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Full text of "Revue hispanique; recueil consacré à l'étude des langues, des littératures et de l'histoire des pays castillans, catalans, et portugais"

REVUE HISPANIQUE 



REVUE 
HISPANIQUE 



Recueil consacré à l'étude des langues, des littératures et de rhis'.oue 
dts pays castillans, catalans et portugais 



DIRIGE PAR 



R. Foulché-Delbosc 



TOME XXXVII 




NEW YORK 

THE HISPANIC SOCIETY OF AMERICA 

AuDUBON Park, West 15e th Street 



^b 



PARIS ]]\ 

LIBRAIRIE C. KLINCKSIECK, 11, Rue de Liij.t--^'"f 
1916 ' ' 



(9 'e)" 



rf ! ^^ 



ùooi 

t.31 



IMPRIMERIE DE LA CASA EDITORIAÎ. BAILI.Y-BAILLIHRE 



/ i 



EL PANAMERICANISMO 
SU PASADO Y SU PORVENIR 



I 



Déclina el prestigio de la nocion biolôgica de raza, interna 
fatalidad ineludible como el destine antiguo, que revelan la linea 
del crâneo y el color de la pie). Los sociôlogos renuncian a des- 
cubrir sangre pura en naciones confusas, desconocen la preemi- 
nencia hereditaria que se atribuyera a determinados grupos ét- 
nicos, discuten la sumaria oposicion entre indogermanos y se- 
niitas que explicaba, en la mente de ambiciosos historiadores, 
el desarrollo del drama de los pueblos, su progreso y su deca- 
dencia, la construcciôn de imperios y filosofîas, la misiôn de 
( )riente y ( )ccidente. Pero no se abandona la idea de la raza 
como sîntesis de los diversos elementos de una civilizacion defi- 
nida. Religion, arte, lengua, convivencia secular en determinado 
territorio, tradiciôn, afinidades morales que fijan a través de los 
siglos, durables culturas y caractères psicologicos inconfun-= 
dibles; 

En el siglo xix reclaman las nacionalidades sus derechos vio- 
lados. Se ha extendido a ellas el beneficio del principio revolu- 
cionario: los derechos del hombre comprenden también a la na- 
cion, persona eminente, estrecha agrupacion que vence al tiempo 
y a la caducidad de los hombres. Inclinândose ante las creacio- 

Revtie Hisjianique.— (_). ' 



FRANCISCO GARCfA CALDERÔN 



lies lie la historia, defienden cstadistas y poetas la autonomia de 
vastas entidadcs sociales. Libert?d y unidad exigen los pueblos 
divididos. Surgen asî el pangermanismo, el panserhismo, el 
paniberismo, el panislamismo, el panamericanismo, el panesla- 
vismo, el panmagiarismo y hasta el panasiatismo; riqueza de doc- 
trinas semejantes que aspiran a determinar el rasgo peculiar de 
cada fuerte grupo de hombres, a acercar a gentes afines y con- 
vertir la nacion difusa, su jeta a contradictorias hegemonîas, en 
I-lstado perfecto que prolongarâ y acrecerâ en el future las in- 
quiétas tradiciones del pasado. 

A veces un pueblo libre atrae a provincias vecinas de la mis- 
ma raza. Asi Serbia, construcciôn politica de una variedad de 
eslavos que va a formar, con los yugoeslavos de Croacia y de 
lîosnia, con poblaciones esclavizadas por Austria, una soberana 
federaciôn. Otras, sin llegar a la unidad politica, se acercan los 
iiiienibros disperses, disjecta membra, de una familia de nacio- 
nes. Los iberos que el Atlântico sépara, forman una idéal aso- 
ciaciôn; se enorguUecen de su tradiciôn y de su lengua y olvi- 
dan, en citas de elocuente fraternidad, la antigua violencia que 
alejara a las colonias de la metrôpoli. Inglaterra y Estados Uni- 
dos, el «niundo que habla inglés:> afirma su unidad moral, y de- 
mocracias de mares remotos se agregan al concierto de los nias 
vastos estados sajones. 

A este libre acuerdo se oponen otras si'ntesis en que la fuerza 
impera. En el paneslavismo descubrimos no solo la union de 
subrazas afines, sino también el mistico idéal de la dominacion. 
Ante el eslavo que busca trâgicamente la pura unidad de su es- 
tirpe desaparecen las nacionalidades menores. Y el pangerma- 
nismo, que dégénéra en locura, no solo reûne en fusion necesa- 
ria partes separadas de la vieja heredad germana, sino que, 
abandonando la simple construcciôn politica, aspira a redimir 
con hierro y sangre. En las mas extranas gentes descubre ras- 
gos alemanes; en todos los continentes, prolongaciones o perver- 
siones de una inisnia iniciacion civilizadora. 



I:L PANAMEPICANISMO 



Xo siempre es compléta la semejanza de los pueblos que una 
doctrina y una polîtica se atanan en maridar. Pueden diferir las 
religiones, como entre los multiples dominios del eslavismo o 
entre las provincias que hablan alemân. Es diverse el régimen 
de gobierno entre los espaîîoles de ambos mundos o los sajones 
de la isla monârquica y del continente republicano. En la in- 
mensa congregacion de eslavos van'an el credo y la lengua, las 
costumbrcs y el orden politico; los anima, sin embargo, un 
fuerte espîritu coniûn. En America, la unidad es geogrâfica \- 
moral. Repûblica, liberalismo, democracia, tolerancia, constitu- 
yen de norte a sur aspectos de idéntico evangelio social. Sajo- 
nes germanizados y espanoles latinizados llegan, en lenta coope- 
racion, a définir aspiraciones y odios anâlogos. vSi el norteame- 
ricano es protestante y el iberoamericano es catôlico; si se expre- 
san en idioma distinto y obedecen a diversa logica, de la tierra 
semejante, del sistema de gobierno uniforme, de un crecimiento 
sin seculares tradiciones, de la ausencia de rigidas castas, de la 
comunidadde generosos principios como el arbitraje y el amor 
a la paz, de générales empresas de utilidad, se dériva un activo 
panamericanismo, teoria y realidad militante, prâctica cruzada y 
apostolado romantico. 

No es, como en el libro de Mr. Stead, un plan de americani- 
zaciôn del continente méridional, disfraz de pacificas infiltracio- 
nes. Quienes definen este sistema internacional fijan sus carac- 
tères de libre concurso, de organizaciôn fundada en voluntades 
armoniosas. Creciente aproximaciôn de pueblos, que ni obede- 
cen a la presiôn de un despôtico seiior, ni renuncian, al asociar- 
se, a un enérgico particularismo. Si en la historia del ûltimo 
siglo prevaleciô con frecuencia la violencia sobre la union y el 
avance del pueblo mas fuerte se transformé en conquista, al 
desarrollar su ambicion panamericana, los Estados Unidos anun- 
cian que concluye la era de la polîtica injusta y que en la nueva 
federaciôn moral es virtud esencial el consentimiento. 

La santa Rusia protège maternalmente a todos los eslavos. 



FRANCISCO GARCIA CALDERÔN 



Alemania impoiic su ley supreina a poblacioncs en que adivina 
a través de la miseria i)resente la nobleza esencial; mientras que 
en el panamericanisnid idéal, libre de antiguos apetitos, frater- 
nales repûblicas construyen una asociacion econômica y moral, 
tbrmulan aspiraciones de libertad y de paz, que llevarân a conti- 
nentes cnvejecidos en guerras de despojo y servidumbre. 



II 



Conquista la America colonial su independencia y los Esta- 
dos Unidos observan la viril insurrecciôn sin abandonar su acti- 
tud de discrètes y lejanos espectadores. Antes de descubrir la 
fraternidad que los une a difusos pueblos rebeldes, discuten y 
esperan. Una lenta simpatfa, en que la réflexion impera sobre la 
generosidad del instinto, dicta a su polîtica prudentes declara- 
ciones. Desde 1811 quiere el Parlamento concéder beligerancia 
a los americanos que combaten contra Espafïa. El présidente 
Mâdison déclara, en su mensaje de ese aiîo, que las batallas del 
Sur imponen a la repûblica «inteligente prévision», «tomar un 
profundo interés en sus destinos (los de indisciplinadas colonias), 
acariciar rccîprocos sentimientos de buena voluntad, mirar el 
progreso de los acontecimientos y estar preparados para cual- 
quier orden de cosas que pueda fînalmente establecerse». En 
vez de fundar las direccioncs de su posible intervenciôn en 
un americanismo cardinal, se invoca «una amplia filantropîa», 
ilimitado sentimiento de humanidad sin geogrâficas restriccio- 
nes. Ni se define siquiera el sistema de gobierno adecuado a los 
pueblos que luchan: «cualquier orden de cosas» merecerâ de la 
democracia precursora inmediata atenciôn. 

En los documentos de la cpoca dominan esa indecisa neutra- 
lidad y la consideraciôn del f interés mutuo» que agrupa a los 
pueblos del continente. Sin prematuro romanticismo, pide el go- 
bierno a sus embajadores que examinen «los vinculos comercia- 



l.L PAN'AMERICANISMO 



les y de otra clase que existen respectivamente» entre las colo- 
nias espanolas, «el estado, las caracteristicas, la inteliCTencia y 
riqueza de las varias partes, el numéro de la poblaciôn, la exten- 
sion y organizaciôn de la fuerza militar y los recursos pecunia- 
rios del pais». Aparece ya la razon geografica del future pan- 
americanisnio: los Estados Unidos, neutrales por nacional voca- 
ciôn, no permanecerân inditerentes en los negocios del Sur, en 
la discordia de tierras prôximas, porque pertenecen «a la misma 
porcion del globo»», «son habitantes del mismo hemisferio». 

Intervienen pronto favorables voces que transforman la pré- 
cisa vision utilitaria en lûcido entusiasmo. Desde 1816 se dis- 
cute en la Câmara el problema sudamericano, v Flenry Clay 
opone a los médiocres consejos de la neutralidad el fervor de 
magnîficas oraciones. Podrâ armarse en los puertos buques con- 
tra la injusta Espana que encadena a pueblos fraternales, limita 
su felicidad y perpétua su miseria. Después de la solemne de- 
claraciôn de independencia de las provincias unidas del Piata 
(1816), llegan al Congreso ecos de las victorias de San Martfn 
en Chile. La revoluciôn se afirma, triunfa, se extiende de uno a 
otro Océano. El notable tribuno canta enfonces la majestad del 
vasto mundo méridional de ricas minas y rios tumultuosos, de 
diez y ocho millones de sùbditos que rompen trâgicamente sus 
cadenas ( ' ). Para ellos es el pueblo sajôn magistral testimonio 
de las excelencias de la democracia, naciôn admirada por los 
revolucionarios, que le piden instituciones y doctrina polftica. 
La prosa de Jefferson y de Hamilton sirve de modelo a apasio- 
nados dbctores de Chuquisaca o Tucuman. Henry Clay recla- 
maba, no en nombre del interés sino de la justicia, el inmediato 



( ' ) Cf. La ta ne. T/ie diflomai/c relations of t/ie Uiiited States and Spa- 
nish America. Baltimore, 1900, pâg. 58. En 1818 obtiene el orador solo 
45 votos contra 1 15 en favor de la nueva America; el 1821 triunfa por 134 
votos contra 12 la deciaraciôn de simpati'a a la revoluciôn del Sur, que 
preconiza. 



KRANCISCO GARCfA CAl.DERÔN 



reconocimicMito ilr los ti'tulos de estos combatientes que funda- 
ban rudamente, en _£juerra inexpi'al^le, su lihertad. Del caos pré- 
sente surgen nacioucs autonomas, que cscogerân, sin extranjera 
presion, su tonna politica. Prccursor de Monroe, afirma el ora- 
dor que las provincias independientes ohedecerân a «las leyes 
del sistema> de! Nuevo Mundo, a su organizacion peculiar Trente 
a la Europa teocrâtica ('). 

Una tîmida mayorfa rechaza la proposiciôn de Clay; pero el 
gobierno norteaniericano, al referirse a las luchas de la America 
espanola, las denoniina «guerra civiU, confiicto de partidos igua- 
les dentro de la nacionalidad. Reconoce asî a las colonias una 
cminente dignidad, que Espana desdena. Dirigiéndose al Con- 
greso en la misma forma solemne, en 1819, manifiesta que, «en 
la guerra civil que existe entre Espafïa y las provincias espano- 
las de este hemisferio se ha tenido el mayor cuidado de hacer 
cumplir las leyes destinadas a mantener una neutralidad impar- 
ciaU. Los emisarios norteamericanos en Buenos Aires y Chile 
atribuyen el mismo carâcter de conflicto civil a la lucha contra 
la metrôpoli, y, atentos a fijar las bases econômicas de la futura 
imiôn americana, estudian en los territorios devastados por las 
batallas, la poblaciôn, el comercio de exportaciôn e importacion, 
el sistema tributario, la fuerza de la marina mercante y de gue- 
rra, la milicia y el ejército regular. 

Nuevas victorias en el Sur robustecen la causa de tenaces pa- 
triotas; después de Carabobo y de la proclamaciôn de la inde- 
pendencia peruana por San Martin, en Lima, en 1821, se inclina 
la repûblica sajona ante la majestad de hechos de guerra y el 
vigor de recientes libertades. Reconoce a los flamantes gobier- 
nos, en 1822. En su mensaje recordaba el présidente Monroe 



( ' ) En su célèbre discurso de Lexington (1821 ) dira, en idéntico sen- 
lido, que va ;i formarse, a counterpoise to tlie Holy Alliance, un contrapeso 
a los pueblos re.iccionarios europeos en las dos Américas, y que con ello 
«j.iTiarAn los «principios de indepcndencia nacional y de libertad». 



EL PANAMERICANISMO 



que, desde iSlO, se habîa libertado Ikienos Aires de la presion 
espanola y, sucesivamente, Chile, en l8i8, y Colombia, en 1819, 
habîanse declarado independientes, de tal manera que, «supuesto 
el estado de guerra y dénias circunstancias, no existe ni el mâs 
remoto peligro de que puedan ser privadas> de su independencia 
estas provincias. Ministres de Estados Unidos en el continente 
méridional afirman la benevolencia del alto poder para con de- 
mocracias sin pesadas tradiciones, que ensayan el gobierno de si 
niismas en un interesante desenfreno revolucionario. 

Urge formar agrupaciones que atenûen la brillante dispersion 
de las repûblicas. En la inquietud de su repentino crecimiento 
aparece el organizador. Bolivar congrega pueblos libres; entre 
anârquicos générales no olvida la sîntesis de naciones. \^ence a 
Espana y aspira a detener la temprana division, la indisciplina 
abundante, la trâgica emulaciôn de los caudillos. ^-Ambicionaba 
el poder «monocrâtico», la tiranîa de Colombia sobre naciones 
uniformes, o la libre confederaciôn de pueblos iguales que reco- 
nocerîan el beneficio polîtico de la union? ^Oueria imponer una 
unidad exterior en forma de élégante hegemonia, o aceptaba la 
organizaciôn espontânea, la lenta constituciôn del gran I-lstado 
internacional? Fuerte idealista, creyô sin duda en la grandeza de 
una liga de pueblos y en la preeminencia natural del espîritu 
colombiano. Manteniendo contra Santander y contra Pâez la 
]:)restigiosa asociacion de très democracias afines, el Ecuador, 
Xueva Granada y Venezuela, preparaba, en limitados dominios, 
un modelo de federacion para la America. A ella se sujetarîan, 
sin grave presion de afuera, las repûblicas que iban formândose 
sobre las ruinas del poder espanol. 

Para el Libertador, que rechazaha divisiones y limites invaria- 
bles, eran bases de la prôxima unidad, lengua, religion y cos- 
tumbres semejantes. A pesar de la libertad conquistada, no era 
compléta la «regeneracion» ni perfecto «eledificio polîtico». Su- 
cesivamente se habîa aniquilado el despotismo, creado indepen- 
dientes democracias, preparado estatutos al margen de las bâta- 



FRANCISCO GARCIA CAI.OERON 



lias. «El pacto aniericano, formando de todas vuestras Repûblicas 
un cuerpo politico, se présenta como tercera etapa en las cani- 
panas de America. Negacion, fundaciôn, congregaciôn; destruc- 
cion de un régimen, establecimiento de un orden nuevo, asocia- 
ciôn de pucblos, son aspectos coniplementarios de la gran 
cruzada. 

Bolivar quijotesco sirve a un imperioso idéal, el Congreso de 
las repûblicas, <cuerpo anfictionico o asamblca de plenipolencia- 
rios» que fîje el derecho en un mundo original; organisme supe- 
rior a las divisiones nacionales, destinado a afirmar la unidad 
entre <pueblos que tienen unas mismas costumbres y unas mis- 
mas habitudes, y que, por falta de una instituciôn tan santa, pue- 
den quizâ encender las guerras funestas que han desolado otras 
regiones menos afortunadas>. El genio politico de este creador 
de naciones descubre en la tenaz disgregaciôn de pueblos incier- 
tos una suprema razôn de flaqueza. Solo unida podra la America 
presentarse «al mundo con un aspecto de majestad y grandcza 
sin ejemplo en las naciones antiguas». Sera entonces «reina de 
naciones» y, lo que vale mas para el liberalismo invulnérable de 
estos enemigos de la tirania goda, «la madré de las repûblicas». 
Conviene defender contra proyectos de reconquista espiritual a 
este mundo democratico, donde han caducado los privilegios. 

C)freciendo sus armas a lejanos estados, preparaba el guerrero 
estadista el necesario acercamiento en asambleas «verdadera- 
mente augustas». Desde su isla profética, Jamaica, traza el plan do 
unidad continental. En Panama, nueva Corinto, centro geografi- 
co de dos Américas, se reunirian los graves ministres de la fu- 
tura paz. Dos plenipotenciarios nombrados por cada repi'iblica a 
un congreso de amplios poderes formarân el tribunal de arbi- 
traje en las «disputas y diterencias», evitarân «los grandes con- 
flictos con oportunos consejos y darân estabilidad» a «las rela- 
ciones intimas que deben existir entre todos y cada uno> de los 
pueblos reunidos. Interpretarian oscuros tratados, defenderian al 
continente de la amenaza espanola y pacificarîan un mundo in- 



EL PANAMERICANISMO 



clinado a la discordia. Bolivar, que temia habcr «arado en cl mar>, 
buscaba ya puntos fîjos en el peligroso temblor de esas tierras 
rebeldes. 

Los Estados Unidos fueron invitados a la Conferencia y pro- 
raetieron su apoyo. De P.uropa llegaron enibajadores: Inglaterra 
y los Paîses Bajos se asociaron a la asamblea. F^l panamericanis- 
mo inicial no excluîa a Europa ni desdeîïaba sus auxilios econo- 
inicos y sus sugestiones morales. De Mexico a Buenos Aires 
reinaba anâlogo entusiasmo, mas decidido en el Norte, para con- 
sagrar, en el congreso inminente, la union de fragiles naciones. 
El derecho de gentes de America iba a surgir de sus claros de- 
bates, la declaraciôn de la novedad del continente contra las ri- 
gidas castas de Europa, sus reyes santos y su majcstuosa tiranîa. 
Ministros românticos creîan en la prôxima constituciôn de la fa- 
milia americana, sin fijas divisiones territoriales, arnioniosa y 
generosa. 

En el Norte sajôn provoca la anunciada asamblea intensos 
debates. El présidente Adams solicitô del Senado norteamerica- 
no, segûn el procedimiento habitai, la aprobaciôn del nombra- 
miento de dos embajadores, Mr. Anderson y Mr. Sergeant, que 
representarîan a la repûblica protectora. Respetuosamente habîan 
de escuchar sus consejos los pueblos infantes y, al resolver esen- 
ciales problemas, resistencia a los poderes colonizadores de 
Europa, abolicion del comercio de esclavos, la naciôn democrâ- 
tica afirmarîa su fe en el nuevo sistema politico. El Congreso 
washingtoniano se inquiéta y discute: en el liberalismo intempé- 
rante del Sur, en el ofrecimiento de amplia libertad a las razas 
sumisas de Cuba, de Puerto Rico y de Haiti, descubren algunos 
estados segura amenaza a sus intereses. Su feudalismo agrîcola 
necesita de esclavos y sera su enemigo todo orden social en que 
aquéllos reciban de apôstoles imprevisores injustes privilegios. 
Se enfrentan ya, en la gran naciôn insegura, el Norte libéral y 
el Sur reaccionario, ideas hostiles que encilbren apetitos contra- 
dictorios. Se anuncia en la violencia de las discusiones el futuro 



lO FRANCISCO GARCfA CALDERÔN 

antagonismo invencible. ^-No ha sugerido ]\usia, con la autoridad 
de un despotismo feliz, (]ue el gc^bierno de l'istados Unidos res- 
pete la organizaciôn de Cuba y no lleve a la paz de las castas un 
principio anarquico, la libertad? VA Sur imponîa su credo, la es-" 
clavitud, base doméstica de su progreso; mientras que los parti - 
dos de emancipaciôn traian a la excelente agregacion de clases 
coopérantes una inmediata y al^surda ruina. 

Conciliando hostiles intereses llamo el présidente al Congreso 
de Panama «medida especulativa y expérimental»; pero los re- 
présentantes declararon que «los Estados Unidos no formarîan 
alianza alguna ofensiva o defensiva, o negociarîan en relaciôn 
con esa alianza, con ninguna de las repûblicas sudamericanas, ni 
formarian con ellas parte en una declaraciôn colectiva que ten- 
diera a condenar la intervenciôn de las potencias europeas con- 
tra su independencia o su forma de gobierno». Condenaban asi 
la imperiosa declaraciôn de Monroe y volvîan a un médiocre 
aislamiento. 

De la America espaiiola venîa el desconocimiento de viejas 
tutelas y la discordia pétulante; en los Estados Unidos impera- 
ron siempre, contra la innovaciôn democrâtica, antiguos privile- 
gios. Vigilaban intereses cuando Bolivar y su estado mayor de 
paladines anunciaban franquicias. Desde 1824, al firmar el go- 
bierno de Washington un tratado de comercio con los repré- 
sentantes de Colombia, habîa denunciado los «monopolios colo- 
nizadores» y las posibles concesiones comerciales «a cualquiera 
nacion europea>, contraries a la misma independencia «que han 
declarado y mantenido» sus brillantes vecinos. Invitado a la 
mas libéral de las conferencias, formulô prontas réservas. Prin- 
cipios de neutralidad marîtima, de respecto a los navios libres 
que llevan libres niercaderfas, intercambio comercial scrîan es- 
tablecidos por la gran asamblea délibérante. Pero el Senado 
washingtoniano temfa del fervor de tropicales repûblicas decl.'ira- 
ciones intempérantes. Colombia habia pedido la extension del 
monroismo al Sur espaiîol, la «mancomunidad de esfuerz()s>> en- 



EL PANA^SIERICANISMO I L 



tre democracias indepcndientes que se ligaban para sostener la 
célèbre doctrina. La repiiblica septentrional dejo a cada una de 
las naciones «fraternales> el grave cuidado de defenderse por sus 
propios medios; pasô fâcilmente de la vigilancia al abandono, de 
l:is tentativas de util concierto a un egofsta aislamiento. La na- 
cion comerciante, tîmida en medio de las aventuras de la démo. 
cracia, exigiô el statu qiio para Cuba, Puerto Rico y llaiti y adop- 
té, en vez de la fatal asociaciôn con los estados hispanoameri- 
canos, un provisorio alejamiento. Contradictorias posiciones, 
porque si el fuerte poder sajon ambicionaba separar de Europa 
a la America espanola, era indispensable a su empeno un inme- 
diato panamericanismo. 

A pesar de la oposiciôn del Senado y de la Câmara de repré- 
sentantes, manifestada en âsperos debates, enviô el présidente 
ministros a Panama. Correspondio a Henry Clay, secretario de 
Estado, por un amable destino, la mision de instruir a los em- 
bajadores sobre su importante mision. Reconocîa el defensor de 
las repûblicas espaiïolas la trascendencia del prôximo Congreso 
y la necesidad de formular principios de defensa americana: co- 
Icctivamente se comprometerfan los pueblos reunidos en Pana- 
ma a rechazar extranjeros proyectos de colonizacion. Y\ gobier- 
no norteamericano determinô los limites de su intervencion, ale- 
jando de su infancia politica peligros ciertos. Solo debian armarse 
los Estados Unidos en presencia de expediciones europeas en un 
mar vecino, en las Antillas, por ejemplo; permanecerîan indife- 
rentes si se realizaban ataques en remotos estados, como Buenos 
.A-ires o Chile. Antes de consagrar su fuerza guerrera a detener 
simples hostilidades del Occidente conquistador, pesarian razo- 
nes en un largo monologo shakespeariano. El solemne Congreso 
de la America libre lucha contra displicentes observadores di' 
W^âshington, contra intereses coaligados y firmes prejuicios. 

Al oponerse a la division naciente discuten en Panama los mi- 
nistros un tratado de union, liga y confederaci(3n de las repûbli- 
cas vencedoras de Espana. Solo algunas democracias aceptan el 



12 FRANCISCO GARCfA CALDERÔN 

nuevo credo internacional. Colonibia, que dirige el niovimiento 
de Linificaciôn, el l'erû, Centro Aniérica y los Estados Unidos de 
Mexico son las altas partes conlratantes en el convenio de paz. 
Se prestaran, para su tutura defensa, legiones y naves y renun- 
ciarân en sus disputas a la soluci(')n de la guerra. 

La America congregada no pierde sus libertades. Se concilian 
la soberanîa de cada nacion y la solidaridad en los pelignxs 
conuines, la discusiôn de los intereses colectivos y la resolucion 
independiente de los negocios pecuiiares a cada estado. Un 
dogma politico subsiste contra reaccionarios e ideôlogos, el rc- 
gimen constitucional. Kl continente libéral y democrâtico des- 
echa extranas reyecias. Sera excluida de la Confederaciôn la po- 
tencia que cambie radicalmente de forma de gobierno. 

Cada dos afios se reunirian los ministros americanos para ne- 
gociar tratados, interpretar los existentes, hacer inaltérable la 
amistad de pueblos semejantes, servir de benévolos mediadores 
en los conflictos, conciliar intereses y evitar luchas armadas; 
propagar, en fin, en dominios rehacios a esta benéfica paz, la 
excelencia del solemne acuerdo entre diez naciones. 

Este ensayo de panamericanismo fracasa en las primeras dis- 
putas de instables democracias. Colombia y el Perû, ministros 
de union, insisten en convocar a inutiles congresos. Los Esta- 
dos Unidos, preocupados por internas luchas, se alejan del con- 
cierto méridional. Crece la division, y las asambleas de 1846 
y 1857 formulan elocuentes votos de paz en nombre de un limi- 
tado grupo de pueblos. No es va la obra de los ])lenipotenciarios 
expresiôn de un continente uniforme. Se reconoce, sin embar- 
go, en pactos ineficaces, la virtualidad del principio esencial, la 
unidad americana. Asî, en el de 1847: «las repûblicas america- 
nas, ligadas ])or el vinculo de origen, el idioma, la religion y las 
costumbres, por su posiciôn geografica, por la causa comûn que 
han defendido, por la analogîa de sus instituciones y, sobre todo, 
por sus comunes necesidades y recîprocos intereses, no pueden 
considerarse sino como partes de una misma nacion». Entre las 



EL PANAMERICANISMO I3 



razones de saludable aproximacion, predominan ya, no el aima 
comûn o la antigua fraternidad, sino la necesidad y el interés, 
inspiraciones utiîitarias ( ' ). En 1864 se aspira a conservai- al 
continente «una fisonomia particular», es decir, la novedad de 
su régimen polîtico, y una expresiôn contractual, todavîa inde- 
cisa de tantos rasgos morales idénticos. A veces el sentimiento 
nacional terne a estas vastas combinaciones de intereses: nacio- 
nalismo contra américanisme, guerra frecuente de dos principios, 
que se reduce al combate de la anarquîa difusa con periôdicos 
ensayos de organizaciôn. Desde 1826 se aspira a restringir los 
poderes del Supremo Consejo de paz, a transformarlo en sun- 
tuosa é inûtil asamblea. Un ministro argentino niega la existen- 
cia de la America independiente «como entidad politica». 

Historiemos brevemente la prolongaciôn en el siglo de la obra 
bolivarista. En Panama se habia fijado los aspectos générales de 
estos grandes congresos: arbitraje, integridad territorial, conde- 
naciôn del trâfico de esclavos, paz durable y organizaciôn fédé- 
ral, no ya dentro de los estados para multiplicar la anarquîa, sino 
de Norte a Sur, como util concentraciôn de fuerzas incipientes. 
Solidaridad ante la amenaza de un poder extranjero implieaban 
estos pactos generosos. Asî, en 1846, al anuncio de que Espana 
se preparaba a reconquistar el Ecuador o a intervenir en su vida 
politica, invité el Perû a nueva conferencia de naciones. A ella 
debian enviar représentantes Mexico y el Brasil, Chile, Ecuador 
y Nueva Granada, sin olvidar a los Estados Unidos en esta dis- 
cusiôn de intereses continentales. Resolvieron los ministres que 
se reunirian cada tresanos nuevog delegados, con poderes sufî- 



( ■ ) Ejemplo de esta tendencia es el proyecto de convenciôn aduane- 
ra que se agrega al plan polftico. Segùn esta curiosa tentativa, al llevar 
sus «productos naturales o manufacturados» solo pagarîa cada una de las 
repûblicas asociadas la tercera parte de los derechos de importaciôn cs- 
tablecidos por las leyes de la otra u otras que compraran aquellos pro- 
ductos. 



14 KKANCISCO CARCIA CALDERi'jN 



cientes, a intf'rpretar tratados, conciliai- y pacilîcar, reafirniar la 
virtualidad del réginun politico, que amenazaran expediciones 
de desquile espanol o de usurpacion europea. Si subsistia cel<i- 
samente la independencia de cada repiiblica dentro de! arnio- 
nioso cuadro de una federaciôn moral, se pregonaba, en cambio, 
la antigua hermandad y se unificaba el derecho de gentes ame- 
ricano. 

Ironia de estas juntas periôdicas es su impotencia j)ara dar 
inmediato valor a su li'rico entusiasmo. No ratificaron el tratado 
de 1826 ni el que debîa firmarse en 184g las naciones convoca- 
das. Solo ("olonibia atribuyô eficacia, después de la asamblea de 
Panama, a las resoluciones de sus embajadores. Los nuevos pac- 
tos no organizan un continente a despecho de artîculos que reco- 
nocen a los ciudadanos de las repûblicas, por ellos unidas, los 
mismos derechos en el territorio de las demâs que a los nacio- 
nales, es decir, que formulan un «civis americanus sum» para 
los habitantes del nuevo mundo espanol. La diplomacia évita 
querellas de fronteras reconociendo el valor de los antiguos limi- 
tes coloniales, el nti possidetis de 1810 y 1824, que suscitara, en 
las controversias del siglo, un interminable bizantinismo.En 1856, 
a otra tentativa de union continental oponen los estadistas del 
Sur la necesidad de conservar a Europa en el futuro americano» 
de protéger su invasion financiera y olvidar, en nombre de los 
negocios y de sus levés, la teorîa politica y el credo revoluciona- 
rio. Caduca el pensamiento de los congresos y de la unidad de 
las repûblicas, «lo que para los americanos ha venido a ser un 
principio y un dogma en que se fundan las glorias de su pasado, 
su esperanza en el porvenir y su fraternidad en todo tiempo >, 
segûn la expresiôn desencantada de un ministro peruano. A la 
edad roraântica sucede, en un nuevo perîodo, la preocupacion 
de concretos intereses, la vision de parciales amenazas, el egois- 
rao de una razôn de patria agresiva y exclusiva. Empero, no ha 
vencidù el particularismo al programa de unificacion, y, en 1864, 
un nuevo peligro, la expediciôn espanola contra el Perû y Chile, 



EL PANAMERICANISMO 



el bonibardeo de sus costas y las proclamas de definido imperia- 
lisnio agrupan a los représentantes de pueblos desorientados en 
importante asaniblea de juristas, polîticos, directores de la opi- 
nion, para devolver a la familia americana dispersa su unidad y 
restaurât, en los espiritus inquiètes, el prestigio de la antigua 
concentracion. Contra la vieja metrôpoli reafirman estos delega- 
dos la indiscutible soberanîa de America, su fe en la repûblica 
y en sus magnificos destinos. Atentos al aspecto utilitario de la 
vinculacion internacional, discuten proyectos de intercambio de 
productos, convenciones postales, acuerdos sobre el curso légal 
de la moneda. 

En este congreso terminan los ensayos de union americana: 
el nacionalismo se opone a vagos conatos de federaciôn. Dentro 
de limites que originan largas disputas crecen pueblos extrafios 
a la antigua comunidad de intereses. A la discordia dentro de 
las repûblicas corresponde la anarquia internacional, contraria a 
pactos de acercamiento, celosa y aceda, que en las tentativas de 
cooperaciôn vislumbra peligros para cl pleno ejercicio de la li- 
bertad. Ouince anos después despoja Chile a Bolivia y al Perû 
de ricos territorios, introduciendo asî en 'el derecho de gentcs 
americano un principio disociador, la conquista. Combatio al 
lado del Perû el aîlo doliente de la amenaza espafiola, 1864, y 
funda mas tarde, en una guerra de usurpaciôn y desmembraciôn, 
su hegemonia en el Pacîfico. 

Desaparecen los ûltimos vestigios de solidaridad poHtica. La 
misma dura ley europea va a imperar en un continente ((ue 
obedece a uniformes influencias morales. Subsisten, en tanto, 
asambleas de especialistas que se proponen unificar el derecho 
internacional en Montevideo, en 1889, congresos cienti'ficos, con- 
ferencias sanitarias. Renimciando a formar la gran unidad, polî- 
ticos de terco romanticismo persiguen sinuosamente, con la cc- 
lebraciôn de menores tratados, la lenta formaciôn de un conglo- 
merado de pueblos semejantes. 

t.n la geografîa confusa del continente se sefialan ya direccio- 



l6 I-RANCISCO GARCÎA CAI.DERÔX 



nés contradictorias. Xo solo lecciones de violencia, que dcstruven 
la grata paz de los congresos, sino esfiu-rzos para ingresar en el 
sistema de las naciones europeas abandonando médiocres pre- 
jiiicios de alejamiento. Si, en el Xorte, ciudades interiores se 
enorgullecen de su réclusion colonial, en las abiertas regiones 
del Plata se çspera al e.-^tranjero que redime, con esfuerzo de 
prosaico conquistador, a repiiblicas aletargadas. Alberdi dira, 
como escueto resumen del nuevo evangelio, que, en America, 
«gobernar es poblar». C^onviene a la pobreza actual del desierto 
la abundancia de dominadores, que traen de enérgicas tierras la 
voluntad de prospérât en un remoto Canaan. Mantener celosa- 
mente la originalidad de estas repûblicas équivale a alejar de 
ellas al emigrante y a fijar ne varictur los caractères de su cre- 
cimiento. Kuropa simboliza capitales y una trashumante pobla- 
ciôn masculina. A ella se acercarâ la América, desdenando ficti- 
cios peligros, en vez de fundar, con estados vecinos y extraiios, 
improbables federaciones. El panamericanismo halla en esa ten- 
dencia, que se define hasta degenerar en fâcil cosmopolitismo, 
un recio obstâculo a su expansion. 

Monroe ha determinado, en su famosa declaracic'm de 1823, los 
aspectos esenciales del continente autonomo. Frente a viejas ci- 
vilizaciones y a orgullosas monarquias aparece un mundo joven, 
débil y doctoral. Xo quiere, en su territorio sin pobladores, co- 
lonias, ni acepta, en sus capitales, el fausto de tronos remotos. 
I^ifiere de uno a otro lado del Atlântico el sistema politico, thc 
political System of the Aliied is esse>iîial/j> différent in this respect 
Jrom tkat of America: arquitectura de absolutismo, constante in- 
tervenciôn contra la libertad. La Santa Alianza aspira a destruir 
en Kuropa el gobierno représentative, «incompatible con los 
principios monàrquicos>; la soberanîa del jiueblo, enemiga del 
derecho divino: su idéal es *la pasiva obediencia» de la multitud 
bajo la religiosa majestad de dinastias asociadas. En A.mérica, la 
repûblica es el régimen imperante de Boston a Patagonia, audaz 
cnsayo de un orden de relaciones polîticas sin inquisiciôn ni ti- 



EL PANAMKRICANISMO IJ 



ranîa, tràgica experiencia de libertad que dégénéra en revolu- 
ciones; de gobierno que culmina en periodicas dictaduras. Las 
naciones del Sur se entregan a la aventura republicana, a un fer- 
viente radicalismo; escogen la discordia en vez de la paz impues- 
ta y prefieren la confusion igualitaria a rigorosas jerarquias. 

El exceso de influencias extranjeras puede daîïar a su inci- 
j)iente desarrollo polîtico o prolongar, en Ultramar, los métodos 
de las reyiecîas europeas, sus intrigas y sus alianzas. Alberdi con- 
sagra un libro imponente a demostrar que la revoluciôn funda- 
mental, separando a America de la Rspana impotente y reac- 
cionaria, buscô en Europa principes constitucionales y acucio 
pactos de familia en virtud de los cuales ingresaran triunfal men- 
te estados mestizos en el vasto sistema polîtico de Occidente. 
San Martin y Belgrano, los directores argentinos, los ideôlogos 
desventurados, confesaron su fe monârquica. ^No era el Brasil, 
imperio de armoniosa organizaciôn, ejemplo de estabilidad poli- 
tica para estas inconstantes democracias?; 

Monroîsmo y cosmopolitismo se excluyen en estas primeras 
décadas de la vida independiente, defensa de inseguras institu- 
ciones y protecciôn al emigrante, originalidad de un continente li- 
beral.y diplomacia sumisa a las combinaciones de lejanos maquia- 
velismos. Separândose de los eongresos americanos, los Estados 
Unido^ toleran disolventes ensayos de demagogia y estimulan la 
intervencion de financieros de Europa. En medio de revoluciones 
y tiranias, se realiza la invasion linanciera, lenta penetracion del 
oro inglés, dominio econoniico, acompanado o seguido, en la 
Argentina, en Mexico, de barcos guerreros. Y como en las em- 
presas de expansion se juntan la banca y la politica, por una 
contradicciôn inesperada, el nuevo continente es europeo en sus 
relaciones comerciales, por las vinculaciones de dependencia que 
crean los empréstitos, por la inmediata sumisiôn industrial, y 
conserva, desde el punto de vista de las instituciones, su agresiva 
personalidad. De los dos monopolios, el economico, que practi- 
cara Espana.hasta los ûltimos anos del siglo xvin, y el polîtico, 

HevHt Hiipanique.- O. 2 



l8 FRANCISCO GARCfA CALDKRf'w 



a que aspiraron los neosajones, robusteciendo con su influencia 
y con su ejemplo un régimen nacientr, ninguno llegaba a per|)e- 
taarse. La infiltraciôn de ideas y productos de Inglaterra y 
l'Vancia libertaba a las repiiblicas es]^aàoIas de su idîlica simplici- 
dad. Enriquecîan en perpétuo libre cambio su tradicion y sus 
instituciones. 

La repûblica norteamericana no abandona, sin embargo, J^u 
antigua voluntad de expansion. Al américanisme indécise y elo- 
cuente, a la retôrica de Rousseau y de la Revoiucion Francesii, 
que persiste en las democracias hispanoamericanas, opone un ac- 
tive silencio. Definitivamente constituida después de la guerra àr 
Secesion, apartada de ineficaces debates, prôxima a ser petencia 
niundial, millonaria de hombres, en pleno florecimiento agrfco- 
la, en creciente progreso industrial, intervendrâ prento en los 
négocies americanos. Tutela o magisterio necesarios para que 
pueblos descencertades afirmen y definan su libertad. En finan- 
zas, en civilizaciôn y en experiencia polîtica, viene del Norte la 
<lireccion saludable. 

m 

Antes de tundar una politica de union americana, los Estados 
Unidos conquistan en recio mevimiento de expansion. Avan/an 
a dominar el desierto, a crear ciudades en util aventura e incor- 
paran vecinas provincias a la naciôn en crecimiento. En 1813, 
adquieren la Luisiana; en 18 IQ, la Florida. Mexico sufre la dura 
presiôn septentrional. La gran democracia fomenta revoluciones 
para conquistar provincias en un insidioso y lento despejo. La 
posesiôn de Texas satisface la ambicion de los Estados del Sur, 
defensores de la esclavitud: a ese territorio extenderân el régi- 
men en que fundan su poder agrîcela. El présidente Jackson, 
impotente para comprar el territorio acuciado, envia aventure- 
ros que dirijan insurrecciones locales. Primero, la separaciôn de 
la unidad mexicana, la independencia: Texas la proclama el 2 de 



EL PANAMERtCANlSMO IQ 



Marzo de 1836. Santa Ana, caudillo y présidente de la nacion 
araenazada, invade los rebeldes dominios y es derrotado. Desde 
1837 solicita la nueva repûblica fundada por los Estados Unidos, 
su ingreso en la Union sajona. De Washington se abruma a M('- 
xico con reclamaciones pecuniarias, y aunque el gobierno azteca 
se afana en satisfacer la ambiciôn yanqui, esta ya decretada la 
usurpaciôn. El tratado de anexiôn de Texas a la repûblica nor- 
teamericana se firma en 1844. La democracia vecina, herida en 
su integridad y en su unidad, no déclara la guerra. Una escuadra 
norteamericana y un ejército se preparan a detender la conquista 
realizada. El 13 de Mayo de 1846 estallan las hostilidades por la 
accion del présidente Polk; violenta campafia, en que es ocupa- 
da la capital mexicana. A la invasion sucede un tratado de paz 
(2 de Febrero de 1848), que consagra la usurpaciôn de territo- 
rios mexicanos: ademâs de Texas, la alta Clalifornia y el Nuevo 
Mexico quedan agregados a la heredad sajona en esta primera 
crisis de impérialisme. 

Medio siglo mas tarde, vencedora de Espana en la guerra 
quijotesca por la independencia de Cuba, la misma repûblica se 
anexa a Puerto Rico (1898). Apoderândose de los ferrocarriles 
mexicanos, su actividad financiera conquista una de esas «esfe- 
ras de influencia» en que el capital subrepticio prépara los ca- 
minos a la futura intervenciôn del gobierno. ;D6nde se détendra 
esta voraz ambiciôn, que va unida al progreso demogrâfico, a la 
cstabilidad de las instituciones, al avance fabril, al orgullo étni- 
co, a la voluntad de supremacia en un continente inferior.^ Pana- 
ma es el término de tan grave expansion: allî también domina, 
desde 1903, sobre la via triunfante que une dos oceanos, el genio 
r(îalista de la imponente democracia. El panaméricanisme es, 
liasta fines del ûltimo siglo, sinônimo engaiioso de prepotencia, 
maridaje de naciones regido por la fuerza, sonora agrupaciôn en 
que los pueblos del Trôpico obedecen a las ôrdenes de Washing- 
ton y trabajan en provecho de un lejano dictador. Se fundar.i, 
en los primeros afios de la Nueva Era, una oficina de las Repu- 



20 FRANCISCO GAPCfA CALDERÔN 

blicas americanas que inquiqta a los escritorCvS del Sur. Como 
el ministerio de las Colonias de Londres, centralizarâ el disperso 
moyimiento de estados ingobernabJes, obtendrà garanti'as para 
el capital emigrante, revelar.'î al activo iïnanciero la riqueza de 
sus territorios, el poder del subsuelo y de la fauna, el derecho 
de hombres rubios en mestizas repûblicas, — biolôgica primacîa 
acompanada de concesiones de tierras y de prerrogativas ban- 
carias. 

, En. sus tuluras relaciones con los puehlos de origen cspanol, 
hallarâ sienipre la naciôn tutora la viva memoria del despojo. 
Afirmando su desinterés territorial, no logra anienguar sentimien- 
tos de altiva desconfianza. Los congresos que inspira y dirige 
estân destin;idos a crear niotivos de intinio acercamiento. Co- 
mercio y iraternidad, utilidad y lirismo, en curiosa asociaciôn, 
razones geogrâficas y consideraciones politicas revisten al pan- 
americanismo titubeante de nuevos y oportunos aspectos. 

Cuando parecia incapaz de asociaciôn la America espanola, 
la repûblica sajona la invita a nuevas reuniones. De guerras re- 
cientes, en que se ha agotado el heroico esfuerzo del Paraguayy 
han perdido el Perû y l^olivia provincias que Chile usurpa y 
conserva, quedan odios vigorosos. Dividiéndose, renunciando a 
su antiguo equilibrio, busca este mundo inquieto, aqui el despojo, 
alla la dispersion y la ruina. L'n estadista que concilia el deseo 
de paz con el amor a la expansion moral de Estados Unidos, a 
su alto magisterio en las dos Amrricas, Mr. Blaine, ha fracasado 
en su tentativa para dar a la contienda del Pacîfico una amistosa 
soluciôn, que aleje del Sur la conquista y su impuro legado. 
Los politicos del Norte se oponen a la mutilaciôn del Perû y de 
Bolivia, que serîa <prueba de que Chile ha entrado por el ca- 
mino de la agresiôn y dp la conquista con la mira de engrande- 
cimiento territorial». Pero el vencedor rechaza esta justa media- 
ciôn; «en lo que se refiere a intervenciones, no acepta ni las de 
l'Luropa ni las de America». Buscaba una paz que consagrase 
ampliamente su derecho: la voluntad dç despojo se cpnyer- 



EL- PAHaMERICANISMO 2T 



tia, por el empleo enganoso de viejos termines, en razon ju- 
rîdica. ' 

Coinciden con estas negociaciones de una insegura diplonia- 
cia, los planes de union continental. X'^isitas a la Aniérica os- 
panola, estudio de su impoitancia comercial, informes de mi- 
nistres y cônsules preparan la réunion de una poderosa asan\- 
blea de embajadores, en que estarfan representadas las repùbli- 
cas de abolengo espaiiol, Desde mediados de 1888 convoca el 
secretario de Estado a una conferencia de plenipotenciarios que 
debîa reunirse en W^ashington el 2 de Octubre del aiîo siguien- 
te ( ' ) para traer a naciones divididas la âurea solucion del ar- 
bitraje, el progreso econômico, la paz definitiva y nuevas voces 
de fraternidad. «Un convenio sobre un plan définitive de arbi- 
traje para todas las cuestiones, disputas y diferencias que exis- 
ten o puedan suscitarse entre los diferentes estades americanos,' 
a fin de que todas las dificultades y cuestiones entre taies esta-- 
dos puedan terminarse pacîficamente y evitarse guerras, y la re- 
comendaciôn a les gebiernos respectives para que le adopten». 
Sometimiento gênerai, sin réservas, salve las ofensas al honor, 
nacienal, de todas las disputas a la tutelar veluntad de un paci- 
ficader. A este brillante pregrama se agregaban, en el plan de 
les politicos norteamericanos, cuestiones cencretas, como la 
adopciôn de un sistema uniforme de pesos y medidas, la pro- 
teccion a los privilegios de invenciôn, a la propiedad literaria y 
a las marcas de fâbrica, un sistema uniforme de moneda de plata, 
lerrocarriles de acercamiente, acuerde respecte a las disposicie- 
nes que habian de observarse en la impertacion y exportacion 
de mercaderîas y, finalmente, como base de la necesaria base 
econômica, ei wllverein, «medidas encaminadas a la formaciôn de 



( ' ) Cf. la expiisiciôn de los asuntos que habi'a de estudiar la junta de 
ministros, en la Risioria de la diplomacia amèricanà, por Martin G'arcîa 
Merou. T. II, p. 72 ysiguiéntes.'''"'^-''''" 



22 FRANCISCO OARCfA CALDERÔN 

una union aduanera americana que toniente, en cuanto soa posi- 
hle y provechoso, cl comercio reciproco entre las naciones ame- 
ricanas >. 

Del pacto de les estados germanos surgiô la ConCederaciôn, 
admirable creaciôn bismarkiana. Destruyendo los obstâculos que 
se oponîan al libre comercio interior progresaron las fînanzas de 
los reines vinculados: la unidad politica fué inmediato corolario 
del zoUverein. Al formar las naciones americanas un cerrado sis- 
tema comercial, ^no crecerîa el capital del continente y se pon- 
drîa para la futura unidad bases invariables? El eecretario de 
Estado, Mr. Blaine, definiô la novedad de este conglonierado de 
pueblos libres frente a la Europa despôtica y guerrera. <Aniqui-, 
lemos en nuestro hemisferio, decîa con latino fervor, el horrible 
monstruo de la guerra y de la discordia e inscribamos en nues- 
tros côdigos estas sagradas palabras: Fraternidad, Paz, Justicia». 
Para alejar cruentas luchas, ofrecîa el panacea de los doctores 
en derecho de gentes, la soluciôn arbitral, lôgica, fâcil, armo- 
niosa. Asî se evitaria el peligro de inhumanas contiendas: «de- 
jemos a la Europa y al mundo bârbaro, si lo desean, que prosi- 
gan contemplando taies escenas de salvajismo que escandalizan 
a la humanidad; pero no permitamos mâs que ellas se continûen 
en nuestra America». Condenaba el eminente politico los trata- 
dos secretos, la desigualdad entre pueblos afines, la «tenden- 
cia hacia la conquista». Lo sobrecogîa ya, en la vision de su 
mente agorera, el cuadro de la inmensa America con mil millo- 
nes de habitantes, de su «futuro poder» y «su futura grandeza>; 
la majestad remota de esta cuarta parte del globo, infinitamente 
rica y productora en el silencio de otros continentes agotados. 

Asistieron a la asamblea los représentantes de las repûblicas 
centroamericanas, de Haiti, de Mexico y de las naciones del 
continente méridional, bajo la afectuosa hegemonia de la naciôiT 
sajona. Cuestiones de primordial interés, como el arbitraje y la 
union aduanera, provocaron largos comentarios. Se excluyô de 
las relaciones americanas, a iniciativa de la delegaciôn argen- 



EL PANAMERICANISMO 23 



tina, «el principio de conquist.!» , «las cesiones de territorio» 
bajo la presiôn de la fuerza, y se fijô el sentido y los limites del 
arbitraje obligatorio. «Séria, en el porvenir, forzoso el recurso a 
este medio pacifico de poner termine a arduas conUendas» en 
todas las cuestiones sobre privilégies diplomâticos, limites, terri- 
torios, indemnizaciones, derecho de navegaciôn y validez, intc- 
ligencia y cumplimiento de tratados» (art. 2." del tratado); en 
todas las demâs cuestiones, «cualesquiera que sean su causa, na- 
turaleza u objeto» (art. 3."), salvo en aquellas que, «a juicio ex- 
clusivo de alguna de las naciones interesadas en la contienda, 
comprometan su propia independencia» (art. 4."). En este caso, 
solo tendria caràcter obligatorio el arbitraje para una de ambas 
naciones en desavenencia. En los conflictos que comprometcn 
el honor nacional , establecieron otros pactos limitaciones al 
acuerdo pacifico: restricciôn excesiva, porque cualquiera de las 
partes contratantes puede juzgar que un desacuerdo amenaza el 
prestigio colectivo, inquieto y refinado sentimiento. Los niinis- 
tros de la conferencia americana solo aceptan, como excepciôn 
a la amistosa intervencion del ârbitro, querellas en que la inde- 
pendencia nacional puede ser violada. 

Estas democracias generosas reconocen, en solemne confe- 
rencia, la excelencia de «los altos principios que, en apoyo de 
los estados débiles, en honor de los fuertes y en beneficio de 
todos, vienen autorizados por la tradiciôn, sostenidos por la ra- 
Z(3n pûblica y aclamados por la humanidad entera». Creen «en 
los grandes bénéficies morales y materiales que la paz ofrece a 
la humanidad». De su union eficaz surgira «la paz del conti- 
nente». Naciones «regidas por los principios, deberes y respon- 
sabilidades del gobierno democrâtico y ligadas por comunes, 
vastos y crecientes intereses» ambicionan sustraerse a la paz ar- 
mada europea, a los odios de un mundo fatigado por la discor- 
dia, a la guerra, «el medio mas cruel, el mas incierto, el mâs 
ineficaz y el mâs peligroso para decidir las diferencias interna- 
cionales». Pero al establecer procedimientos arbitrales se les 



24 FRANCISCO GARCfA CALDERÔN 



despojaba «de carâcter compulsoriô», aun reducido a la acci^h 
moral de las naciones adhérentes al pacto americano. Se déscio- 
nocîa asi el poder difuso de la union contra la transgresion de 
générales disposiciones pacîticas, la eficacia de un tribunal sin 
ejércitos que desterrara del concierto de las repûblicas al pueblo 
insumiso. 

Un ferrocarril, destinado a unir les estados americanos, una 
poderosa asociacion aduanera, eran, en el proyecto inicial de l'^s- 
tados Unidos, aspectos necesarios del definitivo acuerdo. 1^1 fe- 
rrocarril panamericano «contribuirâ poderosamente, escribîa la 
comisiôn encargada de estudiar su importancia, al desenvolvi- 
miento de las relaciones morales e intereses materiales de dichas 
naciones», aprovechara en cuanto sea posible las lîneas existen- 
tes, ligarâ «las ciudades principales que se encuentran a inme- 
diaciones de su trayecto» y «sera declarado neutral a perpetui- 
dad». En la politica de union con la America méridional, no 
han olvidado los Estados Unidos este agente de civilizaciôn e 
infiltraciôn, vasta red nerviosa por donde lleguen a los extremos 
del continente perezoso los impulsjs de una tensa voluntad y 
de una actividad operosa. El alejamiento, el desconocimiento 
de las necesidades y de las capacidades de contiguas repûbli- 
cas es el gran mal de pueblos perdidos en un mundo desierto. A 
las divergencias que la tierra estimula se oponen el riel asocia- 
dor y el frecuente intercambio. 

Preocupô a los estadistas del Sur la fundaciôn del zollvereiii. 
En la America, cerrada a la acciôn europea, imperarian los neo- 
sajones y se asociarfan definitivamente el hombre industriosb del 
Norte y el agrfcola de las tierras méridionales. Antes de llegar à 
la absoluta reciprocidad, graduales etapas podîan accrcnr siste- 
mas financieros desemejantes, porque el Estado iberoamericano 
dépende, en su vida y en su progreso, del comercio exterio;-, de 
la renta de sus aduanàs y la invasion fabril de la America sUjoria', 
en côndiciones privilegiadas, disminuirîa su riqueza. Ademâs, 
explicabà la comisiôn que eitamînô las ventajas del acuerdo, un 



KL PANAMERldANISMO 25 



tratado de reciprocidad niutuamente ventajoso entre dos naoio- 
nes contiguas podîa ser gravoso si se hacia extensivo a todas, 
dândole el caràcter de continental, principalmente si se tiene en 
cuenta que las producciones de muchos de los estados america- 
nos son similares». Se recomendaba al entusiasmo de repiibli- 
cas afines, en vez de la inmediata solidaridad financiera que es- 
tableciera un generoso convenio, la etîcacia de «tratados de rc- 
liprocidad parcial entre naciones americanas>, la equidad de 
mutuas concesiones, la reduccion de ciertos derechos sobre pro- 
ductos naturales o manutacturados: en suma, graduales ensayos 
de cooperacion econôniica, que prepararîan la fuerte union adua- 
nera. 

A este piatônico voto opuso la elocuencia de consideraciones 
précisas el delegado argentine Sr. Saenz Peîia. De su vasto dis- 
curso se dériva una polîtica contraria a todo exclusive america- 
nismo, a toda razôn geogrâfica o étnica que excluyera de la 
Nueva America al europeo que la tecunda ( ' ). El continente no 
pertenece, en nombre de antiguos derechos, a los americanos, 
ni menos aûn, en virtud de recientes usurpaciones, a los norte- 
americanos: es de la Humanidad, dominio abierto al tumulto de 
todas las razas, a los contraries vientos del Espîritu, a hostiles 
teogonias, espléndida tierra libre sin dominadores. «Sera la Ame- 
rica para la Humanidad > y que se perpétue la libertad de los 
cambios con las grandes potencias productoras, «atestiguando, 
exclamaba el embajador poeta, el duelo noble del trabajo libre 
en que se ha dicho con razôn que Dios mide el terreno, iguala 
las armas y reparte la luz>. La vinculaciôn de las aduanas supo- 
ne la interdependencia de las naciones asociadas, faciles comu- 
nicaciones, intereses évidentes, y precisamente en el continente 
de aima uniforme se desarrollan en déplorable aislamiento las 



(') Escritos y Diseur SOS. Tomo I. Buenos Aires, 1914, pâgs/Si y si- 
guicntes. {•;; viCjfur-^ M 



26 FRANCISCO OARCfA CALOERÔN 

zonas geogrâficas. «Xos conocemos poco, declaraba el doctor 
Sâenz Pena; las repùblicas del Norte han vivido incomunicadas 
con el Sur del continente, y las naciones de la America Central, 
absorbidas, como las nuestras, en la labor orgânica de sus institu- 
ciones, no han cultivado vinculos mâs întimos y estrechos». 
rCômo juntar a pueblos entre los cuales «el.cambio es la excej)- 
ciôn, la incomunicaciôn la régla», en virtud de amistosos prin- 
cipios que el comercio desdena? Inûtilmente declararân pactos 
sentimentales, que el afecto de pueblos vecinos se convierte en 
inmediato zolhereirr. corrientes que no domina la humana vu- 
luntad de acercamiento, dirigirân los cambios de la America agri- 
cola a la Ruropa iabril, en doble movimiento de acciôn y reac- 
ciôn, estableciendo definitiva correspondencia de actividades 
complementarias. 

Entre Kstados Unidos y los pueblos del Sur espaiiol, el co- 
mercio de 1890 no podia fundar la ambiciosa union proyectada. 
El ministro platense fijô en dura sîntesis las relaciones entre la 
jiotencia manufacturera y las democracias sin industrias propias: 
«las naciones de la America Latina representadas en la confe- 
rencia consumen por valor de $ 560.OOO.OOO, pero los Estados 
Unidos no alimentan esas importaciones sino en $ 52.OOO.OOO 
— no alcanza a un lO por lOO de lo que compramos a la Euro- 
pa — : la relaciôn que guardan estas cifras con el comercio de los 
I^^^stados Unidos révéla la indigencia de los cambios con mayor 
claridad; sobre sus exportaciones, que alcanzan a % 74O.OOO.OOO, 
la America Latina les compra solo $ 52.OOO.OOO, es decir, un 
7 por 100 de lo que exportan». Hallamos, contra la tentativa de 
fusion, la mediocridad de los cambios actuales y la dificultad de 
nuevas transacciones; en el Sur, mercados anâlogos que nada 
pueden trocar, pueblos sin fâbricas que reciben de Europa oro 
para el fisco insolvente, hombres para la tierra vacîa y produc- 
tos manufacturados que consume una civilizaciôn inmadura. El 
Congreso siguiô las inspiraciones argentinas y proclamé !a exce- 
lencia de simples pactos de reciprocidad. 



EL PaNAMERICANISMO 



^/ 



Si no créé la primera conferencia la unidad aniericana, en el 
fervor de una râpida asamblea, sirvio, no obstante, de antécéden- 
te a posteriores congresos; fijo las lineas générales de un util 
panamericanismo, alejado tanto de la estcril discordia como 
de la utôpica herniandad; revel(') en la nacion dircclora nobles 
intenciones politicas; en las menores repûblicas que la secundà- 
ron, el vigor de un lûcido patriotismo. Lentamente descendiô de 
la indecisa région de las ideas puras esta preocupacion de soli- 
daridad aniericana, para convertirse en activa razôn de periodi- 
cas reuniones. En Mexico, en Rio de Janeiro y en Buenos Aires, 
se congregô nuevamente la America, con simpâtica tenacidad, a 
estudiar las mismas cuestiones que agitaron al Congreso de 
Washington. Faltô a las antiguas reuniones de la America pura- 
mente espaiiola.esta feliz continuidad: libres de inûtil retorica, 
los Estados Unidos conducen las discusiones de graves asam- 
bleas en estrechas direcciones de utilidad. 

En Octubre de IQOI, veinte aiios después de la iniciativa de 
Mr. Blaine, llegaron a Mexico los ministros americanos. Alli se 
discutio otra vez el arbitraje, y la pasiôn de repûblicas divididas 
exaspéré los debates. Al negarse a aceptar esta teoria, defendiô 
Chile el statu qiw creado por la conquista, un derecho de gentes 
fundado en la violencia. Otros pueblos querfan el arbitraje gê- 
nerai y obligatorio; él prefirit3 el arbitraje facultativo. Conser- 
vando, a pesar de artîculos precisos del pacto de Ancôn, dos 
provincias peruanas, Tacna y Arica, en su poder, desechaba para 
el problema pendiente la mediaciôn de otras potencias. Ganô la 
generosa doctrina atacada por Chile a muchos estados, y el 27 
de Enero de 1902 firmaron los représentantes de la Argentina, 
lîolivia, Mexico, Guatemala, San Salvador, el Perù, el Paraguay 
y el Uruguay un tratado en que aceptaban la necesaria intcr- 
venciôn del ârbitro en sus futuras querellas, salvo en los conflic- 
tos que comprometieran, segûn el parecer de uno de los pueblcjs 
discordantes, el honor o la independencia. 

Se volviô en Mexico a estudiar antiguas cuestiones de impor- 



28 FRANCrSCO GARCf\ CALDËR^N 



tancia continental, como el ferrocarril panamericano y el con- 
greso aduanero; se recomendô medidas destinadas a facilitar ef 
intercanibio comercial y a revelar, por medio de minuciosas es- 
tadîsticas, las riquezas de cada estado. Continuaba el esfuerzo 
unificador de 1890: aproximacion economica, protecciôn dentro' 
<lé la liga de naciones a las creaciones delà industria y del pen-i 
saniiento, patentes de tâbrica y obras artîsticas. En la conferencia 
<h' Rio de Janeiro (1906), en la de Buenos Aires (1910), se màn- 
tuvo, en sus aspectos générales, el mismo empeiio de union, a 
despecho de acusaciones contra el monroismo y su espiritu con- 
quistador. Sin renunciar a su primera ambiciôn, lentamente, en 
medio de la discreta oposiciôn o de peligrosa negligencia, reali- 
zan los Estados Unidos la magna obra de tbrmar en pueblos dî'- 
versos la conciencia de un interés comûn ( ' ). ■ ' 

Dos obras, la codificaciôn del derecho internacional y la ofi- 
cina de las repûblicas, adquieren, en sucesivos debates, précisas^ 
formas. En Mexico se acordo dar al derecho internacional pû- 
blico y privado unidad americana. Una comisiôn de jurisconsuJ-^ 
tos de Europa y del Nuevo Mundo fijarîa sus artîculos. En Rîô 
de Janeiro se resolvio que représentantes de las repûblicas, reuni- 
dos en la capital brasilena dentro de cuatro aiïos, obtenido el 
concurso de todos los Estados, procederîan al estudio de las re-- 
laciones juridicas del mundo americano. Original tentativa, que 
revelara la autonomîa de estas naciones y la riqueza de sus pro- 
blemas peculiares. Inspirândose en antécédentes europeos, adap- 



t, ' ) Juzgando su intervenciôn, escribe un jurista cliileno, cl Sr. Alva- 
rez: «Nunca pareciô que quisieran imponer su voluntad, ni tomaban la 
iniciativa de los proyectos, ni parte activa en las discusiones; dejaban cl 
c.impo a otros estados. Su actitud fué siempre discreta y conciliadora. 
A pcsar de eso, era considérable su influencia moral, y no podia serde 
otia manera; nada importante se hacîa contra su voluntad, o cuando sa- 
bîan de antemano las repûblicas que se oporiiàn los Estados Unidos». 
Le Droit In^ernatfonal Afne'ricam. FAt\s,tg\o, pAg^ 2217222. 



EL PANAMERICANISMO 29 



tândolos a la tradiciôh americana, a sus esenciales doctrinas de 
arbitraje y de paz, presentarân a la vieja civilizacion occidental, 
inçapaz de durable armonîa, un co^-pus j'uris imponente, expre- 
sion de la unidad moral de veinte repûblicas. Ya en 1889, el 
Congreso de Montevideo habîa reconocido, en interesantes con- 
venciones, la existencia de un derecho internacional privado para 
las naciones de Ultramar. En el nuevo côdigo, que no tendra el 
rigor de un sistema ni la inflexibilidad de definiciones absolutas, 
figurarân los grandes principios robustecidos por una prâctica 
centenaria, inspirados en su politica de humanidad que ha do- 
minado siempre en los movimientos colectivos de la America 
espaiîola. La Oficina washingtoniana de las naciones ibéricas, 
transjformada en Union Panamericana o Agrupacion internacional 
de las Repûblicas, para no irritar el nacionalismo de pueblos me- 
nores, es centro de erudita inforniaciôn comercial, fortilîca flojos 
lazos, provoca la réunion de conferencias, armoniza intereses, di- 
rige, hacia el Dorado de la antigua aventura a modernes capita- 
nes de la industria. La préside el secretario de Estado norte- 
americano y a ella pertecen los ministres que envian a la capital 
fedçral'los pueblos iberoamericanos. 

Mr., Root, en quien saludara el présidente imperialista Mr. Roo- 
sevelt al mâs grande director de las relaciones internacionales 
que hayan tenido los Estados Unidos, asistio a la conferencia de 
Rio de Janeiro para exaltar la importancia de estas periôdicas 
citas de la raza americana. Su presencia fué tan comentada como 
lo ?erîa la de un canciller britànico en los libres dominios del 
Canada o de Australia. Intervino Mr. Root en las discusiones de 
una. brillante doctrina sudamericana, que desconocîa a las poten- 
cijas acreedoras de Europa el derecho de cobranza agresiva ( ' ), 



( • ) La doctrina Drago, que éxponerriôs mâs adelantè. Por àcùerdo dtl 
Congreso Panamericano de Rio de Janeiro, fué sometida a la segunda 
Conferencia de la Paz rennida en la Haya en 1907. 



30 FK XNCISCO OARCÎA CALDERÔN 

a la ocupaciôn de repûblicas arruinadas. Recorriendo America 
en brillante odisea, definiô en las capitales problemas polîticos 
y diô graciosas lecciones de derecho pûblico. Las universidades 
aclaniaban a este profesor, que llegaba en nave guerrera a predi- 
car el dulce evangelio de la fraternidad. Perentoriamente enseni» 
el doctor de las gentes americanas que la gran repCihlica solo 
aspiraba al «dominio de si misina» y desderîaba los territorios 
que la discordia méridional ofrecTa a su codicia. Kn Kansas 
City, de regreso de su triunfal excursion, elogiô el progreso de 
democracias que habîan abandonado el militarisme y la politica 
Personal jiara fundar un orden definitivo y crear un oportuno 
régimen industrial. Hxpuso en su discurso (20 de Noviembre 
de igo6) el plan de acercamiento de las dos Américas: fundaciôn 
de bancos que pxtendieran los negocios de Wall Street, subven- 
ciones a companias de navegaciôn, estudio de las necesidades 
comerciales de los pueblos neoespaiioles, ensenanza en las es- 
cuelas yanquis del espafiol y del portugués, afectuosa atenciôn al 
desarrollo de naciones semejantes en idéal y cultura. 

Primera manifestacion de vinculos econômicos y resultado 
prâctico de elocuentes debates fué la reforma del arancel adua- 
nero en el Brasil. Obtuvieron los Estados Unidos, excelenl<'s 
consumidores del café de aquella naciôn , la reduccion del 20 
por lOO de los derechos de importacion que pagaban determi- 
nados productos industriales, como mâquinas de escribir, articu- 
les en cauchû, etc. 

Se vol via asî, en 1906, si no a un pleno zolherem, segûn el 
plan de 1890, siquiera a la estrecha dependencia entre exporta- 
dores y clientes, progresivo intercambio que desterraba a Europa 
de los mercados americanos. Mientras disertaban brillantes ora- 
dores del Trôpico, los pacientes estadistas neosajones meditaban 
en franquicias para la importacion, oportunos préstamos banca- 
rios y campos de penetraciôn econômica. 



Kl, l'ANAMERlCANlSMO 3I 



TV 



El panamericanismo se afirma en veinticinco anos, desde cl 
primer congreso de 1890, y muere pronto el rccuerdo de anli- 
g-Lias asambleas, en que confesaran periodicamente su exacerbada 
indisciplina naciones de tradiciôn semejante. Crece en ambiciôn, 
gana prosélitos, se cristaliza en doctrinas de indudable grandeza. 
Persiste siempre entre las declaraciones de los politicos y la 
acciôn cotidiana un penoso divorcio; la intervenciôn de los F.s- 
lados Unidos preocupa, como disfraz de conquista, como regre- 
siôn a un perîodo no remoto de expansion territorial. Y aunquc 
se afanan en demostrar los secretarios del estado sajon que la 
repûblica maternai solo ambiciona el progreso de democracias 
menores, en la rudeza de su ministerio descubren las naciones 
protegidas intenciones de tutela o de despojo. 

Dos tendencias se manifiestan en relaciôn con este civilizador 
apostolado. Kl pueblo inglés educa restringiendo libertades y 
aplica su método predilecto a la India rebelde, al Egipto (]ue 
despiltarraba riquezas e ignoraba los beneficios del orden. Pré- 
para lentamente para la futura libertad a naciones incapaces de 
self-government, concediéndoles parciales franquicias, dominîui- 
dolas sin excesiva rudeza, disolviendo el instinto rëvolucionario 
en largos afios de paz impuesta. Es la mas audaz experiencia 
psicolôgica de los tiempos modernos; el cerebro en formacion 
sufre, como el de los antiguos aimaraes, la ineludible presiôn de 
un método constante. Si la anarquia es una enfermedad del or- 
ganismo politico, niédicos eminentes, apoyados en canones, prac- 
tican, en inmensos asilos, una cura social. Y asi llega el pueblo 
sujeto a minuciosa vigilancia, a gobernarse libre y sabianiente v\\ 
un distante porvenir. Los espaiioles latinizados desconocen el 
mérito de esta autoritaria presion. Prefieren la revoluciôn per- 
manente al orden externo; el sangriento aprendizaje de la auto- 



32 FRANCISCO ,GA«ciAiCALnERÔN 



nomia en batallas civiles, en la grandeza y decadencia de las ti- 
ranfas, a una enganosa arquitectura politica sin bases profundas. 
Solo ensayando hasta la miseria, hasta el crimen, las fuerzas pro- 
pias, se llega, segûn estos individualistas apasionados, a la paz 
digna y a laorganizaciôn durable. I • •; i .f .,,. ;r. ■.;> 

Cuando se recuerda el progreso higiénîco y escolar de Cuba, 
atribuîdo a la intervenciôn de l^^stados Unidos, denuncian les 
defensores de la extrenia libertad los vicies politicos que de- 
jara'el gobiérno extranjero, la venalidad de las elecciones, el 
plebeyo materialisnio, la corrupciôn administialiva, el mercantil 
abandono de la independencia en cambio de aureos provechos. 
Se estudia maies anâlogos en Santo Domingo, donde los norte- 
americanos administran las finanzas, presiden las elecciones y 
destierran a présidentes insumisos. En todas partes el parasitis- 
me de los funcionarios yanquis consume, como el de los docto- 
res castizos y de los caudillos militares, el presupuesto nacional. 
Haiti, repûblica neoafricana, ha recibido en este afio la temida 
visita del impérialisme; y alli también el erizado poder que llega 
trae, en cambio de indiscutibles bénéficies, un intolérable des- 
potisme. 

Potencia interventora, cfue corrompe con prévision, segûn es- 
tes hostiles testimenios; divide para imperar, estimula revolur- 
cienes en Nicaragua o en Mexico, persigue a los représentantes 
mestizos de un viril nacionalismo, agita democracias natural- 
mente velubles para imponerles la necesaria paz, «paz america- 
na», anâlega al orden moral de les conquistadores, a la tirani'a 
benévola de Roma, a la ruda disciplina de la Santa Alianza. 
Roosevelt ha cenfesade que provocô una revoluciôn en Panama 
para desmembrar a Colombia y aduenarse de la importante zona 
dfil Canal; el Senade washingtoniano, desgarrando el mante de 
la dignidad patricia, cendenô la aventura y ofreciô a la repûbli- 
ca despojada reparaciones. Cesa la sana barbarie de altivas re- 
pûblic<is, y, en cambio, el régimen plutocrâtico pacifica ener- 
vando fuenzas generosasy, extraviadas. Desaparecen Ja marcial 



EL PANAMERICANISMO 33 



grandeza y la noble miscria y gobierna cl dios pesado de los 
mas vulgares intereses. 

Pero la civilizacioa es siempre, segûn la uniforme lecciwn de 
los sociologos, orden interne, desarrollo industrial, disminuciôn 
repentina del militarisme, difusa riqueza que aleja de la vida 
cuotidiana la laz heroica. \'A trânsito de una edad guerrcra a un 
période de active industrialisme, lo^ precipitan los norteamerica- 
nos invadiende con abundantes capitales tierras de oculte po- 
tier y conservando la paz en medio de las tragicas ambiciones 
de los caudillos. Entregadas a si mismas, al violente juego de 
las revolucienes, avanzan las democracias inconscientes a la final 
disolucién. Présidentes «regeneradores> o «restauradores» con- 
tribuyen, con nueves estatutes, a la decadencia irrésistible. Del 
viejo sistema colonial subsisten escasos fragmentes; todo vuel- 
ve, en la tierra y en los hombres, a un caos frenétice. Les Es- 
tados Lnidos etrecen prosperidad matcrial, aquietan v orga- 
nizan. lùitre des amenazas, provisoria tutela o ruina definitiva, 
esta, para la America tropical, la via de salud. () cesa la anar- 
quia por espontâneo esfuerzo, e llega el rubio conquistador. Al 
fundar estables situaciones y crear intereses, reconezcamos que 
la nacion sajona robustece a las mismas nacienes que invade y 
pêne las bases de su futura independencia. No ecupa, por etra 
parte, repûblicas ordenadas, como el Salvador o Costa Rica, res- 
peta en CÀiba los ensayes de una insegura libertad y solo abru- 
ma con su impérialisme a puebles décadentes. 

Las jovenes democracias aspiran a resolver libremente sus 
problemas ])ecu!iares. Prefieren la muerte a una perdurable mi- 
noria. La obra de saneamiento de rasurades precônsules, la me- 
dicina de intruses decteres, no convencen a gobiernos seguros 
de su propia virtud reformatlora. Aun los partidos de oposicion, 
que combaten al caudillo imperante, temen a los maridajes con 
un extrano peder, que seran para las depuraciones en que sue- 
nan tuentes de nueva impureza. 

Subsiste, no obstante, la direcciôn panamericanista en les 

fiiviie Hispanique. — O. 3 



34 KKANCl-^Ol) r.ARlMA CAI.OERÔN 

consejos de Washington, presiôn continua de un gobierno pre- 
visor. A despecho de todas las protestas, se afana en cuidar a 
naciones desordenadas. Falta a su acciôn la reciprocidad: como 
en los contratos sinalagmâticos de la vida civil, la definiciôn de 
mutuos deberes y derechos, la correspondencia de utilidades y 
privilegios que despoje al credo unitario de su antigua rudeza. 
Solo el progreso de las naciones americanas, o la repentina emi- 
nencia de alguna repûblica, puede cambiar la condenada tutela 
en libre amistad de iguales democracias. Si se perpetiian la in- 
disciplina y la bohemia revolucionaria, imperara, en un conti- 
nente anônimo, el ûnico poder organizado. 

A fines del siglo xix prosperan felizmente, en la région aus- 
tral de America, bajo la influencia de extranjeras inniigraciones, 
naciones fuertes: la Argentina, rica, poderosa, en segura paz; el 
Brasil, antiguo imperio de firmes tradiciones, vencen la discor- 
dia y aspiran a juntarse a la naciôn iniciadora en empresas de 
dignidad y utilidad. Para que las relaciones entre las dos Amé- 
ricas no implicaran sumisiôn de unos pueblos y hegemonîa de 
otros, debîa sufrir decremento la potencia mayor o crecer las 
naciones inferiores en influencia y poder. De estos cambios solo 
el segundo se realiza. Orguilosa de su fortuna reciente, la Ame- 
rica, que triunfa de maies hereditarios, reclama de milenarias na- 
ciones consideraciôn adecuada a su reciente excelencia. Aspira 
a figurar en el drama de los estados modernes, région tributaria 
([ue se elevarâ a la realeza cuando fracasen los imperios adustos 
en un ineludible ricorso. Los Estados Unidos reconocen pronto 
que, en la confusion de naciones méridionales, très concertadas 
democracias van a disputarle esa solitaria hegemonfa que peso 
rudamente sobre los destinos de naciones infantes. 

El primer acto de esta intervenciôn fué la nota de un esta- 
dista argentino, el doctor Drago, que agregaba corolarios inévi- 
tables al postulado politico de Monroe. Nueva doctrina sol Ida y 
enérgica, en que un mundo sumiso a centenaria tutela reafirma 
su invulnérable autonomîa. En Diciembre de 1902, una recla- 



EL PANAMKRICANISMO 35 



maciôn diploniâtica dégénéra en intervenciôn. Mexico, en banca- 
rrota, sufriô hace cuarenta anos la invasion extranjera y, en su 
ruda meseta, la Irâgica suntuosidad de una intrusa reyecia. Los 
ministros de Inglaterra y de Alemania exigian ahora de Vene- 
zuela el pago inmediato de acreencias discutidas, empleaban la 
coerciôn y presentaban un Hltiindtniu al gobierno rebelde. Al 
rechazo de! pais deudor contestan los représentantes de aque- 
llas potencias con la agresiôn de sus escuadras, la destrucciôn 
de unidades navales, el bombardeo de l\ierto Cabello y el blo- 
queo de los demàs puertos de la costa amenazada, sin previa 
declaraciôn de guerra. Los Estados Unidos se oponen a este 
ataque disfrazado de pacîfica mision. Se rompen entonces las 
hostilidades entre la débil repûblica y los imperios formidables. 
Italia se une a ellos. Después de una estéril deniostraciôn naval, 
se retiran los barcos solemneniente a las remotas costas de Eu- 
ropa y quedan sometidas al Tribunal de La Haya las cuestiones 
no resueltas. La expedicion, valiéndose de recursos de fuerza, se 
proponfa cobrar las sumas reclamadas por los extranjeros perju- 
dicados en las guerras internas de Venezuela y los atrasados in- 
tereses de préstamos al fisco. La banca se tornaba marcial y ca- 
iiones inminentes apoyaban el fantâstico desfile de cifras ni reco- 
nocidas ni juzgadas por tribunales. 

P21 doctor Luis Maria Drago, canciller argentino, protesté, en 
su célèbre nota de 29 de Diciembre de 1902, contra esa injusta 
violencia, y, elevândose del caso présente a consideraciones de 
interés americano, definio los derechos y los deberes de los go- 
biernos de America en relacion con la Europa prestamista. <A1- 
gunas consideraciones relativas» a ese cobro compulsive expo- 
nîa el ministro; évidentes demostraciones fundadas en el univer- 
sal derecho de gentes contra el método instaurado por gobier- 
nos desdeiïosos y arbitrarios. «Kl capitalista que suministra su 
dinero a un Estado extranjero tiene siempre en cuenta cuâles 
son los recursos del pais en que va a actuar y la mayor o me- 
nor probabilidad de que los compromisos contraidos se cum- 



36 FRANCISCO GARCfA CALnER(')N 

jîlan sin tropiezo>; <;el acreedor sabe que contrata con una enti- 
(lad soberana, y es condicion inhérente de toda soberani'a cjue 
no puedan iniciarse ni cumplirse procedimientos ejecutivos con- 
tra ella, ya (]ue ese modo de cobro comprometerfa su existencia 
misma, haciendo desaparecer la independencia y la acci(3n del 
respectivo gobierno»; <el reconocimiento de la deuda, la liqui- 
daciôn de su importe, pueden y deben ser hechos por la naci(5n, 
sin menoscabo de sus derechos primordiales como eiUidad so- 
berana; pero el cobro compulsivo e inmediato, en un niomentf) 
dado, por medio de la tuerza, no traerîa otra cosa que la ruina 
de las naciones mas débiles y la absorcion de su gobierno, con 
todas las facultades que le son inhérentes, por los fuertcs de la 
tierra». 

El brillante apostolado argentino confirmaba un aspecto esen- 
cial de toda politica americana: en la fatal debilidad de nacionts 
que crecen dolorosamente, en la pobreza de repûblicas sin ca- 
pital nacional, la autonomia financiera, sin la cual la independen- 
cia proclamada en las constituciones es un nombre vano, Jlatns 
vocis. De Monroe a Drago observâmes un évidente desarrollo 
logico; del reconocimiento de la autonomia del Nuevo Mundo y 
del rechazo de la colonizaciôn europea se avanza, sin soluciôn de 
continuidad, a la protesta contra la coercion en nombre del co- 
mercio y de labanca, perenne disfrazdeconquistasinsidiosas. 1823 
V 1902 son fechas complementarias en la extension de un princi- 
pio tutelar. Explicaba el doctor Drago que «el camino mas senci- 
llo para la apropiacion y la facil suplantaciôn de las autoridades 
locales por los gobiernos europeos es precisamente el de las in- 
tervenciones financieras>. Se sustitufa al viejo optimisme de los 
estadistas del Plata la desconfianza previsora; a un excesivo cos- 
mopolitismo, la vision de limitados horizontes: «son muchos ya 
los escritores europeos que designan los territorios de Sud-Amé- 
rica, con sus grandes riquezas, con su cielo feliz y su suelo pro- 
picio para todas las producciones, como el teatro obligado donde 
las grandes potencias, que tienen ya preparados los instrumentos 



EL PANAMKRICANISMO 37 



y las armas de la conquista, han de disputarse el predominio en 
el curso de esle siglo>. 

Una fe robusta en los destines del continente agredido surge 
de esa nota severa: el reconocimiento de la solidaridad; «apo- 
yândose las unas en las otras», inspirândose estas inseguras de- 
mocracias en el «sentimiento de confraternidad continental», Ue- 
garân a «su desenvolvimiento pleno», porque en ellas descubri- 
mos fe, virtud y energi'a suficientes. No es ya la minoria estadf) 
de pueblos que tan firnieniente defienden su derecho violado. 
-Aspiran al gobierno de si mismos, respetado el pais débil por la 
naciôn en progreso, juntos en una tarea anâloga en la provecho- 
îsa conjunciôn de dos sentimientos, nacionalismo y américanisme, 
cuya divergencia séria, para el heniisferio armonioso, la obra de 
un hado siniestro. 

La repûblica norteamericana ni aprueba ni rechapa la teori'a 
argentina: no ataca la represion tan enérgicamente conio el can- 
ciller platense, y recuerda a los hispanoamericanos el deber car- 
dinal de mantener «el orden dentro de sus fronteras» v de cum- 
plir «sus justas obligaciones con los extranjeros». Pero, (jquién 
de fine la justicia o la injusticia de un crédito? ç"el tribunal nacio- 
nal, o el gobierno extranjero? ^-la razôn del fuerte, o la fuerza de 
la razôn? Con solicitud protectora ha declarado el présidente de 
los Estados Unidos, en su niensaje de 1903, que, si respetan las 
convenciones formadas con el exôtico acreedor, «pueden descan- 
sar seguros» estos menores estados bajo el estrellado estandarte 
de cien millones de rubius y rudos hermanos. Sin renunciar a 
este idéal baluarte, empiezan las democracias neoibéricas a exi- 
gir para su libre esfuerzo atencion y respeto. Comprendan la 
magnîiîca originalidad de su tentativa constituciona! «el ensayo 
m.is considérable que la humanidad haya realizado del sistema 
republicano de gobierno», decia el doctor Drago très anos mas 
tarde en un banqueté que congregaba a estadistas representati- 
vos de la America, diversa en razas y uniforme en designios. 

Pero no satisface este triunfo parcial a los politicos del Sur: 



38 FRANCISCO garcIa CALDERÔN 

ingresan triunfalmente en mas vasta asamblea de naciones. Se- 
gundo acto de intervenciôn en los graves consejos de potencias 
displicentes. A la primera Conferencia de la Paz, reunida en La 
Haya en 1899, no fueron invitadas las repûblicas sometidas a 
irrévocable ostracisme por los doctores de una civilizaciôn inia- 
lible. Solo Mexico, bajo el régimen de la dictadura porfiriana, y 
el Brasil, antiguo Imperio, debian enviar représentantes al esté- 
ril Congreso del acuerdo universal. No figuré en sus discusiones 
sino el ministro mexicano. En la segunda Conferencia de 1907, 
después de la rotunda declaraciôn de Drago, se extendio la con- 
vocaciôn, sin humiliantes réservas, a todas las democracias de 
Ultramar. Concluîa el desdén protocolar a confusos estados sin 
ejecutorias de nobleza caucâsica, a razas mestizas y locuaces, tu- 
multuosas y generosas. Un mundo, el mismo que llamaba 
Canning a la libertad en el desconcierto del antiguo, figuraba en 
perfecta relaciôn de igualdad al lado de imperios divinizados por 
los siglos. 

Correspondieron a su excelente tradiciôn los ministres de un 
continente libéral proponiendo o apoyando soluciones de paz, 
denunciando las intrigas de la tuerza organizada, depurando y 
alejando la guerra, luchando contra la renovaciôn de empresas 
armadas y conquistadoras. 

«La cultura jurîdica del Nuevo Mundo ibérico, ha escrito un 
eminente historiador y diplomâtico, el Sr. de Oliveira Lima, cons- 
tituyô una revelaciôn para muchos de los jurisconsultes y esta- 
distas europeos, que no creyeron hallar tanta erudiciôn espontâ- 
nea, que no revelaba esfuerzo alguno, en gentes a quienes men- 
talmente habîan asociado negligencia intelectual y delirio revo- 
lucionario». En la discusion delà teoria de Drago emplearon su 
mejor esfuerzo doctrinario, triunfando defmitivamente de la in- 
diferencia europea. La proposiciôn norteamericana expresô el 
comûn deseo del Nuevo Mundo, la enhiesta actitud de pueblos 
deudores: «con el fin de evitar entre las naciones, sugerfa el de- 
legado gênerai Porter en la primera forma que diô a su inter- 



EF, PANAMERICANISMO 39 



venciôn, los conflictos armados de origen puramente pecuniario, 
provenientes de deudas contractuales reclamadas al gohierno de 
un pais por el gobierno de otro pais en defensa de sus sûbditos 
o ciudadanos; y a fin de garantizar que todas las deudas con- 
tractuales de esa naturaleza, que no hayan sido arregladas ami- 
gablemente por la via diplomatica, sean sometidas al arbitraje, 
se conviene en que ningûn recurso a medidas coercitivas, que 
implique el empleo de fuerzas niilitares o navales para el cobro 
de taies deudas contractuales, podrâ tener lug'ar hasta que no se 
haya hecho una oferta de arbitraje por el reclamante que haya 
sido rechazada o dejada sin respuesta por el estado deudor, o has- 
ta tjue el arbitraje haya tenido lugar y el estado deudor haya de- 
jado de conformarse a la sentencia pronunciada». El arbitraje 
debîa conformarse a las reglas establecidas en La Haya para el 
arreglo pacîfico de los conflictos internacionales. Kn nombre de 
un vînculo respetable, el panaméricanisme, los Estados Unidos 
defienden, en primer término, la independencia de estados sin 
réservas fiscales, en dificil y lento crecimiento, que necesitan el 
auxilio financiero de Europa; y en segundo lugar, la excelencia 
del principio arbitral, credo americano, soluciôn de justicia que 
évita guerras de interés en que el Poder acreedor es gendarme 
de àvidos banqueros. Recoilocia, sin embargo, la posibilidad de 
la guerra como nlt'wia ratio contra deudores que desconocieran 
el fallo de un eminente tribunal. 

I^ste v<gran paso atrâs» suscitô la protesta del doctor Drago, 
defensor de una tesis pacîfica sin probables recursos de fuerza. 
Un congreso que aleja la guerra iba a reconocer, aceptando la 
sugestiôn final del delegado yanqui, que la lucha armada es «re- 
sorte ordinario de derecho», nueva forma necesaria y légitima 
del choque entre naciones. Y este «empleo de la fuerza impli- 
carâ siempre, en la mente de los estadistas argentinos e hispano- 
americanos, la desproporciôn entre la represiôn y la ofensa, con 
los mismos peligros para las soberanîas locales, con los mismos 
inconvenientes y perjuicios para las naciones neutras y con la 



40 FRANCISCO GARCfA CAI.DERcSn 



misnia proteccion excesiva respecto de los tenedores de titiilos 
cosmopolitas y cambiantes >. A la exégesis del delegado platenst', 
aplicada a su doctrina propicia, se adhirieron los ministres de las 
principales repiiblicas iheroamericanas, comentando o deploran- 
do hechos de antigua violencia, acusando, poniendo sordina en 
sus voces dolientes cuando se dirigian a las viejas naciones enri- 
quecidas con el oro de ultramar. No corresponde a potencias de 
caballeresco abolengo la funciôn de los «oficiales amanuenses 
que se llaman alguaciles», exclamaba el delegado de Nicaragua. 
Chile réclama el arbitraje para «todas las reclamaciones de 
orden pecuniario, cualesquiera que sean su nombre y su impnr- 
tancia, provenientes de una infracciôn, real o supuesta, de parte 
de un gobierno, a las obligaciones contraîdas con sûbditos ex- 
tranjeros por ese mismo gobierno». El Sr. Pérez Triana, que 
representaba a Colombia en estas discusiones pro doiiio aiiieri- 
cana^ recordô, con levé irom'a, que «el principio del cobro for- 
zoso solo puede aplicarse cuando el deudor es débil y el acrec- 
dor es fuerte>, y que séria irrisoria, invirtiendo los términos de 
esta relaciôn, la presiôn ejercida por «un acreedor militarmente 
débil» contra un fuerte poder militar. «Los pueblos jôvenes no 
perecen: tarde o temprano pagan lo que deben*; las «naciones 
son inmortales: lo que una generacion no pagarâ, lo pagara la 
siguiente», declaraban con acento de angustiada sinceridad estos 
mihistros patriotas para detener el gesto de Shylock en el impla- 
cable brazo de estados millonarios. Recordaban los intereses usii- 
rarios que enviaba el Nuevo Mundo, en magnificas anualidadcs, 
a sus prestamistas. Pedîs un régimen de excepcion, un privilegio 
a la debilidad, replicaban los représentantes de poderes dociles a 
una ley de dureza. Si la soluciôn arbitral no es aplicable a que- 
rellas de vital interés entre los estados, a cuestiones que afectan 
el honor colectivo, en todos los conflictos internacionales, ^-por 
que se acogerân a ella, en nombre de inexplicables bancarrotas, 
pueblos menores incapaces de selJ-f^ovennnent? En lengua si- 
nuosa y correcta escondieron su fe en radicales intervenciones los 



EL PANAMKRICANISMO 4I 



<lipIomâticos seguros de la fuerza occidental. «^'Serfa contornie 
al espîritu de la Convencion de 1899, preguntaba el delegado 
rumano, insertar una estipulacion sin ^■ii/ens estableciendo una 
distinciôn niarcada entre dos heniisferios?» Al defender un prin-' 
cipio uniforme, olvidando el desequilibrio econômico y moral 
entre el iniciado y el iniciador, aconsejaba magistralmente a dé- 
biles repûblicas, en las «grandes pruebas excepcionales) de su 
historia tinanciera, abnegaciôn, energia, -celoso cumplimicnto de 
pactos solemnes, austera moral pùblica en medio de los desfa- 
llecimientos de la anarquîa y de la periôdica rapacidad de las 
ilictaduras. 

l.a anarquîa mexicana desarrolla nuevos aspectos del pan- 
americanismo doctrinario. Tercera etapa en la evoluciôn de un 
principio que, de eminentes tribunas desciende a la ardua reali- 
dad. El fin de un util y sombrio despotismo ha puesto en libertad 
o.scuras fuerzas de disoluciôn. Una latente barbarie destruye las 
bases del orden antiguo: rapaces bandas se agregan a partidos 
de exasperado radicalisme en un pueblo guerrero. ^Ouién sera 
el demiurgo bénéfice en el caos? Se acusa a los Estados Unidos 
de mantener la discordia para proclamar la necesidad de la inter- 
venciôn. El gobierno del dictador Huerta unifica violentamente, 
es soberano de facto; pero el présidente de una puritana democra- 
cia, I\lr. AV^ilson, desconoce su titulo polîtico, y antes de sentarlo 
en el banqueté de pueblos fraternales, le exige que lave sus ma- 
nos ensangrentadas. Intereses de turbio industrialisme parecenin- 
fluir en las severidades de la pelitica: el Standard 0/7 lucha por 
la pesesion de pozes de petroleo, un fragmente de la inmensa ri- 
queza mexicana. 

Sin llegar a declaradas hestilidades, se inclina el présidente 
norteamericano a los revolucionaries, que piden, en una repû- 
blica gebernada por pederes eligarquicos, la inmediata division 
de la tierra. Ocupan sus trépas Veracruz y le abandonan sin ser 
derrotades; episodies diverses de una vacilante intervenciôn, 
accienes y reacciones de un présidente ideôlogo, que aplica la 



42 FRANCISCO GARCÏA CALDERÔN 

élégante incertidumbre de Renan al conflicto inmediato de tcn- 
sas energîas. En Agosto de 1913 envia a su agente confidencial, 
Mr. John Lind, instrucciones de benévolo tutor: quiere manifes- 
tai- «el nias escrupuloso respeto a la soberanîa e independencia 
de Mexico» y pide al gênerai Iluerta graves concesiones: en un 
pequeno mundo de indoniadas pasiones, de larga guerra a muer- 
te, un «armisticio définitive, solemnemente concertado y obser- 
vado escrupulosamente», «seguridades de una pronta y libre 
elecci6n>, renuncia del dictador a ser candidate en la prôxima 
batalla polîtica y su leal cooperaciôn al nuevo régimen; el des- 
interés de los caudillos, el orden repentino en una fundamental 
revoluciôn, la sintesis de las fuerzas castizas sugeritla o impuesta 
por un gobierno extranjero. El canciller de ^léxico, Sr. Gamboa, 
acusa al poder mediador: <con solo que vigilara, escribe en su 
nota del 16 de Agosto, la no prestaciôn de ayudas materiales 
y morales a los rebeldes que se refugian, conspiran, se arman y 
alimentan del otro lado de la frontera; con que se dignara exi- 
gir la mas rigorosa observancia por sus autoridades inferiores y 
locales de las leyes de neutralidad, yo le aseguro al senor agente 
confidencial que la compléta pacificacion de la repiiblica serîa 
obra de relative poce mémento». Rechaza perentoriamente, en 
nombre de la seberania nacional, que se prétende vulnerar «con- 
sejos y advertencias» que «cemprometerian para un pervenir 
indefinido nuestros destines de entidad seberana>: el veto de los 
présidentes de los Estados Unidos a futuras elecciones, la simii- 
siôn de un pueble viril, que ningûn gobierno aceptarâ «a menés 
de ne registrarse un cataclisme monstruoso y casi imposible en 
la conciencia mexicana». 

Ilabilmente transforman los ministres del gênerai dictador la 
querella de facciones en guerra internacional: la violencia sajona 
unifica a les partides discordes, la invasi(3n destruir.1 la revolu- 
ciôn. Père «les buenos oficios» de la repûblica norteamericana 
difieren de la amenaza marcial: imperiosamente acensejan la paz, 
intervienen al margen de un severo protocole con la biblica 



EL PANAMERICANISMO 43 



rudeza de predicadores desencantados. Se aleja la intervenciôn, 
y el ministro de Relaciones Exteriores argentine, doctor Mura- 
ture, reconoce «el carâcter depresivo, que necesariamente asu- 
mirâ», en Mexico disociado, «cualquier ingerencia extrana, mien- 
tras no fuera solicitada, con plena madurez de pensamiento, por 
las mismas agrupaciones comprometidas en el litigio». Condena 
la recia tutela que pesaba ya sobre la democracia anarquizada, v 
al afirmar «la intima solidaridad moral con que se siente ligado 
a la suerte de Mexico» el pueblo argentino, y recordar tradicio- 
nes y esperanzas comunes, oponîa, como el doctor Drago en los 
dîas tragicos de otra intervenciôn, la comunidad de repûblicas 
neoespanolas al poder exclusivo de la America sajona. \'olvia 
asî a este mundo de entidades desigualmente poderosas el equi- 
librio moral y se alejaba de su luturo brumoso, la conquista. 
Conciliaciôn oportuna del americanismo y del respeto a nacio- 
nalidades independientes, realizado por el gobierno de un poder 
fuerte, el argentino; prescindencia en los asuntos internes de 
repûblicas afines, ya que «las tentativas de pacificaciôn inspira- 
das en môvileâ de orden sentimental serîan estériles, cuando no 
contraproducentes, y podian estimular tendencias aue, siendo al- 
tamente generosas en su inspiraciôn originaria, derivasen, por 
imposiciôn fatal de las circunstancias, hacia un peligro para la dig- 
nidad o para la soberania de los pueblos sometidos a ellas». 

No ha olvidado la venturosa democracia los anos dolientes de 
su constituciôn, \ por eso es mas eficaz su piedad politica; de la 
eminencia de la paz conquistada sigue, sin desdén, el agitado 
avance de pueblos menos prosperos. «Perdura en todos los re- 
cuerdos, escribe el doctor Murature, la vision nîtida delasincer- 
tidumbres angustiosas y de los sanguinarios extravios que acom- 
panaron al proceso de la organizaciôn politica nacional. Esta ya 
bastante lejos para que podamos contemplarla sin pasion y de- 
masiado cerca todavia para que nos sea posible evocarla sin do- 
lor». jRefinada sensibilidad de pueblos, que han sufrido el mal de 
la gestaciôn y que no serân impasiblcs, como los severos esta- 



44 FRANCISCO GARCfA CALDERÔN 

dos sajones, al largo desconcierto de inestables repûblicas! En 
vez de un solo poder presentarân sus generosos oficios cuatro 
naciones: la Argentina, el Brasil, Chile, el A B C de las comhi- 
naciones politicas méridionales, unidas en esta cura de pueblos 
a la repi'iblica del Norte. En \\ àshington se acepta la mediacion 
del vSur, el resuelto avance de deniocracias que desconocen la 
anligua jerarquîa de naciones en un continente rico en vida as- 
cendente v orgulloso de sus tradiciones exclusivas. 

Notable intervencion, por la cual se establece defînitiva rela- 
ciôn de lamilia entre los estados neoespanoles. Mexico amena- 
zado y el vecino imponente aceptan el arbitraje de très gobiernos 
que enhestan la conciencia americana, todavia confusa, y propo- 
nen, para los problemas que afectan a la vida nacicinal, el benefî- 
cio de soluciones colectivas. Las bases senaladas por el présidente 
Mr. Wilson para fundar el orden mexicano, son examinadas )' 
corregidas por los représentantes del A B C. A ellos se agregan 
ministros, escogidos al azar, de Cniatemala, de Bolivia, del Uru- 
guay, a fin de que la benévola pacificaciôn exprese la voluntad 
unanime del continente. Y en lugar de la tabla rasa sugerida por 
el romanticismo politico, como si fuera posible desconocer pasio- 
nes y crear un estado abstracto y viable en el tumulto de exaspe- 
rados intereses, se construye un régimen adecuado a la inquietud 
mexicana. Es reconocido por los gobiernos de Aniérica el prime- 
ra de los caudillos militantes, el gênerai Carranza, semidictador 
que ha explicado la discordia nacional por razones de injusticia 
econômica y que va a establecer quizâ, abandonando como go- 
bernante los excesos de su radicalisme, una repûblica libre de 
feudalismo territorial y de inipura demagogia. 

Estos ejemplos de activa solidaridad crean en America, sin 
previos tratados, un solemne poder moral, como el que levanta- 
ra Bolivar sobre la anarquîa de estados incipientes. Miriisterio de 
paz desinteresado y oportuno, para el cual se juntan, en la crisis 
de alguna repûblica, los estados prospères, en nombre del inte- 
rés continental. Aspiran a conservar las fuerzas del Nuevo Mun- 



EL PANAMERICANISMO 45 



do, a acrecerlas, a detener la obra rcvolucionaria, a evitar con- 
fiictos interiores y exteriores, en que despilfarran la energia 
adquirida naciones que improvisan su vida polîtica y financiera. 
Reconocen la excelencia de esta cooperacion sin designio impe- 
rialista y atribuyen al monrofsmo un sentido americano. Aso- 
ciadas a la naciôn sajona repûblicas que crecen demogrâfica y 
econômicamente, defienden la libertad de la America, su ordcn 
interior y sus principios democraticos. 

Dos notables escritores explican, en manifiestos, libros y dis- 
cursos, la importancia de esta transformacion. La doctrina neo- 
sajona es ya teoria comûn a pueblos de aima anâloga. La decla- 
racion de Monroe «ha salvado la soberania de las naciones ame- 
ricanas de la conquista europea», dice el Sr. Pérez 'Iriana: sera 
inatacable en el tuturo por accion conjunla de todas las naciones 
amenazadas. Oueda asi clausurado un mundo a la conquista ex- 
tranjera y consagrado a la democracia. Las repûblicas asociadas 
reconocerân también, segûn el voto del diplomâtico colombiano, 
que son inviolables sus territorios dentro del continente y que la 
usurpaciôn desaparece en sus relaciones politicas. «La proposi- 
ciôn de que la vic^lencia y el despojo — es decir, la conquista — son 
iniquidades en el extranjero y virtudes en el vecino, es indigna 
de ser mantenida o aceptada por pueblos que se respetan». Des- 
truîdo el instinto predatorio por obra de excelentes acuerdos y 
de un nuevo orden de convivencia pacifica, formaran estas na- 
ciones, que menudas cuestiones dividîan, una indestructible 
uni(')n. ]>a maternai rc})iiblica presidirâ a la comunidad de pue- 
blos afines. Para cjue sea eficaz su intervenciôn, «para que sea 
completo el panamericanismo, séria menester, ha escrito el se- 
îîor de (31iveira Lima ( ' ), que los PIstados L^nidos se asociaran 
a la America latina con la importancia, la influencia, el presti- 
gio, la superioridad a que tienen derecho por su civilizaciôn — lo 



( ') America Laiina e America Ittglesa. Paris, Garnier, s. f., pâg. 187. 



40 FR \NriSiO (-.\KciA CAl,r)ER(')N 

eoatrario no séria humano — , pero sin el pensamiento expreso o 
tâcito de directe predoniinio que origine suspicacias». I^stu- 
diando las fases deJ seutimiento de unidad americana, el mismo 
eminente historiador habfa coadenado en la doctrina de Monroe 
el «aspecto egoîsta», el afân de conservar el continente como 
posesiôn futura de la naciôn dominante. De )a elevaciôn de estes 
pueblos concertados surgira naturalmente un sentido nias aniplio 
de vinculaciôn politica, que «despoje de su exclusivisme pehgro- 
so» a esa arcâica doctrina y acerque, en provecliesa aseciaciôn, 
a repûblicas iguales ( ' ). 

Una importante manifestacion de panaméricanisme se ha agrc- 
gado a la anterier concordancia, en plena guerra, mientras agola 
Kuropa su histôrica riqueza: es la conferencia financiera de 
\\ âshington de Mayo de IQIS- Banqueros de los paîses que as- 
piran a asociar sus destines, ministres de finanzas, debîan reunir- 
se en la capital norteamericana para discutir cemunes intereses. 
Les Estados Unidos, inspirados per seguras consideraciones uti- 
litarias, atribuyen al factor economico primaria importancia en 
les proyectes de unificaciôn. Se esfuerzan per «establecer mas 
estrechas y mas satisfactorias relacienes financieras» con la Ame- 
rica espaiîela. Invitan a las repûblicas del Sur, perturbadas en sus 
finanzas por la crisis del mundo que les prestaba sus capitales e 
invadîa sus mercades, a libertarse de esta penosa dependencia 
colonial y a formar con elles, si no el antiguo zollverehi a que 
aspiraba Mr. RIaine, siquiera un podereso y libre organisme, 
cerrado a la presiôn extranjera. 

Las réservas bancarias del Nerte sajén servirân a la America 
inferior. En la asamblea se discutio la necesidad de concéder 
amplios crédites a les négociantes de democracias sin capital 
nacienal. Se establecerân, en las grandes ciudades de Nerte y 
vSud America, sucursales o agencias de poderesas institucienes 



( ' ) Panamencanix/no. Rio de Janeiro, 1907, pdssim. 



KL PANAMERICANISMO 47 



fédérales, y todo el poder bancario consolidado en los Kstados 
Unidos, decia el secretario del Tesoro, servira para redimir de 
su transitoria mediocridad a las repûblicas «fraternales>. Esti- 
mulo a las industrias, empréstitos, protecciôn al comercio nortc- 
americano, concesion de obras pûblicas, diversas formas de iii- 
filtracion financiera, que la ley de réserva fédéral, concentrando 
el poder de baiicos diversos, estimula y dirige. T'ompanias de 
transporte façilitarân el intercambio comercial, buques adqui- 
ridos por el Estado, vapores rapides que establezcan directas 
comunicaciones entre los pueblos asociados, pacifica flota auxi- 
liar utilizable en futuros conflictos. 

A estas inmediatas retormas se juntan niedidas que unifornien 
el sistema economico de las diversas naciones: el patron de oro, 
como base monetaria; el examen de reglamentos de aduana, de 
la legislaciôn comercial, para corregir su excesiva diversidad; la 
reduccion de la tarifa postal telegrafica; en suma, sablas tentati- 
vas de unidad, que separarân al nuevo continente, sin perentorias 
declaraciones de vinculaciôn aduanera, del viejo continente pro- 
ductor. Anualmente se congregarân los représentantes del Nor- 
te, Centro y Sur America, y una alta C'omision internacional 
examinarâ las condiciones no resueltas de acercamiento finan- 
ciero. El secretario del Tesoro declarô, después de clausurada 
la asamblea, que «habian sido tan satisiactorios sus resultados», 
que estaba persuadido de que «séria de gran provecho para 
todas las repûblicas del continente realizar una conferencia finan- 
ciera panamericana cada aiio en Washington», y precisamente 
en la blanca capital, porque a ella llegarîan mas fâcilmente im- 
])ortantes banqueros y comerciantes de Estados Unidos. Ouedan 
asî determinados los caractères de la nueva union ])ositiva, sin 
românticas promesas, entre todos los pueblos americanos: co- 
rrigiendo diferencias, entrecruzando intereses, acreciendo de- 
pendencias, uniendo a comerciantes, fabricantes y banqueros en 
la misma empresa de dominio pacifico, se transforma la incierta 
condicion de los estados neoespanoles. En vez de la acciôn de 



48 . FRANCISCO GARCIa CALDERÔN 

diverses poderes financières ingleses, alemanes, belgas, france- 
ses, un solo formidable agente, que concentre riquezas y acreen- 
cias y asocie doiînitivamente a repûblicas deudoras contra los 
anbiciones territoriales fie Europa, contra su propia miseria fis- 
cal y la présente limitacion de sus proflucciones. 



Sistema detensivo contra probables con(|uistadores, o ensayo 
de organizaciôn y ]3rotec.:i6n dentro del continente, el paname- 
ricanismo prospéra y se transforma. Con la guerra de 1914» 
largo confiicto de doctrinas, de intereses e imperialismos, cambia 
su funcion histôrica: es el credo polîtico de libres naciones. En 
la lucha metaft'sica que acompana a cruentas batallas afirma la 
America su le esencial. Représenta definidos principios: arbitra- 
je, democracia, libéralisme sin enhiestas dominaciones, paz en el 
progreso industrial, convivencia pacifica entre repûblicas meno- 
r^'S y pueblos Inertes, comunidad de intereses religiosos y mora- 
les. Adelantândose al esfuerzo de los pacifistas y a su «programa 
minimo», ha defendido la conciliaciôn, condenado los pactes se- 
crètes, reducido, en tratados internacionales, les armamentos. En 
solemnes cengreses ha denunciade el espfritu de pueblos con- 
quistadores. De Norte a Sur estas ideas générales dan a naciones 
afines indiscutible originalidad. 

Sole la America no asiste a la cita sangrienta de naciones. 
En Asia, en Africa, se dan conflictos secundarios, que reflejan, 
en territorios sumisos, el antagonisme cardinal de las grandes 
potencias europeas. Les Estados Unidos han utilizade esta réclu- 
sion de las naciones hispaneamericanas para conquistar nuevos 
mercados y acrecer su influencia economica. A la acciôn de ca- 
pitalistas previsores se une la influencia de brillantes universida- 
des, la frecuente odisea de sus profesores. Alejândose de la 
Europa guerrera, çne sera mâs independiente este grupo de na- 



KL PANAMERK:ANISM() 49 



ciones republicanas y libérales? De su autonomfa financiera deri- 
varâ fuerzas de resistencia moral. La peligrosa ideologîa de in- 
justas naciones, de un mundo usurpador y guerrero, no Uegarâ 
a territorios que realizan la progresiva union, intelectual y utili- 
taria, moral y diplomâtica, de fuerzas concordantes. 

Del Nuevo Mundo vienen a T'.uropa los mas generosos idéa- 
les, las mas nobles teorîas, romanticismo que desconoce la su- 
prema razon de la tuerza, humanitarismo (jue concilia intereses 
y sentimientos, quijotismo favorable a los cstados pcnjucnos. l'.n 
la segunda conierencia de La 1 lava, (li')ciles a antiguas inspira- 
cioncs y a moviles ejemplares, defendieron los ministros de la 
America protundamcnte cristiana, principios de paz: ("olombia, 
la sumisiôn de la guerra a leyes de civilizaciôn; el Perû, la efi- 
cacia de las soluciones arbitrales; el Brasil, la igualdad jurîdica 
de las naciones; la Argentina, la independencia de pueblos deu- 
dores ante poderes fuertes que pretendieran emplear medios de 
fuerza en el cobro de los créditos pendientes. Cuantos estudia- 
ron las direcciones de la diplomacia norteamericana rcconocic- 
ron, en nicdio de condt-nables aventuras, una tradicion de jusli- 
cia y tolerancia. Recuerda John \\ . Poster, en su estudio sobre 
el primer siglo de la vida internacional de Estados Unidos, los 
nobles principios cjue la guiaron: libre comercio, neutralidad, 
respeto a la propiedad privada, condenacinn de barbaras des- 
trucciones, disciplina y self-control Q.x\ la misma primitiva rudeza, 
exaitaciôn de la ]iaz como estado normal de las naciones, exa- 
men de la guerra como crisis evitable y rezago odioso de cri- 
menes ancestrales. 

Convirtiendo sentimientos y razones en cieacia organizada, 
emprende la America la conquista moral de! mundo. Ya pros- 
peran entre los neosajones los cruzados del pacifisme, como 
Mr. Bryan, y a despecho de su herenciade anarqui'a manifiestan 
los neoespanoles su fe tenaz en el arbitraje. Se juntan los mas 
variados impulsos en este abigarrado evangelio: tardîo desinterés 
de millonarios a la manera de Carnegie, puritanismo bostonia- 

Rtviu HiSj.iniqut.~0. 4 



50 FRANCISCO GARCIA CALDERÔN 

no, mistica propaganda contra la avidez de la concurrencia y de 
la guerra, liberalismo intempérante que une, en invariable trilo 
gîa, la repùblica, la industria y la paz. En pensadores y polîti- 
cos descubrimos la misnia conviccion, en Jefferson y en 1 lostos, 
en Sarmiento y en l^merson: el continente colombiano constitu- 
ye, en la evolucion humana, una novedad trascendental. jetîer- 
son escribîa a Monroe, en 1823, que séria el «hemisferio de la 
libertad>, como Europa el «dominio del despotisme»: the domicil 
of despotisvi. En las recientes creaciones politicas de un prési- 
dente doctoral, Mr. W'ilson, inipera el mismo entusiasmo: «una 
nueva civilizaciôn», «un orden nuevo sobre la tierra> han fun- 
<lado en Ultramar los colonos que abandonaron la vida antigua 
de reinos impures y fatigados. Allf podrâ «el hombre libre olvi- 
dar las angustias de su vida pasada y asegurar el cumplimiento 
de todas las esperanzas del mundo», inmensa tierra amorosa 
donde encontramos paz, igualdad y riqueza, sin monarcas ni cla- 
ses privilegiadas, sin «las cadenas que mantuvieron a los hom- 
bres en depresiôn y miseria> ( ' ). 

El pangermanisme civiliza por la guerra y régénéra en san- 
gre a la humanidad inferior. El panaméricanisme avanza por 
persuasion y pregona las excelencias de la libertad a la creciente 
turba inmigratoria. Redime en campes infinités a los sûbditos 
de poderes tentaculares. Interviniendo en la vida trâgica de los 
estados modernes, en los periôdicos repartes del planeta, en la 
injusticia de la expansion guerrera, estejoven continente, intru- 
se y degmâtico, defîende lo que un antiguo embajador norte- 
americano, Mr. Hill, ha llamado «la organizacion internacionab'. 
A la présente incoherencia, a los instables equilibries en que 
domina la fuerza, se sustituye la convivencia de estados respe- 
tuosos del derecho, tante en sus mutuas relaciones como en su 



(' ) La Nouvelle Liberté, trad. Mancoml)le, Paris, 1913. P''»g- -5^ y si- 
«uientes. 



EL PANAMERICANISMO 5 I 

orden inlerno. Los Estados Unidos, guiados por la formidable 
pasién sajona, aspiran a construir vaslfsimas federaciones, a con- 
gregar siii violencia, a unificar fuera de la guerra. Su idéal, leja- 
no y utôpico, lo realizarîa un sistenia universal de puehios de- 
niocrâticos, libres de castas y de reyes, hostiles a feudalismos 
y oligarquîas, en perpétua paz industrial, en prodigioso creci- 
niiento econôniico. «Si considérâmes, escribe Air. llill, lo que 
el principio de la federaciôn ha hecho en favor de la America 
sajona y de Alemania, extendiendo las relaciones juridicas a 
grandes agregados de pueblos que viven todos bajo el mismo 
sistema de leyes y someten sus derechos al juicio de una corte 
fédéral, concluimos por pensar que es esa la imagen de lo que 
el mundo entero llegarâ a ser. Y dirîase aûn que tal es el fin ûl- 
timo del esfuerzo humano en lo que se refiere a la organizaciôn 
politica y al triunfo universal de la concepciôn jurîdica del Es- 
tado» ( ' ). Adecuândose al moderno desarroUo fatal que reem- 
plaza la dispersion por la concentraciôn, la estéril separaciôn por 
el restablecimiento de sîntesis cada vez mas vastas, en la polf- 
tica, en la ciencia, en la evolucion del proletariado, en el pro- 
greso de las industrias, en el capitalisme internacional, en la nue- 
va ciencia de las relaciones internacionales, demuestra la eficacia 
de la asociaciôn y de la cooperaciôn, poderes modernos. Em- 
pleando la formula del tercero de los Napoleones, puede decirsc 
que la federaciôn es la paz. P21 equilibrio siempre inseguro, con 
la inmoralidad de las compensaciones territoriales, con la in- 
quiéta balanza de poderes y la agotadora rivalidad de armamen- 
tos, conduce directamente a la guerra. Los tratadistas norte- 
americanos que estudian la naturaleza del Estado universal, 
concilian la soberania de orguUosos poderes armados con su vo- 
luntaria sumisiôn a reglas de justicia. Demuestran que en el 
concierto de los pueblos fuertes para buscar la paz y evilar la vio- 



(•) L'Etat Moderne et l' Organisation internationale. Trad. por Ma- 
dame Emile Boutroux. Paris, Flammarion, 1912, pâg. 207. 



5- FRANCISCO GARCIA CAI^DERÔN 

leiicia no existe humillaciôn ni desmedro de su eminente digni- 
dad. 1 funuinizar y alejar la guerra, orgaaizar la paz, tal parece el 
desideratum del derecho de gentes que la Amrrica inglesa v es- 
panola formula en libres y convenciones. Define la civiiizaciôn 
como Victoria del orden sobre el desorden, de la libertad contra 
la esclavitud, en las relaciones civiles, en la vida polîtica del Es- 
tado, en la cooperaciôn de grandes y pequeiîas naciones, en la 
comunidad internacional. A imagen de los tribunales de cada 
pueblo, funda cortes internacionales, extiende Ids contratos y 
su red benéfica a las relaciones de estado a estado, acumula ga- 
rantias contra la dura voluntad de las potencias tutelares, créa 
instituciones de higiene, de correos, de educaciôn, a que contri- 
buyen todas las naciones. Agrupando intereses, limita el empleo 
de la fuerza. 

Si obedeciera el curso de la historia a las leyes establecidas 
por los sociôlogos; si en ella se realizara invariablemente el paso 
del régimen militar al industrial, como ensena Spencer, del 
status inflexible a la flexible cooperaciôn, segiin la demostracion 
de Summer-jNlaine; en un continente que tiende a desterrar la 
guerra de su vida nacional e internacional y a crear indefinida- 
mente riquezas, hallariamos el término feliz de la aventura Hu- 
mana: democracia y paz, organizacion y libertad, cooperaciôn y 
poder. Los l'.stados Unidos y las naciones mâs ricas del Sur 
creen ya con robusto optimismo en la superioridad de su ambi- 
cion y de su polîtica. De admirables postulados morales des- 
cienden sin estuerzo los profesores de americanismo al prosaico 
dominio de los intereses. .Sin un esencial materialismo sera in- 
eficaz el plan de los idecjlogos. Necesita el nuevo continente para 
corregir a Europa de una polîtica de exclusion tînanciera y moral. 

Un nuevo orden de realidades surgira de esta crisis de viejas 
naciones: violenta concurrencia en zonas remotas, division de! 
planeta que prépare largas guerras de conquista. lùiropa necesi- 
ta mercados, y tal vez, llrmada la paz, hallarn diques de I)ronce 
para sus cxportaciones. lui Oriente domina el Japon; termina en 



FX PANAMERICANISMO 53 



China el rrgimen de la < puerta al)ierta>. Concesiones y privilc- 
gios van al iniperio insular, a fâbricas donde se mueve un ejcr- 
cito de obreros menudos, sobrios y previsores. Ouizâ se déten- 
dra en liagdad la presiôn eumpea, el trenesf comercial de las na- 
ciones germanicas. Las razas de Atrica ignoran todavfa la exce- 
lencia de la industria occidental, la vida coniplicada y el lujo 
exubérante. Oueda la America semiculta, donde ciudades de in- 
tensa vida moderna consumen productos europeos y se some- 
ten fervorosamente a la vida exôtica. Alli, en inmenso campo de 
influencia, se agitarân las potencias transtormadas por la guerra, 
activarân la invasion fabril, combatirân en dura conquista y usur- 
pacion de mercados. ;Sera el continente que se disputan nacio- 
nes millonarias perpetuamente respetado cuando se estrechen 
los dominios de expansion de Inglaterra, de Aleniania, de Fran- 
cia y de los l'.stados L nidos? liCerrarâ, creando premiosas fâbri- 
cas, su propio territorio a este peligroso concurso de armados 
iniportadores? 

l"'n el nuindo contemporâneo se juntan la solidarifiad v la con- 
currencia, la dependencia creada por la economîa de la produc- 
cion y del consumo )• la ardua lucha por la posesiôn de los mer- 
cados y las tierras laborables. Un nuevo arancel équivale a una 
série de batallas; un zoliverein sobrepasa en iniportancia a una 
alianza guerrera. Ningûn pueblo puede atirmar que su vida inte- 
rior es inditerente al progreso o al estancamiento de otras razas: 
como en la antigua sentencia, toda angustia humana repercute 
en lejanos continentes; e! oro es nomada, y oscilaciones como 
las de la tierra temblorosa van de uno a otro mundo en las gran- 
des crisis de la industria. Las naciones organizadas no respetarân 
siempre la inseguridad americana, la eterna guerra civil del Tr6- 
pico, la bancarrota de la autoridad y el triunfo de la demagogia. 
Con su intensa vision de las necesidades modernas, rechazan los 
Estados Unidos un panaméricanisme sin bases positivas. Su filo- 
sofia pragmàtica establece la primacia de la acciôn: la idea es 
sierva de la vida y de la prâctica, de la utilidad y del dominio 



54 FRANCISCO GARCfA CAI-DERÔN 

sobre la tierra y los hombres. Por eso se empenan en alejar de 
un continente recluso a sus émulos y estimulan la evoluciôn 
agricola, industrial y coniercial del .Sur neoespanol. Aventurai! 
en este esfuerzo, no solo el capital acumulado en sus arcas, sino 
la posibilidad de futuras guerras de expansion. Dominando a la 
-Ymérica espanola, garantizan el orden e invierten capitales. Su 
hegemonîa amenaza a otros predominios. Un libro reciente del 
profesor Mr. Roland G. Usher estudia este aspecto de las nuevas 
luchas: el vencedor en la guerra europea retarâ al poder norte- 
americano y le arrancarâ quiza, en un formidable choque, el mo- 
nopolio a que aspira, de Canada a la Tierra del Fuego ( ' ). 

Examina Mr. Usher los aspectos de este fatal conflicto )' la 
estrategia de los Kstados Unidos, fundada en su privilegiada si- 
tuacion geogràfica. La inmensa costa, con puertos igualmente 
utiles contra el invasor; la âspera montana, que sépara las regio- 
nes del Atlântico y el Pacffico y permite la restauraciôn de las 
fuer/as agotadas y la defensa interminable después de proba- 
bles derrotas. ^'De dônde vendra la agresion? ;De Inglaterra, cu- 
yos mercados sudamericanos van conquistando los norteameri- 
canos y tecundando con su nueva riqueza, creada por la guerra 
occidental.? ( ■' ) A ella esta vinculada la repûblica de raza semejan- 
te, a su flota, que le asegura la supremacia en el nuevo continen- 
te. El poder naval sajôn ha respetado la soberania politica de les 
hermanos de ultramar sobre las inmensas tierras espafiolas. Atra- 
vés del Océano llegarân a nuevo acuerdo estos dos imperialismos 
democraticos. «Cualquiera que sea el resultado de esta guerra, 
quienquiera que en ella venza y dondec|uiera que triunfe, sera 
apto, segùn Mr. Usher, para amenazar» a su patriay destruir su su- 
premacia en el hemisferio occidental. .Solo el equilibrio polftico 



( ') Panamei-icanism. London. Constable, 191 5. 

(2 ) Se calcula que el saldo comercial favorable a los Estados Unidos 
en los diez primeros meses de 191 5 es de mil ciiatrocientos millones de 
dôlares. 



EL PANAMERICANISMO 55 



de Europaha impedido hasta ahora que un estado ambicioso lleve 
sin peligro un vasto ejército invasor a las costas occidentales de! 
Atlântico. UnaGermania triunfanteambicionarâ tierras de expan- 
sion, y Sud-América «conio campo para empresas no tiene rival 
en el mundo». Pedira a la democracia, enriquccida con fucrza Icu- 
tona, alianza para invadir dominios de precaria independencia y 
repartirse estados de disolvente individualismo, o atacara a la na- 
cion mercantil y denunciar.1 su impura avidez. «Una emigracion 
ahundante de alemanes a Cuba o a la America méridional, escribe 
el profesor norteaniericano, creari'a una situaciôn anâloga a la que 
hoy existe entre Inglaterra y el Canada*. Europa abandonarîa 
facilmente a naciones remotas de un mundo que no ha reducitlo 
a colonial servidumbre, antes que entregar a los germanos triun- 
fantes Marruecos, el l^^gipto o la India. Aceptarîa el senorîo de 
la <Germania Mayor» de Tannenberg, es decir, el aislamiento 
de Estados Unidos en el continente que ambiciono dominar. 

Tal ostracismo anularia un siglo de historia yanqui, serîa la re- 
gresiôn a la primitiva modestia de colonias protestantes, sin or- 
gullo impérial ni maravillosos progresos en el dominio de la can- 
tidad y de la energia. Los escritores norteamericanos discuten los 
provechos y peligros de esa probable guerra de dominaciôn. ^-Me- 
rece la defensa del panamericanismo el riesgo formidable de un 
conflicto con una o dos grandes potencias europeas? Prefieren los 
'<pequeiîos americanos», tîmidos y titubeantes como los. radicales 
ingleses enemigos de Cecil Rhodes y de Chamberlain, separarse 
de la America inferior, desconocer la pregonada hermandad. 
Declaran, con evasivo pesimismo, que la doctrina de Monroe es 
hoy teoria obsoleta. 

Inûtil supervivencia de una antigua politica ha visto en ella el 
profesor Bingham ( ' )• Y Mr. Usher ha estudiado minuciosamen- 



( ' ) He analizado algunas de sus afirmaciones en mi artîculo The Mon- 
roe Doctrine and Latin America^ publicado por la revista de Boston The 
Atlantic .^fonthly, en el numéro de Marzo de 1914. 



S6 l'RANCISCO OARCfA CALDERÔN 

te la «falacia» ciel panamericanisnio. Solaniente razoncs geogrâ- 
ficas lo explican, forluita vecindad sin trascendencia moral. Las 
dos Américas, sajona y latina, estân mas unidas a l'iuropa que 
vinculadas entre si; de vWa dependen, la siguen y la reflejan. 
Raza, religion, lengua son infranqueables divisioncs, y hasta las 
palabras fundamentales democracia, interés y honor, cambian de 
«entido de uno a otro sistema de estados ( ' ). A^erdad de este 
lado del Rio Grande, diriamos recordando a Pascal, del otro 
lado error. Estudiando las relaciones présentes, niega el j^rofesor 
su importancia. Sin marina mercante; conservando Londres su 
rango eminente de centro mercantil y burs^til del Nuevo Mun- 
do; impotentes los Estados Unidos para consumir el stor/c de las 
producciones hispanoamericanas }• satisfaccr con su actividad 
labril a la capacidad de importacion de repiiblicas exubérantes, 
fciltan los requisitos indispensables a la proA^ectada Union 
aniericana. 

^•Paltarân siempre y habrâ caducado el audaz pensamiento de 
la asociaciôn? El mismo acerbo critico reconoceque <el desarro- 
llo economico del siglo xix ha cambiado las relaciones entre 
Estados Unidos y Sud .\inerica; una estrecha conexion entre 
ellos ha llegado a ser posible, aunque todavia no existan intere- 
ses econoniicos nuituos». Aun en el orden intelectual se obser- 
va una lenta infiltracion de ideas del Norte en Mexico y Cuba, 
inspiraciones sajonas que enriquecen la tradicion castiza. Recien- 
tes congresos han estudiado los medios de adquirir una inme- 
diata marina comercial. Si la vecindad geogrdfica no créa inva- 
riables uniones, tampoco se opone a su fundacion y a su pros- 
peridad: el secretario de Estado Mr. Olney, condenando hace 
veinte aiios el pesimismo de Mr. Usher, decia a lord Salisbury 
que «la distancia y très mil millas de océano hacen innatural e 
ineficaz toda union politica permanente entre un estado europeo 



( ' ) O. c, pAg. 230. 



EL PANAMERICANISMO 57 



y otro aniericano>, y agregaha que «los estados de AniTrica del 
Sur y del Norte, por la proximidad geogrâfica, por la niutua sim- 
patia y la analogîa de las constituciones politicas, son hermanos v 
aliaflos, coniercial y poli'ticamente, de los l'.stados L nidos». 

1*",1 panamericanismo no muere, sino que se transforma segùn 
cl destine de seres y realidades viables, i^-s la organizaciôn de los 
<lerechos y los deijeres de un mundo autônomo. ^'a no vigilan 
los estados sajones a todas las rcpûblicas, como si llcvaran so- 
bre sus broncincos honibros el peso de un continente desatenta- 
do. A su obra de sancaniiento americano colaboran vigorosas 
repûblicas. «Es posible, ha explicado recientemente Mr. John 
Barrett, director de la L niôn Panamericana, que la nucva doctri- 
na establczca que las naciones de la America latina protegerân 
la integridad y la soberania de los Estados Unidos con la misma 
sinceridad y la misma prontitud con que los Estados Unidos 
apoyarîan y protegerîan la soberania e integridad de las nacio- 
nes latinoamericanas en el caso de un ataque extranjero». Mu- 
tuamente se auxiliarân estos poderes cuando liuropa o el Asia 
amenacen al antiguo tutor, convertido en eminente compaîiero 
de una cruzada democrâtica. 

Panamericanismo o germanisme, tal parece ser jiara nuestras 
democracias el dilema ineludible. lemen, en la potencia norte- 
americana, la expansion financiera, la conquista territorial, el 
desdén de la repùblica caucâsica a la inmensa turba mestiza. 
Pero, de Alemania llegan también amenazas de imperialismo, en 
loslibros de Stewart (liamberlain, de Reimer, de lannenberg, en 
los agresivos folletos de la Liga Pangermanista; terminantes anun- 
cios de conquista en desdenosa jerga cientifica. Cierto es que 
de los violentos manitîestos a la realidad polîtica, lenta y sinuo- 
sa; del orgullo démente al sagaz realismo de la diplomacia, mé- 
dian termines c|ue no vence repentinamente un pueblo active. 
Espfritus voluntariamente eptimistas niegan a esos vastes trata- 
dos de germanisme intempérante seriedad y efîcacia. La paradeja 
de hey es, sin embargo, ambicion de maiiana. La guerra actual 



5<S FRANCISCO GARCfA CM,r>ERi')N 

revcla el extraordinario progreso de esa volunlad de universal 
dominio en la Alemania, que, segûn la frase de Heine, solo ini- 
peraba antafio en el aire, en hermosas torres de sutileza, mientras 
(|ue sus rivales se disputaban la tierra y el mar. La Dentschstiiin 
tiene ya en el Nuevo Mundo prospéras sucursales. Puede exigir 
invariable sumisiôn en nombre de la cultura, del Estado omni- 
présente y omnipotente, de los deberes de una raza predestinada 
al imperio.Coloniza cambiando instituciones, persiguiendo la len- 
gua, expropiando tierras, llevando a las aimas el terror necesa- 
rio. Entre dos dominaciones, entre dos peligros a la fr.lgil inde- 
pendencia de repùblicas desorientadas, hemos de preferir la hege- 
monia norteamericana, la preeminencia de una repûblica libéral, 
de tradiciôn sajona y de instituciones democrâticas. La fe en el 
hombre libre, en la tolerancia y en la igualdad; el respeto a la 
energîa; la jerarquia Hexible; el individualismo corregido sin vio- 
lencia,serân siempre, en el poder sajôn de America, aspectos inte- 
resantes de la fuerza justa. Refiriéndose a la invasion financiera 
de Estados L^nidos en repùblicas centroamericanas, escribe mis- 
ter Usher que «apenas ha dejado a los pequenos estados una som- 
bra de independencia polîtica». No es, sin embargo, la noche de- 
finitiva, porque la invasion financiera lleva a esos pueblos, domi- 
nados por avidas facciones, complicaciôn econômica, difusa rique- 
za, progreso y cultura en las ciudades, y forma una generacion 
independiente de industriales y comerciantes: del orden, de la 
creacion de intereses, de la instituciôn de nuevas clases sociales, 
resurge la autonomia, que no destruyô la finanza conquistadora. 
El cuadro politico persiste en medio de la confusion plutocrâti- 
ca y se defînen mejor sus Hneas esenciales. 



VI 



De modesta doctrina de exclusion, de inquiétante protectora- 
do, se éleva el panamericanismo al rango de un principio con- 



Er. PANAMERICANISMO 59 



servador, en los imprevistos avatares del mundo occidental. Un 

novellsta que descrlbe el futuro con précisa intuiciôn, Wells, re- 

conoce que, clausurado el ciclo de las grandes guerras, très gru- 

l)Os de pueblos lucharân por el doniinio niaterial y espiritual: los 

aliados, que combaten a la Europa germânica; sus enemigos, po- 

derosamente asociados, y los panamericanos. Duelo de dos sis- 

temas polîticos, como en los tiempos de la Santa Alianza, de au- 

toridad y democracia, de suntuoso absolutismo y agresiva libor- 

tad. Renovaciôn de un eterno antagonismo entre fuertes organi- 

zaciones, desdeiiosas del hombre y de su ambicion, imperios asi- 

rios y persas, pesadas arquitecturas de Oriente y los estados iti- 

quietos e irrespetuosos donde se discute el pasado y se créa, en 

orgullosa aventura, un nuevo porvenir. Si no perece la construc- 

ciôn alemana, su dominador militarismo, su âspera filosofîa, que 

desconoce el valor cristiano de la piedad, su mistica ambicion de 

conquista, su perpétua exaltaciôn de la guerra, se repetiran los 

imponentes combates de dos enhiestas culturas, interminable- 

mente. Y la America intervendrâ como tercer factor en estos 

choques formidables: defenderâ la civilizaciôn cristiana, su tradi- 

ciôn de paz )' tolerancia, el respeto a los pactos y la indepen- 

dencia de los estados menores. El porvenir del panamericanismo 

se confunde asi con los grandes intereses de Occidente y el le- 

gado moral de los pueblos que formaron el aima moderna, claro 

helenismo, cristïanismo de moral profunda y sutil psicologi'a, or- 

ganizacion romana del derecho, reconocimiento francés de la li- 

bertad y de la igualdad humanas, orden inglés en que se desarru- 

lla la energia individual sin externa presiôn, democracia de volun- 

tades autônomas presidida por reyes. Inclinândose hacia una u 

otra agrupacion de estados, una America fuerte imprimirâ a la 

cultura contraria direcciôn; iniciada de antiguos misterios que 

influye, como decisiva entidad, en el curso final de los sucesos 

humanos. Si no reniega de su original nobleza, de su quijotis- 

mo, de su doctrina perpetuamente expresada en libros, en con- 

venciones, en conferencias, olr('cer;i sus fuerzas industriales y 



60 l'RANCISCO GARCU CALDERÔN 

morales a las grandes naciones de la Europa libéral. En cien 
afios se habrâ realizado su admirable ascensi«')n moral: de colo- 
nia sumisa a vasta patria de hombres inquielos y franquicias 
exasperadas, de la réclusion laboriosa a la majestad de esos gran- 
des interprètes de la mas pura tradiciôn de eminentes civilizacio- 
nes que guardan las ideas y las formas, los cultos y los prejuicios 
necesarios, en las edades crepusculares ( ' ). 

Erancisco Garcia CALnKR(')N. 



(» ) En Enero de este ano — 1916 — debe reunirse en Wâshin^'tun un 
congreso cientîfico de las très Américas, al que se atribuye trascenden- 
cia polîtica. Un poderoso sindicato norteamericano, la Aymrican Inter- 
national Company, con un capital inicial de 50 millones de dôlares, acaba 
tle constituir.se para adquirir valores sudamericanos, que todavîa poseen 
los pueblos europeos beligerantes, e invertir en négocies de Hispano- 
América poderosos capitales. Son tlamantes aspectos de panamerica- 
nismo. 



LA LITERATURA DOMINICANA 



I 



Kl centre primero y principal de irradiaciôn de la cultura 
ibérica en America fué indisputablenientè la isla de Sanlo 
Domingo, la predilecta de Colon, la antigua y renonihrada 
Ilispaniola. De todas las del riente archipiélago antillano es la 
cjue ostenta montaiias mas altas, rios mas caudalosos. La na- 
turaleza intertropical ha hecho en ella espléndido derroche de 
sus dones mas deseados y valiosos. lui sus serranias empinadas 
y en sus valles idilicos, primero que en ninguna parte de Ame- 
rica, escuchôse el caracol guerrero del indio y el clarin del con- 
quistador hispano excitando sus respectivas huestes al combate 
encarnizado y cruento. ^Vtiui tanibién asomô primero su espan- 
table silueta la ominosa rebeliùn. Aun no terminada la com- 
pléta sumisiôn del aborigène, alzose Roldân en iracunda rebeldia 
contra el gobierno del dcscubridor eximio. En la isla hermosa 
y bravia hubo momentos de esplendor \ de visible adelanto. 
Taies momentos pasaron presto. V\ mayor nûcleo de su pobla- 
cion se desparramô por las AntiUas vecinas y por las tierras 
mas prôximas del continente recién descubierto. Toda esa gente 
iba movida por el incentivo de encontrar el oro a montones. 
Por un tiempo emporio de civilizacion, la isla se despoblo râ- 
pidamente; quedô casi desierta. De ella salieron para dilatar su 



Ô2 F. GAKCIA CODOV 



vuelo por regiones desconocidas, donde la fa ma pregonaba la 
existencia de cuantiosas riquezas, esas aves de presa que se 
Uamaron Ilernân Cortés, Francisco Pizarro, Vasco Nûnez de 
lîalboa, muchos mas de los audaces guerreros que sojuzgaron 
a sangre y fuego imperios y reinos, haciendo resonar por todas 
] cartes el nombre temido y glorioso de Espana. La despoblaciôii 
lue casi un golpe de muerte para la naciente colonia. Kl victi- 
inario de la culta y generosa Anacaona, la reina de la pintoresca 
Jaragua, el cruel y taciturno Nicolas de Ovando, tué un gobernante 
de innegable habilidad, organizador y amante del progreso ur- 
bano. Pero el empedernido comendador no tuvo quien conti- 
nuase su obra de mejoramiento material. Administradores ha- 
biles y bien intencionados acaso hubieran podido impedir la 
<lespob!aci6n del territorio desarrollando en gran escala elemen- 
teîs inexplotados dé riqueza pûblica. Sucedio todo lo contrario. 
En lo adelante, salvo en uno que otro perîodo, la existencia 
de la colonia sera puramente vegetativa. Correrâ, apacible y 
triste, sin ritmo ninguno de fecunda actividad. A dias de relativa 
animaciôn sucederân otros de amarguras y dolores. Huracanes, 
terremotos, epidemias, invasiones filibusteras, esparcirân por 
campos y ciudades el mas fiero y devastador estrago. Cierta 
aislada actividad intelectual florece en los conventos. Las comu- 
nidades religiosas, dominicos y franciscanos en primera linea, 
mantienen cierto limitado fermento de cultura. Bartolomé de 
las Casas, uno de los espiritus que mas honran la humanidad, 
dijo aqui, en La Vega, su primera misa. Côrdobas y Montesi- 
nos, frailes de verdadera estirpe evangélica, lucharon en favor de 
los pobres indios, torpemente esclavizados, pidientlo para ellos 
el derecho siquiera de vivir tranquilos y respetados en la tierra 
en cjue nacieron, jen la tierra en que fueron librer- y felices sus 
abuelosK'dn hechos de sublime piedad, de al)ncgaci(')n cristiana, 
confûndense, en aquel période, excesos autoritarios, ambiciones 
bastardas e iracundas... La colonizaciôn de esta Antilla nunca 
tuvo un ])roceso reguiar y cohérente de metridica adaptaciôn a 



LA I.llERATURA DOMINICANA 63 

formas sociales de evoluciôn progresiva. Se procediô, por lo 
gênerai, sin régla, conio al azar, evidenciando la clase conquis- 
tadora, o sus sucesores, solo propôsitos de rapina para alcanzar 
un pronto enriquecimiento. El carpe diem horaciano fué nornia 
gênerai de conducta. Las leyes de Indias eran excelentes, pero 
no se cunnplian. Xo obstante las recomendaciones calurosas de 
algunos monarcas espanoles, sus représentantes, ios encargados 
aquî de ajslicarlas, uno que otro de ellos con manifiesta buena 
intenciôn, tropezaron siempre con Ios sôrdidos intereses creados 
por la taila ensefioreada del esquilmado terruno. Durante un 
tiempo sostùvose la lucha entre una minoria culta y humanitaria, 
interesada en favor de Ios indios, y una mayorîa omnipotente, 
resuelta a mantener en toda su integridad la nociva institucion 
de las célèbres e)7coiiiîendas. 

Con el tiempo operâbase la fusion étnica destinada a producir 
un tipo colonial adaptable por entero al ambiente fisico y a 
modalidades sociales privativas del momento historico; En cu- 
riosa mezcolanza, determinando esa concreciôn ctnica, apareccn 
el bianco europeo, generalmente de clase baja y maleante; el 
indio quisqueyano, indolente y blando, y el etiope salvaje, pleno 
de las supersticiones febricitantes y fetichistas de sus selvas afri- 
canas. Este ûltimo fué importado, impremeditadamente acaso, 
para ret-mplazar a lus indios, ya en vîas de injustificable extin- 
cion. Al promediar el siglo xvi ya casi no quedaban indios en 
esta Antilla. El ûltimo de ellos, de estirpe soberana, el famoso 
P2nriquillo, después de una lucha de anos verdaderamente épica, 
logra la libertad de la porciôn de su raza que acaudilla y con 
eila se retira, ya sin ninguna sujeciôn humiliante, al pueblecito 
de Boyâ, donde él y Ios suyos se extinguen en melancôlico y si' 
lencioso aislamiento... En el tipo étnico que sale de aquel crisol 
humano hay poquisimas gotas de sangre aborigène. El bianco 
y el negro determinan casi por completo al criollo. Pero en este, 
jîor condiciones intrînsecas y por évidente superioridad intelec- 
tual, persisten muchas modalidades animicas caracterîsticas del 



04 i'. OARciA conov 



j)rimero, atenuândose considerablemente particularidades muy 
salientes y peculiares de la raza negra. 

Nuestra historia, résonante y épica, es, sin disputa, la mas 
variada y dranintica de la America latina. Hemos pasado, de 
niano en mano, del dominio de una naciôn al de otra, conio 
manso rebaùo, incapaz de sentir estremecimicntos de fiera rebel- 
dia. Hemos vegetado très veces: la mayor parte de nuestra vida 
histôrica, bajo la monarqufa espaîîola; durante cinco o seis anos 
pertenecimos al imperio napoleônico; hemos sufrido en dos oca- 
siones la vergonzosa dominaciôn haitiana, y por nuestra propia 
voluntad, por el brève plazo de algunas semanas, formamos par- 
te intégrante de la gran Colombia, la portentosa creaciôn del 
caraqueno insigne. De casi todas esas dominaciones hemos sa- 
lido aureolados i")or la Victoria. Bajo la primera dominaciôn 
espaiioia, sin arredrarnos ante el numéro y la disciplina del 
contrario, hicimos cara con éxito brillante al formidable ejército 
inglés enviado por el protector Oliverio Cromwell para some- 
ternos al dominio britanico. Con razon exclama el padre Viîs- 
quez, cura de Santiago de los Caballeros, degollado mâs tarde 
cuando la invasion de las hordas del feroz Dessalines: 

Ayer espanol naci', 
a la tarde fuî francés, 
a la noche etiope fin', 
hoy dicen que seré inglés: 
no se que sera de mi'. 

Pero en medio de tantos cambios y mudanzas persiste en sus 
principales aspectos, si acaso muy superficialmente modilicado, 
el tipo étnico hispano-americano, en que se han condensado con 
senorial predominio muy acentuadas formas espirituales de ver 
y entender la vida privativas de nuestros ierreos antepasados. 

Ouizâs desde puntos de vista de alta crîtica histôrica resuite 
puéril argumento acusar a Espaiia de causa déterminante de 
ciertos aspectos de nuestro estacionamiento y devociôn a lo 



LA LITERATURA DOMINICANA 65 

anejo y rutinario. Xo se puedc dar mas de lo que se tienc, y 
Espana, bueno o nialo, nos diô cuanto ténia, l^n cierto sentido, 
algunas detîciencias mentales nuestras son résultantes de algo 
muy particular de la ideologia espafïola. Joaquîn Costa, Una- 
muno, otros mas, han puesto recientemente de bulto todas o 
casi todas esas deficiencias de mentalidad. En la época colonial 
dan la sintesis de la defectuosa organizacion imperante estos 
très l'actores extraviados de capital importancia sociologica: en 
lo religioso, la intoleiancia, el lanatismo; en lo cconômico, un 
absorbente y rigido monopolio, y en lo politico, un rcgimen de 
centralizaciôn suspicaz y restrictive que mataba en fior toda 
sana iniciativa y hacîa de la ignorancia la mejor arma de go- 
bierno, tendiendo sistemâticamente al alejamiento de los criollos 
de los altos puestos adminislrativos, reservados casi exclusiva- 
mente al elemento peninsular... 

La urdimbre intima, la peculiar psicologia de esa época, resta 
aun casi inexplorada. Para historiarla con amplio espiritu critico 
abundan los materiales esparcidos al azar. Para hacer obra util 
se impone una selecciôn de ellos lo mas depurada posible. Solo 
por el estudio del pasado, por su conocimiento întimo, pcr su 
cntusiasta evocacion, pueden explicarse muchas cosas de la hora 
présente. De ese pasado vivimos espiritualmcnte en no escasa 
parte. Modificaciones sucesivas no han alcanzado todavia a ex- 
tirpar por entero algunos de sus mas inconvenientes aspectos. 
En nuestro ser colectivo vive aun el aima colonial, aunque disi- 
mulada bajo determinadas apariencias de modernidad. Nuestra 
carencia de cohésion colectiva, nuestra resaltante falta de solida- 
ridad, origen principal de nuestros desaciertos, de nuestras caî- 
das y desventuras, radican, principahnente, en el concepto equi- 
vocado de vida que fué norma déterminante de nuestro pasado. 
Una sociedad constituida por la violencia no podia dar frutos de 
vigoroso adelanto. Solo ha dado los podridos que cosechamos 
actualmente. Urge un conocimiento mas cabal de nuestra psicolo- 
gia individual y colectiva, que nos ponga en condiciones — com- 

Rttut Hispanique. — O. 5 



()() I. i;ari-ia i-.iiiiov 

parando taies tonnas pretéritas de nuestra mentalidad con otras 
mas beneficiosas de vida civilizada contemporânea — de evolu- 
cionar cientîficamente, sin saltos peligrosos, hacia un orden de 
cosas ])or entero propicio a la conquista luminosa de sucesivos 
perfeccitmamientos. La fuerza que moldeô las tornias mas acen- 
tuadas de! coloniaje palpita aûn vigorosamente en nuestras ideas 
de coercion, de amor a la violencia, de culto a soluciones reni- 
das con finalidades de derecho, de centralizacion cxtranguladora 
de propôsitos expansivos, de recio autoritarisnio, de tunesta in- 
tolerancia, de rutinarismos extremadamente entorpecedores... 

