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Full text of "Romancero y cancionero sagrados"

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BIBLIOTECA 



DI 



UTORES ESPAÑOLES 



DESDE LA FORMAQON DEL LENGUAJE HASTA NUESTROS DÍAS. 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 

:OLECCION DE POESÍAS CRISTIANAS, MORALES Y DIVINAS, 

UUDiS DB US OBRAS DE LOS VBMBM UlCBínOS BSPaSoUS 

DON JUSTO DE SANCHA. 




MADRID. 

II. RIVADENEYRA — IMPRESOR — EDITOR. 

SALOHDBLraAM.S. 

4855. 



/7.r --<<*-« 






C<-f¡^(^ 



ADVERTENCIA DEL EDITOR. 



pío pareceria en verdad completa nuestra Biblioteca de Autores Españoles, si hu- 
os dado al olvido la colección que forma el presente lomo, una de las mas es- 
es y curiosas que desde luego nos propusimos publicarj bien que al propio 
nos retraía de nuestro designio la dificultad de allegar en un breve plazo la 
lüliitud de materiales necesarios para aquel objeto. Muchos existen aun en las bi- 
Jbtecas pábücas y en no pocas particulares ; pero ¿cómo adquirir algunos otros que 
iflícamenle se veo ya citados en las bibliografías anliguas, ó por via de recomenda- 
¡tOD en las obras escritas con posterioridad? Libros que á principios de este siglo , ó 
macho antes, andaban en manos de iodos, bien como monumentos vivos de los 
D^eaios de nuestro siglo de oro» bien como estímulos perennes de la piedad y fe de 
«estros mayores, hoy han perecido ya, menospreciados por nuestra desdeñosa ilus* 

ó aniquilados por nuestro descuido. 
Semejante pérdida hubiera sido, al menos para nosotros, irremediable, á no lia- 
üeparado la suerte ( que en algo ha de sernos próspera ) la adquisición de este 
imo repertorio, que, con el nombre de fíomancGro y Omcionero sagrados, te- 
por ün el gusto de añadir á nuestra Bibliotkca. El nombre de la persona ú 
somos deudores de tan siugular obsequio va estampado al frente de este ve- 
lamen, en señal de reconocimiento y como una seguridad anticipada del mérito que 
coolraidu para todos los amantes de las glorias literarias de nuestra nación. Mayor 
bmnipensa mereceria seguramente una empresa llevada á cabo con tan perseverante 
iligencia y no cortos dispendios de tiempo y de recursos ; mas ya que ia modestia de 
I doclo investigador nos veda toda alabanza , su desprendimiento por lo menos no 
de imponer silencio á la gratitud « 

Aquí hallarán extractado y junto nuestros lectores cuanto contienen de notable los 
sagrados de nuestros mas^ fecundos ingenios » y los de otros que, aunque 
in eonoddos , son, sin embargo, merecedores de grande estimación y aplauso, Al 
de composiciones que andan en manos de todo el mundo, se encontrarán muchas 
lirísíiiias por so antigiledad, su forma ó su pensamiento í no pocas de exquisito morí- 
Klerarío, alternando con otras únicamente apreciables por la candidez y aun trivia- 
de sus conceptos ; entreverado lo llano con lo sublime, lo natural con lo arlifi- 
, lo brillante y bello con lo deslucido y amanerado. De otra suerle no seria fá- 
1 apreciar el nacimiento, apogeo y declinación de nuestra literatura eo un género 
HenmndOf la analogía que guardó este con los restantes, el adelanto ú x*¿iK<imy^ 



LAS 

CORTES DE LA MUERTE, 

Á LAS CUALES VIENEN TODOS LOS ESTADOS, 

rrOR YIA DE REPRESENTACIÓN, DAN AVISO A LOS VIVIENTES Y DOCTRINA A LOS OYENTES. 

r 

LLEVAN GRACIOSO T DELICADO ESTILO ! 



POR LUIS HURTADO DE TOLEDO 

11 nncTísnio siioi don felipe, rey de espaIí y inglaterm, Etc, sd sbM y kiy. 



inS HURTADO DE TOLEDO, AL SERENÍSIMO Y MUY PODEROSO SEÑOR DON FELIPE, 

ESY DE ESPAÑA Y INGLATERRA, ETC., SU SEÑOR. 

DisrüEs de haber dedicado , muy alto y muy poderoso Señor, las Cortes de CaslO:'Amor á 
iiBtra alteza , hallé por mi cuenta que el vulgo, público examinador de ajenas causas, me habia 
éJQzgar por hombre vano , mayormente leyendo el Espejo de gentileza , Hospitales de damas y 
■es, con otras obras de amor que á vuestra alteza ofrecí. Y para evitar este daño, pues la 
keai opinión es joya estimable, y mas con el vulgo, determiné también para'su enmienda y con- 
áiencion ponelles juntamente otras cortes que hizo la Muerte con todos los estados, con no- 
! llamamiento, en este presente año; en las cuales, por apacible estilo y delicadas sentencias, 
[adi estado verá lo que de la Muerte se le puede proveer y en sus cortes determinar. Las cuales 
nkroD comenzadas por Micacl de Caravajal natural de Placencia , y agradando tal estilo, yo las 
(Rsegui y acabé. 

bego al sammo Emperador, por cuya voluntad estas cortes se liacen cada hora, dé á vuestra 
alna muchos anos de vida contenta y empleada en su servicio. Amen. 



UrCSs 



INTROITO 



EN LAS CORTES DE LA MUERTE, 



HECHO POR UN ERMITA5Í0, 



Y LUIS HURTADO EN SU NOMDRE. 



Oid los que estáis dormidos, 
Despertad del sueño grave, 
Desatapad los oidos, 
Quitad la mundana llave 
Con que cerráis los sentidos. 
Entienda todo mortal 

?ne tiene cerca la Muerte: 
enga en la memoria cuál 
Será la trompeta fuerte 
De aquel juicio final. 

Todo el mundo he caminado. 
Todos estados probé ; 
Todos oficios be usado, 
Todas riquezas gocé; 
Mas descanso no be bailado. 
Yo fui mancebo galán. 
Fui casado, viudo y lego, 
Labrador y capitán ; 
Dime á las armas y al juego ; 
Mas nunca salí de afán. 

Fui señor ; tuve vasallos. 
Riquezas y potestades ; 
Fui rey para gobernallos; 
Mas en todas las edades 
No descansé con gozallos. 
Fui clérigo consagrado, 
Y del templo el pnncipal; 
Yo fui obispo y gran perlado. 
Tuve la mitra papal ; 
Mas nunca vivi holgado. 



Yo fui fraile recogido. 
Muy alto predicador ; 

Y todo bien conocido , 
Hallé ser cual heno y flor 
Antes seco que cogido. 
Al fin hiceme ermitaño, 
Dejando el mundo y sus trajes. 
Para avisaros del daño 

Que los humanos Ico^^unjes 
Causan de nuevo cada año. 

Por lo cual soy enviado 
De los que en el purgatorio 
Antes de vos han pasado. 
Para haceros notorio. 
Un caso muy olvidndo. 
Dicen que las liviandades 
Purgan allá por entero; 
Dicen que á todas edades 
Traga el infierno muy fiero, 
Ponjue usáis tantas maldades. 

Y por mandado divino 
La Muerte viene á hacer 
Cortes, y á acortar camino 
A muchos que piensan ser 
Larga su estrella y su sino. 

Y á sus cortes llamará 
Todas naciones y estados. 
Cada cual lo notará : 

Sed atentos y callados. 
Que siento que llega ya. 



LAS CORTES DE LA MUERTE. 



\CERA PBIMESA (i). 

E , DOLOR , VEJEZ , TIEMPO, 
ñero; DOS ÁNGELES; SAN 
mN\ SAN JERÓNIMO, SAN 
iCSSCO , auíores de las cortes. 

■CERTC. 

' f Vejez , cuidados, 

^sa tan amigos, 

js gentes y estados, 

estén de mi agraviados, 

itros sois testigos. 

i pena j pavor 

Ins mortales se encierra, 

r caán sin temor 

•jei, T vos. Dolor, 

toda la tierra. 

•on enrermcdad, 

con la vejez, 

I píir praii crueldad 

la la humanidad 

j redondez. 

tanto se queja 

iü de vuestra saña, 

ft-mir DO se aleja 

rúan poco les deja 

)¿:ríenta guadaña. 

cual tengo acordado, 
e aquestos mortales 
M solo del hado 
mismo pecado , 
)T!es generales, 
jue el mando está ciego, 
ro desesgañar 
entender el juego, 
o, vosotros luego 
*d apregonar. 
fjeiy Enfermedad, 
Jos , donde fundo 
a y majestad, 
ne con brevedad 
onen por el mundo. 
li estoy aparejada 
e cada cual venga, 
"me á su embajada 

despachada. 
Dguoo se detenga. 

DOLOR. 

, pues qué tus blasones 
9s y mandamientos 
res' que nos pones, 
que todas naciones 
is voces y acentos. 

Da diee d origiial aqol y en todas 
^iites;pero como y» esta fog corre 
ígmUSeMdo, púaemos ea ga JMfarls 
vxiegte. 



Pregan general que hace el TUmpc, 

I TlEMiH). 

Sepan todos los vivientes 
Cómo el linaje humanal 
i Se queja , y mortales gentes 
Con quejas impertinentes 
De la Muerte temporal. 
Culpanla todos diciendo 
Cuan de prisa y de corrida 
Los saltea y va hiriendo; 

Y que apenas van naciendo, 
Cuando les siega la vida. 

Ella quiere descargarse 
De la culpa que le es puesta, 

Y en este caso allanarse, 

Y por razones mostrarse 
Cuan con razón los molesta. 

Y asi , sepan los mortales 
Que sintiendo ella esta injuria, 
Hace corles generales : 
Con trompetas y atabales 
Se van pregonando á furia. 

Y porque todos bien crean 
Qu*ellano causa temores , 
Todos vengan ó provean 
Los que huyen y desean 
De enviar procuradores. 

Y entre loaos los nascidos 
^1 que sintiere agraviarse 
■'Venga y diga sus gemidos; 

Y á los al mundo venidos 
Ausi manda apregonarse. 

■CERTE. 

Temor, Tristeza y Espanto, 
Mis tres aposentadores; 
Pues que las trompetas canto, 
Aposentad entre tanto 
Gentes y procuradores. 

(Aeabsdo el presfon , bajari ina nnbe con 
dos ángeles y dos trompetas; el ono dirá : 
Anima quae peccavent^ ipsa morietur. El 
otro: Non moriar, sed rivam, et narraba 
opera Domini. Y entrambos í nna canta- 
rán : Bcati qui kabiíant in domo lúa. Do- 
mine , in saeevla haeculomm iaudabunt le. 
Hasta qtte llegando, está la Muerte, y ella 
diee.) 

MCERTE. 

¿Qué buena venida es esta. 
Angeles sánelos, al suelo 
Con tal música y tal tiesta? 
¿Cómo dejais la Doresta 

Y aquesas galas dol cielo? 
jTantos preciosos deseos, 

, Tantas divinas libreas. 
Que hs perlas, caiDufcos, 
Del müodo trajes y aseos \ 

Se os harán cjsas nniv feas! \ 



AlfGBL i.* 
Muerte , annaue ves ooe venimos 
De aquella ciucfad tan dina 
Del cielo, donde salimos. 
Nunca jamás nos partimos 
De la presencia divina. 
Alli estamos ministrando 
Su majestad y excelencia, 
Su divinidad gozando, 

Y de comino alabando 
Su alta magnificencia. 

AUCEL 2.® 
Pues sabrás cómo en el cielo 
Se supo que lias pregonado 
Ciertas cortes en el suelo. 
Que no quieres que en un pelo 
Nadie sea de li agraviado. 
Sabemos como á tus manos 

Y cortes han de venir 
Judíos, moros, cristianos. 
Indios, gentiles, paganos, 
Para cosas te pedir. 

También los contradiclores 
Muerte , Carne y Satanás 
Yerna n por batalladores 
Contra los procuradores 
Que á tus corles juntarás. 

Y porque gentes ni estados 
Deslos malos y sus nortes 
No puedan ser engañados, 
Venimos determinados 
De asistir en estas cortes. 

Que somos los que tenemos 
Cargo de guardar las gentes, 

Y los que los defendemos 
De los peligros y extremos 
Que causan sus acidentes. 
Porque es grande el amistad 
Que al hombre tenemos nos, 

Y entrañable voluntad 
Por saber la caridad 
Con que le ama nuestro Dios. 

Nos venimos á guardallos 
Del Diablo, Carne y Mundo, 
Que no puedan derriballos. 
Porque no queden vasallos 
Del principe del Profundo. 
AÜGEL i.® 

También somos guardadores 
Desta provincia y mansión; 

Y como defendedores , 
Daremos todos favores 
Contra la infernal región. 

■CERTE. 

Ora creo que el Señor 
Destas cortes generales 
Se a\T\e ^ fecvbfc V\o\iW\ 
Pues VaV laevteA ^ Unw 



•Oh hombre, polvo y basura! 

Mira (fue el Sefior no tarda, 

Siendo lúvil criatura, 

De enviarte del altura 

Angeles para tu guarda. 

(TaOcn las trompetas, y Tienen los doctores 

san Agustín y san Jerónimo, asesores, y 

tan Francisco.) 

VÜERTK. 

¡Oh doctores tan honrados» 
Cómo huelgo (jue vengáis 
A cortes y a mis estrados! 
Sentaos, bienaventurados» 
Porque asesores seáis. 



ESCENA II. 

MACFRO DK LOS ESTADOS, MA- 
CERO DE LA MUERTE, MUERTE, 
TODOS LOS ESTADOS, PROCU- 
KADOR. 

PSOCORADOS. 

Portero, allá entre mortales 
Se ha subido que la Muerte 
Hace cortes generales 
Por desagraviar los males 
Del mundo y su triste suerte; 
Sobre lo cual los Estados 
Envian y redondez 
Procuradores honrados. 
Por ver si desagraviados 
Podrán ser de aquesta vez. 

Los cuales con brevedad 
Mandaron qu*este presente 
orreciese y voluntad 
Al alteza y ms^estad 
De reina tan excelente. 

MACBRO DI LA MOERTE. 

Amigo , á esa gente honrada 
Diréis que voy á dar cuenta 
A \i\ Reina subUmada 
De aquesU vuestra embajada 

Y desto que se presenta. 

Y de aquí sean avisados 
Que vengan cuando auisieron. 
Porque serán despachados. 

Y ¡plega á Dios y á sus hados 
Que alcancen lo que pidieron! 

(Entra ala Muerte, y dice.) 

Temerosa y gran señora 
Sobre principes y reyes, 
<;ran monarca, emperadora, 
Hambrienta y esecutora 
De tus rigurosas leyes : 
Tú que eres la que veilste 
Al mundo por el pecado, 

Y la misma que heciste 
(;ustar el gusto tan triste 
Í*or aquel negro bocado ; 

Tú que á deshora salteas 
Los vivientes, y convidas 
A tus mesas y libreas 
Lutüosas , tristes , feas 
Nuestras miserables vidas; 

Y á ti que tiendes banderas 
Bordadas de mil colores ; 

Y esas manos carniceras 
Ensangrientas tristes , fieras. 
En papas y emperadores; 

Y á ti , princesa , á (]uien da: . 
Tantos títulos tan varios 

Por nuestra culpa y a^^n. 
Por ser todos dende Adán 
A 31) ceiro tributarios; 
yjí //, Señora, ¿quien tengo 
Por tan alta f premiiieate. 
Por eae aaegor ían laeogOf 



VS& HURTADO DE TOLEDO. 
A ti, gran señora, vengo 

Con lu embajada siguiente : 

Todos los procuradores 
I De los estados y nortes, 
I Con poder de sus mayores 

Medianos, grandes, menores. 

Se han juntado en estas cortes. 
I Quéjanse de tu poder. 

Que les vas aniquilando 

Las vidas; quieren saber 

Si acaso podrán tener 

Algún remedio, y el cuándo. 
Y vienen determinados 

De suplicarte al presente 

Que hagas á los Estados 

La merced que á los pasados 

Hacias antiguamente. 

Qu*es dalles aquella vida 

Que diste en la edad primera 

A las gentes, tan cumplida, 

Tan prolija y tan florida 

Cual se vió en aquella era. 
Enviante este presente. 

El cual todos te suplican 

Recibas, Reina excelente, 

Donde verás claramente 

Lo que piden y publican. 

Aqui traen los corazones 

De cada Estado, Sei^ora, 

Y en ellos sus peticiones. 
Voluntades ,intinciones. 
Cual verás en esta hora. 

MUERTE. 

Vos , Dolor, mi maestresilt» 

Y de mi casa sirviente. 
Vos que por artes y gala 
Traéis el azada y pala, 
Recebid este presente. 
(Aqui llegan todos los Estados, y se sientan 

por orden ; y tocan las trompetas , y dice 
la Muerto en presencia de todos.) 

MUERTE. 

Propongan sus peticiones 

Y querellas ante mi 
Esas gentes y naciones. 
Que para oir sus razones 

Y agravios estoy aquí. 
[Cuántos deben murmurar 
be mi , por ver que cada año 
Los vengo aqui á amenazar 
Que los lie de saltear 
A deshora y por engaño! 

Y piensan que lo que digo 
Es patraña ó cual conseja; 

Y cuanto aqui les castigo 
No lo estiman en un hi^o. 
Pues ningnno se apareja. 
Pues aquel que le pesare 
Con mi venida y suceso, 
Cuando yo le salteare 

Y á deshora le llamare. 
Veremos bien su pro<*eso. 

Mezquinos, ¿de nué os quejáis? 
Quejaos, quejaos de vos mismos. 
Que de mi no os acordáis 
Hasta el punto que llegáis 
A los infiernos y abismos. 
Decisme que hago estrago (1) 
En naciendo, y que ante omnia 
Gustáis este mortal trago: 

Y ¿no es gran merced que os bago 
Sacaros de Babilonia? 

No es gran dicha y gran ventura 

Y bienes nunca pensados 
Sacaros de niebla escura 



Y RevaMs ti tUnn 
Para do fuisies criados? 

¡Oh gran bien y gran servicio. 
Hacer que el malo no o renda 
A Dios con pecado y vicio. 
Si de su mal ejercicio 
Nanea ha de haber enmienda! 

Y ¿qué pretendéis aqui 
En an mar tempestuoso , 
Lleno de rocas? Deci. 
¿Por qué murmuráis de mi 
Pues soy an sueño sabroso, 

Y á toda la humana gente 
Les tengo por mi escuadrón 
Tomadas puerus y puente. 
Desde oriente hasta poniente 

Y al austro j septentrión? 
¡Cuántas provincias, cibdades, 

Mis ejércitos, ardides 

Deshacen j potestades ! 

¡Qué destrozos , crueldades 

No causan mis adalides ! 

:0h mundanos, con qué prieta 

Deshariades la rueda, 

Si tuviésedes impresa 

Mi memoria , y que la huesa 

Os espera, j sola os queda! 

Sepa esa gente engañada 
Que vive ciega entre vos. 
Que si siego con mi espada. 
De contino soy mandada 
Como instrumento de Dios ; 
A nadie agravio ni puedo , 
Ni nadie de mi se aleja. 
Porque en un punto no excedo, 

Y el bueno nunca me ha miedo, 

Y el malo de si se queja. 
No vivan tana sabor; 

Miren no los arrebate 
Mi gran saña y gran furor: 
Oigan que dice el Señor 
Aquel verso: Vigilóte. 

Vigilóte t guia nescitii diem tu 
horam, in qua Dcminut venturut * 

¿Distes bien la canción^ 

Y si os cale bien dormir, 
O velar de corazón. 
Pues no sabéis la sazón 

?u*el Señor querrá venir? 
omad mis consejos sanos ; 
Que nadie duerma ni ciegue 
Con los deleites mundanos. 
Porque sabed , mis hermanos. 
Que no hay plazo que no llegue. 

Y el alma en cuerpo venida. 
Mire cómo traU y vive; 
Contino esté apercebida. 
Que en el libro de la vida 
Todo se asienta y escribe. 

Y tensan por cosa cierta 

Que sin saber cómo y cuándo, 
Los llamaré muy despierta ; 
Porque al viejo esto á la puerta, 

Y ai mozo voy acechando. 



ESCENA III. 

SATANÁS, MUNDO, CARNE, 
CERO, MUERTE. 



tATANAs. 

I Qué alegre y regocijado 
Vengo en aquesta ocasión 
De haber al mundo allegado, 
Aunque ronco y fatigado 
(i) « Ooc oi bago eslragc, dcWen Aet\t, \ I^ Aw ^oc«& i Cax^v\V 



LAS CORTES DE LA MUERTE. 

Con negocios infernales 
Y locantes al Profundo. 

Porque allá han retumbado 
Sus clarones (2) y metales, 
Lucifer me ba enviado, 
Procure por el Estado 
De lodos los infernales. 

CARKC. 

¿Quién es aquese mezquino 
Uue traes tan aberrojado. 
Que hi nascido en tan mal sino? 

SATANÁS. 

Vamos , que allá en el camino 
Te lo diré de buen grado. 

MOXDO. 

Dlnoslo ya ; que me muero 
Por saber por todas vias 
Quién es este prisionero. 

SATANÁS. 

¿No conoces al Lutero 
Fuente de las herejías? 

MONDO. 

Ya , Ta; este es el traidor 

Y pastor de aquella grey (3) 
Que está funoiada en error. 

SATANÁS. 

Este es el profanador 
De la evangélica ley. 

Este es el que nos ba hecho 
La barba , y ha de hacer, 

Y el que nos da f^ran provecho. 
Estoy del tan satisfecho. 
Que no lo puedes creer. 

MUNDO. 

¿No es este el que confisiones 
Ha quitado y sacramentos? 

SATANÁS. 

Y aun misas y devociones, 

Y el que sembró confusiones 
Entre frailes y conventos. 

CARNE. 

Este es el que dio maridos 
A monjas como á seglares. 

SATANÁS. 

Y á los frailes recogidos 
Que casen, y sean raidos 
Los sánelos de los altares. 
Con estas cosas, á osadas 
El se ba hecho tan bien auisto, 
Que se van tras sus pisadas 
A banderas desplegadas. 

CARNE. 

¡Oh qué hermoso Antecristo! 

MUNDO. 

Pues ¿do llevas al cuitado? 

SATANÁS. 

A las cortes. 

CARNE. 

¡Negro invierno ! 

SATANÁS. 

Como fué tan gran letrado, 

Llevóle por abogado 

De los pleitos del infierno. 

Hacérnosle cortesía 

Con Mahoma y sus iguales, 

Y ansi tiene monarquía 
En el infierno y valia 
Por sus letras infernales. 

MUNDO. 

En cargo son al cuitado 
Los ingleses y sajones. 



I Mche pasada 
do gran bandada 
les. se ba dormido, 
ro fin, fin, me pasó 
de mi dinero, 
as gracias le dó, 
al Degodo que vó 
iTor ganancia espero. 

MBBto y la Carne, y diee Satanás.) 

SATANÁS. 

vé gente tan Incida, 

a y regocijada! 

•da qne me convida 

r con sn venida 

lente j tal manada! . 

¡ne el Mnndo parece 

ae viene cantando; 

me que merece 

a , poes qne florece 

industria á nneslro bando. ^ 

esdeconoscer: i 

al Mando con sus redes ^ 

para prender 

1 le quiere creer.— 

con bien sns mercedes, 

manos de la vida. 

r abrazáis? ¿Qué hacéis? 

I dichosa venida 

mdes cosas convida 

iprendamos si queréis. 

«ONDO. 

iás,mlbnen amigo, 
fmpo ha qne no te vi. 
es aq[iiesto, enemigo? 
•eces buen castigo, 
me iris ansí, 
ete bien tener 
icnido , j olvidar 
iigos,sm los ver? 

SATANÁS. 

tanto qne hacer, 
me vale rascar. 

CAMNE. 

( aquese buen descuento (I); 
mejor vos no dais, 
ito tenéis esento. 

SATANÁS. 

jomada siento 
iplir lo que mandáis. 

«ONOO. 

lo, pues te contenta 
1 mano en la masa, 
; palabra te mienta, 
'ro dar ora cuenta 
} lo qne acé pasa. 
rómpelas y atabales 
nc entre los vivientes 
ó entre los mortales 
«tes generales, 
lales van mil gentes, 
quejan los Estados 
lente , qne apresura 
» enherbolados, 
I sos pasos contados 
la en la sepoltura. 
rminamos hallarnos 
is cortes, por Vdr 
*ran allá agraviarnos, 
res acompañarnos, 
irá en qué entender. 

SATANÁS. 

s amigos leales! 

bien voy. Carne y Mundo, 

& corles generales 

(2) Clarines, 

temeu, tícela edición original; pen I (5j Gente, diee el impreso. La corrcccioa 
tte e$jeira é9 iwpnai*, I que tacemos esH stíUüúo á la vUU. 



Pues qne los ha aposentado 
En las sillas y en estrado. 
Do serán hechos carbones. 

Y aun Carón no perderá 
En la venta de la barca. 
Según la priesa se da 

A pasar contino allá 

Tanto hereje como embarca. 

CARNE. 

Caminemos prestamente. 
Pues que es larga la jornada ; 

Y como va tanta gente 

A las cortes , ciertamente 
No hallaremos posada. 

SATANÁS. 

Eso no le pene nada. 
Ni tomes ningún afán. 

Y ¿ baños de faltar posada 
Muy rica y ataviada 

En casa de algún truhán? 
Comenzad á caminar, 

Y por ir regocijados, 

Y desechar el pesar. 

Vos , Carne , decí nn cantar 
De los vuestros requebrados. 

CANTO DEL MONDO T CARNE. 

Si hay alguno en esla vida 
A quien quiera mas que á vos , 
Mal me lo demande Dios, 

MACERO. 

Señora , entre los mortales 
Espantosa y sin segundo, 
A tus cortes generales 
Vienen los tus capitales 
Enemigos, Carne y Mundo.^ 

MUERTE. 

¡Oh Satanás tentador! 
Dimc ¿á qué, enemigo eterno, 
Vienes á cortes, traidor. 
El mayor perseguidor 
Que se halla en el infierno? 

SATANÁS. 

Muerte , como yo fni osado . 
De tenUr al Kedemptor, 
El infierno se ba juiítmio, 

Y todos me han encargada 
De ser su procurador. 

Y asi , vengo á suplicarte 
Favorezcas el imperio 

Del infierno y nuestra parte, 
De tal suerte y de tal arte. 
Que aumentes el caliverio. 

MUERTE. 

¡Oh, tristes ciegos mundanos! 
Ved cuánta es vuestra maldad: 
.Tenéis nombre de cristianos, 

Y las obras de paganos, 

Y peores en verdad. 
Porque , al fin, fin , el pagano, 
Si bien lo miramos nos. 

Sirve á sn Dios , aun(]ue en vano; 
Mas el malo del cristiano 
¿En qué no ofende á su Dios? 

Si como creo amohina 
Mi venida aquí cada año. 
Será porque la doctrina 
De cristiano ^ disciplina 
Menospreciáis con gran daño, 

Y por no dejar la carga 
De pecados tan cruel ; 
Como os apesga y embarga 
Mi venida, os es amarga. 
Mas que acíbar ni que hiél. 

Gentes perdidas y vanas 
Mas duros que picaras duras, 
¿No veis noches y mañanas 
V)ob\aTse av\\xe&ais cwa^^wa&l 



6 

No sabéis qaVstá obligado 
A morir, como es notorio. 
Todo hombre por et pecado, 

Y asi está determinado 
Por el alto Consistorio? 

Pues ¿cómo os podéis holgar, 
Viendo una rosa tan cferUi, 

Y que no puede faltar? 
Cómo dejais de pensar 
Cuándo llamaré á la puerta? 

ÍNo miran que tienen guerra 
«on el mundo y su atadura, 

Y aquella carne tan perra, 

Y ((ue un pié está ya en lu tierra, 

Y el otro en la sepoltura? 
Amigos, de muy buen grado 

Yo rescibo aquel presente, 
Que por vos me fué enviado, 

Y en él he visto y notado 
Lo que queréis ciertamente. 
Que fué traer presentados 
Los corazones de todos. 
Chicos y grandes estados, 
Que de mi están agraviados 
Por mil maneras y modos. 

Al fin , que la redondez 
Se queja de mi gran saña, 
Oue nadie llega á vejez, 
\ no deja buena tez 
Aquesta aguda guadaña. 
¡Cómo! lEsta gente no siento 
Oue no tiene aquí cibdad 
Ni morada permanente, 

Y que ha de ser diligente 
En buscar perpetuidfad? 

¿Noven la Jerusalen 
CelcsliaU que los espera , 
Tan llena cíe tanto bien? 
Harto cíe^o será quien 
Rehusare la carrera. 
¿Pensáis que soy el que taso 
Las jornadas y medidas 
De los hombres, y las caso? 
No soy sino un breve paso 
Puesto entre entramas las (1) vidas. 

Por mi pasan los mortales 
A aquel precioso jardín 
De deleites celestiales. 
Si por sus culpas y males 
No pierden tai bien sin fío. 
Procuren de hacer cuenta 
Con su alma y caminar : 
No se duerman en la venta, 
Porque cosa violenta 
No puede jamás durar. 

Pues pregunt*os : ¿Do se encierra 
Mas violencia y desventura 
Que en esos cuerpos de tierra, 
Compuestos de aquella guerra * 

Y elemental compostura , 
Cuyas figuras y gestos 
En esta vida postiza , 

Por razón de ser compuestos. 
En venciendo cualquier d*os(os 
Vuelven al polvo y ceniza? 
Pues ciegos y encadenados, 

Y ¿cuándo habéis de olvidar 
Las costumbres y pecados , 
Cuando ellos de enhadados 
Os quieran acá dejar? 
Salgan d*esta confusión 

•Y vida tan miserable , 

Y pongan el corazón 
En tierra de promisión 
Segura, firme y estable. 

No sospircu los cuitados 
Por esas ollas podridas , 

/Y; Su el orígioiJ ge omite el srllrah lan; 
pero bMcefalu pan complmr e¡ veno. 



L€\STOftTAüO DE TOLEDO. 
Que acá deUron de estados ; 
Miren que fueron criados 
Para cosas mas subidas. 



ESCIENA IV. 

OBISPO, MÜEBTE, SAN AGUSTÍN, 
SAN FRANCISCO, SAN JERÓNIMO, 
SATANÁS, MUNDO, CARNE. 

(Tafien las trompetas, y viene nn Obispo á 
procunir por el Estado Sacerdotal.) 

UUERTE. 

Pues vos , padre reverendo, 
¿Por quién venís á estas cortes; 
I Que, según de vos entiendo, 
¡ Nf gorios irairéís y estruendo 
De allá de vuestros consortes? 

I OBISPO. 

Señora, por gran favor 
Eli estas corles reales, 

Y por hombre de valor 
Me han hecho procurador, 
De pupa y de cardenales; 

Arzobispos y perlados. 
Patriarcas, dignidades, 
Curas y beneficiados, 

Y por cuantos tienen grados 
Kii la Iglesia y facultades; 

Y en fiu • por todos aquellos 
Que tienen rentas crecidas, 
\engo con su carta y sellos. 
Porque timen lodt»s el!os 
Que vas á segar sus vidas. 

MUEnTE. 

Por ventura , reverendo, 
¿Sois perlado ? 

OBISPO. 

Si, Señora. 

HOERTE. 

Sin dada que no os entiendo : 
Parcsce venis haciendo 
Burla del habito agora. 
Decid : ¿ no os avergonzáis 
De pare>cer ante mi , 
lleciio monstruo, como andáis? 
jY por ventura, rezáis 
En ese traje y ansí! 
Contad me quó imperficio i 

Y variedad es aquesta ; 
Asi teméis á raxou 

La vivienda y corazón, 

<'.omo aquí se manfiesta ; 

Vuestro pufialico al lado , 

Kl roquete tan vistoso, 

El gorsalico labrado... 

Pues ¿la barba? — Oe un soldado 

Es mas que de religioso. 

Por ventura, ¿andaba así 
Sant Pedro, vuestro ma>or? 
Decí , padre , me decí, 

I 'Cierto, enviaron aquí 
Jn galán procurador! 

Y ¿anda ansi todo el ganado 
Eclesiástico vestido. 

Tan á punto repicado? 
Papagayo tan pintado 
De la ludia no ha venido. 

I OBISPO. 

Nunca Dios tal cosa quiera; 
; Porque todos traen sus mantos, 
i Muy largos de dentro y fuera , 
, Honestos sobremanera , 

Que parecen mismos santos. 

Que yo, como he venido 

Camino, y por no tardarme. 

He mudado asi el vestido, 

Y esta causa me ha movido 
A querer traiisfifiuraruie. 



Mayormente, si á Dios place, 
Por ver el poco cabdal 
Que de perlados se hace 
Por mesones , me desplace 
El hábito pastoral. 
Mas tenga bien entendido 

8ue , aunque á Cristo no imitamoi 
n el hábito y vestido , 
En el vivir recogido 
Los tenores le llevamos. 

MUERTE. 

Pues decí; esa clerecía. 
Con tantas rentas cargada. 
Que á estas cortes oS envia, 
i En qué entiende cada día 
O en que está agora ocupada? 

OBISPO. 

Sef^ora, podéis pensar 
QuVstá tan limpia de males, 
Qu*es cosa para espantar. 
Que no se sabe ocupar 
Sino en estas cosas tales : — 

En el remedio y amparo 
De los pobres y viudas, 

Y en el alivio y reparo 

De otros muchos , que muy claro 
Padesccn pasiones crudas ; 

Y en buscar secretamente 
Muchas huérfanas doncellas, 

Y en casailas largamente , 

Y en pagar entre la gente 
Muy muchas deudas por ellas. 

Inquirir con diligencia 
Parientas necesitadas, 

Y como hombres de prudencia, 
Dotallas en mi presencia. 
Porque vivan mas honradas. 
Cosa es ver los hespitales 

Que sustentan monesterios, 
Cómo estorban tantos males, 
Pecados pestilenciales 
De homicidios y adulterios. 

No hayas miedo que sublimen 
Los males, siendo ellos vivos , 
Porque luego los reprimen. 
¿Que año hay que no redimen 
Cran numero de captivos? 
Mas niños crian cadM año 
De los que echan á las j>uertas , 
Que poaró contar hogaño. 
Hasta encarecer el paño 
Con pobres que fueran muertas. 

Si por ventura hay baraja 
Entre ellos, grande ó pe(|aeña. 
Es por ver cuál mas trabaja 
En comprar dote ó alhaja 
Para alguna pobre dui*ña. 
Jamás quiebran estos hilos , 
Aqní consumen prebendas, 

Y aquestos son sus estilos. 
En reparos de pupilos , 

May limpios en sus viviendas. 

¿Qué misero estuvo preso 
Que no pagasen por él ? 
Pues, Señora, con gran seso 
Ved el caso, y ved el peso, 
No agraviéis gente tan fiel. 

MUEHTE. 

¿Cómo, cómo, yo agravialles? 
¡Unas persouHS tan puras ! 
No por cierto, mas dejalles 

eue sus ropas por las calles 
orten para calenturas. 
¡Bendito tal ejercicio. 
El cual Dios manda que obres! 
Esos bien hacen su oficio ; 
No gastallo en otro vicio. 



y isa |)ai|iÍAmeotef 

I Un pTemiuetilet 
ñero : seai servida 



lltli 



vida 
■i lis; 
M 11, 



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do ' * 

A Jl - 

lo que if ivicron- 
jtu^iten, sí miras 

,u . i^iH» lü& virus 

Cicim:»^ se cai»»* 
p^i^mbres, seguí» verfn, 
lidolroci» f sin afán * 
¡ gridcles siglos TTivían, 
-k d« Abrtbtti , si niiramos , 
|fjrHi0 Rtdeniptor^ 
««•i líempo balbuios 

^* rnQT mi'í 'J su sabor* 

ida |>unl« 7 iiora 

ttrUs las *iU»s. 

\ f% a*í , <^ »ó no eatíetiJo 

I lejido, 
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Itoe Jll#S l^ruaiMi (mc^lO. 

hmú, 

%Mhmro -\ ^- 1' "" " '^* - . 

fmm» rl tartntno h:i ^-^íhiiiiIo. 
Ém^^^e DO «^^ <'^i *^^^ uuiko 

"' i a ano 



LAS CORTES DE LA MUERTE, 

Ka soysinomíMisíiera 
V un miiiisiro úc\ Stítjor. 
Ma-^.i-uesiue has edificado 
La vivieiida y ía limpieza 
Bet Pcle:,iásillco eatuclo, 
Petlné á Dios con ctiioauo 
te dij mas vida y lí^rgueía. 

Sobre estos caso^ presente* 
Ve;imí>s agora I enliüi 
Que úiceii los imstenies 
Varonpb tíin cíiceleiiles. 7- 
Uecld vos* íiáueío Agustín , 
Que fif»t$suíJri,nMO perlado, 

A iiuíen le compele y toca 

La imp''^^=^ ^^* aipiesie eütaüO^ 

Pues el Seíior os Ku d;ulo 

Tan divina leiigua y boca. 
£a:í Afitísin. 
Amigo, puc^ lanío agroda 

A este esUtlo la üulíura 

Desa vida tan penuda , 

Y andar la breve jLirnatia 
Síenien por e;rím ;inmrgnra; 
Dceiliie qu« por tres cosas 
Suele Dios acreccdtür 
Esas vidas tan penosíts, 
De los hombres cohilicjosas, 

Y á veces a su pesar. 
La primera d'estc en en lo 

Esporsumisericordta; 
Seiínnda por cnmpliimenio 
pe iionel c-wrlomandamicoto . 
Con padres m hiiber discordia; 
' 'i ere era por proveer 
Lospahr».'s, como debemos, 
H;d>iénciolo meneí^ter: 
Tndo esio suele hacer 1 

Qne mas licmpo «os gocemos, ' 

Y es justo, píií^s esie estado 
Se ncup:^ en Inenes Uimnnos 
Como, Padre, bnbiíis comadlo , 
Que nuestro Dios sea apbicado, 
Vlesilíi viííaymasarto!^; 
Mas diréífi^ ios perlados^ 
une lienrn *^n encomienda 
La guarda de los ^'anaflos, 
One vivan liui recaliidos 
Que nadie los repf cUenda, 

Sean hoiieslos y templados, 
Castos TcariiaUvos, 
Prudentes, hWn iiiaviados , 
DilíRenles, cmiecrUidos, 
Ko íiUgiosüS ni alLivos; 
Nm de veiUiis cnliíbciosoa p 
Vinolentos, comeilarea, 
No crueles* mas piadosos; 
Sufridos, no sediciosos, 
m simples enscuadorí^s. 

Tengan siempre ata* iiidft 
Su igltíSia y &ii» pensatnícnios 
Vanos . V tni qn** no va nada ; 

Y miren por b manada , 
me liav nnulio-í lobos hambrientoi. 
Kueaa lionda y buen cayado, 

I Unen silbo JíUeiM pastura , 
BntMi pa'^tor eii3í:Mnarr;nto, 
QMC(ioi*-l'*abarraí,'aniido 
En la iHiclie mas rscnra. 

YalticinpodL^IlTeíipiilar, 
Que UMiíj;:in bbndas las manoS, 
Nfti|üieran dt*^^rí^*b■jíí^ 
Poniucsc- ^'^...„^. 

Kl(|neso> : immos, 

Hodcen bi- h - * - ^'-^ 

llf pt^rlrrclms y de redes » 
>'ovilir:»delainímtnia 
Alüuna ilera alimaña, 
Qne desbaí de bs paredes* 

S-t*ní|irí* pt» otero f^ubido» 
Doaulajcbicticldawot 



Y conoicaenelbalido 

A cuál oveja lia mordido 
El lobo lie i\i rebaño. 
Trabiije óíenipre de nnlalies 
La roña con vecVgambre, 
pío consientan por los valles 
Que anden ni por las calles 
[talando y muertas de hambre. 

Su cuerno de miera v sal : 
Si la oveja «eliü encojado, 
Échela al hombro, no haj lal^ 
Y á falla de mayoral, 
Ko se entren en lo vedado {l}- 

De contiim buenos perros , 

?ue ladren de noche y dia; 
íil ganado sus ceucerro& , 
Portpie, andando por los cetros , 
r^adie les mate la cria ; 
Su yesca y su pedernal 
En la bolsa *i|ue eche ruega 
Al que viene a hacer mal: 
Tenga cuenia su ^>"Kal 
Con cada oveja y borrego. 
Las enfermedades viejas 
Üesarraiguen también ellos i 
Al magreóles las pellejas, 

Y cooozcan las ovejas, 

Y bs ovejas á ellos , 
, Sus albogues y ^Lampona ; 

Y recorrer las paridas 
Si tes ha tocado roña : ^ 

f Be cualfTUier.mala ponzoua 

Muy de presio sean guaridas. 
I Y pues que son hs eolnnas, 

Miren qu*esl-* navezneh 
' Peligra ( <»[> núl lorínnis 
' De hert'jti"!^ i(npí>rrnn-ts, 
I Y no hay quien della se duela* 

Por un cabo torbellinos 

De moros y de paysnias; 

Por el otro remolinos 

DeiurcoStV "-"- '"^^"tíos 

Dií pervertí' 

Y loque ü ^ ffi''^^' . 

Mepena,esqntMiuliii!f et>t'gíi«, 

Y que á Dios ios de tu íüv» 
Son los que enctendí^n ñus ur 

Y mayores enemig^í^. 
Pues si lodo esto hiciere, 
M\ fiiií,lür que nos gobierna 
Ued.íra vida, si quiere; 
YsiaquHio se la diere. 
Les dará la vida eterna. 

Satanes, procuradof 
, De las liles infernale*, 
I pur mí^rciídypor favor 
I De Lucifer, mi mayor* 
I Me aRravio de tantos males, 
' Vditíoqnenoconvteoe 
Suplicar á Dios de vida 
\ íste estado, masque tiene, 
V luego Dios le condene 
A muerte muy dolünüa* 



'asa 



trliu 



^í L*a..a .str.fi á;rt.«..r.^.. Ha « 
t», satatla ' 

b^mos .!i > i.. lui- 



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Y *i «ñtrafP* |>t*i««T*í 
Ho »» abAffiíKloe *« ■ 

Vetar* 4 nw"! 



Lms mun 



8 

Que todo lo qne hatoutado 
VÁ TI edad o reverendo , 
Todo es ungida y rorjado ; 
\ ui padre, aunque gf^íi letrado. 
Por ímetia [liem os Se vendo* 

Y no saben los imtlinos 
ijue no se su í' le o lundar 
Sino en rept'br meiquitiOs^ 

Y buscar mucbos caminos 
Pnr:^ (joder obispar, 

¥ e«^as huérfítnas doncellas 
o saben que he yo notado 
lO que suelen luioer deltas. 
|Ay irísteciMoEt de aauella^l 
;Cuánias vei^éís c|t)e ñau casado ! 

Y si fuere meuesler, 
\ü traim aquí la minuta 

¥ el regí si m, y [íodrán lef 
Que cou eMos no hay mujer 
(Jue no quede dbolúla. 

Yo que los suelo troiar, 
Me lo sé, y eslny eouienlo 
i)e su viUíi y su gastar ^ 

Y por no los íifreiuar, 

Ñü diré mas lo qne siento. 
So b mente contradigo 
Que no roguels por los lales* 
iHtes lientMi por eoemíj?o 
A Üios« y él es buen tesiigo 
Como viven los moríales. 
\ hacerlo de oiro inodo 
£s hacernos tanto mal « 
Qu'es ponernos bien de lodo, 
\ es en perjuicio todo 
De la región infcrnal- 

Y una ves: y otra me fondo, 
4)ue , pues i|ue Sfm enemigos 
De Dios , bajejí aí pro fu n do, 

Y h vosotros, Carne y Mundo, 
Os ruego seáis testigos. 

Y á vos* Lulero, escribano 
Del i n tierno y gran de ni unió, 
Itequiero de vuestra minio 
Lu iisenleis, que seo &auo, 

Y lo deis por lesümonio, 

sAn AousTirf. 
: Oh amarRO!* los que huceis 
Fundamento en los abrojos 
Debite uiundo que aquí veis, 
(,)ne tres contra riost tenéis, 
Hi ^líiríéredes bien los ojos i 

; laceadores ! ¥ j,üo veis 
El luiíndo loco y sin ^esos, 
Meno de by-os do andéis, 
Que por do qüier que lleguéis. 
Allí habets de quedar presost 
i No miráis cómo promete 
Muchas cosas , y después 
De qne os tiene n en su brete, 
Iht* con vos un falsete, 
Qu'es dar cou vos al travésT 

UtJNDO* 

Vos « Agustiu, siempre Tubtes 
Mi cuchillo. 

%XTt AGCsim. 
iOhperro vlejol 
[Qméu no entendiese tus chisies! 

AiKbdt qne nnnca quísistes 
Mi amistad y mi consejo, 
Bbif^ eoiitino acoceado 
He sido de vuestros pies, 
Abatido y denostado, 

* SAS AGÜSTUf- 

Cada cual ¡será tratado 
Seguu y como quien es. 

SAW FÍUMCISCO^ * 

Pues la Carne, si miráis 
Lsinsinsa, dirá qtiiéü esí 



LUIS HURTADO 0E TOLEDO. 

Que es tmerca, y puerco quedáis 
Si con ella troiiezais. 
Muy larde us levantaréis. 

Sabed que es muy otra cosa 
De ío que veis descübiei lo : 
IJ n a m aseara engañosa. 
Por de fuera muv hermosa. 
Dentro sepulcro *de un muerto. 

Y en Un» sabed qu'ella es tal. 
Que son engüíios sus pacea 

Y forjado su metal; 
Labra de [lunUí real 

Sus decbadúií, y á dos haces, 

¡ Ob falsa, sagax y artera , 
Como ctií'.as solilmenie , 
HabgueraT lisonjera! 
Qnien no síibe tit manera , 
i Cu antas veces da de IVenteí 
Cuántas gentes bas lan^^do 
Kn aquellos cenagales 
Del inticrno y enlodado. 
Porque de U se han liado 

Y de tii& diclios bi. latíales! 

Y á vosi padre, yo meiquina 
¿Qué os Uít:e, qne tales setas 
Tenéis contra mi y mohína, 

Y siempre en vuestra doctriua 
Tiráis contra int saetas? 
Pues yo noíiga snelo ser 

üe erml trinos religiosos, 

Y aun sneliMi turnar tdacer 
C.onmico y nn aborrescer 
Mis dicnos Undus, graciosos. 

AAn FRAíícrsco. 

Serpiente mala, emboscada 
Entre las frcjíiiis verduras, 
No vista hasta üüUada , 
De cuya ;inntrga pisada 
Todos se quedan ascuras^ 
¿Qué no inlictoiuis y estragas? 
Qué no encantase Qué no ligas? 
¡Oh suci:* 1 que si halagas, 
A la carne nos a mu gris. 
Mus en las almas bostij^as. 

Quien luego no te rechait», 
Gnm mal psu-a si atesora; 
Que eres buitrera á do C2i^ 
Saturnas y ilespcHaí^a 
Tantas abn;is cada hora. 

SAN Jl-;n<fM10, 

Pues atlá ^u conqia fiero 
En el gesto kt veíris 
Si es £ulilil y carnicero, 

Y una sima y un minero 
De n*a!dades, cual lo veis. 

EsB e^ la antigua nerpienleí 
La cual vinoá iiitiiionar 
Toda la misera |,'enle. 
Este es elléon rugiente 
Que rodea á qnieu trajear; 
Este, de envidia que liene. 
Busca con i^rande^ rodros 
A quien alornn'Ote y pene , 
¥ qne el mundo se condene. 
Jamás tiene otros deseos. 

Es jírrinde candil lador 
De necios y iJef^cnidadoa, 
Que viven á su sabor, 

Y un cruel pesquisador 

Üe! que esta en buenos estados. 
Pues defitos tres adversarios 
Cumple guardar ü la rasa, 
P orq u e £ o n líju o r di narios , 
Qtie siempre estos tres coutrarioá 
Son los ladrones de casa. 

En viendo tiemoo oportuno, 
Usan de sapacidítd, 
No se descuide ninguno , 
Qu'eslos estorl^an ayuno 



Y impiden la caridad. 
I La limosna y oración 

Ueclm/,án v penitencia, 
I Porque toDo este escuadrón 
I Ks una con tradición 
, Del alma y de su inocencia. 

Pues vos, pastor y perlado, 
Yo creo habrías entendido 
La rcspue^^ta y el recado 
Que al eelestostico estado 
Daré por quíeii sois venido. 

CAIV^C, 

Mucho les deben penar 
A quesos consejos, ciiírta. 

Entiendan en se bolprt 
Calhifí mtft todo es ladrar 

Y dar voccü eu desierto, 

£SC£NA V, 
MUERTE, PASTOR, SAN AGÜS? 

iTa&£D hs irQttipftaSi y entn el Pastal 
¡luí uveja sobre loa hombros. | 

¿Dé bnetío, pastor hermano, 
Dó vienes con esa ovejal! 

PASTOR . 

í Mi feí Escap^jstí del llano» 

Y busquéla como alanOi 
Por iiu paíjar su pelleja. 
Que eu nil balo yu tenia 
i^ienl (^.ibe^as de mi amo, 
Que apucieulo cada dia, 
¥ do buena yerba habia 
\o las llevo y aun las tljuio. 

Recójolas cuando llueve; 
Unlii la roña y herida. 
Quedóse esta entre la nieve; 
Dejé las noventa y nueve 
Por buscar esta perdida. 

He^:RT£, 

Yo ereia que ve 1 1 tas 
A mis cortes aplazado, 

PASTOR, 

Ni cortes ni cortesías 

No sé ^pie son ; m en mis dias 

Suli de con mi ganado, 

Pues escúchame. Pastor. 
Sabe que yo soy la Muerte. 

PAStÜR, 

I La Muerte í ; Ob qué nomlire fm 
Para ac|uel que es peeadur I 

Y mas si no se convierte, 
Qui^á que os babia mlradi>.„ 
jUh que f^esio, y... Dios me valaf 
b eci . . A so ís a f ^'u n ti n a d o ? ' 
Sois borrego desolUnlo? 
¡Par Dios, que sois cosa mata ! 

MUERTE, 

Pues, hermano, y si supieses 
Mi poder y mi morada, 
A íe que íü me temieses, 

Y aun esa oveja me dieses. 
Para tenerme agradada. 

PASTOB. 

Y iqaé podéis vos hacert 
Vuestra casa me mostré , 

8ue quizás podría ser 
sta oveja os ofrescer, 

Y entre tiuUo la guarda, 

MUEhTfi 

Que me place. ¡Suíí ' Yo qaicn 



lia^' 



■ilttbiiaekMi. 
MSfprosero. 

FASTO». 

scaro torrontero! 
aestra rigion? 



resaqvi 

10 los mortales 

tfieráU. 

rASToa. 
,deser,iiieded| 
«recentales. 

■osmn. 
tet&loqnoris. 

FASTOS. 

s, qné de candiles 
sea detrás! 

eSsnt!iYaiinh9ymasf 
Aras concejiles? 
ora, mira 

Ott se Tan matando; 
! les ecb4 , 
as lo quité , 
están rebosando. 

■OEBTS. 

amano, aquestas son 

de los bomanos 

terminación 

i|a*fs nuestro Patrón , 

ido está en sus manos. 

res que arden poquito, 

e les faltar, 

s, y otros que dto 

difino escrito» 

ida acíbar. 

e arden por compás, 

te limitado, 

peda Tida mas; 

toú aceite asas 

mando han llegado. 

rASToa. 
vuestra fe. Señora, 
os á ver la mia 
o le queda agora. 

ntXSTE. 

pie vista, en la hora 
n uneva porfía, 
iqni ; mira el deleite 
lireve es acabado. 

PASTOa. 

{«qné poquito aceite ! 
atice y afeite 
a desiotro lado ; 
fte mas ardia , 
le se le vierte , 
IB poco áb mia, 
a le daría. — 
leiíora Muerte. 
■uurrB. 
goaqnese poder; 
niba está ordenado 
il como ha de ser, 
) ha de fenescer, 
ceite es limitado. 

PASTOa. 

i vos no podéis nada 
D flaca 7 tan vieja, 
id es excusada; 
s desU posada , 
le á dar mi oveja, 
leyóá mi mayoral, 
e mi partido. 

SAH ACUSTnr. 

«, mirad qué tal 
dado espeda) 
mea pMStor bM tídop 
^q99habaikdo 



LAS CORTES DE LA MEERTE. 

Con el morir la convierte t 
Y el cura si es avisado 
A su hato la ha tornado 
Del Pecado y de ki Muerte. 

ESCENA mL 

CABALLERO. MUERTE, SAN AGUS- 
TÍN, SAN JERÓMMO. 

(Tafien las trompeUs, yficne el Procurador 
de los Caballeros.) 

■Accao. 
Señora, estas gentes fieras. 
Aquesta gente profana , 
Estos blasones, cimeras , 
Sabrás que son las banderas 
De la milicia mnndana. 

MUERTE. 

Caballero de primores , 
¿Por quién quieres procurart 

CABALLiaO. 

Señora, por mil señores. 
Por revés v emperadores 

Y el estado míliUr ; 
Y en fin, por todo aquel grado 

De duques, condes, marques«»s , 
De quien yo vengo encargado , 
Que se quejan has usado 
Con ellos grandes reveses. 
Porque timeudo emprendidos 
Negocios tan importantes. 
Cuales ya tendrás sabidos. 
Los tienes tan destruidos 
Con tus fuerzas tan pujantes. 

Pidente todos postrados 
No les lleves como sueles , 
Ni derrueques sus estados , 
Porque están ahora ocupados 
En guerras grandes, crueles : 
Unos por acrecentar 
Sus principados y tierras, 

Y gentes á quien mandar, 
No les vaga en sí pensar 
Con Unto estruendo de guerras ; 

Otros hacer municiones. 
Pertrechos y artillería , 
Grandes cavas y bestiones , 

Y otras muchas invinciones 
De armas que holgariaé; 
Otras tantas caravelas, 
Tantas fustas, galeones , 
Tantas carracas y velas. 
Que á romperles estas telas 
Serán en malas sazones. 

Pidente quif'ras dejallos. 
Porque será destruillos ; 
Que ya tienen hechos callos 
De desollar sus vasallos, 

Y quieren restituillos. 
A esta militar compaña 
Haz mercedes tan cumplidas , 
Que no los trates con saña. 
Ni los siegue tu guadaña 
Hasta que enmienden sus vidas. 

Duélete, pues la fortuna 
Los quiere favorescer 

Y encumbrar hasU la lona , 
De serles tan importuna 

Y su volunUd torcer. 
Quedarte han muy obligados. 
Si esta merced otorgares. 
Que agora están olvidados, 

Y después aparejados 
Estarán cuando llamares. 

CANTA D5 ÁNGEf.. 

Vüa hominiM miiitia ett tnper terram 



I 



■Ulan. 
Amigo, toda esU vida 
iNo saben que es una guerra, 

Y para aquesta partida 
Hadeestarapercebida, 
Pues que no están en su tierra? 
Déjense desa contienda 
Pues que nada los desculpa : 
Cada cual dellos entienda 
Vivhr largo (i) sin enmienda 
Antes acrecienU culpa. 

La largura v brevedad 
De aquesu vida presente, 
Toda cuelga en la verdad 
De sola b voluntad 
De aquel Alto Omnipotente. 
Miren que hay grandesjoyeles 
En otra guerra que fundo , 

Y que les envían carteles 
Tres enemigos crueles : 
.El Díabloy Carne y Mundo. 

En el campo los esperan 

Y de punta en blanco armados ; 
Avisaldes que no quieran 
Rendírseles ; mas que mueran 
Por Dios, pues son obligados. 

SAN AGUSTÍN. 

Pues dime, ac¡ora te pido, 
Esa gente capitana 
Por quien agora has venido 
¿Cómo ejerau (si has vido) 
La caballería cristiana? 

Acuérdense cuando entraron 
A renunciar á Satán , 
Que sus nombres se asentaron 
En laminuU, y fijaron 
De Cristo su capitán. 

Y aquella cruz y señal 
Que en las frentes les pusieron , 
Qu*es bandera imperial 
Con quien la corte infernal 
Fué vencida, y se rompieron. 

Y por ventura ¿han creído 
Que tan sancta cerimonia 
Fuese en balde ni lo ha sido. 
Con lo cual allí han salido 
De Egipto y de Babilonia? 
No por cierto : mas iurar 
Un solem (2) pleilo-homen^c 
De contino pelear 
So la bandera y andar 
De Cristo y de su viaje. 

Y hacer gran resistencia 

Y guerras inexpugnables 
Contra el Demonio y potencia. 
Mientras dora la tenencia 
De sus cuerpos miserables. 

Y en señal desto les dio 
Las joyas y sacramentos 
Que del tesoro sacó. 
Porque no hiciesen, no. 
Traición ni mudamientos. 

■OERTB. 

Pues decildes si han cumplidb 
Como buenos caballeros 
Lo por ellos prometido , 
Que en muy poco habrán tenido 
Mis tiros por mas certeros ; 
Que ya saben sus oficios , 
Que han de ser el pelear 
Con el mundo y con sus vicios ; 
Que estos son los ejercicios 
Del hábito miliUr. 

Aqni minan fortalezas. 
Aquí vencen capitanes. 
Ardides y subtilezas , 

(1^ QietittrUrfo,4e\í\%n\tt.\t,\VV^^ 
trechel At\ vttso Vq cA^VsXiAn. 
I Wl?«l 



10 

Aquí muestran sus brivezas 

Contra tan r:ibiíjsn<f imanes 
Qtío t'l cíiballero crULíano 
t>iie ooiUfí» el vicio íio esü 
gii'mim^ (:t t»n£ii on lampino» 
Coíi tirislOi, rey soberauüf 
Ptíuguna pn£ él teriiá. 

SAN AGUSTIIf. 

Pues esos son caballeros. 

Ya su I í 1*11 i^ei* obJiííatios 
A ser itíojon^s puerrero» 

Y cniíar sit'm|ii'e delaiiteros 
En |R"li(írüs BtíMíuJos. 
Qu<! aquejas cabaLkTtas 
Suti Vj^ que ban de dar solaz 

Y iríuijfo5 V alegri;)^. 
Por lo cuul dU^ü Isutas 
Qu'el mulo no terna paz. 

SAN JERÓrilMO. 

Jf¡tus pongan ^of cimera, 

Y no c.iúv\Aii tíft la bojn 

M rrri que aquí ¥ á Jo tiuíera 
Mücbos corren ía carrera , 
íbH uno lleva la Jü)'a 
(ludu cual lüme j^u vrax, 
Qui* i'S «1 arma í|ue Dios dio; 
Cutjtr-:! aqiie falsw ;tve>lrU2. 
Ármense de uniiits dtf luz, 
Como el Apóstol mostró. 

Y si de aquesta armadura 
No se íiNiuirou cunUa aquellos 

AnriEird hi criatura 
r:i ür:iix Síiñor contra ellos. 
Mas i ay de los que anduvieron 
Eu la vida de CaYn 

Y bum:iti.t >.tii^iit' vt'rLiiruul 
Que pues ¡i iiio^ uferiditiroQ, 
Miren cuál será su fln. 

Pues aconsej*os, cristianos, 

Ost'JLnMtt*St henijunos 
Ku virtuiK's, viu>í.irii¡s manos, 
Piirniminisiiir vuestra tierra. 
Por estas picas pasaron 
Los caballeros varones 
De Crisio, que asi \v umaron; 
Por aqu* desbíiratiiron 
Los maldiLos escuadrones. 

Pi^r uqui subtó :iqiirt lU^ro 
Snwí Pablo, euundü esculo 
Aqytd t^aslillo rotiurro 
Por nqui el «ríin caballero 
KsU'biiíi, que no temió* 
Eslos simios que excedieron 
A los CévoliJS y üei-ios , 

Y BHUellos q"í? pretendieron 
Tener c\ mundo, y luvíeron , 
En tsiii grutide^ menospredos. 

; üb i^Tandes bcilüllu dores ! 
Ob f íi mo so scíipí lañes 
Oiie^taUíScompeUdores 
Vemustes, pe rs-e^íuñ lores 
Como r.ftlQS r;tbinso:i caüCf. 
tod» la Caballé riu 
Crin i au a que v» rompiendo 
La Inrem»! artillería 
Por aqni bailó la via, 
Su saiígi-tí siempre vertiendo. 

Y pues ven que los combates 
Derriban los altos muros 

Y lio aproveehan n^'^criles, 
Yeur^n uquestos di'batcs 

Y los adverijarlos duros 
Flerben í^ii arco, _v tleeitado 
Pío dejen ile iimquislar 
Pues s^Ih^I, liri'uiLiiio limado ^ 
Qlieel que hubiere peleado 
^&^i¿i ei Qn, se h'^ íJí* salvar* 

MütñTE. 

Pues dejadsts Jas coaiiwdái. 



VQ}& WltTADO DE TOLEDO. 

Al aimpo SP. sul^:iTi luego 
Con sus íjnitüís >■ sus tiendas, 

Y II hi!i sebí^ SLii enmiond^i 
Metnii lueiio h sani^re y fuego. 
Deí^bíiraten sus [ilsíidji» 
Con la graei;i íioberana , 

^m pertri*clios y cebdjis, 
Porq u e es l á n e i icí^r 1 1 í /a d as 
En esta saiti^re erktlüiia. 

MUERTE. 

¡ Ay, qué negros pcrrocanos 
Tienes aqui tú, Satán! 
Por tí se comen las manos , 

Y tíénense por uranos 
Tenerte por capitán. 

SATANÁS. 

Caballeros militares 
Es la renta del infierno. 
¿Qué me diet'*^? IHsis millares 
Tengo dellos, si contares. 
Que gente de otro gobierno. 

ESCENA Vn. 

RICO. MUERTE, SAN JERÓNIMO, 
SAN FRANCISCO, SATaN, MUN- 
DO, CARNE. 

(Taflen las trompetas, y entra el Procnrador 
de los Ricos.) 

MUERTE. 

Según muestra el ornamento, 
Proeurador debéis ser 
üe los Ricos, según siento. 

RICO. 

Si soy. Señora, y presento 
Üellos aqueste poder. 

MUERTE. 

Pues ¿qué pide hora el estado 
l)c los Ricos, medecilf 

RICO. 

Que miréis con gran cuidado 
Cómo Dios los ha dotado 

tie lautos bienes ;iquu 

Los cuales pí enrían gnsiar 
AIIA al cabo de au.^ vlfltis 
En US i>übrcs remedinr* 

Y en gMudes templos íitmf.nf, 
Si brevlas sus partidas. 

Sue I i ene o vn coinen^adot 
asora^iíOíiaftmdar, 

Y íiasta sev acá bn dos, 
Ymudiosflños j|07!adii«, 
P(>saU's de cummiír. 

Estado es con que el Scílor 
Mucho se puede servir; 
Piden le ^ir^m'^h^ f:ivor; 
Que no deje o coa dnkir 
Lo mlquintlo eu su vivir. 

Y si ae;isí> pi*r ilinero^ 
Sus viJ.is ipiii's Ldtiríííir, 
Pide.qu^' Litilus mineros 
Tienen , que US herederoi 
No los podran acíibur 

Y en sefiíi que aquesa gente 
Te desea mas servir. 

Te (j 1 1" <* !^ cft íiq n c^ i e p r e senie , 
Tan rico, tan eveelente. 
El cual quieras ivcliir. 

MUERTE. 

Rico, allá á los que soléis 
Dar prcsenltíü v tobeeiíos 
Kl presente volveréis, 
Porque con él vos püdréi< 
Bacar muy poco* proTcdiai. 

Y ¿en qué se fundan a^ota 
Esos ricos y esu E&Udo t 



■ICO. 

Yo te lo diré, SeRora. 
Amontonan cada hora 
Ducado sohre doeado , 

Y en ílarie pHf sa h llegar 
Primero que otro* lo coja o, 
Quieren el[o<; madrugar; 

A viM" si pueden niiitar 
Su seúf el mundo despojan. 
Y con aquesto sostienen 
Gran trabajo en lo guardar 

Y y «ratHles t'^^bpros vimien; 
Porque en lin ellos no tienen 
Líis casas para dejar. 

Sus trojes ustáR muy lenas, 
5e lodos son muy bonmdo^; 
Su SCO fres como colmenas; 
Solamente le^i da penas 
\}u& QLros leogai) mas ducados. 

T:Mitüfi siervüii y criados. 
Tanta gente á auien mandar. 
Tantas sedas y brocados , 
Tantos caballos, ganados, 
Qu 'es cosa p;ira esp;iidar 
l^n la vidij uo leiip<tn:t. 
Ni lo ieiich en dos paja^ 
Si no que aunque en ta b:dlena 
ftü meian, que d la melena 
Los trairás con tus mortajas. 

Mas con el mucho dinero 
Se les píis;i e^^ta rniinovia 
Como un vii^ntu nuiy Ji^^TO, 

Y vuelven como primero 
Al dinero, qn*Cf^su gíori,*!. 
Mas ¿qne regocijo y tiesía 
Han ¿íuíido miií h ñulit 
Qué jai dio y qué tloresta 
Les lia restado ni resala 

Üo no estiendan su lujuria? 

MUKUTE. 

Y con gran contentamiento 
jOh híjoA do vanidad 

Y con Luiloatr<nlmieido 

í)e vuestro priyfundü inlefilo 
Cómo ür I mi i íu ruiíieiudadf 
¿Piensan que soví tk'iviifn^os 
íhíi tesoro y patrímonin 
¡So son ?!iuu (IcFpmiserOi: 
Expendan esos dineros 
Que ha de llevjif el Üemonio. 

No piensen que les fué dado 
El depósito y hacienda 
En balde, y Cüinü han pensado» 
Ni para que se huya íilz-ido 
El ico con ello eutiemb 
Mas enliendan qut^ea ajeno, 

Y de mtn-hos, (lue es peor ; 
No metan fuego en d seno : 
Miren qiie c-í será bui^no 
Darlo al dueño en paí y amor» 

Ües[teííuen el coraion 
De uquese oro y mtlladar» 
Ved que díte Sidoii*<io 
Que los ilo?íeo;i utos son 
Tuiliisrntnn en la mar. 
No se hagan ¿ sí guerra , 
Ni escarben para el cuchillo; 
Que cuando el ojo se cierra , 
No Ir u* mas pies de tierra 
El rico que el pobrecillo. 

Todos n si se i e ron desnudos » 

Y ai^i lo piensan dejar; 
Grandes, pequeños, mcnndüs, 
Sabios, diFiCretoa V rudos. 
Todos en mi lian di' parar. 
Pues ;oli rico miilliadiidol 
Dimeiijíora, yo le pido : 

En este nmiitfo cuitado 



oerpov^emosiin» 
3ias eofponles, 

les de Datura, 
s dio ¿ la crialnia 
nos celestiales? 
so sientes, malino, 
ss en pensar 
lOflSeior tevlno, 
ofaé mezguino 
bdo al quitar? 
ponpa ni to renta 
jttm levante, 
I nieaoria atenta, 
i pidirén cuenta 
üBíuio cuadrante. 
JaTPoturados 
piden mas vida, 
lodos sus ducados 
jir condenados 
B dolorida? 

fi rico gae al mezquino 
con so fragua, 
que al agua vino, 
I in^n remolino 
loiro del agua. 

SASTTO MHIMGO. 

son ricos, crean 
alia entre vos, 
qneza se arrean, 
os qne las desean 
*rca de Dios. 
|oe desas cargas 
^eo V dolores, 
esadasy largas, 
i aguas amargas 
B los pecadores. 
; qaé cuenta darán 
le sns riquezas, 
por capitán 
i T SaUn 

¿Bs fortalezas? . 
Techa ni qué agrada 
'Ito en alambre, 
oa descuidada 
esarrapada , 
muerta de hambre? 
Hesallá 
resos ricos; 
es avisé 
lesoren acá 
s de pobrecicos. 
bay robadores 
iBo tiempo gasta 
ienies roedores, 
ligros oí temores, 
ai el agua lo gasta. 
is,y tamaño mal 
MDbre no se alcanza 
le no tiene igual 
predo j caudal 
meta templanza! 
s necesitados 
contino ricos, 
can remediados ; 
vgocijados 
andes j chicos, 
lides : ¿qué consuelo 
) sus partidas , 
romperá el velo, 
tas del cielo 
i serán movidas? 
]ael juez airado 
á tomar la cuenta 
el mal allegado, 
atesorado? 
a se os presenta! 
temor sin segundo 
f habéis de ver! 
diño lo que fondo : 
iedkmte ea ei mundo; 



I 



LAS CORTES DE LA KUEBTE. 

No me disteis á comer. • 
Sentid ¡qué tribulación 
Esperáis, grandes j chicos! 
Qué rabias de corazón , 
Qué tormentos y aflicción 
Os están llamando, ricos! 

Cuando los ángeles santos 
Apartarán los malditos 
De los justos ¡oh qué llantos. 
Qué agonias y que espantos , 
Qué clamores y qué gritos ! 
¡Cuándo la bestia y dragón 
De siete cuernos, bramando, 
Hundirá en su habitación 
Todos aquellos que son 
De su opinión y su bando! 

Aquella sabiduría 
De los sabios, ¿qué hará. 
Les preguntad , aquel dia , 
Cuando aquella compañía 
De demonios les vemá? 
¿Cuando Belcebú y secuaces, 
Esecutores eternos , 
Con sus gestos tan rapaces 
Los lanzarán hechos haces 
Do penen en los infiernos? 

Echará aquel desdichado 
Que trajo á cuestas la carga 
De aquel oro mal ganado 
Cuando se viere apesgado 
Con una pesga tan larga. 
Cuando la Muerte y Inlieroo 
Vieren aprisa volver 
Los que tienen su gobierno. 
Que es espanto cruel , eterno , 
¿Quién nasciüo querrie ser? 

Este es el dia que en vano 
Podrán pedir penitencias. 
Porque no será en su mano. 
Pues ¿qué harás tú, gusano. 
Roedor de las conciencias ? 
¿Cuando el triste dará cuenta 
Aun de palabras ociosas, 
Cuanto mas del oro y renta, 

Y aq[uella sed cenicienta 
De riquezas amargosas? 

Cuando vieren que el mar da 
Los cuerpos muertos que en ella 
Se anegaron, ¿qué será 
Cuando el fuejío volverá 
Los que abrasó su centella? 
¿Dó huirán? les pregunto. 
Si arélelo ; — está la potencia 
De Dios y su poder junto : — 
Si al iutierno; — solo un punto 
No falta de su presencia. 

Pues si las alas tomares 
Sobre los vientos y pluma, 

Y los aires penetrares , 

Sus manos , cuando calares , 
Te traerán (fue te consuma. 
Si en tinieblas te lanzares. 
No escapas de su crisol ; 
Porque todo el mundo y mares 
Es á Dios, si lo mirares. 
Mas claro que el mesmo sol. 
Pues decildes, si les pesa 
Entonces ver que hicieron 
Tan gran caudal y gran presa 
En el humo y la pavesa 
De riquezas que adquirieron : 
Deja Ido, desventurados; 
No hagáis ese caudal 
De ese oro ni ducados , 
Porque vivís engañados, 

Y es todo para mas mal. 
Dormid , dormí, si queréis; 

No aviséis, ricos mundanos. 
Para )oshienes quo bebéis ; 

Caá f ido después despertéis ^ 

Vacias tendréis ¡as naoos. 



II 

CAirro. 
Dormierunt iornnum ntmn, ct nihU 
invenieruni in nianihuiui$. 

Sin nada las hallaréis 
De buenas obras» mezquinos. 
Que ningún bien merecéis , 
Pues quesisteis y queréis 
Seguir perversos caminos. 

MUERTE. 

¡ Oh cuan bravo basilisco 
Os topastes y bravezas, 
Serálico sant Francisco , 
¿Qué sentís de aqueste cisco 

Y estiércol de las riquezas? 
Vos, que las menospreciastes 
Porque no os maten ni hieran. 
Vos, que siempre las hollastes, 

Y que, en fin , íin , las tratastes 
Según y como quien eran. 

SAIf FRANCISCO. 

¡Oh, estado tan peligroso 
Para todo fiel cristiano! 
i Oh, robador del reposo. 
Si aquel Alto Poderoso 
No os substenu con su mano ! 
Los ricos soléis pensar. 
Si gastáis vuestro tesoro 
En los pobres remediar. 
Que Dios os ha de fallar, 

Y morir con hambre y lloro. 
Pues vive desengañado 

¡Oh miserable avariento! 
Que Dios tiene averiguado 
Que sf dieres un duendo 
Al pobre, te dará ciento. 
Pues reciban gran consuelo 

Y hagan aquesta cuonta. 
Cómo á las aves del cielo 

Y animales desle suelo 
A todos los alimenta. 

Por do no deben tener 
Diligencia en adquirir. 
Que Dios suele proveer 
Del comer y del beber, 
Del calzar y del vestir. 

Y considerad, hermanos. 
Los lirios y hermosuras 
Desos campos tan ufanos. 
Sus debujos soberanos. 
Sus matices y pinturas. 

Y tales , que Salomón , 
Cuando se vio en las estrellas , 
No se vistió, y con razón , « 
De tamaña perficion 

Como la menor de aquellas. 
Pues sentid ahora, mortales, 
Qu*estas ni saben labor. 
Ni olicios ni cosas tales ; 
Mas á ellas y animales 
Cria y sustenta el Señor. 

Y lo mismo ha de hacer 
Con vosotros, pues las llaves 
El tiene y todo el poder; 
Porque sois de mejor ser 
Que las plantas y las aves. 
Que el que podrá resurgir 
Tantos cuentos de humanales, 

Y aquel que pudo salir 
De aauel vientre sin herir 
Las Clausuras virginales ; 

Y aquel que en doce carreras 
Dividió el mar, anegado 
Faraón y sus banderas ; 
Cosas serán muy ligeras 
Sustentar al que ha criado. 
Pues el que plantas y rosas 
Crió y su divino nombre 

Con obras maravillosas^ 

Y todas \as olr^is cos^s 
Pan wtvxM M iiAiBSi^Wf 



Y e\ mofmo qtié Aposenl6 

A los (>eces en cL ^ua , 

Y el atrc á las ^ves dj¿, 
Caando lodo Ío forjó 
En la su üivína fru¿iia ; 

M ííjuel qu'el cíelo y la tierra 
Cnu>' todos tos vivientes, 

Y el íjüe al inüerno dio guerra; 

Y b\ ijiie vemoii que se eücíorra 
Eti la hosUa j acidcntes, 

E( pan haciprido volver 
En su cíiniü con ^a ira da ;^ 
Fues qnieri tal puao Jiacer 
Á{ homdre, h cjuiím dió ul ser, 
Sustentará tie nunada; 
PueR « ^egttfi nos es mosirado, 
Aifuel rico y £U tormento, 
Kl ?n iirincipal pecado 
HítlÍLinios avpriffuado 
Qno fué ser rico aviiflento. 

V por aquesto abajo 

A Li?H llenas no pensadas i 

Y lanío mal pauesctó, 
Cuaf padescerán ,fié p* 
Los qite fitfftJen ttuít pisítdas. 
Dd pobre uíen aleuiiiamoi 

8ue Lázaro se I lamo « 
eí rico no averiguamos 
Su nombre, nUe brillamos, 
Ni |>-r"-H>«iíi íf h;iTr6. 
Que fué tal sa deiTentura, 

8ue ninguno bay que no asombre, 
ue mirando su locura. 
Aun r(t lii Spincta Escritura 
fsu mereció tener nombre. 
Ahsi Jos ricos cuitados , 
Que fueron allá enlrt^ vos 
Avarientos de^^d ¡diados , 
Jamás los veréis nombrados 
Entre los bijos de DÍoh. 

Que los nombres de los ricos 
En las cumbres vemos nos 
Del nitnitli>, grandes y cbicos; 
Ma^ les {lelos pobrecicos 
Kti (US nalacioSf mi Dms. 
i Ob cuantos HcoR liabrá 
Qiie del libro de la vida 
Se raerá II y raen )a 
Torqne rayeron ac:i 
A lo^ pobres lacomidj! 

Esotro rico sin ser, 
Que á su ánima decía : 
iCuii e > lin4.d|{a a lu placer t, 
Miratí u deja de arder 
En los i n tientos boy día. 
Pre(*aníaltle quá le" queda 
De cuanto ha sifauado 
En su dí-^didiada rueda » 
Sbio comprar con moneda 
£1 InJierno que ba comprado. 

Seiilíd los q ti e pretendieron 
Su vivir con m\A\ gobierno. 
Si bis rlquei'^a^ le*^ dieron 
Tal golpe* que iMi Un cayeron 
£n id bondo di^l infierno. 
¡Oh dolor y gran tristura 
De rirjitezas tan malinas! 
Grande es vuestra drsventnra. 
Pues que la S;i(n [;i Ks< lípturü 
Os. compara ü 9lis L'spinn^. 

i Oh espinas* que espintii^ , 

Y aun hoK^isdelal suerte 
A do quiera que lle^aiSf 

Y mu) presto le envj;iis 
Do pjnleKca cruda muerte ! 

Y ^011 tan malas y viles 
Para ti , flendo crif^liano, 
Üue encandilan sus (tandiles, 
y ísiíia, qufi ú Jts ;;».'n liles 

Mtivhú ic$ dab&n út' i7?aiia. 



LUIS Hurtado de toledo. 

Como quiera es de notar. 
Ni con lül se cotitentab;in. 
Sino que eti Un los lanzaban 
En el prufundo del m^r. 
Pues para dar en ílel 
l)e aqut^l bien grande y eterno. 
Deje el cristiano el Tardel ; 
Si no, lanznrie hau con él 
En el golfo det inOerno. 

Que el arma mucho pesada 
A su dueño inalíi , cierto ; 
],a nave mucho carííaih , 
O no escapa de anegada i 
O jamás aporta á puerto. 
Ast el que quiere lleg^ir 
A puerlo de salvación « 
La enriza ha de alivianar, 
Porque el viento pueda dar 
En pnpj 3 jiu coraron. 

Pues lieticn m^is aparejos 
Esos ricos , les decid 
Que tomen esc consejo , 
Que muden lue|;o el pellejo, 
porque rico fué David. 
Mas miren cómo estimó 
Eso oro y las rloue/as, 
Que so hiípi*^^ las holfó* 
Porque muy bien entendió 
Sus peligros y vilezas. 

Ábranlos ojosaqui, 
Verán si un rey sublimado 
Tan rico cual ven alli 
Se di ce de sié por al : 
«Pobre soy necesitado^* 
['sen bien deltas les ruego; 
Penque rico fué Abrahan 

Y oiitps muihfis { no lo niego), 
Mas liiiri-n (¡ut* son mi fuego 
Muy peor que de alquitrán. 

Ángel. 
Por la boca del Señor 
m eos veo 1 m e ñauad os 

Y lo qu« pone temor. 
Que co^a en vuestro favor 

í^u se escribe. ¡Üh desdichados! 

SAN PIIAIICISCO. 

¿para qué pedi» larguera 
De vidas ¡olidi sgraeiadosí 
Pa ra m a > ores d u reu s 

Y andar con vuestras riquejias 
( \ i^t i I f t b i d rópi c ü s li i r»e li ¡idos t 
lUiTiibrt^ triste , insaciable, 
laduca depi^t^^n turada, 
¿Qtiitii habrá que de tí habíe , 
Quf por mata y detesiabie 

ISo le deje condetiudal 

¿Cómo n*os punza y mancilla 
El pensar que habfis de ser 
Anegados ■* la orilla. 
Por dejará la polilla 

Y al gusano qué roer? 
íiicos, quiéroos avisar; 
Vuestra maldad sobrepuja 
Tanto , que qu*^rer pensar 
Ir al cíelo» es enhbar 

La maroma en el ajíiija. 

Vuestra gloria y ¿alanloa 
AquHa babeis reccMlo; 
No será justa raion 
Que os den mai consolación, 
Mas pena , por mal vivido, 
aico. 

ÍOb , cómo íoy despachado', 
íefí ras nuevas le daré, 
|0h desventurado estado, 

Y como vas condenado 
AlinlUroo! Y vedporquí. 

Por un polvo u na basura , 
De que h;ieemosca«idal 
^ovllc de i&riMd «nuuftuu » 



Desdichada y sin ventnra 
Nos espera y tanto mal. 

SATANÁS. 

Oestos ricos avarientos 

Ninguno jamás Tne enoja, 
Aunque vivar» dos mil euenlot 
De anos , sin pensamíeulos 
Estoy que vuelvan ta hoja. 
Están eonlentos y ufanos 
Con su Dios que es su dinero 

?ae aunque parece están sanoj 
ienen gota en pié» ^ inatios 
A tocarlos ; y eso quiero, 

MUNDO. 

iNo se te acuerda , Satán • 
Quede los tates mundanos 
Kslii esc ripio y de su afán , 
Que aquestos no palparán , 
Aunque tengan pies y mMios? 
Son tan buenos perro canos. 
Que por do quiera que van, 
Por mi se comen las manos, 

Y b:>]l;Mise niny nfinins 
Tenerme por capitán. 

CARNE. 

En ricos no hay que dubdar; 
No estimo en aqueste guante 
El mas rico derribar 
Mas yo le ha^^o bailir 
Cotitino el agua delnnte, 
Y con esto soy señuelo 
De los ricos dando ojos , 

Y abalen al (irimer vuelo : 
No piensan so aqueste velo 
Que hay espinas iii aun abroJ( 

MONDO. 

Escantado han las orejas 
A los ricos desta vez. 

SATANÁS. 

Esas son ya cuentas víej»s. 
Tatitos sermones ^ consejas. 
Tanta jialraña y vi^jei, 

Tk^rniatio, len entendido 
Qitc ninguno lia y que reshato 
De seguir nuestro apellido. 

CARNE. 

Que todo por un oído 
Les entra , y por otro sale. 

ESCENA VUI. 

MILON T BROCANO, ladroneé, 
REMIGIO T FRAY MACAR! 

MILON. 

Pues fortuna favoresco , 

Y agora no hay intervalo, 

Y también lirinpo se ofresce. ' 
Digo, biTuiano. ¿no ospareso 
Mudemos el pelo malo? 

DROCANO. 

Hermano , yo ya querría. 
Pues veis las miserias claras. 
Que diésede forma o vía 
Cómo entrar en granjeria, 
Aunque fuese á cortar caras. 

MILON. 

Yo quiero dar la manera 
Como muy precio tu cd re moa. 

BROCANO. 

¡Ojalá que verdad fuera I 

MILON. 

Pues acortad la carrera : 
Oídme, y no erraremos (1). 

(1) Este verbo está escrito con A 
\ T^mc^%^ ttk \% Vtck^t^^Vtk^ , ^ como «e : 



»iodieydedSa 

» tanlis gentes 

es. Yo<|Qerría 

senos espia 

9 kMjm inconTinientes; 

■ero q|ve pasare, 

íeortesia, 

^mellerare, 

e lo que costare, 

aaeii este día. 

•aOCA!«0. 

bien me iia parecido 
iqveapuDtais! 
■as; oae entendido 
fBQybien sentido, 
Ma Bw digáis, 
loi... Uüdelaboca 
tastes, bennaoo: 
^eomo una roca, 
■■os! paes nos toca ; 
ssloj como on alano. 

num. 
«os del camino, 
sqne nos entreinos, 
aqoi es desatino, 
ladecootíno, 
pasv lo enclavemos. 
iieB qne paséis 
irte,yd€jáme, 
le mocho, Teréis 
ebra cogéis 
ignao , aunque mas llame. 

BIOCASO. 

r de pasadores 
ego aparejar, 
vecen mejores. 

VLOEI. 

en sin temores ; 
pienso de errar. 



fiar de qoistion, 
■alo traer 
aqiesta sazón. 

■oo^. 
del foraxoo , 
láui en caer. 

BftOCA2IO. 

[Bífn Tiene rezando; 
, ove 00 nos vea, 
saiticallando, 
taego, en pasando, 
che , annqne el Rey sea 

nuT aEioGio. 
«elBrcTiarío, 
■os las completas, 
d Calendario; 
■aada el ordinario, 
bacs coletas. 

riAT HACABIO. 

desu regla escrita, 
■anda rezar 
iMo el Heremita. 

nATaEmcio. 
Ma margarita! 
ide< 



lacarío I rezar : CctaerU nos, 
I, y tale Broeano y dice.) 

naocANO. 
vt no Iny Taledores» 
• yo, malandantes, 
«doños traidores, 
par de pasadores 
w mtiíantes. 

nuxi. 
Qmé biceís 
^aíB üM waaaedut 



I 



LAS CORTES DE LA MUERTE. 

Y ¡ aon que os lo megnen queréis ! 
Creo no me conocéis. 

FRAT UACASIO. 

¡Oh, demonio, cuánto enredas! 
aaocANo. 
Despachad, cabizmordidos. 
No estemos mas barajando. 
Porque son tiempos perdidos: 
Los doblones escondidos 
Me saca aqui rutilando. 

FRAT REMIGIO. 

ideo gratiaSn gente honrada! 

Y ¿ unos pobres mendicantes. 
Que van camino y jomada 
Sin moneda ,ni aun prestada, 
¿Qué les pedís? — Daldes antes. 

BROCAKO. 

Lneco deci dónde vais, 
Donosbigardos, aqui. 

FRAY REMIGIO. 

A las cortes. 

BROCAIIO. 

Pues lleváis 
Dinero, annqne mas digáis; 
Que no es posible ir asi. 

FRAT MACARIO. 

Nuestra regla ya sabéis. 
Que no permite locnr 
Dineros : pues lo entendéis. 
Hermanos, ¿qué nos queréis? 

MILON. 

Que os habernos de ahorcar. 

Escoge el árbol mnyor. 
Donde recibáis la muerte. 

FRAT MACARIO. 

¡Oh, mi Dios y mi Señor, 
Si aquesta muerte es mejor. 
Enderézanos la suerte ! 
niLo?f. 

Estos frailes bígardones 
Muy mal conocéis* quién son. 
Que no entran en religión ; 
Son por andar mendigónos 

Y de mesón en mesón. 
¿No se pudieron hacer 

Las cortes, sin que los frailes 
Las fuesen agora á ver? 

BROCAKO. 

Creed que fraile y mujer 
Que vuelan mas que los aires. 

MIL0!V. 

¡Voto á... tal de os despojar 
El hábito al redropelo 
Como conejo, y sacar. 
Si no procuráis de dar. 
La moneda. 

FRAT REMIGIO. 

¡Oh Dios del cielo! 

FRAY MACARIO. 

Los hábitos bien podéis 
Despojar con brevedad ; 
Dineros, perdonaréis , 
Porque no los bailaréis. 

MILON. 

Aqui diréis la verdad. 
Que allá desas conüsiones 
Siempre se os pega algo bueno; 
No creo á buenas razones. 
Sino que tienen doblones 
Achocados en el seno. 

FRAT REMIGIO. 

Hermanos, hartos tenemos , 
Achocados en verdad. 

Todos DOS enteBderémos, 



ntATBACAHIO. 

De piojos bien podemos 
Daros harta cantidad. 
(Aqoi los despojan de los hábitos, y dice 
fray Macario de rodillas.) 

FRAT MACARIO. 

¡Oh , SeSor, pues despojado 
Fuiste de tus vestiduras , 
Siendo inocente hallado, 
;No es justo que yo culpado 
Despoje estas coberturas? 

Y pues nuestros padres fueron 
Del vestido de inocencia 
Tan desnudos, que perdieron , 
Los hijos que sucedieron 
Cobija por tu clemencia. 

FRAT REMIGIO. 

A ti , Señor, si te place , 
Estas almas te pedimos 
Cubras , que no las enlace ; 
Qne los cuerpos poco hace 
Descubrir mientras vivimos. 
(Despojados los frailes, dice Brocano.) 

BR0CA!(O. 

¡ Oh, casos maravillosos ! 
¿No habéis visto qué silicio 
A las carnes tan penosos 
, Traen aquestos religiosos? 
Cierto, i Dios hacen servido. 

I MILOX. 

I No es cosa mas que toquemos 
' En estos siervos de Dios ; 

Sino que luego les demos 

Los hábitos y dejemos ; 

Pues son tan buenos los dos. 

(Brocano de rodillas dice á los frailes.) 

BROCADO. 

¡Oh , padres, por caridad 
Perdonad , que hemos errado. 

FRAT REMIGIO. 

La divina Majestad 
Por su indulta bondad 
Os perdone este pecado. 

MlL0!f. 

Mirad, padres, si queréis, 
Dineros ó alguna cosa ; 
Decídnoslo , y no tardéis. 

FRAT MACARIO. 

No, hermano, mas que os qniteís 
Desta vida peligrosa. 

Y mira , porqu es razón , 
Que no hallamos salvarse 
Sino solo aquel Ladrón 
Que en la gloriosa pasión 
Quiso a Dios encomendarse. 

Ansi vosotros haced; 

Y antes que venga la Muerte 

Y el Demonio con su red ; 
Porque tiene muy gran sed 
Que allá le caigáis en suerte. 

BROCANO. 

Dadnos vuestra bendición. 

FRAT REMIGIO. 

Conviértaos Dios , mis hermanos, 

Y alumbre ese corazón. 

FRAT MACARIO. 

;0h caso de admiración ! 

MILON. 

Desamos sus pies y manos. 

FRAT MACARIO. 

¡Oh bendicto aquel que envia 
¡ Su lumbre y su claridad 
En el mundo , y que nos g;aiat 
« Doce horas üetie e\ ^Vai« 



Dijiste por lubou^^. 



u 

fKATMSmeíO. 

Pues yo tengo penflamiento 
Que el Señor están piadoso, 
Que ha de traer á su cuento 
Los (fue para su tormento 
Tenia el mundo engañoso. 

ESCENA VL 

POBRE. PERICO, JUAN, MUERTE, 
SAN FRANCISCO, S/iN JERÓNIMO, 
SAN AGUSTÍN, CARME, MUNDO, 
SATANÁS. 

(Tafiea trompetas, 7 dice el Pobre.) 

POBRE. 

Mis hijos, ya iréis cansados 
Deste camino y largueza; 
Procura ir regocijados. 
Pues que Dios quiso y los hados 
Darnos la sancta pobreza. 
Por no sentir pena tanta, 
¡Sus! hijos, deci un cantar. 
Que ya sabéis que el que canta 
Todos sus males espanta. 
No lardéis de comenzar. 

Ea ya, Perico y Juan, 
Decid canciones á pares, 
Que alivian mucho el aDatn. 

PERICO. 

Dadnos vos, padre , del pan, 
Y diremos mil cantares. 

PODRE. 

Pues tomad , que vais comiendo 
En tanto sendos zaticos. 

JOAN. 

Dadme acá. A Dios me encomiendo, 
Que va me estaban haciendo 
Las tripas mil villancicos. 

POBRE. 

\ Ea , hijos , ya no ladre 
Por pan uqui mas ninguno! 
Cantad , por vida de madre. 

PERICO. 

]0h . qué mal se canta , padre , 
Muerto de hambre y ayuno! 

POBRE. 

Toma, y no estéis hambreando. 
¡ Reniego del enemigo! 
iNo veis cómo están rogando 
Los clérigos, y aun tirando 
De las haldas con su trigo? 

JOAN. 

¡Par Dios , padre, pues & vos 
Nunca asieron de las haldas. 
Ni mucho menos á nos. 

PODRE. 

Rijos, dad gracias á Dios, 
Si os volvieren las espaldas, 
üespachii 4 cantar, mozuelos. 

PERICO. 

¡Sus! comienza, hermano Joan; 
Alegremos los agüelos. 

JOAN. 

Si haré ; que en fin los duelos 
Todos son buenos con pan. 

VILLANCICO. 

jCuándo podrá el Romerico 
Elíu viaje acabar 
Y su romería andar? 

Un año hace este día 
Que partiste, Romerico^ 
//^ /aUifna deloríto, 
Para arniar ím ffim^fia. 
Pit^f/a^tá, Virgen Mafia! 



lí^^ HURTADO DE TOLEDO. 

I Con Men n^^ quieras llevar 
Ntie«tr<k romería á andar. 



(Llegan adonde estii la Maerte, y díeelei.) 

■OERTE. 

¿Quién es este pecador. 
Que asi les desfavoresce 
La fortuna sin valor? 

MACERO. 

Señora , el Procurador 
De los pobres me parece. 

MOERTE. 

Di,, pobre desarrapado. 
Que aqui tienes mala suerte, 
I Dónde vas , desventurado. 
Encogido, enterizado. 
Que pones lástima en verle? 

Mas tristeza y amargor 
Tü muestras antes que hables. 
Que yo pongo do temor. 
¿Quién te eiivia, pecador? 

PODRE. 

I Esos pobres miserables. 

I NUERTE. 

i ¿Que pide su desventura? 

i POHRR. 

¡A la hé ! piden , Scí^ora , 
Que les des la sepoltura. 

MUERTE. 

Y ¿porqué tanta tristura? 

POBRE. 

Porque mueren cada hora. 

MUERTE. 

¡Qué mueren ! ¿Cómo esposiblef 
Cuéntame aquesa conseja. 
Porque no es cosa surríble. 
Que lo tengo por terrible. 

POBRE. 

Señora , ya es cosa vieja. 

MUERTE. 

Di , ¿mueren de enfermedad. 
De pestilencia ó pelambre, 
O en guerra ó en crueldad? 

PODRE. 

No, Señora, en la verdad. 

MUERTE. 

Pues ¿de qué? 

PODRE. 

De pura hambre. 

MVKRTE. 

¡De hambre! Y ¿no hay en el mundo 
Ricos que ailá los provean? 

PODRE. 

No, Señora , según fundo. 

MUERTE. 

Pues ¿dó están? 

POBRE. 

En el profundo 
Del inOerno , do se arcan. 

MUERTE. 

¡Gentil aposento y mando! 

PODRE. 

Cual merecen los glotones. 
Pues que nos ven voceando , 

Y ellos siempre regoldando 
A perdices y capones. 

Mas truchas y mas faisanes 
Echan podridos de casa , 

Y á sus lebreles y canes, 

Y á mujeres y á truhanes... 

MUERTE. 

Y ¿á vosotros? 

POBRE. 

FuegoybTSLtt. 



Ellos buscando pescados 

Que les quiten el hastio. 

De francolines preciadas; 

Nosotros desarrapados , 

Hambrientos, al agua y frío. 

Pero yo estoy satisfecho» 
Aunque agora hagan alarde 
De manjares, como han liecho^ 
Que les terna mal provecho 
Algún dia y no muy urde. 



MUERTE. 

¿Quién son los que mas aflige^ 
Esos pobres , pues lo has vitito^ 

Y los que no los corrigen? 

POBRS. 

¿Quién son? Aquellos que rlgei 
La Iglesia de Jesu Cristo; 
Que nos tienen usurpado 
El patrimonio qu*es nuestro ; , 
El cual nos hubo ganado 
Con su sangre, y nos Tha dado 
Cristo, gran padre y maestro. 
Mas ellos son tan crueles, 

Y mayores enemigos. 

Que habernos, mas ¿qué Infiék 
Si tú , Muerte, no te dueles 
De nosotros tus amigos? 

Qu^ellos cierran los oídos 
A nuestros continuos lloros, 

Y á miserias y gemid. s; 
Cuando nos ven afligidos. 
Esconden mas sus tesoros. 
No se quieren acordar 
Que Jesu Cristo fué pobre ; 
Porque pudiese reinar 

El hombre , le quiso dar 
El oro y tomar el cobre. 

SAN FRANCISCO. 

Pues fué tan grato y bendHc 
Que cualquier bien que se ba( 
A cualquiera pobrecito , 
El mas pobre y pequeñilo 
Lo asienta y pone su paga, 
¡Oh plaga grande entre nos 
Por nuestras miserias claras , 

8ue tus ministros, mi Dios, 
no á uno, dos á dos , 
Se han hecho desuella-caras ! 

POBRE. 

Si tus siervos y criados 
De ti , mi Dios , grande y fuer 
Nos dejan desamparados, 
¿Adonde iremos, cuitados. 
Sino á buscarte á ti , Muerte! 
Pues á ti , que eres consuelo 
De tristes desconsolados. 
Los pobres de aqueste suelo 
Te suplican tengas duelo 
Dellos y de sus cuidados. 

Y esta compaña mezquina 
De los pobres, ciertamente, 
A tí, Señora tan dina, 

guisiera, y lo determina, 
uviar algún presente. 
Mas vese de todas partes 
Tan llena de adversidades. 
Que, para verdad hablarte. 
No tuvo mas que enviarte 
De sol^s tus voluntades. 

Estas, Señora, te piden 
Recibas, y bien colmadas, 
Y á llevarlos te conviden. 
Si Dios y culpas no impiden 
Detener estas jornadas. 
Pero si acaso ¡ oh ventura I 
La voluntad del Señor 
Es que acaben en tristura , 



éqvedantlortndo» 
o , JO me atrero 
digas cuándo : 
ledan esperando 
aaetas les lie? o. 
^oeB puestas 
lados y espías 
r grandes fiestas, 
irte, nanifiestas 
acabar sos días. 

■CEBTE. 

tea j confusión ! 
e y gran crueza 
i en ei mundo son : 
laien dé mesón 
DCta pobreza ! 

roiBE. 
¡«iero decir; 
con gran razón 
lárecebir, 
RNita venir 
len canción. 

n. MÜM T BOS BMOS SOTOS. 

Meo, ie te wteúU 
M curo; 
retel remedio 
ieftwo: 

, wmméo, an conayo, 

neeeéeffrado; 

I té, malvado, 

meMO espejo; 

!f M foiio viejo. 

ejmro 

ir et el remedio 

^teguro, 

■CEBTI. 

Is con qaé alegría 

I estos tristes? 

mejor día 

) en so compañía. 

i! jCuán ricos fiiístes! 

M jarais veo 

i venir les plugo, 

esen deseo. 

D, que yo bien creo 

D presto á mi yogo. 

le gran alteza 

pues da en el hito 

fr^ limpie7Ji. 

s (ie la pobreza 

úmo bendito? 

S&Ü JEBÓ^IHO. 

I necesitados 
ron en paci<>ncia 
os por Dios dados, 
D consolatlos. 
Dita clemencia, 
dice el Señor 
eino del oielo» 
re pecador. 
I rico y mejor 
res deste suelo. » 
leste lenguaje 
an ni lo entienden, 
íneo por salvaje 
iqueste bomeoaje 
ir» 7 aaa le ofenden. 
. eo las alturas 
saeteo tocalles; 
otros desveoturas 
están seguras 
profondos valles» 
nielen herir 
s sentimientos 
r combatir; 
tele reair 
9 gnmdeo fieaíMj 



LAS GOtlTES DE LA MUERTE. 

En la vida de pureza 
¿Cuál (erná mayor contento, 
El rico con su riqueza, 
O el pobre con su pobreza? 
Dito tú , rico avariento. 
Tú , que estando allá abrasado 
En tu triste cautiverio. 
Donde estabas sepultado. 
Siquiera el dedo mojado 
Pediste por refrigerio. 

SkTl AGCSTIlf. 

¡ Oh, pobres, si lo miráis. 
Cómo alcauzais grandes dones, 

Y cuan mayor le buscáis* 
De ver cu¿'n seguros vais 
Por medio de los ladronesl 
Toque , toque con presura 
El César á vuestra puerta 
En la noche mas escura; 
Vuestra barca esiá sogura. 
Que lo demás no os despierta. 

Tiemblen aquellas tribunas, 
Que ban de ser beclias ceniza; 
Anden guerras importunas, 
Que libres sois de fu> lunas 
En vuestra casa paji/a. 
Poca pena os pouraii dar 
El fastidio de capones. 
Que para vuestro manjar. 
Sardinas cria lámar. 

Y aun ovas para colctiones. 

SAN FRAIICISCO. 

¿Qué sentirán , os demando. 
Los ricos , cuando ya vieren 
A los pobres descansando, 

Y ellos mezqoinos penando 
Sin redención, ni la esperen? 
¡Qué bambre y sed tan cruel 
Verán que con ellos lidia ! 

Y esto será pan y miel , 
Hasta que gusten la hiél 
Del pecado de la envidia. 

Qu'esta les ha de Iincer 
Aíiuellas almas pavesas 
Sin dejar jamás de íirder. 
Porque dejaron perder 
Las migajas de sus mesas. 
Ver que los menospreciaron 
Kn la vida transitoria, 

Y dellos nunca curaron ; 

Y cuando no se calaron. 
Herederos son de gloría. 

SAN JKRÓMIIO. 

Entonces con gran espanto 
Podran di*cir con ra'.ou. 
Con música de quebranto. 
Aquella canción y canlo> 
llscripta por Salomón. 

Y «¿aquestos no son, deci. 
Los nue allá en el mundo vimos 
Tan ocsprcciados asi, 

Y de quien lodos alli 
Burlamos y escarnecimos?» 

Y aquellos, que su manera 
De vivir nos parecía 
í'.osa de burla y ceguera, 

Y que su remale fuera 
Sin honra y siu alegría ; 

i Y una gente que no siento, 

Cosa tan vil entre nos. 

Ni de tanto abatimiento, 

¿Veislos agora en el cuento 

De aquellos bijos de Dios? 
Nosotros ¡ desventurados! 

Cansados ya de seguir 

Las carreras de pecados, 

Veisnos aquí condenados. 

Sin podenws reüemir. 
/Por trísíes despeñaderos 
Coníino nuestras Joriiadas, 



VS 



Por yermos y por oteros, 
Los caminos verdaderos 
Dejando nuestras pisadas. 

i Oh, tristes, que asi dejamos 
Los caminos del Señor 
Tan llanos, y nos burlamos, 

Y en este fuego moramos 
Para siempre! ¡Oh gran dolor! 
Tal música y consonancia 
Vuestras discordes potencias 
Serán en aquella instancia , 
Cuando soberbia y jatancia 
Apolille las conciencias. 

Cuando se os haya pasado 
El tiempo de arrepéntiros, 

Y vuestra miseria y hado 
Por cada blanca y cornado 
Os haga dar mil sospiros. 

SANTO DOMINGO. 

Amigo, nodels volver 
A esa pobre gente llana, 

Y decir que hayan placer. 
Porque les hago saber 

Que su muerle es ya cercana. 

Y cada cual esté ufano, 
Porque -^o les sé decir 
Qu'el juicio está en la mano; 
Que aquel Alto Soberano 
Quiere el mundo concluir; 

Y entonces podrán gozar 

Del fructo que acá han sembrado, 

Y su angustia y su pesar 
Lo verán allá trocar 

Por gozo muy sublimado. 

Cuando aquella compañía 
Les saldrá allí á rescebir; 

Y aquella caballería 
Celestial , con alegría, 
Cualno se puede decir; 
Jacob, Isaac, Abraban, 
Noé, David y Moysen , 

Con los demás que allí están, 
Todos os saludarán, 

Y darán el parabién. 
Mártires y confesores. 

Vírgenes sánelas y puras, 
Toaas os harán favores 
Diciendo con mil dulzores : 
f ¡ Gloria á Dios en las alturas! • 

ponnE. 
Pues ¿qué señales tememos. 
Antes que haya de venir 
Ese dia que queremos. 
Porque ai Señor alabemos? 

SA^TO DOMINGO. 

Votólas quiero decir: 

San Jerónimo halló 
En los Judaicos Añales, 
Según la historia contó, 
A que me refiero yo. 
Aquestas quince señales. 

Señales del juicio^ 

\jk primera es que la mar 
Subir ha cuarenta codos 
Sobre la tierra, y bajar 
Después tanto, que mirar 
No la puedan ni ver todos. 
Lo tercero : las ballenas 

Y todas bestias del mar 
Serán de confusión llenas, 
Con bramidos y con nenas, 

■ Que al cielo quieran llegar: 
Las aguas y todo el mar 
Arderán en vivas llamas: 
Las plantas y árboles dar 
Un rocío de espantar 
De sangre eu Vionco^ ^ et^x^xA^. 

Los ed\ñc\os cawáiSi 
Con gran pi^^QC ád U%«i)i^ 



Por mas faertes qne eiUrin : 

]/d^ pií!dnis si^ licrirán 
ITiías á oirás rrueimetUe; 
Mn^ gran larr^mota habrA; 
La tu>rra s(>rá iguala d;i: 
EL ciclo ) rif^rra ard^ri; 
Wuevcf ciclo i« hari, 

Y nueva tierra criada. 

' De bs cavernas s^ldrin 
Las gentes iaii espanUdas, 
tjue hablar no se podrán ; 

Y las estrellas cairü ti 

De el c^elo « do eslán fíjadgfl. 
^Dias amargüfi y ciertos; 
¡QuiL'n verá tates tnaluras ^ 
QüQ los hoeso^ de los muerios 
Pareeeríin doscübicrtos 
Sobre las sus sepolturai! 
Los viviííoie» mor irán 
Para desfiue:^ LevanUirsa 
Con ioíi nmcrtús ilonde esUn: 
¥ eslSLS seüates verán , 
Antes de aquel día mostrarse* 
[Úh cornzon dolorido^ 
Oue sí eij trago tan bastante 
No ablandan , como has oidOt 
Til eres mas endurecido 
Que el acerado diatnaniel 

, rOBRC. 

] Oh ! ¡ Cómo me has consolada 

Con es^'s iitji vas tan buenas 
Como jiuora me han contado t 
Sancto hiena ve ttturado , 
Dios te dé buenas estrenas. 

in^ jcaéNiiO* 
rnomigos capitales 
De los vivientes bütnanos, 
Decidme agorar infenialef, 
ÁGómo aque^sus gentes tales 
ae os faün ido de las manos , 

Puejt que ni tienen favores» 
Ni periíona los acata? 
{Desdichados cazadores! 

CARNE. 

No, porque á los pecadores 

No eofp^moí h rup^f^ : 
Pero íomo esLi li;inibrienta, 
Que buscjue quien la substCQte 
Ce mpnd^iíanle y sedienta. 
1 A la Te I nLUT |ii>ca renta 
Sacamos de aquesta getite. 
Débil , flaca de contino. 
Cardada siempre de males» 

Y ¡mi fe ! sHi pan ni vino, 
Ituiumente hc anda el camino 
lic&ios deleites carnales. 

iroifDO. 
Olro tal el que cantando 
Lo gana sin mas enojos. 
Que no el triste mendigando, 
A quien triste están picando 
Sabandijas y piojos. 

SATANÁS. 

Asi , Muerte , te requiera 
De parte de aquellas furias 
Del iníierno^ y Can^CetberOi 
Triuiifynle y carnicero, 
Oue no nos iiagas injurJas 
Kri llevar los pobreciiios, 
Sino que vivan penando 
t:on trabajos no sencillos; 
QuVstos serán los eucbillos 
Con que tráu desesperando. 

CABNI. 

Calla, vo me maravilla 
De ti: déjame hacer; 
Oue todo ba dlr i cucbttle. 
Por reatara ¿bay Dobrecilío 
Qae ao sea aa ladfert 



\lSf& BURTADO DE TOLEDO. 

SATANÁS. 

Pues \6s que tanto se gant ; 
Si tus paranzas extiendes, 
Haz como p;ran aipitan:) 
Mientras mas moros , hi-rninna, 
Mas ganancia. Ya me entiendea^ 

E8CEHAX. 

MONJA, MUERTE, SATANÁS, SAN 
FRANCISCO, SANTO DOMINGO, 
SAN JERÓNIMO, CARNE, ÁNGEL. 

vTaftea Us trompeUi, y diee la Maerte.) 

■UCRTB. 

¿Sois moi^a? Pasa adelante. 
Porque os veamos la cara, 

«0!fJA. 

Si , Sefiora y mendicante , 

So i:i ri'^ia tmictnití' 

De señora sánela Clara. 

VOERTB. 

¿De qué provincia venlit 

■ONJA. 

Sefiora, sin mas disputa , 
De España, pues lo pedis. 

MOBETI. 

¿Y la casa do venia? 

■ONJA. 

Sant Bernardo Pie-de-Gruta. 

Soy bija dé Eva y Adán; 

Y si en lo del siglo loco, 
Llamóme , sejíun verán, 
Ooim Casilda Üu^mnn ; 
De Manrique tcn^a xm pOCO. 

■CERTE. 

¿Por quién queréis procurar? 

MONJA. 

Por todas tas religiosas 
Que mor;) o ¡ujuende el mar; 

Y en íin ]ior verdad hublar, 
Por todas vengo y sus coíiai, 

lüriTE. 
Pues ^qo'es liori la venida 
De rnonju tim encerrada, 
Tanta tJen a y tan corrida T 

■ONJA. 

Señora, yo ful elegida. 
Como mfis emparentada i 
A decir que en los conventos 
Desuis nueslr:»^ religiones 
H;iy tantos df^if^brlmlentos 

Y íanioíi reiotirdimientos , 
Que causan mil disensiones. 

Qne Unas por no soju^gar^r* 
A otras mci»ores que ellas, 
l^s 01 ra^ por e sentarse, 
Jamás dHan «le abrasarse J 
Con mil fuegos y cetitelUx. 
Kn fin, tln, y cu conclusión j 

Y balilando ía verdad, 
Pocas ó ningunos son 
A quien dentro el eorazon 
No escarbe la libertad. 

^ Porque nina* y mucliachas 
Nos niL'tierou; que no vimos 
Tantos danos t tantas Lachas ; 
Has e.^ taba m 05 borrachas 
Cuando tal yerro hicimos. 
Que nuestros padres , por dar 
A los hijos la baclondu. 
Nos quisieron despojar, 

Y sobre todo encerrar 
Douife üios tanto ge oíenda. 

Porque ulll nos ma\dec\mos 
Cada tiara y cadartlo, 



Desdé el día en que nacimos» 
E que tristes en leod irnos 
La negra clausura y trato. 

Y j pluguiera á mi gran Dios 
Que al mas pobre guillote 
Que se hallara etilre nos. 
Padre , me dk^rades vos, 

V no á tai 3 ugo y azote i 
Y I ojalá que yo criara 

Los mis \ú}On á docenas^ 

?ue , al lio j fin , Dios los rcftara , 
que nunca me obligara 
A tal prisión y cadenas! 
(}ue otra cosa fuera estar 
Criando hijos do ruines 
De noche, y con su llorar. 
Que revolver, trastornar. 
Los laudes ul los maitines- 

;0h tristes desventnradsjií 
I De qué gustastes* müiquinas? 
Pues niñíis y delícitdas 
Os trujeron engañadas 
A prisiones tan con ti ñas? 
I Los ayunos, los acotes. 
Las TÍgílJas , los oflcioit 
Estos fueron vuestros dotes, 

V por seda . los picotes , 

. Por holandas, los cilicios ; 

Por libertad, la prisión, 
Por banouete , un ordinario, 
Ño de faisán ni cupón. 
Por cintura , un buen cordotí, 
Por guantes, un breviario* 
Un velo vistes ¿de qu(^? 
ts verdüd que foc a manila 
O verdfi j ya que lo fué 
Otro tal, en buena fe 
buen volante y tocadillo, 

Duen cotón ^ buen rehiladap 
Buen pprJs, no mortuorio, 
Ni barrendero entiznado, 
Que parece que ba limpiada 
Rincones de relitorío. 
iQtiléu dejaba de govar 
buen verdugado poli da. 
De los que soben u^ar, 
Por vertir un muladar 
De un triste bíibito podrido! 

■ONIA. 

¡Ay triste! aueparaml 

Nunca fueron los joyeles. 
La esmeralda ni el rubí; 
M:is lo que yo merecí 
IVngo, que fuerou mil hieles. 
Todo pudiera pasar. 
Por parecer saoctiinonias; 
Pero lo que es de Mfjrar 
(lácennos luego oblijjar 
A doc lentas ce r i momas* 

Hétenos ya despenseras. 
Que valer no nos podemos, 
Sacri st a n a s p c^m 1 1 a uera s. 
Ya torneras, ya enfermeras, 
¡Negra enfermedad tenemos i 

V en íiufrir á una abade^ia , 
Keila , loca y desgraciada , 

Y que como una condesa , 
De todas y muy apriesa 
Quiere ser reverenciada. 

tiCénio se puede sufrir t 
No es mejor, como es costumh 
he una vei luego morir, 
Que cada punto vivir 
Ea tamȖa pesadumbre? 

Y aun si el eslsr encerradas» 
Privadas de patrimonio, 
Moa Cücse ^ ^nr Dios, di osadas; 



\' 



IkÁ CORTES DE LA MUERTE. 



^rMtm dolorido, 

ntl j han poüiito 

bíeo i ^n& üyas I 
lias arder 
o con Satáa 
»l Lucifer, 
os DO querer 
irles ao pao ! 
»sa es mirada, 
por lisonja, 
ñrbia ¡cnilada! 
pira C;i^Ja , 
rdes vQ^ monja, 
íos de s^ber 
dctundü nífiSt 
liñlacer 

Ítft«M UKHCr 
tafiÉ 7 Una. 
fia ^ ya lloraré 
re mi dcsveuUirai 
¡oeceré, 
ya se me dé 
aa sepoltura; 

CABÜE. 

10 dices , paes puedes, 
caso llegáis , 
tes, ilas redes, 
ne las paredes 
ido ó saltáis? 
•otara escrebis, 
iparasaot Joan, 

(comodecis, 
leslro rufián, 
«a distilais 
trOpSi^s lijoso, 
qme o^ afetUís , 
i af^c4fais 

iu#$tro esposo. 
30S imtes Udillos 

os ven |>oner 
(riocoDciÜos, 
j caramillos 
quéroeri 

HOCBTC. 

mtai^ razones 

h de las que andáis 

Us prisiones, 

que en Icis riocones 

s , que estáis. 

os se puede ver 

tro rostro se encierra 

I de mujer, 

f os para ser 

I eo la tierra. 

CAXSE. 

, BO te cores 
aquesas redes! 
i te asegures, 
is 7 procures 
a paíredes. 

Á3I6CL. 

-Barda, note engañe 
le le guerrea» 
|ue le dañf , 
B Seüor le eslraue, 
isie I fea. 
aqa^seimeso; 
> os descuidéis 
^1 exceso; 
f mal proceso 
r UeTaréis. 

■OTCJA. 

que mas penamos 
stras fortuDas, 
» ellas pensamos 
ü tobaoMmos 



Amiga , TOS no venistes 

A contar quejas aqui ; 

Dejaos ya de aqnesos chistes ; • 

Tenéoslo , pues lo quesistes, 

Y la enÜMús^da deci. 

■ONJA. 

¡ Ay, Señora, que me llora 
Esta alma y el corazón 

Y llorará cada hora! 

■OERTB. 

Hora andad ; que Dios mejora 
Las horas, cuando es razón. 

MONJA. 

Pnes ;oh fu^la y gobernalle í 
Por douiJtí p;is:iij los tristes 
Oeste mi^i^ruljle v^Lle 
\ üijui^L jardín ^ qti^ ea pensalle, 
De ¿loria y gozo íiüb ví^tes^ 

La compaüa vírgtjial 
Como tii es Un servidora, 
(Irm auüa y ciada cual 
Selolbmuy truiníal 
Oeslüs ttai) cürifs, Señora, 
b'iiviaiite á ^iii^licif 
Que yjju ni(.-t ccd I es concedas 
Que le quiero demandjir, 
Si por vea tura olor^ar 
Se puede ^ que tú lo puedas> 

BUEBTe. 

Estrella r^(;pland(>s€iente, 
Deci; que ji:iüa podré 
Hacer por aí[Hí'^^i u'-iiíp 
Que luego y de buena mente 
No lo baga , y lo haré. 

UOIVJA. 

H!s que mucha cantidad 

De vjrí»eiieü en el mundo 

Ou^fduron irgiiñd^d 

\ atibunas por^u maldad 

Uesb.ibruu di profundün 
Del cual encuentro hsm quedado 

Va mu^ fioqulus personas 

^A\ el virginal estado 

:^)ue L-^on^igan aquel grado 

De lan pr ociosas cor o ñas, 

I'orcfue a^^orví esta manada 

Destas virgen 4;s doncellas 

Bsta moy amU»nadaf 

Temerona y ítaUeada 

C%>ñ la percliciou de aquellas. 
Suplicanlf^ estas benditas 

Que* supliques al So ñor 

Que conservu estas pixjuiías 
! De aqudlas rede^ maluUas 
. Del dragón engañador. 
{ Para cuando las r|ui5ieres, 
í Que las Itevos de m mano : 
I Qu>íicíí serán sus placeres 
' Sus flqnf^Té^y sus haberes, 
I PlaciéíiduSe al Solverán o. 
I Que no lienen mas consuelo 
I De solo pensaren 11 
I Y eo las riqínjus del cielo, 

Hasta que el Señor, de un vuelo, 

Se las IJcve para si. 

Porque aquí son los combates 

Tan recios, cual habrás vtslOi 

Y de tan grandes quilates. 
Que df^sean que tas desales 
De^ta cárcel , y ir con Cristo. 

MUEBTE. 

Monja, en tanto que durare 

La vida, sin discrepar 

Trabajen , y nadie pare ; 

Porque el que perseverare 

Basta el ñD,semt de salvar. 
f Flechen su arco , y /lechado, 
Jío dejea de resistir; 



Poesestí claro y probado 

Oue ninííünoes tnas leniado 
Que lo ijue puede sufrir 

Lo demás, muy en cuidado 
Lo tengo |íor su ¿randera, 
Porqu í bien sé que e&e esleído 
Sii^ijipre fué el mas regalado 
Del Señíjr por su pureía. 
Porque esas son l»s ftirvieatei 
Del su palacio glonoso, 

Y bs virgenes prudentes 
Que esperaron d^ligetites 

A actué] su querida Esposo, 

Y e^^otras ,- que no son pocas, 
Que de tal grado cayeron 
Despeñadas de las rocas, 
Serai» las vírgenes lof^ís 

Que al mejor liempo durmieroB. 
A quien, iior su gnur ceguera, 
Les dirán síti Diansedambre 
En el dia que se espera 
^0 os conozco ; anda allá ftiara» 
Que ya se os mató la lumbre.» 

Pregunfaldes qué será 
F!l dia déla dbrordia, 

Y cafla ruai quá liara^ 
Cuando ninguna terní 
Olio de misericordia. 
Locas de poco saber. 
Que por delitos mundanos 
Que en breve es su perecer, 
Quisieron ansí perder 

Los deleites soberanos. 

MONJA. 

Pues, Señora, eu este petado, 
Sabrás que hay perdonas dinas 
De gran perlicion y grado 
Que su líempo lian ortQpJido 
Kn rootinuas de^cipliuas; 
Sufrido eoo prau amor 
Aquel yugo de obediencia, 
Que es el peligro mú\or. 
Pues la pobres , el Señor 
Sabe bien con qué pacieucb. 

¥ temen según por ti a 
El demonio, v tan apriesa 
Di sparj su artillería. 
Cada Jjora y cada dia 
Contra ellas, que no cesa. 
Pues, Reina de los vivientes. 
Todas d*esta voluntad 
Estamos, si paras mientes. 
por lo cual ora no intente*; 
Llevar uos qu'es crueldad. 

Porque el Señor alabado 
Está de nos, religiosas, 

Y llevamos en tal grado. 
Vi u r> I : I mal estado 
Estamos y peligrosas. 
Pedírnoste qu*este bilo 
De vida no sea quebrado, 
Ni apagues esle pabilo, 
Como tienes por estilo, 
Hasta que Dios sea aplacado, 

Y hasta que ya enmendemos 
Las vidas con abstinencias, 
Como todos lo queremos, 

Y juntamente acabemos 
Con bastantes penitencias. 

(Aqaf bace penitencia la Monja de rodillas, 
y dice.) 

MONJA. 

¡Que te habemos ofi^ndido 
¡Oh, mi Dios 1 muy brava mentes 
Que nunca habemos leuido 
Silencio, sino perdido 
Eltteoipo continuamente! 

Y aqueV p^tAai ^ \aA %taL^%, 

Y e\ coQÜuo catle^t , 

Y él eaut d^com^%^>&t 



V 



Y de Cantos infamadas. 
Quién te lo podrá contar? 
' el secreto audar en cinta, 

Y el tirar á tantos hitos. 
Que mi lengua aquí no pinta 
iCon qué papel y qué tinta 
Podrán Jamás ser escritos? 

SATANÁS. 

{Oh, grada, y cuánto me agradas! 

Sue en tí ten^o de hacer 
is saltos y mis levadas; 

Y en esta red enredadas 
Las tengo y pienso tener. 

■0>'JA. • 

¡ Ay, cuitada, que no lloras 
Tanta cuita y perdición! 

SATANÁS. 

Allf haco á esas señoras 
l)ejar oí coro y las horas 

Y perder contemplación. 
Alli hago que cercene 

Su Ifíigua mas que navaja 
De todo cuanto va y viene; 
De lo cual no les conviene 
Interese de una paja. 
Alli van las consejeras 
Los negocios y los tratos. 
jOb, mis redes barrederas 
Tan subtiies, tan ligeras 
A alguien d^éis malos ratos (i)! 

MONJA. 

Pues ora en sus oraciones 
Qoioron al Señor pedir 
Les dé nuevos corazones 

Y sanctas inspiraciones, 
Para le poder servir. 

Y quieren con humildad 
Velar y tener segura 

Su alma y en libertad. 

Porque, en fin , la tempestad * 

Deste mundo poco dura. 

MUERTK. 

Cada cual , según que debe, 
Deje va el vicio que amarga. 
Bien lo verá quien lo pruebe, 
Que el tiempo es caduco y breve, 
La pena prolija y larga. 

SA7I FRA>CISCO. 

¡ Oh enemigo de natura! 
¡Cuánto has mal hecho y haces 
Kn la humana criatura ; 
Si con Dios no se procnra 
De hacer seguras paces! 

{Oh , cuántas grandes y chicas 
Tu engaño al tormento obliga 
Por lo que tú las predicas , 
*\ como las avecicas 
Se quedan presas con liga ! 
I Oh ciegos! mirad por auien 
Ha muerto el Señor. ¿No vistes 
Tan gran locura y desden 
Sobre hacernos mas bien 
Que Jamás le merecisles? 

Allá á esas tristes casadas 
Se ocupen, que les convino 
En las sus cargas pesada^; 
Mas vosotras consa^adas 
En soto el culto divmo. 
Que á la que es del mundo, entiende 
En lo del mundo y sus cosas ; 
Pero la que mas pretende 
Por quemarse, Tuego enciende 
Sus alas muy mas furiosas.. 

Avisad esas cuitadas 
Que andan en esas locuras. 
Que quisieran ser casadas 

(í) Lí edición áice ; MQa9 ítgukü úitélB 



tO& fiUHJADÓ bB TOLEDO. 

Para viví f engañadas 

Con tan grandes desventaras. 

Y i qué saben si toparan 
Con maridos tan soeces 

§ue los ojos les quebraran 
otras mujeres buscaran. 
Como acontesce mil veces? 

SANTO DOMINGO. 

Pues ¿qué hartan, si gustasen 
Los dolores del parir. 
Pérdidas que las cercasen , 
Muertes de hijos que amasen. 
Ver el marido morir? 
¿Aquel servicio del mundo 
Tan continuo y tan comprado? 
¡ Oh , trabajo sin segundo! 
¡Oh ! ¿quien en tan gran profundo 
Procura ser anegado ? 

Y ¿cómo habiendo tomado 
Una emi)resa sin compás, 
Habiendo determinado 
Poner la mano al arado. 
Se quieren volver atrás? 
Ten|(an Ürmcs corazones, 

Y miren cómo pelean 

Con los rugentes dragones. 
Rechacen las tentaciones . 
Del demonio, y no le crean/ 

Despierten ya sus sentidos; 
Que el dormir es perjuicio, 

Y tengan á sus oídos 
Las trompetas y sonidos 

De « ¡Muertos, ven! al Juicio!» 
Pues si todo esto es asi, 

Y es verdad esto que hablo ,• 
«¿Por qué quieren, me deci, 
>Ser tan esclavas aqui 

>Del mundo, carne y diablo?» 

MUERTE. 

Decildes que recatadas 
Estén siempre, pues jian visto 
Que viven horas contadas, 

Y aun ivesto serán menguadas 
Si pluguiere á Jesu-Cri^to. 

SAN FRANCISCO. 

Hijas, pues tiempo se ofrece. 

Les deci t)or caridad 

Lo mucho que Dios meresce, 

Y el tormento que padesce 
El malo con su maldad. 

Los monstruos y las visiones 
Que veis que se representan. 
Las fantasmas, turbaciones. 
Aullidos de dragones. 
Que siempre los sobrevientan. 
Pues las furias infernales 
Que acosados y alligidos 
Tienen comino á los Udes, 

Sue como locos bestiales 
ao perdido los sentidos. 
Siempre tos veréis penando ; 

gue no se pueden valer 
líos á sí atormentando. 
La soga siempre arrastrando. 
Para do quiera prender. , 

De tantos males se arrean 
Los malos, y tal quebranto, 

Y entre si tanto pelean, 

Y aun las hojas que menean 
Los aires, les pone espanto. 

Ni osan hablar los mezquinos 
A los que injurias les hacen. 
Por verse que no svn dinos, 

Y otros mates muy continos 

En que caen , que á Dios desplacen. 
:0h, terrible penitencia! 
Pues ¿con qué puede igualar 
Aquella limpia conciencia 

?ue en la iinal residencia 
auto podrá «provecUast 



Aquella gran libertad 
De que gozan los conventoSf 

Y la gran seguridad 
Con contina ociosidad 

Les trae malos pensamientos. 
Que aunque al hombre no se di 
Allá en el cíelo otro gusto, 
Ni siguiese otro interese. 
Mas de ser buena , y lo fuese 
Por lo de acá , era muy justo. 

Cuanto mas que les darán 
Lo que oreja nunca oyó, 
Ni ojos vieron que acá están» 
Ni aun ángeles cantarán 
Lo que Dios aparejó. 

SAN FRANCISCO. 

SI de vírgenes vestales. 
Gentiles torpes y rudos, • 
Heci.sies tantos caudales. 
Por servir á unos bestiales ' 
De unos dioses ciegos , mndot, 
¿Por qué estas no son tenids 
En mucho mas , pues es visto 
Que renunciaron sus vidas, 

Y que al lin fueron unidas 
Cou el mesmo Jesu-Cristo? 

MUERTE. 

Decidles qne Satan.ns 
Les ha lirado esas viras 
Ponzoñosas sin compás; 
No le den crédito mas 
Porque es padre de mentiras. 
Velen siempre su muralla 

Y tengan armas y gente. 
Porque no puedan minalla, 

Y sepan (}ue la batalla 

Es cou 1^ antigua serpiente. 

CANTO DE LOS ÁNGELES. 

tEttote fortes in bello ^ et )m 
ucum antiguo terpente; et aet 
wregnum aeiernum*; dixU Domi 

MUERTE. 

Augnslin, sánelo varón. 
Pues tenéis limpieza tal, 
Decildes, porqu'es razón, 
AIko de la perfeqion 
Del estado virginal. 

SAN AUúUSTm. 

Virgen digna de loar. 
A lasque os han enviado, 
Vos las podéis avisar 
Que se sepan conservar 
En ese angélico estado. 

Y que miren que su Esposo 
Es el que quila pesares. 
Es virgen , es generoso. 

Es casto, rico y hermoso, 

Y escogido entre millares. 
Pues su madre tan guardada 

Tuvo contino la puerta 
De su bendicta morada. 
Que al mundo estaba cerrada, 

Y á los ángeles abierta. 
De las ondas de esta vida. 
Ni vaivenes de fortuna. 
Su nave fué combatida. 
Mas siempre tan defendida 
Cual nunca lo fué ninguna. 

La limpieza angelical 
Nunca Jamás le faltó, 

Y la ciencia divinal 

De los profetas fué tal. 
Que toda se le fundió. 
El celo y fe que tuvieron 
Apóstoles , patriarcas 

Y mártires que murieron. 
Sus marcos nunca subieron 
^k &«t de tan altas marcas. 



siinas f saoctas 
e5.5iiehanfiiludo, 
» sobrepujado 
^eleocias untas, 
ms tan benditas, 
I gran caridad , 
iosas margaritas 
a estin escritas 
da Trenidad. 
tcefencias engastadas 
vinos engastes ! 
vmada de estremadas, 
tris tan sobradas 
tsqoeTos ballastes! 
bas bitas llegaron 
gnuides riquezas ; 
os, si bien notaron, 
sobrepujaron 
DüioQes de altezas. 
:U la castidad 
is, Virgen, se saardó, 
Bosa en verdad, 
illa ni fealdad 
fos se halló, 
ora, ni olacera, 
velta j liviana, 
b, ni parlera, 
osa y lisoi^era, 
una en ventana, 
cierto vuestros cimientos 
i bs vanaglorias, 
tsos pensamientos; 
ros mantenimientos 
le sanctas historias, 
iptaras Sagradas 
r de profetas, 
iTinas pisadas, 
is fueron reveladas 
ts V secreus. 
ifdris orientales 
as señalada 
des mas señales, 
»s naturales 
cutunclo llamada. 
I su perticion, 
>u sota contiene 
15 que en todas son ; 
> tan alto don, 
D de todas sostiene, 
•dra, mas que preciosa, 
ola sois aquesta 
*$ virtuosa, 
; mas que graciosa 
en vos se recuesta! 
os repartidas 
is suele Dios dar, 
hallan eumplldas, 
neis recogidas 
aguas el mar. 
kna de piedad, 
«ñora, tomamos 
) et claridad, • 

: b enfermedad 
de Eva heredamos, 
eado que dio 
osa serpiente, 
I virtud sanó, 
Hooña bebió 
s prestamente, 
'irgen, si quisiere, 
•casiones 

quiera q^ue fuere ; 
SI k) sintiere 
is a montones. 
;a atrevimiento 
er persona : 
movimiento; 
» el pensamiento 
^ la corona. 
hamo es Ugen, 
eSa dio ocasión 



LAS CORTES DE LA MUERTE. 

De salirse á la ribera. 
Será muy justo oue muera 
En las. uñas del raleón. 

SANTO DOMLVCO. 

La cierva , si está escondida 
En el bosque áspero y fiero, 
Segura tiene la vida. 
Mas en salienllo, es herida 
De la yerbe y ballestero. 

La castaña es conservada 
De dentro de las espinas; 
El ave que está encerrada 
No teme ser salteada 
De redes ni contraminas. 

SAIf FRATCaSCO. 

La joya suele ensuciarse 
Por ser limpia como el cisne; 
La piedra , para engastarse. 
No quiere mucho tratarse 
Con las manos de la tizne. 
La Virgen, (|u*es margarita 

Y orientil piedra preciosa. 
Sola la mano bendita 

De aquel que las culpas quita 
Le ha de locar, no otra cosa. 
Nin<;una piense que es fuerte. 
Ni despliegue sus antojos 
A mirar de mala suerte ; 
Porque sepan que la muerte 
Se suelo entrar por los ojos. 

Los convites y el comer. 
Las perlas que allá habréis visto, 
Los juegos que suele haber 
¿Qué tiene esto que hacer 
Con las vírgenes de Cristo? 
Las músicas y cantares, 
Viendo que no es cosa suya, 
Los palacios y iuglares 

Y deshonestos lugares, 
Siempre la virgen los huya. 

La seda, ni los brocados. 
Marquesotas, ni pendientes, 
Los cabellos enrubiados 
Los olores delicados 
Los rubies resplandescientes 
De las pompas y tesoro. 
Pues Dios servido no es. 
Huyan ; que todo es un lloro, 

Y desas cadenas de oro 
Sean libres vuestros pies. 

¿Para qué quieren seguir 
Los afeites, solimán. 
Que de aqui les sé decir 
Que suelen siempre salir 
Centellas, y aun de alquitrán? 
Que la virgen , si es llamada 
Del Esposo, por la ver. 
Hallándola tan pintada 

Y con cara enmascarada. 
Mal la podrá conocer. 

SA?rrO D0MI?IG0. 

Cuando ociosa se sintiere, 
Suba al monte de oración ; 

Y si el tentador viniere, 
No subirá , si la viere 
En alta contemplación. 
Kl gemido S( a su oficio, 
Humildad siempre seguir. 
Su vestido de cilicio: 

La comida, no por vicio. 
Sino solo por vivir. 

Y si la carne tinre 
Coces contra el aguijón, 

Y viere que respingare, 
De hosligalla no pare 
Con ayuno y oración. 
Qu*este es asiento y altura 
Ye¡i 



mas seguro escalón 
Por donde ¡9 virgen pura 



i9 

Podrá subir muy segara 
A estado de perfecion. 

Deste estado toma esposas 
Aquel Esposo g^til; 
Por aqui las animosas 
Suben con las generosas 
Úrsula y las once mil. 
La gloriosa Caterina, 
Eugenia, Marina, Inés 
Por este escalón camina 
Para la ciudad divina - 

Y eterna , donde Dios es. 
Aqui el demonio trabaja 

Mas que en estado ninguno 
De coger alguna alhaja , 
Si la virgen no lo ataja 
Con disciplina y ayuno. 
Todo aquesto sea contado 
Para que vos , hija mia. 
Saquéis de aquesto dechado 
Tan rico , tan bien lahtrado. 
Cual visteis latero María. 

Y si deste que aqui os dó 
No le queréis , religiosas, 
Sacalde del que labró 
llíerónirño, y envió 
A las vírgenes gloriosas. 
Qu*es de tan ricas labores. 
Que sin duda yo os aviso 
Qu*es capa de pecadores 

Y un manojico de flores 
Cogidas del Paraíso. 

¡ Oh , amor, tan delicado. 
Cómo ios cielos penetras 

Y cuántas subiste al grado 
Tan supremo y encumbrado. 
Muchachas simples sin letras! 
Uusquen, busquen su reposo, 

Y apártense del siniestro: 
Miren que tienen esposo, 
Tan rico y tan poderoso. 

Que es Jesús, salvador nuestro. 

. Y para que se les dé 

El premio mas excelente 

Que nunca ha sido ni fué, 

Al áncora de la fe 

Se atengan muy tirmemenlc. 

ESCENA XL 

CASADO, MUERTE, SATANÁS, MUN- 
DO, SAN AÜOUSTIN, SAN FRAN- 
CISCO, SANTO DOMINGO, ÁNGEL. 

(Tafien las trompetas, y dice el Casado.) . 

CASADO. 

Señora , yo no quisfera 
Ser molesto ni importuno 
En el pasar mi carrera ; 
Mas, en tín, nunca Dios quiera 
Que por mí pierda ninguno. 
Sabrás cómo los casados 
Han hecho muy grail consulta, 
Buenos y malos juntados, 

Y lo que de sus cuidados 
Ha resultado y resulta. 

Es que te hacen saber 
Que tienen grandes placeres 
Los buenos ; y has de entender 
Por saber y conoscer 
Que tienen buenas mujeres: 

Y que caso que sostienen ' 
Grandes trabajos, miserias, 
En el estado que tienen, 
Pero que al fin las mantienen 
A costa de sus lac^ias. 

Por lo cual dicen que vayas 
Cada y cuando que quisieres 
Av\sila\\os,>fVta^;v%, 
Que sepáis (\uq i^Q d^mv!^^ 



50 

A ninguno si allá fueres. 
Pero pues ellos lian ido 
A buena feria en tonar 
Las mujeres que hhi liabido, 
Que su gran Dios sea servido 
Se quererlos conservar. 

Y destos en la verdad 

Por ser tan pequeQo el cuento» . 
Los dejo con brevedad, 

Y á la mayor cantidad 

Me paso, qu*este es mi intento. 
I OIj cuan bienaventurados 
Serán esos, que después, 

Y por la gloria ayuntados» 
Vivieron en sus estados 
Limpiamente, sin revés! 

Tan buenos batalladores 
No habrán miedo á estos malditos 

Y duros perseguidores ; 
Sino que tengo temores 
Que deben de ser poquitos. 
De la ^ente mal casada 

Te quiero un p(»co contar» 
Porque vive tan penada. 
Tan triste y atormentada, • 
Que es cosa para espantar. 

Quéianse que nunca curas 
HetíTlos en tu bandera. 
Sabiendo sus desventuras; 

Y contando sus tristuras, 
Dicen de aquesta manera: 

8ue las furias infernales 
eblen de ser sus madrinas» 

Y estas dieron á las tales 
Por mujeres cardizales 
Abrojos, cardos y espinas. 

Pues sus dotes y ajuar 
¿Qué fueron sino fortunas, 
liabias que no han de fallar? 
Por lo cual quiero contar 
Las condiciones de algunas. 

MUERTE. 

Parésceme, á lo que siento. 
Según venis trabajado 

Y tan lleno de tormento, 
Que hablas en este momento 
Como hombre lastimado. 

CASADO. 

Ya que me quise encargar 
Deste negocio y miseria, 
Es bien la verdad hablar; 

Y cualquiera ha de contar 
El cómo le va en la feria. 
Si por ventura Fortuna 
Las hizo ricas, no cale 
Poder hablar de ninguna ; 
Que si no es el sol ó luna. 
No hay otro que las iguale. 

Si en linaje les tocáis. 
Por aquesto yo os prometo 
Que mas retórica ováis 
Que á Tulio , aunque del sepáis 
Que en hablar fué tan perfeto. 
Las armas de sus pasados 
Dirán que están ensalzadas 
En los templos consagrados, 

Y antes que fuesen fundados 
Estaban ya ellas ganadas. 

Y que tienen parentesco 
Con el Míramamolin; 

Y que yo no las merezco. 
¡Oh, Señora, y qué padezco 
Con aquesta gente ruin !— 
Si es pobre, luego os dirá 
Que no la tenéis en nada ; 
Que por moza vino acá ; 
LamenUicioneB hará 

I^ mujer taa desdichada, 

r- ^"^1^ ^"^^'^ guien que sirvien 
-*N» tuvietM ea mucho mas, 



LUIS HuntAOO DE TOLEDO. 

Y por eUft roas hiciera : 

Que este pago es el que espera, 

Y ninguno otro jamás. 

Si es buena, ¡dolor de aquellos 

Que ron ellas se casaron ; 

Que han de andar por los cabellos» 

Y juntamente con ellos 

Los tristes que las juntaron! 

Quieren que las adoréis 
Por In bouuad, ¡nora-mala! 

9ue de aqueso comeréis, 
á sus parientes haréis 
Gran palacio, estado y sala.— 
Pues si acaso son hermosas 

Y loquitas un |)oquillo. 
Ya sabéis aquestas cosas 
De guardar cuan peligrosas, 
Siempre la mano al cuchillo. 

Nunca os faltarán rencillas. 
Aunque no andéis á buscarlas; 
bi las servís de rodillas 
Aun dirán (]^ue en las servillas 
No meresceis descalzarlas.— 
Si ella es moza , y vos sois viejo, 
¡Nora-mala acá nascistes! 
Luego de aqui os aconsejo 
Que las 'armas del conejo 
Toméis , pues que nescio fuistes. 

Si ella es vieja , y vos sois mozo» 
Como acontcsce , va veis 
Que se hace este aestrozo; 
Luego en el primer retozo 
Siente que la aborrcsceis.— 
Si es mala, no hav que hablar; 
Mas creo que no hay ninguna 
En todo aqueste lugar ; 

Y sí la hay, disimular. 
Pues es rueda de fortuna. 

¡ Qué amigas de sus deleites! 
Que con esto me confundo. 
Pues quitaldes los afeites. 
Las mudas , aguas y aceites, 

Y no cabres en el mundo. 

MUERTE. 

i Oh , tristes y desastrados! 

Y ¿Uintos males padescen 
Los miserables casados? 
Raron tienen los cuitados 
De llamarme» y lo merescen. 

CAS\DO. 

Espera, oir/is otras cosas 
Qi\a olvidaba en el tintero : 
Que ellas son ya tan costosas 
En trajes, y tan pomposas, 
()ue han consumido el dinero. 

Y estiéndense sus locuras 

A tanto el tiemno presente» 
Que para solas liecliuras, 
PerQles y bordaduras , 
No alcanza la rica gente. 

Pero desto. Dios loado. 
Muy poco se les da á ellas 
Que falte ó sobre el duendo; 
Que la basquina y tocado 
lia de estar en casa dellas. 
Pues si acaso no les dais 
Lo que la reina trujcre, 
Nora-mala acá quedáis; 
Que mas disanclos lleváis 
Que en el Martiiojo hobiere.— 

Disimula un poco á ver 
Si os dirán, á dos por tres. 
Lo que suelen responder, 
Que mcresria ser mujer • 
Del conde Partinupli-s. 

Y que el mas ruin labrador 
O ganapán mas cevil. 

La vestirá muv mejor; 

Y que DO es ella menor 
Que alJaceguil y maiudU. 



1 Qué ordinaria es ta conseja» 
Si no andáis á su sabor ! 
«;iNo miráis que saya vieja? 
Hulaneja y Piacentéja 
La trujiera muy mejor. • 
O si acaso os han sentido 
Con algún hurto de mozas, 
¡ Qué escorpión les ha mordido 
Qué armonía que han metido ! 
¡Allí son triscas y lozas! 

Allí os dicen que gastáis 
Todo el tiempo y la hacienda, 

Y todo el mundo olvidáis; 

Y aun os miran si os peíais : 
No sé si hay quien esto entienc 
Ni me digan que pasó 
Hércules trabajos fuertes. 
Que ninguno se igualó 

Con aquel que padesció 
El casado en tristes suertes. 

Ticio, á quien comen las ave 
Aquel coraxon y entrañas. 
No tiene penas tan graves, 

Y á quien le fueren suaves 
Goce de tales compañas. 
Sisifo, tuque rodeas 

El tu canto del altura, 

Y le subes y acarreas. 
Tantas veces no de.seas 
Como aquestos, sepoltura. 

Y el que en el agua metido 
Siempre morirá de sed. 
Jamás terna ni ha tenido 
Tormento tan dolorido 
Como aquestos, me creed. 
Una cosa creerán , 

Sin lo demás que es notorio; 
Que ai tiempo <|ue muriráo. 
De aqui purgados irán 
Las penas del purgatorio. 

MUERTR. 

Gran mancilla es tal vivir; 
Gente tan desesperada 
¿Qué envia ahora á pedir? 

CASADO. 

Yo te lo quiero decir 
Qué quieren desta jornada: 
Pidente muv de currida, 

Y con toda brevedad, 
Vayas ú acabar la vida. 
Pues que no tienen medida 
Sus tormentos y igualdad. ' 

Y si aquesto que te cuento 
No puede de ti alcanzarse. 
Les digas para su intento 
Qué genero de tormento 
Buscarán para matarse. 

Si será horca ó cuchillo. 
Ponzoña ó ser despeñados: 
No te tardes en decillo ; 
Porque envían á pedillo 
Como muy desesperados. 

Y pues te son manifiestos 
Sus trabajos, esto baste : 
Solo resta saber destos 

lue roen ya sus cabestros 
ara dar con todu el traste. 

MUERTE. 

Mundo y Carne, ¿qué decis 
De aquesta tal petición? 

I MUNDO. 

, Señora , pues lo pedís, 
¡ Que ellos tienen, si sentís, 
I Kazon y mas que razón. 
sata.nAs. 
I Abrevia , Muerte , con ellos. 
No curéis mas de esperar. 

Vues V^\q« >X«ca c^t%^ ^^5^^ 



Je remediar (i). 
le hora ban padescido 
1 el tormento, 
, porque asi ha sido« 
tro Dios sea servido 
rar sa enteodimiento. 
)5 que á so pensar 
!e pies en el cielo, 
bien engañar; 
lele asi rodar 
de aqueste saelo. 
o, les diréis 
cano es cumplida; 
lo « allá me teméis, 
que queréis, 
orlaros la vida, 
te medio, esta gente 
9rme á razón 
tólicamente ; 
iio Omnipotente 
!oa tal unión ; 
nsejo les dó : 
I mucho á sus mujeres 
» Cristo amó 
sia , j la dotó 
» jojas y haberes, 
aben si por pasar 
Mjos j penas, 
eres saelen díar, 
lode librar 
is de las cadenas? 
ísas dolencias 
DQjeres boy tienen, 
*D en penitencias, 
en que son herencias 
lu, sn madre, vienen: 
1 al Soberano, 
•u^ se ofrecieron, 
; sabe bien , hermano, 
o bueno y lo sano, 

00 lo entendieron. 

SAN AUGOSTtX. 

10 estoy espantado 
riza que bace 
ik> en este estado, 
\e Dios dotado 
s, porque á él le place 1 
demonio , barrenks 
ones conformes ; 
lidas y enajenas, 
dios á penas 
prados inormes. 
« bondad tamaSa 

1 conocimiento 
sia y sn cabai^, 
oe tu guadaña 

í por el tormento. 

ARGEL. 

íen, si no miraron, 
iTíso y cuidado 
inctos se salvaron, 
sillan poblaron 
a sánelo estado. 

SA?I FRANCISCO. 

4>edesced 
vuestros maridos, 
jetas les sed ; 
guardaos de la sed 
s folsos perdidos. 
ue sois muy ligeras 
i tropezáis ; 
s y maneras 
i , que de rameras 
)s diferenciáis. 
; y tesoro, 
servido no es, 
lodo es un lloro, 

■ reno pan coapJeítrJa qoia- 



LAS CORTES DE LA MUERTE. 

Y desas cadenas de oro 
Sean libres nueslros pies. 

En el hábito ataviado. 
Con vergüenza y con prudencia, 
Cual conviene á vuestro estado 
Os poned , porque os es dado 

Y deslo tenéis licencia. 
Mas las sedas y brocados, 
Margaritas, no os den pena ; 
Dejaldas, y esos cuidados 
Desos cabellos crinados. 
Pues sant Pablo los condena. 

Porque aqnesas hermosuras 

De cabello que os nacieron, 

No fueron para locuras, 

Sino para coberturas 

De las carnes os las dieron. 
sa:«to DomrtGo. 

También vosotros^ maridos, 

Tened siempre miramiento; 

No seáis descomedidos 

Con eltas , pues que ya unidos 

Fuisles con tal sacramento. 
Sufrildas, pues que entendéis 

Que tenéis malos procesos 

Si otra cosa acá hacéis ; 

También porque ya sabéis 

Ser hueso de vuestros huesos. 

Mire bien aquel que amare 

Su mujer, que á si se ama; 

Si acaso la desamare 

Sin causa y la maltratare, 
I Sepa como á Dios desama. 

¿Quién es aquel que aborresce 
I Su mesma cnrne, deci, 
; Y á sí se desfavorece? 
. Sin dubda que me p'iresce 
! Que es peor que inliel aquí. 
' La limpie?^ muy entera 
I Se guarde en la mesa y lecho: 
! Sant Pablo de esta manera 

Dice : « Quien llega á ramera, 

>Un cuerpo con ella es becho.f 
Pues, hermanos y casados, 

Servi á Dios ; pues que se InQeren 

Tantos bienes no pensados, 

Que son bienaventurados 

Los que en el Señor murieren. 

CANTO DE LOS ÁMGELES. 

Beati mortui qui in Domino moriuntur. 



ESCENA Xn. 

VIUDA, MUERTE, SATANÁS, CAR- 
NE, MUNDO. 

MüeRTE. 

¿Quién es la matrouaironrada? 

VIDDA. 

Soy una triste viuda 

?ue poco tiempo ¡cuitada! 
uve nombre de casada 
Por tu guadaña tan cruda. 
Que me robaste un marido 
Como unas flores de mayo. 
Tan gallardo , tan polido, 
Qu*en pensallo, mi sentido 
Se aflige , y luego desmayo. 

I MUERTE. 

I Quiérote ora preguntar 
, Me saques de ciertas dudas. 

¿Entienden en engordar 

Sus cuerpos y triunfar 

En el mundo las viudas? 

VIUDA. 

¡Ay aellas desventuradas, 
Qae 00 siento á qué nadstes, 
JDe iodos desamparadas, 



ü 



Solitarias, apartadas, 
Mas que la tórtola tristes ! 

¿En qué justas y torneos. 
En qué toros, juegos, cañas, 
Qué perlas, qué camafeos, 
Qué aparatos , qué arreos 
Os han visto , y qué compañas f 
¿Qué músicas , qué danzar. 
Qué brocado y qué vestidos? 
: Dolor del vuestro ajuar ! 
Un pesar y otro pesar 
Comino por los maridos. 

Tras estar siempre al rincón 
En perpetuo encerramiento. 
Cual conviene , y es razón , 
Si os ven comer uu capón. 
Luego os dicen que son ciento. 
Con nadie nunca embarazo. 
Ni un convite, ni un banquete; 
Si alguno os lleva del brazo. 
Cada cual muerde un pedazo, 

Y tras esto un sonsonete. 
El rostro tan maltratado. 

Tan lijoso de contino, 
Tan oriniento , estragado. 
Que para que sea mirado 
No basta ingüento cetrino. 
¿Qué piden á las mezquinas 
Sino que tras no comer 
Sino lágrimas continas. 
Os dirán que son gallinas, 

Y no falta que roer? 

Todo el mundo os atalaya 
Con mil ojos, y está á ver 
Si pasáis de aquella raya, 

Y qué manto, toca y saya 
Traéis y poder traer. 

No sé i triste ! qué mal fué 
El vuestro, tristes cuitadas, 

Y lo peor desto sé 

Que donde ponéis el pié 
Diceu que hacéis pisadas. 

Tenemos repuUcion 
De muy ricas las viudas, 

Y cierto tienen razón, 
Porque todas ricas son 

De angustias y penas crudas. 
Todos nos querrían sorber 
Las haciendas en un rato ; 
:0h viudas! pues ¿qué ha de ser 
No pudiéndoos defender 
De tantos lobos y trato? 

¡ Ay del solo si cayere! 
¡Oh ley excelente y tierra! 
Que otra mejor no se espere. 
Donde sí el marido muere. 
La mujer con él se eniíerra. 
Pero, en fin , pues la mohina 
Nos sigue y ha de seguir. 
Aunque nos busquéis ruina, 
«¡Viva , viva la gallina tt 
Suele el vulgo acá decir. 

Señora, pues conociendo 
Las viudas tan doloridas. 
Que en este mundo viviendo 
Continuamente muriendo 
Han de vivir y afligidas , 
Llenas de murmuraciones, 
Que no se podrán valer. 
Sin dar ellas ocasiones. 
Aquestas sus peticiones 
Tú las quieras conceder. 

Que del Dador de los dones 
Alcances . por su clemencia. 
Les dé tales corazones, 
Que sufran las afliciones 
Deste mundo con paciencia, 
üe olta sxiWVe ^^ YCsvv^vXiX^ 

ue SaiUii , cotí Taíavais cx>aA»> 

ue& MOVAOS %^\iV^ mQ^^\^\ 



\üe 



No haga estrago terrible 
£q esius iridies viudas. 

Viuda* ?o3 tejéis razón. 
Por lo cual 50 pediré 
Al ^(*mT de curiiMt^ 
Qijr« esa viif Hira {vetteíon 
Se ' r^3 fié. 

Piy llldü 

E^i 

Cjae í» no leiipis íccuuílt* ; 

\ ac»it^rd<*<íef>s *in^ íis^^ profíiadü 

pAfíi 1^^ ' Illas. 

tTiJt.tii- '•■il'Uit 

I>í' r rilllJes, 

tít? L , „ I iigordar 

(íulad (^ue iíení-n gr^n bambre 
l>e vuestras finias ctniíer 
A^juri^tv m:dditü 4Mij:nriljre; 
Jluid di^ U\] vedo|;;inil>ie, 
Ií(»r»'yá deste id:ict'r. 
j La , viucbs , avisad I 

Li^ mi corisfjo o» «asi ; 
l*4j»'(|ue Bíejor os será 
K! niMíros cjtit* t*l míe maros. 
I'etiük'S gtie :i b i^Wrioiía 
"I tud:i , Píiulü U ii^^maita^ 
fvigím emú o j^eriprnsíi; 
Q(|«^ eti i'l civlú eslii KermDSá 
Cuuiü la cl^jra iijun^ua 
A iddiE > su notjle^^a 
2mit> u , pues k'siiUioiiio 
^e diuá de su límpií^íid^ 
iJuí* eiiu tnuia fíiriüli'iesi 
IhíM'H 1 1 P7 ó ?*f n í I.' ! d e rn o túQ* 

Al-l:. ■ [:id, 

Y I ios 

t'u«'S no lieiieu übt^rUd 
Ih- \-dir ú i US sube IOS. 

<,'ue ya vtis que h g^llma, 
Qu*' <! i^rrtiu ii*C4'e[ía v elanja, 
Piír üiidür ^L* pierde aíua. 
Y si un feiiUtni djiií», 
^'o iriijiH."il|;rra .su biiiji. 

Muy presto 41 rende el veiiino; 
\ ^ítln d que tís eouelusjoii 
ifuf iuvíh^ sucH el ja bou 
L^^ iu;ixicljas del paño Uno. 

BATANAS. 

Parrsrftm* que el intenta 
Pi'sbfi roí íes, asesores, 
^íl lü\ sido ni fundamento, 
8Í11Ü vobr'Címu viento 
N u (■ s í ros ;un i íí íís ni a y ores. 
l%tí% ^iOí'O lja de aproveeíiar, 
ííl VíiifülíTis, üariio > Mundo, 
Ky *js qiíereis de&cüidar; 
Porque JO lijs liaré dar 
mu vudeos tíu el profundo. 

CARJtE. 

i Cómo pionca u de estorbar 
Oitt* lii siod^j t. n loT-'nii 
&e h;i tle dej;ir de afeitar 1 
¡Je mirar y fciuirar 
Ál c^ípqo y ser g^ilanu? 
Y esluiiilu ísola en su lecho, 

[■' ihrí! íui de iFi^jar la ciiilJula 
H iStrnndo su Illanco pecho « 
B Ll tiempo que fué ciisdd^'f 
^ Mi\\ lo fieííen entendido; 
Tk'-iu que vn íuiuesc espejo 
hü ^ veraü ai se tiao fiílo* 
ItJTIPO. 
zzn. 



iOIS HURTADO DE TOLEOO, 

Y*a )es he dado et consejo. 

£ ATAJÍAS. 

Muy mal co nucen quien son 
ins víud.ts de aquesta era ; 
(^ne la viudal y el cnpou 
PiíHMi, por huena ruíon. 
Que babbn de tuláiMiuera» 

ESCEiNü xni. 

JUEZ,ML1ERTIS, SAPi AfiCSTlN, 
SATANÁS, MUNDO. 

{Táhm lis Ifíjmpcías, f dice la Msírtc} 

Vos, sp^un veuÍR bíucliadci, 
fio me oís tes muchas veces. 
¿Sois jütííi? 

Por mi t*ecai[o. 

I De quién fuJsies enviado? 

Seaora , de los juecca. 

Eso íi j ü e ce s » prr gun lo , 
Que dtícis que os envbrou, 
ii;dnio vívi'íi? (lúe hurrunlo 
Que {loeijít diiu i-u el punto 
Del c^rgo que se eocargaron. 

Se Hora , están tan fundados 
Ku aiJuienbtriir ju^iiciji, 
T^tu mirados* rt^cíit^nJDs, 
Que no saben qué (*% pecados 
De eolieoho ni cu bd i era. 
Los (lueblos tan híen re^idoü^ 
Que ya no bíiy qmm dé querellas. 
Los pobres l^n ñivoridos, 
Thü vestidos, mt][ili.'nídos^ 
Que subeu á las estrellas. 

Los Heos U»u sá los pies, 
Q»tí no se osandesuiuiidttr^ 
No prtftendtTii interés; 

Y liun de lo que suyo es. 
Lo mas sueJc*n perdonar^ 
Ni quiíTon ni:is bL'Uolíí.'ia8 
De siervir á líil^sf'ún eílus, 

Y eslu bao por ejercicios. 

&A?f ACUStlM. 

Esos no buscan o lie i os» 
Mas lo^ Qticios a elki$. 

Los neporios desparhados, 
Ou"3 no ikirnu horas díis. 
Los presos encari5e]ados 
Antes son su<-Mto8 que entrados: 
¡Una beruHeii^n de Ulml 
Lií^ leyes bien eulendrdjis, 
Sin falsos euteudíniieniús, 
Ni mas c*iu lelas ira id^üí 
Las provisiones cumplidas, 

Y reales man da ni i en tus. 
Los baldíos , los ociosos. 

De los pueblos desterrados» 
Los rejioveroa tramposos, 
Los |i erj u ros rev olios os 
Cruelmiiule cí)nd(.'nadüs. 
Pues los perros noeberuiegos 
;0b cuales alb lo^ parau ! 
Los blasTemosn, los reuiegoSf 
Los que aeoslumbrau los juegos, 
Con trabucos los disparan, 
Las mujeres mundaualei 
A [tieiira menudi* vau 
Por esos ündurríaleft» 
Porque no pei^ueu los malcS 
Á Jos que sauas esüu. 



Es tanta su retitud 

Y lanío lI phicer de vellos, 

Y tí! su íoUcltud, 
Que todos hor sn salud 
Hueyan , y las vidas d ellos. 

En Qo, qu*e!los son cuchillos 
De los públtcos pecados, 
Sí alj^uoos )■ - '■ -anillos, 
Pürqu(^ rM> ! ' ríllüS 

Sin verlos ú ■ ■ ^ lus, 
La repnblle;t üristiüua 
: (Su es tro Scuur st*a lo^do! 
vive lan contenía y sanii. 
Que de aifuella soberana 
Ju7garüs ^er uu traslado, 

E^os jueces, hermano. 
Dioses se pueden llamar. 

SATAT4ÁS. 

anchóos vais del pié á la manoj 
Veréis st le falta un grano, 
ü muchos mas al pesar« 

HÜEUTE, 

Por eso vos no curéis 

De pedir eo?ía * JO os ruego, 

P orq u e t V) d n lo leu ei s, 

Y esio les n'Si^oudert'is : 
Jüe£, tirad de aquí luego. 

Porque geuie que ha vivido 
Según lo que habéis propuesto 
En los carpios que ha tenido, 
El gran Se fu ir e!> servido 
Que se le dé todo el resto, 

SATASAS» 

Y vos, Mundn, no ssaheis 
Quitan íion allá tos jút^ces. 
Pues que bien los conueeis, 
Su$ra|iiñas eatendeis, 
Sus culJe4;kosy dobleces. 

ntjrsün. 
¡Oh, qnii^n osaíie hablar 

Y decir aquí su menjtua! 
BI.1S os para no acabar; 

Y por no los avisar, 
Mejor es callar la leugua. 

SAS AÍÍCSTJTf, 

: Ea, jiiecf s , lened rienda ; 

Y mirad bien v enieoded 

Que nuestro Dios no se ofeud.^ 

Y en lo Plisado haya eumrend*i, 
Qne os mira Dios» me creí^d. 

Sentí que estáis en el grado 
Del Alto íueí, do estáis, 

Y que os será demandado 
Cada cuytrin y cornado 
Que malamente lleváis. 
Mira que ei Juez venia 

A juígar vivos y muertos, 
Dueña eue uta aparca, 
Poripie yo os digo que üUá 
Están los libros abíe/tos. 

Y no cures de pensar 
Que habéis de ecliar hI Jüei 
Que bn de venir ü juz^íar 
D :i do falso , ut encañar. 
Avisanna vexy die;i; 
Que el que cuenta las ©strelías 
(Lo que no hacen los hombres), 

Y sabe los cuentos dellas, 

Y las llama á todas elhi<i. 

Y á cada cual pone nombres; 
Ese tiene la razón 

y cuenta délos pecados 
Por muy muchos mas que son, 
Para darles punición 
O fiara ser perdonados. 
¡Olí cargo fírande y (icsado 
Para eí que fuere tirano í 

Y mejor fuera al cuitado 



* 



ien desoflado 
a fin en la mano. 

MOEltTB. 

bermaiios^ se caatire 

•oes temporales ; 

lá aquí qaien lo escribe» 

cosa DO vive 

leer memoriales. 

desla gente perra, 

> grande su malicia, 

»s mata su guerra ; « 

(|ne juE^ís la tierra, 

Dpre la justicia. 

!CTO DB LOS ÁTIGELES. 

iíUiém, ptijudicatisterr§m. 

EBCEN A XIV. 

K HUEETE , Si^N HIERÓM- 
■O, SATANÁS. 

raspetM, y entra el Letndo.) 

UmADO. 

, JO SOY letrado, 1 

e sean bien vistas ' 

cansas , nuestro estado, 
le soy enviado 
■ores juristas. 
w allá entre nos, 
I los casos destos. 

■OCRTB. 

lio parece en vos, 
«, ñracias á Dios, 
itado de testos. 

LETnADO. 

reebo fundaré 
e quiero decir, * 
too probaré 
irados nunca fué 
( acortes el vivir, 
ae lo que digo 
estre con verdad, 
luego el testigo 
IJrtnIo, tu amigo, 
lie de auctoridad* 

■VERTE. 

O, no bables mas , 
a JO te be entendido; 
:6aio , de boy mas, ^ 
30 i Satanás ^ 

p> remetido, 
nestro asesor; 
tbeis d'enie»*'ler, 
rspacbará á sabor. 

LEnABO. 

e ml, pecador! 

» debo tener. 

I esto? Qué puede ser? 

fad>re que no se eleve ; 

letras y saber 

I á defender 

i ene no nos Heve ! 

lé! j^ No me o ras 

irrafo siquiera 

u Baldo, y liornas? 

■CERTE. 

de trasbarrás.— 
lego allá fuera. 

SATANÁS. 

¡s aiDígos y amados ! 
lagaeis con el cuerno; 
|ui on par de abrazados ; 
hubiese letr^dos^ 
ü del infierno? 

LETRADO. 

tan gran letrado, 
%iáeho llegaré 
me hMa enri^Q, 



LAS CORTES DE LA MUERTE. 

MUERTE. 

No queráis ser porfiado. 
¡Sus ! tirad por vuestra fe. 

LETRAIK). 

Pues los mis años mejores 

Y hacienda , como hablo. 
En vos gasté mis sudores, 
Baldo y Bartulo doctores. 
Todos id con el diablo. 

SAIf HfERÓNniO. 

Letrados , n*os tome antojo 
De levantar testimonio 
A las leves ; abri el ojo ; 
Echad la barba en remojo. 
Que OS entienden los demonios. 

Mirad que vais remetidos 
A Satanás que os responda, 

Y que no os han dado oidos ; 
Porque tenéis destruidos 

A muchos , no hay que se esconda. 

CSGEIf A XV. 

MÉDICO, MUERTE,SANFRANaSCO. 
(Tafien las trompetas, y entra el Médico.) 

MÉDICO. 

A ti , atalaya , que estás 
Puesta en las altas manidas 
Mirando siempre do vas , 
¿Cómo y cuándo segarás 
Las vidas de nuestras vidas? 
Sabrás que todo el Estado 
De los médicos, á quien 
El Señor tal gracia na dado, 
A estas cortes me ha enviado 
Para darle el parabién. 

Y á suplicar que levante ' 
Su Majestad (lo segundo) 
Sus ojos en este instante, 

Y mire cuan importante 
Es la medicina al mundo. 

Y que dt»ba ser tenida 
Pruébaulo con Salomón , 
Que dice , v nos lo convida, 
Que del sabio aborrescida 
No debe ser, á raxon. 

Pues si decir les agrada 
Que los antiguos romanos 
La tuvieron desterrada 
Seiscientos años , y echada 
Al reino de los grecianos. 
Digo que no lo entendieron. 
Pues después de echada ella, 
Al fin la restituyeron, 

Y en el grado la tuvieron 
Que era razón ya'tenella. 

A las aves y animales 
Pregunto: ¿Dio Dios virtud 
Sin causa? Pues que las tales 
Vemos tan medicinales 
Para la humana salud. 

Y por ventura ¿crió 

El Señor yerbas y plantas 
En balde, y tal virtud dio?— 
No; mns allí remedió 
Las enfermedades tantas. 

¿No ves cuántos padescieran 
Prolijas enfermedades, 

Y por ventura murieran. 

Si médicos no entendieran 
En huscar sus sanidades? 
Si todo el mundo asolases 

Y pensases de acabar 
Que persima no dejases. 
No era justo que tocases 
En médicos, por su obrar. 

Sin loa médicos , Señora, 
¿Qué víúdrU ei auiidOi di? 



9 



1 No se acabarla en un hora? 
Pues estos piden ahora . 
Lo que es razón , y es así. 
Que viendo el bien que rescibe 
£1 mundo de que los tiene, 

Y cuan á su placer vive ; 
Que decillo no se escribe. 

