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SEMANARIO ERIIDITÓÍ 

QXIS COMPXEHÉVDS 

VARIAS OBRAS INÉDITAS^ 

CRITICAS, MORALES, INSTRUCTIVAS^ 

vounCASy msTomiCAif satuucas, t jocosas 
PE NUESTROS MEJORES AUTORES 

▲KTIGirOS, T MODERNOS» 
BALAS A LUZ 

POK ANTONIO rjLLADARSS 

dt Sotomayor, 
TOMO XXIIt 




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MABUD MDCCLXXXnr. 

ÍOR DON BLAS ROMÁN. 

tie tiaUari en d DetpacJia prindpAl del Semanario , calle ét\ 

León ^ frente de la del Infame ;.en las Librerías de Mafeo, Car* 

rcra de San Gerónimo ( en la de Bartolomé Lopes , Plasuela de 

Sco. Domingo $ en la de la Viuda de Sánchez calle de Toledo| 

f en el puesto del Diaria frente de Sto. Tomas* 

CON IRiriLEGlO REAJL 



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INFORME 



H^CHO AL KB,Y. NUESTRO SEÑOR 

DON FERNANDO EL VI. 

POA DON ^OjíQmií DE VILLAKKEAL^ 

SOBRE 

totttentf / redatít J la, debida pbeditntié los Indios Íkl 

ripio de Cbik, • 

SEÑOR. 

jLVLaodaiiie V. M. reconocer el expediente qáe se 1m 
donado ffemitiraie , compuesto de varios documentos 
Tenidos del reyno de Chile , sobre las diligencias pra¿tí« 
cadas » y medios que se proponea para comener y rc« 
dacir á la debida, obediencia los Indios de aquel reyuo^ 
y que enteradp de sa contenido , proponga á V. M« Id 
que se me ofrezca en el asunta 

La empresa es propia de los piadosos desvelos de 
V. M. contener y sujetar á unos Indios nunca tan foe* 
inidables , como en el siglo presente $ porque no ha« 
hiendo sido suficiente á contenerlos el exercito ^ ó la 
tropa de ad hombres , que mantuvo V. M« desde los 
años de itfoo, hasta los de 1700, como se verádespues» 
hallándose reducida la defensa desde los principios dé 
este siglo á 700 hombres escasos ; con jusia cazón se 
^ . ' ' A a de- 



'4 

deberla temer la triste noticia de la desolación total d¿ 
aquel reynO| si prontamente ño se ocurriese al inuunéi^ 
le peligro que le amenaza. 

Y descoso dé que mi rendida obediencia correspon* 
ida á la grande honra» que V« M« se ha dignado hacer* 
tíoe, sin merecerlo \ he leido y. reconocido náa y y Oiu* 
chas veces con roda prolixidad el expediente i y sino me 
engaño í encuentro en <fi lo que buscaba^ ly.^A° mucho 
mas de lo que buscaba. Buscaba algunos medios prá&icos 
y. ciertos ) para contener y reducir unos Indios y que pof 
el espacio de dos siglos han resistido al poder de nuestras 
armas , comandadas por Generales muy expertos y acre- 
ditados. Y encuentro unos medios prádicos y seguros» 
•que siendo en el dia Jos únicos | que pUf^dea cqntener- 
los y reducirlos » siembran al mismo tiempo eh el rey« 
no la semilla de la población , y opulencia en tanto gra« 
do 9 que nada tenga que envidiar con d tiempo i las 
potencias mas pobladas , y opulentas de la Europa. Bus« 
caba unos medios, que fuesen dignos de merecer el «gi»* 
do ^ y la aprobación V. M. v y encuentro irnos me* 
dios ) que ya están aprobados | y mandados executar 
por Cédulas Reales, y leyes recopiladas. Finalmente! 
para que no. continué d riesgo de aquel rey no con la 
^demora del remedio , y pueda V. M. tomar desde lué* 
.gQ la r/espíucion de su mayor agrado , sin la prolixa 
espera de nuevos informes ^ que se contradicen fre- 
quen temen te; por' la suma variedad con que discurren 
los hombres, y no pocas veces llegan tarde por la distan- 
df< grande , que inedia entre España y Chile $ tengo la 
complacencia de haber reconocido ser los médiois que 
propongo, mu y 'conformes al difamen de los Ministros 
Reales de aquel rey no s como se verá en este escrito di* 
cVidido en siete puntos. 

JEo d panto u^ «e desctibe )a sitoacioii fy extensión 



^cl feynd, (}tte ttiiteiKlo coiiio tieñc "k id leguas qaadráfr 
ttas.dc 20 alorado; sin contar otras noy dilatadas pro^ 
vincias > .sin el Archipiélago de CtiUoe , pcrteñe^ 
cíente al misino gobierno de Chile 9 puede con d[ 
liefnpo Hegar" á-teiier' por 'medio de hnás providencias 
ifegulares 1 prevenidas tn ntiestra Recopilación de India^ 
*ia*fliUk>nes de almas por'lo menos, á razón dé 1006 
pórkgua \ haciendo rendir an cálmente á las artes y 
^ticúUura en especie de fraios | y otros efeoos mai 
-de 300^ rtUlones ido pfesós á favor del público , y ios 
tributos correspondientes á favor de la Real Hacieíi^ 
da ) como sucede en la mayor parte de les* países 
de la Europa v si es , que no son * quadrupUcadas 
iifs partidas I porque dendá capaces de regarse á poca 
costa mas de 48 leguas de su terreno ^ equivale éf rey- 
tU> de^Ctóle en- la extensión á otro de 48® leguas t que 
^in duda alguna pueden sustentar mas de 48 millones 
4e habitaitteS. Con todb se halla en- un estado tati de- 
plorable ^ que tio^ llega sa población á completar 36 
^aliAas ik>r tegua, y ¿s tan-grande su pobreza | que en sú 
conservación expende V.M. i yod pesos, que se remiten 
«anualmente de laá Caxas Reales del Peta. '' 

£n el punto a.^ se describe el famoso rio Bióbid| 
frontera de ios. Indios rcíbeldes v y con la cana Topogri* 
lica que encuentro en el expediente , con la noricia dd 
caudal de^siií ^guas, y de Ibs' varios' sucesósi délasguer» 
• tas pasadas ; y con la autoridad del Presidehte , y de 
Ja Acal Audiencia > se prueba notoriamente la bella 
disposidón /que ofrece. (íe burlarnos á poca costa de las 
hosfítidades de los Indios. Ndbbstahte él Yeyno se lá« 
menta indefenso 1 y expuesto á-una total desolación'^ 
sino se e vira el riesgo con los auxilios correspon^ 
dientes. 

£a el punta \?yt cx&minaa xtí» ptoye^s cemiti* 

dof 



40S de aquet reyno^oSr^ji {orma üc ipontencs t y, 9»t 
jetar ios indios ^ y se proponen los crecidos gas» 
tos I y gráyes iqcon venientes , que ep su prádica ^ 
|;ecpnocen. ^ - . . i • 4 

J £n el punto4.^ se propope el . medlO; mas fácil, y 
f¿erto, y ct menos costoso de contener los Indios | y 
consiste en fundar al Norte | y cerc;anias de los cauda- 
losos xios Bipbio y Laja , ocho pueblos de 50 á.89 
polpíadoros. $ ^ los siete sobre niobio en las 3 8 legiuui$ 
^nFecfiediaSf^ntre Talcaoiahiuda , y Puren el nué? 
y? I X'^^ ^«^^ sobre el rio de la Laja 9 en las cercanías 
de Tucapel el nuevo ; proveyéndolos á todos de ar* 
mas y reparos ^ y algunos soldados para su defensa» 
y de los inedios necesarios para su conservación y aur 
.mcqto. ^ ". . 

Este es en sustancia el medio que proponía el pror 
yefto. primero ^ presentado á nombre del reynode Chír 
icj que V. UL se dignó aprobar eñ todo y por tpdc^ 
y mandar su execuciof> por Cédula B^eal de $ de AbtU 
^^ j 744 , y que ex^inado con la piayor atención ep 
1^1) tiago de Chile por la Junta de Poblaciones | cotor 
puesta de ocho sugetos muy autorizados \ .00 se hallo 
¿i uno solo I que dixese que de este modo no quedaba 
.defendida la frontera j por lo que no $G^ puede dudar del 
acierto. 

. , Qqe no solo es cierto y seguro , sino también el 
^as cierto y seguro de quantos sc( han propuesto hasta 
ahora , lo persuaden la v^sta de la carta Topografíoi» 
los documentaos referidos en el punto a.^i y el cotejo de 
este pensamiento y ^on los que se proponen en los tros 
proyectos ciudos en el punto 3,^: y que al mismo tiem» 
jpo es el menos costoso ^ ;e ponyence concluyentemcntei 
porque de los tres proyeAos referidos | el del Pri:sideqtP 

f» el ^que ¿ide m?nq4 ^la wwtj» <lcfen» i ^ y oa obs- 

taih 



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tinté c6t^tt¿ néieéáíiós y «áémál tt ^síMcftítAt can- 
tidad de armas, y otros jpeltrechos , &2^jS6 -pisM^ 
anuales , que en el corto espació de diéz' años suben á^ 
óij^^^ pesos I y para la* fontiaeioa d^t tos- oi:h<í pae4l 
blós solamenlíe se íec^uiere; 2d. mosquetes ^ ^ ^gunbil 
cañones de mediano calibre , que "habrá árririconádoreúri 
eh varios altnacenes) tas nias que^se pfe|di«ren ^prbAtac'V 
de las armas que pide el Presidente : y ip2d^ pesos c<afQ^í 
ceBidós por una vez^ para gastar 149 en la prototb y 
sólida erección de cada pueblo» como quetia c\ ptoyc&a. 
ptimero del rey no de Chile , aprobado en todo *por la • 
Ccciula Real ya citada. 

• Y aunque á primera vista parecen crecidos los gas-^ 
tos y en la realidad son pocos » ó pür rtiejor dccic ñinga-* * 
nús y porque este cauda) no se consume » cótúo el del * 
prtryefto del Presidente ¿ sino que st impone á censO' i > 
favor de la Real Hacienda y que después de los cinco 
afios primeros tendrá el aumento de 7 á 8d pesos^anua»^ 
les en el ahorro d¿ msís de 31 d pesos ^e se constrmen 
en regalo^ de Iddios/ y renovación de los fuertes ¿t 
fortaleza» y y en to que contribuirán Ibs pueblos por la 
pensión ligera > que se impone á los que reciben tierras^ 
y solares / por los derechos' de pulperías^ o tabernas , por 
tas'alcabalas de tastiendas , y por el importe' del ^pajict^ 
i^llado , y litnósná d¿ la santa Cruzada^, y para fiicí^' 
litar h cónsecuisipn de este caudal y i^frproponen algunoSi 
fondos, que parecen los níiasefedivos* - : 

Pero ni aúr^ se. logra permanebiemente la defensas 
del rey no', nilos^u-mcfttos de la'Real Haetetídtf ^ erl-p 
giendo los -pueblos á'pocoi».as ^ menos ,^dlfp las forma» 
4ue otros inumerables de fa Ám<írica/los'quates en vez de 
mejorarse se han destruido ^ 6 se menoscaban de aña 
¿n año^ en grave detrimento del público , y d¿ los ha^ 
bcres Realss./- ' . : ^ - " : '^ ''j •... ': 

En 



. . £a d pon»» y rj^e propone, k forma Se cstabteceríoí 
c»(i^brcvcd¿4 X^?^**^» Y de. un ipodo^ que se conser* 
» y vayan crcciendp coa el tiempp* Y esta forma es 
mhma . que; pccsfjríbcn las ^^bÁ^s leyes de la Recopl^ 
Iteioo de Indias; jrU» qa« jaT^gaii • oecesarias Ic^ Aii« 
ntstros Realeo de áqud. leyn^o , á cxcqKion de algu- 
iia$?.adíoi0n0s I qu9 cposideto precisas , ó sumamente 
Importantes. ^ 

\ .Eo cl.puntatf,^ se ofrecen los do» medios ipas efi-, 
cacts i Y túcnos costosos d9 sujetar , y reducir á pue«^ 
blos los Indias» y consiste en tratados, en to4o y por to- 
do como á los demás vasallos ; sin liac;:c la menor dis«,' 
tinción entre los unos y los otros i y en conceder, á los 
qu^se rcduzcati é pueblos l;i^ mismas conveniencíasi : 
gt'aciasy priyilegio$ que á los pobdadorcs Espinóles Me$« 
t&os y Mulatos » gastando eo U e^recclonde jcada pue«. 
Uo.dc 100 ó mas pqbladores .8d pesos solamente t por. 
no hai>cr nf cridad de comprarles fierras , que las tieuea 
cfi abundancia^ y muy fecundas para distriliuUrlas éntK: 
los pobladores ed la cantidad , y; c^iUdad ^^rre^^dada ea 
el :punjto 5 «^, ó en la forma que Íes parj:cieroáJio$ Padres 
Misioneros, 

; } J^ esto se reducía en substancia el proyefto segundo 
delceyff0>detCMie, aprobado en todo y >por todo poc 
V; &L i y/nandaido executar en la Cédula 6wca4 ^ yá ci- 
tada. ^ y nada encuentro en contratio en los documeur 
tos del expediente 9 por masque dicho proyeAo fue 
ex&mlnadtí eon, el. primero « en una Junta de Poblacio- 
nes f pmpneatí de c^ího MinHrtos muy autorlsados : f 
solo rengtí que añadir ^ que aunque .este caudal no pro-' 
duciritaoto'txromo.erempleado en la erección de lo» 
puebloii de C^pajloles , por la mayor pobreza , y desi- 
dia de io$. Indios i no dixará de contribuir á la Real, 
Hacienda con los cc'ditos anuales de tres 4.^U9tro ppc 

ficn-í 



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pensión ligera sobre las tierras y solares,, que se f^i^* 
tribuyen ) la qi|p uni4a á la Bula de la Santa CruzacTai 
que irán sacando poco á poco, no dexará de importa^ 
cerca de 3ood pesos ^ después de los cinco ó diez a¿(^ 
piloneros de la erección > bien que §e ha' tener el cuidado, 
. que la quota de la pensión sea compatible ^on la pronta 
reducción de los Indios. 

Pudieran servir de fondo para estos 8d pesps de oh 

da lúg^r, los 3® y mas pesos , que anualmente se g^ft^ 

tan en los regajos de los Indios , y en la renoys^H 

cion de los fuertes $ pues coronada cpn los ocho pueblqs 

de Españoles ll frontera , no hay necesidad de reg^lac 

á los Indios , ni de renovar los Fuertes > porque los.mji^"' 

< nios pueblos se i:onser varán á poca cos^a en el astado de 

defensa f en que se constituy ereii al tiempo de su erep-» 

cLoii ; también pudiera servir lo que producen á favoc 

de la Real Hacienda los ocho expresados pueblos de £;<• 

pañoles I en los ramos referidos en el punto 4.^ ^ pu^s 

, ambas partidas no dexarian de impprtar yd pesos aou^-» 

les ppco mas ó menos» 

Mas no siendo conveniente diferir esta reduccioní 
por todo el tiempo que se necesita para poblar » y esta- 
blecer bien los ocho lugares de la frontera , icii vez de 
los 30od pesos que pide él Presidente pjira una guerra 
' ofensiva de éxito muy dudoso y contingente, con otro» 
.adhctentes muy arduos y ^rostosos; se piden en este in«* 
.jforine 8od pesos para erigir los diez primeros pueblos^ 
^y establecer en ellos, los réditos de 304 por |oq délos 
99 pesos y que se' emplean en laerec^on de c;ada .uno^ 
/Y después con lo que producen los pueblos ya fonu94 
idos.^ y con la asignación anual de t ó jd pesos en Iq- 
g^ue produzcan los ocho ¿ueblqs Españoles se irán for-^ 



inandó los demás poco i poco ^ i proporción del caudal 
<l\xc hubiere. 

Parece imposible , que por estos dos medios no se 

consiga la reducción de los Indios. Mas dado el caso que 

* no se logre , se conseguirá con otros dos muy eficaces» 

y nada costosos ; y consisten en negarles el comérciOi 

sin el qual no pueden subsistir largo tiempo ^ admíitienH- 

do benignamente á los que quisieren pasar á nuestras 

tierras á poblarse ^ 6 á servir de jornaleros á los España* 

''les. Y si esto no basta , se pueden destruir sus ranchos, 

chari^as y ganados i con una especie de guerra nada 

costosa I ni peligrosa para nosotros , y muy perniciosa 

para los Indios , que fueren contumaces , como se dit4 

"mas latamente en su lugar. 

£n el punto 7.^ se dice brevemente , que los dos 
medios únicos y universales > que contienen y sujetan 
i todos los Indios » y reparan la extrema pobreza^ 
despoblación y otros, muchos males » que padece el 
rey no de Chile , y demás provincias ultramarinas» 
consisten en tratar en todo á los Indios » como á los 
demás vasallos , y en reducir unos y otros á pueblos» 
establecidos con bastante terreno para la agricultura» 
y con la fábrica de los regidos en la forma propues» 
ta en eí punto 5.^ Y se propone el modo de conseguir 
esta gloriosa empresa » sin nuevo dispendio de la Real 
Hacienda^ 

Si me hubiera ceñido á examinar los cinco proyec- 
tos» que ofrece el expediente sobre los medios de con-i 
tener y reducir los Indios » para proponer á Y. M. los 
que me pareciah mas fáciles y seguros » y menos costos 
sos » quedarla » Señor » evacuado este informe en los 
pocos pliegos que contienen los puntos 3.*» 4.^ y 6.\ 
2 pero ({W se conseguía con esto » si no se progorcionaft 

¡QS 



los medios de atcaer pobladores volantarlos, y de 

eonseivaclos f aunentartos. en k^s f^e^^los ? Nada 

mas que expender los caudales en la erección de 

iViQf p«|«b{os,,- que ea vez de acceceataf(i& de año ctt; 

año^V. $C vayan dctecioi^n4<^ Iwta 4^e|ií|^ , conio 

ha socedido. Infinitas ve^es en lasi poblacji^nes Ameri'^ 

canas , dexando la frontera tan indefensa como se ha« 

lia al presente ) y sin aumento los haberes Realpv- ^OC 

«ya: n^ me ha paf^ida í^l^p^nsiible tr^tai; dií^- 

«Mvnr^ea el punto 5.* Áá, ^lo^d^id? estable coa 

bte^iQJad.y.splide^ los pueblos ^ atr^liíndome ^ laclen 

ff».^ la :SMe(ogHac|ofk d$ India^ »;.y 1»\ <ÍiA^.wea de 

los. Míi^tfoffc 9^^195 de ChUe.. Taobifsn he ,)uzgadA 

eonvenientifv expresar. eo lospi^n^qs 1/ y ^.^. lo- mocho 

qtte pi^e yalet.el veyno , lo poQ» que vale en \% coos^ 

tU«ieion ptesente , y lo expuesto que se halla i la^ ^o^^ 

0^i4es.del oiemigQry p9( eso sale ^ne loforme oíaa 

«boJcadi» dejo que yo deieaba. V c 

>¿. : Goo.todo^tí,n9V«bieKe iocoovenien^e.eñ qne.ia um* 

terÍ4 9ft i;^e vetbaloieitte con las personas» qti?. fhecea 

áA agradó ile V. M. * ceuiotdo k U vina lodps ;lo^. aii« 

tccc4cQtes qnc.cootiens ftljexpediciite ,ieii|oy..^^ qtt« 

^D tces.ó qttatC9Conftfeficlasvqil«d{i]áaa,t9d9fi4«9«nnr7' 

4ó , sobre los iiiedl9S:q«tc fi&debfiti j^Qát»XM fm> 6f9r 

fitsiec y ^etu Vw Indios 4e ChUei pust. ti4t4ü^:p<ii: 

4'i;^Íto, no es posible prevenir los reparos , que á cada 

"Boo ae le pnedea oCcecer contra esce Informe* 

.V '» '• • . r-. , . > ,•. " •• > •, \ • . •■ A ,-• ', 



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¡D/ /i ntrneroíA' fobláihn 'ji opútenéia » j«^« ^m r/ tíempó 
^ 'puedf hgrÁr á reyrio de CbHe i y de la despobhcie» 
* * y fñismÁ que padece al presente^ 






¥' IJil'té^ñó ieX^hÜt; por lo c|a6 toc«L al presettte 
ií;tthto,"áí'aH'tetñtóri'oVque cohfítiahdo poc c^Noite 
t6h -d' PerüV al •"fin"<lét déipoblaüo de la Provincia de 
Ata¿'ám'a poc él Suc , cdn el mar de Chilo^ por«l 
Oriéhfé'/eon'la'tórliíileíá'neváda , y io» el mu del 
Sác'pdr'iel ^^ielitevilft'ne dii largo Nocce Sur ^40 
iegüás de soláVgrado'. 'Su lonjead Lestc*Oeste ; ó des* 
die ei -matr á la €orditkrá , es irregolar. Coiísia del expe-t 
«Kehté- (a)^ sfet '^e- jS kguai ,' i los '» 7 grftdos de latitud, 
y de 45 leguas á los 37 grddos* (b). Y-poV los mapas 
¿endrklé&'^¿-)<%bKot!ft'^r la' misma , 6 mayót eh lo res^ 
fánté dtt'teynoi '?aMi Mreghresta diferencia , se divl^ 
lle'dlle|^i»d<j« partes y te que ocupan los l&pañoles^ 
y J« ^\}i^hdtAtaii,l»frthAk»vRbetdes. £nt U primera, qiMÍ 
ttet9¿>rt«wSbi*'<f4b8tt^ttftstdó»d¿ los '25'lMsta tos $f 
gif9(d<^;^iaclifrré''qtf0'ta'4isfa»icia'r«da úe itfará cordtM 
|UcU'2'om'1>^^^<tS'3ío^''<%uas en ios 27 gtadas» ni Át 

t ^ 

(a) Consta del testimonio de Autos y que envía el Pre^ 
sidcnte en carta de ^o de Marzo de /^6yque á los Z7S^^"^ 
dos j en que se fundó el pueblo de San Francisco de la Seha^ 
es de 36 leguas la distancia de mar á cordillera y según el 
informe del Corregidor. 

. (b) Consta del mapa f plano de los fueros qu€, remitt ^ 
Presidente en carta de 2 ^ de Abril de iixg^ 



:fo*en los 37$ y siendo 3$ el medió proporclóiral entie 

30 y40y juzgo que h parte ocupada por to&£spañoles %le^ 

He 240 leguas Norte Sur y 35 de mar á cordllleí^t 

x^üt forman la área de 8^400 leguas quadradas. La se^ 

igunda parte tiene 100 leguas, de Norte Sur ^ y 40 de 

floac á cordillera, como se ha. vistos con que la arca 6 

silperfikie'Seká de 4^ leguas , y la^de todo el rcyno de 

; Í2d4o6 de 20 ai grado» De donde seve ser aquel iey«» 

río un tabJon quadrílongo de tierra > que tiene de largo 

^340 leguas encerradas entre el mar , y la cordillera ne^ 

^ Vada I y de 35 á 40 leguas de ancho de mar á cordille- 

ra. Los Españoles ocupan por la parte, del Norte 1«ls 

040 lisguas. . hasta el famoso rio B\pbio i sin que pucdaa 

$ct atacados de, los Indios por otro lado s porque no 

hay Indios que temer por la parte del Pcrü , ni por el 

imar, ni por lá cordillera nevada. Los Indios ocupan 

la restante hasta el mar de Chiloc, á excepción de la 

plaza de AraucOi y presidio de Baldivia, situados en uk 

fcrrenp. 

t 2 £n qiianto ¿ la calidad de la tierra se puede ase»» 
gmar^ que la mitad y la mas cercana al mar del Sur, 
tstá compuesta dea Uos^ y baxos, y ao excede en bon- 
idad á los países de Ja Europa. Mas la otra que med&i 
«ntre esta tiec ra poblada > y la cordillera nevada y es 
Spa hermosa, llanura caplz de riego , que tj^ne de lar*^ 
^ú 240 leguas ^ y como 90 de ancho , bi^n qjue Ínter» 
atump&da de los cerros en algunas partes. 
- 9 ' No £ílt^n aguas pari^'su riego» pues omitidps fos 
iá3QCho6 ri0(| y arroyos .» que* brOtán de lo incerior 
idd reyno ^ son bien caudalosos , principalmente en 
el verano , que es la estación en que la tierra ne- 
^eeski mas del riego^Los 21 de que me acuerdo^ na* 
$ea en la cordillera nevada, ^ y corrrieudo con po- 
ca^ 



í4 

cadlfercncU deOrkntc aí.PoaieiHti^ntfan ensef «mf. 

muy caudalosos por el orden siguiente ^el rtoSafódo k lot 
^5 grados de la latitud^ £1 de Qopnpo.á . los 17. Ét 4« 
Guaseo á los a8« Elde Coquimbio. á Lqsí go« £1 de Ton«^ 
goy á los. 30^ Y is minutos. El 4e LíoMri ó LinyacM ¿ 
los 30 y medio. El de Chuapa. á los 3;. J&l de it<ftngOf; 
toma á ios 31 y 50 mínu|;os, £1 de la UgOA á los.3t«) 
£1 de AconcRgita o Qailiota líos 3 3. £1 iie AUy.po 4 
ios 3 3 y medio« £1 fie Hipel i los 34 cscvos* £1 do Kat^i 
uquito á los. 3.4 y miautos. £1 dis Maule 4 ios. 34 ysio- 
4Íio. £i de Itata 4 los 3 <5. escasos. El de.Biol?u(i'i los 37; 
escasos. £i de h Imperial á los 39) esnMs. El de Xolt 
ten á los 39 y ipedio. £1 de £aldiyia á 1q$ 40 esc9SQ% 
£1 rio Bueno 4 los 40 y 15 minutos. Y el 4e CiuilUa 4 
los 40 y medio. Y como es raro el qu« no recibe 4 1< 
quarta parte ó mitad de sui carrera tres » quatro ó. ma» 
ríos 9 que nacen también de U jcordlUerá , se pioede sifírn 
mar .sin ^exageración t .q^e en la exteaslou áe Jas. 34<f 
leguas, tiene el reyno bellamente distribuidos, como de 
^atró en quatro legaas , máS de otbenta ños psira «que 
gozen del riego rodas sus vegas , de que nos ofrece un» 
4)ttena prueba Ja carta adjunta , en que se describen io^ 
idos rios de Itata^ y Biobio» pues se ve ea ella » qu¿ eo 
H disutKía de 40 leguas y media nacen eo la cordUler 
•f a ao .rioi de dqs ó tres leguas unos de otrois 9 y^ 
^sc incorporan en el caminólos dos de Itata y Bío^ 
bio (a). ... 

4 Y es digna de ser. notadi la facilidad t can que ic 
: logra este beneficio can grande. No se requieren creció 

dos 



•■ . ' 4 



I (a) 0>mta del mapa que se, bolla eon csrta del Pn^ 
sidente de 28 de Abrílde 3p«. 



i . 



líos' caudales I coisio lo enseña la etpériencta diaria | y se 
jrecone del expediente (a)> porqae los nueve pueblos 
que el Teniente General, Conde de Superunda , Virrey, 
^ftual del Perú , y Presidente que fue del rey no de Chi- 
le ^ fundó desde los 27 grados de hkiltud , hasra * los 35 
poco mas ó menos | gozan de copiosas aguas parad rie- 
go de las tierras , y para las acequias ^ que pasan por to- 
adas ias tnanzahas de las casas para su Umpieza » sin que 
en ésto se ¿aya gastado naas caudal, que el de la in- 
dustria y sagacidad del Gobernador en reducir á los 
pobladores al trabajo personal de una obra tan prove- 
ichosa á todos. De suerte, que aunque no tuviera mas de 
'49 leguas de tierra de regadío , equivalen estas á mas 
'de 32^ leguas , siendo cierto , que una legua de tierra 
'de regadío , equivale á mas de 8 del terreno secano , la 
que junto con las otras 8^400 leguas , hace que el rey* 
no de Chile equivalga á otro de 40® y 400 teguas de 
Ao al grado. Y como el terreno se halla situada des^ 
de los 25 grados de latitud hasta los 42 ^ parece capaz, 
de producir todos los frutos , que se hallan repartidos 
tn las quatro partes del OHiñdo > porque gora de un cli* 
ma proporcionado á los frutos, que requieren tempera* 
nento cáHdo, frío y templado.. 

5 ASadanse á esto sus muchas minas de cobre^ cs^ 
tzño i fierro y plomo, y se hallaría ser aquel país uno 

^a} Cbmta del Uíttmonia de áutoí , qut invtá tt Pn^ 
sídente Virrey a^ual del Perú , dade Limék en cartas 
^ dé' 30 de Marzo de 45» Consta, la ndsma de las Usttmo^ 
nios del estado de dichos pueblos , que enviS en cartas de 
^i f ^5' y y^ ^ Oíhábre ^ f en las de 2 de Novkm^ 
hrei^tj^ 



:l6 

:dt los mas apredables de. todo cl oíando. Pero n<» me 
«atrevo á contar entre estas ventajas > sus inuoierable» 
minas de oro , y algalias de platas > porque el estado fa« 
.tal de todo el Perú , y principalmente del rey no Ac 
Chile I me hacen creer ser mas nocivas , que provecho-^ 
sas á la pública prqsperidad del £stado que las posee. Loi 

cierro es » que la Francia, Inglaterra, y otros mucho» 

rey nos, que carecen de las minas de plata y oro , go** 
.zan Incomparablente de mayor población y opulencia^ 
^qUQ.la America j que tanto se gloría de la abundanc^ 
.de estos dfscancados metales. 

Éste es en sustancia el reyno , sin entrar en la cueni^ 

ta el Archipiélago de Chiloe , ni las dilatadas Provincias 

xle Cuyo, situadas al Oriente de la cordillera nevada, 
,que. pertenecen á la jurisdicción del Gobernador dje 
.Chile , y comprehenden mas de otras 8@ leguas de 20» 
.al gradc^ .. ' 

6 De esta breve descripción se colige el estado feli2 

de poblado y Opulento , qué puede lograr con el tiempp 
,por fnediode unas providencias regulares, pradicadasea 
.la Europa, y que sé reducen únicamente á conservar 
.florecientes las artes y agricultura. Si la extensipit de su 

territorio ameno es de lad^oo leguas, es capaz sin coa*' 
^troversia alguna de mantener quahdo menos un vecin-t 

darlo de 12 millones, 400® almas, á razqti de 1000 

por legua , y de hacer rendir anualmente á las artes. 

y agricultura en especie de frutos , y manufaduras los 
..centeneras de millones de escudos <le vellón , que jsq 

requieren para la subsistencia de una población tari 
.numerosas contribuyendo á V. M. con los tributos cor* 
V respondientes al número de los vasallos, y ofreciendo 
,al mismo tiempo á nuestro Señor otros tantos fíeles que 

le adoren , y sirvan en el gremio de la Sant^ Iglesia 



«7 

Romanii ) cobo se demuestra con las noticias sTgaíen* 
ur;.quq se podrán co^nprobar en caso que se tenga por 
conveniente. 

7 Laextetisian de Inglaterra i inclasa tá Irlanda 
y Escoda V no pasa de lod leguas de i o al grado ^ y 
mantiene mas de 1 1 millones de habitantes , que cor- 
responden i lidaoo por legua i haciendo rendir ¿ sus 
MteS:yagriculcMiar9u^nto/se requiere para su manu- 
tención y rega/o. Y siendo indubitable » que cada indi- 
iridiib rilado uno' con otro^ necesita para su manis^ 
teodon 50 escudos anuales por lo menos , que corresM 
|90nden á poca «as de 10 quartos al dia , es preciso con^ 
•£:sar que aqu^i rey no hace rendir i sus artes y agrt^ 
cttitttca li firrM de 1% causa común | el valor exorbitante 
de 600 millones de escudos anuales : cttyo cinco poc 
/ciento solo aplicado i los tributo^t compone ona^Hcat 
Hacienda de 39 millones de escudos , inclusos los gasto» 
-d9 ia recaudación , que no llegan á ser un veinte poc 
•dcflco qisundascdograi , como se puede lograr un buen 
arreglo en la rilcttacion dt los tributos. 

' S La extensión de la Francia no llega a complecac 
't^ leguas de to aigradOi y mantiene mas de 24 mii 
Uonea de almas , que corresponden á mil por legua. Tch 
dos sabe» lo limitada 4Íel rerritotio' de la República de 
Holanda^y sin embarga corresponde su población á msjs 
4e 29500 almas por legua» 

9 . Y para qtie no se atribuya esta numerosa poblad 
f¡on Y opulencia! 9 al comercio externo aplaudido soto 
iAe los:quü no lo conocen ¿ fondo $ es de notar /que los 
hesitados de la Bohemia y Saxonia, Bábiera y otros , que 
gosan de considerable comercio . externo 1 tienen una 
(oblación de mas de idjbo almas por legua , y de mai 
4e 3® la corta República dfi Luca, Y por tanto parece 
'^'fm. XXIII. ^ in,í 



i9 

indubitable, ser capaz el reyno -de* Chile de ana poblar 
clon de 1 2 fiiillones, 400® almas por io menos , á razón 
de mil por legua quadrada. 

10 Añado la palabra por híñenos 9'popqad siendo 
ciejto , cpmo lo es , ser el terrena do Ghile iocompaia* 
blemente mas fecundo , que el de los paises Europeos , á 
causa de su copioso riego , de que se habló en los niunO' 
ros 2 , 3 y 4 equivale su extensión á 40^ leguas , que 
ciertamente soq capaces de mantener 40 ú 80 milloocs de 
almas, á razot) de mil ó dos mlk pos legua , y de fadcer 
rendir á las artesí y agricultura en especie de bxittís ^ j. 
géneros los millares de millones de escudos ^ que iO' ic»: 
quieren para su manutención y. regalo , y patacoatci^-^ 
i>uir á y. M. coQ io^ ttSMos cortespóndienrss al fiúamift 
dftjlQs vasallos* ''.../ v .. . *. l. . w 

11 Diráse> por ventura ^ no ser admisibk' itttá 
prosperidad en la constitución presente > á causa de ^Id 
extrema deíipoblación en que se hiaU^.No ílegaouó oóp^ 
san de 400^ . todos sus habitapte». ^ icomo so vccá .fin 
breve. ¿Pues cóiqo e$ posjibleí atfmefitaclos á- mas <4c m 
-fniltones! ¿Se pretende acaso' transportar la gente devEs* 
paña I ó de otros países de la £uropa^pe&ai tiene lafis- 
pafia la tercera pajrtedc'la población» que gfoean las otras 
iiacionc$. I c^mO stf^paedc demo$traií coa toda^:tdiafidads 
y iK> ^erU. r 92on multipUcar su« desiertos^ por ^ miilprat >to 
del reyno de Chile. Tampoco puede poblarse de €Sr 
trangeros por. los inconvenientes que. se vicñ£n 4: ^^ 
^joS| por. los inmensos gastos |» que.caultfidrifm fontt» 
la Real Hacienda <ie solo el transporte^ de .$od lA» 
mas^ypoc no haber Príncipe alguno, que permiu la. dsK- 
|K>blacionde. su pais, patji. poblar el agena \ Paescómp 
.es posible aumentar la poblacioú de Chile á oías de i^ 
iDillones 4c almas?; . , ; .j 



1 2 Respondo no ser fadíble poblarlo con la celeri- 
dad xbo' que .8^ ha despoblado* ííaí si» tí. ¿ecutso á 
ningún forastero i pueden los 400^ habitantes tener el 
aumento anual de uno por ciento quando mmps $ de 
«ftfffter^ quf áilos 20 kños Itqgóe i ser db 4:849 ^ y á^ ios 
4a;'dq fi.^^j^or ^ y á los 100 afios de un afiUon 
3>7d494^/jr á-^ios 2001 anbi Uegasi i !ser de cercada 
5 iá¡dk>pes> i como ¿o reconocerá d ,que tuviere., la 
2C9laidadi<ié Jiácen la cuenta año/ por año p, o poc 
decenios. La razón es , que :dc laslcAMesvaciofiefi hcy 
chhs poc U' Real Stíciedad: de Londres f y por ^ocros 
ciifiosQ8v^sobreret.iiúmero :.de ios que nacen, y miie^ 
a» eoj: Ake^amá.^v y. otro^ . países en: años regularcsí: 
sb .ha fio^mádo únt principio n^ondmentc detto , de que; 
en imí rcyno: gobtroado como I9S de. Alemania^ £raa^ 
da ó Ingiateaa , puede recibir la población el aumeo» 
4d; auuáL de uno por - ciento s por regularse en dos 
por. .áemoijde la población los nacidos ^ y en solo 
ai» pon dentó, los muerto^ Añadí la palabra quam 
^hmet»s:i |x>rque fundado en sólidos fundamentos^ 
xeqgp por! cieno. ^ que las Provincias de un Gobtor<- 
lto>:accrtadD pueden darle el aumento >nua( de doS 
por cicnfio ^ y. cn^ este caso la población deí^le» se« 
lá- dei m¡Ki db ^i^^^^a i los ao años ^ de dos millones 
4UL8d7 }4¿ L íoSlIoio años 1 • yr de ínas do 14 milloncis aí 
cito de iioot mm. ^ 



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De h dcsfóbláfíon yf ptífota en fué u UBti 



' 13 JMstc es el estado feliz que le espera , ^ se prí^r 
poicionan los medios para la manutencioQ 9 7 propa^t 
gacton de sus habitantes. Mas no es este ni su sombra^ 
el que tiene al présente. Veamosló por partes , ex&ml^ 
liando el estado en que se halla el territorio Español , y 

el que ocupan los >Indios rebeldes» 

V 14 No' se sabe por oíatriculas el numera de loé 
habitantes ) que residen en el terreno que ocupan loa 
Españoles sin duda : porque viviendo estos tan dis^ 
persos por las campañas ,.< se ha consideíada impra^H^ 
cable esta diligencia , que es luia jdc las mas impor^ 
tantes , y necesarias en tin sábio^ gobierna ^ para cono*^ 
cer los progresos: ó atrasos y que experimentan las proi» 
Vincias ó rc^ynos. Mas por lo que dice- el expedieoff 
te (a) se forma un juicio prudente ^ de que» no pasail 
de 259 los hombres de tooiar armas entre Españole^ 
Mulatos y Mestizos. Y como estos se regulan^^ scguo 
los políticos y por la quinta pane de toda la poblaciott|^ 
será esta en el todo de ia;9 almas ,; mitad liombces^ 
y mitad mujeres de todas edad^ Gran deseogafio^pa^ 
la ios que se persuaden, que sLen la Amáica va cte^ 
creciendo el número de los Indios , se actcdensa el de 
los Bspañotes. Unos y otros se minoran de año en aaoi 

pot 

(a) El Pnsiienti €9 €opia it céftá di if ie Marictí 
^^ 39 y f «^ víM inclusa en otra di ^i de Oíiubrc de 
40 y dice , que afenas ¡legan a %o á aad los Indios ea^ 
faces de tomar las armas f y es casi igual ^ ó ma^r el ná^ 
mero de Españoles y Mkstízos^ 



31 

*por lo menos en d reyno de Chile;: pueicoastamioc niel 
rxpedience {a) ^ que de España y del Perú ha redUdo €S{ 
diferentes ocasiones mas de ? 5 9 soldados 9 y no siendo 
pocos los Europeos I <)iie anualmente se avccindaft atni^ 
dos de las delicias del tctteno'^ no pasan al cabo de doo 
siglos de 1)9 los Esp^ñples de tomas atmas , Ínclitos los 
Mestizos y Mulatos. 

15 A este número se debe afiadli el de los Indios 
iYaiuxonaSi y encomendados ^^ que residan en^e fes £s^ 
|)añoics. &bcse que al tiempo de la coínqitista erB:>stt 
niímero muy crecido } pero se ignora ó de los existcai< 
les. Solo encuentro en el expediente graves fundamia-^ 
kosi de discurrir , que es muy limitado^ Mas para que se 
conozca me)or ladesolacion-lafflentable.de aquel jxtis^ 
quiero igualar su número entrando en la cuerna >lm om 
gros f con el número de los Españoles;' £0' este cavo se 
Xéduce toda ia población de 25® almas entre Español 
les j Macizos y Mulatos , Indios y Negros; Distriblii-* 
dos estos en las 8^400 IqgOM del terreno , ' corrtspoiu^ 
den á cada. legua poces mas de ap personal Xlosi las^ 
timosat <iuc hallándose poblada la España j como cons^ 
tSL de los números 7 , S y 9 en unos países i razón do 
túSl almas por legua., .en otros á razón de xdaoo ¿ en 
otros á razpn^le 1^5 oo, y en otros de 3^ almas ^i sin 
jí^eseañ muy recomendables por sa amenidad Ms terrp^ 
nos. I se Itallc ^educida el sanísimo y fertU^maflc C^iÚe 
*ik solas 29 personas. 

16 Es verdad que el autor de los dos proyedos pre* 



•'»....-. .' i ' ' ■ 1 • . t ..^ 



« 



.^. 



O 



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* (a) ' Jfi-h dsfgura it Sdfgewíó maycnt DéB^Pntr^tk 
QrJbba y Iig¡ui¿M , tn.tl fr^ftíh emitido ÁV. M^j'om 
fccba de 27 di Emro de iJUj, 



M » \.S 



jobtaofaará oo3nfane]dd rd^^tisfxlc Chil cmaidtíáéé* 
pücada'ésne .vétíndaiidj Ko aqrccíentai app^ disn&ooijrc 
cicmmero 4c Jq& Viarone^i s puids sokoienfé ios regula dk 
ijra&cfflf ceijdiu:psLycgc9iRÍesi>iDiñDS y ^cjos. Pecó jMMif 
eiúsa ds.qae lenriki&rálculQs: formados en . la! Ciúááá * de 
Sahttago>:iy 4o:ia iupnoepQioiiv.porl algilñps caiáostís^ 
correspondían á cada varón mas de dic2í:aíugei»s:|.pe» 
so quá cD'todjoioi £¿yn^9 noxlexaiáaiii de cDCtespQader 
6Íflcojbog^cea:fbriiciiDbrc.v y: pfnri esto i^egoló todokft 
loecmdacio.eaóiftod almas»- Mas: siendo excesivo este ñúf 
Bie£0;cn sehtic délos grávss Miniítros.^ qoc componea 
ktjunta de Poblaciones én la capital de Santiago ^ es. de 
cceer tendrían presenté. el número de las imugerés^.yasí 
^jdehe ser atendídocoaeste puntó d autor^e los bichos 

dos prt>ye¿lQS* l\ : . -. •-:•.. ..;';..• : ' ',-/ 

.. zj. Siéndooste oiimcto rtan ilimitado, que nOr pas^ 
5od vednos :de cinco personas cada ut^o ^ parece que 
fodo¿.liabiao:xle estar colmadps de bienes para su m^nují 
lenqon y regaiotí y. padcootribiiir ¿operabaodantcmem 
fe i laiBJeal Haciei^a. La éxtoosioo soladelterreno^dcbia 
secrsufideot^ ópara ihaceílosmip y. acomodados ^ pocqae 
tiniendo como.dene la legua quadrada de: 20 al grado 
a| jiülioaes de varas Castellanas , ó 4^ fancigas détieo 
fiájdp pocos ma;i do dPd 1x20. varas cada, anai ^ las Sd40o 
legvas^éeL terreno' fcomprehendbn 3' j. millones tfoo&ia<» 
«Isgás y quer ¿tisirtbu^as xn J0& £ibiilia&^ oórtttspopdca 

-nj^) Estos proyetlos , ^ fe/ reparos de la Junta de 
Poblaciones sobre el vecindario y se bailan en el testimo^ 
lUftiAUs : 4«Mai ^vfM: owt^j.Jtsdi lama' ei:Tettíenté[Ge-- 
mirad \Goíi)ii de , SjuptP^nda en carta de^^o. de Mae^4^ 
zo de 4^. 






iá cáda'üria 672 fanegas , de que mas defiauttranraifar^ 
ce es capaz del riego y como se ha diclip.GY así pamoc 
q\xc con iestas tierias , y. 1^ Bmchasi, tj :flivy(Tdoctpit» 
das minas de oro y cobre , y otras» dcr plata^pidsof 
fio y ploiBÍo > habia de, kaibert.miidMS'^isiDHiasosiuy 

•poderosas» . ' • ■■ J '" - "^- ;.' • 

]i 8 Sin embargo., falta á la mayor parte ; íq muy 
preciso para u;)a decente pasadías i^ ¿éunciado Te* 
bifitite General Conde, de Supertuidal^ Jicndo 'Gabcrr 
faador del reyno y ^izo ^eiteiider jxir todos los ípanidiif 
4a voz del beneficio de; les seis títulos de Castilla^ que 
y¿ M. sb'digná conceder el áfioTde 1744 para- la fuiular 
cion de; los .nuevos «pueblos v -^q^io se propotü^n en ls»f 
Úoit pcoye&DS. citados adJ námeiiO' .¿5^ Ma¿ liio ¡hnbíf 
«quien se; alimtaseraJiiiebeficio ]deí.oiBgupq derellos yMf 
jno. consta del expodiente' (a) y donde también se halüMi 
muchas pruebas die da suma pobreza de aquellos dar 
jturales. >. y Jbasta. sab^ jque .i excepción .de ias'^ cercanía; 
de la Ciudad de Santiago , y de las inmediacionOjdeljV 
pocos 'Pueblos que bby en el xtybQ^^v^. Mtlcicdda f»«ega 
de tierra :j3uena mas de uh real de plata (i))« :\ : ' 
19 - Es verdad , que en la( capital 'de.SaoUago.se re^ 
conoce de año; en año. algún ,atimei}to, y^yicQf á $ec 
•o«ra prueba muy eficaz de Ja-dccaflencikirt^iJq m^ 
taote del rey 1^0» porque baipla«40.j{egtitai#fiftff;4<Mqar 
do mas crecen fas Cápitaies , «rttooce^ es qiJiaf)dA msvs 
se menoscaban las PiovineiaS y los BuCbíosc/.dic;' qup 

M il núm. 8. 

(b) El Obispo de la Concepción en el dtSiamen que dio 

•í»f /A3fí^4^4iP^^W*f< yfU'kailai^li^jm^iinsertvsen 

carta del Virrey de 30 de Jtíara M 4^ \ 



'* # » 



^4 

€Uf mos/'iMieha -prncba en lá Corte de Madrid ^ que' 

fluocaí servio. tan áortda y poblada^ como en el tiempo' 
€n.ipie¿>mw¿8e warchicaban^ y despoblaban ios demás ' 
fnsblQsode^ireyna^ ) c 

V .'90'^ ¿Y» cto45s: de extrañas y- que aivtf. de cqnsegalc 
algunos caudales para los gastos inexcusables.de la co- 
cona y tenga; de costo á V. M* la manutención de aquel 
reyn(»la;caotidadde x yod pesos foer tes, que se remi^ 
ten aüiHalmenite 4e las caxái Reales del Peni , ios lood ' 
paweljex^cito ó tDopa de Chile i y los yod paca ^et 
presidio de Baldivia ^ y icodavia se requieren mayo* 
fes cantidades^ pues el Teniente 'General Conde de Str*' 
{lerandaviMi^qratan'selpso de lost interés reates i'.tcn 
^esénrai V^-'M^cscroneoesatite anualmente 4>tvoq tfa% 
-fiRdSQS fuerces |. paraiQpnterrar^reynoseíbib^la de&t^ 
9^a y como se veranen breve. Y no hay <}ue esperar la 
redención de este pesado gravamen de la cotona , mien^ 

(Kas permanecen la d|:spoblaciqn V y miseda* de áqud 
*eyftot :i<> .- '.'.•"•• t "í . - , ''\ '• -..: )* . . : . ' . 
1 ; xi' ..;£$te¡es crestado infoIiZ'de la parte^ que pcupat; 
los Españoles^ y no es tnas próspero , el que se experi* 
meríta cii la parte de los Indios rebeldes; Dice el Obis- 
po de la Concepción (a), ser este rey no desde Copiapo^ 
ha&ta el tistfcicho , la mas noble porción de tierra de to^ 
^ü tí Aatti^ka Meridional , por la sanidad de sus ayres^ 
y qué produce hasta los llanos de Baldivia casi todos 
los frutos y frutas de la Europa. Y auade , que la parte 
-péseida de los Indiosi es la mas rica » fértil y amenaj( 
coasta de las memorias » que existen en el arcliivo de 
^M Iglesia^ j |{QK^ia mtiltitttd de las gruesas Capellanía s, 

(a) EtOUipod€laC(mcep€Íai$em€Sftade íf^diNaviim\ 
bre de /^o ^ plie¿0 ^•p^* a; .' * i . ^ 



^5 

Hospitales y y otras obras p?as , que se habían fundado 
ejD todas las Ciudades perdidas, 

2 2 Dice también, que la tierra que poseen hasta 
Baldivia, se divide en tres Cantones ó partidos, que ellos 
llaman Vutalmapu s que son , el de la Costa , el de ios 
Llanos, y el de la Cordillera, 

23 £1 primero » que es el dc U Costa del mar ^ co^, 
fnknza á grillas de Biobio , y llega basta el pr^idio de 
Baldivia. Los Indios son Jos menos inquietos , y mas 
constantes en la amistad del fspanol , y los Araucanos^ 
que en otro tiempo fueron los mas guerreros , son' Jos 
was quietos, y menos escandalosos; pues solamente dos 
Caciques mantienen phiralidad de mugeres* 
- 24 £1 %.^ es el de losLlanos , que empieza en Bioblo, 
y JJega hasta el rio áp la Imperial y teniendo de larg^ 
40 leguas, y otro tanto de ancho. Sus habitadores son 
muy inquietos, y maquinan de continuo Ja ruina de 
los Españoles , y el , robo, de sus haciendas. Y como 
*fio inrofesan sujeción é los Caciques , viven entre sí 
muy discordes , y se satisfacen los agravios con las 
lanzas* 

25 £1 3«® es el de la Cordillera , que empieza mas 
arriba en el mismo rio Biobio , y llega hasta la Vi-- 
Uarrica , y llanos dc BaJdivia , y. solo en este Cantón se 
encuentran algunos Gentiles, 

26 A esto se debe añadir el quarto Cantón 6 Va^ 
talmapu , que es el de la jurisdicción de Baldiviá , que 
^. llega , como discurro , hasta la canal de Chiíoé, tie- 
nc 40 leguas Norte Sur , y de 45 á 50 de mar á 
cordiUera. ... 

27 £n orden al número de los Indios , bien se sa* 
be su crecida multitud en los tiempos pasados y pero 
se ignora el número de los existentes. £n sentir del 
Presidente no pasan de 20, ó 2 ad los ca£>aces de tomar 

Tim. XXUL D las 



t6 

las armas (a). Pero aunque lleguen & 25^ , como juzga 
el Obispó de la Concepción (b), no pasan en el todo de 
125® almas 9 según el principio propuesto al núm. 14* 
Distribuyanse en las 4® leguas de terreno , y se hallará 
corresponden á poco mas de 3 1 almas por legua , en vea 
de los id y 3® » que mantienen en la Europa otros pai* 
$cs mucho menos fecundos. 

28 Discurro que en este cálculo no se ha compre^* 
hendido el quarto Vutalmapu , que tiene 40 leguas des- 
de Baldivia, hasta la canal de Chiloe, y se halla muy 
poblado, á causa de no haberse introducido las borra-» 
cheras de vino , ni las continuas extorsiones de los £s* 
pañoles. 

29 Mas aunque se añadan este Vutalmapu , y los 
Indios Peguenches, que residen entredós cordilleras, 
los Puelches HuillicheS| y otras naciones, que habitan 
al Oriente de la cordilleras siempre se hallará el mime* 
10 de los Indios muy corto y limitado. Tan grande 
es la despoblación , y pobreza de at^uci fértilísimo 
xéyno. 



PUN- 

(a) El Presidenti tn corta de ij de Marzo de 39. 

(b) £l Obispo de h Concepción en la respuesta a la con* 
suUa del Presidente , y se llalla en el testimonio de autos^ 
con la carta del Presidente de fecha de 29 de Febrero 
de 1739. 



n 

PUNTO IL* 

\ 

23ir la dUfoslmn édtmrabU i qm ofrece tí eémdáloso rÍQ 

Biobh I para na temer las invasUnes de tos Indios rebeí^ 

des ^ y de la gravísima necesidad » que tiene el Reyno 

de ponerse en estado de defensa^ 

. X9 xSntrc las grandes ventajas , que hace el Rey« 
no dci Chile al resto de la America ^ es muy notable 
la bcUa disposición de su frontera ^ para burlarse de 
las hostilidades, y robos de loslndiosi que se llaman re* 
beldcs. Consta del numero i.^ ser todo el Keyno , co% 
mo también la parte que ocupan los Españoles , un ta« 
&lon quadrllongo de tierra , defendido por naturaleza 
de las invasiones de los Indios por los tres lados del 
Norte I Oriente , y Poniente ; porque no hay Indios 
par el Norte ep los despoblados de la Provincia de 
Acacama ; y no hay que temerlos por el mar , por- 
que no usan de embarcaciones » ni por la cordillera 
nevada. De suerte , que para quedar á cubierto de 
todo insulto I basta defender los pasos del caudaloso 
¿iobio 9 y tal qual vereda de la cordillera en la Isla 
de la Laja ; pties solo por este lado han executado 
siempre sus hostilidades « y robos. 

30 Nace este famoso Rio al Oriente del Rey no en 
la cordillera, como a los 37 grados ^ y medio de la* 
tltod y y corriendo como 45 , legras acia «I Ponien* 
te y entra en el mar^los 37 grados , dexando divi- 
dido d terreno. Español, del que ocupin los Iiiios 
|íebeldes« A las 10 leguas de su corriente , recibe por 
el Sur un caudaloso rio llamado B¿r¿ara co.npacsto 
de otros siete , que nacen igualmente de la cordillera, 

Da y 



/a8 
y por la parte del Norte se le incorporan otros mu- 
chos, como son el rio Duqueco á las 6 leguas > otro 
que r\o.se nombrábalas 173 el rio Cuilqui á las 21} 
el caudaloso Cuaque á las 23; y el mucho mas cau* 
daloso de la Laja á las 25 leguas : con los quales se 
constituye muy respetable > como se puede ver en 
la Carta topographica de la frontera , que presento sa- 
cada fielmente de orra que ha remitido á V. M. el 
Capitán General de aquel Reyno (a) , como necesaria, 
para la inteligencia de quaríto se dice en este inforaie. 
Y es de notar , que el terreno triangular , que media' 
entre los rios de la Laja , y Biobio , se llama conmun- 
mcnte la Isla de la Laja. 

3 1 £n orden al caudal de sus aguas , consta del ex- 
pediente , que antes de las diez primeras leguas de su 
corriente , y antes de unirse con el rio Bergara , tío 
se dexa transitar mas que en barcas , ó balsas , como 
lo aseguran el Presidente , y el Obispo de la Con- 
cepción (b). ¿Pues que será después de la unión con los 

X rios mencionados? 

Del mismo expediente ise infiere (c) , que desde 
las. 25 leguas en que se junta con el rio de la La- 
ja forma un cauce de mas de una legua de ancho , y 
aunque ignoro su profundidad , es cierro /que rara vez 
ó nunca nos han atacado los Indios , sino por las diez 
ó doce leguas mas inmediatas á la^ cordillera. Y aun- 
que 

(a) tíallase en carta del Presidente de 2S de Febre^ 

' ro de '^9. 

(b) El Presidente en carta de 2% de Febrero de ^91 
y el Obispo de la Concepción en carta de 9. de Abril de 40. 

(c) En el Plan de Talcamabmida ^ que esta con ¿os otros 
en dicha Carta del Presidente. 



qtie nofalta qaícTi <!{g9 (a) ser tA'dciblc por'qaalqoic^ 
ra parte en algunas estaciones del año , confiesa al mis^ 
mo tiempo , que sa transito es may peligroso , y es<« 
to basta para el intento , mayormente oo siendo dK 
ficil cortar los pasos en un rio , que tiene muchas baxs 
raneas y muy profundas. 

3 2 Pues no se requiere otra cosa ^ para conven- 
cer plenamente y que coronado el rio con bastante tro- 
pa^ principalmente en las i6 ó 20 leguas mas cerca-t 
ñas al pie de la cordillera > y formados, algunos fuer^ 
tes en las cercanías de tales quates veredas , que tk« 
ne la misma cordillera en la Isla de la Laja, quedan li* 
bres los Españoles de las hostilidades, y robos délos 
enemigos s y solo se reducirá la duda sobre el nume- 
to de las Tropas , qtjie se requiere n« 

33. Así lo sient^ la sabia y y justi^cada Heal An^ 
diencia , de aquel Reyno $ pues dando cuenta á V. AL 
de la acertada conducta de su nuevo Presidente el Te- 
niente General Conde de Superunda , dice estas pala« 
bras formales (b): Tiene Señor y puesto en planta á pe? 
dimento de muchos vecinos , y ocular experieiKia , por 
haber pasado al reconocimiento de la Isla de la La«i 
ja, el poblarla,, y será su cumpiimiento de conocí-» 
do servicio á V« M » y bien de las muchas familiaS|^ 
que solicitan avecindarse en ella y por lo útil para ga- 
nados , y conmodo para el cultivo de sus valles , y 
uno de los antemurales para la sujeción de Jos Indks. 
Hasta aquí la Real Audiencia , y si se registran sus 

in- 

, (a) El Oidor Reeab'arrtn en carta de^'^ de( Éne^ 
ro de 40. 

(b) La Real Audiencia en informe de 6 de Abril de 
39 i^ fin del Pliego 3 , y frimiffo del J^. 



f\icztcn. d «kpedííente (a) ciertas cxpresioties cqolvo* 
c^^ ; qafi . iricUcan ser inútiles los Fuerces al Norte de 
]i6bía»)Siiquiettf degis » como se ihñere de su contes^ 
t0(v. ier . ifuiti{es ^ para sujetar los Indios y y castigar 
€0Q la tropa 5tts robos , y atentados , tienen .sobradaí 
i;aroo $ pues como dice el Presidente (b) teniendo. ello$ 
ean ventaJQSo terreno el antemural de dicho rio , que 
SB na vega en débiles . balsas $ la tropa , que pasase á 
^o '^ast^ , se rhallaria sin seguridad para la retirada, 
<;to teniendo nosotros al Sur de Biobio algt^nos Fuertes; 
pero cpmo no se trata por ahora de la guerra ofensi* 
va y sino de la defensiva , en nada se oponen estas ex* 
^síones á ^la svima. importancia' de defender los pa- 
sos, de este caudaloso rio» 

• ; }8 Si las expresiones pretenden afirmar , que lo$ 
Suertes actuales situados i las orillas del dicho rio^ 
¡^ son suficientes para • nuestra defensa , son igualmcur 
te verdaderas y porque celebrada la paz el ano de i^.f 
se determinó la reedificación depila .plaza jde Arau* 
ca, para, velar en aquella Costa las empresas de lo$ 
navios estrangerosr por cuya razón la defensa de la 
frontera está reducida á los quatro Fuertes de Puren^ 
Nacimiento , Talcamabuida, y Tucapel, que se hallan 

• * " •. '. .^ ,. . con 

4 

.(a) Lk Riol Audiencia en earta de 6é de Abríl d^ $9* 
dice 9 que son inútiles ^ y que de este modo se quita la su* 
jecion de los Indios^ por :no poderse internar la tropa ^ na 
temendo netinada al Snr^ de. Biobio y y que es: preciso 
restablecer lot Fuertes jíntzgubs en los sitios y que se juz^ 
garen mas convenienées para la guerra defensiva , y ofen^ 
íiva. El Presidente en carta de 2% de Febrero de ^9 ^^^^r, 
que dichos Fuertes no cubren nuestro Pais ni sirven df 
•frjeno í ¡os .Indi&s^ . ...... ^ 

^ ,¿b^ £/ Presidente en dicha carta^ 



ceo ':k'i»cta.giitrtiÍcbnTp^citic«'jse.(Ur¿e^ direve. .Cero 
slias dichas expresiones, Quieren persuadir ^qpe loi 
ííiertes sittiadosi.aLKQrie de B^obio» y guarneció coa 
400 ó tfoo soldados , no son suficientes para largues; 
tai 'defensii/a , de qise sol'á'^fc tsalta al pcfiscntel^ so<;tpo* 
ften. á la. tvidenda de ila trnton , k las aatoridades dW 
tadas , y á los hedhbs cooscaótes 1 ((ue persuadto xoi|t 
clayeoteineme lo c&htraría ' > 

! .Del gravi pMgro que stnunáZé d RefM. . : ui 

.■*:>''•' • p • . » . ^ r\ 

3P A vista de esto se > hace increible h peopoaCi 
don de hallarse indefensos lot Españoles y y eo:{ie^ 
Hgro iüoiiBtnte de ser airtuitlados del enemigo. Cod 
todo ^ UeóQ está d expedienre deí pruebas y qué conveav 
oen esta x^'^<^ £1^ ^1 ^ refievc el poqo fruto sacaddí 
de las tres guerras' » que se hau tenido desde, el peiiiit 
cipio del siglo pasado, y que han durada mas.de.tfc^ 
aÁos á costa de mucha sangre , y crecidos gastos de 
kr ÍLeai :Hacieoda# En el se muestra la indiecorosa fon-i 
tediplacioo , con* que se trata al enemigo haciéndole 
yatios regalos anuales de cuenta de la Jleal; Hacien*i 
da i para mantenerlo quieto , tolerando síis. robos , o 
uisolencias , y tratándole en los Barlamentos con tan* 
ta formalidad , como si fuera una potencia capaz de 
disputat Jos derechos , coa lascar mas i que es.elm^\ 
do 9 con que se explicad Presidente* En ¿^ se deacri-. 
be finalmente el genio orgulloso , guérjrero , traidor,, 
asnero , y suñi'ida del enemigo , y su altanería en que*'» 
brantar tos afustes mas sag)?Jidos de las paces ^ pee*!"; 
suadtdo, á que es temido de los Españides/Yeaose las.^ 
cicas al margen (a). \ •' : c \ ^ 

Tomo XXIII. — í , Pe. 

(a) Véanse en el te4timonio 9 de I4 ^msuk^ ^evra ,al 



ligro 9 coma la noticia de la situaiion de naestras* Pia^' 
BIS i y de ia condacta,, que se ha obsécTado en iaii 
guerras, » , » 

-'.41 (Después qae los* indios ainiináron la Otíd^ 
áe la Cohcepciorí / y jias ocras¿5iese esiabiecidas entre el 
^io Biobio^^ y el Archipiélago de Chiloe, envió Y. M; 
el año de i tf 00 á Alonso de &J verá por< Goberjiá« 
dor del Reyno s y poco después á Alonso Garda &a«- 
mon y ajraieiítáncko ei exercito al pie de dos tvSl hom- 
bres á costa de 2 lad ducados de plata ,6 2429 pesos 
fltfKíes'i qkie éc remiciafi- de Lima ^' y que 'se c^nti* 
ntqiron |iasia principiaste esté siglo (a). Confiado el 
Gobernf^dor en su pericia ^miiitar, y en la'ñierza^ y 
vclor .de Jos dos mil soUadM« ofi:eci¿ i W^M.\ fina^ 
Máar la guerlra^;: y pacsuhunpttr isa. (^aÜibta /dexando^ 
atgiftpa guarnición ehclPuertode Valparayso , en las 
Ciudades .de la Conccpciop , y. Chillan, y en lia Pía* 
2a de Yiimb¿l , discurjcio no ser ¡precisa la defensa de 
los pasos del Biobio , y; aplicó toda la tropa aí vartosi 
Fuertes* situados en. lo interior de \z tierrs^ de los in«t 
dios , conviene á saber á la plaza de Arauco , y á los 
fuertes de Purea > Tocapcli Nacimiento , Boroa , B^e« 



• c 



dc9iW'de :'28^ d9\Fibf^ra * dé^^gy los fartur^s del Obispo 
de U Concepción y 'Jiel Oidof^ Jtecabarreny otros ^ contó tam^ 
bien pl ajuste, celebrado conejos Indibs en dicho parh^eth 
to^Veame .también 'ti P residente ^ en^sU ftoyedo intlusO' 
en^cartaud^ 9 deJ^UmOre^de^^j elOldoif RecakarteH- 
en carta de 1% de Enero de ^9 y eí Sargento mayor J9^ 
querva en su proyecto de 27 de Enero de 3 7« 
. ^a) F^gukraa en dicbfi proyecto.,. -^ ' (! 



V 

« 



qu^ no podían 4^fcndaj U ft^intera:, m socd»er^ mor:. 
tyfmetítet como se. convcocft poc la^mactoq ^j|uc M. 

L 4^/ £1 Ettcrtede Pttrcn.ntabb siiUfidA i¡ lütlegmn 
de la frontera .de Biobio, ;y jComo . mi lcgf^as/m«lk 
sd^áxo: del pie de la cocdiller», £1 de Turapifl i otrai 
w>. }qguaa. de Biobio * y |o teguas, mas .abíixo, fifi 
pie. (le Ufoidütcra^á lar;disrálicia.dc.ao legiias.de: Fu*: 
ráü*. I^a Plaza de Arauco sc^balU en ia Ca»ta del wtík 
4:14 i%i^^ 4^ Biobio I y 15'jde Tüifap^l » y para «ii 
GpjmiHkaclQn . se xanstruyetoA flBoexte 4o Sao Podro^ 
i ujoi Jbgaa de Ja .Cosca.ial Sat, y .oxillas;d4i ^i^bío^i 
3t«l({ Fuerte :dfi:Cot¿ufa:) Alt bádoLonl la costa.;^oii.fDcdiifc 
d«)/^lifPedi0 y )£A.r;iadte.El iPueri^ .dol Haeiiiiies|(ft dCSf> 
tácltokkcadoaiiSuc^ y 1 las>aciUá&-deBiQbifx^iia lur* 
goas mas abaxo del pie de la cordillera. Compjrejieafi 
dcttrltodoiop'c^acifláíd considerüíadO' la cajrta^dj9i^a. 
. 143: JBeiis^ eiíGabefoador:^sttjerar J9S Indias colóla» 
l^Qcas^t ó cocteriaa -exectttadaóuioao las gaarolcuwifis: 
de qtos fuertes .9 y. con bu tropa, volante |. que. naikt 
tdaia. Pero acabo su gobierno sin termina^ la guerrau> 
£1 Gobernador Don Francisco Laso, llegó . al Reybo. 
elrilQáde lítg )¿ooj5oo soldado^ Bspanoles p habíen7> 
do ;ofiúscÍdb. terminar bi*.giierl:a , y áahquío .laHuyakuiiy 
fcüt , vigoro^ y sarígrioMa » i»^:<^ans%aío U fMCÍ*¡ 
ficaciocl pxi los nueve jañós de su gobierno* . ^ « :. . . . 

44. 'Valtósey. Ni.. ^. de medios rigorosos y^sua^j 
vcb L ciSdiot. Felipe $11/ por su Real Cédula: de 2^1 
de íAx^o dt I0o8> mandó dac:Jo& Incfilod pOr )^clá*< 
YQS j pan cqrísternai su .orgullo , y auoietitar nuea^. 
tra tropa' con los muchos yolunuriosi que movidos ^ 
del interés de tener esclavo >, seoíirfcidn para las Malo* 
tu 4 ó¡, eottiadas;^ {Heto^vicndocl^ ^i^maDeoda ^c sttv 
c. . ' ' E a ' " ' abs- 



• abátfeialidit/:uátí4-V; M;, dfc cotidúcti > y los ofíc- 
cib' uniUtluUo genentlr de suis delicos y y^ les empeño 
SO, &(al pttíabm^-xlel do^i eiXicyriMtidarlos á^ ios Espño- 
lesi y esta vía de la suavidad produxó favorabrles efec^ 
ftfií'*ii:>l<ft£^itiblpid$ del aguada gobierno do Alotiso 
d«''&itcva» Pero habiéndolos' desvanecido un acctden^ 
fe < inevitable , continuó la guerra , y el Señor Felipe 
IV4** , por Real Cédula d^ t6%^\ volvid á mandar 
sd 'dicten {ipr esclavos; Mfts todos estos medios fue-; 
ioñ b]fructuo9o«^ y süa tecobcar ^ún palmo del tbrrC' 
nor perdido. D^pues jde :Una' guerra, que dard inas 

- de 40 •añbS'i pareció preciso .admitir la paz el año 
de ^38, d. 39 :, $iendo,Qobe0nadoc el Marqae$ de Bay* 
d¿s»--MiS^¿<:<m^ q¿e coadidonesSt'Yo ^lolo^ s¿} pbra^ 
ct ^a^geMO máj^orl^Figucrdb eicvtbe ^ c^e' íaérohrlgtK^' 
mimosas t y cfoncradicbas 'por«>muchai personas de dis^í 
tindon»' ■ ' * * ' ■ ' *'^^ .• •« ..!• ' ^*. \^ 

^ 4jri Esta pasdelaño de 1^39 í^ ó 39 i duro h&tai 
ei'iaíio de^i¿5'^ j «n-que v<o4vteron los Indios á;^* 
bkívarse, y tío ^^oncediecdn la' paz^hasta/ei año de i^^4v 
eiP^etampocoi logramos ventaja alguna. A 'los ^prin^ 
cípios Qos pusieron en 'tanta consternación , quecásl 
todos los habitantes del Obispado de la Concepción 
se 4:4sduoc€ibn 'á ^iVif en el' recinto :de laOudad^iha* 
hlénd^e^^dtfsípob^do^a: d&Chillán i y abandonado las 
Pbaí^ it Av^úco y Nacimiento , Buena-Esperanza | San 
Pedro y Boroa i cuyo sitio d«ird siete meses , lleván- 
dolo todo á sangre f y fuega-E^ Verdad ^ qué después 
mudd' la .guerra ds/sembiantc^ parqud el Maiestrede 
Ompo^Don Aldnsor de Cordobascpn 3&> hombres, y 
alguna milicia atraída del ínteres cf de adquittr escla* 
vos, hiaovatias salidas , y correrías , desde los Fuer* 
tes de Puien, y Repócura $ y [los.petsiguó con tanto 
ylgor, que se Iqgqp j^ís^n se dice ^ aj^cisioAar >ma; 
• .a r ' de 



37 
<U 149 p6rs¡bhas de aáitxts fex^\ y el qnb Im mis* 

OÍOS Indios acosados de ia hambre , y de las Malo* 
cas.| ó correrias vini/ssen á ofrecerse á una voluntaria 
esclavitud. Con todo después de una guerra y que du« 
ló 19 ano$, se 'hizo la paz sin «conseguir la menof 
ventaja, ni adelantar un paso en el terreno. 

45 Esta paz del año de 574 duró 49 años, has^ 
ta el de 1723 > eii que no tenía el Rcyno mas de 
la tercera parte de la tropa, que mantuvo en *to*^ 
do t\ siglo pasado ; pues aunque seguo el ultimo pía* 
cáete de V. M« de 1703., debia subsistir el mismo 
numero de los dos mil soldados, y no habia. motl*. 
vó para minorartos , habiendo mostrado la experien* 
da en los sucesos apuntados en los números ante-', 
cedcntes ho ser suficientes dos mil para la guirradc 
fensiva , ó, por lo menos para la ofensiva , con todo' 
obligó^ á la reforma el atraso de las caxas. B^ales del-, 
Perú, que no enviaron situado en los primeros ^ños;' 
y después se establecid en el pie actual, de loódpe-' 
sos , de que se deben rebajar mas de i20 pesos» que» 
se sacan en Ligia v y los dos mil soldados si reda-{* 
geron i 69 j plazas de In&nteria , y Cs^ballería, inclu- 
sos los Oficiales, con la asignación de unos $ueldos tan 
cortos , qué son muy pocos los hombrea de honor, 
que "se alistan en . la tropa. Todo consta del '£xpe-^ 
diente (a). 

47 Las desgracias de las guerras pasadas , en qué 
padeció tanto el Obispado^ de la Concepción , por ha- , 
ber puesto toda ila tropa en los Fuertes situados en 

i / - : ' . lo ■ 



• ; 



. (a) El Presidente en los planes de la tropa , y sueldos^ 
que fe bollan 4n carta de ^1 de Octubre de ¡\o. 
TtlOldof^ Rfcabarren en su Ufarme ^dt 26 dtBmro de 3 i^i. 



1% ..- 

1a íaterfor4)e la ilerré , '«lexftA4Q ilfh éeíertit li. fronte^, 
£4 1 debía servir de recuerdo de U mixiaia militar , que 
prohibe aracaisel pais enemigo ^ qüdndoel propio que> 
da. ladefep^v Pera ni 9^os golpes fatales ^ tú el me-; 
op$tf;abp áfi las dos tercias jpartcs 4tí la tropa , fuerob: 
suficientes , p^a que se mudase de cobducta^ry^ so 
conservaran en lo interior de la tierra la Plaza de Arau- 
co^ y los Fuertes de Puren » Tucapol ^ Nacimieoto, Sao? 
£44r9!> y Celebra rabandonando ios. otros por falta: 
dQ.gaarniiCion^ y dexaodo á los Indios libre d paso'; 
dcijQipbiq par» executar sin oposición sus rob6s en tienL^-, 
po de paz 9 y rsus iiosdlidades en ocasión de guerra.: 
.r.48 £n . est$ estado se hallaba el Rey no á princir 
pi9$ del añO;de 1723 > en que se sublevaron los lu^. 
dif^n despu.e3 de haber deter;Biniido en su^ Parlamcbr^ 
to I cautivar codas las mugeres Españolas » y matar' 
1^ varones , exceptuando solo á los Misiondros Jesui* 
tftti y a los muchachos , que les sirven para ayudar' 
á. 'Misa 9, y para otros mieistecios de la Misión. De*- r 
claróse por naestra dicha la sublevación antes del dia 
determinado por la rtmerte anticipada » que dieron á.> 
dQ$: I ó tres Españoles de los que llaman Capitanes dc^ 
AoiigoSy y que por lo regular han sido tiranos de. 
¡9$' Indios ^ y la. causa principal de las sublevaciones^ . 
i^tpprque Ja poca. gente ;£apa ñola ^. que viviaen su te-;i 
rreno, ganó al de los Españoles , ó se retfró á ios> 
fuertes de Puren , Tocap^l y. Arauco ^y lot Indios 
pusieron $itio. á los Suertes primeros^ 
'^49 LttCgO:.qtte. el iCoroncl Don Mamiel úc* SjiIa«J 
sunca. Maestre de Campo General del B.eynO|tuvo no- 
ticia de la sublevación , dio todas las providencias po- 
sit>les para la defensa de lo^ Fuertes i y juíitándo c^a 
suma prontitud un cuerpo dp 600 soldados.^ yMi^j 
I auichó eo.£ecsona cpa^vaktosaf' y ^tttcap 

da 



4a foodacta :al Bfcaná de Vtxtén » qne en et Fuerte' 
flias expuesto al peligro 9 y porque la entrada del inM 
vierno no permitía ddtenerse eo buscar al enemigo , de- 
S9 el Fuerte guarnecido cop aoo hombres i y proveido^ 
de ipuniciones de boca j y guerra p$ira su defensa , f^ 
y se retiró trayendo cofisigo toda la gente inutily 
sin que el enemigo se atreviese á disputarle la leii^ 
rada (aJi. . 

50 No rardaron los lodios en sitiar i un mismo' 
lempo los fuertes de Purén' , Tucap<ft y Nacimiento , y;" 
discurro que hicieron lo mismo con la plaza de Arauco^ 
Destacaron ottos tres cuí^rpos á la Isla de lá La)a á rb*^' 
bar nuestras haciehdas ^ y cautivar los Españoles, que 
encontrasen, Y era de temer' continuasen sus hostilidá*^ 
des y por lo menos en todo et Obispado' de ila Coñcep« 
clon yCt>í\ mas vigor que en la sublevación del aiio de 
165 5 i pues sobre estar reducida á lá tercera parte nues-^ 
tM tropa y coftio se ha «^icbO| ninguba habia para la de4 
fen^s. No hacían poco en defenderse los qiie^e ha- 
llaban situados en los fuertes referidos. No se pódiar 
destacar tii un soldado de los pocos que habla en el: 
puerto de Valparayso , y en la Ciudad de Chillan ex« 
puesta de jilgun modo á las correrlas de los Puelches 
y Peguetoches, por. las veredas de la cordillera. Tampo«< 
co seria cordura llegar á los de la Ciudad de la Coit-^ 
étepcion y distando solo dos leguas de la frontera del 
enemigo. También era preciso dexar alguna guarnid 
¿ion en Yumbét,' que es la que llaman Plaza de Ar^ 
maiS5 de suerte y que bien considerada la distribución' 

i - - ' de 

■ 

' (a) El Obispo de la Omcefchn en 9 de 'Noviembre 

de 40 1. dtcéy que dexó 100 Ifoinbres solamente íferojuz^ 

^ ^ue fueron úóQ.^ 



. •< .# 



4^ 

de los'soIcla4os i apellas se pbdítñ i^cbtar sbo fztík 

contener al enemigo. . ? 

-'y 51 No obstante y la a¿%iYÍdad y áselo del Coronel ' 
pon .Mapuel.de Salaoiaocfi {junto xntre MiUcíatiós y^ 
Soldfidos pn cuerpo de joo.ó.^oo; hombres» y pas4 
á la Isla de U Laja» á desalojar al enemigo, y lo con- 
síguióo^in efusión de sangre ,. obligándole á .tepasar el^ 
río Biobio; y para quitarle el incentivo de empreheadec 
i^U^ya^ e^rfeua^j se-tuvo' pt>r, cOnyjenientc retirar por 
entonces, la gente y g^nadps d< la Isla , y por medio de' 
estas y otras providencias ^ se consiguió el no experl^ 
mental otra liostUidad en aquel invierno.^ . : 

$% Viéndose el Teniente General Don Gabriel. Ga« 
Qp de Appt^t^^sia tropa. para defender el J^eyno ^ y con-^ 
siderando» quCiUO podía contar con los Milicianos , que 
llaman Numeristas por la facilidad con que desertan^ 
sirviendo á j?aclon y sin sueldo ^ por la falca de fiondos 
para su pjresi o radon diari^^ y por la ruina queresulut^ 
irla á sus faoilUas y casaf , si los detenía mucho tiempo)! 
abandonando la condufta de sus antecesores, se resolvi<l . 
cpn maduro acuerdo i desamparar todos los Fuertes s¡« 
ruados en la tierra del enemigo, y colocar otros ál9 
parte del Nprt^ de Bioblo 5 porque unida la poca tropa^ 
qu^ ;Separada no defendía el Keyno , ni ofendía al ene-^ 
0ÚgQ> y sostenifla del formidable antem:ural de este cattv 
daloso rio, seria muy fácil contener el orgullo y lai* 
hostilidades de los Indios rebeldes, .. ^ 

; . í'3,í Asi lo qxecutd ; por 0¿):ubre de 17a J.poco mas 
o jmenos envió un cuerpo de tfoo. ó^ 700^ hombres á re4; 
tirar la gente de Tucapel , Arauco, y Colcura i y poc 
Diciembre del mismo año pasó en persona con un exer^ 
cito de 4d. hombres á sacar la guatniclon y. gente de 
Y\^t¿a. Pe suerte que por fines de finero de 24. ya que** 
daban abandonados todos los Fu$£te{ sísoatdofi en la^ 

{ice- 



4f 

t{erri3e lo» In*3(tf$} y fttítía la trb(A ala ^icte 3erNacir 

re de Blobio, donde mandó luego el Gobernador *caoSf« 
truic y fort|íiear qaantoptido 1m nuevos Fuertes de Titi 
jtop^l , Pui-^o'i y Nacimien«o en caca forma, 

5'4 ' £1 Fuerce de Tucapcl elnuevp se erigió al pte 

de la cordillerai y al Norce y cercanías dd rio de la La«» 

íapaTa c.oi>tetier los Indios Puekhei» que pueden intror 

diffctesc por ^quelia parse.^ Fuer.re«de ^ren nuevo se 

formó ai fie cte la eordilleraV^l^octecy orüJas de Bitr 

la6f>. £1 del Nácimiencb se construyó dies : leguas nnu 

abaxo al Norte y cercanías del mismo rio^ casi en fre^r 

ce del ocíro Fuerte del Nacimieoio recleu abandonadób 

Fortificóse- también el déTalcaaiahu!ila|^situado.al«NopF 

te y ccrcatiiás del inferno rio » ii^ teguas mas. abajo dei 

Nat3imíenio ^ ' y dcxzñdú alglin; númao de Milídaniql 

para ínayor refuerzo délos Fuerces ^ se reciró á la Coq# 

cepcion á observar las operaciones del eoeiuiga . ^ . j 

' 55 ¿Qttt^n duda quedarían ¡os indios muy ulauoi . 

ton el abandono de los Fuertes , y retirada de los. £spa)« 

üolcs? Mas qa¿ consiguieron <cofi esto? Arrimar lasUau^ 

zas y quedarse mano sobre mano sin atreverse i pasac 

el rio. De suertei que todo el afio de 24. no emprendie* 

ron hostilidad alguna $ y el de aj. dieron la paz, qq^ 

se celebró, el de 25. en bl Farlamentovde Negrece , con 

condiciones tan* razonables , que el Tenience General 

Conde de Superunda no dudó renovarlas en el de Ta^ 

pigal, celebrado el año de 1738^ Y consta del expe« 

diente (a), que después acá. no haiiabidode^parcc^4é 

los Indios infracción alguna. Cesaron también muchas 

calamidades que padecían frequencemence los Españo* 

les , solo con el rumor ó voz vaga de qué los Indfoé se 

- %om.XXll.'. F . sub^ 

■' . . • « 

' ta) HfcMkoí^ren m corta de %%\ di Enero* it. 3 9/ / 



snor^paTa que los BsfanQkSi.qac viviao di^ptírsoí eo.el 
caitopa, abatidonascn.$ii&/casa$^$eiMoibcca» y. gapadosj 
dcxandolas i discredoo 40 k» ladroAts ^ poc DoSrft^ai. 
•agrado <te los pocos pueblos, i q[u^.bayjeil eK Kvynos 
pero después que ^e pusieron Ipsf úertes á orillas de:Bii^ 
blOy se désvanectecoh há^ca los tuitoorfes de laguerca» ., 
- 5 tf £s vefflaáit.qitt. lo& íFiscnes podiao ^4^ciidi^ , 
«ohlri las doblas aratiu xUiíW IbdioSii. cOmo rialteoncA . 
se dcfen^ieroa: son costas giiaroiciohoS hiCsca el tleoipd 
de su evacuación s pues cdnstd dd cxpedienil^ (á^ habét . 
sitiado ios ihdíoi con 5®.: hooAúes d JPttcrte ,4p) Pleiteo^ . 
^ueiteoia un soloxanon de'inad^rai y ii>b« hoií)baé$:dí|. 
¿ilacmclon^ y no puídi¿top(t:cn4trh> 4¿sdt la víspejra dfi , 
San Juan, .hastia la de Navidad » eii quq llegó TtueH 
tta^éxeidso para eivacaarlo : y . Tiicap¿(. ^«^, dk&ndi4 
con 37* hoiniÑres.y Ías^iiitt¿arés.^^erox)u¿ sc;^^ 
cm fsco?. ¿impcdiao loa ^ttci;t¿s cl.^ijie iiios atacase e\^n^* 
níigóíeu otiestras tiei:r^si;De ¿iiijguá «Diodo ^ como^so 
convence por la vista aola de Jba 'sitios jqueocúpabané 
¿Podían bostilizar al . «neoi^o cpn so^ correrlas, jos xeo» 
hombres que había en Purep , ios ^7* de Tucaptfit^ o los 4 
presidios costos dé Arasico^ y dd jÑactmiento i Menosf ; 
pues yo no veo en el expediente haya hecho, entrivla t p 
torreria con oienos gente deia que llevaba el Maestre; . 
de Campo Don Alonso de Córdoba $ y con5ti(b) quo. 
ebte sadia en él siglo pasado de fos fuertes de Purcn y 
Kepocota.coB 3Sa soldados^ y algunos Milicianos. X . 