La vida literaria en Santo Domingo, en sus principales mani- 
festaciones, en todas sus formas de expresiôn, no tiene ni puede 
tener, tratândose de épocas pasadas, nada osencialniente carac- 
teristico que le imprima peculiarîsinia fisonomîa. \' lo mismo 
puede decirse de las demàs colonias espanolas de .Vmérica. 
lîastante abundante en el Perû, pongo por caso, adviértese en 
esa actuaciôn intelectual, detrâs de disfraces mas o menos 11a- 
mativos o vistosos, petrificaciones tradicionales de devociôn o 
de costumbres pintorescas caras a la imaginaciôn popular. Des- 
contados ciertos momentos en que el reinado de modas mas o 
menos efimeras hacc literatura, créa una literatura artifîcial, esta, 
en la generalidad de los casos, es producto natural v espontaneo 
que va refinandose lentamente y que retleja siempre, con mayor 
o menor fuerza, el pensamiento y la sensihilidad propios de una 
colectividad, de un pueblo, de una raza. La literatura de la épo- 
ca colonial, por lo (jue a nosotros se refiere, ha sido pobre, 
paupérrima. Y esa penuria intelectual guarda estrecha relacion 
con circunstancias hist(3ricas. Transcurridos algunos aiîos de re- 
lativo esplendor, la primada de America, la cuna de la civiliza- 
ciôn ibcrica en este continente, dilata su vida monotona en un 
ambiente de forzada quietud, que, en ciertos periodos, toma as- 
pectos de évidente retroceso. Xuestra existencia colonial es, en 
ciertas épocas, la de una colectividad de mendigos. En plâcida 
resignaeion, en melancolica conformidad, vegetamos largo tiem- 



LA I.ITERATURA DOMINICANA 6/ 

po, abierto solo el espiritu a cosas de acendrado misticismo y a 
ciertas diversiones populares. Procesiones, solemnidades patro- 
nales de ciudad o de barrio, juegos de gallos, de toros, absorben 
casi toda nuestra actividad. ^'^ eso, durante aquella larga noche, 
nos basta y nos satisface... 

l'ija la niirada en el horizonte marino, la colonia vive niisera- 
blemente, esperando ansiosa la escuadra que Irae el sitiiado de 
la Nueva Kspana. Al divisarla, las campanas repican alborozadas, 
la alegrîa se adueiia de todos los aninios. Ya, desde hacîa siglos, 
no constituiamos mas que un punto de escala, de trnnsito, en 
que S(')Io niomentaneanienle echaban ri ancla los galeones que 
iban al continente y que regresaban a l'^spana. Nuestra pobreza 
parece definitiva. jQué distancia, que inmensa distancia, de las 
fiestas deslunibrantes, de los esplendores suntuarios de Mexico 
y de Lima! V.n la corte brillante de los virreyes exhibese el lujo 
en proporciones capaces de competir con las de algunos monar- 
cas europeos. Se celebran certamenes literarios, se madrigaliza 
a la manera versallesca. Principalmente en Lima ha)' un copioso 
tlorecimiento literario. Trivial, alambicado en ocasiones, de es- 
caso valor estético en su mayorîa, pero florecimiento mental al 
fin... Kn la ciudad de Sanlt) 1 )omingo se expande toda la vida de 
nuestro espiritu. l'^n las aulas universitarias, en los conventos, se 
discuten con frecuencia puntos de teologi'a dogniâtica, de esco- 
iâstica tomista. Pero eso solo corresponde a una minoria de in- 
teligencia bien cultivada. El pueblo, la gran masa, signe en la 
mâs crasa ignorancia. Santo Domingo de Guzmân, todavîa hoy, 
es vivo y palpitante recuerdo de esos tiempos. Keedificaciones 
sucesivas de corte y tono arquitectonicos modernos no lian po- 
dido todavîa, acaso no lo podran en mucho tiempo, borrar las 
acentuadas peculiaridades medioevales de su fisonomia urbana, 
niistica y pintoresca. .\bundan los templos. Su catedral es de las 
mas notables de America. Fragmentos de paredones de ruino- 
sos edificios, ungidos por la historia, âlzanse a cada paso ante la 
curiosa mirada. Se expérimenta con fuerza la sugestion fascinan- 



68 F. GARCfA GODOY 



te de lo que fu6, de lo que diô asidero a leyendas de perdura- 
ble renombre. Y en la alta noche, bajo la caricia suave de la luna 
o bajo la palida claridad de las estrellas, deanibulando por algu- 
nas de sus calles arcaicas, contemplando sus vetustos edificiOvS, 
florece intensamente en ciertas aimas un ensueno romantico ple- 
no de mirajes misteriosos de leyenda y de fulgurantes evoca- 
ciones... 

Disipa en parte las sombras de aquella existencia patriarcal 
y monôtona, encerrada en estrechas limitaciones de pensamiento 
y de acciôn, un foco de luz potente y duradera: la Universidad 
de Santo Tomâs de Aquino. Por los origenes de su fundacion se 
llamô impérial y pontificia. Fué la primera establecida en Ame- 
rica. Una bula de Paulo \' la habia mandado crear en el ano I 538; 
pero su instalaciôn solemne se efectuo veinte anos después, 
en 1558. La integraban cuatro facultades: Medicina, Jurispru- 
dencia, Filosofîa y Teologia. Algunas décadas después fundôse 
un colegio, o cosa parecida, por un acaudalado vecino de la arrui- 
nada ciudad de La \'^ega, Francisco Gortôn. Se habla también 
de otro establecimiento docente situado en las anexidades del 
convento de Jesuitas. Parece que existi(') otro con el nombre 
de San Fernando. La Universidad fué fecunda en buenos re- 
sultados. De sus aulas salieron varones nutridos de humanida- 
des. Algunos gozaron de merecida fama y prestigio. La luz es- 
piritual que despedîa aquel centro de ensenanza superior se 
esparcio de manera bienhechora por las otras Antillas y toda la 
Costafirme. A sus aulas acudian numerosos estudiantes de dis- 
tintas procedencias. P"I espiritu de mitigado racionalismo de San- 
to Tomâs impero en aquella enseiianza universitaria, casi con 
exclusive senorio. Pero esa enseiianza, inspirada de continuo en 
formas mas o menos dogmâticas de una escolastica que ya, fuera 
de Espaîia y de sus Indias, se retiraba del campo de la especula- 
ciôn ante el empuje irrésistible de nuevas concepciones del ser 
y del conocer., sustentadas por pensadores exentos de resabios 
sectaristas, no podîa ser en modo alguno terreno a proposito 



LA LITERATURA DOMINICANA ÔQ 

para el nacimiento de formas literarias expansivas y consisten- 
tes. A ello hay que agregar la suma escasez de poblaciôn de la 
colonia, su estrechez econôniica y olras resaltantes deficiencias 
de su desenvolvimiento social. 

l'invueltos en nieblas de dudas y conlradicciones, aparecen los 
contadîsimos nombres que durante la primera época colonial 
pueden citarse como apreciables cultivadores de determinados 
géneros literarios. No falta quien afirme que fué un dominicano 
de la Orden dominica, i\lonso de Espinosa, el autor de la pri- 
mera obra que se imprimio en America. Se mencionan también 
dos poétisas: Leonor de Ovando, monja, y Elvira de Mendozii. 
Son las mas antiguas poétisas que se conocen en la historia de 
America ( ' ). Nada o casi nada se sabe, si lo hubo, del movimien- 
to de las letras en tan remotos tiempos. De cosa de un siglo 
mas tarde se recuerdan solamente estos dos versos de una glosa 
compuesta por un poeta desconocido, o poco menos, Francisco 
Morillas, en honor a los vencedores en la Limonade: 

que para sus once mil 

sobran nuestros cuntrocitntos. 

No falta quien rectifique diciendo que fueron setecientos. Ni el 
verso primitive ni la correccion parecen decir la verdad. Fué 
motivo de duelo gênerai la cesiôn que de la espariolisima colo- 
nia de Santo Domingo hizo a Francia la vieja y amada metro- 
poli por el tratado de Basilea. La consternaciôn fué unanime. 
Circularon mucho unos versos de autor anônimo, Lanientos de 
la isla Espaùola de Santo Domingo^ reveladores del intenso pesar 
que embargaba los animos. No vale la pena copiarlos, pues solo 
tienen importancia como documento histôrico. [Triste edad en la 
que se cedi'an los pueblos, aun de la acrisolada lealtad del domi- 
nicano, como si fueran cosa baladi, no obstante sus merecimien- 



( ' ) Horas de esttidio, por Pedro Henriqucz Urena 



yO F. GARCIA GODOY 



los y ejecutoriasi I.a despoblacion, por ese motivo, y después 
por las invasiones hailianas, se acentuû en proporciones aterra- 
cltjras. Cuantos tenîan medios de hacerlo abandonaron el pais, 
l'imigraron las familias de mayor prestigio por su cuna y riquc- 
zas. De los ûltimos veinte anos del siglo xviii a lus prinieros 
veinte de la pasada centuria, période tumultuoso y trâgico, se 
oscribiô algo. Una parte se imprimiô y otra pernianeciô inédila 
hasta hace poco tiempo. De 1785 data la publicaciôn de la obra 
/(lea chl valor y utilidad de la isla Espaùola de Saiito Doviingo, 
de un dominicano, el padre Valverde, plena de dates interesan- 
tes y de atinadas apreciaciones. Fué reimpresa en los dias de la 
anexiôn. El Diario de Sânchez Ramirez, publicado hace algunos 
anos por la benemérita Sociedad Amii^os del Piils, es un docu- 
mente interesante de ina])reciable valor histôrico. Escrito con 
extreniada sencillez, sin pretensiones literarias de ningûn género, 
tiende solo a dejar constancia de les hechos en que su autor ac- 
tuô decisivamente en primera Ifnea. Son curiosas asimismo las 
Noticias del doctor Morille, publicadas, también por la Sociedad 
niencienada, al final del tercer tome de la Historia de Santo Do- 
11/ii/go por Del Monte y Tejada. Pero la mas curiosa de las pu- 
blicaciones de aquella época es, sin disputa, la intercsantîsima 
Vh/dicacuU/, escrita en defensa personal por el padre Correa y 
Cintron, pues en ella se reflejan, con vivîsimo colorido, los sen- 
ti mientos de acendrade espailolisme que imprimîan selle pecu- 
liarîsimo a la sociedad dominicana en los postreros anos de su 
infecunda existencia colonial. 

Durante esas horas crepusculares, cl espiritu critico avizora, 
como nota curiosa, la apariciôn, aislada, sin nexos locales ante- 
riores de ningûn linaje, de dos composiciones de génères de 
poesia antagônicos, de duracion efimera. Por mas que critica- 
mente tengan un valor muy distinte, de resaltante mediocridad la 
{primera, de mérite muy relative la segunda, cite aqui taies cen- 
creciones ritmicas a titule simplemente de dates curioses, sin 
ninguna trascendencia literaria. La primera esboza una tendcn- 



LA LIl'ERATURA DOMINICANA 



cia erudita, y la otra es de raiz netamente popular. Don José Nû- 
nez de Câceres représenta la erudita. Este hombre es una de las 
hguras nias representativas de nuestra agitada e incohérente ac- 
tuaciôn iiistorica. Précisa considerarlo, siquiera sea râpidaniente, 
■en sus principales aspectos. Santo Domingo, alla por 1808, era 
parte intégrante del imperio napoleônico. (iobernaba la colonia 
€l gênerai Ferrand. Resultô, en cierto sentido, un hàbil gober- 
nante. Diberto de trabas el comercio, fomentô la agricultura, 
•creo escuelas, levantô edificios. Pocos aiîos antes, franceses y do- 
niinicanos lucharon unidos contra las bordas vandâlicas del feroz 
Dessalines, que venian resueltas a apoderarse a tuego y sangre 
•de la historica ciudad de Santo Domingo. P^n estrecha union los 
veteranos de Napoléon y las colecticias milicias dominicanas in- 
fligieron rudo golpe al invasor haitiano. Las ûltimas perdieron 
su glorioso jefe, Juan Baron, especie de paladin de epopeya. 

Pero esa union fué cortîsima. Poco después se producîa en la 
nunca olvidada metrôjioli un acontecimiento que iba a tener re- 
sonancia inmensa en America. Napoléon habîa invadido a Es- 
paiia. ]"^1 corso tragico paseaba en su corcel de guerra por las 
j:)i)lvorientas llanuras de Castilla, y el aima espanola, la vieja 
aima de nuestros abuelos, hecha de audacia y de heroîsmo, vi- 
brô indignada, y desde los Pirineos hasta Câdiz resonô, entre 
<lesbordantes estremecimientos marciales, el grito de guerra a 
muerte al extranjero. Ese grito tuvo honda e inmediata reper- 
cusion en estos paîses. VA movimiento determinado por tal su- 
ceso, examinados serenamente los hechos, asumio dos direccio- 
ncs: una, la principal, fué convergente; otra, la menos importante, 
rcsult(') divergente. Con disfraces mas o menos llamativos o en- 
ganosos, las Juntas fundadas en el continente con el ostensible 
objeto de defender los derechos de Fernando VII trabajaron 
resueltamente en el sentido de romper los lazos que unian esas 
colonias a la monarquia espanola. Como lo probaron elocuen- 
temente los hechos, todos sus esfuerzos se sumaron en la 
idea de una radical aspiraciôn separatista. En la America insu- 



^2 Y. GARCfA GODOY 



lar, en Santo Domingo, tué divergente. La revoluciôn que rom- 
pio aqui enderezo sus pasos en la via de efectuar su reincorpo- 
racion a Espana. Represento la vuelta a la antigua existencia 
colonial. Kl triunfo de Palo Ilincado corono los esfuerzos rein- 
corporadores de don Juan Sânchez Ramirez, el férreo v vale- 
roso caudillo dominicano. El pundonoroso Ferrand, viéndose 
vencido, se deshizo las sienes de un pistoletazo. Su sucesor, Du- 
barquier, se encerrô en Santo Domingo, donde capitule despucs 
de una larga y heroica resistencia. 

For mâs que nos halague y nos enorguMezca, la vuelta al esta- 
do colonial, a un estado mâs atrasado y rutinario que el impe- 
rante durante el gobierno francés, vincula un paso regresivo, un 
salto hacia atrâs, un évidente retroceso. Gloriosa, heroica, todo 
lo épica que se quiera, la reconqiiista^ como llamaron a aquelia 
revoluciôn, el retorno al poder hispano, aunque debido al espa- 
îïolismo intenso de que estaba saturado el ambiente de la colo- 
nia, déterminé por el momento un radical alejamiento del su- 
premo idéal de la emancipacion americana. Espaiia no supo 
apreciar, ni con mucho, nuestro gigantesco esfuerzo, la decidida 
V leal adhésion de sus antiguos siibditos. Fermanecio indiferente, 
como si tal cosa. Nadie, allende el mar, hizo caso del pueblo que, 
con heroîsmo sin igual, por sus propios pasos, tornaba lleno de 
esperanzas al regazo materno. Tan injusto menosprecio, tal des- 
pego y abandono, motivaron que el jiron colonial unido nueva- 
mente al primitivo dueîlo arrastrase vida lânguida y vegetativa. 
Fd desencanto fué completo. Cundio el descontento. Abortaron 
algunas conspiraciones. Se alzaron numerosos patibulos. Mien- 
tras tanto, un hombre superior fijaba la mirada encendida de su 
espîritu clarividente en la direccion del continente lejano, donde 
resonaba, entre el tumulto de la lucha, el entusiasta vocerio de 
los que lidiahan estbrzadamente por la mdependencia de- Ame- 
rica. 

Ese hombre superior era don José Nûflez de Câceres. Abo- 
gado, orador, escritor, poeta a ratos, vinculaba en su persona los 



LA LllERATURA DOMINICANA 



/6 



mas altos prestigios intelectuales y sociales de la colonia. Como 
todos les dominicanos, acogiô con alborozo la hazana de Paie 
Hincado. Creyo, como todos, que la caîda de la dominacion 
francesa iba a convertirse en fuente de bienes para el amado te- 
rrufïo. La amarga realidad se encargô de abrirle presto les ojos. 
V^iô con claridad desde el principio. C'omprendio pronto ciiie 
con el régimen de incuria, de rutina, de estacionamiento, de ca- 
rencia de todo sano propôsito administrativo, caracterfstico de 
la Espana hoba., como se llamo expresivamente a esa situaci(')n, 
se marchaba en Ifnea recta al mas espantoso desquiciamiento. 
En su mente germinô presto la generosa idea de convertir la 
misera colonia en un estado de la gran Colombia. Con indiscu- 
tible habilidad asî lo hizo. La colonia quedô desligada de Espa- 
iia de manera incruenta. For mas que su obra resultara de 
brève existir por circunstancias que no son de este lugar, justo 
es exaltar su magmfico ensueno de redenciôn y de gloria. Hâs- 
tale, para honra eterna de su nombre, haber convertido el movi- 
miento dive^-gente de Sânchez Ramîrez en movimiento de convei- 
c^(?«(://? continental, haciéndonos figurar dignamente como modes- 
tos factores, pero factores al fin, de la grandiosa epopeya de la 
liberaciôn de America. 

Su cancion, como él la nombra, A las vcticedores de Palo Ilii/- 
cado, t\ié inspirada en horas en (juc aun se tenfa fe en la eficacia 
de la empresa reconquistadora. l'.s una especie de oda sin vuc- 
lo, desmayada y fria, de cierto colorido clâsico, sin vibraciôn emo- 
tiva, sin estremecimientos pasionales. No era, ciertamente, un 
poeta el eximio dominicano. A lo sumo un versifîcador médi- 
ocre, prosâico en ocasiones. t3omp(3nese esta poesfa de estancias 
de ocho versos, al final de una de las cuales trae a colacion, con 
cierta oportunidad, dos versos de Ercilla, el de la AraucûTia. Cito 
la estrota intégra, pues da el tono gênerai de toda la cancion: 



Esta temprana escuela 
ensena a haccr el noble sacriticio 
del bien inaprecial>le fie ia vida. 



74 '•'• OARCfA GODOV 



Por todos nos consuela 
de amada libertad el l)eneficio, 
venciendo con honor si es adquirida, 
«(|iie, habiendo de morir, todo nos sol ira. 
V todo con vencei" después se cobra . 

Paralela a esa poesîa erudita, enteca, seucloclâsica, ûnica mues- 
tra conocida del ingenio poético de su egregio autor, y que se 
menciona aquî solamente como documento literario, florece una 
poesîa no escrita, de origen popular, regocijada, de cierla liber- 
tad, de humorisnio callejero, propenso sicmpre a burlarse con 
gracia y donosura de sucedidos résonantes de la vida diaria. El 
mas celel)rado de esa poesia, fûtil y punzante en ocasiones, fué 
el maestro Monica, el meso Mônica, como generalmente se le co- 
nocia. Fresca y lozana ha llegado su fama hasta nosotros. Fué, 
segiin se cuenta, el hombre mas popular de su tiempo. En los ul- 
times afids de la décimaoctava centuria se le veia por todas par- 
tes haciendo gala de su ingenio. Era de color muy obscuro y 
ténia el oficio de zapatero. Se refiere que no sabia leer, aunque 
era aficionado a ciertos estudios. Asistia a las aulas de la Uni- 
versidad como simple oyente. Repentista maravilloso, muchas de 
sus improvisaciones, dichos y agudezas se conservan en la me- 
moria popular como oro en pano. Capitanes générales, doctores, 
trailes de campanillas, lo agasajaban \- mimaban con singular 
complacencia. «Como una prueba de la gran distinciôn en que 
se le ténia se cuenta que corria a su cargo la fiesta del altar de 
Jesùs Predicador, y que, a ])esar de su pobreza, era de las mas 
ruidosas, pues el mejor predicador, los mejores miisicos, etc., se 
prestaban graciosamente a coniplacerlo para el mayor esplendor 
de la ceremonia..» Tengo ])ara mi que algunos de los rasgos de 
ingenio que se le atribuyen pertenecen a otros, por ciertas per- 
fecciones de forma de que parecia incapaz, a causa de su notoria 
falta de instruccion. Quizâs, como ha pasado con Ouevedo, se 
dan como producciones del meso Monica, como creacioiies de 
su facultad repentista, ingeniosidades sutiles de carâcter libre y 



LA LlTERAirRA DOMINICANA 



picante. Su musa no parcciô inclinarse a lo poniogrâfico. Siem- 
pre se distinguiô poi" la intcnciôn y el gracejo. Una vez, pasando 
trente a la Universidad, mustio y cabizbajo, al inquirir la causa 
de su tristeza los estudiantes que habia alli reunidos, les con- 
testu que era porque habia dejado el gato en el fogêu, es decir, 
sin nada c|ue poner en él para su cotidiano alimente. Los estu- 
diantes le rogaron dijera eso mismo en verso, ofreciéndole remc- 
diar su cuita. No se hizo de rogar ni un instante. Se expresô asî: 

Aristôteles decîa, 
filôsofo muy profundo, 
que en la rcdondez del mundo 
no existe cosa vacfa. 
Falsa es su filosofia, 
segùn lo que a mf me pasa: 
le discutin'a sin tasa 
y al cabo le convenciera, 
en el momento que viera 
las cazuelas de mi casa('). 



II 

La crcaciôn génial de Nûnez de Câceres, el Estado antillano 
recién incorporado a la gran Colombia, tuvo solo la duraciôn 
brevîsima de cosa de ocho semanas. Se desvaneciô, como un 
bello y effmero sueno, en horizontes sombrios de ignominiosa 
servidumbre. Los esclaves de ayer, los manumisos del latifundio 
haitiano, de la porciôn occidental de la isla, refugio primero de 
desalmados piratas y después posesiôn francesa poblada casi 
enteramente por negros atVicanos o descendientes de ellos, se 
convirtieron sûhitamente, de modo artero }' brutal, en senores 



( ' ) Revista cientifica y li ter aria de Santo Domingo. 1883. 



76 F. GARCIA GODOV 



omnipotentes de la parte oriental, do civilizaciôn ibérica y rccien- 
teniente desligada del dominio espanol. Se hizo la noche, una 
noche dolorosa, larga como una penosa y fatigante jornada por 
entre peligrosas asperezas y espantables precipicios. La domina- 
ciôn haitiana (1822-1844) pasô desde el primer momento su 
ma no destructora, enemiga de todo adelanto, sobre los clémen- 
tes de desenvolvimiento intelectual, escasos y aislados, que aun 
quedaban en pie. Comenzo un nuevo éxodo hacia playas extran- 
jeras. Nûnez de Cnceres emigrô a Venezuela. Los mas, muchos 
ilustrados entre ellos, tomaron el camino de Cuba, donde planta- 
ron definitivamente su tienda. Uno de ellos, Domingo del Mon- 
te, ejercio poderoso y saludable influjo en el desenvolvimiento 
de las letras cubanas. Un dominicano de gran valer, Antonio 
del Monte y Tejada, escribio alli su Historia de Sauto Domiugo^ 
en la que demostro cxcelentes condiciones para el cultivo meto- 
dico y reflexivo de cosas histôricas. Por mas que solo llega a los 
primeros anos de la pasada centuria, résulta de verdadero mérito 
por la elevaciôn y amplitud de criterio que en ella resalta y por 
lo profundo de las apreciaciones en el examen critico del enca- 
denamiento lôgico de causas y de efectos. 

Mientras tanto, en la flamante posesiôn haitiana escuchabanse 
solo lamentos de desesperacion mal reprimidos. Reinaba una paz 
de cementerio. La impérial y pontificia Universidad no existîa. 
Kl despotisme extranjero, suspicaz y receloso, habîa cerrado 
aquel prestigioso centre de cultura, semillero en etras épocas de 
varones insignes por su saber y virtudes. Befa y escarnio hacîan 
les nuevos mandatarios de cuanto constitufa el acervo de tradi- 
ciones y recuerdos del pueblo dominicano. En medio del gêne- 
rai anonadamiento de las aimas, solo permanecian erguidos, con 
la vista clavada en las lejanîas del porvenir bruniose, unos cuan- 
tos mozos de cierta cultura, que, desatendiéndose de desconsola- 
doras realidades, sonaban despiertos con la reivindicaciôn, mar- 
cial y definitiva, de los conculcados dereches de sus compatrio- 
tas, aparentemente resignados a aquella existencia nionotona y 



I.A LITERATURA DOMINICANA 



tristemente desdorosa. CÀimbrc de esa juventud incontaminada 
e irreducible, ]:)lena de anhelos de bien, satiirada de intense amor 
al terruno desventurado, lue Juan Pablo Duarte, el futuro funda- 
dor de la nacionalidad dominicana. Acababa de re_i;^resar de Eu- 
ropa, de donde venfa con el aima rebosante de aspiraciones de 
libertad y de justicia y con ol firme propôsito de laborar teso- 
neramente por la redencion de la patria, mas querida cuanto mas 
desdichada. Poseîa regular cultura. .Su influencia fué decisiva. 
P\indô la sociedad politica La Trinitaria^ cuna de la ansiada re- 
pûblica, y con su tenaz empeiio patriôtico, rebelde a acentuados 
pesimismos imperantes, poblo con sus prédicas de ardoroso ci- 
visnio el ambiente nativo de efluvios luminosos de posibles rei- 
vindicaciones. Se le oyô como si fuera un vidente capaz de pe- 
netrar en los secretos del obscuro porvenir. De Espana, de Bar- 
celona, hacîa venir libros de reciente publicaciôn, que circulaban 
entre sus numerosos amigos. Un sacerdote peruano, el padre 
Gaspar Hernândez, adoctrinaba el grupo durante cuatro horas 
diarias en disciplinas filosôficas. Duarte enseiiaba también male- 
nuiticas y esgrima. Por sus estudios de filosoh'a, los filisteos de 
la época, los burgueses con el aima materializada por el contacto 
diario de niezquinos intereses, llamaban a los de ese grupo juve- 
nil, despectivamente, filorios. En esos filorios se encarnaba, sin 
embargo, lo mas noble, puro y desinteresado de la concicncia 
dominicana. A su esfuerzo culto, expansivo, de insospechable 
abnegaciôn, débese, en primer término, la transformaciôn en una 
entidad nacional del tiranizado feudo haitiano. Extraviada desde 
el principio, contaminada, desde el nacer, de gérmenes de bru- 
tal y funesto caudillaje, esa entidad no ha podido, desdichada- 
mcnte, realizar aûn ciertas necesarias fmalidades de organizaciôn 
jurîdica y asimilarse trascendentales conquistas de la civilizaciôn 
moderna... 

Naturalmente, pedir peras al olmo luera esperar, en medio so- 
cial tan abatido y enervado, algo semejante a un florccimient(^ 
literario. Para crecer con cierta lozanfa necesitan las letras de 



^8 K. GARCIA G')1)()V 



determinadas condiciones de ambiente y de hora. l'^l perîodo 
liaitiano tué y tuvo que ser de désespérante esterilidad. La idca 
de arrojar del suelo patrio al invasor extranjero absorbia la acti- 
vidad intelectual de cuantos eran o parecîan capaces de produ- 
cir obras literarias. Se conspiraba mas o menos abiertamente. 
Con habilidad y tesôn proseguia La Trinitaria sus trabajos de 
zapa. Se vivia en acecho de la coyuntura propicia, de la ocasiôn 
oportuna. l'^s poquisimo lo que en punto a creaciones literarias 
puede mencionarse de época tan atrasada y triste. Un francés, 
profesor de retôrica (/ ), X. i\\x\ Chevremont, solfa coniponer 
versos de cierto mérito. Juan Josr Illas, un vénézolane naturali- 
zado después dominicano, produjo una especie de poema, de to- 
nos elegiacos, FJ terremoto de 1842... Parece ser una excepcion 
el maestro de escuela Manuel M. Valencia, versificador de cierta 
fluidez, inficionado en ocasiones de huero retoricismo. Su per- 
sonalidad literaria, por lo tjue de él conozco, no da la medida ni 
las proporciones de un verdadero |)oeta. l'^.s, en ocasiones, un 
imitador arriéré de Iriarte. Mal podi'a Ilegarse a nada detinitivo 
por tal camino. Tiempo después, cuando el romanticismo habîa 
hecho ya su apariciôn renovadora en America, se afiliô tîmida- 
mente a la nueva escuela. Acaso, como se dice en la Resena ci- 
tada, hubiera sido «notable poeta sentimental en mejores tiem- 
pos...» No hay en esos luctuosos anos nada que senale verdadero 
movimiento literario. Solo cuando la independencia es un hecho 
consumado y la paz comienza a afianzarse surgen los cultivado- 
res de la prosa selecta y de la poesia realmente sentida. 



III 

jlndependientes al fin! jDueiîos ya de la casa brutalmente ocu- 
pada por intrusos y arteros vecinos! Comenzamos una nueva 

( ' ) Resena Jnsidrico-cn'tica de la poesia en Santo Domingo. 1892. 



LA LITERAIUKA OOMINICANA 79 

existencia. jCAiantos hermosos anhelos en aquellos clichf)S(is nio- 
mcntos! Pero apenas conquistada esa independencia, sin hal^er- 
se, ni con mucho, consolidado la magna obra, aparecen de im- 
proviso, como al conjuro de no se que deidad nialcfica, los sig- 
nes nefastos precursores de desqviiciadoras contiendas intestinas. 
I.a orientacion salvadora indicada por los trinitarios se csfuma 
rapidamente para dar lugar al imperio de una oligarquia vitanda 
y denioledora. La reacciôn santanista, en rapido triunfo, echô 
por lierra los idéales febreristas de una repûblica esencialnu^nte 
deniocrâtica. La oligarquia militar vencedora, encabezada por 
Pedro Santana, tuvo por norma casi exclusiva de gobierno los 
])rocedimientos coercitivos, las actuaciones de desmedida violen- 
c'vA, cuanto aparentemente sirve para consolidar en el podcr una 
tirania absorbente v estulta. Bajo el golpe contundente de esa 
reacciôn, cl febrerismo, el noble idéal de los trinitarios, paso a 
ser algo seniejante a un mirifico ensueno perpetuamente inase- 
(juible. En el calabozo, en el exilio, en el patibulo, encontraron 
la triste recompensa de su hermoso sueno de libertad y di' glo- 
ria. Las circunstancias tanibién cont iuuaban sieiido adversas a 
un florecimiento literario. A cada instante habia que corrcr a las 
fronteras para atajar al enemigo, que no cejaba en su enqx-no de 
esclavizarnos otra vez. Durante doce anos la repûblica lue- un 
inmenso campamento. 

Xo obstante ese refractario ambiente, no escasean los sintomas 
de atlciôn al cultivo de asuntos literarios. Circulan etluvios alen- 
tadores. Se siente como un despertar de escondidas energias. 
Auras primaverales parecen refrescar y embalsaniar el ambiente 
enardecido por los vîctores de résonantes hechos marciales. 
laxiste una imprenta, en que se editan hojas periodicas efîmeras, 
en que polîtica y literatura tienen lugar preferente. Despiértase 
potente el gusto por cosas del arte escénico. Instalanse socieda- 
des literarias. Una de estas, An/ûntes de las Letras, funda un tea- 
tro. Manuel M. \^alencia continua su labor poética. De esa época 
data una figura de verdadera importancia: l-'élix Maria del Mon- 



80 F. CARCÎA GODOV 



te. Produjo algunos dramas y numerosas poesîas. Era admirable 
causeur. A él se debe nuestro primer himno nacional. Tiene en 
casi todos sus versos fluidez, soltura, lozanîa... Otro escritor, Ja- 
vier Angulo Guride, es digno de especial menciôn. Cultivé con 
lacilidad varios géneros literarios. En su drama de asunto indi- 
gena, Ignanioiia^ lo que mas hay que admirar es la versificaciôn 
rtibusta y expresiva. Su hermano Alejandro, un gran talento 
])Oco disciplinado, fué una especie de judio errante. Paso toda 
su vida peregrinando pbr paîses extranjeros. En Venezuela, Cen- 
tro America y Chile principalmente. Su obra de mas medula, 
Tentas politicos, publicôse en esta ûltima repûblica. Nicolas Ure- 
na, poeta de cierta inspiraciôn, compuso versos nuiy sentidos y 
armoniosos. 

Sin arredrarse ante las posibles funestas consecuencias, el des- 
potisme imperante, precipitado ya por los vericuetos de los mas 
reprobables excesos, realizô la obra inconsulta y nefasta de la 
anexion a Espaiîa (1861-1865). La protesta armada producida 
]ior aquel suceso fué pronta y sangrientamente reprimida. Si- 
guieron dos aîios de forzada resignaciôn, de aparente conformi- 
dad. El grito de Capotillo resono al fin, estremeciendo las aimas 
y poniendo en las manos el acero forjado para el combate detï- 
nitivo. Entre el fragor del combate escuchôse el canto enardeci- 
tlo de un poeta, que también fué soldado: Manuel Rodriguez 
( )bjio. Tonio parte después en la politica personalista, siendo su- 
pliciado en los funestos seis aiios. Después de su muerte se pu- 
hlicaron sus versos. Sus Meti/orias pernianecen inéditas en gran 
parte. Es lâstima. Conozco fragmentes de ellas muy interesan- 
tes. Como poeta tiene escaso vuelo, frecuente desalino, sensibi- 
lidad solo en una que otra ocasion concenlrada y honda. Pero lo 
inspiran siempre generosos sentimientos. Cuando las Hamas en- 
cendidas por el patriotisme de sus hijos devoran a Santiago de 
los Caballeros, la ciudad de los heroismos legendarios, el poeta 
prorrum|)e en inspirados }' muy sentidos acentos: 



L^ LITERATURA DOMINICANA 8l 

Fué... Nada resta ya. Yerta ceniza 
el ho^ar do liabitaba la opulencia 
cubre do quier, y la inconslantf brisa 
con ella retozando 

burla a su vez la mundanal demencia. 
El jaque, que sumiso ayer besaba 
de la sultana ilustre la orla de oro 
y su orgullo ruidoso pregonaba, 
hov corre triste como corre e! 11 oro. 



1\' 



La revoluciôn iniciada en Puerto IMata el 25 de Noviembre 
de 1873, que puso fin a la situaciôn polîtica, suspicaz y despôti- 
ca, que se conoce con el nombre de les seis anos, fué de bien- 
hechora influencia para el ilorecimiento de las letras nacionales. 
Se sentîa como vibrar por todos los âmbitos una especie de vida 
nueva, de vida de renovacion polîtica llena de promesas de an- 
helados mejoramientos. Se fundahan sociedades con el objeto 
de estimular el cultivo de las letras. La ])rensa ténia libertad. 
Data de ahf el conjunto de esfuerzos mentales, cristalizados en 
la prosa y en el verso, que forma una parte, la principal, de lo 
que apellidamos hiperbôlicamente literatura dominicana. La co- 
rriente es de escasa fuerza, poco caudalosa, pero hay que ha- 
cer constar tjue desde entonces ha corrido sin sufrir mayores 
interrupciones. .Vlo-unos frutos bcUos y jugosos ]iadieron, no 
obstante, cosecharse. Dificulta una obra de depuracion critica el 
hecho de que mucha parte de la labor de nuestros hombres de 
letras esta esparcida en revistas y hojas periôdicas de duracion 
efimera. Los libros puede afirmarse son excepciones. .V ellos 
debo referirme principalmente en este estudio. Produccioncs 
dispersas al azar, muchas extraviadas o perdidas, no presentan 
margen para, desde puntos de vista criticos, medir los quilates 
de una personalidad literaria de singular merccimiento. La lite- 

Revne Hispaniqiif. — (). '' 



82 



K. GARCIA GODOY 



ratura vive e irradia en el libro. Kn él esta su forma de expre- 
sion mas compléta y definitiva. El libro ûnicamente présenta 
base sôlida para la consagraciôn definitiva de reputaciones lite- 
rarias mas o menos discutidas. Eso no quita que existan escrito- 
res y poetas de producciôn copiosa aun no recogida en libros 
que merezcan, por sus singulares aptitudes, la preferente atencion 
de la crîtica séria y serena. En Santo Domingo se da con fre- 
cuencia el caso. 

En ese perîodo, en que la cantidad supera considerablemente 
a la calidad, hay un libro, el primero por la fecha, que tiene ver- 
dadera importancia. En ese libro, La lira de Quisqueya, un es- 
piritu devoto de la cultura patria, don José Castellanos, colec- 
ciona buen numéro de poesîas de los bardos dominicanos de 
mayor prestigio. Aunque falto de adecuada selecciôn, reviste el 
libro singular mérito, por constituir el dato mas complet© de 
la labor poética realizada hasta entonces. .. Pocos afios des- 
pués (1882) aparece nuestra obra en prosa mas conocida y ce- 
lebrada: Euriquillo. Su egregio autor, don Manuel de J. Galvân, 
muerto hace poco tiempo en suelo extraîïo, es un prosador de 
frase castiza y correcta. Es un libro sereno, bello, armonioso, 
clâsico por el pensamiento, clasico por la forma, clâsico por el 
estilo. El espîritu de élégante sencillez, de claridad, de ordena- 
ciôn ideolôgica, de severa ornamentaciôn, de discreta fuerza pa- 
sional, distintivo de un clasicismo no falseado por modalidades 
académicas frîas y amaneradas, resplandece a cada instante en 
sus paginas sobrias y amenas. Y en el corte, en la manera, en 
la intercalaciôn de episodios, como el extenso de los amores de 
Maria de Cuéllar, en la sobriedad del colorido, guarda acentua- 
das semejanzas con obras de ese o parecido género pertene- 
cientes a las mejores épocas de la literatura espaiîola. Enriqui- 
l/o esta escrito en un castellano élégante, preciso, de cierta re- 
posada majestad, casi por completo exento de galicismos, siii 
neologismos innecesarios, como ya no se encuentra ni para un 
remedio por estos maizales. Al libro de Galvân, ya en su segun- 



LA LITEKATLRA DOMINICANA 83 

<l;i ediciôn, no se le ha dado el auge que merece. I-.n él se 
unen estrechamente la tîccion novelesca con el eleniento histô- 
rico, sin que este sufra ningûn sensible deterioro. El protago- 
nista, b'nriquillo, es un sîmbolo. Rn él se sintetiza un niomento 
historico de efectiva importancia. Es un tipo représentative, que 
condensa hella y eficazmente los dolores, los iiifortunios, las 
amarguras, los heroismos de un pueblo que pareci'a tocado ya 
de irrémédiable decadencia. Y es también deniostracion elo- 
cuente de que no debe desesperarsc nunca, aunque la esperanza 
se aleje mas y mas de nuestras miradas anhelantes. Ese libre es 
y seguirâ siendo, "a lo que pienso, la mas fiel y artîstica evoca- 
ciôn de la época en que empieza a incubarse nuestro destine 
historico. Y, como dice el gran Marti' en la laudatoria carta puesta 
al principio del libre, «sera, en cuanto se le conozca, cesa de 
toc la nuestra America». 

Persenalidad de clarîsima inleligencia y de merecido renom- 
bre fué el padre Merino. Durante varies ânes fungiô, puede de- 
cirse, como director de nuestro reducido munde intelectual. Fué 
jDresidente de la repûblica y afîos después arzebispe. A sus rele- 
vantes dotes intelectuales uniô condicienes de carâcter enérgico 
y entero. Ne supe jamâs de claudicaciones en le que toca a su 
patriotisme hirsuto y bravio. lîn les des volûmenes de sus 
Ohras, publicados poco después de su muerte, refléjase su con- 
vicciôn inquebrantable en la efîcacia de determinadas erientacio- 
nes del pensamiente humano. Fué un gran erador, orader por 
encima de tedo. En su misma presa elocuente, câlida, personal, 
hay casi siempre como dejos de arengaS o de sermones. La pa- 
labra fluye siempre suave y selemrre de sus labios. Pero mas que 
])er la fuerza lôgica de su argumentacion, lleva el convencimien- 
to a los ânimos por lo expresivo de su palal^ra. Por lo que se ve 
en sus escritos, conoce pretundamente toda la apologética cris- 
tiana. Sabe al dedille cuanto intégra la vasta especulacién teelo- 
gica de les padres de la Iglesia. Déjà ver, una que otra vez, qu<* 
su espiritu se ha sumergido también en el suave remanso de la 



84 K. CARCIA GODOY 



mfstica espanola. El perfîl inquiétante de la dada parece no ha- 
bcr puesto nunca en tribulaciones su conciencia de creyente. 
Tiene la fe del carbonero. l'.n sus Obras no palpita la inquie- 
tud de algunos grandes pensadores catolicos tVentf^ a los avan- 
ces agresivos de una parte de la ciencia moderna. Va\ él no se 
ve el anhelo de conciliar dogmatisnios peculiares del catolicis- 
nio con ex.igencias, cada vez n\âs apremiantes, de la evolucion 
intelectual de nuestro tiempo. Con la desdenosa indiferencia de 
quien se juzga poseedor de la verdad ha visto deslilar orienta- 
ciones (jue han conmovido profundamente el mundo de las 
creencias religiosas: la democracia catolica de Lamennais, el li- 
béralisme simpatico del cardenal Xewman, y otras aspiraciones 
similares. Con idéntico desdén hubiera visto, en estos ûltimos 
aiios, la profunda exégesis bîblica de von liuguell, el modernis- 
mo cristiano de Fogazzaro, tan bien personalizado, en su espiritu 
y sus tendencias, en (Giovanni Selva, el interesante personaje de 
// Sanfo, la novela en que el gran pensador italiano révéla con 
mayor intensidad la présente inquietud de ciertas aimas profun- 
damente religiosas... Pero mas que distinguido escritor, que 
eximio orador, fué un gran caracter, aquî donde escasean tanto 
los hombres de su temple. Ténia, en alto grado, esa conciejîcia 
del yo de que habla Stendhal. Su paso por el poder hizo que tu- 
viera enemigos, que continûan flagelnndolo con fiereza, y admi- 
radores, que ensalzan su memoria con sincero y desbordante en- 
tusiasmo... 

Mariano A. Cestero goza de cierto renombre como escritor 
polîtico. Se distinguiô C(')nio patriota de verdad y como caracter 
irreducible. Ha publicado varies opûsculos. Me parece el mas 
ec|uilibrado Descentralizacinii y Personalisiuo. En él se pone mas 
en evidencia su estilo musculoso y recio... José Gal>riel (îarcfa 
es autor de una Historia de Saiito Domingo^ la mns compléta 
que poseemos, y de varios volûmenes de caracter historico. V.w 
sus obras révéla de conlinuo un celo y una diligencia merecedo- 
res de cabal encomio. l",n su relativa voluminosa producciôn his- 



LA LITERATURA DOMINICANA 85 

tôrica adviértese conslantemente una entusiasta dcvocion a proH- 
ficos idéales de patria independiente y libre. \"ar6n austero y 
probo, digno de los majores tiempos de la antigtiedad clâsica, 
tué Ulises I-"rancisco l^spaillal. Ascendido un dîa a la primera 
magistratura del Estado por el voto de la inmensa mayoria de 
sus conciudadanos, diô continuamente en ese puesto altisimo 
notaciones de ejemplar desinterés y civismo. La benemérita so- 
ciedad Ai)/aiites de la Lus, bajo el nombre de Esciitos de Espai- 
llat, colecciono )' publico, en un voluminoso tomo, las majores 
producciones del eximio repûblico. En esas paginas de indole 
politico-social, Ilenas de patriôticos anhelos y de admoniciones 
severas, vive un espîritu sereno provisto de la necesaria cultura 
para cuniplir un apostolado de bien, preconizando la innegable 
virtualidad de ciertas ideas de reconstruccion social, ignoradas o 
mal comprendidas de la inmensa mayoria. Para poner de bulto 
esos maies y senalar los medios de su oportuna curacion, em- 
plea con tVecuencia un tono festivo, burlesco, de levé caustici- 
dad, que, en veces, presta a sus escritos cierto sabor satîrico. El 
estilo es sencillo, incoloro, despojado de pretensiones, sin csa 
nota de pedantismo o imposicion dogmatica comunisima enquie- 
nes se arrogan el dificil ministerio de adoctrinar las aimas y se- 
nalarles rumbos luminosos y salvadores. 

Emiliano lejera es una figura intelectual digna de {jrelerente 
atencion. La Exposicithi dirigida al Congreso nacional por la 
lunta directiva del proyccto de estatua a Duarte, escrita por 61, 
se me figura lo mâs elocuente, câlido y cxpresivo que ha brota- 
•do de su pluma. Su monografia Los restas de Colon, contiene 
argumentes irrebatibles. Difîcilmente se puede decir nada mâs 
puesto en razôn. A mi ver, cierra definitivamente el largo y eno- 
joso debate suscitado por este importante punto de aclaraciôn 
historica... Su hermano Apolinar ha escrito jugosas Rectificacio- 
ties historicas^ excelentes trabajos avalorados por una abundante 
y bien depurada erudiciôn... l'ederico Ilenrîquez y Carval y su 
hermano l-'rancisco son dos de las mâs valiosas e interesantes 



86 F. GAPCfA GODOY 



figuras de la intelectualidad dominicana. El primero, en sus mo- 
cedades, escribio un drama en verso, La hija de/ hehreo^ déficien- 
te desde ciertos puntos, pero por cuyas escenas ]iasa un soplo 
de câlida y vibrante poesia. 'Jicveni/ia^ otro librito suyo, no ha 
mucho publicado, es un interesante florilegio donde su aima lu- 
niinosa y casta ha dejado correr el lîmpido raudal de sus enio- 
ciones de aiios de juventud y de dorados ensuenos. P2s maestro,^ 
orador, periodista. En él hay una gran inteligencia unida a un 
gran corazon. V.n brève, conio le pedimos con ahinco sus admi- 
radores y amigos, publicarâ en dos o très tonios sus disoursos,. 
sus conferencias, sus disertaciones pedagôgicas y otros impor- 
tantes trabajos suyos... Su hermano Erancisco, médico eminente, 
réside desde hace tiempo en la vecina gran Antilla. Por sus co- 
nocimientos cientfficos, por su vasta ilustraciôn, puede conside- 
rarse como un verdadero sabio. Trabajos profesionales suyos se 
han citado con encomio en centros académicos de alto renom- 
bre. Ha sido maestro y periodista. Paso por nuestra politica per- 
sonalista sin que la mas levé mancha cayese sobre su laticlavia 
de austero patricio. Dejô solo huellas de acendrado decoro per- 
sonal y de civico amor a las instituciones republicanas. 

Novelista y poeta, Francisco Gregorio Billini ocup(3 la prcsi- 
dencia de la Repûblica con gênerai aplauso, renunciando puesto 
tan ambicionado por no faltar a lo que juzgaba imposiciones de 
su conciencia. «Parecera a muchos que desciendo — dijo en tan 
mémorable ocasiôn — ; pero conmigo se éleva la repûblica gran- 
de e inmortal» . Como poeta, no tiene vuelo. Su conocida novela 
Bati! o Ei/oraiia y Anfnùita se lee con placer. Tiene paginas de 
ambiente y colorido genuinamente nacionales. De los hermanos 
Ortea, Tsidro y P>ancisco, el primero escribio versos sencillos y 
armoniosos, y el segundo diô a la publicidad, en Puerto Rico, 
algunas novelitas de subido color romântico. De Elfseo Grullas,. 
espîritu culto y amante de las letras, se conserva un libre de 
bastante amenidad: Del Mcditerrdneo al Caribe. El doctor José 
Lamarche, cscritor de cierta profundidad filosôfica, de rara ilus- 



LA LITKRATURA DOMINICANA 8/ 

traciôn, produjo paginas interesantes acerca de la Constituciôn 
norte-americana. A Rafaël Abreu I.icairac, escritor de cierto mé- 
rite, se le deben dos o très obras de relativa importancia. Kn la 
de mayor fuste, Consideraciones acerca de la independencia nacin- 
iial, se empena, aunque sin éxito, en justificar en parte o en 
todo la reaccion santanista. Nicolas Heredia, escritor notable, 
nieto del présidente Régla Mota, pasô casi toda su existencia en 
Cuba. Son novelas suyas, muy celebradas, [Jn liomhre de vegocio'^ 
y Leoiiela^ ambas de ambiente netamente cubano. Tiene tani- 
bién una obra de critica, ya en segunda edicion, que es acaso la 
ûnica, hasta ahora, en que se haya tratado exclusivamente el punto 
con maestria dilucidada: La sensibilldad en la poesia casteUana... 
No es posible pasar adelante sin mencionar, siquiera sea l^reve- 
mente, uno de los hombres que ni^s honran nuestra raza en Ame- 
rica: Eugenio M. Hostos. Kn buen hora Ilego a nuestras playas 
el insigne borincano. \ erdadero sabio a la moderna, nutrido 
con los principios del positivisme contemporaneo, cambiô radi- 
calmente nuestros métodos pedagogicos, anticuados y nocivos. 
.'Vbrio nuevas rutas. Senalô horizontes mas amplios y despeja- 
dos. En Santo Domingo, el nombre de Hostos brillara siempre 
aureolado con el prestigio de un retormador de innegable efîca- 
cia en la enseùanza pûblica, hasta entonces, salvo contados es- 
fuerzos, întimamente penetrada de modos de ver y de procedi- 
mientos de claro abolengo escolâstico. En la creaci(3n pedagôgi- 
ca de Hostos palpita un idéal de vida individual y colectiva 
enderezada a la conquista de un grado cultural que en un todo 
responda a un desarrollo intégral de razôn y de conciencia. En- 
tre nosotros, su obra educativa représenta un movimiento de 
para medula cientifica contra una errada direccion pedagôgica, 
supervivencia de un estéril pasado colonial carente por entero 
de una necesaria unidad de principios y procedimientos, de soli- 
daridad de miras, casi siempre expresiôn de un verbalismo huero 
y en que campean a su guisa pronunciados resabios de intole- 
rancias }• dogmatismos. Con procedimientos de cierta originali- 



GARCIA GODOY 



dad, sugcridos ])(ir postulados de una radical pedagogia cientiTi- 
ca, Hostos aconietiô de frente, resuelto y firme, su titânica obra 
de transformaciôn intelectual, y, aunque tarde, por conocidas 
deficiencias del medio, van ya palpândose los beneficiosos resul- 
tados de ella, no solo por la implantaciôn efîcaz de los excelen- 
tes métodos escolares cjue ])rivan lioy en nuichos de miestros 
planteles de enseiianza, sino en la mcntalidad gênerai, cada vez 
mâs influida por un mâs amplio desarroUo de raznn y cada vez 
mas desligada de aiiejos prejuicios y convencionalismos... Dos 
maestros de verdadero saber y vocaciôn realizaron también en 
Santiago de los Caballeros una obra de difusiôn de cultura efi- 
caz y trascendente. Manuel de J. de Pena y Reinoso, maestro v 
jioeta, de acentuada actuaciôn patriôtica y civilista, primero, y 
después, Federico Garcia Copley, un emigrado cubano que, en- 
carinado con la tierra dominicana, muriô en ella conservando el 
prestigio adquirido en Cuba como maestro, escritor y poeta de 
méritos innegables. 



V 



El vértice mâs alto y radiante de la eflorescencia de la poesia 
en Santo Domingo lo seiîalan très poetas que califico de viayo- 
rcs V dos que considero como menores. En ninguno de ellos la 
poesia es mero déporte, ejercicio retôrico, pasatiempo mental, 
sino vibraciôn intensa que arranca de lo mâs intimo de su ser y 
sube con fuerza irrésistible para condensarse en bel las y hondas 
creaciones ritmicas. Los très que califico de viayores son vSalomé 
L'reiia de Henriquez, José joaquin Pérez y Gaston V . Deligne. La 
primera es acaso la mâs notable poétisa de America. La poesia 
en ella es como cosa consustancial de su espiritu. Su sentimiento 
poético guarda a toda hora estrecha relaciôn con su vida. «Una 
gran personalidad moral y una grande artista de la palabra es- 



LA LITERATURA DOMIMCAXA SC) 



crita», ha dicho, refiriéndose a ella, el insigne liostcis. «Kgregia 
poétisa > la Ilama el eminente Menéndez y Pelayo. l'^n su libro 
Poesias, editado en i88o por la sociedad Aniigos de/ Pais, y en 
coniposiciones publicadas posteriormente, revélase a cada paso 
la potencia de su estro, estructurado solo para dar cahal expre- 
siôn a excelsitudes sociales trascendentes y perdurahles. Résulta 
su poesia viril y llena de grandeza, como elaborada al calor de 
las grandes ideas de innovaci(5n que incesantemente preconiza 
el espîritu moderno. Hso no tjuita que haya cantado admirable- 
mente cosas de la Xaturaleza (La Uegada det inviei ito) y que en 
ella suene, en ocasiones, la nota de la mas intima ternura {Padi e 
?nio, A mi esposo ansinfc, A mi hijo). Una joya de delicadisimos 
esmaltes es su poesia El ave y elnido. 

Pero la cuerda que mas vibra en su lira de oro es la de un in- 
tenso amor patrio. lin veces, al expresar ese sentimiento, alcan- 
za las cumbres mas altas a que puede llegar el arrancjue poético. 
Es serenamente clâsica. Su vibracion poética tiene, en ocasiones, 
estremecimientos de cierto peculiar lirismo sano y potente, que 
tiende irresistiblemente a plasmarse en cosas de intensa actua- 
ciôn social. Su idéal chisico no tiene relacion ninguna con el 
amanerado y frio de corte académico, sino con el que, sin desvir- 
tuar sus atributos esenciales de claridad, précision, armonia, per- 
mite, sin ningûn menoscabo, la expresion libérrima que caracte- 
riza toda genuina personalidad literaria... Su oda La ghria del 
progreso es de gran mérito. Jûzguese por el principio: 

No bnsta a un pueblo libre 
la corona ceiiirse de valiente; 
no importa, no, que cuente, 
or<:ju!loso, mil pdginas de gloria, 
ni que la lira del poeta vibre 
sus hechos pregonando y su Victoria; 
cuando sobre sus lauros se adormecc 
y al progreso no mira 
e, insensible a los bicncs que le ofrecr, 
de saliio el nombre a merecer no aspira. 



90 F. GARCIA r.ODOV 



l^^l 2/ de l'ebrero, aniversario de la independencia nacional, 
le arranca estos hermosos acentos: 

Mas jah! ç-piensas que basta 
ese triunfo de hazanas y grandezas? 
A mas altura tu bandera enasta, 
de otra hicha te aguardan las proezas. 

Convoca a tus legiones, 
no ya al festin de la matanza fiera, 
sino a la santa lid de las naciones, 
donde el talento vencedor impera. 

De la segur al filo, 
dobleguen la cerviz tus selvas graves, 
para dar a los pueblos un asilo, 
vida al comercio y a los puertos naves. 

La muerte del insigne patricio Ulises F. Espaillat le inspira 
una hermosa y vibrante elegîa: 

Soldado de la patria generoso, 
nunca riiidiô su corazén honrado, 
de honores ni de mando codicioso. 
Si el triunfo deseado 
su csfuerzo coronô y heroico empeno, 
gozarlo quiso en el hogar tranquilo, 
y de sî mismo y de sus obras dueno, 
haciendo el bien sin aspirar renombre, 
a la par le siguieran en su asilo 
la admiraciôn y la maldad del homlire. 

José joaquîn Ferez es nuestro lîrico por excelencia. Tuvo esa 
vision intima y suprema de las cosas que solo posée el poeta de 
honda raigambre subjetiva. No importa eso para la impersona- 
lidad, tal vez mâs aparente que real, que puede descubrirse en 
sus primeros versos. El pesimismo, mâs de una vez, pareciô es- 
parcir su cortejo fie sombras sobre su aima atribulada, herida por 



1,A LlTliKAlLKA DCJMINICANA 01 



prematuros dcseacantos. Pero fuô solaniente pasajera nube. Su 
jjoesîa mas hermosa, La l'iielta al hof^ar, révéla con insuperable 
belleza la dilatacion de un aima impregnada de acariciantes es- 
peran/as. Su optimisme, por lo gênerai, es sincero. En su libro 
Fa)/fasias ii/dig'ei/as evoca ritmicamente Lradiciones y leyendas 
de la extinta raza aborigène. En conjunto, résulta el empeno, una 
que otra vez, de cierta inconexiôn, de déficiente trabazon de 
partes, por mas que la vibraciôn ritmica sea siempre 6 casi siem- 
pre sonora y armoniosa. El junco verde y El vota de Anacaoua 
son las dos poesias mas celebradas del interesante libro... Hace 
tiempo que ha pasado de moda cultivar asuntos referentes al in- 
digenismo americano. Tuvo momentos de innegable esplendor. 
Las razas que poblaron este archipiélago duermen su eterno sue- 
no bajo una capa cada vez mâs densa de olvido. Su aima, el 
aima indigena, parece no tener nada de comûn con nosotros. Ya 
casi nadie lee las Fantasias indigenas. Febril, nerviosa, intensa, 
es nuestra vida de actualidad. Ningûn eco de ese pasado vibra ya 
en nuestro espiritu. Tabare, la magnîfica creaciôn de Zorrilla de 
San Martîn, se destaca en el horizonte iluminado coronando, 
como estatua marmorea, el monumento funerario que guarda los 
mâs nobles recuerdos de las viejas razas indigenas... 

Mérite sobresaliente de nuestro gran poeta es su facultad de 
aceptaci(')n consciente de formas nuevas de expresion artîstica, 
sin extremar la tendencia innovadora, ni incurrir, como tantos 
otros, en déplorables excesos antiestéticos. Se puede sentir in- 
tensamente la voluptuosidad del color y de la linea sin que para 
expresarla sea necesario recurrira efectismos rebuscadosni a con- 
fundir formas artisticas que tienen su esfera de accion bien defi- 
nida. Marca su cada vez mâs acentuada tendencia al modernismo 
en Coutonws y relieves y en otros hermosos versos suyos, donde 
se révéla acabado parnasiano en cuanto a lo escultural y marmo- 
reo de la forma, sin descender jamâs a ciertas trivialidades e in- 
congruencias. No resisto a la tentaciôn de copiar algunas estrofas 
de La vuelta al hogar^ su poesia mâs celebrada y mâs sentida: 



9- !'■• GAKCIA GODOV 



Ondas y bristis, brumas, nimores, 
suspiros y ecos ciel ancho mar, 
;adiôs! que aroma de puras flores, 
;adi6s! que todo cuanto se alcanza, 
dicha, esperanza 
y amor me llaman all.î en mi liogar. 

jYa ve cl proscrite sus patrios lares! 
Vc azules cumbres lejos somijrear, 
(jnipos de nieblas crepusculares, 
y el ansia siente del paraiso 
que darle quiso 
Dios en el senu del dulce ho^ar...! 

Si peregrino, si solitario, 
otras rejjiones se fué a cruzar 
la ley temiendo de un victimario, 
çcl caos que importa, si un sol naciente 
brilla en su frente 
y hoy sonrefdo vuelve al hogarr 

;No mas torturas en su aima libre! 
;No mâs memorias de su pesar! 
jNo el odio estéril sus rayos vibre! 
;Oue el patriotisme ya solo espéra 
por vez primera 
calma y consuelo bajo el hogar! 

Gaston V. Deligne es acaso nuestro iiltimo poeta representa- 
tivo. En un instante de desesperaciôn, ante lo doloroso e incu- 
rable del mal que destruîa lentamente su existencia, llevo a sus 
sienes el frîo caiïôn del arma homicida. En el aima dominicana 
ha repercutido intensamente la vihraciôn de sus estrofas. El as- 
pecto mâs resaltante de su personalidad consiste, a mi ver, en la 
fuerza plâstica de su imaginaciôn para revestir de formas sensi- 
bles y adecuadas cosas puramente abstractas. Era, indudable- 
mente, mâs cérébral que emotivo. Como dije refiriéndome a él 
en un trabajo reciente, «salvo en ciertos momentos, no se siente 
en su actuacion rîtmica una proyeccicui genuinaniente emocio- 



LA UTERAIUKA DOMINICAXA O3 

nal, la dilataciôn de un sentiniiento poLcnLe que sube de lu iikîs 
rect'tndito de su aima para dar ardiente y comunicativa vida liri- 
ca a sus versos. Su emociôn résulta casi siempre bastante inte- 
lectualizada. Su poder de intelectuaciôn tiende siempre a disci- 
plinar lo que en su sensibilidad hay de netamente espontâneo. 
Una niebla sutil amorti<^ua o desvanece a vcces algunos cont(M-- 
nos de sus versos. ^" entonces résulta algo oscuro, costando 
cierto esfuerzo llegar hasta el fondo de su pensamiento». Mn su 
libro Gularipsos puede constatarse bastante de esto. l'cro esto 
no se da siempre integramente. Va\ Aiig-ustias, en Mairciii, en 
Del patibiilo, en otros versos suyos, aunque se advierte bien 
cierto seiiorfo de lo intelectual sobre lo afectivo, no se puede 
negar que, quizàs por lo sentimental del motivo, la corricMitc de 
emociôn se abre paso al través de t<jdos los obstâculos y Uega 
potente y avasalladora al aima colectiva. Su orientaciôn hacia el 
pesiniisnio, senalada en Ai/iq!ii/,viiiii//o, fué de corta duraciiMi. Su 
visii'»n es generalmente optimista. Censura a los que sistematica- 
mente tienden a cnnegrecer la existencia. De ahi que exclame 
noblemente: 

Los que reliais la sonda al ni.ir 
del incierto porvenir, 
cuando al hombre habéis de hablar, 
;f)or que le baillais dt- ^^utVirr 
;por que le liahlai- de llorar.- 

Fabio l'iallo y Arturo l'ercllano Castro son los dos poetas que 
he designado como ii/euort's, sin que de ningùn modo se entien- 
da (|ue tal caliticacion menoscaba en nada los méritos de su res- 
pectiva actuaciôn ritmica. Ambos lo son verdaderos, por mas 
que en ninguno se dé el sentimientci poético en todos sus aspec- 
tos, en toda su cabal integridad... En sus rlos libros, Priniaverd 
sentimental y Cantaba el ruisenor, ha desgranado Fabio Fiallo, 
en ritmos delicados, sentidos, suaves, fmamente aristocraticos, 
las perlas de sentimientos intimos, de ardientes anhelos, de es- 



94 '•'• OAKCIA r.ODOV 



pcranzas irrealizables. No caldea su numen, siempre solicitado 
por erotismos fugaces, por afectos pasionales de escasa dura- 
ciôn, la inspiraciôn alta, de alcance trascendente, que ensancha 
e ilumina los horizontes del espîritu. Cierta sugestiôn becque- 
riana imprégna algunas de sus estrofas. En ellas, una que otra 
vrz, caen también gotas del vino, siempre delicioso, de A. de 
Musset. Una emotivldad poco complicada, superficial por lo co- 
niùn, de un suave sabor romântico, se dilue en sus versos, finos 
y belles, dejando solo traslucir aspectos parciales de su aima. 
La preocupacion exclusiva de la mujer se ve siempre en sus ri- 
mas. Por ello escûchanse solo en sus estrofas estallidos de labios 
que se juntan, quejas de pasiôn, alaridos de celos, el prolongado 
lamento de los adioses definitivos. Copio su bellîsima composi- 
ciôn For ever^ pues, a mi entender, da la peculiar orientaciôn de 
tcjda su poesia: 

Cuando esta frâgil copa de mi vida, 
que de amargura rebosô el destino, 
en la revuelta bacanal del mundo 
ruede en pedazos, no lloréis, amigos. 

Haced en un rincôn del cementerio, 
sin cruz ni mârmol, mi postrer asilo; 
después joh, mis alegres camaradas! 
seguid vuestro camino. 

Allf solo, mi amada misteriosa, 
l)ajo el sudario inmenso del olvido, 
; cil an cor ta en contra ré la noche eterna 
para sonar contigol 

Arturo Perellano Castro es un roinântico rezagado. En sus so- 
noros y calidos versos suele haber destallecimientos de inspira- 
ciôn y de tono. El arranqiie lirico inicial no es siempre sosteni- 
do. Abunda en chispazos géniales, en fulguraciones liricas des- 
lumbranles. l'^s autor dramâtico. Dos o très dramas suyos han 
pasado ya por la escena. F.n su libro de versos, Criollas^ hay 



LA LllERATURA DOMINICANA 95 

vida intensa, vida dominicana. lienen esos versos el sabor de la 
tierruca. Es el poeta nuestro que da la sensacion mas compléta 
de cosas de la vida campesina de nuestra tierra. Byrnu^ como 
generalmente se le llama, es un poeta de fecunda vena românti- 
ca, refractario en su técnica y en su expresiôn a modalidades ar- 
tîsticas muy recientes. llene muy hermosos versos. Como prue- 
ba, copio su hermosa poesîa /:// e! ceiiienterio: 

Junto a una cruz, al expirar el (lia, 
una pobre mujer, de angustias llena, 

sus lâgrimas vertîa... 
Doliô a mi corazôn su amarga pena, 
y ante el sepulcro de la madré ajena 
lloré la muette de la madré mîa. 



VI 



Lo reducido de las dimensiones de este estudio me constrine 
a referirme tan solo de modo somero a algunos escritores dig- 
nos de mayor atenciôn. Estadista clarividente y prâctico, aun- 
que mediano escritor, fué Manuel M. Gautier. Figurô siempre 
en primera lînea en el personalismo politico. Francisco X. Ami- 
ama publicô en su juventud una novelita de fondo subidamente 
ético. En la prensa periodica dilucidô con competencia y acier- 
to importantes cuestiones econômicas. Esforzado paladin de la 
restauraciôn de la Repûblica, el gênerai Luperon se ocupô en la 
prensa de cosas politicas y escribiô su Antobjografia, obra volu- 
minosa, en très tomos, curiosfsima por mas de un concepto, 
pero en la que muy a menudo se escucha la nota de la vanidad 
Personal. Atenûase tal defecto cuando se piensa en sus indiscu- 
tibles merecimientos patrioticos y en que trataba de defenderse 
de acusaciones )' calumnias de sus enemigos politicos. El gênerai 



9^ K. (;AkClA OODOV 



Casimiro N. de Moya dio a lu/ recienteniente el tonio primero 
de su Historia de Santo Doniiiii^o, enipeno que desde hacia ancis 
absorhîa su actividad mental. Su muerte reciente es una pérdi- 
da sensible para el pafs. Gabriel Moreno de! Chirist(~>, cultisimo 
sacerdote, escribîa bien y hablaba niejor. Disto mucho de ser 
un caracter. Viviô perpetuaniente en una atmosfera de frivolida- 
des puériles y de efimeras vanidades. En esta reseiia no me cino 
a una escrupulosa sucesion cronolôgica. A veces doy un salto en 
el tiempo, atendiendo màs al momento culminante de la vida de 
un escritor que a la fecha de su nacimiento. 

Emilio Prud'homme, maestro toda su vida, es buen prosista y 
poeta dulce y delicado... César X. Pensôn es un literato concien- 
zudo, doctîsimo en asuntos gramaticales y linguisticos. En su no- 
table libro, (osas aùeyas, parece en cierto sentido imitar al gran 
tradicionalista peruano Ricardo Palma; pero esa aparente imitaciôn 
es solo pura analogia de los asuntos tratados. Por la riqueza de 
pormenores y por el colorido local, Un drama horrendo^ Barriga 
verde y Profiviaciôn son los très mejores episodios de! libro. Fué 
]:)oeta; pero, caso no raro en la historia literaria, solo tiene una 
composiciôn de alto mérito que lo salva y lo salvarâ del olvido: 
La vîspera del comhate, sucesion de brillantes estrofas, en que el 
sentimiento reconcentrado se dilata ritmicamente en visiones de 
intensa y fulgurante belleza... Periodista de combate, fogoso, 
irreducible, Miguel A. Garrido, caîdo a destiempo, es una de 
nuestras mas atractivas y simpâticas figuras literarias. En su her- 
moso volumen, Si/iiefas^ vibran, con restallidos de latigo, la pro- 
testa indignada, el apôstrofe rudo, los candentes anatemas. P".n 
sus paginas aparece vivo y palpitante el temperamento tribuni- 
cio de Miguel A. Garrido, hecho de una sola pieza, forjado para 
el combate rudo, inquieto, inflexible... Su ardiente amor a lajus- 
ticia y cierta magnanimidad ingénita dulcifican un tante la acer- 
bidad de algunos de sus juicios. Résulta, en veces, poco consis- 
tente. Por lo gênerai su mirafla se detiene en resaltantes exle- 
rioridades, en aspectos superficiales de hombres y de cosas... 



r.A I.TTERATURA DOMINICANA Q/ 



Deju sin publicar otro libro suyo, Biistos dureos, del cual solo 
conozco algunos hermosos iVagmentos. 

Arlstides Garcia Gômez es un escritor netamente castizo, un 
si es no es arcaico. Tiene un interesante libro, De todo unpoco^ en 
'que abunclan las frases de pronunciado sabor cervantesco y en 
algunos pasajes reflejos y vislumbres lejanos de la nianera lite- 
raria del insigne Figaro, (^tro escritor de nombre muy parecido, 
Arîstides (iarcîa Mella, ha dado a la publicidad T'uinpo perdido, 
libro lleno de interés y sano humorisnio. Manuel A. Machado es 
notable escritor y orador de convincente elocuencia. Andrés 
Julio Montolio es también escritor nuiy distinguido. Lo mismo 
que Machado, ha publicado folletos tle alto interés nacional... 
Fabio Fiallo es también conteur ingenioso y culto. Sus Cuentos 
fragiles han sido merecidamente encomiados. Rafaël Justino 
Castillo es un prosador fâcil y correcte. Ha escrito muy sesudos 
articulos acerca de puntos de sumo interés colectivo. Rafaël \. 
Deligne, autor de En prosa y verso, sobresale como crîtico sagaz 
y perspicuo. Fué el primero que se ocupô metodicamente en el 
examen de nuestra producciôn literaria. Tiene puntos de vista 
muy acertados y discretos. Escribiô también obras dramâticas. 
La jiisticia y el asar ïné Va mas sonada y discutida... Américo 
Lugo es un escritor sôlido y brillante. Ha escrito paginas admi- 
rables, dignas de figurar en la mejor Antologia. En su libro prin- 
cipal, A piinto largo, hay asuntos diversos de verdadera impor- 
tancia, magistralmente tratados. Su Heliotropo es una joyita pri- 
morosamente cincelada. En otro interesante librito, Bihliogra- 
tia, estudia aspectos de nuestro movimiento literario mas como 
observador inteligente y sincero que como critico de amplia y 
segura mirada. En este opûsculo hay un estudio muy hermoso 
acerca de la obra del insigne Montalvo, Capitnlos que se le olvi- 
daron a Cervantes. 

Eugenio Deschamps, orador tribunicio, véhémente, de frase 
brillante y pictôrica, es también prosista excelente. Ha escrito 
varios folletos de caracter polîtico... Enrique Henrîquez es tam- 

Rtvut Hiipaniqut. — O. 7 



98 F. GARCfA GODOY 



bien escritor y poeta. En su prosa agil, sutil, élégante, luce su 
ingenio lozano y fecundo, presto siempre al ataque o a la po- 
lémica. Su niejor obra poética es i Miserere'., muy justamente 
aplaudida. Juan Elias Moscoso, hijo; Francisco J. Peynado, Félix. 
1"^. Mejia, son escritores de verdadero mérito. Jacinto B. Peyna- 
do suelc hacer versos expresivos y sentidos. Aristides Fiallo Ca- 
brai es autor de trabajos cientîficos muy celebrados en el extran- 
jero... Elena Virginia Ortea tiene un libro de cierto interés, Ri- 
sas y !(i<rri7)/as... U. Heureaux, hijo, se ha ocupado en literatura 
dramâtica. Sus dramas son de sabor y corte francés... Julio I\I. 
Cestero ha sido la representacion mas cabal entre nosotros del 
movimiento artistico contemporaneo en sus mas llamativos as- 
pectos. Nuestra producciôn literaria se ha distinguido siempre 
])or su mesura, su circunspecciôn, su apegamiento a formas tra- 
dicionales de abolengo clâsico. En parte de ella adviértese la 
tendencia a fundir elementos clâsicos o tenidos por taies con 
modalidades de carâcter romântico, pero sin traspasar cierta me- 
dida, sin llegar a exagerados extremos. El concepto del moder- 
nismo literario tiene aûn mucho de vago y de imprécise, ^'a lo 
creo que no se reduce, como para muchos, a taies o cuales inno- 
vaciones de forma, a determinados refinamientos de expresiôn' 
a robustecer un léxico enteco, a aumentar con palabras novedo- 
sas un vocabulario empobrecido, sino que consiste, principal- 
mente, en la reacciôn permanente de nuestra sensibilidad y nues- 
tra inteligencia ante aspectos dinâmicos del aima moderna en 
proceso perpetuo de evoluciôn. Julio M. Cestero continua siendo 
modernista en lo que toca principalmente a la forma. Al princi- 
pio, al iniciarse, extremô los procedimientos, con asombro y es- 
cândalo de nauchas gentes temerosas de lo nuevo; pero su actitud 
revolucionaria ha ido modificândose con el tiempo, hasta llegar 
ûltimamente, en su ûltimo libro. Nombres y piedras, a un procc- 
climiento artistico equilibrado y sereno. Su peculiaridad como 
escritor es la nota pictôrica, intensamente pictorica. En Safigre 
de priniavera, en Ciudad romdntica, hay derroche de luz, porten- 



LA LITERATURA DOMINICANA 99 

tosa riqueza de colorido... En su primera época fueron en él algo 
pronunciadas las influencias extranas, la de d'Anunzio, pong-o por 
caso. La de Maurice Barres tanibién. Actualmente parece ya li- 
I:)ertaclo de taies influencias. Su yo, su vibracion netamente per- 
sonal, se afîanza cada vez mas en su obra literaria. 

En José Ramôn Lopez hay un conteur de facilidad narrativa y 
descriptiva, un sociologo de observaciôn detcnida y profunda y 
un vigoroso periodista. En sus dos muy mentados folletos, La 
alunentacién y las razas y La paz m la Repiiblica Dovnincana., 
dilucida con golpe de vista de sociologo experto puntos de tras- 
cendental importancia de vida nacional. Su libro Cuentos puerto- 
platcrios merece encendidas alabanzas. Hay en ellos gran acierto 
en la descripciôn de personas y de cosas, lo mismo que en la 
parte puramente narrativa. Léense con verdadero deleite. En 
ellos lucen de continuo peculiaridades muy salientes de vida do- 
minicana... A Moscoso Puello se deben pdginas jugosas de espe- 
culacion filosôfica, como el Discurso de! cinernaticuino. E. X. del 
Castillo Marquez ha escrito con soltura libros de viajes y de 
cuentos... \^]'ctor M. de Castro, escritor de mérito, publicô en 
anos pasados Del ostracisiuo... Félix M. Nolasco es periodista fe- 
cundo y ameno... Amiama Gômez, escritor y poeta espontâneo, 
cultiva con preferencia temas de mejoramiento social... Mujer de 
amplia cultura y galano estilo, Mercedes Mota reûne condiciones 
muy apreciables para el cultivo fructuoso de asuntos literarios... 
El padre Castellanos, orador elocuente, ha producido un opûscu- 
lo en que loa bella y merecidamente la alta personalidad del pa- 
dre Meriiîo. 

VII 

Son relativamente numerosos los escritores dominicanos que 
en el extranjero mantienen de modo glorioso el renombre inte - 
lectual de la patria. En preferente lugar estàn los hermanos Hen- 
rîquez Urefïa. Pedro, el mayor, reûne a dotes de critico de pe- 



lOO F. GARCfA GODOY 



netrante y segura mirada, una erudiciôn vastîsima, perfectamente 
(lepurada. Habla varies idiomas y conoce a fondo algunas litera- 
Uiras extra njeras, la inglesa particularmente. Ha escrito opùscu- 
los criticos de sobresaliente mérito. Sus conferencias acerca de 
Hernân Pérez de Oliva y de Alarcôn, el gran dramaturge, son 
notables por la erudiciôn firme y por la profundidad de las apre- 
ciaciones. l^n su obra principal, hasta hoy. Haras de rstudio, 
analiza con perfecto dominio del asunto aspectos diverses de[ 
movimiento intelectual contemporâneo. Su percepciôn crîtica es 
râpida y amplia. l'.n su anâlisis filosôfico llega siempre a asir el 
hilo invisible que enlaza especulaciones aparentemente antinô- 
micas. Su ûltima pagina, de intense sabor helénico, El nacimieii- 
tii de Dionisos, admirable ensaye de tragedia antigua, es cerne 
una serena y maravillosa evocacion de aspectos de la vida grie- 
ga. Aunque escrita en prosa per dificultades de adecuaciôn de 
formas peéticas griegas a la metrificacion castellana, résulta este 
ensaye pleno de intensa y hermosa poesîa. Rodé lo considéra 
cemo una de las cosas mas bellas de la nueva literatura hispane- 
americana... El otre hermano, Max Ilenriquez Urena, es un es- 
criter de mucha cultura, de amplie criterio, amené, correcte, 
(.jue sabe hermesear y dar interés a lo que toca, y revestirlo de 
muy Personal colorido. Ha sido muy celebrado cemo cenferen- 
cista fâcil }' elocuente. Fué en la Ilabana une de les fundadores 
de la Sociedad de Cotîferencias. Su tomo reciente de poesîas, Ati- 
foraSy ha side comentade muy favorablemente por la critica. 

Manuel V . Cestere es un presista élégante, correcte y ameno. 
Ha publicado algunes libres. Su ûltima preduccion, El canlo del 
cisne, reûne excelentcs condiciones de tonde y de forma... Knri- 
que Deschamps goza de verdadero prestigio en Espana e i lispa- 
no-América. Con gran lucimiento ha desempenade diverses 
puestos diploniclticos. Se ha seiialado por sus continuas iniciati- 
vas en bien del pafs. El directorio de la Repâhlica Dominicanay 
ebra interesantfsima, se debe exclusivamente a su emperio teso- 
nero y patriotico... Andrejulio Aybar es peeta y escriter. Publi- 



LA LITERATURA DOMINICANA lOI 

<:6 ûltimamente varies trabajos de îndole patriôtica... Dos libres 
de poesias lleva publicados Osvaldo Hazil, consul de la Repûbli- 
ca en Rarcelona. Tienen muy apreciables condiciones de inspira - 
■ciôn y de forma expresivamente artistica... Rafaël O. Cîalvàn 
continué manteniendo honrosamente en el palenque de las letras 
el renombre literario del ilustre autor de sus dias... L'Iises Alfau 
en un intelectual de verdadero mérito. Ha escrito una série de 
Cartas a la juventud, muy jugosas, eruditas y profundas. 



\ni 



V ya Uegan al fin, rebosantes de esperanzas y de ensuenos, 
les de la ûltima nave. Son muchos. En su mayoria poetas. Al- 
gunos cayeron en el camino, al comenzar la jornada. La muerte, 
in miséricorde, los ungiô con su beso supremo. Lno de elles, 
Kaûl Abreu, fué prosista admirable, de frase tersa y centellean- 
te. En un ambiente de jubilosa expansion, en medio de los es- 
plendores de una tarde primaveral, cerca de la playa, résonan- 
te por el bâtir del oleaje, escapade de las mânes de un dies 
sombrîo e implacable, el darde de la muerte detuve sûbitamente 
•el ritmo de aquella vida impregnada de serenas excelsitudes... 
l'^ulminada por el plomo de un asesino, cayô para siempre .Vr- 
turo Freites Roque, periodista de raza, atrabiliario, batallader, 
•de cierta vena humoristica y de pluma câustica \- flageladora. 
Dejo tras si un ensayo muy apreciable de nevela, Inexorahle, 
■avalorada por algunas bellas pinceladas descriptivas y por rasgos 
indicaderes de una imaginaciôn capaz de alzarse a mayores em- 
peîîos... Ricardo V. Sânchez, muerte hace peco, dio a la publi- 
cidad dos libres de cierte mérito. El ultime, Pro-Psicjues, con- 
tiene paginas en veces oscuras, dcsordenadas, incohérentes, y en 
rates hermesas y fulgurantes. Su estile es a menudo desigual y 
divorciado por complète de casticismo. Su pensamiento tiende 



I02 V. GARCIA (lODOY 



«.le continue a apacentarse en reconditas lionduras espirituales 
l'^ué el primero en preconizar aquî el nietzchenismo. La influen- 
cia de Nietzche orientô decisivamente su espiritu... 

Otras de muy diverse origen y caracter pueden senalarsc ea 
cl desenvolvimiento literario de la juventud dominicana. Demâs 
no esta repetir que aqui, descontando, naturalmente, una que otra 
excepciôn, no se ha extremado nunca la tendencia innovadora. 
Nos gusta una especie de mesura, de justo medio aristotélico. 
Los neologisnios cnrevesados, los descoyuntamientos ariequines- 
cos de frase, los malabarismos de lo que se diô en Uamar deca- 
(Jentisuw (ya hoy nadie menciona la palabreja), no nos causaron 
sino estremecimientos de desdén o de burla. El romanticismo, 
conservando cierto lejano sabor clâsico, constituye nuestra mâs 
seiialada fase de orientaciôn literaria. Pero ese romanticismo es 
mâs formai que esencial. No es el muy humano y perdurable 
que fluye directamente de lo mâs intinio del ser y pone en rela- 
ciôn estrecha nuestra sensibilidad con nuestra vida, determinan- 
do actos de singular relieve personal, sino un romanticismo 
como de temas, de motivos, exterior en cierto sentido, que, en 
la mayoria de los casos, es mera y pasajera expresiôn literaria. 
La influencia de Villaespesa era hasta ayer la mâs visible en al- 
gunos de nuestros poetas jôvenes. Rubén Darîo, justamente ad- 
mirado por muchos, no ha tenido aquî verdaderos imitadores. A 
veces se crée observar en nuestro ambiente artîstico algo de la 
técnica y procedimiento de notables poetas franceses contempo- 
râneos. El modernismo artîstico de algunos de nuestros poetas 
jôvenes es casi siempre de segunda mano. Se basa, por lo gêne- 
rai, en traducciones mâs o menos incompletas e impertectas. 

A no pocos de nuestros jôvenes escritores les falta estudio 
metôdico y reflexivo. No falta quienes estén al tanto de ciertas 
novedades literarias de ûltima hora; pero todavîa no han consa- 
grado su atenciôn y sus facultades perceptivas a cosas funda- 
mentales del conocimiento humano, ûnica manera de adquirir el 
lastre intelectual indispensable de todo punto para acentuar un;t 



LA LllERATURA DOMINICANA IO3 

genuina personalidad literaria. Muchos van, sin embargo, evolu- 
cionando en el sentido de un concepto de arte libre, libérrinio, 
desligado de escuelas o cenâculos, en que se exulta e intensifica 
la vibraciôn honda y permanente de nuestro yo. El toque esta 
en ser uno mismo, en aparecer inconfundible. Necesîtase des- 
prenderse de convencionalismos muy arraigados, de formulas 
vanas, de huecos vcrbalismos, para compenetrarse con la vida, 
vivirla lo mas intensamente posible, solo medio de que nuestra 
obra literaria sea siempre de actualidad y resuite concrecion ar- 
tistica sincera y bella... En Primitivo Herrera, Emilio Morel, Ec- 
derico Bermûdez, Porfirio Herrera, i'^urcy Pichardo, Apolinar 
Perdomo, Enrique Montano, Ramôn E. Jiménez, con matices 
personales distintos y con mâs o mènes acentuadas formas de 
expresiôn, hay verdadera vibraciôn lirica. Son finos cultivadores 
del ritmo bello y expresivo... Rafaël Damiras ha escrito dos 
apreciables ensayos de novela. Ilace también hermosos versos... 
>\rturo Logrofio tiene muchisimo talento. Es prosista fàcil y un 
gran orador en germen... Valentin Girô, Juan Tomas Mejîa, 
Bienvenido Nouel, Gabriel Morillo, son poetas de justa y mere- 
cida fama... Juan S. Durân es prosista, poeta, admirable chroni- 
queur... Vigil Diaz, prosista ingenioso y raro, de cierto modernis- 
mo muy quintaesenciado, ha escrito paginas extrairas y descon- 
certadoras... J. B. Lamarche ha compuesto versos exquisitos, 
plenos de suaves cadencias... 

Gustavo A. Mejia tiene un tonici de cuentos ingeniosos y be- 
lles. No obstante su corta edad, dilucida con sagacidad comple- 
jos problemas filosôficos... Renato de Soto es también conteur 
de bastante facilidad y soltura... Ricardo Pérez Alfonseca, poeta 
muy Personal, tiene una Oda al yo^ muy celebrada por d'Anun- 
zio. Merecen mencionarse otros: Eélix M. Porez, escritor labo- 
rioso y discrète; José R. Perdomo, autor de un librito galante, 
Del rosal; P^nrique .Vguiar, poeta, autor celebrado de Dcsftle de 
penmnbras; José Onésimo Polanco, rimador sutil y un tanto 
alambicado; José M. Jiménez, poeta espontaneo, algo incorrecte; 



I04 F. GARCIA GODOY 



Juan José Snnchcz, Domingo Villalba, Rafaël Sanchez (irattM'ô, 
prosistas faciles y expresivos. V faltan mas que no recuerdo en 
este momento. 

F. Garcia Godoy. 



Il y a, dans l'étude précédente, une omission a laquelle un com- 
patriote de l'auteur a bien voulu remédier: 

Garcia Godoy fué el aima del movimiento nacionaiista inicia- 
do en La Vega, su residencia, con la fundacion de la sociedad 
Patria. l'Ln periôdicos, folletos, libres y conferencias preconiza 
incesantemente un idéal nacionaiista amplio, sin estrecheces re- 
ij^ionales, y un alto propôsito de union hispano-amcricana. En 
Ritfiriito, La patria y el héroe, A hua dominicana, Bajo la (Hctadii- 
ra y Guatmma ûltimamente, ha hecho propaganda nacionaiista. 
Su obra puramentç de crîtica literaria esta en estos otros libros: 
ReaieTdos y ophiiones, Impresianes^ Perfîles y relieves^ La hora 
que pasa y Paginas efîmeras. Esta ûltima acaba de ser reimpresa 
en Madrid por la Biblioteca Andrés Bello, con el titulo La lite- 
rattira americana de nuestros dias. Tiene en prensa otro libro de 
crîtica: De aqui y de alla, y en preparaciôn algunos de carâcter 
histôrico. 



DOCUMENTOS DIPLOMATICOS 
ARAGONESES 

(1259-1284) 



jacobus, Dei gratia rex Aragonum, etc. Karisinio et quamplu- 
rimum diligendo filio suo dompno Alfonso, infanti Aragonum, 
salutem et sincerani dilectionem. Sepades que don Xamen Pereç 
de Pina et don Garcia Frontin et don Père Lopes Deslauavinieron 
a nos de vuestra parte et contaron nos el fecho segun que uos 
era auenido en Luna, et aquello que don Artal et don Sancho Re- 
mirez et don Lop Ferrench et Caueros et otres homines de la tie- 
rra uos auian fecho; la quai cosa entendida, enuiamos uos a dezir 
qu(-' uos verredes a nos, et quando seredes con nos, daremos uos 
a entender que si ningunnd a feyto lo que non deue, dar lende- 
mos pena atal que sera honra uuestra et escarnimiento de los 
que son el Regno. Del feyto de don Artal et de Ruy Xemenez de 
Luna uos enuiamos a dezir ijuc nos los auemos elongades fasta 
que seades con nos; que otrosi hi deuen ellos teer, et alli sabi- 
da la uerdat daremos a cada vno aquella pena que merescc, et 
fasta àquell tiempo rogamos uos que otra cosa noy fagades, 
aun rogamos et mandamos uos que uos fagades tener la treuga 
que pusiestes entre Aragon et Nauarra, et si algunos de nostra 



I06 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 

terra la an crcbantada, fazct o luego eniendar et nolo aloni^edes 
por esto que uos enuiamos a dezir. Aun uos dezimos et uos nian- 
damos que uos que tengades la tierra en dreytura et vayades 
contra los mal fey tores quanto uos podieredes segun fuero de la 
tierra, en tal guisa que los vnos et los otros hi ayan parte et no 
lo aya solament la vna partida, et fagades en tal manera que Dios 
ne sea pagado et nos que todo quanto uos ne faredes por dreyto 
a nos sabra bueno et serenios ne pagados. Data apud Montem- 
pesulanum iiij." Kalendas Marcii, anno Domini M.° CC.° L.*^ 
octauo. 

Arch. Cor. Aray. R. lo, 1." 96 v.° 



Sea feido contrast entrel bisbe deValencia, el bisbe de Sancta 
Maria dAlbarazin sobre la possessio de la Eglesia de Sogorb, de 
la quai esglesia lApostoli enuio a nos don Jaymes, por la gra- 
cia de Dios rey de Aragon, de Maiorcas et de Valencia, cuende 
de Barcelona et de Vrgel et seynor de Monpeslier, carta que 
tornassemos en possessio de la dita esglesia al bisbe de Sancta 
Maria dAlbarazin, nos mittimos en possessio de la dita esglesia lo 
dauandito bisbe dAlbarrazin por pregos de lApostoli, et sobresto 
nos auiamos grandas gerras en el regno de Valencia, et uino el 
bisbe de Valencia, qui agora es bisbe de Saragoza a nos, et dixo 
nos qui si nos lo metiessemos en la dauandita possessio que cl 
nos faria en aquest negocio tal seruisio que nos seriamos sos pa- 
gados, et por esto nos mandamos a nuestros homnes de Sogorb 
que ellos nol feziessen nul contrario en la possessio [de] la dita 
esglesia de Sogorb, mas si menester era que len aiudassen a 
deffender, et por esto cobro la possessio. E passade esto enbio 
nos carta lApostoli que nos defiendiessemos lesglesia de V^alen- 
cia et quel ajudassemos a mantener la possessio de la dita esgle- 
sia de Sogorb et de Xericha, et sobre esto muytas de uegades 



DOCUMENTOS DIPLOMATICOS ARAGONESES lO/ 

el bisbe de Albarrazin se clanio de nos deuant el bisbe de Va- 
lencia, et menos del porque nos fariemos tener aquella possessio 
de que lApostoli nos auia enuiado a pregar. Kt porque las cartas 
del Apostoli eran contrarias la una de la otra, enuiamos nos a 
pregar al Apostoli (]ue el nos desembargas dest pleyto et que 
mates en possessio aquel que el querria, et que nos enuiasse a 
dezir quai querria que tornassemos en possessio; et el enuianos 
a désir que nos tornassemos el bisbe dAlbarrazin en la dauandita 
possessio, el quai el nombra en sus cartes en la primera et en la 
segunda bisbe de Sogorb. Et porque nos somos tenidos de fer los 
priegos del Apostoli, asi como los otros reys, et deuant todos los 
otros auemos a segir la sua voluntal, et por los suyos priegos 
metiemos en possessio de la dita esgleya de Sogorb et de las 
otras de que auia estât despullado por el bisbe de V^alencia et 
por larchidiacon el bisbe de Sancta Maria dAlbarrazin, et no por 
manera que nos fuessemos juys del dauandito pleyto, mas por 
complir la uoluntat del Apostoli. Actum est hoc in Valentia iiij.'* 
kalendas Julii, anno Domini Î\I.° CC." L.° octauo. Presentibus 
dompno Alfonso, infante Aragonum, episcopo Cesarauguste, epis- 
copo Barchinone, G. de Montecateno, Petro de Montecateno, 
Berengario G. de Entença, Egidio de Rada, Eximini de Focibus 
et Bernardo Raymundi de Ribelles, et pluribus aliis. 

Arch. Cor. Arag. R. lo, fol. 98. 



Jacobus, Dei gratia, etc. Yiro nobili et dilecto Raymundo de 
Cardona, salutem et dilectionem. En les letres les quais trameses 
a nos era contengut que uos uos desexiets de nos que nons fo- 
ssets tengut de penyora quens feessets, de la quai coea nos molt 
nos marauellam, car uos ni altre per uos no denant nos 

per aquel feyt que a nos o proposas bastantment, e per ço car 
es cert a nos si uos nos peyorauets que aisso sen segiria ques 



I08 DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 

segiria per aciiyndanient a que nos nos feessets e nos soni apa- 
rellats de pcyora et daltres coses fer dret a nos et pendre de uos 
a consel de nostres richs honines qui sien a uos sens tota sospita, 
et dasso assignan uos en dia de fer dret et de pendre niiyan j'en 
a Barçelona. I'- si asso no uolets fer, ens peyorauets o feyets mal 
a nostres homens et a nostra terra, car aytant es la vn com laltre, 
desexini nos en de uos de mal que a uos feessem ne a uostres 
homens ne a uostra terra. Datum Ilerde kalendas Decembris, 
anno Domini niillesimo CC.° L.** nono. 

Arch. Cor. Aratj. R. lo, f.° 123. 



Jacobus, Dei gratia rex Aragonum, etc. \ iro nobili et dilecto 
Alvaro, Dei gratia Comiti V^rgellensi, salutem et dilectionem. 
Vim uostra carta en la quai era contengut que nos contra raho 
et contra costuma de Barçelona, uos menaueni et que auiem pre- 
ses simpiament les postats dels castels dUrgel et Fobrasso quens 
ennias acuyndar, de la quai cosa nos marauellam molt de uos, 
car uos deyts ço que nos no fesem, ans saben be en Bernât R. 
de Ribelles et en Jacme de Ceruera, en Berenguer Arnau, que 
tota uia per fer un a uos dret et que uos darien jutges de Cata- 
luya, sens tota suspita, e asso no uolgues pendre, ans nos fc mal 
en R. sa sentiu et torna en uostra terra, et encara nons auiets 
desafiats et encara dixos nos quens fariets mal la quai cosa nos 
no creem quens fassats mal dins los xxx dies qui son conten- 
guts en lusatge, et encara perferim uos dret. Et si asso no uo- 
lets pendre, acuyndam uos et dcsexim nos de uos de tôt mal et 
de tôt dan que fassam a uos ni a uostres homnes ni a uostra 
terra. Datum Ilerde kalendas Decembris, anno Domini M." CC." 
L/' nono. 

Arch. Cor. Ara". R. 10, f.° 123. 



DOCUMENTOS DIPl.OMÀTICOS ARAGONESES IO9 



jacobus, Dei gratia rex Aragonum, etc. Viro nobili et dilecto 
Bernardo R. de Ribellis, salutem et dilectionem. Vim uostra 
carta dacuyndanient, lo quai a nos feyets que irat et forssat Ions 
fevets ciueus desexiets de nos de mal que feiessets a nos ni a 
nostra terra que non fossets tengut; de la quai cosa nos nos iiia- 
rauellam niolt, car uos sabets que nos som aparellats al Comte 
dUrgel et a uos fer dret segons custuma de Barçelona, per rao de 
les postats del comtat dUrgel. Et per ço tôt nos som a])arellats 
segons que uos sabets et nos uos auem dit de pendre dret del 
Comte dUrgel et de fer segons la custuma de Cataluya en poder 
de nostres richs homens de Cataluya qui sien sens tota suspita 
el comte no o uol pondre et uos li uolets ualer de tan gran des- 
rao, desexim nos de uos que de mal que nos fasam a uos ni a 
uostra terra ni a uestros homens nousen siam tenguts. I )atun\ 
Ilerde kalendas I )ecenil)ris, anno Domini M." CC." L." nono. 

Arch. Cor. Arag. R. 10, t.° 123 v." 

En los mismos términos y con ijjual lecliri escribiô a (îiraldono de Ca- 
brera, Arnaldo de Lerz, Dalmacio de Belliana y Bernardo de Capdella. 
(R. 10, f.^"' 123 v." y 124). 



Jacme, per la gracia de Ueu rey dArago, de Mayorca, de 
Valencia, comte de Barçelona, dL'rgel et senyor de Montpes- 
1er... nos estant en la ciutat de Lerida finalment establits, Ro- 
berto, fil de Robert de Martel, feri et naffra lonrat noble Guerau 
Alamayne, lo quai dia uengut a la nostra cort et spécial aquella 
hora uenia al nostre castel ab en Ramon de Cardona et ab dal- 
tres ries homens et caualers, et per ço tor tan greu crim et tan 
greu es feit en presencia de nos et en lesio del dit noble, no po- 



I lO DdCUMENTOS DIPLOMAtiCOS ARAGONESES 

tieni lexar que contra aytals malfetors no hagam a enantar, car 
no podem tanta onta lexar, et per so car nos hauem trobat per 
testimonis et per confessio que en Ramon de Sancta Creu feu 
anos que el auia prestat an Roberto lo seu caual, lo quai feu 
ferrar a Gardeyne e lo ne... et per la aiuda que H feu, hauda de- 
liberacio et plen concel, condempnam aquel Ramon de Sancta 
Creu en D morabatins alffonsins. 

Item car de F. Plomat es prouat per confessio sua et per tes- 
timonis que el presta ho iria an Albi per que seguis lo dit Ro- 
berto et per so car el ana ab el a Gardeyne, condempnam lo 
<lit F. de Plomat en CCC morabatins alfusins. 

Item condempnam lo fil den G. Muliner en M sols per so tor 
ab lo dit Roberto et lo segui a Gardeyne per so que li 
consela ques gardas de nos et que sen anas. 

Et sentensiam et deyem et exelam Roberto per tots temps de 
tota nostra terra et que nuyle hom nol empar et quel penia et 
niai negun li feyan a nos ni als nostres no sia tengut ni a nul 
hom per nos. 

Encara sentensiam et deyem et exelam Nabi daquestes V a)- 
nes aynxi que no entre en Leida ni prop de Leida per vna tor- 
nada et sia fahyna que tôt hom quel trobas ni mal li fées non fos 
tengut a nos ni als nostres. 

Arch. Cor. Arag. R. ii, f.° 217 v.° 



R de los ciue han los homnes de Vellpuent los moros 

de Xelua et dieron salto en del habat et tomaron del ga- 

nado... de Ouesero et nos fuemos en el Raffiro et riamos lo fasta 
en Xelua et dixiemos cjue mal facien et hiclos tom;iron... uernos 
ha preson ficieron los da... a por mil... vinieron très moros a las 
vacas et tomaron et furtaron vna et fueron otra uega- 

da {})... moros... ha vna casa de nuestro ueçino dixieron que 



nOCUMENTOS I)IPI,(JMÀTICO.S ARAGONESES I I I 

farien a nuestros veçinos et dicen que han damas de ...s dias 
nucstros... os et daran buenas fianças por complir delant nues- 
tro senor el Rey ho por el fructo de la tiera et no les vale et 
sobre esto menaçan los que mataran et tienen les los caminos 
que non hosan salir de la vila et facen, senor, ha uos gran tor- 
to, que se uos toman el dieçmo del campo et ho nos toman se 
nos el montaygo, la cosa que nunga ficieron fasta al dia de hoy 
hon nos uos [rojgamos et uos pedimos merce et vesamos uestras 
manos que vos gy. dedes conselo, et hal ualestero Pero Mofart 
toraaron lo en mont et leuaronlo preso ha Xelua et fasta^-que 
dio fiança que ssi tornasse ha la presse non le quisieron dar de 
mano. 

Arch. Cor. Arag. R. 1 1, f.° 219 v." 



8 

... ha contre los ...t sobre la mort den P. del Bosch es dyra. 

Dn. P. del Bosch fos près en Juneda per P. de Juneda caualer: 
el dit P. de Juneda degues aquel retre al ueguer nostre lo dit et 
P. aquel no... retre menys de juhi els pahers de Lerida donaren 
et feeren dono per juhi deuia venir en lur poder. 

Item com aquel lur fos liurat el degessen mentir saluamcnt e 
segura tro que fos uist son dret el cami mentre lo menauen (o 
ferit et naffrat; et si no fos per raho de la bestia que caualcaua, 
que laguera hon mort. 

Item com lo metessen près en Lerida et sia custumat en Le- 
rida de tenir hon près per quai manera o sia i dia o ii o mes per 
so que hon vega si... colpable, los dauandits paers del dit per 
justicia feeren de nuit ab candeler aixi quel penjaren ab tortes 
sens... prohomens de Lerida no foren adornar lo juhi ni volgren 
escoltar raho daquel. 

Item con amies del dit Père vingessen a la sala et aguessen 
fermât dret en poder de la cort et diguessen a els que ferma- 



112 UOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONKSES 

rien... marcas dargent quel dit Père Faria en poder de la cort 
et dels compliment de dret ;i(;o pendre no volgren. 

Item los daiiandits amies del dit Père dixeren que Père del 
Hosch auia priuilegi et carta del senyor Rey et era descolpat de 
la mort hon hon len colpaua, al quai resposeren que dixeren que 
lendeman lo veyrien, et la nuyt penjarenlo ab tortes aixi con 
damunt es dit. 

Item con los ditz amies vengessen a la sala per so cor cone- 
xien que la ferma na lur ténia pro et volien enantar el feyt 
moites vegades al senyor Rey sapellaren, la ([ual apellacio no 
uolgren reebre. 

Item con la cort de Leyda agues mes lo dauandit Père en 
("igia del palau hon an acustumat destar los preses per so que 
los vist son dret, lendema los dauandits paers vengren a la Cigia 
de nuyt et dixeren al dit Père: «en Père exit de la Cigia que no 
iestats ben et no volem que iestiats per amor et per onor de 
uostres amies, ans uos tendren gardes de fora» et sobre aquestes 
paraules lo dit Père exi de la Ciga et can fo fora tantost prenge- 
ren lo et menarenlo penyar de nuyt ab tortes. 

Item que nol feeren penjar als saigs axi con es acostumat, ans 
lo feeren penjar a i seu enemic fill den Père Robert el liuraren 
a SOS enemics quil menaren a la força et quel penjaren de nuyt. 

Arch. Cor. Arag. R. i i, fol. 242. 



Illustrissimo domino Jacobo, I )ei gratia régi Aragonum, Maio- 
ricarum, comiti Barchinone et Vrgelli, ac domino Montispesula- 
ni. Aluarus, per eandem cornes Vrgellensis, salutem etreuerencia 
cum honor. Ren sabets uos, senyor, que uos nos demanas la 
postât dAgramunt et de Balaguer et de Pinerola et dUliana sim- 
plement et que nos lansdeman benignament et simpla, axi con 
uos les nos demanas et acap dels x dies, que redre les uos deges 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES II3 

ijues traniesen Bernât R. de Ribelles quis prega eus dix de part 
de nos que uos sobre asso no les nos auets uolgudes redre, ans 
les uos tenits de nos forzades et sobre porferta de dret, lo quai 
nos uos auen por fet tota uia et fe encara de Seent Saluador ença, 
so es viH idus Augusti part dret et part rao et part costum de 
Barchinona, nos tota hora a uos clamam merce et fet niostrar et 
pregar a richs homens et a homens dorde et daltres que uos les 
dites postats nos redesets et prestets nostre dret, axi con cus- 
tum es de Catalunya, la quai cosa uos no auets uuilgada lee, ans 
les uos tenets de nos forçades part dret et part rao; et com nos 
siam tal hon de no degam soferre tan gran ni tan gran 

tort, greu et mal que nos es con fer o auem desexim nos de uos 
eus acuyndam que de mal que façam a uostres homens ne a uos- 
tra terra ni ares deçurem que tengut en re nous en siam. Datuni 
in Castilione vi kalendas T3ecembris, présentes G. de Puguert, 
A. de Vilamaior et G. Sacirera, A. de Calaf, anno Domini 
M. ce. L. nono. 

Arch. Cor. Arag. R. 1 1, f." 243. 



10 

Illustrissimo domino Jacobo, Dei gratia régi Aragonum, etc. 
Gutraldus de Capraria, salutem et reuerencia cum honore. A la 
uostra seyoria sia demostrada que por ço con uos les postats no 
uolets redre dAgramunt ni de Balaguer, ni de Linerola ni de 
Lunia al onrat frare meu et seyor nAluaro, per la gracia de Deu 
comte dUrgel, les uos tenits del forçadament part dret et part 
rao et part custum de Barcelona et sobre perferta de dret quel 
nos a fêta tota uia et fa encara et con son dret no uolets pren- 
dre greu et mal que me con a fer et con fayllir noi pu- 
set con es mon seyor et mon frare et tal a qui fayllir no pusc quen 
deziser de uos de naturalia et dumenatge eus acuynde que de 
mal que faça a uostres homens ni a uostra terra ni ares del uos- 

Rez'ue His/'nnii/ue. — O. S 



114 DOCUMENTOS DIPLOMAtICOS ARAGONESES 

tre que tengut enre nousensia. Datum in Castilo vi kalendas De- 
sembris, presens A. de Senz, G. de Puguert, A. de Fluuia, R. de 
Monlor, anno Domini M.° CC. L. nono. 

Arch. Cor. Anij^. R. 1 1, f.° 24 ^ 



11 

:\\ molt aniat et honrat seyor en jacobo, Uei gratia, etc., de 
mi Bernât R. de Ribelles, salut et amors. Fas uos sa[ber], seyor, 
que mal et greu... et que en nuy temps no fuy pus des- 

pagat mas per lo comte dUrgel qui ouol et acuy i en son en 

et tengut que fayllir noi puix, desisc me de uos et acuyn- 
(iras que de mal que daqui enant faça ail uostres homens 
a la uostra terra tengut nous ensia. 



12 

Al molt amat et honrat seyor en Jacobo, Dei gratia, etc., de 
mi Bernât de Capdeles, humil hom et sotsmes uostre, salut et 
amors. Seyer, si a uos plnu, taus uos saber, seyer, que mal et 
greu que non et irat et despagat quenso que us acuynde et de- 
sist me de uos que de mal que faça nostre uostre ne de 

uostres homens (|ue tengut nous ensia per seyoria nec per ne- 
guna rao per comte dUrgel qui quai de (|ui so hom et tant son 
tengut que noi pusc fayllir. Dades foren a Casteyllo los dimarts 
ans de Seent Andreu, en presencia den Albarels et Bernât Sent 
et den G. de Uilamur. 



13 

Al honrat senyor en Jacobo, Dei gratia, etc. Dalmau de Belia- 
na, salut et amors. Fas uos saber, seyer, que yo romas meyna- 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES I I 5 

der uostre per raccio que uos me donas a vin besties et tolger 
me la raccio que no me donas sen tort et sen uelet que nous 
auia; on yo, seyer, me desisc de uos per comte dUrgel qui o vol 
quens mon seiîor, que de mal que yous faça et tengut nous sia 
are del uostre de uostra persona en fora. Testimoni A. des So- 
1er, en Père Bertran de Pilza. 

14 

Al molt amat et noble seyor en Jacme, per la gracia de Deu 
reg Darago, etc., de mi Berenguer A. de Angularia, salut et amors 
ab toi honrament. Pas uos saher, seyor, .que pel comte dUrgel 
qui ho uol a qui yo son tant tengut que fayllir no i puix mal e 
greu quens acuynde emdesisc de uos que de mal que yo 

laça als uostres ne a la uostra terra que tengut nous en sia. Data 
a Casteyllon viii idus Nouembris. 

Arch. Cor. Arag. R. 11, f." 243 v." 

15 

Reuerendo domino jacoho, Dei gratia régi .Vragonum, etc. 
R. per eandem vicecomes Cardone, salutem et dilectionem. Fem 
uos saber, seyor, que uim uostre missatge queus retescn la pe- 
yora queus fêta fen, la quai cosa auem fêta con 

moites uegades uos aiam trames missatges queus pagassets los 
diners quens deuets et fer nou auets uulgut desexim nos de uos 
que nous siam tenguts de peyora queus faseram als homens vos- 
tres ne aies lurs coses. Data apud Castelo vi kalendas Decem- 
bris, anno Domini M. CC". L nono. 

16 

Die Sabbati xviii idus Decembris fuerunt oblata domino régi 
diffidamenta R. de Cardona et Berengarii A. de Angularia, sub 
hac forma, apud (^scam. 



Il6 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



Al molt amat et honrat et noble seyor en jacme, per la gra- 
cia de Deu rey Darago, etc. De mi en K. de Cardona, per la gra- 
cia de Deu uescomte de Cardona, salut et aniors. Fas uos saber, 
seyer, que per les desmesures que uos iees als ries homens de 
C'atalunia z per so con nos trencats uostres costums z 
menadament al comte dUrgel z a daltres z a mi zo es a saber 
que contenets que yo no port ffoneuol nen traga z a auets fêta 
paredar la porta de cal del castel de Muntblanc que he dezeret 
de mi per zo cor )'0 z nio auem husat deuerar z dexir 

per aquela porta z per precs que yo fets uos naia ne feits fer no 
mo auets uulgut fer adeibor (?) 2 per altres torts que uos nos 
fets z per nostres custums queus trancats a nos z aïs altres ca- 
ualers de Catalunia faz uos saber queus acuinde z queus desist de 
uos que de mal que yo faza als uostres homnes ne a la uostra 
terra tengut nous en sia. Datum a Castelnou viij idus No- 
uembris. 

(Siguen 8 cartas anâlogas dirigidas al rey D. Jaime por Berenguer A. de 
Anglesola, Jaime de Cervera, R. de Cervera, G. de Cervellon, ... de Cer- 
vellon, G. de Torreella, G. R. de Joza y Père de Puigvert). 

Arch. Cor. Arag. R. i i, f.O' 243 a 345. 



17 

Al molt honrad seynor en Jacme, per la gracia de Deu rey 
dArago z de Mailorges z de Valencia, comte de Barchinone z 
dUrgel e seynor de Monpasler, de mi Berenguer A. dAnglerola, 
humils salut z uera amor. Per tots temps demostrat sie, seyer, a 
uos que uos me trameses cartes que desgrauets Botrenic e Exa- 
faba queus auia obligats per v mille morabatins per rao de la 
demanda que uos me tTayets de feyt de moneda, on yo mil mal 
no mjr e uos, seyer, en aquel cas los castels desgiar no podets ne 
deuets ab rao, per so con la carta non auets reduda queus queus 
fm daquel obligament non auets feyts redre ne salure aquels 



nOCUMENTOS DIPLOMATICOS ARAGONESES l \ / 

castels an G.° dAnglerola ne Martin de Galbrera a qui yols Hure 
per rao de uos per aquel obligaraent. E si uos, seyer, aquels 
castels no auets en uolentat que sien en uostre giatge fer uos axi 
con a honrad z noble seynor, que uos me redats aquela carta del 
obligament z quem fassats redre z solure los castels an G. dAn- 
glerola z an Marti de Galbrera. Encara, seyer, uos prec, sius 
plau, que aquells castels sien en uostre guiatge xxx dies mal 
noy fariets, e con la carta maiats reduda els castels teyts redre 
Z solure nos prec axi con a honrad seynor queus sien grats axi 
con en la carta es contengut, so es a saber que pus la carta 
maiats reduda els castels feicfredre que mal noy fassats 
de xxx dies. 

(Sigue â este un documento fechado en \.° Diciembre 1259.) 
Arch. Cor. Arag. R. 1 1, f." 245 v.° 



18 

[Jacobus], rex Aragonum, Maioricarum et Valentie, cornes 
Barchinone, Vrgelli et dominus Montispesulani. Viro nobili 
Aluaro, Dsi gratia comiti Vrgellensis. Vim uostra carta en la 
quai era contengut que nos contra raho z contra costuma de 
Barcelona uos menauen et que auiem preses simplament les 
postats del caste! dUrgel z sobrasso quens enuias acuyndar, de 
la quai cosa nos marauellam molt de uos con uos deits so que 
nos no fem, ans saben be en Bernât R. de Ribeles, en Jacme de 
Ceruera, en Berenguer A. que tota uia perferim a uos dret z 
que uos dariem jutzes de Cataluya, sens tota suspita, z aso no 
uolges pendre, ans nos fe mal en R. de Sasentil z torna en uos- 
tra terra, z encara nos auiets desafiats, z encara dixes nos quens 
fariets mal, la quai cosa nos no creem quens fasatz mal dins 
los xxx dies qui son contenguts en lusatge; z encara perferim 
uos dret, z si aso no uolets pen Irc acuyndam uos z desexim nos 
de uos de tôt mal z de tôt dan que fasam a nos ni als uostres 



Il8 DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 

lioiniK's ni a la uostra terra. Dalum Horde kalendas Decemlîris, 
anno Domini M. CC. LIX. 

Arch. Cor. Arag. R. 1 1, t".° 246. 



19 

[JacobusJ Dei gratia rex Aragonuni, etc. Dileclo suo (uiirai- 
(lono de Capraria. Vim uostra carta dacuyndamenl, la quai a 
nos fahietz quens desexiets de nos z niai que a nos feesets ni a 
nostra terra que no fosets tengut, de la quai cosa nos nos ma- 
rauelam niolt de uos, con uos sabets que nos soni aparelats al 
comte dUrgel z a nos fer dret segons custunia de l^arcelona, 
per raho de les postats del comte dUrgel z per so car nos soni 
a])arelats de pendre dret z de fer al comte dUrgel z de fer se- 
gons custunia de C'ataluya, en poder de nostres richs homnes 
de Cataluya que siens sens tota suspita el comte no ouol pendre, 
Z nos li uolets ualer de gran desraho desexim nos de uos que 
de mal que nos fasam a uos ni a uostra terra ni a uostres hom- 
nes nous en siam tengtits. Datum kalendas Decemhris, anno 
I)c»mini M. CC. L. nono. 

Arch. Cor. Arag. R. 1 1, f.° 246. 

Carta igual dirigiô el mismo dîa â Bernardo de Ribelles, D.ilmau de 
Boliana. Bernât de Capdella y \. de Leers. (R. 11, fols. 246 y v.'^j 



20 

Jacobus, Dei gratia rex Aragonum, etc. X'iro nobili K. de 
Cardona. En les letres les quais trameses a nos era contengut 
que uos uos desexiets de nos que nons fossets tenguts de peyo- 
ra quens fecssets, de la quai cosa nos molt nos marauellam, car 
uos ni altre per uos no uent denant nos qui lan ho proposas 

bastanment, z p^r so car es cert... (restaurado en letra moder- 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES IIQ 

na:) seynor... qui aso sen seguiria qu... seg... per acuyclament 
que uos... nos fecessets z nos)... aparelats de peyora z daltres 
<:oses fer dret a uos z pendre de uos a coneguda de nostres 
richs homnes qui sien a uos sens tota sospita, z daso asignam 
uos en dia Jener a Harcelona, z si aso no uolets fer, ens 

peyorats ens fayets mal a nostres homnes z a nostra terra, car 
aytant es ...ia un con laltre, desexim nos de uos de mal que a 
uos feesem ni a uostres homnes ni a uostra terra. Datum Ilerde 
kalendas Decembris, anno Domini M. CC. L. nono. 

Arch. Cor. Arag. R i i, 247. 



21 



Jacobus, Dei gratia rex Aragonum, etc. Viro nobiU R. de Car- 
dona. \'^im uostra carta en quens enuias a dir que per los torts 
<]uc nos fahien als richs liomnes de Cataluya z cor hu" tren- 
■cauen kn^s custums z maiorment al comte dUrgel et a uos, car 
uos uedauen que no tirassetz ab foneuol, z car nos auien fêta 
tancar una porta en MuntbJanch cjuens acuydauetz en nos res- 
ponem z deim axi a uos que noua axi con uos deitz; que ben 
creeni que sabetz uos z saben ho tots los homnes de nostra te- 
rra z daltres terres moites quel mon no a nengu princep qui tan 
poc tort fassa a sos homnes con nos als nostres enans per be 
fer z per gran sufrenses que los fem los perdem z sotz laun uos 
(iaquels z ac^o que deits queus uedam de tirar ab foneuol so es, 
car es us de tôt rey que no deu lexar tirar ab foneuol en sa terra 
<\ nul hom, car negun nol deu portar ne trer ab el de! enfora. 
Pero dixem uos totauia que si nauiets priuilegi de nos ni de 
nostre liyatge quel nos mostrassets z quel uos saluariem z 

negun tems nol pogen ueer a la porta de Muntblanc, uos 
responem ques semblen menuderies z occasio quens uolèts tro- 
bar que be sabets uos que con uos noso mostras, queus dixem 
que sils homnes de IMonblanc nosi tenien tort, queus ho farien 



I20 DOCUMENTOS DIPL< )MAtIC()S ARAGONESES 

(leffer z que ho nienassets a aiiant z uos nou feLz z cayllas nos 
lien, z per ço nos noi enantam cnals mas maior tort nos tenits 
nos z pus uertader, que la gerra que uos auiets comensada per 
uostra naboda, auetz lexada z no uolets a ela ajudar de son 
dret ni a nos qui erem aparelatz de fer dret al comte daquet 
clam que auia de nos, z encara tenits tort de Tagamanent qui es 
castel nostre qui peyora a uostre pare z nol nos uolets 

redre, demanan nos a uos les cartes z quen comtassetz ab nos ~ 
nos uuliem uos pagar si ren uos deuiem, z encara auets cartes 
ab nos ab sagrament z ab homenatge queus aiudasset de tots 
los homnes del mon leuat linfant don Alfos nostre fil, z encara 
deuiets aiudar al infant don Père del infant don Alfonsso, z de 
tôt altre homne del mon, z enuam (sic) uos a dir per lo bisbe 
de Barcelona quens atesessetz so queus auiets promes; z per fer 
nosen bona resposta, auets no enuiat acuyndar, en con nos siani 
prestz z apareyllats de fer dret a uos z a tôt hom de nostra te- 
rra qui clams aia de nos ab ...es homnes... uostres coses z que 
...de mal que nos nils nostres uos fassan z per so car no uolets 
pendre nostre dret ens desmezurats en ço que dret es... z uenits 
contra nostra seyoria en auets acuyndat... manam uos que do- 
nets postât de Monblanc de tots... locs que tenits per nos al in- 
fant don Père nostre fil o a quil el manara en son loc z nou 
mudetz per nulla man. Datum Osce vi idus Hecembris, anno 
Domini M. CC. L nono. 

Arch. Cor. Ara<f. R. 1 1, f.° 247 y v.° 



22 

Jacobus, Uei gratia, etc. Nobili viro G. de Ceruilione. V'im uos- 
tres letres quens trameses que per lo feyt del sagramental quels 
homnes de Lobregat auien feit en deseret de uos z per la mala- 
feyta quels homnes de Barcelona uos auien feyta, z per lo 
tort queus fem de la honor de Cernera, z per la mala custuma 



DOCUMENTOS DIPLOMÂÏICOS ARAGONESES 121 

(jue nos Liolem mètre en Cataluya, per zo car tenieni forzades 
les postais al Comte dUrgel queus acuydauets. Responem uos 
en aquesta manera, que de ço [cjue no]s deyts queus tenim tort 
queus nerena apareyllats tota hora de fer dret, segons los usat- 
(res de Barcelona z aytambe al Comte dUrgel sobre! fet de les 
postats on no par que depagat siats car nos acuydats, pus nos 
eren apareyllats de fer dret a uos z al comte, z a tôt hom qui 
clams âges de nos ab ...1 Ions fées, mas pus que axi es acuydam 
nos axi que de mal que fassam a uos ni a uostra terra ni a uos- 
tres homnes ni del uostre nos ni nostres homnes nous en 

siam tenguts. Datum Osce iij idus Januarii, anno Domini M.CC.T. 
nono. 

Arch. Cor. Arag. R. 1 1, f.° 248 v.° 



23 

\\f idus .Vprillis apud Exifaba quidam ti-otarius Bernardi 
A. de Anglerolla obtullit domino rege guardam litera. 

Al molt honrat z noble seinor en Jacme, per la gracia de Deu 
reg dArago, etc. De mi en Bernât A. de Anglerolla, salustz et 
amors ab tôt hondrament. Fas uos saber, seier, que maraueill fort 
de uos de la mala feita que feita manestz de Exafaba per ço 
quan uos tenistz aquel castell dius uincle dobligament z en (î. de 
Anglerola el per z nos aquel castell no a uos- 

tre feit redre an Guillelmo de Anglerola ne segons que la carta 
del guayge ne del asegurament que feit mon auiestz nos sosl/ 
desexit daquel giayge en manera que mal mideguest fer per dret 
ni per rao on uos preg, seior, que nos la malafeita de Exifaba z 
aquela quels uostres homnes an fara a Borçenich madobestz que 
uos sabestz altres que teuistz Borçenich per rao de obligament 
de mi z den M.'' de Vallbra quel te per uos z nolmauestz feit a 
ell redrer nol giastz que donat auestz ab carta per rao soit 
redut non auestz e io près aquesta malafeita en fe del giayge z 



122 DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 



del aseguranient que auestz feit ani carta on nos preg que mo 
adobestz a coneguda de nostra cort e que giest/ per tal guayge 
que io pusca saluament anar dauant uos esperar ne juy en uos- 
tra cort; e si uos aço no adohastz sens daltre alongament e nom 
giastz en tayll que denal uos puxa anar deuant uos sali r segur 
per hoir daquesta cossa en uostra cort, en defaliment nostre, 
fa»; uos saber quens en demanare ayxi com pus regrament pus- 
cha la on dega ni pu... sarnia fort tota ora que en altruy poder 
nos aga de ren ademar sino en uostra cort e daço trametet men 
tôt sert ardit per uostra carta, e si uos men uolestz fer juygar a 
uostra cort sens alongament al dia que uos me darestz vo sire 
dauant uos per hoir uostre juy. 

Arch. Cor. Arag. R. i i, t".° J49 v." 

Este flociimento signe a otro fechado en m kalcndas Abril 1260. 



24 



Jacobus, Oei gratia rex Aragonum, Maioricarum et \alentie, 
comes Barchinone et \'^rgelli et domini Montispesulani, Berengari 
A. de Angularia. Cum nostra carta queus enuias [a] dir que nos 
auiem près en nostre guiatge Exifaba z uos sabestz be que no 
a estât en nostre guiatge de pus la pena dels M. CC. marchs 
nos auiem sollta de ço de Borçonich, nos obligas uos si nos po- 
diem trobar contra uos que coI]:)able de feir de moneda fallsa 
Z si nos uos o uoliem demanar que deu mes nos o 

feesem saber a uos o ... Martin de Uallebre a z en M.' 
de en peiora de nos, anz que aço fos z zo ([uel ténia de peyora 
de uos uos o farem nos retre si uos non iraz o no mostraz 

que pagar sia r nos es M."" Sotz Amduy duna part z sius uolets 
aueniruos en si no lexar uos en que nos non som en re, pero si 
nos sobrazo uolets venir a nostra cort per pendre de nos dret 
pluuos que uingatz saluu z segur ab t|uc nos aytanbe nos façats 



DOCUMENTOS DIPLOMAtICOS ARAGONESES 123 



dret aixi corn degastz. Data [apujd Fxafaba vi idus Aprillis, anno 
Domini M." CC. " sexagessimo. 

Arch. Cor. Ar3.\f. R. 1 1, f.** 250. 



25 

\^enerabili domino jacoho, Dei gratia, etc. R., Dei gratia vice- 
cornes Cardone, salus et uestra mandata in omnibus obedire. Vid 
uostres letres que uos me jiregauets que yo fets rendre les ©sta- 
ges den G. de Kochamador, lo quai en Guillermo Dodena deitz 
que près entre uos que eren entre mi z uos, a la quai cosa, sey- 
ner, yous ofrit ja respost, z jo que escondire axi com déjà en po- 
der de uos, z no creu, seyer, que dais no sia tengud si a uosplad. 

Signe este documento a una carta fechada 3 nonas Mayo 1260. 
.'\rch. Cor. Arag. R. 1 1, f.*^ 255 v.'' 



26 

-Anno Domini M.° CC. LIX.", kalendas Septembris, so fo lo 
derrer dimarsts dAgost, moc lo senior enffant en Jacme de Leri- 
da per anar a jMa[lor]cha. 

Remenbransa que fa n.Vries Yuanes que deu al seinor Reg 
per les rendes de Malorcha de ij ayns c. l. iiij mill ss. de reyals 
dels quais e |)agat per manament de! seinor Reg an G. Sa Ro- 
cha xviij mill ce. v ss. de reyals. 

Item page an A. Lorens xij mill ce sol. de reyals. 

Item page an G. de Mongisart xxx mill soi. de reyals. 

Item an A. de Torreyes dccc sol. de reyals per e morabatins. 

Item an F. de Torreyes Dce sol. de reyals. 

Item an Simon de Mari m. ccce xx sol. de reyals. 

Item pagam al seinor Reg en Barcelona viij mill sol. de reyals 
los quais li dona G. Sa Rocha, notari dei seinor Rey per nos. 



124 DOCUMENTOS DIPLOMAtiCOS ARAGONESES 



Item pagam als pisans per manament del seinor Reg v mil 
DCcc XX z IX sol. z aqiiestes diners paga en Berenguer de Torna- 
mira en P. Nunis per manament del seinor Reg qui auia manat 
que ans que els comtasen lur retres (;o que auia près Bernât Es- 
criiia z Bernât de Liissa z la fila den Nicolau Bouer. 

Item donam per la guarda dels castels de ij ains per los cape- 
lans z per lespital del Nono z per en Palay Nonis per ij ayns 
vnj mill D sol. de reyals. 

Item an Bernât Dalmau per ij ains cccc sol. de reyals. 

Item a na Sarda cl sol de reyals. 

Item auem pagat aïs pisans per la conposicio quel bisbe de 
Malorcha fo entrel seinor enfant els pisans v mill sol. z roman ... 
mill sol que lur deuem, per so cor la composicio fo de la honor 
que els tenien den Nicolau Bouet de vu mil sol. z non an auts 
c ... aquels v mill sol. 

Item donam an Lazaro, porter del seinor Rey, iiij canes de 
morat ha mantel cot z gonela qui costaren c sol. a rao de xxv 
sol la cana. Item costaron les cauces vij sol. 

Item donam li per pênes xxx sol. z axi munten les uestudures 
de Lazaro ab pênes cxxxvij sol. de reyals. 

Item donam a Lazaro per menyar de iiij meses el z son hont 
cxx iHj sol. a rao de xvi diners lo dia. 

Item donam an P. Ruis, porter del seinor enfant, ccxv sol. de 
revais per manament del seinor Rey. 

Item an A. Selom iiij mdc sol. de reyals ]:)er manament del 
seinor Rey. 

Item demanam an Berenguer de Tornamira si auia pagat 
Bernât Ricart capela de la capela del seinor Rey de lAlmudayna 
del ... que el auia tenguda la terra de Malorcha si li auian ren pa- 
gat z el dix que no res z io donc li per manament del seincir 
Rey Dc sol. per m ayns a rao de ce sol. layn. 

Item an Saluador m. cccc. xxix sol. de reyals. 

Item an Benuenist viij mill sol. de reyals los quais deuia pen- 
dre P. de Capelades. 



DOCUMENTAS DIPI.OMÂTICOS ARAGONESES 12 5 

Item Costa la despesa dels sarrains qui uengren de Tunis ah 
en Bertran de Castelet per ij dies dl sol de reyals. 

vj° kalendas Septembris, anno Domini M.° CC* L IX." 

So fo derrer dimarts dAgost quel seinor enfant exi de Lerida 
per anar a Malorcha z entro al dimecres de sinquagesinia a ix 
nieses meyns vu dies z munta la mession del seinor enfant a rao 
<le XX mill sol. lain xiiij m. dc l. sol. regalem. 

Item Costa lo nolit del seinor enfant danar z de uenir de Ma- 
lorcha M z Dccc sol. regalem. 

Item Costa' lo uestir del seinor infant z de sa conpaya iij mill 
sol. 

Arch. Cor. Arag. R. i i , f.° 257. 



27 

Débet dominas Rex Bonanato cum albarano pro equis, vaccis, 
ciuata z aliis nj milia dccc xhj solidos regales. 

Item M D. XXX solidos jacenses pro Matheo Baboti. 

Item pro ccc l quarters de vino cccLXXX vij solidos, vi dena- 
rios reaies. 

Item D solidos reaies pro comisione domini Régis in Aliazira. 

Xo sunt in isto computo expense quas Bonanatus fecit in ponte 
Aliazire z in reallo Aliazire domini Régis... 

pai ... V. 

Item vna bâcha con su filla. 

Item m cargas de lino. 

Item média arroua de tîlado delgado. 

Item una alhanbar xx sol. 

Item iij lançueles. 

Item una juba dalcaton. 

Item una alcapcia uiella. 

Item ccxL besantes en dineros z en plata. 



126 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



Item XV cabaçes de bacas las xiij con fillos z las ij sens fillos. 
Item ropas menudas, sartan r Caldera z legon... z una axadu 
z otras cosas de casa. 

Arch. Cor. Ara»'. R. i i , 1".'* j68 v.°. 



28 

Comta lo senyor Rey con Dalfmau] Baldoui del dia que tenc 
lo castel de Sexona tro a ara c es a ssaber que egalada toda la 
reebuda con la dona z la messio del castel deu tornar lo senyor 
Rey a Pelegri Baldoui m. xl ix sol. ij diners regales ab albara que 
lin fo el comte per menut que rece tenc io escrit can lo Rey lo 
uolra ueer. Actum est hoc in Valentia kalendas Julii, anno M. CC. L 
octauo. 

Arcli. Cor. Aray. R. i i, f." 269. 

29 

Anno Domini AI." CC." LX." secundo. Domingo, vigilia de la 
Xadiuidat, vinieron delant nos don jayme, por la gracia de Dios 
rey de Aragon, de Malorgas z de Valencia, comde de Barcelona 
Z dUrgel z seynor de Monpesler, lamado bisbe de Pampalona z 
don P. Auarcha r Martin .Auarcha, amos por si z por sus valedo- 
res, el procurador dels honnies de Navardun z dotros logares 
de nostra terra, e fizieron nos clamo de mort de caueres, de cle- 
rigos z dotros homnes z de roberias z dotros maies que Marcho 
dArtida, Kximen d Artieda, Rodrigo Marcho, Exemen Martinis, 
fillos de do Marclio P^ortuyn Domeyno; Martin Exemeniz de 
Ondues, Pero Marchis, ermano de l'Virtuyn de Domeyno; Pero 
Michel (lArtiega, Alfonso dArtieda, ermano suyo; Rudrigo Exe- 
men, Periz fillos de don Pero Michel Vaylles, ermano de Martin 
P^xemeniz de Ondues; Pero Logrand, l'Terran Periz, fillo de do 
P. Lopi/ de (Vries; Romon, fillo de do Miguel Pères de Aynart; 



DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESKS 12/ 

Marcho z Johan Garcetz, tillos de (iarcia Climent; Domingo de 
( )nasierro, Gil Garceyz e Miguel Laynes, lîllos de don G. l\xemc- 
nis de Aynar, lur auian feytos, e que eran tornades en Sant Mar- 
tin z otros logares suyos; z nos enuiamos los atar que veniessen 
delant nos c a la primera sitacion que nos los fiziemos oltra duas 
citaciones cjue don Martin Ferez, justicia d.Arago, lus auia ia fei- 
tas. Respondieron nos z dixeron que uendrian... |en|uiasscmos 
homne nostro con qui ueniessen. E nos enuiamos los Fferrando, 
portero nuestro... uenien denant nos... respondieron nos que no 
podien venir por la fiesta, mas passada l'aschua que uendrien de 
no... que los enuiassemos letras nuestras de seg'urdat, e nos en- 
uian lur nuestra carta... que fossen segurs de nos z de todos nos- 
tres enemig... auiemos presa segurdat dellos z sobresto talliron 
al dito primero dia z a est segunt z al otro tercero z aparexieron 
ellos o procurador per ellos, e antes i dia enuionos do Artal que 
nos rogaua por Marcho dArtieda z sos fillos (jue los es[pera]se- 
mos que sos vassallos eran, z el adurialos delant nos, la cjual 
cosa nos no podiemos fer, porque fariamos tuertos a las otras 
partes, z mandamoslos que a aquel dia no fallisen, que sino enan- 
tariemos contra ellos. No quisieron venir a la primera citacion ni 
a la segunda ni a la tercera peremptoria ni adhu a la ([uarta, 
gracia (|uel feziemos por sobrar malicia, on nos por a(]uesta raho 
jutjamos ad ellos por contumaces z po (sic) rohellesqae no qui- 
sieron venir delant nos, z dezimos e sentencialment mandâmes 
que los bienes daquellos siam emparados por nos por fer en- 
mienda a aquestos qui son perdidosos z clamantes, segunt fuero 
d Aragon. E retenemos nos quey fagamos si mas ydearmos ier. 
Feito fue esto en Osca iij nonas Januarii anno predicto. 

Arch. Cor. Arag. R. 12, f." 5. 

30 

Quomodo nos en Jacme, etc. \"olem z mandam a totz los richs 
homnes z aïs cauallers z a totz los homnes de las nostras villas 



128 DOCUMENTOS DIPLOMÂ 1 ICOS AKAGONESES 

r dels castels tambe als tinens feus nostres con a aquels qui no 
tenen qui sen en la seynoria del comtat de Rosseyllo de Cer- 
<layna z de Confient z de Valespir z de Pratz que fFassen 
homanatge z sagrament al enfant en Jacme fil nostre, que quan 
a nostre seynor plaura que nos passem daquest segle, que els la 
tengen el ajeu per seynor natural, z que H sien leyals z faels 
contra totz homnes z quel guarden son cors z sos membres z 
tota la sua terra de mal z de dan a tôt lur poder, e en consels z 
en altres coses que li sien leyals z faels a bona fe z sens tôt 
t'ngan retinens a nos en aquestes damunditz z en les terres man- 
<lament z mandamens en totes coses z per totes coses los quais 
nos a els fariem ni uulriem fer z nostra plena seynoria com nos 
la auem en els. E totes aquestes paraules sien meses en aquest 
homanatge z en aquest sagrament datendre z de cumplir a bona 
fe z sens tôt engan. Datum Barchinone uij." idus Septembris, 
anno Domini M.'' CC." LX.° secundo. 

Arch. Cor. Arag. R. 12, f.° 70. 



31 



Sepan todos quomo nos don Jayme, por la gracia de Dios rey 
dArago, de Malorcas z de Valencia, comte de Barcelona, etc., 
prometemos a uos Blascho dAlagon que si Guillermon dAngle- 
rola non querra ter dreytos de uos de los clamos que del auedes 
<lel castello z de la villa de Cullar e de sos terminos z pertinen- 
cias por fuero dAragon o de \'alencia ])or quai deua e la on deua 
segunt que nos en nostra cort jutgaremos, que nos uosend aiu- 
demos en uuestro dreyto z que uos rendamos z fagamos render 
el castiello de Sastago con las rendas (]uen seran exidas, leua- 
da la guarda; e si el no queria prender la conposition que auemos 
feyta entre uos e el, que uos rendamos el castiello de .Sastago 
e fagamos render con las rendas quen seran exidas, leuada la 
guarda. 1^ si per auentura nos auiemos afieres porque noy po- 



DOCUMENÏOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 129 

dies.-emos entender, que y démos un jutge couinent. Datum apud 
(,'alatoreu iij." idus Aprilis anno Domini M.° CC." LX." quarto. 
Arch. Cor. Arag. R. 13, i'.° 164. 



32 

Com concreso tos denant nos en Jacnie, per la gi'acia de Deu 
rey dArago, etc., entrels nobles P... per... de... comte dAmp[u- 
ries] en Huget son fil duna part, z en Jaufre de Rochaberti z en 
Dalmad son fil daltra part sobre moites... en Jacme, per la gra- 
cia de Deu rey dArago dauandit, deim sobre aquela conteza en 
aquesta manera, sobrel contrast que es entrels feit de les potes- 
tats (?) per rao de la messio de la guarda dels castels quel comte 
demane, z sobre los dons donats als castels z als homnes da- 
quels, los quais en demane, deim z manam quels castels sien 
tornats a des encontinent al dit Jofre salu lo dret que cadauna 
de les parts, except que nos retenim a nos que daquesta pascha 
que ue a un ayn ho entre tant, digam ab gran partida de nos- 
tres ries homnes de Cataluya sobre les messions de la part del 
comte demanades, per rao de les postats, z sobrels dans donats 
aïs castels z als homnes daquels, los quais dans demana en Jo- 
fre. ^=Item sobrel malefici del castel dUrriols, z sobre les nafres 
den Dalmad de Molins, z de les altres conceses que eren meses, 
ho de les quais ère tractât que mesessen en poder den G. de 
Pad z den Guillem de Guerigs (?) z del abbat de Sent Père de 
Roses que els quey digen dins i mes ab peyores tinens de 
1) morabatins, les quais peyores tinga en R. de Pompia ueger 
nostre que fassa complir so que els diran a la part per cuy se 
dira la dita, si la alLra part nou vulia complir, les quais conteses 
en que los dits arbitres deuen dis son aquestes.=Primerament 
<le la malaieyta fêta al castel dUrriols per en Dalmad de Roca- 
berti o sos homnes, laltra de la nafra feyta an Dalmad de Mo- 
lins. =Item sobre la malfeta que fo feyta a Cabanes per en 

Ktnut Hispanique. — (). .. 



I30 DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONKSES 

G. Alio, z en Futgeto, z en (j. Assallit z sos conipanyos.r=Ite m 
sobre la malafe^'ia que en I.enza z sos companyos feeren z pre- 
seren.=Item sobre la caualgada de i\Iolins. = Item sobre! Capi- 
tol de la nioneda del fil den Nauarre judeu.=Iteni sobre la ma- 
lafeyta tej^ta an G. Assallit en la honor de Caluons, lo quai es 
dit que t^ra en guarda z en conianda den Joire. Retenims empero 
a nos que si altres coses de gnruge ho de don eren estades fey- 
tes entre les dites parts, que hi puscan dir (>nsens al dit dia que 
direm sobre les niessions feytes els dits castels els dans donats 
a aquels z als homnes daquels, e si per auentura los dits arbi- 
tres se desacordauen dalguna cosa que diguessen, que nos fos 
mes en poder dels z que noy tos mes. Retenim nos que a aquel 
dia que deuen dir sobre les altres coses, digam sobre aquella 
cosa, et si alcun dels dits ij caualers, so es a saber en G. de Pau 
Z en Guillem de Guels per malea ho per altra rao que noy fos 
justa o no vulien venir a dia ho a dies per dir en les 

dites coses, que labat ab la un dels que al dia uendra que hi 
pusca dir z sia feyt axi com si tots m los arbitres dauantdits ho 
auien dit z que les peyores sien liurades a aquella part quey 
uendra si laltra ]:)ar no vulia estar a la dita daquels, saluans en- 
cara a nos que si en les dauantdites coses a alcuna paraula dub- 
tosa ho escura que nos que o puscan z declarar z co- 

rregir z esmenar. Actum est hoc in Gerunda vi kalendas Apri- 
lis, anno Doniini M." CX".'' LX." quinto, presentibus Berengario 
A. de Angularia, Raymundo de Guardia, Bernardo de Sancta 
Eugenia et Maymeno de Castro et Carrocio domino Re- 

bolleti. 

Arch. Cor. Araa. R. 13, f.° 260 v.° 



33 

Anno Domini M." CC." LXX.*" primo, era m.'" ccc. ' décima tue 
feyta suma maior de toda la despensa del seynor Rey z de dona 



DOCUMENTAS DIPLOMATICOS ARAGONESKS I3I 

Bereng. z ciel ... z de don Fraderic z del missatge dels 

tartaros z de todas missiones feitas por qualquier razon e todas 
las datas z del... z de la quitacio de la compayna del seynor 
Re)' y de dona Bereng. depuys que el seinor Key vino de 

Valencia entro en Çaragoça, que fue très dias entrados el mes 
dAgosto; entro a niiercores tretze dias dins jenero, z conitadas 
totas las recel:)udas feitas per don Jahuda entro en aquest dia 
tambien de cenas z de peitas com de los dineros dels judios dA- 
ragon z de xxv mil... de Çaragoça z de n niorabatins de A, de 
Castro z de ne sol. den G. Gueroy z de ce sol. del alfachim de 
Alfamen z de cccxxx... sol... di de Garsia Rxiniiniz, portero que 
fueron de Berola com de las otras recebidas feitas per lo dit 
Jahuda tro en est dia Renian quel seinor Rey deu tornar a 

don Jahuda trenta vij mil z ncccc. xxx. z nj sol. z mealla, es a 
saber que la quitacion de la compayna no fo contada mas dias 
dins Jenero no es contada la messio que el marches fizo en ,\1- 
mudeuar z en Pertusa ni las raciones de los porteros que fi(;on 
las collidas de las ditas cenas z paras z de los dineros de los 
judios, es a saber que don Jahuda ha contât aqui xxvi mil z ccc 
sol. de leyas que el seinnor fiço de las peytas damontditas de 
los cauallers, z si tantas no son las ditas lexas don Jahudan deue 
tornar ço quen falra al seinor Rey, z sin fallen al seinor Rey los 
deue crexer en conte cpiantos mas seran. F.ncara es a saber que 
don Jahuda deue prender en sa paraça tôt zo que haura dels ju- 
deus de Barcelona z dels judeus de \"alencia por razon dusu- 
ras. Encara es a saber que romanen al seinor Rey los inj'' mil 
z D sol. que los jueus dOsca dar deuen por razon de las usuras. 
Kl seinor Rey deu dar carta a don Jahuda que cobre de las 
aliamas de los judios dAragon iij mill z cccc... ({uel seinor Rey 
se près por seruicio que los judios auian feitos porque a don 
Jahuda foron puestos en rebuda. Encara es a saber que no son 
en aquest conto los m. ce. xxxviij sol. que P. de Roda quiso por 
ha la cequia de Lurcenich de la peita dels cristianos... los judios 
daquell logar dieron por las usuras por (jue el seinor Rey no 



132 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 

quiso ques contassen tro el conto de la cequia de Lurcenich. 
Kncara es a saber que el seinor Rey ha cobradas todas las car- 
tas de las datas den Jahuda, exceptadas stas vn albara de Michel 
tle Roda de iij mil z d sol. dineros jaquenses, item vn albara de 
don Fortuyn de Bergua de Pu\o de ij mil sol, item un albara ho 
letra de Alfonso Pères, nieto del seinor Rey, de dcccc sol. de Ja- 
cha, item vna letra de P. Jordan de Roden de md sol. de Jacha, 
item vn albara de Gil de Peralta, merino de Exia, de dcc sol. de 
Jacha que el Rey H daua por vn cauallo. Datum Cesarauguste, 
terciodecimo die intrante menso Januario, anno et era ut supra. 

Arch. Cor. Arag. R. 13, f." 285 v.° 

34 

Jacobus, Uei gratia rex Aragonum, Maioricarum et Valentie, 
comes Barchinone et \^rgellis, dominus Montispesulani. Nobili... 
de Angularia salutem et dilectionem. Fem uos saber que en 
Carbonel, qui solia esser batle uostre dArtesa, qui ara estaua en 
Villa Grassa, mes moneda de jaqueses noua falsa en Agremont 
Z en altres locs de nostra terra; on con lo dit en Carbonel sia 
en Artesa, deym z manam a uos que uistes les letres uingatç 
dauant nos ab lo dit Carbonel ensems, aparellyant de respondre 
sobre feit daquella moneda, en tal manera que al quart dia pus 
que aquestas letres auretç reebudes, siatç dauant nos ab lo dit 
Carbonel en Lerida, e aço no mudes ni alongueç per negu- 
na manera. Datum Ilierde tertio idus Octobris, anno Domi- 
ni M.° CC.° LX.° secundo, e fo partida por a. b. c. 

Arch. Cor. Arag. R. 14. f.° i.° 

35 

Jacobus, Dei gratia rex Aragonum, Maioricarum et Valentie, 
comes Barchinone et Vrgelli et dominus Montipesulani. Viro 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES I33 

nobili et dilecto Berengario A. de Angularia, salutem et dilec- 
tionem. Ja i uegada z dues a uos auem manat per nostres letres 
que uinguesets dauant nos per fermar dret al Temple en nostre 
poder dels clams que ha de uos per rao de maleft'eites, e uos 
enuias nos escusar a uos per raos que no son bastantz, car lo 
Temple no os demana a uos a ara per rao de feu mas per rao 
de malefleites que li auen feites pur lo feu. Ont uos dcim ous 
manamque, uistas aquestes letres, uingatç deuantnos, aperellyant 
de fermar segontz que desus es dit, en tal manera que al quart 
dia pus que aquestes letres auretç reebudes siatç deuant nos, 
e aquest dia assignam a uos per peremptori; e sapiatz que si 
aquest dia no uenitz, nos enantarem contra uos segontz que 
deiam per dret. Datum Ilerde tercio idus Octobris, anno Do- 
mini M.° CC.° LX.° secundo, e fo partida per a. b. c. 

Arch. Cor. Arag. R. 14, f.° i.° 



36 

Manifesta cosa sea a todos quantos esta carta uieren como 
nos don jaymes, por la gracia de Dios rey de Aragon z de 
Malorchas z de Valencia, comde de Barcelona z de Vrgel z 
sennor de Monpestler, atorgamos z regonexemos deuer a uos 
dona Berenguela Allonso, filla del ifante don Alfonso, seynor 
de Molina z de Mesa, xxx mille morabatinos bqnos en oro alfon- 
sinos z de dreyt peso, los quales uos damos por razon del acos- 
tamento que feites con nos z nos com uos, los quales dites 
xxx mille morabatinos piometemos a uos de pagar a buena fe 
z sin engano desta Nadal qui uiene en ij annos, z prometemos 
que contra esto no vendremos en ninguna manera. E por que 
esta cosa mas fierme sea a uos, damos uos fiadores lifant don P., 
fillo nuestro, z don Manuel, fillo del rey do Fferrando, qui con 
nos o senes uos los auanditos morabatinos a uos a qui uos 
queredes pagant en los terminos sobreditos. A esto nos, ditos in- 



134 ' DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 

tant (Ion P. z don Maniu-l, otorgaiites la fian(;ena damundita, pro- 
iiietcmos cada uno por si a uos dita dona l^erenguela dar z p<^gar 
los dauanditos xxx mille niorabatinos a buena fe z sin cnganno 
con el dito seynor Re\'^, e sin el, segunt que desuso es dito, e 
])or esto atender z coniplir, obligamos a uos todos nuestros be- 
nes que auenios z auromos sedentes z mouientes, en los cjuales 
nos mellor prender lo queredes. E por que todo esto de suso 
dito aja maior ferniedat, nos dito don Jaymes niandamos ]:)oner 
en esta carta nuestro seello pendent, e nos infante don P. e don 
Manuel niandamos otrosi poner en esta carta nuestros siellos 
de mandamento del Rey por que no uienga en dubda. Treito (?) 
son testigos lifantes don Jayme z don Sancho abbat de Valla- 
dolit, fillos del rey de Aragon, z don Johan Alfonso, artinacgno 
de Sanct jayme, z do Aluar Dias dEsturias, z don Johan Clarcia, 
e do Exemen Periz dArenoso, z don Jofre. 

E si uos dona Berenguela o otro por uos nos ])end raua ])or 
estos moraliatinos, si no los compliemos el senior Rey o uos, se- 
gunt que desuso dito es, prometimos que no emparemos la pen- 
dra ni la defendamos. 

Como nos don jayme, etc., otorgamos que uos don Manuel 
por amer de nos uos pusiestes fiador por nos a dona Berenguela 
Alfonso en xxx mille morabatinos, on uos prometemos que uos 
en quitaremos en los terminos contenidos en la carta daquen 
feita, encataremos de todo danno uos z uuestras cosas. E si por 
auentura no uos quitauamos de la dita fiancerfa z uos z los nues- 
tros bienes enteredes pendrados que uos podatz pendrar por elo 
nos z los nuestros z nuestras cosas, e prometemos que daquella 
pendra no nos detendamos a buena fe sin mal enganno. 

Arch. Cor. Arag. R. 14, f.° 86 v.° 

El documente) anterior â los transcritos esta fcchado el 4 idus de 
Abril 1267, y el posterior el 15 kalendas Mayo del mismo ano. 



DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONliSES I35 



37 

Sepan c|iiantos esta carta ueran z odran que nos don |ayme, 
por la gracia de Dios rex dAragon, etc., atorgamos z--- por nos 
Z por nucstro regnfi, treuga a buena fe sin mal enganno al muyt 
noble Z nostro caro aniigo don Henric, por essa misma gracia 
rey de Nauarra, de C!ampayna z de l^ria, conde Palat^in, daqui 
a la fiesta primera de Sant Miguel que es en el mes de Setiem- 
bre ])rimero que uiene, z prometemos z atorgamos de guardar 
Z de tener esta tregua firmement ata la fiesta dauant dita de Sant 
Miguel, de Rey a Rey z de regno a regno, a buena fe sienes en- 
ganno neguno, assi como es acostumnado ata aqui, z deue seer 
guardada tregua. \\ nos, en testimonio z en maior firmeça de 
todas estas cosas sobreditas z de cada una délias, damos al dito 
rey de Nauarra esta nuestra carta abierta, siellada con nuestro 
siello colgado. Dada en Çaragoça, dia miercoles octauo dia de la 
fiesta de Hpiphania, anno Domini M." CC." LXX." primo. 

Arch. Cor. Arag. R. 14, f.^' 140 v.° 



38 

Carta de los jures que soltaren los alguazirs els moros de 
Murcia. 

Conoscida cosa sea a quantos esta carta vieren z oyeren, como 
jo aguazil Abubecre Abuadan, z jo aguazil Abuambre Aben- 
galip, e nos los veios de Murcia por nos z por todos los moros 
lie Murcia, ([uc pleyte fezimos cun el Rey dAragon en razon de 
Murcia, entendiendo z conosciendo el yerro que fizieron los mo- 
ros de Murcia contra el mucho alto z muyt noble senor el Rey 
don Alfonso, z por gran sabor queauemos dauer su gracia z sua 
merced, con buena voluntat sen toda premia que no nos fizo nin- 
guno, soltamos z quitamos al muy noble don Jacme rey dAragon 



136 DOCUMENTOS DIPLOMATICOS ARAGONESES 

todas las juras z los pleytos z los atamientos z las ])OSturas r 
los priuilegios que nos tizo el en razon de Murcia, z todas las 
juras e los pleytos que fizieron cl infante don l'edro su fiio, d 
ifant don Jayme su fiio, z todas las juras z los prometimentos 
que fizieron los bispos z sos richos honinos z los caualleros z tc- 
dos los otros que fizieron en esta razon jura ne prometimentos,. 
todos los soltamos que nunqua jamas en sean tenudos a Dios ni 
a nos, ni a homne del mundo, z esto fazemos nos porque enten- 
demos que ]:)or esta razon ganaremos z cobraremos gracia r 
merced de nucstro seynor el rey don Alfonso, porque el es tan 
mesurado z tan complido de todo bien, que nos complira el so 
bien z la su nierce z la su mesura z la su gracia, z con conseio 
de don Lope Sanchez, maestre de la caualleria del Templo en 
los très regnos z visitador en los v regnos dEspayna, z con con- 
seio de don P. Nuniz, comendador maior en Casteylla de la or- 
den dUclers, cjui uino a nos con mandado de nuestro seynor cl 
rev don Altbnso en logar z en uoz del maestro dUclers que nos 
auie de venir con este mandado, z cori conseio de don Alfonso 
Garcia, adelantado maior en el regno de Murcia z en toda la 
frontera, rendemos z entregamos los priuilegios de las posturas 
a uos don Lope Sanchiz, el maestre del Temple sobredicho, z a 
uos don P. Nunez, comendador maior de la orden dUclers el so- 
bredicho, z a uos don Alfonso Garcia, el sobredicho adelantado 
maior en el regno de Murcia z en toda la frontera, z nos finca- 
mos a merce z a mesura de nuestro seynor el rey don Alfonso,. 
porque sabemos uerdaderament que nos fara mucho bien z mu- 
cha merced como tam buen seynor z tam mesurado como el es. 
E yo alguazil Abubacre Abuadah, z jo alguazil Abuambre Aben- 
walip, por nos, z nos los veios sobredichos, por nos e por los 
moros de Murcia, porque sea mas firme z mas creudo quanto en 
esta carta dize z razona, ponemos en esta carta escripta de nos- 
tras manos, z rogamos z pedimos merced a nuestro seynor a 
don Buabdille Abenhut, rey de Murcia, que mande poner en esta 
carta su siello colgado en esta carta que es escripta en latino z 



IJOCUMENTOS UIPJ.OMÀTICOS ARAGONESES IT,/ 

en arabigo. l'c\ta fue la caria en Alurcia (lia niiercoles xx.iij. 
'lias (le Juyno en era de m. ccc. iiij annos. 

Arcli. Cor. Ara^. R. 15, f." 24. 



39 

... vniiiersis adquos présentes peruenerint, salutem etgratiani. 
vScialis nos uidisse quandam cartani coniposicionis et hermanita- 
tis facte inter Martinum Sancii de Pardos, adelantatum aldeariim 
Calataiubi, et Petrum Martini de Milmarcos, sismarium aldearum 
de Molina, cuius ténor talis est. Conoçuda cosa sea a todos 
quantos esta carta uieren como nos Martin Sancho de Pardos, 
adelantado de las aldeas de Calatayub, en voz de todos los ade- 
lantados de las aldeas de Calataiub, z Pero Martin de Milmar- 
cos, sesmero de las aldeas de Molina, en uoz de todos los ses- 
meros de las aldeas de Molina, cada uno por las aldeas de so 
adelantage o de su sesmeria, por razon de paz z por toda mate- 
ria de mal, fazemos hermandat r uecindat en tal manera 

que ninguno de aldeas de Molina non pendre a omne de aldeas 
de Calataiub sinon por propio debdo; conuient a saber, que nin- 
guno non pueda nin deua pendrar sinon adaquel omne que deue 
o tiene tuerto; aquello mismo dezimos que omne de aldeas d(^ 
Calataiub non pueda ni deua pendrar a omnes de aldeas de Mo- 
lina sinon adaquel omne que deue o tiene tuerto, ca si fiziere 
ninguno contra esto que es dicho, rienda luego la peyndra z p<-'- 
che G morabatinos de paga por calonia z rian(;as de la calonia. 
por partidas de Calataiub, Martin Sancho, adelantado; z Miguel 
Dona Mathea, de Ibdes; z Adam el pastor, de Plumes; z Do- 
mingo de Fuentes, de Monterd; por aldeas de Molina, Pero Mar- 
tin de Milmarcos, sesmero; z Martin Lopez de Lauros, z luannes 
de Perotello de lorralba, de Molina; z Domingo Rlasco, yerno 
de dona X^rraca de lortuera. Kt dezimos que si por auentura 
aquel qui cayere ])or esta calonia peindrando como non deue, 



138 DOCUMKNTOS OIPLOMÂTICOS ARAGONESES 

non (]uisi(Mr a acjuestas quatro fianças dichas de cada una parti- 
da dar pendra pur la dicha calonia z rcndrar la pendra, aiuden 
les todas las aldeas de lur partida, z si alguna aldea non quisiere 
seer en esto, que aiude a las fianzas a apreniiar a aquel omne 
que pendrara contra lo que es dicho pèche la calonia auandicha, 
c las fianças de partes de Molina costrengan a las fianças de par- 
tes de Calataiub; si en aldeas de ("alataiub fuere fecha la pendra 
por la calonia, ellos la recihan z la tengan tro a que fuere bien 
uisto; csso misnio fagan las fianças de partes de Calataiub cos- 
triniendo a las fianças de partes de ]\Iolina ]ior la calonia auan- 
dicha, c recibanla ~ tenganla tro (jue fuere bien uisto, z aun de- 
zimos que si algun qucrelloso uiniere de aldeas de Molina a al- 
guna aldea de Calataiub, en aquel pueblo luego cuplan de drecho 
Z arniare alli pleyto; esso mismo dezimos si alguno querelloso 
uiniere de aldeas de Calataiub a aldeas de Molina, que aquel pue- 
blo alli cumplan de derecho al querelloso r armare alli ])leyto. 
Fecho lue aquesto en el monasterio de Piedra a entramas las 
partidas plaziendo, z el pueblo que la non cumpliere pèche la 
calonia auandicha. Datum viij idus junii, anno Domini M." CC.° 
LX.'^ sexto. — L'nde nos Jacobus, Dei gratia rex dictant 

composicioneni et hermanitateni concedimus ut superius dictum 
est. Mandantes quod nullus honio Calataiubii nec terniini sui au- 
deat pignorare aldeanos de Molina nisi principales fuerint de- 
bitores uel fideiussores ut superius continetur auteni 

contrauenerit penam ccc.'"'""' morabetinorum se nouerit incursu- 
runi. Oatuin l'erpiniani... ( )ctobris, anno Doniini M.° CC." LX.° 
sexto. 

Arch. Cor. Ara<,f. R. 15, f.'' 3,1 v." 



40 

Douant nos en Jayme, por la gracia de Dios rey dAragon z 
de Ma v! torchas z de Valencia, comte de Barcelona e dUrgel z 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONKSES 1 39 

senyor de Momi^estler, a])arech A. de Montserral, nehot de na 
Anglesa Maylla... cjue fo deii P. dAngera, e daltra ]iarte na (iui- 
llermona, fiUa den P. dAngera qui fo den A. Oromir, demanda 
A. de Montserrat damuntdit que el deuia auer les posesions 
que foren den P. dAngera... lexouar de la dila na Angera e per 
prest quey feieren axi coni en les cartes c|ue non es contengut, 
e la dita na Guillermona deya que era sa iilla del dit P. dAnge- 
ra e c|ue li tanyen los seus bens que eren sues de testament per 
donacio nostra, axi com en la carta que nos li auien feita es con- 
tengut. ( )n nos en jayme, por la gracia de Dios rey sohredil, 
vistes z oydes les raons de cascuna part de^mi, jutgan quel dit 
A. de Montserral per la dita Anglesa na sua leu son exouar e 
lem prest que diu que feit hia que pora mostrar ab cartes si paga 
no a estada feyta enegun espleyt non ])renga en paga mentre 
quel la uius, mas pus ela fo morta cjuen prenga en paga zo que 
exit na Maraxiz an johan Péris Çabata, batle de Tarega, que fara 
fe z estimazio a homnes leyals segon ualer de la uoz quel den 
de la terra e del censal que fo den P. dAngera del exouar quey 
aduix e laltre cjue roniana a na Guillermona filla del dit den 
P. dAngera. Datum Ilerde pridie kalendas Madii, anno Doniini 
miUesimo CC/' LX.° VIJ." 

Arch. Cor. Anig. R. 15, f.'^ 55. 



41 



Como contenta fues entre don Gil (iarçes Daçagra, de la vna 
part, e don Gil P^xemeniz de Segura de la otra, sobre las alque- 
reas de Gayanas z de P^onezcles, que el dito don (jil (iarçes de- 
zia que deuian seer termino de Perpunxen, z el dito don Gil 
P2xemeniz dezia que las ditas alcherias nunqua foron de termino 
de Perpunxen, que siempre foron aiquereas por si mismas, e 
sobresto auinieron se entramos, estando amos en Concentayna, 
que recebiesse homne testimonias de moros ancianos, z como 



140 nOCUMENTOS niPT.OMÀlICDS ARAGONESliS 

troliaria homne en verdat que auia estado en tiempo de nioros 
que assi que se seguis, e esleyeron que recehiessen las testinio- 
nias don Examen Periz, donc (?), e don Rodrigo, rector de la egle- 
sia de Cocentayna, los quales con uoluntat de don Gil Garces z 
de don Gil Kxemeniz recebieron las testimonias de los mas uey- 
llos z mas ancianos moros do las uezindades darrador bien 
de Lxx z de lxxx z de xc annos. E estando don Jayme, por la 
gracia de Dieus rey d Aragon, en Algezira, veniemos delant el 
nos ditos don Examen Periz, donz (?), z don Rodrigo, rector de 
la eglesia de Concentayna, e aportamosli las testimonias que auia- 
mos recebidas z fezimos las leyr delant el, e auido acuerdo del 
seinor Rey z de sauios con uolontat z con plazer del seinor Re}', 
por que las testimonias concordauan y sauenian las vnas con las 
otras, que las ditas alquereas por si mismas foron siempre r 
nunqua foron de termino de Perpuxen, e por que nos somos 
ciertos que en tiempo de moros no auia castiello en Perpunxen 
antigament, que alquerea era por si misma dezimos, sentencian- 
do que si don Gil Garces no a complimento en Perpunxen por 
la heredat dAuinsalmon, quel seinor Rey quel sia tenido demen- 
dar aquelîo ([uen minguara, e que don Gil Garces ne los suyos 
non podan fer demanda datjui adelant a don Gil Exemeniz ne a 
los suyos en las ditas alquereas. Donada fue la sentencia en Al- 
gezira iiij° kalendas Marcii, anno Domini M.° CC." sexagesimo 
septimo, en presencia de don Exemen dUrrea z de Pero Ferran- 
diz z de don Muguet dAnglerola z de muytos otros, e porque 
mas firme sea, meternos hi nuestros se^'ellos. 

Arch. Cor. Arag. R. 15, f." 82. 



42 



Dauant nos seynor en Jacme, [per] la g[racia de I3eu rey] 
dAragon z de Mallorques z de Valencia, comte de Barcelona z 
dUrgell z seynor fie Monspetler. P[reten?] z diu lo pfrocur]ador 



KOCUMENTtlS DIPLUMÂTICOS ARAGONESES I4I 

de la dona na Costanza, comtessa dUrgell, que ella no es tenguda 
de respondre dauant uos, seynor, el pleyt que en Jacme de Cer- 
uera mou contra ella; la primera rao es per que no es tenguda 
de respondre ça comtessa, car uos, seynor, la tenitz forçada z 
despullada dAgremont z de Lineola, z pus no o te non pot res- 
pondre com zo li deman hom de que es despullada; z quan la 
auretz restituida respondra segons que deia, si diu en Jacme de 
Ceruera qui li respone ça comtessa de ço de que es despullada, 
zo es assaber dAger z de Castello, diu que no es tenguda de res- 
pondre dauant uos per zo cor es alou e segons custum de Cata- 
luyna z longa usanza de demanda ques face dalou no es tengut 
nul! hom de respondre si nos uol, si no en poder de ma crimi- 
nal, z azo es aparellada de prouar sufficientment maiorment com 
ella y sie en aquells castells per peynora z no es tenguda que 
la rede sino a cel de qui la près o a son ereu per altra 

raï.o gênerai diu la comtessa z son procurador que no es tengu- 
da de respondre denant uos, per zo car es usanza z custum de 
Cataluyna per totz temps seruada que dels testamens z de les 
marmessories, axi de richs homnes com de ciutadans, lesglean 
fa justicia si clams ne seran feytz z no es custumat en Cataluy- 
na quel Rey ne jutge seglar sen entramente (?) de re, z azo sé- 
rie gran preiudici de tota Cataluyna, e no o porien fer aquells 
richs homnes qui son aci sens les altres tan gran preiudici de tota 
Cataluyna, z de totes estes coses si deytz, seynor Rey, que als hi 
deie fer za comtessa si no axi com desus es escrit per fer dauant 
uos z dauant tota la Cort que destes coses es aparellada air sen- 
tencia de uostra Cort, zo es assaber dels prelatz z dels richs 
homnes z dels ciutadans de Cataluyna segons que en lusatge de 
Barcelona es contengut que comença judicium z en daltres z so- 
pliga que sobre aquesta perferta de dret ella no sie desmesurada 
Z que les bones costumes z les bones usances de Cataluyna li 
sien seruades. maiorment com sie dona uiua z diu que aquestes 
coses damunt dites ne deguna daquelles uos, seynor, no podetz 
donar sentencia ne interloquetoria per les raons damunt dites z 



14- DOCUMENTAS DIPI.OMAtICOS ARAGONESKS 

per moites daltres que mostraran dauant uostra Cort z dels bis- 
bes z tlels richs homnes de ("ataluyna en son loc z en son temps 
Z daquestes perferces de totes estes coses demane que sie feyta 
carta publica. Datum Ilerde vij kalcndas Julii, an no Domini 
M.* CC.° LX.° octauo. 

Arch. Cor. Arag. R. 15, t.» 108. v." 



43 

Don jaymes, por la gracia de Dios rey de Aragon, de Ma- 
lorchas, de Valencia, comte fie Barcelona z dUrgel z senyor 
de Mompeler, al noble rey de Granada, saludes z amor. Fem 
uos saber que el noble rey de Castela nos rogo que uos diesse- 
nios tregua, que negun mal no uos lexassemos fFer a nostros 
homnes, on nos, por amor del dito Rey, damos uos la dita tre- 
gua mentre que el touiere por ben, assi que nos ne nostros 
homnes no faremos mal a ren del uostre. Datum viij ydus 
Januarii, anno Domini M." CC.° LX." VIIJ."' 

Arch. Cor. Arag. R. 15, f.° 130 v.° 



44 

Don Jaymes, por la gracia de Dios rey de Aragon, etc., a 
uos Alfqui Abualcaçim Ibnabubacr Alaçafi, senyor de Cepta, 
saludes z amor. Ffemos uos saber que el noble rey de Castela 
nos rogo que uos diessemos tregua, que negun mal no uos 
lexamos fer a nostres homnes, on nos, per amor del dito Rey de 
Castella, damos uos la dita tregua mentre que eJ touiere por 
bien, assi que nos ni nostros homness no faremos mal a ren de 
lo uestro. Datum Valentie 11 nonas Februarii Januarii, anno 
Domini M.° CC.° LX." octauo fuit ut hoc est emendatum. 

Arcli. ("or. Arai;. R. 15, f." 130 v.° 



DOCUMESTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES I43 



45 

Al niolt ait z noble en Dalmau de Castelnou, de uos en ( i. de 
na Muntaguda batle en Lerida per lo seynor Rey, salut ab tôt 
honrament. \'\\w uostra carta z un albara del sevnor Rey de 
M sol. de Malgar z de ce sol. de barceloneses, dels cjuals nos 
nos tenim per pagatz, on sapiatz, senyer, que en P. Dapiera a 
totes les cartes de nos z de totz los legataris z. den G. Moliner, 
les quais son a Perpeynan en la casa de F"ontfreda, z a<;o sabetz 
uos segons que el diu, don nos, seynor, uos pregam. quel rnma- 
nent daquels diners deliuretz per amor de nos al dit en I*. Da- 
piera o a tuy el se uoldra z nianara per sa carta z el deman- 
tinent fer uos deliurar les cartes de la absolta de nos z dels 
altres, z, senyor, si nullare uoleu que fagam per uos manat no so. 

El documento anterior es de 14 kalendas julio y el posterior de ka- 
lendas julio 1275. 

Arch. Cor. Arag. R. 20, f.° 266. 



46 



Aquesta es la coniposicio feita entrcl seynor en Jacme, per 
la gracia de Deu rey dAragn, z liuch, per la gracia de Deu 
comte dAmpuries. Primerament quel comte sauenga al) los da- 
mans aqui ha don donat els laça drct, segons la forma de la 
pau z de la tregua z ell faen aço quel senyor Rey li fenesca la 
pena de la pau z de la treua z dels bandeiatz, e quels damans 
no pusquen lur dret a pus poderoses délies donar ne atorgar. 
La segona que per honor del seynor Rey reta tots los homnes 
que ha preses en aquesta guerra que recumts no fossen a Sanla 
Maria dAgost z quel seynor Rey tom lo comte en sa gracia z 
en ça amor, mas ges per aço noli sien tenguts de ditfinir les de- 
mandes, ell nel infant en Père, que contra ell proposât uolran ni 



144 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



proposades an, nil comte no sia tengut de dellenir aytambe les 
demandes que ha contrai seynor Rey z contrai seynor Infant en 
Père proposades ni a proposar, ans lo seynor Rey z el Infant pus- 
<juen fer lurs demandes contrai Comte, z quel Comte sia tengut 
al seynor Rey per homenatge que feit lia de deliurar a ell 
aquells castels z aquelles rendes quel seynor I\e\- te ara, segons 
la forma del compromis per les demandes que ha contrai Com- 
te, pero que placia al seynor Rey de retre aquells locs per la 
demanda del Infant tro a Sent Michel segons la forma del com- 
j)romes z que daqui auant cobre lo Comte aquells locs ab totz 
los fruitz z ab los espleitz que hi son o hom na preses leuada la 
messio que y an feita aquells qui los locs an guardatz nils es- 
pleits an cuillitz. El Comte empero fapa dret als damans opo- 
san se ab els axi com damont es contengut. K quel comte 
aytambe pusca fer fer demandes contrai Rey al Infant z els 
contra el, z quel seynor Rey laça carLa al Comte en sa bona 
fe que li faça dret, si dell se clamaue, en poder daquells ar- 
bitres elets o si nengu dels per malaltia o per absencia noy 
podia esser que ni mesessen altre en loch daquell de qui les 
parts sauenguessen el dit Comte faen aytambe dret al seynor 
Rey en poder daquells arbitres axi com damont es dit, z 
al Infant en poder del seynor Rey, z en la dita absolucio 
z definicio sia entes en Dalmau de Rocaberti, z que ell 
faça dret al seynor Rey, el seynor Rey a ell en poder dels 
dits arbitres segons quen la carta del compromes es conten- 
gut. Datum Barchinone iij." nonas Septembris, anno Domini 
.M.^ ce." LXX." quinto. 

Ai-ch. Çow Ara<r. R. 20, f." 283. 



47 



...memoran de les cartes que portaren lo bisbe de Barce- 

lona, el maestre del Tt^mple z en Ci., uezcomte de Castelnou, 



DOCUMENTOS DIPLOMÀ IICOS ARAGONESES I45 

quan anaren al rey de Franza per lo feyt del comte de Foix. 
Nonas Nouenibris, anno Doniini M.° CC.° LXX.° secundo. 

Primerament portaren la cedula quel senescalch de Foix tra- 
mes al seynor Key sohrel feyt dels castels de Lordat e de Mont- 
reals e de AcJis e de ]Merenchs e les letn^s daquel senescalch. 
E la caria dt^ la resposta (juel seynnor Rey leu a aqueles coses, 
la (jual escriui en Miquel de Malboix, notari de Montpeler. 

Item portaren iiij translatz se^elatz ah regels del hishe de Ma- 
galona e del prior dels Preycadors, sobre los dauanditz castels. 

Item portaren translat iJublic de la carta de la absolta del 
Key de l'ran/a que feu al seynnor rey d.Arago. 

Item portaren translat de la carta quel seynnor rey d.Arago 
feu al rey de F'rança dabsolta. 

Item portaren mémorial de zo c|ue lian a dir al rey de l'Vanza 
e respostes a azo per (|U(' diu quels dits castels pertayiinen al 
règne de Franza. 

Item letres al rey de Vranza sobre azo en les quais ha creenza. 

Item letres a la reyna de Franza de creenza. 

Anh. ("or. Arag. R. 2 i , t." 72. 



48 



R. [Remenbrança.'j de les coses que hom a liurades an G. de 
Mora. 

Primerament la corona daur maior tota cumplida que 

no... XI pedres (?). 

Item altra corona daur de ix peces ab perles entorn menudes 
e I bell rubiz en mig... es cumplida. 

Item la correia maior daur, z fa>'l ne i balaix poc de costat z 
I safir poc tle costat z i--- 

Item una boncla ab agulla ab i gran pla en mig. 

Item ij rexels ab aguUes niellades z fayl de la un çafir poquet 
del cap de la ala. 

Revue Hispanique. — O. '" 



146 DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONBSES 



Item una boncla ah i capiiiaseu en niig. ' 

Item altra boncla redona ah 1 bell rubiz en mig z ah merac- 
des entorn z ab altres pères, pero en G. de la Mora dehia que 
aquel de mig no era rubiz. 

Item ij rexells ab iij safirs cadau z ah ij granats cadau grana- 
tats dobra crasforia (?) 

Item ij rexells ab grius en mig dohra leuada z fayl ne 1 safir 
de costat de la u. 

Item ij rexells loncs ab obra de leons qui tenen corals en les 
boques z son v leons de cada part. 

Item \] rexells redons dobra niellada ab safirs en mig cadau z 
entorn meracdes e balais o rubiz (?). 

Arch. Cor. Arag. R. 21, f.° 135 v.° 

El documento fechado anterior es de 3 nonas Mayo 1273 y el que si- 
gue de 6 idus Febrero 1272 (1273 . 



49 



Jacobus, Dei gratia rex Aragonum, etc. Viro nobili et dilecto 
Raymundo de Cardona, salutem et dilectionem. Ben sabiatz uos 
que pus nos partim de Monpesler lan qui passât es, uos enuiam 
a pregar z manar per nostres letres queus aparellasetz de seguir 
nos z de seruir nos la honor els feus que tenietz per nos en lo 
viatge que uuliem fer en ajuda del rey de Castella contra sa- 
rrayns z contrais crestians qui ab los sarraj'ns seren leuatz con- 
tra el, z nos no li pudiem fallir a son desheretament. E encara 
car aquella cosa era tan fort que uenia contra Deus z contra 
el dit rey de Castella qui auia ab nos que la sua terra te- 

nim per nostra, car nostres netz la deuen heretar z no pudiem 
mudar que no aemprassen nostres homnes z majorment aque- 
lles qui tenien be de nos, majorment encara com aquel viatge a 
péril de nostra persona, car esperauem dauer bataylla, e daço 
tramesem uos iij o iiij parels de letres, puis nos estan en Leyda, 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES I47 



uengues dauant nos, nos cuytian que uenguessetz aparellatz da- 
nar en nostre seruii. E pregam z manam uos quens seguissetz 
en lo uiatge damontdit, ens seruissetz los feus z la honor que 
per nos tenitz, e quam uos per alcunes vanes escusacions uos 
uolguessetz escusar mostram uos en plena cort per les cartes 
feites entre nos z uos sobre feit de la honor que de nos tenitz 
(|uens tengut de fer nos seruii en tôt loc on nos uolgues- 

seni per aquella honor. R aitambe mostram uos ])er les cartes 
feites entre nos z uos sobre feit dels feus z per lusatge de Rar- 
celona maiorment, quens sotz tengutz de fer ostz z cortz z se- 
guimentz en tôt loc on fessem, la quai cosa auetz feita totz temps 
uostres antecessors z uos a nos, e anc per tôt aço nons uolgues 
seguir en lo dit uiatge, ne fer nos seruii aquel que fer nos de- 
uietz per la honor z per los feus que tenitz de nos, ans dixes 
denant nostra cort que nons y seruirietz per dente, de la quai 
cosa nos marauellam lauora, z encara nons partim daquella ma- 
rauella que nostres homnes qui tengen feu ni honor per nos 
que diguen que no iran ab nos la on nostra persona uaia, e en- 
cara que nos los uolguessen enuiar faen los lurs obs que no fa- 
cen nostre manament saben que nos anauem aixi com dit es a 
esperança dauer bataylla on ha tan gran péril. Encara quom nos 
après daço manassem cort a Valencia per lo feit nostre z del 
ifant en Père fil nostre, manam uos que a aquella cort vengues- 
setz a nos, quom, segons que dit es desus, uos siatz tengut per 
feus que tenitz de nos z per naturalea de fernos cortz z segui- 
mentz, la quai cosa no uolgues fer, jasia que daço uos trameses- 
sen ij o iij pareyls de letres, hon quom nos aquestes coses no 
puscan passar ni sufrir sens dan z sens preiudici de nostra sey- 
nuria, emparam uos la honor que tenitz per nos, e aitambe em- 
jiaram uos los feus que tenitz per nos per raho de falliment de 
seruii. I'^ manam uos quens donetz ...ztat de totz los castells r 
locs que tenitz per nos per raho del dit falliment de seruii, e en 
loc uostre an G. Durfore, veger de Barcelona, de totz los castels 
Z locs que tenitz per nos en la batlia de liarcelona, e an G. de 



148 DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 



Castelnou, veger de Gerona, de totz los castels z locs que tenitz 
per nos en la vegeria de Gerona, e an R. Fort, veger de Cer- 
dayna z de Confient, de totz los castels z locs que tenitz per nos 
en la vegeria de Cerdayna z de Gonflent, e ac^o ])er re no 
mudetz. Datuni Terrachonc vi;*^ idus Marcii, anno Doniini 
M.° CC^ LXX" tercio. 

Arch. Cor. Arag. R. 22, f.° 3. 



50 



lUustrissimo domino Jacobo, Dei gratia régi .Aragonum, Maio- 
ricarum et Valencie, comiti Barchinone et Vrgelli et domino 
Montispesulani, P. de Berga, salutem et reuerenciam et honorem. 
Vim, senyer, uostres letres lo diyous primer après la festa de 
Sent Gregori, les quais be hauem enteses, a les quais, senyer, 
axius responem que uer fo quens trametes uostres letres quens 
aparelassem de seguir nos en ajuda del rey de Castela, a la quai 
cosa uos resjionem per nostres letres que nous hi erem tenguts 
de seguir fini denant uos, senyer, a Leyda, per escu- 

sar nos daquel l'eyt ab los altres ries homnes de Cathaluya. E 
com uos, senyer, esteguessets en uostra demanda, nos els altres 
ries homnes de Cataluya responem a uos que nous erem tenguts 
de seguir en les guerres les quais lo rey de Castela auie, ne ser- 
uir en les dites guerres los feus ni les honors que per uos tenim, 
Z que- erem aparellats nos els altres ries homnes de Catha- 
luya doyr juhy sobrasso. E demanauem uos, senyer, si beus 
membre, quens en dessets jutges, axi com era custum de Catha- 
luya, la quai cosa uos, senyer, fer no uolgues. E can dehits, se- 
nyer, quens mostras en plena cort per cartes z plusatge que nos 
uos erem tenguts de fer aquel seruii que uos nos dcmanauets en 
tôt loc que on uos fossets, salua reuerencia uostra, senyer, hanc 
a clo no mostras per cartes ni per vsatge. Encara, senyer, salua 
honor uostra, nos ni nostres ancessers no feem hanc a uos aquel 



DOCUMENTOS DIPLOMATICOS ARAGONESES I49 

serai» segons que uos lo denianauets, encara, seiiyer, can sobre 
^iquestes coses nos uolgues 1er jutgar ne exir ab nos a dret, fo 
uer quens porferim per honor uostra z per grat aretenir de uos 
•que nos uos seguirieni ab mes de caualers z de compaya que 
nous som tenguts de fer per los feus ni per les honors que per 
uos tenini, r da lo erem en uolentat z soni encara z serem tots 
temps z l-cta hora que ho uulats pendre en grat ni en seruii de 
nos, encara, senyer, nos escusani... lauors per nostres letres de 
la cort de \'alencia que no erem tenguls danar aqui ni en altres 
locs on uos nos manassets cort, si no dins Cathaluya els uostres 
comtats, les quais letres dem al uostre missatg'î, en altra mane- 
ra que nos per honor de uos ho per nostre grat a retener can 
nos manassets anar aValencia ho en altre loc, sapiats que erem 
■en uolentat z serem tots temps danar a uos en quai loc nos ma- 
nassets, mas no per raho de manament de cort fora Cathaluya, 
on per aquestes rahons de sus dites z per aqucles queus trame- 
tem a dir per nostres letres, creem, senyer, z sabem que nous 
hauem teyta fadiga a re que ter uos dejam, e som, senyer, apa- 
relats de fer dret a uos z de pendre jutges en uostra cort axi 
■com es custum de (,ataluya de tota re quens demanats. E can 
■débits, senyer, que uos aqueles coses no podets passar ne sofri- 
re... z sens preiudici de uostra scnyoria ens emparais la honor 
■cls feus que tenim per uos en demanats postats dels locs que 
tenim per uos per raho de faliment de seruii, salua honor de uos, 
si podets soierre tota hora que nos siam aparelats de fer dret a 
uos, lo quai hauem estât aparelats de fer a uos z som encara, ni 
•de faliment de seruii no hajats trobat en nos, al feyt de les pos- 
tats, les quais nos demanats, senyer, per raho de fadiga de seruii, 
uos responem, senyer, que nons es que per aciuela raho 

les nos dejats demanar can seruii nons hajam falit som 

aparelats de liurar a uos postats de Berga z dels altres locs que 
tenim per uos can pendrela uulats a custum de Cathaluya, e de 
totes aquestes coses som aparellat dixir denant uos dins Catha- 
luya tota hora que uos ho manets per uostres letres z de fer 



I SO DOCUMENTOS DIPLOMATICOS ARAGONESES 



cumpliment a totes aquestes coses desus dites. E per so, se- 
nyer, can tan longues letres nos trametem, sius plau a uos no sia 
_<,freu que per so son tan longues can en les uostres letres hauic 
moites rahons a que hauieni a respondre. Datuni Bergue, idibus 
Mardi, anno Domini M.° CC." LXX.° IIJ.° 

Arch. Cor. Arag. R. 22, f." 5. 



51 



Al niolt ait z noble senyor en Jacnie, per la gracia de Deu rey 
dArago, de Alalorcha z de Valencia, comte de Barcelona z dUr- 
gel e senyor de Munpesler, de nos en R., per la gracia de Deu 
vescomte de Cardona, salut z amors ab tôt honrament. Femuos 
saber, senyer, que vim uostra carta que uos nos emparauetz totes 
les rendes que tenim de uos per honor z per feu, z encara quens 
deyetz ensmanauetz queus dessem postatz de totz los castels z 
locs que déniera per uos per fadiga de seruid, car nous seguini 
en la gerra quel noble rey de Castella auia ab crestians z ab sa- 
rrayns, z car no anam a uos a cort a Valencia, de la quai cosa 
molt nos marauelams de uos, car be sabetz uos que nos fom da- 
uant uos a Leyda z demanasnos queus seguissem el viatge da- 
muntdit, z nos resposemuos que nous nerem tengutz per deute 
Z que noy iriem juy de uostra cort sempre de manament daquels 
(jue en la cort eren, la quai cosa no uolges fer, mas empero 
queus seguiriem si uos o uulietz per gracia z per amor de uos- 
con agessem guiayat que nousen fossem tengutz per deute o 
([ue uos nos feessetz carta que nons tomas a preiudici a enant. 
l'^ncara, senyer, sabetz uos que con nos trameses mesatge que 
anassem a uosa cort a Valencia que nos uos tramesem letres z 
misatge per nos a escusar que nos nous erem tengutz danar a cort 
fora lo comtat de Barcelona, mas quey iriem sins auietz obses- 
ters; per que, senyer, nos marauelam de uos con uos sens fadiga 
de dret z de seruid nos emparatz ço que tenim de uos per honor 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESpS I 5 I 



Z per feu, nins demanatz postât dels castels ni dels locs cjue te- 
nim per uos. E encara a mils complir nostre deute uos trame- 
tem en G. de Casteilauli, procurador nostre, fermara eus 

seguira dret per nos a coneguda de uostra cort, preganiuos axi 
con a senyor en qui es justicia que uos nos desemperetz les ho- 
nors que tenim per uos els feus, e que nons demanetz los postatz 
damunt dites, con nos siam aperelatz de fer cumpliment de dret 
a uos de seruid falit z daltres coses, hon per aquestes rahons nous 
dariem les postatz, mas darles uosem a bona custunia de Cata- 
luyna z simplament daquels casteils z locs hon les aian acustu-r 
mades de dar ni dar les degan. Datum apud Sabadelluni xv. " 
kalendas Aprilis, anno Domini millesimo CC." LXX." tercio. 

Arch. Cor. Arag. R. 22, f.*^ 5 v ° 



52 



Jacobus, Dei gratia, etc. Viro nobili z dilecto R. de Cardona, 
vicecomiti Cardone, salutem z dilectionem. Ffem uos saber 
que uim uostra carta de resposta quens enuias a Gerona sobrel 
feit de la demanda queus fayem de les poztatz z en Guillem 
Durfort, ueger de Barcelona, en loc de nos, en les quais letras 
era contengut que eretz apareillat de donar nos los poztatz sim- 
plament a custum de Barcelona z no per defalliment de seruii 
que nos uos demandauem. De la quai cosa molt nos maraue- 
llam z no sens raho, z mes de uos que de ncgun altre rich hom 
qui en Cataluynna sia, per zo car sabem que uos auetz feus z 
cauallers quils tenen per uos, z sabetz quiynna pena ha en 
lusatge qui contradeix poztat a seynnor, en la quai manera lo 
seynnor la deman, z ben sabetz uos altressi quiynnes conui- 
nençes ha entre nos z uostre linyatge z uos dels feus que per 
nos tenitz, zo es quens deuetz dar poztat dels ditz feus iratz z 
pagatz, maiorment con • nos demanem z aiam defuanat a uos 
poztat da()uelles feus per tadiga de seruii, segons lusatge escrit 



152 IJOCUMENIOS prPLOM.VTIcns ARAr.ONESES 

de l^arcclona c|ui conicn/a: «Si quis> etc.; on con nos daqui 
auant no fosseni tengut/ do denianar nos les dites poztatz, pus 
<lues uegades les nos auem demanades uos reeben sobraço nos- 
tres cartes z nostres missatges, z pogesseni euantar contra uos 
segons lusatge de Rarcelona, per honor z per gracia de uos, 
cncara altra uegada denianam a uos les dites poztatz, niandani 
a uos, per la le de que tengutz nos sotz, quens ...tz totes les 
dites poztatz en aquella manera que uos las dc^mandani, zo es 
per desfalliment d(> seruii en en loc de nos an ( îiiillelmo Dur- 
fort, veger de Barcelona, z a qui (>1 uoirra en son loc, z als altres 
a qui -nos uos auem mandat que las donetz per nostres letres, 
e aço no mudetz per ren; en altra manera nons podriem estar 
([ue no usassem de nostre dret z de nostra jurisdiccio axi com 
deguessem. Posters fem uos saber t|ue auem oyda una cosa de 
quens marauellam de gran marauella, z encara que no podem 
creure que uos o aiatz dit que can nos uos demanarem les poz- 
tatz que si a cap de x dies dia a dia lo veger ois altres qui les 
poztatz deuandites deuen reebre per nos no las han reebudes, 
no les donarietz si altres x dies no auien de espay. E ben sabetz 
uos quels nostres vegers ne porters ne altres missatges nostres 
no poden anar cent leugues el dia, ne poden pendre totes les 
poztatz en un colp, que primerament han a pendre poztat dun 
castell z pus daltre, e can lo dit veger nostre - aquels que el y 
trametra en son loc els altres qui les ditas poztatz per nos auran 
reebudes de totz los castels z locs que per nos tenitz a feu, si 
en re uos tenitz per agreuiat de nos, nos som apj^arellatz queus 
en façam jutgar a nostra cort segons que fer deiam. Datuni 
Peralate iiij nonas Aprilis, anno Domini M.'' CC.° LXX.° quarto. 



53 

Item aliam litteram misil dominus Rex dicto R. de C'ardona 
sub hac forma: 



DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES I53 



I feni uos saber (juo uini uostres Ictres, les quais oniiias a (i.'* 
Durtort, veger nostre de Barcelona, en les quais era contengut 
que uos no eretz tengut de donar a nos poztat del castel de 
l^istelauli ne de Çatallada, pero uosen sotz cert de aço tamben 
con nos (|ue totz temps uostre lignatge r uos auetz tengut 
a(|uels castells - teus per nos, z sabctz fort be que uos alcunes 
uegades nos dixes que diners auietz sobre Castelauli, z que per 
aço no les nos deuietz donar, e nons cuydaucni que tantost uos 
fos exublidat que encara la cera no es freda que si ben membre 
a uos z a don G. de Castellauli quen fom uengutz de Oltramar 
eus auinges ab nos, nos fées carta per ma de uostre escriua z 
ab uostre segel, en quens diffinietz tota obligacio que aguessetz 
sobre aquells castells z quens prometietz de donar la poztat 
daquels castells totes hores que nos la uos demanassem, z daço 
nos fées homenatge z sagrament. 1^ per aço uos enuiam aquesta 
carta aixi apartada, car no uulriem que aytals paraules saguessen 
a manifestar z no aguessen a mostrar les cartes que tan poc de 
temps a nos fées per queus deym eus manam quens donetz la 
dita poztat de Castelauli z de Çatallada, z en loc de nos al dit 
G. Durfort, veger nostre de Barcelona, segons que ia uos auiem 
manat per altras letras nostras. Datum Peralata die anno pre- 
dictis. 



Littera missa a domino Rege P. de Berga. 

Jacobus, Dei gratia, etc. Viro nobili et dilecto V. de Berga, 
salutem et dilectionem. Ffem uos saber que uim, etc.. (Anâloga 
.1 la anterior, y de la misma lécha). 

Arch. Cor. Arag. R. 22, fols. 8 y 9. 



54 

Illustrissimo domino et super omnibus meruendo domino Ja- 
cobo, Dei gratia, etc. R., Dei gratia vicecomes Cardone, salutem 



154 DocuMENTOs diplomAticos aragoneses 



cuiii onine reuerencia et honore. X'ini... en la tjual cra conten- 
gut que nos queus donassem poztat del caste! de Cardona a 
queus mostrassem carta que no laus deguessem dar, de la quai 
cosa nos nos marauellam fort, per ço car no es memoria de nuyls 
homnes que ant fos demanat mes, z marauellam nos de uos z de 
uostre liynatge quom uos yrans oblits feits quoni la postât de 
Cardona es, per queus responem aixi que nos de la poztat de 
Cardona nous darem gens, e can deitz que si nous dam la poztat 
de Cardona que guardem que y farem, tôt o auem guardat, e sius 
en demanat de respondre noy y bastantment aixi cjuom deiam. 
Esters uos responem a les cartes que nauen tantes de bones que 
beus en porien mostrar sius uolien, mas no auen fort be qui les 
nos sapia triar, e sius trametietzlo bisbe dOsca qui les nos aydas 
a triar plauri molt; z acordarnos hiem sobre les cartes z a altre 
hom no les mostrariem del en fora, esters dixnos nostre missat- 
ge que uos uos cuydauets que nos fossem malautes z quens 
esforçassem be e par be quens tingatz per malaltes can la poztat 
de Cardona nos demanats, e si a Deu plau no serem malautes 
mentre uos nos façats tort mas nos tenim (?) per tal seynor uos 
quens ho adobaretz si Deus o uol, esters uos responem a la carta 
den P. de Vayllobrera quen P. de Vall... es nostre hom, e en 
Marti de Vayllobrera era nostre hom per que en P. de \^allo- 
brera auria a fer dret en nostre poder can nos len demanassen, 
e en Marti de Vayllobrera ... fermança nos an P. de Berga cas 
feu fer homanatge als homnes de Castelsera qui son nostres 
baares (.^) e nos auem ho fermât en poder den P.° de Muntada 
qui te uostre loc... nous es semblant quens aiam a estar per uos 
que no demanen les uostres homnes els nostres baares... aiam 
apendre dret en uostre poder. Datum apud ... idus Junii. 

Los documentos anterior y posterior son de! 4 kalendas Jiinio y 14 ka- 
lendas Julio de 1374. 

Arch. Cor. Arag. R. 22, f.° 9 v.° 



DOCUMENTOS DIPLOMÂ JICOS AKAGONEStS ISS 



55 

Ilkistrissimo domino Jacobo, Dci gratia régi -\ragonum, Ma- 
ioricarum et Valentie, comiti Barchinone et \'rgel!i et domino 
Montispesulani. Hugoniis, Dei gratia comes Impuriarum, et R., 
Dei gratia vicecomes Cardone, et Ermengaudus, comes Vrgelli, 
et A. Rotger, comes Pallariensis, et P. de Berga, et G. de Angu- 
laria, et Berengarius de Podio viridi, et Berengarius A. de An- 
gularia, et de omnibus aliis richis hominibus et militibus (jui 
apud Solsonam fuimus in istam imprisionem, salutem cum omiii 
promtitudine seruicii et honoris. Vim uostres letres, de les quais 
uos trametem translat, les quais auem be enteses z part les le- 
tres auem be entes zo que en Bernât de Sen Vicenz nos dix de 
part de uos quins dix que nos no feessem enpreniment contre 
uos ne contra linfant en P., fiU uostre, z sil auiem feit quel reuo- 
cassem. Encarans dix que uos nos auietz encor de fer tort ne 
desmesura ne darietz leer al seynor infant en P. quel nos fées. 
Encarans dix que uos pendrietz dret de nos el nos farietz a ce-, 
neguda de uostra cort, a les quais totes coses uos responem que 
nos no auem feit enpreniment contra uos ne contra linfant en 1'.,- 
fin uostre, ne auem cor ne volentat que o fazam sens raho, mas 
es uer quens auem regonegudes nostres bones custumes quels 
cauallers nostres an ab nos ne nos ab uosaltres, z dazo es uer 
quens som empreses que no les trenchem ne no les nos lexen) 
trenchar, ne no creem que uos uulatz ques trenquen segons que 
uos nos deiz en les uostres letres. Esters, seyer, quant deitz cjuens 
farets dret el pendiets de nos a coneguda de uostra cort, graini 
uoso molt z somne fort pagats de uos, z par be daital senyor 
com uos sots, z uos sabets, scyner, que tota hora fom z auen\ 
estats apareyllatz que feessem dret el prenessem a coneguda de 
uostra cort z a bona custum de Cataluyna, z per zo quan nos. 
auem entes que uos deuets esser en les parts de Barcelona, sa- 
piats, seyner, que nos ne serem a tôt dia que uos nosen assig- 



156 DOCUMENTOS DTPI.OMÂ TICOS ARAGONESES 



neLs (U-nanl uos pcr nos o per nostres procuradors apareyllats 
de ter dret a uos z de pendre a coneguda de uostra cort z se- 
gons bona custum de Cataluyna, z quan deitz que guardem que 
y farem, sapiats, seyer, que be o auem guardat z tota uia o guar- 
<lareiii. I^atuni a]:)ud Solsonam vj." nonas Julii. 

Los documentos précédente y sul>si<^uiente son de 1274. 
Arch. Cor. Ara<T. R. 22, f.*' 12. 



56 



jacobus, Dei gratia, etc. Viro nobili cl dilecto R., vicecomiti 
Cardone, saluteni et dilectioneni. Ffem uos saber que ueem les 
letres quens trameses de resposta sobre feit de les citacions que 
feites uos aueni, en les quais letres ei^a conlengut que per zo car 
uos cuidauetz que jugassem nos auietz respost primerament ju- 
gan sobre feit de la poztat de Cardona, mas ara pus uehietz que 
nos ab acabament o dcmanauem quens responietz ab acal)aiTient 
que uos z uostrc liyatge auietz tengut lo castel de Cardona per 
franch alou be ])er CGC ans, z que si dacjui auant uosen deman- 
;iuem que nous en respondrietz si no axi con hom deu respon- 
dre de son alou que non mostrarictz neguna carta, que no uulietz 
mètre mala custum en Cataluyna ni que presesseni materia ni 
ocasio de nos de demanar los altres qui tenen kirs castels per alou 
que aguesscna mostrar cartes, l^ncara era contengut en les uostres 
letres al feit den Bertran de Canelles z dels altres bandejatz que 
uos z uostre liynatge auietz acustumat de sostenir tots quis 

poguessen escondir de fe. Aytambe era contengut en les uostres 
letres quens responietz al feit den P. de X'allebrera, que era uos- 
tre hom, Z- que non farietz dret nil pendrietz en uostre poder. 
l^ncara, que no auietz feites forques en alcuns locs, si no en 
aquells en que uos r uostres predecessors les auiets acustuma- 
des dauer, en atiuelles uostres letres nos resposes a les citacions 
que nos uos auem feites si uendrietz deuant nos per fer nos dret 



DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESICS l^J 



o no ne al dia per nos a uos assignat no sotz coniperegut cUmant 
nos a Barcelona per uos ni pcr procurador uostre, les quais totes 
coses enteses responem uos en tal manera, primerament azo que 
dehitz que us cuidauetz que la poztat del castel de Cardona uos 
denianasseni jugan que per azo nos responietz jugan que hcn sa- 
betz uos (]ue tan cara cosa es feit de poztat qui per \r se dtMia r 
tan gran ])ena lu posa lusatge a cels qui dar no la volen que no 
deuietz creure que nos per joc la demanasseni. E can dehitz que 
hen a CGC ans que uos z uostre liynatge lauietz tengut per alou 
no nou res a nos, per zo car nos aueni hones cartes ques deu 
tenir per nos, teites de temps a ensa, dins lo quai a nos uostre 
dret no pot esser prescrit. Azo que dehitz sobre feit den Ber- 
tran de Canelles z dels altres bandejatz que totz tenqis uos r 
uostre liynatge auietz usât de sostenir totz cels quis puscpien es- 
condir de fe, ben sabets uos que no podetz auer usât ne auetz 
que nos no fazam justeyes daquels «pii les nierexen, per zo car 
totes les justeyes de Cataluyna son nostres segons lusatge, r 
negu nos pot escundir de fe de re que contra nos faza si en nos- 
tra cort no o ta... uos nos sulritz nostres bandejatz z nostres 
malteitors que nos non piiscani ter juste\-a, ])ar que uos nos uu- 
latz tolre z enbargar nostra seynuria, la quai cosa ter no de- 
uetz, car si uos nieteix teniets a nos tort daquestes coses, uos 
nauriets a uenir denant nos en propria persona r a n^spoiidre z 
ter dret en nostre poder, on niaim-nient no podetz detVendrc los 
altres ni enparar (|ui dazo nos son colpables que non fat^en dret 
en nostre poder, z uos auetz nos atorgat cpiels sufritz. Azo ([ue 
deitz quen P. de Uallebrera es uostre, ben sabets uos que en 
Marti de Uallebrera to homne den Jacme de Cernera z son til 
Z no uostre... sacostaren a nos, z el dit P. de Vallebrera es 
nostre officiai z de nostra casa z nostre ciuteda de Leyda, z sem- 
blans estrayna cosa que de nostre hom digatz que no prenatz 
dret en nostre poder, car si uostre era z uos lo uuliltz agreuiar 
contra dret, nos som tengutz, segons lusatge de Barcelona, quel 
detesessem. Al teit dels forques que deitz (jue non auetz fcites 



158 DOCU.MENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESKS 



fer en neguns locs si no en aquels en que uos z uostres ante- 
cessors les auetz acustumades dauer, ben sabetz uos que quan 
nos tornam del viatge dOltramar eus perdonam uos: uos promc- 
ses denderrocar les forques dalcuns locs, de les quais neguna no 
auetz derrocada, ne a nos no es cert ni creem que uos ni uostré 
liynatge les dejatz en null loc auer quom lusatge les de totes a 
nos, z nul hom no deu auer justicia corporal dels Reis en fora, si 
<loncs per donacio dels no la han. E quom nos aquestes coses no 
puscan sofrir ni dissimular, anz per força de dret siam astretz (?) 
(le demanar nostra dretura z denantar contra aquels qui dret no 
volen fer ni comparer dauant lur seynor, altra vegada citam uos 
diem z manam a uos que al viii."^" dia après que aquestes letres 
auretz reebudes comparegatz denant nos en Barcelona aparellat 
de mostrar nos per quai raho nons donatz la poztat del dit cas- 
tel de Cardona, z aparellat de fermar z de fer dret de totz clams 
que de uos ajam, aytambe de bandejatz nostres z de mal feitors 
que auetz sofertz z sufritz quom de pau z de treues quom encara 
<ie tots altres clams que de uos ajam, z azo no mudetz en altra 
manera, sapiats que enentarem contra uos axi quom dret sia, sa- 
bens quel damunt dia a uos derrer z peremptori assignam. Da- 
tum Barchinona idus Julii, anno Domini M.° CC.° LXX.'^ quarto. 
Arch. Cor. Araa. R. 22, f.° 12 v." 



57 



jacobus, Dei gratia, etc. Nobili uiro Raymundo, vicecomite 
Cardone, salutem et dilectionem. Fem uos saber que frare Beren- 
guer dAlmenara, maestre del Espital, en Maimo de Castellauli, 
vengren a nos e dixeren nos algunes paraules de uostra part, 
entre les quais nos dixeren quens pregauetz queus alongassem 
el dia queus auieni donat z assignat que venguesses denant nos 
appareillât de fer dret per x dies. On nos a precs den GueraU 
de Cabrera e den Bernât de Cenceilles z del maestre z den Mav- 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 1 59 

mo damuntditz, per sobrar malicia alongani a uos aquell clia en- 
tro a X dies conitatz del dia auant en que dauant nos, segons lo 
niananient de nos a uos teit deuietz comparer, al quai dia, zo es 
assaber dissapte ij.*^ nonas Augusti, qui sera el dissapte primer 
après la testa de Sent Père e de Sent Feliu, uos manani que apa- 
regatz e vingatz denant nos appareillât de fer a nos dret daqut- 
les coses que en la carta que laltre dia derrera uos enuiam son 
contengudes, assignan a uos lodit dia derrer e peremptoria asso- 
hrar malicia, segons que dit es desut, e protestani que aquest 
alongament a nos no pusca noure ni nuilla res de nostre dret 
tolre, ne que per aço altres uegades uos aguessen a citar, ni a 
uos noure no pusca en aitant com dauant nos comparer deuietz 
al dia de nos a uos assignat laltre dia, segons que de sus es con- 
tengut, uos uinen z comparen al dit dissapte z faen z asseguran 
de ter dret. E nos guiam z assecuram uos z tota uostra compai- 
na e tôt cels de uostra part entro al dissapte de sus dit de feit e 
de paraula. E car no auie nostre; segel, ntl enfant el seu, teem 
segelar aquestes letres ab lo segel del maestre del Espital, al quai 
uolem ({ue aiatz fe axi com al nostre. Datum Terracie xv." ka- 
lendas :\ugusti, anno Domini millesimo CC." LXX.° quarto. 

Arch. Cor. Ar.itr. R. 22, {." 13. 



58 



Jacobus, Dei gratia rex Aragonum, Maioricarum et V'alenlic, 
comes Barchinone et Vrgelli, et dominus Montispesulani. Viris 
nobilibus et dilectis R . de Cardona et P. de Berga, salutem et 
dilectionem. Ffeem uos saber que ueem en G. de Rajadel z en 
Pru)l quens enuias ab carta de procuracio, la quai carta a cone- 
guda de nostra cort no fo bastant que nos poguessem respondre 
a el ni els fer a nos per uos zo que deguessen, e dixeren nos de 
paraula queus desemparassem les honors els feus, e nos resposem 
a els segons que deguem per lusatge. Encarafem saber a uos que 



l60 DOCUMENTOS TjIFLOMÂTICOS ARAGONESES 



nos eniparani les honors t>ls feus z denuinam z preseiu los poz- 
latz de uos z dels altres i)er seruiy quens contradehietz a lier, la 
(|ual cosa podria fer per lusalge de Barcelona, que diu (jue si 
hom C(mtradrix a son seynor, ques légal al seynor demparar lo 
leu z tenir tant en sa seynuria tro quel seruiy li sie en doble es- 
menat z be assegurat, quel seruiy daqui enant noli siel contres- 
tat, z per azo nos eniparani los feus z los honors z presem los 
j)Oztatz, z o tenim nuy en custodia per dret; pero si a uos ni als 
altres es que nos en aquestes coses uos ajam feyt tort, per 

uos nem jutgar z dar uos nem jutges, no empero entenem per 
azo de reuocar lo dia queus auem peremptori assignat, ans aquel 
(lia nieteix uos assignani precisament z peremptori. Datum Bar- 
chinona uij.° kalendas Augusti, anno Uoniini M.° CC." LXX.* 
(juarto. 

Arch. Cor. Arag. R. 22, L° 13 v.° 



59 



Jacobus, Dei gratia, etc. Viro nobili et dilecto P. de Berga, sa- 
lutem et dilectionem. Ffem uos saber quen Bernât Sentelles dix 
a nos quen R. de Cardona els altres richs homnes qui eren jus- 
tatz ab el dixeren a el, z aytambe en Maymo de Castellauli nos 
dix c}ue uos li auietz dit que els dixessen a nos que uos uoletz 
anar en aquest feyt qui ara es entre nos z uos siniplament e de pla 
e no ab neguna malicia. Encara que uos mostins (?) nostra raho 
an R. de Cardona z aïs altres richs homnes z hi parlas per nos 
benegint, e per zo nos uolem que en aquest feit siatz ab nos z 
que uingatz a nos, z nos enuiam nos nostres missatges, zo es 
assaber lo bisbe de Vie, el maestre del Espital z en Maymo de 
Castellauli, e guiam uos z cels qui ab uos uendran en uenir z en 
estar z en tornar entro a uostre loch. K conexeretz que nos en 
aquest feyt _no uolem anar ab neguna malicia si hom nons hi 
ua, ans ueuretz cpie y uolem anar j)Ianament z sens tota malicia, 



DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES l6l 



z segons drot, z no aueni en cor ni en volentat de ter tort a 
negu, mas dar dret segons c[uel aja. Datum Barchinona iij." ka- 
lendas Augiisti, anno Domini M.° CC.° LXX.° quarto. 

Arch. Cor. \\-\<j. R. 22, f." 13 v.'' 



60 



lUustrissimo domino super omnibus metuendo domino Jacobo, 
Dei gratia, etc. R., Dei gratia vicecomes Cardone, salutem cum 
omni promptitudinis, seruicii z honoris. A la uostra honrada 
seynuria fem, seyner, saber que nos reebem uostres letres, en 
les quais, seyner, era contengut que vos nos demanauets poz- 
tat dei caste! de Cardona. Encara, seyner, era contengut en les 
dites letres que nos soferiem en Bertran de Canelles z dal- 
tres bandeiatz de la uostra terra. Encara mes, seyner, que nos 
fayiem forques en al très locs on fer no les deuien. Encara, que 
(lexiets que presessem dret den P. de \allebrera en uostre po- 
der, a les quais coses responem a la uostra Real Magestat en aque- 
ta manera: que quom daquestes coses no siam tengutz de res- 
pondre en uostre poder, per ço car nu^^les temps, sey- 

ner, no tenguen neguna daquestes coses por uos, ne ara, seyner, 
altres coses per uos no tingam que aquelles coses que per uos 
teniem, nos aiatz enparades, eus aug preses sobre perfeita de 
dret que nos totauia uos auem uulgut fermar e seguir, z uos nol 
uolgues pendre ni encara pendre nol uolets, som aparellats, 
seyner, queus faça dret daquelles coses damunt dites en poder 
de ma cominal de Cataluyna, e que nos, seyner, lo puscam tro- 
bar en uos dels clams que nos farem de uos. \\ daço som apare- 
llats, seyner, que uos z nos elegam jutges en ma cominal, e si 
auts, seyner, ]:»lau, neguna res que nos façam per uos manats nos 
o aixi quom a uostre vassayl. Datum apud Sabadel iiij kalendas 
Augusti anno Domini M." C'C." LXX.° quarto. 
Arch. Cor. Arag. R. 22, t.° 14. 

Revue ffts/>nniqm. — O. i i 



102 DOCUMENTOS DIPLOMÂÏICOS ARAGONESES 



61 

Al honrrat seynor en Jacme, per la gracia de Deu rcy d.Arago 
Z de Malorques z de Valencia, comte de Barcelona z dUrgell e 
seynor de Monpesler. De nos en R., per la gracia fie Deu vez- 
comte de Cardona, salut ab tôt honrranient. l'eni uos saber, sey- 
ner, que pel tort que feits a nos r an P. de Herga r als nostres 
cauallers, e per les custums quens trencatz, e per daltres torts 
quens feits a nos z als altres rich homnes de Cataluyna, acuyn- 
dam uos e desexim nos de uos de fe e de naturalea, que de mal 
que façam als uostres homnes ne a la uostra terra ne a res del 
uostre tengutz nous en siam, mal egreu quens es con ab uos 
auem acontendre z uostre dret no uolets pendre. Datum a Ager 
vij kalendas Octobris. 

De las escrituras précédente y subsiguientes résulta que el ano de la 
data es 1274. 

Arch. Cor. Arag. R. 22, f.° 16 v.° 
Siguen 9 documentos anâlogos. 



62 



lacobus, Dei gratia, etc. Xobili R., viceconiiti Cardone, salutem. 
Ffem uos saber que uini uostres letres, les quais nos foren... lo 
segon dia a Lexida (sic) daquest mes dOctubre, en les quais nos 
enuias a dir que pel tort que deitz que fem a uos z an P. de 
Berga z als uostres caualers z per las custums que deitz queus 

, z per altres torts que deitz queus tem a uos z als altres richs 
homnes de Cataluynna, nos acuyndatz eus desexitz de nos de fe 
z de naturalea que de mal que feessetz a uostres homnes ni a 
nostra terra ni a res del nostre tengut nons siatz mal z gr^'u 
queus es, car ab nos auetz a contendre z que nostre dret no 
volem pendre segons que deitz. On uos tem saber que nos nia- 



DOCI'MKNIOS DIPI.OMA IICOS ARAGi )NKSi;s I63 



raueyilam de uos de zo que deitz queus desexietz de nos de flfe z 
de naturalea, car negun rich hom de Cataluynna no deu nés pot 
desexir de nos de naturalea ni tle ffe. Esters fein uos saber que 
nos no fera ni auem en cor de fer tort a uos ni an P. de Berga, 
ne a nengu rich hom ni caualer de Cataluynna, ans som apare- 
llatz de 1er dret a uos z an P. de Berga z cds altres qui tlani agen 
de nos, z do seguir uos usatge de Barcelona z de pendre dret de 
uos z dells, a coneguda de nostra cort et ja o aueni profert a 
uos z a ells entro aci eus ho perferini encara de frr dret a uos z 
a ells z pendre dret de uos z dells a confguda de nostra cort. 
i^mpcro, tem uos saber que si en uoslres acuyndaments persse- 
uerat/ z no uoletz pendre nostre dret z nos uolen pendre uos- 
tre dret, creem (?) t|uens tindretz lusatge els xxx dies conta- 
dors del- dia del acuyndamentz donat/ a nos, dins los quais mal 
nons deuetz fer, segons lusatge. Hncara us fem saber que si uos 
en los ditz acuyndamentz perseueratz z no uoletz pendre nostre 
dret ni ter a nos drel, que enantarem contra uos axi com contra 
aquel qui no uol pendre dret de son seynnor ni fer li dret, e qui 
a tort nos auetz acuyndal, nos uolen uos fer dret z pendre de 
uos dret a coneguda de nostra cort, segons usatge de Barcelona. 
K axi desexini nos de uos que de mal queus fazam nos nils nos- 
tres nous siam tengutz z pus nostre dret no uuUatz pendre ni fer 
nos dret et uega Deus z homnes que a tort nos acuyndatz z so- 
bre per forcam de dret nos uoletz fer mal eus ieuatz contra uos- 
tre seynnor natural a tort z sens rao. Datum Barchinone iii.*^ ka- 
lendas Xouembris, anno Domini M." CC'.° LXX.° quarto. 

Siguen varias cartas analogas dirigidas â distintos personajes. 
Arch. Cor. Arag. R. 22, f.° 17 v.° 



63 



Al molt noble z ait seynor en Jacme, per la gracia de Deu 
reig dArago r de iMalorches z de Valencia, comte de lîarcelona 



164 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



z dUrgell z seynor de Monpesler; de mi en Berenguer A. dAn- 
gleola, feel hom z sostsmes uostre, saints, seyner, si a uos plan, 
al") tota reuerencia z ab tota honor. Sapia la uostra reyal mages- 
tat que nos auem uista carta uostra en la quai es conténgut que 
nos anem dauant uos apareyllats de fermar dret per rao del em- 
parament que nos deits que feit fo contra uos z contra lo seynor 
infant fyll uostre, a la quai cosa, seyner, salua honor uostra, uos 
respon que yo negun. empreniment no o feit contra uos ni con- 
tra fyll uostre, ni no ho faria per re, mas uerament, per rao da- 
queles condicions quel seynor infant demanaue el feit den Bernât 
dUrriols, nos regoneguem uostres cauallers z entre nos eleys en 
quai manera a lo deuie anar segons nostre enteniment, z azo, 
seyner, daquest regoneximent fo abans quel uostre missatge 
agues vist, ne puix, seyner, a aquel empreniment que fo feyt a 
Ager, sapiats per cert que yo noy fuy ne noy uulg esser, per 
que yo, seyner, tan per aquesta rao me demanats ferma men 
niaraueyll que yo e uist que moites ries homnes de Cataluyna 
se son empreses a demanar z a défendre lur dret que hanc ferma 
nols en demanas, pero, seyner, pus a uos plau que a mi la de- 
manats per a lo en que so estât que desus es dit, sapiats, sey- 
ner, que yo feia anat dauant uos fermar (h-et, sino, seyner, per 
zo quen yo e gran reguart den Berenguer de Rosanes z de sos 
frares, ab qui yo so en gerra. E encara, seyner, e reguart dels 
parents den A. de Lerç, lo quai io tinc près que sabets, seyner, 
que ta! parent feu sen daquel feyt per rao de la preso que 

daltra guisa no sen entremelra, per queus prec, seyner, que uos 
quem aiats per escusat a ara; pero, seyner, si uos volets que yo 
uinga dauant uos per fermar dret e per quai queus vuyllats altra 
rao, trametets me vn rich hom z i caualler tal per que yo sie 
guiat a anar z a estar z a tornar yo z sels qui ab mi iran, e yo, 
seyner, ab azo ire denant uos per fermar dret z })er fer tôt zo 
que dega, z si uos, seyner, altre trametre, non uoliets tinc hi per 
bo en Maymo de Castelauli, quem trametats ab carta uostra das- 
segurament z de guiatge que fe que uos guardets mi z 



DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 10$ 



tots sels qui ah mi vagen z totes les nostres coses de mal a pen- 
dre pus a uos uaga aixi com bo seynor. Datum a Casteinou no- 
nas Nouembris, anno Domini M." CC." LXX." quarto. 

Arch. Cor. Ara". R. 22, 1." 21. 



64 



viiii." kalendas Decembris dominus Rex recepit litLeras difi'i- 
damentorum a richis hominibus Cataionie inferius noniinatis 
sub hac forma: 

Al muyt noble z muyt alto padrc z senyor don jaime, por hi 
gracia de Deus rey d Aragon, de Alaiorica z de \"alencia, comte 
de Barcelona z dUrgell z senyor de Montpesler. Yo, Fferran 
Sanchez, uestro humil fillo, beso uestros pedes z uestras manos 
Z comendo me en la uestra gracia como senyor del quai atien- 
do be z merce mas que de todos los del mundo, z al quai 
e talent z coraço de fer seruicio sobre todos los del mundo, 
Z al quai de Deus uida con hondra de como sabe que a mi es 
mester. Senyor, bien saliedes uos que me auedes dadas muytas 
raçons por bon uos deuria de seruir, las quales non uos enuyaria 
a désir por carta ni por mandado, sino me uis yo cara a cara 
con uos de cabo, z todo lo sofria tro agora, z uos lotro dia segu- 
rastes (?) me entro a xv dias part todos Sanctos, z dentro segura 
uassallos del Inffant corieron me rodellar z leuaron en gran 
pressa de ganado, z dentro la dita segura Père de Aleytat, que 
esvassallo del Intîant, z poso se en agua\t a los homnes de Castro 
(K)lben que iuan a mercado a Grades, z leuand gran compayna 
dômes preses z tienen los se los aun agora, z dentro la dita se- 
gura Pero Alolina, que es uassallo del Inftant z tiene la junta de 
Sobrarbe por uos, ell con toda la junta daquella terra, sin raçon 
que noy auia, uenieron sobre i castiello dun vassallo mio quel 
dizen don Johan de Rodellar, al quai tiene Castro por mi, z com- 
batieronlo z firierionli si (sic) muUer z un fillo z una filla, z 



I66 DOCUMBNTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



otra niLillier por mort z mj hymnes presos, z agora ondrençase 
por uenir y con la hrigola que es en .Aynssa j-jor conihatirlos. 
F.ncara, dentro esta segura los daynssa, con los daquella terra, 
cremaron z tallaron todo quanto auia en Boltaynna, un escudo- 
ro mio por nomne l'.nnego Lopeç, e, senyor, tanto e suffieron, 
cjue des aqui non poria mas soffrir. E por todas las rasones 
sobre dictas, z porque so deseretado t'e Pincano de Lorbes e: de 
Sasa z de Sierra Castiello z de l^'oradada, z encara por nuiytas 
otras rasones que a nos nii diria de cabo cada cjue fos con nos, 
me espido de uos z ne so uestro vasallo, z desyesco me df> 
nos, z a uos ho (|ui ère que fuessedes cataria yo como a padre 
z a senyor, mas a uostras gantes z a uestra terra z a los que 
mal me an feito ni fa/en, deffender me les z quanto yo pueda, 
Z desto no uos en séria tenudo daqui adallant de mal de que les 
fizes z clamamos uos merce que creades est Cauero, portador 
<lesta letra, de lo que uos dira de nuestra part. 

Arch. Cor. Ar.i<4. R. 22, f." 23. 



65 



Al muyt noble z muyt alto seynnor don Jaime, por la gracia 
de Deus rey dAragon, de Mayorca z de Valencia, comte de Bar- 
celona z dUrgell z seynnor de Monpeler. Nos Marco Fferriç z 
Jordan de Penna besamos uestras manos z comendamos nos 
en uestra gracia como de seynnor del quai atendemos bien z 
merce, z al quai emos talant de fer seruiçio cada que uos nos 
end dedes mayor raçon de quanto no auedes feyto tro a agora, 
])orque nunca nos quisiestes fer bien ni merce, demandando uos 
lo muytas ueçes, z por que tenedes desheredado a PTerran San- 
chez, nuestro hermano, el quai tenemos en comta de padre, r 
otrossi porque tenedes desheredados an R. de Cardona z a don 
Père de Berga, los quales son nuestros tiyos, por lo que no es 
fuero ni uso dAragon de desfiar nenguno a su senyor natural, 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES \Ç/J 



deseximos nos de uos, z de mal que nos fiçiessemos a uestras 
gentes ni a uestra tierra no uos end seriamos tenudos, z desna- 
tiiramos nos end de uos quanto a esta rac^cn. lestimonias son 
desto Garcia Biscarra z Nauarro de Marces. Datum en Pomar el 
jueues ante de Sant Martin, anno Domini M." CC.° LXX." quarto. 

Arch. Coi. Araii- R. 22, f." 2 ^^ \ .° 



66 



Al muyt alto z noble seynnor don jayme, por la gracia de 
Dios rey dAragon z de Maiorchas z de Valencia, comte de Bar- 
celona z dL rgel z seynnor de Montpesler. De mi don Artall de 
Luna, besando les uostres manos, saludes muytas como a seynor 
a qui yo cobdiçio fer seruicio quando querades. Sapades que por 
querellas que auemos jo z otros richs homnes dAragon z de Ca- 
talluyna enuiamos uos a don Ramon Andreo, prouençal, con 
mandado nostro. Ont uos pido nierced que uos que lo creades 
de lo que uos dira de nostra parte, asi como fariades a mi 
mismo. 

Arch. Cor. Arag. R. 22, f." 23 v.** 

Siguen otnis dos cartas ij^iiales de Jimeno de Urrca y Pedro Canyelles. 



67 

Esto es lo que diç don l^xamen dOrreya al rey: Seynor, sa- 
bedes que fiçiestes camio con mi de Gallur z de Mores z de Fi- 
lera por Sullyana e por Trullyar, z nunca mi quisiestes render ni 
fer rendre Filera, z pregue uos e pidie uos merce muylas uega- 
des que pus que no mi rendiades Ffilera, que desfiziessedes el 
camio e que me rendiessedes el mio, z nunca and quisiestes fer 
ni uno ni al, ante mi uos end auedes teyndodas las riendas for- 
zadas bien a vi annos. Fncara mas, que jo z mi fillo ténia- 



l68 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 

mos Lxxv cauerias por uos, z sien que no uos teniamos tuerto 
en rien coUiestes las nos todas si no xvij cauerias. Encara mes. 
que tenedes deseredado a V. Sanchez, con qui nos emos tanlo 
como sabedes, al quai no podriamos fallir. Mas encara, que tene- 
des deseredado don R. de Cardona z don P. de Herga z otros 
catalanos aniigos nostros, z perque nos crebantades a aragone- 
ses fueros z custonies dAragon, z a los catalanes que crebanta- 
des vsatges z costumes de Catalluynna, por todas estas coças 
deseximos nos de uos que de mal que fagamos a uostra terra ni 
a uostras gientes ni a rien que uostra sea daqui adelant no uos 
en seriamos tenido. 



Rsto es lo que dit; don Artallo de Luna al seynnor rey: Seyn- 
nor, bien sabedes uos quel dia que los homnes de Çuera uinie- 
ron acordadament z con companyas z ballesteros legados Çara- 
goça z dotros logares por niatar los omnes nostros de Erlla, que 
nos en Çaragoça eramos aquel dia, e non sabyamos nada, ante 
nos peso muyto de coraçon que no lo hoyemos, e quando fiçie- 
ron los omnes de Erlla fiçieron lo en defendimento de si, e por 
esta raçon uiniestes uos sobre nos por toUer nos lo nostro, e por 
deseredat nos, r diestes sentençia cuantra nos que exissemos del 
Regno z exillyastes omnes nostros, por esta raçon, a nunca tor- 
nat en el regno dAragon. Encara mas, que tenedes deseredado 
E. Sanches, con qui nos emos muyto z al quai no porriamos fa- 
llir, z porque tenedes deseredados don R. de Cardona z don 
P. de Berga z otros catalanos amigos nostros, z porque nos cre- 
bantades a aragoneses fueros z custumes dAragon z a catalanes 
crebantades vsatges z custumes de Cataluyna, por todas estas 
cosas nos deseximos de uos que de mal que daqui adenant uos 
fagamos a uostra tierra ni a rien que uostra seya, non uos ensia- 
mos tenido. 



DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 16^ 



I-^sto es lo c]ue diç Pero Corneyll: Seynnor, bien sabetles c]uo 
muytas uegades nos e demandado terra z uos que me la auedes 
mandada, z so bien lomne que deuo tener terra, z niinca me la 
quisiestes dar, z tenedes deseredado mi tio don l'ixamen dOrre- 
ya, z a Ferran Sanches z a don K. de Cardona z a don P. de 
I^erga z a otros catalanos amigos mios, z por que crebantades 
a aragoneses fueros z custumes dAragon z a los catalanos custu- 
mes z vssatges de Catalluynna, por todas estas raçones me espi- 
do de uos que no so uostro vassallo, z desiesto me de uos que 
de mal que faga daqui adenant a la uostra terra ni a rien qui 
uostro seya, que no uos en siatenido. 

Arch. Cor. Ara". R. 22, f." 24. 



68 



Jacobus, etc. Ff. Sancii. Ffemos uos saber que vimos uostras 
letras, las quales nos enuiastes con R. Andreo, prouençal, en les 
quales nos enuiastes a dezir que nos uos auiemos dadas muytas 
razones por end nos deuiedes desseruir, las quales no nos enuia- 
redes a dezir por cartas ni por mandado si no uos uiessedes cara 
a cara con nos z de cabo, z quel otro dia que uos seguramos 
entro a xv dias part todos Sanctos, e que vassallos de! infant 
uos auien feito mal dentro aquell seguramento, e que auiadcs 
tanto soferto que desaqui no podiedes mas soffrir. F que por estas 
razones, e porque erades desheredado de Pincano z de Lorbes z 
de Sasa - de Sierra Castiello e l'oradada, e encara por muytas 
razones que a nos diriedes de cabo cada que fuessedes con nos, 
que uos espediedes de nos z que no sodés nostro uassallo, e que 
uos end desexiedes de nos que de mal que fîziessedes a nostras- 
gientes, ni a nostra tierra, ni a los qui mal uos auian feito, no 
nos fossedes tenudo. Ond uos respondiemos assi que nos somos 
prestos z aparellados de fer uos dreito segunt fuero dAragon, e 
de dar uos dreito de todo uassallo nostro, e dcl infant don P. nos- 



170 DOCUMENTOS UIPLOMÀTICOS ARAGONESES 



trc; tiUo, (lo (]ui uos clamo ayades, e de seguir nos fueros z bue- 
nas custiimnes dAragon, e si uos nostro dreito no (juoredes 
prender z contra dreito queredes fer mal a nos ni a nostra tierra, 
aurenifis nos end a dettender z a enantar contra uos, assi como 
contra aqucll qui dreito de so seynnor no cjuerc prender, e assi 
deseximos nos ç'nd de uos que de mal que fagamos a uos ni a 
uostras cosas ni a rien de lo uostro no uos end seamos tenudos, 
e ueyan Dios z homnes que a tuerto uos desexides de nos z que 
nos queredes fer mal sobn^ perferiment de dreito, e uos Uniades 
contra uostro seinnor natural a tuerto z sensc razon. A lo al que 
nos enviastes a dezir en otra carta uostra sobre feito del castie- 
llo de Nabal, que 110 auiades las cartas en nostra tierra, uos res- 
pondemos assi que bien sabiemos que en nostra terra ni en otro 
logar uos cartas de nos no auedes taies como desides, porque 
uos nostro castiello deuiessedes retenir, que nos no somos tan 
necios que el castiello de Nabal uos dessemos a violario en ca- 
niio de X'^aylloban, e catat que hi feites en retenir nostro castie- 
llo contra nostra uolontat, que bien sabedes que por fuero dEs- 
payna por deuda ninguna nostro castiello no deuedes retener, 
ne nos endeuedes fer mal. Datum Barchinone vi." kalendas De- 
cembris, anno Domini M.*^ CC." LXX." quarto. 

Arch. Cor. Arag. R. 22. f.° 25. 



69 



jacobus, Dei gratia rex Aragonum, Maioricarum et Valencie, 
cornes Barchinone et Vrgelli etdominus Montispesulani. Artallo 
de Luna. Ffemos uos assaber que vimos Ramon Andreo, pro- 
uencjal, con letras uostras, en les (piales se contenia que por que- 
rellas que auiedes de nos uos z otros richos homnes dAragon z 
de Catallujmna (]ue nos enuiauedes el dito R. Andreo con man- 
dado uostro, z qu(;l creessemos de lo que nos diria de uostra 
part, assi commo fariamos a uostre cuerpo mismo. RI quai R. An- 



nOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES I/I 

<\tco nos (lixo de part de uos c nos niostro un escriplo que uos 
li auiedes dado como por torto que tiziemos a uos sobre feyto 
de la niuert de les homnes nostros de Çuera e porque teniemos 
doslieredado a Fferrant Sanchez con qui uos niuyto auiades, z 
porqu(* teniemos desheredados tlon R. de Cardona z don I'. de 
Berga z otros catalanos ami^^^os uostros, e porque crcbantaue- 
mos a aragoneses fueros e costumes dAragon z a catalanos 
crehantauamos vsatges e costumes de (ataluyna que uos desexi- 
des de nos que de mal que daqui adelant fiziessedes a nos ni a 
nostra terra ni a rien qui nostro fuesse no nos end fuessedes te- 
nudo. ( )nd uos lïemos saber que nos sonios apparellados de fer 
dreyto segont fuero dAragon, a uos e a Fferrant Sanches z a 
todo rich homne z cauero dAragon qui clamo aya de nos, z de 
seguir uos foros z bonas custumnes dAragon. K otrossi de fer 
dreito a don R. de Cardona z a don P. de Berga y a todos cata- 
lanos qui clamo ayan de nos, r de seguir los vsatges z buenas 
custumnes de Cataluynna; e si uos nostro dreito no queredes 
prender z contra dreito (jueredes fer mal a nos ni a nostra te- 
rra, auremos nos end a deflender e a enantar contra uos assi 
como contra aquel qui dreito de so seynnor no quiere prender, 
Z asi deseximos nos end de uos que de mal que fagamos a uos 
ni a uostras cosas ni a rien de lo uostro non uos end seamos 
tenudos, e ueya Dios e homnes que a tuerto uos desexides de 
nos z que nos queredes fer mal sobre por ferimento de dreito, 
e uos leuades cuent uostre seynor natural a tuerto z sensé ra- 
7on. Datum Harchinone vi;.*^ kalendas Decembris, anno Do- 
mini M.'^'CX"." LXX." ([uarto. 

Arch. Cor. Arag. R. 22, f." 25 v." 

Cartas anâlogas dirigiô a Jimcno de Urrea, Pero Cmnel y Marcos l'"e- 
rriz y Jordan de Prna (folios 25 v.° a 26 v." con lécha 6 kalendas de los 
mismos mes y ano. 



172 DOCUMENTOS Dll'LOMÂ IICOS ARAGONtStS 



70 

Jacobus, etc. Karissinie et quaniplurinuim diligendo filio suo 
intanti Pétri, salutem et sinceram dilectionem. Fem nos saber 
que auem partit lo pleyt qui era entre nos, en R. de Cardona 
els altres de Cataluyna de la sua part en aquesta forma quels 
jutges dixeren que segons c]ue els veven que la part den R. de 
Cardona z dels altres enantaue el pleyt de ni auia z que 

niester a els que els aguessen estar a lur mession axi 
uulien que les parts lur feessen lur obs. E nos resposeni que 
nos lur auiem donatz ja x mill sol. pcr la nostra part y quen 
aguessen atrestans de la altra, asi jutgaueni que nos ho degues- 
sem tôt fer que o fariem, z la altra part respos que els no lur 
darien re tro jutgat fos. E axi los jutges no uolgien enantar r 
dixeren nirien, e sobrazo partini la cort en guisa quels jutges 
Z tota la Cort conech que nos romaniem del feit ab gran dret z 
la altra part ab gran tort, z tingueren les desfayres z les mali- 
cies que fayien, encara que nos porferim en poder dels jutges 
de fermar de m mardis entro x mill marchs dargent que esta- 
rien sobre les demandes c[ue nos fayhiem z sobre aqueles que 
la part den R. de Cardona fayia a nos a lur coneguda, z (jucy 
dixessen per benuista o per composicio, o en quai manera se 
volguessen, z laltra part azo no uole fer; per que sapiats que nos 
manam nostres ostz z gitam nostres questes a nostres richs 
homnes que sien ab nos a iij setmanes dins Maig en Leyda z 
auem en cor de menar la gerra quam nos nos dixem en dret 
de Fraga. E uolem que uos que façats a dits tôt mal que pus- 
catsan Fferran Sanches z an Exemen dUrrea z an Lop Ferrench 
de Luna z que li tollatz si podetz Frigola z Pedrola, pero no 
assaiets loch en molt uos aguessets a aturar, e digatz a dona 
Maria Ferrandis, mara de lo Ferench, ques en Çaragoça 

z nos farem li ses obs z emparats li Maguyllo per nos 
enuiam uos vna nostra carta oberta en la quai manam a tots les 



DOCUMENTOS DIPLOMÀÏICOS ARAGONESES I/^ 

nostres homnes de les viles dArago queus seguesquen eus njii- 
den axi con farien a nos, e pensetz be de menar les e 

fets les tôt que mal podretz daci al dia zo es iij setnianes dins 
Maig, mas a aquel dia siatz en totes guises ab nos en Leyda z 
per re noy fayllatz que nos, si Deus ho uol, uos adobarem tal la 
terra que au pau de nostres diez z après noslres 

dies noy valra uos noluyllar. Datum Ilerde iiij.° kalendas .Apri- 
lis, anno Domini M.° CC.° LXX.° quinto. 

Arch. Cor. Arag. R. 22, f.° 28. 



71 



lUustrissimo doniino et super omnibus meruendo domino 
Jacobo, Dei gratia régi Aragonum, Maioricarum et Valentie, 
comesque Barchinone et Vrgelli et dominus Montispesulani. K., 
Dei gratia vicecomes Cardone, salutem cum omni promtitudine, 
seruicium et honoris. Fem saber, seyner, a la uostra honrada 
seynoria que paraules se dien per tota la terra que uos, seyer, 
fets cridar osts z que uoletz anar sobrel comte dKmpuries z 
sobre nos. En la quai cosa cap gran maraueylla, seyer, a nos 
Z a tôt hom que ho oia, que uos no aiatz acuyndats nos ne el, 
Z siam en noues z en assegurament ab uos, maraueyllam nos 
en fort que tan honrada pozat ne tan leyal com uos sotz fazatz 
mal a nos ne al Comte sens acuyndament, jassia aço (juels uos- 
tres homnes nos façen mal totz dies, per la quai cosa, seyer, 
vos fem saber que nos som en tal deute ab lo comte dAmpu- 
ries, que de nuyll feit no li podem falir, e axi con moites uega- 
des uos auem perfeit z seguit dret en pf)der daquella cort (]ue 
uos nos hi posas. Ebcara, seyner, nos perferim per nos z per 
lo comte dKmpuries z per tots los altres amies z valedors 
nostres queus farem dret el uos seguirem en poder daquella 
cort eloxa, per queus pregam z clamam mercc a la uostra hon- 
rada sevnoria que uos al Comte ne a nos mal no fazats ne lexetz 



174 DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONBSES 



fer a hom nengu; s si o let/, seyer, faretz ho sobre perierta de 
dret, que nos uos fariem eus seguiriem volenterosament. Esters, 
seyer, si a uos plau, res de nos manat nos, que apareillats soni 
de fer la uostra volentat. J )atum in -Ager xij.° kalendas Junii, 
anno Domini M.° CC.° LXX.° quinto. 

Arch. Cor. Arag. R. 22, f.° 30. 



72 



jacol)us, Dei gralia, etc. \ iro nobili et dilecto K. de Cardona, 
salatem et dilectioneni. \^im uostra carta, en la quai nos enuias 
a dir queus marauellarietz fort con fahiem cri[darj hosts z caual- 
cades z que auietz entenes (jue les fahiem cridar contra uos z 
contra el comte dl^mpiiries, z maraueyllats uos ne specialment 
con nos no auiem acuyndat el comte dRmpuries, z queus mara- 
uellauetz fort con tan honrada postât con nos som uoliem fer mal 
a nuyll hom sens acuyndament. Encara dietz que uos sotzen tan 
gran deute ah lo comte dFimpuries, que no li porietz falir de 
nuyll ieit. Encara deits que nos moites uegades vos el comte 
dEmj:)uries els altres valedors uostres auiez perfert z fermât z 
seguit dret en poder de la cort que nos uos auiem posada, z en- 
cara proferietz condret per uos z pel comte dEmpuries z per 
tots los altres amies z valedors uostres en poder daquella cort 
metexa, z cjue pregauets z clamauetz merce a la nostra seynoria 
que nos no feessem mal ni a uos ni al comte ni lexasseni fer als 
homens nostres. l^ncara dixes que si nos ho feyem, que farien 
sobre proferta de dret, z dixes a la derreria que si nos uoliem 
re queu manassem, que uos eretz apareyllat de ter, responem uos 
azo de la ost que dehits que fahiem cridar que es uer que nos la 
fem cridar z fem ho per les grans sobres o iniuries quens fan 
alcuns homens de la nostra seynoria i|uins uolen tolre nostra 
regalia z nostra dretura, z de zo que deitz queus maraueillarietc 
de r\os car uoliem anar contra el comte dAmpurics sens que no 



DOCUMENTOS DIPLOMATICOS ARAOONESES 1/5 

auicin acuyndat teni uos saber, que si aueni acuyni.lat, sej^ons que 
vsage de Cataluyna es, que seynor acuynda son vassal, que daltra 
j^uisa nos non tariem. 1*". azo que deitz (|ue nostros homens uos 
lan niai totz dies, dehini uos cjue duna malafeita enfora que fei- 
ren alcuns homens de Cernera qui eren bandeiatz nostres z loren 
tro en xif z anaren sen a i castel del infant que nos auietz acuyn- 
ilal ([uc nux'll honi nostrc no a mal leyt a homens uostres sino en 
defensio dels o per peynora dels mais quels auien feitz manti- 
nent, z de zo que deitz que sotz en tal deuer ab el comte dh-m- 
puries que no li porietz falir, no creem que uos siats en deule al) 
nuyll hom nin deiatz esser que a nos ni a nostre fyll aia teil mal 
sens acuyndament z sobre perferta z ierma de dret ni ([ue aia 
armada nostra terra z derrocada z près zo quey auia z robatz 
camins z mercaders preses z meses en za terra z sufreii que 
acjuels quels auien robatz recoUis en za terra, car tais coses son 
aquestes que tôt rey sen deu enfellonir z enantar per bona raho 
contra aquels que azo lan, car dret uos z nos deuetz nusar que 
sotz tan ait hon^ en nostra terra qi:e no deuetz saluar aquds mals- 
feytors, mas aiudar nos a encal<;ar z punir aquels, z azo que 
deitz que moites vegades uos nauetz per tert dret z seguir. z f^n- 
cara quen sotz apareillat en a(,[uella corl que nos vos donam, res- 
ponem uos que salua uostra honor daltra manera va que hanc 
neguna sao nol uos porteritz que nos que nos nol uos prescssem 
eus en dessem jutges, z aço es cert z [jrouat, can uos uingues a 
\''illatrancha , a clamar nos mercc sobre lacux'ndamenL ([ueus 
auietz feit, lo quai no auietz feit bt" ni ab rao z quens pregas 
(|ueus ho perdonassen z del als cpu-ns tarietz dret ab que uos lo 
feessem a uos nos uos donam jutges aquells que nos acordam ab 
uos z lexam ne alcuns cjue noy uoliem mètre z metem hi per 
gracia aquells que uos hi uolietz z aço fahieni per gracia per 
zo que entenessetz que nos no voliem fugar a dret z nos lom 
a Leyda al dia que empresem ab uos z aguem hi los jutges, 
Z uos ni aquels altres noy vingues a fer nos dret, axi com nos 
auietz promes ab homenatge z encara que tan al ])artir 



17^ DOCUMKNTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 



nos pagam la nostra part de la messio als julges quens costa 
X millsol. jaceses z la uostra part noy paga re, si quels 

jutges dixeren denant nostra cort denant em G. de CastelauH z 
en G. de Raiadell, procuradors nostres, que no romania en nos 
en re denantar el feyt ni pagar la uostra part de la nostra part 
ni de fer zo que fer hi auiem en i-e z encara que perferim que 
erem apareyllatz denantar el fet no solamentpor dret mas segons 
(.jue els hi uolrien dar. lin zo fermauen per x niill marchs r 
sobra zo que uostres procuradors no uolgeren fer ni lau ni lais, 
nos feem ne testimonis tota la cort z fermar fer carta testimonial 
con no romania en nos, ans romania por la uostra part z can 
deitz que encarans fariets dret en poder daquella cort mateixa 
dehim uos que tôt hom es aul pledos que al pleyt que a guaay- 
nat altra uegada se torna pledeiat z per aço nons hi uolem tor- 
nar, e aço quens dixes que sauets voliem re quen manassets que 
uos nerets apareyllat dehim uos quens ho grahim que tota hora 
nos manarem uos coses legudes de uos afer z de nos mateix tota 
hora o pendrem de uos z car tota hora nos auem en 
z donrar uos donam rao. Datum Barchinone iiij." kalendas junii 
anno Domini M.° CC." LXX." quinto. 

Arch. Cor. Arag. R. 22, f.° 30 v." 



73 



Illustrissime domino z super omnibus merucndo Jacobo, Dei 
gratia régi Aragonum, A'Iaioricarum et Valentie, comiti Barchi- 
none et Vrgelli et domino Montepesulano. R., Dei gratia viceco- 
mes Cardone, salutem cum omni reuerencia et honore, l'^em uos 
saber, seyner, que nos uos auem pregat moites de uegades z 
perfeit que nos presessets dret dei comte dlimpuries, per zo car 
el es apareyllat, z nos per el, queus farie dret z tôt zo que de- 
gues, y uos, seyner, non uoletz pendre, ans lauetz acuyndat z li 
fets mal tots dies sobre perfeita (Ici dret. On com nos siam ten- 



IJOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES l"] J 



gutz al comte dEmpuries tan que no li podeni talir mal 

Z gfeu quens es z tan son dret no uoletz pendre, desexim nos de 
uos per nos z per tots aqucls que treues uos auien dades ne eren 
eu sagrament que de mal que nos ne als fazam a uostres homnes 
ne a re que uostre sie tengutz nous siam. Datum aj)ud Castilio- 
nem dEmpuries vi.° idus Junii anno Domini j\I.° CC." LXX." 
quinto. 

Arch. Cor. Arag. R. 22, f.° 31. 



74 



Jacobus, Dei gratia, etc. Nobili R. de Cardona, salutem. Fem 
uos saber que uim uostra carta dacuyndament, de la quai cosa 
nos maraueyllam que uos tinen nos el tort quens tenits nos 
acuyndats aus que nos a uos, z de zo que dehitz queus perferit 
dret pel comte dEmpuries que el Ions faria z quel nos fariets 
uos per el can era temps ni era ne segons que nos ah 

uos per cartes z per homenatge quens en fées, nous feu dret el 
comte ni uos ni Ferran Sanches, z resposem uos en en la carta 
queus enuiam lastres die de Barcelona, sobre la carta que uos 
nos enuias, en la quai uos dixem que aqui a uos guaynat pleyt 
no li feya be e nos guaayam li en Lerida segons quels 

jutges dixeren z manifestaren dauant nostra cort els procuradors 
nostres que eren dauant. E can nos auem feyta nostra niessio ni 
nostre apareyllament z nostres gens auem justades, uos nos per- 
feritz dret, car en lusatge de Barcelona es escrit que sil seynor 
fa mal a son vasaill sobre dret que nol uuylla fer ni seguir, que 
li es tengut de les messions que a feytes al seynor ni sos homens 
que les li desfa... el vasaill, e sil seynor fahia mal a son home el 
seguen li dret en za cort z no fugen li per neguna malicia que 
deu per aquella metexa manera esmenar si mal li fa, z car uos- 
altres nons auetz uulgut seguir segons que fos jutgat per aquels 
jutges els conseyllers que nos z uos triam z ab cartes z ab ho- 

Revue Hispanique. — O. 12 



ly^ DOCIÎMKNIOS DIPI.OMÂTICOS ARAGONESES 

menatge que nos nos fecs, z uos quen deuietz seguir, fem zo que 
tem per raho z por usalge de Rarcelona z per dretura de loi lo 
mon que axiu deuen fer los seynors contrais vassals que rebels 
son contra els. E prenem uostre deslianient pus a tort nos acuyn- 
datz, e creem que si uos sotz tan bo con nos cuydatz, que nous 
'aretz mal dins lo mes que diu lusatgc que non deuetz ter mal, 
Z enuiat nos ho a dir si uolet/ trencar lusatge, car nos nol uos 
trencarem, r uos nol nos trencaretz ab nostre grat, pero si tant 
era (?) que trencar lo uolouessetz, y.o que fer no deuetz, pregam 
uos (|uens enuietz a dir sius gosarem trobar a Casteyllo, z dazo 
en uiatz nos a dir tôt uostre ardit. Datum in Perpiniano un." 
idus Junii anno Oomini M." C"C." LXX.° quinto. 

Aiclr Cor. Anie. K. jj, f." îi. 



75 



lllustrissimo domino et super omnibus merutMido domino Ja- 
cobo, Dei gratia régi Aragonum, Alaioricarum et Valentie, co- 
miti Barchinone et Vrgelli et domino Montispesulani. R., D( i 
gratia vicecomes Cardone, salutem cum omni seruicio et hono- 
re. Fem uos saber, seyner, <.\\.\c auem vista uostra caria, en la 
quai nos dehietz t|ue nos, seyner, no volem pendre dret. Uos- 
tra paraula salua, seyner, be sabetz uos (jue no fo axi, que ans 
erem aparellatz de ter dret e de seguir en poder daquels jutges 
lot axi con ab uos auiem em["tres ne era dit r farieni encara a co- 
neguda daquels meteys, e com uos deitz, seyner, que can seyner 
a feites fer justaylles ne ses messions quel vassajdl les li deu 
emenar, be pot esser que fer se deie, sil vassall no uol pendre 
dret ni fer, mas, seyner, som apareillatz quel fat^am el prenatz z 
agam foir totauia. V. can deitz, seyner, que iuy sia donat salua 
paraula de uos, nou ha que nos ni procurador nostre o aie oyt 
ne sabut, mas pero si aquels jutges dien en lur fe que li aien dat, 
nos som apareyllatz quel seguirem a coneguda dels. 1*! can uos, 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES I^Ç 

seyner, dehitz que si nos sorti tan bons con uos cuydani sius ten- 
<lrem aquels dies quel vsatgc diu, queus feni saber, seyner, 
<jueus tenim per tan bons que ia nous trencarem re quen lusatgr 
diga, si uos als nostres primerament nol nos trencauetz. 1{ car 
dehitz, seyner, sins gossaretz trobar a Casteyllo, sapiats, sey- 
ner, que tota ora serem la on nostres amies nos aien niaior obs, 
e sapiats, seyner, que si sobre aquestes coses fels mal al comte 
dRmpuries ne a nuyll hom de la nostra part sie que bens tenim 
per can conexen que conexerets quens faretz mal a tort. Da- 
tum apud Castilionem d.Ampuries iij.*^ idus Junii, anno Domini 
M.'^ ce LXX.'^ quinto. 

Arch. Cor. Aras. R. 22, {." 31 v." 



76 



.\1 molt ait z noble z honrad senior en Père, per la gracia de 
Deu rey Darago, den G. Galceran de Carteylla, honor ab reue- 
rencia en totes coses. Fem uos saber, senior, que nos som tant 
tengutz an R, Foie per couinenzes, que no li podem falir de va- 
lença, e per zo, car el uos ha acuyndat, auem a fer atretal mal z 
greu quens es, e desexim nos de vos eus acuyndam que nous 
fossem tengutz de ma! que feesem a la uostra terra, ne als uos- 
tres homens. Feites foren lo disapte depus Cinquegema, anno 
Domini M.° CC." LXX.° VIIJ.° 

Arch. Cor. Ar.tj/. R. 22, i." 92 v."^ 



77 



Petrus, Dei gratia rex Aragonum, nobili et dilecto G. Galce- 
randi de Cartiliano, salutem et dilectionem. V^im uostres letres 
en les quais ère contengut que per zo con sotz tan tengut an 



l80 DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 

R. Folc per conuenenza, que no li podets falir de valenza, z per 
ço con els nos hauia acuyndats, hauets a fer atretal mal z greu 
queus era z desesixiets uos de nos z nos acuyndats que nons 
fossets tengut de mal que feessets a la nostra terra ne als nos- 
tres homens. A les quais letres nos responem que nos totauia 
som estais aparelats de fer dret an R. Folch z de pendre dret 
atressi del, z ademes som aparelats de fer dret a uos z: a el, c 
de pendrel, z si uos dret no uolets pendre de nos, prenem uos- 
tres acuyndaments zo quens desplau z hauem a enantar contra 
uos z uostres coses, axi com contra atjuel qui no uol pendre 
nostre dret. \\ amonestam uos eus deym que no façeits mal a 
res del nostre ne de nostra terra dins los dies que usatge de 
Barcelona ueden. Datum in termino de Bioscha xvij." kalendas 
Julii anno Domini M.° CC.° LXX/' VIIJ." 

Arch. Cor. Arag. R. 22, f." 92 v.° 



78 



Aquesta-es la manera z les paraules entre G. A. de Castel- 
uerdu z en G. de Pons z en G. de Sso z en P. Bernât de As- 
naua per els z per nErmengol z per les altres qui son el castel 
de Pons de la una part z en P. de Oueralt z Johan Pcriz Zabata 
en loc del seynorRey de laltra. Primerament els luiren al seynor 
Rey lo castel de Pons, salu an Ermengol en aquel tota uia son 
dret, luiren li atressi nErmengol en aquesta manera que sia salu 
Z segur en sa persona z per neguna demanda sa persona no 
prena mal z que sia en poder del seynor Rey z estra tro quels 
feyts de que son guerres z enantaments entrel seynor Rey z els 
richs homens sien pacificats, e ladoncs quen Ermengol salu z 
segur puscha exir de ]:)oder del senyor Rey e anar hon se uula, 
axi que sa persona no sia embargada per res e entretant que de 
son poder nos partescha. E encara que tota laltra terra e locs 
den Ermengol sien saus e segurs ab que den non isca al senyor 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES l8l 

Rey ni a sa terra, los homens enipero ilcls logars den Ermengol 
fehens dret. — Item en G. A. de Castel Verdu se met en poder 
del senyor Rey ab aquels de sa companya per fer dret e per tren- 
cament de pau e de treua, exceptât quel senyor Rey nol puscha 
retenir ni demanar res per bcuyndament quel comte de Foix 
feu al senyor Rey. Encara, que nb puscha ren demanar a el ni 
a aquel de sa companya qui ab el son en lo castel de Ponz e 
foren ab el a la malafeita del bisbe dUrgel, sino per la part de si 
e daquels en que fossen tenguts per pau e per treua. Empero, 
cascun daquels qui son al castel ab el qui a la dita malafeyta no 
eren de sa companya fermen per si segons la forma de la pau e 
de la treua, e sia en volentat den G. A. après la dita ferma si el 
vol remanir en poder del senyor Rey per fer dallo dret per si e 
per aquels de sa companya. Esters tota uia que! comte de Eoix 
volgues fermar per els per esta raho non fossen els obligats ans 
el z els ne fossen solts. Encara, quel dit G. A. ferme dret al 
bisbe en poder del senyor Rey no sia tengut fer dret en poder 
daquel bisbe sino de coses que pertayen a Esglesia, e pus lo dit 
G. A. term per pau e per treua segons que dit es, e sia aparelat 
de fer hi so que deya a coneguda de la Cort quel senyor Rey 
aya çitar lo bisbe a pendre dallo dret dins x dies. P'sters tota 
uia quel dit G. A. fermas en poder del seynor Rey sobre allo 
ab penyores a coneguda de la Cort per si e per les al- 

tres de quis séria obligat que e! fos absolt dexir de poder del 
senyor Rey. — Item en G. de Ponz se met en poder del senyor 
Rey per fer dret en son poder a coneguda de sa Cort, e ferma 
atressi per pau e per treua per tots aquels de sa companya en 
obligacio de totz sos bens en aquesta manera que con en Dal- 
mau de Montsenis per si e per sos fills e los altres de sa compa- 
nya ag-ent fermât a coneguda de la Cort la forma de ses bens 
fos absolta, los homens de Pons qui son el castel pusquen sen 
anar ho romanir axi com los altres. Aço fo feyt e atorgat per lo 
senyor Rey e per los altres, dimarts xviij." kalendas Julii, anno 
Domini AL° CC° LXX.° octauo. 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



Lo Capitol qui parla den G. de Ponz en lescrit damunt dit par- 
tit per A. B. C. atorga lo senyor Rey z en G. de Ponz en pre- 
sencia den (j. R. de Muncada z den Berenguer de Puiguert e de 
molts daltres, e aquel G. de Ponz lo ferma per sa persona. 

En presencia dels damunt dits, lo senyor Rey z en G. A. de 
Castel Verdu atorgaren lescrit partit per A. B. C. e segelat de 
la ferma que aquel G. a feu e de la obligacio de sa persona en 
poder del senyor Rey. 

Ista fuerunt firmata in Ponz, die mercurii septimo decimo ka- 
lendas Julii, anno Domini M." CC.° LXX" octauo. 

Arch. Cor. Arag. R. 22, f.° 93 v.° 



79 



viij.° kalendas Februarii, anno Domini M." CC" LX." quarto 
venerunt nuncii Régis de Erminia coram domino infante P. cum 
hiis joyis qui sequntur. 

In primis iiij.'^'' pecie de camelote. Item iiij.°'' pannos cum 
auro. Item vj pannos de seda. Item vj archos. Item v pecias de 
scarino. Item iij toualons cum auro et seda. Item ij bendas de 
saucuar cum auro et seda. Item i porno dargent ab ymagens dau- 
rades per cremar aloe. Item vna cabseta de fust plena de aloe. 
Item II spades. Item vnum cultellum cum lima. Item vnam limam 
descopre. Item ij carcaxs ab sagetes e ab correges z ab tôt lur 
guarniment. Item iij masses, de quibus dédit vnam Guilaberto 
de Crudillis, aliani Enequo Lupi. Item vna destral. Item ij escla- 
uons quos tenet Dciminicus de Oscha. Item 11 sacnadors de bes- 
ties de quibus dédit vnum l^negoto alium Dominicus de 

Oscha. Item i drap de seda qui esta dauaiit les uls darmar per 
la pois. Item viginti iiij.'"' paria z médium de pilots (?) en quibus 
non habet astas. Item duo guarnimenta equi de corio. Item ij 
testeras. Item viij" screps. Item 11 escudeles et ij enaps de terra. 



DOCUMENÏOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 183 

IteiB vna pel de onça. Item vna façquia de seda et v.^ de lana. 
Item ij sellas de caual. Item ij de palafredo z nij bardons de les 
quais près la vna lo seyor Infant obs de caualchar. 

Tôt asso damundit liura lo seyor Infant an Bernât de Perala- 
da, reboster seu. 

Arch. Cor. Arag. R. 17, f.° 110. 



80 



Pridie kalendas Januarii aano Domini M." CC." LXX." tertio 
in Xatiua dominus infans Petrus assecurauit FTerrandum Sancii 
et eius uassallos ad mandatum domini Régis in hune modum. 

Nos infant don Pedro prometemos a uos, seynnor don Jaymc, 
por la gracia de Dios Rey dArago, padre nuestro, que a Fferran 
Sanxiz ni a sus vassallos ne a lures aueres no fagamos mal nos 
ni nostros vassallos, ne tractaremos ne percazaremos que alcun 
les faga mal. Et esto prometemos a buena fe z senes engan. Et 
en esto entendemos Marcho P^erriz z Jordan de Pena, e fueron 
présentes ad esto ffrare Andreu, bisbe de Valencia, z don Jacme 
de Cernera, z don Jayme Zarocha, eleyto dOscha, z do Sanxo 
Martiniz dOblices, P.Doffegar, do Ffortuyn.Dahe G. de Puiguerd, 
A. de Calaf, G. de na Montaguda, baiulus Ilerde, Martinus |u- 
lianiz z muytos otros. 

Arch. Cor. Arag. R. 18, f.° 74. 



81 



Jacobus, etc. Dilecto suo Arnaido Calaf, salutem et dilectio- 
nem. Vim uostra carta z entesem tôt ço quens enbias a dir en 
aquella, ond uos fem a saber que nos per cada cosa nons auera 
a rauatar... podem, mas uos axi com fer deuets pensât de guar- 
dar ben lo caste!. Esters uos fem saber que si neguns uolien ta- 



184 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 

lar que manam als prohomens a la uniiiersitat de Lerida, z an 
Guillem Ramon de Moncada, z aLs honiens de Tamarit z dAl- 
menar z de A'Ienargues z dAlbesa z de Balaguer z dAgramont 
queus aiuden eus defenen eus uallen, e nos entre tant pendrem 
en aquel feyt altre conseyl qui sera bon, e totes aquestes noues 
no preham re e creats que mala hi uencan ncguns si hi uenen. 
Datum Cesarauguste, anno et die quo supra. 
Arch. Cor. Araa. R. iS, f." 86 y.° 



82 



Infans P., illustris régis Aragonum primogenitus, nobili 
viro H., Dei gratia comiti Impuriarum, salutem. Fem vos saber 
que nos aueni trameses letres al sennor Rey pare nostre, que 
nos no uolem mes estar en aqueles treues que el de per nos en 
sia que el les uuilla retre a uos o no, con nos en aqueles treues 
no uuillam estar mes, retem les uos per zo cor nos les atorgam z 
les confermam puix a uos per nostres letres, e si tant es que 
vos entenatz que per aquel confermament nos uos ayam dades 
treues, de tôt les uos retem sia que dades les uos ayam sia da- 
queles que confermam quel sennor Rey nostre pare uos de, z 
deseximnos en de uos que de mal que nos uos fazam ni hom 
per nos a vos ni a uostres valedors ni a res del uostre de x dies 
enant que nous en siam tengutz de negunes treues ni de negu- 
nes tenenzes. Datum Gerunde ij kalendas Madii, anno Domini 
M." (:C.° LXX." sexto. 

Arch. Cor. Arag. R. 37. f.° 9S v.° 



83 



Congreuges z discordia e contenço fos entre en Berenguer de 
Lacera z sos amies de la una part, z en Ff Mayol z sos frares 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGOXKSES I85 

els amies dea R. Marchet cle la altra, per raho de la fil la de! dit 
R. Marchet el senyor Infant fos en l^archelona, z fos a ell nios- 
trat per lo dit Ff. z per sos frares z per los amies del dit R. que 
segons lur semblant auien près tort z injuria per lo dit Beren- 
guer de Lacera. 1^1 dit Berenguer de Laeera, alressi, mostras 
al dit senyor Infant que a ell en asso era fet greuge. Lo dit se- 
nyor Infant volent mètre pau z coneordia entre ells, e major- 
ment per lo raanament quel senyor Rey auia fet a eumplir, vole 
Z prega a easeuna de les parts quel fet mesessen en son poder 
sens tôt reteniment, la quai eoza les parts eonsentiren z assegu- 
raren sots pena de ij mill morabatins, per los quais ij mill mo- 
rabatins en P)erenguer de Laeera obliga tots sos bens - dona 
fermanses per eumplir totes aqueles coses z per tomar aquelles 
ij mill morabatins tota hora quen fos demanat per lo senyor In- 
fant, en IMaimon de Plegamans z en G. de Laeera, son frare, 
les quais fermanses obligaren al senyor Infant, si z sos bens que 
ab lo dit Berenguer de Laeera z sens ell tomarien en poder del 
dit senyor Infant tota hora que del ne fossen demanats los dits 
ij mill morabatins, ho penyores tinens z valens aquels ij mill 
morabatins si aquell Berenguer no vulia obeyr als dits z: a la 
voluntat ho al manament del dit senyor Infant. Item en Ff. Ma- 
yol z en Berenguer ]\layol z en P. Mayol, per si z per en 
R. Marehet z per los altres amies de la dita dona fiUa del dit 
R. Marehet, obligaren se sots pena de ij mill morabatins al dit 
senyor Infant de seguir z de eumplir la voluntat el manament 
del dit senyor Infant, per los quais ij mill morabatins donaren 
fermanses en Bernât CantuU z en Barthumeu Rumeu z en Ro- 
meu Gerart z en Jacme Marehet, les quais fermançes obligaren 
al senyor Infant, si z sos bens, que ab los dits Ff. Mayol, Be- 
renguer Mayol, P. Mayol els altres amies de la dita dona z sens 
ells tornarien en poder del dit senyor Infant tota hora que dels 
ne fossen demanats los dits ij mill morabatins, ho penyores ti- 
nens z valens aquelles ij mill morabatins si aquelles Ff. Mayol 
els altres «.lamuntdits no vulien obevr als dits r a la voluntat ho 



l86 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 

al manament del dit senyor Infant. Nos assodit infant en Père 
deym z volem quel damuntdit Berenguer de Lacera ades a ferm 
la dita dona que la prenga a mulier z quant ela sera desliurada 
z pora uinentnient exir a missa que el la prenga en fas desgle- 
ya, segons que acustumat es, e quan R. Marchet do en exouar 
al dit Berenguer de Lacera ab la dita dona ij mill morabatins 
comtats en aquelles duo mill moi^abatins los m g morabatins, 
los quais foren dats en dot a la dita dona ab lo primer marit, 
los quais ij mill morabatins la dita dona aia quitis per la sua 
dot, en axi quels fills del primer matrimoni noy pusquen res 
demanar per ledesma ni per raho de creix que lur pare feu a 
la dita dona z sos bens, mas en R. Marchet sia tengut de si obli- 
gar per raho de la dita dona als fills del primer matrimoni de 
(lar lur dret quils pertayn per raho de ledesma en m ^ c mora- 
batins qui li foren dats en exouar a ella ab lo primer marit r 
sia tengut de dar a els après la mort de la dona los dl mora- 
batins qui a la dita dona foren assignats per lo primer marit per 
donacio de nosses c per creix après la mort, enpero de la dita 
dona en axi que aquelles ij mill morabatins qui son a ella assig- 
nats ara per dot ab en Berenguer de Lacera no pusquen eretar 
los fills del primer marit, mes solament los fills den Berenguer 
de Lacera, z que la dita dona no pusca demanar al dit R. Mar- 
chet los DL morabatins que ella auia per raho de creix els bens 
del primer marit ans daquelles fassa fi al damuntdit R. Marchet. 
Encara, deim que Berenguer de Lacera sia tengut dassegurar 
a la dita dona a custum de Barchelona los ij mill morabatins 
que pren ara en exouar ab ella. Encara, deim z manam quels 
auoncles de la dita dona en Jacme Marchet z en Ff. Mayol z 
sos frares vaien a lalberch den Berenguer de Lacera z digen 
amorosament a aquel Berenguer que si els an fet mal trecta- 
ment ni enuig a aquela dona, que els nou han fet a honta ni a 
desonor del dit Berenguer, mas per castigar lur naboda z quell 
pregen amorosament que el que lur ho perdo. Encara, deim z 
manam que tots greuges z maies voluntats que sien estades en- 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES iS/ 

tre ells tro assi per la dita raho ni per altra que sia tôt cessât z 
que so perdonen ades en presencia de nos. Donada fo aquesta 
sentencia dissabte qui to v dies a lentrada de Juyn en layn de 
nostre Senyor Al. CC. LXXVI. Presens les parts, la quai sen- 
tencia ho composicio loharen z confirmaren presens testimo- 
nis A, per la gracia de I3eu bisbe de Barchelona; frare P. de Je- 
noha, frare Bernât, V . nAlamany de Subirats, dega de Barchelo- 
na; z en P. des Spiels, z mestre A., canonges de B;irchelona; z 
en G. de Senuicens, z en Jacme Grony. 

Arch. Cor. Ara-^. R. 3S, f. " 46. 



84 



Quod nos iffant don Pedro, fillo priniero z major del noble 
don jaymes, por la gracia de Dios rey dAragon qui fue, a los 
amados nuestros a la Justicia z tod el conceilo de Concha, salut 
Z bona uoluntat. Entendiemos por homnes nostros de Castelfa- 
bib que por raçon de piendras que han seido entre vos z ellos 
que se dupdan de vos, porque non queredes thomar lur drecho 
que vos han porfierto z nos porfi.eren ahun. Ond vos mandamos 
Z uos pregamos que prengades dreyto dellos, z non fagades ma 
ni enbargo a ellos ni a lures coses, que si ellos en tuerto o en 
culpa vos son, nos uos faremos ende en... grar assi comme fuere 
dretcho. Datum Valencie ij nonas Octobris anno Domini M." 
CC.° LXX." VJ.'^ 

Arch. Cor. Arag. R. 38, f.° 49. 



85 



P^n Alir A. de Caserres, per si z per en K. de Casserres, ferma 
dret en poder del senyor Rey prometen que a aquel dia o dies 
que serien amonestats o atats per el, tornaria denant el per fer 



t88 documentos diplomAticos aragoneses 

cumpliment de dret per rao de la mort den Bernât de Montana 
en pena de mil morabatins, de la quai ferma foren fermanses en 
Guerau de Cabrera z en Gombau de Benauent, en P. de Aleytats 
Z en Pons de las Celas, en Gombau de Tremacet z en P. Ladron, 
z asso entro al dia de Pascha primera uinent. E el seynor Key 
asegiira els z las suas cosas per si " per rao de la senyoria. Oiiod 
factum fuit vnj.° idus Decembris. 

Arch. Cor. Ani<^. R. 3S, f." 124. 
Es de 1276. 



86 



Die veneris pridie nonas Decembri, anno Domini AI." CC." 
LXX." sexto. Asnarius Pétri de Reçessol obtulit domino Re^^i 
hoc reptamentum in hune modum, Delant uos, muy noble z alto 
senyor don Pero, por la gracia de Deus rey dAragon, me que- 
reilo yo, P. Aznaris de Raçessol, de Sancho Ruis de Maylen z de 
Garcia Ferrandis z de Remiro lur hermano, que 1 los dites 

Sancho Ruys de Maylta z Garcia Ferrandis z Remiro me dieron 
salto a la uista de z de Maylen, e dieronme grandes conca- 

des, z derribaron me de balestia, z leuaron me preso be meya 
légua, z de puis derribaronme otra vez, e a ij homnes que yo 
ténia priseron las lanças z las capas z los cuycellos z mataron 
me los delant, z de puix me leuaron preso z na gran pessa, z fa- 
zieron me fer pleyto z homanatge que por esta ra/o no lur fizes 
mal. C)n, senyor, porque me fizieron esto mal sens desafiamento 
z sens tuerto que no les ténia, z sens mal que nunqua les fiz, 
digo que si por tal razo deuen seer traydores negunos fiUosdalgo, 
que cUos lo son. I^ si neguno dellos die que no, yo digo que lel 
combatre z que lel fare dezir por su bocha o quel matare o quel 
gitare del campo, e si todos très o quieren dezir que no fuesse 
assi, a todos très lo combatre dun en uno, e que lels fare dezir 
per la boca o que los matare o los gitare del campo metendo 



DOCUMENÏOS DIPLOMATICOS ARAGONESES I89 

]o ellos en la jura. IC desto trobaredes verdat en Arago z en 
Nauarra si lo feyets de mandar. 

Et dédit fidauciani juris R. P. de Nabal (jui fideiussor obliga- 
uit bona sua. 

Et fuit assignala dies aliis ad respondendum dies martis 
Ventura. 

Die dominica que est v." kalendas Januari comparunt ct)rani 
domino Rege Garcia Ferrandis z Remirius Ferrandi de Malien 
per se z Sanccio Roderici eorum et responderunt hiis quod 

]:)roponita sunt per dictum Aznarium P. eos vt sequitur. 

Delant uos, senyor don Pedro, por la gracia de Deus rey dA- 
ragon, nos Garcia P^errandis z Remir P^errandis de Malien, pro- 
ponemos que nos fïzieron entender que Pero Aznares de Reça- 
çol dixo contra nos z contra Sanxo Ruis, nuestro hermano, que 
auiemos feyto algunas cosas contra el, porque valia menos nues- 
tra fe, e, senyor, salua vuestra honrra z de uuestra cort, dezimos 
([ue... el dito P. Aznaris de quanlo dixo contra nos z contra dito 
Sanccio Ruis, nuestro hermano, e somos apparelados de saluar 
nos desto que es dito contra nos por tuer dAragon a conoçimien- 
to de uos z de uuestra cort, z por complir aquesto somos apare- 
lados de dar fiadores a conocimento de uos z de uuestra cort. 

Et dederunt fidauciam juris pro predictis nobilem virum Exi- 
rainum de Vrrea de Vera qui fideiussorcs 

obligauerunt utrique in solidum (imnia bona sua. 

Et quare dominus Rex erat iturus ad alias partes fecit eos ci- 
tari per litteras suas quod ad x dies postquam erat in Aragon ia 
comparèrent coram eo. 

Arch. Cor. Arag. R. 39, f.° 137. 

87 

... les altres penyores qui escrits son en aquest libre que s(mi 
porta frare Bernât de Gualba li... en liurar lo Infant per la pe- 
nyora de Pontons aquestes daual escrites mes. 



IQO docump:ntos diplomâticos aragonesks 

Primerament vna copa cobertrada dargent ab z ab ynia- 

ges domeus z ab ezmalts clars z ab moites [pedres?] fail ne vna 
pcra. 

Item vna copa daur cobertrada ab pères r ab esmalts clars de 
(|ue fail vna pera. 

Item vna copa dargent cobertrada z daurada meyns de pedres. 

Item dos pitxers dargent dauratz a barres meyns de brocs. 

Item altres dos pitxers dargent la vn ab broch z laltre meyns 
do broch. 

Item vn bas dargent ab anel. 

Item vna noscula daur en que a vn pao ab dues cames de 
paons en que a vij safirs z v balays z x... perles grosseres z dal- 
tres perles menudes en lo fil de les cames z ay atressi daltres 
pères menudes maracdes z safirs. 

Item altre noscla daur ab images de Rey z de Reyna ab dos 
paons desus z dos leons deius en que a vij safirs majors z vij ru- 
biz maiors z xi perles grosses z daltres perles z pères menudes, 
maracdes z safirs, balays z turqueses. 

Item dos bradais daur, caschu de iiij peçes, z ay entramdcs 
xxiij entre rubiz z balays... fail del vn, vn balays ab la sua en- 
castadura ^ a en caschu xxxij perles grosseres e daltres perles z 
pores menudes maracdes z balays. 

Item VI teyels daur a seyal daguila fets a obra de seyn Salamo 
Z iiij miyes lunes daur ab esmalt el mig e très landetes daur pla- 
nes ab forats. 

Item... troz de fresadura en que a xxuij roudes daur ab ima- 
ges de Reys z daguiles z xli trossets daur quax a puntes qui 
acloen les orles. 

Item altre troz de fresadura daquela obra metexa en que xxiiij 
rodes daur z xliij troçestz daur quix a puntes que acloen les 
orles. 

Item... troz de fresadura daquela obra metexa ab senyal da- 
guiles tan solament en que a xx rodes z xxxviij puntes daur que 
acloen les orles. 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES IQI 

Item altre troz de la obra metexa en que a xx rodes z xxxix 
trossets daur en la... 

Arch. Cor. Arag. R. 35, f.* 54. 

El documento anteiior es de 5 kalendas Enero 1275. 



88 



Remembransa que costaren los uestits en Johan Galego viij 
menys quarta de preset uerniel a rao de xxxiiij sol. laina que 
munten ce. lxiij sol. 

Item vna porpra xxx sol. Item vna pena l sol. Item altra 
pena xxv sol. Item altra pena xij sol. vi diners. Item scia z fre z 
pi r espérons cxxij sol. Item fres a les uestedures 

LXIIJ sol. ij diners. Item custures xii sol. uij diners. Item cordes 
Z afiblays x sol. Item erminis xvi sol. Soma dcv. sol. vj di- 
ners. Item an... Periç z a Sanxo Periç capes a goneles e calçes 
Lxxxix sol. VII diners soma per tôt dcxcv sol. i diner. 

Arch. Cor. Arag. R. 35, f." 57. 

Los documentos anterior y posterior son de Marzo de 1269. (1270 de 
Cristo.i 



89 



Petrus, Dei gratia rex Aragonum. Dilectis suis oficialibus 
Régis Castelle de Murcia, de Alacant, de Ayora, de Exorquera, 
de Riquena z aliorum locorum Régis Castelle ad quos presens 
littera peruenerit, salutem et bonam uoluntatem. Sepades que 
nos dixeren por cierto que dia domingo primero passade Roy 
Eladalyl z Johan Gomez z Domingo Gomes z Polelo z Pedro de 
Saix z Garcia Remirez z Domingo Perez dOcaymia z Bernard© 
Çauic z Pero Muynos con otros alcumatenes z pedones cre- 
bantaron el raual nuestro de los moros de Cocentayna z leua- 
ron quantos moros z moras podieron hii faylar a Castella aque- 



192 DOCUMENIDS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 

llos almugatenes z pedones, toniando de nos talegas nuestro 
benfeyto z haun que auia fecho hotnanatge de manos z de boca 
a lamat escuder nuestro Roger de Loria, alcayde del dit logar 
(le Coçeniayna, que enneguna del mundo no farian dayno sino 
en logares de guerra, on conio el muy noble rey de Castella 
aya mandado por sus cartas en toda su tierra que nienguno no 
sustenga malefatxores nienguno de regno, antes don- 

quiere que los troben los prenda z fagan a nos rendrer \o que 
de nuestra tierra aurian leuado, segund que uos esto sabedes 
Z los ditos alniucatenes z pedones com grand enemiga ayan 
crebantado la dita alqueria, nos auiendo a elos perdonado otros 
nialeficios 6 barreyamentos que auian fetxos en nuestra tiera. 
Rogamos uos tanto quanto podemos z uos dezimos de part del 
rey de Castella que donquiere que aquelos alniucatenes z pedo- 
nes z algunnos delos con los ditos moros nuestros o con partida 
de los poderes faiar, que los aturedes por quen podamos complir 
nuestro deudo, z nos enuiedes los ditos moros nuestros. E en 
esto faredes a nos grant amor z grandes seruicio z ahun al 
ditcho rey de Castella, e en esto conexeremos que uoluntat 
auedes de catar lo nuestro z descarmentar los malfeytores 
nuestros qui uengan en Castella, que otrosi somos prestos nos 
de catar lo del rey de Castella z de escarmentar los malfeytoies 
qui en su tierra fisiesse mal. Datum Xative xiiij kalendas Au- 
gusti anno Domini M.° CC.° LXX.° VIJ.° 

Arch. Cor. Arag. R. 39, f." 224. 



90 



Aquestas son las cosas que dir labat de Berola al rey de 
Castella de part del rey dArago: Primerament que... la mis- 
sacyeria maestre Çuero fêta de part del rey de Castella al rey 
dArago a Valencia la quai missacyeria lo dit abat... trames lo 
dit rey dArago per Pero Martinis dArtesona resposta al rey de 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 193 

Castella que ell lexacla tota la lïrontera z la guerra els altres 
atTers que aqui auia entenen fer seruid a Deu z a cascu dells t 
de cumplir son deute vendria en Arago a les parts de la Iron- 
tera de Castella z de Nauarra z veurias ab ells per tractar pau 
z adob entrels. 

Item quel rey dAragon lexats z: desemparats tots aquelles 
fets venc en Arago z com fo aqui troba que auien tractât de 
pau z preses treues de la quai cosa lo rey dArago es molt pa- 
gat, e pus aquell péril noy es a ara torna sen a aquells atîers 
(|ue auia désemparais z mayorment per ço cor les sarrayns H 
an trencada la treua, per ço cor la sua presencia es molt ncce- 
saria a aquella terra, pero si el re}' de Castella vol ni a gran 
mester la sua vista fassa ho saber z el rey dArago com aia do- 
nat alcun bo endreçament a aquells fets vendra volenterosament 
a la sua vista en loc conuinent. 

Item a don Sancho com lo rey dArago per mètre pau z adob 
entrel rey de França z el rey de Castella era vengut en Arago 
z auia desemparada la frontera z tots sos fets z que ara pus 
treues hi a z péril noy ha quant a ara torna sen a la tronlera 
r a aquells fets que auia desemparats en que la sua presencia 
es molt necesaria, maiorment quels sarrayns li han trencada la 
treua, z de ço quel auia dit a Portoles con venc a Valencia no 
o dix per ço que ell venges al Rey a vista, jasia ço que tota via 
pluges (?) a ell la sua vista, mas dix li sobraquells fets que Por- 
toles li deya que quant ques que ell li o diria axi com a ello 
dehia, pero si a do Sancho es la sua vista mester ni la vol a ell 
plaura molt com aia donat alcum bon adiessament a aquells lets. 

Arch. Cor. Arag. R. 39, f.° 226 v." 

El texto sigaiente esta fechado el xiu kalendas Agosto 1277. 

91 

Nos en Père, per la gracia de Deu rey dArago, ordenam a 
honor de Deu z de Sancta ÎMaria nostra dona z a prou de tota 

R^vue Hitpanique. — O. 13 



194 DOCUMENTAS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



la crestiendat la armada nostra de les galères en esta mariera: 
Volem quel noble baro en P. de Oueralt, qui es almiray gênerai 
nostre, uaya sobre la armada cap de totz z aya poder de fer 
pau z guerra z treues z justicies z totes coses que nos fer porien 
si personalment hy ereni, e zo que el faza tenini nos per ferm. 
Apres uolem z ordenam en G. de Marsseylla per almirayl so- 
bre tôt lo feit de la maj- que aya poder sobre lo comitz z sobre 
totz les altres de les galères de mentre z trer z camiar los officis, 
Z zo quel sira uixares (?) de fer z demanar z de posar pena - de 
pendre totz aquels a son uigares z sinegun ni auie que iusticia 
quel uiuras el dit P. de Oueralt que lamfees. E si tant 
sere que den G. Manseylla deuingues que fos en loc del en P. de 
Lebia en aquela metexa manera, z après del en Bernât de Lobia 
si den P. de Lebia deuenia. Feit fo azo en Valencia nonas Au- 
gusti anno Domini M.° C('.° LXX.° septimo. 

Arch. Cor. Arag. R. 40, f.° 5 v.° 



92 



Aquesta es la forma de la auinença fêta en casa dels frares 
preicadors [de] Leyda entre el senyor Rey en Père, per la gra- 
cia de Deu rey dArago, el nobble en Roger Bernât, comte de 
P"ox z vescomte de Castelbo, so es a saber quel senyor Re\- z 
el dit comte loaren z confermaren z atorgaren la avinença letà 
entre els ab carta partida per letres z segelada de lurs 

segels que per aquesta avinen(ja daual escrita la dita avinença 
no pusca esser desfeta o anullada, e aquestes cozes fermaren 
z asseguraren sots pena de duo mill mardis dargent. E con 
lo senyor Rey el comte no agesen totes les fermanses les quais 
lun al altre sauien promeses de donar per asegurar la avinen- 
ça daniunt dita fermaren aquela avinença z totes les cozes, en 
aquesta avinença contengudes per les fermanses daual escrites, 
so es a saber, lo senyor Rey en loc den R. Durg z den C}alceran 



DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 195 

(le Pinos, per los quais pronies que aseguraria la dita auinença 
(lona fermanses los nobles nArnau Roger, comte de Pallars, z en 
G. R. de Josa, z en R. dOrcau; z el dit comte dona fermanses los 
nobles en Berenguer A. dAnglerola z en G. R. de Muncada, per 
los quais auia promes que ffermaria per la dita avinença, z en 
loc den G. dAnglerola, qui présent no era, dona fermansa en Pons 
de Ribeles, les quais fermanses de grat z de bona voluntat do- 
naren se fermanses, so es a saber los dits comte de Paylars z en 
G. R. de Josa z en R. dC^rcau per lo senyor Rey al dit comte, z 
en Berenguer A. dAnglerola z en G. R. de Moncada z en Pons 
de Ribeles al senyor Rey per lo dit comte. E axi los principals 
con les fermanses cascun per lo tôt obligaren los vns als altres 
per cumplir totes les coses damunt dites, z encara totes aqueles 
cozes que en la avinen(;a fêta a aya entrel senyor Rey z el com- 
te son contengudes per pagar la dita pena de dua milia marchs 
dargent tots lurs bens mobles z no mobles en quai que loc sien. 
Encara a mayor seguretat les fermanses les quais dona el dit 
comte juraren aquestes cozes sobrels sans Euangelis z feeren ne 
homanatge de mans z de boca al senyor Rey atres ses ferman- 
ses que dona lo senyor Rey juraren aquestes cozes sobrels sans 
Auengelis z feeren ne homanatge al dit Comte de mans z de 
boca. Aso fo fet kalendas Septembris, anno Domini M.° CC.° 
LXX." VIIJ." presens testemonis en Jasbert, bisbe de Valencia, 
z en Jasbert de Barbara z nAsbert de Mediona, Nizar de 

l'anjaus, z molts altres. 

Arch. Cor. Arag. R. 40, 1".° 152. 



93 



Petrus, Dei gratia rex Aragonum. Dilecto suo R. P. de Nabal, 
superjunctario Cesarauguste, salutem et dilectionem. Sepades 
que auemos entendidos aquelos capitols que nos embiastes 
queus declarassemos el feito de la quinta. E porque dupda nin- 



J'.'' KOCU.MENTOS DIPLOMATICOS ARACONKSEr- 



giina no ayades en la forma de la quinta en que manera la de- 
uedes collir en uuestra sobrejuntaria, déclarâmes uos en que 
manera la leuedes z la fagades leuar, ço es a saber, que daque- 
los que no an feita taxaccio con nos ni con vos por nos, ni no 
auedes contado con ellos a dineros, queremos que leuedes la 
quinta en ganado en esta manera: primerament, que cascuno 
jure c manifeste quanto ganado aya de qualquiere liynatge sia, z 
(lue los carneros cu^'^as cabras z cabrones z su criaçon cascuno 
por si sia meso en corral z quen sea recebida la quinta aperte- 
llo (?). Item el bestiar maior assi como bueyes, vachas, yeguas, 
porcos z potras z vegerres porcos serreros z no serreros z asnos 
Z pollinos z bestias darada z su criaçon aquel de qui sera el 
ganado faga cincho partes daquel ganado que aura - despues 
que prendades la quinta pero (?) soices (?) enceptadas aquellas 
bestias darada quel laurador aya menester a su propia lauraho 
que lauraua antes que la quinta se demandasse z daquelas non 
demandedes quinta ata que otro mandamento hi fagamos, mas 
ninguna de las otras jasta que ayan arado non pueda ninguno 
cscusar por ninguna manera. E si por auentura romanran quatre 
cabeçes o très o dugues o vna que no bastan a la cincquena (?) 
aquellas sean meses en almoneda z del precio quen sera auido 
sea leuado z pagado el quinto a nos. E si por auentura fincaran 
en almoneda aquel de que sera el ganado, que luogo pague el 
quinto de los dineros. E si fincaran a uos en almoneda que le- 
uada y reconeguda la quinta daquel precio el rémanent sea 
tantost pagado a aquel de que sera el ganado. Item sea presa 
quinta de tôt homne que ganado aya enceptado que non sea 
presa de los vispes ni de los prelados ni de las ordenes ni de los 
clerigos, ço es de las cabanas propias de lures casas, tro que nos 
hi fagamos otro mandamento, sino que sea contado z escripto 
quanto sera z que juren que el ganado sea lur propio de lur 
casa z que ninguna matxinacion noy fagan ni nuyl frau por en- 
cobrir a ninguno que a nos aya a dar quinta. Empero de baros 
sea demandada z recebida quinta cntrigament assi 



IM >CL:vlh.\ i>J^ iilPLOMÂTICOS ARAGOXESES IQ/ 

coiuo de los otros homnes nuestros. Item no demandedes quin- 
la a los caualleros ni a los infançones que an prouada su in- 
fançonia segunt fur ni a lures homnes mas quey sobreagades 
en demandar la quinta ata que nos y fagamos otro manda- 
niento, empero que juren que no encobren ni celen ganado 
de ninguno daquellos que an adar quinta. Item sea demanda- 
da z recebida quinta de los bâties de las justicies z de los 
officiales de los logares sino seran caueros assi como de los otros 
homnes nuestros. Item sea demandada z recebida quinta de los 
homnes de los nuestros logares o de las ordenes o de los cleri- 
gos que son dados a violarios a los caualleros assi como a los 
otros damuntditos que deuen dar quinta. Item sea demandada z 
recebida quinta de los carneros z oueyas z corderos z dotro ga- 
nado quels moros mataren a lur Pascha. Item sea demandada z 
recibida quinta de tôt homne que ganado aya en Arago si don- 
ques no mostraua ab albara de bouaters que aya pagat bouatge 
en Cataluyna por aquel. Item ninguno nos poda escusar de dc- 
nar quinta por carta ni por priuilegio que aya porque esta pri- 
mera quinta pertanesse a nos por dreyto por razon de nuestra 
seyoria. Item seu presa quinta de todos los logares que son en 
,\rago dessa Ebre assi como la moneda jaquesa sesconde. Item 
no prendades quinta de los clerigos ni de la décima ni de las 
l)rimicias, mas que contedes z escriuades quanto es, porque si 
nos trobamos de consello quen deuemos auer quinta que lant 
ayamos por que mandamos a uos que del ganado mayor, assi 
como desuso es contenido, leuedes z fagades leuar la jura segunt 
la declaracio damuntdita. El ganado menudo assi como desuso 
es contenido contedes z escriuades, mas non prengades la quin- 
ta ata que otro mandamento nuestro ayades, porque nos quere- 
mos antes saber quanto sera aquel ganado z auremos nuestro 
acordo, como lo mandaremos fer. Datum Valencie viij.° kalen- 
das Julii, anno Domini M.° CC.° LXX.° nono. 

Arch. Cor. Arag. R. 41, f.° 96. 



IqS documentos diplomàticos aragoneses 



94 

Dimecres xiii." kalendas Aiigusti, anno Domini !M."CC." LXX." 
nono, in \"alencia. Lo seynor Rey ordena c|ue porters o altres 
cuyllidors qui cullissen diners de peitei de questes de censés 
dalfon(;adera de monedatys z de quinta o de qualque altra exac- 
cio o cuyllita ajen dispesa a (lies sabuts, serons que deius es 
contengut. 

Qui cuyllita censés de que sia leta composicio a diners aia 
racio de iij dies oltra despesa danar z de venir per cada logar, 
si doncs no eren tan prob quel dia poges anar per tots o per ai- 
tants con anar poges que fos comtat per vn loch. 

De questes o de diners quis donen per alfonçadera o de mo- 
ncdatvc qui munten a v mil sol. o de v mill sol. enjos 

ajan racio de x dies oltra despesa danar z de venir, z daquelles 
qui seran v mill sol. en sus entre a x mill sol. racio de xx dies 
c de X mill tro a l mill sol. xl dies, z de l mill cntro a c mill 
sol. o mes i.xxx dies. 

Arch. Cor. Ar.icr. R. 41, f.° 112. 



95 



Com demandes fossen feites del seinor Rey an R. Foie z den 
R. Foie al seynor Rey. Primerament demanaua el seinor Rey an 
R. Foie per lo testament den R. de Cardona del poder z del 
dret que en R. de Cardona li dona el testament. Item de la de- 
manda del emparament que ha feit de Montblanch z dels altres 
feus per rao de seruiy fallit. Item de la demanda que auia contra 
ell per los homens de \''ilafrancha. Item per la del saigs que 
(lien que Ibren ferits per homens den R. Folch. Item de deman- 
da que en R. Foie fa de malafeita quel veger ab los homens de 
Gerona feeren a Farnes. Item de la demanda que en R. Foie ab 



DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES ÎÇÇ 

los marmessors fan al scynor Rey de Monblanch. l-'er totes 
aquestes coses venc en R. Foie a lîarcelona ij idus May denant 
\o seynor Rey, e mes totes aquestes demandes en ma del 
seynor Rey a sa merce c a sa voluntat e promes en R. I^^olc 
sotz pena de mil marchs daryent que seguira z complira en totes 
les coses damontdites tôt zo quel seinor Rey dit hi voira z ma- 
nara, e sino ho seguia que perda per pena los mil marchs dar- 
yent z totes les demandes damontdites " les fermes cl enanta- 
ment romangen en aquest cas que eren enans que aços fées; 
per les quais coses z per la dita pena obliga en R. Foie tots sos 
bens, z donan ferniançes los nobles en Rotger Piernat, comte de 
Foix a Rotger, comte de Pallars; Gerau de Ceruello z nArnau de 
l'orçaui, caseu per so; tôt les quais fermançes obliga si cascu 

per lo tôt z tots lurs bens per la dita pena eren a tôt dret 

présents testimonis Gerau de Cabrera z de Peralta, Bernât de 
Sentelles, G. R. de Josa, R. dAnglerola, Ponç prebordre de Solso- 
na; maestre A. Zatorra, canonye de Rarcelona; Berenguer de 
Camporells, G. de Castelauli. De totes aquestes coses fermaren 
en ma den Berenguer de Vilaro, notari public de Solsona z ma- 
naren ne fer publiques cartes. Aetum fuit Barchinone ij idus May 
anno Domini M.° CC.'' LXX." nono. 

Arch. Cor. Arag. R. 42, f." i 19. 



96 



De nos don Pedro, por la gracia de Dios rey dAragon, a la 
noble z amada dona Lis de Crainel, seniora de Caseant, z Pedro 
Sancii de Montagut, dean de Tudela, salut z bona uoluntat. Vie- 
mos uuestras letras z entendiemos aquello que nos embiastes 
dezir sobre aquello que los nuestros homnes de Taraçona tenian 
en resguard a los uostres homnes de Berles; en que nos roga- 
uades que a los ditos homnes nuestros mandassemos que mai 
no faziessen a uostres homnes, porque aquellos homnes uuestros 



200 nocUMENTOS DIPI.OMÂIICOS ARACONKSKS 

son en nuestro guiage z conianda. (^nd vos femos saber que 
porque auemos entendido que los uuestros homnes mataron 
ij homnes de Tarazona sienes dreyto z los fizieron otro mal, nos 
no los podemos por el dito guiage nuestro deflender, sino fizie- 
ren dreyto sobraquello porque nuesti"o guiage atorgado a alcuno 
sentendo t'azen dreyto; por esters somos prestos que si los hom- 
nes uostres ferman z fazen dreyto a lures clamantes en poder 
de Alaman de Gudal, superiuntero nostre daquella tierra, que los 
fagamos assegurar z deffender en lur dreyto, z sobre esto enbia- 
mosne nuestra carta al dito sobreiuntero. E si en esto ni en al 
podiessemos mas fazer a honra de vos, que lo fariamos de grado. 
Datum Valencie idus Septembris. R. Escorna. 

Esta cartel es dcl ano 1279. Cf. f." 137 v.° 
Arch. Cor. Aracr. R. 42, f.° 138. 



97 

Petrus, etc. Dilecto et fidelibus suis Alamano de Gudal, alcay- 
do Sexone, ac baiulo etjusticie eiusdem loci, etc. Manam uos- 
que si la heretat la quai en P. de Belfort, caualler, ha el terme 
de Sexona en lalqueria que ha nom Notxes, es primerament obli- 
gada per aquell P. de Belfor al feel scriua nostre en P. Marques 
que ha altre constregats aquell ho aqueles que tenen la dita he- 
retat, uistes aquestes letres, a liurar z a retre al dit P. Marques 
ho a qui ell uolra la heretat damontdita; si doncs aquell ho 
aquells qui tcnen la dita heretat no pagauen a ell aquella quan- 
titat per la quai lo dit P. de Belfort li obliga la heretat damont- 
dita enantans de esters sobrel fet de la dita heretat segons q 
per dret fassa a fer. Datum Valencie x." kalenvlas Marcii. Magis 
ter A. 



uc 



Arch. Cor. Ara<^. R. 42, f.° 21b v. 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 20I 



98 



De nos don Pedro, por la gracia de Dios dAragon z de Sici- 
lia Rey. A los fieles suyos, a todos los moros nuestros de la Vnl- 
(iayora, salut e: gracia. .Auem entes que vos no donatz a nos cor 
lo terz del pa que cuyllits, z plau a nos que crietz quel fur uos 
uuyllats daquels moros de nuestra seynoria que son entorn de 
nos z segons que aquels donen z paguen, paguetz uos z donets 
enguan z daqui auant aqucst tasamcmt que tazats atorgam vos 
de gracia. Datum in obsidione Albarrazini viij dies de Juliol. — 
R. Scorne. 

Arch. Cor. Arag. R. 43, f." 3 v." 
Es de 1285. Cf. f." 3. 



99 



A los uarones nobles z amados richos homnes, mesnaderos, 
caualleros, inffançones, ciudadanos, z a los de las uillas z de los 
villeros z a toda la ciudat de Aragon, salud z buena uoluntad. 
Sepades que uidiemos uuestra carta de credencia que nos eni- 
biastes con don Pero Jurdan de Penna, don Gombalt de Trani;i- 
cet, don Pero Ladron de Bidau z don Juan Bonalt, ciudada- 

no de Çaragoça, z don Miguel Pères de Anglarola, ciudadano de 
Pluescha, z don Andres de Linaram (.?) z don Martin P'errandes de 
Sa^-as, uesinos de Calataiub, z entendiemos todo aquello que nos 
ellos dixieron z per escrito nos niostraron de uuestra part. Ond 
nos uos femos a saber que nos a todas aquellas cosas uos respon- 
demos bien z complidament si-gund nuestro entendimiento, se- 
gund que ellos uos podran désir z mostrar la buena uoluntad 
que nos en aquello auemos z obseruar siempre uuestros priuile- 
gios z lo que uos auemos otorgado. Otrosi, segund que los ditos 
mandados nos rogaron de uuestra part, auemos puesto dia con 



202 DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 

ellos en Daroca de (lia jueues primero que uiene en viij (lias si- 
guientes, el quai dia r logar seamos ensemble - endrecaremos 
aquellos fechos, Dios queriendo, a bien z a honrra nuestra z 
uuestra, z compliremos todas aquellas cossas que sean ahun de 
complir en los priuilegios que uns otorgamos. Datum in obsidio- 
ne Albarrasini xvui." kalendas Augusti. 

Arch. Cor. Arag. R. 43, 1'.° 6. 

Este documcnto es del ano 1284. Cf. f." 5. 



100 



A los amados z fieles suyos, a los naturales nuestros qui son 
en Aluarrasin, salut z buena uoluntad. Marauillamos nos muncho 
de uos porque uos non queriendo catar al deudo de naturalesa 
(}ue auedes connusco, sodés en Albarrasin contra nos, uos po- 
nedes en nuestro deseruicio uiendo nos ante uos, mayormentre 
que sepades que nos non uos ayamos desuoluntad ninguna por 
ren que contra nos ni nuestra tierra ayades fecho con don Juan, 
antes aquello perdonamos a uos z. uos ende asseguramos z sea- 
mos aj^areiados de faser uos bien z merced. Onde uos desimos z 
uos rogamos que uos otros querades catar cuantra nos lo que 
homnes de uuestro logar cataron z catar deuien, z daqui al dia 
domingo primero que uiene que seades sallidos de Albarrasin z 
partidos de deseruicio nuestro z uengadesa nuestra gracia z mer- 
ced z a nuestro bien feto, porque nos auemos en talant de fazer 
uos bien z lo faremos, Dios queriendo, en guissa que end seredes 
pagados. En otra guissa, si del dito dia domingo adelant atura- 
uedes en Albarrasin, non uos semeia que en nos cumplades lo 
que deuedes nin a uos podriamos acoger a nuestra merced. 
Otrosi por esta présent letra rogamos a los naturales del Rei de 
('astiella don Sancho, caro sobrino nuestro, qui son en el dito 
lugar z los desimos de parte del dito Rei que ellos que se salgan 
fatal dito dia de Albarrasin z que non quieran seer a deseruicio 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAG^NESES 203 

del dito Rey r nuestro, porque nos de parte del dito sobrino 
nuestro z nuestia les perdonamos z !os assiguramos z bien z 
merced les faremos faser, z porque el fecho del rey de Castiella 
Z nuestro es todo uno, que quieran catar lo que aurian de catar 
cuantra dito Rey sobrino nuestro, z esto los gradecemos nos z 
los gualardonaremos. l*fata en la cerca de Albarrasin xi dias de 
julio. 

Arch. Cor. Arag. R. 43. t° 3- 
La escritura es del afîo 12S4. 



101 



De nos don Pedro, por la gracia de Dios dAragon z de Sici- 
lia Rey. A los varones nobles " amados richos onines, mesna- 
deros, caualleros, infançones z a todos los buenos omnes de las 
ciudades z de las villas z villeros de Aragon, salut z buena vo- 
luntad. Sepades que vienios Garcia Lopes z Lope Martines, ca- 
ualleros, que nos enbiastes con uuestra carta qui nos dixeren 
que porque los catalanes eran con nos dubdauades de venir, 
temendo que peleya non se pudiesse mouer entre uuestras coni- 
panyas z las suvas, z rogauades nos que por esquiuar esto qui- 
siessemos que non fuessen y con nos. Ond sepades que en fecho 
de la lur sallida dixiemos nos nuestra uoluntad a los ditos caua- 
lleros missatgeros nuestros, z uos creet los de lo que sobresto 
vos dixieren de nuestra part. Datuni Daroce vi." kalcndas 
Augusti. 