Ni cuanto cumpla y conviene; 

Que hasta que el mundo vaya 
De un golpe terrible y grave, 

Y aqueste artificio cava; 
Que á tu puerto y triste playa 
No los gui>s con tu nave ; 
Esto le pide por ellos, 

Y aquesto causa cual quiere 
Sino que les des tus sellos ; 
Porque llevallos á ellos 

Haz cuenta que el mundo muere. 

Y tenles siempre afición. 
Que vo te digo , y te fundo, 
Que lo verás por razón. 
Que estos son el corazón 

Y el alma de todo el mundo. 

MDERTB. 

Amigo, Inego camina, 

Y no quieras mas tractar 
En esta tu medicina ; 

Que sepas que me amohina 
Oírle en ella hablar. 

Diles que pues desbaratan 
Todo este mundo á remate 
Con sus purgas, y maltratan. 
Que de cuantos ellos matan, 
Justo es que yo los mate. 
Que á un triste porque mató 
Por desasiré otro varón. 
Luego en horca padesció, 

Y ellos matan mas que yo; 

Y que vivan no es razón. 
¡Oh si supiesen hablar 

Los templos y monesterios, 

Y cómo podrian contar 
Deste sangrar y purgar 
Grandes cosas y misterios! 
Bien a su salvo repican 
En su sangrar de la vena, 
Con que tanta multiplican; 
Pues acá sabrán si aplican 
Lo que les manda Avicena. 

41 decildes que Salan 
Les curará acá sus males, 
Que ya rabia como un can, 

Y también los mostrarán 
A revolver orinales. 

Y entonces podran decillos 
Que se curen á si mismos , 
Cuando vieren sus castillos 
Minados, y e los con grillos 
Lanzados en ios abismos. 

Méoico. 
¡ Así tratan á los t des 
Que aprenden la medicina 
Para remediar los males! 
Derrenií'go de orinales 

Y de ciencia tan malina. 

SAN FRASCISCO. 

Médicos, en el sangrar 
Tened livianas las manos; 
Que suele mil voces dar 
La sangre, y á Dios llamar, . 
Que sacáis de sus cristianos. 

Renegad deste dinero 
Que tan amargckos será 
En aquel dia postrero 
Que el Médico verdadero 
A cada cual curará. • 

Mirad (\ue de las ivAcloues 
I Su resc'.We, cowv^ 't^ n\?»v^. 



De becerros y cabroneg, 
Mus de la propia de Cristo. 

Nadie suba en esa rueda 
Mal segura y malhadada. 
Porque no es fija ni queda. 
Dcseclien esa moneda 
Que con sangre fué mezclada. 
Deci . enemigos de Dios, 
í Que cruel carnicerTa 
Es esta que anda entre vos, 
Que, uno á uno, y dos ádos, 
Asoláis la monarquía? 

Médicos desventurados, 
Pues veis que la medicina 
No entendéis, ni sois letrados, 
¿Porqué traéis engañados 
A tantos, gente malina? 
! Oh , Hacedor de las gentes! 
bímc , Rey tan sin segundo, 
('ómo sufres y consientes 
'untos males tan patentes. 
Tanto homicida en el mundo? 



k 



ESCENA XVI. 

. LABRADOR, MUERTE, CARNE, SAN 
Alir.lISTlN, SATANÁS, SAN HiE- 
RCMMO. 

tTafien las trompetas.) 

LABRADOR. 

¡ Santo Dios ! esta es la muerte : 
Todo en vella me confundo. 
Bien me dijeron tu suerte. 
Que solamente de verte 
Kspantabas lodo el mundo. 
La noche, cuando es oscura, 
Ks ante tí muy hermosa. 
¡(Ui, qué fea criatura! 
ISo parescc tu figura 
Sino estantigua espantosa. 

Kl norte con sus cuadrillas 
No te podrán volver clara ; 
¡Qné sembrada de mancillas! 
Qné comida de polillas! 
¿Quién te dio tan triste cara? 
¿Contigo he de negociar? 
Antes me quiero volver. 
: Oh. qué angustia y qué pesar! « 
Ki yo te querría mirar 
Ni por entre sueños ver. 

MUERTE. 

¡ Oh, mezquino labrador! 
Ven acá ; no temas verme. 
¿No eres tú procurador? 

LABRADOR. 

SI , Seííora, y be temor; 

Y ¡ mia fe ! querría volverme. 

MOERTE. 

Pierde, pierde esos temores, 

Y dime ya tu embajada. 
¿Quién te envía? 

LABRADOR. 

Labradores. 

MUERTE. 

¿Qué piden los pecadores? 
imelo, que es gente honrada. 
Estos , cierto , buena cuenta 
De la ociosidad darán. 
Pues no tienen otra renta, 
Ni otra cosa los substenta, 
Sino el trabajo y afán. > 
Que donde estos desdichados. 
Pues substentan los vivientes, 
Hablen de str estimados 
yw:ís que todos preciados. 
Son oprobio de ¡üb geales. 



L\aS*^HTADO DE TOLEDO. 

Que cs^o^ les cogen el pan 
\ los frucic^s que , Dios, distes 
Con su lra\>ajo y afán ; 
\ mal galardón les dan 
Por buen servicio á los tristes. 
¿Qué envían i demandar? 

LABRADOR. 

Señora , viendo que el año 
Se les va todo en arar, 
En sembrar, segar, trillar, 
¡ Un trabajo asaz extraño! 

Y cuando á cogerlo vienen. 
Deben mas que lu que cogen 
Perlas costas que mantienen; 

Y por mas que lo retienen , 
Hay muchos que los despojen; 
Porque después de pagado 
Diezmos , terrazgo , soldadas, 

Y rejas que han aguzado, • 
Meseguero que ha guardado 
Penas de bueyes ó entradas :— 

Ellos quedan tan molidos 
Como cibera , en verdad, 

Y los tristes doloridos 
Con todo no son creídos 
Por su poca autoridad. 

Y agora los miserables 

guerrian ya descansar 
e trabajos tan notables 
Rn las sillas perdurables. 
Si pudiesen alcanzar. 

Vengo á ver si por ventara 
En estas cortes se da 
Remedio á su desventura ; 
Porque si mucho les dura 
Tal trabajo, ¿quién podrá? 

CARNE. 

Como esl.i no es gente ociosa, 
Vósenos de la redada ; 
Que aquí está toda la cosa. 

SA:! AUGUSTl.^f. 

¡ Oh, traidora de raposa, 

Que aquesta es la vuestra entrada! 

Por allí entrastes vos 
Con ose subtil ardid 
Que tanto usáis contra nos 
Aquel servidor de Dios 
El gran profeta David ; 
Por ahi males extraños 
Nos han entrado encubiertos. 
Díganlo los ermitaños 
Si conocen tus engaños, 
Do andan por los desiertos. 

¡Pestífera ociosidad! 
¿Qué no enlazas y destruyes? 
Kaiz de toda maldad. 
Enemiga de bondad 
Que en el infierno concluyes. . 

SATANÁS. 

zQuiés saber otros primores 

Y otros géneros de caza. 
Muy subtiles y mejores. 
Con que cazo á labradores 

Y no me echan calabaza? 
Con esto de mal dezmar 

Les he sabido las trechas. 
Que siempre les hago dar 
De lo mas sucio, y hurtar, 

Y aun sin medidas derechas. 

Y aqueso poco ciuc dan 
Contiuo á regañadientes. 

SAX HIERÓMMO. 

Asi no alcanzan su pan, ' 
Ni en su vida le teman. 
Mas que trabajos, ¡qué gentes! 

¡Oh gentes desatinadas. 
Que si acaso no os venciesen 
Gobdicias desordenadas, 
Ui9 mas tenidas, preciadas, 



Serlades que se viesen ! 
Ocupados todo el año 
Al sol , al agua y al viento 

Y á la nieve. ¡ Oh, bien tamaño. 
Si á trabajo tan extraño 

De paciencia hay su fr i miento ! 

Grandes eran los favores 
Que por vos se alcanzarían 
Con paciencia, labradores, 
Que esos afanes , sudores. 
Por martirio pasarían. 

* MUERTE. 

Amigo, deéidles luego 
Vivati conforme á iustícia 

Y imiten mucho, les ruego. 
Como no pierdan el juego 
Por carta de mas cobdícia. 

Que el Señor ha bien mirado* 
Su trabajo acá en el suelo, 

Y sabe que lo ba dado, 

Y del lloro que han sembrado 
Cogerán gozo en el cielo. 
Consolaos ahora , hermanos. 
Con aquel consuelo á quien 
Dice Dios á sus cristianos : 
Los trabajos de tus manos 
Comerás, é iráte bien. 

Láborei mauum íuarum moni 
bii, beatu» e$ et teñe íiti erit. 



ESCENA XVII. 

DtlRANDARTR. PIÉ DE HIERRO 
flanes; RKATRIZ. mujer muná 
MUKRTK, SAN FRANCISCO, C 
NE, SATANÁS, S.\N JEUÓNiM 

(Tañen trompetas, y dice Dorandari 

nURAXDARTE. 

¡Oh, Beatriz, la mi querida! 
¿Qué ventura fué toparte? 
I Dónde vas, loca, perdida? 
Dame cuenta de tu vida. 

BEATRIZ. 

¿Sois vos, el mi Durandarte? 

DURAIfDARTE. 

Yo soy, que tuve contino 
Que i£ habia de topar 
Ln Ae mesmo camino. 

BEATRIZ. 

Siempre fuistes adevino; 
Bien os pueden azotar. 

DURANDARTE. 

Dejémonos de razones, 

Y dime aquí, cbocarrera. 
Dónde vas , que siempre pones 
Al hombre en mil confusiones 

Y en sospechas mas que quiera. 

BEATRIZ. 

[Cuánta gana de burlar! 
No es tiempo de ropa vieja. 

OURARDARTE. 

¡Por la Ostia... de la mar, 
Si no me lo quiés contar. 
Yo te<lé entre ceja y ceja ! 

Si supieses con qué alhaja 
Te topaste, á fe te asombres; 
Que por tira allá esa paja 
Ahora en cierta baraja 
Te dejo muertos seis hombres, 

BEATRIZ. 

Vuestros hechos ¡ ay mezquina ! 
Que siempre buscáis enojos. 
Por tenerme á mi mohína: 

, (iCómo paHa la gallina! 

\ 1 de«.v^\;^ ^\t\^ v^'^V^^^* 



mumiins de malote? 

■sims. 
■e maraYillo 
Tifo Darandarte; , 
s que ha echado aparte 
í á hierro y cacbíllo. 
sdicha hay cimenterio 
ooozca quien son 
. Es gran misterio. 
)r de mi imperio, 
de Yos , don Lebrón ! ) 

KmAROAaTC. 

le darme cuenta 
lino 7 jomada. 

BEATMl. 

frío te contenta* 
abbn te mienta, 

KftAHftAlTB. 

Di , mi amada. 

BEATIII. 

, mientras te f oíste 
segar gavillas, 
]ae tú te vestiste 
larío que hubiste 
ámil maravillas; 
que por descargar 
je ciertas querellas, 
i sueleo tachar, 
ido pregonar 
Mies, j vo á ellas, 
odo »quel Estado 
andanas ahora 
mdado y encargado 
»mase el cuidado 
I procuradora, 
e voy i pedir 
osas de su parte, 
ne querrá oír. 

MIBAIIDA«TB. 

i mas que decir? 

BEATaU. 

el mi Durandarte. 

meaudaetb. 
ne quiero ir contigo ; 
I en despacharte, 
laré un castigo. 

BEATÜIZ. 

tal y enemigo. 

nOBAllDABTE. 

én es Durandarte. 

BCATBU. 

Dios ! Y ¿con la muerte 

1 de tomar; que en vella 
todo el mundo y suerte? 

BOBAimABn. 

idio por complacerte 
» floanos en elU? 
nses que me duermo ; 
pe fuese al Taborlán 
lo de Palermo, 
al! en este yermo 
leta « ti están, 
ne ando encarnizado 
t en sangre tamaña, 
resta , ni ha restado, 
■ir tras el hado, 
próspero es, hermana? 
íqne holgará 
te de ot>edescer 
ado , V le hará ; 
ote si sabrá 
hace á mi placer. 
> todo será, 
lo te receÍMS^ 
t coatigo ailá; 



LAS CORTES DE LA MUERTE. 

Y de un tajo allí do está 
Le derribaré las muelas, 
i Oh , pese al reverberado ! 
Con esa loba hambrienta 
Mortecina ! Y ¿ha pensado 
Que nadie ha de ser osado 
Podella hacer aflrenta? 

Déjame . déjame , hermana. 
Que no vienen sin misterios. 

BEATRIZ. 

Contino tuviste gana 

De andar por los cimenterios (1). 

BDBANOARTB. ^ 

Mal conosces la ribera. 
Puesveniego y hago bascas 
Si á la cruel carnicera 
Ño os la hago... 

BEATRIZ. 

\ Sus ! no muera. 

BÜBARDARTE. 

Dejémonos desas frascas. 

BEATRIZ. 

¿Quién es este? 

DCRAirOARTE. 

No te pene. 

BEATRIZ. 

Parésceme Pié de hierro, 

Y sus mesmas trazas tiene. 

DURANDARTE. 

Si confesado no viene. 

Él ha hecho muy gran yerro. 

Pl¿ DE HIERRO. 

Gentil cosa es , Durandarte, 
Sonsacar la amiga ajena, 

Y traerla de aqueste arte 1 

DURAXDARTE. 

i Pié de hierro, en toda parte 
No os fundáis , si en darme pena. 

Algún dia ha de romper 
Las suelas el mismo diablo» 

Y aquesto os hago saber. 

PIÉ DE HIERRO. 

No hay á qué fieros hacer. 
Sino entended lo que hablo ; 
No tenéis bien entendido 

§ue esta mujer es mi amiga, 
que yo la be mantenido 
Tanto tiempo y defendido. 
Aunque ella otra cosa diga. 

Ven acá , desatinada, 
1 Quién te dio el ropón de grana 

Y esa marquesota alzada? 

BEATRIZ. 

¿Que quién me la dio? ¡ Ay cuitada! 
Quien de dia y noche afana. 

PIÉ DE HIERRO. 

¡Oh , reniego de mujeres, 

Y quien no os corta esas caras 

Y os hace mil desplaceres! 
Pero tú , fortnna, quieres 
Que nos cuesten tanto caras. 

Di , traidora , chocarrera, 
¿Y aqueso me prometiste? « 
¡Pleg;| á Dios que en la galera 
Te vea yo, trapacera , 
Que nunca menos heciste ! 

BEATRIZ. 

Andad , que nunca habéis sido 

Hombre para me vengar 

De mil injurias que he habido 

Y por vos he recebido. 
Que son largas de contar. 



(1) Ea esu qaiaüU» se adrierte la falta de 



9fi DB HIERRO. 

¡Oh descreo de Uimadas! 

Y este mandoble que aqui 
Me atraviesa las quijadas, 
iTambicn negarás á osadas 
Que no se me dio por ti? 
jDe cuánto riesgo, trapaza. 
Te he sacado (que esto peno), 

Y hora dasnie con la maza» 
Parlando como picaza 

Lo tuyo y también lo ajeno 1 

DURAXDARTE. 

Continuamente os preciastes » 
Pié de hierro, en afrentar 
Mujeres y deshonrar. 
Bien parece que os criastes 
Allá en algún muladar. 
Ella es mujer muy honrada, 

Y no es razón que de vos 
Ni de nadie sea ultrajada; 

Y si no , mano á la espada: 
Averigüese entre nos. 

PI¿ DE HIERRO* 

¿Para vo| espada yo? 
Cierto , no tenéis razón , 
Que no lo acostumbro , no ; 
Que á los ules no les do 
Sino palos, bofetón. 

DURANDARTE. 

¡Ay, a#qu¡én no conociese 
Los lebrones , sánela Dios ! 
Que si por vos no me fuese , 
ív'oto á tal ! que yo os hiciese 
Que me soñásedes vus. 

Pl¿ DE bicrí;o. 
'Dejaos, dejaos de razones 
f de fieros y anienazos. 
Que á los tales fanfarrones 
A coces y á bofetones 
Los cuio y á espaldarazos. 

BEATRIZ. 

¡Paz, paz! ¡Oh triste mezquina! 
Aqui se han de hacer piezas. 
¡ Oh mujer que así camina ! 
¡Cómo tengo mala espina 
Que ambos han de ir sin cabezas! 

¡ Paz , paz , señor Pié de hierro, 
Durandarte, basU ya! 
Contino fuisteis un perro; 
Algún jubón ó destierro 
Desta vez no faltará ; 
Pues que asi queréis mataros, 
Bien será volver la hoja, 
'Por vida del conde Claros! 
La horca ha de apaciguaros; 
Que esta es la que desenoja. 

¿No miráis los fanfarrones? 
¿Piénsanse que mucho peno 
Por sus rencillas, quistiones? 
Cuchilladas, bofetones 
No duelen en cuerpo ajeno. 
Vayan para majaderos , 

gue enhadada ya me tienen; 
líos sin blanca y en cueros , 
¿Qué me quieren ó á qué vienen? . 

Está el palomar abierto , 
Que siempre hay gente devoU. 
Vo querria saber cierto 
Que los dos allí se han muerto» 
O que honraron la picota. 
Harto me tienen pelada 
Y sin cera en los oidos. 
: Sus! andar, Beatriz Calada, 
bate priesa á esta jornada. 
Deja esos necios perdidos. 

MUERTE. 

Sin dubda, que al parescer 
. Y aun eu vuesvtas c^sai^ VA^Vk^ 



S6 

Pensáis que Tenis á ver 
Algunas tiestas ó bodas. 
¿Qué es hora vuestra llegada? 

BEATRIZ. 

Señora, ¿sois vos la Muerte? 

MUERTE. 

Yo soy la no deseada . 
La aburrida, la olvidada. 

BEATRIZ. 

¡Oh trago terrible y fuerte! 
Oh gesto tan desgraciado , 
Tan feo, triste y horrible! 
¿Quién Un fea te ha parado? 

MUERTE. 

¿No lo sabes? El pecado. 

BEATRIZ. 

¿El pecado? Y ¿es posible? 

MUERTE. 

Por aqueste vine al mundo, 
Que SI no, nunca viniera. 

BEATRIZ. 

¡Oh dolor tan sin segundo!* 
Yo creo (jue en el profundo 
No hay cosa de tu manera. 

Pues dime , Dios que formó 
Y es principio de las cosas, 
¿A ti también no crió? 

MUERTE. # 

No, hermana. 

BEATRIZ. 

Espantada esto 
De cosas tan milagrosas. 

MUERTE. 

Pareces bien entendida ; 
Mas en esto has de pensar 
t)ue vas fuera de medida. 

Ír.ómo! ¿El Autor de la vida, 
Ai Muerte habie de criar? 
No, amiga , ni era razón , 
Ni es cosa que satisface, 
Mas antes ten opinión . 
Qu(> lio aiiía la perdición 
Do los hombres, ni le place, 
N¡ aun tampoco quies , Señor, 
Pur tu gran bondad aquí 
La muerte del pecador, 
Sino que con gran dolor 
Se convierta y viva en ti. 

Mas por la envidia de aquel 
MiMilirosodel Demonio, 
Vine al mundo y esto en él, 

Y llago estrago cruel, 
(^onio ves por testimonio. 

Y este es mi primero auctor, 

Y de quien son mis mineros, 

Y este falso engañador 
Eiígunócomo traidor 
A(iueilos padres primeros. 

Y aiisi los hijos quedaron 
Obligados á la Muerte. 

BEATRIZ. 

Í Gentil herencia heredaron! 
layorazgo que cobraron 
Una desdicha tan fuerte. 

MUERTE. 

Mas, acortando carrera , 

¿De quién fuiste ahora enviada? 

BEATRIZ. 

¿Y de quién? Espera, espera ; 

De Sancha la Cumplidera^ 

Que es mujer calificada. 
Persona tan conocida. 

Que bien la conocerás ; 

La piexa mas socorrida, 

Que )uegopone Ja Tida 
Por cualquiera, y lo demás, 
Paes esta, en aombre de aquellas 



LT31S BüRTADO DE TOLEDO. 

Matronas enamoradas, 

Y de muchas mas con ellas, 
Que son mas que las estrellas, 

Y no pueden ser contadas... 

MUERTE. 

¿Qué piden esas livianas? 

BEATRIZ, 

Que porque hora sus cuidados 
Son en pararse galanas 
En trepas y en saboyanas. 
Marquesotas , verdii|ados, 
En ba||]uetcs y en placeres , 

Y en asentar bien la tez, 
(lomo hermosas mujeres, 
Que tú , Muerte, las esperes, • 
A que lleguen á vejez; 

Y disimules con ellas, 
Hasta qu'esta mocedad 
Puedan gozar todas ellas ; 
Que hayas lástima de veilas 
Morir en tan buena edad. 
Que allá en el tercio postrero 
De la vida enmendarán 
Sus vidas muy por entero, 

Y á su gran Dios verdadero 
Prometen que servirán. 

CARNB. 

Sin dubda que es justa cosa 
Su demanda , y que me agrada. 
Por tanto, Muerte espantosa, 
<.oncédelo á esta hermosa , 
No sea en balde su embajada ; 

?ue, en fin , en edad madura 
en la vejez es mejor. 
Que no ahora mientras dora 
Acinesia flor y frescura , 
Que es hacerle sinsabor. 

MUERTE. 

Y por ventura , ¿ hanles dado 
Salvoconduto esia vez. 
Fiebre ó dolor de costado , 
O algún caso apresurado 
Que llegarán á vejez? 
>(^iián descuidadas están 
Estas tus tristes cativas, 
Que por do quiera que van, 
¿Qué saben si se echarán, 

Y no amanecerán vivas? 
Cnanto mas llegar á viejas. 

Que es un caso tan dubdoso. 
Déjense desas consejas, 

Y muden ya las pellejas, 
Bus(iuen seguro reposo. — 

Y ¿ ha gran tiempo que tenéis 
Todas esas síervidoras 

Por quien a^ora hacéis? 

BEATRIZ. 

Señora , ¿ya no sabéis 
Que vienen á todas horas? 

Unas tengo de siete aíios , 
Otras de veinte v de treinta; 
Destas hay muchos rebaños. 

MUERTE. 

Y ¿no sienten los engaños 
Hasta el tiempo de la cuenta? 

BEATRIZ. 

Están ya tan afirmadas 
En mi servicio, creed , 
Que, aunque á palos sean ochadas. 
Antes ellas traen bandadas 
De «otras muchas á la red. 
Mas gente muere por ellas 

Y mas sangre se derrama 
Por año eu servicio dellas... 

I MUERTE. 

/ ¡Oh desventuradas deUas, 
í tíüe tal tormento las \lama \ 



• SAN FRANCISCO. 

Estas tristesmo han mirado 
Que no puede aprovechar 
Ningún bien que hayan obrado, 
Estándose en el pecado , 
Sin setjuerer enmendar. . 

Aunque, en fin , para salir 
Del pecado le aprovecha, 
También para retiñir 
Las penas que han de sufrir 
Con Satán que las acecha. 
Mas harta y gran amargura 
Será de ver padescer 
A la humana criatura 
Que á su imagen y hechura 
El Señor quiso hacer. 

Adonde cualquiera pena 
Oue padezcáis ¡ oh mundanos! 
Sabed que será mas llena 
De tormentos v cadena 
Que DO todos los humanos. 

CARNE. 

Amiga, si os acordáis, 

¿Ha gran tiempo que seguís 

Mis pisadas y me amáis ? 

BEATRIZ. 

Señora , si vos mandáis, 
Díréoslo, pues lo pedís. 

Por cierto, apenas había 
Siete años, cuando abrí 
Tienda en cas de una mi tia , 
Sancha , que es la que me envía 
Y mandó venir aquí. 

CARNE. 

¡Oh qué pieza me has mentado, 
Qué joya y qué realeza ! 
A osadas , si se ha encargado 
De algún negocio ó mandado. 
Que no sepa qué es pereza. 

¡Qué cabestro, que en un rato 
Encierra cuantas queremos 
De cuantas hay en el trato! 
Ninguna llega al zapato : 
Bn muciio ara la tenemos , 
Ou'es como un coral muy fina.— 
Ven acá, traidora; espera. 
Sin dubda« que me da espina 
Que tú eres una sobrina 
De Sancha la Cumplidera, 

¿No eres tú una Bentricica, 
Discipula allá en su escuela. 
Cuando eras muchachica? 
Tu tia me siniiica ; 
Dime, ¿está ya vejczuela? 

BEATRIZ. 

Los días y esta jornada 
No van en balde, y sus modos; 
Sabrás, mi amiga y mi amada. 
Que yo soy Beatriz Calada. 

CAR?fE. 

¿Y el sobrenombre? 

BEATRIZ. 

De Todos. 
Sobrina é hija por cierto 
De Sancha y de sus motivos. 

CAR!<E. 

Espera un poco, ^i acierto. 

BEATRIZ. 

Que mas mancebos se han muerto 
Por su causa que andan vivos. 
Es tan honrada y tan buena, 
Y una tan bendita alhaja. 
Que su muerte va me pena. 
Que prende con su cadena 
Como azabache la paja. 
Vejczuela la lemán 



agii» del lonhfi 
i^remocece. 
que algUDí cosa 
se le pareseen ; 
D, esta liennosa, 
esca, Tistosa, 
s canas floresceD. 
es qae los ladillos 
de pecadoras; 
' amarillos 
«f los carrillos, 
4n á todas horas. 
iso DO fuese 
"ODO ó veuera 
, quien la viese, 
que la. tuviese 
mera tijera, 
(spiul es la cuitada 
os f eotureros ! 
^s desventurada; 
K tiene nada 
I los caballeros. 

CAmBB. 
} tiene la triste? 

BEATB1Z. 

lafranar tocas. 

CARNE. 

fso come y viste? 

BEATRIZ. 

mbien allá ensíste 
rus no pocas. 
I siempre cabellos, 
is quita las cejas, 
's ; también los vellos 
i ellas y á ellos , 
I como abejas, 
» gran lapidaría : 
1 solimanes; 
I) de herbolaría 
o ; gran cosaria 
js de galanes. 
a entiende en curar 
madre á mujeres, 
iñus santiguar, 
lele interesar 
esenles y babi>res. 
imara hay cosas 
a de DO acabar, 
maravillosas; 
bas ponzoñosas, 
cil de contar, 
granos del helécho 
; suele hacer! 
ne provecho ; 
satisfecho 
I tal mcger, 
mucho al trato; 
una gran mina, 
lonrado su plato. 

CARZfE. 

es un retrato 
e Celestina, 

BEATRIZ. 

tas veces lamió 
utreiacion 
as, y arrancó 
leí que mut ió, 
as y pulmón! 
. se'pol loras , 
> noches sacó 

?r asaduras! 
abras escuras 
)Dios DO encantó? 
iotos ojos sacó 
las sacias aves 
arrebató! 
rices cortó 
iODCg grñtes! 



LAS CORTES DE LA MUERTE. 

tA cuántos niños, que estaban 
A los pedios de sus madres. 
En el punto que mamaban. 
Cortó el hilo que llevaban 
Con angustia de sus padres! 

Todo su estudio y cuidado 
Es saber y tener cuenta 
Do baile algún ahorcado , 
O por caso desastrado 
Muerto á hierro ó en afrenta. 
Es tal su astucia y poder 
De palabras , no se crea 
Que ha nacido otra mujer 
Que eche gentes á perder 
Como aquesta gran Medea. 

Con los tuétanos cocidos 
Al sol, de crucificados. 
Toma placeres crecidos; 
Los sepulcros ascondidos - • 
Son della muy visitados. 
Cualquier lazo ó atadura 

?ue cualquiera malhechor 
enga al cuello, ella procura 
Desnacelle en noche escura 
Con su diente roedor. 

Mil veces haceabrasar 
Los viejos contra natura 
En amor con tal penar, 
Que su dolor y quejar 
Los lanza en la sepoltura. 
Las corrientes de los ríos 
Hace también detener 
Con sus grandes poderíos ; 
Con sus yerbas y rocíos 
¡Cuántos hizo enflaquecer! 

¡Ay, honrada y buena viejal 
¿GuáBlos y cuántos jueces 
Te quitaran la pelleja. 
Si tu, hecha comadreja , 
No te escaparas mil veces? 
iQué pestilencia no mora 
En tu palabra y maldad? 

Y lo que mas hoy te dora, 
Qu'eres aborrescedora 
De toda luz , claridad. 

¿Qué sol no enturbias y afeas? 
Qué animales y intestinos 
No tienes, buscas, rodeas, 
Vestida de tus libreas 

Y caballos serpentim)s? 
Qué ave noturna haLrá, 
Qué abubilla ni cuquillo 
Que no te conozca ya ? 
Qué muerto no temerá 
En su sepulcro y lucillo? 

\ Con qué fuerza tan atroz 
Jarreta brazos no tiernos! 
¡Con qué furia tan feroz 
Cuando clama con su voz 
Hace temblar los intiernos! 
Nunca la diosa Belona 
Con sus azotes mortales 
Así atormentó á persona 
Como aquesta gran leona 
Castiga los infernales. 

Drogas, raices y plantas 
Suele en su casa vender. 

carke. 
Muy larga me la levantas 

BEATRIZ. 

Señora, bóscanla tantas. 
Que no se puede valer. 

Y como es gran labrandera. 
Siguen siemure sus escuelas 
Gente de toaa manera. 

Por desdicha saldrá fuera 
Sin tres ó cuatro mozuelas. 
Cierto no estima en dos pajas 

' Criar docieatos capones. 

Que ao sQü malas alhajas, 



27 

Con no mas de las migabas 

?ue sobran de colaciones, 
anto diacitron sobrado. 
Que da fastidio á los dientes, 
Pues con solo el confitado 

Y mazapán olvidado 

Paga á todos sus sirvientes. 
Si no tuviese embarazos. 
Que siempre á mil hitos tira. 
El oro ternia á pedazos; 
Mas uno tiene en los brazos, 

Y por otros cient sospira. 

CARNE. 

Cuánto he holgado de oír 
Sus nuevas y sus leyendas, 
No te lo puedo decir; 
Pues ya que te quies partir, 
Dale allá mis encomiendas. 

Procura de la avisar 
Que se huelgue como suele» 

Y que no tomé pesar ; 
Porque eso se ha de llevar 
Cuando deste mundo fíiere. 

■DXDO. 

Amiga, quiero abrazaros. 

SATANÁS. 

Pues no perderé yo el mío. 
Por allá iré á visitaros : 
Ya sé donde he de hallaros; 
Haced como en vos coutio. 

SAN JERÓNmO. 

¡Oh tú, hombre, á quien Dios quiso 
Criar para el cielo eterno! 
Huye la mujer, te aviso , 
Que si al ojo es paraíso, 
Para el alma es crudo inflerno; 
De las bolsas purgatorio. 
Dígalo aquel que lo pruebe, 
Deleite mas transitorio. 
Un tósigo y mortuorio. 
Que mata á aquel que lo bebe. 

■ÜERTE. 

Mujeres , no deis lugar 
A deleites en el suelo. 
Dejaos ya dése afeitar. 
Porque' yo suelo quitar 
La tez muy al redropelo; 

Y porgue desas locuras 
Os quitéis tan peligrosas, 
Veis aauí las hermosuras, 
Los colores y blancuras 
pe dos infantas hermosas. 

(Aqaf maestra dos calaTeras.^ 

Conócemelas si son 
Blancas ó negras aqui ; 
Dadme aqui cuenta y razón 
De su matiz, presunción ; 
iQué se hicieron? decí. 
Mirad toda la frescura 
Si ha escapado de mis manos, 
Aunque sea de mas altura; 

Y la íalsa hermosura 

Si la comieron gusanos. 

ESCENA XVm. 

HERAcLITO, filósofo inste; DEMÓ- 
CHllO, filóísoroalegre;yíkCE\{0 DE 
LA MUERTE, MlíEUTE, SAN Aü- 
GUSTIN, SATANÁS, CARNE. 

(Tañen las trompetas, y dice el Xacero.) 

MACERO. 

Señora, aqui son llegados 
De Vargas V\ettas^ NVa& 
^ Dos hombtes c;^U\^^^^t 



S8 

Filósofos y letrados. 
Que hablallos holgarías. . 

BERiiCLITO. 

En la provincia de Atviías, 
Do latiiclita y f^niüsa 
Academia tiene llenas 
De tantas vi riudcs buenas 
La gente ^ tatt aüd j1o$^, 

Supimo!; cúmo ha^ llamado 
A corles á los estados 
Para cosas de tu Estado; 

Y viéndolo pregonado, 
Veninioi íii^re^uridüi. 

If puesto que cUQÍTa%^ejiieSf 
Según tenemos creído^ 
Efi corles Un eminentes 
Mticlins CD^aíi diferLUiLes 
De aque&tus hablen íwüido: 

Quü unas le pedirían 
\ÍÚM M'gur»sy ejíiabks» 
P»ra ver 61 go^aríun 
las rique^üs c^ne tenían 
Caducas y üt^'^zualiles* 
Otros, años y hvgyiri. 
Para guxar muy apriesa 
De Uisi dolé de Natura 

Y la Tea Ijermo^ura 
Cuyo remate es lu liuesa; 

Uijsno^^olro^ otro intento 
En eiülas cortes llevsimo-s ; 
\iMi> ¡iqiU'l tiran pí*rdiinientO 
Del mu»do y «^orromphníeulu» 
Por olro luirle tir;jmos. 
Pues i luqui'Soy venido 
Te quiero Muefle contar* 
Todo el tretiiin> que be vivido, 
Sabrás que ba ^h\n un i^cmídUi 
Un piauto y an sospirar. 

I ti ;il1ij4¡rui4! y niniarmc; 

Y ve^igoie á ^uplicyf 

Que m:is licmno r^uicms d^irmo 
Para que puedii hijrUrme 
De plaúir y de llorar. 

MUERTE. 

Hombre, ¿quién ereslf te pido, 
A quien la Ui^^le^^ y p1¿iulu 
lauto aplace con gemido. 

HERJLCLITO. 

iCómo! ¡Que no has conoci(h> 
A lleráclíto! Vu iLir e^|»jH]lo. 
Kl que en lugar de placer 
Tiene siempre desconsuelos 

Y angustias, puedes creer. 

MOERTE. 

Ya te quiero conocer. 
Que ertís t- gr^n thra-dfithji. 
¿^o eres tú iiíjueí que escribió 
ivquej libro tan escuro j 
Que ninguno lo eiitendid; 
tleciclilu, el que nació 
En Kfeso de alto muro , 

r.intlud grande, eiliik;ída 
T^t ¡iqueüas amaKon^s 
En iu Jonia, lan nombrad», 

Y que iempre fué b abitad a 
De tan fiubniues pet-£0»a»; 
y «qu^l, que el niofiorar 
Ha leniJopor tesoro? 

Mus te quiero preguntar 
Que n*e íjuier*-»s declarar 
La causa de tanto lloro. 

HERÁCUTO. 

Caucas de i> queso á manojos 
t»e díiré « y tan ünlicientes , 
Si no recibes enojoíi 

gue lo» mortales su ojo!> 
on viertan en viví^^ fneui^ji. 
¿Qíjiéit no ierná püssdumbro 
fihrM d€ní milgemidoi 



LUIS HURTADO DE TOLEDO. 

Viendo el mundo en tal costumbre» 
Los malos tan en la cumbre , 
Los buenos tan abatidos ? 
Quién no gime y se alborota, 

Y siente tamaño m^tl , 
Ver |;i tnsn tíin de rola 
Que de uu bestial Hljoia 
Se baga tanioeaud.il 
Pues ¿ver 3;i ítlKúdad 
Puesta l'iijii I h \:\'^ nquGZas 
Caduea*; dr vjuidjd^ 
YaquHIa c^ptividad 

Üe los vicios y torpezas? 

Kn tus cortes y justicia 
neforma el Imm y decretos 
Del muttHo, cuy malicia 
Nos ilevu iras ¿u eolídieia» 
De nuestro grado 5;ub|eto^. 
Da favor al ulbedrio. 
Que en su libertad se esfuerce 
Üe su frJíteo poderío 
Heprimieiido el señorío 

\hA ii'.íM^iM' a-ij iins lUCrCO. 

Sojuzgue con la razón 
El alma los incentivos 

Üel cuerpo en cuya ocnsion 
No» trae en libre prisiun 
ü(f senüyalid:id captivos. 
Iken ya de^us ufieios, 
\üluniad, seso y memoria ^ 
rtetrayéodoso los vicios. 
Porque en buenoit ejetdclof 
Virtufles b^yan victüria, 

E tiempo que prosperada 
Rt'itio la duneta vjrtud 
Csiw honra gratine^ida. 
De niueiios fu** eiereiisidi 
Guu muv gran !;olieitud. 
Muh YA desfavorecida 
lícsle fii^Mu en esta era. 
Por niul n(*o aliorreí^cida. 
Con ultraje es abatida, 

Y el viciu reina y prospera. 
Donde es mucho de doler 

Que el uso df los mortales 
Tenga Luí suerte y poder 
Que haga bahery'' tener 
Los qiu' son bienes por males; 
IlunaldÉid por gran víÍeK;i , 
Por tojnrúi el perdonar» 
Templittíifíi poresAíiCíta, 
<;jrLdji! pnr jítaij bñje^a, 
Fe por opinión vulgar. 

Doctrinal lilosofia 
! Por locura y co^avíl, 
Itondad ttorbipoereíilA, 
lli^u!ied>id por colijirdlüp 
La piedad por femíntl, 
Po afrenta la paciencia, 
LeaHjjd \\iif necedad, 
Poriiltriiie la oh e di ene i a. 
Por i'scanaü la con cien da, 
Que tienen íln k bondad 

Soberbia . gul:) y blii»ifemla 
Por pnrles de gen titeo » 
Que el uso easi depremín, 
Nos muestra como academia. 
Do tal doctrina se vei^: 
Convertiendo la raxon 
¥a\ lascivas y Lujurias, 

Y el saber en irtf1acron« 

Y el e&r*u!iío en contención, 

Y el poder en las injurias ; 

La memori en las pasiones, 
El ingenio en Íüs etij^aous, 
Las bu manas Aliciotius 
En dañiidas intenciones, 
Procurando ajenos dafioít^ 
Lají vivas liahtlidado*{ 
En mu erta s obras tiiutitV¿na& , 
Laa chicas neceaidadea 



En grandes superlblidades» 
Siiíuieiido opiniones vanas. 

Uo el boneiíifí i*s encogido, 
Ufano el desvergüii3radi>, 

Y el vano favores cid o 

Se estima por híeu sabido. 
Por nescio ti cuerdn r:t liado; 

Y en sus iras el furioso 
Load ti por variioif 

Y el altivo desdeñoso 
Juzgado por valeroso, 

Y el humano por cevil. 
Donde es el sabio prudente 

De '^ arriciado y sinsabor; 
Comoco^a impertinente 
No se sufre entre la gente 
Si no fuere mofador 
Que escarnezca de quien sigí 
La doctrina razonable; 
Cuyo aviso nos cisti|{M 
Que se escriba y nt> «^e díga^ 
Que se usa y no s«; hable. 

Vale lo que va de hecho; 
La razón pi^^n \ú% pies. 
Que cou tal uso contrecbo. 
Tuerto va quien va derecho, 
Pues el mundo va al revés. 
Porque en su lilosofia 
Virtudes son Jo^ ei tremol : 
Trillase mercadería 
De vicios por granjerí* 
Pues que gaiiiin^ según veni4% 

Los indignos dignidades ^ 
Los dignos quedan sin ellatp 
Los Injustos potestades, 
Losjnstos necesidades. 
Sin justicia en sus querellas. 
Robadores tribuiiates , 
Fiele!% por los rincones, 
Mercedes los desleales , 
Huios b lene s te m f>o ra le f ¡ 
Buenos, males } ¡iñjrrioiíes. 

Traten pues , asi trocados. 

Los -^vjH»i« -> de los hinos. 

Los lE.iiíe-. dr lit^ Jtllíi^üduS, 

¡k- ijsnuiaH Uy\ pi rlados, 
De CüLid encía vj7x:;tmos. 
Los hombres usen e^|>ejos, 
Mujeres rijíin la tierra . 
Los mozo> dril los consejos, 
La gala sigan los viejos , 

Y estos bagan ya la guerra. 
Los vicios son aprobados. 

La virtud no se consiente; 
^a se etcu,'»an lus pecados, 
Dicirndü que entre culpadoi 
Es cnmen ser noecule^ 
Donde ya se favorece 
Con su colorada eicuSA 
Quien de vicios £e guarnece; 
Porque licito p:irece 
Lo que en publico se usa. 

Dejo aquella desventura 

De los pecados allá , 

Putsi;* L tj ui 1 iinibre y altura , 

\ toüasobrtí lur ira 

Tan fundada Cc^mo va. 

MaKiiqué cor^izond blerro 

Nadie terna n tendría* 

St tío fuese mas que perro. 

Que ng quebrünu* el d^iaUerro 

Üe las virtudes boy día! 
Fe, Carídnd ni Justicia 

Nadie pregunta por ellas ; 
I Hurios. loj^ru y avaricia, 
I Adulterios y Cfjbdicía» 
. Eiiios reina y sus centellas. 
I Aquella amistad v pompa 

\ ^VLai") a\t« ^«VkQ CAtt^mva!l 



oa qve bo rompa 

áí titit^i perdición 
ID de^freniimieiito 

SUílla el coraíOQ 
de domo eacktilo? 
I meotida fe 
] padre, yningaoa? 
ÉO tccoiUaró 
■as, f diré 
km diesde la conaf 
ira esle desdichado 
, que »o pene * 
i(Te cúfíde liado 
;»l reprubjüo 
iri quieu le condene ? 
^ lámar con>oelo 
CB la 11 gran abismo; 
lidie leiitsa celo 
ira del cielo, 
ttocerse á ai mismo? 
tde a(|iiel1a retigrori? 
M|<iel lieinpOf>a^ido? 
kjQi^Ua perücioii? 
ujuet saiicto 1:^^1011 
! aquel Senado! 

lleno de vjciOi 
i&do, corrulo, 
caste de quido 
•Á de Fabrtcio, 
Aad de Bruto? 

ístidad j prudeicia 

raw, que vemos 
f h con ti 00 ocia 
e* j cfemettcii. 
tas liai Jaremos* 
balOf que díjrsie 
dos los eiUdos 
liatio consiste 
!j Por qué qaifiUte 
desamparados? 

idoD, que mandaste 

1 £a de las cosas, 

tT qué (e ap^rcasie 

lies que dejaste 

iaf tiiii rabiosas? 

, que al furor 

poner Ta rienda y 

> liobbie dolor 

gnn dí^ruvor 

T ^o \káy qmen lo entiendü. 

lemas que desprecia 

iwr Ü053 ^an;>, 

ít su madre Grecia 

¡acta , y ios prtjcia 

sa solicndtia! 

digo? Muy mejor 

á Jos atajases 

, j mas !jvor ; 

«undo tJíi Iraídor 

los dejases. 

, díme , ¿qué sintieran 

ine eran fas cumbres 

£ÍaÍJor> vieran 
sa y entendieran 
icioojde co5ítumbr«s? 
qué tnlit'c hilados 
mutido á los bombres, 
dos, qué encantados, 
D de pecados 
s les !^é djF nombres? 
D cuántos maltratan 
, ararícia ; 
es dt^í- b:*ratan, 
o» se desalan 
ala estacoLdlcíal 
c que espcniran 
trte ^ ítts s:iéi:is 



LAd CORTES DE LA MUERTE. 

Pío, cierlo; ^lur m^i'^ tomaran 
Crueles muerh- secretas. 

Y tnví*^rün put reposo 
La fjrmzoña j el. morir 
Con ánimo ¿enerólo ; 
Que mal sufre el virtuoso 
£l vicio. Le sé decir, 
i A quÍL^n dejarán dormJr 
Los SQSfnros de los polires. 
Que el ckdo quieren hundir, 

Y no liay quien qnicr^ partir 
Sus oros, pialas ni cobres? 

¿Quión IitiY qne quiera mirar 
Las cosas de't:is víudíis, 
Si itü es para dcspojjir, 
Bepehir, descarioufir 
;0h , tiempo f %\ iio le mndas! 
Pues íoh furiris inrernnles 
Aparejri en el profundo 
Nuevos tormenioB, {{guales 
Que se ip^nnú n coit los males 
Í}uc ija inveníanlo ahont el mando. 

PorquR ¿quíéa vio los manjares 
Que buscan de cada db. 
Sin dejjr I térros y mares ; 

Y aun son pequeños In^^ires, 
S^gun sui;rün iriotooía? 
;ü\k Bpicúrío, cuántos hallo 
De tu opinión ! Y respondo 
i}ue mejor ^era Cíilbllo, 
Puei 00 puedo remedi:i]IOj 
Porque toca muy en boiidOi^ 

Mas, gente desv.iríjnla, 
¿No vois \m mal si o seynodo, 
Úue por hi guki ni a W^ da 
Fué la lu primera enlrada, 
Üiuerte, á deslroiar el mundo? 
; Ripios bien aventurados, 
ICdiid dijrada y sin males^ 
Une por los im es; tros pecadoi 
Su permiLirán Jos hados 
Oue mas te vean los mortales! 

; Dichosos los que ^o^inhaa 
De los manjares terrestres, 

Y otras cosas tío buscíibau 
Mas de aqríí 1 ÍVrM '► ^iie úíihm 
Esos árboles silvestres! 
lifilonrt^íi tt!..: -. r.i,i.ui:is, 

Y no cié gnindes espacios. 
Bastaban a sus compañas ; 

Y ahors ¿á quién Jas enlraíias 
No qtiiebran tales palacios? 

¿QiiECU trajo al mundo , me di. 
Jaspes, pórlídns^musáicos. 
Ni esos mármtdos que vi, 
l'Osa qué jamús ol 
FCn gr i < *R os s i ri o s n í h eb r ákos ? 
Pues los vnsos cristalinos, 
N el marlil ni esa lujuria 
De púrpura y pjanos íinos, 
Díme, tu, ¿qué desatinos 
Son los del mugido y su injuria? 

Aqui verás la ven tija 
De nuesira tierra y medida, 
Oue hay muchos sin mas alhaja 
Que en'un:i cu ha ó tinaja 
Vivieron toda la vida; 
Ma ^ acá torres subidas 
Con Log escudos a cargas. 
De bestiones f^oarnecidas, 
Como si (I) acasij liis vidas 
f)+>j;ití>> I II st'c rríTiv 1;ír|T;is, 

Pues mira. Muerte, si sobran 
Razones para llorar 
Por lautos loales conío obran» 

Y perder lo que no cobran. 
Que es el tiempo á mas andar. 

Y pues que no hay quien apruebe 

(1) U edicioM iiee : emo fM «cii«. 



Las obras de retítnd , 
Contra si comete aleve 

Quien hov hace Lo que debe, 
Ni tiene lin de virtud; 

Si t)or ella espera y piensa 
DVstk^ sif^Io el que bien baco 
Go7^r otra recompeoüía 
Sino aquella parle intensa 
Que á si mesma SiitiüTace, 

HUEItTE. 

Parésceme, bien mirado, 
Que tú has tomado la mano. 
Como lioi libre muy lastimado, 
Llorar la desdicha y hado 
De todo el linaje humano. 
DEBÓcarro. 
Yo, Señora, pues, no quiero 
Partirme, que no es razón, 
Sin ilark' encota primero 
De mi vida, y aun espero 
Qoe harás mi petición. 

Y porque tenso creído 

Que puc hs muestras que trayo 
Me ternas ya conoscido, 
No te digo' mi apeíltdo, 
Ni mi piovJncin ni ensayo. 

MUERTE. 

En tu (raje y tu manera 
Me paresce que te vi, 
Pero no con ul ceguera. 

DEMÓCRITO. 

Demócrito soy, de Abdera» 
En Tracia , y álli nasci. 

MCERTE. 

Háceme desatinar 
Tu ceguedad y figura. 

DEMÓcarro. 
Yo me cegué , has de pensar... 

MUERTE. 

¿Por qué, di? 

DEMÓCRITO. 

Por contemplar 
Los secretos de Natura. 

Y también por no ver ya 
Mas locuras, mas enojos 
1*^0 el mundo* y cndl tjsiá 
\' siempre mas estar/i. 
Acordé d*es4arsin ojos. 

MUERTE. 

Alabo tu perficion. 

DESÓCRITO. 

Mas quiero mi ceguedad 
Que no ver la perdición 
De los que en el mundo son, 
Ni su pompa y vanidad. 

Porque siendo ellos capaces 
Para ]¡ts cosas divinas 
Asi se me caiin las haces 
De ver cnán ^ sus soLices 
Viven cnlre estas espinas. 
Y" piensan que hacia el cielo 
Les fueron dadus los ojos 
Tan en balde ;oh gran consuelo! 
Si quitasen aquel velo 
üe maritíias , trampantojos. 

Y cerno podrien mirar 
Aquella grande armonía 
Celesliíd, y contemplar, 

Y al Hacedor alabar, 
Que tal arlilicío euvia, 

MUERTE. 

No me dejes de decir 

Tu oficio; que es muy gustosa 

Tu historia y aun para oír. 



fe 



so 

KUERTE. 

4 El reír! 

IIEHÓCKlTa, 

V 130 otra €0<<a, 

V ¿qué, nunca te íaltó 
Míilerisi pura rt^irte? 

KEttécniTO. 

SI üempo es et qii<« huvú, 
y iiqueso \4>íJtío í* tn?(iírt<*. 
One Jiiüierí^i, Jiíis ile pL-usafp 
Hay UiiTt;i , ^ Uri apacible 
I*;ifa rerr y holgar, 
Qu<í í's cosa (tt; tío acabar 
Eu mil años , f e& pa^MQ, 

Mi:!: ATE. 

Dígote que i%i uíioniises 
A Ttsalb í ¥ deslü avisa) 
Que müctia |;]ona al «^a o? uses, 
Porque allá les cek-hrjses 
La liesta at áms de Iü Risa, 
Deseo mucho saber 
Qué es lo qní* allá enlre lag gentes 
Te íta mas risa y placer, 

DElÓCIItTO, 

¥o le lo daré á entender. 

fttJEhTE. 

Buégóte que me lo cDenies. 
üEirücniTO, 
RJome de muchas co»iaB 
Qai* le fiodrán dar placeres, 
I4si» las qm* roo mas sabrosas, 
Mas risueñas, mas gu^^losas 
Son las cosas de mujerc!^. 
Que dpfilas jo tí* (ironieto 
Que hay tanto de qnc reír. 
Oue k no les tener rrsiveclo 
Por serles algo su bj o no, 
Tuviera bícii que deiiir. 

Todavía te daráu 
Licencia para decir 
Algún poco, sí qucrráu. 

DRnÓCRITO, 

Pues si ahuesa ellas me dün, 

Algo diré y sin meutír. 

IflUPiie , ^ uo quiés que me Ha, 

Que m n asciendo la nio^uela, 

Nasí^e con mas fantasía 

H con mas filosofía 

Que se irada eu noésira escuela ? 

Y tintes que la edad nudura 
Ha liega do , ni comiensca, 
I Quién ií; iíitú su locura, 
1 aquella deseovoUura 
Que va tiene, y desvergüenza f 
Quién dejara de reír 
Las mentiras , las cobdtcías 

Y ensayos desu vivir? 
Quién La de poder sufrir 
Sus embustías y malicias? 

>'o te qulerü aqu* contar 
í^nanios necios encandilan 
Con l:i|^ríniíis y llor^ir, 
Ni el modo de Iresquílar 
Cfm que á modorros tresqnílan, 
Pií L'impoco te ilké 
Sus envidias, sus consejas, 
Porque nunca acabaré; 
Mas solo me reiré 
Be pensar de verse í'íejas, 

Y de ver unaií moni el as 
Que antiyer íbsoí por veíiis 

Y |*or aceite é bs tiendas, 
0|ioiiersi.* ü tas prebendáis 
He lo Si I iodo res de escuelas ; 
Otras t:iti lilosofaMtes* 

í oiru» tan jíredicsiduraSi 



LUIS nunTADO DE TOLEDO. 

Hipróquilas , arrogante*, 
Que con las triste» estantes 
Se hacen p'andes docioras. 
Puejí las r^^bias que las tom*ín 

Y osadías en delitos* 

Y ver cuan poco se doman, 

Y cnau de rota desfílomau 
Volun tildes y itpeütos. 
¡Dolor de la cualidad ! 

Sí se nos perdiese hoy día 
Como acoutesee « en verdadf 
iS adeude su sanctíd^d, 
Me dizque se hallaria? 

¿Por ventura en las casadas, 
Vhidíis, ninííis V doncel laSf 
ileílgjii- ■ i-.irJas? 

No bu^ .' (lisstdas, 

Que uK.. . i.,.ii las («^tretla^t 

(Oh, tiran don. qu** msí desprecias, 
Siendo lú bien siu segnuduí 
Díme , ¿por ^ué no le ¡Jh'' ¡as? 
¡ A ta ljé> que no hay Lucrcci^fS 
Ni Porcias ya en este mundo I 

No habrá <iíim Ne^níinaSi 
Que de noche de las camas 
Se íevuuten , y cortinas ; 

Y como rameras finas 

Se vau do euEodan sus famas. 

KLTUTE* 

Efip^ntastne en gran manera 

üecír que %\ se perdiese 

La ca^^tidad en tal era 

f i Lo que eí Señor nunca quiera ! ) 

Que hallar no se pudiese. 

tCómo! ¿No hav muchas casadas. 
Muchas virgíMíes lioy dia^ 
Viudas, doncellas liouradas, 
Religiosas ordcnadíiS 
En quíeu hoy se h alta ría? 

BENócarto, 
Yo también te daré llenas 
Las manos de gente honrada ; 
Que d'eso i\& tengáis nena ; 
Pero si elhis sou tan buenas 
Es por uo decdles niida. 

El oro sí no es locado 
^*o descubrí* su valor. 
Si el escorpión »>o ha picado, 
No hay p^r»» que sím curado 
De su ponzoña y dnlor. 
Pero haga niordedura, 

Y entonces se podrá ver, 
I la cien lío con étía cura. 
Sí aquel 1 lo [ür asegura 
Con su veneno poner. 

Según lo que dése trato 
Se puede bien inferir, 
Lft carne eu el garaliatr» 
Se está por mengua de gato, 
Podremos aquí decir 

[X^TILO. 

¡Si acaso las ocnsioiies 
Que buscan norlujíi v días 

Y las nuevas invine iones 
Üue «e halbn yet^tariones 
Te d ileso 1 y ramerías! 

Los convites y comeres 
En que ngora hrin aenrrlado, 
t.omo lasi buenas mujeres; 
Pito ü tú me creyeres, 
Ks mejor quede olvidado; 
Que no miran ni han mirado 
Como buscan su c¡ifda. 
Pues sepan , í»Vérigi»:iiío, 
Que en el lempto consagrado 
Fué Pompeya corrompida. 
«t;£nTE. 

Al presente QS &é decir 



Que á entramos sobran rixoiii 
Para llorar y reír ; 
Pues nadie vemos vivir 
Sino con i^U8 opiniones, 
Pero s^bc<L tdis heruianos» 
Que vosotroíi larí^a mente, 
Aunque vivís niuv ufanos 
Con vuestra ciencia » mas vano 
Sois qutí toda esotra gente. 

¿Por qué que re I a presumir 
De sabios , bebiendo visto 
Que de vo» í*e han de reír, 
PueN que no qn eréis seguir 
La eacuelu de Jesn-Chstolí 

heuácijto. 
Seiíora ^ si tii prf»Míras 
De darnos tiempíi y favor ^ 
Ecíian.'mos eonjrtnras 
por aijuenias erratur;is 
De husí íir al Criador. 

Que pues ja m bav quien api 
Las obras de retitud, 
Cootm si comete aleve 
Quien liov sigue Ui que debe 
Ni tiene tin á virtud. 
Si por ella espera y piensa 
Ueste siglo oí que bie u hace 
Gozar otra recoujpeus:i. 
Sino aquella parte inlen^ 
Que ü Si mesma Sfltisf;*ce(l)^ 

ItCEhtE. 

En aquesa confusión 
No sé quién sin maravilla 
Se rija entre enta opinión» 
Pues lo manda la rizón 
Conteulalla y noseguilla. 
Sí no íiit'fé en tal contienda 
Con doble cara discreta 
Por una fliígidií ^enda 
Que del vulgo h defienda 
Por otra en virtud st-creti. 

Y que enaste humano seno 
Donde el dego vicio guia. 
La virtud siempre en el s^íno. 
Se publique malo el bueno 
Por eoulraria hip roque sia. 
tjue pues donde rcioa el vicio 

V irtud es escandalosa ; 
Turba el común t»jereíeio 
Quien hiciere ladronicio 
Con la vida virtuosa, 

Y las sendas mas estrechas 
Que en virtud los sabios dan 
Son las maliciosas ñech as 
Que el vulgo tira derechas 
A los que jior ella van» 
Mas pues tanto bien se e?ípera 
D'aquet cabo de uiiarreiu»> 
No rehuse la earn-ra 
DcRta vid:i lastimera 
Quien virtud pone á su Cuenta. 

Oue por m:ifi qu'cs abtilida 
Del comuu uso y costumbre^ 
Causa gloria tan crecida, 
Que rescibe en esta vida 
De la otra vida veslonibro- 

V el alegre pensamiento 
Que nace de bien hacer. 
Cria en el entendimiento 
Pane de un contenlamieulo 
Que en v icio no puede haber. 

Del deleite en i'icío sienta 
Cualquier que en él se recrea. 
Que es una gloría avarienta 
Do el ^om no se contenta 
CoD haber lo que desea. 



(1) Tlpplt^ tas 01 limís glabras deU 
' fru larfí» parltffieato asttrior* 



»soconioii 
ia ni eoriquece 
biu de nizoo, 
faUa opiuioD , 
id apetece. 
s regla Terdadera 
euavenlaranza 
) aadíe prospera ; 
endo lo que espera, 
neta esperanza, 
u desmedida 
achos fines tuviere 
iiza repartida, 
caba la vida 
lo que se quiere. 
I aiebla cegados, 
es deseos largos 
I bien consejados 
,' son castigadas 
fectos amargos. 

bullicioso 
»go ▼oluntarío 
> tempestuoso, 

i es boy deseoso, 
laiana el contrario, 
niestros corazones 
antimo valle 
bates de pasiones 
les aflicciones 
sio gobernalle; 
xlo, según vemos, 
siniestra banda 
rqnilla sin remos, 
do en los extremos 

1 razón que manda. 
I la mediana via 

ios Umitados ; 
bprofania; 
, seguro, vacia, 
angustia y cuidados. 
pé gran desconcierto 
en busca bonanza 

roto y abierto, 

1 seguro puerto, 

nr se engoira y lanza. 
I fortuna sentir 
vueltas variables, 
' siempre el morir, 
■ar j medir 
fpós miserables, 
los que por locura 
bia y presunción 
Den gran anchura, 
chica sepoltura 
o cuan cbicos son. 

ded las abundosas 
» con sus centellas, 
) son tan sabrosas 
tima tan preciosas 
menosprecio delias. 
d d atíclon 

y grandes baberes, 
«os ffoxos son 

» admiración 
yos y mujeres, 
tente b fortuna 
el bajo lugar; 
lera la luua 
igua en la laguna ; 
i muestra en la mar. 
pues los pqpueños 
con sus migajas 
lay de sus ceños; 
arde en grandes lefios 
que en cnkas rajas, 
nienta allá la opinión 
-an cobdicia llama ' 

1 de corazón, 
lo su pasión , 
faur bonn j ahuL' 



LAS CORTES DE LA MUERTE. 

Dome magnanimidad 
Las cobdicius desiguales 
Ciegas de la voluntad 
Que la flaca humanidad 
Tiene en bienes temporales. 

Gozaréis del alegría 
Que virtud de su natura 
Pone al qvie en ella confía. 
Viendo que en el alma cria 
Posesión ürme y segura. 
Porque en esta vida llena 
De miseria y aflicción. 
De gozo y descanso ajena, 
Nunca fué vicio sin pena, 
M virtud sin gualardon. 

Notad que si desecháis 
Cualquier vicio que os iuGerna^ 
Qu^ el deleite que dejais 
No perdéis ; mas le trocáis 
Del cuerpo al ánima eterna. 
Pues tened en la memoria 
Aquella le^ que de juro 
Contra vicios da victoria, 

Y en la vida oculta gloria, 

Y en la muerte Ün seguro. 

SAN AÜGUSTlIf. 

¡ Oh, filósofos perdidos. 
Sin luz ni sin fundamento. 
Cómo estáis endurecidos. 
Que no queréis ser traidos 
Al sano conocimiento ! 
Dejaos desas opiniones 
Errores, tras de que andáis, 

Y os llevan las aficiones ; 

Y fijad los corazones 

Dentro en Cristo , á quien dejais. 

Que no hay mas filosofía 
De ver que este es el Señor 
De las cosas, y las cría; 

Y el que de aquesta armonía 
Ha sido fabricador. 

Y este es el que puede dar 
La gloria y la pena solo; 
Lo demás es vacilar, 

Y del hito os apartar. 
Aunque mas os mienta Apolo. 

;0h cunnta filosofía. 
Cuánta ciencia de gobierno. 
Retórica, geometría. 
Música y aslrologia 
Camina para el infierno ! 
¡ Bendito Dios que consuelas 
Con tu saber á las gentes, 

Y á los pequeños revelas 
Tus misterios, y los celas 
A los sabios y prudentes ! 

MUERTE. 

Hermanos, pues veis que come 
La tierra á los pecadores. 
Mirad bien que no os aplome, 
Ni que la noche no os tome 
Cargados de esos errores. 
Sentí que en la esruridad 
Se estropieza á cada paso; 
Pedí á Dios por su bondad 
Os dé lumbre y claridad. 
Pues de cosa no es escaso. 

Y esas vidas que pedís 
A la Muerte , el (|ue da vida 
Os las dará, si venís 
Buscándolo , y le seguís, 
Que sois ovejas perdidas. 

SATANÁS. 

¡Ea, Lulero, sin quistion 
Que protesto á estos señores 
No hagan tai sinrazón ' 
En sacar de su opinión 
Los maestros de errores ! 
/ Que mas dos va/e por año 
. lEpicurioy sus CQüSories^ 



51 



Con todo esotro rebaño. 
Que agora hacer tal daño 
Al infierno en estas cortes. 

SAN AOGOSrm. 

Calla, calla, malhadado 
Enemigo de bondad... 
Déjalos, demonio aira^, 
Siauiera por tal estado 
Salir de tai ceguedad. 



ESCENA XIX. 

CACIQUE, indio; MUERTE, SAN Aü- 
GüSTlN, SAN FRANCISCO, SAN- 
TO DOMINGO, SATANÁS, CARNE, 
MUNDO. 

(Tallen las trompetas, y entran los lDdit>s.) 

CACIQUE. 

Los indios occidentales 

Y estos caciques venimos . 
A tus cortes triunfales 

A quejarnos de los maícs 

Y agravios que recibimos. 
Que en el mundo no tenemos 
Rey ni roque que eche ap.iríd 
Las rabias que padecemos; 

Y por tanto, á tí queremos, ^ 
Muerte , dar quejas del arte. 

Pues tú sola , qu'es razón. 
Sabrás que siendo paganos 

Y hijos de perdición, 
Por sola predicación 
Venimos á ser cristianos. 
Como habrás oido y visto. 
Seguimos ya la doctrina 

Y la escuela y disciplina 
Del maestro Jesu-Cristo (1). 

Y estamos ya tan ufanos 
Con la merced singular 
De habernos vuelto cristianos, 
Que á los Altos Soberanos 
No veir.os con qué pagar. 
Mas qué casos son tan crudos. 
Tú , Muerte , nos da á entender. 
Que cuando á los dioses mudos. 
Bestiales, falsos y rudos 
Adorábamos sin ser. 

Ninguno nos perturbaba 
De cuantos en nuestras tierral 
lia pasado ni pasaba , 
Ni mataba, ni robaba. 
Ni hacia crudas guerras. 

Y agora que ya ¡cuitados! 
Nos habíamos de ver 

Un poco mas regalados. 
Por solo tener los grados 
De cristiandad en tal ser. 

Parece que desafueros. 
Homicidios, fuegos, brasas, 
í lasos atroces y fieros, 
Por estos negros dineros 
Nos llueven en nuestras casas. 
¡Oh, Dios, y qué adversidades 
Son estas ! ¿No entendéis esto? 
¡Pagar con mil crueldades 
Todas las necesidades 
Del mundo! Di ^ qu'es aquesto? 

¡Cómo.'. ¿ Estamos obligados 
Que todo género immano 
Enriquezcamos ¡ cuitados! 

Y tras esto aperreados 

Y muertos de ajena mano? 

ÍNo nos basta proveer 
.as miserias (le parientes, 
Las de hijos y mujer, 



UUau 



Sino haber de soslener 
Las (le todas esas gentes? 

¿Quién nunca viilo al inglés, 
NI al húngaro , qu'es de porte, 
Ni al bohemio, ni al francés, 
Ni español, ni ginQvés, 
Debajo del oty norte? 
Por ventura ¿nan acabado 
Todo el mundo despojar. 
Que cosa no haya quedado. 
Pues que con tanto cuidado 
Nos vayan allá á buscar? 

Y ¿cómo aquellas riquezas 
De aquella felice Arabia, 
Társis, Sabá y sus grandezas 
No han harUdo las bravezas 
De aquesta rabiosa rabia? 
Los rubíes rutilantes 
De Narsinga un reales. 
Los zaOres y diamantes 
xNo han bastado á estos gigantes. 
Sin buscar nuestros metales? 

Pues ¡mezquinos! f á dó iremos 
Huyendo del mal gobierno, 

§ue mas gente no enviemos, 
i á nuestra ley nos volvemos 
A las penas del infierno? 
}0h hambre pestilencial 
La de aqueste oro maldito, 
Y desla gente bestial 
Hacen umaho caudal 
De Un malvado apetito ! 

Una cosa que les damos 
De buena gana , ó en paz, ^ 
Porque alia no lo estimanros 
En tanto , ni repúUmos 
Por causar males asaz. 
Que aunque la India es tenida 
Por simple , cierto no yerra 
En despreciarlo , y lo olvida ; 

gue al fin es tierra cocida 
n las venas de la tierra. 
¿Qué campos no están resados 
Con la sangre, que á Dios clama, 
De nuestros padres honrados, 
Hijos, hermanos, criados. 
Por robar hacienda y fama ? 
Qué hija, mujer ni hermana 
Tenemos que no haya sido 
Mas que publica mundana 
Por esU gente tirana 
Que todo lo ha corrompido? 
Para sacar los anillos 
,Qué dedos no se cortaron? 
'|ué orejas para zarcillos 
10 rompieron con cuchillos? 
Qué brazos no destrozaron? 
Qué vientres no traspasaron 
Las espadas con grao lloro? 
Destos males ¿qué pensaron? ^ 
¿Que en los cuerpos sepultaron 
Nuestros indios su tesoro? 
OTRO nDio. 
¡Cómo! ¿Por haber venido 
A la vliUi del Señor 
A la urde , es permitido 
Que á los que él hubo querido 
Roben, maten sin temor? 
Pues ellos han predicado 
Que Unto dio á los postreros 
Que en su viña han trabajado. 
Como á los que han madrugado 

Y salieron los primeros. 

i Que ley divina ni humana 
Permita tales molestias. 
Que una gente que es cristiana, 

Y que á Dios sirve de gana, 

La carguen como á las bestias! 
AQwén DODca Ui vio, roorUles? 
Jh decid; que e§ compaiioa 



I 



LUIS HURTADO t>E TOLEDO. 

gue se sirvan de los ules 
orno de anos animales 
Brutos y sin mas razón. 

CACIQaE. 

I Oh, Partos, cuan biencurastes 
A Craso , aquel caplUn 

?ae por la boca le echastes 
anto ofo. que maustes 
Aquella sed, y alquitrán! 
Desu mesma medicina 
Debiéramos, cierto, usar 
Con esta hambre canina. 
Tan fundada en la rapiña 

Y que Unto ha de amargar, 
¿Qué locuras son aquestas? 

¿Piensa esU senté en el suelo 

Que del oro hace flesUs, 

Que ha de ir con la carga á cuesUs, 

Como galápago . ni cielo? 

Pues tenemos entendido 

Que si no lo renunciare. 

Que todo es tiempo perdido, 

Y perderá lo servido. 
Si de tal carga cargare. 

Por ventura como acá 
Hay unto y Un gran letrado, 
Otra cosa alcanzan va ; 
Pero á nosotros allá 
Asi nos lo han predicado. 

orno. 
También allá han voceado 
Que la ley y los profcUs 
Penden en que Dios sea amado, 

Y el prójimo no injuriado; 

Y esus son las vias retas. 
Pues ¿cómo es esto , Señora? 

Y estos apregonan vino 

Y venden vinagre ahora. 
Despojando cada hora 
Al indio triste, mezguino. 
¿Cómo se puede sufrir 
Bnlre crifdianos tal cosa 
(Ni aun bárbaros sé decir), 

Y la tierra no se abrir 
En cosa tan espantosa? 

CACIQrE. 

Imagines de oro y plata 
No hacemos; que hemos visto 
Que esU gente no lo acaU ; 
Antes lo roba , arrebaU, 
Aunque fuese el mesmo Cristo. 
Venimos determinados 
Dejar los hijos y tierras, 

Y buscar ya ¡ desdichados! 
Los desiertos aparUdos 
Do no nos fatiguen guerras. 

Donde no haya pestilencia 
De oro , ni su maldad 
Que perturbe la conciencia ; 
Donde justicia y clemencia 
Puedan tener linertad. 
¡Oh , tierra tan malhadada! 
Quédate allá con tu oro; 
Déjanos idesvenlurada ! 
Pasar la buena jornada 
Sin tanta zozobra y lloro. 

No nos robes el sosiego. 
Corazón y liberUd. 
Pues están libres de fuego; 
Y jamás digas (te riicffo) 
Ser hijos de tu maldad. 
¡Cómo! Y por habernos hecho 
Tan gran merced en mostrarnos 
Aquel camino derecho 
Para el cielo , y tal provecho , 
¿Se entiende que han de asolarnos? 

Tolomeo , que heciste 
Tan gran suma y Ul condota 
De nasciones» y eacrebUVe, 



Di , ¿ cómo no nos pusiste h 

En tu registro y minuta? -j 

Antiguos que transtornastes 
Al mundo , y al retortero .1 

Le trajistes y pinUstes; -^ 

Y ¿cómo nos olvidastes ; 

(Os pregunto) en el tintero? -* 

¿Cómo no distes noticia 
De nuestras tierras? (os pido). 
Sigúese que la malicia 
Destos males y cobdicia 
Mas que todos ha sabido. . 

Pues dale priesa á criar \ 

Mucho oro, ¡oh triste tierrt! j 
Porque te quiero avisar 

8oe hay cobdiciones sin par, 
oe te han de hundir con gaeffi,¡ 
Huye pues^ entendimiento. 
Por no conuf mas maldades 

?ue de aquesU gente siento, 
aquel gran corrompí mieuto 
De leyes y de bondades. 
Aquel Jugar al terrero 
C#n los que saben v entiende! 
Que tienen oro y dinero. 
: Oh , mi Dios , Un verdadero, 
Y en cuántos modos te ofeodeil < 

OTRO INDIO. 

No pensábamos allá 

?ue había en el mundo gentes 
an perversos como hay ya : 
Todos los males de acá 
Nos fueron v están presentes. 
¡ Cuánto holgamos que prendan, 
Ahora en tiernas edades. 
Nuestros hijos, maten, hiendaa; 
Porque no sepan ni aprendan 
Tantos insultos, maldades! 

¿Quién vio nunca en nuestrutU 
Arcabuz, lanza ni espada. 
Ni otras invenciones perras 
De armas para las guerras. 
Conque sangre es derramada? 
Nosotros que ciertamente 
Nos juzgábamos dichosos 
Por vivir allá en Poniente, 
Do no hay estruendo de gente. 
Somos los mas revoltosos ! 

CACIQUE. 

Antes creo , por pensar 
Que á ninguno mal hacemos, 
Ni solemos enojar, 
Todos nos van a tomar 
La miseria que tenemos. 
Vayan á esas Amazonas, 

gue bien defienden su roca 
omo varones personas ; 
Y no á unas tristes monas 
A quien todo el mundo coca. 

¿Qué iniuria, ó qué villanía, 
O qué deshonra ó despecho. 
Les habemos hecho hoy día, 
Porque Ul carnicería 
Hagan en nos , como han hecho 
¿Robárnosles por ventura 
Sus campos, sus heredades. 
Sus mujeres? ¿Qué locura 
Es esU , y ul desventura 
De UnUs enemisUdes? 

OTRO INDIO. 

Desa que llanAn riqueza 
Esa gente Un sedienta 
Se cargue, y de su vileza; 
Que nuestra naturaleza 
Con muy poco se contenta. 
A los que alia van tocados . 
De aquesa maldita roña, 
Carga de vasos preciados 
Do beberán los cuitados 



(ros DO bascamos 
ts ni heredades; 
9S contentamos, 
|oe sojai;:umos 
opus volunUdes. 
BIOS allá 
MI fllosofia 
No sé acá 

> siente ya. 
(dio querría. 

CACIQCC. 

novemos, caitados, 
moscón cfandiles, 
■IOS t^D malvados, 

> nuestros pecados 
is al^'ttaciles. 

e misterio ^. 
ipre quien rija 
>vincia y imperio ; 
tanto vituperio 
le y nos allija. 

OTRO KDIO. 

» resta saber 
cortes t^ dinas 
proteer 
ir el poder 
tes y rapiñas, 
r para qué, 
•ere mas dia ; 
nos da tu fe 
, y luego ve 
lurania. 

BCCETE. 

I razón tenéis 
os,mis bern^anos, ^ 
qae padecéis, 
\ lo merecéis, 
iendo crístiaoos. 
qQ*es necesario 
mandatos y guerras, 
adverso y contrario; 
i\ triste adversario 
Tienen en las tierras! 
. tened en nada, 
¿acido al Señor 
su Ijílesia entrada, 
la manada 
año y Pastor ; 
os libró ya 
lemooios mayores 
aeren tragar allá, 
[He os librará. 
iMS robadores, 
i Dios . mis bermano3» 
OD limpio y puro, 
i sois cristianos ; 
»s destos tiranos, 
ui >a vuestro muro, 
cosa que os digan; 
s son pesUlencra 
I los que la ligan, 
¡menios la obligao 
aa resistencia. - 

SAH ACGCSnX. 

IOS, pues sois del bando 
. os quiero avisar 
sdia,y vais obrando ; 
á la nocjie , cuando 
podrá y^ obrar, 
lav tiempo y sazón, 
iempo por la frente : 
su condición, 
>lar: y no es razón 
i vaya' eternamente. 

SA5T0 nOHCCGO. 

bra divinal 
pre , mis amados, 
dicina réaU 
if cieru f eóa) 



LAS CORTES DE LA MüEHTE. 

I SAN FRANCISCO. 

I Porque siempre vais bebiendo 

I De los divinales rios, . 
r.omo yo espero y entiendo : 
Sobre todo os encomiendo 
Los pobres , hermanos míos. 

¡ Oh Indias, pluguiera á Dios 
Que vuestra tierra cocida 
Y oro no diérades vos; 
Pues por ella hay entre nos 
Tunta niuUitiKlperdid;i !• 
Porque cuanto allá se afana 
Con trabajos , con pendencias, 
Mo hay médico que lo sana, 
Que, al tía, lili, cuanto se gana 
Va con muy malas conciencias. 

SANTO DOMINGO. 

¡Oh cuan pobre fundamento 
Armará aquel que hiciere 
Gran mayorazgo de viento 
Sobre coluna y ciniicnlo 
Del abismo, cuando muere! 
¡ Dolor de ios herederos 
Que en él han de suceder, 

Y de sus negros dineros ; 
Que sus pom|)as y mineros 
Tan caras les han de ser ! 

Di , India , ¿por qué mostraste 
A Europa esos tus metales 
Falsos con que la llevaste , 

Y desjuies nos la enviaste 
Cargada de tantos males? 
;No le bastaban las minas 
De pecados que teúia 
Tan profundas y conliuas, 
Sino cargarla de espinas 
Con que mala Cada dia? 

¡Oh India, que diste puertas 
A los miseros mortales 
Para males >' reyertas! 
¡Indias, que tienes abiertas 
Las gargantas infernales ! 
i India, abismo de pecados ! 
India, rica de maldades! 
India, de desventurados ! 
India, que con tus ducados 
Eutiarou las torpedades! 

SATANÁS. 

¡Cómo! Y ¿piensan de estorbar 
Que las gentes no pasasen 
A las Indias á robar? 

Y ¿qué negro pié de altar 
Cogerán si lo pensasen? 
¿No saben que es el caudal 

Y la mejor grameria 
De la región infernal ? 
Mas , en Un , el oro es tal, 
Qu*es piedra-iinan que traia. 

CARNE. 

Hermano , ¿ no ves las galas 
Del mundo fuera de ley; 
Cuántos palacios y salas; 

Y á cada ruin nacen alas 
De vestirse como el rey? 
Pues ¿cómo pueden sufrirse, 
Si no van alia á buscar 

Para el comer y vestirse 

Y si no dejan morirse , 

Que acá no hay .do lo ganar? 
Las mujeres bastan solas 

A echar alíá á sus maridos; 

{í\ie como unas amapolas 

Andan ya con largas colas 

VM sus'trajes y vestidos. 

Sustentaldas por ahi , 

Si la India no provee; 

Que no hay un maravedí, 
/ Sino van por ello allí. 
/ Y allá ¡os quiero : (me cree). 



33 

MUNDO. 

¡ Gran cosa es la libertad 

Y estar libres de mujeres 

Y de hijos, en xíMíIhU! 
La India gran calidad 
Tiene para los placeres. 

CARNE. 

El vivir allá es vivir; 

Que acá no pueden valerse. 

Lo que yo le sé decir. 

Que pocos verás venir 

Que no mueren por volverse. 

ESCENA XX. 

Judíos, Moros, DON MOYSEN, DON 
SANTÓN, DON FAUON, DON MICKN, 
judíos; MUEUTE, SAN AGUSTÍN, 
SAN JKRÓNRIO, SATANÁS, MUN- 
DO, SAN FRANCISCO, SANTO DO- 
MINGO, JAUIQIIJG, ARFARAZ, mo- 
ros; VASí.O FIGU^YRA, cristiano 
portugués. 

tTañCD tas trompetas, y vienen los judíos y 
moros y ci Cribiiano portugués.) 

DOX MOTáF-N. 

Tené, leni^; que en saber 

Í)ue voy donde esta la Muerte, 
►or el Dio podéis creer 
Que aquí me quiero caer. 

DON RAMÓN. 

Tenli , primo , tenli fuerte, 

DON M0Y.SEN. 

Todos vamos á cuchillo: 
Son que ella es muy cobarde. 
• Cierto no me maravillo ; 
Antes tiene un homecillo 
Tan cruel, que Dios nos guarde. 

DON FARON. 

Yo quiero tomar la mano, 

Y entrarla luego á hablar. 

DON MOYSEN. 

No te lo aconsejo, hermano; 
i:i pollo con el milano 
No se debe de burlar ; 
Kl galo con el ralon, 
Fl lobo con el cordero, 
Fs riUn conversación. 
Nunca busques la ocasión ;. 
Que siempre fué mal agüero. 

DON FARON. 

i No conviene que lardemos. 
Ya que quisimos venir, 
' Cúmplenos que desi»achemos. 

I DON 5I0YSKN. 

, Tomemos huelgo y entremos;. 
I Que una vez se ha de morir. 

I DON FAUON. 

I Demos un filo primero 
' Rabioso a nuoí^lras espadas; 
i Que con mi Joyosa espero, 
'• Si no hace lo que quiero, 
: De acorlalle las pisadas. 

HVEKTE. 

¿Qué manda la geidj honrada? 

DON FAUON. 

Señora, besar lus pies. 

DON MOY-EN. 

¿No la veis descuadernada? 
i^Por t'\ Dio, (pie no me agrada! 
Do á fue\;o Va uvaVa yo«^. 

Y ¿esU ts U qvic me Aa^iJ^i^^^ . 



34 

No In ahucio con tal pesio; 
Que ya se me espeluznaban 
Los cabellos y erizaban. 
iQué visla para de presto! 

DON FAROX. 

¡Vivo yo! ¿QuitMi me engañó? 
Tené , teiié , que me cayo, 
Karé testamento yo ; 
QuVsia ser. no escapo , no* 
De sus manos; que desmayo. 

DON SANTÓN. 

Primo , primo, ¿quó sentiste 
De ver la Üesnarigada? 

DON FARON. 

¡ Guayas de mí! ¿ No lo viste? 
! Ay , qué ahinco me dio , triste ! 
Duelos papeo la embajada. 

DON MICEN. 

Tened esfuerzo, y déjame. 

DON SANTÓN. 

¿Quieres hacer del valiente? 

DON MICEN. 

! Sus ! primos ; acompáñame 

Y ninguno se derrame. 
Hablaréla prestamente.-* 
Señora, tan sublimada. 
Tan temida en toda parte, 
Veis aqui esta manada 

De judios, gente honrada, 
Que toda viene á fablarte. 

Somos de los desterrados 
Por no volvernos mezquinos 
Cristianos v aperreados, 
Naturales desastrados, 
De las Espaiías vecinos. 
Por guayas de no dejar 
Nuestros íijuelos en lloros, 

Y nuestra ley bien guardar, 
Acordamos de pasar 

Al reino de Fez con moros. 

Y somos tan maltratados 
De sarracenos malinos. 

Muy soezmente amenguados, 

Y sobre todo, pelados 
Como tristes palominos. 
iMaitralados, me diréis! 
Por el Dio, que á pezcozazos 
Hocicamos mas de seis. 

Y aun tras eso os llevaréis 
Cada punto cicnt leñazos. 

Pues hartos ya de esperar 
Al Mesía« que atendemos, 
Estamos para espirar; 
Pero ya tanto tardar 
Por ruin señal lo tenemos. 
Que los rabis con cuidado 
Han trastornado comino 
Los libros» y rodeado ; 
Pero en Hn , fin , han hallado 
Que en tiempo de Heródes vino. 

V todas las profecías 
Que allá hablan de venir 
De aqueste grande Mesías, 
Son cumplidas ya de dias; 

Y en esto no hay que decir. 

SAN AUGUSTIN. 

Gentes de baja manera. 
Pues ¿por qué os dejais estar 
En esta tan gran ceguera? 
1^0 veis que (|uíen tanto espera, 
Que podrá desesperar? 

DON FARON. 

Sonora , puedes pensar 
Qii r\ Demonio es tan delgado, 
^iic :i cristianos nos hallar, 
h// fhs p;thbras tornar 

PoiJrJémos á lo vedado: 

Y 8i acaso e¡ crísliamllo, 



LUIS HURTADO DE TOLEDO. 

Según lo siente, y le pesa, 
Judaizar viese un poquillo , 
Luego al pescuezo el cuchillo, 

Y si lio, hechos pavesa. 

Y por guayas deste miedo 

El hombre se está en sus trece. 

DON SANTÓN. 

Y aun se estará , si yo puedo ; 
Qu'es muy malo ver tan cedo 
El fuego que mucho escuece. 

DON PARON. 

Pues , Señora de valía. 
Tu sabrás , como por parte 
De toda la judería. 
Huida en la Berbería, 
Venimos á suplicarte : 

Que no nos hagas morir 
Con tu guadaña v lision 
Hasta ver si ha de venir 
El tf esia y redemir 
Aquesta hebrea nascion. 
Que un rabí nos ha encsiscado, 
Noliaciendo lo (¡ne debe, 

Y nos dijo averiguado 
Que vernia el Deseado 
El año de veinte y nueve. 

Y que había de traer 
Quinientos mil de á caballo 
Para obrar y defender 
(«uanto quiera á su placer. 
Sin que puedan estorballo. 

Y que este vernia , y verán 
Venir con todo el remedio 
Del Puerto Caspio, do estáa 
Vencidos por Roboan 

Los nueve tribus y medio. 

Y caro negro ha costado 
A muchos <|[ue lo creyeron. 
Que por acá han aportado. 
Que por burla lo han hablado ; 
Has ceniza los hicieron. 

MURRTE. 

Pues ¿qu<^ causa os ha movido 

Vivir en África mas 

Que en otra rogíou? os pido. 

DON FARON. 

Porque el rabí que has oido 
Nos dijo lo que*aqui oirás. 

Que el gran Seiior y Mesia 
Que siempre esperando estáa 
Con tan crecida auoula, 
Vernia del Mediodía 
Desde el Monte de Faran. 

Y como es la parte Austral, 
¡Mía fe! fnimonosalli, 
Esperando si hay señal. 
Mas ya ni me digan tal ; 
Qu*es aire cuanto le oi. 

HIERTE. 

Ciegos, llenos de errores. 
Que andáis fuera de medida, 
Los señores asesores 
Os dirán como doctores 
Qué saben desa venida. 

SAN AUCUSTIN. 

En cuanto el rabí sentía 
Que vernia el Pofleroso 
Del Austro y del Mediodía, 
Muy gran verdad os decía ; 
No queda por mentiroso. 
Porque desa parte vino 
El Mesia, sí miráis; 
Que es aquel Verbo divino; 
Pero ení^añóse el malino 
En lo que mas apuntáis. 
Porque decir que con gente 
Vernia espantable \ Uero , 
Fué engaño muy eviáenle*, 



Porque Cristo omnipotente 
Manso vino cual cordero. 
Mas cuando su voluntad 
Fuere de juzgar las gentes, 
Entonces con majestad 
Verná , y con tal potestad 
Que se espanten los vivientes. 

Y desto no tengáis dubda ; 
Porque no os cumple , judíos, 
Que sois una gente ruda, 

Y aunque os tienen por aguda, 
Caéis en mil desvarios. 

Y en cuanto os hizo entende 
Que de los Caspios vernia 
El Señor ; hágoos saber 
Que os engañó , y es de ver 
Por Osee y su profecía. 
I ÍV0» Qádam ultra mi$ereri <f« 
rael, sed oHivione obliviicar tu 
Lo cual entender nos da 
Que aquel Dios tal , tan fiel 
I Nunca jamás él terna 
I Nueva merced , ni verná 
I A la casa de Israel. 

Pues veis aquí , miserables, 
' Que por esta autoridad 
I Y dichos tin admirables, 
I Vuestras tinieblas durables 
Se confunden en maldad. 

! SANTO DOMINGO. 

Decidme, ¿no habéis leído 
(<on ánimo muy atento 
Lo que Jacob el querido 
Dijo á Judas , si ha tenido 
MujT entero cumplimiento? 
Que aquel ccptro de Judá 
Dice no será quitado. 
Ni capitán faltará , 
Hasta que viniese ya 
El que ha de ser enviado, 
i Y anuci seria esperanza 
De las gentes : ¿no lo veis? 
Pues es cosa que se alcanza. 
Que desde entonces no hay lan 
Enhiesta , ni la tenéis. 

< Pues del ceptro y guiador, 
Judios , nue habéis tenido 
Rey, capitán, valedor. 
Desde que vino el Señor 

Al mundo que era perdido. 

< SAN JERÓNIMO. 

Los profetas , claro está. 
Que todos siempre llamaron 
I)icíendo: «Verná, verná»; 

Y si lardare, espera. 
Todos futuro hablaron. 

I Y con todo esto sentían 
Muy poca consolación, 

Y rnuy poca gracia habiao ; 
Mas antes mas se aflígiaa 
Dentro de su corazón. 

Mas Cristo venido al mundo, 
, Vino lleno de verdad, 

Y gracia y bien sin segundo ; 
Mostrándose muy joi^undo 

A toda la humanidad. 

Aqueste nos vino d.'tdo 
Del Padre , y con él nos dio 
Todas las cosas de grado. 
De siete dones dotado. 
Con quien tanto bien se obró. 

Y sobre todo cumplió 
Todo lo escriplo en la Ley 
Que Moysen al pueblo dio. 
Decid , ¿qué punto faltó 
Que no hiciese este Re\ ? 

La Le^ por Moysen fué dada 
LíL v^T^v^ v^« leiyi-Cristo ; 



flnyeolaiacla 
sejpiD es visto. 
€jos querrán 
n vn poquito, 
me verán 
dijo Balan 
r en el hito: 
tan que de engaSos 
e vos supiese, 
ventos extraños 
uinien tos años 
fisto nasdese. 
tellm ex Jacobs eonturgeí 
ai, percmliet ducet Moalf. 
ta profecía 
ofeuialcanxó 
re que tenia, 
relia nascerii 
ja nascló. 
Israel saldría 
I desmanes, • 

(ta beriria, 
icabaría 
; capitanes, 
lé aquella vara, 
las dio fe, 
ícha 7 mas clara, 
el mundo mampara, 
5Jesé. 

Ua es la que hirió 
i% de pecados, 
destruTó, 
»1 mundo nascló, 
almos reparados. 

MM IICE?!. 

no habéis mirado 
ístosseiíores 

punto han dado 

Cíe allá han hallado 
is y doctores? 

DOÜ FAROIf. 

M.qne hablar 
del Mesías, 
lemas altercar, 
▼a sin faltar 
profecías. 

aOü SAXTOÜ. 

1 tríbttlado , 
Miéis creer, 
r¡ohmal grado! 
é tiene ordenado 
, y ha de ser. 

SA5 JERÓ^iniO. 

queréis saber 
$ secretos ? 
ebe entender 
obedescer 
s precetos. 
le en los vientos 
as del mar sube, 
conocimientos 
índimieotos 
escura nube. 

SATA3ÚS. 

«s asesores! 
vio me habéis hecho 
nmbradores 
« traidores, 
tal provecho, 
i |N)r tres días 
rivir los marranos 
s de herejías, 
r codas vius 
ie las manos f 
sufre i permite 
m obstinada, 
ie un ardite, 
le se me quits 
tJonmdtf i 



US CORTES DE LA MUERTE. 

Dejaldos vayan cargados 
De cerimonias judaicas 
Esos malaventurados, 

Y revuelvan los cuitados 
Sus profecías hebraicas. 

\ Sus ! amigos, no curéis 
Hacer ora novedades ; 
Seguidme como soléis, 
Pues que vosotros sabéis 
Que 08 digo siempre verdades. 

■UICDO. 

Todo cnanto aquese os dora, 
¿No sentís que es vanidad? 
Anda, seguid vuestra tora; 

Y ¿queréis perder agora 
Por tan poco mi amistad? 

Ved qne es cosa de reír, 

Y que os ternin por muy locos, 

Y bien lo podrán decir; 
Otra cosa será ir 

Con los muchos que con pocos, 
Adonde hay emperadores. 
Reyes, principes, perlados. 
Marqueses , duques , señores, 

Y otros hombres de valores 
Tan grandes, tan afamados; 

Emperatrices, señoras. 
Tantas infantas, princesas , 
Que aunque vais con vuestra toras, 
No tropezaréis en soras. 
Sino en reinas y duquesas. 

CARRB. 

Nunca dejéis los caminos 
¡ Seguros por perdimientos, 
I Que son erandes desatinos; 

ÍPara que queréis , mezquinos, 
r donae van los hambrientos? 

SAN ^RCISCO. 

¿Qué OS parece del pesar 

8ue el Demonio tiene, hermanos, 
e veros desengañar? 
Procurad de os desatar, 
Que os tiene atadas las manos. 
Rogad á Dios que nos lleve 
En tiempo tan peligroso; 
Mas cada cual , como debe , 
Con gran furia le repruebe , 
Qtt*es muy doblado raposo. 
(Entran los moros.) 

MUERTE. 

¿Qué ^ente sois, deci • hermana, 
Que la vista no es muy buena? 
Decildo de buena gana. 

JARIQUE. 

Señora , ^ente africana 

Y de nación sarracena. 

■UCRTE. 

Sin andar mas por las ramas, 
Me decí lo que pedís. 

JAR4QUB. 

Derramándoje sus famas 
De parle de las aljamas 

Y todoj loj alfaquíj (i). 
Te pedimos ahliicadoj 

Con toda la Berbería, 
Que de ti no jean llevadoj 
Hajta que todoj cuitadoj 
Podamos ver aquel día; 
Cuando te hacen jaber 
Que tienen muy gran señal 
Que las leyej han de jer 
Todas una , sin haber 
Mas de un pajtor y un corral. 



(1) Las y eon qae aqnf esti expresada la 
ilgtnbí» del moro, en Ja edición del afio ^7 
toa loéMM jr. 



S5 

Y tenemoj por muv cierto 
Que nuejtra ley ha uc jer. 
Por jer ley de mas concierto, 

Y por jer maj Urme puerto, 
Do se pueden acoger. 

DON FARO?r. 

: Muy mejor lo faga el DIól 
De rocín á ruin sería. 
Volver vistes do acudió. 
Seta mala, digo yo, 
Qu*es la vuestra y muy baldía. 

Dada por un gran vicioso. 
Sin virtud ni fundamento, 
Por un falso, mentiroso, 

Y que al flo era un guayoso 

Y ole bsgo nascimieuto. 

Y asi como quien él era. 
Os dio una ley de consejas. 
Ley de vicios y ceguera ; 

Y por tanto, á su bandera 
Acudisteis como abejas. 

• ws SA^rrox. 
Mahoma, el mayor traidor 

Y perverso que nació; 
Bellaco corrompedor. 
Malino disfamador 

De mujeres que se vio. 

¿Qué vicio hay que aquel malvado 
Con su vergüenza tan poca 
No inventase y ha inventado? 
A hombre tan malhadado 
No le tomen en la boca. 

JARIQDC. 

Vuestra ley... 

ooü SA?rroif. 

Toda fundada 
Sobre verdad sancta y reta 

Y ley por Dios enviada. 

DON MICElf. 

Y lev que al fin nos fué dada 
Por Moysen , tan gran profeta. 

ARFARAS. 

¡Por Alá ! que si no fuera 
Por no revolver las Cortes, 
Judíos, que yo os hiciera 
Que la lengua se extendiera 
Allá con vuestros consortes. 
: Y en lengua habéis de tomar, 
Judío zarrapastroso. 
Vuestra ley ni la mirar! 
Quiérote ora preguntar 
Me digas aquí , guayoso, 

¿Cómo aquel vuestro Mesiu , 
Viniéndoos á salvar él , 

Y esperando tantos días, 

Y por tantas profecías, 
Le distes muerte cruel? 
¿En qué gentes de razón 
Se vio tal maldad , decí , 
Matar con tan gran baldón 
Tan excelente varón? 

¡Oh traición , que nunca oi! 
¡ Enclavado pies y manos 
En un madero y en cruz 
Con tormentos inhumanos! 
¿Qué me respondéis , marranos 
Malvados, perros sin luz? 
¡Escupido así de vos. 
Porque la ofensa creciese! 
¿Quién vitio tal entre nos; 

Y si era hijo de Dios, 

Que de la cruz descendiese? 

¿Por cuáles obras , malvados, 
Le hicistes tales juegos? 
¿Porque os perdono pecados 
De sanar endemoniados, 
Yper\ál\cosNt\e^^*l 
4O poT dettu>ax b<Aii4ct«^ 



■ 



I 



Y sus m:iiinscari)íct'rasíí 
O por iibrir las carrt'p;*s 

Del inur« (>uríluDde p:jg^slest 

O pf>rt|tie os dio en el dpsit^rio 
A que) man A tan sahroto? 
Pítr eslp rJelie ser, cíerlo: 
¡(Ih nintoül que tnn ^rau tuerto 
í^u \ú¿o eJ mas atüvosu. 

Y así creo sin diibüar 
Que si boy en el mundo í^iitraset 
Pues no le (rodéis triAgar, 
One luego á ^ruciíicar 
Por vosotros se tornsise. 

V de como Uy afreii láctea 
Con iíartíüjüs feos y cruüos ♦' 
Que c?(i H §u rostro le ecbiistcs , 
Qesde allí todos quedastes 
Iki r| u K u e r tos, na r ig u dos. 
¿(vónio lo pulirás t)ei;far, 
J6í^ Jurijo ?.:i|n>rrieii(o1f 
jldííi fe! hei líO ti' Ijr cillarp 
Que no tieurs que lublur, 
Siliodfás dt'dr4iue miento. 

D{>^ FAIIUX. 

SI deeÍ5 que patle^ció 
Muerte íítí * rnz ^ ef» víyriíKi ; 
Mas fué porque (H prnuilió 
Esu muerli* » y la lomo 
Be su propia voluntad, 
Pero ¿quú locura os toma 
De vostítspos , me de el ? 
Dedr í[ue vniíí^li'o Mahorna^ 
Que eslü ya hei/lio earminia i 
Fué proleta, y no es asi. 

Msts fiürqiLe vueslnjs saetas 
Os UJeruii y ceguedad , 

Y capis de tucsIi as setas , 
Yo os diré aquí losproreías, 

Y vosotros Tos coji(;id> 
David, liíifunc, Eeequiel, 
Amos, Jonás^ EsiiUis, 
AlííM iíIk Kp^o yjoel^ 
Haljiquia» I) J niel, 
Mitineas y Jeremías, 

Elíseo , Zaeririas ; 
Solo Knój* fali;! de! niento 

Y el ¡iíüfrU<Sefo«i;fcs. 
Douie por nintíunas vías 
Mabom^testa^ ni te alentó. 

[lOí( SABíTO?*. 

¡Por el Dií'n que dió eu el Uito, 

Y que no liaUeis nqni 

A üatioina^ ese maMito, 

DONMOYSF?!, 

Den 1ro estáis en el garlito, 
ií^e decís, moroSt dectí 

DON SASTOJí* 

Vuelto os liaUeís amarillos ; 
Ved c|ué negro capitán 
M a tioma , y ti tí gro sr c a u d í Ho s , 
Poneos del lado, morillos. 
Con todo vuestro Alcorán. 

SATAÍiÁS. 

Vuestra almendra y tu pitsita 

Y 3qiu!l íiiguJto pasado; 
Vuestra melosa maldita 
¿Qué liará? Va no bay pepita; 
Mondos, va liatieia callado. 

{£íHn el Por tugué &.) 

POlíTüfiüÉS, 

¿S abrís decir, Jioa gente, 
As Cortes son fe} tas ya? 
uoíí mees. 
¿Quién es su merced no? cuento? 

í'OliWQVt$. 

fídaígú, é mujto parcMÍe 



LUÍS HtíRTAOO DE TOLÉDOt 

De o íír:iu Itey. T tríiyvos lá. 
Vasco í'jjííiínra me cbutno, 
MuMo servidor de as damas, 
¥ UMiyio as pre^n y amo. 
lAo^Ot ollay que te cltumo; 
¿Donde ííihI.is In por as ramas? 

Limpiay, judeo villnn, 
O do 3i Ürmo ó tnuííeríi^o, 
Faeo voto á Uens, don C^ ; 
No iíjái mcílo, euliríin, 
Gliega.,. eí^rfília otro pedazo» 
Todo me morro de amores. 
Day-cá» moeo, esa viola : 
Cifiifare minos dolores. 
Que non jiodL^n ser melíores, 

Y non sentó rjueii lo» dolj&« 
Teinpraré, y dire cangon 

A[|ue1a traydura iberia 
Que IJnca mío corazón : 
Ele fay^e sin raiíon 
En fa Merlos lauta guerra. 

CAXCiÚíf. 

Que la mina tidaUn^ 
Ñtm h SfíbíTá Himtufn. 

Miliar h tifsrú ii fíitmüer 
itfüfH dtiltír ¿ojitimetü, 
ÁMa ó qtií'fíf fft^et; 
Si exfn vfinficn d¡j:rr; 
Na sé para que vos quero, 

Na se para que vos quero 
Pm trie ifüihA na isrm. 
Olios áí¡ue tnnto fjuis. 
Pfr á t'íT me fasitá ditihit^ 
E vüs á vhúrar vm fUííies.; 
E rí m Uña (-iñiiiidüü, 
Mtog oiirís^ tos i}ítii;iíilt'i. 
Bepou f^n^ en dhs me vista 
t>^ desiimisa mefufjU : — 
Othjt^á íjHc íüJitt} qiiii. 

¡Quú UM*í*^'*'^<? ó'<rai*tar¥ 
nozo, 
i Oh, Señor, vay mnyioboa. 
Naon se podera afiliar 
Qu4Mi la .supera hh^r 
Millo r en lodií tliíhoí]. 

ronttctiÉs, 
Dice<; a o van tn IVilar. 
¡ Voló ú Deus! nan se adiara 
indíi qní> lora á buscar 
Aquén v .iIpo do mar, 
üiu e t| u e m i U o r ca n f a ra,, 

DOS F4H0M» 

, Setíiir» porque parecéis 
Tal persona y tan bonrada, 
PedunoF que mj^ quitéis 
De una dubda que veréis 
Que aiiui tenemos trabada. 

POBTtíCUÉS. 

Decl , judeos, decí ,* 
Que annf|ue fostes di?stcrrados 
Üe la miña Ierra ausi, 
Aunílue yo non so rabí. 
Vos dejaré eoncei Uidos. 

líOX f AKOS. 

Bíenjiabeís oido decir 
Por ven 1 un* veií alquila 
Como liiiorpo ha de venir 
Cuando se lian de reducir 
Las leyes 1 odas á una. 

Y lodü será ut» paitor 

Y un rebaño y una ^^rey 
Cuando le pie lía al nri;itJor; 

Y vos lo sanriiis, Señor, 
Por ser pariente del Key. 

Nosotros á contender 
Qu€ uuestra ley, ques mas sana, 




Sola ha de permanecer* 

Y *\sios moros defender 
Que ia suya tan iirofana; 
t)í*satadíios la quisijou; 
PortjUí* lodos esta vez 
O i fiíjanlos, que es rujton, 
lio f*s!u fjran confusión 
Que dcllos ficais juez. 

t^oiinciíÉs, 

Las jjrlbs . >i,s 

Vos uarA di 

QU€ yo todo 031 ^iLJ,yii,ido 

hs en diluías y viola, ^ 
Mas aunque lío so tejado, 
ICn vos queyro responder 
E deií^arlo sentenciado ; 
lúdeos, é un rny ganado, 
E non fallo ftu*esco^^«r, 

E leño eerto er"'Vflo 
Por (idal^Miia y notoi ía. 
Que o Hay ca eorr.íí iítjído 
if a de ser lodo comprido 
De nostra try port<*ííUi>ssa, 
Qu' esta es ley mn*io yalan», 
Fidalp do í» par de DíMi^, 
E maisquc stsHliii erisliana^ 
Es millor que la marjiviia : 
Aquesto cregued, judeiis. 

SA\' AlítniíTSS. 

Amigos, todos estáis 
'Eng^M'jadiis. si liabeíí vblo; 

Y para que lo se|/:*is, 
Será iai(on ente tnl lis 

Lo que dict» lesU'Crísto. 
Dice que es el buen Pastor, 

Y qne eí (Misíor bucrn> sndo 
Poner sin ningún temor 

S« alma con grande amor 
Por la ovüja qüc le duele. 

Pero aquel pastor que está 
Alquihido y á soldada, 
A este poco le da. 
Aunque el lobo haUe allá 
Carne y robo en la manada. 
Alas antes, si ve venir 
Al lobo, como no es suya 
La hacieniia, da á huir» 
Que no quiere residir, 
Auofpie mas se le destruya. 

Has él es tan buen Pastor, 
Que ^us ovejas conoce; 
V. ella.sá'él con amor 
Que le tienen, sin temor 
Que el lobo no las destroce* 

Y que otras ovejas tii'nc 
Que no son des te rebano; 
Las cuales I raer con viene, 

Y oirán su vo7, cuando suene* 
De que no íes verua daño. 

Y todas se han de hacer 
Un rebaño y un Pastor, 

Y otro ninguno ha de haber; 

Y esta ta ley hade ser 
Evüiigebca y de amor. 
Qu'íyíla es la le^- de! Señor» 
Gloriosa, hendida y fucrav 
Ley divina, ley de amor. 
Sin maneil a, sin error, 
Que las ánimas convierte. 

Pues esta ley seguiréis, 
üermanos, de mi consejo, 
t^orque en esta os saltaréis; 

Y ora qne tiempo tenéis, 
No perdáis tal aparejo. 
Deja ya do ser judíos , 
Pues no esperáis sino brasa 
Por tan grandes desvarios; 

Y el buen dia, hermanos mios^ 
Siempre lo meted en casa. 



DOÜ FAtO^. 

)ió. tiene razón ; 
; Demonio nos ciega 
tra perdición; 
i sa condición 
aftosenU y llega. 
1 el PonogH¿s á U Macrte.) 

POlTUGUéS. 

iceisci, carantoña f 

• á quf pregouástes 

.H Ded, pe^oüa , 

in tenéis tergófia? 

iTio bora má os seqtastes! 

kxa ! Si vos achara 

iqaeovíópregouy 

qoe vos tomara 

i, que-aspfsara 

, e o corazón. 

a. ¡h ja os be arbadó. 

^queii TOS mandó 

100 es Itfvudo 

ji'O malogrado 

$a que murrio. 

es que pasaron, 

reiío señores , 

tos deficaron? 

io que non bastaron 

rus e rigores. 

■CEHTE. 

laro das i entender 
sabiduria : 
ebes conocer, 
quien dio poder 
rqae él lo permitía. 
DI 7 destos criados 
iviente esca[l!ise , 
Toesen sns estados 
os y encambrados ; 
Ti mando acabase, 
qnien hÍ7.o cesar 
val Macabeo; 
«do derribar 
dro,; contrastar 
lalio y á Pompeo. 
Filipos llorados , 
por Tenlora , bañó 
. montes y collados 
ts un desastrados 
gje. si no fui yo? 
tuvo fuena y poder 
- lan gran estrago 
y.su gran valer? 
10. en sangre volver 
IDOS de Cartagot 
abó ScepTones 
Mételos y Gracos ? 
rribó sus pendones , 
illas y escuadrones , 
rió tanto flacos? 
todos alcancé 
oadaña Tictoria; 
I Portugal dejé 
t Enriqaez , qoe fué 
loriosa memoria, 
icesor don Juan , 
stilla al rey Fernando, 
janaidóestün? 
s conmigo van , 
ie ir perdonando. 

POBTÜGUÉS. 

I Deas , doña Roñosa , 
I mal encarada ! 
n á la lendrosa ! * 
mo á mentirosa ! 
cntira probada! 
M qae lev^stes 
ydePortogaU 
I esotros matastes, 
al uon ebegastes, 
tesneauBomL 



LAS COBTES DE LA MUERTE. 

Decey como os feristes ; 
Eu se que non los chama stes 
A o campo, nen osasles ; 
Que en Un do medo tovistes(l). 
Ven téstelos á. matar 
Por buracas espreundo, 
Como quen veu á furtar, 
E (le noyte , é con calar, 
Muy lo de longe tirando. 

Que nos reys que en el reynaron 
Eses quisieron morrer, 
Que de ó muudo se enUdaron, 
R depois cuando acabaron, 
Fü muyto por su pracer. 
Que lio e vusa fuiza tal , 
Oue osásedes emprender 
En el rey de Porlujíal» 
Ques seii poder l;¡n real , 
Guale vos daré a entender. 

O primero é rey do:» Juan, 
Por gracia de Deus do eos 
E de os lugares que esláu 
E» África, se dirán 
Con Algarves que son seos. 
Con ailia da Madera , 
Cabo Verde , co Ürasil , 
Guiñé, á mina lerceyra 
Dio, á luda toda enteyra, 
E mas otras térras mil. 

E grande conquistador 
De Arahia é de los persiaiios, 
De Mar Derinello señor, 
E craro administrador, 
Ca doiió'iO os lusitanos 
Védela si es zumberia 
Oueredes do o zumbar. 
Ollay cá , ben poderla 
Con su gente en soo un dia 
Todo o muudo guerrear. 

Porque en deixando ra/xines, 
iQuén os mandó bacer Cortes? 
Uai cá lugo as provisiones 
Do Rey é de sus varones , 
Conselleros é consortes. 
Acaba já d'enseynar 
Si tenéis, poderes seos. 
Se non , cuiday de acabar ; 
Que no beis d'en Cortes estar 
¡ Voto á Deus ! ¡ Consagro á Déos ! 

Já non podeys escapar ; 
E deceyme , rúyn persoa , 
Já que queréis pregoar, 
¿Non fora millor armar 
As Cortes allá en Lisboa? 
Que si os Angos se baxáran 
D'alá. ido ceo sagrado, 
A vivir cá nopobrado. 
Que en Lisboa se licáran 
Por pobro mas afamado. 

¡Qué belo porto do mar 
Ten lá tanta caravela 
Bombardas para tirar 
Si non vistes as armar! 
¡ Boa fe , non baste Gástela! 
Mas ollays muyto sobestes 
En non pasar adianto : 
Ben sé porque o fecestes 
¡Boa fe , lie temor que hobestes 
Do Cardenal é do Infante! 

Que si elos lá vo"^ bacbáran 
Por le>*arles sua sobrina, 
¡Voto á Déos, logo mandaran 
Que os prendcsen , é os lanzaran 
Na cadena muyto azina ! 
E guarday, non vades lá » 
Sino for con intcn^on ■ 
D'esto que fecistes cá 

(i) Tambieü tiene oa verso menos esu 
qaiMtíllM. 



37 



Ir ao Rey lá donde está 
Para pedirles perdón. 

Ainda no sé si ó fará 
Porqua muyto le gaslastes : 
Un, por facer Cortes cá ; 
Outro, porque fostes lá, 
Eá Princesa le fortastes. 
Horq já , esto es passado, 
Determinay de jurar 
Un juraineinto sagrado. 
Non para ser quebrantado. 
Mas pera ben ó guardar. 

Que no iréys á Portugal 
Por niun íidajgo bonrado ; 
E si quisierdes entrar, 
Heis licDiieia dt» tomar 
Del Bey con soo nn«idado. 
Es si aiisinan non flcerdes , 
Dayvos por dessafiada , 
Do modo que vo<».qiiisií»r les, 
Olay ben, (|uc si la fuí*nles, 
Non le^eNS essa embaxíida. 

Sen ollay. mal encarada, 
Irémonos despedidos. 
Se non , con ca|>a y espada, 
O con darga embrapada , 
O dentro de o mar metidos. 

V en un batel ba de ser. 
Sen levar nen un barqueyro : 
E si tal quisese bacer. 

En e daría á entender 
Como nan e bou baestero. 
Que en vo lá pl Be avisar. 
Ollay ; non vos escaega 
De ir vos consijgo á matar; 
Porque me vo a obrigar 
Au Rey dar vos a cabeza. 

MUERTE. 

¡Ob, cuánto es innumerable 
Este cuento de tos locos ! 
No bay persona que lo bable, 
Según qu'ello es variable. 
Mayormente destos pocos. 

¡Provincia tan desdichada, 
Lusitania , en la verdad , 
.Que siempre fuiste notada, 
De criar gente toci^da 
De locura y necedad!. 
Satanás, dale á entender 
r.uánto es mi ser riguroso. 
Para que lo pueda ver. 

SATANÁS. 

Vov, por bacerle placer. 
Vüive, volvé , don Seboso. 

PORTCCrÉS. 

¡Hola, Domo! ¿qu.'f.ilais? 
¿Cuydais que so ca>tesaü? 

SATANÁS. 

Don Loco , porijue sintáis 
Quiéu es con quien os lumais.. 

PORTUGUÉS. 

Tiray ó gancbo da mano. 

SATANÁS. 

No , que os tengo de llevar 
Adonde está vo$o pac. 

PORTUGUÉS. 

Teuovos de culilar. 
Van qoereys sino chegar. 
¡ Ay, valenie , miña mae ! 
¡ Aqui de ó Rey, mi sefwr ! 

■UERTE. 

Déjale ; que no es llegada 
Sú bora.— Di, pecador, 

V ¿ abora pides favor 
Atumadresei^uluda? 



ESGEHflA XXI. 

Vrrjos r Mozos, VEJEZ, MUERTE, 
JljVENrUI>.S\!STO DOMINGO. VI l> 
Jü. MOZO, CtiLPA;CLOTÓ, LA- 
QUESIS, ATIUJPOS, parcat; SAN 
JEUÓ.\mO, SAN AGUSTÍN* 

jOb , lobo tetm , bümbrienia, 

tEíponluble y mal visaje, 
lie hutti:iini ^un^re sediento. 
Ante eü)(i aeaUímiento 
't ít'iTil1:i el Ítum<'»oa1 linnje 1 
Üc mis años muy carpila , 
Sulirns qyit soy Ja Vejeí 
Con ^TiHi irabíij*» ;il legada I 
Por tos víi*jus ciivbdá 
Dti iQdü la redondea. 

¿Qaé f>ide la Seoelud 
Ye^n multitud deeanas, 
Tiü tkilis |a de virtud? 

Seüota , que el ataúd 

^ o íes des, pues nada ffíiTiai* 

Y aiJie tj vfiigoá quejarme ( 
Como su procurador, 

Y de ti ^oia á agraviarmef 
Si lio pieusíi5 otorgarme 
llua merced y favor. 

Todos los viejos i uiii 
TleneQ niil quejas por cierto 
¿e it . y con ra^on silguna , 
\ leudo la adversa forLuua 
Oue los arribó a tu iHierto. 
porque sienilo ellos la ícente 
[ Que mas ea f\ uiuudo importa, 

Y a todo el sTglo presente, 
Tn espada coutniu amenté 
En ellos mas siega y éorU* 

La romana monarquía, 

Wicíitras que fué gobernada 

De íiqui^n^i saliiduria 

De la uuiigua polieia , 

Tuvo su baiulera aliada, 

Pero después de perdida 

Aquella severidad 

De loa viejos, y medida, 
I l^regúutoie, ¿qué caída 

Dio su imperio y LlberladT 
Y no solamente agora 

E^o ba cotiservado su imperto 

Aqueita tan pran Señora, 

Mas tan grande etnperadora 

Ha venido en viLiipcrro, 

igué gentes nt qué nuciones 
^ liay, que no luivau heclio estrago 
I En lus romaníis regiones f 
> j Decidlo, Galos, Senones, 

Vos que les distes tal trago I 
Vosolros, Godos, ya veis 

Suá muros ^ ms e dulcios 

Cuim por éi suelo teneU ; 

Que piedra no hallaré i» 

Que no sacaste» de quicios. 

Y no han sido tan ligeras 
Yuesiras pérdidas coiHinuas ; 
Pues li^&t^i las genitís tieras 

Y ocidcntides banderas 
Os han buscado ruinas. 

Pues la causa qu'esta ploria 
Se perdiese, gentes vanas, 
IH^a que fué la memoria, 
Oue ki orden Senatoria 
Se di&Idzo ya, y sus canas. 
¿Con qué lágrimas^ gemidos, 
Te lloraré, O" '"to Fabíot 
Con qué Suspiros crecido» i 
Puei nicisie á los nacidos 
Tsngríin jiy liria j agravio T 



LUIS HURTADO DE TOLEDO. 

I Todos !os males aue atligeü 

Las repúblicas munoanas, 

Es porque ya no se ri^en 
' Por los viejos^ ni corrí fíen 
' Con sus venerables canas. 

Que estos miran como Ja no 

Lo pasado y porvenir, 

Y tantean con su mano 
Lo que conviene y es sano 
Al hombre para vivir. 

j^ A den de se hallarán, 
A|7Ío Candió, tus concejos; 
?ít en qué st pulcro estaran 
Tus huesos , que no diirán 
Gran alabanza á los vteiot»? 
Quinto Máximo, ^qué haces 
yue al muiíJo dejaste triste 

Y viudo de sus sohict's; 

Tu, que en las guernis y paces 
Tan buenos avisos diste? 

j Ob , tiempo lleno de flores ^ 
Cuando para aquel Senado 
Sacaban Eos senadores 
De aquellas canas mayores 
Que andaban iras el arado! 
;Olt cuáu poca se altercaron 
Las tus canas, Ciucinato, 
Al tiempo que te sacaron 
Tras la reja , y te I le varón 
Con el romano aparato I 

A los vicios y pecados. 
Con toda su redondez, 
¿ (fui én los tiene refrenados, 
s5um erg idos y ahogados , 
Sino la sane t a Vujez? 
Pues sí acaso los que el muodo 
Gobíernau tten^u en peso, 
lú llevas, dt sde aquí fundo. 
Que es mal , donde no hay segundo , 
ü que alta nos faUa el seso. 

Dime, ¿en qué espejo podrán 
Mirarse los que vinieren , 
Ni qué nortt i^eKtiirHm, 
Cuando Caminar querrán « 
Si losvieiüSÍ.ill**cicrenl 
De toda la aotli^úedad , 
¿Quién da testimonio, di, 
Piíra inquirirla venlad, 
Sinoíiquelía gravedad 
De años que ves aquí? 

Mira qu*estos no pretenden 
^ino^ofa la vi^md 
lín el mundo , y la deflenden » 

Y solos estos entienden 
En la sancLa reclilud: 
No me quiero Taiij^ar 

En darte aqui mas rabones, 
Porque no detiíis llevar 
Los Viejos» ni molestar 
Con lus tan duras prisionei. 
Solo es bien sepas de mi 
Las quejas grandes , crueles 
Que lodos tienen de ti ; 
Ver quelt>s llevas así, 

Y del mundo t>o te dueles. 
Provea lu majestad 

En lus Corles de algún medio; 
Duélase de la orfaodjd 
Del mundo , y su adversidad : 
No los dej^s sin remedio^ 

ÍOVEWTÜD. 

Señora, íCuán injuriada 
Tienes hoy la Joventud, 
Por ver que nunca tu espadi 
Deja de estar afilada 
Para darles ataúd. 
¿Qué es esto, Señora , di? 
j Qué llevas la Oor del nmndo 
Tan sin reípelo v asi , 

Y no hava remedio aqnl* 

|0h| mal, donde no hay segundo! 



?uehe , y mira bien que Tems; 
Porque estos ya ves que son 
Los que dependen las tierras 

Y el Gorajton de las guerras; 
Fúndate sobre razón. 
Nu le quiero aqui decir 
Las rabones evidentes , 
Que debieras admitir. 
Porque no deban morir 
Los mimeebos llore se i entes * 

Solo es bien qne entiendas, Hiui 
Que conviene liacer paces , 

Y por dichosa tenerle 
Co!i una gente tan fuerte • 
En quien tal estrago haces. 
¿Qué jiuedes, Mnerfet alegar 
üoutra tamaña osadía 
De querer desbaratari 
Destruir y derribar 
La mundana poticiaT 

Contémplalo bien primero 
Antes que des a! través 
Con ellos , y al retortero * 
Que no es cabo tan ligero 
Qite se restaure desnues. 
Esas tnsarmascruelfi. 
Guadaña , hacha sangrietttt. 
Que traes por ricos joveles ^ 
Sábete que son mis hieles 
Que los ponen en afrenta. 

¡ Cómo qué \ ¿Precio ni ruego 
No nos han de aprovechar 
^ara mitigar tu fuego 1 
lOh, de ti, Muerte, reniego. 
Pues que nos quies asolar! 
Que viva la Uor del mundo; 
Üa corte en esas tus cortes 
Que á mí meimo me confundo, 
Que tk l'íiaje tan jocundo 
Las vidas siegues y cortes. 

;.QuÍes, Muerte, perficioitar 
Tos triunfos y blasones 
Con la Juventud llevar? 
Quiés esculpir y dorar 
Tus esiandurleSí piíudones? 
Va creo. Muerte . qne babráa 
Entendido mi embajada : 
No quiero enojarte mai, 
Porque creo que hárts 
Cosa tan justa y loada. 

Y si no qfüieres bacer 
Lo que conviene y te pido, 
Aqui no es mas menester. 
Sino ver y conocer 
Que no hay mundo, y que es per 
i Oh, fon uña I y ¿por qué diste 
Tanto ser V hermosura 
A la Joventud, pues visto 
Que tal contrario pusiste 
A tan bella criatura? 

Si estrago tan sin sejíundo 
Quies hacer, cual no creemos, 
Kn linaje tan jocundo. 
Muerte, lómate tu mundo ; 
Que en él no hay para que esiea 

ttccnTC, 

* Oh , hombres, que no enteudeit 
Lo que pedís en pedir 
Las vidas que pretendefs! 
Y ¿no es mejor que gocéis 
Del qne es la vida y vivir! 

Seg u i s tras ese ape t i lo 
Del mondo» y de su mal nomJjft» 
Sánelo iTomingo bendito, 
Respondi'díes con lo escrito 
De la miseria del hombre. 

SA^TO DOMt?(C0. 

El sancto Job dibujando 
la humana v triste miseria f 
De los trabajos hablando, 



7 diro ensenando 
ica V til materia. 
boBBbre no se eleve 
e polTo y cieno» 
> qae se debe, 
inapo muy breTe, 
Bíserias lleno. 
, como nna flor, 
aemny apriesa; 
m en mayor frescor 
m el temor 
fte, y Ta á la bnesa. 
w^nas y mil vias 
o es ordinario; 
laerte anda en espías; 
iros, los sos días, 
de nn mercenario. 
i que lo docto 
o y pena fuerte 9 
cierto tengo yo 
sTor bien que Dios di6 
Bms fné la muerte, 
ida peligrosa 
habré que no asombre? 
.un trabajosa, 
kln> es mas fácil cosa 
Ttar que no el bombre. 
!sl el Tídio ponemos 
•goardey se encierra, 
«po lo tememos» 
la 00 podemos 
ecayaenla tierra. 

■C£RTE. 

gente es la que ?íene 
i camino arriba, 
lirarme se detiene? 
o qne conviene, 
o se aperciba. 

TEJCZ. 

, como be tardado 
bre Joventod 
íes ba llegado 
Viejo cansado 
irar su salud. 

■CCRTB. 

debe ser, 
oe carleando, 
ozo: quiero ver 
n á proponer.^ 

lis, ó por qué bando? 

TIEJO. 

Señora, Tivientes 
Jez de la tierra, 
, si paras mientes, 
s tus bien querientes 
n bacen guerra, 
sta tan profana 
ñas me quejo yo, 
rba trae tan cana? 
Culpa Humana, 
t á u te parió. 
ñas razón que pene 
res por su estilo; 

tie el uso tiene , 
liando viene; 
[He coru el bilo. 

MOZO. 

lafia es venida, 
cortes fué dtada, 
»Cros pedida, 
s quiun la vida 
.er acabada, 
tas tres oOcialai 

1 criaturas, 

apos y en las salas, 
boeoas ó malas, 
Diendo y á escuras, 
a la edad postrera, 
ratf vatflKW/ en boj»; 



LAS CORTES DE LA MUERTE. 

?ue duerme la hilandera, 
asi echa h tijera 
Por adose les antoja. 

MUERTE. 

Madre Culpa, ¿qué decís 
A lo que aquí se ba pedido? 

Y vosotras, pues oís. 
Responde lo que sentís 

El cómo aquesto baya sido? 

CULPA. 

Hija, sabréis que de Adán 
Me quedé en la inclinación, 
A los hombres por gabán, 

Y por mí, en premio, les dan. 
A TOS, para su sayón. 

Si este Viejo traigo at^do 
De la barba, como veis , 
Es porque no se ba enmendado, 
En tiempo tan prolonp;ado, 
Que la hebra le corléis. 

SAIf AUGUSTOf . 

¡Oh, Muerte! tente y espera; 
Su hilo no sea corlado ; 
Detente entre la tijera, 
Porque aiiles que se muera 
Ya quiere ser enmendado. 

PARCA. 

Nosotras, Reina, hilamos 
Sus vidas sin nos dormir; 
Mas mil aristas topamos 
De los excesos que hallamos 

8ue hacen en su vivir, 
nos con ciega aGcion 
Vanse a la carnalidad ; 
Otros, sin regla y razón, 
Dánse al vino y tragazón , 
Por do mueren sin edad. 

La madre Naturaleza 
Su hilo limpio nos daba; 
Mas ellos con gran torpeza 
Ponen al comer presteza. 
Por do el hilo se quebraba. 

SA!f iERÓülHO. 

Sientan los Mozos su paz ; 
Que si aqui no los esperan 

Y los llevan en agraz. 
Es porque en vicios asaz. 
Siendo uvas, se pudrieran. 

Y mejor es niño tierno 
Ir al limbo, ó haber gloria. 
Que en pena ten$ui de inüerno, 

Y damni sin Dios eterno 
Ir viejo en mala memoria. 

SAN AUGUSTÜf. 

También, si al Viejo esperaron 
Tanto número de años. 
Fué porque le remediaron, 

Y sus obras se enmendaron. 
Conociendo sus engaños. * 

VIEJO. 

Señora, mi queja es 
. Por ser tan largos mis días, 
. Con mil penas de vejez : 
, Pues en corles sois jüez, 
' Acortad las plagas mías. 

gue yo que tengo metido 
I un pie en la sepultura. 
De amor tierno me ha herido 
' Aquel falso de Cupido ; 
' íOo qué grap desaventura I 

I MOZO. 

i Pues yo que debo gozar 

Dése amor que se reprueba. 

Me siento á muerte llegar 

; Con aver al mundo entrar, 

, SiD saber por qué me lle^ií. 



MCERTE. 

Viejo y Mozo, no os quejéis 
De ver tiro tan avieso ; 
Antes cumple me escuclicíj, 

Y en estas cortes sabréis 
La causa dése suceso. 

Un día que caminaba 
Yo y Cupido, dios de Amor, 
A otras cortes que llamaba. 
La noche ya se acercaba, 

gueenella hago labor; 
upido allí me rogó 
Quedase en su compañía; 
Pues él , como yo, cegó, 

Y yo irla donde esto 
Cuando amaneciese el día. 

Y asi lo quise hacer, 

Y mi arco con mis tiros 
Par de mi los fui á poner; 

Y él lo mismo , por placer 
De muchos, sin dar suspiros. 
Ya que el dia alboreaba. 
Cada cual fué desparcido. 
Yo pensé que allí tomaba 
Mis saetas y mi aljaba; 

Y lomé la de Cupido. 
El como se levantó 

Tomó mi arco adversario, 

Y el aljaba que halló ; 

Y como asi se trocó 

Es el efecto en contrario. 
Qué yo, de que tiro fuerte 
A los viejos la saeta 
Para berilios de muerte. 
La herida se convierte 
En amor, que los subjeta. 

Y cuando al mancebo. Amor, 
Con sus flechas va hiriendo , 
Pensando dalles dulzor, 
Hiere de mortal dolor. 

Los sus dias feneciendo. 

SAN AUGUSTIN. 

Hermanos, lo que ha contado 
La Muerte, lauto temida, 
En fábula, es tíguradu, 
ün aviso delicado 
l'ara enmienda de la vida. 

Que la saeta morUil, 
Fijada en nuestra memoria, 
Causa un amor diviiul 
Al Viejo si doja t'l mal 
t>or donde alcance Ki ;;loria : 

Y cuaudu el Muzo es hondo 
<<on la saeta de Amor 

Por ser lascivo y perdido. 
Muere el alma y su sciilido, 
Como malo y pecador. 

MU^BTE. 

Pues mirad , y allá decf 
A los viejos (|u'eslén ciertos 
Que presto tendrán á mi; 

Y á los mozos descubrí 

Que también han de ser muertos. 
Que ame el Viejo como debe 
A Dios que le redimió ; 

Y el Mozo cuando se atreve. 
Que piense vivir cual debe, 
Quealünlesaluréyo. 

SAN AUGUSTIN. 

Decid mas, si conGaron 
Larga vida haber sin son; 
Que miren los que pasaron ; 
Que tres cosas me espantaroQf 

Y una en mas admiración ; 

Y esta fué de la partida 
Que el Mozo hace viciosa: 
Cuando va en temprana vida, 
De mi es dudada y temida 

^ Su SdAvoLCiou Uu 4^^^^^ 



40 

ESCENA XXn. I 

EL AUCTOn, MUERTE. 

ACCTOR. 

El Secretnrio y Auclor 
ü(vstus cortos que has llamado, 

Y taiiibif^n do lus do Amor (1), 
So (juoja do tu furor. 

Con ol cual le has agraviado. 
l}uo al tioiiipo de tu pregón 
Saoaslo d'eiitre mortales 
(na dama <lo tal son , 
{)\\o en saber y perfícion 
ISo 'lojaste dos iguales. 
Y Uiv tan arre batuda 
A(|nosla oriental estrella, 
Que a saber de la llei;ada 
Amor de su a^^uda espada 
Pudiera sor defeudella; 

Y asi quedan en qnistion 
Minerva , Amor y Natura, 
Corea do la perlíciou 

Y dol saber y afición 
Desia angélica (igura. 

Pide Amor el maleficio 
Que en la llevar tú causaste. 
Pues amoroso ediücio 

Y altar de su sacrilicio 
En olla le derrocaste. 
Dice y ale^a Nalura 
Que solo fabricó dos 

l)e tan porfoeUi hechura, 
Dolaule la cual figura 
Amor no se llame Dios. 

Minerva, que ha fallescido 
En el mundo su caudal, 

Y quo por Muf'rle ha perdido 
Masque Nalura y Cupido, 
Quo on sabrr no deja igual. 
A todos tros este día 

Los d(Jas puestos en guerra; 
Poro roso tu porfía , 
Quo lo ({uecualquierpedia 
Tú lo con\erti>te en tierra. 

MUKRTE. 

Humano, (n sentimiento, 
Aunque con justa razón 
Por pedir tan ^rau talento, 
Mo (íroslo sentido atonto, 
Muy desnudo do afición: 
Si >o llevé , cual recitas , 
Ksa dama en tíertla edad 

Y otras muchas infinitas. 
Por bion y mal son escritas 
l!n el libro de Verdad. 

iJien sabes á qué venistc 
Al mundo tú y los mortales, 
A iranar lo que perdiste. 
Por Adán .tu padre triste, 
De las sillas celestiales. 

Y asi , como pasajero 
examinas de venta en venta. 
No seas simple, grosero, 

Y acá te quedes trasero 
En lo que mas te contenta. 

Si damas sabias, hermosas 

Y varones esforzados 

No se secasen cual rosas. 

Serian dioses y diosas 

Por los del mundo adorados. 

Y asi , porque solo á Dios 
Este honor se debe eterno. 
Os los lleva d'entre vos 
Vua a una, v (losados. 
Para el cielo y el infierno; 

íl) Alude á las Corifg de caito Amor, es- 
erii:is por el mismo Hurtado de Toledo , é 
iwprcs.i5 en el mismo año y bajo c¡ mismo 
fo/iimca que Jas de la Üueric. 



VW^ HURTADO DE TOLEDO. 

Porque mejor conozcáis 
Donde va vuesha espefanza, 

Y en e\ mundo no tengáis 
.Fe con lo quo mas amáis. 

Pues es vana coníiauza. 
Hien conozco qu'esa dama, 
En gracia y en hermosura, 
Sabtr y virlndy fama 
Fué para gloriosa cama; 
Mas |)or tal subió al altura. 

Porque yo con mandamiento 
Del Consistorio divino, 
l/.i sa(]né de su aposento: 

Y de>|>ues mas de otros ciento 
Llevé por osle camino. 

Y si tú sal)or dohoas 
QuVs la causa, yo te digo, 
Cuando en mis corles las veas,. 
Que por ser buenas me creas 
Las tengo juntas comigo. 

Y ansina por presidente 
Deste consejo que hago 
Llevé tu dama exorlentc. 
Imítala Sid)iamonte, 

Y tendrás de Dios ol pago. 

AUCTOR. 

Sonora, con esperar' 
El tieuqM), anutpie largo, brcv:, 
En el cual mo has de'Ilevur, 
Viviré sin sospirar 

Y sin cometer aleve. 



ESCENA XXCII. 

MCJERTE , PROCFRADORES DE IOS 
ESTADOS, OIUSPO. ANCEL , SA- 
TANÁS, MUNDO, CARNE, CARÓN. 

(Taflcn Us trompetas, y dice la Mucite.) 

MURRTE. 

Gentes y procuradores, 
Avisa á vuestros estados 
Que tengan despertadores, 
Porque estos linces traidores 
Los miran muy desvelados. 
Contino le sean presentes 
Mis voces, mis alaridos; 

Y las orejas patentes. 

No como sordas serjdentes 
Se atiq)on mas los oídos. 

Y avisaldos lo segundo 
Que aquel maldito Anlccristo 
Ha de venir presto al mundo; 
Que las sillas del profundo 
Vendrá á poblar, será visto. 
Siempre tengan atalaya. 
No los encañe el pervorso 
Con los errores que traya; • 
Háganlg tener á raya ; 
Que en males será diverso. 

Miren que su nacimiento 
En Rabilonia será ; 

Y hijo de perdimiento 
Por su mal enlentllmicnto 

Y maldad se llamará. 

Con cuatro suertes de engaños 
Ha de pervertir las gentes ; 

Y estos serán tan extraños, 
Tan terribles y tamaños , 
Que espantaran los vivientes. 

Verná con gran abundancia 
De bioin\s para los malos; 
(¡Ay, dol(»r de su ganancia!) 
i Para el bueno y su conslanc¡.i. 
Mil tormoniosé intervalos. 
A los simples atrairá 
Con falsas predicaciones 

Y milagros que hará. 



Y á otros engañará 

Con astutas persuasiones. 
De magos y encantadores 

Y maléficos perdidos. 
Principes, reyes, señores. 
Se arreará y malhechores, 
A quien traerá convertidos. 
Enoc verná, y Elias 

A repugnar él malvado 
Sus perversas herejías. 
Para que á las rectas vías 
Vuelvan á los que ha sacado. 

Estos por gracia divina 
Tres años y medio enteros 
Predicarán la doctrina 
De Cristo tan sancta y dina. 
Sacada de sus mineros: 
Predicando penitencia, 
De sacos vernán cubiertos 
Con ejemplo y abstinencia; 

Y por divma potencia 
Harán milagros muy ciertos. 

Mas al fin muertos serán 
Por mano del Antecristo, 
Aimque después los veráD 
Levantarse , y subirán 
Al cielo con Jesu-Cristo. 
Al cabo , á aqueste malino 

Y tirano tan cruel 
Matará el poder divino 

Por mano de aquel tan dino 
Gran alférez san Miguel. 

Asi, el que no se somete 
A Dios, ved en qué pan>; 
Cuya prisión, muerte y brete 
Será en el monte Olívele, 
Do Cristo al Padre subió. 

OBISPO. 

:0h, hermanos, qué bnen con 
La Muerte a(|ui nos ha dado I 
Pues tenemos aparejo , 
Tengámosle ]»(»r espejo 

Y por un rico dechado. 
Quitemos las esperanzas 

Del mundo y su vanidad,. 
Pues que en él no hay conflanzft 

Y con grandes alabanzas 
Se alabe su Majestad. 

A^GEL. 

Pues las cortes te contenta. 
Muerte , alargar por mas días, 
Subamos á dar la cuenta 
A aciuel Señor que se asienta 
Sobré todas jerarqtiias. 

SATANÁS. 

Mundo, r^rne, amigos fíeles, 
Bien habeisya visto y vimos. 
Pues no somos muy noveles. 
Los contrarios tan crueles 
Que en estas cortes tuvimos. 
Pues conviene que con furia 
Todos tres hoy trabajemos 
Por vengar tan gran injuria, 

Y con soberbia y lujuria 
Todo el mundo conquistemos. 

Vos, Mundo, de buena tinta, 
Como lo soléis hacer. 
Muy mejor que aquí se pinta, 
Poned las haldas en cinta. 
Porque agora es menester. 
Que con vuestra industria y maí 
Yo sé que derribaréis 
La mas soberbia montaña; 
No piense esta compaña 
Qu*es poco lo que podéis. 

Carne , vos que la bandera 
Lleváis de nuestro escuadrón, 

Y soi^ Ui red Ivárredera^ 



lis el bauUoD. 
>n estos mortales 
que ya babes visto 
1 mas los humanales 
ul de nuestros males 
biendeJesu-Crislo. 

* trabajo han tomado 
nos de las manos 
ubiemos enredado» 
kIos han quedado 

4 y muy afanos ; 
ít decir quiero , 
n aqueste escuadroa 
son buen compañero. 

HÜTIDO. 

va luego Lotero 

hesa por Carón. 

MDos cuenta en no punto 

rbo; tomaremos 

cooél, y junto 

tenga á punto 

en que pasemos. 

SATAXAS. 

tero, re i traer, 
íes habilidades, 
, que es menester. 

■C3n»o. 
e no sueles ser 
te en las maldades. 

* tanto , daca, hermano, 
ro, y DO te pene; 

ien si tu mano , 
escribano, 
to lo que contiene. 

i Latero, y dice el Mando.) 

ni^o pensamientos 
iquestos demonios 
tos detrimentos , 
>tos tus instrumentos 
lo, T testimonios, 
lucho qu'este maldito 
^dad. hermanos, 
ae aquí está escrito. 

■oimo. 
sdende infinito, 
iraUe á las manos. 

Sitaoás el escrlpto, y dice.) 

SATA7ÚS. 

^nos lo pensé 

tor! que cosa alguna 



LAS CORTES DE LA MÜEBIE. 

Yo no hallo que aqni esté 
De euantas la ley dicié. 

HCNOO. 

jSus! tras él ala laguna. 

SATANÁS. 

Vosotros me espera aquí ; 
Qu'el verná aquí aherrojado , 
O no habrá pieza de mi. 
Hunoo. 
Corre, corre luego allí. 
Antes que sea embarcado. 

(Va Satanás corriendo á la lancina por Latero, 
j dice la Carne.) 

CARNE. 

Hermanos, no es cosa nueva, 
Que quien malas mañas ha, 
Cada punto las renueva. 

Y el refrán lo dice y prueba 
Que nunca las perderá. 
Mirad que cuenta dará 
Satanás procurador 
Del tiempo que ha estado acá. 
Pues todo el registro va 
Palsado por un traidor. 

IViene SaUnispor Latero, j dice.) 

SATANÁS. 

Ayúdame, que desmayo. 

CARÓN. 

Yo te mando mal invierno. 

SATANÁS. 

Ten, que por el peso cayo, 

Y aun me parece que irayo 
A cuestas lodo el iutierno. 

CARÓN. 

¿No ves que todo el camino, 
Por darnos aquí maltrato. 
Se nos hace mortecino? 

SATA.'ÚS. 

Aunque tuviese el malino 
Siete almas como gato. 

CARÓN. 

Algo mas apriesa andaba 
Cuando allá ai batel aporta, 

Y porque no le embarcaba, 
Viejo locóme llamaba. 

SATANÁS. 

Hacéis de la gata morta. 

CARÓN. 

En ver su priesa, sospecha 



Me dio luego al corazón 
No andar la cosa derecha. 
Y que quedaba acá hecha 
Alguna grave traición. 

CARNE. 

¿Qué castigo se dará 
Al que engaños Un contrarios 
Os ha hecho aquí, do está? 
¿Qué castigo ? El que se da 
A los bellacos falsarios. 

CARÓN. 

Abreviemos ; que hé recelo 
No haga otro engaño y presa 
Con que nos ponga del ouelo. 
No quede hueso ni pelo 
Que no sea hecho pavesa. 

(Aquí atan á Latero para qaemarle.) 

CARÓN. 

¡Sus! Sus! fenezca el maldito, 
De los malos el peor. 
Pues ha falsado lo escrito ; 
Aquí do hizo el delito 
Pague la pena el traidor. 

AOCTOB. 

Entienda todo varón 

Y toda mujer criada 
La materia de que son, 

Y concédannos perdón, 
Que esta obra es acabada. 

CANCIÓN. 

Preciosa y de gran valor 
Lw muerte del escogido 
Es delante del Señor. 

Gran trabajo es el morir 
Si no queda acá la fama, 

Y si merece la llama 
Por pap del mal vivir. 
Quien a Dios quiere servir 
Verá de cuánto valor 

La muerte, etc. 

Desde el mundo empezará 
A gozar de los dulzores 
Que Dios á sus servidores 
Promete y allá les da. 
Quien bien obrare, verá 
De cuánto premio y honor. 

Preciosa y de gran valor 
La muerte del escogido 
Esdelante del Señor, 



li 



EL DOCTOR DON DIEGO DE SANDOVAL, 

ENLOORDEL ACCTOR. 

Corduvajam sileat Mena ful gente poeta; 

Hurtado nostro eedat h»nore suo. 
Cede Petrarcha illi ; Hurtado vicit utrumque : 

Operibus visis cedimus ambo suis, 
Redimüs eximia mérito diadema Tolefo 

Kostrum , quod peperat Patria nostra sibi. 
Nostra poesis eral, coelum nenetráverat altum 

Sola poetar um te nisi vida foret, 
Porrigimus paimam tibi sofo quippe poeta 

Clarior Hispanislaureus inde tibi, 
Mellifiua, et victor nostri tua carmina conde. 

Hurtado foelis grata futura totis. 

Porque mi sentido cuadre 
Con la fe y toda razón, 
Escribo con corrección 
De la Iglesia, nuestra madre. 
I bs Oírles de fe Muerte qoe compaso Nicael de Garavajal y Luis Hortido de Toledo. Fueron impresai en la hnperial 
cibdad de Toledo, eo casa de Joan Ferrer; acabáronse á 15 de otahre de 1557. 



ROIMCERO ¥ GAIIOIRO SAGRADOS. 



SONETOS. 



1. 

■e mvere , mi Dios , para quererte 
lo que me tieues prometido. 
rnueTe el infierno tan temido 
ejar por eso de ofenderte, 
ne mueves , Señor; muéveme el verte 
lo en una cruz y escarnecido ; 
me ver tu cuerpo tan herido; 
mne tus afrentas y tu muerte ; 
veme, al fin, tu amor, y en tal manera, 
Nuque no hubiera cielo, to te amara, 
|ue BO hubiera infierno, te temiera.^ 
ae tienes que dar porque te quiera ; 
tunque lo que espero no esperara , 
>B0 que te quiero te quisiera. 

6ax Fraücisco Javiis 



2. 

s , bendigo yo tu santo nombre ; 
mi corazón en ti se emplee ; 
mi alma siempre te desee; 
lóete yo cuando te nombre, 
s , yo te confieso Dios y hombre ; 
con TiTa fe por ti pelee ; • 
en tu ley santa me recree ; 
sea mi gloria tu renombre. 
s, medite en ti mi entendimiento; 
mi voluntad en ti se inflame; 
contemple en ti mi pensamiento, 
s de mis entrafias, yo te ame; 
fifa yo en ti todo momento; 
óyeme tú cuando le llame, 
ciado DrsftAS. Se halla fin nombre de lotor en el 
rtr§el 4t Fhret i'nmu, ele., del licenciado Juan 
la. — Alcalá de Henares, 1588, 4.* 



3. 

s , nombre que al muerto le da vida ; 
que la gracia nos alcanza; 
en quien estriba mi esperanza ; 
ejemplo que á mir convida. 
s, puerto del alma convertida ; 
peso y celestial balanza; 
á cuya hechura y semejanza 
'ué por nuestro bien nascida. 
s« que en el oido que resuena 
»ii Jesús van á porfía; 
diciendo el mar, la tierra , el cielo, 
a es virgen de pecado-ajena ; 
^s quien da gracia y gloría al suelo, 
bascare á Jesús, llame á María. 

ÜM»a. — CMdM//>#, 



4. 

¿Porqué se alegra el mundo? Porque espera 
Que viene ya el divino desposado. 
¿ De dónde? De su tálamo estrellado. 
4 A qué? A dar fin alegre á su carrera. 

¿Quién es? El rey del cielo. ¿Quién creyera 
Que en la tierra quisiera ser casado? 
En el consejo eterno se ha tratado 
Que nadie á demandarlo se atreviera. 

¿Quién es la desposada? Una villana, 
Que es su nombre mortal naturaleza. 
Ln dote ¿qué le dan? Ninguna cosa; 

Antes el mismo Rey con su riqueza 
La dota , y por quedar tan soberana , 
Se goza de tenerla por esposa. 

ÜBESA. — Cñneiüntn. 



¿Cuál música en la oreia suena al hombre, 
Cuál sonoroso, alegre ó dulce cauto 
Que le deleite y le enamore tanlo. 
Cuanto del buen Jesos el dulce nombre? 

i>nes solo imaginar, ó (]ue se nombre 
El nombre de Jesús glorioso y santo. 
El negro, escuro reino del espanto 
No tiene infernal fbria á quien no asombre. 

El nombre de Jesús da gloria al cielo. 
La tierra el aire de dulzura inflama, 

Y aplaca el mar y cesa la tormenta. 
Jesús es todo el bien, todo el consuelo, 

Y el cuerpo do este nombre se derrama 
Con Jesús vive el alma, y se sustenta. 

El 



6. 

Sagrado redentor y dulce esposo. 
Peregrino y supremo rey del cielo. 
Camino celestial, firme consuelo , 
Amado Salvador, Jesús gracioso : 

Prado ameno, apacible , üeleiloso , 
Fino rubi engastado, fuego en hielo. 
Divino amor paciente y santo celo. 
Dechado perrectisimo y (;loríoso. 

Muestra de amor y candad subida 
Diste, Señor, al mundo haciéndoos hombre. 
Tierra pobre y humilde á vos juntando. 

Venistes Hombre y Dios, amparo y vida , 
Nuestra vida y misería mejorando. 
Encierra tal grandeza tal renombre. 

JoAR Dus Rsacirc— Arle ppéticó etpttMoU,^ Salaaianea , 1591. 
Este soneto as retrdfrado, qjte §e lee ifaslmeota al derecho qao al 
nréi. 



44 



IVOUKKCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



Dulcísimo lesas, mi amor festina, 
. Festina, i\\ie por verte peno y maero ; 
Muero por ti, y aiini, mi amor, lo quiero, 
Quiérolo porque amor ¿ esto me iiicllita. 

Inclíname á decir, mi amor, camina. 
Camina mas que el gamo muy ligero , 
Ligero y sin tardarte, porque espero. 
Espero que esperando amor se aliña. 

Enfermo estoy de amdr y rouj sediento , 
Sediento como el ciervo fatigado, 
Fati)<ado de amor tengo mi pecho ; . 

Mi podio solo en verte está contento, 
Contento no hay sin ti « Jesús amado. 
Amado con amor fuerte y estrecho. 

Soneto eocadenado, qoe se baila en el Cancionero ie übed: 



8. 

Mucho ¿ la Majestad sagrada agrada 
Que atienda á quien está el cuidado dado, 
Que es el reino de acá prestado estado» 
Pues es al fln de la jornada nada. 

La silla real por afamada amada , 
El mas sublime, el mas pintado hado 
Se ve en sepulcro encarcelado, helado, 
Su gloria al Un por desechada echada. 

El que ve lo que acá se adquiere quiere , 
Y cuánto la mayor ventura tura , 
Mire que á reina tal splierra tierra. 

Y SI el aue ojos hoy tuviere, viere. 
Pondrá ¡oh mundo! en tu locura cura , 
Pues el que fia en bien de tierra yerra. 

Soneto en eco, del 'padre maestro nuT Lvis ob Lion , A las eie- 
quldis de la reina dofla Ana. 



9* 

Hermosa Virgen , si alabaros quiero 
Por hermosa , por vir{i(en , por prudente i 
Noble , humilde , magnánima y valiente , 
Pues que en todo á todas os prefiero , 

Miro á Judith , sangriento el blanco acero , 

Y clavando de Sisara la frente ; 

Fu orle á Jael , a Delbora elocuente , 

Y á la humilde Ester rendida á Asuero. 
La gracia de Abisag, y la dulzura 

De Abigail , que un rey venció con ella , 

Y de Raquel la candida hermosura ; 
Pero ninguna tuvo , Virgen bella , 

Después de ser mas santa, honesta y pura , 
Gozo de madre y honra de doncella. 

Lon OB Vbga. — Auto sacramental ,.£m üPtnturat del Ihmkre» 



10. 

Siguiendo va su natural porfía 
La ()iedra hasta el cenH'O que apetece ; 
El aire puro seca y humedece ; 
El fuego da calor, el agua enfria. 

La presencia del sol engendra el dia; 
Levanta el vuelo el ave , nada el pcce ; 
Anda todo animal , la planta crece ; 
La piedra imán levanta , el norte guia : 

Bufa el pesado buey, bala él cordero ; 
Conoce al dueño el can por el olfato; 
El caballo relincha , el león brama ; 

Todas las cosas con eterno fuero 
Siguen su natural; y el hombre ingrato 
No sigue el suyo, pues á Dios no ama. 



Alonso db Boiiu.u. — Nupo Júrdín de fiorei divinas. — Baexa, 



ífiJ7, 8. 



ii. 



Cualquier menesteroso representa 
La persona de Cristo soberano, 
Pues lo que da la escasa ó larga mano. 
Dios mismo lo recibe por su cuenta. 

Y Asi , su espada mostrará sangrienta 
Cuando mande á los orbes dar de' mano 
Contra el duro avariento, que inhuman 
Fué con su hambre , desnudez y afrenta 

Y como (*risto al pobre le concede 
Ser padre suyo, y en el mismo pobre 
liare que su persona y nombre cuud^e; 

Tan grande culpa es no dar quien pui 
Pan . vestido, calzado , plata ó cobre , 
Que es forzoso decir: perdone, padre. 

BOSILU. — J 



12. 

Que á la imagen do Dios formado seas 
Dueño de tres potencias inmortales, 

Y de las aves, peces y animales 

La tierra, el mar y el aire desposeas; 

Que masque el globo, en quien la vista 
Val^'as , y que á los brutos lev señales, 

Y que todos los astros celestiales 
Te rindan parias y su luz poseas; 

Hombre, todo eso es mucho; pero advh 
Que si tanto te honró el poder inmenso. 
No ha sido por tus ojos los bellidos; 

Pues Dios te dio esos dones tan subldc 
ConJa precisa carga de aquel censo 
De obedecer su ley basta la muerte. 



13. 

El labrador prudente y poderoso 
Viña costosa y regalada tiene , 
De cuya posesión gnsta y retiene 
Esmiiluio fértil de I ¡e^r precioso. 

M.is fuera <ie esu viña (si es curioso) 
De una pntiosa parra se previene. 
Porque un racimo desia le entretiene 
El gusto de extrane/as codicioso. 

La Iglesia es viña de quien Dios recoj 
En racimos de un justo y otro justo 
Es(iuilroo qíic al inlierno cansa espanto 

Mas hoy de una parrilla esquilma y ce 
En vez de parra, por cebar su gusto » 
Ebte racimo de Laurencio santo. 



14. 

Los preceptos de Cristo son caminos 
Que van á dar á la ciudad segura , 
Aunque al((un polvo en su cristiana an( 
Cobran de imperfección los jwrogriuos. 

Mas los consejos altos y divinos 
De estrecha rellüfion y do clausura * 
Son sendas por no puede el alma pura 
Ir como por espejos cristalinos. 

Por oslas pues Teresa y su grey santa 
Con pies descalzos van ganando preuda 
De que su amor en Dios los eterniza; 

Donde caminan con pureza tanta. 
Que no cogen mas polvo en estas sondí 
Que contemplar que son polvo y ceniza. 

1 



amioo del cielo Tan buscando 
06 qoe deste mundo andan huyendo, 
D le topan , y le van siguiendo, 
uieo quiere, le alcanza preguntando, 
ó i caballo Pablo , y fue YoTando ; 
isco,*coino pobre , a pié pidiendo, 
zarzas Benito fué rompiendo, 
piedras Esteban caminando, 
o detrás Teresa, y al instante, 
|)oderIos alcanzar, siguiólos, 
lé, con ser de á pié , gran caminante : 
orque do llegasen ellos solos , 
Mos que iban ya tan adelante » 
>fter descalzóse y alcanzólos. 

Kco, con de San Vicente de Avila. — Fiestas do la 
Uiaaaca & la beatiflcacíon de santa Teresa. — Saia- 



SONETOS. 

i 



46. 

ion enTidia , odiosos pensamientos, 
miento perverso, precio impuro, 
de sanare , angustias , miedo escuro, 
nas , armas , duros atamientos ; 
res de sangre y fariseos sedientos , 
del colegio mas seguro , 
IOS Cailsos, acusar perjuro, 
idas y látigos sangrientos; 
lor de PoDcio , temerarias voces , 
i sucias , grana y blanco velo , 
is i golpes , hiél , clavos atroces , 
roñes , ara infame , desconsuelo, 
, blasfemias de émulos feroces, 
roa pena y muerte al Rey del cielo. 

K AxAicoa. — Verjel de pientes dHfúuu. — Salaman- 



47. 

aena por el aire la armonía 
ical , y vuela por el viento 
iunfo en su real recibimiento 
na de los ángeles ,tf aria. 
:bese cielo y tierra de alegría , 
ra fiesta el alto firmamento, 
la al trono y mas gozoso asiento 
mpre lace aquel eterno dia. 
lemos también loores los mortales 
irgen Porisima ensalzada 
todo5 los coros celestiales; 
isos de tener tal abogada, 
ar puede remedio á nuestros males 
izamos la patria deseada. 

SLnsifo. 



49. 

Felicidad ni gusto asegurado 
Nunca en el mundo nadie lo ha tenido; 
Que es aparente bien, falso y fingido 
El que promete siempre y el que ha dado. 

Triste del que en él vive confiado, 

Y anda con su halago entretenido, 

Y mil veces dichoso el que ha sabido 
Qnedar en mal ajeno escarmentado. 

Solo podrá en la tierra procurarse 
Lo que nunca ha podido poseerse 
Con sobresalto ni desconfianza. 

Porque en ella las almas adornarse 
Con fe y obras podrán y disponerse 
A merecer la bienaventuranza. 

FiUT PzDfto DE Paduxa. —JardÍM etpUiíua!. 



20. 

Es Dios la original circunferencia 
De todas las esféricas figuras, 
Pues cercos , orbes , circuios y alturas 
En el centro se incluyen de su esencia. 

De este infinito centro de la ciencia 
Salen inmensas lineas de criaturas , 
Centellas vivas de las luces puras 
Do aquella inaccesible omnipotencia. 

Virgen, si es Dios el centro y el abismo 
De donde salen lineas tan extrañas , 

Y vuestro vientre á Dios incluve dentro. 
Vos sois centro del centro de Dios mismo, 

Y tanto , que al salir de esas entrañas, 
Se hizo linea Dios de vuestro centro. 

Boxu;u. —Nuevo jardín de floree dieinas. 



48. 

lo lo que el mundo llama cr loria 
i siervos de Dios nombre de pena , 
: es cosa imposible no ser pena 
priva de eterno bien y gloria, 
mal puede cuadrar nombre de gloria 
t qoe se pretende con tal pena , 
mor de perdelle damas pena 
seelle puede causar glpria. 
Dios tiene verdadera gloria 
mío prometida de una pena, 
ímpre fue á los justos dulce gloría. 
ue tan breve y limitada pena 
IOS asegura que una gloria, 
le miedo, sobresalto y pena. 

» PABUJLA.-J«r¿ts eqiiH/M/.-Hadrid, 1585, 4.* 



24. 

j Oh Virgen, de quien tiembla BercebCi 
Abscondioo en li^s Ídolos de Acaz ! 
Tú fuiste de la tierra arco de Paz, 
Por ser de gracia un celestial Pirú. 

Las almas justas enamoras Tu 
Mejor aue el fabuloso y vil Rapaz , 
Y el infierno se asombra de tu Faz, 
Cual niño simple de fingido Bu. 

Que si Eva, en constancia Cascabel, 
Dio fruta que de muerte fué el Crisol, 
Con mas anogo que flemoso Atún, 

Tú diste fruto dulce mas qoe Miel, 
Luciente mas que en gavias el Farol , 
Mas bello que Moisés entre el Betún. 

El mismo Bomilu en el tlUáo Huevp jardín, boja 407 yoelta, A 
quien an caballero de Baeza dio ios consonantes de este aooeto. 



22. 

Mi Dios, cuando tus obras considero. 
Te admiro mudo, atónito te adoro; 
Níno entre bestias afectando el lloro. 
Del cuchillo legal rendido al fuero ; 

De lobos preso á modo de cordero, 
A azotea desollado poro á poro , 
De juncos llena la cabeza de oro. 
Colgado entre ladrones de un madero ; 

Y al fin , sacramentado en pan sensible , 
De tus obras, compendio á la fe pura. 
Amor ostentas tanto incomprensible, 

Qne de tu sacra mística dulzura 
Ni cabe en él silencio lo indecible. 
Ni aun lo decible cabe en la criatura. 

Frít Ambrosio db u Roca t Sbrna, del orden del Carmen Calza, 
do. — Luz del tima para la hora de la mit^/e.— Madrid, 1728, S.' 



BOUAHCERO y aifCIONBRO SAGRADOS. 



93. 



be ti , muerto lesü, nace la Tida , 

9iie, mnriendo, á la muerte diste muerte, 
de tu amor nos vim> aquella muerte 
Que nos levanta á nueva j melor vida. 
Muerte mas venturosa que la vida. 
Pues libra al hombre de la eterna muerte * 

Y asi , major tesoro que tu muerte 
Nunca le tuvo ni tendrá la vida. 

Del sentido la vida me da muerte, 
Porque su muerte puede darme vida 
Que no tema las fuerzas de U muerte. 

Muriendo vivo, j muero estando en vida, 

Y estoytan deseoso desia moorte, 
Que por poder morir amo la vida. 

FsAT Piaao ai Padilu.— Jardi» espiritMi. 



24. 

Quien quisiere saber si es aprobada 
Una verdad que ¿ todo el mundo informa, 

8ue el verdadero amante se transforma 
n pura forma con la cosa amada, 
Mire aquella verdad en ti encerrada , 

aue al mundo puso nuevo ser y forma; 
iré aquella humildad que ansí reforma 
La libcrud v la altives pasada ; 

Mire el silencio j la pobreta santa» 
Seráfico Francisco , que te han dado 
La celestial y victoriosa palma. 

Veráte grande á par de cualquier planta , 
Veráte , como á firme enamorado. 
En tu Dios transformado cuerpo y alma. 

De Lortt Míldorado.— Al folio tSO ?.* dol J§réiñ etpirUuil é$ 



25. 

Muestra su ingenio el que es pintor curioso 
Cuando pinta al descuido una figura. 
Donde la traza, el arte y compostura 
Ningún velo le cubra artificioso. 

Vos, seráfico Padre , y vos hermoso 
Retrato de Jesús, sois la pintura 
Al desnudo pintada , en tal hechura, 
Que Dios nos muestra ser pintor famoso. 

Las sombras de ser mártir descubrlslps 
Tan lejos, en que estáis allá en el cielo 
En soberana silla colocado. 

Las colores , las llagas que tuvistes 
Tanto las suben , oue se admira el suelo, 
Y el pintor en la onra se ha pagado. 

Mmdii pi CiavARTU.— Soneto á isn Franelieo, Inserto il fo* 
UoS31 átlJür4inetpirUMÍáefir§f/ Pedro de Pad¡Ué. 



26. 

Francisco, ciqro santo humilde celo 
La silla mereció que fué perdida 
Del Ángel por soberbia , y concedida 
A la humilaad que penetraba el cielo. 

De penitencia espejo, que en el sucio 
La propia carne tuvo tan rendida, 

gue , admirando al demonio, fué vencida 
ntre la nieve y el rigor del hielo. 
¿Cuál merecer al vuestro llenr pudo? 
Pues Dios, no solamente os había dado 
Que , negándoos á vos, con la cruz fuerte 

Humilde le sigáis » pobre y desnudo ; 
Mas de sus santas llagas adornado , 
Porque le parezcáis en vida y muerte. 

De Lon ai Viga.— Al folio 131 del mismo Jardi» etpMiMét. 



27. 



Principe de la Iglesia militante , 
Piedra viva en que Cristo la ha fnndadc 
Pastor, á quien encarga su ganado 
Como el mas valeroso y vigilante ; 

Clavero celestial, mártir consunto, 
Humilde hasta en ser crucificado. 
Tesorero divino, á quien fué dado 
De vicario de Dios poder bastante. 

A todos en la fe te aventajaste, 

Y en péibllco, primero, á guíen seguist 
Por hijo de Dios vivo confesaste. 

El mayor de los Doce siempre fdiste; 

Y por el raro extremo con que amaste» 
El imperio del mundo mereciste. 

Fiat Pinto ni Padilu. — Ji 



La persona del Verbo, que engendran 
Fué del Eterno Padre, eternamente, 
Para el remedio de la mortal gente 
Bajó del alta olímpica morada ; 

Y de la Virgen, donde fué encerrada 
Con el si, tan humilde y obediente 
Saliendo, á la mortífera serpiente 
Quebrantó la cabeza levantada. 

Y solo á convertiros, Paulo santo , 
De las gentes maestro sin segundo» 
BaJó segunda vez Cristo del cielo. 

Queriendo en esto descubrir al mum 
Vaso escogido, que os estima tanto 
Solo á vos como á todos los del suelo. 



29. 

El claro sol sus rayos oscurece, 
En el templo se rompe el claro velo. 
Hiere una piedra en otra con gran dael 
La tierra con angustia se estremece; 

Desmaya el dia, la tiniebla crece» 
De tristeza se cubre el ancho cielo , 
Reina en todos piedad y desconsuelo 
Por su Criador inmenso que padece. 

Aprende ¡oh pecador! el sentimiento 
Debido e esta pasión , pues es causado 
Tal dolor con tu ciego atrevimiento. 

Ablanda con llorar tu pecho helado , 
Mira en la Cruz el largo rio sangriento, 
Pues te ha con su muerte libertado. 

El doetornoR Diego Gdtisrbez ni Gktina.— P#MJ 
tatreeepiiúdt de eeriot, en el «fio 1577. 



30. 

Hijo del trueno, rayo impetuoso 
Contra la turca gente poderosa; 
De la temida España belicosa 
Defensor y caudillo valeroso ; 

Caballero de Cristo, el mas flimoio. 
Cuya ilustre cabeza venturosa 
Adorna del martirio It preciosa 
Corona, con que triunfas victorioso; 

Entre los Doce del apostolado 
Que fuiste el primer mártir, es muy de 
Patrón nuestro, glorioso Santiago. 

Nuevo celestial Cid, que siendo mué: 
Por tu Dios y tu pueblo tan amado, 
Has hecho en sarracenos tanto estrago. 

Fiat Pcnto ni PAniu». — J* 



EOMiNCBRO Y CANCIONEBO SAGRADOS. 



Oh luK* donde fi la lux su \m le viea€t 
Yodara ciürídütl r^ae eJ müiido aclura, 
Amparo del ámp^nro que me ampara, 
Y bien del sumo Uieii i|ue niíis conviene ; 

Vulor de aquel valor que en wi cooUeae 
De todos el repaio, y los reparai; 
Tu cara , de ]os ángeles tan carat 
Me úé h pa^ que ^ú ¡i^t el cíelo liene. 

La brasa de tu amor que ai alma abrasa i 
La lUima que tu voz inspira y Ihma 
Me ?>uh3 do mí ser al ber divino. 

Qutí pueda yo. SííMor, de casa en casa, 
De ?ueio en vurlo Ir, ú(^ r^m^i en rama^ 
Adonde lu conlioo &&á coutino. 

Gticomo Stk^&TAE (Las obas dcj,— Llibo», 1^3^ 



43. 



40. 

Benigno, blando, fuerte y riguroso, 
Gi(^3Ute, euauo, rey esclarecido* 
En cuaJqnier nombre des los y apellido 
Te h:iUo para mf dulce y sabroso. 

¡ Qué betJígnOt qué manso y qn*^ piadofo. 
Qué blando en perdonarme ijiempre has sido, 
Qué fuerte contra quieo me ba destruido^ 
Qué bravo en mi defensa j animoso! 

Gigante de grandeza sin medJdii« 
Enano que por mi te b^is encogido, 
Y rey sobre los reyes poderoso. 

En todos estos nombres hallo vida; 
Gigante^ enano* rey eselirccido^ 
BenigQo, blando, fnerie ; riguroso. 

El iismo« 



4i, 

Contento, amor y paz, gloría y consuelo, 
Descanso y quietud del ¡ilma mia, 
Kefugjo, amparo, ardor» día I ce alegría, 
Eterno go7,o v bien de tierra y cielo ; 

Espejo, vida, luí, norte v modelo, 
Luceroi luna, sol y claro diá, 
Sabrosíi, ceíesiial, dnlcr armooía, 
Refugio y redención de los del suelo; 

Eterno, ínconmuiabíe. omuinoiente 
De gracia, de virtud y santo celo, 
Proíundo mar, inestimable fuente; 

Levántame, Señor, álzame el veto. 
Que vaya yo a gozar de tu corriente, 
Contento, amor y paz, gloria y consueto. 



El Ujjjio. 



42. 

