciones de la historia de José nos puede de- 
jar entender algunos pasajes d .1 Poema aljamiado, de los cuales apuntaré 
aquí los más importantes, añadiendo de paso algunas otras observaciones 
sueltas ^ En ellas se verán algunos ejemplos de desorden y olvido en el 
relato, por ej. al fin de la nota á 21 b, 3o c d, 3c) c, 63-69, 1 54-1 55; casos 
de narración enigmática 38 d, 252, 276-279, ó excesivamente seca 61 d, 
1 35. La sosería del morisco se manifiesta también en callarse los nombres 
propios; no nombra á Sitneóti en 18 a, ni á Malte en 37 c, ni al Egipto en 
38 a, etc. Los pormenores de estilo inventados por el morisco son escasos, 
por ej. 62 c d. 

A I . La invocación del poema de Yú^uf sé copia en el poema en pa- 
reados en Alabanza de Mahoma (traduc. de Ticknor, IV, 327), según el 
cual la pongo aquí por darnos, además de útiles variantes, el verso olvi- 
dado por el copista de A: 

Las loores son ad Allah, el alto, verdadero, 
honrado y complido, señor muy derechero, 
señor de lodo el mundo, uno solo y señero, 
franco, poderoso, ordenador sertero. 

A 6 ¿. No hallo el nombre de la estrella tayeya en la Astronomía de 
Alfonso X, ni se parece á ninguno de los ocho nombres que da la Leyenda 
aljamiada, pág. 7. 

7 é. Envisándolo el padre no significa «mirándose en él» como inter- 
preta Gayangos, sino «amonestándole». Jacob, según la Leyenda, p. 7: 
«dixo, ansi como dice Allah en su Alcorán, el honrado: ¡oh fiyo, no re- 
cuentes tu sueño sobre tus hermanos que harán algún arte contra tí, que 

1 El citado M. Schmitz ha hecho una comparación sistemática del Poema con diversas ver- 
siones orientales de la Leyenda de José, especialmente con las Leyendas de los Profetas de Ta- 
labí (t 1035) yKisai (siglo v de la hégira. Rom. Forsch. XI, 623, etc.) y los poemas persas de 
Firdusi (t 1020) y Jami (f 1492). Nada podría yo añadir a este trabajo en mi desconocimiento 
de la literatura oriental; no obstante, me parece oportuno utilizar á mi manera las fuentes. 



298 REVISTA DE ARCHIVOS 

Alaxxaitán (Satán) es á la persona enemigo declarado» (Corán, XII, 5). 
El verbo envisar es derivado del adjetivo conocido enviso = prudente, 



sagaz. 



7 c. El Corán no dice que descubra José el sueño á sus hermanos (así 
el Génesis, XXXVII, 9) á pesar de la advertencia en contrario de su pa- 
dre; pero la Leyenda, p. 7, citando á Cab, supone que quien revela el 
sueño es la mujer de Jacob. La frase en los altos, que se repite en 19 c, 
alude al cielo, sobre que versaba el sueño de José. 

g d, 10 b c. En\a Leyenda, p. 9: «yo he miedo que se lo coma el lobo, 
y vosotros [seáis para con él] negligentes. Dixeron: ¿y como se lo comerá 
el lobo? pues nosotros somos muchos; bien nos perderíamos todos antes 
eso». Así el Corán, XII, 14. 

iS a. El hermano que vierte el agua para no dársela á José es Simeón, 
según Kisaí y la Leyenda, p. 10. Según el Sefer Haiyaschar ó Libro del 
justo S Simeón es también el que da el consejo de malar á José, á que se 
refiere el Gen., XXXVII, 20. Se le atribuyó esta principal enemistad hacia 
José para explicar el que luego José le retenga prisionero en "Egipto, Gé- 
nesis, XLII, 25. El Poema, B 193 b, dice también que Simeón fué el que 
cortó la cuerda cuando descolgaban á José en el pozo, aunque al contar 
este episodio, A 34 b, no nombra á ninguno de los hermanos. Compárese 
también la Leyenda, p. i3, 25, donde Simeón abofetea á José y anima á 
sus hermanos á matarle; él es el que escribe la carta de venta de José, 
véase también la nota á la copla 38 c. El morisco, al no nombrar á Si- 
meón hasta que llegan las escenas de Egipto, quitó á éstas parte de su va- 
lor tradicional. 

21 a. En la palabra ilegible no puede suponerse el nombre de Judá, 
que es el que, según la Leyenda, p. i3-i4, da el consejo de arrojar á José al 
aljibe. 5 dice: tomaron su consecho, i obiéronlo por bien. ^ 

21 b. El nombre monte Seyana ó Xeyana estropea la rima. ^ Acaso 
monte de Sem? En B ii b: al monte, al po^o de ZarayeL donde se debe 
ver el nombre del ángel de la muerte A^arayel (Saavedra, Discurso, pá- 
gina 41), que tampoco es rima perfecta, aunque pasadera. Lsl Leyenda, 
p. II (comp., p. 19, lín. 10), da oun monte de los montes de Quinaan» ó 
Canaan, y p. 14 «era el aljibe que cavo Sem, hijo de Noe, sean con el la 
salud, y se nombraba el aljibe de la Tristeza»; este sobrenombre eslá tam- 

1 Migne, Dictionnaire des apocryphes, t. II, col. ii85; en la 3* Encyclop. théologique^ 
l. XXIV. 



BIBLIOTECAS T MUSEOS 299 

bien en las Leyendas de los Profetas de Talabi (Rom, Forsch. XI 36o). Se- 
gún otros autores árabes, el pozo había sido cayado por el sabio Schadad, 
que en otro tiempo morara en Canaan, y á quien Dios había llevado al pa- 
raíso; un ángel le transportó de nuevo al pozo donde estaba José para que 
le consolara y le avisase que Dios le iba á castigar por ciertos pensamien- 
tos orgullosos ^ A continuación de esta copla el morisco se olvidó de con- 
tar cómo echaron á José en el pozo; olvido que enmienda en la copla 84 
V 35 a. 

3o c d. Ambos versos son un ripio en este lugar; debieran ir tras la co- 
pla 28. El episodio del lobo se motiva de varias maneras; el Sefer Haiyas- 
char dice que Jacob mandará sus hijos que busquen los restos de José y 
cualquier fiera que encuentren, por si Jehová les depara la fiera que dicen 
haber devorado al niño, y cómo los hijos cazan una loba, ésta habla á Ja- 
cob: «jamas he comido carne humana, y vengo de extraña tierra hace diez 
días buscando mi lobezno que he perdido, por lo cual sufro igual dolor 
que tu; tus hijos al cazarme han añadido mas desgracias á mi grande des- 
gracia». Jacob, asombrado, deja ir libre á la loba. {Dict, des apocr,, II, 
col. 1 192). Según autores árabes, Jacob no cree á sus hijos porque hace 
tiempo que no hay noticia de ningún lobo en la comarca; entonces los hi- 
jos se proponen ir á cazar la fiera {id. col. 420). 

34 c. Debe leerse cayo entre las fieras en una piedra irada (la lección 
de B 23 está también estropeada: / cayo entre una peña y una piedra ai- 
rada). La Leyenda, p. i5: «sacó AUah para él una peña blanca, para él 
blanda sobre la cara del agua, y mandóla que s'alzase a sus piedes de 
José»; no habla de fieras, pero el Sefer Haiyaschar dice que la cisterna 
tenía serpientes y escorpiones, y que José, asustado de estos animales ve- 
neansos, lanzaba grandes gritos, pero que Jehová les hizo entrar en sus 
guaridas y no le hicieron daño alguno (loe. cit., col. 1 187); compárese 34 d. 

36 a. La lección de A en la cabera le daban es alteración de la de B 
con cuerda muy larga. La Leyenda, p. 23: «descolgaron la ferrada; al 
instante que llegó á José aferróse della, y tiró el mozo de la cuerda y rio 
pudo puyarla, etc.» En el Coran, XII, 19, los que sacan á José de la cis- 
terna son también los viajeros, en contradicción con el Génesis, XXX Vil, 
28, que dice le sacaron los hermanos. Esta contradicción existe también 
en textos hebreos como el Sefer Haiyaschar. 

I Wcil, Biblische Legenden der Muselmánnerf citado en el Dict, des apocr., IÍ, col. 243. 

3.» ÉPOCA.—TOMO VII. 2 1 



300 REVISTA DE ARCHIVOS 

37 c: «y era el señor de la recua Málic ibnu Dogzi Aljozaimu» Leyen- 
da, p. 22. Según Kísaíi Málik Ibn Du'r-al-Guzá í. En el nombre de Ma- 
lie están conformes también Talabí y los dos poetas persas Firdusi y 

Ja ni. 

38 c. Léase atendiendo i B ij c: el les lo atorgo pues ellos lo quisieron. 
Según la Leyenda, p. 24, el mercader no quiere creer que fuese esclavo 
tal mancebo como José; «y volvióse Simeón y fablóle en hebraico y díxc^ 
le: si no otorgas a nos ser nueso esclavo matar f hemos. Dixo José: oh gen- 
tes de mercaderes, estos son mis señores y yo soy su esclavo». 

38 d. El poeta alude oscuramente en este verso al episodio contado por 
Talabí: Judá, el único hermano favorable á José, llevaba á éste comida 
cada día á escondidas de sus hermanos; el día que el mercader Malic sacó 
á José del pozo, al llegar Judá y ver al mozo en poder de Malic, corrió á 
avisarlo á los demás hermanos, que se presentaron á reclamar á José 
(Rom, Forsch, XI, 365). 

39 c. En la Leyenda, p. 26, al entregar á José, dicen al mercader 
los hermanos: «nosotros t 'avisamos que te damos un esclavo fuidor (á esto, 
no dicho por el morisco, alude después 5o d) y ladrón y mentiroso; pues 
asegúrate del y no lo lleves sino engrillonado y encadenado, que ya te des- 
engañamos á tú». En vez de la tierra santa, 3g d, dice Kisaí «Egipto», 
como es natural {Rom, Forsch., XI, 624), pues no se trata de Jerusalén ni 
de la Meca. 

42 c. En el Sefer Haiyaschar (1. c. col. 1187) los hermanos reclaman 
á José diciendo que es su esclavo y que lo han echado á la cisterna por re- 
belde. En la Leyenda, p. 23, los hermanos dicen á los caminantes: «este 
mozo es un esclavo nueso que se nos ha fuido tiempo habe de tres días... y 
no hay duda sino como él huyó se lanzó él mismo en el pozo», y luego, 
p. 24 y 26, avisan al mercader repetidas veces que es «fuidor, ladrón y 
mentirosO'>. 

55. La tormenta que castiga á la caravana por el mal trato dado á José 
hállase en el Sefer Haiyaschar (1. c. col. 1189). El peligro de los cami- 
nantes por la compañía de un pecador es leyenda recibida entre los cris- 
tianos. Cuenta Cesáreo de Heisterbach, Dialog, Miraculor,, III, 21, que 
ciertos peregrinos á Tierra santa, sobrecogidos en el mar por una tormen- 
ta, empiezan á confesarse unos á otros sus pecados; había entre ellos un 
pecador tan hediondo y miserable, que el mar no le soportaba, el cual, 
affemorízado, se levantó* publicando sus delitos; sólo entonces el mar se 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 3oi 

apaciguó (repetido en Herolt, Promptuarium Exemplorum, T. 2). Un pi- 
loto no logra navegar en quince días, hasta que abandona al mar, y éste 
traga, á la pecadora María (Vitae patrum, ed. Rosweydi, X. 76). 

54 c. Sospecha Schmitz (Rom. For., XI, 624) que perdonar pueda tener 
la significación de «reconciliar», calcado sobre el verbo árabe ghafar = 
verzeihen, que en la décima forma es istaghfar = um Verzeihung bitten. 

57 d. Según el Poema, el mercader promete llevar encadenado á José, 
40 d. En la Leyenda, p. 3o, no hay tal promesa, así que antes de llegar á 
Egipto, al ver el prodigioso cesar de la tormenta, sueltan á José sus liga- 
duras. 

58 a b. La tierra (comp. Sg d) de los mercaderes es, según la Leyenda, 
ps. 22 y 32, Mizr ó Egipto. El río en que bañaron á José, según la Leyen* 
da, «le dicen Aljalich», y según Kisaí y los poetas Firdusi y Jami es el 
mismo Nilo. 

59 a. «Esclareció Allah las villas con su claredad y fizo correr los ríos, 
y se hicieron justos los reyes y abundaron en bienes las villas con suscla- 
redades... y maravilláronse de aquello las yentes, y dixieron: ^y no miráis 
las villas que son relumbrantes con la claredad», etc. Leyenda, p. 33. 

6i ¿/. Al morisco no se le ocurrió más que este verso (están Yüguf 
apuesto en un banco posado] para hablar del magnífico trono en que el 
mercader expuso á José en venta. Leyenda, páginas 34-35. 

62 c. El hemistiquio / lexo el comer creo sea invención del morisco que 
necesitaba un ripio; igual me parece también el verso siguiente, (cuya 
buena lección es la de B: quanto podia correr), sin que pueda ser una con- 
fusión con el pasaje de la Leyenda, p. 37, en que José, al ser vendido, va 
en una cabalgadura con silla de oro, y así ve cumplido lo que Gabriel le 
dijo estando en el aljibe: «será la compaña de Egipto debaxo de tus es- 
tribos». 

63-69. Schmitz cree que la anomalía de que el pregón anunciando la 
venta de José vaya colocado después de la compra del mismo, se puede 
explicar, ó como una equivocación del copista, ó suponiendo que las co- 
plas 65-72 son una interpolación. Ambos manuscritos coinciden en este 
desorden S y la copla 68 prueba, por su unión con la 67 c ¿/ y su alusión 
al precio de la compra, que el poeta contó efectivamente el pregón des- 

I Además, el que empalmen bien las coplas 64 y 73 do indica que las intermedias sean inter- 
polación. La Leyenda, ps. 40 y 42, repite las palabras del marido de Zelija (honrra, oh Zeljja, su 
grado, por ventura nos aprovechará ó lo tomaremos por fiyo) ai principio y al fin de otro episo- 
dio intermedio, sin que éste sea interpolado. 



302 REVISTA BE ARCHIVOS 

pues de la venta, y esto sin duda por algún desbarajuste de la fuente en 
que se inspiraba ó confusión inhábil de varias fuentes utilizadas! Lo cierto 
es que el Poema se aparta de la versión árabe coririente en este desorden 
nacido de suponer que el mercader conoce la ascendencia profética de José 
por el pregón y no por una conversación posterior á la venta, como en 
Kisaí (véase nota á las coplas 70-72), ó por un milagro, como en F'irdusí 
y la Leyenda» Según Firdusi, reunido gran número de compradores, el 
pregonero comienza á alabar la belleza y virtud del esclavo, y éste le 
corrige como en el poema, pero sin declararse hijo de Jacob; el gran visir 
es entre los compradores el mejor postor y coloca su corona como parte 
del precio en la cabeza de José; Malic, el mercader, va á cogerla y su 
brazo se seca; pide á José una oración en su favor y, hecha ésta, sana el 
brazo herido; el mercader devuelve al visir el precio recibido y no quiere 
tomar sino lo que él pagó á los hermanos de José. La Leyenda, ps. 3^-40, 
sigue esta misma versión, pero José no rectifica el pregón ni el mercader 
devuelve el precio. El autor del Poema, ó su fuente árabe, tuvo la mala 
idea de suponer que al rectificar el pregón José declarase el nombre de su 
padre, el profeta Jacob; por consiguiente, el mercader, que se había de 
arrepentir de la venta al oir el nombre de Jacob, no podía escuchar el 
pregón sino después de realizada la venta, y este orden absurdo de los 
sucesos no hizo retroceder al descaminado escritor. 

70-72. Estas coplas atribuyen al mercader lo que Firdusi y la Leyen- 
da, ps. 42-5i, atribuyen á un árabe (según Kisaí, un Canaaneo) que lleva á 
Jacob noticias de la existencia de José; en pago del mensaje, Jacob ruega 
por la fecundidad de las doce mujeres del árabe. Pero en esta particulari- 
dad se parece el poema á Kisaí {Rom. Forsch., Xí, 625); según éste, el mer- 
cader iMalik entiende el hebreo y escucha el mensaje que José da al Ca- 
naaneo para Jacob, y al saber de quién es hijo José, se arrepiente de su 
venta v rechaza el precio recibido; Dios concede á la mujer de Malik, que 
era estéril, 24 hijos en 12 partos, y alargó la vida á Malik y á lus hijos 
hasta que vieron á José rey en Egipto. Comp. copla 70 c. 

B 72. Probablemente en esta copla resume inhábilmente el morisco la 
larga narración del momento de flaqueza de José que se halla en las pági- 
nas 6i-63 de la Leyenda. Esta, sin embargo, difiere bastante del poema, 
así donde éste, B 71 a, A 82 a supone que José ve por todas partes las pin- 
turas que representan á él y á Zaliha, la Leyenda, p. 57, dice que veía la 
misma cara de Zelija reflejada en los mármoles del suelo y en las paredes. 



BIBLIOTECAS Y MUSEQS 3o3 

B 77^. Dada la manara breve é incompleta de narrar que tieqe el moris- 
co, no es seguro que después de esta copla falte otra. El Corán, XII, 26-3o, 
cuenta que un individuo de la familia observa que la túnica de José está 
desgarrada por detrás y no por delante, y esto es. prueba que absuelve á 
José. ElSefer ffaiyaschar (1. c. col. 1197) y la Leyenda, p, 65, hacen 
que al examsn de la túnica preceda el prodigio de un niño de teta'que ha- 
bla en favor de José cuando el sañor manda atormentar á éste. 

B 80 d. En vez de verdugadero léase verdugo d*oro, pues José, según 
el rey de Niebla, se presenta ante las mujeres de la corte con un <cysopo 
d*oro», (v. adelante), y según el poeta persa Jami, con una vara de oro 
en la mano. En aljamía se usa verdugo por vara: «y feria á su came- 
lla con su verdugo que tenía en su mano, para que se levantase». Leyenda 
de José, 43 11; y equivale también á cetro: «y púsole manillas de reyes, y 
púsole una toca de oro guarnecida con perlas de aljófar, y dióle un verdu- 
go de los verdugos de los reyes», id. 37 2. Igual acepción en la literatura 
castellana: «el Rey, como la vido, tendió contra ella en señal de clemencia 
•e piedad el berdugo de oro que en la su mano tenía». Don Alvaro de Luna, 
Mujeres, p. 5o. Sobre el adorno de José nada dicen el Corán ni la Leyen- 
da; en cambio el rey de Niebla se deja llevar del deleite de la descrip- 
ción. 

fi 83 c rf, i4 94 c rf. En el Sefer Haiyaschar (1. c. col. 1195), Zalicha 
dice á sus convidadas: «3i vosotras, que no le tenéis delante sino un mo- 
mento, así os embelesáis á su vista, como queréis que yo no me consuma 
y languidezca, teniéndole de continuo en mi casa y viéndole á todas ho- 
ras?» El rey Ezel (según un cuento de un manuscrito antiguo alemán), 
Oliveros (según la novela de Oliveros de Castilla y Artus de Algarbe) y 
un Kan (según un cuento kirguis), se cortan los dedos con el cuchillo al 
ver, durante la comida, una belleza femenina. Esta parece la forma primi- 
tiva del tema novelesco, por más que Kóhler crea que la variante referida 
-al hombre procede de la aplicada á las mujeres en la leyenda rabínica de 
José, de la cual cita varias exposiciones judías y musulmanas '. 
:í A 95 a, falta la negación en B 84, pero se halla en el relato del Rey de 
Niebla (véase adelante), con el cual coincide también la copla B 85. 

B 91 c, y él tendero alude á José: «el día que entró José en la cárcel, 
airóse el rey sobre dos mancebos de los de su servicio, y emprisionolos en 
un día con José, y en una cárcel, y aquello es su dicho de Allah en su Al* 

I R. Kóhler, Kleinere Schriften, herausg. voa J. Bolte, II, Berlín, 1900, p. 79-83. 