Arch. Cor. Arag. R. 43, f-° 8 v.° 



102 



Nicolas de Cubel, adelantado del rio de Ibdes, salud z gracia. 
Entendiemos por Bernardo Scriua, tresorero del sennior Rey, z 



J04 DOCIMEXTOS DIPLOMÂTiCOS ARAGONESES 

])er don Aaron AbenatTia, que sobre la confirmacion de la fran- 
ijuesa la quai atorgamos a las biudas de las aldeas de Calataiub 
de huest c de redempcion daquella, nos atorgaron leuar sendos 
kafices de la nuestra ceuada entro a Celfa, la quai cosa a uos z 
a ellas e a todas las aldeas muncho gradescemos, porque es 
cosa muy necesaria a nos, et i-ogamos a uos que guissedes z 
procuredes en cada un rio que uno con otro monte la ceuada 
que nos leuaran a c kafices de cada un rio, z luego que la \\v- 
uen a Celfa, porque la auemos huebos para la compannia que 
tenemos en la cerca de Albarrasin. Datum Daroce v/' kalendas 
Augusti. 

Arch. Cor. Arag. R. 43, f.*' 9. 



103 



Coniendatori de Gallur uel eius locumtenenti. Entendiemos 
c[ue vos no velades ni feches uelar el castiello de Gallur ni cura 
ninguna non ende auedes, z que lo pueden furtar los enemigos 
nuestros, la quai cosa séria grand dannio nuestro z uuestro, por 
que vos mandamos que veledes bien z diligentment el castiello; 
en otra manera, mas lo querriamos nos furtar por a nos mismos 
que no que lo ayan nuestros enemigos. Datum Exee m." nonas 
Octobris. 

Arch. Cor. Arag. R. 43, f.° 39 v.° 



104 



.'\ todos los homnes dOndues Pintano z de Çamitier z de 
Castiello z de Miranda. Sepades que nos acordamos z touiemos 
por bien que conocemos y nuestro z uuestro que enconti- 

nent vayades con uuestras casas z uuestros aparellamientos a la 
muela de Puy pintano, z que aqui tcngades uuestras casas por 



DOrCMENTMS niPI.OMATICOS ARAC.nNKSES 205 

todos tiempos, por que y seredes bien saluos uos z uuestros ga- 
nados. Et niandamos que las plasas z los de Puy pin- 

tano sean parados a uos por don Pero Logran z por los alcal- 
des z por los alcalles z los jurados de Puy pintano, por que uos 
desimos z uos mandamos firniemient que luego ua^^ades a po- 
blar al dito pueyo a todos tiempos, seguros que dicho es z ahun 
que aquellos de uos otros (|iie aurani mas pan quen presten a 
los otros que non aura, ellos assegurando los de render a un 
tiempo bien z conuinentment; ahun uos desimos z uos manda- 
mos que dedes bien z entregament todas las primicias en cerra- 
miento de la uilla. Et a todo esto complir assignamos el dito 
Pero Logran que lo faga fer z complir como dito es, z si me- 
nester fuere que cos a qualquier de uosotros, que en 

esto fara embargo ninguno, et de gracia dexamos nos de la 
peita que a uos demandauamos d sol., z queremos que uosotros 
y pongades otros d, que seran niill sol., los quales queremos que 
sean puestos en obra z en cerramiento de la uilla, a conegu- 
da dcl dito Pero Logran, z queremos que en aquellos d sols, 
que y que y paguen los clerigos z los infançones. 

Datum ut supra. 

Arch. Cor. Arag. R. 43. f." 44 v.° 

El documento anterior est.x fechado en Sos a xiiii kalendas Noviem- 
bre 1284. 

105 

Roderico P. de Casseda. Mandamos vos que uos ho qualquie- 
re que por uos sea en Rosca que fagades poner en la obra de 
Rosca en aquelas partes z logares que nos auemos ordenado 
aquelos quingentos sol. que nos los dexamos de la peyta a los 
de Rosca, z queremos que los homnes de Rosca, assi infanço- 
nes z clerigos como otros homnes de nuestro seruicio, pongan 
en la dita obra otros quingentos sol., z a meter estos mil sol. en 
la obra z ahu la primicia daquel logar, mandamos a uos que to- 



205 DOCUMENTOS I )1I'I,( iMÂÏICOS ARAGONESES 

dos los sobreditos costrengades a esta obra a fer segunt que 
uos ordenaredes o aquel que sea hi en so logar. Datum in Sos 
xiiij.'' kalendas Nouembris. 

Arch. Cor. Arag. R. 43, f.° 44 v.° 
Es del ano 1284. 



106 



Michaeli Pétri de Isurre. Sepades que nos de gracia auemos 
dexado a los honines del Bayo mill sol. de aquellos 11 niill sol. 
que ellos auia'n a dar de pécha al noble don Artal de Alagon 
por nos est anno, assi que de aquellos mil sol. los d sean pues- 
tos en la obra de la villa z ellos que pongan de lo suyo otros 
1) sol. z todos aquestos sean puestos en la dita obra, a conoçi- 
miento uuestro. Ond vos mandâmes que costrengades los ditos 
homnes a poner en la dita obra mil sol. a benuista z conoçi- 
miento uuestro como dito es. Datum ut supra. 

Arch. Cor. Arap;. R. 43, f.° 4O. 

El documento anterior esta fechado en Ejea xii kalendas Noviem- 
bre 1284. 



107 



Raimundo d()rcau, uicario Ceruarie, fas uos saber que huy 
qui es dimenye x dies a la exida del mes dOctobre en Thaust, 
ço es assaber lo dia aquel que uos partis de nos en Exea, 
reeben cartas dels nobles comte de Paillars z den R. Foie 
sobrel feit de Castelbo, en quens donauen dia que daqui a la 
fiesta de Omnium Sanctorum aguessen trames uos o altre per 
emparar z reebre lo dit castel; atressi lo dit comte de Paillars 
trames nos a dir que per aquel qui lo dit castel reebria per ncis 
en aquella festa feessem pagar al dit Comte z satisfer de totes 
missions que treites aya en aquel castel o en daquel 



DOCUMENTOS DIPLDMÀTICOS ARAGONESES 20/ 

oltra mill sol. quel infant don Allons auia reebut, segons que 
lotes estes coses veurets c]ue son contengudes en les cartes 
(|uens enuiaren, dels quais uos enuiam traslat. On con lo feit 
aquest sia perillos, specialment per la breutat del dia, pregam 
uos curosament z manani (|ue uos ab aitanla de diligencia 

con puxcats anets per fer emparar lo dit eastel de Cas- 

telbo en nostre loch z que menets ab uos en l'ont cjui aquel 
eoipar segons queus auiam dit z aço trames a dir a el c aquel 
i[m ab el eran z nostra paga auia reebutla. Et si lo dit Pont per 
embargament de sa malaltia auer no podiets a la guarda z reebi- 
nient del dit castel liurassets z feessets liurar aquel castel a 
altre qui a uos fos semblant que fos sufficient en allô, altressi 
aitant cost pensât desser auant lo comte de Faillars per comtar 
ab el de les dites missions z despeses z feit aquel Comte ab el z 
fes li pagar tôt so qui dalo li romanga a pagar. Et nos sobre azo 
enuiam uos Bernardo Cortit de nostra casa qui complesca al dit 
C^omte tôt so que uos trobarets que nos dar li deyam ni pagar 
per la dita rao z per aquel Bernardo pourets nos trametre a 
dir en quai manera aso aurets ordenat, z lo Comte que ab lo 
dit comte de Paillars aurets feit z per auentura lo dit Bernardo 
compliment no donaua a aso que menester y séria uos manle- 
uat en aso epennorant a ex si uos hi sabietz obligar en pennora 
en guisa quel comte de Paillars aia compliment daso que deu 
auer per les dites despeses z que nos tolrem lo castel de Cas- 
telbo que per aquella rao nin per altra en aitan con nos ni uos 
fer puxcam non pusca eser embai gat, tem uos assaber que en 
(i. Moliner nos ha promes que si en Pont nos podia mètre en 
lo castel, c|uel y daria recapte, on si tant era que en Pont nol 
reebes per qualque cas requerits en (j. Moliner aço o feesset 
lo liurar a Miguel Martines almucaten, lo quai ab molts daltres 
trametrem a uos z uolem que aquels almucatens ordenets z 
mostrets con pusquen fer mal en Vrgellet a nostres enemics z 
puscan a li a nos fer serui. Sapiats queus enuiam traslat de la 
resposta que ara fem al comte de Paillars c an R. P'olc. Datum 



208 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESE3 



apud 'l'haust xi." kalendas Nouembris, anno Domini millesi- 
mo CC.° octogesimo quarto. 

Arch. Cor. Arag. R. 43, f.» 47 v.° 



108 



\'iris nobilibus et dilectis Rayniundo Fulconis, viceconiiti 
Cardone; Arnaldo Rogerii, comiti Pallariensi. Reebem uostres 
letres z entesem diligentment totes aqueles coses quens emuias 
a dir sobre feit de Castelbo z en aquelles coses uns graim molt, 
en les quales letres nos emuias a dir que aquel feit auiats alon- 
gat, tro a la fiesta de Omnium Sanctorum primera, per quens 
pregaues ens requeries que uos aquel dia aguessem trames a 
Castelbo en R. Dorcau o altre qui reebes en loc de nos lo dit 
castel, on sapiatz que nos auem ia trames lo demundit en 
R. Dorcau per reebre lo dit castel, segons que ia per altres le- 
tres nostres uos auem feit saber z atressi auem manat a aquel 
en R. Dorcau que comte ab uos dit comte de Paillars z us fach 
tôt ço que uos en aquel castel aiats despes axi con era em- 
pres, leuat ço quel infant don Alfons, car fil nostre, uos auia 
manat donar. Per queus pregam Cjue al dit R. Dorcau o a qui 
el manera en uostre loch lo dit castel de Castelbo fassats liurar 
Z que creats al dit R. Dorcau de ço que us dira sobre alo de 
nostra part. Datum in Thaust xi.° kalendas Nouembris. 



-Vn Pont. Depus queus aguem trames nostre manament per 
letres nostres que us z els altres que ab uos eran estats al cas- 
tel de Castelbo anassets emparar aquel castel, lo quai uos faria 
liurar en R. Dorcau, lo quai per aso trametem, reebem en 
Thaust dicmenge x dias a la exida del mes dOitobre letres dels 
nobles comte de Paillars z den R. V'olc, en quens assignauem 



DOCUMEN'TOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 209 

(lia que enuiassem per reebre lo castel de Castelbo a Omnium 
Sanctorum primer que uiene, cor pus enant dia nons pudian 
alonguar, z aquest dicmenge en R. Dorcau ère partid de nos 
dExea per anar als dits nobles z per fer liurar a uos lo damunl 
dit castel z nos ara auem li trames traslat de les cartes que 
sobre aso reebem dels dits nobles, lo quai transiat uos pourets 
ueure. Per que nos uos deim, uos manam que uistes les letres 
aitantost seguescats lo damunt dit R. Dorcau ab la compannia 
que ab uos ira al castel o ab conualent per emperar en nostre 
loch, a la damundita festa de Omnium Sanctorum lo castel de 
Castelbo, axi com en R. Dorcau uos instruira z creoc lo de 
totes quantes coses uos dira de nostra part, z siats cuiros z dili- 
gent daquest feit, et creegats per cert que a uos a aquels 
qui ab nos seran en aquel castel non lexarem sostenir freitura, 
ans passada la cort que deuem tenir a Çaragoça aquel dia de 
Omnium Sanctorum aitantost nos acostarem a uos. Datum ut 
supra. 

Arch. Cor. Arag. R. 43, [P 48. 



109 



A todos los officiales z a todos los otros homnes del muy no- 
ble rey de Castilla, caro sobrino nuestro, salut z buena uoluntad. 
ja sabedes de como los nauarros son en guerra con el dicho Rey 
z con nos z por aquesto los homnes del dicho Rey z nuestros 
fazen les quanto damno pudieren; por que uos rogamos z de 
parte del dicho Rey, caro sobrino nuestro, uos dezimos z uos 
mandamos que todauia que algun adalid almocaten o almugaue- 
res o otros qualsquiere de la tierra del dicho Rey z nuestra arri- 
baran en uuestras partidas con presa o mal feito alguno que ayan 
feito en Nauarra, que nos que los acoiades z embargamiento nin- 
guno sobre aquello non les fagades, antes les dedes con 
z aiuda. Datum Tirasone iij.° kalendas Nouembris. 

Revue Hispanique. — O. 14 



-'lO DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



Similem a los offîciales z a otros homncs de la merinad de 
Logroynno. Datum ut supra. 

A los alcaldes z jurados de Calafona que delivren i almuga- 
uer que tenen près com exia de Nauarra ab presa ab aquella 
presa. Datum ut supra. 

Estas escrituras son del ano 1284. 
Arch. Cor. .\rag. R. 43, f."^ 53. 



110 



Vniuersis officialibus et subditis nostris Tirassone Borgie, de 
Malien, de Taust, de Exea, del Bayo de Sadaua, de Sos, de Cas- 
teliscar, de Nauardun, de Costa, de Tiermas de Saluatierra et 
aliorum locorum nostrorum ad quos présentes perueniunt. Se- 
pades que nos dexamos en las fronteras de Nauarra Ferrant 
Ferez, adalid, e almocadenes Bxun dAguiles, Ferrant Martines, 
G. Martines de Albarrasin, Jacme de Barbastro, Gilet Fidel 
adalid Valero de la Xara, Pidruelo de Moya, Ruy Sanchez Pan- 
toya, Miguel Pères dAlfaro, Pero Garcia de Rcquena, Lorens 
Sanches con compannias de almugauares, z auemosles man- 
dado que guarden nuestras fronteras quanto pudieren z de gra- 
cia spécial auemos les dexado la quinta de quanto elles gana- 
ran de nuestros enemigos. Otrossi auemos ordenado que ellos 
caten en nuestras fronteras mandas z las cosas uedadas que non 
puedan entrar en Nauarra, assignamos estos termines [}) de yuso 
escriutos que qualquiere cosa daquesta trobaran fuera daquellos 
termines que las puedan prender por suye, es assaber fuera de 
las barreras de Tarasona entre Tudela. Item uiniendo de Capan- 
ges, de Alagon, de Gallur, de Malien, de Nouellas z de être qual- 
quiere legar de rie de Borga yendo enta Tarrasona o uiniendo 
ende enta los dites lugares, que passen por el camino de Borga, 
Z si fuera aquel camino escuantra Nauarra, ninguno fuere trebado 



nOCUMENÏOS diplomAticos ARAGONESES 211 

con ninguna de las ditas cosas vedadas que sean presas. Item 
en tal molino de Malien, z queremos que daquel molino sean sa- 
cadas las nmuelas z aduchas a Malien; item en Taust z en F.xea 
de la Arba adelant enta Nauarra; item del Bayo del guel 

adelant; item de Sadaua de las barreras a fuera; item Sos z Cas- 
telistar de las barreras a fuera; item de la canal dAragon de Na- 
uardun ayusso; item de las montannas de Jacca de Huesca ade- 
lante, nin de Tiermas adelante, nin de Saluatierra adelante, por 
<iue uos desimos z uos mandamos que a estas cosas nin en nin- 
guna destas non les fagades embargamiento ninguno, antes les 
dedes conseio y ayuda cada ora que por ellos o por cada unos 
dellos seredes demandado. Datum Tirasone iij.° kalendas No- 
uembris. 

La escritura transcrita es de 1284. 
Arch. Cor. Arafj. R. 43, f.° 53 v.° 



111 



Al noble z amado uaron don Examen dUrreya: Sepades que 
oy domingo en la manniana faularon con nos don ArtaldAlagon 
Z don Pero Jurdan por los otros de la cort en aquesta manera 
sobrel feito de las peitas que las uillas z uilleros dAragon pa- 
gassen a nos por oganno segund de la quantitad que eran atri- 
butados con nos al tiempo passado, et si el treudo non era tanto 
como las peitas que nos les auiamos echado, que ellos nos lo 
complirian. Encara que nos otorgassemos daqui adelant de pren- 
der dellos las péchas segund que el Key nuestro padre las echa- 
ua z que triassemos vn anno de seys annos antes que el muriesse 
la meior quantidat que el auia auido \iOx pécha, et nos quant 
vsussamemos assi daqui adelant segunt aquel anno, z por este 
otorgamiento que nos darian luego cueses mill sol. jac. de ser- 
uicio, et nos dixiemosles que lo fariamos en aquesta manera: que 
daqui adelant nos non fuessemos tenudos de dar a ninguno loS' 



212 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 

dineros de las peitas ni de péages ni dotras rendas nuestras por 
honor, sino de gracia a qui nos los quisiessemos dar z 
non embargant lo que auiamos atorgado en el priuilegio gênerai 
que non pudiesemos tôlier tierra a ninguno si non fiziese porque 
z; que fuesse primero jutgado, ma lotorgamiento del priuilegio 
se entendiesse en la honor de las tierras antiguas tan solament, z 
cllos oy a la tarde uinieron a nos todos a nuestra casa z otorga- 
ron nos aquesto, et nus demandamos que nos end fiziessen carta 
o que lo leuassen del priuilegio, et ellos dixieron que era bien, 
et nos retrouiemos aquesto entro a que lo fiziessemos saber a 
uos. Porque uos rogamos que desto ayamos luego repuesta de 
uos z de don Lop z de don Rodrigo, a qui end emuiamos nues- 
tras cartas desta misma rason, por que de uos z de los otros 
sepamos luego lo quant tengades por bien de uuestro feito aue- 
mos faulado con ellos, z comoquier que ellos se affincassen muito 
en ello, fiamos por Dios que lo endreçaremos de guisa que sera 
bien z todo lo que nos auemos faulado con ellos nin ellos con 
nos es aquesto z ninguno non uos diesse al a entender, que 
quanto nos femos ne faremos en esto es nuestro entendiniiento 
de ferlo por auer logar de mellorar z fer bien a uos z a los que 
lealment seruiran a nos. Et seyet firmes en uuestra uoluntad enca 
nos, que asi lo somos z seremos sienipre enca uos, Dios querien- 
do. Datum Cesarauguste ij." idus Xouembris. 

Es del afio 1284. 

Arch. Cor. Arag. R. 43, f." 62. 



112 



Viro nobili et dilecto A. Rogerii, comiti Pallariensi. Fem uos 
saber que reebem uostres letres z entesem diligentment ço quens 
fées saber sobrel feit de Casteilbo z en quai manera lo comte de 
Foix uos auia feit pendre z aontar per aquesta rao; a les quales 
coses uos responem que a nos pesa molt del casteil que ses per- 



DOCUMENTOS DIPLOMATICOS ARAGONF.SES 213 

dut, mas molt mes nos pesa la onta que uos presa auetz per 
aquesta rao. Esters son molt pagatz per ço cor entenem la uos- 
tra bona uoluntat que auetz en enantar que sia satisfeit a nos z 
a uos sobrat^o; on sapiatz que a nos plauria molt que encontinent 
poguessem anar ues Cataluyna per aquest feit z per altres, mas 
coue nos de tardar alcuns dies per mo de la vista que entenem 
a auer ab lo rey de Castella en breu, z encontinent après la dita 
vista es nuestro proposament danar en Cataluyna; a aço quens 
trameses a dir queus leesem sabcr si uuliem que venguessetz a 
nos per aquest t'eit, vos responem quens es semblant que noy es 
mester per ço cor nos serem en breu en aquexes partides, si a 
Deu plan. Esters, si uos entenetz que nos fassam en aço alcunes 
coses que uos entenatz que sien bones ne profitoses a aquest feit, 
fetz noso saber per uostres letres o per uostre missatge secret z 
nos farem y ço que vos conseilletz z tingatz per ben. Datum Ce- 
sarauguste xvi.° kalendas Decembris. 

Arch. Cor. Arag. R. 43, f.° 66. 

El documento transcrite es del ano 12S4. 



113 

Cuidamos z asseguramos a vos, maestro Gil de Torgilo, en vi- 
niendo a nos z estando z tornando assi, que por cosa que sepa- 
des non vos fagamos empremsa ni mal ninguno por mostrarnos 
aquello, antes seades saluo z seguro en nuestra fe, vos empero 
diziendo nos uerdas de lo que sabedes. E porque est nuestro 
asseguramiento sea mas firme, mandamos uos dar esta nuestra 
carta seellada con nuestro siello. Data Calataiubi ij." kalendas 
Decembris. 

Arch. Cor. Arag. R. 43, f." 78 v.° 
Es del afio 1284. 



2.14 DOCUMENTOS OIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



114 

justicic juratis z concilio de Magaillon. Sepades que porque 
jente estrannia entiende de venir contra nos, querendonos tôlier 
el regno z mudando nuestro nom de Rey, quisiemos nos certi- 
ficar por palaura z adhu por carta de los riches honines dAra- 
gon qui tienen nuestros honores z de los otros qui prenden 
nuestros dineros, si nos seruirian por aquello que de nos tenian, 
e todos respusieron nos que aquello nos prenirian (?) niuy bien 
por quend eran tenidos exceptado los nobles don Pero Fernan- 
dez, nuestro hermano, z don \rtal dAlago z Pero Jordan de 
Penna, a los quales nos embiamos sobraquello cartas z messat- 
geros nuestros por très vezes, a la quai messatgeria no nos res- 
pondieron bastantnient nin clara, porque nos mandamos (]ue 
aquello que por cauallerias nin por peita de Sant Aliguel passnda 
nin por otros dreitos (jue dar deuades por qualque manera al 
dito don Pero Fernandez que sobresigades de non darle ren de 
las cosas sobreditas, antes aquellas sean cogidas z puestas en 
mano de vosotros, justicia z jurados, entro que el dito don l'ero 
Fernandez nos aya respuesto bastantment z sobresto nos vos 
fagamos otro mandamiento. Datum in Monte Regali xv." kalen- 
das Februarii anno Domini M.° CC." LXXX.° quarto. 

Arch. Cor. Arag. R. ^3, f.° 104. 

115 

Don Pedro, por la gracia de 13ios dAragon z de Sicilia Key, a 
los fieles suyos, a todas 1ns alyamas de los judios qui ioren ple- 
gados en ,\lagon por raçon de las juras, salut z gracia. Sabedes 
que ja uos mandamos por otra nuestra carta que vos non ficies- 
sedes tailla nin questia nin peyta nin prestamo, ni echassedes 
en archa saluo la média archa que cchar deuiades por la taca- 
na {}) de Barbastro, z que vos abriessedes aciucllas arcas antes 



nocuMKNTos diplomAticos aragoneses 215 

que echassedes ninguna cosa de la dita média arca, z que lo que 
y fuesse quando saccassedes z que lo pusiessedes en buen re- 
caudo en vna taula de camio ata que ouiessedes otro mandado 
nuestro, z despues que podiessedes echar en la dita média archa 
Z que non la abriessedes ata que de nos ouiessedes manda- 
miento; e como el tiempo de las juras sea cumplido z otrossi de 
echar en la dita média arca, enuiamos sobresto lo fiel botellero 
nuestro don Dalmau de Vilarasa que esliga de cascuna alyama 
dos o très fieles homnes z que abran las arcas ensemble con el, 
tambien la gran como la chica, on echan los dineros de las cabe- 
ças z de las casas z de las heredades, z que cuentan quanto fa- 
Uaran en cascuna de su part, e que juren aquellos judios qui sa- 
caran los dineros con el dicho don Dalmau de tener secreto que 
non.digan a ninguno quanto y fallaren, saluo ende aquellos que 
lo an de dezir en Alagon. E queremos que todos los dineros que 
seran faillados en las arcas, tambien de las como de la 

média, comiende don Dalmau en poder duno o de ij judios bue- 
nos de uosotros que el terna por bien, ata que nos y fagamos 
otro mandamiento, e que faga echar alarma en uuestras si- 
nogas sots certa pena que cadauno como écho en esta média 
arca por todas cosas z por menudo z adhu por debdas segunt 
la tecana de Barbastro, que echan albaran desto en arca cascun 
por si, en lo quai pongan en escripto lo que an echado en la dita 
média arca por grauado z por menudo e nombren lures debdo- 
res, z otrosi que nos enuien por escripto todos los nomnes da- 
quellos qui an estado secretarios del tiempo aca que echaron en 
arca, los quales aluaranes con los nomnes escritos de los secre- 
tarios, segunt que dito es, queremos a nos seer aportados por el 
dicho don Dalmau, porque vos mandamos firmamientre que todo 
esto segunt que dito es fagades z cumplades sots la pena quel 
dicho don Dalmau porna sobresto. Datum in Terrero x." kalen- 
das Februarii. 

Aich. Cor. Arag. R. 43, f." 1 1 1. 
Es del ano 1285. 



2l6 DOCUMENÏOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



116 

De nos don Pedro, etc., a todas las alyanias de los judios qui 
fueron en auinencia de las juras d.Magon, salut z gracia. Sepa- 
des que nos fîzieron entender que uosolros escusastes de la alar- 
ma de los judios franchos de nuestras alyamas de no echar en 
esta média arca de que nos auiniestes de echar por la tacanna (.•') 
de Barbastro, de la quai cosa nos femos mucho marauellados de 
uos, por que uos mandamos fîrmemientre que pongades elles en 
alarma z en escomungamiento z en la pena puesta entre uos en 
las juras cjue deuiades fer por la auinencia dAlagon que ellos 
(jue juren que bien z lealment echen por média archa segunt la 
dita tacana de Rarbastro, assi como cada uno de uosotros a 
echado z que no escusedes ninguno por tranqueza nin 

por carta que nos ni nuestros antecessores ayamos feito a nin- 
guno en todo ni en partida nin ahu por rogarias de ninguno, e 
sobresto embianios lo fiel botellero nuestro don Dalmau de V^ila- 
rasa, por quien fagades en ello segund quel uos dira de nuestra 
parte. Datuni ut supra. 

Arcli. Cf.r. Aracr. R. 43, f.o m v.° 

El documento anterior es de 10 kalendas Septiembre 1284. 



117 

A los fieles suyos, a todos los judios mandaderos de nuestras 
alyamas qui sunt in Daroca. Bien sabedes que porque uos no 
nos dauades cuenta de aquellas cosas que uos embiamos dezir 
con nuestra carta la segoiia uez, que fo fecha en Teruel pridie 
nonas Julii anno subscripto, que vos queriamos embiar ad ,\lba- 
rrazin, e uos pidiestes nos merced que quisiessemos que venies- 
sedes a Daroca, porcjue aqui seriades mas cerca de nuestra tierra 
z auriades mejor uuestros huebos - adhu que poriades meior 



DOCUMENTOS DIPLOMATICOS ARAGONESES 21/ 

recaiidar las ditas cosas de que vos demantlamos cuenta, z que 
nos end puriedes dar recaudo, e sobresto plogo nos z uos lo 
otorgamos, por que uos dezimos z uos mandamos firmamienlre 
que luego vista la carta vingades a nos a Calataiub aparaiados 
de contar de todas las cosas sohrediUis contenidas en la dita 
carta. Datum in Terrer x." kis. l'ebruarii. 

Arch. Cor. Ai;i(j. R. 43, f.' 1 12. 



118 



De nos don Pedro, etc., a los fieles suyos, a la aljama de los 
jodios de Çaragot^a, salut z gracia. Bien sabedes que sobre las 
demandas que uos fazianios de las cuentas z de las otras cosas 
enuiastes a nos uuestros procuradores, segunt que uos auiamos 
embiado dezir por nuestra carta, que fue ij." nonas Julii, dixieron 
nos que non podian dar la cuenta por menudo segunt la deman- 
dauamos, porque cada uno echaua en la arca z non sabia el uno 
del otro, mayorment que y auia alarma z jura que no lo descu- 
briessen z que nos pedian merce que les dassemos tiempo con- 
uinent en cjue lo pudiessen aduzir bien declaradament, segunt 
nos lo enuiamos a dezir por la dicha nuestra carta, z que los ab- 
soluiessemos de la alarma z de la jura feyta por aquella razon, 
Z que irian quiscuno a su lugar z dentro algunos dias que lo 
adurian (juiscuno bien declaradamentre por menudo quanto écho 
en larca, quier por cabeças, quier por heredat, quier por joyas, 
quier por mueble alguno, quier por deudas, espacificados quales 
eran los deudores z (|uanto quier por alguna otra cosa que pe- 
char deuiessen, z que echassen en arca por cada una arcada z 
quiscuno que metiesse su nombre qui echaua en la arca z cuyo 
fijo era, porque los nombres de los echadores no sean escuros. E 
nos por fazerlcs bien z mercet touiemos por bien de les dar 
porque nos lo dassen bien declaradament tiempo daqui a dia 

primero que sera ij idus Februarii z absoluiemos uos de 



2ï8 DOCUMENTOS DIPLOMATICOS ARAGONESES 



la alarma z de la pena z de la jura que auian cchado por tencr 
poridad z de la calonia que podia seer demandada por aquesta 
razon, dando a uos licencia z poder que podades echar alarma 
Z costrenner a saber la verdat assin a judios como a judias. Da- 
tum Cesarauguste viij." idus l^ebruarii anno Domini M." CC." 
LXXX.° quarto. 

Arch. Cor. Arag. R. 43, i'.° 119 v.° 



119 



Sepan todos quantos esta carta vieren como nos dona Cons- 
tança, por la gracia de Dios abbadesa de Culuebras, et dona San- 
cha Ortiç, prioresa, et dona Juliana, sagristana, et dona Vrraca 
Pereç Çelleraria, mayor, et dona Sandregalla, cantora, et dona 
X^rraca Lopeç, enfermera, et dona Vga Foç, priora, et nos todo 
el conuent del monesterio de Culuebras, todos en sembla z quis- 
cuna por si, non engannados, non forçados, non falagadas, mas 
con Iranca z buena uoluntat entendientes proueer a utilidat del 
monesterio, damos en camio toda la nuestra villa de 
que es sitiada en pie de Moncayos, con casas, vasallos, pieças, 
vinnas, montes, pastos (?), uedados, aguas, yermos z poblados z 
todos los dreytos que nos y auemos ni auer deucmos por qual- 
quiere manera z raçon, a uos noble sennor don Pedro, por la 
gracia de Dios rey de Aragon, ponientes la dita vila con todos 
sus pertenencias z sus dreytos en sennorio uuestro z de los 
uuestros agora z todos tempos z loycamos (?) del nuestro, fa- 
çiendo délia z metiendo uos en corporal possession 

para uender, enpennar, camiar, alienar z fer ont todas uuestras 
propias uoluntades por todos iamas uos z los uuestros, 

et porque eso non pueda seer reuocado ni en dubda 

Z que siempre seya firme z ualedero, renunciamos a toda ayuda 
de dreyto z de fuero por el quai pudiesemos contrauenir z a res- 
tituçio in integro z a todo lat que contrario eso pudiese seer 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 219 



acabada por nos del Apostoli^^o ht) de qualquier otro que sobre 
eso pudiesse conoçer, especialment aquella leccio que es dito 
eaque de bonis, y est camio femos saluo la iglesia de la dita villa 
de que retenemos pora nos con dezimas z obla- 

ciones z todos los otros dreytos que la dita iglesia ha z auer 
deue por ce l solidos de dineros iaqueses, los quak's uos deue- 
des assignar a nos en las uuestras rentas z tieudos de la 

de Taradous, et dar ho ter dar cascun anno los ditos ce l 
solidos de jaqueses a nos ha abbadesa qui por tienipo fore, ho al 
conuent del dito monesterio, ho a niandamiento nuestro, los qua- 
les ditos dineros deuen seer dados, conio dilo es de suso, cascun 
anno por la fiesta de Sancta Maiia mediant Agosto, con tal con- 
diçion que si uos dito sennor o los uuestros supcessores non die- 
sedes o non ficiesedes dar los ditos dineros en quiscun anno a 
nos en su tiempo, asi conio dito es de suso, que nos entrares z 
podanios entrar la dita villa de Samason con todos los mellora- 
niientos que y seran feytos por nuestra propia autoridat sin re- 
quisiçion de negu z Z contradiçimiento de uos z 

dels uuestros por siempre assi como cosa nuestra propia. Et nos 
dito don Pedro, por la gracia de Dios rey de Aragon, recebimos 
el dito camio de la dita villa de Samason, assi como escripto es 
de suso, de dito dona Costança, abbadesa, z del conuent 

sobredito de Culuebras con las condiciones que sobre escriptas 
son, las quales loamos z recebimos z prometienios de tener z con- 
plir por nos z nostros supcessores por raçon del dito camio los 
sobre ditos ce L de dineros iaqueses, en las rentas z treudos de 
la masana de Taraçon sobredito prometientes dar ho fer dar 
cada un anno en la fîesta de Santa Maria mediant .Vgosto los 
ditos ce L solidos de dineros iaqueses a uos o a toda abbadesa 
que por tiempo fore, ho al contient, ho a mandamiento nuestro 
por raçon del camio de la villa sobredita, la quai cosa si nos no 
cumpliessemos como sobredito es o non la fiçiessemos conplir 
por uoluntat o por qualquiert manera z raçon, queremos que uos 
abadesa, ho cjualquiert otra que fore por tiempo, por autoridat 



220 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONF.SES 



sin toda caliipnnia z pcna z requisicion de juge entrc- 
<les la dita villa de con todos los melloramien- 

tos que y seran feytos et possedexcades dessant (?) todos tieni- 
pos como casa uuestra. l^st camio fo leito z otorgado en el Capi- 
tol del inonesterio de Culuebras por el abbadesa z conuent de! 
monesterio de Culuebras dia lunes vu dias por andar del mes de 
Aiarço. Son testimonios qui présentes fueron z por testimonios 
se otorgaron don . Maman de Cîudal, sobrejuntero de Taraçona; 
Z Othona Ortiç z Xemen Ortiç, fillos de Fortun de Alcoaç; z 
Gumbalt, fille de Pero Marques; z don Nicolau de Fallares. >î< Pe- 
trus, Dei gratia rex .\rrgonum, qui predictum laudamus, conce- 
dimus et firmamus et bulla nostra plumbea eadem communi 
mandamus apponitam per manum Pétri de Bonastre eiusdem do- 
mini régis scriptoris de mandato ipsius domini régis. P'acto in 
Aliazira v." idus aprilis anno Domini M." CC." octuagesimo. 

P^st camio fo otorgado del noble sennor Rey en .Miaçira dia 
martfs viiij dias andados del mes de Abril era m.^ ccc."'' xviij."' 
Ego Rodericus, publicus notarius Tirasone, scripsi por manda- 
miento del noble sennor don Pedro, por la gracia de Dios rey 
dAragon, et de dona (lostance, abadesa, z del conuent del mo- 
nesterio de Culuebras, z la dita abbadesa su seyello y mando, 
meter z por letres la parti z mi sig *^ no fiç. 

Arch. Cor. Arag. R, 44, f.° 176. 



120 



Aquesta es la forma segons la quai los homens dAgremunt 
feeren homanatge z sagrament al seynnor Rey en Leida, idus 
Julii anno Domini millesimo CC." LXXX. Yo aital, per mi r per 
los meus, promet a uos, seynor meu en l^ere, per la gracia de 
Deu rey dArago, datendre z de complir a tôt mon poder totz 
los dretz que vos auctz o auer deuetz per qualquier rao se sia en 



DOCUMENTOS DIPLO.MATICOS ARAGON ESES 221 

Agremunt z en ses pertinenties. E claço uos fas homanatge a 
custuma de Barcelona z o jur sobre los sens Auenj^elis de te- 
nir z de complir aixi coni damunt es dit.=R. Gauçelm.=Ve- 
van del Vilar.=Berenguer 'I'olra.=A. de na Bruna.=:P. Graa. 
=G. Ferrer. = (j. Çescortz.=Bernat de Timor. =Bernardo des 
Vilar.=Jacme Çescortz. 

Arch. Cor. Arag. R. 44, f.° 1S4 v." 



121 

Petrus, Dei gratia rex Aragoniim, fideli suo Raymundo Mar- 
cheti, salutem et graciam. Manam uos que façats pintar les ga- 
lees .z les barches de les galees, ço es asaber les dues galees 
blanques z dues vermeles z dues grogues z dues veres z dues 
blaues z dues a seyal de Barcelona, e puys sobre tôt lo pint ava 
escuts reyals en cascuna galea z barca. Encara manam que la 
nau que fo den Vilar z vna barcha de que hom hi fassa 

sien puntes a seynal reyal. Item que a cascuna terida z h cascu 
dels galiots fassats fer barcha segons que uos conexerets, e que 
fassats fer una vêla z vn terçol reyal a ops duna galea. Manam 
uos encara que trametats al feel nostre en P. de Libia de 

les galees de Valencia zo que ell uos tramet a dir. \''olem enca- 
ra eus manam que fa/ats adobar vna dacjuelles galees Saraynen- 
ses que son a Barcelona, z si vehiets que nos poges be adobar 
feessets ho saber al dit en Père de Libia, z ell faria adobar 
aquestes que son assi. Datum \'alencie vij.'' kalendas Marcii 
anno Domini W." CC." LXXX." primo. Juceft' Rauaya. 

Arch. Cor Arag. R. 44, i.° 211. 

122 

Fideli repositerio suo Raymundo salutem et gra- 

ciam. ^k'Ianam uos que de tela prima, segons que iaus tramesem 



222 DOCUMKNTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



a dir, lassats fer a les galees seyneres reyals a cascuna galea 
très. Item fassats fer penons a totes les xx galees daquela tela 
<le ters en ters banch de cada banda, z que totas les seyneres 
damont dites sien ab tropes z cayrades. Encara manam c|ue 
fassats fer senyeres z penons a les terides z a les naus z a totes 
les barches de les galees z de les terides, segons que en 
R. Marquet conexera que ops ni aya. Datum ut supra. Jucelf 
Kauaya. 

Arch. Cor. Arag. R. 44, f." 211. 

Esta escritura es de vu kalendas Marzo 1281. 



123 

In Dei nomine. Conoscuda cosa sea a quantos esta présent 
carta veran z oyran que como por négocies que nos don Pedro, 
por la gracia de Dios rey de Aragon z de Sicilia, por los quales 
auemos mester de ver nos con uos Johan dAlçaniora, vezino de 
Tndela de Nauarra, por los quales auedes a uenir a nos al nues- 
tro seruicio, seguramos a uos z a todos aquellos que vinieren 
con uos en uuestra companna, bien z lealment a buena fe es- 
tis i^sic) enganno z uos recebimos en nuestra fee z en nuestra 
cata, z que podades uenir z uengades uos z todos aquellos qui 
uenrran con uos saluos z seguros doquier que nos seamos z 
por toda nuestra tierra z por todo otro qualquier logar or nos 
seamos ~ ayamos de ueer. Et conuenimos a uos encara a buena 
fee estis [sic) enganno que uos nin companna uuestra non resci- 
bades danno nin desonrra en nulla manera por nos nin por 
nuestro consello nin por nuestra companna nin por nuestros 
vassallos, mas que seades acatado de todo danno z dessonrra, 
assi como nuestra persona mesma, z que uengades z seades 
saluo z seguro de venida de niorada z de yda z que uos poda- 
des retornar al uuestro poder tota hora z sazon que uos quisier- 
des o uoluntat uuestra fuere, z yo ni otro nenguno por mi ni 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 223 



por mi consello non podamos detener a uos ni ad otro ninguno 
de uuestra companna sin uoluntat uuestra, mas ante conueni- 
mos a uos que nos uos donemos qui uos guie ata aquel logar 
dor uos querades. l'.t en testinioniança desta cosa dames a uos 
esta nuestra carta seellada con el nuestro seyello pendiente que 
tengades de nos, la quai fue ieyta z dada miercoles xiiij dia del 
mes de Julio anno Domini M." CC." LXXX/' tercio. 

Arch. Cor. Ara». R. 46, f.*' 95 v/^ 



124 



Petrus, Dei gratia Aragonum et Sicilie rex, viro nobili et di- 
lecto Raimundo Fulchonis, vicecomiti Cardone, salutem et dilec- 
tionem. Fem uos saber que uim en G. de Castelauli Z- en G. R. 
de Jossa qui uengren a nos sobre fet des comte de Poix, z auem 
o deliurat segons que els uos diran. Atressi entesem ço que en 
G. de Castelauli nos dix sobre fet des comte dAmpuries, sobrel 
quai auem uolentat de captenir nos be, mas uulriem per ço cor 
séria maior honor noslra z maior prou seu ques fées en altre 
cas ;: en altre temps pero fariem axi al Comte que li fariem 
dret breument en guisa que fos en i dia termenat, o coneguda 
en poder dun amie seu - daltre nostre z dun terçer qui y dixes 
per dret o en poder domens dorde qui y dixessen per for da- 
nima, - de totes aquestes coses parlam pus largament ab lo dit 
G. de Castelauli qui us o dira, e pregam uos quel creats daque- 
lles coses que el uos dira sobre aço de nostra part. Esters, pre- 
gam que en fet des Comte z en los altres fets nos siats amie z 
de nostra part per ço cor nos uos en retrem bo guaardo. Datum 
Tirasone va idus Septembris anno predicto. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f.° 102. 
Es del ano 1283. 



224 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



125 



Petrus, etc. Viro nobili et dilecto Guillermo de Podio juniori, 
salutem et dilectionem. Sepades que don Muça de la Portiela, 
fiel bayle nuestro, nos dixo de como uos auiades grand talant 
de seruir nos z que queriades seer nuestro vassallo z que ternia- 
des por nos el castiello nuestro de Malon, e pedio nos merce 
por uos que si nos desuoluntat auiamos escontra uos de los fei- 
tos passados que uos lo perdonassemos. Onde uos femos saber 
que nos place muyto que seades nuestro vassallo z que tienga- 
des el dito nuestro castielo de Alalon por nos e uos lo gradesce- 
nios muyto, e otrossi per que sabemos que nos podredes bien 
seruir en estos fechos, perdonamos uos la desuoluntat que con- 
tra uos auiemos, z es nostre talant de fer uos bien z merçe, dia- 
delant, dezimos embiamos nuestra carta a Jayme Père, filo nues- 
tro, que uos el renda el dito castiello. Onde uos pregamos que 
uos logo lo recobredes z nos lo fagades muy bien guardar. Da- 
tum Cesarauguste iiij." kalendas Octobris. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f.° 109. 
Es del ano 1283. 

126 

Petrus, etc. Dilecto militi suo Eximino de Arteda, Auem en- 
tes quell castel dUl, lo quai uos tenies per nos, el quai los france- 
ses tenen assegat, nos pot tenir per rao de defaliment de vianda 
Z daltres coses qui aqui serien mester a aquel establiment, e 
com daço siam certs z no uolriem que negun vassal uostre z es- 
pecialment uos ne negun daquels qui layns sots vos perdessets 
ne agessets dan per aço, volem eus manam que si plec negun 
podets trobar {ï) ab los franceses que uos quels recats lo dit cas- 
tel, ab que vos els altres que aqui sots per nos puscatz escapar. 



DdcuMiîNros niPLOMÀricos aragoneses 225 



e nos ter.im uosen per escusat, eus tenim daço per quiti z per 
absolt. r)atum Cesaraugustc iij." kalendas Octobris. 

Altéra eidem. — Feni uos saber que nos trametrem aqui P. de 
Casoes porter nostre per lo fet del castel dUl, lo quai uos tenitz, 
per manam que uos liurets a el la dita torra z con 

liurada la li aiats, nos nosen tenitz per pagats de vos z apelana 
uosen quiti. Esters manam al dit P. de Casoes que si plec po- 
(lets trobar ab los franceses s li o manats que lur Hure la torra 
per ço que uos els altres ne siats quitis. Datum ut supra. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f.° 109 v.° 

Corresponden las antécédentes escrituras al ano 1283. 



127 

Nos en P., per la gracia de Deu dArago z de Sicilia Rex, al 
noble z amat don Pedro P"errandes de Vergua, salut. Fem vos 
saber que reebem uostres letres quens tramesses per Ponanat 
Oiiuer c entessem molt ben so quens tramesses a dir en aque- 
lles; on uos fem saber que creehen (?) quen tôt loc on vos foretz 
prenyarietz z endresarietz aytant con porieetz axi con per rao 
de naturalea con de parentesch de crexer nostre nom z nostre 
onor z en que aqueixes partz z en totes les altres lion uingue- 
setz z focetz prouirietz nos al mils que poguecetz, la quai cosa 
vos graym molt; mas pero cor lo rey de Tunis no es ab nos axi 
com deuia no segons que jal tramessem a dir non respon en res, 
nins obeexs, aixi com a rey de Sesilia ni en nostres va- 

sayls caualers o soldad ne a uulgut reebre ni auer se ab nos 

Z ab els axi com rey de Tunis, sauia ab lo senyor Rey nostre 
pare aquy Deus perdon et ab en G. de Muncada ni los altres 
qui per el hi eren segons que lauien; a dir, per aso nos 

plauria que vasayls ni naturales nostres, caualers ni mercaders, ni 
altres, sien ne estien en sa jurisdicio si en altra manera doncs el 

Revu€ Hispanique. — O. 15 



226 DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 

nos auenia ab nos e asso especialment nos desplauria per so que 
nostra jent don reebre non pogues si nos en altra guissa enan- 
tauen contra lo rey de Tunis o sa tera axi com ja nan sostengut 

en temps de Mirabusat ni del altre rey de Tunis, als quais 
nos molt auien endreyt z aiudat, lo quai enantament a qualque 
uolentat contra lo rey de Tunis aguesem publicar en aytal cas 
no podeni ni devem, e iasia asso quentre nos e lo rey de Tunis 
ara guerra no sia em la guerra totauia es de crestians a 

sarayns si paus o treues noy hia lerniades e pus entre nos nil rey 
de Tunis altra fermetat no a damor a ara colpa sua no uulrien 
cjue nuyl natural nostre hi pogues en per que 

quant a deu sobre aso ne leuam nostre deute si los nostres 

reebiem en jurisdicio del rey de Tunis per que nos uos 
pregariem z encara manariem z conseylariem a uos e als altres 
nostres naturals qui ali siatz als quais vos asso podetz dir queus 
partisetz daqui o tractassetz que mils a onor nostra estar 

poguecetz dels als quens tramesses a dir que uolgesen quel dit 
Bonanat tingues per nos lo feu dit de Bugia, uos iem saber que 
asso otorgariem nos per uos z maior cosa, mas per las raons de- 
mundites no uoliem que per nos hi aia alfondec ni consels, com 
ia consentiriem que nostra ient la estres e anas de la quai cossa 
podriem pendre z auer dan z trebayl en aytal cas. Datum 
Valencie xiij." calendas dC)ctobris anno Domini millesimo 
ce." LXXX.° tercio. 

Ai-ch. Cor. Arag. R. 46, f.° i:;o. 



128 



De nos en Père, per la gracia de beu rey d.Arago z de Sicilia, 
als feels seus, a tots homens de la V^al dAndorra, saluts z gracia. 
Auem entes que vos no auets complit ço que promeses a nos ni 
auets volgut fer lomenatge per nos a aquels que nos vos tra- 
mesem, z sabets be vos altres que denant lo comte de Foix 



DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONKSES 227 



cara a cara noso promeses per que uos en aço no podets auer 
neguna bona rao ne escusa, nius en deuets estar per negun altre 
raanament contrari. On nos deim eus manam que vos, uistes les 
présents letres nostres, façats per nos z en loc de nos al amat 
caualer nostre en Comenges, ho a aquel ho a aquels que el en 
son loc hi metra, los homenatges el complescats totes les altres 
coses qui nos auets promeses de complir; en altre manera, si azo 
no fées, fem vos saber que enantarem contra uos z uostres co- 
ses axi con seynor deu enantar contra sos homnes quel son re- 
belles z no volen esser obedients al seii manament. Datuni 
Rarchinone viij kalendas Januarii. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f." 134. 

Es del ano de la Encainaciôn 1283 (1284). 



129 

De nos don Pedro, por la gracia de Dieus dAragon z de Sici- 
lia Rey, a los barones, nobles z amados o a los richos hombres, 
mesnaderos, caualleros, infani^ones z ciutadanos z a todos los 
otros de las vilas z de los logares de Aragon, salut z amor. Fe- 
nios uos saber que hauemos uistos don Rodrigo Reltran z Pero 
( )rtiç dAlagon, caualleros, que nos enbiastes con carta uuestra de 
cradencia, z entendimos bien z diligentment todo aquelo que 
nos elos dixeron de uuestra parte, z nos respondienios los a 
todo segont que elos uos poran dezir de paraula, porque séria 
muy longo ponerlas por escripto. I^ creades que lo que nos 
ficiemos con uos e uos otorgamos nos plaze muyto z bien assi 
lo queremos tener z obseruar, e nos auemos en aquello ren 
nienguado que nos sepamos ne auemos en corazon de menguar, 
antes si no lo ouiessemos otorgado adho lo otorguariamos de 
grado. E rogamos uos que otra cosa no uos de a entender hom- 
bre del mundo, z cada que uos querades lo trobaredes assi, z 
quando seamos con uos, uos lo daremos a entender z a coneçer 



226 DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 

nos auenia ab nos e asso especialment nos desplauria per so que 
nostra jent don reebre non pogues si nos en altra guissa enan- 
tauen contra lo rey de Tunis o sa tera axi com ja nan sostengut 

en temps de Mirabusat ni del altre rey de Tunis, als quais 
nos molt auien endreyt z aiudat, lo quai enantanient a qualque 
uolentat contra lo rey de Tunis aguesem publicar en aytal cas 
no podeni ni devem, e iasia asso quentre nos e lo rey de Tunis 
ara guerra no sia eni la guerra totauia es de crestians a 

sarayns si paus o treues noy hia ferniades e pus entre nos nil rey 
de Tunis altra fermetat no a damor a ara colpa sua no uulrien 
que nuyl natural nostre hi pogues en per que 

quant a deu sobre aso ne leuam nostre deute si los nostres 

reebiem en jurisdicio del rey de Tunis per que nos uos 
pregariem z encara nianarieni z conseylarieni a uos e als altres 
nostres naturals qui ali siatz als quais vos asso podetz dir queus 
partisetz daqui o tractassetz que mils a onor nostra estar 

poguecetz dels als (j[uens tramesses a dir que uolgesen quel dit 
Bonanat tingues per nos lo feu dit de Hugia, uos fem saber que 
asso otorgariem nos per uos z maior cosa, mas per las raons de- 
mundites no uoliem que per nos hi aia alfondec ni consels, com 
ia consentiriem que nostra ient la estres e anas de la quai cossa 
podriem pendre z auer dan z trebayl en aytal cas. Datum 
Valencie xtij." calendas dOctobris anno T)omini millesimo 
CC.° LXXX.° tercio. 

Arcli. Cor. Arag. R. 46, f.° 120. 



128 



De nos en Père, per la gracia de I>eu rey d.Xrago z de Sicilia, 
als feels seus, a tots homens de la Val dAndorra, saluts z gracia. 
Auem entes que vos no auets complit ço que promeses a nos ni 
auets volgut fer lomenatge per nos a aquels que nos vos tra- 
mesem, z sabets be vos altres que denant lo comte de Toix 



DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONKSES 227 



cara a cara noso promeses per que uos en aço no podets auer 
neguna bona rao ne escusa, nius en deuets estar per negun allre 
manament contrari. On uos deim eus manam que vos, uistes les 
présents letres nostres, façats per nos z en loc de nos al amat 
caualer nostre en Comenges, ho a aquel ho a aquels que el en 
son loc hi metra, los homenatges el complescats totes les altres 
coses qui nos auets promeses de complir; en altre manera, si azo 
no fées, fem vos saber que enantarem contra uos z uostres co- 
ses axi con seynor deu enantar contra sos homnes quel son re- 
belles z no volen esser obedients al seu manament. Datuni 
Barchinone viij kalendas januarii. 



Arch. Cor. Arag. R. 46, f . ' 134. 

Es del ano de la Encarnaciôn 1283 (1284). 



129 



De nos don Pedro, por la gracia de Dieus dAragon z de Sici- 
lia Rey, a los barones, nobles z amados o a los richos hombres, 
mesnaderos, caualleros, infan(;ones z ciutadanos z a todos los 
otros de las vilas z de los logares de Aragon, salut z amor. Fe- 
mos uos saber que hauemos uistos don Rodrigo Reltran z Pero 
( )rtiç dAlagon, caualleros, que nos enbiastes con carta uuestra de 
cradencia, z entendimos bien z diligentment todo aquelo que 
nos elos dixeron de uuestra parte, z nos respondiemos los a 
todo segont que elos uos poran dezir de paraula, porque séria 
muy longo ponerlas por escripto. K creades que lo que nos 
ficiemos con uos e uos otorgamos nos plaze muyto z bien assi 
lo queremos tener z obseruar, e nos auemos en aquello ren 
menguado que nos sepamos ne auemos en corazon de menguar, 
antes si no lo ouiessemos otorgado adho lo otorguariamos de 
grado. E rogamos uos que otra cosa no uos de a entender hom- 
bre del mundo, z cada que uos querades lo trobaredes assi, z 
quando seamos con uos, uos lo daremos a entender z a coneçer 



228 DOCUMENTOS DIPLOMÀÏICOS ARAGONESES 

en fauleremos mas larganiente con uos. Sepades que a priegos 
del gouernador de Xauarra que auemos alongado la treuga que 
auiamos con Nauarra per todo el mes de Janero primero, por la 
quai cosa uos rogamos quanto mas podemos que uos aparaylle- 
des con cauallos z armas e otros aparayllamientos uuestros assi 
que al primero dia de Febrero siades en Exea con nos por 
seruir nos. E femos uos saber que somos en Barchelona sanos 
Z con salut, loado a Dios, z que endressamos muy bien nuestros 
ft'vtos con los cathalanos z con aquelos de los (jue auer hi po- 
damos seremos con uos ad aquel dia, Dios queriendo, por tal 
que con consello z ajuda de uos z delos podamos entender en 
nuestros feytos. Datura Barchinone viij." kalendas januarias. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f." 134. 

Es del ano 1283 de la Encarnaciôn (12841. 



130 

De nos don Pedro, .por la gracia de Dios dAragon z de Sicilia 
Rev. A los nobles z amados richos hombres de Aragon, salut 
Z amor. Rogamos uos que uos endugades z roguedes de nues- 
tra parte a los de las ciudades z villas qui nos han a dar mone- 
dage que lo den agora a aquellos qui son assignados en cullir lo 
por nos, jas sea que alcunos dubden del tiempo si adu se deue 
dar, porque sabedes que los auemos menester por estas guerras. 
E specialmentre pora les pagas uuestras z de los meçnaderos 
que falezen, z otrossi que les rendades que cada uno que nos 
les deuia dar se tiena que nos las fagades dar, por que Bernât Ri- 
quer, qui nos agora embiamos en Aragon, daquelo z del mone- 
datge las ditas pagas pueda complir por nos. E si por auentura 
el plaço del monedatge no es, nos alargaremos adelant otrotant. 
Datum ut supra. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f." 134 v.° 

El documento anterior es de viii kalendas Enero, 1283 de la Encarna- 
ciôn (1284), 



nocrMKNicjs ijiplomAticos aragoneses 229 



131 

Viro nobili et dilecto R. Dorchau. Sapiats que uuy, que es 
dissapte de mati, fom a Siurana z soltani lo comte de Foix de 
prezo z uengrem nosen ab el ensems aquel dia nieteix a Mont- 
blanch, z en aquel dia enantam en alcunes coses sobrel fet de 
les couinenses qui son entre nos z el, mas encara per ço cor lo 
dit comte ua mastegan los fets que ha a fer, no ha encara spee- 
gat lo caualer den G. dAnglerola de ço que deuia, e per ço que 
uos sapiatz que nos auem fet so que fer deuiem sobrel soltament 
del dit comte, fem uoso saber per nostres letres, e uuy que es 
dissapte sera passât i dia que es soit z dema que sera dicmen- 
ge seran passats ij dies, e diluns iij, e dimarts iiij. E per ço cor 
los nostres segels no auiem, etc. Datum in Montealbo iiij.° idus 
Decembris. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f.° 167. 



132 



Don Pedro, por la gracia de Dios rey dAragon z de Sicilia, al 
noble z amado don Pedro, senyor dAyerbe, ermano nuestro, sa- 
lut z amor. Viemos uuestra carta z entendiemos aquelo ([ue 
Pero de Vera nos dixo de la uuestra part z gradimosuoslo muy- 
to, e sabe Dios que siempre entendiemos nos la uuestra bona 
uoluntat z el buen talant que auedes enca nos. Sepades que so- 
mos en Lerida sanos z alegres, loado a Dios, z en esta primera 
setmana uinent que nos iremos, queriendo 1 )ios, a Vescha, z des- 
pues mas adalant enta Aragon, segund que Dios querra z por 
bien tenemos, z aqui en Vescha o en el camino do a uos mas 
ploguer ppredes sallir a nos z ueer uos con nos, que muyto nos 
plasera seremos pagados. Datum Ilerde v.° idus Marcii. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f.° 168 v.° 



230 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



133 

De nos Don Pedro, por la gracia de Dios dAragon r de Sici- 
lia rey, a los varones nobles z aniados, a los richos honines, 
meznaderos, caualleros, infançones, ciudadanos z a toda la vni- 
dat del regno d.Vragon, salut z anior. Sepades que vienios los 
nobles varones don Lope Ferrench de Luna z do Atho de Foçes, 
don Lop de Gorreya, don Pero Gar(,es de Nues, z los aniados 
don Pero de Calataiub, don R. , don Gonçaluo l'errandes, 

don Michel, don Gascon, don Durant de Génères, don Domingo 
del Monge, don Johan Garcia de las Perdiçes z don Bartholo- 
nieu de Bruna, que nos enibiastes con carta de crçdencia, z en- 
tendiemos todo aquelo que nos ellos dixeron de parte de uos, e 
plogo nos muyto de la lur venida z daquello que nos dixeron z 
de la buena uoluntad que ellos nos mostraron que auiedes uos 
nos. F. nos sobre todo aquello respondiemos les segunt que uos 
ellos poran dezir de palaura, a los quales encreades per nos, z 
otrossi porque nos rogaron con grand instancia que nos assig- 
nassemos (lia en Saragossa don nos z uos podiessemos seer en- 
semble z ordonar aquellos feitos, per que nos muyto plaze en- 
dreçamento de aquellos, assignamos uos dia en Çaragossa el do- 
mingo despues la festa de Pascha primer vinent, e ad aquell dia 
seremos con uos z con la uoluntad de Dios endresseremos aque- 
llos feitos a honor de Dios z pro nuestro z uuestro z de toda 
la tierra. Datum Ilerde xiij.° kalendas Aprilis anno Domini 
M.° ce." LXXX." tercio. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f." 170. 



134 



Don Pedro, por la gracia de Dios dAragon z de Sicilia rey. 
A los amados z honrados, al conceio z aijudez z los alcaldes 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES . 23 1 

Z los jurados z todos los otros buenos homnes de Cuenca z 
■de sus aldeas, salut z buena voluntad. A saber vos femos que 
como don Johan Nunez ouiesse entrado a correr z fer mal en 
nuestras aldeas de Teruel, sobresto el conceio de Teruel fue 
contra el dito don Johan, z nos qui eramos en Valencia, luego 
que lo sopiessemos fuemos alla, z don Johan dun dia antes 
fuese metido en Aluarrazin, por la quai cosa nos enan(;amos 
contra el z acerquarlo en el castielo dAlbarrazin. Ond nos se- 
meyaria que agora ouiessedes tiempo de uengar nos del dayno 
z desonrra que auiades receuido del, porque vos roganios z uos 
clezimos de parte del infante don Sancho, caro sobrino nuestro, 
que uengades luego a la huest nuestra del sitio d.Mbarrazin 
con uuestras arnias z uiandas z otro appareyamiento uuestro, si 
por auentura mandamiento otro no ouiessedes dei dito Infante, 
e aduzir aquelos engeynnos que fechos tenedes en Cuenca. E 
por que nos an ditcho que algunas piendras son entre uos el 
coQceyo de Teruel, nos tenemos por bien z niandamos que 
cessan todas las piendras dentramas las partes mentre durare 
el sitio sobredito. Datum Celhe xiiij dias dAbril. 

Es del ano 1284. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f." iSi. 



135 

A los fieles suyo alcades, jurados z a todos los buenos homnes 
■de los conseios de Xorcas z de Mirauet. INIandamos vos ffer- 
mamiente z d que, vistas las présentes, dades z respon- 

dades a Matheu Fillol, portador de las présentes, todas las ren- 
das que pertenençen e perteneçer deuan a la taula del bisbe de 
■Çaragoça dineros de tributos, de péchas, de pan, de ceuada, de 
uino z todas otras cosas de suso ditas. En otra manera sepades 
que nos doquiere que trobassemos tanto quinto valessen aque- 
las rendas saccariamos a qualquier barata sobre vos z sobre 



232 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



vuestras cosas con todos menoscabos z missioncs que saurian 
de fazer sobresto. E esto non falgades por ninguna razon, por- 
que lo auemos gran menester en la cerca dAlbarrazin. Uatum 
in obsidione Albarrazini xij." kalendas Madii. 



Pascasio de Camaynnes. Que totes ies moltons z bous que 
siens en la cabana de la Reyna z siens bons per a carn quels 
fazats liurar a Matheu Fillol o a qui el vos trametra a dir cor 
nos los aiam gran mester per adonar racio a la compayna que 
tenim en lo setge dAlbarrazi, e de totes aquelles moltons z bous 
que liurarets prenetz albara daquels a quils liuraretz. Datum vt 
supra. 



A frare A. de Sanahugia. Que tots aquels moltons z bous que 
sien en la nostra cabayna quels façatz liurar a Matheu Fillol o 
a qui el vos trametra a dir, etc., ut supra. 



Arch. Cor. Arag. R. 46, f.° 184. 
Son del ano 1284. 



136 



A los fieles suyos, a la iusticia, a los jurados z al conceyllo 
de Montalban de la uilla z de las aldeas. Recebiemos uuestras 
letras, en las quales nos embiastes traslado de las letras que 
uos embiaron los ricos homnes z la vniuersidat dAragon, per la 
ténor del quai treslado entendinios en quai nianera uos man- 
dauan en pena de la jura que non uiniessedes al nuestro ser- 
uicio contra Albaraçin ne contra otro logar tra que auiessemos 
complido a la vniuersitat dAragon aquelas cosas que auiamos 
firmado z jurado segunt que en los priuilegios daq fetxos 

era contenido, en otra manera que enantarian contra uos z 
uuestros bienes. ( )nd de la voluntal hona que uos en nuestros 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 233 



seruicios auedes, segunt que uiemos por uuestra letra z por 
uuestros mandados, vos gradeçemos nuiyto, e la feealtat uuestra 
mutcho ende laudantes. Kespondemos uos que no nos semeya 
que por el dito mandamiento uos deuades lexar del nuestro ser- 
uicio ni del proueito ne de la honor, ne del delendiniento nues- 
tro z de toda la tierra, ne por esto enuengades en nenguna cosa 
contra la dita jura, ne semeya a nos que eios nos deuesen de 
diçendo que seamos uenidos en ren contra la jura nuestra 
ni las cosas que prometimos con todas aquelas cosas contenidas 
en los priuilegios obseruanios z noy contrauingamos en nenguna 
cosa, antes les tarenios senipre obseruar. l"^ si por auentura 
nenguna daquelas cosas tuesse minguada, lo que non creemos, 
o que no fuesse obseruado, aparelados somos de ferla esmen- 
dar z obseruar, por que uos decimos z uos rogamos que nen- 
guna tarda non fagades de uenir a la dita host per tjue otrossi el 
conceyo de Teruel, qui es en la dita jura, es en el dito seruicio, 
Z asi mismo el conceyo de Darocha z de Calataiub z dotros 
logares y uengan. E sabedes uos quel enantamiento que nos con- 
tra Albaraçin femos no es per feito de nos principalment, mas 
por defendimento de nuestra tierra z de los homnes nuestros, z 
que nos semeya que todos seamos tenidos, z sepades que si nos 
en buen manera podessemos aun lexado el conceyo de Teruel 
en el citio, ja fueramos a Saragoça ydos ad ellos z con la uolon- 
tat de Dios a tan ayna con alcun de los concej^os so an el 
con los de Teruel porque no los podemos lexar por anar a 
Saragoça menos de periglo de los z desonor nuestra z de los 
nuestros yremos nos luego a ellos a Saragoça aparelados de 
confirmar todas las cosas que prometemos ne juramos en los 
priuilegios sobreditos z aquelos de fer sempre obseruar z no 
duptedes de uenir, que nos sempre defendremos uos z las uues- 
tras cosas. Datum ut supra. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f.° 185 v.° 

La data de este documento es en Alcaniz â x kalrndas Mayo 1284. 



234 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



137 

Don l'edro, etc. .\ uos, Guillcrmo Pères, escriuano del noble 
rey de Castiella nuestro sobrino, z a los cogedores de los pechos 
en el obispado de Cuencha, salud z gracia. Commo el sobre di- 
tcho rey de Castiella aja ordenada por ruego nuestro de enuiar 
nos Guillermo Pères por saber los dannos z las perdidas que los 
omnes del dito obispado reciberien de don Jolian Nunes z de 
los moros quando corrieron, z que los sea todo descontado de 
los pechos que tuvieren a dar segund que en la carta del sobira- 
no rey de Castiella dize. Mandamos a uos, Guillermo Pères, que 
sepades en uerdat quanto danno z menoscabo recibieron todos 
los pueblos del sobredicho obispado de Cuenca, z que tanto los 
(lescontedes de los pechos que a dar ouieren. Et mandamos a 
todallos los cogedores que non demandades ninguna cosa faca 
que sea uisto z connosido por el sobredicho Guillermo Pères, e 
non fagades end al, z si lo bien fîzieredes gradeceruos lo emos, 
en otra guisa pesar nos ya. Dada en Priego xij.° kalendas junii. 

Arch. Cor. Ara^. R. 46, f.° 197 v." 
Es del ano i2.'^4. 

138 

Don Pedro, por la gracia de Dios rey dAragon z de Seçilia, a 
todollos cogedores de la fonssadera de Huelamo, en el obispado 
de Concha. Sepades que nos fizieron entender que asi demanda- 
des la fonsadera a los que seruieron bien z cumplidamientre en 
la huest commo a los otros que non seruieron, e aquesto non 
nos semeya nin razon. Por que uos mandamos que uos 

que sepades en verdat aquellos que siruieron en la hueste bien 
Z cumplidamientre que non los demandades fonsadera. Et los 
otros que uinieron por mandas se tornaron tantots a la hueste z 
seruieron bien z cumplidamientre que non los demandedes fon- 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGO.NESES 235 

sadera; otrossi, e a los otros que non seniieron bien assi cunipii- 
damientre aquestos que k>s la ionsadera demandedes. 

Datum en Priego xij kalendas junii. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f.° 19S. 

La data de este documento es 1284. 



139 

Don Pedro, etc. Al jues, z a los alcalles, z a los otros official- 
les z a todo el concejo de la çiudat de Seguençe z de su termi- 
no, salud - buena uohmtad. Sepades que en las uistas (jue agora 
ouiemos en uno el rey de Castiella, nuestro sobrino, z nos, acor- 
damos que todos los concejos dese nuestro obispado, siquier en 
guarda de la fronlera de Xauarra, slcjuier en lodas las otras cosas 
que nos nos mandenios ffagades por nos assi conimo por el su 
cuerpo misnio; onde, por razon de algunas cosas que naçen en la 
frontera, mandamos a uos de parte del sobre dicho rey de Cas- 
tiella z fie la nuestra, que mediant aquesto mes de junio primero 
que uiene seades en la çiudat de Calafforra aparejados de uues- 
tras uiandas z de uuestros cauallos z armas z otros aparejamien- 
tos uuestros a lazer aquello que nos touieremos por bien, et non 
fagades end al. Dada en Molina xxiij dias de Alavo anno Domi- 
ni M.° ('C.° octogesimo quarto. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, iP 198 v.» 



140 



Al conceio de P'arisa z a todollos conceios de los lugares que 
aflruentan con el obispado de Seguençe, salud z gracia. Sepades 
que agora, en las uistas que ouiemos en uno con el rei de Cas- 
tiella, nuestro sobrino, acordamos z tomamos por bien que to- 
dallas pendras z las querellas que son entre los omnes de nues- 



236 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 

tros regnos z de los suyos que se ouiendassen de la una part r 
de la otra, z por aquesto diemos homnes que lo supiessen z lo 
ficiessen es assaber en todollos lugares del obispado de 

Siguençe Ciil Rois de Montuega, por el rey de Castella, z en to- 
dollos lugares de nuestros regnos que se affruentan con el sobre- 
dicho obispado de Siguenge es puesto por nos el sobredicho Gil 
Rois mismo. Onde uos mandamos firmemientre que daqui ade- 
lante non tîagades prendas ni danno ninguno, ni consintades a 
ninguno faser en ningunos logares nin cosas de Castella, mas to- 
dos aquellos de uuestros lugares que querella ouieredes de hom- 
nes de Castella por rason de pendras o de dan nos que ayades rc- 
cebido, que vengades ante Gil Rois z que las mostredes antel o 
ante quien el mandare, assi como mostrar se deue con rason z con 
drecho, z el enançara en ello segund el mandamiento que a del 
rey de Castella z dé nos, de guissa que cada una de las partes 
aya su drecho z daqui adelant pendras nin dannos non aya au( r 
entre nosotros, et non fagades end al. Datum in obsidione AI- 
barrasini iiij." kalendas Junii anno Domini M.° CC.° LXXX.** 
quarto. 

Arch. Cor. Arat;. R. 46, f.° 201. 



141 



Al noble z amado don Diego Lopes de Haro, salud z buena 
uoluntad. Bien cuydamos que auedes sabudo de commo fue or- 
denado entrel muy noble don Sancho, rey de Castiella, caro so- 
brino nuestro, z nos que uos z otros ricos homnes de Castella 
fuessedes connusco a Calaforra pora faser lo que nos touiesmos 
por bien, lo que queriendo Dios sera honrra del dito Rey z nues- 
tro z de uos z de toda la tierra. Agora fasemos uos a ssaber que 
el dia de Sant Juan deste mes de Junio primero uinient seremos 
a Calaforra todas otras cosas dexadas. Por ond uos rogamos z 
de parte del dito Rey sobrino nuestro uos mandamos, que aquei 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 237 



dia seades connusco sin ncnguna tarda, con uuestros caualleros 
Z compannias z con uuestras armas z otros aparellamientos 
uuestros, et nos por el seruicio que uos al dito Rey z a nos 
faredes en aquesto auer uos emos muncho que gradescer. Dada 
en la çerca dAlbarracin iij." idus Junii anno Domini M." CC* 
LXXX.° quarto. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f." 207 v.° 



142 



Concilio de Conca, uilla et aldearum, salutem et bona uolun- 
tatem. Sepades que uiemos a G.° Gomes z a Domingo Pères, ju- 
rados judios de uuestro logar, mandaderos uuestros, z entendie- 
mos aquello que ellos nos dixieron de uuestra parte sobre fecho 
de la hueste. Ond sepades que despues que nos dixièmes a uos 
que non fuessedes en la hueste z uos end fisiemos gracia z non 
era entendimiento nuestro por las cartas que fisiemos en gêne- 
rai enibiar que uos y deuiessedes venir a por que no lo 
auedes bien en asina z por uos faser bien z merced en esto z 
en todas las cosas que nos pudiesmos, plase nos muncho que ro- 
mangades z quitamos uos que no uayades en esta hueste ne 
por ende pechedes fonsadera. Datum in obsidione Albarrasini 
xuj.° kalendas Julii. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f.° 2 i i v.° 
Este documente es del ano 1284. 



143 



De nos don Pedro, por la gracia de Dios de Aragon z de Se- 
silia Rey, a los uarones nobles z amados ricos homnes, mesna- 
deros, caualleros, infansones, procuradores de las cibdades z de 
las villas z villeros de la vnidat de Aragon, salud z buena volun- 



238 DOCUMENTOS DIPLOMATICOS ARAGONESES 

tad. Facemos uos assaber quel dia de Sant Juan a la tarde reci- 
biemos uuestra carta en la cerca de Albarrasin en que nos ficies- 
tes saber que auiades entendido que nos auiamos enuiado por 
los ricos omnes, por los mesnaderos z por los caualleros z por 
las ciudades z las uillas de Aragon que fuessen el dia de Sant 
Johan a Tarasona en nuestro seruicio z que uos sentenciaua que 
a uuestros priuilegios. Ond uos respondemos que sabe nues- 
tro Sennior que nunqua del dia que naçiemos ouiemos en enten- 
dimiento de crebantar priuilegios ne maiormientre estos c]ue tan 
carament auedes uos querido que nos z don Alfonso ayamos 
firmados z jurados z que daquello non podiades responder por 
que la mayor partida de la vnidat de Aragon non era y z «lue por 
esto auiades preso alongamiento del dia fatal dia martes prime- 
ro de Julio, z que alli auriades uuestro acuerdo z que nos fariades 
repuesta desende après continuauasse z (jue nos non auiamos 
complido algunas cosas daquellas que uos auiamos otorgado en 
los ditos priuilegios, ço es assaber aquestas primeramientre de 
las spoliaciones que eran notorias z manifiestas de nuestro padre 
z nuestras, z sabedes uosotros si bien uos acuerda que nos en 
esto non auemos menguado ninguna cosa por esto, porque las 
demandas que fechas fueron a nos siempre fuemos apareiados z 
somos de responder en poder de la justicia de Aragon qui en- 
tons era z en poder daquel qui agora es z de faser todo lo que 
deuamos segund que fuero manda, assi nos no auemos men- 
guado en res daquello, pues que siempre fuemos apareiados 
desto por que non semeia que ninguna cosa pueda seer dicha 
notoria ni manifiesta entro a que prouada es. A lo al que desi- 
des en las donadas en el fecho de Xemen Pères de Ca- 
latorra, bien creyemos que acuerda a uosotros lo que puesto tue 
a la tarde ante que saliessemos de Çaragoça, que a nos bien 
acuerda z nuncha desaquel dia aca nos non uidiemos a Exemen 
Pères de Calaforra, nin mandado suyo, nin carta, y assi tenemos 
que no auemos minguado sino lo cumpliemos, pues non falla- 
mos qui nos lo demandas. A lô al que desides en rason de los 



DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONEStS 239 

priuilegios de los bonos homnes de Teruel z de las aldeas, uos 
respondemos que quando fue puesto aquel Capitol en la casa de 
los predicadores que nos restituismos aquello que auiamos auido 
del regno por inquisiciones, respusieaios nos que si nos manda- 
uades render aquello que auiamos del regno que non 

nos cumpliria todo lo que auiamos, z uosotros dixiestes que non 
lo cntendiades por lo passado, mas por lo que era de uenir, por 
lo que non era leuado a exsecucion, z en aquello que faulades 
en fecho del heredamiento que fillos de Gil Sanches 
que quier que ellos uos fagan entender nunqua ellos fueron con- 
depnados por nos en credimiento, ante fueron condepnados a 
prender justicia corporal, e a ruegos de muytos homnes buenos 
perdonelos la uida z dixieron que nos darian quantia de dineros, 
Z depues por los dineros dixieron que non los podian auer z 
que pidian merced que nos prendiessemos en paga z en recom- 
pensacio daquellos dineros aquel heredamiento de lur hermano 
menor, z que ellos saffarien a lur hermano, z que en otra guisa 
non los podrian pagar que non luessen deffechos, z assi toma- 
mos nos aquel heredamiento en paga daquelos dineros, z uos- 
otros non deuedes querer que atal crim commo aquel en que 
ellos jasian passase sin pena, et si ellos aquel heredamiento quie- 
ren cobrar, dando nos los dineros que dar deuian, plaze nos 
muncho. Daquello c[ue nos enuiastes désir del fecho del priuilegio 
del regno de Valencia, bien sabedes que fecho es z escri- 

uano aturo dos dias en Çaragoça por aquel a liurar z ahu esta 
en la scriuania que lo pueden auer que non lo querades. A lo al 
otrossi que nos enuiastes désir en fecho de Corbaran, uos fasse- 
mos saber que nos nunqua recebiemos a Corbaran ante nos ata 
que ernos lo embio désir que queria uenir ante nos por firniar 
dreyto ante nos a tod hombre qui querella del ouies z firmar 
non podia; que nos lo presiessemos por la garganta z que pnso 
lo touiessemos lata que ouiesse cumplido drecho a aquellos (jui 
clamo ouiessen del, et pues el esto fasia, tenemos nos que non 
ueniamos contra los priuilegios ni ahun si uosotros lo queredes, 



240 DOCUMENTOS DIPI.i )MÀ I ICOS ARAGONESKS 



pues el presto de faser esto non lo auemos porque encalçar a el 
nin a otro de fecho de las juras o aquellos que non an jurado 
aun. Sepades que nos por nuestra letra mandamos a don PtTo 
Xunes de Luna z a los de Calataiub que juren z que estan a 
aquel dia segund c|ue nos embiastes désir. Ond uos rogamos 
quanto nos mas carament podemos que uos non querades quel 
nuestro seruicio se emhargue por rasones uarias que ninguno 
uos de a entender, r pues nuestro Sennior si que nos 

los de los otros regnos podemos acordar a nuestro seruicio por 
iJios uos sea que en tan luengo tiempo nos podamos una ues 
uos acordar a nuestro seruicio, pues nos complido auemos todas 
aquellas que por uos non fueron demandadas. Kt uos nos pronie- 
tiessedes tan bien que sol que nos uos cumpliessemos aquello, 
que metades en nuestro seruicio los cuerpos z los fijos z los aue- 
res z quanto auer podiessedes. Dada en la cerca de Albarrasin 
VII kalendas Julii anno Domini M.° CC." octogesimo quarto. 

Arch. Cor. Aras^. R. 46, f.° 214 v." 



144 



Don Pedro, por la gracia de Dios rey de Aragon z de Siçilia. 
A los amados nuestros los officiales del noble iffante don San- 
cho, en el regno de Castela, salut z buena uoluntat. Sabed que 
^lichel Lopis de Borya, esti cauallero nuestro, a dentrar en Cas- 
tiella para coniprar vn cauallo quel auemos otorgado z dado esti 
iiuestro aluaran que pueda saccar por Fariza. Onde uos manda- 
mos de parte de don Sancho z de la nuestra que non gelo con- 
tra riedes nin gelo embargades, ca nos auemos tomado dell se- 
gurdat z buen recabdo que lo traha para seruicio nuestro z de 
don Sancho z que non se uendra nin se alienara fuera nuestro se- 
nyorio, e rendet le esti nuestro aluaran, porque lo aura de pre- 
sentar ante nuestros officiales en Fariza, mais fazet saccar trans- 



DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 24I 

lado por rendre ende buena conta. Datum Tirasone ix kalendas 
Julii anno Domini M.*^ CC.° LXXX.° tercio. 

Arch. Cor. Arag. R. 46, f.° 224. 



145 



Al amado suio Ferran Garces de Roda, salut z amor. Viemos 
uuestras letras en que se contenia que Roger de Looria, escude- 
ro nuestro, uos buscaua morte z uos queria matar, z por esto 
quel desafiauades el cuerpo z todo lo suyo. Otrossi que quando 
fuestes en Algezira a nos que nos demandastes que vos dessemos 
Z nos que uos respusiemos que dado vos hauiamos ya quanto 
que dar vos deuiamos, z por esto que uos desnaturauades de 
nos, a las quales cosas vos respondiemos assi que nos no sabe- 
raos ni entendieramos ahun quel dich Roger vos quisiesse matar 
ni fer mal a uos ni a uuestras cosas, ni vos nuncha lo querelastes 
a nos, ca si fecho louiessedes nos uos houieremos fecho assegurar 
segund foro o houieremos y enançado assi como fuero manda, z 
desto nunca trobastes fadiga en nos, antes somos ahun aparela- 
dos, que si uos uos end querelades o end demandes assegura- 
mento que uos fagamos assegurar a fer aquelo que fuero quiere. 
A lo al que embiastes a dezir, enbiastes dezir en fecho del dit 
Roger nos semellan desonrias z nos no nos entrametemos de 
desonrias, mas si uos ni ninguno queredes reptar de fe Roger en 
nuestra cort, ben creemos que yell hi respondra z sescondira assi 
como deya, z- sino lo fizesse no sotî'erriamos nos ell ni nenguno 
qui no recudiesse z no se escùndiesse assi como deuiesse. Del 
desnaturamento que nos embiastes dezir z de las otras paraulas 
no uos dixemos ni uos las hauiamos por que dezir ni las diria- 
mos a ninguno fiUo dalgo, mas si nos demandaren z nos les qui- 
sieremos dar, darles emos, z sino les quisieremos dar dexar nos 
end emos que a ninguno no nos hauriamos porque escusar da- 
quela manera ne ahun no pode caber en raçon que essa esciisa- 

Revtu His anii/ue. — O. lô 



244 DocuMENTos diplomAticos aragoneses 



148 

p., Dei gratia rex Aragonum, fidelibus suis probis hominibus 
Ilerde, salutem et graciam. Ben sabels com nos tenim assetgats 
lo comte de Foix z els altres enemics nostres en Balaguer e 
auem hoit que alcuns comtes (?) z caualers z seruents daltres te- 
rres venen en nostra terra en aiuda daquels contra nos, hon com 
en lusatge de Barchelona sia contengut sil princep per negu cas 
assetgat sera o ell metex sos enemics assetgats tenra o hoyra 
alcu Rey o princep contra si venir a combatre e a 

seconor, etc., amonestara axi per letres com per missatges o per 
costumes per les quais terra so esser acostumado, ço es assaber 
per facs o per alimaries tots los homens axi caualers com peons 
qui ajen edat z poder de combatre aitan tost com aço oiran o 
uerran com pus tost pusquen a el secorrer; e si negu falra a ell 
daiuda que en aço a el fer pora perdre deu per totstemps totes 
coses que per aquel ha, e qui per ell honor no tenira esmen a el 
lo faliment z la deshonor que a el aura feit ab sagramen z ab 
auer juran ab propries mans, per ço cor negu no deu falir al 
princep a tan gran obra o a tan gran nécessitât, deim et manam 
a uos z a cadaun de uos, sots la pena en lusatge contenguda, 
que, segons la ténor del dit vsatge, vistes les présents, vingats a 
nos en aiuda de nos z de nostra terra ab caualers z ab homens 
uostres de les uostres locs z ab tôt uostra poder. Datum xi." ka- 
lendas Julii. 

Arch. Cor. Arag. R. 48, f. " 52 v.° 
Es del ano 1280. 

Al dia siguiente dirigiô igual carta a otros muchos feudatarios y villas 
reaies (f.° 56 y v.°) y a los vegueres con el mismo objeto (f.° 58 v.° y 59). 

149 

Aquest mémorial liuram a vn monge qui ana a Agrément. 
Fara carta el seynor Rey als prohomens d Agrément, en la 



DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 245 

quai los prometra que negun temps nols retra al comte clUrgel 
ne a altre nels partira de la sua seynoria, ans seran tots temps 
seus. 

Item Tara lur carta que si negun hom los reptaua de fe que ell 
ho fara tenir en peus a tôt hom z que fara respondre per ells. 

Item quels fara retre totes lurs comandes z tôt ço que hom 
tenga del lur per raho daquesta gracia. 

Item quels confirmara tots lurs priuilegis z totes lurs franchees. 

Arch. Cor. Arag. R. 48, f.^* 64. 

El documento anterior es de m kalendas Junio 1280 y el posterior de 
igual fecha. 

150 

P., Dei gratia rex Aragonum, fideli suo R.° dAlos, baiulo Iler- 
de, salutem et graciam. Manam uos que, uistes aquestes letres, 
nos trametats encontinent m posts, les d de gros de ii dits e les 
D de gros de i dit; encara us manam que tôt zo que ger (?) Ni- 
cholas nels altres ingiyadors nostres uos demanaran a obs de la 
obra nostra dels ginys lus liurets els fassats liurar encontinent, z 
en aço no aia failla per re per ço cor si la uostra obra sen logra- 
ua; en res sapiats que nos nos encomanem a uos z guarJats uos 
hi be. Data in obsidione Balaguerii vij.° idus Julii anno etc. 
TuceflF. 

Arch. Cor. Arag. R. 48, f.° 75. 
Es del ano 1280. 



151 



Oiatz que mana el seinor Rey que tôt hom pusca portar per 
mar totes mercaderies e totes coses, exceptât blat z forment z 
cauals en tots locs hon se culen (.?) de crestians, exceptât Mallor- 
cha z Alontpeler, per zo cor no volen tenir lo vet del seynor Rey 
de portar les coses en terra de sarrayns z de sos enemics, e en- 



246 DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES 

cara que pusquen portar les dites mercaderies z coses en terra 
de sarrayns daquelles qui segeschen la voluntat del Rey. 

Arch. Cor. Arag. R. 49, f." 28 v.° 

Su fech;i es xv kalendas Marzo 1280. 



152 



Los escriuans juren que be z lealment se hagen en kir offici, 
Z que no facen negu empreniment entre si del preu de les car- 
tes, mas quen prenen preu couinent tro quel seynor Rey y haia 
ordenat z fêta taxacio, z que tantost la nota presa se facen pa- 
gar, z vol lo sennor Rey que cascu dimenge comten ab en P. de 
Tries de tôt (;o que la setmana hauran guaanyat, z del guaany 
que hauran feit la setmana leuen se les despeses, ço es de prega- 
mi z de paper z de tinta solament, z leuades aquestes despeses 
de tôt lo rémanent prenge lo dit P. de Tries les dues parts z los 
escriuans la terça, el sennor Rey de les sues dues parts don lur 
taules o cases en que escriuen, axi que als escriuans no costen 
re. Encara uol z mana lo seynor Rey que cascu escriua faça cap- 
breu o mémorial de les notes de totes les cartes que en son po- 
der se faran, z lo kalendar sia aital: tali die et anno Incarnationis 
régnante rege Petro, z la subscriptio del notari sia aital: Signum 
tali auctoritate domini Régis notarii publici Ilerde, qui hoc scrip- 
sit uel scribi fecit die et anno prefixis. 

Arch. Cor. Arag. R. 49, f.° 46 v." 



153 



Mana el seynor Rey que com ell haia feit ordenament de les 
escriuanies de Lerida que negu escriua no sia tan osât que gos 
fer cartes o altres scriptures publiques en la ciutat de Lerida si 
no aquells escriuans que ell ha ara nouellament ordenats que les 



DOCUMENTOS DIPLOMÀTICOS ARAGONESES , 24/ 

facen per auctoritat sua, los quais estaran vna partida al Romeu, 
altra a la plaça den A. de Sanahuja, altra al cap del Pont, altra 
al canto de Poblet, z negu no sia osât ter cartes o altres scrip- 
tures publiques dins la ciutat de Lerida si no ab aquests damun- 
dits, z qui contra aço fara, lescriua qui les fara z aqucll qui les 
fara fer cascu pagara c morabatins; z si nois hauia, comprara o la 
persona z la carta o les cartes o scriptures que altres feesen sine 
aquests damuntdits no hauran ualor, saluu enpero quels escri- 
uans del veguer z de la cort pusquen fer aquelles scriptures so- 
lament qui tanguen als officis del veguer z de la cort. 

Arch. Cor. Arag. R. 49, f.** 47. 



154 



Nobili viro Guillelmo Rainiundi de Josa, saluteni et dilectio- 
nem. Noueritis quod Guillelmus de Poncibus reptauit uos in 
Curia nostra in hune modum: Die yo en G. de Pons a uos en 
G. R. de Josa que en aq[ucll]n malafeyta con furen preses en 
Berenguer de Peramola z Berenguer Daballa z en lîort de Pera- 
mola die que les treues que uiets ab mi me son trencades, e 
que aitant com uos estats que no les me rederdets quen val 
meyns uostra fe, tant quen deurets auer vergonya en cort z de- 
nant proomens. Encara die que en aquella malafeyta quem feu 
en G. R. de Josa que les treues que uiets ab mi me son trenca- 
des, on hac (?) que aitant com uos estats que no les me reder- 
dets quen val menys uostra fe en Cort... proomens, e yo me- 
narhie lo meu cos al uostre ab peynores com vn caualler se deje 
comba... altre tro a mil morabetins en poder del seynor Rey. 
De quo reptamento G. de Poncibus obtulit uel quadam cedu- 
lam, etc. Datum Ilerde iiij.° nonas Augusti. 

Arch. Cor. Arag. R. 50, f.° 134. 
Es del ano 1281. 



248 DOCUMENTOS DIPLOMÂTICOS ARAGONESES 



155 

A todos los oficiales z sotsmesos nuestros, a los quales la 
présent letra sera mostrada, saludes z gracia. Por parte de los 
bonos homnes de Moya z dotros logares de Castiella nos fo 
mostrado de Albaraçin veniendo a nuestros logares z saltean a 
los de Castiella saliendo de los ditos nuestros logares de 
por que uos mandâmes que quantas quier que uengades los di- 
tos homnes de Albarazin seran fayHados en nuestra terra que 
logo los regaudedes z los tingades recaudados ata que manda- 
miento auissedes de nos. E otrosi mandamos a uos que si por 
uentura homnes de Castiella seran assalteyados en nostra terra 
por los de Albarazin z sobre esto sera feyto apelido, que logo 
que salgades al apelido que hi defendades los de Castiella z les 
aiudedes, asi como fariades homnes nuestros. Datum Valen- 
cie XV kalendas D[ecemhris]. 

Arch. Cor. Arag. R. 50, f.° 198. 



156 



Viro nobili et dilecto Roderico Eximeno de Luna, procuratori 
regni Valencie, salutem et dilectionem. Sepades que nos em- 
biamos nuestras cartas a Per» Zapata de Cintronigo 3 a G. dAl- 
cala de Lurçenich z a Lop de Pomar z a Exemen Periç de Pina 
Z a Aznar dOssera z a Pero Xemeniç de Bresim que se guisen 
de ir en esta nuestra armada, las quales cartas embiamos a uos 
que nos las embiedes a ellos, z quand ayamos respuesta, la quai 
uos nos embiedes luego, porque el nuestro tirtero mandamos ir 
a A. dEspanya z a Jordan de Sexach. Otrosi uos mandamos 
que luego nos fagades saber ciertament aquellos richos homnes 
z caualeros que nos uos embiamos decir que a emprassedes de 
ir en esta armada si lo an atorgado todos o quales son aquelos 



DocuMENTos diplomAticos aragoneses 249 

qui lo an atorgado ni en quai manera ni con quantos, por que 
nos lo auriemos a ssaber. Atressi que los fagades saber si feyto 
no que quiscu cauero vaya con caualo armado z con qua- 

tre homnes, dos con balestes z lorigues z perpuntes z capelos 
[de] ferro z dos con escudos z lances z longones z perpuntes z 
capelos de fierro, z que sien niediant el mes dabril a 
por recoiense. Otrossi uos mandamos que demanedes por nos a 
Marli (jarçes que nos faga i caualo armado que nos deue fer; 
pero si quier componer con dineros, feyt abinencia con ell como 
mellor veredes. Datum Valencie x." kalendas Marcii anno ut 
supra. P. de Sancto Clémente. 

Arch. Cor. Arag. R. 50, f.° 244. 
Es de 1282. 

157 

Lupo Ferrencho de Luna vel eius locum tenenti in Hosa et 
justicia juratis eiusdem loci, salutem. Como ayamos entendido 
que en Huesa z en sus aldeas son emparadas por uos una ca- 
banna de oueias fata dcccc z xc oueias, las quales, en rason que 
disian que eran de aldeas de Molina, passauan por uuestro ca- 
mino, z an nos dicho por cierto que son de uuestros enemigos. 
Mandamos a uos que aquellas oueias rendades a Johan de 
Garssion de Çaragoça z a Johan de Rarrachina, et si ninguno en- 
tiende de auer drecho en aquellas oueias, paresca ante nos o 
ante la lusticia de Aragon, z nos queremos que todauia le sea 
saluo su drecho. Datum Taust vi.° nones Octobris. 

Arch. Cor. Arag. R. 51, f.° 44. 
Es de 1284. 

158 

Aquesta es la inîormacion por el seynor Rey de Aragon 
dada ha Lop Sanches de Luna de lo que el solo deue désir al 
rey de Ffrança sobrel ffeyto de los Templeros. 



2 50 DOCUMENTOS DIPLOMÂÏICOS ARAGONESES 



Deue dezir con buenas palauras al rey de Ffrança el dit 
l^op Sanches que como el seynor rey dAragon lo enuiasse a el 
sobrel fej'^to de la vayll d/Vran, mandole quel dixiesse aquestas 
palauras: Como el dito seynor rey dArago, entendido complida- 
inent lo quai respondio por su letra z por el religioso fray Pas- 
chual '['olsan, de la orden de los Preycadores, que el dito rey 
dArago lenuio sobrel ffeyto de los bienes de los Templeros. En 
la quai carta z aun por el dito frayre le enuio a désir entre las 
otras cosas que ell por tractar sobre esto con el seynor Papa 
deuia venir a ell personalment. E que deffendria z guardaria la 
honra z testamento del rey dAragon, assi como el suyo, en to- 
das cosas segunt su poder, e quel faria saber luego todo lo que 
se faria e se ordenaria aqui, las quais cosas el rey dAragon muy- 
to agradesce al rey de Ffrança, z tal respuesta esperaua el del. 
\\ assi deue seer guardado el deudo de sagne z la amor que son 
Z seran entre ellos por todos tiempos, que cada uno dellos deu<.' 
estar por la honra z por el proueyto z por el estado del otro, e 
esto aun le gradesçe muyto, e assi ruega lo quel plo... segunt 
que bien la respondido destar por el dreyto z por la honra del 
dito rey dAragon, que assi lo faria el muy de grado en seme- 
llant caso por ell, e que gelo faga saber quando sea tiempo z 
sason, segunt que el mismo lo a enuiado a désir por su carta al 
rey dAragon, et si el rey de Ffrancia lo mandaua por esto atu- 
rar, digale que el vino especialment por el ffeyto de la Val 
dAran, e que no ouo mandamiento que ffincasse por aqueste 
feyto, mas quel rey de P'francia gelo faga saber segunt que 
dito es. 

Arch. Cor. Arag. Leg. Procesos n.° I. — Proceso L'ontra los Templa- 
rios, f.° 63. 



î.yi 



RIMAS DEL INCOGNITO 



Il y a quelques années, j'achetai à un libraire d'Allemagne un 
volume manuscrit de la première moitié du dix-septième siècle, 
contenant un grand nombre de poésies espagnoles qui toutes 
m'étaient inconnues. Ce volume est revêtu d'une couverture en 
parchemin, fortement noircie et salie. A l'intérieur aucun titre, 
aucun nom. 

Au dos de la couverture, un réactif m'a permis de lire l'inscrip- 
tion suivante: 

VARIAS 

y Selectas 

Poefias 

DEL 

Incognit" 

MS 

Le manuscrit comprend 22 feuillets non chiffrés, au recto 
desquels se trouve un index des premiers vers, et 274 feuillets 
chiffrés; mais il lui manque les vingt-six feuillets qui étaient chif- 
frés 14 à 17, 22, 64, y^ à 76, 12'], 170 à 177, 220 à 225, 270. 

L'écriture est uniforme du f. I au f. II 5; du f. I16 à la fin on 
distingue plusieurs autres mains. L'index des feuillets prélimi- 
naires est d'une écriture différente de celles du texte. Enfin il y 

Revue Hispanique. — O. 17 



RIMAS 



a, aux endroits indiqués ci-après, dix-sept annotations margina- 
les d'une même main (elles sont transcrites ici en italiques): 

f. 38. [A san Francisco. Diuino santo, vuestras llagas vellas] La prime- 
ra poesia que hice fue esta; por eso 710 es tan limada como era justo. Llega 
hasta donde esta esta seîlal *^ [La croix se trouve à la fin de la pièce sui- 
vante: A San Buenabentura. Glorioso cardenal, glorioso santo]. 

f. 117 v°. fSoneto. Pasô la primauera de mi gusto] Ano de 1634, siritio 
en la comcdia de San Pablo ermitano, algo trocado. 

f. 119 v°. [Soneto. No puedo persuadirme que aya avido] Siruio este 
soîieto en la comedia de San Ignacio, ano de 1622. 

f. 141. [Sentimiento de ausencia en ecos. Intactas rocas, tenebrosas gru- 
tas] Siruieron estasexclainaciones y ecos en el Desengaiio de amor, ano de 161 4. 

f. 142 v". [Preguntas y rrespuestas. Quien me tiene sin onor? Amor] 
Siruieron estas interrogaciones en el Desengano de amor, aho de 1614. 

f. 144. [Soneto. Hombre sin Dios, que a Dios ofendes tanto] Siruio este 
soneto en el Desengano de amor, aho de 161 4. 

f. 152 v°. [Canciones, Zelosos pensamientos] Siruio en la comedia de 
San Pablo, ano de 1634. [Cette note se rapporte à la première strophe de 
cette poésie, ainsi que l'indiquent deux croix]. 

f. 157 v°. [Romance. Deseada prenda mia] De este romance se ocuparon 
en el Desengano de amor las estancias que ticncn una ^ aho de 1614 [Il y a 
une croix devant les vers: Deseada prenda mia, Descansso de mi memo- 
ria, Sol que corona las cumbres]. 

f. 186 [Loa. Muestren valor las cassadas] Sirîiio esta loa desde esta 
primera ►î* .tu no inumana contienda) hasta do?ide tiene otra de la mesma 
manera (el catholico Eduardo) en el Desengano de amor, aho de 1614. 

f. 206 v°. [Soneto. Ya pues que de tu largo encanto canto] Siruio este 
soneto en la comedia de Sa7i Ignacio, aho de 1622. 

f. 207 V*'. [Soneto. Trasgo que açotas ell igero viento] Siruio este soneto 
en la comedia de El desengano de amor, aho de 1614. 

f. 208 v°. [Canciones. Jamas me persuadiera] Siruieron de estas cancio- 
nes en El desengano de amor las que iienen una ^ el aho de J614 [Il y a une 
<:roix en regard des strophes 3, 4 et 5]. 

f. 235. [Romance. Tomô el cincel la gran madré] Siruio en El desenga- 
no de amor, aho de 1614. 

f, 242 v°. [Soneto. Diuina escala de Jacob hermossa] Siruio en la come- 
dia de San Luis este soneto. 

f. 243 v°. [Soneto. Si apartado de Dios a Dios offendo] Este soneto 
siruio en El desengano de amor, aho de 1614. 



DEL INCOGNITO 253 



f. 244 v.° [Soneto. Sin vos. Nise, la vida es cruda muertej Siruio este 
so/ieto en la comedia de El deseugano de amor, ano de 1614. 

f. 249. [Romance. Desde que la adusta antorcha] Siruio este romance en 
El dese7igaho de amor, aho de 161 4. 

La première de ces annotations montre qu'elle fut écrite par 
l'auteur de la poésie à laquelle elle se rapporte. Les seize autres 
nous apprennent que seize compositions du manuscrit avaient 
■«servi» dans quatre œuvres dramatiques: 

onze dans El deseugano de amor ( ' ), en 1614; 

deux dans la comedia de Satt Ignacio^ en 1622; 

deux dans la comedia de San Pahlo ermitano^ en 1634; 

une dans la comedia de San Luis. 
Comme notre manuscrit ne contient pas moins de onze poé- 
sies ayant «servi» dans El deseugano de amor, il est naturel do 
penser que l'auteur de ces onze poésies et l'auteur de El des- 
engano de amor ne font qu'un, que les trois autres comedias men- 
tionnées par les annotations marginales sont également de lui, 
comme est également de lui la poésie à saint François en regard 
de laquelle il a écrit: «La primera poesia que hice fue esta...> 
Pour peu que l'on étudie les caractéristiques des autres poésies 
du recueil, on se convaincra aisément que toutes sont bien sor- 
ties de la même plume et que nous nous trouvons en présence 
d'une œuvre poétique considérable et, si je ne m'abuse, entière- 
ment ignorée, dont je m'abstiens intentionnellement d'apprécier 
la valeur. 

L'œuvre n'apprend à peu près rien sur l'auteur. Il était An- 
dalou, cela semble hors de doute. Dans le romance 100 «Perdo- 



( • ) Le Catdlogo bibliogrdfico y hiogrdfico del teatro antiguo espanol ùv 
Cayetano Alberto de la Barrera y Leirado, mentionne une pièce ayant 
pour titre Desengahos de amor (p. 541) d'un licencié Juan Calvo, sur le- 
([uel ce répertoire ne nous donne pas le moindre détail bio-bibliographi- 
que (p. 59). Actuellement rien ne nous autorise à identifier ce Desenga- 
hos de amor et El desengatio de amor de notre Incognito. 



254 



RIMAS 



nadme, amada paLria>, où le poète, sur le point de quitter cette 
«amada patria», lui fait ses adieux, se trouvent ces vers: 

Ya, rrio, que en vuestra margen 
yo tantas veçes contemplo, 
no os veré dar el tributo 
que a el Betis pa^jais en censo. 

La patrie du poète se trouverait donc sur un affluent — ou un 
sous-affluent — du Guadalquivir. Le champ des hypothèses est 
vaste. Il étudia h l'université de Séville, quelques pièces satiri- 
ques le démontrent. Et je crois que c'est tout. C'est peu, c'est 
trop peu. 

Les vingt-six feuillets qui manquent au manuscrit contenaient 
la fin de certaines pièces et vingt-et-une poésies dont l'index 
nous a conservé le premier vers: 



1. 


14 


f. 


14 


f. 


15 


f. 


15 


r. 


16 


f. 


22 


f. 


64 


f. 


73 


ï. 


75 


f. 


75 



Sois Elena en la velleza 
Sois vn César en nobleza 
Oy en nuestra audiencia 
Oie, tirana, mis quejas 
De Dios los sanctos loores 
Pues la Pasqua Ilega ( ' ) 
Mirôme y rindiose 
Mil gracias, tiempo, te doy 
De Piramo el querpo mira 
Ya se me acerca la muerte 



( ' ) La dernière strophe est au haut du f. 23 r°: 

Pensareis que aquesto 
de burla lo digo, 
pues Dios es testigo 
de lo que he propuesto. 
Si viene de priesa 
a enuiar, etc. 



DEL INCOGNITO 



255 



f. 127 

t". 174 

f. 174 

f. 175 

f. 177 

f. 220 

f. 222 

f. 223 

f. 224 

f. 270 

f. 270 



Dio palabra de casarse ( ' ) 

Cobarde pensamiento 

Ni S03', prometo n Dios, ni fui, ni e siflo 

Kl artifice diuiiio 

Recibe de los planetas ( 2 1 

De la Atalanta de Arcadia 

Busqué a su gusto marido 

Al que con franca mano y Haut- de oio 

Esfuerce Dios mi sufrir ( 3 ) 

De aquella hermosa espiga '4') 

Como desde niîio tierni) 



( ' ) Les vingt-six derniers vers de cette pièce sont au f. 128 r°. Voir, 
dans la présente édition, n.° 105. 

(3) Les quarante-huit derniers vers de cette pièce sont au f. 178. 
Voir, dans la présente édition, n.° 194. 

( 3 ) La fin de cette pièce occupe le recto du f. 226: 

libre de el consuelo. el çebo 



y para que mas me créas, 
fuera tu segundo Eneas 
aora quieres o Anchises. 

Siento tus prolijos danos, 
y asi mesmo es bien que sien ta 
ver marchita y maçilenta 
tal flor en tan tiernos anos; 
sin embelecos ni engaîïos 
la pureça inmarcesible 
de mi fee, en nada terrible, 
te buelue a ofrecer de nueuo, 



de su mediano possible. 

Adios, que el aima se abrasa 
y el tirano nino ciego 
anide tras fuego fuego 
para consumir la casa. 
No fuera mi mano escasa 
a no tener de por medio 
este medio tan sin medio 
para aprobar mi experiençia ; 
mas el te preste paciençia 
y a mi me preste remedio. 



(4) Les huit derniers vers de cette pièce (ou de la pièce suivante? 
sont au haut du f. 271 r": 



Tambien le sirue a la messa 
vino mezclado con agua, 
con que desentrape el poluo 
de el pecado que se entrapa. 
Mas requière este conuite 



que el aima a su costa trayga 
vn ante de penitençia 
si quiere vn postre de gracia 
que se enciende... 



35<5 RIMAS 

Sur les deux cent cinquante-trois pièces que contient actuelle- 
ment le manuscrit, une vingtaine ne m'ont pas paru devoir être 
éditées ici. Ce sont les suivantes: 

1. A solo Joseph Dios dio inteligencia. Octava. 

2. Alarde hace la fama. RomMtcc. 

3. Corre ei dorade Phebo la cortina. Sonefo. 

4. De el Helycon o de el Pierio monte, Cancion. 

5. Diuino santo, vuestras llagas vellas. Octavas. 

6. El diuino pintor de el paralelo. Soneto. 

7. En hora triste, en noche tenebrosa. Octavas. 

8. Glorioso cardenal, glorioso santo. Octavas. 

9. Huyo la tiniebla fria. Quintillas. 

10. La trompa suene de la fama célèbre. Esdrujulos. 

1 1. Los que pretenden sacar. Romance. 
\2. No menos que Hor y fructo. Romance. 

1 3. No puede Dios, con ser Dios. Romance. 

14. No se halla Dios sin vos. Octavillas. 

15. Para darle enuidia a Juno. ^£'wa«c^. ♦ 

16. Para eterniçar el nombre. Décima. 

17. Primero que diesse el ser. Décima. 

18. Quando la patria nuestra insigne Iberia. Soneto. 

19. Segun lo que un correo suyo dijo. Octava. 

20. Tan grande caudal teneis. Decmia. 

Il faut, parfois, s'affranchir de la superstition des «œuvres 
complètes» ou de ce qui pourrait y ressembler. D'ailleurs nous 
ne connaissons pas le théâtre de l'Incognito, vingt-six feuillets 
ont été enlevés au manuscrit, et le manuscrit lui-même conte- 
nait seulement «varias y selectas poesias» de notre auteur. Il est 
donc certain que nous sommes loin de posséder la totalité de sa 
production. 

Les vingt poésies que je ne publie pas n'ajouteraient rien à sa 
gloire. Est-il nécessaire de rappeler que l'on trouverait chez les 
plus grands poètes, sans en excepter probablement un seul, de& 
pièces d'une lamentable insuffisance.'' Ne nous étonnons pas si 
l'inspiration fut rebelle quand .notre Inconnu composa certaines. 



DEL INCOGNITO 2 5/ 



poésies de circonstance (') ou de commande (^), ou quand la 
fantaisie le prit d'écrire plus de six cents EsdrujuJos en alauafiza 
(Je las eroicas y siugidares bnbas (^). 



* 

Il n'y a, dans le manuscrit, aucune classification. Les poésies 
sont placées les unes à la suite des autres, dans un désordre 
qui n'a pas de raison d'être et qu'il m'a paru inutile de conser- 
ver. J'ai estimé que huit groupements suffisaient: on les trouve- 
ra indiqués à la Table placée à la fin de cette édition. 

R. Foulché-Delbosc. 



(i) Les pièces non imprimées 15, 2, 12, 11. ont respectivement pour 
titre: 

Alauando en gênerai las escuelas y ocupacion de estudiantes, en un 
acto de la Compania de Jésus. 

Otro de quan vtiles son las competencias y emulacion entre los estu- 
diantes. Para el mesmo acto. 

Otro de quanto importa abrir los ojos los estudiantes para uer lo que 
les esta bien en su estudio y no rendirse al trauajo aunque les espante. 
l'ara el mesmo acto. 

Otro sobre que no se dejen lleuar de raçones y consejos aparentes y 
fingidos para que no acudan a mirar por su prouecho y onrra en traua- 
jar hasta alcançar y salir auentajados en toda suerte de letras humanas. 
Para el mesmo acto. 

5 est dédiée à saint François; 8, à saint Bonaventure. Ce sont les débuts 
du poète. 

19, I, 20, 17 sont dédiées à saint Josepli; 14, à saint Antoine de Padoue; 
13, à sainte Anne. 

(2 ) Ottauas alabandole a vna dama el nombre de Aluaro (7). 

Canciones en alauança de Don Francisco Vêla de los Cobos, de cl abi- 
to de Alcantara (4). 

(3) N." 10 de la liste. C'est un texte fort curieux, mais d'une grande 
pauvreté littéraire. 



258 



RIMAS 



RIMAS DIVINAS 



1. Del Nacimiento. Contrahecha por «A el espejo se toca el bien ae 

mi vida-». 



A un pesebre se humilia 
la Virgen Maria, 
adorando la luna 
donde se mira. 

Ynfante diuino, 
cuya vizarria 
enamora el aima 
de Joseph y mia, 
puesta en vuestros ojos 
estarâ mi vista 



adorando la luna 
donde se mira. 

Mill pajas enlazan 
tu cuerpo y matiz.ni; 
sin ser doradas 
pareccn de tibar, 
cuyos vellos laços 
me tienen cautiba 
adorando la luna 
donde se mira. 



2. De lo MiSMO. Contrahecha. 



Los rayos le cuenta a un sol 
que del cielo al mundo vino 
la vella reyna del cielo, 
que en un pesebre a nacido 
entre paxas humildes, 
temblando a el frio. 

Su mano da luz a el muado, 
porque es la mesma que hiço 
su mesma madré, de quien 



nacio el diuino Narçiso 
entre paxas humildes, 
temblando a el frio. 

Les angeles le saludan, 
y del ayre dan auiso 
que nacio por nuestro bien 
el Mesias prometido 

entre paxas humildes, 
temblando a el frio. 



3. RoMANCB coNTRAHECHO POR « Va de la Sien a Morena baxaua otra vez 

Velardo». , 



Ya de los çielos a el suelo 
vaxaua el Veruo humanado, 
de carne humana vestido, 
por el liombre disfraçado. 



Entre vna mula y vn buey, 
en vn portai destechado 
se aloja, porque en Velen 
de los pobres no açen caso. 



DEL INCOGNITO 2 59 



Lamenta el ynfante tierno, como el ber la yngratitud 

mas vello que el sol gallardo, que reyna en el pecho humano. 

porque el peccado enemigo Si desnudo esta en el yelo, 

de libres nos hiço esclauos. vien saue, aunque estd temblando, 

De el graniço ni la nieue que a de uerse en vna cruz 

su rigor no siente tanto de pies y manos clauado. 



4. Otro DEL SacramexNio, contrahecho, a EL Nascimiento de Noestro 
Senor, a lo negro. 

FregM l. — No saue, seor Anton, 

como criuimo a Guinea? 
RespÀ' 2. — Que criue, senor Andréa? 
/. — Que a nacido la redencion. 
Otro 3. — Por vn Dio, que tiene raçon: 
bayre moro toro quentaro tu. 

Todos. — Assi mangoro mango tumbequetu, 
bayre Guinea na ande morecongo, 
que mandinga detumbequetu. 

Ay Jesu! Ay Jesu! 
que venimo cansaro, quentaro tu. 

/. — Ay vna Virgen con eya. 

mas que la luna gaiarda, 

y un Josepho que le guarda 

el sol que a naçido de eya; 

tanto serafîn entreya, 

tanta dança, tanto bayre: 

con mil primor y donayre 

hacen mil mudança nueua 

trinta patore que yeba 

sobre el pellico el zurron. 
3. — Por vn Dio, que tiene raçon: 

bayre moro toro quentaro tu. 

/. — Aquel ynfernal jigante 
Luzbel, en la delantera. 
el ynfierno y su hoguera 
tan tenbrando de te ynfante. 



26o 



RIMAS 



J. 



Es tan veyo y rerumbrante, 
y tiene tan nobre trato, 
que hace uidiya y prato 
con el que a bucaiie viene, 
y e tan pobre, que no tiene 
un paîïale ni un camizon. 
— Por vn Dio, que tiene raçon; 
bayre moro toro quentaro tu. 

— Aqueya patora veya. 
mare del Dio que tratamo, 
en el puebro donde ozamo 
diçen que pario donzeya: 
todo quanto dicen deya 
e la uerdad infaribre, 
y el que dello etâ increibre 
coxa las de Villariego 
zi no quiere ver el fuego 
que haçe la ynquisicion. 
— Por vn Dio, que tiene raçon: 
bayre moro toro quentaro tu. 



5. Otro contrahecho pok « A?/ 

ras » , 

El criador de las planetas 
y açedor de las criaturas, 
oy conuida en vn pesebre 
con la gracia a el aima pura. 
Agradauan a la vista 
los angeles del altura, 
que paz publican a el suelo 
y a el ynfierno desbentura. 
Vcrueraua entre las paxas 
la esmeralda Dios desnuda, 
que promete con su muerte 
el perdon de nuestras culpas, 
quando seys zagales vellos 
buscauan la Virgen pura, 
porque ay fama en su riuera 
de su gala y hermosura. 



inaxor de los planchas conuidaua las criatu- 

DEI. NaÇIMIENTO. 

A el portai de Belen llegan, 
y viendo a el nino que buscan, 
a la madré y a su esposo 
desta suerte les saludan: 

«De las bien cassadas, 
Virgen, sois la vna, 
pues sois madré de Christo 
dcsde la cuna. 

Sois santificada 
desde que nacistes, 
y ansi merecistes 
ser de Dios. mirada; 
nunca en Vos fue aliada 
macula ninguna, 



DEL INCOGNITO 



261 



pues sois madré de Christo 
desde la cuna, 

Sois la vidiiera 
por do cl sol diuino, 
Dios, abrio camino, 



vos quedando entera; 
sois la medianera 
de nuestra fortuna, 
pues sois madré de Christ( 
desde la cuna. 



6. Otro DEL Nascimiento, contrahecho por UNO QUE DicE! tAlbattia del 
aima mia, jnas uella que Htt serafin.-». 



«Reyna del cielo Maria, 
mas uella que vn serafin, 
adorada de mi aima 
desde la ora que os ui! 
Pues sois la mesma piedad, 
tenelda, Uirgen, de mi; 
mirad que, aunque humilde y pt)- 



que dentro de mi uiuis. 
En este portai me beo 
(le Velen, donde asistis, 
desde que se pone el sol 
hasta que buelbe a salir. 



[bre. 



Sois tan hermcj-a a mis ojos, 

que prometo desde aqui 

a Vos, a Joseph y a Christo, 

mientras viuiere seguir, 

que, aunque soi de traxe humilde, 

tengo tan altiuo fin, 

que os contemplo como a esfera 

para en su centro viuir». 

Mas le dijera el pastor 

si Joseph no diera fin 

con encargarle el silencio. 

que quiere Jésus dormir. 



7. Otro del mismo, contrahecho por «^Miraua Lisaro idi diadel erizado 

noiiieinbre. 



Miraua la Virgen pura, 
en el rigor de Diziembre, 
como temblaua en las paxas 
el sumo bien de los bienes. 
Miraua los serafines 
que por el ayre deçienden, 
cantando diuinos motes 
desde la gloria a el pesebre. 



Biolo temblando de frio 

del rigor que el tiempo tiene, 

que en verlo pobre y desnudo 

con uida y aima lo siente. 

A sus lados de rodillas 

estan Maria y Josephe, 

enjugando los cristales 

que por nuestras culpas vierte. 



8. Del Nascimiento. 

En vna noche fria, 
en vn portai humilde y destechado, 
naçio nuestra aJegria 



202 



para consuelo del desconsolado, 
por vuestro bien y el mio. 
temblando entre las paxas con el frio. 

Porque tenga consuelo 
el mundo y se renueue su alegria, 

llorando estA en el yelo 
el que es de nuestro bien amparo y guia, 

entre dos animales, 
para remedio y bien de los mortales. 

Lamenta nuestros duelos 
el ynmenso senor de cielo y tierra, • 

y baxa de los çielos 
a hacer a el ynfierno cruda guerra; 

vamos de caida, 
y quiere con su muerte darnos vida. 

9. Romance del Nascimiento. 



Ya las sombras de la noche 
-en fproles se conuierten, 
y el çielo sus luminarias 
y sus antorchas ençiende. 
Ya se descubren los montes 
con el resplandor que vierte 
vn nueuo sol, cuyos rayos 
éclipse de cruz prometen. 



A padecer en la tierra 
de el ympirio çielo viene, 
de carne vmana vestido, 
a librarnos de la muerte. 
Pobre naçe en vn portai, 
rico de célestes vienes, 

a la tierra 

(manque la fin). 



10. Letrilla. buelta a lo diuino, de EL Nacimiento. 



La Uirgen pario en Belen 
un infante celestial. 
Mill gracias, Uirgen, os den, 
pues nos distes tanto bien 
en tal portai. 

Portai, aunque humilde y chico, 
donde tanto bien tenemos, 
no es rrazon pobre os llamemos 



de oy mas, sino alcazar rrico: 
acuda Jerusalen 
a ofreceros su caudal. 
Mill gracias, Uirgen, os den, 
pues nos distes tanto bien 
en tal portai. 

Con panderos y sonajas 
os hagan con mill primores 



DEL INCOGNITO 20$ 



las pastoras y pastores Mill gracias, Uirgen, os den, 

salua, nino, entre las pajas: pues nos distes tanto bien 
desa Maria anazaren en tal portai, 

no se a visto tal zagal. 

H. Letrilla pastorii . 

G. — Bras, al suelo vn nifio tierno 
de los cielos a venido, 
que, aunquestâ recien nacido 
tiembra del todo el infierno. 

B. — Gil, parese huerte caso 

que a el infierno todo asonbre 

de un infante solo el nonbre, 

que aun no puede dar vn paso. 
G. — Sabe, Bras, ques Dios eterno 

que a salbarnos a venido, 

que, aunquestâ recien nacido, 

tiembra del todo el infierno. 

B. — Pardiobre, si es Dios, que quiero 

yr alla, y en mi suiTon 

presentarle un camison 

sahumado con romero. 
G. — Vien haïas, porques invierno 

y no es mucho esté arresido, 

que, aunquestâ recien nacido, 

tiembra del todo el infierno. 

B. — Yo tanvien pienso lleiiarle 

a la madré del donzel 

vna cantara de miel 

con que pueda regaiarle. 
G. — ^Vn cordero gordo y tierno 

le podrâ lleuar polido, 

que, aunquestâ recien nacido, 

tiembra del todo el infierno. 



204 



12. Romance de el Nacimiento, a lo diuino. 



Oy, dcl impireo céleste 
dexando el trono mas alto, 
;i la tierra baja Dios 
|)or el hombre, disfrazado. 
Oy, porque le comuniquen 
de el mundo los mas estranos, 
trueca su alcazar diuino 
por un pajizo techado. 
Vese de amores herido, 
y ansi, como enarnorado, 
por mas se encubrir, se uiste 
«le nuestro sayal humano. 
Siendo de el cielo el mas rrico, 
nace esta noche temblando, 



tan humilde que le falta 
aun para cubrirse un pafio. 
Por cama tient un pesebrc 
de un medio caydo establo, 
que, como en el campo nace, 
no ay otra cama en el campo. 
De abrigo le sirue el heno, 
mas es pequeiïo rreparo 
para un cuerpo tan desnudo 
en tiempo de yelos tantos. 
Desde el instante que nace 
comienza a pasar trauajos, 
prodigio de que en la uida 
los ha de tener doblados. 



13. Otro de lo mesmo, buei.to de lo humano alo diuino. 



Mirando estaua Josephe 
las carnes sagradas frias 
de el summo bien de los bienes, 
origen de nuestras dichas. 
Como padre le acompana 
con lagrimas infinitas, 
causadas de uer las perlas 
que uierte por sus megillas. 
Junta de el suelo las pajas, 
porque son las pajas mismas 
las que le siruen de cama, 
y las mismas que le abrigan. 
En el cielo las estrellas 
claros soles parecian, 
haciendo la obscura noche, 
con sus rresplandores, dia. 



No rreyna en su pensamiento 
de humana rriqueza inuidia, 
porque de el suelo lo aparta 
y a la gloria lo rretira. 
De la Uirgen soberana, 
su esposa, los ojos mira, 
fijados, de puro honestos, 
sobre la tierra que pissa. 
Alegres las oras passa 
con tan dulce compaûia, 
contemplando en hijo y madré 
quanto en los cielos se cifrrt. 
Ya los pastores de el prado 
de todos tienen noticia, 
y para Belen se parten 
a darles la bienuenida. 



DEL INCOGNITO 20 S 



14. Al Naçimiento. Octauas. 

Vn unico querer puso en jornada 
al uerdadero Amor hasta la muerte, 
porque de el cielo acâ no esta hollada 
la senda, ni de el flaco ni de el fuerte. 
Abrase de acudir a su possada 
por la dichossa y uentiirosa suerte 
que este cordero manso y Dios eterno 
nos da por dar pesares al infierno. 

Valio al hombre hacerse esta jornada 
librarse de las manos de la muerte, 
y de aqui para alli traer hollada 
la Parca, si temida, no tan fuerte. 
Podrâ seguro estar en su posada 
con tal uictoria, pues le cabe en suerte 
el celestial descanso y goço eterno, 
triumphando de las penas del infierno. 

15. PORTUGUESSA. Al NaCIMIENTO. 

/." — OUay que teiio praçer! 

_'." — E de quels o pracer tal? 
/." — De que uefie a Purtugal 

fiUo de Deus a naçer. 
2." — Pois, que nos ha de façer 

quein naçe a stabro de un boey? 
/." — Fidalgos apar de u rrey, 

que lo es aunque tembra y chora. 
Todos. — Naça, pois, y muito embora, 

e començese a tanxer. 

/." — Dixo o crelgo ao sancristan, 

y a mi a dito Blasco Fallas, 
ques el que naceu as pallas 
primu de u rey Sauastian. 

2." — Ay quein nao sa destremer 
co infantin y ynfantina! 



266 



RIMAS 



/." — Todo me fago farina, 

del cuntento qiiein mi mora. 
Todos. — Naça, pois, y muyto embora, 
e començese a tanxer. 



loaos. 



— Mais me a dito incontenente, 
queste minino despoes, 
porlo que tein purtugues, 
ha de ser muyto ualente. 
— Ay! y como penso uer 
comprido meo a petite! 
— O sebo se me derite 
de amor que le teiio agora! 
— Naça, pois, y muito embora, 
e començese a tanxer. 



16. Negra. Al Nacimiento. 



Todos, 



— La sonagiya Gine 
toque, y Bras ro panderetico. 
— Poque, çioro Flançico? 
— Poque el que turu ro be 
oy naçe en un piçeblico. 
— Curumbe curumbe curumbico, 
curumbi curumbi curumbe, 
dare que dare retupanpe. 



Todos. 



— Turu ncglo que lia çauira 
reste plimo mirangroso, 
ça contento y ça goçosso 
su coraçon y su uira, 
y pue atura no conuira 
uamo a ueyo a portarico. 
— Curumbe curumbe curumbico, 
curumbi curumbi curumbe, 
dare que dare retupanpe. 



/." —Que lemo Iccil a eya, 
poçino roha çauira 



DEL INCOGNITO 



267 



Toaos. 



que çaplima la pâlira 
y plimo el que ça cueya 
y que ça agola lonçeya 
aunque a paliro el plimico. 
— Curumbe curumbe curumbico, 
curumbi curumbi curumbe, 
dare que dare retupanpe. 



17. Otra negra a lo mesmo. 

/." — Turu neglo, en que pensamo 
e çanto Dios o naçiro? 
Todos. — Uamo a daye el bienueniro, 
que aunque neglo no tiznamo. 



Todos. 



— No turu lo que neglea, 
ça tinta, humo, ni teçe, 
ni ça el neglo, como diçe, 
aforro re chimenea, 
poque si el hoçico alçamo, 
ay diente branco y brutïiro. 
— Uamo a daye al bienueniro, 
que aunque neglo no tiznamo. 



Todos. 



— No ça cara de sarten, 
ni meno de oUin quemado, 
la de tanto neglo onrrado 
como ua para Belen. 
Mas que branco rerumbramo 
quando estrenamo uestiro. 
— Uamo a daye el bienueniro, 
que aunque neglo no tiznamo. 



18. Al Nacimiento. Letrilla. 



Pues pasô la noche ya 
y uino el sol a naçer, 
uamosle todos a uer, 
que la uida nos darâ. 

Rtvut Hisptiti,ique. — O. 



Es de tan rico caudal 
este sol que naçe al yelo, 
que sin el no uale el çielo 
lo que con el un portai. 



268 



De encarnado uestirâ 
para disfraçar su ser. 
Uamosle todos a uer, 
que la uida nos darâ. 

En la lesena que ha dado 
se ha descubierto en cubierto, 



pues en campo a campo abierto 
los cielos ha despoblado. 
Traele amor y amor harâ 
lo que suele amor haçcr. 
Uamosle todos a uer, 
que la uida nos dani. 



19. Al Nacimiento. Letrii.ia. 

Quando baja Dios de los cielos, 
canta la tierra y el cielo tambien, 
porque el suelo le sirue de cielo, 
y entre angeles naçe con goço y placer. 

Esta aue diuina 
tan gran buelo ha dado, 
que oy ha disfraçado 
su esencia diuina. 
Porque amar al hombre se inclina, 
cant.i la tierra y el cielo tambien. 

Aunques luna bella 
la que el sol descubre, 
con pajas la cubre 
a su pura estrella, 
y adorando al Dios que esta en ella, 
canta la tierra v el cielo tambien. 



20. Al Nacimiento de Christo nuestro senor. 



Nino tierno, si al rigor 
de el yelo os venis a estar. 
mirad que os aueis de elar 
aunque os abraseis de amor, 

IMirad que no descansais 
sino quando estais llorando, 
y la que os esta adorando, 
llora de uer que llorais. 
No Uorar sera mejor, 
pues nos venis a alegrar. 



Mirad que os aueis de elar 
aunque os abraseis de amor, 

Conpadeceos vos de uos, 
l)ues saueis y saue el cielo 
que esta tiritando al yelo 
el mayorazgo de Dios. 
Nunca os faltarâ dolor, 
si asi os dais en maltratar. 
Mirad que os aueis de elar 
aunque os abraseis de amor. 



DEL INCOGNITO 



269 



21. Al Nacimiento. Letkilla. 



Rompiendo los ayres, 
angeles vellos, 
porque Dios a naçido 
vajan al suelo. 

Por darle vn desden 
;il confusso abysmo, 
hecho hombre Dios mismo 
oy naçe en Belen: 
y anunciando el bien 
luiestro, los de el çielo, 
])orqiie Dios ha naçido 
vajan al suelo. 

Con paz y alegria 
ri rey nos conuida, 



porque es la parida 
la reyna Maria; 
el bien nos embia, 
y por mas consuelo, 
porque Dios ha naçido 
vajan al suelo. 

El eco que suena 
la gloria ha cantado, 
y el suelo admirado 
de si se enajena. 
Como es noche buena 
y bueno el senuelo, 
porque Dios ha naçido 
vajan al suelo. 



Aquel çagalito 
de aquel pesebre 
bien se le conoçe 
que amores tiene. 



22. Al Nacimiento. Otra. 

Bien se le conocc 
que amores tiene. 



Quejase a los uientos 
con su tierno llanto, 
y sirue de encanto 
a los elementos. 
Passa mil tormentos 
por uerse al yelo, 
V en el cielo y suelo 
su mal se siente. 



Aunque estan llorando 
sus ninas hermossas, 
con perlas preçiosas 
estan conuidando, 
y de quando en quando 
porque solloça 
cantan en su choça 
cantos alegres. 
Bien se le conoçe 
que amores tiene. 



23. Al Nacimiento. Romanck. 

Tened lastima de vos, 
nino Dios que estais al yelo, 
V morireis maltratado 
si os tratais mal desde tierno. 



2/0 RIMAS 



Mejorad de aluei-gue y cama, 

que sois rey, aunque encubierto; 

y aunque es la buestra de campo, 

es cama de menospreçio. 

No es el trage que traeis 

para dar a conoçeros, 

que es encarnado, y por el 

os an de tener en menos. 
Llorad, llorad, diuinos ojos vellos, 
que os abrasais de amor, y amor es fuego. 

Dejad, infante, las pajas, 
trocad en purpura el heno, 
que no es Dios mas bien naçido 
que uos lo sois, ni mas bueno. 
No os contenteis con que digan 
los çielos que sois de el cielo, 
que venis a tierra esteril 
y querran qne pagueis feudo. 
Mirad por vos, nino hermosso, 
porque ay pronostico cierto 
que a puro hierro de lança 
os an de pedir el pecho. 
Llorad, llorad, diuinos ojos vellos, 
que os abrasais de amor, y amor es fuego. 

24, Al Nacimirnto. Canciones. 

Primero que de el alua 
naçiesen los crepusculos, que al dia 

y al mundo hacen salua, 
vn sol nacio de el alua de Maria, 

haciendo çielo el suelo, 
porque donde el esta esta todo el çielo. 

Donde este sol diuino 
los rayos entretege de sus braços, 

en hebras de oro fino 
las pajas se conuierten, y sus laços 

enlaçan çielo y suelo, 
porque donde el esta esta todo el çielo. 



DEL INCOGNITO 



271 



Las perlas que derram.i 
sobre el regaço ermosso de la aurora 

que le sirue de cama, 
el alua de quien naçe las adora, 

aunque las ue en el suelo, 
porque donde el esta esta todo el Ç}e\o. 

Ya no es portai caydo 
el de Belen, sino portai sin danos. 

pues en el ha naçido 
el sol que a de durar treinta y très anos 

para alumbrar el suelo, 
porque donde el esta esta todo el çielo. 

25. Glossa agena, letra propia , AI. Nacimiento. 



No lloreis, nino, aunque os qua- 
que diran que es ninear, [dre, 

quien viere a un nino llorar 
tan grande como su padre. 

Glaro sol resplandeçiente, 
aunque entre pajas naçido, 
que por el hermosso oriente 
de Maria aveis salido 
a alegrar nuestro occidente; 
pues la voluntad de el padre 
vuestro fue que a vuestra madré- 
oy le diesels tan buen dia, 
dia de tanta alegria, 
no lloreis, nino, aunque os quadre. 

Dejad goçen los de el suelo 
de la gloria que les dais 
en daros a uer sin uelo, 
porque, estando donde estais, 
goçan lo mejor de el çielo. 
No chisteis, ni de llorar 
trateis, viniendo a juntar 
las naturalezas dos, 



que abrâ algunos tan sin Dios 
que diran que es ninear. 

Eterniçad el renombre 
de el nueuo ser que teneis, 
para que el mundo se asombre, 
que, aunque nino pareçeis, 
muestras dais de mas que hombre. 

Y quien ya comiença a dar 
taies muestras, no ha de estar 
Uorando, porque se yela, 
para que no se conduela 
quien viere a un nino llorar. 

Digo que el llanto dejeis 
y que no dejeis el llanto, 
que lloreis y no lloreis, 
porque alcançemosVn tanto 
de las perlas que verteis. 

Y goçossa vuestra Madré 
dira, porque a todos quadre 
los que a ueros han venido, 
que es el hijo que a parido 
tan grande como su padre. 



272 



RIMAS 



26. A LOS Reyes. 

Suspended el tierno llanto, 
diuinos ojos serenos, 
entre tanto que os adoran 
très reyes vassallos buestros. 
Salid a uer con ]a aurora 
vna estrella y très luçeros 
que os vienen a haçer salua, 
como sois Sakiador nuestro. 
Goçad, goçad, diuino infante vello, 
lo que os ofreçen oy, pues todo es buestro. 

Très, porque sois vno y très, 

os quieren pagar oy feudo, 

vno a uno como a vno, 

y como a très très diuersos. 

Oro os traen como a Rey; 

como a Dios, suaue inciensso; 

y como a perfecto hombre, 

mirra de valor y precio. 
Goçad, goçad, diuino infante vello, 
lo que os ofreçen oy, pues todo es buestro. 



27. A LA Resurreccion, trovado. 



Pues murio la muerte ia 
i resucitô la gloria, 
uictoria, uictoria! 
Que de el indio a el etiope, 
para que el demonio hui^. 
suena aleluya! 

Comienzase de quexar 
Lucifer con graue pena, 
porque le tiene en cadena 
este uencedor simpar. 
Trueca su gusto en pesar 
i su contento en congoxa, 
porque al infierno le arroja, 
do tiene de padesçer 



i entre sus Hamas arder, 
porque al aima no destruia. 
Suena aleluya! 

De flores se uiste el suelo 
i los prados de esmeraldas, 
perlas derrama en sus faldas 
la clara aurora de el cielo. 
Todo rreciue consuelo. 
pues en el agua los peces 
hacen cruzados a ueçes, 
i en el campo el cabriiillo 
con el manso corderillo 
muestra la destreza suia. 
Suena aleluya! 



DEL INCOGNITO 



273 



28. Romance a i.a Resurreccion. 



Oi de un marmoreo sepulcro 
do estuuo depositado, 
quien murio pordarnos uida 
alegre sale triumphando. 
Oy su rresplandor deshace 
de la tierra el negro manto, 
trocando en alegre oriente 
el mas tenebroso ocaso. 
Oi a los padres primcros 
saca por su mesma mano 
de el limbo profundo adonde 
an uiuido tantos aiîos. 
Oi tiene a sus enemigos 
deuaxo sus pies postrados, 



i dellos quai uencedor 
saca el pendon tremolando. 
Oy a su madré uisita, 
dandole tiernos abrazos, 
i ella, de uerle glorioso, 
en gozo conuierte el liante. 
Oi, camino dEmaus, 
con sus discipulos sacros 
en forma de peregrino, 
trata peregrinos casos. 
Oy con los brazos auiertos 
aguarda que le pidamos: 
ileguemos, pues se nos muestra 
manirroto para darnos. 



29. De EL S.VCRAMENTO, GLOSA AGENA, LETRA PROPRIA. 



Como puede comer mas 
el que desto menos corne? 
Quien quisiere acertar tome 
de la fe santa el compas. 
Mire el que come, si comc 
dignamente deste pan, 
que carne y sangre le dan, 
^unque pan y vino tome. 

Oy Christo conuida a liecho 
a vna mesa celestial, 
do se da vn manjar igual, 
que a e! justo hace proueclio 
y al ynjusto haze mal. 
Si el ynjusto qiieda atras 
quando tuerce este compas 
de el que come dignamente, 
viendo su muerte présente, 
•como puede comer mas? 

Como puede a este conuite 



Degar aima descuidada, 

pues saue que, aunque ay cntrada 

para todas, no se admite 

si el aima purificada? 

Y de no serlo, no asome 

por el, sino aquesto tome 

por lo mas seguro y Ilano, 

pnrque viuirâ mas sano 

<1 que desto menos come. 

Pero si esta tan ambriento 
de este manjar celestial, 
que busca el manantial, 
quai cieruo que esta sediento, 
para remediar su mal. 
Si este tal se llega y come, 
de la suerte que ensenome 
la yglessia comer tal pan, 
pues a todos se lo dan, 
quien quisiere acertar tome. 



274 



RIMAS 



Toma aqueste pan diuino, 
y antes de corner bocado, 
mira si estas preparado 
a tal Jornada y camino, 
(juc de no, estas condenado. 
Y es de suerte que jamas, 
mientras Dios fuere, estaras 
eternamente defunto, 
si torçieres solo un punto 
de la fe sauta el compas. 

Suele vn rey un caso justo, 
si en su gracia esta un basallo, 
de su persona fiallo; 
y en no haciendolo a su gusto, 
de su reyno desterrallo. 
A mi en gracia Dios fiome 
su cuerpo en pan, porque tome 
vida eterna en un bocado; 
mas si Dios no lo a fiado, 
mire el que come si come. . 

Mire el que prétende ser 
conuidado a esta comida, 
no sea de si omicida, 
que en su mano esta escoger 
muerte eterna o larga vida. 



Muerte escogen los que van, 
si acaso en pecado estan, 
y pena de ynfierno justa, 
y eterna vida el que gusta 
(lignamente deste pan. 

A pan de tal perfection, 
que esta Dios en su figura, 
no ay aima que no abentura 
a ofrecerle el coraçon, 
pues con darlo se asegura; 
y en dandolo hallaran 
que, aunque toman solo pan, 
si el aima esta firme en fee, 
que aunque el pan solo se ve, 
que carne y sangre le dan. 

Y ansi el cordero diuino, 
por mostrar a la criatura 
que es aquesta su hechura, 
nos dio este pan y este vino 
que es su carne y sangre pura. 
Porque el aima que lo come 
se ajuste mas y se dôme 
dignamente a lo gustar, 
que es Dios aqueste manjar, 
aunque pan y vino tome. 



30. SoNETO AL Santissimo Sacramento. Supef et futur t glorie nobis 
pignics dat. (Opusculo Div. Thonie, 57.) 

Con obras, con palabras, con deseos 
de caridad, de amor y de pureça, 
se acerca, se encamina, se endereça 
cl aima a Dios sin bueltas ni rodéos, 

Y el, con triumphos, coronas y tropheos, 
a su ualor, constancia y fortaleza, 
galardon, premio y paga con largueça 
ofreçe, asegurando sus empleos. 

Prenda, senal y muestra en tal offerta 



DEL INCOGNITO 



■/:> 



desea, busca y pide el aima hermossa; 
y Dios, porque se alegre y satisfaga, 

en especies, en uino y pan cubierta, 
su esencia, carne y sangre misteriosa, 
céda por prenda aca y alla por paga. 

31. Al mksmo. 

El Uerbo eterno, de el amor uencido, 
tanto al diuino amor quiso humillarse, 
que obligandole amor a disfraçarse, 
uino de amor y humanidad uestido. 

Mas oy prétende amor en su rendido, 
por amor de los hombres senalarse, 
por amor obligandole a quedarse 
en pan de amor cubierto y abscondido. 

Disfraces son que, por amor de el hombre, 
ordena amor cortando a su medida 
el bien que por amor el aima hereda. 

De amor el gran poder al mundo asombre, 
pues Christo por amor le da su uida 
al hombre, y por amor con el se queda. 

32. ViLLANCICO AL SaNÏISSIMO SaCRAMENTO. 



Mal me apartara de uos, 
si uos en mi pecho estais 
dandole el ser que le dais, 
pues le dais el ser de Dios. 

Quando de uos me enageno, 
de ser tan ageno estoy, 
que dejo de ser quien soy, 
pues no soy para uos bueno. 
Pero sois tan bueno uos, 
que amando estais, y al que amais 



dandole el ser que le dais, 
pues le dais el ser de Dios. 

No equiualdra ni equiuale 
quanto oy el cielo a criado 
a lo que aueis dado dado, 
ni Dios mas que uale uale. 
Sois çentro de el aima uos, 
y en todas partes estais 
dandole el ser que le dais, 
pues le dais el ser de Dios. 



33. Al Santissimo Sacramento. Villancico. 



Costôle al hombre la uida 
un bocado, y oy le a dado 



amor, en otro bocado, 
restaurada la perdida. 



2"]^) 



RIMAS 



Es tan poderosso amor 
con Dios, y Dios tan humano, 
que se le uiene a la mano 
por darsela al pecador. 
Conuidale con la uida 
y ofreçele al conuidado 
amor, en otro bocado, 
restaurada la perdida. 



Perdio el hombre de un embite, 
por jugar de mano, el resto, 
y oy por el el suyo ha puesto 
Dios, para que sedesquite. 
Quien a de auer que le impida 
la f^anancia, si le a dado 
amor, en otro bocado, 
restaurada la perdida? 



34. Ai. Santissimo Sacramento. Romance. 



Para engrandeçer al hombre 
de los hombres el mas bueno, 
oy le haçe hijo de algo 
de tributario y pechero. 
Oy al hombre el hombre y Dios 
en su mesa le da asiento, 
para uer como se siente 
con el plato que le a hecho. 
Oy el Rey que siempre reyna, 



por uer si es hombre de pecho 
el hombre, le da el tuson 
como a grande de su reyno. 

Y oy ultimamente al hombre 
el mayorazgo supremo 

se da, porque erede en uida 
el mayorazgo de el cieio. 
Que tiene a el derecho, 

V Dios de uincularsele deseo. 



35. Ai, Santissimo Sacramento. Contrahecho. 



Ay, Amor, de amor hcrido, 
que de ueçes vas y vienes 
a uer el aima a quien amas 
por el amor que te tiene! 
Sin duda que la regalas, 
pues que tan presto se buelue 
a renacer en tu fuego, 
por no morir entre niebe. 
No es a la empressa cobarde. 
pues apenas la preuienes 



quando de nuebos amores 
se abrasa en Hamas ardientes. 
Siempre se alegra y se goça 
de uerte venir alegre, 
anunciandole la uida, 
que ères uida y la das siempre. 
Y agora con tu uenida 
quanto ha deseado tiene, 
porque en tenerte athesora 
el bien mayor de los bienes. 



36. Al. Santissimo Sacramento. Décimas. 



Prueua este pan çelestial, 
hombre, pues que se da a prueua, 
y antes que le pruebes prueua, 
no hagas la prueua mal. 
Seras hombre de caudal, 



si de el caudal que reparte 

acaudalas vna parle, 

que aunque es parte al pareçer, 

es el todo que ha de ser 

cl todo para saluarte. 



DEL INCOGNITO 



277 



Coaie de aquesta comida 
que da vida, pero aduicrte 
ques comida que da muertc 
si se corne mal comida. 
El que conuida con vida 



se da a ssi mesmo en manjar: 
el como se puede dar 
la fee lo dira despues, 
y la fee entre tanto es 
créer, corner, y callar. 



37. Al Santissi.mo Sacramento. Contrahecho. 



Hombre, si quics vida nurua, 
corne el pan que se da alli, 
que, como en gracia le comas, 
no ay desgracia para ti. 
Encorporale en tu pecho, 
seras la estancia y jardin 
de la flor cuyos estremos 
son estremados rubis. 



Hazle la salua si en saluo 
estas, y podras deçir 
que han saluado sus saluados 
aimas sin quento y sin fin. 
Gustale y darasle gusto 
a el aima que uiue en ti, 
y sin dejar de ser hombre 
seras lu ego séraphin. 



38. .\i. San'ctissimo Sacramento. Soneto. 

Viuo por ver, que viuo contemplando 
aquel manjar que estoy apeteçiendo, 
que es pan, es hombre y Dios, y de el entiendo 
al aima regalar de quando en quando. 

Velando viuo, y con viuir velando, 
de llegarle a gustar estoy temiendo, 
porque, aunque esta la uida prometiendo, 
la muei'te esta tambien pronosticando. 

No se si me dard la vida o muerte, 
pues por lo poco o nada que merezco, 
demonio, mundo, y carne me persigue. 

Estraiia confussion, si bien se advierte, 
que de el bocado que a comer me ofrezco, 
no se si vida o muerte se me signe. 

39. Otro a la Cruz. 



Diuina escala de Jacob liermossa, 
llaue de el alto alcaçar estrellado, 
trono de el rey diuino enamorado, 
norte claro de el aima deseossa, 



278 



vandera de la esquadra venturossa, 
estandarte en los cielos arbolado, 
cama de campo donde el rey sagrado 
reclinô su caueza uictoriossa, 

escudo hecho de la muerte a prueua, 
lança gloriossa de Luzbel temida, 
y espada que asegura mi uictoria, 

dichossa el aima que tu carga lleua, 
siguiendo a quien en ti nos dio su uida 
y por ti nos darâ su eterna t^loria ! 

40. ViLLANCICO A LA CrUZ, CONTRAHECIIO. 

Manda el rey que es nuestra luz le hagan humillacion 

que todos con deuocion a este triumpho de la Cruz. 
le hagan humillacion 
a este triumpho de la Cruz. Diçese por cossa çierta, 

que es la cruz que se nos muestra 

El rey nos manda acudir la mesma llaue maestra 

a adorar la Cruz que adora que al cielo le abrio la puerta; 

la reyna nuestra senora, y asi, para darnos luz, 

de quien nos uino el uiuir; quiere el rey, que adoracion 

y uiendo que es nuestra luz le hagan, y umillacion, 

manda que sin dilacion a este triumpho de la Cruz. 

41. SONETO AL NOMBRE DE JeSUS. 

Nino, dulce Jésus, te considero, 
y queriendo quai niiio grangearte, 
con aficion puéril pretendo darte 
la justa paga de tu amor sinçero. 

Considerote Rey, y quando espero 
uerte juzgando en la suprema parte 
de el recto tribunal, temo mirarte, 
leon entonçes y asta aqui cordero. 

Si en la cuna te miro, me enamoro; 
tiemblo si en alto tribunal te miro; 
aqui me causas miedo, alli esperança. 

Mas como en cuna y tribunal te adoro, 
entre amor y temor al bien aspiro 
que con temor y por amor se alcança. 



DEL INCOGNITO 



279 



42. Otro al Juiçio. 

Cordero manso, dulce y amorosso, 
en leon por mi culpa conuertido, 
juez por justiciero conocido 
como hasta aqui lo fuiste por piadosso; 

si la espada en tu braço poderosso, 
y en mi aima el delicto cometido 
contra ti considero, en uano pido 
perdon al ofendido rigurosso. 

Mas no lo pido en uano, ni oy en uano 
tu lado ocupa la diuina oliua, 
simbolo de la paz y paz de el suelo. 

Maria hermossa, detened la mano 
de Dios, ayrada, juàta, y uengatiua, 
que si uos dais fauor, el darâ cielo. 

43. De la Ascension de Nuestra Senora. 

Despues que recogidos 
les apostoles santos 
fueron de las prouincias 
do estauan predicando, 
todo el collegio junto 
estaua uisitando 
la Madré del Maestro 
que les auia ensenado. 
Hablan ]os coraçones, 
que no pueden los labios, 
porque en vessar sus ropas 
los tienen ocupados. 
Postrados de rodillas, 
estauan adorando 
aquel diuino rostro 
de todos deseado. 
Y estando praticando, 
la Virgen a su Hijo el aima ha dado. 

Pasados los très dias, 
el cuerpo hermoso y caste 



28o 



RIMAS 



los angeles a el çielo 
le iian acompaiiando. 
Los doçe que le minin 
de gloria matizado, 
con lagrimas a voçes 
le dicen suspirando: 
«Bolued, Virgen, los ojos, 
vereis como quedamos 
sin uos soles i tristes, 
sin madré y sin amparo; 
mas pues suuis triunphando, 
desde ese ympirio trono consoladnos. 

44. Text.,. 

«Sois pura, diuina, y vell;i. 
Virgen de la Encarnacion. » 



Gi.oss.\. 



El celestial cortesano, 
Christo, diuino Emanuel, 
])ara terror de Luzbel 
y para el remedio humano, 
con su arbitrio soberano 
al fin como para Madré 
de el Uerbo, hijo de el Padre, 
antes y despues donçella 
os hiço, esplendida estrella, 
tal que tal veldad obliga 
que de uos, Virgen, se diga: 
«Sois pura, diuina, y uella.» 



No ay, si bien se considéra, 
entre los humanos hombre 
que en oyendo vuestro nombre 
a todos no le prefiera; 
no ay en la céleste sphera 
ni en el mas oculto abysmo 
quien no sepa de si mismo 
ser asentada opinion 
por ser de fee conclusion 
que el cielo, despues de Dios, 
no incluye otra ygual a uos, 
Virgen de la Encarnacion. 



45. Texto. 
iEs])CJo de penitencia,) 



Glossa. 