. 1^) Bl Obispo di la Qmctp€hn>^ ..cis aurts de 9. di Nqt 
timbre di 40 , dice qut^fHfron ioo« los bambra j piro 
realmente fueron 100. 

(h) : Ei Obispo di ln Comepúo» en earú M fié di J^ 
vlembn di 40. 



{MMfqic ¿n* ^ %ftl«'3c Ftfr¿»r 3'c*^y I ) %bú m GtíbitM^ 

dor «nti salida coafta el orden 4¿í Qoberoador del Rey«* 
fld| (M:reci4 ¿ Qf^anos de los sitiadores con algunos ocról 
séldados^^l^es si los fierre» no nos defoodian, níofendlaá 
U enemigo, '2 de >qti¿ servUni ¿Pe nádi mas., ^ae de coa^^ 
servat íttios íaiKhós «^biervos depara, y cercados de iiná 
pnala estacada , pues á excepción de Arauco^ á esto se 
rikiucian40S fuertes { y de mantener un pedazo de ter« 
«etié «n ^i«e -i)aMalfMi<y-poc«s familias Españolas j y 
1^ sobéc no «^aieiP á^taíoo de «n real de iPlaia por'fiíf 
iuéga^ se puede tetcupetm^ ew todo liémpb ; y claíro esi$ 
ifue par otiM' coávetñeMias^de ^an poc» monta, no ei« 
jttsto dexar cxpuesca^ la fcoateAi las hostilidades 4c lol 
Indiós^} ténstíitúlrse e» -ta^pceostóii Rejuntar 4os vecé». 
tl^^aSo 4 c«suik€rc¿idM€aii«laleS| i|tte no tiabiá^ af 
4»léfpo fi6m«roso^e MiKtfi^niospkra «^ de' vivi^' 

u» y múnkiót^cs y exj[)Daerse á^perdcr el Rey no, -6 i 
qire 4wé¡st Já-^rra ük á4o.a&0Sp <o«fo sucedió en las 
M&leiraélbnei^icedeciteiqttaiidq eá cilplteid^ U Aie^i^ 
ÜÉ de ñvfütti^ «Mkia«i- -'' '* " ■' '^ ^^'^^ -. - , •• i-, ' 'í 
' '^ ^7 Ma» hó per «sto icfuedá^ K^eyud^ i {«tyl««to<4e : 
fes itvrasMho^ dai^eÁemígo^ Asi lo astguvaxl^PiteÜdca-^ 
iC|jqti0 fliiefíf^yL^Axttrá d^Fe^stva «atiiidad de armas, 
y^«l íMtbíStítíií ^e^ 3oo« soldados '^ «M)0^ itf • v«rá ^en el 
PtihM^^.^Asi lo^pccsoíade lá inMKrh^á^cbtiien^rf^ 
se tiene' ^n lasi Indias^ y 44- feeulMMl tf^n^ quo estos qo» 
bfatatan los ajustes* Asi lo convence finalmente la noti- 
cia de las pocas arma^, y tropa que tiene el Reyho. 

jS En orden á la contemplación otiscrvadá con los 
Ihiiiosy'ltaftorjeiiíaieiit»^^ Pi«áÍáibiiécoii}cetas\expresi|fl^ 
n^<a)fil ^tia&ó^ antígoo establecido piddio de capl- 

Fa . tu- 



• i " \ « > *\ 






Dándolos de dádivas Y agasajos 5 á cuyoün tiene. destl\ 
tloadó^Y^-Nt ivSoopesos en. cada situadoi paca tcaecn 
loíst oie ha sido ch swno geado :fepugaanie;i porquA 
comprehendo e$. iodecortisó aliiopoc adelas acmasidi^ 
V.iA^ yattoque^cs Yefdad^y:l<xp%recc á: lac V4$ti, es ttoa 
zCto quasi, preciso , segunnuestta constitución. _ ; ^ 
]íp . Por eso se. catnina.icoo .tanto cuidado. t}^Átr% 
^rpioar ioscapítutosf, quie^ae^tesritiaíi: .die *|^9pi9oeci^Qi. 
cliFarlaaienca/iAnteS'jdc ccckbfft:^ cJrijúllitnp «de^ Tapb 
¿na i bÍ9o el (Presidiente utiagf^ncoa^vlUcpn ei ptikn 
po de la.ConcQpcion ^lel AieS9li^*eí M«c;tfe de Qimpcy 
iGtQeraildei ILcyi}0 9.ÍQs.Ojic4^}ts^P^c^i^>i;«l Padjc Pro^ 
yiivcial de iar Cc^inpaéii ; y^{Via:rW$ MíU(kK$ t sol^ios ilot 
|>uo tos <^o 3e bf)b\aa die« ^%XAt^ : Y^ ^upque. todps vá :i(}ft 
^jpais. cpcivioierQ&:OOQ el pt^pOi' és 4a: Concepción > an lo^ 
^ravfsip^qiUcjps <(ae,,tcausaba d .co^eccia d^l .ga^adoi 
iDay9i:.y meooii^ que .^itocclcstr^ido. aj(|iici pobraObis^ 
ipado i.i?iucc.¥4ltepdxi por lo)' aofi$r.4c 17 i^ «wi jtiozí^iciar 
sSd pesos , después del levantaq»ie919 ^Ji^iboj «ño. Qfle 
^e^irtna^^ron/di ^jB^^^ytjcl 4^$q de 3 S ^no jMjsaréft de 
-i!»9.^.fQt*iiabor 5acad<> 1«A ladios- desde. q1 a¿o- de. %^ 
jnas .do. j 0g^;t»c»s,^vy.<Hro ta^to de , ganado jj^aw(^)< 
Con^todoy nft se^wcó pa el ParlaweiKo «1 punjO: de fii<Vf 

^ t quíjsc íwoWWcsc su ewwci€»J yinQ.b5ty.5np wi 
«oiiocertiac«9Sttka|w<}vUdeldicl;io.paclaa)^^ «I 

-; .... .'.•-• 'vo.'.:"* •>! ' .^ ''! '■• ^- :!'rMSf5 

•^0 ^it eímtadmfdiháMikákoi 'f jfsa.remitk í^Ws tartía, de 3. K. 
de Oóhíbn de a^o/rSC dkci^quc^iMrcg^húdí.Us BUíqs ¿p? 
fQHan i^9po pesos. t i 

(a) El Obispo de la Concepción en la respuesta a la con* 
,s$dtHp&P^al ^^riOñMUkiM^TJpiffáak.^ Xx.vx'l \± (O 






XMtUnqnio de loque en «I se cxeccitó (a), para quedad 
f pavencldo de la suma^ contemplación con que se ki 

6o Al contrario 9 los Indios lexos. de centeaspUtr 
fM$ y no ^e detienen en quebrantar los capítulos m9f 
«setu:ialcs, que pi;ofneten y y )uran en los PadamentQS^ . 
iSegun el contexto del último deXaplgua (b), parece que 
$n el de Negrete del año de,2ó se estipularon entre 
o|«o$ los siguientes^ £1 p|lnierO| que no hablan de adr 
V^ity ó hablan de restituir luego los Indios Yanaconas^ 
que viviendo en nuestro terreno en servicio de los £^r 
pañoles^ y profesando la Religión Christiana , pasasep 
j( sus tiernas. £1 asunto. exa saniamente iioportinte s pues 
.»ob;c perderse aquellas pobres almas ^ y quedar %lt 
criados Jos Españoles ) servia su mal exemplo de estímur 
lo pafA que los. dem^sexecu tasen lo mismo, consider 
jcando á los desertores vivir entregados á los vicios v y. 
en una Ubertad desenfrenadaí sin obediencia á Dios , i^ 
¿jas leyes de, V. M. Ademas que por este medio se eiv 
«cqdia con los chismes y cientos que les refieren Io0 
^yanaconas > el odio que ixos tienen Iqs Indios rebeldes^ 
ae engrosaba su partido I y se ilustraba mas su razoQ 
lefi ftl-modo de hacernos la guerra } por sei los desear 
ttff^si mas ladinos ó despiertos, que, los otros ^ cooio criar 
d^is amrc nosotros* 
réj, £1 a»^ capítulo fue , que los que. entrasen et 
nuestra^ tierras á servir ó comerciar , lo hablan de .' h«r 
.c^; pi^^i9Ainei)te por pasos determinados de Biobio yM 
i^i y ^fOQ Jia Qbligacioa de) presentarse á k ida» y 

: . (á) Esta fciuuUa ^ y ^ ^^^^^^ ^ ^^^^ PurlámfnSi^ 
títmíomiU ur^ta del. JPrejidente^í ^9 di FehnsM dt^ ^^ju^v 
c ^(t>) Ibid. 



Ttitká áí Cabo d.Gefe áetfncttt mas intne^lb^ , Mpe-» 
Haí (te detenerlos y copjfbcaríos I y que poc esco no h^-* 
bián de formar qúc)a los Caciques > pues tenian el rettic' 
dto'ett'su mafio. También era impotfrantc^scc pttntOg 
fiara evitar los robos qae hacen eti nuestras haciendas^ 
Mtfáiidose el ganado mayor y menor , y l^s^yeguas f 
ctbaUos qué encuencram £1 3.^ ca{¿uilo fiie> que .pa 
Itabtan de robar 1 ni hacer daík> á ^ qu e transitan jxMT 
sas tierras, 6 pasan-á Baldiviá , y qite los CaciqíKis M^-" 
fian responsables j sin que les vaíiest la^ escusa dé haber 
t|aebrantado esta ley ios Méaetones-i sin sa^eonseí^ 
4imicnto« ' ' \ ; f .. 

• 6t E^lto es lo que se capituló ela&o de a< •en-cl 
Partimento decNegrete^-Mas por los .cargos qoeiet'Pté^ 
-sidente les hizo el año dé 3 8 en el deTapigoaiSétonóée 
€t ningún cuidado que tuvieron de obser^Md^. Reno* 
"Varonse en este iíítiioo Parlamento^ pero^nada^ ^e ha 
icoQseguidoi piles dice el Obispó de la Goncepciob^ en 
üárta de 9 de -NoVieoibre de 40 f que no^ ttoy¿ vecino «n 
^ Obispado^yen gran parte del de Saotiagaiqu^-no se 
ianibnte de la huida de sus Indios Yanaconas v y' que 
liiy persona 'á quien lo han. manifestado- 4iasfa $0^ ¥ 
-•oádey quoauAqae pMa el remedio ha- propuesto ^ 
^bienio ^alguñios arbitrios > todos sie -hai« inulilKSsidé 
por la altanería de los indios ^ y la contemplación indie^ 
corost, con que se manejan por tiuestra debilidad > pa« 
ca obligados á la restitución» La mismar infracción ^^ 
4eeen los otros capítulos jurados^ pdf las pocas* fuee^ 
^as^tie tenemos para, eon tener ^y 4?asiigá¥^^lO( Indios 
«beldes.^ 

tf 3 Consta del expediente , que de los 700 solJa* 
idéa:^ 4 que se reduce toda la trapa endite ttítorio^^ j^ue 
ovi^ii ios £spaiioles4it Nécte de Bíobio^settmiieneii 

•470 



4? 

^7tfi<)l<i9dbf\ indasofi-los^oficiaics, ion lis armas si^ 
gttientes. En el puerto de Valparayso distante loo. le^ 
¿tras de- la fcofitera^ |^ soldados con 2 10 bocas de fa^ 
p^ iche ipialá calidad.^ En la Ciudad y Puetto de U Comí 
cepcion I distante otas de ^5 leguas de los pasos ;de 
B&obio^ que ttansitao los Indjo^ rebeldes paca sm coc^ 
De^as^ 159 sokkdos, 1^065 bocas de fuegadc iMU^a^ 
Udadf 38 bayonftas» a^ paxresanas^ y. Sd^jijoncfliaf 
tetiraipara provisión de todos Jos Fuenes. Eo l^ Cittdftd 
de Chillan^ que dista de la frontera mas de iS l<gii0f| 
ao spidi^dos ^ 3 pedreros de bronce ^ 68 bocas de fot go 
de mala calidad i y 1 5 bayonetas. En la plaza de Yíxjt» 
bel, diatante como 4 0^5 leguas de fiiobio 105 sóldadoF^ 
•»i picaas ó> pedreros y 92 bocas de fuego de nuda xattn 
dad yijB'bayooeta^y.y 83 lana»5. ' 

^4 £1 Fuerte de Tucapc^ d nuevo tiene a 8 soldado^ 
laclosoa-los Oficiales , y .una compañía de Numefis^. 
tas de i eid>aUO| que vhren'ch ios contornos \ y poft . 
almas z pedrctos comentesy i 3. bocas de fucgq da inaU 
eaiidiKl 9 y a 1 UnnsL 

.65 , El Fuerte de Par^n el nuevo^ 85 soldadoSt.y una 
cokipañia crecida de Nuiüetistas ; pues llegan á 800 pcb 
sohas^as que residen en sus contornos » y por armas dos 
pedreros corrientes^ 80 ixuras de fuego de mala caUdadi^ y 
y ^o lanzas. , , / 

&6 . £1 Fuerte detKaqmientd eí nuevo, tiene :ix:SOÍry.. 
dado$ i y ti auxilio de los Indios amigos , de la Misüion 
de^nta Fe 9 colocada una legua mas arriba. Las acoiaa 
se leducen á 5 pedrero» ^ 42 bocais de fuego de maU 
calidad ^ y 40 lanzas ^ y ios Indios amigos , no complc^ 
tan el núitiero de 30. 

• ^7 ^ £1 Fuerte de ' Talcamaliuida , situado, 18 fe^^ 
guas mas abaxo del Nacimiento ^ tiene 11 sóldado^^ 
vv un 



. 

nn pedrero i >' 34 bocas de fuego 3e maía* calidad , y 
50 lanzas. 

* d8 Efl el territorio de los Indios , se conscrvatt 

fat' pfaza de Arauco, los Fuertes* de San Ptdro y Cbl>; 

cura y y la Misión de'Sahta Jüana^r Arauco en un 

recinto muy fuerte, y capaz de 50 vecinos , tiene 

8 cañones , 10 x- bocas de fuego de mala calidad, y 

p:ój¡ Midados /. i que se han agregado muchos Ntt^ 

ineriscas , componiéndose todo el vecindario de Sotf 

'personas. ? ' • i - ■■''■■< ' -^'í 

U: 6p £1 Fuerte de Coleara tiene ii soldadoi^ y como 

94 Indios amigos, con ip bocas de fuego , y 5 lanzas. El 

fuerte de San Pedro 14 soldados, y 14 indios amigos^ 

can- a pedreros ,:ap bocas de fuego, yp lanzas* La Mi^ 

sion de Santa Juana se compone de- a soidadds^' y iiis 

indios amigos, que no llegan 430. 

' 70 Estos soldados con los 1 10 , que Sirven -en el' 

Archipieiago de Chiloe , y con ios que sé empican cu 

Hórreos , y en guardar. los pasteros , donde- pasta la 

caballería j y el ganado bacuno de la tropa ^ completa» 

d número de las 700 plazas poco mas ó menos , á qiie 

esta reducida toda la tropa del reyno. < 

^71 Pero como no defienden la "frontera los sóida- 

dos que residen en Chiloe , Aráuco , Colcura y San 

Pedro, y en el puerto de Valparayso y y se hallan muy 

distantes de la Isla de la Laja , por donde regularmente 

se introduce el enemigo , las guarniciones de la Con* 

cepcion y Chillan , toda la defensa contra los Indios se 

Kduce á los 252 soldados de los Fuertes de Yumbéi^ 

Tacapel > Purcn , Nacimiento y Ts^lcamahulda $ y no se 

requiere otro antecedente , para inferir el peligro inmi^» 

cíente de los robos, y hostilidades de un enemigo acost^um* 

brado á ponerse á lavisca con igual ^núinero de tropa.^ 

Y 



4íl 

Y no se pacde alegar en contrario ía vigorosa de- 
fensa del año de.^i^ i pdirqneV é&toices coronaban la 
frontera por el Norte de Biobio machos MUicianos de 
kss CóclegbnieMos dtt;jAftlüeivChUiáo y\Mr4» fpaniéoff 
y las giiarnki0no%i y Mflkiaa de^ufibrtu^o^» .Gelclua ^ y 
San Pedro. Mas habiéndose vuelco & restablecer estoa 
Fuertes; y retlrádbse d lus casisOaslMilidas , queda al 
presente nauy debilitada la defensa» ccmio se aMvence 
coá'lSs raiSnes y aufiofiid^dei d(^asa4«k- í:^ <\LÍ £ ? 
i\ jt Jbfo hay duda y qac( iii.pi«lieti vcrlficactt Jl^ 
eondicion de coronar á Biobio con banMUe. ici^pa^^cfíiM 
la de tfoo soldados^ se lograba.laíidefiBOfA^xOO^iCOiWf 
dd:prItacip2o¿de.e9tc pomoi Miis.¿dMidcciián:laL0edte| 
y los: crecidos sueldos ásmales que' se ttqiuereal^Aáeíi 
ina& que no se Umiranios deseos de Vi» JML ¿ .la. guccrak 
defensiva. Desea reducir los Inditas con la (nayor boevs* 
dad posible i ta su^ecioit , y obedieticia debida:» lo que 
no 8c consigue |, cdn solo coson^r de tropa la. froocer% 
¿Pues quáks soo los medios con qlie se coos^iicti ,vf^, 
bosintencos?.* . ..,,•.: .• .: 

. ya £1 expediente ofrece yarlos proyedos qu<; es 
preciso proponer y ex&mioar^ para conocer qualesei 
coas seguro^ y menos costoso ; y esto, se cxeciii«L eo: los 
fxxntás siguieates | observando enstt (pcot>ttesca ei ósdcji 
(it sus fechaii« 



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5Í 

-fK^üémcbí ¿f kriíndlíottoQ Iqs navios. iMtopéi» , que 

tal vez se han bastimentado en aqaella costa ^ y pn^ 
<Uetaa alentasb» con ,liB armas y dones. Y que proce* 
"duMidaídtt ate modo con seis pueblos , se sujeu el 
>9é.yno^ V , -.íSAirr: ?i\ .ií: . . • . 
-r/:; 77 , cEsiíc'pcoyeAá ).¿flipagiiado amy exprofi:so. del 
. Presidente en su informe de 3 1 de Odubre de 40 , se 
.halla pcotcgido del Obispo de la Concepción , que res- 
qpoad&ndo jpor Noviembre de¡40 al. informe pedido pot 
«itíilMr'^broelaBsmoproye^y afií^bra haber pedido 
•«t autor dos^ copias abreviadas ^ y que las. remitió por 
•febrcriode 37, una i V. M.^ y otra por la vía del 
-I>qspacho Universal de Indias y Marina^ Yporque la £ou 
siüdL, xon que lo proppne el mencionado' Obbpo ilustra 
jAiocho la idcsa de figueroa^ y ^ exime de varios reparoi|^ 
«omvicne expresarla brevemente. ' . ' . 

... 78 Dke,!paeSy que entrando de mano armaddt efl 
la tierra de los: Indios /se restablezcan y fortifiqueít^íos 
iantiguos(£aertesddl^acimiento, Pur¿n yTucapcli y 
.scJevanteotkioiiiiaevo'eoia Impeoial ^ gnartie^l^dctos 
icon la infimcerii, qntü presente se halla en. los^^foertes 
:de Bidbioi» por ia pane deLNorte , y con 500 liombres^ 
y muhas armas ^ que ioihaade remitic de España ^ por 
:iia haber od aquel* r^poi^niogona 'arma de provechojí 
Ai sbr inetítaados.losvnatttrales.á alistarse, en , la infaoto- 
jtia^ ini^dli uso de la^ bocas de fwgo. Que j i los solda- 
rlos^ Españoles se prometan tierkáS) y algunos Indios 
de servicio > y á la caballería voluntariaí del rey np las 
|)]Czas:ól4iS'Indiw vqhe co^ifen en las MaUfoas é ,cor-^ 
-Mrias /pasa que los sirvao:p4j: solo el tiempo de ,10 añb% 
ty:qiie'COD (stos JFuecicsj, :y laS)¿QíGeriasi de la tropa y qu^ 
>da asegurada la tictra hasta el rio de la Imperial en dos 
•á tres veranos. 

.:C(at asegandn . esu iktit^.| fc^ snsponda. por jíU 



^0 tlctepo k conquista de lo; restante ddi^jrno^ y se 
trate de poblarla } agregando á los Fuertes muchos vci- 
cíhos9 que pasarán de su voluntad por coisegulr ticí> 
fas y solares, no peraihiéndoles vivan iSép»ado»ea, loa 
campos I como se ve. en todo el rey do y 7 xjacise&tme 
jen la Imperial la plaza principal fronteriza igaaffteciéiite 
dota de artillería i y todas armas. .¿ 

80 Y para minorar ios gastos de la Real Hacienda, 
propone^ conduzcan los^ 500 iiombses, y las armas 
jKu: el cabo de Hprnos en dos fragatas de .á 50 cañó» 
aies , cargadas de ctiícnta de. V. M* , 7 que de vuelta 
traigan cobre, que hay en abundancia , con lo que se 
costea superabundantemente el viaje t y se proporción 
na un. considerable alivio á ios naturales en la ma« 
;¡yor baratura , á que comprarán los gáieros Europeos, 
<|tte lies cuestan un sentido , quando se conducen por 
la Yia dilatada de Cartagena , Portovelo , Panamá y 
pLima» 

8 X A esto se reduce el proyefto : y sin detenerse 
-Isiucho en su examen , se descubren tres gfiandes in- 
convenientes , que lo constituyen inadmisible» £1 pri- 
ttiero , es la ^ita de dinero para su execucioiu £1 so- 
gando , lo indefenso que queda el rey no, abandonan^ 
do los Fuertes de la frontera de J&iobio. £1 tercero es, 
jei no conseguirse la sujeción con los nuevos fuertes que 
$e proponen» 

82 Requiere para la execudon el aumento de 500 
tifoldados , cuyo situado anual importa mas de 000 pe« 
aos fiícfrttts s pues como se verá en el proyedo }•? el 
Presi(Je«e pide áadyStf pesos para solo el aumento 
de 300 soldados. ¿Pueden contribuir anualmentecon es» 
ta cantidad Jas caxas Reales del Perú ? £s cierto .que ik), 
como se convence con la noticia de sus atrasos , que van 
^eclendside zñáanj^^ñü^ . * ^ ^ :;. . . < . ^ 

%. i Has^ 



ttner pon d invierna/ y Serano uh ctterpoitón is}de< 
rabie de tropas en la tierra de los Indios s pocqtie pre^ 
cisados á dcxar sos tierras , y no hallándose en otras 
habitación permanente » ^spperimentacian los males 
apuntados en el proyecto L^ > y en caso de hacer la 
mansión en las quebradas de la cordillera , les obli« 
garla e( invierno á desampararlas^ y se vieran precia 
sados á sujetarse. También echarían menos el cometa 
ció de los Españoles 9 sin el qual no pueden vivir, 
eiimo lo confesaban á voces en el Parlamento de Ta« 
fij^a. Y acaba , diciendo , que contintiando estos dos 
medios con el Éxercko en U tierra , y Fuertes al Sur 
de Biobloi mudarían las cosas de aspecto en menos de* 
seis años* 

92 En orden á las armas y tropa , que se, reqúie^^ 
ten para esto ^ se remite' al dictamen del Presidente : y 
deseoso de minorar todo lo posible los gastos de es*" 
ta empresa propone, que se conduzcan por el cabo de 
Hornos , por las razones ^ que se reservan para el pro<* 
yccfo siguiente I par ser las mismas ^ que propone d 
Fretfidenie. 

93 Este es en substancia eli proyecto y y ccmso se 
remite al del Presidente en quanto pertenece á la guer«* 
ra ofensiva , nada tenemos , c^ue exlminar en esta par« 
te« -Y en qtíanto i U forma de fx>nev el Reyno en es«« 
tado de defensa , tiene contra :sí. la Bilta de los eau ^ 
átAcf ncbesárbos paira id con^rucclton | y guarnición de 
los Fuertes , y algunos otisos ioconvenientes. 

P4 Supongo-) que es elipensamiento del Autor co^ 
locar los Fuertes á las orillas , ó .inmediaciones de Bíxh 
bt^s^^pues^ÍMnque ¿i^wtútkd^'^ht i que «se deben 
lírfocar en ia fornid que están los de -Santa JnáHai 
San Pedro I Colcura y Arauco $ siendo asi » que dis- 
U G^lcttsa IÍ9 6 y^^uto'^ y Arauco 14 de lasóri- 



59 

Has del dicho tloi hb obst«ni9e » de todo d conté Jtfo 

se infiere , que la situación de ios Fuertes t^a de sor 
co las inmediaciones de Biobio i pue». colocados á roa* 
yór distanda i no sirvieran de barrera»' ni de asilp 
á los Españoles » c{tte se internasen en ia tierra i síq 
exponerse al transito peligroso del expresado río ^ qi 
.taaipoco impidieran «ríos tiurtos , que hacen los lodlos 
ca nuestras hacteodá^t como escoia$raoc^ T auoqiie 
*ao expresa el fiomecq;;4e los fuertes y Soldados »^ap 
3e requícreo pira formic la barrera^i no scfá dificU 
calcularlo prudeateinentCt 

p; £s cierto » que teniendo el rio .BiobiO| coom 
^00 9 tnas.de 40 teguas de.larg^ de mat al fie de 
ia cordillera ». sor reqttierea por »Í0 menos 8 EiiCK<|sdfa^ 
^cantes f leguar naos de otrpsi gttarqecieado ciida.iiao 
fot lo menos con 50; soldados , pues de colocarlos i 
mayor disuada , no se oompiehende coi^a puedan b¡Br 
'pctUr 4 los IimUos elpasi^. del rlo.i /parA coiMiiMMr 
,cóú sus roto, y en tiempo de una .ftubievacioii.i.vHKá 
l«ipofitt>te disputactesel paso^i porque unM guatñíciop 
de 50 soldados no puede alejarse > ni. aun. salir del 
JFuerte 'á la d&tanda de na qtarto de legua , sin ex« 
pónase al ri^go inodocnte de petderse. Y por cs|9 
■se reqiiiereo .por lo meiios 400 «oldiados para la exe^* 
Cttcioa de» este proyecta Pregapio ahora s ¿<^ úótidfi 
taidrlá esta tropa? Es preciso mantener la poca que hay 
en Chlloe\ VálparaysOí Chillan t lutnb^l ^ Conocpciqa» 
Araucoi San Pedro y Coleara. $ como tafniaien- 1^ dd 
Fuerte deTucapét; que cierra la puerta «la^. corre» 
rías de los Puelches : con que .coda la tropa> que tcr 
nemos se reduce quando menos^ i 119 soldados » que 
tienen de presidio los fuertes de Purda» Naclmieoto ^ 
y Talcamahuida , que se proyecta abandonar: pat^^o^» 
ioQar. loa fáertea al Sitt d&. JioUo¿ 3í ip| esfpnnáao^ 

Ha aproa« 



■ 

' aprontar algunos caudales para la erección de los S 
Fuertes , y aumentar la tropa existente con cerca de 
-300 plaza $ $ y el Situado con €2^ pesos, anuales. No« 
"pueden ias Caxas Reales del Perú soportar este nuevo 
gravaitien', como consta de losmumeros 8a , y 83S 
ton que tampoco se puede practicar el proyecto. 
«.. p6 Y aunque, no se necesitase de tantos FuerteS;^ 
-y :soldados-y y huWeraei caudal , para, formar la bar** 
f^rac/ no^^ hay :1a melvcir diida en^que nó^se debe, for» 
'tBor '^01^ '4a^ piarte del Sur ^ sino por Ja del Norte de 
^obio *y pues no hay Ingeniero , que no aprecie el int^ 
^tfmural de un tio , aunque no. sea muy caudaloso, 
^rá U idtefensa die taS' Placas^ r y quando-no se le psáf 
pdrékMa*^ dista convenidnd% , piocuprat Talase idoicfosti. 
^«'ténifafoM^; (ifoie ¿antienem ;¿ra»dftnient^ lal^- eneaub- 
p3j ^ -hay -General f que noprpcure la misma vea* 
tttfa'^áari^o' áoto atiende .á ; conservar iel Exercteo^ so«- 
%#e' k ^kfe'tfifi va.' IHiéfc'^ci^o/f c xjoiéxe labaíidooú ql 
'dAteoMfál- 'dé- ^ ' rto ;tán 'faupdaloso^ .como Biobio, 
•^kmlé^^pto •átf^inrafaj de c^nácituic cli|Leyiió 11 abcl- 
.gb üíe^^odci sbfpresa? . '•' : 1 « ' . m 
: ^ 97 «¿Qt^c^nveniencias se: siguen dé esta harrerác, 
ii|d% ^fi<} se CdAktgai) ciln gcandcs Ventajas ; peifcfcia|- 
-íUtldbi ha^i^e ácárálmente «xImo por la. parte. del Notr 
te? kesp0nde:ef pcd^ccoj qtte'.de.qst& modosciase* 
gura- ivuestrp Pais, se cierra ^ j)üerpa.*á'las huttos 
¿iarips , que 4os Indips executaa en nuestras haciéo-^ 
^ásy yt^C' propordona un.as>lq á iéa'EspaüolQS y que 
Sttitntevhasen ^n la^itiernL deilps Jlrídios*! sin 'ex|x>ncCr 
s»:al tránsito peli^ros^ del {ia%Sea Qn:b6rabueiia«;¿Y no 
Mi4ogt» todo esto con muchas ventajas ^ .construyen- 
do loísEacttcsal ntírte del :rio? Parece indubitable. Bieb 
-pnedcMi Ittriáerces^potiyecnidoi de&qdexle cpo I9 guai;;- 
idcion^jcia s«^ 16 tfdsaldado^ de lasiacaiaa.iUkats í y poi- 

: .\ ca 






6i 

ca pericia militar Aé enesdig^ i más ptidfehclo ser ata* 
cados á pie seco^ se requiere una suma vigilancia , coa«» 
fiouada en todo tiempo. Ni será esta suficiente paca 
asegurar los caballos » el ganado mayor ^ y menor i y 
los sembrados , que tuvieren en los contornos. Y al 
contrario £^bricados los Fuertes al norte del rio » tiene 
el enemigo, si pretende invadir , la precisión de cx^ 
ponerse . al transito peligroso del rio ^ y nuestra tro% 
|ia la comodidad, de vivir con menos cuidado ^ y coif 
mayor . seguridad de sus. vidas y haciendas. Y si el 
temor de . dar con los Españoles a su regreso eivita 
robos diarios^ del enemigos ¿qui^n duda, que le con^ 
tendrá Igualmente el. recelo de dar con ellos al tiem* 
po deriptródudrse en Imiestras tierras? 
"97 Es. verdad > que. no restableciendo al Sur del 
rio el. Fuerte antiguo dcLNacimieoto y que se aban^ 
donó el año de 1724 , ó i^o formando otro en sus cer« 
c^ijiasiy^ nuestra- tropa t si se. internare en la tierra .de 
Im Indios á(. castigarlo^ ii .0 sujetarlos , noi tiene ai otro 
ladoNdcL lioipaütQ.aegura: é donde retirarse ^.^masi^ 
ló alguna. los BspaJQoles , • que se introduxesen, ien' la 
-tietra^ Mas ¿qu(f importa esto? ¿Tendmos acaso alguna 
tropa qucpodenenivlar al castigo, ó sujeción del enep 
/n%o?.Ni auni la ne^fsaria^ra puestra: defensa ^ cqh 
mu sCiCOüVUMt CQ todo lo diclua ¿Y cóndtíoen para* nuc^ 
tra defensa los Fuertes al Sur do Bi0bio?.pe;iúiigi^i 
modo \ pues al presente , que solo se trata de nues- 
tra defensa /"tipiíeneinos:, que cpciisft en buscarse* 
gura retirada para una tropa , que no existe , sino en 
propotoionalr lo5:meciio».pafli;a$egt(rarrU Vijcfbtisa.. Y en 
•qüánto al asilo paca loS Españoles , que se tinteman 
A la tierra ; no hay que. dqfenef se ; pues sin e^te as^« 
|o lian entrado , y salido en la tierra con mas fre- 

qupQ^atdQr M ;^i^«PPMÍP«0^iMPfWW«ÍJ|«il«lafi' lofllA^ra* 

?o^ 



6% 

sos del Obispado de la Coacepcfon , apuntados en el 
número 59« D¿ suerte , que en vez de perder , se ga« 
aa 03 ocho i en dificultar el pasage del rio Biobio* De$* 
de. el instante en que qu^e segurada nuestra de« 
fensa I se debe pensar en los medias de sujetar al ene^ 
miga Y siendo unq de los mas fáciles , prontos » y 
eficaces el negarle (o4o comercio ^ sin el qual Jio pue* 
de armarse, ni vestirse , ni aÚB aUmcncarsc por muchq 
tiempo,, como se verá en el punto 6.^ y y lo asegura et 
autor del proye^^o ) conviene eu extremo qI que no se 
intacnen á comerciar ios Espaaoles. Y aquí se describe 
un nuevo inconveniente de es^e proyefto ; y es que 
seria moralmentc imposible la dénegacioa de este co^ 
mercio , que tanto aprecian los Indios rebeldes , porque 
los soldados y milicianos , que se agregaren á los Fuer- 
tes proyedados , seria unos comecciantes inevitables^ 
<]ue armen , Yisun y ^UoKnteu 4 ' nuestro enemigo* 
Ojalá iQo se hubiesen reedificado la plaasa de Arauco, y 
ios Fuertes de Colcura y San Pedros pero ya ^^e es« 
tiru &bricados I no aumentemos con los. Fuertes alSui; 
iSel'iio nuevos embarazos á nueñra defensa , y 4 lá 
snjeciaude los Indios rebeldes ; y la eorta comunica* 
don í que se tiene con el presidio do Valdivia , pon* 
ifotiesa por ta via c|ue hasf a aquí se hu pra(l:lcado^ 
ida pensar en los Fuertes ^l Sur del rio, mieottai no^ce» 
faunos tropa para hacer la guerra ^enslva« 

PILOY»CTO \IV 



í« 



5^8. El 3/ es del Preildecite« que con el motivo de 
iuber celebrado con los Indios 9I Parlamento de Ta- 
-pígua I representa 4 V. M, (a) la indecorosa contempla^ 

cioo» 



dbn^ qve se tiene ton titos tlosi^aio» y aga»|os qve se 
les hacen de cuenta de la Real Hacienda ^ para mantc-^ 
nerlos quietos : y la formalidad con que se trata coa 
(Nos en los Parlamentos » como si fuera una potencia 
capaa de disputar Ite.dereciios con la armas. Y para tc^ 
medio de estos abusos , propone su iUdamen en estas 
imlabtas. 

pp £1 medio único que yo encuentro para reda* 
cirios á vida sociable, es ei poderosa brazo de V. M^ 
el estruendo éd canon , y el respeto del fusil , que 
tanto temen , y que restableciéndose ios fuertes en la 
situación donde se hallaban al tiempo de la subleva^ 
cion del año de 2 3 , ó en otros sitios donde parezca maa 
conveidente y seguro , se. les fatigue con un cuerpo de 
mil hombres existentes, bien disciplinados , y pagadot 
puutualment e ; con las demás providencias de munido^ 
nes , peitrechos &c. , que siéndoles re^ubks , se les> 
Itaipondii la ley , como creo se exectue con poca efusión 
de sangre : cuyo proycdo báré separada. . 
^100 En eite proye&o separado (a) incluye un plie* 
go con el estado.! que ha tenido, tiene y debe tener el 
excrcito para contener , y sujetar los Indios. £n. la pri« 
mera plana se contiene cl pie de exe'rcico de 20 hom«« 
bres , y el arreglamento de sueldos asignados en cl pla^ 
carte del año de 1703 con las baxas que tenia el situa^f 
do, que se componia de 242^310 pesos^ £n la segun«» 
da se ve el número de gente , que hoy existe de 75& 
soldados inclusos los Oficiales y aventajados^ y los cortos, 
sueldos que les viene 4 caber de loS lood pesos , inclusos 

(a) El Presidente en eartá de ^i de QÜuhre de 40^ 
psn^e una cofia del froye&9 refraesstado Á V. M* r» '15¡ 
di Marzo de ^P^ . . * 



Í4 

el 1 1 por' lop y qtre en Omá cargan ^e aumento á lii^ 

ropa , á que los Virreyes han reducido el situado ^ con 
las baxas que vienen también expresadas. En la tercera 
plana se propone , que para solo i la' guerra defensiva^ 
9on precisos id hombres con los Oficiales correspóndieo-i 
tes I y el aumento 4c sueldo en la^ cantidad de tf id* 
786 pesos roas de lo que importa el situado presente* 
En la quar^a , se «dice , que para la guerra ofensiva , y 
teducir á pueblos los Indios > son *nec<:sarios 500. hom* 
bres arreglados de, Europa con Oficiales cor respon*. 
dientes ^ y los sueldos , que parad irocal de 19500 ^5C 
deben renútit de Lima , y que importan las cantidades 
4e 1389336 pesos fuertes. 

' io| / Aquí se descubre bien la suma.cortedad.de los 
sueldos, que ha tenido y tiene la tropa de aquel rey no} * 
pues no habiendo sido^t situado de todo el siglo pasa- 
dlo mas de 2429301 pesos para los crecidos costos de sa 
ooridttción desde Lima , y para la subsistencia de 29 
soldados , y demás gastos del exército 1 y no importan«n 
do al presente mas de ioo9 el costo de los a&ualesj| 
700 soldados escasos; el Presidente no menos inteligen*' 
te en materias de guerra y que zcloso en la conservacipn 
de los intereses reales, pide 2389336 pesos para la sub^ 
sUtencía de solos 19500 soldados, y 1629785 pesos pa«< 
ra los i9 hombres , que dice ser precisos para la guerrai 
defensiva. Mas dexando estas y otras reflexiones, vamo9( 
al proyefto que traslado al pie de la letra. 

102 Los mil hombres para la guerra defensiva , ea[ 
easo que V. M. Jo quieta así , son precisos para coro^ 
hzi , y guardar los pasos del caudaloso rio Blobio , an« 
temural de los Indios , y guarnecer las plazas de VaN 
pa^ayso , Provincia de Chiloc y Fuertes , qu¿ se debe-^ 
fán ir construyendo en lo interior <^e la tierra $ y en. es^ 
|:§caso será muy conveniente | ^uc Y« ^. maBde.en-( 



viar i este cxctcho doce Sargentos i3e Guardias ^ pan 

babíliuc esta tropa mal díscíptí nada;, de suerte, quesear 

pa y pueda hacer el exercicío con honor > vigilancia y* 

i9ane)o de. las armas , y el aumemp de sueldo expcesado 

en h Uretra ptmA. Hablando luego de U guerra ofcnsi*' 

ya cqntinúa por estas palabras* ' 

. 103 Si V. M; determina que la gutfra^ea ofensiva^ 

jMira fenecerla de una vee^. como di yusc6^ y reducir 4 

C»PS indios á Ja debida obedUcnci», visallage^^y-rcbíi-í 

•ño de .la Iglesia esconveoientfrí y aún muy prccisOí 

qlie V# M« se : sirva destinar , y remitir á esta CapU 

tal (habla de la Concepción de donde estribe) 500 soU 

datd<9 iqfaqitps Españoles de Europa > á ñn de enseñar á 

l^>S dfi estjS; p^is; Las armas , peltrechos Y filtro « que $e 

expresan en la quarta plana del estado. Los fusiles <;oa 

Unves. á la. Española I por set de. mas fácil composición^ 

y menos costoso ^ cuya remisión puede ser de beneñclo 

á la J^cal Hacienda ^ y utilidad al rey no } pues fenecida 

li gu^rratq^pdjaria .armado el.pais pata las ocasiones 

precisas; de piratas » ó navios extrangeroa ikiercantilcs) 

k fin de frustran sus designios s pues es estilo corrien* 

ce aquí^^ que.cl soldado guc ^ienlta plaza twifn 

. •^€04 Luegtf traca de la diceiccion que han de .téf 
feer los soldados ^ yjas armas'para que lleguen sin 
deserción ni quiebra ^. y cominúa el proyedo en esta 
'forma* .-,,.' v ■ '' 

I .lof El nntho ie nimit á pueblos estos Indios , ^^ 
lialiá Mda. dificil , siguiendo, el contrario método que 
jpcaft&rabati (no sin. ignorancia ) en tiempos pasados , y 
quando este exercito tenia 2d hombres existentes» pues 
lo. que se. hacia era separar un cuerpo de gente, que 
tiiteraado en ia tierra hostilizaba los Indios , y estos sb 
retiraban & los montes ^ donde pecmaoeciaa el verano^ 
fm.XXIII^ I ' has-j 



hasta qae retirándose la tropa j 6 partida i ^sus Fuer«^ 
tes á entradas del Invierno» con dispendio de lo que lia^ 
bia abanzado, volvian los Indios a ocupar sus terrenos* 
Is verdad ^ que <:on estas operaciones , y las de no daC^ 
les tiempo de sembrar , con la fatiga de la hambre se 
hallaron tan consternados , que tengo ifoilcia se lenian 
por feíiccs en< qoe lósí Españoles los recibiesen por 
esclavos. Pero tos (gobernadores de aquel tiempo | pot 
sus intereses particulares , los dexaron sosegados en sus 
tierras » con grave perjuicio del servido de V. M. 

io6 £1 método qoe yo espero 'Seguir, es construir 
los Fuertes en los pa^rages mas internos y acomodados^ 
y en et centro una pla^ con la mayor fuerza <lel t%éí^ 
cito ; y con este resjguardoi permitiéndole el terreno^ 
hacer las fortificaciones do campaña de bnelí foso, so, 
trincheta , y parapeto de tierra y fagina ^ con recinto 
capaz para la población de los Numeristas ó Milicianos^ 
que seguirán sin i^l^da muchos á establecerse , y eba 
algunas correrías , cotí el seguro de la retirada para la 
permanencia, me persuado que^ los tres ó quatro años 
con corta efusión de sangre, se logrará sajetar los Indiosi 
qtíe admitáis la ley >, que dexen sus lanaas y* caballos^ 
tínica fuerza en que estriba la suya , y que en breve so 
pübtísc :dh soerté la atierra abttndíiine y^ profi^ua^^ 
que las referidas foniñcaciones se hiciesen Ciudades ó 
Villas de mucha gente ^ para freno ' del orgullo de los 
Indios , y reducirlos al gremio de la Iglesia , con total 
d'esrierro de sus brutales costumbres ;' en* \m q()eUIe<« 
gando i edad* de adukds , no hace la menor Impiesioá 
la fatiga de los Misioneros, como en represemácion sen 
parada hago presente á Y. M, 

107 Puestos los medios referidos , para la empresa 
de la reducción de acstos Indios , con el número de los 
^9;oo hombres , y «1 agregado de algunos MiUc iahos, 

que 



*7. 

que 00 bagMl hht paca el jcoltlvo de loa campos » se 

pttcde conseguir cqd facilidad d fin cpie V. M. desea , y 
4c»f aloiccu la comuDícacioo de las plazas de Valdivia, 
qf P^ovtqci^ de Chiloe i peca es muy oeccsatio que el 
^ixrcy d^LIoia.i^snlú con gcan puntualidad los cau* 
(dales neccsatios.» y correspondientes i los. sueldos ex*^ 
presados en la quarta plana del referido adjunto estadd; 
{yes de notar, que en referida diciía plana se piden otros 
-jl 5 ^S 5 o pesos);, y. en caso de alguna necesidad ó uc» 
•gencÁa:* pu^aii! la^ caxas de Santiago contribuir con 
jdgtino; caudales t asegurando á V. M. se, los maoc(- 
jW'CQQ^U mayor economía , desinterés y zelo. Hasta 
4qm el proyedo. 

. :)o9 . .has armas que pide son xa piezas de caqpa- 

.& del. .menor tralibic , 3® fusiles con sus bayonetas 1 sd 

afilies .p»ra cabaJUeria , 6 dragones, 49 esps^ias para la 

eaballftria^, id vandoleras con sus ganchos ^ id car* 

toAheras de bolsa á la 0K>da Alemana ^ ad entre palas^ 

.f^iQOí.y .aaidAnefii^adhachj(s,4oo quintales de fierro pa* 

ra calce de cureñas ^ y otras obras^ . . 

. 109 y pata «Itiorac los gastos de la B.eal Hacienda, 

.la dcsreicion de. I09 soldados, y la deterioración délas 

{ armas , propone un bello medio en las palabras siguiea« 

«Des : Todos cstQji. nMCeriales mencionados con expresión 

.fti'ci mapa , y los (oo infantes con los. Oficíale^ correa^ 

.pofndientes'i se pudiacan dircdamente transponar ¿ es^ 

«e puctto y y ;no ¿ otro ( escribe desde . la Ciudad , y 

^j^uerto de la Concepción) en uno ó dos njivlos por el 

«cabo de Hornos por dos motivos* £1 primero, por cyi> 

, car Ja deserción de la gente, que tiene experiencia , que 

Meado dMtaate el desembarco , como es en Buenos A/** 

fes, é Portovelo de los f 00 hombres , apenas UegariaiiL 

'SK^í $0 por lo dilatada y abierto del país , y quasi qin^ 

gKoaa fuMaciooBS i imci viven én .Ia§ compañías dis^ 

j. la per- 



persos en sus taricHos j y es loqae haría Irremediable la 
deserción I y cjue las bocas de fuego dexasen de llegan 
inservibles y hechas pedazos , como las del año de 17 17« 
que conduxo Don Gabriel Cano. De suerte y que hecho 
el cómputo dé su adi^rezo, y el de los costbi dé su con^ 
dttcion de Buenos Ayres á esta frontera , se pudieraa 
haber comprado en Europa ocho mil. El segundo mptt: 
vo es^ por ser de conocido ahorro , notable ventaja , y 
aumento de los reales haberes de V. hL $ pues concfh 
diendo permiso á uno ó dos navios , para que coodulH 
gan fierro, papel y cera y otros géneros de (uenta de 
V« M., ó de los dueños, habrá muchos qtie sin costo 
alguno transporten lo referido, y aun solicitarán indaU 
to , que pueda iser.de mucho beneficio áV. M. , en casOt 
ác que no halle . inconveniente ^ík que la cargazón sea <Íe 
,su cuenta^ como el año de 719 vino en el navio el Ze^ 
larin comandado por Don Antonio Grang ry Arráez,; 
que aquí y en Lima vendió' los géneros coa excesivoflb 
aumentos del principal. Estos dos jpuntos OMceceo laí 
leál atención de V. ML • • 

.: lio Este p^oyedo es admirable y muy áegtaro^ 
principalmente en la parte, que trata de la guerra «ofenn 
siva$ pues si la tropa de aquel rey no s6 aumenta con 30Q 
soldados, y se destinan los a 00 por lo ínenos á- guarir 
dar los pasos del caudaloso Biobio , queda, mas def(^tiu 
. dida la frontera , como sé Vio en el. punto 2\? Y será mt* 
yor la defensa, empleando los 300 hombres en el mÜ4 
uto destino , sin pensar en la erección de ÍFuertes , que 
$¿ pretenden construir.en la tierra de los Indios ^pues eo« 
¿ao se vio en el número 97 son mas nocivos ^ que provc? 
chosos para la guerra defensiva , de que solo se tratan 
por ahora. |Mas dcdótide $aldrán^ los ói^j 26 pesos anua* 
les, que se requieren pata la subsistencia de los 300 
liombúrcs ? lío 00 lo b¿ ,* pues las razones alegadas desfle 



d número 1 2 9 persuaden lo exhaasto de las caxas Reales 
del Ferü , y V. M'.-9e ha dignado mandar se me preven** 
ga i que no se ha de afianzar ei remedio del rcyno d^ 
Chile y sobre algún gravaínen considerable impuesto de 
Auevo á tas referidas caxas Reales. ' 

i II Aún es mayor la diíiéukad^de poner en exe^ 
cion los medios de sujetar los Indios rebeldes 5 pues ade-t 
mas del aumento de los 300 soldados , y 6í9y86 pesof 
anuales destinados i la guerra defensiva ^ pide el pro^ 
ytíCto otrps 500 soldados de Infantería Españcrfa Euro^ 
p<fa , dirigidos por el cabo-de. Hornos al puerto de li 
Concepción, y P5®$5o pesos anuales para mantenerlos 
en los tres ó quatro años , que se discurre ser sufícien« 
tes para sujetar los índioi; , y poner corrlén ce* Ik cbniu- 
nlcadon de la plaza de Valdivia , y Provincia de ChilcK^ 
Aunque se quieran enviar los 5 00 soldados con los Oficia- 
les. correspondientes, faltan los caudales, que para su cóii' 
servacion se requieren como consta de lo dicho. Y por 
fuais que estos se proporcionen , y se ponga la^troj^a só^ 
bre el' pie de los id5oo hombres, es muy del temer la 
comiñiiacion de la guerra por muchos años v pues lo^ 
;2d soldados que se mantuvieron todo el siglo pasado, 
haciendo desde Jos Fuertes situados en sus tierras, guer- 
ra viva á los Indios , por el espació de ^p años / como 
consta di!l punto 2.^ no pudieron sujetarlos , ni adelan^' 
tat un paso en- su terreno. Por lo qu'al , y por d hotrot 
que causa la efusión de la sangre de estos subditos mi- 
serables > residentes en uñ rey no muy despoblado,- pare^ 
ce que se debe procurar su obcdieilcía con medios^beníg^ 
no» I y no con ei fQimidabJl): esuueiulp de lasWaiaSt 



PUNn 



{?9 






P.,U NT Q I y.* 



J?/ rnediom(^.s fácil y eUrU , ^ ^/ menas costoso df cota^ner 
los Indios\ consiste enfundar, al Nofte , f, cercamos M loa 
^hl Biojbiq ^ y la L^ja ocho bsgarcs^de i<x a%Q pobladores 
prevenidos de armas ^ reparos , y a^gums sgldadot para su 
^fens^^yde medios para su conservación y assmento , ex^ 
^nd¡^^ fp^ su ^rfccipn i9:^^p^sos,^^quf, pr.oduciron mas 
; , de\cimo ~ por fienSo , ¿ la Re oí Hacienda f y se aprou/itAi^ 
' ,facilmefi$e ep hs fondos qsee se prQponen^ 



na C 



1 contexto del prindpip dd .punto a.^ en que 
Se describieron la situación j , y. c^^l^díes del c«ud^loso 
Biobio , convence notociame^te con razones i con la aa- 
roridad del Presidente y y de la Real Audiencia , y con 
los sucesos de las ¿uerras pasad;(S , que aumentando. la 
trppa con; 300 y ó 400 soldados destinados unicaim^ote á 
la guardia de ios pasM de Bíj^Iho > y d? algunas yefci 
das de la cordillera por donde i vecf s se han Intrpda- 
cldo los Indios 1 quedarla el rey no at abrigo de todo 
.insulto. Pues, Señor 9, ¿quien duda que la defensa seri 
.mas vigorosa , coronando la.frQjitera cpn ocbo puebloS| 
.que tengan ,qill ó ma.s iniilooe; tprevenidos .dp artna% 
y otras disposiciones para |Sa:de.^f)sa y y de medios 
para su conservación y aume^q ? Así lo d^fta la ra- 
^on y y I9 convence «1 contexto del punto a.^ y^ 

xltado. . 

113, Fórmense I pues , ocho lugares de ^ o á 80 po* 
bladores , los siete al Norte de Biobio , y en la mayor 
inmediación que fuere compatible con las buenas cali* 
dades 9 que dexen acompañar al territorio de un pue- 
blo 9 porque no es muy del caso el que diste una ó 

dos 



7» 

das leguas del t!o. Fúndense lois tres piimtfros en las diez 

leguas , que median entre el pie de la cordillera , y lat 
/untas del rio Berganza con fiíobíó $ otros tres en las 
quince leguas que se cuentan desde estas juntas , hasta 
tas del rio de la Laja con Biobio \ uno en los contor*^ 
nos del fuerte de Talcamahuida , y el oftavo en los 
ée Tttcapel el nuevo, al Norte del rio de la Laja , pa«- 
f a impedir ks correrías , que Jos Indios sueleo hacer 
por aquella parres y con estos ocho pueblos > y la nue^ 
,va Ciudad de la Concepcioh | que Se está formandá 
cerca de la costa maritima -en una hermosa llanura^ 
<)oe media entre los rios Andaliel y Biobio , en las cer« 
canias de la Misioiídé la Mocha ,' queda de&ndido el 
reyno de ma€ á coKiiUera. 

114 Porque áitidádo^ deteste modo ic$ ocho pue* 
blos, en vez de los 300 , ó 4Q0 soldados que se desean^ 
se logran mas de un mil Numeristass pues aunque sue*' 
fian 400 á razón de los 50 primeros pobladores de ca* 
da Jugar , subirán en breve á liaas de mil ^^ con los que 
se irán agregando entre Peones y Castonei ^ Sastres, 
Zapateros > Catpinieros , £abiicantes y otros artistas, 
como sucede ei> todas las nuevas poblaciones bien arre- 
gladas : y no es diñcil aumentar hasta -^ el número de 
los pobladores I como se ^vcráen el punto 5*^>su pericia 
militar no será inferior á la deüa tro{^ de aquel reynoy 
pxadicando^l medio que se 9trá luego , y será mas vi- 
gorosa su defensa , tanto por' el exceso en el nümeroy 
quanro por su mayor interés en no cedet el puesto al 
enemigo: ao pierde ramo el soMado eii huird ef)cuenf«« 
tro, como el vecino arraigado en la misma frontera, con 
familia , casa y hacienda , cuya conservación estriba en 
la resistencia, qué hiciere para sií defensa» 

115 En la parte mas expuesu á las invasionef , y 
robos de los Indios ^ que son las diez leguas qiK median 

en* 



7% 

^ntre Paren y el Nacimiento se forniin tfes pueblos^ 

^ue ayudados de la Villa de ios Angeles , situada en 
aquellas cercanías con 6o vecipos (a) de Ja gent& ^ que 
se irá agregando á los pueblos , y de algunos soldados 
de los existentes y imposibilitan el tránsito al eocmigo: 
y no distan mucho para el socorro los otros tres», que se 
construyen entren el Nacimiento , y las juntas del. rio 
de la Laja con Biobio» La pobl^qipn formada cerca d$(. 
Fuerte; de .Xalcamahulda «ierra Iqs pasos del rio .poc 
aquella parte 9 y la propuesta para los cóntotnos^ de 
Tucapcl el nuevo resiste á las correrlas, que los Indios 
. Puelches y Peguenches pueden hacer por aqutl ladow 
J)fi ^Uj^rte, que bastadla inspección . del m^pa, y de I0S 
sitios en que se erigen los pueblos» para, qitcdar convea« 
ci4as d(f la plena seguridad de defensa. /r^ 

^ 116 Pero claro está qqie han de estar ptevetxidotf 
de armas » reparos y algunos soldados . de los existentes 
p^a su idefensa»/y de. «pedios para su conservación y 
^:asento« Y qoíit^tfindo del punto . z.^. desde el numera 
^ j-ser po^aSi y dé mala, calidad las armas ^ que hay eri 
q\ rey no, es preciso remitir .24 cañones de fiefro de m6¡ 
diano calibre , y ^d ó mas mosquetes de los que ha-^ 
brá arrinconadas en varios almfteenes ^ pata distribuir* 
los en los p;ii(bloSi* A que se deben anadia Us mas que 
$fi pudieren aproaiar de las que pide el Presidente , y 
se apuoijiaron al número : 108 : á saber» 12: píelas de cand* 
paña de menor calibre , 3^ fusiles con sus bayonecas^^ 
id £asiies para caballería ó Dragones , 4^ espadas para 
la cabalietía.» xd vandoleras con sos^anchos , ijd cat^ 

i. . - • ■ ' 

(a) El tinienti General Don Damhigp Oriiz de Roxas 
en el plan fue remite del estado de losffubks y con carta di, 
ti de AMlde ij^S, . 



y 



73 
.tutliei^sde.bblsa á la moda Áktaatia , idj^nrie pa« 

las y picos y azadones , ad hachas , y .409_qpincalfS^ 

de fierro para calce de cureñas , y otras obr^^ $ porgue 

el reyno. será taqto mas respetado de ios Indi^y £híeo<^ 

peos y quanto estuviere mejor annadOf ,^ ' ,,' 

X 17 Es preciso, cambien poner en estado 4e dcfensí^ 
el recinto de ios pueblos » y aunque seria mejor una cir* 
cttmbalacion de. fosos , murallas ó estacada^ ^ saldría 
muy costosa la defensa > quando es suficiente contra 
las débiles armas de los Indios, el formar ios pueblos eo 
ügura quadrada ó quadriloAga ^ y fabricar de gruesa 
escacada en dos ángulos opucsto^ji ^os quadros saliente^ 
como de ochenta á cieo varas P9r lado , que defien-» 
dan cQii'5tts caHopes los.quauo costados' del puei^Oi 
ysirvaorde retirada segur]» i los yeciaos e s^algun laaV 
ce apretado, 

118 : Deben cambien distribuirse en loa pueblos $ 

discrocioa del Qobernador I y segiin U situación mas f 

moBb$ expücH» ate irrupcipn del enemigo » Io9 solda^ 

dos (fue al presente resldfA en Chilláo ^ Tucapcl 9 Pur 

1ü¿n i Talcalnaliuid^ y Nacimiento « para qap sjrvan de 

«encinelas del rio ^ y eu los , pasos mas va$kables de sus 

«espcftiVQS distritos I dificulten su. tránsito con sanjas y 

1>arracas ,. y eoscOQn i los vecinos en los primeros Dc^ 

minaos de cada m^ $ 4 cpn maiSsficequencla el cjíÓc^ 

eiciO| y nunejo de las armas » qve en vez de gravamen^ 

servirá de recreo á todoel ppeblo. Y será mayor la dq* 

Censa si V« M. diera facvUad al Qobcraador i para que 

fio hallando algun^ reparo notable 1 pu^da mudar á zi¡^ 

guno de escos pftfhlos la plaza de Ywnbgl , que comp 

plaza de armas » ocupa mas de too soldados ^ y muchas 

•atnoaSf como consta del número ^3 s y distando cooyo 

dista quat|:p4(;uiC0 U^as ds ]^bi9|.fm pueden 3H« 

.TfmhXnih ^ K wl- 



74 

soldados defebdelr lá frontera con la prontitud » que' lar 

que residen en los.pueblos nuevos. 

I ip Finalmente , se deben proporcionar los medieS' 
para la ¿onsíérvacion y aumento de los pueblos , porque 
nada se consigue con fundarlos , sino se establecen dq 
tiíh modo que logren sus habitantes la manutenciotn per- 
manente en el exerciciQ de las artes y agricultura. 

1 20 Establecidos én esta forma , se asegura cierta^ 
mente la defensa , se recupera el honor de nuestras ar^ 
mas , y se remedian íos mates que se tocaron en el pun^ 
to i.^ : será difícil elque los Indios Yanaconas , que sir^ 
ven á los Españoles , pasen á la tierra de los Indios á 
engrosar su partido^ y enconar los ánimos con chismes 
y cúentois: cesarán los robos , que se hacen enmicscris 
hacietidas /^ no habrá motivo de gastar anudUitieiire cp 
sus agasajos los i98oo pesos, que se destinan para ina0>* 
tenerloi quietos ^ ni de prevenir para los Parlamentos el 
número crecido de id ó 2d Milicianos , y mucha cah«* 
tidad de hacaos , y vino que se consiime en 1^ subsisten* 
cia de nuestras Milicias , y de lalnthensa Indiada que 
corícürte al Parlamento > que sef c6lcbirá por lo nienos al 
principie cíe cada gobierno , con poco decoro de nues- 
tras armas ; porque se trata al enemigo con tama fon* 
malidad , como si fuera una poteficía capaz de dlsputaJr 
los^deréchos con tasar ibas.- Y -si los Indios tuvietpn a^ 
go qué álegat , pueden enviar sus Comisarios al Gobep- 
nador , como subditos á la presencia de su superior^ 
porque bien coronada de pueblos la frontera , cesan to^ 
dos ios n>otivos de contemplarlos) y se desvanecen hasta 
los recelos mas remotos I de que puedan, ofendernos. Y 
al níiáhio tiempo se proporcionan á la Ciudad y Puerto 
de la Cohcepciotn los socorros en caso de invasión ex« 
trangerá ¿ teenor distancia quc.en lo pasado. -» 

'•^'' /', •-•'. : • •; Es- 



V; 
12 1 Este es el modo mas fíicil y cierto de defen- 

á^r el rey DO I y contener, al eneoügo. Coronar la fron* 
tera con ocho pueblos de cioqüeota á ochenta pobla* 
dores en la forma expresajisu Así Ip reconoció V, hL 
quando se dignó aprobar en todo y por todo 4:1 proyec- 
ta i>«^y-presetKado'á nombre del rey no de Chile ^ qae 
en substancia proponía esto mismo (a). Así lo confiesan 
«1 Presidente , y la Real Aadíeocia en los lugares dtar 
dos desde el niioiero 33. Y así lo persuaden también log 
sucesos favorable de la última guerra 1 y quando el 
irc&rido proye&o fue examinado por orden de Y. H^ 
Cñ la Junta de Poblaciones de la Ciudad de SantiagOj^ 
fompuesta de ocho sogetos imuy autorizados » todo$ 
propusieron su diftamen por inscrito. Y aunqi^e alegacoQ 
varias razones 1 que no son de este lugar ^contra el ma^ 
do de fundar los pueblos ^ no se hallará ca sus dlftame* 
oes> ni una sola palabra ^ que denote que después de 
coronada de pueblos la firontera , no queda defendido el 
reynoi como se puede ver ea el expediente (b) : taa in- 
iUible parece el medio que propongo* 



\ 



Ka 



De 



(a) HdlUnse en carta del Virrey de 30 de Marzo de 
4Selprofe£io citado^/ la Cédula Realf en que se aprueba 
en todo y por todo. 

(b) Véanse dentro di la duba carta los diSamems de 
los ocho ABnistros de laJuntOm 



i6 

I^(r la facilidad de erta empresa ^ di la cortedad di gastúí 

qm ocasiona > y de los crecidos réditos que recibirá 
''- • ' la Real Hacienda. ^ ^ - 

12 2 íN O se puede alegar ser difícil ta empresa , pof^ 
t^ue falcan Pobladores , ó porque estos repugnan el re«í 
düdrse á pueblos. Es verdad, que hasta el año de 1740 
^miraba esta reducción , como uñ iniposible. Ha pasan 
¿o h)as d¿ un siglo , sin que se haya formado ó intea* 
tado h)rmar otro, i)ue el de San Niartln de Quillotu, 
«(íifi' comenzó el Marques de Casa-Concha el ano de lyy 
pcr6 como su gobierno interino duró solamente un a5o,| 
y n6 hubo forma de repartir á los pobladores un palmo 
{!c tierra prara huertas nt sementeras , ni aun el solar 
para formar sus casas^ quedó como en bosquexo (a). £l 
Xjonde de Superunda en el tiempo de su gobierno ven^ 
ció este imposible, y tuvo la complacencia de dexac 
formados dit^-higate^, qUe-hati recibido nuevo aumen- 
to en el gobierno- presenta, dtol Teniente -Gcocrral Doa 
Domingo Ortiz de Rosas (b). Y aunque es de temer su 
corta duración , por hallarse sus vecinos sin tierra para 
eiterccr la agricultura, y sin arres, en que conseguir su 
decente pasadía, coo'O consta de los informes que remi- 
te el mismo Conde (c) \ con todo se reconoce , que pro* 
potcionándose los alicientes, no faltan pobladores* 

No 



*• * 



(a) Consta del Testimonio de autos de - su fundación^ 
que remite el' Presidente eti ¿arta di iS di Marzo di" ^6. 

(b) El Presidente Don Domingo de llosas en 2Í de 
Abril de ^l. 

• (c) Consta'de varios testineonios di autos de lafunda^ 
ciGnde hsfueblos. 



77 
• 12 3 No es tan hcÚ en ías cercanías de Biobio; 

sen mas pobres , y meaos poblados los quatro Corre^^ 
gimíentos de Chillan, Yrata, Puchacay y Buena- £s^ 
peranza , que son los mas inmediatos á la Frontera, y^ 
no ' dexa de servirles de remora la cercanía de los In«^ 
dios rebeldes , y la falta de medios para la mayos 
decencia , que se gasta en los Pueblos. La primera idea 
del Conde de Superunda ic dirigía á fundarlos en laí 
Isla de la Laja , situada en la frontera , como lo ase<* 
gura , y aplaude la Real Audiencia en el pasagc ciV 
tado af numero 3 3 > y se sabe haberse fundado en ella 
el Pueblo primero, que es la Villa de los Angele^ 
y sí estuvieran allí los demás, que se establecieron 
en el Obispado de Santiago , hoy se hallara el R^y* 
AO libce de las invasiones de •los Indios rebeldes , co^ 
mq se convence de lo dicho. Pero experimentó el Pre^ 
sldeñte tanta pobreza en los residentes de aquellos 
contornos, que tuvo por imposible fa fundación de ocros» 
^ 124 Oygase al mismo Conde, que informando 
á V* M« del estado de la Población de Nuestra S> 
-ñora de la Merced , situada á la distancia de mas 
de 30 leguas de la Frontera , manifiesta su importan-! 
cía , y la imposibilidad de fundar otros Pueblos por 
estas palabras (a) : Bn focos años sera una de las me» 
jores , y mas deleytosas , y líciles al Reyno 5 pues es^ 
fando mas inmediata á la Frontera , que las otras , Se 
hallan congregadas las Milicias para acudir pronta- 
mente al auxilio de qualquiera necesidad 5 cuyo mo- 
'tivo ha sido uno de los que he tenido para empe* 
¿arme en esta tanto, 6 mas , que en otra Población, 
:¿esj[>ecto de que no hay otra desde ella hasta la Con- 
cejo 

/ ' 

^a) El Presidente ín eartá de %de Ng^embre de 5(^1^ 



7« 

cepciort , tu es factible ediptehemlcrla i por sUt»seguirse 

kimcdiatameQAe tíl .partido de Itacá , que se compone 

de cerros» y quebradas.» sin haber en el parage có* 

modo I ni vecinos equivalentes $ porque los d^ alguna 

ffepuucion en calidad y. jconvenioncias .tienen su. ve* 

cindadi y oasa en la Concepción^ 7.^9$ demás soa^j 

sumamente pobres » y no concurren en ei ^a abun* 

dancia de frutos , ganados » y fertilidad» fue en Jas etns. 

• 1 1 5 < Con todo » £sta misma autoridad » que aplaui^ 

de tanto » una población hieciía á 30 leguas de Ko^^ 

bio » por solos 74 vecinos » quo tenia congregados pa? 

ra la defensa de una Frontera tan disunte (a)» acre^ 

dita en extremo la importancia de nuestros Pueblot 

situados en ta misma Frontera» y convence al misma 

•tiempo » que [no falten pobladores si se proporcionan 

-los medios » y las coaveoiencias , que necesitan » par 

(xa establecerse» y mantenerse en ellos: como taur 

bien asegura la B^eal Audiencia tn las clausulas cin 

(tádasal numero 33» que hay mucha gente en los contóte 

nos de los sitios asignados» pues consu de los na« 

.mero (^4 » y 55 haber cerca de 2d personas en Ta^ 

capel » Puren » y sus contornos. También hay alguna 

gente en otros sitios de la Laja » y en la circunferen* 

*cia de la plaza de lumbel » y Buena-Esperanza : y los 

quatro expresados Corregitnieotos mas Inmediatos fí 

:1a Frontera tienen cerca de io9 personas dispersas por 

ios campos ; de que muhas se ofrecerán i la residencia 

de los lugares. Yo no se » si las tierras inmediatas á 

•Bio bio son llanuras» ni si ofrecen la comodidad del 

ciego los cinco ó seis ríos » que correo por la Isla do 

> 

(a) Con/ta del eftado dt diebo Pueblo ^ fM rtmitt ti 
.^nidtitíi iniána de ^^ de Abril de 48. . 



79. 
la La/a/ tx Real Aodieocíá las jttzga* aSmodas para. 

formar Pueblos^ como consta del numero 33 y y lo cier*^, 
fo es , que no es parte esencial el ri^o , ni la plac 
nicle del terreno , por lo que no hay motivo de de-t 
cir que no se pueden format ea todos ios sitios , que * 
van asignados. 

116 ¿Quién duda ser masdificíl el hallar Espa^. 
¿oles y que quieran redocine i PueUos en las tierras 
de los Indios rebeldes ^ por ia ninguna s^urldad , que 
tentlrian sus familias ^ ganados , y semenceras » comoi 
se vl6 arnumero 96? Sin embargo , Don Pedro de 
Córdoba , dice en su proyecto ^ haber en el Reynqí 
mucha gente desacomodada j que se. avecindará de Iz, 
otra parte de Blobió^ dándoles tierras, y solares , co^ 
mo se vio én d numeró 74. Y son del mismo dic«t 
tamen el Obispo de. la Concepción al número jp. el 
Decaño de la Real Audiencia al numero 89 , y el Prc^ 
sid^nte al nánsero iptf» La Isla de Juaii Fernandes 
recien pobkdar, tiene un terreno muy ümiíado, y de 
poca amenidad 9 y en medio de distar 60 leguas dé 
tierra firme i no han faltado pobladores voluntarios 
atfáidos con. el cebo de algunos cortos intereses. El 
Obispo de la Concepción asegura (a)., que la Plaza 
dé Valdivia v^ y sos contoneos , se poblarían ^ si ado>i 
iiniasr de' la tierras se concede á los vecinos la fran^ 
qtiicla de todo derecho/ y Alcabalas por las tablas y 
madera , que llevaren á ot^os puertos. Pues jqu¿ re- 
pugnártela pueden tener en .poblarse al Notte deBIo* 
bld 9 donde quedan libres de todd irrupción las per» 
eonas f y bienes^de síis vecinos ?Convidese á todos con 

los 

(a) Bl Ohiipo de la Omceptien en tarta de Ncviem^ 
■bre su feeba $ del ítüo dé 40. 



los mcHíos (fe lograr su' decente pasadía bn los Pae- 
blos I y obligúese con el rigor á los qae no tenien- 
do bíoñes raizes en otra parte » Repugnan poblarse^: 
Y no faltarán pobladores aun para la fundacioa de 
duplicado númeio de Lugares. Todo consiste en pro* 
porclonarles medios ^ para su manutencioQ , c#n ser- 
,vacion Y aumento. 

. 127 Este medio tiene también la ejtceleocia de ser 
incomparablemente ipenos costoso , que los proyecto^ 
referidos en el punto antecedente. Entre los Autores, 
que los proponen , solo el Presidente 'expresa la can* 
tidad fixa de dinero , que se requiere ^ tanto para la 
guerra defensiva , coiop psúra la ofensiva i y eo me*, 
dio de ser e| que pide meno^. caudales , dice al na- 
mero 100 , que para la defensiva , se requieren anual- 
mente 6i^j%6 pesos I que en el termino de solos diez 
años , sube ^ mas de 6ij9i pesos^ y para sujetar de un^ 
vez los Indios , pide otros 9S^^%o pesos anúdales 1 por 
el espacio de j á 4. años: con mas ^00 soldados isf 
fantes l^panoles de la^ Europa^ cost^adM y remitido» 
por la via del cabo de Hornas , al Puerto de la Con*^ 
capción 9 con las armas, y peltrectios, que se expre^ 
san. desde el n^im^ro 108: y .\si esta guerra ofeti$ivai 
dura ma^ de los tres , ó quatro años , qud el Ptes^> 
dente conslddra suñcientcs y como lo hac^ temer 1« 
reflexión apuntada al numero 1 1 1 crecerán los gas(9( 
4 razón de los 9$^%^o pesos por año, 

128 ¿Y Á quanto llfgacán los gastM* dá Ja fiifiti 
dación pronta,, y durable da los ocho Pqeblos? Es jcierf 
to, que aunque llegasen á a / millones :da peso^ , seríi^ 
c&te med^o nienps (rostoso , que el del Presidente , co^ 
vs\o se convence de lo dicho. También es cierto , sec 
;Hifl.cIente$ 191^ pesos concedidos' por una spla vez 4 
C979A de a^9 ¿ara j^ada PucUq de ¿Q j¡K>^Udorea,j 

£üe» 



pues habiendo 'V^ ML coiacedido <(^stft caMÜtd pU9L U. 
farmacíon de cada uno de los que proponía el pro- 
y cao 1.^ pcesectado i rioisbre del Re y no de ChUCt: 
Ja Junta do pobkcionesia.sconskicffó^ por inaajyieMn 
ficieote; -No e&) fácil 4ctctauD^<^ea' (sn GoctCf la camti 
tídad &j¡2t^ qkie se «eqolete: icía (8ie(;c3acijo saber pact» 
esto , qué convetiiencias necesitan los pobladores'^ pa- 
ra establecerse con solidez y de&oderse dej cncm^>^ 
y qaáACos ^ litis pobiadores^jy qiiálr^.los bienes» qH<^ 
se les conce(feo:?panMS9 irla veedad ^ que üonvic^^ 
ne omitir píor ahora como ibily opioab^ i y .de pro? 
lixa discusión , por no confundir io cierto ^ con kí 
dudoso. Lo cierto es » que fundados ios ocho FueblM 
en fa forma eiqpresada ^ queda defendido el B.eynoi 
peroMráu muchos », y diversos los pareceres sobre U 
cantidad de dihcré» que se > requiere s y ppr eso se 
dexa la> resolución de ésta duda para el ponto st* 
guiente* 

J2P Mm no siendo, coidura poner á contiogen- 
cta d buen qxUo dc^ una empresa de esta importad* 
cía i conviene ames pecar por carta de.mas^ quepor 
carta de menos ^de^inando para los ocho Puel^los l4s 
ipad pesos i razón de 24^ para cada uno de 50 á 
f o pobladores» - Nada se avemura en conceder mas de 
lo que se reitere f porque si el Presidente y la Jua« 
ta de Poblaciones lo consideran superabundante | put- 
4ei!^ aplicar el exceso al aumento de aliciehtes ^ pata 
atraer con mayor facilidad los pobladores , ó á la erec* 
donde nuqvos pueblos en los. sitios de la Irontecat 
que se corisid4^i;afl mas adequados paca miestra de&h* 
sat y para tener i mano mayor numero de MiUdaops 
con que hacer la guerra en caso » que sea precisa » pa- 
ra sujetar ai enemigo* Pero de concederse menos de 
Id ntcesatio, r^suju U £ital comiogenda: dd buen» 



9i 

éAwdc la^Mpctsa: Qisatnído Itegu^ri aMLeynb Jas! ihmk; 

vsís pfovi(kn<;ia8 de . V. M. ^ seváa distiotos de \oá. 

jasadas ^ Presldcncd- y imichos Ministfos dé la Jnn-K 

taíide F^oMacione^ ,: tMio ca«nibien^iis4ic]Bm¿nes€D oc^ 

dM áicstós gáítos) jres^deiaocr ,'pQr laqu&ic jdirá cal 

ct Jpqnto- &igiiibfttef 4)0ifstdtf reii Iiifcxsastos Ips ,^^% pesosj 

¿^130^ 9Pbr^ttas iqoe estos gastos '9eafiiiitJ€l|o,me<« 

nt»its /• :xfue W de los otrps-pirdyecnos. , .no . dcíuit. dQ 

j^e^tarse á'primeff yi^ra muy vqrceido&v perot iñer^ 

dadcirtunerap «dn- 4tttfy €brso$ , ¿ pQr:mcjbT.decir.t.hi6e 

gGilipsi^ jorque.', el jCaudat., ^que ^ se eáiphesi, ni»'9t. cofit 

ftlníe\ sino qac se impone ¿ censo, á favoc de la filcal 

Há^i^náa ^ que déspifces de los dn^o años prtmbcos tom 

d)fá{de aumeóto'cekaf xle ;8d {kosos anuates , . qnb tf* 

Üáfi- dtttntmando^de) afio en/ Jaño^^ ,sL :ss ostabltceo Jb>s 

^Aiebtos:? y: SIpgun 4a]p ileyes:^;^ , 4a K¿CQ|^Íafciiiit; df 

iMdtos i jcodio sc;vetá 'en id píintO'. sigtdente. 