Lefáotate y despierta, bombre dormido, 

Y mira de qoé tnasa estíis formado, 

Y entiende para qué fuiste crbdo, 

Y lodo lo oue en tf est:i contenidoi. 
Veráste liajo , falso v a l>a t i d o, 

;Y sobre lu estrellas fev:irttado, 
Sujeto & las miserias y al [ieo;ido, 
Al tormento, al hastio iü^tituldo* 

El uno barríinco^o, el otro llano, 
Te enseño aquí el camino de la gloria 

Y el mal despeñadero del inlieruo. 

La rienda del camino e^^tá cti tu mano. 
El uno te dar ¡i etenuí víetoria, 

Y el otro, dura muerte, llaulo eterno. 

El, MltM». 



Esposo y redentor det alma mía, 
jQué dulce sois, nué blando y qué amorosor^ 
Qué blando, qué oenigno y que piadoso. 
Qué lleno de consuelo y de alegría ! 

Por vos es de la muerte el agonía 
Descanso, quietud, gloria y reposo; 
El ml.^ero aligido muy go^nOSO 
Se TU con vuestra crní en companiíi. 

El yugo es amoroso, dulce y blando» 
El alma con lacar}j;a va ligera, 
Por ir bada su fia tria cammaodo. 

Ningún ind)a]o sifUite en la carrera. 
Porque le van n ven do y alentando 
Los aires de la díulce primavera, 

CuGOiia SitYtSTitB (Las obras de).^yslf)}i,|| 



44, 

El gran fabricador^ do bondad lleno. 
Que anduvo entre los liombrea disfr^iado* 
tlaUó un dibujo suyo no acubítdo, 
Do nunca pudo entrar s^uber ajeno. 

To mí) lid o de la masa y del terreno 
De donde el primer bombre fué formado. 
Mostró ser él aquel f»intor preciado 
Que híKo el gran retablo du^n^sceno* 

Escultor soberano, b lignra 
Que no acabaste tú, ¿ cuál otra mano 
Podría, sin ia tuya, reparalla? 

¿Quién pudo al ciego si no tú dar sanoT 
Y ei alma do üe ensucia tn ügnra, 
¿Cuál otro sí no tu sabrá UmpiaUa ? 

El Miito* 



45. 

Concede al sacerdote el Bey del cielo ^ 
Lfls llaves del poder y preeminencia ; 
El Hijo eterno, la divina sciencia, 
¥ el Espirito S-inlo, amor y celo. 

La Virgen, bu mil Jad pura en el suelo. 
El gran san Juau Bautista, penitencia. 
El mártir san Lorenzo, la paciencia, 

Y orando san Hieróuimo, consuelo» i 
El serálico santo en gran pobreza 

Nunca curar de cosa transitoria, 

Y san Miguel Arcángel, fortaleza. 
Los confesores en la fe, victoria, 

Cas vírgenes le dan santa limpieza, 

Y Dios por esto gracia, y después gloria 



46- 

kt $ACEntK)TE. 

Recibe Dios de Abel el sacrificio, 
Y el que bace Cain de si desecha ; 
El tino, por ser justo le aprovecba. 
El otro, le condena por su vicio. 

No quiere? que el puñal baga el oñclo. 
Aunque Abraham lo tenga en la derecba; 
La hija de ,iquel írran Jeplé sospecha 
Alguno que murió cu su deservicio. 

De donde se colige la limpieza, 
La reverencia y el cuidado y celo 
Que en semejante caso se requiere. 

No pompa vana para t^tnia alteza, 
Que el inmenso Señor de tierra y de\ú 
La f€ con obras al princifdo quiere. 

El. i»i' 






SONETOS. 



47. 

AL ALTAI. 

Las tgvas del dilavlo iban CMciendo, 
Los campos y tas tierras anegando. 
Los mismos mares se iban derramando, 
T el cielo mas y mas siempre lloviendo. 

El arca por tas ondas discurriendo, 
Us gentes medio muertas van nadando, 
T el sanio Palnarca consolando 
A aquellos que á su lado iban temiendo. 

Es arca nuestro aliar, es nave lirmo, 
T amparo en tas tormentas y mudanzas 
Qie el mar del mundo tiene cada día. 

Aquí asegura Dios las esperanzas, 
faciendo que en virtud mas se conlirme. 
Aquel que de U fe no se desvia. 

UaiOA. — Caneioneru. 



48. - 

Eterno Bey, Señor sin semejante, 
Ln que á tas tierras liega y las traspasa. 
Baced, pues vuestra mano no es escasa, 
Qae mi ánima á los cielos se levante. 

Fuente de todo bien, gloria abundante 
A quien poder ninguno pone tasa, 
Grandeza inmensa que á los cielos pasa. 
Llevad mi buen deseo siempre adelaiilp. 

Haced que tengan fin mis largos malos. 
Abismo profundísimo de bienes, 
O á lo menos que un poco se detengan. 

Has si ellos bien sufridos son rehenes 
O prendas, que se dan A los leales 
raa goar de vos, crezcan y vengan. 



El mismo. 



49. 

Señor del cielo, Padre poderoso. 
De quien ta historta sacra y la profana 
Coatiesao, como yo, qne de vos mana 
Li bienaventuranza y el reposo ; 

Tolved el rostro santo glorioso 
A Bi peoa cruel, fiera, inhumana, 
1 de esa mano santa de mañana 
le venga el bien, que ha dias no reposo. 

5aci oara serviros, si no fuera 
Tan dauo A tas bajezas v cuidados, 
Qoehanbechoy hacen siempre en mi manida. 

Vos« Padre celestial, antes que muera, 
la grande multitud de mis pecados 
mooadf y serA ta muerte vida. 

ELMhvn 



51. 

Con vuestro amor, es sabio el ignorante; 
Sin vuestro amor, es necio el mas prudente; 
Con vuestro amor, se absuelve el aelincuento; 
Sin vuestro amor, varia el mus constante. 

Con vuestro amor, el rudo es elegante ; 
Sin vuestro amor, culpable el inocente ; 
Con vuestro amor, festivo el displicente ; 
Sin vuestro amor, lo humilde es arrogante; 

Con vuestro amor, es claro el mas oscuro; 
Sin vuestro amor, es nada al que mas sobre; 
Con vuestro amor, es justo el mas iuico ; 

Sin vuestro amor, es torpe lo mas puro; 
Con vuestro amor, es rico el que es mas pobre; 
Sin vuestro amor, es pobre el que es mas rico. 

Don Baltasar Estazo, natural de Ebora, y eanónigo de b ielc- 
sia de Viseo; es na soneto al Amor Divino. Hállase en sos Poe» 
siat sacra* t impresas en Coimbra, por Diego Gómez Looreiro^ 
en 1604, en 4.* 



82. 

Si pan es lo que vemos, ¿cómo dura, 
Sin que comiendo del se nos acabe? 
Si Dios, ¿cómo en el gusto á pan nos sabe? 
Cómo de solo pan tiene figura ? 

Si pan, ¿cómo le adora la criatura? 
Si Dios, ¿cómo en tan chico espacio cabe? 
Si pan, ¿cómo por ciencia no se sabe? 
Si Dios, ¿cómo le come su hechura? 

Si pan, ¿cómo nos harta siendo poco? 
Si Dios es, ¿cómo puede ser partido? 
Si pan, ¿cómo en el alma hace tanto? 

Si Dios, ¿cómo le miro yo y le toco? 
Si pan, ¿cómo del cielo ha' descendí do? 
Si Dios, ¿cómo no muero yo de espanto? 

Faat Lcis DE Leom.— PamMo es/iaff^/. — Madrid, 1771,1. v. 



55. 

Al árbol de Vitoria está fijada 
La arpa de David, que no de Apolo, 
Resonando del uno al otro polo. 
Con tres clavijas de dolor templada. 

Haciendo estaba música acordada 
De siete voces que las canta él solo, 

Y oyéndolas Neptuiio, el Fuego, t^olo, 

Y la Tierra tembló de alborotada. 

El lamentable acento llegó al cielo; 

Y donde no se vio dolor ni llanto. 
Señales vimos de tristezu y duelo. 

Oyó una virgen el lloroso canto. 
Que es madre del dolor y del consuelo, 

Y en lágrimas buiíó su rostro santo. 

DoM Cristóbal de Villarroel.— F//)rrt deponías ihtttret i€ P#- 
áro Etpinottt, — Valladolid, 1603. — Y P amato español^ t v. 



80. 

DesDudo muere, si desnudo nace. 
Pobre nace Jesús, y pobre muere ; 
Porque enseriarnos con su ejemplo quiere 
Qoe la conformidad le satisface. 

Al frío lo mortal caduco yace. 
Silo viul pasible al hielo adquiere; 
Entrando al mundo el pedernal le hiere, | 

Saliendo de él el hierro le deshace. ¡ 

I En un establo roto y descubierto | 

i pastores y reyes no se esconde • 
T el pueblo en un madero le ve muerto ; 

Si el hombre á tantas senas no respondo, ! 

¿Qué espera de su loco desacierto. 
Pues la muerte á la vida corresponde? 

lal^a (^uo as Cemim, eaballero del orden de Calatran, - 
iteil de MadrM. ~ Tenn ᧠Cristo y Biscate del mundo, im- | 
BMca ladrid, por Calaliaa Barrio y Anfolo, en lUS, en A.\ 

:fcUl^T.- ^^^^ / 

iras. """""^ 



S4. 

En turquesadas nubes y celajes 
Están en los alcázares impirios. 
Con blancas hachas y con blancos cirios, 
Del sacro Dios los soberanos pajes. 

Humean de mil suertes y linajes. 
Entre amaranto y plateados lirios, 
Enciensos indios y pebetes sirios, 
Sobie alfombras de lazos y follajes. 

Por maulo el sol. la luna por chapines, 
Lli'gó la Virgen á la impirea sala 
(Visita que esperaba el cielo tanto): 

Echáronse á sus pies los scraünes. 
Cantáronle los ángeles la gala, 
Y sentóla á su lado el Verbo santo. 

Pedro de Espinosa. — Fhres de poetas ilustres, por el mismo 
recogidas. - Valladolid, 1603, en 4.' 



TOUÍi^CERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



6K. 



Conjnsta caas» y titalo os confino, 
Glorioso Cristóbal soberano, 
Nombre tan alto, siendo un hombre humano, 
Que por él os tuviesen por divino. 

Vos para el cielo hallastes el camino; 
Vos verdaderamente sois cristiano 
Adoptivo de Cristo y fiel hermano, 

Y vuestro nombre por su boca os vino. 
Y justamente con temor y espanto, 

Para que ¿ vos y á todo el mundo asombre, 
Esta pregunta al Redentor hecístes : 
tSisois niño, ¿cómo pesáis tanto? 

Y si sois Dios, ¿como venis hecho hombre t 
iValedme, Cristo!* y ese nombre hubistes. 

UasDi. — Cancionero. 



M. 

Después de haber con brazo belicoso 
Seguido ol bando del furor de Marte, 
Quiere seguir Ignacio otro estandarte 
Para salir en todos victoHoso. 

Hace el oficio de varón celoso, 
De fiel trompeta, y con industria y arte 
Publica el bando en una y otra parte, 
Y en breve junta un escuadrón lamosu. 

Pasa con esta escuadra haciendo alardi* 
Victorioso y triunfante por do quiera, 
Siendo Jesús el capitán y guia. 

Pues ¿cuál será el soldado tan cobarda 
Que no se asiente y siga ia bandiTa 
Con que rige lesos su compañía? 



El hisko. 



87. 

Mis manos, que la muerte á tantos dieron, 
Veslas en tu servicio diligentes ; 
Mis ojos tus pies bañan hechos fuentes, 
Que de mortal amor la causa fueron. 

Limpiante mis cabellos, que trajeron 
De si colgadas infinitas gentes; 
Ves á tus píes rendidas, obedientes 
Las gracias que rendir el mundo hicieron. 

Las gentes, más que piedra cndurtMMdüs, 
Vencí, y ¿no venceré tu gran clonieucia? 
Decía al buen Jesús la Magdalena. 

¡Oh grandezas del cielo nunca oídas, 

§ue da salud lo que antes dio dolencia, 
absuelve amor a ia que amor condena ! 

El mismo. 



Mujer llama i so madre coando espín 
Porque el nombre de madre regalado 
Ño la añada un puñal viendo clavado 
A su Hilo, y de Dios por quién 8us(»ira. 

Crucificado en sus tormentos mira 
A su primo, k quien siempre llamó Ama( 

Y el nombre de su madre que ha guaní 
Se le dice con voz que el cielo admira. 

Eva, siendo mujer, que no había sido 
Madre, su muerte ocasionó el pecado, 

Y en el árbol el leño á que esta asidu. 
Y porque la mujer ha restaurado 

Lo que solo mujer habia perdido, 
Mii^er la llama, y madre la ha prcslatlo. 

Et Hisao QUETEOO. — Urania, 



60. 

Oh dulces prendas, por mi bien torna 
Dulces y alc(;ros para el alma mía. 
Estando yo sin vos , ¿cómo vivía , 
Prendas del alto cielo derivadas? 

Mis culpas os perdieron, y apartadas. 
El alma, aunquc'animaba. no sentía : 
Sentía , pero no como debía , 
Que estaban sus potencias alteradas. 

Pues en un hora junto me llevastes 
Por mi todo nii bien cuando parlislcs , 
Y conocéis el mal que me dejastes , 

Si ya por la bondad de Dios vol vistes, 
No os apartéis del alma que sanastes. 
Porque no muera entre dolores tristes. 

SiBásriAif DI Córdoba. —La* obrot de Batean y Ge 
Divino), trasladadas en materias cristianas por Scba< 
doba ; Impreso en Zaragoza , en casa de Jaan Soler, 
libros janto al Peso de la harina , afio de 1577, en l: 
do, S97 hojas. 



68. 

Adán en paraíso, tos en boerto ; 
El puesto en honra, vos en agonia ; 
El duermo v vela mal su conipauia , 
La vuestra duerme, vos oráis despierto. 

El cometió el primero desconcierto. 
Vos concertastes nuestro primer día ; 
Cáliz bebéis que vuestro padre envía ; 
El come inobediente y vive muerto. 

El sudor de su rostro le sustenta, 
El del vuestro mantiene nuestra gloría ; 
Suya la culpa fué, vuestra la afrenta. 

£1 dejó horror, y vos dejáis memoria ; 
Aquel fué engaño ciego, y esta venta : 
¡Cuan diferente nos dejáis la historia! 

¡>úM Fnjutemro pr Qnmo r Viluoas. — Urania, musa ii. 



61. 

El cielo y tierra , y mas los elementos 
Se humilla II á esta gran señora mía ; 
1^ fuerza deste nombre de María 
Hace teml)Iar la cueva de tormentos. 

Ilumíllanse los ángeles atentos 
En ver su hermosura y su valia ; 
Todos le cantan himnos de alegría, 
Y todos en servir quedan contentos. 

Dichoso fué aquel día, punto y hora; 
También la tierra donde nacer quiso 
Maria , que es del cielo emperadora. 

Por ella nuestra vida se mejora. 
Por ella nos darán el paraíso , 
Si nuestro amor su nombre sacro honor 

El mismo Góbdoi 



62. 

Quien en loarte, Vir^^en, tiene olvido, 
Merece ser de todos olvidado, 

Y aquel ()ue tu loor ha celchrudo 
Avívele tu gracia su sentido. 

Kl mar de tu grandeza es conocido 
Habiéndote por madre Dios tomado, 

Y al verdadero y lírme enamorado 
Aquesto solo baste ser sabido. 

Si fueron tus entrañas deificadas. 
Do fué encerrado aquel que Jas crió. 
Limpísimas debieron ser criadas. 

Que si hombres quieren limpias sus n 
Limpísima será la que tomó 
Quien almas hace bienaventuradas. 

Eli VIS» 



S0i\KTOS, 



m 



63. 



A 

C- 

Oarin ^11 hi|ti á 111 tirria . » , 

t-I - * ' -- - - -í 



64. 

AqMel BriiúT ú t]tnf*n í'l m^i*^:^*}o 
ni$i^ ;:tcutia» 









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nrf'ívciil:*. 



Kl «JSIIC». 



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£l uumo. 



66. 

h I ida. 

\ iicia. 

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Eu .-. 

ÜQ»aqtt«J qtie ooii su Mugre iiira | cun. 



ti litia . 



67. 

Y k ver los posos por ilo m^.^ Im tralJa^ 



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C(^Rik«ü,^ 


Stíñcta L^ d« Gartltito, 



68. 

Y ii ver tu<i puíios por dandi? lit* venltlu* 
Me pRp:nitJ^.i ife i]ne uu íiomlire lan p^rUldo 
A roiituTr sn cnor h»y;i Ikgiiili}. 

OKintlu miro los nüo^ qiti^ ha patada 
L:i itivUiá m7on pní-<^tri fti ulvídu, 
Th-i. .■■•.' ..,,., i.,j .L.i ,.;,.,ir, 1,.. ;-:^o 

FiüJo ;it dc'itil hí!o Úíí Iá viUit, « 
Kí tani!? coiiofido d4>sí?fi!íítfio; 

Miis de tu 1 11/, mi osn; ' ' "■—'»'<, ^ 
ni moriíimo tnUf*rlo H m), 

VueHe i U pairiii, la r;» ' ^ • 



/a; 



A don de finiera que - 
HuMan, Scfnir, nm oj<> 
Si mirr ' ' ■ ' . ■ ..K 

Con V! jlj|i€.in- 

Sí u r . l: implican 

Eu ianla v;irit-dtidf n;ilut'3k't^ 
Los fiiueMni i'i pfidí*r cotila desUcn 



Que sus di\ 
Si el m-n . 



-^ih'nitic:»!!. 

• I íiiríi nirtlitaadci * 

.r;.>i I.. 

t adoru-iít, 

ji\ viendo 

j».iiuio; 
litio. 



70. 



uendQ 



dof 

I contiendo 

'lo, 
iicnicIoT 



Y hoy Cristo le* responde í*n SüCPáutcnio : 

tCuígUiJi 1^1 puíi , ^ ^1 tuf^iuo üío^ Ytitflcnlü, 

El vtiio*— l't, i<t- 



S4 



BOMANGERO Y CANCrONfiRO SAGRADOS. 



71. 



¡Oh engiño de los hombres , vida breve, 
Loca ambición al aire vago asida. 
Pues el que mas se acerca k la partida , 
Has condado de quedar se atreve! 

¡ Oh flor al hielo! Oh rama al viento leve I 
Lejos del tronco, si en llamarte vida , 
Tú misma estás diciendo que eres ida , 
¿Que vanidad tu pensamiento mueve? 

Dos partes tu mortal sugeto encierra : 
Una, que te derriba al bajo suelo , 
y otra, que de la tierra te destierra : 

Tü juzga de las dos el mejor celo : 
Si el cuerpo quiere ser tierra en ia tierra , 
£1 alma quiere ser cielo en el cielo. 

Lora DI T16A. — IUmm «ocf «f .— 1658, soneto 72. 



7Í/ 

¡Oh vida de mi vida, Cristo santo! 
¿Adonde voy de tu hermosura huyendo? 
¿Cómo es posible que tu rostro orondo , 
tíue me mira bafiaao en sangre y llanto? 

A mi mismo me doy confuso espanto 
De ver que me conozco y no me enmiendo ; 
Ya el ángel de mi guarda esta diciendo 
Que me avergüence de ofenderle tanto. 

Deten con esas manos los perdidos 
Pasos, mi dulce amor ; mas ¿de qué suerte 
Las pide quien las clava con lus suyas? 

¡ Ay, Dios! 1 Adonde estaban mis sentidos , 

aue las espaldas pude yo volverle, 
irando en una cruz por mi las tuyas? 

El misio. — Id., id., soneto 73. 



73. 

Hombre mortal mis padresme engendraron, 
Aire común y luz los cielos dieron , 

Y mi primera voz lágrimas fueron, 
Que asi los revés en el mundo entraron. 

La tierra v la miseria me abrazaron. 
Paños, no piel ó pluma, me envolvieron ; 
Por huésped de la vida me escribieron , 

Y las horas y pasos me contaron. 
Asi voy prosiguiendo la jornada 

A la inmortalidad el alma asida , 

Que el cuerpo es nada, y no pretende nada. 

Un principio y un fin tiene la vida , 
Porque de todos es igual la entrada, 

Y conforme la entrada es la salida. 

El msiio. — Id., id., soneto 48. 



74. 

Cuando lo que he de ser me considero , 
iCómo de mi bajeza me levanto? 
Y si de imaginarme tal me espanto , 
¿Por qué me desvanezco y me pretiero? 

¿Qué solicito, qué pretendo y quiero. 
Siendo guerra el vivir, y el nacer llanto? 
¿Por qué este polvo vil estimo en tanto, 
Si del tan presto dividirme espero? 

Si en casa que se deja nadie gasta , 
Pues pierde lo que en ella se reparte, 
¿Qué loco engaño mi quietud contrasta? 

vida breve y mortal , dejad el arte , 
lae á quien se ha partir tan presto, basta 

o necesario eo tanto que se parte. 

El iosho.— Id., iá^ soneto U. 



78. 



¿Cómo podré, Señor, querer querer 
Cuanto deseo por poder serviros. 
Qué lágrimas , que afectos, qué suspir 
Derramaré, tendré, daré por veros? 

¿Qué requiebros diré para moveros, 
Y de tantas ofensas divertiros? 
¿Cómo podrá mi alma recibiros. 
Siendo tan imposible mereceros? 

Cómo las tiernas quejas que os envic 
Podrán, Jesús dulcisimo, obligaros? 
Mas ¿qué os pregunto yo ? ¡Que desvar 

Amaros quiero ya , no preguntaros , 
Porque el modo de amaros, Jesús mió 
Bernardo dice que es sin modo amaros 

Lopí DI Viga. — Rimat sacriu.^ 1(m8, 



76. 

Dios mió , sin amor ¿ quién pasará ? 
Algo ha de amar quien hombre ai fin n 
Tres cosas que tú dices hallo yo , 
En que todo el amor resuelto está. 

Amarte á ti, cualquiera lo dirá : 
¿Qué scila, qué indio bárbaro no amó 
Al Dios que le sustenta y le crió 

Y el aire que respira y luz le da? 
Pues al amigo en ley de amor se ve , 

Í Tengo de amar al enemigo? Si , 
|ue pues que tú lo mandas, justo fué. 
Dichoso aquel, mi Dios, que te ama 
En ti al amigo con honesta fe , 

Y al enemigo por amor de ti. 

ElmIsmo. — Id., id., 



77. 

Nuevo ser, nueva vida, aliento nuevo 
Sefíor, os debo ya, pues reducida 
Mi vida á vos es otra nueva vida , 
De tal manera , que me hacéis de nueve 

De nuevo el alma destn vida os debo, 
Aquella con la sanare redimida, 
Y esta con la piedad , pues de perdida 
Al resplandor de la verdad la llevo. 

Nada era ya la vida , que apartada 
Se vio do vos , Señor : ¡ qué triste esta¿ 
Luego ha sido otra vez de vos criada. 

De la nada , Señor, me habéis sacado 
A nuevo ser ; que si el pecado es nada, 
En nada me volví por el pecado. 

El II15II0. — Id., id., s 



78. 

¿Cómo imaginaré que habrás oído , 
Señor del cíelo , mi oración tan fría , 
Si la lengua remedio te pedia, 

Y hnel{xa el corazón de estar herido? 
Tú, S(>ñor , á quien nada es escondidí 

Niega á mi voluntad lo que quería , 

Y Iki/. lo (jue mas conviene al alma mia. 
Lo que pidii la boca y no el sentido. 

Tener piodad de un corazón contrito 

Y guiar ¡il que admite ser guiado , 
Como es (¡uc cabe en hombres ¡Padre eti 

Desalar al que quiere ser atado , 

Y sacarle por fuerza del infierno. 
Toca á vuestro poder, que es infinito. 

FcLiM MiT(ilMitfi tf«}, impresas por el mismo.- 
1586, ea».' 



SONETOS, 



79. 

II bendita , que del alto cíelo 
r tan grande número de errores 
mos los hombres por amores 
osas mas viles de este suelo. 
. Señora , invoco por consuelo 
mas malo de los pecadores, 
anto los pecados son mayores 
j( después mayor el desconsuelo. 
J toda pasión en mi arraigada 
lábito viejo revestida, 
os que por vos me sea alcanzada. 
I hábito nuevo, nueva vida ; 
iQié á María, derramada, 
ime mas agora convertida. 

SICT. —{Riwus de.) — Tarragona, 1586, en 8.* 



is TOS, Virgen santa ▼ escogida, 
que rige el estrellaao velo, 
ampoco vos el mismo cielo, 
, sol, ó estrella conocida. 
5 tampoco vos la misma vida , 
1 de ligero y presto vuelo, 
» cosji alguna acá del suelo , 
> bella que sea y mas lucida. 
lo que no sois, porque deciros 
sois, imposible me parece ; 
's reservado tal tesoro. 
H que solo pudo produciros, 
toila esta máquina obedece, 
ecir de vos bocados de oro. 

r Alt.iro DI HiRojosA T Carvajal. —Lihro de la 
ic imita iñ¿¿, coo otras varías obias á lo divino. 



83. 

Si culpa el concebir, nacer tormento. 
Guerra al vivir, la muerte Qn humano. 
Si después de hombre, tierra y vil gusano, 

Y después de gusano , polvo y viento; 
Si viento, nada, y nada el fundamento, 

Flor la hermosura, la ambición tirano, 
La fama y gloria pensamiento vano , 

Y vano cuanto piensa el pensamiento. 
¿Quién anda en este mar para anegarse? 

Á De qué sirve en quimeras sumergirse, 
Ni pensar otra cosa que en salvarse? 

De qué sirve eslimarse y preferirse, 
ñuscar memoria habiendo de olvidarse, 

Y edificar habiendo de partirse? 

Lope de Veca Carpió. —Colección de obras saellas.— Madrid, 
1778, en i.", t xvi, pig. 100. 



81. 

será de vuestro sacro aliento 
D, Señor, el barro mió? 

1 polvo fiar mojado y frío 

' leve ceniza en guarda al viento, 
superior, que puro movimiento 
n ardor, á quien el peso impío 
tierra mortal no apague el nrio, 
fnerzos á su ilustre asiento? 
d este escondido soplo aguarda, 
mi se halla duramente atado 
el postrer desmayo se difiere. 
ntre tanta oposición dejado 
e vos , mi eterno fin no tarda, 
breve fuego aun sin contrarios mucre. 

RioJA. — Poetiéi iMéditat, — Madrid, 1797, en 8.' 



84, 

A sa Teresa Cristo en visión clara, 
Que no sufrió ni trasparente velo, 
« Si no hubiera criado, esposa, el cielo. 
Para ti sola, dijo, le criara». 

Si corresponde estimación tan rara. 
Oh Virgen, al fervor de vuestro celo. 
Cual para unión, ó cual felice vuelo 
De absorto serafín se le compara ; 

Si á sola vos. y solo en vuestras bodas 
Se os da por dote el ámbito glorioso 
Que fué a las almas justas dedicado. 

Decid, si alli nos muestra el sacro Ksposo 
Que, «unque las ama en exquisito grado. 
Ha puesto en vos el mérito de todas. 

I Doctor DON Bartolomé Leonardo pe Arcensoli. —Las Rimas 
I que se lian podido recoger de Lcpercio y del doctor Bautoloiá 
Leonardo de Argbnsola, etc.— Zaragoxa, 1634, en i* 



82. 

busco, ciego yo, con tan mortales 
sas bascas?— ¿Pienso que podria 
erlased inmensa mía 
de aquestos bienes, diré, 6 males? 
i ya , no probé cuan desigu::Ies 
aquello precioso, que olrrcia 
imente hiTmosa flor, que el día 
lescubridor de engafjus tales? 
mos ya , paremos! que el sosiego 
aquel un bien que sin mudanza 
've todo, al fin hallar podremos. 
av ! que cuando verlo pienso , y llego 
irlo , me deslumhra, y sin tardanza 
yo pasa, y ciegos le perdemos. 

'ja M llcDt4!io. — ^emeHo9 de amor de don Pedro 
laradra, con otras diveisas rimas de noa Fran- 
ikMO. — Palermo, 1697. 



85. 

Pender de un leño traspasado el pecho 
Y de espinas clavadas ambas sienes. 
Dar tus mortales penas en rehenes 
De nuestra gloria , bien fué heroico hecho. 

Pero mas fué nacer en tanto estrecho. 
Donde para mostrar en nuestros bienes 
Adonde bajas y de donde vienes, 
rso quiere un portalitlo tener techo. 

¡No fué esta mas hazaña, oh gran Dios mío ! 
Del tiempo por haber la helada ofensa 
Vencido en tierna edad con pecho fuerte. 

(Que mas fué sudar sangre que haber frío); 
Sino porque hay distancia mas inmensa 
De Dios á hombre que de hombre á muerte. 

Don Luis deGóncora. — T. ii de sos obras, comentadas por djn 
García de Salcedo Coronel.— Madrid, 16i5, en 4.* 



86. 

¿Devisase ell altar?— Ya se divisa. 
¿Tiene aquel mas riqueza?— ¿Mas? Ni aun tanta. 
¿La santa está galana?— Está que espanta. 
¿Quién mos dirá quién es?— Su propia misa. 

¿La misa miesma?— Sí.— iDequé es la risa? 
; ¡labran las misas ?— Habrá el que las cauta. 
Ora mentó á Teresa. —Esa es la santa, 
i'uos ¿quién avisa dello?— El Papa avisa. 

Y en fin, ¿qué diz el Papa?— Que es Teresa. 
:Teresa de Jesús?— Ese es su nombre. 
La que hilé carmenísta? — O carmenisto. 

¿Priesa se dio á ser santa?— Díóse priesa. 
Veras se dio.— ¿Deque Wotíiis , \í,\ieii\v^TOíü\^*\ 



bi 



KOMK^^ERO Y CANCIONhnO SAGUADOS. 



Y aun habrado también. ¡Válasmo, Cristo! 
Ved si excuso el llorap.— Niaunyo lo excuso. 
¿No lloráis vos también?— Si quiero, suso. 

Arómio.-- Coloquio entredós labradores qae prescneiabnn las 
fiestas qae se celebraban eu Salamanca á la bcaUAcaciou de la 
beata María Teresa de Jesas.— Delacloo de ella, etc., pubiirada por 
don Fernando Manriqae de Lo^an. — Salananca, 1615, en 4.* 



í 



87. 

Esa grandeza que mirando estaba 

ÉNo es maravilla octava en la grandotí? 
lien lo entiende voacó ; la menor pieza 
Es de la tierra maravilla octava. 
Quien la grandeza de esta fiesta alalia 
Con qué podrá alal)ar tanta riqueza 1 
^on decir que la fiesta do hoy empieza 
De do la fiesta mas soleue acaba. 

Pues ¿ha visto voacó solencs fiestas? 
Las de un emperador y de dos papas, 
Y las fiestas Je un santo ó dos be visto. 
fi á todas juntas se aventajan estaz»? 
Ya cuantas hay v ha habido eu nuestros niupas. 
¿A todas juntas? Si, por Jesucristo. 

De la cuestión desisto 
Porque no juré mas. No juré, amigo, 
Que á Dios di por autor, no por testigo. 

An()nimo. — Parece de Cervantes 6 de alguno que se propu o 
Imitarle. Este coloquio se sopone entre dos soldados que Athuí'- 
ron á dichas fiestas. 



88. 

Recuerda, oh pecador, si estás durmiendo. 
Verás tu Redentor crucificado ; 
Verásle una lanzada en el costado, 
Por do su santa sangre está >*ertiendo. 

Verás y entenderás lo que diciendo 
Está á aquel buen ladrón, que está á su 1;ulu; 
Verás todo su cuerpo ensangrentado; 
Verásle aquesto y mas por ti sufriendo. 

De do conoscerás lo que sentía 
Su dolorosa madre, que allí estaba: 
aMujcr, mira á tu hijo, » le decía; 

Juan Evangelista, replicaba, 
{Mostrando el grande amor que le tenia, 
Y á la Virgen también le encomendaba. 

UBUk.—Caneioneío. 



89. 

Canta, lengua, el misterio consagrado 
Del glorioso cuerpo y sangre pura 
Que el Criador .convida á su criatura, 
Donde come á su Dios el convidado. 

Para solos nosotros encarnado. 
Para nosotros dado del altura. 
Nacido sin abrirse la clausura 
Del vientre virginal do fué encerrado. 

En la postrera y ultimada cena 
El Verbo y sus discípulos estando. 
Les partió con sus manos la comida. 

La lev en todo ejecutada v llena. 
En su divino cuerpo transformando 
El pan, y en sangre el vino por bebida. 



90. 



Cristo , Jesús , escudo á nuestra mucí 
Camino cierto, la verdad y vida. 
Después de haber en trabajosa vida 
Al Padre satisfecho con su muerte. 

Del hombre enfermo reservóla rauei 
Y para mayor gloria de su vida, 
Fundó su casa en este pan de vida 
Por quedarse con él hasta la muerte. 

Si en esta mesa puesta de tu vida 
Quieres, hombre, matar tu hambre y m\ 
Limpia del alma la asquerosa vida ; 

Que si sabe tu vida en cosa á muerte, 
Pensando que á tu muerte d<'\s la vida. 
Sacarás desta vida eterna muerte. 

UlEDA.— Cl 



91. 

Aquel vellón que nunca se mojaba, 
Kstaiidü el campo en puraa^ua bañado, 
Kl si'r vos engendrada sin pecado, 
Vir^tMi» madre de Dios representaba. 

Y cuando el aguí todo lo bañaba. 
Enjuto el bampo, es un significado 
Del bien, que no cabiendo en lo criado. 
Un sí en vuestras entrañas lo encerraba 

rué la zarza también señal que fuiste. 
Tan perfecta, que no os igualan santos 
Ni espíritus angélicos tanip«)co: 

Pues ser virgen ymadremerecistes. 
Alaben os sin fin. por bienes tantos 
Los ángeles y Dios, que el hombre es p 



El vifxo. 



92. 

Ensilla, Sancho amigo, á Rocinante, 
Dame la lanza v yelmo deMambrino, 
Acomoda la alforja en el pollino, 

Y el bálsamo precioso pon delante. 
Pues Dios me hizo caballero andante. 

Hoy desfiícer un tuerto determino. 
Que face á una doncella un inalandrino 
Javan desaforado y cruel gigante. 
Dice <iue fué su esclava esta doncella, 

Y miente. Pues sé yo que cuando él dio 
Ella deshi/.o á coces su cabeza, 

A míTue l(rt'a. Sancho, el defendella. 
Pues soy su caballero, y voto hice 
De defender su or¡^;¡nal pureza. 

Subió con ligereza, 

Y tomando su yelmo, escudo v lanza. 
Lo siguió su escudero Sancho' Panza. 

1^1 padre raír Dern4Rdodb CÁnnF.NA», monje basilir 
do las Ocstas que la Corratiia de sacciulotes de San P 
cula celebró, en su parroquial iglesia de Sevilla, ü la P 
ccprlou de la Virgen, nuestra seflüra", con clcslainlo 
su inmunidad y limpieza , etc., por el licenciado d< 
de Luque Fajardo, redor del colegio de la misma di 
lia, 16IC, en V _" 

9o. 

Ceniza espiritada , vil mistura, 
Hombre de polvo y lágrimas formado, 
A la miseria misma subjelado, 
¿De qué te ensoberbeces, vilcriatura? 

Deshaz la rueda, abaja tú locura. 
Vomita el aire deque estás hinchado, 
Que un poco de polvo eres, que hollado 
Serás mai*iana en la sepultura. 

Y el cuerpo delirado que regalas. 
Cuanto locuras mas, mas él te atiza, 

Y esos tus ojos que le engañan tanto, 
Tus vanos pensamientos y tus galas. 

Tú y ello y cnanto tienes sois ceniza. 
Basura y podrición, lloro y quebranto. 



SONETOS. 



5S 



94. 



AL «JtCtt. CP5T«)DrO« 



A VOS, iog^l, <j 
^r elytixiioS<.'aru 
Caniln 

I 

f'v, . 



('ftipT^ a tn i lado, 



lina 

íriiliJtUK 

V mi defensa, 

■Vi 

iiber vídorbí 
'>nsa 



93, 

Tin, bübíiTidose JoTuTo, 



! conrüiiduio, 
: cubillo 

[liíl, 

i^kl tíos TPticia 

,ft, b:»v tii*>iJícííia» 

'i iliscH lililí 

lupa 



^^ líe 1577, 



r 


96. 


F 


SOirro DE FtíKTTETCIA. 




i"íü de ¥ícíos abrevado , 


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tn el p^iío dcíí nitln : 


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97. 


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•o^rro if mmoTi kut i»KroTA. 


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V .nlt» lili, do rl sol hprmoío 


Tom3 }« 


mf-ir?^ , V fn fnn.i y ¡ri^ íHtrelbs : 


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Tontoso 


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li:*s, 


L 


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1^ 


'» Iriiciuuso, 




P;tdrt* inmenso , 


^ 


ido; 


^'. 


i'ia. 


f 11 i>i 


•s 


P^*f ku; 


. ; . .]ia< 




EH(Mo,-^IÍjd* 



98. 

rJI i4 KATIf IHAD DE CftISrO* 

Lji5 pti!mAs de h íériíl rdumea 
Mas f^ue cedros dd Ltbatio li»n crecido; 
Ejiírcitírs del cieio luiii paroi^ido 
En vaile , ca monte , <*n píiíco y en tidra. 

La noche mas q ' ' ''^ ' -- T^a» 
y eu el atrtí esb^ lo : — 

• Id, fiíísiores* af ^ ido; 

iVed ul que cielo jr ií»-Trj ^«^íiui ea. • 

Aprie^ia vieiieit , y tk fíi'thlem llegadas» 
r ■ ' ' ' , , if o 

|: ui^. 

/. j . Si:UlOS 

Al sacro santo 5' H oro, 

Al podcrosL» ItiíiH, i íj4* 



i ROESTRA !^E^ont l»rt AtftA. 

Sosegarlo ejf :V t'í míf* selvas y prados ; 
La bojí y fí" ■ * nmestra al t'ldo; 

La noclie ^ i !o apriesa el velo , 

Sus e.lt' ''^^ ■"■-■ ■* "'"'-rs. 

■ lo: 

i'S ra 5 OS colorados í 
i otro sol Días puro de (H'cideule 
Veis donde asoma sorenundoel día. 
La íiuá^eD orierdal descolorando ; 

Y dijo t Eieroa luz sola y ardiente. 
Sufrió en p&t la liermosurA naia , 
Que mas clara que f o se ¥m mosiraudo. 

El iiiio. — Id,, Oí. 



Scii, 

De Til. 

11 

L 



100, 

De jer^ está Tesiido el claro día ; 

Lulo 8C poRtí f\ cielo sempiterno; 
Ya deja Pobo el e:irro y su f^obieruo. 
Que la pírttrrr tinfebla lo vencía. 

Toíl :» goío y alegría , 

t>e Ir i r pí>re cb m he ron , 

POFípM >U K,r\.::^*Í\ SU DÍOS CtPmO, 

Eü eruT. por el bu mano padecía. 

¿Qtiaí:.r'd HÍ tan líraide le ba mostrado » 
Mounr I íie gran rf oombrc, 

A ihv -oro á qniir*ii tp oft'iidef 

:=■ _ . - : . ■ - • ,ía: 

i»re 



iOI. 
1 u nEStmitECCio^ del be^or. 

Levanta * hombre mortnl . e^ii» despierto , 
M^idruiTn A ver tu lun, y lu alefrro 

Ardías íTM- .-1.'- "^ .•■.»' - I í-ría 

El din 1 = u^, 

Xhb- ■' ■ H'i'ió, 

Y arjucl ^ipuk'io niiiv** vü pietli-;» irla; 
Tues mir^ la f^rnu liitnlirc* al terciar día» 
La vid I ' ) de^enhíerlo. 

ha I i j en b muerta , 

Y cu ^ .1 

Sobei I ib unida. 

Ay* i temeroio» 

floy ll4Dí:i cuii l^rami.lo el leonfueri*» 
Para mostrar quo c3 OÍOS en éane vida, 

£l iuhv. -Il^íd. 



KOHKKOERO y aNCIONERO SAGRADOS. 



102. 



DB ASCEIfSIOICE DOVIMI. 

De vestido inmorial resplandeciente , 
Presentes las amadas compafiias , 
Cumplidos ya dos veces veinte días 
De su resurrección santa, excelente; 

Sobre el cielo del cielo en el Oriente, 
Entre coros de inmensas alegrias. 
Se sube el Hncedor de bierarquias 
A la diestra del Padre omnipotente. 

Del inlicrno despojos ricos lleva ; 
Mas sin comparación mas altos dones 
Nos da con el Espirita muy Santo. 

Regocíjese el mundo desta nueva , 
Levántense las armas y pendones 
De quien ba levantado el hombre tanto. 

RAMiau Pacax. — Floretíé di vorU p9iiio,~ Valencia, etc. 



i06. 



Vi que en an templo estaba eontemplai 
Un padre religioso , y que advertía 
Oue muchas calaveras que alli babia 
bstaban nuestra muerte denunciando. 

Quisiera yo saber el cómo y cuándo ' 
Había de ser la hora de la mia ; 
Y asi , con aflicion y gran porfía 
Llegui^me al religioso preguntando : 

¿Sabráme dar salida , reverendo . 
Del fin y cómo y cuando de mi vida? 
Miróme, y respondióme sonriendo : 

De cosa que á todo hombre está escond 
Te estás (y me preguntas) afligiendo. 
Quien puede dar (donde no la bay) salida. 

Baltasab de Alcízab. — PoesUu M> 



103. 

VIDA T COSTUMBRES DE NUESTRA SKAoRA, COlf FORME 
SAll BP VARIO. 

Vistió la humilde Virgen lino y lana. 
Honró en su esudo al grande y al pequeño. 
Ira , cólera ó risa , ni por sueño 
Mostró tener, ni turbación humana. 

De estatura de cuerpo fué mediana, 
Rubio el cabello , el color trigueño, 
Afilada narii, rostro aguileno , 
Cifrado en él un alma humilde v llana. 

Los ojos verdes de color de oliva , 
La ceja negra, arqueada, hermosa. 
La vista santa, penetrante y viva. 

Labios y boca de purpúrea rosa. 
Con gracia en las palabras excesiva. 
Representando á Dios en cualquier cosa. 
Andiiís Rit di Artuda.— iNtofiM, Bpitramat deArUmidoro. 
Zaragoza, 1645, en 4.* 

104. 

LOS QUIRCB MISTERIOS DEL ROSARIO. 

Cuando á Maria el Ángel la saluda , 

Y ella visita á Elisabet, su prima ; 
Cuando pare al que cielo y mundo animn , 

Y cuando ordena Dios que al templo acudn; 
Cuando Cristo en el huerto sangre suda , 

El azote y corona le lastima ; 

Cuando el sagrado leño se echa encima, 

Y pasa muerte tan acerba y cruda ; . 
Cuando con triunfo y gloria resucita , 

Sube á los cielos, y á su Iglesia santa 
El Espíritu Santo la visita ; 
Cuando llama á Maria sacrosanta 

Y la corona con aplauso , y grita 
Para siempre sin un la Iglesia canta. 

RlTDlARTlSaA.-Id., id. 



107. 

k U SE5Í0RA COlf STAlfZA MARÍA DI EIBBRA. 

Elige en el ejemplo y en la vida 
Imitación de virginal pureza. 
Por quien la flor que aa naturaleza 
No se vio salteada ni ofendida. 

Hállente siempre á la virtud asida, 
Y asentando en tu alma su pureza , 
Ofrecerás el cuerpo á la aspereza. 
Para venir á orar mas encendida. 

Estima el nombre sin i^ual que tienes 
De esposa del Señor; no lo profanes 
Con vanidad , olvido y menosprecio. 

Sujeta á la humildad entrambas simes. 
Porque humillada y obediente ganes 
Tálamo santo de tu amor en precio. 

Don Lni8 de Ribera.— Sa^raJa« porxiM.— Sevilla, pni 
Hidalgo, 16l!í, en 4."— Este soneto dedicado á 8*u herma 
profesa en el habito de la Concepción, y los siguientes h 
mero 193 InelnsiTe, son del citado autor, y forman la m 
de dicho voldmen. 



108. 

Venga el poder de mil emperadores 
Y crie una hormiga de no nada. 
No basta su poder ; pues sea ensalzada 
La gloria del Señor de los señores. 

Que esta hermosa máquina en que mores 
Con sofá su palabra fué creada. 
Tu cuerpo y alma de razón dotada 
Con que le comprendas y le adores. 

Quien da al cielo contraríos movimientos 
Quien hace que la paz no sea rompida 
De cuatro tan contraríos elementos. 

Como del mar la tierra no es sorbida , 
O quien nos la sustenta sin cimientos , 
Quien pueda dar (donde no la hay) salida. 

IUltasar pe AickUK,'-^ PouUu JfS. reeofitadoi de varios: en 
eJíÉodei577. 



108. 

Del ciego error de la pasada vida 
Salgo á puerto de nuevos desengaños : 
Segui mi antojo y conocí mis dan )>i. 
Enferma la razón, mas no perdida. 

Resisto la costumbre envejecida 
Que sabe despeñarme en los en;;:uio8, 
Que por mi mal amó tiempos y anos. 
Pasados en deshonra conocida. 

Y en tanto vituperio como ofrece 
El muerto fuego , que las (gentes vieron 
Entonces abrasarme con mi afrenta. 

Siento el dolor que en la vergüenza ere 
Temo enemicos que vencer pudieron, 
Y lloro aun libre de tan gran tormenta. 



109. 

Pura , divina lumbre, do se enciende 
Este hielo mortal, con que mi alma 
Enflaquecida, en luenga y torpe calma, 
El peso que sostuvo apena entiende : 

Si al sacro esclarecer culpa suspende, 
Y encubre al bien obrar la osada palma , 
Pura , divina lumbre, enciende la alma , 
Que en su liniebla de ta ardor se ofende. 

Pasada es la atrevida resistencia 

?ue en medio del error hizo á tu lumbre, 
en medio de la edad á mi me hizo. 
Reo que solicita su sentencia. 
Dejar quiere profana, vil costumbre. 
Que el mal siguió, mas no le aatisflzo. 



SONETOS. 



$7 



ilO. 

Tienpo es yt de tentar nueva Tentara, 
T abarse á vuelo del terreno peso , 
Sin que detenga cormtible eceso, 
Y el espirita vuele en mente pura. 

Qana apriesa la dnlce edad futura 
A despojarnos de la carne 7 bueso , 
Primero de la vida en el progreso , 
T hiego al fenecer de la criatura. 

Qae es corto el dia de la bumana snerte, 
M&reDte de aquel al orbe triste, 
Elerao al renovar de su carrera. 

T poes no deja qne esperar la muerte, 
jQiién de flaqueza armado se resiste 
Krtno obrar aquí como debiera? 



niIflDIACIOS T VÜIEZA DE LOS E8PÍIUTUS CELESTIALES. 

Luces las mas gloriosas y mas puras , 
Qi« en los eternos sacros resplandores 
Eacendistes primero los amores , 
Tistiéndoos de su ardor como criaturas : 

Vosotros sois de adoración figuras , 
De inteligencia , espíritu y foores , 
Con que en silencio alzando los clamores, 
Aate el Santo os postráis en las alturas ; 

Tosotras luces sois, con quien se cubre 
D trono y Majestad incomparable. 
Donde mora aquel faego aue en si rive ; 

Luces sois ; por quien algo se descubre 
D ravo de la lumbre inestimable, 
Qm él homlire en caridad de allá recibe. 



H2. 
IB LA wínmkaw m eva t de la iglesu. 

Ibr quiso Dios al hombre rompa uía 
taul en dinidad y hermosura , 
1 para componer tan gran figura, 
Seeno j saber i un tiempo le infundía. 

De su costilla la mujer hacia, 
Sabia , linda y honesU criatura, 
T f 1 hombre arrebatado en su dulzura , 
cNi «ame eres y hueso», le decía. 

Mas el misterio de tan alto eieto, 
Eb Cristo y en la iglesia, aventajado 
Al sacrameoto hizo y atadura. 

Que en la cruz , descubriendo este secreto, 
Al penetrar el hierro su cosudo , 
Sieóotn esposa, eterna, sanu y pora. 



ii4. 

DE ABEL MUERTO, VISTO DB ADAH. 

Miraba el padre de la bumana gente 
Al hijo Abel en sangre revolcado. 
Sin lengua, sin vigor, lodo postrado. 
Rendido al fiero caso acerbamente. 

Pasmó sobre el cadáver, que no siente, 

Y enlre saña y dolor, del abrazado. 
Fuego en calientes soplos le ba espirado, 
Probando de encender su luz ausente. 

Mas deió de seguir el tierno oücio, 

Y dijo al Hacedor del cielo en tanto : 
Llaga es esta , Señor, de culpa mía , 

Que sí de Abel el puro sacrificio 
Tragaron llamas de tu fuego santo. 
Ya su inocencia y mi maldad te envía. 



ii5. 

DE LA HÜEITB, HOBDIILE AL PECADO!, AGBIdAILB AL JCiTO. 

Ultima raya de las cosas nuestras 
Eres , hora terrible y despechada , 
Embeleso fatal en sombra helada 
De figuras horribles y siniestras. 

¡Qué osadas son tus flechas y qué diestras 
Para abrir la herida acelerada * 
De sangre, amarillez, hedor manchada, 
Así en tus trances con pavor te muestras. 

Mas á ti tan aleve y tan temida 
El justo te desprecia , y en paz santa 
Recibe ese tu abrazo deseado. 

Porque para hacer que seas vencida , 
El vigor con que á sí propio quebranta , 
En inmortal ardor lo na trasformado. 



ii3. 

mu SALDA BBL PABAIsO DE LOS PBDBBOS PADBES. 

Padres tristes , mezquinos , miserables , 
Cubiertos de dos pieles salvajinas, 
Probando en nobles plantas las espinas. 
Caídos los sus rostros venerables; 

Al cielo, sol y luna lamentables 
De su felice esUdo las ruinas, 
Echados por justicia á peregrinas 
Tierras, no conocidas ni tratables. 

Paráronse á mirar i poco trecho 
El lagar de su antigua gloria muerU , 
Y apena alzaron los llorosos ojos. 

Cuando dijo el varón con sabio pecho : 
Para que vuelva i ser tu entrada abierta , 
Sangre ba de quebrantar esos cerrojos. 



116. 

COlfTEMPLACIOlf SOBRE EL VEBSO DEL SALMO 4! : 

Quemadmodum deiiderat cervut ad foníes aquarur.t. 

No el ciervo perseguido en la huida 
Del cazador robusto y de los perros 
Pasó en vuelo los llanos y los cerros 
Para templar en agua la herida ; 

Ni fiera fatigada fué vencida 
Menos de sed que de arrojados hierros, 
Cuanto el ardor estivo de mis yerros 
Tiene sedienta al alma y consumida. 

Vivas fuentes desea, do apagarse 
Pueda el fuego que enciende su apetito. 
Divinas, saludables, vivas fuentes, 

Para perpetuamente refrescarse, 
Y dejar anegado su delito 
De la sangre de Cristo en las corrientes. 



117. 

DEL GL0U080 PDIfTO AL HACER DE JESVS , T MODO ADMTRACLB 
CON QUE LA VÍRGElf SE SINTIÓ PARIDA. 

La noche estaba del silencio en medio, 

Y las cosas suspensas, aguardando 
De la dichosa hora el punto, cuando 
Reciba el mundo sin igual remedio. 

Puso entre el hombre y Dios la Virgen medie, 
Su consentir humilde al Ángel dando, 

Y el resplandor del Padre, asi encarnando. 
Ya vecino al nacer confirma el medio. 

María , de extremado gozo llena 

Y en vehemente ardor toda encendida, 
Pi le que salga el sol que la enamora. 

Vistióse de blancura y luz serena , 

Y sobre humanas fuerzas conmorida. 
Virgen y madre se mostró á la hora. 



ROMANCERO Y CANQONERO SAGRADOS. 



118. 



DE LA ALECRU T CANTARES DE CIELO T TIERIlA 
POft EL IfACmiKNTO DE JESÚS. 

En las alturas gloria á Dios le daba 
Ln escuadra soberana, guerreadora, 

Y al hombre que en el suelo en lides mora, 
De buena voluntad paz Ic anunciaba. 

La noche con sus luces se esrurzaba 
Para ver al nacido Dios que adora, 
Cuya terrible diestra vencedora. 
Finca en la carne por su amor mostraba. 

El aire en Juminarias se encendía; 
La tierra rebosaba su hariura , 

Y el portal de Belén á Dios cubría. 

Y la Madre, arrobada en la hermosura 
D(4 que en su vientre virginal tenia. 
Junto contempla á Dios en la criatura. 



119. 

DS LAS FUERZAS DE LA DIVINIDAD ENCUBIERTAS Elf LA TERNURA 
DEL Rli^O. 

En tiernos hombros del nacido Turante, 
Que un Hércules semeja osado y fuerte, 
Estriba el peso de la antigua muerte. 
Que afligió la cerviz del viejo Atlante. 

Tiene espantables fuerzas de gigante, 
Qne le cupo de Hijo eterna suerte , 
Y tú, Señor, al nuevo aparecerfe. 
Escondes la deidad en el semblante. 

Por el imperio que «n la excelsa frente 
Tan cierto manifiestas , salió luego 
De su centro el furor y ciega envidia. 

Y arrojóte en la cuna la serpiente ; 
Mas rindióse al rigor del sacro fuego. 
Que el Hijo asi de Jove en tierra lidia. 



122. 



120. 

DE LA CIRCUIfCISIOIf DE JESÜS. 

¡Oh admirable señal de amor divino ! 
Primera prenda que ia Iglesia liene 
El» lu siiiiiíre purísima , que viene 
Abriendo de los gozos el crimino. 

('.(Ti-ado fué por el fulül deslino, 
Y el Ituiiiano destierro :isi mantiene; 
Mas ya lu roja llaga lo detiene. 
Que es llave de un acero limpio y fino. 

Alia la ley quebrada, aqui cumplida; 
Qxw el siervo la desmiente, el Uey la guarda, 
Siendo sobre la ley y no sujeto. 

Pues aunque lleva señas de homicida. 
En flaca . tierna edad , do se aQobarda , 
Que eu ser herido el Re; está su efeto. 



121. 

DEL NOMBRE DE JESüS 6 SALVADOR. 

Dulcísimo Jesús, tu sarro nombre 
Del cielo dado , en Salvador le alza , 
, V lu salud sobre la tierra ensalza. 
Cayendo unción ^le líios en mortal hombre. 

be ti . Hey, Sacerdote y Dios, se asombre 
La escuadra que la luz y estrellas calza, 
Y la que, de su amor propio descalza, 
Vio escrito en fuego y zarza este renombre. 

Dulcísimo Jesús, suavidad santa, 
De espiritual influjo vaso entero. 
Ardor del corazón, lumbre de {gloria : 

Hoy que la fe en lu nómbrese levanta, 
Hoy que Jesús fué nombre del C^ordero, 
Jamás se caiga de mortal memoria. 



CONTEMPLACIÓN DEL ARROBAMIENTO DK LOS iMS: 
EN LA ORACIÓN. 

El cuerpo , cárcel donde la alma mora , 
Alguna vez se esfuerza y se suspende , 
Para probar también á qué se extiende 
El amor que mantiene á su señora. 

Viola humillarse y que doliente llora , 
Porque mas alta unión se le deñende , 
Si en la contemplación las alas tiende , 
Menos por él, hasla la luz que adora. 

Y cuanto era la fuerza del sentido. 
Turbólo su verfjüenza, y desmayado 
El cuerpo, corrió ya serena calma. 

}0h ardentisimo bien, si á ti he podido, 
Dijo , viva yo en ti ! Mas acabado , 
Volvió á tomar en paz su cuerpo la alma. 



123. 

DEL DILUVIO POR LOS PECADOS DE LOS HOMBR: 

Subió el hedor de la malicia humana 
Por tanto sensual corrompimiento , 
\ su abominación y encendimiento 
Irritó la justicia soberana. 

Todo infernal lujuria lo profana; 
Ni acata sexo, edad su perdimiento; 
Bestial era y nefando arrojamiento 
El que su carne á su apetito allana. 

Aquel vapor de fuego y niebla oscura 
Al hondo mar abierto se sorbiera; 
Mas Dios sopló las nubes , y arrojado 

Fué en agua su furor y mano dura. 
Porque menor diluvio no pudiera 
Apagar lauto incendio de pecado. 



124. 

DE LA ARCA DE N0¿ NADANDO F.M LAS AGUAS, Y SAO 
DEL PATRIARCA PARA APLACAR Á blOS. 

La nave antigua, que elevar se vido 
Sobre los altos montes de la tierra. 
Cuando kis aguas les hicieron guerra 

Y el mar los espanló oon su bramido. 
Sintió los pios ruegos y gemido 

De las reli(iuias que ei» su vientre encierr 

Y deseosa eje parar, alierra 

Las cumbres que jamas ha conocido. 
Desamparóla el Padre alegremente. 
Restaurador de la mortal semilla , 

Y despidió las bestias y las aves. 
Luego inclinó ante Dios pecho y rodilla 

Sean, diciendo, á I i gratos, suaves 

Los fuegos de otro niuiído y limpia gente 



125. 

CONTEMPLACIÓN SOBRE EL VERSO DEL SALMO 1 

Levavi oculos tucos in montes, und^ vctiiet auxih 

Alcé á los montes la renrlida vista, 
Y á inirallos volví como á mi ayuda : 
De vuestra fuerza mi alma esta desnuda. 
Montes, les dije , porque al mal resisia. 

¿Quién dende el monle Cristo no coíu|U 
El gozo de Sion que no se muda , 
\ quién en vuestras alias cumbres duda 
Que el Esposo dulcísimo no asista? 

Montes de soledad y de sosiego, 
Heridos con los rayos y la gloria 
Del sol (|ue por vosotros ajiarere, 

Mi hielo desatad en vuestro fuego. 
Que sigo del CaUario la memoria, 
No la luz del Tabor que desfallece. 



SONETOS. 



59 



i26. 

HL árABCCnOCSTTO DE L4 E8TREUA i LOS MAGO* 

Estrelb nanea visti se aparece 
Akis remotos reyes oiieulales, 
\ al jazgar de los fuegos celestiales, 
Otra lumbre mavor los esclarece. 

Nacido sacro Rey se les ofrece, 
CoD nuevas maraTillas y señales; 
Pira que rerereutes y leales 
U obediencia le den como merece. 

Pifien llevados de la luz y el fuego. 
Del fuego de su amor; luz que los guia 
Con claridad ardiente y soberana. 

Sabio al trono de Dios el pió ruego, 
T lleDus de firmísima alegría. 
Vieron la luz de Dios.por nube bumaua. 



130. 



127. 

11 LA TEJIDA DI LOS MACOS Á ADOBAR A JSSUS. 

Belén, cubierta estás de Iqs camellos 
(joe el agua de Fison y el liido beben, 
Y para que sus grandes duiíes lleven, 
Oro y eucienso te presenta en ellos. 

Los dromedarios- de encorvados cuellos 
Sobre ti con olores puros llueven, . 
T por tu adoración gentes se mueven. 
Do muestra el sol en llamas sus cabellos. 

¿Qué tienes, di, Belén, que tanta ;;luriu 
De reinos, animales y riqueza 
Te cubre de Jadea con asoi.'ibro? 

Excelsa Majestad; do transitoria. 
Dios relumbrante en rirginal limpieza. 
Re; que su imperio se lo pone al bombro. 



128. 

iupriLincAeio5 de m\iiía vírgcü, t presentación dk j^sis 

E:« el TFIPLO. 

Rov al templo una Vír{;en re presenta 
Coaiin bijo en los brazos, Virgen madre, 
Qoe sie-.ido tal, de no terreno padre 
Lo parió, y á sus pechos lo alimenta. 

En gozo* fué su p.ir(o« y sin afrenta 
De culpa; el concebir de huniaim madre; 
Ubi en la luz en que se vio su podre. 
Ten su mente engendrado lo sustenta. 

Al mismo Padre se lo ofrece, y dice, 
Con .iipiella pureza que en su aliña 
Vido el Infante cuando estuvo dentro : 

«Tú, fn*an Padre, lo aceta y lo bendice. 
Porque de tu virtud la excelsa palni» 
De su enemigo bumille el recio encuentro. • 



129. 

KL TEVOR T TVIBACIOÜ DE ÜERÓDES POR LA PRE&lM A 
DE LOS «AGOS. 

¿De qué temes, Heródes? Que no quita 
Reinos mortales quien le ofrece eterno : 
Ca:;ó en tu corazón helado invierno. 
Que la esperanza del reinar marchita. 

La mano de Jacob, fuerte, bendita, 
Gaerra publica al vicio y al ínGerno, 

Y al hombre pide fe y un amor tierno, 

Y en desprecio de mundo se acredita. 
Dale tu alma, que las almas busca, 

Para plantar en ellas la justicia 

Qoe violó en so pecar el primer hombre. 

Y si delante de la luz se ofbsca 
T ciega endurecida tu malicia, 
No es mirafillt que el juez la asombre. 



DB LA HUIDA DE itSVS A EGIPTO. 

¿Por qué huyes, Roy Dios? ¿Tu fortaleza 
^si aUoja un inípio ulrevimienlo? 
¿No creció en la caiTcra tu ardimiento. 
Siendo en fuerzas gigante y en braveza? 

¿Tu sidida no fué de suma alteza? 
Pues ¿cómo desamparas patrio asiento, 
Por no ver de los tuyos el cruento 
\ odioso l'ái'o de Dríital fiereza? 

¿fobrc tu fuerte muslo el linimo acero 
De tu cuchijlo guerreador ceñido, 
Uelunibre en la tu diestra ¿maravilla. 

¿ Mas no cao grande osar en uu Cordero? 
Será por verse tierno y encogido. 
Que cuando sea leou su prez no humilla. 



131. 

DE JESCS DISPCT.<IfDO CON LOS SAOIOS E.X FL Tr • PLO. 

Aquel tesoro do encubierla estaba 
Eterna y sin igual sabiduría. 
De las gnindes rifiuezas que tenía 
En el templo entre sabios lebosabn. 

Misterios no ciitcndidobdeclarab:!, 
.Toda respuesta y lenguas suspendía, 
Verdadiís á la gente deseuUria 
De ser visto el Mesías que espi*raba. 

La i>rorética sombra en luz mas pura 
Que el sol se eoiivirlió, y fué oprimido 
De iníiiiito snber. error mundano. 

Elevóse de Cristo la llgura , 
Y pegando su ardor, sacro, encendido, 
Enseñaba la ley, no como humano. 



132. 

DE LA TRAIfQDILIDAD DE LA RELIÜIO?( XONÁSIK.A. 

Su.ivc yugo que la frente intiina 
En htiiniídad y santo rendimienlo, 
Pacílra) y alejare encerraniienio, 
QnedLp.iro de si proi»¡o á Dios camina ; 

Seguro pUiTlo qué su paz eonlina 
Con l:ts moradas del eterno asiento, 
Difioi! roca al sacudido viento, 
Firme al i arioso mar, aunque vecina ; 

Alia niei-red de incomparable precio, 
Sa<:raiio allMr de sacrilioios puros, 
^uble palenque do virtud pelea : 
' Hollando estas con libre menosprecio 
Del mundo los amores mas perjuros. 
Porque su injuria en tu reinar se vea. 



133. 

DEL AKCO DEL CIELO, DADO POR SESÍAL DE PVZ Á >' 

Eterno pacto de inmortal concordia 
Coii el segundo padre se establece, 

Y el justo Dios de la vengan/a ofrece 
Las aguas entrenar de la discordia. 

En señal de su gran misericordia 
La vaiiada iris aparece, 

Y á ella para siempre i»eriencce 
Demandar que se cumpla esta concordia. 

Prosiguióla figura en la observancia 
De la movida pa/. , hasta que el mismo 
Hijo de Dios, en cruz, puestos los brazos. 

Humilló de los cielos la distancia, 

Y alzando en peso asi el terreno abii^mo. 
Confirmó la amistad con sus abrazos. 



ROMA^GKRO ¥ CÁNCJONEnO SAGRABOS. 



1S4. 



Í38, 



l>t mi OES€l7ft[BRT0 PC CATI , TAr4D0 T lirVEItENCrAI^O I»E SEff 

De sndáno padre n^ húsar U afrenta, 
Cubrí él >ddla con pro|>íafi ?f^s ti duras, 
Fm x'oher al amor las atad ti rus, 
Que el r<*s|ietü dt? hijos representa. 

Mas ponjue la niftltlad hus ríicrzassíciila 
Entre Lis nca tildas minios ptira^. 
Otras al mií^tíjo ^iíicuío perjurus 
Ihceti que por sti úmíü se cotisl^nta* 

Siipost; la virtud > la niíilkia, 
\ i]i{üijlla eri Liendicion cjticüó ensalodíi, 
M;is eslíi vino eíimengu^i y servidumbre. 

Que pues se debe al pnúre de juslida 
[leverciicia mayor, si le es negüdd, 
vicio apaga h paterna íuoibre. 



135. ^ 

CÜSrrXH^LACtON IkEL PODER DEL AVOH I»tV1^0« 

Todo lú vence íkonor, todo lo espera» 
I-^Uiíl es cotí la muerte en poderlo. 
Divino urdur que no lo»ni^f^^ ol río 
De la irihulaoioii y sn^'uslia fiera. 

Stúo et amor no ac;tlia su carrera 
Con las ceiir/^as (íel cadáver frió ; 
En gloria sigue el abrui^ado e¡>Úo^ 
Quit eu cuerpo íaé auavepnmitvera. 

De amor se pai^a Dios^ y quien le ama 
i Consume en esie fuego sus pecados, 
iPuro ^0 enlre^a fomo el oro puro. 

Que uqneji;* skci-^ií y penelrante Ibma^ 
Sobre Iúh nudos dukiunenie dadost 
lie ésp^rauza y de fe levanta uq mtiro. 



136. 

ftE CHISTO BATI?.AI>0 Etí EL IQUDÁII* 

Voíí de gloria, manilifa ensalzada, 
Así cavó de la ceíesie esfera» 
Que al irounr del Jordao porta ribera, 
Ésfondió ái' pavor la fa?. sanradíi. 

Mus volvioa componíala urna allcrad^ 
Oue ilc snscimns f'l humor espera. 
Viendo cuino su linfa iilacentpra 
Dp Cristo la cerviz deja bañada, 

l)es[>oií (SI? la veste y la corona, 
Y su v*-jez ífe las nuyadíis bellas 
En pv^so soliviada y deii-nida, 

Al inllamar del Hijo la persona 
La Paiunia en la luz de sus estrellas, 
l'csligo ftié ÚB gloria nunca óida. 



157. 

DE CRISTO TEWTAOO EM Et ÜESIEÜTO, 

D 4^ s conocí Ó el e^^plritu malino 
Eu el inmo de iux al Poderoso, 

Y ü Cristo, si era Dios, como envidioso, 
En tenijicíoii por conoctdle vído. 

l*erdióen !a ceguedad *jnf* irae el lino, 

Y eíi U es mortali s luebas viuiriüso 
El Hijo de la lumbre, generoso, 
Ata<lo lo dejó en su desatino. 

Que pues desconoció eninmeusa^lorío 
Al Dios que la mantiene , acá le es dado 
Que lo conotca puesto en suma afrenta. 

[*or*iu© habida en la cruz alia Vitoria, 
Cuando vea su reino despojado» 
La luz, que no adoró, readido sienta. 



bEL rftmEn mtAGRO de chisto, VÓLTIETOK) L4 4Gtli EM^ 

Introdujo á la Esposa en la bodega 
De su gran caridad el Rey coposo» 

Y el vino de su amor, licor precioso , 
A los víriííneos labioí^ se lo íle|»a. 

Que vierta dcste vino humilde ruega 
Mari a Ú Cristo, en irauce riguroso 

De bodas , donde falta , y éf piadoso^ 

J u uto su amor y su poder no niega. ' 

De agua bíio vino en abundanoii, ' 
Por librar al esposo de su afrenta ^ 

Y al£ar ^n maravilla los presentes. 
Porque á la conjugal perseverancia 

El vino de un amor vivoacrccienia. 
Uniendo en su virtud dos diferentes. 



Í3». 

DE CItiSTO PBEI^ICAmkO EH EL aOTTTl Láf OCBO~ 
llIEKAVETfTIJnAIIZAS. 

Abrió para ensenar Cristo la boca 
Una grande doirina no entendida. 
Que a la felicidad santa, cumplida. 
Riqueza, bonr.i j dcleilc no la toca. 

Los Animosa nuera luzprovont. 
De perfección allísinía, encendida, 

Y por ocho senderos la subida 
Pone de la gloriosa inmortal roca. 

En la cumbre del monte resplandece 
La llama deste premio señalado, 

Y la virtud desprecia la aspereza. 
Y el que al gosío pacifico se ofrece. 

De ardor y vivas lágrimas guiado. 
Saca del padecer su fortaleza. 



140, 

DEL CAUmO DE LA PEÜFECTON T SECUfíTOAO DE WSiUSt^ 

CoDCiencia en su purera establecida, 
Temor de Dios en el obrar guiandio, 
LáfirimaR que en ternura van retíando 
Al alma de inmortal amor vencida; 

Paz que rebaee en la aflícíon la vida. 
Ley que seguramente está cnseüandOi 
Carí(bid de virtudes csmattando 
La imagen herniosisima escondida; 

Arderse en la oración* gozarse en calma¡^ 
Responder al Señor con obediencia. 
Dalle íuííar de esposo verdadero ; 

Dejan Lin cierta y soberana palma. 
Que Lacen á la buntiana resistencia 
jsi tema ni apresure el día postrero. 



141. 

DE LA FinirCA DE LA TOfiRR PESQUES DEL DILUVIO 1 CO?ÍFtl 
DE LAS LEMOITAS, 

Nuesiro nombre en los siglos celebremos, 
Dijeron los segundos pobladores : 
Parchan nuestras obras las mayores, 

Y en memoria una lorre levantemos. 
Con $u altura los cielos espantemos^ 

Do salvos di' otra lujuria y sus rlt'oreSi 

Alegres y robustos los cía mores 

A despecho del mar contíno alcemos, 

¡ üb vano ardor, armarse en el pecado* 
P;tra ira de Dios, de fuerza humanal 
El malo en tal error su osar eomienia ; 

Por eso qued:i misero y hollado, 

Y la lengua saerileg;t y profami 
Cuento es de Cüotusiun y de vergüenza. 



SONETOS. 



142. 



61 



KiOSSOMVITAS QCniERDO ÜSAB MAL DE LOS ÁNGEl! S. 

Contra maldad neOirla de Sodoma 
Llegaron los jueces soberanos; 
El fuego traen en las sagradas roanos, 
Pan que el ftiego de pecar se coma ; 
Mas ella, hecha brutal, las llamas toma^ 
I \ maeve en feo ardor los ciudadanos, 
L Y a los que parecían ser humanos, 
I Pan Tíoiallos por su mal asoma. 

Defíende Dios con ceguedad la entrada, 
! Yaquella turbación aun no la enmienda, 
Qae i la pena contrasta su malicia. 

Porque en la sanidad desesperada, 
Saelta li culpa hasta caer la rienda, 
Y se atreve 4 los santosla injusticia. 



i43. 

coBnnmACiON sobbk la ss^iTOCtA be los cattares : 
Pone me , «I sigMculum eupra cor tuum. 

¡Oh tú, linda serrana y dulce Esposa, 
Que al escogido joven ganadero 
\as a ver tras sus pasos y sendero. 
Do apacienta en la siesta y do reposa! 

Si va te aficionó el color de rosa. 
Mezclado con la nieve del otero, 
Y el correr de tu amor, ciervo ligero, 
Sipues tan fatigada y presurosa. 

Pon la divisa de su amor constante 
Sobre tu corazón , que él te ha pedido 
Que traijgas su laxada descubierta. 

Y pues te precias mucho de su amonto, 
El que en tu blando seno est¿ escondido, 
Guarde también del corazón la puerta. 



144. 

M ABBAIAH EÜ BL SACBínCIO DE SD HIJO ISAAC. 

A Isac, de bendición santa esperanza, 
Por victima pacifica escogido. 
Sobre el altar, el cuello aperccbido 
Al puro sacrificio y It matanza. 

Paterna mano oprime sin tardanza, 
Y el padre, k Dios mas fiel que condolido 
Al racional cordero asi encogido 
Ya reduce al cuchillo y la pujau/a ; 

Cuando Dios, que miraba este gran liccliu. 
Le dice, al detener de la herida : 
Mi hijo te daré por tal servicio. 

Asi del esforzado y santo pecho 
La obediencia eficaz fué recebida, 
¥ suspendió el rigor del sacrificio. 



i45. 

DE CBBTO TBASnCDBADO VH EL HOÜTE. 

Tabor, esfuerza la elevada cima , 
Sobre el Olimpo y Sinai abrasado, 
Este en llamas del Dios siempre adorado, 
Y aquel si al fuego celestial se arrima. 

Que tu aspereza , blando y suave clima, 
Vaelve en blanco, luciente y rojo estrado , 
Porque de gloria el Ímpetu enfrenado , 
Que una vez se soltó, por ti se Imprima. 

Y en esa parte, donde el sol divino 
Bañó en dulzura y gozo los sedientos 
Labios, que de tocallo mas se ardian, 

Le quede por señal al peregrino. 
Como sus puros y altos sentimientos 
Con cruz , pasión y afrenta te cubrían. 



DE CRISTO RESUCITANDO AL mJO DE LA VIUDA 

Nain, vnclve tu dnolo en alegría, 

Y goza los despojos de la muerte , 
Que el león de Judá con brazo fnerto 
A nueva luz del triste lecho envía. 

Ya, cuando tu llorado hijo salia. 
La vida al mismo punto entraba á verle, 

Y entonces su poder, para moverte, 
Miipsfra con la toriinra quo siMitin; 

Mozo y único hijo de viuda 
Madre, desamparada y sin consuelo. 
Viva en admiración de los moríalos. 

Y la vida, á la muerte impía y sañuda, 
Si al comenzar cortó el llorido velo , 
Cójala con el hurlo en sus umbrales. 



147. 



DE CRISTO HABUlfDO EN JERüSALE:^. 

¿Cuántas veces ¡oh pueblo endurecidol 
Quise juntar tus hijos y hiiisle, 
Con el amor que i la gallina viste 
Üar á los suyos so las alas nido? 

Cuántas por grave injuria, fementido, 
Tns impías armas contra Dios volviste , 
Y á los profetas en su altar heriste. 
De tu misma malicia pervertido? 

Clama la sani^rc justa, y la venganza 
Apareja el Señor : en tu ruina 
Cairas, Jerusalen , cairas en mengua; 

Que viene contra ti trabuco y lanza : 
Tus rolos muros llorarás mezquina, 
Decia Cristo con doliente lengua. 



148. 

DE CRISTO SA5A?n>0 AL CIEGO COX EL LODO QUE HI70 
DE SU SALIVA. 

Nueva reparación , nuevo edificio 
Muestra el Señor en alumbrar un ciego. 
Que el ver le pide con humilde ruc^o , 
Creyendo que en dar luz hace su oficio; 

Inclinó su bondad al ejercicio 
Del ajeno provecho , el vivo fuego 
De su arrojado amor, y acetó luego 
La fe del miserable en sacrificio; 

Cuando , como el artífice acostumbra 
El barro disponer para su efeto. 
Asi bañó con su roció la tierra : 

Juniándoie los ojos los alumbra. 
Para que ienf^ el barro ser perfeto. 
Por quien deidad en limpio barro encierra. 



149. 

DE LA PARÁBOLA DE LA Vlftá. 

Una preciosa viña cultivada . 
Con torre, con lagar y con vallado , 
Que un próspero señor babia plantado , 
Dejóla á ciertas gentes arrendada. 

Mus viéndola su hijo disipada , 
Cuentas á los rentores ha lomado , 
Que el fruto y la heredad le hablan negado , 
Usando de violencia y mano armada. 

Convenciólos de aleve , y consintiendo , 
Juzgaron merecer se les quitase 
La viña con la vida malamente; 

Pérfida sinagoga feneciendo , 
Para que el fruto como fiel pagase , 
Su vUCa poso en la cristiana gente. 



6S 



IKOíilklíCfiRO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



150. 



OE CRISTO BBSlfCITAllDO LA VUk DEL PHi.NClPE. 

El que pasó sannndo su carrera , 
Haciendo bien y dando vida ü inuerlos» 
Hinchendo de prodigios los desiertos , 
Y amansando del mar la saña iiera , 

La petición de un padre lastimera , 
Cu^'os gemidos por su hija ciertos 
D(>jaban al dolor oídos abiertos, 
Aceta con ternura verdadera. 

Y entrando por la casa do vacia 
En el lecho sin alma la doncella : 
No es muerta, dice, mas reposa en sueño. 

Despertóla su voz con alegría , 
Como revive al soplo la centella 
Quo el hielo amortiguó liempo pequeño. 



iS4. 



ÍB1. 

DE ABRAnAN PAGANDO tL DIEZMO A DIOS E!Y lAlfOS DEL SACrr.> 
DOTE MELQUISEBEC. 

De aquellos reyes rotos, despojados. 
Que de su c.-)sa con la armada gente 
Acometió Abrnlian , felicemente 
De noche en vino y sueño sepultado**. 

( Luego que [)rrso Lot, con sus ganados 
Y parte de íus suyos, el doliente 
Robo vio convenirse en bien presente , 
Con saco y muerte ajena asaz vengados). 

El diezmo de la presa á -Dios ofrece 
El siervo fiel en las sagradas manos 
Del gran;llelciuisedech por la Vitoria. 

Que pues el Santo guerreador merece 
Humildes gracias de ánimos humanos, 
Asi para su iionor quede en memoria. 



DEL lfACniIE!«TO DE BSAO T DB JACOR , QlK Rh : 
E.X EL VIENTRE DE DEOECA. 

Sentía su preñez Reboca, cuando 
El escondido fruto fué creciendo, 

Y los cóncavos senos extend¡e¡ido 
El vientre, mas lugar iba dejando. 

Mas vio con dolor suyo que luchando 
En la tlniebla están, y se hiriendo 
Dos engendros que tiene, concibiendo 
Temor de lo que el caso va mostrando. 

Pariólos de aquel parlo, á Esau primert 
Jacob después, en esperanza iguales , 
Por suerte y condición muy diferentes. 

Aquel vino á ser lobo, este cordero; 

Y como tan contrarios animales. 
El iragador apercibió los dientes. 



1K2. 

DI ISMAEL Elf8E5lANDO A IDOLATRAR k ISAAC EN F.'GVRAS 
DE ANIIIALEJOS DB BARRO. 

Tanto puede el ejemplq y la primera 
Acostumbrada leche ponzoñosa , 
Que contra lumbre honesta y generosa. 
Hendida, en feas obras persevera. 

A Isac, de tierna edad , porr|ue no fuera 
Tras Ismael con enseñanza odiosa , 
Sara , madre prudente y amorosa , 
Detuvo en el ¡nincipio la carrera. 

Jugaban los infantes medio hermanos , 
Uno hiio de libre , otro de esclava , 
Y este becerros á adorar le muestra , 

Por acatados dioses soberanos, 
Que la servil inclinación obraba 
Para salir de su impiedad maestra. 



i58. 

Df. ISAAC, ARTES DE MORIR , DANDO U BENDICIÓN POI 
k JACOB. 

Por luenga edad, vecino Isac al día 
De su esperada muerte , á Jac»b daba 
Eterna bendición, y lo heredaba 
En lo mas que á Esau pertenecía. 

Al ciego , anciano padre , creer bacía 
No padecer error en lo que obraba , 
('.nando la mano con la piel tocaba 
De Jacob, que á Esau se parecía. 

Así el rebelde pueblo , en la cruz viendo 
A Oislo Dios las manos enclavadas, 
De Esau pecador le parecieron. 

Mas el rogar por él al Padre ovendo, 
Con la voz de Jacob representadas. 
Temió la voz que tale¿ manos dieron. 



183. 

CONTEMPLACIÓN SOBRE LA SENTENCIA DB LOS CANTARES : Fut' 

giíe me floribui, stipate me maliSf quoniam amore ¡angueo. 

Cubrid de flores á la bella Esposa , 
Que se apaga el oriente en sus mejillns^ 
Y un eceso de amor vuelve amarillas. 
Almas , si ya os tocó llama hermosa. 

Revivid lu temprana y fresca rosa 
Que viola parece, ¡maravillas 
De vehemente arddr, y cómo humillas 
Al alma por tu s.'uita ui<ion ansiosa ! 

Las preciadas camuesas de sus huertos 
Traed para qne huela, y el semblante 
Suvo fortaleced con nuevas flores; 

Que yace de amorosos desconciertos 
Ella herida , y el amor triunfante , 
; Qué mucho que la venza mal de amores t 



186. 

DE US NISFRIAS DE LA VIDA. 

¿Para (\\\ó es el nacer, si la ley dura 
Del morir desbarata el editício ? 
i,i}nó. misero y violento sacrillcio 
Olrerx» triste vida mal segura? 

Que pmíUt, qué consejo, qué cordura 
Snspeiulcrá el fatal , emento ofiei<i? 
Qué lloro, qué dolor y qué ejereino 
De p:'n.is no acomete a mi estrechura? 

íA animo en cadenas oprimido , 
La meüte á error dispuesta , y ¿ la odiosa 
KiMresidíid el cuerpo ¡oh vano dia 

De la primera luz , si no has corrido 
Siempre por entre nube tenebrosa , 
Donde perpetuo sol te mueve y guía! 



187. 

]}7. LA CARTA DE MARTA T MAKÍA EN LA ENFEnHEnAD IBL 

Magisierj eccg quem amas, infirma tur. 

fc Señor, cuyo es poder y obrar entero : 
Kn el último trance peligroso 
Socorre á quien bien amas, sí piadoso 
Eres á nuestro ruego lastimero.» 

Al Maestro del mundo, verdadero, 
Hi«*uhedior, condolido, afetüoso. 
Tal n^eaudo le vino , v cuidadoso 
Se parte en el remeciio á ser primero. 

De dos hermanas santas, avisadas, 
Fué tierna petición , cuando yacia 
Lázaro en lecho de mortal dolencia. 

Asi en las oraciones ahincadas , 
Qne la esperanza y fe llevan por guia , 
Amor de Dios pronuncia la soutoncia. 



SONETOS. 



es 



188. 

BE CIBTO IKSUClTATfDO k LÁZARO. 

'Jas Adre non ett ad mortem , sed pro fj>-ia De! 

A eDÍermedad del jasto y los dolores 

a gloría de Dios abren camino , 

e no para en la muerte su destino, 

iosa. coal de tristes pecadores. 

kieño es de paz , y de abundancia y lloren , 

roaieo espera el cuerpo, no mezquino, 

oel eterno abrazo, flel , divino 

la alma con purísimos amores. 

Jzaro asi , ya en el sepulcro puesto, 

D lágrimas de Marta y de María 

>tsto movió en lloro ; ¡ humana suerte ! 

rnrbó al caliente espíritu el funesto 

nror ; mas dando un grito al que dorniia, 

^lo á luz del seno de la muerte. 



iS9. 

(COJO ■CCBOEN JElDSALEIf PARA MATAR Á CRISTO. 

a euTídia, la ambición, odio y malicia, 

1 Tioleooia y calunia congregaclas , 

itra un justo en aleve conjuradas , 

tan la ejecución de su iqjusticia, 

loeran, dicen , la ley, verdad , justicia 

} hacen nuestras obras afeadas: 

bs voluntades confirmadas 

• dejó el sacrilegio y la cudicia. 

imeon y Levi, vasos malinos 

encubierta ponzoña , en su consejo 

lis entre Jacob , porque perece 

)e la maldad el Santo en los caminos. 

tó la fiera en sangre su pellejo , 

i maen un hombre que por nos padece. 



- 460. 

BEL TinRm> BS CBISTO EH JERÜSALEIf . 

ilantad al triunfador, y las solenes 
ees de aclamación suban al cielo , 
»te guirnaldas el florido suelo 
Tfrenciando la mayor que tienes. 
Q cuerno, con la copia de los bienes, 
bre el purpúreo y acatado velo 
rramela abundancia; y puro Délo, 
acias y honor esmalten sacras sienes. 
Tal es, Jenisalen , tu gloria el dia 
le Salomón pacifico se muestra , 
Q amor, suavidad, miserícordia ; 
Tal es, para que ensalces tu alegría, 
:e goza del triunfo eterna diestra , 
nando coo sa muerte la concordia. 



461. 

csTtTvaon bel SAirrisno SACRAVEirro bel altar. 

f^ara manifestar su omnipotencia , 

no contento Dios con cuanto ha heclío, 
r su gloria miró y nuestro provecho, 
liando entre los hombres su presencia. 

il resplandor de la divina esencia , 
r quien tuvo dtaetemo su derecho, 
cerró de la carne en vaso estrecho, 
strándose hombre y Dios por alta cicir 'a. 
£itremóse mas Dios, que aquella alteza 

1 ser de Dios y hombre , en pan y vino 
ió con su palabra alli cubierta. 
Porque al tocar humilde la corteza, 
que por un bocado perdió el tino , 

\ este baUe á Dios con Tardad derta. 



162. 

DE LA PRECIOSA SANGRE DE CRISTO SACRAMESTADa. 

Sangre fué la señal que Dios onlena 
Para librar la casa del Hebreo, 
Mientra que al oslinado Kgíoio reo , 
Se da la muerte de su Iiiju en pena. 

Ahora de su sangre ahrc la vena , 
Viiurioso y altísimo troteo. 
Para enlazar, humano, tu deseo. 
De so ferviente amor en la cadena. 

Poderoso Señor, si en sangre vuestra 
El pacto se libró, y la alianza 
Que redujo los riombres.de la muerte, 

Hecho fué aquel de vuestra sola diestra. 
Mas el amor en este tanto alcanza , 
Que bebiéndoos la sangre os deja fuerte. 



463. 

BE LOT EMBRIAGADO DE SUS HIJAS. 

Ardía en llamas la ciudad, y ardia 
Por su embriaguez entre tün>ezas lucio 
Anciano Lot tan olvidado y ciego, 
Que líiscivos abrazos consentía. 

La cueva el feo incesto no encubria , 
0"e de sus hijas al halago y ruego, 
.Mienlnts se daba al vino, mas el fuego 
Despertaba con ellas v enrendia. 

Cayó rendido al delicado cuello. 
Entre virgíneos miembros afeaílos • 
Con paternal ardor y propia mengua; 

Porque cuelgan de misero cabello 
Los naturales lazos apretados. 
Cerca de mujeril contacto y lengua. 



464. 

COIfTEMPLACIOlf SOBRE LA SENTENCIA DE LOS CANTARES : 

Otculetur me^ ósculo orit sui, 

¿Qué suavísimo beso, qué colores 
De púrpura en tus labios parecieron , 
Oh rutilante Esposa! Y ¿qué sintieron 
De fragancia de ungiientos y de olores? 

El Esposo espirando amor y llores 
Coronó tus mejillas, y hirieron 
A tí sus castos ojos, que pudieron 
Moverte con dulzura y resplandores. 

Imprimiste en la frente el sacro nombre , 

Y en su licor precioso derramado. 
Bañaste hebras de oro, pura aurora. 

Tal pudo Dios obrar para ser hombre , 

Y con eterno abrazo confirmado. 

Moró en tu vientre y en sus aknas mora. 



468. 

BE JACOB ALZARBO LA PIEDRA BEL t>0Z0 POR AMORES 
BE RAQUEL. 

Raquel tras sus ovejas caminaba , 
De .singular belleza, al hpmbro suelto 
El cabello en lazadas mal revuelto. 
Por quien el cnmpo honor y luz cobraba. 

Con ellas hasta el pozo enderezaba , • 
Cuando Jacob, á la pastora vuelto. 
Como á vecino sol, que<ló resuelto 
Hacer della su alma y vida esclava. 

Partió derecho al pozo, á quien cubría 
Grande y robusta piedra , suspendiendo 
El grave peso con gentil semblante. 

Que si los ojos de Raquel sentía , 
Vigor y fuego dellos recibiendo. 
Hércules fuera al oprimido Atlante. 



I^OUKMCJERO y aNCÍONERO SAGRADOS. 



166. 



170. 



CONTEa^LACIOlf DE LOS StRVICIOI DE ikCO% POR RAQUEL, 
Y DE CRISTO POR LA IGLESIA, SU ESPOSA. 

Amó ¿ Raquel Jacob tan tiernamente» 
Que servir siete años por g07.alla, 
Horas le parecieron ; y miralla , 
Su grande amor hacia ser naciente ; 

Hielos, estivo ardor, cielo inclemente 
Contento sufre ; si Raquel se halla 
Cuando la noche en su silencio calla 

Y la alba trae el dia, ante él presente. 
Mas poco es esto ¿ Cristo comparado , 

Finísimo amador : no Tido el cielo 
Ni la tierra otro amor tan fuerte v vivo. 
Asi se dio por pasto ¿ sn ganado , 

Y por la Esposa que sirvió en el suelo, 
AoA no le laé el morir en crux esquivo. 



DEL CUERPO T SANGRE DE CRISTO SACRAVEÜI 

Celestial sacramento, en pan y vino. 
Que verdadero Dios sois ciertamente. 
Poned al corazón un ravo ardiente 
Del amor que ^on vos del cielo vino. 

Porque el hombre mortal, hecho div 
Según que os tiene cerca , os vea preseí 
Y venga á aquel estado floreciente 
Que mantiene en holganza su camino. 

Abrid los ojos, que cerró el pecado, 
Hartad al alma , que sin vos perece. 
Refrigerad la sed , rocío del ciclo. 

Llegaos, dulce amador, ¿ vuestro an 
Que en vos solo bav virtud, por quien m< 
Veros alii cual sois, corrido el velo. 



167. 

CONTEUPLACIOlf SORBE LA SENTENCIA DE LOS CANTARES : 

Veniat dilectut meui in hortum iuum. 

Venga mi dulce amado, venga al huerto, 
A las eras de aromas olorosas, 
Coja los puros lirios , coja rosas. 
Si el claro amor de ambos es tan cierto. 

Herido está el Esposo y casi muerto 
(Oh mas bella entre todas las hermosas). 
Porque volviste flechas ponzoñosas 
Tu mirar y cabello en el desierto. 

Hermana, dijo, dulce amiga, ufana 
Quedarás de la llaga de mi pecho, 
Paloma amada , al inflamar tus ojos. 

¿Cómo de tanto mal estás lozaua, 
Si te convidan mi florido lecho, 
Y de mi aioor castisimos despojos? 



168. 

DE MCOETBL ÁNGEL LUCHANDO. 

Los brazos generosos eRIUZadO's, 

Y cada uno esiorzando el vencimiento. 

Y en la industria y porfía el ardimiento 
Dejando mas los bríos conforlado.s , 

Un varón y Jacob , en lucha osados, 
Duraron en contino movimiento, 
Hasta vestir de luz al elemento 
La aurora con sus fuegos consagrados. 

Viendo el varón á la Ifebea hermana. 
Pide á Jacob le deje, y él porfía 
Que le ha de bendecir para soltallo. 

Divina bendición el fuerte gana, 

§ue á Dios enamoró su valentía, 
hombre quiso mostrarse por proballo. 



171. 

DE lOSEP, QUE, SIENDO MUCHACHO, ACUSÓ ANTE SU i 
k SUS HERHA?(OS OE ABOMINABLE PCCAD< 

Puso en Josef su amor el trabajado 
Jacob, de su Raquel hijo primero. 
Como de su virtud noble heredero, 

Y por ella en sus bienes mejorado. 

El fuego que en su pecho está guard 
Aun en la tierna edad, felice agüero 
Es del justo vigor, sencillo, entero. 
Por quien será en el mundo levantado. 

Vio envueltos en maldad á sus henn 

Y á su padre lo dice, y los acusa. 
Que teme á Dios aborreciendo el vicio 

Y hacen limpios ojos limpias manos ; 
Pues quien , al comenzar, el mal exeas 
Elige la bondad por santo oficio. 



DEL AMOR CON QUI CRISTO CONSAGRÓ SU CUf nPO 
EN LAS ESPECIES SACRAHeKTALtS. 

Hombre, ¿no ves el esplendor luciente 
De aquel amor, que obro la maravilla. 
Pagando en sangre el precio de la silla* 
Que en el cielo compró para tí ausente? 

No ves, del mismo amor, la llama ardiente 
Sazonar de tal modo esta semilla, 
Que está con ella unida , ia sencilla 
Sustancia de Dios , Hijo omnipotente? 

Pues si deslumhran estos resplandores 
Los ojos corporales y el sentido 
No arriba á la grandeza deste hecho , 

Si es dádiva de amor y pan de amores, 
Hombre, tibia es tu fe, cuando , comida, 
No brotaren sus llamas por tu pecho. 



172. 

DE JACOB LLORANDO LA HUIRTE DE SU HIJO JOSEF 
TIDURA EKSANGRENTADA QUE LE PRESENTARO 
MANOS. 

Esta sangrienta ropa, esta herida. 
Furor es de una tigre ó bestia fiera; 
De tu hijo es la prenda lastimera. 
Que á mortal sentimiento nos convida. 

Señales son de su postrada vida , 
Dicen al padre que morir espera 
Del violento pesar, en la carrera, 
Los hermanos con lengua fementida. 

Bañó las barbas el doliente vicio 
En el cruento humor ; y Josef, clama , 
Muerto es á diente de malvada fiera. 

Garras son de la envidia y su consejo 
Y al encender la ira neera llama. 
Hace que el justo tan sin culpa muera. 



173. 

DE LOS MALOS LEVANTADOS , Ct]TO PIN ES LA IP 

Beifegor elevado en la figura 
De la torpeza horrible , y la sangrienU 
Bestia que de maldades se alimenta. 
Hollando al bueno con brutal locura ; 

j^a virtud despreciada , su hermosur 
Cubrió en las nieblas tristes de la afre 
Y el robo, la Injuria y saña exenta 
Se muestran con soberbia vestidura. 

¡Oh inica Babilonia, y tü, profano 
ídolo de deshonra abominable. 
Que en la fealdad te gozas y malicia! 

Aunque piensas no haber Dios sobei 
Te cercará su ira incontrastable ; 
Que si le tarda , es fueru la justicia. 



SONETOS. 



174, 

PE CB6T0 LAVA!n>0 LOS Pl^ k LOS DISCÍPULOS. 

Sabio Jesús , de la. apretada bora , 
Para pasar del mundo al Padre eterno, 
Sahifudo que en sus manos el gobierno 
Pu^o de cuanto en cielo y tierra mora, 

El claro ruliiar de roja aurora, 
Oftrndido con nieblas del invierno. 
Como salió del seno ardiente y tierno» 
Vuelve al sagrado sol que lo atesora. 

Y aqueste mismo ardor, antes que el paso 
Mortal lo cubra de ceniza y luto. 
Las aguas Tence, y su frialdad deshace. 

Abrióse el cielo al espantable caso, 
Viendo a Cristo coger humilde fruto. 
De pies Ufados , do su amor se aplace. 



475. 

KCUSTO PftEDICATfDO CL SERMÓN DEs'pITtS DE LA CENA 
Á SUS blbClPULOS. 

Puesto el Señor en pié , tras la ecelente 
Vuestra de sq humildad y amor constante, 
Al morir, con las obras de gigante, 
\ al nacer, con el nombre de valiente, 

Al Padre, que en su alma está presente. 
Volvió el sereno, virginal semblante. 
Como suele, il partir, rendido amante, 
Bacer en dones su querer patente. 

Santo , le dice , con la eterna lumbre 
Que tuve en el principio , y tu me diste. 
Esclaréceme ahora y dame aliento. 

Porque al ||uiar por la enriscada cumbre, 
Estos, que míos para siempre hiciste. 
Quiero que gocen de tu sacro asiento. 



178. 



DE CRISTO PC1VDIERTI BN LA CRUS. 

Este es él santo trono y énsüTzSídbV 
Gloria del Salvador, al mundo afrenta. 
Lecho de fuerte amor, que lo acrecienta, 
Altar para su gran pontiticado. 

Este, aquel duro y penetrante arado, 
Que abrió la tierra estéril y sedienta. 
Donde el grano de trigo, muerto, aumenta 
A millares el fruto deseado. 

Ya cuando la corona ornó su frente, 
Todo lo trajo A si , que á tanta alteza 
Estaba prometido el señorío. 

Y en acto de jurar un rey potente, 
Al descubrir su antigua fortaleza, 
Ganó el gentil lo que perdió el jadío. 



179. 

DE RAQUEL MUERTA EN.US ANGUSTIAS DEL PARTO. 

Con negra nube el rojo esmalte bello, 
De cristal en pedazos esparcido, 

Y las flores , que el prado en honra vido. 
Coronar las mejillas y cabello, 

Y el oro , que ciñendo el blanco cuello, 
Fué en las faldas de la alba recogido, 

Y aquel puro alentar de aura bebido. 
Para bañar su espíritu con ello ; 

Todo ofendido y sin ardor, al punto 
Que la luz en los miembros delicados 
£1 infelíce parto oscurecía. 

Cayó en la sombra de la muerte junto. 
Cayeron en dolor montes, ganados. 
Cayó Jacob, que su Raquel no vía. 



176. 

RCMSTOOUNDO K5 EL HDERTO T SUDANDO POR LA AGONÍA 
SANGRE. 

Cristo Señor, en misera agonía. 
Triste, turbado y con interno hielo, 
Flojo el \igor , que sustentara el cielo, 
Re^oelta de su alma la armonía. 

Cuanto mas los contrarios resistía, 
So fuego entre la lucha bañó el suelo 
De sanguino sudor, y el desconsuelo 
Asido hasta la muerte le tenia ; 
I Cuando , postrado en oración ferviente, 
Clama: « Padre ofendido, el cáliz pase 
De mi dolor; mas tu querer se haga.» 

Y confortado el Animo doliente, 
Fío habiendo batería que lo arrase, 
Por la Títoria despreció la llaga. 



177. 



DI LA SANTÍSIMA CRUZ. 

Hermosísimo árbol, refulgente. 
De la purpurea piel , real , vestido, 
En limpia sangre tu verdor teñido, 
Frutifero, robusto y eminente: 

Eterno precio en ti estuvo pendiente, 
Y cual de diño tronco, asi escogido 
Fuiste , para tocar el cuerpo herido 
Del que pagó la vida de su gente. 

¡ Oh cruz, salve, esperanza verdadera 
Del fío de nuestros males , tú que hiciste 
Paces con el despojo del inlierno. 

Permite , en tu memoria lastimera. 
Que el fiero padecer que á Cristo viste, 
i^use en mis ojos un perpetao iavierao. 



B.rCi& 



180. 

CONTEMPUCION DE LA MUERTE SOBRE LA SENTENCIA DEL SAN- 
TO JOB : Peccavi , quid faciam tibi^ oh cusios hominum. 

Pecando, ¿qué haré para moverte. 
Guardador de los hombres, si pusiste 
Mi ser contrario al tuyo , y consentiste 
Tras un breve pecar tan luenga muerte? 

Si en libertad de la mezquina suerte 
Colocaras al hombre , vano y triste, 
Kste , que en polvo v en tiuiebla viste, 
Pudiera , no aeshecho , responderte. 

La vida es nada , y en tan cierta mengua 
Engrandeces al hombre , y tu cuidado 
Pon^s en él para proballo luego. 

Si á pena desató la torpe lengua. 
Cuando , como aborreces su pecado» 
Le corlas la raíz y echas al fuego. 



181. 

CONTEMPLACIÓN DE CFAN ODIOSA SEA LA MUERTE AUN k LOS 
MISMOS JUSTOS, SOBRK LA SENTENCIA UKL APÓSTOL : 

Nolumus expolian^ sed supervestiri. 

Esta agradable piel, aqueste nudo 
De cuerpo y alma estrechamente asido. 
Este vario esplendor de su vestido. 
Ante quien el del orbe es flaco y rudo. 

Cuanto teme el odioso golpe, crudo. 
Sobre la unión y vínculo querido. 
Siente el despojo mísero, atrevido. 
Que deja el dulce son de la alma mudo. 

Y si por medio deste apartamiento. 
Eterna vida espera en la corriente 
De bienaventurado y sacro vuelo. 

Quisiera el mas desnudo pensamiento. 
Sobre el manto del cuerpo, aunque doliente, 
Revestirse otro nuevo , inmortal velo. 



ROMANCERO \ CANCIONERO SAGRADOS. 



182. 



I 



186. 



CONTEMPLACIÓN DEL nORROR BE iJlSEPÜLTrnA. ?onnF. LAS PA- 
LABRAS DEL SAXTO JOB : Antequiim vadam {el non rever- 
tar) ad terram tentbrosam, etc. 

Pues la pequeña luz de humanos clias. 
Brevemente íeiícw su carrera, . 
Deja al tiontbrc plañir por tal ninnrrn. 
Antes que estén la voz y lenííua IVins. 

Ouan«io preso en el vientre lo ronijis, 
¿Porque le consentisle que salicr:*.? 
¡Ojalá que de í<l!i despareciera 
Para nunca sentir mas agonins I 

Déjale en su partir , si tarde niruarda 
Vuelta, que llore la morada Iriífíe 
Adonde va á parar, de horrible muerte. 

Tinieblas y miseria tiene en í;u:»rila ; 
Orden no hay ; ciipanto y sombra asiste : 
Tal es el Cu de la mas alta suerte. 



DE CRISTO TA RESOCITADO. 

Rosas, brotad al tiempo que levanta 
La cabeza triunfal del breve sueño 
m sacro vencedor, trocado el ceño, 
Y hu(*na el mundo su divina planta. 

VA cisne enlre las ondas dulce canta, 
y el campo, al espirar olor risueño, 
Al renovado fénix, sobre el leño 
Ve pulirse las plumas y se espantav 

hrolad, purpúreas rosas, y el aliento 
Vuestro, me/clado de canela y nardo. 
Dañe el semblante de carbuncos hecho. 

Mueva el coro la voz y el instrumento, 
Kl coro celestial , si mas gallardo, 
¿Puede ofrecerse á mas heroico hedió? 



183. 

DEJOSEFnOYF.TfDODE lA ADÜLTEHA MUJER DE PITIFAR, 
EH CUYAS MANOS DEJÓ LA CAPA. 

La Ecicia, por Josef en llama ardiendo 
De adulterino :«mor, postrado el velo 
De la vergúonzsvv del respeto al cielo. 
Le estaba con blanduras persuadiendo. 

Ya que los blancos brazos fué ttMuiiendo, 
Del lascivo furor llevada en vuelo. 
Aunque tocó el virp:inoo y casto hielo. 
Más el joven cfenlil la iba enreiuliendo. 

Brotó por las mejillas inflamadas 
Y labios de coral ámbar y rosa ; 
Huyó Josef de tan estrecho trance. 

Dejándole en las manos :ifrenladas 
El manto triiinCndor á la rabiosa 
Tigre, que amenazaba un feo alcance. 



187. 

DCL MODO QFE CRIS.TO CMÓ LA AL'JA Á Sü CCERPO DIFCIl 
Y SE MOSTRÓ GLORIOSO Y RESUCITADO. 

Dejando (al punto que la inmortal alma 
Unirse quiso al cuerpo desmayado) 
Los senos de la muerte, penetrado 
Ha con los padres la horrible calma. 

Y coronando de elevada palma 
Al humano despojo sepultado, 

Kl cuerpo de su alma restaurado. 
Ganó en la carne la primera palma. 

VA sepulcro se abrió, y el huerto v ido 
Gozarse al Padre, enamorarse al cielo. 
Y adonir a Jesús las almas pias. 

Y todo el orbe de su ardor herido^ 
Inflamado en la luz del puro velo, 
Resonó con eternas alegrías. 



184. 

DI JOSEF, VENCEDOR DE SUS THARAJOS POR SO VIRTUD Y TEMOU 
Á DIOS. 

Quien vió á Josef en dura cárcel puesto, 
Acusado de aleve ralsamenle, 
Ksclavodc una bárbara, inlicl srente. 
Manchado su decoro, limpio, honesto: 

Quien en su deshonor, yufío molesto, 
Al servicio coninn le vió paciiMile; 
Quien mordido de líbica serpiente. 
Odio y envidia, el agraciado gesto: 

No diga, viendo la priuh^nte mano 
Gobernar el egipcio señorío. 
Alzar en luenga hambre la esperanza. 

Ser adorado de su padre anciano, 
Llamado Dios á las demandas pió, 
Que tanta gloria la bondad no alcanza. 



188. 

DE LA SALIDA DE LA MADALKNA Y OTRAS SANTAS MUJERES k ' 
TAR EL SEPULCRO , Á QUIEN DIJO LL ÁNGEL SER TA Cl 
RESUCITADO. 

Con nuevo ardor las cumbres comarcanas 

Y el chapitel del templo relucían, 

Y las torres vecinas descubrían 
Las doradas coronas mas lozanas. 

Las flores en los prados, tintas, canas, 
De luz sobre el color se revestían , 
Cuando de la ciudad tristes sallan 
A ver el real .sepulcro las hermanas. 

Mas, ¡oh glorioso día, que no hallaron 
Difuntos huesos, sino eterna diestra, 
Hesucilada y de su honor vestida ! 

Al rutilante joven contemplaron, 

Y él, del amor á la gentil maestra. 
Dice cómo volvió á su ser la vida. 



18ü. 

DEL GLORIOSO PUNTO EN QÜE CRISTO Rr.SlClTÓ 

Las nubes colorando el puro oriente, 
Mas alegre la aurora despertaba, 
Al tiempo que el luciente sol mojaba 
Los cabell(»s en bálsamo y la frente. 

La guirnalda de lauro reíulgente. 
Que el oro por su Dafne despreciaba. 
Las sienes de la luz hermosa ornaba, 
Vestido el manto de esplendor ardiehC'. 

Los caballos aligeres, lozanos. 
Mejor que para el mozo mal regido, 
La rienda obedecieron, y volaban. 

Los campos eran del íiljófar canos, 
Cuando en el huerto á Cristo esclarec ido 
De su gloria inmortal todos miraban. 



1«S9. 

DE LA GLORIOSA APA!ÍIC:()N VI'. CHISTO RESUCITADO 
Á SUSANlisilA MADIIK. 

Inclina, excelsa Madre, el blanco cuello 
Al ternísimo abrazo y n'-^alndo 
Que el Salvador gíojioso' y ensalzado 
Te da al mostrarle refoluénte y bello. 

Tocando húmido en ái ¡bnr el cabello, 
Y el rostro, de mosqnelas fabricado. 
Tus virginales rosas , abrasado 
Fué el limpio corazón, de amor en vello. 

Puro licor bebiste, y gozo santo 
De la inmortalidad : y ¿1 Hijo amante 
Pe.L^ó tus labios á sus sacras llagas. 

Creció el ardor y suavidad, en cuanto 
El fuego de la lumbre radiante 
Con dulcísima unión sientes y pagas. 



r 



ROMANCES. 



490. 



kPAITClOÜ DE C«ISTO ReSQGITADO Eü HABITO DE nOP.TE- 
LAKO Á LA MAOALEXA. 

¡Qué enamorada y presurosa al huerto 
Tiu santa luujer Ta caminando, 
Y como fué su fe tiva esforzando, 
Siili.ile la esperanza y pozo cierto! 

Ai hortelano, por su Sfñor muerto. 
Con láj;rímas pregunta y mirar blando; 
Mas eU ki msli(|neza despojando, 
Cristo se le mostró vivo y despierto. 

Oqíso tocar el candido celaje, 
Caal suele de improviso entre los brazos 
Arrojarse la esposa del marido, 

Que la burló coa encubiertd traje ; 
Na> detuvo el ardor de sus abrazos, 
P^ra dej;dle el pecho derretido. 



i91. 

tu APA1IICI05 DE CRfSTO RESCaTADO A SüS Dfcrí' LÍOS, 
ÁCCIO CO.\OGIERON £5 EL PAUTIIl UEL PA.N. 

Conocieron á Dios los caminantes 
Ooe iban á Emaus, cou ftí turbad:i. 
En el partir del pan ; porqué es mostrada 
Sa majestad en obras sen»ejantes. 

Las estables estrellas y vagantes. 
El fueso etéreo y máquina elevada, 
T la tierra de mil formas preñada, 
>o S4iU para su gloria así bastantes. 

¿<.ómo, que el grano podrecido y mu orlo. 
Resucitando en abundante espiga, 
Permanezca en vigor y de hartura? 

¿No son en parangón, romo encubierto 
Dios en el pan, partiéndolo prosiga 
Sa noticia y amor en la criatura? 



492. 

DE DOIA, HUA DB MCOB , DUFLOBAM WtL MlhClPB 
DE SIQUEK. 

Dina, extranjera, hermosa y libre dama, 
Por Siquen paseaba discurriendo 
Calles, plazas y templos, encendiendo 
En sus ojos y arreos alta llama. 

Vistióse de su traje y luz la Pama , 

Y el peregrino honor asi esparciendOi 
Al Príncipe hirió; que amando y viendo 
La belleza de Dina,- mas se inflama. 

Arrebatóla el poderoso amante, 
Mozo, rendido, y por su antojo osado, 
Con dones, libertad y gentil suerte. 

Robó virgínea flor de su semblante ; 

Y ella la liviandad, y él sa pecado, 

Uno pagó en deshonra, y otro en mnerte. 



493. 

DE LA MALDICIOT! QVt ECnÓ JACOB Á Sü RTJO MAYOR RUaERf 
POR HABER VIOLADO SUS COIfCUBniAS. 

Cual agua derramada, consumido 
Quedes, Rubén, ni crezcas en la tierra; 
Tus renuevos arrástrelos la guerra, 
Sientas flaco y pequeño tu partido. 

Mengua contra tu padre has cometido ; 
De ti la reverencia se destierra, 

Y en su locho tu ardor lascivo encierra 
Aleve deshonor y amor perdido. 

Tal maldad determina el blando pecho 
De un mancebo que sigue su apetito 

Y trata sin ningún recato el fuego. 
Siendo de lazos y peligros hecho. 

En brazos de mujer tierno confiito. 
Para dejar de estar vencido y ciego. 



R03IANCES. 



494. 
SOBRE EL EfASCELio ¡nprinópio erat Verhum, 

ACERCA DE LA SA^ITfSlMA TRIMDAD. 

En el principio moraba 
El Verbo, y en Dios vtvia. 
En quien so felicidad 
Infinita poseia. 
El mismo Verbo era Dios, 
Que el principio se decia ; 
El mortba en el principio, 

Y priodnio no tenia. 

El era el mifmo |Mrioclpio: 
Por vso del carecia ; 
El Verbo se llama Dijo, 
Que del principio nacia. 
Hale siempre concebido, 

Y siempre le coooebia. 
Dale siempre sa sustancia, 

Y siempre se U tenia.- 
Asi la gloria del Hijo 

Es la qne en el Padre habia , 

Y toda sa gloría el Padre 
En el ngo poseia. 

Como amado en el amante, ' 
Tno y otro residía, 

Y aanese amor qoe los ano . 
En lo mismo convenía. 

Con el ano y eon el otro , 
En ignaldadj tiUm, 
Tre$penoDM9y ma í 



Entre todos tres habia. 

Y un amor en tudas ellas 
Un amante los hacia , 

Y el amante es el amado 
En qne cada cual vivía. 

Que el ser que los tres poseen» 
Cada cual lo poseia , 

Y cada cual dellos ama 
A la que este ser tenía. 
Este ser es cada uno, 

Y este solo las unia 
En un inefable nudo 
Que decir no se sabia. 
Por lo cual era infinito 
El amor que las unia , 

Porque un solo amor tres tienen. 
Que su esencia se decia. 

San Jcar di la Crcx. — Oirat nútticu y etpirUmiln, ele.- Ma- 
drid, 1649, por Gregorio Rodrigaes, en 4.* 



495. 
DE u coxi;x:cACion de las tres rirsoHU. 

En aquel amor inmenso «^ 
Que oe los dos procedía» - 
Palabras de gran regalo <- 
El Padre al Hijo decía, ir 
De tan protu^do áe\^\VR ,*-^ 
Que jaA\t lai tnUiute, ^ 



' II 


BOUANCEHO V CANCIONERO SAGRADOS, ^^| 




Sol(ye1Hijolasfo^ba, 


Dcsta suerte loi partía , ^^^H 


^K 


Que es á quíeii iierLeiMCÍa* 


Pero todos son un currpo ^M 


^^L 


Pera aquel Id que «e «itlieoíle 


De la Esposa que dirda» ^B 


^^^^H 


Dt'slíi iii3iK*rj ílifcia : 


One el amor de ur> mismo Esposo ^ 


^^^^V 


Nuiia me CüiiLenU * Hijo^ 


tJna Esposa los hacía ; 


^^^^K 


Fuera de tu eontparna^ 


Los de arriba p05c>endo ^^ 


^^^^B 


Y si algo me coiiteiiU 


El E^po-^o eu alegría, ^M 
Los de ahajo en esperanza ^B 


^^^^H 


En ti Tnismo lo qycria, ' 


^^^^H 


E^ qoi^ h ti mas se pureee * 


De fe que les infutidia , ^H 


^^^^^H 


A mi mas fítíí^facia, 


Di cié ti dol es que algún tiempo ^M 


^^^^1 


Y e! que Duda le semeja , 


Cl tos cngrauduceria, ^^^B 


^^^^H 


En mi naJ^i li:ilbria. 


V que auueJIa su b$úeii ^^^B 
El se la leirantliria, ^^^H 


^^^^H 


En ti solo me he agradado. 


^^^^H| 


íOh ifída de vtún mia 1 
Eres lombre <le mi lumbre , 


De manera que ninguno ^^^^| 


^^^^H 


Ya la vituperaría, ^B 


^^^^H 


Eres mi sahiduH»^ 


Porque en todo semejante ^B 


^^^^1 


Figura de mi sustancia , 


El á ellos iE;e haria, ^H 


^^^^H 


En quien bieu me coQiplacia. 
El que k ü le amare, HijOj 


Y se vendría con ellos « ^U 


^^^^H 


Y con ellos ttiorsiría. ^M 


^^^^H 


A mi mi&mo Le daría; 


Y que Dios seria hombre, ^| 


^H 


Y el amor que yo le l<*ngo t 
Ese mismo en é) pondría. 


Y que el hombre Dios serla , ^M 

Y tnitnria con ellos, ^H 


^^^^^K 


Eu Táton de haber nBiado 


Comería y b^ heria. ^H 


^^^^p 


A qyien yo LanLo quei b. 


Y que con ellos continuo ^B 


K 


^ Sah Hi» D£ u. Cadk* ^ Obrai mlttiém, etc. 


El mismo se quedaría, ^K 
Ha s t a q ue se con s u mase ^B 
Este siglo que corría ; ^H 
Cuando se gomaron junios ^H 


1 


^^^^^^H 


■ M^ 


En e te r na m e 1 od ia , ^M 


^^1 


■ 196. 


Porque él era la cabeza ^H 
De Ja Esposa que tenia. ^H 


^^P 


B HE Lk GBEADOÍI. 


A la cual lodos los miemhrof ^H 
De los justos juninría f ^H 


^^^^V 


Una esposa que le ame , 


Que son cuerpo de la Esposa; ^M 


^^^^P 


Mi Hijo, darte quería. 


A la cual él tom:iria ^H 


^^^^H 


Que por tu \iilor merezca 


En sus bra^us liernameote , ^M 


^^^^1 


Te»er nuesira compañía, 


YalU SI! amüT le dijia, ^H 


^^^^H 


Y comer pan á una mesa 


Y oue así juntos en uno ^B 
Al Padre lu llevaría. ^H 


^^^^H 


Det mismo que yo coniiti , 


^^^^H 


Porque couii/fa ios Ijíeoes 


Donde del mismo deieite ^H 


^^^^B 


Que en lal Hijo yo leiiia, 
í Sé conRi'ücie conmigo 


Que Dios gOT^a, eozaria; B 
Que como el Padre y el Hijo, M 


^^^^^ 


^^^^^K 


De tu tíi'^cia t loiawiü. 


Y el que dellos procedía, ^M 


^^^^v 


Biücho lo agraítejECO , Padre, 


El uno vive en el oiro, ^1 


^^^^^ 


El Mijo le respondií». 


Asi la Esposa seria , ^1 


^^^^V 


A la Ksposa que Bie dieres 


Que denlro de Dios absorta, ^M 
Vida de Dios viviría. ^H 


^^^^B 


Yo mi claridad d:nia. 


^^^^1 


Para que por ella vea 


Sak ÍVA¥ Bí u Cjuíi. — O^r^t mltHcut 


^^1 


Cuinio mi Padre valia » 
Y cómo el ser que poseo 




198. 4 


^^^^H 


De su ser lo recibiii* 


^^^^1 


Reclinarla he yo en mi brazas 


^^^^^1 


Y en lu amor se abrasaría , 




^^^^1 


Y con eterno deleite 


0£ toa SESEOS l»E ios 8ATIT0S PAMlS. 


^á 


Tu bondad sublimaría. 

El Jtisífo. 


CoQ esta buena esperanza ^M 
Que de arriba les venía, ^^M 
El tedio de sus tr:ibajos ^^^H 


K 


^^^^^U 


■ 197* 


Has leve se tes hacia. ^^^M 


^^^^^U 


Pero la espcrauía larga ^^^M 


^^H 


B lOmV tk MTSIA HATERU, 


Y el deseo q n e cree ia ^M 
De gomarse con su Esposo , H 


^^^^^r 


Hágase pues , dijo el Padre , 


Continuo les afligía. H 


^^^^H 


Que tu smor lo merecía ; 


Por lo cual con oraciones , B 


^^^^H 


Y eií esle dicho que dijo. 


Con su s p í ros y 0^0 ri í a s , _^|^l 


^^^^B 


El mundo críaiüo habla: 


Cotí lágrimas y gemidos ^^^M 
Le rogaban tioche y día^ ^^^H 


^^^^B 


Palacio para su Esposa, 


^^^^H 


Hccbo eu gran sabiduría. 


Qut; ya se d e le r m i na s e ^^^H 


^^^^B 


El cual en dos apostíulos. 


A les dar su compañía. ^^^H 


^^^^H 


Alto y bajo, dividía. 


Unos dicen : íOh si fuese ^^H 


^^^^H 


El bajo de diferencias 


' En mi tlcmtio la alegrial ^H 
Otros :AcíLha, Señor; ^1 


^^^^H 


InElnitas componía; 


^^^^M 


Mas el alto hermoseaba 


Al que has de enviar, envta. ^H 


^^^^1 


De admirable pedrería. 


Otros : í Oh si ya rompiese ^M 


^^^^B 


Porque conozca la Esposa 


E«¡os cielos, y vería ^M 


^^^^H 


El Esposo que tenia. 


Con mis ojos que bajases, ^M 


^^^^^K 


En ei alto colocaba 


Y mí llanto cesaría. ^M 


^^^^m 


La angélica hicrarquíaj 


R egad , n ubes , d i¿ 1 o alto , ^H 


^^^^H 


Perota natura humana 


Que la tierra lo pedía , ^M 


^^^^H 


Eiiel bajo la ponía. 


Y ábrase la t térra ya ^M 


^^^^^1 


Por ser en su composlüra 
Algo de menor valía. 


Que espinas nos producía , ^H 
Y produzca aquella Úor ^^^M 


^^^^H 


B 


Yauugae el ser j lot; lugares 


Cou que ella lioreceria, ^^^H 




Oíros dken : ^Otí 
El que en tal ti€ 
Que merezca vet^ 
Con los ojos que t^Día , 

Y uratarie con sus manos , 

Y indar en sa compunia , 

Y gotar desloa mií^ierios 
Qae entonces ordenarist ! 

Sax Jqah tft, LA Cnüt, ^Oirai mUHcas^ etc. 



199. 



MIOSICDB LA HUMA MATEMA. 

En aquestos y otros raemos 
Gran tiempo pasado había; 
Pero en los últimos años 
£1 fenror mucho crecia ; 
Cuando el viejo Simeón 
En deseos se encendía, 
Ropndo 4 Dios que quisiese 
Dejalle ver este día ; 

Y así el Espíritu Santo 
Al |>uen Tiejo respondía. 
Que le daba su palabra 
Que la muerte no Teria 
Hasta que la Tida viese 
Que del cielo descendía. 

Y que él en sus mismas manos 
Al mismo Dios tomaria , 

Y le tendría en sus brazos 
T consigo abrazarla. 



El Misto. 



200. 

LA KKCAR!(ACI0R. 

Ya que el tiempo era lle^^ado 
En que hacerse convenía 
El rescate de la Esposa , 
Que en duro yugo servia, 
Debajo de aquella ley 

gae Moisés dado le habla, 
I Padre con amor tierno 
Desta manera décia : 
Ya Tes , Hijo , que ¿ tu Esposa 
A tu imagen hecho había , 

Y en lo que á ti se parece 
Contigo Dien convenia. 
Pero difiere en la carne 

Que en tu simple ser no había. 

En los amores perfectos 

Esta ley se requería , 

Que se baga semejante 

El amante á quien querja , 

Que la mayor semejanza 

Mas deleite contenia. 

El cual sin duda en tu Esposa 

Grandemente crecería 

Si te viese semejante 

A la carne que tenia. 

Mi voluntad es la tuya. 

El Hijo le respondía , 

Y la gloría que yo tengo ^ ' 
Es tu voluntad ser niia. 

Y á mi me conviene , Padre , 
Lo que tu alteza decía, 
Porque por esta manera 

Tu bondad mas se vería; 
Teráse tu gran potencia, 
Jastícia y sabiduría. 
Irélo 4 decir al mundo, 

Y noticia le daría 

De tu belleza y dulzura 

Y de tu soberapia. 

bé k buscar & mi Esposa . 

Y sobre mi tomaria 
Sos fatigas j tmbíjoSf 

£a que ¡Mato padecisu 



A Ü le b volvc— 

San ivÁn 01 LA Can.— ^^«f mittiaut ele. 



ft «M. 



EL MISMO A80RT0. 

Entonces llamó á un arcángel. 
Que san Gabriel se decía , 

Y enviólo á una doncella, 
Que se Uamaba María ; 
De cuyo consentimiento 
El Misterio se hacia , 

En la cual la Trínidad 
De carne al Verbo vestía. 

Y aunque tres hacen la obra. 
En el uno se hacia , 

Y quedó el Verbo encamado 
En el vientre de Blaría. 

Y el que había solo padre. 
Ya también madre tenia , 
Aunque no como cualquiera 
Que de varón concebía ; 
Que de las entrañas della 
h\ su carne recibía , 

Por lo cual Hijo de Dios 

Y del hombre se decía. 



ELimo. 



í 



DEL HACDflElfTO. 

Ya que era Uegado el tiempo 
En que de nacer había , 
Asi como desposado 
De su tálamo salía , 
Abrazado con su Esposa , 
Que en sus brazos la traía, 
Al cual la agraciada Madre 
En un pesebre ponía. 
Entre unos animales 
Que á'la sazón allí habla. - 
Los hombres decían cantares , 
l^s ángeles melodía , 
Festejando el desposorio 
Que entre tales dos había. 
Pero Dios en el pesebre 
Allí lloraba y gemía. 
Que eran jo^as que la Esposa 
Al desposorio traía ; 

Y la madre estaba en pasmo 
De que tal trueque veía ; 

El llanto del hombre en Dios 

Y en el hombre el alegría , 
La cual del uno y el otro 
Tan ajeno ser solía. 



El aitio. 



203. 



SOBRE EL SALMO supcf flumina Bábilonii. 

Encima de las corrientes 
Que en Babilonia hallaba. 
Allí me senté llorando, 
Allí la tierra regaba , 
Acordándome de ti , 
Oh Sion, á quien amaba. 
Era dulce tu memoría, 

Y con ella mas lloraba. 
Dejé los trales de üesta , 
4»os de trabajo tomaba, 

Y co^ué en \os verdes wsiWA 
La moMca que VL^nl;)^ « 



70 noMANCEno y cancioneuo 

Poniéndola en ' j deieo 

0e aquello q\« en ti esperaba, 

AIJi me hirv et atmir, 

Y el cor3-*>n me sacaba* 
Díjele *]oe me m^li^f^e^ 
Puefi #,e luí suerte [Caceaba, 

~To me metia en su luejío 
Sabiendo queme <ibi':is;ibn , 
Disculpan do á la avecíta 
Que en el fue{:^o se acababa. 
Gslábnme en ini murlentiui 
H en ti solo resplriifiti. 
En mi por li mt; moiiir, 

Y |íor u resadlahn ; 
Qtie b meninríM de It 
D^iba %hh y U qnibh^« 
Costiib^íisie los eiíinifios, 
EnLre quien cuuüvo estttba. 

ijv Pn^yuíiiabunMie caniíires 
^ De lo que en Sion cantíibj. 
J/ \ Canta de Sion un himno, 
• . >yeamos como sonaki : 

> /Decid ¿como en iTona ajena, 
^^"1 V ( Donde \wt Síon lloraba, 
s.' , Cantare va e! alegriu 

Que cu Sion se ine quedabn? 
KchaHíila en oh ido 
Si en la ajena me ^oítaba. 
Con mi fi^ludar se juule 
La lengua cou que babbba, 
Si de U jú me olvidare 
En la Üerm <Jo moraba. 
Sion í por los verdes ramos 
Oue BabJIoitLa me daba. 
í)e nu st; oUidú mi diestra, 
Que es lo que en ti mas amaba. 
Si de ti no me acordare 
En lo que mas me gozaba, 

Y si yo iwviere tiesta , 

Y sin ti la feíilejara. 
;0h bija de Babilonia, 
Misera y desvontnra^lat 
Bienaventurado era 
Aquel en t|uien cotiflabt. 
Que te ba de dar el casiíga 
"iQae de tu mano líeviiha. 
fu juaurá RUS pequf íios , 

Y á mi , porqne en li lloraba , 
A la piedra, que era <:ri&lo, 
Por el cual )o te dejaba. 

&ur JvAü DI u Cut.—Oífít mittifu, etc. 



S04. 

mu tJNJPAO f TñlMIíXlt DE DIOS. 

EiRuua substancia Dios 

Increadíi ^ sempi lerna p 

Por ser vida original 

De qukn Jns vidas comienzan. 

Es una cau<;a for/OJ^a , 

Sin causíi de miien dependa. 

Porque de Idoas las causas 

Es Dios la causa primera. 

Es acto puro que forma 

Sin que ser foru»ado pueda , 

Y tiD simplieipímo ser 

Sin composición ni mejtcla. 
Es centro de adonde salen 
Todas las círcunferenciíís , 

?uedíindosf! en su deidad 
odas las snUstanctas de ellas. 

Y es tan peroy¡rino centro. 
Que de su ?iccunda ei^eíjí ia 
Las lineas de his criaturas 
Sacan sus naiuralezas. 

Es el Gríarlor la médula 
Incomudihle y suprema, 
Porqne las crkilums suu 
Las cü»ciirsi& de ^u cieiicia. 



SAGRADOS, 

Es noticia de si mismo , 
Pues no hay quien Ití compren 
Que para lan Alto olijeto 
Eíi baja cualquier potencia. 
Es libro tan pereEjríno, 
Que tiene muadüs por letras^ 
Pues por las criaturas de elíoft 
El Cnador se deíetren. 
Pero aunque es deletreado , 
fíadie á decorarlo acierta , 1 

Pues no bay quien junte las paf^ 
Del totlo de su grandeza. ! 

Es posesión esencial , ' 

De inéipuguabltí entereza, \ 
Pues ni un átomo no puede 
Perder de su.^ excelencias, i 

Es la omnipotencia mi&ma, j 
Puesto íiue en él no hay pütepc( 
De ser mas de lo qne es , 
Pues no bay cosa que no tenga. 
Es un mapa de airíbutos, 
De ítK'onmulidiIfS ^íraudi'íista, 
Qu#^ aunque diversas y varias ^ 
En lo uilinito concuerd^ni. 
IJiiídact^que con ser una^ 
Su ser aícauwi de cuenta 
Las centenas de tos astros 

Y los mií Irires de arenas. 
No es pasible ni se muda^ 
Porque su iiiveni:ihle diestra 
Es por ejtCncja inmulable 
Sin adquirida íirmcjía. 

Es la divina snbslancb, 
Sol sin que edriisc padezca. 
Porque a su lu^ cosa íilguua 
Ko puede ^er antepuesia. 

Y es aque^iie !:ol tan solo 
En su peregrina esfera , 
Que todo lo que no es Dios 
Es sombra de su p recocía. 
Deidad sin sede vacante 

Es Dios, parque no se beri'da. 
Ni menos se snlmtluye , 
La silla eu que Dios se ai^íeuta. 
Ser que no puede no ser. 
Une cuando no serpodierai 
O fuera ó nu fuera Dios^ 

Y es absurda coutiogencíl» 
Infamia ni íienectud 

Su infiíulo ser no alteran, ¡ 

Porqne Dios 00 tiene ídMÍ < 

gue I e a u m e u te ni e n v tfje ¿ca. | 
s pri m e ra per fv& "ion. 
En quien , pur ser la pi iuiera, ' 
Las perfeCL^iones criadas I 

Se hallan con eminencia, I 

Es una rí'Síou divina, 
Qutí en ryzoii de conocerla. 
Toda raiou desfallece 
Por ser la r^/on sunrema* | 

Es l>ios áin necesidad 
Tal , que en vei de padecpcla, ^ 
No bay criatura que de Dius 
Píece pitada no sea. 
Es un bien tau suvo propí<^* ¡ 
Que en otro que Dios , es fuerz* 
Ser todos bienes ajenos i 

Cuanios bay en cielo y tiera, , 
Es el tribunal adonde ' 

Nadie replica ni apela, 
Porque solamente Dios 
Es vara sin resisrcrcia* 
Es bel leía sin principio » | 

Priupipio de las bellezas , ^ 

Donde es fuerza descubrirse 
El ruego por las centellas. 
Como es sin principio y fin. 
No bay lérmino en su grande»^ 
Anltísse tinmina todo 
Eu su potestad inmeosa* 
río iiay ejemplo (pje lo cTpliquft 
Que e$ una ejemplar idea, 



ROMANCES. 



7! 



Donde las cosaic criadas 

Tienen ser antes que sean. 

Solo es hios quien no es criatura ; 

Que es necesidad eterna 

IL'ber cosa no criada 

IV quien las demás dependan. 

Porque antes que Üio<, no liay ai tos; 

Y si a'iiun antes hubiera, 
Y.se fuera el mismo Dios, 

rr.«^< Uü hay quien á tíios prccMÍ. . 
In Dios no* hecho, es priiieiiiiu 
IV lou: .< !as cnsns hechas 
rué t'!i pu sí^r están escritas 

Y r.} c' mismo se conservan. 
í.;: * c-iíi-cio e! ser Dios criado 
Jn/;-uc la torpe .i£;udeza, 

¡> lia la r:»íon buscar 
Aluna Dios que criador sea. 
Ycu:indo un miüon de dioses 
Tnos á oíros precedieran, 
riden primera deidad 
Que ningún principio tenga, 
ksfta deidad sin principio 
Es Dios, y es Dios de manera, 
Une su forzosa substancia 
^o puede dejar do haberla. 

Y si á las eternidades 
Tiompo preceder pudiera, 
Fstu viera Dios en él, 

Qae es autor de todas ellas. 

Sulo Dios se nombra el qne es, 

Put's tiene el ser por esencia , 

{\uc á tenerle por creación, 

Kiiera como si no lucra. 

F.> Dios , al iin , una cosa 

lü!, que por sor tan perfecta, 

Ni en Dios puede ser mejor, 

Ni en lo que no es Dios tan buena. 

Sulamenle hasía aí¡ui 

Tiene la ra7on licencia; 

<,'iie misíeros de unid;jd 

I ueden sacnrse por cHa. 

Mí-s tres personas y un Dios 

Solo el lince las penetra 

De una fe divina y pura, 

yue no se turba ñi ciega. 

.Nü es posible !:r»!!ar pié 

La viu.lante solercia 

Ea el golfo de un misterio. 

Que es de misterios cabeza. 

Esta es verdad revelada 

De l>ios, que es verdad priméis ; 

Porque haber Dios uno y Triii< , 

No hay otro de quien se aprcnia. 

Es misterio tan remoto 

Alas humanas ¡deas. 

Que no sin misterio Dios 

Lo introduce por su lengua. 

Este es mister.o de triunfo 

Porque vence , triunfa y lleva 

(iauíivas en l.i i^nornncia 

Todas las ii:tHigenc¡as. 

r.s un mislorio de luz, 

Y lan d.» I«'. que es t nieblas, 
I'UHS Ij luz ifiucresíble 

L 7 noche ¿ la >isia nuestra, 
üu" tres personas divinas. 
( ce son una misma esencia, 
bj<ti!i;as en rebícioiU'S, 
Pye-to que no son diversas., 
<^ue en una substancia sola 
.No hav divcr.-iidad, pmque Cíía 
Kn n::íuralezas vari.is 
Solo se juzRa y se cner.ta. 
Ií;!l¡;i<e tMi los* tres .supuestos 
í.a substancia ignal y entera; 
'il:is las razones de üri;r:.»n 
'y ic confunden ni mezclan. 
>rin tres personalidades, 
.'■ts no tres naturalezas: 
I '.'je e.^io> snrtfií'si'ís divinos 
Soja una babituLií.j cncierrao. 



Es un plural de personas 
Distintamente perfectas 

Y un singular de substancia, 
Sin qne se divida en ellas. 
Cada personalidad 

(A qnicn llaman subsistencia) 
Constilu\e á Ií persona 
Ko4a propiedad qne encierra. 
la primera d estas tres 
lis Paternidad inmensa. 
Filiación es la secunda, 

V l>piraeíon la terebra. 
Iin aquestas tres ir;c!n^n 
Dos procesiones elornas, 

I na la del Verbo Ktí*r.in, 

Subsi:uieia qne no fué hecha. 

lista es por £r«*nera'voi! ; 

Mus la se¡Lrn!i'la qn? r»'-ta 

Por la F<;pirac;o:i ^- i vina, 

Ih'.e en Dios espíriln reina. 

iil Kspirrin no es hijo 

Ni en generación se cuenta, 

rorrjue el ontoadnr y amar 

Su uisiincion representan. 

{iwv la re!:ti'!nn d?l Verbo 

^o hav mas Verbo á quien se extienda; 

Porqne á ser co;7»un de dos, 

La iliüli'ic'on padeciera. 

Solo el Hijo es engendrado, 

Torqne su Padre Te engendra 

Por i:elo de entendimiento 

(ionsubstaneial á su esencia.. 

Mas la tercera lVr.«oiia 

lis espira. la, porque esta 

Por la voluntad procede 

One el Padre y el Hijo encierran. 

No I;av nias qiie do^ procesiones, 

Pues la persona paterna 

No proL'LvIe de nincruna 

Ni es posible qn? prcíceda. 

V puesto que son un Dios, 

Hay (si:i qne me;'.eiarse puedan) 
Delativo y absolnlo 
En cada persona destas. 
Aumjne en Dios lo relativo 
MulüV'üeidad encierra; 
Pero lo absoluto no, 
l*or!¡ue es la naturaleza. 
No hay substancia que sea trina; 
<^)ne onnqne en tres süMuestos que d s 
De tal manera es un Dio<, 
One no se parle ni :^;ii!i:nla. 
Oue aniíque es le lo'íp el niihierio, 
Fe y ra/o:i .iii/íriii \ |iruei'aii 
nn.í es en I;Í!)S ur-ieo y sola- 
ra «iibí-taneia scnpiteriia. 
Oui* Cii Ij eseiieia no liav plural 
( Purs por sii)i;ular so cui'ulaj. 
Si. 10 yíilo en las prr>oiías 
o.ip la iMnl'elMMi'y la encierran. 
S'i «rsíinla reíae'on 
<i":¡a su pueblo '"oíserva, 
Siii (fue ¡as ('.tts f.ieu Iludes 
('ie:i'MV*Im"n:e las tcsiraíi; 
Pii s no e!ií.\e:iiira el eniicndrado, 
Ni el-íjue es espirado eu'^endra, 
Ni ♦'ng.'-..di':da ni espira-Ja 
lis !a Vers )na primera. 
Cj.ia cual de por si incluye 
Su propieda'.l y oxistee.eiá, 
P.iiqne en ra/.í::i d/ persona 
Ti Nien d'stineini! eiilera. 
<;ue no lu"ra trino y uno 
D.os, cuando po<i¡»le fuera 
La rel.ieioii peíío;ial 
Nf> gjzar de su »M!!ereza. 
Miv.i.si: el Paílrc en las nüuas 
Del m:?r de s-i^^ o^ .'''lencias, 

Y eo.i 1.1 !u/. do ^u sn| 

^ ió su iiuaí-e:! \(.'r «ladera. 

Del Llvmo sct que etiócitíi. 





Tmi petttxi^ can» eili. 

homt 
Eadci 



1m C^ilp*tlfMB 

0«t fr oKid» «i 

La liíntféMl ^fH». 

ta» se MMb «a él a Bilii 



^ Bm lÉtt| croiiua que imeda 






Sa Dios oo cn¿ ai ^ 
SifS^fe five , FlrmyíiT nace* 
YflíBpreeh '|i 

El taft lofxe^ jOt 



Ni Triiid3dSe»plt«nki. 
FoTz^r^ «s qae et P&rire eogeudre 
Biio q ti e i su ser etiUenib, 
0oe no riierá « do eD|^pQdfsoilo , 

Que %i eft€íúi de íü caasa 
SoQ las criatiiras y mcefittran^ 
Ko es píifédan qire r| Criadur 
De ^eiieradi:< 
Qtteescouiii jó^ji» 

Y qh bieo tntjk..ui. r^^ ^i^ iia 
Qti« lé comtmiqoe tHos 

A tío nios que irrüniío fea. 

Qoe aunnue lial»ziTa m;t« rri^ittiras 

Que et) el roar giaut^s d*^ ürena. 

Si [>i<»s á I^ios DO engeiidraTa, 

Dios eD soledad wíTiera. 

Sok» smbstaiKii de Dios 

Dlo$ por su cooipsua arq^ta^ 

Qae la perfecta eoDi{»atia 

Ko ha de ser de Cíprcie ajena. 

Es el Verbo espejo ¥ivo 

DoDde el Padre se conleiut^la. 

Y el £«aipíierDo cn^^tit 
£d f{uieQ £» ^1 réterüera. 
Es con H Padre c4iei«fDo 

El que es eomuJ^suncial prenda. 

Pues como el Padre increado , 

Físnca acaba ui tomieitu. 

La ínteUgencia del P^idre 

EDgeodraotra íuteltgeíícíaf 

Sin que de su it]tc(;ríd:id 

£1 Padre eogendnindo pierda. 

No bulto puttio m que cngcLdrarle* 

Que de la cíii^ma manera 

Le en^endr^ y le engendrará 

El padre Dios que boj le eiigendra. 

Pite á ser engendrado en liemiio, 
uera deidad imperfecta, 
Porque luciera principio 

Y consubsiaitcbl i^o fuei^. 
De lodo es principio el P>dre, 
Has cuaniu al Hijo que encierra » 
lio es principio por creaciou^ 
Sino origen por esencia* 
Parto de luz iofinita 

E& esla engendrada ciencia, 
Palabra que no hay palabras 
Con que ej^fificar su grandeía. 
Es un ^ello del bbson 
Del que los orbes gobierna^ 
Taii eterno lo ^elbdo 
Cono ii mismo qtte lo sella. 




Y CAMmratO SKfftiOKia 

Caee 

No «f fNwiUe ipae fca 

WAmmptsÉWÜrm^iá I 

Po«it at Padlm M |€ ^nü 

llfti fM ettfeaánr, «I «^ | 

Barerdesti 

fiio pfiBMaií d I 
Ni br rases MT^ 
Oaecatfabiatyi 
JIofcay üffn i 




iTlda 
Uesál 
El reárala a 
Coa if^al 4 
Yanaadpseí 

Qa« iaB9 el f^drp « aa 4 
fallía sala 
Salvlaai 

jk r^al 

an tas i 
j^Qliaéeal 
¥m*ííÁA ^ae los 4os e^ftaa 
Cou aaa mtsmA Doie 
Esta errados aivia 
No e% tteaipo, n 

Coa ííjA dos , caal lo es el Yafta 
Con la i 

£a la persoaa «^inia 
ElEí^4riia,fe£irlla 
FaeaadidM eo se tndafe 
OBCéo^""'^^ " '^ r^pirarpaoáL 
NÍ€l^^: '^irutida 

Leaiiar} 'lertia 

De ser D.^^- . i**n i(wf i*n ^^ab 
í*i(»o laí j.n^oiij?; parejas. 
Es ■ ' " r Sjktíío 

|Ti í perpeEua 

Y II,, - = do luiñíl^d 

09 qaiíit L»io$ tanto se píeeia* 
litanse bondad diTini 
Porqae sus o oras ¥on liueaaiv 

Y iiMír, jKirqne t&^ al^aaa 
En sas ftpr^s no iatcrc&a. 
Es una füenle de amor 

A q ti ■'■ \ rn * , Tf I] u e To m eata 
Li' níitersales 

De *$ diversis. 

Diü> i - k:* 'iUf* Dios espita 
Btt^n ser y di su ei^encia. 
Que en el sub|reto de Dios 
No bav cosa que Dírts nosea. 
Es on'sobí'rftno ardor 
Que el V ■ ' írei 
Ensobi I :^d 

IndisoJui .. - i -:::;!. 
Es el Eípinia aquel 
Qttí* con snbefnít:i leii|?oa 



Del Vi:f S. 


^ del Pad« 


Los dei 


-reta. 


Eite \¿-\- 


1 ■ ¡ ^.^ 


Eftvidjüi 


; * M ; V tierra* 


Yaque! . 


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Y-'h-. ^ . 


: ii!o 5anto 


i:...p:M..i. 


r V iui c*íln*íiUii* 


Li iíuik 1 , 


^ lealríbii>i* 



Al Padre y al tl^o la cíeaciai 



Ta1E8|»irltiie1aiDor 
Donde Dios se reconcentn. 
Mas como eu el ser Divino 
Us ires no se difereDCian» 
£u cada cual de las tres 
Los tres atributos entran. 
Y aunque distinto atributo 
A cada cual pertenezca. 
Las tres personas concurren 
En las obras de cualquiera. 
Al fin son un solo Dios 
Las tres , porgue todas ellas 
Ed ona esencia se incluyen 
lofiuita y sempiterna. 
Estoes algo. Dios inmenso. 
De lo que al hombre revelas, 
Qne tü solamente sabes 
Qaiéo eres y lo que encierras. 

AiNnt »i fioxiLU.— Mufvo /«rtfto de flora iivma». 



ROMANCES. 

I 



SOS. 

UT1BAK CilSTO, OESDB SU EHCA«IIACIO:<l HASTA 
QCE VUELVA A JUZGA! k LOS HOMBRES. 

üntléíf de u reftrmédor de «m umvenidad ¡. 

El reformador de escuelas 
Entró víspera de Pascua, 
A 6n de poner en orden 
La universidad humana. 
Tres personas la fundaron, 
Y i la segunda le cuadra 
La reformación de letras 
Por lo que tiene de sabia. 
Desde la cías de menores 
A las superiores aulas 
Tuvo bien que reformar 
Yerros v doctrinas falsas. 
Eob Gramática bailó 
Una mnla concordancia, 
Qae es acusar ¿ quien blzo 
Cielo , tierra , cuerpo y alma. 

Y 00 es gr.'kmática buena. 
Pues de solecismo pasa. 
Donde la persona oue hace 
Eo acusativo se baila. 

Las parles de la oración. 
Que los preceptores llaman 
Nombre , verbo , participio, 
Coo distinción les declara. 
El nombre es el PadréEterno, 
El Terbo el Dijo que encarna, 
D pariicipio su amor, 
Pues de entrambos á dos mana. ' 
Xas torzamos la clavija 
En definición tan alta, 

Y bajemos b vigüela 

Al peso que Dios se baja. 
Ei nombre es el de Jesús, 
£1 Terbo fué su palabra. 
El participio es el hombre, 
Poes participa su gracia. 
Visitó el colegio artisja, 

Y entre conclusidnés varias 
Otó al mismo presidente 
Una consecuencia mala. 

El argumento es que Dios 
Hace cosas sobeniiias, 

Y la consecuencia fué 
Qoe muriese por obrallas. 

Y si por hacer señales 

Le dan á Dios estas gracias, 
Malos términos estudian 
Los que en esus artes andan. 
En la das de medicina 
Halló un doctor que probaba. 
Con sofisticas razones. 
Ser toda la fruta sana. 
Eb m cátedn lo dfjo: 



Pero dioa Adán si mtU, 
Poes sabemos que murió 
De achaque de una manzana. 
En la cátedra de leycg. 
Dos dero{;ó, que eran falsas: 
El no socorrer al padre, 

Y el no perdonar venganzas. 
En la cátedra de H ebreo 

La resumió , porque andaba 
Por dinero , y no por ciencia 
(Que hay letras en oro j plata). 
Inhabilitó al maestro, 

Y toda su renta pasa 
A la cátedra de prima 
De la tcologia sacra . 

En lo quTesTraaiologí», 
Reservó la judiciaria 
Para su conocimiento. 
Que es el que todo lo alcanza. 
Visitó por su persona 
Los colegios y posadas 
De todos los estudiantes, 

Y en ellos topó mil faltas. 
Hasta el colegio mayor. 
Fundación deste monarca, 
Con estar tan á la vista. 
Halló imperfecciones hartas. 
La primera fué que yendo 
A visitar si estudiaban. 
Topó tres dellos dormidos 
De los de mas importancia. 
La segunda que el rector 
Hizo cierta trasnochada, 

Y volvió al cantar del gallo 
Corrido de culpa tanta. 
La tercera fué mas grave 
Por ser, si bien se repara. 
Un público latrocinio 

De un colegial de su casa. 

Y fué el caso que en el tiempo 
Que mas el pan importaba , 
Hurtó el trigo del colegio, 

Y lo vendió a gente extraña. 
Por treinta reales lo dio, 

Y aunque excedió de la tasa. 
Respecto de su valor 

Fué dallo por una blanca. 
Quitóle la lionrosa beca, 

Y murió en publica plaza. 
Ahorcado como ladrón, 
Porque escarmienten mil almas. 
La colegiatura deste 

Poco tiempo estuvo vaca; 
Que al doctor Matias le cupo 
Esta suerte tan honrada. 
Eu materia de limpieza 
Ningún colegio se escapa ; 
Solo el de la Concepción 
Halló sin culpa ni raza. 
Rra afable y amoroso : 
Solo castigó una causa 
Con el azote en la mano 
Por ser hecha en parte sacra. 

Y con ser tal su blandura. 
Tan grandes oprobios pasa. 
Que si no es tirarle piedras , 
Otra cosa no les falta. 

Y sabe Dios si quisieran ; 
Mas halláronlas pegadas , 

Que basta las piedras se hielan 
De ver insolencia tanta. 
Una vez le acuchillaron 
Yendo de ronda y sin armas , 
Tanto, que le hicieron cribas 
Desde el sombrero á la capa. 
Retiróse basta una cruz, 

8ue le ffuardó las espaldas, 
onde dyo en altas voces : 
c Que me matan , que me matan.» 
Acudieron al ruido 
Dos ladrones de soeapiL, 

Y en lüQ&T de meiei ^tt. 



75 



^^^^ 


m 


"* ROMANCERO ¥ CAJS'CJONERO SAGRADOS. fl 


Le hnrtó él uno fós en trallas. 


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L\^ü6 lamtíien »] bucííso 
t'ti litdüt^o con su lama ^ 


' ■ 


..--'-*■ ■ 


Taíi ck*t;*í, que sin mirar. 


Le diá 011!» íiH*ri:ií bníatln. 


■ 


Yc«lih 


J ] . :jkiL4>^, Matea, ^| 

.*^. , < • de &iL ca\a. ^H 


Dequü.„ 1... . , ..í 


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rué cornfihrc' dt^iiii CííUia, 


Aui¡i»o fic I '^ ■' V F tF*r.fl í(it}f aft !c llima H feíi p 


Era tan olvífffirtí/o 


pité U iwpff ' n jui* se (íiríi ' f. , :,^ cu í 1 F-i' c 


De las 1 ;ií]ás, 


BOTiía^ff di' tül r . Ttrf^ra parft de f 


QtiesLi! lo Flores 


lai úbm Uerhiis á li brifífif2i !ofi úi-i 




li el«i«d iíe ' 


T .iría. 


Rd'lllfioo ¡ c^.!™-;- 


mCR'lJÜU ^IgUUié^ Vli^iidS 


tJa ; afio dr fGf¿, ea lidnd . \tm Jtrnn df^ {;i • 


A perico [i;is ^^ñ^iltiflis. 


Ma.*>,de líiS hojís. — Pn i^Kfa edífinn se Ual 


Enlre las qiio vl-iry 


puuidaa »í printlplo del libro, e» j^an^^ *!« >" **if*íe J 


Fue un coíegííii de sn casa, 




Que duiblia sj rr.i vito, 


B«#tf MtMMík de ArJiaffa , r^/iy^víti, «/ <^J^^ 


► Y asi le locó bs llag.^s. 


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DespIdWí'^i* ;♦! (ÍTT fl> tn<fe<. 


J^tctuí ^H 


Pira el 




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Pof riiíjía firtTifino* ^H 


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^^^ A':v- .__.;, 


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^^^^H Lá udivr 


Alidlen'ioil enfaaiBPott) úíí íuhuíí qar Itibi) adf alrfdo Lf 


^^^^^^H Que 


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^^^^H fortuna 'f^^f^ liája« 


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^^^^V Partid un¡n t- . üü, 
^^^^B YsQferiMjimL 
^^^^H Lús fluí, t ore s i u Lt i ] Jí 4 ! a s 
^^^H \} ti e ^ [ n 1 1 ro un' r e sia bin. 


306. V 


áiArKEWCiqowBE sAt jvKn ftkvmrk f rctiBA dcl 


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^L IHUS JlL Ilt3t>0. 


^^^H H ci ri ro 5 > hf-M 
^^^^1 i*ue df ^ 


(Ei mtíifptü ie fwíff #,) 


^^^^1 ¡n y m u e l(4i& :it) d ■ e no b s ta ca s. 


FJ principe de la p;ii 


^^^H l;sle filé dmiel jirC'S.ídinate, 


\' rr* di* Iíií; 4*or3ííoríef 


^^^^V hr\.\' ' >dí*\3%nh 


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^^^^1 Vui ;... . , > :i su :i!t.i7.,Tr. 


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^^^H Presoü los lieiTe su Psdre 


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^^^^B SI Q rcdenc < o n q u r ?¡ (« Mt 1 ^pn , 


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^^^^1 Que á driitos sm t'^imíríidji 


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^^^^1 Perü fíi to[i ^r;in ckmendi 


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^^^^1 A Jas deEiiicuoiilfi'f traía. 


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^^^^1 Que eontn v} :]rrrpaiÉliito 


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^^^^1 Sitrmiire luvo m^no blanda. 


AiiU'íítJ' 


^^^H Fu c u ue .c; 1 rú r t< ; nrmu d or 


F.OVÍflM, 


^^^H Docto m Un.i' en arm.-sít. 


So'^ ' 


^^^^1 Prudenlí^imu < 


til 


^^^^H Vcne^tidü^j 


%S'J> - •-■ .:iii>. 


^^^H 'laulinhit ftit.^^ 


iVro afiui iiirdio |Kír bonibre. 


^^^H Quededi^rf^r 


Ponjuc lili fh* ff*r i!f^!^^ilrt^ y Üioi 


^^^H Lejeiidii < ■. 


A quieíi : 


^^^^m AmiUrii 


Juiiii Bjk. i i 


^^^^1 Sufileotu Liir.,^ ^r.,., 3ii«ioues 


A liüit'íi i.. .1 -r V,., libre 


^^^^1 En \¡í m:Ueri^ d(« |;rji ía 


Píir stuestirlo y *n»lde¿a. 


^^^^B Tan Lien , que rn Jo de Peccaia 


^A ios del muí o díú voces. 


^^^^B Nadíi' le arKuyu p;ibhr^. 


Síií aliñóle y liu *»*cudt> 


^^^^B Tuvouo acLo en Eeuliitíva 


Se tima al pié dt* la loire , 


^^^^^H CoD Qu ductor de la H^uc^tia , 


Ysí' - '^ .. ..^ .^^ 


^^^^^B Cnyo^ rueries argnmcntos 


Lr ^: 


^^^^^V Cou f^i íJjdud ánMn, 


Hü rtal 


^^^^V Desde que etiinj en fas escuelas 


K?i t'l íiírilt! 11 . 


^^^^^^ Ko quiere ctnilr b c*!f»tfda, 


¿lili iu>t» |MTí! lias. 


^^^^^^H Que como vic! 


Su- ■ sf 


^^^^^H &oiideesiud!;i 


Wi. ^; 


^^^^^^ Solamef^te un d.. .¿..^lo. 


í^nj^ . ; 


^^^^H AparlaiHlo b fulana, 


Que es ^ 
Y cipas* i 


^^^H Mosírú ui» vt'slido bordado 


^^^V A tres síhi'L^oii (M nimn. 


Potare ruu ;u lujio lUju.s maoüs 


Y póríjue iiad;i ití eslorbi¿. 



MSAfCCES. 




JÚ Hijo ám rl s^hti^ 

Pwz mostru ür if mIu 
&€t|itt áar|NBi i»iMg 



!(• I« firritrs «i te moffs * 









S^^ 



ir lámela aa ansBS acoB « 




A las»ii>iu|ktf^oiw 



Tml 

Ti 

tec doctore* <■! 

La pvÉMfs Kft I 

Omí €» Is Bastía* la raat poca 

$<« de sa Mam$re fvftiila 

ÁtedtfMéitatl 

Ul 

T« 

AdarcliUlmianlla, 




líafsp#r 

CoM^aalaf „ 

0»e ladas txc» «m éa «a 

Y de miiffti'drf tjcfaa^ 
Hf« ima . piíMn nia; 

s^oo^ i« Jntt 

ll4ra4|Qi? >m muí pf-fadot* 

Y «I sabir 1 mm» aliexi 
A KA áf«na s« |»«vma« , 

Y ao í ipieo ta» poca roda. 



Mi^ll* 



TrwH »wp>d < 
l^^jaÉvafwSi i 
■i^ijrapfoj 



Isséia 

álilfrt-m, 

ia 



A la ei^e«a af«sf d 

tea ^ 4«dr ia» f erdadn 
btt ftrcnia das loa bawJircs. 



j «n rey de araiaa 

mi 








907. 

Se h iitmoisa. 

Par*. oaodf abría, 

I tUi'7cU, 

¡SÍa8lC€Í(lrsjEr , 
> fifriCiUtS t n TI 3 í í4ft\ti%, 

iasMa laa qae taian en csu. 

^■■te Ifta baf u poder, 

^^^Bmr I mía gT^nücjm, 

^^^Mcr, ñ»a tmndad, 

IMtetaia pwtiilfori», 

SI PmÓBPú da «adir t icr« 

ai 



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it Lá ustimu famaA», aaa tici A um á^ctrtsL 

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V riio, * 


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■rífríl. 



^^JiJr li^rr»» lia 



70 



ROMKGEaO \ GANcrONERO SAGRADOS 

O&e me dü pena, ú acüsa 
Vu6 du ms midriís perdidot 
}(¡rsiii(Íoli^ Us e»pal(íííi&i 
Peoao líiillar su nombre escrito; 
Mas so Linéente rn U cruz 
Tu^o su rumio Cristo. — 
No eslov en váim. res|>óiLdei 
Que iei!ucír«olicíio 



ti mar iDnienso que ves 
A esie péíjueíio rcsquiciü. — 
Aí^uslíriü le rcs]itmu«j : 
^0 le c^iist*Sj Nmio mió, 
Que es imposible agotítp 
h\ mnv iomenso en mil siglos.^ 
Pues tu mísuiQ me onrece 
Que Lacéis \m , pudre » le dijo ; 
Porque es suber lo que tís Diuü 
P roce lie r en iiUiíiilo, 
Que como et mur Clceáito 
Ko e& poüiljte rcduciilo 

Ñi iigolar su iiimeu?vo üIjIsiiio, 
Asi vos el mür úc IHóS 
Eterno y incircaiifieriiito 
€oi> vuestro ingenio tnurtal , 
Auiínue in^'enio pr referí no. 
l^JiK'Jü Atiusíin úil nitrado 
\ titiinitiíc-meiile advertido, 
Qui^ no fuera Üí os quien es» 
Si fueru Dios eulenuklüK 
Quiso ü\ NiBo fes[)Oiidef , 
\ no (e Itatló etiüudn quiso, 
Üc^sengnnaüü tjue IVios 
No CMue en nuni^>l si'iitido* 
¡ksdé entotices esrrihié 
Qne era mas sppro asilo 
El creer que el entender, 
Que Dios ^G entiende á si mismo. 

Lope t>B Veaa CiAFJa. — iUmat watrat. 



209. 

Ercoprj.Aaoit w ti vidji &e cristo seJoh stsf stro , üeciik 
m; kacii(u:?(to basta V£íua Á iUjecAB i LOS Vivos xk tm 

A lañn i^üHe qni» miro 
Adoro iuiiifíenes i\i}\i^. 
Y :ainque mu* ÍKis úiv jfárccen, 
fimic^ nte parecen mucb^Si. 
Aquí te veo nííí^itio. 
Siendo líí» Crindor» cH^lura, 
Eu un liumilde pi>$elire, 
Entre un l>uey y entre una muía* 
A!U le veo adorado 
De tres reyes» que aprrsunu 
Los piísos i ohedi^cíTie 
£n pohre ^ iiuniílde eima. 
Allí h circuncisión 
Padeces ; nnts es sin duda 
Que ú 11 le hirieron el euerfiO 
¥ á tu ma<tre el alma suya. 
Aquí te veo cxnlic^nria 
A doctores líi Lserítura , 
Por ganur ulmás periüdas, 
pues perdiitus almas buscas. 
Allí le eon templo huyendo 
De iu\ bjrhítro rey la furia p 
Que Untns vidas quitó 
Solo por eslorbar una. 
Aquí l>ü[it¡3c;irie veo 
Con liuriiildad muy profunda « 

gue si es de nilpris remedio, 
n ti no pudo tiabereoítia. 
Alii en ei desierto eslás , 
Eo donde le veo que íiyunas 
Una líirga cunrcnli*na 
CmnÚQ el coultdria i^ busca. 



Aqut ICO Cfúé l^ veofes 

Cuando vencerte procun 
Con sagacidad y msiüa 

Y falsas iiromesa^ suyas» 
Alb te veo á ta mesaf 
En donde la c^rue luja 
Se da en manjar á los hombres 
En realidad , no en ligara. 
Aquí le veo postrado 
Lavando los pies á Judas; 
Pero no ba$;ta esta aecloii 
l^ira que tú le reduzcas. 
Allí te veo en el bueno 
Lleno de pena j angustia. 
Orando al Padre que pasa 
De Ir el cáli3& de amargurai. 
Aquí veo que vas preso , 
Audo con tiogas duras. 
Cual llevan ú un inalbeehor 
Con mil afrentas é injurias, 
AUi le veo amarrítdo 
De marmol á una coi una , 
Tan crudamente azotado. 
Que el cuerpo te descoyuntan, 
Coronado aquí te veo 
Con setenl» y tantas puntas ; 
Pero corona sin cruz 

Es cíe no que no hay Dinguua. 

Aquí te veo cargado 

En la calle de amargura 

Con el peso de la erux ^1 

Y de penas y de angustias. ^M 
AIH le veo clavado 

En una cruz por mis culpas , 

Que son yerros, mírs que bierroCí 

porque son cra?es y muchas. 

Aquí le veo bajado 

Drsnues de muerte lan cruák • 

En los brazos de ly Madra 

En lamentable figura. 

Allí te veo llevado 

Al sepulcro ó sepultura , 

Y tu Madre le acompaña , 
Auuíiue va cuasi díiuult., 
Aquí ya resucitado 
Te veo cou gloria mucha * 

Y ú Tom.ís muestras las Llagas 
Piíra quii:irle las dudas. 
Allí subir á los cielos 
Te veo, sin que te suban , 
Pues que por propia virtud 
Te subes a las alturas. 
Aqui ú con roñar tu üladrt 
Emias por lenguas mnd:!!^: 
Pero auíKtue mudas» de turíio, 
Que encienden , Un. en y aiumbraa 
Aqui te veo en juicio, 
Juz^^^indo ü las criaturas « 

Y á todo el mundo abrasando » 
Eclipt^ado el sol y lana. 
Aquí Le pido. Dios mÍo, 
Aquí donde á todos jit/^as,, 
Qu*r no mcjn/ííues ¿i nú 
Como merecen mis culpas^ 

Fnki P*nj»¡> lu: tx ESTMír.t*, relifloso del ótñ&i «í 
dp la íania ptotinrla út ArraJ^itta tn d rtriiio Hn P^iH 
Libro intiUiládo Fhrf* del DetíertOt primera y í^uhtiiI 
gjttüK rn el j^rdinitc^ \i GIia?iiri MtitorlMcf Úé t/^nrtn 
es litbQi ea Ié oñeiai áe Antonio Crscsbeelí 1^7^ i 



210. 

Triste estaba el padre Adán 
Cinco mi) año^ b;ibja , 
Cuando supo que en Belén 
Era parida María. 
Y en el limbo donde estaba 
De cotktento no cabiji ; 
Para lQj>uuos;iodaba, 



ROMANCes. 



17 



Pan los otros corría, 

V a todos los sautos padres 

A grandes voces decía : 

Dadme albririas, hijos míos, 

Qae es nacido en e>le día 

.Noe>iro bíeu y Redentor, 

iíaestro placer y alegría, 

Pan sacarnos de aquí , 

IH) estamos por culpa mía. 

fed cuál anda Lucifer 

CoD loda su compañía ; 

Ko le placen eslas nuevas 

Qae Dios Padre les envía. 

Sentid las voces del cielo, 

Los cantos y melodía. 

Ved va clara la verdad 

De la vieja profecía; 

Ved la larza de Moisés, 

ñoe estaba verde y ardía ; 

Ved aquel templo de paz 

Que Roma en tanto tenia, 

Yaan lo llamaban eterno , 

Porque siempre duraría ; 

Qoe DO babta de caer. 

Si vna virgen no paria. 

Vedlo todo por el sue!o , 

Cada piedra por su vía. 

Ved el bellaco de Heródes 

Netído en gran fantisia, 

T amolando sus cuchillos 

Para quien no le temia. 

Ved los pastores que van , 
Cómo corren i porfía 
Por llegar al porUlejo 
Donde esti nuestro Mesia. 
Ved los tres reyes que parten ; 
Ved la estrella que los guía; 
Vird en un pobre pesebre 
(}uíeD mejor estar podia : 
De una parte tiene una asna. 
De la otra un buey yacía. 
fi DB ToMCS Hausbo. — Propaladla , etc. — Ñipo. 
,;to vielto 85 ; cíUdo é inclaido al núm. 47 de la lio. 
ms nüguút eátUiUñéi, ordenada por D. J. N. ilolb de 
imborgo, íHí, tomo primero. 



211. 

fiB LA E5CARlfACI0!f. 

r;)seándose and? Dios » 
Por su eternidad sagrada , 
Cuando le vinieron nuevas 
De una bija de santa Ana , 
Antes santa que nacida, 
Ante los cielos criada , 
Y en la presencia divina 
Ab ctterno preservada : 
yifitus angelas Gabriel ^ 

Con «oberana embajada. 
Are . dijo , gratia plena. 
La Virgen quedó turbada : 
Con aquel Ave tan dulce ^ 
Eva en Ave fué tomada. 
¿Como puede ser aquesto, 
Siendo de varón privada? 
Vendrá el Espíritu Santo 
Otra vez á tu morada. 
De la virtud del muy Alto 
Tienes de ser alumbrada , 

Y la palabra divina 

Será en tu vientre encarnada. 
Ecee aneilla , respondiera 
La Virgen santa humillada ; 
Hágase en mi. Dios eterno, 
Conforme á la tu palabra. 

Y en el instante que el fíat 
Dijo con humildad santa , 
^erbum caro féctum etí 
Por la redenaoa humana. 



tbtlM*— Cúndonero, 



212. 

ROMANCES DEL SAXTÍSIIfO IfACIMIE.MO. 
I. 

Blira el limbo Lucifer, 
Do lus santos residían; 
Grilos dan n'fios y viejos, 

Y él de nada se dolía, 
/ Qué tiranía ! 