. :y 



304 REVISTA DE ARCHIVOS 

coran, el honrado, donde dice: ya dentraron con él dos mancebos)^. Le- 
yenda, p. yS. 
vy ^ c. Parece aludirse al relato de Talabí: el escanciano en el momento 
decisivo retrocede ante el crimen, y sufre la prueba de beber la copa que 
tenía preparada para el rey, sin que le haga daño; el panadero rehusa co- 
mer el manjar, que hace morir á un asno, á quien se lo hacen comer; asi 
se probó la culpa del panadero y no la del escanciano (Rom, forsch,, XI, 
378). Otra versión da el rey de Niebla (véase adelante, capítulo 9 de la 
General Estoria), y otra, también de autor árabe, apunta Weil y traduce 
el Diot, des apocr., II, col. 421. 

99.. En la Leyenda, p. 74, son los dos prisioneros los que dicen: «oh 
José, no. hemos visto ninguna cosa de lo que decimos», dicho inventado 
para giotivar las palabras que, según el Corán, dice José: ccyudicado es el 
fecho^ aquello que en él ha seido declarado». 

104 a: «vi salir siete vacas gruesas, como si fuesen untadas con olio y 
i cada una de ellas ubre muy grande, llena de leche». Leyenda, p. 78. 
También Talabí habla de la abundancia de leche de las vacas gordas. 
Rom. Forsch,, p. 38o. 

121 c. El segundo hemistiquio puede corregirse a la barba donosa, esto 
es, al rey; ó de la barba donosa, esto es, de José. 

1 33. Según la Leyenda, p. 83, el rey mandó que cabalgasen quinientos 
mil caballeros y quinientos mil peones, y envía su propio caballo, llama- 
do Alquifah, que nadie lo cabalgaba sino el rey, para que lo montase José. 

1 35 c. Según tradición de la Sinagoga, los 70 lenguajes son los de las 70 
naciones que poblaron la tierra después del diluvio, conforme al capítulo X 
del Génesis ^; cuando Dios detuvo la construcción de la torre de Babel, 
descendió sobre la ciudad acompañado de los 70 ángeles protectores de las 
naciones, y cada uno puso en la suya un lenguaje diferente. Según el 5e- 
fer Haiyaschar (1. c. col. 1208), no podía regir el Egipto quien no supiese 
hablar Jos 70 lenguajes, y Faraón, por consejo de los grandes, antes de in- 
vestir á'^José de su autoridad, le habla en todos los idiomas; pero la noche 
antes Jehová envió su ángel que instruyese en las 70 lenguas á José, y éste 
las habló todas ante Faraón. Según otra vieja tradición judía, que es á la 
que se atiene el Poema morisco, la prueba pasó de este modo: Faraón iba 

I Los cristianos contaron 72 lenguajes, siguiendo sin duda la Versión de los Setenta que en 
el Génesis, X, 22 y 24, cuentan dos generaciones más que el texto hebreo, á saber: un Cainam hijo 
de Sem y otro Cainam hijo de Arpaxad; véase Dict. des apocriphes, II, col. i2o5 nota y K5hler, 
&l(tin. Schriften., III, 5ii. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 3o5 

hablando á José en cada una de las 70 lenguab, y José le contestaba en to- 
das; después José habló á su vez en hebreo (lengua que, según las Decisio- 
nes de las adiciones del Talmud, no estaba comprendida entre las 70, Dict. 
des ap,, II, col. 1209 nota), y como el rey no le entendiese, le preguntó 
qué lengua era aquella; es la lengua santa, respondió José. Los expositores 
del Corán acogieron esta tradición judía {Rom. Forsch, XI, 384). 

1 34-1 53. Estas dos coplas debieran ir después de la i63; el desorden lo 
mismo puede ser de un copista, que del autor, que da pruebas bastantes de 
ser descuidado. En estas coplas se cuentan las precauciones que tomó José 
para saber la llegada de sus hermanos á comprar trigo, según se anuncia 
en 1 63 d. En la Leyenda se cuenta la escasez y el enajenamiento en poder 
del rey de todo lo que poseían los egipcios, incluso sus personas (páginas 
88-89, Poema i33, i36-i38); luego se extiende el hambre á Siria, y José 
había dem'andado á Allah que le diese á ver sus hermanos, y para ello: 
ohabía mandado poner uardas en el camino entre Siria y Egipto, y man- 
dó a el que tenía cargo de la uarda del paso que no lexase ninguno de 
parte de Siria entrar en Egipto sin que le demandase y su recontamiento 
y su lináye, y que se lo escribiese á José», p, 97. El mismo orden de cosas 
en el Sefer Haiyaschar: año de esterilidad; los egipcios piden trigo á Fa- 
raón; los extranjeros acuden también; José, previendo que sus hermanos 
vendrían, ordenó que cada uno en persona comprase el trigo solo para sí, 
y no lo vendiese, pena la vida, y colocó guardas en cada puerta de la ciu- 
dad, mandándoles que no dejasen entrar á nadie sin que dijese su nombre, 
el de su padre y el de su abuelo paterno (comp. Poema 171 c), y mandóles 
por fin que cada noche le pasasen la lista de los llegados (1. c. col. 121 3). 
Atendiendo á este orden natural de la narración, para que en el Poema se 
cuenten las medidas tomadas por José, deben ponerse, pues, las dos coplas 
¡34 y 1 33 detrás de la i63; compárese las 169-172. 

\ 162. Según Talabí, el rey destituye de su empleo á Putifar y coloca en 
su lugar á José; luego muere Putifar y se casa José con Zaliha, de la cual 
nacen Efraim y Manases {Rom. Forsch., XI, 388). El rey de Niebla sigue 
á Talabí, pero coloca la muerte de Putifar antes de la adjudicación de su 
empleo á José. Según Firdusi y la Leyenda, ps. 87-88, el rey muere, que- 
dando C3mo sucesor José; la Leyenda cuenta enseguida el casamiento de 
José y Zelija; Firdusi lo retrasa más; véase nota final á la copla 3oi. 

179 b. Conforme al Génesis, XLII, 17-18. Según la Leyenda, contra el 
Poema 173 a, estos tres días están detenidos los hermanos de José antes de 



>.^^ 



Sofr REVISTA DE ARCHIVOS 

verle: «y detúvolos el portero delante del tres días, y salía para ellos de la 

mesa del rey cada día provisión de todos los manyares y potayes buenos>^. 

i8o. Según el Génesis, XLIV, 5, José solía adivinar en su copa; los 

más antiguos comentarios judíos del Génesis cuentan que José usaba su 

copa como instrumento mágico; en el Sefer Haiyaschar José golpea la 

-. ■ 1 ■ • ■ • ■■'■.■■ 

<fopa para adivinar el orden de nacimiento de sus hermanos y sentarlos á 
la mesa según ese orden (1. c. col. 1221). Los comentarios del Corán dicen 
que José usaba su copa como medida del trigo. Según Talabí, José sabe 

« 

por el sonido de la copa qué los hijos de Ja^ob son once y que han vendi- 
do á un hermano; compárese el Poema i8o-i85, 259, 286, 290. La Leyen- 
da, p. 122, etc., no hace intervenir la medida mágica sino en la tercera 
ida de los hermanos á Egipto. 

210 c. En el Sefer Haiyaschar (1. c. col. 1214), Jacob, al despedir á 
sus hijos la primera vez para Egipto, les manda que no entren todos jun- 
tos en la ciudad de Faraón por una misma puerta, para no hacerse notar de 
los habitantes (en autores rabínicos y árabes Jacob teme que la hermosa 
apariencia de sus hijos despierte la envidia, que, según creencia de los an- 
tiguos, podía ejercer funesto influjo, Rom. Forsch., XI, 396); por consi- 
guiente, José halla más dificultades para dar con sus hermanos, que en- 
traron dispersos en la ciudad, y este ardid de ellos le sirve después á José 
para tacharlos de espías. Todo parece aquí claro y encaminado á motivar 
el Génesis, XLII,9. El Corán, XII, 67 y 68, traslada el ardid de Jacob, á 
la segunda ida de sus hijos á Egipto, cuando llevan á Benjamín; Jacob, 
después de advertir á sus hijos que entren por varias puertas á la vez, 
añade que tal precaución no les servirá de nada contra los decretos de 
Dios; y tiene razón, pues tal pormenor no es aprovechado para nada en el 
relato. También queda inútil en el Poema y en la Leyenda, ps. 107 y 
108-109. 

23 1 a b. Según Talabí, los hijos de Benjamín se llaman también Lobo, 
Sangre y José; en la Leyenda, p. 112, son sólo dos hijos llamados Lobo y 
José; en el Sefer Haiyaschar son 10 y todos tienen nombres que expresan 
la pena del hermano perdido. 

252. La Leyenda, p. 11 5, siguiendo al Corán, XÍI, 77, dice sólo: «oh 
Rey! sí, ha furtado esti, pues ya furto un hermano que tenía de antes>^. 
Para explicar este texto se dijo que José, cuando niño había robado un 
ídolo á su abuelo Labán. El Poema sigue otra tradición según la cual, 
queriendo la hermana de Jacob retener en su compañía á José, que era su 



BIBLIOTECAS Y MUSCOS ZoTJ 

preferido, cuando Jacob lo reclamó se lo envió ceñido con un rico ceñidor 
que ella había herejdado de Isaac, y luego le acusó de hurto, y, según la 
ley, que adjudica el ladrón como esclavo al robado, pudo recobrar á José 
{Rom, Forsch.y XI, 402)., 

270. En el Sefer Haiy^ascha^r (col. i225), Judá encolerizado por la de- 
tención de Benjamín, hace que Nephtali cuente los barrios de la ciudad y 
hallan 12; e'l solo se propone combatir tres barrios y manda á los demás 
hermanos que cada uno se encargue de otro barrio. 

274. En el Sefer Haiyaschar Judá lanza al aire una piedra que pesaba 
más de 400 sidos y la recibe en la mano izquierda; Manases, viendo el es- 
panto de su padre José, hizo otro tanto. Estos disparatados prodigi )s de 
fuerza de los hermanos y la amenaza de José si no los cumplen (copla 278 
¿), recuerdan los gabes de los 12 pares en Constantínopla, s?gún el cantar 
de la Peregrinación de Carlomagno; el gabe de Guillermo de Orange es 
parecido al hecho de Judá; para otros prodigios de fuerza sansonesca, véa- 
se Romanía, IX, 10. En la Leyenda^ p. i25, es José solo el que hace alar- 
de de fuerza: «y remangóse José, y llegó á la peña y tomóla», comp. co- 
pla 275 d. 

27(:-279. En Firdusi y la Leyenda, ps. 1 23-125, es Simeón el que, «cuan- 
do gritaba no le oía mujer preñada que no lanzase la criatura». Según Ta- 
labí es Rubén. Según el Sefer ¡íaiyaschar es Judá, que con su grito de- 
rriba á los que le oyen. El poeta morisco no explica bastante este episo- 
dio; el hermano de José, que poseía la voz espantosa, sentía desaparecer su 
saña si le tocaba la mano de un descendiente de Jacob, «palma de la cria- 
zón de Jacob», como dice la Leyenda (comp. copla 278); por eso ahora, 
al sentir que le falta la fuerza de la saña, reconoce que hay en Egipto 
criazón de Jacob. 

288 a. Según Kisaí {Rom. Forsch., XI, 626), Judas fué el que escribió 
la carta de venta de José (contradiciendo su carácter de protector del her- 
mano, véase nota á la copla 18), y ahora reconoce su letra, pero se discul- 
pa diciendo que la carta no se refería á su hermano, sino á un esclavo lla- 
mado también José; v. copla 289. 

3oi. El poema queda interrumpido en el versículo 87 inclusive del Co- 
rán; según éste falta por contar lo siguiente (mezclo algunas palabras de 
la Leyenda que se acercarán más al .estilo del Poema, aunque éste es, en 
general, más seco que aquélla): el nuevo viaje de los hijos de Jacob á Egip- 
to; reconocimiento y perdón; José d »spide á sus hermanos: «idos con mi 



3o8 RfiVISTA DE ARCHIVOS 

camisa aquesta, y lanzalda sobre la cara de mi padre, y luego cobrará su 
vista, y venidvos todos luego con vuestras muyeres y hiyos»; cuando fue- 
ron partidos, «sintió Jacob la olor de José... y dixo á sus nietos: fallo la 
olor de José. — Aun estás en tu error, oh abuelo! — Yo sé de AUah lo que 
vosotros no sabéis»; llegada de los hijos; Jacob recobra la vista: « — Y no 
vos dixe yo á vosotros que sabía yo de AUah lo que no sabíades vosotros? 
Dixiéronle sus fiyos: oh padre, demanda perdón por nosotros de nuestro 
pecado que nosotros fuimos yerrantes. Dixo Jacob: aun demadaré perdón 
para vosotros á mi señor qu'el es perdonador, piadoso, misericordioso»; 
llegada á Egipto, ante José; Jacob prosternado: «Y díxole José: oh padre, 
esta es la declaración de los sueños que te conté de antes». Algún porme- 
nor de estos que da el Corán faltaría en el Poema; el reconocimiento de 
José y los hermanos tenía que contarse brevemente, pues el Poema ya des- 
aprovechó el episodio de la saña calmada por la mano del hijo de José (que 
sirve á la Leyenda para el reconocimiento), y el de la exhibición de la 
carta de venta (que sirve á Firdusi); quizá hiciera el reconocimiento me- 
diante una señal negra de la cabeza de José igual á otra de la cabeza de 
Jacob, como en Kisaí (Rom, Forsch., XI, 627); toda esta materia del Co- 
rán podía contarla, pues, en unas i3 coplas, ó menos. Pero seguramente 
el Poema contenía una parte, aunque extraña al Corán, esencial para re- 
dondear la historia del Patriarca, y que podía ocupar 20 ó 3o coplas \ 
dada la sequedad del Poema aljamiado. Este no vuelve á mentar á Zaliha 
desde la copla 129, y los autores árabes están conformes en contar su ca- 
samiento con José, generalmente antes del primer viaje de los hijos de 
Jacob á Egipto (véase nota á la copla 162); pero Firdusi lo cuenta al fin 
de su poema con circunstancias casi iguales que las contenidas en la Le- 
yenda, ps. 89-94, aunque ésta coloca el suceso cuando los años de escasez 
de Egipto, y Firdusi después de la reunión de Jacob con su hijo: José ca- 
balga con grande comitiva para recibir á su padre y sus parientes, y 
cuando los acompaña á su hospedaje, aparece entre la muchedumbre Za- 
likha, una pordiosera vieja, de traza miserable, que quiere saludar á José; 
éste la reconoce, y tocado de piedad, la manda seguirle al palacio; allí 
acaece por la intercesión de Jacob la conversión de Zalikha primero, 
luego su remozamiento y, por fin su matrimonio con José. He aquí algu- 

I Morf, El Poema de José, pág. viir, cilcula que faltarán bo coplas para terminarse el poema, 
esto es, ocho hojas del manuscrito; fúndase sin duda en que si la materia de 87 versículos del 
Corán ocupa las 312 coplas conservadas del Poema, los i5 versíc jlos que faltan por contar ocu- 
parían 53 coplas. 



BIBLIOTECAS T MUSEOS 3og 

ñas frases de la Leyenda: «cabalgó José un día como era su práctica con 
sus huestes y con sus conrreamientos, y paróse ella sobre la crucillada del 
camino esperando á José. Al momento que fue cerca gritóle con lo más 
alto de su voz: oh rey! tan bendicho es quien pone los esclavos con su 
obedencia reyes, y pone á los reyes por la desobediencia esclavos... — ya 
dices verdad, oh alchuza (vieja), que Allah da el reismo á quien quiere, y 
avilta á quien quiere. — Oh José, qué presto has olvidádome á mí! yo soy 
aquella que extendió para tí la cama del rey .y de la honra, y parayé para 
tú silla del rey; yo soy aquella que te convidó con mi persona, yo soy 
Zelija, aquella que te mercó con algo copioso. Al punto que la oyó José 
lloró lloro muy fuerte...: oh Zelija, ^ que se ha hecho tu hermosura y 
beldad y tu reismo? — Oh José, ya s'a ido de m'; aquel que te la dio á tú 
me la tiró á mí... Dixo José: por el homenaje de las canas de Abraham, 
mi auelo, de yo recabar para tú tres menesteres cualesquiera que deman- 
des. Dixo Zelija: cuanto al menester primero, que ruegues á Allah en que 
me torne mi vista y mi yuventud... El menester segundo es que ruegues á 
Allah que me torne mi beldad y mi hermosura... Y tornó de edad como 
una muchacha de diez y ocho años, y crecióle Allah en su hermosura y 
beldad el redoble de lo que antes tuvo siete vegadas; y había en ella aquel 
día siente y veinte años. Al punto que la vio José y vio su hermosura y 
beldad, volvió su cara á otra parte por no mirarla habiendo miedo de 
tornar al caso como de primero. Dixo ella: oh José, el menester tercero 
queda. — Demanda, oh Zelija... — Mi menester tercero es que te cases con 
mí, que largo tiempo me has tormentado y has desfecho mi presona, ha- 
biendo deseo de tú; pues agora que Allah m'ha dado á empoderar de tú, 
soy contenta, si Dios quiere». — Jami poetiza el fin de estos amores, supo- 
niendo que la viuJa de Putifar ama de tal m^do á su nuevo marido, que 
expira de dolor al saber la muerte de José, y ambos son enterrados juntos 
(Dict. des apocripheSy II, col. 424). 

Para concluir, publicaré de la General Estoria de Alfonso X los tro- 
zos de la vida de José que traduce del Libro de los Caminos y los Reinos 
del rey de Niebla Abú Obaid el Becrí, cuya narración ofrece varios pun- 
tos interesantes. Me sirvo de un buen códice de la General Estoria escrito 
en el siglo xiv, el de la Biblioteca Nacional, núm. 816. Para dar más fiel 
¡dea de la ortografía del manuscrito, pongo en cursiva las letras suprimi- 
das en las abreviaturas. 

(Concluirá) Ramón Menéndez Pidal. 



3 JO REVISTA DE ARCHIVOS' 



DOCUMENTOS 



MEDALLAS Y PIEDRAS GRABADAS 

QUE LA MARQUESA DEL CÉNETE LEGÓ EN SU ULTIMO TESTAMENTO 

á D. Diego Hurtado de Mendoza. ' 

Medallas. 

Una medalla de oro con dos personajes que tfaen una huba de safir que tiene 
un rubí al cabo: están puestos los personajes sobre una peña esmaltada de bérde 
cpn dos diamantes y tres rubines: tiene mas la dicha medalla un ^erco al rededor 
esmaltado de negro y blanco y ruchicler. 

Una medalla de oro con una dama que esta asentada en un campo verde, la 
qual tiene un espejo en la mano esmaltado de azul. 

Una medalla de oro con un calador y un perro y una dama, esmaltado de ru- 
chicler berde azul y blanco y tiene un letrero al rededor. 

Una medalla de oro con una gar^a que esta encima de una peña, esmaltada de 
berde con un letrero en la boca. 

Una medalla de oro, hecho a manera de escudo, esmaltada dé blanco; tiene un 
brazo y en la mano un manojo de plumas y debaxo unas flamas de fuego con 
unos rétulos. 

Una medalla de oro y en ella está la figura de San Juan baptista con el manto 
de ruchicler y al rededor un ^inidor de frayle y esmaltado de blanco. 

Una medalla de oro esmaltado con unos rétulos blancos y el campo esmaltado 
de azul y en medio tiene un escudo de oro con un personaje. 

Una medalla de oro con la salutación de la figura de Dios padre en lo alto. 

Una medalla de oro que es un camafeo grande; el campo es de piedra fina y el 
camafeo que esta encima es contra echo: está guarnecido de oro con unos fullajes 
de reliebe. 

Una medalla de-oro: tiene la historia de Lot y de sus dos hijas. 

Una medalla de oro, obra de alemana, con una dama y un caballero que se 
mata con la espada con una fuente de oro. 

L^na medalla de oro con un camafeo fino en lo qual esta un hombre a caballo. 

Una medalla de oro con un rétulo esmaltado de blanco con unas letras. 

Una medalla de oro con la Virgen Maria que tiene su hijo en los bra9os con un 
manto azul y la ropa es de ruchicler. 