La que al espejo de el mundo, 
siendo de el mundo el espejo, 
se transformaua al reflexo 



de su rostro rubicundo, 

al espejo sin segundo 

de Chiisto llegô a mirarse. 



DEL INCOGNITO 



281 



y en el uino a transfcjrmarsc en el abrill de sus aîïos, 

tanto y con tal behemencia, a ser, repudiando en^anos, 

que uino por experiencia, espejo de penitençia. 

46. SoNETO A NUESTRA SeNORA DE LA EsPERANÇA. 

El mar de el mundo, incierto y peligrosso, 
buscando el fin para que fue criada, 
nauega el aima de el amor guiada 
de su diuino y celestial Esposo, 

quando el ayrado mar tempestuosso 
muestra con tal rigor su fuerça ayrada, 
que de el incierto fin de la jornada 
la haçe temer con esperar dudoso. 

Mas vos, Virgen, que el nombre de Esperança 
aueis por los efectos escogido, 
le prometeis con ella amparo cierto; 

desterrais la tormenta, y con bonança 
la guiais a uos mesma, auiendo sido 
de su esperança el deseado puerto. 

47. A lA DKSCENSION UE NuESTRA SeNiiRA A LA IgLESIA DE ToLEDO. 

Al Sol Maria, en forma luminossa, 
uiste de luz el sol resplandeciente, 
y a nuestra Luna hermosa y excelente 
bessa otra uez los pies la luna hermosa. 

Muestranos el aurora presurossa 
a la diiiina Aurora refulgentp, 
y corona de nueuo su alta Trente 
con estrellas la Estrella luminossa. 

Con este adorno y gala soberana 
baja a Toledo nuestra Reyna vella, 
y Toledo, en memoria de este dia. 

llama a su iglesia, por el bien que gana, 
el cielo de Maria, pues Maria 
es su Aurora, su Luna, Sol, y Estrella. 

48. A San Ysicio. 

Atreuido pensamiento, en el mar do os engolfais, 

en grauc pcligro estais, a vuestra barquilla el viento. 

si os falta solo un momento, Mas si lleuais confiança 



!82 



RIMAS 



que aueis de hallar bonança, 
ayudando el sin segundo 
nauegar el mar y el mundo 
podeis con tal esperança. 

Proseguid vuestro iiiaje, 
que tal piloto lleuais, 
(]ue sera vuestro pasaie 
mas felice que pensais, 
sin que ninguno lo ataje. 
Si gouierna el timon Içio, 
y de la aguxa patricio 
es el que tiene cuydado, 
vien podeis yr descuidado, 
que el patron délia es Ysicio. 

Menester auia una lima 
para limarse la lengua 
el que vuestra vida yntima, 
porque no quedase mengua 
en la lengua que os sublima. 
Pero, pidiendole uos 
a la que es Madré de Dios 
que de vn apiçe de ayuda, 
declarara, siendo muda, 
vuestra doctrina en trinos. 

Si Pablo, siendo ynfiel, 
se conuirtio y predicô 
lo que un tiempo le fue hiel, 
lo que Ysicio publicô 
fue mas dulce que la miel. 
Fue tan dulçe, que el tirano 
que le oj'^o, siendo pagano, 
se conuirtio de tal suerte, 
que deseaua la muerte 
por solo morir christiano. 

Si fue Esteuan pedreado, 
y Andres puesto en vna cruz 
de pies y manos clauado, 



y por la christiana luz 
Bartolomé degoUado, 
sin aguardar companero, 
Ysicio fue el delantero 
que se arrudillô al martirio, 
cortando el hermoso lirio 
de su cuello quai cordero. 

Si fue Juan en vna tina, 
por predicar, abrasado, 
la ley de Ctiristo diuina, 
y en vna parrilla assado 
Laurencio, de) cielo mina, 
porque vieron declarando 
a Ysicio el christiano vando, 
en un potro por domar, 
lo mandaron arastrar 
por todo el pueblo nefando. 

Si fueron a predicar 
los discipulos de Christo 
su doctrina singular 
por el mundo, como es visto, 
hasta su vida acauar, 
fue su vitoria y trofeo 
ser de la gloi-ia correo 
de Ysicio, pues a el perdido 
lo lleuaua conuertido 
a ser délia camafeo. 

Ysicio, de vos dixera 
cosa que al mundo admirara, 
mas fuera cosa ligera, 
porque, aunque mas me alargara. 
mucho mas decir pudiera. 
Y ansi, aunque quede callando, 
estara significando 
mi corazon en el pecho 
mas gracias que umano pecho 
con la lengua declarando. 



DEL INCOGNITO 



283 



49. Pie ageno, letra propria: *Estd en el ciclo y cayd*. 



Pablo, vaso de eleccion, 
que, antes que a Dios se boluiera, 
procurô de coraçon 
contra el Justo alçar vandera, 
mas fue en vano su yntençion. 
Del cielo vna voz oyo, 
y el cauallo le arroxô, 
y su culpa conocida, 
vemos que al fin de su vida 
esta en el cielo y cayo. 



En su esfera celestial 
Christo, diuino pintor, 
pintô vna figura tal, 
que para mayor primer 
fue sin culpa original. 
Por nombre Luzbel le diq, 
y a aqueste le derribô 
su soueruia de la gloria, 
y del sola la memoria 
esta en el cielo y cayo. 



50. A San Juan Bautista. 



Si a Christo, Juan, adorais, 
antes de naçer por Dios, 
el os santifica a vos 
en el vientre donde estais. 

Sois, Juan, tan agradeçido, 
que antes de nacer quereis 
el amor que le teneis 
mostrarselo a el bien venido; 
en pago de que le amais 
y que sois primos los dos, 



el os santifica a vos 

en el vientre donde estais. 

Como sois mas que profeta 
y el mayor de los naçidos, 
vuestros diuinos sentidos 
son de los cielos cometa; 
si a el suelo profetiçais 
que estais adorando a Dios, 
el os santifica a vos 
en el vientre donde estais. 



51. A EL MISMO. 



Por vn pastorcitu 
que le llaman Juan, 
perderé mill vidas 
si tantas me dan. 

Vide vn ganadero 
mas que el sol hermoso, 
que viue gozoso 
con solo vn cordero; 
por su amor me muero 
y por el beran, 

Rêvns Hispnniqtu. — O. 



perderé mill vidas 
si tantas me dan. 

Sus carnes hermosas 
adorna y arrea, 
en vez de librea, 
con pieles vellosas; 
son purpureas rosas, 
y aunque a el yelo estan, 
perderé mill vidas 
si tantas me dan. 



284 



RIMAS 



52. A Kl MISMO. 



Para que el mundo se asombrc, 
quereis, diuino Baptista, 
ensenar en vna brena 
a los hombres nueua vida; 
y porque les conste a todos 
aquesta fama y notiçia, 
vos mesmo la publicais 
dando voçes nochc y dia. 
Vos sois el que conuidais 
con uien a el que a bien ynspira 
desde la flor de los anos 
de vuestra tierna pueriçia. 
Sois vn cristalino espejo 
do podrâ ver el que os mira 
1ms excelencias y dones 
que los cielos en vos cifran. 
Todo estais de gracias Ueno, 
vuestro nombre es gracia misma, 
sois profeta y el que a Dios 
en el Jordan le baptiza. 
Sois de los grandes del çielo, 
y tan grande, que os enuian 



angeles desde su corte 
jjara que os traten y sirban. 
Sois a Dios tan semexante, 
(jue se os postran y arrodillan 
para adoraros por tal 
los mesmos que os comunican. 
No es mucho, diuino santo, 
ponga en duda Zacarias, 
vuestro padre, la embaxada 
que Gabriel le profetiza. 
iNIas teneis virtudes tantas, 
que, en el punto que os baptizan, 
començais a obrar proezas 
que vuestra fama eternizan. 
Nueua lengua a vuestro padre 
por vos el cielo le en nia, 
y en ella el nombre de Juan 
para que os ponga en la pila. 
No quicre que mudo esté, 
sino que hable y escriua 
alguna parte de tantas 
como av en vos marnuillas. 



53. A San Juan Baptista. 



No puede, diuino Jhoan, 
sublimaros ya mas Dios, 
pues el se os humilia a uos 
en las aguas del Jordan. 

Haze Dios tanto caudal 
de vos, que, siendo cordero, 
os haze su ganadero, 
su pastor y mayoï-al. 
Las prendas que en vos estan 
le tienen prendado a Dios. 



pues el se os humilia a uos 
en las aguas del Jordan. 

Vn misterio soberano 
cielo y tierra en vos an visto, 
tan alto que ven a Christo 
debaxo de vuestra mano. 
El poder que a uos os dan 
ninguno lo vio entre nos, 
pues el se os humilia a uos 
en las aguas del Jordan. 



DKL INCOGNIIO 



285 



54. A San 

La tina, Juan, en crisol 
los cielos an conuertido, 
porque délia acrisolado 
paseis de vn buelo al Olimpo. 
Oy, quai aguila real, 
los rayos del sol lucidos, 
sin perturbaros su luz, 
estais mirando de hito. 
Quai fenix entre las Hamas 
renaceis, que el fuego viuo 
mas os sirue de consuelo 
que de pesado martirio. 
A Dios en el cielo causa 
vuestro valor inflnito 
gloria, y en la fertil tierra 
nueuo goço y regucijo. 
Sois antorcha entre el aceite, 
farci claro y cristalino, 



Juan Euangeitsta. 

que dais resplandor al suelo 
y confusion al abismo. 
Sois el norte que guiais 
los nauegantes perdidos, 
que engolfados ban buscando 
las Yndias de el Parayso. 
Sois prodigiosa cometa 
que pronosticais al viuo 
a la tierra vuestra ausencia 
y al cielo vuestro camino. 
Sois crisol, aguila, luz, 
sol, consuelo, regucijo, 
fenix, gloria, antorcha, goço, 
farol, norte, paraiso, 
resplandor, cometa, martir, 
y el que solo a merecido 
goçar en cuerpo y en aima 
de los verdaderos siglos. 



55. Leïrilia al mismo. 



A un (iestierro largo 
os condenan oy, 
porque los tormentos, 
no son para vos. 

Sois, euangelista, 
guerrero ynuencible, 
y assi es ymposible 
hazeros conquista. 
Oy ci cielo, a uista 
de la ingrata gente, 
quiei'e el fuego ardiente 
os haga fauor, 
porque los tormentos 
no son para vos. 

No pudo, en la tina 
a mayor arder, 
en vos empeçer 



la pfz y résina, 
que, como es diuina 
vuestra carne vella, 
no ace suerte en ella 
su fuerte rigor, 
porque los tormentos 
no son para vos. 

l'or liaucr causado 
mill nuebas haçanas, 
a tierras estrafias 
os an desterrado: 
partis consolado 
por el patrio suelo, 
porque os guarda el cielo 
para alla el honor, 
porque los tormentos 
no son para vos. 



286 



RIMAS 



56. Otra a su muerte. 



Parabien, apostol, 
vais a ver a Dios, 
aunque vuestra ausençia 
nos caussa dolor. 

Vais acompanado 
de mill serafines, 
con los querubines 
bais reguçijado; 
todo matiçado 
os llenan de gloria, 
queda en la memoria 
viuo vuestro amor, 
aunque vuestra ausençia 
nos caussa dolor. 

En cuerpo y en aima 
os pasan de vn buelo 
de la tierra al cielo 



a daros la palma, 
quai en muerta calma 
se queda el sentido, 
por hauer perdido 
tan hermossa llor, 
aunque vuestra ausençia 
nos caussa dolor. 

No os merece el mundo, 
y ansi lo dexais, 
y al impirio vais 
con goço profundo; 
yo solo me fundo, 
porque os quiero y amo, 
en ser el reclamo 
que os pide fauor, 
aunque vuestra ausençia 
nos caussa dolor. 



57. Glossa a San Ignacio, fundador de la Compania de Jésus. 

D entra de cl agua y encendido enfnego. 

La uista en cinco fuentes censuraua 
el Etna de amorosos accidentes, 
la fuente que a sus ojos hiço fuentes, 
puertas de el aima que el abriendo estaiia. 

En su rrojo remanso se enfrascaua, 
y ceuado cual cisne en sus uertientes, 
tal corriente hallaua en sus corrientes, 
que por la posta al cielo caminaua. 

No le dejauan sus reflexos ciego, 
que como sin cessar daua christales, 
seruia de biril el que uertia. 

Y en medio de este Idaspe y sus raudales, 
abrasarse le uian, y el se uia 
dentro de cl agua y encendido en fuego. 



DEL INCOGNITO 287 



58. Gl.OSSA Al. MESMO SANCTO. 

Quai de los très es mas csrlareçiao. 

El Spintharo de el Delphico de oro, 
Ctesiphon delà Yglessia, inuicto Astreo, 
a très Mnesicles cada quai Thypheo, 
blasonô aqucste sacio Apolodoro. 

Diole a Diego la ci uz por ser Theodoro. 
el titulo dio a Ignacio por Aleo, 
a Pablo la columna por Antheo, 
la cuerda a Diego dio por Hermodoro. 

A Ignacio los açotes por ser Zeno, 
a Pablo dio los clauos por Alcides, 
a Diego la escalera por Attilio. 

A Ignacio la corona por Galieno, 
la lança a Pablo dio por Aristides, 
y los dados a Diego por Seruilio. 

El mas experto Sylio 
déclare si es, si non, tan atreuido. 
quai de los très es mas esclarecido. 

59. SoNETo A San Bernardo. 

Que lengua humana de el Bernardo santo 
las grandeças dira? Que pluma altiua 
sera la que deuidamente escriua 
meritos suyos, si merece tanto? 

Que voz abrâ que en atreuido canto 
a celebrar su gloria se aperciba? 
Que humano pensamiento que perciba 
la grandeça que al cielo causa espantor 

Pues si no ha de bastar de ningun modo 
la lengua, pluma, uoz, y pensamiento 
a encarecef sus glorias celestiales, 

para acertar en algo, aunque no en todo. 
pintele reciuiendo el alimento 
que le ofrecen los pechos uirginales. 



288 



RIMAS 



60. A San Pedro. Romaxçe. 



A la piedra dt- mas preçio, 
labrada con la palabra 
de el obrero mayor Christ o, 
sobre quien fundô su cassa; 
al primero vice Dios 
de la primera tiara, 
ciiyas coronas coronan 
tantas sienes coronadas; 
al de latere de el rey 
de la Hierusalen sancta, 
que uio el aguila de el Sol 
de justicia cara a cara; 
al thesorero supremo 
de las riqueças y gracias, 
que de gracia repartidas 
a tantos an dado gracias; 
al principe de el imperio 
que imperia, gouierna, y manda 
tantos imperios y reynos 
como publica la fama; 



al castellano fiel 
de la celestial alcaçar, 
cuya barba vénérable 
fue su muro y barbacana; 
al sumiller de los çielos, 
cuyas cortinas bordadas 
hasta oy las corren y çierran 
los de la silla heredada; 
al cathedratico primo 
de la cathedra mas alta 
que uio sobre siete montes 
la mas triumphadora palria; 
al de la llaue de oro, 
con cuya llaue dorada 
se han abierto los thesoros 
de la yglessia sacrosancta, 
la Yglessia le haçe fiesta, 
y un tanto de su alauança 
sus consagrados pastores 
como a mayoral le cantan. 



61. A San Antonio Abad. Romance. 



Salid, peregrino Antonio, 
a la Thebayda de Egipto, 
que, peregrinando en ella, 
aueis de ser peregrino. 
Salid, valiente soldado, 
al yermo a estar de presidio, 
que aunque os haga escolta vn an- 
tendreis muchos enemigos. [gel, 
Salid, gran comendador, 
a los paramos egipçios, 
a hacer comendadores 



de la encomienda de Christo. 

Salid, mayoral mayor, 

a dar al desierto vn siluo, 

que aueis de tener obexas 

que al cielo an de dar su esquilmo. 

Salid, rico sembrador, 

a sembrar a buestros hijos, 

que tendreis buena cosecha, 

aunque sembreis entre riscos. 

Salid 

{manque la fin). 



62. [De San Francisco]. 

Nouenta y très prouinzias, y conuentos 
diez mill por todo el mundo dilatado. 



DEL INCOGNITO 289 



seys en Hierusalem, treynta fundados 
entre turcos y tartaros sangrientos; 

martires sobre mill y quatroçientos, 
y santos veyntiseyà canonizados, 
de dozientos que estan beatificados 
y otros gloriosos inmortales quentos; 

quatro papas, cincuenta cardenales, 
ynquisidores mill, reyes quarenta, 
mitias, cathedras, plumas infmitas, 

del gran Francisco son grandeças taies, 
y ver que vn pobre todo lo sustenta 
es la mayor de quantas ay escritas. 

63. SONETO. 

Haciendose Dios hombre, de la muerte 
triumpha, y la uence para darnos uida, 
oireciendo en la cruz su mesma uida 
para librarnos de la dura muerte. 

Y para no ausentarse con su muerte 
de el hombre a quien amô tanto en su uida, 
se queda disfraçado en pan de uida, 
por mostrarle su amer hasta la muerte. 

Aima que buscas perdurable uida, 
huyendo de el pecado y de la muerte, 
llega, que aqueste pan te darâ uida. 

Mas mira que, aunque libra de la muerte, 
si quai deues no llegas a tu uida, 
por castigo darâ la eterna muerte. 

64. SONKTO. 

Hombre sin Dios, que a Dios ofendes tanto, 
en quien, si no es en Dios, sin Dios confias? 
como, injuriando a Dios, con Dios porfias, 
siendo esclauo de Dios, y Dios tan sancto? 

Mira que ay Dios, y Dios que mira quanto 
liaces sin Dios, y que si a Dios desuias 
de ti, quedas sin Dios, y a Dios podrias 
hallarle Dios terrible y Dios de espanto. 



290 RIMAS 

Bueluete a Dios, pues Dios tu bien desea; 
no ofendas mas a Dios, por Dios te pido; 
terne a Dios, pues en Dios tu bien estriba. 

Mirate en Dios, si quies que Dios te uea; 
pidele a Dios, que es Dios; y aunque ofendido, 
quiere Dios, pf)r ser Dios, que el aima uiua. 



65. SONETO. 

Si, apartado de Dios, a Dios offendo, 
y Dios es Dios, aunque es el offendido, 
por Dios a Dios misericordia pido, 
y a Dios con Dios desenojar pretendo. 

Ciego sin Dios, de Dios anduue huyendo, 
y el uicio a Dios sin Dios pusso en oiuido; 
mas yo que a Dios sin Dios ingrato he sido, 
buscando a Dios, hallar a Dios entiendo. 

Dios es el offendido, Dios castiga, 
mas Dios perdona y Dios es muy piadoso, 
pues quando a Dios offendo, Dios me llama. 

Si quando a Dios me bueluo, Dios mitiga 
su enojo, y Dios es Dios tan amoroso, 
a Dios el aima busca y a Dios ama. 



66. A LA PROFESSION DE UNA MONJA LLAMADA DOXA ]\1arIA VaLLESTEROS, 
DE I.A ORDEN DE SaNCTO DoMINGO. LeTRII.LA. 

Si buscais, Amor, terreros tira a su blanco este dia, 

para el blanco de Maria, que es blanco de vallesteros. 

tira a su blanco este dia, 

que es blanco de vallesteros. No luuo osadia Amor 

a tirar de su trinchera 

Bibrô sus arcos Maria a esta diestra vallestera 

y al cielo clauô las fléchas, cl tiro de su rigor; 

que es vallestera a derechas mas conmutando los fueros 

el aima que las embia. de ualor en couardia. 

Perdio el Amor los aceros, tira a su blanco este dia. 

y uoluiendo a la portia. que es blanco de vallesteros. 



DEL INCOGNITO 



291 



67. Al mismo VELO de dona Maria Vai.lesteros. Romance contrahecho. 



Velando estan a Maria, 
sus ojos pareçen fuentes, 
porque uio los pies llagados 
al esposo que mas quiere. 
Mill virgenes le aconpaiian, 
que estan en su mesmo aluergue, 
cantando amores al dia 
que por Maria amaneçe. 
Ouando entre blancas ouejas 
sacô la serena frente, 
que de lejos pareçia 
sol su esposo y ella nieue. 
Goçosa esta de sus dichas, 
que es mal hecho que se queje, 
porque quien la tiene tal 
ningunas desdichas tiene. 
Sobre los uelos que cubren 
christal blanco en uez de sienes, 



prendio una uanda real 
que aguilas reaies prende. 
Y a su regalada estancia, 
alegre Maria buelue 
de auer prendado a su esposo 
con jazmines y claueles. 
Pero luego que le miran, 
cubrio sus ojos alegres, 
quitô el dechado a las rosas, 
que de sus labios aprenden. 
Mas boluiendo a uer su amante, 
que en no uerle se entristeçe, 
regalandose le dijo 
(que se regala Amor siempre): 
Pues por uos son alegres 

mis ojos tristes, 
l:)ien esta, pues son buestros, 

que queden libres. 



68. GiosA. 



El cielo no da contento 
a nadie que en el esta, 
ni al condenado se da 
en el infierno tormento. 

Quando por su culpa el ahna 
de los reynos de la paz 
la corona pierde y palma, 
quedando hecha yncapaz 
de ver a su Dios y calmaen, 
en ese punto y momento 
los ministros del tormento 
con su furor inportuno 
la ponen donde a ninguno 
cl cieio no da contento. 

Pasa daiios tan inormes, 
tan rigurosos y estranos, 
tan varies y tan diformes, 



que, con ser por tantos anos 
y sin fin, son vniformes. 
Tanta prisa en ellos da 
la canalla, que a el que ba, 
por mas que su mal le aqueja, 
de afligirlo nunca dexa 
n nadie que en el esta. 

No repara en sus clamores, 
porque es en vano, y ninguno 
pedir vado a sus dolores 
ni a el padezer inportuno 
en medio de sus ardores. 
Que tan en su punto esta 
cl tormento que se ua . 
aplicando en este auismo, 
([lie alibio a su senor mismo 
ni al condenado se da. 



292 



RIMAS 



En este profiindo auerno 
todo es voçes, todo es llanto. 
todo es pena, todo infierno, 
todo es rrabia, y todo quanto 
ay en el es fuego eterno. 



Falta el bien y el sufrimiento, 
falta el gusto y el contento 
que para siempre se cobra, 
y solo continuo sobra 
en el infierno tormento. 



RIMAS HUMANAS 



ROMANCES 



69. Romance de Gonzalo Bustos 



En la ynfelice prision 
donde esta Gonçalo Bustos, 
sufriendo de vn moro agrauios 
tantos que pasan de muchos, 
dice con colera ayrado: 
«Rey Almançor, yo te juro 
que he de auer de ti vengança 
antes de acauar mi curso. 
Dexa que crezca la planta 
que esta senectud produxo: 
[que] si creçe, darâ fin 
a tu corona y los tuyos. 
Quando a comer me llamaste, 
entendi, tirano injusto, 
séria para alegrarme, 
mas fue para darme vn luto. 
Hicisteme que comiera: 
comi vn bocado, y fue nudo 
que atrauesô el coraçon 
y deshacer no se pudo. 
Disteme por sobremessa 
la colacion que te truxn 



de campos de Arauiana 
quien bastô vencer un mundo. 
Vien digo, pues, que dio fin 
y eclipso, porque a Dios plugo, 
a siete soles bastantes 
para alumbrar siete mundos. 
Mostrasteme ocho caueças: 
las siete de aquessas tuuo 
el que aqui tienes captiuo, 
hecho de paciencia muro; 
es la otra de su ayo 
a quien le llamaron Nuno, 
(|uien dellos no se aparté 
hasta dexarlos difuntos. 
Fue tu mesa cadahalso, 
do se vieron todos juntos 
ante el padre que los hizo, 
de quien tu seras verdugo. 
Aqueste teatro puedes 
darme luego por sépulcre, 
porque no viua muriendo 
quien muertos mira los suyos.» 



DEL INCOGNITO 



293 



70. Romance. 



El mundo le viene estrecho, 
en el no cabe Bernardo, 
porque quando miente un rey 
se escandaliza vn basallo. 
La furia le tiene çiego: 
quiere andar y no da paso, 
que haçe cerrar los ojos 
unaafrenta al que es hidalgn. 
Ya diçe a voces, ya quedo, 
con el semblante turbado: 
cNo heran dignos mis seruicios 
de receuir este pago, 
porque quando los hiciera, 
no digo a un rey si a vn villano. 
no auenturando la vida 
aventurara su estado. 
No perdiendo nada desto, 
porque cruel y tirano 
te boluiste licaon 
con mi padre y tu cufïado? 
Si yerros fueron los suyos, 
con hierros fue aprisionado, 



aunque por ley los de amor 
hera justo perdonarlos. 
Si hera con tu sangre, Alfonso, 
vn tigre tan ynumano, 
mal perdonaras ynjurias 
y yerros a los estranos. 
Porque de mi te ascondiste 
Aiiste bien aconsejado, 
mas aunque uiuas, si viuo, 
viuo as de estar sepultado. 
Si nueuas de ti supiere 
quai otro Alexandro Magno, 
conquistaré por uengarme 
ol mundo a fuerça de braços. 
Mas si mi corta ventura 
fuere. o tu dichoso hado, 
que de ti por mar o tierra 
fin no hallare ni cabo, 
seran mis ojos dos fuentes 
que conuertiran Uorando 
vn rio, en cuya corriente 
te anegaran mis agrauios.» 



71. Otro del mismo. 



Pues que vuestro hermano el rey 
oy la palabra a quebrado, 
salid, madré, de clausura. 
mirad que os llama Bernardo. 
No es vien, si mi padre es muerto, 
vos quedeis sin desposaros, 
que, aunque le pesse a traidores, 
no he de quedar afrentado. 
Dalde la mano de «sposa, 
que el la darâ de buen grado, 
no os dé temor verla fria, 
asilda bien, sosegaos. 



294 



RIMAS 



Yo sin ojos os lo entrego, 

mas es para declararos 

que, aunque sin veros miirio, 

de voluntad fue casado; 

sin lengua, porque entendais 

que sin hablar dice claro 

que soi légitime liijo, 

y vos que no soi Vjastardo. 

Para lo que a mi me toca, 

yo he hecho como hidalgo; 

y si alguien lo contradice, 

yo le daré por descargo 
que miente como ynfame, que Bernardo 
es legitimo hijo y no l)astard0. 



72. RoMAKZE. 



Furioso los polos mide 
sobre una tordilla iegua 
el mas valeroso joben 
que cubre céleste esphera; 
el que hizo igual la fama, 
por sus hechos i proezas, 
a el yabilon Alexandro 
i a el romano Julio César; 
aquel que pisô mas lunas, 
mas pendones i uanderas 
que el cielo en serena noche 
a el orbe descubre estrellas; 
([uien tiajo a su rei ganados 
mas castillos i fronteras 
que Romulo puso en Roma 
sobre sus muros almenas. 
Deshaciendo con sus manos 
ua las minas de sus venas, 
porque por ellas desfogue 
el vapor de su sovervia. 
Por los ojos fuego arroja 
mas vivo que las centellas 
del incendio que uio Paris 
en su patria por Elcna. 



No mostrô en la edad antigua 
mas furor Pentesilea 
que muestra Bernardo al mundo 
oi por causa de su ofensa. 
«No me pesa, dice a uoces. 
rei que la palabra quiebras, 
de uerme sin padre tanto 
quanto el dnrmelo sin lengua. 
Que hechos facinerosos, 
que palabras o blasphemias 
contra tu real corona 
hablô en tu real presencia? 
Que publicos aranzeles, 
que firmas o falsas letras 
por su causa quel^rantadas 
se uieron en tus audiencias? 
Si gozô tu mesma hermana, 
no manchô tu sangre, que en» . 
la de mi padre tan noble 
como la tuia, i tan buena. 
Pero quando fuera, acaso, 
no tal como tu quisieras, 
bastaua la de tu parte 
para acerla tuia mesma. 



DEL INCOGNITO 



295 



Sentenciaste como rei 

riguroso, i no debieras, 

por ser parte y ofendido, 

segun pur los hechos muestras. 

Vbo falta de abogados 

al tomarle estrecha quenta, 

i sobraron los fiscales 

que cerraron tus orejas. 

No ubo ley que no quebrases, 

porque quebré tu clemencia, 

mas no ay ley que a rey obligue 

por derecho ni por fuerza. 

No faltaran consejeros 

a quien imitar pudieras, 

pero siendo en mi fabor, 

lueran falsos los de Athenas. 

Tu crueldad no la perdono. 

porque clama la caueza 

de aquel noble tronco elado 

que publica su inocencia. 



No te conozco por tio, 

i al cielo sancto pluguiera 

que no tubiera por madré 

quien tantas lagrimas questa. 

No pienses que muerto estoi, 

que estoi uiuo, i uiuasquedan 

en mi pecho las cenizas 

do renazen mis afrentas. 

Tu crueldad pregona el mundo, 

mi dolorsienten las piedras, 

liuertad mi padre pide, 

i mi onor que la defienda. 

La inocente sangre clama, 

a la batalla te apresta, 

a las armas te aperciue, 

que ya mi ualor te reta. 

El uigor conoceras 

de un airado, i de su diestra, 

que a su golpe no ay reparo 

ni a tu ingratitud defensa. 



73. Romance. 



Tendido sobre el arena, 
rendida la blanca espada, 
piedad con los ojos pide, 
que con la lengua es infamia. 
A los pies del pio Eneas. 
Turno espéra la venganza, 
temeroso del rigor 
del filo que le amenaza. 
«Troyano piadoso, dize, 
si piedad en ti se halla, 
muestrala con vn rendido, 
si mis ruegos no te agrauian. 
No imagines son de Turno, 
aunques el mesmf) que habla, 
sino de vno a quien Fortuna 
puso devaxo tus plantas. 
Confieso que te e ofendido, 
y mill vezes confesara, 



296 



quel precio de mi valor 

no hiziera tan grande baja. 

Reconozro que me ofendo 

yo mesmo con mis palabras, 

y que soy el instrumente 

que pongo en mi vida mancha; 

mas el lanze es tan forzoso, 

que me obliga, aunque me infaman, 

a pedir misericordia 

si para mi no te falta. 

Deten el ayrado golpe, 

si mis ruegos no te caiisan, 

que tenie el que nunca supo 

de temor ni de mudanza. 

El mundo te Uaina pio, 

mas de mi no te apiadas, 

pues siento que dentro el pecho 

por salir bosteza el aima. 
Mas ay, que, aunque piadoso, en mis palabras 
como ères ofendido, no reparas. 

74. Romande. 

Bullicioso el campo grita 
de los ofendidos griegos, 
publicando contra Troya 
todos guerra a sangre y fuego. 
Vnos de otros a porfia 
contra el muro van derechos, 
ymitando a el fuerte Aquiles 
en el animo y esfuerzo. 
Las espadas en las manos, 
relumbrando el linpio azero, 
para mancharlo con sangre 
del mas animoso Hector. 
En las astas tremolando 
las vanderas tiene el viento, 
y entre pifanos y caxas 
mill velicos instrumentos. 
Todo es sana, todo iuria, 
todo es confusion v estruendo, 



PKL INCOGNITO 297 



y todo es estar a vozes, 

vnos y otros repitiendo: 
«A el arma! acaben! mueran! giierra! fuego! 
sino se entriega Elena a el vando griego. 

Ya los ayres cubre el humo, 
ya no se diuisa el cielo, 
ya por las almenas salon 
las reliquias de su incendio; 
ya el clamor resuena y llanto 
de los jouenes mas tiernos, 
que sus casas desanparan 
procurando su remedio. 
A la madré llama el nino, 
la donzella a el padre viejo; 
quai a dar fauor le acude, 
ijua) la dexa y vahuyendo. 
Paris mira las cenizas 
de los abras,ados cuerpos, 
de su patria la ruyna, 
causada por su suceso. 
Desalado a Elena busca 
por ponerla en sali:)0 puerto, 

y el 

(Manque la fin.) 

75. Romance 

Ya por la posta caminan 
las centellas a su centro, 
que engendra Hamas Amor, 
como Amor es todo fuego. 
Ya las ardientes ceniças 
despiden quemados huesos, 
que los desechan y arrojan 
como a escara de los cuerpos. 
Ya de la stirpe innocente 
van rrios de sangre en censo, 
que se cultiua con sangre 
lo que se siembra con yerro. 
Y enmedio de este incendio, 
donde dicen: piedad! replican: fuego î 



298 RIMAS 

Al mas que ossado pirata 
va hace cobarde el miedo, 
que acobarda una traycion 
el mas valeroso pecho. 
De afrenta y valor uestido 
al troyano busca el griego, 
que infunde en el aima rrabia 
vn cometido adulterio. 

Manchados 

(Mancjne le reste.) 

76. Romance. 

La noche estaua serena, 
sereno el mar y las aguas, 
zarpan las naues del puerto 
4 para la feliçe Espana. 

Sopla el viento en su fauor, 
tienden la vêla de gauia, 
borriquete i ceuadera, 
mesana y contramesana. 
Feliçe toman el golfo, 
que esta la mar como en calma, 
pierden de vista la tierra, 
solo miran cielo y agua. 
En contra rebuelbe el viento, 
el mar espumoso brama, 
suben sus olas a el cielo, 
y a los profundos abaxan. 
De nieblas se cubre el cielo, 
ya no da la luz que daua, 
escupen rayos las nubes, 
con truenos les amenaça. 
Vnos de otros se diuiden. 
la tormenta los aparta, 
ya no se ven ni se miran , 
se buscan y no se hallan. 
Ya los arboles se quiebran, 
ya dan en el mar las xarçias, 
ya les falta el espolon, 
ya los basos hacen agua. 



DK.L INCOGNITO 



299 



Pilotos y marineros, 
grumeles y gente clainan, 
y entre las olas y trueiKJs 
aquesta voz resonaua: 
«Fauorecednos oy, patron de Espana, 
que se abren los nauios y el mar hrama!> 



77. Satira. 



Sobre las blancas espumas, 
quai viento corre ligera, 
la mas enemiga fusta 
que surca la mar soueruia, 
quando al i)nner de los rayos 
de! sol que alumbra la tierra, 
da fondo entre pardas rocas 
en vna cala enciibierta. 
Mientras la chusma reposa , 
hace vn moro centinela 
para guardar los captibos 
y para esperar la presa. 
En el lugar de la escota 
vio que a la vanda slniestra 
vn forrado sollozaua, 
como sintiendo sus penas. 
Camina por la crugia 
y al arbol mayor se allega, 
deseoso de sauer 
la ocasion por que se queja. 
El moro le apresta oydo, 
y el forçado en su cadena 
prosigue con voz sonora 
sus lamentables endechas: 
«Ingrata del aima mia, 
de padecer no me pes-i; 
solo siento el carecer 
de tu diuina presencia. 
Fueron causa tus desdenes 
liacer de mi patria ausencia. 
forçaronme tus crueldades 
a ser forçado de veras. 



Condenôme tu rigor 

a vna pessada cadena; 

en elia estoy por tu gusto, 

pues gustas de que padezca. 

Como vn esclauo rendido 

me tienes sugeto en ella, 

que como yo lo soi tuyo, 

es justo cpie te obedezca. 

Acuerdome quantas veçes 

cl sol me hallô en tus rejas» 

cerradas para mi gusto, 

y para mi dano abiertas. 

Bclaua mientras dormias, 

pasando la noche en vêla, 

que aquel que de veras ama 

es ymposible que duerma. 

No hallaron mis suspiros 

entradn por tus orejas, 

que aunque es tu cuerpo ciiristal, 

al fin es el christal piedra. 

Mis lagrimas le ablandaran 

mill veçes, si no supieran 

que es hecha de pedernal 

el aima que lo sustenta. 

Desfauorecido vine, 

buscando en la agena tierra 

vn j>equenuelo lugar, 

huyendo de tu inclemençia. 

Tan pequeno lo halle, 

(jue en menos de bara y média 

estamos cinco, y ninguno 

lugar tirne do se estienda - 



Revue HisJ><tni(jue. - G. 



300 



RIMAS 



La causa de mi prision 

es bien, senora, que sepas, 

antes que manche mi honrra 

la tizne de mil sospechas. 

Entre otros muchos, vn dia, 

en esta playa desierta, 

me captibô vna emboscada 

de vna sralera turquesca. 

Con vil rebenque a las veçes ■ 

las carnes me miro abiertas, 

cuI)ierto de roja s.ingre 

lo que otro tiempo de seda. 

Borrascas dan en el aima, 

en el coraçon tormentas, 

sobre los hombros açotes, 

y sobre todo paçiençia. 

Délia soi vn fuerte muro, 

y ansi, por mas que me ofendan, 

sufro, aunque son mis dolores 

mas que de el mar las arenas. 

All.î ua mi pensamiento 

a darte de todo quenta: 

quando lo escuches, te pido 

que de mi te compadezcas, 

no porque hères tu la causa, 

sino porque el estafeta 

es parte del coraçon 

que dentro en mi pecho reina.» 

Acauada esta raçon, 

apenas el lauio çierra, 

quando el moro que le escucha 

estas raçones comiença: 

«Dime, christiano, tu nombre, 

y con el tu patria mesma, 

que quiero sauer do viue 

la ingrata que te atormenta. 

Que te juro por Alâ, 

y por la cassa de Meca 

do se guardan las reliquias 

de mi diuino profeta, 

de ponerte en libertad 



y darte franca licencia 
antes que passe la noche 
y alumbren del sol las hebras.» 
«O gran sufi, le responde, 
y si pudiese la lengua 
mostrar lo que el coraçon 
en sus retretes ençierra! 
Pero ya abnîs entendido, 
en el aiardc y audiençia 
que e hecho, quien es la causa 
que tantas lagrimas cuesta. 
Y si por Ventura no, 
es otra segunda Elena, 
que sustenta su rigor 
al peso de su velleza. 
Sileno tengo por nombre; 
dentro naçi de Çerdena, 
tan sugeto a tu castigo 
quan fiado en tu clemençia. 
Si quieres, senor, sauer 
mas de mi, dime en que pueda 
darte gusto, que haré 
de las obras experiençia.» 
«Arroja el esquife al agua>, 
el moro le dice apriesa, 
y deserrandole al punto, 
lo quita de la arropea. 
Tomandolo de la mano, 
los dos a la escala llegan, 
y puestos en el le dice 
que vogue con diligençia. 
A poco trecho la {)roa 
aborda con el arena, 
y dandole libertad 
le dice desta manera: 
«De preso te hago libre; 
camina, y a Dios te queda; 
no te columbre la chusma 
y aquesta ocasion la pierdas. 
Antes que despierte buelbo, 
porque lo hecho no sientan 



DEL INCOGNITO 



301 



y pague mi atreuimiento 
colgado de aquella entena.» 
A vna los dos se abraçan, 
llorando lagrimas tiernas, 
el vno de regucijo 
Y el otro de su clement:ia. 
Zarpa al instante el sufi, 
lompiendo las olas negras, 
y dando cabo al batel 
de vna arrumbada le aferra. 
Va la luz del orizonte 
desparçia las tinieblas, 
y la ynuidiosa Diana 
cogia sus blancas trenças. 
Apenas se diuisauan 
entre las flores las perlas 
que en ellas esparce el alua, 
pendientes entre sus yeruas, 
quando a los siluos de vn pito 
la fragil chusma despierta, 
abatiendo en vn instante 
la ahumada y parda tienda. 
Ancoras alçan y bogan, 



porque el cefiro refresca, 
y saliendo de la cala, 
entregan al viento vêlas. 
Ellos parten, y Sileno 
de la falda de vna sierra 
su viaje atento mira, 
y absorto en verse se queda. 
«O moro piadoso, dice, 
ruego al cielo que te veas 
tan amado de los tuyos 
como de su onor Lucreçia. 
Parias te paguen los scitas, 
los arabicos y persas, 
y como a senor de todos 
se te humillen y obedezcan. 
Yo parto a donde naçi, 
a dar de mi vida quenta, 
y a publicar, como es juste, 
mi suceso y tus proeças.» 
Diciendo aquesto, hincô 
las rodiilas en la tierra, 
y besandola camina 
por vna seguida senda. 



78. Otro. 



Tiempo vendra, yngrata Filis, 
que te duelas de mis maies, 
aunque aora no los sientas 
como muger y mudal)le. 
En vn tiempo como a diossa 
procuré reuerenciarte, 
no conociendo en tu pecho 
un coraçon de diamante. 
Tienes el rostro diuino, 
y como pareçes angel, 
cubres con el las traiçiones 
ijue de tus entrafias naçen. 
Pude en tus rayos un tiempo 
como fenix abrasarme, 



y a mirarte no me atreuo, 
temiendo que no me abrases. 
liera tu gloria enemiga 
verme pasar por tu calle; 
ya te doy penas de ynfierno, 
si acaso buelbo a mirarte. 
La causa de aborrecerme 
gustara me declarases, 
y que razones te obligan 
para que ansi me desames. 
Si es acaso por ventura 
ser tu de mayor quilate 
y yo de menor quantia, 
no es esa razon bastante. 



302 



Porque a el punto que qiiisiste 

entrai- en juego de amantes, 

tubo poder el Amor 

para hazernos yguales. 

Y siendolo, es bien que ponj^as 

en el peso del contraste 



tu boluntad y la mia, 
y quien deuiere que pa<i;ue. 
Mas en mi claro conozco 
que en aqueso e de ganarte, 
y ganando e de ser tuyo 
hasta que mi vida acaue. 



79. ROMANCK. 



Al paso que me maltratas, 
sin duda me tienes muerto, 
que no puedo tener vida, 
pues tus agrauios no siento. 
Que nacardina me as dado, 
enbuelta en mortal veneno, 
pues siendo para memoria 
se trocô en oluido eterno? 
Imagino que mis gustos 
los as conuertido en sueno, 
pues duermo mientras que duran, 
y quando acauan despierto. 
Sin duda que son encantos 
tus obras y mis deseos, 
pues no das fin a mis maies 
ni yo acauo padeçiendo. 



Danme mil ansias de verte, 
boy a mirarme en tu espej'), 
y como es donde me miro, 
temo de verme a mi mesmo. 
Tal estoy, que de mi huygo, 
tal me miro, que me temo; 
no soy quien hera, que va 
me trocô el amor y el tiempo. 
Boluiose mi gusto llanto; 
mi gloria, perpetuo ynfierno, 
que los bienes duran poco 
v los maies son êtes nos. 
Eternas seran mis penas 
mientras viuiere en tu pecho, 
mas al fin seras yngrata, 
y yo de amantes exem[)l("). 



80. Romance. 



De vna memoria oprimido 
que causa vna vella yngrata, 
Uoraua vn amante ausente, 
que con llorar se descansa. 
Su memoria le présenta 
mil perdidas y esperanças, 
que fueron passadas glorias 
ya conuertidas en rauias. 
«No tardes, muerte, diçe, 
pues quien te llama te ama, 
que no es bien que vn cuerpo viua 
en ausençia, ausente el aima. 
Vna sirena diuina 
me çebô con sus palabras, 



diome el anzuelo cubierto 
con el çebo de su cara. 
Condenaronme desdenes 
a destierro de mudança, 
que al leal el que es traidor 
a qualquier hora le engana. 
Viuo ausente y afligido, 
peleando con mill ansias, 
muerto en varios pensa mientos,. 
pero viuo en esperanças. 
Si a de Uegar el dia 
de la feliçe bonança, 
do se conuiertan en gusto 
mis naufrauios v borrascas.» 



DEL INCOGNITO 



303 



81. Romance. 



Porque yngralo 110 me liâmes, 
que es, angel, lo que aborrezco, 
déterminé en mi partida 
escriuirte aquestos versos, 
para que en ellos conozcas 
que, aunque sin verte me alexo, 
no puede faltar en mi 
el amor que te profeso. 
Y es aqueste en tanto grado, 
tan perdurable y eterno, 
que, primero que en mi faite, 
a de faltarme el aliento. 
Si me parto sin hablarte, 
testigo es el alto çielo 
que no dan lugar mis ojos 
para que pueda hazerlo; 
que, considerando el verte 
y despues el verse agenos 
de tu presencia, son fuentes 
en senal de sentimiento. 



Viua estas en mi memoria, 
tu morada esta en mi pecho; 
yo solo deuo de estar 
en la tuya ausente y muerto. 
Pero no estaré, que al fin 
no pagarâs mis deseos, 
si correspondieres mal 
a la vida que te ofrezco. 
Sola vna cossa, mi bien, 
me alibia y me da consuelo, 
que es vna viua esperança 
que tengo de verte presto. 
Lo que en mi afiigida ausencia 
te suplico, encargo, y ruego, 
es que trates bien al aima 
que para seruirte dexo. 
Mas si trataras, confie 
que tiene piadoso dueno, 
y aunque esclaua, a de hallar 
en ti feliz tratamiento. 



82. Romance. 



La claridad de la luna 
cubria la noche negra, 
y el perezoso letargo 
sus negras luces enseîia. 
Con el obscuro herror 
las abecillas parleras, 
desamparando sus nidos, 
procuran nueua defensa. 
Los siluestres animales 
en sus cauernas se encierran, 
temerosos del rigor 
de la ynsufrible tormenta. 
Tiemblan los montes y riscos, 
les cielos ayrados truenan, 
y los vientos conjurados 



los gruesos arboles quiebran. 
En vez de menuda plubia 
escupen las nubes piedras, 
despedaçandu en las plantas 
la flor y frutos que lleban. 
Entre estas obscuridades, 
no temeroso de verlas, 
mirando Sileno al çielo, 
de aquesta suertc lamenta: 

«Para que quiero vidas, 
sagrado cielo, 
si amenazan mis gustos 
rayos y truenos. 



304 



RIMAS 



Si con mi Silena 
viuo consolado, 
y el negro nublado 
le aflige y da pena, 
queden quai la arena 
los valles amenos, 
si ameiiaçan mis gustos 
ravos y truenos. 



Queden agostados 
los campos y oteros, 
no hallen mis corderos 
yerba en los vallados, 
los floridos prados 
de langosta Uenos, 
si amenaçan mis gustos 
rayos y truenos. 



83. Romance. 



Oy, solo para loaros, 
angel diuino, quisiera 
ser un Argos, conuertidos 
todos sus ojos en lenguas; 
porque siendo, como sois, 
tan peregrina en velleza, 
tuera vien de vos dixese 
mil peregrinas sentençias. 
Mas adonde sola vna 
se halla, y con tantas menguas, 
no puede dexar de hauer 
en ella falta de ciencia, 
pero no de voluntad, 
que, como dixo el poeta, 
de vn atomo saca sangre 
vna voluntad entera. 
Bien conocida es en mi, 
y bien mi aficion la muestra, 
pues siendo tan tosca y ruda, 
cosas tan arduas yntenta. 
Anegarérrve, sin duda, 
si tendiere a el viento vêlas, 
que, como es el mar profundo, 
temo mi barca se pierda. 
Seran sus ayradas olas 
mi sepultura funesta. 



castigo atroz a mi culpa, 
aunque yngrata recompensa. 
Mas no se por que me finjo 
entre su espuma y arenas 
anegado, siendo vos 
de aqueste mar la sirena, 
cuya musica diuina 
le trocara de manera, 
(jue el coronado Neptuno, 
[jor goçaros a su diestra, 
liarâ en su espumoso carro 
con el tridente tal fuerça, 
cpie le dexe conuertido 
en tranquilidad perpétua. 

V ansi, teniendo segura 
con vuestra vista la tierra 

y con vuestra voz las aguas, 
P'idré seguir mi carrera, 
li'uiendo firme esperança 
cjue, siendo vos mi defensa, 
podré bien seguro dar 
l>rincipioa vuestras grandezas, 

V para que vayan solas 
sin mezclas ni diferencias, 
(luiere mi pluma trocarlas 
en otras nueuas endechas. 



DEL INCOGNITO 



305 



84. A LA MESMA. 



Supuesto que quiso en vos 
çifiar la Naturaleza 
las gracias y perfectiones 
que pudo dar de potençia, 
mal puede hazer mi yngenio 
alarde como quisiera, 
que donde ay tan larga siima 
t'S çierto el perder la quenta. 
Mas antes que se aniquile 
V en cosas varias se tuerza, 
a muchas daré principio, 
mas no fin, que es cossa yncierta. 
Comienço por el cauello, 
cuya dorada madexa 
ynuidian del sol los rayos 
y de Diana las trenças. 
Vuestra frente es claro çielo, 
en cuyo remate ay puestas 
dos estrellas de dos ojos, 
cuya luz el mundo alegra. 
Son vuestras mexillas rosas 
mezcladas entre açuçenas, 
en cuyo perfecto blanco 
l)ien su rojo reueruera. 
Vuestros labios son coral, 
cuyas ramas son defensa 
de aquesa hermosa boca, 
l)reciosa mina de perlas. 
Es vuestro cuello coluna 
de cristal, a quien sustenta 



aquese cuerpo iiuiidiatlo 

de aquesta aima que os contempla. 

Ni Dido con su hermosura, 

ni Elena con su belleza, 

ni Judic con su constançia, 

ni Tisbe con su firmeza, 

ni la Andromaca Iroyana, 

ni Gezauel la soueniia, 

ni Pénélope la casta, 

ni la forzada Lucreçia, 

pudieron jamas llegar 

ni compctir, aunque cuentan 

mill autores sus deidades, 

a lo que es vuestra pureza. 

No quiero alargarme mas; 

solo digo que en la tierra 

me admira como los hombres 

por diossa no os reucrencian; 

que el dexarlo yo de hazer 

es porque mi fee me ensena 

que sois humana criatura, 

aunque diuina en presençia. 

Siempre estareis en la mia 

présente, viua y entera; 

solo os pido que no esté 

la mia en la vuestra muerta. 

Mas si lo hareis confio, 

que es conocida experien(.;ia 

que conforme es el senor 

ansi el galardon se espéra. 



85. CaRTA que EMBIÔ VN CAUALI.ERO A VNA SENORA , ENA.MORADO DE KI.I.A. 



Basilisco que mirando 
dexais muerto a aquel que os mira, 
aunque con tal potestad 
que, si quereis, rresucita; 



306 RIMAS 

encantadora sirena, 
cuyas palabras diuinas 
a los que las oyen dexan 
taies, que de si se oluidan; 
por ofrenda os doy el aima, 
sentidos, memoria, y uida, 
que es lo que ofreceros puedo 
de ma\or valor y estima. 
Tan firme estoy en amaros, 
que es impossible se rrind.i 
a otra que a uos mi amor, 
por ser mas que tod.is dij^na. 
Tal asalto en el castillo 
de mi fortaleza altiua 
aueis hecho, que de el todo 
quedô rrendido y rrendida. 
Aduertid que es mi amor tierno, 
y para que crezca y uiua 
le importan vuestros fabores, 
vuestro regalo y caricias. 
En el instante que os uide, 
el uendado dios sin uista 
me dejô sin mi y sin ella, 
hiriendome con su uira. 
Fue causa vuestra presencia, 
para mis rruegos esquiua, 
de darme mill sobresaltos, 
mill tormentos y fatigas. 
De vuestro rrigor me quexo, 
no de el suyo, aunque podia, 
pues solo mi mal o bien 
en vuestras manos estriua. 
Y si quereis que uiua, 
tened piedad, senora. 
desta aima que os adora, 
que a no tenerla es cierto 
en mi cl morir, como el iiiuir inciei-to. 



DEL INCOGNITO 



307 



86. ReSPUKSTA de I a SeSora a EL CAUALLBRO. 

No puedo, aunque basilisco, 

matar a nadie mirando, 

ni encantar, aunque sirena, 

con mi musica ni canto. 

Nunca admitto por ofrenda 

aima, ni de ella me pago, 

que a un espiritu no puede 

sugetar un pecho humano. 

No soy propheta o sibila, 

por lo quai los suenos uaxos (?) 

no me an dado a conocer 

si es firme su amor o falso. 

Quando rrindio su castillo 

a mi poder, fue soîiando, 

porque yo no di en mi uida 

a su fortaleza asalto. 
Si es su amor rrecien nacido, 
por alla podrâ criarlo, 
que si espéra mis fauores, 
tardarâ en creçer mill anos. 
Si en uiendome que me uido 
le rrindio el ciego uendado 
y fue causa mi presencia 
de darle mill sobresaltos, 
quexese de su rrigor, 
pues le tiene aprisionado, 
y pidale que le libre 
de sus enrredos y lazos. 
Porque es de rrazon inproprio 
entender que esta en mi mano 
causarle disgusto alguno 
ni rremediarle sus daîïos. 
Que son de amor engafios 
aquesos pensamientos 
que le causan tormentos, 
y asi, si espéra medio 
en mi, para su mal no abrâ rremedio. 



3o8 



87. Romance. 

El sacro fjincel de Apeles 

buelua a nuestra antigua csphera 

|)ara dar uida a una tabla, 

sacando os al uiuo en ella. 

Pirgoteles resucite 

]).ira que preciosas piedras 

Libre, i el retrato esmaltc 

viiestro con mil diferencias. 

Los cinceles de Clisipo, 

l>ara mas memoria eterna, 

(libujen en blanco marmol 

viiestra gracia y gentileza, 
que sois hermosa mas, aunque morena, 
que el dia, aurora, luna, sol, y estrellas. 

El dia os ofrezca luz, 

la noche su luna Uena, 

la luna brunida plata, 

su rresplandor las estrellas, 

cl sol sus dorados raios, 

la aurora hermosas perlas, 

el sur sus mineros ricos, 

cl prado sus flores frescas, 

las aues sus dulces cantos, 

sus frutos la fertil tierra, 

sus grutas los animales, 

i los hombres su obediencia , 
que sois hermosa mas, aunque morena, 
que el dia, aurora, luna, sol, y estrellas. 

88. Romance. 

Por entre menudas murtas Su argentailo curso ronpe 

vn arroyo se despcna, camino entre pardas piedras,. 

salpicando sus cristales derramando por do corre 

saluia, juncia, flores, yerua. oro, plata, aljofar, perlas. 



DEL INCOGNITO 



309 



De los pinauetes y olmos 
los humildes troncos vesa, 
renouandoles a un tienpo 
copa, rama, oja, corteza. 
Retosan sus claras ondas 
con el fruto de sus venas, 
que son para su regalo 
ijuijas, nacar, lama, arena. 
El zefiro que murmura 
envidioso en su riuera, 
mueue con alegres soplos 
hayas, pinos, sauzes, yedras. 
Entre sus ramas le ayudan 
con varios motes y endechas, 
formando sonores cantos, 
landrias, prognes, filomenas. 
Sileno, que en sus orillas 
no reposa ni sosiega, 
a la sonbra de vn aliso, 
llora, siente, gime y pena. 
«De que me sirue, replica, 
(lerramar iagrimas tiernas, 
ni ronper con mis suspiros 
nubes, ayres, cielos, tierra, 
si la pastora enemiga 
por quien mi fe se sustenta, 
de mi amor sincero y firme 
huye, trota, corre, y buela?» 
Esto diziendo el pastor, 
su instrumente alegre templa, 
y ansi cantando le ayudan 
mano, voz, versos, y cuerdas: 



«jQuien de amor fiare 
fie norabuena, 
que yo no me page 
ya de sus promesas. 
Quien de sus caricias 
gustare, las tenga, 
que a de llegar tienpo 
que las aborrezc'i. 
De su fe confie, 
ques su fe tan buena, 
que con su esperanza 
los sentidos trueca. 
De sus gustos goze, 
su apetito vença, 
quel darâ por paga 
mas de lo que piensa. 
En sus reynos reyne, 
pero es bien que aduierta 
que quien menos trata 
con Amor, mas reyna. 
Kl sentido abiue, 
guarde no lo p)ierda, 
no lo dexe en calma 
la primer tormenta; 
que suele, aunque niîïo, 
darlas y tan buenas, 
que en ellas se anega 
la mayor paziencia. 
Al fin de su historia 
me darâ la quenta, 
que yo le e contado 
lo que vi en la feria». 



89. Romance. 



Al blanco çisne que canta 
quando se quiere morir, 
uengo, si puedo, a ymitarle 
por uer se acerca mi fin. 
Ay, quien supiera, sefiora. 



si uelais o si dormis, 
para comenzar mi canto... 
mi ilanto quise decir. 
En ese valcon dorado 
abrd dos aiios que os ui. 



3IO 



RIMAS 



y otros tantos que lamento; 
esfuerze Dios mi siifrir! 
Sobre el uide vuestras ma nos 
cuyo diuino matiz 
éclipsa la blanca nieuc 
y el mas candido jazmin. 
Vi la plata de esos pechos, 
de esa garganta el marfil. 
las perlas de vuestra boc;i, 
de sus lauios los rubis. 
Vi el christal de vuestra cara, 
sus megillas de carmin, 
el oro de esos cauellos, 
y mirando me perdi. 
Perdido para ganarme, 
quien lo supiera decir! 
os di mi aima, y en daria, 
quanto os pude dar os di. 
En este passado tiempo, 



que siglos han sido mill, 

un fauor de vuestra mano 

no he podido descubrir. 

Engaiiôme vuestra vista; 

mas quien me digéra a mi 

que fuera diamante el pecho 

de un rrostro de séraphin? 

Marchitose mi esperanza, 

que no ay firmeza pedir 

en sol claro por Henero 

ni en flor de almendro en Abril. 

Segun me contemplo y miro. 

no me puedo persuadir 

que yo soy el que antes era, 

sino sombra de el que fui. 

Cansaros tiene, senora, 

mi suspirar y gémir 

hasta ablandaros, y en tanto, 

abré de penaraqui. 



90. Romance. 



Deseada prenda mia, 
en quien riquezas contemplo 
mas que encierran tierra y mar 
en sus abscondidos senos; 
hermosissima senora, 
perfecta por todo estremo, 
hechura para encantarme 
de el diuino paralelo; 
cifra donde se rresumen, 
como en corto mapa o lienzo, 
de la gran naturaleza 
sus obras e insignes hechos; 
retrato a cuyas facciones 
se muestra inuidiossa Venus, 
por ser delante de el tuio 
el suyo negro bosquexo; 
prenda, riquezas, seiiora, 
retrato, hechura, lienzo, 



DEL INC(')GNIT() 311 



Venus, perfecta, hermossa, 
çifra, mapa, y paralelo, 
si no te quiero. 
matf^nine amor, desden, oluido, y celos 

Descanso de mi memoria. 
farol de mi entendimiento, 
christal transparente y puro 
en quien me remiro y ueo, 
aima de esta estatua tuya, 
corazon de aqueste pecho, 
uida de este tronco elado, 
pues por ti uiuiendo muero, 
aliuio de mis fatigas, 
uigor de mi pensamiento, 
regalo de mis sentidos, 
de mis suspiros esfuerzo, 
hiz de mis cansados ojos, 
espéra nza, en quien espero 
el gualardon de mi fee 
y de mi firmeza cl preniio; 
descanso, farol, christal. 
aliuio, uigor, esfuerzo. 
luz. vida, aima, corazon, 
regalo, esperanza, y premio, 
si no te quiei o, 
matenmc amor, desden, oluiilo, y celos. 

Sol que coronas las cumbres, 
an torcha de el firmamento, 
estrella en obscura noclir, 
resplandeciente lucero, 
norte por cl quai me rrijo, 
fenix unica en el suelo, 
candida sin hiel paloma, 
lince que pénétras pechos, 
i:)araysso a do camino, 
aguila que al mesmo Delio 
rresistes, neuado çisne 
de sonoro y dulçe acento, 
tortola de fee amadora. 



312 RIMAS 



fjloria en quien descanso espero, 
rrefugio de mis passiones, 
de toda ueldad compendio; 
sol, antorcha, estrella, norte, 
fenix, paloma, lucero, 
çisne, lince, paraysso, 
gloria, refugio, y compendio, 
si no te quiero, 
matenme amor, desden, oluido, y celos. 

Materne un indio cayman, 
un pspide sinoliento, 
una caueilossa hydra, 
un angro con su ueneno, 
vn blanco enydro en sus agiias, 
un crocodilo gimiendo, 
un ethiope dragon, 
un pintado viuorezno, 
vna conchosa serpiente, 
un estelion hambriento. 
un arenosf) amodite, 
un cerasto con sus cuernos, 
vn africo basilisco, 
un hemorreo cruento, 
un aijominable cancro, 
y un espondil estupendo; 
cayman, aspid, hydra, angro, 
cancro, espondil, viuorezno, 
dragon, basi}isco, enidro, 
crocodilo, y hemorreo, 
si no te quiero, 
todos me maten, y en tu ausencia celos. 

Mateme un rhinoceronte, 
un armadillo soberuio, 
un Aiax cruel, y un sutro, 
un scytio tnrando fiero, 
un escamosso phattaga, 
un rreçelosso camello, 
un enojado elefante, 
un pardo de el lybio suelo, 



DEL INCOGNITO 313 



vna pantera manchada, 
un chao encrespado elcern», 
un uro germanio brauo, 
y si no bastaren estos, 
vna africana hyena 
quebrante mi carne y huesos, 
y una mantichora haga 
de ella y dellos pasto y ceuo. 
Rhinoceronte, armadillo, 
Aiax, taiando, camello, 
phattaga, elefante, pardo, 
vro, chao, pantera, y hyeno, 
si no te quiero, 
todos me maten, y en tu ausencia celos. 

Mateme un ilorado aulapa 
en su salado elemento, 
una aspera esquatina, 
un deborador çestreo; 
vna orca me fastidie, 
trayendcme al vencimiento 
que traxo a el emperador 
Claudio en su ostiense puerto; 
vna superba vallena 
me deposite en su seno; 
una porphira voraz, 
un polipo fraudulento, 
vn hielosso callionimo, 
un rrayado çitliaredo, 
un ygro phénix hiante, 
y ultimamente, vn ceto. 
Vallena, aulapa, esquatina, 
orca, porphira, cestreo, 
polipo, ceto, ygrophenix, 
callionimo, y citharedo, 
si no te quiero, 
todos me maten, y en tu ausencia celos. 

Despues que, mi bien, te uide, 
memorias me tienen muerto, 
llanto solo es mi alegria, 
suspiros son mi contente. 



314 RIMAS 



Si me pongo a contemphirte, 
tal es mi desasosiego, 
que temo alguna mudanza 
en ti, segun mis rrecelos. 
Mi temor de aquesto nare. 
y la confusion que tengo 
me causa a ueces desmayos, 
priuandome de mi mesmo. 
Despues de aquestos trauajos, 
es el mayor que padezco 
la aparencia de un desden, 
o de oiuido en uez de premio. 
Memorias, llanto, suspiros, 
temor, confussion, recelos, 
desmayos, desden, oiuido, 
mudanza, y desasosiego, 
si no te quiero, 
todos me maten, y en tu ausencia celos. 

Si no te dueles de mi, 
que soy el que en ti me ueo, 
direte a boces cruel, 
furiosa al postrer estremo: 
Fiera, pues con mis fatigas 
no ablandas tu elado pecho, 
desleal a mis seruicios, 
para mis bienes tormento. 
Varia, que mi bien varias, 
y aun dire que en mal lo bas Ijueito^ 
por ser muger inconstante, 
(jue es quanto decirte puedo. 
Mudable como la luna, 
digna de aqueste C(jncepto, 
terrible en todo, y al fin 
viento en el mudarte o tiempo. 
Cruel, desleal, furiossa, 
fiera, inccjnstante, tormento, 
muger, mudable, terrible, 
uiento, varia, y uario tiempo, 
y dire que te quiero, 
por mas que en ti se cifre, y causes celos. 



DKL INCOGNITO 3I 5 



Mas ay, senora, pcidona, 
que aqueste tu amante tierno 
te ha dado aquestos renombres, 
indignos de e?e sugeto. 
Digo que ères amorossa, 
que ères a fable coniiesso, 
que ères humana y leal, 
V de mis maies contento; 
lirme, que mi amor confirmas, 
que mi tristeza has deshecho; 
constante, al fin, y muger, 
Inen y prouecho de el suelo; 
roc.i firme y no mudable, 
amable y blanda en efecto, 
y para que «iqui concluya, 
origen de mi rremedio. 
Sciiora, amorossa, afablc, 
humana, firme, contento, 
constante, rroca, leal, 
amable, blanda, y rremedio, 
si no te quiero, 
matenme amor. desden, ohiido, y ct-los. 



91. Romance. 

Ves las corrientes de el Betis, 
Lisis, quan puras estanr 
Pues es mas pura la fee 
con que te tengo de amar. 
Ves en sus sacres mineros 
(îl fino aljofar brotar? 
Pues es mas fina la fee 
con que le tengo de amar. 
Ves en su esphera de plata 
bullir el uiuo christal? 
Pues es mas uiua la fee 
con que te tengo de amar, 
porque en tu mano esta 
la suerte de mi bien o de mi mal. 



Ktvue HisJrnniqHe.—O. 



3i6 



Ves en su margen de flores 
las claras perlas luchar? 
pues es mas clara la fee 
con que te tengo de amar. 
Ves en sus senos el nacar 
los firmes jaspes bessar? 
pues es mas firme la fee 
conque te tengo de amar. 
Pura. fina, uiua, clara, 
firme, y eterna sera, 
mientras uiuiere, la fee 
cou que te tengo de amar, 

porque en tu mano esta 
la suertc de mi bien o de mi mal. 



92. Romance. 



Tomô el cincel la grau madré, 
V con su ingeniossa diestra, 
en la lamina de el mundo 
hiço alarde de su ciencia. 
En ella formô un dibujo, 
y de la primera buelt.i, 
salio sobrenatural, 
•A fin como de su imprenta. 
Matiçole en uarias partes, 
y porque enlaçasse trenças, 
quitolc a Delo las suyas 
y diole doradas hebras. 
Hurtole a Çinthia la plata, 
y lo mas brunido de ella 
en su frente deposita, 
para que mas resplandezca. 
Dos yris en su remate 
le puso en lugar de cejas, 
para que anuncien la paz 
y ahuyenten l;is tormentas. 
Las estancias de los ojos 
, ocupô con dos estrellas, 
(jue son antorchas de dia, 
y de noche centinelas. 



Usurpô la grana a Tyi'o, 

y en sus dos megillas puesta, 

a la rosa se antepone 

por ser rosa mas perfecta. 

Por un niue! en su boca 

fue engastando dos hileras, 

una de blancos diamantes 

y otra de candidas perlas. 

Los cendaies de sus labios 

como por biriles muestran 

va jacinthos, ya rubis, 

entre palabras risuenas. 

Sobre el phanal de sus ombros 

que en uez de garganta muestra, 

antepuso de christal 

transparentes uidrieras. 

No cudiçiô de la nieue 

para adorno de las uenas 

de sus dos manos el ampo, 

por ser de alabastro hechas. 

En fin, censurô de espacio. 

de los pies a la cabeça, 

esta diuina pintura; 

y uiendola tan suprema, 



DKL INCOGNITO 



317 



corrio cl Ufl<> a su ueldad, 
y apenas mostrô la muestra, 
quando de el aima le hiçe 
como a dueno suvo entrega. 
Trocome en Argos amor, 
y en la noche de mis penas 
con cien ojos la uelaua, 
por recelaila y por uerl.i. 
LIeuô el cefiro a su oydo 
el eco de mis endechas; 
escuchdias, que en un ani^el 
nunca lalt(') la clemencia. 
Mostrose humana y afable, 
y en la ermosa primauera 
de sus fertiles fabores 
ui mill esperanças ciertas. 
Ciego al paso de mis ansias, 
el ançuelo apenas ceua, 
quando me arroge a picarle 
sin reparar en la cuerda. 
No quise torcer el curso, 
cudiciosso de la presa: 
aligeré, y por entonces 
pluguiera a Dios le torçieial 
Halle, que nunca hallara, 
en la cumbre de su esphera 
el crisol de mi amistad, 
y atras bolui por ser fuerça. 
Dio en porfiar el deseo, 
y yo en hacer resistencia, 
que donde ay forçosos trançes 
c:l onor infunde fuerças. 



Oluidaua algunos dias, 
mas luego daua la buelta, 
que en bibrando el arco Amor, 
no se malogra saeta. • 
A la uista de otro Enlises 
entregaua al uiento uelas, 
el que a Paris imitaua 
por ser de su parte Helena. 
De la mia nueuo incendio, 
si gustara, se emprendiera, 
que era la distancia poca 
desde la llama a la yesca. 
Eslabonaua Cupido. 
por ucr si daua centellas, 
y ])or no abrasar dos aimas, 
en uez de eslabon fui piedra. 
Retireme y hice aparté 
pleyto omenage y promesa, 
en uirtud de la lealtad, 
que buena amistad protesta, 
de refrenar mi apetito 
y de no dcjar la rrienda 
de la mano, por ser firme, 
que es gran uirtud la firmeça. 
Quedose en aqueste estado, 
el goçando de su prenda, 
y yo mostrando de amigo 
valor, obras, y experiençia. 
De mi suceso la historia 
lie dicho al pie de la letra, 
que es sin discrepar en nada 
lo que me passô en mi feria. 



93. ROMANÇK. 



Para pintar a su Çelia 
en el blanco de su fee 
y darle su» atributos, 
Aurelio tomô el pinçel. 
Puso en bosquejo el dibujo, 
V en breue distancia fue 



uisto de el cielo el retrato, 
y de la tierra el poder. 
Vie en sus cauellos el oro, 
la plata de sien a sien, 
dos iris sobre dos lunas, 
en quien se transforma v uee. 



318 



RIMAS 



Sobre sus claras mejillas 
uio de la rosa el enues, 
y por orla de jazmines 
la purpura de el clauel. 
Vio su fanal de christal, 
y uiendo de el pecho al pie 
otras uarias marauillas, 
con ellas dijo y sin cl: 

Motiuos de el aima. 
memorias del bien, 
pues Çelia es del cielo, 
de Çelia he de ser. 

Sin Çelia no soy, 
porque en Çelia he puesto 
de mi gusto el resto, 
y asi en Çelia estoy. 



A Çelia me doy, 
y este dar me infierc 
que Çelia me quierc 
con sumo querer: 
pues Çelia es del cit-lo, 
de Çelia he de ser. 

A Çelia me inclino. 
porque a Çelia adoro, 
y en Çelia athesoro 
quanto en mi imagino; 
su ser peregrino 
me tiene sin mi, 
despues que le di 
de el aima el poder; 
pues Çelia es del cielo 
de Çelia he de ser. 



94. Otro romance. 



Desde que la adusta antorcha 
la toslada crenche absconde , 
hasta que buelue a herir 
nuestra Europa con su estoque; 
desde que el claro uiril 
platea los oriçontes, 
hasta que acaua su ronda 
en los unos y otros orbes; 
hecho uigilante brujo, 
el Argos de mis passiones 
me hace seruir de trasgo, 
como los dias las noches. 
Mido las oras confusso, 
y para uiuir conforme, 
doy al gusto las prolijas 
y al disgusto las ueloçes. 
Sacame a plaça el desseo 
los apagados carbones 
que dio en fomentar mi amor, 
ydojatra de tus soles. 



DEL INXÔGNITO 



319 



Haçeme cargo de el dia 
en que di a mis gustos corte, 
por ser cortesano tuyo 
para que mi uida acortes. 
Y la memoria que uiue 
me replica que no borre 
aqueste dichoso empleo, 
aunque te muestres de bronçe. 
Que se ha de llegar la ora 
donde publique y blasone 
que floreçio mi esperança 
donde florece tu nombre, 
por ser, senora, el hombre 
quf- mas te quiere quando mas te abscondes. 



95. Orko ROMANCE. 



Para arribar su caudal 
despojado de sus bienes, 
Nise lo reparte al Tajo 
de las riueras de el Betis. 
Censurando mill memorias 
que a la suya se le ofrecen. 
alegres por ser passadas, 
y tristes por ser présentes. 
De Sierra Morena mide 
su espacio con passos leues, 



boluiendo a mirar a trechos 
lo que déjà y lo que pierde. 
Deslumbrale el sol la uista, 
porque en mirar no se ceue. 
que al que naçe desdichado 
a un e! mesmo sol le ofende. 
Entre suspiros y sustos 
se perturba y se suspende, 
que es un ensayo de malrs 
reparo de los que uieneu. 



96. Otro. 

Quando el cancel de el oriente 
el crepusculo destapa, 
para que corra la posta 
sobre sus ombros el alua; 
quando apriesa tiende Flora 
las alcatifas de nacar, 
para que le cambie perlas 
en uez de menuda escarcha; 
quando el flamifero coche 
Pyroes brioso arranca, 
para que Tetis le buelua 
al de Delo las espaldas; 



320 HIMAS 

el oriente es chaos 
tinieblas el alua, 
marcliitase Floi^a 
deslustrase el nacar, 
el coche se ceja 
las perlas no quajan, 
Pyroes no relincha 
y Delc se para, 
porque tu absencia es causa 
que faite todo, pues el todo falta. 

Al reflejo de tu luna 
en la noche de mis ansias, 
para efectuar mi instincto 
mill incentiuos hallaua. 
Al espejo de tus ojos 
uia como en uiua estampa, 
para aliuio de mil sustos, 
mil fertiles esperanças. 
Al norte de tu ueldad 
como piloto miraua, 
para ser nueuo Colon, 
de aquesas Indias el aima. 
La luna no sale, 
el instincto acaua, 
no alumbra el espejo, 
no imprime la estampa, 
el norte no guia, 
muere la esperança , 
las Indias se alejan, 
y rindese el aima, 
porque tu absencia es causa 
que faite todo, pues el todo falta. 

Buelua el dibujo que adoro 
a estrenar uistosas galas; 
trueque el pecho, si es de yelo, 
en encendido Enocauma. 
El exemplar de mi gusto 
corra la cortina blanca, 
ueré en su Ueno mis dichas 



DEL INCOGNITO 321 



y en su blanco mis desgracias. 
Los labios de grana y nieue 
formen risuenas palabras, 
para que borden con ellas 
sus alquiceles las auras. 

El dibujo huye, 

nieganse las galas, 

estrechase el pecho, 

el yelo se entrapa, 

mal lograse el gusto, 

faltan las palabras, 

los labios se cierran , 

y sienten las auras, 
porque tu absencia es causa 
que faite todo, pues el todo falta. 

Dejame uer de esas manos 
los caractères y rayas, 
ueré en ellas mi uentura, 
pues tienen uentura tanta. 
Déjà enlaçarse esta uid 
en esas floridas ramas, 
porque es su perdida cierta 
si tus braços no le enlaçan. 
O ya que no los merezca, 
déjà que bese las plantas 
que hacen el suelo cielo, 
por ser de el cielo tal planta. 
Las manos se cierran, 
no forman las rayas, 
la uid da en baçio, 
no tienen las ramas, 
los braços se encojen, 
la tierra se estrana, 
la perdida llega 
y buelan las plantas, 
porque tu absencia es causa 
que faite todo, pues el todo falta. 



KIMAS 



97. Romance. 



Atreuido pensamiento, 
no me pongais en peligro, 
(jue para ser venturoso 
no basta ser atreuido. 
Si subis por leuantarme, 
mirad quan de atras os sigo, 
(jue para quien no descansa 
es mui largo este c;imino. 
Lleuais tras vos el deseo, 
yo a entrambos os busco y sigo, 
para tornar a caer 
quai piedra a su centro mismo. 
Vos teneis culpas de ossado, 
yo de todas el castigo, 
que son para mi estas penas 
la rrenta que de vos tiro. 
Porfiais con la esperança, 
yo con la razon porfio, 
porque quedemos al fin 
vencedores o vencidos. 



En las aras de Fortuna 
quereis hazer sacrificio, 
para acauar mal logrado 
como fuistes bien nacido. 
l'oco aventura a perder 
quien esta ya tan perdido, 
nias temo para ml dafio 
([ue me aueis de dexar viuo. 
Encoxé vn poco las alas, 
cstad a quenta conmigo, 
(|ue como experimentado 
nuestros maies adiuinf). 
Confiad del desengano, 
vereis que es mejor partido 
ser couarde acautelado 
que osado y arrepentido. 
Sola vna cossa os aduierto, 
y en ella ynfinitas cifro: 
que poco contra ventura 
pueden valer artificios. 



98. Romance. 



Pensamientos, pues bolais, 
si encontraredes mi amor, 
saludalde de mi parte, 
decilde que mios sois. 
Si la uista os deslumbran- 
su diuino resplandor, 
no temais de quedar ciegos, 
que a nadie cegôsu sol. 
Decilde que dentro auita 
de mi aima i corazon, 
i que en ellos siempre reina, 
aunque délia ausente estoi; 
que la adoran mis sentidos, 
la recela mi temor, 
la contempla mi memoria, 



i la estima mi aficion; 
que dentro en mi pecho uiue, 
porque dentro esta el crisol 
do se afina i queda fixu 
en sus Hamas su ualor. 
Pero temo su mudanza, 
como a la fiebre el leon, 
j)or saber que las mugeres 
de suio mudables son. 
No le trateis de mudanza, 
por que es ofender su onor, 
que la que fee guardar supo 
se sabra guardar mexor. 
En los alamos mas uerdes 
dexareis con gran primor 



DEL INCOGNITO 



323 



esculpido en las cortezris 
(le sus troncos «tuio soi» 
en memoria que inuiolable 
es el trato de los dos, 
para cuio fin le entrego 
aima y uida en posesion. 
Y entretanto que en mi lira 
i(> repaso esta cancion, 
caminad, que ya comienza 
a dar principio mi voz. 

Si el amor es fuego, 
yo la fenix soy, 

que renazco i uiuo 
del i su calor. 

Si el amor abrasa 



a cohrar uigor, 
como salamandria 

a su esphera uoi. 
Si el amor captiua, 

su captiuo soi, 
que a mi sus prisiones 

no me dan temor. 
Si es amor quien ziega 

aguila ueloz, 
me conuierto en lince 

contra su rigor. 
Sease quien fuere, 

que ai en mi ualor 
para resistirle, 

l>ues muero de amor 



99. Romance. 



Bien podeis, cuerpo, sufrir, 
hasta que la muerte venga, 
cjue en la audiençia do os acusan 
no se reuocan sentençias. 
No escuchan apelaciones 
los jueces que os destierran, 
que es tribunal riguroso 
y ansi es menester paciençia. 
Bien saueis que ya en el mundo 
a el agrauiado condenan, 
a el ynocente castigan, 
y a el omicida reseruan. 
Ya pasô la edad florida 
quando, liecha centinela. 
Ero aguardaua a Leandro 
que el mar por verla atrauiesa. 
No le dan temor las olas 
en la obscura noche negra, 
que no amedrientan fortunas 
a el que es amante de veras. 
Ya no ay Tisues que se maten 
por sus Piramos, ni reynas 
que pierdan vidas quai D\(\(> 



perdio por querer a Eneas. 

Ya se acauaron las Pocris 

y constantes Melibeas; 

ya dio fin en las mugeres 

!a constancia y la firmeça. 

Ya en ausentandose vn hombrc 

se pierde su fee en su ausencia: 

si buelbe lo desconocen, 

si le conocen le niegan. 

Son las mugeres de el modo 

y forma de las veletas, 

que por do el viento las sopla 

en aquel filo se quedan. 

Desuenturado de aquel 

que falta de su presençia, 

que a el ])rouiso en su memoria 

dan principio a sus obsequias. 

Vn tiempo viui enganado 

con palabras y promesas, 

mas ya llegô el desengano 

a dar golpes a mi puerta. 

Abri los ojos por ver 

el que llamaua o quien hera, 



324 



RIMAS 



y tan solo oy vna voz 
que dixo desta maner.i: 
«Despierta que estas dormido. 



100. 



Perdunadme, amada patria, 
si de oy mas por madré os niego, 
que es justo que yo os oluide 
y os dexe, pi es no os merezco. 
Con razon podré quexaime, 
pues que con mis ojos veo 
que a los estranos dais vida, 
y muerte a los hijos vuestros. 
Mal hc dicho, porque al fin 
me sustenté en vuestros pechos, 
pcro a mi me destetastes 
para criar los agenos. 
Como guerfano suspiro, 
que en vos no espero remedio, 
ni àe vos aguardo ayuda, 
sino sola la del cielo. 
Por aquesta causa mii'O 
mil malogrados ynjenios, 
que el calnr de su virtud 
apagan con vuestro yelo. 
Apenas salen armundo 
a mirar este emispherio, 
quando pretenden subir 
mas que el sol su pensamiento. 

Y quando van por las nubes 
mas veloçes que los vientos, 
quebrais el exe del carro 
do uan, hallandose en seco. 

Y viendose en lo mas alto 
sin tener ningun aliento, 
quai otro Ycaro caen, 
hechos pedaços al çentro. 
Yo, que de aquestos soy vno. 
de vos con raçon me quexo, 
pues, siendo desamparado, 
de seiior vine a ser sieruo. 



y tan dormido que sueîÏMs; 
mira que a el fin han de darte 
el pago que a Troya Elena.» 

Satira. 

Hallome tan afligido 

de vcrme cautibo y preso, 

que determino ausentarme 

por ver si librarme puedo. 

Passaré a reynos estraiios, 

podrâ ser que entre cstranjeros 

halle mais bien que en los mios 

y viua con mas contento. 

Desde oy comienço de ser 

un andante passajero, 

donde de paso veré 

dos miil tragedias del tiempo. 

Ya, peiiascos encumbrados, 

dehesa, monte y oteros, 

no me dareis alegria, 

pues de vosotros me alexo. 

Ya, rio, que en vuestra margen 

yo tantas veçes contemplo, 

no os veré dar el tributo 

que a el Betis pagais en censo. 

Ya, fuentes de cristal puro 

que me seruiais de espejos, 

no me negareis las perlas 

que brotan vuestros mineros. 

Ya, liriales esmaltados 

de tantos lirios diuersos, 

dexareis de marchitaros, 

pues no llegaré a cojeros. 

A Dios, patria venturosa, 

que, quando dexarte pienso, 

forman mis ojos vn mar 

y entre sus olas me anego; 

que, aunque agrauiado me tienes 

y aunque de ti me destierro, 

no dexaré de loarte, 

mientras viuieie, en mis \ersos. 



DEL INCOGNITO 



325 



101. Satira. 



Caualleros mas hidalgos 
que los de Ouiedo y Asturias, 
mas nobles y poderosos 
que fueron Midas o Fucar; 
los que traeis les sombreros 
con çintillos y con plumas, 
alta copa, falda larga, 
moldes de pilon de açucar; 
los que os poneis las balonas 
llenas de encaxes y puntas, 
retrato de los que coxen 
hoxa en el reyno de Murcia; 
los que vestis balon corto 
y média fina de aguxa, 
y por calçaros pulido 
parece que teneis bubas; 
los que os erguis el copete, 
dexando la frente luçia, 
destilando mas sudor 
délia que pringue un enjundia; 
los que haceis el amor 
en medio la noche obscura, 
dando en cantones y esquinas 
mas siluos que una lechuza; 
los que os colgais el broquel 
a lo rufo en la cintura, 
haciendo en el mas sonetes 
que un picaro con dusducas (r); 
los que estais haciendo piernas 
donde se vende la fruta, 
por el guelle que se pega 
a una cascada chaiupa; 
los que os torçeis el vigote, 
y, para que aqui concluya, 
os que en cl lugar os Uaman 
■esquadra de barbas rubias; 
oyd a un paysano vuestro, 
que el bien que a si se procura 



os desea, y mucho pesa 
de vuestro dano y yndustrias, 
lo que le pasô vna tarde 
con vna dueiia de alcuza, 
mas lucia que los pellejos 
do uiene azeite de Anduxar. 
Pasando, pues, por su calle, 
dixo: «Galan, si me escucha 
lo que yo contarle quiero, 
sera de buena ventura.» 
Mas de temor que de grado 
la oy, porque en su figura, 
con mi mala abilidad 
le conoçi que hera bruxa, 
y como estas taies suelen, 
aunque tenga de tortuga 
el cuero y un hombre ponen 
mas negro que vna azeituna, 
escuchela y començô 
a mesar su cara suçia, 
arroxando maldiçiones 
y a echar por la boca espuma, 
diciendo: «Se consiente, 
aunque fuese vna zahurda 
mi casa, sacar mi hija, 
mas tieina que vna lechuga, 
y engafiarla promctiendo 
darle ynfinita pecunia, 
vestidos de prima uera 
forados en cataiufas? 
Y despues de ver cumplidos 
sus gustos, boluio desnuda. 
Mirad que hechos onrrados 
haçe gente de tal punta! 
Dire dellos hasta tanto 
que quede la lengua muda, 
y aun no he de hauer acauado 
aunque esté en la sepultura.» 



326 



RIMAS 



(on aquesto la dexé, 
aunque tube por bentura 
poder escaparme délia, 
Icniendo tan largas vnas. 
Prometile de mi parte 
j)rocurar con veias muclias 
a su hija dar la manda 
y el castigo a vuestras culpas. 
No aya en vosotros tardança 
t-n darla, que es bien que acuda 
con el bénéficie del arbol 
el dueno que le desfruta. 



Por castigo vuestro sirua 

vna de tantas ynjurias 

como en contra de vosotros 

vuestros amigos escuchan. 

Mas pues sois de mi patria 

y mi voluntad es mucha, 

plega a Dios que hablar no putda 

(]uien de vosotros murmura. 

Procurad volar mas alto, 

jiues alcança quien procura, 

V perdonadme si acaso 

os ha enfadado mi pluma. 



102. Romance. 



Ojos mios, no lloreis, 
dexad vn rato el liorar, 
que si oy os siguen desdichas, 
manana se acabaran. 
No aparteis de la memoria 
aquel antiguo refran, 
(jue es el dia de el contento 
l.i vispera del pessar. 
Nunca os perturben desilicha^ 
(jue a muchos en gênerai 
afligen, que mal de muchos 
es goço particular. 
Aduertid que se conuierte 
de esas lagrimas vn mar, 



y que se aumentan las olas 
donde os podreis anegar. 
No os aflijan pensamientos, 
ni de ellos hagais caudal, 
que son para el gusto amigos, 
y enemigos para el mal. 
Son carga que solo siruen 
para solo molestar, 
y aliuio que xamas pudo 
remediar necesidad. 
Recogé el entendimiento: 
hallareis, si bien mirais, 
que tras penosas tormentas 
bienen bonanças de paz. 



103. Satira. 



Por ser suceso de gusto, 
derlararé en estos versos 
vn caso que para oyrlo 
conuiene aprestar silençio. 
Prometiendome el guardarlo, 
yo de mi parte prometo 
decir la verdad desnuda, 
pues que fue desnudo el yerro. 
Y por no alargarme mas, 



en nombre de Dios comienço- 
a dar principio a mi historia: 
atencion! que va de quento. 
Sali vna noche de cassa 
de las largas del ynuierno, 
deseoso de hallar 
un buen cntretenimiento. 
Acompafiome vn amigo 
firme, leal y sincero, 



DEL INCOGNITO 



^V 



de quien se puede fiar 
el mas oculto secreto; 
;i quien tengo en ocasiones 
tan cnnocido, que pienso 
([ue puede ser para amigo 
rntre los hombres exemple. 

V despues de hauer tenido 
con fregonas mill recuentros, 
hartos de cruçar cantones 

y andar hechos estrelleros, 
lleuonos nuestni fortuna 
a vna casa, cuyos duenqs 
fueron tan nobles que, al fin 
a los dos nos admitieron. 
Alegremente parlamos, 
hicimos mill barios juegos, 
con los quales sin sentir 
gastamos parte del tiempo; 
y viendo que se açercaua 
la hora de recogernos, 
îiunque estauamos cantando, 
dexamos los ynstrumentos; 

V entre otras barias razones 
que por mi mai se mouieror. 
a el punto de despedirnos, 
hecho ya el acatamiento, 

vo no se como se fue: 

descuidose el carcelero, 

y quebrantando la carcel, 

salio por la puerta vn preso. 

Tan flaco délia salio, 

([ue juro, a ley de hombre bueno. 

que no senti sus pisadas 

ni oy su quebrantamiento. 

Salimonos, y despues 

me dixo mi compaiiero: 

-Cuidad mejor de la boisa 

y apretad los cerraderos, 

que a fee que quedan las damas, 

si lo que salio es dinero, 

cudiciosas por pediros 



tan bien poblado talego. 
Mas trocando de lenguaje, 
dexais todo el aposento 
de polbareda y de humo 
hasta las vigas cubierto». 
Marauilleme de oyrlo, 
meti la ma no en mi pecho, 
y boluiendome a ynformar, 
balle ser verdad lo hecho. 
Di credito a sus palabras, 
y mi culpa conociendo, 
'leterminé confesarla 
nntes de darme tormento. 
El rumor no le senti, 
porque, a sentirlo, al momento 
le diera de libertad 
cl parauien a don Pedro. 
Hermosas damas, no esten 
corridas de mi suceso, 
<|ue cassos que causan risa 
<!ntes me son de contente; 

V no es de marauillar 

que donde trucnan los çielos 

tantas veçes en el ano, 

que truene vna vez mi cuerpo. 

Y tambien como el otono 
es vecino del ynuierno, 
los vendauales son causa 
que tenga su fruta cuesco. 
Mas pueden estar seguras 
las que gustaron del pero, 
que fruta tan bien madura 
se puede dar a vn enferme. 
Hordinariamente estan 
recegidos en mi cuerpo 
como en barril en almibar 
vna decena sin gueso. 

Si hubiere necesidad 
de gastar algunos délies, 
por dragmas, onças y libras, 
como en botica los vende. 



328 



RIMAS 



Si es menester cantidad, 

nunca reparo en el preçio, 

que como yo no los gasto, 

cassi todos los présente >. 

Con vna palabra sola 

mi satira y versos ceso, 

proponiendo de cumplir 

lo que con ella prometo; 

y si yo la quebrantare, 

el mas renegado perro 

con vn rebenque quebnmte 

mi carne, bogando a vn remo. 

A quien mi caso juzgai-e, 

siendome en el mal terçero. 

le pienso galardonar 

con este seguiente premio. 

Darele çiruela passa, 

passada por agujero, 

con la caxcara tan dura 

como corteza de letio; 

V tras ella, si gustare 

de comer de vn panai fresco, 

apretandome los lomos 

saldra, annque expremido, entero. 

De veuer no faltarâ, 

porqne tengo vn beuedero 



do se hallan de contint) 
ciertos cubiletes Uenos, 
y aquestos estan de suerte, 
que siempre se estan saliendo, 
porque nunca hagan falta 
en semejantes sucesos. 
Premiaré a los que callaren 
con no darles nada desto, 
porque es fruta que hordinaria 
cmpalaga a los discretos, 
y suele priuar a muchos 
de su buen entendimiento, 
que fruta que es de priuada 
siempre tiene mal digesto. 
Su nombre basta, serioras, 
para que pasen de buelo 
razones que son tan cortas 
y de tan poco prou écho. 
A mi lo haze muy malo 
el detenerme en aquesto, 
V ansi es forçoso el dexarlo 
por faltarme vêla y tiempo. 
A Dios, que quiero acostarme, 
i[ue a tocado el campanero 
mas ha de vna hora a maytines, 
y quiero dormir vn sueiio. 



104. Romance. 



O quantos maies o vienes 
tubieran los hombres oy 
si declarase la lengua 
lo oculto del coraçon! 
Que de lauros coronaran 
las sienes que por su onor 
tomaron, como Lucreçia, 
la muerte por gualardon! 
Oue de Cleopatras tubieran 
de Pénélope la voz, 
si recelaran en vida 



lo que su muerte cubrio! 
Tiempo que a muchos agrauias 
y a pocos haces fauor, 
no guardes en mi suceso 
los fueros de tu rigor. 
Contempla que soi de aquellos- 
a quien Fortuna subio, 
y al que en vn breue discurso 
del trono lo derribô. 
Aduierte que soi exemplo 
del Icaro que cayô, 



DEL INCOGNITO 



329 



y que paso mas tormentos 

que en el abismo Igion. 

En ellos, quai otro Ticio, 

muero y renazco, mas no 

se por que tanto castigo 

ni tan estrano dolor. 

Si es porque puse en vn an^el 

mi sentido y aficion, 

al peso que yo la amaua, 

al mesmo me aborreçio. 

Mis lacrimas vn Danu1)io 



an hecho, mas (juiera Dios 
no me anegue en sus corrientes 
como en el mar Faraon. 
A mi ruego el cielo acuda, 
pues que tan a pique estoy. 
que mi vida acaue en ellas 
como en negro éclipse el sol; 
que sera mi muerte alegre, 
si es cierta mi peticion, 
porque, aunque es el tin cruel, 
es mas riguroso amor. 



105. Romance. 



Dio palabra de casarse 
(manquent les vers suivant le premier 
que para enjugar tus ojos 
aun no tengo un escarpin. 
Dexa el llanto, por tu uida, 
no nos démos a sentir, 
que si acude un ortolano, 
nos enuestir.î un mastin, 
y no tengo que poneiine. 
si me rompe un borcegui, 
por quedarseme oluidada 
la rropa en Valladolid». 
Enojada, le respondt-: 
«lo estoi uiua, matachin, 



para darte mas calzado 
que ai arenas en Genil. 
(Jue si lagrimas derramo, 
no he podido resistir 
mas el llanto, con el dano 
(|ue me a hecho tu buril». 
«Eres perla, le replica 
el, i candido marfil», 
i abrazandose ambos junto- 
se comienzan de dormir. 
Praticando entre los ramos 
sopiô el cefiro sutil, 
i enlazados como iedra, 
se comienzan de dormir. 



106. Romance. 



Bordando de prisa viene 
las coronas de los montes 
el rubio senor de Delo 
sobre su dorado coche. 
De sus raios ban huiendo 
las tinieblas de la ncjche, 
buscando por do escondersc 
entre sus balles i bosques. 
De las pizarras las cumbres 



adornan sus arreboles, 
pareciendo desde le.KOS 
antorchas de el orizonte. 
Los margenes de las fuentes 
esmalta de uarias flores, 
porque el agua de sus venas. 
a besar sus troncos brote. 
De las murtas i araihanes 
los uerdes lazos descoje, 



330 



RIMAS 



para que Flora sus sienes 
con sus ramos las corone. 
Las harpadas lenguas tienden 
los sirgueros i verdoncs, 
remedando con su canto 
a calandria i ruisenores. 
Por los prados a porfia 
<1 gamo i el pardo corren, 
(lexandose atras los uientos, 
l)Or mas que de prisa soplen. 
Las humildes chozas dexan 
los perezosos pastores, 
dispidiendose de el sueno 
como el dia recoriocen. 
Los demas circumbecinos 
en el campo se recoxen, 
el ganado apacentando 
para que sus ieruas roze. 
Las zagalas todos llaman 
cada una por su nombre, 
para un baile que conciertan 
a la sombra de unos robres. 
Cada quai en su rabel 
a punto las querdas pone, 
i ellas todas con panderos 
en el puesto estan conformes. 



Vna haia comenzaron, 
i diciendo estas canziones 
alegres, los unos cantan 
i los otros les respondcn: 

Si el amor no te uenciera, 
no te uenza el interes, 
que es tormento acer despues 
lo que el corazon no quiere. 

No te cieguen los antojos 
de la mundana cudicia, 
que es anzuelo el auaricia 
que suele sacar los oxos 
si el deseo la admitiere. 
Aduertido es bien que estes 
que es tormento acer despues 
lo que el corazon no quiere. 

El amor es como espia 
que continuo esta azechando. 
i a los ombres cautelando 
por detras de zeluzia. 
Si el traidor te acometiere, 
ponles alas a los pies, 
que es tormento acer despues 
lo que el corazon no quiere. 



107. ROMANCK. 

Si dos mill uidas tuuiera, 
serafines de el impireo, 
que dedicar a esos cielos 
tersos, puros, christalinos; 
si el oro que Arauia cria 
tubiera en el poder mio, 
el nacar del ancho Sur, 
y plata de Puerto Rico; 
si fuera senor de el mar, 
de la tierra y de el abismo, 
de las aues y los peçes, 
de el ayre y de el fuego actiuo; 



m-X. INCOGNITO 331 



si todos quatro elementos, 
los planetas y los signos. 
con las estrellas tubiera 
«leuaxo de mi dominiu; 
si de los campos las plantas, 
las azucenas y lirios, 
los alhelis y mosquetas, 
los jasmines y olocrissos; 
si las neuadas mosquetas, 
los almirasoles finos, 
las mas olorossas yeriias. 
de el torongil al tomilio, 
poseyera, como a diossas 
(•s hic'era sacrificio 
(le iodo quanto he pmpuestd, 
y aunque os diera por seriiiros 
el oro, el nacar, la plata, 
tierra, mar, aues, abismo, 
estrellas, campos, planetas, 
peces, elementos, signos, 
plantas, flores, azucenas, 
alhelis, rrosas, narcissos, 
mosquetas, jasmines, yeruas, 
torongiles, y tomillos, 
me quedara en todo corto 
si no os diera yo a mi mismo 
por ganarme, y por ganaros, 
y desde luego lo afirmo, 
solamente en pediros 
que me tengais por vuestro, y no por mio. 

108. Saura. 

Entre el Japon i la China, 
en aquel siglo dorado, 
quando era el diciembre inuierno 
i la primauera el maio; 
(juando quemauan los soles 
mas en Agosto que en Marzo, 
i abrigauan en los frios 

Bévue Hispanique. — (). 



332 RIMAS 



mas que las sedas los panos; 
quando dos marauedis 
eran la mitad de un quarto, 
i por un real de plata 
dauan diez i siete ochauos; 
en el tiempo que acostumbran 
darles uerde a los cauallos, 
, echar a las cluecas gucbos, 
i trasquilar a los asnos; 
a la usanza de su aldea 
una boda celebraron 
los uisnietos de Marina 
i Gil Garron su uelado. 
Barbola, que fue madrina, 
i el padrino, Blas Chapado, 
de la uilla a los mas nobles 
a su fiesta conuocaron. 
Como lo auian de costunbre, 
para onrrar los desposados, 
hallose el alcalde, i cura, 
i el sacristan Gil Carrasco. 
A su casa de la iglesia 
les fueron acompafiando 
otros muchos conocidos, 
de su calidad i trato. 
A todos como uinieron, 
a corner les conuidaron, 
i despues de auer comido 
dieron principio a un sarao. 
Para maior reguzixo, 
uno de los allegados, 
diestro en taner i cantar, 
tomô un rrabel en la mano. 
Cantô una dulce cancion, 
i despues de auer cantado, 
a los que se iban siguiendo 
fue el rrabel de mano en mano. 
Gil, que era el primero en orden, 
tomolo i salio danzando, 
repitiendo aquesta letra 
al son de los cinco pasos: 



DEL INCOGNITO 333 



Sol, fa, mi, re, 
si el pan se me acaua, que comeré? 

A todos causé placer, 
i apenas ubo acauado, 
quando al cura lo entregô 
i depositô en sus manos. 
El cura el bonete dexa, 
i el manteo derriuando, 
lo siguiente comenzô 
por su auctoridad de espacio: 
Logjdineros del sacristan 
cantando se uienen cantando se uan. 

Dio fin, i a el alcalde llega, 
i por no mostrarse estraiîo 
el alcalde lo rreciue 
como querdo i auisado. 
arrimô la bara, i luego, 
no acordandose de el mando, 
como si alcalde no fuera, 
dixo, no haciendo caso: 
Si quereis que os enrrame la puerta, 

vida mia de mi corazon, 
si quereis que os enrrame la puerta, 

vuestros a more? mios son. 

Luego los demas zagales 
a una se leuantaron, 
cada quai tomando puesto 
para hacer un cruzado. 
Acauaronlo, i despues, 
con los demas aliados, 
de los nouios se despiden, 
rrepitiendo con aplauso: 
Tal para quai, 

Maria para Juan. 



334 



109. Romance. 



Celoso Mayo de Abril, 
entré coniendo la posta 
por las riberas de el Bethis, 
en seguimiento de B'ioia. 
Salio a mirar su librea 
al crépuscule el Aurora, 
y enuidiossa de sus galas, 
començô a llorar aljofar. 
Murmuraronlo las fuentes, 
y entre sus risuenas ondas 
le dispararon mill perlas 
al solapo de sus couchas, 
l'or no perderle de uista, 
sacô el de Delo su antorcha, 
y con la luz de sus rayos 
auergonçaron las rosas, 
desmayaron las violetas, 
y de sus palidas hojas 
fue la fugitiua plata 
a bordar sus negras somhras. 
Corridas, las clauellinas 
se sonrosearon todas, 
y los neuados jasmines 
desbosteçaron las bocas; 
bajô el alheli la cara, 
la azucena las garçotas, 
la mosqueta su guirnalda 
y el mirasol su corona; 
la coleta de esmeraldas 
el trebol al suelo arroja, 
el cardeno anil el lirio, 
y la grana la amapola. 



Rompiendo los densns vientos 
en su dorada carroça, 
passé el començado curso 
sobre doradas alfombras. 
Fue prosiguiendo su alcançe, 
y en una uega espaciossa 
a Flora se le dio Mayo 
y a Mayo el que el indio adora. 
De espacio vio su librea, 
y uista, se le afiçiona, 
y para darle seîïales, 
cadenas de oro le arroja. 
Mayo con Flora reparte, 
y el gran hijo de Latona, 
por ser de los dos padrino, 
les uienea ofreçer porjo^as 
fuentes de brunida plata, 
de uidrio argentadas ondas, 
las violetas de amatistas, 
de rojos cor aies rossas, 
clauellinas de rubis, 
mosquetas que el nacar forman, 
azucenas de diamantes, 
de jacinthos amapolas, 
alhelis de oro de Tibar, 
trebol de esmeraldas solas, 
iazmines de christal puro, 
lirios de turquesas copas, 
mirasoles de topaçios, 
y tachonadas alcobas 
para su estancia, pues Mayo 
es para en uno con Flora. 



110. Endecha. 

Alegres soledades, 
desiertos solitarios, 
testigos de mis quexas, 
de mis maies y agrauios; 



DKL INCOGNITO 335 



bien beis que libre vengo 

de çiudadanos tratos, 

pues trueco sus doseles 

por pajiços techados. 

En vuestro humbroso aluergue 

pretendo hallar descansn. 

viuiendo mejor solo 

que mal acompanado. 

Desnudo vengo a veros, 

de ropas despojado, 

que el fuego del amor 

abrasa sin reparo 

(') 

mas vuestra hoja y ramos 
mis faltas cubriran, mas no mis danos. 

Amor en su tribuna 
me tiene condenado 
a perdurables penas 
y eternos sobresaltos. 
Porque ynbiole sus leyes, 
no siendo como el falso, 
premiô con vn destierro 
mi amor sincero y casto, 
Vengança justa pido; 
iustiçia, çielo santo, 
que por amar con fee, 
.luito ente penascos. 
Mas ay, tirano ympio, 

dichoso 

(Manque la fin). 

111. Letrilla. 

Oistalino Betis, Sobre tus corrientes 

tu curso enfrena, espumosas lleuas 

no se anegue la barca vn angel, que adora 

y pierda mi prenda. mi aima y contempla. 



( I ) Mafiqiie dans le ms. 



336 



RIMAS 



Arraez de la baica, 

amayna la vêla, 

que menguan mis yustos 

y crecen mis penas. 

Mi bien asegura, 

cl ancora aferra, 

no se anegue la barca 

y pierda mi prenda. 

Trueca en muerta calma 
tu furia soueruia, 



da lugar que saque 
mi tesoio a tierra, 
do pisando csmalte 
la dorada arma, 
y su liermosa vista 
el mundo enniquezca, 
Yza, que del Betis 
creçe la tormenta, 
no se anegue la barca 
y pierda mi prenda. 



112. Letrilia. 



A el romper del alua 
cantan ruysenores, 
desterrando sus cantos 
del mundo la noche. 

Quando el alua hermosa, 
desde sus balcones, 
con perlas esmalta 
las doradas flores, 
esmeraldas peina, 
porque entre ellas brotei., 
para que las aues 
con ellas retocen, 
desterrando sus cantos 
del mundo la noche. 

Las clines apenas 
por el ori?onte 
los cauallos muestran 



de el dorado coche, 
quando al dueîio dellos 
las aues conformes, 
mill saluas le hazen 
con sonoras voces, 
desterrando sus cantos 
del mundo la noche. 

Luganos. canarios, 
landrias, y verdones, 
camachuelos, tordos, 
filomenas, proynes, 
mil motes le cantan 
a el nueuo Faetonte, 
que quai dueno suyo 
todas le conocen, 
desterrando sus cantos 
de el mundo la noche. 



113. Romance. 



Al son de mis desdichas 
lamento mis agrauios, 
que huye el bien y a un tiempo 
se viene el mal cercando. 
Quai buho en las tinieblas 
mis tristes dias paso, 



siguiendo en las endechas 
a el triste solitario. 
La viuda tortolilla 
ymito en seco ramo, 
a la corneja en pena, 
al cocodrillo en llanto. 



DEL INCOGNITO 



337 



Contemplome en los gustos 
quai sierpe en el encanto, 
pues huyo siempre dellos 
por no verme encantado. 
Soi en mis soledades, 
a veçes leon pardo, 
que solo fee sustenta 
con solos mis cuidados. 
Quai tigre carniçero, 
que hijos le an robado, 
me finxo con mis ansias 
mill veces peleando. 
Esta melancolia 
me tiene tan cansado, 



que es fuerça la paçiençia 
me sirua de cayado. 
A tu misericordia 
apelo, si ay acaso 
piedad para vn rendido, 
pues soi por ti en mi dano 
el buho, tortolilla, 
cornexa, solitario, 
serpiente, cocodrillo, 
leon, tigre, y cayado. 
Y soi el que a tus ojos, 
si por mi mal no agrado, 
quien solo por tu gusto 
sera sufriendo marmol. 



114. (Jtko. 

Con mas contento, pic^aria-; 

argentadas de topacios, 

censuré vuestras alcobas 

quien ya censura sus dainos. 

Con mas alegria, escollos 

de esmeraldas jaspeados, 

tubo aluergue en vuestras griitns 

quien ya no tiene descanso. 

Con mas gusto, riscos de oro 

a trépas taraceados, 

contemplé vuestros reflexos 

quien ya muere contemplando. 

Con mas sosiego, alcatifas 

dibujos de Flora en Mayo, 

tubo estancia en vuestras tiores 

quien de estancia esta penando. 

Con mas bien, risueiias fucntcs 

entre plata y alabastro, 

os uio dar por agua perlas 

quien ya os aucmenta llorando. 

Pero de que se quexa 

quien busca el mal y bien présente déjà, 

teniendo conocido 
que aun no es dejado el bien quando es pcrdido: 



338 



RIMAS 



Como cl crepusculo al dia 

me anticipé poi- goçnros; 

soiieme en nos con mil bienes, 

mas fueron bienes sonados. 

Cuidaua que haliaria 

firme aliuio en viiestros braços, 

mas es fueio de el ausençia 

liacer al ausente estrano. 

Dejéme a Nise ofendida. 

nunca la ubiera dejado! 

pues pudo, por ser de el cielo, 

acortarme a mi los pasos. 

Los diamantes de su boca 

y jacinthes de sus labios 

mas riqueças me ofrecian 

que el tiempo me ofrece agrauios. 

Los carbuncos de sus ojos, 

mas que las estrellas claros, 

no ay duda sino que Hechas 

estan contra mi bibrando. 
Pero de que se queja 
quien busca el mal y el bien présente déjà, 

teniendo conocido 
que aun no es dejado el bien quando es perdido? 

115. A LOS CEI.OS IMPOSIBLES. 



Con la ambicion de el leon, 
con las lisonjas de el perro, 
con la digestion de el buytre, 
con los grasnidos de el cuerbo, 
con las trayciones de el lobo, 
con los gruiïidos de el puerco, 
y la astucia de la zorra, 
dan finyquito los çelos. 

Con Ic) sonore de el bosque, 
con el hipo de el dinero, 
con la avariçia de el mar, 
con las priessas de correos, 



con el brotar de las vides, 
con el creçer los renueuos, 

V la uista de las flores, 
d;in finyquito los çelos. 

Con el temblar de las hojas, 
C(m redundos de mineros, 
con el afan de las olas, 
con el correr de los tiempos, 
con el vicio de las mifsses, 
con la discrecion de el neçio, 

V el bolar de los nauios, 
dan finyquito los çelos. 



DEL INCOGNITO 



339 



Con el correr de las nuues, 
con el calor de el Jiliento. 
con las sedes de los campos, 
con la liuertad de el presso, 
con la rissa de los prados, 
con el tacto de los vientos, 
y el ondear de las ondas. 
dan finyquito los çelos. 

Cun el rit^or de la ira, 
con lo subtil de el ingenio. 
con el murmuro de el agua, 
con las vislumbres de el fuego, 
con el saltar de el cabrito, 
con el balar de el cordero, 
y el roncar de los penascos, 
dan finyquito los çelos. 



Con los inugidos de el biiey, 
c(Mi chillidos de conejos, 
con los gemidos de el hombrc, 
con las chimeras de pleytos, 
con relinchos de cauallos, 
con mugidos tle beçerros, 
y con rechiii.ir de dicntcs, 
dan tinvquito los çelos. 

Con los çumbidos de abejas, 
con siiuos de viuoreznos, 
con ladridos de cachorros, 
con viento de perdigueros, 
con retintines de ayunques, 
con auariçias de viejos, 
y con estruendos de pies, 
dan finyquito los çelos. 



DECIMAS 
116. Glossa propria. 



Ninguno diga con fee, 
si le tiene ciego Amor, 
aunque tenga mas fauor: 
desta agua no veueré. 

El que esta de Amor herido 
jamas diga en su priuança, 
aunque esté fauorecido, 
que en el puede auer mudança 
ni en su amor reynar oluido; 
porque sin mouer el pie 
puede hauer un no se que 
que le dé dos mill enojos, 
y do ciega Amor los ojos 
ninguno diga con fee. 



Ninguno tenga esperança, 
por mas que sople el fauonio 
de la amorosa bonança, 
(londe falta el matrimonio 
que es la firme confiança; 
«[ue es bastante un disfauor 
a que haga un amador 
en un punto mill dislates, 
que no an de ser disparates 
si le tiene ciego Amor. 

No ay hombre que esté tan ciego 
que no pueda hechar de ver 
que le puede aborrecer 
y abrasarle en viuo tuego 



340 



RIMAS 



la que le supo quercr. 
Al fin, que por mas amor, 
por mas hacienda o valor, 
o por mayor ynteres, 
el a de perder despues, 
aunque tenga mas fauor. 

Si pierde el fauorecido, 
por vn ynteres villano 



y cun vn desden vfano 

le sepultan en oluido, 

dejandole de la man<\ 

vien a la clara se vee, 

(jue, aunque en mas priuança esté 

el amador mas perfecto, 

qne no dira si es discreto: 

desta arjua no veuen'*. 



117. GlOSSA PKOPRIA. 



De que me sirue pensar 
lo que no tiene remedio, 
si a de ser mi causa el medio 
que me tiene de acabar? 

Aduersarios pensamientos 
me quitan a vista de ojos 
mil placeres y contentos. 
dexandome por despojos 
en su lugar mill tormentos. 
Si aquestos me an de dexar 
cassi a punto de espirar 
y este bien dellos espero, 
reparar quiero primero 
de que me sirue pensar. 

Quando la ymaginaçion 
a el afligido le alienta, 
ponga en ella su afiçion, 
de suerte que noconsienta 
que reine su coraçon. 
Porque en reynando no ay medio 
que baste a ponerse en medio 
a defender dann tanto, 



que es caso de eterno Ilanto 
lo que no tiene remedio. 

Si pudiera la memoda, 
como présenta a la vista 
actos de gusto y de gloria, 
en la segunda reuista 
trocar en verdad su historia, 
yo la colocara en medio 
de mi aima, quai remedio; 
mas para hauerla en mi daiïo, 
bastame por desengano, 
si a de ser mi causa el medio. 

Medio que es de eterno Hanta 
y apurado sufrimiento, 
medio que média en tormento, 
y medio que causa espanto, 
trocando en dafio el contento. 
Claro esta que a de abrasar 
a el que en solo ymaginar 
en su amor se deleytare, 
y a mi, si de el me pagare, 
que me tiene de acabar. 



Ya, mundana confianza, 
auemos los dos quebrado, 
yo con uos por confiado. 



118. Dezimas. 



vos conmigo por mudanza; 
mas pues seguro no alcanza 
quien en vos funda su lionor, 



DEL INCOGNITO 



341 



tengo por trato mejor 
para arriuar mi cainlal, 
sauer que muere el leal 
a las manos del traydor. 

Fiose mi pensamiento 
de la fe vuestra ligera; 
no fue fe, que si lo fuera, 
nunca mudara de intento; 
fue falso su fundamento, 
pues con el color de amigo 
siruio de falso testigo 
contra mi pecho fiel; 
mas desdichado de aquel 
que trata con su enemigo! 

Yo con vos comuniqué 
lo que con todos pudiera, 
pero vos de otra manera 
lo pintais de como fue; 
escarmentado quedé, 
y aun lo pudiera quedar 
el uaron mas singular, 
pues de dos palabras solas 
formais un mar con sus olas, 
para auerme de anegar. 

Sonô el equo en mi memoria 
del dano que me aueis hecho, 
que, aunque daîlo, fue prouecho 



para mi infelice historia; 
vêla por cobrar la gloria 
y vien que tiene perdido 
el auisado sentido, 
porque, estando en centinela, 
pocas vezes la cautcla 
ofende a el apercebido. 

El recto juez de honor 
pone silencio a la iengua, 
porque en ella no aya mengua 
como absoluto senor; 
por no biuir con dolor, 
pienso tenerla enft-enada, 
porques cosa aueriguada 
nadie auerse arrepentido, 
en el tiempo que a biuido, 
por auer callado n.ida. 

Fin, al tin, dado tenemos 
a nuestra amistad y trato, 
por la falta de recato 
de que carecido auemos; 
no es bien nos comuniquemos 
en cosa alguna los dos: 
el porque sabeislo vos, 
y yo, pues tengo noticia 
que la verdad yjiisticia 
se pasô a biuir con Dios. 



119. SaTIRA contra LOS COLLEGIALES DE EL CoLEGIO MaYOR 
DE LA UnIVERSIDAD DE SeuILLA. DeZLMA-?. 



Dijome una dama hermosa 
que en Cal de Francos e^taua, 
si unos guantes le feriaua 
me daria cierta cossa. 
Yo le rrepliqué: «Mi diosa, 
esme el cielo buen testigo 
que agora en Mase Rodrigo, 
insigne Uniuersidad, 



por hacer una amistad, 
preste un doblon a un amigo.» 

Respondiome mesurada: 
«De Mase Rodrigo es?» 
«Si, senora, dige, y pues, 
no ay gcnte en el muy honrrada? 
Parôseme colorada 



34^: 



RIMAS 



y en un instante difuncta, 
y en el mesmo me pregunta: 
«Conoce a el senor don Juan?» ( ' ) 
«Si conozco.» «No es galanr» 
Y aun gauilan por la piinta.> 

«Pero en uerdad, que me admira 
ver que tenga en el collegin 
mas que todos priuilegio 
don Juan, pues por cl suï^pira.» 
«Si solo en aqueso mira, 
cifraré en breue compas 
su gracia, y de los demdt^ 
haré, aunque no tengo pluma, 
de cada quai una suma 
<:on su por sicmpre jamas. 

Tiene don Juan un mirar 
en todo graue y onesto, 
un uigote bien com])uesto, 
un peregrino hoUar; 
es en todo singular, 
pero tiene un certum quid 
despues que estuuo en Madrid (2), 
y es que a ninguno consiente 
cosquillas, porque es ualiente 
mas que en sus tiempt)s el Cid. 



Con el puede echar el rresto, 
y aun con el mesmo demonio 
de el infierno, don Antonio (3) 
con sus baruas de uisiesto; 
es a todos manifiesto, 
de el viejo a el menor muchacho, 
que son baruas de capacho 
las de el seiior Escobar ( 4 ), 
y las de cl familiar ( 5 ) 
de gurupera de macho. 

Son las de el seiior Uergara («>) 
y las de el doctor Gutierrez ( 7 ) 
peores que las que a Pierres 
natura puso en la cara. 
Con las suyas le fue auara 
a don Christoual (s) fortuna, 
pues le quiso poner una 
tan misérable y cuitada, 
que es por la mitad sajada 
como morada aceytuna. 

Bien puede el seîïor Cabrera (" ) 
prestar a el seiior rector ('°) 
barbas, y aun a un tegedor 
con toda su lanzadera.» 



Notes tuarginales du niant/scrit: 

( ') Don Juan de Aluares era calhedratico de i)rima de canones. 

(ï) Pretendiendo una plaza de oydor. 

( 3 ) Don Antonio Cuello (sic) de Portugal, calhedratico de uisperas di- 
•canones. 

(4) El Doctor Juan de Escobar, cathedratico de prima de theologi.i. 

(5) Ay en este collegio 3 familiares que siruen. 
(ô) El Licenciado P[edrJo de Verg[ar]a. 

(7) El Doctor Alonso Gutierres, cathedratico de philosophia. 

(S) El Doctor Don Cliristoual de la Ceida, cathedratico de decreto. 

(9) El Doctor Don H[ieroni]mo de Cabrera, cathedratico de codigo. 

{'«) Rector era el Doctor Diego de Carrasquilla MaJdonado. 



DEL INCOGNITO 



34S 



Mas la senora digéra ( ' ), 
sino que yo me parti, 
porque la campana oy 
de las doce, y fui bolando 
a corner, porque irauiando 
me estaua de hamhrr allî. 

Y apenas me uio apartar 
(liiando me dijo: «Mi uida, 



espère, que se me oluida 
que ay otro familiar ( * ) 
que saie agora a bolar, 
y por secreto que ha sido, 
el juego le an conocido.» 
Y estando diciendo aquesto. 
me dijo: «Uayase presto, 
por(|U<' uiene mi marido.» 



120. Décimas a i.a iMUKrte de la Reyna nuestra senoka dona Marcarita. 

de austria. 



Ninguno en ningun estado 
confie en humana suerte, 
pues la parca de la muerte 
cercena el ceptro y cayado. 
Los doseles de brocado 
pisa quai toscos sayales, 
los alcaçares reaies 
rinde quai pagiços techos, 
que por ser de barro hechos 
no pueclen ser immortales. 



No se rinde ni acobarda 
l)ara entrar en la batalla, 
que es angel, y un angel halla 
muchos angeles de guarda. 
A la canalla bastarda 
aniquila y atropella, 
y asi se ahuyenta de ell i 
como de cossa diuina, 
que como es piedra tan fina 
reberbera como estrella. 



Qiiebrô una piedra preciossa 
peregrina y exquisita, 
eclipsô una margarita 
mas que la luna hermosa, 
vna nacarada rossa 
trocô en palida uioleta, 
una candida mosqueta 
conuirtio en cardeno lirio, 
y la transplanté al imi)iri<» 
por ser planta tan pei'fecta. 



De ser reyna no se aleja 
ni la corona renunçia, 
que es immortal la que anunci.t 
y es mortal la que se déjà. 
De la muerte no se queja 
ni suspende su partida, 
porque saue le conuida 
ya que prétende lleuarle 
adonde tiene de darle 
nueuo reyno y nueua vida. 



( ' ) No se hace mencion de mas collégiales ponjuc estauan ausentes 
por entonces de el coUegio. 

(2) Del otro familiar no se trata, por estar taml)ien ausente de el co- 
Uegio. 



344 



RIMAS 



121. GkiSSA AGIÎNA, I.ETRA l'ROI'RIA. 



Que se a enojado mi nina: 
poco importa, enôgesse, 
que quando no tcnga enojos 
entonçes \v hablan'. 

Despues que el aima os rendi, 
con tan grande excesso os amo 
que podeis fiar de mi, 
que con mil ansias os llamo 
porque estoy sin uos sin mi. 

Y asi no es bien se destina 
de mi esperança el color, 
porque si ue que me guina 
el desden, dira el Amor 
que se a enojado mi nina. 

Indiçio hastante a dado 
mi passion de lo que os quiero, 
y si mal no he rastreado, 
que a darme celos, infiero, 
por prouarme abeis prouado. 

Y si es prueua, prueuese 

la prueua de amor que pruebo, 
<iue como a la prueba esté 



el çebo dondc me çeuo, 
poco importa cnôgese. 

Pero no dudo que diga 
el que saue que es amor, 
que a la ocasion que os instiga 
ubiera sido mejor 
auerle dado vna higa. 
Mas si bibrandome abrojos 
viniere Amor a inquirir 
quando al dueîïo de mis ojos 
he de uer, podré decir 
que quando no tenga enojos. 

Testigos los cielos son, 
que de çelos ni aun reçelo 
no os he dado, ni ocasion 
desde que a que sois mi çielo 
centro de mi coraçon. 
Y asi el que he sido seré, 
tendre amor a quien me amare. 
si oluidare, oluidaré, 
y en fin quando me hablare 
entonçes le hablaré. 



122. GlOSSA a TRES HERMANOS, RoSSA, JaCINTHO, Y INIaRIA. 



Diome una rosa otra Rosa, 
con que aucmentô mi alegria, 
y a ser la Rosa hermosa 
(que me dio la rosa) mia, 
fuera mi suerte dichosa. 



Mas en el amor confia 
mi esperança, que algun dia 
me a de dar mi ermosa flor 
fructo, siendo en mi fauor 
Rosa, Jacintlio, y Maria. 



123. Letra agena, glossa propria. 



Por Maria, Ynes y Ana, 
y otras que decir no quiero, 



que por ser Amor trompero 
le an çerrado la uentana. 



DEL INCOGNITO 



345 



Mal quede el aima que ama, 
viuiendo en ti como viue, 
ser maripossa en la 11 ama 
de otro amor, quando reciue 
por ser tuya gloria y fama. 
Y asi la luz soberana 
que goça, como a la humana 
excède, no le permite 
que de ella se inauilite 
por Maria, Ynes, y Ana. 



No prétende que me digas 
que te tengo desamor, 
quando de nueuo me obligas 
a tenerte nueuo amor, 
pues con nueuo amor me ligas. 
Sino que al desden grosero 
respondas, porque es parlero, 
que al amor no le das fee, 
y si digère por que? 
que por ser Amor trompero. 



Confiesso que el pensamiento. 
a ser en algo inconstante, 
mudar pudiera de intento. 
mas es mio y soy Atlante, 
de ese çielo que sustento. 
Y de mi firmeça infiero 
que a la que excediere a Ero 
dejaré, porque campea 
mas tu ser que el de Brisea 
y otras que deçir no quiero. 



Y para que tus enojos 
se acauen y te desl timbres 
de darle al temor despojos, 
mas te quiero que a las lumbres 
de las ninas de mis ojos. 
Y esta çierta que villana 
no es mi lealtad, ni inumana, 
pues que por ti a mi aluedrio 
el honor y el valor mio 
le han çerrado la ventana. 



LETRILLAS 



124. Letrilla. 



El cefii-o sopia 
orillas del mar; 
alla boy, mi madré, 
por verle soplar. 

Es mi pensamiento 
vn mar encontrado, 
olas de cuidado, 
y gustos de viento; 
pierdo el sufrimiento 
con ymaginar. 



Alla boy, mi madré, 
por verle soplar. 

Miro las arenas 
del mar quebrantadas, 
las olas ayradas 
y a el punto serenas: 
ansi son mis penas 
que no an de cessar. 
Alla boy, mi madré, 
por verle soplar. 



340 



125. Otra. 

Delicada soy, delicada, 
tanto lo soy que me pica la saya. 

No quisiera ser nacida 
por no viuir tan sin gusto, 
pues en vistiendome a el jiisto 
a perder llego la vida; 
mi carne tengo molida 
aunque vista de anafaia. 
Tanto lo soy que me pica la saya. 

Por no padecer tal daïïo 
lo que de vida me queda, 
he de vestirme de seda 
la semana, el mes, y el ano; 
porque en llegandome el pano, 
a el momento me desmaya. 
Tanto lo soy que me pica la saya. 



126. Letrilla. 



Vbo en tierra de Cambray 
vna ylustre procesion 
en onra de santo Olay, 
y celebrola Garay 

con el pelpeleriron. 

Vn carro triumphal se hizo 
a modo de chirrion: 
gouernabalo un herizo, 
de puya y color pnjizo, 
con el pelpeleriron. 

Salieron de quatro en quatro 
vn belicoso esquadron, 
quitandole el polbo a el hato, 
cada quai con vn çapato, 
con cl pelpeleriron. 



La zarauanda y chacona 
salieron con Gil Garron, 
moliendo en vna taona 
las canillas de vna mona 
con el pelpeleriron. 

Vino Mahoma bon-acho 

de los lagos de Pluton, 

sin barbas, con vn mostacho,. 

y por sombrero un çenacho 

con el pelpeleriron. 

A su fiesta conuidaron 
a el humado Aqueron, 
y los que mexor le onraroa 
el pescueço le sobaron 
con el pelpeleriron 



DKL INCOGNITO 



347 



A la gente de la villa 
la conuocô vn motilon, 
fraile lego sin capilUi, 
tocando vna campanilla 
con el pelpelcriron. 

Hubo vn mijsico famoso 
que tocaua en vn violon: 
yba en cueros muy goçoso, 
Ueno de sarna y leproso, 
con el pelpeleriron. 

Prosiguieron con su fiesta 
cada quai haçiendo son, 
y todos en horden puesta, 



bailaron toda la siesta 
con el pelpeleriron. 

Dieronles por el trauajo. 
l)or premio y por colaçion, 
con cebolla y ristra de ajo, 
(le la caueça a lo baxo, 
con el pelpeleriron. 

Huyendo desatinados 
todos ciegos de passion, 
cayeron los malogrados 
do fueron encenagados 
con e! pelpeleriron. 



127. Letrili.a. 



A la vega de Genil 
salen mil damas hermosas; 
no cogen lirios ni rosas, 
agradôles el torongil. 

Vnas formai! ramos bello^ 
de jazmines y violetas, 
y por verlas tan perfectas 
las ponen en sus cauellos; 
bordan sus pechos v cuellos 
con mosquetas de marfil; 



no cogen lirios ni rossas, 
agradôles el torongil. 

Otras diçen que la rossa 
es tlor por estremo bella, 
mas no para vna donzella 
que es quai ellas tan hermosa, 
que es comun, y aunque olorosa 
la goça qualquier mandil; 
no cogen lirios ni rosas, 
agradôles el torongil. 



128. Letrii.la. 



A los ojos que mirais, 
ojos mios, no mireis, 
que mirando perdereis 
la libertad que goçais. 

Suele a las veçes el tiempo 
causar mill varios enojos, 
por querer goçar los ojos 
de vn libiano passatiempo. 

Rt%/ue Hispanique. — O. 



El gusto que del sacais 
con el tiempo lo bereis, 
que mirando perdei^eis 
la libertad que goçais. 

Son niiïas las que os agradaiu 
y ninas que causan gusto: 
con el primero disgusto 
fjue les den luego se enfadan. 



348 



RIMAS 



Con ninas comunicais, 
y ansi seguro tendreis 
que mirando perdereis 
la libeitad que goçais. 

Teneis puesta la e^perança 
en vn blanco que podria, 



por ser mudable, algun dia 
causaros mal su mudança. 
Si en vn blanco confiais, 
podrâ ser en blanco deis, 
que mirando perdereis 
la lil)ertad que goçais. 



129. Letrilla. 



Con vn tiro de leua 
la cappitana 
haze sena, y del puerto 
galeras zarpan. 

Tienden gallardetes 
en gauia y entenas, 
suenan las cadenas, 
gritan los grumetes, 
disparan mosquetes 
a el alborada, 
haze sena, y del puerto 
galeras zarpan. 

Amaynan trinqiiete, 
la borda desticnden, 



faroles encienden, 
para que quiète 
la chusma de almete, 
de popa arumbada, 
haze séria, y del puerto 
galeras zarpan. 

Buelben los soldados 
que tomaron tierra, 
los que son de guerra 
y estan alistados; 
bogan los forçados, 
parten a Espana, 
hazen sena, y del [Puerto 
galeras zarpan. 



130. SaTIRA a I.C) PICAR( 



Puf'S murio en la venta esta 
y resucitô Mamola, 

corra la vola! 
que del yndio a el etyope, 
en vez de la gatatiimba, 

buela Cachumba! 



despues de ganar pcrdones, 
tan malas opilaçiones 
(jne le ponen a las veçes 
mas varriga en nueue meses 
que el concauo de vna tiimba, 
Buela Cachumba! 



Comiençasse de quexar 
la nina hermosa Elena, 
y promete vna nouena 
por ver si puede ganar; 
viene délia grangear, 



La cassada a su marido 
le dice, porque se alegre, 
vaya a correr vna liebre, 
y el aceptale el partido; 
buelbe en çieruo conuertido 



DEL INCOGNITO 



349 



a cassa el noble paçiente, 
con dos ramas en la frente 
que le brotaran moneda 
si tiene la espada queda, 
y ensordece quando zumb.i. 
Buela Cachumba! 

Dora la viuda a su esposso 
quai suele la tortolilla, 
virtiendo por su mexilla 
perlas de cristal preciosso; 
con triste liante y reposso 
cumple a veçes con las gentes, 
mas bien sauen sus parientes 
que debaxo de su luto 
se siembra. y se coge fruto 
al peso de su balumba. 
Buela Cachumba ! 

Las monjas en sus menées, 
en su habla y procéder, 
a el viuo dan a entender 
que se abrasan en deseos; 
no las culpamos quai reos, 
por no conuertir en furia 
la sobra de su luxuria, 
que es mas fuerte en su arcaduz 
que el fuego de vn arcabuz 
que por el ayre retomba. 
Buela Cachumba ! 

Es comun en la soltera, 
por satisfazer passiones, 
daîïarsele los jamones 
y olerle mal la visera; 
si alguno ba con dentera 
a satisfazer su gula, 
halla aprestada la mula, 
porque, en lleuando dinero, 



haze igual a el cauallero 
y al picaro que le rumba. 
Buela Cachumba! 

Es la jerga en las beatas, 
de los catorze a los quince, 
vn disfraz que pone a vn lince 
en los ojos cataratas. 
Suelen venderse baratas 
sus caras buenas a muchos, 
en lo exterior santuchos 
y en lo interior de modo 
que es el aima negro lodo, 
aunque a la vista columba. 
Buela Cachumba! 

No quiero ser coronista 
de frailes de ningun modo, 
mas porque vaya de todo, 
tienen de entrar en la lista; 
es su coraçon arista, 
su aima de fuego hecha, 
no dire quai es la mecha, 
por ver que mi onor lo calla, 
mas romperâ vna muralla 
si en vna ocasion yncumba. 
Buela Cachumba! 

Daré a la Cachumba fin 
ti-atando del estudiante, 
mas tieso con solo vn guante 
que pua de puerco espin; 
a vna cara de roçin 
le dice que es vna diosa, 
si a su sotana mugrossa 
le haze paîîo de cama, 
l)orque pega mas que lama 
en acto de gataturnba. 

Buela, buela Cachumba! 



350 



RIMAS 



131. Vn galan a vna dama que le vido quitakse de vna cola 
veynte y cinco alf1leres. 



No pudo el pinzel de Aprles 
dar a rostro perfectiones 
quai las tuyas, si te pones 
de veynte y cinco allijeres. 

No deacubrio Pirgoteles 
en rubis que el tiempo enciibit- 
le que tu rostro descubre, 
de veynte y cinco alfileres. 

De Clisypo los cinceles 
jamas retratar pudieran 
en marmol lo que en ti bieran 
de veynte v cinco alfileres. 



No coljiaii los mirabeles 
con el sol mas alegria 
que da el tuyo puesto al dia, 
de veynte y cinco alfileres. 

Nf) ay jazmin entre claiieles 
de tan excessiuos dones 
como tu cjuando te pones 
de veynte y cinco alfileres. 

Y por mas c^ue te recelés, 
as de hallar mill coraçones 
(jue te adoren, si te pones 
de veynte y cinco alfileres. 



132. A LA MESMA DE LOS 25 ALFILERES, SOBRE VNA ESPADILLA PEQUENA DE 
PLATA QUE LE VIDO PUESTA EN EL CUELLO. 



Dama que es tan auisada, 
segura viue de engavîos, 
pues toma en tan tiernos aiios, 
para defenderse, espada. 

. Velleza tan inuidiada 
y rostro tan soberano, 
bien es que tenga en la mano, 
para defenderse, espada. 

No abrâ menester çelada 
quien a si mesma se cela, 
pues tiene, quai centinela, 
para defenderse, espada. 

Quien esUi de mano armada 
hazer quicre al mundo guerra, 



y mas tomando en la tiena, 
para defenderse, espada. 

Burla de armas es pesada, 
y nunca quisiera ver 
en mano de tal poder, 
para defenderse, espada. 

Quanto vos haçeis me agrada, 
por ser en vuestro fauor, 
porque requière el amor, 
para defenderse, espada. 

Y en prcnda que es tan preçiada 
como vos, es menester 
no faltar en su poder, 
para defenderse, espada. 



DEL INCOGNITO 



351 



133. Letrilla. 



Fauor, que me anego; 
aqui, que me ahogo! 
porque anega la tierra 
el mar de mis ojos. 

Lamento y suspiro, 
si del bien me acuerdo, 
el juicio pierdo; 
si mi dano miro, 
con mi bien deliro 
que me causa enojos, 
porque anega la tiena 
el mar de mis ojos. 

Vna larga ausengia 
me quitô mi gloria, 
quedô en mi memoria 
viua su presençia, 
muere la paçiençia, 
con varios antojos, 



porque anega la tierra 
el mar de mis ojos. 

El aima padeçe 
de rauiosos celos, 
con uiuos reçelos 
el cuerpo pereçe, 
el amor me ofreçe 
tormento en despojos, 
porque anega la tierra 
el mar de mis ojos. 

Rauias y temores 
mi cuerpo destroçan, 
que es el bien que goçan 
firmes amadores; 
son estos dolores 
en mi pecho abrojos, 
porque anega la tierra 
el mar de mis ojos. 



134. GiossA. 



Si es, senora, el darme celos 
por mi firmeza prouar, 
celos mill me podeis dar, 
que vuestros celos son cielos. 

Estoy tan firme en amaros 
y siento tanto el no ueros, 
que dexar yo de quereros 
ha de ser para adoraros; 
pero si tantos recelos 
en amarme an de parar, 
celos mill me podeis dar, 
que vuestros celos son cielos. 

No se aparta mi memoria 
de contemplaros un puncto, 



porque en ella halla junto 
su bien, su descanso, y gloria; 
mas si entendeis con rrecelos 
cansarme, o mi amor borrar, 
celos mil! me podeis dar, 
que vuestros celos son cielos. 

Desde la hora que os ui 
os tuue tan ta aficion, 
que dentro en mi corazon 
asiento y morada os di; 
no por darme desconsuelos 
penseis os he de oluidar: . 
celos mill me podeis dar, 
que vuestros celos son cielos. 



3=^2 



135. Letrilla. 



Diuina estrangera, 
ueneno encubieito, 
mira que me has muerto, 
y no como quiera. 

Tus hermosos ojos, 
aunque son estrellas 
diuinas y ermosas, 
para mi son fléchas. 
Tu mirar es uira 
que el aima pénétra, 
de el arco arrojada 
de esas uellas cejas. 
Si de mi te alejas, 
no es mucho que muera, 
siendo mi mal cierto; 
mira que me has muerto, 
y no como quiera. 

Sol hermoso y puro, 
luna clara y vella, 
lucero de el alua, 
aurora de perlas, 



norte que me guia, 
cielo de la tierra, 
dime porque huies 
de el que te contempla; 
esa furia templa, 
dulce corazon, 
diamante encubierto. 
mira (jue me has muerto, 
y no como quiera. 

Ten un poco el paso, 
no corras ligera, 
o dexame libre 
la prenda que Ueuas. 
Pero no, que digo? 
a piedad te mueua 
vn aima rrendida 
y un pecho de cera; 
esperame, espéra, 
que es sin ti, mi bien, 
vn uiuir incierto; 
mira que me has muerto 
y no como quiera. 



136. LeTRILKA SATIRICA. 



Si quiero decir verdades 
y licencia no me dan, 
que diran? 

Si quiero decir que un coche 
es la cassa de possadas 
donde las mas estiradas 
hacen de los dias noche; 
si digo que a troche moche, 
a trueco de poca costa, 
en el se corre vna posta 
sin el riesgo que en Oran, 
que diran? 



Si digo que un mal de madré 
las mas ueces es fingido, 
porque el paciente marido 
baya a buscar la comadre; 
si digo que en tanto un padre 
de bonete o de corona 
mas batalla en su persona 
que dos mazos del batan, 
que diran? 

Si digo que una licencia 
de ir al bano cada mes 
se gratifica despues 



DEL INCOGNITO 



353 



I 



con cuernos y penitencia; 
si digo que es euidencia 
que la que expende por dos, 
toma el de a quatro, y de a dos, 
de el mas barbaro aleman, 
que diran? 

Si digo que a la oracion 
se sale a hacer exercicio 
la que trata de el cilicio, 
sabe Dios con que intencion; 
si digo que de el cordon, 
quando buelue, por senuelo 
trae pendiente el panizuelo 
con pasas de soliman, 
que diran? 

Si digo que no es bendita, 
que assi me pongo a deçilio, 
la que con negro cerquillo 
tiene a solas su uisita; 
si digo que no ay pepita 
para ablar en soledad, 
y que de conformidad 
andan saya y balandran. 
que diran? 

Si digo que negras tocas, 



Cesen ya buestros enojos, 
ojos negros de mis ojos. 

Todas las ueces que os llamo 
con lagrimas y suspiros, 
es, ojos, para deciros 
que mas que mi uida os amo. 
En fuego de amor me inflamo 
por essos jacinthos rojos, 



blancos y largos roquetes, 
se alegran en sus retretes 
a medida de sus bocas; 
si digo qne no son pocas 
las ueces que esta pagada 
la racion adelantada 
para el hambriento cayman, 
que diran? 

Si digo que es parecer 
saludable y singular 
no fiar ni confiar 
de melon ni de muger; 
si digo que es perecer 
tratar con ellas secreto, 
porque la de mas sugeto 
es la burra de Balan, 
que diran? 

Si digo que la mas tlaca, 
la mas misérable y muda, 
virgen, cassada, o viuda, 
es desenfrenada vrraca; 
si digo que no se aplaca 
su rrigor y enoxo estraîïo. 
sino es de aiïo a ano, 
como fiesta de san Juan, 
que diran? 



137. Aguinaldo. 



ojos negros de mis ojos. 

Quando de amarme trateis, 
mill fléchas podeis tirarme, 
que mill uidas ha de darme 
cada muerte que me deis; 
que como en mi pecho esteis 
no he de perder los despojos, 
ojos negros de mis ojos. 



354 



RIMAS 



138. Desecha. 



No aya mas desuios. 
ojos de mis ojos, 
que, a pesar de enojos. 
aueis de ser mios. 

Concluyamos rinas 
y uanas porfias, 
que de ninciias 
se rien las ninas. 
Dejad aluedrios 
y libres antojos, 



que, a pesar de enojos, 
aueis de ser mios. 

Feriadme, fauores, 
(juando agais a larde, 
pues temprano o tarde 
cambia Amor amores. 
Porque senorios 
dan por fruto abrojos, 
que, a pesar de enojos, 
aueis de ser mios. 



139. Aguinaldo. 



Sed, pues sois Venus hermossa, 
otra Dido generossa. 

Pues a Porcia la romana 
en donayres excedeis, 
y a Lucreçia la uençeis 
en uelleça mas que humana; 
sed liueral, Pudençiana, 
y sereis. cara de rossa, 
otra Dido generossa. 

La diossa de la riqueça, 
muger de Jupiter uella, 



es bosqucjo, aunque es estrella, 
donde esta buestra velleça; 
y pues de naturaleça 
sois primer, sed, uella diossa, 
otra Dido generossa. 

Todas quantas perlas llora 
el alua al naçer de el dia, 
y el oro que el sol embia 
al indio porque lo adora, 
para uos lo guarda Flora, 
porque sois, perla preciossa, 
oti-a Dido generossa. 



Si nos quereis dar 
de lo que teneis, 
os alegrareis 
de vernos mascar. 



140. Desecha. 



diremos canciones 
que aya que escuchar, 
y os alegrareis 
de uernos mascar. 



Si nos dais capones, 
pollas, y perdiçes, 
pabos, codorniçes, 
lomos y jamones. 



Si nos dais rusquillas, 
gragea y uiscochos, 
y en lugar de chochos 
blancas pcladillas. 



DEL INCOGNITO 



355 



diremos letrillas 
un mes sin çesar. 
y os alegrareis 
de uernos mascar. 

Dadnos auellanas, 
nueçes y pinones, 
vbas y melones, 
peros y mançanas, 
porque estando sanas 
no ay que desechar, 
y os alegrareis 
de uernos mascar. 

Bunuelo enmelado 
nos dad.y morcillas, 
salchichas, costillas, 
y torresno assado, 
garuanço tostado, 
y bien que brindai", 



y os alegrareis 
de uernos mascar. 

Si teneis toslones, 
vengan con hojuelas, 
y con mil frutuelas 
vengan canelones; 
y con los turrones, 
[)atatas que assar, 
y os alegrareis 
de uernos mascar. 

Castanas tostadas 
vengan sin marlotas, 
y dulces vellotas 
cocidas o assadas, 
hilos de granadas, 
o bien que çenar, 
y os alegrareis 
de uernos mascar. 



» 



SONETOS 

14t. SONETO. 

Estar, bramando el mar, a un cable assidi), 
faltar las bombas, el nauio auierto, 
dar al traues en vez de tomar puerto, 
hallarse entre las ondas submergido, 

Huctuar de remédie despedido, 
esperar sin socorro el daîïo cierto, 
<inhelar por la uida en tiempo muerto, 
uer el filo sangriento al cuello unido, 

despuntar con las plantas los abrojos. 
sestear la canicula entre brasas, 
fomentarse el inuierno con los yelos, 

salpimentar con uiua cal los ojos, 
o hacerlos cofines para passas, 
todo es flores respecto de los çelos. 



356 RIMAS 



142. SONETO A VNOS CAUELI OS. 

Madcxas de oro que admirais el mundo, 
dorados raios que alumbrais el suelo, 
hebras que conuertis la tierra [en] cielo 
por ser solas en ellas sin segundo, 

no i^uede con su rostro rubicundo 
en claro dia el rubio dios de Delo 
ygualaros, si vos quitais el çielo 
que cubre la veldad en que me fundo. 

No son cauellos ya vuestros cabellos; 
que como son del oro fabricados, 
siruen, por ser tan fuertes, de cadenas. 

Captibo y preso me teneis en ellos, 
mas no seran mis hados desdichados, 
consolandome vos en estas penas. 

143. SoNETO A LA MALA CONDICION DE VN CATREDATICO. 

Senor doctor, pues que rector lo hizo 
su estrella insigne y gran merecimiento, 
acomode en su pecho al sufrimiento, 
pues tiene acomodado al romadiço. 

Antes de ser rector fue panarizo 
lleno de podre y de furor violento, 
y aora en vez de mejor talento 
se buelbe a rrellenar como churizo. 

Vistase, por mi vida, de paçiençia, 
o nuestras faitas lieue en passatiempo, 
y no se pudra mas con sus passiones; 

que a nosotros nos basta en penitencia 
Ueuar su mala condiçion y el tiempo 
que nos queda de aqui a las bacaçiones. 

144. SoNETO A VN CATREDATICO DE CANONES PORTUGUES. 

Bien pucde con razon daros Lisboa 
el lauro que merecen vuestras letras, 
pue^por el orbe corren quai cometas 
eternizando vuestra fama y loa. 



DEL INCOGNITO 



357 



Las vêlas tienda desde popa a proa 
la naçion lusitana, y con trompetas 
de las entenas cuelguen sus bayetas 
y botas, porque se esté la fiesta boa. 

Oy en gorra conuierte el chapeo 
la ciencla y el ingenio peregrino 
que os hacen en la tierra hermoso Phebo; 

mas ya, a mi pareçer, de el todo os veo 
entre sus rayos, como lo imagino, 
convertido en manteca y blando seuo. 

145. SONETO A LA MUERTE DE VNA SENORA. 

Debaxo de vna piedra elada y fria, 
caidena yaze vna purpurea rosa, 
que por ser a los ojos tan hermossa 
de Dios, al cielo desde el suelo embia. 

Alla sirue de goço y alegria, 
siendo la causa su presencia hermosa, 
y acâ el berla cubierta de vna losa 
el llanto aumenta y la melancolia. 

Bien es que goçe prenda tal el cielo, 
y prenda tal que sus tesoros goçe, 
pues sus obras y vida lo adquirieron; 

mas solo resta que de alla el consuelo 
venga a la tierra, porque no solloçe 
la prenda y prendas que tal bien perdieron. 

146. Otro a ia mesma. 

La Muerte, estio de floridos aiïos, 
agostô la mas vella primavera 
«lue en prado ameno celestial esphera 
matizô de colores mill estraiïos. 

Al descubierto vino sin enganos, 
mostrando la guadana carnicera 
para segar la planta que le espéra, 
contenta y libre de sus desenganos. 

De el mundo diçe que se va goçosa, 
porque en el no le aflige cossa alguna 
que le pueda causar algon reçelo. 



358 RIMAS 

Cor» ella abraçô pecho (?) animnsa, 
y dexando rendida a la Fortuna, 
libre al Oliinpo se pasô de vn buelo. 

147. Otko a la mesma. 

Boluio en cardeno lirio vn nacar tino, 
en palida violeta vna açuçena, 
vn firme jaspe en mouediça arena, 
en çeniça vn aspecto peregrino, 

en blanda cera vn pecho diamantino, 
en captiberio vn libre de cadena, 
vn mudable contento en ansia y pena, 
en pardas nieblas vn christal diuino, 

en noche y confusion vn claro dia, 
en negro éclipse de vna nieue el ampo, 
en obsequias vn gusto, vn cuerpo en lodo, 

en lagrimas y llanto vna alegria, 
en estio vn ttorido y verde campo, 
la Muerte, que es quien lo desaze todo. 

148. A VN SUENO gracioso. 

Despues de algunos anos que seruia 
vn galan a vna dama a quien amaua, 
vna noche soiiô que la goçaua 
cnn goço estraiio, gusto, y alegria 

A vn companero suyo que dormia 
con el, creyendo ser la que el pensaua, 
tantos besos y abraços en el daua, 
que despertarle hizo su porfia. 

Al fin, viendo (|ue el otro acontinuaua 
lo començado, alçôse sus falduelas 
y pusole por blanco el culiseo. 

Como el olor en la nariz le daua, 
al despertar le dixo: «Mal las muelas 
os guelen, mi senora, a lo que veo.» 

149. A VNA AFIÇION. 

Cueruos, tauanos, grillos, moscas, grajos, 
curianas, murcielagos, ratones, 



DEL i\C(')(;Niro 359" 



salamanquesas, topos, culebrones, 
alacranes, langosta, escarauajos, 

sanguisuelas, escuerços, renaquajos, 
viuoreznos, lombriçes, escorpiones, 
basiliscos, caiman, sapos, hui-ones, 
lagartijas, culebras, y arendajos, 

piojos, chinches, liendres, comadrejas, 
lagartos, pulgas, hormigon, ladillas, 
mosquitos, calentiira, lepi-a, y tina, 

vsagre, sauaîiones, sarna, auejas, 
almorranas, causon, y habubillas 
me acaben, si aticion pusiere en nina! 