En aquella escuridad 
Do tiene puesta su silla. 
Viéndolos tan humillados 
El mas se ensoberbecía. 
¡Qué tiranía! 

Voces dan los patriarcas, 
Que sujetos los tenia ; 
El clamor de los profetas 
Hasta los ciclos subía. 
¡Qué Urania! 

Un Cordero lo está oyendo 
En los brazos de Haría , 

Y con lágrimas muy dulces 
Diciendo está : ¡Madre mía! 
/ Qué Urania ! 

Lucifer el alevoso 
Que yo crié en lozanía. 
Contra mi se ha rebelado 
Con muchos de su valía. 
¡Qué Urania! 

Viéndose tan orgul1o<:o 
Me quiso usurpar mí silla, 

Y no contento con esto, 

Al hombre engañado había. 
¡Qué Urania! 

Agora por libertalle 
Nací vo en noche tan fría , 

Y el dejalle litieriado 
Me ha de costar la vida. 
¡Qué tiranía! 

Ubeda. — Cancionero. 



213. 
n. 

Mal ferldo sale Adán , 
Mal feridoy lastimado; 
Los ojos liisva hechos fuentes. 
El rosiro al suelo inclinado. 
Porque le han precisamente 
A destierro condenado 
Del terrestre paraíso , 
Donde estaba empoderado. 
Porque contra el Rey del cielo 
Cometiera un gran pecado : 

Y es que , estando en tanta gloría, 
A mayores se había alzado 
Contra el Señor de aquel huerto 
Comiendo de lo vedado : 

No curó de las mercedes 
Ni de tan dichoso estado, 
A que Dios le habia subido. 
Siendo de nada formado. 
Después que le echaron fuera 

Y de su casa ban privado, 

Y los bienes de la gracia 
Después que le han secuestrado, 
Barruntando las miserias 

A que quedó sentenciado, 

Y mas. viéndose desnudo. 
De sí mesmo avergonzado 
Porque solo piel de bestias 
Por vestidura le han dado; 

Y esto como sambenito 
En pena de su pecado: 
Mil veces vuelve los ojos. 
Aunque esto le es excusado. 
Si con el cuerpo se aleja 

El alma dentro ba^ ^e\^Oi 



« 



ttOHANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



ine donde ettá ta tesoro 

I corazón sepultado 
Quedara : ansi el pobre Adam , 
De todos desamparado, 
Coi) {gemidos se lamenta 
Kl de si estando agraviado: 
«Puraiso de deleites. 
Lugar bienaventurado. 
Dice : i C'ómo te perdi ! 
Cómo 1)0 sido mal mirado, 
Puniue dcsia mancha y cul|)a 
No solo seré manchado, 
Mas á mi posteridad 
r.uncliró, mal de su grado!» 
Dios movido ¿compasión 
Liu)pi:irlc ha detcrminodo, 

Y aunque muy i costa suya 
A curarlo ba ya abnjndo. 
Nace pobre y sin ubriito 
En un lugar desechado; 
Donde las bestias albergan,' 
Dios por palacio lia tomado. 
Adam cavó por soberbia : 
Tanto Cristo se ba humillado, 

?ue al inflorno y mundo todo 
al cielo tiene espantado. 

UiiDA. — Cancionero. 

214. 
ui. 

En el soberano alcizar. 
Dentro del sacro senado , 
Las tres divinas Personas 
A Cortes hablan llamado. 
Dicoscqueelsumo Rey 
Un desposorio ba tratado 
Con naturaleza humana : 
Lns manos se han ya tomado. 
Kl inaxorazgo del cielo 
Con ella se ha desposado; 
En Nazareth son las bodas; 
Para allí estaba aplazado. 
Un tálamo virginal 
Su Padre le \\u presentado. 

Y porque en ¿1 se celehrm 

Y el caso sea mas sonado. 
Del sale Dios hecho hombre; 

Dios y el hombre ho^ se hai) juntado. 

Sin dejar lo que tenia, 

Ser de mortal ha tomado, 

Para que la nueva amante 

Se transforme en el amado. 

No como rey poderoso 

Baja muv acompañado : 

Pobre , humilíle y manso viene , 

A la esposa acomodado. 

Los palacios y aposentos, 

El preciosísimo estrado 

Es un pobre portalejo 

Y un pesebre despreciado. 
Paños f tapicerías 

Son paja , heno el brocado, 
Por cortesanos y siervos 
Dos bestias tiene i su lado. 
Con esto la nueva esposa 
Al esposo ha recordado. 
Dale nascer y morir; 
Trabados le ha encomendado. 

El Hisvo. 

218. 
IV. 

En el coniislorio eterno 
Una sentencia se ha dado. 
Que Adam dieac un caballero 
Tan valiente j esforzado 
Que le Ubre del tormento 
A qa§ MíiAi aaodetoido 



Por la traición cometida 
En comer de lo vedado, 

Y ic saque del destierro 

Y de aquella fortaleza 
Donde estaba aprisionado, 

En que tanto tiempo ha estad( 
Junto con su descr*n(lcncia 
Por el amargo bocado, 

Y venza los caballeros 

Que salieran luego al campo, 
\ libre de servidumbre 
Quedará el género humano. 
)^ grandeza de la empresa 
Pide un valor soberano , 
Cual es el de un caballero 

8ue se atreve á rescatallo; 
ue es el lujo de Dios padre 
Aqucse Verbo enc^rirido. 
Pero en aquella batalla 

guiere salir disfrazado 
on muy diferentes armas 
De las que él haacosintnbrado: 

Y para entrar fen la lid 
Su poder ha renunciado. 
Solo y fuera de su reino 
S:ile á buscar el contrario, 

Y al Padre Eterno suplica 
Que le señalase el campo 
En aquel mismo lugar 
Donde Adam fué derribado, 

Y que le otor^^ue las armas 
Con que Adam estaba armado. 

Y que le arme una donc40la 
De quien anda enamorado, 
En cuyas puras entrañas 
Sea el arnés fabricado 

En que reciba los golftes 

Y heridas del contrario. 

UaiDA.- 

216. 



En el medio de la noche , 
Cnniido está mas descuidado 

Y puesto en mayor silencio 
Todo el mundo sosegado, 
Al gran seno de Abraham 
Un mensagerohu llegado. 
Manda que cesen las voces 

Y cese el llanto pasado, 

Y le presten atención 
Para darles su reea<io ; 

Y en medio de todos estos 
En alta voz ha hablado: 
Cesen, padres, los gemidos. 
Descanse el pecho rasgado 
De dar voces por remedio 
Contra esle mal del pecado. 
Deje Ada)n de lamentar 

Su ventura y triste hado; 
Tome el rey David su arp.i, 

Y entone uil cantar no usado 
Que los ángeles del cielo 
iloy en la tierra han cantado. 
Mude el llanto llieremias 
Que tanto tiempo ha llorado; 
\ si preguntáis por nué. 
Sabed que agora ha llegado 
Ala ciudad deüetihem, 

Y en un portal se ha apeado. 
Dios que viene á rescatar 
De la culpa del pecado. 
Leviuiiase un alarido 

No triste y desconcertado. 
Sino con tanto concierto 

?ue el infiorno está turbado. 
prosigan la canción 
Que el mensajero ha empezado 
(;ior¡a a Dios en las alturas, 
Que á su Hijo nos ba dado. 



ROHANXES. 



217. 

VI. 



, Por H rn«tro de la «inírre 

Quf Adaní de heroücla (!ojnha, 

>.iccel Htjo de Dios líonibie 

be una Virgen soberana. 

Yald hora quonacin, 

Aanqae no es bien de mañana. 

Los car lesa nos del ciclo 
I. TocaDla señal del alba. 

CoiHO era mortal la guerra, 

tas moríales armas saca, 

Sv!o en la mano derecha 

b ¡.uinildad trac por lanza. 
^Trdcá cuestas una cruz* 

Dedolor enpaslonada. 

Porque vea la hecbnra 

Lo que al Hacedor costaba. 

Cono miraba la tierra 

Del pecado ensangrentada. 

Lloraba de compasión 

De ver pérdida tamaña 

Como es perder la criatura 

Loque sn Criador le daba. 
• Hcgoi-ijado eslú el cielo, 

Y la lierra que lloraba 
De ver al Hijo de Dios 

El disfrace que sacaba, ^ 
Pueslo entre dos animales 
£d un pesebre do estaba. 
No quede ningún vivienle 
Qae aofrecelle allí no vaya» 
Poes él ofrece su sangre 

Y su gloria, t nos criara, 

Y ha d ido vida al enfermo 
Que Uü peligroso estaba. 

UsiDL^Canciorn o. 



218. 

VIL 

Vañana de Navidad, 
Al liempoque alboreaba, 
Gran «esta hacen pastores 
Por Bellhem ▼ su comarca, 
ReToUiondo sus cayado?, 
lljcíendo bailes y danzas , 
Al son de dulces zamponas 
YderabclesTgaitris. 
El pastor que á Dios hn visto 
¡OhquL- b=en se señalaba! 
Y el que ú velle no ha venido 
No saU.ilKi ni bailaba. 
)lir..iiselü las virtudes 
[lebtitTtalevanUdas, 
E:¡tre Us cuales hay dos 
Qae de Dios son muy amadas : 
La una es .Misericordia, 
0(ra Justicia se llama, 
/Ypori'siar diferentes, 
Af:nra no le hablaban. 
Ks!a una piadosa, 
b olra neurosa y brava; 
Mi'sal finMiserirordia 
A Justicia preguntaba: 
At, Justicia, hermana mía, 
¿(X»uio estás de amor tocada ? 
Cómo ahora rigor no tienes, 
.\Dtes te muestras ya mansa? 
Justicia no le responde. 
Que á disimular probaba; 
Mas viendo ser importuna, 
Respondió algo turbada : 
Importuna eres, amiga. 
Aunque discreta, pesada 
Ed querer saber de mi 
loa un nueva demanda; 
-fpoes lo qaierei sábtr, 



Ve do los pastores bailan; 
Verás á Dios hecho niño. 
Verás su hermosura y gala. 
Su p:entil disposición , 
Sil lindo donaire y gracia. 
Del cnal siempre fn i querida. 
Estimada y recalada. 
Mas Oidora qne ha nnrJdo 
Vesliílo de carne humana. 
Pueblos tiene en ti los ojos, 
A ti quiere y á ti ama. 
Misericordia responde. 
La voz amorosa y baja : 
i Ay, Justicia, cuan en vano 
Vives en esio engañada! 
Que si el niño Dios me quiere 
Mucho mas que publicaoa. 
Por esto no le desecha. 
Ni de ti él se apartaba. 
Que aunque su misericordia 
Sobre todo sojuzgaba. 
También es justo juez 
Y con rigor castigaba. 
Si celos te hacen guerra, 
Vive ya desengañada, 
Que nunca Dios por mi parte 
Te estorbará la demanda. 



Ubbda. — Cancionero. 



219. 
vri. 

La nocbe de Navidad, 
Al lioinpo nue alboreaba, 
Gran liesta nacen los cielos 

Y la tierra se alegraba 
Por el parlo de una Virgen, 
Qu"^ María se il.iinnba. 

Un Ángel vino volando 

Y aquesta canción cantaba : 
Cilorifi in excelsU Deo ' 

Y en la tierra se sonaba : 
Pazíi 'o-í hombres, decía. 
Que de voluntad es dada , 
Poniue es nucido el Mesías* 
P;.ra re'.Ienipcion humana. 
Los pastores que lo oyeron 
Vinieron de su cabana 

A adorar al Rey divino. 
Que en un port:ilejo estaba. 
Las rodillas por el suelo. 
Cada uno le adoraba, 
Dando gracias á la Madre 
Medianera de la gracia. 



Cl »ik?io. 



220. 

IX. 

Rogócijo hay en el suelo. 
Grande música se oia 
En noche serena y clara. 
Cuasi la media sería. 
Son ángeles los que cantan 
(ion suave melodía, 
Rogocijase una fiesta 
Cu:^l nunca visto se. había, 

Y es que el lujo de Dios padre 
Al mundo se descubría. 

Y aunque suena desde lejos 
La letra muy bien se oia: 
Gloria sea en lasaliuras, 
Pues el mismo Dios la envía. 

.Por subir al hombre al cielo, 
La gloria alélelo venia, 

Y en un pesebre temblando. 
Llorando sin alegría. 
Siendo Dios vivo y cierno, 
Padece por culpa mía. 



\Lv.\.\v*íi, 



KOMKriCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



221. 



En nn portal derribado 
Que dentro en Bellhem babia 
Solloziiba 4*1 Verbo eterno. 
Dios de Dius que hombre nacia. 
Cliiquitu, rerién nacido. 
Que apiMus llorar podía. 
Todo «I peso de mis culpas 
Sobre sus hombros trata. 
Que la afición entrañable 

8ue á nuestras almas tenia , 
on fuego de caridad 
En vivo amor le encendía. 
El atavio en que estaba 
No era de oro y pedrería; 
Sola la humanidad nuestra 
Su divinidad cubría. 

Y sujeto á gr^n pobreta 
Que tanto precia y estima. 
Su Madre virgen no hallaba 
Do abrigallo, y se encogía. 
En un pesebre le puso. 

Que otro amparo allí no babia. . 
La tierra ledió por cama , 

Y entre el beno le envolvía, 
Como era noche serena 
Con hielo que padecía. 
Asi encoge su justicia 

Y su clemencia extendía 
El verdadero Elíseo 
Que á sanar males venta. 
Con el grande frió fuerte 
Se estrecbalia y encosia ; 

Por nuestros bienes llorando. 
Nuestros nules padecía . 

Y aunque en traje de pobreza, 
Riqueu y valor tenia. 

VÉUk.-'CMcioHero. 



zzz» 



Por Betihem gime y sospira 
El rey David donde estaba. 
Porque dentro della tiene 
El sumo bien que esperaba. 
Saltos daba de alegría 
En el limbo, donde estaba; 
Los ojos hacia Bellhem , 
Desta manera hablaba : 
:0h ciudad mia querida! 
Mí alma en ti se alegraba. 
Pues en U nació el consuelo 
Y la salud deseada. 
Remedio del alma mía , 
iCómo estáf en tal posada , 
Pobre Nlfto, en un pesebre , 
Sin otro abrigo ni cama? 
Pues has de ser mi rescate, 
Para bien sea tu llegada. 
Tu sangre ha de ser el precio ; 
No ba do ser oro ni plata. 



El mismo. 



223. 
SI. 

Pobre nace Dios del cielo; 
Hele aili tendido queda; 
Salid, hombres, i adorarle, 
Pues es Dios de délo y tierra. 
Veréis un lloroso niño 
Tendido eo la seca yerba 
Su cuerpo en amor ñafiado» 
iMandegnciMUcaM, 



Tiene una mortal herida 
Encubierta i>or de fuera : 
Tanto el roraxon le pasa. 
Que ha$;t'i l.imuiT(ele llega. 
No se la dio su eneiiii);o 
Ni nadie que losi^suiera, 
Ni con iiUcncion dauudu, 
M:)s el amor se la diera. 
Hallóle el cuerpo sin armas, 
Qnc eii su cm-rpo no hay defe 
LloraiulocaiiLi esta culpa : 
Mira. Adam, que tu>a era; 
Mas el fuego que me abrasa 
M.iyor que tu culpa fuera ; 
Pero si quíes ver mi amor, 
Adam, eu la cruz me espera. 
Cbeda. 



224. 
XIII. 

Almas tiernas y devotas, 
Velbus ya bien regaladas 
Con el rocía del cielo 
Que cayó , y ferlili/adas , 
Que son lá};rimas del Niilo 
Que derrama aljofaradas 
Por sus mejillas hermosas 
Que á vos vienen encañadas, 
bl por Hus ojos las vierte 
Del corazón destiladas ; 

Y asi el corazón de>oto 
Las envía encaminadas. 

Kl fuego exprimió su pecho, 

Y ansí las sacó abrasadas , 
Aunque en las frías mejillas 
Se han hecho por las haladas. 
Pero siempre con mas fuerza 
Dejan las almas llagadas. 
Que si ya son cristal duro 
Por ser de fuego arrojadas, 
Pasan lejos , y mas hieren 

A las almas descuidadas, 

Y las abrasa su furia 
Con las saetas heladas. 



fct 



225. 

XIV. 

El Hijo de Dius eterno 
Que de amor hijo nascia. 
De frío y hambre llorando, 
A su amada así decia: 

Ay, afina mia ! 

l\ amor que está encerrado 
Mis láftrinias derretía. 
Ablanda el corazón duro. 
Ámame. Dios soy, decia; 
Nazco porque tú renazcas , 
Moriré por darte vida , 
Daré sangre por salvarte , 
Lloraré por tu alegría ; 
Tiembla Dios por esforzarte. 
Por tu gloria se encogía; 
Por darte el cielo, un pesebre 
Toma, y desde él te decia : 
¿Ay, alma mia! 
Ven, ama á Dios, que es yaho 
Ven, esposa amada mia ; 
Que se ha puesto entre anima 
Porque el iiombre de él bula. 
Por ti el inmenso se abrevia , 
Vuelve en llanto la alegría; 
Padezco yo omnipotente ; 
Amor llorar me liacia. 
Soy mas fuerte que tu lloro, 



ROMANCES. 



Si 



Pues lloro por ti, alma mia ; 
Llora, alma, que me ofendiste, 
Paes llorar becLo me habías; 
Uora, enjugaré mis oios ; 
Uorii y darle he mi aJegria. 

VuPA,^ Caucionero. 



XV. 

Habiendo amiel Tíejo Adam, 
CoD porfiada aieTosia, 
Tratado de rebelarse 
CoiHn quieo servir debía, 
Qaedó, porque fué tirano. 
Perdida li monarquía 
(|oe sobre todo este mundo 
HM'ble de Dios tenia, 
A la Tida, que eo merced 
Eterna dado te babia , 
Qoedó de la fiera muerte 
Sobjeto i perder la vida ; 
Quedó de gloria privado 
Y de la eterna alegría. 
Perofuéle Dios tan bueno, 
Qae olvidó sa villanía, 
T trató de su remedio 
Por maravillosa via. 
Dejando tiranizarse 
Del amor que así debía. 
Este amor, que á su bondad 
T nuestro bien Dios tenia , 
Dio con él del cielo al suelo 
Con extrafia valentía; 

Y estrechando al infinito 
En pesebre le metia, 
Puesto en la mesa de bestias. 
Pues para bestias venia. 

El hombre quedó endiosado, 
Qoe ansi embrutado se babia : 
Halla en el heno su pasto 
A Dios que perdido babia ; 
Vas el amor de tal suerte 
Revocado se lo había, 
Que lo ve, v por verle tal, 
Le mira y desconocia. 
Has después que le conoce, 
Hoy mucho mas conocía 
So poder y su bondad 
En verle como le vía. 

Y amándole como á carne, 
Eo la carne se subía 

Por ella i amar aquel Dios 
Que cft la caroe se encubría. 



227. 

XVI. 

En la máquina del mundo. 
Perdida por el pecado, 
Justa real y torneos 

Y una sortija se ha armado, 

Y para mas festejarla 

Un pregón se ha publicado; 
Que el que mejor la corriere, 
SiUeodo mas disfrazado, 
Le darán un rico fuerte, 
D mundo menor llamado, 
Cuya alteza llega al cielo 
En hondas zanjas fondado, 
Ueno de ricos tesoros 

Y fuertemente artillado. 
Nadie se atrevió k salir 
Al torneo señalado 
Sino un fberte caballero 
De gran linaje y estado. 
fieae como MreútuntfO 

tras. 



Al torneo pregonado, 
Tan gallardo v tan apuesto, 
Que todos se han alegrado. 
Trae divisa colorada 

Y un rico pendón alzado. 
Su marlota y su librea 
Es un jaez encarnado. 
Con tal aire v gracia corre. 
Que el rico fuerte ba ganado* 

Y queda Dios victorioso 

Y el hombre ya remediado. 

ÜBIDA.— CMdMtfr». 



Á LA CiaCUKCtSlON. 



El mismo. 



De su mismo amor herido, 
Para las almas sanar, 
Empieza á derramar sangre 
Un Niño de tierna edad , 
En lo cual da clara muestra 
De lo que adelante hará , 
Pues por hacer honra al alma, 

gue presa y captiva está, 
1 se quiere hacer esclavo 

Y su cuerpo señalar; 

Y ansina se circuncida 
Por del todo ejecutar 

El mandamiento del Padre 
Sin en nada discrepar. 
Vistióse en zapato nuevo 
De nuestra mortalidad. 

Y este día lo ha rompido 
Con tal liberalidad, 

Que en nada tiene y estima 
Cuanto le pudo costar, 
A trueco de verme sano 
De mi larga enfermedad, 
Que me costara la vida. 
Que no podía mas costar, 

Y ganara muerte eterna. 
Si él no viniera á sanar 
Mí dolor terrible y fuerte 
Por su divina bondad. 



El MISMO. 



A LA TBAlf SFIGUKACION DE CRISTO ÜDUTRO SCAOR. 

En ese monte Tabor, 
Lu|^ar de gloria llamado. 
Quiso el Redentor del mundo. 
Aun no el término llegado 
De su pasión dolorosa. 
Que á sufrir había abajado 
Por la redención del hombre, 
Sin haberse desviado 
^el seno del Padre Eterno, 
Que siempre estuvo á su lado, 
Delante de aquellos tres 
De su sacro apostolado, 

Y los que mas juntar quiso 
En el tugar señalado, 

. Aparecelíes glorioso 
Por un término tan alto. 
Que cegados de la lumbre 

?ue en su cuerpo habían mirado, 
uviesen por gloría eterna 

Y por gozo señalado 

El velle en aquel lugar» 
Olvidando el soberano 
Celestial, divino asiento 
Por el temporal humano, 
Dándoles esta alegría 
Para que en ella cebados, 
El alma se levantase 
A otro mas alto grado. 



"^ 


^^^^H 


^ ROMANCERO Y CA^CfOKERO SAQBAD03, ^| 


230* 


232. ^m 


AL irácuiíEK TO m miEsmo seto i r s vcni s to. 


■ 


L , 


Sale la estrella de oriento ^^H 


Al tiempo que Dios dispone ^^H 


Sale del seno át\ Tadro 


Que el enemigo del día 
Pierda b presa que coge. 


El Verbo á ser encartvado, 


Dísfraxado y eucubíerlo 


Y con ellü la esperanza 


En liombre disimiílado. 


D& sns falsas pretensiones. 


En forma de pecador 


Tomando Dios carne humana 


Viene á malar el pecado ; 


Para que el hombre le goce* 


nuestras altiveces doma 


Por donde santa María 


Eo un porial dembadoj ' 


Recibe el famoso nombre 


El regalado del cíelo 


De ser madre siendo virgen. 
De quien siendo Dios es nombre* 


Esü en ui) sVesebre ecbado, ' 


La dura Üerra y el beno 


Muy pobremente camina 


Tieoe por cama y esirado. 
SoberbiQ, mira á lu [>ios 


Con ser tan rico y tan noble. 


Que amores de oler ta dama 


Abatido j humillado; 


Le Iraen en b^bito pobre ; 
La cual dicen que le deja 


Rico, mira al gran Señor 


Desnudo f desamparado ; 
Los grandes mirtío al grattd© 


Por un monstruo leo y torper 


Que goxii como tirano 


Enconidoy abreviado: 
Los uUigidos conduela 


fiesta hermosísima torre* 


Quejándose viene della 


El Niüo desconsolado. 


V de agravio tan enorme^ 


Y siendo pobre, da al pobre 


Viendo que ¿ la real casia 


Riqueza, valor j estado. 


Como debe no responde. 


temblando deimudo al fnQ 


Alma, la díce^ mas dura 


Ai^riga al desabrigado. 


Que las entrañas de iin monte 


A grandes, cUicos, menores^ 


Y la mas desconocida 


Al bajo y ai prosperado. 


Que cielo y tierra conoce* 


Ui «liiai tú íaisúíQ foeta Gasíiomo SütisiJif .«^Usi^o^i ^^ 


i Por qué permites, cruel , 

y e SI iu e s J e ta n tos favores, i 


Que tal prenda como tu 
1 Ajeno dueíio la goce ? 


• ' 




Por qué tus duros oidos 


j^^^H 231. 


No prestas á mis raíones^ 




Que híiran enternecer 


^^^^V 


A las piednis f|ue bs oyeuf 




Dejas tu quorido esposo 


^^^B De b (!one Calesiíat 


Perdido por tus amorei» 


^^^^^ Baja el Bey en romería 


Y das la mano á un infame 


^^H k una cnuiía muy devota. 


Que por tu mal le conoces. 


^^m Llamada Sania María. 


Dejas un pobre muy rico. 


^^M Viene por cumplir uu Tuto 


Y un rico muy pobre escoges ; 


^^H Que prometí do tenia, 
^^H Estando Adau i la muerte 


Que la riqueza del cuerpo 

A la del alma antepones* , 


^^H De acliaque de una comida* 


Yo moriré porque líl 1 


^^B Pío es voto de nueve horas, 


Le aborrezcas y me adores. 


^^H m aun de solos nueve ú¡a% 


Y por el cielo suspires* 


^^H Que nueve meses csltivo * 
^^V Sin salk de la capilla. 


Y que en su ausencia me llores, 


Y que de nocbe no duermas, 

Y de día no reposes 


^^m No vUio como romero 


^^H Desde la corte ¿ U ermita, 


11 ¡isla ver aquellas Oes tas 


^^^B Que d e u tro d e 11 ;t s e p u ¡^ o 


Que en lu dulce patria goce^» 


^^^B Su majestad la escbsjtm^ 


Husla verlaíí, no permitas 


^^H no de picóle de seda ^ 


Que á tus ventanas se asomen 
Licenciosos pensamientos 


^^H Quiere su padre que vísIBí 


^^^B Sino de nuestro sayal. 


Para que no te alboroten* 


^^^H Que asi el voló lo pvútu. 


Y que tu vida de boy mas 


^^H Bien pudiera comutarlo 


Con mil Virtudes la borde?, 


^^H £n limosnas y obras pías. 


De suerte que sus rouiras 


^^^B V cumpliera con su voto 


Pa reicau v i slos os g o 1 pes . 


^^H V eu rigor Hatisf;ici:L 


para que en la que os eterna 


^^^^ Mu^ aunque del Padre santa 


Eiernos anos me goces , 


^^V Todas las veces tenia. 


Que es la mayor bendición 


^^^H Quiso cumplir la palabra. 


1 Que te pueden dar los buuibreft. 


^^H Quü es mtiv de revés cumptü^Ta. 


' Con esto 11 e^ú á Belén 


^^H Grandes peligros le esperau 


A la mitad de la noclie. 


^^H ñi esle romero visita 


Do bailó un pesebre ñor cama, 
Y nnas pajas por colchones. 


^^^^^m las devotas estaciones 


^^^^H Oae él qaiere, auBque do le obligan, 
^^^^^1 ial temo que enderece 


Y los ángeles alegres. 


Que por todas partes corren» 
De conformes voluntades 


^^^^H A Jerusaleu sa vía 


^^^^^1 la peligrosa estación» 


Y con libreas cootormes. 


^^^^^1 ¥ corre riesgo su vida. 


Crece el Niuo, llega el tiempo 
Que ha de morir por el bomlire 
Enclavado en una cru£ 




^^^^H 


En med io d e do s la d ron es* 
1 Y arrojándole una lanza, 
1 Aun que m u erio 1 a recoge » 


^^^^^^^^^B 


H' 



Alcorizondemlladre 
De parte i parte pasóle. 
AnuDsase el Padre Eterno, 
Yeoniíia luego sa Sloque; 
Y en badéodose estas paces. 
Dios i sn patria Tolvióse. 

Aloim ra lAisiA. ^ Cmueftoi, etc. 



ROMANCES. 



n 



2S3. 
lY. 

Bípastahan sos ganados 

Alas espaldas de un moote 

Delatorre de Belén 

Ussoftolientos pastores. 

AJ rededor de los troncos, 

De anos encendidos robles, 

Qoe resultando á los aires 

Daban claridad al bosque, 

EoJos nudosos rediles 

Las oTejoelas se encogen; 

La escarcha en la yerba helada 

Beben, pensando que comen. 

Ko lejos los lobos fieros 

Coa anullidos feroces 
Desafian los mastines, 
Oie adonde suenan responden, 
uando las obscuras nubes 
De sol coronado rompe 
ÜD capitán celestial 
De sus ejércitos nobles. 
Atónitos se derriban 
De si mismo los pastores, 
T Dor la lumbre las manos 
Sobre los ojos se ponen. 
Los perros alzan las frentes, 

Y las orejuelas corren'. 
Unas por otras turbadas 
Con balidos desconformes, 
Coando el nuncio soberano 
Las plumas de oro descoge, 

Y enamorando los aires 
Les dice tales razones : 
«Gloria á Dios en las alturas; 
Pas en la tierra & los hombres ; 
Dios ha nacido en Belén 

Ed esta dichosa noche. 

llació de una pura Virgen : 

fioscadle, pues sabéis dónde , 

Qae en sus brazos le hallaréis 

EoTuelto en mantillas pobres.» 

Dijo. 7 las celestes aves 

En un aplauso conformes, 

Acompañando su vuelo 

Dieron al aire colores. 

Los pastores convocando 

Con dulces y alegres sones 

Toda la sierra, derriban 

Palmas y laureles nobles. 

Ramos en las- manos llevan, 

¥ coronados de flores. 

Por la nieve forman sendas 

Cantando alegres canciones. 

Llegan al porul dichoso, 

Y aunque juntos le coronen, 

Bacimos de serafines 

Quieren que laurel le adornen. 

La pura 7 hermosa Virgen 

Hallan, díciéndole amores 

Al Miño recien nacido 

Que hombre 7 Dios tiene por nombre. 

El santo Viejo los lleva 

Adonde los pies le adoren. 

Que por las cortas mantillas 

Los mostraba el Niño entonces. 

Todos lloran de placer ; 

Pero ¿qué mucho que lloren 

Unimas de ffloriajr penM, 

Si UoneiSarpordim toles f 



El santo Niño los mira, 

Y para que se enamoren, 
Se fie en medio del llanto, 

Y ellos le ofrecen sus dones. 
Alma, ofrecedle los vuestros, 

Y porque el Niño los tome. 
Sabed que se envuelve bien 

En telas de corazones. 

t 

Lora DB Viga CAiuro.— AiiiMf S^rot.— Lisboa, i658, 8.*— 
BomMMccro apiiUui,^iUiAú, 17», en 8.«, curta impresión. 



234. 
V. 

La noche de Navidad, 
Que ya el alba se acercaba, 
Los ejércitos del cielo 
Grande fiesu celebraban. 
Baian de las altas sillas 
A Bethlem y su comarca , 
Con músicos instrumentos. 
De que el aire resonaba. 
Cantando vienen canciones 
Con orden nueva y lozana; 

Y como de amores arden. 
Cada cual se señalaba. 
Volando vienen distintos. 
Cercados de una luz clara. 
Adonde un Niño ha nacido, 
Qoe es su Dios y su monarca. 

' Entraron los serafines, 

8ue mas de su amor se abrasan 
on hermosura increíble, 
8ue vellos enamoraba , 
on vestidos como nieve. 
Que toda blancura pasan , 
Sembrados de pedrería. 
Una muy vistosa cala. 
Las rodillas por el suelo, 
Desta manera le hablan : 
Bien vengáis. Rey de la gloria , 
Buena sea vuestra llegada. 
Pues venís á poner fuego 

Y abrasar de amor las almas. 
Gran razón tiene de amaros 
La naturaleza humana, 

Y contender en amores 
Con la corte soberana. 

Pues se vistió en traje humano 
Vuestra natura increada. 
Tras ellos los querubines, 
En traje y beldad que agrada. 
Con una gozosa lumbre 
Que en derredor los cercaba , 
Entraña adorar al Niño, 
Que con gracia les miraba. 
Dicenle : Luz infinita , 
A quien cielo y tierra alaba. 
Os adoramos. Señor, 

Y os damos inmensas gracias , 
Que por vuestro nacimiento 
Será la tierra alumbrada, 

La infidelidad vencida, 

Y la verdad declarada, 

Y la noche de la culpa 
De las almas desterrada ; 
Que puso en vos los tesoros 
Dios de su saber y gracia. 
Entraron luego los tronos 
En una lucida escuadra; 
Con humildad y con gozo 
Postrados todos le alaban : 
Niño y rey nuestro , le dicen , 
La progenie está obligada 
Del primero padre Adán, 
En quien quedó lastimada, 
A entregar sus corazones 
ikEey qu« UnloYoa vi^t 



M 



ROMANCERO Y CAlfCIOüERO SAGRADOS. 



Pues que por tronos rSales 
De hoy mu eleois sus almas. 
Vienen las dominaciones 
Con m^estad que admiraba» 

Y al común Señor adoran 
De la máquina criada. 
Principados 7 poderes 

Muy dulces himnos fe cantan; 
Por su Rey le reconocen. 
Poderoso en las batallas. 
I Oh qué goso era el oillos 

Y el ver sus tn^es y galas I 
La tercera hierarquia 

No menos vistosa entraba, 

Y hecha su adoración 

Con muy graciosa elegancia, 
Cantan los heroicos hechos 

Y las gloriosas hazafias 

A que ha de dar fin el Nifio, 
La virilidad lleuda: 
Ysumasaltavictorli» 
Sobre todu señalada. 
Solo con armas de amor. 
No con lanaa ó con espada. 
Mirábanlo las virtudes, 
Con gozo maravilladas. 
De ver la virtud de Dios 
En un pesebre cifrada : 
Maravilla extraña y nueva 
Que toda^ las otras pasa. 
Los arcángeles exultan 
(iOn la divina embajada 
Que trae el Niño inocente 
De la salud deseada. 
Los angélicos ejércitos 
I Oh qué gozosos miraban 
Al Ángel del gran consejo 
Que en su rostro los regala. 
Por la salud de los hombres 
Hecho su pastor y guarda ! 
Exultan los nueve coros. 
Mirando al Niño la cara. 
Que con una luz divina 
El diversorio alumbraba. 

Y queriendo alzar el vuelo 
A la corte soberana , 
Toda la milicia Junta 
Saluda á la Virgen santa. 
Ella los mira gozosa , 

Al pesebre recostada , 
Como que los agradece 
Fiesta tan rej^ocijada. 
El santo Viejo de gozo 
Su faz de lágrimas baña, 

Y vuelto á la Virgen pura, 
Desta manera le nabfa : 
Esposa y señora mia, 
Gran gozo siente mi alma 
En esta dichosa noche 

Íue á toda luz se aventaja; 
ues hoy han visto mis «jos 
Lo que tanto deseaban , 
A Dios de inüniu gloria 
Vestido de carne humana. 
Fjut AaciasBL ai AMacoa. — Vergel U pkntet dtvtnns. 



ROMANCES ALA PASIÓN Y MUERTE DE NUFSTRO SE- 
ÑOR JESUCRISTO Y LA REDENCIÓN DhL Gi*;NEllO 
HUMANO. 



23t(. 

k U DISPEDDA M GtlSTO. RUESTBO BIER, DE SU SANTÍSIMA 



i. 

Los dos mas dulces esposos. 
Los dos mas tiernos amantes, 
Los meJoreB madre y hilo. 
Porque sw Cristo j so Madre, 



Tiernamente se despiden , 
Tanto, que solo en mirarse 
Parece que||tre los dos 
Se están repartiendo el cáliz. 
Hijo, le dicela Virgen, 
¡Ay, si pudiera excusarse 
Esta llorosa partida , 
Que las entrañas me parte! 
A morir vas, h^o mió. 
Por el hombre que criastcs ; 

gue ofensas hechas á Dios 
)lo Dios las satisface. 
No se dirá por el hombre 
Quien tal hace que tal pague , 
Pues que vos pagáis por él 
Al precio de vuestra sangre. 
Dejadme , dulce Jesús , 
Que mil veces os abrace. 
Porque me deis fortaleza 
Que á tantos dolores baste. 
Para llevaros á Egipto 
Hubo quien me acompañase, 
Maspara quedar con vos, 
iQuién dejais que me acompau 
Aunque un ángel me dejéis. 
No es posible consolarme; 
Que ausencia de un hijo Dios 
No puede suplirla un ángel. 
Ya siento vuestros azotes 
Herir vuestra tierna carne ; 
Como es hecha de la mía , 
Hace que también me alcance. 
Vuestra cruz llevo en mis hom 

Y no hay pasar adelante , 
Porque os Imagino en ella, 

Y aunque soy vuestra, soy mad 
Mirando Cristo á Maria 

Las lágrimas venerables, 
A la emperatriz del ciclo 
Responde palabras tales : 
Dulcisinuí madre mia , 
Vos y yo dolor tan grande 
Dos veces le padecemos. 
Porque le tenemos antes. 
Con vos quedo, aunc|ue me V03 
Que no es posible apartarse 
Por muerte ni por ausencia 
Tan verdaderos amantes. 
Ya siento mas que mi muerte 
El ver que el oolor os mate; 

§ue el sentir y el padecer 
e llaman penas iguales. 
Madre , yo voy á morir. 
Porque ya mi Eterno Padre 
Tiene dada la sentencia 
Contra mi, que soy su imagen. 
Por el mas errado esclavo 
Que ha visto el mundo ni sabe 

Suiere que muera su H^o; 
bedecerle es amarle. 
Para morir he nacido: 
El me mandó que bajase 
De sus entrañas paternas 
A las vuestras virginales. 
Con humildad y obedicitcia 
Hasta la muerte ha de hallarme 
La cruz me espera , Señora, 
Consuéleos Dios ; abrasadme. 
Contempla á Cristo y Haría, 
Alma, en tantas soledades, 
Que ella se queda sin hijo, 

Y que él sin madre se parte. 
Llega, y dile : Virgen pura. 

Queréis que yo os acompañe? 
^ue sí te quedas con ella , 
¡1 cielo podrá envidiarte. 

Lora Ds Vioa.— B§m§»ur 



ROMANCES. 



83 



236. 

AL UTATOIN) DEL FALSO APÓSTOL. 

n. 

Bei^ndo está Jesucristo 
De DI) hombre infame los pies, 
Despof'fiHe haberlos lavado 
Y regalado también. 
Como eran los pies autores 
De aquella traición cruel. 
Con la boca está probando 
Si tos puede detener. 
¡Oh bfsos tan mal pagados ! 
li Tjda , no los beséis , 
Poes solo para que os prendan 
Os ba de besar de^ues. 
,-0b estéril planta pÑerdida , 
(loe regada por el pié, 
Y dándole el sol de Cristo, 
KotQTocalordefe! 
Los pies le laváis , SeSor; 
Pero, si os ban de vender, 
¿Cómo pueden quedar limpios, 
Annqne vos se los lavéis? 
De aquellos que vos laváis , 
Deria un Profeta rey, 
Ooe mas que nieve serian, 
T en estos pies no lo Tué. 
Vas DO lo quedar el dueño 
yo estuvo en vos, sino en él , 
Ooe mal puede sin materia 
Imprimir la forma bien. 
¡Oh soberana humildad! 
¿Quién no se aducirá que esté 
U infierno sobre el cielo. 
Que es mas que el mundo al revés? 
Nunca en la Iglesia de Cristo 
Los hombres pensaron ver 
Qoe esté el pecado sentado 

Y el sacerdote á los pies. 
Hoj parece un falso apóstol 
Mas soberbio que Luzbel ; 
Que el otro quiso igualarse, 
\ este mas alto se ve. 
Amigo , entre si le dice , 
¿Cómo me quieres poner 
En manos de mi enemigo 
Portan pequeño interés? 

La forma tengo de siervo. 
Porque le dijo i GabríeV 
Mi Madre que ella lo era; * 

Y desde ani lo quedé. 
Pero es el precio mu; poco, 
T partes en mi se ven , 

Que al fin por treinta dineros 
Es lástima que las des. 
Hijo soy de Dios eterno , 

Y tan bueno como él , 

De su sustancia eng:endrado, 

Y con su mismo poder. 

Con las gracias que hay en mi 
Mudos hablan, ciegos ven. 
Muertos viven; que tú solo 
No quieres vivir ni ver. 
Mi hermosura aquí la miras , 
Mis años son treinta y tres, 
Oue á un dinero por año 
No has querido que te den. 
Aunque es mi Madre tan pobre , 
Que te diera, vo lo sé. 
Mas que aquellos mercaderes 
De la sangre de Josef. 
¿Cómo diste tan barato 
Todo el trigo de Belén, 
Pan que la tierra y el cielo 
Se han de sustentar con él? 
¿Qué cordero aquestas pascuas 
rara la ley de Moisés 
No valdrá' mas que yo valgo. 
Siendo de gracia mi )eyf 
DaJée Jesús de m \ids , 



Mas inocente que Abel, 
No lavéis mas estas plantas: 
Piedras son, que no son pies. 
Quitad la boca , Señor, 
De este bárbaro infiel^ 
Y esas manos amorosas 
En nuestras almas poned. 
Porque labradas de vos. 
Vayan con vos á comer 
Ese Cordero divino 
A la gran Jerusalen. 

LoviDB \EM,^RomMeer0eipiritua¡, 



237. 

k U OBACIOII DEL HUniTO. 

m. 

Una noche tenebrosa. 
En el campo y apartado , 
Con unos grandes temores 
Está Cristo congojado. 
Como hombre verdadero , 
De su Vision lastimado, 
Que, como Dios infinito. 
Ye qoe Judas ha tramado, 

Y á su Padre ruega y pide. 
Si es posible, sea librado. 
Con las ansias de la muerte 
Sangre viva ha trasudado 
Por su cuerpo sacrosanto , 
Que con ella se ha bañado» 
Aunque su carne así teme. 
Su corazón se ha esforzado 
Con el decreto del Padre, 
Que dice qne hará de grado. 
El que da firmeza al cielo 
Por mi está debilitado, 

Y ha menester su fiaqucza 
Ser de un ángel esforzado. 
Limpia el ángel los sudores, 

Y el aliófar destilado, 

Y aquellas preciosas gotas 
Mas qoe el algalia preciado. 

Ubeoa.- 



- Cancionero. 



238. 

AL MISMO ASUNTO. 
IV. 

Hincado está de rodillas 
Orando á su Padre inmenso 
El q e á su diestra sentado 
Juzg.rá vivos y muertos^ 
Como ha de morir en monte , 
En el monte está el Cordero, 
Para ver, pues dio la hostia , 
El cáliz donde la ha puesto. 
A las palabras que dice 
Las peñas se enternecieron , 
Que á penas de Dios las peñas 
Saben nacer sentimiento. 
De ver á Dios de rodillas 
Se está deshaciendo el suelo. 
Aunque á los rayos del Padre 
Se huelga de verle en medio 
Si dice Dios que su alma 
Tristeza está padeciendo, 

ÍCómo ha de ver cosa alegre 
Sola tierra ni en el cielo? 
Que para verificarse 
Que era hombre verdadero 
Fué menester que su carne 
Tuviese á la muerte miedo. 
Al fervor de la oración 
Sudó sangre todo el cuerpo; 
Qae sus délicaito v^to% 



tt 


ÍIOM ANCEnO Y CAN'CÍONTRO SACHADOS. ^^ 




Quediron todos abiertos. 


Con m u y prof n nda bum íldad t ^| 




Aquel bálsamo precioso 


S u s s aero s oj os a I ^a dos ^M 




Cogió H lierra ea su seuoí 


A m Padre celestial , ^M 




Que como es litjo di;l üombre, 


Abre su divina boca , ^H 




Quiere guard^ir su remedio. 
Echóse en la lierra CrUlo, 


Comienza de suplicar . ^H 




padre miOt si es posible ^H 




Su rostro la deja impreso ; 
Que es de aiDanie;^ dar relralos 
Cuando se csiün dt^sfíitlíendo. 


Que JO no haya de pasar ^M 
Este cabz temeroso ^H 






De mí ni u e rl e c rjioral , ^H 




Al Padre vuelve la espaída 


Porque la carne es enferma t ^M 




Rara que en sus hombros tiefEíos 


Suplico ú lu majeiLad ^M 




Den los rayos de su i r^ * 


TraméúíU me Cutis iMet ^H 




No ai suelo que esiá cubriendo. 


Si bay posibilidad : ^M 




En fin , volviendo la cafa. 
De su mlf^mo Padre espejo, 


Y sí no pttede ser menos, ^H 




Hágasetu voluntad. ^M 




Movió el cielo con b voi 


SpiriitttgMidemprampius; ^M 
Mas t'sta carne mortal ^M 




A láiíLima V ii sileocio. ! 




f'ase este cálU de mi , 


Me compele , Padre mío» ^H 




Si es posible. Padre eterno; 


Esta ninei te rebosar ^H 




Mas fio se haga la mía ; 


Estando en esta agonía ^^^H 




Tu voluntad oliedeico. 


Desta batalla uiental, ^^^^t 




Crecieroo tanto las ansias , 


La orac i on con ti n lia ba ^^^^^ 




Que fué menester que luego. 


Con mayur prolijidad* ^^^^1 




Rominendo un ángel los aires , 


De la angu-sUu que sentia ^H 




Bajase a darle consuelo. 


Caín ie n ?. a d e 1 ra s u da r ; ^| 




1 Av iesus de mis enlrai^ae! 
iComo habéis venido á Uempo 
Que os cousaelen , siendo Dio» , 


Un sudor de yíva sangre ^M 




Contra todo natural ^H 




Por s u roitro i e ve re n do ^M 




Las criaturas que habéis hecboT 


Comiénxase á destilar* ^H 




lAdóíide estáis, Yirj^en pura? 


Aquellas gotas san^^tiineas ^H 
A la tierra vana dar, ^H 




Que á falta vuestra , los cielos 




Su ángel á Cristo envían ; 
Llegad j esforzarle presio* 


Y deste f udor cubierto ^H 




De altt He fué á leraniar. ^H 




Decidle : Dulce b»jo mió , 


Vido un angélico paje, ^H 


^^^^m 


Cuando avunásieis vinieron 


Vestido de claridad « ^H 


^^^^m 


|]íl únf^elcs á estorbaros 


Que el sumo Padre le euvta ^H 
Del cielo a le confortar. ^H 


^^^^H 


Con srjberano sustento. 


^^^^H 


Guando nacisteis bujarou 


Con la embajada del Padra ^1 


^^^^1 


Dos mil ejércitos beliosj 


Le comienza a esforzar; ^M 


^^^^B 


Y cuando vais á moi'ir , 


Va á buscar su compañía ^| 


^^^H 


lino solo viene íi veíos. 


Con ardiente cari^lad. ^M 


^^^^^ 


Limpiadle , Virgen piadíisa, 


Donde tos babia dejado, ^M 


^^^^H 


La sangre con los cabellos; 
Y puesle deja su Padre , 


Am los vino aballar, H 


^^^^B 


Absortos en grave sueño, V 


^^^^H 


Vea á su Madre á lo menos. 


* CiiiíSíido de gran ties^ir- 


^^^^1 


Id vos con ella, almü mía, 


Nuestro Dios con inansedumbr© 


^^^^K 


Entrad también en el Imerlo, 


Se llegó áloi recordar. 


^^^^H 


Kuaosp echen que os quedáis 


1 D icie nd ! 4 N unea pnd i$l^ 
Un poco tiempo velara 


^^^^■^ 


Con el que viene á pr*2nderlo. 


^^^^H' 


Decidle : Dulce Jesús, 


Levantad, queridos míos, 


^^^^H 


Aqui esto; al lado vuestro 


No es tiempo de reposar; 


^^^^H 


Para padecer con vos. 


Levantaos, que viene cerca 


^^^^H 


No para nejíaros lucpo. 


Aquel que me ha de entregar 


^^^^1 


Vamonos presos los dos. 


Con ministros ponlíficios 


^^^^H 


Pues vais por mis deudas preso. 


V scejitro sacerdotal. 


^^^^H 


Cinco mil son los azotes: 


La turba de fariseos 


^^^^H 


Muchos solí, partir podemos. 


Y la mano pojiular. 


^L 


LoPfi flfi Y^Gk—HomaUCtrü tipirifual 


Todos con m:mo mrif fuerte 
Llegan ít le aprisionar. 
, Pregúntales : ¿A quién buscan t 
Que á Jesús van a buscar. 


' 


^^^^^^1 


239, 


^^^^^^H 




Responden á una voi; 


^^^^^^H 


AL HtSMO áSÜRTO. 


Y él dice sin se negar : 


^^^^^^H 


V, 


Yo so? ; si á mi me buácaíf , 


^^^^^^H 


Deiací estos ir en paz, 
Y ¡levadme solo ú mi , 


^^^^^ 


Ya se parte el Hev del Cielo 
De aquella santa ciudad, 

Y tase para el arroyo. 
Que Cedrón suelen llamar. 
Donde está el monte Olívete, 
Que es un ¿ispero oUvar, 

Y en aquel huerto se aparta 
Cuasi solo para orar. 
Solo Ires tomó consigo , 
Que mas no quiso llevar. 


1 


Y en prisiones me ecbad- 
Estas fialabras diciendo» 
Sin dejarlas acabar, . 
Judas muy apresurado 
&c comenzó a adelantar; 

Y el traidor, falso, engañoso 
Les había dado señal , 
Diciendo i A quien vo besare 
Poned en captividad. 


^^^^H 


A san Pedro y á Sancliago 
Y á su querido san Juan , 


Ut£aj.-*C«w 


^^^^^^m 




^^^^B 


Para q u e f u esen test i ros 




^H 


Deste rescate humanal; 
Y destos tres apartado 






^^^^B 


En un drct^ntelug:4f, 


' 


m. 


LétsiGiliJkseuhmm, 



ROMANCES. 



n 



840. 

iLAVftIflOll. 

VI. 

IfDéférdtoftirioflO, 
rodo de testigos falsos , 
Donde es capitán la enTidia, 
Y el alférez es engafio; 
|>e acero, niedo y meDliras. 

Para solo un hombre armados» 

A Cristo preseou Anés , 

puesto i la garganta no lazo. 

¿ Qnién eres , hombre? le dice. 

¿ l)e mé YÍTesT 4Qnées tu trato? 

Q«ié dísdpalos te signen? 

X Co qué ciencias eres sabio? 

3 ^SQS, de paciencia qemplot 

S^ esponde , los ojos biijos. 

c:Zon ser el mas tito espep 

ll>e SQ Padre soberano : 
*Vo siempre hablé claramente, 
Oon mi doctrina enseñando 
En público; qne en secreto 
TSo es la comisión que traigo. 
¿Qué me preguntas á mi? 
Pnes que pnedes preguntarlo 
A tantos que me han oido. 
Que ellos saben loque trato. 
¿Asi respondes ? -le dijo. 
Alza la mano vn soldado» 

Y di6 á Cristo un bofetón 
One dejó el cielo temblando. 
Si hablé mal, da testimonio, 
Resp<mde el Cordero manso, 

Y si bien , ¿por qué me hieres? 
¡ Ay, cielos , vengad mi agravio! 
Angeles, ¿cómo no ftiisleis 
JqdIos á tenerle el brazo, * 
Pues por menores ofensas 
Qaitisteis la «ida á tantos? 

Por un arca abrasó el cielo 

A los sacerdotes sacros, 

lY por la cara de Cristo 

No se mueve solo un rayo? 

Ki la cara se defiende , 

Con ser tan eztraSo caso 

Poner la mano en el sol. 

Sin abrasarse la mano. 

Cayó del cielo Luzbel, 

Pero no subió Un alto. 

Que k) que hizo con Cristo , 

Fué no querer adorarlo. 

¡ Ay , serenísima Virgen! 

¿Con qué amor , para estorbarlo , 

Pusiérades vuestro rostro 

A la sacrilega mano? 

Cómo dijérades vos: 

Si mi Hijo te ha enojado, 

Amigo, hiere mi rostro. 

No toques su rostro santo ! 

¡Oh hermosa Reina del cielo ! 

ÍSi viérades vos los labios , 
i quien vuestra leche disteis, 
Todos de sangre baüados ! 

Y aquellos hermosos dientes 
Al fiero golpe temblando , 



jQué sintiera vuestro pecho 
Si se rompen los de mármol ! 
A vos 08 dieron también , 
Que golpe de aquel ingrato 
Fué trono al rostro de Cristo 
Y á vuestras entrañas rajro. 
Porque vos y vuestro hijo 
Sois instrumentos templados y 
Que cuando tocan al udo 
El otro está resonando. 
Cristo mió de mi vida, 
¡Cómo , si yo soy esclavo. 
Señalan tu hermoso rostro 
Los deáos de aqnelia manoi 
BeadigM tu $mor el cicJo, 



Que yo, mi Jesús, no basto; 
Pues siendo los yerros mios» 
Quieres tú tenerlos divos. 
Bien mío, yo te prometo. 
Si es tu bofetón agravio , 
De vengarle en mipersoua. 
Tus azotes imitando, 
Y de perdonar por ti 
A quien me hubiere injariado» 
Imitando la respuesta 
De tus labios soberanos. 
Dejónos Adam un libro , 
A quien del duelo llamaron 
Sus miseros descendientes. 
Que por él tuvieron tantos. 
Con esas mortales iras 
Dan los errores humanos 
En vestir de honor al mundo 
La venganza del agravio. 
Mas ya , divino Señor , 
Que el Ubrp nos ha dejado 
De tu soberano rostro 
Abierto de aquella mano , 
TerdOnarémos injurias, 
Pnes tü nos has enseñado 
A pedir que nos perdonen 
Del modo que perdonamos. 

LoM >l Vasá. — JToRMUMirv EviriíM/. 



34i. 

AUCOLOBIA. 

yn 

' ' En un m&rmol duro y íHo, 
Para habelle de azoUr, 
De fieros y hambrientos lobos 
Se deja el Cordero atar. 
Con encendidos sospiros 
Asi comienza á hablar : 
iVosotras , oh almas mias. 
Sois causa deste mi mal! 
Acordárseos debiera. 
Que cuaodo vine á encarnar, 
Nasci desnudo llorando, 
Y empecé á derramar 
Hi sangre inocente y pura 
Solo por os rescatar; 
Mirad qué amor es el mió. 
Que á mas no pudo llegar , 
Poraue con amor queráis . 
Mis oeneficios pagar, 
Que solo amor pidió en cuenta, 
Pnes por amor quiso dar 
El contento y alegría 
De que pudiera gozar. 

Ubipa. " Cimcionero. 



242. 

i LOS AZOTES. 
VIH. 

Miró Juan por la venUna 
De la casa del juez 
Puesto en la columna á Cristo, 
Su maestro y nuestro bien. 
Las manos, que el cielo hicieron, 
Atadas con un cordel 
En un aldaba de hierro , 
Que yerro del hombre fué, 
Y que porque á las espaldas 
El nierro no alcanza bien. 
Tiene los brazos cruzados 
Para que sin cruz no estén. 
Mira que vueV^e e\ Coid^w 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



gae con cinco mil azotes 
e desollaron la piel. 

Y que enternecido el nirmol 
Cera se quisiera hacer , 

Y pues es mas duro el hombre * 
Ataran á Dios á él. 

Razón el mármol tenia, 
Porque cuantos le ofendéis , 
Mármoles sois , en que azotan 
A Cristo santo otra vez. 
Viendo pues al sacerdote , 
Divino Melchisedech, 
Cubierto de cardenales 
De la cabeza á los pies. 
Con tierno llanto le dice 
Su secretario fiel : 
t iQiié es aquesto , Jesús mío? 
tAy de los ojos que os ven ! 
De azucena os habéis vuelto 
Tan despojado clavel. 
Que os valéis del ser de Dios 
Para teneros en pié. 
Pensé llamar vuestra Madre ; 
Mas , Sefior , i cómo podré 
Dar á sus tiernas entrañas 
Un cuchillo tan cruel T 
Aunque de su fortaleza 
No tenga yo que temer, 
One si estáis en la columna, 
Columna es ella también. 
Porque vuestro eterno Padre, 
Con su divino saber. 
De tales columnas hizo 
La puerta de Ecequiel. 
iQué bien biclstes. Señor, 
Que fuese muerto José, 
Que con ser padre adoptivo , 
No hubiera ftiersas en él! 
De veros en un pesebre 
Lloraba el Viejo en Belén : 
iQué hiciera si tales viera 
Vuestros años treinta ; tres? 
Gran crueldad hizo el amigo, 
Que cenó con vos aver. 
Pues todo el valor del cielo 
Dio por tan poco interés. 
Los que ayudaros Juraron , 
Lo cumplen tan al revés, 

8ue hasta los gallos que cantan 
icen que les folta fe. 
Si en vuestro pecho dormí, 
Hacedme, Señor, merced 

§ue vele con él ahora 
me regale con él. 
Que si bebf vuestra sangre 

Y vuestro cuerpo cené , 
Cuando queráis darla toda, 
Razón será que os la dé; 
Pues soy el mu regalado , 

Y en fin . el que mas queréis , 
Beba del cáliz agora, 

8ue vos sabéis si podré, 
umplir quiero mi palabra. 
Que agora no me diréis 
Que no sé lo que me pido. 
Pues morir, no reinar es.» 
Esto dijo á Cristo Juan. 
Alma , llorad , y tened 
Lástima de ver que azotan 
Por los esclavos al Rey. 

Lon aa Vboa.— ÜMMniífrtf Etpiritual. 

243. 

ÁLAGOBOIU. 
IX. 

Coronado está el Esposo, 
No de perlas ni uflros , 
Ni de claveles ni flores , 
8Jno deJuDcoa y espinos* 



Su santísimo celebro 
Le traspasan atrevidos. 
Fruto que nos dio la tierra , 
Desdo que Dios la maldijo. 
Mas lo que causa dolor , 
Ks ver (|ue se hayan subido 
Desdo las plantas de Adán 
A la cabeza de Cristo. 
De zarzas está cercado 
Aquel soberano trigo , 
Que el espíritu de Dios 
Sembró en el campo virglnei 
Entre las espillas verdes , 
Para mayor sacrificio , 
Kl cordero do Abrahan 
Está esperando el cuchillo. 
Ya las damas de Sion 
Al rey Salomón han visto 
Con él día desús bodas, 
Coronadas de Jacintos. 
{ Ay, divino Dios de amor! 
Cupido santo , escupido 
De aquellas infames bocas , 
Mas lleras que basiliscos. 
Venda os ponen en los ojos, 
Que quieren , Rey Infinito , 
Que seáis Jesús vendado. 
Pues fuisteis José vendido. 
Para daros golpes fieros 
Os cubren , porque imagino 
One como sois tan hermoso. 
No se alritven sin cubriros. 
Los hombres. Señor, os niei 
Que piensan que sus delitos 
No verá , quien siendo Dios , 
Ve los pensamientos mismof 
Para daros bofetones 
Kl hombre os hace adivino. 
Pues dice que adivinéis 
Las manos que os han herid 
Yo he sido» dulce Jeaus, 
Yo he sido, dulce bien mió, 
Quien en vos puso las mano 
Con mis locos desatinos. 
Yo soy por quien os arranca 
Ksos ealiellos kiendilos. 
Que diera el cielo por ellos 
Todos sus diamantes ricos. 
Si viera, dulce Señor, 
La Virgen, que niando nl&o 
Los peinaba y regalabs, 
Arráncanos y escupillos. 
Mas que cabellos os quitan 
Diera tan tiernos suspiros, 
Que los ángeles lloraran 

Y temblara el cielo implreo. 
Una vez os vio la esposa, 
Como las rosas y lirios, 

A sus puertas con el albt 
(U>ronada de roció. 
¿Cómo llamaréis ahora 
Al alma que está en sus vid 
Lleno de sangre que corre 
Sobre los ojos divinos? 
iCómo podrá responderos 
Ni dejará de seguiros. 
Si estáis de sangre cubierto 
Porque tiene los plés limpie 
Llorad, alma, que los ojos 
Que han de miraros benigm 
Sangriento eclipse padecen 
Que en el sol muestra castij 
Mirad que quieren sacarle, 

Y que dice el pueblo á grite 
Muera Jesús, viva el hombre 
Con mil hurtos y homicidioi 
No seáis tan dura llera 
Que entre tantos enemigos, 
Pidáis que viva un ladrón, 

Y que den la muerte á Cristi 

LoPB DB Viga.— Amm 



RONANCES. 



80 



244. 



AL BCCE-HOHO. 



fljSeí mas lisonjero 
Qae á sn principe lo ha sido, 
i'or interés de so grscia 
) por no perder so oficio. 
En un balcón de so casa, 
jlioudo j escupido, 
Para que el pueblo le Tea» 
puso al Inocente Cristo. 
Después de noche tan fiera. 
Amaneció el sol teñido . 
De sangre, y en Tex de rayos, 
Puntas de juncos y espinos. 
A las llagas de su cuerpo 
Pesiado un rojo vestido, 
Otie también le hicieran rojo 
:^¡ fueran blancos armiños. 
Veis aqui, les dice» el Hombre, 
M quien desde el cielo dijo 
Clon sn voi el Padre Eterno, 
Este es mi Hijo querido; 
; Aquí le traigo enmendado ! 
; Oh qué extraño desatipo! 
Enmendar sn hijo i Dios, 
Tan bueno y tan infinito.*— 
()uita, quila, le responden 
A lejos, mancebos y niños; 
Nuera, muera muerte infame. 
Pues bljo de Dios se hizo. 
— ; Ay Jesús, hijo de Dios ! 
Que este nombre y apellido 
>o le tenéis tos hurtado. 
Pues sois igual con Dios mismo. 
Virgen santa, decid vos 
Lo que el ingel os ha dicho, 

Y de Cristo ios profetas 
Díjfron por tantos siglos. 

Y que ese preso axotado 
Es aquel ooe cuando niño 
Adoraron los tres Reyes, 

Y TOS llevasteis i Egipto. 
AlKmadle, Virgen bella, 
Decid que de Dios es hijo; 
Que puesto que sois sn Madre 
Bien valéis para testigo. 
Abonada sois, Señora, 

Todo el bien de tos nos tÍoo; 
BienaTenturada os llaman 
Coantos son, serin y han sido. 
Decid TOS que es el Cordero 
Bautista, aunque sois su primo, 
Oue quien por verdades muere. 
Bien merece ser creido. 
Decid, ángeles hermosos : 
Este es el mismo que vimos 
Nacer, de amor abrasado. 
Aunque temblando de trio. 
Decid , Pedro, Juan y Diego, 
Que á 80 Padre habéis oido. 
Que es sn Hijo, en el Tabor, 
Si el miedo os deja decillo. 
Llegad presto, que dan toccs 
En aquel falso concillo. 
Para que la Tida muera. 
Que es Dios sin fin ni principio. 
¡ Ay Virgen ! mirad que ouitan 
A an fiero ladrón los grillos, 
Yi Jesús ponen al cuello 
La soga de mis delitos. 
Paréceme quedecis: 
Gloria de los ojos mios. 
Mas quiere el mundo un ladrón 
Qae a vos. Cordero divino. 
Mientras le dan la sentencia, 
Alma, con tristes suspiros. 
Decid á su Padre eterno 
Que se doela de su Hj/d. 
Señar, nqaJ está el esdMfOg 



Y soy de la muerte digno ; 
Pero está cerrado el cielo. 
No querrá su Padre o ros. 

Y mas que si vos causáis 
Su muerte, estará ofendido 

De que habléis por su inocencia, 
Siendo dueño del delito. 
Volved á la Virgen santa 

Y acompañad su martirio. 
Que también mata el dolor 
Donde no llega el cuchillo. 

LoM DB VtOA.-'ñomane^o etpiriiual. 



248. 

k ÜUESTBO SBffOl con Lk CiüX ACUESTAS. 
XI. 

Cansado Iba el buen Jesús, 
Su cuerpo Ta desangrado, 

Y su amor mas encendido 
Cuanto él mas debiliudo. 
La cruz de nuestras ofensas 
En sus hombros ha cargado ; 
Pregonan que es malhechor, 

Y á todos ha remediado. 
¡Oh , qué bien que pastorea 
El buen Pastor su ganado, 
Llevando sobre sus hombros 
Un tan molesto cayado! 

Oh, que cae, la cruz á cuestas, 
Oh, que queda arrodillado. 
Pidiendo á Dios de rodillas 
Remedio de mi pecado ! 
El imperio y mando lleva 
Sobre sus hombros cargado, 
Por descargo de nosotros 
La subjecion del pecado. 
Corona de espinas duras 
El para si ha tomado , 
Que lleva las blandas rosas 
Con que nos ha coronado. 

UaxM. — Omdcítcro 



246. 

AUCIOXACD^TAS. 

XIL 

La leña del sacrificio 
Lleva en sus hombros Isaac, 
Aunque no ba de bigar ángel 
A detener á Abrahan. 
Que el puro manso Jesús, 
Que el Bautisu en el Jordán 
Llamó Cordero de Dios , 
Se quiere sacrificar. 
El que , entre Moisés y Elias, 
Vieron Pedro, Dieao y Juan , 
En las cumbres del Tabor, 
Lleno de luz celestial ; 
Ese mismo á un monte triste. 
No lejos de la dudad. 
Porque piensen que es ladrón, 
Entre dos ladrones ts. 
Un madero al hombro lleva, 
Lugar que ba de pisar, 
El solo racimo fértil 
De aquella vid virgínaL 
En su delicado cuello 
Lleva el principe de Pax 
De dos pesadas columnas 
Su imperio y cetro real. 
Al son de trompetas tristes 
Pregones injustos dan : 
EsU es la justicia, dicen , 
Pero no dicen NeTdaA. 
Si| esu ta U enVi^) ^^i^pxv^ 



f» 



ROMANCERO Y GANaOMERO SAGRADOS. 



Bien pudieran acerun 
Mas siempre se vale el mondo 
De las disculpas de Adán. 
Dicen qne al César hnruba 
La romana majestad , 
Por hacerse rey quien era 
Hijode Dios natural. 
Mucho le pesa la crus« 
Los pecados mucho mas; 
Con ellos ha dado en tierra, 
Que no los puede llevar. 
Llevadlos, Jesús querido , 
Que si vos no los lleváis, 
Esclavos seremos todos 
Del tirano Leviatan. 
Cayó Cristo , y por la firenta 
Con el golpe desigual 
Se le entraron las espinas 
Lo que faluban de entrar. 
Cególe el polvo los ojos. 
Si el sol se puede cegar; 
La boca llena de sangre 
Se esUmnóen un pedernal. 
Suspira el manso Cordero; 
Ayuda pidiendo est&, 

Y á palos, golpes y cocea 
Le vuelven á levantar. 
Como tiraron la soga , 
Volviendo el cuerpo h&da atrás, 
Miró al cielo enternecido, 
Pero viole sin piedad. 

¡Ay, virginales entrafiul 
Los pasos apresurad , 

Y el angélico decoro 
Si le queréis consolar. 
Para conocer su rostro 
DesGgurado y mortal , 

La im&gen del Padre Eterno 
Con vuestras tocas limpiad. 
Abrazadle, Virgen sanu. 
Porque si vos le abrasáis t 
Al regalo desos pechos 
Consuelo el suyo tendrá. 
Mas el descomedimiento 
Desa gente desleal 
Atropcllará furioso 
Vuestra santa honestidad. 
Mejor es, alma, que vos 
Con vuestra cruz le sigáis, ' 
Porque quien tras él la lleva 
Ese le viene á ayudar. 
Que si de vuestros pecados 
El peso á la cruz quitáis , 
Haréis que le pésemenos, 

Y Cristo camine mas. 

247. 
LA PASIÓN. 

i muño iBJIOlJBSOCMSTOIR U CIOZ. 

XIII. 

De amores esuba Cristo 
Mal ferido y mal llagado. 
En unacruz extendido 
Por mas mostrar su cuidado : 
El ánima se lo dice 
De quien está enamorado. 
Mira, ánima, lo que digo. 
Advierte lo que te hablo : 
Si tú, ánima, me amases. 
Gozarlas mi reinado; 
Angeles y potestades 
Te sirvieran muy de grado; 
Los mas altos seraQnes 
Con un amor abrasado. 
Silo has por la hermosura 
En todo sov acabado. 
Tengo la Madre doncella ; 
Que sobre el poder h amano 
d^MfUnt^prcsemda 



De mácula de pecado, 
Hermosa como la luna. 
Huerto de olores cerrado. 
Escogida como el sol 
Sobretodo lo qriada; 
Poderosa en fortaleza. 
Como ejército ordenado ; 
Fuerte ventana en el cielo. 
Ciudad de Dios puesta en alt 
Estrella del mar luciente 
Para aqueste mar mundano , 
Como paloma sin hiél 

Y como un cristal cendrado. 
Esposa de Dios eterno. 
Madre del Verbo encamado. 
Pues si lo has por amores. 
De amores estoy llagado; 
Mira mis manos abiertas. 
Asómate á este costado. 
Verás el alma mas linda 
Que mi Padre ha fabricado. 
De las batallas de amor 
Aquesta corona traigo. 
Estas palabras diciendo. 
Con un suspiro abrasado 
Se despide de su Madre 

Y de san Joan regalado. 
Adiós, mi Madre querida, 
Adiós, discípulo amado , 
Adiós , fuerte Magdalena, 
Adiós, caro apostolado. 
Solo vos iréis conmigo. 
El mi ñudoso cayado, 
'^ue para salvar lu almas 

amblen me habéis ayudado. 

USBM 



?! 



248. 

XIV. 

Hallierido Jesucristo , 
Se sale de la batalla; 
Déjala toda rompida. 
Rompida y desbaratada. 
Porque le llevó el amor 
A morirá una montaha. 
La sangre quedé! corría 
Todo aauel campo bañaba. 
Vido á Joan, su amado prim< 
Cómo su muerte lloraba. 
También ásu Madre vido, 

8uc quería dar el alma ; 
on las palabras que dlco 
1x)8' corazones traspasa. 
Dicele, Joan mi querido, 
Yaeselfludelabaulla: 
Preso queda el enemigo ; 
La muerte muerta quedaba. 
Yo saqué cinco heridas. 
Todas el cuerpo me pasan. 
Lo que os ruego, primo mió 
Lo postrero que os rogaba. 
Que después que yo sea mu* 

Y mi ánima apartada. 
Tengáis por madre á mi Mac] 

Y de vos sea acompañada; 
Gonsobdla de mi parte, 
Servilda y reverencialda. 



249. 

XV. 

Enfermo está c\ Rey del d 
De vivir sin esperanza ; 
Su herida es amor fuerte 
Que al corazón le llegaba; 



ROMANCES. 



(H 



5a sofire ropa so cuerpo, 
{:na cfdi tiene ppr cama» 
Suchas sangrías le ban beclio, 
)>l calor las aplacaba. 
Xiobos brazos corren sanpe 
Que la tierra se bañaba ; 
l,os pies tiene agqjereadoSf 
Uí espalda toda sajada. 
Crescia el faego UÍdaTia, 
Y Caerte sed le aquejaba. 
%' lindóse morir de becbo 
^ 1 buen Rey que dos amaba, 
A Izó los ojos al cielo 
Emiclavado como estaba; 
OoQ un Cierno sentimiento 
IJ n grande sosplro daba, 
p ieo puede bltar la Tida, 
pero amor no me faltaba. 
Abriéronle el lado enfermo 
Con una fuerte lanzada, 
Y vierte liberalmente 
\A sangre que le quedaba. 
]Ay de mi, cuin caro cuesta 
A aquel que tanto me amaba! 
üecoge. Señor, pues mueres, 
En ese seno mi alma ; 
Deoiro en él sea mi descanso» 
Cd él esté mi esperanza. 



Vnúk.^CéncliñO'ü, 



250. 
XVI. 

Por el rastro de la sangre 
Cae Jesucristó'deialja 
Va camTnañdó su lUdre : 
Qoiebra el corazón miralla. 
Las palabras que decia 
Son de m^jer lastimada. 
jAy, Hijo, redemptor duke! 
¿Dónde está tu linda cara? 
D5ade está tu perfección? 
;Y tu Tirtud extremada t 

Y cuando mira la sangre 
Por el suelo derramada, . 
Acrecienta los sospiros 
Con dolor y ansia extraña. 
Dicen que ra con prisiones 

Y con ioga á^la^arnuta» 
Y como'cierro berído" " 

Que con sed fa á buscar agua. 
Va la Virgen presurosa 
Allá al Galtario» do estaba; 
Mas no pudo caminar, 
Qneel llorar la desmayaba. ^ 
¡Ob , quién pudiera, Seflora , 
Poner su Tlaa y su alma . 
Para darte algún consuelo. 
Aunque de si la quitara ! 

Y cuando bobo llesado 
Oyó las Toces que daban 
Los pregoneros delante. 
Decían y publicaban 
Haber sido malhechor, 

Y por tal lo sentenciaban 
A que muera en una cruz 

Y que la tenga por cama. 
Cén sus ojos hechos fuentes 
Sollozando bmentaba, 
Diciéndole : ¡Ay, Hijo mió. 

Bien del bien de quien te amaba ! 

Y tirándola del manto 
La gente desatinada. 
Está mirando á su Hyo, 
Que el alma se le arrancaba. 
Que casi no le conoce 

La cara desflgurada. 
Dicele desta manera 
Con la foz llorosa y mansa : 
¡Ob Cordero sk¡ mMPcUh! 



Ob samo ScRor Inmenso , 
Ob cordrro que quitabas 
Los pecados con tu muerte 
Del mundo que tanto amabas! 

Y estando en la cruz clavado^ 
Vio á su Madre fatigada, 

Y no la pudo hablar 
Sino sola una palabra. 



ÜSBaA.— 'G^sdfMrv. 



2S1. 
XVIL 

El Hijo de Dios eterno 
Desde la cruz, do moría. 
De amor ardiente abrasado, 
A su amada ansi deda : 
¡Ay^almümia! 
Alma , Ten ; aunque ofendiste, 
Goza de h bondad mía. 
Pues abiertos por salvarte 
Mis brazos de amor tenia. 
Ven al tálamo amoroso; 
Con ti me desposaría ; 
Darme has en dote trabajos, 
Daite be en arras mi alegría. 
¡Ay, que esposo sois de sangre I 
El alma le respondía. 
Ven, que si yo la derramo. 
Tus venas la recebian. 
ConTídaisme á vuestra muerte: 
Yo luego me morirla. 
Al dulce morir sin hierro 
Ven , alma, que esa es tu vida; 
Aquí hallarás descanso 
En mi cansando, y cumplida 
Tu vida, que está en mi muerte, 
Yo contento en tu venida. 
No te espanten tus pecados. 
Pues yo tanto padeda. 
Si es que á tu Dios ofendiste , 
Dios por ti llora y moría. 
Tai hijo con un tal padre, 
Alma, ¿qué no alcanzaría? . 



Clusio. 



252. 
XVllL 



Miraba desde la cruz 
El Rey soberano im día. 
Miraba el mar de pasiones 
Cómo en su Madre creda. 
Mira sus lágrimas tristes: 
Unas van , otras venían ; 
U^as salen de sus ojos. 
Otras del alma salían. 
Miraba su dulce Joan 
Cómo lloraba y gemía , 

Y á la Magdalena ansiosa 
Las lástimas que hacia. 

Mas son las que su Madre bate 
Cuanto mas que ella sentía. 
Miraba la gran ciudad 
Por quien la pasión sufría ; 
Llorando de loa sus ojos 
Con grande fuerza, deda : 

ÍOh, ciudad , cuánto me cuestas 
*or culpa tuya y no mia ! 
Cuéstasme muchos profetas 

?ue yo á ti enviado nabí a, 
otros muchos patriarcas, 
De donde yo descendía. 
Al grao Bautista, mi primo. 
Que por hijo le tenia, 

Y otros muchos escogidos. 

Por qQien por m\ cuetkU habla* 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 

Sin tener deicanao nn dia. 
Caésusme macboi tralujos 
De pena, sin alegría , 

Y al fin , la mi carne santa» 
Qne pena no merecía. 
Coéslasme espinas y aiotei» 

Y esta cruz do padecía; 
Sangre , corazón y entrañas 

Y la vida en que vivía , 

Y después me costarás 
Parte de la Iglesia mia. 



153. 
XIX. 

tMoriros queréis, mi Dios, 
Vuestro Padre el alma os haya; 
BfaiKiasles las vuestras tierras 
A fiuicn bien os agradara. 
Al iiidrun distes la gloria, 
Ksia fué la primer manda, 

Y heredero le üecisles 
De vuestra gloria sagrada. 

Y á san Juan , vuestro querido, 
Dej&sttís la Madre santa; 
Distes la vista á Longinos, 
Ese (¡uc os dio la lanuda, 

Y á mi, porque soy miyer, 
Nu me encomendaste nada.» 
VA Señor vuelve los ojos 
l'ara cuuoscer quién iiabla, 

Y cuiioscido, responde 
Cuii cara amorosa v mansa , 
Antes que ¿ su Padre Eterno 
Ilobiose entregado el alma: 
«Calles , calles, Magdalena, 

Y nu digas tai palabra, 
Que allá en mi resurrccion 
No te tengo yo olvidada; 
Que tü serás la primera 
Que verás resuscitada 
Esta mi carne sangrienta, 
Cou la pasión afeada. 
Toda transformada en gloria 
Sobro toda urden humana; 

Y i»ara mas gloria tuya 
Seras alli cunUrmada 
En la fe santa y divina. 
Como de mi un amada ; 

Que ansi como en los dolores 
lias sido la apasionada, 
En el gusto y alegría 
Has de ser aveut^ada. 

Y el cómo y de qué manera 
Se ha de ver verificada 
Esta obra milagrosa , 

A ninguno es revelada. 
Sino es á mi Padre solo. 

8ue le es manifiesta y dará, 
á quien por su bondad 
Le pluguiere demostrarla.» 

Y diciendo estas razones» 
En voz temerosa y alta, 
Dgo : Consumado es todo 
Lo que de mi dicho estaba; 

Y con voz muy dolorosa 
Desta suerte al Padre habla : 
«Amoroso eterno Padre , 

A ti encomiendo mi alma, 

Y en tus manos la recibe 
«Tú que quisiste ampararla. 



254. 
XX. 



El mismo. 



En un monte alto y fragoso. 
Viernes , cuando anochecía. 
Vi un muerto tan desangrado. 
Que todo el cimpo tenia. 
En su triste muerte fueran 
Aun los de su compaQia, 
Porque, con ser inocente. 
Reciamente padescia , 

Y para matar al justo 
Todo el pueblo se movía. 
Su triste Madre llorando , 
Sobre el cuerpo se tendía; 
Ya se desmaya sobre él» 
Ya revive , ya sospira ; 
Con sollozos y so sp iros 
Toda turbada le mira. 

Ve turbada la figura 
Del que antes resplandecía; 
Contempla el rostro cubierto 
De sudor vivo y saliva. 
Sale denegrido y lleno 
De sangre cuajada y fría. 
Ve la cabeza abollada 
De los golpes que tenia, 

Y la corona sangrienta 
Por la cabeza metida , 
I^s llagas y cardenales 
Oue el cuerpo todo teñían. 
Ve las espaldas abiertas; 
Por alli los huesos vía; 
Mira la cruel lanzada 

Que el corazón descubría. 
Ve las venas agotadas. 
La cruz con sangre teñida. 
Con vistas tan dolorusas 
La Virgen triste decia : 
¿Quién os ha parado tal, 
Illjo, en este santo dia? 
Padescíera yo por vos. 
Fuera yo por vos vendida; 
Pero ya que vos sois muerto, 
¿Por que me dejastes viva? 
Por qué os vais, Hijo, sin mi. 
Pues yo cun vos padesciaT 
¿Cómo vivirá sin vos 
La que antes con \os vivia? 

USttA.' 



258. 

A LA ■OSaTB DE CRISTO, NDE8TB0 SALV 
XXI. 

En el árbol de la crns 
Estaba Cristo pendiente , 

Y el cielo, el mar y la tierra 
Cada cual su muerte siente. 
Tiene su cuerpo agrado 
Hecho de sangre una fbente , 
Con la cual fué redimida 

La misera y pobre gente. 
Guipas ajenas pagal)a 
Aquel Cordero inocente. 
Que fué por salvar al hombre 
Hasta morir oliodiente. 
En madero fué la ofensa 
De nuestro primer i»ariente, 

Y en madero la redime 

El que es todo uinnipotcntc. 
Mirándolo está su M:idre 

Y llorando amargaiiioiite, 

Y el sagrado Evangelista , 
Que iimibien está presente. 
Consolando el desconsuelo 
De aquel dolor tan urgente. 
Que vida en ninguno dellos 



feOMANCÉS. 



S5 



b natanleza humana 

Fu^ al morir norrespondionte , 

f)r.e poesU» qne allí Utos hombre 

Con divino amor ardiente 

Estuviese padeciendo 

Pur el hombre delincuente, 

Eu cnanto hombre padecía , 

yne en cnanto üios no es paciente. 

Por el divino costado 

Tiene el corazón patente , 

Y de alii sangre divina 
Coo soberana comente 
Sale lavando la culpa 

De su siervo inobediente. 

Y al tiempo que ya espiraba 
Coo el mortal accidente. 
Los rayos del sol perdieron 
Su lainbre resplandeciente. 
Las piedras unas con otras 
Combaten ásperamente; 
Nnriendo el Sol de justicia, 
>o quedó cosa Tiviente 

Que DO mostrase dolor 
Lo sensible v que no siente. 
Cesó la ley de kscriptura 
Celebrada antiguamente. 
La de gracia comenzando 
Tao siiave y aplaciente. 
Quedó el bómpre desde alli 
it ooevo convalesciente , 
Upaz de merecer gloria 
Si viviere justamente. . 

Fiat'Pdbo m VáMUJLá»^J9rdiMEtp¡rítuaf. 



286. 
xxn. 

Tierra y cielo se quelaba* 
El sol triste se escondía , 
La mar safiosa bramando 
Sus ondas turbias volvia 
Cuando el Redentor del mundo 
En la cruz puesto moria. 
Palabras dignas de lloro 
Son aquestas que decia : 
cYo, Señor, en las tus manos 
Encomiendo el alma mía.» 
¡Oh mandila inestimable ! 
Oh dolor sin compañía , 
Que el Criador no criado 
Criatura se hacia 
Por salvar aquellos mismos 
De quien muerte recibia! 
iOh Madre excelente suya. 
Sagrada Virgen María ! 
Vos sola desconsolada. 



Estabais sin alegría. 



♦ t 



^ 



«.— CaoMMf» 9€nerül{At Castillo). — Valonria . ini f , 
ificliiido al adn. 8, 1 1 de la Fioretta de ñmas antUjuax 
u. ordenada por doa Joan Nicolás BobI de Fabrr, de la 
lácaia Espafiola, Impreso ea Hambnrgo eo 18^21, en 4.*' 



287. 

A U MUntl DE miBSTBO BXOlNTOft. 

xxnr. 

En los mas altos confines 
De aquel arerbo madero 
Padecía el Soberano 
Culpas del padre primero, . 
Do fueron todas lavadas 
En la sancre del Cordero : 
Presente la triste Madre 
Mmsu ¡o mM3 postrimero. 



Y el que le fué dado su hijo 
Kn cambio del heredero, 

Y la que fue perdonada 
De Jesu tan lisonjero : 

Los clamores que explicaba 
Aplacaban al mas Gero ; 
Las palabras eran tales 
Cual aquí las refiero : 
« ¡ Oh piadosa virtud ! 
kllijo de Dios verdadero ; 
»Todo vos veo trocado 
nKn aspecto de extranjero; 
«Vuestro vulto fflorioso 
»No aquel cual de primero» 
»Ni el color rubicundo 
«Como fulgor de lucero; 
i»Y ese cuerpo delicado 
i»De tierna carne entero, 
«Todo lo veo fuscado 
»Como de un pobre romero ; 
»En lo alto del tormento 
»De ladrones aparcero, 
»Dé pinturas sanguinosas 
«Ocupado todo el cuero ; 
«Vuestros sacros pies y manos 
«Puestos enclaves de acero, 
»En vuestra santa cabeza 
«Guirlanda de nuevo fuero, 
«Con setenta y dos merletes 
«No de flores de rosero, 
«Mas de agujas inventadas 
«De algún cruel carnicero.» 
Los arroyos de la sangre 
Arroyaban el terrero. 
Do la santa cruz estaiba 
Acuñada en el otero. 
En estas penalidades 
Espiró el Mesías vero, 

Y asi quisiera la Madre 
Por llevar tal compañero, 
Sino por el esperanza 

Y fe del dia tercero. 1 1 

MosEN Tallaütb.— CmdmerofMera/ (de CasUllo^— Va'en- 
ria, 1511, fol. 3, inclaido al ndm. 13 ea dicha Ftoresta de nmnt 
anhguüt eMíelioMM, L i del eitado sefior Bohl de Faber. 



258. 

XXIV. 

¡Inmenso Dios perdurable! 
Que el mundo todo criaste 
Verdadero, 

Y con amor entrañable 
Por nosotros espiraste 
En el madero; 
Pues te plugo tal pasión 
Por nuestras culpas sufrir, 
¡Oh, AffnusDei! 
Llévanos do está el ladrón 
Que salvaste, pordecir 
Memento mei! 

Del vismo Tallaste.— Incluido al adm. it de dicha Flornin 
del se&or Bohl de Faher. . ^^ ff^ 



289. 

AL FOim A CRISTO B?l LA CRUZ. 

XXV. 

En tanto que el hoyo cavan, 
Adonde la cruz asienten 
En que al Cordero levantan 
Figurado por la sierpe. 
Aquella ropa inconsútil 

gue de Naznrcth ausente 
abro la hermosa María 
Después de su parlo ale^re^ 
De sus delicadas caini^. 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



guiUD con manos aleves 
os camareros que tuvo 
Cristo al tiempo de sa muerte. 
No bajan h desnudarle 
Los espíritus celestes, 
Sino soldados que luego 
Sobre su ropa ecben suertes. 
Quitáronle la corona, 
Y abrii^ronse tantas fuentes, 
Que todo el cucrfio divino 
Cubre la sangre que vierten. 
Al despegarle la ropa 
Las heridas reverdecen : 
Pedazos de carne j sangre 
Salieron entre los pliegues. 
Alma pegada en tus vicios. 
Si no puedes ó no quieres 
Despegarte en tus costumbres, 
Piensa en esu ropa, y puede. 
A la sangrienta cabeza 
La dura corona vuelven; 
Que para mayor dolor 
Le coronaron dos veces. 
Asió la soga un soldado. 
Tirando i Cristo de suerte, 
Que donde va por su gusto 
Quiere que por fuerza llegue. 
Dio Cristo en la cruz de ojos. 
Arrojado de la gente. 
Que primero que la abrace 
Quieren que también la bese. 
lOné cama os está esperando, 
Mi Jesús, bien de mis bienes. 
Para que el cuerpo cansado 
Siquiera á morir se acueste! 
lOn qué almohada de rosas 
Las espinas os prometen I 
¡Qué corredores dorados 
Los duros clavos crueles ! 
Dormid en ella , mi amor. 
Para que el hombre despierte. 
Aunque mas dura se os baga 
Que en Belén entre la nieve. 
Que, en fin, aquella tendría 
Abrigo entre las paredes. 
Las tocas de vuestra Madre 

Y el heno de aquellos bueyes. 
I Qué verglkenza le daría 

Al Cordero santo en verse. 
Siendo tan jionesto y casto. 
Desnudo entre tanta gente I 
lAy, divina Madre suya! 
Si ahora llegáis á verle 
En tan miserable estado, 

Í Quién ha de haber que os consuele? 
lirad , Reina de los ciclos. 
Si el mismo Señor es este, 
Cuyas carnes parecían 
Azucenas y claveles. 
Mas ¡ay , Madre de piedad. 
Que sonre la cruz le tienden 
Para tomar la medida 
Por donde los clavos entren! 
lOh terrible desatino! 
Medir al Inmenso quieren; 
Pero bien cabrá en la cruz 
El que cupo en el pesebre. 
Ya Jesús está de espaldas, 

Y tantas penas padece , 

Que con ser la cruz tan dura, 
Ya por descanso la tiene. 
Alma de i»órOdo y mármol, 
Mientras en tus vicios duermes, 
Dura cama tiene Cristo: 
No te dispierte la muerte. 

LoH DB yuk,^Rm metn EtpirUuai 



S60. 



kL LEVANTARLE EN LA CW». 
XXVI. 

Vuestro Esposo está en la c 
Alma, siendo vos la enferma, 
Partamos á visitarle, 
Que dulcemente se queja. 
En la cruz está Jesús, 
Adonde dormir espera 
El postrer sueño por vos : 
BÍLMi será que estéis detpiert; 
Llegad , y miradle echado, 
Enjugad le la cabeza. 
Que el roclo desta noche 
Le ha dado sangre por perlas 
Mjs ¿cómo podría uorroir? 
Que ya la mano siniestra 
La clava un fiero verdugo: 
Nervios y ternillas suenan. 
Poned, alma, el corazón. 
Si llegar á Crísto os dejan. 
Entre la cruz y la mano. 
Porque os la claven con ella. 
Mis \ ay Dios! que ya le tiran 
D(* la mano, que no llega 
Al barreno, que en la cnu 
Hicieron las^suyas Qeras. 
Con una soga doblada 
Alan la mano derecha 
Del que á desaur venia 
Tantos esclavos con ella. 
De su delicado brazo 
Tiran todos con tal fuerza. 
Que todas las coyunturas 
Lü desencajan y quiebran. 
Alma, lleguemos ahora 
En coyuntura tan buena. 
Que no la hallaréis mejor. 
Aunque está Cristo sin ellas. 
Ya clavan la diestra mano 
Haciendo tal resistencia 
El hierro, entrando el marüll 
Que parece que le pesa. 
Los pies divinos traspasan, 

Y cuando e( verdugo yerra 
De dar en el clavo el golpe, 
Kn la santa carne acierta. 
Hasta los pies y las manos 
De Jesús los clavos entran, 
Pero á la Virgen María 
Las entrañas le atraviesan. 
Nü dan golpes los martillos 
Que en las entrañas no sean 
l)ü quien fué la carne y sangí 
Que vierten y que atormentai 
A Cristo en la cruz enclavan 
Con puntas de hierro Ueras, 

Y á Maria crucíUcan 

La alma ron clavos de penas. 
Al levantar con mil gritos 
La soberana bandera 
Con el Cordero por armas. 
Imagen de su inocencia, 
Cayo la viga en el hoyo, 

Y a'ntes dé tocar la tierra. 
Desgarrándose las manos. 
Dio en el pecho la cabeza. 
Salió de golpe la sangre 
Dando color á las piedras. 
Que pues no la tiene el homl 
Bien es que tenga vergikenza 
Abriéronse muchas llagas, 

?ue del aire estaban secas, 
el inocente Jesús 
De dolor los ojos cierra. 
Pusiéronle á los dos lados 
Dos ladrones por afrenta: 
ue á tanto llega su envidia, 
ue quieren que lo parezca. 
>oiMÍil\oa Q\Qía «A WaiVA^ 



nOMANCES. 



Alma, este tiempo qnc os queda, 
Y con la virgen Haria 
btad á su muerte atenía. 
[WiJIe: Dulce Jcsns. 
Yofsira cruK mi gUiria sea. 
ADÍBio, á morir, Sofiur, 
Pan darme gloria eterna. 

Lope ob ViGA.-AMitir<r» Eipirltuai. 



961. 

A CUSTO E!C LA CMQI. 
XXVU. 

¿Qoién esaqnd caballeroi 
Herido por tanUs partes , 
Que vsla de espirar muj cerca 

Y DO le socorre nadie? 
Jfsas Nazareno dice 
Aqoei rótulo notable: 

¡Ay, Dios , que tan dulce nombra 

>'o promete muerte Infame ! 

Despoes del reino y la patria, 

Rejdíjce mas adelante; 

Paessi es rey, ¿cuándo de espinas 

Han usado coronarse ? 

Dos cetros tiene en las manos. 

Mas nunca be visto que claven 

A los reyes con los cetros 

Los rasallos desleales. 

Vdos dicen que si es rey. 

De la crui descienda y baje ; 

Y otros , que salvando á muchos, 
A &i DO puede salvarse. 

De lato se cubre el cielo 

Y el sol de sangriento esmalte ; 
O padece Dios, ó el mundo 

Se disuelve y se deshace. 
Alpíé de la eras María 
£.<iá en dolor tan constante 
Ijrando ai Sol, que se pone 
Entre arreboles de sangre. 
Con ella sa amado primo 
Haciendo sus ojos mares. 
Cristo los pone en los dos 
Mas tierao porque se parte. 
:0b lo que sienten los tres ! 
Juan, como prímo y amante. 
Cono Madre la de Dios, 

Y lo que Dios , Dios lo sabe. 
Alma, mirad cómo Cristo 
Para partirse i su Padre, 
Viendo que i su Madre deja. 
Le dice palabras tales : 
Mujer, veis ahi á tu Hijo ; 

Y á Juan, ves ahi á tu madre.» 
Juan (|ueda en lugar de Crlslo.' 
: Ay Dios, qué favor tan grande! 
Viendo pues, Jesús, que todo 
Ya comenzaba i acabarse , 
■Sed tengo», d^o ; que tiene 
Sed de que el hombre se salve. 
Corrió un hombre y puso luego 
A sus labios celestiales, 

Eo una caña, una esponja 
Uena de hiél y vinagre. 
Eo la boca de Jesús 
Pones hiél, hombre ; ¿qué haces? 
Mira que por ese cielo 
De Dios las palabras salen. 
Advierte que en ella puso. 
Con sus pechos virginales. 
Una ave so blanca leche, 
A cuya dulzura sabe. 
Alma, sus labios divinos 
Cuando vamos i rogarle, 
iCómo con vinagre y hiél 
Darán respuesta sAave? 
Llegad a h Virgen belU 

Y decidle con el Ángel : 



Puos que de «gracia sois ave: 
S<*pa ul vientre ei fruto santo, 

Y :i la drilce p.ilma ci dñtil; 
Si tiene el :iliii:i á lu puerta 
No tiMti^iin liírl lüs umbrales. 
y si duis leclic :i ÜeriKtr'Jo, 
Porque <le madre os alabe. 
Mejor Jesús la merece, 
Pues Madre de Dios os hace. 
Dulcisimo Jesiisniio, 
Auncjue esos labios se bañen 
En hiol de mis graves culpas. 
Dios sois, como Dios habladme. 
Habladme, dulce Jesús, 
Antes que la lengua os falle. 
No os desciendan de la cruz 
Sin hablarme y perdonarme. 

Lops Ds yKQA.-'Rowumcero EtpirituaL 

363. 

AL BUEN LADBOlf. 

XXVIIL 

Angeles que estáis de guarda 
En los presidios eternos, 
Al arma, al arma, á la puerta, 
Que <]uieren robar el cielo. . , . 
Oué importa que de diamantes 
Os viese Juan, muros bellos. 
Que estando Cristo clavado, 
¿Cómo podrá defenderlos? 
Si Cristo santo es la puerta, 
Va se la rompen tres hierros, 
Cuyas llaves sangre bañan 
Porque den vuelta mas presto. 
Acechando está un ladrón 
Por los mismos agujeros, 
Si á la casa del tesoro 
De Dios puede dar un tiento. 
Como de su Eterno Padre 
Es el escritorio el Verbo, 
Adonde guarda sus joyas 
Ganzúas de fe le ha puesto. 
Por las paredes humanas. 
Que hizo de Dios el dedo, 
En el vientre de Maria 
Escalas pone á su pecho. 
Por la humanidad de Cristo 
Entra á Dios el ladrón diestro. 
Porque llegando con fe. 
Dicen que no es sacrilcuio. 
Robar quieren la custodia 
De su mayor sacramento ; 
Con ver la hostia en el cáliz 

Y el cáliz de sangre lleno. 
Mas no lleno, aunque parece 
Que todo el se esta vertiendo, 
Que anda revuelta la casa 
Como ya se muda el dueño. 
jlQuc mucho que anden ladrones 
Si ha de ser. Cristo muriendo, 
Ganancia de pescadores 

Andar el río revuelto? 
Como se abrasa la casa 

Y dice Dios, fuego, fuego. 
Todas las joyas arroja 

Por las ventanas del Verbo. 

No le defiende María, 

Que también su pecho tierno 

Está clavado en Jesús, 

Aunque se le arranque el pecho. 

Como se le muere un hijo 

No tiene i la hacienda duelo» 

Que desde que le parió 

Le cuesta tantos tormentos. 

Tampoco Juan le deücnde, 

8ue quien se durmió en su pecho, 
[al podrá guardar tesoros 
Que mal se guardan durmiendo. 
Pero ya el Ladrón famoso, 
Gomo Olios iii\icUo& Viui\\ec\io, 



tt 



Quiere acabar predicando 
Al que eslá con él diciendo : 
•Eslc pndece sin culpa, 
Y culpados padecemos; 
Jesús , hijo de David, 
De mi te acuerda en tu reino.-r 
Conmigo, responde Críslo , 
EsUrás hoy, te prometo.» 

8ue como ve que se parte, 
ace barato del cielo. 
Alma, llegad i la crui 
Que está todo Cristo abierto, 
Liberal j maniroto, 
Gomo se le acaba el tiempo. 
No os quedéis por vuestra culpa 
Sin los tesoros inmensos : 
Dios lleva un ladrón consigo ; 
Mirad cuál anda el deseo. 
Gomo todos le han dejado 
No se espante el mundo desto , 
Que hacer caso de ladrones 
Es á falu de hombres buenos. 
Agora que el cielo roban, 
Es buena ocasión, entremos* 

2ue podrá ser que después 
e pongan canoadoi nuevos. 

Ion DI Visa. - ñommuer§ Espiritual. 



ROMANCERO ¥ CANCIONERO SAGRADOS. 

k Lk ESPIRACIOlf DI CMSTO» 



263. 

i LA MDEftTE DI CRISTO. 

XXIX. 

La tarde se escureda 
Entre la una y las dos, 
Que viendo que el Sol se muere 
Se vistió de luto el sol. 
Tinieblas cubren los aires, 
Las piedras de dos en dos 
Se rompen unas con otras, 
Y el pecho del hombre no. 
No cesan los seraflnea 
De llorar con tal dolor. 
Que los cielos y la tierra 
Conocen que muere Dios. 
(Cuando Cristo está en la crai 
Diciendo al Padre : Señor, 
¿Por qué me has desamparado? 
¡ Ay Dios, qué tienia ratón I 
;Qué sentirla su madre 
Cuando tal palabra ovó, 
Viendo que su hijo dice. 
Que Dios le desamparó? 
No lloréis, Virgen piadosa. 
Que aunque se va vuestro amor. 
Antes que pasen tres dias 
Volverá á verse con vos. 
Pero como las entrañas 
Que nueve meses vivió. 
Verán que corta la muerte 
Fruto de tal bendición, 
c] Ay hijo! la Virgen dice : 
1 Qué madre vio como yo 
Tantas espadas sangrientas 
Traspasar tu corazón ! 
¿ Dónde eslá vuestra hermosura? 
1 Quién los ojos eclipsó , 
Donde se miraba el ciclo 
Gomo de su mismo autor?» 
Parlamos, dulce Jesús, 
El cáliz de esta pasión, 

§ue vos le bebéis de sangre 
yo de pena y dolor. 
ff¿1)e qué me sirvió guardaros 
De aquel rey que os persiguió, 
Si al fin os quitan la vida 
Vuestros enemigos boy?» 
Esto diciendo la Virgen» 
Cristo el espíritu dio. 
Alma, si no sois de piedra, 
LJond, pues U culpa sol». El 



XXX. 

Desamparado de Dios, 
Del hombre puesto en un palo» 
El alma Ií(mu> Jesús 
En sus santisimos labios. 
A su ctorno Padre mira 
Abrien<lo los ojos santos. 
Que ya cerraba la muerte 
Atrevida al velo humano. 
Con voz poderosa dice 
(Cielos y tierra temblando), 
cNi espíritu, Padre mió, 
Pongo en tus sagradas manos.k 
Abajando la cabeza 
Sobre el pecho quebrantado, 
A la muerte dió licencia 
Para que flechase el arco. 
Espiro el dulce Jesús, 

Y uel sangriento holocausto 
Sale aquella alma obediente 
Dejando el cuerpo entre clavos. 
Desnudo y muerlo sin honra 
Mira el Padre soberano 

A su dulcísimo Hijo 

'Por un miserable esclafo. 

No manda que de la crui 

Los espíritus alados 

Le desprendan y le entlerren 

Kn urnas de Jaspe y mármol ; 

Manda al sol que se retire, 

Y él lo hiciera sin mandarlo. 
Por no ver desnudo á Cristo 
Hecho á tormentos pedazos. 
Manda que se visUn luto 
Los celestes cortesanos, 

Y que se apaguen las luces 

De estrellas, planeUs y astros ; 

?ue la tierra y mar se turben, 
que los hombres ingratos 
Sepan que ha muerto por ellos 
l*n hijo que quiere tanto. 
Rompióse el velo del templo. 
Cayeron los montes altos, 
Abriéronse los sepulcros, 

Y hasta las piedras hablaron. - 
Mas llamando encantamientos 
Kl pueblo tales milagros, 
Quebrarle quieren ios huesos 
Que solo quedaban sanos. 

Y como le hallaron muerto 
IV)r ir seguro un soldado, 
l'iiso la lanza en el ristre 
Arremetiendo el caballo. 

Y abrió por el santo pecho 
Tul herida á Cristo santo, 
Que se le vio el corazón 
Como buen enamorado. 

Kl corazón que los hombres 
Vieron en obras tan claro, 
Quiso que también se viese 
Dar agua , de sangre falto. 
Alma, ü la virgen María 
(iOnsidera en eslc paso. 
Pues la traspasa el dolor, 
■ Si á Crislo el hierro inhumano. 
¿Que queréis á un hombre muerl 
Le dina el lirio casto; 
Mas bien hacéis, pues yo tIyo, 
Que soy de Cristo retrato. 
Ya del nuevo Adán dormido, 

Y de su abierto costado, 
Sale la Iglesia, su esposa ; 
Para en uno son entrambos. 
Ya salen los sacramentos,, 

Ya el bautismo y el pan santo. 
Que como es horno de amor, 
Sale el pau Dios abrasado. 



ROMANCES. 



Ha qoiudo Dios el marco. 
Para que vean ios hombres 
Que no tiene mas que darlos. 
Pues . dul€i5imo Jesús, 
Si después de pies y manos 
También dais el corazón, 
Quién podrá e! suyo negaros? 

Lors »E Vega. — Romancero Espiritual. 



265. 

AL BAJAl DE LA CRUZ. 

XXXI. 

Las entrañas de María 
Con nuevo dolor traspasan 
Los martillos qae á Jesús 
De la alta cruz desenclavan. 
¿Quién dijera, dulces prendas, 
para tanto bien bailadas, 
Qne para alcanzar el cielo. 
Bebiera en la tierra escalas? 
Ihs¿qué mucho que la alcancen 
A la cruz sunta animadas, 
Ki qoe hecho pedazos venga 
Si el délo 4 la tierra b^a? 
Ya no cae sangre de él, 
Porque si alguna quedara, 
Otra lanzada le dieran ; 
Mis fué desen^ño el agua, 
jonto ai sangriento cabello. 
Formando una esponja helada. 
Devanando en las espinas 
Aquella madeja santa. 
Los cbvos baja á la Virgen 
Mcodemas, porqué vayan 
Desde el cuerpo de su hijo 
A crucificar el alma. 
Con trabajo y con dolor, 
José la corona saca. 
Por estar en la cabeza 
Por tantas partes clavada. 
k la Virgen la presenta, 
Qoe las azucenas blancas 
De sus manos vuelve rosas, 

Y de su sangre las baña. 
Ningún martirio de Cristo, 
Sido es la corona sacra. 

Tocó en el cuerpo á la Virgen, 
Pues la hirió para tomarla. 
Sacan sangre las espinas 
k sus manos delicadas, 
Qae junta con la de Cristo, 
Para mil mundos bastara. 

Y aunque del Hijo una gota 
Para muchos mas sobraba. 
Parece que aquí la Virgen 
CoD deseos le acompaña. 
También le pone en la boca. 
Porque ii su esposo le agrada 
Qae sea lirio entre espiuas 
La que fné venda de grana. 
Ahora, hermosa María, 
Parecéis la verde zarza, 

Qae aunque el fuego os bajan muorlo, 

Bien arden vuestras entrañas. 

Recibidle, gran Señora, 

Que de la sangrienta cama, 

Juan, Magdalena y José, 

A mestros brazos le pasan. 

En ellos estuvo el Niño 

Haciendo v diciendo gracias, 

Las de su padre tenía. 

Que fué su misma palabra. 

Tomad estas manos frías, 

Y diréis, viendo las palmas, 

\ Qué hombre tan maniroto! 

No es mncho, si reinos daba. 

Tomad los pies, y Tetéis 

Qué biéa el mando Jepsgí, 



97 

Treinta y tres años que anduvo 
Solicitando su causa. 
Poned en vuestro regazo 
La cabeza soberana , 

Y veréis que vuestro esposo 
Ya no os alegra y regala. 

Y si el costado miráis, 

Y aquella profunda Haga, 
Dios os dé paciencia, Virgen, 
Porque consuelo no basta. 
Alma, por quien Dios ha muerto, 

Y muerte de tanta infamia, 
Mira á tu Madre divina, . 

Y díle con tiernas ansias: 
«Desnudo, roto v difunto. 
Os lo vuelven , Virgen santa, 
Naciendo^ os faltaron paños. 
Muriendo , mortaja os falta.» 
Pidámosla de limosna,. 

O entiérrele en pobres andas 
La santa misericordia. 
Pues ella misma le mata. 

LoK DB \tQA,—RomaHcero EspirUMl, 



266. 

AL EirriERRO DE CRISTO. 
XXXIl. 

A los brazos de Maria, 

Y á su divino regazo. 
Vienen á quitarle á Cristo 

Los que á la cruz le quitaron. ' 
Porque en entrambos fué cierto 
Que estuvo crucificado. 
En Maria con dolores, 

Y en la cruz con fuertes clavos. 
Sus camas fueron las dos, 

Al oriente y al ocaso. 
La una para la muerte, 

Y la otra para el parto. 
Hincáronse de rodillas 
Los venerables ancianos, 

A la Madre muerta en Cristo, 

Y á Cristo muerto en sus brazos. 
«Dadnos, le dicen; Señora, 
Dadnos el difunto santo. 

Que en la tierra ni en el cielo 
Hay ojos para mirarlo. 
Dádnosle, pues nos le disteis. 
Que queremos enterrarlo, 
Para que diga la tierra 
Que tuvo al cielo enterrado. 

Y porque sepan los hombres 
Que estuvo el cielo tan bajo. 
Que ya pueden si ellos quieren 
Alcanzarle con las manos. — 
Tomad, responde Maria, 
Madre suya y mar de llanto, 

l¿l cuerpo que entre los hombres 
Pasó mayores trabajos. 
Escondc'dle en el sepulcro. 
Porque le persiguen tantos. 
Que aun alii no está seguro 
De que vuelvan á buscarlo. 
Nueve meses solamente 
Que estuvo en mi virgen claustro. 
De la envidia de los nombres 
Le pude tener guardado. 
Que el Bautista que le vio 
Lo dijo con sobresaltos, 

Y en voz expresa después 
Pasados treinta y dos años. 
Tomad v enterradle, amigos : 
Las piedras sabrán guardarlo 
Mejor que el pecho del hombre 
Que le vendió como iugrato.a 
Mientras para su mortaja 

La Virgen eslá tas^anAo 
Las telas del coraiou > 



ROMANCERO V CAKCIONERO SAGRADOS. 



Velo de sa templo casto. 
Cielo y Hérríi prpvimcron 
£1 trUlc enlJüiTo enlutado: 
Ldl ierra los ediUctos^ 

Y el cielo los aires tlaros, 
Toda§ las hachas del cielo 
Iban dt'lüDie :^iumhr»ndo, 
Pero eí luto de ía tierra 
fio dejaba ver sus ravos. 
Sol y funíi sanare vigíete 
Porque el cielo en tanio atavio 
BJostró stfigre m tus dos ojos» 
Para señai de Tengarlo. 
LeTanUadose los muertos 

De suss^piileros hcLadoa , 
Oue como eutícrran la vida, 
La que quisieron lomaron. 
Las cajas fueron los fitedras 
Unas CDD oirás sonando, 
Que era Cristo capitán, 
y con cajas lo enterraron. 
Hlzose el velo del lemplo, 
Ka sin ci) usa, dos peda eos» 
Para que hubiese uandera 
Que llevasen arrastrando. 
Ko vinieron sacerdotes» 
Aunque estaban consagrado^f 
Que siendo Dios el dltuíito, 
No eran menester sufragios. 
El se llevaba i a ofrenda, 
pan y vino sobcraiío» 
La misa j el sacrificio 
Oue él consumió esiiirando. 
Iba su Madre de(r¿iis, 

Y un mozo» su primo-berroano, 
(Jue se le dejó por bijo 

En su testamento yanto. 
Llegaron con el difunto» 

Y la bailena del mármol 
Becibió^ para ües dias> 
Aquel Jonás sacro san lo. 
¡Alma! la Virgen se vueWe, 
A aeomiiáñaria f otvunios^ 
Pues con ella volveremos 

A verle resucitado. 



267. 

A LA SOUDAD BE MCSThA SC^OBA. 

X30ÜU. 

Sin Eitioso , porque estaba 
José de la muerie prcí^o ; 
Sin Píidre, poique se esconde; 
Sin Hijo , porque está muerto ; 
Sin lux, porque llora et sul ; 
Sin V05E , p€rí|ue muere el Verbo ; 
Sin alma, auijcnto ia suya; 
Sin cuerpo, entenado el cuerpci; 
Sin tierra , que todo es sangre; 
Siu aire, que todo es fuego; 
Sin fuego , que todo es ;»gua ; 
Sin agua , que lodo es j elo ; 
Con la mayor soledad 
Que bumarios pechos se vieron» 
Pechos que huiueseu criado» 
Aunque virginales pechos, 
A la cruz, de quien pendía 
Un rojo y sangriento lienzo. 
Con que bajó de sus brazos 
Cristo sin al nía , )^ Dios muerlo. 
La Sola deI|Sol difunto 
J>ice , con divino esfuerzo, 
Eütas quejas lastimosas 
Y estos piadosos requiebros: 
«¡Oh, retrato victoiioso. 
Donde el Capitán Eieruo, 
Por dar á los hombres vida 
Vemiókma&nQ muriendoí 



Ofay escala de otro Jacob, 
Mas con tres pasos de hierro» 
Tau alta , que por subirla 
Píes } manos puso en ellos! 
Ob , caja de mis cuchillos ! 
Oh t mesa en que estuvo pueStQ 
Aquel soberano Pan 
Alravesado en el leño \ 
Pues solo^ nos han dejado. 
Yo sin Mijo y vos sin dueño, 
Consolémonos los dos. 
Pues los ú^^ nos parecemos* 
nizome Dios cruz divina 
Para nacer de mi pecho, 

Y á vos t*or mayor favor 
Para morir en el vuestro. 
Pues como á üíos os adoran 
Angeles, hombres y cielos, 
Morir en vos fué lo mas, 

Y nacer de mi lo menos. 
Mas merecen vuestros brazos 
Las horas que le tuvieron. 
Que los años que los mios 
Le dieron dtjlce sustento. 
Madre suya parecéis 
En darle al mundo aunque muertl 
Pero daisle mit dolores, 

Y yo te parí sin ellos. 
Leona sois en el parto. 
Aunque yo os le di Cordero, 
Mas pues que blanco os te di» 
¿Por que melé dais sangriento? 
Coando mí parto no os vi, 

Y vos me veis en el v o estro. 
Aunque pues fué sobre tablas^ 
Bieu puede pensar maderos. 
Bien me llamaron María 
Por la amargura que tengo, 
O porque vos , nave santa. 
Habéis pasado mi estreclio. 
Pero puesto que soy mar. 
Tanta ventaja os confieso, 
Que desde que fuisteis fuente 
En vuestras a^íuas me anega. 
Fué del Espíritu Sanio 
Mí virgen vientre cubierto, 
para que estando á su sombra 
Sufriese el Sol tan inmenso. 

Y aqui á la sombra de un árbol 
Vivo de mi Sol tan lejos. 
Que con ser del cielo gloría 
Amanece en el infierno. 
Huerto me llamó mi esposo. 
Mas no pensé que mi huerto 
Hubiera un árl>ol tan fuertu 
Que tuviera á Dios en peso* 
Aquel fruto soberano 
V\ié de mi vientre primero; 
Nació como trigo en pajas; 
Racimo me le habéis hecbo, 
lOb, dulce lefia de Isaac, 
Llevada en hombros mas tiernos í 
Dadme esa estampa de sangre, 
Pues que no me dais el ctierpa!» 
Dijo la Virgen Mari a, 

Y diHidole dulces besos. 
Di ó rosas y tomó rosas 
La xarza verde en el fuego. 
Corazón de piedra dura, 
Quedad llorando dcsbecho. 
Que la muerte de Dios Hombf e 
Las piedras parlo por medio. 

LotS HE VMA,^ll«?líP*f*ftf EipiiiiS, 



■ wjfc. r^f^p-rzs- -^ ^—^ ■ - - ^-^•-- 


'■ 1 


BOMANGES, D¿ | 


a6§. 


Mirad que me desmayo ! 


di ALUA, A CMISTO miCSTItO SE^ÚR IH U CHÜE. 


Cotí esos fütTles cbvosi 


Kiiire estas cínoo lUgas ^ 


Nadie tendrá disculi^a . 
Díciendu íjae crrraJo 


Oh i>iiii> sobrraiio» 


V Lj' j^ cürríentcs 


H^lli) j.imáa el lUMo, 


Cíii í llrjnlü : 


Si el cielo va liUiCiiiido. 


!<■ 4 suerte fc 
De- 10. 


Pues vos cúii Ui(il;is puertas 


Eij ¡lii.^s , ros tai lo y «larigs. 


FíJi- ürtipifY, 


Estáis a lüdiis hor.13 


I>»r .i,r.i.,? 


Llaroaiidü y aun rogando. 


L^ ;. iu;iri - 


1 Ay^ sí los clüvos vuestroi, 
l*ara ítegíirme lauto. 


La^ -, líidiios. 


N'<> - horahr*^s^ 


Clavaran a Vos mismo 


Pu^ ^ . CÜíJtlS. 


Mi corazón iugra lo! 


Ai].. 


Ay, si vuestra coPona, 


Tüi . . ;.-.('tO 


Por ^ste breve raio. 


C41' dr^^pucS, 


Pas.ira á mí cabeía 


II -^ +'4 ?í'l Htiro. 


Y os dierA filfíiio descanso! 


P;i: - . .1 


Ay, si 111" ■ ^ ■. rati 


Ei. .,, 


Esos ti i. 


En fuegu -. .... .4 vuestro 


€<!. nso. 


Ed que por vos me ^dJraisoi 


\ d '' :i 


Je^ús, de María 


Sí. 


Cordero mnto^ 


V*"^ 


Püfs mir& vuestra mnffrt. 


Cor 


Mirad mi íianío. 


L&fE DE V£(u.~ ümtMfirr^ Eipirít»$t^ 




Mirnd mi ffanttf. 




Üi' í ' -r Divinen, 


269- 






EL ALIA tzifCOitirDinBOSE 1 mo/^ 


Ya ¡ dúo. 


Sospíros que u\ cíúhy ídes» 


V;* ! u pijslo, 


Por tí IOS hmvi liad, 


Qij os 1)^ 


\ dfHíidque 11 4e 


Km ííi (lado. 


Se le envié á t- üni. ,i.jjr; 


Pt! 


Yíiue se«cü(?rdc» si es Uempo, 


C<^i Lun^nilo, 


De llevarla á descansar 


(Jií Hiíjjririíii 


Pesie valle de íimnrgura 


f D* : lí« V «rjuyS* 


Do vive cofi soledad. 


I'- • 


Eit U [msUn\ detetiida 


I-- rbvOS, 


De uu pobre ciierpo mortal; 
Y deeidíe |«i>tameitte 


í 1 i : ' . . . 1 ^ 


1' '-'JTOS, 1 


Que se le dobe acordar 


> ^leti 


Lo que pidedú por ella 




De su propia voluntad. 


'lí 


V pues tan c;iro le cuesta, 


L.- ¡Hil 


Que uo l> ' ^ ■ 'vidíir; 


Al rom 011 


Píirque 1 iiinaíia 


Ha I. 


Esíueilu ^,r, 


Ay. t>eb€ii 


Y fn^rieíi lus eneiui{ío* 


Qu** b procumo eiiírar, 
V qoe si mh - 


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L3pndr;ili tíoii r. 


Vil.. iif»|j 


Que setnigaií ■ . . ila i 


Go- H. 


Los que proeurai] í^^ ojal; 


Cur i-e 


Y t>:m íii:*H t'í'ííírrdle 


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Eli ' n(j.i 


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Porque \(i% mas que la sjrren 


Se lí' quirr- II rcvf hr. 


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Tan uiiilo lie rermiiilíir. 


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Y eomn rl flrirn «mentido 


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t«mrjcí* tUiro, 


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Sin baeer diseuriío en clIo i 


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Ni niírjir It r:didid 




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iT9ii«cl;lu , 1 lüio, J 



^00 



ROMANCERO Y CANCIONSRO SAGRADOS. 



La fberza qniere entregar; 
Que aunque á su cargo no Uene 
Sino el foso ^arrabal, 
Es Tuerza, si los entregan, 
Notables danos causar ; 
Porque á las mas altas torres 
Podrá el corazón llegar, 
Donde estarán mas seguras 
La razón y voluntad. 

Y por estas causas todas 
Con instancia suplicad, 
Sospíros , al que lo puede 
Con su favor remediar, 
Que esta morada deflenda» 
Pues la quiso fabricar. 

Y tan caro le ha costado 
Quererla recdiflcar. 
Porque como en templo suyo 
En ella pueda morar 

Por gracia en lodos los siglos. 
Que nunca se han de acabar. 

PADiLU.^/artf<Ji Espiritual. 



270. 

EL ALMA k SO ESPOSO JESUCRISTO. 

Lágrimas que al cielo ides, 
Por mi Esposo preguntad , 

Y decidle que su esposa 
Se le envia á encomendar. 
SuMd, lágrimas /subid, 
Contra vuestro natural. 
Porque cuanto el llffnto subo 
Tanto baja la piedad. 

Que como está «obre el délo 
De misericordia el mar. 
No es mucho que siendo ríos 
A la mar vais á parar. 
No hayáis miedo que mi Esposo 
Se admire que al cielo vais. 
Pues él las lloró por mi • 
Cuando me vino á buscar. 
No volvereis á mi pecho. 
Sin que el suyo enternezcáis ; 
Lágrimas sois. Cristo es piedra, 

Y en piedras hacéis señal. 
Llorad, lágrimas, mis culpas, 

Y creed que el sol saldrá. 
Porque salomas sereno 
Después de la tempestad. 
Decidle, lágrimas mias, 
Al Principe de la Paz , 

Que en el Argel de la tierra 
El alma cautiva está. 
Servid de cartas á Cristo, 
Pues mis tormentos ciflrais, 

?ue le rasgarán el pecho 
no las podrán rasgar. 
Decidle que lloro ausente 
De mi. patria celestial 
La vida que ella tenia 

Y la que a^ora me dan. 

Y que escribir no me dejan, 
Hablar del, ni aun suspirar, 
Que en viendo que digo Esposo, 
La prisión me hacen doblar; 
Que de envidia que me tienen 
De que le vuelva á gozar» 

Me quieren (|uitar la vida 
Siendo mi vida inmortal. 
Decidle cómo pretendcD 
Mi entendimiento engaüar, 
Dar olvido á mi memoria, 

Y cegar mi voluntad. 

Y pues que son prendas suyas. 
No se las deje llevar. 
Siquiera porque Jas tres 
Fingía 8U Trinidad, 

A sus/Usas MiCffliiB 



Me convidan, sin mirar 
Que estando ausenté del cielo, 
¿Cómo me puedo alegrar? 
Entrad por su sangre á Cristo» 
Que en el pecho que miráis 
No sois el agua primera. 
Pues agua salió de allá. 
Decidle , si está enojado , 

Y ya no me piensa hablar, 
Que mire su pecho abierto 

Y el enojo perderá. 

O que se acuerdo de aauellos 
Que ma% limpios que el cristal 
Le sirvieron de almohada 
En la cruz y en el portal. 

Y si durare el enojo. 
Le diréis en puridad , 

Que ¿para qué se hace fuerte 
Si luego me ha de rogar? 

gue btensé yo que es Cordero, 
nseñado á perdonar , 

Y que todos sus deleites 
Entre los hombres están ; 

Y que tiene condición , 
Que si le olvido , estará 
Toda la noche á mi puerta 
Tan cierto como galán; 
Masque ledov mi palabra 
De seguirle sí se va. 
Aunque me maten á golpes 
Los guardas de la ciudad. 
Decidle que se acuerde 
Que viniéndome á librar. 
Sufrió cinco mil azotes, 

Y aun no dijo: bueno está. 

Y que clavado en un palo 
Vido tanta soledad , 

?ue aun el hombre no le quiso. 
Dios le dejó , que es mas. 

Y que no puette olvidarse. 
Que con capa de disfraz 
Se quiso quedar conmigo 
£n accidentes de pan. 
Porque me quiere de suerte, 
Que toda su Hsúestad, 

Por las calles muchas veces. 
En cuerpo le toparán. 
A los ángeles también 
De mi parle visitad , 

§ue ha dias que no os han visto, 
yo seque se holgarán. 
Decidles que á Diosos lleven. 
Porque del se sabe ya, 
Que en manos de ángeles come 
Vuestro sabroso manjar. 
Hablad también á los santos 
Que bien os conocerán , 
Pues si lágrimas no hubiera , 
Muchos no fueran allá. 
Mayormente que á la puerta 
Hallaréis quien por llorar 
Tiene la llave del cielo ; 
Pues mirad si os abrirá. 
Esto á sus lágrimas dijo 
Viéndolas, el alma, estar 
De camino para el cielo , 

Y que partiros llegar. 

Lope de Vega. — ñfiwumeen Espi 



271. 

AL LLANTO DE ADAR. 

Los ojos tristes, llorosos, 
Viéndose ya desterrar 
Del terrenal Paraíso, 
Donde murió por pecar. 
Estaba el padre primero. 



ROMANCES. 



401 



Donde halle qae mirar. 
Porque ningún bien tenia 
De los que solía gozar; 
Y al cal>o de un gran espacio, 
Cansado Ta de llorar, 
Eiitresi consí(;o mismo. 
Asi comenzó i hablar : 
c Pues tengo á Dios ofendido, 
¿Qué me queda que esperar? 
Tan justamente padezco 
Que no me puedo quejar 
Si el mayor oien que tenia 
Me le lian querido quitar. 
Pndien yo el buen estado. 

Si quisiera, conservar. 

Sin dar crédito á ninguno 

Que me finiera á engañar. 

Mas con el mal que padezco. 

No quiero desconfiar ; 

Haga el demonio su hecho, 

l'se de su crueldad. 

Muestre todo el poder suyo. 

Ejerza su voluntad ; 

Qae por contrario que sea. 

Lo mejor me ha de dejar: 

Que es la esperanza que tengo 

be que Dios ha de enviar 

Del alto cielo quien pueda 

Mi pérdida remediar. 

\ con esta confianza 

Teniendo alivio mi mal. 

Pasaré la triste vida 

r.oD mucho menos pesar, 

Hasu que llegue labora 
Kn que se haya de trocar 
Fsta fatiga en descanso 
Y en regocijo el penar. 

Paduxa.» J»di» Etpirituúi 



272. 

i UtffilACIOÜ VE U CULPA VKL PRIIEa HOHBBI. 

El que de veras ha sido 
Del divino amor tocado. 
Pira que entienda el exceso 
Con quede Dios es pagado, 
Y la gran fuerza que tiene 
Estar Dios enamorado, 
Oíate mayor grandeza 
Que jamás amor ha obrado : 
Que siendo Dios ofendido 
Del primer hombre criado, 

Y bttindole caudal 

CoD que dejarle pagado, 
Estando ya por su culpa 
A b muerte condenado. 
La bondad de Dios inmensa 

Y el amor demasiado 

PufO en el hombre los ojos , 

Y liendo tan mal parado 
Al que poco antes habla 
A <o in ¿gen fabricado, 
Lfl consisto rio divino 
Salió loeffo decretado 

Que se hiciese I^ios l.cn.bre. 
\ed, nr.edio tan acertado, 
¿Quién le supiera red ir 
Sí Dios co le Dcbit-ra dado? 
Acepta el Yerto el partido 
Coiro fué determinado, 
Y desdé el trcco divino 
I^ajaá la región del llanto. 
Mirad si es grande la obra, 
De reparar un pccríío, 
Paes un grandes mürayülas 
Para ello se han juntado. 
jRajar el Verbo del cielo 
.\ tan miserable estado, 
> nacer de Madre fintea 
£'d iaedio el íd fierao aelado! 



Hombre , mira lo qae debes 
AI que unto le has cosUdo; 

Y SI con amor le pagas, 
Se dará por bien pagado , 
Con ser infinito el suyo , 

Y el tuyo breve y tasado. 

• Padilla.— Jardín Espiritual. 

273. 

AL N ACDnERTO DE ROESTRO SALVADOR. 

Toda la corte del cielo 
Gran regocijo ha mostrado ; 
Todos están muy contentos, 
Gomo jamás lo han estado ; 
El sol, la luna y estrellas 
Diferente luz han dado; 
Hállanse nuevas grandezas, 
Gomo nunca se han hallado. 
Que sea visto Dios del cielo 
Vestido del traje humano. 
En el porul de Belén 
Sobre un pesebrillo echado, 
Desnudo, llorando al frió. 
De animales rodeado , 
Sufriendo pena sin culpa 
El Señor por él criado. 
Tomando la carga en si 
De aquel primero pecado, 

Y con él la Viraen Madre, 

De quieYi ha sido engendrado. 
Que lo bajó desde el cielo 
Rendido y enamorado. 
Con aquel si tan humilde , 
Que tanto le ha levantado. 
Que pudo ser hija y madre 
Del mismo que lo ha formado, 

Y en sus entrañas le tuvo 
Nueve Rieses encerrado. 

Y el claro sol de justicia 
Estuvo en ella ocultado . 
HasU que acora ha salido 
A dar luz á lo criado, 

Y á morir, para dar vida 
Al mundo desconsolado. 

Y en el invierno terrible, 
Tan desabrido y helado. 
Estando pobre y desnudo , 
En el heno recostado , 
Gobierna el cielo y la tierra 
Que sus manos han formado. 
A los soberbios confunde 

El verle tan humillado: 
La riqueza de la tierra 
Toda la ha mcnospn?ciado, 
Pudiendo también teiiella 
El que á todos nos la ha dado. 
Escogió humilde la madre; 

Y por librar al culpado, 
Desde el seno paternal 
Mira dónde se na bajado, 

Y mirad por ptra parte 

De quién está acompañado: 
Angeles y querubines 
Por el uno V o^fo lado, 
CanUndo Gloria in ercehis, 
En un motete acordado. 
Oue , s: como hombre padece, 
Gomo Dios es adorado. 
Acudieron los pastores, 
A quien les fue revelado, 

Y con fe sencilla y pura 

Por su Dios le lan confesado ; 
ílostrándoiios de qué suerte 
lía de ser reverenciado 
Kl Rey que nace á morir 
Porque no muera el vasallo. 

El aisMO. 



i03 



ROMANCERO Y CAKCIONBRO SAGRADOS. 



274. 



AL llXCniERTO DCL «OBniANO JESDS. 



Mas graciosa que la aurora 
Guando de Oriente venia, 
Tocada de rayos de oro 
Que el ardiente sol envía, 
Está la Virgen mas pura 

gue el universo tenia , 
n Ilelcn, ciudad muy clara» 
Do David nacido habla; 
Parida del Verbo eterno. 
Autor del cielo y del dia : 
Gomo 6 Dios adora al Verbo, 
y como á rey le servia. 
Dale el pecho como ¿ hijo 

gue muy mas que ¿ si quería; 
n los brazos virginales 
Lo regala y lo traía, 
Gustando en verlo su alma 
Sumo dul7.orv alegría. 
En pobres paños lo envuelve , 
Que ricos no los tenia , 
Ni tiene tapices de oro, 
Ni preciosa pedrería; 

Y asi en pesebre entre heno 
Al divine Rey ponía. 

El castísimo Josef, 
Sacro esposo de María, 
Que por suma providencia 
A su servicio asistía, 
Vien4o de carne vestido 
A Dios que el cielo refría , 
Le adora rendido en tierra , 

Y alma y cuerpo le ofrecía. 
Escuadras de serafines 
Bajan del cielo ¿porfia, 

Y adoran á Dios y hombre, 

Y honoran la Virgen pia. 
De cuyas entrañas puras 
La humana carne tenia. 
Gantaros cantan del cielo ' 
Gon dulcísima armonía; 
Del Niño sale tal luz; 

Que la noche vuelve en dia, 

Tal llaga le dio el amor 

Que el corazón le parlía. 

Por amor viene en demanda 

Del hombre á quien bien quería 

Libertar del cautiverio 

Tan duro en que lo tenia 

El soberbio capitán 

Que en fieras llamas ardía. 

Para entrar con él en lid 

Traje mortal se vestía , 

La cruz señala por campo, 

El plazo cuando sería 

En su mas florida edad , 

Porque antes no <!onvenía. 
Diifio CoR-iÉs. — Diteur$0t del varón justo , y cnHvnmn de la 
Udúalma coñ otrat fioTOi etpirituaks, — Midrid , 15Uá, en 8.", 
l)ür I». Madrigal. _^__^ 

278. 

k LA PURIFICACIÓN DE LA VÍRGEH, T PRESENTACIÓN 
£11 £L TEMPLO DE SO BUO AL JOSTO SIMEÓN. 

Del sagrado nacimiento 
Siendo el cuarenteno día. 
Por el templo del Señor 

Sue en Jerusalen había 
utra la preciosa Virgen, 
Serenísima María; 
Limpia mas que las estrellas, 
Gual el sol resplandecía. 
En sus brazos virginales 
Su dulce hijo traia; 
hijo es del Padre eterno, 
D/o8 jr hombre allí venia. 
En forma fiene de siervo, 



Aunque los cielos regia . 
Para remediar al hombre 
Del daño que padecía; 

Y aunque a grande costa suya. 
Abrirle celestial vía. 

Para cumplir con la ley 
Su Madre á Dios le ofrecía, 

Y por él da en sacrificio 
Dos aves que allí traia« 
Al templo fué Simeón , ^ 
Un justo que á Dios temía. 
En ei cual moraba Dios, 
De quien respuesta tenía 

Que al Verbo eterno encarnado 
Gon sus ojos lo vería. 
El cual postrado por tierra , 
Recibió al sacro Mesía 
De los brazos de la Víraen 
Que en sus manos lo ofrecía. 
Tomado pues en sus brazos, 
Todo lleno de alegría , 
Gantó aquel divino canto 
Que la Iglesia refería; 

Y así se cumplió lo escrípto 
En forma de profecía : 

ff El viejo llevaba al mozo, 

Y el mozo al viejo regia.» 

Diego Cortés.— DitCMnot el 

276. 

AL NIÜO PERDIDO. 

La Princesa, á quien la tierra 
Reverencia en mil altares , 
Va buscando sola y triste , 
Por una y por otra parte , 
Al Niño perdido, Dios, 
Que se ie perdió al bajarse 
De aquellas fiesUs del templo 
Tan públicas como graves. 

Y como madre piadosa, 
Vuelve de nuevo á buscarle , 
Preguntando á quien encuentra 
Si de su querido saben. 
;Qu¡cn ha visto un Niño, dice. 
Perdido desde ayer tarde , 
Con unos cabellos de oro, 

Al mcsnio sol semejantes , 
Frente blanca y espaciosa» 
Ojos rasgados y graves , 
Rostro modesto y alegre, 
r.ondicion blanda y suavet 
Tiene amorosas palabras, . 

Y divinas obras hace; 
Regala en la casa que entra. 
Mas ¡aydclla! cuando sale. 
Gome enteros corazones. 
Que como es el Niño grande. 
Si no se le dan entero. 

No es posible que se harte. 
Donde le quieren se llega , 

Y do le desceban vase. 
Que no quiere ser señor 
De forzadas voluntades. » 
Unos y otros la responden 
Que Niño de señas tales 

No lo han visto, y que holgarian 
Que Dios se le deparase. 
Desconsolada la Virgen , 
Al templo de nuevo parte , 
Para ver si por ventura 
Al perdido Niño hallase. 
Entró dentro, y viole estar, 
Enmedio de ios mas graves. 
Preguntando y respondiendo 
A las dudas mas notables. 
iCóroo lo habéis hecho asi , 
Ojos míos, en dejarme? 

Y él la responde, que ha estado 
En uev^ocios de su Padre. 



aOMANCES 



i05 



277. 

i XA TIUüSFIGinuaOX T HCEITE DE CIUSTO. 

Aquel peral ero rico. 
Que para nneslro remedio 
Desembarcó de las Indias 
En Suiu Maria del Puerto; 
Aquel que trajo la piedra 
De sumo valor t precio , 
CuTa Tirtod milacrosa 
Da salud álos enfermos. 
Viene por un deudo pobre, 

Y aunque es de bajos respetos, 
Le quiere pagar sus deudas, 
Honrándole como ¿ deudo. 
En su desgracia ha vivido. 
Has él tiene Un buen pecho, 
^ue en medio de mil agravios 
Reconoce el parentesco. 

Y asi, le viene á llevar 

A que goce de aquel reino. 
Que vi%ír en tal miseria 
Es para vivir muriendo. 
También tr?jo por acá 
Joyas de valor inmenso, 
Qiie exceden en resplandor 
A los ravos del sol bellos. 
Covas piedras son tan finas, 
^o*e el lapidario mas diestro 
^o sabe bien lo que valen, 
Qoe él solo conoce el precio. 
Tres testigos hav contestes. 
Que son Pedro, Juan y Dittgo, 
Qoe en el Tabor las han visto, 
\ les encargó el secreto. 
Quedaron tan admirados 
En verlo , que dijo Pedro : 
Indias porindias,.Señor, 
Bien es que aqui nos quedemos. 
Ecbó luego la cubierta 
Algo enfadado su dueño. 
Que olvidados de las Indias, 
Se contenten con aquesto. 
Quedó cual un hombre pobre 
Este nuestro perulero, 

Y es la causa que el tesoro 
Le trae de tierra cubierto. 

Y no fué por usurparle 

Al Rev lo que es sus derechos, 
Que en nuestra contratación 
Pagó muy bien y ¿ su tiempo. 
Antes anduvo tan largo , 
Qae aunque diere muoho*menos 
De la cantidad que dio. 
Quedara el Rey satisfecho. 

Ni por temor de ladrones 

El oro cubre, pues vemos 

Qae entre dos dellos se none 

Con oro y abierto el pecho. 

Antes quiere que le roben, 

Pnes en un monte y entre ellos 

Hizo dos mandas un grandes, 

Qae la menor es un reino. 

Llegad h desbalijarle , 

Almai mia, muv sin miedo, 

Oue k un árbol le tengo aUdo , 

Y tan rico como os cuento. 

ÁLoaso DE LnuMÁ.—CoHcepíot espiíiluales. 

278. 

7ESTAKCCT0 DE GUSTO NÜESTIO SBÍSOB. 

En una cana de campo 
Esuba Cristo á la muerte. 
Que en cama de campo nace, 

Y en cama de campo muere. 
Es la cama tan angosU. 

Qae revolverse no puede , 
Poes para caber en ella 
Uapiésabge ei otro Ueae. 



Hacer quiere tesUmento 
De sus adquiridos bienes. 
Que lo que es lo vinculado 
Ya se sabe á quién le viene. 
Presente estaba su Madre, 
Que pudo hallarse presente , 
Por ser tesUmento abierto , 

Y ser á quien mas compete. 
Pasó ante Juan escribano, 

Y porque mejor herede 
CierU manda que le toca. 
Firman cuatro las siguientes. 
Primeramente encomiendo 

A mi Padre omnipotente 
Mi alma con Unu gloria 
(U)mo la que tuvo siempre. 
Mi cuerpo mando á la Iglesia, 

Y es mi volunud se entierro 
En las entrañas del hombre, 
Pues dármele tierra deben. 

Y si el cuerpo que sepultan 
Comerle la tierra suele , 
Mando al hombre, pues es tierra. 
Que me coma, pues melicne; 
Blas mire cómo me come. 

Que , puesto que el cuerpo muere, 
Tiene de comerme vivo. 
Cuerpo y alma junumente. 
ítem. Mando que mi Esposa . 
Usufructuaria quede 
De todo cuanto yo tengo , 
Sin que nada se le escote. 

Y los bienes gananciales. 
Que no serán pocos bienes. 
La parte que me cabia 
Quiero que Umbien le dejen. 
Con carga de que en su casa, 
Todo el tiempo que viviere 

El hombre , pues es mi hermano , 
A mi cosU le alimente. 

Y pues él vive Un pobre. 
Que cuanto tiene me debe. 
Declaro, que tales deudas. 
En muriendo yo, fenecen, 
ítem. Es mi voluntad. 

Que cuanto al hombre le viene. 
Si en tiempo no lo acetare. 
No lo Kocu aunque lo acete, 
ítem. Que Juan escribano 
Por tesumenlario quede , 
Que es quien siibc bien mi pecho, 

Y hará lo que mas couvicuo: 

A quien mundo una encomienda 
Blanca y pura como nieve , 
Que encomienda de Sun Juan 
Blunca tiene de ser siempre. 
Acabó Cristo sus mandas. 
Por ver que espera la muerte, 
Qne hasta que él mismo la llame, 
A llegarse no se atreve. 
Con la cabeza la llama. 
Que con la mano no puede, 

Y en bajando la cabeza. 
Ella vino y Cristo muere. 

Alonso de Lbdesma.— Conctptot etpiríluales. 



279. 

A LA ASCE!«SION DE CRISTO rTOESTRO SBÍVOR. 

Aquel peregrino Rey, 
Que á nuestra Señora vino 
A solo cumplir el voto 
Que ante su Santidad hizo. 
Después de haber visiudo 
Con grandisimo peligro 
Las devotas estaciones 
Que por mas devoción quiso. 
Hoy vuelve á su reino y corte 
En traje de peregrino, 

Eue en fe de la romería 
e queda con e\ Ne&W^Q. 



101 ROMANCERO Y 

Cinco veneras ouc lleva 
Pueden senir de testigos 
De los pasos en que ha andado, 

Y si cumplió con su oflcio. 
No están blancas, sino rojas, 
Señal de que en el camino 
Ha vertido sangre real , 
Pues las tilló todas cinco. 

El bordón se deja acá , 
Para que sirva de alivio 
En Uui larga romeria 
Al pas^gero mendigo. 
Por aquesta cruz de Dios, 
Que es bordón y estoque fino, 
Boi'don para caminar 

Y arma contra el enemigo. 
Es espada de dos manos, 
Y> tales las ha tenido. 

Que en un monte, con él solo, 
A un bandolero ha rendido. 
Cortó su infame cabeza, 

Y quitóle mil cautivos. 

Que en ufa mazmorra oscura 
Tuvo gran tiempo metidos. 
Eran grandes de su corte. 
Que , muertos y no vencidos, 
Pelearon por su Rev 
Con noble coraje y brio. 
Con este acompañamiento, 
Bien á su grandeza digno. 
Entra en la corte triunfando. 
Lleno de despojos ricos. 
Cunio á su Rey natural, 
Desdo el mayor al mas chico, 
Le salen á recibir 
Con flestas y regocijos. 
El cielo y tierra se alegra, 

Y el Pudre abraza á su Hijo, 
Dándole el cetro y corona, 

Y sentándole consigo. 

Alonso di LiMatk." Conceptos Etpirituaies. 

280. 

k LA MUERTE DE CRISTO IfOESTRO SEl^OR. 

Cristo, soberano Codro, 
Para morir se disfraza 
Con las ropas que tomó 
De naturaleza humana. 
Es guerra campal la vida 

Y por sus peligros nasa. 
Sin que le respete brazo 
Ni le reconozca bala. 

(iOn mas de cinco inil golpes 
Pasó las huestes contrarias, 

Y al espirar sobre un monte. 
Dijo al campo estas palabras : 
Muriendo por la fe ganaréis fama. 
Ál arma , al arma , cierra , cterra ; 

Y en muriendo Jesut en esta guerra , 
Escurecióte el sol, tembló la tierra. 
No desmayéis , campo mió, 

Si vieres rotas mis armas. 
Desangrado todo el cuerpo, 

Y atravesada una lanza. 
No por verme baldonar 
De la enemiga canalla. 
Te cuentes |>or afrentado , 
Viendo que á tu rey agravian. 
Que en mi escarnio está tu gloria , 
En mi dolor tu esperanza, 

En mi sangre tu remedio, 

Y en mi muerte vida larga. 
Disfráceme por morir, 
Que la muerte fiera y brava 
No se atreviera, á no verme 
En es^a figura baja. 
Aunque en parte me conoce 
Al morir, pues no me falta 
Corona , aunque fué de espinas, 

Y cetro, aunque fué de cana. 
Y pues las muertos de reyes 



CANCIONERO SAGRADOS. 

Un cometa las señala, 
Cielos, mostrad sentimiento. 
Pues mucre vuestro Monarca; 
Con esto ganaréis eterna fama, 
Al arma , al arma , cierra, cierra , 
}' en muriendo Jesús en esta guerra 
Escureciúsr el sol, tembló la titrra, 
Al cielo parlo triunfante , 
Pero , puesto que me parta, 
Aquí quedo con vosotros. 
Haciendo cuerpo de guardia. 
Nadie se me de por hambre. 
Cuando cerauen sus murallas , 
Pues tiene de provisión 
Pan nue á los angeles harta. 
Los despojos que ganó 
Os dejo con mano franca. 
Que no quiero de esta guerra 
Mayor premio que el ganarla. 
Ál arma , al arma, cierra , cierra , 

I Y en muriendo Jesús en esta guerra, 

Escurecióse el sol, temblé la Sierra. 

I Alo.nso de Lb^esii a. —Tercera fsrU de eonceptosespi 



A LA SOLEDAD DE RUESTRA SKJSOIA. 

Sola con sola la cruz , 
Los tiernos ojos en ella, 

Y en sus virginales manos 
Clavos y espinas sangrientas ; 
Vueltos dos fuentes sus ojos 
Que derraman vivas perlas. 
Llorando muerta su vida 
Dice asi una viva muerta : 

«¡ Ay cruz , que en mi soledad. 
Como amiga verdadera. 
Sola, á la sola acompañas; 
Sola , á la sola consuelas! ' 
Dame tus abrazos, cruz, 
Abraza esta Madre tierna. 
Que á falU de los de Dios 
Solos los tuyos suplieran. 
Qnicro abrazarle, cruzmia; 
Pero ¿quó sangre es aquesta? 
Que pues que sin fuego hiere , 
Sin duda es mi sangre mesma. • 
¡Ay sangre de mis entrañas, 
Vertida por tantas puertas, 
Pues de mis venas salistes. 
Volved á entrar en mis venas! 
Ay sangre que vertió Dios ! 
Ay sangre que Dios desea , 
Pues con esta sangre cobra 
Dios de Dios todas las deudas! 
Ay engañosa manzana! 
Ay mentirosa culebra! 
Ay enamorado Adán! 
Ay mal persuadida Eva ! 
Llevó aquel árbol vedado 
Frnta de culpas y pena. 
Mas vos , cruz , una granada 
Coronada y pechiabierta, 
(íomo fué 'fruta de invierno 

Y cogida en una huerU, 
Colgáronla por el hombre 
Que trac la salud enferma. 
Ya á los dos nos deslVuiaroQ 
De la dulce fruta nuestra; 
Pues la llevamos los dos. 
Yo sin dolor, tú con nena. 
Cruz , vuelve á crucificarme. 
No hayas miedo que lo sienta. 
Que mal sentiré sin alma. 
Pues el sepulcro la encierra. 
La lanza que le hirió muerto 
A mi alma me alancea. 

Que estaba en su pecho el alma, 
Que el mió estaba sin ella. 



ROMAUCES. 



Que pues bs de Dios guardaste 
No es jnsto que le las Tuelvg, 
JuDteiDos brazos y pedios, 
Qu^uDtos es bien se vean 
Brazos y pechos que á Dios 
En vida y mneite sustentan. 
A Dios tuTístes los brazos 
Atándole de manera 
Qae pudo el ladrón del hombre 
Llegar á hurtar sus riquezas. 
Pues á Dios tuviste en peso, 
Cruz, muy grandes son tas fuerzas, 
Pues le bicisle dar en si 
Cuanto pudo y cuanto era. 
Contigo me crucifica, 

Y si por claf«t lo dejas , ■■ 
Aqui están aquestos tres 

Que basta el alma me atraviesan. 
¿Cómo siendo arco de paz. 
Para mi lo eres de guerra? 
Pues son de ail corazón 
Aquestos davos tres flechas. 
;Ay, H^o! si nunca herrastes 
iCómo con clavos os hierran? 
Pues vuestra Madre es la esclava , 
Hierren á la madre vuestra. 
¡Ob ensangrentadas espinas, 
Que os subis á la cabeza, 
A (|ue mi rosa encarnada. 
Como rosa, espinas tenga! 
¡Ay espinas de mis ojos. 
Que á sacar sangre estáis hechas! 
ín ellos quiero poneros 
Porque también sanare viertan! 
¡Ay dolorosos despojos 
De la victoria sangrienta. 
Venid á ser baz de mirra 
De mi pecho y mi paciencia t 
Herid el pedio que os ama. 
Herid larJbpea que os besa, 
E«tos brazos v estos ojos.i 
Dijo : y quedóse suspensa. 
Con ligrimas acompaña 
Alma, a su Madre y su Reina, 
Que sola al pié de la cruz 
Llora su muerte y su ausenck. 
El templo rompe su velo. 
La lona en sangre se anega. 
Gime el aire, brama el mar. 
Llora el sol, tiembla la tierra. 
Alma, tiembla, gime y llora. 
Que basu las piedras te enseñan, 
Poes quiebran sus corazones, 
Cnando el tuyo se hace piedra. 
Los muertos, á quien dió' vida, 
Sienten su pasión acerba, 

Y tá , que se la quitaste. 
Ni la lloras ni la piensas. 



I«l 



JSq»iríAMl.-Madrid, 1648-8*. 



TiUiTUlSO. 



A U TCnDA DBL ESFÍHITU SAlTrO. 

En lenguas b^a de fuego 
El Espíritu abrasado. 
Sobre aouel sacro colegio 
One el Verbo trujo á su lado. 
Mientras en el mundo estuvo 
Su doctrina predicando. 
Desata sus torpes lenguas, 
Gracia infusa les ha dado 
Con que puedan predicar 
El Evangelio sagrado. 
Por el universo mundo 
Sin ningún temor humano 
De que podrin ser venddos 
Yendo el Espíritu Santo 
Siempre en su favor y ayuda. 
Como eamplifüí U bi dado. 
Msee á ctdM cual qae eatieada 



Del reino que es enviado 
La lengua obscura y cerrada 
Con nunca haberla estudiado. 
Y ansi se parte contento 
Cada uno ¿ reino extraño 
A cumplir enteramente 
Del Espíritu el mandado. 
Unos entran mansamente. 
Otros, grandes voces dando, 
Penitenda áspera y dura 
Al principio predicando: 
A unos los llevan presos. 
Oíros se ofrecen de grado 
A pasar la cruda muerte , 
Al capitán imitando. 
Dios y hombre verdadero. 
Que ejemplo les ha dejado. 
Para seguir su estandarte. 
Como á fíeles soldados, 
A unos ponen en cruz 
Las cabezas faácia abajo, 
Por la subida humildad 
Que con su Dios han mostrado; 
Otros ¿ crudas lanzadas, 
Otros mueren degollados; 
Unos en cárcel obscura. 
Otros mueren arrastrados ; 
Porque conviene en la gloria 
Entrar ansi maltratados. 
Para después justamente 
Ser por ello coronados. 

Vunk^^-CoMcionero. 



283. 

AL SAirrisnO SACaAMEKTO. 

I 

El dia que el nuevo Adán 
Sanó el mal de la manzana, 
Con el bendito bocado 
Que todos los males sana, 
Gran fiesta hacen las almas 
Por la vega soberana 
De la mesa gloriosa 
Donde todo el bien nos mana. 
Ricas virtudes vestían 
Con fe limpia , pura y sana; 
La que mas limpieza tiene 
Esa viene mas galana, 
~Y~la que sin ella viene 
Es loca, perdida y vana; 
La una gana la gloria. 
La otra el infierno gana, 

8ue es manjar que al caminante 
ace la carrera llana, 
Y es el mismo Dios que hizo 
La reparación humana. 
Llega , y prueba esu comida, 
Alma devota cristiana. 
Que es guisada por la Hija 
De la bendita santa Ana. 
Gregorio Silvsstsz.— Lisboa, 1S9S, eo 12.*- 
en 12.' 

284. 
n. 

( Ttaduceion de ¡a EpitMa de Sen Peblo.) 

Lo que he recibido os doy. 
Yo Pablo, apóstol de Cristo, 
Que Jesús aquella noche 
Que fué entregado y vendido, 
Tomó el pan, y, haciendo gracias. 
Partióle y c comed » les dijo, 
ff Qaeesle es vác^mo ^^s ^^t*^^ 



Granada, lu99, 



100 



ROMANCERO Y CANaONKRO SAGRADOS* 



^ »Haced esto en ni memoria. • 

Y con el cálie lo mismo. 
Después que eenó, diciendo: 
«Estecálnes, amigos, 

>En mi sangre tesUmento 
«Nuevo ; que bebáis os digo 
kCada vea en mi memoria: 

ÍCoraerooracion que os pido. > 
' ansi cada fez, hermanos, 
Que el pan y cáliz divino 
-, Recibáis $á mf memoria, 
Anunciáis su muerte i Cristo. 
Mas mirad que quien el pan 

Y el cáliz recibe itadigno. 
Reo de su muerte f sangre 
Será por grave delito. 
Mirese á si mismo el hombre, 

Y si puro , humilde y limpio 
• . Está , beba deste célix, 

^Coma deste pan bendito. 
Esto ahora digo al mundo 
En tu figura contrita ; 
Lo demás sabréis después.» 
—¡Qué bien la Epístola ha dicho! 
Responded: «Gracias á Dios.» 
LorL DE Vega CAti^io.^MU§ iMramtnt§i M Müacautimo, 



285. 



Del sacro pecho divino 
Rajó el Verbo, enamorado 
Del hombre, que enofendello 
Puso todo su cuidado. 

Y del vientre virginal 
Saliendo disimulado, 
Antes de padecer muerte 
Por el ajeno pecado , 
Teniendo de amor el pecho 
Con dulce fuego abrasado, 
■Quiso á los de su colegio 
Escogido y regalado 

Dar su santísimo cuerpo 
A comer en un bocado. 
Para nunca verse dellos 
Eternamente apartado, 

Y para dejar al mundo. 
Con aquello, a^guraoo 
El reparo de sus culpas, 

Y al (lemonlo despojado 
De todas las preeminencias 

§uc le (lió el hombre culpado, 
cubierto de aquel velo, 
Quiere por su convidado 
A cualquiera que quisiere 
Comer su cuerpo sagrado; 
Que llena el alma de gracia, 

Y al hombre deJa endiosado, 

Y es sustento al peregrino 
De sü patria desterrado ; 
Que porque no desfollezca 

Y desmaye de cansado. 
Con este* pan le socorre. 
De los santos adorado. 
Hasta subirle en la gloria , 
Para donde fué criado. 



Paduxa.— /artfjs etpirUuaL 



286. 

lY. 

A la mano de su Esposo 
La turbada mano asida. 
Sobre el divorcio pasado . 
El alma sus paces firma. 
Vino á su casa la pobre 
Maería de hambre y mal vestida, 
Mas ¿JJm ceje y abraiM, 



Dfdéttdole estas earidas: 
«Las galas que tú dejaste 
Las guardé por si volvías ; 
Ves a(|ui que te las vuelvo, ^ 
Vístete bien y anda limpia. 
/ Ay , cera prendastUe^ 
Ya no ereapobre^ no, aine nuty rict 
Mirate bien al espejo, 

Y con cuidado te mira ; 
Que quiero verte i la mesa 
Ríen tocada y bien vestidA. 
Come de lo que yo como, 
Mira que te da la vida 
Comer manjar de sustancia, 

Y no groseras comidas. 

No comas como quien fuiste, 

Sue eras la miseria misma; 
as come como quien soy , 
Pues es Dios quien te convida. 
Ay, eara prenda mia, 
'a no ereapekre, ne^^aimú muy rica 

AlORSO DS LSDESMA.— C#8«f|»lMef, 



Vi 



287. 



Una Ingrata dama, 
Que tü alteza tiene 
Tan ennoblecida 
Cual rica de bienes. 
Prometió de darte 
La obediencia siempre, 

Y ahora, la falsa. 
Negártela quiere. 
Débete su vida. 
Pues por ti la tiene, 

Y si tü le dices 

§ue pague , pues áHke^ 
I alma se duerme ; 
¿Si lo hace adrede? 
Róndasle su calle 
Como si ella fuese 
Tan bella criatura 
^mo tú mereces; 
Llamas 4 su puerta 
Una V den mil veces, 
Diciendole amores 
Por ver si te abriese. 
Ya dice la ingrata 

$ue bajar no puedo , 
a deja que llames , 
Sue, porque la dejes, 
acc que se duerme ; 
¿.Si h hace adrede f 
Tú callas y esperas. 
Por lo cTue la quieres; 
Que el Uno amador 
De nada se siente ; 
Antes la sustentas , 

Y átu mesa siempre, 
Haciéndola el plato, 
Muy como quien eres; 

Y con que la dices 
Que de dormir deje 
Después de comer. 
Pues ve que la ofende. 
La necia se duerme; 
¿Silo hace adrede? 



El aiiao. 



AL MISMO ASUNTO. 

VI. 

Cuando en el solfo de vicios, 
Do el mas cosario se anega , 
El navichuelo del hombro 



ROMANCES. 



m 



Caando ti mas tiento en popa, 
SJD cenierse de tormenta, 
D^ la capitana real 
Sú general la tocea: 
Amaiaa, amaiM la vela. 
Sio duda qa« fas perdido 
Por la derrota que llevas; 
Que no pide esie descuido 
Navegación tan incierta. 
Si á puerto de saKacion] 
Llegar seguro deseas,. 
Mal gobernado navio, 
Para que no te me pierdas » 
Amaina^ aataina la vela. 
O no conoces del cielo, 
O por él no te gobiernas. 
Pues üo le quieres creer . 
Advirtiéndote que yerras. 
Guárdate no des i fondo, 
(hie vas cargado de tierra, 

^ con notaple peligro. 

Por lo que sabes que pesa. 

Aaaina, aauina la vela. 

lleva buen matalotaje. 

Si es que á las Indias nave^s, 

Qoe el bizcocbo estoy haciendo 

CoD que sustentarte puedas ; 

Kin que es larso el camino, 

Y temo que de hambre mueras, 

Y cuando mas lo desees. 
Podra ser que no le tengas. 

\Mala vela, 
LtaMíMk.^oneepIat eipii ilualcs. 



AL atSHO ASORTO. 
VII. 

Enb cena del Cordero, 
Habiéndole va cesado , 
Acabada la figura. 
Comenzó lo usurado 
Por mostrar Dios á los suyos 
Cómo está de amor llagado. 
Todas las mercedes juntas 
Lo una las ha cifrado. 
Pan y vino material 
Ti sus manos ha tomado , 

Y en lugar de pan y vino. 
Cuerpo y sancre les ha dado. 
:0b qué inflniU distancia , 

Ji que amor tan estremado 
Es maniar Dios , y convida , 

Y es el hombre el convidado ! 
Si hd bocado nos dio muerte , 
U vida se da en bocado ; 

Si el pecado dio el veneno. 
La triaca Dios la ha dado ; 
Haga fiesta el cielo y tierra , 

Y alégreselo criado, 

Paes Dios , no cabiendo en ello , 
En mi alma se ha encerrado. 



UftiDA. — Cancionero. 



290. 

Al nSHO ASURTO. 

vni. 

Ese sacerdote grande, 
Ooe Jesús por nombre habla. 
Ya que en si aquel sacriQcio 
Ite cruE celebnr queria , 
Con el mesmo amor llasado , 
Con que por todos mona , 
Vd maiqar de vida eterna 
Para los hombres hada. 
Moere porque viva el hombre, 
Pofsa oien déitepartM; 



Quédase por no dejarie , 
Mas qué nacer por él no habia. 
1 Quién viera aquel Rey divino. 
La noche que se partía. 
Quedarse en pan con nosotros, 

Y cómo se repartía ; 

Y al pelicano sagrado. 
Que á sus hijos mantenía 
Con la sangre de su pecho. 
Con la vida que él viviaj 
Todo á todos se reparte 
El que por todos venia , 

Y por cada uno de ellos 
A la muerte se parlia. 

Ubida.— CoMíoMr^- 

291. 

▲L HSMO ASimiO. 

DL 

En la gran Jerusalem , 
En un palacio sagrado , 
Estaba el Rey de la gloria 
En lavor del hombre, armado, 

Y desarmado á su amor. 
Pues le tiene tan llagado. 
Con hombre y Dios en la cena 
Convidando y convidado. 
Con él estaban los doce 

En escuadrón ordenado. 
Puesto que el uno faltó , 
Pues vendió al que lo ha criado ; 
Dales Cristo tal banquete , 

?ue ¿ si mismo da en bocado, 
an entero y verdadero. 
Como de tal mano dado. 
Notad el amor de Dios, 

Y su humildad no ha llegado. 
Que se empeña porque el hombre 
Viva rico, y no empeñado; 
Dando su cuerpo y su sangre 
Con fuego de amor guisado , 
Hecho cordero en la mesa. 

En la defensa león bravo , 
Para que le quiera el alma 
Tener por enamorado. 
¡Oh gran bondad del Señor, 
Que habiendo de ser rogado. 
No le rueguen , y él que rueguc 
Al hombre necesiudo, 
KsUndo en Dios la riqueza 

Y todo el bien encerrado.! 

El mismo. 

292. 

AL MISMO ASOIfTO. 



Abre, cristiano, los ojos, 

Y no vivas descuidado; 
Mira que está alli tu Dios, 
Cubierto y disimulado, 
Vestido de tu sayal , 
Escondido su brocado , 
Para dársete en manjar, 
8i llegares sin pecado ; 
Que amores de esa tu alma 
Le tienen enamorado, 
Tanto, que del alto cielo 
HasU la tierra ha bajado, 

Y determina tomar 

Tus entrañas por estirado, 
Dándosete en pan y vino. 
Manjar de todos usado. 
Llega VIVO, pecador, 
A comer el pan sagrado. 

El MISMO. 



108 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



293. 



AL MISMO ASUNTO. 

XI. 

Ángeles, si vais si mando» 
Por mi Esposa presuntad, 

Y diréisle que su esposo 
So le onvia á encomendar; 
Dírrisle que •• le acuerde 
Cuáiulo me fui 4 desposar, 
Cuino con mi sangre y vida 
La quise entonces dotar, 

Y en prendas de mi amor puro, 

Y pura la remediar, 

Me quise quedar con ella 
Kn un sabroso maiüar. 
IHréisla que sus irabnjos 
Muy MiMi se salten acá , 
Y. que se consuele niuclio. 
Que presto se han de acabar, 

Y que va se llega el tiempo 
De las nodas celebrar 

Y sentarse á la mi mesa 

Y en mi gloría celestial. 



VwKUí.^CMchnero. 



S9(. 



AL MISMO ASU2VT0. 
XII. 

Los esclavos de la tierra , 
Muertos de sed y de hambre , 
De an)bíclones , de gobiernos, 
De olicios y dignidades , 
Ni están hartos ni contentos. 
Porque el mundo miserable 
Les da por sustento polvo, 

Y para bebida aire; 

Mus quien es esclavo vuestro, 
Sacramento venerable, 
Anda tan harto v contento, 
C>uc puede el cielo envidiarle. 
Sois |)an que bajó del cielo. 
De bendición admirable. 
Que dio hartura, y cubrió 
Del mundo las cuatro parles; 
Pan de leche , que masaron 
Las entrañas virginales 
De una soberana niña 
De los ojos do su Padre. 
Sois pan sobresustnncial, 

Y sois soberana carne 
Del cordero de Sion, 
Uue los siute sellos abre; 
(Cordero que asó el amor 
Aquel viernes en la tarde 
Para su gran Padre eterno ; 
Que comyn tarde los grandes. 
Sois bebida en que les dio 
Tan divino oro potable, 

Oue de sus entrañas Cristo 
Sus pelicanos los hace. 
Sois confección de Jacintos , 
De perlas v de corales , 
La humanidad son rubíes , 
La divinidad diamantes ; 
í)uc, aunque diamantes en polvo 
Por veneno suelen darse , 
Al que no le prueban bien , 
fíien puede ser que le mateo. 
Dichosos esclavos son 
Los que Us cadenas traen 
De vuestro amor. Pan de vida, 
Pues les dais hasta la sangre. 
Por amores de los hombres 
Forma de esclavo tomasteis; 
Profecía que nos dijo. 
Cuando lo faé, vaestrñ Madre, 
Que en escÍMfM del Señor 



Dijo la Virgen al ángel; 
Pues si de esclava nacisteis. 
Tened por bien que os lo llamen; 
No por serlo, porque sois 
Vos y vuestro Padre iguales, 
Que no habrás hurtado el ser 
De vuestro divino Padre , 
Sino porque vos quisisteis 
Que tanto se aniquilase , 
Que quien no pudo pecar. 
Representase su imagen. 
Pan de vida , pues que sois 
Sello de ser inmutable 
De Dios, y en cerco pequeño 
Su divina esencia cañe : 
Selladnos de vuestras letras. 
Para que ellas nos aparten 
De los esclavos del mundo 
(k>n diferencia notable , 
Y porque cuando la muerte 
Las prisiones nos desate. 
Nos deis libertad en vos. 
Que es la vida perdurable. 

LOPB DE VCCA.— AMIMtffrV etp 



295. 

VILLAIIESGA AL HISIO ASDXTO. 
XIIL 

Caballero disfrazado. 
Aunque mas disimuléis, 
No digo yo que os verán. 
Mas que os han de conocer. 
Que tenéis cara de pascua 
Me dijo la deGinés, 
Como si os hubiera visto 
Con vuestra Madre en Belén. 
Pues al sol mira á la cara , 
BuiMia vista tiene Inés; 
Que estando vos de rebozo, 
No entiendo cómo la ve; 
Porque á quitaros la capa 
Toda la aldea , pardiez. 
Os viera como en el cielo, 
Que fuera mucho de ver. 
Todos vieran cómo estáis 
En ese blanco Agnus Dei; 
Que , aunque mos lo diga el cura , 
Nadie lo puede entender, 

Y él lo entiomle menos, siendo 
Por Alcalá bachiller ; 

Oue aunque sabe el Tantum ergo^ 
No sabe mié tantum es. 
Nunca habéis dicho á ninguno 
Si estáis sentado ó en pié; 
ÍM que de cierto se sane 
Ksque estáis como queréis. 
A pies junlillas lo creo, 
Que no es muy mucho el creer 
Lo que dice Dios , que es Dios , 
Si creo á nn hombre de bien. 
¡ Qué viéramos de angelitos. 
Que, como al cuerno del 11 ey, 
Os hacen cuerpo uc guardia 
r^on chuzos blancos también ! 
Como abejas os rodean , 
Que sois colmena de miel , 
Pan del cielo, y pan con tantos 
Deleclamentoiin te. 
Que puesto oue sov villano, 
De veros mas de una vez 
Encerrar en la custodia , 
Aquellos latines sé; 
Porque también voy los jueves 
Donde se celobun bien , 
Cordero de ley de gracia , 
Vuestro divino Phasé , 

Y donde los griegos cantan 
Una ver ij dos Y ices; 

Ave ver um corpui natwni 



ROMANCES. 



De Marta Virgine; 

Y onos angeles responden. 
Que esUn detrás de ana red: 
Veré patíum immoiatitm 

In cruce pro homine; 

T luego responden machos 

(Por vuestra sangre á ia|B): 

Otjut íatum perforatum^ 

L'nda fluTti tanguine. 