I La Marquesa del Cénete, Condesa de Nasao, se llamaba Doña María de Mendoza. Era hija 
de O. Rodrigo de Mendoza y de Vivar y de Doña María de Fonseca, M-irquc^^cs del Cénete. Su 
padre casó en primeras nupcias con Doña Leonor de la Cerda, hija del Duque de Medinaceli. En 
su testamento, otorgado en Burgos á 3 de Julio de i535, dejó á D. Diego de Mendoza, hijo del 
Dr. D. Diego de Mendoza, «todas las medallas antiguas de oro e plata e metal e piedras esculpi- 
das e grauadas, así en sortijas como todas las otras antiguallas de cobre e metal.» La importan*- 
cia que estos inventarios tienen para la historia en general, y para la filología, la indumentaria, 
economía política, etc , hace que nuestra Revista conceda preferente interés á la publicación 
de estos documentos de que poseemos muy curiosos originales. 



BIBLÍÓTECAS Y MUSEOS 3íl 

Una medalla de oro con ía Virgen María que tiene su hijo en los brazos y un 
tronco de oro al rededor, y el cuerpo y el manto de la Virgen María es de lapis- 
lasuii. 

Una medalla de oro: tiene en medio la Virgen María con su hijo en los bra90s 
con un serafín debaxo los pies con un rosario al rededor de la Virgen María, y está 
asentado sobre una piedra de jaspe y al rededor del jaspe ay un cerco de oro es- 
maltado de blanco con unas letras. 

Una ta9a de cristal obrada al romano, con su pie; esta obrado a la morisca, con 
una moldura de oro de martillo esmaltado de negro. 

Una pie9a de oro de martillo con un caballo de naquera con una dama fran- 
cesa y un lacayo: están puestos sobre un campo verde: tiene la dicha pieza veinte 
y quatro perlas y quatro camafeos y ocho rubines y quatro ágatas. 

Un paje de oro de martillo: esta la tiene la bestidura esmaltada de ruchicler: tie- 
ne en la mano una carta. 

Un rey pequeño asentado. - 

Una moneta de oro de martillo: está atado con una cadena a una ma9a. 

Un caballo de oro de martillo encubertado, esmaltado de blanco v la silla de 
ruchicler. 

Un caballo blanco con la coda y las crinas de oro. 

Una gineta de oro esmaltado de blanco, con unas pecas negras con un collarico 
de oro. 

Otra gineta mas pequeña de la misma manera. 

Otra gineta de oro esmaltado de leonado con unas pecas negras. 

Un carnero de oro de martillo esmaltado de blanco: tiene los cuernos, ojos y 
pies de oro. 

Un cisne de nacra: tiene las alas y pies de oro. 

Otro cisne de nacra: tiene las alas y el beco y el collar de oro: está sin pies. 

Una plancha de oro esmaltada de berde, en la qual esta una azemilla de oro de 
martillo con dos arcas de oro en9ima della, esmaltada de negro: está de 9aga la 
azemilla un hombre de oro. 

Una liebre pequeña de oro esmaltada de blanco. 

Otra liebre de oro esmaltado de leonado con los pechos blancos. 

Una ballesta de oro esmaltado de negro con unas letras de oro. 

Una noria de oro de martillo con sus alcaduces esmaltados de negro, atados con 
una cadenica de oro: tiene dos letras esmaltadas de blanco negro y ruchicler: son 
las letras P. A. 

Un tornó de oro con una peana esmaltada de blanco, berde y ruchicler. 

Un dragón; la barriga es de una perla, cabe9a, pescue90, coda, manos y pies es 
de oro de martillo. 

Una muger de oro de martillo que tiene un tabaque de fruta en las ma- 
nos; la fruta es un rubi, dos diamantes y una perla, está la muger esmaltada de 
azul. 

Una muger de oro de martillo: trae una gorra en la cabe9a esmaltada de blanco 
y pardo. 

Otra mugér de oro 'da martillo con la bestidura de pardo, los cabellos de oro y 
una garlanda de perlas en la cabe9a. 

Otra muger de oro de martillo con una bestidura blanca y unas mangas negras; 
tiene en la cabera una garlanda de perlas. 



3l2 REVISTA DE ARCHIVOS 

Un baso de christal; el pie y la boca guarnecido de oro y en medio ti^ne una 
guarnición de oro esmaltado de negro azul y ruchicler. 

Otro baso de christal lisso: el pie boca y anssas son guarnecidas de oró. 
Un flasquito de christal guarnecido de plata sobredorada. 
Una nabe de agatta guarnecida de oro con todo su aparejo de oro, dentro de la 
qual ay \n hombre de oro esmaltado de blanco. 

Un basso de ágata con sus ansicas del mismo, guarnecido de oro. 
Una escudilla de ágata blanca. 

Un básico de ágata como pilla, guarnecida la boca de plata dorada. 
Un baso largo de ágata; el pie y cobertor es de corniola, y está la boca y el pie 
guarnecidos de oro: en el pie ay quatro granos de oro esmaltados de blanco y car- 
gados de quirimir. 

Un jaspe pintado de colores: tiene de reliebe un papagayo que esta encima de 
un ramo. 

Una testa de muger relebada en una corniola: tiene la cara blanca. 
Una mano de fusta: tiene quoatro anillos de oro, el uno labrado, y tiene una 
ágata con dos ojos negros en medio, y en el medio tiene otro anillo, y en el otro 
dedo ay un anillo de oro y plata, y tiene una piedra de jaspe berde guarnecida de 
plata, y en el otro dedo está otro anillo labrado de reliebe: tiene una piedra ágata 
engastada con dos ojos en medio y en el dedo pulgar de la dicha mano está el 
quarlo anillo de oro con unas letras al rededor esmaltadas de negro: tiene engas- 
tado una piedra ágata echa a modo de una cabera de falcon, con dos ojos blancos; 
mas tiene la dicha mano cinco huñas de unas piedras ágatas y cumiólas, y tiene la 
dicha mano a la parte de arriba una ágata pintada. 

Un salero de christal guarnecido de plata dorada: tiene el pie esmaltado de berde 
con unas rosicas de blanco y oro. 

Otro salero de cacedonia ochabado, guarnecido de plata dorada: tiene tres pies 
con tres leones y en el alto por atapador una bellota. 
Un camafeo sin guarnir: tiene una cigüeña esculpida. 

Una piedra de jaspe berde: tiene esculpidos dos perros que se comen una liebre. 
Una piedra plasme de esmeralda en la qual están esculpidas tres caberas: está 
sin guarnición. 

Una niquea con el sol y doce planetas esculpidas en ella. 
Un camafeo con un lagustin bermeio de reliebe. 
Un camafeo que tiene un perro blanco de reliebe. 
Un camafeo guarnecido de oro con un gallo de reliebe. 

Un basso de ágata el qual tiene dos assicas, pie y atapador del mismo, guarne- 
cido de oro, con una rosa al pie esmaltada de berde. 

Otro basso de jaspe prolongado: tiene dos assicas y en el pie tiene una guarni- 
ción de oro. 

Dos ojos de ágata guarnecidos de oro. 
Veinte corniolas esculpidas de diuersas maneras. 
Una nequilla entretallada de una testa. 
Una pilla de christal pequeña. 

Una taca llana de jaspe leonada y encarnada, con una assa de lo mismo. 
Una escudilla de christal con las orejas labradas. 

Un hombre pequeño de oro de martillo con unas bestiduras de loco, con unas 
ore; as en ¡a c?.be^a. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 3l3 

Una dama de oro de martillo, pequeña, con una bestidura berde, con un capelo 
gorra con unas estrellas de oro. 

Un caballero y una dama de oro de martillo, pequeños; la dama tiene una bes- 
tidura de blanco con unas rosicas de oro con una guarnición de oro y azul, y el 
caballero tiene el sayo a^ul; la gorra de ruchicler con unos penachos: están puestos 
la dama y el caballero en una plancha de fíerro. 

Una dama de oro de martillo pequeña, con una bestidura azul con unas estre- 
llicas de oro: la bestidura es aforrado de amarillo. 

Una dama pequeña de oro de martillo que esta a caballo en un caballo de oro 
de martillo: tiene una bestidura de azul con unas estrellicas de oro: la dama lleba 
un paxaro en la mano, berde, y el caballo esmaltado de blanco. 

Un caballero de oro de martillo, ba a caballo en un caballo de oro esmaltado 
de blanco: el caballero lleba un sayo azul con una guarnición de oro y trae la ba- 
rula de oro en la mano. 

Un camafeo pequeño: tiene una guarnición de oro de martillo con unas ojas 
esmaltadas de berde. 

Otro camafeo pequeño: tiene el canpo envinagrado; está guarnecido de ylo 
de oro. ♦ 

Otro camafeo fino: tiene una guarnición de unas ojas pequeñas de oro esmal- 
tadas de ruchicler berde y pardo. 

Otro camafeo en el qual están esculpidos dos caballos, el uno blanco y el otro 
castaño: está guarnecido de oro y a las espaldas está esmaltado de colores: tiene 
un letrero al rededor: tiene una cadenica con una assica y un botoncico. 

Un jaspe verde: tiene unas figuras grauadas guarnecido de oro con una guarni- 
ción esmaltada de pardo. 

Una ágata lissa: tiene esmaltada una perra con una guarnicionde oro de martillo. 

Una cumióla: está esculpida; tiene una guarnición de oro y unas ojas pequeñas 
con unos granicos de ru.chicler echando de un frutero. 

Una ágata y en ella esta esculpida una testa de muger; está guarnecido de oro y 
una corJellera esmaltado de pardo. 

Un camafeo fino en el qual está esculpido una perdiz, guarnecido de oro esmal- 
tado de ruchicler; tiene por penjante una perla fina. 

Un juego de axedrez de christal y amatistes, el qual esta engastado en unas 
molduras d^ plata desta suerte: una casa de christal y otra de amatista, el quoal 
esta labrado de diferentes maneras con sus treinta y dos pie9as de la misma echura» 

Tres hombres de plata pequeñitos; son del mismo juego de axedrez. 

Dos cucharas y dos forquetas de christal guarnecidas de oro con piedras. 

Un pomo de christal echo a modo de un cestoncico, guarnecido de oro: tiene en 
guarnición trece rubines y un candadico de oro con un rubin a cada cabo. 

Un ydolo de oro de las Indias: tiene en el bientre una plasma de esmaralda y en 
la una mano tiene una rosa con un modroño, y en la otra mano tiene una rueda a 
modo de luna: lleba en las orejas unas arracadas. 

Otro ydolo de oro de las Indias: tiene en la mano un palico de oro a manera de 
hueso: debaxo el sobaco lleba una chirimita del mismo oro y encima la cabera 
lleba un chulet. 

Otro ydolo de las Indias es, a saber, una cabe9a con su cara y barba y en las 
orejas trae racadas y los pechos son labrados de filo de oro y al rededor unas la- 
bores de filo de oro echas a modo de lazos. 



3 14 REVISTA DE ARCHIVOS 

Un peruco de oro de las Indias. 

Un pomo de oro de las Indias lissa: meneándose, se suena. 

Una plasma de esmeralda guarnecido de oro de las Indias, echo a manera de ua 
escudo con unas armas. 

Una cabera de un ydolo: es de oro de las Indias: tiene una cabellera. 

Otra cabera de ydolo de oro de las Indias: tiene en la cabe9a un bonete y enci- 
ma del bonete tiene unos manogicos de oro y en las orejas lleba racadas y en la 
barba una racada. 

Una plasma de esmeralda guarnecida de oro de las Indias. 

Una cara de un Indio echa de una piedra de plasma esmeralda y jaspe y 
otras colores, y tiene un penjante en la barba guarnecido de oro de las Indias con 
quatro cascabelles y en- la cabera trae un bonet-e a modo de pellejo de arison. 

Un lagustin de oro de las Indias. 

Una mariposa de plasma de esmeralda; la cabe9a y el cuerpo y lo demás de oro 
de las Indias. 

Una añada de oro de las Indias; el cuerpo es de ágata y en el un ojo tiene una 
turquesita. 

Una cabeza de un Indio: es de oro de las Indias: tiene dos dientes en la voca y 
por encima de los dientes saca la lengua y encima de la nariz tiene un ramo de 
oro del mismo oro. 

Una cabera de plasma de esmeralda guarnecido de oro de las Indias: la guarni- 
ción es echa a manera de plumas. 

Una cara de muger, de las Indias, de jaspe verde: tiene en la cabera un capillo 
de oro y en las orejas tiene unas racadas de plasma de esmeralda. 

Una mariposa de oro de las Indias: tiene la cabe9a y el cuello de esmeralda y las 
alas son de corniola. 

Una plasma de esmeralda que parece jaspe: tiene grauado una cabega de dragón. 

Cinco huñas de jaspe negro guarnecidas de oro de las Indias: están puestas en 
una correa de cuero bermejo. 

Una cabe9a de mosca de las Indias. 

Un pescado de nacra. 

Seis caberas de aguilla; las cinco son de ágatas y la una de plasma de esmeralda^ 

Dos caberas de caballos de piedra ágata. 

Dos caberas de añadas de piedra de ágata. 

Un pescado pequeño de piedra de ágata. 

Un coragon de corniola con unas bias de ágata. 

Cuatro amatistes y cada una de ellas tiene una cruz granada. 

Diez y nueue matistes en los quales ay unas granadas. 

Cuatro caberas de aguilla de piedras amatistas. 

Un quixal de puerco xabalin, echo de una esmeralda falsa. 

Qualesquier cosas que sean, de coral, grauadas o de reliebos o esculpidos. 

Quoalesquier cosas que sean, de nacra, grauados esculpidos de reliebos. 

Una cabe9a de águila de oro de las Indias y a las espaldas tiene un espejo y 
tiene en los ojos unos granos de plasma de esmeralda. 

Un espejo de las Indias en una cara de negro que parece azabache y tiene unos, 
dientes de marfil. 

Setenta y cinco medallas antiguas de oro. 

Doce medallas de oro. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 3l5 

Ochenta y ocho medallas de plata antiguas. 

Ciento y diez y seys medallas de plata antiguas. 

Ciento y veinte y cinco medallas dé plata antiguas. 

Dos medallas muy pequeñitas de plata. 

Diez medallas de plata antiguas. 

Dos medallas de plata guarnecidas de cuero, y la una es de Lucio Sipion. 

Cincuenta medallas de metal antiguas, dos de las quales están guarnecidas de 
fusta y una guarnecida de hay na de cuerno negro; están dentro de una bolsa de 
raso blanco. 

Sesenta y quatro medallas de metal antiguas, dos medallas de metal, la una 
dellas tiene á la una parte muchos nabios y á la otra caballos y hombres. 

Una metal de moyses. 

Seys medallas de plata enbüeltas en un papel. 

Dos medallas de metal antiguas. 

Dos medallas de metal antiguas. 

Una medalla de metal antigua: están en ella esculpidos los doce signos del año. 

Quairo medallas antiguas de metal. 

Honce medallas de metal antiguas. 

Treitita y tres medallas de metal antiguas. 

Cincuenta y seys medallas de plata antiguas. 

Diez y ocho medallas de plata antiguas. 

Veinte y seys monedas de plata antiguas. 

*L'na medalla de metal de Virgilio. 

Quarenta y quoatro medallas de metal antiguas. 

Diez y ocho medallas de metal antiguas. 

Veinte y cinco medallas de metal antiguas. 

Una lucerna de medalla antigua que se hace dos partes. 

Una antigualla de bulto de metal, que son dos personajes que es la lucha de 
E reules y Anteo. 

Otra antigualla, que es un hombre de metal que tiene un candelero en la una 
mano v en el otro un tintero. 

Una medalla de oro del papa Clemente. 

Tres medallas de oro del Enperador: la una de las- tres es mayor que las 
otras dos. 

Tres monedas de plata del Emperador: launa es mayor que las otras dos. 

Una medalla de plata del cardenal Petro Benbo. 

l^na medalla de plata de Herasmo. 

Una medalla de plata de Herasmo con el bonete y el pecho dorado. 

Dos medallas de plomo grandes modernas. 

Una medalla de metal grande moderna; a la una parte esta el ymagen de nro. Se- 
ñor y a la otra esta el ymagen de San pablo. 

Dob medallas grandes de metal de canpana con unos personajes a la una parte 

Una medalla grande de metal prolongada con una cabe9a y cara. 

Dos medallas de metal muy antiguas y gastadas. 

Tres monedas de metal pequeñas. 

Una medalla de cobre dorado: es de Godofre de Lusiñan. 

Una medalla de cobre dorada: es de Julio Cessar. 

Una medalla de oro del Duque de Xaxonia. 

3.*^ áPOCA.— TOMO TU. 22 



3l6 REVISTA DE ARCHIVOS 



I 'i 



Una medalla de metal antigua dorada. 
Dos figuras de mugeres asta los pechos: es de cobre dorada. 
Una moneda de plata del Rey de Romanos. 
Una medalla de plata del Marques don ppdrigo. , , 

Una medalla de lauton: a la una parte tiene, una figura y a la otra parte tres 
figuras: tiene una guarnición de oro esmaltado de negro. 

Unas tablas de fusta para medallas: tiene la una nuebe medallas. 
Diez y nuebe ymagenes de nuestra Señora de Monserrate, muy pequeñas, de 
plata y delgadas. 

Diez y seis ymagenes de plata de diuersas maneras doradas y mas ocho de plata 
sin dorar. 

Un crucifixo de plata muy pequeño. 

Una ymagen de nra. Señora de plata con su hijo en los bracos, con ciertos án- 
geles del mismo. 

Nuebe frayles de plata pequeños. 

Un basso de christal redondo, echo a modo de terra9a; tiene el pie de plata do- 
rado con quatro serafines. 

Nuebe medallas de piedra entre las quales ay una de fusta. 
Dos testas de piedra, la una blanca y la otra parda, guarnecidas de oro de martillo. 
Una testa de oro de martillo, toda esmaltada de negro. 
Dos medallas, cada una dellas puesta en una causica redonda de estaño. 
Dos medallas de oro de martillo, cada una puesta en una causilla de fusta re- 
donda. * 
Una piedra ágata prelongada: están esculpidos quatro leoncicos y un caballo y 
un castillo. 

Veinte medallas antiguas, las dos de plata y las diez y ocho de metal. 
Doce medallas guarnecidas de plata dorada en parte. 
Veinte y tres medallas de christal sin guarnir. 

Una tunba de fusta, echa a modo de un sepulcro, dentro de la qual ay veinte y 
tres medallas de camafeos, los unos mayores que los otros. 
Una cabe9a de marta, de oro de martillo. 

Una cruz de oro de mariülo con un crucifixo: tiene la cruz seis diamantes, qua- 
tro esmeraldas, seys rubines y quatro sefires pequeños, con un diamante tabla don- 
de está escrito el nombre de Jesús, y los clabos son tres puntas de diamante y tiene 
mas quoatro perlas con los cabos de la cruz y por penjante tiene una perla pera y 
tiene su asa a modo de una sierpe y a las espaldas de la cruz están los inproperios 
de la passion. 

Un anillo de oro con unas lagrimas: está engastado en ella un flor de lis de dia- 
mantes. 

Un anillo de oro labrado de reliebo: tiene una cara de turquesa engastada. 
Un anillo de oro esmaltado de negro: tiene un camafeo engastado a modo de 
una cabe9a de un mochacho. 

Otro anillo de oro: tiene un camafeo engastado a modo de una cabeza de un 
mochacho. 

Un anillo de oro labrado de reliebe: tiene engastado un camafeo con dos cabe- 
ras, vno encima de otro. 

Otro anillo de oro esmaltado de negro: tiene un camafeo con una cabe9a de 
muerte. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS SlJ 

Un anillo de oro labrado de rellebertíene uda piedra engastada con una ca'be^a 
de negro. 

Un anillo de oro con dos bestiones, labrado: tiene en la boca un. engaste de pie- 
dra agatta y es cómo un ojo. 

Un anillo de oro lisso: está engastado en el una piedra jaspe entre tallado. 

Un anillo de oro esmaltado de negro: tiene un jaspe, cortado en el una cabeza 
de un mochadlo. 

Un anillo de corniola. 

Un anillo de oro esmaltado de blanco y negro: tiene un matiste entre talla i j 

Otro de la misma manera. 