131 Yo no descubro óbice alguno contra, la tit^ 
iOCioh de ¿stsLrptiinca; 'Sr jse ialega «o sní isuíiciefites 
to8::oc;h6 pueblos pasa nuesstai daofeosá ^ se idsp^niijCt 
:qqecpn( lorqob 4Stos frpdiiaGa|ná:iavw.dc!la ^/¡al 
Hacktida') despues^MeUo dbcQ.aftii.prfanerosVse po- 
drán ibrniac eii pocos, anos t)trbs tantos y y mai^^ en 
-caso desconsiderarse :prccisos* Sí se^dicenoser^iocIS- 
-sai^oi^ fastos ,:*« irespónde^ qqq ile:.9tQ otodo» qift^ 
da^ipsrmásTTflc^sqsjf! se acrisdeiita: en ta EtoStcto.el 
''námqroxle Jas Milicúrs por ió que.se ofrecieres y tn 
)os^Pfad>ío$acb:óttnicfo 4e'lob; contribuyentes á £av9r 
ide'ia JLeal Hacienda. De suerte^ que .parece inega* 
ble y que el medip mas. &cU y. cierta^ y el jveftos c«s^ 
^ losó deCootenorios Indiosi |. oMistMe en : fiíndar «al Ner- 
JtrY ^'^'canias de Jos lios. Biobio » 'y . la Laja , Ifis H 
-^ Lugares propuestos dn esté' punto , empleando en sa 
' jCSeccibD i^2:d|ttsos i tazón die a^d pe^os poc pueblp. 



n 

• • . • • • •» 

♦• • * • - . _ i' ' ^ .,,:.. f • *• 

■j . repíJ€re/í parM titas ffiáláBti. j 

r 1)2 JLia diíktttud consiste m U. s^signadop de tst 

tos 1 92d pesos. No puedfifi ^s Caxas Encales del Pc^ 

kú sopocfót este nuevo gravmeiiy comoí jc. vio en Iqi 

oioiecos S2 y $ji jil. tienen lugar los Ibados^. quf 

asignó y. M. paj» la execocion rde . ios. düt ^tvlycQg^ 

jpce^entados álnombte dd Reypo deXhile jí pot ^iie d 

beneficio de lo^ '^T^ttiosidc CastUbt i, (|uc por lo^.ao^p 

de 4^6 piiodiueron x;io9:(ws&s.á .rascón de aoppc $ír 

laifo f^ ts . muy! jdufd<kao ti ^tSQmcxq[íuea .ttogoi CQtcAr 

JU4<^9 ^edan ^nrJtor trcs^táoilift libw».dc labzaSi y fea- 

dia aaaau » (¡i^ V:.M.icoQcedió>(paca iafábfltsi'd? ifi 

.CatedtaL dé la Ovicepctpa ; sinq^cse ilayM)¿|Kdüdp 

:heneficiaíc.«i el Perú ni eoCiille.to..tojao9tpQto^i.¥ $1 

•iaxiw dolos iaiiiiadQSJ^ é^ Qiilíc^ y i{Hp«l^¡A/éc 

Valdivia y reformando la tropa ^f)ue^Íef;CMX^f(9í^d^ 

«..lia' t¿cy»¡d6 tah jÉial) orí aqutí Buc^ao ^qtw fp me 

.atrf vpr pok: . ahoti k proponerla, de AucarokLGQn |o49> 

es. moy htil.k Yí hL el. aproi^flos .por .dl£erentj(s 

¿modos 9 y, enxrfe ellos , .por Ao^ üpih^Wh ; .. . í , 

. '13 j £1 cptímcSro: y jnal piorKoís>eJl cpncc4fl{| el 

*fetflMSO ímqo ¿ dos naviosripau que pnc4a^)F0|i* 

: dúdr 9 y vender en el mar del Suf: 600 ^ ü Sjiio t99/:-> 

ladais de j géneros Europeos baxojde dos í:oacUc.^i|(s. 

j^.ptímfrst i .qnei Ji%ya«^«; condttcudjl ptt$«ip 4$il^ 

;. Concepción ias armas ya referidas al número 11 5. La 

9/ que el importe de la licencia , toneladas , y los de- 

nfiecitos reaks de^ lalida t.q»e M^MUlic ^pvgar 'e^ Ca« 

d^ p los. haa.de. eotr^ar.cQn 4I ,$^ii^e«^o coc|:c;poa« 

idi^tciiá lasi j3!^;des^^»k»^4e Ijst f^PWi^p^iKVi. pva 

que sirvan á la fundación de esto^^uAt;>lg^v: i^ \^ 

La El 



134 El segundo es el que ya tiene concedido 
Jf. i^ paca h exdcacion del proyecto 2.^ presentar 
do á nombre^dcbReyna de ChUei y e^ que el aumen- 
to, que hubieren recibido los quintos del oro4e aquel 
Re/iio j despucsp (ki estaUecida la Casa de Máneda en 
la Ciudad do Santiago, se aplique anualmente. á este 
destino S' hasta que <se completen los ipad pesos. Y al 
Kúismo destUio se puede aplicar el producto del dere^ 
«^ho- del ^eñoteage de ' la dicha Casa. -^ . . 
^^135 £1 3»^ fondo , son las Caxas Reales de Satv 
tiago , que' segao dice el Presidente (a}, en caso . de ur» 
^encia pueden contribuir. con algunos caudales s y ana- 
úá^ el MlnistvDí 'Decanos de ia Real Audiencia (b)., que 
|>tttá:los dosültimoS' situados concrtbnyeron. con, 1 5 od 
^és; Y 'iánque -por los años d¿ 1745 , se* haUabán 
exhaOsias^ á caossi dé los> >gastos extraordinarios que 
ocasiona la libada» de los na^rios Ingleses: al' mar del 
^^Süi v^'<^^^^^^^ y^ ^ estado de contdbuic con ai* 

.¿b'ní<«-iJlíflda*es:^CiM:tOR. ■:• ^' ;•. : ^.. .• ,•... 

V j^5 ;>£j i.j^J^ j¿i ¿1 producto de las Bula84le la Saiv- 
^ta-CiUsadav'de los dos Obispados de Santiago, y de 
'la GobeeptiQni hasta completar la cantidad ya refe- 
rida, por ser d designio 'pi:e$eiite' el wntcncr y su- 
'^in ^'Yfí> solo i los IndlosrChristianós , sino (ambicn 
i los Infieles'} y en. bceves años se resarce con ven* 
ta)ás la camidad , que ahora se concediere j porque 
• la gente dispersa por aquellas campa&as , contribuye 
con pocass liiMSoas á«la ^nta Cruzada} y reducida 

^ ' ' ■ . ' > ■ - 

(a) Bl Pnsidinti in€4rta de 15 de Marzo di 3P« 
.(b) Ruabarren m U nspmsté á la canstdték fM'a 
-^LSdNáméfOú y y -it katté4f^iáf9s 4il fpuidmti di a8 
di Fibrif9 dt%9i^ ^ ' ^ - ' ^*' í I. i • 

'.r *■ . j 



i\oi ocho fiíicblm S€ Attoiénntá considérábtcmaiic 
este ramo* 

j 37 El j/ fbndp , y el loas eseociat de codot , «s 
un Gobernador bien instruido en; Ims mateíiis del gjú» 
bierno s qaiero decir , que sepa con fundamento las oblín 
gacioncs del que gobierna » en que consiste la feilddad 
de un estado , y quáles son los medios indispensables^^ 
ciertos y seguros , así pi^Jíimos coiio remotos , de ha« 
cer felices y poblados, y opulentos ios Reyoos y Sobera«> 
M» ^ poes como nó puede resolver con acierto Ibs ¿asos 
de conciencia, y quien.no entiende bien el moral , ni 
decidir los litigios entre partes , quien np fuere Juiis* 
perito, tampoco puede gobernar bien , quien ignora la 
•cieñciádel gobiet no ) por masque haya' gastado toda 
sa vida'eta el mando de las provincias ó partidos. Go« 
bernadores muy prá(Hcos han tenido |os reynos. Ame^ 
xicanos, y con todo los lloramos muy despoblados y 
. anafados ; y temo sea la cansa principal , el na faaber^ 
•:scertado á representar á V. M. los medios qnc se requc* 
. rian para la prosperidad de sus respetivos gobiernoS|| 

• por la ignorancia de la ciencia pelitica. 

« 1 3 8 . £1 6»^ fondo puede consistir en doce ó mas 
: meicedes de Hábito ., para que el Gobernador las dlsq[i- 

• baya en las personas, que. mejor le ayudaren con tres 6 
quatro mil pesos ; concediéndole la facultad, de confe- 
rirlas con solas las informaciones hechas en aqpel rey imh 
porque de otro modo ^erán pocos los qne las admitan* 

' Y pocden.aqadirse qiutro 6 m^s uttilos de .Castilla U« 

bres de lanzas.^ y media*anaca $ por si pudiere ibe- 

nefidarlbs el Gobernador , por lo menos eh ió9 pesos 

cada uno. . -^ 1 

1^9^ Eli Presidente se valió poc Mayo .de'49 <¡de 

. otro oiedio /que es el ppblicác muchas veces ^ci: tjidos 

' los Q>rragiiideiitos {i^ue JfiSÍuceQda[dos::£«Uadosi^y ó 



wgac n pbfalariw 4mi'ns iafliUias 9 ^acM tí, pAHit^ioái 
nobleza con sus descendientes legítimos , si en ellos co» 
mu:o»bs citicunsiaocias debidas (^y^ <ób|rmuycn xoa 
atgpáaíxraAtidaden especia ¿ nonedaí pata ayuda* ds 
las obciaa:púiiiicai del pueblo, 'Ferina yeó quse hay 4 
^Mdttddaiesu {>roviclepcia^ tfedo al^na. 



PÜUTO: Vi*. 



J 



• I ' • • . 
*•',•»•••• ' . .* » 1 , I « 

••#' # J '• . , í . ^* . .' . ' . . . ' I 

49f ¡a^forms i$tsPabhctt ^m foÜdiZ las fuddos fara^ fni 

♦ • ■ • • , . ' 

• V" . i * 

i '§40 .XIís clorto^j quo con ios; p^ho lagares de U^fcóo* 
-netfa.qucída defeadidocl rcynór cecúpetadio elhohoride 
Huitítras armas^^^ y. minorados algunos gastos de la Real 
':Hadetrda| comp se ha pcobadO'COitciuycntemcBt)e.euol 
:;pattco.4«^. Pecpcoíno^ e^ta dc&asa aolamente dmii .pacjel 
-ikinpo: qu^ duxan.^ y se conservan i los tugares; ^ meae* 
ice la mayoc. ateocion el cuidado de esf ablcoerlos citii 
solidez > para que no se detcrlorin de ano aa año ^ irf-' 
tWDOh n bao 4eicriorado los mas de los pueblos de Chile^ 

- jy. dé toda la Am^ricti Meridional 9 cómo, se co¿ó en xl 
ópamo 4.^ desde el niimeto i^« Y.de aquí pace la graVi- 

- ámsk dificultad expuesta á infinidad de opiáioaes 9 ao- 
rivc determinarlas eonvenleocias^ que se deben conc^- 
.úñ f para atraer ios pobladores 1 para qm estos se con* 
*i$etvén:y>pqwane9xattiy para qtfc ios ipuebláa. vayáa 

-"XfameciJpaa^Q'núiiifrod&sus.habftaiites. ^ i í -^^ 
2r vij^t! rBíBÍiv adganas; ^qiiecsbbcoQ concedfer 1qsm« 
lares á los pobladores , se consigue la erección dt ios 
s^pupeblos.-) xQiuci hi jacredkaJa'ejcpérlenciá en loa diez 
eobigares rocíen^ formadoi^íiw'qqe^in tura convenieMia 
c 4c¿iiintfa|¿baii^Uég«daáaener fítK f ecioAaríj» miiy cotn* 

per 



y:.:> 



firndador en castas esciiu$ mitcs y ^cspucs de foimtt 
ios pueblos , la Real. Audicocia » y los Ministros Rea^ 
ks.de aqufi rey no ^ cooio se verá en breve , y eon justai 
fazpn i pof()ue oA siendo: conveoiente obligiac; i la rcai^J 
dkncia a los bacendaéos ^ que uencn sus fatenea laktt 4 
)gk disiancia dd diez ó veinte leguas » bao de scc pobteij 
U» mas ^oe bufaíeren de residir en los pueblos ¿ y serta, 
ttireridiad obligarlos á Ja nñcyn pobi9cion> no eottce^' 
aéixáoti» aigurutt litRUí^íAf J»\^f j» ^stos ^ y lodeoiaft. 
%ite ftttre neccs^cio.para s^ eskablecimicnt^., y (Am ad'V' 
fulrir con su jLraba).o una QuAuteaclon du(able;> 901^. 
que de otro fliodo no b^biíá ^Mien quiera avecindarse^ 
y .atti»que:el isigpf le obij^e á ia residencia , .en. breve 
lo desterraría la necesidad* Y sobre todo ^ la^adsmn.Clb 
perioMi^ atjreditlk ia insuéf ieficia d^ este tnedio ^ p^ira. 
los.puejbipsdeia fronte».} pues habiendo ¿ooien^é 
elCond^ áf &ipejrunda la ereccJoo de las poblaciones 
jrecien ^oriosdas por. la Villa de los Angeles .^ suttadü 
tai ía fj:^nteJ». 9 confiesa que no se pueden fundar Atjrof 
^n itl Obispado de la Con^ep^ion , por la pobreta de los 
inabúantes , y por otras razones , que se tocaron en el 
/punto 4#^ números sa3 y I a4^ 
* / '14a La$.au;oi2es de ¡os tres proyedos fe&ridos CjV 
rd punto 3*^ 9. dicen » que no faitarán poMadmes y$i 1» 
des eoooedep solares , y ticrrastde labor y ptstps» como 
ise vio. en el puotp .4.! núfliero iz6, Pero estos noismos, 
considerada con »ayor atención la materia 9: lecopOicei^ 
que ademas de los solares y tierra , se necesita de algu- 
nos caudales, para la fábrica de la Iglesia, y otras obras 
públicas , y del establecimiento de las artes > porque sin 
ellas , no se pueden aumentar los lugares , ni permane* 
cer mucho tiempo los primeros pobladores en un pais^ 
donde todos son labradores y ganaderos , como se verá 

cu 



^ • 



en breve I yío persttside fá expeilíftcta ahíversál de to< 
áos los rey ñor» porque en los pueblos en que florecen 
tas artes y agricultura i se acrecientan de aop en año lá 
pobUcion I y conveniencias de los habitances, como su** 
cede en la mayor parte de los lugares de la (uropa i y( 
tn los que carecen del exercicio de tas artes y agcicul^ 
Cura , ,se menoscaban de . dia en dia los habitantes | y 
sus conveniencia; /como sucede en la mayor parre dé 
los lugares de la América Merídipnál ; porque la agri4 
cultura y el pastoreo, sin el exercicio de las artes i na 
son capaces 4e aumentar la población , y conveniencia^ 
de Iqs vasallos i como lo demuestra lá ciencia política ^ y 
lo persuade la experiencia de todos los rey nos s pues 
ño se hallará uno poblado y opulento p %i no florecen en 
¿llai artes. . 

- 143 PueS|iqtt¿ conveniencias se han de concedex 
á los pueblos y pobladores ^ para que se conserven , y 
vayan en aumento ? Respondo , que en. los pueblos que 
tío fueren fronterizos , no se requiere. otra cosa^ que la 
prá^ca de las prodigiosas providencias , que la supertoc 
comprehensiop de V. M. ticrne prevenidas en las sapieti* 
tísimas leyes de la nueva Recopilación de Indias. Y por 
eso conviene referirlas brevemente ^ con el 4i£kame(i 
que sobré su importancia y necesidad » exponen kv Mi« 
vistos. Reales d( Chile » para arreglar después con 
«acierto , y conforme á nuestras leyes el modo d#, 
establecer con piQotitiid y solidez los ocho pueblos d% 
íaürontera^ 



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'ir>i.:'.-j vr.- ^; ,■•..4* <ifllrf. "IfíJílMkt : ' • \ .... .. ;C ■; 



f 44.. JiyjLandftn.Vk ^tínaeco (s) h'accf Slsúncioii aucf 
«$cud<»r(M y |ic<ti}íS)'sfgiiii so» cDCi^rov y que ie repjict 

de cien |^c$ de largo, y cinqüeiiC4« de ancho : cíes üíoct 
gMiie llQKft dt-|iibof:.de.|tigo,.dtceira4«« di«E de oíaiz» 
düs : ihiiebca d«i rifcm {wift; ^\>4(M , ^ y? «i¿h»7{»c^ Wl> 

veioítie: ia!oín\ » . veinte y«eaf ^ : «nevé yeguas ¿]^r.dii^ 
pttci^c^ de vVkmMLK y:qtte U caJiiáUetU tíe«e ^ .'sqlit: 
ska dj»Mt«nt«f pífs 4c (aigA ^ cíen idc: .«oeliftr 4r/e€«p9 

a^ps; det hl^. :pM» ; cf «go y^ cei||id« • cki^ui^jt. s^P^* 
bca df clQquQpn flamea» de:.inaV>l> «inquenu Í\oei«tf 
púa hue^x y.(9cboÍes/y las tierras de pasto pjir» quíp 
mijBQtas ov^as,, cÁen'Ciibras » :cíeo. vacas ». yeiote y ciac«, 
KegiH0>4r.c^|ii^9nt4.fV$ir$así^ vicn^tt. > ! . . .i 

' f4jr 1^0 es fáFÜ d$cero:iiBar.lasyar«s,C^tfHanisí^ 
Ue que js« compone cada famga. Don Miigttel de V^Ék^ 
la^) Usi reguU en 899 f a varas y dos terciascq^^M* 
4as} penit cpmo añade « que* ^. <^ti% se. ptede, senitif ar 
^iWgii y ii)«U4 dQ idgOf 9«.de^«9ltli4o(»(.áe^£^jr^^ 



< I 



»4 I 



¡ (b) Do» ñpgmlde ZévtiUimk (ért«. U 4*. /«{ m 



p^ . . . 

.varas la &negi , párá semora^ara. de doce cdemine* 
á« ttlgo. Qttbs 4iceo^c(a&.st:'¿ompbii0.<(l« 'qtoátr^ 
clctttds est^dafes^ y^ <^« ^tkhe iv^dk -«sfkdal onee p{n 
por tatdi»^«('^ <et^^^^V¿%e^ |»HttpM^htkid¿ «ti' ftiieg& 
5@2oo varas: otros laoxifcVNkfi á^uinientos estadales^ 

■ .;y otros, amas. Lp^^cierto e«« que , formadoiielr ciilcnlo 
fvadenctcct' de Wtkfxá's , rqae 'se; léquibcenpaca >|eiii* 
bia de ta(s:9etni|las v y^'fAStqs del, garuado -aiayw y «W'^ 
iior -cpie<se ifSpMsivti y s» itMlbi^ que^'A^. <' H» (roncMlf té 

4ei^u<ale«.«aB<Bin^sde5Jdtf»i|| v«fa«^dsÍ4iiQayy%les^ 
<(iidér«'mat de>é^«o: ; .": ' '-• v ,«•; ..: .i ••.:■ ;.' .. 
^ « <:i4^- Pwa «édutírlas'ii^la- lníeUittttrs()pH^f£Bc4dft' til 

laft(%Tftra»i^ifil|i^'] til <glJtl6'te«iMd«Kipot:qMll«í« 

,> l^qVtiidirá' e$,tú«iaP Me(»uri^oidt«td»de< tj^fi^^ por 

^y, |átt<y,<!|)ld>ferfD*ft^^upetAdeide ii9ij69i'\kU*i^94 

^. ' td)«d^^nclfe '4 quft^o'-.^ágas^tde )as?ya{ liftridáSi^^Bít 

, . «éeíH^^atf'ús, 5%o> liUiegaiF^ olao^itííi/íéqttivatM ^'i 

, 4itM6¿'!bie^<)t^»^ vdj<qQetpara^í»«da#iífl Oftti ti^llff 
.• %ít' da ilnquíeiu^ Vecinos )p6tíÍadoce»^ ^pts!'- y ^tfe' Mi 

iOi-tteiDos'Staddideifeien- *i rcpbrtuttSibtovcbfMtdetr fal 
. ^leyes de V. M.4í9&^tf qbáAtSkftyfafr^ ré^ltírl^s'tfrt SMf 

,|«»níi!iV^'^tMvidtfGÍ2'y'|>ál>Veck)dÍ^n í^lfi^q Ill(Man- 

; -dib dl^:» 5' Varik&ipár 4ii^pbiá.'htieTtaV4i:lfa¿fá é<vUii 

' tap^tOAS-áénSk (flAñtsly y «xMü^ idM^fftétttDiJQ»!^ )b! 

' ^úsAris'^MdSV'^Wml^^ <:flc¿idH'itilÍto|nfiKr¿ji<td> 

^ibrlas á dos hojas ek4a circunferencia , ^^íwcailiaS de 

Jaahuertas ó chactas, y como 90 quadraspara pastos 

deV^Jiri^d») «ti>lakt¿^wtféreikUk''ó* )aiii;cineiiAtas( Tes 

de neiai^V qk^lKnr4 *)^Drcsi»«aMi<ki|4 1 sl^/^ aMtea 
algunos escuderos para pobladdle«f( •' ' «"'H (*«^''' H .v/ '^ 

Man* 



.','47. .AÍ»ff4?n..Iq..WÍ^H<lP.f:(qtt«T$e cpnc^ ¿par*» 

tuia sola , y sin el aaj^^ff(4|k|Mc9Q;(Plb o;;:i/3u '' *'=^* 

i está grangetia, y entiM»A<IPilxll«Sj]rnf«f%Maffú ^ 
a«iiflUfiil«fi9{H9'Aftcfi^lÁues^:^ro3i;i4cueqa^4l ^a^ de 



£a ninguna provincia ni parte d^^lÁ^i^dji^.piie^^ ^^ 

yJ«llU.y( t^:€PPiljf4í§$ci^»lld<«tPrffiohl(!«MlffSyra&HSo{)f^ 

0¿?j6 , (v/uq.'.R o¡-iOíii-3j h Mdl &i» t:o'.*ii'jy¿ j ... fjs 

icip) lü'. 4. ^ir. 8. Arf ao. ' 

(c) Lik. 6. tit. 1 3. ¿8, P^f ^i^ i» A>/ Stñortt Reytt 




ümos t que í! los Indios «btre áí mismos 'tiiv!erori ol>rá* 
;«! sin' mezcla i coiilpa8iaSj o( partkloR de Español. d< 
;a9qttief a bstádó) condición y calidad, se paedan ayu- 
dar hHos é otros.- Y cS'de advenir ,.<iiíe 4of Séniores &e* 
ÍkiU\\^lVÍ,^Í Gá>rios'll.*')(a)conCcdkréb despua %i 
qüie los ludíais- muchachos' púddah séiVir voluntarios pn 
l)Wages de 1 Eipáfioles ,' coh ■ calidad 4e <)tte sie mpre go« 
/¿h^^há'itbertád^if^ad alendo ^^OlUntfltio el servicio^ 
«esa el peligro d«4ayé«ói%k>n¿is< ^ ¡^ < ■' , . ..; 
'^"i^S- Mandaá'l<»4ttlikét^ifel9'fiibiricade lá:I¿l«4 
Sfat' se «ha dé'coÁtear • por^iWcbs-'pittes ^ • contrit^uyerido 
tott'ütia la'Real Hfidérfda» '<eórf-6tta k» vedaos^ y con 
|k útt!i»a?lo*lndié4 á¿l''c*iWDfehoi."^J Y ♦'•"-:: " - - •• 
"> i<5o - Estbs-soÁ bú^prtfVideticiasipteVttñdás'ea las te4 
fesdé'lá Ke<^(Átacion, patiÉ ali«úósi6 tOipobladOieS|( 
y paci qiie'!e8to».pu6daa conseivarse , y propi^atso de 
áño ch ¿ño. Y las mismas «o» una corta varlaci0a:.i)l4 
tfs^ piñrá^ la ^Adaeidñ do4osipttebl«is dtf- ChiUi^a^ií Mk 

A^tféi-'&'iÁlés do áqttitieyfio., como «e^^ va -ir^uMcrtt 

|k>tnsto'declai;ac^áips«*''' •■'■• ¿ 

-. ^ t"'-^Ef\ 4á»díen4'ia primera y segunda fíroYidetNitfjj 
scdectara ^e< este: 'scüHkáieato él nesidéne^. Conde dt 
SüpfeiÁtoda y eb- <édttVtes'<<i%»S'^e eséfibé 'Sd&ré Mt 
;íttiádát;Ion >• ^ éíiádO de klf ^Kt 'pb¿&l<rá ^ue híí ^omA 
iad','cámó taiáMén^¿ta^a^Me«lftáS' dihgéiidas , ptadicá^ 
idas'i fiíl de coniéguit: Vkkl^i deaiaslas y donadóae» 
^etierrasi-eotaio se-'ve á Mda^jwSó ért- Ids autos d« lo| 
SÉAttQS f>iil»M>¿ F«M><llD'«mb(íf^dk4iirbtíMis^ftadUljB( 
ett la extensión de fbl4 el territorio Español , desde 
los 37 grados de latitud , hasta los 37 > y procurado 
SU logro tix «kUs parles 7 con la mayor eficacia p<íi(blo 



... . . l^st 

«por el 4fbinpó de quátro aiios , no lia conseguido para! 
Jos diez lugares la cantidadi que jü2gan necesaria las le^ 
ieye^ <ie la Recopilación I para un lugar de cinquenta 
pobladores peotoes , que son los menos favorecidos en «I 
xcpárumienta I como lo he reconocido » leyendo coa 
atención ios testimonios de autos .de los núsmos puebles; 
y habiéndose aplicado esta corta cantidad para las tr^ 
zas I y propios de k» litgarts ^ quedan ios pobladores sJM 
tt» palmo de tierra para exidos, luiertoSi sementeras y 
Ipastps; si no io arrienidaB 'á un pcecio que iguala ó cxce« 
de. del. valor , que tenia el terrena. al tiempo de la eKec- 
ttón I y los mismos lugares se hallan con unos propioi 
ttfmamente escasos. t • 

« 1 5*^ Es tan esencial este défdSfo , que la Real Ad^ 
Ciencia respondiendo á la consulta hecha poi: el Presi<^ 
dente ^ con remisión de autos de siete poblaciones fbrma;^ 
das> reconoce la falta de las tierras , por no haber' 
baldíos tíi demasías , y acoiisejá al Presidente 'proponga! 
é V^M. Jos arbitrios que tuviere por ibas- ^ónVttiiemes, 
|Mira el reparo de <fste ^ y otros dcfedos de los puQ^ 
blos (a). Y á la vesdad > no-habkndose desc^Uetto valj^ 
dios con las diligencias cxt^$ prafticadas por el espa^ 
€io4Íe quaira años,^ y no sieirdé tónVéiíictftcfté^etlrlasy 
por Ms estafas y-eytorsiones^^qifei resultan de estas áyo^ 
riguacíonasy no alcanzo » como puedan subsistir los nuew 
yus pueblos, si V. M« no se digna aplicar el medio, que 
se dirá en el punto último , ú otro que sea de so Real 
agía4oV'I>^^ qoe:lc¡s ctnqiknta 6 odíenta primeros^po-* 
blk4otc$iút €idár lugar ; tengan^wítas corcaoias alguna» 
tierras para chacras ; sementeras y pastos* 






; , 152 Spn del ti&n^ didOJiacn: los Ministroí Reatesé 
ijtte componen la Juma de Póbl^cipncs;,. que je fonnq 
gfk Santiago,, dcspaes.de habcfsc.faadjfcdo. JPs di^puQí 
¡ios, ya jcefidridos , coa el aiQtív«i.de, cjfíM^^í ífis dof 
pcay«ftos d4l (Q^no de Chil^ » a(pfOi>a4os <q .t(>4o yi 
pQX t9d9 pot y% M« (O £1 Presidebcc al número ^ y; 51 
dje su di^úmeAy dice , que se distribuyan tierras^,' comy 
ise^ ha^ jhíecha p»c4 i^hftcr^s » de l^s qufi bayan pof d9QAt 
cio¿^^^ ó pQc ,Yacaotc$. T *si pQclettps ók^í^s m M; (ht 
lian ^ se comptca con jd pinero 4c Jos tttp^s ^ y despwf 
se pencará en: cocidos r pastos coamnes y .4el)CSMLi {«2tqtf6 * 
lo» chacras *condiiccti'aríÍD de.hs|cer la pdbiacioo;. y Íoi 
exidos I pastos comunes » y dehesas í^.cl/de.su: epósem» 
400 i que 4a;.algui|a$.ír<guii* í?«:q. |íi. djcsgrac«i>©tá¿ 
quijos laod pesos qqe produxqf crbcpefíciQ (te kis .9fiA 
{itttlosde Casulla tqi|.eYf>l5.cotiQQd|ó para (ai^xücucioli 
¿C Iq$ dos proyiedos d;e Chile , se haq aplicadq á otrd 
jicstí.90. fnny.di%:CjBM 5f :;y w cops^i dc,|«s. auíps qne.^ 
^áy4 e«)pi^O:ri)i.unf«^l/efl ía coiqpca de 4«$ ctiaCKi^ 
^e sagMncl^rpsídenteii conduceo aLñdd! ik hacM^ 
^^blacioa i, ni en }a coiapiia;dcL*íosi>cludQs^.I«$tósc))mOc*» 
xi^s y dpbcqas^ q9« vcx^dttooo al dc su coQscrvacioD. D& 
^ tftmbícn:al ni«i|ij:rQ iMe:Su^diat^eQ^.i|U^ 

aygidoresfCeei^jenakpii^blA» ílos q»e:^'^<i^M bi»f 
lies raices I dándoles: Stolares y ^gan^terreop ^.bien.qit^ 
XK> consta de los auros haya terreno .^üa .bat^ec .c^ Jütr 
jpattimlentp* r * -^ . * ^ - * . - -^ ** 

^<: 1^4 SI; grande Obispo i^.la.GotacqK:iM 

(a) Véanse estos diñamenes dados para U ssispensum de 
Jaüdas p^yiiis^oi;fr.eWiMdá^J^^ GÍ[iA! ns 

de /^6. •; ;A '-^^ 



.• ' •'• -^^ 

sbtle!Síú|il«g»;' lÉl pióttcro 4 de si diatmeo*(a), dice^ 
q«»iitM fot ¿otimalMit^ repartir i los fundadores 
titttMjpAn obaeías, casas y dehesas 1 porque siendq 
||»)Se^p6b«eiaqoescsttpOM se ha de aplifrar á este 
2l|>sérviitádi.jgraiide incentivo. Peco qué esto'sp podrá 
/baccr COA tierras vacantes, y A estas nb bastan , el pro* 
¿«ttet mIc los títulos servirá para su compra » que sf 
deb^ arreglar ¿ razón de quatro reales de plata ^ por 
^tíadrd. Mas;no consta de ios autos qtió se ¿ayai^. en¿ 
^«Mmdo vuidíosy ni ^empleado en sucompsa elproduA^ 
ét los títulos. ? 

155 Al fin 9 el Decano y el fiscal de la Aetal Au« 
idiencia , y l<}s deiMs Mlnistros^ d^Jl^ Jü^tá de<^Po6ia«i 
dlt^s I convienen en Isi • necesidad de. laí- pribeea y- sei 
|;uiida jpffovtdencia | sin otrst diVers|:dad'^üque la ác --np 
cs^QcIfícaf hi cantidad determinada del terrenof , con la 
|>a4:ticülatldad', que se expresa en las leyes* de la* ILecoi 
piláciotiiiBera siendo .cÍertoi| que ni los pueblos ^ ni :po^ 
biadorcs serán ricos con el terreno que-lesiconcoden lái 
iftyf^sv principalmente en un pais donde la qiíadra: ape« 
Das vale quatro reales de plata ^ ¿n las campañas distan^ 
reside los pueblwy coau> consta, del numero, anteqedea* 
te ^ no se pqcde contemplar excesivo el terreno cancedi> 
db p0¿l9S¡üycs[y mayormente (yáa^do^.-tratask poñof 
eb estada de'defeninit(nireynoitan]aprcclablie , que.ae 
halfo indefensD'de: 150 años á* eita ^arte.; \- ^ 

V 156' En ócden i la tercera providencia^^' reconocen 
^Ministros de la Jun^a^de Pobladonesiauíecesidad db 
imroddcir y ^£^mep tarólas 'fábricas, de 'los^ cégkfaosV sin 
Us*:quales no es posible vayan en 9an{enmL¿nlipeiina<» 
lieican los pueblos. £1 Presidente en el dictamen ya ci« 

.:. -' • •' í ..' *ta* 



• • 



^a]| UU su^roi 



,.i ^ , « .. j 



.• \ •. 'y^ 



^9 

tado 9 ¿s de sentít al rómerQ. soi qcíe hctkpXuA de San^ 

tiago solicite Maestros 9 e. instrumentos paca los obn^ 
ges de copa de la tierra , pa&os^ pañetes ^vay cf as»- tw 
cuym &c i como. también para Us lienzos $ fM>r ;Ser /á;*^ 
bricas que fácilmente áe establecen y por la mvüch^ Unii 
que abunda, cáñamo qtte se cosecha ^ y Uno que s< 
ptiede coger s y que establecidos los obrages en^ia capiH 
tal y fácilmente se extienden á los otros pwblos^ ^)» El 
Decano de ia BLcal Audiencia ^ tan gran políticpxtonHi 
lj[itcista.y poneett5udi¿teiaen un 4i$curs<} conv^i^cm^' 
probando con solidez y eloquencia la indispenuble Mb 
ceaidáddi; to fábkicas^ :pafa la pernlanencia y auioefita 
ide los pueblos (b)i y por autd acordado por-lps odUl 
Mibistros de Ja Jitna de Poj:>ktciones , íc auegló {c)^ 
que len ios pueblos ya futidMosr^' !se procune ^ estajbiecci 
obrages de linos y lanas I aplicando á este^fin del prori 
dudo de los títulos los caudales necesarios i bieo.que n» 
consta sftihaya aplicado. caudal alguAo $ ni lestabiccidcf 
signniteiacjdelana^ oilinos». > i.Kl 

- '. 1 57 £s del iodo nticesario pata poblar 1 y miqucfi 
cer los 'Estados y Soberanos / que la^ agticuituta M 
acompañe en los Ittgaccfi «on el execcki^ de las áftcsv 
Con la& artes y agricultura.logra la mayoit parte de \qs 
paises dcia. £uropaí^;¿la manutención .y^^pciblaCMii 4t 
mas de .mil almas por . legua 1 y ocres tantos contrir 
buyentes para, la Real Hacienda » como sé Vio en jct 
punto i^: desde el muncro 7. Y porque en el reynet 
de iCJiUe no .florecen las. artes, su amenísimo terccH 
ob apena$ logra la manutención: y y población, de treiu^ 
^a almaá por legua^ como se vid desde tí, mim^o ip 

' (a) mhupi'áé 
(b) Ubi sufra. 
^c) Ubisupréh '] 



9t 

^'Fero y^ que no es posible dar remcdtó pronto párft el es* 
táUcdmienro de todis » tienen por indispensable lo$ 
«Maestros'de lá Junta ^ el introducir U fábrica de los xt^ 
gidos y y con jasta razón ; porque ella sola ofrece en sus la« 
bores la manutención á mayot niimero de personas , que 
el conjunto de las btras artesr. Pos telares solos de tegidos 
no muy finos de lana. Uno ó algodón, pfrecen la ganancia 
éSaria á mas de quarenta pcrspnaaf y (owo estas paev 
den fiutntcnet con su lálárío , no interrumpido con la 
BOchc ni temporales ^ otras tantas á su sombra { nó ha/ 
ta menor duda^ que ios dos telares mantienen de conti- 
tiao por lo menos ochenta personas^ qué componen diez 
y stís vecinos. X ct>m& est^s' dan consfiimo i muchos' 
frutos de la tierra ^.y manufa¿|:ttras de las otras artes; 
tos dos telares son la causa p de que se acrecienten las 
afftes y agricultura en tanto grado ^ que formada con 
prolixidad la cuenta , se hallará , que por su estat>ieci« 
miento solo crece la población en mas de 14 ved nos, ¿ 
.120 almas contribuyentes i la Real Hacienda. Ella es 
lá Princesa de las artes i la que mas conduce ¿la manu^ 
tención y propagación de los habitantes » y la que ha* 
ce florecer la agricultura » y las otras artes \ ia que cons* 
tltuyc poderosos y opulentos ios £stados y Soberanos^ 
la que proporciona' ih^nitas dotes ^ á las mugeres^ la 
que mantiene mas nífios , mancos y tullidos , que to^* 
dos los liospielos del mundo / y la que finalmente des« 
tterra ún estruendo el coníercio ilícito extrangero , jf 
cti\ todos ios males temporales de un Estado. Así ió 
acredita la experiencias pues vemos pobladosry opalen* 
eos los reynos en que florecen (as fabricas , aunque cá^ 
tézcan de minas» y otroi arbitrios » quando lloramos 
despoblados^ y pobres los países » que carecen de fabri- 
cas , por mas abundantes qué sean de minas de piaia y 
pro, y en otros frutos de )4" tierra. *fodas las ninas 
T<mú XXJIÍ N Ame- 



Americanas producen & lo sumo 24 inUIones de pesos,; 
regulado un año con otto? y aunque se quiera extender 
$u produdo á 40 millones, no. llega á ser la oAava 
parte die lo que hace rpndir la. Inglaterra á sus artes y 
agricultura, como. consta del punto i.^ núm. 7. 

158 Por eso encargan tanto sa establecimiento ea 
. teda la America las prudentísimas leyes de la Kecopl* 
lacio n.dp Indias. Por eso las desea cOn tantas ansias en 
d rc;y;io de. Chile la Junta.de PoblaciÓAes« La agricul^ 
turpí y el pastoreo del ganado apenas ocupan en sus 
labores la quarta parte de personas que puede mantc«, 
ner el terreno : ni los frutos de la tierra epcuentraq 
ycnt^ pi consupio en los países., do^de todos ó Io$ 
mas son latjiradores y ganaderos, como sucede en tpd^ 
la AmcVica , y especialmente en Cklle. Solamente desda 
el año de 1687 , en que el temblor inficionó el territo« 
rio de Lima , se enab^rcaban por aquella capital como 
15:03 fanegas de trigo, que vallan en Chile co.mo 200$ 
pesos , á razón de doce reales de platfi regulado un año 
con otro» cantidad á la verdad , que apenas bastó* para 
la manutención de ad personas , y que se va minoran^ 
do de añe en año, al paso que se va disipando la infecí- 
don del teij^eno de Limas pites me consta , qtie ^ox 
\os años de i73($ ^a se, cogían en- los contornos dp estt| 
Ciudad 4® fanegas de trigo para el diezmo, a quecoc: 
responde una cosecha de mas de 40^ fanegas. Y asegu* 
xa la relacjon histórica del viage de la America. Meii^ 
dional (a} , qu^ en estos tiempof produce aquel terre^ 
tio las cqsechas de. trigo fon la iuisma abuo4ancia que 
antes del' temblor ; bien que no lo. $ieml>ran en tan* 

ta 



• f 



(a) Historh del viag^ de la América Meridional.^ parte 
i. tom. %. lib. l. pag^ 112. ' ^ 



'9Í 

Ca'- cantidad cbtao ^esv De suerte , qtie st^aemblc<f 

cm las fábricas 9 de año en año irán creciendo los de^ 
sfertos en el rey no de Chile. • 

1^9 En orden á la qaarta providencia ^ U Junta de 
Poblaciones manifiesta sfufícien techen te stt diftaoien coir' 
el hecho de haber • aípHcado ¡iára la ' fábrica ilc tas Igle^ 
sias f y otras obras públicas 8od pesos de ibs laod' qu¿^ 
produxo el beneficio de los seis títulos de Castilla ; pot^ 
que los pobhdoites no tienen con' qué contribuir , ni se 
¿nciiencran Indids^ sino muy pocos/ y muy mberaMtii' 
én los partidosiJiralióse el Conde de Supet'unda vie toda 
su sagacidad para alentar á los pobladores* á' la fáü>rica 
de las ^ie$ias , y otras obras públicas , y consiguió real« 
tnente grandes^progresos. Con todo^ á^pésar de su giaá 
átelo, por la conservación 'de los intertses KeáltSi júzgS 
preciso con el didamen de la Junta | distribuir coa los 
diez lugaries los 8ód pesos rejferidosi como cbnsta del 
expediente (a). Siendo , pues , eomo se ha dicho muchas 
Veces 'f mas pobres los habitantes de la frontera , no es 
mucho se apliquen a cada pueblo 8d pesos | la mitad 
párá la fábrica y ornátbs de la Igicsil » y casa del 
Cura y y la otra para la conducion de aguas » y otrai 
Dbrás públicas mas precisas , que nutica faltan en la!^ 
huevas fundaciones/ 

* ^ i 6o A estas quatró providencias se debe alSadrr Ui 
xpilntá /que consiste en dbstinár al arbitrio del Gbber^ 
liador y para ayuda de costa del Superintendente'^ 
Agrimensor, y otros gastosinescusablesi id pesos , y Ik 
£u:ulcad de nombrar por Corregiddr del pstrrido , eti 
qáe se forma el pueblo al que eligiere por Superinten-^ 
dente de la nueva fundación « como se lo pide i V# M« 

' ■ 'mr''- ' ■' el 



,.,., ' >\ 



(a) en cáTtá dtl Virre/'dt 31. ¿^Juliffdt ^6^ 



\ 



xop 

el mismo Pfjesiiientc con d clffibmen déla Jünu^c^, 
Poblaciones (a) I diciendo , que ú el Corregidor Supe*-; 
tintendente lo hace bien , se mantenga en aquel Corre«- 
gimiento | y sea provisto por aquel gobierno ^ aun-* 
que haya cumplido el tieinpo de la ley $ y que si^ 
fiíere á ser y ir lo algún provisto por V. Mu, se le pueda 
suspender el, Ingreso , hasta que se ^perfeccionen, los pue-;. 
blos y ó mientras le pareciere al Presidente. 
« i6i Y con )usta razoa^ porque han de concurrir 
^res calidades en el Superintendente, para conseguir la, 
erección proma,, sóÜda y arreglada de| pueblo. Ha de 
ser muy hábil y justificado, y. ha. de estar revestido de 
la autoridad del- Corregimiento en que se foruKt el pue* 
^lo. Siendo muv hábil , sabrá escoger el mejor sitio 
¿ata la traza, y ej|:idos paf a la chacras y sementeras; y 
procurará en el, terreno toda^ las buenas calidades , que 
fiaren asequibles > formará las calles y casas con la pef: 
feccion, Y hermosura que se desea , y dexará prevenida 
la traza pars^ quandp creciere el pueblo. Siendo muy 
justificado. /iiplics(rá á los pobladores el terreno que. sif 
íes concede f y gastarfi como «mero Administrador en 
en las obras , que se le encomiendan ] el caudal que ^ 
le entrega , sin tolerar el menor extravío. Y no es fá^ 
cil encontrar sugeto adornado de estas calida(ies , quf 
qu^rja aplicarle á la empresa , no proporcionándola al* 
^un pjeamq :^ y por. esto debe darle alguna ay uda df 
jcosta el Corr^gisniento del partido^ que al nusmotiem* 
po le proporciona toda la autoridad que se requiere eo 

' semejantes ^mpresj^# 

... ..... , TV 

I _» * 



7 • ■» • • 



. (a) Él Presiden^ en ildíSiámin que dl¿ con la Junta 
de Poblaciones , y se bolla en los autos insertos en Carta del 
Virrey de io de MartM de 4^. . , 



^ 



1^1 De lo dícfio «e coUge-lo prlmeTo , cjae segnn lat 
UycSf y el didamea de los Ministros Sleaks de Chile^ 
preciso ó sumamente conveniente el conceder para la: 
pronta ^ y permanente fundactori de cada lugar de 
cinqüenta vecinos pobladores y las cinco gracias sigdiea«4 
tes. I^a primara » y la mas indispensable de todas y t% la; 
cantidad de <ida5oquadrás de tierra para la planta y» 
exidos 5 y para distribuir entre los pobladores las cha*, 
eras I sementeras y pastos en Ja forma dicha ai numero 
%,^0. La $egttqda es otra tf^nia cantidad en la circonfe-' 
f^lKM de ia, piimcca partida p^^ra jpropios del lugav» 
La tercera gracia , sin la qual nó es posible aumentat 
el vecindario , ni conservar por largo tiempo los pobla«f 
dores , consiste en la apiicacfon de algunos medios c& 
ca(QSy para establecer la fábrica de tegidó& La quaria 
es la donación, d^ 89 pesos para iaa obras públicas de 
conducción de aguas ,. fábricas de Iglesia , y otras que 
se han apuntado. La quinta es la donación de otros 
29 pesos y y el Corregiaiento del partido para el Su*-* 
p^rintefidente Agrimensor ^ y otros gastos. . 

163 Colig.ese lo segundo ^ que en los sitios que no 

faeren.ftoifterizos , y tuvieren valdios útiles para el ré« 

partimiento de las tierras ^ concedidas por las leyes, ba9« 

.tan lodpesps^y la introducción de la fábrica de los 

.tegidos para, la fundación pronta , y sdlidade cada 

.puc;blo. Pero si no hubiere valdios ^ se deben añadtt 

piros 6^ pe^os para la compra de las lad y liías qu^-» 

.dras de tierra en el reyno de Chileí donde se valúa cada 

quadra en qiiatro reales de plata , jen todo el espacio ití^ 

termedip entre Cppiapo y Bicbia ¡ 

• 164 Mas quaqdo el pueblo se funda en frontera 

de algún enemigo , se han de añadir los gastes , que 

. se requieren para constituirlo en estado de defensa ; y 

:p];eYCfiir .algu9jc^ud^.gai:ji^ ajada de. costa de l%fabd<* 



iba 

cdidcia cashar;y:iiMinitenclkm'de los pobta^^ tñ el 
Mlm¿c Año* SoiL muy pobres y núsefobies generaloientc 
los que Tcsidenren las fronteras; tos retrae poderosa* 
'mente dt la población la cercanía del enen)igP| y e$ 
preilbp atediarlos con algún socorro. Y por bso se des^ 
tjt^afi ptrós 8d.^pcsos^para la fuodaclon dé cada piíeblo 
die ía fc(>nilei:a.de Bdóbib» hacie<ido ea codo 14^ pesos,' 
parala faiida:Lon de cada una de los ocho propuestos: 
1»eR'4ue ivuclvó á repetir , qtte este .caudal producirá á 
£iYOD.d¿ laiRealíHádenda , pasados losf daco prioiecos 
a&os ddiá ñindacion , tinw réditos' oftáy coiosiderábloj^ 
tomase verá ea breve; 

A'opóMnsi: lés sUt£ -eonvememiás príncipes qm sei dikm 
fQncidffd cads pueblo de iai ocb$ jie iafronfe¡^a , 4 cosps de 
. i^ pesos bnpMOtas Á cerno 4 favor de U Red 

' >HaeUndéu< 

enlétido presentes las sabias providenclait 
dimanadas de la soberana; cooipretietisioa de V* M. i y 
id didameri de los Mitúscros Reales de aquel teyno^ 
facilatente se conocen las conventeocias qui: se debeii 
conceder á cada pueblo deciaqu^oca pobladores. Y poc^ 
que tao se trata al presente de preoúac méritos , sino de 
jfundat lagares k l,a menor costa que sea posible / pá« 
«íaidefcnclernosde.los Indios V y sembrar la pública pro<^ 
-peridaden aquel reyno, se omiten las. mayores conve^ 
•oienclas^ que conceden lá^ leyes á los escuderos , y %ch. 
4amente se pretende, formar con prontitud , y s^idel; 
lugares de cinqucnta i oclienta pobladores peones. 
r'z\i>66t rSupongo ante todo , que la planta- del ibgac 
.ba 4c ser llana , elevada sin padrasto 1 que dificulte sis 
d^&nia , con bastante declive t para que no se deteñgáa 
Ifts .aguast y si es gosibb^ ctrcaodi'^algaQXio ty^cápas 



103" 
de tiego. El terreno de sus contoroiM , que ha de servir 
para huerta y semcnieriis, 4ebeset!fecan4ot llano y 
4c muchas , y buenas agu4s para* la bebida y y siendo 
posible para el riego i poi (juc importa mas una qoa* ^ 
cka de r^adío, que diez sin este beneficio. ¥ como lo( 
mas de aquel rey no son capaces de lograrlo á poca coi-^ . 
ta ) seria lástitna malggjcatlo , poj: no reflexionar coni . 
atpncÍQ.n ¿ las catídades del t/Cfreno s pses.de fll^s pen* 
de tafnbifin' la gtande conveniencia .que 592311 ^muchoB 
pueblos en las acequias que pasan por, todas las Islas, 
ó .manzanas de las cs^^as para sujimpicza. A los cotitor- 
nos d; las sc9)$nfera» ha^^de beber buenos, pastos^ para^ 
los gaQ.adfOS^ moptf6 y; arboledas para Jeña y: madciia^. 
y las otras buenas calidades que pnevieqe la Rei]opüa't- 
clon de Indias en el ¡ib^ '4. tit. 5* iii'. i« Y aunque me 
hago cargo , que no todas se podían conseguir en los 
sitios de-U'frpotfra /se deben procucar. las m^ que se- 
pivileren., aunque .sea fundando los lugares i upa ó 
dp$ leguas dd.rio Biobio. Esto supuesto: 
: lój; La primera conveniencia .y la mas importjinte 
de lodasv es la donacton de ios 6^250 quadras , que las 
l^ycs de V« M« conceden para la jtraza > y ^ eiidos del 
pueblo, :y parachaaas^ sementeras y pastos .del gaz- 
nado délos cipqüenta primeros pobladores^ y su 'dis« 
Uibucíon es la, siguiente j Las aoo quadras oías ccroanas- 
al centro , que forman un quadro de 14 quadras po^ 
ladocoo. bastante* decUve jipara q^e no se estdnqu^n las 
fgpas y sin cetros^ qub impidan jm d^eosa f sirven paM 
ra los cxidos^ y traza del. pueblo-, que.^ ateadon 4^ 
su mejor defensa , no ha de tener al principio mas de^ 
cinco quadras por lado , queihacef\ zy quadras, dividí^ 
das. en otras tantas i&las'ix manzasas ^ xrbn las calles ti*»: 
radas á cordel , y de 14 vacas deanchoi áicausa, de los 
temblores ; b .del oefurañryQik^:^.,^ y dé ouas dM» 



104 

(pxc hacen frente á etü » se ha de apÚcar una Parroqula^^ 
cfsa del cura , y quartos dC' alquiler , que it podrán ha«' 
Céc coA e) tiempo á favor úc la fjíbrka de la Iglesia^ f la^ 
cera quadra para casas del Ayupcamiento ^ y otras ^ofí-* 
ciñas públicas ) después de lo qual quedan en las zi^ 
manzanas restantes SS- solares de 69 varas por lado,* 
para omceder uno ¿ cad(i poblador i y los otros para tV 
destino > quasedi^áen breve. Y Us 175- quadras res*' 
tantes^ sirven para que tenga tfl pueblo donde extender^ 
ise cod el tiempo ^ y para los eitidós, 

' 1^8 Las otras tfdi ^0 quadras , se distribuyen en- 
Ufi los dnqyenta primeros pobladores ^ concediendo i 
c^a uno en ias inmediaciones de los exldos itti qaa«* 
deas V que forman un quadro de a s y varas por (ado pa-' 
xa huerta á chacra. Sn ias inmediaciones , y circunferen-' 
cía de las huertas , 3 a qu^dras , unidas ó. scpara4as ea 
dps sitios .9. pata, sembcarl^s >á' dos ojas. Y en la iircunfd*. - 
rencia de Jas. sementeras el resto para j^astos <omaaet: 
de fio!o el ganado de to^ cinqüc ata primeros poblldoreft 
yr de este modo se consigue el que tengan quasi a Igual 
distancia sus chacras , sementeras y pastos. Y stetído" 
conveniente disponer tres ó quacro caminos teales^ mtty^ 
anchos . , que 4irijaa desde el pueblo hasta el terÍBN* 
no de las spmenteras y se ha de rebaxar la caattdad- 
qtte ocupan los caqñnos del terreno aplicados á lo^ 
pastos. 

i 1^9» Esta distribución e|^< conforme i la qtoe pres-i 
criben las leyos ^ á excepción: de los solares y catlcs^^ 
que tienen. alguna n^yor extensión i porque han desee 
bastantemente grandes los solares de los que hacen pro-^ 
íetíOn de labradores i pues necesitan corrales y oficinas 
p4fa dlierentes destinos* Adornas que el solar entero ^ no 
vale regular mcqce mas de un real de plata en los sitiosied 
%Ué se. fi^nd^n^Qs £uct>|os > y áo es ¿nsto andtt coa esca* 

?c» 



W5, 

se?; A I» cpocasfon <jic «mm; gfid» ^w cucsiii ffoco » x 

sirve de poderoso MUCtivo.p^racoD^eguir PobUdo^-i 

res. Y esta grap i4 s^ cposcítaye unco mas precisa^ 

9uaa(o e{ P^ise» id^is acosado de temblores cQmpse 

sabe 9 por lo^j)ue iodos qe^esitan cefugíacse eo ua pa«. 

ÚQf en una Huerta capa% » ó eo una. calle bastante** 

mente dilatadas por cuya ta^on^ y pa^a que los aytes. 

sean mas puros , aunque las. caii^ d^ los Lugares for- 

mados uo tienen ii^as de la varal dc)incJ}o áexcep* 

a^nde l»s de Quíllota, que «e estienden á 13, p%«; 

seee conveniente ampliarlas basta 14 vacats. , ^ ^ 

^ 170 La 2r^ cpnvQqiencia ^ la d^aacion de ptra$. 

SíbzjSQ quadras para propios dpi Lngar » ó lo que sici^ 

cá meior pa;ra aumemar basca. 9o,.9l número de I0& 

Pobladores 9 (oncedieiido a «ada t^po su $9lar . y Kaj. 

quadras uQida^t :T situadas iciajos iimite^ 4^1 Pu^ 

blo^ pata forfnar una quinta cerrada , quedando sq« 

UpAente el resto de 29500 para propios í pmrque ea^ 

tos se . puedes establecer » , como «e hace en fuií^bos 

{^ligares i. en las Sisas y ot«o» diferentes ELaipos , y e) 

núpaero de^ Ips vecinos bien acomodados ^ y ^rrayga^ 

4oft t es el fondo mas seguro para los gastos comunes* 

íY ty> se concedan .^\icti^% ^ ni sementeras mas inmer 

iliat;^^ i fstos |o Pobladores , porque no todo$ tia^ 

ide: ser )tabndp!tes , y <pedarian muy 4^tantes d4 

í-ugar las, huertas í y sementaras, de lo? cio.qacnta 

Rimeros, que es yusto tengan algun% mejofa ^ hablen; 

4o¡sLdo mas pronto» en ofrecer^. i U residencia d« 

.lní^p«?b;oi... ., .... .. ,,,, '., , ' **/', 

--;*7*íj.5?.MtieiwiiB « iBí4naOfc.?f>0ift;6e,45]W,vaIuac 
.«Ij precio , que tenían antes de hacer la planta , no 
sucederá lo que en la fundación de Quillota , don* 
4c sp apreció i jfaypr del i^epo del tetrcij^, y tprw 
$ra los Pobladores. en IJik.c;^^^ so^la^^.^u^ ¿lo sn^-^ 
Tom.XXUL '^ fll ' ^ p9 



./ 



mo valia 4 realct 4c fliti M«es <ie formar la plan- 
ta del Pueblo (a) , y se compraran con 69 pesos las 
12950Q quadras poco mas ó menos< Y es may pro* 
bable , qae este caadal sea suficiente para la compra 
de mayor námei:o de quadras s y c!n este caso, cotí- 
viene aumentar el distrito del pueblo y comprando 
todas las tierras , que corresponden á los 6d pesos pa« 
ra conceder pastos mas dilatados ¿ los pobladores, 6 
para acrecentar el numero de estos. Y si por accídea- 
to^ en ;. alguna parte fuete menor lá cantidad dé tier- 
ras , que se conipra , por ser mayor su estimación en- 
aquel parage^se deben comprar por lo menos las 69 
250 <iuadras ^ distribuidas en U planta , exidos, cha^ 
etas , sementeras , y pastos para el gan&do; dejos 50 
ptoMadorés | aunque sea necesario- valer!» de parte deí 
ciaüáál y qué se destinacá luego á «tros fines ; porquo 
río se fundjk con prontitud , y solidez un Pueblo^' 
quando no se reparte suficiente terreno , principaimeiH 
té pbra solares, ¿hacras, y sementeras d« : los poi> 
Madores I y * viHe mas- un^Fucfbla dé 40 vecinos bieá 
arraygaflos ^ que' otro de 8á sin bastantes- biiekíes» '* 
' 17a La 3/ Conveniencia esencialisima es la aplí^ 
cacion dé algunos medios eficaces pa>a establecer los 
telnes de texido de lana, Uno /algodón r jpoirqtt^-(k 
otto tnodoV 'ití'ytL de a^uncátaise él'f^s^étíoié i)rk 
tlétékibifándty^'dé^ño eníano,'ea tanfo grade , üj^tí'eh 
breve quedará lá Frontera tan indefensa ; como íc 
halla al presente. Y supuesto que no ha sido sufícied* 
^ te el haberlo mandado V. M. en sus leyes 'i^^nfrestl^^ 

! tadó eféétO'iaiguiíio favorable^ de fas' proVÍ(fehcisfe ifcor- 

^ "^ > ' ' trf f." • f' •■«, .•»••» >«».«•, 1 ' V' í Jí^ 

'- ' ^■•''- • Jw'^-' .P :b no'- i 'Vi h. : • w'^j : 

'*■ (a> Bn-hsAm<¡t'mM9¿ inéétiñ ÜelVirrty d* iZ 

Jk J»f«r»-if«4tf, ■■ •■• i-\b ' ■ «"-i ■■■"...! t 



««7 
dadas por la JiiRCa de poblaciones; es indlspemable apli- 
car para su cstaUeciaiienco alganos medios mas efi* 
caces ^ quaies son á mi coreo .luicio' las eres gracias 
sagiiicnccst 

S73 La i/ gracia es t concedec 4 todo fabrica a* 
te de texidos la libertad perpetua de las A.lca¥alas< 
y otros derechos de la primera veota poc mayor. La 
s/ es la concesión de las lionras^ y privíiegios, qtie 
gozan los pobladores 9 y los Hijos-dalgo de Castilla 
al que tuviere, siempre corrientes dos telares en qual^ 
^quier P^eblo. del Rey no. La ^/ es la donación de 
•a 9 pesos por una vez al primero que establece dos 
telares corrientes .en cada uno de/los ocho Pueblos 
4e la i frontera ^ con ^la prevencton^ que este caudal 
« lift de sacar de lo primero » que^oduxece el pue^ 
Uo y para la Real Hacienda. 

174 Las leyes de Y. hL (a) conceden el a/ pr{« 
.vilegio , que es el sobresaliente i qualquiera » que coiir 
curre á Japobiácíon con el valor de dos d tres mil pe- 
sos en especie de pUta ^ ú otros efectos. ¿Y' qud. mo- 
cito es ett¿ GompatadO coi» el que hace un fiíbricafi- 
te I que tiei\e cortiente dos. telares? £sto5 causan los 
prodigiosos frutos apuntados desde el. número 157 y 
otros infinitos, qi|o xmiito p^.sdr notorios i la |o- 
berana comprehension de V. M. i .y estableciéndose 
Ibs telares en los Pueblos de la Frontera » cada par 
de dios aumenta por lo menos 1 como se ha dichoi 
34 familias, y en ellas otros tantos Milicianos , que 
defiendan de continuo la Eponcera ^ como otros tan- 
tm soidadbs, que tuvieran de coste á Y« M. mas de 
id pesos aauates. Por cuya razoa » y porque de su 

Oa es- 

(a) üuofümhf di íi$iiu ¡Jbn 4*. ik 7. hy ^* 



edtftbiecímfcníto pcfncSe' lá {K>t)lacfots\ y opulencia 3e 
^Reynd, los aumentos de la Real Hacienda, y por 
detíirlo todo en breva, la pública prosperidad , los fa^ 
btica'ntes son acreedores á. estas , y otras gracias ma« 
yC>tes sih'^tehder- 4 la calidad de las' personas j que 
si los m¿fitos son los que liacen ilustres las fam^llias,' 
£o es fácil hallar én la República sugetos de tanto me* 
Hto,. como lo^ que establecían y aHimentan la fábrica 
de los texidos. Y si por «istos siedios se loglra^que los 
Ponchos se texati en telares , quedan los Indios r^bel* 
fles sin lia venta^ y iconsumo de los suyos, y con* 
siguientemente sin medios de mantenerse , y quas| pce^ 
cisados á- la obíediencia debida á V. h/L "^ 

I' -175 - La^ 4.^<coiwenieneIa:es U donación^ de 8d 
ptfsos pa;ra la fabrica^ de la Iglesia , y otras obras pú^ 
blicas. En orden á su distribución habrá mucha di^ 
Versid^d de patetrstes: Mi pobre juicio es^ que^^c^des^ 
^nen 4® 'pesos para la fál>rica^ y ornamentQS de la 
Iglesia , y mía casita para el cura , y los ottos 48 pa^ 
tid^r ridgp. á las chacras y seüíen tecas de los Pobla»^ 
dérts , y sacar acequias para li limpieza --4e las Islas 
át las <^sas , porque esto impbrta mas^ que las Car 
saS dt Cabildo , y otras:. empresas $ que después los eos* 
fearán fucitmente los pobladores , si iográn* el llego 
para sus terreno;. - í' .- .^ .'^* '- í -^^ ^ • '« 
175 La 5.^ es la dottacion;Vld id' pesos átarbiw 
trio delGobernador , para ayuda de costa del Supe- 
rintendente, y paga del Agrimensor, juntamente con 
ia facultad de cqnce^r al Superiotendeote él Corre- 
gimiento del Partido, en^ que. se.' funda el Pueblo pot 
las pazonesappi\ttdas. desde el número i5o« 

177 La 6.* es la concesión de otros 4^ pesos que 
se han de entregar al Superintendente para poner des- 
de . luego, ^n eafado .de> defensa ia ^glaátav<iuadrád^ , ó 

qua^ 



quádrifonga 3ell^uebío/fóf maniólo etilos ángulos opues^ 
tés dos quadrados sobresalientes de gruesa estacada 
coíDo de 5o, ó 8o varas per lado y para colocar en ellos 
qaatro cañones, ó pedreros, que defiendan los quatra 
costados del Pueblo. Y cou la misma planta se han de 
formar dentro de las estacadas , ó en los solares , mu^ 
chas barracas ó ranchos de paja, para albergue in^ 
terino de las familias , que pretenden poblarse > y de 
los Peone»-, que se juntaren' para el trabaxo5 porqué 
sii^ está ^providencia ^ se verían, jpreclsados ¿ vivir á la 
inclemencia todo d tiempo , que emplean en la fá- 
brica de sus casas. 

178 La 7/ conveniencia es la donación de otros 
49 pesos para ayuda dé costa ele la manutención , y^ 
fabrica de Has casitas de los «50 primeros Pobladores. 
Consta del Expediente (a), que en algunos de los Pue- 
blos recien formados, eran muchos los que pedían 
solares , y que* se les negaban por ser tan pobres , que 
ifo podían fabricar uhastasitas cubiertas de paja. Sien* 
¿Oj pues^ más -pobres los lubltantes de la Frontera, 
eomo se vio en. I06 ninnefos 123 y 124, mayor será 
su repugnancia en residir en unos sitios expuestos á Icü 
robos , y hostilidades de los Indios , y no conviniea» 
do esperar á qwí se vajran poMando poco'á poco, quaní- 
do la defensa del Reyno,el.decoróde nuestras armas, 
í^ ' la deseada ^ reducción de lois^ Indlps están clamando 
•por uo remedio muy pronto , -como se> v4é en* el 
Punto *2»^ j 9C cotauiiuye in^ispeosable esta gracia^ re^ 
aitiendo ai juicio del Presidente , si la distribución 

se 

• • ♦ ^ • N * * 

■ 

(a) *' Veinse hs autos de las Poblaciones j y principa 
fiunte Jas éUJa^ Villa deSanJouph de Logroño tnurtos 
in iarta del Presidente .4^\ é^ dt* (ktu^r4 de^ ^ ^ 



llp 

se ha de hacer en .pbta i ó 'ct) los- efectos | que ne^ 
cesitan los pobladores. Pero si este dinero fiKce ner 
cesacío para dar el riego á las chacras , y, semenceras^ 
9sce beaeñcio será roas útil , quie la fábrica de las casitas^ 
179 De donde se vc^i que pafa^los ocho Pueblos 
de la Froncer;a se requieren ipad pesps^ á rasou do 
24^ para cada uno^ cantidad á la verdad muy m<h 
derada y si se coteja con la que .piden los tres pror 
yectos referidos co el Punto 3.^ y que verdaderamc ci- 
mente no t^e coniume^ sino que se impone á ccqsq 
á favor de la Real liafUadaí^ jcoqw» se demuestra oi 
^ste exemplo. 

^ ditos énmlis , qm infuei 4f. tos cima füos' frbner&i 

prodaciréf 4 favo9' di la Risl Hacienda, ¡os %^^fi* 

sos smp/sados f9t Ja ififciofk íh sadaPsubíot, 

I So Jbis muy conforme 9I dicraflKci del Prestdeiir 
te I de los Obispos de Santiago » y de la Cpncepcion^ 
y del Fiscal derla l^eal Audiencia (a) el Imponer alr' 
^n gravamen á los Pobladores por el Solar, y ties- 
tas, que se les conceden* Y asi se ha practicado en 
-Ues Pueblos de los recien firmados » en que solamear 
,te se han distribuido algunas quadtas de tierra. En 
M Villa de San Joseph de Logroño se distribuyeroa 
3 8 chacras^ con la , pensión annual de dos pesos y 
medio por qttadra paca propios del. Lugar (b)« £n la 

(a) Qmsta de tus dietámems puestos en los autos fM 
^mhidos por el Virrey en tarta de Marzo di j^6. < 

(b) Consta di los asaos insertos m oartA dit Presh 

dente de a.5 de Oiinkn ^ 4%., . . . . 



111 

¿t sanu Cm <tc Tt(ana » se mandó repartir atgaaas 
quadras con la pensión anual de un peso por qua-^ 
dra i bien que no hubo^ quien las arrendase (a). En 
la de nuestra Señora de la Merced se distribuyeron 
^5 chacras cpn la pensión de quatro reales de pla- 
ta por quadra (b). Y aunque este gravamen es muy 
pesado , pues lleg« 4 iñportar cañio ó mas de lo que 
valian las tierras antes de trazar Jos Pueblos, se co- 
noce , que sin desalentar ú h$ pobladores » se les pue* 
de imponer uqa pensión ligera. Esto supuesto , vea*^ 
mÓ6 los ramos , y la cantidad , que pcoduclráa á &• 
TMT de la Real Hacienda» 

i8^ Lo i.^ cada uno de los 8o pobladores detJ 
paes.de los cinco años primetos de la erección del Fue» 
blo f (puéde ¿óntribuir de 3 ¿ 9 pesos en especie > 6 
en frutos de la tierra , que sirvan para la manuten* 
cion del Exi^rclto , por «1 solar, y las 124 ó laj qua* 
dtas> que se lea conceden. £1 impuesto de los 3 p6i 
sos que produce 140 peios^ ^ apebás llega á uno pot 
cienfb del valdr de.bs ciertas concedidas al pensiónate 
do i pues aunque no tuvieron de costa más de 53 o 
¿4 pesos como compradas en los desiertos ^ ó & mife* 
cha diát^cl» de lo^ Pueblos, después . d¿ fundado el 
Xugar^on 40 ófo vecinos , se htillañ' áituádas' en 
stts coilftfffiíos y y lío dexande valer maí.de 3oo'pb6s^ 
foi lo que no -se descubre inconveniente afguno en 
-^avar á eada poblador con 3 1 annuales por lo m¿« 
iñOSé No obstatWe 9 como el fiu primario / es poblat 

' ti I , 

(a) Qmsta ie los sutes hsirtoi en corté del Pnsi^ 
'^dinii de 30 de Seplembre de 44. 

(b) Consta de Autos imertos en tsrtd dd dkho'4t 
'S; dii^J99viemér&^ 






cpn brevedad , y solidez k^Frontiíra ; y el segunda- 
rio cpn$egüU algunos réditos para la Real Haciéndate 
la deceripinaciQn de la cantidad .de esta pensión , y.« 
d^ las subseqüentes ^ se ha de .remitir al juicio dcl^ 
Fi;esidente, y de la R^eal Att4ien<;ia » óJunca4ePo«: 
blaciohes, .... 

}8a I^o a^ fada quarto de alquiler » que se le- 
vantare en Igs solare» de los pobladores i o en . otro 
qualqaiera^de la traza ^^ ha de coatribuir coa uo pe-. 
SQ en ^manpg d^l duei^o de la casa alquilada. 
_i^l Lo 3.® uní Lugar de 8q pobladores estable-, 
cidos en la forma mencionada ». no puede menos dQ 
róneren breve u0 vecindario: 1 de. i3Q.:familiasi, con 
ÍQl mu^tips Arti^tjiFa y peQntts que ic irán íigrcgan^ 
4q, y si destarradas las. valuaciones ar1>iiFarias ^ que 
ip practican eq las alcabalas coq mucho, gravamen dei 
pi^b^co , y (oria utilidad de la ^eal Hacienda^ sedis? 
p$^'e ^ qué . entre (odas las tiendas, se ; saque, un fOj 
^ pQr vecino, y otro lanfo^eoias tabernas ó pttt 
perlas Í9 vinos , o aguardientes , se Jogra un . buen 
ranao, que no se percibe, mientras U gente resido 
dispersa por aquellas ;caippa&as, , 

j: .^f.84 Lo 4^"^ de lo$ que Hsldfln diaper«)& por efl 
.^an^po I no son mucbo^ lps;qu.e ^fad Bipjas de }a Sa4<- 
t9';^ruza4f^ ppr faUit rd$jlgle$ias cercanas para ganar 
las gracias » e indulgencias, que en ellas se conceden» 
.Pero reducidos á Pueblo será proficuo este ramo i^prki- 
íipalmenje^ si >% A4> ^,. digna dtfpqnfí.^ que se le rCr 
JMye la mitad de la limosna , y que la publicacioa 
de la |(ula sea annuai ^ y no bienal como lo es al 
^esentc^ . 

185 Lo 5.^ se deben añadir el producto d^I pa- 
lie! jeUado, y el aumento qu^ rpcibiríin.los d6s>n.o- 

irgQfis d£ los djp^wot, X s¡e4dft^ ({i¿ililtjff¿ g»Q es»- 



blecido el tugar tn U fprmí rcfccíaa , creceráa de 
año en año su poblacion^ y conveniencias » como cre<* 
ccíi en todos los lugares bien arxegUdos de la Euro- 
pa , según sp díxo al numero i a , y se aumentará tam« 
bieo el produdo de los dichos ramos* Y quando el 
pueblo reciba una buena extensión , producirán lo bastan- 
te los ciea^ solares , y mas que quedan pcevenidos en 
la traza , para irlos concediendo con la pensión anual 
ile dos ó mas pesos, 

i8d De suerte I que cada pueblo ^^que por no 
ser fronterizo no tuvo de costo mas de ie>d pesos, 
concüibuirá ¿ V. M» cerca 4e 800 pesos anuales» Y 
aunque suben á 249 pesos Ips gastos de cada uno 
de estos ocho de la frontera » también suben ex-» 
tr^iordinariamente los haberes fixalps i porque las ca- 
zas B.eale6 se . eximen de los gastos , que ocasionan 
los Parlamentos ^ y otras dependencias de nuestra de* 
«fensa , y principalmente se exoneran de cerca de 4^ 
pcsQs anuales^» que se desunan á regalos de los In- 
dios y á los reparos y renovación de Uv Fuertes $ porr 
que coronada de pueblos la frontera , no hay que 
gjistar en regalos de cuenta de la Keal Hacienda , y 
los Vfífmw de los nuevos lugares » pueden quedar 
con la pensión ligersi de hacer 3 su costa los repa- 
IOS para su defensa. Y al fin todo el Obispado de 
la Concepción /al presente tan deteriorado , como, se 
* vio en los números 60,^ 61 y 6i^ hallándose libre de las 
: ¡rrupcionesi y robos de los Indios, y con fabricas corrien- 
tes I irá revivriendo de año en año con grande incremen* 
1:0 de los haberes Reales. 

1S7 Y si V. M. determina I como es justo, pre« 
íxuat el trabajo personal » de los que se aplican á las 
SMTtes y agricultura , y castigar la ociosidad , que tan- 
XP reyna en todit la America , mandando q^ue los ar« 

Ton$.XXIJL ? fls^ 



ÍI4 

tista y labradores contribuyan cotv la mitacl , que los 

que no trabajan personalmente, en los gravámenes im- 
puesros á las casas y quartos de alquiler , al papel se- 
llado, y á la limosna de la Santa Cruzada, crecerá la 
Real Hacienda , y se dii^minuirá la ociosidad , pes- 
te de la púúiica prosperidad temporal , y espiritual de. 
las sociedades. Y para desterrar la profusión , no me- 
nos perjudicial , que el ocio , conducirá infinito , el 
gravar al duplo de las otras tiendas , aquellas en que 
se venden las sedas, encaxes, y oíros géneros que slr« 
ven al fausto. 

1 88 Los Propios para los gastos comunes de un 
Maestro de escuela , barbero &c. fácilmente se esta- 
blecen entre los mismos interesados en especie de fru- 
tos de la tierra , como se pradica en muchos lugares 
de España 5 y para otros gastos , el ramo mas ino- 
cente , y el menos expuesto á fraudes , será el con- 
ceder al pueblo la facultad de acrecentar alguna cor^ 
ta cantidad á los tres ramos propuestos en Ips nume* 
ros 181 , 182 y 183» 

Privilegios que han de gozar ^ y tondiciones que han de ob^ 
servar los pobladores j y praííiea fácil y breve 

de estas erecciones. 

i8p A estas conveniencias se añaden algunos privi- 
legios , que sirvan de aliciente , y las condiciones que se 
juzgan mis conducentes á la duración, y propagación 
de los pueblos. 

1 po £1 primer privilegio es , que en la elección de 
los solares , chacras y tierras de labor , que se entrega- 
rán medidas y deslindadas , no ha de tener lugar la 
gracia , sino la antelación en presentarse para poblado- 
res por escrito , o de palabra ante el Superinténdeoie 

del 



del pueblo. Y en caso de presentarse machos al mismo 
tiempo p serán preferidos en primer lugar los que se 
obligan á poblarse en menos tiempo $ después los que 
trabajan personalmente en algqn exercício de las artes 
y agricultura , y los que prometen fabricar su casa 
cubierta de teja » para evitar los incendios tan fre- 
•qüentcs co las habicacioáes de paja i como peli¿ro« 
sos en Unos pueblos, fronterizos* Y no Ínter vi (liendo 
-para la antelación algunos de estos motivos , cada 
mes te kará el repartimiento por suertes entre los 
presentados. 

ip I £1 segundo | que en los cinco años primeros con- 
tados desde el día en que se forma la traza ^ oo pagarán 
alcabalas 9 ni otros derechos por las ventas celebradas 
por mayor ó por menor en el pueblo. Nada se perjudi- 
ca en esto i los arrendadores i porque no se cobra caa- 
tldad considerable por las ventas » que se celebran en 
aquellas dilatadas campañas. 

ip% £r tercero , que después de cinco años de re- 
sidencia, puedan disponer y vender sus bienes baxo de 
las condiciones que se dirán en breve. 

1^5 £1 quarto, que el Presidente pondrá los me- 
dios 9 para que en la Parroquia se conceda sepultura 
propia á las familias de los ochenta pobladores , y á los 
sucesores de los bienes de este repartimiento, y para que 
no se pague derecho alguno por los casamientos celebra- 
dos en los diez años primeros. 

ip^ £1 quinto, es el agregado de todos los conccdi« 
idos por las leyes de V. M.> conviene á saber , que los 
pobladores se elijan entre sí anualmente la justicia y re- 
gimiento (a). Que puedan traer las armas defensivas y 

P 1 ofen- 

(a) Reeofilacfott it Indiéí ^lih, ¿^» tíU ^.Uy lo, tit. 6^ 

y 7» h ^9' 



Iltf 

ofensivas , y sean preferidos en las pretensiones (a) ; y 
ique las Ciudades , Villas y Logares tengan los escudos 
de armas que se les dieren (b). > 

195 £1 sexto privilegió consiste en el conjunto de 
todos los concedidos á los Lugares recién formados en 
aquel rey no ) conviene á saber , que de los. montes age« 
nos puedan sacar de valde la leña y madera que necesi- 
tan para sí. Que quedan libres de las pensiones ocdina* 
rias I y de las del Corregimiento ^ comodón d:sec 
guardas de la cordillera , y el asistir ¿ las revistasi, ó re- 
señas generales , que se hicieren fuera del pueblo ; eti-* 
miéndolos con esta providencia de los gastos y atrasos, 
que suelen ocasionar estos viages. Que se les concederán 
de valde los títulos de sus solares y tierras, con expre- 
sión de las condiciones : y que todos los pueblos go« 
zarán dt los fueros^ y regalías de villas , luego que 
tengan 100 vecinos, ó 500 almas , . y dos ó tres ttU- 
res corrientes. . ^ 

196 Y supuesto que aquel reyno es de Jos jmas fe- 
cundos de todo el universa , convendría conceder :las 
dos gracias primeras concedidas á los fabricantes al Qu- 
inero 173, á favor de los 10 primeros» que introduzcan 
en cierta cantidad determinada , algún nuevo fruto rsti- 
portante de que carece el país , como es el boli , algo** 
¿on , grana , azúcar &c* eximiéndolas para siempre úc 
las alcabalas , y otros derechos de la primera venta» i Y 
seria muy útil á la santa Iglesia , y á los dos noveoos 
Reales , la exención de los diezmos de estos, nuevos fru- 
tos , por el espacio de ao años » y la rebaxa de la oii« 
tad en los otros ^ por el tiempo de xo años, porque 

sieo- 

(a) Ibi lib. 4. ttt. J.Uyt. 3^ 
¿b). Ai ¡ib. 4. ti£. B. le/ U^ 



siendo menos él grsvameo; Htccttiñ mai en 6reve los 
pueblos, y los frutos de sus haciendas | y. consiguicou^ 
jDcnce las primicias y los diezmos. 

ip7 Al fío faltara á lo mucho que debo, y Tenero 
i mi religión , sidexára de notar > qoe en aquel reynai 
se ha considerado pDr un aliciente muy poderoso , pa*^ 
xa atraer pobladores la fu^ndacion de los Colegios de la 
Compañía de Jesús, como constz de las autoridades, 
qué refiero deducidas fielmente del expediente. £1 Te« 
niente General Conde de Superunda sé explica en esta 
forma , en su di¿lamen (a) : Que por el ptaftico conocí* 
miento, y notoriedad de Lo miiy proficuo que son en 
Ciudades y pueblos los Religiosos de la Compañía de 
Jesús , para la educación de la puericia , ¿ instruccioa 
politiqa y christiana de adultos y párbulos, se interese 
el Señor Presidente , y toda la Junta con el R. P. Pro-- 
vincial de dicha sagrada Religión , al establecimiento de 
una residencia en el de San Ángel de Talca, por nece- 
i sitarse mincho allí de ella, según su grande vecindario, 
• y gente de distinción , y estar clamando por ese consue- 
lo sus habitadores. Y añade después, que se trate en la 
Junta cómo ^e podrá conseguir el trasladar á la Villa 
de San Joseph de Logroño el Colegio de Bucalemus. 
i Y respondiendo en carta de 33 de Oáubre de 44 al in- 
, forme pedido por V. M« , sobre si era ó no conveniente 
fundar Colegio de la Compañia de Jesús en la Villa de 
San f clipe , dice. lo siguiente : Por lo que toca al Cole« 
. gio de la Compañia de Jesús , puedo y debo decir: 
que siendo como son estos Religiosos de acreditado ze« 

(a) El Presidente en el dtUámen que dio en la Junta d$ 
Pcblachnes núm. iS», ^ consta de los autos Insertos en sú^ 
iarta de y} de MatM de 45^ 



ítt 

io, y aplicación aí'tieneficío esptrlniat t conttibttycn- 
do incesantes en. U administración de ios Sancos Sa« 
cramentos, predicación evangélica » y enseñanza de la 
juventud en toda$ letras , convietie su establecimiento, 
y que su residencia $ea Colegio^ Soq gloriosos ios pro^ 
grasos , que se han visto desde su ingreso ^ y hoy man* 
tienen escuela pública i en que se baliaa iQas4e quarema 
iiiños ^Cf 

)<g^8 £1 Obispo de Santiago ea su diftamen (a) se 
explica con estas palabras ; que en ios nuevos pueblos 
donde no hubiere residencia de Keligiosos Jesuius , se 
jprocure los haya, por el grati fruto que de estos reli- 
giosísinxos varones se experimenta en los ptieblos , por 
^ser incansables con su gtan ^eio en la enseñanza de U 

Juventud I y en el cultivo de las almas con su santa doc- 
trina. Y por auto acordado pot todos los Ministros de 
la Junta se determino \ qué eo orden ai Colegio de 
la Compañía en Tafáa , se observe el difamen del Pre- 

«Sidente al número iS;, y qué el Presidente , y Obispo 

--tratea con el Prelado del modo de conseguir los medios 

' de mantener el Colegio, 

ip9 Esta máxima la veo prafticada en muchos de 
los pueblos recien formados, según se reconoce en el 
plan , que remite el Teniente General Don Domingo 
Ortiz de Brozas, Gobernador adual de aquel reyno, ea 
carta de 28 de Abril de 48» pues no siendo mas de 
diez los^ lugares recien formados , hay fundación de 
residencias , ó Colegios en las Villas de San Francisco 
de la Selva , San Felipe el Real , San Martin de Qui- 
llota I Sao Joseph de Logroño , y Santa Cruz de 

Tria-í 

(a) £/ QhUf9 di Sagtl^o , ikL en m iiSamn i nú^ 
miro 8, 



Triana. Y^ después se ^n fundado tesMeotias / & petU. 
clon de los vecinos en las Villas de San Agustín d^ 
Taica y San femando. 