150. Otro de preguntas y respuestas. 

P. —Que calidades para ser qiierido 

a de tener el hombre? 
R. — Buen sugeto, 

sabio, solo, solicito, y secreto, 

y sobre todo aquesto bien naçido. 
P. — Y para ser del todo aborrecido? 
R. — O ladron o traidor. 

P. — Y si es discreto? 

R. — Aunciue fuese otro Tulio o Saliceto, 

deue ponerse en inuiolable oluido. 
P. — Y para ser vna muger amada, 

que a de tener por prendas que le abonen. 

aun([ue el c^ue la pretenda las escoja? 
R. — Callada, hermosa. noble, rica, onmida. 
P. — Y para que su dano le pregonen? 
R. — Parlera, ft-a, Tria, flaca, y floxa. 

151. SONETO. 

Coliseos, piramides, memorias, 
simulacros, filabres, obiliscos, 
pinaculos, altares, grutas, riscos, 
termas, efigies, laminas, historias, 

lauros, tropheos, vencimientos, glorias^ 
sierras, piçarras, marmoles, pedriscos, 
rocas, penascos, concabos, mariscos, 
vandos, guerras, trayciones, y vitorias, 



36o 



terraplenos, murallas, galerias, 
casamatas, mauseolos, colosos, 
torreones, sepulcros, monumentos, 

fronteras, fuerte bronçe, artillerias, 
chapiteles, lumbreras, contrafosos, 
arbolantes, sillares, y cimientos, 
sus firmes fundamentos, 
el Tiempo, que los haze, 
los muda, trueca, quita, y los deshaze. 

152. SONETO A UNOS ZELOS. 

(Jiial humo de los vientos cnnbatido, 
niebla a los rayos de Faeton dorado, 
espuma sobre mar alborotado, 
cera al carbon en brasa conbertido; 

quai nieue al resplandor del sol luzido, 
sal a la pluvia en descubierto prado, 
edificio en arena edificado, 
papel al fuego abrasador tendido, 

de la mesma manera me consumo, 
testigos son los soberanos cielos, 
viendo que padescais por mi, senora. 

Mas cierto tengo para mi, presumo, 
si vuestro mal esta fundado en celos, 
que no ay de que tenerlos hasta agora. 

153. SoNETO. 

Pasô la primauera de mi gusto, 
y llegôse el inuierno de mi llanto; 
murio el neuado cisne de mi canto 
al renacer la noche del disgusto; 

la quartana le dio al leon robuste 
del sufrimiento mio, y entre tanto 
la traydora sirena de mi encanto 
su amor trocô en mudanza, caso injusto. 

Mudô como muger su pensamiento, 
siguio su voluntad, y io, quai yedra, 
al tronco me abrazé de la paciencia. 



DEL INCOGNITO 36 1 



Agotamela a vezes el tormento, 
porque no ay pedernal tan duro, o piedra, 
en quien senal no haga vna inclemencia. 

154. SoNETO A LA POBREZA. 

Alaban a Jason los canonistas, 
el teologo a Thomas en teiilugia, 
el medico a Galeno en qualquier uia, 
a Aristoteles todos los artistas, 

a NauaiTO el sutil los casuistas, 
el philosofo a la philosofia, 
los pilotes al norte que los guta, 
al mobil celestial los esferistas, 

al celebrado Plinio el herbolario, 
el indio a Potosi y a sus mineros, 
el astuto ladron la sutileza, 

a Dioscoiidis todo boticario, 
el avariento solo a sus dineros, 
y io a mi Dios. y luego a la pobreza. 

155. SONEÏO. 

Mas vella sois quel sol, aunque morena, 
senora mia, y mas quel alua hermosa, 
mas perfeta quel lirio y que la rosa, 
mas pura quel jasmin y la azucena, 

mas celestial que Andromaca y Elena, 
mas que dorada estrella luminosa, 
mas que luzero en noche tenebrosa, 
y mas que en claro cielo luna llena, 

mas vistosa que candida mosqueta, 
mas que alheli, clauel, o clauellina, 
mas que florido campo o uerde prado, 

mas que la turquesada azul violeta, 
y mas que todo junto mas diuina, 
pues mas que aquesto en vos esta cifrado. 

156. SoNETO GRACIOSO. 

Aficionose cierto pastelero 
a vn retrato de Venus que sonaba 



302 



las fuellerf a su padre, porque vsaha 
el oficio tiznado de herrero. 

Acercose a la tienda el majadero, 
y en tanto que la chusma martillaba, 
perdio la vista en ver la que follaba 
los instrumentes tragicos de quero. 

El padre pidio cisco, y el, ciscado, 
por salir por l;i puerta, fue do estaba 
a meterse debaxo de su falda. 

Preguntole: «Do ba, seiior soldado? 
y como le entendio lo que buscaba, 
entre todos le dieron vna calda. 



157. SONETO CONTRA MUGERES. 

Si eterniçô a Semiramis su fama, 
a Jesabel la suya la desprecia; 
si el vivir por su honor perdio Lucrecia, 
por falta del Cleopatra se disfama. 

Si a Olofernes Judic matô en la cama, 
su gusto a Dido confirme') por necia; 
si Aragnes su balor al justo aprecia, 
a Troya Helena la convierte en llama. 

Si la tela Pénélope entretiene, 
al Ero su apetito menoscaba, 
como el leon a Tisbe en la pelea. 

Mas yo de Pocris hallo me conviene 
guardarme tanto como de la Caba, 
ques facil la mayor Pentesilea. 

158. SoNETO. 

No pucdo persLiadirme tjue aya avido, 
ni en la pasada edad ni en la présente, 
ninguno que sintiese lo que siente 
mi corazon cansado y afligido. 

Amé, y en reconpensa fui querido 
de vn sol mas puro y vello quel de Oriente, 
y apenas de su vista me vi ausente 
quando tondio las vêlas a su oluido. 



DEL INCOGNITO • 363 



Yo como en las orillas me vi solo 
del espacioso mar de su mudança, 
di vozes a la nabe de su gusto: 

no se oyeron mis quexas, porqiie Apolo 
ya pasaba a el ocaso mi espeninza, 
y dexaba a el Oriente mi disgusto. 

159. SONEÏO. 

Luzero, luna, sol, cielo estrellado, 
martillo, lança, cruz, açote, clauo, 
pelicano, paloma, fenix, pabo, 
carzel, cadena, grilles, cepo atado, 

angel, reyna, sirena. amor vendado, 
demonio, infierno, llama, soga, esclabo, 
espejo, resplandor, fuente sin cabo, 
sonbra, borrasca, tempestad, nublado, 

clauellina, clabel, violeta, rosa, 
jara, montante, muerte, espino, çarça, 
cordero manso, çisne, antorcha, sfera, 

leon, tigre, culebra, remo, esposa, 
laurel, corona, palma, aguila, garça, 
la esperanza me anima y désespéra. 

160. SONETO A UN AS ZEJAS. 

No descubrio jamas de ocaso a oriente 
el globo celestial iris diuinos, 
a mis ojos i uer, tan peregrinos 
como los dos de el cielo de tu frente. 

Las nueue, a las orillas de su fuente, 
por diferentes modos i caminos, 
de ti a la fama entreguen peregrinos 
motes que eternizar de jente en jente. 

Arcos hermosos, de la paz senales, 
perfecto adorno de esas luces bellas, 
mirad que tengo de uosotros quexas; 

y con l'azon, pues siendo celestiales. 
uolueis para matarme esas estrellas 
agudas fléchas, i arcos esas cexas. 

RiZ'ue Hiipanique.—O. 



364 RIMAS 



161. Otro a una boca. 

Si en Potosi las minas se acabaran, 
en la India las perlas rutilantes, 
en su centre los candidos diamantes, 
los nacares sus perlas nos negaran; 

si el aljofar las conchas derramaran, 
no dieran el marfil los elefantes, 
los cefiros faltaran por instantes, 
porque christales puros noquajaran: 

sin nacares, sin conchas, centros, minas, 
sin cefiros, sin Indias, ni elefantes, 
i sin lo que el mar baîïa ni el sol toca, 

sobrada plata, aljofar, piedras finas, 
perlas, marfil, christales, i diamantes, 
se hallaran, senora, en vuestra boca. 

162. Otro a todo un cuerpo. 

Queriendo uer el fin de su destreza, 
un pintor, a un dibujo comenzado 
por su mano, despues de bosquexado 
i al natural uestido de uelleza, 

mirolo de los pies a la caueza, 
i uiendolo perfecto i acauado, 
dijo: «No puede auer jamas lle^jado 
el Arte a mas, ni a mas Naturaleza, 

si la mesma os pintô con sus pinzeles 
para hacer ostentacion al suelo 
de su lustre, deidad, ueldad, i ornato. 

Buelua Angelo, el Basan, Ticiano, Apeles,, 
para que a uoces digan que de el cielo 
an uisto en uos al uiuo su rretrato.» 



163. OïRO A UNA GARGANÏA. 

Garganta de marfil hermoso i puro, 
columna de alabastro transparente, 
blanco quello de plata refulgente 
que al ampo de la nieue hace obscuro. 



DKr, INCiVîNITO 365 



farol con cuia luz esta seguro 
el campo christalino i excelente 
de esos pechos, espejo de el Oriente, 
atalaia de paz, defensa, i muro: 

dadme aiuda, fabor. defensa, amparo, 
que sin ella i sin el perdido vengo, 
buscando mi remedio a vuestro puerto. 

Acoxedme en su abrigo i su rreparo, 
que si de uos el si' en la entrada tengo, 
tendre todo mi bien seguro i cierto. 

164, Otro a unas manos. 

Dexadme que contemple la hechura, 
gitana ermosa, de esas manos vellas, 
porque pueda de espacio ver en ellas 
de sus lineas i rraias la postura. 

Dexad que considère su ermosura, 
que si llega mi dicha a poseellas, 
sin ensenaros io las mias, ellas 
mill beces me diran buena ventura. 

Pero io, que dire en vuestra alabanza» 
si, por mas que mi espiritu levante, 
liene de ser mi estilo canto llano? 

Dire que sois el sol de mi esperanza, 
i no podré pasar mas adelante 
por no ensenarme vos mas de la mano. 

165. Otro a unas mejujas. 

Hacen ventajns mill vuestras mejillas 
a el mas fino rubi, dulce senora, 
la clauellina eclipsan en la aurora 
pintada con diuersas maravillas. 

Sus doradas coronas amarillas 
sobre el nacar la rossa las desflora , 
porque quiere con ellas ceiiir Flora 
de vuestra blanca frente las orillas. 

Sus margenes corone vna guirnalda, 
que de ella los jazmines i mosc|uetas 
siruan de pavellon a esos claueles. 



366 



RIMAS 



El suelo donde vos poneis la falda 
la primavera cubra de violetas, 
i do estampais los pies, de miraveles. 

166. A UNOS OJOS DE UNA SENORA LLAMADA FrANCISCA. 

Ojos azules de color de cielo, 
mas que la plateada luna hermosos, 
mas rrefulgentes claros y uistosos 
que los rrayos de el rrubio dios de Delo. 

No encierra en su contorno todo el suelo, 
îiunque burlando os diga, pitarrosos 
carbuncos, ni zafiros tan preciosos, 
ni de ueldad y ornato tal modelo. 

Si os motegé de uista erades cortos, 
por no ensartar tan presto en una aguja 
un hilo, fue pasando el tiempo en trisca. 

Mas de ueras hablando, estan absortos 
los que os uen, porque a todos sobrepuja 
su luz cuyo tesoro es de Francisca. 

167. ReSPONDIENDO a UNOS FINGIDOS CELOS. SONETO. 

Quejas me dais que estais de mi, senora, 
celosa, y esme el cielo buen testigo 
que no hallo ocassion porque conmigo 
la aya de tenerlos hasta agora. 

La noche se me pasa hasta el aurora 
en solo imaginar quai enemigo 
pudo a tal persuadiros; mas que digo? 
que lo aceis por probar al que os adora. 

Bien se que no os he dado jamas celos, 
ni menos los teneis, sino que es gusto 
de amantes leuantar una quimera. 

Mas si yo he sido causa de rrccelos 
y os he caussado acasso algun disgusto, 
matenme celos y de celos muera! 

168. Contra una uieja que se akicionô de un estudiante. Soneto. 

No fuera conocido disparate, 
auiendome rrogado una hermosa, 



DEL INCOGNITO S^/ 



que te siruiesse, vieja lagaiïosa, 
en mis floridos anos de azicate? 

Que talego de doblas por rremate 
de tu intento me diste, di, asquerossa, 
para besar aquessa contagiossa 
boca, y labios de suelas de alpargate? 

No me lamentes, talle de barrena, 
o dame por lo menos cien florines, 
sino quies de un sopapo que te humilie. 

Mas si tienes tan dura la crumena, 
busca média docena de rrozines, 
que alguno, podrâ ser, de ellos te ensille. 

169. Otro a i.a mesma. 

Mouiote acasso, uieja, el uerme solito, 
para, en tu edad y tiempo nonagessimo, 
descubrirle a quien no tiene el vigessimo 
tu pecho, siendo en obras un Hipolito? 

Pensaste que, por uerme hecho acolito,' 
me auia de pagar de tu centessimo, 
sino era que tocasse yo un milessimo 
de plata, an tes de uerte tu en un jolito? 

A otro puedes arrendar tu alhondiga 
que la quiera, y por ello esté gratuito, 
tan bello como tu (hablando yronico); 

que yo no pienso darte a ti mi albondiga 
de ualde, ni tocar en tu circuito, 
por mandarlo un decreto ansi canonico. 

170. SONETO ENTRE EL AMOR Y UN DESENGANADO. 

A. Ha, de cassa! D. Quien es? .4. Un hombre honrrado. 
D. Que es lo que quiere.^ A. Entrar. D. Espère un poco. 
A. Vengo de priesa. D. Bueluase. A. Estais loco? 
D. Yo si. A. De que? D. De ueros destrozado, 

A. Jugué. D. Pues bien? A. La rropa me han ganado. 
Z>. Que rropa? A. Mi librea. D. Poco a poco. 
A. Digo uerdad. D. Mentis. A. Teneisme en poco? 
D. Como a quien sois. A. Quien soy? D. El dios uendado. 



368 RIMAS 

A. Quien os lo dixo? Z>. Nadie. A. Conoceisme? 
D. Por mi mal. A. Pues abridme. D. Es imposible. 
A. Por que? D. Poique no quiero. A. Sois astuto. 

D. De ueras? A. No ay dudar. D. Amor, pues veisme? 
A. Ya os ueo. D. Soy un hombre... A. Bien terrible. 
Z). Que por uos... A. Que? D. No uisto sino luto. 

171. SoNETO. 

En quanto ciîie en Assya el gran Pactolo, 
el Hermo en Lydia, el Taxo en nuestra Espana, 
el Arimaspo en Scythia, en quanto bana 
Ganges en Indias, o el Idaspes solo, 

Nilo en Egipto, en quanto mira Apolo, 
y el magno Eufrates con uiolencia estrana, 
Mesopotamia corre, y la campana 
de Armenia Tigris, de uno al otro polo; 

en quanto el Xanto, y Termodon rrodea, 
el Tanais, el Danubio, el Tiberino, 
y el sacro Betis do soleis miraros, 

no ha nacido quien llegue a la Dianea 
veldad vuestra, ni, a lo que en mi ymagino, 
quien tanto como yo pretenda amaros. 

172. Otro. 

Hijo de puta, Amor, argemifao 
quieres hacerme aora en mi yegez, 
para que los muchachos, no una uez 
sino ciento, me digan: «01a, hao!» 

Por el que tiene el turquesado tao, 
si de intento no mudas, que la nuez 
con una mano de un almirez 
te la ponga mas blanda que un cacao. 

A otro puedes embiar al sur 
a uender tu labrado soliman, 
que no se espante aunque le digan «ox!», 

que yo ya en mas estimo un medio all>ur, 
y en su caldo empapado medio pan, 
que quanto dan i diere tu rrelox. 



DEL INCOGNITO 369 



173. Otro. 

Vana ymaginacion que, hecho ïantalo, 
en los christales de un dibujo angélico 
el exemplar contemplas de un famélico, 
a quien, si su mal sientes, desencantalo. 

Dale la mano, y de el temor leuantalo, 
para ([ue llegue al pabellon estelico 
de su ueldad, o en el estruendo belico 
de su confuso amor, y encanto encantalo. 

Oprimelo en el chaos do uiue tremulo 
sin uer el carro de Faeton lucifero, 
por ser de Tetis el asiento lugubre. 

Pero no des lugar que en mas mortifero 
trance le ponga su letargo funèbre, 
que basta que al Amor tenga por emulo. 

174. Otro. 

Trasgo que açotas el ligero uiento, 
sombra que huyes de tu dueno mismo, 
fantasma que pareces de el abismo, 
estatua que no tienes firme asiento, 

illusion que deshaçe mi contento, 
para morir en uida parasismo, 
quenta sin quento, obscuro silogismo, 
potro aprestado para dar tormento, 

verdugo que mis aiios menoscauas, 
laberintho de enrredos entricado, 
salteador de uiandantes omicida, 

llama que de abrasarme nunca acabas, 
pensamiento en demonio transformado, 
o dame a Nisse o quitame la uida. 

175. Otro. 

Pues sois mis cielos, aunque ya nublados, 
rromped las cataractas, ojos mios, 
de madré salgan los corrientes nos 
que aueis tenido hasta aqui parados. 



370 RIMAS 

Llorad sin descansar, ojos cansados, 
que ya se an acauadb vuestros brios, 
vuestros -libres antojos y aluedrios, 
pues los de Nisse quedan eclipsados. 

Vn Caribdis formad lleno de enganos, 
cuyas espumas muestren su mudanza, 
y en sus escoilos anegad mi gloria, 

que no quiero que uiua la esperanza 
de el que a de uer présente en su memoria 
secos en flor tan mal logrados anos. 

176. Otro. 

Si la ([ue, en ombros de el ligero uiento, 
promulgô por el orbe de Medea 
légitima heredera de el que a Ipsea 
entre los colchos dio de rreyna asiento, 

los jubilos, el gozo, y el contento 
que a su esposo Jasson causso, se emplea 
en industriarme al uiuo acâ en mi idea 
lo que a de usar con uos mi pensamiento 

Porque credito no le dais a un aima 
ni a una vida, no siendo el que la ofrece 
en cossa alguna ymitador de Cleo? 

Requiebros tiernos son, pero la palma 
por la firmeza de elles la mereçe 
mi amer, de cuya gloria sois tropheo. 

177. Otro. 

Al titere moderno cathedratico, 
lloron de lo cibil y lo canonico, 
salud embia por estilo yronico 
un oyente andaluz algo flematico. 

A quien con la paciencia de un grammatico, 
el lenguage excusando macarronico, 
suplica le déclare en tono armonico 
de que su braço yzquierdo esta perlatico. 

Assi mesmo, quien fue el que la rethorica 
le ensenô, porque an dicho algunos poethicos 
<iue un alhamel se la leyo en la alhondiga, 



DEL INCOGNITO 37 I 



y deue ser assi, pues la theorica, 
que en su gaznate da los fines ethicos, 
en el se (jnaja (jual en olla albondiga. 



178. Otro entre Sii.uio y Aluano, pastori s. 

Alb. — Quien salio, Siluio amigo, a la uentana? 

SU. — Un sol que conuirtio la noche en dia. 

Aïb. — Pues a que effecto el cielo nos le embia? 

SU. — A mostrarnos su gloria soberana. 

Alb. — No ui jamas pastora tan loçana. 

SU. — Es de estos montes todos alegiia. 

Alb. — Su nombre me decid, por uida mia. 

SU. — Unos la llaman Nise, otros Diana. 

Alb. — Dejad que bese sus diuinas plantas. 

SU. — Quereis bolar sin alas hasta el cielo? 

Alb. — Si, mas ya considero que es en uano. 

SU. — Que os mueue, Aluano, assi? 

Alb. Ver glorias tantas, 

que retratando estan el paralelo 

en un sugeto, amigo Siluio, humano. 



179. Otro. 

Sin uos, Nise, la uida es cruda muerte, 
con uos qualquiera pena es alegria, 
sin uos no tiene ser la suerte mia, 
con uos el dano en gusto se conuierte; 

sin uos no ay bien y assi mi fee lo aduierte, 
con uos la obscura noche es claro dia, 
sin uos crecen mis maies a porfia, 
con uos no temeré el rigor mas fuerte; 

sin uos no soy, porque mi ser es vuestro, 
con uos les hallo fin a mis enojos, 
sin uos todo es dolor, pena, y tormento; 

con uos mis glorias por los ojos muestro, 
sin uos mis penas muestro por los ojos, 
y al fin con uos en todo hallo contento. 



372 RIMAS 



180. SONETO SATIRICO. A UN CAPITULO FRANCISCANO EN JaEN 
SOBRE LA PREDICACION. 

Despues que a su capitule cantaron 
en Jaen los seis cisnes senalados, 
las grandeças de el pan cuyos saluados 
a tantos como consta los saluaron; 

las musas a capitule llamaron 
los mesmos. y por uerse laureados, 
a su obediençia fueron desalados, 
y a cinco de los seis los desalaron. 

Por antiguo a Ramirez, por indigno 
a Herrera, y a Munoz por temoso, 
a Auellan por hablar amugerado, 

a Penas por idiota, y por mas digno 
le dieron a Joseph el lauro hermoso 
las Musas en su coro celebrado. 

181. SoNETO. 

Ni Achiles por Brysea, clara Aurora, 
ni Albucio por la dulce Terenciana, 
ni Cethego por Porcia la romana, 
ni Demetrio por Lamia la cantora, 

ni Commodo por Marcia do athesora, 
ni Amphiarao por la Eryphile thebana, 
ni el magno Alexandrino por Roxana, 
hicieran lo que yo por uos, senora, 
porque mi fee os adora. 

Y ni Achiles, Albucio, ni Cethego, 
Commodo, ni Demetrio, ni Amphiarao, 
ni Alexandro Uegô a mi idea pura, 
como a vuestra hechura 

ni de Brysea el embidiado fuego, 
ni el ser de la que hiço illustre al Grao, 
ni de Porcia, ni Lamia la hermosura, 

de Marcia la vcntura, 
de Eryphile el primor, ni el de Roxana 
Uegô, aunque fue la suya soberana. 



DEL INCOGNITO 



373 



LOAS 



182. LoA. 



An loado tantas cessas 
y dicho tantos loores 
de fabulas y de enigmas, 
de edificios y de torres, 
que ni an dexado mar, 
ni balles, tierras, ni montes, 
plantas, riscos, ni animales, 
rios, lagunas, ni bosques, 
aues, nubes, çielos, tierra, 
hasta los mesmos colores 
de moreno, rubio y blanco, 
que a los mortales Dios pone, 
que todo no esta alabado. 
Y ansina no se por donde 
comiençe, ni que me diga, 
ni que principio me tome. 
Mas a el fin décides quiero 
a los que son amadores 
y deuotos de Cupido, 
deseosos de fauores, 
que de los que dire sean 
perfectos ymitadores, 
de sus pechos, y jamas 
de sus memoriales borren. 

Comencemos por Leandro, 
cuyas haçanas y nombre, 
cuyo esfuerço y osadia 
fue tan célèbre en el orbe, 
el quai por amores de Ero, 
por el mar camino rompe, 
y siendo contrario el viento, 
quai sauemos, anegôse. 
Despues de aogado, el mar 
a las aguas orillôle, 



donde acaso su seîïora, 
aunque muerto, conoçiôle. 
Y viendole de tal suerte, 
de vnos muros arojôse 
de do se hizo pedaços; 
esto y mas causan amores. 

Rodrigo, de Espana Rey. 
de la Caua afiçionose, 
ya, quai es notorio a todos, 
cumplio sus deseos torpes. 
La Caua, como ygnorante, 
a don Julian el conde, 
su padre, todo este caso 
en vna carta cifrôle. 
El conde, como traidor, 
contra Espana rebelôse, 
y con uaruaras naciones 
con cruel guerra oprimiole. 
Perdiôse Espana y Rodrigo, 
y despues arrepentiosse 
la Caua de hauer hablado, 
y subiendose a vna torre, 
desde las altas almenas 
diciendo aquesto arrojôse: 
«Ouien tal a hecho no viua.> 
Esto y mas causan amores. 

Tisbe, saliendo aguardar 
a Piramo babilone, 
al campo para hablarle, 
vido salir por vn bosque 
vn leon, y por huyr 
su mesmo manto dexôle; 
y entrando por vna breîia, 
en vna cueba escondiose. 



374 



RIMAS 



Vino Piramo, y hallando 
aquel manto, conoçiôle; 
y viendole ensangrentado, 
suspenso vn rato quedôsse. 
Mas viendole de tal suerte, 
entendio quelos leones 
le auian despedaçado 
y con su espada matôsse. 
Voluio Tisue, y viendo muerto 
a su Piramo, quitôsse 
la vida por ymitarle. 
Esto y mas causan amores. 

Dido, poderosa reyna, 
ylustre, discreta y noble, 
por Eneas perdio la vida, 
y por su Cefalo Pocris, 
Melibea por Calixto, 
y por su Venus, Adonis 
peleô con una sierpe 
y quedô muerto en vn monte. 
Por darle gusto a Judich 
Olofernes acostôse, 
y ciego con su hermosura. 
ella la vida quitôle. 

Al fin fin, en todos quantos 
oy se hallan en el orbe, 



no ay ninguno que no dexe 

de estar por amores pobre. 

Mi autor, ymitando aquestos, 

nos travo a todos conformes 

a esta ciudad a seruiros 

con el aima y coraçones. 

Porque a tenido notiçia 

que en el hacen mil fauores 

a los que son deste officio. 

y mercedes a montones. 

No pide le deis tesoros, 

ni menos quiere millones; 

con très quartos se contenta, 

que cada quai dé sin boçes; 

porque ay algunos que quieren 

entrar sin pagar escote, 

que entienden comemos ayre 

o somos camaleones. 

Y el de su parte promete, 

si con silençio le oyen, 

la de oy y las demas 

hacer las obras mexores 

que trae; y si aquesto haçen 

tal senado y auditores, 

podrâ con raçon deçir 

que esto y mas causan amores.. 



183. LoA. 



Despues que del orizonte 
los cauellos encrespados 
esparçio el hermoso Delio 
por el mar Mediterraneo; 
despues que de sus cauernas 
hubieron desocupado 
las vestias el dulçe abrigo, 
Comun refugio y amparo; 
despues que el templado nido 
las auecillas dexaron, 
y con sus arpadas lenguas 



dieron principio a su canto; 
despues que ya los mortales 
de su sueno despertaron, 
y cada quai se diuide 
en su continuo trauajo; 
ya el padre de Faetonte 
yba, en su dorado carro, 
en la mitad de los cielos 
apresurando su paso, 
quando de vna ansia mouido 
me fui algun poco acercando 



DEL INCOGNITO 



375 



a las doradas arenas 
del mar y cristales claros, 
a donde el tiempo entretiibc 
algun rato contemplando 
en las encrespadas olas 
y soueruios maretazos. 
Leuantauanse a las nubes, 
altos, soueruios, ynchados, 
y en el profundo en vn punto 
quedauan quietos y mansos. 
Diuertiame en mirar 
y ver quan bien adornado 
por todas partes estaua 
aquel espumoso charco 
de naues, galeras, vrcas, 
vergantines. zabras, barcos, 
tartanas, barcas, chalupas 
y galeones gallardos, 
y de otros muchos nauios, 
que solo por no enfadaros 
y ser prolixo, en silençio 
sera razon sepultarlos. 
Mas ya me pareçe es justo 
y razon de declararos 
a lo que vengo, que es 
vn raro y notable caso. 
Fue que por entre estas olas 
vide como desalado 
venir vn vajel pequeno, 
que el mar uenia surcando 
con vnos deuiles remos, 
sin timon y sin reparo, 
que los ynsufribles golpes 
de el mar lo auia maltratado. 
Dentro de aqueste venian 
vnos nobles ciudadanos, 
que no mas de por su gusto 
en el se auian embarcado. 
Pero luego la Fortuna, 
como a ninguno en su estado 
le dexa, quiso este gusto 



con vn disgusto mezclarlo. 
Entraronse en alta mar. 
y aun no se auian engolfado 
(juando, de vna ynculta cala 
do le estauan asechando, 
salen sin numéro vêlas, 
los fanales leuantados; 
bomitaua el mar nauios 
del enemigo contrario; 
suenan los comitres pitos, 
y con açotes breados 
castigan, hieren y açotan 
los remeros y forçados. 
Ya quando caça le dauan 

V le asian con las manos, 
del vello y hermoso puerto 
salio vn galeon gallardo, 
començando de esparçir 
por el uno y otro lado 
ardientes globos de fuego, 
digo abrasadores rayos, 

de suerte que a el enemigo 
hiço detener el paso 

V dexar la humilde presa 
l)roseguir lo començado. 

En gran confusion me a puesto 
<sta enigma, aunque he pensado 
lo que significar puede, 
y sera justo aclararlo. 
Deue de ser el vaxel 
y aquellos nobles soldados 
que dentro del nauegauan 
los que esta farsa yntentaron. 
El bulgo es el mar, adonde 
se venian anegando; 
las murmuraciones. olas 
con que los hacian pedaços; 
las vêlas, naues y fustas 
que les uenian acosando 
son las lenguas que continuf) 
hacen de lo bueno malo; 



376 



RIMAS 



porque ay algunos que cntiendcn 

que en representar causâmes 

los alborotos de Françia, 

y de Flandes los reuatos, 

las heregias de Escoçia, 

y de Alemania el vil trato, 

las cismas de Yngalaterra, 

y de Yrl.'inda los agrauios, 

el peligro de Polonia; 

y entienden que abenturamos 

la opresion de Tra()isonda 

y sugecion de greçianos, 

de Vngria y Assia el poder 

y los reynos africanos, 

de Mexico la riqueza, 

y de Filipo el reynado. 

Mas este fuerte leon, 

digo el galeon gallardo, 

harâ cesen las ynjurias, 

que es este ilustre senado, 

de quien siempre reciuimos 

mercedes, y suplicamos 



nuestras faltas dissimulen, 
acoxan y den amparo, 
porque, aprestando atencion, 
comience el cisne neuado 
en la hermosa primauera 
del silencio el nueuo canto. 
Y porque mis compaîïeros 
sospecho estan aguardando 
dé fin, para dar principio 
a su comedia, ya acauo, 
y a todos juntos suplico 
refrenen la lengua y lauios 
por dos horas, y concedan 
lo que es vsso y hordinario, 
que es el eterno silencio 
que pidio Terençio y Plauto, 
Çiceron, Virgile, Ouidio, 
y Demostenes y Oraçio; 
aunque a tan noble auditorio 
a sido yerro esplicarlo, 
porque es vsso entre discrètes 
continuamente guardarlo. 



184. LoA. 



Bosteza la humilde tierra 
con el riguroso estio, 
descubriendo en varias partes 
por mil uetas el auismo. 
La mas que piadosa Ceres 
a el labrador afligido 
entrega preîïadas micses, 
en pago de sus seruicios. 
Cudicioso limpia paruas, 
busca cobras, guarda sitio 
do pueda cojer a gusto 
de las rubias mieses trigo. 
De el tostado grano apenas 
paga el diezmo en sacrificio, 
dexando el monton guardado 



puesto en saluo en trox o silo. 

Ouando se entra por las puertas 

el otono, sin sentirlo, 

a darle el deuido censo 

de sus frutos como amigo, 

de sus senos liace entrega, 

poniendole a su seruicio, 

con el pero la granada, 

con la camuesa el membrillo. 

Para sus lagares guarda 

entre el pampano el razimo 

mas maduro para el mosto, 

porque no le faite el uino. 

En su seguimiento viene 

el inuierno elado i frio, 



DEL INCOGNITO 



377 



l 



cubriendo de blanco ielo 
los mas caudalosos rios. 
Ofrecele, aunque entre nieue, 
que descoxa a su aluedrio 
de la encina la uellnta, 
la castana de su erizo, 
el jauali en la manada 
que alimenta entre los riscos, 
la patata de los campes, 
los pinones de los pinos. 
Comienza la primavera 
a brotar de nueuo hijos 
en los arboles, que secos, 
desnudos hallô, i marchitos. 
Dales flor, porque el aveja 
lieue al corcho, en cuio nidi> 
della labre los panales, 
pendiente el pezon de el pico. 
De ierua los prados uiste, 
do la ouexa i el cabrio 
se apacienten, porque puedan 
cada quai darle su esquilmo. 
De pajaros cubre el aire, 
porque dexe su edificio 
y en tirarles se entretenga 
si de eso tiene apctito. 
Peces cria en las corrientes 
para solo su exercicio, 
de mil uarias diferencias, 
medianos, grandes, i chico-;. 
Bosques forma, do a la liehre 
i a el humilde gazapillo 
pueda armar traidores lazo- 
entre sus ocultos mirtos. 
Guardados le tiene pardos, 
a quien cause con ladridos 
de lebreles i monteros 
sobresaltos infinitos. 
A cada paso, mil fuentes 
de christal le brota fino, 
donde beua, puesta el agua 



en nacares peregnnos. 
Tapices le tiene puestos, 
do descanse entre texidos 
de azucenas i de rosas, 
jazmines, mosqueta i lirios. 
Todo nace, todo uiue, 
porque todo Dios lo hizo 
para el hombre solo, a quien 
mostrô su amor infinito. 
Al fin, mieses, paruas, cobras, 
monton, grano, espigas, vino, 
granada, pera, camuesa, 
mosto, pampano, razimo, 
arboles, lagar, manada, 
jauali. patata, riscos, 
rios, ielo, flor, inuierno, 
primauera, otono, estio, 
vellota, castana, fruto, 
membrillo, pinones, pinos, 
auexas, corcho, panales, 
pezon, ierua, prados, pico,- 
obejas, pajaros, aire, 
campos, cabras, gusto, esquilmo, 
perchas, liebres, bosques, lazos, 
gazapillos, pardos, mirtos, 
lebreles. monteros, peces, 
christal, fuentes, nacar fino, 
tapizes, mosquetas, rosas, 
jazmin, azucenas, lirios, 
todo aquesto i mas, aluergue 
sumptuoso i edificio 
tiene el hombre de su mano,. 
como tengo arriba dicho. 
Y pues es quien tanto puede, 
como a tan prospero i rrico 
a su pueita como pobres 
a demandarle uenimos. 
No deue mostrarse escaso, 
pues de el Betis hasta el Nilo- 
su fama pi'blica a voces 
lo que de César se dixo. 



378 



La demanda es el silencio, 
semexanza de el oliuo 
que anunciô al romano imperio 
a quietud de tantos siglos. 
La paloma, en cuia boca 
pendiente este rramo vino, 



es nuestro auctor, a quicn siempre 
como a caueza seguimos, 
Dar gusto prétende a todos, 
i el darselo es justo i digno, 
con guatdarlo, pues es solo 
lo que de su parte pido. 



185. Ol'RA, HIZOSE PARA SaNTIAGO, DE I. V COMPAXIA DE MORALES. 



Libreme Dios de mugeres 
que, a Costa de agena ciencia, 
de ageno estudio y trauajo, 
pretenden ser bachilleras. 
Matenme si en Salamanca, 
Alcalâ, Paris, Athenas, 
Pissa, Bolonia, Coimbra, 
ni en todas quantas escuelas 
se practica medicina, 
oy, de los que la professan, 
aunque ubiesen de arguirle 
al mesmo Esculapio, dieran 
en los très punctos que dio 
un demonio de una vieja, 
que tal la quiero llamar, 
aunque no por su presencia, 
que era harto benerable. 
Encontrome y encontrela; 
dijome al pasar: «Senor, 
pues es crisol la comedia 
do se prueban los ingenios, 
y los que la rrepresentan 
los tienen acrisolados, 
por sauer es uno de ella, 
le supplico que manana 
en la loa me concéda 
lo que por esse le pido». 
Y aciendo una rreuerencia, 
me dio un papel y se fue. 
Abrile; su ténor era 
este que se signe: «Mucho 



gusto sauer cossas nueuas. 

Y por serlo para mi, 

me a de declarar aquestas 

très solas: que partes rrige 

de el cuerpo cada planeta; 

a los signos de el zodiaco 

quales se atribuyen de estas, 

y que a el hombre, de los quatre 

elementos se le llega». 

Prometilo, y el cumplirlo 

me os forzoso, y pues es fuerza 

declararlo por mi onor, 

si me escucha, estéme atenta. 

Rige el Sol de el cuerpo humano 

el corazon y cabeza, 

el estomago la Luna, 

Mercurio la boca y lengua, 

Saturno el bazo, la sangre 

Marte, Jupiter gouieina 

el higado, y los rrinones 

Uenus entre todas uella. 

Las partes que de este cuerpo 

se atribuyen a qualquiera 

de los signos, por su orden 

son, sin discrepar, aquestas: 

Atribuyesele a Aries 

de el la parte mas suprema, 

ser la cabeza es notorio; 

Tauro la ceruiz sugeta, 

Geminis los ombros, Carnero 

el corazon, Léo imper ia 



DEL INCOGNITO 



379 



en el pecho, y en el uientre 

Uirgo, Libra senorea 

los rrinones y espinazo, 

Escorpion siempre demuestra 

poder en los génitales, 

Sagitario fortaleza 

en los muslos, Capricornio 

en las rrodillas, las piernas 

o espinillas rrinde Aquario, 

y Piscis los pies; ya es hecha 

la segLinda rrelacion. 

Expliquemos la tercera, 

que es, de los quatre elementos 

que cosas al hombre uengan. 

La carne, notorio esta 

que le uiene de la tierra 

la umedad o umor de el agua, 



el aliento que le alienta 

de el ayre, el calor de el fucgo, 

para que con el digiera, 

y de Dios la condicion, 

tal quai fuere, mala o buena. 

Lo que siento de los punctos, 

es lo que e dicho, mi rreyna; 

si le agradaren, me auisse, 

y si no, espereme afuera, 

que en auiendo aqui acauado, 

daré por alla la buelta, 

y tengame quien me argaya: 

ueremos quai argumenta 

mejor de los dos, y en tanto 

que este certamen se acerca, 

me dareis, como es costumbre, 

lo que pide la comedia. 



186. Otra, hizose para Hêrrera, de la compaxia de Morales. 



De el orbe la primera marauilla 
tan celebrada en el, canta Lucano: 
esta fue las piramides de Nilo. 
La segunda, no menos sumptuossa 
que la primera, ylustran las historias: 
aquesta fue el pharol de Ptholomeo. 
La tercera que deue eternizarse, 
en sus uersos Propercio la eterniza: 
esta fue aquellos muros babilonios. 
La quarta de inmortal fama y rrenombre, 
Assia célébra quai hechura suya: 
aquesta fue el gran templo de Diana. 
La quinta, tan insigne como todas, 
Marcial con juste titulo describe: 
esta es el mauseolo de Artemisa. 
La sexta sin igual, pues no lo tubo, 
Chares Cyndio su artifice engrandece: 
aquesta fue el colosso de los Rhodos. 
La septima, tan rrara como eroyca, 
Phidias, su gran tracista, la pondéra: 

Reviii Hisf.inigne. — O. 



380 RIMAS 

esta fue el simulacro de el gran Jupiter. 

Ay otra, que a las siete se antepone, 

la quai pienso alabar, ultra de darle 

nombre ylugar de octaua marauilla. 

No faltani quien haga ya discursos, 

y uacile si abrâ de ser aquesta 

el templo que Didon leuantô a Juno, 

la casa de el rrey Cyro o rrey Latino, 

el theatro de Emilio, el obelisco 

de el rrey Ramises o Semneserteo, 

de Dedalo el confusso labyrintho, 

de Domiciano el magno amphithéâtre, 

o aquel nombrado cerco de el gran Cessar. 

Porque no semalogre algun ingenio 

de algun historiador, o el mesmo hipo 

de algun poeta no le dé garrote, 

o porque no rrebiente algun curiosso 

en el prenado de esta marauilla, 

digo, senores, que es una rrecepta 

que nueuamente me a uenido de Indias, 

tan fertil y abundante de rremedios 

quanto de plata el Ganges y oro Arabia. 

Esta a las ninas les promete diges, 

a las muchachas tocas y garuines, 

a las mozas sonajas y panderos. 

a las doncellas uarios casamientos, 

a las damas preseas cudiciossas, 

a las uiudas marido mejorado, 

a las cassadas (juien las disimule, 

a las hermosas quien las sufra y ame, 

a las feas quien bien las sobrelleue, 

a las rricas quien nunca las fastidie, 

a las pobres quien pobres las cudicie, 

y a las uiejas quien siempre las rregale. 

Esta a los ninos les promete chochos, 

a los muchachos para trompos quartos, 

a los mozos su poco de daguilla, 

a los ualicntes la de guardamano, 

a los enamorados mill fauorcs, 

a los galanes apacibles galas, 

a los uiudos segundo matrimonio, 



DEL INCOGNITO 38 I 



I 



a los cassados quien les haga cocos, 

a los narcisses quien les dé chillidos, 

a los desaseados quien los pula," 

a los rricos quien mucho los estime, 

a los pobres quien nunca los desprecie, 

y a los uiejos quien siempre los caliente. 

Esta a los grandes les promete cazas, 

a los enfermes la salud cumplida, 

a los tristes la musica y consuelo, 

a los encarcelados puerta franci, 

a los captiuos el rrescate cierto, 

a los quitapelillos los officies, 

a los ya capitanes las uentajas. 

a les alferez la gineta noble, 

a los sargentos el benable insigne, 

a las esquadras la alabarda belica, 

a los soldades la feliz Victoria, 

a los tamberes rresonantes cajas, 

y a les pifanos plumas de colores. 

Esta a los nègres les promete bayles, 

a los bribones suficiente brodio, 

a los beodos el licor de Vaco, 

a les ladrones fabriqueras bobas, 

a les uenteres bequirrubios indios, 

a los tratantes legros y ganancias, 

a los beneficiades obenciones, 

a les curas entierros y baptismos, 

a los clerigos fiestas y pitanzas, 

a los sacri.stas dobles y rrepiques, 

a los frayles uisita y canastille, 

a las menjas uilletes y rregalos, 

y a los capigorrones boisa y guantes. 

Esta a les rrudos les promete ingenio, 

a les de el mal frances çarçaparrilla, 

a les pelades canencillos nuebes, 

a les goteses agil ligereza, 

a los mudes dispuesta y ueloz lengua, 

a los sordos agudo y uiuo oydo, 

a los capones bien compuestas barbas, 

a los estrepeados fuertes miembros, 

a los sin muelas muelas y colmilles, 



382 



a los quebrados s.inos sin peligro, 

a los heridos ingeniossa cura, 

a los debilitados calor nuebo, 

y a los ya rrematados mas espiritu. 

Esta a las canas les promete negro, 

a los cauellos negros hebras de oro, 

a las cejas en arco rrubia alhena, 

a las manos menjurges y seuillos, 

a los rrostros miel uirgen, lèche, o pasas, 

a los dientes martîl eburneo y Hsso, 

a los labios la grana que da Tiro, 

a los pechos el ampo de la nieue, 

a los ojos anzuelos con que pesqucn, 

a las lenguas donayres con que encanten, 

a los cuerpos posturas con que rrindan, 

a los pies contrapasos que rematen, 

y al mirar un descuido que suspenda. 

Esta tiene otras mill uirtudes uari.is 

no uistas en el mundo hasta agora, 

en quanto Cinthia con su luz platea, 

ni en quanto dora el sol de Oriente a ocasso. 

Oy, sin mas pretension que de seruiros, 

de gracia doy aquesta a todos quantos 

la ubieren menester, y pues os sirue 

sin interes con lo que tanto uale, 

en rrecompensa de el ualor que encierra, 

me dareis de silencio lo que basta 

para haceros oy nuestra comedia. 

El aima me promete vuestro auxilio 

y con el el seguro que deseo; 

si al darme el fruto no es ingrata palma, 

yo os prometo lo dicho y mas el aima. 

187. OtRA. HIZOSE para El. MESMO HeRRERA. 

Si no tengo rrazon que no me ualga, 
acjui de Dios, escuchen, por mi uida: 
si no ay ley ni ordenanza que me pida 
o mande que a pedir silencio saiga, 

por que uiolentamente me desgalga 
al theatio el autor, para que impida 



DEL INCOGNITO 



383 



la habla a quien espéra mi partida 
para dar mas latidos que una galga? 

Si es ley esta costumbre, y la obedecen 
por tal, aqui mi colera se alaja; 
pero si no, por Dios que e de rreirla: 

que claro esta que, al que comedia ofrecen, 
si no es que por su dicha masca paja, 
silencio a de guardar si uiene a oyrla. 



188. Otra. Hizose para Francisquito, hijo de Herrera. 



Gracias a Dios, que e hallado 
desocupado este puesto, 
para darles este dia 
con mi uenida uno bueno. 
Gracias a Dios, que a querido 
hacer feliz mi deseo 
Fortuna, pues me a ofrecido 
lugar, ocassion, y tiempo. 
Gracias a Dios, que con ser 
im ternecillo rrenueuo, 
que aun no se diuisa, ymito 
al macedonio Metelo. 
Gracias a Dios, que sin arte, 
sin hechizos ni embelecos, 
para efectuar mi instinto, 
oy a todos los suspendo. 
Gracias a Dios, que me oyen 
con gusto; darsele quiero: 
por no quedarles deudor 
en cossa alguna, comienzo. 
Pongo en las damas los ojos, 
los que entienden mas de celos; 
ba un ochauo que no sauen 
su origen y nacimiento? 
Pareceme que enmudecen. 
A los galanes los bueluo: 
que no sauen que es amor 
otro ochauo les apuesto. 
No me rresponden? Pues oyan, 



que yo lo dire bien presto. 

Los celos, algunos dicen 

que nacen de el pensamiento, 

otros que de el corazon, 

otros fingen que tubieron 

de alguna ausencia principio; 

pero lo mas uerdadero 

es lo que rrefiere Aranda, 

que es sin duda lo mas cierto, 

criarse en la phantasia: 

esto a sido en quanto aquesto. 

Amor es un no se que, 

que causa desasosiego, 

un oluido de rrazon, 

un auctor de atreuimicnto. 

Es una agradable llaga, 

es un escondido fuego, 

es una dulce amargura, 

es un sabroso ueneno, 

es una suaue muerte, 

es un alegre tormento, 

es, al fin, por no cansarles 

ni cansarme, un nino ciego. 

Y diganme: No se corren 

que uenga a ensenarles esto 

otro nino, que aun apenas 

a salido de culeros? 

Pues no imaginen quedarse 

de Francisquito rriendo. 



384 RIMAS 

que su pena an de lleuar, de el ignorante al discrète, 

y a de ser, estenme atentos, de el tratante al oficial, 

que de la dama al galan, de el mas joben al mas viejo, 

de el cortesano al plcbeyo, mientras se rrepresentare 

de el sold.'ido al estudiante, an de guardarme silencio. 

189. OtRA, HIZOSE para LoBILLC), de la COMPANIA DE MoRALES. 

Antiguamente los egypcios dieron 
en usar de pinturas, por las quales 
mill diferentes cossas entendieron. 

Aquestas eran de aues y animales, 
y de otras de otra forma, a quien ponian 
nombres de geroglificos los taies. 

Mostrando algunos, digo, que esculpian 
mordiendose la cola una serpiente, 
ser el ano en su efigie conocian. 

En la de un bedijosso leon ualiente, 
la soberuia, la yra, y fortaleza ; 
la uigilancia, en su uellosa frente. 

Por la mosca entendian con presteza 
la desuerguenza, y el conocimiento 
por la hormiga y su naturaleza. 

Por un pintado cielo dando al viento 
su menudo rrocio, la doctrina; 
por el anguilla, el aborrecimiento. 

El sol y su dorada luz diuina 
un ceptro con un ojo demonstraua; 
un azor, la presteza peregrina. 

La estampa de un camello declaraua 
el ocio; la de un mansso buey, la tierra; 
una perdiz la injuria promulgaua. 

Por una hiena que crueldad encierra 
el ocio se entendia; y el desprecio, 
por su piel, de la perdida que atierra. 

El paternal amor, en (juien no ay precio, 
por la ciguena, y por el crocodile 
cl dano que al mas sauio buelue necio. 

La açechanza, que a tantos corta el hilo, 
por la uibora, y por la simple aueja 
de el orden y gouierno el rrai-o estilo. 



DEL INCOGNITO 



385 



Por la tortola mansa que se aqueja 
en su uiudez, la magestad temida 
de cuya sombra la maldad se aleja. 

La diestra mano en proporcion tendida 
mostraua libertad; y la auaricia, 
la siniestra cerrada y encogida. 

Repiesentaua un ojo la justicia; 
el oydo la cabra, y la paloma 
la ingratitud, con no tener malicia. 

Una mano en figura de una poma, 
un dedo en alto puesto en una boca, 
por el silencio se tomaua y toma. 

Geroglifico es este que les toca 
a los oyentes oy, y el conseruarlo 
no sera, por mi fee, cordura poca. 

La poca que he tenido en encargarlo 
confiesso, a quien mejor que yo pedirlo 
sabe tenerlo, darnoslo, y guardarlo. 

Y si e causado enfado con decirlo, 
yo juro, por la pena que me toca, 
de no quitar el dedo de la boca. 

190. Otra, hizose para Arellano, de la compania de Morales. 



Muestren ualor las cassadas, 
las uiudas tengan paciencia, 
las doncellas disimulen, 
usen de su ser las uiejas, 
sobrelleuen las hermosas, 
sosieguense las parleras, 
no se inquieten las calladas, 
safran las que son discretas, 
las solteras miren y oyan; 
que de cassadas, doncellas, 
uiudas, parleras, hermossas, 
discretas, calladas, uiejas, 
solteras, y, en fin, de todas 
quantas son rretrato de Eua, 
oy tengo de decir mal, 
que bien no es de su cosecha. 



A sus obras me rremito, 
que ellas diran que por ellas 
mas desgracias ay causadas 
que gracias tiene Florencia. 
Bien pensaran que me burlo; 
pues a mis uersos atiendan, 
que ellos daran testimonio 
si son burlas o son ueras. 
Por Cleopatra, Ptolomeo 
tuuo inumana contienda 
con el magno rrey de Asyria, 
segun las historias quentan. 
Por Margarita, a Rodulpho, 
Ottaro, rrey de Bohemia, 
con armados esquadrones 
hizo inexpugnable guerra. 



386 



RIMAS 



Por Lauinia (auctor Pontano), 
de el rrey Latino heredera, 
lue la batalla entre Turno 
y el mas que piadosso Eneas. 
Por Octauia, quien ignora 
la guerra civil sangrienta, 
(jue a Costa de tantas uidas 
con tanto rigor fue hecha? 
Por Ysabela, Luchino, 
conde de Italia, vanderas 
leuantô contra Gonzaga, 
compelido de su afrenta. 
Por Elena, los troyanos, 
entre brasas y centellas, 
perdieron bienes y uidas 
a manos de los de Grecia. 
Por las sauinas, que a Roma 
traxo Romulo por fuerza, 
las sauinos y rromanos 
tuuieron uarias contiendas. 
Por Taydis, puso Alexandre 
fuego a Persepoli, bella 
ciudad, cuyos capiteles 
conuirtio en cenizas muertas. 
Por Amastris, le cortaron 
narices. labios, y tetas 
a la hermana de Masista, 
y esto no obstante, la lengua. 
Por Dirce, quedô Antiopa, 
sobre una falsa sospecha, 
diuidida en uarias partes 
en los cuernos de una fiera. 
Por la Caba, a todos consta 
de la gente sarracena, 
la uictoria y la rruyna 
de la rrestaurada Yberia. 
Por Yrene, Constantino 
perdiô el rrcyno, y no contenta. 



le mandô sacar los ojos 

al que era su sangre raesma. 

Por Progne (ynumano casso), 

fue hecho menudas pieças 

Itis, su hijo, y guissado 

lo pusso al padre a la messa. 

Por Dalida, fue entregado 

Sanson a las manos fieras 

de sus mesmos enemigos, 

castigo de su imprudencia. 

Por Jezabel, hiço Acab 

que muriesen los prophctas; 

por Nicostrata, Eduardo 

dio a su padre muerte acerba. 

Por Julia murio Tarquino, 

Absirteo por Medea, 

por Eriphile Amphiarao, 

Petronio por Clitemnestra. 

El catholico Eduardo, 

por la rreyna de Inglaterra, 

Urias por Bersabé, 

y Hebio por Denuceria. 

Dejo mill desgracias varias, 

que rreferirlas pudiera, 

causadas por vuestra caussa, 

por no causaros mas pena. 

Y concluyo con decir, 

aunque cscusarlo pudi(;ra: 

no ay rregla tan gênerai 

que alguna excepcion no tenga. 

Esto os baste por consuelo; 

y porque me haçen seîias 

dé fin para dar principio 

a la gustossa comedia, 

os supplice que calleis, 

y sino, daos quanta priessa 

pudieredes a hablar, 

que al fin descansan las Icnguas. 



DEL INCOGNITO 



387 



191. OtRA, HIZOSSE PARA EL MESMO ARELLANO. 



Asi como en uarias partes 
quiso ubiesse uarias cessas 
Naturaleza, assi mesmo 
quisso faltassen en otras. 
Quentasse por marauilla, 
y eslo de eterna memoria, 
que en aquel insigne templo 
que hizo a Hercules Roma, 
por jamas huraanos uieron 
(casso rraro) a sol ni a sombra 
en su espaciosso districto 
tan solamente una mosca. 
De el monte Carina, en Creta, 
algunos escriptos notan 
antiguos, que no las uljo 
ni las ay menos aora. 
En el encumbrado Olympo 
famosso de Maccdonia 
no ay lobos, ni en Inglaterra, 
esto es cierto. Las historias 
de este mesmo rreyno dicen 
no coge açeyte, ni gota 
de uino, por cuya causa 
jsan de cerbeza sola. 
En Ebusso no ay conejos, 
y en Ithaca, aunque mas corran 
los galgos, no an de asir liebre 
porque no la tiene. Çorras 
ni lechuzas no ay en Creta; 
en los fines de Beocia, 
en Attica, no ay perdices. 
Margaritas ay preciossas 
en la India, y perlas finas; 
pero en sus entranas todas 
de plomo ni de métal 
no se hallarâ una mota; 
menos ay en ella yedra. 



En la isla prodigiossa 
de Ponto, do sepultado 
fue el ualor de la gran Troya, 
Achiles, no ay aue alguna; 
asi mesmo la famosa 
Rhodos aguilas no tiene. 
Uistosisimas alfombras 
se hallaran en Arauia, 
jabalis no. Potros doma 
Africa, pero con ellos 
mal les causarâ en su Costa 
sobresaltos a los cieruos, 
ossos, ni cabras uellossas. 
pues no las tiene. Sigaros, 
isla en Arauia dichossa, 
de perros carece. En Paro, 
tambien isla como estotra, 
no ay rratones, ni montafias 
en Lusitania fragossas, 
porque toda es tierra llana; 
testigo Estrabon. Importa 
que mude de pensamiento: 
mandalo asi la memoria. 
Pasoseme de ella el mio, 
mas, pues la rrazon le sobra, 
bueluo a el. Sali a pediros 
lo que fuera cossa odiossa 
negarseme a mi; la causa 
se esta dicha en uerso y prossa, 
que de justicia el silencio 
se debe a los que conforman 
sus gustos con vuestro gusto, 
y a los que por darlo a solas, 
mas disgustos atropellan 
que el uiento sacude hojas 
en el mas umbrosso sauce 
desde su tronco a la copa, 



388 



RIMAS 



y el mar quando mas ayrado 
duros escollos azota. 
Oy os pido lo guardeis, 



y aduertid que no es lisonja 

deciros que hace mas 

el que pide que el que otorga. 



192. Otra, hizose para Macias, de i.a compaxia de Melchor de Léon. 



Satirizome un poeta, 
y sus satiricos ueipos 
al teatro me an traydo 
a dar muestra de mi ingenio. 
Dadme atencion, os supplico, 
que aunque me engane el deseo, 
oy e de uencer a el arte, 
a pesar de el mesmo tiempo. 
Oy e de hacer al uiuo 
un arrogante souei bio, 
un enamorado firme, 
un umilde, un loco, un cuerdo, 
vn pastor, un cortessano, 
un melancolico, un uiejo, 
una viuda melindrossa, 
y con un morisco un negro. 
No mas de para que entienda, 
si por dicha me esta oyendo, 
que ay capacidad en mi 
para mucho mas que aquesto. 

(Hago, pues, el arrogante.) ' 
Quien a sido saber quiero 
el que a Costa de su uida, 
sin temor de los açeros 
que aquesta gouierna y rrige. 



a tenido atreuimiento 

para pisar sin mi gusto 

lo que con mis plantas huello? 

(Va el enamorado firme.) 2 
Retrato de el paralelo, 
para arrobarme el sentido, 
si es que algun sentido tengo, 
matadme y no me degeis, 
porque estando sin nos quedo 
tan fuera de mi, sefiora, 
que ni se si uiuo o muero. 

(A el humilde doy principio.) 3 
Reparad que no merezco 
el fauor que me haceis; 
no os engane mi sugeto, 
que soy, tratandoos uerdad, 
quien entre sayal grosero 
nacio, sin pensar gozar 
mas que sus pagizos techos. 

(Hago el loco.) + Espéra, aguarda, 
no me huyas, pensamiento, 
que les ban a mis antojos 
dando caza mis deseos. 



Notes marginales du manuscrit: 

( I ) Auito cortesano. 

( 2 ) El mismo. 

(3) Sin capa ni espada. 

(4) Sin lo dicho ni sombrero. 



DEL INCOGNITO 



389 



No me tengan, no me impidan! 
Mas que lindo que esta el cielo! 
Para! que me matan! ay! 
a de la guarda! que es esto? 

(El cuerdo ua.) ' Huye el chaos 
de la noche, porque el uelo 
de el oriente corre el alba 
para peynar sus cabellos. 
Derrama su blanco aljofar 
hasta que el senor de Delo 
uiene dorando las cumbres 
de los montes mas supremos. 

(El pastor quiero hacer.) -> 
A, de la choza! a Frondelio 
aiamad ya de uenir, 
que ya apanosco el cordero 
que ayer la merriamanchada 
pario hin la huante el fresno, 
y, a la he, si os engorrais 
me halleis con sobrecejo. 

(Doy principio al cortessano.) 3 
Ola! pages, el hobero 
mandad me ensillen, que es tarde 
y e de salir al terrero. 
Auisad a los lacayos, 
y preuenid al cochero 
que tenga a las nueue el coche 
en el ordinario puesto. 



(El melancolico hago.) 4 
Que pesados sustos siento! 
me afligen el corazon, 
que apenas cabe en el pecho. 
Que de borrascas penossas, 
que de aflicciones sin quento 
quieren dar conmigo al traste! 
Ualgame Dios, que tormento! 

(El uiejo ua.) 5 Quantas ueces 
os dige, si no me acuerdo 
mal. mirasedes por uos, 
aunque nunca lo aueis hecho? 
Quantos auissos os di.^ 
Mas es proprio de mancebos 
despreciar de los ancianos 
los saludables consejos. 

(A la viuda melindrossa, 
lo mejor que se rremedo.) 6 
Ferez! — Senora. — Vestios, 
que un potitito deseo 
salir a desenfadarme. — 
Boy. — No bais, manana yremos, 
que aunque yo cheriba, agora 
ya parece que no chero. 

(El morisco dice assi:) 1 
Xenior, no ay uener en elio 
(^ue me tener tan fotado, 
xo poto tratar, que entenyo 



(') 


Ponese capa, espada, y sombrero. 


( 2 ) 


Ropa de pastor. 


(3) 


En cuerpo. 


(4 ) 


Con capa y ... la^espada. 


( 5 ) 


De vejete. 


( ° ) 


Con toca. 


(7) 


De moro. 



390 



RIMAS 



me a de pone tar maniana, 
e xobre dar me danero, 
no goxto contra mi goxto 
taner pcrro con çançerro. 

(Ya el morisco se a acauado; 
concluyamos con el negro.) ' 
Nona çauiro Flancico, 
repuntiya como auemo 
caçaro con Paciquala, 
Baramendio, y ça contento, 
toioro amo re entrambo 
an folgaro mucha deyo. 



Tambien yo me holgaria, 
a no hacerme de dentro 
senas que en breue concluya, 
representar un flamenco, 
un frances, un italiano, 
un portugues, un gallego, 
un ingles, un borgonon, 
y un indio; mas yo prometo 
de hacerlos otro dia. 
Y pues seruiros protesto, 
pi-otestad de no negarme 
el ordinario silcncio. 



193. LOA ENTRE TRES. 



^Sustentaré lo que digo. 
— Y vo lo]que dicho tengo. 
— El caso se presuponga. 
— Digo pues... 

— En summa, es esto: 
el representar es malo. 
— El representar es bueno. 

— Aquesa opinion es falsa. 
— Yo la contraria repruebo. 
— Pues a la prueua uengamos. 

— Esso aguardo. 

— Estoy contento. 
— Y yo mucho mas de oyros. 
por ser juez de este plej^to. 
— En la hedad nuestra es notorio 
que el cortesano, el plebeyo, 
el tratante, el oficial, 
el rustico, y el discreto, 
aunque el comico exercicio 
les conuierte a todos ellos 



Con mascarilla 



DEL INCOGNITO 391 



en jubilos sus disgustos, 
y sus penas en contentes, 
de el teatro apenas mide 
el représentante el medio, 
despues de andar hecho trasgo, 
hurtandole el cuerpo al sueno, 
por causarles algun gusto, 
quando ponen por defecto 
que el exerciçio es infâme 
y es infamia el exercerlo; 
esto es publico y notorio, 
y es la uerdad, segun esto, 
el representar es malo. 
— Bien puesto esta el argumente). 
— Eterniçô la Campania, 
patria suya, Neyo Neuio, 
porque con tragedias solas 
suspendio al romane imperio. 
A Estacio Çiçilio en Francia 
nombre de principe dieron 
por las comedias que hiço, 
haciendole aplauso Enio. 
De la gran Cartago gloria, 
segun textos, fue Terencio, 
porque a todos se antcpuso 
en representar su ingenio. 
Eterniçô Sinuesana, 
ciudad, a Turpilio Sexto 
por sus comedias, y Roma 
al gran Macio por lo mesmo. 
Celebrô la mesma a Afranio 
por merecerlo sus uersos, 
y por los gustosos suyos 
con Çesar priuô Lucrecio. 
En tiempo de Ciceron 
Publio Syrio dio en aquesto 
Meçenas y Lucio Uario, 
y de Seneca sauemos 
(jue se incliné a las comedias; 
y Adriano presidiendo, 
no las oluidé Vergilio 



392 RIMAS 

ni menos Eretrieo. 
Piidiera de los antiguos, 
exemptando los modernos, 
para nueuos incentiuos 
traer millares de exemplos. 
Pero si Roma, si Francia, 
si Cartago y otros reynos 
premian el representar, 
el representar es Jîueno. 
3. — Y yo por tal lo confirmo, 
y como jiiez sentencio 
ser en toda nuestra Espana 
loable entretenimiento, 
por ser crisol la comedia 
do se afinan los conceptos; 
y como es manjar de el aima, 
la uituperan los necios; 
que el discreto, ya se saue 
que la toma por objeto, 
para cantar como cisne 
sus proeças en su centro. 

2. — Luego a los cisnes no mas 
nuestra comedia hacemos. 

3. — Claro esta que para otros 
nunca gastaramos tiempo. 

/. — No nos detengamos mas, 

que hacen senas de dentro 

para començar. 
3. — Pues bamos, 

que no ay en que detenernos. 

2. — Solo resta que se pida 
para el acto que ofrecemos 
lo acostumbrado. 

3. — Esta bien. 
/. — Lo que se pide es silencio. 

194. LoA. 

Recibe de los planetas de el que diuide a Triana, 

(Manque le conmencement). de aqueste abreuiado mundo 

Yo soy quien a las orillas ciîiô la cruz pauonada. 



DEL INCOGNITO 



393 



Yo soy quien, en sus christales 

mirando las trece barcas, 

para el rreyno de Neptuno 

hallô pasage de gracia. 

Yo soy quien, apeteciendo 

el estruendo de las armas, 

animosso passé a uer 

preiïados montes de plata. 

Yo soy quien, guardando el ordcn 

militar que profesaua, 

deuajo de mi uandera 

felice uolui a mi patria. 

Yo soy quien, estando en elLi, 

pasé mayores borrascas 

que en el mar de Italia Oi^ontes 

sobre unas sospechas falsas. 

Yo soy quien, despues de libre, 

deseoso de bonanza, 

con Morales asenté, 

y asi uengo en su compaiïa. 

Yo soy quien, sin pretenderlo, 

a promulgado la Fama 



por uarias partes mi nombre; 

soy, en fin, hermosas damas, 

el seuillano Cabello, 

y el que, por urgentes causas, 

en mas estima el seruiros 

que el rubio métal de Arabia. 

Soy quien, aunque Ersenio un tiem- 

oy tiene por mas ganancia [po, 

rreconoceros por duenos 

que cobrar de el persa parias. 

Soy quien es tan poco suyo, 

queel galan, la cortessana, 

V todos en gênerai, 

si a todos mi talle agrada, 

de un cabello a darles gusto 

podran lleuarme, y palabra 

les doy, que aunque sea Cabello, 

de el que tiren no se parta. 

Soy ultimamente quien, 

si a la. comedia que aguarda 

dais el deuido silencio, 

os quiere, os estima, y ama. 



195. Satira contra los rrepresentantes de la compania de Juan 
DE Morales Medrano. 



Es tan uiua la aficion, 
galan Morales, que os tengo, 
que mi fee Pyrithoo os hace, 
y a mi segundo Theseo. 
Este amor y esta amistad 
me obligan a que estos uersos 
os dedique, rrenunciando 
de Apollophanes los medios. 
Si mi ydea os contemplara, 
quai Tamyras o Timeo, 
en uez de Bellerophon 
fuera Pisandro o Vacieno. 
Mas como os pinta Seruilio, 
y en uez de Numacio, Çelio, 
a me trocado en Finon 



394 RIMAS 

para proseguir mi intcnto. 
Quitadme de ossado el nombre, 
aunque lo muestre en el hecho, 
pues es mi motiuo solo 
por seruiros Pantoleo. 
Dadme benebolo oydo, 
que si en Atys no me bueluo, 
dexaré a Theon uencido, 
siendoos humano Demetrio. 
A mi historia doy principio, 
no os diuertais en mi quento, 
porque no quedeis Lysimacho, 
pudiendo quedar Seleuco. 
Tomad en la compaiàia 
vuestra el officio de Celso, 
que os uiene por ser auctor, 
segun el adagio apelo. 
Notadme lo que a notado 
el conclaue mas discreto 
que cubre de Araxe al Betis 
nuestro dorado emispherio. 
Yd conmigo, que si bais, 
por lo que alcanzais de Elio 
y careceis de Georgio, 
os aseguro el rremedio. 
Ay una Audiencia Real, 
dige mal, ay un Supremo 
en este pequeiio mundo, 
Seuilla cuyo consexo 
tiene présidente, oydores, 
alcaldes, fiscal, porteros, 
relatores, abogados, 
solicitadores, rreos, 
secretarios, escriuanos, 
V todos, no obstantes estos 
astutos procuradores, 
tan subtiles como arteros. 
Tiene alguaciles, corchetes, 
litigantes, prcgonero, 
carccl. alcayde, verdugo, 
y potro de dar tormento. 



DEL INCOGNITO 395 



Todos estos alguaciles, 

a quien llaman de el museo, 

tienen tal auilidad 

y partes, que, quando menos, 

son en nuestra edad Horacios, 

Catulos, Ouidios, Persios, 

Ausonios, Petrarchas, Pamphilos, 

Tibulos, Estacios, Enios, 

Estrozas, Macios, Vergilios, 

Senecas, Sidonios, Neuios, 

Pontanos, Lucanos, Sylios, 

Policianos, y Valerios. 

Estos corren la ciudad, 

y en oyendo el mal concepto, 

la tosca pronunciacion, 

la rrustica pressa o uerso, 

el errado consonante, 

la historia fuera de tiempo, 

las gracias hoUando nieue 

deuiendo uiuiren fuego, 

las acciones afectadas, 

les prohibidos menées, 

los no politicos bayles, 

y los mal formados gestos , 

dan con ellos en la carcel; 

de alli uan al Colisseo, 

que es donde se rrepresenta 

a Dona Eluira y San Pedro. 

Ven el auctor que a uenido, 

si es Rios, Porras, Pinedo, 

Riquelme, Alcaraz, Uillegas, 

Morales, o Eredia, y luego 

ynformanse de la gente 

que trae, si son mancebos, 

gentiles hombres, briossos, 

bien agestados, dispuestos. 

Miranlos con atencion, 

porque es un indice el cuerpo 

que rraras ueçes encubre 

las premisas de el sugeto. 

Venles salir al theatro, 

Ktvut Hitptinique. — O. 



396 RIMAS 

' que es el seîïalado puesto 

adonde pasan su alarde, 
dando muestras de su ingcnio. 
AUi notnii lo que hay malo, 
rreparan en lo que ay yeiro, 
tildan lo que fue descuydo, 
y rreconocen lo bueno. 
Alli hacen memoriales 
de los que an de lleuar piesos, 
toman sus sena's y nombres, 
por hacer mejor su heclio. 
No dilatan el sacar 
de prision los mandamientos, 
antes por obra lo ponen 
al punto, valgame el cielo! 
Y como sin rreparar 
a hecho suerte el ueleno 
de el oluido en mi memoria, 
pues de ella aparto mi quento. 
Es, pues, el que boy contando, 
senor Morales, que aquestos 
alguaciles denunciados 
tienen a sus companeros. 
Preguntarâme el por que, 
deseosso de saberlo, 
antes que por mi descuido 
se me quede en el tintero. 
Digo, pues, que presentaron 
una peticion los mesmos 
contra Castillo, Santiago, 
Ramon, Çuniga, Cabello; 
contra Maria de los Angeles, 
Ochoa, Arellano, Arebalo, 
Paredes, Paula y su hija, 
y contra el Lobo superbo. 
Solamente rreserbaron 
a Josepha y a su dueno, 
al baylarin y a Herrera, 
y a su salado polluelo. 
Leyda la peticion, 
mandaron en el Consejo 
parezcan los acusados. 



DKL INCOGNITO 39/ 



como adelante ueremos. 
Fueronlos luego a prender, 
y por no ser prisioneros, 
algunos, aunque no todos, 
furiosos se rresistieron. 
Consideraron el caso,' 
y aborreciendo los pleytos, 
conformes, a la prision 
se parten como cordeios. 
En el audiencia primera, 
el gran rrelator Deseo 
hizo nueba rrelacion 
de la peticion. Pidieron 
los oydores Poliçia, 
Vrbanidad, y Gouierno, 
parezcan en los estrade )S 
denunciadores y pressos. 
Al présidente Razon, 
el fiscal Entendimiento 
rreplicô que es criminal 
aqueste casso, y por serlo, 
les compete a los alcaldes 
su aueriguacion. Uinieron 
en que se Ueuen al crimen 
alla por ciertos rrespectos. 
El secretario Discurso, 
como uio los deboluieron 
a los alcaldes, la dada 
peticion leyo ante ellos. 
Castigo, que presidia, 
y con el Justicia y Miedo, 
decretaron que los traygan 
ante si. Partio el portero 
Obediencia a dar auisso. 
Confianza, el carcelero, 
quando lo tubo, sin nota 
los Ueuô al tribunal rrecto. 
Tomaron a los dos lados 
de los estrados asientos 
los letrados de ambas partes, 
para informar en derecho. 
De parte los acusantes, 



398 



RIMAS 



Soli. 



Reine. 



Soli. 

Reine. 
A le al. 
Soli. 



Renie. 



Soli. 



Solicitud, cl mas diestro, 

en alta y sonora boz 

dijo: «Acusase a Cabello 

delante vuesenoria, 

porque hace uarios gcstos 

con ma nos, ojos y boca, 

do no es menester. » Remédie, 

el otro abogado, entonces 

dijo: «Aqueste no es defecto 

en quien tiene por blason 

la de Ganchos y el Timebunt.» 

Solicitud rreplicô: 

«Como no? si es un Terencio, 

que fue la'primor de el mundo, 

rreynando el rromano imperio, 

en el comico egercicio, 

mientras que fuere Brotheo, 

a de tiznar lo que hace 

como aprendiz de herrero.» 

«Proseguid», dijo Castigo. 

— De ArcUano me querello 

porque no siente jamas 

nada que dice. 

— Repruebo, 
supplico a vuesenoria, 
aquese falso argumento: 
que en infinidad de siglos, 
en nuestro contorno iberio, 
para hacer un traydor 
no ay tal hombre. 

— Bien, por cierto 
y eso se le alaba? 

-Si. 
— Pasa adelante. 

— Condeno 
a Castillo, porque habla 
por las narices. 

— Hablemos 
en conciencia: es rromadizo 
que le a causado el inbierno. 
— Senor, a vuesenoria 



DEL INCOGNITO 



399 



Alcal. 
Soli. 



Rente. 



Soli. 



Alcal. 
Soli. 



Reme. 
Soli. 



Alcal. 
Soli. 



Reine. 



mi fee y palabra le empeno, 
que en el rrigor de el estio 
tiene el mesmo corrimiento. 
— Que mas? 

— Acusso a Santiago 
porque, demas de ser meco, 
rrepreseîhta de puntillas, 
poniendose macilento. 
— No es otaua marauilla 
que, no siendo Neyo Neuio 
ni Estacio Çecilio, pierda 
algo el color. 

— Mas ay (|ue esso: 
que tanto las piernas abre, 
que caber puede en su gueco 
el Colosso de Lysippo, 
o Amphiteatro de Ponpeyo. 
— Adelante. 

— Aqui, senor, 
de el farol que Ptolomeo 
hizo en Faro, que es Paredes, 
con justa rrazon me quejo, 
porque no haciendo barba, 
siendo crecido rrenuebo 
y estando en su edad Horida, 
se dobla como sarmiento. 
— Que arbol ay que, siendo alto, 
algo no se tuerza? 

— El escelo '?^ 
de cuyas hojas coronas 
ciudadanas se hicieron. 
— Proseguid. 

— De buena gana 
aqui a Çufiiga presento, 
porque muelen mas sus gracias 
que piedras de athahonero. 
(Manque la fin.) 



400 RIMAS 



196. Otra en prossa, hizose para Diego de los Rios, de la compania 
DE Melchor de Le)n. 

Nadie no diga: de esta agua no beberé, por turbia que la uea, porque 
no le suceda lo que a mi, que, huyendo de el peregil, me a nacido en la 
frente. Pero ya, que rremedio? Supuesto que uno piensa el bayo y otro 
el que lo ensilla, no ay sino rreparar rredondo, y tope en lo que topare, 
que buen corazon quebranta mnla uentura. Lo que importa es adquirir 
amigos, que no se cogen truchas a bragas enjutas, y algo se a de hacer 
para blanco ser, demas que harrieros somos y encontrarnos hemos: y oy 
por mi, maîïana por ti, que, segun las bueltas da Fortuna, donde no se 
piensa salta la liebre. Y a las ueces, como mas uale salto de mata que 
rruego de bueno, es bien, por lo que sucediere, tcner ganada tierra, que 
todos los duelos con pan son menos; y no se dijo a humo de pajas: hazme 
la barua, hacerte he el copete; sino muy a proposito, pues para poder 
decir: por donde bayas, de los tuyos aya, an de auer primero precedido 
dadiuas y obras, que dadiuas quebrantan penas, y obras son amorcs, 
que no buenas rrazones. Digo, senores, que ténia jurado no echar loa; el 
porque, porque mas saue el loco en su cassa que el cuerdo en la agena; 
quierolo decir, porque por mi en ningun tiempo se diga: soy el sastre de 
el Cantillo, que ponia el hilo de su cassa; ni menos por aficionado, si me 
la mandan decir, que soîiaua el çiego que uia y sonaua lo que queria. 
Mas jura mala en piedra caya, no ay rregla sin excepcion, uno tiene la 
fama y otro laua la lana; segun aquesto, digan lo que digeren, va y uenga 
la tabla al horno, que mas vale un rrato de placer que cien ducados de 
deuda. Bueluo a mi propossito. Diome Dios la condicion de Marta la 
jjiadossa, que mascaua el uino a los enfermos, y con ella un ingenio pe- 
netrador de pensamientos, suptil como mano de mortero, y agudo como 
punta de bola. Aseme esculpido en el un auisso que me dio mi santo 
abuelo (que sea en gloria): Brigida, Apolonia, carne momia de meloton, 
que es: por donde fueres haz como uicres. Yo ueo, que dar gusto es lo que 
se practica, y en mi hallo que, para darlo, en manos esta el pandero que 
lo sabra bien taîier, que a las ueces debajo de mala capa ay buen bebc- 
dor. Determinado estoy, aunque hasta aora no se pucde decir por mi que 
de los escarmentados se leuantan los arteros, a seguir este motiuo; pues 
con el escusaré de la lengua de un mordaz, un cria cuerbo sacarte a el 
ojo, y de el capote de un traydor, un mas dias ay que longaniza. No apar- 
tandome de este instincto, mato con una piedra dos pajaros, y hago a dos 
manos como enbarrador, porque captando la beneuolencia de los oyen- 



DEL INCOGNITO 4O I 



tes para la comcdia, puedo decir: pues con hacerlo camplo con el auctor, 
haz lo que. tu amo te manda y sientate con el a la messa; y euito con 
aquesto que el ni otro digan: ni en hurlas ni en ueras, con tu amo no 
partas peras. Hago, ultra de esto, amistad a mi amigo en cuyo lugar 
salgo, a quien, aunque se le pudiera glossar el mal de el milano, las alas 
quebradas y el pico sano, quiero que en su lugar se le glosse lo que se 
quiere la mona, pinoncitos mondados. No ay duda, sino que su presencia 
caiisarâ mas gusto que la mia, mas a falta de pan buenas son tortas; qui- 
solo asi mi suerte y mi desdicha, que por su mal le nacen alas a la hor- 
miga. Con hacer lo que me pide, cumplo, que es con decir que no se 
hizo la miel para la boca de el asno, que buelto por pasiua es lo mesmo 
que para bobos no es comedia; a quien le toca, punto en boca, que en 
boca cerrada no entra mosca; conmigo, que un consejo a tiempo no tiene 
])recio. La auierta sea la de la bolssa, que va no ay en el mundo Bartholo 
Micol, porque despues que de el estan desterrados, los manda potros y 
da pocos; mas uale un toma que un dos te daré, y pajaro en mano que 
buytre volando. Quien entrare pague, y quien pagare calle, pues es no- 
torio y cossa aueriguada, que nunca de el callar se escriuio nada. 



197. LOA DE DISPARATES. 

En lo mejor de Iberia, utriusque auditorio, que, segun el cosmographo 
Laçarillo de Tormes, es la Andalucia, como lo refieren Palmerin de Oli- 
ua, Artus de Algarue, y otros, viuia vn mercader, macareno de nacion, 
llamado Brindelin, tataranieto de Brabante, visnieto de Bretana, nieto de 
Ruan, sobrino de Humayna y hijo de Creame vuesa merced. Este cassô 
en su mesma patria con su mas que deseada espossa dona Olanda, tata- 
ranieta de Naual, visnieta de Caniqui, nieta de Bofetan, sobrina de Capa 
de Rey y hija de Estopilla de Cambra}''. Tuuieron de su légitime matri- 
monio por adoptiuos hijos a Hilo portugues y a Nomedigamas. Y sauido 
por los canonigos de Magunçia la poca paz entre el marques de Mantua 
y los hijos de Trebacio sobre la opression de Trapisonda y liuertad de 
Arcos, despacharon desde Orense vn correo a las quinientas, el quai por 
la cudiçia de las trecientas de Juan de Mena, que le auian de dar a quen- 
ta de su porte, echô en la alforja para su regalo cantidad de esdrujulos 
y madrigales, y cogiendole la noche entre Marco y Murçia, dio consigo 
en un lago, que los que en el entrauan se boluian de diferentes edades, 
los de 20 en 15, los de 15 en 10, los de 10 en 5, los de 5 en i y los de 
uno en ninguno, en cu^'o fondo dio fondo con la uida. Cuya muerte sin- 
tieron tanto los ninos de la doctrina de Ceuta, Tanjar, y Melilla, que en 



402 



15 dias con sus noches no çessaron de cantar el Psalmo de quinque vult. 
De el quai llanto alcançaron tanta parte los bunoleros de Marruecos, 
que perecieron de lastima, y al instante embiaron a Numançia por el 
cocinero de Eliogaualo, el quai vino desde el Cocitho a Carnestolendas, 
contandole este casso a don Belianis de Greçia. Y tomando parecer de 
Ganassa, puso el pleyto ante Amadis de Gaula, y saliô por sentencia que 
a la muger de el Preste Juan de las Indias le echassen seis ventosas en el 
colodrillo y se las sajasen en las unas de los pies, porque de esta sucrte 
cobraria salud la reyna de Gelanda, que auia enfermado de uer anegarse 
en la laguna Estigia la barca de Aqueronte cargada de Jueues de Co- 
madres, la quai embiaua el consul Marco Tulio a su familiar amigo Pe- 
dro de Urdemalas, porque le auian dicho ser apasionado por gùebos re- 
llenos. Y enuidiosso de este regalo el escudero de doiïa Dulcinea de el 
Touoso, armado de punta en blanco, entré por los palacios de Galiana, 
retando a don Reynaldos sobre si eran justos o injustos los enojos que 
el conde Partinuples auia dado a la infanta doîïa Vrraca. De lo quai sin- 
tio tan excesiuo gusto la braua Cindona, que en muchos dias no dejô de 
baylar el ay ay ay ay, cuyos meneos suspendieron tanto a don Tablante 
de Ricamonte, que sin dilacion embiô a pedir por muger a la castissima 
Lucrecia. Pero tubo Tarquino el parecer contrario, atento la litispen- 
dencia entre Anton Pintado y Don Quijote de la Mancha sobre la pro- 
priedad de la Picara Justina y los derechos de el doble y funeral en las 
exequias de Tisbe y Piramo. D^ que quedô tan enfadado el obispo de 
Turpin, que se mandé echar una ayuda de çumo de rabanos y caldo de 
caracoles, la quai fue caussa de que Apuleyo se conuirtiesse en asno, los 
griegos uiniesen sobre Troya, y nuestra obra de canteria tuuiesse en si 
la mesma confusion que la torre de Babel, donde los que no fueren çie- 
gos podran uer (por artificio de Juanelo y arte de Antonio de Lebrija) 
representar una quinta esencia de espiritus, tal, que en penas de purga- 
torio de ellos se pueden contar por castellano y de ellos por guarismo. 
Saldran asi mesmo escudereandolas dos peones, dos damas de agedrez, 
despalmados los rostros, a uso de galera y tiempo de todos sanctos; la 
una abrâ de partirse a los campos eliseos por los cauellos de Médusa, el 
arebol de la cara de la Fortuna y las çerillas de Celestina, para que la 
otra, a quien le toca de mandar el silençio, lo adjudique a quien mejor lo 
guardare, el quai conuenit aqui como en las uentas de Alcolea, donde 
dan por pimienta alcarauea. 



DEL INCOGNITO 4O3 



PIECES DIVERSES 

198. QuiEN ES EL FALSO AMOR, Y QUE LINAJE EL SUYO, Y TAMBIEN LO QUE PRO- 
METE SU ENGANOSA ESPERANÇA, PODRÂ VERSE BIEN A LA CLARA EN LOS SI- 

GUIENTES VERSOS. 

No ay fuego que mas queme y mas abrase, 
menos se sienta y mas se disimule, 
que la fiera, enganosa, y lenta llama 
del amor ynflamado y encendido, 
abrasadora quai el fuego ardiente, 
a cuyo aumento de su inçendio siruen 
el pensamiento y la memoria fragil, 
que quai açeile con presteza aviuan 
su fiera e yiisufrible ardiente llama, 
consumidora del humano gusto, 
de toda voluntad fiera polilla, 
del triste coi'açon obscura carcel, 
purgatorio del aima, a do padesce 
ynquietud que contrasta entendimientos, 
sustento de maldades y quimeras. 
Hères al fin, si va a decir verdades, 
fundamento de todas vanidades. 

Es el Amor como la lima sorda, 
que mientras el mal causa no se siente, 
hasta que el bien se pierde y llega el daiio, 
' pildora plateada, amarga purga, 

que el cuerpo inauilita y desustançia. 

dexandolo sin fuerza y sin aliento. 

Es engano traidor y enmascarado, 

que da, cubierto en la delgada tela 

de vn fingido tesoro, amargo acibar. 

Es vna dama, que con rostro alegre 

encubre el coraçon emponzonado. 

Es aleue, fingido, y f.ilso amigo, 

que mientras da el abraço de paz firme, 

en vuestro pecho esconde vn punal fiero. 



404 RIMAS 



Es mar j)r()tund(), lleno de inquiétudes, 
pielago de mill varies descontentos, 
leon en forma de vna mansa oueja, 
tigre que busca los rouados hijos, 
ngua que a tantos Tantalos engafîa, 
huyendo siempre de su seca voca 
quando parece ya que al lauio toca. 

Es el Amor hermano de Esperança, 
y en todo semejante en su figura, 
enemigo de luz y claro dia, 
amigo de la noche y sus tinieblas, 
con sus perfectos padres la discordia, 
de la paz enemigos capitales, 
infâmes nietos de la vil mentira. 
Es esperança orrible en su pintura. 
Es fragil naue en medio de las aguas, 
acosada de vientos de fortuna, 
oprimida de nubes tenebrosas, 
de sus hinchadas olas maltratada, 
de misérable gente defendida, 
de el dedalo enganoso gouernada, 
sugeta al mal del sempiterno oluido, 
por estar de verdad tan desasida 
y tan asida al remo del deseo; 
o esperança terrible e ynconstante, 
que aun la figura en ti no es apacible; 
enemiga del bien, pues de el ausente 
estas y con el mal continue auitas. 
Verdad es llana que si ansi no fuera, 
o el cielo o el ynfierno te admitiera. 

Es carcel sempiterna su esperança, 
obscuro y tenebroso calaboço, 
confuso caos y ciego laberinto, 
de donde nunca sale el que en el entra. 
Es sed en medio del ardiente estio, 
cossario al descuidado caminante, 
toruellino que todo lo destruye, 
sanguisuela voraz que cliupa el gusto, 
caiman hambriento que, ceuado en sangre, 
al olor de la carne el agua dexa, 



DEL INCOGNITO 



405 



basilisco que mata con la vistn, 
enponzonada viuora traidora, 
escorpion cauteloso entre la yerua, 
ceguera que a los ojos su luz quita, 
dexandolos sin ella y sin remedio, 
malsin de el bien y de todo aduersa suerte, 
tormento y cruz pesada de el deseo, 
cautela y trampa enmedio del cainino, 
de la memorla fragil deuaneo, 
socorro en tiempo de ningun prouecho, 
cuchillo puesto en manos de vn verdugo, 
lazo pesado puesto a la garganta, 
soga que siempre esta del cuello asida 
para cortar el hilo de la vida. 

Amor y la esperança son hermanos: 
sus bienes de ningun modo partibles, 
en calidad iguales y en la renta; 
vno el alcazar do los dos auitan, 
por ser fuerça el viuir entranbos juntos 
y hauer de andar continuo acompanados. 
Son sus riquezas maquinas de viento, 
sublimes edificios, leuantados 
sobre mojada arena sus çimientos. 
Es niebla al sol y nube al reçio viento, 
de los ayres veleta mensajera, 
vn mar enbrauecido, blanca espuma, 
fianças llanas sobre el falso tiempo, 
a los raios de el sol candida nieue. 
O pesada esperança, quien pudiera 
decir lo mucho que de bien prometes, 
no teniendo que dar si soles danos! 
O tizon encendido, que apagada 
su lumbre, en carbon quedas conuertido, 
o sal entre las aguas, çera al fuego, 
que con manso calor se buelbe en nada. 
O deuil esperança sin remedio, 
que no ay quien a tu daiio ponga medio, 
por ver que tus promesas y conuites 
no valen para el gusto dos ardites! 



406 



199. Otauas. 

Despues que me conuaten pcnsamicntos, 
y desdenes me tienen desterrado, 
passo mil différencias de tormentos 
sin estar a ninguno condenado. 
Huycn de mi los gustos y contentos, 
los maies contra mi se an conjurado, 
de que hera mi llanto buen testigo; 
yo me lo se el porque, aunque no lo digo, 

Amor quiso de hecho leuantarme, 
ceuôme en la priuanza de tal siierte, 
que quai Ycaro uino a despenarme, 
aunque librarme quiso de la muerte. 
Mas fue para mexor asegurarme, 
por darme a padescer otra mas fuerte; 
renueuase por oras mi castigo, 
yo me lo se el porque, aunque no lo digo. 

200. Otauas. 

Hierue en la juuentud la sangre aprisa, 
sobran las fuerzas, y el uigor robusto 
todo lo rrinde, lo atropella y pissa, 
sin rreparar en justo ni en injusto; 
huye de la rrazon, porque no frissa 
con ella en nada, por seguir su gusto, 
sin rreparar que es el quien le despeiia. 
Ay! quien de el mundo fia, como suena! 

Vese en la primauera de sus anos 
el mancebo gentil, robusto y fuerte, 
prospero de embelecos y de enganos, 
oluidado de si y aun de la muerte; 
gustos procura mill varios y estraiios, 
cuyo fin uiuas Hamas brota y vierte, 
y abrasandose anade al fuego lena. 
Ay! quien de el mundo fia, como sueiia! 



DEL INCOGNITO 



407 



Contemplase quai tior en verde prado, 
vestido de esperanza y de fauores, 
mirase quai pauon que al ayre ha dado 
y esparcido sus plumas de colores; 
pasa la noche y dia desvelado, 
contemplando en el ciego dios de amores, 
porque le tiene asido de la grena. 
Ay! quien de el mundo fia, como suena! 

Vale ceuando el cazador Cupide 
con sus trazas y ardides, hasta tanto 
que lo pone en la carcel de el oluido 
perpétua esclauitud y eterno liante; 
como se uee a rremate esta perdidu 
en tan confusso caos y ciego encan to, 
clama, mas es clamar en yerma brena. 
Ay! quien de el mundo fia, como suena! 

Apenas se uee dentro en las prisiones, 
quando le uan doblando los tormentos 
su ciega vanidad y pretensiones, 
su loco deuaneo y pensamientos; 
sus complices alli le dan valdones 
todas las oras, ratos, y momentos, 
y a de ser en sufrir immobil peîïa. 
Ay! quien de el mundo fia, como suena! 

Alli comienza el cuerpo a desmayarse, 
los miembros a temblar y a enflaquecerse, 
el color a perderse y demudarse, 
a no poder sobre los pies tenerse; 
alli es hacer la quenta y acordarse 
que quien en trance tal le hizo verse 
fue una sirena en el mirar risuefia. 
Ay! quien de el mundo fia, como suena! 

Como se uee tan falto de consuelo 
y rremedio que medie dano tanto, 
tan lleno de congoxa y desconsuelo, 
en lagrimas deshecho y tierno llanto, 



408 



alza los ojos al piadoso cieio, 
prometiendo de no offenderle en tanto 
que uiua, a quien su fee y palabra empena. 
Ay! quien de el m un do fia. como i^ueîïa! 

Pudo tanto con Dios su sentimicnto, 
j)or ser de corazon y no fingido, 
que le uoluio las fuerzas y el aliento 
que tan de ueras ya ténia perdido; 
sus ojos buelue en fuentes, de el contente 
de uerse libre, cuyo curso vnido 
agua pudiera dar para una acena. 
Ay! quien de el mundo fia, como sueîïa! 

«Ya, mundo, dice, ynfame y enganosso, 
contigo no mas dares ni mas quentas; 
de oy mas quiero uiuir con mas rreposso 
que hasta aqui, sin tantas trauaquentas; 
ères tratante falso y cauthelosso, 
origen de trayciones y de afrentas, 
aunque muestras la cara halaguena.» 
Ay! quien de el mundo fia, como sueiîa! 

«Que bien que hacer saues de el amigo! 
que bien que ganar saues amistades! 
que bien saues trocarte en enemigo! 
que bien saues usar de tus maldades! 
que bien para mi ha sido ser testigo 
de todo, por mostrarme las uerdades 
a decir, lo que el mesmo tiempo enseîia!» 
Ay! quien de el mundo fia, como suena! 

201. Canciones. 

Diilce ynstrumento mio, 
que un tiempo fuiste aliuio de mis penas, 

y a orillas deste rio, 
entre estos frescos sauces y veruenas 

y entre esta murta verde 
llorarâs con mi aima el bien que pierde. 



DKL INCiKÎNriO 409' 



Aqui donde solias 
ser dulce aliuio a mis cansados ojos, 

verds mis alegrias 
conuertidas en lagrimas y enojos, 

y mi breue contento 
en largo siglo de ynmortal tormento. 

Bien es que me acompanes 
en los trauajos como fiel amigo, 

y en ellos no te estranes, 
pues siempre fuiste de mi bien testigo, 

que buenas amistades 
se conocen en las aduersidades. 

Si en un tiempo a las aues 
con tus templadas cuerdas suspendias, 

y yo, como bien saiies, 
cantaua en verso las historias mias, 

oy conuiene que juntos 
cantemos un officio de difuntos. 

El requiem blando y manso 
quiero que corra, amigo, por tu quenta , 

que requiem es descanso, 
y para ti es descanso mi tormenta, 

que puedes estar çierto 
(}ue quien te daua enfado ya esta muerto. 

Ya no andar.'is a el lado 
de vn pastor sin ventura perseguido 

de! un(} al otro prado, 
mas av! quien no te hubiera conoçido, 

por no sentir aora 
doblado el dano que mi aima llora! 

De el requiem^ el eternam 
escojo para mi que me conuiene, 

pues hallo sempiternam 
la culpa que sin culpa ansi me biene, 

pues sin hauer pecado 
estoy a eterno Uanto condenado 



4IO RIMAS 



De vna pastora yngrata, 
a quien pluguiera el cielo nunca biera, 

vn desden me maltrata, 
que un desden, en quien ama es muerte fiera, 

y mas quando a el que ama 
e abrasa de el amor la ardiente llama, 

Apenas vi su cara, 
uando del aima mia fue seiïora; 

mas mostrôme a la clara 
vn coraçon aleue de traydora, 

pues por premio me offreçe 
que por solo adorarla me aborreçe. 

El ayre que me alienta 
me faite con el agua deste rio, 

la tierra que sustenta 
mis corderos, obexas, y cabrio 

seque su yerua y prado, 
porque quai yo perezca mi ganado. 

Pero porque, corderos, 
aueis de padecer el daiïo mio? 

porque, montes y oteros, 
secos aueis de estar sin ser estio? 

porque, pobres ouejas, 
si no sois causa de mis tristes quexas? 

El cargo del ganado, 
a vosotros, mastines, os lo dexo, 

que del tengais cuidado, 
guardandolo del lobo astuto y viejo; 

pagadme en esta ausençia 
el regalo que os hiçe en mi presençia. 

Reconoced de el gaxo 
el pedaço que a cada quai os daua, 

la pella de brebaxo, 
de el tasajo la presa que os sacaua 

de estas arguenas viejas, 
cubiertas y forradas con pellejas. 



DEL INCOGNITO 4II 



Mas si lo hareis confio, 
que agradecidos sois los animales; 

' el bien perdido es mio, 
porque se pieide el bien con los mortales, 

que ya vna bestia dura 
agradcce mejor que vna criatura. 

Quedaos aqui colgado, 
dulce ynstrumento, desta fresca haya; 

quedaos aqui, cayado, 
que ya el dolor el cuerpo me desmaya, 

que como esta sin aima, 
a quedado quai m;u- en mueita calma. 

Aditis, zurron y ortera, 
obejas, cabras, chotos, y corderos, 

cucharas, y montera, 
mastines, montes, arguenas, y oteros, 

alegre prado y rio, 
que de todos me alexa vn desbario. 

O quien no hubiera estado ] 

jamas con vuestra dulce compania, 

por no Ueuar clauado 
el coraçon, que como a ssi os queria! 

mas quien el aima dexa, 
de dexar lo demas porque se quexa? 

Dexadme, pensamientos; 
dexadme, vanas ymaginaçiones; 

quedaos a Dios. contentos, 
que comienço a seguir mis pretensiones, 

que no es justo que aguarde 
a un bien que huye y que se alcança tarde. 

Adios, pastora yngrata, 
carcel ynjusta de quien bien te quiere, 

basilisco que mata, 
y que enmirando a elhombre ael punto muere; 

hères veneno cierto, 
pues con solo mirarme ansi me as muerto. 

Revue Hispanique.— O. 



412 RIMAS 

No OS aparteis vn punto 
de mi tormento, rauias y dolores, 

hasta dexar difunto 
aqueste cuerpo Ueno de temblores, 

que esta quai azogado, 
sin aima, sin sentido. v asombrado. 



202. Cancionbs. 

Soledad afligida, 
cercada de penosos pensamieiitos, 

molesta y larga vida, 
solo guardada para mil tormentos, 

ausencia dura y triste, 
adonde el l)ien que adore me abscoudiste)' 

Porqur vi me llel>aste 
delante de mis ojos a el que adora 

el aima que dexaste, 
entregamelo solo por vn hora, 

si es acaso posible, 
que el amar en ausencia es mal terrible. 

Si por Ventura acaso 
mis suspiros no bastan a ablandarle, 

alarga, muerte, el paso. 
que ya mi vida quiere acompaiiarte, 

que vida sin sosiego 
es vida perdiirable en viuo fnego. 

Amor, tirano ympio, 
aspid cubierto que en la yerba matas, 

causa del dano mio, 
porque, dime, sin culpa me maltratas? 

Ensenasme a que ame 
v quieres liiego que mi honor infâme? 

No permitas, yngrato, 
que a pique ponga de perder mi honrra, 
que el aima esta en rebato, 



DEL INCOGNITO 4I3 



y podrâ ser que Uegiie la deshonrra 

de la ligera fama, 
que a muchas a las uezes las disfama. 

Conuiertase el ausençia 
en gustos, en contentes y alegrias, 

de aquel que en mi presencia 
no permitio jamas melancolias; 

merezcan estos ojos 
tener algun alibio en sus enojos. 

Mas no permita el çielo 
que yo contento tenga mi alegria, 

hasta Ilegar de vn buelo 
a uer el bien que adora el aima mia, 

que del ausente viue, 
y el dano que padéce no se escriue. 

Mas como a de yr el aima, 
si el dueno que la enuia no la tiene, 

si el cuerpo quedô en calma 
y la esperança viua lo entretient? 

Vien es que el cuerpo aguarde 
el bien que a de goçar, aunque se tarde. 

203. Canciones. 

Pusose el sol, i a un tiempo el negro uelo 

de la inuidiosa Tetis 

cubrio de el sacro Betis 
los margenes dorados, cuio suelo 

esparce mil olores 
de rramos, matas, ieruas, plantas, flores. 

Las hojas de los arboles umbrosos 

parece que se quexan 

de uer como se alexan 
de Delo los cauellos luminosos, 

que pasan a los citas 
i antipodas, dexandolas marchitas. 



414 RIMAS 



Los cephiros, que risas en las ramas 

formauan, i en sus senos, 

de rrauia vueluen llenos, 
talando copas i abatiendo lamas, 

porque la obscura noche 
de Lucinda cubrio el eburneo coche. 

Apenas se diuisa la corriente 

de el Betis caudaloso, 

que corre tan furioso, 
que al perezoso arroio i mansa luente 

con impetu importuno 
Iras si lo lleua al reino de Neptuno. 

Si cada quai de aquestos solo siente 

una tiniebla obscura, 

que quando mucho dura 
al romper de la luz el claro oriente 

con mano franca empieza 
a coronar de perlas su caueza, 

que mucho que quien uido al medio dia 

el sol de su priuanza 

puesto, i sin esperanza 
de uoluerlo a mirar como solia, 

que acaue i désespère 
diferente que el cisne quando muerer 

En un trono me puso la Fortuna 

tan alto, que pudiera 

decir, si no caiera, 
que me uide en los cuernos de la luna; 

pero duré tan poco 
como el juicio en el furioso loco. 

Ya me juzgaua otro segundo Atlante, 

que sustentar pudiera 

la celestial esphera; 
mas como la ruina fue adelante, 

bastô arrojarme al suelo 
el peso de el Caucaso y Monjibelo. 



DEL INCOGNITO 4I5 



Ya por mi desventura i mal me pinto 

tan enfrascado en liante 

como en su sangre el Janto. 
O caos confuse i ciego labirinto, 

que el gusto apenas toca 
al lauio quando huie de la boca! 

Yo no es tiempo de andar por mas rrodeos, 

porque mis soledades 

descubren las uerdades, 
a pesar de belenos i Morfeos; 

que no priua letargo 
el sentido que siente tiempo largo. 

Priué, uenci, reine, i en la priuanza 

maior que pudo acerme 

el mundo, uine a uerme 
tan deuajo los pies de su mudanza, 

que, con estar tan loco, 
vine a ser de lo menos lo mas poco. 

El idolo sin diula fui algun dia, 

y de el dueno que me puso 

en lance tan confuso, 
que 10 a mi mesmo no me conocia, 

pues uine a uer perdido 
mas bien que tuue al doble receuido. 

Dexé mi alegre patria i fertil tierra, 

i uine a captiuarme, 

pensando de ganarme, 
hallando en uez de paz sangrienta guerra. 

que el solo i afligido, 
sin ofender es siempre el ofendido. 

Luchô la fragil uida con la muerte 

en un lanze forzoso, 

i fue tan peligroso, 
que por pocas hiciera en blanco suerte, 

pues de la Parca el hilo 
se uio sobre el azero de su filo. 



4l6 RIMAS 



Ni amis^os, ni senor, ni tonocicios, 

ningunos me acudieron, 

(jue todos .se hicieroii 
en mi dano i dolor desentrndidos, 

cerrando las orejas 
a el continiK) reclarno (if mis r|ucxas. 

Mas como el cielo sancto a nadie oluida, 

por mas que ingrato sea, 

entre la tabla i brea 
de la borrasca defendio mi vida, 

asegurando el uaso 
que al pique por la porta daua cl paso. 

Llegué al seguro i deseado puerto 

Cf)n el color perdido, 

adonde conocido 
fui de pocos amigos, que de muerto 

ninguno me escapaua, 
segun fue de el ligor la fuerza braua. 

Fui cobrando vigor, fuerza, i alieuto, 

aunque con tardo paso, 

que no es el bien escaso 
quando llcga, aunque tarde vfi ano o ciento; 

que lo que ua perdido 
es en toda ocasion bien receuido. 

Vna i mil ueces con razon publico 

que humana confianza 

ninguu seguro alcanza, 
i ansi desde oi la mia al ciclu aplico; 

que" en el estando puesta, 
no puede ser en blanco la respuesta. 

Bien es que rrecoiiozca mi sentido, 

si acaso alguno tengo, 

pues de el peligro vengo, 
lo que a! présente soi i lo que he sido; 

que basta vna aldauada 
de Dios paia rendirle franca entrada. 



DEL INCOGNITO 



417 



Ya rreconozco lo que son, senores, 

sus platicas i tratos, 

en prometer baratos, 
i en ocasiones mill aduladores; 

mas dentro de su pecho 
no ai seruicio que valga nada hecho. 

Deshacese el siruiente, como nieue 
a el agua, por dar gusto; 
i con un trato injusto, 

por entender que todo se les deue, 
le paguen su seruicio 

con un «busqué la uida> en bénéficie. 

Dichoso el que, de todos alejado, 

si escapa con la uida, 

se acoje a otra guarida 
de menos toido i de menor cuidado, 

i en ella alegre espéra 
cl sucesso que tiene su carrera. 

Que, al fin, sin tanto dano ni tormento 

harâ en ella su nido, 

sin uerse perseguido 
de el Dédale engaîïoso, que contente 

premete, i solo dura 
hasta llegar a lier la sepultura. 

Ni fie en el, ni en sus premesas vanas, 
sine en el premio cierto 
de el deseade puerto, 

que confianzas deuiles mundanas 
no son de mas prouecho 

que de dexar perdido lo que ai hecho. 

En blanco di por el, i en blance diera 

si no me uiera acaso 

tumbando como base, 
cercado de el peligro en la carrera; 

mas ia pasô ese lanze, 
i no he de uerme pueste en otro alcance. 



41 8 RIMAS 



Bien se lo que de oi mas tengo de acerme, 
pues es lo que me importa, 
que en uida que es tan corta, 

de mis obras tan solo he de ualerme, 
suuiendo como iedra 

al niuro de la paz de piedra en piedra. 

En la memoria fragil tendre impresa 

de el mundo la mudanza, 

de Dios la confianza, 
de el demonio la rred, el lazo i presa, 

de el cielo eterno el gusto, 
i de el infierno el inmortal disgusto; 

la inconstancia de el ege de Fortuna. 

el trueco de su asiento, 

el fin de su contento, 
la uarca de Aqueron i su laguna, 

adonde tantos Uoran 
i tan pocos se premian i mejoran. 

Las Hamas de el horrible Cancerbero, 

las uozes de sus penas, 

el son de las cadenas, 
su hedor insufrible, asquiento i fiero, 

i que es segura palma 
padezca el querpo por saluar el aima. 



204. Canciones. 

Zelosos pensamientos, 
inciertas confianzas, 

mudables bienes para el dano mio, 
afeitados contentos, 
marchitas esperanzas, 

mentiroso placer en quien no fin, 
enganoso aluedrio, 
desuelador cuidado, 
perecedera gloria, 
afligida memoria, 



DEL INCOGNITO 4I9 



perseguidor deseo de un cansado, 

o procurad dexarme, 
o acauad de una vez ya de matarme. 

Obscuras confusiones, 

atreuida osadia, 
a rrienda suelta desuocados gustos, 

prolixas pretensiones, 

cruel melancolia, 
rrecelos conuatidos de disgustos, 

sobresaltos injustos, 

fieras contradicciones, 

apariencias fingidas, 

carcomas de las uidas, 
y polillas de uiuos corazones, 

o procurad dexarme, 
o acauad de una uez ya de matarme. 

Matadoras tardanzas, 

disinios sin sosiego, 
deuaneos que al nombre ymita el fruto, 

ynsufribles mudanzas, 

fauor embuelto en fuego, 
curso de llanto que xamas fue enjuto, 

trage de negro luto, 

sospechas salteadoras, 

uerdades mentirosas, 

palabras cauthelosas, 
terrible padescer en breues horas, 

o procurad dexarme, 
o acauad de una uez ya de matarme. 

Cuidado, pensamientos, 

memoria, confianzas, 
aluedrio, deseo, confusiones, 

bienes, gloria, contentes, 

rrecelos, esperanzas, 
deuaneos, disinios, pretensiones, 

fauor, contradiciones, 

tardanzas, osadia, 

sospechas, sobresaltos. 



420 RIMAS 



uerdades, curso, asaltos, 
trage, jjustos, placer, melancolia, 

o procurad dexarmc, 
o acauad de iina uez va de matarme. 

Ya no mas apariencias, 

no mas palabras vanas, 
no polillas de el aima destruidoras, 

no tantas inclemencias, 

no mudanzas insanas, 
no trayciones aleues salteadoras, 

no carcomas roedoras, 

no padecer sin IVuto, 

no cambios mas ni truecos, 

no tantos embelecos, 
que diere a no dexar tan negio luto, 

o procurad dexarme, 
o acauad de una uez ya de malarme. 

Si no quereis hacello 
por bien, serâme vrgente 

auerlo yo de acer por mal sin duda, 
que estoy ya de el cauello 
como Absalon pendiente 

a el ayre, y el mudable tiempo muda 
mi uida en muerte aguda. 
que ya como enemiga 
contra mi se preuiene, 
y aqueste mal me uiene 

por uosotros, y ansi no es mucho diga: 
o procurad dexarme, 

o acauad de una uez ya de matarme. 

Por fieros e insufribles, 

crueles, mentirosos, 
atreuidos, sin fee, desueladores, 

sin sosiego, terribles, 

desuocados, celosos, 
injustos, sin lealtad, y salteadoras, 

por falsos, matadores, 

engaîïosos, guerreros 



DEL INCÔC.NITO 421 



por piratas, cossaiios, 
os dexo, y por contrarios, 

y pues que para mi sois uandoleros, 
o procurad dexarme, 

o acauad de iina luz va de mat.irme. 

Palabras, apariencias, 

mudanzas, embelecos, 
fuegos, obscuridades, aflicciones , 

polillas, inclemencias, 

persegiiitnientos, truecos. 
carcomas, cainbios, perecer, trayciones, 

negro luto, iialdones, 

rrecuentros, vandoleros, 

baterias, cossarios. 

piratas, aduersarios, 
contrarios, ynumanos, y guerrcros, 

o procurad dexarme, 
o acauad de utia uez va de matarme. 



205. Canciones. 

Despues que ya, Silena, 
no soy el que otro tiempo ser solia, 

ora no tengo buena 
ni la tendre xamas, porque es fee mia 

tu ausençia entristecerme, 
y antes quedar sin mi que sin ti uermc. 

Despues que el fertil ramo 
no soy, ni tu la uid que lo zenia, 

mil! lagrimas derramo, 
y obligame, en faltando esta ansia mia, 

tu ausençia a entristecerme, 
y antes quedar sin mi que sin ti uerme. 

Despues que de la yedra 
de tus amables brazos no me uisto, 
quai insensible piedra 



422 RIMAS 



resisto a la fortuna, porque he uisto 

tu ausencia entristecerrae, 
y antes quedar sin mi que sin ti uerme. 

Despues que me contemplo 
en soledad tan larga y afligida, 

llorando mi mal templo, 
mas quiere, por priuarme de la uida, 

tu ausencia entristecerme, 
y antes quedar sin mi que sin ti uérme. 

Buelue, Silena mia, 
a alegrar otra uez esta alameda; 

haras la noche dia, 
y estoruaras que en ella xamas pueda 

tu ausencia entristecerme, 
y antes quedar sin mi que sin ti uerme. 



206. Canciones. 

Imagen uiua de mi nueua gloria, 
ciega ymaginacion, que si porfias, 

esta nueua memoria 
me a de acabar con las desdichas mias; 

mas ay! diuina ymagen, 
mis cobardes intentes no te ultragen! 

Herido estoy, confiesso, pensamiento, 
V en lo inmortal de el aima esta la erida, 

porque dure el tormento 
mientras ella tubiere eterna uida. 

O corazon rrobusto! 
que es de aquella brabeza de tu gusto? 

A quien te rindes, pecho sin segundo, 
terrer de las naciones estrangeras, 

de quien ya tiembla el mundo, 
tu que umillas pendones y uanderas? 

A quien sacrificaste 
el libre corazon que sugetaste? 



DEL INCOGNITO 423 

Deten las alas, pensamiento mio; 
dulce ymaginacion, deten las alas; 

basta el fuego que embio 
por las puertas de el aima que rregalas, 

que soy, si soy amante, 
nueuo, y el pesso es mas que es el de Atlante. 

No quiero amor. Afuera! Ymagen uella, 
apaga el dulce fuego en que me abrasas. 

Que dices? Ya es estrella 
que he de morir, quai Phénix, en las brasas 

de el nino Amor gigante, 
que es fuerte mas que Alcides y que Atlante. 

Y e de perder mi natural braueza 
por amar una ymagen soberana? 

No, que es muy gran bageza 
rrendir mi fortaleza mas que humana 

a femenil semblante. 
que si es de cielo, vo soy otro Atlante. 

Mas ay, ay, guarda, Amor, espéra; digo, 
(fuerte rresolucion, ultimo estremo) 

digo que soy tu amigo, 
dulcissimo gigante, Amor supremo, 

que pues fuiste bastante 
a Jupiter, seraslo para Atlante. 

Do uas, diuina ymagen? donde buelas? 
Al cielo se me fue, casse terrible. 

O enemigas cauthelas! 
Que esperauas, Amor? el imposible 

acto tuyo triumphante, 
a desdichado joben, pobre Atlante! 

El cielo escupiran mis fuertes ombros; 
pues alla, vella ymagen, as suuido, 

peregrinos asombros 
e de causar: pero si me as uencido, 

en uano es arrogante 
el pobre corazon de aquestc Atlante. 



4^4 RIMAS 



Y que he de combatir con la es])franza 
Amor me dicta, fuerza lastimossa 

a prolija tardanza, 
donde ueré el origen de esta diossa 

que el iiello exemplar tengo; 
quiero su origen y a buscarle uengo. 

Quanto el ancho rnar ciile, el sol corona, 
desde la zona adusta y norte oput-sto 

hasta la elada zona, 
desde el lobrego ocasso y uello grsto 

de el sol rrecien nacido, 
de aquesta Phénix escudrino el nido. 

Ay, nueuo jabirinto; ay, uellon nucuo, 
do mate al minotauro y dragon mate! 

Une y otro mancebo 
en empressas ymito, no en combate; 

soy Alcides segundo, 
que puedo a brazos combatir el niundo. 

Si ères acasso reyna de el infierno, 
pisaré de Aqueron la granchalupa, 

y al ladrador eterno, 
aunque un ardiente Mongibelo escupa, 

rrendiré el cuello corbo, 
si me a de ser para rrobarte estoriio. 

Si en blanco nacar o montaîias de obas 
•te el transparente rreyno de Nei)tuno 

las humedas alcobas 
te detubieren, hendiré importune 

de sus ondas colericas espumas 
y de el triton temido agudas plumas. 



207. Tanciones. 

Jamas me persuadiera, 

couarde pensamiento, 

uicndo que en el alcazar de la i'.ma 



DEL INCOGNITO 425 



SU plateada esphera 

feliz te daua asiento, 
en ti pudiera auer mudanza almin.H. 

Causola mi fortuna 

y quisolo mi suerte, 

para que no se uiessen 

sin agua que uertiessen 
mis ojos, cuyo curso hasta la muertr 

durarà, por ser hado 
el l.iinr-ntar de un hombre desdichailo 

Pero por que te ciilpa 

mi desuario fiero, 
no n.iciendo de ti mi desuentura, 

si es digno de disculpa 

por ley el mensagero 
que a su dueno le falta la uentuia? 

O misera auentura! 

y quan incierto uiue 

de tener alegria 

el que de ti se fia, 
pues nunca de tu mano la rrecibe, 

por no ser escussado 
el lamentar de un hombr»; desdichado. 

Mill ueces vcnturosso 

aquel puede llamarse 
que, en surcando la tierra con dos bueyes, 

el suefio perezosso 

le llama a rrecostarse, 
sin obligarle a mas de amor las leyes. 

Mas rreyna que los rreyes 

en su sayal embuelto, 

pues quando desuelados 

los tienen mill cuidados, 
el sin alguno duerme a sueno siiello. 

sin despertarle al lado 
el lamentar de un hombre desdichado. 

Nunca de dano supo 
el misero forzado. 



426 RIMAS 



aunque su suerte le metio en cadena, 

si parte no le cupo 

de el misérable estado 
en que mi aima sin descanso pena; 

de si se halla agena, 

quando a la uista mira 

el procéder tirano 

de un desden inumano 
que al coraçon herido fléchas tira, 

porque le cause enfado 
el lamentar de un hombre desdichado. 

Quien a una tabla assido 

en medio el mar salado, 
abriendo con les pies su sepultura, 

ya abajo sumergido, 

ya arriua leuantado, 
el aliento perdido y la figura, 

se hallô en su hondura, 

de uida tan ageno 

como yo de consuelo, 

pues es testigo el cielo 
que en un infierno de tormentos peno, 

a donde no es uedado 
el lamentar de un hombre desdichado? 

Si nunca se miraran 
mis afligidos ojos 

en el espejo, Nisse, de les tuyos, 
aora no lloraran 
la uariedad de enojos 

que le dan los que ya juzgô por suyos; 
decir no puedo cuyos 
podré desde oy llamarlos, 
pues de mi los absconde 
su ingrato dueno, adonde, 

aunque quiera, no puedo contemplarlos, 
sino es abriendo vado 

el lamentar de un hombre desdichado. 



DEL INCOGNITO 427 



208. Canciones. 

Al punto que los iris de tu cielo 
mis dichas predigeron, 
sus soles me pusieron 

en la ecliptica hermossa de su burlo, 
porque de mis dcsdichas 

viesse el fin y el piintipio de mis dichas. 

Con el nueuo fauor se fue aucme ntando 
el Etna de mi pecho: 
y en uiuo amor deshecho 
me estoy quai Phénix arabe abrasando, 

forjandome en su fuego 
por viuir en tu pecho desde luego. 

Sin temor (j rei^elo de mudança, 
el aima que te adora, 
viendo, a pessar de Flora, 

tioreçer el abril de tu esperança, 
boluio a cambiar amores 

para coger a un tiempo frutf) y flores. 

Como de el paralelo ères hechura, 

por ti de mi oluidado, 

he siempre ydolatrado 
ri vnico exemplar de tu hermosura, 

y no se que me infiero, 
que quanto mas te irato mas te quiero. 

Atreuese, por uerme de ti absente. 

a ueces la niemf)ria 

a perturbai- la gloria 
que el coraçon su|)one por présente, 

mas quedassc; burlada, 
viendo tu fee y la mia vinculada. 

.\cuerdome, diuina prenda mia, 
que uiendome al refiejo, 
vn dia, de tu espejo. 

Rnuc Ilisjiantque. — O. 



428 



RIMAS 



digistc que eras mia, y esse dia 

me quedé resignado 
en ti para pagarte de contado. 

Y assi ni pesso el gusto en las balanças 

de el Tiempo, ni Fortuna 

me da molestia alguna, 
aunque a rebato toquen sus mudanças, 

como con laço estrecho 
te tengo en el erario de mi pecho. 

Por cuya caussa, aunque me hagan guerra, 

y sin que se mitiguen, 

a mas poder me instiguen 
el fuego actiuo, el uiento, el mar, y tieira, 

no dejaré de amarte, 
y en lugar de quererte, de adorarte. 



209. Texto. 

<Yn he hecho lo que he podido, 
y el Amor lo que ha querido». 



Glossa. 



Si el amor y la csperança, 
insufrible pensamiento, 
te dauan en popa el viento 
en el mar de su mudança; 
si te faltô la bonança 
que tus ansias aniquila 
entre el Caribdis y Scila 
donde te ues submergido, 
forma quexas de su oluido 
y no las formes de mi, 
que si ellos lo han hecho assi 
yo he hecho lo que he podido. 



Aduierte que se repara 
tarde un perdido caudal, 
en tiempo que el bien y el mal 
se miden con una bara. 
yamas la Fortuna para, 
como no saue estar queda 
de su mudança la rueda, 
a cuvas bueltas Cupido 
da a entender quien es y a sido, 
porque tu como yo alcançes 
que ha hecho Fortuna lances 
y el Amor lo que ha querido. 



DEL INCOGNITO 



429 



210. Lo QUE SE ADQUIERE DE LA BUENA O MALA AMISTAD. 



A el que solo se preuiene 
de amigos cautos y nobles, 
sir ser en sus tratos dobles, 
que fruto dellos le viene? 

Vienele vien a su honrra, 
pues que con su compania 
arroja de si y desuia 
toda vajeza y deshonrra. 

Todo bien asi procura, 
pues halla en ellos vn muro 
con el quai esta seguro 
de qualquiera desbentura. 

Toda buena fama cobra, 
todo bien asi se aplica, 
pues queda su cassa rica 
con la virtud que le sobra. 

Gana credito y fauor, 
y con el buena esperança, 
que siempre tendra bonança 
para aumento de su honor. 



Y a el que solo se entretiene 
con los que son mentirosos, 

falsos. dobles, y chismosos, 
que fruto dellos le viene? 

Vienele mal a su honrra, 
pues basta su corrn)aiiia 
para ser camino y via 
por do adquiera su deshonrra. 

Todo mal asi procura, 
pues ellos an de dar modo 
que venga a dar en el lodo 
de la ynfamia y desuentura. 

Toda mala fama cobra, 
todo mal asi se aplica, 
pues con ella verifica 
la vajeça que le sobra. 

Pierde el credito y fauor 
y con el toda esperança 
de tener jamas bonança 
para aumento de su honor. 



211. ReSPUESTA de UNA dama A UN GALAN QUE I A SERUIA. Es SU TENOR 

KL SIGUIKNTE. 



Caria. 



No ay amante sin ualor 
quando amor no es désignai, 
porque ay al donde ay sayal, 
y no ay al donde ay amor. 

Fuera onor mi desonor 
si amor alguno tubiera. 



mas soy fiera de manera 

al que espéra que abrâ en mi, 

un si amorosso, que si 
le oy, le aborrezco luego, 
porque al fuego de el dios ciego 
ni me llego, ni el a mi. 



212. SaIIRILLA sobre ÇIERTO CASSO TOCANTE A MONJAS. 



Oy el senor don Fernando, 
scnoras las de las rejas, 
manda que a moças y a uiejas 
siruamos representando. 



Y assi auemos acordado, 
por ser acordado yjusto, 
darle gusto dandoos gusto, 
pues de darosle ha gustado. 



430 



RIMAS 



Y por si fueron consejas 
o no las que trajo Eolo, 

el senor vicario es solo 
<iuien nos trae de las orejas. 

Y no otro, porque es boto 
que todos auemos hecho 



de obedeçerle, a despecho 
de algun pechero del)Oto. 

Y doy puncto a aqueste puncto 
porque no se me repuncte 
quien, de no darse vn pespuncte 
despespunctarâ mi apuncto. 



JEUX D ESPRIT 



213. Glosa: Agiiador, bordon y alcuza. 



Vna alcuza vi colgada 
en el bordon de un santem 
y vn aguador placentero 
la quebrô de una pedrada, 
haciendole un agujero. 



Dixole el santcro: «Aguza 
esa tu bara lechuza, 
(jue no me he de auer vengado 
liasta (|Uf me ayas pagado, 
aguador, bordon v alcuza. > 



214. Otra: 01oi\ color v sauor 



Viniendo del campo ayer, 
en medio de dos caminos 
vi una disputa tener 
acerca de buenos vinos 
dos cofrades del veuer. 



Dixome el vno: »Seiïor, 
no me ayude el Redemptor 
si hablo fuera de tino, 
(|ue a de tener el buen vino 
olor, color v sauor.» 



215. Otra: La pciida)i^^a de /os oros. 



Estando jugando ayer 
a una quinola o primera, 
con guia en la delantera, 
uide entrar una muger 
a el pareçer cicatera. 



Dixo vn amigo: «A tiux boi». 
y heran resto dos tesoros. 
Dixo la duena: «Aqui estoy; 
mirad si aprouecha oy 
la pendanga de los oros.> 



216. ( )rRA: O citerpo dondc ay mill ijuesros. 



Vsase desatiar 
entre moços a corner? 



Digolo porque vi ayer 
no S('' quantos merendar 



DEL INCOGNITO 



431 



çereças a mas poder. 
El que era desafiado 
comia quai dos tudcscos; 



dixc, de uerlo espantado 

y cou raçon admirado: 

«O cuerpo donde ay mill quexcos!> 



217. < )tra: Sobre vu çierto escaparate. 



Andaua vna madru^ada 
procurando que almorçar. 
porque la noche passada 
no me dexô que cenar, 
])or descuido, vna criada. 



La hamhie me daua mate, 
y en medio deste conuate, 
vieron mis ojos, por dicha, 
entre vn pan vna salchicha 
sobre vn çierto escaparate. 



218. Otra: El cielo cou pedorreras. 



Visitando a un avariento 
<iue de tal tuvo la fama, 
vi colgado en su aposento 
un bulto sobre la cama, 
I)endipnte de vn paramento. 



Corrik' entre burla y veras 
las dos cortinas primeras, 
y dixe, visto lo que era: 
«No pensé en mi vida viera 
el cielo con pedorreras!» 



219. Otra: Organe, terre y canpanas. 



Dio vn trueuo tan grande el cielo, 
<iue asonbrô la tierra, y luego 
desde la esfera del fuego 
vino un rayo hasta el suelo, 
conuirtiendo en brasa el vélo. 



Las personas mas cercanas, 
cerrando puerta y ventanas, 
en la yglesia sencerraron, 
adonde tenblando hallaron 
organo. torre v canpanas. 



220. * Jtra: Verguença, afiçion y miedo. 



Tube afiçion a vna dama, 
y en tan estrana manera, 
<-lue si mill vidas tubiera, 
por solo apagar la llama 
<iue me abrasaua, las diera. 



Reçeui de aquesta el sî, 
y hordené tan buen enredo, 
que en su casa me meti: 
y estoruô lo que pedi 
verguença, afiçion y miedo. 



432 RIMAS 



221. SONETO. 



No quiero uida, mas la muerte quiero; 
quiero morir, porque el morir es uida; 
uiila aborrezco, que a penar conuida; 
con uida quedo, pues la muerte espero. 

Espero, y esperando desespero; 
desespero si ay causa que la impida, 
impidame el uiuir un omicida; 
omicida no abrâ, segun infiero. 

Infiero, muerte, que el que os quiere y ama 
ama sin esperanza de rremedio, 
rremedio que es tocado intacta sombra, 

sombra que encubre de mi bien el medio, 
medio no puede dar, esto me asombra; 
asombrame una sombra que me llama. 

222. SONETO A UNOS OJOS. 

Despues que vi tus claros ojos vellos, 
vellos quisiera en mi poder, si acaso 
caso no fuera el inpedirme el paso; 
paso adelante, que me pierdo en ellos. 

Ellos me dan la vida, pues caue ellos 
cauellos ay que del oriente a ocaso, 
caso de no auer sol, sin el me abraso, 
abrâ sobrado resplandor con ellos. 

Con ellos se regala mi sentido, 
sentido tengo ya dentro del pecho 
el pecho que a el amor de oy mas le pago. 

Pago no se si le tendre cumplido, 
cimplido mi biuir sera de hecho, 
hecho sin reconpensa lo que hago. 

223. SoNETO. 

Ya, pues que de tu largo encanto canto, 
Amor, mi liuertad incierta cierta, 
es bien, pues tengo puerta abierta, uierta 
ueneno que amargo entretanto tanto. 



DEL INCOGNITO 433 



De el pecho saïga, no con llanto, llanto 
que, para que mi dano aduierta, yerta 
dejf^, y en una calma muerta muerta 
mi luz, causando con su espanto espanto. 

De ti que estoy desenganado anado, 
temerosso de mas locura, cura 
a mi aficion, porque, temida, mida 

segunda vez el mal prouado uado, 
y sepa que jamas uentura tura 
nada, pues es aun no uenida yda. 



224. Sentimiento de ausencia, en ecos. 

Intactas rocas, tenebrosas grutas, 
periascos duros, coronados montes, 
ocultas seluas, encumbrados rriscos, 
desiertos valles, asperas malezas, 
montaiias tristes, tenebrosos bosques, 
arboledas siii flor, sin fruto rramas, 
hojosas matas, desabridas yerbas, 
ingratas palmas, funerales pinos, 
leuantados çipreses, vegas llanas, 
prados amenos, deleitosos rios, 
mait^enes vellos, christalinas fuentes, 
dulces fabonios, cefiros suaues, 
ave- parleras, indomables fieras, 
vientos sutiles, y agradables ayres, 
si no teneis noticia de mi pena, 
sabed que muero ausente por Silena. 

— Cielo sereno, christalina bola. 

— 01a! 
— Llamame alguno que mi daiïo apoye? 

— Oye. 
— Ya oygo, mas no ver y oir me admira. 

—Mira. 
■ — Ya miro por el margen de esta fuente. 

— Vente. 
— Ya uoy, mas el temor me descamina. 

— Camina. 



434 RIMAS 

— Respondrme: voy bien por csUi vanda? 

— Anda. 
— Ya ando, pcro ponte do te l)ea. 

-Ea. 
— Que falta en mi para poder hallarte? 

— Arte. 
— No se quai tome: esciichamc, détente. 

— Tente. 
-No qiiiero, que mi onor tocarte aguarda. 

— Guarda. 
— Quien ères, que de mi haces donayre? 

— Aire. 

— Dime tu nombre, que tu uoz me asombra. 

-- Sombra. 
— Sombra, podrà hablarte vn misérable? 

-Hable. 
— Espéra, que por verte desespero. 

— Espero. 

— Mill ueces, ayre, sombra, te vendigo. 

—Digo. 
— Di algun rremedio que mitigue Hamas. 

— Amas? 
— A una pastora que mi gusto impide. 

— Pide. 
— Que he de pedir tras tantos disfabores? 

— Fabores. 
— Por no darlos, hablar no me consiente. 

— Sientc. 
— Ya siento el uer que mi dolor aviue. 

— Viue. 

— Mal puedo, si el morir es sin rremedio. 

— Medio. 
— No puede aver para mi bien ninguno? 

— Uno. 
— Y aquese es uerdadero o es inciertor 

— Cierto. 
— Que me darâ, hallando en mi cavida? 

—Vida. 
— El corazon me anima a ver la prueba. 

— Prueba. 



DEL INCOGNITO 



435 



— Va pruebo a ver el tin de mi sucesso. 

— Cesso. 
— No cesses, si no (juies (jur tt ni.ildiga. 

— Diga. 
— Digo si tienes de Silena nuebas- 

— Nuebas. 
— Muchas tendras de gran contenlamiento? 

— ^Miento. 
— Dimelas, que con ellas me cntretengo. 

— Tengo. 
— Por dicha, estoy en su mcinoria viuo? 

— Viuo. 
— De aijui a do esta, que rresta de jornada: 

- Nada. 

— Oual es adonde uiue la dehessa: 

— Essa. 

— Oual uega es la que dices, o Horesta? 

—Esta. 
— Quai prado, porque a yr luego me apreste? 

—Este. 
— Quedate a Dios, que yo uoy a buscalla. 

— Calla. 
— No me rrepliques; en mi bien rrepara. 

— Para. 
— Tiene de mi memoria, o me entretiene? 

— Tiene. 
— Amame, o falsas lagrimas derramar 

— Ama. 

— Oue le dire quando su amor confirme? 

— Firme. 
— Tendre de oy mas solaz, o discuntentor 

— Contento. 
— Sobraranme pesares o disgustosr 

— Gustos. 

— Oue nombre podré darle a mi desdichar 

— Dicha. 
— Oue le daré a Silena en premio o palma? 

— Aima. 
— Ya la tiene; y en pago de su lloror 

— Oro. 



436 RIMAS 

— Que la adoro le digas te rrequiero. 

— Quiero. 
— Fiado en tu ualor de ti me aparto. 

— Parto. 
— A berte volueré a esta misma parte. 

—Parte. 

Rocas, grutas, penascos, montes, seluas, 
rriscos, ualles, malezas, bosques, ramas, 
montanas, arboledas, matas, yeruas, 
palmas, pinos, cipreses, begas, prados, 
rrios, margenes, fuentes, bientos, ayres, 
fabonios, abes, cefiros, y fieras, 
pues que teneis noticia de mi pena, 
sabed que a vivir bueluo por Silena. 



' 225. Preguntas y rrespuestas. 

— Quien me tiene sin onor? 

— Amor. 
— Quien me tiene sin sentido? 

— Oluido. 
— Quien acaba mi esperanza? 

— Mudanza. 
Pues que mi passion no alcanza 
rremedio por ningun modo, 
ci me destruien de el todo 
amor, oluido, y mudanza. 

— Quien me tiene sin aliento? 

— El tormento. 
— Quien me rrinde y encadena? 

— La pena. 
— Quien me tiene sin uigor? 

—El dolor. 
Pues que me falta el fabor, 
ques quien tiene de ayudarme, 
por fuerza abran de acabarme 
tormento, pena, y dolor. 



I 



DEL INCOGNITO 437 



— Quien me quita el pasatiempo? 

— El tiempo. 
— Quien lo procura estoruar? 

— El lugar. 
— Quien me da molestia alguna? 

— Fortuna. 
Si al rresplandor de la luna 
basta un nublado (juitar, 
mal puedo yo conquistar 
tiempo, lugar, y fortuna. 

— Quien me derriba al profundo? 

— El mundo. 
— Quien me oprime como a Antonio? 

--El demonio. 
— Quien ay que en el mal me encarne? 

— -La carne. 
Acertado es que descarne 
de el corazon y de el pecho, 
como gente sin prouecho, 
al mundo, demonio, y carne. 

— Que se saca de pecar? 

— Penar. 
—Que de darse a maluiuir? 

— Gémir. 
—Que de seguir el placer? 

— Arder. 
Si en tal tranze se a de uer 
quien prétende cossa injusta, 
mal gusto tiene el que gusta 
de penar, gémir, y arder.j 

— Que causa un mundano gusto? 

— Disgusto. 
— Que ay debaxo de su manto? 

— Llanto. 
— Que da para descansar? 

— Pessar. 
Luego no ay que confiar 
ni que tener esperanza 



438 RIMAS 

(le quien tan solo se alcanza 
disgusto, Hanto, y pesar. 

— Quien me l)oluer;l a mi scr: 

— No uer. 

— Ouicn me podrâ neuiuir: 

— No oyr. 
^ Quien me bendrâ a i remédiai"? 

— Callar. 
Si con esso lie de cobrar 
lo que he uenido a perder, 
forzosso me abrâ de ser 
no oyr, ni uer, y callar. 

— Quien podrâ darme solaz? 

— l.a paz. 

--Quien podrâ darme consuelo? 
— El cielo. 

— Quien alegrar mi memoria? 

— La gloria. 
Si salgo con la uictoria 
que yo pretendo alcanzar, 
por diuissa he de sacar 
la paz, el cielo, y la gloria. 

— Quien da descanso sin guerra? 
— La tierra. 

— Quien da segura possada? 

— -La azada. 
— Quien los peligros ataxar 

— La mortaja. 
En uano el hombre trauaxa, 
(jue mas procura adquirir 
de lo que puede cubrir 
la tierra, azada, y mortaja. 

— Quien da lo ((uc no se uee? 

— La fee. 
— Quien lo mas dudoso alcanza? 

— La esperanza. 



DEL INCOGNITO 439 



— Quien lleiia a la eternidad? 

— La caridad. 
Aquesa es llana verdad; 
y ansi de oy mas quiero acrr 
que esten siempre vn mi podcr 
fee, esperanza, y caridad. 



226. SOMETO DE l'IES CORTADOS. 

Si aciides, musa, a leuantar mi plu, 
en tantc) que conpongo este sone, 
estarte juro, a fee de cauaile, 
en vn pie a tu seruicio como gru. 

Me tiene vna pastora hecho bru, 
trayendome su cara al retorte, 
que no ay desde leuante hasta ponie, 
rostro que iguale la veldad del su. 

El aima se me abrasa en viuo fue, 
padece el cuerpo i)enas insufri, 
por no decir la lengua mi tormcn. 

Sirueme su presencia de consut-, 
porque es su vista aliuio al mal terri 
que reina dentrn fie mi pensamien. 



227. Satira contra hna monja, en pies corïados. 

Llegué al torno de un ronuen, to 

y como si fuera fra yle 

me respondieron: «Dto ^ra-, çias 

y yo respondi: «Por sien». pre 

Replicaron que quérir a 

y yo replicjur: «Srùo, ra 

hablar, questoy mehinco, lico 

para entretener el di. a 

— Es por uentui'a de ue.' ras 

— Nunca yo hablo de bu. rla 

— Pues a un locutorio su, ba 

que no faltarâ con quie.* n 



44<^ RIMAS 



Sentéme y uino una mo, nja 

como una paloma blan, ca 

el nombre de grande san, ta 

mas el talle de démo. nio 

Preguntéle por su sa, lud 

y ella tambien por la mi; a 

digele que la queri, a 

y ella a rai que mucho ma. s 

Concertamonos al pu, nto 

hiçome grandes ofer, tas 

y yo las hice por fuer, cas 

que por uoluntad ningu. nas 

Antepusome un rega, lo 

tuuele en notable esti, ma 

consultéle mi parti, da 

y agradôle mi jorna. da 

Ofreci uerle a la buel, ta 

por cumplir con su deman, da 

y el demonio que lo an, da 

como ordinario anda suel, to 

ofreciôme otro démo, nio 

en quanto practica y ha, bla 

porque por Dios que en el ta, lie 

uentajas le haçe al so. 1 

Agradome su ermosu, ra 

y como la ui dispues, ta 

mi amor le dige de près, to 

y significôme el su. yo 

Afirmô con juramen to 

que no ténia debo, to 

porque en la ciudad no ay ho nbre 

que le cause algun conten. to 

Di credito a su pala, bra 

y al punto me pidio un guan, te 

y yo, como buen tratan, te 

déterminé de arroja. rie 

Tomôle y dijo: «Mi ui, da 

porque tengamos retor, no 

buelueme a uer por el tor, no 

ueréte sin campani.» lia 

Acudiendo a su manda, do 



DEL INCOGNITO 44 1 



condecendile con to; do 

quiere le escriua a ella so, la 

sin hacer de la otra ca. so 

En fin, ambos para en u no 

quedamos de aquella ue, z 

y yo partime despue s 

cuidadoso de su gu. sto 

Con un amigo una car ta 

le rremiti cierto di, a 

y ella se hallô perdi, da 

por ser de su amante par. te 

Regalos le hiço mu, chos 

por contentar a su fra, yle 

que mal banil de alquitra n 

le leuante por las nu. bas 

Comieron ambos cône, jo 

a Costa de mi sudo, r 

porque de mi negra bo Isa 

salio el kicido dine. ro 

Encareciome el combi te 
quando pedi la respues, 

y diome por nueba fres ca 

que no me quiere escreui. r 

Y pusome por acha que 
que le escriua a la prime, ra 
saliendo de su conse jo 
por mi uida lo contra. rio 

Y pues, écho juramen, to 
créa que estoy enoja, do 
que no usara una piltra ca 
aquesto con un pacien. te 
Mas quiero mudar de esti, lo 
y créa, seiiora mo, nja 
que es su amor fuego de esto, pa 
que aun no uiene quando es y. do 
Con otro barbiponien te 
se puede cortar las u, fias 
porque cuernos tan agu dos 
suelen salir a la fren. te 

Y de no ablandarme san, tos 
no pienso hablar a mon, ja 



442 



RIMAS 



«lue mas tienen de lison 
que de firmeça y constan. 
Esto me puse a escreui, 
porque sepa que hordina 
se uiene a sacar en bla 
t;l obilln por el hi. 



jas 
çia 

V 

rio 
nco 

lo 



228. SONETO. 

Marauillado estoy conio es pusiblr, 
Auiendo visto vuestra cara hermosa, 
Reposât sin rendirme cnmo a diosa, 
Y vesaros los pies como a ynuencible. 

A no ser a mis ruegos vos terribk;, 
Començara a pediros, blanca rosa, 
Os mostrasedes franca y dadiuosa, 
No siendo para vos cossa ymposible. 

Y si el deciros yo que os quiero y amo, 
Senora, y que me ameis os da disgusto, 
Antes quiero morir que no enojaros. 

Bonança he de hallar mientras os llamo: 
Esta me a de sobrar, aunque a mi gusto 
Le faite el bien y gloria de goçaros. 

229. Alabanças a vna dama que se ilamaia Maria. 

Mucho holgara, hermosa dama, 
Alcançara entendimiento 
Razonable, do la fama 
Insigne vuestra de intento 
Alabara quien os ama. 
Mas conociendo que he sido 
A toda ley atreuido, 
Razon es me perdoneis, 
Y, perdonado, que deis 
A mi verso atento ovdo. 



Mar sois, porque sois Maria, 
A donde pierden los nombres 



DEL INCtJGNITO 443 



Rios talcs, que algun dia 
Yntcntaron sus renomhrcs 
A el mundo dar alecriia. 
Mucha Elena dio en la ticna, 
Andromaca fama enciena, 
Respetan su nombre mismo, 
I fueron profundo aliismo 
Al fin de discordia y (^urrr.i. 

Muchas hubo que corrieron 
A la par en hermosuras: 
Reynas en la tieriM fueron, 
I taies, que sus pinturas 
A muchas les excedieron. 
Mas la pureza que en vos 
A zifrado el mismo Dios, 
Rinde y Ueua a todas palma, 
I las dexa en muerta calma 
A quantas ay entre nos. 

Margarita sois preciossa, 
Alua hcrmosa y diuina, 
Rosa fresca y olorosa. 
Iris que a paz nos inclina, 
Amatiste miiagrosa. 
Mosqueta sois sin igual, 
Açucena de cristal, 
Roçio de perlas hecho. 
Y violeta que en el pecho 
Anade olor celestial. 

Mur ta verde sin mudança, 
Arayhan de hojas lleno, 
Risco que nubes alcança . 
ledra que nace en su seno 
A vestirlo de esperança. 
Manutisa peregrina. 
Acanto que es flor diuina, 
Raçimo de aljofar ampo, 
I nieue que excède en campo 
A la flor de la harina. 

Revue Hispanique. — O. 



444 RIMAS 

Mançano en la primavera, 
Almendro esparciendo flores 
Regada y fresca ri liera , 
lacinto con mill primorcs 
A donde el sol reueruera. 
Mirauel que nace a el alua, 
Auvora a qiiien hacen salua 
Reclamos de ruisenores, 
1 cinamomo de olores 
Aprouechado quai malua. 

Mill donaires en vos veo, 
A vos las gracias se aplican, 
Rubicundo camafeo, 
1 tambien se os comunican 
Algunas partes de Orfeo. 
Musica sois y famossa, 
Al fin sois, diuina diossa, 
Riuera donde amor (juiso, 
Ynuidiando tal Narciso, 
Aceptaros por espossa. 

Sois mar, alegria, Elena, 
margarita, perla, rossa, 
alua, iris, açuçena, 
Andromaca, reyna, diossa, 
murta, arrayan, y veruena, 
acanto. cifra, mo-^(|ueta, 
rocio, pal ma, violeta, 
amatiste, risco, yedra. 
manutisa, nieue, y piedra, 
preciosa, pura, y perfecta, 

ampo, mirauel, csfera, 
flor de arina, aljofar, salua, 
mançano, almendro, riuei-a, 
aurora, reclamo, malua, 
prado alegre, y primavera, 
zinamomo, camafeo, 
narciso, jacinto, Orfeo, 
y para que aqui de fin. 



DKI, INCÔC.NITO 445 



sois hermoso serafin 

y el cristal en que me vco. 

230. Ottauas. 

Entre varies tormentos y temores 
Viue vn amante de tristezas lleno: 
Fortuna le contrasta y da dolores, 
Remedio ynjusto a un hombre de si ageno. 
Acauaran su vida sus amores 
Si pasan adelante, que es veneno 
I tosigo que mata el amor donde 
A su amor otro amor no corresponde. 

Es el amor, si con amor se paga, 
Vna pictima dulcc que sustenta; 
Fuerças cobra con el (juien de el acaba, 
Renueuale la vida que le nlienta, 
Ayudale a morir, y mas le agraua 
Su frenesi que ya le desalienta, 
I espira sin remedio, si no es donde 
A su amor otro amor no corresponde. 

Es vn amante, bien considerado, 
Vn esclauo sujeto a vna cadena, 
Forçado de galera maltratado, 
Rendido siendo libre a triste pena; 
Ardiendo viue en fuego de cuidado, 
Siempre su mente de quimeras llena, 
I lo sufre y padece por ver donde 
A su amor otro amor no corresponde. 

Estratïos son los hombres que vien aman, 
Vien mirado, si ansi puede decirse, 
Facilmente mil lagrimas derraman, 
Regando el suelo sin poder sufrirse. 
A su bien deseado a boces llaman, 
Sin poder muchas veçes resistirse, 
I suele ser la causa el ticmpo donde 
A su amor otro amor no corresponde. 



446 



RIMAS 



Esta la noche y dia contcmplando 
Vn amador en solo su senora, 
Finjriendo a veçes que la esta adoiando, 
Rendido a su poder, y en vna hora 
Abre sus ojos, ve que est;i sonando, 
Su perdida csperança gime y llora, 
1 vinola a poner el pobre adonde 
A su amor otro amor no corresponde. 

Es casso digno de inmortal memoria 
Ver con quanta paçiençia el que ama espéra, 
Firme en que el tiempo le darâ su gloria; 
Respeto que por ella désespéra. 
A su passion le llama transitoria, 
Siempre juzgando ser perecedera, 
1 que es injusta recompensa adonde 
A su amor otro amor no corresponde. 

Esta con mil razones esperando 
Vn fin dichoso el amador perfecto. 
Fortaleza en su pccho sustentando, 
Remedio al fin del hombre que es discrète. 
Auer tiene ocasion commoda quando 
Se tenga a su aficion algun respeto, 
I sera yngrata deuda y falsa adonde 
A su amor otro amor no corresponde. 

Es digna la muger de ser amada 
Vna y mil veces si nacio hermossa; 
Fuerça es tambien que la discreta onrrada 
Recompense la deuda como diossa. 
Amor es deuda y con amor pagada 
Sera haçana illustre y victoriosa, 
I sera hecho digno de estimarse 
Amor con otro amor galardonarse. 



El que quisiere sauer 
la cifra que cncierra en si 
cada octaua de por si, 
comcnçar podrâ a leer 
como yo digère aqui. 



Tome de cada renglon 
vna letra, y sin pasion 
vaya leyendo acia vajo: 
seruiràle a su trauajo 
cada letra de escalon. 



DEL INCOGNITO 44/ 



Y aduierto que es la j)riiTiera Por su «^usto podr.î ver 

la Ictra que ha de tomar en cada octaua poncr, 

para que pueda hallar tan solo con oclio letras, 

desta suertc lo que espéra, descubierto sin faldetas, 

sin poder jamas crrar. el nombre de vna muger. 



231. OlTAUAS. 

Decir quisiera, si de ti csperara, 
O musa ynsigne, favorable ayuda , 
Nueuas grandeças de vna estrella clara, 
A mi ver hermossisima sin duda. 
Ynsigncs an de ser, si no es auara, 
Ninfa, tu mano, con mi lengua muda; 
Entiendo no sera tu don escaso, 
Siendo la mas hermossa de! Parnaso. 

De las nueiie que auitan en el monte 

caualina fuente coronailas, 
Ningunas del ocaso a el orizonte 
An sido mas que tu reuerenciadas. 
Iris hères de paz, por quien Faetonte 
Nos muestra sus melenas plateadas; 
El principio daré, con tu licenc a, 
Sucediendo a mis versos tu e!oquiT,<;ia. 

De toda perfection il ci«.lo santo 
Os quiso hazer, seïïora, por mill modos; 
Nueuas grandezas puso en vos de espanto, 
Admiraçion notable para todos. 