Un anillo de oro sin esmalte: tiene un diamante en tabla mas largo que quadra- 
do: tiene grauado una cruz de Jerusalem. 

Un anillo de oro lisso: tiene un rubinet pequeño, grauado en el uña cabe9a. 

Un anillo de oro sin esmalte: tiene una plasma de esmeralda: están graua- 
das en ella dos caberas: está quebrada a la parte de arriba y está remendada 
•con oro. 

Un anillo de oro labrado sin esmalte: tiene un camafeo con una testa de 
reliebo. 

Otro anillo de oro sin esmalte: tiene un camafeo: tiene una tiesta de lobo labra- 
do de reliebe. 

Otro anillo de oro sin esmalte: tiene una ágata con una beta blanca por medio: 
tiene un caballo grauado con alas. 

Un anillo de oro: tiene un camafeo labrado de reliebe: tiene unas figuras muy 
delgadas, launa tiene los bracos altos y la otra figura es muy pequeña; está que- 
brado a la parte baxa el camafeo y está remendado de oro. 

Un anillo de oro esmaltado: tiene una turquesa que tiene una cara de mochacho 
de reliebo. 

Un anillo de oro lisso: tiene un esmalte a la una parte y a la otra parte tiene 
una piedra cumióla grauada en ella una testa con cabellos y barba. 

Un anillo de oro lisso: tiene un camafeo de reliebo con una testa de un viejo que 
tiene la cara bermeja y los cabellos y barba blanco. 

Un anillo de oro lisso: tiene un camafeo negro labrado de reliebo: en el una testa 
negra. 

Un anillo de oro lisso: tiene una piedra plasme que en partes es verde y en par- 
tes es clara: tiene grauada en ella un árbol y tiene un hombre que toma una liebre 
por las orejas. 

Un anillo de oro lisso con una corniola que tiene grauada una testa de Julio 
Cesar con unastrella a la parte baxa y a las espaldas tiene un letrero tringular. 

Un anillo de oro: tiene un jaspe amarillo y está grauado una aguilla y tiene una 
liebre a los pies y con el pico le saca las entrañas. 

Un anillo de oro lisso: tiene una piedra llamada niquilla: tiene en ella un cuerbo 
encima de un ramo. 

Dos brazaletes de ágatas que cada bragalete tiene ocho ágatas esculpidas y cada 
brazalete tiene al cabo un jacinto esculpido: están engastados en oro con sus torni- 
llos al cabo. 

Una decena de bassos de ágatas labrados al romano, guarnecidos de oro con 
tres asicascada uno: ay unas muluras en medio alto y a los caUos esmaltados de 
negro cargados de quirimir: ay nuebe manojitos de oro esmaltados de negro entre" 



3l8 REVISTA DE ARCHIVOS 

pie^a y pie9a, y mas tiene un pillar^ico de oro de martillo labrado al romano con 
tres cadenicas en lo alto de oro: tiene el pillar9Íco dentro una oración escrita en 
pargamino. 

Una dezena de colunas de ágatas guarnecidas las peanas y chapitel de oro es' 
maltado de negro, y tiene en medio nuebe triángulos a modo de señales: están es- 
maltados de blanco y tiene la orilla esmaltada de azul, y mas tiene :1a dicha de- 
zena un pillar de oro, el cuerpo del qual es esmaltado de ruchicler con unas ojas 
retorchadas de blanco, tiene el chapitel cuatro ojas esmaltadas de azul con una ca- 
deneta á la cabeza. 

Una dezena de ágatas que cada una de aquellas es de dos piezas que se abren, 
guarnecidos de oro y cada uno de aquellos tiene de dentro un santo de bulto de 
oro: está entre cada una de aquellas nuebe básicos de azul turquesado, y el pie y 
las asicas de oro, y de cada uno de aquellos están colgados tres perlicas, tiene la de- 
zena una borla de oro y seda encarnada y una red encima de filo de oro encarnado 
a manera de lazos con trenta y cinco perlicas. 

Una cintura echa con unas medallas de oro: las entre piezas son unos despojos: 
tiene veinte y quoatro piezas esmaltados de blanco, negro y pardo. 

Una terraja de christal guarnecida la boca y el pie de plata esmaltada de azul. 
Una laza de christal a modo de gote de frayle, con una guarnición de oro al re- 
dedor de la sobre copa, con el pie de plata sobre dorada: encima de la sobre copa 
tiene un flor de oro esmaltada. 

Un barril de christal guarnecido de plata, esmaltado de azul. 
Una cabe9a de camafeo contraecho. 
Un basso e agot de christal ancho sin pie. 

l^n camafeo que tiene de reliebe una testa de Agusto: esta guarnecido de oro con 
unas letras esmaltadas de negro que dicen Agustus diui filius: tiene un torzal a la 
parte de fuera, esmaltados de negro y por las espaldas el dicho engaste se abre para 
quitar el dicho camafeo: esta en una bolsita de raso. 

Un camafeo que tiene una cabera de reliebe: está guarnecido de oro: tiene quoa- 
tro dealíines al rededor de la guarnición esmaltados de azul. 
VjVí camafeo que tiene de reliebe una tiesta de un biejo. 

Otro camafeo que tiene una testa relebada deAlexandre con unas letras graba- 
das: son letras griegas. 

l'na corniola grande guarnida de oro, en la qual esta grauada una testa del rey 
don Alonso de Ñapóles. 

Un camafeo guarnecido de oro: tiene en las espaldas una corrióla con sus cuer- 
das: tiene de reliebe un león leonado escuro. 

Una corniola guarnecida de oro: tiene grauado una figura de un hombre el qual 
está en p!e despojado y tiene una bestidura por las espaldas. 

Una corniola en la qual esta grauada una testa de Baspasiano. 
Va jaspe bermejo guarnecido de oro: tiene grauado una testa con barba y ca- 
billos con una coluna que tiene vnas letras griegas. 

L'.ia corniola que tiene grauada en ella una obeja y dos abes. 
Una piedra que se llama niquilla con ciertas grauaduras. 
l'na corniola que tiene grauada en ella una testa de hombre con su barba y 
cabellos guarnecido de oro. 

Una cumióla guarnecido de oro: tiene grauado en ella un falcon sobre un 
tronco. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS BlQ 

Una corniola guarnecido de oro: tiene grauado una testa de hombre con barba. 

Un camafeo guarnecido de oro y tiene de reliebe un galgo. ^ 

Un camafeo guarnecido de oro: tiene de reliebe un Senlauro con una fígura de 
hombre, con otra de muger. 

Una plasma de esmeralda guarnecida de oro: tiene grauada una testa de muger: 
está ronpido. 

Una corniola guarnida de oro: tiene grauada en ella una testa de muger. 

Una corniola: está grauada en ella una yegoa con un perrico. 

Un camafeo guarnecido de oro con un león de reliebe. 

Una corniola guarnecida de oro con una sierpe al rededor de la guarnición: 
tiene grauada una testa. 

Una corniola guarnecida de oro: tiene grauado en ella una testa de hombre con 
el pecho. 

Una cumióla sin guarnecer: tiene grauado una testa de vaca. 

Una cresolica sin guarnecer: tiene grauado una testa de hombre con barbal 

Un jasínto de belliz: tiene una cabeca de carnero de reliebe, y a las espaldas 
tiene una corniola, todo en un engaste de oro: tiene la corniola grauado un caballo 
con alas. 

Una corniola que tiene grauado en ella una lucha de E reules y Anteo: está guar- 
necida de plata. 

Una corniola que retira a blanca: tiene grauado en ella los doze signos al rede- 
dor y en medio un carro con quoatro caballos: es guarnecido de oro. 

Una plasma de esmeralda guarnecido de oro: tiene grauado un paxaro que tiene 
en los pechos una cara. 

Un sepulcro de lapislasuli con quatro colunas de lapislasuli, y mas tiene la 
peana de lapislasuli y el chapitel y el baso encima, y todo esta guarnecido de oro 
de martillo y esmaltado de negro y blanco, y encima del sepulcro esta ¡liro Señor 
y dos angeles y tres judios de oro de martillo que guardan el sepulcro, y el uno 
dellos tiene debaxo el braco drecho una espinela y el chapitel ay dos rubines y dos 
diamantes, y encima de todo ay un safir horadado y tiene otras piedras y perlas. 

Un camafeo: tiene la Virgen María con su hijo en los bracos de la una parte, y 
de la otra tiene una Beronica: es guarnecida de oro de martillo con un cañón de 
oro esmaltado de negro con quoatro remates esmaltados de blanco rochicler berde 
y pardo. 

Dos crucifíxos de coral guarnecidos de oro. 

Por la copia, 
A. P. y M. 



(La signatura provisional de este ms, es: Bibl, Nac, P, V. foL C, 46-^6, ) 



320 . . ^REVISTA DE ARCHIVOS 



NOTAS BIBLIOGRÁFICAS 



ITotas á la versifioaoión de Juan Manuel, por Federico Hanssen (publicada 
en los «Anales de la Universidad» tomo CIX). — Santiago de Chile, 1902. 

El libro de Fatronio ó el Conde Lncanor, compuesto por el Príncipe don 
Juan Manuel en los años de 1328-29. — Reproducido conforme al texto del có- 
dice del Conde de Puñonrostro. — Vigo, 1902. 

.... • .' • 

Desde el caprichoso estudio que Argote de Molina hizo de los versos conteni- 
dos en «el Conde Lucanor», nadie había vuelto á tratar de una rnanera especial del 
asunto, hasta ahora que lo hace el Sr. Hanssen con el detenimiento debido. 

Ha comparado con gran acierto la versificación del Conde Lucaaor con las 
Cantigas de Alfonso X, obra que seguramente tuvo que influir en D. Juan Ma- 
nuel, tan entusiasta por todas las obras de su tío el Rey Sabio. Lástima que el se- 
ñor Hanssen haya tenido que servirse para su estudio de una edición del «Conde 
Lucanori^ (la de Knust) que dista mucho de ser correcta (v. Romanía, XXIX, 
pág. 600) y que le ba inducido á error en algunas pcasiones en qiie no le ha podido 
salvar su buen sentidQ como en otras en que hace atinadas correcciones al texto, 
confirmadas por las variantes de los mss. que no apunta la edición Knust. 

Pero además al sistema que Hanssen aplica para su estudio se pueden poner al- 
gunos reparos. Los casos de apócope que introduce son todos admi§i|)les y corro- 
borados por otros numerosos que se hallan en todo el texto de ^s .^bras que se 
conservan de D. Juan . Manuel. No . así la sinalefa que creo no conopó el autor, 
como tampoco tenía idea de la cesura (que solo por casualidad se encuentra en 
sus versos, fuera de los de arte mayor), ni del valor de los acentos. No medía los 
versos: contaba las sílabas, admitiendo siempre el hiato, y únicamente se permitía 
apocopar algún verbo ó elidir algún pronombre.' 

A continuación van algunas observaciones sobre ciertos dísticos tal como re- 
sultan de la lectura de. los mss. y que difieren del texto de Knust, y otras que 
prueban que no existe la sinalefa. 

El ejemplo I tiene dos dísticos: el i.* que es de i5 sílabas no lo incluye el señor 
Hanssen. — Ejemplo 111: suprímase non que solo existe en un ms. y no es necesaria, 
la sinalefa. — Ej. XI: son versos de 16 sílabas sin cesura y por lo tanto no hay sina- 
lefa. — E j. XVI: suprímase el segundo por, que solo se halla en un ms., y se evita la 
sinalefa. — Ej. XXIV: Por obras et maneras podrás conoscer-- (A) los mo90squales 
deuen los me;ore5 seer. — Ej. XXVII: No hay sinalefa leyendo según todos los 
mss. (menos uno de los peores) deíie orne (cfr. VI>.— Ej. XXXI: léase cómo en la 
mayoría de los mss. pudieres en vez ác puedes y no hay que suponer muy bisílabo. 
— Ej. XXXIV: aun es bisílabo (cfr. XXXIV). Suprímase el que sólo se lee en un 
ms. — Ej. XI: Faz bien á buena entención en tu vida — Si quieres acabar la gloria, 
complida. Tal es la lección que resulta de los mss. y que evita la sinalefa. 

La otra obra cuyo título encabeza estas líneas se debe al librero de Vigo señor 
Krapf, que ha dado una nueva prueba de amor á nuestra literatura con la publi- 
cación del «Conde Lucanor>, según el ms. que él posee y que antes perteneció á. 
los Condes de Puñonrostro. 



1 • • 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



321 



La edición va precedida de un prólQgo,.del <^\ie sólo me ocuparé en la parle 
que se refiere al ms. objeto de la' piub'ircaciÓn,*pués" no'crtó' rlécésafh> rectificar 
ciertos errores que contiene, procedentes efi J>arte de. que el editor no. tiene idea 
muy clara de lo que es una edición crítica. No atañe al fondo de la publicación 
del Sr. Rrapf el que supone que el códice que fué de Gayangos está publicado, 
cuando no lo está, ó que Rnust se propuso reproducir el S. 84. Además no creo 
que nadie qu€ piense en la edición critica dé éste texto, ni de nín¿;ún otro, pueda 
seniir la necesidad de fa publicación previa de' todos lósms:, cómo éxpfésa'el edi- 
tor. No obstante, la publicación de uno de ellos, y rriás cuando anda en poder de 
particulares, es un señalado servicio á (a literatura, y esteló es áürtqiie el ms. no 
sea, como cree su editor, uno de los más puros. Por el contrario el ms. ¿|ue posee 
el Sr. K.rapf es una de las copias más'descuidadás del «Conde í:ucánor>, llena de 
incorrecciones y omisiones^ que han hecho pensar á su editor que' el códice más 
correcto, el S. 34, tiene ampliaciones. 

Los dísticos están casi todos retocados a capricho por el copista, sin cuidarse á 
veces ni del número de sílabas, ni del consonante, ó' büscando'irthábilitiente la 
rima con la repetición de palabras iguales. "Vayan tres 'ejerñi51os: 

Ej. XLIV (47 íCrápf): Si te acaesciere de Vasallos aver yerro.— En que te caygan, 
non les dexes de bien fazer. . . 

Ej. IV: A pesar de ser un dicho vulgar consagrado, «una fabla qÜ6 dizen las 
viejas en Castilla: Quien bien siede, non se íieve>, está alterado sin atender á la 
rima: «Quién bien esta posado, non se lévante^i 

Ej. XXVÍÍl (29 Kirapf): Muchas cosas fazéohine que parésifén syri fazón.^Mas 
de que son sabidas, fallan Tas con razón. 

A pesar de lodo, para el conocimiento (jie un texto, todos los mss., buenos ó 
malos, son de gran importancia, y el' códice del Sr. Krapf ayuda no pocas veces á 
fijar el texto crítico por representáis una ifamilia'distmta da los mss. de la Academia 
de la Historia, del M-ioo de la Biblioteca Nacional y del de Gayangos, y el que 
sirvió á Argoté para su edición. 

Además, este códice' tiene alguna importancia para lá historia de lá novelística. 
Aparte de que contiene dos interesantes cuentos ajenos al «Conde Lucanor» y lina 
interpretación simbólica del ejemplo XLVIÍÍ, ya estudiada por ICnust, presenta 
unas variantes especiales en los ejemplos XXIX y XLV (3o y 48 de la edición 
Krapf), que revelan que la colección cíe D. Juan Manuel había pasado por manos 
de un copista que tenía presentes algunos cuentos relaciohádos con la versión del 
Arcipreste de Hita. - . ^ 

Dos palabras sobre la descripción del ms. que nos da el editor: la «Explica- 
cíón del Padre Nuestro es de San Pedro Pascual,' nombre que' omitió el copista al 
suprimir, como le ocurre muchas veces, un párrafo contenido entre palabras ¡gua- 
les. (V. Bulietinílispaniquc, T. IV, núm. 4.) 

El «T.estamentp de maestro Alfonso de Cuenca» s/e halla publicado ért la 'edi- 
ción antigua «Del menor daño de iVÍedicina» y reimpreso por Morefón én lá'«His- 
tgria de la Medicina», I, p. 2QI. 

El libfo de los «Asayami.entos et Engaños de las mugeres» se tradujo al inglés 
en.«Researches respeoting the Book of Sindibad by Domenico Comparetti». Lori- 
don, 1882. 

María Goyri de Mz. Pídal. 



322 REVISTA DE ARCHIVOS 



Asnlejos sevillanos del siglo ICITT. Papeletas de un Catálogo de azulejos es- 
pañoles de los siglos XIII al XVII, por D. G. J. de Osma. — Madrid, 1902. — Fo* 
lio, 65 págs. 

Asi titula el Excmo. Sr. Guillermo J. de Osma un curiosísimo folleto que 
ha publicado acerca de los orígenes de esta importante rama de la industria 
cerámica nacional, escrito con una erudición y sentido crítico irrefutable, y edi- 
tado con todo el esmero y arte que requieren hoy estas publicaciones artístico- 
arqueológicas. 

Afortunado poseedor, además, de los ejemplares más interesantes que en azu* 
lejos hay, da muestra elocuente del resultado de su diligencia y constancia en per* 
seguir sin descanso cuanto pueda ser pertinente al estudio del arte cerámico, pues 
su afán coleccionista no se propone la posesión vanidosa de lo que nadie tiene, si 
no que en su poder adquieren los objetos la categoría de instrumentos y docu- 
mentos históricos, para que examinados más minuciosamente, den luego por re- 
sultado, mediante una dialéctica rigarosísima, estudios de tan preciado valor como 
el presente. 

El estudio de la cerámica española es de los más interesantes para la historia 
de nuestras artes industriales. Mucho podría decirnos, y, sin duda, nos ha de decir 
el Sr. Osma, en tan vasta materia; pero limitándose ahora á los azulejos, nos pro- 
porciona datos tan nuevos, nos presenta tan claros sus orígenes, que viene con su 
trabajo á llenar un hueco, y con una precisión y autoridad que solo él puede 
permitirse. 

El azulejo, ó sea la loseta coloreada con un barniz vitreo, es, sin duda, uno 
de los últimos elementos decorativos introducidos por los árabes en sus monu- 
mentos; en el siglo XII vemos las primeras aplicaciones, así que no es extraño que 
al conquistar los cristianos los territorios andaluces encontraran esta industria en 
sus comienzos, continuando de igual modo durante el siglo XIII, para adquirir ma- 
yor desarrollo en el XIV y su completo esplendor á fines del XV y comienzos de la 
siguiente centuria. 

Rarísimos, por lo tanto, eran los ejemplares del XÍII, por lo que al encontrar el 
Sr. Osma los de Sla. Marina de Sevilla, objeto de su primera papeleta, nos ofrece 
el comienzo de tal industria entre los cristianos, con caracteres tales heráldicos y 
de estilo, que hacen de ellos los monumentos más curiosos de su especie. 

Extiéndese con este motivo en largas disquisiciones históricas y técnicas respec^ 
to á su fabricación, y entrando en el estudio arquitectónico del monumento donde 
se encontraron, confirma, con el análisis minucioso de sus planos, la noticia de su 
transformación de mezquitas en parroquias cristianas, en las que quedaban como 
capillas algunas de los templos islamitas. 

Además de los de Sta. Marina hay otros azulejos semejantes que demuestran 
el prímitivo estado del arte cerámico de la reconquista: son los del subsuelo de la 
nave dei Lagarto de la Catedral de Sevilla, que vienen á completar la serie: el 
$r. Osma, después de examinar el pfano de la Catedral y explicar la presencia de 
aquéllos en el sitio del hallazgo, fíjase muy especialmente en su heráldica, de la 
mayor importancia. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



323 



No es la ciencia heráldica de las más acreditadas para las indagaciones histórí- 
co-arqueotógicas, pero la de aquellos tiempos, incipiente, de carácter real y, por 
decirlo así, ofícial, sencillísima en sus emblemas, y fídelísimamente guardada por 
las chancillerias, tiene un valor incontestable; el emblema es cierto, constante^ 
personalísimo, mas á quién pertenezca y la razón de su adopción, es lo que cuesta 
bastante estudio desentrañar, y he aquí una de las cuestiones más interesantes del 
folleto de los Azulejos, 

El Sr. Osma recoge para ello todos los datos imaginables; estudia los privile- 
gios, sus sellos, lee las crónicas, consulta los sepulcros, hasta los trajes y prendas 
de vestir que usaron cada uno de los personajes en función, y después de examinar 
atentamente tanto documento, explana su teoría, presentándonos una página de 
la heráldica de San Fernando, de sus hijos y de los de D. Alonso el Sabio llena de 
interés por su novedad y valor histórico. Así entendida la heráldica, es guia segura, 
y sus opiniones sobre los castillos, las cruces, las águilas, los cuarteles y cuantQ se 
rcfíere á los escudos de los azulejos, de los sellos, de las monedas y de los privile- 
gios de aquellos tiempos, han de ser de las que causan estado. 