200 Pero la desgracia está , en que á excepción dá: 
Jos Colegios de San Francisco de la Selva | y San Mai^ 
tln de Quillóta y en que hubo fundación de particular» 
res y no tieaeñ. los Jesuítas fondos para mantenerse eff 
el dia y y mucho menps para fabricar la IglC2»ía y hab¡<^ 
tacioo, lo. que me. .ha parecido conveniente poner á la' 
alta consideracipii de V. M. y para las providencias que 
fueren de su Real agrado. 

201 Si pareciere conveniente fundar un Colegio en 
alguno de los pueblos de la Isla de la Lá)a > y otro en 
el que se ha de formar en las. cercanías del Fuerte de 
Talcamahnid^.con el cargo de hacer Misión todos los 
años en ios pueblos propuestqs ^ puede servir de prlnci« 
pió el concederle quatro solares contiguos con el pueblo: 
y 4as chacras y sementeras y pastos , correspondientes i 
quatro de los xinqüenta primeros pobladores rcducien?« 
úó á 4^ el numero de estos y ó las tierras unidas , que 
corresponden á.seis délos otros treinta pobladores áciai 
los términos del lugar , añadiéndole algunas tierras mas 
en el mismo.parage y si con los 6d pesos destinados á su 
compra se consigue mayor cantidad de las 12^500 qua« 
drasV que pertenecen al pueblo; para que de este modo 
tenga el Colero para ayuda de costa de su manuten- 
clon una quinta cerrada. Y juzgo y que nada peidetá . el 
* lugar ; pues ademas de. la do£trina , y ftufo espiritual^ 
servirá la industria de los Padres, á facilitar el estable- 
cimiento de las fabricas , y otras en^prcsas conducentes 
á la pública prosperidad de los Españoles y y reducción 
de los Indios rebeldes. Y esta praftica se puede obser- 
Tai en otrt» pueblos nuevos . donde conviniere fundar 



72Vf 

algún Colegto de la Cómpa^ta•^ ú otra comunidad 
JLcUgiosa, — ^ 

202 Entre las condiciones ^ parecen las mas impor-* 
tsinces las siguientes : La primera, que cada uno de ios 
ochenta pobladores , después de los cinco años de la 
fundación , ha de contribuir anualmente á la R^eal Ha* 
cienda , con tres ó mas pesos , según ^ lo determinare el 
Presidente 9 por el solar y tierras , que se le conceden , y 
también ha de contribuir con un grueso guión para fe* 
fioyar los dos baluartes , p ¡ángulos salientes , que de* 
jG,enden los quatro costados del pueblo, 
i 2Ó j La segunda , que qualquiera casa ó quarto de 
alquiler, que se leHrañtáro en tos solares de los poblado-, 
res , ó en otro qualquiera de ia^ traza, ha de contribuir 
eñ manos del dueño de la casa ó quarto , quatro xea- 
les de plata , ó un pQso, si <1 xnqulUno se mantiene 
con su trabajo personal : y coa el duplo , si el iu-^ 
¡quUino fuere de los que no necesitan trabajar personal*^ 
mente para mantenerse» 

2Q4 La tercera, cada solar de los que se repartle*- 
ren, después de haberse llenado el número de los ochen*^ 
ta pobladores , contribuirá dos ó mas pesos anuales, 
al juicio del Presidente, para la Real Hacienda , y Pio^ 
pios del pueblo. 

205 La quarta condición es, que ningún Indio ha' 
de ser poblador en estos ocho pueblos de la frontera, si 
'CS que no se juzga conveniente exceptuar losindios aml- 
. gos , siempre fíeles de los miserables pueblos de la Mo- 
cha , Santa Juana , Talcamahuida , Santa Fe , y Saa 
Christovah En todas partes que no sean fronterizas^^ 
conviene admitirlos indistintamente como á los España^ 
les. Mestizos, Mulatos y £xtrangeros> pues todos son 
X^^salios de Y* M. , y de la misma natuxalezat Pero cala 

fton» 



f contera de los Indios retieUes, se cttctientra el incoa-* 
Fcníente , que se viene á los ojos« 

206 La quinta es ^ que cada uno de los ochenta 
pobladores I pena de perdimiento de sus bienes ^ ha de 
tener siempre en el pueblo casa abierta y hogar , y ha« 
bitar en ella la mayor parte del año ^ sin que por esto 
se le impidan los viages , aunque dilatados , con tal que 
permanezca la familia* 

207 La sexta condición es » que todos los bienes 
falces y que se conceden á cada poblador , y las mejoras 
que en ellos se hicieren , han de quedar siempre unidos 
^ptre sí| y aparados de losque se conceden á los otros^ 
.pena de perdimiento. Han de quedar indivisos , y uni* 
dos entre sí j porque no concediéndose á cada poblador 
mas de lo preciso para una moderada pasadía , si se di* 
yiden entre muchos hijos ó compradores , quedan estos 
sin lo necesario para su manutención ^ y expuestos al 
abandono del pueUo , y á perder todos los bienes en 
Jos crecidos gastos y pleytos » que resultan del reparti- 
miento de las herencias 6 sucesiones. Deben quedar tam- 
bién separados de los bienes raices ^ que se conceden ¿ 
ios otros pobladores , sopeña de perdimiento > para que 
sunca se minore el número de las ochenta familias bien 
arraigada;^ ; lo que sucedería , vendiéndolos ó disponien^ 
ido de ellos á favor de alguno de los otros pobladores; 
nr supuesto que las leyes de Y. M. (a) prohiben ui 
venta ó disposición á favor de alguna Iglesia ^ Monas- 
terio , ó persona Eclesiástica ^ con mas razón se debe 
prohibir el que pasen á manos de los otros pobladores, 
exceptuase el caso ^ en que por herencia ó cesamientOi 
recaen en una familia dos ó mas de estos reoartimien- 

Tom.XXIIl 9 tos¡( 

(a) RtsofÜatk» di Indias^ llh, ^ tit, i a. Uy i / lOH 



tos ; pero aun en este caso qaeda la obligación de divi* 
dirlos entre los primeros hijos , pena de perderlos á fa« 
vor de otro qualquier casado , que señalare la Villa. De 
suerte, que siempre permanezcan en ochenta familias 
distintas y á excepción del tiempo intermedio, en qué 
faltan los descendientes > en quienes puedan dividirse». 
Y con esta providencia se evita también la repetición 
de los abusos , que hubo en la fundación de la Vi-^ 
lia de Santa Cruz , San Fernando , y otras donde se 
concedieron muchos solares á uno, contra lo mandado, 
por el Presidente. 

208 La séptima condición es, que estqs bienes had 
de ser siempre Realengos , sin que puedan ser gra-i 
vados con censos , que destruy enr á las familias > y i 
los mismos bienes. 

208 Las demás condiciones se reducen principal-' 
mente, á que dentro del tiempo señalado han dé residif^ 
fabricar la casa, y cercar el solar* Que no puedan tapac 
las calles, ni aún las de la traza , que se dexa formada 
para quando creciere el pueblo > ni fabticar las frentei 
de las calles , sin asistencia del Agrimensor , para que 
no salgan torcidas, ni plantar viñas en los solares ; pero 
sí huertas después que este habitada la casa. Que todoi 
los pobladores han de hacer el exercicio de las armas eii 
!os primeros Domingos de cada mes , y plantar y con^ 
servar siempre en las tierras de los pastos coi!hunes,ciec^ 
to número de arboles para leña y madera. 

2 10 Acreciéntase li eficacia de estos alicientes cóá 
un poco de rigor , mandando que todos los del Corre* 
gimiento, que no teniendo bienes raices , ni otros me* 
dios notorios de conseguir su manutención , dexaren dé 
presentarse ante el Corregidor del partido , en que se 
funda el pueblo para ser del número de los pooladoreSy 
y los-que presentados no se poblaren en el tiempo se-» 

ña- 



mlddoi coütri|;>Qtr4n par^: propios quatio reaks por cada 
mes de demora , y fuera del poet^o oo pfied^n vender 
ios mercade^^ I .oi pulperas ^ ni qrM>?Íar. loSrSasxreSi za- 
pateros f albañiles » carpinteros i y otros ,artís(a$ qye op 
i^ecayieren poblado^ . . 

• .1 * 

. i» sjL lApI^iendo el Jen^^tt General jQoíide de 3upQ> 
IK^rA^da i erigido d^sde ips fundamentos nueye lagares 
5ft 4 íWi$ff¿jgicB vfíifiíís , r<s^uU4o uno 090 otro ea ,«1 

ijprro jternin^^.de qtt»KQ p gi«cQ $^q^ sin mas caudaf, 
tqu?. el de w lod^^aria y, aa¡¡vi4*4 J y el ioflaxo de Iqs 
otros Ministros R^ale/s .» parece no haber dificultad en 
«^i$c^;en ptfo tanto tieippo los ocho propuestos \ pues 
,s^j:^up fK) es tap í^al sj» formación cu la tontera , op 
^r9X^«B^^4ificJilt»4.<Ie:fal9 4cgentp » ni del Recela 
de.aitefar i<)Sjin|qMS :4c. los indios rebelde^ ^ pues eon^ 
ta de los números i a 3 y siguientes hal;ier gente sobrai» 
da^ y ia^experiencia 906 asegura , x|ae los Indios no se 
^tqran, ni tp%Mn \^% armas por sepsejantes erecciones^ 
C9QI9.PP :Hl ff^ífi^Ofi <|uaa4p^sf erigió la Villa de jos 
^9^eks $0 lag misma, f^spof er8^ íf i Ja Real Audiencia 
maikiñesta este recelo ^n.d informe^ que remitió á Vi» M^ 
j(pro!3an4o. y aplaudiendo 1^ fundación de ios pueblo^ 
que j>reten4ia erigir el Presidente en la is}a de ¡a Laja^ 
i;^^í<f se vip:al mímero}}. . , ^ , , 

%X% Lft íljficjulíftd iji .gqnslsrldp, upif amenté %x\ 
||U¿ la gente dispersa por todas las campanas del Obis- 
pado de la Concepción ^ es sumamente pobre , inca- 
paz de edificar sus/c^sast y arraigarse en lospueblos^ 
como lo. at«stigviS(i:Í Presidente en las palabras cita^ 
das al número 124. Y como por. \a presenta prop^esta| 



se destinan 248 pesos pan la pronta y siálida erec^ 
cion de cada pueblo de cinquenta á ochenta pobla«» 
dores , cesa todo impedünento , que podia retardar csn 
tas erecciones. 

' 313 Con todO| un Ministro muy grave de la Jiifi« 
ta de Poblaciones (a) al número 6 de su didamen 
dice 9 que para conseguir estas fundaciones de ía froa* 
tera , se debe aumentar la tropa s y da la razón en es- 
tas palabras : Por ser tan supersticiosos los escrúpulos 
de ios Indios , y arguyen tanto del mas leve moVl» 
miento del Español ^ que su misma fantasía los trabar 
}á y persuade , que dirigimos nuestra» acciones á sub* 
yugarlo^ ^ y es la mas i^endrada critica de su polí^ 
tica , oponerse á todo 4ó que conciben contrario á sa 
libertad, y observancia de sus ritos > y no es prudencia 
darles motivo de' inquietud , quando necesitamos de 
la mayor tranquilidad , sin la -que no podrán adow 
Cantarse las poblaciones. Hasta aquí el Ministro , cur 
"yo dtftámcñ , aunque es singular en el expediente ^ e$ 
'de mucho peso. 

2 14 Pero también lo son la experiencia , y las aiH 
toridades alegadas , que no recelan este inconvenica« 
te. Ademas qkie habicridolntentado los habitantes de 
Chiloe trasladarse á tierra firme $ para'formar sus pue«f 
blos en las inmediaciones de los Irfdios Juncos, todavü 
tnontaraces , gentiles y sin comunicación con los £$pa«r 
fióles $ V. M. les ha concedido la licencia , *que pi«i 
den á representación de los «Presidentes de Chile , que 

Sin embargo át considerarse -itíd^fensos , hati 'infMaiado 

. . í . . . Jl 

' (a) El Dicmo ie la Real AuiUneid en el dl&ameH en 
la Junta de Pobladancs^qne se balh en los autos enM^tádfl 
Virrey de ^6 dé Maxzo de í^6., .. * 



^-^ 



á favor de la pretensión de aquellos habitantes , sin 
temer que por esu causa se liaya de encender U 
guerra. 

^15 Si i p«ar de etias razones subsbtiere el recelo^ 
lio es dificil el remedio. Sin descubrir el designio de las 
poblaciones ^ se puede disponer con la gente de los con^ 
%ornos de Puren el nuevo ^ de la Villa de los Ange-^ 
les, del Fuerte dci Nacimiento, ü oíros que Je pare* 
ciereri al Presidente y ei corre y la prevención de una 
gran cantidad de madera y paja , qué se necesitan p^ 
jra las habitaciones \ y defensa de los quatro priroe- 
^^os pueblos 9 que se forman en aquel distrito, sin que 
esta diligencia cause novedad á los Indios , pues sa*- 
ben que se corta siempre bastante madera , y tam* 
bieii se pueden prevenir 'ocho ó más cañones de ma«« 
€Íera retobada en cuero , si se consideran precisas para 
la defensa. 

216 De la misma forma y sin manifestar el designio^ 
y puede pasar a la isla de la Laja un Superintendente con 
¡Agrimensores, á reconocer con algunos prácticos de 
aquel pais , todo el terreiio cercano á Biobip j para 
eie^ir los sitios de los seis pueblos , que se han de 
fundar desde el pie de la cordillera , hasra. las juntas 
del rio de ia Laja con Biobio , teniendo presentes las 
buenas calidades del terreno par^Ha traza , exídos^ cha-* 
cras) sementeras y pastos. 

217 Y executadas con secreto esus diligencias , se 
logra muy en breve la fundación de los quatro primea- 
ros pueble» 9 que contengan al enemigo en los pasos 
mas expuestos á sus invasiones , porque al mismo tiem<^ 
po que ei Superintendente compra con 63 pesos en 
cada uno de los seis sitios las tierras correspondientes^ 
y forma la traza de los pueblos con sus divisiones de 

ca^i 



12^ 

calles y chacras y sementeras , pueden publicarse en to« 
ilos los Cofrcgiuiiemosi y pcinclpaliiienrc en ios qua* 
tro mas inmediatos de Chillan , Icata, Puchacay.y Bue« 
na-£speranza y las convenier-^jis y privilegios <]ue se 
conceden á los pobiadotesy y las condiciones que hao 
de observar ^ mandando .al mismo tiempo á, h3> Corregii» 
dores de los dichos quatro partidos ,. ó á Qtj:o$ qi)( 
sean del agrado del Presidente, que con el m^y9r^t>ur 
mero de pobladores y peobes que pudiereii ., yayao 
quanto antes á la isla de la Laja á correr cada un9 
con la erección de un pueblo ^ que comenzado en la 
iPíimavera, puede quedar pon el Otoño ea estado 4q 
buena defensa. . . 

2x8 Si se considera precisa . alguna mayor fuer^i 
para contener al enemigo , no es difícil sacar de los 
dichos quatro Corregimlentps i y del de Maulé los 
Milicianos, que se juzgan necesarios, aunque sea pa« 
gándcles el prest de los 8d pes&$ aplicados á las obras 
públicas. Y discurro , que cotí una condju^la semejante 
á la propuesta , se pueden sin recelo alguno formar eo 
el terminó de quatro ó seis años los ocho pueblos coa 
un vecindario de cinqüenta á sesenta pobladores^ quQ 
en breve tendrán el complemento de los .ocheaca*. 






PUN^ 



"5Í 



PUNTO VL* 



El medio mas eficaz y menos costoso de sujetar y y rcdu* 

€ir a pueblos los Indios rebeldes , comiste en tratarlos en 

todo c%mo A los demás vasallos , y en concederles las con^^ 

i/énlencias que á los otros pobladores ^ según lo tie* 

ne mandado V. M. 

\\g V«/oronada la frontera con ocho 6 mas pucblosí 
'de cinqücótá á ochenta vecinos pobladores bien arrato- 
nados y establecidos y queda ciertamente defendido de 
los Indios el rey no , desde Copiapo tiasta la frontera dé 
Biobio I como consta del punto 4.^ 

Importancia de esta reducción ^ dificultad que siempre se ba' 
experimentado ^ y qual es la causa. 

hio Jl tioYéHÍ. los quiere totalmente sujetos , y 
Téducidds á la vida sociable y christiana, y con justa 
tazón \ pues lúie'otras se mantuvieren en su barbarie^ 
no se logra su pérfeda conversión , y queda el rey^ 
no expuesto ala codicia de los cxtrangeros , que mu«< 
chos años há desean en el mar del Sur una colonia , por 
hacerse dueños de todo el comercio del Perú , y gozar 
de una escala Aouy cómoda para la navegación de las 
Indias Órlentalirs , y no es empresa muy ardua el apo** 
derarse del Puerto famoso , y plaza de Valdivia ^ pre- 
sidiados solamente con gente forzada , y desterrada 
por sus delitos > ó del Archipiélago de Chiloe j pues 

aunque tiene mas de aod habitantes entre grandes y 

chi-^ 



'128 

chicoá (a), la mayor parte se compone ¿c Indios opr!* 
midos con el peso insópocta1)le de las Mitras , tributos 
personales y Encomiendas , y codos se hallan sin armas 
para la defensa , y tan extraviados para el socorro» que 
según el Obispo de la Concepción (b) suelen pasar tres 
ó quatros atioS|SÍn que los cien soldados de sus guarnición 
nes reciban su corto situado por falta de bageles»¿Y que 
seria del reyno si los extrangeros se valiesen de núes* 
tros propios Indios para hacernos la guerra ? Como 
estos viven muy preocupados contra nosotros por las 
extorsiones pasadas » y que temen se contioüen en. lo 
futuro ^ fácilmente se dexarian inducir á la guerra: ^ y 
esta seria muy fatal, si el enemigo los armase de bo-^ 
cas de fuego , ó de espadas y lanzas i y los itidustriasq 
en su manejo. 

2 21 Y al contrario , reducidos los Indios ¿ pueblos, 
st constituyen vanos los designios de k>s^ extrangeros. 
Tendrá V. M« mas de 22^ soldados en otros tantos 
Indios de tomar armas , que bien establecidos con las 
artes y agricultura en vez de menoscabarse ^ como ea 
lo pasado , se multiplicarán de afio en iñQ^ con acce«i 
centamiento considerable de la Real Hacienda» y queda«^ 
cá libre el paso de la tierra para los socorros , y partf 
las providencias políticas que se ofrecieren en la plaza 
de Valdivia , y en el Archipiélago de ChUoe 1 que no 
dista mas de dos leguas de tierra firme. Los Indios se 
amoldarán fácilmente á la vida civil y christiana , poc 
medio de sus Misioneros , y proveerán á los de VaU 
dim y Chiloe de los víveres, que hoy reciben de Lima 

Yj 

(a) El .Obispo de U Concepción en carta de ^ie Noi 
viembre de 40. 

(b) Ibi. 



J29. 

y .Chile üoa vez al ancr, y por medio <]e unas navegaf 
clones muy largas ,' y costosas. Y cotao la Cordille^ 
ra nevada situada ál Oriento - de Valdivia ^ y cerca- 
na á la Ciudad arruinada de Viliarrica , ofrece toda. 
el año en sus lomas baxas un camino carril de mas. 
de idjoo varas de ancho y (a) se puede establecer una 
cominoa comunicación conBubnos Ayres^ como se prac- 
ticaba en lo pasado , y. se faciüta la enerada para la 
conversión de ¡os Indios , que residen en la Cosca^ 
<|iie corre desde el extrecho , hasta el rio de la Pia- 
la» como también para comerciar con Espaiu por el. 
rio de los Sauces ó por. el Puerto deseado , e impe- 
dir d que los extrangecos formeh alguna colonia ea 
aquellas Costas» Tanto importa el sujetar y reducir 
los Indios á Pueblos. 

. t22 No.es menos la dificultad » que se ha.exr 
perimentado* Como el terror y estruendo de nuestras ar« 
mas» ni el zelo de los Misioneros han conseguido su ror 
dttccion efn el dilatado espacio de "dos siglos } repeti? 
(¿as vcctí hz consultado V. M. á los Misioneros d^ 
aqueí Keyno sobre los medios mas conducentes' 5 y 
consta por una Cédula BLealde 5 de Mayo de 17 16 (b% 
^ue desde el a£o de 1696 se han expedido á este 
ün otras p Cédulas Reales » y que después de ba- 
ldéese conferenciado la materia con la ¿Leal Audiencia^ 
^n los superiores de las Religiones ^ y con otras per- 
Tm, XXJIL &. so- 

: (a) Dm Pedro de Córdoba y Pigueroa en carta de tZ 
de Enero de 1737:2^ el Obispo de la Concepción en car^ 
ta de p de Noviembre de 1740. 

(b) Hallase en el testimonio de autos de la Villa de 
Símjosefb 4^ íog^rofío insertos efi cart4 del Presidente 
Ac %^ df Octubre de ^4^ 



'sooas no se há encontrado medio prktfco de conse- 
gttir esta reducción v pov lo que no ha parecido con*' 
veniente á 4os Gobernadores el intentar siquiera la 
empresa. Tampoco son medios jpráoiícos , ni seguros 
los que después acá se han representado, y ^l^edan 
referidos en el Punto 3.^ como se convence de las 
razones alegadas desde el número 81 hasta 8S y des» 
de el número 110 hasta xi2. Tan dificii se ha con** 
templado en lo pasado la reducción , que se pretende» 
223 Para allanar esta dificultad conviene reconp* 
cer las causas de las repugnancia , que tienen los In*i 
dios á sujetarse, y reducirse á Pueblos , porque ré^ 
conocida la causa de los males , fácilmente se halla él 
remedio. £s cierto, que no proviene de su adversión 
i la Religión Católica , ó á los Jesuítas sus Misione- 
ros , como lo prueba concluyentemente el Proyecto 
á.* presentado á nombre del Reyno de Ctmile (a), y 
lo confirma el Obispo de la Concepcicui en un. dic- 
tamen muy sólido, y discreto, que dio al Presiden* 
te al tiempo de celebrar el Parlamento de Tapigoa (b). 
Es muy raro el que no recibe el baño sagrado del 
Bautismo i y siempre han pedido y admitido cocv gus- 
to , y estimación á los Misioneros ^ llevando con rc^ 
signacion sQs correcciones dirigidas á la ruina de^su 
idolatría, borracheras, y superticiones., y respetando* 
los mucho mas de lo que se podía esperar de unos 
bárbaros tan belicosos , como lo acreditan varios su- 
cesos , que se pueden ver en los lugares citados. Co- 

' mo 

(a) Hallase en loi autos insertos en tarta del Vsrref 
de 30 de Marzo de ^6. 

(b) Hállase en hs autos del dicho Parlamento inckt^ 
sos en carta del Presidente di iS de Febrero 4e 39. 



no íoanizná so ha teiiidto d c^tablcdmiento de 
lis Misiones peididas ea la wblevadon general dd 
año de 23 I no déxan los Indios de damar condnua* 
mente poc sus^ Misloneroa i y en las correrlas espiri- 
tuales que estos repinen todos los años con aproba- 
ción del Presidente y se coge mas fruto de lo que pa^ 
tece f como ló asegura el referido Obispo en su dic- 
tamen» De suene 9 que es muy díficil encontrar en 
toda la America Judíos menos opuestos á la Rdigíoni, 
y mas humanos , y amantes de los Jesuítas. 
. a 24 Tampoco se debe atribuir á la inconstancia 
y bdeidad de su g^nio ^ ni á. alguna adversión ^ que 
profesan á los Españoles^ á quienes solo aborrecen, 
guando los tiranizan , como lo prueba el Proyecto a/ 
citado en el niimero antecedente t y se convence con 
lá noticia de los sucesos. Poc Julio.de 1730 asoló 
la Inandadoa del mar cerca.de la 3/ parte de la Ciu* 
dad de la Concepción dejándola sin armas para su 
áefeosa» No' podía ofrecerse ¿ los Indios ocasión mas 
oportunar de inquietarnos s los extragos dd temblor 
y del mar/ fanón universales en el Keyno^ y la 
estación del* tiempo era la mas propia del año para 
sos empKsas; y no obsunte> no pensaron en tomar 
las drmas f eon la .misma quietud se han mantenida 
•cu . la mina total ^ que acaba de padecer la mi&ina 
Ciudad, lo que persuade ^ qtie< solamente aborrecen 
^ ios Españoles quando los maltratan. Y para eximir* 
íes de la nota de inconstantes basta saber ^ que las 
guerras ^ que emprehenden , y las paces ^ qoe ajus- 
tan , las mantienen con tesón por el espacio de 20 y 40 
a&oSfComo consta del Punto a.^ desde el núm. 41» 
aa; La causa principalísima de esta repugnan* 
da consiste en que no son tratados corQo los demás 
yasaUos de V. M. Tienen los Indios quatro grávame* 

R a nos 



13^ 

nes muy pesados, que no padecen ios demás vasaIloS|' 

conviene á saber; el tributo personal, las^ Mitas, 6 el. 
trabajo personal , ¿1 ser encomendablcs , y el haber - 
de sufrir las continuas extorsiones' de los que con el 
nombre de Capitanes de amigos , exercen el oficio de 
Tiranos. 

-12 6 En orden al tributo personal deben pagarlo 
en llegando á cierta edad , ahora se reduzcan á pue« 
blos y ó residan de peones en las Haciendas de los Es*;' 
pañoles , y redituando muy poco es^e ramo á la Real; 
Hacienda oprime en extremo á ios Indios, infelices^ 
como^ lo demuestra el Proyeto 2.^ citado al número 
123; y lo persuade la destrucción total de los Pue* 
blos de Indios y que había en toda la extensión del 
Reyno. : * > 

227 En orden á las Mitas tienen obligación de 
concurrir con su trabajo personal alas obras del Real 
ier vicio con salario menor del que se paga á los jor*? 
naleros voíuntarios , y aunque son pocas estas obras 
en Chile , son muchas las que se revisten de este tí^' 
tulo especioso , obligándolos fceqüentemente á seivir 
en varios ministerios á tos particulares., como lo prue? 
va el Proyecto 2*^ ya citado $ y esta es la causa prin-t 
cipal de la extrema despoblación , á que están xeduf 
cidoslos pueblos fronterizos de la^ocha:, Takamáhai- 
da I Santa Juana , Santa Pee , y San Christovali quejnó 
se.separan de nosotros, nivaun en tiempo de la; guerra» 
.228 Los males, que causan las Encomiendas s0 
descubren bastantemente en la decadencia , que pade- 
cen $ siendo al presente muy rara ó ninguna la eit- 
comlcnda , que llegue á tener la quarta parta de In- 
dios , que tenia ahora 100 años- Y para formar un jui* 
ció prudente de las tiranía de los Capitanes de amigoii, 
no hay mal , que registrar el dictamen del Obispo de 

la 



135, 
la Concepción , que ¿! tiSmero 6.^ (a) dice ,'^qae'la$ Ini? 

dios atribuyen la sublevación del ano de a 3 á los agra-i 
vios de los Españoles y principalmente á (os Capltá-i 
nes de amigos , que los hacían trabajar sin paga , y 
les quitaban los ponchos , caballos , ganados , hi jos,^ 
c hijas. Y no faltaba ^ quien no satisfecho de vlvii^ 
enredado con quantas Chinas apetecía su desenfrenan 
do apetito ^ cogía á ia usanza dos , y tres iñugeres» 
teniéndolas pubiicamentcr por tales en su casa al rí«' 
to y admapu de los Indios inñeles ; y en confirmación 
de esta verdad refiere muchos sucesos particulares ^ que 
á no ser tan freqüentes , parecieran increíbles. 
- aap De esta notable diferencia entre unos , y otros 
Vüisallos y nace la anioiosidad » y altanería con que des^ 
precia y y maltrata á los' Indios qualquíer Español^ 
mulato I ó mestizo. De aquí nace el horrtfr que tie^ 
nen á la sujeción , y reducción á pueblos. Miran con 
espanto ia desolación de jos pueblos de la Mocha , TaU 
camatíaida y Santa Juana , Santa Fee , y San Christo«f 
val 9 quie se componían de Indios amigos siempre fíe-' 
les á los Españoles. No ignoran el estado deplora^ 
ble de los Indios encomendados, y de los otros , que 
vivían poblados en nuestra tierras s y por eso repug- 
nan todos la sujeción^ y reducción á pueblos. Y vi- 
viendo ellos tan dispersos , uno en una quebrada , otro 
en un cerro , á dos 6 tres leguas de distancia ^ np es 
posible y que los Misioneros les den el cultivo espi- 
ritual con la freqüencia , que se requiere \ siendo los 
distritos de las Misiones tan dilatados, que corren maft 

de 

(a) Hállase tn autos de la consulta previa al Par'\ 
lamento insertos en earta del Fresiderite de 2Í de JPiA 

« 

brero de 3^. 



y casa del Cara 9 tomo se puede ver en la cita del 
^argcn C3^> 

. . 2 3 3 Esta es una pcovUencia muy precisa » y coa* 
forme i la practica general de la £uropa » donde los 
vasallos conquistados regularmente se gobiernan pof. 
las leyes , y cargas de los conquistadores : y xomq. 
ñ)rman un cuerpo no se desdeqan en upirse en ma* 
t(hQonio los unos con los otros, ?ues |por que han de 
$er excepción, de esta equidad uaiversal íos Indios in* 
felices ? Hombrea spn como los demás vasallos* £n na* 
dá se distinguen , ni aun en el color de los EspañoleSi 
que trabajan á la inclemenck del Cielo en el pasto-, 
reo del ganado y en h labor de la tierras* No hay 
razón alguna ^ para negarles, la misma nobleza $ que 
tienen las naciones dc la Europa. Y no cargándo^se eq 
jia España^ ni eu la Am^'rica^ niayor peso al Extraa- 
gc£0 I, Succo^ ó Moscovita , que se avecinda i que á 
los denlas vasallos ^ pide la equidad, y la poa(ica| 
que no se e;](ceptucn de esta igualdad los pobres la^ 
4iOS , que merecen el honor de vasallos de V. M* 

234 Y no hay que temer atraso alguno en la R.ea( 
Hacnda , ni en las faenas » que se ofrezcan del ser* 
vicio de V. M> pue$ sobre no .llegar á 3^ pesos to« 
dos los tributos de los Indios, como lo asegura el Pro* 
yecto 3.^ del Rey no de Chile citado al número 2% i 
sin que se oponga a esta a$ercion la Junta de Po- 
blaciones , que lo vio y examinó con toda atención» 
$e recompensa la perdida con. el mayor numero de 
Indios I que pasaran de jornaleros á nuestras tierras^ 
y que contribuirán como los demás vasallos^ en quan- 

toí 

^ (a) & testimonio 4e ^04 insertos 49 ií»tá dtl Presi^ 
dtntt ík l¿ de Seftiemhre de ^^ , 



137 

to. compnn ea Us t{eQ4.^i {ruíperiaS) y tabernas. X 

cp orden á las obras dei servicio de V. M. nada se 
adelantan con la economia de pagar menores salarios 
á los Indios, Mitayos 5 pues conforme la paga, suele 
ser el .oraba jo corto, y n^al hecho , como executadq por 
fuerza. Lo mejor es , buscar trabajadores^ volunta^ 
lias , que. nunca faltan '» dándplps el salario corrien* 
te. Y en caso de qpe ia necesidad urgente precise á 
valerse de sa rrabajo , sea juntamente , valiéndose del 
4e los ^Españoles , que con\9 vasallos deben concur- 
:tíx di quanto sea del servicia de Y. M« ^ y de este 
jtnodo se eyiu c\ hacer distinción entre U» unos y 
.los otros. ' 

r ■ X35 Promulgada quanto antes por toda la tierra' 
:je$ta providencia , y . corroborada con las persi^ones 
.de Ips Padres Misionero; , ^ logrará sin duda la sujeción 
\ de I9S In4iP$. Mas para reducirlos á pueblos , es necesa- 
rio yakrse de ptro medio, que es el mismo que se prac* 
;tica , para reducir los Españoles á la vida sociable de los 
. pueblos^ y por esto:- 

. 2y6 £1 2.^ modio es ofrecerles las mismas coqvenicn- 
tías, honras y privilegios, que á los Españoles 7 y admi« 
tirios como á tales en todos los nuevos lugares , que no 
fueren fronterizos $ que sí los Españoles necesitan de al« 
gunas conveniencias para su esublecicpiento , conscr* 
yacion y aumento, con mas razón idslndiqs, como mas 
pobres „ desidiosos y menos instruidos en las utilidades 
:de la vida civil, y en la necesidad de la fe Christiana* 
lY siendo Cacique el que se reduce , importa distinguir- 
lo del común por su caráfter , y por lo que conduce 
su ezemplp á la reducción de los otros i concediéndole 
. lo correspondiente á los pobladores , y algunas honras 
particulares, como l2( d« j^er Regidor pergetuo en el pu^ 
Jim. XXIIL S ' Wog 



blo, y quahcló agregl a la población algunas fiíinllías it 
ias de sus vasallos I aumentarle los bienes , concediendo** 
le por cada decena de familias que reduce , las conve«i 
nienciaSy que correspíonden á únb ó dos pobladore^^ 
y de este modo será también en la residencia mas 
constante. 

237 La gravísima dificultad expuesta á una infi^ 
nidad de opiniones , consiste en determinar el caudaF, 
que se requiere para la fundación de cada pueblo de 
cíen ó mas pobladores. Xo cierto es , que no se requiere 
tanto I como para el lugar de la frontera de Biobio^ 
porque siendo natural que V. M. encargue su erección 
al cuidado de los Misioneros , y Provincial de la Com^ 
pañla, no se necesita de los a 9 pesos destinados al Agr¡« 
mensor y Superintendente. Tampoco Hay precisión dQ 
constituir al pueblo en estaco de defensa , ni de cooH 
prar las tierras > que los ludíoslas tienen en abundancia^ 
y de las mas fecundas del reyno para distribuirlas eti 
cada Iug<ir , aunque sea á doscientas ^ ó mas £imiiia$ eá 
la cantidad , y forma que á los Españoles , y para está* 
blecec al ipodo de las Misiones del Paraguay , un terri*" 
torio común muy dilatado , en que trabajen todos Ibs 
.vecinos en^algunos diasde cada mes, para la lámpara, 
cera , fábrica , y ornato de la Iglesia , y para mantener 
con sus frutos y ganados las viudas , los huérfanos , los 
impedidos , y muchísimos desidiosos que se ausenta- 
ran, ó perecieran de hambre á faltarles esta caxa co-' 
mun I manejada por los Alcaldes con la dirección ¿c 
los Misioneros. 

238 También es cierto , que el proyedo 2. del 
reyno de Chile , aprobado en todo y por todo por 
V. M. , pedia 8d pesos para cada pueblo , por ser pre- 
ciso j^revenir algunos alicientes á esta gente sumamén- 



«3P 
te Inroresada 9 fabrii:¿r hlglesii^ y cxf^nus otras obras 

iac$CMsat>les eit* 1%$ nuevas, cf ecd^nps». Y no puede par 

xcper e^Qesiva ;e$ta.caQti<lad4 los 4^ioistros.4e tii Junt^ 
4e Poblaciones $ pues aplicarooocra:^ tanca ep los pue^ 
Uos reciea formados ^ siendo así que esuban iniciadas 
todas las obras públicas » y bastantemente abanzadas aVr 
^nas^.^quando se hizo esta áplícaclpa» como se.dixoea 
d punto 5.^ al núoiero I5p* 

339. . Pues, Señor, I05 mismos Hd pesos pido, para 
Cftda pueblo de Indios de cien ó mas pobladores. Desr 
tjiie0se.jt4d quadras de tierra, la mitad para el terricor 
fK> comuft eitjpresjKlo al númeto ^37, y la otra para ln 
tisOÁ y exidoi > y. paral. di&rribulr á cien ó mas famüia/s 
ias chacras > sementeras y pastos en la cantidad, quje 
á/los Españoles. Hágase la planta del pueblo , por 
Jb> meaos de siete quadras por lado , para que har 
:ya prontos cerca de doscientos «olares , y terúeodo lo^ 
Misioaeros U ayuda do costa, de 8d pesos para la5 
tsbrstíi pábíiczs , que fueren mas precisas > no hay la 
menor duda, que. loi Indios se irán reduciendo po« 
jco á poco á gozar las conveniencias de U vida so«- 
tíabieé ; : ' . 

a4(X Y. juzga qiic no se debe reparar mucho etv ^ 
fisóno sopecabuQdante esta cantidad , pue$ aunque n9 
aera tan agradecida , como la expendida en los pueblos 
Españoles , porque la innata desidia , y pobreza de lo^ 
Indios ,. no puede conti^ibuir por muchos años en roc- 
íelos los caiBOs impuestos á los primaros, con todo no 
dexari de contribuir anualmente con los redirás de ur) 
quarro ó cinco por ciento , de^ues de los cinco ó diez 
años primeros de la erección de cada pueblo. Y la razón 
€5 , que no descubro inconveniente , en que se cargue 
jino ó dos pesos.de pensión anual 1 á favor de la R.eal 

Sa Ha-i 



142 

Yir de fondos, para estos 8o3 pesos ^ algunos át los 
apuntados en el punto 4.^ desde el núchexo 132* Y d^ 
no, se pueden librar á los Misioneros 83 pesos anuales^ 
hasta el complemento de los 8od,óenel produ¿lo de 
jas Bulas del Obispado de Santiago, y la Concepción^ 
•supuesto que la conversión , y reducción de los Indlof 
es tah conforme á los . designios de la Santa Cruzar 
•dada , ó en lo que anualmente produce la Casa de 
Moneda de Santiago ^ ó en otro ramo que sea del agrá?» 
do de V, M. 

243 £n orden á los sitios , se eligirán los que sf 
consideran mas acomodados , prefiriendo en quanto sea 
'f)Osible las cercanías del rio de la Impepiai ^ para color 
car los ocho primeros al abrigo de . los insultos de los 
indios, que residen al Sur del expresado rio. Y parece 
t:onveniente fundar otros dos por lo meóos entre los 
-dos rios de Itata y Biobio ^ con los Indios amig#&, siem^ 
^re fíeles, de las miserables Aldeas de Santa Juana^Tai^ 
(camahuida,Santa Fe\ y San Christoyali y con otros que 
jfio dexarán de incorporarse poco á poco, si se les conco* 
de la cantidad, y calidad de tierra , queá los poblado^ 
res Españoles \ y con esto se gratifica el mérito .de : ios 
Jndios , que siempre han sido fíeles ; se facilita coa 
iSu exemplo la reducción de los demás , y se acre* 
cientan nuestra frontera , y los fondos de lá Rea( 
•Hacienda. 



Prrí 



Propones^ otro medio pmy poderoto. 

244 Jl arece Imposible que con los dos medios pro^ 
puesto lio se consiga la reducción de los Indios » que re^ 
siden entre Bioblo y Toltens pues todos ellos han tra* 
tado con los Misioneros de la Compañía , y no puede 
jDenos de ser muy poderoso su exemplo , para traer po» 
co á poco á los demás , que viven entre el río Toitcnn 
y el Archipiélago de Chiloe. Mas supóngase por ati 
rato £iilldas estas esperanzas tan bien fundadas. En e&i 
te caso:- 

245 £1 tercer medio será negarles todo comercio^ 
ÜB el qual no pueden subsistir mucho tiempo» Y para m 
privarnos de sus Ponchos y de los Indios » que pasan á 
nuestras tierras á poblarse en los sirios y que se les po^ 
diáa prevenir entre Itata y- Biobio , ó á trabajar de 
jornaleros en las haciendas de los Españoles ^ se les de- 
be conceder francaibente la entrada por todo el tiempo, 
que quisieren vivir entre los Españoles , con tal que há* 
yan de entrar y salir por los pasos , que el Ptesident« 
señalare y y con la condición , de que á su vuelta sola^^ 
mente puedan sacar el precio de sus Ponchos ^ y traba-* 
jo en ropa , granos ^ carnes saladas y vinos ó tintes , y 
no en otro genero alguno. Y también se les puede pcr^ 
mitir traigan de venta sus hijos ó parientes , como los 
han vendido en lo pasado , con tal que se declare , que 
el comprador solamente se puede servir de ellos por el 
espacio de diez años^ y después han de quedar las pie^ 
zas compradas tan libres , como los £spañole$ , bien que 
con la obligación de no volver á la tierra de los Indios, 
que no estuvieren poblados y reducidos* 

2¿^6 Apenas pueden vivir sin. el comercio de los 

Españoles los Indios , que residen entre Valdivia y Blo- 

^ bio. 



'144 • . . 

blo y como lo asegura el Licenciado Don Martín de Re« 

cabarren , del Consejo de V. M« » y Oidor Decano de la 
Real Audiencia de aquel rey no , diciendo (a): Que en 
el ciempo de la guerra del año de 1723 con la suspcci-* 
slon de sus eneradas en nuestras cierras p c ínttodiic^ 
clon de ganados en las suyas , fueron tan continuos en* 
treellos mistnos los robos , y malos tratainieixtos , que 
exasperados de los insultos domésticos , y temerosos de 
la hambre y necesidad que les amenazaba, si continuase 
;por. mas tiempo la suspensión de nuestro comercio , se 
yipron obligados á hacer la paz. Y que todos los quatro 
Yucalmapus confesaron en el Parlamento de Negreóte 
j^el año de a 5: Hoy hmcntétmoi nuestra pobreza j y lafd* 
fa de ganados. Y añade este gr^Q Ministro , que auh- 
ique al presente tienen ganados en abundancia , qulta^O! 
el comercio no tendrán nadas porque todo será ro^ 
barse los unos á los otros. Y del mismo sentir es el Olíil'i 
pQ de la Concepción. 

, 247 Y con justa razón , porque de nuestro comer-» 
do sacan crecidas cantidades de ganado mayor ó menor 
para su manutención , y para la fábrica de los Ponchos, 
que es el único genero que ncj venden. De nuesttQ 
comercio sacan los tintes para los Ponchos , toda la 
ropa con que se viseen : la yeguas , caballos , espadas, 
frenos y espuelas con que se arman , y el fierro Qon 
que forman sus lanzas. De nuestro comercio tienen las 
hachas, cuchillos y azadones, que emplean en vatios 
destinos. De suerte ^ que sin nuestro comercio, nada cet^* 
drian mas, que los Ponchos. 

Prc^ 

(a) Véanse sus respuestas a la consulta previa al ParJa^ 
meíito de Tapigua , en los autos que se ballasí en eorta dfl 
Presidente de 22 de Febrero de ^^^ 



i 



H5 

14^ Pregunto ahora p láespüts de coMiiaSa con los 

ocho pueblos la frontera p pueden emprender alguna 
cosa contra nosotros? No por cierto i como coasta del 
punto 4;^ Niegúeseles^ pues, todo comercio , y en bre- 
ve quedaren hambrientos > desnudos y desarmados } y, 
consiguientemente precisados á recibU la ley « priaci«^ 
pálmente si en las guerras y disensioqes , que continuar 
ttkcntt tienen entte si, favoreciere el Gobernador á una 
de las parcialidades «2 no contente ^ Sino C90 vi veres 1 2 
algunas lansajn 

JíUafMmc dos dijlcuhades que se ofreem en Ueweuehm 

de este medw^ 

249 JLia desgracia está^ en que no es fácil praftlcat 
este medio en la constitución presente^ Eu la tierra de 
los Indios tenemos establecidos tres Fuertes ; el de Arau^ 
co á 14 l^uas de Biobio ^ el de Colcurai 5 ó 7 leguas, 
y el de San Pedro á las orillas del Sur del mismo río , y 
es dé temer , que sus moradores provean á los Indips de 
muchas cosas que necesitan* Ademas , que viéndose é%^ 
tos privados del comercio , robarán sin duda los ganáis 
dos de los contornos de los dichos Fuertes , matarán 4 
qu&nros enc^eocrM fuera de los recintos , destruirán las 
Imertas y sementeras , y cometerán otras hostilidades, 
que ocasionen muchos gastos , y sobresaltos ; y par» 
evitar estos Inconvenientes , no descubro otro medio^ 
que el de conceder al Presidente la facultad de evacúas 
lo$ JFuertes \ ú reconoce que su conservación ha de ser 
costoisa 9 ó contraria al fin que se pretende , con la de^ 
negación del comercio, y que se funden con aqucll^í 
gente dos ó mas pueblos entre los rios de Itata y Biobio, 
«n. la forma xljlcha ea d puoto %.^ 

Tom.XXJIi, Ti Pití 



1/^6 

S 2^^ ^o se que bay^ el menor inconveniente en es- 
ta evacuación $ porque no habiendo habido paca su 
reedificación otro motivo , qt^e el recelo de que los na« 
vio& extrangeros comuniquen con ios Indios por la eos* 
ta de Arauco , este peligro es tan remoto , que en 200 
años apenas se hallarán dos exemplares. Y no se evita el 
recelo con la conservación del Fuerte , porque los ex« 
trangeros pueden tener la misma comunicación en las 
So ó 90 leguas de £osm intermedia entre Arauco y 
Chiioe , con muchos puertos y caletas y ensenadas. Yi 
sobre todo , nada se pierde en conceder esta facultad al 
Presidente 9' que estando á la vista execiitarálo que juz«< 
gáre mas conveniente al Real servicio. 

251. £s muy natural , que viéndose los Indios pri* 
vados de nuestro comercio ^ quieran también privarnos 
de la comunicación de Valdivia , con grande deui« 
mentó del gobierno de aquella plaza. Y para evitas 
este inconveniente 1 y conseguir muchas conveiiiencias 
muy apreciables: 

£1 medio será establecer desde luego en la bahía de 
la Concepción un barco ó navichuelo de 50 á. loo to« 
Heladas , destinado únicamente á la continua comuni<^ 
cacion con Valdivia y Chiioe^ Bien que seria idasacec* 
tadó, si fuere posible el esublccerlo en el puerto de .San 
Vicente, ó dentro del río Biobioi porque de estói 
puertos podrá emprehender su viage, con el viento 
Norte , ó sus colaterales , que son ios favorables pan 
esta navegación. ' ; - . 

252 Es muy fácil y seguro su establecimiento, át 
que resulten nuevos gastos. Prométase á los p^rticula^ 
^es lo que se gasta al presente en los. fletes del situado 
^de Chilpe , y de los víveres , que solo una vez al año 
se conceden desde Valpafayso á Valdivia^ con unalna»- 



M7 

vegteíon muy dilatada s y añádase en caso necesario la 

£raoqaIcIa de quanto se embarca en dicho barco j sa-i 
puesto que oada se perjudica á ia B^eal Hacienda » en la 
gracia de onos derechos c|ae no se perciben , por faita 
de comercio de ipon(a entre la Concepción | Valdivia y 
Ctulo4 » y no faltará emulen se obligue á la constcuc*» 
clon^i y conservación del barco, y á i» conducción de 
los vívereí de Yaidlvia p y siivado de Chilpe > pues so* 

bre sec muy limitados jos gastos de la fabrican 9 y m^ 
nejo de no navichuelo de este porte > no dexan d¿ set 
apreciables las conveniencias , que se le conceden ^ y 
Jos fletes de los géneros que llevare de cuenta de los 
particulares } principata^ente siendo muy breves > y se^ 
guros los yiages } porque la navegación mas dilatada» 
que es la de Cbiloe , no pasa de cien leguas 1 y es muy 
rat% la conjunción » y oposición de Luna , en que no 
teynen vientos favorables. También es seguro el viage^ 
porque se navega siempre á vista de tierra en una costa 
4e instantes puertos f y caletas para las arribadas » y por 
eso habrá muchos que se obliguen á la construcción » y 
navegación de este barco* • 

a 5 3 Y teniéndolo corriente , se logra la comunica* 
clon frequen<e con Valdiviai y otras considerables venta* 
jas i porque ios habitantes de Valdivia no se alimenta* 
fian como en lo pasado de víveres anejos o podridos 1 y 
tendrán la oportunidad > que no tienen de vender sus 
tablas 9 maderas y demás efcAos de su trabajo. Los re- 
sidentes de Chilo^i lograrán un poco de pan y vico» 
que no gastan al presente » ó se hallan sumamente es-> 
casos I venderán sus tablas 1 ponches y lienzos , y 
los den soldados de sus guarniciones 1 no carecerán 
idel situado por tres ó quatro años | como ha su- 
cedido muchas veces ^ según consta del expedien* 

Ta K 



14* 

\ 2 JO No s¿ que hayí^ á menor ÍDconvenleñte en es^ i 

ta evacuación ; porque no habiendo habido paca su ^ 

reedificación oteo motivo, qve el recelo de que los na- i ' 

tíos extrangeros comuniquen con los Indios por la eos- I /* 

ta de Arauco , este peligro es tan remoto , que en lOO If 

años apenas se háttarán dos exemi^afes. Y no se eviu el f'^ 

recelo con la conseivacion del Fuerte , porque los ex- j^ 
ttangeros pueden tener la misma comunicación cu las '■ ^ 
So ó ^o leguas de costa iniecmedia entre Atanco y '' 

Chitoc , con muchos puettos , caletas y ensenadas. Y ^' 

sobte todo , nada se pierde en conceder esta facultad al * 

Ftesidentei que estando á la vista execútarálo que JU2- * 

gáie mas conveniente al Real servicio. 1 

25 1 £s muy natural , que viéndose los Indios prl- y 
vados de nuestro comercio , quieran también privacDOS i ' 

de la comunicación de Valdivia , con grande detri- I 

mentó del gobierno de aquella plaza. Y para e^t^ 1 

csre inconveniente f y conseguir muchas convciUciic^s 
muy B] 
£1 
/a Conc 
ttdadas 

caclon i ' 

tadó, si ' 

Vicente 
puertos 
Norte , 
esta nav 

»ya 
que resu 

4-es Jo q 

.éc Chile 

se coQced 



M7, 

vegadoa muy dilatada > y añádase en caso necesaiio la 
franquicia de cjuanto se embarca en dicho barco j su- 
puesto que nada se perjudica i la fleal Hacienda, en ia 
gracia de anos derechos i^ue no se peccibeu , por hlu 
de coiQercio de iponta entre la Concepción , Valdivia y 
ChUo¿ t y lio faltará quien se obligue á la construc- 
ción, y consecración del barco , y á I9 conducción de 
tos víveres de Valdivia , y situado de Chiloe'r pues so- 
bre scc muy lio^tadas los gastos de U fabrica , y ma* 
nejo de uu pavichuelo de este poete , uo dexan i: ser 
afHrectables las coQvealeDcias , ()ue se le conceden , y 
Jos fletes de los güeros que llevare de cuenta de ios 



se 

:ol 

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era 

Itt- 

► 4; 
íes- 
aza 
ecor 
ncpo 

í» 



148 

te (a). La nueva Ciudad dé la Concipcion , que t$; 
p^ra de ia piedad de V. Mi; el remedio de la extrema 
miseria que padece , recibirá también el corto alivio 
de vender los víveres para el situado de Valdivia , y 
la oportunidad de comprar la mucha tablazón» que ne«( 
cesita para la fábrica de las Iglesias, y casas de.su nue* 
va planta 5 las que difícilmente podrá tener sin el esta? 
bleci miento de este barco , por ser muy pocas las veces 
en que ^e conducen á la Concepción las tablas de Chi- 
loe. Finalmente , logrará el Presidente freqüentes nOti" 
das de lo que pasa en Valdivia y Chilo^ » y la oportu- 
nidad de dirigir con prontitud las órdenes y socorros^ 
que las circunstancias pidieren. 

254 Puestos en execucion estos nedlos , qg^eitoi 
los Indios privados de nuestro comercio 1 sin qfiQ resuü 
te el menor inconveniente contra nuestra quietud y so* 
slcg^ ) y <^o pudiendo vivir muchos años sin nuestros 
cfe¿loS| como se ha mostrado » en breve se verán obli* 
gados á recibir la suave ley de V. <M. , ó se destruirán 
unos á otros con las continuas discordias 9 y depreda^* 
clones que pradtícan entre sí. 

PropoMse il nmedh ixtnmo** 

t5 jf xjl unque por algunas circunstancias no prevls* 
tas en este informe , no se reduzgan los Indios por los 
tres medios que van propuestos» resta todav^ otro muy 
.aplaudido en aquel reyno. 

El 

(a) El Obispo ii^la, Concepción en carta di 9 di No'- 
viembre de 740 , y en su resptfesta d una consuita » y 
se baila inclusa en carta del Presidente de zi de Febre^ 
ro de 3p. 



^49 
r:^^6 El qüáttó fnecKo será el récdno ¿ las aimas 

paca destruir las chacras , semenceras , ganados y ran^t 
ches, que tieilen hasu el lio de Ja ImpetiaK AsMct 
sienten los Ministros Reales , autores de los tres pro* 
yectos propuestos en el punto 3.^ Mas la difícultadl 
consiste en proporcionar los medios para esta guerVa¿ 
Jüxien I6a autores, dtaüfls, que para ccjdtídr lo$dn«f 
allos cot\ las armtf^ se iun de constrai^' eo<sus ti<t^ 
ras varias fortalezas 1 aumeoar el situado jpéé ío' me* 
sos con 959550, pesos anuales por i^ esjpacio ide tres,» 
6 quatro anos y lá tropa con 5oo<s6í[Udos remitlt 
dos de Sspaña , y posteados 'Jiasu ele puerto de la Coo-t 
cepcictn con lo deoias^ .<)uil 9^ dijEa: por 1^ extenso etf 
el punto 3*^ Peto.const» del mismo punto, la gra^t 
vísima dificultad , la contingencia del buen éxito y y 
ios graye$ inconvenientes que acompañan á esta pro-) 
puesta; ..1 ^ .' . 

' ^ »57 Yr asi parece .lo mas acertado, observar la 
|Mrácticji siguieiite, G>n Ip qbe producen los 8 pueblos 
erigidos sobre Biobio en tos ramos apuntados en el 
punto 5.^ desde el número 180$ y con el caudal des^^ 
tMixdo á la erección de- los pueblos de los Indios, se! 
han de fundar entre los rios de Itata y Biobio , otros 
8. ó mas lugares de 50 á 80 pobladores' admitien- 
do si se juzga conveniente, los Indios , que quisieren 
poblarse, para tener á mano cerca de la Frontera 
algunos centenares de Milicianos , que se necesitan pa- 
ta la guerra. Después de esto , con lo que produ- 
cen los 1 5 lugares se han de construir otros 3 ó 4] 
al Sur, y orillas de Biobio , para la seguridad de núes* 
tra comunicación 5 y para que sirvan como de plaza 
de armas en Ja guerra que se emprende* Y execur 
tadas estas prevenciones , fácilmente se juntaron cuerpo 
de mas de id hombres entre soldados y Myicianos fy¡ 

•^1 



algún caudÍAi en* lo c|ae producen dichos pudrios á 
íayoi: d& U J^c^l Hacienda , parst h^wt ü «Qo oba 
á (3¡9i eACtadM hasK;a eliio de U Imperial | y destruli 
las chacras » seqwuteras , ganados y ranchos 4c los In^ 
dios reheldcs ^ admitiendo benigoaiuet^te á ios cjuevo^ 
luntarianonte/ic eatregasenü 
. a$.S ^Qe&pues qiw; sq reduzeaOrn ose ahuyencei 
tos IikIíosj^ c^e resideq enicé niobio /y el rio de Ib 
Imperial j coQ ÍQ qi4e produceti los pueblos ya fun« 
dados ^ se exitetiderá nuestra frontera hasta el rio de 
la Imperial » 6 hasta ú rio Tolt^n ^ que discurro ser 
mas'caudiailoso > coronándíólo poc la parte del Norte 
con otros: SiQ mas lugarea de Indios I y Españoles ea 
•la forma I <|tte; los establécídossObrc Biobio para nues^ 
*tra defensas con lo quali y con eeigir tal qual pue- 
blo en las veredas « que tuviere la cordillera i queda 
prolongada 40 leguas nuestra frontera t y bien de^ 
fendlda contra '^ resto de los 'Indlosi con tal -que sq 
trasladen á día los' soldados , que defendían lo» p«-¿ 
sos de Biobio^ 

2 5 p Establecida esta - nueva frontec a , que nos asQ^ 
gura de la invasión de los Indios » se ha de suspea'«< 
der la guerra ofensiva > hasta que se formen algunos 
pueblos de Indios y Españoles en las 40 leguas de 
tierra t que median entre Biblo » y el rio de la Im^ 
perial i porque nada se adelanta con adquirir mas ter« 
reno sino se puebla el que se posee^ Y continuando 
á su tiempo la misou práctica con los Indios resl^ 
dentes al Sur de la nueva Frontera , se irán reduelen^ 
do poco á poco , y se formará otra Barrera de Pue-' 
blos al Norte de alguno de los tíos caudalosos » que; 
¿esaguan por el Puerto de Valdivia^ o sobre el rip Bue^ 
nos y de este modo sin exponernos á los contratiem- 
pos de la guerra ^ sin 9casionac nueyos gastos | ni aca- 
bar 



*5i 

bar de despoblar el reyno^ bon la nina 3e los pobres 

Indios , se logia su redacción á la Fe de Jestt4[;^hris*|. 
to, .y obediencia de Y. h/L 

260 De saerre^ que para sujetar, y redacir lo» 
Indios , no se requiere mas qi^e tratarlos en todo , y¡ 
por todo como á los demás vasallos <, y convidarlos 
con las convenicildás rtf&ridas . á lá- vida sociable ^de 
los pueblos. Y quando esto no sea suficiente ^ la priva-^ 
ciod del comercio , sus continuas discordias , y' la gue^ 
ca ofensiva practicada caja foripa dicha , acabará den 
xeducirlos. 

25 1 Y supuesta que tos habientes de Cbllo¿^ 
que ¿ntre Jndios -y Españoles componen masüo aod^ 
almas > como |lo .asegura su OsbispQ.(á) dáman por 
trasbdarse 4 la amenidad de ia. tierra firme , que 
no dista mas de dos leguas de la Isla mayor de 
aquel Archipiélago , conviene en extrema conce«^ 
derks la Ucencia V f^w han ipedSdoí: á V.'. M¿ucoa tal^ 
que tío vitan dispersos, sMp .'onldos en ^Pueblos 4c^ 
fensabks contra last - coaerías de los Indios 9 pues de 
este modo, se domesticarán .con el trato los Indios )un« 
tosv í6 quedatáxr xnetldos entre dos fiíegos 4 propor* 
citándose tamUfeo áilói de £iuloie;, iiqa jretirada se» 
fjaxa'j. en casoJde liavasioa exrraágerar^; y ia comoi^ 
cadon tan ipcectsa .lentre; Yaid^vU^j y^Ódloe* Y for« 
mando otros pueblos en las cec¿aBÍas de Valdivia , que 
según el Presidente es' el Gibraltar del mar del Sur> 
•^uieda esta;phaa defendida d¿ los atentados de los 
cxtrangeros , y .proveída ^ de los , vimccs j \que al pro 
sente^ recibe una vez al a&o por medio de :una na« 
' ' ' " ' ve* 

/. (a) M <aisf9 ét h Cnutf^on intsrta di 9 Noj 
'«ünÁrt de 



• w 



vegaclon muy dílátacii* Y al mismo tiempo se facili- 
ta cLcamioo > para comunicar todo el ano con las Pro» 
yincias de Tucumán , y Buenos Ayres , y pensar ea^la 
CQúversioa de ios (ndios^ ^uq re^d^q acia el estcecho 
4c Magallsuies^ ^ 

]P U N T O Vt^ 

-. • , • - • • • ■ ' • •. • 

Mi remedio ^líhersal de U eoctremaftoirezá , despobláchBp 
/- otras males de Qúle i f demos colonias ultramari nas^ 
eonsisSe en tratar a los Mios en toda cémo á los demos 
ifos^bsi f. en ewgregar tmof , f \o$ros 4 pueblos en la 
/arma 4hba en el pmta %^ J!" se propone el modo de 
\ . eanse^r etti^hrhsa empresa sin nuem despendía de 

¡4 IU4I Haciendih 

i xcyño. de Chile ^ sotire^ liallarte tan expues) 
to^ como se .irió éá «l^uAto a.^ á las liostllidadea 
de ios indios Vpadece'.ot ros machos 9 y gravísimos coa^ 
tratiempos. Según su amplitud , y extraordinaria ama 
nidad» dehia estar poblado con decenas de millones da 
habitantes:, que .hiciesen seadic^ ilás> artes, y agrfr 
<ailtiira , eá fspecie ^^de ímtos y ' mánaifacttttas ipo^fccn^ 
tenares iosmilloveldé pesoV para mantenerse , y coa«> 
tribuir anualmente á la R^eál Hacienda, con mas de 
,10 millones de. pesos, como se demostró en el punto i^ 
No obstante ', consta del mismo lugar 9U extremta de^ 
población y^ miseria^ qUo' van creciendo de año ea 
año > y .que.eB.vea; de.al^vkv sirm de gravamen á :Y^. Md 
que expende en su conservación 170® pesos, que se 
conducen anualmente de las Caxas Reales del Perú* 
íY po pasando sa v^n4a£ío...de' foóSr habitantes,, 
í^peaas ílegan | ¿o9 W 5iue gos^df ias fiQnvéniei^ 

jia$ 



das de la vida c^vU y (hñstiana i viviendo los de* 
mas dispersos por aquellas campañas, á la. distancia de 
quacroy ocho, do^e ó mas legpas 4^ ios pueblos y Par* 
roquias , faltos por Iq coipun de medios para inantencr» 
se deceotemence , siq Cura que los Instruya, y adm^nís* 
tre los Sacramcatps, sin justicia que cor;i)a la inconcU 
nencia 9 los robos y otros vicios cpmp4Qerps inscpara^ 
bles de la soledad > y pobrera iavolunraria , y sin te^ 
ner siquiera na H^e^fo f (}U( 1$$ ensepe 9 |e$r y^ 
(escribir» 

353 Consta de los puntos 4*^, 5»* y tf.*, que el me* 
'dio mas fácil y seguro , y el menos cpstoso para conté» 
ner y reducir los Indios^ consiste en trataras en todo 
como á los dornas vasallos, y en congregar unos y otros 
á pueblos establecidos con bastante terreno para la agrl* 
cultura» y con la fábrica de los texidos. Pues 00 se re-^ 
fjuiere otra cosa para el remedio de los males del reynoi 
porque reducidos i pueblos los habitantes » distribu- 
yendo enrre los primeros pobladores suficiente terreno 
para la agricultura « y gastos del ganado, y estable* 
cieodo el exerdcio de las artes , y principalísimamente 
el de la fábrica de los tegldos ^ se proporcionan en sus 
labores los medios de la manutención á inumerables 
liombres , muge/es y. niños , que no pueden subsistir de 
otro modo. La consecución fá(:il de la manutención fa^ 
cilita los matrimonios , que son la fuente de la propaga* 
clon en tanto gcadp , que el lugar en que florecen las 
artes y agricultura , acrecienta de ano en año su pobla«- 
cioQ en uno por ciento , y el que tenia 100 vecinos Ile«« 
ga á ser de mas de 150, á los ^o años con los nacidos 
y advenedizos, como se dixo en el punto i.^ Y claro 
está que de este modo se Han de acrecentar de año en 
año los haberes reales ^ y destruirse los males y vicios 
Tom XXUl. Y 9«^ 



254 

que nacíen de la pobreza lúvoliintaria , y de la Calta de 

sociedad civil. 

2^4 De donde se ve , que los expresados dos me- 
dios propuestos en los puntos antecedentes para conte-^ 
ner y sujetar los Indios , introducen al mismo tiempo 
en la frontera , y tierra de los Indios , la pública pros- 
peridad I aumentando la población y opulencia , y des- 
terrando todos los medios que van referidos , como se 
experimenta en todos los paises en que florecen las artes 
y agricultura , que son los únicos medios, que se han 
descubierto hasta aquí , para acrecentar considerable- 
mente la población j y conveniencias de los reynos i y 
los fondos de la Real Hacienda. 

I Mas qué alivio es este para un teyno tan dilatado? 
Como el remedio solaiúente se ha aplicado en los pun- 
tos antecedentes á la frontera , y tierra de los Indios, 
que no llegan á componer, ni en la extensión , ni en el 
número de los habitantes la quarta parte del gobierno 
de Chile , permanece la mayor parte del pais en la infe- 
licidad presente, mientras V. M. no se dignare exten» 
dcr el mismo remedio á todo el rcyno , y á las dilatadas 
Provincias de Cuyo , donde residen dispersos por los 
campos mas de j od habitantes. Y así conviene en exu^ 
mo al servicio de Dios , y de V. M. , el que se decla- 
re por punto general , que todos los Indios de la jtttis» 
dicción del gobierno de Chile , y otros qualesquiera 
que pasaren á residir en dicho país , serán tratados en 
todo y por todo como los demás vasallos en la forma 
dicha en el punto tf.^, á los números 23 1 y 232 ^ man- 
dando asimismo que de dos en dos años, ó en el tiempo 
correspondiente á los caudales que se aprontaren, se va-, 
ya formando un lugar de cinqüenta á ochenta ó mas 
pobladores , con la j^lanta de siete ^uadtas por lado en 

U 



'55 

la fórnA «reblada en d pvu^^ j/| si pcínciplo en coda 

la extensión, intermedia ehtte el rio de Itata » y el des- 
poblado de Atacama , y después en las Provincias de 
Cuyo destinando á la erección de cada uno lod pesos 
en los sitios , que tuvieren valdlos fecundos para el re« 
partimiento de las 1 2^ y mas quadras concedidas por 
nuestras leyese y i6d pesos en los parages donde fuere 
iiecásario comprar el terreno ^ como se díaco al pun- 
to j.^ numero lóf. Pues no hay otros medios capa« 
ees de aumentar la población p y opulencia de aquel 
iceyoa 

20% No faltarán pobladores en concediéndoles las 
chacras, sementeras, pastos y solares asignados en el 
•punto 5«^; pues lo único que pudiera retraerlos es el 
gravamen impuesto á las tierras y solares , que se dis« 
tribuyen ^ y á las^casas y quartos de alquiler , que se 
fabricasen , como se dixo en el mismo punto 5/ desde 
-el número x8i. Pero este acídente queda reparado con 
Ja prevención hecha al Presidente ^ y á la Junta de Po« 
blaciones , de que la cantidad que impusieren sea com- 
patible con la pronta y sólida formación de los lugares, 
que es el fin primario que Y» M, pretende : bien enten- 
dido, ser muy justo el que la Real Hacienda reciba pa« 
ra los gastos de la corona algunos réditos de los cau* 
les que consume en estas erecciones» Y para hacerlos 
trabajar en el exercicio de las artes y agricultura , des- 
terrando el ocio tan autorizado, y honrado en toda la 
Ami^rica , son muy eficaces los medios propuestos en el 
punto 5»^ al número 187, y no será dificil al gobernar 
dor aplicar otros muy poderosos. 

%66 La empresa no es tan costosa como parece, 
solamente se requieren caudales para la erección de los 
ocho ó diez Itigares primeros} que para los otros pae« 
'de servir de fondo peremne la asignación de a 00 ó 300 

Y t pc^ 



/j». 

! 
I 



^ pesos anuales de lo qae produce i favor de la iLeal 
Hacienda cada pueblo de los ya formados , en ios ra« 
mos propuestos tr< el punto 5»^ desde el numero 18 1 
hasta i85. ¿ Mas dónde están los fundos para la funda- 
ción de los ocho ó diez primeros? £1 produdo de ios 
ocho pueblos tormados en la frontera de Biobio, queda 
aplicado por muchos años á la erección de varios luga- 
res entre ios ríos de Itata y Biobio ^ en las orillas Aus- 
trales de este rio, y en otras muchas parréis de la tier- 
ra de los indios , como se previno en el punto 6.^ des- 
de el número 25 8. Y así parece que no se puede execu» 
tar este pensamiento , sin recurrir á la piedad de Y. M. 
por muchos caudales» 

267 Con todO| se puede pradicar con alguna lenti- 
titud por los medios siguientes ^ como consta del expe- 
diente (a). Destíñanse anualmente para regalos de los In- 
dios idSoo pe^os , y otros 5oo á la congrua de los Car 
pellanes de los quatro Fuertes de Xalcamahuida ^ Na- 
cimiento ^ * Pur^n y Tucapel. Dístribuyense también 
18)261 pesos entre los Indios amigos» que sirven en' la 
frontera , y unidas estas tres cantidades á la que se em- 
plea en los reparos de' los^ dichos quatro Fuertes» no 
dexan de importar 4^ pesos » que después de coronada 
con los ocho pueblos la frontera de Biobio» se pueden 
aplicar á otro destinos por no ser necesario regalarlos 
Indios » conservar los Fuertes » ni Capellanes » ni dis- 
tribuir el sueldo entre los Indios amigos ( después que 
se hayan premiado su mérito y fidelidad » con redu- 
cirlos á pueblos en la forma expresada en el punto 6.^ 
Puede ser también » que coronada en los ocho pueblos 

la 

(a) Bn eí esiado del ixértho^ qui fimhi ií Pftsidinti 
m carta de ^t di Seftiembiri di ijji^pé 



X3r7 

la ftónt4:ra^ sean süperflúos 6 menos nec^esáríos alga*^ 
nos otros gastos del excrcico , y concediendo al Presl^ 
dente t y á la Junta de Potaciones la facultad de seM 
parar anualmente del situado z ó 3^ pesos sino en« 
cuentran en esto algún inconveniente considerable ; SQ 
logra para la erección de los pueblos un fonda perman 
nence de mas de 6d pesos anuales. 

a 68 £n el punto 4.^ se asignaron S49 pesos por It 
erección pronta y soJída de cada uno de ios ocho iu« 
gares de la fronrera de Biobio y por no poner á contin-* 
geiicia la defensa del rey no , con la escasez de los cau« 
dales. Si a juicio del Presidente ^ y 4e la Junta de po* 
blaciones fueren suficientes aod pesos para cada pue*' 
blo de la frontera, servirá el resto de los 32^ pesos para 
estas nuevas erecciones. 

269 De estos fondo$ se han de aplicar 8d pesos i 
cada uno de feos, diez pueblos formados en los ültimoé 
años pasados ^ con el destino preciso de emplearlos en la 
compra de las tierras ^ que no disten arriba de una le« 
gua de las goteras del pueblo., para distribuir por suer^ 
tes á los cinqüenta ó ochenta primeros pobladores las 
chacras y.:sementeras en la cantidad, y forma arregla^ 
:da en el puno j».^ , y lo restante de los 8d pesos se em- 
pleará en la compra de tierras de pastos , para solo el 
ganado de los dichos pobladores , imponiéndolas á fa- 
vor de ia ReaL Hacienda una pensión anual , que equi« 
valga al tres 6 quatro por ciento , de los 8d pesos ex-< 
pendidos , teniendo á la vista en la distribución la ex* 
trema necesidad de los Colegios , ó residencia de lá 
Compañía , erigidos sin fondo alguno en nombre de 
V. M. por los motivos referidos en el punto 5.^ desdq 
el numero 197* 

270 £s cierto que el Presidente, y los Ministros de. 
la Real Audiencia » á i|ttieoes. te 4ebeD estos pueblos^ 

acrcí 



^. 



acreditaron la supetíotidaíd 4e sus taícntos cu haberlos 
jconstituido CQ el estado en que se hallan »á costa <l€ 
/puchos afanes y trabajos i y sin otro caudal que el de 
jsu extraordinario mIo en promover quanto conduce al 
servicio de Yv M. i y verdaderamente merecen grandes 
elegios t y el que V« M« se dignase concedecles entre 
otras gracias los honores de Consejeros. Pero umbien 
es cierto , que hallándose los pobladores sin un palmo 
de tierra propia » como se vio en el punto 5.^ desde el 
número 151 hasta 1 55 » no pueden subsistir largo tiern* 
po los pueblos » y mucho mininos aiimencar sus vecínda- 
tios fÁ no sq aplicaja los 8d pesos 1 para la compra de las 
tíerras que les falcan% 

, 271 Finalbada la empresa con lo que producen es- 
tos diez pueblos á favor de la R.eal Hacienda) eñ el ra<« 
ino apuntada al numero 270 ) y con los dos fondos re*- 
fecidos en }os números atf&> 269 se debo aumentar el 
vecindario de los tres puertas de la Concepción ^ VaU 
.paraíso y Coquimbo, expuestos á ta invasionuie los ene- 
migos Europeos 1 aplicando á cada puerto 8d pesos » coa 
el destino inalterable de emplearlos en la compra de las; 
.tierras cercanas > para distribuirlas por suertes enrre losi 
.moradores solamente ^ concediendo á cada uno una 
quinta » ó chacra de diez; o doce quadras con la pensión 
anual correspondiente , y con la condición de que 
siempre han de tener casa abierta y hqgar en aquel 
Puerto. 

272 Si al tiempo de perfeccionarse estas obras ^ na 
$t ha establecido en el reyno un número suñciente de 
telares de lino , lana y algodón , se han de apíicar 89 
pesos i favor del que con las fianzas correspondientes 
se obligare á establecer y mantener corrientes en la 
. Ciudad de la Concepción » por el espacio de mas de 
, ijuatro afios ^ dos o mas telares de lana , y otros tantos 

de 



éc linos 6 algodón ; porqae no e$ p^lble ao teentar la 
población j y conveniencias sin los telares. Y la misma 
providencia se debe aplicar i favor de los puertos de 
Valparaíso y Coquimbo. 

273 Finalmeate, «rigiendo algunos otros pueblos enl 
Chile en los sitios mas acomodados , y continuando 1« 
misma diligencia en las Provincias de Cuyo y se reme-i 
dian todos los atrasos de aquel Gobierno^ y tendrá V.M.! 
el premio en el Cielo: y en Ja tierra j unos tesoros muy* 
considerables con crecido número de vasallos ^ que por 
obligación , y reconocimiento sacrificarán sus vidas cqí 
obsequio de V. M. 

a 74 Y si V« M« se dignare aplicar este mismo tcmci 
ilio á las demás Colonias ultramarinas 9 en breve se tc^ 
cogerán los mismos frutos s se reducirán todos los In^ 
dios , y se aumentarán la población , y conveniencias 
del público, y de la Real Hacienda en tanto grado , que 
sin controversia alguna sera V. M« el Soberano mas po-* 
deroso , y feliz del mundo universo } se verá desterrado 
^n otro medio el comercio ilícito I y defendidas lasin* 
mensas costas ultramarinas , con mas de lood bravos 
Milicianos , sin gravamen de la Real Hacienda , ni 
de ios vasallos ^ como se va á ^lostrar en el exemploi 
siguiente. 

' ^75 Vttzs de las Provincias Americanas , que ne« 
cesitan ün remedio pronto son las de Buenos-Ayres, 
Paraguay y Tucuman , su <lespoblacion y miseria exce«« 
den notablemente á las de CÍiile$ y como los mas de sus 
pocos habitantes residen dispersos por los campos, son 
casi continuas sus desgracias en vidas y haciendas , por 
las frcq&cntcs corr retías de ios Indios, que muchos anos 
hi tienen poco menos , que cerrada la comunicación de 

Buenos Ayxes con los reynos do Chile y del Peiu , a 

pc.i 



pesai; 4e tp4asi Us providencias , qae se han pra¿lica-i 
4o en 1q pasado. Y nq de:fa de ser considerable el 
(i^g9 I que s^cQena^a 4 )o$ importantísioios paer^ 
tos de Buenos- Ayrcs y Monte* Video , por iá impo* 
9ibilid2^d w>J9\ 4e juncar las Malicias para su so- 
fiorio^ 

. a7<^ Ppro aplicado á estas Provincias el remedio 
universal ya expresado > cesarán estos y otros mochos 
ipal^s. jorque asegurados los Indios , do que ser^n tra<f 
tfidos como ios demás vasallos » y de las grandes con- 
veniencias qi;e se les proporcionan en los pueblos ^ aban«i 
donando el oficio de salteadores y se sDJetarán y re« 
ducirán á la vida sociable de tos pueblos. Y quaodo 00 
corresponda el éxito á las esperanzas ^ reducidos los £s^ 
panoles á pueblos de i cien ó mas pobladores en la for- 
«la dicha al punto j[.^> en breve será cada lugar de «oq 
vecinos (on los peones ^ artistas, fabricantes y otros alle<^ 
gados , y consttuyendolo en figura quadrada ó qua«< 
drilonga , cqq dos ángulos salientes , que defiendan los 
quatto costados del lugar > con unos cañones de níader^ 
aforrados en hoja de lata > y cubiertos y reforzados cod 
cuero de baca , y con qoareata ó cinquenta mosquetes 
ligeros ó fusiles, queda asegurado del todo , como iQ 
acredita la experiencias pues será muy raro el caso f cu 
que los Indios se hayan atrevido á Invadir un lugar da 
150 vecinos, Y para que no corran especial peligro laf 
sementeras y ganados del contorno , se ha de procuras 
que no esté solo el pueblo , sino acompañado de otros 
dos Q tres , colocados á una distancia proporcionada! 
para socorrerse mutuamente^ Y fundando diez ó ma$ 
lugares (n los contornos de Buenos-^Ayres y Monte«^ 
Video, se logra muy á mano para^el socorro un numera 

crecido deMUicianost 

NI 



Í6i 

%J7 Ni es difícil afuglav ttii foncb p6rcm(í« de 
5 ó ^é pesos anuales para ias primeras erecirioQjes* Dest^^ 
pues de habec formado C9ñ caudal prestado , o como 
se pudiere un lugar de ochenta á cien pobladores en las 
cercanías de Buenos* Ay res , se pueden reformar sin la*? 
jconveniente , cinquenta soldados de su guarnición con 
los Oficiales correspondientes I y aplicando anualmente 
los ;d ó mas pesos que importan estos sueldos^ cada^ 
dos ó tres aaos se logra en los principios la erección de 
un pueblo ; y para los subseqüentes serán mucho ma* 
y ores los caudales , si Y* M. se digna ordenar » que lo 
qve producen los nuevos^ pvieblosf ^ h^(f% de la l^eal 
Hacienda en los ramos apuntados en el punto ^•^dcs*^ 
de el número i8i hasta 1871 se destine también i las 
nuevas fundaciones. Ademas^ que tengo entendido » que 
en los confínes del Perü| y Provincia de Tucumán está 
impuesto cierto derecho sobre las muías y cargas^ que se 
Introducen en el Perú , que importa al año muchos mi* 
llares de pesos , que están destinados á los armamentos, 
que se hacen con poco fruto , para castigar los Indios, 
que vienen á robar nuestras haciendas s y si este ramo 
se aplicase á la erección de los pueblos , en breve muda* 
tlan de semblante estas tres Provincias, que comprchen* 
den la extensión de mas de quatro Españas^ 
.278 Y si y. M. se dignare extender el mismo be* 
nefício poco á poco á las demás Colonias ultramarinas, 
será la Monarquía española dentro de algunos años la 
mas opulenta, y ppderosa de todo el mundo , y logrará 
y, Mt una especia de contribución muy quantlosa , y 
la mas inocente de quantas se han practicado hasta 
lo presente , como se pudiera mostrar con evidencia, 
á no ser asunto extraordinario d(l Informe que so 
me pide, 

Tm. XXUI. X fsx 



l6% 

Este es , Señor » mi <}i£bmeti , qoi tn lo snüstan* 
¿lal no discrepa de lo que previenen las sabias leyes de 
h Recopilación de Indias , y de to que ju2gan necesario 
para contener y sujetar los Indios de Chile , los Minis* 
tros Reales de aquel rey no. Pero bien conozco , que mi 
explicación obscura y molesta 9 por redundante no ha 
hecho otra cosa , que ofrecer abundante materia ^ paca 
que y» M. se digne exercitar su clemenei» soberana en 
el perdón de mis yerros s pues merecen alguna disculpa 
por el deseo ardiente que me asiste en obedecer , y 
complacer en todo á V. M. Madrid y Diciembre 2 z 
de i7f 2 = A L. R« P, de Y. AL := Joaqoia de Yt 
Uarreai 



COM^ 



Í^J 




COMPENDIO HISTÓRICO 



ék los nm principíUes suc^sqs de h conquista y gusrtás, 
ékl reyno (k Cbile basta f¡ año de i6$6. 