1 no la cause en vos el ver mi llanto, 
Ni menos si mis lagrimas en lodos 
El poluo por instantes le conuierte, 
Supuesto que sois vos para mi muerte. 

Dixe bien, porque sois, senora mia, 
O muerte o vida para aquel que os ama; 
No dixe mal, pues hallo mi alegria 
Abrasandose en fuego quando os llama. 



448 RIMAS 

I no le dais remcdio, ni hallo via 
Ninguna por do pueda tener fama; 
Estais dcterminada a darme vida, 
Sirndo mi perdition tan conocida. 

Del cielo sois relrato en la hermosura, 
Otra quai vos el mundo no la encierra, 
Nacistes venturossa y con ventura, 
A sola vos se rinde el mar y tierra, 

Y no pueden dexar en el altura 

Ni el fuego ni ayre de hazerse guerra, 
En tanto que no vengan todos quatro 
Sugetos a besar vuestro çapato. 

Despues que os vide por mi dicha buena 
O, si decir se puede, por mis danos, 
No soi senor de mi, que no es agena, 
A toda Icy, mi voluntad de enganos. 

Y aunque a mi los hagais, no me da pena 
Ninguna, porque tengo por mill aiios 

El momento que vos no estais conmigo, 
Siruiendo en mis alardes de testigo. 

Decidme, por mi vida, aueis hallado 
Otra aima con la vuestra? Respondedme. 
No lo hareis, por ser yo desdichado; 
Antes quereis, senora, enmudeçerme. 
Yo lo estaré, si acaso os he agrauiado; 
No por eso querais aborreçerme, 
Es mucho que os pregunte por mi aima, 
Siendo vos quien la tiene en muerta calma. 

Dexar quiero, seiïora, de enfadaros, 
Ora sean la caussa mis razones 
No dignas de ocuparse en ensalçaros, 
Aora mis molestas peticiones. 
Yndigno me contemplo para amaros; 
No por eso ymagino mis pasiones 
Estaran sin premiarsc muchos anos, 
Siendo vos el remedio de mis danos. 



DEL INCOGNITO 449 



232. SONETO. 

Si lin jo If c-nuistc a un job y corta cl calilc, 
qiu- muchn a un jo que un job se desamarre? 
Si sufre un job que un jo le diga un harre, 
que mucho a un jo que un job le desentable? 

Si a un job le <iuiere un jo hacer estable, 
que. mucho a un jo que un job de un ataharre? 
Si un job prétende un jo que se desgarre. 
que mucho un job que a un jo le est(5 mudable 

Si no sufriendo un job quai jo la cincha, 
prétende un jo que un job la carga lieue, 
que mucho un jol) quai jo caer se deje? 

Si a un jol) un jo mill ueces le relincha, 
y quiere un jo que un job la paja prueue, 
que mucho qui- de un \o un jol» se queje? 



233. Salutaçion de vn sermon de la Natiuidad de nuestro senor Je- 

SrCHRISTO, EL DIA DE SU VISPKRA EN VN AULA DE ESTUDIANTES GRAMATICOS. 

A lu inacarronico. 

Por la sefial de la sancta 
cruz, de nuestros enemigos 
nos libre el sefior Dios nuestro, 
que naçer de Virgen quisso. 
En el nombre de el que es padre 
de el unigenito Ilijo, 
que por remediar a el hombre 
se vino a dar a si mismo, 
y de el Verbo que engendrado 
fue primero que los siglos 
de la substançia de el padre 
con su sauer infinito, 
y de el Espiritu Sancto, 
como entrambos tan diuino, 
nunca hecho ni criado, 
ma«; de los dos proçedido, 



450 KIMAS 

doy piincipio a mi sermon, 
pro-sigiiicndo el rcj;oçijo 
que oy entre manos teiicmcjs; 
por esto vayan conmigo. 

TilEMA. — COGNOUIT BOS POSESSOREM SlIUM, ET ASINUS l'RËSEPE DOMrNI SIJi: 

Conoçio el Imev su poscedor, y el asno el pesehre de su auto. 

Holgarame, senores, que por el Ihcma de aqucste mi sermon no to- 
mara algun themosso thema conmigo, mas Demn de Deo, que, segun huena 
gramatica, quiere decir: de donde diere. Yo tengo de morir en defensa de 
la verdad, que es iemporis filia, hija de tempano, y tempano, ut aiunt ca- 
mijiantes, est terra i7iduraia, terron por destripar, por lo quai se dijo, Ve- 
ritas de terra orta est, la uerdad es ortelana de la tierra. Pues para qut- 
esta saïga a luz, y las pauesas de nuestros ingenios se despauilen cou las 
tireras de vn tundidor pechelingue, pidamosle al Martirologio nos cornu- 
nique de sus rubricas el Almagre, y para mas obligarle digamos en tono 
de Argote el Psalmo de Quinque vult. Y el que no lo supiere diga a uoz 
en cuello, en pt-nitencia, el Aue Maria. 

Thema. — Cogiioulf bos posessorem suuiu , et as/nus presepe domiui sut. 



INDEX DES PREMIERS VERS 



A el que solo se preuicnc. Jio. 

A el rromper el alua. 1 12. 

A la piedra de mas precio. 60. 

A la vega de Genil. 127. 

A los ojos ([ue mirais. 128. 

A un destierro largo. 55. 

A un pesebre se humilia, i. 

Aficionose cierto pastelero. 156. 

Al blanco çisne que canta. 89. 

Al paso que me maltratas. 79. 

Al punto que los iris de tu cielo. 208. 



DEL INCOGNITO 45 I 



Al sol Maria t-n forma luminosa. 47. 

Al son de mis dcsdiclias. 1 13. 

Al titere moderno cathedratico. 177. 

Alaban a Jason los cancmistas. 154. 

Alegres soledadt-s. 1 10. 

An loado tantas cossas. i8j. 

Andaiia vna madrugada. 217. 

AnliL,niamc-ntc los egypcios dirroii. 189. 

Aqiu'l çagalito. 22. 

Assi como en varias partes. 191. 

Atreuido pensamiento | en graue peligro estais. 48. 

Atreuido pensamiento | nn me jiongais en i)eligro. 97. 

Ay, amor, de amor herido. 3;. 

Basilisco que mirando. 85. 

Bien podeis, cuerpo, sufiir. 99. 

Bien puede con razou daros Lis!)oa. 144. 

Boluio en cardcnio lirio un nacar tîno. 147. 

Bordando de prisa viene. io6. 

Bordon, aguador, y alcuza. 213. 

Bosteza la humilde tierra. 184. 

Bras, al suelo vn nino tierno. i i. 

Bullicioso el campo grita. 74. 

Caualleros mas hidalgos. 101. 

Celoso Mayo de Abril. 109. 

Cesen ya vuestros enojos. 137. 

Coliseos, piramides, memorias. 151. 

Como puede comer mas. 29. 

Con la ambicion de el leon. 1 15. 

Con mas contento, i)i(;arras. 114. 

Con obras, con palabras, con deseos. 30. 

Con un tiro de leua. 129. 

Cordero manso, dulce y amoroso. 42. 

Costole al hombre la vida. 33. 

Cristalino Betis. iii. 

Cueruos, tauanos, grilios, moscas, grajos. 149. 

Dama que es tan auisada. 132. 

De el orbe la primera marauilla. iS6. 

De que me sirue pensar. 117. 

De una memoria oprimida. 80. 

Deba.KO de vna piedra elada y l'ria. 145. 

Decir quisiera, si de ti e-;perara. 231. 



452 RIMAS 

Delicada soy, delicada. 125. 

Desde que la adusta antorcha. 94. 

Deseada prenda mia. 90. 

Despues de algunos anos que seruia. 14S. 

Despues que a su capitulo cantarf)n. 180. 

Despues que del orizonte. 183, 

Despues que me conbaten pensamientos. 199. 

Despues que recogidos. 43. 

Despues que vi tus claros ojos vellos. 222. 

Despues que ya, Silena. 205. 

Dexadme que contemple la hechura. 164. 

Dijome una dama hermosa. 119. 

Dio palabra de casaise. 105. 

Dio un trueno tan grande el cielo. 219. 

Diome una rosa otra R(jsa. 122. 

Diuiua escala de Jacob hermosa. 39. 

Diuina estrangera. 135. 

Dulce ynstrumento mio. 201. 

El cefiro sopla. 124. 

El celestial cortesano. 44. 

El cielo con pedorreras. 218. 

El cielo no da contento. 68. 

El Criador de las planetas. 5. 

El mar de el mundo, incierto y pcligroso. 46. 

El mundo le viene estrecho. 70. 

El sacro pincel de Apeles. 87. 

El spintharo de el delphico de oro. 58. 

El Verbo eterno, de el amor vencido. 31. 

En la infelice prision. 69. 

En quanto cine en Assya el gran Pactolo. 171. 

En una noche fria. 8. 

Entre el Japon y la China. 108. 

Entre varios tormentos y temores. 230. 

Es tan viua la aficion. 195. 

Espejo de penitencia. 45. 

Esta en el cielo y cayo. 49. 

Estando jugando ayer. 215. 

Estar, bramando el mar, a vn cable asidfi. 141. 

Fauor, que me anego. 133. 

Furioso los polos mide. 72. 

Garganta de marfil hermoso y puro. 163. 



DEL INCOGNITO 453 



Gracias a Dios, que he hallado. i88. 

Ha, de cissa! Quien es? Un hombre honrrado. 170. 

Hacen ventajas mil vuestras mejillas. 165. 

Haciendose Dios hombre, de la muerte. 63. 

Hierue en la juiientud la sangre aprisa. 200. 

Hijo de puta, Amnr, argemifan. 172. 

Hombre, si quies vida nueua. 37. 

Hombre sin Dios, que a Dios ofendes tanto. 64. 

Imagen viua de mi nueua gloria. 206. 

Intactas roc.is, tenebrosas grutas. 224. 

Jamas me persuadiera, 207. 

La claridad de la luna. 82. 

La Muerte, estio de floridos anos. 146. 

La noche estaua serena. 76. 

La pendanga de los oros. 215. 

La que el espejo de el miindo. 45. 

La sonagiya Gine. 16. 

La tina, Juan, en crisol. 54. 

La Virgen pario en Belen, 10. 

La vista en cinco fuentes censuraua. 57. 

Libreme Dios de mugeres. 185. 

Los rayos le quenta a un sol. 2. 

Luzero, luna, sol, cielo estrellado. 159. 

Llegué al torno de un conuen. 227. 

Madexas de oro que admirais el mundo. 142. 

Mal me apartara de uos. 32. 

Manda el rey que es nuestra luz. 40. 

Marauillado estoy como es posible. 228. 

Mas bella sois que el sol, aunque morena. 155. 

Mirando estaua Josephe. 13. 

Miraua la Virgen pura. 7. 

Mouiote acaso, vieja, el verme solito. 169. 

Mucho holgara, liermosa dama. 229. 

Muestren valor las cassadas. 190. 

Ni Achiles por Brysea, clara Aurora. iSi. 

Ninguno diga con fee. 116. 

Ninguno en ningun estado. 120. 

Niiio, dulce Jésus, te considero. 41. 

Nino tierno, si al rigor. 20. 

No ay amante sin valor. 211. 

No ay fuego que mas queme y mas abrase. 198. 



454 



No aya mas desuios. 138. 

No descubrio jamas de- ocasu a oriente. 160. 

No fuera conocido disparate. 168. 

No lloreis, nino, aunque os quadre. 25. 

No pudo el pinzel de Apeles. 131. 

No puede, diiiino Juan. 53. 

No puedo, aunque basilisco. 86. 

No puedo persuadirme que aya auido. 158. 

No quiero vida, mas la muerte quiero. 221. 

No saue, seor Anton. 4. 

Noucnta y très prouinzias y conuentos. 62. 

O cuerpo dondc ay mill quescos. 216. 

-O quantos maies o bienes. 104. 

Oi... V. Oy... 

Ojos azules de color de cielo. 166 

Ojos mios, no lloreis. 102. 

Olor, color, y sabor. 214. 

OUay que teiio praçer. 15. 

Organo, torre, y canpanas. 219. 

Oy de un marmoreo sepulcro. 28. 

Oy de el impireo céleste. 12. 

Oy el seiïor don Fernando. 212. 

Oy, solo para loaros. 83. 

Pablo, vaso de eleccion. 49. 

Para arribar su caudal. 95. 

Para engrandecer al hombre. 34. 

Para pintar a su Celia. 93. 

Para que el mundo se asombre. 52. 

Parabien, Apostol. 56. 

Pasôla primauera de mi gusto. :53. 

Pensamientos. pues bolais. 98. 

Perdonadme, amada patria. 100. 

Por entre menudas niurtas. 88. 

Por la seàal de la sancta. 233. 

Por Maria, Ynes y Ana. 123. 

Por ser suceso de gusto. 103. 

Por un partorcito. 51. 

Porque yngrato no me liâmes. 81. 

Primero que de el alua, 24. 

Prueba este pan celestial. 36. 

Pues murio en la venta esta. 130. 



DEL INCOGNITO 455 



Pues murio la niucrte ya. 27. 

Pues pasô la noche ya. 18. 

Pues que vuestro hermano el Rey. 71. 

Pues sois mis cielos, aunque ya nubladus. 175. 

Pusose el sol, y a un tiempo el negro vélo. 203. 

(Jual humo de los vientos conbatido. 152. 

Ouando baja Dios de los cielos. 19. 

Ouando el cancel de el Oriente. 96. 

Que calidades para ser querido. 150. 

Que lengua humana de ei Bernardo santo. 59. 

Que se a enojado mi niiia. 121. 

Quejas me dais que estais de mi, senora. 167. 

Queriendo ver el fin de su destreza. 162. 

Quien me tiene sin onor. 225. 

Quien salio, Siluio amigo, a la ventana. 178. 

Recibe de los planetas. 194. 

Reyna del cielo, Maria. 6. 

Rompiendo los ayres. 21. 

Rosa, Jacintho y Maria. 122. 

Salid, peregrino Antonio. 61. 

Satirizôme un poeta. 192. 

Sed, pues sois Venus hermossa. 139. 

Seiior doctor, pues que rector lo hizo. 143. 

Si a Cristo, Juan, adorais. 50. 

Si acudes, Musa, a leuantar mi plu. 226. 

Si apartado de Dios, a Dios offendo. 65. 

Si buscais, Amor, terreros. 66. 

Si dos mil vidas tuuiera. 107. 

Si en Potosi las minas se acabaran. 16 r. 

Si es, seiïora, el darme celos. 134. 

Si eternizô a Semiramis su fama. 157. 

Si la que en ombros de el ligero viento. 176. 

Si no tengo razon que no me valga. 187. 

Si nos quereis dar. 140. 

Si quiero decir verdades. 136. 

Si un jo le enuiste a un Jol) y corta el cable. 232 

Sin vos, Nise, la vida es cruda muerte. 179. 

Sobre las blancas espumas. 77. 

Sobre un çierto escaparate. 217. 

Soledad afligida. 202. 

Supuesto que quiso en vos. S4. 



4 56 RIMAS DEL INCOGNITO 

Suspended el tierno llanto. 26. 

Sustentaré lo que digo. 193. 

Tendido sobre el arena. 73. 

Tened lastima de vos. 23. 

Tiempo vendra, ingrata Filis. 78 

Tomô el cincel la gran madie. 92. 

Trasgo que açotas el ligero uiento. 174. 

Tube afiçion a vna dama. 220. 

Turuneglo en que pensamo. 17. 

Ubo en tierra de Cambrai. 126. 

Un unico querer puso en jornada. 14. 

Una alcuza vi colgada. 213. 

Usase desafiar. 216. 

Vana ymaginacion que, hecho Tantale i. 173. 

Velando estan a Maria. 67. 

Verguença, aficion i miedo. 220. 

Ves las corrientes de el Betis. 91. 

Viniendo del campo ayer. 214. 

Visita ado a un avariento. 218. 

Viuo por ver, que viuo contemplando. 38. 

Ya de les cielos a el suelo. 3. 

Ya las sombras de la noche. 9. 

Ya mundana confianza. 1 18. 

Ya por la posta caminan. 75. 

Ya pues que de tu largo encanto canto. 223. 

Yo he hecho lo que he podido. 209. 

Zelosos pensamientos. 204. 

TABLE 

RIMAS DIVIN AS. 1-68. 
RIMAS HUMANAS. 

Romances. 69-1 15. 

Décimas. 1 16-123. 

Letrillas. 124-140. 

.Sonetos. 141- 181. 

Loas. 1S2-197. 

Pièces diverses. 198-212. 

Jeux d'esprit. 213-232. 
INDEX DES PREMIERS VERS. 



LAS HEROIDAS DE OVIUIO 

TRADUCIDAS P:N CASTELLANO (•) 



PENELOPE A \'LVSSES 



Tu Pénélope, esta carta 
a ti, Vlises, detenido, 
te escribe: no me respondas: 
ven por respuesta tu mismo. 
Troya iace, de las Griegas, 
Troya, objecto aborrecido; 
aun Priamo ni su reino 
no importan nuestro contlicto. 
O! si al adultero Paris, 
dirigiendo sus navios 
a Esparta, el furioso mar 
sumergiese en sus abysmos! 
No me quexaria aora 
del lecho desierto y frio; 
ni de que los dias van 
con pies de plomo en su gyro; 



ni de noche enganaria 
el tiempo en el artificio; 
ni ocuparia mis manos 
la tarea del texido. 
Quando no temi mayores 
que la verdad tus peligros? 
que el solicito temor 
es propriedad del carifio. 
Me imaginaba, en tu busca, 
violentes los enemigos; 
nunca oi el nombre de Hector 
sin el semblante amarillo. 
Si referian que Hector 
a Antiloco avia vencido, 
Antiloco entonces era 
la causa del temor mio. 



( ' ) Descubrî hace poco, en una biblioteca particular, un côdice en 4.° 
(letra al parecer de fines del diez y seis o principios del diez y siete, hojas 
sin numerar, encuadernaciôn de la época), consagrado por entero a una 
traducciôn — inédita y desconocida, si no ando equivocado — de dos poe- 
mas de Ovidio: las Herohias y el Ibis. El nombre del trnductor no consta 
en el manuscrito; ignoro quién fue. Publico ahora las Heroidas, reservan- 
do el //{"/j para otro tomo de la Revue Hispanique. — S. Lôpez InclXn. 



458 



OVIDIO 



Si Patroclo, disfrazado 
con las armas de su amigo, 
muere, Uoré, que los dolos 
no siempre salcn propicios. 
De Teplolemo en la sangre 
la lanza hunieô del Lycio; 
i Teplolemo en su muerte 
renovaba mis suspiros. 
En fin, a qualquiera mutrte, 
en los reaies archivos, 
mi pecho vencia al yelo 
t n lo yerto y aterido. 
Mas al amor puro y casto 
favorecio Dios bénigne: 
Troya es ya solo ceniza, 
i mi Vlyses esta vivo. 
Vuelven los heroes griegos, 
las aras dan humos pios, 
cuelganse a los dioses patrios 
los despojos peregrinos. 
Las ninas llevan los dones 
por los felices maridos; 
i ellos a los suyos cuentan 
de Troya el fatal destino. 
Los ancianos y doncellas 
escuchan como prodigio; 
las esposas de sus labios 
penden con ojos y oidos. 
Alguno, de sobre mesa, 
miiestra los combates divos, 
i sobre la tabla pinta 
la gran Troya en poco vino. 
Esta es la tierra Sigea; 
este el Simoente rio; 
aqui de Priamo anciano 
estaba el palacio altivo; 
a esta parte acampô Vlyses; 
a esotra el padre de Pyrro; 
por aqui, arrastrando a Hector, 
se espantô furioso el tiro. 
Esta puntual noticla, 



quando a buscarte lo embio. 

dixo a Telemaco Nestor; 

Telemaco me la dixo 

tambien: que a Rheso y Dolon 

los pasastes a cuchillo, 

uno vencido del sueno, 

otro del astuto indicio. 

( ), que fue nimia tu audacia 

y tu entusiasmo nimio! 

Fiado al nocturno dolo, 

sorprender el tracio auxilio; 

i darle la muerte a tantos 

Diomedes solo contigo. 

Ah! que antes eras mas cauto- 

y por mf mas reflexivo. 

Mientras el caso refieren, 

continuamente palpito, 

hasta que con los cavallos 

te oigo restituido. 

Que me sirve el que tu brazo 

fuese de Troya exterminio, 

ni que campo raso sea 

el que antes fue muro erguido^ 

si estoi lo mismo que estaba 

durante de Troya el sitio? 

i carezco de mi esposo 

aora como a! principior 

la hai mies donde avia Troya. 

i la hoz prépara el filo 

para segarla abundante 

por la sangre de los Frygios. 

la los arados encuentran 

los liuesos mal escondidos, 

i ya la alta yerba oculta 

los ruinosos edificios. 

Vencedor estas y ausente; 

la causa de tu retiro 

no se, ni el rincon del mundo 

que escoges por escondrijo. 

Quando alguno en su baxel 

llega a esta playa de arribo, 



LAS HEROIDAS 



459 



no se v;i sin que de ti 

le pregunte yo infinilo. 

Al partirse, para ti 

carta siempre le consigne 

que te entregue, si te encuentra, 

de mi mano y de mi estilo. 

Embié a Pylos por noticias, 

ciudad de Nestor antigiio, 

i no mas que incerlidumbres 

son las noticias de Pylos. 

Embié tambien a Esparta; 

ni en Esparta ai cierto aviso. 

Que tierras son las que habitas? 

(jual tu ocioso domicilio? 

Mas bien me estaban inhiestos 

los muros que Febo hizo; 

e inconstante aora me enojo 

con mis votos primitives. 

Sabria donde guerreabas, 

que es un temor mas ceiiido, 

i el susto unido al de muchas 

tiene un no se que de alivio. 

Aora ignoro lo que temo, 

i, en amante desvario, 

lo temo todo, pues se abre 

vn immenso campo al juicio, 

Los riesgos de tierra y mar, 

siendo tantos, tan distintos, 

cada uno me parece 

de tu detencion motivo. 

Tal vez pienso neciamente, 

segun es vuestro apetito, 

si estas de estrangero amor 

aprisionado y rendido. 

Quizâ digas que tu esposa 

no es de cortesano alino, 

i que solo en labrar lana 

tiene primer exquisito. 

Mejor es que yo me engaîie, 

llevese el viento al delito, 

porqiie libre en venir tengas 

Rtvue llisj-.xitiqiic. — O. 



lilKTtad Con exercicio. 
Mi padre Icario, a f)tre esposo 
quiere forzar mi alvedrio, 
i reprehende mis tardanzas 
con iracundos fastidies. 
Reprehendame quanto quiera: 
ser tuya, tuya, es précise; 
Pénélope soy de V'iises, 
de Vlyses seré y he sido, 
El con mi piedad se aplaca, 
y con mis ruegos pudicos, 
templandose en mis razones 
sus eficazes designios. 
Los Dulichios y los Samios, 
con los de la alta Zazinto, 
como en trepa me combaten 
Con sus deseos lascives. 
Elles reinan en tu corte: 
nadie puede prohibirlos, 
i disipan tus riquezas 
en profuses desperdicios. 
Oue te dire de Pisandro, 
de Medonte y de Polybo, 
de Eurymaco el avariento 
i dcl avariento Antineo? 
Que de otros? A todos elles, 
tû. por tu torpe desvio, 
mantienes con lo que a cesta 
de tu sangre has adquirido. 
Mayoral infiel, Melanthio, 
i el necesitade Iro, 
hacen el ultime oprobrio 
en tu grave pcrjuicio. 
Semos très, débiles todos: 
in, muger tuya, sin brios; 
tu padre Laerte, anciano; 
tu hijo Telemaco, nine. 
No ha mucho que a duras pena; 
escapô azecho maligno, 
quando con disgusto nuestro 
emprender viage quiso. 

3» 



46o 



OVIUIO 



Qiiieran los dioses que, yendo 

su hado en orden succesivo, 

mis ojos cierre y los tuyos, 

piadf)So filial officio. 

Desea esto el gran Boycicj, 

el aima casi de un sii^lo, 

i el f;uardian de la piara, 

(jue ni el nombre tiene limpio. 

Peio ni Laertes puede, 

de los anos oprimido, 

en medio de tus contraiios 

gobernar bien tus dominios. 

Telemaco, en sienrio jovcn, 

senî del imperio digno; 

pero necesita aora 

de tu proteccion y ai bitrio. 

lo sin fuerzas a expelcr 

tus rivales in<iuiliiii).>. 



Ven tu, ven presto, y seras 
nuestra aura, puerto y abrigo. 
Mira que el padre Laertes 
su vivir ha entretcnido 
para que cierre sus ojos 
Vlyses, su amado hijo. 
Tienes un hijo, y lo tengas, 
que de sus tiernos principios 
en las artes de su padre 
debia estar instruido. 
El décrépi to Laertes 
su espiritu a entretenido 
para que cierre sus ojos 
Vlyscs, su amado hijo. 
lo, cpie estalia a tu partitla 
en mis aiios mas lioridos, 
a tu vuelta tendre tantos, 
cjuc ya no ciuerrc dccirlos. 



i'IiVLlS A DEMOF()(^XTI- 



lo Filis, reina de Tracia, 
la que te hosped('), me quexo, 
Demofoon, que ya tu ausencia 
es infraccion del convenio. 
Este fue, <]ue iluminando 
la primer Luna su cercc, 
lu vaxel contigii al punlo 
retornaria a este puerto. 
Ouatro veces se escondiô 
i quatro brillô en su llcno, 
sin que navegue el mar tracio 
ateniense bastimento. 
Si del tiempo haces la cucnta 
que los amantes haccmos 
mui menuda, veras que 
no es mi quexa antes de tiempo. 
Mi esperanza, o mi tcmor, 
tambien como tù cra lento; 



pues lo que dana creido 
tardamos siempre en crëerlo. 
Al fin creo, a pesar mio, 
el daîio que experimento; 
amante y por ti olvidada, 
ia es un dano sin remedio. 
Ouântas veces me enganaba 
por disculparte a ti mesmo, 
juzgando que forzô el Noto 
tus vêlas al retroceso! 
Porque no permitiria 
tu vuelta, mal dixe a Teseo, 
i ([uizâ Teseo a tu vuelta 
no interjîuso impedimento. 
A veces temia si, 
navegando tû acia cl Hebro, 
en misérable naufragio 
zozobraria tu leno. 



LAS HEROIDAS 



461 



Otras, o infiel! suplicanclo 

que te mantuviesen biieno, 

a los dioses veneraba 

con preces y con incicnsos. 

Otras, al ver favorables 

los vientos a mar y cielo, 

io me decia a mi mesma: 

«Si bueno est'i, viene presto». 

Finalmente, fiel mi amor, 

pretextaba quantos medios 

son estorvos de viage 

al que en verdad quiere hacerlo. 

Mas tû ausente, ni los dioses, 

que obligé tu juramento 

por fiadores, te rctoinan; 

ni te mueve el amor nuestro. 

Las palabras y las vel.is, 

Demofoon, distt- a los vientos; 

aqucllas de iVe careccn, 

i las vêlas, de ret^rcsso. 

Dime, pues, quâl es mi culpa, 

sino mi imprudente afecto? 

I esta es culpa que debiiS 

obligarte como obsequio. 

Vn delito ai en mi, y es 

que te recebi en mi pecho; 

mas tambicn este delito 

vale por merecimiento. 

Donde aquellas manos dadas? 

Donde estan la fee y derechos, 

i tante Dios como havia 

en tu labio lisonjero? 

Donde, para union perpétua, 

el prometido hymeneo? 

Que fue del enlaze dulce 

el garante y el empeno? 

Me juraste por el mar, 

que inquietan olas y euros, 

que tantas veces sulcaste, 

que ibas a sulcar de nuevo; 

por tu avuelo, que lo a[)laca, 



me juraste (si es tu avuelo), 

pues la sobervia se arroga 

los divines abolengos; 

por Venus y por sus armas, 

que intimamentc me hirieron, 

las vnas que son sus arcos, 

las otras que son sus fuegos; 

por June, la que préside 

a los conjugales lechos; 

de !a tedifera Ceres 

por los sagrados mvsterios. 

Si cada vno de los dièses 

que ofendiste tiene intenti» 

de vengarsc, vno no bastas 

a castigos tan diverses. 

Tu nave tan destrozada 

se reparé en mi astillero, 

para ser de mi abandono 

firme y conducente medio. 

Para tu mas veloz fuga 

te provei de remeros: 

ai! que me hice con mis armas 

las heridas que padczco. 

Crei a tus dulces palabras, 

fie que tienes gran rcpuesto; 

al generoso linagc 

i al divine parcntesco. 

Tus lagrimas rrei. Aun estas 

aprenden el fingimiento, 

i, a fuerza del arte, corren 

por donde las manda el dueno. 

Crei a los dioses. A que fin 

multiplicar sacramentos, 

cpiando para captivarme 

bastaba cada une de ellos? 

De que te di puerto franco 

i hospedage, no me muevo: 

ojala mis bénéficies 

se huviesen cifrado en este. 

Me pesa aver aîïadide 

al hespicie el casamiento 



462 



OVIDIO 



i, con la vnion de mi aima, 
la légitima del cuerpo. 
La noche que prccediô, 
debio ser mi dia extremo, 
que asi moriria Filis 
i tcndria fin honesto. 
A vna dnncella que crée, 
enganarla no es gran precio: 
mi sinceridad fue digna 
de favor que âca sincero. 
Muger y amante engaîïada 
fui con tu verboso enredo: 
Dios haga que paie aqui 
la gian gloria de tus hechos. 
Atenas te crija estatua 
en la gran plaza del pueblo, 
segun la série de todos 
los descendientes de Egeo. 
Teseo, tu padre, ocupe 
antes de ti el primer puesto, 
magnifico en inscripciones 
de gloriosos monumentos; 
Sciron y el cruel Procustes 
aprisionados, y muertos 
Scinis, y de toro y hombre 
el monstruoso compuesto; 
Tebas domada en la guerra, 
y los centaures deshechos; 
entrado a fuerza el palacio 
tenebroso del dios negro. 
Despues se inscriba tu estatua 
con titulo mas sobervio: 
<iEste biirlo d aqtiella amante 
que lo hospedô en casa y scrio » . 
De los hechos de tu padre 
solo te ha quedado impreso 
el engano de Ariadna 
por conformarse a tu genio. 
Aquel lo excusa delito, 
tu lo admiras como exemplo. 
i de las paternas fraudes 



te haces vnico heredero. 

Ella (ni lo envidio) logra 

un consorcio mas excelso, 

i alta en un carro que es trono^ 

tiene los tigres en freno. 

la los Traces me rehusan 

csposa, por el desprecio 

con que preferi a los proprios 

vu matrimonio estrangero. 

« Qtie vaya a la docta Atenas 

(dice alguno zahiriendo) 

/■ hallard vn otro qiie mande 

este belicoso rey7io. 

El exilo califica 

las acciones...-» lo deseo 

que no lo tenga en las suyas 

quien hace régla ci suceso. 

Mas luego que nuestros mares. 

se encanezcan con tus remos, 

diran que por mî y mi estado 

tome vn provido consejo. 

No lo tome, ni a tu olvido 

mueve mi palacio regio; 

ni lavarâs en mis banos 

otra vez tus blancos miembros. 

Aquella tu propartida 

esta fixa en mi recuerdo, 

puesta en franquia tu armada 

i promptos los marineros. 

Vienes abicrtos los brazos. 

me los echas sobre el cuello, 

i anades alli expresiones 

mas tiernas de amor mas tierno- 

Tus lagrimas y las mias 

confusamente corriendo. 

dices que el viento propicio' 

es para ti el mas adverso. 

I al despedirte de mi 

son tus ullimos acentos: 

« Filis, Demofoon es tuyo^ 

i que lo espères espero-» 



LAS HF.ROIDAS 



463 



Te espère? quando prirtisle 
para no volver a vcrnos? 
Te espère? quando tus naves 
huyen mi mar como riesgo? 
No obstante, espero, con tal 
que, aunque tardio, seas cierto, 
i que la falta de fee 
solo esté en el mas o menos. 
Infeliz, que es lo que pido? 
Quiza te esta poseyendo 
nueva esposa, y el amor 
que a mî ha sido tan siniestro, 
segun tû me lias olvidado, 
<]ue no me conoces pienso. 
Ai! Si preguntas que Filis 
soy y quâl mi patrio suelo, 
te daré las senas. Soy 
la que te dio acogimienU» 
con puerto y hospicio quando 
te arrojô del mar el ceno; 
la que, rica. te hizo rico, 
dio a tu indigencia fomento 
con muchos dones, y a mas 
tuvo el animo dispuesto; 
la que sujetô a tu arbitrio 
de Lycurgo el vasto imperio, 
que puede regirse apenas 
por femenil mano y cetro, 
■quanto se estiende el glacial 
Rodope al vmbroso Hemo; 
quanto corre el Hebro sacro 
hasta que al mar paga feudo; 
la que te entregô en sî misma 
la joya de mas aprecio, 
desciîiendo tu la zona 
casta con fallaces dedos. 
Madrina de taies bodas, 
Tisiphone ahullo lamentos, 
i ave nocturna gimiô 
triste canto en mal agûero. 
Con su collar de culebras 



asistio tambien Alecto, 

i antorchas del desposorio 

eran las hachas de entierro. 

Sin embargo, escollos sul)0, 

triste las playas paseo, 

registro quanto mis ojos 

alcanzan del golfo immense, 

caliente el sol la tierra, 

o brillen frios luceros, 

el viento que en el mar corre 

practica de amor observo. 

Si tal vez veo que viene 

algun vaxel a lo lexos, 

lisonjeandome auguro 

que mis dioses son aquellos. 

Al mar corro presurosa, 

i casi no me suspendo 

por las olas con que bâte 

su margen el golfo inquieto. 

Mas y mas se va acercando; 

io mas y mas voy cayendo; 

desmayome, y en los brazos " 

de mis damas me sustento. 

liai alli brève ensenada, 

que, arqueandose trecho a trecho, 

poco a poco se termina 

en dos escarpados cuernos. 

Desde alli arrojarme al mar 

fue mi animo resuelto, 

i si prosigue tu engano 

tendra mi intencion su efecto. 

Las olas transportarân 

mi cadaver al Pireo, 

daré insepulta a tus ojos 

espectaculo funesto. 

Diras, aunque venzas, duro 

a ti, al diamante y al hierro: 

« Filis^ as si no debias 

venir en mi seguimiento*. 

A veces tengo sed de 

beber mi muerte en vcneno; 



464 



OVIDIO 



otras, de lavar mi mancha 
«•Il mi sangre con mi azero. 
la ofiecer mi cuello al lazo 
me atrracla; porque, inexperto 
(le infidencias, se ofieciô 
al de tus brazos primeio. 
Estoy resuelta a morir, 
vindicando mi lionor leso, 
que elejjir modo de muerte 



es detcncion de momentos. 
Inscripto tû en mi sépulcre, 
para odio del Vniverso, 
dani a conozer tu infamia 
este o semejante verso: 
« Demo/oon dio muerte a Filis; 
a su amanle, el hiicsped griego 
DemofooH dio cl moiivo: 
F/lis, ma no e iiistnniicnio^. 



r>KISI':iDA A ACIIIIJ-S 



lo, la robada Briseida, 
la carta que lees despacho, 
a un no bien escrita en griego 
siendo estrangera mi mano. 
Los borrones que hai en ella, 
efectos son de mi llanto; 
pero estas lagrimas valen 
por voces, y hablan al caso. 
Si de mi amo y de mi esposo 
licito es quexarme un tanto, 
un tanto me quexaré 
de mi espf>so y de mi amo. 
No es tu cuipa la obediencia 
de Agammenon al mandato, 
aunque obediencia tan prompta 
si fue culpa tuya en algo. 
Kurybates y Taltybio 
el real orden intimaron, 
i al punto a los dos me entregas 
sin estorvo y sin reparo. 
Mutuamente el vno al otro 
silenciosos se miraron, 
como quien dice: *Era este 
el amor lan dccantado?* 
Tu pudiste diferir, 
i me séria muy grato, 
en pcna que era forzosa, 



de la pena el intervalo. 
Ai de mi! que la parlida 
fue un improviso rebato, 
sin que pudiera explicarte 
mis afectos con mis labios. 
Mas mi llanlo fue sin margen, 
i mis cabellos mesados, 
infclice, iojuzgaba 
(lue era mi segundo rapto. 
Ouise enganar en la fuga 
la custodia de mi Argos, 
y el miedo y el enemigo 
eran dobles embarazos. 
Aunque escapase, temia 
([ue de noche los troyanos 
de Priamo, a alguna nuera 
me llevascn don esclavo. 
Fui dada precisamente 
\nn- formai idad del acto; 
pero ausente, triste y sola» 
noches y mas noches paso. 
No me recobras, y cesas 
en indolente descanso; 
mui lenla tienes la ira, 
y con frescura el en fado. 
Patroclo entonces me dixo 
al oido en tono baxo: 



LAS HEROIDAS 



465 



« Por que Ilords? Volvcras 
dcntro de tnul brève espacto.* 
El no rcpctirmc es poco; 
en no admitirme obstinado 
estas, quando Aj;ammcnoa 
en devolverme esta franco. 
Ve ahora, y con esa hazana, 
o con tan glorioso lauro, 
manten el nombre de am.mte, 
i de amante apasionado! 
Ayax Telamonio y Fenix 
el de Amyntor fueron ambos; 
Ayax que es tu consanguineo; 
Fenix que es tu acompanado. 
EUos y Vlyses te hizieron 
de reconducirme el pacto; 
al pacto anaden los dones; 
a los dones, ruegos blandos. 
De roxo bronze exquisitos 
en su labor veinte vasos, 
siete tripodes iguales 
en el peso y el trabajo; • 
item diez talentos de oro, 
inavor precio del regalo, 
i hechos siempre a la Victoria , 
doce briosos cavallos; 
algunas jovenes lesbias 
de aspecto y ayre gallardo, 
captivas solo por eso; 
pcro es don no necesario: 
<le Agammenon una hija 
para tu conyugal lazo; 
i es tambien don mui superfluo 
cmbiar esposa a un casado. 
En fin. porque me recibas 
él te diô, y tû has rehusado, 
lo que, a ser yo rescatada, 
debrias darle por pago. 
Por quai culpa mia, Achiles, 
para ti tan poco valgo? 
adonde huyô tan ligero 



tu amnr dos vcces alado? 
Pues que"- tenaz la Fortuna 
siempre oprime al desdichado? 
ni en mi suerte nunca sopla 
benigno Zefyro u Austro? 
lo vi a mi patria Lyrneso 
destruida con tu brazo, 
■ de la que yo fui en gran parte 
por mi cuidal v mi estado; 
vi très jovenes consortes 
en origen y en estrago, 
que los très y yo nacimos 
de vn mismo materno ciaustro; 
io vi a mi esposo tendido 
en su sangre revolcado, 
y en los uitimos alientos 
su corazon pal[)itando. 
Si bien todo lo pcrdido 
en ti lo compenso y halio: 
tû eras mi dueno, mi esposo, 
tù tambien eras mi ermano. 
Me juraste, de tu madré 
Tetis por el Numen sacro, 
que séria el captiverio 
felicidad de mi hado. 
Sî, si; para repulsarme 
aora con dote tanto, 
no admitiendo las riquezas 
por no admitir mis halagos. 
Corre tambien la voz que 
por la manana temprano 
te embarcas, y promptamente 
(las al viento todo el trapo. 
IMaldad que llegô a mi oido, 
i no llego sin espanto; 
quedô sin sangre mi pecho, 
sin aliento y con desmayo. 
Te vas, c infeliz me dexas? 
i a quien me dexas, tyrano? 
Quien podrd ser mi consueio 
en tan triste desamparo? 



466 



OVIDIO 



Antes me tr.igue la tiena 
en bf)Stezo subitaneo, 
o me resuelva en cenizas 
el voraz fuego de un rayo, 
que el mar de tu patria Fhlhi 
sin ir 3^0 se ponga cano, 
i que dexada io vea 
desde aqui zarpar tu nao. 
Si tu regreso te agrada 
i el ver los pénates patrius, 
para tu navc no soy 
gravamen demasiado. 
(.Captiva segiiiré al dut Tio, 
no esposa al espo-so amado; 
bien sabes que con primor 
lanas hilo y lanas labro. 
Entre las griegas ilustres 
logre tu hymeneo fau-sto 
la mas hermosa; con guslo 
le cedo el puesto y el grado. 
Digna nuera de su suegro, 
nieto de Egina y del alto 
Jupiter, y de quien Nereo 
deseô ser suegro magno, 
tu humilde criada, harc 
la tarea de ml cargo, 
i desocuparé ruecas 
con mi estambre delicado. 
Unicamenle te ruego 
que ella no me dé mal tnito, 
pues me rezelo que siempre 
me ha de mirar al soslayo. 
No permitas el que arranque 
mis cabellos con sus mant)s; 
<lile entonces blandamentc: 
« Esta f lie lambieii mi cncaiilo.^ 
C) sufre que me castigue, 
i no me dexes, ingrato, 
•«[ue este solo pensamiento 
es para mi sobresalto. 
Que espéras? Agammenon 



de su ira y de tu agravio 

se arrepiente; Grecia jacc 

a tus pies en luto amargo. 

Tû, que vences los demas, 

vencete en triunfo mas claro, 

no sufras mas que a los griegoj 

destruya Hector el Bravo. 

Toma las armas, Achiles, 

io admitida de antcmann, 

i oprime los enemigos, 

solo a tu nombre turbados. 

Por mi comenzô tu cnojo, 

por mi aparezoa ya cl aico, 

sea yo de tu disgusto 

sea el principio y el cabo. 

Ni el persuadirte a mis ruegos 

es de tu honor menoscabo, 

pues por su muger vulviô 

a las armas Meleagro. 

De mî fue oido el suceso, 

i de ti no es ignorado: 

Altea exccrô a su hijo, 

que le matô dos crmanos; 

mas Meleagro, ofendido 

del execratorio ensalmo, 

las armas dexô, y dexô 

expuesta su patria al dafio. 

Para emperiarlo al socorro, 

toda suplica fue en vano; 

al fin vcnciolo su esposa, 

y el fue a venccr peleando. 

Mas feliz fue en sus palabras; 

las mias son fuegos fatuos; 

ni me indigno que ambos ruegos 

tengan efecto tan vario. 

Ni me porté como esposa, 

ni hice gala de este rango, 

i aunque mostré no tenerlo, 

sabias tu autorizarlo. 

Vna esclava me decia: 

^Setiorai>, v le dixe: tPaso! 



LAS HEROIDAS 



467 



que anades al del servicio 

el peso de ese vocablo.« 

Por los huesos de mi cspf)so, 

te juro, mal enterrados, 

huesos que al icspeto mio 

seran siempre venerados; 

por mis très ermanos fucrtcs, 

aimas, mis numenes sacros, 

que yacen bien \)OX la Patria. 

i con ella sepultados; 

I)or tu cabeza y la mia, 

conjunto un ticmpo mai car<>; 

por tu azero, en mi lina'^e 

va tan experimentado, 

te jui-o que Agammcnon 

no ha ofendido mi recato, 

ni que conmigo ha tenido 

comerciu que no sea casto. 

En prueba de mi verdad, 

io misma me echaré cl fallo: 

que si te engano me dexes; 

ni me quieras si te engaiïo. 

Si aora te digo yo: 

« Jura, fort isi'/no gtiapo, 

que no lias faltado a la fee, 

jurards que no lias fallado:» 

Mas los griegos que estas triste 

juzgan, y te estan tocando 

instrumentos, y tû estas 

del Amor en el regazo. 

Si alguien pregunta pur <|Ui' 

la pelea has fastidiado: 

o^El combaie es ricsgo; es gi/slo 

la noche, Venus y el canto. 

Mas seguro es blando Icclio, 

el placer en leclto blando 

î piilsar con mano dicslra 

la diilce Lyra del Tracio, 

que embrazar el grave escudo, 

que blandir agudo dardo 

i que oprhuir la cabeza 



con cl morrion pesado.r- 

Ai! Achiies, que me acuerdo, 

que me acuerdo mui bien quando 

solos los hechos insignes 

eran tu mayor agrado; 

tu delicioso lecreo 

cra el militar cansancio, 

i tu dulcisima gloria 

adquirirla batallando. 

(Jue? solo i)()r captivarme 

te agradab.i Marte airado? 

i tus proezas, quai mi patria, 

<• con ella se acabaron? 

No lo quiera Dios! Achiies, 

en ti vuelve y vuelve al campo, 

vibra tu lanza, y i)cnetre 

de Hector los dos costados. 

Griegos, embiadme a mi dueno: 

le suplicarc legado, 

llevando en eficaz mezcla 

mi carino y vuestro encargo: 

haré mas bien el negocio, 

que un Ayax de Teucro ermano, 

que un Vlyses el facundo, 

mas bien que Fenix su ayo. 

Hai entre brazos y cuello 

la eloquencia del contacto; 

ni se resisten los ojos 

a la del objeto amado. 

Por iracundo que seas 

mas que el materno occano; 

aunque calle, en mi silencio 

te convenceré llorando. 

Aora, pues (assi tu padre 

Peleo cumpla sus aiios! 

assi Pyrro en lus auspicios 

siga felice tus pasos!) 

libra a la infeliz Briseida 

del solicito cuidado, 

ni como hierro en Id duro 

me atormenles en lo tardo. 



468 



OVIDIO 



Mas si aquel tu ."imor tan fino 
en tedio de mî has cambiado, 
i a vivir sin ti me fuerzas, 
fuerzame a morir sin plazos. 
Segun vas y voy, serA 
sin color yo el cuerpo Haco, 
me sustenta la csperanza, 
que tu amor mude el teatro. 
Si la picrdo, prompto iré 
con mi esposo y mis ermanos: 
niandar que una mujjer muera 
no es honor de lieroe lamano. 
jMandar? Empuna tu azero, 
de éi mi pecho sea el blanco 
para que hieras, y corra; 
tcngo pecho, y sandre ijuardo. 



Me atraviesc, pues, tu espada, 
aquella que, a no eslorvarlo 
Minerva, de Agammenon 
el cuerpo luiviera pasado. 
Mas 1)ien mi vida conserves, 
que es don de tu invicta mano;. 
la que diste a tu encmiga, 
tu amiga te esta ro^jando. 
Troya, ciudad de Neptuno, 
da a tu azero asumpto vasto; 
materia imniensa de muertes. 
liallarâs en los contraries. 
Ahora mandame que vaya 
con autoridad de amn, 
() quedes en cl ascdio, 
() dctcrmines tu omharco. 



PlIEDRA A i[iro[.ri\) 



A ti, Hipolyto Amazonio, 
Fedra salud te remite, 
de la que carccerâ 
si no se la des y eml)ies. 
VA leer toda la carta 
no es cosa que perjudique, 
i tal vez que en ella encuentrc* 
lo que te agrada, es possible. 
Ves, que en cartas los secretos 
por mar y por lierra gyren, 
i que un enemigo de otro 
lee aquellas que recibe. 
Très veces te quise hablar, 
très la lengua se résiste, 
V très ya casi en los labios 
la pronunciacion se impide; 
pudiendo, la honestidad 
con el amor ha de unirse; 
tuve verguenza de hablarte, 
mandome .'\nn)r escrivirte; 



no es se;^uro cl dcsi)reciar 

de Amor los mandatos firmes; 

reina, y sabes que en los dioses,. 

que nos dominan, domine. 

Dudosa yo de cscribir, 

cl .\mor me dixo: « Escribe-^; 

i veras que a! joven duro, 

tù lo vences, y él se rinde. 

Me asista; y como su fuego 

a mis medulas derrite, 

assi tu deseo en mi 

segun mi deseo fi.xc. 

lo no romperé en torpeza 

la union fiel que nos intime. 

Mi fama (informate de ello) 

de mala nota esta libre. 

Quanto mas tarde el amor 

viene, mas hace sentirse; 

su interna llama en mi pecho- 

con llaga oculta me aflige. 



LAS HEROIDAS 



469 



Como el primer yugo ofende 
a los novillos cerriles, 
i al potro que va a domarse 
el freno es casi insufrible, 
assi sufro yo, inexperta, 
el primer amor dificil; 
i en la falta de costumbre 
tan grave peso desdice. 
Arte es amor, si se aprende 
desde los aîïos puériles; 
la que ama en edad provecta, 
ama con fucrza indecible. 
Tu te llevaras las nuevas 
primicias de mis deslices, 
i a los dos a un tiempo mismo 
nos ha de igualar el crimcn. 
Es gusto coger la fruta 
(jue abundante al ramo oprimr 
i coger en primavera 
la primera rosa virgen; 
mas aquel candor primero 
(jue inocente me distingue, 
es preciso que en la nueva 
mancha se deslustre y tizne; 
aunque en el caso es mejor 
que noble fuego me incite, 
que un adultère para otro 
adulterio, peor sirve. 
Si Juno a su ermnno esposo 
a mi voluntad lo libre, 
Hipolyto es para mi 
a su Jovepreferiljle. 
No créeras quanto ;iora 
tus exercicios me inclincn, 
mi impetu de ir a las fieras 
en las venatnrias lides; 
quiero ir al bosque, y quando 
la red los ciervos implique, 
instigar yo los sabuesos 
sobre los montes sublimes, 
la es Diana para mî 



la primci'a diosa insigne 
en el arco corvo, y va 
mi juicio al tuyo sigue; 
o me agrada que mi brazo 
el tremulo dardo vibre, 
o darle descanso al cuerpo 
«lando la grama coxines; 
o correr en campo abierto 
los veloces carrocines, 
sujetando los cavallos 
con los frenos que los rigen; 
o arrepticia quai las que 
el furor de Baco hinche, 
o las que en el Ida tocan 
adufes y tamboriles; 

las que bicornes Fa inos, 
y las Dryades constriiien 

a haccr en convulsion fiera 

ademanes y desguinzes; 

assi quando el furor cesa, 

me cuentan las que me assisten; 

mas en silencio recato 

mi amor sin que se publique. 

Ouizas este amor que tengo 

es el hado de mi estirpe, 

i Venus de toda ella 

tributos cobra y exige. 

Jupiter a Europa amô 

(este fue el primer origen 

de mi gente) y su deidad 

se oculta en toro que finge. 

A un toro engana y se junta 

con cl mi madré Pasiphae, 

y pare un monstruo, mas monstruo 

])or lo que ella en él delinque. 

Perfido tu padie Teseo, 

guiado de hilos sutiles 

con que le ayudô mi hermana, 

del Labyrinto se e.xime. 

1 yo, porque en mi no llegue 
mi linage a desmentirse. 



470 



la ultima de él, me sujeto 
a su ley imlcfcctible. 
Aun es fatal que vna casa 
a clos en amor captive: 
tu belleza a mî me pi enda, 
mi ermana en tu padrc insiste. 
Las dos ermanas prendaron, 
el, Teseo, y tû, Tesicles, 
i los dos de nuestra casa 
dos trofeos erigisteis. 
Quando Ceres Eleusina 
dio principio a sus festines, 
quisiera yo aver estado 
en mis cretenses payses. 
Entonces mas (aunque siempie 
hermoso me pareciste) 
seentrô el amor en mi pccho 
liasta al ultimo escondite. 
Ibas vestido de blanco, 
-coronado de alhelies, 
i el rubor a tus mexillas 
daba un delicado tinte. 
I aunque de austeio y ceiiudo 
tu rostre algunas critiquen , 
por mi vote es solo fuerte, 
i es mi voto el que décide. 
No quiero jovenes, que 
€l pulimento afemine; 
un hombre para su adorno 
tiene moderadas lindes. 
Tu cabello sin aliiio, 
tu semblante sin melindrc, 
i algo empolvado de) circo, 
te dan un ayre que obligue. 
O diestro ginete en gyro, 
brioso cavallo agites, 
admiro en circulo brève 
pies dociles y flexibles. 
O'si del i>ujante brazo 
blandido el dardo despides, 
el pujante hvi\zo empena 



que embelesada lo mire. 

O ya venablo manejes 

que en ancho rejon termine; 

en fin, no haces cosa alguna 

(|ue a mis ojos no enhechize. 

Dexate, pues, la dureza 

en la selva; aqui la omite, 

que no merezco morir 

como fiera que persigues. 

Oue importa que tù las artes 

de la casta diosa imites, 

si a la fecunda aima Venus 

de su vez y lugar prives? 

No dura lo que carece 

de algun descanso; él consigne 

que las fuerzas se reparen 

y que los miembros se aiivien. 

Los arcos de tu Diana 

exemple te dan visible; 

si los usas siempre, es fuerza 

que uso tal los débilite. 

Famoso en cazas y selvas 

fue Cephalo; lo atestiguen 

mil fieras a quien postraron 

sus brios o sus ardides. 

Sabia Aurora, a Titon dexa 

viejo que por siglos vive, 

y en Cephalo busca y halla 

robustezes juvéniles. 

A Venus y al belio Adonis, 

de Cynara hijo infelice, 

baxo pavellon de encinas 

la yerba dio transportines. 

A la Menaiia Alalanta 

amô Meleagro Enides, 

i le dio en prenda el despojo 

de aquel rey de javalies. 

En este numéro aora 

es bien que tû y yo me aliste: 

pues sin las gracias de Venus 

tus selvas son inciviles; 



LAS HEROIDAS 



47 T; 



contitjo irt'; ni pen.iscos, 

iiunque escarpados se empinen, 

me arredren; ni javali, 

que el corvo diente fulmine. 

Al isthmo ti-acio dos mares 

con sus embatcs embisten, 

i a los dos oye la tiena 

angosta que los dos cinen. 

Alla iré, para que yo 

en Trenzen contigo habite 

Pyteo reino, y tû haces 

que mas que a Creta lo estime. 

A tiempo esta ausente Teseo, 

i avrâ de restituirse 

tarde, porque en el pavs 

de su Piritoo réside. 

Ello se vee (a no negar 

lo évidente e infalible") 

que a Piritoo lo prefîera 

y que por él nos olvide. 

Ni es esta sola la injuria 

que recibo y que recibes; 

vn cosas mucho mas graves 

verâs que nos damnifique. 

A mi ermano con su clava 

miserablemente extingue; 

a mi ei-mana la abandona 

y dexa expuesta a los tigres; 

tu madré fue una amazona 

insigne entre las insignes, 

digna madré de tal hijo, 

su mas glorioso tymbre. 

Preguntas por ella? En ella 

tu padre su espada tifie, 

i no fue escudo tal hijo 

para que tal muerte évite. 

No fue esposa, ni a su lecho 

con tea nupcial la admite, 

para que fueses bastnrdo 

y assi del reyno excluirte. 

Tambicn de mi' te dio crmanos. 



aunque, despues de parirles, 
no yo, mas tu padre fue 
la causa de que se crien. 
Joven el mas bello, o si 
mi primer parto infelice 
me huvicra rasgado entranas 
que a dano tuyo conciben. 
Anda: respeta a tu padre 
con supersticion humilde, 
viendo que tu padre te huye 
i con los hechos le abdique. 
Ser antenado y madrastra 
nuestro comercio no impide;. 
esos son no tnas de nombres 
que vanos atemoriçen. 
Esta severa antigualla, 
ley hecha para abolirse 
en nuestro tiempo, durô 
en el de S.aturno triste. 
Passô el reyno de Saturno, 
i sus derechos no e.xisten; 
Jove manda: tu exécuta 
lo que sus leyes prescriben. 
Jove décréta que es pio 
todo aquello que delicie, 
i, casado él con su ermana, 
practica lo que permite. 
Mas se estrecha el matrimonio- 
de consanguineos o afines; 
a esos, Venus por sî misma 
las manos da y los bendicc. 
A querer, puede ocultarse; 
este don a Venus pide; 
el nombre del parentesco 
es titulo de encubrirle. 
Si alguno nos vee abrazados, 
lexos que se escandalize, 
nos alabarâ, diciendo 
que mi amor fiel te prohije. 
Ni de noche tienes que 
vencer puertas invencibles 



472 



OVIDIO 



del marido, ni al portero 

burlar con trazas sutiles. 

Vr.a casa cohabitamos; 

Ja cohabitation prosigiie, 

i como me acariciabas. 

francamente me acaricies. 

Conmigo estarâs seguio; 

de virtud tendra barniçes 

Ja culpa, aun quando vn un lecho 

nos viespen lus ojos lynces. 

Nada estoiva, date prisa, 

ei dulce consorcio avives, 

assi Amnr te trate bien, 

que aora para mî es tei-rible. 

VeS que, humilde, suplicante 

de rogar no me dedigne? 

Ay! donde esta mi altivez 

y aquel tono que me engrie? 

Resolvi hacer resistencia 

i resolvi no abatirme; 

l)ero en materia de amor, 

que resolucion subsiste? 

Postrada a tus pies, extiendo 

mis brazos regios, ya humildes; 

porque quien ama novee 

lo que al decoro desdice. 

Faltô el recato, y déserta 

la bandera en que milite: 

perdona a quien lo confiesa, 

i tu dure pecho rinde. 

Que sea mi padre Minos, 

rey que a los mares préside, 

que me sirver y bisavuelo 

sea el dios que el rayo esgrime? 

Que mi avuelo sea el dios 



que en rayes su frente cifie, 
i que en purpurea carroza 
el dia mueva y lo entibie? 
Mi nobleza a mi amor cède; 
mi prosapia te Jastime, 
i, si no pormi, me atiendas 
por taies que me origincn. 
La gran Creta. isla de Jove, 
es mi dote apetecible: 
a mi Hipolyto, mi reyno 
preste omenagc y se humilie. 
Suaviza el rigor; pudo 
mi madré, como ya dixe, 
reducir a un toro bravo, 
y tu has de ser mas terri ble? 
lo te lo ruego por Venus, 
que quanta es en mf assiste; 
assi tù a ninguna âmes 
que desdenosa te esquive. 
Assi en los espesos bosques 
agil Diana te auxilie; 
i la selva muchas fieras 
(jue tû mates facilite. 
Assi Satyros y Panes 
en favor tuyo se expliquen, 
y tu aguda javalina 
postre victoriosa Espines. 
Assi las Ninphas te den 
(aunque es fama que abomines 
las mugeres) agua fresca 
que tu ardiente sed mitigue. 
De estas preces mias son 
las lagrimas apendice, 
i quando mis ruegos leas. 
supon que lagrimas mires. 



ENONE A PARIS 



Lees? 6 te lo prohibe 

quiz.i la nueva consorte? 



Lee, que no es de Myccnas 
la mano de estos renglones. 



LAS HEROIDAS 



473 



lo la Enone Pegasea, 

nympha de los fiyc^ios bosques, 

me quexo de un Paris utio, 

si dcxas que assi te nombre. 

Que deidad a niiestros votos 

grave su poder oponc? 

i quai delito es el mio, 

que el proseguir tuya estorve? 

Bien se ha de llevar la pena 

que justa se reconcce; 

si se reconoce injusta, 

csa duele mas entonces. 

No eras tu tan grande quando 

io me contenté conforme 

en ser tu esposa, io, ninfa 

de un gran rio claro y noble. 

Seiior ères, y eras siervo 

(esta verdad no se emboze); 

i, nlmpha, me sujeté 

a no iguales condiciones. 

Entre la grey descansamos 

a la sombra de los robles, 

i sus ojas con la yerva 

nos formaban mullidorcs. 

Tal vez en cabafîa humikle, 

sobre blanda paja y sobre 

el alto heno, evitamos 

de la escarcha los rigores. 

Ouien mostraba el sitio en que 

para la caza te apostesr 

i el penasco en que las rieras 

a sus cachorros esconden? 

Tal vez las nudosas redes 

t?ndia sobre los montes, 

i tal por sus altas cimas 

haleaba tus ventores. 

Abierto por ti conservan 

las altas hayas mi nombre, 

con gravados caractères, 

i en ellos se lec: «Enone». 

Elios crccen con lo . troncos 



en debidas proporciones; 

creced y perpetuad 

mis legitimos honores. 

Vn alamo esta en el margen 

de un rio que a su pie corre, 

i me acueido que liai en él 

vna inscripcion que me note, 

Alamo, ruego que dures 

i que la rivera adornes 

con el verso que en tu tronCo 

guardas siempre, y siempre cxpo- 

«Dexarâ a su Enone Paris, [nés: 

mientras de la vida goce, 

quando el Xanto azia su fuente 

rapido el curso révoque.» 

Xanto, vuelve atras tu curso, 

atras tus aguas retorncn, 

pues veo en triste experiencia 

el que Paris me abandone. 

Aquel dia para mi 

fue fatal, y desde entonces 

comenzô el rigido imbierno 

de los mudados amores, 

en que Venus, Juno, Palas, 

desnudas, se te proponen, 

i en vista y revista traën 

su pleito a tus decisiones. 

Luego que me lo dixiste, 

mi pecho sobresaltose, 

y corria por mis huesos 

vn temblor elado y torpe. 

Consulté 'porque eran gi-andes 

mis sustos y mis terrores) 

a los viejos y a las viejas, 

i el mal declaran concordes. 

Cortanse hayas, y se forman 

las tablas y los quartones; 

la construccion acabada, 

lanzanse al mar los brulotes. 

Lloraste en la despedida, 

al menos esto me abones. 



474 



ovinio 



porque mi amor no, si el nuevo 
es amor que te sonroje. 
Llorasie, y llorando viste 
el que yo contigo llore, 
y que dcl tuyo y del mio 
un mismo llanto se forme. 
Como a los olmos ]as vides 
ligan firmes con sus brotes, 
tus brazos assi a mi cuello 
estrechan dulces prisiones. 
Pretestabas que era el viento 
causa de tus detenciones, 
riendose tu comitiva, 
porque era de los mejores. 
Despedido, repetias 
carihosas expresiones, 
sin darme lugar siquiera 
de pronunciar mis adioses. 
Buen viento mueve las vêlas 
de los arboles mayores, 
i los remos ya levantan 
espumosos caballones. 
Infelice, con mis ojos 
las vêlas sigo veloces; 
despues con lagrimas hacen 
el que la arena se arroye. 
Me obliga mi amor a que 
por tu prompta vuelta ore 
las Nereidas; si, que presto 
para daiio mio tornes. 
Volviste al fin, por mis ruegos, 
l>ara ser de otra consorte. 
Ay! que hice por mi rival 
religiosas oraciones. 
Eminencia descollada, 
que en otro tiempo fue monte, 
registra el inmenso mar 
i résiste a sus furores. 
De alli descubri tus vêlas, 
como feliz orizonte; 
poco falto para que 



el impetu al mar me arroje. 
Suspensa veo en la proa 
brillar purpureos colores; 
ia temo, porque este adorno 
al tuyo no corresponde. 
De.\o que se acerque y que 
el vaxel la tierra toque; 
i reconozco con susto 
que trae damas de transporte. 
Ni esto solo (mas furiosa, 
a que sufri dilaciones?); 
vi que la adultéra amiga 
en tu seno se coloque. 
LIoré, rasguc mis vestidos, 
heri mi pecho con golpes, 
i mis manos mis mexillas 
en sulcos sangricntos rompen. 
Llené el Ida, el Ida sacro, 
de querellosos clamores, 
i traxe mis llantos a estas 
peiias, que ya me conocen. 
Sienta assi Helena, y dexada 
de su amante, se apasione; 
quantos por ella padezco, 
padezca tantos dolores. 
I tu, Paris, que conduzcas 
i que en alta mar engolfes 
mugeres que por estranos 
sus maridos abandonen! 
Pero quando pobre eras, 
i pastor entre pastores, 
nadie sino Enone fue 
la muger dcl pastor pobre. 
No apetezco tus riquezas, 
tu palacio ni tu corte, 
ni que Priamo me aliste 
de sus nucras en el orden, 
aunque a Priamo el ser suegro 
de una nympha no desdore, 
o el que yo sea su nuera 
a Hccuba no abochorne. 



LAS HEROIDAS 



475 



Digna soy de elln, y deseo 

ser mHtrona de un heroe, 

i tengo manos en que 

los mismos cetros se lionren. 

No me desprecics porquc antes 

sombria haya ikis acoge, 

pues a mî mas me coiivieneii 

carmesies pavellones. 

En fin, mi amor es segiiro; 

ni por mi amor se disponen 

guerras, ni conduce el mar 

l)astimentos vcngadores. 

Tu fugitiva es preciso 

que con armas se recobre; 

i viene a tu despfjsoi'io 

sobervia con ese dote! 

Sobre entregarla a los Griegos, 

<i Hector pidas informe. 

Deifobo, Polydamante, 

i te diran lo ciuf importe. 

Consulta al grave .Antenor, 

al mismo Priamo oye, 

i aquellos a qiiien la edafl 

dio de prudencia lecciones. 

Torpe maxima, que a un rapto 

la cara patria pospone; 

tu causa es tal, que al marido 

a guerra justa provoque. 

Ni te prometas constante 

vna hembra de ese porte, 

que en quererte y en seguirte 

fue tan facil y tan docil. 

Quai se quexa Menelao 

del adultero desorden, 

i del amor estrangero 

se duele en hechos y en voces, 

assi tu, pues ningun arte 

a la honestidad repone: 

la que se perdio una vez, 

perpetuamente perdiose. 

Mas te ama mucho; assi amaba 

Rtvut HiiJ'anii/ue. — O. 



tambien al primer consorte, 

que aora paga en viudeçes 

sus credulas persuasiones. 

Es Andromaca feliz 

porquc un buen maiido logre; 

tu esposa debia ser 

a ese exemplo, y de ese molde. 

Tu, mas levé que las ojas, 

que las ojas secas donde 

no liai peso, ni jugo, y son 

juguete a los Aquilones. 

lo me acuerdo que tu ermana 

me cantô estas predicciones, 

vaticina ndome assi, 

suelto el cabello y sin orden: 

«Enone, que es lo que liaces? 

Siembras con esas labores 

( n arena, arando playa, 

(le que fruto no recoges. 

(iriega novilla. que a ti, 

la familia y patria agostc 

viene; la Griega novilla 

viene, lo el daiio estorves! 

Si es posible sumergidia, 

la obscena nave zozobre. 

Ay! que de sangre troyana 

viene cargada hasta el tope!» 

Dixo, i sus siervas siijetan 

el curso al furor énorme. 

.'\1 oirla yo, el cabello 

erizado se me pone. 

Mui veridicas me fueron 

estas adivinaciones, 

porque la Griega novilla 

mis dehesas posée y corne. 

Es adultéra famosa, 

por mas que bella la elogicn; 

y robada por su huesped, 

desertô sus patrios dioses. 

Antes de su patria un Teseo 

(no se si le yerro el nombre) 



476 



vn tal Teseo se la lleva, 
i fue preludio a tu golpe. 
Oual volveria entiegada 
por un amante y un joven? 
Preguntas como se esta; 
digo que aino, y se responde. 
Fué viûlencia; mas la culpa 
esse vocablo la esconde: 
la robada muchas veces 
ella dexa que la roben. 
Pero a su marido infiel 

se manliene fiel Enone, 

i pudiera por tu exemple 

pagartc quai corresponde. 

lo me recato en la selva, 

pues los satyros veloces 

me buscan protervamente, 

lascivos indagadores. 

Tambien Faune, que de pino 

su frente cine bicorne, 

me solicita por quanta 

cumbre el Ida se prolongue. 

Me amô el constructor de Troya, 

Dios de la cythara acorde, 

i ese solo llevô el premio 

entre los competidores. 

Mas fue luchando, y haciendo 

las resistencias mayores; 

mi pelo y mexillas son 

testigos sin excepciones. 

Ni el oro, ni los diamantes 



aprecié por galardones, 

que un cuerpo libre es indigne 

que con dadivas se compre. . 

El me hallô digna de darme 

sus medicas instrucciones, 

i comunicé a mis manos 

sus auxilies y favores. 

Yerba o raiz saludable 

no se encuentra en todo el orbe 

«pie entre mis conocimientos 

no sea de mi resorte. 

Ay! que las yerbas no curan 

del amor las accesiones, 

i, docta en mi arte, no puedo 

que mi arte me mejore. 

El mismo Febo, inventer 

del arte medica, viose 

reducido a guardar vacas, 
i que este mal lo inficiene. 
El remédie que las yerbas, 
o que Febo, hijo de Jove, 
no pueden darme, tu puedes- 
en la union de corazenes. 
Tu puedes, y lo merezco; 
ten lastima de esta joven; 
mira que ye no milite 
en los griegos esquadrones. 
Tuya soy, criada contigo 
desde los dulces albores 
de mi edad; tuya he de ser 
hasta la perpétua noche. 



IJVPSIPYLE A JASON 



Me refieren que a Tessalia 
con tu nave de retorno 
llegaste feliz y rico 
con el vellocine de oro. 
De gozo tengo en tu dicha 



quante permîtes de gozo, 
pues debia yo saberla 
por carta de puno proprio. 
De no aportar a mi reino, 
como pactamos, conozco 



LAS HEROIDAS 



477 



(jue te pucden excusar 
los vientos si fueron otros. 
Aunque para sellar cartas 
mal viento no es estorvo, 
io, Hypsipyle, eia digna 
(ie un obsequio tan forzoso. 
Porquer La Fama primero 
que tû me lo ha dicho todo. 
Que los bueyes del dios Marte 
sujetaste al iugo corvo. 
Oue sembrando tû nacieron 
hombres armados y promptos; 
i que para darse muerte 
se bastaron ellos solos. 
Que era un dragon vigilante 
del vellocino custodio; 
pero que tu fuerte mano 
ganô el brillante despojo. 
Si yo pudiese decir 
a los que creian poco: 
*Esto me escriviô Jason», 
fuera para mi un tesoro. 
A que me qucxo que omita 
vn cumplimiento mi esposo? 
Si yo permanezco tuya, 
el mayor obsequio logro. 
Dicen que viene contigo 
essa hechiccra de Colcos, 
para ocupar aqucl puesto 
que tengo en el matrimonio. 
Es mui credulo el amor; 
mas yo a buen partido tomo 
ser temeraria en culpar^e 
de crimenes cakimniosos. 
Poco ha que vino un huesped 
de los payses hemonios; 
i apenas toca mi vmbral 
quando en mi Jason le toco: 
<iQue Iiace mi Jason?i> le dixe. 
El, con modesto sonrojo, 
por divertir la pregunta, 



.1 otra parte volvio cl rostro. 
Mt: acerco al punto; del pecho 
la tunica al punto rompo; 
i exclamo: «Vive? Si es muerto, 
con mi muerte correspondo». 
«Vive», dixo: y yo lo fuerzo 
a jurarlo temeroso; 
apenas pude creerlo, 
dando a Dios por testimonio. 
Comienzo a inquirir tus hechos, 
luego que el brio recobro; 
i nie dixo como araron 
(le Marte los fuertcs toros; 
que por grano siembras dientes 
de vibora en el rastrojo, 
i que subita cosecha 
son varones belicosos; 
que estos hijos de la tierra, 
con un civil alboroto, 
en vn dia terminaron 
de su uida cl plazo corto; 
que fue vencido el Dragon. 
Io segunda vez me informo, 
si Jason vive, alternando 
mi temor y mi alborozo. 
Mientras cada cosa cuenta, 
en el proceso curioso 
de la narracion descubre 
con ingenio lo que ignoro. 
Dimde est;! la fee pactada 
i las leycs del consorcio? 
dônde las hachas mas dignas- 
de los sépulcrales rogos? 
Nuestro amor no fue furtivo;. 
madrina del desposorio 
fue Juno; asistio Hymeneo, 
cinendo el florido adorno. 
Mas ni Juno, ni Hymeneo, 
infausta furia del Orco, 
para mi precedio entonces 
con los hachos ominosos. 



47'S 



Ni yo cnn los Arijoiiaiitas, 
ni con su Iciîo Triton io, 
ni mi patria que ver tiene 
con Typhis su gran piloto. 
No est.i en elia el codiciado 
carnero, vellon prccioso, 
ni estJî en mi corte de Lemnos 
del anciano Eëta el soiio. 
Al principio resolvi 
imas el hado es imperioso) 
rechazar los estranjeros 
con mi mugeriego heioico, 
])orquc las de Lemnos ticncn 
en vencer hombres su elorrio, 
i debi con su valor 
defender mi vida y trono. 
Te vi; te di en casa y pecho 
hospedaje carifioso; 
pasaste aqui dos Kneros, 
pasaste aqui dos Agoslos. 
Era el tercero, y forzadn 
a dar tus vêlas al goU'u, 
me dices estas palabras, 
que interrumpes con sollozos: 
«Hypsipyle, me violentan; 
mas si el Destino es dichoso, 
tu esposo soy quando parto; 
siempre Io seré si torno. 
La prenda nuestra (jue ocultas 
en tu pecho generoso, 
viva: y con ella vivanios, 
felices padres, nosotros.» 
Hasta aqui tù: cae el llanto 
en tus labios enganosos, 
i me acuerdo que con él 
cortô el dolor tu coloquio. 
De todos los companeros, 
el ultimo vas a bordo; 
vuela la Argos sacra, y llena 
sus huecas vêlas el Noto 
El mar cède a vêla y remo 



sus ceruleos promontorios; 
tù miras la tierra; el agua 
es la que lleva mis ojos. 
Vna torrc se levanta, 
alto dominio del Ponto; 
a ella subo, ropa y cara 
humedecidas del Uoro. 
Entre las lagrimas miro 
con alcanze mas remoto, 
porquc a mi vista el deseo 
le sirve de lelescopio. 
Anade mis castas preces, 
mezclados miedos y votes, 
que les deb<> por tu vuelta 
cumplimientd religioso. 
Cumplirlos vu? i que Medea 
coja el fruto que no cojo? 
Miiero de pena, y se exalta 
cl amor con el encono. 
Dones al Templo porque 
Jason vive, y Io malogro, 
i que victimas ofrezca 
por danos mios notorios? 
No me aseguraba, y tuve 
el cuidado receloso 
de que tu padre te dièse 
esposa en su terri torio. 
Las de Arg;>s temî, y rival 
barbara exécuté el robo; 
me dio la herida enemigo 
que ni aun temi por assomo. 
Sin meritos ni belleza, 
con ensalrao encantatorio, 
te mueve su hoz hecliizada, 
l)astos siega venenosos. 
A la Luna, aunque violenta, 
la desquicia de su globo, 
i los lucientes cavallos 
del Sol hace tenebrosos. 
Ella con tiene las aguas 
para los lius y arroyos; 



LAS HEROIDAS 



479 



fila hace andar las srlvas; 
fila hacc andar los cscollos. 
Suelto el cabello, re^islra 
los eternos dormitorios, 
las pyras, y escoge huesos 
que son del conjuro fondos, 
Ella exécra los aiisentes, 
figura la cera en modo 
de efigie, y clava de agujas 
el higado artiticioso. 
I lo que no s(', se busca 
mal con magicos adornos 
cl amor, que se conquista 
con lo modeslo y lo hermoso. 
[ tû a monstruo tal abrazas'' 
i en vm lecho con tal monstruo 
duermes, y passas la noche 
en silencio y sin assombro? 
Como a los toros de Marte 
el iugo te echa oneroso; 
como al dragon te adormece 
de sus encantos el opio. 
Mas... se arroga tus proezas, 
con las de los heroes socios, 
i aunque tu muger se llama, 
te cercena los encomios. 
Los partidarios de Pelias 
atribuyen el buen logro 
a sus encantos, y cl vulgo 
les da credito en su abono. 
Dicen: «A^o jason, Medea, 
la hija del rcy de Colcos, 
roho del vellon de Frixo ■ 
el preciûsissimo espolio-» . 
Tu padre y madré Alcidame, 
con dictamen juicioso, 
no aprueban (los dos consulta) 
nuera del elado Polo. 
Desde donde el Tanais nace, 
desde los lagos famosos 
de la Scvthia hasta su Fasis, 



pucde buscarse su novio. 
Levé Jason, comf) el aura 
de primavera en sus soplos, 
dime, por que tus promesas 
han sido palabras solor 
Mi esposo de aqui partiste; 
de alla vuelvcs de otra, y otro; 
como fui csposa del que iba, 
del que vuelve sea lo proprio. 
Si te pagas de nobleza 
i de grandes avolorios, 
io soy hija tle Toantc, 
que es del linage Minoo. 
Avuelos, Haco y Ariadna, 
cuya corona en contorno, 
de estrellas a las menores 
es exceso luminoso. 
Mi dote es Lemnos, pays fertil 
al cultivo laborioso, 
y entre cosas de tal precio, 
digna de ti me Cf)loco. 
Congratulate conmigo, 
que ya di a luz sin aborto, 
aunque aquel natural peso 
por su autor me lue gustoso. 
Fui en el numéro feliz; 
porque en el numéro doblo 
el placer, que a dos gemelos 
me dio Lucina socorro. 
Si a quien le parecen dices, 
io en los dos te reconozco: 
es un Jason cada uno, 
exceptuando tus dolos. 
Los embialja, legados 
niios, a su padre ignoto; 
mas por temor de Medea 
del camino los revoco. 
Ella es pcor que madrastra 
en aversiones y odios, 
ni jamas para el delito 
a sus manos puso coto. 



48o 



OVIDIO 



La que dividio a su erm;xiio 
en misérables destrozos, 
essa tendra con mis liijos 
algun respeto u ahorro? 
A est.i, a esta ta, encan tado 
con sus venenos, tù, loco, 
a una Hypsipyle prefieres, 
i haces gala del desdoro? 
El trato de ella conli<^(i 
es un adultero oproljrio; 
mi trato contigo fue 
la casta lev del decoro. 
Ella, traydora a su padre; 
io, al mio vida y apoyo; 
ella, a Colcos dcsampara; 
io, en Lemnos tengo reposo. 
Mas que importa? La malvada 
vence a la piadosa; y como 
son su dote sus delitos. 
goza ella del que no gozo. 
De mis paisanas el hecho, 
ni Io admiro, ni Io abono; 
porque suele el dolor niismo 
<lar qualquier arma al enojo. 
Si tu navio, obligado 
del viento en rumbo forzoso, 
contigo y tus companeros 
dièse a mis puertos sus bordos; 
i yo saliese a tu encuentro 
con los gemelos que adoro, 
tiebrias querer que el suelo 
se te abriessc en terremoto. 
Con que cara me verias, 
i a los dos tiernos retoiios? 
o de que pena era digno 
tu procéder enganoso? 



Mas por mî estarias libre 
de muerte o de calabozo, 
no por tu merecimiento, 
si por mi genio itiadoso. 
De la sangre de tu dama 
se llenaria mi rostro; 
i el que me quitô su encanto 
(luedaria de ella roxo. 
Io Medea de Medea 
séria assi, i si no es sordo 
i hai Jupiter en el ciclo, 
que en justicia oiga mis votos. 
Quanto hoi Hypsipyle, gima 
Medea en el mismo tono, 
i en leyjusta del talion, 
llore ella quanto yo lloro. 
I como io, csposa y madré, 
de dos quedo en abandono, 
con dos hijos tenga ella 
vn repudio vergonzoso. 
Ni dure le mal ganado; 
pierdalo peor y prompto; 
desterrada, busqué y no halle 
asylo en el orbe todo. 
Quai hija fue al triste padre, 
ei-mana a su ermano innocuo, 
a sus hijos madré sea, 
esposa sea a su esposo. 
Andados el mar y tierra, 
gyre infausto meteoro 
el ayre, y dese la muerte 
desesperada en su ahogo. 
Io, en fin, hija de Thoantc, 
esta imprecacion os oro: 
«Vivid en lecho maldito, 
marido y muger, vosolros.» 



LAS HEROIDAS 



481 



DIDO A F.NEAS 



Assi, vecino a su muertc, 
entre las humedas algas 
a la orilla del Meandro, 
■el candido cisne canta. 
No te escribo porque espère 
que mis rucgos te persuada n; 
veo que deidad adversa 
tiene empeiio en mi desgracia. 
Aviendo yo mal perdido 
mi honestidad y mi fama, 
cosa es de levé momento 
que se pierdan mis palabras. 
Resuelto estas a partir 
V a dexarme abandonada, 
llevandose vn mismo viento 
tus velas y tu fee falsa. 
Despues de un solemne pacto, 
resuelves tu retirada, 
e, ignorando donde esten, 
buscar los reinos de Italia. 
sin que Cartago te mueva, 
ni el muro que se levanta, 
ni la autoridad del cetro 
a tu mano confiada. 
Huyes de lo que esta heciio; 
prétendes lo que se haga; 
por hallar tierra que busqués, 
de.Kas la que ya esta hallada. 
Doy el caso que la encuentres: 
quien te darâ el dominarla? 
quien a unes estrangeros 
entregarâ sus campanasr 
Aun te resta nuevo amor, 
i otra Dido, si otra haya, 
otro empeno y olro engano, 
otra fee con otra falta. 
<^uando formarâs ciudad 



de Cartago semejanza.^ 
quando sublime tus pueblos 
veras desde el alto alcazar? 
Demos que todo sucedc 
conlorme a tus e.sneranzas: 
donde encontr.irâs esposa, 
que ame como Dido ama? 
lo me a1)raso, me consumo 
como tea prep.irada, 
como el religioso incienso 
sobre las hogueras sacras. 
De mis ojos desvelados, 
Eneas nunca se aparta; 
Eneas de dia y noclie 
esta présente en mi aima. 
Pero siendo ingrato y sordo 
a mis dones y a mis ansias, 
debria querersu ausencia, 
si amor no me infatuara. 
lo no, no aborrezco a Eneas, 
aun viendome desdenada; 
del infiel me quexo, mas 
mi quexa aviva mi brasa. 
Ten compasion, madré Venus, 
de tu nuera; Amor, abraza 
a tu duro ermano, y liaz 
que milite en tus esquadras. 
() él, pues yo lo empezé a amar 
(que del amarlo hago gala) 
en justa correspondencia 
le dé fomento a mi llama. 
Ai que engano! no ères hijo 
de Venus, como te jactas, 
porque tu misma dureza 
te desmiente la prosapia. 
Las penas, montes y robles 
fijos en las rocas altas 



482 



()V1DK> 



le cngendraron; te engendi^ron 
quizâ las tigres liircanas; 
() quiza el mar, al que aora 
el viento agita con rallia. 
Adonde, pues, ir intentas 
llevando mar encontrada? 
A donde huyesr La tormenta 
lo estorva, y me liace la gracia. 
No vcs que, furiosoel Euro, 
por olas mueve montafias? 
Lo que a ti quern'a, dexa 
que lo deha a la borrasca. 
Mas justicia que en tu pccho 
ai en el viento y el agua. 
No presumo de mî tanto 
(ni es sobervia paliada) 
(jue mueras, porque de mi 
mar y fuga te separan. 
El odio te cuesta mucho, 
i tu aversion es mui cara, 
(juando solo por huirme 
tu muerte precias en nada. 
la sosegaran los vientos, 
las olas callarân mansas. 
Triton rnarâ su carro 
por la superficie llana. 
Ojalâ que con los vientos 
tambien tuvieses mudanza! 
1 la tendras, si no vences 
al roble en dureza innata. 
Enhorabuena partieras, 
ci lo que es mar ignoraras; 
mas con tan triste experienCia 
te fias a su inconstancia? 
Aunque convide sereno 
el pielago a levar anclas, 
tiene mucho que temerle 
el que se engolfe en mar alta. 
Ni aver violado la fee 
aprovecha al que se embarca, 
que es el golfo lugar donde 



la vil perfitlia se paga. 
1 si es de amor, mucho mas 
ose destino se adapta, 
porque la madrc de Amor 
nacio en las ondas saladas. 
Temo perder lo perdido, 
i danar a quien me dana, 
() que beba en su naufragio 
mi onemigo mi venganza. 
Vive, pues, que, al fin, si vives 
te pierdo de mejor g.ina 
l>(>r(nie vives; pero no 
avrâ Enoas si naufragri. 
Ruego que vivas, i io 
moriré, porque la vaga 
voz se divulgue que Encas 
es de mi muerte la causa. 
Supongamos (i el supuesto 
sea falsoi <|ue oleada 
de] mar furiosa te embiste 
i violenta te arrebata. 
Que confusion en tu mente 
entonces? i que comparsa 
lianin imaginaciones 
melancolicas v varias? 
Te ocurriran tus [)erjurios 
al punto en memoria amarga; 
i Dido muerta a violencias 
de la falsedad troyana. 
Créeras que ves la imagen 
de esta tu esposa engaiiada, 
suelto el cabello, tenida 
en sangre y dolor la cara. 
Diras: « Todo lo merczco; 
pci'donaiiinc, dioses; basta.-» 
Juzgarâs que sobre ti 
caeii quantos rayos caigan. 
Da treguas a la sevicia 
del mar, y a la tuya dalas, 
que es un viaje seguro 
grau precio de la tardanza. 



LAS HEROIDAS 



483 



No me atiende; atiende a Julio, 
que es parte de tus entranas; 
no seas reo de su muerte, 
bastete que a mi me matas. 
Por que lo mercce Ascanior 
por que los dioses de casa? 
Qné fue salvailos del fuego, 
si aora del mar no los salvas? 
Mas no los l'evtis contigo, 
infiel de falaz jactancia; 
ni ellos ni tu padre fueron 
piadoso peso a tu espalda. 
En todo mientes; ni soy 
la primera a quien engafias, 
pero si soy la primera 
que escarmientan tus falacias. 
Si preguntas dônde esta 
de Julio la madré amada? 
Murio, murio, porque el duro 
esposo la desampara. 
Todo esto me referias; 
y yo de tierna lioraba; 
a esta mi credula culpa 
toda mi pena no alcanza. 
Ni yo dudo que tus dioses 
te condenan, y no amparan, 
quando por mar y por tierra 
siete imbiernos te trabajan. 
Fluctuante te acogi 
en seguro puerto incauta; 
oido tu nombre apenas, 
te di un reino que mandaras. 
O si huviese limitado 
mis obsequios a esa tasa, 
que la voz de mi deshonra 
estaria sepultada! 
Aquel dia me perdiô 
que, empleandolo en la caza. 
nos llevô a una cueva misma 
tempestad desenfrenada. 
Oi voces, V crei 



que las Ninfas lamentaban; 
i eran las Furias, que hacian 
la senal a mis desgracias. 
Santo pudor ofendido! 
de Sicheo honra violada! 
cobra de mî, en justas penas, 
lo que te debo en mis manclias. 
Ai, infelice de mî! 
a quien recurro en tamana 
confusion, que de vergùenza 
o me abysma o me anonada? 
Eriji en templo de marmol 
de mi Sicheo la estatua, 
cubierta de frescas ojas 
y candidisimas lanas. 
Senti que de aquella parte 
quatro veces me llamaba, 
diciendome: « Ven, El/sa*, 
en voz tenue, pero clara. 
No ai detencion: «Voy, Sicheo; 
me obligas, quando me Hamas; 
prompta al mandato, el delito 
me fuerza a que sea tarda. 
Perdoname; me enganô 
quien crei que no engaiïaba; 
i disminuye mi culpa 
mi sencilla confianza. 
El ser hijo de una diosa, 
el saber la pia carga, 
a un legitimo consorcio 
alentaron mi esperanza». 
Si fue error, el error tuvo 
r.'izones bien cohonestadas; 
como en Eneas fee huviera, 
la culpa en Dido faltara. 
Dura hasta el fin de mi vida, 
en série continuada, 
el duro ténor del Hado, 
que como comienza acaba. 
Muriô mi esposo, sangrienta 
victima sobre las aras, 



484 



OVIDIO 



i mi crmano cruel tiene 

los premios de maldad t<inta. 

Salj^o fugitiva, y dexo 

sus cenizas y mi patria, 

i camino perseguida 

l)or peligrosas distancias. 

Aporlé a pays estrano, 

felizmentc libertada 

del piclago y de mi ermano, 

dos riesgos y dos ventajas. 

Iluesped, quiero avecindarme; 

compro este terreno y playa, 

G perfido! que te di 

<[uando tu amor me hizo escJava. 

Edifico la ciudad, 

la circundo de murallas, 

que en su ambito estendido 

dan rezelo a la comarca. 

Guerra se enciende; muger 

i estrangera, fui probada 

con guerra; dificilmente 

prevengo puertas y armas. 

Fui pretendida de muchos; 

forman quexa y alianza, 

• [ue a un no se quien preferi 

desayrando su demanda. 

Que dudas, que no me entregas 

captiva al getulo larbas? 

lo misma daré los brazos 

a tu vileza y tu saiia. 

Tengo tambien un ermano 

cuyas manos impias ansian 

el ensangrentarse en Dido, 

ya en Sicheo ensangrentadas. 

Los dioses dexa, y lo sacro, 

que en tu contacto profanas. 

pues impia diestra a los dioses 

antes exécra que acata. 

Si a los que libras del fuego 

ese culto les préparas. 

ia a los dioses les disgusta 



su libertad de las Hamas. 

Ouiza, malvado, me queda 

de nucstra union prenda infausta 

i una parte de ti mismo 

en mî misma esta encerrada. 

Colmo a los hados maternos 

sera su misera infancia, 

i tu hards, cruel parricida, 

el que muera antes que nazca. 

Muera el ermano de Julio, 

quando su madré y la Parca 

cortarâ de un solo golpe 

la vida que a dos enlaza. 

Dices que partes porque 

te ordena Dios el que partas; 

querria que Dios te huviese 

prohibido la arrivada. 

Assi, pues que tanto afectas 

religiosas observancias. 

serîa feliz mi reino, 

no hollado de teucra planta. 

Dices que Dios es tu guia; 

mas los vientos te contrastan, 

i errante de mar en mar, 

anos y mas aîïos andas. 

Mas fatigas no tuvieras 

si a Troya solicitaras, 

a Troya quando, Hector vivo, 

era la reiiia del Asia. 

No es el patrio Simoente, 

el Tibre es por quien te afanas, 

i aunque llegues, llegarâs 

estrangero a tierra estrana. 

Segun ella se te escondc 

i a tus proas se recata, 

si Uegares, llcgarâs 

primero a la edad anciana. 

Recibe mas bien en dote 

(por ahorrar frases largas) 

estos pueblos, y el tesoro 

de Pynialion por arras. 



LAS HEROIDAS 



48: 



Con mejor diclia a Carta^o 
el niievo Ilion traslada; 
i en su espacioso distrito 
cetro empuna y se monaica. 
Si tu genio es belicoso, 
>i Julio en su edad temprana 
respira a Marte y desca 
por sus triunfus las batallas, 
porque aun eso no le faite 
a su juvenil audacia, 
daré enemifjos que venza 
en credito de su lanza. 
Esta ciudad, igualmeiite 
para paz y guerra es apta, 
pues las leyes de la paz 
•con las de la guerra iiermana. 
Tu aora, Eneas, por tu rnadrc, 
por las fléchas, por la aljava 
de Cupido, por los dioses 
que conduces de Dardania, 
assi quede victoriosa 
la tropa que te acompana, 
que el enemigo no pueda 
segunda vez inquietarla. 
Assi Ascanio felizmente 
su edad cumpla alegre y sana; 
assi los huesos de Anchises 
descansen, si no descansan. 
Ten piedad, ten compasion 
de esta familia y su aina, 
venturosa o infelice 
si te quedes o te vayas. 
Di que delito ai en mi 
para fuga tan ingratar 
A excepcion de averte amado, 
mi conciencia otro no halla. 
No soy oriunda de Phthia 
o Mycenas, de ti odiadas; 
mi padre o mi esposo a Troya 
ni la asedian ni la abrasan. 
Si me rehusas esposa, 



no esposa, llamame dama; 

que como Dido sea tuya, 

el nombre no es de importancia. 

lo conozco bien los mares 

de las costas africanas, 

i que en cierta alternativa 

seenfurecen o se aplacan. 

La oportunidad del tiempo, 

si a mi observacion la encargas, 

mas tarde iras, pero iras 

mas presto por la bonanza. 

Ni temas el que yo abuse 

de la comiision fiada, 

que aunque tû salir no quicras, 

io te obligaré a que saïgas. 

Los companeros descanso 

piden, y las destrozadas 

naves requieren mas tiempo, 

mientras mejor se reparan. 

Por los beneficios hechos, 

i que haré mas obligada; 

por el talamo esperado, 

demora ruego no larga. 

Mientras cae el mar, y mienti-as 

mi amor se acostumbra y calla, 

a sufrir aprenderé 

las desdichas en constancia. 

Si tû inexorable, tengo 

mi resolucion tomada; 

moriré, y por dos razoncs 

tu crueldad conmigo acaba. 

O! si vieras la aptitud 

en que io escribo esta carta! 

Escribo, y al mismo tiempo 

estii tu azero en mi falda. 

Mis lagrimas acia él corrcn, 

pero en él su curso paran; 

ia se baîïarâ en mi sangre 

el que en mi llanto se bana. 

Que bien mi hado y tu don 

se confonnan y se engarzan! 



486 



OVIDIO 



i tû, qu.iii a poca costa 
mi mausoleo aparatas! 
^Ni es esta la vez primera 
que punta mi pecho pasa; 
io me voy a hacer la herida, 
donde esta de amor la llaga. 
Ana, Ana, de mis desliccs 
confidente poco sabia; 
iiora haras a mis cenizas 



ultimo oficio de ermana. 
No ya Elisa de Sichco 
sea el titulo a mi laiida: 
esta sera la inscripcion 
<]iie el cinccl en marmol al)ra: 
< Dio la causa de la muer te 
Eneas, v dio la espada; 
Dido con su inisma mano, 
vsando de cl la, se /iiaia.y 



IIERMIONE A OKES'II'S 



El hijo de Achiles. Pyrro, 
animoso en ser su ima^en, 
contra piedad y derecho 
me tiene en estrecha carcel. 
Al estar con ('1 gustosa 
fue a lo que piide negarme; 
jjara lo demas, no liai fuerzas 
en una mujer que alcanzen. 
* No faliard qui en me vengtte, 
le dixe; Pyrro, que haces? 
el corazoïi que violenias 
due no tiene y luvo ajites-». 
Pero mas sordo que el mar, 
como io, Orestes, clamase, 
con acciones iracundas 
a sus eslancias me trae. 
Vencida mi patria, io 
sufriera menos ultrajes 
quando las lacedemonias 
barbara tropa robase. 
A Androniaca de otro modo 
trato la Grecia triunfante, 
al tiempo que ardia Troya 
con nuestras Hamas voraces. 
Si en tu pecho por mi, Orestes, 
cuidado piadoso late, 
tus derechos asegure 



tu mano nunca cobarde. 
Las armas tomaras si 
tusganados se llevasen; 
i robada tu muger, 
tu descuido es muy culpable. 
En tu suegro y tio tienes 
domesticos exemplares. 
pues el rapto de su esposa 
fue causa de sus cwmbates. 
Si él durmiese en su palacio 
indolente sin mi madré, 
elia como antes estuvo, 
lioi estaria con Paris. 
No es necesario queaprestes 
vêlas muchas ni mil naves, 
ni un exercito de griegos; 
con que vengas tû es bastante,. 
I séria guerra justa, 
que en un marido es laudable 
tomar por su cara esposa 
los empeiïos militares. 
Fuera de que siendo Atreo 
nuestro avucio, aunque faltase 
ser nji esposo por ajuste, 
eras mi hermano |)or sangre, 
Esposo, a tu esposa alivies; 
hermano, a tu ermana ampares: 



LAS HEROIDAS 



487 



dos nombres que son en ti 
dos obligaciones reales. 
Mi avuelo Tyndaro, autor 
por costumbres y anos grave, 
me obligé a ti por esposa, 
i es mi arbitrio su dictameu. 
Mi padre me obligû a Pyrro 
(\c este tratado ignorante; 
mas el avuelo es précise > 
que en el orden se aventaje. 
El ser yo esposa de Orestes 
fue sin ofensa de nadie; 
el ser esposa de Pirro 
es preciso que te agravic 
l\[enelao a nuestro amor 
estarâ indulgente y facil, 
porque él se rindio tami)ien 
a Cupido como amante. 
El amor que cl se permite 
dï ierno permitirale, 
i de mi madré la historia 
es exemplo terminante. 
Mi padre y madré, tû y yo, 
estâmes en igual lance, 
V cl papel que Paris hizo 
aora es Pyrro quien lo hacc. 
Aunque él se engria infinité 
con los hechos paternales, 
los de tu padre en desquite 
tambien puedes tû alcgarle. 
Agammenon mando en todos, 
y en Achiles; este parte 
fue de la milicia; acpiel, 
capitan de capitanes. 
Tu tienes por ascendicntes 
a Pelope y a su padre, 
i, en buena cuenta, ères quarto 
nieto de Jove Tonante. 
Valor tienes y, aunque oiiosas, 
justas armas manejaste, 
pues a tu padre vistio 



aquella con traidor tr-ije. 

Querria que en mas feliz 

materia el valor mostrases; 

mas fue ocasion que te dieron 

i que tû no la buscaste. 

El desempeîïo lue honrado, 

i Egisto, adultero infâme, 

con su sangre lavô el suelo 

(]ue tinô la de tu padre. 

Pirro esta accion, que es tu elogio, 

por delito la detrae, 

i, sin embargo, sostiene 

cl cefio de mi sémillante. 

Muero de dolor, y él causa 

que mente y rostro se exalten, 

i con el fuego encerrado 

mi corazon duele y arde. 

Cômo, Ilermione présente, 

de Orestes dice mal alguien? 

mas ay! que me faltan fuerzas, 

y me falta un corvo alfanjc 

Llorar puedo, y con el Uanto 

desahogo mi corajc; 

las lagrimas por mi pecho 

corren a rios sin margen. 

Las lagrimas solas tengo 

que de continuo derrame, 

i humedecen mis mexillas 

perennes manantiales. 

Es hado de mi familia, 

en esta y todas edades, 

cl que las senoras de ella 

para ser robadas nacen. 

No referiré del cisne 

los cngaiiosos disfrazes, 

quando por Leda el gran Jove 

se disimulô en tal ave. 

Por donde el isthmo de .\caja 

es division de dos mares 

fue robada Hipodamia 

de estrangero carruaje. 



488 



OVIDIO 



C;istOT y Polux, de Amyclas 
.•irmados a Atenas parten 
por recobrar a su hermana. 
i lojrraron recobrarlc. 
Despues el huesped de Troya, 
sin respeto al hospedaje, 
robada por mar la lleva, 
i obliga a que Grecia se arme. 
A un apenas io me acuerdo, 
pero me acuerdo no obstante: 
todo era temor y susto 
todo lameiitos y ayes. 
Lloran la ermnna y gemelos, 
como mi avuelo, a raudales. 
Leda preces a los dioses, 
i a su Jove mas instantes. 
Mesé mi corta guedeja, 
i me acuerdo que clamase: 
«6V'« vti te vas, madic 7Hîa? 
Madré niia, sin mi vaste?* 
Menelao, ausente entonces, 
sin desmentir mi linage, 
ve aqui que aora tengo en Pyrro 
raptor no desemejante. 
Si huviese evitado Achiles 
fléchas de Apolo y carcaxes, 
reprobaria a su hijo 
hechos tan irregulares. 
Ni aiites le agradô, ni aora 
es posible le agradase 
que, hurtada su esposa, quede 
Vn marido inconsolable. 
Que injuria mia hizo adversos 
a los dioses celestiales? 
o de que estrella me quexe 
que obsta mis felicidades? 
Sin mi madré quedé riiiia, 
mi padre en guerra distante, 
i vivos, los dos io era 
huerfana de padre y madré. 
Nina no pude decirte, 



madrc mia, los donayres 
que suelen decir las nifïas 
con balbuciente lenguaje; 
ni el pequefio brazo al cuello 
te eché en tiernos ademanes; 
ni me sente en tu regazo, 
dulce peso y carga suave; 
ni de mis galas y arreos 
como es costumbre cuidaste; 
ni dispusiste mis bodas, 
ni los décentes ajuares. 
Ouando volvias de Troya, 
io me adelanté a encontrarte, 
confieso que sin memoria 
de tus facciones y talle. 
Mostrome que eras Helena 
tu belleza incomparable, 
i tû, mirando a tu hija, 
por tu hija preguntaste. 
Mi unica dicha es Orestes, 
mi esposo en ta ntos contrastes;: 
mas perderé esposo y dicha 
si él por sf no peleare. 
Vencedor mi padre vuelve, 
i Pyrro captiva me hace: 
de la destruccion de Troya 
son los frutos mis afanes. 
Quando alto el Sol aguija 
sus tostados alazanes, 
infeliz entonces logro 
en mis penas mas ensanches.. 
Luego que al talamo obliga 
con sollozos y pesares, 
la noche es para que pêne, 
i no para que descanse. 
No cierra el sueno mis ojos, 
el llanto siempre los abrc, 
i de mi enemigo huigo 
en quanto esta de mi parte. 
Si por transporte u olvido 
mi contacto se distrae 



LAS HEROIDAS 



489^ 



a su cucrp'), me retire 
como si contaminase. 
Si voy a llamar a Pj'rro, 
sucedc que a Orestes llame, 
1 este mismo error del nombre 
es agùero que me place. 
Por nuestra alcuna te ruegn, 
por su tronco, Jove el Grande, 
que su ;ilto reyno estremece, 



i las tierras con los mares; 
de tu padre y de mi tio 
por los huesos vénérables, 
que su venganza te deben 
i por ti en sepulcro yacen: 
o he de cortar a mis anos 
en flor el vital estambre, 
o de mi primo he de ser 
la consorte inscp.irable. 



DHYANIRA A HERCULES 



Oue Ecalia a nuestrf)S dominios 
se agregue, me congratule; 
que el vencedor se sujete 
a la vencida, murmuro. 
Presto a las ciudades griegas 
la fama enbiô este nuncio; 
indigno, y que lo desmienten 
los lieroicos hechos tuyos. 
AI que ni immensos trabajos 
pudieron rendir, ni Juno, 
es posible que a ese aora 
lo le imponga infâme ;ugo! 
Esto quieren Eurysteo 
i la ermana del Dios summo, 
que a titulo de madrastra 
tienc en lus yerros su gusto. 
Pero ya ntj ères tù aquel 
que, segun la fee del vulgo, 
a concebirte tan grande 
no bastô un tiempo nocturno. 
Mas que Juno te ha danado 
Venus con su blando influjo: 
Juno te exalté a fatigas; 
Venus a los pies te puso. 
Mira ya por tu valor 
pacifico todo el mundo, 
en quanto la vasta tierra 



cine Nereo ceruleo. 
A ti se debe la paz 
(le la tierra y de Neptuno; 
del Sol vna y otra casa 
bas llenado con tus triunfos. 
Al cielo que te tendra, 
antes tu cucllo sostuvo: 
i Atlante sustenté el cielo 
siendo Alcides substituto. 
De que te sirve un elogio 
que dégénéra en insulto, 
pues tus antiguas proezas 
se coronan con estupros? 
Tierno infante, dos culebras 
sofocaste en tenaz puno; 
quando en cuna, ya eras digno 
hijo de Jove, y alumno. 
De tus principios desdicen 
tus posteriores renuncios; 
este varon y aquel nino 
no son de un mismo dibuxo. 
A quien mil terribles fieras, 
a quien Euristeo duro 
ni Juno vencer pudieron, 
finalmente el Amor pudo. 
Dicen que estoy bien casada, 
porque muger me titulo 



490 



OVIDIO 



de Hercules, y es mi suegro 
el dios que lanza el trisulco. 
Este es honor con gravamen, 
es magestad con tributo: 
el casamiento requière 
entre iguales el conjunto. 
Dos noxyllos desiguales 
van mal al arado adunco, 
i a esposa inferior la oprime 
esplendor de esposo augusto. 
Mas conozco al huesped que a un 
marido que no disfruto, 
siempre ausente, persiguiendo 
fieras y monôtruos saîiudos. 
Pur ti ofrezco honestos votos 
en casa, y lecho viudo, 
y entre taies enemiffos 
son tus peligros mis sustos. 
lo me imagine serpientes, 
javalies iracundos, 
leones, rabiosos canes, 
que. internan el diente agudo. 
Las entranas de las reses 
me asustan los vanos humos 
del sueno, y quanto la noche 
révéla en su arcano obscuro. 
Infelice, los rumores 
de la incierta fama busco; 
mi temor y mi esperanza 
traban vn combate mutuo. 
Ausente Alcmena, sintiendo 
los oficios de Mercurio 
y el aver prendado a Jove; 
HiUo ausente y Amphitrûo, 
se hace sentir Eurysteo 
arbitro del odio injusto 
de la diosa, que a su odio 
no pone limite alguno. 
Ouanto sufro en esto es poco; 
mas en tus amores sufro, 
vicndo que de ti qualquiera 



es arbol que dard fruto. 

No dire de Astydamîa 

aquel tu violento abuso; 

ni de Auge en el Partenio 

fecundidad e infortunio; 

ni de las cincuenta ermanas 

aora el crimen te imputo: 

tu hombre solo de aquel pueblo 

i por ti todo él fecundo. 

Nueva adultéra es la que 

al présente te denuncio, 

(jue me da el honor de ser 

madrastra de Lamo espurio. 

El Meandro, que en la Lydia 

tantas veces yerra el rumbo, 

i buscandose a si mismo, 

vueive y revuelve su curso, 

vio colgar ricos collares 

de cse tu cuello forzudo, 

a quien el céleste globo 

fue poco peso o ninguno. 

Verguenza! que axorcas de oro 

liguen tus brazos robustos, 

i los musculos nerviosos 

brillando estén con carbunclos! 

Brazos que al leon Nemeo 

acabaron de vn impulso, 

cuya piel en tu liombro izquierdo 

es trofeo que va en triimfo, 

con femeniles adornos 

coronaste el crin hirsuto; 

mas bien el alamo blanco 

corona el cabello herculeo. 

Que mal sienta Lydia zona 

en tu tallc y en tu busto, 

i arreos de cortesana 

en hombre que es hombre al dui)l(). 

No se te ofrece la imagen 

de Diomedes fiero y crudo, 

que de carne humana solo 

les daba el pienso a sus brutos? 



LAS HEROIDAS 



491 



A poder morir Busiris, 
viendote en iemenil culto. 
morirla de vergûenza 
del vencedor que en ti tiivo. 
Quitete el collar Anteo, 
porque no quede confuso 
de que a un homhie afeminado 
quedô postrado su or<;ullo. 
Con las doncellas de Omphalc 
haces labor y haces turno; 
tienes tu tabaque, y ternes 
(le tu ama el ceno adusto. 
La mano que con la clava 
domar tantas fieras supo, 
empleada en canastilla 
de labor, es di<;n<> assuntcx 
Con esos tus vastes dedos 
no puedes liilar menudo. 
i présentas la tarea 
a tu dueno en mayor puiito. 
Quantas veces esa mano, 
con solo el contacto suyo, 
al retorcer el estambre 
liizo pedazos los husos! 
Medroso de las correas 
<liie castigan los descuidos, 
ante Onfale te arrodillas 
i le suplicas tu indulto. 
En esta aptitud iiacias 
panegyricos discursos 
de tus hechos, que debiô 
esconder tu disimulo. 
Oue, aun infante, a dos culebras 
que te estrecharon sus nudos, 
con man fuerte de su vida 
sofocaste los conductos. 
Que el javali de Erymanto, 
rayo en su colmillo eburneo, 
iace, y que su vasta mole 
es fatiga del ter ru à* >. 
Dices las testas ciavadas 

RtvHc !Iispa}iique . — O. 



en hospicio mal seguro 
de Tracia, y aquellas ieguas 
que carne humana mantuvo; 
el triple prodigio ibero, 
rico en lanar y vacuno, 
Geryon, monstruo u enigma 
que siendo très era vno; 
el cancerbero de un tronco 
en très gargantas difuso, 
con viboras por guedejas 
en enmaranados grupos; 
la hydi-a que con sus danos 
se fertiiiza en productos, 
i un cuello que le cercenes 
es almaziga de muchos; 
i el que, en el ayre suspenso, 
sin el materno recurso 
dio la vida entre tus brazos, 
Anteo, jayan membrudo; 
el esquadron de cavallo-; 
ligeros y hombres en uno, 
que, sin valerle vno y otro, 
fue de la Tesalia expulso. 
Pudiste con ta r hazanas 
en mantelete purpureo? 
ni un ornato tan improprio 
a tu labio volvio mudo? 
Omphale, en correspondencia, 
empleado en ti su luxo, 
vistiô tus armas, despojos 
del que a esclavitud reduxo. 
Ahora engriete, y refiere 
encomios tan oportunos, 
siendo ella, y no tii, el varon 
por el derecho que obtuvo. 
Heroe maximo, que Omphale 
tanto menor te gradùo, 
quanto es mas que elia te venza 
cjue vencer tû a tus segundos. 
la en ella estân tus hazaîïas 
a titulo de Mancuj)i(), 

3» 



492 



vnica poseedora 
de tus loas y atributos. 
Con la aspera piel de que 
desnudaste al leon velludo, 
el femcnil bombro y pecho 
hace gala y esta oculto. 
Te enganas; no son despojos 
esos del leon, son tuyos, 
tû venciste al bruto, y ella 
venciô al vencedor del bruto. 
Las fléchas que envenenô 
de la hydra el mortal jugo, 
lleva una muger que apenas 
puede sostener el huso. 
Su mano empunô la clava, 
y en la mano no le cupo; 
i assi se mirô al espejo 
de Alcides un fiel trasumpto. 
Esto publicô la Fama: 
ni yo crei a sus susurros, 
i aora pasa del oido 
a los ojos el disgusto. 
Aora otra dama estranjera 
a mi vista se conduxo; 
ni cabe lo que padezco 
en lo que yo dis.imulo. 
No permîtes su retiro, 
i ella con ayre absoluto 
gyra la ciudad, haciendo 
su espectacuU) mi insulto. 
Ni a manera de captiva 
trae su cabello inculte, 
ni con ocultar su rostro 
quierc mostrar su infortunio. 
Se ostenta con mucho adorno 
del precioso métal rubio, 
al modo que te vestiste 
en Frygia, de ti desnudo. 
Como ve rendido a Alcides, 
del desenfado hace estudio; 
que viven su padre y reino 



parece, segun su orgullo. 
La Etolide Deyanira 
quizd sufrirâ el repudio; 
tu dama, sin ese nombre, 
tendra el de esposa por hurto. 
A Joie y al grande Alcides 
(por desgracia mia juntos) 
con un torpe desposorio 
ligarâ Hymeneo intruse. 
Me horrorizo de pensarlo, 
por mî cerre un frio susto,. 
yela mi sangre, mis manos 
se descoyuntan sin pulsos. 
Muchas amaste conmigo, 
pero a mf con amer puro, 
i fui causa que dos veces 
vengases mi honor y el tuyo> 
Acheloo lloroso busci 
en la corriente suspuntos, 
i avergenzado se cala 
al cenagoso profundo. 
Nese mûrie de tu flécha 
al veneno y golpe agudo. 
i aquel rie con su sangre 
quedô inficionado y turbio. 
Mas que digo? si escribiendo 
llega a mi oido el murmurée, 
que por mi don muere Alcides 
abrasado yfuribundo! 
Ai de mi! que hice? i a que 
amante furor me induxo? 
Impia Deyanira, y dudas 
en dar el paso al sepulcro? 
Mi espeso en el monte Eta 
despedazado y cembusto! 
i he de sobrevivir, siendo 
de tal desastre el influjo.' 
Que prueba he dado de que 
por su esposa me reputo? 
La prueba sera de esposa 
seguir difunta al difunto. 



LAS HEROIDAS 



495 



Tû, o Meleai^rol verâs 
que ermana soy de tu cuno. 
Impia Deyanira, i cludas 
en dar el paso al sepulcm? 
Familia de maldicion! 
El solio ocupa Agrio injustu, 
huerfano Eneo, y anciano! 
esta en desamparo y Iiito. 
Tydeo en pays remoto, 
desterrado y vagalnindo. 
Mcleagro atô su vida 
de un leîîo al fatal consunn). 
Mi madré se pasô el pecho 
con un azero hasta el puno. 
Impia Deyanira, y dudas 
en dar el paso al sepulcro.- 
Por les mas sacros respetos 
del talamo, te conjuro, 
que no te insidié, ni qulsc 
disueito e! conjugal nudo. 



Nesso, luego que se vio 
hcrido, me dixo astuto: 
«Esta sangre es amuleto 
que fuerza a un amor seguro». 
Esa tunica inocente, 
del falcTZ veneno unto, 
te la embio, y del engano 
ha sido tu muerte el fruto. 
La preparo, embio y mueres, 
très yerros de amor iluso. 
Impia Deyanira, i dudas 
en dar el paso al sepulcro? 
Padre anciano, ermana Gorge, 
y.'i el ultimo vale anuncio. 
Adios, patria; adios, ermano, 
(jue de ella no tienes uso. 
Tu tambien, sol de este dia, 
para mis ojos el ultimo, 
vale Esposo (o! si pudieses!) 
i vale, hijo mio Hullo. 



APJADXA A TESEO 



ÎMenos cruel es que tû 
de fieras qualquier especic, 
i a nadie peor que a ti 
pude confiar mi suerte. 
De la playa en que me dexas, 
la carta embio quelees, 
de donde partie tu nave 
contigo sin que yo fuese, 
playa en que mi sueiio y tû 
fuisteis a la par infieles. 
O maldad! hacer trayiion 
a quien descuidada duerme! 
Era el tiempo en que la tierra 
del rocio se encanece, 
y en los arboles Lis aves 
se querellan dulccmente. 



lîntre despierta y doimida, 
busco a Teseo, y no parece;. 
muevo al buscarle mis manos, 
sin que mis manos lo encuentren. 
No parece, aunque en buscarle 
ejlas mas y mas se empenen; 
no parece, aunque mis brazos 
por todo el lecho se estienden^ 
El terror me espantô ei sueno,. 
i medrosa incorporéme; 
salto de] lecho. viudo 
ya, precipitadamente. 
Al punto el pecho furiosas 
mis palmas baten y hieren, 
i del sueiïo desgrenado 
mesé el cabello pcndiente. 



494 



OVIDIO 



Luna havia; miru si alj/o 
mas que playa piiede vcrric, 
i por mas que iniro atenta, 
plaj'a solo verse puede. 
Corro a vr.a parte y a otra, 
i corro sin orden siemprc; 
la grave y profunda arena 
el pie a mi pesar detiene. 
lo clamaba: tTesco, Tesco*, 
por la orilla, sin que cese, 
i los concavos peiiascos 
en eco tu nombre vuelven. 
Quantas io te llamo, el sitio 
te Uama otras tant.is veces; 
como que él en mi desgracia 
procuraba socorrerme. 
Huvo un monte donde ov raros 
los arbustos aparccen, 
aora escollo que se excava 
con los embates fréquentes. 
Subo, y el animo dab.i 
fuerzas que el cuerpo no tiene; 
de alii logro que mi vista 
el immenso mar vigee. 
Desde alli yo (pues taml)irn 
vsé de los vientos crueles) 
vi ya tus velas hinchadas 
a soplos del Noto fucrte. 
O cicrtamente lo vi, 
o juzgase que lo viese, 
quedé mas fria que el yelo, 
dudosa entre vida y muerte. 
Ni el dolor permite mucho 
espacio al deliquio debil; 
cl me excita, y excitada 
te llamo en voz véhémente. 
Io exclamaba: «.4 donde liu\cs? 
vira, Tesea insolente; 
arribe el vaxel, y assi 
su niimcro justo lleve.^ 
Lo que faltaba a las voces 



suplian mis golpes fuertes, 
i ellos con ellas hacian 
plegarias ma.s éloquentes. 
Para que, si no me oias, 
a lo menos ver pudiests, 
violenta agito las manos 
por seiiales que me expre-cn 
Despues un blanco cendai 
fixé en hasta larga; y pende, 
indicio a los que me olvidan 
para que de mise acuerden. 
Quando te perdi de vista, 
lloré entonces finalmente, 
no antes, porque el dolor 
mis mexillas entor[)ece. 
Que cosa, sino llorarme, 
ya mis ojos liacer deben, 
si no le ven, y ni aun vcn 
el va.xel en que navegues.- 
O suelto el cabello y sola 
corro a aquel ladrt y a este, 
como bacanal a (juien 
su dios Baco la enfurece, 
o al mar miru, y hace el pasmo 
(jue en una piedra me siente, 
marmol ella y marmol yo 
que en poco se diferencien. 
Voy y vengo al sitio donde 
estuvimos juntamenle, 
i no es posible que el sitio 
cabal deposito entregue. 
Pues que no te logro, observo 
vestigios que de ti resten, 
i las seîïales ya tristes 
de aquellas horas alegres. 
Kecuestome, y con mi llanto 
aquel lugar se humedece; 
le exclame: 'iDos recebiste, 
110 cumples si dos no vuelves. 
Ambos venimos a ti\ 
por que no estanus auscutcs 



LAS HEROIDAS 



495 



anibos? Xueslra vmyor parte, 
perfido, donde la lieues?» 
Que he de hacer? dontle ire' solar 
Toda la isln carecc 
de cultivo; io no veo 
trabajo de hombres o l)iieves. 
Por todos lados (jue miro 
mirc) mai" que la rodée; 
no hai nave alguna que parta, 
inarinero ni grumete. 
Finge vientos, companeros, 
vaxel listo que se apreste: 
adonde iré? si es preciso, 
que mi patria se me niegue. 
Sca prospero el viage, 
Eolo los vientos temple, 
siempre ha de verificarse 
que estoy desterrada siempre. 
No veré ya la gran Creta, 
<iue cien ciudades comprende, 
de Jupiter tien a bien 
conocida en sus niiieces; 
l)orque a mi patria y mi padre, 
modelo justo de reyes, 
nombres caros, los vendi 
con mis viles procederes. 
Ouando, porque no y)erezcas 
<iel Labvrinto en las redes, 
puse en tus manos el hilo 
(jue guia tus pies gobierne; 
quando me jurabas por 
los peligros que te arriesguen, 
fiiciendo: i-Afientras civavios 
mia lias de ser, y lo ères.-» 
Vivimos, y no soy tuya, 
Teseo; si acaso es viviente 
vna muger que sepultan 
fraudes de un esposo aleve. 
Ojalâ como mi ermano 
a otro golpe yo muriese 
de tu clava. que assi pudo 



del juramcnto absolverte. 
Lo que he de sufrir no solo 
la imaginacion me ofrece, 
mas quanto vna abaiiflonnda 
l)uede padecer y suele. 
Mil maneras de morir 
se presentan a mi mente, 
i la muerle menos pena 
(]uc su dilacion contiene. 
Juzgo que por todos lados 
ia, ia casi me acometen 
lobos que me despedacen 
con voraz y duro diente. 
(Juien sabe si este pays 
rojos leones procrée, 
o si en su distritf) acaso 
ticros tigres se guarecen? 
Diccn que tambien los mares 
las grandes focas expelen; 
o (juien impide que alguno 
con su azero me atravieser 
Solo siento si captiva 
dura cadena me prende, 
i cansan mi sierva mano 
tareas incompétentes. 
Io qufe soy hija de Minosr 
mi madré cl ara progenie 
de Febo? i, lo que es mas, io 
tu esposa en pact<) solemne?' 
Veo la tierra y el mar, 
la gran playa que se estiende, 
i veo en el mar y tierra 
los peligros imminentes. 
El cielo queda: mas temo 
los dioses que se convierlen; 
me abandono a presa y pasto 
de las lieras m ■ silvestres. 
() habitan hoi;ii^)res la isla, 
es justo que los rezele, 
])ues mi costosa expericncia 
a los extranjeros terne. 



496 



OVIDIO 



O si viviese Androgeo! 
que si Androgeo viviese, 
su muerte no pagarias 
con tantas, pueblo ateniense! 
Ni tu ardua ma no, Teseo, 
nudosa clava esgrimiese 
para postrar en mi patria 
el Minotauro bimembre. 
Ni yo te daria el hilo 
que te conduxo fielmente 
por la ma no, y te librô 
del Labvrinto cretciise. 
No me admira que contigo 
fixa la Victoria asueldes, 
i que aquel monstruo terrible 
tan facil se te rindiese. 
Esas entranas de hierro 
no hai punta que las pénètre; 
con tu [)eclio estas seguro. 
sin necesitar de arneses. 
AUi tienes pedernales, 
alli diamantes, y tienes 
alli a Teseo, que en duro 
a los unos y otros vence. 
Crueles suenos, que hicisteis 
que en desidia me emperece! 
O! si una vez desde entonces 
eterna noche durmiese! 
Vientos, crueles tambien 
i con demasia levés! 
auras que oficiosas fuisteis, 
para que yo aota lamente! 
Diestra cruel, que me da, 
y a mi ermano dio, la muerte! 
Fee dada a mi, nombre va no, 
que aun el nombre no mcrece! 
El sueno, el viento y la fee 
contra mi se arman en hueste; 
très causas para burlarme 
cada una suficiente. 
No werô, pues, a mi madré 



llorar quando yo muriere; 

ni tendre quien con sus dedos 

piadosa mis ojos cierre. 

Mi espiritu ira infeliz 

a regiones diferentes, 

ni amiga mano ungir.i 

mi cadaver con azeytes. 

Sobre él las nves marinas 

se coloqucn y se Cfben. 

siendo ellas de mis obsccfuios 

sepulcros correspondientes. 

Iras al puerto de Atenas, 

desembarcas en su muelle; 

despues, sublime, al concurso 

que te escuche y te corteje 

referiras tus liazanas: 

el monstruo de dos especies, 

i la fabiica dudosa 

que aun a si misma se pierde. 

No olvides decir que sola 

en esta playa me dexes, 

pues heroycidad tan noble 

no ha de huitarse a tus laureles. 

No es tu padre Egeo, ni Etra 

creo que tu madré fuese; 

las penas fueron, y el mar, 

tus proximos ascendientes. 

Pluguiei'a a Dios el que tû 

de la alta popa me vieses; 

mi triste aspecto ablandara 

a tu corazon rebelde. 

Si no verme con los ojos, 

con la reflexion bien puedes, 

pegada a este escollo, que 

las vagas olas lo hieren. 

Mira el cabello esparcido 

en ademan de doliente. 

tunica grave del llanto, 

quai si encima le Uoviese. 

Mira el cuerpo estremecido 

como al Aquilon las mieses, 



LAS HEROIDAS 



497 



i el tremulo piilso, en qiu- 
«1 caracter se desmiente. 
Por mi merito no ruego, 
merito para mi esteril: 
démos, pues, que a mis oficios 
ningun premio se les debe; 
mas no se les debe pena; 
i no es justo consiguiente, 
que si no te di la vida, 
tu me des a mî la muerte. 
Estas manos ya cansadas 



de herirme serân mis preces; 
manos que estiendo azia al mar 
j)or si alcanzan detenerte. 
lo te nmestro inconsolable 
los cabellos que me resten, 
y te ruego por mi Uanto 
que tus mismos hechos mueven. 
Cambia, Teseo, las vêlas, 
en redondo vira y vuelve, 
porque, si yo muero antes, 
ai menos mis huesos lleves. 



C AN ACE A .MACARl-:o 



La hija de Eolo, a su ermano, 
salud, que ella no desfrute, 
embia en palabras que 
con mano armada dibuxe. 
Si algunos borrones ciegos 
los caractères confunden, 
crée que ha sido mi sangre 
con la que se desfiguren. 
Supon que mi diestra tiene 
la pluma; que la otra empune 
el azero, y que la carta 
sobre un gremio se sufre. 
De tu hermana al escribirte, 
esta es la copia lugubre, 
i el original parece 
que a nuestro padre le guste. 
Ouisiera que de mi muerte 
^1 fuesse testigo ilustre, 
i que a vista de su autor 
la gran obra se consume. 
Segun es fiero, y mas fiero 
que sus vientos, tii no dudes 
que veria mis heridas 
sin llanto de que se enjugue. 
Hace mucho a su fiereza 



que con vientos cruelcs lude, 

i al genio de los vasallos 

lo conforma la costumbre. 

El manda al Zefyro, al Noto, 

al tracio Aquilon que gruîïe, 

i a ti, Euro protervo, que 

las alas siempre sacudes. 

Ay! que él subjuga los vientos 

sin que su furor subjugue. 

y es menor la de su reyno 

que la ira en que él se abure! 

Que importa, si mi ascendencia 

proxima al cielo me sube, 

y que a mi genealogia 

le dé Jove el mayor lustre? 

Por eso es menos funesto 

el mortal signe que luce 

en mi mano, este pufial 

que a una muger no le ajuste? 

Ojalâ, Macareo, que 

aquella hora que nos une 

fuesse pospuesta a la hora 

en que mi vida concluye! 

Por que tu, ermano, me amaste 

mas que ermano en crimen dulce? 



498 



<)VIDIO 



i, ermana, fui yo conti^o 
lo que ermana ser no pudc? 
Senti un calor, y senti, 
segun los dichos comunes, 
no se que dios, que su fuego 
al corazon introducc. 
Knflaqueciose mi cuerpo, 
ei color del roslro huye, 
i de por fuerza me obligan 
que algun alimento use. 
Duermo mal, y me parece 
que la noche un aiio dure, 
i solia dar gemidos 
sin que algun dolor me punze. 
Ni podia liallar la causa 
porque tal cosa exécute; 
era yo amante, y que cosa 
es ser amante aun no supe. 
Mi aya, con su experiencia, 
la primera lo descubre, 
i fue la primera que 
« Tu amas, Cai/ace^, pronuncie. 
Sonroxeme; y el pudor 
a ojos baxos me reduce; 
esto y callar sena es de 
confessar lo que se culpe. 
• la crecian los efectos 

que creciendo no se encubren, 
i, flaco el cuerpo, no puede 
con un peso que lo abrume. 
Mi aya, hierbas, medicinas 
que para aborlar conducen, 
me aplica con audaz mano, 
pero con suceso inutil. 
Esto unico, Macareo, 
quise yo que se te oculte, 
auncpie era evitarnos otra 
quitar esta pesadumbre. 
Mas vi que el vivaz infante 
de ouestras artes se burle, 
y atrincheradd en mî misma, 



del eneniigo dcscuide. 
la la luna nueve veces 
brillô con sus nuevas luces, 
i la décima obiigaba 
a sus cavallos que rucn. 
No sabia yo la causa 
que a dolores me estimule, 
primeriza en esta guerra 
o bisona que recluten. 
Grit^\ «No ves que gritando 
tii a ti misma le (ienuHCies?> 
dixo la anciana, y por fuerzr» 
hizo que mis labios junte. 
Oué haré, infeliz? El dolor 
a dar gemidos me induce; 
mas temor, aya y vergûenza 
a que no gima concurren. 
Gemidos luego y palabras 
ia medio dichas retuve, 
violentada a que millanto 
lo interior del pecho inunde. 
Mi muerte cstaba a la vista, 
sin que Lucina me ayude, 
y muriendo, era mi muerte 
nueva infamia que me assuste. 
Mas sobreviniendo tû, 
aunque mi pcna te angustie, 
con tu pecho fomentaste 
del mio la tibia lumbre. 
« Vive, amada ermdria, dices, 
iHve^ y evitar procures 
que con la inuer/e de un cuerpo 
a dos de la vida frustres. 
Dete brio la esperanza 
i en tu ermano se asegure, 
que este, por quien ères madrCy 
su muger te consiituye.* 
Casi muerta, tus palabras 
la vida me restituyen, 
i al punto el culpable peso 
felicemente depuse. 



LAS HEROIDAS 



499 



Pues Eolo esta en palacio, 
no ay de qut^ te congratules, 
ni es posible que a sus ojos 
el feto y crimen se hurte. 
El aya, al nino con ojas, 
con ramos de oliva cubre, 
y con tenues fajas, que 
no ofendan y disimulen. 
Prétexta ofrendas y preces, 
solemnissimos embustes; 
mi padre V gente dan passo 
;il hypocrita perfume. 
Ya en el vmbral, llora el nino; 
hace que mi padre escuche, 
i que el indicio del liante 
su mal y mi mal anuncie. 
Eoto al niiio arrebata; 
vee évidente, y no présume 
la ficcion del sacrificio, 
i en furia al palacio aturde. 
Como esta tremulo el mar 
si un aura levé lo immute; 
como las varas del fresno 
si tenue el Noto murmure, 
verias que assi mis miembros 
en convulsion se conturben, 
i que el temblor de mi cuerpo 
el de mi lecho produce. 
Corre a mf, clama, y no adviferte 
<jue con su clamor divulgue 
mi deshonra; y faltô poco 
que al nieto achoque o estrujc. 
lo en verguenza, y solo ilanto, 
sin palabras que me excusen, 
porque el frio susto hace 
que la lengua se me anude. 
Manda mi padre que el nino 
nieto se exponga a los vuytres 
i a los mas vOraces canes 
en solitatios derrumbes. 
Dado assi el orden, llorô 



el misero infante: jnzgues 
([ue lo entendio, y (jue pedia 
a su avuelo que lo induite. 
Crée, ermano, que en tal lance 
mi animo trie destitiive; 
i por el tuyo podrâs 
deducirlo, y lo deduces, 
viendo que a mi hijo se lleve 
a la selva vn cruel impune, 
para que lo despedacen 
lobos que atroces éngullen. 
Se fue mi padre; assi dexa 
que violenta el pecho puise, 
y que sangrientas mis viias 
en mi rostro se profunden. 
Vn ministro de mi padre 
(lespues viene; triste frunze 
el gesto, e intima un orden 
que el vltimo mal arguye. 
o-Eolo te embia este azero 
(lo entrega, y la voz reasume); 
manda Ç7ie lo que cl dénota 
por tu nierito efectues.» 
^< Se bien lo que s/'gnifica, 
respondi, y lo que me cumple: 
/'lier te haré que el don paterno 
en mi pecho tejtga esfucàe.-» 
Padre, con estos regalos 
a mis bodas contribuyes.^ 
Padre, y haces con tal dote 
que yo en riquezas abunde? 
LIeva, enganado Hymeneo, 
tus hachas adonde alumbren; 
i tu fuga de tal casa 
con turbado pie apresures. 
Furias, encended en mi 
las que usais hachas de azufre; 
con ese fuego mi pyra 
luzca, y mi cuerpo circunde. 
Ermanas, con mejor suerte 
vuestro hymeneo se a\igure; 



«;oo 



OVIDIO 



m.'is no borreis la memoria, 
<jue mi delito os esculpe. 
Que pecô el misero infante 
<le vida en brève resiimen? 
Recien nacido, que pudo 
hacer que al avuelo injurie? 
Si pudo merecer muerte, 
el merito se le impute; 
ay! que mi delito es causa 
que el castigo en él redunde! 
I [ijo, dolor de tu madré, 
presa que fieras consumen, 
tu dia natal ha visto 
que en piezas te desmenuzen! 
Hijo, prenda de un amor 
en quien mala estrella infiuye, 
este tu dia primero 
]K)r ultimo se compute. 
No lloré sobre ti llanlo 
<iue el justo dolor tribute, 
ni a tu sepulcro tampoco 
l.irga guedeja conduxe, 
ni para oscular tu rostro 



yerto, yo me sobrepuse, 

ay! que las avidas fieras 

mis entranas me destruyen! 

lo haré con mortal hcrida 

que mi aima la tuya busqué; 

si durô \ioco el ser madré, 

ser huerfana poco dure. 

Tu, ermano, esperado esposo, 

con lisonjeras vislumbres, 

de recoger esparcidos 

los huesos de tu hijo cuides. 

Llevalo a su madré; y a ambos 

vn sepulcro mancomune; 

la misma vrna, aunque estrecha, 

al hijo y madré sepulte. 

Vivas, y de mî te acuerdes; 

llora en mis exequias funèbres, 

ni tu. amante de tu amante 

ver el cadaver rehuses. 

Los mandatos de vna ermana 

tan infeliz exécutes; 

vo los de mi padre. Assi 

mi carta y vida concluye. 



MEDEA A jASON 



Aunque era reina de Colcos, 
me acuerdo que te di ayuda 
(juando tû me suplicaste 
-que te la diesse oportuna. 
Enfonces las Parcns, que 
el mortal hado graduan, 
debieron desocupar 
mi huso, que aun no desocupan. 
Entonces pude morir 
io Medea con pa? summa: 
quantn he vivido despucs 
ha sido pena y angustia. 
Ay de mi! Para que vino, 



con su juventud robusta, 

a llevarse el vellon de oro 

acd la tesalia vrcar 

O! si los Colcos la Af\^os 

huviesemos visto nunca! 

ni el agua del rio Phasis 

bebiese la griega turba! 

A que, Jason, me prendô 

tanto tu quedeja rubia? 

tu bellezji, y de tu lengua 

la bien tingida facundia? 

Al menos (ya que en mi puerto 

estuvo la nave surta, 



LAS HEROIDAS 



501 



' condiixo de los griegos 
las temerarias palriiUas), 
Jison ingrato entraria, 
sin mis auxilios, en lucha 
contra el fuego de los toros 
y su frente en média luna; 
semhraria con simiente 
que enemigos le produzca, 
muriendo el agricultor 
por su misma agricultura. 
Acabaria contigo 
quanta perfidia y astucia, 
V yo me huviera ahorrado 
infinitas desventurasl 
El dar en cara al ingralo 
es un deleite que gusta: 
de él gozo, pues soIds estos 
por mi de ti se desfrutan. 
Te mandan que aporte a Colcos 
nave que inexperta sulca 
el mar, y entraste en mi patria, 
reino que en riqueza abunda. 
Alli era yo, Medea, 
lo que aqui tu esposa intrusa, 
i como su padre, el mio 
riquezas ténia muchas. 
Aquél posée a Corinto 
de dos mares; este juzga 
quanto el Ponto i)or su izquierda 
hasta Scythia se difunda. 
Eeta convidô a su mesa, 
mesa exquisita y profusa, 
los griegos, y mientras o^men, 
rojos tapetes ocupan. 
Te vi, entonces, y quién ères 
mi curiosidad pregunta: 
esta fue la primer brecha 
en mi aima honesta y pura. 
Te vi, te aftié, ardi con llama 
que mi pecho aun no acostumbra, 
como ante los grandes dioses 



la sacra tea arde y sida. 

Tû eras hcrmoso, y mis hados 

me arrastraban sin repuisa 

ai imperio de tus ojos, 

que eficaz los mios hurta. 

Perfido, lo C'>nociste; 

pues quien cl amor oculta!' 

(jue al indicio de su llama 

es preciso se descubra. 

Entretanto mandô el rey 

el que las cervizes duras 

de los toros sujetasses 

con el arado y coyunda; 

toros de Marte, mas fieros 

que por sus solidas puntas, 

por cl incendio terrible 

que de sus narizes bufan; 

sus pies calzados de bronze, 

i con igual armadura 

la nariz, que, respirando 

siempre fuego, el bronze ahuma. 

Despues, que siembres con mano 

desgraciada grano cuya 

simienza retone esquadras 

en las labradas llanuras, 

que entre sî y contigo traven 

batalla sangrienta y cruda; 

verdaderamente mies 

a su agricultor injusta, 

Era la ultinia fatiga 

el engaîïar con industria 

los ojos de aquel dragon 

que siempre del sueiio triunfan. . 

Dixo Eeta. Se levantan 

los griegos y se conlurban; 

alzase la mesa, y se alzan 

1ns alcatifas purpureas. 

Te vas triste; con los ojos 

te sigo, que el llanto inunda, : j 

dandote un adios que casi ,, , 

mi lengua no lo pronuncia, q 



S02 



ovmfo 



Luego me retire al lecho 

enamorad;i y confusn: 

y qiianto dmn la noche, 

tanto mis lagrim.is duran. 

l'resentabase a mis ojos 

de los dos toros la fiiria, 

con las homicidas miesses 

y el dragon qiie duerme nunca. 

Temor aqui, y alli amor, 

que del temor se estimula. 

Amanecia, y mi ermana 

.1 visitarme madriiga. 

Desordenado el Cabello 

me encuentra, en triste postura; 

i luimedecidos de) Ilanto 

!i)s muUidores y fimdas. 

Pide favor para el griego; 

vna pide, y piensa vna 

darle a Jason por Jason 

lo que mi amor le tributa. 

Hai un bosque, a quien los pinos 

i las encinas ofuscan, 

adonde la luz del sol, 

si es que llega, Uega en duda. 

Alli est.î de Diana vn temple 

(lo huvo al menos), obra augusta, 

la diosa en estatua de oro, 

labor barbara mas culta. 

No se si con mi ruina 

el templo tuvo la suya; 

fuimos alla, y tu comienzas 

la arenga, que infiel estudias. 

«Te dio el derecho y arbitrio 

de mi salud la fortuna: 

i estd mi vida y mi muerte, 

Medea, en la mano tuya. 

El poder destruir basta, 

si agrada a persona alguna 

tal poder; tu mayor gloria 

en salvarme se vifttula. 

Por mis maies, de que puedes 



ser alivio y ser ventura; 
por tu linaje y tu avuelo 
el Sol, que todo lo ilustra; 
por los misterios de Diana 
i por su terna figura, 

si hai otros dioses que 
Colcos venera y sahuma; 
niego que te compadezcas 
de mi y los niios, segura 
de que tu favor en mi 
gratitud se perpétua. 

1 si acaso no dcsdefias 
esposo griego (o Fiducia! 
de donde dioses tnn mios 

i tan propicios me anuncias?) 

antes mi espiritu en aura 

se deshaga, que ninguna 

sino tu sea en mi lecho 

mi esposa y dicha jocunda.» 

Testigo me sea Juno, 

la que préside a las nupcias, 

i la diosa en cuyo templo 

de marmol mi feè se jura, 

la cosa mrnor de tantas 

que obiigantes se insinuan 

moviera mi sencillez, 

tu diestra a mi diestra juntas. 

Tus lagrimas vi. Hai t-n ellas 

tambien su parte de astucia? 

Joven, crei a tus palabras 

que enganan y que deshimbran. 

Hier, en fin, que sin quemartc 

los terribles toros unzas, 

i que la solida tierra 

ares con la rexa adunca, 

i que dientes venenosos 

por semiila distribuyas; 

naccn soldados, que embrazan 

escudo, y espada empuîîan. 

Ifi iîiisma me asusté, aunque eran 

de inévitable résulta 



LAS HEROIDAS 



503 



mis medios, al ver l;i tropa 
reciente, armada y sanuda. 
Hasta que aquellos crmanos, 
hijos de la tierra, en mutua 
disension sangrienta, acaban 
su vida y guerra d lu nia. 
Ve aqui el dragon vigilante, 
horrido con las conchudas 
escamas silva, y su pecho 
l)arre la tierra (\ue ahrunia. 
Do entonces la dote rica? 
la regia esposa Creusa? 
donde el isthmo que sépara 
tlos mares que lo circundan? 
lo, aquella que para ti 
aora soy barbara inculta, 
aora pobre, y soy aora 
]jara ti maligna bruja, 
io adormeci de la sierpc 
los ojos que en fuego aluml)ran, 
V te di sin riesgo tuyo 
el veilocino que usurpas. 
Traidora a mi padre, haces 
«^juc de reyiio y patria huya, 
y que, desterrada, qiianto 
pude conducir conduzca. 
Del grau precio de mi lionnr, 
ladron estrangero abusa; 
mi buena ermana, mi cara 
madré dexo en amargura. 
Sin mî no quedasle, amado 
ermano Absyrto, en mi fuga 
(aqui la b^tra me falta 
i el estilo no dibuxa). 
Lo que mi mano audaz hizo, 
cobarde escribir rehusa; 
<lebio executar conmigo 
lo que contigo exécuta. 
No temi (que temeria, 
ia en taies horroi-es ducha?j 
entregarme a los peligros 



del mar, niuger y con culpas. 

Dondc hai Dios, para que ambos 

paguemos las penas justas: 

yo de mi credulidad, 

tû de la falsa conducta: 

O! en las symplegadas lieras 

zozobrasemos a una, 

i tuviesen nuestros iiuesos, 

a igual naufragio, igual vrna 

que Scyla nos echasse, 

a fin de que nos consuman 

sus canes; pues Scyla debe 

dar a ingratos pena y tumba! 

( ) Carybdis, que vomita 

olas y las mismas chupa, 

nos sorbiesse en remolinos 

de sus trinacrias espumas! 

En tin, salvo y victorioso 

vuelves a Tesalia, y triunl'as; 

a los dioses de la patria 

el vfllon de oro tributas. 

A que las hijas de Pelias 

dire en su piedad injustas? 

i que el cuerpo de su padre 

en piezas cortan menudasr 

Tû es preciso que me alabes, 

aunque otros me censuran; 

pues por tu bien tantas veces 

mi pasion maldad no excusa. 

Te atreves (ol que las voces 

con mi dolor no se ajustan) 

a decir: «Sci/ Je mi casa»; 

es decir, que me répudias. 

Mandada salir, yo salgo 

con dos hijos prendas tuyas, 

con mi amor a ti, que siempre 

me sigue en todas fortunas. 

Luego que el canto Ilymenco 

mi oido pénétra y turba, 

i las lamparas nupciales 

mas me ciegan que me alumbran: 



504 



OVIDIO 



las flautas epitalamio 

suenan.'y diçhas augiuan; 

Hiiutas para mî mas tristes 

que las mas fiinestas tubas. 

Terni; pero no temia 

que a tanto tu maldad suba: 

no obstante, vn iVio en mi pecho 

casi la sangre coagula. 

Viene el tropel; clama y clama: 

* Hymeneo^>, como se usa; 

mientras mas la voz se acerca, 

mas mi corazon se assusta. 

Mis siervos lloran aparté, 

y su llanto disimulan, 

pues quicn me noticiaria 

mal que tanto me disgusta? 

A mi, fuesse lo que fuesse, 

su ignonincia mas me endulza; 

mas como si lo supiera, 

mi animo se atiibula. 

Mi hijo menor, de mi orden, 

i por curiosidad suya, 

en el umbral de la puerta 

estaba, y assi me anuncia: 

t Madré, vête, pues mi padre 

Jason viene en pompa mue ha, 

con rico vestido de oro, 

carroza a cavallos nia». 

Luego al punto heri mi pecho, 

rasgando mis vestiduras, 

sin libertar a mi cara 

del oficio de mis Unas. 

Mi dolor me persuadia 

a ir por medio de la bulla 

i arrebatar las guirnaldas 

que sus cabezas circundan, 

Poco falt(3 que, arrancado 

mi cabellosin mesura, 

clamasse echandote mano: 

*Esie es mio, y me lo hitrtam. 

Exulta, padre ofendido; 



patria abandonada, exulta; 

aima de Absyrto, ya tienes 

exequias por mis injurias. 

Me desamparan, perdidos 

reino, patria, casa augusta, 

mi marido, que era él solo 

todas las eosas en una. 

lo, que pude domar sierpes 

i de los toros la furia, 

no pude domar de vn hombre 

la naturaleza dura. 

lo, que el vivo ardor del fuego 

reduxe a tibieza mustia, 

io misma no puedo huir 

de que olras Hamas me aburaiu 

Veo que yerbas, encantos 

i magia me destituyan; 

(juc Hécate, ni los mysterio^ 

de Hécate, nada efectuan. 

El dia me desconsuela, 

las noches vélo en tristura,. 

ni en mi congojoso pecho 

blando sueno se insinua. 

No duermo, y yo adorm'eci 

del dragon la vista aguda; 

mas utiles para otros 

que para mi son mis curas. 

Los miembros que préservé,. 

mi rival abraza impura; 

io he sembrado mis fatigas, 

i ella aora las desfruta. 

Ouizâ mientras complacer 

la necia esposa procuras, 

diciendo a su injusto oido 

las lisonjas que lo adulan, 

a mi rostro finges faltas, 

i a mis costumbres calumnias- 

Ria eila a Costa mia 

mis faltas en tu impostura; 

ria, y sublime se acueste 

en cama regia y purpurea; 



I.AS HEROIDAS 



505 



llorarâ al fin, quando venza 
a mis aixlores combusla. 
Mientras duren fiiego y hierni 
y el jiigo de la cicuta, 
Medea no havrd eneniigo 
que su venganza no sufra. 
Mas si alguna vez los ruegos 
entranas de hieiro mudan, 
de mi animo sobervio 
humildcs voces escucha. 
lo a ti te suplico aora, 
como tû a mi' veces muclias, 
i mi arrogancia postrarse 
a tus pies no dificulta. 
Si no me atiendes, aticnde 
nuestros hijos, criaturas 
que, por mias, contra ellas 
la madrastra sera cruda. 
Ellos son tu fiel retrato, 
me commueve su hermosura, 
i quantas veces los miro 
lagrimas mis ojos sudan. 
Por los dioses de mi avuelo 
el Sol; por la luz fecunda; 
por mis meritos. te ruego 
l)or mis hijos, prendas tuyas. 
Vuelveme a ti, por quien tanto 
dexé con tanta locura, 
o mis auxilios me vuelvas, 
o tus palabras me cumplas. 
No te imploro contra hombres, 
contra la pujanza bruta 
de toros o contra sierpes 



a que aplaques su iracundia: 
te pido a ti; te merezco; 
con voluntad absoluta 
te me entregaste; y los hijos 
mas y mas nos mancomunan. 
Si preguntas por mi dote, 
la conté en aquella ruda 
campina que, por ti arada, 
de oro el vellon te assegura: 
es mi dote res y lana 
cjue precio a precio acumula; 
si digo viielvela, a fec 
(|ue no me la restituyas. 
Mi dote en ti, vivo y salvo, 
mi dote en tu tropa busca; 
ve aora, y compara a estas 
las riquezas de Creusa. 
Tu vida, un suegro tan grande, 
la esposa de regia cuna; 
i aunque puedas ser ingrato, 
es mio y en mi se funda. 
A los quales presto... a que 
la prediccion de futuras 
penasr La ira en amenazas 
grandes siempre sobreabunda. 
Ouizâ me pesé el llegar 
adonde el rencor me empuja: 
me pesa aver hecho bien 
al que perjuro me insulta. 
Sabelo Dios: el que aora 
mi pecho en furor immuta, 
ciertamente un no se que 
de grande mi mente actua. 



LAODAMIA A PROTESILAO 



Salud embia (y desea 
el ir adonde la embia) 
a su esposo de Tesalia 



la tesala Laodamia. 

Que en Aulide te detiene 

el viento, tengo noticia. 



^o6 



OVIDIO 



Ay! donde estaba este viento 

al tiempo de tu partidar 

Entonces cl mar al remo 

resistencia hacer debia, 

y mui buen tiempo era entonces 

para boriascas marinas. 

Te hiriera assi mas encargos 

con expresiones mas vivas, 

pues tcngo cosas que quise 

decirte y no fueron dichas. 

Te vas de improvise; y era 

el viento en aura i)ropicia, 

no el que yo queria, el que 

la tripulacion queria; 

viento contrario a un amante 

i no a la marincria, 

que de mis brazos y cuello 

te arrancan a toda prisa. 

Kntonces dex6 mi lengua 

las voces mal proferidas, 

i a decirte el triste adios 

de por fuerza se limita. 

Sopla el Boreas, y sus soplos 

las vêlas llenan e hinchan, 

i ya mi Protesilao 

lexos de la patria dista. 

Mientras que yo pude verte, 

era el verte mi delicia, 

i mis ojos a les tuyos 

continuamente seguian. 

(Juando no podia verte, 

el ver tus vêlas podia, 

i tus vêlas un gran rato, 

entretuvicron mi vista. 