La evolución de las formas del escudo, como útil defensa del guerrero, ocupa 
otro de los capítulos, con que viene á aumentar la doctrina, que corroborada con el 
examen de los seilos, de las tumbas y de las estatuas, completan el cuadro que se 
propone trazar; de doble interés por lo que atañe á la industria artística de los 
azulejos, y por las deducciones histórica^ que con motivo de ellos saca, para el 
esclarecimiento de cuestiones más generales. 

La labor del Sr. Osma puede seryir de ejemplar digno de imitación para los que 
á los estudios históríco-arqueológicos se dedican. 

N. S. 



BIBLIOGRAFÍA 



libr:>s españoles 

Academia Española (Real). Memorias de la 
Real Academia Española. Tomo K///.— Ma- 
drid. Imp. de los Hijos de M. G. Hernández. 
1902.— 4 ", 592 págs. — 8 ptas. [Contiene: Estu- 
dio sobre la vida y obras de D. Alonso de £r- 
cilla, por D. Joscf de Vargas Ponce.— Elogio 
académico de D. Jerónimo del Campo, por el 
Marqués de Aío/ini.— Necrología del rxccicn- 
tí:imo Sr. D. Nlcomedes Pastor Díaz, escrita 
por el Hmo. Sr. D. Fermín de la Puente Ape- 
<ecA«a.— Necrología del limo. Sr. D. Isaac Nú- 
ñez Arenas, por D. Antonio Ferrer 4el Rio,— 
Necrología del limo. Sr. D. Luis Fernández- 
Guerra y Orbe, por D. Miguel Aíir.— Necrolo- 
logía de D. Antonio Arnao, por D. Miguel 
Aftr.— Necrología del Excmo. Sr. D. Manuel 
Silvela y de Le-Viclleuze, por D. Francisco 
Silpela y de Le- Kte//eii^e.— Necrología de don 



Pedro de Madrazo y Kuntz, por el Conde de 
Caca- Ka/^ncta.— Necrología del muy ilustre 
Sr. D. Cayetano Fernandez y Cabello, por don 
Miguel Afir. — Noticias sobre el fallecimiento 
y exhumación de D. Juan Meléndez Valdés.— 
Doña Luisa Francisca de Guzmán, Duquesa 
de Braganza, por D. Adolfo de Cas/ro.— Noti- 
cias de la vida del doctor Felipe Godínez, por 
D. .\dolfo de Castro.— Carta de Francisco de 
Figueroa al maes ro Ambrosio de Morales 
sobre el hablar y pronunciar Is lengua espa- 
ñola.— Apuntamientos de Ambrosio de Mora' 
les para la contestación á la carta de Francis- 
co de Figueroa.— Censuras sobre la ortografía 
caste'lana. por Ambrosio de Afora /es.— Memo- 
rial presentado al rey Felipe II sobre algunos 
vicios introducidos en la lengua y escritura 
castellana y medios tomados para su reforma 
examinando á los maestros c'e primeras letras 
del lenguaje castellano y su escritura.— Diser- 



•'/ 



. 324 



REVISTA DE ARqHlVOS 



u » 



tación sobre él Verbo y sus propiedades, ^of 
D. Pedro de Si/va.'— Lista de las lerminacio-: 
nes va,rias de la lengua castellana que deben 
considerarse como otras tantas fuentes diver- 
sas de consonantes y contribuyen á probar' la 
variedad de riuesiro idiolma, por D, 'Tdmáfe de' 
/riar/c— Discurso leído por D. Miguel Mir en 
su entrada en l;i Real Academia española el 
día o de Mavo de 1886,— Contcslación á este 
discurso por D. Marcelino Meriendes^ y Péla- 
yó. — Necrología del Excmo. Sr.' D. Kusebio 
.Maria del Valle, por H. Daniel Curtaj^ar.] 

ACADHMt.V DE LA IJlSTORIA .(Rc^l). CortCS dc 

antiguos reinos de Aragón y de Valencia y 
Prir)c¡pado dé Cataluña, publicadas por la 
Real Academia de la Historia. Tumo VI. Cor- 
tes de Cataluña. VI. (comprende la conclusión 
de las de 1405 á 1410 y el Parlamento de Barce- 
lona dc 1542). — Madrid. ílst. lip. de Fortanct. 
MDCcccii.— Fol., 487 págs. — l7,5o ptas. '' 

• » • . . . ' 

Agosta DE Samper (Soledad). Los españoles 
en España, novelas históricas,— Bogotá, 1902. 

Alt^.mirano y Salcedo (Enrique). Filipinas. 
Relato histórico de actos y hechos realizados 
en los últimos días de nuestra dominación. — 
Madrid. Imp. de Carlos Perrin. 1902.— 4.", 118 
páginas. 

Aminátegui Reyes (.Miguel Luis). Nuevos 
estudios sobre Don Andrés Bello.— Santi igo 
de Chile. Imp. Barcelona. 1902. — 4.° marq., 181 
páginas. 

Berlanga (Don R. M. de). La más antigua 
necrópolis dc Cades y los primitivos civiliza- 
dores dc la Ilispania. (Dc la RKVlspA/DEc Ar- 
chivos, Bibliotecas y .Museos). — Madrid. S. i. 
MDCcccii.— 4.", 40 pags. Con una lámina. (Tira- 
da dc 30 ejemplares.) 

— Descubrimiento arqueológico verificado 
en el Tajo Montero á' principios de Febrero 
de .ií)oo. (De la Revista de .-Krchivos, Biblio- 
tecas Y .Museos).— Madrid. Imp. de San Fran- 
cisco de Sales. lyoz.— 4.", 36 págs. C2on tres fo- 
totipias. (Tirada de 100 cjomplare>.] 

Biblioteca de Historia Nacio.nal. Volu- 
men I: La Patria boba. Tiempos coloniales, 
por J. \. Vargas. — Días dc la I.idepcndenci «, 
por J. M. Caballero — Sanlaíc .cautiva, por 
J. A. dc Torres. — Bogotá-C^olombia. Imp. Na- 
cional. 1902.-4.** marq., 406 págs. • 

Campoa.mor (D. Ramón de). Obras completas, 
rcvis.ldas" y compulsadas con los orrgina-les 
autó.;raf.)s, bajo la- dirección, de los señores 
D. U. Gornálei Sarrano, *V. Colorado- y M. 
Ordóñei^: Tomo líj. Polémicas ñlosófícas y li- 
terarias. Tomo IV, Poe-iias de la primera ^Spo- 
ca. — .Madrid. Imp.- y lit. de Felipe -González 
Rojas. 1902. — 4.°, 587 y 867 págs. Con retratos.*— 
7 ptas. cada tomo. . . - - 

Colección de documentos inéditos para la 
historia de Chile, desde el viaje de Magallanes 



hasta la batalla de Maipo', i5i8-i8í8, = Coleccio- 
nados y. publicados por J. T. A/erfíHa. To- 
mo XA'A'. Ffaqcisco y Pedro de VUlagra. IL — 
Santiago de Chile. Imp. Elzeviriana. 1902- — 
4'.° marq., 496 págs. — 15 ptas. 

Fit¿-Cerald (John 1^.). Caballeros tfinojo- 
sas del siglo xir.-^Madrid. Est. tip. de la Viuda 
é Hjjos de M. Tello. 1902. — ^4.'*, 14 págs. (De la 
Revista de .Archivos, Bibliotecas y .Museos.^ 

CÓMFzNúÑKz (Severo). La guerra Hispano- 

Americana. Puerto Rico y Filipinas. Con ocha 

planos y i5 futograb.idos.-^Maídrid. Imp. del 

Cuerpo de , Artillería. 1902.-;- 8. *|, 2^4 pags.— 

6 ptas. 
González y GaIrcía (D.' Ger .rdb\ Historia 

de Nuestra Señora de los Remedios, patrona 
de la Roda, venerada en el exconvento dc Pa- 
dres Trinitarios e-tizados de la villa de Fuen- 
santa, obispado de Cuenca.— Cuenca. " Imp. de 
José Góníe;^ Madina. 1^2.-^." ñiarrq., 109 págs. 

Homero. La .Odisea de Homero, traducida 
directamente del lirieco en verso castellano, 
por D. Federico B^raibar y Zamarrada. To~ 
mo I!\ — La Batracdmioma'qui.i, iraJuccíón *de 
*D'. Jenaro A/enrfá.— Madrid. Imp. de Perlado, 
Páez y Compañía (Sucesores de Hernando). 
1902.— 8,", 324, 7 y 40 pá^s.— 3 ptas. (Biblioteca 
clásica, tomo 96. Reimpresión.) 

"Landázuri y Ro.márate (D. Jo.iqúín Jo é de). 
Historia del ilustre país bascongado, compren- 
dido en sus tres M. N. N. y M. L. L. Provin- 
cias: el Señorío de Bizcaya, Guipúzcoa y Ala- 
ba. Su antigua y moderna geografía, desde los 
más remotos sitólos hasta el actu il. La historia 
natural, política, militar, civil y eclesiástica. 
Los varones ilustres en santidad, letras y ar- 
mas. Los fueros, exenciones, tranquea .s y li- 
bertades que han gozado y f,o'.an las tres pro- 
vincias, deducida de autores originales y do- 
cumentos auténticos. Tomo 'séptimo. Com- 
prende |a antigua y moderna geografía de la 
provincia dc Gujpúzcoa, el gobierno político- 
v militar v los sucesos dc que se tienen noti- 
cía en su historia civil: Volumen segundo. — 
Bilbao. Imp. de Andrés P.' Cardenal. 1902. — 
8." marq., 20?) pá s. — 2pt s. (Biblioteca bascan- 
gada, tomo 62.) 

*Me.nkndi;z Pidal (D. Juan). Discurso acerca 

de la Democracia cristiana' pronunciado' por... 

en el \'I Congreso C',atólico .Nacional. -Madrid. 

rhp. de S .n Francisco de Sales. 1902. — 4.°, i6- 

páginas. 

MÓ.Nl' .MENTA HISTÓRICA SoCIÉT.^TlS JCSC llunC 

prímum eUiti i pairibus ejVisdem societális. 

Fascitalus j'66. ^feAse' (^tóbri: Kpistoiat P. 

Nadal. TbmuS III: Fasciculus /.—.Madrid, Ty- 

f^is .\'vriiil, i9or.-^4.«, págs. xxxii y r" á 166.^ 

3 ptas. ' 
• Ohnbt (lorge). Camino del amor, traducción 

de F. Sarmiento. — Paris. Imp. de la Viuda dc 

C. Bouret. 1902.— 8.0, 287 págs.— 3,5o ptas. 



1 



í^ü- i 



BIBUOT£CAS Y MUSEOS 



325 



Pe^ucje» ^f, Pou T Pag¿s (Joseph M^ría). 
Mauro. Synthesis historial d'aqueüta ciutat 
en relació a.b sa major gloria I4S Santas patro- 
ñas y patricias Jujiana y Symphrojniana^ rer- 
ges y marircs.-rMatiaró. Estampa de H. Aba- 
dal, i902,:;-8." marq., 81 págs. Con un gr^bido. 

Samanieqo (P. Félix María). ]^át>ulas escritas 
en versp c.istellano par., uso del Real Semina- 
rio vascongado. A'^^^va edición complet/x, ct^i- 
dadosamente corregida c ilustrada pon 67 
grabado?.— Madrid. Imp, de. Perlado, Páez y 
Compañí^ (Sucesores de Hernando). 1902. — 8.°, 
2 tomos en un vol., 123 y 84 págs.— 0,75 ptas.. 

— Fábul.is de Sama^niego. Ñopísima edición 
ilustrada, con notas gramaticales, literarias, 
etcétera, por Miguel de Toro y Gó/i^ej^,— Paris, 
. Armand Colin, 1902. — 19.°, 213 págs. c>n gra- 
bados interesados y el retrato del autor. 

*Serrano Y Sa.nz (Manuel). Noticias b¡9grá- 
ficas de Fernando de Rojas, lautor de La Ce- 
lestina, y del impresor Ju>ap de L,pcena. (De la 
Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos.) 
>^adrid. Est. tip. de la. Viuda é {lijos de Tello. 
1902.— 4.**, 56 págs.— 2 pías. 

ViLLANUE.vA (O. Joaquin Lorenzo). Viaje li- 
terario á las iglesias de España, l^e publica 
con algunas observa(;iünes... Tomo //.—Ma- 
drid. Imp. de Fortanet. i902.r-8." .marq., 266 
páginas. .Con 4 láms. (Reimpresión de la, edi- 
ción de Madrid de 1804). — 3 ptas. (Ha cuidado 
de esta reimpresión, pqr encardo de la Real 
Academia de la Historia nucstr^ comp .ñero 
*D. Antonio Rodriguesfi Villa.] 

Pedro Roca. Alvaro Gil .\lbace te. 

LIBROS EXTRANJEROS 

Clerc (Le lieutenant colónél). Guerrc d'Ks- 
pagnc. Capitulatiorl dé Bailen. Causes et con- 
séqucnccs.-^Paris, Fontcmoirlg, 1902.— 8. •» ' 

CuRZON'fHtnri de).' FeTipePedrcll et les Py- 
rénées.— Paria, Fischbacher, 1902. "{Muy laiída- 
toriü-para el maestro Pedrell.] 

Do.MKNECrt (Michel). I/ajpothéose mxisirale de 
!a Religión Catholique. Parsifal de* VVagncr. 
RévelationsxTértionstralív'cs de lasignilication 
et symbólisme m\jiical de fcetté tj6uvrc-.— Bar- 
céloríe, impr. de FidcrCIró,' 1902.— 5 fr! 

Gu'i.iSi (Alesáandro). i'l sbggiornb di" Elisa- 
betta Cfistiha di 'Brunswick, regina diSpa- 
gba edXieHessa di Miláño nel convento deí 
Cisterccnsi in Parabl^gó. (In Archívio StOrico 
Lombardo', atírioxxviii, fasC.'^XXX.)— Milano, 
tip' P. Cónfaldnieri, 19Ó1. ,•■■■■ .< 

*— II GrafiCanccíliere Saladar e ia sua f.»mi- 
glra (Estrattó 'del ñiornaU Araldico. AWno 
xxviii. .Vgbsftor^f; n. 8):-»-lBrfr¡, Prt^ío la Di- 
rerionc del Giorn^alé Araldico'.— KócdxS. Cas- 
cíano.Stab: tlp. C^ppetl, i^2.-i-4'.°'márq., 13 
páginas á dos cois, y ocho tablas genealógicas 
plegadas. 



, HAMB00<^ PF.{rHE,NEW LlBRART OF CONGRESS 

IN Washinííton. — Boston, Curtes and C ime- 
r.og, 1901.-7-8.**, 1 1 2. págs. (Vid. nuestra Revista, 
Julio 1902, pág. 71.] 

. LiBRARY of .CoNAKESs. Classification: Class 
■Z,:Biblipgrapby and .L;b;-ary sgjence.r-Was- 
.hin^ton, Goyernemcnt printing Office, 1902. — 
8.^, 68 págs. {Vid. nueslfa Revista, Julio 1,902, 
pág. 71.J. , . 

. MoivPHY (G. ). Les luthistes espignols du 
-xvi*^ siécie (Die spaniscben. J-antcnmcister 
des )6. Jahrhunüerts)> Aíi¿ 3 Tafeln uadeinem 
Vorwort von F. A. GeJ'aer/.— Leipzig, Drack 
und- Verlag von Bn<{itkopt' & Hájrtel, 1902. 

Nelson Lar.ned (Joscpbus).. The literature 
of .American. hislory.— Boston, Honghton, .Mif- 
llin aní^ Co. — S.", ix-388 págs. (Guia muy útil 
p^M'a el estudio de la historia de los i:.stados 
•Unidos y , de toda la .\mcrira septentrional, 
central y meridional]. 

. Rtpoí<T,oF THE LiRRAR<AJir, OF Congreso for 
thc fiscjl year eflding june30, 1901. — Washing- 
ton, Governcment printing. Office, 1901. — 8.", 
380 p.tgs. (Vid. nuestre Revista, Julio 1902, 

pág. 7Í-I 

UziKi.Li (Gustavo). Cenni storici sulle im- 
prese scientiüciie, marilime e coloniali di Fer- 
dijnando I, gran duca di Toscana (1587-1609). — 
Fircnzc. G. Spinclli c C, 19ÜI.— 8.", 85 páys. 

— Toscanelli, Colombo e la leggenda del 
Pilota (i-.stratto dcl/a Hiuisía geograjica ita» 
/¿ana).— Fir«nze, tip. M. Ricci, 1902.-4.", 38 
palmas. [Combale la le is de \ kínaud sobre 
la autenticidad de la carta de Tosc;)nclii.] 

VVeil (IL). Le Princc Eugcnc et Murat, 
1813-1814. Upéraiions mijit ires. Négociauons 
dii..lomatiques.T*/Keí V. — Paris, Foniemoing^ 
190?. — 2 vois., 8.V. ... 



Pedro Roca. 



Álvató Gil Albacete. 



REVISTAS ESPAN« LAS" 

¡ioletin de la Real Acad¡^mia de fíuenas Z.c- 
í ras rft\fírfrce/(/na. Julio-Septiembre. Un lli- 
bre de geomancia popular del seglc xiii, por 
D. F. Carreras y Canrfi. —llocúmcntos inédi- 
tos del condado de B'csaíú, por D. Joaquin Mi- 
ret y San«. —Pulonías y palomares en (>atalu- 
ña durante la Edad Medía (continuación), por 
D.*'F.'Carríras'>' Ca>irfi.— Ltíbre delsen"sen\;«i- 
ménts de' boná parlería' (cohlinuacióii), por 
Vi, i.Códiná'y Formosa. 

Boletín de la Real Academia de la Historia. 
Oaubre. Informes:'!. :studios biográficos, 
por Rafael Ha'mire^ de Árelláno tPerd Tafur. 
—Gonzalo de AyoráJ.— II. Sebastián^ obispo ce 
Arcávíca y de Orense. Su crónica y la del rey 
Alfonso III, por Fidel Fita.— Variedades: L 
San Pedro Pascual. Nuevos datos biográficos^ 



3^6 



REVISTA DE ARCHIVOS 



por Albano Betlino,— II. La ciudad de Alaro- 
aa (Mataró) á mediados del siglo x, por Fidel 
Fita.— Noticias, por F(idell FlitaJ y «Aínto- 
■io] R[odrigueK] V[illa]. 

Boletín de la Sociedad Arqueológica de To- 
ledo. N;}ms. 9 y lo. Mayo y Julio 1901. *Recin- 
tos amurallados y puertas de la antigua Tole- 
do, por D. Rodrigo Amador de los /{jos.— Emi- 
lio Hflbner. — Una obra de Atqueología [Egip' 
to y Asirla resucitados » del Sr. Fernández 
Valbuena. Vid. nuestra Revista, número an- 
terior].— Un puente y un castillo romanos, por 
D. Manuel Castaños y Montijano [el puente 
de Safont y el castillo de San Cervantes]. — 
Panteón de los Gracos y Pompeyos, por don 
Franci co Valverde Perales.— Stcción de no- 
ticias, por M. G. Simanceu. 

Boletín de la Sociedad Española de Excur- 
siones. Agosto-Octubre. Fototipias, por Enri- 
que Serrano Fatigati.—Notzs arquitectónicas 
sobre algunos monumentos de la arquitectura 
Cristi ini española (segunda serie), por Vicen- 
te Lampére^ y Romea [iglesia de San Cebrián 
de Mazóte].— Artistas exhum .dos (segunda 
^e^ie), por Rafael Ramírez de Are//ano.— Es- 
paña en el extranjero, traducido del alemán, 
por F. 5. B. [El misterio del retablo leonar- 
desco de Valencia, por el Dr. Carlos Justi].— 
Descubrimientos arqueológicos. — Noticias. 