SACADO FIELMENTE 

del manuscrito del Maestre de Campo Don Gerdnimo 

de j^iroga^ 

Jüíl reyno4e Chile tiene su slcaaclon eti U parte Áus* 
tral de la Amcnca » y se extiende desde el Valle de Co« 
piapo en a 3 ^ados de latir nd hasta el rio sin Fondoi oías 
adelante de CbHo¿^ eo Ja altura de 44 grados, y corrido 
por tierra tiene como quinientas leguas de largo : su an« 
cho no es correspondiente , pues por donde mas se ex* 
tiende llegará & quarenta y cinco leguas > que como 
una faja corre entre la costa del mar del Sur , y los 
Andes 9 en los grados 307 de latitud. Aquí no se in* 
dttye ia grao Provincia de Cayo , que está al otro lado 
de la Cordillera. 

Estrechan y forman este largo Valle dos cadenas^ 
la primera de escarpadas colinas , y empinados y neva- 
dos cerros que se llama Chrdiüera , que empezando en ei 
cabo de Hornos la corren toda j y se ignora ei fin 5 la 
segunda es de montañas pequeñas , ó lomage grueso^ 
que á orilla del mar van por la costa desde Copiapo^ 
hasta mas adelante de Chilo^, donde se estrecha el Var 
lie , hasta que juntas estas dos cadenas | forman ei es- 
trecho de Magallanes^ 

Xa: De 



1^4 

De estas altas sierras nacen muchos cerros y cues* 
ta^ , que- formaif ¿n. el rey no admirables Valles ^ los qué 
regados de muchos rios , y hermosos manantiales f fran- 
quean á ^ifs habitadores para la vista un delicioso pais, 
y para el gusto y regalo de la vida , pingües y sazona- 
dos frutos , que producen las regulares estaciones dd 
tiempo > y empiezan en Septiembre el Verano , el Es* 
tio en Diciembre y en Marzo el Otoño ^ y el Invierno 
en Junio* Su temperamento es semejante al Ue España, 
en cuya opuesta altura viene á caer este reyno á distan^ 
cia de dos mil leguas. 

En lo espiritual no reconocian los Chilenos Reli- 
gión alguna y aunque varios adoraban el Sol , y en lo 
temporal eran dominados desde Copiapo hasta el rio 
Maule del Rey Inca del Perúj y el ríesto de la tierra 
hasta Magallanes por sus Caciques. 

Las palsiones dominantes de los Indios son la em* 
bríaguez y lascivia i que ausáliadas 4c su desidia | iakfi* 
den su reducción y conversión. 

Las distancias de una á otra población en lo presen» 
te son desde Copiapo al Guaseo setenta leguas s del 
Guasca á Coquimbo ochenta y cinco; de ¿ste á la Li^ 
gua cientos der esta áJa Ciudad de Santiago, y capital 
del reyno i fundada á orillas del rio Mapocho ^ veinte y 
cinco leguas > de Santiago al mar y puerto de Valpa- 
rayso treinta ; á la Concagua veinte y cinco i y á Qui« 
Ilota otras veinte y cinco. Desde Santiago á Chillan 
ciento y veinte y cinco i desde Chillan á la Concepción 
trinta i desde la Concepción antigua al gran rio Biobio 
ires 5 desde Biobio , por la costa , hasta el Fuerte de Cot 
cura siete ? desde este al Fuerte de Arauco hay tres le- 
guas 5 en cuyo comedio está la cuesta de Viilagra y y 
los Ecteros^ Atagoete y Carampangue. Desde Araüco al 
sillo en que estuvo I4 Imperial ¿.hay quacenta leguas, 

me* 



nediando el {^qaefio rio T!sbá ^ y al laclo ilel Sar de 
dicha Impetíal y está un rio de sa nombre » que su em-: 
bocadero era el Puerto para los navios : de la Imperial 
i Valdivia quarenta leguas , y en su comedio están los 
xlos caudalosos Imperial, Toltcn y Valdivia. Este hace 
en su boca , con ,una admirable Bahía , un excelente 
Puerto y desde donde al rio Bueno hay veinte leguas, 
y en su máfgen estuvo fundada Ja Ciudad de Osótno i 
cinco leguas del mar , en cuyo embocadero hay uo 
buen Puerto. Desde O^orno al fuerte de Maule hay 
<quince leguas , desde este al Fuerte de Calbiico (sitio 
cu. tierra üirne en frente de Chiloe) hay siete leguas , y 
desde Calbuco al puerto de Chacao en la isla de Chllo¿| 
DO hay mas que dos leguas. 

Seguido y acabado el rumbo de la costa , se hace 
preciso decir la situación de la ViUarica. Fundóse esta 
jiunto á una laguna y certo del Bolean , que es famosí- 
simo i y compite con el £tna en altura ^ incendio » nie- 
yc y amenidad de sus faldas. A distancia de treinta le- 
guas de la Ciudad de Valdivia , habia la Cordillera : en 
^tros sitios estaban las Ciudades de menor consideran 
(don , como eran las Infantas , Santa Cruz de Loyola,; 
Aogól &c. 

De la otra parte de la gran Cordillera está la grande 
I'rovincia de Cuyo^ que se extiende de Norte á Sur des* 
Jdc el paralelo de Copiapo , hasta la tierra de los Indios 
Jbravos i y de Oeste á Este ^ desdela Cordillera ha;^ta la 
Punilla, hay cientoy diez leguas , que divide con Gordo* 
i>a de Tuciiman : al Norte y al Este con las Pampas de 
JBuenos*Ay tes ^ en cuya Provincia están 1?$ Qudades 
de Mendoza á ochenta leguas de Santiago : la de San 
Juan al N. de esta^ á distancia de quarenta leguas^ y 
al Este á setenta la de punta de San Luis , que no 
merece nombre de Aldea. £1 temperamento de esta Pro- 



t6S 

trincla es cilldoj pero en Memltza, San Jaan y la Piuh 
ta templado , y todo es fcont«ca 4e Indios doode inva« 
deo sicaiprQ que hay guctras CQ CbUc á pitc$ ó son los. 
mismos I 6 se unen contra nosoccos, 

Don Diego de Almagró fue el primer Bs|»noU que 
pisó el suelo Chileno > á cuya empresa salió con un 
lucidísimo exerclto desde el reyno del Pcrá i y Qudad 
del Cuzco I y dicigló su viage por los Andes i y con in* 
mensos trabajos i y perdida de muchos soldados y ca-* 
jballos 9 pasó por la Cordillera nevada , llegó á Copiapo» 
y pasando por el Cuasco , Coquimbo y I^igua aportó 
felizmente al valle de Hapocho , trayendo en rehenes 
los Caciques de las tierras por donde pasaba ^ para asen 
gurar paz y fidelidad s mas quando debía empezar 4 
poblar , y padrear este reyno i llegó la deseada noti^ 
cia de que ya el Key habla decidido la discordia i y¡ 
teñida competencia que tenia cOu su paisano, compa^ 
¿ero y amigo Don Francisco Pia^arro , sobre 4 quied 
pertenecía en su repartimiento 1^ Ciudad del Cuzco^ 
que como Conquistadores del Ferú| cada uno pretendía! 
fuera para ^1 esta Corte } y por ir á gozar de esta man^ 
zana de la discordia , abandonó y regresó por el despcH 
blado de Atacama coq bástante trabajo^ 4 causa de que 
k>s Copiapos se rebelaron y d¡sput;aroQ la retirada i po* 
ro abriendo camino con su aspada , arribó ai Perú , don^^ 

de fue preso | procesado y a|usciciado j^r Pizatro y 
sufiartido^ 



Prh 



%ti 



frdmr Go^ítmí^ Dom Pfdn VédJMéu 



Capitán de aventajada opinión ^ valor y condoAsf 
fue diputado por Don Francisco Pizarro para la .con« 
quista 9 pacificación y población 4e Chile s y empren*' 
dió tan ardua empresa con solos x j o Españoles , y aU 
guqos Indios amigos ^ á que se agregaron otros catorce 
Españoles ^ que.al pasar por el despoblado de Atacama^ 
encontró en un Fuerte , al mando del Capitán Francls* 
co de Aguirreí y hadan cruda guerra á los Indios , por 
los agravios que en su retirada hicieton Don Diego de 
'Almagróla quienes persuadió con sagacidad siguiesea 
sus vanderas , ofreciendo á Aguirre le harta su Tenien-^ 
te de Capitán General : con cuya aceptación y recluta 
engrosó su campo. 

Siguió Valdivia la derrota del despoblado y y se 
fiadeció en el tránsito gran falta de mantenimiento^ 
^n poderla reparar^ aunque llegaron á Copiapo ^ pues 
sus naturales se hablan huido, y escondido los bastid 
meatos , y no se pudo coger un prisionero, que dixo» 
la donde estaban. 

. Al ñn ávisuron un pelotón de Indios sobre un me^ 
idano alto de movediza arena , y al intentar acercar- 
te á ellos se huían* fin esta aflicción se ofreció al re^ 
medio Gaspar deHorense; pidió antes de su partida, 
que estuviera pronta la caballería para favorecerle , y 
quedándose en calzoncillos blancos , con un gorro eolp* 
fado eñ lá cabeza , haciendo visages y monadas , se 
fue para los Indios \ estos viéndole solo , desarmado 
y desnudo se esperaron. Llegado que fue , pidió ha« 
blar al Cacique , y como que le quería besar los pies^ 
se abrazó con <íl , y se hecho á rodar por el meda« 
no abaxo^ Acuden de tropel los Indlús á rescatar stt 



Cacique i p^ro los soldados de i caballo i todo cor* 
rcr llegaron á can buen cicnipo ^ que lograron la 
presa , se hizo la paz ^ y dieron en abundancia los 
rgívcres. 

Dexando de piz los Coplapoes, pasaron por el 
Guaseo I Coquimbo ^ y Ligua ^ llegando á Mapocho 
felizmente. En este tránsito , no fue tanto el error 
de Qo dexar guardadas las espadas , por no enflaque^ 
cer su pequeño exercito , quanto el no traer los 
Caciques en rehenes para fiadores de su fidelidad. 

fin el valle del Mapocho á orillas del rio de su 
nombre » halló Valdivia ochenta mil Indios avecinda- 
dos , desde el rio Maypo^al de Colinos , y reflexio- 
nando ser ¿ste el punto céntrico de el Rey no , deter- 
minó á la falda del pequeño cerro de Santa Lucia^ 
fundar la primera ^ y capital Cuidad del ReynO i / 
cortscruyendo de tapias un Fuerte quadrado de 300 
pasos por cada lado ^ edificó dentro su casa f quarter 
les y almacenes j y en honor del auxiliador de las 
armas de España y su Patrón y ptiso por nombre & la: 
Ciudad Santiago , cpn nominación de todos los empleos 
para el gobierno | el dia 14 de Febrero del año de 
1 541; Contribuyeron los Indios para edificar la Ciu*' 
dad , y labrar los compos con tf d hombres , que se 
ceduxeron después de algunos reencuentros en que 
siempre salieron vencedores ^ y sin pérdida los Espt-< 
ñoles , porque obligaban á la fortuna coa vilor y coQ' 
prudencia. 

Hizo i sus soldados el Gobernador Valdivia graiH 
des repartimientos de tierras y vasallos , con que em 
poco tiempo se hallaron muy ricos ^ y como dice EreiUsw 
,can dominantes y ufanos » que diez hombres se cretáqi 
no caber en mil leguas ; pero viendo que esta abuQ«« 
dancia de bienes ^^ no les reparaba de la necesidad que 

ex- 



expenasentaS^n 3e ve^I¿o§ » 3etérn^aron pedirlos al, 
PeriJ I y para allanar el paso y cooéucirlos ^ maiida* ; 
£00 á Juaii Boon con 6o Españoles. 

Liego este al Valle de Coquimbo , y sobre una 
llana meseta , media legua distante del mar » y un buen. 
Puerto para Navios ^ fundó un Fuerte con nombre de 
la. Ciudad de la Serena, y deseando ao hopibr^de 
Oii^rnicion pasó con su destacamento jbMU Copiapo^ 
cuyos Indios revelados los asaltaron , y degollaron á, 
todos I librándose solo Juan de Cisternas , que al cabq 
(ie mucho tiempo y ti;aba^o llegó á Sz^ntiago. ^ 

; Con este infausto suceso los Indios Map9(;hos ibaí^ 
levantando la obediencia , y retirando los ba;stimcmo$| 
con que fue necesarios hacer algunas correrías ha^t^ 
Quillota f y Concagua , de que con felicidad regresan 
ron los panidarios , trayendo presos dos Caciques, qu^ 
aseguraron en Santiago ; pero ni aun con esto les di(^ 
jon bastimentos» i 

Para reparar esta necesidad , salió el Gobernado^ 
.Valdivia con jo soldados hasta Maule ^ y fue lemip 
tiendo algunos vivpres.^ ^ 

Sabida por los Chilenos la distancia » en que ap 

Jiallaba Valdivia, y los pocos EspfiopLes que.giaari^^ 

:ban la Ciudad de Santiago, se cpoyocaropr scf^i^iqsoí^ 

y asignaron el día y hora del asalto para degi^lai^^ 

los i todos. ■ ^ \ 

;_ francisco de Villagra , era el caudillo de los pq;^ 

GOV soldados , que guardaban la Qudad y p^ro previno 

Ja noticia , y con vigilancia , sabien4<^ eí di^ 44 a^* 

xpic SACÓ del Fuerte sus soldados , porque dentro oo 

sepodia aprovechar de la ventaja de los caballos , y 

dispuso en forma de batalla sua capipeones , que al 

punto fueron atacados de nna inumerable irrupción 

ie bárbaros , que^aun gara dego^arlodi i)pj:ni|doa, h^« 



blcraii tardado k> menos tres d!M y respecto los pocds 
Españoles» que eran 1 pero supliendo el valor al nú- 
mero, sostuvieron «la porfiada batalla , y duró el com-^ 
báce desde U mañana hasta mas de mediodía. A es- 
ta hora un cuerpo de enemigos se segregó del com*-» 
bate, y entró en el Fuerce aquemar la Ciudad, y dar 
Ubertad á los Caciques presos : pusieron fuego á ca«» 
8as , quarteles, y almacenes, y al llegar i la de Val- 
divia , donde estaban los Caciques custodiados de qua* 
tro Españoles, dixo á estos la muger, ó criada da 
dicho Valdivia , llamada Juana Ximenez , que antes 
qtHe dieran libertad los rebeldes á los Caciques, les 
rortáran las cabezas ^ pero ellos respondieron, quo 
iio tenian orden de hacerlo : ella como una heroína^ 
*sin atajarse , coge una espada , córtales las cabezas y; 
échalas por encima de las tapias á los Indios : estos 
tfteyendo , • que con aqutUas lenguas mudes los irrita^ 
ban para oue asaltaran la casa , porque en ella habriá 
lalguñá iémbéscadá grande , huyeron precipitadamen* 
te, y se vivieron ai Exercito. Viendo e'ste su fuga 
cree que les viene refuerzo á los Españoles, dexaa 
'«1 combate, abandonando aceleradamente el campo, que- 
seando lleno de muertos , que aunque sin voz , publ£- 
«aban el' insigne triunfo de los Españoles , de lesquc 
"sólo murió uno $ pero todos • los demás un maltrata» 
dos, hinchados, machucados, y heridos, que si los 
'Ifidios^repiten el asalto, se cree hubieran perecido todos» 
^ ' Esta victoria , y la llegada del Gobernador Val* 
"Sivia^^on provisíoaes, los regocijó' á todos , hizo toíi-i 
^bir grandes esperanzas, y £icilitó la conquista* " ' 
7 f Descubrióse en Quillota una rica Mina , y los Es*' 
-"pañidtst fundaron para su custodia, y oprimir i los 
' lodioi eneí trabajo, ua Fuerte con 20 hombre, LM 
j^ deseosos de su Ubertad | les dan |a frátt«< 

du- 



duten ta noticia ilcí gran descubrimiento 3e otra Mi- 
na , y les llevan de muestra uoa olla llena de pipicas 
de oro , y discurriendo los Españoles llegar tarde, s^* 
len á enriquecerse ^ sin advertir en que un negro que 
los acompañaba les dixo , mal me huele esta olla: 
plegué á Dios no est<: el Diablo en ella i pero sin em- 
bargo del recelo del negro , siguen los Españoles ^n 
ainguoo f y lo que descubrieron fue.una grande eo»- 
boscada de Indios , de la que solo escaparon , el ne- 
gro receloso , y el caudillo Gonzalo de los Kios , por 
<qtte tuvo buen caballo. 

Con este accidente , la suma falta de vestidos, la 
aioguna coomnicacion con el Peni , de donde debian 
ircnir los refuerzos , y mas que todo , el corto £xer«- 
cito de solo 8o Españoles , que habían quedado , los 
puso vacilantes en abandonar la conquista , á no sec 
por el valor del Gobernador Valdivia, que se ofr^ 
cié á ir por socorfos, y los animo á la tolerancia» 

£1 viento de la fortuna que soplaba á este Ge-^ 
aeral, trajo á Valparayso un baxely^y^n el determi- 
ná baxar por el auxilio , y para facilitarle mejor , pi^ 
dio á sus soldados le entregasen .el oro que renianí^ 
que el se lo/ dcvol veria cpn interese? y pero los <qáe 
confiaban de su caudillo las vidas $ no le quisieron fiar 
el ora Disimuló Valdivia el agravio., y como astufo 
Capitán, les propuso señalaran situadistas de su s^-* 
tisfacdon que fueran por los socorros., y que el I9S 
custodiaría hasta Valparaíso. Exccutósc. asi, y el fija 
de hacerse á k vela jes dio a los Dipuudos un con-* 
vite en la Playa , y dexándolos en ella , se embarca 
con los caudales , protestando lo hacia por servicio 
del Rey. Dcxó por su Teniente i Francisco de Villa* 
Sra y bactjfadpse á la vela Uegó al Perú á ta^n bufa 

Ya ticm. 



' tiempo , que dispuso el ¿x¿rdto ¿el Rey de orden 
del Licenciado la Gasea , para dar la batalla á los 
Fizarristas ^ con cuya militar ordenanza consternó á 

' los rebeldes , ganó la victoria y facilitó con ella y y el 

^ oro que llevaba , los deseados socorros para Chile, 

Francisco de Villagra y Capitán esforzado , aunque 
desgraciado (que en ¿1 Perú tenia su repartimiento, 

' que hoy goza su familia) conociendo era precito allanar 

'el paso de Copia po para recibir el socorro de los ca- 
ballos y que cada una valía mil castellanos de oro , sa- 
lió con 50 hombres á su allanamiento , y tuvo una 
porfiada batalla con los Copiapoes 9 y no pudiendo 
resistir tan ccecido número, y que por instantes se 

" aumentaba y dexando muchos enemigos muertos se rit'* 

\tiró á Santiago. 

Irreparable era el daño , y irreparable la falta de 

'qualquierá Español que se perdia, y á la contra | oi 
sé sentiariy*ni echaban menos miles de Indios que 

* se degollaban , porque cónio estos tienen muchas mu* 
geres, hay año que cada uno tiene 15 ó 20 hijos., 

' De estos cada madre cria , alimenta , y viste los suyos, 

ty aun alimenta, viste y cuida de su Marido aquel 
úisí y y tK)che que le toca del turno , y goza de ^^ 

Los Co[napbes victoriosos acometieron á dos so* 
corros de tropas , y municiones que pasaron de éi Peiú: 
el primero que conduxo Pedro de Villagra , se perdió 
casi todo , á excepicion de la gente que se; libró por 

' k ligereza de los caballos» ^ 

Del segundo, que conduxo Francisco Máldonado, 
de 30 hombres solo llegaron 10 á la Ciudad de San- 
tiago. V 

En fin y arrivó por mar el General Don Pedro de 
Yaldivia ai Puerto de Y^lgua^so ^ coq el doeado so* 



cocro de gente 9 armas y moniciones , caballos y vesti* 
dosi^cóivcuyo refuerzo xesucuó la esperanza de los 
Cooquisiadores. , 

Éste y otro socorro traxo á este rey no en embarca* 
cion suya el General Juan Bautista Pasten , natu- 
cal de Genova I y asentó su casa y familia en este 
zeyDo« 

£n esta ocasión vinieron para esta conquista en lo 
espiritual , por Vicario General el Bachiller Don Ro- 
drigo Montero , gran Predicador del Evangelio ^ y que 
á gloria de Dios trabajó mucho , edificó varios templos, 
y construyó la Catedral de Santiago, de que fue nom« 
brado su primer Obispo. De la Religión Seráfica vinier 
ron Fray Juan de Torralva, Fray Christoval Baraneda, 
y Fray Juan de la Torre, llamado comunmente el San* 
to: de la Religión Me tcenaria Fray Domingo , y Fray 
Francisco Fregenal , todos tan arreglados , que comian 
para evangelizar, y no evangelizaban para enriquecer- 
^sc f é instruían á Jos Gentiles con las palabras , y á los 
Christianos con las obras» 

^ Luego que D, Pedro Valdivia se volvió á hacer car* 
tgo del gobierno, aunque se hallaba con bastimentos, 
* soldados , caballos , armas y ropa , con mucho oro , que 
mejor trabajadas daban ya las minas ^ y todos los Indios 
' del valle de Mapocho reducidos , echó menos no estar 
allanado el paso de Copiapo , y castigados aquellos 
jrebeldes Indios, Todos conocían su importancia; pero no 
Se resolviad á^sn empeño, y aunque aparentaban pre- 
tender la acción , ninguno la deseaba ; solo Francisco 
de Aguirre habió y pidió para tan ardua empresa treiií« 
ta hombres , diciendo que con ellos* vencerla á los de 
Capiapo , quien con sqIo catorce sujetó á los de Ataca«» 
ma* En efefto , le dieron los treinta hombres , y llegan- 
jiifi con ellos 4 jCoquimbo¿ reedificó la Ciudad de la Se. 

re. 



J __j . •: 

r 



^74 

tena con un Fuerte , en el que acopió bastimentos pau 

un sitio largo , y se metió dentro. Llegó esta nuQva A 
los Copiapoes , y acordándose de Atacama se conster« 
oaron , y antes que se repusieran del susto les cayó 
Aguirre encima con die^^ liombres , dexando los veinte 
en el Fuerte. Los Indios temiendo su castigo le manda^ 
ron mensageros de paz : recibiólos Aguirre diciQndoles, 
que sentía su anticipación , porque le impedían U ven- 
ganza , quitándoles á todos las vidas $ pero que por el 
amor que les tenia el Gobernador Valdivia los perdo« 
naba. Fueronse gustosos los Emisarios , y con sigilo de* 
tras de ellos mandó cinco Españoles que prendieran al 
Cacique, como lo hicieron » y lo traxeron al Fuerte de 
Coquimbo, donde le tuvo en rehenes, hasta que esti- 
vo poblada de Españoles aqi^ella tierra » y se asciguvó 
la paz tan durable, que basta hoy no ka habido cevo- 
lucíoQ ninguna» cuya gloria dexó Aguirre vinculada en 
su casa , que fundó en Coquimbo. 

En ^ste tiempo entró Don Pedro Valdivia x^U^ 
trando por la costa los puertos , rios , y caletas, para hn* 
cer una población : y habiendo llegado al ancho rio 
Biovio , halló en el valle de Penco una gran bahía, 
en la que determinó fundar una Ciudad , y volvleq* 
do á Santiago por gecite , y aperos les dlxo , que pu^s 
ya con el buen suceso de Aguirre tenían guardadas 
las espaldas , que se dispusieran á pasar con la coq« 
quista adelante. 

Así se hizo , y se futido año de I $50, en el 
fondo de la bahia del valle de Penco ^ la Ciudad de 
la Concepción , en honor de la Santísima Virgen i y; 
se repartieron los Indios de aquel distrito en Enco- 
miendas entre los pobladores , que luego ios emplea» 
ron con tesón en el trabajo de las minas, y busca 
del oro, por lo queso abandocó ^1 cultivo de latier- 



H , y ¿fnpézo á tcotlrsc la hambre^ 'de que resultó 
tomar los Indios un odio mortal á los Españoles, 
mayormente liabiendose cerciorado de que eran mor« 
tales 5 y con su Cacique Ayaabillo determinaron sa- 
cudir el yugo. Los Españoles anegados en sus riquc- 
zas , que el mas minimo tenia quatro mil pesos anua- 
les ) otros diez , veinte , y algunos treinta mil , dor« 
snldos en su satisfacción propia, y en la dominación 
que tenian sobre los Indios , recordaron á la «algaza- 
ra con que dichos vasallos amanecieron como un en* 
xáníxbre , cubriendo los cerros de la Concepción , y sa- 
lieron como valerosos al opósito , sosteniendo un duro 
combate, desde la punta del dia hasta la caida del scrf, 
en que de cansados , les latían á los caballos tanto los 
hijares, como á sus dueños el corazón, creyendo no 
poder salvar las vidas, y mas quando vieron der- 
xivadode un golpe á su General Valdivia } perbvue^- 
xé á poner á caballo , porque le libraron de la muer- 
te Ótense y Jófrt , RJvero, y Córdoba, se renovó el 
combate-: imploran el socorro de la Santísima Vir- 
gen , pues sus fuerzas ya se acababan $ quando de im- 
proviso huyen con precipitación los Pencones , dexan*- 
da el GanTp^ lleno de sus muertos , y la victoria poc 
los Españoles. Extrañando estos tan inopinada dicha, 
averiguaron, que nació la fuga de que al invocar ellos á 
la Virgen, se apareció esta Señora , que con tierra cegar 
t>a los o)ot de los bárbaros , y les mandó se retiraran: 
lo qiio creyeron los Chriistianos , porque solo esta Sé- 
jnora- podía luber dado tan completa victoria , con la 
prisión del Cacique , y muerte de muchos Indios , y 
ningún Español. Y es tradición , que es esta pequeña 
Imagen una , que traia consigo Valdivia , y se venera 
hoy 'con él titulo del nuestra Señera del Socorro (otros 
dlceo 5tt€ a nuestra SciiMa, de los Nieves, venerada 

en 



^7* 

en la Catedral de la Cdnc£pcion ) en el Convento de 

*N. P. S. Francisco de la Ciudad de Santiago* 

Aprovechándose de la fama de esta victoria , pa- 
só Valdivia á Blobio » y llegó al rio Capten , en cuya 
margen fundó la Ciudad Imperial , para dominar des* 
de ella los muchos Indios, que repartió entre sus po- 
bladores ; y estaban avecindados en las anchas y fec« 
tiles vegas de este rio, mas de 360^1 á quienes impu- 
sieron crecidos tributos , que hablan de sacar de las 
minas , que habla en aquel distrito » de cuyo trabar 
y> exasperados los Indios , empezaron á aborrecer á 
los Españoles , y estos olvidados de que era mejor do- 
.minar las voluntades con amor , que los cuerpos coa 
violencia , iban disponiendo los ánimos para su ruina^ 
pensando solo en atesorar j por lo que todo su ve- 
cindario fue muy rico , y hubo encomendero , que d^^ 
-ba 39 pesos anuales para la manutención de su Obis^ 
po, su Catedral, edificios, y fortifi.caciones, que fucf 
ton grandes , como se demuestra de sus ruinas. ^ 

Siguiendo su conquista Don Pedro Valdivia , Ue«t 
•gó al rio que hoy se llama Valdivia, ^que desen^bocü 
en una gran bahía y forma un excelente. Puerto, y ea 
este parage quiso perpetuar su apellido ^ y fiando la: 
Ciudad de Valdivia , en cuyas serranía; habría como 
xood Indios , que repartió en feudo entre sus Pobla;! 
dores. 

En este tiempo fue Gerónimo Aldecete , de orden 
•de Valdivia , á reconocer las ticrraa confinantes i l|if 
Aueva Cordillera , á distancia de treinta leguas de.Vat« 
divia, acia el Leste, y halló grandes sementeras, y mu- 
chos Indios junto á un Lago i cuyas aguas destila el ca^ 
cumbrado. cerro del volcan, que constando su inrerlor 
idc muchos metales, conocidos por las aguas de varios 
^9 que de el manan » es ni citCfioi ea b cmnbce 

fus* 



(ücgo , cu . el coimcSio tíleve- >, V en la vasa tina verde 

esmeralda tegida de infinitas yeibas* siedicinaks. Xo su 
inmediación hace ia Cordilleta una llanada por doiidc 
se traficaba con carretas de Buenos- Ayres. Por esto y 
ia abundancia de ricas minas ^ fundó una Ciudad que 
se llamó ViUarica , y se repartieron entre los poblado-i 
i:es gran cantidad de Indios ^ que les tributaban inmco:! 
sas riquezas. 

Acabadas de hacer estas poblaciones » dio vuelta eí 
ÍGobernador Valdivia por Puren , y fundó en aquel 
estrecho una casa fuerte^ otra al salir de Uicura, otra 
en Tucapel , y otra eo Arauco » ocho leguas de distaa-i 
c¡a una de otra ; de cuyos distritos no hizo repar*^ 
timiento ^ reservando estos estados para vincular su 
casa ; y dexando en cada Población y Fuerte una guari 
nicion competente ^ ^e reiiró triunfante á la Concepi 
cica , sin ofrecérsele por entonces ocasión de sacac 
la espada. 

Siendo los soldados tan pocos , no se como se puedan 
decir , que quedó en cada Ciudad competente presidio^ 
pues se sabe , que al mas minimo soldado tocaron mil 
ludios tributarios , y así parece fue muy grande desan 
cuerdo dividir en tanta distancia las fuerzas^^ quedandq 
sin exercito \ pero siendo como es el General afortuna-^ 
do , y que la yirgen pelea por el , bien hace en scc 
arriesgado. 

Don Pedro Valdivia mandó á España á Gerónimo 
de Alderete con bastante oro , para que diera crédito á 
los informes que daba á la Corte , de que ya estaba to« 
do este reyno allanado « y consiguiera de S. M« gracias 
para el , y refuerzos que aseguraran lo conquistado. Nq 
hay duda que aquel brillante metal facilitó socorros^ 
así para la conquistsii tem£oral » como pa{9 j^ espiritual 
TQtnSxxilL Z ' pues 



178 

^ueji para (ítía y otroi^íá cierta noticia de !as riquezas del 
reyao contribuyó mucho.. 

Don Pedro Abendaño traxo del Perú socorro de 
gente^armasy peltrechoSyCon que se reforzaron las pía* 
2as f, y se pensó en fundar otras.. ^ - 

Con parte de este refuerzo paso Don Pedro Valdi-' 
vía I, y fundó la Ciudad de Angói > y de las iamedla« 
ijiones se aplicó en ella veinte mil Indios > que Icsacaroa 
dro de unas minas cercanas» 

Hallábase Valdivia con jod Indios^ que le tributan 
6an doce marcos de oro al dia ^ fuera de lo qüesesa* 
¿aba de las minas > que ottos muchos Indios trabaja* 
ban de su cuenta,, sin pagarles jornal ^ ni estipendio al- 
guno,^ ¿ hidrópico de oro no se saciaba^ aunque sus apo* 
logistas dicen era para remitir al Rey ^ y facilitar socor« 
ro £ pero lo cierto es » que quando con mas ansia pro* 
curaba enriquecerise ,, y fundar sus estados perpetuos en 
Acauco^ maquinaban sus vasallos ^ ostigados de tanto 
trabajo , tributos y Vejaciones ^ sacudir el yuga con un 
general alzamiento ^ y degollando á Yaldivia acabar coa 
todos los Españoles* 

£s la tierra Araucana montuosa y cenagosa ,; asi 
^or el mar que la costea ^ como por los rios i que abun«? 
dantes de pescados la riegan i es capas de mantener 
crecidos exercitos de estos bárbaros*. Este parage eligió^ 
ron para sus Juntas ,, y nombrar cabeza ^ que en> h) mh 
litar los gobernase» Hecha la convocatoria sigilosamente, 
que ellos llaman correr la flecha, se juntaron ,, y con zU 
gunos sinsabores disputaron quien habia de ser el Capí- 
tan General de la Liga ,.qué al fin se reduxo á pruebas, 
y salió ck€to el gran Caupolicán ^ hombre astuto , va* 
lereso y diligente. 

Jm$ Indio; andábala muy solícitos ení fraguar su 

su- 



$abieváct#a » y no ftD3a6f o imenóft Rugentes Í09 ^p?^ 

«oles eo . provocar ks.coo iajamyoi: opresión. JBl Gcnc« 
fai Caupoilcin andaba peosjitivo «n resolver la ptime-f 
fa action por donde debía empezar d plan de la caoH 
pañas y los Españoles estaban muy satisfechos, de 
que por muchos agravios que hiciesen á los indios^ no 
se habojín de .atrever contra ellos. 

JNÍo temblaron los Jodies^ pues el primer golpe fue 
4egoUa(;dos.Españole$ quesaUcron del fuerte de Arau« 
cOy y sin perder tiempo , antes que corriera li nueva^ 
entraron por Interpcesa ochenta enemigos en dicho. 
Fuerj:e,' que estaba presidiado de una compañía de ca- 
l^llos , y aunque fuetpo ^rechazados con valor por 1« 
guarnición y se vid esQa precisada la misma noche i 
abandonar .la plaza , y atropellando un numeroso ex^c^ 
(itp> retirarse al Fuené de Puren. 
. ' Llególe esta noticia á Valdivia ^ y procedió con 
lentitud á su averiguación y su castigo , por ser esta 
Provincia suya $ cuya retardación fue en per}uicio de 
(a causa publica y porque dio avilantes^ i los rebeldes 
para proseguir sus excesos, 

Francisco de VlUagra esuba en la Concepción cotf 
dosciencos hombres ^ y envió i . preguntar al Gobernar 
dor si pasaría %l castigo de estjt rebelión 9 y le fue orf 
deoado pasa^HS^ con mugente á los Llanos á obligar i 
aquéllos naturales que tributasen > con cuya orden apar* 
tó de $Jl este au;ciHo , t^l vez por no . verse precisado á 
darles eu; esta tierra suya algún repartimiento » si 1$ 
ayudaban ^.pacificarla. ... 

Don Pedro Vfddivia ^ eq tug^i: de ir en derechura 
adonde llamaba el riesgo., tomó un grjtn rodeo por no 
pasar por sus posesiones , y sus minas» en que tenia su 
corazón > y antes de salir de este centto y dexó fabrica? 
do un Fuerte I que asegurase >a tesoro 1 y despachó no 

Z2 ex- 



,\ 



tiío 

npreso á !a Imperial pdn qae í¿ aíSiniitAA soldados^ 
«^quc se Juntasen cpn el en Tttcapéi. Este era: un Fuerte 
^apiazl d^^ mil soldados^ y se creía inconquistable. Par^ 
^Ise encaminó .el Gt)béroador con solo sesenta soldados^ 
creyendo hacer en sus inmediaciones un exemplar casti* 
•go , si sus vasallos-con solo su vista no se reducían s pues 
como sol de este emisferio , creyó deshacer con su pre*^^ 
^enciailos tíübladps de la rebelión^ 

Mandó batidores por delanrei pero no volvieron ; ló 
^ue le dio indiciode alguna emboscada , en que los Indios 
degollaron á los batidores. Juntó Concejo de Guerra y y 
hubiera sido mas acertado juntar gente: erróse h re- 
salación de pasar adelante , en que te precipitó suí 
profHa cohñañza , persuadido 4e que solo la fíima de 
un caudillo tal ^ vencería á sus contraríos , y se en* 
gañó de medio á medio. A pocos pasos hallaron tas 
cabezas de los exploradores , que mudas les anuncia- 
ban el peligro ^ y conociéndole los ancianos ^ aconseja* 
l>an la f etirada hasta engrosar su campo $ pero tos jóve- 
nes díxeron , que ellos solos acometerían » y vencerían á 
líos enemigos 5 de cuya resolución abochornado Don Fe-; 
dro Valdivia y determinó morir antes de valiente , que 
idarindicío de cobarde^ y así prosiguió la marcha sí tt 
ntróGcder y aunque por dos Indios amigos turo fa cier^ 
ta noticia de estar sobre Tucapci 2(í9 'rebeldes $ pera 
i^fuand^ desde el talte de Catiquichay dieron vista k 
Tucap^l y 7 vieron demolido el Fuerte, que se tenia por 
insuperable y y que en su Uanadja había una inmensidad 
de bárbaros formados en batalla V lo» sof^tfceogía á to^ 
dos una ¿acitkiiá '^sc^fiaHía y qne ¿tígína et ttmor : y 
tomo para vencer este miedo es preciso ser valiente»' 
.mostró el Gobernador que k> era , volviendo el rostro 
risueño á sus soldados, y diciendolesrcNuescra esperanza 
tM^ ci Fuerte | demolido ^Ce> Roqueda ofra que núes* 

tro 



<foVafor:*efv'el fío ta irí^órk, y 3e está dependeti 
nuestras vidai. Posíeroase cn^ ordenanza ^ y dio orden 
ai Capkan Bovadilla , qtie con su pequeño esquadroní 
les acocnetíera, ¿ bíciera ver el valor de los Espanolesi 
Llego con intscinder, y los bárbaros le abrieron caHe» 
y se los tragaron dentro sin que volviera ninguno* Su- 
cesiva mente destacó á su Sargento nuyor ^ y ¿sn mas 
recatado atacó fuer remen ce h frente del exercíta^ y n6 
pudiendo contrarrestarle, se volvió á su caflipo con die^ 
Españoles menos» Con esto ardiendo todos en ikunas de 
valor y estimulados <iel honor y ctetran Intrépidos con lo9 
enemigos, sostienen pos mucho tiempo el duro combate,^ 
en el que cada Español mató ¡numerables bárbaros y. y^ 
los apretaron con tal tesón ^ que haciéndolos perder 1% 
ordenanza y el terreno,, los rechazaron 4exando elcam»- 
po lleno de sus muertos » y la vidoria por los canss^ 
4os Españoles^ i 

No habían estos empezad^o ¿ go^ar de su triunfo^, 
quando un criado de Valdivia , Indio de nación ,. y por 
nombré Lautaro, con una perfidia sin igual , se pasó 
al campo rebelde , y con una lanza en la mano empezó 
á exfbrzará sus compatriotas» Acordóles su antigua K- 
bertad,. motejóles de cobardes, y esforzólos á nuevx 
baf alia , diciendoles que ya estaban cansados así los Es-^ 
pañoles coma los caballos : que eran mortaki , y que^ 
como con valor le acompañasen , el les afianzaba la vic*-" 
t!oria y y óiciendo y habiendo- embistió á su amo. £st2t 
acción animó á los indios , y exásperó^ á los España-^ 
fes , y encendletidose d¿ nuevo la bataHa ^ escadáEs*^ 
pañol CHi León , que deboraba muchos enemigos i peny 
siendo estás «antos , los ahogaron en su muciiedumbre,* 
ctespues que los tenia t^n sofocados el cansancio í f 
viéndose ya solo- con su Capellán ei Gobevnador Vai^ 
diviai se retiró pata confesarse ^ y morir compChrbr 

tía-t 



tianoi pues ya Había |)eles(do bastante comp valiente. 
Siguen s\i, alcance los eAenjigQS ^ . y «ogidos 4egoiJaroi| 
al Capellán I y llevaron pce^^á yaUtiVla.. Pre^ncadoc's- 
te á CaiippUcán le ofre/:ia Valdivia la paz, y dcsampa^ 
rae la tierra , como le concediese la vida , y estando tos 
enemigos discurriendo que destino se debia dar al Go« 
l^ernador Español ^ decidió la dis^puta el anciano Z»au^ 
laróy ^derrapoándole los sesos de un .gran golpe* Este 
¿n tuvo el siempre diestro y valetoso Capiun Pedro de 
Valdivia ^ y hasta entonces rico y iáfortupado^ Pigno 
fs de agradecimiento ^ pues conquistó para el Rey esto 
dpminio I pata tantos Españoles estas tierras , y para U 
Iglesia 4e Dios tantas almas $ pues aunque se ie.acfimi* 
j2p ^ que su. codicia fue la camisa de estos desordenes i na 
débemeos descoi^íiax de su salvación , porque delospe*^ 
c^dos se coqfesó iy d Qtp de los tributos , y el que sin 
pagar jornales hacia sacar de las minas ^ los Indios poc 
su mano se reembolsaron de él. 

Los de la^ Imperial , en cumplimiento 4cl ¿i^dcn de 
Yaldivia, le mandaron catorce hombres de socorro ^ Vt 
caminando para su destino , que era Tucapci 9 hallaron, 
en el camino emboscadas , y tan tiinguna noticia del 
Gobernador , que á vista de dos batallones enemigos» 
4]uc les disputaban el paso , hicieron alto á deliberar» 
si en vista del evidente riesgo pasarían adelante » ó ha- 
j(iah retroceso / y uno de ellos dixo : gloriosa a^c^oo se. 
proporciona en pasar adelante , si como spinos catorce^ 
éieramos (lento ^ de lo que sentido Gbozalq Hernández,. 
i;espqndió: pues yo estimara y que como; somos catorce* 
diésemos solo doce . con eso los doce de la fama nos- 
llamaran ; y dando de espuelas al caballo , y seguido- 
de sus compañeros Aloiagro , Córdoba , Neredaí Cor**. 
Xfs^ » Moran , Peñalosa ^ Maldonado y Castañeda » Gai>: 
cia I Bcrganza 1 Escalona » Niño y Manrique » cardaros 

$0- 



i8í 
sol>r6 \o%; enemigos y y rotas las lanzas ^ coa espada en 
maña combatieroa valerosos la mayor parte del dia«. 
Entra Lautaro con un grueso socorro » con que se en- 
grosó et exelrclta de los rebeldes y, y con tanta algjazarail 
que sus gritos hubieran consternado á otros , que no 
fueran estos tatorce de la nueva fama. Renovóse con ar« 
dor el combate y, á tiempo que del monte Jes traxo un 
Indio un papel con noticia de estar batida el exercita 
de Valdivia y Tucapcl demolida ^ con que viehda cB 
poca fruta de la visoria ^ se retiraron pelcanda ^ y al: 
auxilia de la noche^ y de tma gran tempestad^ Ue« 
garon at romper el dia al pequeña Fuerte de Pareo 
soloi^ siete ^ pues» los otros murieron en et lecha del 
honor» 

€iste~ peque&a Fuerre ha&fa resistida un asalta^ quci 
le habia dada el enemigo r* pera en vlista de la geneñ 
ral sublevación „. determinaron abandonarle r como' la 
hicieron ^ retirándose i la Imperial ^ en cuyos vecinos^ 
.con sa vista ^ y notinas entra la confusión*. 

Triunfante- el bárbaro» con estas^ vi¿)!orias* ^ colga 
délos mas; alto» árboles las cabezas de los Españoles ,. y 
mando postas^ por toda la tiíeria ,. animando k sus co^i-- 
patriotas i que imitaran sa valor y^ y na dexáran £s^ 
pañol vivo' 5 y especialmente Cáupolícán r y ^^ '^<^** 
niente Laatará determinaron detelar todas* las- po-^ 
blaciones» deC reyna y y de r^ultas pasar á España: i 
.Vengarse de las^ injurias^ que hablan recibido.. Fedro^ 
Cóbcoh y anciana entre ellos* venerable ^ que daba sa* 
parecer sin lísonfa ^ y ertrescuchadacon veneración les 
dlxo; que á la venganza de Valdivia vendrián prontos 
k)s soberbios* Españoles ,. y que as¿ se estuviesen que- 
dos hasta que entraran en sus tierras y y que después de 
vencidos |r eran buenas sus determinaciones s pareció 



^^4 

bien el 3id4men^ y asi quedaron acordes». * 

CpiQo 3Í& hombres oiujcieroii en estas perdidas cri* 
tre los pocos Españoles^ y los Indios amigos , sin esca^* 
par mas que dos de estoS| ñeles i los Españoies, que lie- 
.varón á la Concepción á los dos dia& tan infausta nue« 
ya» Llenóse con ella de horror y confusión : era este un 
pequeño pueblo^ donde no habla mas hombres, qae aque« 
líos que por la edad no seguían las vanderas , las famí<? 
lías de Ids infelices guerreros 9 y el oro atesorado , cau- 
sador de estas tragedias. Compasión grande daba vec 
á todos de luto , y llorando qual á marido ^ qual á pa^ 
dre f hijo ó hermano , y en tanto dolor no se acerta^i 
ba cqn el remedio^ ignorándose aún qaíen debía suce« 
der en el Gobierno 5 cuyo conflicto se mitigó jaigo , lle- 
gando. Ftancísco Villagra , y manifestando el nombra-^ 
miento que había hecho en el Valdivia y para que -le 
sucediese en el Gobierno,, y animándoles á que se 
apercibieran i Ul venganza. Enardeciéronse los corazo«^ 
nes , enarbolase el Escandarte Real , y toman las armas 
hasta los piños y los viejos , que estaban escusados poQ 
la edad> 

Segundo Gobernador , Franduo VUlagro; 



R!ecogíó las reliquias del exercíto , y salló de la 
Concepción á vengar la muerte de Valdivia , y las de 
los demás Españoles , y dirigió su derxota para Arau*^ 
GOw Tuvo por sus espías noticia de. esta marcha el ene^ 
migo ) y el Teniente Lautaro con un valeroso cuerpq 
de tropas , vino á apostarse fortiñcado en la cuesta de. 
Andalicán y y lo hizo con tal destreza y arte , que nin- 
gún General lo hubiera hecho mejor. Llegó a la visca del 

cam-j 



morir , y dio puoigpio.ülj at^a¿$p. . ¿icif roa JP991 opo;, 
sícion cbB ri^'J^ips. eA:el repecho , y.^e para llevar- 
los % te<iMDt>r0, áouác llegaos los l£$j>aaolcs ., voU 
.dieron Jos ciKsiigQift á cogftr , y fpríifipjg: J^ (^DRStaf yfivk 
la llsnti^a ^que hx» ci>pam> se^dÁó una. {<;oi4a batalla^; 
0ft quit, « finvQr dí.JiWr.^raucfñps pckp;cl s^J afdicoT' 
te» y el espeso :pplv0| i^edaba de .cara^ los t resalen* 
KM £spa£ole5> ^ue teñía conUgoYillagraf quienes .vieo- 
do Sil. de^gOy. y descof^ando de, la vlfi(qti2í » |)orquc 
fo lugür de iwips pie^iigp» cgn^dos , ,1^ ^cji^stípiian. 
•tro» 9J $e tpQ9 Ijkr ixtír^da , y qp «lia pprederon 104*. 
ebos.i parq»e errando )av senda , dieron en unospcy^ 
{»dos derruipbaderosjpor ios que se predpítaroo unos 
sobie las pcQas , y otros sobre ei m^u £1 Cobernadoi 
VUlagca esi>uV9 en gran riesgo j pero favorecido de sus 
()Mnpaaeros»iio $(Aq letfbrarpn de ¿i » sino que pey 
leao4o '^! y. 'd^eniep()o el fápidp alcance de los In* 
dios I iba facilitando . ka retirada dei e^'rcito» Llegó e{ 
dkl enetnigo con Lautaro al vagage Español , y de los 
podios aliados , y mientras se entretuvleroii en ei pilla* 
ge, y muerte de miigcres y ^ni&os» y el rico botin y 
de^jo de ifo ^spañolfs miiertp^» y como 39 Indios 
auxiliares y amigos ^ se retiraron los nuestros al prin* 
cipio á paso lento , y después echaron á huir » y * pa« 
sando el Hai^o de Colcura , y el rio Biobio » llega roa 
llenos 4e contusión^ » machucadas ^ caiWjKiQS y bcridos 
todos.iia CoAcepcionf ^ ; . < 

Esta* ¡pobre Ciudad , viendp can desfigurados con 
d polvo y y sangre á sos jfompairiotaS| apenas los pa* 
do conocer i mas qué pa;:a ia cansrernsicion y el sentU 
miento , sin haber im quien no ca(g?ra iuto » y 
- Tom. JXUl, M abo. 






Jf5^ • 
oínin&rad' sitio del tk)íanbite v-M'^^e -iñtEid^CMl eV 
^ * riombre'xlc Anifalkái* -,'^be antes teotó ¿ cíi el dO' Cois- 

ta'de Vabgra í^qtíc-liasta Hoy tíéfte.' . » f' (; . i^í- s 
AI otro dia sobrevino á ¿ijtos setitlmienlos el^Vof 
y susto, COTÍ la cierta noticia de qcié venia wbfe éllOtt^ 
el viaórioso enemigo cdn el luego en una mand , y: 4a 
espada en otra /y siií inuclvá vacilación determinaron^ 
abandonar la 'Ciudad ^^ y siri pensat iilr^guho^ on ;mas^ 
que salvar las vidas , asi bombóte como imugi^tes y nl^ 
ños á pie , descalzo» , y mát vestidos , sin acojrdarstf 
del oró de sus ¿axas , tal Véz^aasadot de<$tos desór-^ 
deríesy nr désus galas , albá)a^ y convet^icticiaS ^ílexau 
sus ca&as'^y ¿rtij[Yié¿^ha^ sabida <me5ta«^ Atajólos cft^thl 
DoíSa^'Meneia de Nidos-, dama honesta y^valerosay'qud 
habibndo sabido en su cama , dqnde se hallaba enferma^ 
la precipitada resotucioii del vecindario , ^ levanta 
animosa , ycómo ur^a héroyjrta embraza lanzay fdai> 
gal, y lii^utfsxá de^ frente les ilicti : Que vuelvan tifí^ú^ 
qué ^e 'acuerden de stt valor,' que no piefdari lo gaiu^ 
do , que no abandonen la Ciudad, fjut elía les ayuda-» 
tá á sil defensa \ pero no consiguió de sus desalentada 
espiVitus mas , t)ue Henar de 'sti buena fama la fama^ 
y segair cótr todois la* derrota para. Santiago^ y á los dos 
dias de'iiabér desamparado la Ciudad de Iá'Concé|)CÍdrH 
intró en eliá el enemigó'^ apoderándose de las mayoifei 
riquezas del rey no s pues el mas pobre vecino tenia 
de renta lo menos 4^ pesos anuales , y algunos Uega« 
ban i^t)9, ydfeüputa de-^^to vicharse de todos los mue- 
bles, vistiéndose Lautaro con otMs Inditas y liidias i 
la EspáñoTa ;' %ltiéloh i^earMio de las vestídídrás^Sacer- 
dotateá , y puso fuego ala Ciudad , retirándose á con^ 
Iferir coh elGeMtoiQíttpolicáli^que plan de operaciontffe 
)lcbhrñ^aardar.^ ' 



IÍ7 

Determinan fa desolación de Ití C(tK}a3es del rey*» 
no, y empezar la conquista por la Imperial y maii* 
dando Caupolícán el execdto ^ llegó en dobladas mu4 
chas á atojar su campo á tres íegaas de la Ciudad» 
Estaba esta, aunque provista de bastimentos , con^ me* 
nos gente que miedo , y desconfiando de las fuerzas titi» 
nanas^, ocurrieron á Ja divioas* Descúbrese el SantísimO| 
córrese ei velo á Ja Purísima Virgen , bac^se plegariM 
y súplicas I derraminse iágtfmfis , y con gfyti confian-* 
ssa corre á las murallas para su defensa. Era 4a noebe 
del a 3 de Abril de 1^54 » en la qual sobrevino uéa! 
horrorosa tempestad de truenos ^ piedra ^ agua y espo». 
sos nublados , y estando en gran consternación Jos In«i 
dios f se les apareció enmedio^ de la tormenta el Demo-* 
nio.con cara de mestizo , de color saturnino , y les orde* 
no, que embistieran con valor, quemaran y demolieran 
k Ciudad ^'sin dexat á ninguno con vida. Fromerieroit* 
lo así, y retirado el Demonio , improvisamente aparece 
hi. sérenjdad^ Divisan los bárbaros un resplandor , acer« 
«bse dste á auxampp , y dexasé ver hetmosá como/mii" 
soles /triunfante y dulíe como elta^sola , la Santísima 
Virgen Mariá , la que siendo implorado de los de lái 
Imperial, vino con prontifiid á libertarles , y para 1^4 
dimlrlos hasta del temor de vencer , impidió á los Id«« 
d!os , que cercasen la Ciudad , diciend«^ como dulccfueo^ 
te^iicc Hercilia— •«• ' 

Votwd , vohti ¿ vuistra ttirra^ 

Nováis ala Jbnftríal a bactr la guerrs. 

» 

Recibido este orden , sin mas acuerdó se retiraron lof 

Indios , quienes en dos años no volvieron á perseguid 

á 



i99l 

a l(^]6sfia$lc(t«$ 9 ;4)cadsar4c ilRá gráodfc estdrili^adjque 
I^ j»qbrevli)j^ I :QR que llcguroaá comerle uooí» á at^ofi,: 
yi4í4UC;$$ siguió Mn^ pe»f&t>qae asoló'^como las t£e$, 
qua;|^uS)p«(t$$)dck>s indios^ ; , . , 

. '.Los fugUIvos^dc ia Coacepclon viendo el sosiego de: 
li^ bárbacos;> y. que en Santiago csubaa pobres^y poc: 
\f> qsl^ioo If^.dfi^preciabaa». volvIeroQ á ceodiñcar i» 
Qtid^ |eA> «l^^^ociguo sUiaa y los .indios ' domacca*» 
ofl%j^ Wn^c^ como- de pa£', ayudaron á la .reediáca-- 
€i^)n avisaron á Lautaió de la novedad ^ y -este á 
.grandes ' )Oi:oa4a& vino sobre la Ciudad. £1 .catidiUo 
Jpat) 4c AI varado ^ le salió al encuentro y y le de*. 
gQ^ió .'U^upho Indios s pero rebelándose á. &Yor de es.r 
U}^ Ift^ FeaQQnQS » se vieron precisados los Ciiri:»cianosí 
4i!^bakndooar la Ciudad , dexando muertos entre sua 
i;^ipas muciios Capitanes de iama , y dieron la vuei^ 
ta, á Santiago y de dóade fuera nejor na habieraa; 

^). ypl^^ió á demoler Lautaro la Oudad.t y vkiH 
4i9;que 4c ^ntiago sallan las cbispasr que encehdiaA. 
^ste fiKgo , .determinó baxar i destruirla , y eaco^ 
gieitfdo quinieiltos hocbbres y die^ caballos f con qo^ 
po(Í9¿efitqry , de que ta caso «necesario' ^ /por el ca** 
si^P«L4ng(0sasia $i) exi&ci/co» pasó por Maui^ e Ipro-i 
Vi9fi9fif iL .híKUildp Áili . yejaciOnes^^ i sus paisanos^ 
y Uegó á Rio-Claro > en cuya margen fundó un 
buen Fuerte , bien dispuesto ^ y abrigado de un 
bosque^ • ...-.• ; . , •. > ' , ' ' . : 

Dudando estas noticias en Santiago ^^ man- 
dan quatro exploradores á sU áVeriguacibir , quie- 
nes á los quatro dias dieron con el exerdto i y; 
coq dificultad , y .algunas heridas » volvieron con U 
nueva, ;. . . , .i ' 

Prc-, 



i89 
^fcparansc consternados al opéstto | y nombrando 
por caadiilo al poco expcrimencado Pedtode AlVára- 
dój saleh » y alojan en descubierto á 'media leguaMet: 
eníemigo, y al ipubtar el diá eiribiste al FUétcede 
Laatarói dándole paso los enemigos haita aria embos-í 
cada : salen estos como un caudal , y con tal algaza^ 
ra , que asombrados los Españoles vuelven la ricndaí 
y se retiran consternados hasta distancia de uoa le* 
guadcl campo enemigo. Recapacitan laf acción , y vueU' 
.Ven sobre los Indios á reparar ti honft de la retira^ 
da I dándoles tres intrépidos abáneos al fóniñcado Fuer* 
tez degollaron muchosi Iridios i pero estando cada Es« 
pañol j el que menos con seis herfddsT ^ se retiraron 
tres leguas á curarse < no los Siguió Laétaró^ creycn« 
do lograr su enratag¿ma / pero conótida está por 
Alvaracioy se retiró áSantiago* 

Este retroceso desconcertó todas tas medidas del 
I^autaró y y para tomar otras , y pasar el invierno se 
retiró á las riveras del rio Itata ^ y á la Primavera 
determlrfó volver de ínterpresa sobre Santiago» 

Ausentapse sus pocos habitadores , porque el Go 
bejrnádor en vista de la retirada de Lautaro había 
cogido la mayor parte de la tropa , y habiá ido i 
¡visitar la frontera 9 y se hallaban por una parte y^ 
temerosos de que fuera destruida la Ciudad , y por 
9tra recelosos de que el Gobernador , ignorante de la 
Vuelta de Lautaro , diera de improviso en alguna cela* 
da, y quedara derrotado, con cuyo accidente se per- 
ideria.todo« En este crítico sistema determinaron alis- 
tar y remitir 30 de á caballo para que ó con esca^ 
0iuzas entretuvieran ¿ Lautaro , ó se juntaran con 
Villagra : venia este retirándose de la Imperial , de re- 
formar abusos d$ sus subditos , á tiempo que Lau« 
taró los acometía con exc«so , y así no es mucho lo- 
Tom.XXlU, Bb gre 



gré el acierto» Este estnvo en qne el Gobernador hu- 
yendo de Lautaro , alojó fuera del camino y Lautar 
ró 9 temiendo al Gobernador, 9I0JÓ , y se fortificó tara* 
bien fuera del camino: en. esta continuación da un 
Indio la noticia á Víllagra de que estaba inmediato el 
campo enemigo I y que cerca de allí habia otros soU 
(^ados Españoles: ( que eran los 30 que venian de San* 
tiago)^y dirigidos por esta priictica espía, se juntaron los 
Christiaros I y caminando toda la^noche por ocultos 
caminos , llegan al apuntar del dia á dar el abance al 
lFu¿rte de Lautaro , y venciendo las trincheras , se 
dio una reñidísima batalla, en que murió Lautaro, y 

casi todp su Exercito> con cuya victoria entrp á re^ 

, . . 

cibir los paiabknes en Santiago > como que en ella 
resucitaba con tan oportuoo triunfo , la esperanza de 
los Españoles. . 

Aunque desde la muerte de Valdivia habla ha- 
bido disensiones en la pretensión del Gobierno de es«» 
te Rey no entre Francisco de Aguirrc aporque se Iq 
prometió quando le sacó de Atacama» y entre Fran* 
cisco de Villagra , porque le dexó^nombrado quan« 
do fue por socorros al Perú , por este tiempo con la no« 
ficia de que Gerónimo Alderete, Gobernador provis*» 
to por el Rey para este Reyno ,, habia muerto en el 
camino,, se encendieron con mas ardor , y parciali- 
dades las pretensiones , y parat su pacificación 1 y so« 
licitar socorros , diputó la Ciudad de Santiago un 
mensage al Virrey Marques de Cañete, pidiéndole 
que con los auxilios que les franquease , enviara á 
su hijo Don García ; cuya petición les otorgó el Vir- 
rey , y con su llegada los amilanados espirirus hechos 
a oir solamente los odiosos nombres de talas , sacos, 
pülagts t incendios , cautiverios , y muertes hechas por 
los Indios rebeldes , re^pirarg^ t y empezaron á sonar 
en sus o y dos guerras, laureles y triunCos* .7^^ 



I^v 



1. 



Gobernador qoiiibr^do por el Virrey» ^lió tic 
Lima con 4occ bas^e^s ^ (qcp en Coc^ulm^ > y des-^ 

pues 4e »na tormenta, Ue^ó al piie^w de la Copcép% 
ci^n coa foQt^Q (ubres, recli^udos de la jgenre pías 
noble , y esforzada del Pcrti p coa rod»s Ja> fljuaipia-» 
nes y peltrcf ho$ , copreipondlf ntes f m^^nd^ado »1 idU^ 

mo tiempo el Virrey moldados de á paballp ppr Au- 

cama para engrosar el joporro, 

Desembarcpse el S^eri^Uo coq pl Gobernador ' eii 
la Isla» de U que dcsaiojarpa los Indios» y hic¿o 
se paso á la Concepcloo^ 7 ^^^^^ ^^^ ruinas ^ fa- 
brico con el propio npmbre un Fuerte capa? » y en 
¿I iúzQ so casa Dpn Oarcia , y mandó presos al Pe* 
cu k los rivales del Gobíemp VíUagra ^ y AgUirrc* 

Cpo esra armada lleg<^ i «stc B.eyno un Oidor 
con el emplep de Teniente General , e bi^^o unasor*^ 
¿enanas que se llaman la tasa de SantiUana, « 

Los Pencones pfrecen una paz fingida , y avisan 
& CaupoUcan f que se está reedificando la Concepción; 
¿re con los demás Caciques , después de reñidos a^ 
coerdps » determiQarpn mandar al Cacique MUlarau* 
co y que asentara paces con el nuevo Cobernadoír, 
para cogerle asi descuidado » y tener ellps tiempo de 
apercibirse para el ataque^ Asientanse las paces , y se- 
cretamente mueve s^S ttppas Caupolicán » dirigiendo- 
las con dobladas marchas k la Concepción , y una 
mañana á el m^necer cubiertas las eminencias de inu- 
merables Araucanos, acometen el Fuerte en tornos 
pero quedaron Henos los fosos de sus muerto s , y 
extrechándose los aprpciieS| intentan subir los terra« 
pleues cpQ indecible tespn f mas defendiéndose los £s« 

Bb 1 pa* 



pañoles con gallardía los rechazan ^ amparados del 

auxilio de las embarcaciones, que ayudaron muciio 

á conseguir la victoria. No se logró esta perfecta* 

mente por no seguir el alcance á los bárbaros , y el 

Gobernador mandó limpiar el foso y y terreno de in« 

mensos muertos , asi por si habla segundo acpmeti^ 

¡miento , como por preservar su éxito de la infección*. 

Aun á la vista de sus enemigos , hace alto CaUi- 

policán p bloquea la Fkza, esfuerza su Exercito , y^ 

avfqrgonzados. todos de haberse retirado d^ tan^ pocos 

Españoles se disponen , y asignan día para el segunr 

do asalto^. Lo« ñeles • faltos de bastimentos en extre- 

.mo, estaban en el m^yor desfallecimiento , y estas 

dos causas graves y remedió un efecto : este fue ver 

las riberas de Itata coronadas de Vanderas. Pendo* 

ees I caballos p y soldados , que haciendo salvas ve-^ 

filan con la¿ prevenciones paxa el desfallecido exec^ 

cito I las que remitía la Ciudad de Santiago , que ha 

sido siempre el Arsenal del Rey no ^ y se vieron en 

un instante alegres los Españoles t tistes $ y los Indios 

en visu del refuerzo se retiraron macilentos ^ al qual 

salió á recibir Don García , , vestido de gala con ri« 

cas armas , y le hospedó en el Fuerte. 

Alojado este socorro, se, dio vista á otro, que 
venia por Coygueco desde la Imperia) , abriendo con 
la espada un camino de quatro años cerrado. Hizo- 
Íes salva el Fuerte , y congregacios todos en Conse- 
. }o de guerra , se determinó hacerla en la cabeza , que 
era el estado Araucano , y sin perder tiempo se em- 
pezaron á tomar las providencias* 

Retirado Caupolicán de la Concepción en yis^a 
de las fuerzas Españolas , hizo convocatoria , reclutó 
tropas y y juntos y numerados setenta y ocho mil 
combatientes , se atrincheró con ellos en CorooeL Sa 

le 



le pon OaccU de k ConcepcToñ coa sa Ixétdto , con- 
sisten ce en setecientos Españoles j y aiganos Indios 
aliados.9 en busca del temido Caupolicán :, alojaba 
nuestro Gobernador , como diestro Capitán , en sitios 
abundantes de agua^ .pasto ^ y lena, enjuto , y pa- 
tejOi guardada la espalda contra algún rio , barrapco 
ó bosqtie bien reconocido , dando ia espalda al sol, 
y al polvo , cercano de alguna eminencia para que 
las. centinelas divisasen las operaciones del ettemigo^ 
montada ia Caballería liasta que la Infantería forma» 
se el alojamiettto , y estacadas. Y en ñn reconocidas 
las emboscadas^ y sabidas las. huidas , previniendo los 
nalos sucesos para mejor asegurar los buenas. Asi acamn 
paba el Gobernador ^ hasta que llego á Coronel , y an« 
tes de acabarse de alojar el Exercito , pasaron aviso 
las centinela? 9 . que se daba vista al Exercito enemigo^ 
que se movia con acelerado ímpetu , y acometía á la 
Yanguardia> la que viendo Una precipitación tan aú' 
esperada, se puso en alguna confusión. Salen algunas ^ 
compañías á detener el ímpetu , y al primer choque . 
cayó atravesado de un lanzazo por LiTicoya , el va^ 
loroso p y desgraciado ' Capitán Hernán F£rez $ pero 
no murió sin fruto , pues sus compañeros rechazaron: 
hasta ei alojamiento á los bárbaros. Pusícrofise . los 
dos Exercitosen batalla | y se disputó bastante tlcmi^. 
Qo la victoria , que al fin se declaró por los Españoi* 
Ips I con muerte de 8d enemigos , y prisión de. mu*, 
chos i entre los quales al Caciqup Gualvarino, y á 
otros cortaron las manos | y los remitieron al .Qpne- 
ral Caupolicán para el escarmiento: cuya crueldad 
no tienen algunos por acertada > porque los Chris- 
tianos deben ser compasivos >. y no enseñar á los ene-> 
migos á ser crueles , que es su propensión. 

Retiranse los rebeldes, y ratifican el acuerdo 

de 



194 

de morir ródos , anees que dir la paz riódíendose. ^¿o- 
Ugue Don García adelante i pasa la cuesca , sigue los 
Uanos y y Uegá á Pilcue , donde estaba alojado Cau^ 
policán coii su £x(;rcUo ; preséntate la batalla , que 
fue caá poifiada y re$ida , y tan de poder á poder^ 
que no qucdcS ninguno sin pelear i pues hasta tos Ce* 
nerales combatieron como soldados» pero al fin se can* 
to un completo triunfo por los Españoles t que pasa« 
ron por las armas los rendidos , y colgaron de los árbo- 
les doze de los que se suponían mas principales , de 
cuyo número habiendo pedido uno misericordia fue 
reprehendido de otro Indio prblodetoi que se ofie« 
ció en su Iug:ir para el suplicio i y averiguado quien 
era por las manos cortadas » se conoció ser Cualvaci- 
ao I y fue puesto en lugar del que pidió | y coasi-* 
guió perdón $ y levantando el campo , se alejó de 
este l5on Garda » por estar lleno de cadáveres i y 
ni aun le movió la codicia de ver el mucho oro qucf 
habla en sus minas ^ deseoso de acabar con la guer^ 
ra f reduciendo todo el estado á la obediencia del 
Rey, 

Reedificó Don Garda el Fuerte de Tucap^i « f 
para dexarle como freno , á la perfidia i mandó á Mi« 
guel de Velasco ^ que con 30 hombres pasara á la 
Imperial á traer bastimentos para dexar con que maa« 
tenerse la guarnición de I Fuerte> Llegó felizmente á 
la ida i pero á la vuelta al pasar la cuesta de ta 
entrada de Purcn , los Indios con piedras hicieron 
retroceder el ganado , y les disputaron el pasos y^ 
aünqae se allanó este subiendo con trabajo oncei 
Espa&oles á ganar la cumbre i con todo , no pa« 
dieron salir al ilano-^ sin perdida de muchos vive^ 
res , y con los que quedaron llegaron á Tucapel» 
donde fueron bien recibidos 1 y celebraron su valor. 

S(H 



^9f 

sccorr!<fa esta Plan , y quedando por ctuilillo de ella 

K.eynosO| salió Don García paca la Imperial , en cuyat 
angosturas , auoqse sin, pérdida , tuvo algunos ceea-» 
cuencros , y llegado que fUc á la Ciudad removió las 
Justicias I y ordenó próvido todo lo conveDiente pa^ 
ra el buen gobierno. ^ y evitar desórdenes. 

Viendo Caupolicán algo alejado y embarazado 
al General Español y y para que nó descaeciera su es* 
limación , emprebendió coger por interpresa á Tuca^ 
pcl : valióse de un Indio llamado Pran^ para que con 
disimulo averiguara la fuerza de la Plaza : este se va* 
lió de un Indio de la Plaza llamado Alonsillo , quien 
lo notició á Reynoso ^ y éste le impuso en que di« 
xera que á la siesta era la hora mas descuidada de 
Ja guarnición i y que el le entrase al Fuerte , para 
que los viese descuidados : asi se hizO| y con gran 
satisfacción dan un intrépido abance : recíbelos la pre* 
tenida guarnición , y hace un horrendo destrozo en 
dios : y de los prisioneros doce Caciques , con Pran^ 
fueron puestos á las bocas de los cañones, y dispara* 
ron con ellos para escarmiento: solo faltó para ser com^ 
pieta la victoria el haber muerto , ó preso á Caupo^ 
Ucáns pero ¿ste i como astuto , no se empeñó en la 
acción 9 y vista tan considerable rota , se retiró á ua 
intrincado bosque con diez compañeros de valor. Es- 
ta noticia dio á Reynoso un Indio prisionero , dicien« 
do que el parage estaba tres leguas de Angól , coa 
la qual dispuso este caudillo aceleradamente una lo* 
terpresa , y en poco tiempo llegó con la guia á me- 
dia legua del alojamiento de Caupolicán : no quiso pa« 
sar la espia adelante i y dexandola amarrada , cogen 
la senda Reynoso , Cabrera , y Córdoba , y al apun- 
tar él dia cercaron el recinto, y le prendieron con los 
Compañeros , que aunque negó su nombre , se . sosr 

P«- 



"*.* 



í^ 



pechó quien era por iá fatta que tenia ele un ojo. Co»« 
duxeronle al^Fuerte » y averiguado ser el , fue senten* 
ciado á que le empalasen , c^oio se hizo.. Pero este 
gcan corazón mosítix) en su animo , y manlíestó en 
MI semblante que fue grande en. Tída y eur muerte, 
recibiendo al último las aguas del bautismos y mu* 
riendo Christiano, 

Pasó Don Garda adelante y como la$ victorias que 
acababan de ^ ganar sus armas hablan consternado á 
los enemigos , ninguáo le hacia* oposición. Pobló la Ciu- 
dad de Osorno | á orillas del navegable rio Bueno , cln« 
co leguas -xlel mar y 20 leguas o^as adelante de la 
Plaza de Valdivia» £s de fettil , y alegre campaña coa 
3óod Indios de repartimiento , con que premió á sus 
Militares , y á tros guerreros. Fue Ciudad que tuvo 
el segundo lugar después de U de Santiago , y aun 
el primero en Templos, y edificios , con un Monasterio, 
de Monjas de Santa Clara ; fue muy rico su vecin-< 
darlo ^ y padeció un asedio de dos años el de ij;79^ 
y mayor (pues duró 32 meses) en el levantamieo(9 
grande > en que fue destruida año de 1599* 

Fundó tambiea la Ciudad de Angól , y le pVL* 
so por sobre nombre Cañete y con la notlci» de la 
muerte del Virrey su Padre , y de que el Rey ha«< 
biá' provisto de sucesor en su Gobierno , dando re? 
compensas* y premios á sus militares, se retiró á Li« 
ma , dexando de Gobernador interino i Pon Hodri* 
go Quiroga. 

Año de x^tfose plantó en el Perú ¿1 primer oU*^ 
vo traído de Europa , y de el fue hurtada una esta« 
ca f que se trajo á este file y no ,y para que fuera res- 
tituida I se promulgó una excomunión en Santiago^ 
pero desde este tiempo hay olivos ea este R-cyno^ 
porque dexó sucesión. 

QUOT" 



. t ♦ r * ' ' ' • "^ 



.. ^'í^2 



¡Gobernador Interino* Nada se dice de Stt (So* 
Cierno^ y es porque tuvo breve sucesor propietario; 
pero después dar i materia & la* historia ^ porgue yolyLet 
á ser dos veces Oobeioadór. 

i .... ' ■ ' 

Quinfa Gobifítidor $ Don Framisco Vittagrm 

* 
Gobernador propietario» que ya lo fue interina (fe 
este .rcyno » donde habla militado mucho tiempo. Lle- 
gó con socorro de quatrocicntos soldados al puerta do 
¡Valparaíso felizmente , y di6 á un hijo suyo de cortas 
experiencias el titulo de General de la frontera , y que-» 
riéndole complairer , y acompañar los Caballeros de 
Santiago de so edad / frieron á la frontera , y empren«» 
diendo SU' destreza militar desalojar los Indios , qu¿ 
estaban atrincherados en la frontera de Gualqui , que-* 
daron todos degollados á manosile los enemigos» 

Va el Gobernador á reparar estas quiebras , y pau- 
sando por AraucOi dexó de presidia 130 hombres, que 
luego fueron atacados de lod Indios $ pero elcaudUla 
Bernal de Mercado , los rechazó con valor. Igual foc« 
tuna tuvo en el mismo tiempo en Angól Veiasco contra 
8d enemigos ^ á quienes hizo levantar el sitio s peto 
el Gobernador rendido á tanta trabajo perdió la vida^ 
y dexó el Gobierno i su hermano.. : 

• • • . < 

Sixto Gobernador ^ Pedro de Vlllagrék 

Este Gobernador interino , hizo con poco acuerdof 

retirar la guarnición de Arauco y que servia de enn 

frenar al enemigo i j^o conocido este hierro^ pidió so-r' 

Tom.XXIIJ^ ^ ^ ^ Ce por-5 



corro á Santiago , y entro con el á dar batalía ai bkvbi* 
ro, acmjpádpt6n\Qual.quí;< Dietons^.yjsrac tes tropas , y 
abanzando los dos execcitos disputaron la batalla con 
-fur^r y peto qtfádo el. triunfo ppc los; Empinóles, Nib con* 
;tento..coo esto cL Gobernador , e;ctendió la voz , e hUd 
crceryal eneoqigp.» que.¿l.veiieiauen4;o le .había costado 
casi toda la gente , y que se hallaba sin moldados > pa* 
ta lo que hizo ocultar la mayor parte de sus tropas. £1 
infíd cureyendo/que. era v.eidad» y; 90 ardid , vuelve 
tesuelto al combate , recibenle muy pocos soldados , y 
de itQ{>ri>y^Q .sajten lo^ demás » que estaban embos- 
cados y y leatK unos y oti[o$.log(aicon una completa 
visoria*. . . 

' Séptimo Gobernador ^ Don Rodrigo Quirqgé. 

Gobernador ¿ttterino > nombrado por el Virrey 
Pon JLope Garda de. Castro^ entró en este i?eynocon 
trescieptps hombres > y astutos los Indios le ofrecieron 
la paz |. y el Gobernador crédulo se la ott>rgó compa&i^» 
vo : est^ benignidad con ^os Indios , fue ser cruel con 
,lo.s E^pañolest) pues aunque .encarga el Rey se les^ de 
la paz qua^ndo ia pidáxi y debe ser á tiempo oportuno^ 
y dando rehenes de fidelidad \ pero querer que sin 
este seguro sean fíeles ^ es caso negado^ y menos el 
que puedan domarse > si primero no se reducen á pue^ 
l?los.f y. se les obliga, á vivir según la ley natural ^ im« 
pidiéndoles la Poligamia y embriaguez ^ con cuyos me«» 
dios se harán políticos ^ se domesticará su barbarie » y - 
se puede .prometer abracen, el Christianismo« 

Es la principal isla del Archipiélago la de Chlloe, 
que ;^trechándose Con ta tierra forma una gran bahía, 
y en ella fundó este Gobernador una Ciudad llamada 
jCastro ]^ y un Fuerte con el nombre de Calbuco , pa^ 



ra que mutua tu ente se sccorrieseü en Dsoi'no y Val 
'^via por su inoiedÍMioti^ , • y üoii^bro xte G¿iiccalÜ 
Martin Ruíz de Gamboa , á<|Oien después casó con una^ 
hija suya na tura L. 

^ot varios informes , poco arreglados , que íe hí^ 
cktou al Rey desde este' rey no ^u tomó: la pcovidoKit 
4e mandar dos Oidotres ^ue fundirán Ja RealfAudiea* 
cia en ia Concepción ^ para que en m éefcSto gobcr* 
fiaran y y se verificó su prificipio en tste tiempo coa alH 
gun desorden /así por ignorar las «láxlma» milicarek| 
como por. la oposición- ^uc siempre hay cnq^e las armai^ 
y las letras; por cUya causa uq {«¿mafleclá DMH 4}uq 
hasta éUflo de 1575. 1 » .1 . ^ / 

•^ 4 : - OSavo GobirnAdbr»!^ * * 



la Real Audiencia Oobeniadora ásente paeef t(k 
ios Indios y los que luego se febdafon |* y mandó á un 
General que entrara á castigarlos i cdmo ¿ftdívameneío 
los vctíció y castigó. Vuelven á ofrecer la paz , otor- 
gansela coh&cilidady y sicmptc pc'rfidos lá vuelven á 
quebrantar} vá Don Migüd-^ae^Vcfááco'á fca$ttgaWo«, 
y en varios reencuentros los bate y vence , dctramán- 
do íkiuchá sangres coá ciiyo^ ciscar áiicntó se volvió á 
ásentaf la paz, que se creyó dtfrabte; ' 

En este tiempo entra én este f ey no el primor 
to V que tuvo título dt Presidcuic '<le la Heal 






1 • 



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Ce i 5i&j 



/• I» 



]Nb»a (hieníá^ f Breúiente^- Dm Mekbor ¿rapo . ^ 

Saravia. 

4 . .' • • 

, I 

• «A 

Ea sn Ucmpo un Indio llamado Loble cort6 i sa 
amo laxab|pza , y con día corrió la tierra como tn 
tiianfo I .amonestando á s»s compatriotas se alzaran y 
acabaran :Con k>& ¡kxos Espa&oles que habia. Animados 
de este cxempio se jnntap » y le elige an gran cuecpo 
ile eoemigos por 6tt caudillo , y fabricando un buen 
jFaerte se apostato? en cL Siguen su excanplo los* de 
Ja Cobo,. y:nombc#n:poc su Capitán á Juan Buenos 
Sabidas estas resoluciones , antes, que como pc(tQ $e exr 
tendiesen , salió el exifrcito de la Concepción , y dirl* 
gió su marcha á,i^ fortalesa de JLoble : presen tanse 
á su vista , y ofrecenles perdón de su rcbe dia si se 
xindcns ooacepun lafoferta, y disponen^e* un os y ptros 
al combate*. Enardecidos los £spanoles del desprecio d^ 
Aoacepcaf el perdón ^ acometen como Icones la forta» 
leza y y quitando muclus vidas , perdieron todos la su^ 
ya scon c^yas cabezas corrían gloriosos .lo$i bár^ 
baros toda la tierra ,. incitándola á un genciai al*^ 
zamlentOr . . / . . . - 

Juntase un. crecido número de enem%os al oíanr 
¿o de Lobíe , van ¿ la Concepción , y dan un tan ge^ 
nerat , y e^apenpso . asalto > que fue necesario p|:leá- 
nn todos , hasta los Ministros de. la Audiencia • y 
que se perdieran muchas vidas para que la Cuidad, 
que estovo en el mayor riesgo , no se perdiera : re- 
chazáronlos al fin ^ pero quedó la Ciudad bloiqueada, 
confusa y con pocos soldados , y escasez de bastimen- 
tos. Y próvido , reparó un vecino de Santiago estos 
daños, que fue el General Jofre del Águila , que á su 
cosca les mandó por mar una embarcación de provisio* 



*^or 



nes I. y por tierra á su. hijo con cien honores p^QndóS^ 
que uno y otro sirvió mucho. A este auxilio se agrc¿ 
gó el socorro de doscientos hombres ^ que despachó 
por mar el Virrey Don Francisco de Totedo. Vistos por 
ios bárbaros tantos peUrechos y gente ^ quando ya los 
creían destruidos I pidieron la paz.Los^ Militares qüe^* 
xian se les .concediese > pero Jos Oidores no quisieron 
darla*' Apercibieron el cxerclro , y al mando de Don 
'Miguel de Velasco, ordeharon saliera á.^asiigarlos: van 
en isu busca , y halladlos atrincherados* Manda Vclasco 
atacarlos deseoso de llegar á las manos , y entrega en la« 
de los enemigos toda su gente , sin que escapara mas 
^ue el y porque tenia buen caballo» v :, 

£n el año de 1570 hubo un fuerte temblor que ht^ 
zo bastante daño eh este rey no. Fundóse en el Perü d 
nrribunai de la Santa Inquisición , y en c^te se nombró, 
un Consejo General y Comisarios. . . : j 

Duró esia especie ide Qobierno de la Real AudienHi 
itia hasta ei año de 1575 > en que vino tiobernadof 
propietario, á quien el Rey restituyó el mando | coi) 
reponerle y darle un Hábito» 

Dedmo Oobim^dar , Dan Madfigú Quif^á^ 

Don Rodrigo, Gobernador propietatio entró en esrd 
keyno con trescientos hombres armados , qtte vihteroit 
de España 1 y la Ciudad de Santiago remitió otros dos-' 
cientos de i caballo s con cuyo exerdto se volvió i em*^ 
pezar la guerra , pues aunque los Indios luego que stf* 
|Meion habla tai Gobernador , y talcs^ socorros , ofrecle*' 
ron la paz para engañarle , como lo hicieron con sa 
antecesor , Don Rodrigo con aquel escarmiento , no so« 
lo no se la concedió f sino que luego emprendió la eic<^ 
pugnacion de la fortaleza de GualquL Vay da el asalto , y 

aun* 



;iunc]ue^se Suputó poí mucho tiempo la batallji i'qu^o 
la forcale^ t y Iti vilorta por. los Españoles. Llegaron 
i este, tiempo un sin número de bárbaros , los.que ame^ 
drentados volvieron á ofrecer la paz al Gobernador; 
y estef sentándose eamedio de tan feliz carrera, y siá 
aprovecharse de la- consternación, y de la vi&oria , se . 
U. concedió sin rehenes , para que así se perdiera 
lo ganadj;. i 

Como son muchas las naciones y provincias de los 
enmigos , nunca dan rodos la paz , ó sea por máxima 
para tener; disculpa en las Malocas (que son Cotretias ) 
9 por.desav^encia ^ntre ellos $ y asi nuestro Gober^^ 
nador con ios Indios que dieron la paz, empezó, á há« 
cer Malocas, ú hostilidades en las tierras de ios eñem[« 
gos I porque habiendo echado menos doscientos cábs» 
^os en una Correría ^ que sin saber cómo faltaron del 
cuerpo de reserva , creyendo ser cómplices Jos Indios 
a^mlgos-, se dthó sobre ellos ^ y sin. mas autos prendió 
quinientos, y en dos embarcaciones los remitió i Co« 
guin^bof para el laboreo de las Minas. 