En Caballero de Gracia 

Os he visto cada mes 

Hacer mas gracias qne el Papa 

Y mas perclones que el Rey ; 
Unos que llaman esclavos 
Vos hacen alli poner. 
Aunque quien es como vos 
Mas es que conde y marqués. 
Allí os cantan romances 
Puestos en sol , f)i , mi, re» 
Porque de tantos latines 
Alguna ves descanséis ; 

No digo yo que os cansédes. 

Mis porque gracias os den 

Todas las lenguas del mundo, 

Poes que todas las sabéis. 

Coo justa causa os celebran. 

Alto misterio de fe; 

Qae en ninguno tantos deben', 

Ni vos tanto nos debéis ; 

Tos en daros 4 vos mismo, 

Y ellos en creer que estén , 

Caanto en Dios f cuanto es hombre, 

Donde ninguno lo ve. 

Ibs siendo verdad que un dia 

\nbum caro fúctum eti, 

Qaien dio su palabra en carne, 

Ko es mucho que en pan se dé. 

LoK ai Vcu.— AvMMcrrp espiritual. 



296. 

AL HISIO ASOUTO. 

XIV. 

Corred , alma , al estafermo, 
Dios cubierto y Dios de amor; 
Por(]ue quien está tan firme, 
iQoíén puede ser sino Dios? 
Firme le llamó su abuelo 
Eo una dulce caución , 
Cuando en el arpa cantaba : 
«Todo se muda , y Dios no.i 
Múdense cuantos nacieron 
Desde el rey al labrador ; 
El que mas poder alcanza 
No es mañana lo que hoy. 
No corráis hozas al mundo. 
Estafermo de traición , 
Porque daréis en la sombra , 
Vos ciega v perdido yo. 
Corred al blanco divino» 
Acertaremos los dos 
Al estafermo del cielo, 
Qae en la tierra se quedó ; 
Corred con las tres potencias 
Tres lanzas con Uil primor, 
Qae améis , sepáis j tengáis 
Memoria de su pasión. 
Corred lanzas los oidos. 
Los otros sentidos no, 
Qoe los eoisifia en el blanco 
El sabor, color y olor. 
Mirad que sus blancas armas 
Blancos accidentes son ; 
En ellos hay cuerpo de hombre 
Y divinidadde Dios. 
La persona que está dentro 
Dios inmenso la engendró. 
Cayo nacimiento eterno 
JaoBás el tiempo le vio, 
Aaaqoepor Ja parió AamoMúf 



De la porción inferior 
Nació en tiempo de una virgen 
Mas limpia y pora aue el sol. 
Corred , que aguarda en la tela 
De su mismo corazón ; 
Que quiso cubrir en pan 
Lo que en la cruz descubrió. 
Alli dicen que un soldado 
Con una lanza le dio, 
Pero que él se estuvo firme» 
Aunque la tierra tembló. 
Pero aquesto no fué mucho. 
Pues dándole un bofetón. 
Tan lirme estuvo, que el cielo 
Del golpe se estremeció ; 
Mas Urme que la columna, 
Sin que se oyese su voz. 
Sufrió cinco mil azotes; 
¡Qué firmeza y qué dolor! 
Con tres dedos hizo el mundo» 

Y el que no lo conoció. 
Pensando que no era firme , 
Con tres clavos le afirmó ; 
Mas, como vio que su Padre 
Tuvo al mundo tanto amor. 
Con él se quedó tan firme , 
Que nunca de él se apartó. 
Corred pues, alma dichosa » 

Y diciendo: • Indigna soy,» 
Con la lanza de la fe 
Daréis al blanco mejor. 
Dé la vista en la cortina 
Que cubre el mantenedor; 
Que cuando las corra el cielo, 
Veréis cara 4 cara á Dios. 

. LoK DI YÉGA.^B»mwcero etpUitaaL 



m 



297. 

AL IISMO ASOIfTO. 
XV. 

Quiere partirse A su Padre 
El Hijo dos veces hijo, 

Y antes de partirse, quiere 
Convidar A sus amigos. 
Previéneles una cena 

De gusto, y susto infinito. 
Pues se ha de empeñar en ella , 
Con ser sumamente rico. 
Es el pan toda sustancia. 
Hecho del virginal trigo. 
Que en las eras de Befen 
Se vio cercado de lirios; 
Es el vino de los cielojr, 

§ue embriaga á Io4ívíqo, 
tal, que pueden cantar 
Con él los angeles mismos. 
El cordero que ha de dar. 
Con leche está mantenido 
De los pechos de la madre 
Que almagró su vellocino. 
Las lechugas son amargas , 
Mas servirán de principio ; 
Que el ante de comulgar 
Es que amarguen los delitos. 
Siéntanse los doce pares 
Del magno emperador Crijsto, 

Y entre ellos un Galalon, 
Que ya le deja vendidp. 
Tomando el pan en las manos» 
Que están llenas de jacintos. 
Alzando al cielo los ojos , 
Dando gracias . lo bendijo ; 

Y diciendo : « Este es mi cuerpo,» 
Al punto fué lo que dijo, 
Poraue el decir y el hacer 

En él viene á ser lo mismo. 
Tomó el cáliz, y otra vez 
A su Padre gracias hizo, 

Y en él» coucieiuaií^ayún^f 



iw 



ROMANCERO Y CANaOj^ERO SAGRADOS. 



Transustandóettiugre ei vino. 
« Esto qoe parece pai 
(Les dice) es el cuerpo mic^ 

Y esto que vino parece 

Es ya mi sangre , y no fino. • < 
En la hostia y en el cáliz 
Que miráis. Dios y hombre asisto, 
Tan hombre, qae á morir voy. 
Tan Dios, que ios cielos r^o. 
Prometió hacer Dios al hombre. 
Si comiese, stt enemigo, 

Y no solo le hixo dios. 

Mas menos que hombre le hito; 
Mas yo con esté bocado 
Cumplo lo que no ha podido, 
Pues al hombre le hago dios , 
Uniendo al hombre conmigo. 
Ea, mis doce de la boca. 
Comed esie dulce hechhK); 
Será un Cristo cada uno, 

Y los doce solo un Cristo. 
Dioses os hace este pan , 
Regid esos cielos míos ; 

Y pues que sois lo que soy, 
Venid y reinad conmigo. > 
Hombre , llega á aquesta mesa» 
Pero no llegues indigno. 
Porque el que indigno ▼iniere. 
Comerá muerte y juido. 
Lávate, mira á Jesús, 

Que lava á sus escogidos. 
Porque aun el mu limpio apóstol 
Para este pan no está limpio. 
Mira que dice el adagio : 
«A buen bocado buen grito ;» . 
Pon los del alma en el délo, 

Y serás del délo mismo. 
La salsa de aqueste pan 
Es hacer los ojos rios , 
Porque hace á Dios mas'sabroso 
Un corasen derretido. 

El ÜAUTao Joiá ai VáLainiLio.— BMMuimv espiritual. 



298. 

TtADüccioif BEL Ave mafU Stella, 

Salve, del mar Estrella, 
De Dios hermosa Madre, 
¡Oh Virgen siempre virgen! 
Puerta del délo, salve. 
Tú, la que el Ave oíste 
De la boca del ángel , 
En paz nos funda , y muda 
El nombre de Eva en Á»e. 
Da libertad al reo. 
Lumbre al ciego ignorante; 
Procúranos los bienes, 
Destiérranos los males. 
Madre de Dios te muestra, 
Y acepte por su madre 
Nuestros ruegos , pues somos 
Por quien tomó en ti carne. 
Haznos , singular Virgen, 
Sobre todos afable , 
Mansos y castos , libres 
De nuestras culpas graves. 
Vida para nos presta. 
Senda segura y fácil. 
Porque alegres veamos 
A Jesús, nuestro amante. 
Salve , arca de Noé , 
Que entre mil tempestades. 
Preñada de la vida, 
A la vida salvaste. 
Salve , del pan del cielo 
Bien artillada nave. 
Que, con el viento en popa , 
Puerto en Belén tomaste. 
Sííiiñe,nabedealefü, 



De enrizados plnmijes. 

En quien pi^o el sol trino 

El arco de las paces. 

Salve , hermosa paloma , 

Que, sin perderla, hallaste 

La gracia por la oliva. 

Con qu^hasia Dios volaste. 

Salve , roaal gracioso. 

Que entre hojas virginales , 

A Dios , rosa encamada» 

Al hielo aljofaraste. 

Salve, risa del cielo, 

Pues la desenojaste 

Con el si poderoso 

De los vivos corales. 

Salve, arca de oro toda , 

Que no abierta encerraste 

La ley, vara y maná. 

Que es Dios , aunque á pan sabe. 

Salve, santa rait, 

gue, virgen, germinaste 
1 árbol de la vida, 
Nunca vedado á nadie. 
Salve, capaz esfera, 

§uc lo eterno encerraste t 
al que era sin medida 
La medida tomaste. 
Salve, sangre de Dios, 
Pues que tomó su sangre 
Para que, en él unida. 
En él se deilicase. 
Salve, de Dios principio, 
Pues al que sin él nace , 
Del Padre en el principio 
De ti le originaste. 
Salve , la meior virgen , 
Salve, la mejor madre t 
Toda virginidad, 
Toda clemencia , salve. 
Salve, sola del sol, 
Desde el primero instante 
De tu concepción pura 
Mas pura oue mil ángeles. 
Salve, de Dios segunda. 
Con quien el Hijo parte. 
Engendrándole el Dios, 
Tu Dios-hombre engendrándole. 
Salve , toda de Dios , ■ 
Pues puedo» alabarte 
Que en tu virgíneo gremio 
Dios fué de ti una parte. 
Sea alabanza y gloria 
Al Amor , Hijo y Padre, 
Igual honra a los tres , 
Pues son los tres iguales. 

Valdiviiuo.— Romancero eepii 



299. 

OTRA TRADUCCIÓN DEL IISHO HIII?IO. 

Ave, Estrella de la mar, 
Madre de Dios soberana, 

ÁPCtnarit Stella, 

Dei moler alma; 
Ave, siempre virgen pura. 
Feliz puerU de la gloria'', 

Atque temper virgo 

Foelix coeli porta; 
Ave , oh tú, que concebiste 
Creyendo á uabriel las voces, 

Sumetu illud, Ave^ 

Gabrielii ore ; 
Tú , que para nuestra paz , 
Mudaste a Eva en Ave el nombre. 

Funda not in pace 

Mutant Aevae nomen; 
Ave, y dando al ciego luz. 
Los lasos al reo disuelve, 

Soloe viñeta reii 

Prafaf lumen oaecü; 



ROUANCES. 



Y para qne nuestros malas 
Con tus bienes se mcjoreB, 

Malm noitrm peUe 

BoM euncia potce^ 
Muéstrate ser madre, haciendo 
Por ti nuestro ruego acepte , 

Moñiírm te eue ata/rcaí» 

Smmut per te pretét^ 
El qae de tu vientre quiso 
Ser el mas bendito froto, 

Qui pro nobU matue 

Tuilti este Imk. 
Dése al Padre la alabanza , 
La honra al HQó Cristo, y luego 

SUiemDmPütri, 

Sttmma Ckritto deeus^ 
Al Espirita la gloria» 
Porque sea en estetviuBlpy 

SpirtímiSmuif . 

Trikme honer «m». 
toso Cáunai »i u Baa. — itfUfíifffsiesto/ A 



Marf^ 



soo. 

OTSA TftADUCGlOÜ DIL USIO m XO, 

SaWe . del mar Estrella , 
Sake, Madre sagrada 
De Dios y siempre Tirgen , 
Pueru del cielo santa. 
Tomando de Gabriel 
El ATe , Virgen alma , 
Mudando el nombre de Eva, 
Paces díTinas trata. 
LaTistarestÜoye, 
Las cadenas desata , 
Todos kM malea quita* 
Todos loa biaM causa. 
Muéstrate madre , y llegue 
Por U nuestra esperania 
A quien , por darnos vida , 
Nació de tus entiafias. 
Entre todas piadosa. 
Virgen, en nuestras almas. 
Libres de culpa , infunde 
Virtud humilde y casta. 
Vida nospresta pura. 
Camino mme aUana ; 
Que quien á Jesús llega, 
Eterno goio alcanza. 
Al Padre, al H^o, al Santo 
Espiritu alabanzas; 
Una á los tres le deinos, 
Y siempre eternas gracias. 

Lsfff »■ Visa.— fL$mtMeeTo espiritual. 



301. 

. 1LA3IT0 BB L4 VÍBCElly 6 TBAADCC10X DBL Bia^fO 

StuM ibter dúlorota. 

La Madre piadosa estaba 
Junto á la cruz, y lloraba 
Mientras el H^o pendía ; 
Cuya alma triste y llorosa. 
Traspasada t dolorosa ' 
Fiero cuchillo tenia. 
¡Oh cu¿n triste, oh cuan afllta 
Se Tió la Madre oendita. 
De tantos tormentor llena. 
Cuando triste contemptoba 

Y dolorosa miraba 

Del Hüo amado la pena 1 

Y ¿cual hombre no llorara 
Si la madre contemplara 
De Cristo en tanto dolor? 

Y ¿gniéo no se entristeciera, 
nkbmM mlf e, $lo§^ien 



Sujeta i tanto rigor t 
Por los pecados del mundo 
Vio 4 Jesús en tan profhndo 
Tormento la dulce Madre, 

Y muriendo el Hijo amado, 
Que rindió desamparado 
hl espíritu á su Padre. 

¡Ob Madre, fuente de amor. 
Hazme sentir tu dolor 
Para que llore contigo ! 

Y que por mi Cristo amado 
Mí corazón abrasado. 

Mas viva en él que conmigo ; 

Y porque 4 amarle me anime , 
En mi corazón imprime 

Las llagas que tuvo en si ; 

Y de tu Hijo, Señora, 
Divide conmigo ahora 
Las que padeció por mf. 
Hazme contigo llorar, 

Y de veras lastimar 

De sus penas mientras vivo ; 
Porque acompañar deseo 
En la cruz, donde le veo. 
Tu corazón compasivo. 
Virgen de vírgenes santas. 
Llore yo con aAsias tantas, 
Que el llanto dulce me sea ; 
Porque su pasión y muerte 
Tenga en mi alma de suerte, 

8ue siempre sus penas vea. 
az que su cruz me enamore, 

Y que en ella viva y more. 
De mí fe y amor indicio ; 
Porque me inflame y me encienda, 

Y contigo me defienda 
En el día del juicio. 

Haz que me ampare la muerte 
De Cristo cuando en tan fuerte 
Trance vida y alma estén ; 
Porque cuando quede en calma 
El cuerpo, vava mi alma 
A su eterna gloria. Amen. 

Lofi DI Vboa.— BimMeerc tipirUntl 



111 



302. 

lOlAKCS DB TODOS S41IT0S. 

Aquel soberano Rey, 
Monarca de los tres mundos, 

gue , aunque en persona distiula , 
s rey solo y es Dios uno ; 
El Padre, que es sin principio, 
Principio del Hijo suyo, 

Y el Santo Espiritu , que es 
De Híio y Padre lazo y jugo ; 
Aquella Trinidad una, 

De igual ser y poder sumo. 
Tan sin fin, que no le tiene. 
Como principio no tuvo ; 
En su casa de placer. 
Que cercan dorados muros, 
El día de Todos Santos 
Quiere hacer fiesta á los suyos. 
La mesa les tiene puesta , 

8ue áb initie se la puso, 
ifrando solo en tres platos 
Una infinidad de gustos. 
El iris de tres colores, 

gue paz 4 los hombres trujo, 
s tapete de sus pies, 

Y con él , el sol escuro. 

La silla en qne ha de sentarse 
Ifo es de encendidos carbuncos, 
De topacios y zafiros , 
Mas de mil luceros juntos. 
Sentado á la cabecera, 
Descubrió el rostro seguro, 
Ordenando q^oie aft «itotu^ 



112 ROMANCERO 

£n su }Q^SLf eAd« nnó* 
SléniíiTiie ÍQB con vi da Jos 
En óslenlos de oro purot, 
De los que (Jeté vacíos 
El angélico inrüHütiio. 
Cantap: «Sanio, S^ntOi Santo;» 
\ en aolofi estos Ires punios 
Baceti soberana 3 glosas 
Gantüref buenos Y mucliof. 
De lot ^4}es auo fe sirvim 
Ko baT de mal rostro uiiiguno; 
Que el menos bueno es un ángel, 

Y baj «cratines algunos^ 

Kttfsíra Siñüra de los Ángele$> 

Asentó laego á sa lado 
*A la bermosa rehia Ester, 

Q u '.' e s tija* ii h ^ «.I j e y e^p o la 
Ü<? una útí [iHfhitMík^ tres. 
Sentú aJ lado de su Esposa 
A su marido J(r<Ȏ; 
Q\ie 1)0 es justo qne se ipart€D 
Tai marido y tal mujer. 
Sumióse tuei^o e] Bautií^tat 

Ííue es tírDmle y primo del Hey, 
^or nuítiu dicen que su ítLteica 
Houifire stñalíido fué. 
Da ha su asiento et Baulisii 
Al vencedor ftlicael; 
Has él , eonio buen erhdo, 
Sequbo quedar en pié; 
Alcalde es de casa t cortó 
Ce» íilla vara y poder. 
Con que ü los nia!t enlonados 
iPudo eu palacio preuder. 
A su lado se lleg6 
B1 fuerte y iicllo Gabriel , 
Con quion, después de un mensaje, 
Est¿ la Reina muy bieit. 
Los de la cámara real 
Se ponen Junto al doiiet 
Api neldos á niiüariM^, 

W£audu cuauto ha3f que Ter. 

Senlóse del otro lado 
El clíÉvero major, íVdrOt 
Lugarienienle del Kcj > 

Y castellano del cielo. 
£1 evangelista Juim 
Tiene adquirido dereeho 
De aentarse coi) su uUuíat 

Y reclíuújíe en su pe dio. 
Diego p une aliü en el Tahor 
Juro al Principo beredero, 
Tomó su aslenlOi y fuü bic-n , 
Pues por ^] murió el primero. 
Aunque Pablo llegó tarde^ 
Ko ocupó el lugar postrero. 
Pues se senlí> con Andréü, 
gue es el tr»as crisliauo viejo* 
Entró Toniás , no dudoso 

De ver vivo al <iue bujó mueilo; 
Verdíid es fpie decir pudo: 
■ Vo lo vi por estos dedos i 
Felipe, que cinco panes 
Pocos juJ.íjóen e\ desierio 
Para hartar cinco mil hombres. 
Va como y calla suspeJiso, 
Sentóse iacoboel hmo. 
Por quien la irenal del beso 
Dio iudüS , por ser á Crisio 
Parecido por eitremo* 
Sentóse Uartolomé, 
Pvro crhii vestido nuevo; 
Que mudí; rn h piedra Cristo 
Como culebra el pellejo. 
Con su cédula de cambio 
Ai blanco llego ^bieo 
A <}oei pues e^lk aceplsub. 
Le pug;ueii por uno ciento. 
Lleiró Si ni fin 'M «plikíio, 
Paestufo ú0 mu el ceiOf 



Y CANCIONERO SAGRADOS. 

pues Ídolos derritko, 

Y bajó Hamaü dH cielo. 
Tadeo toma su lado. 
Porque ¡siempre los dos fueron 
En las penas jr en ta$ gloriai 
Muy partidos compaúeros, 
AiaLjas, como dichoso. 
Tuvo suerte en e! asiento^. 
Pues por una que le cupo 
Se aventaja á muchos bue&os. 
Bernabé se sentó, alegre 
De que, sanando a un etifermOi 
Confesó que no era üius, 

Y por üios al ^erd:idero. 
Lucas, humilde j alrgrc, 
Se acomodó juolo á etlon, 
Pintor quü fué de la Hema 

Y secretario del reino. 
S*mi(>se Míífcos, y pu<lo 
Pensar seguro y contento, 
Pues á 0(0^ din mt^a y cama, 
Oue ba di^ hricerconello mesmo. 
Sentóle la lUiidalena 
A los pies de su Maestro, 
Pues desde que los lavó 
CoatiesA que sou su cielo. 

Patria re tii ¡/ Prúfetah 
Asentóse el viejo Adam , 
\ a '^•\ lado SU costilla. 
Que >u -íiií U'Liiui mLtendeu 
Comer del árbol do vidí; 
Noé con lo^ pal ría rea i 
Cefiido de blanca olí^a ; 
Entro el tentado Abra ha m , 
Con él la obedienííí tím; 
Fl perseguido Jacob 
Por la escalj levadiza» 
, V sin la capa José 

A ^ue utra de oro le vistan; 
Moisés animó la ngm, 
Querrá varadle justlcra, 

Y goió tras el desierto 
De la tierra prometida; 
Con el Tübia* mayor 
La misericordia iba, 
Yel Arcíingel llafael 
Con el mas moio Tobías ; 
Con ellos vsin lus pmfeUis, 
Con ingeniosos enif^mas. 
Que se lia mar A II mejor 
Infatihles profecías ; 
Eu el trono, sin la niebli, 
Gozó de Dios Uiiías, 

Y de la vara con ojos 
Sin lágrimas Jerernlai, 
Ecequíel le hace ojos. 
Porque l^eno de ojos mira 
Loa alados anínialrs 
Que del carro de Dios tiran. 
Aquél árbol Tiiistcrioso 
bel bellu Daniol se arrima ; 
Que el qtie se ^irriiua ih buen árbol, 
Buena sombra le cobija 
Di* lo que esr^ribió Uavid 
Fué á ser testigo de vista. 
De que el Señor al Señor 
l.e alóá su diestra la silla. 
Job, que entre la parda lepra 
£1 alma con!>ervó limpia, 
Entrót pero remojado, 
Entre su pai^iencia mi^ma; 
Con los profi'Las menores 
Eutrú el mu^ ZacRrlas, 
Ya con T 01, porque en el cielo 
Siempre el lifnrdícttts diga. 
Matronas, Sara y líebeca, 
Susnna, Raquel v Lia , 
Ester, Judit, Isabel, 

Y Ana, madre de Marfi* 

ydrtirei. 



ROMANCES. 



One es protovfrgen y márlir, 

Y h>s Tuertes Macabeos, 
A'^unip^üand» á su madre; 
Kl perduiKidor Esteban. 

Cvn sn loslro eoino nn ángel; 
liíntiisio. Ignacio, y Engonio, 
De ToleJu en ia fe padre; 
í r invencible Vicente, 
Que vio desgarrar sos carnes, 
^ aquel Laurel español , 
Knirr las llamas constante. 
Entro hecho Sebastian 
Aijjha del Uios amante, 
Con bias,Cusme y Damián, 
T..HÍ'»> tres médicos grjndes. 
Entro Acacio con Mauricio, 
I^Uie «on ilel Rey generales, 
r.on lucida infantería. 
Toda de muv buenas partes. 
AI$;iinos soldados viejos 
Fué justo que descansasen , 

Y míe á mil diestros bisónos 
El Rey los aventajase. 

Los mártires que vinieron 
Fuera imposible sentarse 
A no ser tan grande el cielo, 

Y Üios quien las Qestas bace. 

Virgenei. 
De los ángeles al lado 
Las vírgenes se pusieron. 
Porque unos con otros tienen 
Muy cercano parentesco. 
Con tres premios Catarina 
Ocupo el lugar primero, 
Luo^o Apata y Lucia , 
Ya con ojos, >a con pechos. 
Engr:«Ma al Rey cayo en gracia, 
Mirdmlo en su frente el hierro 
Con que el amor la hizo esclava , 
Paes la birró con sangre y fuego. 
Entro bizarra Cecilia , 
La hiña Inés en cabello. 
De Tok-do una Leocadia, 

Y una Bárbara del cielo. 
Con onee mil amnzonas 

Y una sacia en el pecho, 
l'rsuia, la capitana, 

A ocupar entró su asiento. 
Jusias. Doroteas, Eulalias 
Hacen un número inmenso, 
(juc con p.ihnas y coronas 
Siisuen al nianso'Cordero. 
CUra, que es madre y es virgen, 
\ trajo a Cristo en sus pechos. 
Con sus hijjs se asentó 
A comer con el Rey mcsmo. 

Pontiflce» y Doctoréis 
Pont ¡Gees y doctores 
Con misterios ingeniosos 
A b mesa se asentaron. 
Llenos de alas, llenos de ojos. 
Jerúnimo, cardenal , 
El[oniifíce Gregorio, 
El ingenioso A^suslino, 
Con el suavísimo Ambrosio; 
Cirilo. Basilio, Anselmo 

Y el llamado Boca de oro, 
Brrnardo, Buenaventura 

Y el pran Tomás é Bdefonso. 
Sentóse Martin , seguro 

De que el Rey le baria buen rostro, 
Porque con su media capa 
Le cubrió mendigo y roto. 
Clemente, Cleto. León 

Y Nicolás el piadoso. 
Todos á comer se asientan; 
Que es la mesa para todos. 

Llegan otros patriarcas. 
Vencedores de si mismos^ 

ñ.rC.S. 



Ricos que se hicieron pobres, 
Pobres que se hicieron ricos. 
Entró Benedicto el casto. 
Que es con razón benedicto^ 
Pues go7.u las bendiciones 
Del fruto de tales hijos 
Al cuello con su rosario 
Llegó el ilustre Domingo, 
Que es en la guerra del cielo 
Guzman del capiUn Cristo. 
Con las insignias del Rey 
Entró el rey de armas Francisco, 
Descubriendo en campo blanco» 
Ardiendo, topacios cinco; 
Los soldados que le siguen 
Son tantos y tan lucidos. 
Que pueden á sangre y fuego 
Conqnistur el paraíso. 
Entró el profeta Eliseo 
( Porque Elias se está vivo) 
Con las flores del Carmelo, 
Rosas, claveles y lirios. 
Entró aquel mudo cartujo. 
Que comer carne no quiso» 
Para quitar esforzado 
Las fuerzas á su enemigo. 
Entró el mínimo de Paula, 
Mas de luceros vestido; 
Que Dios al humilde ensalza» 
Como. humilla al presumido; 
Entró Ignacio de Loyola» 
Que con ingenio divino 
Puso con Dios compañía, 

Y ganó en ella inlinito. 
Muchos otros fundadores 
De otros órdenes distintos 
Se sentaron á la mesa 
Con todos sus escogidos. 

Eremittu. 

Del yermo y la soledad 
Mil valentones llegaron. 
Que poblaron los desiertos, 
> los pueblos despoblaron. 
Con mil gloriosos despojos 
Llegó el venerable Pablo, 
Que en las guerras de la carne 
Siempre anduvo muy soldado. 
Luego el invencible Antonio, 
Que fué un hombre desgarrado, 
Que con el demonio mismo 
Muchas veces salió al campo; 
Panuncio,iIilarion, Egidio, 
Simeón, Onofre y Macario» 
Con todos los desta clase. 
Que se preciaron de bravos. 
Muchos castos continentes 
A aquestos acompañaron , 
Muchos parcos confesores 

Y muchos buenos casados. 
Los meninos de su alteza 
A la mesa se sentaron , 
Que se nacieron de pies. 
Pues en flor se los llevaron. 
Ninguno quedó en la corte 
Que no fuese convidado; 
Porque todos santos son , 

Y es fiesta de Todos Santos. 
Después de sentados todos» 

La bendición les echó, 

Y todos le bendijeron ; 
Que allá todo es bendición. 
Es el pan todo sustancia , 
Pan de la harina de flor ; 
Que, como es pan de la boda. 
De alegría lo llenó. 

El vino todo es del santo ; , 

Mas el solo santo es Dios, 
Cuya divina dulzura 
Embriaga en su aflcion. 
Los principios son sin él, 

Y f raUa de uu ^boY &oik; 



il5 



^ 



m 



Que es el árbol de la vida. 
Que doce al año llevó. 
Apenas su MajesUd 
Un plato les descubrió, 
Cuando con un nlato solo 
'Los convidados bartó. 
Sirvióles el ave fénix , 
Ave de que no hubo dos; 
Que, aunque son tres las personas, 
Todas tres solo un üios suu. 
Un cordcrico do leche 
Tras aquesto les sirvió; 
Pero con clavos asado» 
Porque les sepa mejor. 
Tras esto les sirvió lenguas, 
Que Us lampreó el amor. 
Desde que á su amada Esposa 
Por Pascua las envió. 
En solos estos tres platos 
Cuanto pddo dar les dio. 
Pues elfos no desean miM, 
Ni tiene mas que dar Üios. 
A todos sabe ij^ualmentc, 
Diffo, «I esencial sabor, 
Si ibien come el menor menos, 
Y como mas el mayor. 
Comen vida, comen gloria. 
Comen paz , comen amor. 
Comen a Dios, y com¡(*ndo, 
<3ada uno se baco un dius. 
El postre desta comida 
Ni se VL'i'á ni se vio, 
Porque j:uiiás bubo po<ttre 
En lo que no se empe/.ó. 
Almas, á este rcil baii'iuete 
Toünii convi<ladas sois; 
Vfinid con ropas de boda. 
Ved (|ue os va la salvacitin. 
Del Esposo que os agu;ird:i 
Cid la divina vok ; 

?uo la mesa os tiene puesta 
abie^lp su corazón. 

Valditielso.— RoiMflBfírí cspiri:'"/. 



303. 

A SAN PEDRO APÓSTOL. 

Queriendo el Señor del citólo 
Su iglesia ediUcar 
En medio del mar del ninndií, 
Ponjue iirmo pueda estar, 
Sin que sea contrastada 
Ni se pueda derribar, 
Escoge de su colegio, 
£1 , como piedra angular, 
A Pedro, jtescador pobre. 
Vista su fe singular. 
Para piedra de su Iglesia. 
Que siempre ha de (lelear 
Con los fieros enemigos 
Que la quieren asolar. 
Dale las llaves del cielo, 
Para que pueda cerrar 
Y abrir á todas las almas 
Que alli qnisiereu entrar. 



JIOMANGES EN LOOR DE LOS SANTOS Al'OSK^I 
304. 

DI LA REGACIOM T LÁGKIXAS DH SAN PEPno. 

Vendido entre sus ronti- i-íds 

Y atado está el Dios d«! ¡nnur, 
Padeciendo como houit re 

Y sufriendo como Dios. 
Entro Josf(olpvs y .izotes 

IhfJ airando cscumiivu, 



I-N. 



ÍONEno SAGRADOS. 

Oto que lo niega Pí»dro, 
y' volvió líl rostro :í la voz. 
Clavó Inr, ojos en él, 

Y rUvó!e el coraxoii , 
En Vez que él hizu (\l* un poste 
Cruí en que á Cristo enclavó. 
Encontráronse los ojos, 

Y sin hablarse los dos, 
Cristo dio quejas A Pedro, 
•Pe<Íro se las confesó. 
'Üe la (ierra de su pecho 
•Sube uno y otro vupor, 
'Que, hechos nubes, se resuelven 
.'En agua de contrición. 
El pecho de Pedro, piedra , 
Encerase convirtió, 

Y comenzó á derretirse, 
Como daba en él el sol. 
Huyó Pedro de palacio 
Por. huir de la ocasión 

Y por ver que fuera de él 
Culpas se lloran mejor. 
Ili/.o de una cueva cárcel , 
Pí)tro de fiu confe.'iíon , 
Df la memori:i verdugo. 
Que siempre le atormentó; 
i'ué de lágrimas su pan. 
Su bebida de dolor. 
El plato sus nianciis^cnnas. 
En que cada dia coníió ; 
A la voz del ronco gallo 
Come Pedro su ración, 

Y á pan y agua cada día 
Dp sus fijos avunó. 
Hechas dos lenguas sus ojos , 

Y en ellos su co Rizón , 
Lo que negó con la una. 
Confiesa ansí con las dos : 
c ¡At, ofendido Dios mío! 
Ay, mi negado Señor ! 
Ay, pan mal agrj<lecÍ4lo, 

Y mas nue sé que el pan sois! 
Temo, t)¡os desconocido, 
Aunque vo solo lo .soy. 
Como á l:t<; rinro no cuerdas, 
Que me desmiiozcais vos. 
Quejoso est:ii<, Jesús mió, 

Y sé que ti'uris razon. 
De que os níef^ue el mas amigo 
En el pe.!i:ír(> mayor. 
Señor, qui! os vendiera Judas, 
lli/o en li!i 4>oino t;idron ; 
IVro (jue os iiej;;u':i Pedro, 
Que os conoció en el Tabor; 
Pedro, el que solo entre todos 
Declaró en su confesión , 
Ante escribano y testigos. 
Que érhdes flijo de Dios ; 
Pedro, á quien vos, obligado 
Por esta (leclaracion , 
De la I^Mesía universal 
Le hicistes un v ice-Dios. 
¿Echaréisme fuera de ella, 
Como indigno poseedor. 
Sin que me vnli^a l:i iglesia, 
Siquiera por nMliiecIif>r? 
¿Mué sentirá vuestra Madre 
(Cuando la digan (pie yo. 
Como siervo desleal,' 
Negué al Hijo que parió? 
¡Qué pena que sentirá 
Quien me mostró tanto mnor. 
De que en mi soso y mis canas 
Cupiese tan gnin traición! 
Dirá (|ue esto se merece 
El que de mi se tió, 

Y que. ¡Mies soy lionibre bajo, 
Que hice ni hii como quien »oy. 
Dirá : « ;Qiié poilía espi^rarse 
De un dcsiitKÍo pescidor, 
t>iuQ (\ue Uubiude iie^:ii'os 



ROMANCES. 



Oirá: —¿Es posible que Pedro, 
Pedro, aqael oae blasonó, 
El que lavaste los pies , 
l\ qoe \aestro pau comió?— 
Din : ^f No bastaba an Judas, 
SiD qac, juntándose dos. 
Ido os venda Dios y nombre, 
Y utro niegue que lo sois?— 
Dirá: —Si Pedro ftié piedra, 
Qae 00 era fina mostró, 
Fues al coliie de una esclava 
Sa fulsedad descubrió. — 
ipirk aquesto vu lastra Madre? 
Bien sé que diréis que no ; 
Qoc es de candida naloma 
So paciencia y conuiclon; 
Aoies parece auc suena 
En mis orejas la voz , 
Para que perdón os pida 
Alentando mi temor. 
Parece que dice : — Pedro, 
Si negaste á tu Señor, 
Mas vale vergüeiua en cara 
Qae mancilla en corazón ; 

Y si tú no lo conoces , 
Yo le conozco mejor ; 
Ño mueras en negativa*, 
Uega , pídele perdón. 
Eo el poste que le ves 

Sa es|tada aguda embotó, 

Y mas, que en almas que Duran 
>'adie dirá que cortó. 

Y cuando el poste sacara 
Las 6los de su rigor. 

;Qué fuerza tendrán las manos 
bel que atárselas dejó?— 
Pues vuestra madre María 
Alienta mi turbación, 

Y para con tos. Dios mío, 
Me asegura su favor; 

Y si por no tener manos , 
Con vuestros ojos. Señor, 
Parece que de la capa 

Me estáis deteniendo vos, 
Peqaé, Jesús, Jesús mió; 
Peqaé, ofendido mi amor; 
Pequé, y de lo que pequé 
Solo sabéis mi dolor ; , 
Ed esas manos atadas , 
Señor, á ponerme voy, 
Qoe lo están para el castigo, 
Avoque no para el perdón. 
Si os desconocí , Rev mío. 
Daos á conocer por Dios ; 
Ved que en perdonar mis culpas 
Conoceré que lo sois; 

Y si es, Dios, que en mi caida 
Qaereis que tome lección 

De pei^onar las ajenas, 
Poes que pontífice soy. 
No digo yo siete veces. 
Como p os pregunté yo, 
M siete veces setenta. 
Como respondistes vos ; 
Mas cuantas veces viniere 
A mis pies el pecador. 
Aunque venían las estrellas, 
Tendré dellos compasión ; 
Qoe sé que os haré lisonja 
En ser gran perdonador, 

Y en serlo pareceré 
Mas substituto de Dios. 
Señor, hablad á esta piedra. 
Pues en dureía lo soy, 
Poroue brote vivas fuentes, 
Cual la que Moisés hirió. 
Sal y piedra rae Hamastes, 

Y llego á sospechar boy 

Si me he convertido en piedra. 
Como h mujer de Lot 
Temo por piedra pesada, 
Qoe, imitMttáQ á Faimm, 



M 



Que ha de sepultarme el mar 
Donde á él le sepultó. 
Siote ojos de una piedra 
l'n profi'la descubrió; 
¡ Ay Dios , si para llorar 
Tuviera otros tantos yo! 
Piedra de escándalo he sido; 
Pero ya tan otro soy. 
Que be de serlo de 'refugio 
Al tímido pecador. > 
Desta suerte lloró Pedro, 
Y tan buena la alcanzó. 
Que supo de la justicia 
Que por vencida se dio. 
En sus lágrimas sin duda 
Estuvo su salvación , 
Porque á lágrimas jamás 
Supo Dios decir que no. 



SOS. 

Á SA!f PABLO. 

Bravo, furibundo y fuerte. 
De un loco furor guiado, 
Guiado de su apetito, 

Y de su Dios olvidado; 

Con furia que espanta al suelo, 
Los cielos amenazando, 
El fuerte Pablo se parte 
A la ciudad de Damasco 
Con intención de asolalla 
Sin niní:;uu temor humano. 
No mirando que el que huye 
De Dios va mas cerca al daño. 
Hacia temblar la tierra 
El esnumoso caballo; 
Para l.i ciudad aguija ; 
Pero Dios, que le ha mirado 
Con sus píaoosos ojos, 

Y no le tiene olvidado, 

Y allá en su mente divina 
Le tiene predestinado 
Para que fuese en el mundo 
Rico y escogido vaso, 
Diólo'luz al alma ciega, 

Y los ojos le ha alumbrado, 

Y no sin misterio grande 
En tierra le ha derribado. 
Para levantarle luego 

A su sacro apostolado, 

Y hacerle, como le hizo, 
Eotre eUos bien señalado. 

Ubeda. — Cancionero. 



.306. 

A SATf PEDRO T SAÜ PABLO. 

Ese Nerón cruel , tirano. 
Que en Roma entonces tenia 
La silla, renombre y fama 
De toda la tiranía ; 
Como siempre tales hechos 

Y oíros mas fieros hacia. 
No sabiendo estar ocioso, 
Bnscaba modos y vias 
Cómo derramar la sangre 
Del que no lo merescia ; 

Y ansí prende á Pablo el fuerte, 

Y á Pedro, que le seguia ; 
A entrambos juntos ordena 
Dalles la muerte en un dia. 
Pablo degollado muere. 
Que de nobles descendia, 

Y á Pedro crucificado. 
Que asi pedido lo habia 
Para morir á« \a su^^tVft 



116 



ROMANCERO Y CANXIONERO SAGRADOS. 



Que el buen Jesús muerto habla. 
AlU las dulces razones 
Que á la santa crui decía. 
Los amorosos requiebros. 
El contento y alegría 

8ue de pasar el martirio 
entro del alma sentía, 
Al mas durocoraxon 
Cual blanda cera volvía. 
Dicele : c ¡ Oh cruz ! dulce palo 
De inmenso precio y estima, 
Donde murió el inocente 
Que al mundo á pagar venia 
Por los pecados y ofensas 
Que él cometido no habla; 
lA este dlscipulo suyo. 
Aunque no lo merescia. 
Soberana Cruz preciosa. 
Recibe en su compallía. 
Árbol celestial divino, 
Que diste fruto de vida. • 



UaiDA. — Cntcionero. 



307. 

k LOS mSIOS SANTOS. 

Montes altos de la Iglesia, 
Veaisos aljofarados 
Con el roclo del cielo. 
Gruesos y fertilizados, 
Pues que en vosotros murieron 
Tantos fuertes y afamados 
Apóstoles, y os dejaron 
De sanare suya bañados , 

8ue della suben al cielo 
nos vapores sagrados. 
De los cuales ama Dios 
De su gracia los ñulihidos; 
Pues dichoso nuestro suelo, 
Que ya no verá apartados 
Los ojos deste Señor 
De sus valles y collados. 
Pues que él mismo le envía 
Los que son del tan preciados. 
Por quien encaminará 
Gracia y dones estimados, 
Si no le somos ingratos. 
Por tan buenos abogados. 



El mismo. 



308. 

Á SAN ANDE^. 

Miraba con grande amor 
Cristo á san Andrés un dia ; 
Mirábale echar las redes 
Con que el pescado prendía ; 
Llámale presto á que venga 
A otra pesca mas crer.ida. 
Dejó luego aquel oficio, 

Y siguió su compañía. 
Do fué muy aventajado 
En santidad y doctrina , 

Y fué gran predicador 

En Tracia y la tierra argiva. 
Do convirtió mucha gente 
A la santa fe divina 
Con ejemplos y milagros 

Y perfectisima vida ; 
Pero en Geas un tirano 
Su predicar resistía, 

Y niégale sacrifique 
A Ídolos que tenía ; 
Antes quiere Andrés morir. 
Porque en solo Dios confia. 
Manüóh 89criBcar 



Luego con la cruz el Santo 
Al martirio se oflrescia , 

Y con ella su requiebro. 
cíOb cruz santa! le decía, 

ÍOb cruz querida y amada ! 
)h cruz de muy grande estima! 
Muy admirable entre todas. 
Pues has sido enriquecida 
Del cuerpo de mi Señoril 

Y de su sangre teñida; 
Cruz muy mas hermoseada 
One con esmeraldas finas. 
Recibe mí cuerpo presto, 
Porque vava el alma mía 

A ver la divina Esencia 

Y eterna Sabidurit.» 

Ubzda. — C 



309. 

A LOS SANTOS APÓSTOLES. 

Aquellos once pilares 
En nuestra fe sacrosanta» 
En el divino colegio 
Con caridad extremada. 
Después (]ue vieron la lumbre 
Del Sol divino eclipsada, 

Y que su Maestro y Señor 
Del huerto preso llevaban » 
Como ovejas sin pastor. 
Que se van de la manada» 

Se salen huyendo todos i 

De aquella gente malvada. 
Desea Pedro seguir 
De su Maestro las pisadas; 
Con la Virgen queda, él virgen. 
Para haber de acompañarla. 
Tome, Andrés, Diego y Fel^e, 
Simón y Matias andan 
Con gran temor y recelo 

Y con una pena extraña 
De ver preso á su Señor, 

A quien todos tanto amaban; 
Confusos, sin alegría, 
De Uierusalem se apartan. 



310. 

AL GLOBIOSO APÓSTOL SANTIAGO. 

Dios te dé ventura, España, 
Sobre las aguas del mar ; 
Dios te dé pecho invencible 

Y esfuerzo en el batallar; 
Déte capitanes viejos , 

8oe te sepan amparar ; 
éte á tu patrón Santiago» 
Que te quiera gobernar; 
Bien solía en las batallas 
Él el primero so bailar, 

Y en medio de la morisma 
Tu estandarte levantar. 

No temas, buen rey Felipe, 
Con tus soldados marchar 
A ese ciego paganismo 
A rendirle y sujetar. 
Contigo será Santiago 
En te regir y ayudar; 
La delantera en tus guerras 
El la tiene de llevar. 
• Los pífanos y atambores 
Comiencen á resonar; 
Hágase gente lucida 

Y animosa en pelear; 
.Ármense galeras gruesas, 
'Para en ellas navegar; 
Júntese una armada fuerte, 



KUIIAISCES. 



117 



Y tQoqve nos exceda en gente 
,\o debemos desmartr. 
Démosle una rociada 
CoD ao gentil disparar 
De bombardas y arcabuces 
Al tiempo del asomar ; 
Sepan que de artilleria 
Sabemos muv bien jugar. 
Santiago, i ellos ?amos, 
Ooc no osarán esperar; 
Si la fe de Dios quisieren , 
tas vidas podrán saltar. 



311. 

iUBA!aA KL mmo SAirrucOt en su día, esta:^do 

KSCrBIEnTO KL SAirriSIHO SACRAHSNTO. 

Muy de caballeros es, 
Diego, serrir á las damas» 
Y mas si por parentesco 
Les toca ser ae sa casa. 
Ana, madre de la Reina , 
Hace una fiesta mañana, 
TsiendosayalafiesU» 
Os toca regocQarla. 
Él Principe sale en cuerpo, 
Vestido ae teb blanca ; 
Qae gusu de bailarse en ella 
Descubierto por honrarla. 
Pin fiesta tan solemne 
Apercibid fuestras galas; 
Ved que es razón que esta tarde 
Han carrera en la plaza. 
De' los doce de la boca, 
Diego, el primero pasalda. 
Porque en palacio sin duda 
Por feros harán ? entana. 
Paes que sois de los privados 
One el Rey asa lado saca. 
Del Tabor nara sus glorias , 
Dd huerto^ara sus ansias; 
Poes que tenéis en el Rey 
Pretensiones Can honradas, 
Qoe con parientes en corte 
AuD morís para alcanzarlas ; 
Pnes que pretendéis su copa 
T empeñáis Tuestra palabra 
De hacer tan buenos servicios, 
QÓe el Rey la merced os haga; 
Paes prometéis por cubriros 
Bacer tan nobles hazañas. 
Que cubriros y senUros 
Lo merezcáis por la espada ; 
Poes prometéis, como noble, 
Sin miedo echaros al agua , 
Y pasar por el martirio , 
Por mas que os dé á la gargauU; 
Honrad esus fiestas, Diego, 
Como digno nieto de Ana, 
Paes por otro nieto suvo 
La corte la trae con palmas. 
El hábito y encomienda 
Me dan segnra esperanza 
Que perderéis la cabeza 
Pan ganar del Rey gracia. 

Mirad, segundo Jacob, 

Qoe el délo os echa uira escala, 

Para que subáis por ella 

A la silla deseada. 

Toda la corte os espera , 

Santiago, cierra España , 

Pnes que su alteza el primero 

Solo la carrera para. 

Alegrad á vuestra abuela, 

Qae se alegrará en el alma 

Que conais tras vuestro pruno, 

ÉJ primero de su aauu 

funwtMUO,^Bmmc^ etpiriluéi. 



312. 

AL MISMO SAinOy FATROlf DI ESPAÜA. 

Con la cristiana cuadrilla 
El valiente español entra. 
Armado de punta en blanco. 
Por devisa su encomienda, 
A los muros de Coimbra 
Con el ejército llega, 

Y entre la enemiga gente 
Pasa como una saeta; 

Y loi campanas de ¡a tierra 
Al arma tocan aprieta, 
Vitoria, España, Vitoria ; 

8ne tienes en tu defensa 
DO de los doce pares. 
Mas no de nación francesa. 
Hijo es tuyo, y tantos mau. 
Que parece que su fuerza 
Excede á la de la muerte 
Cuando mas'furiosa y presta; 

Y las campanas de la tierra 
Al arma tocan aprieta. 
Sobre el sol las del oriente, 

Al tiempo que cien mil puertas 
En los enemigos pechos 
Deja con su lanza abiertas, 
A todas partes acude ; 
Que con sola su presencia 
Hace que el amigo viva 

Y que el enemigo muera ; 

Y las campanas de la tierra 
Al arma tocan apriesa, 

Alo:iso db LBDBSMÁ.-^MCfpíof espirííualet. 



313. 

Asaiiiua:(evakgeU8ta. 

De la humana tierra y baja. 
Inculta por el pecado , 
Una águila caudalosa 
Tan alto vuelo ha tomado, 

gue, penetrando los cielos, 
n la Trinidad ha entrado, 

Y dentro el pecho de Cristo 
Sus ansias han descansado; 

El cual, como estaba ardiendo,» 
De fuego de amor tocado, 
A Joan, que reposa en él. 
De tal suerte le ha abrasado , 
Que de si mesmo le saca , 

Y en fuego le ha transformado; 
Con el cual Unto ama á Cristo, 

Y de Cristo asi es amado. 
Que si él es de Cristo preso , 
Tiene á Cristo aprisionado ; 

Y de alli tan encendido 

Este pebete sagrado ' 

Sale , que por todo el mundo 
Suave olor ha sembrado. , i * 

Vase con pública voz 
Ya del amor gloriando; 
Hónrase con ser vencido 
Del que á Dios ha derribado; 
Pregónasenos de Cristo 
Ser público enamorado. 

UBt^k.—Candonero, 



314. 

A SAN JUAN BAPTISTA. 

En esa gran Palestina , 
Junto á ou desierto arriscado > 
Riberas del tVo lotdan , 
Yace un paslOT des^eiiai^o , 



m 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



El cabello nazareno, 
Rubio, orespo, enfedijado, 
La barba espesa y crecida , 
Quü nunca ^e k ha cortado; 
El rusiTo iu» riñoso en fEK;cione8, 
Aunque nmmno y tostado; 
La frenl*? (|rar»tl<? y rugosa, 
De \a iii^rU nfj1:iilOt 
La UiHA prücioKi» y clika 
Su liNi^u^iJo v& Kobt^tüiiO; 
Do ]K'luriibrt< de uit e»mclb 
Tejido tríiP un «amarro 
Áspero, ji-río, íi filudo. 
Con que el cuerpo trae domado, 
CuM un iitUi^ío dt.^ liúm 
A fius Wmim aprutndo. 
Mas protllgiosc) rn í^u urrca 
Qiic U4|Uül lúHticn villano, 
Apen;i» andíif 831I1Í:) 
fu lindo aborreció el poblado, 
Vü Vi rnm rltge porciisa , 
Tur miiilidiiCáum U(l pi'üüu, 
Pur culcboii la gnkint y hcuoi 
\ por cübefcríi «n canto. 
1: míiojiír <¡ue U*aiimi!nia 
Al mniKÍo pone en c^np^ido : 
Lao^o&las j mW\ sdvi-strr; 
No bebe sino úe un cbarcü. 
Para oicíir ba oví^já$ 
Dt? srael A sü rutinño 
Cornieiis^a á c»nÉar un día 
£obrc una pt'fia Tít^nHido, 

Y al son do m cíirumillo 

E mun^to (rae embek^sado. 
En BSie iiaolo r^jorddo 
Eatft el pililo r ut^up^ido, 
Cujintfo tí ó venir iil vormo 
tTn ^•^cu^'tdEOQ deDúdüdo; 
La cü stüdis* era de Heredes , 
Aquel £ttn(¿rletilo tírstno. 
A Muisa viene de F^uerra» 
híiv\2 el píistor üe Im Mugado. 
Asíanlo por los cabellos. 
No se íitr*>v*'n íil ^Auiarro^ 
Poniue los ^i^i^nj^ pelos 
No lafítinUl^< ti í:ls njim^s. 
■ Traidor, úiveu , so i» Ibpllita , 

Y por tr;iidíir cncíiruidn; 
El líej os mafi(j;i prni^dt r 

Y ponerá buen rn luidM 
Porque osasics [lunri tnigui 
£n tu persona y e^^ÍH^do * 
Diciendo cjue urna cuenta 
Con la mujt^r de au bc^nnano > 
Métenle en un cübbojEo^ 
Cnivemenlc aprisioundo ; 

No pasaron niüchoiE día» 
((uí* Iíer6ttes bü cf lebrado 
I i^üiií de su nací míenlo 
{ ¡ SI nunra fuera engifndrido ! ) ; 
l:ilO!;e!;iando en aqueatOt 
IJ u sarao se h a ordenad o , 
En el cual daoxó una infimta 
Con pensfim lento dañado; 
Hija era de ílejüdi;is, 
fcoinbíeíade su cufniJo. 
De ver danzar á b lubnta 
Esli el Reír regocijadn ; 
Di jóle : 1 í*i Je mercedes ; 
Nádate sera negado, 
Aunque pídjei^es, la Infanta^ 
La mlv^ú de nii reinado. ■ 
La rápala , con eonseit» 
(lúe de su madre b;i tomador 
Pide luego la cubeíta 
iJel Preí'urjsor ft '■ : '-r-i. 
M:tjjdap lam:ir 1 un sayón. 
La cabeza le han cortado. 

UifiOA. — Cüncionero. 



315. 



AL mSHO ASUNTO. 

En el abismo profundo 
De su ser 11 o b mi lado, 
En lo Dcubo de ^u eheoeia. 
De RU eternidad eercatlo. 
Cuando Üiosdest gozabif 
Antes del mundo ertado. 
En el saeroeoteíidimienlo 
Fuisle^i, Joan^ mti} estimado; 
A íñ tuviste este numbre 
Antes que fneiíf'^ fi>rmüdo 

Y antes que esta luz gozaacs 
Ni dieses ^ humano, 
KnlaimíikLLM. entrañas 
FuÍHíe . Juan ^ sanl iíieadot. 
Djjiíoae la lus^^notidaj 
Nuncio del alto Cuvbao, 

\'o 3¡ el ara f 1 11 r ^ p rc*c ed \ix 
k\ Verbo L>iüj« eneurnado, 
A po *ie n lad o r s u fi reu 1 o 
Did SííAor de la eriado, 
P.idrino del mkino Dtus^, 
Kn el Jordau baptiodo. 
Maví>r fu K te' 8 qiio profeta * 
IV b I nulidad Jiaero dccUüdo; 
Ti^stí^o fué verd^deru 
Del Redentor deseado; 
An^el mártir, penitente, 

Y ir Ken saoto s u j í » i ■ < m il o< 
Pre d (ca* tu r d el >I r m :i s , 

Pur ejeiii{iío al mundo íbdo; 
Fuiste^ el que en Lis naeioni^ 
Sus rayos ba derramado* 
A 1)»fis en ti oonniceiiios, 
por li es IKoa fllortlleailoi 

iíeiiquerrr tr'rn^nrí*3 
Ué ttípud 1 . I nado, 

t^loría al Padre celestial, 
Gloria al Hijo mucho amado, 

Y al espíritu amoroso. 
Que las almas ha guardado. 

UlIDA.— C 



3i6. 



A SAN FELIPE , APÓSTOL. 

Cuan^Tn el sacro Vixbo vino 
A if'iueilíitií I pecado 
De 11 in'si : o^ 1 1 1 ;meros padre!, 
De Hitiiinlii-iií ':i rjíO.^.do^ 
De 1"^ ipi" ;ir*i. - .i'-riijíio 
Kn >il ^^Lí■| LJ ;<|Hi.-.hal;ido 
Fuistes voü , IV'ÍJpe 1 ütto , 
De D 05, para Dios llamado, 
liaeiendoos puerta el eielo 
Kn quicio tan biüu fundado. 
E íimov íiwe siempre os turo. 
Siempre le Uabeis declarado, 
Y el que vos áid Invistes 
También se le tütbcíA mo-ttnido* 
Pues como el in^ii :ito pueblo 
flubo ^ l)ios cruoi{ii'ado« 
Dando eon su muerte vida ^ 
A nos y muerte al pecado, 
FuJsiesvos, divinrj apOstol, 
A los íícilas enviado, 
Doude tan olen predlcuLes 
K 1 1! V an gel f o m ¿rad o ^ « 

Que comer lisien al pueblo t 
^ue antes estaba ob^tín^lo; 
De allÉ pa gastes á Fdjr^u i 
IJorule , tiabieudü predicado 
luiírela ^ente cruel, 
Kl purLlij precipitado, 
Vu¿ MútUici *k^^í.iilo cuerdo 



5fori<te5 después eo croi. 
Cruelmente atormeDtado. 



ROMANCES. 



m 



U»D4. — Cancionero, 



S17. 



A SA3CTA llAlU MADALUIA. 

Triste, amarga y afligida 
Oe haber contra Dios pecado 
La bendita Hadalena , 
Visto del error pasado 
La breve enmienda presente, 
£1 corazón traspasado 
De aquella agnoa saeta 
De Cristo, su enamorado. 
Con que el alma hiere y llaga 
Del que no tiene olvidado; 
Cual suele la cierva herida 
Del cazador Ir buscando 
De la fresca fuente el agua 
Para su alivio y descanso ; 
Tal va en rastro de su Esposo 
La pecadora llorando ; 
^ como el que mal lu hecho , 
Y de vergüenza afirentado. 
No osa parecer delante 
Oe aouel que tiene enojado, 
Por detrás llega, y se humilla 
U que estaba en rico estrado , 

Y los pies de Cristo riega , 
Sus OJOS íbentes tornando , 

Y con sus rubios cabellos, 
r.oQ qne k tantos ha enlazado , 
Los regala, enjuga y limpia ; 

Y asi perdón ha alcanzado, 
Por SQ ré viva y eterna, 

De sos colpas y pecados, 



Las vuelve lisas y tersas; 
Y como es obra prolija , 
Tanto espíritu le cuesta. 
Que muere por Dips del délo, 
Sci^un lo que pasa en ellas. 

Alonso dk Lidssiu. — Conceploo afirtéulei. 



319. 

A LOS GLOBIOSOS VlBriUS SAN JUSTO V SAI! PASTOR, PATROIIIS 

DE alcaUdb berAues. 

Sospira el humilde Justo, 
Que se le arrancaba el alma , 

Y Pastor, su tierno hermanot 
Que al martirio le acompaña; 

Y aunque están sus cuerpos presoSt 
Mas los crece la esperanza 

De ganar la vida eterna 
Hedíanle la fe y la grada. 
El corazón les iastuna 
Ver que la muerte se tarda. 
Por gozar de aquella gloria 
Que por momentos aguarda. 
Viéndolos el Padre eterno. 
Que es el que fuerza les daba. 
Socorriendo con su ayuda , 
Desta manera les habla : 
« No desmayéis, niños tiernos, 
Ni hagáis agora mudanza , 
Que si boy padecéis tormento, 
Tendréis descanso mañana , 
Pues nadie fué coronado 
Sin vencer en la batalla ; 
Que en los negocios del délo 
Tras morir viene la paga. > 

Ubkda. — Coñdoncro. 



El aisvo. 



318. 

A SA5 ESTEBAN. 

Esteban* un lapidario, 
Ifoerto por recoger piedras, 
Too de las orientales, 
Síoo de las desta tierra , 
Hoy á la corte divina 
Pur mas pnancia las lleva , 
Porque allá piedras que lleve 
Tiene de vender Esteban. 
Acá le tenían por loco, 
Visto el predo por que merca 
Toscos cantos mal labrados, 
Doras piedras guijarreñas; 
Y bien sabe lo que compra , 
Pues le vemos hacer dellas 
Rabies finos y hermosos , 
Gruesas y lucientes perlas. 
Una ventana rasgada 
£d el délo tiene abierta 
CoD milagroso artificio 
Para que mas luz le venga ; 

?iie siempre los lapidarios 
razan su luz de manera , 
Que las sombras ni vislumbres 
No les estorben ni ofendan; 

Y como á Esteban le viene 
Pora, medida y perfeta. 
Saca sus piedras preciosas 
Cou mas valor y nueza. 

Y no las labra con hierros; 
Que este artífice profesa 

Ni (ornar hierro en sus manos 
Ni colgarlo de su tienda; 
Solo las labra con sangre , 

Y de tal suerte las dc»a, 
Qae, siendo toscas jh§slMs; 



i LOS WSHOS SANTOS. 

Mientras Justo y Pastor viven 
Se está muriendo Daciano, 
Ese Daciano que tiene 
Por sobrenombre Tirano. 
Toda la saña y enojo 
Que tiene con los cristianos 
La muestra agora , cruel, 
Cou Justo y Pastor, su hermano. 
Manda que les den la muerte 
Juntos en un mesmo campo. 
Porque en la sangre del uno 
VA oiro se esté volcando ; 
V porque el fiero verdugo 
Kjocute el cruel mandado, 
TiciicQ los cuellos los niños 
Kacima de un duro mármol. 
No le mueven ni Te ablandan 
Kstas muertes al tirano, 
Aunque ve que sus cabezas 
La dura piedra ablandaron. 



El mismo. 



321. 

A SATf SEBASTUIf . 

En aquel tiempo que á Pioma 
Todo el mundo ohedcscia, 
I) ocleciauo y Maximiauo 
Imperaban y relian 
La república genlil 
Con gentil sabiduría. 
Un caballero en la corte 
Sobre lodos florecía , 
De sangre ilusire y muy clara , 
Sebastián por nombre habla. 
Con los dos empcT^^^Qie^ 



lio ROMANCERO Y CANCIONERO 

May gran prifanu tenia ; 
Pero, alumbrado del cielo. 
La vanidad conoscla 
De las privanzas de! mundo; 

Y ansí» con fe pura y viva 
Al Emperador eterno 
Ofrece su alma y vida; 
Ofrece el pecbo animoso. 
Encendido en llama viva 
De amor de su Criador, 
Por quien con mnde alegría 
Al tormento y al martirio 
Determinado partía. 
A do Marco y Marcelino 
Están ba allegado un dia; 

. Vio que padres y mujeres 
Les rogaban á porfía 
Dejasen la ley de Cristo, 
Por los tormentos que babia. 
Entendió que los bermanos 
Muestra de flaqueía badán, 

Y lleno de amor divino, 
Desta suerte les decía : 
c i Ob caballeros de Cristo ! 
Este es vuestro dulce dia ; 
No temáis las amenaxas 
De aquesta gente perdida ; 
Que por esta breve muerte 
Gozaréis de eterna vida 
Con nuestro muy dulce Esposo, 
En la nueva bierarquia.» 
Oyendo aquestas palabras , 
Con esfuerzo y osadía 
Los dos bermanos desecban 
La parentela prolija ; 

Y así, los martirizo 
Luego la inicua Justicia. 
Por estas y otras obras 
Semejantes que bacía 
El caballero de Cristo, 
Por la fe que m^nteniat 
Vivo le asaetearon 
Con crueldad brava, esquiva; 
Tíranle tantas saetas , 
Que el cuerpo no se le vía; 
Dejado le babían por muerto , 
Pero no lo permitía 
£1 Señor, por quien padece; 

Y así, librado le babia. 
Volvió con mayor fervor, 
Sebastian, que antes solía, 
A exhortar a los cristianos; 
Pero la gente maldita 
A palos duros, crueles. 
Le privaron de la vida; 
Mas i ffozar de la eterna 
Con Dios el alma subía. 



— Cancionero» 



k SAN JERÓmilO. 

En fuego de amor desbecbo. 
De divina lux tocado. 
El alma y el pecbo ardiendo, 
Por vivir desocupado 
De los trabajos del mundo, 
Y estar en Dios transformado. 
En oraciones continuas 
Días con nocbes juntando, 
Se va á vivir al desierto 
El glorioso ermitaño, 
Ilierónimo, cuya vida 
Cielo y tierras ba espantado ; 
Cuya áspera penitencia 
Era mas que de hombre humano , 
Cuyas iágrimas tenían 
El sucio de agua bañado. 
Cuyo blanco y tierno pecho 
Un duro V fiero suijarro, 
Ue losgi¡!¡pe§ j íeridagf 



SAGRADOS. 

Le babia en piedra tomado. 
Este es aquel vivo ejemplo. 
Este el natural traslado 
De aquel rigor y aspereza 

guc ha de hacer por el pecado 
I (|ue allá en la vida eterna 
Quisiere ser coronado. 

Ubcda. — Ca 



323. 

A SAM ILDEF0?fSO, ABZOBISPO DE TOLEIK 

Armando están caballero 
A Ildefonso toledano 
En el templo de la Virgen , 
En un altar soberano. 
Arnés tranzado le visten , 
Hermoso, rico y dorado ; 
Con la sobrevesta roja , 
Yelmo y plumas va galano. 
Capitán era famoso, 
Ilustre y muy señalado. 
Que las armas de la Iglesia 
Las usó de muy temprano; 
Prudente y diestro guerrero, 
Venturoso y esforzado , 
Que mató dos fieras bravas 
Por su persona y su mano. 
Caballero es de la Virgen , 

Y ella misma le ha arreado 
Con un arnés de valla , 
Celestial y mas que humano. 
Háccle grandes favores 

A su capellán sagrado , 
Para que sea temido 
Del judío y del pagano. 
Hácelc su tesorero, 

Y entre todos mas privado. 
Honrado queda Ildefonso, 
El venerable y anciano ; 

Si saliere á alguna guerra 
Contra lo que él ha impugnado, 
A ella saldrá Ildefonso, 
Armado á lo coitesano; 
El lomará la bandera 

Y el estandarte cristiano, 

Y al intirl paganismo 
Lo deja todo asolado. 

Eli 



324. 

Á SAN BERNARDO. 

Por SO virtud y limpieza. 
El melilluu san Bernardo, 
Por SU devucion tan alta 
La Virgen un don le ha dado. 
Hi/.ule su capellán 
Muy (luoridu y rt^galado, 

Y estando unte el un dia 
En oración trasportado. 
Puso la Virgen la mano 
En SU pocho consaL'radü, 

Y con Sil divina leche 
Los labios le ha ruciado, 

Y de SU |)reciuso Hijo 
También fuera muy amado. 
Tanto, que estando de 'hinojos 
Ante un crucilijo hincado, 
Por el bien de nuestra Iglesia 
Con gran dolor sospiraudo , 

y SUS herniosas mejillas 
Con mil lágrimas bañando, 
Al punto el bra/o derecho 
Kl (Cristo ha dchcnclavado, 
É inclinando todo el cuerpo , 
A Bernardo le ha abra7^do; 
Pero lio era nada ingrato 



ROMANCES. 



ISl 



Porque siempre proconlNi 
Vivir á Dios allegado. 
Fra tan lindo y hermoso. 
De tantas gradas dotado. 
Que llegando á ana posada. 
Después de liaberse acosudo, 
Tna dama de la casa 
Kn su aposento se ba entrado» 
Vencida de amor lascivo; 
Rlaiidaraente le ha hablado. 
Mas con ánimo Bernardo 
Cirandes voces había dado. 
Diciendo que habla ladrones , 

V luego se había tornado 
La triste dama huvendo; 
M;i$ otra vez ha probado, 

V otra , mas no le aprovecha; 
Que el glorioso san Bernardo 
Clon aquel mismo remedio 
De la dama se ha librado. 

Al punto que amanecía 
Del lecho se ha levantado, 
Dnndo á IHos dos mil loores 
Fun]ue asi le ha librado 
De tenUcíon tan terrible 
Con triunfo tan sublimado. 



Cbkbi. — C§neionero. 



325. 

AL SERiriCO PADRE SAN FRANCISCO. 

Francisco, dulce, amoroso, 
Del mundo y de si olvidado. 
Toma cuidados de amor. 
Que el corazón le han llagado; 
Caal al blanco, amor de Dios 
Al corazón ba tirado; 
Desque le vio bien herido. 
Pies y manos le ha enclavado. 
Cristo le hirió con su llaga. 
Abrióle el mismo costado. 
Porque sos dos corazones 
Con nada se han apartado. 
Hiuct'tle sus clavos mismos, 
Dfjóle consigo atado 
Coa clavos de tal amor, 
Qae moríri, y no apartado. 
Aquel a«irse con Dios, 
U ser del aprisionado. 
Aquel no querer soltarle. 
Aquel dulce ser amado. 
Aquella bondad de Cristo, 
Df si le tiene olvidado; 
Trocóse en Cristo Francisco, 
Amó y quedóse llagado. 



El Hi5yu. 



326. 

AL BISHO ASUNTO. 

ün mancebo mercader 
Quiso casarse en su tierra; 
Dos casamientos le traen 
De dos hermosas doncellas. 
La Humildad llaman la una, 
La otra llaman la Pobreza, 
Damas que Dios guiso tanto , 
Que nació y murió con ellas. 
La Humildad le ha prometido 
La silla que por soberbia 
Perdió en el cielo Luzbel , 
Para que se siente en ella. 
La Pobreza le promete 
En dote la vida eterna; 
Que después de darse Dios, 
No tiene mayor riqueza. 
Con entrambas se desposa, 
ÜMbiemio sido tercera 
Del dichífMo asamieato 



La castidad que profesa. 
Cristo viene a ser padrino. 
Dando 4 Francisco por prenda 
Del dote sus cinco llagas, 

8ue es cuanto ganó en la tierra, 
acense las escrituras, 

Y escribe Dios de su letra 
En sus pies, costado y manos 

Lo que ha de haber de su hacienda. 
¡Oh, .qué rico mercader. 
Pues Cristo mismo confiesa 
Con cinco firmas de sangre 
Que está pajeada la deuda ! 
¡A la boda, á la boda, 
Virtudes bellas; 
Que se casa Francisco, 

Y hay grandes fiestas! 

Lopí ai Vega. — Bmmccro ttfUrltsML 



327. 

Á LAS LLAGAS. 

Al tiempo que el alba llora 
Sobre azucenas y lirios, 
y con letras de diamantes 
Hojas escribe en jacintos; 
En las montañas que Alberno 
Corona de ásperos riscos. 
Que para llegar al cielo 
Forman de nieve obeliscos , 
Dando silencio á las aves. 
Ya en las ramas, ya en los nidos. 
Que para aprender amores 
Suspenden sus dulces silbos; 
Enmudeciendo las fuentes 
Aquel sonoroso ruido. 
Porque impedir los amantes 
Vunca fué de pechos limpios; 
Francisco á Cristo pedia 

I Enamorado de Cristo) 
.e diese sus mismas penas t 
Por ser su retrato vivo; 
Cuando rompiendo los aires 
Un seralin crucifijo , 
Llegó á su pecho seis alas , 
Aunque eran sus llagas cinco. 
Francisco, dejando el suelo 
■Todo en éztasis divino, 
A cinco flechas de amor 
•Rinde los cinco sentidos. 
A las tres de los tres clavos 
Dar sus tres potencias quiso. 
Que para el costado el alma 
£e parece el propio sitio. 
.Entonces con fuego ardiente 
^A serafín encendido. 
Haciéndose todo un sello. 
Con ser su ser infinito. 
Imprimióle como estampa» 
Viéndole papel tan limpio. 
En el cuerpo á Cristo muerto, 
^Y en el alma á Cristo vivo. 
Tal suele obediente cera 
Mostrar el blasón antiguo 
Sobre la nema á su dueño, 
En un instante esculpido. 
Quedó Francisco sagrado 
Como aquel lienzo divino t 
Que si allí imprimió su sangre , 
Aqui sus dolores mismos. 
y para mayor favor, 
-Has honrado en el martirio. 
Pues le dio el hombre las llagas, 
Y el mismo Dios á Francisco, 
^h seraUn soberano , 
Glorioso aun estando vivo, 
Pues la llaga del costado 
Se la dieron mueno i Cti&tol 
Si vito \ift dnco iWMitt^ 



|40 
1m« 



ROMANC£I(0 Y CANCIONERO SAGRADOS. 



i' 



Rs cuando glorioso vino, 
Ya iriuurador do la muerte. 
Con los despojos del limbo. 
Si la silla que en el cielo 
Perdió Luzbel por altivo, 
Por humildad ocupastes* 
Luz sois en el cielo Impireo. 
Vos os liicistels menor, 
Pero Dios tan grande os hizo , 
Que el sol, pisado de vos, , 
Picosa que lo pisa Cristo. 
Ajustado Dios con vos. 
Como Klias con el nifio» 
liosuriló la humildad 
Que profesan vuestros byos. 

Qué ejemplo an Buenaventura, 

lu Antonio, un Bemardino, 
Un Diego, un Julián y tantos 
Pontiflces y arzobispos ! 
Cielo es vuestra religión , 

Y como sol babeis sido ; 
Queréis que haya luna clara 
Mas que su mismo api'llídu; 
Pues si sus muchas estrellas 
Son mártires infinitos. 
Como las llagas parece 

Que el impeno habéis partido; 

Y por eso tantos reyes 
Soore sus brocados ricos 
Pusieron vuestro sayal * 
Por mas precioso vestido. 
Vuestro cordón es la escala 
De Jacob , pues hemos visto 
Por el ñudo de sus pasos 
Subir sobre el cíelo impireo. 
No Jigantes, sino humildes , 
Porque su brazo divino 
LevanUí rendidos pechos 

Y humilla pechos altivos. 

Lope oí Vioa. — üom»»cerú espiriíuat. 



528. 

A SANTO DOlIlfGO. 

Como á caballero os trata, 
Gran Domingo, vuestro amo. 
Puesto que lirais sus K»j«8 
Como los demás criados. 
Con un recado os envía 
Una noche, y quiéreos tanto, 
Que un paje con una hacha 
Hace que os vaya alumbrando. 
Ks nocne obscura este mundo, 
Donde nada se ve claro; 
Que vapores de la culpa 
Han tooo el cielo añublado. 
Ks la callo de esU vida, 
Por donde todos pasamos. 
Desempedrada y dolosa. 
Con mu hoyos y pantanos ; 

Y como naturaleza 

Ks torpe de pies y manos, 
Si no tiene quien la adiestre , 
Ks imposible dar paso. 
Vos lleváis quien os alumbro 
Para no recinir daño; 
Que en tal noche y por tal calle 
Ks menester alumbraros. 
Haced , Domingo, do§ lucet. 
Vayase el paje despacio ; 

§ue vienen muchos tras vos, 
caerán dcialumbradoi. 
Alumbrad al gran Tomás, 

Y á Jacinto y sus hermanos, 
Que á la luz de aquesa antorcha 
Van siguiendo vuestros pasos. 
Ya la calle desta vida 
HaheiBsw riesgo pasnóo, 
YJJegado á ruestn casa» 



Libre do peligro tanto. 
Haced que se vaya el hacha 
Con los que agora pasamos» 
Siquiera por cortesía , 
Pues sois caballero y santo. 
Kncargádsela á Tomás; 
Que á fe que él sepa llevamos 
Por el mas limpio camino 
Hasta ponernos en salvo. 
Ya no será rodear; 
Que , puesto caso que vamos 
Por tan diferentes sendas. 
Todos vamos á |»alacio. 

A^aSO DI LlDISMA. * Coucfptoi 



339. 

A SAN AGÜSnN. 

Desnudos cuadernos de bojas 
Que verdades manifiestan , 
Sofísticos ai^umcntos, 
Largo estudio , vanas letras: 
Ciencia nuc la luz me ascondcs 
Mal estuoiadas materias. 
Interpretaciones falsas. 
Dioses nindos, vida ciega; 
Huyendo fui de vosotros. 
Cargada el alma de ofensas. 
Buscando quien me sanase 
De semejante dolencia. 
Hallé por mi bien la fuente , 
Do me limpié de mi lepra; 
Que tienen virtud sus aguas, 
Por nacer de viva piedra. 
Abriéronseme los ojos, 

Y saqué por experiencia 

§ue en estas se salva el hombn 
en osas vuestras se anega. 
Bien sé iiue esU mi mudanu 
Llamaréis pretensión necia y 

Y juzgaréis á locura 

La cosa mas sana y cuerda; 
Que, como no tenéis luz, 
No veis mi ventura cierta 
Ni los regalos que tuve 
Kn (lejaiuh) vuestra seta. 
Pedi perdón, y alcáncele ; 
Que mi ley suave y nueva 
Kste alivio dio ú mis daños, 

Y á mi mal esta respuesta. 
Un tiempo me aborreció. 
Mas ya me quiere y me precia; 
Que es propio de un venturoso 
Hallar quien le favorezca. 



530. 

Á SANTA lÓ.f ICA , MADRE DE SAN AGUÍ 

De lo hondo del abismo 
Kn (pie eslaba sepultado, 
KÍ alma, la virtud muerta, 
Kl corazón obstinado, 
De la salvación eterna 

Y de su Dios olvidado, 
Al bien eterno dormido, 

Y despierto al mal y daño. 
Con los importunos ruegos 
Que la madre le lia en\ iado , 
Le saca, de amor movido, 
Con su poderosa mano, 

Kl que rige cielo y tierra, 

Y el que todo lo lia criado. 

Y dale luz con (pie vea 

Kn la ceguedad (pie ha estado, 

Y hácole entre los suyos 



ROMANCES. 



125 



De k) que por so pecado 
Del toao babia perdido. 
Si 00 lo hubiera ganado 
Coo su conversión divina 
Aogustino el esforzado. 
Doctor de la Iglesia sanU 
Eotre todos señalado. 

UauA.- 



' CñHcionero, 



331. 

k SáM lOAQOIII. 

Ya se acercaba Joaquín 
A aquella puerta dorada» 
Doode tuvo á su Querida 
Tan dulcemente abrazada, 

Y para major consuelo, 
l'n ángel les acompaña. 
Para que el divino efecto 
Divinamente se baga; 
Cobró allí lo que no pudo 
Eo toda la edad pasada, 

Y h Tíeja planta estéril 
Nuevos pimpollos echaba. 
De cuya flor sale el fhito 
Que lá tierra deseaba « 
Para sanar la dolencia 

Que Aos causó la manzana. 



El mismo. 



332. 

k uirrA ni8, 

&itos se dan en Tarpe ja, 
Por toda Roma se oia, 
Qye á una niña de trece años 
El Pretor prender hadaí; 
¡QuitimiM! 

Es bija de nobles padres, 
Li kip Inés se decía , 
Es de rostro muy hermoso. 
Mas eo fe resplandecía. 
¡Qiíé tirniaf 

Por Jesucristo, su esposo, 
A la muerte se ofrecía; 
fío teme al Cero tirano. 
Que á morir la desafia. 
¡QáétiranU! 

Antes con santas razones 
Al Pretor le confundía ; 
Máiidab el fiero tirano 
Llevar & la mancebía. 
¡Qui Urania! ' 
1 con pecho generoso 
Estas injurias sufría; 
Inflamada en santo amor, 
Eo Jesucristo confia. 



El viíMü. 



333. 

A LA aiSMA SAlfTA. 

Por el rastro de la sangre 
Que de Inés virgen corría 
Toda la Iglesia romana 
Mostraba gran alesria; 
Dije, que es rubi hermoso 
De inestimable valia; 
Tal corurle la cabeza 
Estas palabras decia : 
c¡Oh, mi hermana Emercndana! 
Lo postrero que os pedia. 
Que desque yo sea muerta 
Me imites k mi en la vida. 
Tomaréis mi corazoA, 
Qae Je$u8 en él fífüi; 



Que esta es la prenda mejor 
Que 4 tal hermana debia; 
Que mi alma es del Cordero, 
Cuyas pisadas seguía. » 

Ub»a. •- CtnaoMCro. 



334. 

i SARTA iJaSOLA. 

En la ciudad de Colonia 
Esperando Julio estaba 
A Úrsula casta y pura 
Para dalle muerte airada, 
Cual suele el hambriento lobo 
Esperar la oveja mansa; 

Y asi , la virgen se ofresce 
Con su virgmal compaña. 
Once mil lleva consigo. 
Todas entran en batalla, 

Y salen , aunque mujeres , 
Con la empresa soberana. 
Porque en su favor y ayuda 
Al Padre Eterno llevaba, 

A quien se había ofrescido 
Antes de ser desposada. 



El visvo. 



335. 



Á SAR IGRACIO DE LOTOLA. 

Cuando esa grande Alemania 
De herejes/oda se ardía. 
Que aquel perverso Lulero 
Por ella esparcido había ; 
Cuando África y Eurdpa , 
Asia y los que en ella nabia 
Irritan á todo el cielo 
Con su ffrande Urania, 
Persiguiendo 4 nuestra Iglesia 
Con su grande apostasia, 
Inficionando á sus hijos 
Con peste de rebeldía. 
Se levanta un caballero, 
Que Ignacio por nombre había , 
Ilustre y de noble sangre , 
Diestro en la caballería, 
De un ánimo invencible 
Cual esta empresa pedia. 
Discurre por ese mundo 
Por ver si en él hallaría 
Caballeros y soldados 
De fuerzas y valentía 
Que la bandera de Cristo 
Defiendan en compañía. 
Hace luego se eche bando. 
Que en todo el mundo se oia. 
Que cualauiera que quisiere 
Llevar á Jesús por guia , 
Que su divisa y renombre 
Luego al tal se le daria, 
Y por dalles mayor brío. 
De si mención no hacia. 
Acuden muchos soldados 
De gran precio y valentía 
Con las armas y atambores 
A lo que el bando decía ; 
Gente ilustre y valerosa 
En letras y prelada , 
De toda suerte y estado , 
Cual el bando Ip pedia. 
Coando Ignacio vió á su lado 
JunUrse Ul compañía. 
Con ánimo valeroso 
A todos asi decia : 
«Caballeros esforzados, 
A quien corazón dolia , 
Hirad y tended los oVos 
A los behdoft qiw uj;»W, 



134 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 
Por tanto , gente esfonada , 
Pues esta empresa no es mia , 
Libertemos i los hombrea 
De un grande Urania, i 

USBDA.— Cancionero, 



336. 

AL MISMO SAN IGNACIO. 

Siempre lo tuviste, Ignacio, 
Seguir la caballería, 
Siempre las grandes hacafias 
Fueron de tu animosla, 
Siempre ese pecho animoso 
De mas alto fin se guía , 
Siempre en toda coanta empresa 
Tu gran prudencia fué guia , 
Siempre fué tu fortaleza 
La que todo lo vencia. 
Siempre en lo perdido, medio 
Tu sagacidad ponia. 
Nunca desmayaba Ignacio, 
Nunca victoria peroia 
Por falta de buen consejo. 
Ni menos de valentía ; 
Pero nunca tan ilustre. 
Nunca ansí acertado babia 
Como en la postrer Jornada 

Y nueva capitanía. 
Jesús le dio los soldados 
De noble caballería, 
Nuevo capitán le hace 
De la santa Compañía; 
Ármale Jesús sus armA, 

Y en su pecho se escribía , 

Y á su costa y en su nombre 
A él conquistar le envía. 
Siempre va Ignacio el mas pobre , 
Siempre sus gastos hacia 

De aquella rica pobreza 
Que á Dios prometido habla; 
Siempre el mas obediente, 
A su obediencia recia 
Un ejército tan noble , 

Y con él cuanto quería. 
Siempre el primero en las armas , 

Y el postrero en despedirlas, 
El que en las armas mas hizo, 

Y aquel que mas lo encubría. 
Siempre los graciosos hechos 
Por su consejo se hacían , 
Pero siempre e) buen suceso 
Ignacio á Dios refería. 
Siempre su saber profundo 

Y las ventajas que oacia 
Con una risa severa 

Su isantidad encubría. 
Siempre en todo mas que todos. 
Solo en poco él se tenía, 

Y con paternal clemencia 
Hermano i todos se hacia. 



El mismo. 



337. 

A SAN IGNACIO 01 LOTOLA, CUANDO COLGÓ LA ESPADA 
EN lONSEMBATE. 

En aquel monte serrado. 
Donde gusta de vivir 
Aquella serrana hermosa. 
Mas bella que Ablgail, 
A cuyo niño le ponen 
Una sierra , por decir 

8ue instrumentos de Josef 
o los aparta de si; 
Ua soldado vizcaino, 
Y cansado de servir 



Guerras del mundo, en Navarn, 
Contra las flores de lis. 
La espada al altar ofrece , 
Porque se quiere ceñir 
Armas que conquistan almas ; 
Que Dios se lo manda asi. 
Mirándole está Jesús , 

Y la boca de rubí 
Bañó de risa y de gloria 
Sobre tu blanco marúl ; 
Porque ver que un vizcaíno 
La dorada trueque alli 

Por una cruz de madera , 
Los niños hará reir. 
Mas dicen que fué alegría 
De ver que quiere esculpir 
Su santo nombre en los pechos 
Del mas bárbaro gentil ; 
Por(Iue ha de hacer compa&ia 
Que por él vaya i morir. 
Desde la dichosa España 
Hasta las islas de Ofir ; 
Que adonde el fiero Luzbel 
Sembraba torpe maiz. 
Han de sembrar pan del cielo 
Con ricas aguas de abril. 
Mucho le pesa al soldado 
De verse cojo al salir 
A guerra tan peligrosa. 
Que se han vuelto mas de mil; 
Pero dijole una voz : 
c Ignacio fuerte, partid; 
Que no ha menester los plés 

guien ha de ser querubín, 
ubrid con alas la Iglesia, 
Que el Jacob á quien servia. 
De todas las religiones 
Os quiere hacer Beniamin. 
No se ha de preciar Espafia 
DePelayonidelCid, 
Sino de Loyola solo. 
Porque á ser su sol venis. 
El nombre tenéis de fuego. 
Mas no es mucho presumir, 
Quien á JesuS acompaña, 
De abrasado séralin. 
Haced vuestra compañía , , , , 

Y tomad el nombre acfui ; 
Que os esperan enemigos 
En el Japón y el Brasil. 

Los principios no os espanten , 

Pues con tal nombre salís; 

Que donde Dios da el principio, 

Seguro tenéis el fin. 

A la envidia, aunque están fuerte 

Pisad la dura cervií ; 

Que si es gigante la envidia , 

vos sois piedra de David. » 

Lope de \tQk. — RomMacero Eii¡ 



338. 



k LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN DE NUESTRA SE 

Anuella flor espléndida, 
Verde honor al jardín , 
Suave lisonja al criiro, 
Rubia pompa al abril ; 
Rosa que supo, candida. 
En un punto exprimir 
Puros rragmcnlos, ámbares 
Del azar infeliz; 
Leyes da al pensil diáfano 
En solio de zafir, 
Sobre esmeralda nítida. 
Majestad de rubí, 
.Y a toda Hor en nácares 
Endeuda su nv'&\.VL, 

L^ naL(^ ^\ <^q\qi «^vt • 



ROMANCES. 



De Terla, e] chTel pálido, 

Y corrido el jazmín , 
Aquel, nevada es púrpura, 

Y este es rojo marOI. 

Da lo alegre en las márgenes 
Que admiran al pensil, 

Y en las fuentes lo músico 
Da al alba que reir. 
Sirena es dulce el pájaro. 
Si QO alado ?!oUn , 

Que aqui Oorece citara , 
^ suena flor alli. 
Culto es á la flor mistica.; 
Qne, fénix carmesí, 
Arde en pira aromática 
Plumas ae oro y carmin. 

scuM Vicum Siicoz. — Ltra poética; Lira sacra, — 
i,t«S8;á.* 



339. 

á U lUTITOAD M RUESTBA SEÑORA.' 

Los balcones del oriente 
Solicitaba una Yez 
El sol , mas no, sino el alba, 
EoTídia primera del. 
Race, siendo flor luciente % 
En la esfera del vergel , 
Pira ser florida estrella 
En el empirio Aranjuez. 

£1 cano estéril botón 

Candido rompe al nacer, 

Siendo setiembre su abril; 

Qae baj flor que burla su mes. 

No faeron lienzo los siglos 

De SQ imagen , que el pincel 

De Dios la pintó tan antes , 

Qae la madrugó en su ser. 

Tan luciente la formó. 

Que arrestado en raz cortés , 

Se tío, siendo (no imperial) 

Afoila empírea, Gabriel. 

limioas de firme plata 

Calía la luna á sus pies , 

Que hasta esmaltaríos, no tuvo 

Sa metal firmeza ó ley. 

El sol en su pelo bermoso 

Tenpestad de soles ve ; 

Qae en mar de tan altos rayos 

Foera un sol poco bajel. 
' Diadema de luces ciñe , 

Porque no pudieran ser 

Para un sol menos que estrellas 

Us tojas <le su laurel. 

El iisao.— a/., 



340. 

i lAXTA ISABEL , RUNA DE HÜNCafA. 

¿Quién eres, Judit cristiana? 
Qmeneres, húngara beróica? 
Quién eres , pasmo á la envidia? 
Qoién eres, blasón de Europa? 
Qoién eres , que cuando llegas 
A ser de un principe esposa, 
De no desprecio á toda gala 
Haces gala en tales bodas? 
Quién eres, que á sierva pobre, 
Denca reina, te postras, 
Anoqne en ser de Dios esclava 
Kinsiin yerro se te nota ? 
Quien eres , mujer divina ? 
Quién eres , di, que me asombra 
Ed Terte dejar la alteza 
Por la merced que en Dios logras? 
Quién eres, que á un saco humilde 
La aJtiva UmtÉS pompa, 



Porque teniendo ul saco. 
Ya nada reste á tus glorias? 

guien eres tú, que desprecias 
1 noble estado que gozas 
Para que tu salvación 
En mas buen estado pongas? 
Quién eres, que al ver á Untos 
Que en 'mar de ambición zozobran, 
Para ti un esublo es tabla 
Que te libra de sus ondas? 
Quién eres? lias no lo digas. 
Que decir tu nombre sobra , 
Pues tus heroicas virtudes 
Que eres Isabel pregonan. 

ViciRTí SAMcazi.— £<r« poétíes; Uro tacra. 



m 



341. 

i mJESTlA SEllOlA, EN 8Ü NAaHiEirro. 

Ya la obscura y ne^ra noche. 
Llenado tristeza y miedo. 
Huye por las altas cumbres 

Y por IOS riscos soberbios ; 
Yo, con ser recien nacida, 
Deste mundo la destierro , 
Porque ya en mi reverberan 
Los rayos del sol inmenso; 

Y aunque me miráis tan niña , 
Soy mas antigua que el tiempo. 
Mucho mas que las edades 

Y que los cuatro elementos. 
De! principio fui criada, 

?ue es el sumo Dios eterno , 
el primero lugar tuve 
Después del sagrado Verbo. 
Infinitos siglos antes 

?ue criara el firmamento, 
a él á mi me había criado 
En mitad de aquel silencio. , , / 
Su primogénita dice 
Que soy el Santo y perfecto ; 
De su propia boca oi 
Este divino requiebro. 
Adornóme de virtudes. 
Ricos tesoros del cielo , 

Y en mi se estarán estables 
Deste siglo al venidero. 
Entonces vendré triunfante , 
Pues al que es sol verdadero 
Le di mis pechos y entrañas, 

Y encendió de amor mi pecho. 
Servile con grande amor, 
Dile el corazón sincero 

En la santa habitación 

Del limpio y santo Cordero. 

Cubiertos tuve sus rayos , 

Y aunque los tuve cubiertos , 
Él mostró BU inmensidad. 
Yo mi limpieza y buen celo; 
Premió tan bien mis servicios. 
Que en el santo monte excelso, 
Con él quiere que descanse 
En el alcázar supremo. 

Pisé sus piedras preciosas, 

Y hollé sus dorados suelos, 

Y á mi sola dieron silla. 
Como Reina de aquel reino. 
Recíbeme con aplauso. 
Cantándome himnos y versos. 
Diciendo que por antigua 
Merezco el lugar primero ; 
Por antigua en la creación 

Y en ser de virtud ejemplo. 
Por la primera en vencer 

' Al demonio torpe j feo, 

Y porque fui la primera 

gue me vestí el ornamento 
e la limpia castidad , 
É infinitos me siguieron. ' 

Pot mi bumUdSLd uctos»iU« 



126 



nOMANCEnO Y CANCrONERO SAGRADOS. 



§ae á los mas bumildes venzo , 
por aqaesU hamildad , 
Fui de Dios custodia y templo ; 
Porque tul claustro cerrado. 
Donde Dios tuvo aposento 
Para que el género humano 
Saliese del cautiYerio. 
Haced flesta , mis colVadcs , 
Que el nombre de Antigua quiero; 
Eslimadle y celebradle , 
Que yo os daré el Justo premio. 
Y al templo antiguo y famoso 

gue alcanza tal epicteto, 
nriquecedle fosotros, 
Que vaya siempre en aumento. 
Perseverad basta el fin 
En ser mis devotos rectos; 
Que yo prometo de daros. 
Por uno que me deis, ciento. 

DOM FlUSaSCO DB QOBTBDO T VuXB6AS.^l/rflf7Ítf, mosa IX. 



342. 

k SAH fkMLO , EBIITAflO. 

Recostado en un bordón , 
Que el flaco cuerpo sustenta. 
Teniendo entre el % el pecbo 
Ambas manos sobrepuestas ; 
Torcidos y descompuestos 
El cabello y barba luenga, 
Si bien de color de nieve , 
Insiffnía de su pureza ) 
Cubiertos los lasos miembros 
De una túnica de jerga « 
Los pies en el duro suelo, 
La cabeza descubierta ; 
Arrugado el viejo rostro. 
Cargada la freqte y cejas , 
Las mejillas tan sumidas , 
Que una con otra se pegan ; 
La color anticipada 
De la muerte que se acerca, 
Mientras estos mensajeros 
La posada le aparejan; 
Con los ojos muy hundidos , 
Mas la vista muy atenta 
En un apacible arroyo. 
Un ermitaño contempla ; 

Y viendo la mansedumbre 
Con, que al mar sus aa uas lleva , 
Sin que la furia del viento 

Acá y allá las revuelva ; 
Ayudando con sus ojos, 
A la corriente serena 
Dice , temblando la voz. 
Estas palabras discretas : 
« Dichoso y manso arroyuelo, 

8uc desde tu íiiente amena 
asta que llegas al mar 
No te turbas ni inquietas, 
Llevando en ti retratadas 
Las verdes plantas que riegas, 
¡ Qué mal juzgaran los ojos 
Cuáles son las verdaderas! 
Allá dentro de tus aguas. 
Las avecicas que vuelan. 
Parece que están tan vivas 
Como están en la ribera. 
Solo con su compañía 
Te adornas y te contentas, 
Porque á nadie lalta mas 
Que á aquel que mucho desea; 
Sirviendo de claro espejo 
Al que se mira en tus venas , 
Satisfaces al sediento, 

Y al caluroso recreas. 
De la vida solitaria 

Eres un dechado y muestra. 
¡Veaturoso tí que te imita 



Y le es grata tu llaneza, 

Y como tú mansamente , 
Sin agravio y sin ofensa , 
Pasa la \ida seguro. 
Teniendo el alma quieta ! 
Que como tú en claras aguas 
Cualquiera cosa se muestra , 
Todo lo ve claramente 

La pacífica conciencia. 
En tí se retratau fieles 
Sol y luna y las estrellas, 

Y en el alma del humilde 
Muestra Dios mas sus grandezas. 
Nunca arrojas á la orilla 
Escorias y cosas muertas, 
Como el turbulento mar 

Al tiempo que se inquieta. 
El airado es como el mar 
Cuando en cólera se ciega , 
Que ecba de si mil secretos , 
De que después se avergüenza; 
El humilde y soliurio 
No se enoja ni se altera , 
Porque no se enciende el ftaego 
Cuando falta la materia. 
Tiene el mar en si mil pecei 

8ue unos de otros se sustentan ; 
nos se ofenden á otros , 
Unos hacen á otros guerra. 
Es figura del soberbio. 
En quien contino no cesa 
Dentro do su pensamiento 
Una reñida contienda. 
No os perturba á vos aquesto. 
Ni al humilde que os semeja. 
En que solo un pensamiento 
Hay , que es la vida eterna. 
Yo me tengo por dichoso 
De estar en vuestra presencia'; 
Que por gozarme con vos 
Dejé mundo y parentela. 
Soy Pablo... pero ¿qué digoT 
¿Cómo el nombre se me acuerda, 
Si no ha habido voz humana 
De quien le oigan mis orejas? 
Qujero callar, manso arroyo, 

?ue se me seca la lengua , 
pagar con vuestras aguas 
A la sed la justa deuda, t 
Esto dijo, y abajado, 
Con una concha pequeña 
Sacó agua , y en Debiendo, 
Otra vez mira y contempla. 
FiUT Alvaso db HiMOJosA T Cabvaial.— Li^# iekr 
gros dt tanta ¡nét. 



543. 

ROMANCES DE ALGUNOS PERSONAJES DE 
ANTIGUA. 
I. 

Muy viejo estaba ya Isaac, 

Y en Una cama yacia ; 
Ciego estaba de los ojos. 
Que ninguna cosa via ; 
Llamó al mayor de sus hijos, 
Esaú, el que mas quería, 

Y con una voz temblosa 
Estas palabras decia : 

c Toma tu arco, mi liijo. 
Vete á cazar este dia , 
Pues sabes que de tu caza 
Con gran sabor yo comía ; 
Porque con mayor contento 
Mi ánima te bendiga.» 
Tomando el arco Esaú, 
Por el campo se salla ; 
Lo cual oyó bien Rebeca , 
Que á iacob mucho quería. 
Con %c^ V^V^^Vk VAsnib» 



0"0 en esta sajon dormía: 
Dijo : c loma mis consejos, 
Hijo, y haz lo que diria; 

Y u>i habrás el mayorazgo 
De tu hermano, y mejoría. • 
Madre y hijo concertados, 
l'n cabrito muerto habían , 
Guisanlo sabrosameiilc 
Como el tiejo lo quería, 

1 pusieron el pellejo 
Quo<te cabrito tenia 
Eii las manos de Jacob, 
X el pescuezo le cubría. 
Vjstiusc la Testidura 
Que su hermano ISsaú tenía; 
Llevándole aquel potaje, 
A su padre le decía 
Con Toz muy disimulada. 
Que :i Esaú contrahacía: 
< Come, Padre, de la caza 
Que tu hgotetraia, 
^ bendígame tu alma, 

Y dame tu mejoría.* 

No sin gran sospecha, Isaac, 
Que lu voz desconocía , 
Dijo : • Llégate acá, hijo, 
Porque tentarte quería.» 

Y tentándole las manos 
Que los pellejos cubrían, 
Portiue las manos Esaú 
Vuv bellosas las tenia, 

Dijo: tPor cierto estas manos 
Do Esaii me parecían ; 
Mas parece de Jacob 
Aquesta voz que yo oia.t 
(tuiuda aquesta sospecha. 
El pelaje le pedia , 

Y ilespues que hubo comido, 
S!ay contento le decía : 
lÜ^te á mi, hijo mío, 
Porqnc besarte aueria.t 
Uej:6Io á besar Jacob, 

T el Tiejo con alegría. 
Sintiendo el olor muy bueno 
De laropa que traía. 
Dijo : «Aqueste es el olor 
Del hijo que yo quería. 
Como del campo muy lleno, 
Al que mi Dios bendecía. 
Déte Dios de su roció 
Y b tierra en demasía, 
Gnn abundancia de trigo. 
Aceite y vino á porfía ; 
Todos los tribus te adoren , 
Porque bien lo merecías, 

Y también de tus hermanos 
Señor de todos serias ; 

Los hijos de la tu madre 
ADtctise humillarían, 
\*Mael que te maldijere, 
Maiilicion de Dios seria; 
Qnien le bendijere, hijo, 
Aquel Dios (o bendíría.u 
y^ bien habiendo acabado 
Is^aac esto que decía, 
i^icub. con muy grau contento, 
Del palacio se salia , 
Caando entró Esaú corriendo, 
Qae muy cansado venia, 
Dícieodo i su Yicjo padrcí 
Que (lesto nada sabia : 
«Toma, padre, de mi caza, 
Qoe agora cazado había , 
Porqne luego el alma tuya 
CoD Dtiestro Didli me bendiga. i 
luae fué muy. espautado, 

Y dijo con agonía : 

<Di, ¿qnién eres de mis bgos, 
Que tal cosa me decías? • 
Respondió : c Soy Esaú , 
Tq Lijo que mas querías.» 
Diiole Isaac» espantado: 
'mae, b^ ¿quiéa seria 



nOMANCES. 1Í7 

Uno qne há muy poco ralo 
Que desa suerte venia , 

Y dióme á comer su caza, 
Porque ser tú me decía, 
Al cual di mi bendición 

Y principal mejoría? 
El cual, cierto era Jacob, 
Que osi'nrnecído me había ; 
Mus no puedo hacer al 
De lo que ya hecho había.» 
Esaú, desesperado. 
Con gran Fatiga decía : 
«¡Oh hermano mny engañoso. 
Lleno de gran villanía! 
iNo estabas bien satisfecho 
De haberme comprado un día 
Con un poco de potaje 
Mi primera mejoría. 
Sino otra segunda vez 
La bendición que tenia?» 
Sintiendo Isaac el pesar 
Que su hijo Esaú tenía, 
Le dijo : cMo te congojes; 

§ue también te bcndiría. 
o te bendigo en los frutos 
Que la tierra producía, 

Y en las otras bendiciones 
Las cuales darte podía.» 

Alfonso db Fubstes.— £f^ro de tus Cuarenta Caulas, 



3M. 

n. 

Lavan á Jacob, su yerno , 
Muy gran odio le tenia , 
Por ver cómo sus riciuezas 
Crecían de cada día ; 
Sintiendo aquesto Jacob, 
A sus mujeres decía : 
«No nos mira nuestro padre 
Con el rostro que solía ; 
Dejemos aquesta tierra. 
Vamos á la tierra mía.» 
Muy contentas fueron desto 
Su mujer Raquel y Lía. 
Parten de Mcsopolamia, 
Caminando con porfía , 

Y en la ciudad de Salem 
Jacob acabó su vía , 

§ue es tierra de Canaam , 
un campo comprado había 
Por precio de cien corderos. 
Porque menester lu había; 

Y teniendo aquí su estancia, 
Acaso sucedió un día 

§ue una hija de Jacob, 
también hüa de Lia , 
La cual Dina se llamaba , 
Mas no de aqueste mal digna « 
Salió de casa del padre 
Con deseo que tenia 
De ver todas las mujeres 
Que en aquella tierra había ; 
La cual encontró Siquem , 
Que admirado se había 
De ver su gran hermosura, 

gue muy bie^ le parecía, 
ncendido en sus amores. 
Mil requiebros la decía ; 
Pero la casta doncella 
Cosa no le respondía; 
Lo cual visto por Siquem, 
Hizo una gran villanía , 
Que forzó aquesta doncella 
Con él ardor que tenia. 
Venida Dina á su casa, 
A su padre lo decía. 
El cual lo diio & «as Vií^m, 
Con gran pesar que stuvv^ 



i38 



ROMANCERO Y CANCIOiNERO 



Luego el padre de Siqucm, 
El cual Emor se decía , 
Principe de aquella tierra, 
La doncella les pedia 
Para mu jer de su hijo , 
Porqiu^ mu í lio lü ipHTÍa; 

«¿4l*jnio d'jré yo á !<iqtu'ni 
Por m lijarla Jiija mia» 
^o sieiiiJo circuiiciclí4{lo« 
0«e cii ini ií^y se prohibía Ti 
§ií|nenn, con el griiiiil^ itmoft 
CíiLUuíidúse cfiíe dia, 

Y su padre y lodo el puoMo, 
Gou ruegos qu€ te^ liacia. 
Después de aquesta p^isüdo» 
Venido el le re ero dia , 
COAUdo los clreu acidados 
^ W)ür {icna sctitian 

9et béniíütio.^ dt^^ta moza, 
Coa enojo qiui tenían. 
Entraron en la ciudad. 
Donde nadie parecía; 
Con el dolor de las llagas 
Cada cual se retrab; 
D u u d c Li 1 11 1 a roa ] u <i I lu m bres 
Oue vn tslik ciudud 1i;ibb, 

Y los Ij titees y ganados^ 

Y todo cuanto tenían; 

Y las mujeres y niños 
En captif erio ponían. 

Altomso di FOBRTBS.->£/lro ie lot Cuarenta Cantos, 



343; 

llL 

i 

AJo8ef,ninopí*ífüí^!ío, 
Los otros 511 s dM:K nerntancR, 
Pur ?er tlt* l'M'f^h^ 8u |iiidri*p 
Scibr*' todos miiv ara.! do, 
porqiio en su eiJüd püslrimcra 
Bubo osle hijo engendrado 
£n la liermosa Itaifuel « 
Por quk<u sirvííi tañías ño«, 
Jfuv gran envidb k* tk^nen 
Odio ^r:vndc> ti^ han tomado. 
Estando un día comiendo, 
Josef dijo á sus hermanos : 
• Bscucbad , hermanos mios, 
Un sueno que hube soñado, 
£n qii4^ vi Xúám nosotros 
Bicer liací*s en eí í^anifio, 

Y ti mrinojo qite yo ti ico 
En alto se ha leontadoi 

\ estaban vuestros mísnojos 
Al rtdi'dor bumillado^.t 
Al cnol los bcrmanns suyos 
BespondJerou enojiitíos i 
4!>oóabas loque qiif*mr<, 
Mucliiicho desver^oiifftdó, 
Si piensas ser por v entura 
Rey dr indos adoriido. r 
Yaqneslo causó que fuese 
EL üdlo multiplicado. 
Luego dcnde á poros días 
En que ^qQ(>Fito hubo pasado, 
Otro sueño Mr contó, 
DÉciendo : « Oíd, que he sonado 
Que I sol f tsmbiori h luna 
Ante mi se han humillado, 

Y con otras once efiírrlbR 
Oue mrt e»t;kbíin adoniDdu.i 
Di jóle Jiicoh, %\i padre, 
Conrosiro dísimufado, 
Porque ü sus liermaoofi vido 
Que oslaban muv iiidipns^idos: 
*(íü«p qul&rc dcí'ír. Jo-íer. 

£»i€ saeño que has contado? 



SAGRADOS. 

iHaht^mostc* de adorar 
10 y tu mridre f tus hermanos? 
Después de pasada esío, 
Fm^se iosef pura e CEtnipo, 
Do su« hermanos estaba ti 
Apaei^^iitiindo el gandido ; 
lUUiVIo^ en ÜotUaím , 
Dondtí llcji^ü muy c^insado; 
Los curnlcM, desqui? Ir vieron, 
Ames que fuese ilejíado 
Ayuntíironí^e ocho dellos, 
Dícicjido muy eoniados : 
tVítTíeni* el ensofíador» 
QuesMir^iio H'yse lia so5ado; 
Bien ^ei í qwv le riiíiluniüs, 

Y SI r;i \y\*-\\ :Hh>rado 

Y Mi nt ;i-]ííelí.i Císlerna 
Podrá >í [ MI fijenio echado, 

Y esta será la jioiturü ' 

De los sueños que ha contado.» 
Esto oido por Rubén , 
Les dijíi nm^lko hn burlo 
f No eii'.tjcii^ las manos vueslr 
Con sangre lie vuestro heruiauo 
Sino ee lía dio en la dsteru*. 
Pues qiit" su {|iiercis malítrió.* 
Fstíí drt JLi biih^ n 
CüiL ioLutito <]^^ salvarlo 

Y do volveí Nk A su padre ; 
Ouemuflin iji él era amado. 
TomíirMnlih':í3 ;i Ji^M^f, 
L^sít^^i te ih dHMboiiadO|. 

Y echáronlo nj \a <:i.siierna, 
llacieiido dé ijrau esearoio. 
Volviéndose á sus eíitaucJ4«, 
Una recua li:in encontrado, 

gue venia de Gaiaat, 
onsuscíníii'flu^ I- M_,Ndos, 
Con iü|^iji-9i[.iv Vi I , 
Hacia fc!^ipto culminados. 
Dileron unos á otros : 
■ Vendamos i% ímpüto bormano, 
Que püi\ sp soñaba rey^ 
Bien será quí* seu e^eláio 

Ítie muy inetm^ fc^u^réuiot 
mcalardcm tArlo. 
Aqueste nuevo consejo 
Fué por fidos aprobado, 
fiíícanlo de la rÍ!i Lerna 
Losmerr'i ■ T - V.v^. hmüífo, 
Dieiéndoles si querían 
Comprarles aquel esclavo. 
J401 mereadttti!^, contentos 
Be vrr tan indo muchacho. 
Les dieron veinte liim-ros» 
Porque en iilo fii^-^ igualado. 
Tomando su vesLiduríí, 
Toda han e iSH^nfir*?!!! do; 
Llóvaiila á su viejo padre 
Fingiendo que >b:iM llnjaudo, 
DicicMulo (pie bestia ñera 
Les despedazó á su hermano. 

Alfosso di Fceütes.— £i¿r0 ieloiCm 



3Í6. 

IV. 

Durmiendo está Faraón , 
En su palacio acostado : 

Con jíiuri cnijíetito dorraia, 
Con rí^p^iso «oíe^ado 
Y urujs tL^iinToso!» ucilos 
Crnu^ n<ti;::ile. hJii dado 
Porque soñé que veía 
Cerca de un hermoso prado. 
En U ribera de un <►» 
De \;tíkn frescura cen^iído; 
Vio síd dt)l siete vacas 
Con uti paso apre^^urado» 
t%n \Gt\k<&%aA ^ Uu li^t m^sai ^ 



ROMANCES. 



Que quedó mo^* admirado ; 

Y luf gu oirás siete vacas 

Tps estas se habían mostrado, 

Paciendo orilla del río 

En an lugar abastado , 

Hoy Harás , con tal postura , 

El cuerpo may descarnado ; 

Y aquestas vacas hambrientas 
Tras de las gordas han dado, 

Y comiéninselas todas ; 
Con lo cual fué recordado. 

Y pensando en este sueño. 
Estuvo un poco turbado; 
Pero tornando á dormirse , 
Otro tal sueño ha soñado : 
Que veía siete espigas 

De ana macolla en un campo. 
Muy hermosas y muy llenas. 
Todas preñadas de grano; 
Tqae de la misma mata 
Otñs siete habían brotado 
May delgadas, casi secas, 
El cuerpo como quemado. 
Las cuales á las primeras 
Todas las han derribado, 
T toda su hermosura 
Esus se la han quitado. 
Despierto ya Faraón, 
\ estos sueños contemplando. 
Mandó llamar los scientes 
De su corte y mas letrados 
T exponedores de sueños, 

A quien su sueño ha contado ; 

Pero la «posición de él 

Por ninguno le fué dado. 

TWodo el copero mayor 

Aso señor fatigado. 

Dijo, puesto de rodillas : 

c Señor, oye á tu criado ; 

Yo 50T digno de gra'n culpa 

De haberme tanto olvidado 

De an mancebo judío. 

Oses de Pntilar esclavo. 

Porque yo le prometí 

Qoe por mi seria librado ; 

Porque estaba muy mal preso, 

iDJQstamente acusado ; 

Porque estando tú , Señor, 
, Co tiempo de mi enojado, 

Y también del panetero. 
Fuimos en prisión echados, 
Adoode estaba Josef , 

Este mozo que he contado ; 
T soñamos unos sueños 
Que él nos hubo declarado. 
Dijoqoe yo volvería 
A servirte ¿ tu palacio , 

Y al panetero le dijo 
Qoe moriría ahorcado ; 

Y aquesto fué todo asi 
Como fué pronosticado ; 

Y sabe. Señor, si es vivo. 
Porque estaba maltratado ; 
Porque es un sabio mancebo, 

Y en esto muy avisado.» 
Coo grao priesa Faraón 
Ha por Josef enviado; 

El cual, venido ante él , 

Le dijo : «Vén acá , hermano, 

Yo he soñado gnves sueños , 

Que grare pena me han dado , 

Porque mis sabios no saben 

Darles su significado. 

Yo seque eres muy gran hombre, 

Y ea aquesto has acertado.* 
Contóle entrambos tos sueños 
Que la noche había soñado; 

Al cual respondió Josef : 
(Señor, bien considerado. 
Las Tacas y las espigas 
Todo una cosa han mostrado^ 
yetqae wentin nete éüos 
ItCS, 



Por todo extremo abastados 
En esta tierra de Egipto, 

Y otros siete muy menguados ; 
De modo que todo el reino 

Se verá muy apretado.» 
Oyendo aquesto los sabios, 
Quedaron muv espantados ; 
Pero el remedio de aquesto 
Por Faraón pregunUdo, 
' Le dio Josef un consejo 
Por donde fuese librado. 
Oyéndole Faraón, 
Lo puso todo en su mano. 
Haciéndole, después del. 
Su mayor adelantado; 

Y mandó quel Salvador 
Fuese por todos llamado. 

Don AuoMO DB VnKttu.'-Ukro áe la Ctuntnta Ctniú?. 



347. 

V. 

Perseguido anda David 
De Saúl , y maltratado : 
Fuese con los filisteos , 

Y al rey de Get se ha llegado. 
El cual se llamaba Achís, 
Muy poderoso y dudado, 

Y David con gran congoja 
Su fatiga le ha contado. 
El rey Acbis prometió 

Su ayuda de muy buen grado, 

Y un gran número de gente 
En una hueste ha llegado. 
Vanse á buscar A Saúl 
Con camino apresurado; 
Lo cual por Saúl sabido. 
Mucho le hubo turbado, 

Y de un nuevo y triste miedo 
Su corazón fué ocupado ; 
Muy fuera de lo que siempre 
Había Saúl mostrado ; 
Porque era un hombre animoso 

Y por extremo esforzado ; 

El cual fué el primer prodigio 
De su fin tan desastrado. 
Pidiendo está á Dios consejo. 
Como lo había acostumbrado; 
Muchas victimas le ofrece 
En holocausto sagrado ; 
Pero Dios ninguna cosa 
Por ello le hubo mostrado 
Por palabras ni por sueños. 
Ni tampoco fué avisado 
Por ningún otro profeta , 
De lo cual quedó espantado ; 
Pero con muy ^ran presteza 
Un ejército ha juntado. 
Iba á buscar con gran ira 
El ejército contrarío , 

Y en campos de Gelboe 

Las huestes se han encontrado, 

Y cuando entrambos suspensos. 
Sus reales asentados , 
Dijeron al rey Saúl 

Que en un pequeño poblado. 
Muy cerca de donde estaba. 
Una mujer han hallado. 
La cual era pitonisa , 

Y estaban certificados 
Que con sus mágicas arles 
Había pronosticado 

Muy grandes cosas ocultas , 
Antes que hubiesen llegado. 
Luego se partió Saúl , 
Para verla, disfrazado , 
Con solos dos hombres suyos. 
Por ir mas disimuYaLdo \ 
LlegóiUpUoQYsai, 



iSO 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



CoD ffran amor le ha rogado 
Le diga el fin de la perra, 

Y que le seria pagado; 

Y asimcsmo le rogó 

Un caso bien excusado : 
« Que el profeta Samuel 
Fuese allí resucitado, 
Que babía poco que era muerto, 
Para ser aconsejado.» 
La maga le respondió 
Con aspecto may airado : 
ff Dime , ¿vienes por ventura 
A tentarme? Di, soldado, 
i No sabes que el rey Saúl 
Há poco que bobo mandado 
Que magos y bechiceros 
Fuesen todos desterrados ? » 
Saúl, con.mil juramentos 
Habiéndola aSesurado, 
La maga, ya satisfecha , 
Sus cercos ha comenzado , 

Y al profeta Samuel 
Hubo alli resucitado. 

Unos tienen que fué él propio , 
Otros que espirtu daüaao ; 

Y sabido que Saúl 

Era el que le hábia hablado. 
La maga con srande miedo 
Dijo que la baoia engañado. 
Di 10 el Rey que no temiese» 

Y le contase de grado 
Todo lo que había visto ; 

Y la maga le ha contado : 

« Señor, yo veo unos dioses , 
De hermosura dotados , 
Que de la tierra han subido. » 

Y Saúl le ha preguntado 
Qué forma tenia el mayor 
De aquellos, si habla mirado. 
Ella dijo : « Es ya muy viejo , 
Cubierto de un rico manto.» 
Conociendo ¿ Samuel 
Saúl, en tierra so ha echado ; 
Hincado en ella de hinojos, 

A Samuel ha adorado; 

Pero Samuel le dijo : 

c ¿Por qué me has inquietado 

Para que rosucitaso ? 

Lo Clin! estaba exousado.» 

El 1-7 Saúl respondió, 

Con gran besar muy turbado : 

« Mi graudc necesidad 

Dio causa de haber errado ; 

Los fílisti'os pelean 

Contra mi , y Dios me ha dejado, 

Y no quiere responderme , 

Y por esto.ie he llamado , 
Para que tú me aconsejes 
Cómo sea remediado.» 
Respondióle Samuel : 

«rj^Para qué me has fatigado? * 
Dios se apartará do ti , 

Y será con tu contrario, 

Y te quitará tu reino. 
Davícl será coronado. 
Porque no le obedecisto 
Ni hiciste su mandado ; 
£1 cual contra Abimalech 
No quisiste ejecutallo ; ' 

Y mañana tú y tus hijos 
Seréis conmigo llevados.» 

Altomso di FiJiRTSS.-rJU^r0 d4 lúi Cuarcñia Ccníos. 



348. 

VI. 

Joabyelllndo Absalon 
Ea Efraim se han hallado 
Con dos poderosaa huestes; 

^o»j¡)aumse¡md9ídOj 



Donde estuvo la Vitoria 
Muy dudosa vacilando; 

Y fueron en ella muertos 
Veinte mil hombres armados, 

Y aqui fué muerto Absalon, 
Su ejército destrozado. 
Joab, con grande alegría 
De hallarse én tal estado. 
Contento con la victoria 
Que aquel día habia ganado, 
Fué á presentar á David 
Esta nueva apresurado. 
Creyendo hallarlo alegre 
Por hallarse ya librado 

De su inobediente b^o, 

?uo le quitaba su estado, 
que otras mil afrentas 
La habia hoebo y perpetrado ; 
Al cual halló Joab triste. 
Llorando; muy lastimado, 
Rasgada su vestidura, 
Sobre si polvo sembrando, 
ff i Oh hijo mío Absalon 1 
Decía muv acuitado; 
¡Oh Absa)on , hijo mió. 
De gran belleza dotado 1 
Oh rostro maravilloso, . 
El cual por Dios fué formado. 
Para que su gran poder 
Por todos fuese alabado ! 
¡Cómo ya la triste muerte 
Te le habrá desllgurado, 

Y sus hermosas colores 
Todas las habrá robado! 
¡Oh dolor muy lastimero 
Para el padre desdichado. 
Ver tan bellísimo hijo 

Tan presto tierra tornado!» . 
No cesaba de llorar 
Ni quería ser consolado; 
* Tanto, que sus caballeros. 
Que venían regocijados 
Con la reciente Vitoria , 
Eran muy tristes tomados , 

Y casi como vencidos. 
Quedaban muy desmayados. 
Lo cual visto por Joab, 
Mostróse muy enojado; 
Con un ás|iero semblante 
Dijo á David, indignado : 
«Confundido has hoy. Señor, 
Cuanto habernos trabajado 
Para asegurar tu vida. 
Mujeres, hijos y estado. 
Los qiie te a'>oi-¡ecen mas. 
Los (liyos h.is dosaiuado; 
Ciertu'c'i i-aán poco nos tienes 
A lod" ; ^s hoy mostrado, 

Y qu»' liolgaras trocar 
A :: >so(ros y tu estado, 

Y tu propio vencimiento, 

Y quedar desheredado 
Por la vida de Absalon , 

Que tanto mal te ha causado.» 
Alfonso ds Fcentes.— Li^ro de los Cucí 



319. 

Vil. 

El rey Joran , de Israel , 
Estaba muy indignado 
Del rey de los moabitas , 
Oue las parias le ha negado; 

Y para hacerle la guerra 
Un ejército ha ayuntado, 

Y por ir con mas poder 
Unas cartas ha enviado 
A Josafat , rey de Judá , 



ROMANCES. 



Por otra parte ha llamado ; 

Y junios estos Ires reyes, 

CoD gran priesa han caminado, 

Y i U ciudad de Moab 
Todos tves la han sitiado, 
Aonque estaba may confuso 
El real, j fatigado. 

Por causa que en el camino 
Ningún agua habían hallado, 
M tampoco allí la había 
Do estaba el real sentado. 
Aqueste grande peligro 
Por Joran considerado. 
Con una confasa risa 
A los reyes ha hablado : 
tMira dó nos ha traído 
Dios para ser castigados, 
\ aqueste pagano rey 
Qaede k su placer ven^ado.i 
Esundo en esu congoja, 
Faé el rey Joran informado 
Que el gran profeta Eliseo 
Estaba cerca del campo. 
Foeron allá los tres reyes 
Pira ser aconsejados , 

Y en b presente fatiga 
Cómo serian remediados. 
Llegados ante Eliseo, 

Le dijo muy enojado 

Al rey Joran que se ítaese , 

Qae óo (fuiere consejarlo ; 

Y il enojo que mostro , 

Y al profeta había tomado. 
En porque el rey Joran 
Babia idolatrado. 

Vas siendo por Josafat 
El profeta ya aplacado, 
laodóles que le sacasen 
So salterio de un palacio» 

Y comenzando ¿ tañer, 
Foé de Dios espiritado , 

Y con Toz muy temerosa 
Lesdyo : • No estéis turbados, 
Porque mañana veréis 

Todas las cavas del campo, 
Sio Bobes , viento ni pluvia , 
LicRasde agua rebosando. 
Do beberi vuestra gente 

Y lodos vuestros caballos , 

Y os dará al rey Moab 

El Señor eo vuestras manos.» 

Aijoiso H Fvsnu.^LUro de ios CMérenía Cantos. 



380. 
vni. 

EDladndaddeBetulía 
Estaba Ozlás cercado 
Del capitán Holofémes « 
De hambre muy fatigado; 
Con gran sed que padecía , 
El pueblo esti desmayado; 
Qae la fuente do bebian 
Holofémes ha cegado. 
Temieodo su perdición, 
Ante el Rey se han humillado, 
Dioeodo que se rindiesen , 
Y ofreciese de au grado 
Alanerced de Boloféroes, 
T hiciese so mandado, 
Forqie todos no muriesen , 
Sieodo por foena tomados. 
Oñas, con gran tristeza , 
Vaj agrámente llorando, 
lopltto.decineodSas 
Alraeblo ha demandaido» 
ViiDiosnofOGorrla 

ArneUtím de eptregane. 



i31 

Como lo hablan suplicado. 
De aqueste triste concierto) 
Ya por la ciudad sonado, 
Tuvo noticia Judit , 
Viuda de grande estado. 
Mujer fué de Manases, 
De tres años há finado; 
Moza y de hermoso rostro. 
Aunque honesto y encerrado; 
Muy temerosa de Dios , 
Sirviéndolo con cuidado. 
Desque supo este concierto. 
Con el ánimo indignado, 
Al sacerdote Chabrí 

Y Carmí hubo llamado. 
Venidos delante de ella , 
Con f^ran enojo ha hablado: 
c¿Qué disparate ó concierto 
Es este que habéis tomado 
Vos y el pueblo, con Ozias, 
Siendo tan mal consejados? 
Deci, ¿qué esperáis vosotros 
De Dios, pues queréis tentarlo? 
Cierto, con vuestro concierto 
No será Dios aplacado, 
Porque en ello es deservido 

Y ofendido en sumo grado , 
Pues que á su misericordia 
Ponéis tiempo limitado 
Del modo que os pareció. 
Término habiendo asignado; 
Por lo cual habéis caído 

En gran error y pecado.» 

Los sacerdotes, confusos. 

Esta respuesta le han dado : 

c Snplicámoste, Señora , 

Que, pues que Dios te ba alumbrado, 

Que le ruegues por nosotros 

Y por el pueblo cuitado.» 
Siendo a(iuestos despedidos, 
Judit se ba aderezado 

De las mas hi^rmosas ropas, 

Y puesto el mejor tocado; 
Con sola una sierva suya 
Se fué luego para el campo. 
Las guardas, como la vieron , 
A Holofémes la han llevado^ 

Y vista su hermosura , 
Fué de ella mucho pagado. 
Puesta Judit de rodillas, 

A Holofémes ha hablado. 
Respondiendo á muchas cosas 
Con un reposo acertado. 
Holofémes con aquesto 
Gran afición la ha tomado ; 
Rcquiriéndola de amores; 
Por ella le fué aceptado, 

Y por esto aquella noche 
Una gran cena ha ordenado. 
Creyendo alcanzar en ella 
Lo que había deseado. 
Hizo á Judit que cenase 
Junto sentada 4 su lado; 
Mas él , con el regocijo, 
Bebió muv demasiado: 
Vencido de vino y sueno. 
Luego en su cama fué echado , 

Y de un sueño muy profundo 
Estaba todo ocupado. 
Viendo Judit cuál estaba. 

La cabeza le ha cortado. 
Con un puñal , á Holofémes, 
Que al acaso halló colgado; 

Y dándola á su criada, 

A la ciudad se ha tomado, 

Y por este noble hecho 
Fué su pueblo descercado. 

Altouso ib Fobxtis.— ¿i^r» 4e fot Cksrent» Cantos, 



■ m 


SOUANCEIRO Y CANCIONERO SAGRADOS. ^^| 


^B 




Que el postrero proponía, ^H 


^ 


, 3S!. 


Ü U e d í j f 1 U e n I;i v v i ti ud , ^^^M 


^^^^^^^H 


, l^or la mas íueih' leuía» ^^^^M 


^^^^^H 


IX 


D i 1 r:i/ e u es la n a 1 u $ , ^^^H 


^^^^^^^B 


r '^* 


Que ^ran espanto ponía, ^^^^B 


^^^^V 


El poderosa rey Darío 


V qnedó por vencedor ^H 


^^^^H 


t?isi t;r¡iu tíosta Irma, 


por los «labioi» qne alLt había. ^| 


^^^^H' 


Boiide lu fírtiicipal getite 
Do todo el rehiü verija ; 


£1 rey Darío» muy conleuto, ^M 


^^^^^H 


Le di|o con alegría ^H 


^^^^B 


Y hnciénflole la Jksta, 


Qne le pidiese mercedes» ^H 


^^^^H 


Acaso sucí'dU'i un díit 


Porgue él se las prometía » ^H 


^^^^H 


Que eii su pul^cfo reiil « 

En latilo (|ue el ñay durinb. 


Aun une le pidiese UQ rciao ^U 
Y iodo cuanto tenia. ^H 


^^^^H 


^^^^H 


Tres düu celes mtiy precbíjus. 


D^o el doncel con vergüenza ; ^H 


^^^^^B 


Que GTi su cámara' Leuia, 


f La merced que te pedia^ ^H 


^^^^H 


Que sieoijitc ul Rey úguiírdabau 


Es que te acuerdes, Seüort ^H 


^^^^^m 


Cuando íisi se retraía» 


Como pmnietido babra$, ^H 


^^^^H 


Movieroíi uuu cuesüon 


Que ¿ toda Jerusalem ^| 


^^^^H 


Hieutras que Üái'io dortüia. 


i Muy bien reedificarías^ ^M 


^^^^m 


Oue cuál eru lu nj^s fuertt^ 


Guando a reinar comenz&sie ^H 


^^^^B 


Cosa que en el mundo liabb* 


Lo dijo tu seDoria , ^M 


^^^^ft 


Dijeron unos á oíros, 


Y al templo de Sn lomen ^B 


^^^^H 


Para ver quitn ums sabia , 


Los va s >» I e vn 1 v e rías , ^H 


^^^^H 


Oue pusiesen por escrilo 


Que eran de los santuarios ^H 
Cou que el templo se servía \ l^B 


^^^^H 


Cada eual io que dirJa, 


^^^^H 


Poruue se pudiese ver 
Quien mejor aeeríaria ^ 


Y te acuerdes que dijiste ^H 


^^^^^f 


Qne también repararías ^^^H 
El templo de S^nomun . ^^^^B 


^^^^1 


\ \c diesen á Darlo» 


^^^^B 


Que mucho se bolgaría « 


Q u e m uy p e ni i do ya c la ; ^^^^B 
Po rq ue d escj u e 1 us cal dcOS ^H 


^^^^B 


V al que mejor acertase 


^^^^^1 


Mercedes grandes baria ; 


To m n ron i a sen o rta ^M 


^^^^1 


Porque <le rrcos vestidos 


De aquel reino de Jndea , ^H 


^^^^1 


Luego el Bey Ioü vesiirla, 


Los ídumeos « que iban ^^| 


^^^^H 


Que seria seda jnor*id:i , 


Con los caldeos , quemaron ^^^H 


^^^^H 


Que púrpura se decía , 
Y que behei'ía con oro. 


El templo eou gran porfía^» l^^^l 


^^^^H 


Luego el iley, sin ma& lard^Ptl^^^l 


^^^^V 


Y üirasjoyíís le dsuia. 


Unas cartas escribía ^H 


^^^^H 


Y lo llamarja pin ¡ente 


A tos pueblos de sus rclnús, ^H 


^^^^H 


Pürsu Ufan íiítbídnria, 


Y en ellas se contení» , ^^^^^H 


^^^^H 


Y siguiejtdo fu cnesiion , 


Fuesen con Zorubabel , ^^^H 


^^^^B 


Cad:i cual dellos decia , 


Porque ii asi lu quería , ^^^H 


^^^^B 


Sebre la eosa ina» fuerte 


Yque bLCLCseii lüsolnas ^^H 


^^^^■' 


El parecer que lenia : 


Q ueste d o tteel m u n il aria ; ^M 
Y asi, fué reeditÍc:ido ^^M 


^^^^B 


Et uno dijo que el \hiQ 


^^^^B- 


Mas fuerte k* parecía ; 


El templo por e^ta vía. ^^^H 


^^1 


Dijo eJ otro que el \Uy era 
Muy mas fuerte en deiíiasía ; 


Atraü»» »E FuíetTBs.— tifrr* 4t toé ^^^M 


^^^^^^H 


El tercer doncel de aquelíos, 
Zorobabel se decía , 


_^^| 


^^^H 


^^^H 


^^^^1 


Dijo que eran las nTujeres 


S52. ^^H 


^^^^1 


Mas fuertes» se gnu se vía; 




^^^^H 


Y por mas fuerte fjue á leilu 


^^M 


^^^^^^H 


Él a la verdaíl leoía. 




^^^^V 


Esc r i ta n qu es Ui e ues 1 ton , 


Saüoso está el rev A suero, ^^^B 
Con ^^ran enojn; tudignido ^H 


^^^^^B 


Y tainbleu lo que docbu, 


^^^^H 


Eu levautaniltíífo Darío, 


Está de la reina Va^tí, ^B 


^^^^1 


Eleasü se le líecín; 


Por no cumplir su mandado. ^H 


^^^^H 


Y le dieron el esn ¡lo 


Ante todos los m eje res ^^^B 


^^^^B 


En que csio se cnifienia. 
Le id ti por el rey Darío, 
Moslm en si mande alegría i 
Por ver el o oble ej i' re i ero 


Caballeros de su estado ^^^H 


^^^^^B 


Dlvorcb hí^o eou ella i ^^^M 


^^^^H 


Por e^to la ba repudiado; ^^^H 


^^^^^H 


V p ara to m a r m ujíf r , ^^^H 


^^^^H 


Que sus dcneele» tenían; 
Y lo que se nrümetíeron 
Dijo que él fo cumpliría. 


hUmUi a ciertos sus criados ^^^H 


^^^^H 


Qne inquiriesen j>or sus reinos ^B 
Y fuesen bien informados ^1 


^^^^^ 


^^^^H 


Y demás » oinis mercedes 


De las mas lindas donceflas» ^B 


^^^^H 


Sobre aquello les liaría. 


No mirando EU!4 esladüS, ^B 


^^^^1 


Mandó juníar los mas sabios 


Y todas se las tmji sen ; ^B 


^^^^^H 


De su coosejo otro dio ; 
Presente toda su corte , 


Q u e e staba det e r m í na do ^H 


^^^^H 


Con la mas hermo^ deltas ^B 


^^^^B 


Donde inucba gerjte baldía , 


Ser de presente casado , ^M 


^^^^^H 


Maudó á todos tres donceles 


Y esn t ras por s us a mi ga s , ^B 


^^^^H 


Relatasen su poríia, 


Quedasen en su pabicío, ^H 


^^^^H 


Y dijesen su opiíiioa 
Cada uno qne lenía ^ 


Tfaid:isya las donceUas, ^B 


^^^^H 


La que inejor se ha moiü*ado ^B 


^^^^H 


Y sobre que se fundaba 


Fué Ester, una bella moxti ^B 


^^^^H 


Cada cual lo que decía* 


De rostro m u y a g rae ía do , ^B 


^^^^^ 


Los dóit celes pro|*usíeron f 


Sobrina de Mardoqueo, ^B 


^^^^m 


Diciendo le que sabían , 
Para fundar la opiuíou 


Que en aquel pueblo ha balitado; H 


^^^^B 


Con esta, por mas hermosa , H 


^^^^H 


Ouecjiía uno tenia ; 


Asnero se bubo casado^ ^1 


■ 


Pero aquei Zovohsib&i , ' 


Y sttccdiú eu este Ueiupo ^^M 



ROMANCES. 



Qae Aman, nn grande privado 
üe Asuero, muy sin ratón 
SloT grande enojo ba tomado 
Oesle dicho Mardoqueo, 
Por no haberle respetado 
Como los otros del pneblo 
Lo habían acostumbrado ; 

Y por esto al rey Asuero 

Vü mal consejo* le han dado, 
(jae matase a los judios 
^ae había en todo su estado, 
l^ra ser de Mardoqueo 
Por esta vía vengado. 
U coal lo dijo á la Reina , 

Y tster al Rey ha rogado 
(x>ma con ella otro día, 
Con Aman su muy privado ; 
Lo cual « con gran voluntad , 
Asnero le hubo otorgado, 

Y después que cenó Asuero, 
Mando leer á un criado 
Algunos de los anales 

Del tiempo que habia reinado. 

En lo cual permitió Dios 

Qiue el primero que han hallado, 

Y qne leyeron alli, 

Foe on servicio señalado 
One le hizo Mardoqueo 
UDtra ciertos sus criados, 
Poraae de matar al Rey 
Eslaoan determinados, 

Y cómo por este aviso 
ElRey se habia librado, 

Y cómo aqueste servicio 

No le había el Wey pagado; 

Lo coal visto por Asuero, 

Uánándose muy culpado, 

LbmaDdo á Aman ante si , 

í\ cual vino apresurado 

A Palado, donde vido 

A b puerta estar sentado 

Aso mortal enemigo 

Mardoqueo, descuidado, 

Qcoal nunca le habló 

M hizo del ningún caso. 

Aoao, callando su enojo, 

Porqoe habla concertado, 

Thecfao una horca alta. 
Adonde Tuese ahorcado; 
Llegado á do estaba el Rey, 
Asoero le ba preguntado : 
Díme, Aman, sabio varón , 
Poes eres tan avisado, 
AI qoé quiere honrar el Rey 
En extremo y sumo grado, 
¿Porqué vía mejor puede 
Ser por el Rey muy nonrado ? 
Crejendo Aman que por él 
El Rej lo habia hublado , 
D^o : fConviene, Señor, 
Cabalgar en tu caballo, 
T con tn corona puesta. 
De to gente acompañado, 

Y por toda la duuad 

De este modo se ba mostrado, 
LleTándolo por la rienda 
D mejor de tu palacio, 

Y Taya diciendo á voces: 
-Asi ba de ser honrado, 

A quien el Rey quiere honrar, 
Para ser muy acatado.— » 
El Rej, desto muy contento. 
Dijo : tAqueso que has hablado 
Qoiero que luego se haga 
Enmibombre muy honrado, 
Qoe se llama MardToqueo, 
Qoe i la puerta está sentado, 

Y tule lleves de rienda, 
Esas cosas pregonando ; 

Lo coal con sobrada angustia 
Aman boho ejecutado. 
SíBiíih etñey i comer. 



435 



La Reina le ha suplicado 
Mandase llamar á Aman ; 
El cual desque fué llegado. 
La Reina descubrió al Rey 
Lo que Aman habia ordenado. 
De matar á los judíos 
Para poder ser vengado 
De su tío Mardoqueo, 
Que en nada le había errado; 
Lo cual por el Rey oído. 
Por extremo se liu indignado 
De ver tan grande traición , 

Y entróse muy enojado 
Kn un pequeño vergel ; 

Y Aman , que estaba turbado, 
Llegóse hacía la Reina, 
Para ser della amparado ; 

Lo cual visto por el Rey, 
Mandó que fuese tomado, 

Y llevándolo así preso. 
La alta horca han mirado, 
Hecha para Mardoqueo, 

Y en aguesta fué ahorcado ; 

Y así,iueron los judíos 
Por esta vía librados. 

Alfomso de Yozuiks.— Libro de los Cuarenta Cantos. 



333. 
SOBRE EL SALMO Supef fluminOy etc. 

Allá en la gran Babilonia, 
Qué confusión se decía , 
Cuando el pueblo de Israel 
Cautivo en ella yacía. 
Porque el rey de los asiríos , 
Con su osada tiranía , 
Lo mas fuerte y mas hermoso 

Y gente de mas valia 
De Judea habia llegado, 

Y en cautividad tenia ; 
Al templo de Salomón , 
Al cual fíno oro cubría, 
Echado todo por tierra. 
Que gran lástima hacia ; 

El pueblo santo alli puesto, 
(iOn gran dolor que sentía , 
Sobre sus corrientes ríos 

Y en los sauces que allí habia, ' 
Sus órganos suspendieron, 
Que música ya no había , - 
Doliéndose del gran daño 

Que su ciudad rescebia y 
Sintiendo, como es razón. 
El gran mal que se seguía ; 
Pero mucho mas les duele 
Porque el gran Dios se ofendía; 

Y aosi, dejaron cantares 

Y toda su alegría, 
Llorando de los sus ojos , 
Porque mucho les dolía 
Ser privados de sns patrias. 
Que ser su gloria soüa; 

Y viéndose enliv Cüouigos , 
A quien cada uno servía ; 

Y aunque el pueblo babilonio 
Que caiilascu les decían. 
Como allá en Hierusalem 

Y en Slon también hacían, 
ff ¿Cómo podremos cantar, 
A lo dicho respondían , 

El cántico del Señor 

En tierra que á Dios perdía , 

En tierra ajena, do el mal 

Y el pecado florecía , 

Y continuo Dios se ofende. 
Creciendo el mal cada día? > 

Y volviendo en su memoria 
Hierusalen destruida. 
Gimiendo y Uorando Oívcexi*. 



i31 



I j Oh ciudad de Dios queríifó, 

MI'dieMrí) olvidiidn sen 
Si Le olvidiiro en mi vida, 

Y si ineinoriíi perdió re 
De li, seíi áv mt pcrdidn, 

Y mi len^ioa , si caíbro 
Tu glopJR, sea ennmdL^dda , 
1 á mi jiídudarse p**|íue, 
y se quede enlorpt^iida* 
Siempre tú, Hitriisalen, 
Serás de mi engr:inU incida, 

Y stíríis lu mi consuelo 

Y alearía muy crecida* 
Pues volviendo ü Dios sus ojos 
Coii atma muy aflmlda, 
Desiíandücaslíprli? 
Orei^sü lan desmedida. 
Acuérdale^ todos dieen. 
De la tu ^eute c^cüj^íd;!. 
Mira , Si^nor, cuAuU sungre 
Fué en Hierusíiítín vertida 
Cuatida I:» geuie id u mea 
Con a sirios íné uuitln, 
Porque con fuerzas mayores 
Toda fnese de^traíd» 
La santa ciudíid de Dios, 
Ciudíid tan esclarecida ; 

Y dicen í^infmidamenlo. 
La dpjad y desiriiídíi» 
[Oh hija de B;)tjíLonía, 
Fu *1cíos I oda sumida, 
Miserable y des^raeíadat 
Para siempre va perdida ! 
Cual relri nució n nos d^^te. 
Tal te sea retribuida. 
¡Dichoso el que no dejare 
Los tus hijuelos á vida, 
Mj5 sus cabe 7.a» quebrure, 
Dándoles uir^rta] tierida 
En una piedra muy infrie 
Cou virlud y valenUap» 



nOMANCERO Y CAPÍCrüNERO SAGRABOS. 

Llevando el tiple fi laRcaj:^ 
Con mú relinchos que cntonao* 
Ya divisan los soldadnii r 
Las á I m tf 1 1 a s q u « et>ro lian 
El muro de linilaad , 

Y £) vuce* gritan : i Vitoria* 
El valt!roso Je pié 
Entre las Ineiuas tropus* 
Cou luas colores qím el iitba » 
Gallardo y brioso asoma , 
Sohr*? uua yegua períiafta 
Que de Ja crin á la cola 
Parece, en í;is ma Fichan trgre, 

Y en las bravezas looua ; 
Diíl rico y ftrabado arnés 
Vivas centellas arroja. 
Como si de fraguas de oro 
Sacaran un ascua íiermosa. 
Las hojas deJ lauro vej'de . 
En siis sienes vencedoras 
Van contLniUis y lozanas 
Mas que entre sus ramas propbl 
Ma^ ;oh fortunas amargas. 
Suertes del mundo a;tarosasl 
Poco le duró á Jefite 
El gOKO de iLjnia gloria^ 



3S4. 



Las victoriosas banderas 
Al aire claro arrebolan , 
Y, aunque ufanas, echan luto 
A la ti e ría con sus somhras. 
liastrando van Us vencidas, 
\ Jejos ya de la propia, 
Hesajido el suelo enemigo. 
Le dan oa^ , si hay paz ríir/:osa. 
Juega el vientü con las plumas 
Azules, blancas y rojas, 
Sobre lo 6 yelmos doi ados 
Foruiaudo visos de estofa. 
De efipejo sirven las urmaSt 
Adonde el sol se iransformat 
Como bajando del cíelo 
A celebrar la viloría. 
De Jas palmas palestinas 
Las largas j verdes hojaü 
Sobre desfíojos de ijuerra 
Dos mil carros euarbolan; 
A cuyos lar|íos costados 
Sirven de pintadas orlas. 
Ya el peto sfn espaldar, 
Ya la cebda mi gola, 
Ya el esloque de Damasco 
Pendieule de la njfuiupia , 
Ya la casaca de grana, 
Ya el escudo y grevas rotaa* 
En los senos de la tierra 
Suena el eco de las trompas, 
Porque el eslruendo del aire 
No cabe en su esfera aiigosla. 
Ai son del pifano vivo 
Lqá caballos se alborotan , 



Que acbrdiindose de un votOt 
Vino á ser suerte fur/.o:>a 
Hacer s^crilieio uí ctcío 
De una bija auiudrí y sola* 
El firozo se troco en ll-»nlo. 
En lutos l3 fiesta tpcJa, 
De.slempláronse las Ciijas, 
I *a s t í' É M n ¡ Kt s so n 'I r ij 1 1 r on cas ; 
J^ bcllisiina hebrea 
Solo pide en tal eongoja 
Dos meses t^^ra Uorar^ío, 

Y el padre se los olnrj^a» 
De mddiinct'llas cercada. 
Tan biíllasconKi Horosast 
Se %alió de ta ciud;ui 
Al cain|>o y selvas re molas* 
Gritos daban [lor los montes 
Hasta e^Ltreíne(;er las rocas , 
Desgrt uamlo sus cabellos 

Y á un eoi»n:i.s. ilor;inda lOdáS. 
El oro hilaLÍodé libar. 
Mas proíiío r^ara corona , 
De sn m:id».')a arraueado» 
Por el sucio amlaTjíi agora. 
Aunque hi^^iinindo el viento 
Por decLMiciíi mas hermosa, 
A loi4 i^iiUvíjn le .iU'ibj 

Y le enretlaba en su a copas. 
Lloraban los ojos lienns, 

Y á ser cuajado el .lijdfar. 
Excediera con ventrija^ 
Al que se cü^e en las conchas. 
DOsUi manera pasriron 
El plai^r» y las treijUas cortas^ 

Y Jépté saeriíitíü 
La victima dolorosa. 



353. 

Engaíro de engaños bra?oii 
Yerro de y er ros iura e nsos, 
Pío mirar, que mira Oios 
Cuíiudo el bouibre está durniiend 
¿Qué impoTtun cortes pobladas, 
Calles y ída/.as de puebloá, 
Lonjas publicas, teatros* 
De quien Jos ojos temetnoSf 
La majestad de los reyes. 
La anioriilad dcí los viejoSj 
El rigor de la jnsticta 
Y 1;i inalieia del tiempo? 
Todo es Tan t asma sin manos: 



ROMANCES. 



135 



Si dan honra , es embeleco ; 

Si dan vida , no es al alma, 

.¥ si dan muerte, es al cneírpo! 

¡Ay de esos ojos divinos! 

(Mas ¡ay de mi! que no de ellos) 

Ay ojos, de cuya luz 

Es borrón el sol soberbio! 

Con solo mirar dais vida. 

Matáis con solo torceros. 

¿Qnién no os teme, si no os ama? - 

¡Ay, qne ya os amo y os temo! 

¿Dónde os füistes, soles míos? 

Que os busco, y no sé si os pierdo 

Para templarme á esos rayos ; 

Que un fuego mata otro fuego. 

FuT Babtoloví db Skgciu. * Amñzona cristiana. 



3K6. 

tmuiixe¿uci de SA^ncoiL goütba luzbel. 

Érase un üngel que apenas 
Era lo que era un hora, 
Caando mirándose en Dios, 
Peosó que era Dios su sombra ; 
Pintura en que poner pudo 
Sü firma la mano autora. 
Si fuera 4 Dios necesario 
Poner su nombre k sus obras. 
y dijo : t Adorar un hombre 
Qne de tierra el nombre toma, 
;^Será bien, siendo yo estampa 
í>e Dios, que me dio la forma? 
No lo verá Dios, ni quiero 
Que esa humildad me proponga, 
Y que yo me humille á quien 
Homillarse á mi le toca. 
^.Estos son cabellos, estos. 
Para que sueltos descojan 
Su'diadema á pies humanos. 
Si al mismo Dios enamoran? < . 
3lejor es que Dios y yo , 
Pues mas .a razón conforma , 
Dividamos el imperio 
T partamos la corona; 
O verá con tantas armas 
Mis banderas belicosas 
El monte del Testamento; 
Que tiemble si se desdoblan. 
?rorumpe el Ángel apenas 
Estas voces animosas , 
Cuando sin número estrellas 
Rebeldes se le aficionan. 
Hábia un hermoso arcángel, 
De presencia generosa , 
Cayo esplendente cabello 
Cinta de diamantes borda 
Coa dos esmeraldas viyas 
Que adornan la faz lustrosa 
De aquella color que el nácar. 
Adonde nace el aljófar. 
Este bizarro , aunque humilde, 
Miguel en nombre y en obras 
(Que es fortaleza de Dios 
El título que le adorna). 
Oyendo lo que el lucero 
Soberbiameote blasona. 
De estas valiente? palabras 
fiaña el clavel de la boca : 
- c¿Quiéii como Dios ? > Y al instante 
Le siguen diversas tropas, 
De leales asa Dios, 
Parala batalla prontas. | « i 
Entre espintas presume 
La guerra , paesto quelmporta 
Que, como las de la tierra, 
CofDoral la pinte ahora; 
No de otra suerte que cuando 
Las banderas enarbolan 
lkiitaapo§,qoedetermimB 



Vencer ó morir con honra ; 
Que opuestos el uno al otro , 
Cajas, clarines y trompas 
Tocan al arma, y al arma 
No hay monte qne no responda. 
En un espejo de acero 
Se mira el sol, y tremolan 
En las celadas las plumas, 
Inquietamente vistosas. 
Parte una selva de lanzas; 
Resuena en pedazo;s rota ; 
Relumbran espadas blancas , 
Para ser tan'presto rojas. 
Asi los dos escuadrones 
Angélicos SB confrontan, 

Y en el reino de la paz 
Sembró guerra la discordia. 
Los polos se estremecieron; 
Enmudeció la sonora 
Música , que solo escuchan 
Las esferas luminosas. 
Cubrió silencio el teatro, 

Y de la tierra en su alfombra 
Temblaron los montes altos, 
Callaron del mar las ondas. 
Ya resplandece Miguel , 
Armado del pié á la gola 

De una esmeralda, esmaltadas • 
De oro y diamantes las orlas. 
Comiénzase la batalla , 

Y en un punto se transforma 
Kn un dragón formidable 
El que fué luciente aurora. 
Ya se desnuda , vencido , 
Alba blanca, rota estola, 

Y sobre caja de escamas 

Se viste de verdes conchas. • ■ . 
Ya, como vuelta á la tierra, * 
Se mata encendida antorcha; 
Derretida su soberbia. 
Cayó en su luz y matóla. 
Ya le siguen sus parciales. 
Ya precipitadas cortan 
Tantas rebeldes estrellas 
La región caliginosa. 
Ya premia Dios los leales 
Con la gracia de que gozan. 
Ya por el zafir Celeste 
Siembran olivas y rosas; 
Pero el soberbio Luzbel 
Ni se arrepiente ni postra 
A la humanidad de Cristo, 
Por quien se canta victoria. 

Lope de Vega. — La Siega, auto sacramental. 



357. 

En el principio era el Verbo, 
Cerca estaba de Dios mismo, 
Dios era el Verbo de Dios, ^ 

Esto era en el principio. 
Todo lo hizo, y sin él 
Nada que fuese se hizo ; 
Eu él estaba la vida , 
La vida fué sol divino. 
Del hombre lució en la noche , 
Que no le cubrió su olvido. 
De Dios fué un hombre enviado ; 
Llamóse Juan ; este vino 
Por testigo de la luz. 
Porque diesen fe al testigo. 
No era la luz este Juan ; 
Solo testimonio ha sido. 
Para que al mundo le diese 
De la pura luz que digo 
Era la luz verdadera 
Que alumbra todo hombre vivo. 
En el mundo estuvo, en él 
No le conoció , y le hizo ; 
' Yiao k lo que su^o w^, 



130 



ROMANCERO Y CANCIONERO 

Pero no faé recibido; 

Mas dio á los que le admitieron 

Poder de ser de Dios hijos, 

Y á aquellos que le creyeron, 

Y que no fueron nacidos 
Ue carne y sangre y varón, 
Sino de Dios. (Presto , amigos , 
Poned la rodilla en tierra 
A misterio tan divino; 
Pues que se arrodilla Juan, 
Grande la palabra ha sido ; 

Y todo el cielo se humilla , 
La tierra, el profundo abismo.) 
Verbuh caro factoh bst. 
Vivió con nosotros ; vimos 
Sn gloria ,.cual de su Padre , 
Que era unigénito Hijo. 

LoPB DB VccA. — Átíú saerMmeníál del MisacantoJio. 



3B8. 

¿Quién sois, sonoros hechiios ? 

HÜSICA. * 

La Música soy, que sacra, 

Del cielo' tuve principio.,' 

Pues en él i cuando Hignel 

Lidiaba con el vestiglo 

Que el aire abolló, rompiendo ^ 

Los cóncavos del abismo, 

De donde en ansiosas iras , 

Dando rabiosos bramidos , 

Enluta el ^ielo á bostezos, 

Abrasa el aire á suspiros. 

Entonaba : Sanio , Sanio; 

Y Dios construyó conmigo 
Esta máquina visible , 

Pues ^ol, luces, astros, signos. 
Aire, fuego, tierra y agua, 
Plumas, llamas, montes, rios, 
En música puestos 
Por su Autor divino. 
De cláusulas constan. 
De número y ritmo. 

POESÍA. 

Yo soy la dnlce Poesia , 
En cuyo acorde ejercicio # 
Don celestial es lo infuso. 
Siendo ciencia lo adquirido. 
Cuánto Dios de mi se paga, 
Díganlo los repetidos 
Salmos de David sonoros, 

Y digalo el mismo Cristo, 
Pues la noche de la Cena 
(Antes que en mortal conflicto , 
Agonizando en temores 

Y desmayando en deliquios, 
Sangre exhalase , anteviendo 
Sus últimos parasismos), 
Prorumpió en un himno en prueba 
De que, habiendo instituido 

KI mas alto sacramento. 
Se glorifica á si mismo. 
Mandando que siempre 
Le aplaudan festivos 
En métricas voces 
De célebres himnos. 
Don Pedro Caldiror de la Barca. — Loa poro el auto tacra- 
mental intitulado El Sacro Parnato. 



359. 

UN PECADOR COIfTBITO. 

Los que ñiistes pecadores, 
Y á Dios os habéis tornado, 
OidlasJiutaB querc/ias 



SAGRADOS. 

De un pecador lastimado. 
De su remedio enemigo. 
De su salud olvidado, 
En cul|»ns envejecido, 
En maldades obstinado; 
Tan perverso, que no es ya 
Pecador, sino pecado; 
Que pasó la ley de Dios 

Y quebrantó su mandado ; 
Dejó la carrera cierta, 
Fué por el camino errado. 
De las ortigas herido, 

De los abrojos llagado. 
Donde no puede escapar 
De perdido ó despeñado; 
Mal á mal y yerro á yerro, 

Y culpa á culpa ha juntado; 

No huv bondad qne baya hecho. 
Ni ma)dad que no haya obrado. 
Yo soy este pecador. 
Que tengo á mi Dios airado. 
Con mis vicios ofendido. 
Con mis obras indignado; 

Y asi , falto y desvalido, 
De miserias rodeado, 
De gracia menesteroso, 
De ayuda necesitado. 
Pido favor á vosotros , 

Que á Dios tenéis agradado, 
Que me dé un ánimo limpio 

Y un corazón renovado. 
Misericordia, Señor, 

Kn tan peligroso estado ; 
Que si tú no me socorres. 
Yo me doy por condenado. 

Gregorio Su.vsstrx.- 



360. 

AL HISIO ASÜIfTO. 

Levantarse quiere el hombre 
De la cama del pecado. 
Que hasta ahora solo tiene 
El corazón levantado. 
Sed su báculo. Memoria; 
Dadle, Confesión, la mano; 
Que sin vos y Penitencia 
Es imposible dar paso. 

Y vos, enfermo dichoso. 
Ya que os habéis aliviado 
Del lecho de vuestras culpas , 
Que es duro y [>arece blando. 
Para que no recaigáis 

Y quedéis del todo sano, 
01(1 un régimen cuerdo 
Del médico Desengaño. 

üeceta. 

Lo primero comeréis 
Del manjar que os ordenaron. 
Que es el Ave^ Maria^ 
Comida de gran regalo ; 
Pero no por ser tan buena. 
Comáis sin saber el cuándo; 
Que si no es á vuestras horas. 
No estaréis dispuesto ni apto. 
Usad de dieta en los sustos; 
Que un pecho tan delicado 
Es estómago de niño , 

8ue está muv suieto á embargos 
scarmcntad de la fruta 
En vuestro padre ó padrastro; 
Que rccairéis fácilmente 
Siendo el sugeto tan flaco. 
Tened vida concertada, 
y recogedos temprano ; 
Que el sereno del deleite 
Destempla el cuerpo mas sano. 
En sintiendo algún achaque 



ROMANCES. 



157 



LhiMd luego craien os cure, 

Y DO queráis dilatarlo; 
Queaonque en las convalecencias 
Suceden i cada paso, 

A descuidos Teníales 

Se signen mortales daitos. 

^o ILiineis á la Esperanza , 

Carandera de palacio, 

Porque, esperando i buen tiempo, 

Deja pasar el verano; • 

M al cfaarlaun del deseo 

Llaméis , en fe de ser blando ; 

Qae este médico de pobres 

Siempre cara sobre falso. 

Al coDOcimiento propio 

Llamad en sintiéndoos malo. 

Que os sabe la complision, 

Y es amigo de hablar claro.— 
Esto recetó á un enfermo 

El médico Desengaño, 
Graduado en experiencia ; 
(}ae por eso sabe tanto. 

.» H luUMk,^Ter€erüp§rte ie coneeptct espiñtuaUt. 



361. 

Al ATAITAIIEirrO DEL CüiaPO T EL ALMA. 

En casa de cuerpo y alma 
Lntoi y cera previenen , 
Porque destos dos casados 
£1 aoo queda á la muerte. 
El cuerpo, como mortal , 
Pap la deuda qne debe ; 
Qoe el alma , como coetema , 
Es fuerza que viuda quede. 
Todos lloran en su coarto : 
El cuerpo, el dolor que siente , 
El alma, su caro esposo. 
La tierra , el bijo que pierde. 
Ya murió ( Dios le perdone ); 
Hágale un clamor solemne 
La Toz de su buena Cama, 
Qae es campana del <^tte muere; 
Ysialnacery al morir 
Desnudo se va y se viene , 
ABort^enk) en sus obras. 
Poique algún adorno lleve. 
Vista Caridad los pobres , 
Y á la Vanidad deseche , 
lojer que en machos entierros 
Hacha pide y manto quiere. 
Vos , naturaleza humana , 
Haced que al difunto entierren 
Como a esposo de quien fué , 
Pues casó tan noblemente. 
Es el linaje del alma 
Tan antiguo, que desciende 
De la misma casa real , 
Como dirin sus papeles. 
Caballeros de palacio. 
Pues sois tan ilustre gente , 
CoBTidad pan este entierro 
A los que en b corte hubiere, 
\ sQDlicad ii su alteza 
Qae le honre como debe. 
Pies de parte de su madre 
En el muerto su pariente. 
Por dos partes era deudo 

M difunto (si se advierte). 

Pues es pauriente del alma 

Y del cuerpo Juntamente. 

Teigan los santili del cielo, 

A quien el mundo en sus bienes 

Tivo por desamparados , 

Pvaque este cuerpo lleven; 

T pues en entierros graves 

Hacer las órdenes suelen 

El oído en la novena 



Bajen los ángeles todos, 
Y cada coro celebre 
Las obsequias funerales. 
Pues son nueve, y ellos nueve. 
Haya música, formada 
De virtudes excelentes; 
Qne do faltan estas voces. 
No hay capilla qoe bien suene. 
El bajón de la humildad 
Con la paciencia se temple. 
Que es el mejor contrabajo 
Que la iffiesia de Dios tiene. 
El pecador convertido 
£1 Parce mihi comience. 
Voz que en la capilla real 
la cantó David mil veces. 
Las oraciones del justo. 
En lugar de incienso, quemen , 
Que en vigilias de finados 
Es oloroso pebete. 
Las limosnas que dló en vida 
El negro túmqlo cerquen ; 

Ene estas hachas con escudos 
>n las que lucen en muerte. 
La iglesia \ mi madre, ponga 
La ofrenda to<la al corriente. 
Pues mi Padre la dejó 
Pan y vino que pusiese. 
Lutos, vigilias, clamores. 
Hachas, ofrendas, parientes. 
Honrad al alma que vive , 
Llevad al cuerpo que muere. 
¡«laisiA. — Tercerñ f§rle ée eonceptot ispiritualet. 

362. 

AL JUICIO FHAL T PAUTICULAR DEL BOVCrE. 

Glosando este pié : Que seré te cuenta ettrecha. 

En el consejo supremo 
Se ha decreudo que venga 
Uno de los tres oidores 
Por juez de residencia ; 
Otra vez vino este propio 
A meter paz en la tierra , 

Y agora vnelve á juzgarla 

Y á visitar sus audiencias; 

Y pues viene cual juez , 
Tema la vara mas recta , 
Tiemble la pluma mas limpia ; 
Que será la cuenta etírecha, 
Al mismo tiempo y efecto 
Salió en consejo de guerra 
Un general comisario 

Que reforme sos banderas. 
Es guerra campal la vida, 

Y sus bienes son boletas 
Que reparte á sus soldados 
El rey de naturaleza ; 

Y pues jineta y bastón 
Sus alojamientos llevan , 
No se les pruebe cohecho; 
Que será la cuenta estrecha. 
La gran botica del mundo. 
Donde tantos simples entran, 

Y tantos compuestos dañan. 
También habrá quien la vea. 
Tabletas de miiiiiíf Chr'uti 
Hallará que no sean buenas, 

Y verá falsiíicadas 

Mas de dos quintas esencias. 
Los escrúpulos del peso. 
Con ser tan menudas pesas. 
Contará si están cabales; 

8ue será la cuenta estrecha, 
onsejos , congregaciones. 
Capítulos, asambleas. 
Cabildos y cofradías , 
Gobiernos y preeminencias. 
Esperan visitador, 
A fin de que todos teman ^ 
EdeiiáiuooiMQiVtt, 



158 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



Una superior cabexa ; 
Rollete , capilla , gorra , 
Hábito , garnacha , beca , 
Temed á vuestro Juez; 
Que será la cuenta estrecha. 
La sangre del Justo Abel 
Está clamando que venga 
Un juez pesauisidor 
Que á los delincuentes prenda. 
Toda la casa de Adán 

Y cuantos l\ay de su cepa 
Son cómplices del delito. 
Excepto el rey y la reina. 
Antes que Yenfpi el Jües « 
Todos los de la querella 
Se concierten con la parte ; 
Que será la cuenta estrecha* 
Aquel rico mercader, 

Que á sus criados entrega 
Los talentos con que tratan 
En aquesta humana feria» 
Ha de venir y alcanzar. 
Dé cuenta al que mas entienda ; 
Que si es rey en la persona. 
Es ginovés en la cuenta ; 
llagan avanzo de todo, 

Y recorran bien su hacienda , 
Miren á quién han üado ; 

8ue será la cuenta estrecha. 
uando el padre de familias 
Se fué , nos dció urea 
(Que en el sudor de su rostro 
Come su pan el que peca ) , 

Y pues lia de volver cuando 
A pagar jornales vuelva , 

Y ha de ver lo que está hecho 
En haza , en viña y en huerU, 
No huelgue mientras bay dia. 
Azadón ni podadera , 

Hoz, arado, trillo y bieldo; 

Sue será la cuenta estrecha. 
as dejando alegorías, 

Y diciéndoos á la letra 
La certeza del juicio, 
Hecho para gloria y pena, 
Aviso que viene Dios 
Cual juez de residencia » 
Cual protomédico real , 
Cual comisario de guerra; 
Cual pesquisidor del crimen , 
Cual visitador de iglesias , 
Cual mercader de cobranzas 

Y cual labrador de renUs. 

Y pues el Hijo del hombre. 
Que es el que todo lo encierra , 
viene á pedir cuenta al mundo 
De su sangre y de su hacienda. 
Todos hagan sus descargos , 
Todos compongan sus deudas, 
Todos ajusten sus libros ; 

Que será la cuenta estrecha. 
Alouso di Lmzhu. - Tercera fwt$ ie ewcepíos espii ituales. 



363. 

1 LA convEasiON de un pecadoí. 

El cuarto del alma mia, 
Que yo le alquilé al pecado, 
Le dejó tan aestruido. 
Que ha menester mil reparos. 
Entrad , Consideración , 
Ved por los ojos el cuarto , 
Que Memoria irá con vos 
Para dar cuenU del caso. 
Mirad , ojos, boca, orejas. 
Puertas que pedían candados , 
Cuál las dejó este vecino. 
Sin llave, puerU ni marco. 
La memoria de Ib muerte, 
Poio que eaUbM en el patio, 



Cegó con tierra el olvido. 
Porque no caigan los años. 
La fuente del merecer. 
Que por Cuaresma adobaron. 
No corre después que están 
Los arcaduces quebrados. 
En el jardín de la ^ida , 
Hermoso por ser tan varío. 
Solo hay \erdes esperanzas, 
Yerba que sembró el Engaño. 
La escalera principal 
De los manuam lentos santos, 
Por calentarse la Culpa, 
La quemó todos diez pasos. 
El pajar del Anetito, 
Caoallcriza del cuarto. 
Hizo cuadra de visita, 

Y á la razón hizo establo. 
La sala de Entendimiento, 
Con sus balcones rasgados , 
Parece ya calabozo. 

Por la luz que le taparon. 
Las prcdes de Memoria 
Sirvieron de papel blanco, 
Donde el Ocio bosquejó 
Mil gustos imaginados. 
La torre del Pensamiento 
Otro Allante por lo alto 
Dürril)ó, porque no toque 
Al cielo del Desengaño. 
Pedradas arrojadizas 
De juicios temerarios , 
Como muchachos traviesos. 
Tienen perdido el tejado ; 
Son las tejas de la Honra 
M:is de vidrio que de barro : 
Ved qué tejado de vidrio 
Saldrá libre , entero y sano. 
Goteras de pensamientos , 
Morosos por descuidados, 

Y graves por consentidos. 
Piden continuos reparos : 
Que como gotera en piedra. 
Asi el pensamiento vano 
Destruye la voluntad, 

Y mas si cae de ordinario. 
Kn la chimenea do Amor 
Hizo lumbre mi pecado, 

Y salió su llama en lenguas, 

Y no de Espíritu Santo. 
Yo, que eiiln» dentro de mf, 

Y vi cuál tenia mi (Miarlo, 
Lo despodi de mi casa, 

Y la alquilé al Desengaño. 
LEbkSMA.— Teñera parte úe coneepti 



364'. 

A LA EXXIEÜDV D-: I.V VIDA PASÜ 

MtidáiulMco pslá la Culpa 
D<» iiií rasa , calle y barrio, 
<)uií la ilorJpi'Üó lía/.íiM 
l'or su paga y por su trato; 
Confesión y Conlriciou 
A su pesarla mudaron. 
Echándola por justicia 
En la falle todo el halo. 
Al ginapan do Apolito 
Hacen que Uove los cargos, 
Quo es el mosmo quo a esta^r 
Cuando so pasó, los Ir ijo. 
¡Oh qué despacio los lleva. 
Que se le hicieron los fardos 
Livianos á la venida, 

Y á la vuelta muy pesados I 
Solo dejó por pasar 

Un viejo V podrido escaño. 
Asiento de Inclinación , 

Y almacén de mil engaños. 
A la Ocasión le encargó. 



ROMANCES. 



130 



Pagando por la Memoria, 

l.(>»iiri.i de cuando en cuando. 

M;is Desengaño, que vio 

U corazón ocupado, 

\í[ie es lo mejor de la casa , 

IHiM'minó de quemarlo. 