La Ciudad de Dios. 20 Septiembre. Un pue- 
blo mártir ^continuación), por el P. Antonino 
M. Tonna - Bar thet. — El Emmo. Cardenal 
Ciasca (continuación), por el P. Lucio Con- 
¿e.— Revista de revistas. = 5 Octubre. Un 
pueblo mártir — El Emmo. Cardenal Ciasca 
(continuaciones).— Los culpables (Ultimas pi- 
ginas de nuestra historia), por C. Crispo Sa- 
lustio. — Catálogo de Escritores Agustinos Es- 
pañoles, Portugueses y Americanos (conti- 
nuación), por el P. Bonifacio del Afora/.— Bi- 
bliografía. — Real Biblioteca del Escorial (No- 
tas y comunicaciones). Sección nueva de li- 
bros duplicados. Su formación, per el P. Be- 
nigno Ferndn^ej^. =20 Octubre. Píndaro y 
la lírica griega, por el P. Bonifacio Hompane- 
ra.— Revista de revistas. 

La España Moderna. Octubre. *Los Concor- 
datos españoles, por lerónimo fiecAer. — La 
exploración del Orinoco, la navegación inte- 
rior de la América del Sur y la anglosajoniza- 
cíón del Acre, con motivo de la publicación 
reciente del libro titulado Nuevos autógrafos 
de Cristóbal Colón y Relaciones de Ultramar, 
de la Excma. Sra. Duquesa de Alba, por Juan 
PéreJii de Gu;(m<in.— Lecturas americanas, por 
llispanus. — Crónica literaria, por £. Gómei^ de 
Saquero: A propósito de un libro. Crónicas 
del Bulevar^ de D. Manuel Ugarte. 

La Lectura. Julio. Sociolo; ía de la guerra, 
por John M. Aofrertson.— Jacinto Verdaguer, 



por R. D. PeWs.^Notas bibliográficas.— Re- 
vista de revistas [Noticias biográficas de Fer^ 
nando de Rojea, autor de 4íLa Celestinai^^ y 
del impresor Juan de Lucena^ por M. Skrhaiio 
Y Sanz, art. publicado en nuestra Retista de 
Abril-Mayo].=Agosto. Exposición de obras 
de pintores flamenco.^ primitiros, en la ciudad 
de Brujas, por A. de Aerttefe y Moref.— Revis- 
ta histórica, por Rafael A/Mmira.— Notas bi* 
bliogrifícas.- Revista de revistas [D. Luis dt 
Borbón y Farnesio y D. Luis de Borbón y 
Villabriga, por Ignacio Ola vios, art. publica- 
do en nuestra Revista de Junio].=Septiem- 
bre. Rafael Altamira: Nuevos aspectos de U 
Historia del Derecho español. — Eduardo Lo^ 
s^ano: Bocklin. — Miguel de Unamuno: La 
cuestión del vascuence.— Ramón Péreí^ de 
Ayala: Emilio Verhaeren. — Adolfo Posada: 
Reviita de Sociología.— Notas bibliográficas. 
— Revista de revistas. 

Nuestro Tiempo. Agosto. La Sociología y U 
Filosofía de la Historia, por M. Sales y Ferré. 
— Custodias de plata españolas, f or Anselmo 
Gascón dé Go/or.— Recuerdos de mi vida, IX 
y X, por Santiago Ramón y Cajal.^httthO' 
ven en Madrid, por Emilio Roy. — Los Museos 
sociales, por Eloy S. An</r¿.— Revista de re- 
vistas [D. Luis de Borbón y Farnesio y don 
Luis de Borbón y Villabriga, por Ignacio Ola- 
viDE, art. publicado en nuestra Revista de 
Junio].— Revista bibliográfica . = Septiem- 
bre. La mujer gadi'ana (fragmento), por Fe- 
derico /^u^to.- Recuerdos de mi vida, XI, pdr 
Santiago Ramón y Cajal. — Sensaciones de 
viaje: Bloemenveldeo, por R. Blanco Fombo^ 
na.— Polonia y Cataluña, por J. Martos 0*Nea» 
/e.— La cuestión de límites en la América es- 
pañola, por «Jerónimo Becker [á prosósito del 
libro Historia diplomática de la República 
Argentina, del Dr. Quesada].— Rodolfo Vir- 
chow, por el Dr. Ramón Lo^o Regidor. — En- 
rique Gaspar, por Salvador Cana/s.— Revista 
de revistas.— Revista bibliográfica. 

Razón y Fé. C ctubre. Las obras musicales 
de Sao Francisco de Borja, por M. Baixauli. — 
Las Ordenes religiosas y la intervención del 
Estado (cooclusión), por J. Garda Oca 4a.— El 
Marqués de Mora (continuación), por L. Coto» 
ma.— Sevilla, teatro del martirio de San Her- 
menegildo, ror R. Rochel.—L% metafísica y U 
moral empírica, por J. Espi. — Examen de !i- 
bros. — Noticias bibliográficas.— Crónica lite- 
raria: Alma y vida; J. M. 

Revista de Aragón. Octubre. Vicente Cas* 
tan: Excursiones pirenaicas. De Pont deSuert 
al Hospital de Viella.— J. Va/en<tte/a La Rosa: 
Arte regional.— J?am<$n y Cajal: Recuerdos 
de mi vida (cap. XI).— Albertí» Góme^: Lares* 
tauración de la Escolástica en el siglo xix.— 
, Luis Colomina: La filosofía en el Japón.— Ra- 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



327 



fael Áitamira: La vida aragonesa á fines de la 
Edad Media [reimpresión del fragmento del 
t. II, páginas 333-344 de su Historia de España 
y de la civilización española}.— Eáutr do ¡pa- 
rra: Testamento de Domingo de Ipies (docu- 
mento).— Notas. 

Revista de la Asociación artisiico-arqueo- 
lógica barcelonesa. Julio-Agosto. Estudios 
numismáticos. De algunos manuales de nu- 
mismática clásici: M. R. de Ber/anga.— Taula 
del cartulari de Sant Cugat del Valles (conii- 
nu.ició): Jph. Aías.— Las naus ó nauetas de 
Menorca: F. Hernández San^.— Bandolerisme 
en los sigles xvi y xvii (contiouació): Joan 
5e/^Mra. — Comunicaciones. — Nota bibliográ- 
fíca. 

Revista de Extremadura. C ctubre. Apun- 
tes de Geología extremeña (conclusión), por 
Eduardo Il.-Pacheco. — Supersticiones extre- 
meñas (continuación), por Publio Hurtado. — 
Glorias de Zafra, por Luis G. Arteche y Ba- 
rrantes [crítica de la obra asi intitulada, de 
D. Manuel Vivas Tabero]. — Lecturas, por 
Juan Ortii^ del Barco. 

Pedro Roca. 

REVISTAS EXTRANJER.VS 

Revue des bibliothéques. 1900. Octjbre- 
Diciembrc. Mcmoirc-Journal de Jean Burat, 
écrivain de la Bibliothéque du roi, ifHj7-i729 
(Jin). — Émilc Chatelain, Le Catalogue an- 
nuel des thcses fran«;aiscs. Rcponse á M. Alt- 
mann. = = i90i. Enero-Marzo. L. Thuasne, 
Le «Curial* dWlain Chartier ci la traduction 
de Roben Gaguin. 

Revue uiSTORiyuE. Septiembre- ctubre. 
Comptes rendus critiques: \. Danvii.a y Bur- 
gukro. Diplomáticos españoles, D. Cristóbal 
de .Moura, 1538-1Ó13 (H. Léonardon)\ J. Miret 
Y Sa.ns, Investigación hislórici sobre el viz- 
condado de (>aslcllbo (J. Cahnette). 

Revui: des lkttrks fran^aisks lt etrange- 
RES. i8<K.). Núm. 1. \. Ehrhard, Les Vagues de 
lAmour et de la Mcr, de Fr. Grillparzcr.— 
Bulletin hispanique: F. Despagnet, Le traite 
de paix entre lEspagne ct les Etats-Unis. — 
Questiuns universitaires: E. Bourcie^, Lagré- 
gation d'espagnol et dita lien. — /íí¿>/íogTa- 
phie. = S\xm . 2. L. Bordes, Armando Palacio 
Valdés.— iíu//eíín hispanique: L. Mérimée, Le 
Bulletin hispanique. =N úm. 3. J. Le Gentil, 
Viclor Hugo et la littérature e>pagnole.— fiw- 
lletin hispanique: P. Imbart de la Tour, Une 
entente intellectuelle avec l'Espagne.— Bt^/to- 
graphie. 

Revue des Pyrénées. Mayo -Junio. J. de 
Lahondés: Les mémoires du general Amans 
d'Hauípoul. L'éducatíon d'un prince. [Dicho 
general estuvo en España durante la guerra 



de la Independencia.]— Henry Muchart: Coins 
de Catalogne [Poesías tomadas de su libro Les 
.Balcons sur la mer, 1901].— C. Douais: L'art 
á Toulouse: Matériaux pour servir á son his- 
toire du xv^ au xviii*^ siécle (suite).—}Ldxtí. 
Lamou^éle: Le corps de métier toulousain des 
fourbisseurs d'cpées au commencement du 
xvii^ siécle, I. — Chronique du Midi: Espagne: 
Jacinto Verdaguer. [Es curioso el comienzo 
de esta crónica: «L'année derniére, á pareille 
époque, par une erreur que nous avons été 
heureux de réparer, la Revue des Pyrénées 
annon^iit le décés de Jacinto Verdaguer... 
Nous ne prévoyions p is alors que cette erreur 
se transformarait si vite en réalité & que, le 
10 juin 1902.. . ]=J u lio-Agosto. Elisa Gay: 
Jacinto Verdaguer. — Bibliographie méridio- 
nale: Les Arts industriéis des pcuples barba- 
res de la Gaule du v^ au vin^ siécle. — .Mé- 
langes Léonce Couture: Étudcs d'histoire m¿- 
ridionalc.— Le troubadour Bertrán d'Alama- 
non.— Bibliothéque spagnolc: III. La vie uni- 
versitaire dans l'ancienne Espagne.— Felipe 
PeJrell et les Pyrénées.— Role des Fcux du 
comté de Foix.— Goya. — Discurso leido en la 
Real .Academia de Buenas Letras de Barcelona 
en 1900.— Les vescomtes de Bas en la illa de 
Sardenya. = Scptiembre-Octu bre. J. de 
Lahondés: La Montagne Noirc. — Le corps de 
métier toulousain... (suiie et Jin). — Jacinto 
Verdaguer (suite) II. — Correspondance: Lettrc 
de J.-A. Brutails [ acere i de sus opiniones 
sobre el arte de los visigodos].— C/tro-ií^we du 
Midi: RüUSSiLLo.N, Une grammairecatalanc [Ia 
de Foulciié-Dei.bosc. \'id. el número anterior 
de nuestra Revista, Libros extranjeros^ pá- 
gina 234]. — KsPA<iNK. Concours archcologique 
(el de Martorell); Le Congres deF"outarabie. 
Revuk des Questions historh^uks. Abril. 
Paul Allard, La religión de i'empereur Ju- 
licn.— R. P. Don Besse, Les prcmiers monasté- 
res de la (}aule méridionale. — .\lberl //yrj^ots, 
Frantjois i^^ et la premicre guerre de relij-ion 
en Suisse (1529-1531) d'aprés la correspondance 
diplomatique. — K. Beauvois, Le chrétientc du 
Groínland au moyen age. — Meianges: F. Ví- 
gouroux^ Une ancienne traduction latine de 
la Bible: Le Codex lugdunensis.— .\. Delesclu- 
sc, Courrier bel^e. — Bulletin bibliographique: 
Henry Joly, Sainte Thérésc (Dom .\. du 
Bouyg.)=J\^\\o. Lablc Camille Daux, La 
protection apostolique au moyen age [intere- 
sante para la historia eclesiástica de P-spaña].— 
Le P. Zimermann, Courrier anglais. — Bulletin 
bibliographique.= club re. Dom de Puniet^ 
La liturgie baptismalc en Gaule avant Char- 
lemagne. — A. Degert, Le pouvoir royal en 
Gascogne sous les dcrniers carolingiens et les 
premiers capétíens.— Fran^ois Rousseau^ La 
participation de l'Espagne á la guerre d'Amé- 



328 



REVISTA DE ARCHIVOS 



riqué 0*779-1783).— Geoffroy de Grandtnaison, 
Napoleón ea Russit, 1812, d'aprés les docu- 
m£Qts inédiis d«« archives «spagnoles.-r-f{M//e- 
Un bibliograpkique. •, 

Rf.vuk de Syíithése HiSTORrQuR; Junio. His- 
toire liiicrjiire: Littérature hong^oise(Époque 
moderhe, de 1772 á oos jours), par J./Conf. 

Rfvüedes UnivhrsitéS' du Midi. 1897. Nú- 
mero 3. V. Higai, Le Cid el la formation de la 
tragédie idéaliste.==i898. Núm. i. L. Cons^ 
ians, La laague du Román de TTo'iQ.—BuUetin 
hispanique: A. Vives: Archéologie árabe. = 
Núm. 3. G. Cirot el J.-A. Brutails, Bullelin 
hispanique. — J.-A. Brutails, Chroniquc. — Bi- 
bliographie.=Núm. 4. BuUetin hispanique: 
F. LÓPEZ, Les tombcs de Carmooa. — L. Bor^ 
Mes, Ccrvanles. — Chronique. — Bibliographie. 

SouvENiRS ET mémoires. Núm. 6. i5 Diciem- 
bre 1898. Points d'histoire. Les princes espa- 
gnols á Valcn^ay, letire de Talleyrand á Na- 
poleón; Quelques lelircs de Joachim Mural. — 
La campagne de Tan II dans les Pyrénées- 
•Orient les, rappori d'André Peyrusse, com- 
munication de L. G. Peiissier. — Les livres d' 
histoire: Miscellanées napoléoniennes.==N ü- 
m e r o 7. 1 5 E n e r o 1 899. La campagne de Tan 
II... (fn).=Súm. 9. i5 Marzo. Lettres de 
fcmmes; la comtesse de Provence, la duchcsse 
■de Berry, limpérairice Joséphine el sa famille, 
limpératrice Marie-Louise, la reine Marie- 
Amélie, la princessc Marie d'Orleans, la prin- 
cesse Siéphanie de Bade. = Núm. 10. i5 
Abril. Les livres dhistoire: encoré Napo- 
león (livres d'A. Chuquet, F. Masson et II: 
Hoi'ssaye).=N úm. 12. i5 Junio. Les livres 
dhistoire á figures n:ípoléonicnnes, Mural, 
Elisa Bonaparle, le duc de Reirhsladt.=Nú- 
mero 14. i5 Agosto. Les livres dhistoire. 
La campagne de Minorque. 

ZeitschriftfürkatolischeTheologie. 1897, 
JNúm. 4. Recensionen: *R. IIinojosa, Despachos 



'de la Diplomacia poolificia.— T Serclaes, Le 
pape Léon XIII. ==1898. N ú m. 2. /^ecensiontfii: 
*R. Hinojosa, Diplomacia pontificia. =:N ú m. 3. 
Abhandlungen: B. Duhr, Di« Etappen bei dcr 
Kirche zum Zwei-Jesuitenordeaa.— Recensio- 
nen: Lecestre, Letires inédites de Napo- 
león i«r (E. Michael), Vigouroüx, La Biblc 
polyglotte.=N ú m. 4. Abhandlungen: B. Duhr, 
Zur Geschichte des Jesuitcn-kriogcs in Pa- 
raguay.— .4na/eü:/en: Mordversuch gegea- d. 
Kónig von Portugal (B. DttrA;.==i899. Nú- 
mero 2. /Recensionen: Lux, Silvester II und 
OttoIII. 
Zeitschrift fur romanische Philologib. 

XXI. (1897) Núm. I. Eggert, Zur Frage dcr 
Urheberschaft der Celestina.— BesprecAang-en: 
Grünbaum, Jüdisch-spanische Chrestomalhie. 
Núm. 3. Vermischtes: Baist, Die Quellcn des 
Yvain; Carolina Michaelis von Vasconcellos, 
Zwei Worle zur Celestina-Frage; Cormu, Das 
Passi vum im Allspanischen, Penos.=N ú m . 4. 
Suchier und Kaut^sch, Eine provenzaL Lie- 
dcrhandschrift; Gebetbuch aus Melz.— Cornu, 
Beitrage zu einer künfíigen Ausg. des Cid.===x 

XXII. (1898) Números i y 2. Besprechun- 
gen: *Ubras de Lope de Vega, publicadas por 
la Real Academia Española (Restori).=^ ú m. 3» 
Morf, Das liturg. Drama von den fünf klugcn 
und den fünf thórichlen Jungfrauen.— Kermis- 
chtes: Scuuchhardt, I tal. troge; astur. c.ibo; 
ital. loccarc; bol. cuslir, cochlearium; ambu- 
lare, Ulrich, Zum Schicksal des fresicn o im 
franz.—Besprechungen: Densusianü, La prisc 
de Cordrcs et de Sebille, chanson de geste du 
xii^ siécle.— Grammont, La dissimilation daas 
les langues indo-européennes et romanes. — 
PiDAL, La leyenda de los infantes de Lara. — 
Bello y Cuervo, Gramática de la lengua cas- 
tellana. ==XX 1 1 1. (1899) Num. 3 Besprt' 
chungen: Obras de Lope de Vega (Restori). 

Pedro Roca. 



SECCIÓN OFICIAL Y DE NOTICIAS 



El Señor Ministro de Instrucción publica y 
'Bell ts .\rtes me comunica con esta fecha lo si- 
guiente: 

«limo. Sr.: Vista una instancia elevada á este 
Ministerio por el Consejo de Redacción de la 
Revista de .Vrchivos, Bibliotecas y Musfos 
-en solicitud de que se autorice á dicha Revis- 
la para imprimir y publicar las Instrucciones 
para la redacción del Catálogo alfabético de 
Impresos, aprobadas por Real orden de 5 de 
Agosto del corriente año: 

i.° Considerando que, con nrreglo al ar- 
tículo 28 de la ley vigente sobre Propiedad in- 



telectual de 10 de Enero de 1879, los Decretos, 
Reales órdenes, Reglamentos y demás disposi- 
ciones que emanen de los poderes públicos no 
pueden publicarse sueltos, ni en colección, sin 
permiso expreso del Gobierno, correspondien- 
do á este Ministerio otorgar la concesión que 
se pretende á tenor de lo dispuesto en el arl. 14 
del Reglamento de 3 de Septiembre de 1880, 
dictado para la ejecución de la ley mencio- 
nada : 

2.*» Considerando que la circunstancia de 
no existir en el Presupuesto de gastos de este 
Ministerio, crédito alguno para atender á la 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



329 



impresión y reparto por el Estado de las /»*-• 
trucciones de que se trata entre las Bibliotecas 
oficiales, donde es urgente é indispensable su 
adquisición, recomienda ciertamente lá con- 
veniencia y necesidad de otorgar la aatoriza- 
•ción que se demanda, máxime cuando la índo- 
le especial de la Revista de Archivos, Biblio- 
tecas Y Museos, los servicios emiaenics que, 
•en orden á las especialidades de que se ocupa, 
■ésta viene prestando á la cultura nacional y el 
buen nombre que alcanza ya en el extranjero, 
aconsejan que se la auxilie y proteja favore- 
ciendo la finalidad á que se dedica: 

S. M. el Rey (q. D. g.) se ha servido acceder 
á lo solicitado autorizando á la Revista de 
Archivos, Bibliotecas y Museos para impri- 
mir, publicar y vender, por su cuenta y riesgo, 
las Instrucciones para la redacción del Catá- 
logo alfabético de Impresos con las correccio- 
nes que la Junta facultativa del ramo estime 
convenientes; y que se autorice desde luego á 
los Jefes de los Establecimientos del Cuerpo 
facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y 
Arqueólogos para adquirir ejemplares de di- 
chas Instrucciones con cargo al material de 
sus oficinas.» 