Alzánse de nuevo loa Indios ^ y el Gobernador 
emprendió segunda campaña , y visto por los enemi- 
gos qu9> ^arch^ba ' con descuido , y lentitud engor- 
dando los caballos en sus pingues sementeras , y que 
legun.sa derrota era alojamiento preciso Cáyaguano^ 
^p este , parage se apostaron los Indios en una oculta 
calada* Llega el Gobernador con su exercitp , y aloja 
coi;^ . ¡iatisfaccían ^ y estándose refrescando los J^paño-* 
les > salen los bárbaros, dan sobre los batallones como 
un arrebatado torrente , vencen los reparos , y matan 
á algunos 'y pero diestro el General sale al oposito , re- 
cobra á sus tropas del susto , y da con tal empeño la 
b^uUa,que dexando vengadas con inmensas muertes 
j^s vidas de sus pocos soldados , cantó en breve tiempo - 

la 



la vidoría. Retiranse los enemigos a los montes , prosi- 
gdicronse algunas Cocrerias , que. todas salieron favo* 
rabies á los Christianos» 

Con la noticia de haber entrado en Valparaíso el 
Pirata Ingles , Francisco Dcac , baxó i Santiago el Go^ 
bernador y dexando ordenado á su Maestre de Campo 
J&crnal de Mercado , fuera á dar socorro á la Ciudad de 
Oborno , que había dos años que estaba sitiada^ de los 
enemigos. Estos en vista de estar el Gobernador ausente^ 
y que los Españoles harian bastante en defenderse de 
las invasiones del Pirata , se determinan y disponen i 
debelar todas las Ciudades del rey no. 

£n e^tei nunca se ha padecido daño de considcr^iofi 
con estos Piratas s porque en la Costa lio hay riquezas^ 
ni cosas con que ellos puedan con utilidad apetecer» pe^ 
ro son perjudiciales : lo primero , porque la gente solte^ 
ra huye de las levas que se hacen para este fin , y S6 
van donde no hay guerra de Indios de dentro ^ y de 
Piratas de fuera : lo segundo / porque amedrentan los 
navieros y ó apresan los navios invirtiendo el comercio: 
y lo tercero y porque los Virreyes no atienden á este 
rey no embarazados en defender sus Puertos» 

JEstos sinsabores , y la carga de años y méritos^ 
quitaron la vida en Santiago al Gobernador , de muer* 
te natural y y nombró en su lugar á su yerno ,. con 
agravio del Teniente General Don Lope de Aroca^ que^ 
traia Cédula ^ como todos para gobernar, si el Go« 
bernador no proveía , y no obstante el nombramlenta^ 
disputaba el Cobierno i peco Gado^boa como tenia las ar<i| 
mas se quedó con ci« 



Un- 



•3Ó4 



s 



? 



• Undécimo GíAefnaior'^^ Han ^Martin Ruiz de Gambos. ; 

- • 

Gobernador interino ^^ empezó su Gobierno por un 
fuerte temblor que hubo en este rey no , y varias Cor- 
rerías ó Malocas ^ que nnituamente se hacían los Espa- 
ñoles á. los Indios / y estos á ios Españoles , y sus In* 
4ibs* aliados ^ mataudo , cautivando , destruyendo es- 
tancias» y cogiéndose caballos y ganados: en cuya vis«» 
t a, par a. contener, á ios enemigos , y auxiliar los aliados» 
fundó en el valle de Chillan U Ciudad de San. Bartolo* 
me de Gamboa » en la que puso guarnición , previníen-^ 
do vigilasen las Correrías , que venían por d abra pró« 
^ima> que hace la Cordillera por el valle de •••••••••—• y 

parece le dexó á aquel vecindario por herencia los plei«^ 
tos , por haberse hecho la fundación durante el litigio,' 
de que si á el » ó i Azoca tocaba el Gobierna ^ 

. Fu^ muy buen Gobérdador » y se prueba en qud 
el Virrey le confirmó el Gobierno. Reformó alguno/ 
capítulos de la tasa de Santillana {tara el Gobierno dq^ 
Ips Indios* ( 

i 

, Duodécimo Gobernador » Don Alonso de Sótomayoré 

, 'i 

. Caballero del Hábito de Santiago » - Gobernador*» 
propietario , vino por Buenos-Ayres con el socorro de 
quinientos hombres de tropa veterana y municiones» 
que despachó el Rey para este rey no» con Cédulas pa« 
ra^el Virrey» a fin de que diera todo auxilio para con- 
cluir la guerra. 

Vino esta tropa hasta Buenbs-Ayres en los veinte 
y tres baxeles » que con 2^500 hombres de tropa iban 
á fundar dos Ciudades en el estrecho de Magallanes; 
cuyas ^bi.^ciones se hicieron al cabo de tres arriba-i 

da« 



'das de la esquadra ^ con el desconsaelo de que no tu^ 
vieron permanencia» Verdad es » que descubierto d pa« 
io por el cabo ^ no permaneció el mociro ide la funda* 
cion y mediante el infotme de. Diego Flores de Váidas, 
que de orden del Virrey , persiguiendo á Drac» con dos 
embarcaciones salió de Lima ^ pasó por el escreciio , y 
llegó feliaiaente á £spaaa , y ' ei &cy le -bizo Ministro 
de esta pobiaclont / . > 

Creyóse que con tales socorros se seguiria coa 
empc&o la guerra ; pero detuvo su curso una vera de 
oro descubierta en Concuagua , dándose por satisfecho 
con las fnnovidencias que dio para i^sff enteras : y la$ 
Indios viendo tantos refvercoa y aparatos ^ d icron una 
fraudulenta pa2. * < 

A fines del año de i;8} se halló vacio de oro el 
Gobernador, con la guerra rota , Corderías hachas , y 
á Chillan cercado por el enemigo f por lo que se vio 
(precisado |k> salir al 0posi|O| y sacando 4e* Santiago ia 
gente que pudo llegó á los contrarios, á. quienes def« 
foto, y hizo levantar el' cerco, declarándoles la gucr* 
rá á sangre y fuego , dirigiendo sus pasos á Angpl ,• y 
aunque en las estrechuras *le dispiKaba elenemigp el 
paso , siempre ié rechafó confieUa^ suceso ^ y para es- 
carmentarle, cercaba munos y to9tic4s a ios ^e liacta 
prisionero^ ' ^ í . í . • ,. . 

£sta cffueldad convocó i todos los Chilenos , y 
yan á la desfilada siguiendo el campo Español para 
lograr algún descuido por interpresa , el ^ue no du« 
daban viendo que p^r instancias s$ aumentaba su cam« 
po , y en la oposición , que como bárbaros tenían en el 
modo de asaltar el exército Christiano, $e convidó un 
Jndío llamado Andresillo (que siendo bautizado y cria- 
do en Chillan , se habia vuelto á ellqs) á. C2>piar á ios 
Tom, JLXllh Dd Es- 



jrotf 

Españoles i como de.f¿£lto fae , y les tr$<xo por te^pues;* 
ta< estac estos ac4nipdd9s CD Ma);¿guaQO> y les ooticiQ 
la forma de sa posición y oútnero> con (:tt y as menudas 
poticias dieroü'por señal para el asalto ia altura de la Itb 
oa. Lisonjeados con la vidoria , los atacaron con diabólica 
fiír^a y llevándose por delante la ^estacada ^ y los Indios 
aliados que.^acnecian/el R^al y pero, como los soldar 
dos Españoles estaban juntos en su frente de vandera^ 
aun({ue algo consternados (especialmente los qu.e esta- 
ban durmiendo) ocurren á las arma^ ^ y con su Genera 
puesto en defensa se die^oo tan buena mañana » no solo 
por vencer , sino, por salvar sus vidas , que quitando 
iDiichas á lp$ ludios 9 Ips obligaron, i. desamparar. pri« 
mero el Real , y después el campo , y .ultlmameple to- 
das las cferoanias i porque S]g^ió su alcance el Sargento 
mayor , quien precaviendo alguna emboscada ^ se re* 
4iró con quaffente¿pi;isioherQ5 ^ que en señal de la vi&or 
rio se colgaron dt los arboles , e» que ellos queriap col« 
gar á los »£spañ9les.a ■^ ; v . . 

Pasó adelante el Gobernador ^ y por la comunica- 
ción de unos fuer^es^con otros > fundó uno en Tabule* 
▼O) después ile donar losjincmigos deLeybú » y dejan- 
do con mu tuiciones dei gbcrra > y boca las fortiñcaclone^, 
se jrcrirór al quartei . de InyicrnOade. U Co;icepcion« J&n 
esta Primavera mandó la Ciudad de Santiago adoop 
caballos de socorro, y alguoa gente diestra t con la que 
dispuso el Gobernador fuera el Sargento mayor k dar 
en cinco reducciones,. que estaban eo sus borracheras, y 
sin^er sentido cargó en eUas, y á todos los degolló 
y apresó. 

Dan la paz los Indios fingida , y luego se rompe 
la guerra entre el excrcíto Christiano , y los Indios 
hasta Gualqui, y les arman k estos, uria emboscada , y 

. . los 



207 

los rompen. Pasa et Sargento mayor á Guadava i y le* 
varea un Fuerce : sigue adehnte, y de resorte cieñe 
una reñida refriega, y vence á los Indios, que hablan 
dado ea las reducciones de Guadava, y llevaban una 
CEccida presa de gente y ganado |.que todo se lo quita* 
roo ios Christianos, 

Asalun los rebeldes la plaza de Angól,^ y estando 
dcniro ¿1 Gobernador ( cuya interprtsa fraguaron Im* 
Iridios domésticos ) aseguraron hora en que pegando* 
estos fuego á la Ciudad , la asaltasen aquellos , y fue 
fortuna no lograran la acción, y que valerosos los Es* 
pañoles , no los consternará nt el asaho , ni d fuegó^ 
sino que con gunde ánimo rechazaron á los- de las 
murallas , y arpagaron el fu^o coa b sangre de los 
enemigos. 

Sida el Indio Calíala la fortaleza dé Puren ,. f 
dale-repetidos asaltos , que resisten los. Españoles ;; y el 
bárbaro can dilhü desafia i un duelo i .Ciarcia: Kamon^: 
Cabo de la Plaza : acéptalo este , y cuerpa á cuerpo' 
le venció , y cortándole la cabeza 4s Uevd á la fortale- 
ZD^ Las tropas bárbaras por quitársela abanzán el Eutt^ 
te con valor $ pero fueron fechaza^os con perdida* • 

Viendo Don Garda flamon , que toda la tierra es^ 
taba en arma , y que sobre el había de caer la tormén^ 
ta sin poderla resistir , y que el Gobernador estaba ea 
la Imperial arreglando los tributos , desamparó á Pu*' 
rén , y con su guarnición se pasó á Angól : el enemigo 
creyó vencerle Con cautela , para lo que le hizo saber, 
que los Indios estaban descuidados en unas borrache* 
ras, que salieran de la plaza á dar en ellos , y creyen- 
do la noticia salió ; pero con tal vigilancia , que aun-* 
que los. halló prevcmdosf , y todos le combatieron^ 
dio vuelta al Fuerte con mucha gloria , y. después do 

Dá 1 ha* 



ao8 

haber derramadlo macHa sangre enemiga. . 

£1 Virrey Conde del Villar ^ remitió en dos em« - 
barcaciones soldados , municiones y vestidos $ peco>. 
aunque el socorro llegó muy á tiempo , mas era 
para mantener lo gaqado , que para recuperar lo. 
perdido. 

4. Por amparar las reduccionís xle Osorrio y Viilá» 
ILica / demolió el Gobernador. lo;s Fuertes .Trinidad y^ 
espíritu Samco jiy pasó sus guarniciones á Puchanqui^ 
que luego fue expugnado de Iqs Peguenches , por un 
caudillo Quechuntureo.^ que degolló, á muchos £spa- 
ñplps I y otro$ se escaparon Ínterin estaban los. eneml« 
gos eñtrotehidos con la» presa». Sabe jel Gobernador este, 
mfórtunip'i y sigue á lpSiIndioS}:pata vengaf este da«a 
ño , y alcanzándolos atrincherados en un alto riscO|. 
S(Mo^ accesibid) al valor ^ £oa este Io§\:onibatió , y óblU 
gó 4 dar ix paz , y^ á poblarse en iw Uanos ( pero sgkí 
Ip'durólloiuno.ylo otro ^únteriii. e^aVo presóme, el* 
.Qo;bernadoi;.\ :r . \; • . '^ :.(".'•;!.'.•.... 

: £1 Pirata Ingles Tomás Candifci^: se presentó ál^ 
vista de la isla de Santa Nidria y Valparaiso, y enQuin^ 
tero echó gente en. tierra. que cogloroii' dos hombres; 
á ios quo dándoles, soltura i los mandaron. d« expresos, 
pidiendo bastimentos^ y noticiándoles que no veoian á* 
hacer .ningún daño^ que solo querían comerciar : estu*^ 
vieron esperando la respuesta , que nunca volvió \ y. 
ellos viendo la tardanza ^ vokicroa á. echar gente en 
tierra , á tiempo que ya de Santiago habla ^ocnrridcraU 
guna tropa ^ y los rechazarcub hasta las embarcaciones^ 
matándolics algunos ^ y apresando catorce ^ de los que 
se a)Usticia(on,doce, que todos recibieron el Santo Bau** 
tismo , y el Pirata se levó ^ y de paso cogió el Galeón 
de filipinas* , , . / . . . « 

. . El 



£1 Marqaes dtf Cafícte dt Mendoza , Virrey del 
Perú I movido dei amor que tomó á estas Provincias 
quaodo estuvo de Gobernador , remitió doscientos 
hombres de socorro con jnuniciones y pertrechos , di- 
ciendo no remltia mas , porque sabia venían de Espa- 
ña por mar quinientos hombres ^ como así era verdads 
pero nq^ilegaron á est^e reyno^ porque aportó la csqua« 
dra en Nombre de Dios , y recibieron alh' contraorden, 
con motivo de ir comboyaúdo unos caudales , porque 
no los apresaran los Piratas. 

■<r . £1 Gobernador amonestó á los enemigos que hicie-' 
rán las paces > y ellos mas orgullosos , declararon la guer^ 
ra , y en numerosos esquadrones vinieron caminando^ 
y sabiendo que el Gobernador salia á hacerles frente^ 
se atrincheraron , y fortificaron con gruesa estacada en 
la cuesta de Vtllagra , y en el Llano á dos quadras del 
camino al Leste , hicieron un Fuerte para coger así en- 
liiedio á los Españoles. 

. Sale Don Alonso ^ y i pocas marchas alojó á vista 
de los enemigos , en el Valle de Colcura , y al salir del 
sol , que le daba por las espaldas , embistió á la estaca- 
da, por varias sendas ^ acometió al Fuerte , venció los 
reparos , y subiendo la cuesta se halló con su excrci- 
to . peleando cou el cuerpo de reserva de los enreíni- 
gos : reñiáse con empeño la batalla , y estando aún in« 
decisa la vi¿loria , oyense de la parte de ia marina unos 
cañonazos. Ignoran los Españoles la causa ^ pero tos anb 
ma ^ y discurricndo:los Indios que essecor^o los desfa- 
llece i lo qual y y el verse sin cabeza , pues á su cau<« 
diilo -Quiñ tegua no le había muerto el Gobernador, 
echaron precipitadamente á huir : siguen su alcance ios 
Christianos , y de compasión de degollar tantos infieles, 

que corrían asp(Dbrados c indefensos por los Llanos, se 

to- 






210 

tqcQ la retirada , y se cantó la- vi¿^oria » sin mas pcrdU 
da que la de un I^usitanq , Caballero del Hábito de 
IChristo , que por seguic su capricho » y no conformarse 
con los Castellanos murió i pero como valiente soldado, 
vendió cara su vida« Llegó el campo Español al desam- 
parado sitio de Arauco : enarboló el Real Estandarte, 
hacense salvas , y repitense cañonazos en la marina. La 
niebla no dexaba percibir la guerra ; pero luego qua 
aclaró se yió eran unos baxeles Españoles que se arma- 
ron en el Perú para perseguir, lo» Piratas , los quales aa« 
daban reconociendo la costa á tieoipo que oyendo las 
dos veces los tiros , discurriendo les hacían salva , la * 
respondieron. 

£n escás embarcaciones mandó el Gobernador á Don * 
Garcia Ramón , con muchos tescimotüos de sus serví- 
cios , e informes de que tenia el re y no pacifico. Estoi 
informes son dañosos ala causa publica i porque cre- 
yéndolos el Key, y el Virrey » se. descuidaron en matt^i 
dar socQrrosi con cuya falta no solo no se poso adelan^ 
te f sino que se perdió lo ganado. 

Dan los Indios la pa^ , y reedifican el Fuerte de 
Arauco, dexan su guarnición al mando de Francisca 
Riveroi y pasando el exercito para la Imperial , acorné* 
tenles los Tucapelcs de una emboscada ^ y hacen reti« 
rar á los Españoles hasta un Llano $ pero en el les:dio« 
ron tan recia batalla , que les obligarQn á dexar el cam- 
po , con las principales cabezas de la facción Tucapeli*-< 
na 9 con cuyo escarmiento ofrecieron los Cacique^ ía 
paz , que se les otorgó. 

Aun no estaba enjuta la tinta de los tratados » quan- 
do los Araucanos creyendo que hablan logrado stt 
celada los Tucapeles , asaltaron el Fuerte } pero los re-* 
chazó Ríveroi quitando muchas vidas » y.á los.prisio« 

ne« 



211 

ñeros tnanm y narices. Vuelve el campo Español so- 
bre los Araucanos 9 y repiten estos el engaño de la paz^ 
que se les volvió á dar*. Qoemóiie el Fuerte sin salvarse 
mas que la guarnición , y se volvió i reedificar. Hubo 
noa grande peste en que murieron muchos Indios j y 
llegó el contagio hasta algunos pueblos, y el Gober- 
nador se retiró 4 Santigo. ' 

, Vuelve á Lima Don García Rámon , con un buen so- 
corro c instrucciones para que se dirigiese el Gobernador* 
Sentido este de los informes que de su conduda ha* 
bian hecho al Virrey Cañete , dexa el Gobierno á di- 
cho García , y va á la Ciudad de los R^yes á dar sa« 
t^sfaccionv y aunque al principio no le dio audien« 
cia el Virrey , después le oyó , honró y facilitó socbt^ 
ros y bien que <^stos no se verificaron » porque el Rey 
nombró otro Gobernador; 

Hicbnotercio Gid^emador^ Don Garría Ramom 

Gobernador interino : en su tiempo dicen vino sa« 
bocdinado el Gobierno de este reyno al Virrey ^ pe^ 
ro lo contrarío creemos , pues vemos lo estuvo siempre* 
Y -se pmetía en que del Perú mandaron los Goberna- 
dores Valdivia , Quiroga y otros / bien que no qul^ 
ta traiera ei Marques de Cañete mas amplias fa« 
cuUades. 

Alzanse los Indios , como lo han hecho j y ha-*» 
rán siempre , no habiendo mas prenda que su pa-^ 
labra. • 



De- 



Declmoquarta Gt^emadof ^ Don lUrth García 09^i 

y-h9fQla^ 
* , , ■ - 

Gobernador propietario , que hab!a servido mucKtf 
en el Perú* Llegó á Valparaíso año de i^pa^con sa ma- 
ger Doña Beatriz , sobrina del Hey Inca , y sentida 
el Virrey de su Aombrainiénto , retiró los socorros ^ j 
dio orden á los Oficiales Reales no ministraran oingna 
dinero para la guerra , con lo que se perdió lo que se 
liabia ganado , y no se ha vuelto á recuperar. Y esta 
experiencia enseña ^ que para que vaya bien ordeñado 
el bien público » es preciso corran en buena armonía^ 
y vayan acordes el Gobernador de este rey no , y el 
.¡y;irrey. ^ ^ 

A este Gobernador habia anticipado los acasos de 
su vida un Judiciario , y aunque sin quererlo ^'1 ad« 
vertir , solo le faltaba p^ra su cumplimiento su des* 
graciada muerte : la que se verificó también como ade<^ 
lante se verá $ pero antes pasó: á la frontera , casi ^des« 
truida con la citada peste \ ácuyo benefieio extendió el 
Fuerte de Araucoi con nombre de Ciudad*. 

Construyó los Fuertes de L'umaca, Pur^n y Jesús» 
y aunque se quem<( este por los Indios en un asaUo^ se 
libró la guarnición , y aumentada esta se volvió á ri:edL» 
ficar el Fuerte. Fundó también las Ciudades de Santa 
Cruz de Loyela , y de las Infantas 9 y fue manteniendo 
el reyno con prudencia* 

¿laño de 1595 se estableció el Real Derecho dé 
las Alcabalas, c invadió estos mares el Pirata Ingles Ri- 
cardo Aquines , que fue hecho prisionero. 

£1 nuevo Virrey Marques de Salinas , viendo que 

en deservicio del Rey no se hablan dado socorros ¿ 

este reyno I remitió tropas 1 y todo lo necesario con su 

A so- 



sdbtiflo Dbti dabríei ¿c Castilla 't cine llego ¿la Con-i 
cepcion año de 1597$ con cuyo auxilio se alegraron 
los vecinos , se esforzaron los militares , y cayeron de 
ánimo ios Indios^ mas quando de estas proporciones se 
debían sacar ventajas , viendo el Gobernador que el Vir* 
rey le era ya favorable , y que no tenia que temerle^ ser 
dedicó soto con codicia al laboreo de las minas de MUla« 
poa y Angól , y con nombre de bien comün , comprimio- 
á los Indios á la busca del oro , revolviendo la tierra^ 
amasada con la sangre de sus compatriotas , que habla^ 
doce aSos que estaba descansando. 

Convocanse los Indios , y presentanse los de Pur^% 
en batalla 9 en número de 3® caballos , y jd infantes»' 
Asustase el Gobernador , y fiado en estar casado con \^ 
Inca f : métese solo enmedio de ellos á persuadirles paz,f 
que no aceptaron : no. lo quisieron matar \ ni arroUac 
el campo Español^ porqué creyeron {poderlo faácer siem* 
pre con facilidad. Pasa Loyola á Angól , y sitian losf 
enemigos á Puren : quiere socorrerlos personalmente el 
Gobernador , y le suplican lo haga con otro : remite 
cien Hombres con el Capitán Cotíes ^ que llegaron fen 
Hzmente , y haUáron habían quitado el agua al Fuérte^^ 
por lo que les ntáñdó' Jo desamparasen , y se incorpora*^ 
SCQ con el en Angól. . - - » ' 

, Desentendiéndose de estbs desordienes V pasaelGow 
bernador á la Imperial ^ y en lugar de reprimir la ambi«^' 
ción de k>s vecinos , corregir abusos , y enfrenar la ti^^ 
tánica dominación de los feudatarios , de que abun^ 
ba mucho esta Ciudad , se puso á recibir banquetes f 
obsequios , haciendo gracias , y premiando las rázo^i 
nes> no la razón : señales todas de su próxima* ruinají 
y de que. Dios . quería restituir el oro á los que le saca^ 
ban de las minas sin salario ,- las tüerras á los que ancei 
las poseiati^ y hacer* esclavos de los Indios á los mis^ 

Tom.XXIII^ £e moi 



nos , Señorea v qac con- tiii) peca {>iectad los doml^i 

Hacen convocatorias los bárbaros para un levantad 
«liento general , corren la flecha , y empiezan degollan* 
do dos Españoles | que se desmandaron de Angólj con 
cuyas cabezas corrieron la tierra* £i caudillo de la 
Plaza mandó aviso verbai con el Cacique Navuelburl 
al Gobernador , para que ocurriera al remedio de esta 
Qovedádt £1 pérfido Cacique antes de dar el recado ^ dio 
parte á Pelantaro , ordenándole se emboscara para de* 
gollar al Gobernador y su compañía quando pasara;, 
l^ect^o esto, marchó á la Imperial ^ da su aviso , y el 
Gobernador contra la opinión de todos se pone en ca* 
Qiino: hállale al principio franco ^ y manda retirar aU 
gunos que le acompañaban desde la Imperial , y coa 
solo setenta reforqiados de valor y mérito^ y con el Pro* 
.vindal de San Francis<;o Fray Juan Tobar , su SeciCr 
lariOf su. Lego, y alguna gente dé ser vicio > pasaron ade* 
lante., y alojaron en el valle de Cúrala va. Entre un« 
sos buenos soida4os» no hubo quien dispusiera aloja- 
mientos I y trincheras ^ patrullas » ql centinelas i y coq 
giaq ^guridad despue^de la convier^cioni so dan* al sue- 
ño I que duró hasta la mañapa » que siendo neblina , le 
acreditó la obscuridad un nublado de enemigos , que 
como un toryellino dio sobre el pequeño esquadron » y 
aptes que recordasen dieron á todos muerte*. 
.'; Tnunfantes con la cabeza del Gobernador i oottíc^ 
tsg^ los .enemigos la tierra ^ que todd se pu6o cin atma 
^or> tan akgre^ nueva ^ y cada £$pañol » que cotoo dice 
Hercillai hablando de tiempo anterior « no cabía en ciea 
|(;gnas I se vio reducido al pequeño recinto de su5 for* 
tiíicq^ciones ) defendido) d$ rigorosas analtos s y los que 
{tnce^ bebían en t^za^ de oro, no \& dejaban' oL aiid 
sus manos Ubri;s jp4ra beber el agnado, los xios» y co- 
mer 



iner manjares regtrtareii pues se llego 1 sádtftt d^ ham«| 
fMre aun C0B carnt hnmana. 

Ya de xa IDOS advertidos estaban ñiodadas por este 
tiempo desde Maule adelante las Ciudades de Chillan^ 
Concepción , Arauco , Angól , Infantas, Santa Cruz de 
Loyola, Imperial , Valdivia, VlIIarica, Osomo^ Castro, 
y varios Fuertes : y ahora diremos el fin que tuvieror^, 
ad virtiendo que los Indios son ya mas temibles, que en Ü 
conquista: lo primero, porque ya están mas diestros: 
lo segundo, porque ya tienen armas y caballos $ y ló 
¿Itímo, porque aún entre ios Españoles tienen esplasi 
con cuyos auxilios hicieron probar sus hostilidades i 
ios moradores con la -muerte, cautiverfo y fuga , á lai 
Ciudades con la ruina , y al culto divino con las pco^ 
fiínaciones. ^ 

Porque el inveterado odio de los bárbaros , los em^ 
pefiaba á degollar todo hombre : su 'brutal lasd vía á ha^ 
ccr cautiva á toda muger^ su irreligiosidad á insultar: 
á todo lo sagrado : su codicia i saquearlo y tobarlo to^ 
do ; y en fin , la espada devoraba ^ el fuego consumía, 
el hambre talaba , y todo pereda* 

< 

' Dcthnoqmntú Gohemaior , W Lhemiado Don Pidf^ [ 

f de Vizcarrá. 

Teniente General por S. M« sucedió en el Go«>' 
bier no al infeliz Gobernador Loyola , y con reclutas y 
gente de Santiago, subió á la tontera , dexando estx 
Ciudad en términos de perderse , si los Indios domestiw 
eos se sublevaban , y era de temer ^ porque ensoberve* 
cidos con la muerte de Loyola , cada Cacique embistió 
á la parte que te ofendía , y de la que habla recibido 
daño} dando á luz su general alzamiento eldia 14 de 
Noviembre de 1 599 > cuya tragedia vamos á detallar. 

Eea La 



tÁ nocHe 3é esté 3'á acometieron bs bárbaros á U 
Ciudad de Osornó impcovisainente } á cuyo tiempo, p 
^porfUos.1 ó ppr |os Indios domésticos , se le pegó faego, 
y los pobres moradores consternados i y medio, dormi- 
dos, huyendo de las llamas, daban en las espadas, per- 
diendo enmedio de la carpera ios hpmbres las vidas , y 
las mugeres 1^ Üipertad^ agarrados los hijos dejas aia« 
4res , y estas de sus maridos , clamando los unos por 
lo^ otros , y todos por la vida , deseando cada qual sal« 
yar la suya, sin acordarse de las prendas mas queridas^ 
i^ue queda|)aifi entre los contrarios. £mbarazadus e^tos^ 
enaltar fuertemepte las mugeres que caian en sus aia« 
nos, <]ue era ^if mayor. atepcipn, pudieron algunas coa 
$ilgunos hon}bie3, ganar el Fuerte que estaba inmedia- 
to a la Ciudad* £1 bárbaro después que saqueó todo la 
precioso j iíie pegando. fuego á templos e imagines. coa 
Ignominia y y después acometieron á el Fuerte por ma« 
ellas partes , vencieron los reparos , entraron hasta la^ 
pjaza >. hicieron gran presa, degollaban los hombres, 
niños y viejas inútiles , y cautivaban las mugeres y ni- 
nas, amarrándolas fuertemente , y lo mismo hicieron 
con algunas Religiosas de Santa Clara , que se habian 
rc^gido^l Fuprte. £n este conflído los pobres pocos 
Españoles vueltos en sí, viscos sin, honra , ó á ló menos 
desaliñada , que su riqueza se habia vuelto humo , y 
que ya no eran sombra de lo que habian sido ^ se acor-i 
daron de su valor , y se determinaron todos á moric 
glorjlqsamente ; y embistiendo; cada uno con. un es- 
quadxpn de bárbaros, eran unos leones rapantes , que 
devoraban quantos enemigos se les, ponian delante , y 
el que no desamparaba del Fuerte pereda > con que en 
poco tiempo fueron dueño.s de la fortaleza los pocos 
Españoles, y no contentos con esto , siguen á los ene* 
migos 2 que £or asegurar la presa , . y cautivas se ha- 
bian 



bian retirado y. y cestai^aron mifpt^SjinttgercSry i^nn 
jzs f con las qu^p* resciculdos al Fuerte , se, ^xoaocjiv^foni 
qn el 3z. mese?» en ciiyo tiempo ^iFcch^ijifW los a^salt, 
tos del enemigo^ y padecieifon el mas ugurososUio^ 
combatidos por ei enemigo , y la hambre.. 

A la misma hora jfac^ asaltada VUlari^a de los ei^«t; 
niigos./flue 4cg9l»aroa todos /¡(¿.J^nc^^ «. y ^os ílc^, 
llgiosos de Santo Domingo ^ San Francísco^.y la ^jler^-íj 
ced| ^cautivando las mugeres, y) pp& acariciar á c^tas, 
perdonaron la vida á algunos niños : saquearon quan«; 
to habla, hicíccqnse dueños de muchas riquezas , ar-:* 
maronsc á la Espanpla con las .esgadas, y ^oas .ac4; 
iDas^que tenia embotadas el ocip^/y.dviciojí ^eun^, 
do;arrpinada la plaza hasta los cinvIeptQS» 

£1 mismo dia al amanecer iosCuadabas> y otros 
Indios, coligados con los domcsucos,. asalraion la Cía^ 
4ad de Valdivia, y fn sus casa$ dQiiTiiíios^degolU** 
XQ.n^ ^tíi9; Españolas que había den cxo^ salvándose sp^^ 
\p z^ f que estaban de Guardí^ » y. en unas canoas. 
Sf. embarcaron los Indios, y dirigierulose á anott^ ba* 
j(^les , hicieton cautiva la Chusma , y el saco fue d^ 
ipfis de .400® pesos f por ser plaza muy rica ,. y mer- 
cante; pero dexemos la perdida de. intereses quando 
la libertad > la vida 9 y la religípp está padecienda 
tantas quiebras^ y tal vez muchas almas bien dispues- 
tas para su eterna perdición ^ como se corrobora de estos 
dos exemplosr, Eutre los 2$ que en esta ruina se li-! 
braron fue uno cierto Aragonés que viendo Ueva- 
l)an cautiva á su dama, se fué al enemigo donde ma«^ 
rio desa^^nradameiite h y entre las cosas sagradas cogió 
lin Ir dio un Cáliz ^ y al ir á beber con él rebentd. 

Pocos días antes ios Españoles de la Imperial ea 
dos Correrlas habían cautivado muchas ■^mug/erets y^ 
niños de la parte; de Furén ^ y ^n este dia fatal Jo res-» 

* ^ ' ' • ti- 



íi8^ 

tltayerdn toáó^ pdi^qtté ásáítatbs impensadamente 
iftiites bárbároí,^ fUiron medidos con la i^ara qoc mi-^ 
dieron ^ miícírtos |>oc ' los que inácaban ^ pobres de ^us 
pobres , y cautivos de sus cautivos. Solo unos pocos' 
libraron las vidas en un Fuerte , que sostuvieron mu^ 
dio tiempo con grandes calamidades ^ hasta que por 
convenio le abandonaron ^ y bajando por el xio Íi«' 
braron las vidas» 

Abundaban estas Ciudades perdidas ^ de muger es 
blancas 9 hermosas , y de calidad^ y habiendo queda-- 
do las mas cautivas ^ fueron el cebo de la iascivla 
de ios bárbaros, quienes al principio con violencia , y 
después <on voluntad se hicieron dueños de codas , y 
sus hijos son los enemigos mas implacables de los 
Españoles. Estas cautivas, como el trato muda cos- 
tumbres, luego se conformaron con su suerte , y les 
pareció lo feo hermoso, y lo asqueroso ^aliñada, tan* 
f o, que habiendo sacado á alguisas del barbarismo, cla-^ 
maban^ po/t volver á el , y hubo- quien ^e-Vatvió á ios 
Indios huyendo de los Españoles; y en comprobación 
de esto , dice en su manuscrito Gerónimo de Quiro« 
ga, K) siguiente: i: Estando de pazalojado enlalm* 
^tial , pasó por uii toldo una aiuger blanca » y yo 
ct>mo novicio la pregunte , ¿que hacia? Respondióme 
en castellano, qtit andábapaseándose: pregúntela ¿quien 
era? dixome que su nombre era Doña Angela, que 
era Christiana , y Española cautiva t amonéstela se' 
quedara con nosotros, y la sacariaoíos dd cautive* 
rio : se enojó , no quiso hablar mas , y ^e iba. Yo 
Viendo aquello , la reconvine se lá flevaria el Diablo,' 
y la agarre í pero mis compañeros se echaron á reir,- 
y ella se marchó burlándose de mú 

Las fuerzas, la conducta, y el dinero aseguran 
tos aciertos del que manda s y a Loyola , aunque 

fue 






£itt baca Gobcf iiadbfi ^ le fdHaírbn «1 ptiocipio fiíetizas,'. 
y-á Ip límalo conductas .pero Qiiestto auQva Goba>í. 
oadoc Vizcaiñ , se halla en la Concqpcioa con la: noi 
bteza de Santiago eo gian consternación y poc falta de 
experiencias militates para dirigir el PlaA de la cam^^i 
p^na» que en tan i turbulenta situación debía seguir. 
£n: fin se deteriDinó socorrer, á Santa 'Cruz de Layo- 
la ^ 4ue estaba resistiendo un pocfíada^tío^ y tota 
fuendo por entre las armas: enemigas^ con mas for- 
tuna que fuerza^ se llegó avista déla Plaza.: se.'re«>; 
cíbió lai guarnición ^ que conJpcrdida dé algunas, vi- 
das se ip(tf}rporo en oi Exccc̀o,..dcxanda^ en enanos^ 
de los eoemigqs todos. sus. bienes^ y! ia! Ciudad^, qucí- 
Juego fue demolida* . ' / . 

La Ciudad' de las Infantas se desapareció; s{i> qke 
sp pudiera saber el fin que.. tuvo ^ y ni aain hoy. se .^ 
sabe áonder tuyo su situación ^ porque fio quedó nln<* 
gttno;.coa.iiida» que diera la ntkeva^c igual foi^una 
tuvieron oíros pequeños Fuertes; 

Arauco ^ Angái ^ y. Chillan^ se maniuvierpii coa' 
^ralor etk. ua largo sitio ^ y repetidos asaltos» < . 

La Qudadde Santiago^ gobernada fbnet A(lcal«^ 
de Jotre de la Águila (que no fue á la Frontera por 
tener quebrada una pierna ).estav»ea mucho. rie^o^ 
porque los Indios viendo que el Alcalde » juntando 
toda la gente que jpudo^ no alistó mas que veinte kom«^ 
t^rcs i y que coa ellos coa mas valor qnre prudencia , fu& - 
corriendo la tierra basta Mfl[ulc.v se^determláároa á 
sacudir el yugo,^ y arruinar la Ciudad abierta ^ y 
sin gente* Dan vuelta ios veinte hombres ^ y hace ¿I 
Alcaide barrear la Ciudad^ que se retiren tas fami- 
lias aun recinto ^ y disponerse todos á la defensa » con 
temor de perderse sino eran socorridos* 
-'■ Fueconlo por sesenta .PonugoescS); que él GQbartia^ 

dor 



a 22 

gr'e sus ormak* en scfial de - venganza.' Y qqando hM» 
cen pacds entre cUos aiismos i y aun con lQ9:£fipa<( 
SofleS'i se hace lo propio^ con la ' di&rencia i > de 
que la victíoía y corazón es^ de un guanaco ^ ó< 
carnero. • : • 

' £1 año de itfóo invadió estos mares, el pirauln-i 
gles Oliverio Non con cinco navios, de ios que uao. 
llegó i Valparayso llamado clFhilipote, que volun^ 
tariamente se entregó , é integro se le remitió al Vir*> 
rey , y este le devolvió para socorrer elExercicó* Otro 
arribó i la Mocha i y la gente que echó en tierra 
la degollaron los' Indios} <y otro mandado por Cor«f 
des aportó á Calbuqo en Chiloe^para auatnciáar. la 
aflicción de esta, Provincia: echó gente ea ttei^ra, 
asocianse con ellos los Indios reducidos , y hechos un 
cuerpo y llegan 4 lá'Qtttíad de Castró el MinooLcf 
17 de Abril: sáljs al opósito Baltasar Ruiz , contó» 
das las armas de fu^go, que eran Arcabuces., :y aif 
gunás lanzas : hace alto el Pirata , ¿ instruido :dd 
iiotaibre de dicho caudillo, fue llamando los principar- 
les , con ánimo de degollarlos á* todos estando )unt«si 
pero los últimos inas advertidos , no quisieron ir:á su 
llamada , y se retiraron. 

Entra el Pirata en la Ciudad, profana la Iglesia, 
mofa de lo mas sagrado , y aloja en la única ca»i 
'que babia de tapkis, en la que á la sombra de una 
'^iezezuela dé artillería sin aitillero ^ ni pólvora ¿ se 
hablan Recogido algunas mugeres, y bástimentos«*Hd« 
cho dueño de todo el Pirata, les mandó decir á los 
retirados Españoles , que desamparasen la tierra poi* 
que los Indios se la hablan dado á ellos , y los ofre*^ 
cián 40od (iesos porque los degollasen , y que asi uno 
ú otro se habia de hacer , y que habia de empezar 
por sus familias , que tenia cautivas. 



-23, 
A tantas amonestaciones i no pudo menos de ha- 
bla ciato .el diestra' caudillo / que Itabía nbiqjbrado 
el pequeño Esquádron p y era ci valiente Ltiis Pérez 
de Vargas» quien resuelto, remitid afl Ingles un 
cuchillo , y le iaiandó decir » que con el degollara á 
su muger , hijos y suegra i pero que le ad venia » por . 
s¡a buena voluntad, que no se fiara délos Indios, que 
eran inconstantes, y que sin tardanza desamparasen* 
U tierra. En estas contestaciones se pasó el día , . y á 
la noche , desesperados los pobres EspaÜDles , viendo' 
cautivas aus familias^ dat) un intrcpido abance á los 
Ingleses , matan dos ^ hieren al caudillo Cor des , re- 
cobran: siete imperes t y el gianado que les hablan 
apresado , y retlriose llevando en triunfa el Estándar-^ 
te Ingles, \ 

A ios dos días .4e esta acciotí , que aun tio se ha« 
t^iao recobrado los Ingleses del susto, llega á la IsU 
socorro de gex) te , que. mando Osorno^ y juntos los^ 
dos vatallondcos acometen esa noche á los enemigoSf 
déguelliaa algunos Ingleses , y 4 }qo Indios rebelados, 
y los'dem» se libraron por que se^ dieron, i la fuga^ y 
ganaron unos el baxel con que se dieron al nar , y ortos 
a los montes 9 hasta que. de necesidad se les. perdor 
DO Ja perfidia ^ con lo qual se sosegó el , riesgo d^ 
Pirata^ quedando siempre el de los Indios , y para 
sostenerlos se volvieron los de Qsorno á proseguir la 
defensa de s^ sitio I que duró aun mucho tiempo^ 
coom se dirá^ 

£1 Gobernador cansado del peso de Ja guerra , pidió 
sucesor al Virrey , y este nombró un soldado valeroso 
del ejccrcito de este reyno , de quien ya se ha hecho 
antes mención i por premiar en el á todos sus Co*- 



Ff 2 Dr 



224 

jyecimasiftimú Gobtmador » Don Aknso Oarcis Ramonn • 

Gobernador interino : allanó afguaas resoluciones 
(dé los Indios desde Maule'. á la Concepción y y reforzó 
cdn alguna gente las asediadas Ciudades de Osorno e 
Imperial , y con sentimiento del exercifo entregó ei^ 
Gobierno á su sucesor y de quien le volvió á recibir en 
proplcdail á los quatro años. . . 

Décimo b&avo Gobernador f Don Alonso de Rivera. 

'^'Soldado de fortuna y experiencia: entró eo* este 
;e!yíña\^aik> de i^oi'¿od> socorro de gente^ .y Bxales 
Cédulas para ser auxiliado del Perü. Hizo como diestro 
Capitán^ alarde de su< gente /y viendo que casi coda 
era de á caballa y lanza | desinoiuó la mayor parce, y 
la diéciplinó en las boéai de fuego*, con que aseguró- sos 
yiÜorias. "^ 

Los Indios empezaron a. despi^eciar los soldados, lla- 
mándolos cojos, porque andaban con las orquetas de 
los arcabuces $ pero en los primeros choques vieroA 
;^e ' coiriaii tanto estos cojos , que no había quiea les 
diera' alcance , y siempre que estos cojos no i^yan 
en nuestro exercito , andarán las vidorias de pie 
Quebrado* 

« Remitióse por mar socorro para Osorno y Chilo», 
que padecían necesidad , y se perdió el baxel > con ca* 
yo repetido accidente / pareció Imjposlble mantener 
en el centro del enemigo á Osorno e Imperial , y así 
mandó el Gobernador retirar las reliquias de la poca 
gente que h&bia quedado , ptyescasi toda habla pere* 
cido al fuego , y asaltos del enemigo , eu el largo 
asedio de treinta y dos meses , y de la cruel ham* 
- : ' ' bre. 



brc. £n el íatcrln losJ>¿rbaio5 p&declaá 'noa peste de 
viruelas. ' . • ' • . • 

\ La guarnición de Osorno se retira á Chiloe ^ y desi 
pues vinieron ligados por mar á Santiago , y á la Con-r 
cepcion, y el pcesrdio ¿de k Imperial baxó por el rl0|> 
y poír mar aportó á la Concepción j co&cuyo abandonó 
quedaron los enemigos éñ posesión de la tierra. 
- tEnvió etRey por el^pderto de £uenos*Ayres quí-^ 
nientos soldados veteranos para socarro de este reyno, 
y llegaron felizmente , dieron la paz algunos Indios, 
ofreciendo, red ncif se á pueblos , y vivir desarmados , y^ 
los- que no la diecon se. retiraron á la otra vanda del rio^ 
déla Imperial. ; • •• v 

' ^^ Notóse en este Gobei^nador acierto militar^ y pre* 
cipitacion , con floxedad eji lo político. Esto y habec-¿ 
se casado sin licencia , origino ' que infbr miran al Vir- 
^y-^ y 6te noticid:at Reíy los desiónienes de este Go^ 
bierno , y los me'ritos de su<antecesor , y S. M. Mde*' 
nóf^úisx Rivera al TucomáfD, y nombró para este xey-> 
no á Carcia Ramón. 

; DiiínMmno Gobirnadar , -Dsn Akíko Garda Ra$Mm. 

4 ' * ^^ 

Gobernador propietario, y Presidente que fue do 
b Real Audiencia y y hóhor de todoí los que con el 
militaron en este rey no. Tom4 posesión fie ¿i el año 
de i 605 > á kiempotque S. M. remitió el socorro de mil 
liombrcs dé tropa, que vinieron por la via de Bueno»- 
-Ayres'} con cQyoauxilio^'á el auspicio del valeroso , y 
experimentado. Gobernador , creyeron todos salir de sus 
ahogo; , rectiperandovlo perdido, y castigando ia per* 
fidi%s peracomo fue hechura dd Virrey , le remitip 
*sus ;£amiUases^> y^á todos los ^incorporó e^ el excrdto^ ^ 

con 



vi 



/ - 



I zS: 

C9D qttc ^eiabtldoá Itk vfitctimbá ÍÍ9.txiétxto i escarne* 
clan de sus órdenes. Siempre se nota emulación entre / 
lo» ioki^Uos 4t .Europa ^ <)ii9cvtcn0ii i e^te rey na, y 
los que han militado en el mucl^o tiempo , ó son sus 
naturales , despreciando aqutlUks sus Mcvkios , tai vez . 
poique ilicen en luga^deyíyeres>» xolina., forfage^ es- 
guazo: bastimentos , y ctba^rvailo &c« , , 

Se estaban ex(«ri]mentaA4o; muchas iucesos Uife* 
llces en las facciones á que asbtian los dichos familiares 
del Viaey, y el Gobernador les amonestó , que paca su 
adetanramlcnto se portaren, eli la primera ocasión^ porr 
qoeísci notjiba s» altivez : ellfis cooi codicia se. empeña^, 
ron en la primera campaña | y murieron .todos » coai. 
quoiya rtbr.e el Gobctnadot de desgraciarse xoa eiTir- 
rey 9 proveyó los empleos en gente veteranai, 

Atento el enemigo á los descuidos , /notó andaba», 
doscientos soldados 4eácabi|U0j»faeU de su presidio^ 
qaé era el faeue de Boroa., y asaltándolos los degutf- 
Han,. y de lnterpresa:pasj%n.4 la plaza; entran y d6> 
gucUan mas de otros doscientos , que. hablan jquedadot 
dentro ^ y los que libraron fue por fortuna. £ntró el 
Gobecnadogr ^ que recuperó'Sl^sittodel demolido fuACte; 
pero n<f resucitó los muertos , aunque le sirvió de es^| 
cármiinto para ser maS^ recatado, ^ 

Para que se verificara la Fcesldenola » vino en sii 
tiempo con el sello y R.eal Ccdula despacbada co Ma« 
drid año de ííq6 á $ de Diciembre , el Dodot Lai^ 
Merlo de la Fuente, y la erigió elaao áciáági.* 

£1 Gobernador de orden del Virrey ^ hia^ »n pla- 
carte en que arregló el eitércitp de dos mil hombres^ 
determinando número de lofiíntes y^cabaUos i y arrer 
glando sueldos á todos los empleos desde el de Maes* 
tre de Campo » haxa ti Tamboc, Mofdó añiialmea-* 

te 



227 

Aaidkiici4t«Bwmiicxiiidotcn qac la» 

/ Aaciaiib', ;y ^sin expedcticitf 4nUitar98 ^ entraíai: 

ntümó qoe iastblduDlftw dipvi^cSpftl'CXoüeios.aciaf 
tM /y enieSói los mUttan^ ,u^& ooetodo lo ikil eisr! 
béáwy*piMSil28»Onipa^9s:^MálécaSy^ no er]in.<'}OSttt 
sfai ' primdro ;roiii^ la ^itctiu^ y esta declarada és^ 
tjuijdío»' probada IfiofidelU^ A.lags|r 4c'0»f8ria8 
entrar :COÍi ejicfrcieó , tsrtaro|a.<«tnpatta , y obitga^lesiá 
éarla^'pUs^^queévstla^ilieniedekB^y* ^ ; -* r'v^-i 
¿ : « EtemoIkS "algunos foerkcUlos , y cngrosp su capn 
fi04 reparfjQ ids puntos militares ^¿goo el mtíritOi sin 
tendee 4'eiDpeiifii^i^ y- enuttndoíxron sq exenckov einpef» 
zé las hostilidades talando la campaña., aicyaddo 4^^ 
{»i|IOi donde lia6la')pfd9U(isri:sáBeiiteias; Morn^ 
todos viviendo quecos tai^ta ^entéj no xjnprendia díq<? 
guna;acCionf pésofi^lconrsa'designiD* , luegai-qoe/vió 
btdn^^iykis los cvballosidldtácden'ql Maestre dqQaibr 
po (Atrato Nanean ^y tadoSargebtniímiyoryMiguci -^ 
éilEirl^ que los inc^orési caballos mbncaseii la i;abaUetia9 
y que marchasen á «la *Ciemgs die Enien. > Palmáronse 
codos tH fvlsta dé >tyna te9>luclon no emprendida de 
kadté ,, 'potJÍBav>f»)tl;i«^;ide<'ini. ii\contrastahIe fortaleza. 
R.epcesent|inEs«lWQil'X¡oüernad0r^ ydbte le^^dáxoi qt»e 
de que lo sabian mas , que por noticia^de loi eaontigoa, 
"qúí Íes tenia riienca ro ea&gccacloai Y quea^ di que- 
lia cortar la raiz c^ U rebelión , conquistando este al* 
-cazar y coa Jo que unos enemigos . temer iao> y otros no 
se conñariaiir . I i ^ s. , < . _ 

Empiezaose lasi marchas y y jimesr de descubrirse 

los 



los ci^sjjos (leí temno; so of^tts&roq los- enemigos ea 
ia¿ angostarás : :^iiicteconseeD trc$MaaÍAne$ i y se Ue? 
gó en fin coa la vanguardia i la Ciénaga. S^ol^bUii [ 
junundo . ed cUa oiácfaLOSVeMaíbigos \ p^lrquc vista la 
lentitud de los Españoles , y creyendo que era núedo 
sé habian <;oRgregádo atl*ma(tdo1del.Cac¡(|^^^Ay1laViilo, 
pasar deteoniíiar 1 día; : Aiataila;á;l(|^ Otoístianos . ; ctupc^ ; 
aaioB esoKd cooibAfe, ptef la. ma&taá ^ died con t esoa ; 
basta fliediadia*9> en (Kpie, por *eiidma délos cuerpos 
flmet»os pásaroa la Ckoagac,. y jUcgaroa combatiendo 
á>lo llaoo da sus :scmf nf ecaí^ ^nqiie fosapretaronfcoa 
tantoivatbei^ qiULilcfi; l^icibnkiü doainparajr. el campoii 
queiqi^edo por iiiosDtim.i.lCaflitdsq ia; vi£bna •» .y: se^ 
hicieron poner las cabesBáS3do.Ayoa:¥UIo;|>yiiqo6 Ga^ 
éki|aosf I y ^^> novecientos Indios^xot los iltoSi íobles 
té qaer rallos tettian^sdc Otros Bspanoki ^ y op.seu^b 
éc triupfo hizo ponee oaa en»: d; Qob&ciiadoc i.^^rM^ 

disparo la.«iítilletia« r ) ü c.niúk- <•.: ': vii ¿>.u\ :t 

i: <. Ifo escannentac»o^cincaQ^i<|^eft'Ajattisuiob »n4u<) 

sé f alzáronT f a este tiempo t y^^í Sobornador. SÍ9 dbc4 

Támai sangre » nlitsqaor dr que JC atribuyera i cobatn 

-día y pues sabían quejcca> ^pOi,. Ite.pr6lidiá^ tf&ihi-* 

•Vo causa'yly ^oombr¿:dst^Qd3l:^ y hallando probado 8i| 

«rebelión^ loi hiao^afaorcaf ¿jlino:edej^los Uamado Qmla* 

quilque^ quiso rcdímib su- wuéíta con quatro texos de 

oroi pero Metióle dixo.i qué los poderes d^l Eley ccaA 

»solo pac a administrar .justtcia.V 00 ;fiira'VAndcff|a,| \yi.id 

:k ahorcaron I y dieroptá sus hijos.^Li>c^.^ y ^pot ^a^ su 

Aombre á lá.hiscoria.' • . -j .. : , -í»; u .• * • f - ' 

Llego Rjcal Cédula*!; para queolos Indios .*apresados 

en guerra justa fueran esclavos ^ y aunque se apresa* 

^ son mas de mil ^ ño cc0ó para sí ninguno el Gobernar^ 

dori e impidió les quitaran los Indios amigos los que 

■ ellos cabtiVaban '1 dgcánddea: usar de $u derecho. 

Da- 



12 9. 

Daba tan acertadas providencias i que en todo tenia 
ifiacatído ¿1 aciffifiio v (Sp^túá.úí^ iñoosiA en el jtK^rc;^^ 
mas de dos mil caintsas : estimó á los soldados , y en 
Iasa4idicn(:fas9 oles (taba premilo , o iks|pej:^n:^a$ de Qon- 
sipgQicle. Keduxo 4 los de Coypue f Quedicreguas y . 
Juebú sin easangtentat mUctiQ la espada > y es tradid9n, 
que sino le viene ^ao breve sucesor ^ dexf redt^ci^ 
4» d reyno, . 

. ; gobernador Interino: , iioori>ca4o ,por jsl Vii^^y^ 
Monr^s-Claros^ dé quien era GtntiUliombre. i-(egó á 
este rey no, y desembarcando su equipage., se quebró 
una botija desentejas, y creyendo los «Indios que era 
^miente de viruelas para destruirlos á.tQda$,(;se f%ti|;i^^^ 
ton t atzacon la obcdieucia , y dqjoUaroo qugirp,. i^, 
faíalcs^en |.eUii* 1^ i ^ ;'..'. ^ • .- ..r i/. . ..,.k'í 
¿ ^ :£ncra k castigarlos el Goiiernador , y , los^onsignio;^ 
ordenó muchas Correrlas , en que felizmente, apte^a^^yiu 
cuchas: piezas ó cautivos , y . no. con£E)|:ipándosp qq\í ef 
¿ii^amen de su antecicsór , dispuso que los qac .apresáraqr 
los; Indicr amigos , se ios hablan de.iefiUegac á.elij^n^^ 
doles algún xortc^ premio % 4esde cuyo tipmpo ii49!r« 
«ió esta pra^lica,, que fue la mina que enriqueció 1 
los . GobernadoreSt fabricó algunos Molinos, pojcque; 
desde el alumlento general se . molla todo i íuecza 
de brazos , y llególe sucesor coa úupva forina de Go:^. 
Kerno, 



'i é< 



%• 



« •• / # i 



tmm, XXia, 



^ 



¡/I- 



«JO - 

» * 

V-igesimo segunio Géhcmador , Pon Alomo de Rivera. 



t *' 



t ■ 



'Gobernador y Presidente propietario ^ que ya ot^ai 
vüi lo h^bia sido do este rey no* Llegó á el el año de 
itf X 1 á ^ntabhir el nuevo Gobierna, que el Padre LuiSi 
de^ Valdivia había proyeAado.Xsoe> Jesuíta pasó ál 2cn> 
rú , y pretendió del Virrey le aprobase un plan át guec^ 
ra defensiva; no se detecminó este; pero le dio informe 
para el Rey avalorando $u, pretcnsión • :< va; fon cUa^ i 
la Corte , representando que no se reducíanlos Indios 
de este rey no , porque se les hacia la guerra : que no 
sií<hrtstiG(habaii,'porq»e no. se les'^podiá ptediidr la 
¡ijalabra de Dios entre el estrepito de las jarmas ^^ y< qiMl 
{:^ra conseguirla todo ^ se hiciera la paz; retinándose 1q& 
Españoles de la^ pane del ancho rio ^iobio ázia la Coq^ 
c&pcion , dexandostts márgenes por Unea di visoria ». y; 
qo¿ d qüc la pasa$p fuese casdgado» Vino el Aey, en 
concedérselo asi como se pidió , y le dio uh Goiboaiackli;; 
óiivtfáiíéiQitif paní qtie tó e«icabfate; y ^¿ instruccibnes 
j^ára qüese dirigiese^el Gobernador. ^ o 

' ' Pue la guerra defensiva providencia paia eternisan 
h^tterta ; fule pasarse ena^edio de ixcacreca (i y fíie a^ 
fifí Indicar en loS'Indibs la posesión: de' la .tierra 9 qué 
hástii *hoy gozan tin-convcítirse^viii redocirse á pueblos^ 
dárídoles libertad impunemente para poder entrar coi» 
frecuentes Correrías ó Malocas contra los JEspanoles | o 
impidiendo á estos la^ venganza y satisfacción \ rodó Id 
conoció el Gobernador 1 y-de^todoJul^oiD^i^ealiVir^ 
reys pero este determinó ^ que se estuviera á lo que «eff 
Padre Valdivia ordenara* 

Su orden fue se abandonaran todos los Fuertes Six- 
tos en la tierra ^ y se concedió » menos el de Atá^o y 

Na- 



Nicímicato i porque couplet d Cobecmdor K|ile crftii> 
absolutamente pccessrlos^ 

Hecha estp j empes^tofi Us espiritpales conquista), 
y en lugar de reducirse lo» bárbaros , degoltoron i los. 
Padres Oracio^ Ve<)tti| Martin Aranda /y al Coadju-í 
tor Mootilla^ y con freq{bnci9 pasabacvla linca diviso-» 
ria|. mataban á. mucho^^ y robaban la campana ^ y al 
pedirles satisfacción todos decían que no er^n ellos ^ $i* 
no otras naciones. Esta guerra de^nsi va dprp quin<^ 
ce años ^ y en jtodo$ ellps se yió ej:a dagos^ioio al 
reynp^ 

En ti gobierno p9Í}cicQ fue Illvera muy prodeete; 
Y cargado de años y m^ritps^ murió dejando su famili» 
$ia ningún dinero^ 

En el auo de |tf t5.ünfes(ó estos fnares el Pirata in^ 
'gks Jorge Pübergí que np atreviéndose á entrar en la 

Cpncépéion ^ lo t^iw en Yalpacaiso , echó tvopa y artí* 
Hería en tierfa p y quemp uti^ ba^l de Juan Peres 
Brasamendi » y viendo mu^ha gente sobre los certos, 
diacuxriendp erati laf» MUi^ia» de Santiago ^ se ceembar^ 
06 p y dioaimat^ 
» • • • » 

Oidor 9 entró de Gobernador 9 cuyo genio magnlfí- 
CO9 hizo mas mercedes que todos sus antecesores yirtr 
tos 9 así en gradas miUcares y como en tierras ^\ y En- 
xooiiendaS) ya trocando un^s.por otraiy y ^a pro^ 
Idtigando vidas f por cuyo abuso se llegó á.hiaceriaigun 
desprecio: aunque es indispensable este; exceso ^ por- 
que no hay en este reyno con que premiar tantos bene« 
méritos^ sinp con estas cortas recompensas, puesaun*- 

Gg a que 



que S. M. dispone baxen %*LífM caxb año doce Militar- 
les de este excfrdto para que el Virrey los premie , no . 
se verifica su rampUodentó , y algunos que han báxa^ 
do , no han sido atendidos : ademas de que pa-^; 
la prevenir esta obligación , mandaban los Virreyes, 
sus familiares , que con grandes informes volvían 
i poco tiempo al Perú ^ y disfrutaban las conye< 
nkncias. 

No hubo en este tiempo otra cosa memorable ^ qud 
el amonestar á los^Indios oyeran con sosiego J^ doftrina 
evangélica s á que respondieron que les llevaran cascaye^^ 
les, que eran para sus oidos mas agradable sqnido. Infcs* 
taron estos mares los Piratas Ingleses Jacobo LemayxCi 
Guillermo Scoten , y Guillermo Frten^ el año de in6^ 

<¡ue no hicieron cosa memorable* ' 

... . ^ 

Vige^imoquarto Gobernador , Don Lepe de VUqs 

• , . .. 

Gobernador interinó nombrado por el Virtey% Fue 
temeroso de Dios , y limosnero h pero económico ^n ha^ 
cer mercedes. Entró en el Gobierno año de itfiSy.y 
en su tiempo salió de madte el río' JMapocho , anegó 
con gran sustoparte de la-Ciudad , y las Monjas fue- 
ron llevadas á la Catedral , que era piedra. A este tra- 
bajo se siguió la peste de Viruelas ^ en que murie* 
ron mas de ^ód personas : también murió el .Gobecr 
nad<M[., aunque de otro accidente , dexando nom«» 
brado en su lugar al <)ue en todo su Gobierno fue 
su opuesto. 



VI 



V 

I 



'. i'i h/'j \ '.:''? :" iv't ."> '.-♦* :; . 



»3i 



^ ' Oidor ünico', nombrado Gobernador interiúo año 
(de i0«oi Cerró la Auákhcia, vyáubló á la frontera dis-* 
<:ttrtVe&do íAitAr las acck>nes de Metió. 
^ « «KtciMó i\otkia át que los eneinigos hábian roto la: 
linea de Biobio ^^ y entrado á yombel., en que habla 
con famo^'CabaUeriá nQithas^ lAcas en el distrito , y 
todo:eiIb se lo ilcwatonlcoii'&íucha gente de servicio j y 
varias familias ^ que estaban en ws haciendas!, y- ordeno 
al Maestre de Campo hiciera ontrada. Este mandó á un 
Capitán a>ti;geii1íe} y los^Ibdios le dcgotlaton treinta 
Españoles , y sesenta aux|liate¿^ pero esta acción no se 
tuvo por guerra rota , sino descosida , y por evitar es- 
tos accidentes , hizo riettrat las arttiás ¿é Biobio/7 el 
se file ái Santiago ', donde lecibió' sucesor |^ {>ues aunque 
aó habia Querido anr&ap al Yintcf la m&ertie de su ante^ 
cesor hasta hao^' alguna hazaaá^ y. acabó ;5u Gt^iertió 
*8iu2iictoia« . , ' 

: » ■ ' . ... * . . I 

* » 

^igiüm^HXtó Gob^füádor v Don Sidrcf Osov^i ¿e Vilha. 

'' ! Maescee dé Caifipo daí Perü j Oábérbáá^r !hf bri^ 
•Vino altteijf^ndíaño ác 1621 ^ y 'aunque' tenia 'ochenta^ 
años de <da4i aceptó el empleo, y traxó socorro de lu- 
cida genie I ^^tfrcinada en aquellos presidios *f por lo 
4u6 arrancies no<«e ¿o^for marrón con las miseria^ -dé 
la^guerra:^ y ^Q amotJnarcíi^ Hizo exemplar castigo en 
algunos , con lo que escarmentaron todos , y 1 viéndose 
impedida para la guerra ofensiva , baxó á Santiago á 
entender en lo político , y murió dexando nombrado . 
por sucesor á su Maestre de Campo , sin embargo 
de estar f:ompleta de Oidores la Real Audiencia Cñ 

que 



que se ve residía en los Gobernadotes esta facultad* 
; ;i^ este Qobienip;ali^fKSirpfi ÍT«iHMnlat0 l»:M}Uero/. 
porque dio aviso de que habla avistado do^e navios | y; 
bi^i>ia sido ciertos pites: clH»Und^ después de vc( iiccta 
se fue á Martin Gar«ia y ^iayMtiQ ali( y perdió «a fia*^ 
vio , y con los once rcsf^fKes; ñ^ikUí la costa ^ y se 
]^as«( en. la ponta d(;:(a ][s}a .dfl ^lUo y COA. li^oo 
bomt^e^ deseíubar^di y.pQr^tfiQcotyefe^ intento saquear. 
á yfpa $ pero viendo que po lo f^dOi conseguir i murió 
de dyspecbo el caudillo Jacpho Hcremit^^ d > de JuUa 
de j6^4 , y se.rctUaro»* 






. Gobiecnador, Jo(er{no » fetiblQ {leal C(f<ÍQk . {MK» 
^W 6« apMcijt>i«s«. (ontr^ .ttn4' jCs<)9Ihíi:« • Holandesa^ 
quip ycpia »rfi9tos tliatss^ (Ü; liedla $^ A> A> F<P* 
¿i[}u.« er^ la iji^ach^ d&hor)^ .y ;pata .pra^^ecr io necct 
sairlo, nombcó por su Tcn|?qte Central al. OMMiHcb' 
nandp Machado ^ ctiya$ providencias hirvieron pata 
recibir, al st^^or |. -íjue ípipa $»Wiiíip del yiwcy J»- 

xo va bellp spco|;rQ d( g^^^^ r inunkiones , situado^ 
yro!pavai;ft|aif!ii<tflii^qii« :«sto$ «it4li0>c«>od>e jus<i 
ticia, ^ v<ri¿a 9icsctftf la agria rt^spKC^U i «^ae Hft 
Oidor rdf est9 neyno dl^ á vn lítlgaotfv ^^ delanr 

le ^^ 9"^'*'6^ J^ ^^^**' ? S**< t^ <^^^ ^Rcias por ia 
sentencia -({ue lia(>ia dadp .á sm. favor » «iMK|tte era de 

justicia, cuya (reprehens&sm fue decjflp ; pue^ ^ue, ¿hay 

iv^ticia «lue DO sea gracia f 



Vi' 



'>yt 






VigHsmú oSuvo Gobernador y Don Luti P&mmdtfí, ^ 

> i « t II.. / ' ' •. ,' ' > i . S J-. ^ J.^ . ' » 

Goberoador interina por el Virrey. Llego MUÍ 

Jos atinsitiQS dichos^ el añoj de <i5i^^ y traxo R.eaV 

ks C^dudasi pica la guerra t>£er.slva;, y ^üe 4ós^ pri^ 

aioRdcos fueran esclavosi uPubiicóse; con soleiíinkiad ^^ 

aoíi^í^ue los barbóos. sie a^ercibieroiv |i;iM> eVitaroh d<í^ 

rocASi t que p^^cieron en* Lumaco y Rcpocura , cá 

^ue se hicieron piuchoft xautivoss cuyas piezas ¥aUe^ 

Mn basiáatc 4i<iero^ .1 - » i ' . ' 

i : C«»n este exeniplaii pide^ la. paz los de la costal 

^ieM'^^riá cdítMacs;reíd:c7Gampo. I y el Gdberná* 

ck>r con <ei- parecer del Sargento mayor les hizo güect- 

ra;v£st¿ Jcnjtrsr^iroii íortufia ' hasta la Ifn^riat , apresd 

nnJ^-deLjtresckntas. pi62as<j con algunas hijas de cau^ 

tílvas^ blaifdft&9 perf» asakado k vuelta y notólo l(t qui^ 

t4r6#1f»:^^be/siaiápslp9 que^ ieicaativaroo otras^ y coA 

di&íí|tífci¿sd retiro^» :: r. Si. (r'p ' «• 

* ^'iCainpQi^''ooti niq0r,fbf4íuná per Atvucoel Nkes^ 

trcUid CsiiixvpaiFjgueroai:^ ^'^ hizoioitcbas^ pÍ62a&: pideft 

\tíy Ifldios faitpáz/^ ^]taOi9C cospoiidciácjec^'chasy^t 

hf t)ueta justibia. do riesyte. Maio<)uo isei oaiite^ hasta qufc 

hiS' Indros / esaiban sus ^anales. El Gobernador con«* 

l¥k''el:.cotdun sentir , salió i. campear , y no con^ 

siguió iiiaa que exponerse á perder, ^ vínole sucesor, y 

sAi^ d^l 6obLei;no pobre y. porque se te perdió uá.oa^ 

Vl6 eargitdo con mucbaá meccaderiasi > > '* 

' VigeHr^é nono Gobernador i Don JPrmohco Lasiy 

; 'i * de la V^ga.\ ; ~ : 

• - / I ' ♦ ■ 

' 'Ck^ftiadafi propietáiíio^'SptdadO'de grandes ex* 

¿ pe- 



perienclas cq Flandes i y niitaral de las monuñas de 

cientos hombres de SQcMc^.de Jtos valientes ¿n ios van- 
dos de las minas de Potosí , y los repartió en los prest* 
(dii^s. '^^il^lo^'Qk JtMejcreidc} Gaflkpo^ai»j&s^ir}%Dcnc« 
^^gP<»f]H( KaS^a: entrado pof.Lbngotbiígo^». y llevata: 
í;4(|c1^^s 9tff(h^s^p¿eiasjc/ aicanaa^ps.;eaifólc^fe.t y ^m- 
^istgoiÁilp^ lAdi^ pBD^bdse^o dcl/olttstizo iFodrA, JUea^ 
^il7Í4(9nh ofifgafittfididos;^ '^leeiiosi-sobrentos fCab»«r 
A^s^yuy^arrejii^ci^rdo á.loi vatentoncs^íqu^ '^f>^^i peto-* 
4P(<^^i, .Cj9^ 9tra3jp9i:$t{>nas de eadnu:^ y ^ UeVafori la 
presa. Entra el Gobernador ai castigó: {; y rtalaodfoiijic 

fVS^&^ñ^ li^agíÜ^qioda^fdq Pd^> ¥ nt23en€«i9ncra 
i^Agt^tirpotir^Iq) daiia)VttdtLV:.dds)pld£ iai ^Qttwyi 
i^ff^p'Sa1>e .qiM en este i tiempo I ijabiajjcatraíh) d. enea 
iDí^ó li^siDa' ei ifálie de Conc^gaa^v^ yoquieijpoc Uft.CQCt 
4Ui(r^ volViU (Con útuaha pee9Eri4c'9efiiío2y[^abad0ti 
3»let «I 39l>ern2^dai!:60^^dali^tticef9 yiai|iccs'¿r.«ttlQt'Ai 
HSftitaroft Avo^^cpaitai nolpeip pqiic. liasm:)clpc«itQM:da 
grana le quitaron , y aunque se repararon \fíS¡M$}^Í09 
Je? ,' y *se rwkaíom Iqs Indw"", 7fii5rrllev«ndteq"fo^:j^cw 
d" g^p^dosc ^aDski je onr?sirisegi^!iitaotj^,iiiMmU ^IQii? 
|^eijn^d0t:cQmpcac qitaptxis »lftdlqs ^abijenl eO'lM «ti4 
lancigsi. t>erOiOitoijlé'ifs^iuKÍ7Íasv^b¿abatt09;i 4}ttMf(<M 
4o. lo había arrasadb ei •teecnigo<:, eon!:cttyaexpeiiíiQ|i4 
cia -vivió el , Gobernador nías prevenido , conociv^^ 
Jas precipitadas Urrupelbties de:;los bárbaros; ¿sios» viei^dq^ 
tan poca dilígeodia^enrlos £spaoa)thsj scTttntarán.^. y 4ÍP^ 
ron sobre A rauco;. Sábela ol Gdbcrna4ajr >>.y coo .$iv 
campo se apostó media legua de la plaza : dansc vista 
los ííxcrcitQ^, y ádcUotase Un.iGatiqpuc4can m» ??c?ra- 
muza, rccibclc R a uge'l ^ Capitán Mulato, contraor- 
den > pero con acieno, pues degolló treinta, y prendió 
cioca Súpose, pot^ tito qi^e) JUeiicjir fom 7^194^ J^ftdtos 

se 



d Ámp^hEipgétíl y f Mf^UM'^^Getuirat pe^dotie Iz ví^ 
ék:zlv(kktóÉtyK^gé » paiBtBk» Q>n$^ deiGacrw 
fi .por haber ipdoKto , sin^iie sq Íc maedira^ y cstaai 
do 4ii e^t» debate | «cooieK d enemiga ^ y rechazó U 
¿abattcriaí-$ pero i* lAMqacterla con cierto no^pérdU^ 
tiro : rthlzosé la 4:a^llei|a j y4a Yoltictoa á rechazaci 
peto-al anaiUodfrU jmM^ttCcerfo te gaáó ia batalla ^ st. 
sijguió d alcance /y sjin perdida de ningún £$paño|^ 
quedaron idaoo muertos y Soo prisioneros , que se 
•^caroa á lat gáfe^aá ^^ y cadisna para obras del 
Rey, . - . . • .:,:•• 

Ordenii qué loi captivos niAos no se vendiesen sin 
sus madres^ y con bueno» Teólogos hieo ordenanzas 
para él buen arralo. 

Acabó el Gobernador mlHtar sin Inquietud , aun^ 
que en lo político tuvo sus encuentros con d vecindat 
¿OvdeSánfiagOi y laSLeal Audieficla i aquellos defen* 
diendose de ir i U frontera con la^ B^eal C^fdula que 
ofdeífa\ que no vayan sus vecinos á ella s|n necesidad. 
La qual se puso por apéladon eo disputa de si era oece* 
sidad ó no 9 cuyos motivos dése á mejor pluma. Xa- 
Vp sucesor' p y basó á Lima » donde murió, de hldrope^ 
tUi y los acK^^ pesos que Ucvó en oro ^ se dieron po( 
ikcomiso por ir ün quintar; 

Gobernador propietario , Capitán , caballero apact^ 
Mé y sociable con los militares ^ á quienes daba premio^ 
iS esperanzas de éU Vino desde el Perú coa su familia^ 
¡y entró en la Concepción con socorro y gente » y 
d situado para el ex^rclto d a6o de i539« 

Halló 'Sosegados los Indios i y aunque maiidó í 
TmhXXIlL Hh Mo- 



Molina, tpít oon |oo,ilipi|])MQ5 /4^ia; cnjUT^^i^fótnri 
ébera; fue y tio hsiU4idft4ía/.)£Qir^e):i^Mwi^^ 
M U looipeciti y y> puli4 iftvpa^i^ Caciquft Lwc^pls 
ckan : uqos eran de pac0cpr.$je. Ifdhgck pofSffit la pc*^ 
dian f y otros que no pojq^s .la. pedían tasdo^ vko^ 
lo clixtVuo: próxicn0>:.y tcmci0SQ¿d€ Uita^;^ tto 
«u setnciiccra& £n ¿aiel p^txtisf^pa; U^^M^Xgó.^ y 
0andó futran i tU . Gopcspoloix npafa /Mitos la 9^:97 

po se hizo I y se les dieron : y e^tl^os coa^ que \pl-« 
vieron á :Stts tierras. 

:. De .csta^r paces. que>hKép tosr.Cioberopcipr^^. fl^^ 
¿an grandes informes al Rey , poro nunca le dan Quept 
ta de lo que ^esiiacefi i ó: jd^xia ^ de: |i^ce¿: . lioíiCgrmó 
Laso ^ qu6 liabia reciíadi) 4os Indios : n>as aUá de :1a 
Impeñal , y este inforoia que Ips Indios, asi retira* 
dos loshahia reducido fOB la' par 1 y todo no f^otra 
¿osa que perdonarles los pasados desóíde&es » .dc^arlps 
en la posesión de la tiercA ¿ y .datl^ ^ cooAodldadOt. y 
facultad para cocrecfas v.muert»^ y, tQ\>Ph^ . 
. £s cierto qtie k>s artículos de X^ paz están bien par^ 
4ados con textos , y. termioosi que dan golpea pero 
-como todos soq tecimnaot«s Compja l^y ^^ - ^l^^i 
en dos 9 que 6on poblafse^.y desamarse •$ ^viendo <)|ie 
esto se resiste .coa tenacid^ i se cohonesta la 1 repulsa 
diciendo I queda sja decisión para d(spoes# Sublcvau*' 
se de nuevo los Indios , y entra el Gobernador has- 
ta la JoiperiaL .$e Uoramn ^y ad;iii¡j:.arQn. sus . tuinas, 
y de entre ellas se sacaron los huesos del venerable 
Obispo Don Agustín Ctsnetos , muerto, antes, de la de- 
solación : se hicieron paces con los Caciques , y su-* 
fragíos por los difuntos , y al retirarle los - Españole^ 
quisierr n sacar de entre los Indios algunos, y lejos caa« 
tivos y y no quisieron , y Qucho menos . los niñc^ 

íinestizm aiados^ y nacidos, en el barbarismo. jSalió 

la 



>3« 

la wopa M^tútbilé di iL^^rJ 4e roortc baxA 

d Gobcftittdéf é S»íiitag0^ k- tMól:^ ^^ fmmpte^^ 

more* dit^giKFira íc {IeVar<yti á la frónterá ^ ^ scgfta 
algunos ; slo jasriA^do oiocivo tómpló la guerra , 4ail« 
do (fefcniisa á las ctfrrMíaii V y orápnatid^ ^nc las pc¿« 
M^i qUo ttídecan IdslMiéa^iioitgoi >* $e le» cesícattséü 
pcHrd coito' ^tté'si'trétifá^V lir^ai; ^o l¿(HeM> 
de qtte el írofifekleHi itidavo a¿ la-goerra^e i«ibeiv' 
4tte^tt' »ate<fesór <ie-"(!sia tóerté píñé mn¡cho^4üK^ 
ffO| 7 asi qttiso ganarle <^ ^ . « : c 

<^ Atceftiábanse lá» cKcuitslotier desde Aifi<i¿o ^ ¥ 

{Mé compás catepbabáii loÉ Indios /y- i^ntc^rón ^pbr* 
Aüló á ChUteti barriendo la campiíáa de j^ent^i y ga« 
ntedos; Salen ^á su alcance los mineares de .a()uelU 
{Xaeai y en lugar de rescatar l& perdido y pierden 
muchos soldada las vidas con sus capitanes , f se^ 
ifev^él én¿mFgé la preéi , de la tjae coli muchas di** 
tiendas se tescáUrórt algunas^ mugares principales^ ' 

^ ' Se' Initoduxo el papel scHado en. esce Reyoo el 
á&ó de .1^41 d iitfesfó tít6$!mares el Pirata .Olandes 
IBMqixé^ifúiin ;: Y tx^ncibcó navios líegé i^ Qhile^^ 
7 coligándose coa los Indios , quemó d Fuerte de la 
Oíiájíd'de- taítro , y^ degdMÓ^ W^cñclrM Herrera, y 
echo fispaSoles , y viendo los otros eran pocas las ma«« 
ftt>s' se Valieron de los pi^v y aseguraron las ^ ca- 
bezal : to< vista de tsto d^aoipararoo los Olandeses a^ 
CMM/ yt ¿dgiéftdo 3bo Indio» se pasaría ¿ fobdar 
áft ' VáRUtía , qije tsúhk 'sctt* desde la f ulná/^ ' ^ > 

^ Grandes alborotos ^^ y prevenciones ori^nd está* 
ihváslóh, y fundación > y el Vifrey mandó i éste 
Reynó de sombrío 300 homhreS'i y ai úchos ^pertrechos; 
y tatabíen enviód reconécet el^ puerio db^ Valdivia^ 

Hh a fue- 



fbeiron por tr«^ o^loQCS^ ffc^,vi«Pt'«:(xtroa tt&i' 
puesta , péi Id. qo^ Us. Mu^naa, ^, ^ ,4esi)4i)or 4c^¿ 
tíkh en s)i$..€»Ht4(ps :i<Q,qci :|ii^9 t4cejl^:49 1 i»kie4<y 
•jjiauchi^ en^ccdaj y -\e»di^, su ^oUa berinips» ba<n 
ct)íikria. ¿A qiKÍ ..fue Que^da?, « scHt^t. ; gallina . «8ai<: 
di', y 1)0. travo nada.} y l^d^iy(»sa;^K«l<ncia, h^ va» 

d^siíícomoí^iís .naturales.,, iytiicc^ lswfel:ig^3^ci9p. d^; 

txHiqi,,. qnp» <ti^n que ^s . Qlati^s*» poc.«yi s«ios^«^ 

fueron, y otros, que fu^fpa ,dp$alú)ado^. ,. < ^ .| 

^ t,áiAKA^ M^ \^é5. «nandó aÍ Vitsey. á su^^iijo 

á^,A6ai4ÁvMii .y 4pxa?.í«.<Mv.d<í,c*odíU<o?4 Ai^d^o^^: 

iViUanueva,, coq 8(^0, |ioa>^fQs:d«:Pi«Hi4iot,.<l Nckroi^ 
uopSt que se llaoBabán Ca^itiUas , ^e jin^nicionaron i 
con bu^na artillería, de bronce , fuijidid» es Lima i y; 
4c día mism^ sc,¿uar<?^io y^lpa^ay^b^ , ;. ., ,.i 
.; Ei^rp s^l ;QQbCf:Qa4oc. .hasta VaUiiyta,,y $e fQt|r4' 
por- DO hai;>cr novedad y ¡ni ocurrir, otta^ep <^i^ tieoí'-; 
pQ , <|ue las reciprocas correrlas , y presas que S( ha- 
cisin de parte* á -pana > y aca^d ^u gx^bierna aplaudido, 
pbr su fl^i^umbcc ^ y bondad f y ti|vpjstti(Gcsqr<i¿ 

. . Gobernador jp«^i^af io^ de| Qr^i^ii de Saotl^go^y 
li^aestre de Campo , severo co lo pública ,. y en lo 
«fíKc^ %tcBW|, ^uy ipUc^iIqh^i la JHSiicU ,>;y,despai;^ 
cho 9 ci\yp^ tpqiporiales ^i^reura poft ^u^ siaop: ect\d) 
x^ bajado de peniar de la vida al que hurtara caballo» 
Q sacara para otro la espada» ambos lo^ executó con; 
y veridad. Gobernóse en lo militar por su Maestre de 
Campo J^ebolii^dOh ^axd á la jyOQcepcíon % pasó^ i 

Yum- 



Yamb^ , al Kfacf nfento i Aráttco , y TacapA : fabri- 
CDí.iifX'jD4Knci..aMl b«ena« ^MiAts:; póMé ¿ B<^ 
con bacn Fuerte , y Ist.gliatiüc^n hizo una campa* 
da en tierras de Payllagúaqui , y se cogieron mas 
do' 3lQb\ {yexa&. Otf ás eotradas htA>o «n este Gdbier-* 
mcoa varia fonana^. y co una en. que los Indios de^ 
gcdlasott doce Españoles^ su secretarlo en una carta la 
d^cia así > .y^ su amoKlc dioio: Copia esa caira , y de» 
sa Ja iiuiiertí; .de lys (loce .Españoles «para quaudo los 
Indios escriban su historia* 

: A .13 de Mayo de J647 padeció jcÍ Reyoo ua 
horrible, terreodoco y qnc arruinó á Santíago hasta los 
cioqentosy^ dexandoi sepUiltafla^- entre sus ruinas mil y 
dosdeotas fctn^n» i y pee d Magistrado se pensó eU' 
andar. U Qudid . i m^ox^ úúo r 7^ iQ^$ inmediato ai 
mars pero después de algunos debates se reedificó eq 
el pro pío paragé. 
1^ w As«coin?ervc«»eftefatrcunio baxó áSaotiagoel Gobq>. 
fiador, y a los tres días- de. su llegada murió con 
sentimiento de todos , menos de un togado que de«* 
pusd de ísa empleo , y lo. confirmó el Rey. Reedifi« 
cose la-^^atedraly y al pasar á ella los huesos de di* 
cho. Gobernador se halló incorrupta una mano , y el 
Señor Oi3iíspo Villa roel predicó que era por las li* 
mosnaSy que hacia Tenia puesto el Virrey ua plie- 
go de providencias con tres nombramientos^ para que en 
caso de muerte del Gobernador se abriera^ y según 
^s« orden, hubier/i. Gobernador: se abrió Úegado este 
caso y de los tres Maestres de Campo nominados, 
IwibtaQ mAerios ios dos priaei;os , y<cl tercero fue H^ 
güéroa# 



Tri' 



' . . : r- f I' • - f- - y 

r- . ■■■'- n/-\íí¡pw>"»ál.'' V » ■■ - I '- • ...» 