Mas despues que no te vi, 

ni las vêlas fugitivas, 

i que por mas que mirpsse 

el mar solo se veia, 

l'alto la luz de mis ojos 

y en tinieblas repentinas 

cai en desmayo, y en tierra, 



segun oigo, amortecida. 
Apenas mi suegro Iphiclo, 
acasto de edad antigua, 
i apenas mi madré pudo 
volverme con agua fria. 
Ilacen oficios piadosos, 
pero que no me servian. 
i me indignô que la muerte 
se ncgase a mi desdicha. 
Luego que yo volvi en mi, 
volvio el dolor a porfia, 
y mi legitimo amor 
mi casto pecho contrista. 
Los primores del peinado 
son inutiles fatigas, 
ni me agradan los adornos 
de las vestidur.is ricas. 
Como aquellas que de Baco 
frenetico tyrso instiga, 
io ando de aqui para alii 
adonde el furor me incita. 
Las matronas de Phylace. 
que frequente-j me visitan, 
me aconsejan y me claman 
que con regia pompa vista. 
Pues que, io vestiré ropas 
con la purpura teiiidas, 
i él los combates empeiîe 
baxo las murallas frygias? 
Cuidar io el cabello, mientras 
morrion su frente oprima? 
Que yo estrene nuevas galas, 
y él con duras armas sirvar 
Imito en estos descuydos 
tus cuidados de milicia, 
i quanto dure la guerra 
ha de durar mi acedia. 
Paris de Prianio, hermoso 
a dano de tu familia, 
quai huesped en mala fee 
se enemisô en cobardia. 



LAS HEROIDAS 



507 



lo queri ia hallasses f.iltas 

en la belleza aplaudida 

tle Helenn; o que clla en la tuya 

las hallase io querria. 

Tu, Menelao, que afanas 

por tu esposa en demasia, 

a quântos con tu venganza 

a continuo llanto oblicras! 

Dios en nosotros no cumpla 

ominosas profecias, 

i Protesilao a Jove 

sus armas cuelgue votivas. 

Pero temo, i siempre que 

la fatal guerra imagina 

mi memoria, corrc el llanto 

quai nieve que el sol liquida. 

Tenedos el Ilion, 

Simoente, Xanto, Ida, 

son unos nombres que en solo 

su sonido me horrorizan. 

Ni Paris, de Helena infiel, 

al robo se atreveria, 

a no tener para el lance 

sus fuerzas bien conocidas. 

Vino, segun fama, hecho 

de oro una preciosa mina, 

i ostenta la rica Troya 

el adorno con que brilla. 

Fuerte en armada y en tropa, 

nervios que la guerra animan, 

i era un rasgo de su reyno 

toda aquella comitiva. 

Por estas causas Plelena 

creo se dio por vencida, 

i creo que daîïar puede 

a Grecia por estas mismas. 

Io temo a no se que Hector, 

porque acu Paris decia 

que un tal Hector en la guerra 

batalla con mano invicta. 

Este Hector, sea quien fuerc, 

R.'vue Hispanique. — O. 



has de evitar si me estimas, 
i cuenta, cuenta que este 
(S nombre que no se olvida. 
]<!;ste evitado, tambien 
todos los demas evit;i, 
persuadido que por Troya 
muchos Hectores militan. 
Quantas veces intentares 
pelear, quiero que digas: 
<iLdodamia me jnandd 
(jtte mirase por su vida*. 
Si dé la suerte que Troya 
a la Grecia en fin se rinda, 
que se rinda enhorabuena, 
mas que no te cueste hcrida. 
Menelao, que pelée 
i a los troyanos embista, 
para que él le quite a Paris 
lo que antes Paris le quita. 
Abance, y pues vence en causa,, 
venza en las armas si lidia, 
i arranque su esposa de entre 
las esquadras enemigas. 
Tu causa es mui diferente; 
sea tu empeiio el que vivas 
y volver al dulce seno 
de quien te adora tan fina. 
Troyanos, a vno de tantos 
ruego vuestro azero exima, 
porque de su cuerpo herido 
correrâ la sangre mia. 
No le conviene la espada 
desnuda entrar en la liza, 
ni oponcr a los contraries 
su pecho hirviendo en ira. 
Pelée mas fuerte Paris 
por el amor que peligra; 
los otros hagan las guerras; 
Protesilao, caricias. 
Ouise revocarte; pero 
■ lunquc este animo ténia, 

3S 



5o8 



OVIDIO 



del temor de aj^ueri) infausto 
quedô mi lengua impc(ii(la. 
Partiendo ya para Troya, 
quando de casa salias, 
tropezaste en el iimhral, 
tropiczo que mal iiidica. 
Lo vi, me asusté, y conmi<io 
acâ en silencio decia: 
«Haga Dios que de su vuelta 
senales sean piopicias». 
Te lo digo, porqiie no hagas 
bravuras ni valentias, 
i llevcse el viento todo 
lo que este temor inspira. 
Se también el (pic la sut-rte 
con hado iniquo désigna 
al primeio de los griegos 
que ticrra de ïroya pisa. 
Infeliz la csposa que 
llore tan fatal priinicia; 
quiera Di(js que tû no quieras 
ser prompte para tu ruina. 
Entre las mil naves, sea 
la milesima tu quilla, 
i suUjue aguas fatigadas 
de las otras que la guian. 
Tambien te aviso que saïgas 
el ultimo de la misma, 
«pie no es Troya patria tuya 
para buscarla con prisa. 
Mas quando vuelvas, rntonces 
a remo y vcla camina, 
i en la que es nativa playa 
el pie presuroso fi.xa. 
O escondase cl sol de noche, 
o esté altissimo en su linca. 
Tu memoria con lu ausencia 
es mi dolor noche y dia, 
mas que en el dia en la noche, 
por quanto ella facilita 
a las matronas honradas 



sus mas honestas delicias. 

Mientras duermo me divierten 

ficciones de fantasia, 

que, como sean gustosas, 

aun divierten las mentiras. 

Mas, porque te représentas 

en imagen amarilla, 

i en querellosas palabras 

te quexas y te lastimas? 

Despierto: y los simulacios 

nocturnos adoro pia: 

ni hai ara en toda Tesalia 

(pie mis humos no reciba. 

Incicnso y lagrimas doy, 

(4ue rclucen csparcidas, 

bien como al derramar vino 

rapida liaina se aviva. 

Ouando el dia llegar.i 

(le tu vuelta y de mi dicha? 

i que, como antes la pena, 

me desmaye la alegria? 

Quando, quando los dos juntos, 

en amable compania, 

refcriras tus proezas 

en la famosa conquista? 

Narracion «pie, aunque me agradc, 

ha de ser interrumpida 

de luiestros miituos carinos 

en dulces alternativas. 

I aunque en estos intervalos 

las p.ilabras se rcsistan, 

cUiis mejoran la lengua 

pai-a que despucs prosiga. 

Despues, si Troya, mar, viento, 

mi memoria me repita, 

cae la buena esperanza, 

Y queda el temor cncimn. 

Aunque los vientos aora 

la navegacion prohiban, 

me angustia como que el mar 

con la exi)edicion se indigna. 



LAS HICROIDAS 



509 



Quien querrâ rêver la patria 
si el viento la proa agita? 
desde la patiia, vosotros 
navegais en esa guisa. 
El mismo Neptuno niega 
para su ciudad la via: 
adonde vais? Volved, pues, 
a vuestras casas nativas. 
Donde vais, griegos? Oid 
como el viento os contradiga. 
No es acaso esta tarda nza: 
de Dios es desigiiio y mira. 
Solo a vna adultéra torpe 
tanta gucrra solicita. 
Cainbiad las vêlas y el rumbo, 
pues la ocasion us convida. 
Ai, que os revoccj? Seau vanas 
las amenazas inaliguas 
a quien revoca; y las naves, 
lausto su destino sigan. 
Las troyanas mira.an, 
i miraran con mi envidia. 
isus muertos; que al fin la tropa 
contraria estarâ vecina. 
La nue va csposa a su esposo 
pondra la celada, y lista 
le ira dando vna por vna, 
las armas que necesita. 
Las armas darâ, y al darlas 
finezas hara expresivas, 
i este oficio para ambos 
dulzura sera continua. 
Saldrà con él; le dira 
que su regresso le intima, 
i que sus armas a Jove 
deben ser restituidas. 
Con el reciente mandato 
que en su memoria se fixa, 
cauto en pelear, su casa 
no la perderâ de vista. 



Ouando él vuelva, ella es précise 

tome el escudo, descifia 

el morrion, y en sus brazos 

le dé quietud y acogida. 

Mas nosotras, siempre inciertas, 

siempre el temor nos obliga 

a dar por hecho lo que 

j>uede ser aun sin noticia. 

Si bien mientras tû guerreas 

en tan lexanas provincias. 

tengo en cera tu rctrato, 

([ue en un todo te asimil.i. 

A él le digo mis carinos 

i las palabras debidas, 

le doy tambicn mis abrazos 

como a tu persona misma. 

Oeeme que es vna imagen 

algo mas que para vista; 

(la a la cera voz, y en ella, 

Protesilao, respira. 

A esta miro, y en mi pecho, 

como si fueses tù, habita, 

i quai si rcsponder pueda 

a ella, me quexo en mis cuilas. 

Juro por tu vida y vuelta, 

cosas para mi divinas; 

j)or las hachas del consorcio, 

que igualmente nos animan; 

por tu cabeza (la quai 

io la vea encanecida) 

i que puedas felizmente 

contigo reconducirla, 

juro que seré en tu suerte 

tu compaiiera individua 

o mue... ay! quanto lo temo! 

o a la guerra sobrevivas. 

Enfin, concluyo la carta 

con mandato en brève cifra; 

«Querido Protesilao, 

cuida de mî, de ti cuida». 



';rD 



OViDtO 



}!Y1M-:RMNF.S'I"RA a lynceo 



Al que df taiitos crmaiios 
ya es solo, escribe Ilj'pernestia; 
les demas, por sus esposas 
todos yacen en las huessas. 
Estoy encerrada en casa 
i con prisiones estrechas: 
el aver sido piadosa 
es la causa de mi pcnn. 
Porque no quise matar 
a mi marido, soy rea: 
executado el delito, 
séria gloriosa empressa. 
Mas quiero ser rejf assi 
que aver dado complaccncia 
a mi padre; y de haber sido 
inocente no me pesa 
aunque mi padre me abrase 
con el fuego de las teas 
nupciales, que no violé, 
i su ardor mi rostro encicnda; 
O mateme con la daga, 
que iniquamente me entrega 
para que, si no mi esposo, 
muera su es posa con ella. 
No hard que otra cosa diga, 
aun moribunda, mi lengua, 
pues de aver sido piàdosa 
no es posible me arrepienta. 
Debe arrepentirse Danao, 
como mis Iiei^manas fieras, 
porque los deiitos suelen 
tener taies consequencias. 
Me horroriza la memoria 
de aquella noche sangrienta, 
i en tremulas convuisiones 
se inhabilita mi diestra. 



Juzga que esta misma mano, 

que hacer tu muerte pudiera, 

al escribir que no hizo 

csa muerte tambien tiembla. 

Veré si puedo. Era el tiempo 

(Ifl crépuscule en la tierra, 

ultima parte del dia, 

de la noche la primera. 

Del grande Egypto al palacio 

vamos de Inaco las nietas, 

i el suegro Eg^'^pto , ignorante, 

recibio armadas sus nueras. 

Por todas pirtes lucian 

lamparas que el oro precia, 

i el impio incienso quemaban 

a su pesar las hogueras. 

El vulgo a Hymeneo llama; 

él fugitivo los dexa, 

i la misma diosajuno 

de Argos, su ciudad, se ausenta. 

Los novios, del vino alegres, 

en clamorosa frequencia, 

adornadas de guirnaldas 

sus bien ungidas cabezas, 

al talamo van contentos, 

talamo o pyra funesta; 

lecho ocupan, no de bodas, 

mas bien feretro de exequias.^ 

lacen todos ellos graves 

del sueiio, el vino y la cena; 

en alto silencio estaba 

Argos, descuidada y quieta. 

Me parece oir gemidos 

de los moribundos cerca; 

los oi en realidad, 

y lo que temia era. 



LAS HEROIDAS 



511 



Sin espiiitu mi cucrpo, 

toda la sangle se yela, 

i en el talamo nupcial 

carambano qucdé hecha. 

Como fragiles espigas 

a levé zefàro ondean, 

o del alamo las ojas 

que el frio viento estremezca, 

assi temblaba yo, o mas. 

Tû del sueno no recuerdas. 

porque el vino que te di 

te lo di para que ducrmas, 

Alentaxonme del padre 

las ordenanzas violentas; 

levantome, el hierro empuào 

con mano al temblor incierta. 

No te miento; a darte el golpe 

lo levante hasta tercera 

vez, y todas las très veces 

■de la mano se me suelta. 

Pero de nuevo forzada 

de la intimacion severa 

<le mi padre, aplico a tu 

cuello la daga paterna. 

El temor y la piedad 

del cruel delito me alexan, 

y rehusa mi casta mano 

tan exécrable odedicncia. 

Rasgada ya mi purpurea 

tunica, mesé mis trenzas, 

i en tono baxo conmigo 

razoné de esta mancra: 

«Hypernestra, un tiero padre 

tienes; agradarle es fuerza. 

Lynceo, de sus ermanos 

sea compaiiero, sea. 

lo soy muger, y soy joven; 

por genio y por anos tierna; 

manos blandas, hierros dui-os, 

no son cosas que se avengan. 

Muera! El duerme; a tus hermanas 



imita en la fortaleza. 

Es creible que ya a todos 

sus maridos muertos tengan. 

Si este azero en esta mano 

muerte alguna cometiera, 

se ensangi entaria en 

la que aora lo maneja. 

i\Ias el poseer nuestros reines 

no es causa para que mueran, 

si a iernos havian de darse 

de naciones estrangeras. 

Demos (^ue deban morir; 

mas quai es la culpa nuestra? 

o por quai delito mio 

scr piadosa se me niega? 

A que fin io con azcro? 

ni con ajmas vna hembra? 

Mucho mejor a mis manos 

les convienen lana y rueca». 

Assi me quexé; i mis voces 

con mis lagrimas se mczclan; 

y de mis ojos algunas 

sobre tu cuerpo gotean. 

Quieres abrazarme, y mueves 

tus manos a un soflolientas. 

Poco faltô para que 

en mi azero no se hirieran. 

Terni que el padre y sus siervos, 

temi que el dia viniera, 

i con estas voces mias 

enteramente despiertas. 

*Leva?ita pjompto, Lynceo; 

de tantos iû solo restas; 

esta, si no te dus prisa, 

sera tu iioche perpétua.^ 

Espantado te levantas, 

sacudes toda pereza, 

vees en mi timida mano 

el azero, mortal sena. 

Preguntas la causa; dixe: 

<.\ fictif ras Jiai nocJie. htixe apriesax 



m2 



OVIDIO 



lliiyes, me quedo, y teampara 

la noche con sus tinieblas. 

Kra ya de dia, y Danao 

sus yernos muertos numtra, 

y en la suma de dclitos 

vno le falta en la cuenta. 

Siente que faite vno en 

la flifunta parentela, 

i porque tù solo vives, 

que hai pocas mueites se quexa. 

De los cabellos me asse, 

))oi- los cabellos me lleva, 

Y, premiando mi piedad, 

en una carcel me encieira. 

Desde aquel tiempo esta Juno 

contra mi familia aversa, 

en que ïo de hembra en vaca. 

i de vaca en diosa queda. 

Ay! que es sobrado castigo 

mugir una joven bella, 

i hermosa como es aora, 

a Jove agradar no pueda! 

Al mavgen del padre rio 

se parô la vaca nueva, 

i con los cuernos no suyos 

se vio en las aguas paternas. 

Oueriendo hablar, por palabras 

solo los mugidos suena; 

l.i amedrenta su figura, 

su misma voz la amedrenta. 

A que huyes, infeliz, 

i en el agua te contemplas 

con assomjro, numerando 

los pies a tu forma agena? 

Tû del gi-an Jupiter dama, 

de quien Juno se rezela, 

de cespedes y de ojas 

te satisfaces hambrienta? 

Hebes en fuente, y te espantas 

al ver que sea tuya essa 

figura; y el ser herida 



temes de tus armas mesmas. 

Tù que antes eras rica, 

de Jove digna combleza, 

ya desnuda en el desnudo 

suelo, y no mas te recuestas. 

Por mar, por tierra, por rios, 

tus parientes, vas ligera: 

tf dan los rios el mar, 

te da camino la lierra. 

Por que huyes? o a que, lo, 

por los piel.igos vagueas, 

si tu misma huir no puedes 

de ti misma aunque lo intentas? 

Hija de Inaco, a do vas? 

Te huyes, te signes tu mesma: 

compaiiera de tu guia, 

guia de tu companera. 

El Nilo, que en siete bocas 

dominante en el mar entra, 

quitô a lo la figura 

de la furiosa becerra . 

A que refiero antiguallas 

que los ancianos me cuentan, 

quando mi edad da bastante 

motivo de mis querellas? 

Mi padre Danao y mi tio 

Egypto se hicieron guerra; 

nos echa de reino y casa, 

a pays lexano nos echa 

el tio, feroz, del solio 

i del cetro se apodera; 

el padre anciano y nosf)tros 

vagueamos en pobreza. 

Del gran numéro de primos 

rest() parte mui pequena; 

lloro los muertos, y lloro 

las que mataron por muertas. 

I.os primos, quarenta y nueve; 

hcrmanos, nueve y quarenta; 

ya perecieron: iguale 

mi llanto las dos catervas. 



LAS HEROIDAS 



513 



A rni porque vives tû. 
a tormentos me reseivan: 
que haria de mi el delito 
si cl mcrito me hace rea? 
lo, la centesima antes 
de parientes y parientas, 
moriié infeliz, viviendo 
mi primo por quien yo muera. 
Lynceo, si crcs piadoso 
con la piadosa Ilypernestra; 
si ères digno de esa vida 
<.\uc a su Costa te dio elhi, 
dame ayuda o dame muerte; 
i si muriere. te empena 



en entrej^ar mi cadaver 
a la pyra, aunque sécréta. 
Item: mis huesos banados 
de fiel liante les entierra; 
i sobre mi sepultura 
haz que se esculpa esta lelra: 
« ITypcj-Duicslia, desterrada, 
por iniqiio preiitio lleva 
de su picdad esta muerte, 
de. que a su csposo liber ta.> 
Mas quisiera escrebir; pero 
dcl peso de la cadcna 
esta cansada la mano 
i el temor quita las fuerzas. 



PARIS A HKLENA 



A ti, llelena, hija de Leda, 
Paris de Priamo da 
salud en esta; salud 
que sola me puedes dar. 
llablaré, o no necesita 
mi llama de esta scfialr 
que aun mas de lo que riuisiera 
mi amor se conoce ya. 
Ouiero mas bien que esté oculto, 
y bien oculto, con tal 
que corran tiempos de dicha 
sin temor de adversidad. 
Pero yo mal disimulo: 
quién el fuego ha de ocultar, 
siendo su luz claro indicio 
que dice donde él estâr 
Si tû espéras Cjue yo anada 
dichos al hecho real, 
ij me abraso: ve aqui un dicho 
nuncio de mi voluntad. 
Perdona si ya lo dixe; 
ni con ceno lo demas 



Icas, sino con semblante 

conveniente a tu beldad. 

Mucho estimé que mi carta 

ayas querido acceptar, 

i assi espero que del mismo 

modo acceptarme querr/is. 

Firme esperanza: pues Venus, 

que me ordenô viajar, 

me promete a Helena, y no es 

su promesa vanidad. 

lo he venido, no lo ignores, 

por mandate celestial, 

i para mi gran empressa 

gran numen es auxiliar. 

Un premio maximo pido, 

no indebido a la verdad: 

Cyterea de tu mano 

me diô palabra formai. 

Desde Troya al mar me cntrcgo, 

con tal norte y capitan, 

en nave que hizo Phereclo, 

un constructor singular. 



514 



OVIDIO 



Venus diô faciles auras, 

vientos con pi-ospcridad; 

tuvo en el mar nacimiento, 

tiene dominio en el mar. 

Persista: y pues templa el golfo, 

el de mi amor templarâ, 

porque tomen mis deseos 

puerto de tranquilidad. 

Mi fuego traxe conmigo, 

no lo halle aqui casual; 

v\ caus(3 el largo viage, 

desahogo a su volcan. 

No arribé aqui por errer, 

ni por triste tempestad; 

de proposilo mis proas 

se dirigieron acâ. 

lo no navegué con carga 

de algun mercantil caudal; 

el que tengo es grande, assi 

Dios lo quiera conservar. 

Ni vengo a Grecia curioso 

de ver ciudad y ciudad, 

puesto que las de mi reiao 

son mejores y son mas. 

Yengo por ti, y por li vengo; 

Venus con solemnidad 

te hizo mia: antes de ver, 

Helena, te Uegué a amar. 

■NU mente antes que mis ojos 

vio el perfecto original; 

la fama fue el primer nuncio 

de tu belleza sin par. 

Ni es mucho que ame yo, y tù 

de lexos me hieras, quai 

el arco hiere de lexos 

con fléchas de su carcax. 

Assi plugo al hado, cuyo 

ttnor no pucde variar; 

escucha la relacion 

dicha con veracidad. 

Mi madré encinta de mi, 



ya aquel peso natural 
iba por su graduacion 
al termino regular; 
suena entonces que da a luz, 
i con toda propriedad, 
en vez del feto animado, 
un encendido fanal. 
Se espant.i, y prompta refiere 
tan obscura claridad 
a Priamo; este a los vatcs, 
i estos se echan a sonar. 
Dicen que aquel hijo es iiaclia 
con la que Troya arder.i; 
dicen bien, pues ya en mi pecho 
emprende su actividad. 
Nazco; me llevan al Ida, 
yya en compétente cdad, 
dissimulaban quien era 
el cayado y el sayal. 
Pero mi aspecto y mi brio, 
aun en plebeya humildad, 
como claros testimonios 
prueban mi augusto solar. 
En medio del Ida denso 
liai apartado vn lugar 
a quien encinas y pinos 
dan frequcncia y vecindad. 
.\ este lugar no ha llegado 
la mansa oveja jamas, 
la cabra amante de rocas, 
ni el tardo buey a pastar. 
De alli via al mar y a Troya, 
prospecte particular; 
i un arbol en copa y tronco 
era mi apoyo y sitial. 
Ve aqui que a impression de hue- 
la tierra empieza a temblar; [lias 
lo cierto digo, y lo cierto 
aun apenas créeras. 
Presentoseme de un vuelo 
el céleste Fecial, 



LAS HEROIDAS 



515 



Tiieto (le Plejun y Atlante, 

que alas calça por talar. 

Lo que fue licito veer, 

sea licito contar: 

la vara de oro <;n su maiio, 

caduceo de la Paz. 

Vienen juntns Juno, Palas, 

Venus, belia trinidad, 

y al candido pie la yeiha 

se sintiô diviniziir. 

Sorprendime, y ytrto horror 

mi pelo llegô a ciiz^r. 

INIercurio dice: «Av /cinas, 

i]ue razoji de icmcr 110 has. 

Las très liti^an de liermosas; 

til, Jiiez compi oinissJoiial, 

scntencia quai de /as très 

vence en bella a las demas.y 

Para obligai-me, de Jove 

decreto intima efica/, 

y hecho el mandado, cl eamino 

del cielo vuelve a tomar. 

El animo recobré; 

recobrado, passé a aud;iz, 

i los cuerpos del processo 

voy en vista a registrar. 

Todas dignas de vencer; 

io temi en mi tribunal 

y sentencia que no todas 

su pleito pueden ganar. 

Desde entonces, mas me agrada 

la unaen su bella faz. 

Sabes quien? la que es de anior 

el principio y exemp'.ar. 

En ganarlo todas très 

tan empenadas estan, 

que intentan con grandes dones 

mi sentencia siîbornar. 

Juno me promete reinos, 

i Palas, heroicidad: 

io, entre poderoso y bravo. 



no sabia a que inclin.tr. 
Venus me dice sonriendo: 
*No te mueva el don falaz; 
porquc ambos tienen cl fonda 
lleno de temor y a fan. 
Io te daré objecta que aines; 
la hija de Led.i sera; 
es mas licnnosa que Leda, 
i por tu va la tendras.* 
A este don y a su belleza 
di la superioridad; 
i ella volviù victoriosa 
al cielo para triunfar. 
A poco fui (segun creo, 
cambiado en felicidad 
el hado) reconocido 
como principe real. 
Mi casa, alegre en un hijo 
que ausentô largo disfraz, 
puso este dia en sus fastos 
Troya por fiesta annual. 
I, como yo a ti, las damas 
me codiciaban galan: 
lo que tantas no lograron, 
tu sola puedes lograr. 
Hijas de reyes y heroes, 
para cl nudo conjugal 
mcpidcn; y aun a las nymphas 
fui amor, cuidado e iman. 
Pero todas para mî 
son fastidio y saciedad 
desde que de ser tu esposo 
tuve esperanza y solaz. 
Despierto; a mi ver te via, 
dormido, en vista mental, 
quando yacian los ojos 
con su dulce ceguedad. 
Que haras vista, si aun no vista 
robaste mi libertad? 
lo ardia; distante el fuego 
(jue me abrasaba voraz. 



5i6 



OVIDIO 



Ni debi yo por mns tiempo 

mi esperanza dilatar, 

sin conducirla a su fin 

en una armada naval. 

Ya la troyana segur 

taja este y aquel pinar, 

((ue podian dar madera 

vtil para cl arsenal. 

El Gart^aro se despoja 

de su robusto encinar; 

(le maderos me da el Ida 

numéro descomunal. 

la se doblegan los robles 

(jue las naves fundaran, 

i se entretexe la quilia 

con el fuerte costillar. 

Antenas anado, y vêlas. 

que a los palos seguiran; 

i en cada nave se pinta 

aquel dios su tutelar. 

En la nave que yo monto, 

Il diosa Venus esta, 

del consorcio fiadora, 

y Cupido su rapaz. 

Despues que a la armada en todo 

se pone punto final, 

yu se me manda que aprissa 

vaya el Egeo a sulcar. 

Mi padre y madré, los votos 

de mi voluntariedad 

detienen algo, y con ruegos 

los procuran retardar. 

Mi ermana Casandra estaba 

en fatidico ademan, 

suelto el cabello y queriendo 

ya las naves marear. 

*Adonde vas? exclamô: 

contigo incendia traerds, 

no sabes iii bien que fuego 

vas por el agna a buscarr* 

Verdadero vaticinio: 



en ti el fuego vine a haliar, 

que infiamma mi tierno jxcho 

y lo inflama sin piedad. 

Dexo el puerto, y siempre pude 

el buen viento aprovechar, 

hasta que en tu reino, Helena^ 

«lesembarcô sin desman. 

Recibiomt- tu marido 

con mucha hospitalidad; 

i esto tambien de los dioses 

fue providencia (spécial. 

El me mostrô por sî mismo 

quanto hai digno de observai- 

i tiene en Laccdemonia 

merito de raridad. 

Pero yo, que deseaba 

ver tu belleza y no mas, 

ninguna otra cosa vi 

que me pudiesse admirar. 

Te vi, Heiena; me pasmé, 

i en la intima cavidad 

del pecho introduxi) Amor 

nuevo placer y pesar. 

Semejante rostro al tuyo, 

quanto me puedo acordar. 

Venus ténia en el tiempo 

df mi arbitrio iudicia!. 

Si entrasses tû en aquel pleyto- 

como otra parte légal, 

Venus con razon pddia 

de su Victoria dud.ir. 

Grandes encomios de ti 

hizo la fama loquaz, 

y tu hermosura en cl mundo 

ya es milagro universa!. 

Una igual a ti en la Phrygia 

ni hai, ni la ha avido, ni havrâ;. 

de Oriente a Ocaso ninguna 

se te puede comparar. 

Creeme: que a tu belleza 

su aplauso es muy désignai: 



LAS HEROIDAS 



517 



casi maligna, la fama 

se ha quedado muy atras. 

lo hallo mucho mas en ti 

que quanto llegô a anunciar: 

al assumpto los elogios 

nunca corresponderan. 

Bien te amô Teseo, que el todo 

pudo a su placer notar; 

i el robarte despues fue 

su hazana mas racional. 

Quando exerces la palestra 

a la usanza nacional, 

desnuda entre los desnudos, 

feliz ocasion le das. 

lo le alabo que te robe: 

que te entregue es de admirar; 

presa tal debio tenerse 

con mano siempre tenaz. 

Antes yo permitiria 

mi cabeza cercenar 

<iue permitir te arrancassen 

de nuestra cama impérial. 

No es possible que mis manus 

te llegasen a soltar; 

ni, vivo yo, de mi seno 

te pudiessen separar. 

Demos te entregara: antes 

yo me avia de pagar, 

porque no fuera el amor 

todo el tiempo ociosidad. 

Porque o me satisfaria 

del precio en la integridad, 

o al menos de équivalente 

que fuesse proporcional. 

Hazte mia, y la constancia 

de Paris conocerâs: 

tendra fin mi llama amante 

en la de mi funeral. 

lo te preferi a los reinos 

ricos y grandes assaz 

«jue me prometia Juno 



con su poder libéral. 

\ precio, aunque precio summo, 

de poderte yo abrazar, 

f 1 don desprecié de Palas: 

el valor que hace immortal. 

Este, segun dixe, quando 

vinieron a litigar 

las très ante mi, y me eligen 

por su arbitro imparcial. 

Ni me pesa; ni tenida 

puede ser por fatuidad 

mi eleccion; io firme en ella 

sin contrabnlancear. 

Tu, digna de ser buscada 

a tal Costa y ansiedad, 

no hagas, te ruego, que sea 

mi esperanza ineficaz. 

Tu alto consorcio pretendo, 

ni indigno, ni désignai: 

creeme, que el ser mi espo.sa 

nada te deshonrarâ. 

El gran Jupiter y Electra 

fueron mi origen troncal; 

omito avuelos heroicos 

del intermedio lugar. 

Mi padre es gran rey dcl Asia,. 

reyno el mas rico y feraz 

y cuya immensa extension 

apenas se puede andar. 

Innumerablfs ciudades, 

techumbres de oro verâs, 

i los templos de los dioses 

dignos de su magestad. 

Troya, sus muros, sus torres 

(lificiles de expugnar, 

(jue construy6 con su lira 

Febo en musico compas. 

Que dire de los vecinos 

y el estado gênerai? 

Pin la gran Troya se estrecha 

su multitiid popular. 



^I8 



OVIDIO 



Las frygias madrés en tropas 

a tu recibo saldran, 

i el atrio nuestro no es 

de su numéro capnz. 

O! quan pobre es nuestra Acaya! 

porque es mas rica, diras, 

en Troya qualquiera casa 

(jue es en Grecia una ciudad. 

Ni quiera Dios que yo quiera 

a Esparta menospreciar; 

ta alli naciste; por ti 

tue feliz, es y sera. 

Mas ella es parca; tû digna 
<le toda pieciosidad 

V fausto; su parsimonia 

no dice con tu beldad. 

A tu beldad corresponde 
rica prodigalidad 
en tren, pompa, luxo, gala, 
y siempre con novedad. 
Quai sea en Troya el adorno 
de los hombres viendo estas; 
si los hombres assi, cômo 
las mugeres vestiranr 
Condesciende a mi deseo, 
i no quieras esquivar 
esposo nacido en Frygia 
porque naciste en Therapn. 
Phrygio es, y es de mi sangre, 
el que sirve el vernegal 
^i Jove y bebe dei nectar 
que en mezcla de agua le da. 
Phrygio es Titon, y robolo 
para su esposo vivaz 
la Aurora, que pone fin 
a nocturna obscuridad. 
Phrygio es Anchises, y Venus, 
madré de Amor y de amar, 
repitiô su compania 
del Ida en la soledad. 
Ni comp.irados aspectos 



y guerrera habilidad 
en armas, a Menelao 
juzgo no preferinis. 
Cierto no te daré suegro 
de cuyo horrible manjar 
el sol huye y atras vuelve 
con uno y otro alazan. 
Ni Priamo tuvo un padre 
que a su suegro hizo matar, 
i dio nombre al mar Myrtoo 
con segunda iniquidad. 
Mi bisavuelo en la Estygia 
no va a coger la falaz 
Iruta, ni quiere beber 
agua que lo ha de burlar. 
I esto a que? Si tu marido 
viene de aquellos; y el gran 
Jupiter cumo forzado 
es suegro de casa tal, 
dueno de ti en todo tiempo, 
o fea monstruosidad! 
e, indigno de tus delicias, 
en ellas se ve abundar! 
Mas yo en tiempo de la mèsa 
solo te puedo mirar, 
i alli hai cosas que no hacen 
a mi amor buen paladar. 
Me pesa del hospedaje 
quando yo le veo echar 
sus dos brazos a tu cuello 
con toda rusticidad. 
Revicnto y rabio de envidia, 
si todo se ha de contar, 
quando te abriga y fomenta 
baxo su ropa talar. 
Pero quando a vista mia 
osculos lilandos os dais, 
tomo el vaso, porque el veros 
el vaso puede estorvar. 
Baxo los ojos al tiempo 
que él te estrecha mas y mas: 



LAS HEROIDAS 



519- 



i entonces ni el alimento 

ni la accion puedo tragar. 

A veces lloré y frcmi: 

mas tû con jovialidail 

comenzabas a reir 

porque me vias llorar. 

A veces quise en el vino 

mis incendios ahogar, 

y es aiiadir fuego al fuego: 

sobre el amor la ebriedad. 

Por no ver este, y mas que este, 

vuelvo el rostre a otro liigar; 

mas promptamente por verte 

lo vuelvo azia donde estas. 

Dudoso, no se que liaccrmc: 

ver aquella libertad 

es pesar; pero no verte 

para mi' es mayor pesar. 

Quanto yo puedo, procuro 

mi furor disimular; 

mas se disfraza el amor 

con mascara de crystal. 

No te engaîïo: tû conoces 

mi passion y mi penar. 

<')ja]â que sola tû 

la conozcas! Ojalâ! 

Ah! quantas veces vinicndo 

mis lagrimas en raudal, 

volvi la cara, no dando 

parte a su curiosidad! 

Oiiantas conté, ya bebido, 

de algun amante el azar, 

i una por una mis voces 

te dirigi faz a faz! 

Baxo aquel nombre supuesto 

io me queria indicar; 

i el amante de ficcion 

soy yo, ampnte de verdad. 

Tambien, para poder yo 

palabras libres usar, 

fingia mas de una vez 



la embriagiiez con propriedad. 

De !a tunica un descuido 

(no lo olvido) casual 

mostrô tu pecho, y mi vista 

hasta alli pudo llegar. 

Mas candide que la lèche, 

que la nieve pura, y mas 

que Jove, quando hecho cisne 

a tu madic quiso honrar. 

Mientras me pasmo de ver, 

tuve por casualidad 

un vaso en la ma no, y de ella 

se me cayô sin pensar. 

Si a tu hija osculos dabas, 

con toda celeridad 

de la boca de tu hija 

los iba alegre a cobra r. 

la acostado los amores 

canté de la antigûedad: 

ya me explicaba por senas 

(lue se deben recatar. 

A Etra y Clymene, en tus damas 

principal y principal, 

por terceras de mi amor 

me atrevi a solicitar. 

Me responden solamente 

con temores y se van, 

iiyendo a médias mis ruegos 

sin oir la otra mitad. 

(juisiera Dios fuesses premio 

de certamen personal, 

y que el ganar la Victoria 

a Helena fuesse ganar. 

Hipomenes a Atalanta 

ganô en correr o volar, 

i Pelope a Hipodamia 

con otra velocidad. 

El fiero Alcides a Acheloo- 

tronche el frontil naturnl 

i posseyô a Deyanira 

a despccho del rival. 



520 



OVIDIO 



Con tal ley se arrojaria 
mi ossada seguridad, 
i tû sabrias que eras 
paga debida a mi afan. 
Aora, o bella! resta solo, 
solo resta el suplicar 
postrarme, abrazar tus pies, 
si esso me permitiras. 
O! gloria y honor de tu 
fraterno gemelo par; 
digna esposa, a no ser hija. 
de la suprema deydad! 
O siendo tu mi muger 
a Troya he de retornar, 
o Laconia para mî 
sera tierra sépulcral. 
No es la herida de mi pecho 
herida superficial: 
en las intimas medulas 
llegô ella a profundar. 
Acuerdome que esti) supo 
mi ermana vaticinar, 
diciendo que me heriria 
vna saeta celestial. 
Helena, no menosprecies 
vn amor que el hado da; 
assi faciles los dioses 
tengas a tu voluntad. 
Mas havia que decir; 
porque a boca liablemos mas, 
de noche en tu apartamento 
entrada me puedes dar. 
Tienes vergùenza? o temor 
acaso de adulterar, 
i violar la casta ley 
del Iccho matrimonial'' 
Ah! simple! por no decirte 
rustica! que? ignorarâs 
que esa tu cara se debe 
con la culpa acompafiar? 
O no ser bella, o no ser 



esquiva: mediu no liai; 

pues siempre estan en gran pleyto 

Ijelleza y honestidad. 

Del amor furtivo gustan 

Jove y la diosa del Mar; 

i Jove en amor furtivo 

le dio al mundo tu behlad. 

Si la sangre del amor 

es la virtud séminal. 

hija de Jove y de Leda, 

ser casta apenas podras. 

Quando estuvieres en Troya 

guarda entonccs castidad, 

i la excepcion de la régla 

sea yo, y ninguno mas. 

Defectos de aora. el future 

consorcio corregira. 

si Venus en promcter 

no me pretendio engafiar. 

Esto mismo te persuade, 

no Con su voz, con su obrar, 

tu marido; él esta ausente: 

se iria por no estorvar. 

Para ir a Ci^eta no tuvo 

mejor oportunidad. 

varon incompai-able 
en diestra sagacidad! 
Al partir te dixo esto: 
«.4 Paris lias de ru f dar, 
Helena, como a mi f mismo-» . 
Esto te dixo, y se va. 
Protesto que no obedeccs 
sus mandatos, claro esta; 
porque no tienes de mî 
ni cuydado ni piedad. 

1 tii espéras que un marido 
de tanta incapacidad 
pueda jamas conocer 

tus pri mores, o npreciar? 
Te cnganas: no los conoce; 
porque si cl fuera capaz 



LAS HKROIDAS 



521 



delbienqueen ti ticne.a vu huespcd 

le avia de confiiir? 

Aunque mi voz o mi luei/o 

no te ayan de incitar, 

desfrutemos un maiidi» 

<ie tanta commodidatl. 

Seremos necif>s de modo 

que excessos de neccdad 

le hagamos si no queremos 

tan buen tiempo aprovecliar. 

Casi por su misma mano 

tu amante te fiic a entregar; 

si él te mandô simplemente, 

logra su simplicidad. 

Tu estas sola; vo estoy solo; 

esta comun soledad, 

tû conmigo, yo contint > 

la podemos alivi.o-. 

Tu conmigo, yo contigo 

tîs gozo mui singular 

en lo comim: y de nochcs 

candidos dias har.i. 

Entonces, por qu;intos dioses 

ijuisieres te he de jurar, 

i me obligaré en palal)i:is 

<:on sacra legalidad. 

Entonces yo. si no es 

mi confia nza falsedad, 

dispondré que prompt.iinente 

vayas conmigo a reynar. 

Si temes el que te imput<ni 

ser mi espontanea sequaz, 

yo, yo sin ti seré reo 

(le esta criminalidad. 

Seguiré de tus ermanos 

y de Teseo el exemplar: 

ni otros te pueden movcr 

de mayor proximidad. 

Teseo te robô a ti; 

aquéllos, en rapto igual, 

las dos hijas de Leucippo; 



yo tendre- el quarto lugar. 

Surtida de armas y tropa 

mi armada troyana estiî: 

el viento y los remos brève 

el viage nos haran. 

Por las ciudades troyanas 

como reina pasanls, 

y que ères tû deidad nucva 

el vulgo (y bien) créera. 

Por donde quiera que passes 

olores perfumarau, 

y mucha victima sobre 

la tierra palpitarâ. 

Fadre, ermanos, madré, ermana> 

mil preseas te daran; 

las matronas, en fin, toda 

Troya te ha de regalar. 

Ay! que apenas decir puedo 

parte de lo que sera: 

mas mas de lo que refiere 

mi carta recebiras. 

Ni por este rapto temas 

que guerra nos seguira, 

i que la Grecia concite 

todo el poder militar. 

De tan tas robadas, c}uién 

se prctcndio rccobrar 

por armas? El miedo es vano 

sobre este particular. 

Los de Tracia, para el Borcas 

consiguen arrebatar 

a la liija de Erecteo, 

i la Tracia estuvo en paz. 

Jason se Uevô a Medea 

en su navio, y jamas 

fueron por esso los colcos 

a Tesalia a guerrear. 

Teseo, aquel raptor tuyo, 

de Creta se Uevô audaz 

la hija de Minos, y Minos 

de guerra no hizo seîïal. 



OVIDIO 



En csto hai menor peligro 

de lo que suele aviiltar 

cl micdo; y aver temido, 

despues siicle avergonzar. 

Finge si qiiieres, mns finge 

que vna grande guerra havrâ: 

tengo fuerzas, y tatnbien 

mis armas saben danar. 

Ni Asia cuenta mcnos gente 

que Grecia puede contar: 

ella de hombres y cavallos 

tiene gran fecundidad. 

Ni Menelao île Atreo 

mas animoso sera 

que Paris: ni aquc^l en armas 

se me puede aventajar. 

Aun nino, yo recobraba 

mis ganados, y a la haz 

de enemigos la bâti 

con derrota universal. 

Aun nino, en certamen vario 

de fuerzas y habilidad, 

jovenes venci entre quienes 

Ilioneo y Deifobo cstan. 

Ni juzgues que cuerpo a cuerpo 

soy formidable y no mas; 

donde me poncn el blanco, 

alli mi saëta da. 



No puedes dar taies hechos 

a tu esposo en tal edad; 

ni lo puedes instruir 

en mi arte de Hechar. 

Mas daselo. Nunca un Hector 

por ermano le daras: 

pon un exercito en contra, 

y Hector solo vencerâ. 

Tu no sabes lo que puedo. 

i no haces concepto igual 

a mi poder i al gran hombre 

que contigo ha de casar. 

En fin; tumulto de guerra 

por recobrarte no avrâ, 

o, si lo huviesse, los griegos 

a los mios cederan. 

Ni sufrir pot tal esposa 

hacer guerra tendre a mal, 
pues siempre los grandes prcmios 
certamen suelen causa r. 

1 tù tambien; si por ti 
todo el mundo en gênerai 
contienda, lograrâs fama 
por toda la eternidad. 
Firme espéra, y al favor 
de los dioses de aqui sal: 
de mî exige mis promesas 
llenas de fîdelidad. 



HELENA A PARIS 



Aora, despues que ha violado 
tu carta la candidez 
«le mis ojos, no es pequeiio 
favor mio el responder. 
Te atreviste, profanando 
de huesped la sacra ley, 
a solicitar en m£ 
la snnta conincal fee? 



Pues que? para esto Laconi» 
dio puerto a tanto vaxel 
i te recibio, cansado 
de sul carie al mar su tez? 
Aunque de pays estrano 
ères, sin recelo de él 
la puerta de mi palacio 
se te aliriô sin esquivez. 



LAS HEROIDAS 



523 



De obsequio t;i], tal injuria 

os pi prcniio o la merced? 

Ksta tu entrada, es de huespc-il 

de enemiyo cruel? 

Ni yo diido que mi quexa, 

aunque en sî tan justa es, 

([uexa rustica se llame 

por tu voto y parccer. 

Sea yo rustica, con tal 

que sea lionesta; con ta! que 

sea el lenor de nii vidi 

sin desliz y sin trave>. 

Si en mi semblante fiti^ir 

triste austeridad no se, 

ni ceîîudo sobrecejo 

ostento entre sien y sien, 

mi fama es pura, y hasta aora 

vivi sin crimen; ni hai quien 

de mi se pueda jactar 

en illicito placer. 

Por csso me admira mas 

tu confiada avilantez. 

o la causa que te mueva 

a esperarme por muger. 

Es quizâ porque Teseo 

me robô? i esso es querer 

que si fui vna vez robada, 

sea robada otra vez. 

Ni Te-^eo de mi rapto 

consiguio algun intçres, 

ni yo padeci algun mal, 

exceptuando el temer. 

Tal quai ligera expression 

me sacô a mas no poder; 

esto solo y nada mas 

Teseo de mî possee. 

Segun es tu libertad, 

passaria este cancel; 

Aie ini dicha que él y ta 

poco o nada os pareceis. 

Me volviô intacta; y su culpa, 

Rtvue Htsp.iHiçitc. U. 



inodfsto, liacc detrccer: 

(jiic al joven peso su hecho, 

por su liecho ya se vee. 

Teseo se arrepientc, y Paris 

le ha venido a suceder, 

I)orque mi nombre ande siempre 

en boca de este y de aquél. 

Ni por esto llevo mal 

<1 que tû me quicras bien, 

si es que el quf Hamas amor, 

amor y no ficcion es. 

Dudo, no poixjue tle mî 

i)ien satisfecha no esté, 

ni mi singular belieza 

<lexe yo de conocer, 

sino porque las mugeres 

son faciles de créer; 

y a lo que dicen los hombres 

no tienen palabra licl. 

Dices: <.Olras pecaii, rara 

malrona conserva el prcz 

de kofiesta.T) Ouien me prohibe 

ser de essas raras tambien? 

Por idoneo exemplo traes 

a mi madré, para que, 

a su exemplo, yo me rinda 

y dé mi brazo a torcer. 

Leda profcediô enganada, 

y su error es su broquel; 

I)oique el adultero en cisne 

se pudo y quiso esconder. 

Mas si yo he de delinquir, 

tomo puedo no sabeir 

ni algun error sera escudo 

con que me défend eré. 

Ella errô bien quando erré); 

i disculpa la preîiez 

con su autor. Mas, con (pié Jove 

fclice mi culpa haré.- 

Jactas llnage, avolengos, 

i el "rande nombre de rev; 



524 



OVIDIO 



mi casa, en clara nol^lcza 
no tiene que apetecer. 
Mi madré Leda, enganada 
con cl astuto doble/, 
me dio padre en Jove, (luandi) 
iih cisne creyô acoger. 
Cuenta aora de tu gonte 
el esclarecido ser, 
de Priamo y Laomodon 
el gcnealogifo tren; 
los qiiales venero, mas 
si es tu gloriosa altivcz 
ser Jove quinto de ti. 
respecte de mî es primer. 
Aunque yo juzgue que el reyiio 
troyano es de gran poder, 
no por esso ser mener 
*el del mio juzgaié. 
Demos que en gente y ri(|uezas 
tu patria pueda vencer; 
pero no me negarâs 
que tierra barbara es. 
En la rica carta tuya 
tan tas promessns se leen 
y talcs dones, que ellos 
las diosas pueden mover. 
A querer yo del pudor 
los limites excéder, 
tû la causa principal 
fueras de mi insensatez. 
O yo perpétua mi fama 
sin mancha he de mantener, 

mas bien a ti por ti, 
que a tus dones seguir^'-. 

1 aunque los estimo, assi 
mas se hacen agradecer 
las dadivas cuyo autor 
]es da precio, y no se que. 
mucho mas es que me amas, 
que te quisiste exponer 

por mî, y seguir tu es[)eranza 



por el mar y por el Lest. 

Quanto exécuta en la mesa 

tu amorosa intrepidez, 

procuro disimular, 

mas lo llego a conocer. 

Tal vez con ojos tan fixos, 

tan de hito en hito me ves, 

<|uc mis ojos a los tuyos 

no lus pueden sostener. 

Tal vez suspiras, y tal 

el vaso que yo dexé 

tomas, y por donde yo 

bebi tu vas a beber. 

Ah! quantas y quantas veces 

(icultas senas noté 

en tus dedos, en tus cejas, 

que me hablaban sin mudez! 

Quanto terni que mi esposo 

pudiesse llegar a veer 

senas tan mal disfrazadas, 

de que yo me sonroxél 

A veces dixe en murmureo 

brève, y aun largo tambien: 

^Este no ticne verguenza*; 

i en verdad vaticiné. 

En nuestra mesa redonda, 

baxo mi nombre tal vez, 

lei amo, porque hiciste 

con el vino el caracter. 

Que yo no creia esto 

con los ojos te indiqué. 

Ay de mi! que con tu escuela 

tu idioma supe aprender. 

A estas ternezas, el caso 

dado de condescender, 

me rendiria, y mi pecho 

caeria en esta red. 

Que es rara tu gentileza, 

ingenua confessaré, 

i la doncella mas digna 

te cjuisicra posscer. 



LAS HKKOIDAS 



525 



Sea otra sin délits 

leliz contigo. mas l)ien 

que en vn cstraiicrero amor 

îse desdore mi honradez. 

Aprende tû de mi exemplo. 

que se puede carecer 

de lo hermoso. y que es virtud 

abstenerse del placer. 

Muchos jovenes capazes, 

el que desearon cVee 

lo que tû: ni Paris solo 

ojos tiene y sabe veer. 

Tû no ves mas: sî ères mas 

temerario y descortes; 

ni tienes mas discrecion: 

si mas frente y sin reten. 

Ojalâ huviesses venido 

con tu rapido batel 

quando mil solicitaban ■ 

?;u dicha en mi doncellez. 

Al verte yo, fueras tû 

en el amante tropel 

el primero de los mil. 

Venia mi esposo me dé! 

Tardio vienes a un ctozo 

que ocupado esta y a un bien 

posseido; ya otro tiene 

lo que prétendes tener. 

Aunque yo dessearia 

ser en Troya tu muger, 

confiesso que disgustada 

con Menelao no esté. 

Dexa, pues, de combatif 

de mi pecho la cndeblez, 

ni quieras hacerle mal 

a quien dices quieres bien. 

La suerte de mi fortuna 

dexamcla mantener, 

ni en trofeos de mi honor 

quieras ornar tu paves. 

Mas Venus te promctio 



mi mano quando las très 

diosas a tu arbitrio y ojos 

presentan su desnudez. 

Una reynos te ofreciô, 

otra el guerrero laurel, 

i la tercera te dixo: 

<^De Helcna esposo lias de scr.y 

Oue las diosas celestiales 

apenas puedo créer, 

en competencia de hermosas. 

te escogieran por juez. 

I aunque es'io sea vcrdad, 

la otra parte ficcion es, 

< n que de aquella sentencia 

lui yo el destinado prez. 

La confianza en mi hermosura 

no es tan fuera de nivel 

([ue por el maximo don 

la delja yo comprehender. 

Contentome si los hombres 

precian mi buen parecer; 

l.is alabanzas de Venus 

son alabanzas con red. 

Pero no me opongo a ellas; 

antes, las concederé; 

pues por (]ué me lie de negar 

lo mismo que quiero ser? 

Ni te agravies tû si yo 

fui dificil en créer, 

porque en tamaîïos assuntos 

siempre es tardia la fee. 

Es mi primer complacencia 

que yo pueda complacer 

a Venus: la otra es, que a tanto 

me quisiste anteponer. 

(jue los honores de Palas 

y los de Juno tambicn 

son para ti, por Helena, 

cosa de menos valer. 

Luego yo soy tu valor, 

tu gran reyno y tu poder; 



526 



OVIDIO 



si no amo al que assi ama. 

dura y de hierro seré. 

Creeme, no soy de hierro; 

mas rehuso amar a quicn 

îipenas puedo pensar 

cômo mio pueda ser. 

A que fin labra la arena 

corvo arado y tardo buey, 

si el mismo tcrreno quita 

la esperanza de coger? 

Para los hurtos de Venus 

soy inexperta y novel. 

Dios sabe que al fiel esposo 

con fraude nunca burlé! 
Ahora, en el mismo escribir 

este furtivo papel 

haze mi letra un oficio 

que jamas supo él hacer. 

Feliz la que tiene uso; 

yo, sin practica a mi ver, 

sospecho que el de la culpa 

camino dificil es. 

El mismo miedo es un mal; 

yo en confusa timidez 

juzgo que todos los ojos 

mi escrito en mi rostro veen. 

Ni io juzgo falsamente; 

(jue murmura el vulgo se, 

V a un Etra me i-efiriô 

algunos rumores de él. 

Mas disimulad si acaso 

no intentais sobreseer; 

mas para que es desistir 

si dissimular podeis? 

Sigue cauto, pues la ausencia 

de Menclao, aunque dé 

mayor libcrtad, no da 

toda la que debe avei\ 

A estar ausente y distante 

Io precisô su interés; 

no fue no mas de ir por ir, 



fue porque fue menester. 
Estaba en ir indeciso. 
y yo Io déterminé 
tliciendo: « Ve, pero tni/a 
que iti vas para volver-». 
Alegre con el augurio, 
me besô y me dixo: « Ten 
cuidado de casa, haberes 
V del Iiuesped dardanel.* 
Contuve apenasta risa; 
mientras lucho a contener,^ 
nada pude rcsponderle, 
fuera de decir: «Lo /taré*. 

Aunque partiô para Creta 

felizmente su vaxel, 

nojuzgues tû ya por eso 

que todo se puede hacer. 

De tal modo ausente estd, 

que ausente mi guardia es: 

pues que? no sabes que tiene 

mui largas manos un rey? 

Mi fama de hermosa es carga; 

pues mientras mas me alabeis- 

en constante elogio, tanto 

terne con mas razon él. 

Essa fama que es mi gloria, 

es dano mio tambien, 

y ojalâ que yo enganase 

a su voz V a su pincel! 

Bella, doy sombra a mi esposo; 

honesta, segura fee, 

mi honeslidad, confiar; 

mi beldad, le hace temer. 

Me incitas a usar de un tiempo. 

dado aposta' y a placer, 

y a desfrutiir del niiirido 

la commoda sencillez. 

(iusto y temo; ni se acaba 

mi animo a resolver, 

y el corazon quiere y huye 

<-n un incierto vaybcn. 



LAS HEROIDAS 



527 



Mi esposo ausente, tù solo, 
y, en mutuo corresponder. 
es mi belleza tu encanto, 
la tuya mi encanto es. 
Largas noches conversamos 
ya juntos una otra vez, 
ay de mi! tû cai-inoso, 
y los dos en vn quartel. 
Veo que todo convida 
al termino de! querer; 
mas el temor me retarda 
por un cierto no se que. 
A lo que persuades mal, 
ojalâ obligaras bien, 
i mi cortedad assi 
diera su brazo a torcer. 
Injuria que a las que ofende 
vtiliza en ofender, 
V a mî me haria feliz 
violencia de esse jaez. 
Mientras niiio, résistâmes 
nuestro amor en su ninez, 
que agua poca apaga el fuego 
quando comienza a prcnder. 
Huespedes no han tirme amor; 
como ellos vaguea él, 
y al creerlo mui seguro, 
escapa a todo correr. 
Hypsipyle y Ariadna 
son testigos que hacen iVe 
de do5 esposns sin ella 
por su perfida dohlez. 
Tambien se dice que tii 
a tu amada Enone, o infiei, 
tu primer amor, dexaste 
con una ingrata esquivez. 
Ni lo niegues; sabe tû 
que saber quantc saber 
se puede de ti y tus cosas 
mi màyor cuidado fue. 
Fuera de que, aunque dessees 



constante permanccer, 

no podrâs, si los troyanos 

la seiial de leva den. 

Mientras hablemos a gusto. 

li.xada la noche esté; 

ve aqui, que soplarâ viento 

prospero para volver. 

Dexar.ls los nuevosgozos 

probados a média miel, 

y con los vientos tu amor 

vendra a desaparecer. 

Te seguiré, como quieres, 

i me iré a Troya mas bien, 

i pronuera yo del grande 

Laomedonte seré. 

No assi de la veloz fama 

el pregôn desprecio que 

se llene de mis oprobrios 

del orbe la redondez. 

Oue podrâ hablar de mf Esparta? 

([ué la Acaya quanta es: 

que del Asia las naciones? 

i que tu Troya tambienr 

Qué juzgaria de mî 

Priamo? que su muger? 

([ué tantos ermanos tuyos, 

y tantas nueras del rcy? 

Tambien, cômo podras tii 

esperarque yo sea fiel, 

sin que por tu exemplo mismo 

siempre receloso estes? 

Ouando qualquier extrangero 

fondo en nuestros puertos dé, 

tendra tu solicitud 

nueva causa de temer. 

<!. Adultérais me diras 

airado mas de vna vez, 

sin advertir que mi cuipa 

vna con la tuya fue. 

De un mal de que ères autor, 

censor te har.is y juez: 



528 



OVIDIO 



antes me trague la tierra 

que esto llegue a suceder. 

Mas las riq"ezas de Troya, 

y gran faiisto gozaié; 

tanto que podran los dones 

las promessas excéder. 

Purpura se me darâ, 

tissu precioso glacé, 

i con oro amontonado 

seré rica a titiplén. 

Digo, y perdona: tus dones 

no pueden equivaler 

al no se que con que Esparta, 

que posseo, me possee. 

I si yo fuesse injuriada 

alla en Troya, en Troya quién 

me socorrerâ? Que madré 

o que ermano imploraré? 

Jason prometio a Medea 

quanto pudo prometer, 

V el fajaz Jason, no obstante, 

la echô del patrio lintel. 

No hallô alli a su padre Eetes 

a quien poderse volver; 

no hallô alli a su madré Ipsea, 

ni a su ermana Calciopé. 

No temo tal; mas ni ella 

temia tal; y se vee 

que la credula esperanza 

se engana augurando bien. 

Las naves que aora en mar alta 

padecen borrasca cruel, 

f stuvîeron en el puerto 

con vn tranquilo placer. 

Me espanta la hacha sangrienta 

que tu madré en su prenez 

vio nacer de sî, poco antes 

<iue tû huviesses de nacer. 

La prediccion de los vates 

aumenta mi timidez; 

la prediccion es que Troya 



con fuego griego ha de arder. 

1 aunque Venus te es propicia, 

porque vencio en su interes, 

y su parecer dos triunfos 

logra por tu parecer, 

temo assi las otras dos; 

que si tû fuiste su juez, 

por ti perdieron el pleyto 

que no querian perder. 

No dudo que, si te sigo, 

guerra se prépare cruel; 

ay de mi! si nuestro amor 

cifie espada y viste arnes? 

Hippodamia de Atrace 

a sangrienta lid dio pie 

entre hemonios y centauros, 

turbado el nupcial placer. 

No es Menelao tan lento 

en su ira y su deber. 

ni îo son mis dos ermanos, 

ni el buen Tyndaro lo es. 

Por mas que jactes proezas- 

«le tu brava intrepidez, 

esse lenguaje no dice 

con esse semblante bel. 

Tu cuerpo no es para Marte,. 

es para Venus mas bien; 

los fuertes, a guerrear; 

tù, Paris, siempre a querer. 

El Hector que tanto elogias» 

haz tû que por ti pelée. 

pues otra milicia quadra 

a tu obrar y procéder. 

Yo usara, a ser mas audaz 

y atenta al proprio interes, 

aprovechese la dama, 

(jue sus cuentas sepa hacer. 

C) renunciando al pudor 

lo haré yo misma tal vez, 

i con el tiempo a tu instancia 

por vencida me dart^. 



I,AS HEROIDAS 



520 



Pcro te das niucha prisa, 
y aun estA en verza tu mies; 
tu desseo en la demora 
quizas tend ni madurez. 
Oue a solas y boca a boca 
iratemos el punto quies; 
se tus intentes, y lo 
<]uo Hamas coloquio se. 



Aqui la carta, testigo 
del secreto interior, dé, 
cansada mi mano, fin 
ai furtivo menester. 
Por Ciymene lo demas, 
y por Etra te dire, 
las dos mi fiel compania, 
las dos mi consejo fiel. 



LEANDRO A IIERO 



Yo, tu Leandro de Abydo, 
te cmbio a ti, Hero de Sesto, 
salud; que mas bien Ucvara 
si el mar calmasse su ceno. 
Si les dioses favorecen 
;>ropicios el amor nuestro, 
veriis, porque no me vees, 
mi carta con sobrecejo. 
No son propicios; que oponen 
rémoras a mis desseos, 
y estorvan que passe a nado 
mi ya conocido eslrecho. 
Vees tu misma el cielo obscuro, 
y aun mas que la pez de negro; 
alterado el mar, que apenas 
se le atreven bastimentos. 
llno, y esse temerario 
entre tantos marineros, 
que te entreg-^râ esta carta, 
ha salido de este puerto. 
Yo estaba para embarcarme; 
mas quando levaban ferro. 
vi que estaba toda Abydo 
en las torres de Y^igeo. 
Ni a mis padres recatara 
el amoroso comercio, 
i el que queremos oculto 
<piedaria descubierto. 



Kscribo al i)unto, y a esta 
carta dixe en aquel tiempo: 
» Vefeliz a que ic toqucît 
por blanca suette sus dedos. 
Quizd aplique el bello iahio, 
V tomalo iîî por beso, 
a romper cou niveo dienie 
la atadura del liniielo.>- 
Dicho esto en tono baxo 
con el papel, fuera de esto 
lo demas I.t hablô mi diestra, 
como se contiene en ello. 
Yo exercitarla quisiera 
mas nadando que escribiendo, 
y que eficaz me llevasse 
por un mar que es mi assueto. 
Ella es mas diestra en bâtir 
el mar quando esta sereno, 
aunque es diestra en expressar 
mis interiores conceptos. 
Siete noches van con esta, 
y para mf un ano entcro, 
que el mar brama alborolado 
y hierve en olage inquieto. 
Si en todas las siete noches 
mis ojos han visto sueno, 
prolongue el mar su alboroto 
como castigo severo. 



530 



OVIDID 



Para ver tu plnya, tristt- 
sobre una roca me siento, 
y alla va toda mi aima 
donde no puede mi cuerpo. 
La luz tambien que en tu torre 
es mi fanal y scnuelo, 

la veo en realidad, 
<) yo juzgo que la veo. 
Très veces me desnudé, 
dejando la ropa en seco; 
très veces tambien desnudo 
tenté el camino y el riesgo. 
Resistiô furioso el mar 

mis juvéniles intentes, 
y mientras nado, sus olas 
adversas me sumergieron, 

1 tù, viento el mas feroz 
entre los féroces vientos, 
por que me déclaras guerra 
con tan obstinado empeno? 
No contra el m;ir. contra mi' 
es, Boreas, tu desenfreno; 
que mas harias, si fuesses 
en el amor inexperto? 
Aunque tan frio, no nicgues 
que ardiste con vivo incendio 
de tu robada Orithya 

en el ateniense fuego. 
Si al ir tù a robarla, alguno 
te cerrasse el passcj aereo, 
de que modo sufririas 
el estorvo y el arresto? 
Aplacate, y dale al Aura 
un templado movimiento; 
assi Eolo no mande 
nada que te sea molesto. 
Suplica vana: antes él 
se enfurece con mis ruegos, 
y de las olas que batc 
a ning^na ponc freno. 
O! si Dedalo me diesse 



audaces alas y vuclo. 
no obstanle que el mar Icario 
muestre cerca el escarmiento! 
Yo a todo.salgo, y por todo 
passe, si al ayre me elcvo; 
yo arriesgado tantas veces 
sobre el salado elemento. 
Mas ya que el viento y el mar 
me niegan todo consuelo, 
acà repasso conmigo 
mi primer hurto y sucesso. 
Ero, cômo a prima nnche 
(porque es dcleite el recuerdo) 
(juando me escapé amoroso 
del domicilio paterno; 
dexando prompte en la orilla 
iguales vestido y miedo, 
por el liquide Neptune 
mevia mis brazos lentes; 
assistiame la Luna 
cen su tremulo réflexe, 
para ser en el camino 
mi oficioso cempanero. 
«Candida Luna, le dixe 
los ojos en ella puestos, 
favor! y tù, Monte Latmio, 
esté en tu memoria impresso! 
Ne dexa Endymien que tengas 
indolente y dure pèche; 
vuelve, pues, tu bello rostre 
a mi amoroso proyecte. 
Tu, diosa, por un mortal 
baxas del céleste assiento; 
ye mortal (valga decirlej 
es diosa la que prétende. 
Por no hablar de sus costumbres, 
(lignas de un divine génie, 
su semblante es de las diosas 
y en ellas de les mas belles. 
A ninguna en beldad cède, 
exceptuadas ta y Venus; 



LAS HEROIDAS 



531 



si no crées a mis dichos, 
vce y crée a tus ojos mesmos. 
Ouanto en esplendor te ce;ien 
todos los demas luceros, 
quando brillas con tus rayos 
c.indidos, puros y tersos; 
tanto a todas las hcrmosas 
la mia lleva de exceso: 
si lo dudas, tu luz misma 
es luz mui ciega por cierto.» 
Hablandole de este modo, 
o en otro poco diverso, 
yo me iba adelant.mdo 
mientras el agua cediendo. 
Las ondas reverberabaii 
con el luminoso aspecto 
lie la Luna, y fue la noche 
dia claro en lucimiento. 
No Uegaba a mis oidos 
o voz, o sonido, o cco, 
mas del que hacia en el agua 
mi preciso batidero. 
Solos los alcyones suenan. 
no olvidando el fin funesto 
de Ceyx, un no se que 
de dulcissimo lamento. 

V ya cansados mis brazos 
del fatigoso gulpeo. 

brève espacio sobre el agcja 
me incorporo y pongo enhiesto. 
Luego que la luz descubro, 

V la descubri de lexos, 
dixe: «-l/////i?i;w cstd 01 e//a, 

V mi luz en aquel piicrlo^. 
Al punto cobraron brio 
mis debilitados miembros, 
y el agua me parecia 

mas docil y levé peso. 
El amor (^ue en mis entraîïîis 
arde y ardiô Mongibelo, 
con accic)n contraria impide 



del frio mar los efectos. 
Mas se me acerca la playa 
quanto mas a ella me acerco, 
y mas me agrada el camino 
(juanto la distancia es menos. 
Quando ya pude ser visto, 
viendome me das aliento, 
pues tus ojos en mi influyen 
robustez y vigor nuevo. 
Nadando procuro dar 
cspcctaculo a mi dueno 
agradable; y a su vista 
l'is brazos con arte juego. 
Con trabajo estorvô el ama 
que viniesses mar ;identro 
a reccbirme, lo vi: 
ni padeci engano en verlo. 
Mas no pudo ella estorvar, 
aunque te ibaconteniendo, 
<[ue la orilla liumedeciesse 
a tu pie candide y tierno. 
Me abrazas; despues tu boca 
habla con felices hechos, 
dignos que los dioses passen 
el mar para merecerlos, 
Del hombi-o tu manto quitas; 
me lo das para fomento, 
y de las olas banado 
enjugaste mi cabello. 
Lo demâs, la noche y torre 
y nosotros lo sabemos, • 
como la luz, que es mi norte, 
y mi pharo en mar incierto. 
lo no podré numerar 
liis dichas de aquel congresso, 
si del mar del Helesponto 
gotas y algas no numéro. 
Ouanto se abrevia el espacio 
del dulcissimo recreo, 
t;into la inaccion y el ocio 
se desaloxa del puesto. 



532 



OVIDIO 



]ba ;i desterrar la noche 
<le Titon, marido viejo, 
la esposa Aurora, y brillaba 
su fjrecursor mensajero. 
Espesamos los carinos 
;i porfia y sir. concierto, 
quexandonos que la noche 
se havia ido en un momento. 
Aspera me reprehende 
la aya por <|ue me detengo; 
al frio mar me encamino 
y mi amada tone dexo. 
Nos despedimos llorando. 
V al Helesponto me entrego, 
volviendo hazia ti la vista 
mientras nndo y mientras puedo. 
Creeme: quando alla voy, 
nadador me considero; 
mas porquede ti me aparto, 
soy naufrago quando vuelvo. 
Al ir a ti, descansado 
es el camino y ligero; 
al volver de ti, el camino 
es montana de mar muerto. 
Violente torno a mi patria 
(quien Uegaria a creerlo?) 
i con mas violencia ahora 
en mi patria me detengo. 
Por que a los dos, tan unidos, 
sépara el mar intermedio? 
por que un animo tan uno 
esta en lugares diverses? 
O tengate a ti mi Abydo, 
<i tengame a mi tu Sesto: 
tanto mi pueblo te agrada 
quanto me agrada tu pueblo. 
Por que, perturbado el mar, 
me perturbe yo y me altero"- 
por que el viento, causa levé, 
me impide con grave efecto? 
Los encorvados dclfines 



ya nuestro amer conocieron: 

y juzgo que ya los peces 

no me juzgan estrangero. 

De mis continues viajes 

se vee en ej agua el sendero, 

como el carro repetido 

lorma en la tierra serruede. 

Quexeme que el nadar era 

mi fréquente unicomedie; 

V tle que el viento me quite 

el unicu aor.'i me quexo. 

Cane el Helesponto espumas 

arroja en elas sobervio, 

(jue aun en puerte los navios 

ne estan de peligro essentos. 

Quando este mar tome') el nombre 

por el case lastimero 

de Heles, havria sin duda 

un temporal tan desheche. 

Kue Ileles-pouto, y quedé infâme- 

este mar por tal sucesso; 

y para evitar mi dafie 

me da en su nombre recelé, 

Envidie a Phrixo, seguro 

de este mar turbado y crespo, 

oprimiendo el vellon de ero 

a aquel famoso carnero. 

Ni prétende este socorro, 

ni el de un navio prétende, 

con tal que el agua permita 

el que la corte mi cuerpe. 

Mas arte no nécessite 

que poder nadar y hiego, 

yome seré mi navio, 

mi pilote y passagère. 

Ni Cynosura del Tyrio, 

ni Hélice sige del Griego, 

que mi amor nortes comunes- 

no signe en su derrotero. 

.\ Andromeda miren unos, 

estes la Corena, aquellos 



LAS HEROIDAS 



53.^ 



a Calisto, ossa de Arcadia, 

que brilla en el Polo yerto. 

El signe que Jove y Baoo 

amaron, y el que amô Perseo, 

l)ara tomar nimbo fixo 

ni lo cuido ni lo observu. 

Yo estrelia mas fixa, kiz 

mas indéfectible tengo, 

en cuya guia mi amor 

sin errores va derecho. 

Como la mire, iré a Colcos 

y a los mas remotos senos 

del Ponto, y por quanto auduvo 

l'Argos en el mar immenso, 

me aventajaré nadando 

;il mismo joven Palemo 

y al que, tocando una yerba, 

«lios al punto quedô hecho. 

Si al nadar, flacos los brazos 

«lel continue movimiento, 

por la immensa mole de agua 

como arrastrando los llevo, 

quando les digo: «Ea, brazos, 

del trabajo noble precio 

i>s daré, y tendreis vosotros 

de mi seiïora en el cuello», 

al instante cobran brio, 

i esforzados van al premio, 

como el cavallo que arranca 

en el certamen Eleo. 

En fin; mi amor es la estrelia 

que me abrasa y que yo atiendo: 

por ti me sigo, o luz clara. 

mas digna del firmamento! 

Digna si de el, mas aun 

de mantenerte en el suelo; 

n dime por que camino 

se vaya desde aqui al cielo. 

Acâ estas; pero a tu amante 

se escasean los contentes, 

pues quando se inquiéta el mar. 



por consiguiente me inquiète. 
Que me sirve que no esté 
el mar anche de per medio, 
si el estrecho, per ser tal, 
para mi ne estorva menos? 
Dudo si mejor .séria 
vivir en el orbe extremo, 
y tener a igual distancia 
la esperanza y el objecte. 
Aora que estoy tan cercano 
esta mas vivo el incendie; 
espero siempre, y no siempre 
se possee lo que espère. 
Tan vecine, con la mano 
casi toco lo que quiero; 
mas la vecind.id sin logro 
es un dolor sin consuelo. 
Este es intentar coger 
frutas fugitivas; este 
es con el agua a la boca 
quedar burlado y sediento. 
Con que, para conseguirte, 
del mar arbitre dépende? 
y nunca seré dichoso 
siempre que corra mal tiempo.^ 
I siendo el viento y el agua 
le mas levé y mas incierto, 
el viento y agua han de ser 
de mi esperanza cimiente? 
.Si es aora assi, que sera 
quando el mar esté revuelte 
por las Pleyades. Bootes 
y por el cabrio Olenio? 
O ne conozco que soy 
temeraricimente ciego, 
e entonces mi amor incauto 
me ha de echar al agua el pecho, 
Porque no juzgues que anuncio 
un temporal que esta lexos, 
de mi empeiiada promessa 
las prue,bas te dire presto. 



534 



OVIDIO 



Como el mar algunas noches 
piosiga en su desconcierto, 
la experiencia de ir nadando 
he de hacer a todo riesgo. 
Si quedo vivo, sera 
felice mi atrevimiento; 
() a mi amoroso ciiidado 
termine pondre si muero. 
Que hazia essa parte me arrf)je 
la marejada desseo, 
y que en tu puerto descansen 
en paz mis naufragos miembros. 
Lloraras, y en tu contacto 
daras honor a mi cuerpo; 
diras: « Yo he sido la causa 
de que muera este viaiicebo*. 
Reconozco que te ofende 
<ie mimuerte el triste agûero, 
y que esta parte de carta 
con disgusto estas leyendo. 
Aplacate en essa parte, 
y con instancia te ruego 
-que para que el mar serene 
unamos los votes nuestros. 
Brève tregua es necessaria 
mientras alla me transfiero, 



y una vez puesto yo alla, 
sea el temporal eterno. 
Ai tiene mi navio 
apto arsenal y astillero, 
y para imbernar seguro 
los mejores muelle y seno. 
Ai mi dulce morada 
el Boreas me tenga presse: 
entences para nadar 
tendre pereza y rezelo. 
Entonces al sordo mar 
no dire algun improperio. 
ni me quexaré que este- 
para un nadador funeste. 
Detenganme ai vientos dures, 
al par de tus brazos tiernos, 
dos causas que en igual fuerza 
me impediran el régresse. 
Quando el tiempo le permita 
usaré mis quatre renies; 
cuida tû que nunca faite 
la luz para mi govierno. 
En tanto, por mi pernocte 
mi carta centige, y dentro 
de poco la seguiré 
si al vote sigue el sucesso. 



HERO A LEANDRO 



La salud que me embiaste. 
Leandro, en palabra o letra. 
para que sea efectiva 
€s necessario que vengas. 
Qualquier tardanza es prolija 
que nucstro placer difiera; 
perdoname si lo digo, 
amo, y amo sin paciencia. 
Igual fuego nos abrasa; 
mas soy desigUal en fuerzas: 



crée que los hembres tienen 
mas fuerte naturaleza. 
Ceme es mas debil el cuerpo, 
lo es el anime en las hembras; 
ve desfallezce, sin duda, 
come tû mas te detengas. 
Vosotros, cazande o ya 
labrando campana amena, 
podeis divertirai tiempe 
en diferentes maneras. 



LAS HEROIDAS 



535 



Ya os ocup.iis en cl Foro, 
ya en la lubrica palestra; 
o al veloz cavallo el ciiello 
haceis docil a la rienda; 
<) poneis lazo a las aves; 
o usais anzuelo en la pesca; 
o passais alegi-e el tiempo 
en el vino y en las cenas. 
Mui lexos de mi esas artes, 
aun siendo menos intensa 
mi llama, nada que hacer, 
sino es el amar, me queda. 
Esso me queda, esso hago; 
y te amo con tal fineza, 
unico bien mio,. que 
no es possible se me créa. 
O hablo de ti con mi aya 
en recatada conseja, 
y de la causa me admire 
que tu venida suspenda; 
o, mirando al mar, al mar. 
que el odioso viento altéra, 
casi usando tus palabras 
le rino con aspereza. 
O quando su grave ira 
se aplaca un poco y da treguas, 
me quexo de que, pudiendo 
tu venir, venir no quieras. 
Mis amantes ojos manan 
lagrimas en mi querella, 
que con su mano temblona 
enjuga mi buena vieja. 
Mire a veces si en la orilla 
se reconozcan tus huellas, 
como si acaso estampada 
las conservase la arena. 
Para saber de ti y para 
escrebirte, inquiero atenta 
si ai alguien que a Abydo vaya.. 
o alguien que de Abydo venga.. 
Para que he de referir 



que mi labio amante besa 
los vestidos que aqui en casa, 
quando al mar te fias, dexas? 
Tramonta el Sol, y la qoche, 
que es mayoramiga nuestra, 
quitando de en medio el dia, 
da lugar a las estreilas. 
Al punto pongo en la torre, 
vigilante centinela, 
la luz, que es en tu camino 
senal clara y guia cierta. 
Luego cl retorcido estambre 
hilamos con huso yrueca, 
para enganar assi el tiempo 
con la femenil destreza. 
Si me preguntas que hablo 
mientras dura la tarea, 
solo el nombre de Leandro 
exercicio es de mi lengua. 
*'Juzgas si y a avrd salido 
de casa mi diilce *renda? 
digo al ama, o qiiizd terne 
(7 los su\os porque aiin vclaiû 
Juzgas si va se ha qnitado 
los vestidos y se après ta, 
vngietidose el cuerpo todo, 
con el licor de Miiierva?* 
Muestra que sî; no porque 
tenga empcîlo en mis ternezas; 
mas porque la pobre anciana 
con el sueîlo cabezea. 
Despues de poco le digo: 
« Va ciertamente navega; 
olas y espumas y a bâte 
coti brazos y manos Icntasy . 
Que no del hilado estambre 
toco en el suelo la hebra: 
f Va esta en mitad del Est r ce ho 
(decimos) a la hora de estât. 
A veces al mar miramos; 
otras con plegaria queda 



536 



OVIDIO 



pedimos que buen viage 

Aura. te dé lisongera. 

Por si percebimos voces, 

tenemos el oido alerta, 

y a qualquier levé ruido 

ya nos parece que llegiis. 

Enganada assi la noche 

fn su mayor parte, entra 

el sueno a hurtadillas, y 

de mis ojos se apodera. 

Sin querer tû quizâ entonces, 

hai^'o que conmigo duermas, 

obligandote a venir 

por mas que venir no quieras. 

Porque tal vez me parece 

te veo nadar ya cerça. 

o que, humedos todavia, 

los brazos al cuello me echas. 

Ya creo que te estoy dando 

la ropa con que te arreas; 

ya que los amantes pechos 

mutuamente se fomentan; 

y otras muchas cosas que 

debe callar la modestia, 

que si se hacen agradan, 

si se dicen avergûenzan. 

Ay de mi! que esta delicia 

es brève, y no es verdadera; 

porque si se ausenta el sueno, 

tû con el sueno te ausentas. 

O! estemos los dos amantes 

unidos con m.TS firmeza! 

y no tengan nuestros gozos 

imaginaria existencia! 

Por que passé tantas noches 

sin ti, viudas y yertas? 

por que, o ttojo nadador, 

haces costumbre la ausencia? 

Confieso que aun no esta el mar 

tratable al nado; mas era 

la de anoche aura mas dulce 



y mas templada marca. 
Por que no la apiovechaste 
siendo como fue tan buena? 
ni caminas previniendo 
la futura en tu cautela? 
I aunque se siguiesse otra 
tan favorable como ella, 
tiene aquella la ventaja 
de aver sido la primera. 
Diras que duré mui poco, 
y que luego el mar se altéra; 
yo dire que en mcnos tiempo 
vienes quando te das pricssa. 
De estar aqui detcnido 
no podias formar quexa, 
ni conmigo dano alguno 
tendrias en la tormenta. 
Ciertamente yo gustosa 
silvar los vientos oyera, 
y rogaria que nunca 
el agua estuviesse quieta. 
Mas tû, medroso del mar 
en gran mutacion de scena, 
si lo despreciabas antes, 
que hai hoy para que lo temas? 
Me acuerdo de tus venidas, 
en que intrepido te arriesgas 
con poco menor borrasca, 
si no en el furor la mesma. 
Quando te clamé *Assi cres: 
tejnerario en tus empressas! 
sera mi llanto y desgracia 
tu inirepidcz indiscreta??' 
De dônde este temor nuevo? 
a dônde huyô tu braveza? 
dônde esta el gran nadador, 
que las borrascas desprecia? 
No seas el que solias; 
se timido enhorabuena; 
camina en mar bonancible, 
V con seguridad cierta, 



LAS HEROIDAS 



537 



con tal que seas el mismo; 

con tal que, como assevcras, 

me âmes siempre y essa llama 

no pare en fria pavesa. 

No temo tanto los vientos 

que mis delicias alexan 

qu.into temo si tu amor 

a par del viento vajjuea. 

Temo que tu no me estimes 

tanto, que el peligro céda 

a su causa, o la fatiga 

mayor que el premio parezca. 

A veces temo si acaso 

esta en mi patria tu ofensa, 

y el no ser correspondiente 

a un abydeno vna sestia. 

Yo sufriré todo esto 

con niucha mayor paciencia 

que si de no se que dama 

dulces ocios te entrettn<îan; 

que Ueguen a ser tus brazos 

collar de garganta ajeiia, 

y que en nuevo amor termine 

de nuestro amor la carrera. 

Ah! Perezca yo antes que 

tal crimen tuyo me niera; 

y antes de ver yo tu culpa, 

veame tu culpa muerla. 

Ni hablo assi por que nie diesses 

indicios para tal prna, 

ni movida de la fama 

que haya esparcido tal nueva; 

mas porque lo temo todo 

(pues quién ama que no temar), 

forzandome la distancia 

a rezelar en la ausencia. 

Felices aquellas que, 

<le su amante en la presencia, 

ni temen las culpas faisas 

ni ignoran las verdaderas. 

Nos ensana a las auscntes 



la injuria fingida o hecha; 

y la verdad o mentira 

por igual desasossiega. 

Ojalâ vengas! o al menos 

de el no venir causa sea 

el viento, o tu padre, y nt) 

alguna amada manceba. 

Si se que hay alguna, crée 

que muero assi que lo sepa; 

si por tal culpas te tardas, 

por tal mi muerte accéléras. 

No haras ta!, que estas son vanas 

fantasias que me aterran; 

la envidiosa temj)estad 

por detenerte fjelea. 

Ay! con quanto embato y furia 

el agua azota la arena, 

y no dexa verse el dia 

escondido en nube negra! 

Ouiz.î la madré de Heles 

viene al Ponto a hacerU- exequias, 

y son lagrimas que llora 

las nubes que en lluvia suelta. 

() sea que su madrastra, 

diosa del mar, lo revuelva, 

porque tiene el nombre odioso 

de su entenada, en ('•1 muerta. 

Este lugar, como aora, 

es cruel con jovenes tiernas: 

Heles perecio en sus aguas, 

y él hace cjue yo perezca. 

De tus amorosas Hamas, 

o Dios Neptuno! te acuerda, 

para no impedir con vientos 

el amor que en otros reyna. 

.Si ni Amymone, ni Tiro, 

famosissima belleza, 

fueron Rmbas de tu amor 

vana fabula o novela; 

la hija de Antone, Ceycc, 

Alcynne, que es ya estrella, 



53« 



Médusa «intcs que tuviesse 

l,is viboras por guedeja, 

Laodice rubia, Celeno, 

que entre los astros se hospeda. 

y las demas, cuyos nombres 

retengo de las leyendas; 

estas cierto y muchas otras. 

segun cantan los poetas. 

l'aeron sin duda, Neptuno, 

objecte de tus ternezas. 

Por que tû, que tantas veces 

probaste de amor la fuerza, 

al mio el camino usado 

con torbellinos le cierrasr 

Vete en paz, y alla en mar ancha 

da batallas y haz la guerra, 

que este mar es lista angosta, 

que entre Europa y Asia média. 

Tû ères grande, y de ti es proprio. 

o agitar las naves gruessas, 

o empenar tu furor g'rave 

aun contra armadas enteras. 

No hace honor al dios del Mar, 

si a un joven que nadn, arredra; 

tal gloria para un estanque 

aun séria mui pequena. 

El es joven, noble y claro 

en generosa ascendencia; 

ni de Vlyses tu enemigo 

desciende por linea recta. 

De gracia, a dos libra en vno: 

el nada, y en l'agua mesma 

esta el cuerpo de Leandro 

y mi esperanza suspensa. 

.\(ira la luz iporque escribo 

ya a la luz de una candela) 

nos da prospéras senales 

y estrepitosa chispea. 

En la fausta luz mi ama 

rocio de vino echa: 

*Manana seremos mas» 



ella dice, y bebe ella. 

Nadando y viniendo, o tû 

•que en mi corazon te albergasL 

haz que manana seamos 

mâs, mas sin yerro de cuenta. 

Vuelvc al cuerpo, desertor 

de mi amorosa bandera. 

Por que sin ti tengo el puesto, 

t|ue contigo no es bien tenga? 

No temas: crée que Venus 

tu ossadia favorezca: 

nacida en el mar, al mar 

sabra allanar las veredas. 

A veces de ir yo nadando 

me suele ocurrir la idea; 

pero este es mar mas scguro 

l)ara hombres que para hembras. 

(}uando a Tryxo y a su ermana 

transporta de oro la oveja, 

por que Heles sola a este Ponto 

dio su nombre en su tragedi"»? 

Quizd temes que al volver 

tu robustez desfallezca, 

menguada en las dos fatigas 

de la venida y la vuelta? 

Pero los dos del camino 

partamos la diferencia. 

para concurrir y darnos 

del carino brèves pruebas; 

i cada quai retornemos 

assi a las ciudades nucstras: 

consuelo tal fuera poco, 

pero mas que nada fuera. 

Ojalà que o este pudor, 

cjue hace amarnos con cautela,. 

o a la fama yque-dirdn, 

el timido amor cediera! 

Amor y recato aora, 

mal juntos, peor pelean: 

yo dudo que seguiré, 

si el deleite o la decencia^ 



.AS HEROIDAS 



539 



Luego al punto que J.iMin 
Pagaseo en Colcus entr.i, 
tn su nave de rt-torno 
robada llcvô a Medea. 
Luego que a Lacedemonia 
<le Ida el adultero llega, 
con su presa a Troya vuelve, 
y es la presa suya Helena. 
Tii fréquente lo que amas 
buscas, fréquente lo dexas, 
y nadas quando aun las naos 
grave peligro recel an. 
Pero tû, joven invicto, 
vcncedor de olas sobervias. 
de tal modo las desprecies, 
que al mismo tiempo las temas. 
El mar sumerge las naves 
fabricadas segun régla: 
poder tû mas con tus brazos 
que ellas con sus remos piensasr 
Nadar quieres lo que évita 
la marineria exporta; 
y por lo comun naufragan 
los que en tal tiempo navegan. 
Ay de mi! que lo que exhorto 
persuadirlo no quisiera, 
desseando que mas fuerte 
que son mis consejos seas, 
como vengas y tus brazos, 
que ondas sacudan v venzan, 
estrechen en mi garganla 
la mas preciosa cadena. 
Mas siempre que al mar cerulco 
vuelvo la vista, pénétra 
y ocupa mi corazon 
no se que fria tristeza. 



.Ni menos sonada anoche 

imagen me desalienta, 

aunque <'n oblacif)nes sacras 

]>rocuré desvanecerla. 

Porque ceica de la Aurora, 

casi apagada la vêla, 

quando si se sueùa algo 

es ve-dad lo que se suefïa; 

Hoja mi mano del sueno, 

el estambre que liila suelta, 

y yo sobre la almohada 

fui a reclinar la cabeza. 

Pareciome alli que via, 

eon la mas Clara evidencia, 

un delfin que sobre el agua 

nada, y nadando forceja; 

y despues, que un fuerte embate 

contra la playa lo estrella, 

e igualmente al infeliz 

la ola y la vida lo dexa. 

Sea lo que fuere, temo; 

s( a lo que fuere, temas; 

ni te arrojes a venir 

sino en bonanza y mar muerta. 

Si no te atiendes a ti, 

«'S bien que a tu amada atiendas, 

t]ue si no viviendo tû, 

nunca podrâ vivir ella. 

Hai esperanza de calma, 

segun va las olas quiebran; 

el mar, pacitico entonces, 

hiende y corta a t^da fuerza. 

Intcrin, pues, el estrecho 

aun no abre facil la puerta, 

sca mi carta lenitud 

a detenciones molestas. 



Revue Hispanique. — (). 



540 



OVIDIO 



ACONCIO .V CM)!!'!'!': 



Dex.'i fl tcmor; que no iiinis 
otra vez; ciexa el temor, 
porque en tu primer |)n>messa 
esta mi satisfaccion. 
Lee esta carta; assi el mal 
que te aquexa iniiga veloz; 
que si una parte tan mia 
padece. padezco yo. 
A que' fin esse sonrojo? 
juzgo que honesto arrebol, 
como en el templo de Diana, 
dé a tus mexillas color. 
Pido el pactado himeneo, 
y no criminosa union; 
yo te amo como esposo, 
pero como galan, no. 
La formula es bien repitas 
de aquel porno que arrojé 
mi mano y cogio la tuya 
con purissimo candor. 
Alli hallarâs mi deseo, 
hallarâs tu obligacion 
de cumplirlo, sino es que 
tu fee huyesse con tu voz. 
Tal terni, y por ta! te aflige 
la divina indignacion; 
que tû te acordasses mas 
que la diosa, cra mejor. 
Aora tengo el temor mismo, 
y se hace tanto mayor 
quanto mi amorosa llama 
.se aumcnta en la detencion. 
Mi amor ninica fue pequeno; 
pero al présente mi amor, 
por la esperanza que diste, 
crece v crecc en su intrusion. 



Tu me di-stc la esperanza, 

mi afecto te la creyo; 

del hccho e-; Diana tesligo, 

testigo sin excepcion. 

Que me he de casar contigo 

(sea feliz la prediccion) 

jurô Aconcio a la gran diosa 

que aqui adoramos los dos. 

Assistio, y como présente 

estaba, el dicho notô; 

e inclinando la cabeza, 

dio el s/ con la inclinacion. 

Diras que yo te engané 

con fraudulenta ficclon; 

dilo, mas di que la causa 

del engano fue el amor. 

Que pretendiô aquella fraude.- 

Que seas mia pretendiô; 

luego el motivo de quexa 

lo es de reconciliacion. 

No soy astuto por genio, 

ni por practica lo soy: 

tû misma, tû misnia haces 

el que sea astuto yo. 

Si use de algun artiticio, 

fue ingeniosa operacion 

de amor, cjne por esponsales 

a ser mia te obligô. 

Aquel conyugal contrato 

e! Amor me lo dictô; 

el fue mi abogado y me hizo 

capcioso en la peticion. 

Llamese engaiio aquel hecho, 

y diganme embaydor, 

si es dolo de lo que se ama 

prccurar la po-^sesion. 



I.AS HF.K(MI)AS 



541 



Ves, aqui escribo otra ve.z 

suplico en repeticion : 

es este otro engano. y otro 

motivo de sinsahor. 

Si ofendo en amar, confiesso 

sera sin fin la ofension; 

te he de amar; y aiinquc no quieras, 

yo te he de amar, Dios es Dios. 

Roban otros sus qiieridas 

con belicoso furor, 

y en mî avrâ de ser delito 

mi cautelosa insciipcion? 

Dios haga que yo mas nudos 

dé al lazo que te ligo, 

porque en todo tu fee cpiede 

sin libertad y en prision. 

Restan mil modos; en tal 

cuesta suda mi passion, 

ni algun niedio avrâ de que 

no haga experiencia mi ardor. 

Aunque aya duda en que caigas, 

caeras sin redempcion: 

el exito esta en les dioses, 

mas por cogida te doy. 

Tu te librarâs de algunas; 

de todas las redes, no; 

pues las que Amor te ha tendido, 

mas de las que crées son. 

Si no aprovechan las artes, 

vendre al rapto y al valor, 

llevandote entre mis brazos 

y en mi amante corazon. 

No seré yo, por su hecho, 

de Paris reprehensor; 

ni de quien, por ser marido, 

en su brio fue varon. 

I yo... callo... aunque mi muerte 

del rapto sea pena atroz: 

la de no averte posseido 

es pena mucho mayor. 

Fueras menos belia, y fuera 



mas modesta mi aficion: 

tu misma hermosura a ser 

tan audaz me violenté. 

Tû haccs esto, y tus dos ojos, 

a quien ceden en fulgor 

las estrellas, y son ellos 

causa de mi inflammacion. 

Es causa el rubio cabello; 

tu cuello eburneo en candor; 

lus manos que ojalâ al mio 

estreclien, dulcc eslabon! 

el decoroso semblante, 

no rustico y con pudor; 

los pies, C(Mi quien los de Tetis 

no admiten comparacion. 

Yo mas feliz, si tuviesse 

mi eJogio mas extension; 

pero sin duda avrâ en todo 

correspondiente primor. 

Forzado de tal belleza, 

no es cosa de admiracion 

que en tu dicho yo buscasse 

de mi dicha el fiador. 

En fin, como yo te obligue 

a que hagas la confession 

de estar obligada, estes 

obligada a lo traydor. 

Odios sufriré por ello, 

mas deseme el galardon, 

pues los sufro, que el delito 

es de su fruto acreedor. 

.•\chiles robô a Hriseida, 

a Hesione Telamon, 

y siguio la una y la otra 

a su heroe vencedor. 

Norabuena que te enojes 

y me hagas acusacion, 

con tal que yo te possea, 

aun en tu airado rencor. 

Yo que he causado tu ira 

haré que sea mcnor, 



542 



OVIDIO 



si me das brève permisse 

(le ;iplacar tu inclignacion. 

Pueda yo cxponer mi liante 

en presencia de tu sol, 

y anadir al liante mio 

las voces de mi razon; 

y como los siervos hacen, 

del castigo por horror, 

extender a ti mis manos 

con rendida summission. 

Por que me acusas ausentc? 

Sepas tu jurisdiccion: 

cita, y manda, como duefio. 

que a ti vaya, y prompte voy. 

Aunque arranque mi cabelle 

tu imperiose remesson, 

i en mi rostro dexes seîïas 

cardenas de tu fuior, 

tode lollevaré bien, 

bien lo llevaré, a excepcion 

que a tu mane en castigarme 

ne resuite algun dolor. 

Ni con grilles ni cndenas 

me afianze tu rigor; 

pues mi amer a ti es mas tirme 

y mas segura prision. 

I saciada ya tu ira 

a teda satisfaccien 

tû te diras: «EsÉe ania 

cjn pacicncia superiûr!» 

Tû, al ver que todo lo sufro, 

diras con admiracion: 

*Este que sirve iati bien, 

sea mi hien sc?-vidor.» 

Yo, reo infeliz y ausente, 

aora padezce tu accien, 

y pierdo mi optima causa 

per no tener defensor. 

Mi culpa es aquel escrite 

que amor hacer me mandé, 

ni tienc être fundnmento 



toda tu acriminacion. 

Ser engaiiada conmige 

Diana no mereciô: 

ya que no quieras a mî 

cumple lu premessa a Dios. 

F.stuvo présente y vide 

en mi engaiio tu ruber, 

i en su eido que no olvida 

tus palabras conservé. 

Sean vanos les aglieres: 

père ella es la mas ferez 

en violencias, si vre agravios 

de su numen vengador. 

Testigo es de esta verdad 

el javali Calydon; 

pues mas que él contra Meleagru 

fue su madré Altea atroz. 

Es de aquella verdad misma 

otro testigo Acteon, 

creido fiera per sus canes, 

con quienes fieras maté. 

I aquella madré sebervia 

cuye cuerpo endurecié 

ei marmol, y hoi en Migdenia^ 

es lastimoso padron. 

Ay! Cydippe, que en decirte 

la verdad rezelo ye, 

no te parezca que esfuerzo 

mi interes en mi ficcion. 

Mas te la dire: a essa causa. 

freq'-iente indisposicion 

te ebliga al lèche en el tiempo- 

que el talamo te espéré, 

Diana te avisa, y se empena 

en que évites cl errer 

de perjura, y quiere en salva 

tu salud y religion. 

Ella, quantas veces tû 

te destinas a être amor, 

tantas en tu enfermedad 

te aplica su correccien. 



LAS HEROIDAS 



543 



No irrites la virgen diosa 

ni su inévitable harpon, 

que aun es tiempo de que aplaquc 

tu observancia su rigor. 

Dexa, pues, de extenuar 

tu cuerpo en febril ardor, 

y conserva tu belleza 

a mi dulce possession. 

Conserva cl florido aspecto, 

que incendio mio nacio 

mezclando al ampo de nieve 

l)landa tez. suave rubor. 

Padezcan mis enemi^'os, 

y el que me hace oposicion 

a que seas mia, lo que 

yo padezco en tu languor. 

Para mi en igual tormento. 

no se quai sca peor, 

<jue estes enferma o que estes 

<lesposada a otro garzun. 

A veces me aflige si 

de tu mal la causa soy, 

persuadido a que consista 

en mi dolo tu dolor. 

Desseo que sobre niî 

recaiga todo el liorror 

de tus perjurios, y sea 

mi pena tu redempcion. 

Solicite por saber 

de ti, con continuacioii 

por tu puerta al dissimulo 

voy y vengo, vengo y voy. 

De tu sierva y de tu siervo 

me informo con precaucion 

si te aprovechô el manjar, 

si el sueiio te aprovechô. 

Ay de mî! que ni enfermcro 

las medicinas te doy, 

ni toco tus manos, ni 

me apoyo en tu mullidor. 

Ay de mi otra vcz! al verme 



en tan ta separacion, 
y acaso te assiste otro 
([ue menos quisiera yo. 
Estrecha él tus bellas manos, 
se sienta en tu immediacion, 
odioso a los dioses mismos 
y con los dioses a nos. 
(.on pretexto de pulsarte, 
liace el papel del dotor, 
y de tus candidos brazos 
se apodera a discrecion. 
Se insinua mas, y hace 
boca a boca su expression; 
(jue comparado al obsequio, 
es premio mui superior. 
Quien te permitio segnr 
la mies mia con tu hoz? 
y para agena espéra nza, 
quien el camino te abrio? 
Ouanto tocas, no te toca; 
torpemente ères Jadron: 
del contacto y dcl intento 
levanta mano, traidor. 
Levanta mano, que de essa 
soy unico acreedor; 
si haces despues lo que haces, 
sera adulterio tu accion. 
Elige una que de otro 
no tenga ya prevencioii: 
si acaso lo ignoras, sabe 
que esse bien tiene senor. 
Si no me crées, se recite 
del pacto el formai ténor; 
si lo juzgas falso, haz que elia 
te repita la leccion. 
Salid del talamo de otro 
que os intimô execucion. 
Que haceis aï? Salid, pues 
que no hai lugar j)ara vos. 
I aunque alegues la palabra 
de otra humana convencion, 



544 



OVIDIO 



es respecte de la mia 

tu causa mui inferior. 

El primero despues de ella 

su p;Hdre te la obligé; 

ella a mî, que es mas propimiua 

de SI que el progenitor. 

Su padre te la promete; 

ella jura en mi favor; 

«'■1 dio hombres por testigos; 

mas ella una diosa dio. 

VA terne ser falso, y ella, 

de ser perjura el borron: 

acaso dudas quai de estos 

lemores sea el mayor? 

Si les riesgos de hija y padre 

pones en comparacion, 

a los efectos atiende: 

ella enferma, él con vigor. 

Los dos tambien competimos 

con diferente intencion: 

ni es igual nuestra esperanza 

ni es igual nuestro temor. 

Tù prétendes sin peligro; 

para mi sera peor 

([ue la muerte la repuisa; 

lu amarâs, y ya amo yo. 

Si lo justo, si lo recto 

te mereciesse atencion, 
dexarias de contado 
el campo libre a mi amor. 
Porque es el fiero rival 
iniquo competidor, 
vuelve, Cydippe, mi carta 
al tema de su sermon. 
El hace que estes enferma 
y que estes en aversion 
tic Diana; si haces por ti, 
deshazte de esse hacedor. 
El hace que tii peligres 
con tanta repeticion. 
O! muera por ti, y en ellos, 



quien tus peligros causé! 

Si expelieres y no amares 

al que Diana aborrecio, 

tu tendras prompta salud, 

yo la tendre sin question. 

Virgen, no temas, tendras 

salud sin intermission, 

con tal que el templo vénères 

de tu pacto sabidor. 

No en las victimas de bueyes 

se agrada el Siipremo Dios, 

sino en la fee sin testigo, 

que le presta el corazon. 

Unos por la salud sufren 

el cauterio y .'a seccion; 

otros toman los brevages 

del mas ingrato sabor. 

Nada de" esto es necesario; 

solo évita el deshonor 

del perjurio; guarda fee, 

y en ella a nosotros dos, 

A tu antécédente culpa 

da la ignorancia perdon: 

sin duda nuestro contrat© 

en tu olvido se escondio. 

Aora mi voz te lo acuerda, 

y tus maies con mi voz, 

que por m.is que los évites, 

ya tus domesticos son. 

Aun libre de ellos, si dando 

al otro la antelacion 

Hamas a la diosa al parto, 

que lo alumbre en su esplendor. 

Ella oirâ, y repitiendo 

aquello mismo que oyô, 

se informarâ de quien es 

tu esposo y del feto autor. 

Le haras voto: sabc elhi 

que prometes con ficcion. 

Jurarâs: sabe que puede 

mentirle quien le mintio. 



LAS HEROIDA.S 



545 



No se trata aora de mi; 

me inquiéta pena mayor: 

por tu vida es solamenti" 

mi congojosa passion. 

Tor que? ha poco te lloraron 

tus padres en riesgo atroz 

sin que les comunicasses 

tu culpa y tu obligacion? 

Porqué ignora n? A tu madrc 

es bien le hagas relacion: 

que en el caso no hai, Cydijjpe, 

molivo de tu pudor. 

Refierelo por su orden: 

([ue la primera ocasion 

de verte ocurriô en las fiestas 

de Diana, a que asistio. 

Oue luego que te vi, al punto. 

si tu advertencia notô, 

lixé en ti mi vista immoble, 

i omo el aguila en el sol. 

Que, absorto al verte, en senal 

del transporte y abstraccion, 

sin sentirlo, de los hombros 

el palio se me cay6. 

Despues, sin saber por donde, 

un porno hazia ti rodô, 

formadas en él las letras 

de una insidiosa inscripcion. 

Une por quanto, al leerla tû, 

la santa diosa escuchô, 

es vinculo de tu fec 

su divina atestacion. 

I para que ella no ignore 

de la escritura el ténor, 

dilefiel el contenido 

de aquella sacra leccion. 

«Casate con él, dir/i, 

que Dios da su bendicion: 

sea en bucnhora mi yerno 

el que por ti se jurô.» 

«Sea el que fuere, me agrada 



pues a Diana le agradô>; 

lai dira tu madré, si es 

una madré de razon. 

Mira, Cydippe; si acaso 

inquiere quien y qtial so\\ 

hallar.i que soy aqùel 

que la diosa apadrinô. 

La isla de Ceo, de quien 

el Egeo es ceiiidor, 

un tiempo de las corycias 

nimphas célèbre mansion, 

es mi patria. Si tambien 

te lisongea el honor 

de noble, puedo decirte 

que no es baxa mi extraccion. 

Soy por mis riquezas bucnn; 

por mis costumbres, mejor; 

y el amor, que es mas que todo, 

a ti misma me obligô. 

Siendo yo tal, nojurada, 

apetecieras mi union; 

jurada, la admitirias 

aunque tal no fuesse yo. 

La fléchera diosa en suenos 

escribirte esto mandé; 

esto me mandô escrebirte. 

siempre vigilante, Amor. 

De este dios las fléchas duras 

mi tierno pecho sintiô: 

guardatc tù de sentir 

las de aquella en su furor. 

Nuestra vida es una; ten 

de mî y de ti compasion: 

que dudas con vn remedio 

darles la salud a dos? 

Si lo aplicas y me acceptas, 

sonarâ el nupcial clamor; 

de las victimas a Delos 

teîïirâ la inundacion. 

Votiva manzana de oro 

pondéra alli, imitacion 



546 



OVIDIO 



del leliz porno, y dos versos 
dir;in la causa del don: 
«Con la efîgie de este porno 
Aconcio testificô 
que del otro la escrilura 



tuvo fausta execucion.» 
Porque tan proliia carta 
a tu debil complexion 
no fatigue, la concluyo. 
(ydii)pc, salud y adios. 



CYDIPPK A ACONCK^ 



lo terni mucho, y tu carta 
sin pronunciar la lei; 
para que por Dios no jure 
mi lengua sin advertir. 
Creo que huviera caido 
segunda vez en tu ardid; 
si no creyesses, te basta 
lo que una vez prometi. 
No debiera aver leido; 
mas si esquiva c incivil 
soy contigo, mayor ira 
de la diosa he de incurrir. 
Por mas que la obsequie y dé 
pio incienso y ambar gris, 
su favor mas de lo justo 
declarado esta por ti. 
Jactas que su tenaz ira 
es tu bi-avo espadachin: 
con su Hipolyto Diana 
apenas se porto assi. 
Virgen ella, por mi, virgcn, 
debiô a mi edad juvenil 
atender mejor: mas temo 
quiera en brève darle fin. 

(Hasta aqui Ovidio segu;j alga- 
nos, atinqne oiros créai que sca tant- 
bien suya la continuacion de esta 
carta, y por esso no excusa iradu- 
cirla). 



Sin que aparezca la causa, 
lento el mal echa raiz, 
ni halla 3'a la medicina 
remedios con que acudir. 
Créera slo? Estoy tan flaca 
y en ei vigor tan ruin, 
que en el codo erguirme apenas, 
y apenas puedo escrebir. 
Temo tambien el que alguno, 
a excepcion de mi nutriz 
que lo sabe, este carteo 
mutuo llegue a descubrir. 
Ella esta siempre de guardia 
de la puerta en el confin, 
y le responde que duermo 
al que pregunta por mî. 
Despues, quando del secreto 
el sueiio causa feliz 
por la larga detencion, 
no es facil de persuadir. 
Si vienen personas que 
sea duro no admitir, 
tose, y la fingida tos 
de estar yo alerta es clarin. 
Tomo otra vez la tarea 
v estilete de marfil; 
l)ien ves con quanta latiga 
escribi lo que escribi. 
Por mi vida! no eras digno, 
1.1 verdad valga decir; 



LAS HEROIDAS 



547 



mas soy mejor de lo que 
mereces tû y yo clebi. 
Por tu causa tantas vects 
-en mi salucl padeci, 
pagué y aun pago la pt^na 
de tu artificio sutil. 
Tal galardon da tu cli-^io 
a mi belleza gentil, 
causandome tanto mai 
el que bien te pareci. 
Si fea te pareciesse, 
sî: quisiera serlo, sî: 
fea no necesitara 
medico ni botiquin. 
Aora gimo alabada; 
aora con vuestra lid 
me danais; y mi hermosura 
es para heriime espadin. 
INIientras, no quieres céder, 
ni él se te quiere rendir; 
lo que tû para ti él quiere, 
y tu lo que él para sî. 
Yo, fluctuante de aquel modo 
que agitado vergantin, 
a quien viento y marejada 
traen de aqui para alli. 
Si se acerca el que mis i).i(irt;> 
dessean nupcial festin, 
al punto excesivo acceso 
me abrasa en ardor febril. 
]\Ii suerte en tal hynu-nei) 
sera cruel e infeliz, 
pues que Proserpina siempre 
a mi puerta dice: o^abridt,. 
Ya me avergiienzo: y auntjue 
mi conciencia se halia sin 
tielito, temo si en algo 
.a los dioses ofendi. 
Unos dicen que es acaso, 
otros con otro magin, 
que este esposo no t s accepto 



a los dioses del Z;ifir. 

No a mi; mas crée a la lama, 

que no te quiere eximir, 

y hai quien diga que me adobo 

con algun magico arfil. 

La causa del mal se encubre, 

él no se puede encubrir; 

yo peno, mientras los dos 

asperamente reiiis. 

No desprecies, como sueles, 

lo que aora voy a decir: 

si haces mal con el amor, 

<|ue hards con el odio? di. 

Si amando danas, prudente 

ama a tu cnemigo; y si 

tû me quieres conserva r, 

quierasme tu destruir. 

O el cuidado por tu amada 

te lo echas al borcegui, 

pues indigno, criminoso, 

fiero, la dexas morir. 

O si en aplacar la diosa 

tu suplica es vana y vil: 

a que jactas su favor? 

si esse jactar es mentir. 

Elige extremo: no quieres 

aplacarla: tû de mi 

no haces caso. Si 7io pnedes, 

ella no lo liace de ti. 

Nunca a Delos viera! o no 

la vieia quando la vi! 

Delos, del Egeo mar 

claro precioso matiz. 

Entonces, con mar en contra 

la nave empezô a salir, 

i aquella fuc hora menguada 

en que el viage emprendi. 

Con mal pie sali de casa, 

con mal pie hasta el puerto fui, 

con mal pie pisé a la nave 

:iu pintado camarin. 



543 



OVIDIO 



Dos veces, contrario el viento, 
se perdiô del nimbo el fil; 
miento, que no fue contrario: 
;uiucl viento fue feliz. 
Fcliz fue el que me retrae 
del via<îe en que me perdi, 
y el que me quiere .ipartar 
de donde debia Iniir. 
Ojalâ que hubiesse sido 
constante para impedir! 
nias quexarse de inconstancia 
en el viento es frenesi. 
Yo por la fama de Delos 
me daba gran prisa en ir, 
y a mi prisa era el vaxel 
lo que un zaguero rocin. 
A los remeros de tardos 

con frequencia zaheri, 

y que siendo el viento largo 
echaban trapo mezquin. 
De Mycole, Tine y Andro 
quando las puntas vend, 
y va la candida Delos 
se empezaba a descubrir: 

« Isla, dixe, que me hnves? 

quando de lexos la vi: 

« Que? en el s;ra)i finir como utiles, 

te prétendes zahi/llirK 

Casi al desuncir el sol 

del purpureo carrozin 

sus alazanes tostados, 

en el puerto fondo di. 

I quando los revocô 

a su Oriente de carmin, 

madré me mandô peinarme 

y al punto la obedeci. 

A la mano me dio anillos, 

al cabello oro de Ophir, 

y la tunica de gala 

que ella me vistiô, vesti. 

Promptas a venerar vamos 



a los dioses del pays, 

y ofrecemos roxo incienso 

con puro licor de vid. 

Mientras con sangre votiva 

tiîïe drl ara el petril 

mi madré, y en las entranas 

da al fuego que consumir, 

me lleva oficiosa el ama 

para ver y discurrir 

por otros templos que anduvo 

niiestro vago Ponlevi. 

Va los porticos passeo; 

ya viendo me suspendi 

los regios dones; ya estatuas,. 

pasmo en cincel o buril. 

Vi el ara estupenda que 

cuernos forman mil y mil; 

vi el arbol en que Latona 

se apoyô para parir. 

Vi, en fin, quanto era de ver: 

ni yo puedo referir 

quanto grande, raro, bello, 

Delos ostenta y yo vi. 

En este tiempo quizâ 

me viste, y te pareci 

de gran candor para ser 

presa incauta de tu ardid. 

Vuelvo al templo de Diana 

sublime en grada. Sy alli 

no hai seguridad, en donde, 

contra un intento malsin? 

La manzana a mis pies echas 

con este verso... o desliz! 

que por poco aora te juro 

lo que entonces prometi. 

Mi ama lo coge, lo admira; 

dixo: «/(fg»; lo lei. 

Yo lo lei, o gran poeta, 

gran poeta en el fingir. 

Al nombrar el matrimonio, 

en pudor me confundi, 



.AS HEROIUAS 



549 



y mis mexillas tin(') 
vn honesto carmesi. 
Fixé en mi pecho los ojos, 
modesta no los movi: 
mis ojos, que en tu designio 
te sirvieron de alguacil. 
Maligno que triunfas! (jual 
gloria pudiste adquirir? 
que? burlar vna doncella 
es tu hazana varonii? 
Con brf've escudo, y segur, 
acaso te resisti, 
como otra Pentesilea 
en el troyano motin? 
Ningun cincelado en on> 
amazonio tahali 
como el de Hypolita llevas, 
presea de tu botin. 
Gran trofeo! que supiste 
engaiîarme con mentir, 
y que cayesse en tu red 
vna inocencia puéril! 
Vna manzana a Atalanta, 
otra me vencio; y assi 
(lue otro Hipomenes seras 
es lo que debo inferir. 
Mejor fuera (si el dios nino 
te da condicion servil, 
niiïo de no se cjué hachas 
para encender y aburir), 
como honrado, tu esperanza 
con fraude no pervertir: 
yo ser pretendida, y no 
ser sorprendida, debi. 
Porqué al pretenderme tû 
no pensaste proferir 
tanto de ti que aun pudieras 
ser pretendido de mi? 
Porqué querias mas bien 
violentar que persuadir, 
siendo un esposo apreciable. 



red mas fuerte y mas sutil? 
La formula del jurar 
que te puede conducir? 
ni que la lengua atestigue 
con la diosa venatriz? 
El animo es el que jura: 
él no quiso consentir: 
i él solo puede quitar 
fee a las voces, o anadir. 
El proposito advertido 
es un essencial perfil 
del jurar; y no hai sin él 
vinculo de constrenir. 
Si yo voluntariamente 
nuestro consorcio ofreci. 
tu derecho y mi promessa 
haz, pues, valer y cumplir, 
Mas si quanto yo di es 
toUim vox, preterea nil, 
en vano alegas palabras 
vazias y al retintin. 
Yo no juré, aunque expresiones 
de juramento lei, 
ni en tal modo por marido 
te avia yo de elegir. 
Burla assi a otros, y valga 
por manzana un billetin: 
podras con él de los ricos 
los caudales adquirir. 
Haz que los reyes te juren 
darte sus reynos, y, en fin, 
sea tuyo quanto bueno 
el orbe contiene en si. 
Creote mucho mayor 
que Diana, tu protectriz, 
si poder tan eficaz 
tienes con solo escribir. 
Aunque esto he dicho, aunque es- 
tan firme en contradecir, [tuve 
aunque por ley y razon 
mi causa oré y la venci: 



550 



OVIDIO 



sin embargo, de Diana 
temo el sanudo bexin; 
y sospecho es suyo el mal 
que padezco y padeci. 
Sino, porqué qiiantas veces 
se acerca el nujjcial festin, 
tantas con mi enfermedad 
él se llega a interrumpir? 
Très veces a mi oido atenlo 
llegô Hymcneo y dio a hiiir; 
ya del talamo en el borde 
volvio atras con pie infeliz. 
Mal cebadas, sus antorchas 
casi no quieren lucir, 
y flojo el fuego en sus teas, 
no hace fuerza por subir. 
Su pelo distila olores, 
delicia de la nariz, 
y arrastra purpurea veste, 
brillante como rubi. 
Llega a casa, vee el temor 
de que estoy para morir, 
ni vee en ella les adornos 
que le deben convenir. 
El arroja las guirnaldas 
de su frente juvenil, 
y enjuga el fragrante amomo 
-del natural peluquin. 
Le avergûenza estar alegre 
en turba que oye gémir, 
y del vestid"o al semblante 
se vio cl rubor transferir. 
Yo, desdichada, entretanto 
ardia en fuego febril, 
y la ropa me era vn pesi) 
que no podia sufrir. 
A mis amorosos padrcs 
via llorar sobre mî, 
y del talamo a las hachas 
las del tumulo seguir. 
Diosa de la aljava de oro, 



perdon! a esta enferma oid; 

dadlc el socorro quesuele 

vuestiu ermano repartir. 

No es bien que Apolo a las causas 

de la muerte obligue a huir, 

y que tù la de la mia 

te quieras atribuir. 

Quando en valle umbrio al bano 

diste el ampo y el jazmin, 

imprudente yo, mis ojos 

en tus miembros diverti? 

() entre los diuses tus aras 

solas de incienso exclui.' 

o acaso mi mndre quisf» 

con la tuya competir? 

En leer un juramento 

consiste mi delinquir, 

y en dos versos poco faustos, 

que leidos aprendi. 

Tù, Aconcio, por mî le ruega, 

si en ti el amar no es mentir; 

y la mano que hirio, sane 

la herida y la cicatriz. 

Si lleva mal que, pactada, 

aun no soy tuya, por si 

hace que nunca lo sea, 

quando me quita el vivir. 

Viva yo, esperalo todo: 

pero la diosa, a que tin 

a mi me quita la vida, 

como la esperanza a ti? 

Ni tù créas que aquel joven 

a quien me destinan mis 

padres propasse el coto 

de lo honesto y lo civil. 

Cierto que me assiste quanto 

se le debe permitir: 

sabe que un lecho de virgen 

es mui sagrado fortin. 

Tambien pârece que tenga 

de zeloso un nescio quid: 



LAS HEROIDAS 



551 



a veces llora, y la causa 
no la quiere descubrir. 
Medroso en halagos, raro 
en el dar o recebir 
expressioncs, con voz baxa 
suya me suele decir. 
Ni me admiro lo conozca, 
si claras senas le di; 
pues me vuelvo de otro lado 
quando lo veo venir. 
No le hablo nada, y cerrados 
los ojos, finjo dormir; 
si toca en ellos, al punto 
quito su mano de alli. 
Gime, y ahoga en su pecho 
suspiros sin prorumpir, 
creyendo que me ha ofendido, 
y soy yo quien lo ofendi. 
Si yo, porque estas gozoso 
y te deleitas feliz; 
si yo, que te he declarado 
mi corazon y sentir; 
si yo hablara, diria que ères 
mas bien digno de incurrir 
en mi enojo, pues me tiendes 
red de marana tan vil. 
Me pides el visitarme: 
bello assumpto de pedir! 
Si de lexos me haces dano, 
que harias cerca de mî? 
No sabîa por que Aconcio 
fuesse tu nombre: ya si'; 
nombre agudo, proprio de 
quien distante puede herir. 
Aun yo no he convalecido 
de aquel pénétrante hastil 
con que lejano me heriste; 
porque es flechar tu escribir. 
A que has de venir aca? 
a ver mi cuerpo infeliz, 
doble triunfo de tu increnio, 



mas doble en el discurrir? 

Yo debil, postrada, exangiie 

mi color; creo que assi 

lo ténia aquel tu porno, 

fruto do infernal jardin. 

Ya sin la purpura y nicve 

de mi tcz mezcla gentil, 

parezco estatua de marmol 

que se acaba de esculpir. 

Ta) es la plata en la mesa 

de banqueté senoril, 

que el agua fria la suele 

en palida convertir. 

Si aora me vieras. negaras 

el que yo soy la que fui; 

diciendo que a blanco tal 

tu arte no has de dirigir. 

Me libertaras del pacto 

con que yo me obligué a ti; 

dessearas que la diosa 

olvide hacerlo cumplir. 

Quizcl har?s que otra vez jure 

contra lo que prometi, 

y para leer me embies 

otro nuevo boletin. 

Yo quisiera que viniesses, 

segun desseas venir: 

verias tu esposa enferma 

y reducida al telliz. 

Porque el remedio no ignores 

con que puedo revivir, 

del dios que en Delfos révéla 

los futures, lo inquiri, 

Respondio ^y aun no se quantO' 

la fama suele esparcir): 

«.SV qnexa el test j go que 

se fait ô a la fee y a si.>' 

El dios, los vates, mis versos 

esto dicen: vees aï 

los dictamenes de todos 

a tu desseo adherir. 



552 



OVIDK) 



De donde a ti tal favor? 

corrio niieva letfa, di, 

que, a los dioses grandes leidri , 

los S(jrprendio coino a mî? 

Si los dioses por ti estan, 

por ti los he de seguir; 

ya voluntaria y con gusto 

a tus votos me rendi. 

Tu dolo y mi juramento 

a mi madré descubri. 

y baxô al suelo los ojos 

su modestia femenil. 



Lo demas es de tu cuenta; 
i aunque en mi hecho excedi 
mi estado, hablarlo contigo 
y por carta no temi. 
Peso a mi deliilidad 
con la escritura anadi. 
y ya mi cansada mano 
no la puede i)roseguir. 
Mas para su conclusion 
que resta, sino concluir, 
que mi corazon al tuyo 
quiere vnirse? Adios, v fin. 



SAPHO :\ PHAON 



Acaso luego que veas 
letra de mano curiosa, 
podrâ suceder que al punto 
j)or mia la reconozcas? 
O acaso, si no leyesses 
de Sapho el nombre, su autora, 
ignoraras de quien 
te va\'a esta brève obra? 
Ouizâ estranas porque en ella 
la alterna elegia escoja, 
quando mi genio y mi numen 
me inspira lyricas odas. 
Mi amor es digno de llanto, 
i la elegia solloza, 
que al tanido de la lyra 
las lagrimas no se entonan. 
lo me abraso de aquel modo 
que, quando los Euros soplan 
el fuego en las secas miesses, 
arde la campana toda. 
Phaon se ausentô al pays 
del Etna, donde rebosa 
Tyfeo, y a mî otro Etna 
de ardor igual me acalora. 



Ni hago versos que acompane 
con la templada tiorba, 
porque los versos requieren 
la imaginacion ociosa. 
Ni ya las musas me inspiian, 
ni las dryades provocan 
al canto, ni ya me agrada 
de lesbias la amada tropa. 
Disgusta la blanca Cydno, 
no hago aprecio de Amytona, 
i como antes me agradaba 
Athis, no me agrada aora. 
I otras ciento que yo amé, 
las que yo amé no sin nota; 
i amor que reparti en tantas, 
lo reduzco a tu persona. 
Tienes vna cara bella, 
para juegos edad propria. 
O hermosura! o bella cara! 
a mis ojos insidiosa, 
seras Apolo, sin duda, 
si lyra y aljava tomas; 
i seras, sin duda, Baco 
si los cuernos te coronan. 



LAS HEROIDAS 



553 



Mas Apolo a Dafne amalia, 
i Baco a Ariadna Gnosia, 
sin que supiesen las clos 
liacer y cantar sus copias. 
A mî ternissimos versos 
me dictan las musas doctas: 
ya la poétisa Sapho 
en todo el mundo se nombra. 
Ni Alceo, mi compaîïero 
en la lyar y compatriota, 
mereciô mas alabanza, 
aunque es lyra mas heroica. 
Si naturaleza escasa 
me negô que fuesse hcrmosa, 
esta falta recompensa 
mi ingenio con muchas sobras. 
Ni quieras menospreciarme 
j)orque mi estatura es corta, 
pues mi mensura es mi fama, 
i esta al cielo se remonta. 
Si no soy blanca, morcna 
a Perseo agrada, y emboua 
Andromada de Cepheo 
con su color de Ethiopia. 
Tal vez a palomos negros 
se unen las blancas palomas, 
i de la tortola parda 
ave verde se aficiona. 
Si vna hermosa como tu 
digna de ti ha de ser sola, 
ninguna hallarâs, ninguna, 
que en bella te corresponda. 
Ouando leias mis tieriias 
producciones amatorias, 
jurabas que era mi cstiio 
beldad que siempre enamora. 
Me acuerdo que si cantalia 
'pues no falta la memoria 
al amante), en mis accntos 
tus carinos se interpolan. 
En todo yo te agradaba, 



i tù por todo me elogias, 

aun mas en cosas que son 

de mas o de menos monta. 

El garbo del movimiento 

i mi soltura te emboba, 

mi ligert'za en la danza, 

mi conversacion chistosa. 

Quando para darte gusto 

te baylaba la cliacona 

y me cansaba, cansada 

te pareci mas graciosa. 

Aora son las sicilianas 

encanto que te apa.ssiona: 

siciliana quiero ser, 

i a Lesbos seré traydora. 

O sicilianas doncellas! 

o sicilianas matronas! 

no os fieis, que esse es el mismo, 

aunque la tierra sea otia. 

Ni os engafie la dulzura 

de su lengua artificiosa; 

porque aqui me dixo antes 

lo que os dice aï a vosotras. 

Tû tambien, sagrada Venus, 

a quien el Eryce adora, 

pues tuya soy, favorece 

a tu poétisa, o Diosa! 

O la Fortuna en su grave 

ténor mi dicha trastornar 

i, siempre acerba en su curso, 

nunca para mi mejora? 

Seis anos de edad ténia 

quandcj, con piedad forzosa, 

de mi buen padre lloré 

la muerte temprana y pronta. 

Despues un ermano mio 

se prendô de una famosa 

cortc^ana, gran ruina 

de su hacienda y de su honra. 

Pobre, a la navegaciqn, 

marinero, se acomoda, 



554 



OVIDIO 



i riquezas mal pcnlidas 
mal busca y peor recobra. 
A mi, que fiel le aconsejo, 
extrcmadamente me odia: 
este fue el fruto del libre 
consejo y lengua piadosa. 
I romo si me faltassen 
assumptos para zozf)bras, 
mi pequena hija es 
aumento de mis congojas. 
Al fin tû ères causa de ellas, 
principal y no accessoria: 
ni mi navio va a rumbo 
con el viento que le importa. 
Mis cabellos ya sin ley 
por el cuello se dislocan; 
ni en mis dedos por adorno 
lucen las piedras preciosas. 
Visto ordinario; y al pelo 
el oro no da piochas; 
ni Arabia me da tampoco 
la fragrancia de sus gomas. 
Para quien ese atavio, 
primor de prolijas horas, 
si el unico objecto de é\ 
tierras habita remotas? 
lo tengo vn corazon facil 
a impressiones amorosas, 
i suelo siempre amar mucho. 
aun siendo la causa pocn. 
O sea que al nacer yo 
las Parcas tal ley me impongan, 
i el severo hilo de amor 
a mi vida proporcionan; 
o sea que estudios i artes 
en mî las costumbres forman, 
lo cierto es que Talia 
corazon blando me dona. 
Que mucho, si el primer bozo 
de tu edad mi animo roba. 
edad, cierto, que el amarla 



a vn hombre fucra lisonja? 
Como a Cephalo, temia 
(jue lo robasses, Aurora; 
i lo harias, mas te detiene 
tu primer robo, que aun logras. 
Si a Phaon viese la luna, 
la que vee las demas cosas, 
continuaria el sueiio 
Phaon a su pro sin contra. 
Venus al cielo ilevara 
a este en su eburnea carroza: 
mas teme que agrade a Marte 
i ser de los dos zelosa. 
O Phaon, que no ères joven 
ni niîïo. edad provechosa! 
O Phaon, dulce ornamento 
i de nuestro sigio gloria! 
Ven acâ: vuelve a mis brazos, 
<]ue con la fuga abandonas: 
no te ora Sapho que la âmes, 
que te dexes amar ora. 
Escribo, y mis ojos baiîan 
lagrimas que de ellos brotan; 
vee que las letras que siguen 
con mis lagrimas se borran. 
Si estabas resuelto a irte, 
fuera en mas urbana moda, 
i diciendome: lAdios, Sapho^, 
que no te tendria costa. 
No te fuiste con mis llantos 
i expressiones carinosas; 
finalmente, no temi 
los dolores que me acossan. 
De ti solo me ha quedado 
esta injuria, que me enoja; 
ni prueban tu despedida 
mis preseas, que te adornan. 
No te encargué cosa alguna, 
ni te encargaria otra, 
sino que tu voluntad 
en tu olvido no me esconda. 



LAS HtROlDAS 



555 



Por Amor te juro, cl qii.il 

nunca lexo-î de ti rnora; 

\)Ov las niieve musas, que 

son mis deydades notorias; 

quando no se quién me dixo: 

*P/iao//, Iiuye por la posta*, 

ni Uoiar pude, ni hablar 

por muclu) tiempo, de absorta. 

Ni lagrimas en mis ojos, 

ni palabras en mi boca, 

i el pecho en un frio yelo 

se me estrecha y se me embota. 

Mi pecho heri; arranqué el pel<i, 

lues^o que cl diiior afloja, 

i no ténia verfjûenza 

de gritar, auiKiuc me oi-^an, 

como quainlo [)ia madrt* 

Ileva a la hoguera o la hoya 

el cadaver de su hijo, 

que por la muerte malogra. 

Mi mal ermano se alienta 

en mi tristeza y se goza,- 

i se me pone delante 

con gran frequencia y aposta. 

Para mostrar que el dolor 

es de causa vergonzosa, 

suele decir: *Su hija vive; 

por que grita Sapho y llorah 

El amor y la vergiienza 

comunmente no se associan; 

viome el vulgo descubrir 

cl pecho y rasgar la ropa. 

Phaon solo es mi cuidado; 

en mis suenos tû retornas, 

suenos para mî mas claros 

que el dia, que al sol no emboza. 

En ellos te encuentro, aunque 

région distante te aloxa; 

pero los gozos del sueno 

duracion tienen mui corta. 

En él muchas y agradables 

Revue HisJ-anique. -O. 



fantasias se me antojan, 
i reciproco el amor, 
entre estas anda y essotras. 
El hace nuestros papeles 
en la comica tramoya, 
con mil dares y tomares. 
todos a pedir de boca. 
A veces te halago; a veces 
liablo como quien razona; 
por mis sentidos, mis labios 
sus dos centinclas doblan. 
No digo mas: va esta dicho; 
lo dcmas pica en historia: 
estar contigo me gusta, 
y sin ti, me desazona. 
Pero quando el Sol se muestra 
y con él todas las cosas, 
\ iendo que el sueno era sueîio, 
(pie fue brève estoy quexosa. 
\'oy al bosquc y a la cueva, 
como si ellos me socorran: 
al menos fueron testigos 
de dichas tan transilorias. 
Frcnetica voy alla, 
como si Erichto furiosa 
me impela: suelto el cabollo 
que sobre el cuello se apoya; 
miro aquella cueva, a quien 
Pomes boveda escabrosa 
y para mî de mas precio 
que marmoles de Mygdonia; 
hallo la selva, Cjue vn tiempo 
nos formé abrigada alcova, 
siendonos dulce resguardo 
la opacidad de su sombra. 
Mas no hallo a su dueno y mio: 
vil suelo es la selva umbrosa 
por SI misma: la presencia 
del dueno es quien la valora. 
Los cespedes reconozco 
i sus yerbas obsequiosas; 

3" 



55^ 



OVIDIO 



la grama que nos dio asiento 
aun se conservaba corva. 
Sientome, y toco aquel sitio 
por la parte que te toca: 
la yerb.'i, antes grata, queda 
con mis lagrimas llorosa. 
Los troncos, por vcstir luto, 
se desnudan de sus ojas: 
ni ya las musicas aves 
se qucxan en dulce sol fa. 
Solamente Philomela, 
como mal vengada esposa, 
triste madré, canta a Itys, 
que fiera guisa y destroza. 
A Itys canta Philomela; 
a Phaon, Sapho canora; 
fuera de esto, todo esta 
como en noche silenciosa. 
Ay alla una sacra fuente, 
<iue mas crystalina corre 
que el rio mas puro: es fama 
que ocultan deydad sus ondas. 
Sobre ella esticnde sus ramas 
un lothos, tal que es su copa 
una selva; verde yerba 
al pie le sirve de alfombra. 
Aqui misera me siento, 
mi fatiga se reposa, 
y una nayade a mi vista 
se présenta en digna form.'i. 
Presentandose me dixo: 
«Tu en amor no ères dichosa, 
por eso a la tierra Ambracia 
dirigirâs la derrota. 
Phebo en alto promontorio 
registra del mar las olas, 
al quai' Acteo o Leucadio 
Uaman los Ambraciotas. 
Deucalion, enamorado 
de Pyrra, desde él se arroja: 
cae al mar sin recebir 



lésion alguna corporea. 
En el punto y alegre pyrra 
de su amante se enamora, 
y él quedô libre en el agua 
del fuego que lo sofoca. 
Esta es la ley de aquel sitio. 
Tû el alto Leucadio mont;i: 
ni temas el arrojarte 
desde su escarpada roca.» 
Me aviso y desaparece. 
Yo me levanto medrosa, 
ni a mis lagrimas contienen 
mis mexillas, que se mojan. 
Iré, o nympha! mon taré 
la eminencia que dénotas; 
i qiiede el temor vencido 
de mi amor o passion loca. 
Sea el exito el que fuere, 
mi estado actual mejora: 
ven, Aura, sosten mi cuerpo, 
que pequcno poco estorva. 
Tu, blando Amor, en tus alas, 
al caer yo, me recojas, 
porque al Leucade mi muerte 
no eternize la deshonra. 
Luego a Febo votarc 
la lyra, que a los dos toca, 
con un distico que expresse 
motivo, voto y dadora; 
«Sapho, en reconocimiento, 
su lyra a Phebo te vota; 
porque ella es propria de mi, 
i porque ella de ti es propria.» 
j\I;is tu, Phaon, por que el AcciO' 
viage y riesgo no me ahorras, 
volviendo a mf de Sicilia, 
en donde profugo moras? 
Mas bien que en Leucade, en ti 
consiste mi salud toda. 
Seras mi Febo; y con Febo 
tu hermosura te equivoca. 



LAS HEROIDAS 



557 



Tû, mas fcroz que il escollo 
y las ayuas espumos.is 
(le Leucade, sufrirâs 
--i mi miicrtc se te adopta: 
Mejor sera que mi pecho 
m; iina al tuyo dcsdc aorn, 
antes que precipitario 
por ver si esa union se lo^ra. 
Si, Phaon; io soy aquella 
a qiiien diste tantas loas; 
aquella ijue tantas veces 
tuuiste por ingeniosa. 
Aora quisiera ser 
lacunda, y el dolor ol)sta: 
mis maies graves y muchos, 
mi ingénie y mi vena asolvan. 
la me faltan para el verso 
mis fuerzas espiritos.is: 
el plectro en el dolor yacc, 
la lyra en él muda y ronca. 
Lesbias, mugeres isleiias, 
() ya casadas o novias; 
Lesbias, nombres celebrados 
al son de mi lyra eolia; 
Lesbias que, amadas, infâme 
me hicisteis, y yo famosas: 
no acudais en tropel ya 
a oir mi cythara sonora, 
Phaon se ha llevado quanto 
os agradaba a vosotr.is. 



Ay de mi inleliz, que casi 
decir viio al labio assoma! 
Haced vosotras que él vuelva, 
vuestra poétisa torna: 
pues las fuerzas de mi ingenio 
él se las da y él las roba. 
Mas a que riiego? se mueve 
su ingratitud desdeiïosa? 
o se obstina, y mis palabras 
vanas los zefyros portan? 
O si ellos que las llevan, 
traigan tus vêlas redondas! 
Si piensas bien, no seas lentO' 
i ()on manos a la obra. 
Leva y voga; porque Venus 
nacio en el mar, si se engolfa 
(1 amante, el mar le ayuda, 
< omo cl Aura; leva y voga. 
Cu[)ido como piloto 
vendra sentado a la popa, 
y para templar la vêla 
tendra en su mano la escota. 
O si por huir de Sapho 
pays estrangero aproprias 
(annque de ese animo y fnga 
yo no soy merecedora), 
al menos en cruel carta 
brevemente esto respondas: 
«lAnda, Saplio, y par remcdio 
hxs açnas leitcadias toma.^ 



PROSA cultp:rana'' 



CERT AMENES SAI.AIANTINOS 
DESCRIPCIOX DI'. SU PALESTRA 

Yace en la mejor parte del Hesperio asiento vn ameno ver- 
gel, cuias bellezas mas que cl cuidado del dueiio religioso ma- 
tiza el alegre Ahril. Salese afuera de la jurisdicion de las voces 
su herniosura, ni levanta vara la retorica mas cloquente para 
residenciar lo innumerable de tantas perfecciones quales en si 
encicrra esta amenidad apacible. Bien puede Uegar ingenio 
humano a dcscrihir en brebe tabla la proceridad eminente de 
vn soberbio gigante, haciendo asignacion con les rasgos del 
pulido pincel de la extremidad de vn dedo suio a cuia propor- 
cion quien entendido mira la pintura imagine quai séria en 
grandeza lo restante del cuerpo. No se le ocultô al cosmografo 
artificio diestro, con que en corto mappa hacc descripcion coni- 
pendiosa de les dilatados espacios de la tierra en que tienen su 
deuido lugar las mas anchurosas rcgiones, los mas esparcidos 
imperios, las mas populosas ciudades, los mas apacibtes a la 
vista paises, los mares a cjuienes mas crecida congrcgacion de 
aguas se allegan, y los rios que con maior abundancia de li- 
<juidos cristales fertilizan las ticrras por cuias margenes corren. 



•) Maririd. lîibliotec.i Nacional, m. 7. Por la copia: Alberto Vh.la. 



PROSA Cl'LTERANA 559 



I 



Empero, aunquc mas lo consulte con la ahiioada en acordado 
repose, no acertarâ discurso huniano a hallar modo alguno como 
en brebes ni aun dilatadas raçones pinte, no la todo mas ni 
parte del vistosissimo plante! de (jue goza el saimantino terre- 
no, cuia beldad disimula el nombre lugubre, que antiguedad 
atenta le dio, de Calvario, intitulandole assi quiza para signifi- 
carle remedo del terrenal paraiso, en que puesto de Dios el 
j)rimer seùor de la prosapia humana, divertido con la Irescura 
del sitio, de ninguna otra cosa se acordô que de gozarla, i des- 
atento a los divinos preceptos con que le vedo quien solo ténia 
dominio en sus acciones, estendiese la mano a cierta truta, vicn- 
dola igual, aun superior, a las otras en decoro, perdiendole a 
los mandatos de su Dios y gustando su sabor; sauiendo del, 
supo juntamente que cosa era morir, quedando desde entonces 
su caueza hermosa pensionada en reducirse a brebe tiempo en 
calavera horrible, por donde pudo llamarse calvario el sitio que 
primero se apellidaua vergel. 

En este, pues, viridario ameno, gustosa habitacion de Flora, 
agauillados se hallan los placeres, juntas las dichas, que dulce- 
mente alagan los sentidos, sin permitir el ocio a alguno de ellos, 
entreteniendoles con vn desasosiego gustoso, inquietan aun de 
lexos el oido impetuosos raudales de cristal desleido, nacidos 
de vnas pefîas, que si por lo fugitivo equivocan la vista, por lo 
transparente la agasajan i en acordadas consonancias ensorde- 
cen el oido, para que se niegue a otra atencion que a la de mu- 
sica suaue entre las menudas guijas formada, i para maior de- 
coro entonar sin acentos se suben presurosos a lo eminente de 
dos fuentes, por cuias vocas hablan; i siendo de leones en lo 
generoso, no lo son en lo terrible. Reparten prodigas sus bienes, 
mas de naturaleça que de fortuna o industria humana, en varios 
quadros esmaltados a trechos con vistosos adornos de bellisimas 
flores, que a competencia cada quai intenta lleuarse a la vecina 
primerias en beldad, i aun baldona de parcial en agasajos al que 
emplea su vista en otra que en ella, notandole de poco cor- 



;60 PROSA CULTERANA 



tesano, pues a vista de quien placentera le mira, divierte su 
mirar codicioso de ver otra niejor cara, sobrandole para sus di- 
chas contemplar el bello rostro que delante tiene, 

Kepartense sin perjuicio do las flores los copiosos cristales 
en ministrar liquido sustente. Frutales varios, que tal vez por 
resistirse a los ardores de Phebo, i tal por la sequedad de su 
madré la tierra, en cuias entranas habitan sus raines, a no tener 
quien misericordioso o compasiuo les (liera un jarro de agua 
con que templar incendios de la sede, a su violencia moririan 
sin bendicion de fiutos, cercan esta amenidad, palacio de Pomo- 
na; niurallas luertcs de verdes murtas i rosales hacenla repetir 
a ciudad magnifica espaciosas calles a nivcl formada. Las casas 
que de vno i otro lado las adornan son granados, naranjos i 
rétamas, compitiendose a las odoriferas flagrancias dcl azar, hijo 
de los naranjos, el rojo côlor de las granadas que manirotas 
convidan con sus frutos, ofreciendolos primero a la vista que a 
la mano patentes. X'^arias casas solariegas tiene en este sitio 
P)acho, pues con manos libérales en calles enteras, siendo dios 
mas que verdugo, sin ignominiosa crueldad ahorca sus racimos, 
aumentandoles la vida que deben a benelîcios de tal padre. 
Ponen fin a las calles, en correspondencia admirable, cuatro es- 
tanques, que por repetir a mares en lo copioso de sus linfas, 
aunque no en lo amargo de ellas, se glorian estar sujetos a la ju- 
risdicion de sustentar pueden en sus ombros movedizos 

varcos, muchos artificiosamente labrados, en quiencs, quai en 
carrozas, pisan campos de cristal los zagales dichosos que esta 
amenidad habitan. Cenadores bien compuestos adornan a tre- 
chos el vergel, convidando, al caer del sol, a los pastores para 
que en ellos descansen de los afanes del dia. Y para que a lo 
sagrado no faite recreacion (\v.v sobra a lo visible, hermitas dos 
fabricô en este cielo humano i-I religioso artificio que con pin- 
turas hermosas geroglificos diferentes engalanan la habitacion 
contemplativa. 

Y para que nada de cielo faite en este huerto feliz, vna nueva 



PROSA CL'LTERANA =;6l 



herniosura le preuino el arte, tabricando en vn retrete suio vn 
alto monte, donde habitacion tiene, mas que fingida, natural, el 
lagarto verde, la cnroscada culebra i el caiman, cuia fiereza des- 
brava lo apacible del sitio. En la eminente cumbre deste risco 
leuanta caueça vn funesto ciprcs, que goza sin merecerlo seme- 
janzas de va serafin en carne, l"^-ancisco, que, en extasi diuino 
arrouado, clavados tiene los ojos en el cielo, las manos en alto 
leuantadas, écho blanco de las saetas de amor diuino, cuias 11a- 
gas le son fuentes de quien émana la vida, simboliçada en los fu- 
gitives cristales que de sus llagas viertc, i con que la iVanquea 
humano a las flores, (]ue por ser fauorecidas de tal dueno todas 
son marauillas. 

Miradores altos descubren en conluso a la vista de quien en 
ellos se pone lo que jîor menudo apcnas acierta a contemplarla 
mas despauilada; porque la beldad de las vnas flores confunde 
la de las otras, si asi desde lo alto al esparcirse la vista, ignora a 
que cosa mas dignamente atienda. Ya en extasi suaue eleuada, 
contempla curiosa como el amante clauel, despertando a los blan- 
dos impulsos del Fauonio, corriendo brebes celaxes, va manifes- 
tando lo real de su purpura; ya admira a la reina (' ) de las flo- 
res, que, cercada del tosco pauellon de su capullo i assistida de 
copiosa guardia de espinas, al aire comunica v(M-gonçosa su ter- 
so rosicler; ya se espanta de ver como la graciosa marauilla, des- 
plegando las delicadas pestaùas, con sécréta eloquencia muestra 
el debido reconocimiento al generoso Mayo; ya se divierte en 
ver lo restante del vulgo de las flores, que calladamente agrade- 
cido se prouoca en efectos, respirando aromaticos olores; ya se 
complace en mirar los alegres frutales, que, vestidos de la desea- 
da esperança, coronados de su natural esmalte, triunfo de las 
vitorias del diciembre, i tecunda contîanc^a del coimo, i pos<-ssion 



(») Bartholomeus Cassaneiis, p. 12. Catalngu glor. sit /îosa ex tioril)us 
(idoriferis primaria est. 



502 PROSA CULTERANA 



de SUS gustosos frutos del verano, estan hacicndo hermosos cam- 
biantes al deseo; ya le llevan la atencion al atento especulador 
las retoricas auecillas que ia en los cogollos mas enipinados de 
los alamos, ia en las espesas ramas del cipres, en diestras fan- 
tasias, ingeniadas mas del natural sabio que del arte, estan for- 
mando gustosas adulaciones a la floresta en que habitan, gran- 
geando los tiernos brutecillos a costa de sus gorxidos la brebc- 
posession de menudas ramas, para edificar el delicado aluergue 
de sus medrosos polluelos: todo es alegria, todo anuncios de pla- 
cer, objeto de deleites, i Ietarg<i dulce de los mortnles coraçones,. 
que no echan menos la mentida hermosura de los eliseos cam- 
pos, a cuia dichosa vista tan anxiosa anhelô la antiguedad. 

No es lo que menos acredita la fama deste plantel diuino el 
ser retiro de las Musas, a quicn su principe Apolo conduce a esta 
soledad, para en ella mostrar mejor que en el Parnaso su crecido 
saber, que en pos de si lleua el sequito niaior de la aula de Mi- 
nerua mas florida del orbe, conocida, i estimada aun de las mas 
distantes regiones, cuios habitadores, mouidos de los ecos del 
clarin sonoro de su fama, que tantos siglos ha que suena en los 
oidos, a porfia camman con anxias de aprender de Apolo sus 
divinos presagios, que si del acreditan de dios, al sitio donde 
habita nombre dan de cielo con raçon no contenta, pues Mi- 
nerua ( ' ), con ensenar a los mortales, en discursos serios, diver- 
sas artes, recreacion preuiene amena en este uergel a sus appa- 
sionados discipulos, mouiendoles a ocuparse gustosos en certa- 
menes varios, ia poeticos, ia politicos, en que tiene lugar erudi- 
cion en toda ciencia, vistiendo traje pastoril, la sabiduria cortc- 
sana que alienta el Tormes, para que con el disfraz, por lo me- 
nos comun i desusado se aga mas gustoso el empleo. Nadie de 
buen gusto se niega a los festejos que en festiuos dias le pre- 



( • ) S. Isidorus, lib. 8 Ethi., c. de Diis gentium, apud Lalitios Miiierua 
vocata, quasi dea et muniis arlium variarum. 



PROSA CULFERANA 563 



uiene la mas sabia diosa; mas se apj.'resuran todos a cojer liigar 
para lleuar la palnia al menos diligente. 

Juegos diuersos entretienen lajuventud, mientras se juntan los 
hijos deTrisonia, musicas sonoras, danças i balles bien dispues- 
tos disimulan negligencias de los poco cuidadosos en asistir 
prestos a fiestas de su diosa, que a todas las ]\Iusas deste pais 
conuoca, aquienes, no menos cariîioso que humano, espéra Apolo 
que vengan, codiciosas de sauer, a consultar sus oraculos. 

Cumplieronse los terminos senalados de la espéra, i lashijas de 
Phebo, Horas ( ' ), siguieron las prisas con que por la eminente 
csfera gira veloz su padre. Juntos estauan todos los pastores que 
cultiuan atentos esta selua mineruica, i, en graue conclaue juntos, 
las puertas cerraron de la sala designada a desafios ingeniosos, 
en que no manos, mas discursos pelean entre si alentados, a 
(juienes esfuerza a la vitoria la esperança de crecidos premios, 
(jue tienen senalados por Apolo, i sirue de sainete a lo penoso 
del porfiar la gustosa preuencion del galardon que cada quai por 
suio se asegura, i el glorioso nombre que en lides taies el vence- 
dor alcança es vn uiuo acicate que punza al mas dormido para 
que ligero se apreste al vencimiento i presuroso anhele a la guir- 
nalda que en mano de las musas esta pucsta, haciendo vn pe- 
queno brindis al afecto codicioso de honor, picado de la fama, 
que segura tiene si preualece al otro, con quien en importuna 
pe