Lo que de la propia Real orden traslado á 
V. para su conocimiento y demás efectos. — 
Dios guarde á V. muchos años.— Madrid i5 de 
Octubre de 1902. — ¿7 Subsecretario, F. Re- 
<2UEJ0. (Gaceta de Madrid^ 17 Octubre). 



1 



En el Reglamento para el régimen y go- 
bierno del Colegio Nacional de [Sordomudos 
y de Ciegos, aprobado por Real decreto de 17 
de Octubre corriente, se dispone: 

*Art. 73. El personal administrativo del Co- 
legio se compondrá: del Director, que á más de 
la Jefatura de la enseñanza, lleva la de la ad- 
ministración; del Subdirector; del Secretario; 
que es á la vez Tesorero y Contador; del Bi- 
bliotecario; del Capellán; del Médico; Oficia- 
les de Secretaría; Conserje, y del número ne- 
cesario de Porteros, « rdenanzas y sirvientes. 

Art. 80. La Biblioteca del establecimiento 
■estará servida por un Oficial del Cuerpo de 
Archiveros y Bibliotecarios designado por el 
Ministerio.» (Gaceta de Madrid de 21 de Oc- 
tubre.) 

Por Real orden del 29 de Octubre que corre, 
se ha dispuesto lo siguiente: 

«En vista de un dictamen emitido por la 
Junta facultativa de Archivos, Bibliotecas y 
Museos sobre el asunto de que se h irá mérito, 
y que á 1 • letra dice así: «El Archivero de Ha- 
cienda de Cuenca consulta á V. E. si en la ex- 
pedic ón de certificaciones se ha de atener á lo 
que" previenen los artículos 23, 24 y 25 de la 
instrucción para el régimeo, organización y 



servicio de los Archivos provinciales de Ha- 
cienda, aprobada por Real decreto de 2 de Ju- 
lio de 1889, ó á lo preceptuado en el' nuevo re- 
glamento de la Administración provincial del 
ramo de 3 de Septiembre último. 

Aunque la primera es una disposición con- 
certada entre aquel Ministerio y el antiguo de 
Fomento, como quiera que en la última no se 
altera el fundamento de la organización de 
los Archivos, limitándose á ampliar á las cer- 
tificaciones de oficio el deber que los Archive- 
ros tenían de expedir las solicitadas por los 
particulares, siempre por mandato de los De- 
legados de Hacienda, la Junta entiende que 
los citados Archiveros deben expedir cuantas 
certificaciones les ordene la .' utoridad econó- 
mica relativos á documentos ó expedientes 
que obren en el Archivo. 

Esto ha de aumentar considerablemente el 
trabajo de aquellos funcionarios, demasiado 
recargados ya, sobre todo en los Archivos de 
las provincias de primera y segunda cía; e, ra- 
zón por la cual convendría que en estas pro- 
vincias y en las de tercera de numerosa do- 
cumentación se destinara por el Ministerio de 
Hacienda un Auxiliar que ayudara al Archi- 
vero, á tenor de lo dispuesto en el Real decre- 
to de 31 de Julio de 1888»; 

S. M. el Rey (q. D. g.) se ha servido resolver 
como en el preinserto dictamen se propone, y 
que en consecuencia se interese de V. E. el 
nombramiento de los Auxiliares administra- 
tivos á que dicho informe se refiere. 

Sr. Ministro de Hacienda.» (Gacela de Ma- 
drid del 31 de Octubre.) 



Se ha publicado un Real decreto, fecha 28 de 
Agosto de 1902, autorizando el cambio de pa- 
quetes postales entre las oficinas de Correos 
de España y la española establecida en Tán- 
ger, y otro fecha 27 de Septiembre, por el que 
este servicio internacional se hace extensivo 
á las islas Baleares y Canarias {Gaceta de Ma- 
drid, del 31 de Agosto y del 2 de Octubre). 



Por acuerdo de la Junta facultativa de Ar- 
chivos, Bibliotecas y Museos celebrada el 17 de 
Octubre, se nombraron á los vocales de dicha 
Junta D. Vicente Vignau y Bellester, D. Eduar- 
do Hinojosa y Navcros, D. Juan Catalina y 
García y D. Augusto Fernández Victorio, para 
que redacten el cuestionario para las oposi- 
ciones al cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios 
y Arqueólogos. 

En la vacante producida por el fallecimien- 
to de D. Antonio Manuel .\senjo, ha ascendi- 
do en 10 de Agosto á oficial de tercer grado 
D. Ángel Ramírez Casinello. 



33o 



REVISTA DE ARCHIVOS 



£n 19 de Agosto ascenaió á ofícíal tercero 
D. Julio González y Hernández, con motivo 
de la licencia reglamentaria concedida á don 
Antonio Cerragería y Cavanillcs. 



Se ha concedido licencia reglamentaria á 
D. Guillermo Gil y Calvo, ascendiendo en esta 
vacante á ofícíal de tercer grado I). Ángel del 
Arco y Molinero, con fecha 16 de Octubre. 



Se ha concedido licencia reglamentaria con 
fecha 8 de Octubre á D. Ramón Robles y Ro- 
dríguez, que prestaba sus servicios en la Bi- 
blioteca universitaria de Santiago. 



Ha quedado *fin efecto el traslado de D. Jusó 
Fiestas y Rodríguez, volviendo á encargarse 
de la Biblioteca provincial de Jaén donde 
prestaba sus servicios. 



Han sido trasladados : D. Joaquín Bá{;uena 
del Archivo de Hacienda de Murcia á la Bi- 
blioteca provincial de la misma .iudad. y .i 
aquel establecimenio pasa I). Carlos Selgas 
que prestaba sus servicios en la Biblioteca 
Nacional, y á esta I). Guillermo (lonzálcz 
Prast, que deja la Biblioteca universitaria de 
Granada á la que ha sido destinado D. Joa- 
quín Sanlisteban que estaba en el .Archivo 
de H.icienda de Avila, de la cjal plaza se en- 
carga I). Jesús Gu/man, j^ifc de la Biblioteca 
provincial de dicha ciudad. 



Ha sido trasladado al Archivo de Ilacie.da 
de Gerona D. Fern.tndo ^'e/ y l*relle/u, que 
servía en la r.¡bliotcc:i | rovincial de .Sanian- 
der, enrar^ándo; e de esta pla/a el arcíiivero 
de la Delegación de ll.icienda !>. Mariiniano 
Martínez v Huniírc/. 



D. José María Fio Tejera. 

Kn la pág. 3K.} del nú ni. •'», Junio Kjtx). de 
nuestra Ri;vi-.ia tuve el gusto de escribir: «.\ 
la liihliutt'ca del Murciano, ha dedicado un 
muy bien pensado artículo en el Diaru* de 
Murcia, o de Junio de ii>"»>, nuestro compañe- 
ro D. Joaquín Báguena y Lacárcel, del Archi- 
vo de Hacienda de Murcia. Kn pocas p .rtes 
estará tan brillantemente representado nues- 
tro C^uerpo como en esta ciudad.'» í.a isibliotc- 
ca del Murciano ó ¡ensayo de un Diccionario 
biográfico y bibliográjico de la Literatu- 
ra de Murcia tué premiada por unanimi- 
dad en el concurso de premios de la Biblio- 
teca Nacional de 1899, á D. José María Pío 



Tejera, nuestro compañero que fué; y digo 
que fué, porque el día 5 del mes corriente fa- 
lleció, de una enfermedad de la laringe, en 
aquella su ciudad natal, donde vio la Iu2 el 5 
de ^Mayo de 846. Era Licenciado en Filosofía 
y Letras, hauía ingresado en el Cuerpo el i5 
de Febrero de 1895 y tení.i á su muerte 1 1 cate- 
gorít de ( fícial de curto grado, habiendo 
prestado siempre sus servicios en la Biblioteca 
provincial de Murcia. v 

El Diario y Kl ÍAberal de esta ciudad, del 6 
de Octubre, le han dedicado encomiásticas nc- 
crolo^ ías. El último de los periódicos citados 
escribe: *I>on Pío, como se le solí.i llamar, era 
de costumbres sencillas, exageradamente mo- 
desto, hasta el punto q..e se piede decir que 
vivía luera de la sociedad. No hemos conocido 
á otro hombre que mostr.ira más desprecio 
por la. glorias de la vid^. Y ese desprecio no 
era apare itc; lo sentía así en el tondo de su 
corazón. Tenemos la segu id .d de que ni per- 
sonal ni literariamente ha dejado al morir 
ningún enemigo. Ha sido un hombre que ha 
podido brillar mucho; f ero su empeño de vi- 
vir reirjtído fué siempre un obstáculo para 
que su figura literaria se destacara con el re- 
lieve de que era digna. Murciano enamor do 
de su tierra y de sus costumbres, así lo ha de- 
mostrado con sus actos y con sus obras.* 

*Poeta fácil é ingenioso — dice el referido 
/)íarío- escritor casti .0, ron dejos y sabor ar- 
caicos, critic.) discreto, deja poesías, artículos 
de costumbres, juicios sobre el teatro, que to- 
do»; hemo-i leído c )n delicia, dispersos en los 
periódios lüc les, que, acaso, alguna vez se 
recopilen."* 

Krudito notable, su nombre queda unido á 
la historia de .Murcia y de Kspaña con el her- 
nu s<i Hsludio critico biblittfrrájico de D. Diego 
Saavedra ¡'a jardo, publicado en colabora- 
ción C'..;i su gr.m amigo el Sr. Conde de Ro- 
che, y co!i los siguientes trabajos inédito^; 
Biblioteca del Murciano, arriba c¡tad:i, que 
pronto publicará la Biblioteca .Nacional, Es- 
tudio critico bibliográjico acerca de los cua- 
tro Santos de (Cartagena, otro sobre I.a musa 
religiosa en España, una üisiítria de la Co- 
f radia de nuestro Padre Jesús Xai^areno, una 
(Colección de articulas y otra de Romances 
Murcianos. 

(^asi sin decirlo habrán adivinado nuestros 
lectores, por los títulos de algunas obras de 
1). Pío, que éste era católico sincero, «muy 
creyente, muy devoto, muy apasionado de 
Sal/illo y de sus obras», escri'^e el Diario. 

¡Descanse en pa/1 P. R. 



MADRID.— Tip. de la BevUta de ArchiTos, Bibliotecas 7 Xnseos, Olid, 8. 



REVISTA 



ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y MUSEOS 



[HISTORIA Y CIENOJAS I 



iJRGANO OFfCiAL DEL 



FACULTATIVO DEL 1 



(SE PUBLICA UN* TEZ AL MESj 



TERCERA ÉPOCA 

AÑO VJ 




Noviembre 1902. 



A REVISTA DE ARCHIVOS, BIBLIOTECAS ¥ MUSKOl 

Catlede Olid, núm. 8. 



SUMARIO 



V -i fifi. 

i. - lierncrdn í)e^-ci>ll es el autor de la Crónica catalana de Pedrn IV el Ceremuniaso 
de Aragón que fué escrita por los años de i:^05 á 1390. Antecedentes de la cues- 
tión. Vida y obras de Dei^-coll. Pruebas y documentos, por I>. (jabriiíl Li.akrks. 
(lalcdráticü del Insiilulo lie Huesca, Correspondiente de la Keal Academia de la 
Ilisroria yj^i 

lí. -Poema de Yúi^uf. Materiales para su estudio, (conclusión), por 1). Ramón Mknén- 

i)F./ PiDAi.,de la Real Academia Kspañola, Catedrático de la l'nivcrsidad (!lentral. 347 

\\l. — Sotas arqueológicas de la diócesis de Tarragona . lll. Iglesias de Vilaseca y 
Espluga de Francoli. por D. Ángel del Arco y Moi.inkro, Jefe del Museo arqueo- 
lógico de Tarrafíona . . . . " ^t"»;^ 

I \-,_no<:rMENTOs; 1. Segundo entremés del Testamento de los ladrones (S. xx"i); por la 
copia, A. P. Y M, —II. Calendario mozárabe del códice visigótico de la rnivcrsidad 
Compostclana, conocido con el nombre de «Diurno del rey Fernando I»; por la 
copia, Ramón Roblks t Rodrígvez, de la Biblioteca Tniversitaria ile Santiago. 
III. Poesías del Doctor oliva, i."* El Doctor oliva á la Medicina; por la copia, 
M. S. Y S. -IV. Carta de D. Fernando el de Antequera sobre una derrota de los in- 
gleses en Aragón el año 1413; por la copia, Ramón .\i-varez dk i.a Brasa. Jete de 
la Biblioteca l'níversitaria de \'alladolid. — \' . Cartas de .\ntonio Pérez á su mujer 
D.-' Juana (^oello. i."; por la copia, M. S. y S. — VI. Cartas referentes á la organi a- 
ción y al gobierno de las Reducciones del Paraguay; por la copia, M. S. y S. . . . 371 

\ .Notas BiBLiotiRÁriCAs: León ScAepc/evi/cA. Zisñ Servanlcsa i yeho proizviedíenya 
opyt literaiurnoy monografi (K. M.). — Documentos cervantinos hasta ahora inédi- 
tos, recogidos y anot dos por D. (iiristóbal Pére^ Pastor. T. II. (A. P. y M.)— Emilio 
Cotarelo y Mari, Isidoro Maiquez y elTeairo de su tiempo(.\.P. yM.) — L.defley- 
lié, L'habiíation byzantine (.\. P. y M.).— Ernesto Quesada^ El criollismo en la li- 
teratura argentina (M. S. r S.).— La historia de los nobles cauallcros üliueros de 
(.astilla y Artus dalgarbe; Bias contra fortuna; Las lulianas; Glosa a la obra de 
don Jorge Manrriquc; Reportorio de todos los caminos de España: La .Vravcana; 
('.artilla para enseñar a 1er a los niños; Cartilla y luz en la verdadera destreza, 

reproducciones de Mr. Archer .M. //uníin/y/on (M. S. Y S.) 3«K 

VI. \ariedades: Alemania, Bélgica, Kspaña (Barcelona, Burgos. Córdoba, C^uenc», 

Fuenterrabia, Madrid, Oviedo, Palencia, Poblet, San Sebasti n y Toledo), Fran- 
cia, Holanda é Italia 3114 

Vil. — BiBLiocJRAFi..: Libros españoles, por D. Pedro Roca. D. Alvaro Gii- .Albaceie y 
y D. .Manuel Skrrano y Sanz, de la Biblioteca .Nacional. — Libros extranjeros^ por 
D. Pedro Roca y D. Alvaro (jil Albacete. --fíeWsías españolas, por D. Pedro 

Koc A.— Revistas extranjeras, por D. Pedro Roca 39^ 

ViII.—Cró.nica UE Archivos, Bibliotecas t Museos. Registro general de la propiedad 

intelectual 410 

IX.— Sección OFICIAL Y i>E NOTICIAS 410 

l.Á VINAS INTERCALADAS EN KL TEXTO! Custodia platcresca (Iglesia de Vilaseca).- -Cruz procesio- 
nal del siglo XVII (id. id.)— Capilla del ábside en la iglesia de Espluga de Francoli.— Cus- 
todia gótica del siglo xv (Iglesia de Espluga de Francoli).— Vera-Ouz gótica del siglo 
XV (id. id.). 

Pliego 12 de la Dibliografia hispano-l atina clásica, por D. Marcelino Mknéndez t Pelato. 
Jefe superior del Cuerpo facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos. 
Director de la Biblioteca Nacional. 

Pliego 31 del Catálogo de retratos de personajes españoles que se conservan en la Sección de 
Estampas y de Bellas Artes de la liiblioteca nacional, por 1). Ángel M.* de Barcia 
Y Pavón, Jefe ae dicha sección. 

Pliego 40 del Catálogo I del Archivo Histórico Nacional. Inquisición de Toledo, por D. Vicente 
ViGNAU, Director de dicho establecimiento. 

Rogamos á nuestros lectores que se fijen en las advertencias contenidas en la 
parte posterior de las cubiertas, con lo que se evitarán, y nos evitarán, molestias y 
dificultades. 



REVISTA 



DE 



ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y MUSEOS 

(HISTORIA Y CIENCIAS AUXILIARES) 



Año VI. — Noviembre de 1902. — NCm. i i. 



BERNARDO DEZ-COLL 

ES EL AUTOR DE LA 

CRÓNICA CATALANA DE PEDRO IV EL CEREMONIOSO DE ARAGÓN 

QUE FUÉ ESCRITA POR LOS AÑOS DE 1 365 Á I SgO 

Antecedentes de la cnestión. — Vida y obras de Dez-colL 

Frnebas y docnmentos. 

Hace próximamente quince años que la casualidad deparó al malogra- 
do investigador catalán Don José Coroleu la suerte de encontrar en los 
Registros del Archivo de la Corona de Aragón un documento de peregri- 
no interés para la historia literaria. Tratábase de una carta enviada por 
el Rey de Aragón D. Pedro IV el Ceremonioso á un su fiel Cronista, Ber- 
nardo Dezcoll, en la cual le participaba con fecha 7 de Agosto de iSyS 
que había leído los tres primeros libros de la Crónica de su reinado, que 
por mandato real estaba componiendo. 

Tan precioso documento, que venía á resolver en definitiva acerca de 
la debatida cuestión, que apuntó Zurita, de si pertenecía ó no al Ceremo- 
nioso la Crónica de su reinado que se le venía atribuyendo, publicóse en 
la «España Regional» en Agosto de 1887 (pág. 52 1.) 

A la escasa circulación de esta revista creo que se debe la poca reso- 
nancia que en España ha tenido tan importante hallazgo. Solo así me ex- 
plico que en el discurso sobre Cronistas aragoneses, que leyera ante el 
Claustro de la Universidad de Zaragoza el Doctor Casas y Gómez de An- 
dino (Don Hipólito) el i.® de Octubre de 1889, dejara de ocuparse de tan 
importante descubrimiento. Mas si bien es cierto que á los literatos é his- 
toriógrafos españoles á quienes directamente interesaba, pasó desapercibi- 
3.^ ¿POCA.— TOMO TU. a3 



332 .REVISTA DE ARCHIVOS, 

é 

r 
do tal suceso, no dejó de preocupar á los eruditos de allende el Pirineo, 

uno de los cuales, Mr. Amedée Pagés, vino á España en las vacaciones 
del año 1888 pensionado por el Ayuntamiento de París, á fin de estudiar 
cuanto á la crónica de Pedro IV se refiere, visto desde el nuevo aspecto en 
que el hallazgo de la carta en cuestión ponía las obras del ignorado Cro- 
nista. 

Síntesis de aquel viaje fué el interesantísimo artículo de Mr. Pagés pu- 
blicado en la «Romania» con el título de Recherches sur la Chronique Ca- 
talane attribuée á Fierre IV d' Aragón. ' 

Mr. Pagés encaminó sus trabajos al descubrimiento del primitivo ori- 
ginal, deduciéndolo del cotejo de los tres únicos manuscritos que existen 
y de la versión impresa que Pedro Miguel Carbonell incluyera en sus 
Chronicas de Espanya (1546) reimpresa por Bofarull, acompañada de la 
traducción castellana, en i85o. 

Es de indudable importancia la tarea emprendida por el Sr. Pagés 
acerca de esta obra de la cual ha prometido una edición crítica, que, si se 
adelanta á la que preparamos, acaso no contenga las curiosas noticias 
biográficas que acerca del autor de la misma hemos logrado reunir; pues 
considero que es deuda de honor nacional publicar aquí una edición defi- 
nitiva. .^ 

Rastreando la pista de Dezcoll en los Archivos de Barcelona y del 
Real Patrimonio de Mallorca, he logrado esclarecer el asunto mediante 
prolijas investigaciones. Merced á ellas ha surgido la silueta de Bernardo 
Dezcoll, que si por la carta dada á luz por Coroleu, no resultaba más que 
un nombre que añadir á la galería de Cronistas insignes, hoy queda un 
problema histórico definitivamente resuelto, y bosquejada la vida del ig- 
norado autor, merced á la luz que arrojan unos cincuenta documentos 
inéditos que hoy exhumamos. 

Mas no vaya á creerse que el nombre de Bernardo Dezcoll fuera com- 
pletamente nuevo y anónimo en i885, cuando el Sr. Coroleu publicó la 
carta de que queda hecho mérito. Alguna noticia, aunque vaga, se tenía 
del mismo, por más que no llegara esta á conocimiento del señor Pagés. 