IIÍ7Ü barrer y rogar 

A los ojos, sus esclavos, 

Y (rayendo materiales , 
(.oiiiéiizó a reparar daiíos. 
Lo primero irajo cal 

Dt'l tionio del amor sacro. 
Hecho de la piedra Cristo, 
Que se coció á fuego manso. 
No dirán que no es cal muerta, 
Que peones farisaicos 
MaUron aquesta cal 
Para d;ir al alma un ba&o. 
U arena soo nuestras obras, 
Qae, si no se van mezclando 
Con aquesta cal del Verbo, 
No fragua edlGcio humano. 
Us paredes enlució 
Con aqueste estuque blanco, 

Y bruñólas con la piedra 
One trae Jerónimo el santo. 
I.tropiú el pozo del olvido, 

Y dio la Memoria llanto ; 

Que haber agua dónde hay obra , 
^Ya se ve que es necesario. 
Hizo embetunar la fuente 
De arcaduces ya quebrados , 
Para que el agua de gracia 
Corra limpia por sus caños. 

Y para echar buenos suelos • 
Cerner la tierra ha mandado 
Af cooociBiiento propio , 
Qae sabe mucho de barro. 
Bardó el huerto con espinas 
De las que en él se criaron. 
Para que sirva de guarda 
Lo-qoe sirvió de pecado. 
Arrancó flor de esperanzas , 

Y sembró frutales varios , 
Porque no se vaya en flor 
£1 fruto de los tnbajos. 
Hizo portada de piedra, 
CoD su escudo relevado; 

Que el buen ejemplo exterior 
Hace sran provecho al malo. 
Vokio á levantar la torre ; 
Que los pensamientos altos. 
Si no son desvanecidos , 
Descomponen viles tratos. 
Eo el balcón de los ojos 
Paso nuevos encerados. 
Porque miren los sentidos 
Con modestia y con recato. 
Yo servi de sobre-estante , 
Porque no se estén holgando 
Vis haraganes sentidos 
Ed día que es de trabajo. * 
Hasta acabar esta obra , 
Tragué polvo, pisé barro, 

Y con mis propios deseos 
Tuve pleitos, sufrí embargos. 
Es el mundo un mal vecino , 
Que, sin hacerle al^n daño, 
Coalquier obra de virtud 
Embarga coq. pleitos lardos. 
Gradas i Dios, que lá mía 

No detendrá portjue cargo 
Sobre sus flacos cimientos, 
Hi en heredad suya labro; 
Sobre Cristo, piedra viva , 
Fundo las obras que saco, 

Y en su solar, edifico, 

Qnees la tierra de los santos. . 
Este es el cuarto tercero, * 
Aunque mejor diré el cuarto (i), 

mm Mftejcaarto libro en drdcn, toa tí úc los Juegot 



Que con mi corto caudal 
Dentro en mi casa he labrado. 

Y porque en cuartos de casas 
Es buena traza juntallos. 
Para que se manden todos 
Por una puerta y á un paso , 
Prometo, en alzando de obra 
De la labor deste cuarto , 
Ponerlos todos á un peso. 
Aunque mé cueste trabajo. 
No fallará qué enmendar, 
En luciendo ó derribando, 

Y por estar liarto de obra 
Doy fin al libro y al caso. 

Alonso üeLedssha.— T^rcertf j>ar/0 di Ofnceptot csyiritualet. 



365. 

DB LAS EXCELENCIAS DEL ATimO. 

Atiende á mi voe, cristiano; 
Verás un espejo y muestra 
De los males ele la pía 

Y bienes de la abstinencia. 
Sí en Adán por la comida 
Quedó toda carne muerta, . 
Hov por darte vida Dios 

El 'avuno te receta. 
Si fuiste nacido en carne. 
Hombre por naturaleza, . 
Ángel por gracia serás 
Si de tu carne te alejas. 
Vio Baltasar en convite 
De su muerte la sentencia. 
Porque mata cuerpo y alma 
Una comida sin rienda. 
Lot, con baber sido justo. 
Manchó la casU limpieza 
De sus hijas ; que es el. vino 
De castidad pestilencia. 
Abrasada fue Sodoma 
Por sus nefandas torpezas , 
Á causa de Ips manjares 
De que tuvo copia inmeiflKi. 
Venturoso fuera Amon 
Si, convidado, advirtiera 
En convidarse á ayunar, 
Pues dejó la vida en prendas. 
De la justicia divina 
Nínive domó las fuerzas. 
Domando las de sus cuerpos 
Con peregrina abstinencia. 
Moisés , al bajar del monte , 
Cegaba con luz la tierra. 
Porque en su rostro esU luz 
Ayunando quedó impresa. 
Con el avuno Judit 
Dio á Hóloférnes muerte acerba, 
Porque cuando duerme el vino, 
La templanza está dlspierta. 

Y pues la templanza santa 
Cortó á un glotón la cabeza , 
Escarmentar los glotones 
Podrán en cabeza ajena. 

No estaba indignado Heródes 
Con Juan , pero sobre mesa 
Descubrió su destemplanza 
En la culpable sentencia. 
A Daniel en el lago . 
Respetan Aeras hambrientas ; 
Que en presencia del que ayuna 
Los leones son ovejas. 
El horno de Babilonia , 
Con los que ayunan se üempia , 
Porque el mismo fucKó ayuna, 
Poniendo á su furia rienda. 
Ayunando siete días , 
Job se trocó de manera. 
Que halló felicidad 



4iO ROMANCERO 

De una madre ayunadora 

Sácó Sansón íínndes fucrjias, 
Porquo de pJíJrcís j(loloiiCR 
FrÍRil<?s tiíjos se cn^i^ndiiin. 
Por el ^anto ayuno fclias » 
£n clukt' V bbnda mürea» 
Alcanzó sor vUitítdo 
De b siilJeríiiiai Ksencia. 
Fin:ilm«nle, el mismo Ríos 
EDlra montes üc aspereía 
Ayuíké pnra voDCcr 
Aquel b indómita bestia; 

Y en Uin^o eMitnó el uyuno, 
Que por salo un d\A de liestüi 
Que en H TaljOT e.^perah*, 
Tuto áe «juna cuarenta ; 

Que con ser ta glorl» t^l intsmOt 
No quiso SU omntpntencia 
ÍJesay uñarse de gmrlii 
Siu que 51 1 una se en h pcn»* 
La carne tiel nenUenlc 
Resndia É ví Ja ele rúa » 
Put*s pnr í>tT uiortiníada 

Se ri'diHir (Ir ser r Tta. 

SI resucitar iin^t'-mU s 
Déla culpa, ai\un;i y vrlrj , 
Porque no bay resmírc inti 
Síu que preceda cuiircsmiJ. 
Ütrigete ^ la ieniplan%;i ; 
Que si lu euerpo no templas» 
Sít/is un cuerpo de libro 
Descuadernado ei* h Iglesia, 
Deja el ülma que ií^vnulc 
Tu carnt* , j la rinda y venia ; 
Será un Hércules el alma , 

Y Lü ellnlodü la tierra. 

No teniüs, liooibre , el ayuno; 
Mira cine es la pe ni te «cía 
Vara Je Moisés divina 
Cou aspiíCto de cuíebr». 
Empuña esta sania vara» 

Y podri'is abrir earrera 

Por entre el mar de la cutpa , 
Cuyas «(¡ñau son saiiííf Icnlu». 
Si padocieres desmayos. 
No te aKouíhrcs ni Ícjü tcniaft, 
Pues proeeden de Jtanurlas, 
Que alcanzan salud eterna, 
Dctiiesliiííole cairáis. 
Mas >'o s^ que Adán y En 
No ea>erí*n, »t nyuniiraUt 
Do ct estado de inocencia. 
Qued »rce en los paros huesos 
No te Clin se Ijijijh lu p< ii;i; 
One los liueius de los puros 
Por reliquia i se veneran 

Y en eslo no «ana^ ñoco ; 
Que en líi mUiínüte Itflesia 
1^ carga del Evangelio 
Hombrt^s de bueiio U llevan: 
Si lo bilare§ delgado 

Kn tn ahilada prcuetícia, 
Kn el talar de b {^torta 
EsaMIaxaaeprecb. 
Sielfostr9i«teañlare. 
Ese ei filo que Dios lenq^la, 
Con que da los siete ?lcms 
:orte lassiaecabetas, 

Y si dul ayuuo el barto 

No tiene duelo , se advierta 
(¡ue DiüSi que es ayunadort 
Lo teudriidesu abstiniiUCtaH* 
SI pretendes caridad , 

Y <ititere!9 que en it ^c entienda, 
^rtstü ie emprende su fuego 
En la carne enjuta y sieca, 
Seco estarás como un palo. 
Has tendrás verdes tus fuerus 
Para que le puedas dar 

Palo á la concupiscencia* 
Procura éüfreu.'ír tu carne 
Cqü üewfQi mira 'lue es befiUa 



Y CANCIONERO SAGRADOS. 

I On<^ suele enfrenarse mal 

I Eli cerrando los cuarenta. 

fiuárdate no te dé coz , 
I Qm* es como cor. de eitcopeta , 

Con que desbarata el {Minio 
I Del que á la virtud asesta. 

! 'f. n líj mm 1 iMi I o s i\ y M naodo, 

; ' Los lucios iHunor es ccs^u 

I PQhftte giMa bnen Ijutuor 

Los ttOÉ a« ourtu con il jeta. 
Conserra la hermosura 
Ayunar pncíH b.bellet& 
Eclip-Mi fití resplandor 
En actos de ^uln envuelta. 
La témpora vida al bombro 
£) irano laple lumenla 
Pofqw ti eilar natural 
ffo «A titn^m Hl He apremia, 

Y como el prolijo ayuno 
Al justo el :^ueho ^rcena. 
Vive mas , porque^ ni dormir 
Se cueííta por vida muerta- 
Lo^que ayuna» go» de noche 
De sus almas centinela 
Cantando himnos áDiúii, 

§ue es la seilafilfl la Vill« 
no es muclio qmééiAm 
A Dios le canten mi Teint, 
Poroue los ayunadores 
^tm los gallois de la Ifij^lesía^ 
Son reyenide jius pasiones * 

Y no es mucho que lo seanj 
Si por la pasión de l^risto 
Ihicem iLiu preciosa ofrenda, 
Kú liay eotn; el ángel y el boml 
M:is distancia que materia , 
Por^iue la forma del aliua 
EMii del iinge\ muy cerca 

Y cuanto ma>t con^iiiniiafaA 
&ia materia terrena 
Bucara est;jsde %er ángel» 
Fuea leoes menos de tierra. 

Y .va qne es ángel tu alma 
No la turbes las potencias ; 
Déjala en tu cuerpo obrar 
Sei^EiTi sn iLilnialr/a. 
Porque eiiire el bruto v el homh 
Hombre , no lia y mas «llferenrla 
Que el alma , y sí no discurre , 
('on el tirufü se emparejíi. 
Si con la íluíiut'za el cuerpo 
Te cle.^cul>riere su* euerrfai. 
Son cuerdjs que toca Dios, 
r.on cuyo son se deleita. 
Si flaco como una caña 
Quedares, en eso medras. 
Piles df t'y,r t;su;iM'rul 
fioUlri im cciiro iít^ [inrr ca. 
La eicele cía del ayuno 
£i de tnimusoK empresa , 

Y un santantott tie cubardei» 
Que de su niL^niO! i^t titimblan. 
Apela de urio injn^-to. 
Sacrifica a l)io^ Iuh fueras * 
Que cnlre al^uiloues la vida 
Mal Uará á sú carue gu<^rra. 
Es el ayuno un teatro 
Dondü con afrenta quedan 
Los vicios, dcsf^raduados 
De sus antiguas j^utencia^. 
Es nn pflaoe«tfectio y fuerte. 
Donde el alma , cuando entra. 
Del viejo Adán se desnuda, 
Cual de la piel la culebra. 
Son tos viciosos del mundo 
tosju.j jíí Ji jinví de huerta. 
Verdes í pero no seguros 
De tresquitar su belleza. 
Limita tus cola ció oes, 
Adviriicndoquo el que Jaegai 
Sí ooruu plinto se pasa. 



ROMANCES. 



Y en tan alto sacrifício 
Úave la opinión terrena , 
Qaé es tocar campana á pino 
Para empinarte en la tierra. 
Ilira que el vanagloritiso 
(»uc ayuna á toz do trompeta , 
Ls un mártir mal logrado 
Por la inútil penitencia. 

BoxiLU.— Nnflpoiartfiíi de fiores divinas. 



Ul 



366. 

Á LA MUERTE. 

Alma , pues eres criada 
Para mejor vida aae esta , 
Escáchame este discurso 
De Tída humana j eterna. 
Por la pueru de la culpa 
Eotró la muerte en la tierra ; 
Qne no Tiéramos su cara , 
Sí no la abrieran tal puerta. 
Era la vida h^adaleo, 
Pero perdió su nooleza , 
Qae la empadronó su culpa, 

Y ba quedado por pechera. 
Todos pagan esta culpa , 
Basta Cristo, con que prueba 
Antigüedad infinita ; 

Quieren que, pues nace, muera. 
Es la muerte ejecutor , 
Qae i nuestra naturaleza 
Ciu al nacer, y al morir 
Por róñate saca prendas. 
Las edades son k>s plazos 
De la ejecutada deuda , 
Cayos dias son contados , 
Paes la mayor llega á ochenta. 
Es la muerte un mirador 
De donde daro se otea 
Lo profundo de la culpa 
YIo largo de la pena. 
Asómate aqui , Memoria ; 
Qae, por alta c|ue te veas 
Eo estado y dignidad , 
lio temo te desvanezcas. 
Es la muerte noche escura 
De un día que es de Noruega , 
Adonde el sol de la vida 
Sale tarde, y presto se entra. 
Xarrbando va por la posta. 
Puesto que ricos sospechan 
Qoe es Josué deste sol 
Sahid , contento y riqueza. 
Es muerte piedra del toque , 
Id cq^s ravas nos muestra 
El Tido su falsedad, 

Y la virtud su fineza. 

Vos, conocimiento propio , 
Ensavad esta moneda , 
Qae a veces suele ser falsa, 

Y en vida pasar por buena. 
Es muerte estrecho de mar 
Donde la vida se anega , 
Lacoal nida propiamente, 

Y nada mas nada que ella. 
Arnjalda ¿ buena parte , 
(Mas de congoja llenas ; 

Qae la muerte es como el mar, 
Qae echa los cuerpos á tierra. 
Es la muerte un claro espejo • 
Qae descubre 4 la conciencia 
Las motas de cualquier culpa , 
Por noy sutiles que sean. . 
Note toques, alma hermosa, 
Smmie delante te tengas; 
Qae la muerte es un espejo 
Qv« >^sa y no lisonjea. 
Es la maerte, para el rico , 
Campana que toca & queda, 
yeBdtadOfJequituia 



Las armas de su moneda ; 
Sus escudos y armas reales 
Hasta aquí pueden traerlas; 
Que, aunque ellas dicen Pius ulíra. 
Sepan que miente la letra. 
Es muerte reloj de sol , 
Cuyas sombras nos enseñan 
Las horas que van pasando , 

Y las cortas que nos quedan ; 
No quites los ojos del , 

Ten con sus rayas gran cuenta , 
Que se pasaré la hora , 
Pues no es campana que suena. 
Es la muerte amargo acíbar 
Que pone al pecho la iglesia. 
Para destetar al alma 
De sus gustos y ternezas ; 
Acuérdate de quién eres , 
Pues tu madre te desteta 
El miércoles de Ceniza, 
Poniéndola en tu cabeza. 
Es muerte desnudo estoque 
Pendiente sobre la mesa 
De tus gustos y deleites, 1 
A qu!en el viento menea. 
Álzalos ojos del alma. 
Mira que de un hilo cuelga, 

Y es tan laso el de la vida. 
Que cualquier soplo le quiebra. 
Es la muerte un propietario 

" De mi casa solariega , 
Que solo la sepultura 
Tengo por morada cierta; 
Entra, Consideración, 
Algimas veces á vella ; 
Mira que es tu casa propia , 

Y no tienes mas hacienda. 
Es la muerte un artillero 
Que á todas edades llega : 
A la cuna , que está lejos > 

Y al ataúd, que está cerca ; 
Es el blanco de s^s tiros. 
Donde de ordinario asesta , 
Las cuatro edades del hombre, 

Y es justo que todas teman ; 
Que, puesto que son castillos 
Que distan algunas leguas, 

A todos llega súbala 

Y alcanza su dura flecha. 
Ponte, Tiempo, de por medio. 
Sé de mis muros trinchera , 
Que peto á prueba de muerte 
No hay estado que le tenga. 

Mas ¡ay ! que buyes de mi, y ella se acerca; 
Que si la muerte corre, el tiempo vuela. 
AL09S0 DE LgoUMA*'~TereerapMrte de conceptos apintatiet. 



367. 
AL sAirrfsiao sacraikicto. 

¡Oh corta y cansada vida. 
Qué' de males te rodean! 

Sué de enemigos te siguen ! 
ué de tiros que te asestan! 
La muerte viene en tu alcance, 
Mas ten al miedo la rienda; 
Que ya tienes nueva vida , 
Si iü sabes usar della. 
Ya la muerte es pura muerte, 
Nadie sin culpa la tema ; 
Que á manos de Dios , que es vida , 
Sabemos que quedó muerta. 
Por la puerta de la gracia 
Entró la vida en la tierra , 
Porque sin gracia no hay vida , 
Ni muerte sin culpa fea. 
Alhóndiffa y armería ' 
Es la muiUnte iglesia. 
Donde laj piik q^<^ \ft m0ut»^Xe « 



m 



nOMANCLUO Y CANClOiNERO SAGRADOS. 



Y armas con que lo defiendas. 
Es eslepan celestial. 

Para lo que toca ¿ guerra, 
Pelo á pruel^a^ de la mueHe, 
Si en 8u |(racia se conserva, 
t Comed , v no moriréÍ3 , » 
Dijo la antigua culebra ; 
Ya decirlo destepan, 
Fuera infalible sentencia. 
Es espada que te adonie ; 
Pero, si bien no la juesas, 
Es arma en manos de loco. 
Con que S9 hiere ó degüella. 
Por lo (^ue toca i manjar, 
Es roana, qué si le pruebas, 
A todas las cosas sabe: 
A honor, i gusto y hacienda. 
Es ración que tiene el alma , 

Y e3 tan rica su prebenda . 
Que á darla menos que & Dios, 
No fuera ración entera. 

Es un alto mirador, 
Desde donde la fe otea 
Lo diatante v lo profundo 
De la eterniuad inmensa. 
Es sol entre pardas nubes , 

Y aunque sus rayos no veas , 
En sus efectos veris 

gue vivifica y callenta. 
s Océano del Padre , 

Y tanto en cáliz se estrecha , 
Que se puede en un instante 
Pasar á la vida eterna. 

Es fina piedra de toque, 
Adonde ser Judas muestra 
Falso doblón de k dos caras, 

Y Tomé, tomé de cuenta. 

Es sepulcro de hombre y Dios 
Vivoy muerto , tal, que encierra 
Un cuerpo aqui sepultado, 
Porque le coma la tierra. 
Es leche dulce y suave 
Que tiene al pecho la Iglesia, 
Con que cria una criatura 
A la imagen de Dios hecha. 
Es espejo cristalino , 
Donde su luna te enseña. 
La vida si vas en gracia. 
La muerte si vas sin ella. 
Es reloj que da la una, 

Y son las dos si se cuentan ; 
Que la persona de Cristo 
Tiene cíos naturalezas. 

Es quinta esencia de bienes , 
Pero no es sino primera ; 
Que aunque Dios es uno y trino, 
Es solamente una esencia. 
Es plui ultra ^ et non plut ultra. 
Non plus ultra si contemplas 
Su sustancia , y es plut ultra 
Si en los accidentes quedas. 
Es vida de nuestra vida 

Y es alma del alma nuestra, 
Porque vivir sin comer 
Repugna á naturaleza. 

Es en la torre de amor 
Campana que toca á queda , 
Porqne en gustando de Dios, 
Cualquier deleite se deja. 

Y aunque muerte y sacramento: 
Parecen cosas opuestas , 

La muerte suele dar vida, 

Y la vida muerte fiera; 
Porque, asi como la muerte 
Para el justo es vida quieta, 
Ansi este manjar de vida 
Es muerte para el que peca. 
Pero de aquí se colise 
Que el mudar naturaleza 
Ks de partes del sugeto, 

Y no de su propin esencia. 
Ypaege$te e$ pao de vida, 



Liándose quien no le prueba 
Homicida de sf mismo, 
P»«'s la ttone y In dosprecld. 
Mas ¡ay vida del alma y gloria excel 
¿Quién será digno de go7^r tal me» 
Alonso de Lsdesma.— Tercera parle de concepios «, 



S68. 

EX I OOR DE LA ESCLARECÍDA VÍRGE!V , EK SU SABtTA 
EX U SIERRA DE CA^AVETE, EN EL OBISPADO bE 

Su luz la rosada aurora 
Da tan pura y clara al día , 
Que muestra que hay en el suelo 
Nuevasxiausas de alegría; 
Los altos cielos se alegran , 
La tierra resplandecía , 
Escuadras de querubines 
El Verbo encarnado envía , 
Que cubren los aires claros, 
Hajando á dulce porfía 
De los cielos á la sierra. 
Do la sacra Virgen pía 
Milagros tan gloriosos 
Por divino don hacia 
En tristes necesitados 
Que toda Iberia le envía. 
Angeles vienen con ellos , 

Y cantan con armonía 
Mil cantares celestiales 
La noche entera "y el dia , 

Y entre sus canciones sacras 
Celebran con melodía 

Ser madre del Verbo eterno, 
Luz que alumbra al sol y al día, 
Que en su santa concepcioa 
Preservó y libró á María. 
Por ella se alegre el mundo» 
Pues del suelo al ciclo es gola , 
Estrella de la mañana, 

Y reina de gran valia , 

Mas hermosa que las flores, 
De cielo y tierra alegría. 

Diego Conjii^—Diteunot del víto 



369. 

LETANÍA DE NUESTRA SEffOKA. 

f 

Fuente de gracia y pureza. 
Inmenso mar, donde brillan 
Como espeios tantas luces , 
Como el sol rayos de vida ; 
Amorosísima madre , 
Dulce abogada, María, 
Reina v.n los cielos y tierra, 

Y luz en las jerarnuias . 

A quien vo<!cs , labios , plumas 
Alaban y ;;lor¡lican 
Por hija* del Padre eterno. 
Por pura y por escogida , 
Por madre del Verbo Cristo 

Y por esposa querida 
Del Espirilu divino, 
Gozosa luz y alegría. 
Veladora de los hombres , 
Pues tu intercesión los libra 
De la muerte del pecado 

Y el rigor de la justicia , 

Y asi te aclaman felices 
Por amante , dulce y pía ; 

Y con la Iglesia, Señora, 
Tan notables rogativas 
Como se cantan dichosas, 

Y como la fe publica 



ROMANCES. 



Que á tu devoción se arrimaD ; 
IiiTccacioQ una jotra 
Para que de lí, María, 
Tengamos por ella gracia, 

Y perdón por nuestra dicha. 
Siendo á vos «dulce Señora , 
Aceptas las letanías, 

D«^ nuien boy mi intento quiere 
Eiplicarlas y deéirlas. 
Para gue to'dos las sepan 

Y entiendan de construirlas , ' 

Y por ser invocación , 
Os la recen cada dia , 
Entonando en altas voces 
A la Trinidad divina , 

De tres en un solo Dios 
La misericordia misma, 

Y después de esto clamar 

Y decir Sancta Marta , 
Santa entre todas las santas. 
Sontísima j preferida. 
Sonda hei Úenitrix canta , 
De Dios amada y querida; 
\irg0 VirginuM también, 
Virgen de vírgenes rica ; 
Moler Chrisii , que sois madre 
De Cristo, c^aedrando limpia , 

Y Maler dhtnae qratiae^ 
Madre de la f^racia misma ; 
Utíer purissima « bella , 

Pura, hermosa, dulce v limpia;. 
Vtíer casiimma , siendo 
Tu purexa tan crecida , 
Tam ca$ta y libre del mal. 
Que en los hombres abomina ; 
One sois Mater inviolata, 
\aestra pureza lo diga , 
Pues pariendo á' Jesucristo, 
Ko TioUron tus caricias. 
Sois Utítr intemerata , 
Qve dice que sois temida 
Del iofiemo y sus secuaces , 
De ángeles obedecida; 
Ikter amabitU, pues , 
Ibdre amable y muy querida , 

Y que admiratilis sois , 
Por la admiración se mira , 
Coi:.u lo canta el Esposo , 

Que tanto en verte se udniira , 
Porque sois tan admirable , 
Ciebs V tierra lo digan ; 
Mater treatoris, si 
Del Criador Mater pia , 
Utter SalvatorU , pues , 
Del SaUador madre limpia , 
Pues nació para salvarnos 
De muerte a la eterna vida ; 
Ytrgo prudente , y te ilamu 
Prudentisiima Maria^ 

Y todo el colegio canta 
Tu prudencia tan crecida. 
\irgo veneranda, dice, 
Vir^^ea venerada , eslima 
De tanto cristiano que 

A tu devociou se arrima ; 
Sirgo praedicauda, pues 
£1 muudo todo os predica 
Por madre de Dios , y sois 
Qúen el bien nos comunica ; 

Y Xirgo potens te dice, ' 
VirRen poderosa y rica , 

Y \irgo clemetUj que sois 
Clemente , amorosa y pia; 
MraofUeUt, que SOIS 
riela quien os dedica 

A el amparo y protección 
De tu deTocion divina; 

Y que SpeeuiMmJiutitiaet 
Esp^o de la justicia , 
Pues euU luce lo justo, 
ComoOios nos notifica; 
SeUaqpmtíge, sois 



Silla de sabiduría. 
Pues en ti se aposentó 
Toda la gracia iiiliniía; 

Y Causa nostrae laetUiae , 
Causa pues de nuestras dichas, 
Para que gloriUqucmos 

A Dios por tus muravillas; 

Y Vas spirituaie ^ 

Que sois, divina María , 
Vaso en que encarnó el Señor 
Del espíritu de vida; 
Vas honorabiíe , pues, 
Vaso que de honor se mira 
Tan lleno, que no se ve 
Alguna parte vacía; 
Vas insignae devoíionis. 
Que es tu devoción tan rica, 
Que provoca á que los hombres 
Todos devotos te sir\'an ; 
Rosa mystka, que sois 
Hermosa rosa escogida, 
Kosa pura, matizada 
Con la gracia tan crecida; 
Turris davidka, torre 
Que el templo de Dios sublima, 
Como sublimó el linaje 
De David tantas familias; 
Turris ebúrnea , la torre 
Que siempre se mira Üja, 
Que jamás no se ladea , 
Pues hasta el cielo se anima; 
Domus áurea, que sois casa 
Dorada, en quien Dios babita, 
Pues coü su divinidad 
Dotó tu gracia divina ; 
Foederis Arca , que sois 
Arca tíel donde se mira 
Por el Viejo Testamento 
Lo que el Nuevo se acredita ; 
Janua Coeli , que sois 
Puerta del cielo, y tan pia. 
Que no se cierra jamás 
A quien por ti se encamina ; 
Matutina Stetia , pues , 
Estrella del Norte üja , 

Y entre todos los luceros , 
Como ci sol hermoso , brillas. 
Canta Salus injirmorum , 
Que sois , divina María , 

La salud de los enfermos 
A que tu amor solicita. 

Y RefuQium peccatorum , 
Porque sois. Madre benigna, 
Refugio de pecadores 
Contra todas las malicias ; 
Consotatrix afflictorum. 
Que sois por gracia divina 

El consuelo de afligidos , 
Como del triste alegría. 
AuxHium sois christianorunit 
Que sois, divina María, 
Auxilio de los cristianos 
Que el pecado debilita; 
Luego Regina angelorum. 
Reina de las jerarquías, 
Reina de ángeles bella , 
De quien hoy te ves servida. 

Y Regina patriarcharum , 
Reina adorada y servida 
De todos los patriarcas 
Que por ti favor tenían; 

Y Regina prophetarum , 
Porque asi tus profecías 
Excedieron poderosas 

A las mayores que había ; 

Y Regina apostolorum , 
Será adorada y servida 
De los apóstoles todos, 
Que por ti favor tenían. 
Regina martyrum siempre; 

Í Quién mas que tú ser podía 



115 



Ui 



ROMANCERO Y CANaONERO SAGRADOS. 



De Cristo, cuando lo vías? 
Regina, pues, eenfestorum. 
Porque sois madre lo enigma, 
Pues ninguno mas que tú 
A Dios confesado había ; 
Regina virginum^ reina 
De las vírgenes lucidas» 
Pues entre todas tú sola 
Reina de vírgenes miran; 
Regina tanetorum amniuMf 
Reina adorada y servida 
De cuantos santos hay hoy, 

Y habrá , como el mundo viva. 
Luego la sran religión 

De los padres carmelitai 
Añade , dulce Señora , 
Cantando las letanías : 
Virgo sois earmelitarumf 
Virgen y Qor escogida 
Del Carmen , que es un hermosa 

Y de belleiá tan rica ; 

Y Regina flor Carmen t 
Reina entre ias flores mismas , 
Pues tú sola eres la flor 

Que en ramos no se marchita. 
Thesawrum earmeüiarum, 
El mundo todo lo disa , 
' le sois tesoro del Carmen, 



lue pone i las almas ricas, 
la Austre religión 
De las Mercedes invictas» 
Cuyo hábito vestistes, 
Gloriosamente divina, 
Redemptrix , pues , eapiiporum , 

8ue SOIS redentora pia 
6 los captivos que están 
En esclavitud indigna; 
Cuyos raros atributos 
La gran religión afirma 
Del patriarca Domingo, 
Diciéndoos siempre Regina 
Sacratiuimi roiarii , 
Del rosarlo Reina, y brilla ; 
Que, como lucientes rayos 
De luces y maravillas , 
A vos , divina Señora , 
Os ruegan y os lo suplican 
Alma , pecho y corazón. 
Cuerpo, luz , sentido, vida , 
Plumas , labios, letras , ojos, 
Rayos , clamores , y tiran , 
Como á blancos , lo» suspiros, 

8ue para vos se encaminan, 
id mas, dulce Señora, 
Por aquestas letanías. 
Nuestro clamor, nuestras voces. 
Lagrimas, penas crt^cidus, 

8ue de Dios nos alcancéis 
ien para esta monarquía. 
La gloria á Femando Sexto, 
Que pasó ya á mejor vida; 
Exaltación de la fe; 
Que eterna la Iglesia viva ; 
Que el hereje se confunda, 
Y que todos pues se rindan 
A ser cristianos, loando 
A Dios y santa Blaria 
Por los siglos de los siglos» 
Sin cesar noche ni dia ; 
Porque á esos pies humillado. 
Merezca con toda dicha 
Hoy Lúeas del Olmo Alfonso 
Sus auxilios, gracia y vida. 
Pliego suelto, impreso en Córdoba por don Lois de Hamos 
T Corla. S. n. 1.a. ___ 

370. 

ESTACIONES DE LA TU SACRA. 

Oía atentos, mortales, 
CrJ$üáao8 j redimidoB 



De la esclavitud pasada 
Ya por la sangre de Cristo, 
El que es verdadero Dios , 
Aquel que los ciclos hizo. 
Tachonándolos de estrellas. 
Planetas y astros lucidos ; 
Atónito estoy y absorto, 

Y tan fuera de mi mi^mo. 
Que de mi afecto llevado, 
Ln el corazón imprimo 
Con CHractéres del alma 
Aqueste nuevo prodigio. 
N:ici en la excelsa ciudad , 
Del mundo portiMito rico. 

La que siempre aclama á voces 

Con lenguas y metal tíno. 

La gran ciudad de Jerez , 

Frontera del mar altivo. 

Tiene esta excelsa ciudad , 

Por mano del cielo mismo. 

En la ancha plaza un convento 

Del serálico Francisco , 

Aquel seraOn llagado. 

Cuyos cinco hermosos lirios 

De manos , pies y costado 

Imprimió con ra)os Cristo. 

Paseándome por sus claustros. 

Iba yo tan divertido. 

Que la vista me llevaba 

I^ fábrica y edificio , 

Cuando en un claro rincón 

Reparé ¡ grave prodigio ! 

Vi una imagen de Jesús 

Que representaba al vivo 

La imagen del Nazareno, 

Pues de morado vestido, 

Una túnica cubría 

Su sacro cuerpo divino ; 

Sobre una losa, que juzgo 

Que el diciembre helado y ÍHo 

Escarchó nevada plata , 

Asienta sus piós divinos. 

La cruz sobre el hombro ^ieoe. 

Pecadores, ¿habéis visto 

El mar de misericordia 

Cargado con un navio? 

Pues aquí presente hallo 

La cruz, nave, miir y Cristo. 

Ya los ojos y pestañas. 

Que eran luceros bruñidos , 

Con las lágrimas y el polvo 

Eclípsa(K)s solos miro; 

Los labios carniin morado. 

Pues siendo corales linos , 

Son desmayados claveles. 

De la púrpura teñidos; 

Tendido todo el cabello. 

Cuyas hebras de oro fino 

Son rayos que el sol esparce 

Sobre su rostro afligido. 

Mirándolo estaba atento, 

Dando el corazón latidos, 

Como el alma y cuerpo á un tiempc 

Problemas y silogismos. 

Entonces, cielos, entonces. 

Ni bien muerto ni bien vivo, 

Todo neutral y confuso. 

Me pareció que me dijo: 

t f, Cómo tan ingratamente , 

Hombre , contra mí has vivido? 

Cómo me pagas tan mal 

Las obras y beneficios? 

Caballo sin rienda eres , 

Pues f desbocado, has querido 

Correr por la culpa tuya 

A tu muyor precipicio. 

Treinta y tres años por ti 

Viví en el mundo, abatido. 

Con pobreza y humildad. 

Solo por hacerte rico , 

Y en perpetua esclavitud 



ROMANCES. 



1i5 



Y e>iiavo, por culpa luya, 
De tu mayor enemigo ; 
Tero para tu rescate , 
Siendo quien soy , Tui vendido, 

Y bastaron treinta reales 
Para tu rescate mismo ; 

Y sobre aquesta Uneza , 
Obré otra mayor contigo , 
Pues quede sacramentado, 

Y entre los liunibres asisto. 
Abre los ojos dol alma , 
Despierta si estás dormido, 
S:d del confuso letargo 

Y sueño en que estás metido ; 
Toma la crux en los hombros , 

Y por este claustro mió 
Imttaen la \ia- sacra. 
Con el corazón contrito, 
Los pasos de mi pasión , 

Y quedaras bien conmigo. » 
Asustado todo el pecho , 

Y en el alma arrepentido 

De ofender á un Dios tan bueno, 

Y en lágrimas desleído, 
A la Devoción llamé; 
Pero acudiendo al proviso, 
Ella mis pasos guió 

Con el impulso divino. 
A la primera estación 
llegué. —Auditorio mfo, 
Préstame un rato silencio, 
Y giréis la pasión de Cristo. 
En esta estación primera , 
Es la del pretorio mismo 
YlacasadcPilato, 
Adonde el redentor Cristo, 
Por mano de seis soldados 
iDclenientes v atrevidos , 
Craelmente fué azotado 
Con garfios de hierro finos 

Y coo cordeles nudosos , 

Y en ellos abrojos vivos. 
AaaiPilátos hablé, 

Y desta manera dijo: 
■ AJesttsdeNazaret, 
Ese que se llama Cristo, 
Sedicioso y embustero, 
Facineroso y malquisto, 
Despojadlo y amarradlo, 

Y coa los juncos marinos 
Coronadle su cabeza. 

Pues dice que es re^ divino. > 
Ed la segunda estación. 
De veinte y un pasos mismos , 
Es logar donde á Jesús , 
Sobre sus hombros divinos. 
La cruz santa le pusieron 
Los alevosos judíos; 

Y para ponería entonces , 
Le mnaaron de Testido, 
Quitáronle la corona , 
Abriendo mares y rios 

Por donde tu alma navegue 
Con bonanza basta el impireo ; 
Volviéronsela á poner 
Con nuevo rigor impío. 
En la tercera estación , 
De ochenta pasos medidos, 
1% lo^ donde el Señor, 
Caminando y afligido 
Con el peso de la cruz , 
Cayó, y de nuevo se vido 
Herido por muchas partes , 
Naltiatado y dolorido. 
Esta es la cuarta estación , 
Qae sesenta pasos mido ; 
Es logar donde el Señor 
Encontró, yendo afligido. 
Con so Santísima Madre ; 
Mirándose de improviso, 
Qnedaron sus corazones 
Tmtet dei dohr parUdoe, 

iras 



Esta es la quinta estación , 
Setenta y un pasos mido: 
Es lugar donde alquilaron. 
Sin ser de piedad movidos , 
Al buen Simón Cirineo, 
Pues en lan grande conflicto 
Su Majestad caminaba 
Lento el p:LSO y todo herido. 
Esta es la sexta cslaciun , 
Que consta, según he visto, 
Ciento noventa y un pasos 
Dolorosos y temidos; 
Lugar donde le salió. 
Compasiva y con cariño. 
La Verónica mujer, • 

Y viéndole que afligido 
Iba y el rostro sudado , 
Con el blanco y terso lino 
Limpió su rostro, quedando 
En tres partes esculpido. 
En la séptima estación. 
Que consta , según lo miro. 
Trescientos y treinta y seis 
Pasos , siendo aqueste el sitio 
De la puerta Judiciaria , 
Adonde Cristo, bien mió. 
Con el peso de la cruz , 
Llagado el hombro y herido. 
Segunda vez cayó en tierra. 
Despreciado v abatido. 
Queriéndole levantar 

A empellones excesivos. 
Esta es la octava estación , 
Que consta, de largo tiro. 
De trescientos y cuarenta 

Y ocho pasos doloridos ; 
Lugar donde le salieron , 
Llorando de hilo en hilo. 
Unas piadosas mujeres, 

Y mirando á ellas, dijo : 
« Hijas de Jerusalcn , 

No lloréis ; lo que os suplico 
Es que sea por vosotras 

Y vuestros queridos hijos.» 
En la novena estación , 

Que consta , como lo admiro, 
Ciento y setenta y un pasos , 
Donde nuestro Dios propicio. 
Ya faltándole la fuerza. 
Totalmente escaecido. 
Tercera vez cayó en tierra. 
Ya tan cansado' y rendido. 
Que queriendo levantarse , 
No pudo, antes caido 
De nuevo, se hirió su cuerpo 
Con dolores excesivos. 
En la décima estación. 
De diez y ocho pasos mismos. 
Es \\i^slt donde al Señor 
Le quitaron el vestido. 
Renovándole sus llagas 
Aquellos crueles ministros. 
En la undécima estación. 
De doce pasos medidos , 
Es lugar donde en la cruz 
Le tendieron losjudios, 
Adonde enclavado fué 
En el madero divino. 
En donde, al oir los golpes 
Del inclemente martillo, 
María , madre de Dios , 
Fué como hincarla un cuchillo. 
La duodécima estación. 
De catorce pasos mismos , 
Es lugar donde de tropa 
Le llevaron atrevidos 
Clavado en la cruz , dejando 
Caerla de golpe impío, 
Desconyuntando su cuerpo , 
Todo de sangre teñido. 
Decimatercia estación; 
E8 este lugar eVmVsmo 



Nft 



m 



Donde t^bron el cuerpo 
Od crueillcádo Criítü^ 

Y sobre los sacros hrátói 
De su NaiÍPí! , con suspiros, 
ha pu^jií^nin , trítfp^stiudo 

H purc]i]fi en Junto fií'pnmos 
Be nuestro gir;in padre; Cristo 
Los pasos de ];i Pasínn , 
Según los sanlfjA Jiíin dkbo. 
Fueron siefo \íih cuidan 
Desde íiquel huerto florida 
De Celsenianl ü U casa 
De An¿s » porrtiíkis indigno. 
Los pü lita pies fnerün denlo 

Y cuarent;i y c un tro mismos » 
Cíenlo y vt^inie bs puñaüys 
Sobre sn cU' ■■ - i- > o, 
Bofe üi das ci; 

En acjucl ro- ¡o; 

Los t;o1pes d^i peí i^r í nerón 
Veiniiocijo ^ ¡ay Jesuj; niio ! 
¥ en las espaldas ochen tji. 
SctriiU feces hiu sido, 
If ocho nías, Jas míe tírurna 
Be la sog» los Juuiojí , 

Y Irescientiisy dn cuenta 
Vetes con rigtíf implo 
Repelaron eicíibel lo 

De La cabeza dt; Cristo* 
Setenta veces líraron 
Tamljien tos pelos beedífos 
Be aquella sagrada biiHja^ 
Qtie tan venerable ha sido. 
Lo» aiotes que le dieron 
Sobre su espalda » atrevidos , 
Pasar o n d e cí n co in í i . 
Llegó en aquesftj con fílelo 
Al tránsito de la mnerie 
Tres veces, ¡ nb Vnúre mio í 

Y I a corona de esiJÍnas 
Be mil pululadas ha gido* 
Tres veces en tierra dí6 
Con lacru^^porel eannna; 
Fué &ü corazón saprailo 
CubíertOt según se ha eserilo. 
Con setenta y dos ati pus tías. 
Eseufiieron los nialí^nos 
EiLSU santisimo rosiro 
Setenta y dos veces; quiso 
Por ñas oír os padeeer 
Torrti(?ntos tan excesivos. 

Al enclava do eo ía crüR 
Las tnaiios, con el uj anillo 
Veinte y seis golpes le dieron. 
Treinta y seis a tos mus tnísmos, 

Y en S(i sagrada (lasion 

Dio ciento y mui%e suspiros^ 
Tuvu eo su cUí?rtiü sagrado, 
St'eun sao Jtiiin nos úié escHlo, 
Cíocu mil y ciiíit roe f cutas, 

Y añadió st-lenta y cinco, 
Heredas chicas y gnmdes 
En lodo pu cuer|ií) ntísniOí 
Sin tas mil de 1;* c^djr/.a. 
Las gotas de sangre lian sido 
Doscientas y treinta mil 
Que de su cuerpo ha vertido. 
Las lágrimas de sus ojos 
Fuerou, segují he entendido, 
Seiscienias mil y dosdcnt¡is 
Por nuestros pe caitos mismos. 
Bendito ideáis, Sefjor, 
Amado Dios inlinito, 

Que por el hombre pasaste 
Taniiis penas y martirios. 
Cristiano , pues do mi labio 
La pasión santa has uido. 
El acto de contrídoa 
Hazlo en tu pecho contrito, 

Y pídele á Dios en él 
PerÚQn de nuestro* delitoi; 



BOMANCEBO Y CAÑGÍONEIIO SACHADOS. 

Y Lúeas de! ni n. A Air->i,so 
Suplica buL lldo 

DueleperHi utas 

Que este ronutf^ie u^ tenido. 

Plk^^ íútíw, sin i 



S7I. 

iXCEi.i:?íCrás nt la £A3ta i 

Madero excelso de Crísl 
En quien la Dbrtcn toda 
Depende siempre de Dios, 
Liimas sutiiíjüsa obra ; 
Paliíia cíicoiiibrada, y que sienn 
AnniK'io da de victoria , 
IHies á un corotuuJo Key 
Le diste la bureóla; 
Árbol dr' ruyi]^ dfts ramas 
^T y bermosas 

I' ■ (¡ue fué 

iVi. -M.É 1 1. u III luti dicbosa ; 
Espada coiitni td inlierno, 
Que tan lo enejnitío asombra, 
Pues empufiáiidDla Dios, 
En ellos destruye y corUi ¡ 
Allívc» muro de cuatro 
Almi ínis ípie le coronan. 
Cuyas ciiiiíru letras dieen 
El ducho que lis abona ; 
Fuenle cuyas aguas vivas 
En linio odral se glorian » 
Cuyos cinco canos Tuero n 
Siete doiM's con tal honra ; 
A ti, soberana f^ruK, 
Ara de DíoSp siendo joya 
Que, con su sangre esin^ltadj» 
Oro fué* gue tanto monta. 
Mi humilde pluma dedica. 
Como cálamo, c^ia obra , 
Si bien con rusíicüs versos. 
Con elocuencia bien poca. 
Pero alcana ai] do b {gracia 
De aquel que la perjecciona, 
Que por ser de gracia tú. 
Te qoiern hacer mas gradma, 
Podr¿ á este piéíago bondóio, 
A {aqueste mar sin stoTtobra 
Arní jarme , á esli* prodigio, 
Sin peli^fro , d** esta Ti^rma. 
En el ano de tres mil, 
Sefíun dicen las historias» 

Y no veden loí y uno. 

Se vi6prir muy cierta cosa 
Que Salomón, aquoí rey 
tínico sabío^ la obra, 
A Dios dedica^ del templo. 
Empegó con tan la tofita 
De materiales y nente. 
Que admirando a los personal « 
A la fama le dio vuelo 
Para fijar las memorias, 
Btaiidando cortar del uiitnte 
Las maderas ohirosas. 
Los líbanos » los cipreses, 
Los cedros y las caobas ; 
Entre ton cuales cortaron 
Un ciprés de cuyas hojas 
Los á rali a i os re ¿p i ra 1 la n 
Olor que el ebauo g07.au. 
Lleváronlo para el iein|»]o 
Ajustado» y fut? de forma. 
Que puesto, sobro madera , 

Y cortado, nada importa. 
Sacáronlo pues de alN , 

Y como sobnda cosa. 
Sin hacer pues caso de él. 
Pisábanlo á todas horas. 
De alLi al arroyo Cedroo 
Lo llevaron, y en sus ondaf 
Sertlüde pucoLe k cuantos 



ROMANCES. 



WsabaD á la redonda. 
Pasó aqni trescientos aRos, 
Síd ver que i Diiiguna obra 
Lo llevase la codicia 
O la ambición sedicioM. 

Y después que fué forzoso 
Hacer la cruz misteriosa 
Parque Cristo muriese 
En muerte tan afrentosa, 
Trajeron este madero 

De ciprés, como se nota, 

Y cou los brazos de cedro, 
la cruz ¿ Cristo le forman. 
Cargaronsela en sus hombros; 
Fne decir que pn ellos toma 
El peso de nuestras culpas, 
Que }a con su sangre borra, 

Y <»n Cristo en el Calvarlo 
Bandera ilustre enarbola , 
En señal que fVió de Cristo 
La mas singular victoria; 
Donde un rotulo le ponen 
En tres lenguas ó idiomas, 
Latina , griega j hebrea , 
Que dicen de aquesta forma : 
c jesus Nazareno , rey 

De jndios ; » y esta propria 
Tablilla de palma fué. 
Adonde las letras forjan. 
Otra en que 6¡6 los pies , 
Pan que los clavos rompan , 
Fa¿ de oliva , que la paz, 
Como á gran rey, se fie postra. 
Habló aqui siete palabras ; 

Y b primen es : c Perdona , 
Padre , aquestos ignorantes. 

Que aquesto que han hecho ignoran. > 

La secunda fué : c Hoy serás 

El nu paraíso ó' gloria ; • 

l>Mt««, memento mei^ 

Pidieado misericordia. 

La tercera fué : c Mujer, 

(A sn Madre dolorosa), 

veahítahijo;»yáJuan 

La curta : « Es tu madre sola. » 

La quinta d^o : c Sed tengo, » 

Y le aplicaron la esponja ; 
CuDdo Alé sed de que el mundo 
Se salvase á tanu costa. 

Sou : Cémummatum eaf, 
Qoe aq«i dieron fln las cosas 
De todas las profecías , 
Tmoriendo, pagó á todas. 
Séptima es: ^InmañuttMt 
(Todo Ueoo de congojas ) 
li espíritu os encomiendo ; 
Recíbidki, Padre , ahora. » 
Bajáronlo de la crus. 
Pasadas después tres horas , 
Pira enterrarlo, dejando 
La cruz de Cristo y las oúras ; 

Y resucitado ya , 

Yieado que todos se enojan, 
Fiera del lugar hicieron 
Caá cava angosta y honifai 
hato al sepulcro de Cristo, 
Adonde las tres arrojan , 
Tipando todo aquel foso 
Coa inmundicia asquerosa. 
Pasaron trescientos años, 
Siaque ya hubiese memoria 
De b cruz ni del sepulcro 
Que tanto bien atesora. 
Alcabohemperatris 
De ta gran Conslantinopla, 
Elena, de Constantino 
Madre CeSz v piadosa , 
La reveló IHos ove ftiesa 
Vil atenía y cuidadosa 
AJenisalen.y enella 
^icaie la croa dicbota. 



Con fuerza muy rtf^nrosa 
Los judies mas antiguos 
En uua cárcel peoosa 
Para que en ella dijesen 
Dónde la cruz atesoran. 
Negaron todos, y viendo 
El mal trato, y que es forzosa 
La declaración , so pena 
De muerte si no la mforman, 
Le dijeron á la Reina, 
Que desvelada se postra 
Al cielo, que ella mandase 
Prender (aunauc se alborota 
Toda la ciudad) á un Judas, 
Que él dirá la verdad toda. 
Ilizolo la Reina, y luego 
Prendió á Judas, y gozosa, 
Hizo largar á los otros, 
Por dar fin á lo que importa. 
Túvolo asi muchos dias. 
Sin comida ni otra cosa , 
Aherrojado con grillos 

Y una cadena penosa ; 
Viendo que alli moriría , 

Y (|ue era su culpa propria. 
Dijo á su reina : t Sacadme 
De aquesta prisión , Señora » 

Y vamos al sitio donde 
Esa cruz que cuidadosa 
Buscáis, que, según be oído, 
No hay duda de hallarla ahora. 
Sacáronlo, y con la Reina 
Fué compaña populosa 
Donde, señalanao el sitio , 
Acudieron cien personas 

Con palas y con azadas , 
Con espuertas y otras cosas , 
Adonde en muy poco tiempo 
Que trabajaron celosas 
Descubrieron el sepulcro 
Donde estuvo Cristo ; ahondan 
Hasta que dan cou las tres 
Cruces enteras y hermosas. 
Quedaron en confusión 
Al descubrirlas , que ignoran 
Cuál seria de las tres 
La que ha de ser mas honrosa. 
Llamaron pues al Obispo, 
Que con presteza animosa 
Llegó, para que supiesen 
La que era de Cristo sola. 
Tocaron á una difunta 
Con las dos, no hicieron cosa. 
Hasta llegar la tercera , 
Que apenas la muier toca. 
Cuando coa velocidad 
Se levantó, abrió la boca, 

Y bendiciendo al gran Dios, 
Da á la cruz eternas glorias. 
Lleváronla en procesión , 

Y en un altar la colocan , 
Dándola alii adoración , 
Como á Cristo, tan forzosa. 

Y poi ella Constantino 
Venció una batalla en honra 
De la cruz, que la llevaba 
En su defensa preciosa. 

Y después, pasando tiempo , 

?uisicron llevarla á Roma, 
sabido del persiano. 
En el camino la roba ; 
Donde estuvo largo tiempo 
Sin libertar la preciosa 
Reliquia , á quien luego Heraclio, 
De la gran Constantinopla 
Emperador , la sacó 
En su exaltación dichosa , 
Queriendo también robarla 
En el camino Mahoma. 
Entranla en Jerusalen, 

Y después por orden pto^tVia 
De Lino Tosciao, ^i^ , 



«7 



m 



sé repartió misteriosa 
En toda la cristiandad , 
Donde de cierto se gota, 
En iionra y gloría de Dios 

Y bien de la Iglesia toda. 
Esto es, en suma, contar 
De la santa cruz la historia, 
Para que todo cristiano 
Lo sepa y que lo conozca. 
¡ Oh sacro madero santo! 
Oh luz de la Tida propia! 
Oh imán de los corazones ! 
Oh vida la mas dichosa! 

Oh monte y preciosa sangre ! 
Oh muerte de Cristo sola! 
Oh pena amarga y cruel! 
Oh llagas muy lastimosas! 
Oh comzon traspasado! 
Oh cruz, de Cristo corona! 
Oh cama del buen Jesús , 

Y oh gloría de todas glorias! 
1 Adonde estará la cruz. 
Que con decencia devota 
No sea muy adorada , 

Y estimada por dichosa ? 

Y asi como en nuestra crisma 
Fijada queda y gloriosa. 
Esté en nuestros corazones, 
De sus luces mariposas , 
Para que á Lúeas del Olmo 
Dé el cielo con mano pronta 
Auxilio • luz y saber 

Para alabarte dichosa. 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



Pliefo taelto, sin lagar ni afio. 



372. 

Á U liMTÁ CRUZ , DESPUÉS DE HABIR DBSCCltDIDO DB ELU 
NUESTRO REDENTOR JESUCRISTO. 

Al espectáculo grande 
De un Dios, por borrarlos todos , 
Muerto en ti a hierro, volvía , 
Arból santo . v te hallo solo. 
Fervientes del sol las ondas 

?ue erízó el bermejo golfo, 
e ostentan coral reciente. 
Medio verde y medio rojo. 
Muy poco habia que del fruto 

Y peso enviudaste, honroso, 

8ue ardiente aun nieve la sangre, 
esata encendidos copos. 
Deja que logrando el labio 
La ventura de los ojos, 
Vida usurpe á sus cortezas , 
Alma defraude á sus poros ; 
Corriendo voy , que amenaza 
A la tierra el don precioso 
No le admita; y pido al cíela 
Justicia en quejidos roncos : 
O venérete a ti mismo 
Nuevo amante religioso. 
Trofeo de quien pendió 
El vencedor por despojos. 
Crudamente lidia amor, 
Preciándose del destrozo; 

Y del ajeno pasara, 

Mas ¿quién pensó tal del propio? 
Grande fué el del Hijo cuando 
Le hicistes espalda , tan otro, 
Que si no le dejó el Padre, 
El se lo dijo quejoso. 
Soledad te hará su ausencia ; 
Que fuiste en tiempo tan corto, 
Si larga ausencia á su pena , 
Inmenso efecto i sus votos. 
Leño en las selvas naciste , 
Número i tu patría bronco , 
SJa deberle ái camioaote 
£i menor rolrer del rostro. 



4! 



Ya suplicio á los esclavos , 
Venganza mfame á los ocios 
La miro, y vi i tu Dios mismo 
Entre tan viles estorbos. 
Preciaste que le tuviste 
'Por mas que lo puede todo), 
»i pocas horas suspenso. 
Muchos siglos cuiaadoso. • 
•De todo un Dios las iinezas, 
Madero, ocupaste tosco; 
Que cuando el amor es mucho 
No desdeña objeto poco. 
Planta , enamoraste al sol , 
Que atrasando el curso hermoso 
Diez lineas, descansó en ti. 
Ya á deseos y ya á enojos. 
Bien que acaso bolló gigantes. 
Si tálamo buscó esposo ; 

8uc es del amar el morir 
n el trueco el lance heroico. 
No al árbol que supo roas 
Cortó el femenil antojo 
Las ramas, cuando yí Dios 
Notaba al remedio el tronco. 
Para que el ángel soberbio 
Que le desmintió envidioso 
Saliese á palos del mondo 
Con pena mayor, mai loco; 
Siendo en el árbol vencido 
En que triunfó victorioso , 
Vuelta a su pecho la lanza 
Que tanto ensangrentó en otros. 
I Quién viera al jayán divino 
Jugar al bastón nudoso. 
Huyendo luz las tinieblas. 
Buscando noche los mónstmos ! 
Tanto se empeñó en la acción, 

§uc hizo el madero dos trozos, 
con rasgarse ambas manos, 
Ninffuna soltó animoso. 
Doble á sus puerUs los clavos 
El Padre , y el querub docto 
Tina el fulminante acero. 
Ya en envidias y ya en odios; 
Que hoy una llave de palo 
Las abre con dulce asombro. 
Si no es que la llave es viga, 
Y el abrir vencer airoso ; 
Porque con ella en los brazos 
Asi pone el Hijo el hombro. 
Que ni puertas oigan mudas 
Ni umbrales respondan sordos. 
Sino el ariete ó carnero. 
Desmantelado hasta el slobo 
Impireo, ¿qué maniataoo 
Ladrón no le hará un gran robol 
Camina por ese atajo 
Al hurto Dimas famoso, 
Si es hurto escalar murallas 
Por una pica un bisoñe. 
Llega á cobrar lo que es tayo ; 
Que aquesos papeles rotos 
La escritura son contrarU 
Que clava el fiador famoso. 
Ln vital sangrienta espuma 
Inunda la tierra el Ponto; 
Coí(e esa tabla, que á un Dios 
Dellin le fué riguroso. 
Sella en la arena la quilla 
Del leño que afrentó notos; 

8 lie al que naufraga en las ondas 
arto puerto es un escollo. 
Al ¡iürniarse en la tierra. 
Seña santa, el breve fondo. 
Ignorada luz dio al limbo. 
Que huyó los presos medroso. 
Por ti está el mundo, la tierra 
Gracias ofrece á su trono. 
Tristezas rinde el infierno. 
El cielo consagra gozos. 



Tremolas, y ¿ tu obediencia , 
Nuevo íDian , llamas los polos. 
A qaieu infamaba el hierro, 
Reverente atiende el oro, 
Coronándose ¿ sa imagen 
Ya rroutispicios , va solios. 
Admite en victorias tantas 
Los hierros que ¿ tu pié arrojo; 
Entre aparatos triunfales 
Estruendo serán glorioso. 

•Kiro fray UoRTUsio Fiux Pamíicivo. — Painr,so espo- 
lia. 



ROMANCES. 



373. 

CaO^ DE LA SeCÜEÜCU ML SANTÍSIMO SACRAVENTO. 

Alma , en himnos j cantares 
Abba i tu Salvador, 
Alaba ¿ tQ capitán 

Y a tu divino pastor. 
Cuanto abbarle pudieres, 
Tanto alejes el temor, 
Qae eicede á tus alabanzas 

Y DO es bastante tu voz. 
Mas para tema especial 
Qoe solicite el loor, 

£1 pan que Tíve y da vida 
Solo te proponen hoy; 
D coal de la mesa sacra 
De la cena que hizo Dios, 
A la fraternal docena 
No hay duda que se le dio. 
Sea entera la alabanza , 
De apacible y claro son, 

Y respondan castos ecos 
Al gozo del corazón. 
HoT ett el dia solemne 
Coto feliz resplandor 

De aquella pnmera mesa 
Acnerda la institución. 
Ed esta mesa de ley 
Noeva j de nuevo Señor, 
Con el viejo fase ó paso 
La nueva pascua cumplió. 
Da la novedad de mano 
A la antigua tradición, 
flaje á la verdad la sombra, 
Destierra i la noche el sol. 
loque hizo Cristo en la cena, 
Eso mismo hacer mandó 
En ceremonias expresas, 
Ed memoria de su amor. 
Ensenados por el orden 
Saf^ado que nos dejó , 
Consagramos pan y vino 
En hostia de salvación. 
Dase i los cristianos dogma. 
Que pasa del pan la flor 
A ser carne, y san^ el Tino, 
Eb la transubstanciacion. 
Lo que no miran los ojos 
Ki lo alcanza la razón , 
Animosa lo asegura 
b fe, en orden superior. 
Debajo de diferentes 
Especies, de cosas no, 
Sioo de señales solas. 
Grande cosa se escondió. 
fieBída sola ó vianda 
La sangre ó la carne son , 
Pero Cristo todo queda 
En ana y otra oblación. 
Ko le larte el que le come; 
Sin quiebra ni división 
Enlero i Cristo se lleva 
Aqaelqae le recibió, 
lüo le recibe , vmÜ; 
Coanio Devao áe wtíor 
Los mi/, tíuio Uefñ e¡ aao, I 



M comido se gastó. 
Los buenos como los malos 
Llegan á su comunión , 
Pero con desigual suerte 
De vida ó mortal horror. 
Es muerte para los malos 
Quien vida a los buenos dio ; 
Adriorte en una comida 
El lin desigual de dos. 

Y allin, al partir la hostia 
No vaciles de temor ; 

Que tanto encierra el pedazo 
Cuanto el todo en si encerró. 
No hay quiebra de cosa alli; 
Que fué sola la fracción 
De la señal , lo encerrado 
Nnda se disminuyó. 
Mira de án.eles él pan , 
Ya vianda al viador, 
Sin duda pan de los hijos, 
No para los perros , no. 
Señalóse en la figura 
Cuando ensayó Isaac la acción. 
Comióse el pascual cordero. 
Maná á los padres llovió. 
Duen pastor, pan verdadero, - 
Tcnnos, Jesús, compasión. 
Tú nos acude y sustenta, 
Señor, y defiéndenos. 
Tú en la tierra de los vivos. 
Libres de humana pasión, 
Nos haz ver aquellos bienes^ 
Que ellos solos bienes son. 
Tú, que todo cuanto hay sabes. 
Omnipotente Seilor, 

Y nos sustentas acá 

En la mortal condición , 
Ponnos á tu mesa, y haz 
Que heredando igual favor, 
De tus ciudadanos santos 
Gocemos la comunión. 

Paiaviciho. — Parnaso e^paUoh 



lio 



374. 

IL SACERnOTE DE TALE?fCIA T AUDALÁ. 

Sacro, eterno, incomparable. 
Alto Espíritu divino, 
A mi entendimiento humilde 
Enviad vuestro rocío ,. 
Porque de esta suerte pueda 
Explicar con claro estilo, 
Dando gusto á los oyentes, 
Un suceso peregrino. 
Dentro en Valencia nació 
Un mancebo noble y rico. 
Que á las letras se inclinó, 

Y salió ingenio lucido; 
Los estudios frecuentaba. 
Tan aplicado á los libros. 
Que á los demás estudiantes 
Grande ventaja les hizo. 
Partió de su patria á Roma , 

Y asi que llegó al proviso , 
Alcanzo de sacerdote 

El estado esclarecido. 
Después, hallando ocasión. 
Dar vuelta á su patria quiso, 

Y en un navio pequeílo 
Entró con gran regocijo. 
Mas la fortuna cruel 

Trocó el gusto en llanto esquivo, 
Que de Argel ocho galeras 
Le salieron al camino; 

Y aunque se puso en defensa , 
En vano fueron sus bríos , 
Porque por fin lo apresaron , 
Llevándole & Ari^eV cauU^o. 
GttarenUcliliUnos ibaix 



ISO ROMANCERO 

En la nave » y repartidos 
Fueron entre aquellos moros 

§ue la presa hablan cogido, 
ocó en suerte el sacerdote» 
Con otros doce cautíTos , 
A Audalá, fállente arráez, 
Que asi Dios lo ha permitido. 
Era Audali muy piadoso, 
Mancebo afable y benigno» 

Y á sus cautivos un dia 
Convite honroso les hlso. 
A cada cual presunto^ 
Después que habieron comido, 
Por su patria y por su estado, 
Por su ocupación y oficio. 

Al sacerdote llegó 

A preguntarle lo mismo, 

El cual, viendo el noble trato. 

De esta suerte ha respondido: 

cSoy humilde sacerdote , 

Que es soberano ejercicio. 

Pues baja Dios á las manos 

Del sacerdote , aunque Indigno. » 

Y un dia llamando aparte 
Audalá á cierto retiro 

Al sacerdote , le dice 
Estas palabras : t Cautivo, 
No sé qué cosa en mi siento 
De imperio tan peregrino. 
Que me obliga á descubrirte 
Ocultos secretos mios. 
Cristiano soy bautizado, ; 

Que me cautivaron nifio 
Con mi padre; él renegó, 

Y á mi me crió en lo mismo. 
Fué mi padre un gran corsario. 
Del rey de Argel muy querido; 
Seis meses b¿ que murió, 

Me dejó próspero y rico. 
Por él tengo aaui gran foma, 
Aunque en Toledo be nacido, 

Y por eso á los cristianos 
Quiero, agasajo y estimo. 
De verte celebrar misa 
Tengo deseo excesivo. 
Lo necesario se traiga, 

8uc quiero ver lo que has dicho. — 
n cautivo hay en tu casa 
(El clérigo ha respondido) 
Que en el hospital de Argel 
Tiene parientes y amigos. 

?se ira, y con tu licencia 
raerá todo lo preciso.— 
Pues vaya, dijo Audalá; 
Que la noticia te estimo. • 
Trajeron los ornamentos , 

Y ya el altar prevenido, 
Con silencio los tres fueron , 
Por evitar el peligro. 

Se santiguó el sacerdote , 
Dio á revestirse principio, 
Teniendo Ándala suspensos 
De admiración los sentidos. 
Nota las insignias santas 
Desde el sagrado introito 
Hasu la postrer oalabra 
Con aue acabó el sacrificio. 
Viendo ornamentos y acciones , 
Audalá al clérigo dijo : 
c Dime lo que significan 
El alba santa , el amito. 
El manipulo, la estola , 
El pan, el agua y el vino, 
El cingulo y la casulla, 

Y las palabras que bas dicho.— 
Sabrás, dijo el sacerdote. 
Que el clérigo revestido 
Representa el Verbo eterno, 
De humano traje vestido. 

Por el amito se entiende 
Cuando, deJnocoB marinos 
Fabrkukdo nm corovoL, 



Y CANCIONERO SAGRADOS. 

Taladraron los sentido! 
Del Redentor de las almu 
Fieros sayones inicuos. 
El cingulo representa 
Cómo los perros judiof 
^ A Cristo en el huerto ataron , 
Dándose á prisión él miamo; 

Y la estola es otra soga 
Que al Cordero sacro y pío 
Le echaron á la garganta, 

Y lo llevaron asido. 
Otro cordel significa 
El manípulo ceñido 
Al brazo, que á la columna 
Ató al Cordaro bendito. 
El alba que cubrir miras 
El ordinario vestido. 
Es aquella vestidura 
Que Heródes le puso á Cristo. 
Por la casulla, la cmi 
Figura que llevó Cristo 
HasU el Calvario, V en ella ' 
Fué el sacrificio ofrecido. 
También la purpura explica 
Con que Pilátos maldito 
Sacó llagado al Cordero, 

Y Ecce Homo al pueblo dQo. 
El introitfo ad altare 
Declara cuando en el limbo 
Las ánimas de los justos 
Clamaron al Rey divino. 
Las cinco veces que vuelve 
El rostro al pueblo, contrito 
El sacerdote, demuestra 
Que se apareció otras cinco 
Resucitado y glorioso 
A su colegio escogido, 
A la Virgen, madre suya , 

Y á las Marías lo mismo. ' 
Las tres oraciones santas 
Que se dicen al principio. 
Acuerdan que oró tres Teeei- 
Al Padre en el huerto. Cristo. 
La epístola nos demuestra 
La predicación que hizo. 
Cuando al evan(;ctio mudan 
A la izquierda parle el libro. 
Es que Dios , dador de leyes 
Del pueblo de los judíos, 
Al de los gentiles pasa 
El soberano ejercicio 
De la nueva ley de gracia. 
Que es el Evangelio mismo. 
Cuando el Credo se pronuncia. 
Se ha de notar con aviso 
La multitud de los pueblos 

gue al Señor creyeron linos. 
I ofertorio denota 
Cuando de su grado quiso 
Ofrecerse por nosotros. 
Mostrando su amor divino. 
Al decir Orate, fratree. 
Cuando en el huerto, afligido, 
A sus discípulos santos 
c Velad y orad » , les ha dicho. 
Cuando el prefacio se dice , 
Has de notar que el domingo 
De Hamos entró triunfante 
El Rev que á dar leyes vino. 
Cuando en el primer Memenio 
Queda el preste enmudecido. 
Toda la pasión contempla 
Desde el fin hasta el principio. 
Cuando la hostia levanta. 
Denota que los judíos 
Levantaron en el monte 
A Cristo en la cruz tendido; 
En el segundo Memente 
Es de notar cuando al limbo 
B^ó á quebrantar las puertas 




JUEGOS 

Es cnaDdo la Virgen hlfü 
Ur^ion ;iN«rsti uusnitie 
Pur trtí* dijis de üü Hijo. 
El f*as vfiltU ^el»rl^üellía 
Que re&iicili^ üivhiü, 
h ini i mando I es la paz, 
l,os f '■'"■' ■' ■ " ^'ku 

lis 4! iH'llíJitÜ 

(joe iHii'j^titJA i^cfCüilofqiUta, 
Mí^crkor^M |iLnlinio5. 
Custiiclo eJ Pffx trctftn pronunrio, 
£& b [)17, que el Vetbu qtmo 
Que se coiiK^rve cu ul umudo, 
Pues á darla ni Di un do viuo. 
La comunioD lo demuestra 
Luiiiida eii propia vJrLuü tizo 
iVe£us ;jscen$iou sagrada, 

V he feúliíú ^1 cieJo einpJreo. 
I Elp^n deiiüU ln Carne 
[íPs Jt!5us, m bien , j el vino 

tti^re , ; éstú es de sueHe, 
k al () ron a ociar et miDÍsiro 

, Li rons^gmcíon 
La s p a 3 :il ) i j s , i mpr OT j s o 
Tr<itj£ubj»i uncíanse en li carne 

V &»iigr« de Jcsucrislo, 

' Qu^^díMitlíT !o<? areídenles 
el vino. 
<e nmda 

¡.V, .^. .i..r .i vJ iiliro, 

|l.s di? nor»r que vendrá 
nristo ni dja tkl Juicio, 
De Jtis^jfat en el v;ille« 
A jti7|^ítr iiiuerlof v vivos, 
thindü 3Í biic^io dtjlre jvreuiio 

V al [ii:iUi ;iii.;hi;íCi CüiUgo. 
Ctiatido ci lie, misfí riff, 

¡ St* Cün?»MÍt!fa qüií vIüo 
t J£t sar#*rdolí^ cn\ íím!o 
|D 



Tri. 


nos 


iíu*' 


: ido » 


Yc:í 


'■. mülüi 


^f^ 


N' lüS siglos. » 


ÍAteiiiu 1 


-vuviiuAudulá 



DE NOCHES BCENAa 1» 

l^os misterfos pcregríaoi 
De la saerosiijita misa, 
Del cíelo favorecido. 

Y lo i|ue hüsUi ^11 i ígnor^iba 
HabiCDclolo p enieuijid^i 
Así dice; «Padre eterno, 
De VQS y de vuestro Hijo 
Vdel l'^ipirliu Sütvto 
Me Vülgii el Hivor y auiilto. 
Yo soy el hijo ignorable, 
PródígOf tmte , afligido^ 
Que á vos vuelvo avcrfionrjdü ; 
r er donad me T Padre inio, 
Madre Igle^iit, consoladiue; 
Pues me crié cu vuestro auiiilio, 
á vos vuelvo con Hado, 
Como la piedra á su sillo. 
Entre los tres que aquí e^iaoiOi 
El secreio esié escoridido» 
filieutríis tralo la parUda 
Que efecluar solícílo. > 
Así juraron de hacerlo» 
A le utos y agradecidos; 

Y Audalá desde aquel día 
Su tesoro ha reco^íído. 
Mandó armar una galeota, 
Mctiu en ella sus cautivos » 
Que eran por lodos novouia t 

Y estando 3ra prevenido 
Lo necesario, uña noche , 
Procurando do hacer ruido, 
A Veli j remo se eu^oir^u 
Con su piadoso designio, 

Y en pocos días llcgarou 
A Koma con regocijo. 
A su santidad dan cuenta 
De lodo lo suci'dalo, 

Y cotí gran solemoídad 
Su recoucíliíieion IjiJto, 

Y sirve á Dios muy de vcraSp 

Y dt! la Virgi*n muy ílno 
Promete ser su devo(0» 

Y quetilcance de su Hijo 
Que le dé una l>uetia Uiucrte, 

Y después d cielo eidpjreo. 

Aíídsma.-Plkyo wdl«» — Céfdolí*, iaprcntí ú% (laanaliel 




JUEGOS DE NOCHES BLEXAS 

A W DIVINO, 
DE ALONSO DE LEDESMA (1). 



378. 

4 can «tt4iíiij etcütírrús f 

na»ir?*To HE*:ivisTó ?írtsTi\o ftíon. 

D' •jHi+'c nnc Dios ha encítrnado, 
i\m* nn «futrliro 
! un pr^flirtif 
' l.ido, 
ido 
'"♦ 
' y b Itaüro 

I*t»|icril 
ter a ^jirla, 

if 'I* L»* — Uü in$n tn B trtela u* , poi Se ba ttiaa 




Que siendo cristnra, cria 
AJ Criador j.it*ndo himortat; 
Y la gavilla infernal 
Y'uelvan corridos de vellos ; 
Córranse ethi. 
Va que tenéis dnice amor 
A 1^ ni.ijr!^tjd di-l liev, 
Entre ijoa mnU ) un buey 
Siendo niiiviírsal Seín>r; 
ViMíUc jl *' Tri:i)ür 

En un pi -iAt 

¿í'On qm 'V lenelíiT 

Vsiüoíhi lí! arelieros, 

TkljO A ochiu ijjc/ II dieí, 

NücicnlOt Kíno njillitr>-^s^ 

NUí/- • ii ¡lius 

Csláji ^iiucudu al Infante , 



1*^ ROMANCERO Y aNaOMERO SAGRADOS. 

Patriarcas de escuderos, 

Y querubines de pajes; 

Y |iues hay nuevo linajes, 
Nobles, galanes, guerreros, 

(Con cudntoi escudero^ 
luenta en el Apoealipti 
£1 cvungelista Juan , 
Que vio veinticuatro Tiejos 
Ante el Cordero pascual. 
Ksle* Cordero es aquel 
Que el Uautista en el Jordán 
Nos enseñó con el dedo 
Como á Señor natural ; 
Asi que en este portal 
Está, cuando mas en cueros. 
Con veiuticuatro escuderos. 



376. 

El juego de Lo9 fnpótUos, 

k LOS ÁNGELES. 

El juego de conceptos 
A los ángeles tocó. 
Pues por conceptos se enliendcn 
Üesdc el mayor al menor. 
Kl primer concepto fué 
La eterna generación , 
Donde el Padre engendra al Hijo, 

Y dellos procede Amor. 

Kl segundo es, cuando el Verbo 
En la Virgen encarnó. 
Tomó la palabra carne , 

Y Juan le sirvió de voi. 
Ducn concepto erró Loibel 
Cuando no reconoció 

Al que es en concepto padre. 
Por su Rev v su Señor. 
Echadle , Miguel , del ¡nefio ; 
Que en el lugar que él dejó 
Entrará el hombre á jugar ; 
Que por eso muere Dios. 
Otro concepto hay humano, 
Que es el de la confesión ; 
El hombre lo dice al hombre, 

Y á Diuá lo dicen los dos. 
Llegad, penitente santa; 
Que hoy en casa de Simoñ 
Quieren jugar un concepto, 

Y le habois de empezar vos. 
¡Oh, qué bueno que ha salido! 
Aunque el fariseo erró: 

Vos empezáis en pequé^ 

Y Dios acaba en perdón» 



377. 

El jaego de De eodiUt i$ eoion, 

¿cuiníot icio» Hmut M Ik eoréuin ? 

k LOS DIEZ MANDAMIENTOS T SIETE PECADOS MORTALES 

Son los dedos de las manos 
Un símbolo verdadero 
De los mandamientos santos. 
Brazos del místico cuerpo. 
Yo de aqui pienso que vino 
El decir con juramento. 
Trabándose dos las palmas. 
Por estos diez mandamientos. 
Estos son dedos del alma, 

Y el guante de aquestos dedos 
Es el corazón del hombre , 
Que es donde tiene su asiento. 

Y tú, cristiano violento, 
De ti mismo sé juez; 
Dinie : ¿Cuántos destos diez 
Pones en ejecución? 

/^^ codin, de codon , 

éCudníút dedoi íicfws en tu corazón ? 



378. 



MANDAMIENTOS CONTRAPUESTOS Á LOS SIETE 
MORTALES. 

Soberbio, que á Dios te opono: 
Airado, blasfemador, 
Avariento, que el dinero 
Guardas, y las flestas no; ' 
f nobedientc á tus padres, 

Y al mas natural, que es Dios ; 
Homicida de tu alma, 
Carnal , de puro glotón ; 
Murmurador, de envidioso. 
Ladrón de hacienda v honor» 
Perezoso en la virtud , 

Y en los vicios camaleón ; 

Si en vez de diez mandamientos, 
Falsa guarda de el Señor, 
Siete pecados mortales 
Pastas en tu corazón ; 
Cuando digan cuántos gatrdu» 

Y respondas que diez son , 
Diránte con gran razón 
Angeles, hombres y Aeras : 

« Si siete dijeras no mintieras ; > 

De codin , de codon. 

Sí á Dios vuelves las espaldas, 

Y el rostro á tu mala vida, 
iQué mucho te alcance, en ellas 
El brazo de su justicia? 

lAy de ti, si tu malicia 

La mide su indignación ! 

líe codin ^ de codon ^ 

¿Cuántoi dedoi tienee en tu coraz 



S79. 

Kl juego de ¿Ctmoceis á h Pero-GU^ U que Meno 

k LA FEALDAD DE LA COLPA. 

Ks culpa una perlesía. 
Que el rostro del alma muda, 
\ tinto, que desconoce 
El Criador á su criatura. 
Dínoslo tü, virgen loca. 
Pues siendo su ciencia infusa. 
Jura que no te conoce , 

Y dos veces te lo jura. 
La belle/a de la gracia 
Es el sol , y el alma luna , 
Con crecientes y menguantes 
Al paso que el sol la alumbra; 

Y porque mejor se vea 
La oposición de la culpa. 
Quiero decir sus facciones, 
Ecliiise de la hermosura. 
Está hinchado de ambición 
Un privado de fortuna ; 

Es sordo para verdades, 

Y las lisonjas escucha. 
Tiene lus manos tan gafas, 
Qne al pobre jamás ayuda, 

Y sé de qué pie cojea 
Quien da secretas usuras. 
Tuerce la boca hasta el mal 
Quien del prójimo murmura; 
Es lince para mis faltas 

Y topo para las suyas. 

Y para que ya concluyas. 
Pecador, con tu mal trato, 
Quiero mostrar tu retrato 
Poniue se espanten cien mil. 

Í Conocéis á la caifta vil , 
a que tiene la boca asi 

Y el ojo así f 
Conocéis al alma vos 

V\ Wtiivtvvo «v&c^ ew ^tada está« 



JUEGOS DE NOCHES DUEÑAS. 



Herido de amores Dios? 
Mirad los extremos dos, 
Pues en pecando la \i 
La boca asi y el ojo ati. 



153 



580. 
El jaego de Vestir alsútiaio, 

k LAS OBRAS DE TIRTUD. 

De la {guerra del pecado 
Desnudo el hombre salió , 

Y pues en cueros ciuedó , 
Vistjmos á esle soldado. 
U nüiuraleza humana 
Vista á su Dios lo primero; 
Que él dará , pues es cordero, 
Para Testimos, su lana. 

Y vos, rico descuidado, 
Que ^eis al pobre meudigo 
Sin calor y sin abrigo, 

;Que mandáis para el soldado? 
Si por lo que el mundo diga 
Ubras de virtud no hacéis, 
Híced vos lo aue debéis , 

Y dad al mundo una higa. 
Vestid al pobre, por Dios; 
i}iie si lo Tenis á dar 
PorTuestro particular, 
Una higa para tos. 



581. 

El joego de 71ra y sll^a. 

ALCOERPOTALHA. 

Al juego de tira , afloja, 
D alma y el cuerpo juegan ; 
Qae ratón y voluntad 
Ira T mil Teces se encuentrau. 
Es Apetito y Razoo 
Dos personas tan opuestas, 
Qne loqoe manda la una, 
L«oira al punto lo veda. 
Ambas sacaron sus lleas. 
De bien diferentes telas; 
£1 caerpo de seda y oro, 
El alma de lana t cerdas, 
bseda bbró el Deleite, 
Gasano de la conciencia, 
bs cerdas teje el Dolor 
Ed easa de la Abstinencia. 
Con estas el cuerpo }[ alma 
Gióeo , enlazan y aprietan 
los pasos de sus deseos, 
Qae es lo mismo que sus piernas. 
Ed la virtud t eo el vicio. 
Efectos de gloria y pena » 
Uno tira , efotrf) afloja . 
Aquel tiene y este suelta. 
Coaado juega la Razón 
Es muy buena la obediencia ; 
Mas cuando manda Apetito , 
Qoien juega al reTés acierta. 
Dice el mondo : « Tira , tira , 
Pueblo lariseo, á Esteban ; > 

Y él, como no sabe el juego. 
Mientras mas tira mas yerra. 
«Afloja, Esteban , afloja. 

Con tu ley divina y cierta ; > 

Y él tira unto, que el alma 
los Utos del cuerpo quiebra. 
Pablo ni afloja ni tira, 

Pero de verles se huelga, 

Y para mirar el juego 
Sobre las capas se asientan. 
fien fingió Jagará; 



Que su falso celo y secta 
Mandan que tire á Damasco, 
Porque los cristianos mueran. 
Al principio tira recio; 
Poro cayó de su bestia, 
Y luego empezó aflojar 
En su pretensión y lema. 
Salió tan diestro en el juego. 
Que sabe por excelencia, 
Del espíritu y la carne , 
Estas dos leyes diversas. 



382. 



El juego de ¿Quién está seúf quién esté úlláT 
Quien entrare h veré. 

Á IOS LFECTOS DEL AIOE DIVINO T DEFECTOS DEL AMOR 
■riVOAXO. 

A puertas de la Memoria 
Siento aldabadas de Amor, 
¡ Ay de mí si llama Celos ! 
Que me parece su voz. 
Mucho temo que me prenda 
Kstc ejecutor mayor. 
Porque no ha^ gloria de amanto 
Do no trabe ejecución. 
El mas rico de favores 
Tenga á su vara temor, 
Pena de no ser quien debe. 
Que es la mayor maldición. 
Déjame, Celos , déjame y por Di is: 
Que antes me debes que te debj yo. 
guitad. Amor, el rebozo ; 
Que bien siento que sois vos 
El que está detras de Celos 
A titulo de acreedor. 
De la fuerza con que pide, 
Tratando mal al deudor. 
Se colige claramente 
Que venís juntos los dos. 
No guarda respeto á nadie , 
Porque el mas rico de amor 
No le ejecuta en la capa. 
Sino en alma y corazón. 
Déjame, Celos, ele. 
Si por las pasadas cuentas 
Me das esta vejación. 
Ya las tengo cameladas , 
Sin fuerzas y sin valor. 
Y si es nuevo mandamiento. 
Ved si sospecha le dio. 
Porque este falso escribiente 
Míente mas que da por Dios. 
Liquida bien el alcance , 
Porque tiene condición 
De ejecutar por dos mil. 
No debiendo mas de dos. 
Déjame^ Celos , etc. 
Dichoso el que con sus bienes 
Dentro en la iglesia se entró 
Con ánimo de pagar 
Al verdadero deudor. 
Dios es quien tiene derecho 
A cobrar por anterior ; 

?ue esotra es cédula falsa , 
la suya obligación. 
Éntrese pues en la iglesia 
Aquel que al mundo Taltó ; 

gue el casarse con el mundo 
s como alzarse con Dios. 
Déjame, Celos, déjame, por Dios; 
Que antes me debes que te debo yo^ 
Aquí si que está seguro 
El mas seguido deudor ; 
Que á todos vale la iglesia 
Después que valió al ladrón. 
Ya la puerta de\ perdoa 
Abrió unoT de pax eupvt*, 



«u 



ROMANCERO Y CANaONERO SAGRADOS. 



Procurad lodos entrar, ' 
Porque el bien que dentro esti. 
Quien entrare ¡o verá, 

Y tú , mancebo novel , 

Que ¿ puertis de Amor estás» 
Las manos en el tidabft 

Y los pies en el umbral. 
Antes que bajes la mano 
M m uevas el paso mas , ^ 
Escucha lo que responden 
Al que ya llamando está. 
¿Quién eitá acá f 

Quien entrare lo verá. 
Verá en la casa de Apaor 
Andar el duende de Celos; 

Sue por ser grande j fada 
a tenido este suceso. 
Era palacio habitado 
De mil naciones j reinos; 
Mas ya á casa de Interés 
Se han mudado todos estos. 
Verá su fábrica antigua 
Cómo ya se viene al suelo; 
Que solo el amor de Dios 
Es casa con fundamento. 
No hoy correspondencia ya 
En sus puertas ni aposentos, 
Porque el reciproco amor 
No se usa en nuestros tiempos. 
Verá la corte de ausencia 
Minada por los cimientos; 
Que donde bita la fe 
No hay puníales que sean buenos. 
Solamente la portada 
Parece edificio nuevo. 
Que el exterior desta era 
No dice con lo de dentro ; 

Y asi , á todos los que encuentro , 
Deste amor le desengafio ; 

Y si alguno, por su engallo» 
Poco crédito me da , 
Quien entrare lo verá, 

A crá cómo se despide 
De Amor un discreto mozo; 
Que ni es honra ni provecho 
Servir á un amo tan loco. 
Manda mucho y premia poco, 
Promete gloria y da pena ; 

Y el que Juzgare por buena 
Esta vida que Amor da, 
Cuando entrare lo verá. 
Buscad, Amor, quien os sirva; 

Sue yo cstov con Desengafio, 
ermano del Escarmiento, 
Hijos de Verdad enlrambos. 
Por padres los reconozco. 
Do tengo, en vei de salario. 
Para mis afios consejo. 
Para mis gustos regalo. 
Dos años vIvl con vos ; 
Pero ¿para qué me cansot 
Que á quien no me ha de pagar 
En balde cuento los años ; 
Aunque bien se me debia» 
Pues scrvi, por agradaros» 
Con las manos de Briareo 

Y con los ojos de Argos. 
Agradeced á Esperanza, 

Que es quien me trs^o á palacio, 
La lealtad de mis servicios. 
La presteu de mis pasos. 
Prometióme, si os servia. 
Mejor tiempo, mas descanso. 
Buena suerte, bien seguro. 
Firmes prendas, gloria al cabo; 
Mas ¿qué importa, si sus letras 
No se aceptan en el cambio? 

?ue promete mas que cumple, 
paga mal de contado. 
Mas , con todo, no me fuera , 
Aunque no cumple i sus plazos, 
Porque, pueato qoa bo paga , 



No trata mal al criado. 
Solo quien me echó de casa 
Fué Celos, vuestro padrastro. 
Por ser un turco en la fe, 

Y en malicias un villano. 
Es Celos corto de vista, 

Y con Kus antojos falsos , 
Cualquiera cosa que mira» 
Parece á su vista cuatro. 
No deja dormir á nadie ; 
Que es tan temeroso y vario, 

?ue siempre teme ladrones, 
quiero que estén velando. 
También se Quejan de voi, 
Que no pagáis á criado; 
Si es de pobre ó de tramposo 
Vos podéis averiguarlo. 
Bien servir y andar desnudo. 
Ya se ve que es gran trabajo; 
Mas ^ cómo ha de andar el moa 
Si pintan desnudo al aroot 
Aunque yo os tengo por rico» 
Puesto que os haya usurpado 
El bastardo de Interés 
Los mas de vuestros estados. 
Es oro la voluntad , 

Y no de ouilates baJoa, 
Que en el crisol de la fe 
Subió á ser de veinticuatro. 
Asi que, no por metal 
Dejéis de acuñar, pues hallo 

Ene el oro de aquesta mina 
9lo le falta al ingrato. 
Haced moneda y pagad ; 
Que siempre los potentados 
Halen moneda en sus reinos» 

Y pagan á sus vasallos. 
Kbta es moneda que corre 
En los reinos mas extraños; 
Solo en tierra de Interés 
No dan por ella un cornado. 
Mas yo, que sé lo que vale» 
Me diera por bien pagado 
Si me libraran en ella 

El premio de mis trabados. 

Y pues honor ni provecho 
De vuestra casa no saco. 
Buscad , Amor, quien os sirva ; 
Que yo estoy con Desengaño. 
Escarmienten en mi daño 
Los que os entran á servir» 

Y si alguno quiere Ir, 
Por ver si mejor le va , 
Cuando entrare lo verá. 



383. 

El Jaego de Bon, kon, páuti imirlm 

A LA INSTITUCIÓN DE LAS óaDBNBS 

Hay en la plaza del mundo 
Tantos y diversos lazos. 
Que se fué huyendo al desierto 
Pablo, primer ermitaño. 
Hállase mejor que en corte 
Entre iieras y peñascos; 
Que quien conversa con Dios» 
Ge nada se siente falto. 
Y visto que un bien tan alto 
Se goza en la soledad » 
Movido de caridad , 
Dijo á su querido Antón : 
Hon , hon , pásate á mi rtneem. 
Benito, Bernardo, Bruno, 
Domingo y los dos Franciscos» 
CármiMi , Trinidad , Merced » 
Jerónimo y Agustino; 
Basilio^ Norberto, Ignacio, 



Paes este mar babeU Tisto, 
Ya con tornienU, ya en calma. 
Decid á Toces al alma 
Desde Toestra religión : 
Bon, hoM , pétate a mi riMC$n. 



JUEGOS DE NOCHES BUENAS. 



.1» 



384. 

P jiefo de M§m 9 rmi 9 m km, en^MMero. 

i LAS TEÜTAGIORKS DC SAN AMTOR. 

La gente del calaboio, 
Has de rabia que de fiesta» 
Coo Antón el emitaito 
A los matachines Juega. 
Taríos Tistes le hacen, 
Aonqne, segnn su fierexa. 
Bastara mostrar sus caras 
Para espantarle de veras. 
On tiempo no hicieron cocos , 
Qne fué mncfaa su belleza; 
Has Tímelas de la culpa 
D rostro mas bello afean. 
Los instmmeniot que tocan 
SoD inslmmentos ae penas ; 
¿Qné mucho que suenen mal, 
Si eternamente se templan ? 
Juntos hacen la endiablada 
Tantas voces como letras, 
One, como todos son locos. 
Cada cnal tiene so tema. 
Entre cocos y visajes 
Algunos porraios lleva ; 
Mas él, como cortesano. 
Calla, disimnli y juega; 
Y si alguno á darle llega. 
Dice A su Oioi, placentero : 
M tsm§ r re í id wu ten, compañero, 
Ken le puede á Dios llamar 
Compañero en el trabajo, 
Pies solo b^ó acá bajo 
Asafrir y trabar; 
Mee será de pasar 
Cialquieini afrenta y dolor. 
Tiendo que el Bey, mi Señor, 
P» mi lo pasó primero; 
Muamreadú me kan , compañero. 
Si los trabas y. penas 
Tfene Dios por gran tesoro, 
Tdeste linaje die oro 
le da el mundo á manos llenas, 
Ko son malas , sino buenas , 
Estas burlas que me ofrece , 
Pnes con ellas me enriquece 
Queo es tan gran perulero ; 
Mtmamaia me han , compañero. 



ílln^USophw^ kUio, ip»ra dó? 

AuMmHTACKm DEL TEIPLO. 

i 

U caridad eicesiva 
kreata Juegos de fbego, 
T Tiendo que el mundo ciego 
Delileltfidadsepriva, 
Toamdo á Dios, que es lus viva, 
Al Bismo se le entregó ; 
Ma9Í9oUlú^, 

Para el portal de Belén, 
Doade está vivo tu bien, 
Tades}nstoteledén, 
Pnes que para ti nadó; 
StflMtiifotaledo. 
LaVirgentomósuNifio, 
TaSüeonseleda, 
MuparcamplfeaalMlef 



Que por ser necesidad ; 
Que si culpa mata el alma. 
Original ó morul, 
Vivo va quien estas dos 
Vino i ser tan incapaz. 
Bien llaman Presentación 
Aquesta festividad ; 
Que quien da lo que no debe. 
Como presentado va ; 

Y pues este que aqui está 
Sin culpa nació y murió, 
Sopla vtvo te te m, 
¿Para dóf 

Para el corazón humano. 
Donde se siembra este graco, 
Cuyo fruto soberano 
En tierra virgen nació; 
Sopla vivo tele úo. 
Tomó Simeón el Niño, 

Y dijo, vuelto á su Madre : 
c Aqueste será el cuchillo 
Que el corazón te traspase ; 

Y pues conviene que pase 
fil la muerte y tá agonía. 
En fe desta profecía 
Bien puedo decirte yo : 
Sopla muerto te le aOf 
¿Para dé? 

Para el último madero, 

Antipoda del primero. 

Que sirvió de candelero. 

Donde esta luz espiró; 

Sopla muerto te le do.9 

El hombre tomó á Dios muerto, 

Y á Dios vivo se le ofrece 
Por último sacrificio, 

A quien dno desta suerte : 
c Amor, médico divino. 
Hacerme unos baños quiero 
De la sangre de un cordero. 
Porque escape de la muerte ; 

Y pues él su sangre vierte, 

Y por mi bien le mató. 
Sopla muerto te le do, 
iParadóf 

Para cuando á juzgar vengas, 
Clemencia del hombre tengas. 
Mirando al fin que te vengas 
De quien tanto te costó; 
S:fpla muerto te le do. 



386. 

El j«f go de iQué eme el Rq/f 
A u urrENciozí. 

Es Cristo rey natural 
Por ley, razón y derecho, 
A quien debe pagar pecho 
El que es vasallo leal ; 

Y aunque trae corona real. 
No tiene, por su pobreu , 
Do reclinar la cabeza; 

Y pues es razón y lev. 
Demos de comer al Rey. 
Aunque en una letra sola 
Se juega para no errar , 
Pues Dios es alEí y omeca , 
En cualquier letra jugad. 
Yo le aposento en el alma. 
Sírvele la volunud , 
Dovle á comer corazones, 

Y dígole este cantar: 

c Este es el plato mejor 

gue sabe guisar amor ; 
1 corazón que ba cazado 
El azor de contrición. 
Tiene gran gusto y sazón 
Con el miedo del pecado; 
Que ri iBOf to ím v«t4\i?^o. 



■ m BOMüNCBtlD Y CANCIONETtO SAGIl^DOS ^^| 


A^ Y el i^múT de Dios hefldo, 


Aguinaldo; ^^ 


H Estarii tierno y dkuiííIo, 


Que es nuestro padre prímerOi 


^^^^ Y al guslo íle lu Señor; 


Aguinaldo; 


^^^K Que esjte c$ el plMú mejor 
^^^B Que sabe guisar atnor.* 


Mas d^irle por nuevas quiero 


Aguinaldo; 


^^^^^^ 


Que BU bien está cercano , 
Aguinaldo, i 




^^^^^^B 


Los golpes Que el pobre da 

La vez que á tu puorta llama. 


^^^P 387, 




Es Dfos que pide aguinaldo i 


^^^^^El Jueio de AffuhttM&t ú$tiinatd»; 


Dásele Cf)n mano franca* 


■ (^«# l»f (7f »f iy« íí^ ó uen ofto. 


Dos alihibas tiene Dios 


H 


Para ll;imar en tu casa : 


H A Las Itl^OS |NOC£:»TES T á LOS REOlJIEEtAOS I»EL ESPOSO 


ij na es el palo del pobre. 


^^^^ A LA C9F0S.4. 


Otra la i inspiración santa. 




Agora llama con esta , 


^^^H Escoctiaá y dulce menooría , 


Y porque mejor le abras , 


^^^H Los grit4»s y los f^olpa^os 


En Iré golpes y requiebros 


^^^H I) (.> liii^ ü i ñ os í n or (} n les , 


Te áh)^ aqoeslas palabras : 


^^^H (Jue van pidíetiiJo sgumaldo. 


Ábreme, espottí cara. 


^^^B A puerta.^ de Heredes llegan ; 


De par en par tas puerím de iu afm. 


^^^H Míis esta desventurado 


A puertas del corü^ton 


^^^H ADtes les querrá quitar. 


A llamar de nuevo pftsa , v 


^^^H En lugar de darles algo. 


Cuyos golpes de conciencia H 


^^^V Sí es el agua en In Els^ritufa 


Le sirven ú Dios de aldaba. V 


^^^H f>m luí lo de los lr:ibnJos , 


jOb , qué bien se echa de ver ■ 
En el modo con que llatnaf 1 


^^^B Afiartad os de siu puertí. 


^^^H. }^o rq u e q u i c r e l>:i [H iz uros ; 


Querva á dar, y no i* t^edir^ fl 
Quien da tanUis aldabadas ! H 


^^^H^ Y Bi nueees y {úítones 


^^^H £5 cobi'íon de mut:luichos , 


Aprende tie mije dice , 


^^^H Uuíi rd ;i d 1 od u s v u es I ra s 11 u eces , 


A responder con mas f^racia. 


^^^H Quv os las quitan^ el tirano. 


Pues ves que aun golpe de pecba 


^^^B Id á puertas de Dios, niños. 


Te bajo á abrir mis entrañan. 


^^H Üm es rico v puede dar harto; 
^^^m Oue el mundo, tomo está viejo. 


Ábreme, €$púm carOt etc. 


Tú fürjaslo de tu jerro, 


^^H És ruer7;a t^ue seu tm avaro. 


Sírvietidíi el pecho de fragua. 


^^H l^ujitaef , niüús, ¿i dos voces 


Esa saldaba con que cierras 


^^H Vue^tro&toQosregalados, 


A Dios las puertas de casa. 


^^H Pues os hís^o la erlud línleB 
^^^1 Y el mártir JO eotiLrabíijos ; 


Con lo que se Huma y cierra. 


Llaman] 05 todos aldisa t^ 


^^H . Si bocer tii:il ahiequefiuelo, 
^^H ' Diee alM tú Profeta siinto 


Y parece impropiamente, 


Por ser cosas lüfi corUrarias; 


^^H Que le da á Dios en los ojos ^ 


Mas en estas por rías vivas 


^^^P» Bieo senlírá esos porruios. 


Con gran propiedad se hEibla, 


^^H \ si el golpe del martirio 


Pues la aldaba con que cierras 


^^H En su puerta suena tanto, 


Es con la que Dios le llama. * 


^^H Al son de sus dulces ecos 


Áhreme, e-yma cara » etc. 


^^^1 Le podéis estar cautaudo t 


Es hielo, nieve j granizo 


^^^K Agtrnalúo ; 


Tus culpas amontonadas j 


^^H Que mm rm dé buen añú. 


Y todas aquestas nieves 


^^^H Ped ^t d « n i ilos, co taci n 


Sobre su cabeza cargan. 


^^H Al Señor del cicdo y tierra. 


¿Qué maravilla nne hiela 
Adolacarídadíaltat 


^^H Pues vei^ f|iie Heródes os cíeira 


^^H Las puertas del corazón ; 


Y su dorada eabez^t 


^^^1 Y pues tenéis ocasión , 


La traiga llena de esearcbaf 


^^H Decid ú aqueste cetrino : 


Mira cerno le convida ^ 


^^H t Estas puertas son de pino^ 


Con músicas regaladas, 


^^H Aquí vive un griin judio > 


Y entre sus dukes cantares 


^^H Si me decís que es gentil. 


Te ha compuesto esta tonada : 


^^^1 Digo que es su natural 


Ábreme, e^poia cam, etc. 


^^■. Geniil en lo criminal 


Si por descabia lo dqas, 
Ma te excusas si no bajas ; 


^^^H Y judio eo lo civil; 


^^H Y pues ha muerto k eicti mil 


Que antes quiere que su esposa 


^^^H Por tener ú un niño miedo. 


Ande del todo descalza* ^ 


^^^H Con ra^on decirle puedo^ 


Bájale descalza á abrir; ■ 


^^V A lo me DOS en el brio : 


Que no es cortesía humana ■ 


^^H «Aquí mora un gran judio, i 


De que guarde,s mas tus pies ■ 


^■H A hi5 puertas de Abralian 


Que Dios su cabeza guarda* M 


^PT Llegan los niños contando j 


Tantas aldabadas iu nías , fl 
Epilogo del que llama , ^1 


■ 1 A dí»rle las buenas nuevas 


■ Y pedirle su aguinaldo. 


Es sefíül que se despide; M 


■ En 1 s tí ol p es y e n 1 a s vece s 
^^^ Vieron los profetas santos 


Ba j Li pr e s í , no se vaya . .■ 


Atffemeteépomeara, M 


^^H Ser los meninos del Hey, 


De par en par tai pumas de tu alm 


^^H Que van por aquí á palacio ; 
^^H Y com m a r c ha n dcspa cío. 


- 


^^H Can Id un ni ñ pía een le ro : 


^t 


^^V < Ei^ias p ue r t as soo d e acero, 
^H' Ai^tiinaldo: 


^^^H 


^^^H 


^^H Aquí vive un cnballero, 


^^^H 


^^^K Aguinaldo: 


^^^^H 


^^H Paj5usi>ccadoS| pccliero» 


1 



588. 

;o de SáMíú Mi€Mrio , 

Dios me Ubre ie H como iel diablo, 

AL HIPÓCRITA. 

Pénense dos k rezar, 
Fariseo y pablicano, 
El ano junto á la puerta 
Y el otro cabe el retablo : 
Este confiesa sus culpas , 
Temeroso, humilde y bajo; 
Aquel , soberbio y altivo, 
Se confiesa por un santo. 
Dichoso tú, pecador. 
Que conoces tu pecado» 
f tü , $an1o Macario f *• 

DtM me libre de ti como del diablo, 
Hipócrita religioso. 
Avariento prebendado. 
Escribano sin conciencia , 
Mercader de doble trato ; 
Cualquiera de estos que seas. 
Si engañas y estás rezando* 
derreniego de tí como del diablo. 



t 



389. 



JUEGOS DE NOCHES BUENAS. 

)ue es bonisima señal 
uando por los ojos suda ; 

Y vos. Cordero inocente. 
Dadle, para que se cubra , 
La lana de ese vellón , 
Cobertor de las criaturas. 
Dos cosas le harán sudar 
Si quiere ponerse en cura : 
El palo santo, do muere, 

Y la zarza, do le busca. 

Y el que no suda con fuego 
De amor, al temor acuda ; 
Que pensando en el eterno. 
Hará mucho si no suda. 
Pedid , corazón , ayuda 
Al que en cruz llorando está ; 
Que él dice que os sanará 
Con sus divinos despojos. 

ÍEn qué le verémotf 
In lo» eioe. 

En los ojos podéis ver 
Del amor su eterno tnego ; 
Que no es este el amor ciego, 
Vendado para caer; 
Un áreos debe de ser 
Con cien ojos en la cara , 
Que os rige, vela y ampara 
Para que nadie os dé enojos. 

Í En qué lo veremos f 
)» los ojos. 



157 



jMfo a i fW Ai paére á moratf— SL 
¿Meidlot é íodotf" Si. 
¿Entuéló ferimotl— En los ojos, 

k LA C03IFESI01I SACRAHETVTAL. 

La espada de confesión 
La puso Dios en mis manos 
Pira que mate con ella 
La culpa, que es mi contrario. 
' Haced alarde , Memoria , 
Tocad, Dolor, á rebato ; 
Ho quede enemigo vivo, 
Ocontadme por su esclavo. 
Acordaos en la ley vieja 
De aquel castigo tan bravo 
Que hizo Dios al que en la guerra 
Dejó vivos 00 sé cuántos. 
Degolbdios, Penitencia, 
Para sacrificio santo ; 
Que, aunque animales inmundos , 
Soo, muertos, gran holocausto. 
Las canales de mis ojos 
Dea muestra de aqueste acto ; 
Que es la sangre dfe la culpa 
Las lágrimas que derramo. 
Ko paréis en el color. 
Matad y pasad de largo ; 
Que tamoiea la leche es sangre. 
Puesto que el color es blanco ; 

Y tú. Diligencia, espia. 
Mira si alguno ha quedado. 
Porque una culpa encelada 
Soele hacer notable daño. 
No hay enemigo pequeño ; 
Porque, como dijo un sabio. 
El enano mas cobarde 

Es grande para contrario; 

Y pues las lágrimas son 
Las balas con que los mato. 
La sangre que sale de ellos 
Es agua con que les lavo. 
Ojos, llorad hasta el cabo, 
Y t6, libre voluntad, 
Dime en esto la verdad , 
Porque goces tus tesoros: 
(Fui tu padre á moros? 
iUatólos todos? 

Eñ qué lo veremos? 

In los ojos. 

Meta vergüenza en sudores 
Á¡ eafermo de la caJpa; 



i\ 



390. 

El jaego de Al perro muerto 
Echalle del huerto. 

k LA CULPA DE ADAll. 

Son efectos de la culpa 
Volver al hombre animal , 
Hacer esclavo al que es libre. 
Dar muerte al que vivo es:á. 
Todos estos tres efectos 
Siente nuestro padre Adán , 
Muerta el alma , esclavo el cuerpo, 

Y el apetito bestial. 

Y si al esclavo mas bueno 
Perro le llaman los mas , 
¿Qué nombre tienen de oir 
Quien es tal y sirve á tal? 
Pecáis, Adán , en el huerto, 

Y pues ya perro os llamáis , 
Cuando os digan : sal ahi , 
Os hablan con propiedad. 
Por la culpa entró la muerte , 
Que es la puerta principal 
Por do sale Dios del alma , 
lúe es el que vida la da; 
/asi, por vos se dirá. 
Después de tal desconcierto: 
Alperro muerto 
Echalle del huerto. 
Vuestro Señor os crió 
Para la huerU guardar, 

Y un ladrón que entró á robar, 
Con zarazas os mató ; 
Harto al dueño le pesó. 
Mas dijo, viéndoos ya muerto : 
EchaUe del huerto. 



? 



391. 



El jaego de At perro wHo 

Eehülle eu el rio. 

k 8A!f JOAN BAUTISTA. 

Llama Dios por sus profetas , 
Perro mudo al que otedica, 
Yel^c&ode\w^etVst 



i'^ BOMANCÉRO 

^'o riñe pof^tte no riña. 
Vos 8 1 que Mii& perro tpíto. 
Grao predicador Bautista , 
Pttes quÉ lá (liaste s alltej 
La loiíieza de £u am»ga. 
Seréis animoso alano, 
Que á las orejas se arrima 
he (in celo^Uimo loro 

Y d<í una vaca tascíva* 
Seréis u» perro de mueslra, 
Que esio €s lo que sígniíica 
El decir : Ecce Affnus l}ei ^ 
Puesto el dedo á puntería, 
TaDibien smís perro de alba 
Por el nombre y la venida , 
Pues salis, cual alba, ai mundo 
Antes del Sot de jusiicia. 
Seréis mastín de ganado. 
Cuya pitJtura lo diga , 
Pues id húít de un cordero 
Vuestros devolas os pinian. 
Seréis perra de ayuda, 

Y en una ocasión precisa 
Por defender vuestro dueuo 
Os ha dé costar la vida. 
Seréis, al fm , perro de agua; 
Que en el Jordun el Mesías 
Manda que le bapticéis; 
Mirad qué presa tan rica, 

Y perro qiie taza en lierri 

Y pesca en el a^ua fria , 
Por la caía y por la pesca 
n^ce mal quien no le estima. 

Y pues en todo es la prima , 
Para que os pesque. Dios mió, 
EthaUe en el rh* 
Amor^ como gran señor, 
Perros y pájaros tíeue ; 
Oue basta ei arco con que viene 
Nos dice que e,^ easiadort 
Es un sacre volador 
El divitíoEvanííclista. 
Perro ventor el Baptista; 

Y pues es perro de Lr¡0| 
Búhallc en el riú. 



Y CANCIONEIIO SAGRADOS. 



392. 
El jueio de ¿Un ^né minfda hatUF 

k LA itMOSlTA. 

Es limosna una moneda 
Que el rico en et pobre lübra ; 
Pero no pasa en el eielo 
Sin la caridad por armas* 
Esta es moneda de lej; 
Que la que en el mundo pasa. 
Dada por vanos respe los, 
Ni será de ley ni mtirea, 
Sefior* título ó monarca^ 
Prelados que me oís , 
4 En qué moneda HUíT 
|Sacasles encarcebdos? 
¿Casasles huérfanas tristes? 
^Cuándo de limosna distes 
Los cuarenta mil ducados? 
Empeñar vuestros estados 
Para vuestras pretensiones , 
Ko cumplir oblipcioneSf 
Y ¿ser limosna aecist 
Meuils, 



1 

' áémáíU fé ^ 



593. 

A LA caída BÍ LUZaEL T J*aj TAÑÍA 1>EL HOlBJl 

Cae el ángel « sube el bouüire 
A la cumbre cdestíul; 
Trocáronse las privanzas 
Con \a sacra M.ijesr^id. 
El áin^el desvanecido 
Xegilimamente cae^ 
Pues cotí tan flaea Cjibeza 
Tan alto quiere volar» 
No puede sufrirle el cielo. 
Porque una culpa monal 
Pesa mas que cielo y tierra. 
Si la'quereis bien pesar. 
EX hombre prueba á subir; 
Mas» como formado está 
De tierra , y es tan pesado^ 
Sin ayuda no podrá. 
Hoy alarga Dios su brazo» 
Que es su hijo natural , 

Y dando al ángel del pié, 
Al bomhre la mano da. 
Escuchad que dice ya 
Ab>s dosel buen Jesti; 
Salta iH p dámeh tú. 
Salla tú » Luzbel del cielo, 
Has I a el centro de miserias j 
Que no pide menos sallo 
Quien se opone á tal alief a. 
Dame la mano, Francisco, 

Y en la silla de él te asienta. 
Porque ganes por humilde 
Lo que perfiló por soberbia. 
Danie^ amigo, entrambas macof ^ 

Y tanto al subir me aprieta * 
Que la sangre de mis palmas 
En las luyas quede impresa ; 

Y pues de verle te pesa^ 
Enví(íio£o ítercebu ^ 
ÜüHa tú y dámeia íú. 



594. 



El jaeff0 de ilíémiepka U pecara pmít^ 

AL£SríaiTtJSAtTTO. 

Mtl disfraces de amor toma 
Dios, de puro enamorado» 
Hasta su Espidtu ba dado 
En figura de paloma; 
En la cabera de Homa 
H^ce nido celestial , 
¥ viendo su vuelo real , 
Su dulce esposa replica z 

Í Dónde pica la pájara mutai 
4ade pkaf 
Pica en uu corazón sano» 
Donde Dios, como neblí, 
Gusta de cebarse allí , 
Teniéndole de su mano. 
¿Y en un corazón proranOp 
Y en un alma que es viciosa f 
*—€x, que ug posa. 



JUEGOS DE NOCHES BUENAS. 



1» 



395. 



d« :Ak^ fréy Jut» ie lat egéenetés/ 
^iQ*é mauiais. Señor? 
--¿CuéiUús p€ues kúff en ei arft 
—Xeiñte y u pumtiot, 
— ¿Quién ics piemó T 
^Ete ladrón que até enke ro«. 
—Pues pote les penu que nunca foió, 

M KFECTOS DEL SACRAICRTO DE LA EUCARISTÍA 
T TCriTA DE JUDAS. 

Después qne el Rey de la gloría 
Coronado en crns murió, 
Ponen á Pedro en cadenas» 
Sa despensero mayor. 
Por el cargo y las prisiones 
Viene bien, decirle amor, 
¡Ák Pedro el de lat eadenat! 
^íQmí mandáis^ Señar T 
Como el padre de familias 
fieoe tantos á su cargo» . 
T para los jjomaleros 
Pao t vino importa tanto» 
Amor, como mayordomo, 
Que es á quién toca el cuidado 
De la eterna Providencia , 
Qoe es un excesivo gasto» 
Tiendo que comen á pasto» 

Y qne hay tanto jornalero, 
le preguntó al despensero 
Oeste supremo Monarca : 
¡Cnintot panet hay en el arca? 
"Vnpan quemado. 

Cuece mi madre, la Iglesia , 

Del grano de trigo Cristo» 

Al fuego de caridad, 

Pu para muertos y titos ; 

Como son tantas las llamas 

De aqueste fuego díTlno , 

f se coció al primer fuego » 

Otenado el pan ha salido ; 

f poes al cocerlo ha sido 

Porraestras manos. Amor» 

Deddselo al pecador, 

Qoees el pao que le habéis dado 

ropanouemado. 

¡Oñténiepiewtóf 

-El fuego de amor de Dioe, 

ADtes ese panecito 

Para calenturas es, 

Porqoe templa, como Tes, 

El faego del apetito. 

Tiempb y calienta Infinito; 

Qae si i Dios en pan me dan , 

Y es Dios por esencia fuego, 
Coanto mas á Dios me llego» 
Brasas cómo en ves de pan. 
Los peregrinos qne van 

Al castillo de Emaüs, 

Digan si es flnego Jesús ; 

Poes yendo claros los dos» 

les qniso Dios comulgar, 

\ se sienten abrasar 

Ed faego de amor de Dios. 

¿(kuinlewendiér 

-uf ledrom que eM cabe vüt. 

Bnéganle lodos á Juan 

Pregunte quién ha de ser 

Elqoetiene de Tender 

Este soberano pan ; 

T en las sefias que le dan » 

Fué como decirle Dios : 

E$e károñ que eeté cabe vot. 

-Put pase loe penas que nunca faió. 

Judas T amor han salido 

iTenderpan á la plaza» 

T aunque Jadas vendió en jueves, 

Pigó pecho y alcabala. 

uuúébtm fCDdea uapan. 



Mas amor vende á la Usa » 

Y Judas i menos precio; 
No le arriendo la ganancia. 
Si os el alma sangre real» 
y Dios con ella se paga, 

A reul le vende el amor. 
Pues le da á precio del alma. 
.Bien parece que ha robado 
Judas este pan que gasU, 
jPues vendiendo amor i real» 
|EI ¿ treinta lo despacha; 
« como ve lo que pierde 
/En lo qne los otros ganan , 
jkEstá oue se quiere ahorcar, 
¡De haber hecbo tal contrata; 
Mas no se queje de nadie 
£1 que vende de su casa 
Lo que tanto ha menester, 
Cuando viere que le falU; 

Y cuando le vean que salta 
Cste mal arrepentido 

De ver cuan mal ha vendido» 

Digan todos como yo : 

Pase hs penasjque nunca pasó. 



El Juego de Les alfileres á punta con eakesa. 

k SAN PEDRO, CRUCIFICADO AL REVÉS. 

Es la virtud para el bueno 
Honra , riqueza y salnd ; 
Que todas tres, sin virtud » 
Son basura , paga y heno. 
Estos humanos haberes 
Juzga el mundo por Tesoro» 

Y la virtud, con ser oro, 
No estima en dos alGleres; 

Y para mayor certeza 
De ser opuestos los dos. 
El mundo con Pedro y Dios 
Juega á punía con cabeza. 



397. 

El Juego de SantmUen, se» MÜUm, 

Guarda el 9ino g guarda eípem; 
Con el pan pasarimas. 
Con el fine oMrémos, 

AL sAirrísno sacraoxto. 

La pluvia del Verbo eterno 
Regándola tierra va. 
Cuyo bien nos comunica 
La nube de humanidad. 
Amor congeló esta nieve 
En el cielo virginal ; 
¡ Ay, Jesús , y o6mo llueve 
Por Pascua de Navidad! 
Según el cielo nos dice, 
Será el agua general , 

Y tanto, que para el Córpiu 
Todo sera vino y pan. 

El Viernes Santo en la tarde 
Hubo gran oscuridad. 
Estremecióse la tierra , 
Tronó el cielo, bramó el mar; 
Llovió al cabo sangre y agua» 

Y al fin de la tempestad 
Cayó un rayo, 4 cuyo fuego 
Doce de ellos vi abrasar. 
Este divino diluvio. 

Alma mia, no temáis; 

Sue antes por esa razón 
as (ratos se coserin. 
Solo me dice la fe 
(Repeitwio te ^«cteAL"^ 



m nORLVNCERO Y 

Que b (tiedra <!e la ctí\[^a 
£í lu fjUt* fiiii.HÍc liact-r mal, 
|0h , íjui' iiuhl;ití¡> lau negro 

Vel uiredelíipelitci 
Hacia el coraron le trae I 
Tocadf ContrLcJorit ii nublo^ 
Vos« üo ti íesio (I ^ I L> ;i V h (1 :i I i , 
Pues SOÍ& eRtr:imti;(s caiui>an;is 
De sonoroso nieuL 
Sanios <|ue estíits en el cielo, 
pues veis mi necesiíli d , 
Porruie coja pan )* vitto 
Aytiuiídme ¡i rt-ptcrir. 
Suntftuhitt , MU Miílfin » 
ÜHúrda tí vino ij gutírda el pan, 
£ I :i I mu le n gu nombra (Ja 
Uestá semíllij del cíelo ; 
Pero nublados del su vio 
Ho tne suelen dejar iMda. 
Vuesiro conjuro me agrada, 
Humilde, subía Or^icbo, 
€u>os enorrismos son 
Eváiíj^elío de san Juan, 
Sfiíiiíinfon » san Miítún , 
GiíQr da et vino ¡i gatirda el puft, 
SI JO prevmígo mi daño, 
\ á colmo mi fruto llega , 
Tendré en nú iroj y bodega 
Pan V tino lodo el año. 
DeRríe^el pant'íite al extraño 
Esperan estri cosecbi» » 
Porque í si bien se a proveí ha 
Cuanto ett grano r cierne venios, 
Con eipm pamrhn^s^ 
Cm et vifí0 ñnréntúi. 



zmciúmm sacra do^^. 



398, 

El juf'p de P&iñ^ ptfff. 

1 LAS FAWBHAi BE LA COTÍSAÚRACiO^. 

Al juego de ¡am, pma 

I Hablando con Va ducencía 
lúe ()Ide Um gran míslerlo) 
Él sacerdoie Je juega; 
Aqueste juego de nvíinos 
Del üiro se diferencia 
En que es verdad inratlblci 
Lo que allá falsa anarieucía. 
Dice pues* eí sacerdoic 
Con intención pura y recias 
fím est enbn cúrpus meum , 
y hace Dios lo que pyn erj. 
Accidenies y susianeia 
Tiene el pan oue nos susieuta ; 
Mus énirjudo Uíos mi éU 
Solos a c cid tintes quediui* 
i Oü divino paia « p asa / 
Donde la fe nos enseña 
Que la substancia del pan 
En carne de Dios se trueca ; 
Y en fe de que en cada [Kirie 
Está su persona entera, 
Escucliad este coíoquio 
Que á puertas del alma suena* 

VILLANCICO. 

UOMllRE, 

Por mas que ^b\é dividido. 
Os hallo eutero , mí Dios. 

IftoS. 

SI t amífjó : f/ite entre hs dús 
runm ha de hübtr pan partido^ 

nouiiits. 
iQué igualdad se puede dar 
Enlre la nada y el lodo? 

i^ios, 
ipnereis saLet de qué niodoí 
Comiendo de$ie tuuryar* 




nonaRn. 
Luego* después (iiie lie con 
¿Vengo por gracia a ser Oloi? 

S/, nmtfífí: quf entre l&s (t&$ 
Nnnta ka áe haber petfi partido. 

HOIfllP£. 

¿A quián babrj^ que lici asombí 
Tan excesivo (stror! ^ 

DIOS- H 

Eso es lo ^üc puede amor, 
Haceros Dios , y a mi hombre, 

¿Que á tal alte?^a be venido, 
Y á tanta bajejoi tos? 

DIOS* 

Sí , &míi/ú : que tntn Im dM 
Nmmú hade haber pan partíéo 



3D9. 

€1 juego (i£ MoFñiita vifjo « 
Mitffr de ruin , 

V ügofii quí tiiá criada 
ilemañiiaih. 
Siqmefít f&jo, giptiera 
Síquirra detrengaiot 




k ik cvtPA mt mMNLz 1 mtíFMiCQmu ñi i 



Dio á mis padres gnuí caudal 
El ciido con 5U poder, 

Y por comer y beber 
Quedaron al hospital ; 
Sucedió todo su mal 
De que mi madre comió, 

Y A mi |>ad re convidó 
A la frnla del jardín. 
Colosa liva , mujer al fin. 
Pobres padres mi os i 
Que de tanto honor 
A lanta his¡ein 
Venisies los dos. 
Ya liue traéis los hijos 
A i>edir por Dio? , 
Desnudos y lianibrientoa 
A! bieto y al sol , 
Acudi á palacio, 
Donde el rey Amor 
Os dará las pascuas , 
Vestido y ración í 
No pidáis al nmndo^ 
Porque os dtra un no» 

Y en vcEde limosna 
Os pondrá en prisión» 
Es un V iejo avaro. 
Que lio da por Dios ; 
Antes al que llega 
Dice píir baldón i 
Cíftíí Írtelo, betfWelú, 
y agora que ¡o ha£ §mtüá&^ 
bemd!ida»ttt ; 

Siquiera ctfjú^ siquiera witíflfií*» 
Siquier a derrengado, 
Entfiümelo. 
A la cyrctd de la vida 
Bajó á visitarme Dios, 

Y al carcelero del mundo 
Le dijo cuuihIu me vÍó : _ 
9 ¡Oh mnndot qné mal quetroUf 
Al pobre del pecador I 
Cien pürece que no sabes 
Lo qne él a mi me costé. 
En el potro ile la culpa 
Le tienes pnesio á cuestión , 
Dándole varios tormén I os , 
á Úo qu& Higa tu error. 



I 



Til está, que té prometo 
Que no le conoico yo , 
Poraoe se ha desfigurado - 
Desde que & mi me dejó. 
Cuando salió de mis manos 
Era bello como el sol ; 
Descoyuntado le tienes ^ 
Sin ftienas y sin Talor; 
Y aunoue pudiera pedirle 
Sano, bueno y sin lesión , 
Siquiera eojo^ nquiera manco, 
S^uiera éerreagado^ 
lñ9iameIo, 

La cama de los'deleilcs 
Vendes por mullido lecho, 
Y vese por experiencia 
Doe es potro de dar tormento. 
Todos andan con seüales 
Ea el alma y en el cuerpo » 
Del tormento que le diste, 
CompUéndoles sus deseos. 
Seco traes al euTidioso , 
Sio manos al aTaríento, 
Alpereíososinpiés, 
T lisiado al deshonesto ; 
T paes asi les has puesto, 
Ao^es los cordeles; 
Ose sus heridas crueles 
Teodrin bálsamo en mi amor. 
Si^Miera eofe, siquiera maneo, 
Sifm^ra étrrengado^ 



400. 

XjU^UIfirñhuñoteno* 

llkanofUiMiéiorterro. 

UCBUISTO M GUSTO RDBSTBO SEÜÍOil , T HILAGROS 
M SO VIDA. 

Aqselarealler del cielo 
A Diestros barreros llega , 
Tea fe de ser oficial, 
Hadeodo pucheros entra. 
Tifie á reparar al hombre , 
Obn de sus manos hecha , 
T naque es imagen de barro, 
Et eo eitremo perfeta ; 
Fero Ul la tiene el tiempo, 
One por puntos la renueva , 
\i k» hraaot , /a los pies , 
Yi loi oídos f lengua. 
Boj le pone I hacer los ojos, 
T porque el remiendo sea 
Del barro que le formó, 
Tierra con saliva mésela. 



Biaeneñeial ala tierra. 
Sconiauvahadeser 
Eie barro que amasáis , 
Scgon lo que reparáis* 
lacha tenéis menester; 
Tpues baiTO se ha de hacer 
mía casa da Adán. 
Be las ttlivas que os dan , 
Caalqoiera en mucho se tenga. 
ttíur^aena venga 
El hen ofleiai é te tierra, 
Tlmbieo todos los esudos 
HiB jugado á los oficios , 
1 • wicbos cupo la piedra , 
Debdtgaidad Indignos; 
Jftei,qiie subiste á serlo 
Ihs por dicha que por dicho, 
Ea los casos de conciencia , 
Osees donde Importa el juicio^ 
Véate i aconsejar» amigo, 
Coa (o amigo, 
i h) qae te has de acotar 
h»de$á0clrí0aiaidQ 

Iras, 



JUEGOS DE NOCHES DUEÑAS. 

Sue el secreto en cualquier cosa 
s un bonísimo arbitrio. 
El jües ha menester 
En cualquier grave delito 
Usar con moderación 
Del perdón y del castigo ; 

Y tú , pues eres testigo 
Desta inefable verdad , 
Para mavor claridad 
Oyesttdifinicion: 

El Castigo y el Perdón , 
Dos hg'os de la Justicia, 
Cada cual por ser primero 
Dentro de su vientre lidian. 
Ambos salen abrazados ; 
No sé yo qué significan , 
Si es amistad ó si es lucha , 
Mas sus efectos lo digan. 
Tienen estos dos mellizos 
La complexión tan distinta. 
Que uno es colérico adusto, 
I el otro la fiema misma. 
El Perdón es blanco y rubio, 
De carnes blandas y lisas , 

Y el Castigo verdinegro. 
Cuyo cuero punza y pica. 
Muchos piensan que la madre 
Mas al Castigo se inclina. 
Por lo que se le parece 
En lo que es fisonomía ; 
Mas el Perdón es tan manso 

Y de tan hermosa vista , 
Que aun los ojos del Castigo 
Se llevan cuando le miran. 
Asi que , al hermoso y feo 
Con Igual amor les cria , 
A aquel por naturaleza, 

Y á aqueste por hidalKuia. 
Dióles estudio su madre; 
Salieron ambos juristas. 
Porque el uno sin el otro 
Fuera manca la justicia. 
Desde el principio mostraron 
Su blandura y su acedía 
En el parecer que daban 

Y en la petición cscriu. 
Uno salió por fiscal 
De la real cbancilleria , 

Y al otro hicieron oidor 
Para que temple sus iras. 
En la sala del Perdón 
Dien es que el Castigo asista , 
Siendo Razón presidente , 
Cuyas causas justifica; 

Y aunque las dos son virtudes , 

Y vicios cuando declinan , 
Haciendo salva á la ley, 
Escüchenme esta doctrina. 
Tiene la Justicia un peso 

Y una vara por divisa. 
Porque el perdón y el castigo 
Le dé por peso y medida. 

Y pues no.se vende á ojo 



161 



La tela de la justicia, 
Quien toma el peso y la vs^. 
Mire lo que pone y quila. 
Cuando Dios toma ese peso, 
Con ser la justicia misma. 
Da corriente si perdona, 
Y muy en fil si castiga. 
Iguales son sus balanzas. 
Su marco tiene una libra ; 
Mas las pesas del castigo 
Son onzas de la botica. 
El rigor y la clemencia 
Son diferentes semillas; 
Una miden con rasero. 
Otra colmada se mida. 
Asi que, el jilez mas recto 
Temple la lev en su silla. 
Por aqueü nf raa q^oA Ol\a« *. 



W 



iOl 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



Summum Jum iumma ifijuitiíia. 
\ tú, caballero mozo , 
Menos discreto que rico^ 
Para conservar ta estado 

Y no errar desvanecido, 
Vete á ficútuejaff amiga. 
Con tu amigo; 

A c6 tale al ser cortés , 
Serás de todos querido ; 
Que el ser uno bien criado 
Es causa de ser bienquisto. 

Y pues que siempre se ha visto 
Ser lionrado el que es cortés , 
Para que tü mas lo estés 
Óyeme esta alegoría. 

Buen Respeto y Cortesía, 
Hijos de Ingenio y Nobleza, 
En casa de la Humildad 
Aprenden virtud y letras. 
Criáronse aquestos niños 
A pochos de la Vergüenza; 
Ved si serán bien criados 
Con tal leche y tal maestra. 
Bonete , capilla , sorra, 
Manto de luna ó ue seda, 
En la iglesia, calle ó casa, 
Sirven , honran y respetan. 
Siempre ([anan por b mano 
Con este juego á cualquiera; 
Que la Cortesía de postre 
Yo la condeno á que pierda. 
Sus monteras 6 sombreros, 
Imagino yo que piensan 
Que se las dieron por guantes, 

Y no para la cabeza. 
Apenas sabían hablar 
Cuando fueron á la escuela, 
Porque hay mucho que aprender, 

Y es la vida muy pequeña. 
Empezaron por el Chríitui, 

§ue la cortesía perfecta 
el respeto verdadero 
Ha de empezar de la Iglesia. 
El libro de la Virtud 
Les dan por cartillas nuevas; 
Que no se sabe de dicho 
Cuando no se deletrea. 
Pusiéronles ¿ escribir, 

Y ella les hizo materia 
Para que imiten su forma ; 
Que esto es hacer buena letra. 
En casa de la Humildad 
Ninguno escribió sin reglas. 
Ni da margen al papel 

Hasta tener su licencia. 
Ensei)ól^s á contar 
Cualquiera virtud ajena, 

Y á multiplicar las propias 
Haclénilolas mas secretas. 
En guarismo y castellano 

Les enseñó, en vez de cuentas, 
Lasjreglas de cortesía 
Desde la suma á la prueba. 
No saben medio partir, 
Ni ella gusta que lo sepan, 
Porque el partir por entero 
"Es la crianza mas cierta. 
Vanidad y Vanagloria 
Pusieron también escuela 
De su falsa cortesía 

Y de su humildad soberbia. 
Enseñóles Vanidad 

Que con la rodilla en tierra 
Hablen á cualquiera dama. 
Debiendo al cielo esta deuda; 
Que no digan c Buenas noches» 
Cuando las luces enciendan, 
Ni denos, cUios os ayude» 
Al que estornuda ó bosteza ; 
Que no escriba al que enviare 
Ei pliego por Uí Mtafetai 



tA Fulano, que Dios gaarde,i 
Ved qué cortesía lan necia. 
Si preguntan cómo estáis, 
Que no se dé por respuesta : 
c Bueno estoy, gracias á Dios,> 
Sino, cBueno estoy,» á secas. 
Esto enseñó Vanidad, 

Y Vanagloria lo aprueba ; 

Y aunque ellas lo dan por ley, 
Yo lo condono por secta. 

Y tú , mancebo gallardo. 
Menos discreto que rico. 
Para no errar la elección, 

Y cumplir con tu apetito , 
Vete á aconsejar, amigo. 
Con tu amigo. 

A la virtnd v á la honra 
Se acote el libre albcdrio; 
Que para mud;vr estado 
Este es el dote mas rico ; 

Y asi, desde el grande al chic 
Si eslima mucho su honor, 
Óigame atento el valor 
Deslas dos hermanas bellas. 

Honra y Virtud, dos doncell 
Hijas de Ley y Razón , 
Antes de tomar estado 
Entraron en religión. 
No estuvieron violentadas, 
(«oino muchas que sé yo. 
Porque nqui están en su óentr 
La virtud y el pundonor. 
Ambas siguen coro y celda. 
Sin apartiiríie las dos, 
Por(|ue no hay virtud sin honr 
Ni en los vicios hay honor. 
Dentro de muy pocos dias 
Mostraron su inclinación: 
Honra quedó por seglar, 

Y la Virtud profesó. 
Es propia para casada. 
Según común opinión, 
Poniiic honra y mujer propiaf 
Una misma cosa son. 

A titulo de nobleza , 
De hermosura y discreción. 
La pretenden por esposa 
Desde el indio al español. 
Duiict>lla está , y por casar; 
Quien la tuviere aflcion 
Pídasela á la Virtud , 
Por ser su hermana mayor. 
No la recuestéis á solas 
Si pretendéis galardón; 
Que siaórdcn de su hermana 
No se casará con vos. 
Tan sujeta está la Honn 
A la Virtud, que sé yo 
Que hasta cuando se despose 
fía de dar el si ó el no. 
Visitad á la Virtud , 

Y con a(iuesta ocasión 
Podéis pedirle la hermana; 
Que esta es la traza mejor. 
Enamorad-os de entrambas, 

Y llaniarásc este amor 
Afición á la seglar, 

Y á la monja devoción. 
No la Virtud , por ser fea , 
A ser monja se inclinó. 

Que en gracia , belleza j brio 
Es mas hermosa que el sol; 
Es blanca y es colorada. 
Porque jamás le faltó 
Kl Itíanco de la inocencia, 

Y de vergi]ienza el color. 
No son colores postizos ; 
Que natural se le dio, 

Y no como á Hipocresía, 
Ques á fuerza de alcanfor. 
VQt U voL Qütcó ^ lin dota, 



La Virtud en religión; 
Que es un sonlin del cielo 
Eq ia cura y eu la vuz. 
Ij legitima de entrambas 
Ha menester la menor; 
Qqc la ijonra sin virtud 
Es caal pobreza con don. 
Con esto quedó tan rica. 
Que la envidian mas de dos. 
Pues honra y virtud por dote 
Es la riqueza mayor. 



JUEGOS DE 

m 



NOCHES BUENAS. 



m 



401. 



C0E3fTO. 



trtíi que u era^ que norabuena sea; 
Elbien que viniere para lodos sea, 
\ il mal páyase á volar. 

Rogó Razón á Memoria 
. Ooe en medio de tantos j mojaos, 
Para que hubiese de todo. 
Le conUise un par de cuentos. 
Del Engaño y Ueseiigafio 
l'iiome contó el Ingenio, 
El cual os referiré 
Sime estáis todos atentos. 

Y pues no es cuento de cuentos, 
Siuo \erdad infalible , 

Joi^^adlo á cosa posible, 

Y que pasa por cualquiera. 
triseque se era, que norabuena sea; 
£/ b'uH que viniere para todos sea, 

Y elnsl vayase á talar. 

En la venta del Engaño, 
Si puede llamarse venta. 
Donde se vende el cobarde 
Por camero , siendo ovej*a ; 
Eo ana cama ilel huésped 
Meoiira y Verdad se acuestan ; 
La Ver Jad está dormida 

Y U Mentira despierta. 
No tiene cielo esta cama , 
Poesto que cortinas tenga ; 
(/He cielo y cama de Engaño 
Eq Dingim'caso concueruan. 
Las calinas son dobladas, 

Y a todas horas hs cierra ; 
Que i los ojos de la culpa 
Cnalqaiera luz lesinquieln. 
Las sabanas son de lioluuda, 
Hero de tela casera; 

(|oe sa mujer, la Mentira, 
Es quien las urde y las echa. 
Los colchones son de pluma , 
De las que en el n'do deja 
El ave de la lisonja. 
Blandas, livianas y traecas. 
El cobertor es de grana. 
Sobre mantas de vergüenza; 
Que la cama del Engaño 
Parece mal sin cubierta. 
Aqai hallaron acostados 
Los Celos con la Sospecha , 
Dos amantes de quien fué 
U Mentira sa al -abuela. 
£1 Logro con la Mohatra 
Eoesia cama se albergan; 
Mas DO se acuestan desnudos, 
Temiendo que no les prendan. 
Los huéspedes qne aqoi posan 
Son sin numero ni cuenta , 
' Por esur la venta en parte 
Que muchos pasan por ella. 
Fabricóla la Malicia 
Eo medio de una floreslj^ 
Que aliuda con el Deleite» 
Harto panÜDOsa tíerra. 
Lab postas del nramninr 



Aquí nos las tiene puestas 
El correo de la Envidia ; 

gue corre mucho una lengua. 
I Interés y el Favor, 
Dos mercaderes de feria , 
Si en esta venta no posan, 
A fe que pasan bien cerca. 
El arriero de Amor 
Es el que mas la frecuenta : 
£1 es ciego , y mal camino, 
: Ay de sus cargas y bestias 1 
El hipócrita de á pié, 
Ermitaño en la apariencia , 
Como no tiene otra ermita, 
Aqni hurta y aquí reza. 
El buhonero adulador. 
Con sus cartas y sus cuentas, 
Aquí tiene la posada 

Y allá en palacio la tienda. 
Este ventero de Engaño, 

Sin Dios, sin ley, sin conciencia. 
No hay arancel que no quiebre 
Ni pregmática que tema. 
El vino de los placeres 
No tiene-gusto ni fuerza; 
Que el arriero del mundo 
Nos lo agua en su bodega. 
Han nombrado por juez 
Que le tome residencia 
AI alcalde Desengaño: 
Plega ik Dios que ie obedezca. 

La Conciencia por fiscal. 
La Verdad por secretario, 

Y por juez de la causa 
El alcalde Desengaño, 
Salen á correr la tierra 
Yá deshacer mil agravios 
En este mundo pequeño. 
Donde quieren mandar tantos. 
Es Desengaño un juez 

Tan recto como letrado, 
Que ni le tuercen promesas 
Ni le doblan ruegos blandos^. 
Hoy .llega, con su fiscal, 
A la' venta del Engaño, 
Una milla del Deleite , 
Donde hay peste los mas años. 
Apeóse ,*y prendvó al huésped, 

Y para ntejor guardarlo. 
No le faltaron prisiones ; 

Que en la venta hay yerros hartos. 
Con la capa de Verdad 
Mentira se há disfrazado. 
Por Ver si, desconocida. 
Puede escapar de sus manos. 
Llegó al umbral de la venta, 
Pero no se pjiso en salvo; 
Que la desnudo Verdad , 

Y la prendió al propio paso. 
Desde las hondas bodegas 
Hasta los desvanes altos 
Visitó por su persona. 
Yendo Verdad á su lado. 
No se cree de lo que dicen 
Sin primero averiguarlo ; 
Que no Quiere ser oidor 

El alcalde en este caso. 

Al Logro con la Mohatra , 

Por disimular su ti^to, 

Les halló en fingidas mesas. 

Trocando reales por cuartos. 

El delito de los Celos 

Casi le pasó por alto* 

Porque probó con testigos 

Que era loco rematado. * 

Al ruido de unas cuentas, 

De un hipócrita rosario. 

Acudieron dos corchetes , 

Y prendieron á su amo. 
Tentáronle los. vestidos , 

Y proveyóaele un auvo ; 



ROMANCERO V CJtKClONERO SAGRADOS. 



O que viva como um santo, 
íl urriero de Amor 
Toíía &u recua embargaTOll, 
Hasta lanío que de cuenta 
De que lii?rie umtos madios. 
Lis postas de sueUus lengüiS 
Quitólas de aqueste p^iso; 
Que fio s las en la I camino 
Despeñafiin al mas sabio. 
Al adulador, que labra 
Joyeles de alquimia lalsos, 
Míiíidan íiue no dore picEa, 
\ mus de niela J luu bajo. 
Al Inierés y al Favor 
Cienos coheclios probaron, 
PrincipalmeiilíJ en la corltí, 
Que es donde viven entrambos. 
La cama maivdó quemar , 
Porque en el^a. de ordinario. 
De la ciudad del Deleile 
Durmieron mil apestados* 
En el vivar del Temor 
Topó mil neí^ros moslüChos, 
Que siendo mansos coneíos. 
Aquí »e venden por bravos. 
Probó el vino del Deletie, 

Y dejóselo » aunque malo ; 
Que no liav gusto en esia viüa 
Oac no se nos venda afe;mtlo. 
El pan sube lodo é tierra. 
De donde colijo ciaro 

Que de semt^janlt? barina 
Saldrán muy pocos salvados. 
Puso nuevos aranceles, 

Y eslos dejó ndiricados 
De Verdad y deJuslicja, 
Regidores propietarios. 
Al Engaño y la McnUra 
Quiso el jiJex apartarlos ; 
Ma s n o p ud o h acer d iv ore» o 
Enire aquestos dos casados. 
Esta es la venia dei inundo. 
Tan frecuentada de tanlos, 
Y aquesta es la resideucia 
Que (a tomó el Üesengano. 



4(H, , • 

AL ntmMUB ilion Y LtsonJEto* 

El juego del .Ú¿;;íííi 
Por enlrelenerse juegan 
El adulador en corH; 
Y el murmurador en rueda. 
tOh^cuállleifael lisonjero 
A susurrar las orcj^is 
Del que i^usla que le adulen 
Cauíos de falsas sirenas! 
Es un diestro esfírimídor, 

8ue al desvanecido nenia, 
uando noble, por la santire. 
Cuando rico» por la Uacienda. 
Dehipócriías lísotijeros, 

?ue predican Ó conllevan ^ 
por respetos humanos 
ííoriñen, sinoinrdean, 
^0 os creáis de sus blanduras 
K\ os iieis de sus leruexas, 
Porque 05 darán en el aima 
Con entrambas manos puestas. 
Otro juego de abejón 
^uega la Rente plebeja ; 
Porque vo pleivso que el noble 
De murmurar no se precia. 
Púnese en medio de doi 
lltia venenosa lengua 
A picar eu la casada, 
Y a locar en i« doncella. 



Amico.qne estás al Mo, 
Si dtf escucharle le huelgas, 
Advii ríe que te Ka de dar 
¿n volviejido la cabeza- 
Para jupfar este juego 
El mes^no Dios nos enseí**. 
Donde íl i ce que seamos 
Serpií^tiles^íii la prudencia. 
Una mano en d oido 
Ten en lai fallas aimas, 

Y esotra en la reprensión , 
Para dársela muy buena. ^ 

y aunque puesto en ía ocasjon* 
Eu esta sefíura regla, 
Jluve siempre de su Urdo, 
Porque al niüs diesiro leaeiem. 

Y para cerrar la puerta 

A cualquier lengua mordáii 
Escucba, si eres cí*paE, 
Esta su diUniciou. 

A Lk lámumkcim. 

Hoy poue Murmurñcioii 
Cierta paño en su telar, 
De las libras que burla Envidm 

En las casas donde esift. 
Es velarte propiamente; 
Que los ojos de un mordáí 
Siempre traían de % alerte 
ActíCJiando un haces maL 
En pocas varas de puño 
Muchos vestidos balirá, 
Porque tiene grande mar<^ 
La tela del murmurar. 
Hay b:*bílo para frailes, 
Vestido para seglar, 
Basquiñu para seífora 
Y capa pai-a galau. 
Pío se vUte el cuerdo oe €1, 
Por ser baslo y desigual. 
Aunque le alioe Lisonja, 
Que í'^ el m^vor ollcial. 
En Milán se urdió la lela: 
No tienta culpa Milán ; 
Que el niaestio solo teje 
Lo que á su casa le traeo. 
Solo debiera advertir 
Quien se precia «Iw cuml. 
De no recibir i OJO 
Lo que por peso ha de dar; 
Pnrque.iela que urde celos 
O rd i «aria me nieva 
Cun mas trarna de mentira 
Que no estambre dr verdad 
Los ovillos de la culpa 
Devana quien quiere inuí » 
Subre c intos de sospeelia , 
Que pi»san y abultan mas, 
h^i que, pese laUtra 
EljucE mas criminal; 
Porque de sospí^ba a culpa 
Quinientas arrobáis bav. 
Quien se pone íi tejer honras 
Mire los golpes que da; 
Oue es la bila^a como pelo, 
¥ es muy fácil de (iuebrar. 
Tejer tocas de casadas 
Arguye dificultad; 
Que si se quiebran los biios 
Serán malos de íüuidar. 
Teja dentro de su casa 
La reprehensión quien la di; 
Que solo el murmurador 
Suca á la plajea el telar. 
Hoy quici-e cortar en vtda 
La lela de la amistad, 

Y lelas del coraíou 
Mirad vos ^i doleríin. 

Li Murmuración la mido 

Y la vetvde en su portal 
Aprecio de justo y Uofira; 



1 



^^^PH jrEGOS DE NOCHES BUENAS.' 


IOS 


^^^^KS^am que Siiltlrá. 


A todos dice que esL^ 


^^^m 


^^^^■Bia Muimixfiiriun 


Casada y arrepeiiüda; 


^^^^M 


^BRRrí'íiütra tjiit' d;i 


Veomo se ve a bu n- id a 


^^^^^H 


^B:ij prhú y m^b nu?díJ», 


Y f lite la dn mil enojos. 


^^^^1 


^^n,2i üe monas , ya fie mas. 


Jamas aparta los ojos 


^^^^1 


^Ki hij tlelt^s cu el üir 


Dt; doude cí^pera Iü armada. 


^^^^1 


^^^u^ btf*fT i^ornc: pienso cjne hay)» 


Que miraba ¡a mar 


^^^^1 


^^K||ei ticiut:!, 


La inai cacada; 


^^^^^H 


^^^^B u lu 1 d en ni it L 


Que mtrúba lu mar. 


^^^^1 


^^^^bli .■ 


Cómo fs ancha ij larga* 


^^^^1 


^^^^B I] Li (? e s pe ru ud €st a ri 


Kl piélago sin segundo * 


^^^^^ 


^^^^Bufo^ dt:r vcMir ; 


Del Océano de Dios, 


^^^^^1 


^^^H|ay mil en od:i lugar. 


Pop donde le midáis voa 


^^^^M 


^^^^■^ sasirf;^ 'iel honor 


Es altísimo y profundo. 


^^^^H 


^Hffivéf i\tí los ileniás. 


Hoy tince,cual fueníe, al mundo, 


^^^^H 


^HQuc poiiei» pafio de cusa, 


V quedándole en el Padre, 


^^^^1 


^Kguja , seda y ú*¿ÚM. 


Deja , saliendo de madre» 


^^^^1 


^na *t^l^ \ii lé'á en iü mesa: 


La (ierra fertilizada. 


^^^^H 


^■Duko la viniere A cvrtar 


Que miraba la mar 


^^^^1 


^^HjÉ^as varas que UcuCp 


La mnl imada ; 


^^^^1 


^^^^he coma ottciaL 


Que miraba ¡a mar 


^^^H 


^^^^B da «i'liar b líjera 


Cómo es ancha y larga. 


^^^H 


^^^^w , pitra no errar. 


Mil veces viene á la playa 


^^^^H 


^^■Hp J4hfKi dcr prudencia 


A ver si su esposo viene » 


^^^H 


^HnTre^La d^ amislad» 


\ viendo que se detiene, 
De pupo amor se desmaya» 


^H 


^P ia grave murmuración 


Ya lió hay pedirle une vaya 
Oon su adulterino clueño; 


^^^^1 


^E£^ fi íeadora ite abeja « 


^^^^1 


Vilo €l aun i su vida deja 


Antes responde con ceño 


^^^^1 


A vueUas del aguijón. 


Al (|ne le miiere llevar : 
Ihjaitme librar^ aritías de la mur. 


^^^^M 


Ziufauo eü conversación, 


^^^^M 


Que comes de la colmena 


Bastecí lie Ulpo mat [;astado 


^^^^H 


Del bonar la mtel ajena ^ 


Que con el Mundo lie tenido, 


^^^^1 


Ko piquea tan descuidado, 


Que para espo?>p fingido 


^^^^1 


Pori]iie siempre este pecado 


Ya parece deiua^ia^lo ; 


^^^^1 


Cuudt^na a culpa y á peua. 


Y pues que mi espoFio amado 
Este puerto ha de tomar> 
Dejadme tlarar^ erillat de (a mar. 


^H 


^^V 


^^^^^^M 


^^^^^^ 


En esto su esposo vit^ne, 


^^^^^M 


^^^^ft 403. 


Navegando noclie y dia, 
Y mií suspiros envía 


^^^^1 


^^^^^ 


^^^^M 


^^^^ At 1f ACfilENTO, 


Adonde su dama itene; 
Cou músicas sií enlretiene 


' ^H 


^F '" *"-^'íto de laníos juegos 


Y el propio suele caniar : 


^^^^M 


■ i liaja el InfiíiUe 


Por amores , madre , 


^^^^H 


■ 1 i:- riiu^ ínhds 


Paso yo f a mar; 


^^^^^1 


Bv 4:ui 1 ^alte; 


Pero ^tiien bien quiere 
j Qué no pasará f 
Bünaii/,:i su^ te Illa 


^^^^1 


HV |K': icnbe, 


^^^^1 


^BTonj-i4J ri ;ti]!.i , li,ivid. 


* ^^^^1 


^nf SUS aiiHjLes d<N;UI, 


Esie mar que dejo j 
En el mar Bermejo 


^^^^^1 


^HDoMaydoiii^» á\í jumada, 


^^^^M 


^H^ 


Será la tormenta. 


^^^^^M 


^P Ff! Ta TíSTP di* María 


De muerte y afrenta 


^^^^M 


»T iir di'iracia, 
■ 1 t Gloria 


Pasaróelesirecbo; 


^^^^M 


Mas baré Uncu pecho > 


^^^^M 


^^A ^..-^i-^ r • M ti Alma, 


Pues m por timar ; 


^^^^M 


■T lOnnue alia rn la Concepción 


, Pero quien bien qultfe 


^^^^M 


jQué no ¡miará f 

lío aqueíin nave bella 


^^^^M 


l»or !■ ■ <:ulpa, 


^^^^H 


£«t3 ' «¡la^ 


Van l.is virtudes bogando, 


^^^^^M 


^^^^JfcCiaiia-M ir.\ves 


Y el pirata e^ia lemldando 


^^^^1 


^^^^■HHbj iti: i p^ 


Venir á encontrar con ella. 


^^^^^ 


^■■■B Ifaria del l'uerio - 


y como está en leclie el mar, 


^^^^1 


^^roma llrrrt y desembarca. 


Que el cosíarlo no le altera. 


^^^^H 


^Bieu «c luma dr Ins Reyes « 


liuirutos van en la ffalerí* 


^^^^1 


rSo llenen niUKon aírir; 


^^^^M 


^^^K|r cÉiaicia 


Y asi. al tíenipo A\'\ liuf^ar, 


^^^^H 


^^Mwi : '^jítrca. 


Al son de Iojíícuhíh cuntan: 


^^^^^1 


^HET fñíii en itombn? dy iJio^s, 


t;Como re nimban los remos, 


^^^^^ 


^^SaMa ílice» ifue le ^i^iikiida 


Madre , en el ngua. 


^^^^M 


^^■Á,p»rtf!í doftdeciu^ 


Cofk el fresco dienta 


^^^^M 


^^^Hde t}uroa~E<i|)i^rano. 


De ia mañarta! 


.^^^^M 


^^^Bp'-' -'Mseuie, 


El Espiriru Divino, 
Aire delicado y suave ^ 


^^^^^M 


^^^^B 1' ' ' 


^^^^M 


^^^■%;i 1^ iurl6 


fís con r\ tpie v;i esta na?e 


^^^^H 


^^^■bya^L 


Su Vi i mino i 
Ycíiii íMiUoo 


^H 




í.Ui'.i ii i^''. ■■.:ro Señor 

K^Kl t .i.'l'i A l.i [iLi^;í, 


^M 


T Tifia U maia udV 


Cm fi f retío vícntíf 


^^^H 


^ flttce^e soguiido U da , 


D$ ¡a mañana* 


^ 







■ --3:»—- ■»■ : =^- ^^^ '^i^H 


^^^ ROMAXCmiO V CANCIOMflO SAGIUÜOS, 




Totin la íTí'íitn ande físla; 
Que liíi Jír^4;tiüü de improvisa 


Pues ñ í' ■" 7 " * '-níro 




Qm* (■' . 1,1 ¡fo^ 




La Giríibf ía dt» si\ ísü, 


De lu L L II 




Lbuindií Sun iuati lluttiísta. 


1 Diosíj viftie de erjtarnaro. 




il;ii.i*d* peiisani»on(o, h^tá 


Tni J H5 #^ 1 1 1 r Ki í j u í tf iti . 
'f " itíca j l-KuletnOt 




De cuanto b ¡irmudu tiene. 




Poi íjijc ni (^Ui iiíive YJt-Híe 
Una V02 (iüe os io dirá, i 


1 'tjnj/igua, 
Aiiic David ' r 




' Cn perukro df* flmar 


Proba nzíí úr- .] 




* Rii Irá para Navidad, 


De los que á ^u M.ijc^^Uid 




Oiic se inji^ todus Ui!v Indias, 
Según liis riqíieisíR Irue, 


Han ventdo ú oUedi^cer, 




Y ante Ucy H ' i;. 




No serü corto (Hmuiuc indiano)) 


Pnes son ri . oís. 




Antes es t^n Übrrul , 


Brgts Tftnrí. se. 




()uo si íil vt>Mir ^ieite perlas, 
' Al aire rubJe» ihrá. 


Mmtei'a offertuí Htgt immim. 




Afiyrt pille posada, 










Y , t>u**s soi& pubre, colgad 






Las teliisilel corasíüi»; 


404. 




Que él ofrece lo demás. 






£n esto Itei^ó la armada 


£1 jiif go de S ^ítSifiM itr ¡urr*^ cúm» ^t^. 




fíaciendo salva A Ja tierra» 


MMCkAcé^miOí méi^; 




Y bien digo líi bísío salva» . 


Que Mí JUf ^fi. 




Pne,"^ se bii de sntvar coa ella. 






Corramos lotlo.'i á vella , 


jl US pKNJLs fiKiH ínrisitiro. 




Porí|ae desembarca ya, 






Y tuda la cbu^jna esí^ 


Huf nm fhdgua inlernal « 




Rezjijiilo l;i let.inta. 


4>oiide el del nonio es herrero, 




' S&niít Marta. ' Jii^tt. 


Que es él Histruinenlo IIüfo 




FüfU CfletL tíit.a. 


Coíi que se easitiga el muU 




Stelia Mufix. //úa. , 


V aun(|ue el tríate U- óhedecet 




Dk* la e:(piLana rt-^^l 


Ifal su 4;U5to 




Kuí*siro Priíii'iiHf suU6, 


Quesies líi j ii?ha<5«, 




Y el mundo le recibió 


También es l.i ,,. , .Jj.ce. 




Comu ü señor nalurü]» 


En este inmortal dt-si ierro 




Y una voz aitf^e}jcat 


Siempre liabrü qne trabajar; 




Le rué c;intandt> esla letra; 


Que mal u* podra liol^ar 




< Desembarra en tierra 


Por loqueen laltii de hierro: 
Q u e , Cü rn ofe t»d is le s v os 




El Sol del almü; . 




-Túcm ia^ ^aUrai 


' A la etoruídud divina , 




Tr&mpas y cujas. » 


r lid irá hierro en esla mina 




Desde rey tistsla el p*stor 


Mientras que Dios fuere Díos. M 




Vienen h reconocer 


Pues lumbre no TaH^rá; ^H 




Su bumaim j divino ser. 


Uu e el en tUqu qn e a Epi i se Yeodf , H 




Por ser de todoB ?>enon 


De l:d ninK^ra se enciende, ^H 




KáDios, rey y íabradui-; 


Que jámila se morirá. ^1 




Rey de parle de sii Pudre , 


Jioy este herrero linnada ^M 




Y labrador, de su Miidrt», 


Sale por íi ierro y carbón ^ ^M 




Prro $in mancha ni raía. 


Que estos materbh's son ^H 




Ttkan las ^akrüé 


lil pecador y el pecado, - * •% ^1 




JrmnpaB r/ lajus. 


No estés, Adán, descuidado, ^1 




Los [tastofes comnreatios 


Etí sus mentiras repara ; ■ 




Cou unaKaila vuiierois 


Porciue le dice su cara, ^1 




Y al son deIJa le ofrecieron 


Ya i\m su^ pafabrüs na: ■ 




Huellos dones aldeanos; 


.Sí ^uiÉra» ser herrera e&mú ifú, ■ 




Y eon relincbos villanos 


Quebrmitfi ttís precfpUi ; ^H 




Dijo un chapado gar/ím; 


Queasi fuee ffü. ^H 




"Bailad en esta ocasión, 


íia^ de este árbol cíirbon ^M 




Djcriosisimospíislores» 


Con el hacha de la injuria ^M 




Rniiná eon t*ue$lr&a amorrs. 


Y el fuego de 1» luíariíi , ^^M 
Que abrasa basta el corazón. ^^^M 




Pues fín hace la gam et #ew.* 




Haga niudíinza el villanía 


Po nd H s te eom u n t iro n, ^^^M 




Que lo ba sido en el peearj 


Que con el humo y el fuego ^^^M 




Otie Sí se sabe mudar. 


KSta ra s t iicnado y ci ego , ^M 


■) 


Todo el bien e^i:i en su mano. 


En vei^ de ser como U ioi. H 




Salle el eoraron humano; 


Sí quieres ser herrero e^jíia ^^ ■ 


1 


Que son en los peaidores 


QuebrQ nlfi sus preceptor; ^1 


t 


Las cabriolas mejores 


f 


Los síillos del coraron. ! 
Eaitad can vucxtros tímorcÉt 


^^1 


^^^H 




Pufi 0s httce te ^ttitü el sen. 


^fl 




Tres reyes se han íipeado 




A besar sumaíio real, 
Y el rey negro en el portal 
Cunlo ál Imsiniei su amo: 
*En Belén esiíJmOj 


El iai'go d« Stfw <Tíl*f mm lu^a^^H 




h. LA PEBFECCION UE LOS APÓSTOLES X ELlsmm 




Dranco serémo. 


n£ SA% y^itAs. 




Parid erético loca . baílemo. 


Lq ley d^^ la perfeccioa, ^^^1 




Gusmt ttu guguru %a. 

VisiamodecuruiMrüj f 


Que mejor d \vé eon sejo , ^^^M 




E s 1 a q u c II justa la s a 1 m as ^^^M 
Y la que clüe los cuerpos, ^^^H 



JUEGOS DE MOCHES BUENAS. 



107 



:0h qné bien mete en pretina 
korüncicíon al bueno , 
Yqoé mal reprime el milo 
Sos pasiones y deseos! 
En materia de cbnsura 
No le metáis en aprieto; 
Que no estando muj holgado, 
Dmri el malo so asiento. 
Judas se |kiso entre doce 
Ajugar.yenesle juego 
Tanto le apretó so colpa, 
Qae le reventó por medio. 
Laego entra & jugar Matías , 
A quien el nombre de bueno 
Doy, pues al justo José 
Ganáis la suerte y el premio. 
Tomad en vez de ese ruin 
La posesión del colegio. 
Porque se diga por vos : 
Seca ruim y mete bueno. 
Hombre , pues la culpa j Dios 
Jamis juntos han posado, 
Ecbad de vos el pecado, 

Y teadréis i Dios con vos ; 
T pnes al uno de dos 

Has, corazón, de hospedar* 

Y e«tii en tn mano el trocar, 
Yiéodote de Dios ajeno , 
Suaruiñf mete bueno. 



406. 

AUnSACIOirT CORTEBSIOII DE SA^I PEDRO. 

Ihiestra el demonio alegría 
Yiendo que Pedro ha pecado. 
Pensando que se le han dado, 
CoBM Judas, este día ; 
Yporsiacasoporfla 
Deqoe es suyo, y no de Dios, 
Deadsdo,(^lo,T06, 
Cantando , como hasta aquí : 

o31íib9b0y que no eeyara ti. 
Tienes, enemigo , acción 
Todas las veces que peco , 
En f o de hacer tan mal trueco 
En mi alma y corazón; 
Bien qne tomas posesión 
Mientras dura mi maldad. 
Mas lo qne es la propiedad , 
Si JO vaelvo'sobre mi , 
CflOf, Me, que no eepara ti. 



407. 

Eljnegode£Mem/l9M. 

AL ISTAM K U 6UCIA T DE LA CULPA , T aCtEIfCION 
IK CUSTO NOESTIO SBÜOR. 

A los cautivos jugaron 
Las virtudes y los victos , 
Siéndola Culpa y la Gracia 
Capitanes elegiaos. 
De los que estas dos cabezas 
Ganaron en sus distritos. 
Los que cautivó la Culpa 
Son propiamente cautivos. 
Corre el malo á rienda suelta 
Por fo bestial apetito, 
I el baeno corre también, , 
■as bayeado de si mismo. 
Si el correr tiene sos grados, 
m corre el justo que el üapio ; 
Oaedetíie ooner i huir 



Hay nn snn trecho excesivo.. 

Y como los justos traen 
A sus pasiones consigo, 
Hacen alas del deseo 
Para escapar del peligro. 
Ninguno a carrera larga 
Se lie de su enemigo, 

Y mas si corre tras él 
La bestia del Apetito. 
Corre bien por el Deleite , 
Que es prado ameno y florido ; 

Y así, es bien hurtarle el cuerpo, 
Aunque se meta por riscos. 
Corrió la Sensualidad 

Tras el ligero Benito, 

Y metióse por las zarzas 
Por volver libre á su sitio. 
Corrió por la disciplina 
El penitente Domingo, 

Y visto que tiene abrojos. 
Acuerdan de no seguillo. 
Alma , gue vienes huyendo . 
De tan fuertes enemigos, . 
Si quieres que no te alcancen 
Acójeteá un Crucifijo; 

Que si las espinas son 
Antídoto de los vicios. 
Coronado está de espinas 
Este celestial camino. 
Juventud gallarda y bella. 
Si quieres templar tus bríos, 
Atraviesa por la nieve , 
Imitando al gran Francisco. 
De la senda de abstinencia 
No salgas, mozo lascivo , 
Porque sabe que Lujuria 
Corre mal oor bambre y frío. 

Y tú, pecador, no fles 

De tus pies ningún delito ; 
Que vuela el tiempo , y no corre, 
Según sus efectos miro. 
Corrió el hermoso Absalon 
Por la senda de Albedrio, 
Siguióle Desobediencia, 

Y alcanzóle su castigo. 
Quedó preso de una rama; 

^ Que desde la encina al pino 
Son alguaciles del campo. 
Que Dios tiene en sus caminos. 
Dos pensamientos del malo 
Son cabellos esparcidos ; 
iQué mucho, sí van tan sueltos. 
Que se enreden en el vicio? 
¡ Oh qué de cautivos tiene 
La Culpa entre duros grillos, 

Y nadie que los rescate, 
Sino solamente Cristo! 
De tres carreras que dio 
En su discurso divino. 
Rescató generalmente 

'Cuantos son, serán y han sido. 
Desde el Padre corrió al suelo. 
Desde el suelo corrió al limbo, 
Desde el limbo corrió al Padre , 
Como á su centro y principio; 

Y porque todos entiendan 
Las tres carreras que digo. 
Las dio quedando en el Padre, 
Porque Dios es uno y trino. 



408. 
El Jaego de Lot o/leiót y mudM» 

A LA BtSCSÍARZA DE CRISTO KUESTRO SEÑOR Y A LA IMITACIOÜ 
DE LOS FIELES EN SOS VIRTUDES. 

Jugaron á los oficios 
El Silencio y la Paciencia, 
La Religión y Justicia, 
La Humildad >| U OYit^«i»¿i]k» 



R« 


ROMáJÍCERO "i CANCIOrfERO SAGRADOS, ^| 


1 


Este ¡negó de virtudes 


En religión y jusltcia^ ^^M 


L 


Dios en su vida te enseña» 


Eu bu mudad y paciencia, * 


^ 


Ejercitúndolits todas 


Ensileitcloy orJiciont 


^^H 


Para que tú liss apremias. 


E n el a US u ra y obed 1 e ncía , 


^^B 


Xá virtud que á tí iu tuca. 


Sou las religiones sacras, ' 


^^^1 


En Dios b verá» peifecta ; 


Como |:;ente mas perfecta. 


^^H 


Mírale al rostro y lus ínanoSf 


:GU qué bien qne jue^nu todos^ 
Los mendicantes pohreo , 


^^H 


Que vade juego y enipn^za. 


^^^1 


Lü pacií-ncia en los Uabajos 


Los monacales clausura, i 


^^H 


Lee Diesen púlilica escueb, 


Los descabos f>en i lenciaf 


^^V 


E use ñ;uid unos la práclica 


Y aunquo todas bs virtudes 
Rn b l^nuja se juegan. 


^^H 


DesU teñnca exci^lsa. 


^^B 


rVticc en medio dcL silencio. 


Este juego de loíi mudos ^i 


^^^k 


Padece muerte y arre utas. 


Se Silbe por eiceleucía. ^^H 


^B 


Y eiitre apravio^ y dolores 
Jumas su boca despliega. 


■ 




^^^1 


i;ül<h'ico en la ven^;in/,a. 


409. ^1 


^^^1 


liiip;>citnue en b dolencia, 


^^^H 


M:il sufrido en el tríilmjo. 


^^^^1 


^^B 


Mira tú n le rtmttias. 


E! jac|D de Úta^ Heon^ itrent ^^H 


^^^ 


El cuko en la religión * 


Cnlífui mu tai paernteSt ^^^ 


^^H 


Que ei Olía grave mal tria, 


Mündé^loi aáoíár. ^^H 


^^^B 


Nos le)u aqueste nitiesiro 


^^^1 


^^^ 


En cátedra v fuera ddla. 
Preséntase Ü ios al templo ^ 


Á LA cuE^írA Qm KA r>K ft^m mos al naimn 


^^H 


PARTtcut^R r ri?lAL. * 


^^^^ 


V con saber que eg la ofrenda 




^^H 


SimboTo dt^l pecador, 


Ib y desde b tierra al cíelo 


^^B 


Ibce de la gracia deuda. 


Un gran rio que pasar, | 


^^^H. 


Señor en eí mayorastcOj 
tabrador en la cosecna , 


V para le vadear , 


^^H 


Baja Dios del cielo al suelo* 


^^^L 


En los diezmos -^ |trimicias 


Amor la puente traíó, 


^^^1 


Mifü tú si íc rtmedm. 


De b cruz en que Dios muere^ 


^^H 


£1 libro di' la j malicia, 


Que b vi^a aquesta quiere 


^^H 


Por do todo lo gobierna, 


Que pasemos vos y yo* i 


^^H 


Y el de la miseriwrdia, 


Pase con tiempo b ^enle, 


^^H 


Dios en su cuerpo encuadertia. 


Antes que pase la vida ; 


^^H 


Dice Diosa los judíos. 


Úue se espera una atenida , 


^^H 


Idostrándole una moneda : 


Que se llevará b puetite. 


^^H 


<Lo que es de Dios dadlo á Dios, 


Perexoíio, descuidado. 