GoberoAdor intcUaíQ , iotda4o de Ssp^^ , y 'M$ie»¿3 
Hc^ de Campo Geaecai dd «fixyiuK *Fuc cocibi4i0< 
de Presidente sio. « baxar : « $aíi'd^^ SaUó'^ « aaiii«<4 
paña coa dExerdtoV y pbc «SC6I0< 4)a(mi;ídQ et oiiii^» 
po' se. volvió sip hacer, oada '^ yi tttegd «uiro'io^t 

r- Gran apreció se htaso de^de este exécnpiar' dd 
empleo de Maestre de Campa, porque abría puer- 
ta para ser Presidente i y iiiiKhgs lograroif el g^a« 
do por dos» o tres oail pesos > «in tener d ejercicio 
¿las que dos | ó tres días i y aiguáas n2 aán um 
hora, ■ ■ i < 

^ . •'- . • ■'; • 



Gobernador interino, Caballero del Orden dé San-* 
tlago, y soldado de Flaíides. Llegó á este Rey no año* 
de %6jo ^ con nuiger y dos cufiadas , casadas con» 
Don Josepti , y Dpn ^an de Salazar , que d^Mn ma<^' 
teria i la Historia^ Su pc:^mér paso para desarreglar* 
d gobierno, fue reformar alMaestre de Campo R.e* 
bol ledo ^ y por tres mil pesos, y ocho plesas elegir 
¿ Ambrosio de Urrla , por pocos dias p y después i su 
cunado* , . > i 

Pasó' ¿Ja ficont^rt, y icpn descanceftadas <k:cIo« 
nes fue disfras^ado , y solo hasta Valdivia , y volvió 
felizmente, porque los Indios estaban divertidos en el 
saqueo de un baxel , que llevando el situado á VaN 

di- 



4ivift dio eki Ix colta., Sáli¿ d Gapftatí ífíffktí de Le» 

guiña COR och^nu personas eatte Religiosos Español 

leiy y negros, y después dd peligro del mar los mai 

t^on á todos . á traición en tierra , habiéndoles ofrc^ 

cido los Indios llevarlos de paz hasta Valdivia, cu y 4 

ÜQÍausta noticia tío se supo !hasta qoe estuvo d exci-* 

cito de ivuelta en la Coocppciom ' 

:: ; «Hizose un infoxine' al Rry muy adornado ¿ y exi 

presivo sobre la paziranquila que se gozaba $ en cuya 

prueba ponia laJd^ que háhia hecho solo ayaldivia , y 

queni euida ni en vuelta habia habido novedad, y el 

Key^Vino en concederle el Gobierno en propiedad; Era 

este: caballero viejo y sin hijos,, y su muger moza , por 

lo que á ésta te convenia juntpr dinero, á toda diligen» 

da, y d.inodo era cautivar piezas, y como el arsenal 

de eilas:icra la plaza 4c Boroa , pusa en ella á su herma* 

no para facilitarlas , como efediva-meote facilitó mu^ 

chfB. Eligió Maestre de Gao^b á Don Juan , y por 

^argento mayor á.DoaJo$ephSalazar. £1 Gobernador 

hizo :una Maloca en que sé apresaron mas de qui* 

nieotás piezas , y « todas se vendieron á buen predo; 

no sé si fiaeron algunas injustas , por ser hechas en iler* 

€Z:ác (pmtró Cadques 1 que hablan venido i ofrecer la 

paz , y los llevaban consiga . ^ 

; , Eri una campada padecieron rota los Españoles , y 

perdieron ta Vida muchos con idjoo Iridios a m!gos« 

Conocieron los: bárbaros, que la codicia de los Chris* 

fíanos originaba estas Córrerias , y que los Indios de 

paz.eran loimas^ perjudicados en las Malocas^ por lo que 

^s era mas conveniente la guerra , y se revolvieron á un 

general alzamíenre. 

El Maestre de Campo con sü muger vestida de 
liombre , para ñicilicar mas piezas , hizo Aína entrada 






^44 

Y podrido i&: Borba 1 7dr^a yrlíe^rii -aiá^'Buthb;} 

yerran el vado, (^san áia Isla , desalojan de ella cica* 
iodios I y para.a€ai>ar de pasar, hacen- un puente. d{> 
balsas y y quandó iba mas gente rompe el río las sogas, 
y lleva á ukia eAiboscada á más de doscientos £spwolcs 
dt.los mas acreditados* del exerdto ,. y lois degollaron í' 
todos. Retiranse los de la Isla » dcxando perdido ¿i va-^ 
gagejr y Id mugdrdel Maestrede campo paca vólveí: 
adonde estaba el marido , se mete en una' balsa xon doí^ 
reformados ^ y el peso ladea la balsa V áhogatisf los dos 
hombres, y libra por fortuna las dosmugeoesi cuya^ 
desgracias se atribuyeron- á codicia , y mala cotiduÁsf/ 
Llcgp.el campo á Boroa , qiié estaba al mando de Don^ 
Francisco Bascuaan, yquando se estaba pensando eá 
otra Correrla que diera piezas , todos. los Cadqac» 4 
rostro ñr me declararon la perica ^ diciendo queescabá 
tbda la tierra alzada* ^ .; ^ , . i i 

Era; la ostancii del R.ey 'plUzá de armas dé los Qipli» 
tañes reformados ; cuya compañía llamada del Guioq¿ 
tínia en este tiempo doscientos ochenta hombres : estds 
dieron con el Capitán Fontaiva aviso cijcrto al Gober^ 
nador , qué estaba en U Concepción ^ como tenian lost 
enemigos asignada su sublevación para el dia i} deFe^ 
brero. No dio crédito á la noticia ^ pero viendo que s( 
reiteraba , estuvo á la frente de esta su campana y y 
de algunos vecinos que de temor se le habiau junudo 
para el dia i a de dicho Febrero. En este tiempo habla 
hecho entrada el Maqstre de Campo hasta Valdivia , y 
sabido el alzamiento « iconara el difamen del Goberoa*» 
dor de esta plaza Don Francisco Gutiérrez de EspejOp 
se embarcó con sus cien hombres en un baxel , para re- 
gresar por mar á la Concepción , y al pasar por frente 
de Arauco4 en cuya plaza estaba su muger , echó el 

vo« 



*4t. 
Vótc^ál águáí paM'Ma a «acalf :• mImí ^ el.tb ^ f 

liiafida aiensagéros paira que té ycnga 4 embarcar, (^s 

Indios determinan matar los mensagerosi la vuelta for 

^reer que Irendrian mas} pero ¿stosy^uego^ueígaaiaáoii 

íH FUferre ':od' (|uÍ^roni volver é salir 4e él ^ al tainpbft 

to la -mugiíj: paca fo al vocc La gtintede (^^(VfoiaA 

iardansa ^ se volvió i bordo del baicel » y na • le halla* 

!roá^ por<|[ae hábi^fddole enerado viento fiteric se fi)e 

^» ui'Concrepciott i con que ^ Maestre de Campo ifo 

]^ó lá misma derrota cosuá costa ^ don4e le^dei^reN 

%iios cómol hombre al mar, . ; * ^j 

^' '" Obtiíé ,cl «iiemigo todas las estancias ^ destrvyéódo 

las haciendas que en mas de ciea años se hablan fundji- 

*d« : tddgoUó'geñce^ cautiva fottaiiás; q^emQ edificio^ 

^^'Va^ilé codos los ganados^ Supo esto el Gobernadm^ 

^de algunos pocos qíie hoyeiidoi del bárbaro s¿ venían 

^ amparar de el. Con esto i y la retiradla 4d iMaestao 

' úc Gampo» crc!yé Cabrera del alsamiento i y sin coa- 

^úíltitíi (odo'C«nst«rnado Aa«(da ffctirar*los peesidios.Kie 

-San Chriscovat y Ntfetmieñrá , y que se junten tOon;¿l 

^fiara ir á la Coacepcioa : inisoioni^dos los eném^oa^ ^ 

feroces con el buenvimsT de tanus-bodegas destrotiíaÉi» 

se presentan k vista de la eitaneia dd JLeyi cubripado 

*ciímtf'OttiiiibladO'las eminencias I i tiempo qoe espe- 

-^tabaii los tresdeotos hombres del Nadmteácii ^ .y pdsa' 

«^Abrirles paso '^salieron i combatir al Úrbaro^en; loi 

d^bitet-eatafallos que les habian^dezadOk^'£qEipiezán la 

^ baiáHa , qu0 luego tuvo íq i- porque íIo$ Indios sin p¿t« 

pida de un hombre quitaron la vida á muchos.Ccpita*- 

*t)¿s^cií^g»idr de afiial y mérito» «vy: qaedároaceon la 

•^ - £|jGobetnador^ y los-qufi quedaron cxoa vida.t^.sla 
reparar enq^ «que) párage esa el r^Hg^a de aqad 
» Tm. XXiJL C^4l dis- 




legio jde la CmnfiaaU » que no habk caballos. .pata con* 
dttcklQft4tQ<l«Síf y ^ue ,^t<(|>an c^peraiuio,^ pc^^idif 
4BiiNaj;ioii]:nt<9^ jdeUrnúnandf ampararle >^ ^SjCtifaof^ 
¿doi/GonccBCipn .vigUanleí^ £l«DMqigPi,^. lapgO ,q)iq $9 
A(noíy„i]io&Q4o4Q<lQ b> s;igKJ|dq » 414 alif)t<:gp ., . y,-^ 
láltiüna. quanifo ,<ocoQtró, la U..Corv:!^i$^. 4iS^ÍH9^ 
que íkgáaa el GthetfiSiÚQt iconr,bsi$táMc^^0te:i.^f9)SVf 
^tsíttiinoClea.idio^u&ct»!, pof;r«Q«o<>f«i^ ;cai)4l>tlp.4^«iO{t 

4ntp«.dc,trUtcs:tPi^efM»icí>. fp« (U^^éi^olflft lQV> ~ 
cerdotcs venían á pie y despaUpi., hoycodo .4^ c^ 
«oídoy^qaecicitn iscí ;el «ncaDiigpt»qiiet la^|4(a|>a la 
•sétagoacdta» . : .. ... , , . . , ■;]:■. :l .-A - 

,'; ; I>on Jifmfjjk SaJiOac á €^1 4e^- .MjtjsimIeAIftw •>«§• 
,qi^ «i. pcioclpi» iesisiJá^atíf i i(Mi.>.f Hficrei ; aik %¡ki»/tf- r 
isolvió á hapeslQf fiof .el láo^^tporqu^tlft tífiírc» e^4w»il%i|^' 
cde oaÑn¡gos^.!y.4ai¥Ío.d^. $i)»,.4iR«9s.:j)pÍ3iy2^^üiv 
•c«da.siolda(Íp,f.,eri'4^ embaccacioncs, .ytun;^ .^üsD ;)||« 
tioiü cct^niht. ELjié » . por HÓvac «^ lft^«t^o^ rp^ea 
l^gna^, ^badal iilaa.^ )a^ (hi2iOiTMttf.^Í4>»>)i1clilP9 r4Qe 
iib«iB)||iecfaáodiplQ6>.^ids ii9«iicepttfoi|)! ocU^i^ 

«•báUos.por delaocti,.k» cmlafeteAMiuj^ns^ «les,i|p«$4* 
4lMV>^lcn(aj[os>eL Cabo, ^^dji Qüdon «o tdi$pac<ui i|a§|a • 

Mfaqs^inpiadsrf » y iáitdikdQA eos; ik>MadíW.. >ifai:^<^r|q. 
«M:a:ai»isóid^ i!y oiCí^^lAdcaí» l«s'h)|X9l«i».l'|il4gf4^flDS 
«Indios/yiiyi.iacabíUtttdendtuiclK iit yttplt»>f y 4cgq$Il9B-- 
-Ibi; (4 todosl /,)iiDC9QS>:;^lgnnM.. (m£o&¡ qttj( , UfüSasgn 

£l iioPtfMdastlpnf SfS&ilá.^ui^aHb^ Qf^t/CbiftkhiCfiP' 

cepcion como á refugio , y todos en la narrac^ii^n>s 

nki^adá* at«ibu(milaL^^al;@«ib^to^l«, JUjeffl» con- 

i'JiqiKiQífesaii^cgaba krdc:^.£(;pqiuí)a> .qie fist^ba ^1^- 

•2¡i^ il ... :íAkk .n.JffMn- 



d^Ho' <el ÜÍiot'Donf ^tt de Hitelrtá ¡' f MihqKe eta ^ 
waúy- justificado , «QfDO d que iñal .pleito fieae i (aiUa^ 
Itf'-ffleté i se ievántó'-uaíK'Voz dé motta > diciendo' vlftt'i 
c(Biey^, 7 mttéñ d iá»l gobieiíÁo. Corten- á^ár «libe- -^ 
ti' A <ibberaádbt^i -qiuieri-'teooccló de su letargo '¿<MÍ ' 
d riesgo de U vida , que salvó U Compáfiía d^'JerásP 
fttit f'tí eata üid Pésqttikdoc , ^tfeya -ü había 'ido 
al-Hosi^l -ILeai , ¡y^qucaán Hatos , -es^l^oéi, «cueMiu^d 
y cogiendo en biizoi ;ri Teédóc^^ue erit* d<^^ á0VM¿: 
a" afid» , ' (e* acÚnñícoa ' por^'Gé&eráador.! Qá>stA £i^ 
ciba ocultó, 'el Oidor andaba en pút>iico'-, "y daba» 
attHninisd trátáiniénto de ' Gobernador ^' y''í:óflié' kaP 
prd^a 16 ihiUtar; Di¿ d' mando ^de^ iliíí' 'a¿íiaa*>"á^ 
Aibbrostó de t^ria , y «i'péó^ietorio' clr¿ eT-b^ott-' 
ií uif té^dd"; Idldendiy ^tie se' babia ¿doidido úái^ 
don : muchos nobles defendieron la ^usa del Qobev^ 
dádot^, y dieron cuenta áSaritiagó, y' iá fileal Au- 
dfeócia deélacó' i' l¿s -cómpíiclé»' reos'dé'caH»á'ty cátg«# 
íépmit^'üGébeikááoti y dios'báxiífdír i 'd»tm^ 
déscaiébí,' •''•■•'•''•■"•''.'' •'■ *""■ ' {n-.' .> ."ii. ■ 

Bn este IHtedn < f ite iásalcado de los ¿hemlgos^On 
róáV'^lt Pedli y'Araüco, y foda» estas fortálecaa» 
<e' máimifi^f oñr da désamparatlar i terdad'es ', ' quelra' 
sé anéírérlia 'por íestár'- cercados' dé .muchos' ente Al*' 
ff^ifpmtjaé úáo; 'acollo bubictaá hechor pues e^cxeiiH 
^6 c$ muy pódctoso. ' ^ 

' Al fuerte de Coktira It ^áron fuego tos etie^ 
mlgoi f y oni compaftia tle muchosf viejos -/'qkie'I^ 
guardaba' huyeron f y i todos los matarotí ¡oi'íih^ 
dioSt £1 de Araiica tenfa mucha gente iy'péVc^ 
rívctcs t y para que durasen echaron fn^ra' ai Pa^ 
dre Gerónimo de la Varra , mugeres y niños ¿ y '^ 
é6dor los 'hI¿o cautivot' e( ^enemigo ¿' y por *^celo 

lia dci 



1 

dfl; .CastellMi» fpl- solof ,'.y dll^frazado Dpn- JosepS^ 
^ea.'4 recibirse , y: conservó. 1^ plaza :hasta qóe t«^, 
fl^^qdó desa(mpax9^1^, yi,pw,;nwj!fi»« U»*»*» | Y, «Sar .• 
xo, IgífgeBtc i la Co^i;pcion. Los In4^ .am^gf» q^q, 
y V)|cr(>Q I embarcados, degollarÓB en jof.aacralMJes ji sti%f 

<¿pitanes, y se hu-yeron, V ; , .. - • :i i* 

(. jLa' Ciadad de Chijián fiíe asaitadi .do$ yec« 4^1, 

e^lpigPj, ,y,sc ijcs^j<S€.op valor » ^pcco habiendo i^o. 
al§^Qps, 4(^(( la .yonccpclqnr i sacar su^ A^nUl^ > ,4^ 
(eJf.inplo.,l(;?>gffgó cil paludo., y atNmdpf»ai«|n>., jqmr, 
l^es^. Sin ,mas premeditación ' se ft^erop todos á tai 
í^nc^píliQn 4 Y el, enemigo, saqueó lo precioso, prp*^; 
i4n4il95:TWplPS» <i^cmó l|,Qi>dad., y, ííoij ;la cabc^j 
aík^..»^ ^^Ot Christoi. jugaron á U^/^hueca i,j (?a 
ci^yoi desf^yip sp hicieron. ijov^pas, y, procesiones ei^: 
Santiago. 

.. 'psf a . Ciudad representó al Virrey G>Dde dcAl"! 
.^í» .djS: Lipte ., la?j calaroidi^des ^eí ,|:f5^o,,;la ¿ef^,, 
«app M ^ot)fxnadpr„; y 61ta d^ g^ptif^ ipl^ta, ypclr, 
trechos j con cuya legacía mandó al Maestre, dft ^PVt 
ppJDlpn -Juan {loduifo Lisperger- , ,y en- su c^o^sfcu» 
(^pp. traxo de socorro quinientos, hon)^>res>y mi^icio*} 
Hfff.- Vino npmbradp. Gobernador intietino ;.. con ór;-» 
dfA.4c. <m^.cl prppictsirio I con m,caña4pf buzara 4¡ 
Um:k 4?r fufi dcfFírgos,y yinojiin,>c^ 
dor para entender en las causas del tumulto ; pero. 
hallandp f^lgunos cómplices de. distinción , se contentó' 
4lpn'llc;var..presos.ai Víicdo;^ > qtte.ÍEuc hcchq Gober,7. 
fiadof: ,¡ al Teni^ntf de Vecc^or , y }i ua Alcal4.c , que, 
f^qrii^rop en las cárceles ^¡^e ^Lima, excepto el Veedor» 

qM9 SR ^f9 99^ ^^^^^ ^ P^^ P^^ su edad caduca tu>. er% 
capaz d?. levantamiento» 

ii r At%b^ ^n ii)soje9tado$. \^ Indios > ^juc >Wcg»baa 
1; j X i con 



Conerfas Gasta las üuértas 9e U rtowention. 






Piensan coa seticdad los Españoles en recapetac 

lo pcrdido();3í^l^>i8fríi|&ías¿|eVttntat'kíi Fucrtet 
idestcuidos : ínconsequendas son tanto t^et y dcste«« 

g?».i *«:^W «^^^r. y v^es^ílaj^- ,A) sija Tei^s«f4ic«« :«]#. 
hay muchos. F»ettes > q^fot^ pp ^U^ <;onvcni$tvtes, 
sino píeci»s>,^CQ?n<^poí,txefla|>lp^5ÍÍ^aiH»^^^ por- 
que domina ona valerosa nación , ya porque en^goer* 

fiuede ser socorrido >oí.,mari,. ,.; 

■ • • • * » • f 

«..*.., r - •• ..*..- . . • , • ' ;' /I 

. Híist^ aquj hemos referido todos los succibqs tfifyf 

<«pottíi¿n«s,^:> ÍPn^^ísffi de fcb>|c^ Falt» ,iWi.ch4 

jWfa^foriduiría, j, pero ,tcnemos án|mo.;^d€.hác«l©r8li 

Viqs. pos da ¿alud^ «k ob(^. Sí^949 .üte. ,U ptC«OlC|> 

guf, se{4 J5U a*V£»it<u 



. • • • ' I - f » I 



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BRE. 



^«•'■««r 1 í'#»'* 




ÉltUSlV Jfiíffi 1 1 

la guerra , pues sia ella» ntWicitVfcib|tÍ]r'l¿¿hip&frajr^^^ 
d« HtS'ShiOj niel de una guarnición , pueden hacerse sin 
siCmSk ^émiA\y^ét á^ cáoipíkñía de* ^ ixtngúni- suerte. 
b¿t»dti Buf^paPtitínfe i't ha^i^mldó stempr6^1á de^Es^^^ 




Bien á su cosca lo experimentacotí ^ {& BEomano^, prU' 
meramente en la acción de la Trevta » que fue toda de 
caballería , y después en la de Canas , donde tuvo la 
principal parte ía de £spaña» Con ella Quinto Sertorlo 
hizo tan maravillosos progresos « que á no haberse ser* 
vido de un asesinato , hubiera obscurecido su gloria 
ct gran Pompeya En este siglo la hemos visto obrar 
con sumo valor » y aplauso de las naciones extrangeras: 
pues quando nuestro gran Monarca Felipe V/ pasó i 
Italia , era tal la superioridad que sobre la de Francia ha* 
bian tomado los Usares , y caballería Alemana , que á no 
haber hecho & AL pasar los dos regimientos de Flan* 
des y Bravante » se vela en el extremo aquel exercito 
de no poder enviar ninguna partidilla de guerra ; pero 
apenas llegaron estos cuerpos » impusieron tal respeto i 
los Usares , que en viendo alguno de nuestros caba* 
líos y no osaban arrimarse » aunque excedieseu en el 
QÚmeco. 

f En. 



JeIp Recoced» ^(^1 ochenta («ballos , <|iie. )ol«a<bba<irl9S 

Cantado, faüzo prisionero a^ batallón. Ingles , qiie>tlMi^ 
4l$^tA j^^j^f :¿s^jqwe 4;iS|!t9jpafo^$q)i^^ HtlOí^l^ 
^^unto asop(bro <1« sttQH:oneL>^j«f aii«f:onHc^lot loA 
4&^o» no qufci^ <i(6ecl<^.,X .4qx9AÍo otl^HUKhos 
i^^so$'4e la;gftpírfia.ílo,i7Q<>,í<j«(f,flUJi?íifle ijefofinünjiJ. 

jg^^rca,,4oQ4e,.f pf^ p<;l^(>clieQjtp5 f ab^llo^ tifttkcop mls^^ 
.<k Mc$ mil de Ips. • enemigos , y ^ pxy^habgc.ifiobn»- 
.yeni^Or^ ^ .pw^ „, ; ljk»f ÍjC)E%, ,^p,. . |i)u4l»« «»yi«I ¡«l- 

Wcc$ftf:5l<i,ií%n,jrefp««*!t>í?.<?«'»P> f>WWe so .atiei^4%fc» 
4)^^qpSi;cyi99l^y/«jaipen|o¿;PP4(s ei o^vjido .q«e<.<tc»si«« 

j^}»c<M^i^jm^J»é «M yi»p4f l»lppt9f/4ftd»l■^* 
iWKtoíl» áioc^onw «Pti^.Cxpftíni^itRdoft^e.siHttí- 
JWíK^i l^.qnanf^iiHi vivf cím ^.jCWBiBU>.-Yo.,-.tattiHltte 
.pft#ctf rjíe«:ac5?jfr, ¿pl íflMatft .^1 , ««iH>cjioieot<& 4eííni 

8^|cstf«5?PiWS,Uf>ltt^Üf .l?^/líos<..?A «|:¥ki(Ctidfc.RWHlP • 
.ill^»y«hiiiy AUj^or^,de p«««W ««fi«iil«cvcs^ 

-A?f9*«|í'fisM,fepey<^^4i<Ki»ff<vpw*. remeifí^, <!*fe->lí»iq»e 

(^ h^^^Ri, olx}4ado ,xff p»r»,fe9«f|Ípap¥aj^(|Mf eti oftilP 
ljMíW?í^apfcn<tí49* PjkWúCjw np WfiJSÍr<íi4f ,lí>bq«íi flí> 

•5»ni9Sc4$p%.fl«prá€^ fiil9»m>«i« le» ptínaaoiift)Qi;oet}i- 

les que ha tenido la Europa , y han hecho.olíh9Mna 
:«fi,9tf !<HMHÍIie«^6f :hC[|{K)di<Áox^sei»iai; tiV.nifi ha|p en- 
x%tña4o tf p V^rÁM» y.9>ffBAr»t4e».£ttcfMS:«0«lfttriiiq»s- 
•<))%^$V€9ifyWso9i>]^iS4Kg£V4'cQOilfiSij|U« jifc^ • ' 



y 



«uchos he «Uo-C<dtlgO t y de lüs quciiO'i'tié pcocuiaál» 
Oj^iáaraof^ 4q los ^tí»A' dcfédkajoli áa4occ$.-de k 

cL:4lODtvtAi4M:'<!9te4f9(^rkí:'cfii';d(M( 
«áiidWpor e) laacic]» .ecbHétnlco'ffori soTconsé^irádóñf^ 
aainéncoii No 'pttédo <lexai^dé sfcntte coibdptindpioitiük 
-claineiitat V que^un^uU' son- 'ián- -céávcf^ntes los Inc^ 
•pbft»r«s:^«í«a ptdéttrtf «t btibti^ádil á^Ibsf ¿églmíeotóé^ 
if ijxKior tofbr Aiát ii i^Sii^ecto'i^ii'nork^dá ef^tiaieí 
•^InSpeftor el Coronel ^ y tespoodiehdí» de la manacenictofl^ 
•y -buen^sjta^dfe stt t(opa ¿on alMÓliitodóoiihib eñ'su|ie> 
ieunirC;áR«t:áftie^fluin^o^'iittnci^tiédon estar lo» regioilén* 
tos como debea , y conviene al serriclo } pa'es el Ios|>b¿- 
eitfttto (|u«le«it«i'^b]^tttoCea!i^ tiieeiáleb } ^'vaxiáat 
id< ciida uiió eoMiie e) Coronel ,' ^ae'débe^ebnoceHo ' tüá 
-dé adennr^Mésé peridiará qcie-Mkbaltdtfio «Igimóéétt- 
láa^jí t9c»iblp atlniípeaoc sin hábéri ptimero Ucénda^ 
•$a Gbconct y ptte¿ to'cctncmió iás ^leiottkifar Ú svt^rd^ 
^iiÓIót(| qttb es!lO obs-esdlieúr-d^í setVIdo; Hodigisyó 
"pMr 'eso'^tte' deze qüatquiét . ORciat , si se «encuenniíi 
^gn^tado ie aícudlril Inspe^' V (A aún pbirá lo que 
-Ittivi iMlt'ascehtos \ »¡ A «^tth<l tkviéié , d se le ktcüí- 
qM>ftl^«4igr(ivié:¿:0édiífé (iedtkéírlo'éhta primeM-'reWseí 
^-tMpeti^oi» dtf Uft dos , que debárih pasarle todosíüs 
^Am , y ^ fuese <«íSa tan a^gi^Cé , >que te<jairi¿se proa- 
•t«í reniedio i^Víi Uc^nelai' il'QMonel'pata'ir^á'eiKóa- 
icrttf al Iqspe&or, que bb sil tai negará •(■ obrando con 
(teOkad'), y>eii üiiM kle tío doíncedeHii y lá pedirá- kl 
-CófkMiidaiite^d« la' F^tóvinéia ^tadevestoViéire el it- 
gimienta ' " . • . 

f Los InspeftMresXcuyo füittíeiio ptefiíterá la'^octe 

-M las Pcovtnciis) han de pasar en: dempo de paz una 

t«B (ida ifio fcvis|a-á los '«e^laientot> etf lublendo to* 

ma- 



c{)t)ra¡4a^»; Y otra á. \i rptitada Ílc (áiqpá&a » y * quant46^ 
faltas, ^ et^6¡nitn$<p'«i^^ rcgÍBi^cnto » f4<^^ctá rp^p^a^' 
der de eÜas el Conocí » 991119 4arie.qít|cba$ gracias «(' 
S0 f ocoouase toda como de)ie » expresando (ino y otro 

GA U nota qiie eovie á U Qortf e« c) eiLtu^o de u re^ 
Sfí^ti^dei^p^ sf w4o;r y*!^^^^^^ 

^%6 Ci las revista^ dt jabelo» se i^óu^íú^ el cs^^* 
fijado 9 y cueo^S de la caxa en pre$el¡^;^^ dj^l (^r^apL 
HTenicnfie Coronel iCof^ndaiice » y Sargentía Mayor^ sm^ 
gerputUf $9 d¿ de eUar dinero ^Igaoo jl 0€c|al del re^*^ 



las cttíéiítas desde ik antecedente* VeVÚtid^Vp^^ 
]j0l^ al Oficial 9 q11e.c9rra.con los intereses , poniendo* 
t>Qr cabea^ certlficac^ion de la Tesorería del dinciro, 'que 
ha tomadlo qx, el enunciado tleipp0 4 y lo mismp def 
ipan y cetiada de la Ffoye^liria ;.sii» quf en csto^sc^ 
V^vplJA la íqeoor Ofóisióo » de qye sp seguirían grav^v*^ 
fpps iocoñ veniente^ contra la jia^Ci y unión de los cüer-* 
post y nada conviene tanto al servicip # como la bucnj^ 
aimonía en sus individuos. . d 

\ 7 Conviene mwchó 4^6 cada, semana alguno de los 
¡A.yudantés i pie pase rfvisfa 4 cada l^oldado para ver sjíf 
^oe sus dos camisas , n>éd¿is , cinta del pelo y Mpato^ 
46 reseiva 9 y al que faltare algo de esto 9 bacér que ei 
que corre con la compañía se lo copipre al instante; de 
modo , que la siguiente semaqa se vea reparada U 

. 9 Los CoroneieSf y en su ausencia los Tenientes 
Coroneles ó Sargentos Mayores « deberán en sus res** 
peftlvos regimientos pasar revista cada mes i las coni« 
paoias I teniendo 9 pie ca^a soldado su' caballo de la 
tienda , para recouocec atinas 9 botas 1 vestuario 1 si las y 
Tom.XXÍII^ Kk ' gru- 



55^ 

grupas , y^e to ^ne scrKállátt deíii£lEa6so hacer cargó'^ 

ngQcodO al Teniente ; s^ani^úc 'no^cótticm la'compa* 
fila i -porque íi^lo avisó al Córünét»' 'quc.es quien debe ' 
l^ponder en la teVista de Inspéctíoii.' ^ > ^ ' 

^ 5 ' £n es^a' Cque se deberá IrremUiblemente pasar )" 
se pedirá a cada soletado el papel de ajústanHentto' , qut^ 
díberU Üafle ^ Oficiar/en' qite'ií&nsffc^í alcabiaz ó cs/ 
alcanzado , y si cu viese el soldado , alguna duda%^^'av(í^ 
rigtiará- allí íiiisfiió coVí el O&ikF J pata qiÁ^ nb 'qu¿tle 
ra»ro de elia y ni en el pobre soldada eSauputa de Mala' 
fci y cada v¿z que se le ajuste , se Ic dará nuevo pa4 
pel^ rasgando ¿1 antecedente , pues sl^^el soldado ést^'cou*^ 
temo I toda* áveti^utiCion es itiütir^ y contraria iar ti da- 

lidid que se desea. • ^ ' **' ' ' • '- - - 

I o Ñd puedo détar de tocaruna esp¿cle , adaptada^ 
jjjof un' hombre tan grande ^ que no puede sin IhjustU' 
cia r¿husarse)[e la fifayor alabanza, la que vemos'pdes* 
ta en práÜhcá > 'sin ' que haya correspondido el efedo^ 
afán que se propu/ó ¿u'áu^ór. Eátb'b , queden eada re- 
gimiento sean los Capitanes en coifiün responsables de 
todas ias compá&ías | dasdo por razón , *que estatán Inás 
bien cuidadas por un cuerpo 1 que "pot uñ particular; 
ctté plicde ser ncgligehte en lo ecóndihico, aunqiie sea^d^ 
¿ónócido Valor y '¿oiiddáá en la guerras íámbiensied"-' 
U que se deban cortái: Tai oíTejas'a los caballos para que 
¿ó puedan Venderse hasta que se les deshectic. Que a 
los soldados se les hagan coletos, y una cartuchera pen- 
diente al lado ópbésfo de la vandolera eon doce car^ 
ruchos p^ra carabina y pistolas $ pero venerando' taa 
aútiprizado di&amci) ^ diré ¿1 mió apoyado de lo que 
praSíícan las naciones toas guetrcras de Europa, y pue« 
den dar regla. 

II En el primer punto , de <)ue sean todos los 
Cápicanfes en coínuh responsables de las compañías , md 

pa- 



f^Mic^os gemios , no és fái;il coafifeaarae los hvioore^ 
porgue suíique sea uoo et.ioteces^ ^'<lcba ferio 1| 
^í¥cc^clooi 1^ dciap|»c^n.ac ^yioj, 4a. f^tcayagáq^ 

^,««?f »;? fl apocado gc<^<VCi»»ciiW, ofasi^na'njcp 
fos.coidiuio.f ó íái dwcuífii». fft to mas iiftpQtua^tí^ hf 
ff^undo, porque el ^to ó p<(rdida.d'o.U.C90ipañi^ 
|iace mayor el cridado , en gttiqo por sí jsolo ha he xesj- 
ppodef de cíkí , y i^ f^cssiona poca sj^tts^iccion i " na 
ífapitan Í}if^,cww^eí,,i|íe;Ci> ^ día d4,r^y^sta,4Jf 

|rqntqfiel,4^*i»Íengo^líer<;?Cf4j»l lo«^oí ¡ílel <;sc^(i<iu 
caUdad yaiíef dfe5;ttC9mps|aia;, y.>cpfno ^..hopor y^ 

Ifiteres, son el mayMalUieoce d^ los. hombres, y ai 

aüí? esto no. le ^loyiese , ddber^ descercarse de ^ 

fita en fl manejo, econqoíico y mecioico de s^s coinpaf 
AÍtf p y oo aconodacán su getíio i ese QuifladQ ^ .10 que 
podrá Qicásif»iia(ljes uoa perdida, en ,q)ie,quedea aaui(}^ 
(Ips p 4pxe9 el sp;vkiO;p y pierda el ^%ey Hnps'Qñci^lc^ 
flpoiy otiles eo éX. Esta objeccion ci^n?; mity poca fuqtf 
xa p porque el Corofiei » que como mas Inmediato dcbp 
conocer ésras y otras faltas» puede dar el manejo de 1» 
compañía á otro OficÍ?^l><ie ella» s|n que por ^ se pccf 
jl^4l4uc el honor del, Capitán} y muchos por eximir^ 
dehese cuidado p ó por conocer ^er contra su genio., sf 
descargan por su elieccioa en fUS subalternos p como I9 
vemos todos los dias p y pradlcan ordinariamente 
los Cproneles p y Tenientes Coroneles en sus com^ 
pa^s^ ^mfi io. que se s^iti^f^Cií a^teiramente eite pSf^ 

Kk t El 



"¿b tirnio neVaiíios'skh:dÚí6\' fcA Caphancf de ^üsconr^ 

ba&íaS| tib'sdlb bintttfl/áBO perjudicial , porgue ioííH 

tn tas revistas y que' dtbén ^asar el Sargento Mayor» y 

Coronet^Hi'án dé deishechaí el qú^ no fuere de icfvU 

Mo\ y esto tüítib tah dfé aderítto , tld se le^' pued^'ocüV 

*iar , señalara tieiñptí^l^á^taíi jpára poner '6trd*dé sér« 

Vf¿io en su lQ¿aV /y ij M Ib hktesb tb^>iaVá éit&k íá 

l^ostá » 'descon't&ndolt 'dWe aquel puntó la tacibn ^' ^fi 

que en esto ^ ni en la mas mínima cosa que pertÁiezca 

^1 servicio « se rolere fo menor omisión^ Puede dtese el 

líaso,' ¿omo'mü'f ordlriar lamente' sucede » qt(é ptfr aU 

^un dcfóftd btulio^ ^&alm¿nte s'^ qa¿ ¿h 'adblame 

se recele, no ¿itVá uh caballo panela fiítlga /y Sf¿ridi«* 

do ó trocado con pbcd interés*, pilede itemjilakarse otro 

die las calidades que se ttq\iiere| y nn esritünquitátU 

este arbitrio , cóino ni el de que si tiene fortuliaMéte 

4^e' Gn '{fottóle salga- dt iaiiich6; predó ,' fmdla pdnet 

*dos ¿tiles tn iá cbmpá&ía j porque en maíños de un sol^ 

liado y y con la precisa fatiga del servltiOise inutHiza 

^tes el de ma>i precio , y nada' de estas econbkbias sé' 

*|iuedeil' praóticar en tcfniendo cortada un ¿aballo la 

pceja ;'rli se debeii^eicasear estos arbitrio^ Ul Capitán^ 

l^utr'eAá expüéftó i tantas perdidas coma pueden $ú^ 

Afreverrir á quien responde de una tro^« 

-* 14^ Coletos í cartucheras 7 otros adornos ^ que no 

iDonducen para lo esencial del servicio, son muy bue» 

Í)os para en liempade paz , ó parb una^uarnicioh^ sal» 

to en los Dragones , cuya cartuchera pfendida al citn^ 

turón , es* muy necesaria |(Krrá el servicio de á pie , y 

yo mas querría que el gasto que es preciso para éstos 

lio necesarios adminicujos ^ se aplicase á aumentar la ca« 

lidad'dcl ^ñtfdclos vesroíárlos 5'qée«h(>y d!ia es muy 

inferior al que hemos visto gastar en otros tieíriH 

pos: 



tan crecidas coiAo los cxtrangecos y y ji sobre la lora 
precisad de un, ^kiado ^ cjuairo días de pan y cebadag 
li parte que le toca de tienda , olla » jábega y piqaetCi 
ée le áfiade coIccq ó casaca » será querer hacer accmilas 
los caballos, y perderlo todo en un dia de función i y 
¿íSas^ fíese* preciso retirarse con alguna priesa \ i me4 
Üo* que no se tuviese un caballo de desecho por com^^ 
^fiüa y que no sería oíala providencia. 

1 5 Entrando en función me parecía muy conven 
Alenté , que d soldado de Caballería pusiese su carabl* 
Úú'-cú la vaadíoléra , y la e¿hase sobre el hombro iz- 
"qblerdb , quedando la boca izia abíixo » y la culata 
¿2ia isiTrtt» j y que el Dragón colgase su fusil d^ la cor- 
rea á la espalda : lo primero, porque como nuestfa ca- 
ballería nunca «debe pelear sinoeon espada » ordinaria* 
isemt en tíAiáiunciott arrojan , ó pierden carabinas 6 
ftísiles': y lo segundó I pdfque si el sóldadb d¿á Ca'ba-^ 
noo'Dragon^tiefie desgracia de que le maten' et caba^ 
lio, se haliá armado , y puede tomar el partido que le 
jásentela ocasión i y si hubiesen los Dragones ele echaf 
l^ie' á tierra r ^^^^ oiucho mas pronto para entrar eñ 
acción t que habkndo de sacar el ñisíl de la silla , y cq:-; 
fonces son ítiuy precisos los instantes. " ^ 

' i5 De todo quanto va dicho en este discurso , se 
Infiere quántó conviene que los Coroneles sean los in- 
mediatos Inspe&ores de sus regimientos ^ con absolu- 
td dominio en todo su' económico y mecánico marfejoi 
!sin que en primera instancia pueda ningún Oficial acu- 
dir con queja alguna al Inspedor , sin haberla primero 
dado alCoronelí y que este desatienda 5u razón : que ca- 
da Capitán responda de su compañia, en que se vea el 
tttidadoi y la aplicación de quien la manda , y no ha- 
ya excusa quando en la revista de Inspección se hallare 

ai- 



responde^ ya s¿ ^ppojpe qii? la) pec^iíUs ..de¡ caippaY 
^^ SPl fílta; cí fprta¿'e, p «a accÍ9^c&gcíic,c^lc« , sicifae; 
prc ^chan. r.epa>Vdo poi: cucpta (Iq S, Ai.^ pues p^f 
fa esQ ^n9 puedeo aicaiu;»c la$ üf^iff4f^j de «Ingun 




17 I^o5 soldados cpfifxiDafi^oli^^ 
sc^.ve q[u$. no pueden 4fxat4^ ijLcyznCrjX ^o^ral , p{>^ 
lá dífículrad de curarse iGaIa&tÍen4a^j i p^cp^s^ri '^S 
con v^niepte.1. qil< !el Cirujaoo mayor p y ^ i Capelía^dd 
regimiento á las Jioras de iucerleí los remf^os 1 aciidfii| 
al hospital , y auqque se nocpbrase algu a spJdido p^f4f 
dados, qpe^repirticWose las horas asxstifs^a^ <<^^'f4 
qia ejf el hosj^^^l i pues demás de sex ¡pbra tan carita^ 
tivá , es de suma urlUdad el conservar .aa soldado vicr 
jo I, que solo conoce lo que importa el que tu experi^ 
ipentadp jqci las ouslonps » y cío 9I K^^ailf tvradpfidciij? 
teiiid9Ú/,bj>nra. de servir se p|:a^|caba ,;is^ ;^^.4ff 
^uartel es, mucho ^mas fádl esta prá¿tíca t y iiias.fpiiy^ 
píente ^tendiendo á lo, peligroso ^ que es mover un cj^ 
fermó tal yez algunas leguas » agravándosele 1 6 tal Vf9| 
|}f|cicn4o^ele mortal una indisposición 9 que acaso coo 
aljg^upa .(|ttle^ud I y buen^ aUment;Q bt|bleca cesada £11 
fin I ningún cuidado es.infruftuoso para conservar |t 
pjreclosa vida de un buen soldado, compañero. pre- 
ciso en nuestros trabajos » c instrumento de ouestray. 
gl9r!v. 

.^ 18 Si pudiera conseguirse y^que desde que el ^olr 
dado enferma y y4ebepor consequencia ir al hospital 
hasta estar curado » se le abonase al cuerpo lo misoia 
que el Rey abona á los asentistas , ó contadores de Stt$ 
hospitales , sería útilísimo á lo que se fleva dicho ^ bief 
entendido, que con certificación de Medico y Cirujano^ y 
visto bueno del Sargento mayoc^para precaver eo quan- 

to 



ají 

toi sfcá podtíe qHaíqófer flrauJe $ ?o qoe attfiqae podrá 
hacerse presente , no s^ yo si' pudiera esperarse. NI 
tíítt2 Irregular ^ que en los cuerpos de Caballería » que' 
ibn fos que ordinariamente' eistán mas distantes de losf 
te^itales ; se coAddcrase algau aonnento en la gratifi« 
ctdon ' por la liospitalidad » que era el uíeAos 'gravóse! 
d^edio para S. M«\ y para los cuerpos el mas ütil , y en 
qtratquier quarttl se toma^ utfsL casa para los enfermos^^ 
it^Oibrandcílih Oficial y aslsccnte. ' '' " ' 

* í^ Lo demás que en esra materia puede decirse/ 
qtic es sobre reparaciones y vestuarios /obrando como 
<s jbst6| de acuerdo cada cuerpo praÁIcará las reglas 
que parecieren mas útiles ^ para que su buen estado en 
las revista de Inacción ^ d^ motivo de ma^^or Salls^ 
fiufcion al Ministerio. 



i. 1 



Manijo ^ in Gnerrs^ 



^ no Para entrar eñ et segundo punto de este ^ís« 
tforso i que es el manejo de nuestra caballería en las ac^ 
(Sones de campafia^ es menester liaccrse cargo de U 
calidad xlt tos caballos / y genio de los ginetes ^ y co- 
menzando por la formación de los esquadrones ; siento 
díte nfnguno de nuestra cabaílcrfa debe exceder de cien 
caballos, ni Componer más que dos filas , pues de la 
tercera en ningún tiempo puede sacarse mil alguno , ni 
¿onservar la formación en rompiendo con los enemi- 
gos >' y en caso dé atacar á la In&ntéría , si pudiese de 
ún esqúadron formarse tres i sería mucho más útiíy 
pues atacado un batallón' por muchas partes , está eá 
mas peligro de perder su unión , que es en lo que con^ 
slste su mayor, fuerza , y en penetrandole quátró ca-^ 
baUos , siguiendo los demás, es perdido:' como vimos eá 
la batalla de Zaragoza \ que Don N; Arze , Teniente 

Co- 



Coronel jdcl re|g\(i)tenio. 4c Ji^ttt .<Ai» ^ scgiHulo esquat-, 
dron d$ sa rpglioieotQ 9;,d«shii^o ^Q baullga ímpetu^ 
comaDclolc Us valieras «^ sq^ p9r(|ttc una pacti^iUa, 
penetró dentro 4cl Ijataí^op^.y lo piup en d^Qtdea* Para, 
los moviqúeatos y evQlud^acSi^ es majr eiolyaiaamat |;i 
Daca pelear , cpoiQ se lleva dicho ^ eaterai^eate ioati^^ 
y se^ia iiias conveniente lljeyic ^ los dos co^dosddl. 
esqjiadron dos pa(^dUlas » nojpEibitadas ct^n do^ Qficiar^^ 
Ibs de satisfacdoa 9 qiie al abmo.tleiMQ 4^ atacarla^, 
mandase el Comandante echarse sobre los ^aacos del 
esquadron contrario & cuya maniobra » si se hace ,í^ 

tiempo ^ no piíed^ dcxar d« hacec el ^tc(ko <vic^ 
se. desea. ^\ " , ., .^ 

a I DUe 9 (^ue los es()iijtdrpt)es ap efce^aa de fíea 
caballos por la dificultad de mantpner los ciue^stros ea. 
orden por su gran viveza » particalarmente si hay fue* 
go y y ahora aoadp ; que . haf iendo^ la guerra contra 
caballería extrangera no f<^rmaría esquadroa ^ que pa« 

sa^ de «esonta % pues en la si^pe^ ior agilidad f on^^ue 
los nuestros entran y salen « consiste nuestra yentaja^^ 
pues el atacarlos por la frente debemos evitar quantot, 
sea pasible , atendiendo i la mayor resistencia , y firnie; 
9a de ios suyos. . , 

a a Las evoluciones de todo un esquadton p para, 
volver caras quandó viefie cargando el enemigo ^ soa 
muy arriesgadas y porque si sucede embarazarse alguoí 
soldado causa desorden i que puede ocasionar la ruina^ 
de la tropa ^ ni puede executar^e sino donde h^ya bas* 
taate terreno^ y uno y btrp inconveniente se ^alv4 
haciendo doblar el fondo'^ y volver caras ^ con lo qual^ 
y sin perder terreno queda firme , y formado el esqua- 
droñ i todas las demás evoluciones » por tercios y mi- 
tades de filas y es muy bueno lo sepan los soldados , y^ 
hacen bella visu quando se hace en publico el excrcito^ 

pe 



t6t 
psro en pretenda del cftemigo , ios movimientos mais 
simples son los tnejóres. . 

23 _ Sobre codo, debe el Comandante procurar ha« 
ya un gran silencio en el esquadron , sin que Oficial, 
ni soldado alguno de la menor voz , ni se oiga otra 
que la suya , castigando el .Oficial que estuviere mas 
cerca al soldado que la diese $ pero s( algún Oficial 
conociese tiaber algo qUJe fñereciese advertirse al Co^ 
mandante , se lo dirá con el mayor recato que pue« 
da f para que tome las medidas convenientes i y no se 
permitirá que marchando adelante , p retirándole ea 
presencia del enemigo y ningún ispldado vuelva á mirac 
atrás ; en inteligencia y de que. éstas que parecen nimias 
precauciones, ha mostrado varias veces la experiencia lo$ 
malos efcftos , que. ha cansado en muchas ocasiones sil 
inobservancia , de que pudiera citar algi^nas ^ que he^ 
:vist0r formado el esquadroo f debet> ponecse ^Coman- 
danfe y Capitanes en Ja frente con }a; grupas de sus, 
caballos , entre las cabezas ác los de la fila ; los Alie-* 
reces Junto á el Estandarte: los Teniente^ á la reta<^ 
guardia para el orden de la segUnda fila , y los $ar«> 
gentos ' entre las dos; y , y quandp, s$a ^menester reti^ 
farse, volviendo caras ,. se pondrá en la. retaguar« 
dia el segundo Comandante , para reglar los mo^ 
vimientos. 

" 24 Por principio y máxima general en qualquie* 
ra que mande nuestra caballería ^ nu,nca debe empe- 
ñarla toda , sino al último* recurso , procurando siem^. 
pre mantener rormada alguna tropa j pues ni para res- 
tirarse , si es batido ^ ni para cargar si conviene, dexa 
de s^r muy cojiv^iente , y para volver á formar pro* 
cute sea distante de los enemigos ^ sobre quienes debe 
echarse con la maypr resolución 5 porque las manió- 
: Tom.XXIll. U bras 



i6i '' 

bras cíe nuésitA atealIeuV^' tienen 'a¿eghrado^;1]:Jmcjoc 
cfe£to en la celeridad 5 por lo que si apenas se presenta 
i el enemigo se W puede atacar \ .será mas sfeguro el 
buen suceso- : y aunque es máxima general en toda 
Oficial de Caballería el excusar quanto sea posible 
formarla dobaxo de una 'mampostqtía ^ eu la muestra 
¿s mas ]^lreciso. .^ • ' .« i : > 

• 25 El exemplo bien palpable vemos en la- primera 
eampaña de SicilíaV^ dondb un Teniemé Coronel , Ofi- 
cial de Jos mas bizarros del ^xdrcitó , poc haberse pbstir^ 
Dado en querer íoxtíAi* su regímienra 4eba:|co del ñie^ 
go'de una columna de infaotéffía^de los eneioiigos , per-** 
dio muchísimos Oficiales j que quedaron sdos can e% 
y ano liaber tenido ííltí sentado su^ creditq el regimien- 
to , y ser tan notorio el motivo , hubiera perdidauno y. 
otro injustamente^ '--['■ 

26 Quaiido h^y4fr da ^apaMa«s& alguna guardia d« 
Caballería ^ cS mtaespcp ütvMc -^tz 4efi;octer: alguíi 
<Íesfiladero^^ opuesto prec^, ponerla fuera del tira 
<ieL fusil > dé modo ^ que delante de sí haya terreno 
<fcmde poder obrar , teniendo .«na ccntioela doble que 
4¿sci!ibra lo que vii^iese porall^, ysi fuese de noche una 
partidilla dé Cabo de Escuadsa ,> sin empeñarse ha$ní 
<iue el enemigo este 66 lo llano , y entonces reconocida 
su fuerza ^ tomar su partido con orden ^ y sin <:onfu-» 
:^ion^) dando repetidos avisos al General $ pues si se apos- 
ta ^obre el mismo desfiladero , es preciso que siclene-* 
«ligo trae infantería le maten infruíiuosamente algunos 
soldados^ y los demás se desordenen^ con que es pre^ 
dso ser batido sin poderse ' lograr el fin con que le 
apostaron en aquel paragci y si pudiese ocultar su 
fuerza á el enemigo- , le daría mucho mas recelo , y 
por conseqüencia mas tiempo , porque se adelantaría 

con 



cotí mac reserva I mfetitrís na récboazck ti ffumero de 

quien le hace oposición. Y sirva de advertencia gene« 

Tal I que el ocultar su todo al eaeroigo^ es la mas con* 

veniente maniobra , que puede hacer uh Coman- - 

dante de Caballería » particularmente ea la pequeña - 

-'guerra. . ■ • 

' 27 Qttando ^e tdestaca una porción de caballería 

i, mucha distancia del- campo para observar si los eno- i 

-migos hacen algún movimientOiyha de mantenerse fue- ^ 

va algún tiempo f debe el Comandante elegir un pues?^ 

to y dejde donde con mas seguridad lo pueda hacer en- 

jf(1ánd6 de- día y de nochC' partidas de guerra 1 que des^ 

de parages cómodos puedan descubrir, y participara 

qualquler novedad , y durante el dia refrescar hombres 

y caballos , sin permitir entren en lugar , y en obscu^^ 

téciendo retirar sus partidas, y appstarse donde lepa* 

JCKíL mas acomodado pata no ser reconocido dé la geti^ 

te del país , no distante del c^ho real ^ ni muy ccrca^ / 

y en. estando do»^h<Mras en uo^ puesto ^ mtuiarsc á otro^ 

dexaiido centinelas dobles en las avenidas /que se visi'«« 

taran repetidas veces : .pofque en. ¿Icáso que se supo-' 

rít , ninguna prevencidn' dexa de ser necesarísima, sin 

detenerse en lo trabajoso qtiando es tan grande la' lúi- 

jportancia; Suponed que la primer diligencia del Oficial^ 

que va á esa comisión , es reconocer todas las avenidas^ 

no soto ázia los enemigos ,sino ázia su campo , para 

retirarse si le cortasen el' camino B,eal, y para darlos 

avisos quando convenga. Bien caro le' costó al Coro* 

nel Dan N Marón , -no haber tenido presentes estas 

máximas quando en la primera expedición de Italia , le 

sorprendieron en un lagar los .Usares, sobre ser un Oñ- 

dal que en todas ocfasioúes habia' acreditado str conduc* 

ta y vaior»^ 

LI2 Es 



2 8 Es indubitable i que quálqdin cuerpo üe ca/ 
ballena , que sea atacado déntco de un lugac ; ^ es : per* 
^ dido^y aunque tenga sus guardias fuera , y aunque, toy 
-dos los caballos escen con sillas y bridas puestas s por« 
• que el que ios viniere á atacar ec^iándose de recio sobre 
las guardias , entrará mezclado con ellas , y .ni para 
-montar á caballo les dará lugar', y g$í es nenescer^ 
*que todo cuerpo de caballería /que este obligado ;^ 
mahterse en un puesto , donde pueda recelarse de ene- 
migos , pase la noche en catopaña á Vivat^ enviando 
-sus partidillas ázia los parages sospecjipsos ; sin entrar 
%n el lugar hasta que las partidas se:, hayan retirado^ 
y reconocido todos los airededories , y cada, noche mude 
de puesto y para que si viniere el enemigo, sea con la in« 
certidumbre de donde le hallará, 

29 El año de 710 wjprendió JQon Joseph VallcJQ 
pn Ocaña un regimiento de caballería {^.ortugoesa » 7; 
aunque tenia dps grandes gvi4rdia$ fueran ai:r9Uadasds tas. 
por las partidas abanzadas ,. entraron mezclados , y to<^ 
marón prisionero todo el regimiento , sin que escapa* 
se soldado ni Oficial 5 y el M^wques de la Mina en Cer-( 
deña con trescientos caballos , tqmQ casi codo, un tc< 
glmieñto ele caballería, con que se retiraba el Virrey 
énmedio de que los encontró en la plaza casi todos 
á caballo , y á no.haber tenido tan cerca una montaña, 
ninguno hubiera escapado ; y de estos exemplares pu^ 
dieran alegarse mucho$ para convencer quán arriq$gada 
está á perderse la tropa de caballería que se recoge eti 
una población. Los Dragones atienen otro recurso , porr 
que fortificando uu/barrio , 6 alguna casa , donde pue« 
dan recogerse de noche , -están mas seguro^ de quaU ' 
quier sorpresa , si no los atacan con fuerza superior , y. 
bien reconocida la campaña, y todas las casas^ del lugar, 

pue- 



patátti volver iocüpár sus alojamientos en estanidohiAi 
dedarado el día. 

30 Quando una tropa de caballeria marcha pot 
pais sospechoso , debe llevar delante una partida mas 
ó menos fuerte /según el todo, la que marchando á 
distancia , que no se pierda de vista » reconozca á am< 
hos JadQ$ qualquier barranco , bosque ó altura , don<* 
de~ puedan ocultarse los enemigos , y coser el destaca-» 
mentó despreveaido , como lex sucedió a Don Miguel 
Cávanillasi que yendo con doscientos caballos el aña 
de 710 á buscar ua coinhoy á Fraga , por hacer su 
marcha sin ninguna precauciop y cinqüenta Usares que 
C3tabaa embqscados en la sierra Pedregosa y salieron de 
jrepcQte f y encontrándolo con el descuido de quien vá 
de marcha sin recelo de enemigos , le pusieron en tal 
jdesórden > que hasta Fraga no pudo juntar tropa nin«^ 
^upa > y.á 00 Jiaber los Usares llevado otro objeto qu£; 
el de esoapaf I hubiera perdido todos ios menos díligei^ 
^es ep huir. 

' g i . Quando se marcha dé noche , deben llevarse 
¿06 batidores cinq&enta pasos solo distantes , y en en«^ 
coDtiando desfiladero consi4erable y formar la tropa sia' 
;empeñarse eo el , hasta tenerlo reconocido , y si mar?i 
:chase por parage donde se necesite guia> encargarla esta 
á un Oficial muy cuidadoso , que nunca la pierda de 
:su lado; porque no se^huya de temor ó malicia > en ca- 
yo caso, no habiendo en el destacamento Oficial ó solr 
(dado que sepa el terreno , será menos malo liacer. alto, 
«y esperar el dia , que aventurarse á perder el desr 
racamento , y malograr la comisión que tuviere > cuyas 
conseqüencias pueden ser de la mayor importancia. . * 

32 Quando se va.á reconocer los enemigos, debe 

ú Comandante dexar su troj>a , .$; {lued;. se^'^fnca«> 

> biej;^ 



X66 

bierta j mitclio antes de. Hegar i la distancia dbndQ 
resuelve ponerse , y adelantándose con. una partida lo 
mas que sea posible ^ si fuese cargado puede retirarse 
con mas facilidad hasta su tropa , la que descubierta 
qualquiera que lo cargare > hará alta, y puede retw 
varse sin el menor riesgo ^ y no debe empeñarse , pue9 
su comisión no es pelear , sino reconocer , y de lo con*^ 
trario merecería ser castigado.. 

33 En todos los exercitos » particularmente es« 
tando á una marcha distantante del enemigo , es prác** 
tica precisa enviar en anockedeado por todas kts ave« 
oídas partidas de guerra , que amanezcan donde pae* 
dan descubrir el campo de los enemigos v^ y iiis> Oficia* 
les que las mandan deben marchar con macho ^lencio^ 
haciendo alto de tiempo en tiempo ^ escuchando si se 
fiercibe algún. ruqior, que según fuere podrá colegie sí 
es de tropa muy numerosa , dando inmcdiatamantaav]^ 
•80 á la^igran guardia mas inmediau y que |o hará il 
General de dia : y si fuese cargado con soperlóp fuerJ* 
za> se irá retirando haciendo fuego , para que no se 
oiga en el .campo , y se ponga sobre las armas, y caso 
de no encontrar embarazo , se mantendrá en el puest» 
«señalado hasu muy descubierto el dia , y estópeos 
«e retirará al campo. Tengase por regla general , que 
qualquiera Oficial , que mandase de nochd una tropa, 
•debe dar una contraseña para conocerse si alguno se 
<lesvla de la marcha,. 

, 34.. Las grandes guardias que en un campamento 
las agosta el Mariscal de Lbgis , quarido le marca oti 
^paragcs donde puedan descubrir todas las avenidas 
mas . ó menos distantes del campo, segan convenga, al 
;.tocar la retreta se retirao debasto de las guardias del 
-campo ven viaadp patrullas: toda ta^nóchedesdeallí haí« 
•-- . ' u 



XBL dónde csu tipostada dé día , óiántcnií^ndase c^a^ Iti 
caballos embridados , sin permitir apartar$e nicigüryy 
del suy 9 j y si viniese alguna arma por su parte , nfar^ 
ehar allá ^ y pocos ó muchos los enemigos echarse 
sobre ellos ^ porque viéndose atacados sin poder por la 
ebscuridad reconocer el número ; es preciso se detén<» 
gaoi algo hasta asegurarse i en cuyo caso qualquieí:^ 
tiempo es predoso para tomar las armas y y ponerse el 
exi^rcito en defensa: y aunque ic pierda la gran-guac^ 
dia, es mucho menos mal que la sospresa de un exer-- 
eSto: aunque si se envian tzs p^rcidillas de guerra, co- 
00 fc lleva didvo i con. gra;i di^K^ultad sucederá este 
acasa Luego que viene el dia marchan* á ocupar sus^ 
puestos las' graiKies guardias I y atites de echar pié á 
tierra, deberán hacer reconocer por su frente y eos* 
nados ,; hasta donde alcance la vista, y en estando ase^ 
gutado podrá el Oñcial echar pie á tierra , y mandar 
óe liiorralés |a rmitád^ de la guardia , y así sin móñ^ 
ut á caballo akernar de dos á dos horas para que* 
alcance á todos el aUviow Qualquler tropa qué se vea 
yenir ^ aunque sea del campo ^ se enviará á recono- 
€er'$ porqué muchas V¿ces se ha visto sorprender una' 
guardia introdacieWoiU: entre ella y él campo^ el tw*. 
s&igo^ particttlarjxiente si Son Usares, que por'qual-^ 
quiera parte penetran , y no seri disculpa para un 
Oñcial el: decir ha sido el descuido pojf descansar lá 
tropa I pocque el que esta eiv facción* no tiene otro 
descanso^ que la vigilancia 3 algunos exem piares^ pudie^ 
ran traerse de sospresás ¿echas al mediodía , íiadós en 
ser la hora poco aprpposito para esas empresas , y por 
eso he visto en Bálaguer llevarse al mediodía toda ia 
gran guardia ^ que estaba en el castillo de Don Juan, 
á vista de un campo de ad hombres de á caballo^ cam**. 

pa* 



2<S 

pados en la altura <lcl Sa&tó Cfíristo ^ y pudiera alegar 
peros exemplares. 

. 3 j[ Quando se marche por pais sospechoso , y ha-^ 
ya 4e pasarse por algún lugar , se hará reconocer prU 
mero por alguna parcidilla » haciendo alto á proporcio*: 
nada distancia , y que el Oñciai que se destinare á es<t 
te ñn 9 saque un paisano , de quien se pueda tomar len-^ 
gua de qualquier novedad , y si el lugar estuviere de-^ 
sierto 9 con mas ex¿£kitud deberá hacerse el reconoció; 
miento , no solo de la población , sino de las casinas. 
que haya inmediata^, pues á este ñn ninguna: dili<* 
gencia es impertinente » y qualquiera que se omita pucn 
de costar caro. 

35 En las marchas por pab amigo ^ debe siempre 
salirse de los lugares al amanecer para llegar al transita 
al mediodía , ó lo mz$ temprano que sea posible y\ á. fin: 
de que el soldado pueda disponer su comida , acbmo<r 
dar su caballo , herrar 1 componer silla > y demás fot^. 
nituras , lo que llegando tarde no puede conteguírac» 
ni visitar los Sargentos las casas de los soldados desa 
compañía I como deben hacerlo luego que hayan. ajk>ja« 
do , sin permitir que en anoche<:i.iendo ande soldado alguno 
por las calles», ni entre dia con la esj^da debaxo.el bra- 
zo; ^n ,que vigilará la guardia de los Estandartes » cu^ 
yo Alférez deberá enviar alguna patrulla ea el discur- 
so de la noche para evitar toda inquietud 1 y será 4e 
su cargo hacer tocar la bocarela á la hora que sp hu- 
biese mandada 

37 En los forrage$ apenas hay prevención que bas* 
te , para conservar el buen orden , que tanto se necesita. 
Suponese que el Oñciai general que lo manda / tomará 
las medidas que conduzcan á que se execuce con la ma- 
yor seguridad y apostando en parüges convenientes las 

es- 



_ 'té^ 

ésocllías tfde le ¿létKib ctt&rir / y SescénSiendo ál Capi-* 
t3tú ik tkáá '€txcrpo\qw coa iin soldado por compa&ía 
de escoltíHft y va encabado de los fbrrageadores de ék 
deí>& ileyárlos judcós hasta que el llegue tiempo de comeii* 
2ar él forrage I ]r entonces sin perderlos de vista | n{ 
permitirse entren en las casas i robar , beber, ó hacer 
¿Crós iléstírdenes ^ eticai^r nacho al Oficial que debe-* 
tí ir' con cada cóitipa&ia la diligencia de cargar, j 
fctirarse al caikipo llevándola junta , y después que to« 
dos ios de su cuerpo hayan cargado, y püéstose en mar* 
eha^, ios cubrirá hasta el campo. 
^ i¡t ' 9 lósWneniigos atacasen et forrage , como pued0 
suceder^ batiendo la escolta:^ procurará el Capitán reco-< 
¿ec las geútes de su cuerpo, y teniéndolos unidos con su 
escbltilla reclrarse , q mantenerse según le parecíase con* 
Veniente : y siendo preciso lo primero , hacerlo con todo 
ti orden que sea ^iblc ; y si fuese menester ir i buscar 
^anot en pais- eÉicfniIgo , entonces se diantendiíá con la 
tropa formada sln^ penñitír ethar pie á tierra , sino e& 
iá quarta parte , encargando que con la posible diligen* 
tia vuelva al esquadron , y luego vayan otros tantos á 
io mismo hasta haber cargado todos , pues de iste mo« 
4d\ si* Vinieren los enemigos , no habrá el metior desoí* 
^en, y^ lie visto muchas desgracias, por no haber ob« 
isetvado este modo y y en un4 me encontrif en Uf cerca-; 
'^s de Solsonat 
'39 Qúatido se juntaun des^íiimenttf d^varío^ reg(- 
alientos del eYc'rcito , le llevará un ayudante del regi-> 
sniento á la plaza 4c if mas que señalare , y lo entrega^ 
ra al Oficial, á cuyo orden hubiere de ir , haciéndole 
ver lleva aricas, caballos, municiones en estado , y si 
$e mandase vaya socorrido por mas dias , y no hubiese 
Oficial del regimiento, s^ entregará el prest a algún 
Oficial de la brigada, para que cada quatro dias lo vaya 
Tm. XXJJL Mm dls- 



z' 



ayo- 

dfewlbnycndo, previniéndote xjuc rf;gpí,e|if§r«cda4^>% 
QCR> qualquicr accidenta .^e soldado ó caballo^^ $e pece^ 
^sc.hjiffc álguo ga$tP.!| fi^lcj^ip\Qgi^^á\ apenas^ 
s( retire e) destacamento , como efe^^iv^ meóte fe hará¿> 
f ues de entregar al soldado el socprtp anticipado ^ puc^ 
den segíUi.r^e o^ros in(:oqvenient^s. ; . . 

40, Todo quinto ya dicho en e^c discurso, p;ira e^ 
buqn regümen econdmi^gi.y qíi^nejp gn ^ciQn ^ ni^es^ 
tra caballería^es lo qvi$ mejl^a^cnseñadQ la experiencia dq 
Unitps año$ en una guerra, , qijie por los vasips ^sucestos^ 
y lo irregular de muchos lancqs 1 ha present94Q tpat^rM 
íaíifiew«p?tra aprender,, y ap>fovec¿ar ^ qps<qu¿icrc 
servirse defitis lecciopespars^ sQryir cpo utiiidAd^/f^are; 
cera á muchos « como- á. mí m^ pareció quaodp empqcf 4 
servir , que machas de estas ménudeticias eran intpcrt¡« 
nentes y demasiado rígidas en su prá&ica; pero despue; 
-que- 196 h? hqcl^acffnoc^ ^jl^ ipi^.m^ cpn ya4:io^ . e^^ar^ 
ftiieotp^ píppips y ag^n^s J.^^ánrp^^|sa. es en la g^r^t^ 
la 5»ayor,cx5yfti^ud^,f^e ^yi^oq^e niogqni soÍm;^ j jj^qup 
la mpyor «pifias 2»lcanR?L Yo me arljjgrarfi qi^e lo que yf 
.dicho sirva^como de puntuario á bosr prafesór^.i p2r^ 
-q»e *it«laateñ lo que biiWcsc oi}iit»4ftpgr,5UStUmltad¿ 
.ikaíices mtfOf¿edMi ¿rm*ypr .^ervi^áp ^q\ J^cy » y^g!*- 
tía d^ 0»flstj?a, nficion , quc.cs^el % qu,?. 19^ foepropujC^ 
4Í emptendíirlp^tc pe^u^qo ri;at)aja,^ que^noin^ecc }lar 
marse obra $ y cuyos yerros, que serán muchos | espe^p 
4HC p(rdiQA6A.l$^4«A^^Í9r«Qj^m(^9n «pi^t^^ Mío. 



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'fUi' esvrüió Don Vlcffit9 Pérez ^ lUmuJh comunmente ñ 

<\''' :'■ ''" ' Medico MJ^ua. ' ' ^^ ''' 



I 4 ." ' ' • • 



'^Con- tñotíyó "tté lia i}itim(i enfermedad de la Re^M' 

C * ■•' ,.• II»'-'' -í 

< ^ ' > . * ^ .,*.. r". .1 

DOÑA MARÍA BARBARA. 

•JjFOii'ciHitteufas tnfirastas Mtldbs dd 4cplorib4¿ estado 
^ela'saiad4e U Reyna nuestra seSota^/ que con tarvtb 
'semlmlenco y dcMor llora'mos todos sus deles TasaUoi, 
'Me nftxivaro^ á indagar ^sfus canias ^ y diligenciar vx 
"ftlcobrp^peío como'etr h$ ftoiS^ias qiie adquirí tValle'taii- 
-tft variedad y no pude formar- juicio , y aunque d^ 
Kteba c0iv )a» ttas ylvas ansias socorrer ^ s{ pósibte fuese, 
necesfdafd tangraye | ^sí eomo lo habia practicado eti' 
«ftras iguales ^ mayores ^ me hallaba imposibilitado áellb 
fter felt* (te ¿ohdu^or; ) 

- " <A este tiempo cierto caballero \ criado de SS» MM. 
•ttttere$adfslmo ea su real saluda y auiantísimo de sos 
fdalds personas y noticio$o de las extraordinarias > y 
estupendas curaciones ^ que por medio dé mi prá^lica, 
y tfi^todo del agua había logrado en ^asos tan deses* 
petados') y: scíuejantcs i el eo que se hallaba $. M. , y 
'aün^ti'algfihosdc masapricto ^ de que S(>n testigos va- 
rios personajes de la Corte ^ me ebvió á llamar, á ñn 
de conferenciar conmigo , y ver si daba medio pa- 
ra tibecrar á ^ 'Mf la vida-, .y curarla \ rcspeüx> 
•'*^* Mm2 de 



\ 



•a 

de que siis .^edicas no Hallaban alguno , y que la ha« 

podia curar. 

Vine inmtáizttnicnicjm^itíotmi del lastimoso es^ 
tado en que S* M. permanecía , y en vista del informe 
concebí > que .casi con seguridad la podia libertar. £n esi;^ 
te concepto hice el memorial , de que acompañó copia^ 
para el Rey ; á cuyas soberanas manos pasó por medio 
d|e un^ Señor Excelentísimo^ igoaloiente finffXf^zéo ffa 
la sahid de los. Monarcas » y amante de sus reales 

personas; '' 

En vista de ^1 dio S. M. orden i sus Médicos pa«f 
ra que conmigo hiciesen justa sobre este asunto ^^ 
Kjue iníMmáni^ome^i^odqsv diese cfKtüL imo^ stt; diAML<^« 
.Hizose la junta en 4 del corriente deMlc once á doce y 
^media de la nociré : hablaron todos > y su infecmc sobp 
se reduxo á decir , que S« M* tenia unos tumfH^es schili- 
.fosos, procedidos de la supresión jnenfiuals que pade- 
cía calentura , y que ésta^faabia entrado^ cpn horrij^ 
Jadónes ócaloftios : que la sobreYtnier^n quesos, q«c 
.aún continuaban , y que esfe era ct^ estado en que se 
thallaba. Esto, es lo que línlcamente dixeron ', sin* hacer 
(como era preciso para que yo ine bkiese, cargo df 1 
.todo , á fin de, dar mijdidfmvcn^coA <oiio$tm|enia , co- 
mo dtebian > y es costumbre ) expresloip ^tcmpenm^n^ 
•to, vida anterior I causas dejas erifermedadéfr , tcmc^ 
^dios que hablan aplicado , $us efcdos", y los ali- 
.fDcntos con que se babiá nutrido.) y no ohsurae de 
que no me dieron dichas precisi^S noticias^ y^ no haberse* 
.me mandado DÍ;pcrmitido verá S> M. , ni t^nHtl? el 
pulso (que era y es lo mas esencial para el cooo^imien* 
.to de sus accidentes , curación y pronostico) ^ y median* 
<te el concepto I que pqr la referida feia^lOAt y otr^s 
. ^ an- 



^ntetiores ñoticiai , formcf, ái tol dvSbMtrí ^ t\ qac pa^ 
se fOt csciUo » aunque uwy sudnip, diiáiiiuto, y CfX 
gcncraL. .1 

: A varias prQposkiooei de algunos de Io$ concur^ 
lentes r quise por dos veces replicar , y liacer; ver qu^ 
procediau en errado concepto s pero no se permitió , al 
se me admitió y pi aún mi propuesta de faiacer . la cura-^ 
€iqa pori el método /del: agua , porque dijeron que de 
msar.4e clt si iS^ M. faabia de .vivir quatro horas, vivitíá 
jdoSt con lo que se disolvió la junta.. 

Quando cfitrq en ¿sta , observe los semblantes i y 
así qu^ empezaioD á tablar ., nconoci que ni tendría 
aéepítacicli I pisCiScgoiria jni ili^amea ; * poto como la 
salitd de $. M* te.ttin aprecisjblei le di sin 'tüiibarge^ 
aunque con dennisiada modestia , por no alterar los áni« 
mos i motivo por el que me liicieion callar mucho subs- 
wi^ciáljde lo; qoe seoci^ t y se meio&ecía dec|r } pera 
jqt^éMcam.detoéontracio r , . ; 

c<; . Por :los referidos, ibfosmes de los Señores Medl^os^ 
y otros varios! que adquirí « he venido en conocimién^ 
to> de que la xau^ primordial de los accidentes, quf, 
-en su principio comenzó á padecer , y á un padece 
4i.M.> ba.sido la fiüta.de la debida transpiración ds^» 
dor : esta produzco los bochornos., ardores , dolorc% 
«vigilias , y otras indisposiciones, que sufre. £ra S. M. 
«robusta , ob(;sat9 ^de bueno y abundante alimento , y 
;por lo mismo uci^esitaba de mayor exercicio, dieta, y 
.fraOspiraaoit<.para/ sudar* c 

• ;;j .Por.dicha £a.lta de la debida trauspifaciop ^ que es 
;«! prificip»! deshaiE^o ^e . lia naiu^leza, se ,haltó.^^ 
opiimida , y con los. esfuerzos que hacia para sacudir 
se,caiisaba las referidas indisposiciones. Para remediar és* 
' tis debidamente, > y s^n auaiasL resultas , el medio ünico 
-: i era 



17* 

V no yoKMóiibrlí |^s>^^MVy'<lÁrlWca]:sd/'sf' 
^á-er> edad ^ tiAneá páéd6 quedar 'la páckñtc per-' 
feáuiiñente cutáda«='£$to' se ve^ palpableaiehté en los' 
GanverítoS' át Il!éügk)sasr donde sus individuas ^ por ia ' 
(cgular padecen accidentes hatxtaales, (dífoanado» de 
ki citada suptesion, y \<ístA de las freqiteotes saogclas^^ 
y tjinguao p pocé eiccrcíd*. ^ ^ ^ • ; ' ' ' 

i . ^ fistiu «nfcrifiodádfcs^ íofi samatiíetilé^^MMcáltosfts '¿^ 
imposibles de curarse con el método común , y muy 
fáciles por el agua ^ y su' uso de tal modo' , que he cu- 
rado quantas se lAe han o&ecído- / y entre ellas mu-' 
eivas dttsattcladas -por Incurables^ de' los' que iseguitu' 
aqqetjdecuyoAjihnero; á mas d¿' loá 'exem^ines que 
ineilciqnat el impreso que dikt pút>llcby son la thugct de 
Don Joseph Manuét Domínguez p del Real Cóniejo de 
Hacienda , y la de Don Flrahdsco Miftohdo ^ Agente 
l^iscal del mrbmo Consejo '5 qtüe hoy viven buenafs y 
sanas y^y^c^n^ sA-regtíla% evácuaeldá ;* y li¿í^e^ta-te^ 
gundá d^ Uhi 4cbltr5 gratlde <^u¿ padtdá^^'pór hübér 
depuesto tMlfl la ¿{lusa pórlá viá déla orfna 9 cbmo 
tambiea DoSia i**^ de- Riofrio^ de étto schlriU. Estos y 
óirQ3 -muclfosit eñfcuÁos ¿timados ^ y' los qüeexpce^el 
impreso ya apuntado , están y viren en *fili^úá%^ y 
Mn "persocias'dtgtMí'de todií ^ y ctédlté por su cz^ 
rider: tso<líay diüculfod alguna én ^queS. VL s¿tertifi- 
^uc de estas vc|:dade^ ,' por los medios que tuviese 
por mas <:onvanrieflítes : hágaseles' concurrir á presen^^ 
Ha 4q> los MiAistfr^s V o' {>trtonisf áé' H reaf coiVfian^ 
za', y se oirán conscanteitttote 'lór prédfglos de mí 
curacioQ i^y asi en dichos éasos, cómo en otros aban-» 
4onado6 de los Médicos 1 y otrOs que aíhulqsente 
existen* 

t '< i^aadeso' á todos los de faX^orte 1 y á ios Boirlr 
• V ca- 



carfo¿i y Cí¿ü|á^os fací' que señalen íicígracias -de. en* 
fermas de esta, ealidad eot mis .curacipnes » que cp^ 
«1 segaco de^qup «np me jdL^imuJaráa|flada> noise Ih* 
Dará, ninguno '^iie mei señale:, ni )asüfiqviA lo. c^cif 

c En el JELeal l^rotoipedicato .consta .todd poc ir^stw 
jBientoa jucidicosy.cdmo lamhiea ikiutoesablcs cuifa^if^ir 
oes hephas px.mí con iwja^cliWtodí^ éki fl^ai. MÍ, 
en casos paftUH»iare&'*coiiio.ieii lo& de cpid^imat» PMr 
mos de peste en Santa Ccuz de Mídela:, en Córdoba ¡y 
otras partes. Nadie . dudá.de la proposicioa laiai já dich^ 
•Tribui^L ispbre- ia seguridad • de rinte.0OfacÍMes;.'cn j^ 
iíospiul General del moiám i|ue * boy 'piC|KV^ ,Qp|i 
estos' átttCfcdpnflek.tftaIantariaatfU»>i»i peropie^unt^^^vá 
quien ^ no hará exira&eza i x|ae^ ao r Se )iaya . tomada 
Ja' providencia mas mínima^ paca. acercarse poc alguv 
medio á cocperimieiitái l(>:iiue^ sp ascguca por tantps^etf 
Un: punuí en<qae ^oédejevcn turare la .vida de^difeceo^ 
tes enfemiM ^ y: eái.fisi' ila, sálodpúUic»? . i 

< '¿Poc. que no 5e iconcede la. cui;^Gton ' pionta eo^ cjl 
Hospit^l^'Ia qual .deeidicá 'de.:una^vs» ¿.duda que 
puedan, tei^er 4 acpleL sabí^ ..Tjril^iimiiiuy «aldrá (breve 
de elbi|. y ¿se vetififasáide /o ycilnó:uiiiiil de .mi^ mer 
todo^idifilatandó jAdbódicoSr.de^si^ajitfij&ircipq que si¿sis^ 
taniconmigiii.» á; la. eucacMB ;jdci>iite .'Clifocmos , qu^ 
de . su :vokintad me llaman J Quelcyjpsecvea suji enfer^v 
áiec^dies^ y . mis. propófiticps i» y ^ si Í9S siiccsps. Son . coo^ 
formes áioiáos: Pero, ¿ilft yqrdad .enlun puoto taa 
iaipoctante üa .quei bA media ¿mfoo^t^que la salud 
publica I y: en. que^tAeoeó . famosa Daiiteccdcotcs ^ :para 
tteer,(ói lo menos dudar) no $4 que h^ya razo» 
fies. ^. qu^ >, les : ejcénere del f argo delante . de .Diosi 
y dej los.fatooibtits^ paUL8(^ ^c«^m;so á, lar W dk 
yj.Jdfn. XJLUl^ ^a es^ 



^9* 

este deséngdfio'i por í un .medio tgaa Cwil:; 7 *detisl> 

^vo 9 quando S« M« tiene cooñado ^ .y^ encargaido. ea ei^ 

te partkoiar y que zelen , y hagan tpiíactkaclo mas 

seguro 6n.bene6|:io«de la salad¡ de ;sui . Vi|saHos« .. 