No ha de resultar, pues, ocioso dar minuciosa cuenta de los antece- 
dentes que nos han servido de guía en nuestras tareas y fijarán lo que cada 
uno haya aportado en el proceso de este descubrimiento. 

I Romania, u.^ 70, Abril de 1889, pág. 333 i 280. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 333 

A) En 1 85o al publicar D. Antonio Bofarull la mencionada edición 
de la Crónica de Pedro IV en la página XII de la Introducción que la pre- 
cede, daba por incuestionable que la obra había sido redactada por el 
mismísimo rey D. Pedro, y señalaba como razón convincente el que hu- 
biese quedado aquella sin terminar en su libro VI, y no alcanzase á los sie- 
te últimos años de su reinado, hecho que atribuía á los achaques del an- 
ciano Monarca, no explicándose que tal hubiera podido acontecer, sí una 
mano ajena la hubiera redactado. 

B) En iSSy ya había variado el Sr. Bofarull de modo de pensar, 
puesto que en un discurso leído ante la Academia de Buenas Letras de 
Barcelona, decía que la Crónica comenzada por Pedro IV, fué continuada 
al morir éste por el Consejero Dezcoll, según se desprendía de cierta re- 
comendación de Juan I. » 

C) En i865 publicaba Don Joaquín María Bover su Biblioteca de Es- 
critores Baleares, en cuya letra D aparece con el número de orden 290 un 
Bernardo Dezcoll á quien cree natural de Mallorca y declara autor de la 
Crónica de D. Pedro IV el Ceremonioso, y por la cual asegura que, por 
haber satisfecho en alto grado la obra al Soberano, se hab'a pagado á su 
autor la fuerte suma de 96.000 sueldos. No resultó tan cara, como veremos 
más adelante; Bover leyó mal el asiento de los libros del Real Patrimonio 
de Mallorca de donde tomara la partida, y su imaginación, siempre pre- 
dispuesta á lo maravilloso y á lo grande, le engañó en esta como en otras 
ocasiones, enturbiando inconsciente ó patrióticamente la verdad histórica. 

D) Tal no le ocurriera si se hubiese contentado con transcribir el 
asiento que en su interesantísimo Baratillo de notas históricas dejó en 
mal hora inédito el benemérito Paborde D. Bartolomé Jaume, quien 
en 1834 transcribía el siguiente asiento: 

«1 388. — Pagó la Procuración Real de Mallorca por mandato del rey 
D. Juan 200 reales de oro á un Bernardo Dezcoll, á cuenta del trabajo he- 
cho y por hacer en la Crónica, que á ruegos y por mandato de Don Pedro 
comenzó á hacer y ordenar en vida de Don Pedro.» 

E) En- 1874 en la c<Re vista Histórica» se publicó un notable documento 
por el Archivero D. Francisco de Bofarull y Sanz, en el cual el rey don 

I Estas son sus palabras: «En el siglo XIV Don Pedro IV compone su Crónica, que continúa 
después de la muerte de este Monarca su Consejero Des-Coll, según se deduce, (y es el único 
dato) por una recomendación de Juan I, que habla también de otras Crónicas hasta ahora des- 
conocidas (acaso las dos que existen en el Escorial) y que tratan ambas de hechos de armas de 
los reyes de Aragón y Condes de Barcelona. (Reg. i995,fol. 93). 
(De la lengua catalana históricamente considerada, por A. de B.) 



352 REVISTA DE ARCHIVOS 

dad qweio yo quís fazer; pero aun que assi fuesse como lo uos oyestes, 
non era cosa muy desguisada, ca omne es el pora tal fecho. Estonces enuío 

1 35 dezir alas quel compusieran qwel aduxiessen ante ella et ante las otras 
duennas a aquel palacio o estauan. Et qz/ando uino a aquel logar o su 
sennora seye con las duennas, dio por el el rayo del sol, qwcl entraua por 
la puerta como lo auie mandado guisar donna Zulayme, et resplandescia 
todel palacio et la faz de Josep et qwanto el uistie. Et Josep fue uiniendo 

140 su passo con su ysopo en su mano, assi comol castigaran, fasta que llego 
assu sennora et se paro antella. Et pararon mientes enel todas las duennas. 
Essora comento afablar con ellas donna Zulayme, mas ella[s], tanto esta- 
van pensando en la beltad de Josep, que non parauan mientes en lo qi/eles 
ella dizie. Et dixoles: duennas, que auedes, que non parades mientes enlo 

145 ^^^ uos digo yo catando amio sieruo? Et respondieron le ellas: Dios le li- 
bre de seer sieruo; ca este non es sieruo, mas semeia rey noble. Et catando 
a el, non finco y ninguna que non fues mouida en su cora5on et non cobdi- 
ciasse uaron, con el grand desseo que auien deste; eraun que cada una dellas 
le cobdiciaua pora si, tanto fueron pagadas del et les parescie apuesto* 

i5o Qwando esto entendió donna Zulayme, plogol et dixoles: duennas, este es 
aqwel con quien me uos dezides mal. Recudieron le ellas: agora uemos 
et dezimos que uos non deue reptar ninguno por ello, et el qwi uos repto 
fasta aqui bien entendemos que uos fizo tuerto; et uos pensad de fablar con 
el como uos por bien touierdes. Dixo ella: ya fable con el, mas non 

1 55 quiso fazer nada de lo que yo quería; mas fablad nos con el et rogad le 
por mi, et por uentura por uuestro ruego fara lo qi^el yo mando. Alli co- 
mentaron todas afablar con el; mas cada una assu cabo; et la que con el 
fablaua rogaual en su poridat por si misma et que con ella ouiesse ell amor 
que donna Zulayme le demandaua pora si, et non con donna Zulayme; et 

,5o ^on ouo y tal dellas que este ruego non fiziesse primero, mas ninguna nol 
pudo uen5er que el lo qwisiesse fazer ^; et pues que se desfeuzauan del, con- 
seiauan le et rogauan le que fiziesse lo que su sennora qi/erie et le deman- 
daua, et que por ello ganarie riqueza et nobleza. Respondióles el que\o non 
auie mester, ca su sennor le daua assaz, et nuncal pudieron mouer a ello. 

i65 Qwando esto uieron, acordaron se todas atrauar del et forjar le; et dixo les 
donnaZulayme, oyendo lo Josep: non sea, ca non nos estarie bien; mas pues 
que uos tanto sabedes de nuestra fazienda, dezir uos quiero lo quel cuedo 

i Estos ruegos ¿e las mujeres no re cuentan en el Corán XII 31, pero después en 5i se alude á 
ellos. Véase «1 poema B, 85. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 353 

fazer, si el esto non fiziere por mi: meter le e en prisión, et dar le mucho 
áspera uida. Oyó lo Josep et respusol: por uentura mas me ualdra essa pri- 

170 sion que lo que uos me mandades fazer. Essora yuro ella por el su dios que* 
si el aquello que ella demandaua non fiziesse, que luegol ella prenderie. Et 
el su dios, segund cuenta la estoria, era un ydolo de piedra uerde fecho en 
nombre déla planeta de Mercurio. Por todas estas menazas nin por el fe- 
cho mismo qwel fazien dell algo qwel prometien non quiso Josep fazer nada 

175 délo que ellas qwerien. 

(Fol. 96 a.) Cap. 8. — De como pviso donna Zulayme a Josep et fi^o a 
Phutiphar echar le en la cárcel, et dtla croniga délos reys deste 
tiempo.. 
Dize que en Egipto fazien cada anno una fiesta muy grand que onrauan 

1 8o mucho todos los que alli morauan, et auien en ella aseer segund su cos- 
tumbre todas las mugieres guisadas et muy compuestas, cada una qwanto 
meior sopiesse et pudiesse. Et dizen que en la fiesta daqi/ell anno en que 
Josep fue preso que se fizo enferma donna Zulayme su sennora, et dixo assu 
marido como era doliente et que non pudie yr a aqwella fiesta. Et fazie lo 

i85 ella por auer razón de fincar en casa et appartarse con Josep et trauar del 
en todas guisas; tan affincada mientra era enamorada del ^ Et appartos 
aqz/el d¡a en su cámara et assaco mandaderias poro enuiasse fuera los de 
casa; et qwando la mayor parte délas compannas de casa eran ydos fuera, 
mando llamar a Josep, et el uino al mandado de su sennora. Et desqwe en- 

190 tro aella ala cámara, comento! ella amouer sus razones de amor, las mas 
apuestas et mas affincadas que ella sabie, et rogarle mas que nunqwa fiziera, 
llorando muy fuerte. Mas el por tod esto, temiendo ^ siempre aDios et leal- 
tad en coraron, an#;iguna guisa nin quiso fazer nin otorgar que farie lo 
que ella demandaua; et comentos asalir déla cámara por yr se. Estonces 

jq5 ella, qwando esto uio, echol mano enel manto e/ trauo del, qwelo fiziesse de 
tod en todo et aun que non quisiesse nin lo ouiesse sabor, et el non quiso 
fazer lo por ninguna manera et dexol el manto et fuxo. Ella qz/ando se uio 

1 Esta segunda escena entre Zulayme y Josep falta en el Coran en el Poema y en la Leyenda; 
el rey de Niebla quizá tampoco la conociese, y contaría la prisión de José á continuación del 
capitulo 7, como íos otros autores árabes. Ksta segunda violencia hecha á José introdújo!a ac so 
la General Estoria por haber c.inibiado de fuente y seguir ahora una semejante al Sefer Hai' 
yaschar. Kste, después del convite de las naranjas y los cuchillos muy afilados, cuenta que á la 
fiesta de la inundación del Nilo asistió toda la gente de casa de Putiphar, salvo Zalicha que se 
fingió enferma, et^.; refiere después la huida de José; prodigio del niño que habla; juicio de la 
ropa desgarrada, Dict. des apocr., II, col. iigb y sig. Véase arriba nota a la copla B 77. 

2 El cod. 8682, fql. 179 V, dice también temiendo. 



354 REVISTA OE ARCHIVOS 

desdentada del daquella guisa, e^ quel assí dexara el manto alli,temiendosse 

que por uentura, maguer qwela encubriera tan bien ell otra uez, qwela des^ 

20O cubririe el, pues qwela cosa atamanno porfazo uinie, llamo luego essora los 

t • 

; 

omnes de casa que y estauan, et dixoles qwela quisiera forjar Josep, et man- 
dol prender estonces, assi como auie yurado qwelo farie. Et los de casa fi- 
zieron mandado de su- sennora, et mas que mas sobre tal fecho, et prisieron 
le eí desnuyaron le los buenos pannos que traye et tollieron gelos et uistie- 

2o5 ron le otros de lana áspera a carona. Et touol donna Zulayme preso fasta 
qwe uiniesse Phutiphar su marido yl dixiesse el fecho et gelo qwerellasse. 
En tod esto uino Phutiphar; et luego qwe entro, qwerellos le ella et comento 
assi como qwe qwisiesse llorar; et cuenta aqui la estoria que Uoraua mas 
por la qwexa del amor de Josep, qwe non pudie auer como ella qwerie, qwe 

210 non por lo qwe ella qwerellaua del, qwe non era assi. Et dixo a Phutiphar 
muy sannuda mientre: aduxiestes nos aqui un om/ze hebreo et sieruo que 
nos escarnesciesse! yazia me yo en mi cámara doliente et flaca, como uos 
dix qwelo era et que por esso non podia yr ala fiesta, et los omnes de casa 
eran ydos fuera assws mandados, et entro el, et qwando me uio sennera, qwi- 

21 5 so me forgar; et yo essora comente adar bozes, et ell estonces cogios affuyr, 
et yo trauel del manto por le tener fasta que llegassen los omnes et uiessen 
et prouassen la nemiga qwe qwerie fazer; mas dexo me el manto, et euas le 
aqwi; et pero llegaron essora los omnes de casa et mándeles qwel prisiessen 
et quel touiessen assi fasta qwe uos uiniessedes, et ellos prisieron le; et que- 

220 relio meuos, qwe me aponien mal prez con el, et ruego uos qwe uos pese et 
quel mandedes echar en la cárcel. El marido, qwando estas razones oyó et 
uio el manto, crouo qwel dizie uerdad su mugier, et fue mucho yrado por 
tal fecho et ouo afazer el ruego de su mugier, et mando tomar a Josep por 
sacar a ella daqwella mala fama et délo qwe peccauan en ella las yentes. Et 

225 echaron le en la cárcel del rey oíos otros presos yazien, et yogo y siete 
annos. 

(El carcelero le fia el cuidado de los presos, como en Génesis XXXIX 
21-23. Reyes coetáneos de estos sucesos.) 

(Fol. 96 rf.) Cap. 9. — De como sonnaron en la cargel el copero et el gati- 
quero de Pharaon sus swennos, et gelos soltó Josep que ya^ie j, ex fue- 
ron uerdaderos. 
23o En la sazón qwe Josep yazie en la cárcel, acaescio qwe dos sergentes del 

rey-fizieron por qwe cayeron en la su yra del rey. Et eran amos castrados, 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS 355 

ca enel tiempo antigo tal costumbre solie seer en las casas délos reys, qwe- 
los reyes et los altos principes qwe tales faziew assws siruientes todos et assws 
officiales, por seer mas seguros dellos en sus casas entre sus mugieres et 

235 mas seruidos et meior; et los moros aun oy en dia an esto en costumbre, et 
a aqwellos aquien esto fazien llaman les en arauigo fitianes ^ Et ell uno da- 
qwellos officiales que cayeron en la yra del rey era copero del rey, et ell otro 
^atiqwero. Et cuenta la Estoria de Egipto que sopiera el rey Pharaow Nicrao 
la culpa en que aquellos sus officiales cayeron contra el, et fuera desta gui- 

240 sa: diz que yazie el rey durmiendo una noche, et uino ael en suennos uno 
en semeian^a de omne et dixol: el tu copero et el tu ^atiqwero an conseiado 
como te maten, et gwarda te dellos. El rey esperto en cabo del suenno, 
como contesce a todos los oxxxnes las mas uezes, et asmo la razón et paro 
mientes en el suenno et acordol bien, et grand mannana enuio por el co- 

245 pero et por el ^atiqwero et dixoles lo que sonnara et demandóles que\ di- 
xiessen si era uerdad. El copero non quiso mentir assu sennor el rey et 
dixol que assi era fablado. El rey estonces, por sacar dellos mas la uerdad 
et saber mas del fecho, dixo les esta razón: ¿como podiedes asmar atamana 
nemiga et tamanna traycion como esta, ca yo nunca me apparto mucho 

25o con tales como uos nin esto sennero, mas siempre muy acompannado, por 
que deuedes entender qwe non me podriedes uos matar. Respuso el copero: 
sennor, la fabla fue tal qwe te diesse yo po^on en el uino et el ^atiqz/ero 
enel pan 2, mas non qwelo yo otorgasse nin fuesse mi uoluntad délo fazer; 
et assi como te descubri la uerdad en lo al, assi telo digo en esto qwem assi 

255 contescio. En todo esto el ^atiqwero callosse qwe non dixo nada. Et 
auie nombre Aracen et el copero Matis 3. Et el rey, maguer qwe touo por 
bien al copero en qwe nol negara la uerdad, pero mando los prender de 
cabo a amos por saber aun mas del fecho. Et echaron los en la cárcel del 
rey o era Josep. El carcelero comendo los a Josep segund cuenta la estoria 

260 déla Biblia, mas diz la glosa qwe, pero qwe assi fue, qwe es de entender que 
los comendo el carcelero a Josep después qwel soltó de la cadena yl dexo 
andar soltero por la cárcel et por casa, como oy redes aun mas ende, ca diz 

Josepho qwe 

(Amistad especial de Josep con el copero. Sueño de éste y del ^atiquero 
y solución de Josep; cumpleaños de Nicrao; le ruegan por Arescem y Ma- 

1 En árabe . .^Lw^'d que propiamente no signifíca más que mozo ó servidor de palacio. 

2 Para otros relatos diferentes de esta tentativa de envenenamiento, véase atrás, nota á la 
copla 92 c. 

3 En el Sefer Haiyaschar el copero se llama Merud. 



356 REVISTA DE ARCHIVOS 

tis; el rey ahorca al primero y rehabilita al segundo, Génesis XL 5-23 con 
una cita de Maestre Pedro.) 

(Fol 97 c.) Cap. lo. — De como soltó Josep en la cárcel sus suennos a Pha- 

205 raon Nicrao ti fue leuado aniel. 

(Sueños de Pharaon, Matis el copero le habla de Josep y el rey mán- 
dale traer ante si; Génesis XLI 1-14.) 

Mas el rey de Niebla et la Estoria de Egipto cuentan esta razón desta 
otra manera. Dizen qwe, qwando el copero contó al rey toda la fazienda de 
Josep, qwel mando Pharaon al copero qwe el fuesse ala cárcel a el, et qwd 
preguntasse qwe era lo qwe el qwerie demandar, et qwe Josep lo adeuinasse 

270 primero qwe gelo el dixiesse nin preguntasse; et sil respondiesse Josep qwe 
suenno era lo qwel qwerie demandar, entendiesse qwe era Josep sabio et en- 
tendudo et qwel dizrie la uerdad »; et después le contasse el aqwellos 
suennos como los el rey dixiera a el, et después le demandasse la soltura 
(fellos qwe qi/erien dezir. Matis fue et fizo lo como el rey mando, et Josep 

275 nombrol los suennos por qwe uinie et soltó gelos et tizol entender qwe qwe- 
rien seer. Pues qwe apriso Matis lo qwel dixiera Josep, tornos al rey et conta 
gelo todo assi como Josep gelo mostrara. Aqwel ora, segund diz el rey de 
Niebla, qwe enuio el rey por Josep qwe gele aduxiessen delante, et los qwe 
fueron por el ala cárcel dixieron le comol mandaua el rey yr antel, res- 

280 P^^^ '^^ Josep et dixo: ruego uos mucho qwe uos tornedes amio sennor el 
rey, et dezid le qwel beso yo los pies yl pido merced qwe ante qwe desta 
cárcel me saqwe qwe sepa la uerdad por qwe fuy echado en esta prisión. Los 
mandaderos fizieron su ruego del, et tornaron se al rey et dixieron le assi. El 
rey touo qwe Josep dizie muy bien et demandaua cosa guisada et con razón, 
nc et qwe pues qwe tan affincada mientre lo demandaua, que fuesse sabido 
todo el fecho como era, por qwe semeiaua qwe el non yazie en culpa; et 
quiíO el rey en su poridad saber la uerdad por donna Zulayme ^ su sennora 
de Josep, ca muerto era ya Phutiphar su marido della, et murió demien- 
tra qwe Josep yazie en la prisión. lu eauio el rey lue^o a donna Zulayme 
un su priuado de poridad qwe gelo preguntasse por el, et con qwien le en— 



290 



1 Aunque no se alude á esta prueba en el Corán XII 4?-5o, se dice que José declara los sueños 
al criado del rey y luego es llamado por éste. Semejante al Poema tí 114. En la Leyenda^ p. 79, el 
copjro va á coatar como propio el sueño del rey y José le descubre la mentira; luego cuenta al 
rey la interpretación como propia y es segunda vez convencido de embustero. 

2 EY> el Corán XII 5i el rey, ppr indicación de José, pregunta á las mujeres que se cortaban 
los dedos, y ellas y la mujer enamorada de José declaran la verdad. Así también el Poema ft 
123-131, y la Leyenda^ p. 81-82. 



BIBLIOTECAS Y MUSEOS SSj 

uiasse ella dezír la uerdad daqt^l fecho. Donna Zulayme touo que sene 
nemiga en non dezir assu sennor el rey la uerdad quel demandasse, et nol 
quiso mentir, et enuiol por ende apedir merced que sobre tal cosa como 
áqt^ella que ella le qt/erie yr ueer. El rey, qi/ando lo ella assi qt/erie, touo lo 

295 por bien et plogol et enuio por ella muy onrrada miewtre. Et donna Zulay- 
me uino et fablo con el rey en su poridad, et descubriol todo el fecho 
comol passara et la razón por qwe Josep fue echado en aquella prisión. El 
rey, qwando uio qwe donna Zulayme assil dixiera la uerdad, touo la por 
m