^^H 


Lo del César dadlo á César» 


No te duermas en el vicio; 


^^B 


Provisor de tu distrito. 


Que en el dia del juicio 


^^H 


Correfiidor en lu audkinda> 


No liallanis puente ni vado. , 


^^V 


Stijierior en lu convenio i 


El dia de so sentencia ^^H 


^^H 


Mira tú éiíe remedas. 


Se 11 e V a rá t n m alie ia , ^^M 


^^^ . 


La virtud de la humildad. 


Del rio de ^u justicia, ^^^ 


^^H 


Desde que nace lii muestra , 


La puente de su clemencia. *! 


^^H 


Leyéndola cada dia; n 


Acaba de despertar, I 


^^H 


Que es tiua profunda ciencia. 


K& ú u er ma s co mo 1 iron : J 


^^H 


P6ocse Dios a lavar 


Que si pierdes b ocasión, 1 


^^K' 


En el jueves de la Cena 


N le n d r:i s por do pasa r ; 1 


^^H 


Los pies de unos pescadores. 


V cuando le vean llegar, 1 


^^H 


Siendo Diosb suma altéía. 


Te dirán todas las geaiefi: J 


^^H 


Tu , que , pueslo en b privanza. 


Úrff Jirón, tirmt, ^M 


^^H 


A los mayores desprecias 


í ilüidüi son tas puenUi. ^^M 


^^H 


Y á los iguales abales. 


Si el doieite te convida ^^M 


^^^H 


Mira iüuU remeda*. 


A que excedas de loiusto, 1 


^^H 


La obediencia basta la muerte 


Po llagas puente de lu gusto ^J 


^^H^ 


La repite, por ser esta 


P^ra pas^r esta vida. ^^M 


^^H 


El Christüs de su cartilla , 


Presto la verás caída; ^^M 


^^H 


Y de las virtudes puerta» 


Que desde la sepultura , ^^t 


^^H 


Dice Dios : ^ Pase este cálk » 


Sidud , riqueza , hermosura | 


^^H 


Pero en caso que no pueda , 


Te dicen , si paras mientes ; ] 


^^H 


Hápse tu voluntad 

Eo los cielos y en la tierra.» 


Ora , iinm , íirm , 1 


^^H 


Caidan son las puentes; M 


^^H 


Hijo déla rol i g ion , 


Man da dtá s uáotar^ ^^fl 


^^H 


Y de b naturalcíta, 


)u José el carpintero ^^H 


^^V 


Al Padre humano y divino , 
Mera tú ñ le remedas. 


pío quiere mas trabajar: ^™ 


^r 


Que está vestido de liesta. 


P 


El silencio verdadero , 


Y en el cielo es día de holgar. 


H 


El callar faltas ajenas, 


También faltan herramtenlJis : 


¥ 


Y mas siendo sactrrdole 


Que aunque en vuestra pasión M3 


^^__ 


El imperfecto que peca. 


Cbvos , tenazas» martillos. 


^^H 


;0h qué bien jug6 este juego 
Cristo entre doce de mesa » 


Ya todo guardado esiá. 


^^H 


Tampoco habri materiales 


^^H 


Puesaun la falta de Judas 


Pa ra pod e r re fia rar ^H 
El eddiclo del alma, ^H 


^^^E 


Se la dice ü Juan por señas í 


^^^B 


Religiosa en locutorio. 


Que por su culpa se cae. ^. ^S 


^^^V 


Scñura en estrado puesta , 
Murmuración en corrillo, 


Do b iiiedra bbnca, Cristo, \ 


^^^K 


No se cuece ya mas cal , 1 


^^^1 


Míftí tú lí te remedas. 


Puesto que m falta fuego 1 


^^^B 


Finalmente , quien imtta 


En su pecho, que es boroal* J 


1 


A la Majestad lu mensa 


""""■" 1 



^^^^f lüEGOS &E NOCHES BUENAS. 


1» 


^fSoíírvJn fJ^ T^uénie ?{*, 


Ha tnenesler todo aquesto, 
Nadie snba eo esle potro, 
Si no le doma primero; 


^^^H 


H Sim! üeiyertes marum^s. 


^^^^1 


^m l^ifgiit no le v^ips iiia^t. 


'J^^^^H 


^B^pilÉllin aikauo de obni 


Porque no lia y <itierdo á ó ha lio; 


^^^^H 


^■fi tí^^ái mimai^ 


Solo el que cae es eL cuerdo. 


^^^^1 


^B V en 1i noche de U muer le 


Hianse de su caída; 


^^^^1 


^y INo se p<frinHt^ %cUr. 


Oue, ai bien lo considerOt 


^^^^1 


4 V pues que yá folla díat 
Híírr;iaíieiHÍs . ofícial , 


Caer nno de &u beslia 


^^^^1 


Es calda de discretos. 


^^^^V 


Malcría les t tiadera. 


Y pues que ya no eres niño , 


^^^^M 


i De qué sífte rochar! 


Y debes pasar con seso 


'^^^^^1 


Ora, iíríii, ftfo», 


La cjrrera de lu ^ida. 


^^^^H 


Ctfiáiii nQñ íttÉpuétitet; 


Corre a u a 1 h o m bre p erfe cto ; 


^^^^^ 


Msmimútmt (tdatnr. 


Y sí vieres que al partir 

No quiere arranca* r el cuerpo 
Del projiósita á la enmienda, 


H 


^^^^^V 


^^ 410. 


Üale rienda f |>ica recio. 


^^^^H 


Vé diciendo : «Aparta, aparta »■ 


^^^^1 


^bjüii ÉA Fm«, *<r»«rf«; 


Al ijne estorba tus inieutoSf , 
V diga barba que haga 
Cuando corra la deseo. 


^H 


^K ITtf ^M£f I7f íl0. 


^^^H' 


^V 1 tk JVTUfTUD I>£L iOMBltK. 


No pierdas Lin gnn empleo. 
Pues ves que tu íuspiraciou 


^H 


H Deteoed , Libre albedrfo , 


Te dice « como á varón , 


^^^H 


^^ El l^lro del pe nf^a míenlo , 
Que el caballo d emboen do 


Viéts ilute dL'!:aleuUdo : 


^^^^1 


Püífi^ ífarliatia. 


^^^^M 


Y potro de dar (ormcnto. 


Si iiuá de p.tsar, alma mía» 


^^^^M 


Ko corren en el parejas 


En este potro del cuerpo 


^^^^M 


Los c;^ bailón mas li{^eros 


La Cftrrera de ta vida. 


^^^^m 


Que el &ol trae en &u c^irroirji, 
por sus posias et liemprn. 


íiscúcliaine estos consejos z 


^^^Hi 


Sí le pones á caballo 


^^^^1 


Citar ' V ■ '■ V ^lUa. 


Kn lo qne es manifli y gobierno. 


^^^^1 


Üe 1 jo, 


No airopelles al de á pie , 


^^^^M 


_ Rió; . , , 


Porque caerás sin quererlo. 


^^^^H 


H P#ro >« €iiÉ rule gu pelo. 


Kü corriís jamás |iarejas 


^^^^H 


H El herrador deste pairo 


COn noblesi siendo idebeyo; 


^^^^1 


■ Es él apelito ciego ^ 

■ Y Btlenlrt» mas bien berrido» 


Oue, como tío vais iguales^ 


^^^^1 


Lstáiise lodos riendo. 


^^^H 


■ Ma» baee errar á £« dtieoo. 


No choques con el vecino 


^^^^M 


H Subió Juveulud en él , 


En la carrera del pleito « 


^^^^M 


■ Pbdo dqiie&te mancebo 


Porque del mal que Je hicieres 


^^^^M 


■ Que en estribos de salud 


Te cabrá parle á ti mesnio. 


^^^^m 


■ Ller^ba los pies bien pne^loi. 


Wo sigas al enemigo; 


^^^H 


^ Por 1» a>Me del Amor 


Porque, si amor es el fuego. 


^^^^H' 


líiO brto^M) ni i i piísimos, 


St.»ra hielo la vengan». 


^^^^H 


M a nie^ode tülunüid 


V es malo correr por hietos. 


^^^^1 


fbrtás<'arrerae al viento. 


No corras por siete calles, 


^^^^1 


fcLs calle coív mil arares ; 


Sí te precias de discreto ; 


^^^^M 


^m M ñH * fl jinolíí nviis iJfpítro 


One, corno íion callt?s reales. 


^^^^M 


^■K^ ruor7ít fiue í.M^^í:l t^n tierra. 


Tieifén notables tropiezos. 


^^^^^M 


^B S^i no corrí* con gruí lieuto. 


La puente de la Soberbia 


^^^^M 


^■Ks pMro duro de boea. 


No quieras pasar corriendo; 
Mira no te desvanej^cas» 


^^^^M 


^■X^^ rfué tmpurt:», sí los Celos 


^^^^M 


V ?^ ii¥% drl alma, 


gue es alta y sin parapeto. 
• A lis rejas de Avaricia, 


^^^^M 


■ uvobr al mas lerdo? 


^^^^H 


■ 1 ver a (íuiar^ 


Dama de mticho dinero. 


^^^^^ 


^: largo irecho , 


fió corran los de tu edad; 


^^^H 


ejuUt) pararle. 


Que ella es vieja y tü mancebo. 
Por la cjile de la Ira 


^^^^t 


.iicba} fáltü freno. 


^^^^H 


: *s de la r^ifon 


No le piques , si eres cnerdo; 


^^^^H 


1- r,.,..tf- cuero. 


Oue entiende mncbo de espuelas 
Y' Sí*be poco de freno. 


^H 


k*rro. 


Lu lii carrera de Amor 


^^^^1 


■ , n vuelas, 


Pica y corre como el viento ; 


^^^^1 


H ' 


QuH íiqni te importa el correr, 


^^^H 


^L^nn^ 


A costa de pasar presto. 


^^^^M 


^^MÉii 


lias no corras, si pudieres , 
A la puerta de los Celos ; 


^^^^M 


HHk*- 


^^^^M 


^rlfo íi liümiíiiiiii i 


Que cliocar^s con tu amigo, 
Y aun á teces con tu deudo. 


^^^^H 


■■Üttc 1 i^ laeulpa 


*^^^^H 


BMín M :i V ] a 1 ^ 1 m ís m ce uiro. 


Li buc:ido de la gula 


^^^^1 


^^^nd U cf^p^du, Temor; 


Piíra su boca no es bueno» 


^^^^1 


^^Ba^yi capa « Ciclo; 


Piirque con ese líocado 


^^^^m 


^^^^^■ml Üesenguño; 


Corrió muy mal el primero. 


^^^^M 


^^^■PPRlr. CiM-arMiícnto* 


La plaiuela de la Envidia» 


^^^^M 


^^^KT; , , , 1 n^ ea yo 


i:arrera tiropia de necios, 


^^^^H 


^^^■l lientpd, 


No b corras, ni aun la pases, 


^^^H 


^^Mdi . , . mmx vf^niurs. 


Portfue esti siempre con cieno. 


.^^^1 


^Kn U% 111^ (ins lit 1 tifinanjo. 


Noili-Jeíi lof acii^itef. 


^^^^1 


^m raigan le uuu iarr;i de iitUiA 
^Rle tigÉnta^ di' %ir pi'clio; 


Siendo en la virtud tan lerdo; 


^^^^H 


Oue pe reía sobre gula 


^^^^f 


■ fiOf para (|ur ^ ucUi en &i 


Maucuu al potro mas sucU@. 


^^H 




- - . 


-«*'—►' ■ih&i 



■ iTO ROMANCERO Y CA^íClOKEHO SAGRADOS. ^| 


H Corre siempre ñ media rietídi 


Y a*íl, tras el claro día ^^ 


H Hof l4 c;ille (\ti\ Doseo, 


Se sipue i.í noctit? negra* 


^^^^ J^orque ciitá mu vcuei^U abajo, 


Eraioí lív juvL'ítlüd , 


^^^K Y im pdmrásí) lieiniiu. 


Mas enlialacjones densas^ 


^^^H Si amivesíi! es los prados 


Congelada;! de los afios , 


^^^K De tos verdes lisonjerosi 


Kelipsaron su bellexa. 


^^^^1 Lleva bríeDíla tirante; 


Pueblo el sol de labermos.un, 


^^^H Que híiv p^tUíiiios encubiertos. 


Ko hay eo&a qae re«íjil.*i*de«ca; 


^^^^1 PiírLes huy por donde eorras 


Qtie en la noche de vejes 


^^^H Con in¡i^ giiíiio y menos riesgo» 


No sale luua nj estrellas. 


^^^H Douiíe hit> d;im3*s sin azarea 


Es un jardín deleitoso» 


^^^H Y atrrLTas si» euctieuiros. 


V aunque por abril 11 ti rotea , 


^^^1 Lu e^irirera de b Fe 


Es fuerza que el sol de a^joslo 


^^^H Ruedes ¡iivsúrb úa miedo. 


Seiiue sus flures y yt^rbas. 


^^^^^ Cüíi 11 iiiaj oí; c L cá ball i 


Las señas de juvtíut^ud 


^^^H Líevando los pies bien puesLOS. 


En ta veje^ no son señas ; 


^^^H La eaúe de h Esperanza 


Que los claveles son líríos> 


^^^H Es de bonislmo suelOf 


V los jamones viofelas. 


^^^H ¥ íi fe que es hten at>eh,q y larga , 


Mira nía, y no la conocen^ 


^^^H Pues üvnv ii LHt^s por objeto. 
^^^H Al b:ili:oo de Candad « 


llLiblan, }^ no la respetan; 


Que desüguran su rostro 


^^^H Cuando mas ?n3 as corriendo, 


Muerte ^ vejez y fiubreja. 


^^^B Le puedes soltar ta rtend:i, 


Es un tintorero el tiempo. 


^^^H Porque en amar no Íiay e?í.ecso. 


De quien dice la experiencia 


^^^V La vardaíica de esie potro 


Que da blanco sobre negro ^ 


^^^1 Sea , pa r¡t m a s a c u erd , 


Tinta de los años be^ha. * 


^^^H La memorist de la muerta. 


El robado carmesí 


^^^H Que bit'ie con solo el equo. 


En pura gnabla le trueca. 


^^^H Lu b víi'lud pica y corre, 


Y lo que es g^raua de polvo; 


^^^1 Sin bBccr parada en iiiodío; 


En polvo solo la deja. 


^^^H ^ue, aun (] u c e j^ la rgu la carrera i 


La vejez y ta fealdad 


^^^H Tn ite^^aras hasta el ciclo. 


T i en eo g ra na£ con trabe chas ; 


^^^V Y lú. qtie quiera pasar 


Mas este tiníe, por falso» 

No sé cómo no le ooemaiL» 

Es ensayador la ecbd , ^m 


^^^B Desde iu buen pensamiento 


^^^H A la nmdanxa de esludOp 


^^^^V Bate el ijar al dei^eo. 


No de casas de nfuneda , ^^^H 


^^^K 14 u pares la volt) ni ad ; 


Mas del ofo de liermosurt ,^H 


^^^H üiít se aguaráí te prometo , 


Joyas de naturaleza* 


^^^H Y eiiaodo qnicra» correr 


Con las puntas de los dUs 


^^^H No tendí fis fu erigía iií esíuerzo. 


Toca y retocrt en su piedra 


^^^1 Nq lies de utra cuaresma 


Los quilates de&te oro. 


^^^V Tu justo arrepentimíenlo, 


Su valor V su fineza. 


^^^H P u r q u e es fa 1 sa 1 a esp en J 1 7.a 


Siempre liaja de quilates* 


^^H Y es ad ul a d o r ell i e n ip o , 


Mientras mas ensayos lleva. 


^^H Y en medio del pasatiempo 


Tanto, que parece alquimix 
Allá en las rayas postreras. 


^^H Te lUH siempre el engaño ] 


^^^1 Na pasei ogaña. 


Es finalmente la vid4 


^^^^M 


Aquella eíílatua compuesta 
De N'abucotíonosiir, 


^^^^^^■^^ 


^^H 


De varios metales fincha. 


Las cuatro edades del hombre 


^^^^^^^^^ 


Halbtréfs al vivocn ella. 


^^V Etiucfo i6 P<it«, titrhitdo. 


Oro el niño» pijta el mt>zo, 


^^^^^1 LA 


Hierro el bonibre, el viejo líerrií 


y para a justar lo todo. 


Es la mutrle aqneíla piedra 


^^^^^ En el barrio de la Vida, 


Que la resuelve en ceniza 


^^^V Allá en la$ casas postreras , 


De los píes á la cabeía. 


^^■^ Posa la Vejez cansada 


Esto fuisteis, y esto sois. 


^^^H Con su ami^a U Dolencia. 


Casa apuntalada y vieja , 


^^V Es Veje^ hija del Tiempo, 


Oscura noche de iuvieruOp 


^^H Au n que esl amas m o^o q ue ell a ; 


Seca y agostada Imerta, 


^^■r Ou e no pasa «lia por é\ , 


Oro de bajos quilates. 


^^^L Supuesto que tuntos tenga. 


Tinte de colores muertas» 


^^H Esla flaea anaUiíina , 


Estiitna con pies de barro. 


^^^H Ima gen u n t le nipo b ella , 


Vida de pesares llena. 


^^^H Por estas eomparuc iones 


Y tú , V i ejo av .i ro y v er d e » ' 


^^H V c réis q ) én es y fi u iéu era . 


Pues tienes un pié en U liueía , . 


^^H Ks nuestro cuerpo ana easa 


¥ vestida la mor taja ^á 


^^^1 , Que labro naturaleza , 


En la barba y U cabeza, ^M 


^^■' Adonde se 1j os pede el alma 


fio pases mas ud Leíante ^M 


^^H Mientras se parte á la eterna. 


Enlus coléricas temas, ■ 


^^^H Este bellísimo atcáor 


En tus lascivos amoreSj ■ 


^^H Ya se viene todo á tierra, 


En tus codiciosas rentas. ■ 


^^^L Y es menester que le apoyen , 


, Ten á tus canas respeto; ^M 


^^^^^B Como á casa que rs tan vieja. 


Que tne parece vergüenza H 


^^^^HH Por mandado de alarifes 


De que á la edad de los niúos H 


^^^^^ Cier(o.<^ puntilles la celian ; 


Tus vanos pasos se vu el van. S 


^^^V Que el báculo en la vejez 
^^^V Es puntal que la sustenta. 


Mira que se pasó et dia , ■ 


Y que la n^iuralesta ^M 


^^^H Es un dia con su nocliL- 


Para todas tos acciones ^ H 


^^H Xa Vida, si b'im ;>e cueuta ; 


Está tocando a h queda, H 



^ ■ 

H JUEGOS DE COCHES BUENAS. 


m B 


m » ....„, ..,.., ,,, ^^ jj 


Que previno el Desengaño, 
Gundc vit'te sus dt^fecíos; 


^^^1 


■ ' 


^^^^H 


m V , ■'-^'^ 


Y h^llünito <¡uc son eíVcios 


^^^^1 


^B 1 iIm l uiva ; 


De b villa que ba leiiido 


^^^^1 


Ib f- 


Tin pijííer de ul marido, 
Üijo á la Culpa , su suej^ra : 
BneiQ* mú tiiáerm negra; 
Que '-' í'J -' vf me era. 


■ 


^B 


.Noi .¡ beldad, 
Mit^ : j lurpe autor 
Üé l<i \ erguen^ 01 Color 


^H 


' tf^-- ' nciüs del alma 


^^^^^^ 


Var- . jíilos teinpbn, 


Y el blanco de castidad. 


^^^^^ 


Y daiiz^iJKiü ej cuerpo y ^Ima, 


Deafpii íi : ildad 


^^^^H 


CmUri»! tquesn klra ; 


Y mí de^.' t'o; 

Que fiO Ik .. . .. .ra. 


^H 


Casó et Mmft <^n el Mundo 


Salió el Arrepeulimienlo 


^^^^1 


Úenlro de su propb Iterra; 


A espigarla Iras, el iiovío« 


^^^^1 


Quü tnejor diré :iduHerío, 


Forífue siempre eíi bodas taléf 


^^^^1 


Putfs y i ve el esposo de lía. 


Baila el Pesar tras el Go£o; 


^^^^1 


l\ f.i.. c^i T' MÍrino Apetito, 


Y viendo el suyo en el pozo, 


^^^^1 


^B i-sc^bediend^, 


CüoLó la eiilipsada luna : 


^^^^^1 


^^^^^' j j ,1 í 3 ii^ il c 1 lio vio : 


i)e tas mal cagada t 


^^^^1 


^^■fa^ y qué suegra. 


Yo Siiff !a una; 


"^^^^1 


^^^H»' (le hoúst^ 


Miúiiiim íú cattiSt 


^^^^^1 


^Hl^tíe i-Mi í.LM 'a la fiestiif 


No mi fofíHfta. 


^^^^^ 


^■(juc apenas Ue^ao lüS gUStOl, 
^■CoutiiJ^ lo^ pt^*»arcs tlcgao. 


Diome Dios libre albedrío, 


^^^^1 


Que es mi dote natural ; 


^^^^1 


^V S:ieél« it bailar el Vldo. 


Y asi , del bien; del mal 


^^^^H 


^K K á f e 4|iie le dkf una v uelia 


El daño ó provecho e^ mió. 


^^^^1 


^H|¡ite t ' 1 MI vida 


i Oh mal empleado br o 
1 mal ^n suida riiint^ra ., 
Pues siendo luna en bdleía, 


^^^H 


^^^icL : lyrse della. 


^1 


HCgbi. > ' -^na*4, 


^^H 


^^^^fc' 


Ven^o á quedarme ü la luua* 


^^^B 


^^HHri 


Mi cvtpa iú cauia , 


^^^^1 


^HM^ á ^u iii^jUi:^' b Iglesia : 


.Vd nú fürttátiit. 


^^^^1 


^Hgtio me iba Madre 


M u d 6 syotí K n tend i ru ie D io ^ 


^^^^1 


^HCou el mundo á iioÍg&r€ ^ 


Y rojí«jla el Desengaño 


^^^^1 


^■'Jifi^rfira^ 


De (\nG saliese ii bailar 


^^^^^1 


^^IJerp su^ lio1|rura$ 


Con Contrición do la mano. 


f^^^^l 


^■Mm &Qti a^res, 


Y «0 Te da ser tan villana, 
Qm al Rey del cielo Ua < tejad o 
Por el villano del mundo, 


^H 


^^^^Zul blandas gtoms 


^^^^1 


^^^B^os 


Saca á bailar un viiíauo. 


^^^^1 


^^^^Bru; 


V lu , cuerpo lorne y vano. 
Pues el pLin que has de comer 


^^^^1 


^^^^p úuns penas 


^^^^H 


^^^Bonosos m^ks. 


Be tu sudor ba de ser, 


^^^^H 


^^^^B^f. 


And.i, vele á trabajar. 


^^^^1 


^^^Hatilo da el mundo. 


Ei r tí (ana va á ítmifrúr^ 


^^^^H 


^^HHdo mm constaslt , 


Dh^" ^' ' ^. 


^^^^H 


^MftiHrai 


i^n u .. 


^^^^H 


Bf^auto di Dios 


Qu¡< f iJiricíon 


^^^^H 


BH^jrnei estables, 


l^ágriQiaíi dtíl ct^riíon 


^^^^1 


^^^^^^d^. 


Con oración fervorosa ; 


^^^^H 


^|RirÍd.i €00 pkulfAs; 


La semilla es milagrosa , 


^^^^H 


^■bit^e tjne boo paucs. 


Si no %e le viene a helar. 


^^^^1 


^^Hjfrnlirj?; 


Kt viltaní} va á íem^'r^r. 


^^^^1 


B[ir L'»tt^ pan, que es piedra « 


bmselúútje^ozar. 


^^^^1 


Bj^k^iíios i)Ué éü carue, 


Aunoue le dejo el Amor 


^^^^^ 


^■ItaHMí.» 


Ii«r¡iMio pan >' vino« 
bebes (r^íiajar con ti no, 


' ^^^^^1 


^^^B Amor otia gallarda « 


^^^^H 


^^^H¡> .^1 i.iw.^inií(*|)io : 


A le? de buen labrador; 


^^^^^1 


^^^■t' " una baja. 


Y porque lojírcb mejor 
Kl fruto de tu eos cenia, 


^^^^1 


^^^■l;i 


^^^^H 


^^^^nc g^lbfda d;inzó 


llano dd arado eclia^ 


^^^^1 


^^^Bki estaba en gracia nn tietnpúl 


Y proven bueusí semilla. 


^^^^1 


^^^Bm><^ ' hitPt 




^^^^H 


^^^^^^^H-' 


Senilirad, cuerpo, «n esta M% 


^^H 


BBBKr 


Las obras de caridad. 


^H 


^B^ljo Futre qui)iia j aoiorcs : 
^Kt Qtiieii bien iM-nt* Y m:H e$c<>ge. 


Semilla que en esU Üerra 


^1 


Gienlo por uno dari. 


^^1 


^BPur itint i|i' ' . no se enoje.» 


KolT' * itlud 


^^^^^ 


^BOuiro tro< ur el mal. 


Es*- 


^^^^^1 


Bu^id^ 1 


Que .. -ua 


^ ^^^^1 


^^^^■Ifíur 


Laf. iad. 


^^^^1 


^^^Bv^^'i' 


?^al- = : Meniorít 


^^^^1 


^^^B| reputliu i^t"^ >* t-'l' 


\ , -hay: 


^^^^1 


^^^^K, neo y venlaitLTo, 


lauíaa 


^^^^H 


^^^^■d ;idlt''"^'' 


1.- K1 i -.i ,iít^ «MI |r,|||. 


^^^^1 


^^^Blilir 


Ilacííd procesiones de agua, 


^^^^^ 


^^^Bff/ c , ^ irv i« eiff»/tf. 


Curaron Y Voltmiad, 


^^^^1 


^^^■? 


Y pue<L lanía es mcnesler 


^^^^^1 


^^^B ^uu espejo 


Eju esta vuciSUa beredad , 


^^1 


^^B^ - _ . 


'. • 


^^1 



173 



Lhrad,0jog, Ucürad 

Léarimas vivas , porque crezca mat. 

Echad , Confesión , la hoz , 

Y mis deleites segad , 

Y vos , contrición divina , 
Salid con tiempo i trillar. 
Pedid , Discreción , los bieldos; 
Que ya es liora de aventar 
La paja de 'la lisonja 
Del trigo de la verdad. 
Medid , Raxon , la cosecha 

Con la media de humildad ; 
Que apetito V amor nropio 
Siempre miden de aemás. 

Y vos, rentero, al Señor 
Parte del feudo pagad , 

Y por la resta que queda, 
Que no es poca cantidad. 
Llorad , ojos, llorad 

Lágrimas vivas , con que siembre mas. 
La siega de confesión 
Dejan todas concluida, 

Y tienen va prevenida 
La cena (le comtinion. 
Escuchad esta canción 
Mientras de cenar se trata : 
Por aquí , que el Amor me mata; 
Por aquU que me mata el Amor. 
El hambre del apetito^ 

Por aquí , que mata el Amor. 
Con este pan infinito. 
Por aquí me mata el Amor. 
Llegad , corazón contrito^ 
A comer con tal Señor. • 

Por aquf, que el Amor me mata; 
Por aquí, que me mata el Amor. 
Ya « mundo, ese pan no como. 
Que en vuestra casa me tlan , 
Porgue en mi parroquia hay pan , 

Y dtcen cuando le tomo : 
PanumAngelorum manducavit homo. 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 

Pues escuchad la soltura 
Del hierogliiico sacro : 
Hizo Amor á Dios tai guerra 
Con su saber infinito, 
Que cupo en lugar finito 
Quien no cabe en c^elo y tierr 
Dios en la Virgon se encierra, 
Y de tal modo le abarca. 
Que cabe en el puño y no cabe < 



413.. 

El jaego de ¿Qué es cota y eota? 

¿ Quién et aquel que todo lo ñisres, 
Que cabe en el puño y no eobe en el orea? 

A LA KRCAR1VACI0!« DE CRISTO IWESTRO SE.^OR. 

Varias enigmas tocó 
La Fe con gran majestad, 

Y si va á decir verdad , 
Kila se las acertó. 

Y entre las que refirió, 

Díio (vuelta al gran Monarca): 

¿Cuál es aquel que todo lo abarca^ 

Que cabe en el puño y no cabe en el arca f 

Acertaron las potencias ; 

Quiero decir, que acertaron 

A callar, para no errar 

En un misterio tan alto. 

Primeramente calló 

El Entendimiento humano; 

Que ante la Ciencia divina 

Es ignorante el mas sabio. 

También calló la Memoria , 

Y aunque en discurso abreviado, 
Tan solo la que es eterna 
Puede percibir el caso. 

Calló al fin la Voluntad, 
Porque en bienes soberanos, 
Cuando mas apeteciera. 
No supiera pedir tanto. 

Y visto que todas tres 

Se encogieron y callaron , 
La Fe , como cortesana, 
Diio con donaire casto : 
€1 Dai808 todas por vencidas?! 
EiJas dieron : sBi damos. — 



414. 

El jaego de ¿Qué et cosa y cota, 

Quepa$a por el mar y note mojtf 

k LA VIRGINIDAD DE MUESTRA SEÍlC 

Amor, con so gran Ingenio , 
Dijo : «Solo me responaa 
La discretísima Fe, 
Que es la dama ¿ quien mas t( 
¿Qué es cosa y cosa. 
Que pasa por el mar vnoiemt 
Si mar os llama la Iglesia, 
Serenísima María, 

Y sol de justicia Dios, 

Por vos se dice este enigma^ 
T porque el ser madre y virgei 
Es cosa tan neregrina. 
Para que todos lo entiendan, 
Estos siralies lo digan. 

Como la flor olorosa ' 
Produce la tierra misma 
En ios mas altos colladoSf 
Donde no cayó semilla; 
Como la perla entre el nicar 
El sol la congela y cria , 
Cuyos bellísimos rayos 
En sus conchas la visitan ; 
Como el sol por vidriera, 
Cuando pasa no se eclipsa, 
Antes queda mas hermosa. 
Mas trasparente y mas limpia; 
Como nace de la estrella 
La luz que su sol la envia , ' 

Y np solo no la daña , 
Mas antes la purifica ; 
Como la niíia del ojo. 
Con su potencia visiva. 
Concibe en si los colores. 
Quedando virgen la niña ; 
Como el sol, cuando se baffa 
En las aguas cristalinas. 
Pasan sus ardientes rayos. 
Sin que las aguas dividan ; 
Asi do vos, Virgen santa. 
Nace Jc8us este día , 

Y por la fuente de gracia 
Pasa este Sol de justicia ; 

Y pues el hombre codicia 
Naturalmente saber , 
Procurad , alma , aprender 
Enigma tan misteriosa : 
¿Qné es cosa y cosa. 

Que pasa por el mar ynoaem 



418¿ 

El jaego de Endonóte etle árbol. 

Este ave, este refrán y este 

¿Qué árbol y qué ave. 

Qué refrán y qué cantar es ese f 

k CRISTO NUESTRO SEÑOR T A SO MAI 

Una vara es menester 
^%ca^ \>3l%vc ^ ^%v% V9A%v<t 



JUEGOS 
DadQÓsb, Heinoria,1aego, 
Paes tenéis en qué escoger. 
José , Amor y Moisen 
Sos varas han de sacar, 

Y desias podéis mirar 

La que os estuviere bien. 
Moisen la vara sacó 
Que le dio la sama Alteza , 
A quien la naturaleza 
Mil veces obedeció; 

Y segnn me dan sus señas. 
Es vara de mucha di&ra. 
Porque dice la Escritura 
Qae puede durar por peñas. 
lias para el jue^o presente 
No es buena , si se rapara , 
Poes puede darla por vara, 

Y volvérsenos serpiente. 
José su báculo ofrece , 

Y en realidad de verdad 
Tiene mucha calidad , 
Pues en sus manos florece; 
Porque si árbol llamáis 

|l palo con que se juega , 
Tan que á dar flores llega. 
Su propio nombre le dais. 
Mas otra vara mejor 
Tiene Amor que dar al alma, 
Que es una virginal palma, 
Kio de fruta y de flor. 

Pues ave no faltará, 

Porque de la fe be 5abido 

{^w Amor hizo en ella un nido, 

^ entre sus ramas está. 

Y el ave que aqui se cría. 
De Básica tan suave , 
Kos ^finna que es el ave 
Que Gabriel trajo á Marta. 
) poes el cielo me envia 
Árbol j ave singular,' 
Eiikúié este árbol , etíe ave , 
E^ ref¡r§n y este cantar. 
Nngnoo pierda de vista 
Aquesta florída vara , 

Paes basu el cielo repara, 

Y Bos pregunta : Quae est isla T 
Poranebos años asista 

Coa nosotros á jugar. 

Pie popga á preguntar. 

Codo si no lo supiese : 

(Pff¿ irbél y qui ave y qué cantar 

IfnireftaneseuT 

Este es on árbol florido , 

Do el Fénix hizo su nido, 

Y anaqae en el verde ha nacido, 
Efl an (ronco seco muere. 

Y el reftan y cantar que vo quisiere, 
£lre(hn es; pues que Dios 

Te eoDfida^con su mesa , 
fliz k) que tu amo te manda , 

Y i comer con él te sien ta. 
EJcaoUrle toca aires, 

A Oíos , al ángel y al hombre , 

Jipte, tenor, contrab^^o. 

Caja solfa Amor compone. 

Cuten Hfjo y Madre un dno« 
¿aonqae disuenen las voces, 
fmhtt y Dios , Virgen y Madre, 
Míe las hará conformes. 
«/ bonibre se entone ya ; 
IJe ^nnque no se oia entonces, 
J* achaque de la garganta, 
•/, *"enc gracia y se oye. 



DE NOCHES BUENAS. 



173 



I 



416. 



El juego áe^ Árráncúie, nabo. 

Que buen aiadau traigo, 

k LA UDERTE DEL PECADOR. 

La compostura del hombre 
Es un árbol al revés; 
Sus cabellos son rafees. 
Sus ramas brazos y pies. 
Plantóle Dios deste modo 
Para que mas fruto dé; 
Que el echar hondas raíces 
Allá en el cielo ha de ser. 
El malo prende en la tierra ; 
Que , como de tierra es , 
Jnclínanle sus deseos 
Antes al^bial que no al bíQn. 
. i Dichosa tú, yerba ó planta, 

?ue ya que en la tierra estés, 
e descarnas de tus vicios 
Con el legón de la ley. 
Mas ¡ay del chopo sin fruto , 
Que si se arraiga una vez. 
Los fuertes brazos del tiempo 
No le bastan á mover! 
Guárdate del hortelano, 
Que anda á cavar, como ves. 
Con su pala y azadón 
En este humano vergel. 
Es la muerte un jardinero 
Que vive de trasponer 
De una tierra en otra tierra 
Árbol , yerba, flor ó míes. 
Nadie diga : tEsloy florido;» 
Que tan presto arrancar ves 
La flor de la juventud 
Como el tronco de vejez. 

Y si el árbol nue da fruto 
£1 segur pueao temer, 

ÍCuál temerá el leño seco, 
*ues en el fuego está bien? 
Dice el ricazo á s*i alma : 
«Bien es que contenta estés. 
Si bolsa , trox y bodega 
Revientan en tu poder. 
Mas poco podrás comer 
De aquello que se reviente; 
Que ya te dice la muerte 
hü medio de aquel regalo : 
Arráncate, malo; 

gue buen azadón traigo, 
s el avariento ciego 
Una piDa en sus acciones. 
Que no dará sus piñones 
Si no la entregan al fuego. 
Mira que al pobre te entrego. 
Que es un natural tributo; 
Mas si en vida no das Truto , 

Y estás seco como un palo. 
Arráncate, mato; 

Que buen azadón traigo. 




>p «Cira 8«a en sustancia : 
•^o»¡t al cielo , paz al hombre.» 



417. 

El joefo de EiU perst tiene peras, 

Cumiot pum ecmen deltas, 

AsudéémeU i tener. 

Que te me fuiere caer ; 

Y i quien diere, que uto tenga* 

k LA CRUZ. 

Es el árbol de la cruz 
Un frutal sabroso y sano. 
Cuya nmta es Dios y hombre 
Divino engerto y humano. 
Ya se puede comer della ; 



171 



ROMANCERO Y CANCION£RO SAGRADOS. 



Que Amor la tiene en el árbol 
1 an sazonada y madura , 
Que es un pialo regalado. 
I nucs'uo es árbol vedado , 
Vé de su fruta cogiendo ; 
Que ella misma esta diciendo : 
«Ea, pecador^ ¿qué esperas? 
Esíe peral ttene peras » . 
Si te viste en tu desgracia 
Por ser Dios j por eomer, 
Comiéndolo puede ser, 
Pues quedaras Dios por gracia. 
A todos se da de gracia , 

Suc por eso está plantado 
n un monte sin cercado; 

Y asi, destas peras bellas 
Cuanta pata» e&men déUai. 
Este palo de la crus 

Será, cuando tú te mQei;|8t 
O báculo en que te arrimes, . 
O palo para tu afrenta. 
Tómale aliora en tus manos , 
Antes que á las de Dios vengas; 
Que será palo de ciego 
Sí su justicia le adiestra. 
Virgen, que estáis á su diestra, 
Ayudáátela á tener ^ 
Que se le quiere caer. 
Danos Dios por gran regalo 
Su cuerpo sagrado en pan 9 
Porque los bijos de Adán 
Sepan del pan y del palo. 
Coma el bueno y buya el malo; 
Que esto mismo nos declara 
El maná Junto á la yara. 
Porque el hombre se prevenga, 

Y á quien diere, que se lo tenga. 



418. 

Eljaego de Cocorrón tCtornm 
¿Ettá 9eá tu señor? 
'-Esotro lo sabe. 

k U GRACIA. 

Es casa de Dios el hombre, 

Y aunque suya propia es , 
Según le despiuen della , 
Blas parece de alquiler. 
EstB señor de la casa 
Hace san Juan, como veis, 
Luego que la culpa viene. 
Como no se puede ver. 
No qujere casa partida, 

Ni que vecino le den ; 

Oue es Dios un huésped muy grande, 

Y toda la ha menester. 

Si dudáis cuál es el dnefto. 
Verlo en la casa podéis; 
Que el uno la traía mal, 

Y el otro la trata bien. 

Las llaves de aqueste atcfi7i)r. 
Vos, Voluntad , las tenéis, 

Y si alguno sale ó entra , 
Con vuestro gusto ha de ser. 

Y pues es Justo saber 

Lo que dentro de mi pasa, 
Quiere llamaren mi casa 

Y pedir cuenta y razón. 
Corazón, corazón, 

¿ Está acá tu señor? 
^Esotro lo sabe. 
Alma, decidmelo vos. 
Pues el corazón lo ignora; 
Que , siendo vos la sefiora , 
Sabréis si es casa de Dios. 
Cuerpo, Dios y la criatura * 
Vive» e)) esta pobreza , 
Dios Jo sabe por certeíA, 



Y el hombre por conjetura. 

Y pues el alma mas pura 
No sabe si cu gracia está. 
Discretamente dirá 

En un negocio tan grave ; 
Esotro lo sabe 



419. 

El Juego de Luna , que reluces , 

Toda la noche me ñhmhres, 

k KDESTRA 8E5ÍORA. 

Es el hombre en esta Vida 
Un viandante que no para , 
Ya de día, ya de noche. 
Hasta acabar su Jornada. 
Eljustuy el malo van 
Por (los sendas encontradas; 
El uno marcha de dia, 

Y el otro de noche roarclia. 
Púsose el Sol de Justicia 
Del horizonte del alma 
En la noche de la culpa 
Hasta el dia de la gracia. 
Po!)re de ti , pasaiero , 
Que i>or una senda pasas, 
Donde los panüinos sobran , 

Y tú como ciego marchas. 
La luz del entendimiento. 
Que tienes j>or paje de hacha 
Sino la mató la culpa. 

La dejó como apagada. 
Solo te queda un remedio 
Porque menos veces caigas, 

Y es i\\\Q l:i luna Maria 

Con sus resplandores salga. 
Santos, que servís de estrell 
Salid con la luna clara , - 
Porque vea el pecador 
En los malos pasos que anda 

Y pues es Justa demanda, 

Y tanto importan las luces. 
Luna, que reluces^ 

Toda ¡a noche me alumbres. 
En el desierto del mundo 
Vos, Virgen , sois la columna 
Que á tierra de promisión 
Nos adiestra y nos alumbra. 
Sois farol de'navegantes. 
Cuya luz siempre les dura; 
Que si aceite e^ caridad. 
Vuestra provisíou es mucha. 
Sois una virgen prudente, 
Que de darnos no se excusa, 
Ya que no la luz de gracia. 
El fiívorcon que te busca; 
Sois luna de gracia llena , 

Y siempre luce esta luna. 
Porque no hay nube en el cic 
Que la tape y que la encubra. 

Y asi , por(iuc yo descubra 
Los peligros de la tierra. 
Tan vecinos del uue yerra, 

Y al pasarlos me naga cruces 
¡Ainat que reluces. 

Toda la noche me alumbres. 



420. 

rtjaegode Caracol, col, col. 

Saca luihijuclvt al rayo del sai 

AL NAL ESTADO DE UN PBGADOl 

En la cueva de la culpa, 
Donde Jamás entró el sol , 
¥.uVx« ^V^VV^% 'H^U^W^^M 



Rallaréis al pecador. 

Sos obras y sus deseos* 

Hijos de su corazón , 

EsUd dormiendo con él 

Con mas gusto que temor. 

:0h cómo cierra Memoria 

Los ojos de ia Razón, 

Y cómo saeña Apetito 

Mil glorias que no lo son ! 

Despierta , pobre de ti, 

Deste letargo mayor ; 

Que , como no ves el cielo. 

No sabes si amaneció. 

Nacido está en el oriente 

El Sol de justicia , Dios , 

Cuyos bellísimos rayos 

Alambran y dan calor. 

Es la coeva de la culpa 

Laberinto en caracot. 

Porque es muy propio del malo 
Andar siempre al rededor. 
Bien se llama laberinto 
La Tída del pecador. 
Pues halla ftcil la entrada, 
Pero la salida no. 
Echadle, Amor, una cuerda 
De las que eslirasles ?os 
A Cristo puesto en la cruz, 
Porque alcanzase mejor; 
Devanadlas todas juntas, 

Y echadle ese otíIIo, Aii)or, 
Pues Teis la distancia (ine hay 
Desde ia culpa basta Dios. 

Ya el sol esta en el poniente ; 
Antes que se ponga el sol, 

Y se te pase la vida. 

Que es el dia del perdón » 

CítmI, col, colf 

Stu (a» hiiueh9 

M Tifo del tol. 

Si es fuego la caridad, 

Y sin ella está el culpado. 
Bien sabe que es el pecado 
Sünbolo de la frialdad ; 

Y paes hie|o y ceguedad 
EaestacueTasepasa, 

Y Dios de amores se abrasa , 

Se es el verdadero sol , 
rKd,eol^colf 
SacütMSkUueloi 
MnfodásoL 



JUEGOS DE NOCHES BUENAS. 

f<ludo ciego propiamente , 
Amor la puso la venda 
Y la dejó desta suerte. 
Con puntas de acero Tuertes 
Te saquen los ojos si tfierev 
Pintan al mundo vendado. 
Para darnos á entender 
Que el amor no puede ver 
Sino es el objeto amado; 
Bien Lucia lo ha mostrado. 
Pues los ojos se sacó 
Porque no le diga yo. 
Como á las demás mujeres: 
Los ojos le saquen si vieres. 



173 



421. 

El jiefo de Lm itURna ciega. 
¡Qd fffliM m ¡é Üenda ? 

"¿Q^i rende» en U plaséT 

^Steerewujés, 

- Cm tU9$ le sequen les oies si rieres. 



k UXtk IBCÍáf TÍB€Elf T MÁRTIR. 

Entre las Tfrgenes juega 
übellisima Lucia, 
A qnien le toca este dia 
Hacer la nllina ciega ; 
Mncboi Dios , que es luz , se llega, 
Y aunque mas tapada esté, 
Paréceme á mi que ve 
A sa dulce esposo , Cristo , 
Kas ¿qué mucho si le ha visto 
^Con los ojos de la fe? 
Al mondo tocó taparla 
CoD la venda de ia muerte , 
Qpe apríeU, dega y aflige. 
Por tener Untos dobleces ; 
I coa ser aqueste kio. 



En la margen de tu vida 
Pon, Lucia, esos dos ojos , 
Porque leyendo esa plana 
Noten lo que importa á todos. 
Letor, de faltas ajenas , 
Si ya de puro curioso 
Tus ojos te escandalizan , ' 
Lee su vida y ñola el ojo. 
Doncella desvanecida , 
Que á mil pisaverdes locos 
Inquietas con tu mirar, 
I^ee su vida y ñola el ojo. 
Viuda solo en el monjil , 
Que no guardas el decoro 
A tus ojos ni á tus tocas , 
Lee su vida y nota el ojo. 
Casada , que eres archivo 
Deia honra de tu esposo, 
Para mirar mas por ella , 
Lee su vida y ñola el ojo; 
Y si por liviano antojo 
Gustares , siendo casada , 
De mirar y ser mirada ; 
Si mas qde á tu esposo quieres, 
Los ojos le saquen si vieres. 



422. 

El juego de i Eñ qué estás, eompahero f 
•—En penas. 
—Pues sácete de Has. 

k LA BREVEDAD DE hX VIDA T MISERIiS DELLA. 

De la dudad de la Vida 
A la villa de la Muerte 
Hay cada dia correo 
A la hora que pidieres. 
Por este camino real 
Cruzan sendas diCerentes, 
Mas el atajp y rodeo 
Todos á una parte vienen. 
La senda de Juventud 
Tanto del camino tuerce , 
Que á los muros desta vida 
Piensan muchos que se vuelve; 

Y con ser tan gran jornada. 
Algunos llegan en breve , 
Después que en Villaviciosa 
Puso postas el Deleite. 

La senda de la Vejez 
Es tan fria como estéril. 
Cuyas aguas llovedizas 
Con mil pantanos la tienen ; 
De las nubes de sus ojos 
Ordinariamente llueve ; 

V asi , los que van á pió 
Llevan un báculo siempre. 
La senda de la Salud 

Un paraíso parece ; 
Mas, como está, entre arboledas , 
Dentro están y no lo sienten. 
Los chopos de la esperanza 
Encubren sus chapiteles. 
Aunque allá los lleva el tiempo, 
Con ir en carro de bue^^es. 



170 



BOMANXÉRO Y CANCÍONERO SAGRADOS. 



Ln senda de Enrerniedad 
Por otra Libi» se cuctite, 
DüiuU; perecen de sed 
Por sus calores ardientes. 
Es un deserto sin agua , 

Y no por f^Ua de Tuenies ; 

Sae Avicena y Esciiíajvio 
acen hartas cuando quiereti. 
La senda dt* la Tristeza 
Un gran át^jo parece » 
Pues desde luego il i visan 
Sus murallas y paredes ; 
Mil veces su cor.ȣon 
Dice al Irisle que se apee t 
Jurándole quií y:i pisu 
Los uuibrak'S de la niuerie. 
La setida de h alegría 
Es una c;i]7.ada fuertet 
Lorga, derecba y vistosa ( 
Mas pásase íácílmente. 
ígüiiles sen las veredas ; 
Que desde el triste al alegre 
Las mismas leguas nos ponen , 
Cante 6 llore quien rjui^iere. 
La senda de b Pobre 7a 
El mas discrelo la leme. 
Cuyos pasos peligrosos 
A los del morir eiceden ; 

Y con ir por un camino. 
Que fuera dichosa suerte 
Llegar para descansar, 
Pocos hay que lo deseen. 
La senda de la Rtque7.at 
Jornada propia de reyes ^ 
También tiene sus azares 

Y piedras donde iropiecen. 
No caminan muy despacio; 
Que la Gula les ofrece 
Los caballos de su coche, 
Que caminan h las veinte* 
Entre a4|uestos dos lugares * 
O por hablar propiumeute , 
Barrios áe poca distancia, 

Hay ventas dónde se hospeden ', 
Camas puso el Pasatiempo, 
Pero bien impertiuentes. 
Pues en esta ciudad comen 

Y en esotra villa duermen. 
Caza muerl4J de anuel día 
Hallarás por donde fueres, 
Desde el gaicano mas tierno 
Hasta la mas dura liebre. 
No se veda aquí el cordero 
Ni la leruera de leche ; 
Que el carnicero del Tituipo 
Todo lo mala y lo vende. 
Este es el camino real. 
Por do marcha tanta gente , 

Y aunque las sendas van llenaSp 
Por milagro es el que vuelve. 
Finalmente, en estíi vida, 
Mo7.Q. viejo, triste, alegre, 
Pobre , ricoi sano, enfermo, 
Todos mueren y padecen ; ^ 
Valle de lágrimas es , 

Y llauamento se inliere 
En que al nacer y al morir 
Llora n to dos ¡ g u a I me n le, 
NlDgunovjve contento 
Con sti estado ni su suerte ; 
Que dan fruí os por pensión 
Los mas coloHnlos duleites^ 

» Hasta morir lodo es vida ,■ 
Dice eí refrán ^ pero mit-nle ; 
Que, según son los tnbajo^i 
HasUi morir iodo es muerte» 
Ko solo el triste y el pobre , 
No fioro el viejo y doliente. 
Podrá derir que estít en jienas, 
Pero quien mas si»slos tiene. 
Sacra majestad del rey, 
Sobre quien fortuna Tiertei 



El néctar de los regjilos 

Y el maná de los haberes. 
Cuantos mas del los cogiereí ^ 
Hablando aquí rn puridad , 
¿Cómo está lu majestad 
Las boras del gusto I Lenas f 
— Esfi^lf en peñas. _ 
— Pue* itúQQie dellat. 

i LA COinDOlBRE I^E LA 1 VERTE T AL GO: 
EL JUSTO EN ELLA, 

* 

Ya que es fuerza , camíname 
El partir larde 6 temprano 
A la villa de la Muerte, 
Reino natural y eitraño , 
R:ibed, antes que parUtis* 
De lo que allá se ven faltos, 
para llevar provisión 
Respecto de vuestro gasto. 
Es provincia de acarreo, 

Y es tan esiéríl su eampo. 
Que no se co^en mas l rulos 
De los que af]ul se sembrarou* 
Haced coB tiempo I a euenlt 
Df lo que lleváis á cargo ^ 

Y tantead bien la eoslA, 
Porque vale lodo caro ; 
No os íieís en que eslá allá 
Vuestro padre o vuestro he 
Que en el reino de la Muerte 
El mas rtco es mas avaro. 
Allá no hay pedir por Dios ; 
Porgue el Abrahan mas largo 
No a ara una gola de agua 
Ni por Dios ni por sus santois; 
Asi que« vos á vos mismo 
Os habéis de hacer el plata ; 
Que solo el ave de tuyo 
Es el manjar cuoiídíano. 
P^^ad en letra el dinero. 
Si queréis a provecbarlo; 
Que es el pobre en esla 
Un cierlo y seguro catnbí 
Bien se lo podéis Oar« 
A u ñaue pobre, humilde ^f Njo 
Que hasta dar ciento por uno 
Su Majestad le ba liado^ 
También os quiero advenir 
Los fueros y los portazgos 
Que pagan en este reino 
Desde el pechero al hidalgo* 
Es fuero que nadie nazca 
O que murra por el caso, 

Y hasta Dios, porque naeiS , 
Vino á morir en un palo. 
Es la muerte un tmerto seco, 
DOf no soto regisiramos 
Lo que llevamos allá , 
Sino lo que acá dejamos- 
No hay pasar cosa encnblerta 
Por olvido ó por engaño ; 
Que á los ojos deste lince 
Todo está píitente y claro. 
En la aduana del mundo. 
Puesto que registran hartos» 
Como no ven lo interior, 
Mucbo se les va poraito. 
Es secreto de escritorio 

• Esle corazón humano. 
Do t^asa sin registrar 
Nueslro pensamiento ?ario. 
Mas aquí tiene el registro 
Quien le labréporsus mrioos, 

Y sabe dü está el secreto 
Mejor que su propia mano. 
Aífi que, lodo lo ve ; 

Y pues él tiene asentado 
En su liliro de memoria 
Desde el recibo hasia d gftsto^ 
En papel de corazón 






JUEGOS DE NOCHES BUENAS. 



477 



;o y descargo, 
teosa la caenta 
vuestro trato. 
toca al partir, 
:on cuidado, 
hora que os llamen 
' á caballo. 
i alegra el justo 
rugue á llamarlo 
mozo de muías , 
que es temprano! 
lucho, si tupa 
a desterrado 
a su patria 
(e cumple el plazo? 
la es oriente 
r del trabajo, 
de la vida 
ro del descanso, 
ruido manso, 
na la muerte, 
e desta suerte, 
ro placentero : 
les ^ compañero T 
: Estoif en penas, 
ote dellas. 



423. 

kouhreHomáesehattoM, 
etotro *■£■ komére. 

EMRE DOS LAPROKCS. 

antigua serpiente 
ín el desierto 
los Biordidos 
bdo pueblo; 
nte divina , 
monte os han puesto 
de los hombres , 
norUl veneno. 
de la triaca 
le ese madero 
|ae es el mordido 
eote del huerto ; 
á eo la piscina 
M) enfermo 
e tener hombre 
unto tiempo, 
> viejo Adán, 
cados contrhecho, 
sos males hombre 
r tosí serlo; 
leis socorrerlo, 
'a sangre divina 
lie 7 la piscina, 
pgitimo nombre , 
hombre, ' 
•ones clavado I 

esotro tiznado. 
Das, esa cruz 
1 para tu afrenta , 
i á Dios y hombre , 
ole tos penas; 
e: ti Ao tiznado?» 
tóqoe 7a esperas 
e so costado 
te con ella, 
ente de gracia. 
18 manchas negras, 
en oo momento, 
ineral de greda, 
íode on ciego , 
e ana alma euferma, 
U de tos colpas 
eU tierra; 
te Ihinario 
woábocalieiut. 



Pues ser&s bueno por grada 9 

Y Üios bueno por esencia. 

Y pues la fe 7 la paciencia 

Te conQrman con tal nombre» 
¡Ah buen hombre, 
Que conoces tu pecado ! 
Toma tse bastón, dos hastoneSt 

Y dale á esotro tiinado. 

Y tú , tiznado dos veces. 

Que entrambas yerras el joego, 
Pues eres ladrón en vida, 

Y en muerte cobarde y ciego» 
Por robar y no robar 

Has errado te prometo. 
Pues has dejado el oficio 
Cuando fuera de provecho. 
Bien te llaman mal ladrón. 
Pues viendo el castillo abierto 
Donde está tan grao tesoro. 
No seguiste al compañero. 
Ya me parece qoe estis 
Hecho on tizón del iofierno; 
Que quien Untas veces yerra, 
Es fuerza que pare «n esto ; 

Y pues un negro te ha puesto 
El carbón de tu pecado, 

¡Ah tiznado, y dos veces tiznado, 
Indigno de mejor nombre! 
Toma ese bastón , dos bastones , 

Y dale á esotro buen hombre. 
Dásele á quien tenga luz 

De la cruz en qoe te vi , 
Pues es horca para ti 
Lo que para esotro cruz ; 
Es un armado arcabuz 
Que te dan pan cazar, 

Y pues no sabes tirar, 

Y con él te has abrasado, 

¡Ah tiznado, y dos veces tiznado 
En los hechos y en el nombre I 
Toma ese basten , dos bastones, 

Y date á esotro buen hambre. 



424. 

Eljnegode Lo palmada. 

Aéitiaa pdim U iió, 
Qm Im moM U atentó. 

k LA BOrETAOA DE CHISTO KOESTRO SERO», T LEGACIÓN DE 
SAN PEDRO, T C0I^0CmIE^T0 DEL MOaBRK. 

Hov la MajesUd sagrada 
Dice al Principe so Hijo 
Que para mas regocijo 
Juegue 00 rato á la palmada ; 
¡ Oh qué mano tan pesada 
So divino rostro hirió I 
Adivina quién te dio. 
Que la mano te asento, 
Pedro por Cristo se queja; 
Aunque en el juego lia terciado. 
Le fué á hablar con on terciado 
Coatro palmos de la oreja ; 
Pero no por eso deja 
De darle á so tiempo él , 

Y fué golpe Un cruel. 
Que hasta el alma le llegó; 
Adivina quién te dio. 
Que la mano te asentó. 
t Danme Pedro y el sayón. 
Dice Dios (si se repara); 
El sayón me dio en la cara , 

Y Pedro en el corazón ; 

Y pues acierto quién son, 

Y sus culpas traigo á cuestas. 
Vos, Pedro, en aquesus hestas 
Quiero que os pongáis por mí 
AmorireociuiaquU 



^^^^^^^^^^^■l ^m "^^^^^^^^P* 


^^^^^^M 


^^^^ i78 ftOMAÍÍCEEO Y CANCIONERO S.ÍGIIADOS. 


^^_^ Adivina guien te dié. 


Que , aut^qqe es de madre^ 


^^^^m Que tan a tío te asentó. 


Es el p[idre noble y Ihiuc^H 


^^^^^^^ £l pilcad DT tro se escapa 


Topóle Honor á su ptjfrt^H 
Eiivoclto en humildes pa^H 


^^^^^^ft De ponerse eu esle ju^go. 


^^^^^^H y bien « e ?e que está ciego, 


\ hale criado en m c^sa ^H 


^^^^^^H Puos que su culpa le tapa } 


Hasta ponerle en est;ido^ ^M 
Es en la corte del iQUiido^| 


^^^^^^^m Jueg:i Dios á la pHliii:ída 


^^^^^^^B Eu los trabajos conmigo, 


Agradecimierao uncaj^rf^| 


^^^^^^H Ma% es p'jlm^da de amigo. 


Do paga el pobre suí^^^| 


^^^^^^^1 Cu)'a mano no es pesada* 


Y cubra et rico á sus^^^| 


^^^^^^H Tanto au ilusticia real 


El Honor y la Verdad^^^H 


^^^^^^^1 En el ilatme se lemplóp 


Por sus fiadores quedaroi^H 
' Bipotccando sus bleucíH^H 


^^^^^^^M Que \'á ni^no le boradút 


^^^^^^H Porque sueue y no bxi^a mal; 


Porque no quiebre ef^le hi^t 


^^^^^^H Y porque en efecto di^a 
^^^^^H Que como á niño me obi 


Las partidas de su libro ^| 


Obligaciones las llamo» ^M 


^^^^^^H Hecba palmatoria éslá 


pues da por reconocí daa ^M 


^^^^^^ft La mano con que castiga. 


Las firmas en cualquier ^U 


^^^^^^B Dame Dios !a enfermedad 


Las escrituras que owr^uH 


^^^^^^H Quila por mí conversión, 
^^^^^^^B 1 culpo mi complexión 


Ante el Tiempo, su escrOTHI 


Nunca alega prescribir, 


^^^^^^^1 el temple de mi ciudad. 


Puesto que pasen die^ añof. 


^^^^^^^H Es clemencia mi }úe£. 


Conantojo<> mira y cueuí^^H 


^^^^^^H Y como irlg«> llevo, 


Y sí son bienes extranos/^H 


^^^^^^H Vuélveme á poner de nnevo, 


Los busca de br^^a vista ^M 


^^^^^^B Y dame segunda v€z; 


Para agradecer doblado. ^M 
Con ellos loma el presi;nt^| 


^^^^^^H Cautivo, que estas eu Fez, 


^^^^^^^1 Preso en calabr>70 estrecho^ 


Que recibe dii*otras mniui^l 


^^^^^^H Etiíermo en el duro lecho, 


Y al pagarle se ]os quiU.^H 


^^^^^^^K Sí quieres salir de a<|ul. 


Por no pagar con engano^H 


^^^^^^H Échale la culpa á ti 


En oro da cuanto d^be, ^| 


^^^^^^^H Para uo errar coriio yo# 


De lo que el amor le tnijo^^^| 


^^^^^^V Adivina quién te dió^ 


De las ludias del deseo» ^M 


^^^^^^B Que ía mana te asentó. 


Hal conocidas de ingraU)i^| 


^^^^^^^K i^o tienes de qué quejarte 


E 1 m e rea d e r d e in t er es ^; 


^^^^^^^1 En cárcel, cama 6 destierro. 


lamas acude á sus pagos ; 


^^^^^^H Si Dios bace de lu yerro 


Que en su reino esta mon^^ 


^^^^^^^P Aldaba ton qoe llamnrte; 


La tienen par cuartos fa)4^| 


^^^^^^1 Antes debes alegrarte , , 


Mas no conoce de ley ^| 


^^^^^^^1 Porque^ puesto que no vc$| 


Este mercader avaro ; 


^^^^^H Podrás conocer quién es 


Que j pues pasa allá en el cicla 


^^^^^^H En lo blando que le biriá* 


Peso y valor tienen hartiX ^ 


^^^^^^H Adivina quién fe dio. 


Inóralo á Dios y á los bocdH 


^^^^^^H Que ia mano le asentó* 


Córrete de ser inóralo, ^1 


^^^^^^^B 


Pues pecas derecbam<*nte 
Comra el Espíritu SaniO/ 


^^^^^H 


^^H 


1 Tú , o u e h uves d e t u a m igo , 
Viéndolo necesitado. 


^^^^^V ' £1 Jl^eo de tú miel mojo, u vojítM. 


Si eres hombre de raioo, ^ 
Escucha y deten el paso; H 


^^^^^H ÁL áQKktttCimmtO T k LA lITGIUtJTin. 


Pues le ayudas a comer ^1 
La miel del gusto y regaliíJH 


^^^^^H Al n oble A gra deei m ie uto, 


Mete la mano lambien V 


^^^^^H Humilde, cortes y sabio, 
^^^^^^B Qui^ierou empadron^ir 


A 1 aci ha r de 1 Lra bajo . ^ 


Sin duda aue es bombre biio 
E 1 q ue en la pros p eridad 


^^^^^^H Uuospcclieroá vitlanos; 


^^^^^^H La íogratílud y el Olvido, 


Conserva s<)lo amistad. 


^^^^^^H Dos maliciosos ancianos. 


Y en la adversidad r^pondá; 


^^^^^^V Juraron en su hidalguía 


Mujo if vojfme* ^h 


^^^^^H (Uírad qué testigos fjlsos). 
^^^^^^H Es él un mancebo noble , 


■ 


■ 


^^^^^H Y si queréis verlo claro, 


4^6. ■ 


^^^^^^H Escuchad su descendencia 


^^^^^H Al buen viejo^el Desengaña: 


jB 


^^^^^^H « Casó Dar con Recibir, 


Et jaego de Tente i mi, tonito A^ifíiH 


^^^^^H V oacié del primer jtMlQ 


T&rff hratct viKt$ ft mi. ^ 


^^^^^^M El ]usto Agradecimiento^ 




^^^^^H Un bellísimo muchacho. 


A LOS sieT£ prcAaüs mortjüjI 


^^^^^H El Dar falleció muy moxo, 




^^^^^^H Y el Recibir ha quedado 


El principe de tinieblas 


^^^^^H A pedir de puerUi en puerta 


SielD toros tmcf*rró, 


^^^^^^H Con esto niiio en fus bniiios. 


Porque en el coso del mundo 


^^^^^H En lo quia loca á nobleza 


Currieseii al pecador. ^ 


^^^^^B Son dííereiitcs entrambos. 


CorrÍ6 el toro de Soberhil^l 


^^^^^^H Que. puesto que el Dar es noble, 


Tras el vaquero m^vor, ■ 


^^^^^^H El Recibir es nmv bnjo. 


Y con ser tal que volaba, ■ 


^^^^^H Halló prisiones quien dio; 


Bel potro íé derribó. ■ 


^^^^^H Luego quieo recibe, es Kaiio 


La Gula estort muy grueíftt 


^^^^^^H Que si está preso pí^r deudas, 
^^^^^H Que no puede ser hidalgo; 
^^^^^M Hüs saldrá con su hidalguía, 


Pero lan gran corrí^dor, 
Que al capearJe mi Padre, 


Tras un árbol le cogió. 
Sigue el toro de la Envidia 


^^^^^f A pesar de sua contrarios ; 



JUEGOS DE NOCHES BUENAS. 



ilt 



Ul furor, 

Dzó i poco j pasos, 
Abel tropezó, 
o de la Ira 
ro Faraón , 
icosaysigae* 
Iguale arrojó, 
ro de Liúuf ia 
y tan feroz, 
apó de sos cuernos 
Salomón. 
laATaricia * 
lesia se entró, 
de una barrera, 
i le sacó. 
ID buey cansado, 
Je'gneis mucho vos; 
eoidado.oscoge, 
latar, por Dios. 
.TOS de á pié 
emio llevo, 
Uio bien la capa 
nricacion. 
lila del coso 
Niooosor, 
>mbre racional 
le oontiFtió. 
tm de i caballo» 
fuerza y yaior; 
Iró Gon Tarifla , 
rejón. 

rtesdelayara 
loisés toreó, 
piedras darán 

de quién son. 
ion linio en sangre 

1 celador, 

s suertes que bizo 
i á Babal mató, 
róoon grande brío 
■vestro sefior, 
que llene mas gracia 
er A sazón, 
so caballo 
!sta de amor, 
el cuerno del toro, 
dd toreador. 
Bien dio lanzada , 
ega y erró, 
a de darla al toro, 
Rey se la dio. 
• eu un caballo, 
A Ja entrada cayó, 
nebro mil rejones 
le 8«1* 7 primor. 
velU que le da 
ISA pecador! 
con el aliento 
ene i mas de dos. 
cador, poryos, 
rimer caida ; 
gneis asi la vida, 
& llamando asi : 

#v 9énU á mi. 
son liffereza, 
sabéis andar; . 
■ balde veis llamar 
es Yicio torpeza ; 
I naturaleza 
felá inclinación, 
Bgais en la ocasión , 
kecirie desde alH: 



427. 

El Jaego de Lu cohret. 

EPÍLOGO Á LA VIDA DB CHISTO T OE SO HADMB. 

Jugaron ¿ las colores 
Cielo y Tierra , Limbo, Infierno» 
Trocando con grande gala 
Las cansas por los efectos. 
El brocado de tres altos, 
Simbolo de grande Imperio, 
Tomó Dios, que es uno y trino, 
Como monarca supremo. 
Tomó pardo y encarnado 
El Hijo de Dios eterno; 

?ue encamar y trabajar 
odo yiene i ser lo mesmo. 
El Espíritu divino 
Tomó morado perfecto ; 
Que estar el amor en Dios 
Es como estar en su centro. 
Tomó colorado el bombre, 
Vergonzoso de su verro; 
Qae las colores del rostro 
Culpa y yergüenza las dieron. 
Tomó el pecador leonado. 
Que iam¿s tiene sosiego ; 
Que la inquietud de la culpa 
Es congoja de alma y cuerpo. 
Tomó el umbo yerde claro. 
Viendo ¿ su Dios en el suelo, 

Y el judio yerde obscuro. 
Pues hoy le espera protervo. 
Tomó el infierno amarillo, 

A quien cuadran sus efectos, 
Pues es mal sin esperanza, 

Y tan firme, que es eterno. 
Aunque el demonio no estaba 
Ni para burlas ni juegos. 
Tomó rojo, y fué tan rojo. 
Que se abrasa en vivo fuego. 
El cielo tomó lo azul ; 

Pero viendo i su Dios muerto, 
De tal modo se turbó. 
Que en vez de azul, dijo negro. 
La Virffen nuestra Señora 
Será ei epilogo desto , 
Pues tiene tantas colores 
Como virtudes sabemos. 
Tomó el blanco de pureza. 
El azul de casto celo. 
El verde de la esperanza. 
El rojo de amor inmenso. 
Otro epilogo hará Cristo, 
Pues tomó por mi provecho 
Desde el pesebre a la cruz 
Estos colores diversos. 
Tomó encamado en la Virgen 
Cuando tomó came el Verbo, 

Y pajizo en el pesebre , 
Pues entre p^as se ha puesto; 
Tomó Jesús colorado 

En el dia de Año nuevo; 

Por señas que yerra el hombre^ 

Y tiznan á Dios por ello. 
Tomó blanco en el Tabor, 

Y lo pardo en el desierto. 
Lo cárdeno en la columna, 

Y lo leonado en el huerto. 
Mucho lo cárdeno juega; 
Que á lo que en Bernardo Ico, 

. Cincomil vecesy mas 
Este color repitieron. 
De todas estas colores 
Lo blanco tomó de asiento. 
Pues se quedó entre nosotros 
Debajo de nn blanco velo. 
A todos tiznó la culpa 
En el discurso del ine%o; 
SololaHadfey e\lUi|o 
Jamás comeUesou ^eno. 



im 



428. 

El Jnego de El kim m venée fr onui, 

i hOñ CORTOS BICIUS T L&KGOt MALCS DE8TA VIDA. 



De bienes y males goio ; 
Pero en esto se difieren , 
Que son despiertos los males 

Y son soñados los bienes. 
Restituye el dia ¿ la noche 
El contento que la debe 
En moneda que no pasa 
Sino el tiempo que se duerme ; 
iQué mala restitución 
nacer, fortuna, pretendes. 
Pues quitas sólidas gloriu 

Y das gustos aparentes! 

Y timas no puedes. 
Das sonados los mates y los biena. 
Sueñe tesoros el pobre , 
Salud el convaleciente , 

Amor seguro el celoso, 
Buen despacho el pretendiente ; 
Que poco les durará 
Salud , riqueza y deleite , 
Pues un cierra y abre ojo 
Hay de su vida i la muerte. 
El mal es de larga vida 

Y el bien no sale del vientre, 
SI uno pares y otro abortas, 
¿Qué mucho que mal te heredes? 

Y si mas no puedes. 

Das sokados los mnles y los bienes. 
Son los bienes y los nnles 
Dos metales diferentes : 
El mal es bronce cobdo 

Y el bien vidrio transparente; 

ÍQué mucho que las vasijas 
lue destas pastas tuvieres, 
Ina dure por mil siglos, 

Y otra por puntos se quiebre? 
Finalmente, el bien que das, 
Cuando moneda, es de duende, 
Cuando vasija, es de vidrio. 
Cuando parto, es vida breve; 

Y si mat no puedes. 

Vas sonados los males n los bienes. 
Mas, ¿por qué pido igualdad 
En tierra que por estéril 
Tiene de cusoclia mnlc.s, 

Y son de acarreo sus bienes ; 
Tanto, que la dan licencia 

Que venda, pues mas no puede, 
Por quintales los posares. 
Por adarmes los placeres? 
No se vende uno sin otro. 
Si es que el contento «e vende, 
Porque gustos sin pesares 
N»dle en la vida los tiene. 

Y tú, rico, si te obligas 
Al estanco del deleite. 
Cuantos adarmes tomares. 
Tantos quintales te vienen. 
Revés y pastores tienen 

El bien y el mal por medida ; 
Nadie solos gustos pida , 
Porque en esta vida corta 
El bien se vende por onzas, 

Y el mal por arrobas. 



ROUANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 

Ya se ve que es excusado. 
Con diferentes motivos 
Nos escondemos entrambos: 
Dios se esconde por mi bien, 
Yo me escondo por mi daiko. 
Escóndese Adán de Dios, 

Y con que le ve tan claro. 
Le pregunta dónde está. 
Para que confiese el caso. 
Esta confesión vocal 
Esunactojndiciario, 
Do él que confiesa se salva, 

Y el que niega es condenad( 
También se escondió Cain 
Por la muerte de su hermas 
Mas descubrióse su culpa, 

Y quedó el triste temblando 
Escondióse el pecador 
Dentro en su propio pecado, 

Sue es el rincón para Dios 
as obscuro y apartado. 



439. 

El Juego del EnonUte, 

k LA vn>A T HUCRTC DB CRISTO IIDFSTRO SE5Í0S , T DIU- 
GCrtClAS QOB HA DB HACBR EL ALMA PARA HALLAR Á OÍOS. 

Machas veces Dios y el hombre 
A/ escondite Jugaron, 
Aoflqae esconderae de Dios, 



\ 



Bien podrá salir de alli. 
Sí quiere pedir la mano; 
Que mal buiri Dios la suyt. 
Pues se la ve con un clavo. 
Tiénele amor en la crní 
El cuerpo desencajado, 
Hacleuuo que dé de si 
Porque abrgue roas el bras 
Sal , pecador escondido, 
Con tiempo del mal estado; 

§ue se va Dios á esconder, 
es bien que á buscarie va 
Escondióse lo primero 
En el vientre sacrosanto 
De la celestial María. 

gucdando virgen del parto, 
scondióse all¿ en Egipto, 
No por excusar trabajos. 
Sino por guardarla vida. 
Para darla con mas gasto. 
Escondióse de sus padres 
Cuando en el templo le hal 
Que por ensei^ar al bombn 
Pierde Dios de su regalo. 
Escondióse en el sepulcro 
Que este Orfeo enamoradc 
Al infierno bajará 
Por la que ha querido tant 
Finalmente, se escondió 
Debajo de un velo blanco; 
Que tras estos accidentes 
Está Dios sacramentado. 
Esposa, si al dulce EspoK 
Buscas con ligeros pasos. 
Donde (fuicra le hallarás 
Escondido y esperando. 
En varias partes está 
Este galán disfrazado, 

Y en todas ellas de moi 
Que será fácil toparlo. 
Hallnrále,silebusca. 

En el pcsobre el hinchado, 
Kn el desierto el glotón , 
En la cruz el injuriado; 
Porque mal podrás, sober 
Siendo polvo, tierra y ban 
Venir á desvanecerte , 
Viendo á Dios en un establ 

Y tú . glotón epicuro, 
Aunciue te sobren regalos 
Mal osarás destemplarte. 
Viéndole á Dios ayunando 

Y lú , cruel vengativo. 

Si te precias de cristiano. 
Mal tendrás manos ni leng 
Viéndole á Dios perdonan! 
Asi que , miente cualquier 
Que dijere: tNo le hallo; 
Pues cuando mas escondif 
'\ o^(i^ ^ W ^%vici moslran 
Y\^^a!^« «\aittiA \A ^^\ 



ENDECHAS Y CANCIONES CORTAS. 



IH 



mi Hijo muy amado, » 
isla coD el aedo 
liciendo : Eece Agimg, 
mesmo se descubre , 
nal está encerrado 
con sus centellas 
COD sus l>elIos rayos* 
lesios efectos, 



Por la Toi podri netrlo; 

Que porque pueda topaiío 

Cada cual en an escondite, 

A Toces dice: Veniie 

Ad me omna má labofaiii 

Et onerati etíti^ ct ego refieiam vm, 

Dicií Dominut, 

llttt, cap. ü. 



VDECHAS Y CANCIONES CORTAS. 



430. 

aiSTO HtCSTlO SdlíOB T AL PECADOB. 

Wmére Míe, 
mi Pñúre; 
kfj§ <if|f«, 
tt madre. 
madre y virgen, 
hombrear Dios; 
is dos bijos, 
«cador; 
I amor 
os ofrece 
DO merece 
lombre cuadre , 
fliiP«tfr«,etc. 
«sois bija, 
del Hijo, 
»ra esposa 
r divino ; 
ODOj trino, 
lijo y Esposo, 
le amoroso 
OM concede, 
ano puede 
bien me coadre , 
\miPttúre; 
AfppsvifP, 
u Madre. 
- Terterñ peru ie eúnaplút upirUuékM, 



431. 

^OáMUnO ikLk VKITA DE JIJDAS. 

nio ingrato, 

aleve, 

la mesa, 

s con gentes. 

ias manos 

crueles; 

traes mancbadas 

re inocente. 

trímero 

Hoer te sientes; 

porfias, 

omeyvéte; 

feekeiekege^ 

reviente». 

«s lavarte, 

agua quede; 

!Sto verás 

beebo (tientes. 

il costado, 

retuerce; 

agua de amor, 

ft caliente. 

agna-manos 

^ti la vierte; 

talllnpieza 



Al comer no quieres. 
Mal preveehe te hega^ 
Con eUo revieniee. 

Y lü , pecador. 
Otro Judas eres. 
Pues vendes i Dios 

La vez que le ofendes ; 
Antes que remates 
Al bien de los bienes. 
Nota lo que compras, 
Mira loque vendos; 
Buen aguamanil 
En tus ojos tienes 9 
Livate al comer, 

Y si ya no vienes, 
Buen provecho te haga^ 
Con ello te enmentee. 
Es la confesión 

Un caño perene. 
Cuya agua de pié 
Ha de correr siempre. 
Bien de pié la llamo , 
Porque, si se advierte* 
De pies y de manos 
Trajo su corriente. 
Leproso de amor, 
inmundo de bienes. 
Sangriento de iras. 
Si lavado fueres , 
Buen provecho te haga^ 
Con ello te aumenta. 
Ldisia.— Ttruro peru ie conceptot ttpirituekté 



432. 



AL SARTÍSllO SACBAraiTO. 

Aunque va entre nubes 
Este Sol de amor. 
Abrasan sui ragos 
Alma y corazón. 
El Sol de justicia 
Salió de León , 
Para entrar en Virgo» 
Signo de aOcion ; 
Hoy va entre accidentéis 
Nubes deste sol , 
Por templar su luE, 
Mas no su calor. 
Esa blanca sombra 
Nos le cubre hoy; 
Que abrasan sus ragas 
Alma g corazón. 
Salid, Fe, á mirarle. 
Pues águila sois. 
Cuya real empresa 
Solo toca i vos. 
De las pardas alas 
Haced pabellón , 
Porque i vuestra sombrB 
Pueda vería yo. 
Serán mi abanico 



m 



SibftÜsIasdM; 
QueabrúiantuifÉifúi 
Alma tf corazón. 
Cri8Ui,ynonieve, 
Eres, pecador, 
Pues no te derriten 
Llamas de afldoiu 
Pedid, ojos, agm 
A la contrición , 
Tierra que la exala 
Con un gran calor. 
En agua de grada 
Volverá el vapor; 
Que atratm tut ráifo$ 
Alma tf ewratmí. 
Y tü, enfermo triste, 
Pues te libró Dioa 
Del mal de la culpa, 

?ue es el mal mayor; 
a que te levantas 
En contemplación. 
Para que te endendaa 
En divino amor. 
Sal, pues convaleces, 
A comer al Sol ; 
Que abraum eu$ f§$$ 
Alma ¡f corazón. 



hmuá.-^TtreeroforU ée emeptoi etpiritueUt. 



433. 

CAlICIOlf AL SAllriSnO SAGlAlIflTO. 
{Vnello é lo íMoo, fio MoMzoiuiret,) 

Manjar de maftfareo, 
¡Quién te guoíaoe, 
YalSeñorqueteofteoa 
Le enamoraee! 
Manjar regalado. 
Costoso banquete , 
Tálamo de amantes, 
Comida de revés. 
Tableta de alfófar, 
Maná celestial , 
Mas rico bocado 
Que de pavo real, 
¡Quién te gutíaoe, 
y al Señor dei convite 
Le enamoraee! 
Botica del liombre, ■ 
Segura y cierta , 
Divino compuesto, 
Gustosa conserva ; 
Rejalgar al malo. 
Sustento del justo. 
Pues que solo el bueno 
Te come con gusto, 
¡Quién te gutíaie, 
r al Señor del convite 
Le enamorau! 
Blanco de mi gloria, . 
Donde el amor tira. 
Cerrados los ojos , 
Puesta en Dios la mira. 
Con flecha de fe, 

?ue todo lo alcanza, 
ocada en la yerba 
De verde esperanza, 
¡Quién te acertaee ^ 
y alamor de mi vida. 
De amor matase! 



434. 



EL«ISVO.~Id. 



CARCIOJf Elf LOOB DEL SOBEBAIIO T VEBDADBBO PASTOB , JCSU8. 

¡Cudn de grado 
El pastor da paito u luz 
Alganado! 



ROMANCERO T CANCIONERO SAGRADOS. 

De la'cumbro 
del cielo mas empinada. 
Con su lumbre-. 
Vio el pastor á su ganada 
Cautivada , 

Y en tirana servidumbre 
Tan penada , 

Que el corazón le ha llagad 
' ¡Cuan de grado^ etc. 
Vio que á escnru 
Iba por unos breñales , 
Yerbas duras 
Paciendo, de pefiascales 
Desiguales^ 

Pasando mil amargaras; 
Mas sus males 
S jbre si los ha caigado. 
¡Cuan de grado . . 
El pastor da pOiUglMz 
Al ganado! 
.■ 

Diico CoaTis.— IMnwi 



435. 

i LOS SANTOS vAaTIllS JUST0 1 

Son puras flores. 
Pastor y Jutío, d moa 
Vuestros dolora. 

8ue si sentistes 
ran pena en el martfrio 
Pordopasastes, 
Ya florccistes 
Cual friísco y tierno lirio, 
Y a^radastes 
A Dios 4 que amastea 
Con Te tan clara, digna 
De mil loores. 
Son puras flores, etc. 
;0h almas doras. 
Que la corpórea vida 
Que pasa en vuelo 
Por las dulzuras 
De la inmortal subida 
De ese cielo, 
Acá en el suelo 
Trocastcs porque Cristo 
Os dio favores! 
Son puras flores. 
Pastar y Justo, d Dios 
Vuestros dolores. 



436. 



CAlfCIOIf EN PEaSOIU DI LA SARTÍUI 

Soy niña morena , 
F soy mas hermosa 
Que lilio ni rosa 
Ni flor de azucena. 
Del campo soy flor. 
Que á Üios enamora , 
\ vence á la aurora 
Mí sumo claror. 
De gracia soy llena, 

Y so¡t mas liermosa , etc. 
Di viva agua pura. 

El pozo soy yo, 

Y de Jerico 
Planta de frescura. 
Soy alba serena , 

Y ioy mas graciosa , ele 
Soy planta florida , 
Cual luna soy bella. 
Del mar soy estrella , 
Cual sol escogida. . 



e, serena^ 

19 hermosa^ ele, 

ru del cíelo, 

)el muy alio» 

ien esmallo 

n el suelo. 

mcrená^ 

mas hermoso f etc. 

Iré escogida 

ío excel**nf*» ^ 

lia VÍ4:). 

f soy IJena, 
i» hermosa . etc. 
» euire bellas, 
a j sola , 
laureola 
s estrellas. 
oy veúa , 
s hermosa 
ni rosa 
e azucena, 

.0 GoiTis.— Dkcnnoi del par enjuto. 



437. 

WUJO. 

iseeláhna 
; la sierra, 
auo eogano 
f contenta ; 
en sos culpas, 
do sos penas, 
deseo ioada 
larse deUas. 
reboio 
10 las Tea ; 
icios rtonen 
STenaas; 
is colores 
i seda, 
es Taños , 
eslimasfea; 
rgentada , 
s dicen que en 
. qoe ahora 
és la llera, 
rde Talle 
la seWa 
r hermoso, 
elleía; 
DUytres, 
arena, 
lio largo, 
i ona crencha ; 
>s ganos 
I estrellas, 
m gloria, 
I eterna ; 
anos'albas 
tres cnerdas» 
'esclaTíjas 
le templan; 
blK>ca 
mas riqueza, 
s palabras^ 
ates perlas; 
({oe el alma 
siesta 
»raTana 
* ligera, 
iroasdoloe, 
ytierna, 
imorarla 
endechas : 
si Señor 
Tía tierra 9 
i segura 
eterna; 
» campos, 



ENDECHAS Y CANCIONES CORTAS. 

I Las afesy flerai, 

Los pro fu ndüs mares, 

\ las alias sierras; 

Yo Ijice los hombres , 

Que ocypar pudieran 

Las sillas <| lié el áttgel 

penlTó por so herí) ía; 

Yo lífljtí por ei'os 

Del cíelo á la tierra * 

Dándome una virgen 

Sus entonas lieruas^ 

^aoer y morir 

Todo fué po^r^Ts ; 

£1 uacer en talilas, 

El morir sobre ellas, 

Parlimey quédeme 

De mi mhmo en prendas; 

Dlme et) pan al booibre , 

Hice fratica mesa* 

Ando rero finido 

Perdidaü oiojas, 

Que, íkuu^fueme aborrecen, 

Me mueru por ellas. 

Si vo soy tiermoío 

¿Por qué me desprecian? 

Sí peraoEio j amo, 

iQuiéo ha; qae ño %enga?t 

El Afma, que via 

Que p sele acerca, 

Abierlos los bra^OA 

\ b^iblandocon elUt 

A sus pies se arroja, ' 

Donde están las puertas. 

Que 4 nadie que tlore 

Dicen que se cierram 

¡Ay, Pastor le dijo 

( Y Las avuoetiíts 

De los píes divinos 

Con dos fuentes riega). 

Si buscáis perdidos, 

No vai<i tan apnes^t; 

Que á los ntés tenéis 

Lo que hallar deseaa. 

Yo soy la serrana , 

De vicios monona 

La que raiK bu£c:indo 

Con lan duk^cs qm^jas; 

Engañóme el muudOt 

¡Nunca le creyera I 

Que os dejase dljo^ 

¡Qué cosa tan necia! 

Cadenas me ha d^do, 

Que me ílevnii presa, 

Patena v anillas 

De Ungidas piedras» 

Y unas arracadas 
para tas orejas 
Porque no esfucbase 
L:ss pLilabfiís ^ttesiras. 
Peí]ué Señor mió; 
Haré penitencia. 
Pues es el camino 
De la gracia vnesLra. 
^Alma de mi uda 
Pues que me la cuestas. 
Para bien te baile 
Norabuena vengas* 
Este parabién 
Para enirambos sea : 
Para mi la gloria , 
Para ti (a eíunlenda. 
Vele ámi cabaoft, 
Valli leconfieüa. 
Que con ese líenlo 
Be obligas y alegras* 
Yes fdli el altar, ' 
Ves allí la mesa 
De las 3mií^tad(?s, 

Y las paces becbas. 
Cadenas de amor 
Te daré , j con ellas 
MisauereencQrale^t 



iO 



Í9é 



ROMANXERO Y GANGIOnEAO SAGRADOS. 



Mi cuerpo en patenta. 
Comerémoajantoa; 
Que asando se qaeda 
Aqnel Corderito 
Que aan Juan enaefií. 
Será como suva , 
Alma, la pendencia» 
Paz de todo el aAo, 
Pues qne ya te pesa.— 
Echóle los brazos , 
Fuéronse& la iglesia, 
Y los serafines 
Cantando con ella. • 
El Putor divino 
Halló ya su oveja; 

ÍQné macho le siga, 
*aef qae pan le ensefiat 



Ion M Vscá.— A^KM Mcr«i. 



438. 

GARaOH. 

Cantad. mUeñorei^ 
Al aUMMraaa, 
Porque tiene el Eipe$a 
De ver al alma. 
Ruiseñores bellos, 
Cuya garganta 
En SOI, fa, del délo 
Canta alabanzas. 
Poned en el libro 
De sus hazafSas 
Los divinos ojos 

§ue han visto tantas ; 
pues conocéis 
Aquella serrana 
Que le trae perdido 
Para ganarla , 
Decid que por verla 
Su luz disfraza» 

Y toda la noche 
Ronda su casa. 
El sayo vaquero, 
Color de nácar, 
Rebozado lleva 
De capa blanca; 

Y aunque verle deja 
Sola la capa , 

Con la fe le ha visto 
La hermosa cara ; 
Porque cuando el cuerpo 
Su esposa abraza , 
Le dan otros ojos , 

Soe el cielo pasan, 
scuchad las soBas , 
Aves sagradas; 
Que son en extremo 
Para contarlas. 
Cantad, ruiteñorei, eto 
Los cabellos de oro 
Parecen plata , 
Del puro roció 
De la mañana, 
Gomo clavellinas 
De hojas doradas. 
Que al alba se bordan 
De pura escarcha. 
Palma parecían, 

Y ya son zarzas , 
Porque suben espinos 
A coronarlas. 

Su Cándido rostro 
Lo rojo esmalta , 
Como los matices 
De las granadas. 
De paloma tiene, 
Junto á l:i»a^uas, 
Loñ ojos hermosofi, 
i/oe roban almas ^ 



Sus labios de lirio 
Vierten al alba 
La preciosa mirra 
De sus palabras; 
Jacintos y cielos 
Tienen sus palmas , 
Mas, rotas , no es mucl 
Que se le caiga. 
Si en este retrato 
Vive ocupada, 

Y con estas prendas 
Lo mira y ama, 
Cantad, ruUeñoree^ et< 
Amoroso Cristo 

Tan bien la pan , 
Que deja sus cielos 
Para buscarla ; 

Y por los canceles 
Que hay en su casa. 
Alegre contempla 
Cómo le aguarda. 
En humilde estrado 
La ve sentada 
Entre sus doncellas, 
Virtudes santas. 
Puede entrar sin pucrt 

Y alegre llama, 
Para ver si velan 
Sus esperanzas. 
Ábrele contenta , 
Todo le abraza. 
Con lágrimas tiernas 
Los pies le lava ; 
Hace sus cabellos 
Blanca toalla; 
Mientras mas los limpia 
Mas se los baña. 

En dulces requiebros 
La noche pasan; 
\ Dichosa la prenda 
Que Dios regala ! 
Vásele su esposo. 
Quiere probarla , 
Aunque mas se queda 
Cuando so aparta. 
Cantad, rtíiseñoreif 
Al alborada. 
Porque viene el Eipoio 
De ver al alma, 

Upb as ' 



459. 

VILLANCICO. 

A la puerta llaman ; 
¡ Ay, Jesiis! ¿Quién es? 
¿Si soír Dios del délo. 
Que mi bien quereitf 
Llaman á la puerta 
Por (i:<rlu consuelo; 
Pecador, despierta , 
Por(|uo os Dios del del 
Hecho hombre en el su 
Ponpio mas lo améis. 
¿Si goin IHoi del cielo. 
Que mi bien quereitf 
¿Unión no le abrirá 
Al (|[ue está llamando? 
Quien no le amará 
Al que llama amando? 
Viene trabajando 
Porquo descanséis. 
¿Si sois Dios del délo. 
Que mi bien queréis f 
Llama con amor 
Dios, do amor vencido; 
¿Quién con desamor 
Sorá endurecido. 
Pobre Y abatido. 



¿Si «0t« Diút iél tieU^ 
Que mi bien quereitf 
No nos pudo amar 
Has de loque amó» 
Ni DOS pudo dar * 
Has de loque dio, 
Pues nos redimió, 
¥ él fué el interés. 
¿Si «Pts Dt0f del eieh^ 
Que mi tien píereiif 



ENDECHAS Y CANCIONES CORTAS. i 

Nifto, OÍOS divino 
Vino & U del cielo, 
Debajo de un velo 
Raro y peregrino, 
Y en este camino 
El alma enriqueces 
Can el niño chiquito^ bonUo^ 
Que noe oflreces. 

Frargisco dc Atiu.— yUkñdcof y coflat curíOMMt.^ Alrall 
Heoéres, lece. 



UUDA. — C(mcio*ero. 



440. 

Caminad, Esposa, 
Virgen singular; 
Que IM gaüoe emiim. 
Cerca está el iu^r. 
Caminad, Señora, 
Bien d« todo bien, 
0«e antes de nna hora 
Somos en Belén; 
Allá muy bien 
Podréis reposar. 
Que lee §áUoe cantan , 
terca e$tá ei lugar. 
Yo, Señora , siento 
Que vais fatigada , 
Y paso tormento 
Por Teros cansada; 
Presto babrá posada 
Do podréis holgar. ' 
Que lo* gallos cantan , 
Cerca etíá el lugar. 
Señora , en Belén 
Ya presto seremos; 
Que aili habrá bien 
Do nos alberguemos ; 
Parientes tenemos 
Con quien descansar. 
One lee gallos cantan , 
Cerca está el lugar. 
; Ay, Señora mia , 
Si parida os viese. 
De albricias daría 
Cuanto yo tuviese; 
Este asno que fuese, 
Holgaría dar. 
Que las gallos cantan. 
Cerca está el lugar. 

hiKoee ti OcAlU. — Caucionero pere eeníar le noche ie ^i- 



441. 

PortaBeo divino, 
jCain bien pareces! 
Cea el müla ehifuito, bonite, 
Qm nos ofreces. 
Ihilce portalico, 
Ueno de mil perlas, 
¡Quién pudiera haberlas 
Kra quedar rico! 
Tus bienes publico. 
Pues tan bien pareces 
Con el niño chiquito, bonito. 
Que nos oflreces. 
En tu cuadra bella 
Yace el claro sol. 
Que con su arrebol 
Da gran lux en ella; 
Con tan clara estrella 
Cielo pareces, 
Cem efahia MgaMe, tmJU^ 
0i€ mae ^ftecee. 



442. 

Piedra levantada, 
Vida amenazada, 
tisurias oídas, 
Penas repetidas. 
El amor ausente 
Y el dolor presente , 
4Quién tal suflre, quién T 
^Quien quiere bien, 
Luces apagadas , 
Cayeudo pedradas, 
Los aires armados, 
Ciibellos volados, 
£1 llanto en los ojos. 
Los pies entre abrojos , 
¿Qmén tal sufre, quién f 
--Quien quiere bien. 
El camino estrecho. 
Oprimido el pecho. 
Triste el corazón , 
Del mundo irrisión. 
La flor al morir, 
El sol sin salir, 
¿Quién tal sufre, quién f 
—Quien quiere bien. 
Suspiros cansados. 
Clamores negados , 
Lágrimas vertidas, 
Glorias escondidas. 
Ausencia punzante , 
Sin ver al amante , 
¿Quién tal sufre, ^uiénf ' 
—Quien quiere bien, 
Estrella embozada , 
La suerte encontrada , 
Caminar penoso. 
Temple riguroso. 
El puerto perdido. 
De todos herido, 
¿Quién tal sufre, quién? 
-^uien quiere bien. 

UuáA Docso.— O^M, etc.- Madrid , 1744. 



443. 

Ojos hace el cielo 
Todas sus estrellas 
Por mirar con ellas 
A Dios en el suelo. 
Páranse á mirar 
Planetas y signos 
Misterios Un dignos 
Oe considerar; 

Y ojos hace el cielo 

Sus cabrillas bellas, etc. 
£1 norte, admirado. 
La bocina toca, 

Y á mirar provoca 
Al verbo humanado ; 

Y <4os pide al cielo 
Haga sus estrellas 
Por mirar con elias 
A Dios en el suelo. 

antiguas cttlsÜMMi QláKU^ V^t ^«u)'tt:&^Vs.víy^^^\)^^^'S 



ROMANCERO T GANaONERO SAGRADOS. 

Ntfio delicado, 
444/ El rabio cabello 

Llevas mal peinado ; 
Todo apresurado 
No sé dónde vas; 
Mira que eres chico^ 

Y te perderát. 
Huyes al desierto 
A paso tendido, 
A tu Dios despierto 

Y al mundo dormido; 
Algo has entendido 
De lo que serás; - 
iHra que erei ehieo, 

Y te perderás. 
Padre V madre dciJM» 
Dejas la ciudad, 

Y á vivir te alejas 
A la soledad ; 
Tal en tal edad 
Nose viójam&g; 
Mira que erei ehiCúf 

Y te perderás. 
El mismo Devocionario de Ambereí» sIb p< 



• Del mundo y tas flores, 
Hombre, no confies; 
: mra bien no llores 
Lo que agora ries. 
Hombre, que te predas 
De juguetes vanos 

Y de galas nedas 

Y faustos mándanos. 
Manjar de gusanos» 
DI , ¿de-quó te engríes? 
Mira que no llores 
Lo que agora ries. 
Es un halagüeño 
Este mundo vano ; ' 
Mas como beleho 
Mata este tirano; 
Mita este, cristiano»' 
Del mundo no fies; 
Mira que no llores 
Lo que agora ries. 

Oye quien te avisa • » 

Con temor y espanto» 

Mira que esa risa 
Se volverá en llanto ; 
Siempre temor santo 
En tu alma cries, 
Para que no llores 
Lo que agora rUs. 

FiAHCisco DB Veusco. — CtmOonero de sopks si ussimimio di 
nettn Señor JeiMcristc-^túrgot, leOI. 



Vi 



445. 

i IB8ÜCRI8T0, mjcsmo MBI. 

Vean-osmisojoSt 
Dulce Jesui bueno; 
YeaU'Oi mis o^oit 

Y muérame luego. 
Veu quien quisiere « 
Rosas y jazmines; 
lúe si yo os viere, 
/eré mil jardines; 
Flor de serafines» 
Jesús Nazareno» 
Vean-oi mis ojoi, etc. 
Véome cautivo 

Sin tal rómpanla, . 
Muerte és la que vivo 
Sin vos, vidamia; 
. ¿Cuándo vendrá el dia 
Que alcéis mi destierro? 
Vean-os mii ojoi^ etc. . 
No quiero contento» 
Mi Jesús ausente ; . 
Que todo es tormento 
A quien esto siente; • 
Solo me sustente • 
Su amor y deseo. 
Vean-os mis ojos, 
Mee Jesús bueno; 
Vean-os mis ejos^ 

Y muérame luego. 

Devoelontrio de Amberas, lia portada» en 11* 



446: 

k SAI! JÜAK BATJnSTA , CDAIIDO IBA RlflO TIEMO U DESmTO. 

¡Ho1a,Pastordco! 
Dime, ¿dónde vas? 
Mira que eres ehicOf 
Vfíperderái. 
PMaforcicoJbaUa, 



447. 

tlLLAHGICO. 

Al Nifio samdo» 

gue es mi Salvador, 
ada vez que le miro 
Me parece major. 
Los ojos del suelo 
Lo humano verán» 
Los del alma van 
.Viendo á Dios del cielo» 

gue es vida y consuelo 
ara el pecador. 
.Cada vei que le miro 
Me parece mejor. 
Porque yo no pene 
Está padeciendo. 
Solo pretendiendo 
Lo que me conviene; 
Y viendo que viene 
A darme favor. 
Cada vez que le miro 
Me parece mejor. 
La humana figura, 

?ue muestra y descubre» 
que á Dios encubre 
Con breve clausura, 
Por ser cobertura 
De mi Salvador, 
Cada vez que le miro 
Me parece mejor. ^ 

' PADUJ.A.— Jifdái i^ir 



448. 

TILLARCICO k LOS nCTU. 

Ya se ha descubierto, 
Reyes, el lugar 
Do hallaréis puerto 
Para descansar. 
Aunque del camino 
Lleguéis fatigados» 
Deste Rey divino 
Seréis regalados ; 
Que el descanso cierto 
Puede siempre dar, 
¥ el seguro puerto 
Para descansar. 
Cuanto habéis penado 
Viniendo á buscalle 
Quedará pagado 



ENDECHAS Y CANCIONES CORTAS. 

8ne es Dioa encubierto» 
ae viene & mostnur 
A Ui €lmat puerto 
Para descamar. 

Pamu4.«- JétüM esfirituél. 



449. 

aXClOR k SAN JUSTO T SAN FASTO»» VATB01I08 
OC ALCALÁ DE BEMAaSS. 

H&rtires gloriosos. 
Que al martirio os distes « 
Oai0 ffifH^ar^ en él morUteit 
Quedáis vietmcsas. 
Qaedais con victoria 
Déla muerte dará, 
Y en la sepultura 
Dejais por memoria 
Qoe en la eterna gloria 
Viviréis gososos; 
Que aunque al fin merUteSt 
Quedáis victarhses. 
Corderos sagrados. 
Que snbis del suelo 
Al mas alto cielo § 
A ser coronados. 
Nuestros abogados 
Os mostrad golosos , 
Pues tffdela muerta • 
Quedáis aictariosas^ 

ELnno 



.-Id. 



480. 

KMURCB DB UNA AUU QUE nSEA BL VEiDOlf . 

Yo me iba ¡ ay Dios mió ! 
AaudadReale; 
Etrara ya el camino 
En fkerie lugare, 
Sali zagaleja ' 
De en cas de mi madre 9 
Ea la edad pequeña 

Y en la dicha grande ; 
Un galán hermoso 
Me topó en la calle, 

Y el cabello en crencha, 
Pide enamorarle ; 

Por ser él onien era 
Gastó de cnarme, 
Poraue 70 de mió 
No diz que era nadie. 
Llevóme á su casa, 
Riio que me laven 
Con agua de rostro, 
One hermosos hacen. 
Dióme ropa limpia, 
Qaedé como un ángel , 
I tal gracia tuvf» , 
Que pude agradarle. 
De palmilla verde 
Venicieraunbriale, 
Pafiodeesperania, 
Que gran predo vale. 
Dióme unos corpinos 
De grana flamante. 
Porque en amor suyo 
Con ellos me inflame. 
Defennosurdllos, 
Porque se la guarde , 

Y ea fe de su amor. 
Patena y corales. 
Deorouñasort&i, 

Y otra de aiabacne , 
. De amor y temor, 

Porque tema jy^me. 
Las jervillas Justas, 
Porque Justo calce. 
Porque en buenoe paioi 



Y con gracia ande. 
Hizoqueisuhido 
Con él me asentase. 
Para que á su mesa 
Comiese y cenase. 
Hizo que me sirvan 
Sus mismos maqjares, 
Su plato y su copa. 
Su vino y su pane. 

El mejor bocado 
Tal vei vi quitarse 
De su misma boca 
Para regalarme; 
Tal vez ¡ay Diosmio! 
Le vi , por amarme , 
Quedarse clavado, 

Y muerto quedarse. 
Abrióme su pecho. 
Donde me asomase 
Al corazón suyo. 
Adonde iñe trae. 
Dejóme un custodio 

?ue me vele y guarde , 
me lleve en palmi^ 
Hasta Ciudad Reale. 
Por pecados mios, 
One deben ser graves. 
Yo errara el cansina 
En fuerte lugare, 
Ibase mi ausente 
Un poco delante, 
A hacerme aposento 
Donde descansase. 
Yo le iba siguiendo. 
Cerca de alcanzarle, 

Y el ladrón del gusto 
Salió á saltearme. 
Llevóme & un jardín 
De frescos rosales. 
De inciertos placeres 

Y ciertos pesares. 
Probé sus deleites 

(i Ay Dios, qué mal saben! )« 

Y mas, que se fueron 
Antes que llegasen. 
Quedé tan sin (gracia , 
Que, Dor no mirarme, 
El cielo pudiera 

Los ojos taparse. 
Robóme mis joyas. 
Llevóme á una cárcel. 
Donde de mis yerros 
Cadenas arrastre. 
A otra mas escura 
Diz que ha de llevarme, 
A llantos y penas 

§ne nunca se acaben; 
lo que mas siento. 
Es que me amenace 
Que np he de ver mu 
A mi lindo amante. 
Dióme mil heridas, 

Y todas mortales, 

Y al cielo no quiere 
Que los ojos alce. 
Cegar pretendió 
Los manantiafes 
De mis tristes ojis 
Porque no llorase. 
En el duro suelo. 
Revuelta en mi sangre. 
Dejóme y huyóse. 
Porque al fin es aire. 
Por un fácil gusto. 
Como mujer fácil. 
Errara yo él camino 
En faerte lugare. 

I Ay ausenta mió ! 
Permitid que os llame ; 
Que á quien bien me quiera 
Es Justo quejarme. 
Sin vos , \q)i VoAintoLl • 



ROXANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



¿Qué mncbo que errase, 
Y me falte loao 
SI vos me faltastesf 
Mi culpa 08 enoja , 
Ifl llanto os aplaque» 
Pues sé que mi llanto 
Hará nuestras paces. 
Volved , Jesús mió, 
Siquiera á mirarme; 

8ue si me miráis, 
o he de condenarme. 
No os cuesta tan poco 
Quererme y bailarme» 

8ue pueda pensar 
ue habéis de olvidarme. 
Aunque estáis goxando 
Bienes á millares, 
Ya sé que echáis menos 
Que una oveja os falle. 
No sois, duefio mió. 
Como otros amantes , 
Que nunca perdonan 
SI injurias les hacen. 
Pues de vos no dudo 
Que por perdonarme 
Estáis reventando 
Por cinco mil partes. 
En pies, pecho y r 
He visto señales 
De que deseáis 
Nuestras amistades. 
Pienso, ausente hermoso. 
Si no es que me engafie , 
Que de nuevo el pecho 
Mi dolor os abre. 
Galán de mi alma. 
Mi Dios, perdonadme. 
Porque, en vuestro nombro, 
Mi Jesús, me salve. 
Llevadme con vos 
Hasta Ciudad Reale; 
Que errara ¡fo el camiM 
En fuerte tugare» 

tsioA.--€i»dM#r0. 



T a! ion tas eampanat 
Tocan ó mailineip etc. 
La misa del Gallo 
Solemne se dice , 

Y con los pastores 
La gloria prosiguen; 
Homo factui e$tf 

El coro repite , 

Y póstranse todos , 
Alegres y humildes ; 

Y en ta santa iglesia 
Tocan á maitines , 

Y tos seises del cielo 
Las laudes dicen, 

VALDinUJO.— lUMMir» Stflt 



4S1. 

UTHA DE ICATIVTOAD, DKSCOBICITO EL SARTÍSUO SACIUVEÜTO 

Eli la santa iglesia 
Tocan á maitines^ 

Y los seises del cielo 
Los laudes dicen. 

En la iglesia, adonde, 
Entre blancos dsnes, 
A volverla cielo 
Descendió la Virgen; 
Donde el pan de vida , 
Con que el ciclo vive, 
Está entre las |)ajas. 
Que son sus viriles, 
A la media noche 
Tocan d maitines, etc. 
De encarnadas rosu 
Sotanas se visten. 
Siendo de azucenas 
Las sobrepellices. 
Hallan en el coro 
Niño al Dios terrible. 
Ven que con su Madre 
Gozoso se rie. 
En tanto en la torre 
Tocan d maitines, etc. 
Son en hermosura 
Unos seratínes , 
Que el Ave, Regina, 
A su Heiua dicen. 
Villancicos cantan 
Los divinos tipies, 

Y Te Deum laudamos 
Con los aúúi8lri¡e$f 



452. 

ftOIARCE AL MA DI LA mPARÍA, DB8C0BII1T0 IL I 
SACtAHESTO. 

Atabales tocan 
En Belén, pastor, 
Trompeticas suenan , 
Alégrame el son. 
De donde el aurora 
Abre su balcón , 

Y saca risueña 
En brazos del sol» 
Vienen Baltasar, 
Gaspar y Melchor, 
Preguntando alegres 
Por el Dios de amor. 
Todos traen presentes 
De rico valor. 

Oro. incienso y mirra, 
Al Rev hombre y Dios. 
Atabales tocan , eto. 
La virginal madre 
Del rey Salomón, 
Paralavisiu, 
De flesu salió; 
De estrellas se puso 
Un apreudor, 

Y un manto de lustre 
Con puntas del sol; 
Para los chapines. 
Que borda-Ios son, 
Virillas de pIaU 

La luna le dio; 
Atabales locan , etc. 
De la tierra y cielo 
Sacó lo mejor 
En el Agnus Del 
Que al cuello colgó. 
Llora el niño hermoso. 
Del hielo al rigor; 
Mas dándole el tres. 
Luego le acalló. 
Aunque le ven pobre 

Y le dan por Dios, 
Saben que juex 
Volverá mejor. 
Atabales locan 

En Belén, pastor, 
Trompeticas suenan , 
Alégrame el son. 

BLinsMe.* 



453. 

LETSA AL SANTÍSIMO SACIAHIIITO. 

Aunque mas le disfraces. 
Calan divino, 
En lo mucho que has dado 
Te han conocido. 
Rey enamorado. 
Que, de amor herido. 
Vestiste en la sierra 



ENDECHAS Y GANGONES CORTAS. 



El blanco pellico; 

LasísJents wronas 
De e*|»if}a& de IriRO, 
Entre el bs me^cl^dn 
O I oro IOS lirios. 
Aunque mas dixffazúi&y 
Gaísn divine^ ele* 
Sircas le un g^^ban 
Eq Qelen altrio. 
De fiíírlas y esirellas 
Todoguarnectt^; 
Montera de catn^Q, 
De cabellos mos. 
Con mil coTtiiones 
Entre ellos asidos. 
Aunque mai dUfraiüáo, 
tül&n divino, etc. 
Quieres en I ti mesa 
Lo^ amantes limpios. 
Sal áe tn palabra» 
De dolor cuclitlios. 
Es tu c^rne el pan 
Esto sangre el sliío, 
Y en cada bocado 
Secomeuifimto, 
Aufíqut mas disfraiaá<?t 
Galán divin<íf 
Bnh mucho que hoi dado 
U han conocido. 



yáLDvnsLio.^ñomwcerü espiritual. 



454. 

AL piSHO ASOÜTO. 

Ls ingrata a dnerm^^ 

jSHohace üáredtT 
LD g^aUn amatit^, 
Que de reyes viene, 
Liberal j bermosot 
Discreto y valiente ; 
í}ne es Van gran Señor, 

§ttele sirven reyes, 
el que mas le sirve 
Por mejor se tiene 
QnesaTiday aima 
Auna ingrau ofrece, 
Que el alma v la vida 
Mbe que leclebe¡ 
Con vestido ajeno 
h su Cierre viene p 
Sácele dttrmidü 
Dice desu suerte : 
U ingrata te duerme ^ 
iSt ¡o hace adrede? 
A la üí^flift T»«che, 
Eutre el hitlo v niete, 
Por verla, la corte 
Xc hallo en un pesebre^ 
Perdí me por ella » 

Y fUa tnjustamentet 
Por darme en los ojos f 
Por otro se pierde* 
Como por mi madre 
Soy rony su parieale, 

Y la sangre akeo 
Qae sin íueíio biervCi 
h bascaría vengo^ 
Hablo U sus p;) red es ; 
Duérmese la ingrata 

Por 00 bablarmc ni verme. 
Le intfraia se dnetme, 
Mto haceitúreátf 
Quise que en mi plato 
La mano üíeiiese p 

Y del alcanía'se 
Cnanto bneno bobiese; 
MáS, el pan comido, 
Como decir suelen, 
Con nu evos a ¿ira ríos 
Tniú da Qknúerm^f 



Siempre en perdonarla 
Fué manso > ciérneme , - 
Porque desde niuo 
Lo mamé en b leche. 
M duse y huyóse 
Donde aunque lo adví me , 
Duerme á sueño suelto 
Sübn* sus p! i'^í-r ^ 
1m ittfjraUi se duerme, 

Í Si lo hace adrede? 
íJóme por su causa 
Un sudor de muerte; 
Pr. n !hniit^ hi ronda. 
Metióme en un brete; 
Vistióme de loco. 
Por loco roe tienen. 
Porque mis amiires 
Locuras parecen. 
Como fk salteador 
Que en el cauípo prenden, 
Me ofrecen saetas 
Con que me asaeten ; 
Pónenme en nn palo. 
De mi no se duelen 
Pues del otro ado 
A dormir se vuelve. 
La ingrata u duerme , 
¿Si l9 hace adrede f 

Valdiviiuo.— Hfimuíccroeifirihtal' 



48S. 

AL «ISMO ASDirro. 

¿Para qué son disfraces . 
para conmigo í 
Sepa que ie comeen 
Por Je querido. 
Aunque rebiiodo. 
Galán rí^p'ilijtn, 
Mas que el jazmín blanco. 
Mas que el clavel lindo , 

Sue es el mismo Rey 
le han dicho al oído, 

Y en i-í i^ít!5tLi, ElmIí-í^í 
Cuando Le han vi^Lo. 
Sepa que le conocen 
Por Jesucristo. 
Dicen que por vernos 
El amor le bi^o 
Tomar de un villano 
Prestado el vestido; 

Y como en Dios creo 
^ue ferdad me \l^q dlchOt 
So se nos reboce 

Tanto, Hey mió; 
Sepa que le conocen 
Por Jesucriiio. 
Ya se sabe todo 
Lc^ del pan y el vino» 
Que se va y se qu«da 
Con citrlo artificio; 
Que esU» de.^cubierto 

Y que está escondido, 

Y que eoire él y el hombre 
Ya no hay pan parí ido* 
Sepa que le con&cen 

Por Jeítícrisip* 



ELHltlO. — Id. 



456. 

AL HISHO ASUNTO. 

Venga con el día 
El alegría , 
Venido ba el albora. 
El Redentor e. 
E\aÍb9L\oiA^«^ 



190 



Knci entre arreboles, 
Con trente de piala , 
Con boca d^ flores; 
Vístanse las nubes 
Ricos tornasoles. 
Los valles de perlas, 
De n&car los montes. 
Echen contrapunto 
Tiernos roiseñorei. 
Del cristal qae corre 
Ál Redenlore. 
Ai Prihcipe eterno; 
Vida de los orbes , 
Amor de las almas. 
Padre de los pobres; 
Al Sol que amanece 

Y nunca se pone, 

Al hombre necho Dios, 
Al Dios hecbo líombre ; 
Al Re; que madragt 
A ?er los amores, - 
Pues si Justos ama, 
Busca pecadores 9 
Á¡ Reáentúre. 
Que es un maniroto 
Se dice en la corte, 

Y que está empe&ado ' 
Por dará los hombres; 
Que no hay ningún día 
Que no se reboce , 
Sns ventanas mire 

Y sus puertas ronde ; • 
^ue anda tan humano, 

ue mesa les pone, 
ue bebe cen ellos, 
r con ellos come. 
El Reáentúre. 
Consigo los sienu. 
Sin que se lo estorbe 
Saber que le cuesUn 
No pocos atoles. 
En medio de todos 
Encuerpo se pone, 

Y un tiempo se puso 
Entre dos ladrones. 
Sábelo su Padre, 

Y blando responde 
Que no hay que espantar 
De excesos de amores , 
ElRedentare. 



ROMANCERO V CANUONERO SAGRADOS. 

Sino en ellos. Madre; 
Téngolot autentes, 
Veréloi tarde. 

Valditueuo. -* Rmmieero ttp 
488. 



VALDimuo. — JiMMMifii etpMíuéL 



«7. 

AL «tS«0 ASmiTO. 

unos ojo» bellos ' 
Adoro, Madre ; 
Téngolot auientei, 
Yeréloi tarde. 
Unos ojos bellos, 
Que son de paloma. 
Donde amor se asoma 
A dar Tida en ellos ; 
No hay, madre, sin tcIIos, 
Bien que no me falte; 
Téngoios autenteit 
Veréioi tarde. 
Son dignos de amar. 
Pues podéis creer 

8ue no hay mas que ?er 
i que desear. 
Hicelos llorar, 

Y llorarme hacen; 
Téngolot autentet^ 
Vtrélos tarde. 

Yo sé que me vi 
Cuando los miré . 
Que en ellos me hallé 

Y en mi n.e per^i ; 
Ya no vivo eu mi. 



i UlIA C0!CTBlSI02f. 

Lágrimas del ^jfout. 
Ya se despeñan 
De lat altat torree 
De tu dureza, 
Vila endurecida . 
Mas que un mármol fuerte, 
Bascando su muerte 

Y huyendo su vida. 
Dios, que no la olvida, 
Llama á la puerta 

De lat altat rocat 
De tu dureza. 
A su pueru llama , 

Y dejando el lecho, 
Del mármol del pecho 
Dos fuentes derrama ; 

Y Dios, que las ama. 
Llega á beberías. 
De lat altat rocat 
De tu dureza,- 
Entre el blanco velo 
Dios la viene á ver, 
Tráela de comer 

El pan de su délo; 
Convierte su hielo 
En lágrimas tfernu. 
De lat altat roeaa 
De tu dureza. 
Lágrimas dedenden 
Sobre sus enojos , 

Y desde sus ojos 

Los de Dios encienden; 
Las manos le prenden. 
Porque hasu Dios llegan. 
De lat altat rocat 
De tu dureza. 



Bliisio.^ 



459. 

SEGUIDILLA. 

Libre ser solia. 
Vendido muero; 
Nadie fie. Madre ^ 
De inoratot pechot. 
Con lingido trato, 
Madre , un falso amigo, 

gue cenó connilgo 
n mi mismo plato. 
Me vendió el ingrato 
Como un cordero; 
Kadie fie^ Madre^ 
De inoratot pechot. 
Dábale mi lado. 
El plato le hacia. 
Con él repartía 
El nujor bocado ; 
Mas cu buen mercado 
Vendió al Hijo vuestro; 
Nadie fie, Madre^ 
De ingratos pechot. 
Sus plantas desnudas . 
Lave con mi llanto. 
Con ser Jueves Santo, 
Fué conmigo un Judas; 
Con entrañas crudas 
Me dio traidor beso; 
Nadie fie. Madre ^ 
De ingratot pechot. 



tjUlNBI!^ — 



£ND£GHAS Y CANCIONES CORTAS. 



• 460. 

OTBA. 

Cúían reoczMdo 
Demicorazofíy 
yol ie dúimulan 
Finezas de amor. 
Sobre el encarnado 
De blanco os yestis , 

Y alli os descubrís 
Has enamorado ; 
Salís rebozado, 
Porque bien queréis, 

Y aunque os rebocéis' 
Hoy bien, sé quíéi^sois. 
Calan reboxadé, ele. 
Quien de veras ama, 
Mal sa amor encubre , 
Porque le descubre 

Del fuego la llama ; 

Y lauto os inflama 
La con que venís. 
Que en cueipo salis 
De cast. Señor.. 
Caian rebozado 

De mi corazón^ 
Mal u diaUñuian 
fi/Uíuu de amor. 



YAumiuo.— ídmoMiero e$fiiituaL 



461. 

OTRá.' 



Mi divino amante. 
Detrás de ese velo. 
Aunque os rebocéis, 
Os conozco y veo; 
¿Cómo os ausentáis? 
— Aunque te parezco, 
Alma, qaemevoy, 
Contigo me quedo. 
Tal vez de tus puerUs 
Hago que me ausento, 
T me quedo & ver 
Qué es lo que en ti tengo. 
De verte llorar, 
¡Ay, cómo me alegro! 
Por ver que me amas, 
jCómo te merezco ! • 
Siéouteámimesa, 

Y juntos cenemos, 

Y mientras cenamos 
Tocante mi celo : 
•Venga enhorabaeM 
La flor de mayo^ 
Tenga enhatAuena 
la mu Hnda flor. 
Venga enborabuena 
La maa linda flor ; 

La que es Un bérmosa , 

La mas linda flor ; 

La hermosa morena , 

La mas linda flor; 
. Morena graciosa , 

La mas linda flor: 

La bace Dios el plato. 

Yenea etihorabuena 

Lafordewiagot 

Venga enhorohiena 

La mm$ Hnda flor. 

Venga del desierto 

La mas linda flor; 
De riquezas llena. 
La maB linda flor ; 
Al IKos qoe encubierto, 
Lamas linda flor; 
Se le da en la cena. 
La ñas linda flor; 
thMiJae¡uJeDa, 



La mas linda flor; 

Con este bocado. 

Venga enhorabuena 

La flor de mayo^ 

Venga enhorabuena 

La mas linda flor. • 

^Pues que ya os hallé, 

Y en mi pecho os tengo, 

No os he de dejar 

Hasu entrarme al vuestro. 

-T-Vos mi cielo sois. 

—Y vos sois mí cielo. 

—Vos sois centro mío. 

—Y vos sois mí centro. 

— ¡ Ay Dios , lo que os amo f 

—Alma , ¡ay cuanto os quiero! 

—En vos me trasformo. 

—Y yo en vos me quedo. 

—Tomad mis brazos. 

—Y dadme los vuestros. 

—¡Ay dulce Jesús! 

— : Ay Dios, que me muero 1 

Calan de mi alma, 

Coreadme de flores; 

Que , de amores enferma , 

Muero de amores. 

Cuando considero, 

Dulce enamorado, 

Sue en solo un bocado 
e dais cnanto quiero. 
De amores m.e muero ; 
Cercadme de flores: < 
Que , de amores enferma , 
Muero de amores. 

VALainiuo.— Bmanesro espirilsol. 



462. 

SSGOTDILÚ AL SAÜTÍSIMO SACaAMBITO. 

La puerta me ronda 
Mí amado Esposo; 
Lindo cuerpo tiene. 
Su gracia adoro. 
Aunque mas me encubra 
Su divino rostro. 
En su mucha gracia 
Bien le conozco. 
Mal se disimula 
Su fueso amoroso; 
Que salen las llagas 
Por el pecho roto. 
Ajeno es lo blanco. 
Lo encarnado propio ; 
Lindo cuerpo ttenot 
Su gracia adoro. 
De cuantos pie rondan 
A él le quiero solo. 
Porque es el mas lindo 
De los hombres todos. 
Es cristal su frente» 
Sus cabellos t}ro, 
Rosas sus mejillas 
Y soles sus ojos; 
Panales destilan 
Sus labios hermosos; - 
Lindo cuerpo tiene, 
Su gracia adoro. 
Del blanco vestido 
Con razón me asombro. 
Pues de loco, un tiempo. 
Le pusieron otro ; 
Pero de su boca 
Parece que oigo 
Que á poder, por mí, 
Pareciera loco. 
tAy Dios, si me dejan, 
Y cuM me le como! • ' 

Undo cuerpo tiene , 
Sk grada.aáoro. 



^lEíasu^^^VL 




ROMANCERO y CAKCJONERO 



463, 



IfÚLOCa DS SAlf Wk7( DAOTISIA T EL SA?t1ÍSIM0 SACRAHCírTO. 

En el nacímiealo 
M\ bello doncel , 
En ptúto de pinta 
¿a cot ación ei Réff. 
Toca y lañe Im vastan tteiat , 
Repica la t bien , 

Ybaiíú á lafiaUilía con Andrés. 
Del Ángel divino 
Las gracíüs (^regonn 
Latteiita en persona , 
Que ú su parlo vino ; 
Por iiuieD al sobritio 
Diosle vino á ver^ 
y en phtú áe plata 
Da cslacion el He^. 
Túca y íoní, ele. 
Del eu mnesu aldea, 
Dijon mas de doft 
Que lien de ser Dios 
Quien mayor que él seo; 

Y es bien oue se crea. 
Pues por el doncel 
En píaio de plata 
Da colación el Rey. 
Toca y tañer etc. 
Di£ que ha convldsdo 
Hoy, que nace Juan ,. 
A un gran ma^a|>an , 
Que es lodo alcorzado; 
Donde está encerrado 
El blanco Agnus Dei; 

Y en plato úe plata 
Da colación el Beif. 
Toca y tañe las castañtiehí^ 
Repítalas bien , 
Yéailaá la gaUiUa con Ándréi. 

fjaDiTiELsa,— Romancera eiplHíuMÍ. 



464. 

át flisiio asduto. 

Pastora del alma. 
Escucha mi voz ; 
Que á tu puerta en cuerpa 
Me tiene el amor. 
Hermosa eomo la luna 

Y escogida como el iol , 
EsGUcba nil voz ; 

Con uno de lus cabellos 
Me bas berido el corazón , 
Escucha mi voz ; 
El He^ tienes á tus puef las 
En iríiie de labrador, 
Escucba mi voi; ; 
Entrame dentro y verás 
Que en mi vino i verle Dios; 
Escucba mi voz; 
Pastora del alma tele. 
Mas noble soy que Üavid , 
lla§ sabio que Salomón , 
Escucba mi voz ; 
Mas rico soy que Alirabam 

Y mas galán que Jacob» 
Escucba mi voz; 

Soy mas que Absaton Ijermoso, 
y mas fuerte que Sansón , 
Escucba mi vo?. ; 
Que aquellos fueron mi sombra, 
Pero >o solo el que soy, 
Escucba mí voy. ; 
Pastora dei almat etc. 
Abrome, paloma mía, 

Y cenaremos los dos 
Escucba mi vox; 

Paik j vlao qm ea elckla 



SAGRADOS. 

ííadie le come me]or,« 

Escucha mi vo^ ; 

En tnl lequed^irástú, 

Y en ti me quedaré yO| 

Escucba mi voz ; 

Déos soy^ alma ^ y si me comes , 

Ser^s lo mismo que so/^ 

Escucba mí vot] 

Pastora del alma , 

Escueha mivot ; 

Que á la puerta en cuerpo 

Ble tiene el amor^ 

Vkiiuntivi.— ñommcen eiftfii 



46S. 

fTATÍVJDAD. 

Yo me iba , Bartolo» 
A mt cabañuela^ 
Al son de los dientes 
Danzando las piernas. 
Los copos de nieve 
Tan lanudos eran, 
Que pudiera bílallos 
Uelílla á su rueca. 
Dellosrodeadoi 
Si lemblnr me vieras. 
Cantimplora pienso 
Que U' jkSireciera. 
Faltóme la bola , 
Sobróme la pena « 
Porque no era bota » 
Sino compañera. 
Acor divine enlonces » 
Mas ¿ quién no se acuerda 
De las buenas migas? 
'. Ay Dios» y qué buenas í 
No quiero decirte 
Si lloré por ellas; 
Pero ¿quién no llora 
Por lo que desea? 
En medio estas cultaa 
Por los aires sueuau 
Unas como voces. 
Que turban y aleuran; 
Si elbiscran de alma, 
Ko lo era eo pena; 
Que si alguna babJa, 
Bartolo, yo era. 
Por enlre el zamarfo 
Saqué la cabeza « 
Como la lortuíija 
Ejiíre sus cortezas. 
Nunca la sacara » 
Pues la saqué apenas » 
Cuando doy al puoio 
Con la carga en tierra; 
Los ojos cerrados , 

Y la boca abierla , 
Me zomi en la nieve 
Hasta la cabe?^. 
Fnimedemi buyendo^ 

Y baíleme a la vuelia 
Hecbas las narices , 
Pero muy mal becbas. 
Vi unos sacrista nes 
De oro y azucenas ^ 
Sus caras al uso 

No de muesa aldea. 
Escuché sus voces, 

Y aunque mucho buenas- 
Yo les perdonara 

El lomo y la letra. 
De Dios pregonaban 
Que entre unas [Jíijuela3 
Estriba muy otro 
J>el que ames era ; 
Que en un pesebrue1o« 
Con gloría I con pena p 



ENDEGBAS Y CANCIONES CORTAS. 



105 



;i ángel le canU, * 

11 diabro le lienibla ; 

)ue en meilio dol hielo 

^e abrigan dos beslias , 

í quédeme entonces 

^omo si lo fuera^ « 

)i|eles turbado : 

(Norabuena sea, 

iuuque para mi 

So ba sido muy buena; 

Porque derrengado 

Estoy de manera , 

Que tendrá que bacer 

Conmigo el albeitar; 

Si piden albricias 

De las buenas nucTas , 

No tengo qué darles. 

Si un dolor de muelas ; 

Has no le querrán 

Sus perliquitencias ; 

Que para quien canta 

Es cosa perversa.! 

Fuéronse colando. 

Como unos cometas* 

Porentre las nubes. 

Tirándose estrellas; 

A\ mesmo momento, 

IcTantar me vieras 

Vis tieso que un ajo 

K que una cabeía, 

f;Volo al soto! dije; 

Que esto ¥a de veras , 

1 que es gente bonrada « 

isu que aporrea. 

Bestias le resalan» 

Kbesüa por bestia. 

Bien puedo mi cara 

Tner.descubierta. 

Ser Tí'rgen su madre 

Ko sé cómo sea. 

Empero con Dios 

KiDgono se meta ; 

porqpe á verlos vamos, 

ToTeoa apareja, 

Baris unas copbs 

fte al chicote leigas; 
ieotrasdelzon,9on 
de la morena 
Tnigo componidas ; 
Táñelas enmienda.! 
SiiUDdulcespecbos, 

Morena, 
El Bino duerme , 
¡Qo¿ sabroso he de bailarle , 

Morena, 
Coindo te recuerde! 

Zon.zon; 
Siericordiofto, 

Morena, 
Adulo espere, 

Zob,zoq; ^^ 
Foraue misericordias , 

Morena, 
lana en la teche. 

Zoo, ion: 
Temblábale el cielo, 

Morena, 
De poro bravo» 

Zoo , loo ; • 
Tjitunafiito, 

Morena, 
Leeslátembbndo. ' 
KelredeD nacido, 

Morena , 
Uon de amores, 
iQaépiadoMlelieiieD, 



De bailar lot hombres! 

Z0O,IOD. 

Tiemioit, María, 



Zon,zon; 
Que la tierra morena, 

Maria, 
Lleva el mejor pan , 

Zoq , zon. . 
La Isiesia le espera, 

Morena , 
Porque del. Señora, 

Zon , zon , 
Para todas las misas , 

Morena , 
Quiere hacer hostias, 

Zon , zon. 

Valditiilso.— noMMeerú tspirihuí. 



466. 

LCtRÁ DE NATIVIDAD. 

Al parto de la Zagala 
Treinta zagales vinieron , 

Y bailaron y tañeron , 
Pero AtUon üevó la gula. 
Trajo un salterio Pascual , 
Un caramillo Llórente, 
Vna bandurria Clemente 

Y una flauta Foncarcal; 

Y en el portal 
Bailó Antón 

El dongolondron , 

YBIas, ffañan. 

La cebolla con el pan, 

Y Cantueso 

El rabanico con queso; 

Gil en todo se señala , 

Pero Antón lleva la galiñ 

Antón , con gracioso aliño, 

Con el pellico abri^^ó 

Al Niño, que pareció 

Un clavel entre un armiño. # 

Rióse el Niño, 

Cantó Antona 

Mi vida bona , 

Valdestacas 

Danzó guárdame las vacas , 

Martin danzó 

Matachín que no te di yo. 

Con gala, y fué Martin Gala, 

Pero Antón llevó la gala. 

El escolar Cariharto 

Por la parida apostaba , 

Virgen como antes del parto. 

Danzó Esparto, 

Como mona , 

Canaria bona ; 

Pabro Ensancha ,' 

Déjame Periquito Sancha , 

Y Marina , 

A la gala de Medina , 
Que hasU allá llegó su gala, 
Pero Antón llevó la gala. 
Mingo, que mira entre el heno 
Aquel grano soberano. 
Dijo : «Con solo este grano- 
Ha de ser el año bueno.B 
Cantó Moreno, 
Viendo el pan , 
Al villano se lo dan , 

Y Andrés de Cubas,; 
Perantón come de mis uvas , 

Y Eiras Taray 

Dijo al Niño el ay, ay, ay. 
Con que le alegra y regala ; 
Pero Antón Ikva la gala. 

El MISMO.— Id. 



MrCX ' 



V^ 



104 . 



ROMANCERO Y GilNCIONERO SAGRADOS. 



467. 

YlLLAIíaCO AL SAHTfsiXO SAC1UVEIIT0. 

Dios, de tmor lUgado,, 
Por el alma muere, 

Y ella busca y quiere 
Nuevo enamorado. 

Suiere Dios y ordena 
ar al alma vida. 
Viéndola perdida 

Y de culpas llena: 

Y básele entregado,* 
Si en pan le quisiere» 

Y ella Inuea y quiere 
Nuevo enamorado. 
Amor á Dios llaga» 

Y el fiel amador 
Solo el mismo amor 
Pide en cuenta y paga , 

Y mi Dios le ha dado 
Con que en ella espere , 

Y ella buoea y quiere 
Nueve enamorado. 



UiiOA. — CMdonero, 



-468. 



•A u ruRmcACioii db NVBsnA sbíVom. 

Si aqui da consuelo 
Dios con Su presencia» 
¿Qué hará tu esencia^ 
Yuta aUá en el cielo f 
Si en lugy penoso. 
De lloro y tormento» 
Da tanto contento 
Dios, y es tan gustoso; 
Si hace tan dichoso 
Al Irombre en el suelo, 
¿Qué hará'iu esencia , 
Ttstaamenelcielot 
Si á los desterrados 
Y en prisión metidos» 
Aqui ffuarescidos 
Son y libertados , 
Con Dios recreados, 
Se olvida su duelo , 
¿Qué hará su esencia^ 
Yísta allá en el cielo? 
Simeón bendito, ' 
¿Qué es lo que sentistes 
Cuando á Jesús vistes? 
—Un gozo inflnito. 
—Pues si en tan -poquito 
Distes tan gran vuelo, 
¿Qué hará su esencia , 
Vista allá en el cielof 



El mismo. 



469. 

VILLANCICO i LA NATIVIDAD DEL SE^fOR. 

iQuién podrá no amaros , 
Niño Dios, agora, 
Que el alma que os ama 
A Dios enamora ? 
Quién no os amará» 
Niño, Rey del ci^o. 
Si aqui sois consuelo, 

Y la gloria allá*? 
Quien al alma os ama » 

Y por vos boy llora , 
Tanto cuanto os ama 
A Dios enamora. 
Cuanto en ser de Dloi 
Sota uno con él t 



Y es quererlo'á él 
Quereros á vos ; 

?ue hay entre los dos 
al concierto agora » 
2ue el alma que os ama 
Dio^namora^ 



UiíaA.— 



470. 

VILLANCICO AL NIÜO JSS08 llCUUf NACÍ 

Sole's cUiros son 
Tus ojuelos belloi» 
Oro los tabeUos^ 
Fuego el corazón. 
Rayos celestiales 
Echan tus mejillas» 
Son tus lagrimillas 
Perlas orientales. 
Tus labios corales. 
Tu llanto es canción» 
Oro los cabellos t 
Fuego el coraion. 

JoAa DiAX Ruairc— ArUpoéUei 



471. 

Cuando el sol se hadm 
Erayomorenica^ 

Y antes que el sol fkero 
Era yo morena. 

En la eterna mente 

?ue me predestina, 
odo en mi era himbre , 
Todo en mi era dia. , * 
Rosa soy del campo, 
Pompa de la vista, 
Reina de las flores. * 
Con guarda de espinas 
Que, como mi amado 
Para si me estima , 
Entre ellas me ampara, 

Y entre ellas me cria ; 

Y como abrasada 
Ya en sí me tenian 
Los rayos eternos 
Del Sol de justicia. 
Cuando el sol salla 
Era yo morenica , 
Yantes que el sol fufra 
Era yo morena, 

AscoEit CikHAMOwn.'^VUlsmiest, ele.-^ 



472. 

Cubridme de flores^ 
Que muero de amores; 
Porque de su aliento el tire 
No Heve ct amor sublime» 

Cubridme ; 
Sea, porque todo es uno. 
Alientos de amor y olores 

De flores; 
De azucenas y jazmines 
Aquí la mort.ija espero; 

Que muero; 
Si me preguntáis de qué , 
Respondo en dulces rigores : 

De amores. 

Había Docso.— i 



*KMOECflAS Y CANCIONES CORTAS. 



i» 



' 475. 

9 ronde kt puerta, 

mia 

carazen , 

dme despierta, 

Ime aOcion ; 

» COITO arranco 

tono blanco,- 

meslro servicio • 

ngo en el quicio; 

uetíros emares 

on, 

*reit 

i enrame de gracia , 

wña 

corasen f 

1 afición 

estra oradon ; 

s <ine un espino 

iénlo y divino 

n^o por palma 

ICIO ael alma ; 

nestroi amoret « 

ton, 

freU 

i enrame de (floriap 

I corazón t 

d en memoria 
lerte y pasión ; 
sqaeosdaluz 
'bol de cruz 
fruta y comida; 
nesirot amores 
un, 

II Vka.— iillp MCff «oto/ ie los Cantares. 



474. 

Dinad á Egipto 
el Niño, Maare, 
ba mandado Heredes 
irle y matarle ; 
, ja qne es bombre, 
ngar que pase, 
nuestra Tida, 
1 muerte el cáliz, 
que ya nos deja * 
lerpo y su sangre 
pan y en vino 
I todos reparte; 
I la cruz le enda?ao, 
B eterno Padre 
spirítu envia, 
cielo nos abre. 
de nocbe te mataron 
Mlero, 
gtíade María, 
or del cielo. 
o el sol que arde 
A se encubría, 
le parecía, 
que era h tarde. 
aaerte cobarde 
^fiunqueftinerto» 
fifUeftf, 
xfolüieMartat 
fór del dele. 



Eu mao.^Id., id. 



475. 

khEiposa divina 

Btnlagala 
'aríBMJüalbondaf 



Quo de ramas en flores, 

Y de flores en ramas 
Vuelan y saltan. 

A la Esposa bella, 
Linda y agraciada. 
Que le dio el Esposo 
Toda su gracia, 
Cantan paiarillos ' 
Al alborada, 

Y de randas en flores, 

Y de flores en ramas . 
Vuelan y saltan. 

Lops as Vega.— Anto saeramental La Siega. 

416. 

Pastorcico nuevo, 
Dulce niño Dios, 
No sois vos , vida mia, 
Para labrador. 

ELHisao.^Id., id. 



477. 



Viene en el invierno 
La primavera. 
Venga enhorabuena; 
Viene á media noche 
La aurora florida , 
Sea bien venida. 
Albricias , zagales ; 
Que nacido ha 
* El mas bello niño 
De nuestro lugar; ' . 
Et que al hombre preso 
Viene á libertar, 

Y este es paraíso 
Del segundo Adán. 
El soldado fuerte. 
Diestro capitán. 
Que de los abismos , 
Muerto , triunfará ; 
Por quien Eva en Ave 
Se pudo mudar 

Para one Dios coma; 

¡Oh fénix manjar ! 

El Principe noble 

De la casa real , 

De David pimpollo. 

Fruto de Abraham ; 

[Qué de profecías 

Escritas están 

Que en la tierra ingrata 

El Niño ha de obrar! 

Su rostro divino * 

Quisiera pintar, 

Mas los serafines 

Apenas podrán. 

Sus cabellos de oro, 

Frente de cristal, 

Cada ceja suya 

Iris celestial ; 

Sus ojüs estrellas 

Y nortes del mar, 

O soles que al cielo 

Siempre han de alumbrar; 

En sus dos mejillas 

Compitiepdo están 

Clavel y iazmin • 

Con gloriosa paz ; 

Su boca es de nácar. 

Que perlas dará 

Ehtre los dos labios 

De fino coral. 

Parió una doncella 

A este humilde Isaac 

Que al monte en sus hombros 

.Leña llevará; 

Virgen, cuya planu 



m 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



Fuerte ha de pisar 
El cuello soberbio 
Del vilLevialan; 
Judit invencible, 
Ester en piedad. 
Hermosa Aaqoel 

Y casta Abisag. 

|Ay Dios , quién le viera 

En aquel porul 

Producir el trigo 
• Para darnos pan! 

Que á no conocer 

Al Dios de Judá, 

Por Dios le adorara : 

Tal es su tildad. 

Seguidme , pasloRS , 

Vamos i besar 

Los pies i la Reina . 
I Y Rey celestial. 

Yo toco el salterio, 

Celia tocará 

Su adufe, y albogues 

Toque el buen Pascual ; 

Sus perlas hermosai 

Vamos & enjugar, 

Y al Niüo de perUf 
Alegres cantad : 

c Zagalejos, Yenid & Belén ; 
Que nos da el invierno en abril, 
A media noche dos albas , 

Y en una.flor flores mil. • 

El lleenelsdo Cosvi Goaii Tuada di los íínu.Soeh'e Bue- 
na, aotot al nadmlento del HUo de Dios, eoa sos loas, villanci- 
cos, bailes 7 saínetes para cantor ai propósito. —Madrid, 1G61 ; 
en 8.* 



478. 

iHoIa,aho, pastores 
Del humilde valle • ' 

8ue esmeraldas visten, 
uarnecen cristalesl 
illola,pastorcico. 
Que los cielos guarden 
Entre cedros altos 
Y peñascos graves ! 
I Sabéis de un Cordero 
Que esta noche nace , 
Blanco mas que nieve 
Que el invierno esparce ? 
De ese CorderÍto,| 
Por misterio grande, 

Euyen sus balidos 
os lobos cobardes. 
¿Quién ha 9Íiio, poitoret^ 
PrbdioioitaUif 
Que el León prometido 
Cordero nace f • 

El ganado seguro 
Vive en el vane; 

Eue es cordero valiente 
eon afable. 
Si es león tan fuerte , 
i. Quién podrá esperarle , 
Pues su voz humilla 
Cielo, tierra y mares? 
También es cordero 
Del eterno Padre, 

8ue pecados quita 
on su misma sadgre. 
Dejaré los riscos, 
Viviré los valles : 

§ue este Leon-Cordero 
oy los hace iguales. • 
Al imperio suyo 
Los cetros reales * 
Postren obediencias, 
Rindan nl^estades. 
¿Quién ka pisio, pastorei, 
PrpéigioitaUif 



Que el León prometido 
Cordero nacef 

COSIlGOIEXTSlAOA. -i 



479. 

Hagamos un pellico 
AlNi&Dios, 
Que nace corderico. 
Que vive pastorcico, 
Y muere por amor. 
Hagamos un pellico 
AlFfifioDios. 



480. 

AL SARTÍSIHO SACaAHEJflt 

El Santo Espirita 
*Y el Hijo ampárenos, 

Y al Padre pidase ' 
El pan por viático. 
Manjar angélico 

Hoy, Señor, dánoslo, * 
Pan de quien símbolo 
Fueron los ácimos , 
Emblema físico 

Y enigma candido. 
¡Oh pan de angeléis 
Tu gracia sdlvenott 
A los que débiles 
Por estos ásperos 
Valles de lágrimu 
Peregrináremos, 
¡Oh pan de dngelee^ 
Tu gracia td¡»enot! 

Don Pbdso GALftkaoa di u BAacA.— Anto 
8Mto de Roma; autot sacramentéist, etc. —Mi 
primero, páf . 1SI6. 



481. 

Dios en el principio 
Crió el cielo y tierra, 
Dividiendo Iguales 
Luces y tinieblas. 
/ Qué maravilla 
Tan rara y tan nueva , 
Ver sombras y luces 
Amigas u opuestas í 
Dividió las aguas , 
Repartiendo en ellas. 
Con el cielo u»as , 
Giras con la tierra. 
¡Qué maravilla 
Tan rara y tan nueva , 

5)ue el fuego y el agua 
untos se mantengan! 
Su faz mostró el mundo 
.Triste , árida y seca 
'Hasta que las plantas 
Le dieron belleza. ' 
¡Qué maravilla 
Tan rara y tan nueva, 
iVer presto la edad 
De la primaveral 
iViéronse los dos 
Mayores planetas 
Que el día y la noche 
Presiden é imperan. 
/ Qué maravilla 
Tan rara y tan nueva, 

g^ue noches y dias 
Kt Malparas tengan i 



T peces, 
los esferas , 
i poblaron 
s y selvas. 
iravitia 
iff tút^ nueva ^ 
'i que nadan^ 
qme vuelan ! 
is y brutos 
ries diversas, 
ueño mundo 
re respetan. 
nraviUa 
lytan nueva ^ 
ruto, pez V apa 
re sujeta f 
Hos descansa 
is tareas , 
; alegra en Dios, 
i alegra, 
e hoy sos obras 
'aleza, 

; que la gncit 
fi ostenta. 

I n LA Baica.— Loa pira el lato sacra- 
sefunáo hléttm 逡 Austria, --Tomo ni de 



ENDECHAS Y CANCIONES CORTAS. 

Me cansa enojos. 



It7 



482. 

ú afta María, 
tras ella, ' 
mdú^ la noche 
Iras penas, 
alba clara, 
episa, 
)lansa 
ledara; 
o se para 
vella, 

mdúia noche 
ras penas. 
Señora 
>, levanta 
a santa 
jmo aurora; 
, ella llQra 
>erlas , 
ndo ¡a noche 
ras penas, 
luz pora 
procede . 
cuanto puede 
¡nnosura; 
isegnra 
le cerca, 
mdo la noche 
ru penas, 

llores de Beleu , prosas y venoi diTinoi . 
Gasck, 1645; en 8/ 



á83. 

lAais, Zagala, 
el monte? 
mueva Wsol 
l£noch£, 
vais, María, 
¿sposa, 
lonosa 
DOS cria? 
iréis si el dia 



monte acaso 
eos coge Y 
mOevaelioi 
itanoOie. 
u aslrellai 



otos 
» ellas; 



Pero vuestros oJ< 
Mas lucen que < 
Ya sale con ellas 
La noche escura, 
A vuestra bermosnrt 
La liiz se esconde ; 
Mas quien üeva el sci 
No teme la noche, 

LoFi DB YtGAi^Psitores di Belén, 



484. 

Zagala divina t 
Bella labradora» 
Boca de rubíes. 
Ojos de palones. 
Santísima Virgen y 
Soberana aurora , 
Arco de los cielos » 

Y del sol corona , 
Tantas co^s cuentan 
Sagradas nistorias 

De vuestra hermosura, 
Que el alma me roban. 
Que tenéis del cielo, 
Morena graciosa , 
La pnerta en el pecho. 
La llave en la boca. 
Vuestras gracias me cuentan , 
Zagala hermosa; 
Mientras moM me dicen f 
Mas me enamoran, 
Dicenme que sois 
De las tres Personas 
El trono divino 
En que asisten todas; 
Que ya ¿1 Padre eterno 
Hija sUya os nombra , 
El Hijo su madre , 

Y el Amor su esposa ; 
Que ya el vellocino 
De la tierra asombra , 
Lloviendo las nubes. 
Pe perlas se borda ; 
Que tenéis guardada 
En vos una joya , 
Que de Dioit el pecho 
Dignamente adorna. 
Vuestras gradm, etc. 

8ue tenéis la cara 
orno cuando llora 
Sobre blancos lirios 
La mañana aljófar; 
Que sois nieve pura , 
Sobre qaien deshojan 
Purpúreos claveles 
O encarnadu rosas. 
Yo no sé quién sirve 
Hermosuras locas« 
Flores de U tierra,. 
Que la muerte coru; 

Y deja de amaros , 
Divina Se&ora, 

A cuya belleza 
La luna se postra. 
Vuestras gracias, etc. 
Guéntanme que al templo 
Fnistes , NiSa^bennosa , 
Cuyas <ráince gradas * 
. Las subistes sola; 
QueenélofrecisteSy 
Para unU gloria. 
Gasta vida y alma. 
Palabras y obras; 
Que, aunque 80is.casada« 
La misma victoria 
Tendréis boy que antes» 

Y después que acora; 
Seréis madre y Tfrgeot 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



Porque os hizo flombn 
El Amor divino, 
De quien sois eq>08a. 
Vuestras gracias me cuenUaif 
Zagala hermosa; 
Mientras moa me éiee» , 
Mas me enamoraii. 



ton DI ViajL^PM«9f#i de Belén. 



488. 

Hoy se eomple» iffW 

2ae nadóla Reina, 
a reina Haría, 
üé\ cielo y la tierra, 

Y hoy con justa causa 
Todos hacen flestas 
Al dichoso dia 

Que sus años cuentan. 
Por su sol el cielo , 
El mar por su estrella, 

Y por su señora 

La tierra contenta. * 
Ceñidos de oliva 
Los dos lobloñ entra 
Al arca del mundo 
El Ave que espera. 
Venga norahtena 
La Paloma bella» 
Norabuena venga. 
La zarxa divina 
Que el fuego respeta. 
Vellocino blanco 
Sembrado de perlu; 
La Reina vcslida 
De tan varias sedaa^ 

8UC asiste en su trono 
el Rey ala diestra; ^ 
La vara de almendro 
Con SUS flores bellas, 

9ue tiene en su fhito 
an divina almendra , 
Que han juntado en una 
Su verde cubierta 
De humano y divino 
Dos naturalecas. 
Venga norabuena, etc. 
La serrana hermosa. 
Puesto que es morena, 
Color para trigo ^ 
De la buena tierrl? 
Trigo de ^clen, 
Que tantos profetas 
Han llamado casa 
Deste pan que esperan ; 
Tierra virgen que ara 
Del amor la flecha, 

gue es el mismo Dios 
I pan y el que siembra, 
Hoy viene á poqer 
A la antigua bestia 
La planta de nieve 
Sobre la cabeza. 
Venaa norabuena 
La Paloma bella. 
Norabuena venga. 



ELIlSMO.-Id.,id. 



486. 

Dein>ues oue atrevido 
Adán, codicioso 
De ser como Dios, 
Tuvo ¿ Dios en poco. 
Pues que por cumplir 
Los necios antojos 
De su bella esposa 
Perdió U¡ tesoro, 



Aquella locura 
Nos dijo i nosotros 
Que el ajeno gusto 
Es el nuestro propio. 
Adán fué formado 
De ceniza y polvo; 
Que el polvo de Adán 
Nos puso de lodo. * 
No hay quien & su Efi 
No vuelva los ojos, 

Y de Dios los quite. 
Atrevido y loco. 

Por comer manzanas. 
Veneno con oro. 
Dejamos del alAia 
El sustento solo. 
Todos somos locos. 
Los unos de los otroi. 
Cual sigue el palacio 
Rico y suntuoso. 
Cercado de envidia, 

?ue es terrible monstruo, 
el servir al hombre 
Por extraños modos 
Prefiero al servicio 
De Dios poderoso; 
Cuál pone al gobierno 
De la tierra el hombro, 
Sin ver que á la tierra 
' Al fin viene todo ; 
Cuál anda ocuptilo 
En dos mil negocios, 

Y los de su alma 
Encomienda ¿otro; 
Cuál bebe los vientos 
Triste y ambicioso, 

?ue aun para oomer 
iene mil estorbos; 
Cuál buscando pasa 
. De la mar los golfos. 
Los indianos partos 
Del metal sonoro. 
Todos somos lóeos. 
Los unos de los otros. 
Cuál si^uc el camino 
Ancho y deleitoso, 

Y el de* la virtud 
Le parece angosto; 
Sigue las costumbres , 
Del amigo mozo, - 

La blasfemia , el juego, 

Y el decir de todos; 
Quién por la belleza 
De un hermoso rostro. 
Que en la sepultura 

Le ha de dar asombro, 
Anda desvelado. 
Ciego, mudo y sordo, 
Comiendo deseos 

Y bebiendo enojos ; 
Cuál por dulce fama. 
Entre cuerpos troncos. 
Trepa las murallas 

Y ciega los fosos; • 
Cuál pasa la vida 
En dclcitey osio,. 

Sin ver que la muerte ^ 
Dice lo que somos. ^ 
Todos somos loa^ 
Los unos de losWros. , 

Lope of Visa.— PiíA 



487. 

Norabuena véngale al 
Niño "de perlas; 
Que sin vuestra vUia 
No hay hora buena. 
Niño de jazmines, 
ülQ^ai^^ azucenas ^ 



ENDECHAS V CANCIONES CORTAS^ 



NütodeUnlSa, 
DespoesVél , mas bella, 
Qoe Un buenos afios, 
Que un buenas nuevas» 
Que Un buenos días . 
Ha dado á la tierra. 
Parabién merece. 
Parabienes tensa. 
Aunque Untos bienes 
Como Dios posea ; 
Mientras os Urdastes, ' 
Dulce gloria nuestra. 
Estábamos todos 
Llenos de mU penu ; 
Mas ja que Teni^ei, 
Ya la tierra alegra 
Ter que so esperanxa 
Cumplida en vos sea* 
Digan los pastores. 
Respondan las 'sierras , 
Pues hombre os adoran 
T Dios os contenmlan : 
K0rétmena wa^gmi, etc. 
Que os den parabienes 
Y que 06 bagan fiestas, 
A toces lo cantan 
El cielo 7 la tierra. 
Ea el limbo dicen 
Reyes y profetas 

Se ha Tenido el bien 
e su mal remedia. 
ATes celestiales 
L6< aires alegrao; 
Pidfica olifa 
TtelYen lasjadelDu, 
•Lis montañas altas, 
Usnefadaspienvi,^ 
Agois en cristales , 
Kiefe en flores truecan. 
Los.ecos del falle 
cCrUtonace» snenan, 
Las fieras se amansan , 
Los corderos juegan , 
Bajn los pastores 
T lerranas bellas, ' 
T caauodo i coros, 
DieeflálasselTas: 

JTirilMM fMfCtf «/ 1 

aHáieperUu; • 

íiiti^húnHemL 

hon n yECk.''Pui$m ie Be¡en. 






■uMü Gorderito. 
Oteen Tiles despejos . 
Se miníales nidos 
Biscais socorro; 
Vneo trigo en p4u, 
fual sabroso* 
Oieealacentfifen 
Cmistes todo: 
- Pi^irillo en nioor. 
Qie ctttais ouejoso, 
Perqie de alba os cnbren 
Kendos.copos; 
Perla de aquel otear 
Qk al salir Apolo 
¡edM6eIroáo 
hlacto 7 glorioso; 
Alneadro en ioTiemo, 
Con la flor al tronco, 
Blanca j encanada. 
Helado T hermoso; 
Paslordeo nnero, ' 
Que I tastos loboa, 
Gnaado el cayado, 
Tesdréiisolo; • 
DelnDeproAindo 



Tí 



Terrible t 

Por quien los ganados 
No temen robos; 
Cubiertos de ayófur 
Cabellos de oro, ^ 
De nacer en tiempo 
Tan riguroso: 
Doca de claveles. 
Del cielo gozo. 
Oíos soberanos, 
Cielos piadosos, 
Calladunpaeo; 
lúe me maian^ üoranúo^ 
^an áúUet ojo$. . 
Niño, á los crisUles 

Sue vertéis hermosos, 
[i pecho abrasado 

Y el alma pongo; 
Pero no merecen 
Márgenes toscos 
Fuentes celestiales , 
Puros arrojos. 
Caigan en ios rayos 
Del sol luminoso, 

Y ensarten su azófar 
Sus trenzas de oro, 

O én fuentes que cobran 
Claveles rojos * 
Reciban sus perlas 
Celestes coros; 

Y si son los cielos 
Engastes cortos, 

Y ángeles y estrellas 
Pobres tesoros, 

De una Virgen sanU 
Los pechos solos 
Sean desUs perlas 
NiM»kr precioso; 
Que si ós dan sustento, 
Podrán con decoro 
Ese aljófor puro 
Pagar con otro. 
De los ojos caigan 
Al pecho amoroso, 

Y del pecho al lahjp • 
Por virgíneos poros. • 

Mas ¡av! que llorando 
Por mis enojos. 
Las rosas se quejan 
Del bello rostro. 
CaUaá «n poc0; 
Que tue matan, Uúrande, 
fWii duleet ejce. 

Lon ai \wik.^Pulúréi ie Belén, 



489. " 

A mi Niflo combaten 
Fuegos 7 hielos: 
SoHf amor padeetera 
Tan gran íormaUo. 
Del amor el fuego. 

Y del tiempo el fno, 
Al dulce amor mió 
Quitan el sosiego. 
Digo cuando llego 
A verle riendo: 
So!o amar padeciera 
Tan gran tormente. 
Helarse algún pecho, 

Y el alma abrasarse, 
Solo puede hallarse 
Que amor lo haya hecho ; 
TÍi5o satisfecho 

Be fuego y hielo. 
Solé amor padeciera 
7(811 gran tormento. 



El usvo— U.» 1A* 



ioS 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



490. 



Hoy al hielo nace 
En Belén mi Dios, 
Cántale iu Madre^ 

Y él llora d^imor*' 
Aqael Verbo santo, 
Luz y resplandor 
De sa Padre eterno, 

gae es quien le engendró, 
n la tierra nace 
Por los hombres boy. 
Cántale tu Máire^ 

Y il Horade amor. 
Como faé su Hádro 
De tal perfección , 
Un precioso nácar 
Solo abierto al sol , 
Las que llora el Niño 
Finas perlas son. 
Cántale iu Madre ^ 

Y él llora de amor. 

« No lloréis, mi Tida ; 
Queme dais pasión.» 
Le dice la NiBa 

?ué al Niño parl^. 
émplanse los airea 
Asudulcevor.; 
Cántale w Madre ^ 

Y él Hora de amor. 



Lon DI VUA.-P«f<^#i de Telen. 



491. 

De una Viraen hermosa 
Celos tiene el sol , 
Porque vio en iue braza 
Otro Sol mayor. 
Cuando del oriente 
Salió el sol dorado, 

Y otro Sol helado 
Miró un ardiente , 
Quitó de ia frente 
La corona bell^ 

Y á 1# pi¿s dell Estrella 
Su lumbre adoró. 
Porque vid en iu$ brazoe 
Otro Sol mayor, 

c Hermosa Maria , 
Dice el sol , vencido, 
De tos ha nacido 
El Sol que podia 
Dar al mundo el dia 
Que ha deseado, a 
Esto dijo, humillado, 
A Maria el sol, 
Porque vio en iu$ brazo» 
Otro Sol mayor. 



El. >m|0.— Id., id. 



No lloréis, mis ojos, 
Niho Dios, callad; 
Que ii llora el cielo, 
¿ Quién podrá cantar f 
bi de hielo y frío, 
Niño Dios, lloráis. 
Túrbase el cielo 
Con tal tempestad; 
Serenad ios soles, 
*Y el hielo podrá 
Deshacer los Hielos * 
Que os hacen Uorar. 
Cantarán los hombres: 
En la tierra paz; 
Que ii llora el delo^ 
I Quién podrá cantar f 
Vueatn Madre hermosa, 



Que cantando está , 
Llorará también. 
Si ve que lloráis. 
O es ruego ó es frío 
La causa que os dan: 
Si es amor, mis ojos. 
Muy pcaueño amáis ; 
Enjugau las perlas, 
Nácar celestial ; 
Que ii llora el cielo^ 

Í Quién podrá cantar? 
08 ángeles bellos 
Cantan aue lc$ dais 
A ios cielos gloría 
Yá la tierra paz > 
De aquestas montafias 
Descendiendo Tan 
Pastores, cantando 
Por daros solaz ; . 
Niño de mis ojos , 
Ra, no haya mas: 
Que ii llora el cielo, 
i Quién podrá cantar? 

Lope di Vccí 



493. 

Zagalejo de perlas, 
Hiju del alba , 
¿Dónde vaii , que hace 
Tan de mañana T 
Como sois lucero 
Del alma mía, 
A (raer el dia 
Nacéis prímero ; 
Paslor y cordero, 
Sin choza y lana , 
¿Dónde vaii^ que hace 
Tan de mañana? 
Perlas en los ojos. 
Risa en la boca. 
Las almas provoca 
A placer y enojos ; 
Cabellilos rojos, 
Boca de grana , 
¿Dónde vaii , que hace 
Tan de mañana? 
Que tenéis que hacer, 
Pastorcico santo. 
Madrugando lanto 
Lo dais á entender. 
Aunque vais á ver 
Disfrazado al alma. 
¿Dónde vaii, que hace 
Tan de mañana? 



494. 

UnaNiñayuí^Nifto 
Vengo de ver. 
Que Dioi ve con ellos 
Todo cuanto ve. 
De catorce años 
Vi yo una Niña, 

Y un Niño divino 
De solo un dia , 
Aunque en si otra vida 
Sin principio tiene. 
Que á quien verlos pac 
No qnoda que ver; 
Que Dioi ve con eüo» 
Todo cuanto ve. 

En sus ojos santos 
Por niñas los tiene, 

Y con ellos mira 
Cuanto puede y quiere 
Dichoso mil v^ces 



ENDECHAS Y CA^T¡C^'ES CORTAS. 


tm ^ 


^QiiifTi re ríos mereica 


La liermof.a Nijlap 


^t 


Vkitátfdúiá reiftit 


^M 


^■^iTf IHm le can eUok 


• A> /íjf íía #i//£r. 


^^^H 


Col u tías f pilastras, 


^^^H 


^■iWo ^umUo ve* 


Frisos r cornisas. 


^^^1 


^H torE DK Ycc4.— P«tl4?ret rf< ftf/rn^ 


, De antiguo edificio 
Rmüs riiinas » 
Vactos descubren. 
Donde fabrican 


^M 


^^^ 


^^H 


^V 498. 


De nieve ios vieulot 
Paredes Trias; 


^H 


Aniveles santal , ^ 


Dentro telar&ñas 


^^^H 


Son telas rispas ^ 


^^^H 


QHtéf énerme mi NiiÍQt 


Hielos por defuera 


^^^H 


Pitarras lisas. 


^^^H 


Hlutas de Deten , 


Hacen los pastores 


^^^H 


Qtie mueven, arniftóSf 


Como que se admiran 


^^^^H 


Los Turíosoi ríemos 


De ver que el Inuieuso 


^^^H 


Que £oenañ tanio» 


Se encoge y cifra. 


^^^H 


íto le bsigais tufdoi 


Para las paredes 


^^^1 


B Corred ma^ paso: 


Donde se arriman. 


^^^^M 


B^gíi«'/f duerme mi Aijio^ 


En lapices qu€ andan ^ 


^^^M 


Figuras vivas. 


^^^^^^ 


■ EU%> . ^ 


Ella casa tiene , 


^^^H 


^K ^nv: ^ ... ..... .uJo 


Y esta, famüía. 


^^^H 


^R Pe llorar ^ii Vá tieii^ 


Que en e^te aparato 


^^^H 


H Vüf su dcse^iu'ió* 


Kejes reciba ; 


^^^H 


^BSoapgur quiere un t»oco 


Re) es que. cubiertos 


^^^H 


^^Det tierno llanto ; 


De oro tle Ti bar. 


^^^H 




Arrastran brocados 
Que el mundo eslima; 


^H 


^^P^r 


Silbs te ban fjltado, 


^^^^1 


^^^.ieM^u ueF cando ; 


Nadie las pida 


^^^^1 


H^Ya rek que uo tengo 


Adonde los cíelos 


^^^H 


B Con qué ftuardaxio ; 
K Angeles divíuos , 


Ven de rodillas ; 


^^^^t 


Y aunqtte las promete 


^^^^M 


f^ra otro día , 


^^^^M 


H ¿^líí ir duerme mí iVMOí 


ViÉÍtáitdola re^es^ 


^^^^M 


^■^Tr»r{( ^f rl9;}i<^#. 


A*0 ¡es da sÍHq^ 


^^^H 


B ELl[l$vo.-ta., Id. 


pío se quejan ellos,* 
Que antes se humillan; 
De mavores reyes 


H 


^^^^^^H^ 


^^^^^k 


Viene María: 


^^^^H 


^V 496. 


David era santo* 
Dios lo conlirma ; 


^H 


H U aldeana gradosii 


' Sabio Salomón , 


^^^K 


HBecien parida. 


Bueno Ececiujaa* 
Mas no fuella cauta 


^^^^H 


^^^H 


^LA(j fifi lÍAr xilio. 


No haber quien sinra 


^^^H 


^Bllna o.^eura nocbe» 


Sillas á iosrejfes 


^^^H 


^vDel sfjl envidia, 


Eu la visita : 


^^^^H 


■ l^rí^ la aldeana 


Pajes liajquevaelan, 


^^^H 


■ De nuestra villa ; 


Y sillas ricas 


^^^H 


■ Ftiíroos sus pariente» 


Eli oíros palacios 


^^^H 


A irer de día 


Que t^í^>ne arriba. 


^^^H 


Dtríq'íf^'iíi pobres 


Ser el Re^ tan grande 


^^^^^^H 


^^» 


Seri por dicha, 
Pues basta la gloria 




^Ki 


^^^H 


^^TWft liM nnu », 


Del que le mira. 


^^^^H 


One hfljaba el cíe!o 


No se sientan rejes 


^^^^M 


Todo h icrviña ; 


Donde él habita; 


^^^^H 


■ U^iji auriqu« su uiadre 


. Que yguno que quiso, 


^^^^1 


B^Füé un iJHrtii'o rica , 


Perdióla silla. 


^^^^H 


HB|||^ 


Desde su soberbia 


^^^H 


^^■^í^ 


Se eütán vacias ; 


^^^H 


^■^Pttj'' . ... c-Am» 


Qne las humildades 


^^^H 


^m^iotn cortinas , 


A Dios obligan. 


^^^H 


^vEt ciclo era cielo 


Majialosabe.' 


^^^H 


BOue ta cubría; , 
■Ca cuna fué pa^as,* 


Pues es bendita 


^^^1 


^ Pop las que en su almi 


^^^H 


^^■1M*5 ^11 


Los cíelos miran. 


^^^^M 


^^^K' 


Como el ser humilde 


^^^H 


^^^P»^ 


Tanto la eslima. 


^^^H 


^Mmlo^ui&uki 


\mtánd&la reye*^ 


^^^H 


VTMlo^iaK 


N& k4 d4t tUíu^ 


^^^^1 




Lan sa VliA.- 


P*tí$rm U Mtlm. ^^^M 


■e 




H 




^■■Binso V niirT«; 




^^^^^^H 


El- 




_^M 



{02 



497. 

Venga eon él dia 
La alegría. 
Venga con el alba 
EliolqueMOitalPú. 
Vengau los pastores , 
Vengan norabueat» 
De adorar al Sol 

Y la blanca Estrella; 
De ver eii el arca, 
Jamás abierta. 

El mani sabroso 

?ae nos sustenta, 
el precioso pácar 
.Adonde engcndn 
Aquel alba virgen 
Tan blanca perla; 
Aquel zagalejo 
De la melena, 
Que ei oro de Tibar 
Por bebras peina , 
De quien tantos lobos 
Que nos rodean 
Dejarán medrosos 
La humana selva; 
Los montes se ilegran 
Con su venida. 
Venga con el dia^ etc. 
El David valiente 
A cuyas piedras - 
Gigantes armados 
Miden la tierra ; 
Que las humildades 
Estima y premia , 

Y le ofende tanto 
De la soberbia ; 

El que nace en pajas , 
Que tales deudas 
Paga á Dicf^ el bodbre 
Con pajas secas. 
Decidnos, pastores « 
Si llora y tiembla 
De ver que la muerte 
Su cuna acecha, 
O si está contento 
De padecerla. 
Sera lo mas cierto, * 
Pues la desea ; 

Y aunque á morir venga, 
Si es nuestra vida , 
Vrnga con el dia , etc. 

El dátil hermoso 
Que en ramos cuelga 
De la blanca palma, 
Vitoria nuestra; 
Aquel dulce Niño, 
Panal de cera , 

?ue de flores nizo 
an linda abeja ; 
El cordero blanco 
De la oveJuela , 
Que nació' de Adán 
Sin la mancha negra ; 
¿Qué dice, qué hace? 
Que aquellas quejas 
Rasgan corazones, 

Y entrañas quiebran. 
Mas si en él estriba 
Que todos tengan 
La vida v remedio 
Que de el esperan, 
Trate norabuena 

De darnos vida. 
Venga con el dia 
El alegría , 
Venga con el alba 
El tol que noi taha. 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



498. 



Lo» DE Veca.— P«i/0r«« de Belfn, 



Duscaban mis ojos 
La Virgen pan ; 
Con el iol en lot brazoif 
No vi la luna. 
Fuera yo á Belén 
La noche segunda 
Del dichoso parto 
Que el mundo ilustra; 
Mas decir no puedo, 
Que en noche oscura, 
^Aunque tantís lumbres 
La vista ofuscan , 
Porque fué tan clara, 
Que está en disputa 
Si es dia ó si es noche 
Quien tanto alumbra. 
Portal derribado I* 
Rotas columnas. 
De techos deshechos 
Basas difuntas; 
Como á nave sola 

?ue el puerto 0üsca , 
entre varios vientos 
Las ondas sulca, 
El puerto y el parto 
Juntos se anuncian, 

Suedando enrsu margen 
i nave surta; 
Mas cuándo os miraba, 
Virgen fecunda. 
Con el tol en lot hr^xat. 
No vi la luna. 
Esa luz divina 
Tanto deslumhra, 

§ue ciega los ojos ■ 
el alma turba. 
Tantos Resplandores 
Del- sol resultan , 
Tanta luz esparce 
Su frente rubia , 
Que la luna hermosa. 
Ver dificultan. 
Con no haber estado 
Menguante nunca; 

Y aqüi*lla Cordera 
Sin mancha alguna. 
Que ser toda hermosa 
De Dios escucha, 

Un fértil racimo 
La vid oculta. 
Un dátil la palma 

gue virgen triunfa. 
1 Ave que de Eva 
Quitó la culpa 

Y que dio á su Fénix 
Purpúreas plumas. 
Iba yo á mirarla, 

Y estando junta. 

Con el tol en lot braiot^ 
No vi la luna. 
La auc deshiciera 
Las Dlancas puntas 
De cuantas estrellas 
El cielo ocupan, 

Y á la inteligencia 
Que á tanta furia 
Los nueve primeros 
Revuelve y muda* 
No vieron mis ojos , 

Y amor me acusa , 
Mns un sol en otro 
Me da disculpa. 

La que á la respuesta 
De una pregunta 
Con til'Jiíi humilde, - 
Fe tan profunda, 
Al Verbo divino ' 

?uc amarnos gusta, 
rujo á las entra&as 



imXANCIGOS. 

Tierra y Telloclno 
Qae pídelo enjuga, 
Y ana baña eo perlas 
'Celeste Lluvia, 
Aunque della el mundo 
La luz redunda , 
O» €i t9i #» tof drMOf , 
li0vila hnut. 

Lon DI ViflA.-HPiilbret de Belén, 



499. 

SeaHenvenidM 
La tl€HC€ Niño, 
Venga nara^uenu 
El Aiño áe perioM. 
Esu blanca Niña 
Mas que azucena. 
Que nace su blancura 
La nieve negra , 
Porque solo pudo . 
Tocar en ell^ 
El sol, cuya lumbre 
La deja entera ; 
Que no la deshizo 
Con tanta fuerza. 
Porque de sus rayos 
Fué vidriera ; 
Esta blatiba Aurora 
Que lava y peina 
Con sus puras manos 
Del sol las hebras. 
Fugitiva viene 
De las tinieblas 
Del mayor tirano 



Que nay en lá tierra, 

Que pensó, atrevido, ' 

Con su violencia 

Eclipsar la gloría 

De vuestra vida. 

Sea bi^n vtmla^ etc. 

£1 Niño amMso, 

Que sin ofensa 

De tan bello nácar • 

Su gloria muestra; 

El Niño esperado 

De los profetas 

Por tantas edades 

gue le desean ; 
1 Niño .gigante, 
8ue en la pelea 
atara k la muerte 
gue agora reina ; 
avid pastorcillo. 
Que las ovejas 
Con honda de palo 
Guarde y defienda; 
Fl Emperador 
De tan grandes fáeczas , 
Que en sus mismos hombros 
Su imperio lleva ; 
El fuego divino. 
Que no le quema 
Ala verde- zarza 
Donde se muestra , 
Trae 1» Princesa 
Que nos dio la vida. 
Sea bien venida 
La blanca Niña^ 
Venga norabuena 
ElÑiñe4eperla$. 

Lops DI Vs6A.~ Pattúres de Bekn. 



203 



VILLLANCICOS. * 



800. 

ií ManHITO M CRISTO HIJESTRO SEÑOR. 
' . I. . 

Rendid , hombre pertinaz, 

Las armas i vuestro Dios ; 

Que el H{lo está entre los dos, 

I el ángel metiendo paz. 
Tiendo el Hijo al Padre airadb, 
T al criado san remedio, 
Tislióse y púsose en medio 
'Porque no muera el criado; 
tX solamente es capaz 
A desenojar á Dios, 
£1 cual está entre los dos, 
T el ángel metiendo paz. 
€ Paz, » ehflijó y ángel <iiio,' 
T el Padre, que al Hijo vi6. 
Brazo y espada blandió, 

Y dio el golpe sobre el Hyo. 
Bien hayn Un buen disfraz 
Como tomaste , mi Dios , 
Pues quedaréis muerto vos, 

Y el hombre vivo y en paz. 

T jMMiA — TÉmMrm pmu ie coueptot tipiritMlet. 



SOi. 

n. 

ábBt , pves os vef s-mcrtal , 
SidelpechoalMUIoDioBt 



Que le tomará de vos, 

\ os chupará todo el mal. 

Vuestra contagiosa plaga 

No le causará lesión ; 

Que á su .fuerte complexión 

Nada le empece ni estraga ; 

Y pues halláis cura tal, 

Dalde vuestro pecho á Pips , 

Que le tomará de vos, 

\ os chupará todo el mal. 

Aunque no es bien que deseche - 

Tal ama como Maria , 

A quien la sabiduría 

La da por la mejor leche , 

Dalde el vuestro, aunque sea tal; 

~>ue es tan amoroso Dios, 

ue le tomará de vos, 

os chupará todo el mal. 

hUbUWw-Omeepto» apirUnile*, 



802. 
m. 

Sin duda, Señor, que amáis , 
Pues lloráis ; 
Porque tan grande Señor 
Y Rey por naturaleza. 
Fuera notable flaqueza 
El llorar, si no es de amor. 
Si el ser eterno de Dios 
Ks solo el que está en an ser, 
¿Qué suceso puede babee 



204 ROMANCERO Y CANCIONERO 

Que 08 quite ni ponga & vos? 

Y pues en un s«r esUis , 

Y lloráis. 

Teniendo tan gran valor, 
Tut esmdo y Luí grandeza, 
Vuelvo á dacírque^flaquezt 
El ILoriir^ sí no es dMmor. 
SI O!) siíiktís tía Ingratitud, 
J^k'^rja dv \f}^ cielos, 
Llorudf ijuc; llorar de celos 
No cü ti siqiieta , mas v iriud ; 
Tí^rnbiiu^menti; amaiSi 
pLieü llürais ; 
Poniue lun grande Señor 

Fuop poniti de h^íim 
EL llorar, si no <^s de amor. 



803. 
. IV. 

Los hombros traigo citr|$ado8 
De Qravesi cul|i«ts^ mi Dios; 
D;idiiie esas lagnniits vqs 

Y lomad eslo^ pceados. • 
Yo soy qiikvii lia dfi llor^rp 

Por ser acto de 11 aq» esta ; 
Que no liay en uaturiileza 
Mijs flHquoíía que d pec^r; 

Y paes atidanvos trocador , 

gue yo peeoy Jíorais vos» 
adtne esas t^if^rJmas vos, 

Y lomad eslos pecaiJos^ 

Vos boh cjuten cargar se puede 
Efitas ini5 culpas mortales 
Que Ja mefM>r d casias lates . • 

A cualquiera peso itiie^dc ; 

Y pues que stin tan pe,odos 
Aquestos perros, mLlííos, 
Dtdme enas l^igHmas vos, 

Y toiuiLd estos pecados. 

ELaisvo.— Id. 



504. 
V. 

Alma dormida , despierta, 

Y escucha el dulce cLimor 
Porqui! nbi& jiotiljcí el amor 

Te lia e^bailo uü tiífjo íltla puerta. 
No es lüisUrdo, aunqiio esiáal bielo, 
Ni pobre ; ^urique A puertas va, 
Ni Buérfiínú, lou que esti 
Rico su Padre en el cielo; 

Y \nu'h tu dich:* í fi tm cierta, 
tülmií mudioeira\!^r. 
Pues es La iiodie il BHff 

Te ba echado on nii)o á la puerta. 
A puertas del corazón 
Kl amor le le liíi to'gado, 
VisLü ei líeuipo que Lias estado 
Sin Lujos de ueudklou; 
A SUR clamores desLííerLa , 

Y escucha el dulce clatiiur, 
Porque G^ta iiocKe el amor 

Te m echado uu nifio á la pueru. ^ 

El humo. — Id. 



SAGRADOS. 

Yo soy quien hoy ba n: ddo. 
Vime á pueriaii de la umerlt 

Y para mí* yo desgracia 
Hálleme siu vuestra gracia. 
Que es la mas luJeli» suerte 
Vime del Lodo perdido» 
Sin bien, sin gusto, sin Dioi 

Y pue^o cobro por vos. 
Yo soy quíeu lun ii^ luiiJu. 
fhlléiue í^n cautividad 

be h eutp.t, un [ít'Mí llrauo» 

V vi que f5t>la í^s'j minio 
tle pudo düf libertad . 

V put^s tal dicha he l(*nido. 
Que sois Redi iiUir y Dios , 
tuesto que naclstesvos. 
Yo soy quien boy ha naddo 

Ltanm.— Cálice 



SOS. 

Vi. 



Si en tal peligro he -vivido 
Antes de ser hombre vos, 
Pueito que nacéis , mi Dios» 



506. 



VII. 

la tierra ia demanda 
Eí nuestro cuerpo mortal 
Tierra que pide sembrarla» 

V es oienéstcr Cultivarla 
Para que dé fruto tul , • ■ 

Y pues es tan natural 

?uerei^a tierra rocío, 
vuestro llanto, bios nfo, 
Eb agua que pide c ahua 
Agua Dm ffffMa^eíc* 
Es un bochorno el pecado. 
Que desmaya ai pecador; 
€g rred á I )"re so de amor, 
P orque II u íi V a en su se 1 1 ibn 

tae hí el me» mm abrasada 
e refresca con loveri 
Coucsia podr«eoí(er 
E hombre fruto de gracia. 
Afína iHof, agua, plc* 
El abua pi^r .si no liiauo 
Humor con que sustentarse 

V sera fuerza swarse 

Si tal pluvia no le viene ; 
Procesiones de a({ua ordem 
La humilde y sabia Oración 

Y caí! te en la L»>*ocesion 
La nalura!cxa humana 
AgUA^biot, ^jTUff.ctc. 
Ttimbien os loca llover. 
Ojos do mi coraron, 
Que nubí*s de contrición 
Bteu predigas suelen ser; 
llus agua clara ha de ser. 
Con la que Ib tierra medra. 
Porque serú envuelta en pl 
Si de müís respeto» mana. 
Agua, Dioit agua; 

La tierra la demanda. 



507. 

AL Dulcísimo iesüs. 

CPoT qué lágrimas tan pv 
Derramáis? 

Por mi es, Dio!i. á auieo a 
Veo estaros adorando 
Angelen y sei jjfbies 

Y los alloíi querubinei 
Vueslro podí^r :il:diando; 
iPor íTue ei^iüu elloi* cantar 

Y vos lloráis? 

Por mi es. n¡04, á quien a 
Ese grito dulce y puro, 



Dado con tinta ificion, 

Ablandari él CQrazon 

Mas empedernido y daro; 

Vaesiro lloro es un seguro 

Qac me dais; 

A mi es , Dios, i quien amáis. 

Está el alma enteiyecieDdo 

Vuestro llorar tan suave 

A la Reina y Virgen grave 

Que os esta en brazos teniendo ; 

i Por qué, rey del cielo siendo. 

Asi tembláis? 

Por mi es , Dios, i quien amáis. 

Venís , siendo Dios , al suelo, 

V en fuego de amor ardéis , 
Porque « como Dios , queréis 
Darme gloria allá en el cielo; 
Has ¿por qué en tan tierno ?elo 
Acá os mostráis? 

Por nil es. Dios, á quien amáis. 
Era imposible morir 
Siendo tos Dios soberano, 

V tomastes traje humano. 
Mi Dios, por me redimir ; 
La muerte habréis de sufrir. 
Que buscáis; 

A mi es. Dios» á quien amáis.* 

Dbco CoiTfs.— DiMUffff del 9áron justo, etc 



VfLLAIJipíCOS 



fi05 



809. 



808. 

AL vnmtvmo nacido. 

Hombre , mira á Cristo al hielo, 
Do el amor lo está abrasando, 
Dulces lágrimas llorando 
Por UeTarte al alto cielo. 
De la mas sublime altura 
Voló del seno d^l Padre, 
T nace de virgen madre 
En esu tiena un dura. 
Como hombre siente el hielo. 
Mas amor lo está abrasando, 
Dulces lágrimas llorando 
Por llevarte al alto ciefo. 
Viene en traje de mortal 
Encubierto y disfrazado. 
Aunque es Dios, con gran cuidado 
A dar remedio á tu mal ; 
Mira debajo aquel velo 
Umo amor lo está abrasando, 
Dolces lágrimas llorando 
Por llevarte al alto cielo. 
Sacará de cautiverio 
Del infernal capitán 
Lo^escendientes de Adán , 
Opresos del crudo imperio ; 
Tiene con divino celo 
A la muerte amenazando, 
Dulces lágrimas llorando 
Por Uevarte al alto cielo. 
La ovi^a descarriada 
Hallará , aunque esté pérdida, 
Mas Gostarále la vida 
Hazaña tan admada. 
Mira al dador del consuelo 
En un pesebre llorando, 
Dulces lágrimas llorando 
Por Uevarte al alto cielo; 
Hlra á la Virgen entera 
Cómo da el virgíneo pecho 
Al heredero derecho 
De la celestial esfera ; 
Mira al que enriquece al'suelo, 
De flores lo macizando , 
Düces lágrimas llorando 
Por llevarte al alto délo. 

Etaiufo.^Id. 



AL dulcísimo jesús Bü EL DIVERSOftlO DE BELEIT. 

Pues siendo tan gran seSor, 
Tenéis corte en una aldea, 
¿Quién hay que claro no vea 
Que estáis herido de amor? 
No es menos de que en el suelo - 
Hay prendas que mucho amáis, 
Pues el temblor que Je dais 
Jamás le dictes al cielo ; 

Y pues por darle favor . 
Tenéis corte en una aldea, 
¿Quién hay que claro no vea 
Que estáis herido de amor? 
Esas lágrimas tan poras 

Y ese grito enternecido, 

I Qué son sino de un subido 
Amor regalo y dulzura? 

Y pues ya, de amantes flor, 
Tenéis corte en una aldea, 

1 1 Quién hay que claro no vea 
Que estáis herido' de amor? ' 
Tenéis con vos la mas grave 
Virgen de las que bao nacido. 
Que de cuanUs son y han sido 
La mas bella es que se sabe ;• 

Y pues de tal resplandor 
Tenéis madre en una aldea , 

i Quién hay claro cue no vea 
Que estáis herido de amor? 
Hallan-os los cortesanos 
De vuestro reino eternal , 
Hombre y Dios en un portal. 
De amor ligadas las manos; • 
Pues el rústico y pastor 
Que quiere os halla etf aldea , 
iQuien hay que claro no vea 
Que estáis herido de amor? 
Puesta corte , incontinente 
Mandasles venir á ella 
Angeles, Revés y estrella 
Delcielo y del rojo oriente ; 

Y pues, humano amparador. 
Hacéis cortes en aldea, 
¿Quién hay claro que no vea 
Que estáis herido de amoir? 

DucGO GoRTis.— DifOíwi, etf. 



510. 

AL RACnnBVTO TEMPORAL DE lESÜS. 

• Allá á la mitad del cielo 
La muda noche subia , 
Cuando el que el cielo regia 
De virgen nace en el suelo. 
Despierta y orando estaba 
La alta Reina en un portal, 

Y su parto virginal 

A mas andar se acercaba ; 
Mas cuandg en mitad del cielo 
La muda noche subia , 
El que los cielos regia 
De virgen nace en el suelo. 
Vido de mil resplandores 
Vencida la noche escura , 

Y el cantar y hermosura 
De seráficois cantores : 

Y cuando en mitad del cielo 
La sacra noche subia , 

El Rey que cielo reaia 
De vircren nace en eí suelo, 
t Hijo oel eterno Pariré , 
Düo aquella pulcra Aurora , 

ÉSi se llega ya la hora 
n que os vea vuestra Madre?! 
Mas ya que en mitad del cielo 



£00 ROMANCERO Y 

La dalce noche sabia , 
Aquei que el cielo regla 
De virgen nace en el suelo. 
Lleno de gran resplandor, 
En aquel divino instante 
Nació el poderoso hiAinte, 
Todo abrasado de amor; 
Fué cuando en mitad del tielo 
La alegre nocbe subia , 
Al tiempo oue de Marta 
Nace el Yerbo en eate suelo. 

Dbso GoaTis.— IMfcanM, etc. 



81i. 

AL «8M0 AtONTO. 

Alégrese tierra y cielo. 
Pues el Yerbo que ba nacida 
Yiene, siendo Dios, vestido 
De carne en humano velo. 
De la rail de Jesé 
Salió la graciosa Vara 
De mas frescor y mas dará 

8ue en jamás será ni Uké ; 
ella hizo el Yerbo délo, 

Y fué tan esdareddo. 
Que sale de alli vestido 
De carne en humano velo. 
De esta tan sublime planta. 
Por ser de tanta beldad, 
Tomó la suma Bondad 

9a carne predosa y santa ; 
Hoy se regocija el suelo. 
Pues en lanto lo ha tenido 
Dios , que eñ él sale vestido 
De carne en humano velo. 
En supuesto soberano. 
Por Maria , virgen pura, 
junta Dios con gran dultura 
Lo divino con lo humano; ■ 
Muéstrase el Yerbo en el suelo, 
Del alto cielo venido. 
De amor llagado y herido, 
Debajo de humano velo. 
Por amor se eclipsará 
Esta clarísima lus, 
.Cuando muriendo en la cruz, 
A la muerte vencerá. 
La nieve siente y el hielo. 
Aunque es Dios de Dios venido, 
Porque Dios está vestido 
De carne en humano velo. 
En traje de humanidad 
Nace el Yerbo con cuidado 
Por destruir el pecado 

Y dar ¿Dios su heredad; 
Quiere dar al hombre el délo 
Por ser su amor tan sabido; 

Y ansí, se muestra vestido 
De carne de humano velo. 

EMnrao.— id 



CANANERO SAGRADOS. 

Yiendo carne tan aigrada, 
En el Yerbo deificada 
Por vía tan gloriosa? - 
—Siento divina aiegHa. 
— lYqué en ver tan gran faTort. 
—sácame de milel amor , 
Yiendo la coroqfí mia. 
—¿Qué sentis. sellada Fuente, 
Entendiendo a qué ha venido 
El Yerbo de amor herido 
Con tanta luí vuestra mente? 
—Siento dolor y alearla. 
Mas en medio del dolor. 
Sácame de mi el amor, 
Yiendo la corona mia. 
— ¿ Qué haréis , Puerta del ddo. 
Torre de David muy fuerte , 
Cuando en crus hlde la muerte 
La flor de vuestro consuelo? 
— Enturbiaré mi alegría 
Con la fuerza del dolor, 

Y anublarse ha alli el calor 
Del consuelo y alegrta. 
—¿Qué haréis , Puente de huertos, 
Ciprés del monte Sion, 
Cuando en la resurrección 
Salga el Yerbo dentre muertos? 
—Será eternal mi alegría , 

Y esperando tal dulzor. 
Sácame de mi el amor, 
Yiendo la corona mia. 

Diioo Coaris.— I><mrf0 



M2. 



¿Que sentis , oh Yirgen pia , 
Nacida de vos tal flor? 
—Sácame de mi el amor, 
Yiendo la corona mia. 
—Yiendo que el Yerbo ha tomado 
De vos la carne tan pura . 
iQué sentis?— La grande altura 
En que Dios me ha sublimado. 
— ¿Y qué en v«r, oh Yirgen pura. 
En vuestros brazos tal flor? 
—Sácame de mi el amor, 
Yiendo la corona mia. 
--¿Qaé BentiM, Yiigeü gradosa. 



513. 

Calla, mi Niño, calla; 
No lloréis , callad ahora. 
Porque no digan que llora 
Un niño que es hombre ya. 
El hielo os trata de modo 
Que no es mucho que os asombre; 
Pero ya. Señor, soia hombre , 
No hay sieo pasar por todo. 
Mal el tiempo os tratará* 
Pero sufrid por acá , 
Porque no digan que llora 
Un niño que es hombre ya* 
Sepamos de qué üorais; 
Porque si amores tenéis. 
No me espanto que lloréis. 
Aunque mas hombre seáis. 
¿Son amores? Pues llora ; 
Que ni me* espanta que llora 
Ni de ver que se enamora 
Un niño que es hombre ya. 

LiDitHA.-'CMMri'lM «qii 
- • 

614. 

Esclavos y fugitivos. 
Presto tendréis libertad; 
Que uno de la Trinidad 
viene á rescatar cautivos. 
Bueno está de conocer 
De adonde es y á lo que viene , 
En el hábito que tiene 
Y eu la cruz que ha de traer. 
Ea , esclavos , andad vivos. 
Apellidad libertad; 
Que uno de la Trinidad 
Yiene á rescatar cautivos. 
No perdáis la coyuntura 
De tan felice ocasión; 

§ue es general redención, 
no quedara criatura. 
En los precios excesivos • 

No pondrán dificultad , 
Porque trae gran cantidad 
Para redimir cautivos. 

EiniiM 



818. 

En un monte desta !,.^«a 
Hoy se descubre un tesoí^ 
^ con ser subido el oro. 
Sale con niezcl»de tierra. 
^o (rae s^ |iropio color 
nir b mczda con que viene , 
l'e^ sus quilates tiene 
>iM perder de su valor; 

Y ladina desca sierra 
Tan precioso es ra tesoro, 
Que á mi me yiéae df 4MP0 
Que traiga me?da de tierra. 
Para que con su caudal 
Ser sefior del délo pueda , 
Harin del una moneda ^ 

Con armas de Portugal ; ' * 

Y aunque tal valor encierra, 
No le guardaren decoro* 
Pues conociendo ser oro, 
Uan de querer que sea tierra. 

LsDisiu. — Coxcipiot, ete. 



VlLÍAÜGICOS. 



816. 

No penséis , piadosos cielos , 
Qne por verse Dios acá , 
Llorando, cual veis, está , 
Sino que m un llora-duelos. 
No4>or verse deste modo 
Entre animales metido 
Está Dios arrepentido ; 
Que aqui se lo goza todo. 
La gloria de aquesos cíelos 
La tiene donde él está : 
Que el llorar cual veis acá , 
Es Dor ser un Uora-duelos. 
Es Dios ^ien ha de pagar 
Mis duelos y mis quebrantos, 
Y e^Do ve que son tantos, 
Ya los empieza á llorar. 
Akgria de los cielos, 
Uorá , si queréis, llora ; 
Oue todo mi bien está 
En ser TOS el ilora-duelos. 



El mismo. — Id. 



817. 



Jli Padre me envía , Madre , 
/Tqaffme visuis aqui , 
Y naque me veis asi, 
No me be ido de mi Padre. 
Sabed qne vengo á un manda% 
Yaanque solo me be venido. 
Dios es mi padre , que ba sido 
B propio que me ba enviado. 
Yestidme, querida Madre ; 

ÍK me vengo á estar aqui , 
lunqoeme veisasf, 
No me be ido de mi Padre. 
No me está el vestido mal, 
Qoe para inviemay aldea 
Yo me contento que sea 
De on limpio y pardo saval. 
No lloréis, seBora Madre . 
De Terme vestido asi; 
Que pienso rasgarle aqui 
Eb servicio de mi Padre. 



El ñivo. —Id. 



818. 

Dios noi ama Un de veras. 
Ose entre animales e«á; 
^W de qne es bombire 7», 



Que aun bará vida entre lleras. 
Bien que Dios era primero 
Tei:r¡ble de condición , 
Mas ya, de un bravo león, 
Se lia vuelto un manso cordero ; 
Y sus cóleras primeras 
Enfrenado se las ha ; 
Señal de que es hombre ya , 
Que aun bará vida entre lleras. 
No temáis que por Dios quiebre. 
Pues cuando el mundo le hospeda 
Non^e da cama , y se queda 
A dormir en un pesebre ; 
Aqueste es amor de veras , 
Pues entre bestia^ se va; 
Señal de que es hombre ya. 
Que aun hará vida entre tieras. 

Lbdisha. — Coneepíos, etc. 



207 



819. 

Llorad , mi Niño y mi luz , 
Pues sin hacer travesura , 
Hoy señor Padre os la jura 

Y os está haciendo la cruz. 
Aunque saoe vuestro Padre 

8uien pudo en la huerta entrar, 
s manda á vos azotar. 
Sin que os valga vuestra Madre. 
Seréis, mi Niño y mi luz, 
Quien pague la travesura ; 
Que hoy vuestro Padre os la jura 

Y os está haciendo la cruz. 
Llorar, mi Niño, podéis. 
Pues á yil tierra venisies, 
Que lo que vos no comistes . 
Quieren que vos lo paguéis ; 

Y aunque el mundo tiene luz, 
Que es suya la travesura , 

El mesmo mundo os la jura 

Y os está haciendo la cruz. 



El visHo.—Id. 



820. 

Ni5o , que por darme vida 
Te pusiste mi vestido. 
Bien que te viene nacido. 
Mas no es hecho á tu medida ; 
Aunque eres, si bien se apura, 
Tan grande como tu Padre, 
Roy te da señora Madre 
Un #stido de criatura ; 
Traerásle toda la vida , 
Sin mudar otro vestido. 
Mas andarás encopdo. 
Por ser hecho á mi medida. 
No te vendrá nada holgado^ 
Que, aunque paño bajadi. 
Primero que dé de si* 
Le tendrás todo rasado; 
Y aun te costará la vida 
El habértele vestido. 
Porque te traerá molido 
El ser becbo á mi medida. 



Elvisvo.^IJ. 



821. 

Aquel salir cq^no sale , 
V el venir Dios como viene , 
No hay misterio que le iguale 
De cuantos el mundo tiene. 
Estar el placer llorando, 
£l fuego temblar de frió, 
La fortaleza sin brío, • 
La Jusücia perdoosAdo^ 



908 ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 

Con leche se sustentando 
El que ¿ todos nos mantiene , 
No hay misterio qae le iguale 



De cuantos el mundo tiene; 
Querer la Divinidad» 
La suprema j srande alteza , 
Tomar tan débil bajeza 
Como nuestra humanidad ; 
La suprema Eternidad 
Venir por nos, como viene. 
No hay misterio que le iguale 
De cuantos el mundo tiene. , 

VnfiA.^C<meumerú, — El anterior TiUtacleo es ana imiUeion 
del que dice : Aquei li taU, no túk. 



824. 



El venir Dios como viene , 

Y el salir Dios como sale. 

No hay misterio que le iguale 
De cuantos el mundo tiene. 
El concebir sin varón , 
Parir ii su Hijo 3L Padre, 
Quedar virgen y ser madre 
No tiene comparación ; 
.Venir el bravo León 
Tan humilde como viene. 
No hay misterio que le iguale 
De cuantos el mundo tiene. 
Querer la Divinidad 
La suprema v grande alteza , 
. Estará tanta bajeza 
Como nuestra humanidad ; 
Querer la suma Bondad 
Venir mortal, como viene,. 
No hay misterio que le iguale 
De cuantos el mundo tiene. 
Ver hechura al Hacedor» 

Y saber de bien y mal, 

Y ver nacido mortal 
Al inmortal Criador ; ' 

Y salir de si de amor 
El que todo lo sostiene • 

No hay misterio que le iguale 
De cuantos el mundo tiene. 

El >ii>o.— Id.— Initaeion del qoe dice : Aquel H pient, no viene. 



893. 

¿Sabes las nuevas, Miguel , 
Que se suena allá en la villa? 
Que una virgen pastorcilla • 
Hoy ha parido un doncel. 
—¿Cómo del seno del Padre 
Ha abajado el Hijo eterno. 
Hoy nacido niño tierno, 
Quedando virgen su madre? 
—¿Qué te parece, Miguel, 
De tan alu maravilla , 
Que una virgen pastorcilla 
Hoy ha parido un doncel ? 
— Paréceme, Antón hermano, 
(lúe es Dios eterno impasible. 
Pues boy nace hecho pasible 
Por dar vida al ser humano. 
—No dudes dello, Miguel , 
Pues se suena por la villa 

8ue una viraen pastorcilla 
oy ha pariao un doncel. 

Elvismo.— j<l. 



Pai tordco , t&, que bienes 
Donde mi Señora está , 
Di , ¿ qué nuevas hay allá ? 
—Hay maravillas que v^, 

8ue perturban el sentido; 
igoos que Dios es nacido ^ 
Esta noche, de mujer. 
Vi cantar v vi tañer 
Donde la Virgen eitá: 
Yesus traevashwrallá. 
Oi cánticos divinales 
En el pobre portalejo ; 
Cantan la Madre v el Vi^o 
Con los coros celestiales. 
Puesto entre dos animales 
Todo nuestro bien está ; 

Y estas nuevas hay allá. 
Hay tantos de masicorios, > 
Que es para maravillar; 
Tanto danzar v bailar, 

?iie parecen desposorioi , 
llena de relumbrorios 
Aquella casilfk está ; 

Y estas nuevas hay allá. 
Paslores'de mil maneras 
Le van á besar las manos , 
Juan y Mingo y sus hermanos, 

Y Pabros, el de las eras ; 
Tantas mozas cantader^. 
Que placer os tomará : 

I estas nuevas hay allá. 

FraRGISCO di OCAftA.— < 



828. 

Pastorcico enamorado^ 
Enhorabuena vengáis. 
Pues Ul alborada dari 
De gloria á vuestro ganado. * 
Rácese hombre el Redentor, 
Encendido en viva llama. 
Por dar jaque con su dama 
Y mate ai competidor; 
Bien mostráis estar llagado. 
En el pesebre do estáis, 
Pues tai alborada dais 
De gloria á vuestro^ganado. 
Da al ulma tanta alegría. 
Vuestra voz, y es tan suave. 
Que bien mostráis ser el Avn 
Que el ángel truio á Maria;« 
Dé pobre estáis disfrazado» 
Pero muy rico os mostráis» 
Pues tal alborada dais 
D<^lor\p á vuestro ganado. 
Hay tanta humildad en vos. 
Que amáis á los pecadores 
Con saber que son amores 
Tan peligrosos, mi Dios; 
Bien mostráis donde han llegad 
El afición con que amáis» 
Pues tal alborada dais 
De gloria á vuestro ganado. 

Ubioa.— 



826. 

Aquejado del amor, 
Envía Dios so Hijo eterno 
A que en medio del invierno 
Se cyrta para pastor. 
Dios , divmo mayoral , 
Muy diestro en guardar ganado 
A su Hijo hoy ha asentado 
Detdenlfk) por zagal; 



Y porque cuando miTor 
Le ha de dar todo el gobierno. 
Quiere en medio del invierno 
Se carta para pastor 
Trae an peUico vestido 
De lana de su ganado, 

Por íibrea lo ha escogido; 
Mas aunque en lana y color 
Se muestra cordero y tierno, 
t5 Djos, que aunque mas eterno. 
Se curte para pastor. * 

ti pastor que no ha probado 
A suínr el recio frió, 
Ro tiene valor ni brío 

SÍf fí***® "" í*™° chapado: 
■?t*^»os. qne de puro amor 
Se hace al hielo muy üerno 

turudu para pastor. 

VmA. — CmcioHeto. 

827. 

Los ojos del Niño son 
Oíaciosos, lindos y bellos. 

Que me roba el corazón. 
Lo que mas suelerobar 
En el veipdadero amor, 
1 descubrir mas favor, 
g un alegre mirar; 
S!f„9°*.V'^*^'s^"son 
g« quien tiene ojos tan bellos, 
a^ia un no se qué en ellos, 
One traspasa el coraion. 
u blanca frente y su vuelo. 
Li ceja tan bien sacada, 
L> boquita colorada, 
Cierto son cosas del cielo: 
Pero sobre todos son 
Los ojos , qoe en solo vellos. 

je captiva el corazón. 
S¡f"*Í5>n«> yo asentir 
n L"® «*»»«. mas no siento 
SÍÍ^°<I»^. ni e» sentimiento 
w lugar a lo decir; 

J esta es toda la razón 
Del decir, tratando dellos. 

Que me roba el corazón. 
Pwole quiera mirarme, 
Porque viéndose él en mi. 
El mirar y amarse allí 
ts mirar por mí y amarme; 
Nunca yo le di ocasión 
Para qoe sus ojos bellos 
uniera el Niño no ponelios 
^<»re mi de coraxoo. 

El visao.— Id. 

828. 

Los ojos del NíSo son 

Cnciosos , lindos y bellos , 

íüene un no sé qué en ellos, 

yoene roba el corazón. 

Todo el Niño está manando 

üe todas r^artes amor, 

¿<le Celestial olor 

Suave fragancia dando; 
■assas OJOS bellos son 
goles que muero por vellos, 
*;orteDernoséquéeneUos, 
goe me roba el corazón. 
^uao irse mis ojos 
¿nsu trapo colorado, 
**«ivr» j cune cebado, 
»^.4 



VILLANCICOS. 



Y en cumplir con mis antojos ; 
la se me van con razón 
Tras los del Mfio por vellos ; 
Oue tiene nn no se qui^ en ellos. 
Que me roba el corazón. ' 

tstannplos he mirando 
Continuo sin descansar, 
Siquiera por me pagar 

n»lVu^ ^^ ^«'^^'^^ ayunando; 
Oue hallan sran trabazón 

fcstos mis OJOS con ellos. 
Porque no sé qué hay en ellos. 
Que me roba el corazón. ' 

UiEOA.— Csii«l0ffrr«. 



829. 

Pastores, doyH)sporntteTi 
Que tenemos en la villa 
La flor de la maravilla. 

§Es flor tan maravillosa, 
ue en el mundo es la mas bella, 
por ser tan olorosa, ' 

Quiso Ijios ser fruto delía; 

Tal Madre, siendo doncolla. 

Con razón podrán decilla 

La ílor de la maravilla. 

De todas las maravillas 

No hay cosa que tanto asombre 

Como, por poblar las sillas, 

Dios eterno hacerse hombre: 

Por eso le dan por nombre 
A la que dio tal semilla. 
La flor de la maravilla. 
£1 sol que bajó del cielo 
Alegró esta Hor bendita, 
Y cuando muera en el suelo 
Quedará mustia y marchitó: 
Mas viendo que resucita, 
Sera rosa, y no panMIa, 
La flor de la maravilla. 

El >ISMO.— Id. 



909 



850. 

Enojado está Luzbel 
Y aquella inferiiai cuadrilla 
Porque ha nacido en la villa 
Quien ha de privar mas que él. 
Pena , Tormento v Dolor 
Con Luzbel asi combaten , 
Que no hay duda que le mateo. 
Naciendo este gran Señor ; 

Y es la causa , que hay en él 

Y en los suyos tal rencilla 
Porque ha uascido en la villa 
Quien ha de privar mas que éL 
De tormento duro y Tuerte 

El alma tiene afligida , 
Porque hoy nasce la vida. 
Causa de su eterna muerte ; 
Que es el sagrado Emauuel, 
Señor de la eterna silla, 
Qoe hoy ha nascido en la villa 
Para que muera Luzbel. 
Anda todo alborotado 
Porque á él se le semeja. 
Que para sanar la oveja 
Nasce el pastor disfrazado ; 
Y ansí, bebe amanea biel 
El y toda su cuadrilla 
Porque ha nascido en la villa 
Quien ba de privar mas que éL 

El >iSHo.-ld. 



U 



SIO 



ROMANCERO Y aNClONERO SAGRADOS. 

83i • Posada aqni <M darla. 

Al buey y i la borriaiiilla 
Darélcs an poco de Lene ; 
Daréles la cebadilla 

Y aijgun pan de centeno; 
Todo lo tenso moy boeno, 
Beberán delagua ftia; 
Posada aquí os daría. 
Las puertas están cerradas 
De todo aqueste lugar, 

Y no hallaréis posadas 
Ni quien os quiera albergar; 
Aqui os podéis quedar 
Hasta que sea de dia ; 
Posada aqui os daría. 

Lapi de Sosa.— Vi//Mdc0«.— Sin iBftr de Imp 

al niim. 31 del lomo primero de la fUruU de d( 
Bohl de Fiber. 



Una Virgen y un Cordero 
Hoy sin abrigo se ven. 
Porque no quiso Oelen 
Mas que abrigar el dinero. 
No hay órdeu que los alojen; 
Que en materia de alojar» 
Tan solo para pelar* 
Gente de pelo recogen. 
Solo al derao helado y flero 
En noche oscura se ven. 
Pues no hay abrigo en Belén 
Mas que abrigar el dinero. 
En posadas de Interés 
Solo al dinero se adula ; 
Que para gente de á mala» 
Posta el mas pesado es; 
Y al mismo Dios verdadero, 
' Si en tr^e pobre le ven, 
No abrigaran en Belén, 
Porque abrigan el dinero. 
AifOMO pi BoiiUA.— NMM/ardi» ic Ihres dimoi 



Si qnereis ver dónde está 
Dios-nombre, llegad, Benito, 
Al porul, y al mas chiquito 
Que preguntéis, lo dirá. 
Es tan pe^uefio á lo humano, 

§ue subdito vino á ser, 
en forma quiso nacer 
De miserable gusano. 
Dios hecho gusano estf^ 
Id á buscarlo, Benito, 
Al portal ; que al mas chiquito 
Que preguntéis, lo dirá. 
José y una Virgen pura 
Adoran á un tierno Infante , 

gue, aunque en potencia es gigante, 
s miiiimo en la estatura ; 

Y si porque en carne está 
No da muestras de infinito , 
Buscadle ; que al mas chiquito 
Que preguntéis, lo dirá. 

^^^^^ El mismo.— Id. 

833. 

No vais de aqui , doncella. 
Pues hace la noche fria ; 
Posada aqui os daría. 
Decidme, ¿dónde venis. 
Doncella linda y graciosa? 
¿Para qué tierra partisf 
No parecéis sino rosa ; 
Véoos toda hermosa. 
Si sois vos santa Marta, 
Posada aqui os daria. 
Yo sé que es profetizado 

guc ha de venir á encarnar 
1 Mesias esperado, 
Para habernos de salvar; 
Ho lo creo sin dudar, 
Que en vuestro vientre venia ; 
Posada aqui os daria. 
La noche es muy temerosa 
De agua, frío y viento; 
Del todo es muy espantosa , 
Sin ningún abrigamiento ; 
Otra posada no siento 
Por aqui sino la mia ; 
Posada aqui os daria. 
Veo (lue venís preñada , 

Y en los dias de parir; 
Yo os daré esta posada , 

Pío os queráis de aqui partir; 
Yo vos prometo servir 
Coa muy grande alegría; 



854. 

Nacer el sol de una estrella 
Solo se vio en este dia. 
Que nace Dios de María , 

guedando madre y doncella, 
n la Virgen con tal arte 
Usó Dios de su primor, 

?ue lo mas en |p menor, 
el todo encerró en la parte ; 

Y grandeza como aquella 
Hoy muestra lo que encubría, 

Y nace Dios de María , 
Quedando madre y doncella. 
Que el Sol de justicia salga 
Donde le podamos ver, 

Y que sola una mujer 

A tan gran efecto valga ; 
Eztrafieza como ella 
Hoy solo ver se podía , 
Que nace Dios de Maria» 
Quedando madre y doncella. 
Solo dcsta Virgen pura 
Esto se puede esperar. 
Que por humilde alcanzar 
Mereció tan gran ventura. 
Llegad con su Hijo á veUa, 

Y alU veréis, alma mia , 
Que naco Dios de Maria, 
Quedando madre y doncella. 

FzAT Pi»ao DI Paduu.— ^vAa cq 



S38. 

Si el amor no lo traiarap 
;Quién supiera 
Pedir á Dios que bajara 
Do para morir naciera! 
Amor le hizo bajar 
Del seno amado del Padre, 

Y amor escogió la madre 
Que á Dios se le pudo dar ; 

Y si amor no lo ordenara. 
Nadie hubiera 

Que á Dios del ciclo bajara 
Do para morir naciera. 
De nin^suna cosa creo» 
Sino del divino amor. 
Que en si tuviera valor 
Para tener tal deseo ; 
Que si aquel no lo intentara , 
¡Quién pudiera 
A Dios que al suelo bajara , 

Y para morír naciera 1 

Por amor, alma, os compaso 
Este niño celestial. 
Que con amor sin ignal 



VILLANCICOS. 



¡Qaíén toTien 

Fuerzas con que le iMÜiri 

Do para morir naciera! 

FtAi PiDMo ]»i Padilla.— Jtrim efpiriiuél, e (r. 



m 



836. 

Niño sagrado y bendito, 
Nazcáis norabuena acá; 
Que con vos nneslro delito 
Desculpado quedará. 
Del trono Tuestro sagrado 
Os baju el amor rendido, 
Para que el hombre perdido. 
Por vos auede reparado ; 

Y ese poder infinito 
En esto se mostrará , 

Que con tos nuestro delito 

Descnlpado quedará. 

A no estar vos de por medio. 

Nunca el hombre Ubre fuera; 

Que sin vos nadie pudiera 

Darle bastante remedio ; 

Que aunque os mostráis pequeuilo, 

Tal grandeza en vos está , 

Que con vos nuestro delito 

Descnlpado quedará. 

En el nombre descubrís 

Lo que pretendéis hacer, 

lesus dulce, y que á nacer 

Para salvarnos venis ; 

Y en soto este sobrescrito 
Esperanza se nos da 

Que con vos nuestro delito 
Descnlpado quedará. 



El MISMO.- Id. 



837. 

El que i darnos^ida viene, 

Y tan pobre al mundo sale, 
El cielo todo no tiene 
Riqueza que se le iguale. 
Este, que en pobres pañales 
Veis envuelto, niño tierno. 
Es vida , ser y gobierno 

De los coros celestiales , 

Y coo su poder sostiene 
Lo que mas y menos vale ; 
El cielo todo 00 tiene 
Biqoeza que se le iguale. 
Alma, para que se cobre 

El bien que perdistes vos , 
Todo el tesoro de Dios 
Nace de ana virgen pobre ; 
y él sabe que asi conviene 
Que el divino amor señale , 
Puesto que el cielo no tiene 
Riqueza que se le iguale. 
ka soberana grandeza 
Tan pobre quiere nacer. 
Solo para enriquecer 
Ctm esto nuestra pobreza , 
Y porque al pobre que pene 
Tal desnudez le regale; 
Mas tierra y cielo no tiene 
Riqueza que se le iguale. 



El auMO.->Id. 



638. 

La corte está en el aldea , 
Pues de los revés el Rey 
Entre un asnilla y un buey 
Nace en Betlem de Judea. 
El qmcá herejes del iutío 



Da los reinos y el poder. 
Quiso venir á nacer 
Desde la corte del cielo ; 

Y siendo supremo Iley, 
Mi salud tanto desea. 

Que entre un asnilla y un buey 
Nace en Betlem de Judea. 
Mira el amor soberano 
Que os tiene el Rey celestial, 
Que la persona real 
Cubre del sayal humano; 

Y con dar á toda ley 
Cuanto el sol mira y rodea , 
Entre un asnilla y un buey 
Nace en Betlem de Judca. 
Una Reina le ha tenido 

En sus entrañas cerrado. 
De do sale disfrazado 
Con el rústico vestido ; 

Y aunque es del cielo la grey 
Que en su servicio se emplta. 
Entre un asnilla y un buey 
Nace en Betlem de Judea. 

Feat Pedro di Padilu.— Jariiñ ttpiriiual, etc. 



Ubeda. 
Siña por 



839. 

Buen Jesús, por quien sospiro, 
Duelan-os ya mis enojos , 
Pues sois el Dios de los ojos , 
De los ojos con que os miro. 
Sois el bien de mi querer, 
Sois mi descanso y mi gloría , 
Sois el bien de mi memoria , 
Sois por quien yo ten^o el ser ; 
Sois el blanco donde tiro 
Para no tener enojos, 

Y sois el Dios de los ojos , 
De los ojos con que os miro. 
Sois, mi Dios, suma hermosura, 
Sumo bien , sumo primor ; 
Sois todo un suave amor. 

Vos sois la mesma dulzura ; 

Y pues soy vuestra ügura , 
Mi Jesús , por r|uien sospiro, 
Mirad no quitéis los ojos 

De los ojos con que os miro. 
Solo sois el que alegráis 
Aquestos ojos llorosos , 
Si con esos tan graciosos 
Alguna vez me miráis ; 

Y es cierto, si os olvidáis 
De mirarme, (]ue yo esi)iro. 
Porque dan vida esos ojos 
A los ojos con que os miro. 

Y pues solo con miraros 
Quedo yo rico j dichoso. 
No queráis. Niño gracioso, 
De tal consuelo privarme ; 
Porque esos ojos quitarme 
No hay para mi mayor tiro. 
Que son niñas de los ojos , 
De los ojos con que os miro. 

— CaHcionero. — Es na villancico imitando al qae dice : 
quien yo nuptro. 



840. 

En brazos de una doncella 
Un Infante se adormía , 
Y en su lumbre parecía 
Sol nacido de una estrella. 
Estando el niño durmiendo 
En los brazos virg[inales , 
Cortesanos celestiales 
Le guardan y están sirviendo. 
Los cielos está rigiendo 
En bcaios de uiü^ OLQinfitW^ « 



í'* ROMANCERO Y 

Y en sn lumbre parecía 
Sol nacido de una estrella. 
En pesebre reclinado, 
Muestra tan alta grandeza , 
Que en la roas b^ pobma 
Dios y hombre esaaorado; 
Al mundo tiene admirado 
Tal infante y ul doncella. 
Que en su lumbre ha semejado 
Sol nacido de una estrella. 

Ubkba. » CMcionero. 



CANCIONERO SAGRAOOS. 

I Títnio de reina gana ; 

Y asi, es Justo que se iguale 
' <^on inflnila deidad 

Su esposa la humanidad ; 

Que oro es lo que oro Tale. 

BoMtUá.-^NuepojMfiiM á 



S41. 

Carillo, vamos los dos 
A ver la gloria en el suelo ; 

§iue está Belén hecho cielo 
a por el cielo de Dios. 
En un pesebre nos llama 

§uien solo cabe en su ser, 
su gloria pienso ver 
Por el cielo de la cama. 
Vamos é verle los dos ; 
Que (aunque en pesebre y al hielo) 
kl portal está hecho cielo 
Ya por la gloria de Dios. 
Llorar por el hombre tanto 
£s indicio singular 
Que le baberoos de gozar 
Por vida del cielo santo. 
Vamos; que pues de los dos 
Es vida, gloria y consuelo, 
Carillo, einorulescielo 
iaporelc{elo de Dios. 

BowiLA,^liue99j§rdindellorei, ele. 



S42. 

Virgen, ¿ul paristes vos 
Entre una muía y on buey? 
¡Qué lindo hombre para Rey ! 
Qué lindo Rey para Dios ! 
En este mundo incapaz , 
Por la original comida. 
Sin Dios no puede haber vida 
Ni sin Rey puede haber paz; 
Mas hoy. Virgen , distes vos 
Deidad, carne, vida y ley; 
^ué lindo hombre para Rey! 
Qué lindo Rev para Dios! 
Aunque en cíelo y tierra basta 
Dios con su oculto poder. 
Quiere el hombre conocer 
Un Dios y Rey de su casta; 
Y en un subgeto dais vos 
Hombre y Dios á toda ley; 
¡Qué lindo hombre para Rey! 
Qué lindo Rey para Dios! 



El aiiao.— Id. 



543. 



Pues Dios quiso que se Iguale 
El hombre con su deidad , 
Ya es Dios nuestra humanidad; 
Que oro es lo que oro vale. 
Porque su cuerpo d tierra 
Está en Dios eucorporado. 
Subió al hombre á tal estado, 

§ue es Dios, pues ¿ Dios encierra ; 
es insto el nombre se iguale 
De el hombre con la deidad , 
Pues es Dios la humanidad ; 

8ue oro es lo que oro vale, 
uando la pobre aldeana 
Casa , por dicha , con rey, 
Porjuatst razón y ley 



SU. 

No se hablaban los dos. 
Dios y el hombre, pero ya 
El hombre de poco acá 
Es uña y carne de Dios. 
Amor las paces ha hecho 
Con potente autoridad, 
YestantayalaamisUd, 
Que es un parentesco estrccljo. 
^a se abrazaron los dos, 
Y Dios tan humano esti, 
Que el hombre de poco acá 
Es uña y carne de Dios. 
Eran enemigos Ules, 

8ue no se vió en sus porRas 
I darse los buenos dias 
Ni atravesar los umbrales; 
Mas la amisUd de los dos 
Tan en crecimiento va , 

?ue ya el hombre en Dios está 
es uña y carne de Dios. 

El MI 



545. 



A la hé, que esUs Jocundo ; 
DI, ¿qué has visto, Pascaalejo? 
—Anoche vi un zagalejo 
El mas garrido del mundo. 
— CuénUnie esas maravillas; 
Que me da giisto el oillo. 
—Yo ie ofrecrun corderino, 

Y Antón , leche y mantequillas. 
El es blanco y rubicundo, 

Y limpio como un espejo ; 
Nunca se vió zagalejo 

Tan garrido en todo el mmido. 

Suedé tan embelesado 
irando el lindo doncel , 
8ue me estuviera á par del 
n mes sin comer bocado. 
¡Quién fuera entonces focando 
Acanurconrabelejo, 
Festejando al zagalejo 
El Lías garrido del mundo! 
Si vieras al Niño, Gil, 
Te prendaran sus amores; 
Nunca vi prado de flores 
Tan lindo por medio abril. 
Es como vergel fecundo; 
Duéleme que de él me alejo. 
Porque cierto es zagalejo 
El mas garrido del mundo. 
Tanto holgaba en su presencia 
De ver garzón Un bonito. 
Que di de amores un grito 
Al hacclie reverencia. 
De alaballo me confundo. 
No hay en mi tal aparejo 
Para alabar zagalejo 
Que es hermosura del mundo. 
Diga agora Juan .Serrano 
Cuan gracioso el Niño es, 
Puos (luc le besó los pies 
Y es za^al mas palanciano. 
En misterio tan profundo. 
Carillo, falta consejo. 
Por ser este xajialejo 
El mas garrido del mundo. 
C»*iaaii^^ cwGAeBu^V^ v^Ml qí5o« 



VILLANaCOS. 



Si3 



Ti en él UdU perfección. 

Que Die abrasa el corazón 

Cuanto mas de él escudri&o. 

No tiene par ni segundo. 

En prendas la alma le dejo^ 

Que es tan lindo el zagalejo. 

Que no le bay mas en el mundo. • 

Tiene de oro los cabellos , 

La Trente blanca y hermosa , 

Las mejillas como rosa. 

Los ojos matan en vellos. 

Es lo de acá todo inmundo. 

Si á este niiio lo cotejo; 

Tal beldad de zagalejo 

Jamás se vido en el mundo. 

Los labios como coral 

«Que está de nieve cercado; 

Ln niño taú acabado 

Cual nunca vido mortal. 

Mas ¿para qué me diftindo? 

Era cielo el portalejo. 

Pues el tierno zagalejo 

Es Dios que gobierna el mundo. 

Vime como nave en calma 

Mirando esta nueva estrella , 

Diciendo : Niño, si es bella 

Ta carne, icuál seH el alma? 

Este es piélago profundo. 

No son tos ondas de Tejo» 

Ver hecho á Dios zagalejo, 

Y luz y vida del mundo. 

Y si en el pesebre admira, 

Y á los pechos de su madre, 
iQué hará á to diestra del Padre, 
¡I que por su amor sospira? 

En ti mis riquezas fuiíao. 
Con to Esposa y santo viejo, 
Pues nunca tal zagalejo 
Que fuese Dios tuvo el mundo. 
fwTAiciKn. DI ALkMCúJU.^YergeHe plMtas divimu. 



546. 

Caldo se le ha un clavel 

Hoy á to Aurora del seno ; 

jQué glorioso que está el heno, 

Porque ha caiao sobre él ! 

Cnndo el sQendo tenia 

Todas tos cosas del suelo, 

Y coronada de hielo, 

Beinaba to noche frto, 

Eo medio to monarquto 

De tiniebto tan cruel , 

Caldo se le ha un ctovel. 

De un solo ctovel ceñida 

La Virgen, aurora bella, 

Al mondo le dió, y ella 

Qoedó cual antes florida. 

A to púrpura caída 

Siempre taé el heno fiel; 

Caldo se le ha un claveL 

El heno, pues que fué diño, 
A pesar de UnUs nieves , 
De ver en sus brazos leves 
Este rosicler divino. 
Para su lecho taé lino. 
Oro para su dosel ; 
Caido se le ha un clavel. 
1>02« Leu w CéwoxA {úkrM i(0).-Midrid, 16b4; 4.* 



S47. 

Este Niño y Dios , Antón , 
Que en Belén tiembla y suspira, 
Con unos ojuelos mira 

gne oenetra el corazón, 
ste Niño celestial 
Tiene unos ojos tan bellos, 
Pdo Je VB af mIwm tn$ eBo§ 



Como á centro natural : 
Ya es cordero, :f no es león, 

Y como dejó la ira , 
Con unos ojuelos mira 
Que penetra el corazón. 
Antiguamente miraba 

En nube, monte y en fuego, 

Y en ofendiéndole, luego 
Del ofensor se vengaba ; 

Mas después que vino, Antón, 
Donde como hombre suspira. 
Con unos ojuelos mira 
Que penetra el corazón. 
No se dejaba mirar, 
Envuelto en nubes y velos ; 
Ahora en pajas y hielos 
Se deja ver y tocar, 

Y como ve á los que son 
La causa por que suspira , 
Con unos ojuelos mira 
Que penetra el corazón. 

Loic DI YiOA Cono.— Ptílcret ie BeU». 



548. 



Pastorcico venturoso 
De los campos de Belén, 

8ue viste la obscura noche 
on galas de rosicler, 
Cuando se rompió el empireo, 

Y vino á ti el ángel fiel , 
Nuncio que no ha merecido 
Aun la majestad de un rey; 

Y lo que es mas de admirar, 

Y de envidiarlo también , 
Viste, de Abel sombra antigua 
La luz en el niño Abel , 

Qpe adoraste en el portal 
A Jesús, María y Joscf; 
Di me pues : la caridad 
¿Es difusiva del bien? 
¿Cén qué luz á Dioi véréf 
"Con luz de fe, 
—¿Quién me dará confianza T 
—La esperanza. 
—¿Quién me ategura favor? 
—El amor. 

—Entraré ya tin temor 
A gozar el bien perfeto^ 
Pues solo Dioi es objeto 
De fCf esperanza y amor. 
Ya la tiniebla molesta 
De la ley antigua huyó, 

Y Dios, que en sombras se vió^ 
En luces se manifiesta ; 

Mi caridad será presta. 
Si tu obediencia lo fué. 
¿Con qué luz á Dios veré? etc. 
Viole Moisés entre nubes. 
En relámpagos y truenos; 
Mas ya los cielos serenos. 
Le vemos entre querubes. 
Humildad, pues tanto subes, 
No me dejes, sigúeme ; 
•¿Con qué luz á Dios veré? 
—Con luz de fe. 
"¡.Quién me dará confianza f 
—La esperanza. 
—¿Quién me asegura favor t 
—El amor. 

—Entraré ya sin temor 
A gozar el bien perfeto^ 
Pues solo Dios es objeto 
De fe, esperanza y amor. 

Bl lieeDciado Goshi Gómez Tejada di loi Retsi.— Nochibue* 
na, autos si nacimieulo iel Büo de Dios. 



914 



849. 

OTRA. 



KOMANCEHO Y CANCfONEnO SAGRADOS. 



¿Adonde bueno^ zagal? 
— il un portal, 
^jHay algo bueno 91M verf 
— l/n clavel. 

^iQuiéttno» le ha bfétaio ag$raf 
—1,7 ourora. 

^Y¿de qué color le ha daiot 
—Encarnado, 

—Hagamoi guinaldat de floreo 
Para ir, zagalejo^ d Belén; 
Que á la rica corona de etírellat 
noy detiuce un hermoiú clavel. 
Tan alta grande» abona 
A uo clavel hoy en el suelo. 
Que rinde á su luí el cielo 
Los astros de su corona. 
Ya es abrasada xona 
La aue el hielo biso cristal. 
¿Adonde bueno, zagal? etc. 
Si este clavel la caoeu 
Le Ilustra con sus fovores , 
Vencerán tus resplandores 
Al (irmamento en belleza. 
De justicia y de pureza 
Tendrás corona inmorUl. 
¿Adonde buenof zagal? 
—A un portal. 
"{Hay algo buena que ver? 
~-Vn clavel. 

^¿Ouién no$ le ha brotado agoré ? 
— £1 aurora. 

^¿Y de qué color le ha dada ? 
^Encarnado, 

—Nagamot guimaldat de floreo 
Para ir, iagalejo^ d Belén; 
Que ó la rica corona de etírellaa^ 
Hoy detiuce im hermato clavel. 

GOHZI TejADA Di LOS RlTU.— ^0íA« huCñQ , C\t 



850. 

Que ti voy, y no vengo, vengo. 
No me lo pregunleit, zagalejo. 
Vengo de ver á Dios Ni no. 
Mas candido que el armiño, 
Que no mancha el mortal cieno ; 
Que ti voy, etc. 
Vengo del lieno y la paja, 
(^ruc mortal donde bala 
Jesús, que es la Oor del heno; 
Que ti voy, etc. 
Vengo de uo pobre portal. 
Adonde en sombra mortal 
Vi toda ia luz del cielo; 
lúe ti voy, etc. 
engo de ver en la tierra 
Un bol, á quien hace guerra 
La escarcha, la nieve y hielo; 
Que ti voy, etc. 
\engo de vor á Marta, 
AWrd que bizo mediodia 
I^ noclic en su curso medio; 
Que ti voy. etc. 
Vengo de Releo, y allí 
AI di\ Ido José vi, 
Virgon , padre, esposo bello; 
Que ti voy, y no vengo, venga, 
^o me lo jtregunteii, zagal^o. 



^. 



El Hisao.— Id. 



681. 



2érffal, ¿dónde etid mi bien? 
—En María , Jetui y Jote. 
^¿Adonde eetá mi aUgriu ? 



i 



^En Jeeut, Jeoéu Marta. 
—¿Adonde toda la luz? 
—En María , Jote u Jetue. 
--¿Qué nuevo proilgie et ? 
—Igual no te ha vitta alguna^ 
Tret tole» parecen una, 

Vntol, y parece treo? 

1% tan grande el resplandor 
DeJcsus, JoséyBlaria, 
Que no vio mas claro dia 
Kn sus finezas amor. 
Kste soberano ardor 
Abrasa todo desden. 
Zagal . ¿dónde ettd mi bien? ele 
Crece Unto la intensión 
Cuando el amor la acrisola , 
Que de tres una Inz sola 
Parece por reflexión. 
No hay helado corazón 
De los que sus rayos ren. 
Zagal, idónde esté mi bienf 
—En María , Jetue y Jote. 
—¿ Adonde ettd mi alegría T 
—En Jetut , Jote y Marta. 
—¿Adonde tanta luz? 
—En María, Jeté u Jeeue. 
—¿Qué nuevo prodigio etf 
—Igual no te ha vitío algumo : 
Tret tolet parecen une, 
¿Un tol, y parece treef 

GoHíz Tejada di los Rivu.<-íV¡kA0 



852. 

Dime , pastor, así el cíelo 
Tus corderinos aumente, 
¿Quién es tan hermoso niDOp 
Que honra el humilde pesebre? 
—El Mesías prometido 
De profetas, cuyas leyes* 
Escritas con sangre propia , 
Darán salud á las gentes. 
—Según eso es Dios y bombrOt 
Rey que vive eternamente; 
Temo tanta majestad. 
Aunque me consuela verle. 
~No temas , pastor amigo* 
Pues ia gracia de Dios tienes; 
Que desde el cielo á Belén 
A dártela solo viene. 
—No temo lobos cobardes. 
Por mucho que se desveles; 
Que este Cordero divino 
Con un balido los vence. 
—Piedad á todos publica 
Naciendo tan pobremente; 
Aunque asi lo ves, es Justo. 
Y el mismo cielo le teme. 



583. 

¿Cómo perdido, zagal, 
Dejat el hato en el prado f 
Seguro queda el ganado; 
Que ha venido el Mayoral. 
—Vive, zagal , con recelo; • 
Que suceden muchos robos. 
—Contra los sangrientos lobos 
Viene el Mayoral del cielo. 
—Por eso ha nacido al hielo, 
Que es gU'irda muy cuidadosa. 
—Haza lia ha sido gloriosa 
Vestir el tosco sayal. 
—jCómo perdido, zagal, etc. 
— Riesgo mortal he temido, 
Vot ik^v c/otdeto Inoeente. 



VILUNGICOS. 



SIS 



Qae huye el lobo sa balido. 
— Como k vencerle ha venido, 
Mayoral nace en Belén. 
—Muera cordero también. 
Por damos vida inmorlal. 
—¿Cómo perdido^ zagal, etc. 
— ^Pascaal , icómo puede ser 
Que siendo Dios sea pastor? 
— Efectos son del amor. 
Que es de inflnito poder. 
—Si qntreis, vimosle á ver 
Con ánimo agradecido. 
—A damos paz ba venido 
En nuestra gnerra mortal. 
—¿Cerno perdido^ zagal , 
Dejas el hato en el prado? 
—Segvro queda el ¡fañado; 
Que ha venido el MagoraL 

G4IHU TsiABA SB LOS KtJU^-^íioeke buena , etc. 



S54. 



MoIMto, ¿por qué no mueleef 
--Porque me beben el agua lotbueyes. 
Molinito, mucbo siento 
Qne sin causa y fnndamento, 
Si acaso no eres de viento, 
Pirado eo calma te quedes. 
MolinitOj ¿per qué no muelett etc. 
Molinito, ingrato bas sido. 
Pues seco, no has ofrecido 
Al trigo en Belén nacido 
Ruedas de virtudes fieles. 
Molimite, ¿por qué no mueles T etc. 
Molinito, tu solías 
Moler las noches v días ; 
Ya tus ruedas están frias 
Como las aguas que tienes. 
íiolinito, 2 por qué no mueles? etc. 
Molinito de la vida, 
iOb qué furiosa'avenida 
Al alma tiene impedida 
Con raudal de fabos bienes ! 
Molinito ^ jpor qué no mueles? etc. 
Ndínito, buena harina 
Hadas, y tan divina, 
Que era pan y medicina 
Contra el mal de que ahora mneres. 
Mslinite, iper qué no mueles? etc. 
Molioito, oueyes ftieron 
Los que tus aguas bebieron , , 
Pero bueyes que nacieron 
Con tus pasiones crueles. 
UoümUo, ¿por qué no mueles? etc. 
MóUnito» en fervorosa 
Oración, harina hermosa 
Haciu, y ya no bay cosa 
Que tu curso no detiene. 
MolinUo^ (por qué na mudes ? etc. 
Afoliuito, imperfecciones 
De tus no muertas pasiones 
Te agotan con tentaciones 
£1 amor que tener sueles. 
MoUmiia^ ¿por qué no mueles? etc. 
Molinito, bueyes malos 
De tus gustos y regalos 
Échalos del alma á palos ; 
Que te beberán tus bienes. 
MolinitOt ¿perqué no mueles? etc. 
Molinito, gran desgracia 
Será que, en aguas de gracia 
No recibas su eficacia ; 
Mira el fáego, no te queme. 
Ihlinilo, ¿por qué no mueles? etc. 
Molinito, ¿quién te humilla? 
Qoe, del mundo maravilla , 
Todo eres tarabilla, 
T flor de harina no tienes. 
Jío/tnito, ¿por qué no mueles? 
'-•Porque ase beben el agua los bueyes. 

Sl mumo,^¡ú. 



SSB. 



vaLAlfCICO ER LOOR DIL GLOBIOSO 8A3I JOAX DAPTISTA. 

BaptisU santificado, 
¿Qué dirá el hombre de vos. 
Habiéndoos loado Dios? 
Queremos, Baptista santo, , 
Decir vuestros actos buenos , 
• Y hallamos que lo menos 
Nos enmudece de espanto ; 
Porque lo que sois es tanto, 
Quel coronista de vos 
Convino que fuese Dios. 
Hombres y ángeles callemos; 
Que mejor sedi dejaros; 
Que si sabemos loaros, 
Lo que Dios dijo diremos. 
Aquel señalar miremos. 
Vos al Cordero de Dios, 

Y el Cordero Juan á vos. 
Dice Dios que sois aquel 
De los santos sin segundo, 

Y dice que sois el mundo 
El que menos supo del ; 
Pues ¿qué lengua habría en él , 
Si no es guisada |>or Dios, 
Que acierte á decir de vos? 
Vos al mundo predicastes , 
Vos, el profeta mas cierto. 
Las casas baceis desierto, 

Y á los desiertos poblastes; 
En el Jordán baptizastes 

A Cristo, Hijo de Dios , 

Y el Hijo de Dios á vos. 

El doctor Dugo Ramiru Paca».— f/^rwte de faria poesía. 



556. 



V 



Debajo el sayal hay al. 
Se dirá. Niño, por vos. 
Pues ci^bris el ser de Dios 
Con la capa de mortal. 
Venis un disimulado. 
Que el astuto Lucifer 
Aun no os pndo conocer. 
Viéndoos, Niño, pobre, helado. 
Encúbrese con el mal 
Tanto bien como hay en vos. 
Pues cubrís el ser de Dios 
Con la capa de mortal. 
Encubre la humanidad 
Vuestro ser Dios algún tanto. 
Porque es corta capa y manto 
Para tan gran majesud ; 
Y asi , debajo el sayal 
Se conoce quién sois vos, 
Que encubrís el ser de Dios 
Con la capa de mortal. 

GaiGoaio Siltsstre.— Obras, etc. 



557, 

No desesperes. Carillo; 
Esfuerza y ten confianza ; 
Que ha nacido un Pastorcillo 
Por quien el vivir se alcanza. 
Del cielo bajó un Pastor 
De tan soberano engaste, 

?ue si por amor pecaste » 
e sanará por amor. 
Pierde, Carillo, el temor ; 
Esfuerza y ten confianza ; 
Que es nacido un Pastorcillo 
Por quien el vivir se alcanza. 
Pecador, espera en él ; 
Que viene á morir Jesú, 
Y quedas com^irado tú 
Con U pco^^ía un^te ^^\\ 



SIO 



Recibe muerte cruel 
Por tu bicnavenluranKa, 

Y muriendo el Pastorcillo, 
Resucita la esperanza. 
En fuego se está abrasando 
£1 Niíio que temblar ves ; 
£1 gozo del cielo es , 

Y allí donde está temblando. 
Kl ciclo le está adorando 

£n aquella semejanza ; • 

Que, aunque es pobre, es pastordco; 
1 odo el bien por él se alcauza. 
No te liaga tu maldad 
Que vivas desesperado; 
Que si es graude tu pecado. 
Mayor t^s su piedad , 

Y mavor la voluntad 

Que le metió en esta danza. 
Por do el pobre Pastorclllo 
A la muerte se abalanza. 

GiBcoRio Silvestre.— Ohrot, 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 

Que esto ei Tida, t noi conTlda 
Con su vida el que es mi Dios. 
Hombre y Dioin maniarei dút^ 
Uno ton, y en talcúmiiUí 
Con tu vida me eonwidü^ 
Vor mi vida, el que et mi DU§, 



etc. 



S58. 

AL sautísuo sacmaicrto. 

Hombre y Diot, matúeret dot^ 
Uno ton , y en tul comida 
Con tu vida me convida. 
Por mi vida, ei que et mi Diot. 
Dos naturalezas son , 

Y un manjar sencillo Alé, 

Y echadle salsa de fe; 
Que no vale aqui razón. 

Sí no 05 diere gusto á vos, 
Knreruia tenéis ia vida ; 



El llrenciado I.üii Bakaioxa de Soto. ^ Es las t 
moso poeté Gregorio Silretlre, — Lisboa , 1591 ; pig. 



539. 

¿Cómo pudo ser cordero, 
Verbo del Padre engendrado, 
Kn la cruz descoyuntado, 

Y iM) la hostia todo entero? 
Pudo ser, y asi convino, 
Pa^ar por el hombre insano. 
Dundo alli al morir lo hamano, 
Aquí lo hununo y dirino; 
Porque el desamor primero 
Fuese con amor pagado, 

V.\\ la cruz descoyuntado, 

Y en la hostia todo entero. 

Y coTno nlranzais victoria 
De todo con mano llena. 
Convertir aquella nena 

Kn estas premfiis ile gloria ; 

Y con amor verdadero 

Os liabcis siempre entregado, 
Kn la cruz descoyuntado, 

Y en la hostia todo entero. 

1}beda.»Cmcj0i 



COLOQUIOS PASTOllILESe 



S60. 
AL NACiaieif To santísimo de mJcsTRO salvador. 

Brai y Gil. 

¿Cómo llaman al infante 
Que ha nacido de María? 

— Llamésmole señoría. 
—Pasa , (til , mas adelante. 
—Ilustre es buena manera. 
Pues ilustra cielo y suelo. 

— Mira bien, que yo recelo 
Que lo llaman a cualquiera. 
1 No vos que sale triunfante 
De la (gloriosa María? 

— Llaniésniolc seHoría. 

— Pasa , iVú , mas adelante. 
—Pues llamésmole excelencia, 
Que es excelente y gentil. 

— No lo aciertas , Antón Gil ; 
Mira si es mas reverencia. 

— HeviTcncia no es bastante; 
Que bien se lo llnmaria. 
Llamésmole señoría. 

— Pnsa, Gil , mas adelante. 

— Merced no es autoridad , 
Que es realengo y de nobleza. 

— ¿Puédese llamar alteza? 

— Mejor será majestad. 

— Bus(|uemos nombre bastante ; 
No estenios mas en porfía. 

— Llumésmolc señoría. 
—Pasa, G¡¡, mas adelante. 



— Ks hid:ilgo y bien nasddo. 
Noble , de espuela dorada. 
Tiene la cruz por espada, 
Y es mayorazgo escogido. 
l*or muelio que yo discante. 
Muy corto me quedaría. 

— Llamésmole setloría. 

— Pasa, (¡il , mas adelante. 

— D;! la parte de su Padre 
Es sumo Dios eternal , * 
Noble y de casta n*al 

De la parte de su madre: 
Mirad (piiénes el inOinte 
Que lia iiascido de Maria. 

— Llamésmole señoría. 

— Pasa , Gil , mas adelante. 

— No curemos de invenciones 
Ni tilulos cortesanos, 
Cuinidiinienlos, besamanos. 
Salvas, grandezas y dones; 
Postrados allí delante, 

Ksla mejor cortesía; 
Que, pues le adora María, 
No hay pasar mas adelante. 

UtlSA. — C< 



K61. 
Blafl y Guillen. 

En el portal de Betlen 
Una virgen vi parida 



De vn nifio que dos trae ?ida, 
Nascido por nuestro bien. 
Coa Tirgen vi parida. 
Quedando Tirgen y madre , 
Para madre de su padre 
Desde ab aetemú escogida. 
^Co$a es esa nunca oída. 
¿Hasla tú fisto. Guillen? 
—5/, le ti recién nascido^ 

Y en un peubre metido^ 
Sascido por nneitrobien. 

— Y ese niño que ha nacido 
¿Tiene padre acá en el suelo? 

— No, no, sino allá en el cielo. 
Que es Dios, de Dios producido. 
~ Nunca tal hemos oído, 
¿flasle tú visto. Guillen? 

"Sí Je vi reden nmeide, etc. 
Dios es su propio apellido, 

Y el sobrenombre es de Hombre, 
Porque el hombre no se asombre 
Con oir que es Dios nascido. 
—¿Has tu tan dichoso sido. 

Que le hayas visto, Guillen? 
"SSJepi recien noMcido, etc. 
El ser de Dios tan subido 
Cubre con carne mortal, . 

Y un sayo deste sayal 
Sobre el suyo trae vestido. 

— Bnrlasnos, pastor garrido. 
¿Has tú visto. Guillen? 

— Si ^ le vi recien nmciifp, etc. 

— Y di nos : 4 A qué ha venido? 
—A libramos de prisión 

Con sufrir muerte y pasión 
Sin haberlo merescioo. 
-Alegrías, que es venido; 
Que ya le ha visto Guillen. 
— Sí, I* ri recien natdde, 

Y en MI peeetre metido^ 
Untado por nuetíro bien. 



COLOQUIOS PASTORILES. 



317 



Ubida. — Cencianero. 



862. 

▼loeBtoyMígaeL 

Vente conmigo* Miguel , 
Y Tcrémos un chiquito 
Que es mil veces mas bonito 
Que Juanlto, el de Isabel. 
—Si es Jnanito mas pulido, 
Tfoole el ser tan lozano 
Serbecfanra de la mano 
De el niño reden nascido. 
"So te engañes pues, Miguel , 
Mírale muy bien de hilo; 
Qoe es mil veces mas bonito 
Qae Jnanito, el de Isabel. 
—Cuando Isabel y María 
Se visitaron las dos, 
Jnanito conoació i Dios 
£n el vientre do venia ; 
V regocijado él , 
Reconoció el Infinito 
^er mil veces mas bonito 
Que Jnanito, el de Isabel. 
— ^El Niño, verbo del Padre, 
H.e dió i Jnanito renombre . 
Visitándolo Dios y hombre 
ILn el vientre de su madre. 
líalUelniñoEmanikel, 
Tendo en el vientre chiquito, 
Le dió el ser de ser bonito 
A Juanito, el de Isabel. 
Jnanito , el de Zacaría , 
Fué entre los nasddos uno; 
Pero él ni otro ninguno 
ComoelNiñodeluria; 
Echa los cjos en él. 



Y verás que es el chiquito 
Cien mil veces mas bonito 
Que Juanito, el de Isabel. 

Ubeda. — Cendonero, 



863. 

Brat y Tomáf . 

De la zagala, Tomás, 
¿Qué dices, que Dios te vala? 
—Que es en extremo su gala, 
Mas el zagalejo es mas. 
Gomo ella, yo imagino 
Que jamás nasció otra tal. 

— Sí, mas llévale el zagal 
Gran ventaja en lo divino. 

— Mira loque dices. Oras; 
Que ninguna se le iguala^ 

— Que es en extremo su gala. 
Mas el zagalejo es mas. 
—En lo hermoso á la madre 
No pierde punto el zagal , 

Y en lo vivo, al natural 
Es un traslado del padre ; 
No hay medida ni compás 
Con la gala de su gala. 

— No tiene par la zagala. 
Mas el zagalejo es mas. 

El mismo. -Id. 



Gil y Lúeas. 

Lucifer derre la puerta 
De su cárcel tenebrosa , 
Porque la Virgen gloriosa 
Tiene la del cielo abierta. 

— Eva con su mal aviso 
Cerró la puerta al vivir. 
— Maria la vino á abrir. 
Que es puerta del paraíso. 
Ofreció á Dios de su huerta 
Otra fruta mas sabrosa , 

Y á su voluntad no hay cosa 
Que en el cielo no esté abierta. 

— El Verbo sacro humanado 
Abrió la puerU del cielo, 

Y sin abrir la del suelo, 

Se entró en el huerto cerrado. 
—«Quitada es ya la reyerta 
De la manzana amargosa. 
—Si, pues la Virgen gloriosa 
La dió mejor de su huerta. 

El MISMO. -'Id. 



660. 

Bras y Gil. 

¿Qué suena, Gil, en el bato? 
—Que nascido es un doncel , 
Que Juanito , el de Isabel, 
Aun no le llega al zapato. 

— Mira lo que dices , Gil , 
Y no digas Doberias; 
Que el niño de Zacarías 
Es escogido entre mil. 
—Mas lindo es este, buen rato ; 
Tanto, que puesto á par dél , 
Juaniquito, el de Isabel , 

Aun no le llega al zapato. 
—Juanito es como una sal , 
Gracioso, lindo y chapado. 

— Digoos que escomo pintado 



519 



ROMANCERO Y CAÍÍClOPíEnO 

Respecto desteíKi gal. 
Sufíua müska en el bulo. 
Que dice que este donecl, 
Juaütqijíto, el <le Is^ibel , 
Awn no le Jlega al Síapato. 
— ^Juanino úli que ba de ser 
El mayor que li,iy enire lios. 

— EÉté olro dieen t|i)i? es DiüSt 
Mirad qué Vwnv que ver. 
Andan jior sonici <lel húto 
Aiif^elejí <|iie diceti del 
Que Juan ICO , el de Isabel , 
Aun no le llega al zapato* 

— ¿Noves, GíL que Juan uflcíé 
De una estéril y mauera? 

— Esie tjtro, quedando eníera 

Ln madre que Le jiúrió ; Ate^^ao 

Lléf^uese Juanico al baio^ 
Ven dril u confesar por él 
Que Juaníto , el de ls»bc!l ^ 
Aun ñú Je llega ul ?.apalo.f 

— No le liay en toda la Uerra 
Otro mayor que Juaníto. 
^Ni tafcomo este chiquito 
En el cíelo y en la tterra* 
Pues quíieíios de rebuto , 
Pregúivlenlo al de Isabel , 
Que él mi^mocou Ilesa del 
Que aun no le llega al tápalo, 

— Lleven los dos é la aldea, 
Y aposten) OH uu ea tirito 
Que es Juaníco mas bonilOi 
por lindo que este otro sea, 
^-La mejor res de nú bato 
Apuesto por el doncel , 
Que Juanito, el de Isabel, 
Auti ao le llega al zapato. 



566. 

AL irAClVElIfTO DE CRISTO IfUESTItO SlEÑOB. 

Soberano cazador, 
¿Qué bera queréis ca^ar? 

— La culfKi vengo á matar, 

Y dar Vida al pecador. 
—Mirad que es sierpe enroscada 
Al eueJlo desa criatura, 

Y que el matarla q$ vealma. 
Sin bacer al niño nada. 
— Aquese blanco me agrada , 
O negro d tve mejor. 
Que es el oue pienso salvar. 
Pues la culpa be de matar 
Stij berir al pecador. 

— Está lari emponííofiado, 
Qu« no le con o certas ; 

Y asU temo que acertéis 
A la culpa y al culpado. 

— Ya el Amor se ba desvendado 
Para tirar con primor 

Y no le poder errar: 
Que él la culpa lia de matari 

Y dar vida al pecador^ 



567- 

AL«ISM0Asg?(TO. 
Dio» ^ ct HoEttbre. 

Dedd , rico mercader, 
iQué ven i síes á feriara 
—A vo¡s os venpe á conijirar, 
Y á mi rae rengc» a vender. 



SAGRAOOS, 

—Ved que es IPoeco desIgusV 
En ealidud y valor. 

— Eí^ra mercanela de amor 
Siempre se da lA por taU 

— Y i^ü es 1^1 el mercader. 
Que o^ lii quisiese cargar? 

— A fe íjue os he de comprar, 
Si me pienso á mi vender, 
^- En poí^o me comprar (¿i-*. 
Pues tan irmtil me Jialbiü, 

— Cómo vos ijó os estimáis, 
No sabéis lo que vAlem. 
^¿Que víiesiro crédito y ser 
Por mi queréis arrii^sgür** 
—X fe que os be de comprar, 
Si me pienso yo vender 



568. 

AL mano A£t;iTii. 

Hombre j Diot, 

¡ Tanto llanto f tanta pena 
Eo Noclíe buena, mi Dios! 

— ¡Ob que bien lo entendéis vos 

Y aun por eso es ^'^che buena. 
—Ved que sjente el alma mi;i 
Pena de veros llorar, 

— ^Dejadme vos derramar 
Estas, que son de alegarla. 
— Templad I con todo* la petia 
Por esta noche , mi Dios. 

— i (Hj qué bi^n lo entendéis vos^, 

Y aun por eso es íiocbe bueiia! 
—Con tal lloro y tal rüklo 
{}uena noebe me daréis. 

— Antes porque despertéis 
Lloro; une andáis muy dormido, 

— Dejad el llanto y la pena; 
Que es r^oche buena, m! Oíos, 

— ¡üh qué bien lo entendéis vos, 

Y aun por eso es Nocbe buena. 

.El 



569. 

AL MISMO ASinrro. 

Horotire , Vivgen, 

Acallad, dulce Señora » 
Al Rijo tierno, que llora. 
—Vos, naturaleza bumaua» 
Podéis al niño acitíar, 
Pues que le bícisics llorar 
Por q ui ta rl e la ma 1 1 xá n a . 

— üieo sabéis, Señora , vos 
Lo que por ella be pagado. 
—Y ;cómo si os ba cd^Ladoí 
Cosióos la gracia de Dios. 
^Vos, que la tenéis, Señora, 
Acalla al Niño, que llora. 
— Vos, naturale/.a btimanap 
Procura al niño acallar, 
Pues que le hicistes llorar 
Por quitarle una man7.ana, 

— ¿Qué le p I" [i su miBOi 
parecido en ¡ ' 

— DalJe vucM..^ ^ un, 

Ccnno la manz^ana sano, 
— Va se lo ofreico. Sí^-iora, 
Y me parece que i lora. 
-^ Díiilsele de buena tí a na, 
Si le queréis aballar, 
Pues qiie le liiciites Uorftr 
Por quitarle una maní.ana. 

£1. 



I 



870. 



ASmiTO. 

yDiof. 



; Venir de noche al logar, 

Y en hábito de mendigo 
Bascar ii Toeslro enemigo? 
Temo que os qnereis vengar. 
—May bien se puede fiar 
De que soy so amigo fiel ; 
Qae, puesto que soy Abel , 

Y él Caín, por lo qoe yerra , 
No pide mi sangre guerra, 
Sino hacer paces con él. 

^ Aunaae tos, Sefior, sois padre, 
De TOS hoye el pecador ; 
Que son la colpa y temor 
Hermanos de padre y madre. 
--No hay cosa qoe mas le cuadre 
Que tal nombre i colpas tales; 
Mas no le oblígnen sus males 
A follar de mf presencia ; 

Sae son perdón y clemenela 
ijos de Dios naturales. 
— Abraaad , Dios inmortal, 
Al hombre, Toestro enemigo. 
En señal qoe sois so amigo 

Y que no le queréis mal. 
—Si el abraso da seiUl 
Demipax,amoryfe, 
Mirad tos si le abracé; 
Pues con este prosopoesto, 
Hombre y Dios en un supuesto 
Ea la oicamacion Junté. 

« H Ldisha.— fcrccre p&rtg ie conuflot espiriínaUs. 



COLOQUIOS PASTOBILES. fi9 

—Mas la tengo yo de tos; 
Que antes por eso nacf . 
—Mi mal es. culpa mortal , 
Y el vuestro pena y dolor. 
— De aquí saca el pecador 
Cuál debe ser mayor mal. 
—Yo confieso que es así ; 
Tened lástima , mi Dios. 
—Tanta la tengo de vos. 
Que no ia tendré de mi. • 

Alonso di Ltuisiu.—TereerM parte de coneepiot espirituúíet. 



871. 



AL nsao ASUNTO. 



Hombre, ese niBo que Tes, 

El señor de tierra y cielo. 

-Este que Temos al hielo 

Yerbum caro fúctum es. 

—Hacho me admiran los dos, 

Qies el Hijo y Madre bella. 

-Pnes eln es madre y doncella, 

Tel ugal es hombre y Dios ; 

r aanqoe en la tierra le ves, 

Eb Señor de tierra y cielo. 

—Este qae Temos al hielo 

Ferhan caro féeUm es. 
— Doiero sanUgoarme, Fe, 
Délo que os oigo decir. 
- — Cuando en eroi le Teas morir, 
Tendrás mas con qué y por qué ; 
V aunque entre pi(|as le ves. 
Tiene so trono en el cielo. 

^£ste que vemos al hielo 

V.€rta8i «Mv /tete» es. 

El HisMO.~Id. 



873. 



AL 



Asiuin). 



De veros nacer asi 
Usüma tengo, mi Dios. 
—Mas bs tengo yo de vos; 
Qae antes por eso nad. 
—Yo siento que helado estáis , 
Y yo muy bien arropado. 
—Eso me tiene á mi helado, 
Qoe estéis Ul que no sintáis. 
—Pues i quién de veros asi 
He M hi ttslln^ ai JP!l0ff 



873. 

k LA ADORACIÓN DE LOS TRES BETES hXGOS. 

¿Qué vais, oh reyes, buscando 
Por naciones extranjeras? 
—Un reino que sea de veras; 
Que los nuestros son burlando. 
— Si ninguno os mueve guerra, 
¿Qné pretendéis en el suelo? 
—Ganar el reino del ciclo , 
Donde todo el bien se encierra. 
—¿De veras? ¿Qné vais buscando 
Por regiones extranjeras? 
— (In reino que sea de veras; 
Que los nuestros son burlando. 
— ¿Qué reino pensáis hallar 
Entre una muía y un buey? 
— Un reino de tan gran rey. 
Que el servirle sea reinar. 
— Y ¿ á quién estáis adorando 
Entre pajas y entre Ceras? 
—A un niño que es rey de veras; 
Que los otros son burlando. 

El mismo.- 



Id. 



874. 



Á LOS HISMOS RETES. 

¡Que dejen su casa y ley 
Por este niño tres reyes! 
—¿No ves que son sus vireycs, 

Y traen panas á su rey. 
— ¿ A rey coronado están 
Estos reyes adorando ? 
—Aquestos le están jurando, 

Y otros le coronarán. 
—Pues ¿por qué su propia ley 
Quieren dejar estos reyes? 
—Porque son sin ley sus leyes, 

Y ser cual es la del rey. 
—Harto venturosos fueron 
En gozar tal coyuntura. 
—Él no es caso de ventura. 
Mas buena estrella tuvieron. 
— Y ¿no es dicha hallar al rey 
En un pesebre de bueyes? 
— Estrella fué de los reyes 
Hallar talrey y Ul ley. 



El mismo.— Iil. 



875. 



AL NACnOEirrO de nuestro redentor JESUCRISTO. 
Brai y Gil. 

¿Qué suena, Gil , en el hato? 

— Bras, que es nascido un doncel. 
Que Juanílo, el de Isabel, 

Aun no le llega al zapato. 

— Mira , Gil , que es Juan gracioso. 
Que por eso Juan se llama. 
—Todo le oaM d« qQAaamk 



no 



A estotro niño liermoso. 
•^Ticue de dones ao hato 
Juaniquito , el de Isabel. 

— Estotro tiene mas que él, 
Escondido so el tapato. 

— Es blanco como el armiño 
Juaniquito, y colorado. 

— Ese arrebol ha causado 
En él la luz de mi nido. 

Mas blaiipo es Jesús buen rato, 
Pues no cabe mancha en él ; 
Tiene al chico de Isabel 
Del)ajo de su zapato. 
—Mira que es santo Juanito 
Desde el vientre de su madre. 

— Destotro Dios mismo es padre. 
Mira si será bonito. 

-— ¡ Oh qué do almas trae en trato 
Juaniquito, el de Isabel! 
—Jesús da cándala él 
Con el lazo del zapato. 
^¡Oh ! que Juanito es Un justo , 
Que apenas fué pecador. 
—Estotro es salvador. 
Que por él calzó tan justo; 
\ le hizo Ul barato 
A Juanico, el de Isabel, 
Que vino á costarlo ¿ él 
Romper por él su zapato. 

— No hay mayor que Juaniquito 
Niño alguno en perfección. 
—No entra en comparación 
Jeiius. que dista Imlailo. 

— Juri á San , que yo no cato; 
Que mas tengo á estotro que él. 
—Que cuanto Joan tiene es 
Del colmo de su zapato. 

— Qne Juaniquito ¿quién puede 
En el mundo mayor ser? 

— Estotro, cuyo poder 
A cirios y tierra excede. 
No seas, Bras, insensato; 
Bfira bien que el de Isabel , 
Ni otros ducientos como él , 
No le llegan al zapato. 
Este con su pié gobierna 
Cuanto su poder crió ; 

Por nuestro amor hoy nasció 
En carne frágil y tierna; 

Y estrechado en tal zapato. 
Corre, y corren ya tras déi, 
Ju:míquito, el de Isabel, 

Y de santos un gran hato. 
Daba pasos de gigante 
Antes, que no habla alcanzalle , 
Ya calzado á nuestro Ulie, 

A vista nos va delante. 
A todos lleva gran rato. 
Mas pueden correr tras dét 
Ya de santos gran tropel. 
Por calzar nuestro zapato. 



ROMANCERO Y CANGONERO SAGRADOS. 

Del pastor 

Que sirve por solo amor. 

L-iOA. — Ci 



876. 

Süvetlre y Brai. 

Pregúntame , hermano Bras, 
Lo que vi; 

Por(|ue no se vió jamás. 
—¿Qué viste , Silvestre? Di. 

— lln pastor que cura mas 
De la oveja que de si. 
Este buen pastor ha' hecho 
Una cosa nunca oida. 

— Y ¿cuál es? 

—Que sin buscar su provecho 
Ni interés , 

Por la oveja da ia vida. 
— Beadita jea ía v^iiida 



877. 

P«MMlyGa. 

Anda acá , t;il compafiero. 
—¿Dónde me llevas, Pascaal? 
—A que veas el cordero 
Que es zagal y mayoral , 
Señor de todo el apero. 
—Cosa dices nunca oida; 
No sé cómo puede ser 
Cordero de Ul poder. 
Que al lobo pone en huida. 
—¿Quieres verlo, compañero? 
—¿A quién he de ver, Pasciial ? 
—Al Hyo de Dios, Cordero, 
Que es zagal y mayoral» 
Señor de todo el apero. 

— Dame mas declaración , ) 
Si quieres mi compañía; 

8UC en verte UnU alegría 
e pones gran confusión. 
— BrÚemos ya del otero. 

— ¿Dó quies qne vamos, Pascnil? 
—A que veas el Cordero 

Que es zagal y mayoral. 
Señor de lodo el apero. 

Elio 



878. 

Dios y el Hombre. 

Niño Dios, ¿qnién os da gaem? 
Quién os bace ansi llorar? 
—Amores me han de matar; 
Por ellos vengo á la tierra. 
—Si vcnis preso de amor, 
¿Cómo estáis, mi Dios, llorando? 
— Esloyme considerando 
Las ansias del pecador. 
—Muy gran misterio se ondem, 
Mi Dios, en vuestro llorar. 
—Si , (lue amor me ha de maUr, 

Y por él vengo á la tierra. 
—Frió, lágrimas, noblcia 
Tenéis , mi Dios soberano. 
—Por dar al linaje humano 
Calor, placer y riqueza. 
—Amor, mi Dios, os destiem, 
Amor os tr^o á penar. 

Amor os hace llorar , 
Amor os tiene en la tierra. 
—Por amor vengo del cielo. 
Do estoy con mi eterno Padre» 

Y de la Virgen mi Madre 
Por amor nazco en el suelo» 
Amores me hacen guerra, 

Y me hacen unto amar. 

Que al cabo me lian de matar. 
Pues me han traído á la tierra. 

Eluim 



579. 

Hombre y Diof. 

¿Quién os trae, mi Redentor, 
A iiacvros hombre en el suelo? 
—Sabed que me trae mi celo , 
Pecados, Maria . amor. 
— Decid : ¿quién pudo lujar 



COLOQUÍOS PASTORILES. 



« 



—Amor, qne es su foiialeía 
Entre los raeHes sin par. 
-—(.Quién deüene sa faror? 
Quién pudo abatir su vuelo? 
— Sabed aue pudo mi celo, 
Pecados, Harta, amor. 
— Los pecados y Marta 
Pelean desde la tierra. 
El amor hacia la guerra 
Desde el cielo con porfía ; 
Tuvieron tanto valor 
Los tres desde el suelo al cielo, 
Que le baüaron al suelo 
Pecados» María» amor. 

UilOA. — CiRdtfH^^' 



880. 

DmjalHoiiilire. 

Si 4 cobrar Tenis 4 mi. 
Señor, mal podréis cobrar. 
—No te pienso ejecutar; 
Que JO pagaré por U. 
— Tenéis ,^eñor, por escrito 
Lo que debo de mi cuenta? 
—Todo en mi libro se asienta. 
Con qne debes infinito. 
—Pues tanto, ¡pobre de mi ! 
¿Como lo podre pagar? 
—No te pienso ejecutar; * 

Que 70 pagaré por ti. 
—Mis padres. Dios los perdone. 
Sacaron eso fiado. 
—Gracias á Dios, que bas bailado 
Quien lo pague v quien te abone. 
—Luego ¿mas fiaréis de mi. 
Aunque no os puedo pagar? 
--Vivida te he de fiar; 
KrasIflarédetL 

Aloiso w Lnrau.— CMMyíM etpirittalet. 



— iíAdónde fuera á posar. 
Que fuera así recibido? 
—Yo por pobre le he tenido, 
Y así duerme en e) pajar. 
—Sí vos le tratáis así , 
Bien pagará ia acofijida. 
— Pues pagará, por mi vida, 
Antes que salga de aquí. 
—Y ¿qué le pensáis llevar. 
Si en un pajar ba dormido? 
— El ¿á ca.sa no ha venido? 
No se me irá sin pagar. 

Alorso db LBDB8iA.~CMf<pto« espirituaift* 



883. 



881. 

Sefior, ¿pajas por alhajas 

Sacáis por prenda al deudor? 

-Si : qne del mal pagador 

(k^rar, j siquiera en pajas. 

— Sobre su hacienda, de hecho 

Os echáis siu mas contienda. 
^ Mirad qué gentil hacienda, 
Ques que sobre pai|as me echo. 
— Por cierto ¿en ricas alha^jas 
Ejecutáis al deudoi? 
— Sí • mas del mal pagador 
Cobrar, j siquiera en pájas. 
- — Yo sé <rae ha tenido fama 
De rico 7 oien bacendado. 
—Ya por deudas le han sacado 
Aun las púas de la cama. 
— Vos sacus esas alhajas, 
Con ser la deuda mayor. 
— Si, que del mal pagador 
Cobrar « y siquiera en pajas. 

El lisio.- Id. 



683. 

Mundo» i'Hno aqui á posar 
Dios, si le nabeis conocido? 
—Un solo pobre ha venido» 
Y ese duerme en el pajar. 
-¿A tai huésped tal ultraJOp 
Teniendo el poder que^ene ? 
-Quian en ese triije viene 
Ho espere aat ho^ed^ 



AL SANTÍSIMO ¡CACIIIIERTO DE CRISTO, PARA U CALENDA. 

¿Dónde vals. Virgen?— A dar 
Tributo al Emperador. 
—Paso ; que antes de pagar, 
Otro monarca mayor 
Vuestro pecho ha de cobrar. 
—¿No sois hidalca, Maria, 
En la soberana idea? 

— Si ; mas no es .tiempo que sea 
Notoria mi hidalguía. 

—Pues ¿nué es vuestro intento?— Dar 
Tributo al Emperador. 
—Paso; que antes de pagar. 
Otro monarca mayor 
Vuestro pecho ha de cobrar. 

— ¿Tributo ha de ser cobrado 
De Madre de Dios y Rey? 
—Lo que es de Cesar , por ley 
A César ha de ser dado. 
—Pues ¿qué pretendéis?— Pagar 
Al romano emperador. 

—No debéis tributo dar. 
Porque otro mayor señor 
Vuestro pecho na de cobrar. 
Alomo DI Bo»ii.LA.—Nwwi«fái»rfiJ^'-« diviuax. 

884. 

AL HISHO ASOXTO. 

Sin duda que es Dios nacido, 
Gil , pues la gloria cantando. 
Anda por Befen volando 
Un ejercito lucido. 
—Bien el caso bas advertido ; 
Que esos que vuelan , pastor, 
Son águilas que al olor 
De la carie han descendido. 
—Pues las águilas del cielo 
¿Carne del Verbo apetecen? 
— Sí , y al mundo la encarecen 
Con la envidia de su vuelo. 
—Bien muestran ser Dios nacido. 
Pues desalados, volando. 
Mil nuevas glorias cantando. 
Roban del hombre el sentido. 
—Es que , como el hombre unido 
Está al Verbo por su amor. 
Las águilas al olor 
De la carne han descendido. * 
—Pues siendo esta carne viva , 
¿Cómo el olor las despierta? 

— No apetecen carne muerta 
Estas águilas de arriba. 
—Hambre sin duda han tenido 
Del man j ir que están gozando. 
Pues que se abaten volando 
Tan remotas de su nido. 
—Como noticia han tenido 

De su excelencia y sabor , 

Las águilas al olor 

De la carne han descendido. 



9S2 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS 



58S. 



Hola, ugal , ¿qué bay de naevo 
Hoy, que me puedas decirt 
Hjae nace Dios i morir 
Por la muerte que i Dios debo. 
^¿Al profeliíado bas visto» 
Que la ley Unto pregona? 
—Viendo estuve su persona 
Delante de Jesucristo. 
—-¿Es ese el tierno renuevo 
Que gloria ha de producir? 
^Es Dios • que nace i morir 
Por la muerte que ii Dios debo. 
—■¿Que el mundo quiso tocar 
Con qaturaleías dos? 
^Diffo que nace hombre y Dios, 
Por Dios que me ha de iusf^ar. 
—Luego «aqueste es el Dios nuevo 
Que al nombre ba de redimir? 
—Es Dios ; que nace i morir 
Por la muerte que á Dios debo. 
—¿Que en nuestra morul región 
Está ya el Dios de Israel? 
— Digo sin duda que es él , 
Zagal , por mi salvación. 
— iSe ba visto caso mu nuevo, 
Ni Jamás se pudo oir? 
—Nueva cosa es Dios morir 
Por la muerte que á Dios debo. 
Alomo n BomxL^ífwtH ff^im iifi$ret difinéi. 



886. 



¿Por qué 08 encogéis , Dies mió, 
De frió, si sois calor? 
—Ese es milagro de amor, 
Encogerse el sol de ftlo, 
—¿De qué os encogéis, si el nombro 
Vuestro no tiene medida? 
—Tengo carne de hombre unida, 
Y es muy encogido el hombre. 
—Pues en la deidad ¿no hay brio 
Contra el hielo v su rigor? 

— Si : pero por ley de amor 
El sol se encoge de f^io. 

—No os encojáis, pues no es dado 
Limite á vuestro poder. 

— Muy bien me puedo extender. 
Mejor que el mas estirado. 
—Pues, si sois fuego. Dios mió, 
Extended vuestro calor. 

—Hoy por las leyes de amor 
El sol se encoge de f^io. 

— ¿ Cómo la luz soberana 
De ese sol no se descubre? 
—Porque la nube la encubre 
De esU morUl carne humana. 
—Pues ¿no podéis dar. Dios mío, 
A la carne resplandor? 

—Si; pero manda el amor 
Encogerse el sol de frió. 

Bliisiio.— Id. 



887. 

Pablo y Gil. 



Gil , si es ciclo ya el lugar 
Del pesebre, ¿con qué vuelo 
Salieron hueves al délo, 
Y á Dios pudieron cercar? 
— Eso es ya mucho ignorar, 
Pablo ; ¿ no echáis de ver vos 
Que es mas ver en carne á Dios 
Que ver ios bueyes volar? 



— Entre senfines , ba«yei 
«Quién lo oyó ni verlo pudo? 
—Mas es ver hombre y dea nudo 
Al divino Rey de reyes. 

— ¿No echas de ver que el locar 
Del pesebre es Duro cielo, 

Y que un animal sin vuelo 
Es mucho el cielo escálala 
-Pablo, no hay quepregonUr, 
Que mas es por mi y por vos 
Ver en carne al mismo Dios 
Que ver los bueyes volar. 
—Rumiar Junto al león fiero 
Un buey ¿no es admiraciouT 

— Mas es dar ese león 
Balidos como un cordero. 

— ¿ Que no te puede admirar. 
Gil, ver bueyes eu el délo, 
No pudiendo humano vuelo 
1 an alu cumbre escalait 

— Pablo, caso es singular; 
Pero mas que vo j que ros 
Veamos hecboliombre i Dios 
Que ver loa bueyei rolar. 

Alomo as Bonu4.-^Mwff >««■ ^ f^* 



888. 



Brava noche de agua ha iklo, 
Gil; cinco mil años ni 
Que otro tanto no ha llovido. 
-Blas, como ya Dios está 
De nuestro barro vestido , 
A cánuros llueve ya. 
—Con ul sequedad la genta 
No ha visto una flor aadda. 
—Pues ya nació por tu vida 
Flor y fruto juntamenie. 

— No dudo que haya nacido. 
Pues cinco mil aBos há 

Que otro tanto no ha llovido. 

— Ea que , como Dios ealA 
De nuestro barro vestido. 
Acontaros llueve ya. 

— La tierra seca no daba 
Fruto, sino hambre y guerra, 
Y aun en sus grietas la tierra 
Los hombres vivos tragaba. 

— Extraña mudanaa ha aldo 
La del cielo, pues nos da 
Tanta agua como ha lloTido. 
—¿No vestó que, como está 
Dios entre barro nacido , 

A cántaros llueve ya? 



El 



889. 

Dios , ¿para tu nacimiento 
Buscas ciioxa? ¿Qué ea In intente 
—Tiemblo, como hombre, de f^ 

Y un temblor de tierra mió 
Derriba torres de viento. 
•-¿No eres rey superior 
En tu alcázar peregrino? 
—SI soy rey alo divino, 

A lo iiumano soy pastor. 
—Busca un real aposento. 
Dios , para tu alojamiento. 
—¿No ves que tiemblo de frío» 

Y un temblor de tierra mió 
Hunde las torres de viento? 
— Un rey que deidad enderra, 
¿De un fuerte alcáxar no goza? 
—Mas secura es una cboza 
Vaní un (¡caá temblor de tierra^ 



—Basca un palacio opulento 
CoD faene torre y cimiento. 
— Mas de una choza me fio ; 

Sae un temblor de tierra mío 
onde las torres de Tiento. 



COLOQUIOS PASTORILES. 



935 



AmíN M BonUA.-IVMM JarH* de fiores div'mat. 



890. 

La Tirgcn y un alma. 

¿Cuál de las personas tres, 
Virgen , de carne bas cubierto f 
— Es la palabra. — Por cierto, 
Dios hafia como quien es. 
— I Cuál de las tres ba tomado 
Tu engendrada humanidad? 
—Aquél que en su eternidad 
Fué sin principio engendrado. 
^ Luego ¿al Verbo , de las tres. 
Virgen , de carne Ijas cubierto? 

— Es la palabra. — Por cierto , 

Dios habla como quien es. 

^Pues ¿por qué quiso humanarse 

Esu palabra engendrada? _ 

—Porque es palabra empeñada, 

T baja i desempefiarse. 

— Y esta ¿hablará después 

Con el hombre al descubierto? 

— SI . que es palabra. — Por cierto, 

Dios habla como quien es. 

El, MISMO.— Id. 



691. 

¿Qaé hora es , Glif*-Saber1o has 
Por el sol, sin foiur nada: 
La una, por Dios, esdada. 
—I Sol de noche? Loco estás. 
-No te maravilles, Blas, 
De que el sol salga á deshora, 
Paes por mostrar esu hora 
Diex lineas ha Tuelto atrás. 
-Dime, Gil, ¿quién es, patente, 
Esta hora pereñlna? 
—Una palabra divina. 
Engendrada eternamente. 
—Pues ¿quién di6 , no me dirás. 
Esta palabra engendrada? 
-PoTel Pudre Dios fué dada. 
— Ptttíi ¿no tuvo qué dar mas? 
—No tuvo ni pudo , Blas; 
'^ne esu es el sol y es ta hora, 

lae por dar hn á deshora , 
Deas ha vuelto atrás. 



-Yenrelojtanperegnno 
¿No hay sombra que lo sefiaie ? 
—Del mismo sol sombra sale, 
One es su espíritu divino. 
--Y este bello sol ¿ de hoy mas 
Hará de noche Jornada? 
—SI ; que es la noche acabada. 
-¡No ha de anochecer jamás? 
-Ya es muerU la noche, Blas ; 
Pwque el sol que en carne llora. 
Pan nacer á deshora 
Diez Uneai ha vuelto atrás. 

El nuio.- Id. 



¿Por el hombre bijais vos, 
mSs, en carne suspirando? 
-Aun ptega Dios que biúu^o , 
Qnlen subirse con Dios. 
—iPor oué baláis Jiombre hecho , 



—Por probar la piedra imán 
Contra su acerado pecbo. 
—Pues para subirlos vos, 
¿ Bajáis en carne llorando ? 
—Aun plega Dios que bajando. 
Quieran subirse con Dios. 
—Pues al esclavo, Señor, 
¿No es mejor darle crujía? 
— No es mejor ; que eso seria 
Dar un crujido el amor. 
—Pues si ve que bajáis vos, 
¿Se os andará regalando? 
—Aun plega Dios que bajando. 
Quiera subirse con Dios. 

BOKOLA. "Ifuevo jardín de fiores dwiMas* 



K93. 

¿Por qué entre el heno reclinas, 
Niño, tus carnes divinas, 

Y no en cama de riquezas? 
—Soy muy niño, y mis ternezas 
No sufren cama de espinas. 

— ¿Mi culpa no te obligó 
A espinas duras por mi? 
—A espinas de muerte si , 
Pero de riquezas no. 
— Lueí(0 tus carnes divinas 
¿Por eso en heno reclinas, 

Y no en cama de riquezas? 
—Si, que no son mis ternezas 
Para entre cama de espinas. 
—Una cama regalada , 
Dime, ¿qué rey no la tiene? 
^Soy semilla, y no conviene 
Sar entre espinas sembrada. 
—Gocen tus carnes divinas 
De seda cama y cortinas; 
Deja el heno y sus bajezas. 
—Soy muy niño, y mis ternezas 
No sufren cama de espinas. 
—Porque vida eterna cobre. 
El alma te doy por lecho. 
—Habrá espinas en tu pecho. 
Si de espirilu no es pobre. 

— iTanto á ser pobre te inclinas. 
Que el alma en quien te reclinas 
Punza si piensa en riquezas? 
i^Si punza; que mis ternezas 
No sufren cama de espinas. 

El }iktio. 



M. 



894. 

El hombro y el nmo Jefui . 

Flor sin sembrar producida, 
¿Por qué en pesebre á luz sales? 
¿Quieres que esos animales 
Te pazcan recien nacida? 
—río debo ser abscondida 
De animal que pisa y pace. 
Pues la flor del campo nace 
A ser pisada y pacida. 
—¿Nacer no fuera mas justo 
En los jardines de un rey? 
i— Soy flor que ten^o por ley 
No florearme en mi gusto. 
—¿No ves, flor recien nacida, 

Eue esos toscos animales 
9n brutos, y por ser Ules 
Podrán i)acerte la vida? 
— "No me excluye mi venida 
De animal que pisa y pace. 
Pues la flor del campo nace 
A ser pisada y pacida. 
—¿No es mejor 9ue tus olores 
A serafines los dieras? 
— Mo soy,sliVo coni^^tt») 



M 



Flor que gasto el tiempo en llores. 
—Pues ¿es raion que iiaclila 
Hoy, entre brutos te iffuales, 
Donde estrados celestiales 
Son cortos ¿ tu medida? 
—Si el campo es patria y guarida 
De animal que pisa y pace, 
Toda flor del campo nace 
A ser pisada y padda. 

BoaiiLU. — IVa^M Jñrdin , ele 



ROMANCERO Y CANaONERO SAGRADOS. 

— Pues tendrás el cuerpo bdaí 
Y el espíritu encendido. 
— El sol de Dios me ha traído 
Alma y cuerpo asoleado. 

BOHILU.— JYlb 



895. 

Niño, ide qué tembláis ?os« 
Si al cielo temblor causáis? 

— De que de Dios no tembláis 
Tiemblan las carhes de Dios. 

— De temblar este» remoto, 
Estremeced vos mi pecho. 

— Temedme , y estaréis hecho 
Un perpetuo terremoto. 

— Haced que tiemble por vos. 
Pues por mi temblando estáis. 
—Temblad , pues mirando estáis 
Temblar las carnes á Dios. 
—Pues ¿ de Dios no he de temblsr. 
Que es potente por esencia? 
—No tembláis de su potencia» 

Si no tembláis de pecar. 

— Pues ¿ unto os va en ello á vos, 
Que por mi temblando estáis? 
—Si ; ane porque no tembláis 
TiembuD fas carnes á Dios. 



Fi r\ ao.—Ii', 



896; 



Ya Dios, por su amor profundo. 
Nuestra carne unida tiene. 

— Por Dios del cielo, que viene 
Al mejor tiempo del mundo. 

— En mejor tiempo pudiera. 
De virtudes, Dios venir. 
—Es Dios médico, y salir 
Dejó el tabardillo amera. 
-Luego ¿nuestro daño inmundo 
Que todo siilga conviene? 

— Si ; que Dios por eso viene 
Al mejor tiempo del mundo. 
—Pues ¿por qué ai mundo ha dejado. 
Estar de miserias lleno ? 
—Porque el socorro es mas bueno 
Cuando está mas deseado. 

—Ya fuera el hombre al profundo 
Si un poco mas se detiene. 

— No Importa ; que agora viene 
Al mejor tiempo del mundo. 

Fl mivo.— Id. 



597. 

Hoy, Niño, de verte he'ado 
Tengo el corazón parliiio. 
—Como al sol estoy unido, 
Antes \-engo asoleado. 

— ¿No ves que en tu cuerpo tierno 
Mil copos de nieve dan? 

— De rsos copos para Adán 
Hilan* un vestido eli'rno. 

— Niño, no seas porliudo. 
Que estás del hielo aterido. 

— Como ai-sol estoy unido, 
Antrs vengo asoleado. 

— ¿Cómo al hielo en tal rigor 
Naces en el duru suelo? 

— ¿ No vos que el nacer al hielo 
Aiace úe fuego de amor ? 



598. 

Seáis bien venido, Sefior, 
Del cielo á darnie favor. 
— Pues aun me fkltan Jomadas 
Porque me tengo caliadu 
Las espuelas del amor. 
-•¿Jomadas en tiempo ftierte' 
No paséis de aqni, mi Loa. 
—He de ir dende aquí á la era 
Que lo siento á par de muerte, 
—Pues para ser salvador, 
¿No basu encamar. Señor? 
— FálUnme otras dos Jornadaí 
Porque me tengo caludas 
Las espuelas del amor. 

— Y la Jornada postrera , 

¿ Cuál ha de ser de las dos? 
—Irme á la diestra de Dios 
Por darte la gloria entera. 

— Señor, ¿pues tanto dolor 
Os cuesta el ser redentor? 

— Aun después destas Jornsdi 
Se me han de quedar caixadas 
Las espuelas del amor. 

E 



599. 

k LA vlacm. 

Al Niño que está en el heno, 
Virgen, ¿por qué no acalláis? 
—Llora porque no ie dais 
Lo aue tenéis en el seno. 

— Virgen , decid, por mi vida 
¿Con qué le puedo acallar? 

— Para no verte llorar, 
Dalde el corazón qne os pida. 

— ¿Pensnis que tongo algo bn< 
Ve«lme ol seno, .si gustáis. 

— bl callará si le duis 
Lo que tenéis en el seno. 
— ¿ Las lágrimas que despide 
Del pecho no enfrenará ? 

— Un punto no callará 
Si no le dan lo que pide. 
—Pues le arrojaré entre él hei 
El corazón, si gustáis. 

— Él rallará, si le dais 
Lo que tenéis en el seno. 



600. 

Virgen , ¿si querrá conmigo 
Esc Niño? DalJe acá. 
—Toma, llévatelo ya; 
Que llora por ir contigo. 
— Ltevárniclo tengo á fe. 
Pues quo por mi está llorando. 
—De comino está aleando 
Por irse con cuantos ve. 
~Luo(;o, si quiere conmigo, 
¿También con otros querrá? 
— Si; mas llévatelo ^ ; 
Que llora por ir contigo. 
— Perderse os ha cuando ande. 
Si á tantos gustos atiende. 
—No se perderá ; que entiende 
CAm<(^ ^aal ^«cwm. %tvidA« 



COLOQUIOS PASTORILES. 

— Poes dejad venida conmigo» 
Y on mis brazos callará. 
^Toma, llétaieloya; 
Que llura por ir contigo. 

BosiLU.—.Viift'a ;arííi», etc. 



» 



601. 

Mi Dios, ¡ galán mus hoy 
Con esa jerga de Adán ! 
—No es sino perpetúan , 
Poes hombre perpetuo soy. 
— Pues ¿ tanto os agrada a vos 
El traje deste gusano? 
— Ttiito, que he de ser humano 
Mientras que Dios fuere Dios. 
—Luego ¿al hombro hacéis hoy 
Dios con la jerga de Adau? 
—No es sino perpetúan, 
Poes hombre perpetuo soy. 
—¿De la vil jerga del hombre 
Esliis tan allcionado? 
— Cuida con mi brocado 
Tendrá mas ilustre nonihre. 
—Pues ilnstralda ?os hoy 
La basta Jerga de Adán. 
—No es sino perpetúan , 
Paei hombre perpetuo soy. 



El msxo.— !d. 



602. 

¿Por qué , Dios, entre lal hielo, 
Pues desnudo y pobre estáis, 
Solamente os abrigáis 
Uojf con la capa del ciclo? 
—Porque este avariento suelo 
No del pobre se adolece, 
Ktá Dios en que nazca orrecc; 
^e en Belén los potentados 
Todos son hombres honrados, 

\Bi capa no parece. 

•ELVISXO.-Id. 



— Mirad no vais engañados. 
—Ciclo, tierra, montes, prados 
Dan voces á mí y á vos ; 
Que no nace un Rey que es Dios 
A cencerros atapaaos. 
— ¿ts posible que su nombre 
Rinde á un corazón humano? 

— Dejar de besar la mano 

No está en la mano del hombre. 

— Pues los reyes coronados 
¿Besan mano á nuevo Rey? 
—Somos subditos por ley. 
— ; Fuistes dése Rey citados? 
—Mil espíritus alados 

Nos citan á mi y á vos ; 

Que no nace un Rey ({ue es Dios 

A cencerros atapados. 

Bo:¡iiLLk,'-J(uevo jardín, etc. 



603. 

Virfwn, cuando miro y peso 

Se ti nacer v al concebir, 
D entrar Dfos y salir, 
Qaedas virgen , pierdo el seso. 
-Dios solo sabe el suceso 
De el entrar y el salir Dios, 
Honbre; que no tenéis vos 
Qtt entrar ni salir en eso. 

El mismo. 



604. 

Los Beyes j Heródcf. 

¿Dónde vais , determinados 
Beres?— A buscar nn Rey 
Que ha venido á damos ley. 
-lEs cierto? ¿Estáis informados? 
^Todos los orbes criados 
Danvocesámiy á vos; 
Qae no nace im rey que es Dios 
A cencerros atapados. 
-;Qoé ! ¿Tan grande majestad 
L'd Rej en carne contiene? 
-Si: (rae por esencia tiene 
Cilídaa y cantidad. 
-Pues ¿á reyes potentados 
Hav Rey que les ponga ley? 
-Si, que es elsapremolto/. 
Aras. 



60S. 

¿Quieres hoy conversación» 
Querida esposa? — Si quiero» 
Lsposo del corazón. 
—Pues en el jardin te espero. 
— ¿A qué hora?— A la oración. 
—A la oración no me niego ; 

gue esta es la perfecta hora 
n que á las almas me entrego. 
Y ¿si á la oración no llego? 

— Haz por llegar á tal hora: 
Goza tan buena ocasión ; 
Alma, ¿no quieres? --Si quiero. 
Esposo del corazón. 

—Pues en el jardin te espero. 
—¿A qué hora?— A la oración. 
— Si acaso le dolermiiias, 
En mi pocho hallarás 
Jardin de flores divinas. 
—¿Y alguna flor me darás? 

— Darte he flores peregrinas. 
Esposo del corazón. 

— Pues en el jardin te espero. 

— ¿A qué hora?— A la oración. 

Cl xisxo BoRULA.— PíMam/^N/M peregrinos.—Bitu, 1G14; en 4.* 



606. 

¿Qué buscáis en noche helada, 
Gloria y lumbre de mi vida? 
— Buscóla oveja perdida 
Que falla de mi manada. 
—Fin es ese inestimable, ' 

Has ved que sois niño y tierno. 
—También soy de allá ab aetemQ 
Dios forlisimo, admirable. 
—Pues ¿cómo en la noche helada 
Venis , luz de nuestra vida? 

— Busco la oveja perdida 
Que falta de mi manada. 
—¿Por qué, divino Cordero, 
Tomáis lan subida empresa? 
—Por hacer dejar la presa 
Con tiempo al tirano fiero. 
—¿Cómo venís con la helada 
De noche escura, afligida? 

— Busco la oveja perdida 
Que falta de mi manada. 
Está la triste balando 

Por mi con grandes gomidos ; 
Su voz hiere en mis uidos, 

Y amor me está bstimando. 
— Dejad pues pasar la helada. 
La nieve y noche encogida. 
—Busco la oveja perdida 
Que (alta de mi manada. 
Anda por fieros breñales. 
Penada, á escuras, sin luz, 

Y vengo k U\)r%xU eu cxui. 



m 



OpI gran peso de lus males. 
—¿Por qué á la región helada 
Venis de la mny florida ? 
— Busco la oveja perdida 
Que falla de mi maoada. 

Dugo Co^iU.-^mievm 4a ftwon justo. 



ROMANCERO Y UNCIONERO SAGRADOS. 



607. 

Antes que á Belén partamos, 
Dime por tu ?ida, Blas, 
xA qué viene de los cielos 
Este Infante celestial? 
—A traer al mundo pai, 

£ue es de todos los nnmanos 
a mayor felicidad. 
—¿A qué viene desde el trono 
De su excelsa majestad 
Allimiie de un pesebre, 
Al estrecho de un portal T 
—A traer al mundo pas , 
Que es de todos los numanos 
La mayor felicidad, 
—i A qué viene , siendo eterno, 
Disfrazado en lo mortal , 

Suien solo para su gloria 
izo la inmoruiidad ? 
— A traer al mundo pas, 
Que es de todos los humanos 
La mayor felicidad. 
-- Pues si á damos pu viene, 
Vamos, pastor, allá; 

8ue no hay mayor ventura 
ue una dichosa paz. 

ViouRTí DO Cio.-Pini«M MteM.-Liiboa, 17r.; cd 8.", to- 
mo primero. 



610. 



608. 

DIof y SM JlMD «AOlifta. 

Hola, Juan.— ¿Qué queréis, Dios? 
—¿Sabéis qué quiero?— No sé. 
—Que el bautismo se me dé , 
Y quiero me le deis vos. 

Suíero 4 vuestros pies poner, 
umilde, mi majestad. 
—Señor, aquesa humildad 
No me ha de ensoberbecer. 

— Hacedlo, Juan. — ¡Ay mi Oíos! 

— Bapuzadme.— No osaré: 
, —Por esa humildad que sé, 

Lo he de recibir de vos. 

— No estéis , Juan , deilo admirado ; 

Que conviene hacerse asi. 

— ¡Dios mió ! Pues ¿vos de mí 
Habéis de ser baptizado? 

— ¿Haréislo, Juan?— No, mi Dios. 
—¿Y si os lo mando? — Si. haré. 
—Pues quiero que se me dé 
Este baptlsmo por vos. 

Uisai. — Cañchncro. 



609. 

k U CIBCUNCISIOIf OK CilSTO. 

La ley del circuncidar, 
A nuestros cuellos alada , 
Oesaud ; que es Un pesada, 
DíM , que nos cansa pesar. 
---Mi carne podéis cortar 
Por desatarla de vos, 
Porque Unto monu en Dios 
Cortar como desatar. 

BonuA.^M0P0jMraH átfiwet díimas. 



Con esa sansria que os dan, 
Niño, ¿no os uesmayais hoy? 
— No, porque mi sangre doy 
Para el desmayo du Adán. 

— Si acaso eitiáis desmayado, 
¿Queréis un roció, mi Dios? 

— Antes volveréis en vos 
Con mí sangre rociado. 
—Pues vuestros miembros ¿no 
Niño, desangrados hoy? 

— Si , pero mi sangre doy 
Para desmayo de Adán. 
—¿No dan ¿ la sangre nombre 
Del asiento de la vida? 

—Si, mas la que doy vertida « 
Es por la vida del hombre. 
—Luego ¿las vidas están 
En la sangre que dais hoy? 
—SI , porque á beber la duy 
Para el desmayo de Adán. 

BoRiLU. — JVsen 



611. 

La circuncisión será 
Hov muerta, porque á Dios hiei 
—Muérase sí se muriere; 
Que muerto se lo tendrá. 

— De su corte bien sé yo 
Que el morir será la paga. 
—La ida del humo haga , 
Que se fué y nunca volvió. 

— Sentenciada á muerte está, 
wY morirá , si Dios quiere. 
—Muérase si se muriere; 
Que muerto se lo tendrá. 

— Hoy con toda su braveu 
Sin duda que al traste ha dado. 

— Ya la hablan de haber ecbadi 
En el pilar de cabeza. 

— No iicrirá á nadie ya. 

En pago (le que á Dios hiere. 

— Poco iniporu si muriere; 
Que muerto se lo tendrá. 

Eli 



612. 

A Dios, que las almas limpia. 
Hoy lian sangrado por voa. 
—¿Sangre le han sacado á Dios! 
Plega á Dios aue sea agua limpi 
—Su propia Madre lo vid, 

Y consintió en que se sangre. ' 
—Cuerpo de Dios con la sangre 

Y con quien Ul consintió. 

— ¿No veis que con sangre alia 
Dios las manchas que bay en voi 

— Si , mas la que hoy vierte Dio: 
Pleca á Dios (¡ue sea agua limpii 
— tué cloQcial tan cruel. 

Que sacó de sangre un rio. 
—De esa suerte algún Judio 
Se podrá sangrar con él. 

— ¿ No veis que la sanare alimpi 
Las manchas de mi y de tos? 

— Si , mas la de un niño Dios 
Plega á Dios que sea agua limpi: 

Eli 



613. 

¿Que por un esclavo tal 
Tanto, mi Dios, habéis dado? 
—Pues agora no be pagado ; 



Qae esto les doy por seBsl. 

^A Ynestro Pftdre sirvió, 

y se ftié coal fugitivo. 

— Por malo qoe es el csativOi 

Costo de comprarle yo. 

— Poes á fe que siendo tal» 

Le pagáis demasisdo. 

—Mirad lo qae me ha costado, 

Pues esto dojr por señal. 

— Bíeo pode» , Señor, comprarle ; 

Que naoa habréis menester. 

— Pnes tángome de vender 

Por acabar de pagarle. 

—Y la paga principal 

¿Pan caando os la han fiado? 

—Para la Pascua ha quedado; 

Que esto solo es dar señal. 



COLOQUIOS PASTORÍAS. 



sa 



(H4. 

l Que morirá , deds vos , 
D tagal de aquesta heridat 
—Que morirá por mi vida, 
las ha de vivir por Dios. 
—Mirad que es nombre , j sé cierto 
Que es el lagal de mas nombre. 
—Vos ino me decís que es hombre ? 
Pnes contádmele por muerto. 
*T i qué T i osaréis Jurar vos 
Que morirá desta herida f 
— Qoe morirá por mi vida, 
las ha de vivir por Dios. 
—Si es hombre v Dios el zagal, 
¿Cómo vencido ha de ser? ■ 
—Como Diqs podrá vencer, 
Y morir como mortal. 
— Desa suerte entre los dos 
La cuestión está sabida: 

Íie morirá por mi vida 
<Iie ba de vfrir por Dios. 

El amo. —Id. 



61S. 

AL tARTiSUO aiCaJÜBRTO. 

Abna yCaerpo. . 

£'^ é me decís. Alma , vos? 
si tengo á mi amo ley, 
comer como un rey? 
-Sf , por este pan de Di6s. 
-Pamone que es morir, 
Smir, según lo que pssa. 
-Si, mas vivir en tal casa 
li propiamente virir. 
-iYiuraréIs, Ahna, vos, 
toe irgnardo á mi amo ley, 
Méeomer eomo un rey? 
-81 , por este pan de Dios. 
-¿Qiié salario es el que dan 
bctta tan proveída? 
-Ti boca será medida; 
Bn si te pagarán. 
-T tras esto idéete vos 
QmiI guardón ad amo ley, 
ndré eoner como un rey ? 
-Hf por oM pin de Dio8« 



EfcBSliO.-Id. 



616. 



^ Dios es 4 floe viene aqui; 
Ose la fe lo Am asi. 
-Mdp Amor, por mi Ib. 



¿Sois desta verdad testigo? 
— Si^ que lo digo, lo vide y lo sé. 
— iCómo sabéis que Dios va 
DeoaJo de un bisoco velo? 

Y ¿como estando en el cielOi 
Eo todas partes está? 

De lo que el ojo no ve, 

¿Quién servirá de testigo? 

—Yo, que lo sé, gne lo vt, que lo digo; 

Yo, aue lo digo, lo vIde y lo sé. 

—¿Cómo, si parece pan. 

Es carne y Dios verdadero? 

Y ¿cómo se queda entero 
En la parte que me dan? 
Referidnos cómo fué. 
Pues os preciáis de testigo. 

— Yo, que losé, aue lo vi, que lo digo; 
Yo que lo digo, lo vide y lo sé. 



Re^mettade 



éiúia$íretea9§$/ 



Por haber Adán pecado. 
Digo que el Verbo encamó, 

Y vi que en la crua murió, 

Y sé que en pan se ha quedado. 
—Si vos de todo dais fe. 

No hay que buscar mas testigo. 
—Si, que lo sé, que lo vi, que lo digo; 
Si , que lo digo, lo vide y lo sé. 



617. 

Bras, de solo vino y pan, 
¿Qué puedo al huésped deber? 

— ¡ Ay Dios ! si dan de comer 
A la cuenta os lo dirán. 
—Pan y vino solamente 

Me han dado en esta posada. 
—¿Eso os parece que es nada? 
Veréislo cuando se os cuente. 

— Pues de un pedazo de pan , 
¿Qué puedo al huésped deber? 

— \ Ay Dios! si cuesta el comer 
A la cuenta os lo dirán. 
—Sepamos, por Dios, amigo. 
Lo que vale y lo qoe cuesta. 

— ¡Ay Dios! os doy por respuesta, 
Y asi lo que cuesu os digo. 

— P^es 61 á Dios en pan me dan, 
Gran caudal he menester. 

— í Ay Dios ! si cuesta el comer 
A la cuenta os lo dirán. 
—¿Qué cuenta es la que decís? 
Que dais de rigor indicio. 

— Es la cuenta del juicio ; 
Mirad vps cómo vivís. 
—Pues si tanto cuesta el pan, 
Gran juicio es menester. 
— ¡ Ay Dios! si cuesta el comer 
A la cuenta os lo dirán. 



ELUisie.— Id. 



618. 



A puertas del corasen 
Mil aldabadas oi. 
—¿Quién está acá? 
— ¿Quién está ahí? 
-¿Si está? 
—¿Quién es? 
—La raion. 

— iQaé quieres , amiga fiel? 
—vengo de parte de Dios , 

9up efahna llevéis con vos« 
os vais á comer con él. 
— Miiid qiM desinLCya«i^\ 



^ 



EOMANCEItO V CANCIOKEñO SAGRADOS. 



629. 

Apnsa la contutiian 
Me den , que SI t alma reforma. 

— Paso, varón ; 

Que podrás llegar de forma 

8 lie sea esa blatica forma 
arU de descomo it ion, 
^-Pues i la comunJoo sagrada 
Descomulga á hombre vivíeDlef 
'-Si comes índignam^ate, 
Tenía por noli toda, 
^^ Padre, pues b comunión 
¿No purifica y reformad 

— Es la razou 

Que el juslo en Dios se trasforma, 
Y es para el torpe esia forma 
Carla de descomunión. 

— Decid : |)ues ^, Dios no está alU 
Para los hijos úc Adán? 

— Si no llevas luz , podriu 
Matar candelas por tL 

— Padre, ¿y si mi corascon 
CoH Dios vive y se transforma ! 

— Come, varón , 

Sí es que liegas de esa forma , 
Pues para el malo e^ la forma 
Carta de descomunión. 



630. 

Advierte que ba entrado en ti, 
Homliri; , quien te redimió. 
^ Kl coraron me lo dio. 
Que es Dios , cuando le comi, 
— ^ Mira que ba entrado en tu seno 
Hov la persona de Cristo. 
^bn los efectos lo ha visto; 
Así rae haga Dios bueno, 
—Por entrar en mi y en ti 
Del seno eterno salió. 
^E\ coraron me lo dié, 
Que es Dios , cuando le comí. 

— Esia hostia consagrada 
Es mas que yo te enearezcop 
*~Nú soj digno ni merezco 
Que entre en mi pobre morada, 

— Dios , para ajustarse en ti j 
Hoy en pan se disfrazó. 

— El coraron me lo dio, 
Que es Dios, cuando ie comL 

El iLsifo. — IiI, 



631. 

Antón t ¿habri quién roe apueste 
A conocer este pan? 

— No tienes que apostart Joan ; 
Que en mi tierra Dios es este. 

— Pues ¿hay ocüUo valor 
En este manjar que ves 1 

^ Digo cjue el señor Dios es, 
Como Dios es mí señor, 

— Pues ¿no ganaré, aunque apuesto , 
A conot;er esie pan? 

—No tienes que apostar, Juan ; 
Que en mí tierra Dios es este^ 

— Si eres á Dios tan fiel. 
Ganarás de fe la palma. 
—Así ángeles por mi alma» 
Como conozco que es él, 

-- Luego ¿ no hay para qué apueste 
A conocer este pan ? 
—No tienes que apostar^Juan j 
Que en mi tierra Dios es este. 

El Mimo. ^U. 



Crítio f el Hombf^. 

So<^orredme* nuevo Adau; 
Que me amenaza Satán 
Con mil gustos depravados. 

— Como esos aniena/ado* 
En la tierra comen pan, 

— AmenaJtado mi pecho i 
Tiembla del daño que traza, 

— Hay del golpe á la amenaia 
Lo que v^i del dtclio al liecbo« 

— ¿Cómo huiré de Satán, 
Si amen abundo me están 
Por él mil torpes cuidador! 

— Como esos amenazados 
En la tierra comen pan- 

— Hacen qur^ el animo pierda 
Las amensizas que bace. 

— No importa que te amenace; 
Ladre el perro j no le muerda 
^ Mirad , soberano Adau, 
Que ameuazados están 
His huesos descoyuntados. 

— Como esri!; amenazados 
En la tierra comen pan. 






633, 

k LATÍRCETV SATCTÍSJMA. 

4 Cómo nunca ha hecho lane0, 
Virgen, la serpiente en vosí 
—Como tengo alas de Dios , 
No hay demonio que me alcauodi 
—Con vuelo Un peregríit9« 
Gar^.a seréis, digo yo, 
-^Solo el sacre me alcaní^ 
Del sacro Verbo divino. 
—¿Luego Satán erró el lance, 
No haciendo presa en vos? 
— Gomo tengo alas de Dios, 
No hay demonio que me alcanee, 
"Mirad que de rabia vierta 
Rubioííos fuegos y espumas. 
— ^L^n cuchillo de mis plumas 
Basta paní darle muerte. 
— Volad ; que no hará lance 
El ínHerno contra vos. 
— Como tengo alas de Dio«, 
No hay demonio que me alcanett 
— iCómo es ignorante y flac* 
Con vos su ciencia bisoüa? 
—Porque contra su ponxoia 
tfe de ser yo la triaca, 
—¿Cómo en lodos bit o lan<^» , 
Virgen * sin hacerlo en tos? 
— Como tengo alas de Dios» 
No lj:iy demonio que me alcaucí 
— L.a scrpietile del infierno 
¿Va tiembla de vos, María? 
^Es que ha quedado muy fria , 
Aunque vive en fuego eterno. 
—Pues ¿cómo murió en su laneCü 
Quedando triunfante vos? 
—Como tengo alas de Dios , 
No bay demonio que me alcaaee, 
Et 



654. 

Grillo, U lüagdaleiM y el Aal««J 



MAGDALK^A, 



\ Av de mi . 
Qué buen Señor que perdj t^ 



COLOQUIOS PASTORILES. 



n 



j;.^beis TOS 

^uién me ha lleTado i mi Dios! 

GBISTO. 

Di, majer : ¿qué te ba faltado? 
Qaé buscas god tal dolor t 

MACDALCHA. 

Decidme: si habéis llegado. 

Hortelano, á mi Sefior; 

Decid , si 

Lo pusistes por tqal , 

¿Quién, si vos. 

Pedo Uefar á mi Dios? 

AOTOl. 

El hortebno qae babia , 

Era Dios disimulado; 

A sus pies se va á besallos , 

Porque alU cobró sa Tida , 

Yansi no puede olvidallos. 

[kjl aquí, dice, hallé lo que perdi. 

Va con vos , 

¿Qué me ftiuri, mi Dios? 

Cristo está su coraion 

Con dulzuras recreando; 

Ella con grande afición 

El tocarle deseando. 

BasU ansí , 

Dentro en sí tocarme i mi; 

BasU,Dios, 

Desde alU veros k tos. 

Ubida. — Cuteionero. 



s 



63B. 

MafdAltBa j Cristo. 

Di^, hortebno, 

¿Quien llevó de aquí 

El santo diftinto? 

¡Ay triste de mi! 

Di, fiel hortelano, 

Qne guardas el huerto, 

¿Quien llevó el difunto 

Que estaba aqui muerto? 

To le deié, derto. 

Yo le dejé aqni ; 

¿Quién me le ba escondido? 

¡Ay triste de mi ! 

—Respóndeme , dneSa, 

Que Dios te consuele, 

iQuiéa es el difunta' 

jue tanto te duele? 

Dios te lo revele. 

Como tú deseas, 

Pprque tú le veas 

YélteveaáU. 

— ¡Ay!sltAlosabes, 

Di quién le Uevó ; 

Consuela U triste 

Qoe tal bien perdió: 

¿Quién te me escondió? 

¡Tríste y afligida . 

Qoe fuerza lu vida 

Ya no queda en mi! 

— Ta, pues que le amabas, 

¿Por qué le de|aste 

£a lagar tan yermo, 

Ql» le sepultaste? 
Por qué no velaste 
Aquestos tres dias, 
Pues tanto temías 
De dejarle aqui? 
<^La piedra pusimos 
£n la sepultara , 
Por Ir con la Madre, * 
Llena de amargura. 
iTriste V sin tentara! 
1 Dónde iré á buscallet 
Que no sé dónde halle 
a bien qae perdi, ^ 



—Un cuerpo ya mnerto. 
Tú, ¿qué le barias? 
Si yo te le muestro. 
Dueña, ¿qué darías? 

gue tú no podrías 
n cobro ponerle; • 
Que solo moverle 
No es posible & U. 
—Yo podré llevarle. 
Según tú verás; 
Que mujer un fuerte 
Nunca fué jamás ; 
Porque amor me fuerza. 
Según es mi fuerza. 
Poco es para mi. 
—Solo verle muerto 
Te desmayará ; 

gue está sepultado 
e tres dias ya ; 

Y hombre que asi estA, 
A quien quiera espanta. 
No es tu fuerza tanU 
Cual piensas de ti. 
—Debes saber poco 

De ciencia de amor; 
Que el amor, do mora 
No sufre temor. 
Si tú á mí Señor 
Tienes encubierto, ' 
Hallar yo tal muerto 
Vida es para mi. 
—¿En qué te podrás 
Gozar con un muerto, 
Tan descoyuntado 

Y el costado abierto; 
Encallado y yerto, 
Los ojos cerrados , 
Tres dias ya pasados , 
Que fué puesto aqui ? 
—En estos mis hombros 
Yo le llevaré , 

Y de mi congoja 
Ya descansaré ; 
Y -asi cumpliré. 
Guando yo le viere. 
Lo que el amor quiere. 
Pues lo quiere asi. 
—Será como dices ; 
Que al fin mujer eres, 

Y ese blasonar 
Propio es de mujeres ; 
Que cuando le vieres 
Tendido en el suelo 

No habrás mas consuelo 
Que de verme á mi. — 
—Como quier que sea. 
Puedo responderte 
Que el amor no es hembra , 
Mas varón muy fuerte ; 

Y ese amor convierte 
En fuerte varón 
Todo corazón , 
Como hace á mi. 

—¡Oh, que nunca es fiaerte 
Amor en mujer. 
Que muy de ligero 
Se suele perder! 
Do falta saber 
Todo bien perece; 
Solo permanece 
Presumir de si. 
—Bien puedo decir 
¡Ay nombre terrible! 
Que el amor perfeto 
Nunca fué movible; 
Que si amor falible 
Se desmaya presto. 
El firme y honesto 
No lo hace asi. 
—Aun eso que dices» 
Yo lo sé mejor; 
Qaeliima«ói»mV\ lü^ 



^i 



ROaiANCEEO Y CANCIONERO 



Que soy amador 
Mas perfeto amor 
En mQJer ntngynu 

Í Salvo en sola ima) 
''o nunca le vi. 
-^Respontle cúTk liento, 
Hombre » que me espantas; 
Que lia Y en la Escritura 
Mujeres muy santas. 
Habla de lus plantas 

Y ía& bortaitzas; 
Qne, ú tú profetizas, 
O burlas de mL 
— Las niis bortalíKas, 
Arbolea y plantas. 
Son las mis seutenclai^ 

Y palabras santas ; 
Mast pues que le espantas 
En que asi me muestro, 
Yo soy tu Maestro» 
Cata , vcsme aquí. 
— '¡OU santo Maestrof 
Sefior de señores. 
Desatan mis hierros 
Tus dulces faT ores; 
Porque los errores 
Que el saber no etcusa, 
Muj segura eicusa 
Tienen ante ti. 

Jdaii TiiONíDá— Ota^ oíra9 mug lontat. ta prlmí^ra , ttti Díd- 
kga úe iíH Maáúletia; la íteftinda, ¿a pasma de nuffíra Síñvro ; 
la tercera , Ei chisíe dt la moníó; la eu^rU , Un ckiite ú ta Asuh^ 
üi&n de nvetira Señora, ^ liúpr«sa en Alcalá , ca c:is) de Au^réi 
BaDciieide Etpeletii año de 1611,— Pliego saeltOj ca 4.' 



636* 

k LA MISMA ItAt^ALEWA. 

— iQníén os llera de esa suerte, 
MarJa, en cas de Simón? 
— Voy á dar á Dios la uncbn , . 
Por verle que está de muerte» 
—¿De que dicen que es su mal , 
Si habéis ventilo ú saber? 
^^Mal de amor debe de $er 
Ln que le tiene mortaL 
—¿Qué es posible que es tan tuerie 
Una amorosa pasión? 
—Pues que le traigo la nndon , 
Bien se ve que es ni:i| de muerte» 
--¿Vos también estáis tocada 
De e&a pasión amorosa? 
~^Es la mía contagiosa, 
Y ha meuíístcr sor curada, 
—¿Como curan mal tan fuerte » 
Si me sabéis dar razón ? 
—A quien yo llevo la unción 
Le preguntad de qué suerte. 



637. 

CHISTO ¥ SAN PABI.0 tn Sü CONVtHStO?!; 

—Di : ¿por qué me has perseguido, 
Pablo^ y á los que incluido 
Tienen mi cristiano sello? 
—Señor, no be eaido en ello 
Basta agora, que be caído. 
—¿No ves tú que á mf me afrenta 
£1 que afrenta á mi vasallo? 
—A no caer yo del caballo, 
Jamás cayera en la cuenta. 
—Advierte que está afligido 
Mi colegio perseguida. 
Donde yo me imprimo y sello, 
^Señor, no be aáúQ cu ello 



SAGRADOS. 

Hasta agorft. qiie he caldo. 

— Pues le pi! ' ■ • libar. 

Deja mis cu «s, 

— Aunque I ios e&irjboi 

Ed la fe pit' ir, 

— Recobra li- ^ perdido, 

Mtra que por íítendidt» 

Los ángeles atropello* 

— Señor^ no be eaido en elle 

Hast4 agora, que be calilo, 



638, 

At hautiiuo i>el apóstol sá^v Airaaiás w i 

—Andrés . ¿seréis hombre i«s 
A seguirme por do iré? 
—Y icémo si os seguiréi 
SI « 11 or cí^ta cruz de DiOS^ 
—El cnniiuo que elegí 
Es tan agrio como estrecho 
—¿Vos l;i I roe ha no habéis t 
Yo marrharé por ahí. 
— Mirad que vamos los dos 
Ccjh sendos palos y a pié. 
— Y ícómo que os seguiréi 
Si , por esta cruz de Dios, 
— Para vos camino habrá 
Mas seco y mas descansado, 
— tííen es que vnyíí el criado 
Por donde su dneiío va* 
"Tomad vnestro palo vos; 
Que JO por \a crn<- saldré- 
—V ¡Cümo que os sesuiré! 
Si , por esta cruz de Dios. 

LibEsiá.— Tercera farU ái 



639. 

EK AUBArfKi m ms APOSTOLCI. 

fEl m^fitrfxciidá rfí,í/rt unkfmiM a CriiM i 
recio f dftia ti únctnr «dn PMf& , f í#i int 
fú%'*aH Cañdúi íai dam&í fue ütttnífin h» < 

Cuento prtttiero, á «#tt P«4r«ta 

CAnmAz». 
Cuantas veees veo al Retor 
Se me aeoerda un cu e uto «ayo> 
Del cual nanamente arauyo 
Su pecbo y su gran valor ; 
Ai Maestrescuela sirvió; 
Müs, puesto que era criado. 
Fué i^ual hijo regalado 
Lo que en su casa vivió ; 
Tal vdnntad le tenia 

Y tanto con él se holgaba « 
Que á veces le preguntaba 
Que qué tanto le quería. 

Preguntas de padre á hijo, 
Mas que de amo á criado. 
Me p;<recen, bien mirado* 

FÉ. 

Yél, enefeto, ¿quédijof 

CARLUAn^ 

Un gran coloquio pasó 
Entre los dos, amoroso» 

Y Pedro, de amor celoso^ 
Desta suerte respondió : 
« Té ligo os amor excesivo, 

Y tengo tal fe con vos , 
Que os adoro— ¿A mi por Dioif 
—Si, por Jesucristo vivo.* 



COLOQUIOS PASTORILES. 



Caenlo te^odo, 4 mb J«mb j Santiago. 

ESPERANZA. 

Los dos hermanos son estos. 

CARIDAD. 

Juntos el doctor san Joan 
\ el dociur Santiago van ; ■ 
Pues ¿á qué lado van puv*stos? 
50 les lleva el premio á el lado. 
Como la Madre pedia. 

ESPERANZA. 

Yo os prometo que hov en día 
Se acuerdan de esc recado. 
Al Maestrescuela llegó 
Su Madre i pedir por ellos , 
Mas no á ella, sino i ellos 
£1 primo les respondió : 
« No saben lo que se piden , 
Si estriban en tal favor ; 
une el estadio da el honor» 
Y los trabajos le miden.» 
Honra de escuelas no viene 
Por parentesco 6 privanza; 
Oue solamente la alcanza 
El que mas estadio tiene. 
Así les be de tratar; 
De pundonores no curen, 
Que son mozos , mas procuren 
De acabarse de ordenar; 
Que si , como dicen , meten 
La barba en el cáliz ellos, 
Yo prometo de ponellos 
Donde todos le respeten. 

CARIDAD. 

Macho les debe querer, 
Annqae no les muestra halago. 

ESPERA:fZA. 

Si. mas i fe que ese trago 
Que se le ha dado & beber. 

Cveato leroero, A lan Andrét. 

CARIDAD. 

Veis al dotor Santander, 
El hermano del Retor, 
También era pescador, 

Y ya tiene de comer. 

Los dos se han puesto en buen punto; 
Que al 6n de laceria sale 
Quien de las letras se vale. 
Que es honra y provecho junto. 
SanUnder vino ¿ estudiar, 
Como mayor, el primero ; 
Mas no pasó curso entero 
Sm i su hermano llamar. 
Persuadióle á que viniese, 

Y con el amor de hermano. 
Asentóle de so mano 
Donde estudiase y sirviese. 
ia sabéis con quién estuvo, 

Y b vida qae tenia. 

ESPERANZA. 

Bien se lo agradece hoy día 
Aqael caidado que tuvo. 

CARIDAD. 

Al fin Santander es hombre 
De gran vaso y gran prudencia , 
Y asi en virtud como en ciencia 
En escuelas tiene nombre; 
Tiene mucha calidad , 

?ne es hermauo del Retor. 
el mas antiguo dotor 
De aquesta universidad. 
Es tan grande limosnero. 
Que al primer hombre que ve 
r¡o hay cosa qae no le dé. 
Sea pan ó sea dinero. 
El es santo llanamente, 
Paes por dar por DJos trabaja 



Tanto, y acosas se abaja, 
Que se espanta mucha gente. 

FE. 

Ríen lo sabemos las dos, 
One una vez en un lugar 
Vimos al dotor aspar 
Por tener que dar por Dios. 

Cuento oaarto, á lan Bartolomé. 

ESPERANZA. 

Ya sabréis lo que pasó 
Con Bartolo esotro día. 

PE. 

Contaldo, por vida mía ; 
Que le quiero mucho yo. 

ESPERANZA. 

Quiso un trampista letrado 
Ver lo que Bartolo sabe ; 
Mas á fe que no se alabe 
De haberse con él lomado. 
Sobre dar entendimiento 
A dos leyes de que hablaron , 
Entrambos se repuntaron, 
Pero con diverso intento ; 
Que Bartolo con voz baja 
Arguye, y verdad refiere, 

Y esotro matar le quiere 
A voces porque le ataja ; 

Y como vio que salia 

De todo con gran trabajo. 

Una falsa lej le trajo. 

Por si engañarle podia. 

A la palabra primera 

Le entendió, porque es do modo, 

Que sabe el derecho lodo, 

Y la ley que es verd.idcra, 

Y dijo : « Vos haheis hecho 
Tal de vuestro motivo. 
Que á mi me desuellen vivo 
Por la que tiene el derecho. 

PE. 

Siempre ha sido entre estudiantes 
Por gran letrado tenido, 

Y siempre á su casa han ido 
Infinitos pleiteantes ; 

Mas tiene una cosa buena. 
Que aunque sea al mismo Rey, 
Luego le muestra la lev 
Que le salva ó le condena. 

CARIDAD. 

No dirán que por codicia 
Les entretiene y engaña ; 
Que luego los desengaña 
De que no tienen justicia; 

Y puesto que alguien quisiese 
Seguir pleito por su gusto. 
No abogará, siendo injusto. 
Si todo el mundo le diese. 

FE. 

De aquesta resolución 
Muchos pleitistas se quejan ; 
Otros, vista la ley, dejan 
El pleito y la pretensión. 

CARIDAD. 

Así no dirán por él 

Qae desuella á quien ayada. 

ESPERANZA. 

Antes tengo por sin duda 
Que le desuellan á él ; 
Porque yo he visto jurar 
Al que á consultarle viene. 
No que pagárselo tiene , 
Mas que éise lo ha de pagar. 

Cuento «¡unto, A santo Tomé. 

FE. 

Si de escucharme gustáis. 
Os ^ttr¿ im cuanto ci&fisi 



235 



S34 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



Del dotor Tomás Indínno, 
De ape gustéis y riáis ; 
Por Pascua de Flores era , 

Y fué que en aquellos diaa 
Hizo unas nieblas tan frias 

Y bubo pluvias, de manera 
Que desde aquel terremoto 
Que bubo viernes do la Cruz, 
Ni el sol nos mostró su lux 

Ni cesó aquel alboroto. 
Púsose el sol aquel día 
De color de sangre todo ; 
Fué la turbación de modo, 

9ue espanto ; miedo ponia. 
odo el sábado duró 
Este tiempo riguroso, 

Y el Dotor, de temeroso. 
Muy temprano se acostó. 
Salló con nuevo arrebol 
Otro día el sol lucido, 
Pero Tomás no ba creido 

Sue hubiese salido el sol; 
artos fueron á avisarle, 

Y aun el düa se pasara. 

Si hasta su cama no entrara 
El sol para despertarle. 
Tan adormecido estuvo. 
Que con los ojos le vido, . 

Y piensa que no ha salido; 
Mirad que miedo que tuvo. 

Y estos sueños ó eslos miedos 
Duraron, como está llano, 
Hasta que aldrgó la mano 

Y le dio el sol en1os dedos. 
Luego empezó á despertar, 

Y pesaroso do aquesto. 
Hizo un grande presupuesto 
De mud rugar j estudiar; 
Dejó el regalo y la cama, 

Y pnsótan adelante, 

gué fué un perpetuo estudiante, 
orno lo dice su fama. 
Creyónos desde aquel día , 

Y fe, cual todos, mantuyo; 
Que antes de aquesto, vez hubo 
Que á su padre no creyera. 

CARIDAD. 

Y aun de verse tan corrido 
Deslo que cuenta la Fe, 
1^1 á lus Indias se fué , 
Mirad lo que le ha valido; 
Porque tal contratación 
Aun hasia ahora ia tiene; 
De donde siempre lo viene 
Mucha piala y cargazón. 
Preguntaréísme las dos: 

1 Qué llevó de por acá , 
Que tanto le traen de allá? 
Llevó la gracia do Dios. 
Mucho llevó, pero ¿cuyo? 
Dios , señores, me es testigo. 
Que me dijo un gran so amigo 
Que no llevó nada suyo. 

Gaento ■esto, á sab Hlatco. 

KSrERAIlZA. 

El dotor Mateo de Feria 
Tiene muy bien de comer. 

CARIDAD. 

Pues yo le vi padecer 
Harta pobreza y laceria. 

ESrtRAIfZA. 

Fué cambio, y como tenía 
Poco crédito y caudal, 
Pasaba el pobre tan mal, 
Que sabe Dios cuál vivía. 
Violo tal el cancelario, . 
Que del cambio le sacó, 
. Y en las escuelas le dio 
THaio de secreurio. 



Esludió con tal calor, 

Ílue atendiendo á su ejerclcioi 
unto con hacer su oficio, 
Se graduó de dotor; 
Pa^ sus deudas muy presto, 

Y aliora tan rico está. 
Que mil gracias á Dios da 
De que le puso en tal puesto. 
Ya se aceta su libranza, 
Monte poca ó mucha suma ; 

Sue por palabra ó por pluma 
uy grande crédito alcanza. 

Oiento sétimo, á mb Ftlipe. 

ESPERANZA. 

Del dotor Felipe sé 
Un cuento bien de reir ; 
Mas la Fe lo ha de decir. 

n. 
Yo, seGoras, lo diré. 
Ya sabéis que de ordinario 
Infinitos poores van 
A la limosna que dan 
En casa del cancelario; 
Pues un día , como él vio 
Los pobres que se llevaban. 

gue de cinco mil pasaoin , 
nefeto se espantó, 

Y dijo : c A mi parecer. 

No hay en docientos ducados. 
Según los que veo llegados» 
Para darles de comer, a 
Al fln Felipe so estuvo 
Hasta que todos se fueron, 

Y visto cómo comieron, 
A grau milagro lo tuvo. 

CARIDAD. 

Si lo es , mas es su rentt 
Tal cual sabéis todas tres. 

ESPERANZA. 

¡Poder de Dios , si lo es! 

Y ¿cómo de esos sustenUf 

FE. 

Otro cuento le pasó 
Con el Principe una vez. 
Do se vio su .sencillez , 
Se|{un lo que preguntó. 
Di jóle al Principe un día, 
Vícikío ríe él su humanidad : 
t Muéstreme á su Majestad, 
Por<pie yo verle querría. » 
Su AIIC74I , que siempre fué 
Tan cuerdo , le dijo asi : 
« Quien me ve, Felipe, á mi. 
También á mi Padre ve. » 



640. 

Á SAÜ PABLO , EN VEJÁIS?!. 

Vcjodor,re, Caridad, Beligíon y Coa 

cuatro, damoi que ettán á ¡ai ventanat oy 

vfjámen), 

VEJADOR. 

Cúbranmele la cabeza 
A esc señor dolorando. 
Mientras de él estoy contando 
Su valor y su nobleza : 
Este , cu.inio á lo primero. 
Por sus pecados ha sido 
Hidalgo desvanecido. 
Que picó de caballero; 
liarlo se preciaba ser 
Un gran hombre de á caballo, 
Y delante de Dios, bailo 



Anoqae no qniero apretalle 
Ni decir aquí quién era 
Cuando cayó ai la carrera. 
Ni apurar si fué en la calle 
O si junco ala ciudad 
De Damasco; que es amigo; 
Uas esie cuento que digo 
Ya se sabe que es verdad. 
Junto i Damasco cayó, 

Y i fe que Alé maraTilla, 
Cuando voló de la silla, 
£1 víTir como vivió. 
Gracias i Dios, que le quiso 
Librar de peKóro tal ; 

Mas bien le fue con ul mal, 
Porque le sirvió de aviso. 
Al fin desde tquese día 
Yivió vida diferente, 

Y joro solemnemente 



COLOQUIOS PASTORILES. 



Que de la Iglesia seria. 
Dejó el bábito de lego 
Lnego que á tal se dispuso, 

Y el de clérigo se puso, 

Y dio en ordenarse luego. 
Quedó Ul déla calda, 

Qne, puesto que tuvo nombre 
lo tiempo de gentilhombre, 
Ko lo seri ya en su vida. 
Pues mes bay , que se picaba 
De tratar eon valentones , 

Y en todas sus ocasiones 
Ibs oue todos braveaba. 
Nombre de valiente tuvo, 

Y en oficio semejante. 

No anduvo como estudiante, 
Kuy á lo del diablo andufo. 
Vistió como valentón , 

Y annqne muchos le temían , 
Mas de cuatro le tenian 

Por grandísimo lebrón ; 

Y bien mereció tal nombre, 
Pues él y gran camarada 
Vinieron con mano armada 
A descalabrar á un hombre. 
Mirad qué gran valentía 

De los que con él se hallaron , 
Pues á un mozo apedrearon , 
Viendo que solo venia ; 

Y en esta pendencia brava 
No se quiso aventurar; 
Que , por mejor se guardar, 
Todas las capas guardaba. 

Y supuesto que es asi, 
Este valiente no huyó ; 
Que en las capas se asentó, 

Y no se movió de alli ; 

Por lo cual he mal hablado 
Sí por travieso le noto. 
Que antes en este alboroto 
rué un hombre muy asentado ; 
Ptes Dor Dios, en quien adoro, 
Que el estndiante que fué , 
llanca les biso por qué , 

Sae era un moio como un oro. 
ario Esteban mal logrado 
(Que aqueste nombre tenia) , 
Estudiante en teologte, 

Y de evangelio ordenado. 
Dirán: «Querelló de aquellos, 
Paes supo quien le mató ; » 
Rosólo no querelló. 

Mas antes rogó por ello^ 

Y puso tanto cuidado 

En que no se les pidiese, 
Oue antes que el mozo muriese 
Se lo tuvo negociado; 
Tas!. In anhrersldad 
Geldbm eon gasto extrafio 
Su honras en cada un afio 
Por pascua de flavl^d. 
Mas volvamos al Dotor, 

Y vayaii dot eaeuos baenof. 



Uno en materia de tmenos, 

Y oiro en materia de amor. 

FE. 

Esto seri muy gracioso , 
Porque nos querrá contar 
Lo que teme del tronar ; 
Que es de rayos temeroso. 

VEJADOR. 

Es el cuento, oue cayó 
En ei suelo y sin sentido. 
De un relámpago que vido, 

Y un solo trueno que oyó; 
Muy grande caída fué. 
Pues le llevaron de mano ; 
Pero yo, como cristiano. 
Os confieso que me holgué. 
Pensó dar en el profundo. 
Según que el caer temió ; 
Diránme : c Nadie lo vio; a 
Violo Dios y todo el mundo. 
Anles de los qne lo vieron , 
Fuera de lo que se holgaron. 
En la corte lo contaron , 

Y en extremo lo rieron. 
De santiguarse no acaba 
Desde el trueno de aquel día. 
Que antes, como no temía. 
De nada se santiguaba; 

De relámpago cegó, 

Y como ciego se vido. 
Oraciones ha aprendido,. 

Y á la Iglesia se acogió. 
Tal mana se supo dar 
Después qne en la Iglesia estaba. 
Que de ordinario rezaba. 

Sin faltar por quién rezar. 
No tuvo mas que su capa 
Con excesiva pobreza ; 
Pero ya, después que reza. 
Come tan bien como el Papa. 
Quiero decir sus amores , 

Y no he de nombrar con quién ; 
Mas son bles, que sé bien 
Que es hacerles mil favores ; 
Porque es una dama bella, 

§ue cualquier honra merece ; 
asi , diré , pues se ofrece, 
Lo que ha pasado por ella. 

ESrERAlfZA. 

Yo sé la dama que fué, 
A quien por mil años goce ¡ 
Diránme: « No se conoce, a 
Si se conoce, á la fe. 

CARIDAD. 

No habéis dicho por mal modo 
Que es la Fe por quien él muere. 

FE. 

Yo confieso que me quiere , 

Y qué yo le quiero y todo; 
Que, puesto que ya se sabe 

gue en sus amores no pierdo, 
n un sngeto tan cuerao 
Cualquier honra y favor cabe. 

Y saben muy bien las dos 
El celo que me ha tenido, 

Y si mucho amor ha habido, ' 
Que fué para lo de Dios. 

VEJADOR. 

Este nuestro enamorado 
Siguió con tanto tesón 
Las leyes de su afición, . 

gue en cosa no ha reparado ; 
n la cárcel le tuvieron. 
Metido en el calabozo ; 
Mas lleno de risa y gozo. 
Visto por quien le prendieron. 
El rondaba cierta calle , 

Y bellacos le espiaron , 

Y una vez le apedrearon 
Con iniencloii do mttaUe« 



935 



ROMANCERO Y CANCIONERO SAGRADOS. 



Paes mas adelante paia; 
i)ue por desea brir su amor 
El propio corregidor 
Fue á prenderlo en cierta casa; 

Y cierto que le prendiera, 
Que era la Justicia brsTa • 

Si aquesta casa en que estaba 
Junto al muro no cayera. 
Pero púsose en seguro; 
Que Viendo guarda en la puerta, 
Se descolgó en una espuerta 
Por lo mas alto del muro. 
Rajó Arme en la esportilla; 
Que, como le rigió amor, 
Túvose mucho mejor 
En la espuerta que en la silla ; 

Y ¿1 estaba, según esto, 
De suerte que parecia 
Niño eipósito, i fe mia, 

A puerta de iglesia puesto. 

ESPERANU. 

El apodo fué galano; 
Parecíalo inAnito, 

Y mas si llevara escrito : 
«Este nU&o va cristiano. » 

tUADOl. 

Cuantos se suben aquí 
Sus vejimenes rematan 
Diciendo que lo q|ne tratan 

?ue ni fue ni pasó asi; 
esta va]fa artiflciosa. 
Tan en uso recibida. 
De propósito es flngida 
Porque salga mas graciosa. 
Mas aquesto imaginad: 
Que en cuanto digo al dotor. 
Es , por Dios nuestro Señor, 
Evangelio de verdad. 

LuEtMA.— Cm«9/M etplrituMles. 



641. - 

X SAN JOAN BAOnSTA. 

¿Viene el Rey nuestro señor, 
Antón, como se ha sonado? 

— SI, Oras ; porque hoy ha Ilog:ido 
Su aposentador mayor. 

— Temo, hermano, que nos pida 
Grandes cosas cuando venga. 

— Solo pide que se tenga 
La casa limpia y barrida. 

— ¡ Y qué! ¿el Rey nuestro sei^or 
No quiere nada colgado ? 
—¿Para qué, si está hospedado 
En casa de un labrador? 
—Dicen que era riguroso 

Y no se dejaba ver. 
—Pues ya nos afirma ser 
Dlando, afable y amoroso. 
— DIme: el aposentador 
¿ Parécete muy honrado ? 

— Es tanto, que le han hablado 
Por el Rey nuestro señor. 

El ittio. — Id. 



642. 

k SAN HIERÓNnO, SOBRE HERIRSE COR LA PIEDRA DELANTE 
DE OR SANTO CRISTO. 

¿La carne vuestra es bastante, 
Hierónimo, i daros miedo? 

— Con esta piedra . si puedo, 
La venceré , Dios delante. 

— ¿Tan terrible lucha pasa 
EDire vos j ese enemigo ? 

«- 8í, que le traigo conmigo. 



Y es malo el ladrón en casa. 

— Pues vos propio sois bastante 
A poderos causar miedo. 

— Si , porque vencerme puedo 
Con la piedra. Dios delante. 
—¿Cómo en batalla campal 
Entráis flaco y consumido? 

— Porque estar desflaqnecido 
Da fuerza espiritual. 

•«Y el espiritu constante 
¿No tiene i la carne miedo? 
—No, que en espiritu puedo 
Resistiría , Dios delante. 

BoauLA.— Nuevo J§rii» ie j 



643. 

k SAN I6RACI0 DE LOTOU. 

Ignacio, ¿entre lu nadonea 
Vuestro lenguaje es divino? 
—Antes, por ser vizcaíno, 
Soy muy corlo de razones. 
—Pues si dais cortas lecciones, 
¿jQué pretendéis enseftarf 

— Creer y obrar. 

— En Vizcaya es vinculada 
Hoy la ciencia de Justicia. 
—Si , mas la humana estulticia 
La tiene por vizcainada. 
—Del cielo son estos dones 
De vuestro ingenio divino. 
—¿No veis que soy vizcaíno, 

Y soy corto de razones? 
-Pues con tan cortas lecciones. 
¿ Qué pretendéis enseñar? 
-Creer y obrar. 
—Sois, Ignacio (si no yerro), 
Oro entre hierro nacido. 

— Para iiaber de ser sufrido 
Nacer convino entre hierro. 

— Vos sois, entre las naciones. 
Elocuente y peregrino. 
—Corto, como vizcaíno. 

Soy en todas mis razones. 
—¿Qué aprenden los corazones 
Con tan corto razonar? 

— Creer y obrar. 

Ele 



644. 



k LA ASORCION DE MJE8TRA SEffOR 

A la plaza llega ya 
Una extranjera graciosa : 
¿ Puédese ver si es hermosa? 
—Si puede, que en cuerpo va. 
—Mirad que encuerpo no ha ei 
Sino es el Hijo del Rey. 

— Es verdad , mas desa Ic^ 
Su Majestad la ha excetado, 

— Mucha admiración pondri 
Ver novedad en tal cosa. 

— Pénela el ser tan hermosa, 

Y el ver cómo en cuerpo va. 

— ¿Qué ros