Por las mismas reglas ^ principios 1 y ciencia :quje 
iodos los Medióos del ^Rcy 00 , estoy lexáinüDadcí , y 
aprobado por el Real Procomedica^o ;pi»rá :.^xcixrec "¿i 
^Medlctttft f no solo ana >vex y ana jrepstidaq ea:qutt haa 
asisiiido ^algiiiiQs die tos SeDocc»jMcdiiio6L^i)a^ ícofiQUC» 
tieron 4 la Ji^ica 1 que se :tuvo :d&. orden jip 5..M¿ 
como indiTidiMS de níquel XrUuinal : de .que ^^e^^evi^ 
idefida^ no» ser ejKvmos ios espqiimeQtosjqae psopou- 
i^j tt^y^^RÉt^nip^uando «i «ecodo ¡está jfiíntbadp Jtb 
WirifOB Aatpies « dastéos 4Ío . Modiciu ^^ jqoe «iguca 
los Médicos ^ sin «las iiovodad: que Ja üe aplibaf|c 
«onforme á las ctrcuostaiicias « ocasión y tiempo rdefr 
bido» :£stBS' praebas ^ y expesieocks ^ 4lomasn?úiaa 
tAafo que no solo ^o: m¡ teiDeridac4 siqo muy vi^ífak 
el que por -este mdtoda ,i.habíiéndo %vltados en ití 
ipaciente » nada hay dificU^.y yo .no he qicoáaado 
basta la presente enfermedad aJguóa iinciirablc t inctili 
yendo las habituales , con fricas &t«. Díganlo i 4aAt 
tos pobrtt enfermos ^ que las padecen ^ {Kya jaiili 
iuy oías I y os^^ue estas enfeññedádes: )iibi(ii¿les 
proceden de bs dtfcdi^osas cuiaciohes de las '4atna« 
les , por usar <tel método coman » lo qiic no >se irexi» 
Vicaria de las hechas poc el mió » bien dirijido^ jA 
menos ocn mala resalta ^ y si no ,^ déseme ao eaemplaifé 

Esto mismo se esta veiificaiido;on'la¿&eyna:»qo« 
sia Señorai á cuya caracion fae, y es 'sumamont^ sipaew 
ta y perjudicial toda sangría '(<aceptaando>cljcasa 
dicho), todo purgante f> y toda^^osa cálida ^ leacmo* 
«licamttnio y alimento 6 bcbiáii y «mas .á SOQ espirlf 



t79 

calor , y -loA eiicso»^ y apuraa jp»»» y mas el jaúmc* 
to tadicat , jqae «anco .< necesita paca Ubetucse y p n.o 
caer eo ui» edica* 

< En>.cttya jHipo^iciQíi». tengo por muy curable i 
S. M. » pernaneciendo con tf^cnludcs p»ra ello » cp^ 
mo.ae me Isa- ^segttra«k>4 y -loiivHea su .re«isten.cia 4 
canto mal t contra todo pronostico/ en : contra áq» y; 
«Q la bcasba preaeece'el tmoáo.dc lograrlo , y. sin' 
mas repaUas , déte ser por. hai»etai(iofi , .s^qo. eL ai¿< 
codo del agii4f»v aplicaba interna. y e^tftcna«KotQ ^r 
sa aácaff el teloc pe^wdidal'f i;eCii^MirUk.» biiitieijkM:sr* 
h'ti y. faci|iiaria' imi^racion , que á £A ticfl»po pro^ 
4ütíri» un iMnigno y «suaFe ; n\idíAf , . i|n« sfit^- la pe^'^ 
ficúba crisis $ y. en isn. cousequQnda. »• «^ei aiorarin ¡q$> 
girfeOa » y ae. abririn.' la» Atm»Si. viasiotMHalea > >qii«á 

dando- UbGB, df lai^alontiir^ «yye/i^fAaaracbaqu^jsiicih 
^ivaímente i doi modo<,.qf»e ^«n ,pdco> ciéioporqnfid^ 
«Uto y f obttstaw ' • i n., j, '/,;.,:: j •. 

^tfa^ «ato fls menester tantoati Uscfacttttad«} Aot 
&.Mo, w«rlai. Minarla el pnlM^ y- h««etsft cargo- de; 
^odJft patai tusfus} «klimcfodaí dd ^tito^fcofifadidian 
tQi'yacíeriO'iflo quiij «RipQílliú««iM<'diiiiUiyi títfü 4l 
«em>r fieti^ro'Al perfiiklo^ s^i»«d6.<^ist?r.»}yx^t 
ccc aegiKb el <proodsti<¡o-,: y .advierta iq uet) no tsufvitk 
mu del itfgiía^así com»! quieta i^ faiqi» <^pMúci^fí^ 

«l>d'l»aQnittittr.uaftr «xpctJtt«Kia2)bsftbfiKtiw«fklv> pkb 
«» iiiie tt^iktefkr Ini cfe^otxtiiW'Je'xiefiAip ««tido^qn* 
fuedo'-dar mucbofr |Baempltires.r. ., 

Dtidari tal ves >»lg^no: dft Ifi Jxfndad>,.y aegjiir&> 
4ad det/ mi método*, . dtendf áj pofe dbpávatdfbt vi«!pfll<i 
liMo^ inbfeir.'t y-ada perj«$iia«l W.fKéíüiati poo^ne 
dlcl» ( que <al inflífti. al, c^n^o :yiL'eipQwgQ4 ioa ¿d«#«^ 

No a ciaft 



'4teí 

tiatv de 'haberlo t^t^ihaáó^viMíii^ 
sábi09» eloqocntes.y «dvetüd^s iCQMo-iéi Mtdtcps 'de^ 
S» M; y át'UCoHCi ^y por^có^Migüitnp: t hobieíaot 
usado de el , abandonando el antiguo poc iiuuU y^peo 
ligroso$ y t^s^ escuppndst^ curf:aciones,i<qucfrojvociFeto 
haber 'hecho ct^n^^et knk>,'6^o son ciaBiuf^ói npa'A>c2 
falei , 'Cómo 'la» pintón / y^^vít esft mérodo^^s inveacioin 
ttia , y poi? tai ckspredáMeii' . ^- • .; > , :« n f .. i 
A esto respondb /^ue tonfiesü^ jr venerd<en los ^se-^ 
ñdres ' Medidos iát &> 'M. iki' gráu dodri/iav^ sabidos 
xík\^ penecvacíMi 9 y v el^qutf^iá y'-y q«e « ya :jmí cooipap^ 
xiciéñ^úa' cs%M 'iáiífki'^ y^ dc^éiifos; tettchd» pw6Ícf^t 
its f Súf t Ib Aisíno fln f punto ¡de «tbicbíitia i, i qiie / untL 
ñbruitgaS refiptffto de 'un ' Ltfcm $ peroneal vtz Dioi* 
fittiesYro seik>r ^ para ides^brii^ lu» ofuaviUas y se vale^ 
di 1^ riñitft]Mttfitos>ttas*4^1e& , ñxcm y' dttprcciablev 
]iíl^(md<ttí-á los sabios :yf ]f>rttden«os^$ fíuciP para ^ii«» 
jM:- i$i»\9n< de poco^jnada tti(K:bM^4ittt^ ^ uloftrkia^ 
y eloquencia , si no hay experiencia» ■- que accedtoS ~ 
¿l'^bCien suceso^ ( porque- muchas veceavan ignorante, 
ttfi gaJoao dd caiÁpoi ha cariado coa un *\i^ciú tcdútd 
rttbedlO'^ttuyd-fiiHMi y ief«3toi^ retiia eifperiAiMitadb^^ 
Ihr en&fttiQdftd qtte« to» jMe^iooi tMp sabios ; ' áüs 'pe^ 
netrantosiy «lo^f&entctt^tio habían fpdtdo curar ^<ptM9 
Ito letnedíott luas ifiiiti(Q«osr se deben no á Iw Mxüo» 
ilf»9 ' á la^^tpetíttieia, f i losr rústicos- *y 4 >b cásinrii^' < 
d<d oUttvadtt'i¿2C^s#gtttidad^y bcmdaíd:d;e «liiééM^ 
dw^y^roqvale^tileM'indr ifbha itomedlkipartejíDsf^ 
yor ó neAor aceptación» y ^quito'^ stuo po» ios^bú^MMl 
¿* malos tfe¿bos qiil: produzcas poique*; de qudsJrvi* 
fá^^que.todo el mundo ; diga qtte^esremet^oi^ o áqoeb 
tBl^edip es buenoi, «I €0«i«^;no|seiiar«? ¡ük^thé usaídtf 
IMiblitiañMute'*^ U<2i0|re i'p&Mzii.át^i<Wi ^máét 

II4A¿ S 4;l4 dO| 



y^tí^npwx^i^ muchos; qtie cUos ii»bbar/4«9aucia(ip;: 
siiMn^d 'DO «icnas las:esfu(>eniiás curaciones ^ que 
coo'Jtl ^giNii iLoci6:so*hfbar J9gf«l<x,(fáiiil esdeávc^ 
liguac : vivos están los mas sugetos dA.l^;ci»i[a4Q^/ 
pregúntese á ellos s y yo no soy el prioiero que ha 
usado el agua para curar : varios y doftos Médicos 
la han usado también | y aún escrito sobre sus vir« 
tndes 5 verdad es « que ( sin que sea jaftancia ) ningu-^ 
po á mi ver ha llegado á tener la experiencia , y cotii« 
prehensión que yo y para saberse aprovechar de ella, 
y lograr por su medio , sin riesgo , curar hasta las en« 
fermedades , que regularmente se dan por incurables: 
mas y aunque XVf.flic0ltChfiyj;i{tCÍ^ r^t^este método, 
90 por eso debia ser reprobado ^ porque no es apre- 
cia ble , ni despreciable el invento , por la calidad del 
autor > sino por la utilidad que produce. To no me admi* 
ro de que padezca desprecios y persecuciones y ni de que 
se me opongan en este particular , pues lo mismo suce* 
dio á Harveo en el descubrimiento de lá circulación de 
la sangre 9 y á Doña María de Oliva en la del sueco neri 
veo* Todo invento está expuesto á lo mismos y ñnalmen< 
te y si quieren ver ios Médicos comprobado quanto áU 
ga de la utilidad de mi método y falibilidad del conn 
mun y desde luego > con á puesta de mil doblones á favor 
del vencedor , convengo en que (permitiéndolo & M.) 
seme señalen á mi en el Real Hospital General do& sa- 
las con igual numero de enfermos a¿iuales , y ha* 
bituales y para que los cure con solo mi método , y 
otras dos de igual número ^ y circunstancias ¿ los 
restantes Médicos para que ios curen con el suyo» 
en el concepto de que yo perderé la á puesta , si no 
lescituyeM; ^ m em^rsi salud la mitad mas > que los 

PKOJ 



oíros M^eüíoSbEsto JMOpongii t y estd oFcettó cam« 
pllr acíptftdft qoe sea mi proposición p que creo ¿c^ 
be serlo por canto bencticlo oooo resaltará á la pu* 
Mica saltkL V lafiriM de mi {¡ttoo 9bc ^ Doctor Doa 
Vicente Peres. 



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mt IMEL TOMO «Aui, 

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SEMANARIO ERUBXTO* 

VARIAS OBRAS INÉDITAS, 

CRITICAS, MORALES 9 INSTRUCTIVAS; 
vmmcAS, iptrofucASi satimcaíi t jocosas 

DE NUESTROS MEJORES AUTORES 

AVTIQVQS, T MOPBlirOf» 

DOJtr ANTONIO VALLADARES 

d$ Sotomayor, 

TOMO xxir. 



'♦.'tl-TfV 




MASKID MDCCLXXXnC 

POR DON BLAS ROMÁN. 

Í€ hallirl en el Despacho pranc{p;il del Semanario , calle del 
Lcoo 9 frente de la del Infante ; en Las Librerías de Mafeo» Car- 
rera de Sao Gerónimo i en la de Bartolomé Lo,^«s , Plasuela de 
Seo. Domingo ; en la de U Viuda de Sanches calle de Toledof 
y en el puesto del Diario frente de Sto. Tomas» 

C0jr PRIKÍLEGIO REAL. 



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bíspo de Toledo* •- - •' >•> ;. ,:;,.!> 

Il(fliów-Sr4 D. ^AiiCQUlao S¿átittíiaát^^>:?BáccIátct;de/lj4 

de Jáen ^ Inquisidot GeneraL 
E«:ffio« Sr^ Go^de 4c ¥lof Idablabea; : ^ . 
JEzcmo. Sr. D. Pedro López de Lerexuk 
Excmo. Sr. D« Antonio Váldcs y Basan^^^^ • «^ ^^' 
ffiu^alSré'0. AhtohitfiBorHer* :>^ - i \^ ' . ' 
Excmo. Sr. Conde de Aranda« . - > ^ 

.Eascoia Sr. D« Fiaocisco Moñvio ? Pcesldente del Conse- 
jo de Indias, Gran Cruz de la Heal y distinguida Oc^ 
dendc.QaiteíilL'*:'" ...i^... j? '»A /. : '\/- i¿ 
£xcmOf Sr. Conde d(»^'Caaipbttftoes;G0l?ecMdór éd 

£xcflM,Sra« Duquesa de Uc^¡' ' V^' ^^^ - -^ 



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bispo de Toledo. ♦:- - '' --i .. .. .Jj 

Indias. .> . . j ' 

SzMUK SÁ Pj 'Af<KÍid-3lublp Id&XIebattók ^ '^ Obiij^ 

de Jaen> Inquisidot GeneraL 
Ckoio. Sr^ Coáde 4e f lot Idablabca; ^ 
Ézcmo. Su D. Pedro López (fe Lereisa» 
Excino. Sr. D. Antonio Váldcs y ¿asáar ^ ^ > v « . -^ 
Siu:iño/(Sr¿'01 Ahtohitf fiorHer. > ^^ ^ ^ \. ' . ' 
Excmo. Sr. Conde de Aranda. . - > ' 

Excma Sr. D. Francesco 'Ma&vio^ Pcesidénte del Conse^ 

jo de Indias y Gran Cruz de la Real y distinguida Oc^ 

den de. Caite «I/» ::• ...i^.-. j^^ J.. /. : -; :\ '.¿ 
£xcmo« Sr. Conde d»^íCanpbBitneftyG0|^iuidor del 

£aec0a, &a. DaqUesa dfe Ucddáé: *^^^ : ^ «- . . . .^ 



Í-; 



Excma. Sra. Martyicsa de Astor^. Ptr 3. tjtmffá 
Excma* Sra. Conde» de Aranda^ 







Bxcmo. Sr. Conde; de v)nate« 
Excmo. Sr..Du<yie d^i^edioa Qlf. . ,^ .. ., 
La Bibloc¿(a clei mismo Excmo* Sr. I3uque# 
Eterno. Sn Cond(^ <k Mifandp». - -^ . 
Excmo. Sr. Marques' dé MiraveU ' \ 

Excmo. Sr^ Marques de Vatdecarzana* . 

Xxcma. Sra. Marquesa de la Sonora. " 

Excmo. Sr. Conde d£jQagk(SI Ul1«pgeL 

lUmou Sr. D. Francisco Anguiriano , Óbisp# de Tags^Kf. 

J^cái(|j:St.2.€Midt do lUviUa^isedo piTittcy^/Q^itL 
General de México. •>./:.. j 

jfixcmtefiíL fi^c^pc r;de. .Monfivt v Itf spefltobrdc* 'Ara- 
gonés. .^ :¡.. \x 

<^lmá;S^£fllBdénCet¿rc|W,^eli,t^fil^ Olmam^tt: 

Indias. .• i; : ..- : ,r \ i'j' ^ 

El lllmo. Sr. Marqucidc Coütrecas^ del Consejo y Qk- 
mará de Castüjbk: ...j * ., ' • J .<. . 'I 

M.^Li. AlmeriCftJsbnL ; - ...... .ti 

Sr. D. Eugenio Llaguna y Sccttutíoidd Gdnsejo de JBl* 

tado. , .. ^ ' V . ..^ í 

-Sr/DjMigneLOtaiAéQdi^Oikiai primero de b Secsefi- 

Sr. D. Josef de Anduaga , Oficial dtdb «dsiúa». . ] ; u 
lJfr.-i9LJd«gii>ac)fionidad^bíaQidiL :.L; . J ..(T . ..I 
Sr. D. Pedro Aparici , Oficial primerQ de h SecréK«Ui 
de Hacienda y Guerr» de Jmlias. JPfir il fXtínfkrxá^ 

♦vT ^ > * Sr» 



'i^iiariaiiai^. 'ir ..«.i 



/ 

(arit de Gracia y Justicia. .^ ' - >/.i-'. 

cretam ck Madna* '^ ' ' 

$r. D, Cristoval de Ciw«£aVOdciar4e la Seccecaci* 4c^ 

•Hacwular'- ' 
Se; D» Juan Caamailo'y'M* -' 
Se. ftri%flniUiñ€á«HR9, Ofickil'lfo I» SwMCirúlidcS 

Sr.D. JoscfGalaQ , Oficial Bs«tíbieáte 4e uiécié^aiúi ^ 
de Indias.' -?■' '' .•■-.'•• -■' •>•. ' .--á 

La Heal Academia deia Hluocfa. i . /i .i'!. 

Sr. P. Mariano Colon l^t^K^íXiB^X^él^^iX^ 

tUla» y SupecinccadenteGcaeraldeF^klai)--^^ '^i .^«^ 
Sr. D. Pedro Joaouin de Mtft^)dá-flíi&iá>»'Qo«^^ --^ 
St(^^D^Gas^4e^)oivcltaii!MV<i^lCMMt^ "¡d 

Sr. D..Joscf García Pisacro;, dói GóAsejo dff Indiasi. ' ' 
Se. IX Jqsef Aa(oiii»^'de Artt(oñarCa(MilUr(^'AleWdisi¿ 

tingulda Ordeil<4«^f l«s<tll^^30lír¿ ^H def ÜUairidi^ 

tK^mritf^Btúréé^MM^^'' » ''•• '- '' '•^'^ ¡ •'/'* • •^-^' -^* 
Sr. Marques de Óvieco» Introdu^kor d)$i8BÍbÁadot^ 

Si; Marqtei 4l# ItídÚ^ díK^ruíhrcte , tnktÁot Oetaecal 

déla Jlcal Renta del-tíateííói''^ •■'^ '" ' - ' ^ '^ 
Sr. Marques de Sorocrueióii/.í'í o-'-iii-^i _7''?--' ; .<í -t^ 
Sr. Marque de Casamena, .^ :'■'■ ^s .\ ; . /'. M 

Sr. Marques de TorreblanoiJ < -'* *"• *' ^ ^-'<=' ' * •'"■ -'-^ .-ii 
Sr. Marques de Za^ílbrai«>^Tes6ftr^Gei}^L'. - v- 
ÍWlteftytikíl MWité$\ Id.^'!' ■'' .i.-í'MÍ'-. ^.•<4. •■-^ .'íi. 
&. Marques de Fuette-Híjar; « - • i ^ 

Sr. D. Pedro £scolaáo>íkrAíiletá«- •• ^^ > ' . - . ¿ 
Sr. D, Damián Juárez. ' '^ •'' 

^lA FeriBift'Torrei'-' ' < -^ • • • ' • ..••*• '-^ 
Sí. D. Antonio Maria Qulxada , Kegidoc de la VüEx de 

•^2 #.» Sr. 



nccal de Correos. .rríJ;; ;4 oó /.iík;vt> 

Sttlí)AÍÍíawl8«) A**i«W«Q/Í4,/ .niuj ú- ' . ,. ! : .<! .:? 
Sr. D. Vicente González de Ribas , DÍceafldí.(<^jBli«ial 

de la Real Compañía de Ca;i4aj«)rif fficO t<.ti\ XI jd 

Sr. D. Miguel de Florez» del Consejp de S. M.,19 jsi 3U- 

«io«kdr)diaae*?j6Í0rtei<31i.;.PO , n-liOVl ^].QA^ 
Sr. D. Diego Rexon de Silva. . ;1 .'. . , I c b 

Sr. D. Joaquín Juan d^.-f iovclH , I íL nh-vAuJ^ huJl íJL 
$i»£D.9l4»fÍ»«V)&>l9fcdei4JÍ£Q(!eib^J nolo'j oni::uH .a ,iZ 
Sr. D. MatÍ«$v€ll^tvl^4; v.n.D t •í.í.I 'cirljoo/.-ci y , cllii . 
Sr. ©;S»n»s,í>ííftiQí#i^líftI/, -} i. ;. ,, l o^lA XI rZ 
Sr. (}^;j0ai(i]ii¡j«B^Merni^<Sar9^«tfca4eJ^ttd^iaatf^ 

los .ft«tífüBííi*^Íos,4í S>iJ^i4fft.\i1 /,; ..i.O"r.-:< i^..a .i?. 
SB;D4jptcW«ií«íl®aT%í\&»««flí><!í4oi»¡f.r,-.,A ^.,- o[ .Ci aZ 
Sfc4fi)c.ftaf6aAllJbB^Qi>$SEia]K»)€0i0cflPik>i/iO i.L;t.';,(rj 
Sr. D. Manuel de RevlUa , Aitmim»^ti^iU'/Mí 

.&fnJt*]íteiGíHíf9ÍM'/;tj^o-:t'l ,'.-... vO ar, f:nf ttí/. .i?. 

Sr. D. Francisco del CainwftteíÍJsó üjnjyl Izoyl r! sb 
Sr. p. Francisco Mariano N^gwsL'.imoí: f;b *3upi£M .i2 
Sr. D. Miguel Bca. .sn^n. r¿6:> -yli. '.[■•>.- .' '. .i2 

Sr. D. Francisco Flores GaHf»,nci'!;--:.>T 5h p.f^ .M .i2 
Sr, D. Ju|R^ft»pcei*,fíyiTÍaflfc;(:,i;r\ oí.ísíj. :;í. /. .3^'. 
Sr. D. Josef Amonio Romep^- f^QfíWk é«liJKlS0q4POf9 
de Toledo. . ..,. ;;H ^¡v^ui /o i-.upuH .^Z 

Sr. D. Joscf Maria dcJü^fm^'iñíA'yi/d , .!..T .0 ..-: 
Sr. D. Eugenio Escolano. .vj^m.I <!•,!: í-'í .<! /"Í 

Sr. D. Ignacio García Malo , Oficijíj; 4ftrlftiS»«l¿fl4bUft- 

tb WfñT ílíb aobi£2-ff ,tbiiz!Lp ti.i,i/i ciuoinA .O .i2 
»c. D. Domingo Arberas» .biibi.M 



St. n. ftigad Igucrsw. •>' - " ' -' "> 

St. D. Santiago Sánz , Rtf«4t\*émsi, » ' " l^ ' ••^'- ' "^ 

El^Ri- P. ff^CMóÁuol JlfMo^ ^ ^^^éadót de S; ÍLóÜ 

Orden de S. Francisco. • •-'; '^ 

El R. P. Fr. Pablo J<I»^3|¿^C{IÍIikÍ>**-'M cbii^-'J *.CÍ .i^< 
El P. Procurador Gcmí^ ^I^SOift^} firúji.\ 'XI .-ri 
El M. Il.;«;iQJifaftlO ^^SM() yi<G63^«; 'JAiba^^Sl' 

Basilio. .<.bí:(.-.-)Jl Y V .i/jíi. / '.rrlin - '.(J »¿i<i 

El Dr. D. Antonio Ppfi€ái^l4¿t^é','Pr¿ASter9.^ •'-'^ 
El Dr. D. Antoifí»M0iriii& ?lt»til^é/^IÍ»IBÍÍilér«í^^ -^^«^ 
El M. R. P. iAtr o. JkíiHiÁhiSéí T^iíaáW^^émhiiifktP^ 

E 1 P. D. M^ttcl lhutM&, t^áitótfW¥f^^tratdSe»^'<^ 
Sr. D. Enncisco Xm|íS HamáammtkM^dr^'^ ' ^ 
»K lUiA|«iüb Cafiíí9JÍ»AbílH4|í? -333 05ái-)a;.i3 .a .i¿ 
SK'D/üráhiSfscoiPorMcáneilQlA « ¿c(3eaoD 29U?^ eoí 
S»;i]bij««fifl9iiBM«l«i ^oq flobUiupnl fiínc?. 4 sb 
Sr. StcSLiAiéir^tonto ild^<bHÍ^l ^b otiinq . ^q lob!^ 

S%£S ÍrinAscoi<XkvietB^i¿4í^« ,^^f^r iftfftfóiifil ^ 
R6ibe«uOiiiádíttJsfadaMk.y>5;>«'jn¿c}A >^<>insra 

Sr. D. Ignacio de la LUve , Abogado ^lU^^^^U^ 

sejos. . onsrniX wnoloiKfl .Q ,i6 

Sr. D. Matías de Sagastla y Cast«ík'3'i *^ ^^ ^"-"1 -^^ «'^ 
Sr. í>. Pedro Josef OOM^n A af» ^,'..1 \rxO 'ju-SiY ,Q . 
El Teniente Corond D. Tadeo Bra6ii(R{Vttfl.»^^V .0 .i^ 
Sr. D. Juan BautistA^lribarren. Pg|iOfJft VA¿^ ia ftjP *^^ 
Sr. D. Josef de AyarzagoitiaPS^ViK ^¿«d^lAUi^ >^ -^^ 
Sr. D. Manuel Qairogi;F*HJ!^.'ÍW#*lteí/:J-^T XI .ió 

Sr. D. Valentín Francés. Por^'éifehiMaífu,'''^^ -'^ ••^'^ 
Sr. D. ÍAznuelJUátítBíí\ltá>i^.^ÍMf¡kit}irtíl< >• 'cii .0 .\Z 
La Real Compañía d«%t^üAliq^j»o^)'; OMáf^M '^^ 
St. D. Joaquín Rosi , Secc«MtÍ»ii<tdíl £iíl<él¿KtíSdí ,fl& 
4?. Jíoc 



/ 






fior Emiyixaüor de Cer<iefia. .; " .r • 

St, D. Viceore Domingo, Capell^<^fisdBncnte(KSe.<? 
ñor Marques de .V^M^taf^tfif;! , ¿ ,-.. i,. 

Agustin, / :• ■ J .< . ■ ' > 

Sra. D.* Patricia Mica^ f|fi:y|¿||ei^ o,'./! ..'í .'. .// ¡h 
Sra. D.« Jacinta %?694e:Ac^lMU : »^^ r 

Sra. D.* Secafina Vaktrce y ReilM^o. 
Sra. D^*^E^9cMQi,4«j4tiiii¿Hst|blUi9iieci, '^ 
Sca.I>^^%j||^l^fe^^«^yAf<tflléledtt«;: f^^^ .0 . (i . . 

Sra. D.* Nícol«^J;|«t4ftAicDMl».|Ei81á(il^ .>^^; i.V 

S^4)>2Pft|»j9ii^<AífMo')r,BjMa«í: "^¡l/. /1 .11 

El Co^89§l j^Plp4iKil9tasÍ«.<k Bi^tfca. ^ ,.*¿ ..; 2 

Sr. D. Francisco Crcahip^^ayi^t^y^^^ A3avf/káM' i€ 

ios acales Coasq'os, A|giiacil-M*]ror)#/|BíG«iMkM£ 

de la Santa Inquisición por laS«t»í|tala,QMl^r<liU^ 

gidor perpetuo de la.fiÍ«áM4e$antífl¿tt<^€ÍlMJ - ■' 

«lentoi^^baneaear, y.Afétoes ]L«ái4cU>iad«9>f 

)5!o^«JltefyCwWík ób£¿ jd A »3Vi.iJ ii -jL ''ijtí.^I .o .it 
Sr. D. Bartolomé Xlmeno . .^ >; a 

Sr. D, Juan de AtienjHínecD ^ ti; :. ^i /. ^/:'i!' .G .fü, 
Sr. D. Vicente González de AroiHk j .j ••• o : . 
Sr.D. WXcKj^^í^Si aluT .(I /j.ior.) s n " -.V íi 
Sr. i:)^|^(^^,|^to,v..« .n'.n,/..il líJíii/jtG -*.í}'. /-l .i'. 
Sr. D. M^nuri^Síg^Iwigiív y.s,fi,^A íL i-M, -^í -^íi 
Sr. D. ladeo. J^iéPOfr^ft^eyacJ^oT! f • i; f * . j¿ - 
Sr. D, G3bticKAcíl.»ieg»i< o'5..'.n: .'o /.. .^í 
Sr. D. Francis{^4«cs^íWM.CaM«/iSMacei«.-^¡j.i< i A .<i .<¿ 
Sr* C);^^(^<iui(i ^£^MPpií»líÍII(9kb ctrt[.qn!o J l&3>i c.[ 

10- 'Se 



r/ r 



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Sr. D« Fedro AraaL ..<^: -j ^' •- ;/ .^ ,': 

Sr. D.Juan de QucwUA'f -' '^'M li ..')v'.:^ . /. . : .,c 

Sr. D#Juan JoscfdcCasicJoiii"' t •»»'' A '/ ;: .0 .,>: ^ 

Sr« a Joscf Pacheco Tizoo; ,^ '. 

Sr. D. Manttjel Josef ManineA;¿<' , .: ^.n / . *'' : 

Sr. D« Gaspar Amonio de Irucgasí^':; * r ^ ^ i ¿ .y. 

Sr. D« Francisco de Mata PcKes^ :- 

Sr« D. Bartolomé SUeA'i > : ; ! t . : 

Sr. D. Juan López. 

£1 R« P. Fr« Maúueide^Jbidíf 4el jdrdfipi'4c &aj»¿ 

rónloidi «^IjÍ ¿i/A (íI/jí:^: 'I ' iCJ i. /;; ' .CJ :^'¿ ^ 

£1 R. P. Fr. Toribio dé ValdcMnd^ 4d ■Oíaw OíloÉé 
Sr« a JokCdbl Ooipo. / /i > 

Sn D# Juan Galist^o y lÜmi^ . . • i . i 

Sr« D. Joaquín Palacim .':- v/ .fu > : i '. .i¿ 

Sr. D« Ignacio Joben«.tr.:j 1 i./v.. .l-J i, -* .t^^^í. Kl .:•' 

Sr. D. Juan de Velasen X^uSa^y^Kimiá^^w^^ éé 

la Presidios de Afilen. '• í^ ^< 

Sr. D. Nicolás de los Uccofc ' \ ' ' 

Sr.D.JosefdelaPas. :/ i/ ^ . ^^ 

Sr. D. Manuel Rodrigues; '\ /^ '^ < ' : . r.t - 

Sr. D. Andrés Gilavert. •' ' ¿'^N - i . i ^ . 't 
Sr. D. Fernando M^bnL 
Sr. D. Manuel Vicente Morgutbk»' 
Sr. D. Francisco Benito. i;- - • -'^ -' ^ •^<- 

Sr. ÍDuRaqciS&sdfietílttQ^^ «'^ \rl n 
Sr. D. Juan Francisco Estillar. 
Sr. D. Jacobo Vazquea Oarciái Abogada 
•ur.Gonscjos. .* * .; ) .. *¿ 

Sr. D. Josef MorenOb^' . -v/. *i/-v; .: r ^ i. 
Sr. D. Manuel Morales. . ^ : , * v i » . .. ^ ' ' < 
Sr. D. Tomás de Bii^n^ ' ^ - ; o^i . 
Sr. D. Santiago Ortega* • ..^^f..u 

. Sr. 









1^ 






kABM. » « i^ 



&• D. Miguel 6orostIza« .!üi i/. '. K /J .t? 

Sr. D. Antonio de la Moca y Vtáám, S« -. ' f .|? 

Sr. D. Antonio Alvarcz Nafc^' . -.^L i ? , i'¿ 

Su D. Manuel Alvacez SegaviauA^ <>. < . i. - .< «7¿ 
Sr.D. Mateo Viilamayo&is:... . V^^^j :w/;*iiJ/ .<j r4 
Su D. Ramón DegrcV:;.vjíl -.. AhouíA arq ^J .(i ,^J 
Sr. D. Francisco (>rtaaai^ Abog^diriigláí 

Sr. D. Mateo Delgado de la Torr%-^ ' /-' : 

Sr. D. Blas Román. / ; .: . ' xi .t?, 

Sr.P.SMr¡agó^ii^i\lái^m|)oká^i..iJA .r^ /! ..<J :: 
Sr. D. Jtun de Dios Bernardo Mireleau .owAnn 

Si^Iltfno(Ía(djAt(tte¿BRLldGend:^ oi^^' oT .iH /I .;i H 
Sr. D. Florencio de los Santos .Qiuqoacs^)r XjátknUi ' . 
Sr. D. Isidro Maluenda y .Areola / oIp. 'i^ O ^ *^ *^^ 
Siu D. Luis Castaño y Cepeda. .ur^dH UMi-r.^-^ .el .i^ 
Sr. D. Anastasio HermosiUa Luxtíu.nzj I \¿^. i /J .-?(( 
St P^'Aarfífcb%áAivJc^ : í o^'tV ^^L i. : .( I ^¿ 
Sr. D. Rodrigo Galiano y RozafaiU/ :; . ¿ i . . 
Sr. D. Juan Manuel.de las CneYMk ^'' :^- - 
Su D. Miguel Murillo. .^ifi^ i «^ i.i \ .w 

Sr. D. Juan de Scgovia. .ü. ^r/..^ /i í.: ? . ' ^ I .7-J 

Sr. D. Manuel Marcos Zorrilla* . i//í.i o ^'^ ''. A .cí . »•*. 
Sr. D. Francisco Xavier de Lartfndbcvi 
Sr, D. Josef de BarcolQolf:iH«ítinez». . « ^ . : , . .j-! 
Sr. D. Juan» de Laso y Bargas. ...! . :^: ; :. . i ' \ '. . ' 
Sr. D. Nicolás Bautista ParíSi A^itte derHtgocídKi ' . 






i k » 



Sr. D. Juan Domingo Gironda , Oficial de la Contida^ 
ría de Indias en la Real Aduana«<./ • .k\ . ' 

Sr. D. Diego de la Torre , id. ,ki í .M ... \^i'. .o' : * 
$r. D. Lugardo Joaquín Oriqí^0j|nt4j' - . I . i ' ^ 
Sr. Marques de yijlapane\ «^ lO r 






Sr. IJ. Jaan <ie Dios landab'aca ,. Otñlteroil^li dfstitl- 
guiíla Orden de Garios UL* 
Sr« d/ Pedro Gamón, Contado^ de;la Vkbík^MTA^ViQ' 
3r. D. francisco Yances , Notario Mayor de la Aúdlca» 

.Eclesiástica. •> V'..^ * '\ 

Se. D. Antonio de la Tori» , Ñoipuía M»yoc de kr<;at» 
crease.^ 

Sr. D. Agustín Castañeda. ; .:/ < .i r^i... í / : .2 

Sr. D. Joscph de k Xii^r»^ Algiiwtíi>M*5^ Recu- 

les Servicios. dQ MiUqnes i y A&m9(^\9Cdl (cMP9l 
1^ la Real Renta de Salinas > Provinciales^ y. dejué* 
agregados del Partido de qsta Ciudad. ' 

Sr.D. Ángel Marjin. de lribafteiír,44Gfti|ic«í^^^^ . -: 

Sr. D. Josef Bourt , id. 

Sr. D. francisco Maul^iidb' v \; : 

,Sr. Dt Ángel Izquierdo, 'id^ ' ^' } 

Sr. D. Juan Martlneí Santisteban , Familiar dclllustrí- 

simo Señor Obi^jíp áti est» Citidad. : ;; í '. 

Sr. D. Josef Garciaíí&iiaftsiwa;, Ofifiiajdc líiR^al Rsa- 

ta; de Correos» 
Sr.* D. Cayetano Guadix { dclCoioercio. 

:Sr. D. Pedro Veich. ; t " 

Su D. lÁ^ñücl CovoéSSp Pdr S^ epcMf lares. 

.^uJXA^toíúolg\€si^.Pi:fr^Bf^m - ^ 

Sr. D. Joseph Ignacio Laz(iano. 
Sr. P. Juan Pasqúal de Soro2obaL! ' ^ 

Sr* D. Carlos Gmierrez. 
jSr.iD.JoscfCarp6iiíef.. .._»;:; 
Sr D. Lorenzo de la Azucta-a., . '. L:.>> - í • ^^ ^ * 
Sr. D. Nicolás Morgat. 
Sr. D. Francisco Sala. . 

Sr. D.vjoscf Pardí5*s Villalobos. ; : :^ ' ^ 

^r. Dé JUuis Navasro. /; /j .' ' 












'8i:*t>. jíixbú Gorrón. ' - "• • - ^ r 



• « • 



Sr . D. Joaqui n de Arespacéchaga | det Cocniífcrd. ' ' j 

_' MALAGA. .f.:=i:'.>:h^l->i 

'Srí-t>.'Grist«vkrdeMedÍQa-0>ode j (jahonigd'de* estl 

Sta. Iglesia Catedral.. " ' ' • ' 

Sr. D. Feliciano Molina, id. • . n • . ^ •< ' • - 

•ft/'D.trámi^j«iqifíin4oLoyos Id.' '•' . '^;''' 
<6t. Di ^gustiti<3al»iáo; Pfcbendkdd de'lámtsifaa. ,' 
«^Sr. -D. Josepb Fernández , Fiesbítexo > Sccrétaiiicr del 

Cabildo de la Catedral» 
9r.IXJoiá<juia^ldetont Presbítero» -. ^ «i- 



, . - - »j 



VELEZ-MÁLAGA^ - ■ ''^ '- 

Sr. D. Francisco de Anda y Mendivily Secretario de' a 
'-* Sociedad ficohomica» 

Sr. D. Joseph Carlos de Olmedo> Pre^bftcíroi -^ ' ' 
Sfc D< Juan Üabánkorques jt^dél Ck^mercio; ^ / ^ - 

SEVILLA^ 
Sr.. D» Joseph Olmeda, y León , det Conseja de S. M«*, y 

su Oidor enesu Real Audiencia. 
Sr.. D. Francisco Fernandez. Soler ^ primer Teniente- de 

Asistente. "'^ 

Sr» D. Domingo Gómez Boorques^ Capitart retirado; 
Sr. D. Francisca Becerra y Bena vides >, Caballera de ki 

Real y distinguida Ordea de-C^rluS'' 11I.^> AátmtAs^ 

uador de la Real AdiíaaSu; -- — ^ - • ' • * -^ ^ 



* • 



Sr. Marques de Pejás» Corregidor de esta Cittdad. 
Sr. Vizconde de las Torres.* • • 
, &. D. Juaa Matia de 'Rivera y Pizarro^ 

Sr. 



• • -I. 



* — * - 



Se. D. Antonio BerftaccloYallAd)t;e(r<lc SbHtioi.ytííf .Qfk-.i 
tial de la AÍ3I Ementa de Co^reo^ ! . : 

OORDOl^A, Sr. D. Joscf Antonio Cárnica , FeoltCto-. 

ckrio.,dcpsia$jiAW.íg}fcsU,.,.Cy ,:c;ii'j :- : . .a /: .i¿ 

GRANADA, Sí. D. Joseph AntqftiO' Porcia ,::PrCS* 
biterq* . . ,. . • '; - : ,: • '. ' . > 

• AJÜDUJAR. Sr. D. R^^focl Jascf 4el YilUí: dc| V agfti 
y Saldino , Regidor de esta Ciudad. 

nónigo. . ..: . . ;: > - , ... . ..-. jj- 

-i-- : : . !. i>,;V VALENqiAi' \ ; , • .. .c n .t3 

Sr. D. Bernabé Muzquiz, Arcediano de Aldra* 

Si^.D. Miguel. Joseph de Azanza , Intendente » y CliQOre* 

gidor de esta Ciudad., . .: . . ...i- :.Íj «. ^ icOtOrt 

Sr. D. Vicente Garro , Teniente de Vicario General de 

los Reales Exe'rcieos '» y CaQ<k>lgo de esta Santa 

'Iglesia. ■ • ■ . *. .-'.'..3 

S«« D. Vicente Perellós y ,Lamt«t ».. Director dc::U 

Real Sociedad Económica de Amigos del País^ > 
Stí Pi ¡yií^qrtse Lanseilji* S^Crétírio.Jite'lli Real Sotlcr» 

dad Econócotcaf^Sot'^accísta ,y Maglster de, esta $anta 

Iglesia. . . 

$c.C>. Sebasti^ ^Saleí, Pabodre , Digcudad de esta Saja» 

Iglesia. .0'. i- 1 

%t,: P.; A atonto. P4$qual Qarcáa de Al Attol* ^ . R^egWoc 

de esta Ciudad. .ib 

Sr. D. Francisco Benito Escuder , i4* < . . > 

$r, I^;F»tu:isco Toma) EsÁ«uino:,i<J^ej4tQi::'4^'i^dvU 

de esta Real Audiencia. .'i ^^I 

Sra. Doña Juana Paula Catsí y*SaficbÍ2^ . .s.[ .i2 

Sr, [D. Tomas Tinagero y Vüanova^» Señot de Ayacosi 

y Secretario de esta Qadad... : . , . . : . : . • . ^ 3 
Sr# D. yiceote Branchaort » .Oñior. d^t esta Rui * Au* 

di^cjai; : , •, ..¡i .••■)•'.•..•:<• j4 

' *# 1 ' Sr. i 



■ 

I 



Sr;D.:Antonk)Catani'vCaicdrátic6déíÍIosoff^ ^ ■ 
'$t. D. Joscph Beneyco , Aleado / Conisultor'de Vi 

'Milra« - ' 

Sfr. P. Miguel Cabellos , Oficial de k Secretaría del Pá^ 

• lacia Arzobispal; ' ,, . ' 

Sr. D. Miguel Ferriz y Richarc. Por 2 o. ixentfUres^^ 
$r.D;Juaoi Bautista Hitm^ñf Cahónigo de esu ^á^ 

Iglesia. \ 

£1 &. p; Fr. Joaquín Compahl ^ Difinidór General to sU 

' "Convento de S. Francisco. 

$r. D. Santiago Irrisatic ^ Teniente Coronel del Regí 
miento dé Caballería del Príncipe. 

-i OKÉSS&r Illmo« Sr, D. Pedro de Qaevedo y C^uiot»- 
)fto¿ Obis[>o de esta Santa Igleriai^ 



. .1 



'. .i • 



, T* # .- » 



í!. . ; ipARCBLÚNAi 

St. D. Antonio Francisco de Tudó , del Consejo, de 

' Si M; y sti lAkiidé del Criiaen de está R.^alÁii-' 

dienGÍá. •' •"' '•■"•;■■•.'. • ■ •• . . ••. .' • '• ''"' 

Sí".' D. Antonio^PelUcer , del Coasejo de S. M. , ysá Qí<^ 
• dor del Ctimen de esta Real Aadieácia. 
El R.P. Fr. Pelegrí Font. 

í METANZOS. Sr. Marques de Mos, Conde de Saá 
Bernardo. 

3 • ÓSJÍ^^ Ar. D. Domingo Matia González, Ministro 
Sle la Real Hacienda de esu Plaza. 

OC/0. £1 Coronel' D. Jay me de Biana. 
I'IjBON, St,p. BlafadJDtaaiel, Canónigo de csb-Santtf 
Iglesia., 

Sr. D. Jos'ef Ga*¿íá de Atdíha.'' 
e^ZAMo^A, St: D* Andrés Gómez d¿ la Torre , Re- 
gidor perpetuo de está Ciudad. 

-í:^Ó»£TB-VEDJíA. ^.'D.. Juan Felipe Osorio Gal« 
Montenegro, Teniente del Regimiento ProvilKiiL' 

AL' 



n 









yí LMA GR o. Sr. D. Josepfi ftercébal , Atgaadl 
Mayor dd Santo t'tíbaaal de la Inquisición. 
íyíiVr^iVO£JÍ. Sr, Conde de VUlafucrtes. 



.• 1 - •. vi 



St*. D. Antonio del Cacnpa^ •* - j \ > 



Sul>. Miguel de Aseante , Comisario de 
Guerra* •' ' " * •:. • 

Sr. D. Nicolás Carlos de Villa vaiK>. 

Sr. D. Juan Antonio ác Amanilarro* \ . 

TOLEDO. Sti 0. Felipe Antonio Fcmande¿ dé^VaB©. 
jo > Canónigo-de esta Santa Iglesíaé. • '' . .. C i -\ j i , 

PUENTE DE LA ÉETNÁ. Sr. '£>• >aquin^í;cida, 
Diputado de losReynosdeNavarrav - • • 

Sr. D. Antoniojoscf Salinas y ílíolSíid^jMiltíSfra'-íficée- 

la ác la Santa Iglesia de Cartagena. 
Sr. D. Ignacio Otañes / Arcediano'^ la -iitiMnar Santa 

VITORIA, Sr. D. Pedro Jacinto de Al«baf' Oüberha" 
'dórdctóíA^áaBkdfe-Cárí'tabpia;-' • ^'^ - ' '-^"^ .'.^ .'■' 

JLl/GO. Sr. p. Joácf Bazqací ; Secretario ác la &>^ 
ciedad Económica ,^ Merino y 'Alcalde MayOr; 

LERID\A,: Sfi Dí^Jbs¿i*d<}JJ/Hlaí ; ftcSbít«o'^SC4 
cretario de Cámara 4cl'IRístríj?nio SéSbr Ótrispoi'i •<-.' •:: 
Sr.^D. JáymSRakiy * &cao¿ del 'Sctoinario' Trideniko, 



- • i- 



El irimo. sí-. ©i;tóreñ±o Gómeí dc'Hkcdd ,! Óbi^iío 42 

• de csta-Sáhtá Iglesia^ ' ■• -^ - ' ^^-á : íj, ; «i; 

^. D. Antonio Lozano , Canónigo de ía^ oÁsiníi iSantá 

• iglesia^ - .:. ( 

Su D. Pedro Lorenzo Bueno» id»' .^ 



UCLÉS Sr, D. Dícgp.dc.la'Xorrcy Arc«, del Hábito . 
de Santia|q^ su Convento. . , . 

CORUÑA. Sr. D. Manuel R.ornfcS& i del^on^fj^id^v 

Sr. D. Bernardo Hervellá de Fuga , Fiscal de Reijitas ,r;y.' 
Asesor dei Consulado., . •'/'•' 
VILLAFRANCA, PtEL , VIERZO. .Sr. D, Pionlsio 

HUESCAR. Sr. Marqacs,d? Ojtb8jB.!M ir .. . » . \ 
ZARJ^PZ^.,^' . J?.. gancho- de Llamas .y, Moliqa, 
del Consejo de \ M. , y su Oidor en. «s*a Real. 

Audiencia. 

jrAliL4Q9^^D. 

Sr. D. Francisco de Arjona,, del Concejo 4e.^:M;,.frstt' 
.iQíctof .^n.estaReat- Chanciller ía. / . , 

Sr. D. Francisco del Castillo y. Palmero, Inquisidor. 
El Colí^iP MayPt <lc Santa Cruz. .. ... ., 

Sr. D. Vicente Bueno y Lusa , Abogado dc.-|f.,iFxal 

Sr. D. Vicente Olivetps , Toríero de, QkmzK^ <lc M» 
. • Real Chancillería ^ y del Acuerdo. 
Sr. D. Joícph MariaEni^ero , Relator ^,J.d,: > 
$5. P< Rfliym«nd€),<ífi<?ufl5o,P;opucfd9í jMí.. . - - . 
Sr. D. Rafael Poif^cto ^Jf^jpfespr d¿, jUy«S. = .• . . . ; - • 
, ALCÁZAR DB\S.^y4H.St,:J>.V'KíiWcV^tnt'G?.'L 
bernador de esta Villa. 

ENCINASOLA. £1 {>K. Po4gas(ia Pcreyra y Soto- 
S*n(üxfl%i<9en^j:i»T*P X Qtfaí?topia dsqffa.í^ijk. ; y •": 

PAMP LO NA, Sr. D. Fraacisco ^ayigr Ap^igot» 
Pignidad de esta S^n,ta Iglesia. 

BADAJOZ. Sr. D. Rafael Sánchez Barriga , Ca()ó>ni» 
go de esta Santa Iglesia, .,_ 



(XV) 

AVILA. Sr. D. Julián de Gascaeña i Presbítero > Se«< 
cretario del Illmo. Sn Obispo» . 

BAJONES. Sr. D. Isidro Villodas ^ Presbítero^ Be- 
neficiado I y Vicario de esta Iglesia» 



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9áRá ígas £4 SÍ9á^4 4S BMSTJ9LSUd OM vA 

¿tí stt ^Mn«út 'DtfigMc' á pMft i ñuc m a . B i ptfi a, 
olétíeiá^fi rii«$i»di^ tl^(ii)i9MMriliIj<B.oü9s.jv* 

-¿Off'todÜiW dmvíiéi!tt*él miAiúí' lalpcmctldod ,<k.Us 
-«¿iiforin«4ÍásUd«iii'4e dm l^tsctitMB. Ea todos: lu/ 
'MdT¿daé,y eál!<KÍ)ós«e v^taioteUgéneia^ áNcecpiqúon* 
(MÍ0 y^tticlé defsit áiitor. Sft' p^ofie^iiMi k liiso conoccbU 
' '^imtit'id ulgtnují^ Tr^iíMáld* tnfiMortí ^ y pcodocU 
'tés* fémedio^ ^apüces'de cortad ios d*fid» qu« ocasiona. 
¿5uí*tilo cí sencillo, pétérclaW y irfeoroso* Su telo 
f»atrÍDtico está lleno de todo aqttel ■■ ardor , qae infla- 
ma el aniaao « y anima la voz patb expresar lo que 
^ brstiáia , y( lo quei consuela. Todat^ raa$¿n¿»^^ mo y fN»de«^ 
Vosas párá que esta i)brá sea Mén vista de todos io$ 
gue apetecfcii las' ^tóihs de su patna ) el bien de 
' ' ' A » sus 



á, » I fN 



k 



r 



satIs6iciendoc9¡p/)a^tm<L:^vdo^ trabajo los benefi- 
cios y honcasV|Uc tJtiImnOT de iM admtes de nuestro 
PcrÍÓ<acQ v^amigle;^mps «piM eu^«as satiifwcíoncs, 

sin ajlétécrer Mras^/^ -ms fc(»l)Ánly<ltK^-W■os £cei 




J^ espues que U cuxlotídad ó natural deseo de satxr,' 
fnc expatricnytfVatQdlnicitlt 9ottJi|s(^ynos de núes- 
tra Península , y después de haber corrido las Cortes^e 

• ^ftoiav Itidifi^rriyt^tCCrii» Al»tta««9^ \* V^níéifxj^^ 
«Tivfuüeat&xlfll 4»i«^ iÍec^iM(toA9$ 1 4c\..rumbo ^e 
sis»iiMifttumt>i;ieslí,¡4U%ip«ll4ffí>t<9k <^6Alj{W>4s.>:yy ^ 
•'4UÍciio.é.|bduiitttei4«íAli%lli4$&|lÍ6l)i nfljiyimn^^^ 

i cidadipatalte i«ij»s^if:,c-«Mi»fcfn;i6^f!4(5?í?'.pa*» «^fi«jl- 
8'Üváí y«n!c»lda?ku i»r§:4«:uíodjifc^,r^l« .9l^^o 

VtáyeUi.fQU(ti4«4íÍ^ AO |i«t^«ajV){jla.pQir.|^i^.V?f$W- 

- íTié r^*.ví» C-ní^jalíistwKp .,;? t>gfnií)i^^jctalez% «^yvCíP- 
i:itÍKiM,BG6Í6ii;«:i^ <W=l9R«pliWq^(^¿!4PJiífí38 4PJ¡.#^«P. 

3ÍCDbQtf96 ^?y<Ba..fPÍÍfll!íft,átSpitfe 5Ü0Hjgl£piíVIH»f¿ÍJ>C 

.r,.Yoa;c«iiWO) 49:^lb«^orrf!fti f st<p jUp,incw^^QS,lo?^ 113^' 
o'{aDS!^,l09 mojni;^ y i4t>,cic%|;Un olvidada^, Jiov xcy.i^ps 
-tari dfispobU4QS f ilo^ cafnin9s con tantos, ya^ndídof , ,los 
Cwfoit6n«n^ji xfy^s, taii, llqnos de,, contrabandistas ,;Cl 

- .]catpiefci«eii a4g4p4 'Wltesrf^, «Í9&tt¿o., y^lps vi»«j|cs 
i t^itt ttpivftfs^iBVitóípsjWSO^^^Ufr DO.:|íjjyÍHiWo^^c 
1 abasten íUsyps|Cí»|j¡o$ ga$í9s4?.unji ^íH*. . .. .'. : ; . 

■ '. - ■ * ■ Ab- 



5 

otro nombre ) y vjkodo ^ mí^afiQ ^e|i|pQ á qui^ti» £ir> 
paña tan rica de notas y minas, de fertíUsimos caiíi- 
pos y rootttcsj::.f (anieníotto: cutido df i qae pudiera, 
tener , y observando á otras naciones , que de esto caí 

recen , tj^9^t»)»Wi^i).(<^i 4( •P^'itp^roVmi «imsideracioa 
mucho mas para investigar los motivos y causas do^sus 

«9ft)«H(A«ll9^o^|Af>o;».^e^cr<KQfi<i<>jd« tan. fltigon». Vián 
. ge , .mpi hai|c con.on iHirq, ^ipqqitcilo en el volumen» 

,9^9do.et^ ips, pensamientos ,. ^(ty(t t}tKl<> ^* ZV^om^ 
:i*P^*<>M*,M if^^Y*^ /ffí^áiUf^fOí^/que leí ,.conwí 
i^?\ii ^^^.^^ e'scr^to para sat^sfu^^r nUs íi(e$$«9, l^ 
M.* ¥filyílfr,á Jar „admi[?ando:el: afly .y. sabia compw- 
;^nsion de sit autor , /¡fin ^la. ceder ^, Jjis 0|)ligacion<|s 
.¿f sue^eq ( harto gtanílcs)po perdona ninguna de 
aquella» £atíga« , que ^ntribu^Mi.al bien. pú,Uica y 
i¿9nsade J|^ nacton j liacií:iid9.yeí ,íqibi#. «sp«íín«i8, 
'/m atiende su «jspítitíi i muchas ^ot^A:_mr.sBÍm» 
j;t^«nP9f P>s<trv,¿ ei} su lecfion dc$qs» 4<kfV»-M&in^mifi 
l^uj^cio cqiicntriese al trabajo de tan saludable ind^$* 
'fA^T y yo (bien sea movido de ze^ q de,amor pty- 
-Ípí9»:«;?'«í*.d?,q«»ff^ic fty,ept^^.4 fl»i ¿aciofiX«« 
£.4fl«fPÍftS ? m^^^ » |»Tec.i<(n4qB5|e que Jp-expcfifiíJí^ 

í»»¥?.icn ?»« J»fP* ÍP«»1» ««»«: l9M*-<5t»««fi«io«nt«H»e 
. Ji^sj^ ^ fnap^festar en cs^os. Discursos , jque la fal^^i %6 

^M^m^m^ÍH^y pof * «^nfópídc los naturales, cs> 
.<í*"»i M ¥í? :'^}Pt P9}««o? .0?: f ot^óaniíjOS : jt auj^^e 
iiffC.aVfW.:» ff^í^! J^^ Woaedi^ , d^,ady<;r^|;y .qjje 
, .esto sq: enticp^ ^w ^^ j.pr^otesta^dp qu^ ijq ,gs jpi 
. ánimo. ^ ofender .el. crédito y • estimficvo^ d(t./!HinB<MO 
, un gcn.í^rai , ni en particular} y quantq digo es¿.ppr,rjP' 
<='q»?r«^ff, 3^\ M sinceridad de la qbra, ,, cpn¿^%4^. pil 

buyase á nu buen deseo j y lo que malo , espero Ij^ tii- 

* ' ' si- 



6 

«iinate U pctt^enctf <lé iof l6dtfr«$> f^ icr ffUco de 
ita buen £spa&ol , y ÚKCto Callcg«iit 



• í . . ' ^ .1 



DISCURSO F&IM£&a 



•j 



■Ü, 



j ... . ^ . . I 1 i-- í • j ■ . » 



lio dü los ptfUicipatos motivos porque IM^ tomiitiM 
<i iikittsttía no se adcUocan 6n Espa&a ;es por la frago- 
sidad de Iw cattinos en alganas parces i y ningtra att-» 
vio eo las posada para, los viajantes (de que trátate ea 
tlcÉdpo mas oportuno ) : y el mas prlnci^l > es haUaíse 
dilatados campas V f- montes inciiltos, La-raiz 'dé eslía 
enfermedad 'nkce de qmé loi mas'son cornimes denlos 
pueblos $ y como ninguno tiene en ellos particular doi* 
minio > abandonan su cbidádo y cultura ¿ -sirviéndose 
db ellos ¿b> el dséaso^ gasto- d¿' alguna yérbá »^if|tté '^ou 
tos beneficios de ^hi Primatera ptbdacen , qtiedandó'fil- 
<étiles el «estd dct año : y fao cuidando ^IgááoS dé^tt 
*¿ültttra y guarda ^ ó se arruinan con las corrientes én el 
' Invierno , ó se deterioran con la firequendá y infiüd- 
^tudde ganados en ié Primavera'} de modo, que Vid- 
cblemente se intitlUz^n cada día ^ quedando tá inuchás 
^pkn^ campo desierto <f' inútil' j^ra todo, Iftuchb de 
esto sucede én Galicia i xíonde abundan mas los comíi- 
ties $ y siendo este an^ rey no de lar más fíf^lks ii Ss* 
'féOhi^; áuriqUé^^e qtttsicifa inclttlt la deudosa Itklla(cb« 
^ióíopirdbarc eneste Dinmrso > ; cau¿i Yastlma Ver^&ii: 
%ráces' y exquilátas campiñas , y qÁontes ^ incultos p 
pndiithdo sus naturales a]|)rqvecharse de Unas pto* 
^^licclonfes útilísimas al público } de modo, que si en 
^ yetba producen coiho uno ^ hallasen en aquellas coiho 

'"dies^'y esto se hace tan demostrable ^ que &<)! admite 
' dttdsú/- ■".••,'• ■•:.-.... 

* 

De- 



5^ 

De todo qaanto puede Kaeer feliz tm pá?» en m$A^ 
de vivcrcsi produce este tan fértil » como desafoc^ 
IQtiado ícyi!0/y soble falca et aceite y el cafiamoii 
i&te^ nos le franquisa algunas Vez la sierra Ágata, y* 
lo pagamos á precios exorbitantes^ sali^fndoaos la arxo^ 
i)a castellana de cinquenta á sesenta reales éc vellón , y 
¿1' resto nos viere de Portugal , respeto de que em*» 
bureado 'ho vieíDe alguna Suponga que Galicia cendra 
(^respefto de ser la mas populosa de fispana ) sn mir 
Ifon de personas de toda clase 4e gente > incluyendo 
Monasterios- dé Religiosas I Religiosos y Eclesiásticos^ 
y cbmpúto para cada Viernes del afio cada ArnÜto 
Í2$^ reales lo que sale del reyno» y lo ^ue es peof^ 
dfue es coma un preciso tHbuco lo que paga Galicia i 
Portugal I que al fin del año , computando Quaresmai 
y Viernes , y haciendo el cálculo de Vigilias y Absti« 
li^ncias 9 y quatro Témporas ^ dedlicienda las que pue^ 
din caer en Qnarcsma^ resultan x lo dias de pescado, qu0 
suman catorce mlHones. Con seguridad se puede decir^ 
que de esta cantidad tan exorbitante se lucra Portugal^ 
y que el pobre reyno de Galicia lo sufre. ¿Y de dónde sé 
han dé sacar tan crecidas sumas , sino det sudoc dtltot 
labradores \ que pagan por sí i por sus Abaidei , púti su9 
Conventos , pdr^usOfidal^s , y^por sus Señores^* f^Lue^^ 
gb si Galicia tuviese Íá4ndümiá^' de plantar olivos etl 
los comunes . y demás valdíos , résultariafl l>eneficioS 
áiuy grandes* ' 

£1 ptifnefo /que él' dinero quedarla en el-reyoó^ 
^ue e%te estaría* mas fifrtil \ y que' lo» naturales sé 
aprovecharían de aceite y podas de los olfvós $ los co? 
muñes estarían mas bien guardados ^ y al fin del año 
podían hacer su reparto del aceite de la cosecha en^ 
tré los respetivos individuos de <^da pueblo $ y viene 
do quáh á poca ecftta hallabati premiadas las* fótig^ 

de 



'I* 



ib ^ 

de su piMtío jjrxntJsdo , sfc ahlmatíin mo«bp$ a glaii* 
tar: los Qixa^idf stiá poMSion«s,9.Q^i^les » q^^^^ 1^^ O^-;! 
oen miuy igraciécti y; buQoal; kí$>pítisaiio$rik,sa§^Jicre7| 
4ji4e& i ptfes fiin .di^trlmeaio 4e \ff^ fi^uiups pudi9rap.^ca*^ 
vecharse en los <oriñne$i. sirviéndoles de mojones ^ j^^ 
^yi|ando ^oa csux el recelo qup tienen^ de que alguooSf 
amdan los lirnteros^.y jideUptíin. insppjrf¿leq[ieníc^ 

fnsAsiones cOQ la? agenas eo^ilgu^. AJS»^a9?vfe^t^ 
qise no tx>das la$ cierras ^q aparentes .para , el piancío ^ 
dé: olivos : y xespondo , que este es un clarísimo error}. 
^ experiencia lo ha acredUado por taU pues este es ar-. 
iMl.que sobre ía$ vivas peSas produce , y solorequie*. 
ceja remoción de alguna tijsrra al pie. £ñ ios mpore^ 
de /Genova y Luca^ parte de la Toscana^ y alguQOjB^ 
países de Francia , he visto los oüvos en sitios que i 
ladicse le haría creíble su producción á no verlo | cor 
aio pe ve en Languedoc, Delfinado y Proveoza* ¿Qup, 
jüerra mas fria^ que Genova » que recibe las hu.medad^ 
ayre$ tempestuosos 9 rígidas escarchas y fríos d¿ que. 
fbunda por la proximidad del monte Apenino qi^e la( 
domina 9 y el qaar Ligustico que despide de si tanto 
saUcjc ^ que cQn$uiBf :lps arboles ? Y con todo » ^uno de 
|<^gr:^ndes jtjkuos de^aqqelii^ un rica EL.epúbJica es él 
amelle:: ca^t Iq ^ismosuced^ ^|í Luca^ Frahc(a y FIqht 
ceneja v siendo un acéit^. de t^q^ buena calidad p como 
manifiesta su.yenta efi tod;is laa naciones. . 

Galicia pudiera gloriarse de no ser inferior en estO| 
pues se hal4an;^lgii90s, qI^vosí qu^ producen muy buc*^ 
oa aceituna: en ios ;Sitios mas tniuilqs. '£n Monterrey^ 
país caloro^ ^ y que ho goza nada de particular i se 
h.alian algunos cs^mpos arenosos, cubiertos de muy 
buenos olivos ; y sus dueños ^ que . conozco algunos, 
y los trato , se aproveciían del aceite para el consumo 
de sus casas. En las minas de estaño de aquel distrito. 

r 



gr soSrlí sú motees bien ásperos y ítioi^ biblcrtos dQ 
Dievc mucho tiempo del afio ^ administrando mi padre 
aquellas minas , plantó algunos olivos , de los que creo 
tío se ha perdido ninguno* En la ribera de Abia , y a 
las orillas de su rio ^ que corre tres leguas , se hallan 
algunos especiales olivos.- Todas las orillas del Miño, 
láis marinas de Betanzos , tierra de Tuy ^ Valdeorras^ 
Fadron , Valle de Oro V y en fin^, casi uníversalmente 
toda Galicia , es tierra propia para dicho plantío. 

Para que esta idea de tanta importancia tuviera 
efedo j no me parece es bastante el encargo á las Jus- 
ticias. £1 único modo <ie animarles sería Iseñalarles á 
cada uno parte de los comunes , con condición de plan« 
tarlos de olivos; cuyo produfto fuese para ellos , y 
que los Coras Párrocos en sus respetivas Parroquias 
desde el Alear los animasen ^ y aconsejasen al plantío 
e& sus tierras 9 principalmente en* montes /tésales y 
confínes} pues por esce medio no diido que siendo los 
Gallegos cómo son p reciben los consejos dé su Abad 
en qualquier asunto , como cosa superior $ y en parti- 
cular á la gente cdmun no hay argumentos para di« 
smadirlos de lo que una vez oyeron , y escc es iel mo* 
tWo para que no obstante tanto extrangero como nos 
entra por los Puertos de mar , esté en Galicia tan ar¿ 
taigada la fe y la devoción , sin olvidarme de la leal- ' 
]tad y fidelidad que se nota en los Gallegos. 

' Con estofe evharía'qtíe los Gallegos emigrantes á-^ 
iPórtlsgal (que i mi concepto pasan de ao9) tendrían ' 
jen que ocuparse i cada dia adelantárián en el plantíoj; ' 
pues si abandonan el rey no , y se pasan k los diferentes ^ 
países de la Peninsula .á trabajar como esclavos ^ es 
porque no tienen campos ^ ni montes que les permitan ' 
trabajar , y no pudiendo. estarse ociosos i salen á com- 
prarse d pan coQ el ¡sudor» 



j 



10 

Ya veo que ál sabio Gobierno; xolÍi se te iescon4ei^ 
y coipo conoce los males, tambiep aplica el leoiediq, 
p^es como 4ixo un sabio, son ^c aquellos que todo lo; 
penetran con su ciencia , y así parecieran por demis 
estos Discursos } pero po solo los estampo para los doc« 
tos ^ sino para gente informe ,^ que pudiera coadyuvas 
ai remedio , aleccionándose en esta politi(:a anatomía á 
fin de que cada uno., bien sea paisano, bien caba« 
llero ó gente rica , procure fomentar la industria y 
agricultura 5 basas en que se fundan las Mooar^uiaSi 

P IS C U US O !!•• 

* a 

Sobn lo ndíma»: 

X uvo presente el Gobierno por los anos de 1^50 y 
165P , reynando el Señor felipe IV«^., la &lta de 
plantíos en España : y así mandó á xodas las Justicias 
observasen puntualmente la mstruccion que sobre el 
plantío , y custodia de montes hizo Toribio Pérez Bus«^^ 
tamante , como se reconoce del Muto 1/ $it. j. ¡ib. 7. di. 
¡a. niieva BicofU^hn. Como de Medico tan sabio fue el 
remedio tan acertado 9 pero ¿que harán sus doiftasde-t 
terfnipacipnes si el enfecnio las rehusa , 6 quien asis?< 
te y <;uida las olvida ? Mucho útil nos traería á todo el 
rey no, si 00 hubiese tanta desidia, descuido, ó motosi*^ 
¿fd en las. Justicias Ordinarias, á cuyo icaigp está el 
cridado de poner ppr obra los remedios que dispone el 
sabio Gobierno,, terminantes á la curación 4e las ea«. 
fermedades políticas y económicas» 

Nos ahortariamos lastimas .y escritos » si los Jue^ 
ees leyesen y ex^cutasen , y np olvidasen las tan justft$ * 
como sabias determinaciones, i Pero que hará un Juez 
Ordinario de una villa ó cotp , que pp sabe siquiera 

leer. 



ieer ^ hi escribir ? De esto tntzré en otro Discurso. 

Bien conoció esta morosidad y olvido ei Gobiernos 
pues en el año de ijió el Señor FeÜpd V.^ á cónsul- 
ta expidió nuera orden , que es el auta 3.^ tit. j. Uk. p 
de la Recopilación , qué no puedo omitir su principio y 
fin. ««Teniéndose presentes los notables daños que mis 
'««vasallos padecen en la falta de leña , para cuyo reme- 
(>«dio en diferentes términos se lian dado , y renovado 
9«di$tíntas órdenes i cuyos efedos no han producido las 
««saludables conseqücnciás que se esperaban , faltándose 
««á lo mandado y prevenido con tan maduro acuerdo 
-f «por Pragmaticais y Leyes de ELecopilacion ; especial* 
'««metate por la 7y. tit. ^.lik. 3. ly. y 16. ttt. 7. llb. 7. 
««en (|ue se expresa la forma de cortar , y replantar los 
««montes de que se hacen irreparables perjuicios» Y con- 
««viniendo ocurrir á ellos, debiendo yo esperar de mis 
>« vasallos , y particularmente de las Joísticiass que aten- 
««derán á su mayor átiinento , solicitan'do , y kcudiea- 
*««do á ía conservación de montes ^ j^lahuos y De- 
««hesas/' 

Se perpetúa el plantío conforme á el anterior auto 
eitado , no solo en los montes realengos ^sino también 
en los particulares concejiles ; pues como expresa el cá- 
lculo IK® del referido auto , estos son realengos , p'óc 
la obligación que S. M» tiene i como Señor y Rey na- 
tural I de mirar por Xk conservación de sus pueblo^. 
No olvidó tampoco losí montes y dehesas particulares^ 
*y á todos manda y ordena el plantío de beHota , casta- 
ña 9 piñón blanco , piñones ñtgtales y carrascos , y ífh 
las riberas , sotos , valles , y otros parajes frescos y hú- 
medos , de castaños , nogales » chopos , fresnos , saneen, 
alamos negros y blancos , dtmos , almeces , y otros ar- 
boles , segua la calidad y temperamento de ias tierra);, 
exccutándolo á costa de los comunes* y dueiíos do Ibs 

B a ta- 



' % 



xa 

tales montes , plantíos y dehesas , y a proporción ; ip 

tnodo j que en cada legua legal se ha de poner en cada 
un año media fanega de bellota , sea de encina ó de 
roble y ó una de castaña , dos celemines de plñoncís 
blancos I medía de los piñones pequeños de pinos nc-- 
grales, ó de los blancos , ú otras qualquieca de las es-. 
pecies , y tres mil pies de robles , castaños ^ dcc. Todo 
lo qual manda executar á las Justicias invioiablemcnteii 
baxo la pena de privación de oficio , y mas que hubier 
se lugar , además de haber de ejecutarse á su costa. 
iQuando leí lo . referido dixe : Des4e luego era preciso 
privar de oficio á muchos Jueces , y en Galicia casi 
univcrsalmcnt;e á tpdos ^ pues enninguna parte se ha 
hecho , ni hace > si tienen, algún privilegio para estáj: 
exentos y no lo se: lo mas que en este particular he 
observado es , que en Jos montes Reales ponen algunos 
alamos , y como nadie los cuida ^ p claodestínamear* 
te los cortan , o es nada lo que adelantan. . 

£n los montes de particulares zlcap. %. del aui. ly 
tit. 7* lib. 7. de la Recopilación se ordena , que el plantía 
sea aún mas de loque por sus ordenanzas tengan de 
, columbre 5 pero es de admirar el sabio consejo tan llcr* 
no de zelo , que dice : i^Pero si lo hicieren , harán bieo. 
ff paria si mismos > pues quando no sea mas que por mo^ 
indo de multiplicar hacienda , es razón que lo hagan, 
tosiendo cierto que un árbol de estos puede traer de 
Mcosta medio real , y al cabo de veinte años , sin dar- 
. 9>ies mas caba ^ ni hacerles otro beneficio , sino de« 
99 xátidole á Dios , y á las inclemencias del tiempo^ j 

n valen quince ^ veinte o treinta reales, demás de ha^ ^ 

nber gozado en este tiempo el £ruto de la bellota \ hoja 
f>y leña: |pues que trato lúas Úcito. puede tener ütt 
99fídalgo 9 ni tratante alguno ^ en que emplee su dinerQ 
»>5[ue mas gane f^i . | 



De aiápiirácioQ llenan sus palabras ; peto o no se 
, leea 9 o se olvidan , o no ae entienden. No se £itígacía 
tanto un padre en disponer el bien y aumento de sus 
.hijos. Ya veo que no todo qufiqtQ- se aconseja se execu* 
ta t y muchísimo se olvida ; porque no hay quien de 
cuenta á la superioridad. No debiera haber indulgen^ 
cia en esta materia : sin misericordia se habían de mt-i 
xar las Justicias ordinarias perezosas y olvidadas^ tenien- 
do para esto espías secretas que diesen cuenta 3 y he«« 
.chos algunos castigos ^ se hiciesen publicar para que 
llegase á noticia de todos , y los hiciese el exemplo jus« 
, tos 9 ya que no por amor al público , por temor á U 
.pena. ... 

No debían exceptuarse del plantío los montes 9 n! 
las dehesas de particulares. Estos deben ser comprehea- 
didos 9 aunque no sea mas que por la regla de derecho: 
. nequh re sua ph$1< utetur , que se tuvo presente en el 
. áut^^ 3.* tü. 7. lib. j. de la Reepp. que aunque el primc« 
, ro de este libro exceptúa el plantío de los montes de 
particulares 9 y solo lo ordena por consejo 9 y por loqae 
tengan de ordenanza $ este otro es mas moderno 9 e in- 
cluye también 9 y obliga á plantar á los Señores 9 Vi« 
Has y Concejos en sus términos particulares. ¡ Que po« 
,co estas y otras disposiciones 9 que sobre el plantío se 
. tienen dadas 9 se executan como se. debe 9 y principal- 
mente en Galicia! Corta el dueño en sus tieri;a$ los 
arboles pequeños ¿grandes sin pedir Ucencia á nadic9 
ni menos si quedan á horca y pendón 9 co^io está man** 
. dado^ y así está todo perdido 9 y nos hacen pagar la k- 
^ ña á precios exorbitantes» 

Vot lo que toca á Galicia 1 sería muy conducente 
que se hiciese executar lo que está mandado sobre plan* 
tíos 9 y que estos fuesen de olivos 9 ya porque no hay 
árbol mas fácil 4e plantar 1 ni de meuQs coste ; ya oor 

1^ 



la nccesiázá gran<!e que el Reyno tiene (le ácefte , f 
por evitar un desembolso tan considerable como por es- 
te ramo nos lleva Portugal 5 pues aunque de cada mil 
plantados se perdieseti la quarta pürte, siempre nos 
yendria i quedar lo bastante para, abastecernos de 
aceite y aceitunas y leña : y además de no' ser impediti- 
vo de U cosecha de otros frutos 9 plantándolos en la 
•forma sobredicha > en termino de diez anos pudiera j^a 
franquear aceite á otros reynos.* 

I Que podrá pedirse á Galicia , que benigna, no pro- 
duzca fuera del cáñamo y olivos ? EÍe ella sale& subsran^ 
diosas y abundantes cacnes de asta y cerda , blancos y 
fuertes lienzos , mucha caza de una y otra especie > es- 
peciales frutas I celebrados y abundantes rina^ ^ muchos 
granos , algúnii lana , mucha pesca en el Occeano y que 
tanto en lo abundante y como en lo substancioso, no. 
tiene igual el resto de España , Francia ^ Italia i ni Ale-» 
mania , sin que en esto me engañé la pasión. ¿ Qucf di« 
versidad de pescados en los mismos ríos que la riegan 
no vemos ?^ Que aunque algunos autores geógrafos (que 
los mas escribieron por noticias , o trasladaron ) no le 
conceden mas que siete , diretes con su licencia que se 
engañaron , pues entre grandes y pequeños que produ* 
cen y pueden contársele hasta cínquenta, y me quedti 
corto. Sus hijos tan laboriosos e infiítigables en el tra«* 
bajo , como acredita la voz común de las naciones , y 
tan hijos de Minerva y Marte , que de este recibieroa 
el furor para las funciones belicosas , como siempre haa 
acreditado sus leales pechos , de que sería faígo el refe- 
rir exemplares, Dexan el arado , y ciñen la espada. Es 
constante que tardan en ceñirla; pero luego ^ quien 
pintará su valor ? De Minerva reciben la pluma , pues 
quando algún otro autor escribe , aunque trabaje bieftt 
trabaja para su reyno } pero quand» escribe un Galle- 
ge 



»5i 

jgo (atigá muchas prensas , haciéndose traducir en inu«^ 

chas y diversas lenguas; \ ■ . ; 

No parezca pasión esta ^ pues habiendo llamado á 
jGalicia rey no Un íc(til|^como desafpriunfdo , no pue« 
do menos de explicar el concepto ^ pues quando CaH»^ 
ci;icvit^ níUcbas necesidades ,., en otr,os reyno^ic pagan^ 
malamente con la acostumbrada cantaleta « que por 
modo de injuria se dice por desahogo de alg^n enfado^ 
como llamar a qualquier picaro GaUé¡g^ » aunque sea 
Francés ó Alemán i con cuya voz resuena en España y 
en ^us.In^ia^ 9 en Italia » Francia y Portugal* ¿Que scr . 
lía de este y otros n^ynos ( que por modestia callo ) si . 
cp fuera por el ^údoc 4e Jos Callegos? Sí tuyiesen mis, 
paisanos montes y campos que trabajar: si se Icspro^ 
pprcionasen los medios que ics faltan para empleas sus 
fatigas y no se gloriarían otros países acaso ^ y menos. 
Pprtqgal 9 con quien cambian su sudor por dos reales»; 
Aún esperan que la nueva idea de plantar olivos se ¡es 
pejr mita para tener en que ocuparse s y para su felá 
éxito debieran los.Caballeros ser los primeros á ponein 
los. ppr ahora ^ y las Justicias y F^irrocos á zelarlo^ y; 
á .^cpnsejarlo^ Quajito escribo de Galicia np es el amoc . 
ppopio quien lo dida» sino la loisipa yei^dad 1| ^uqJ 
fb^tenu sus. beUszi^ (aji^ . 



r ' ' ' 



•I>I5ri 

oí) VerhatU $ éf aipinaUt pulcbritudo nec per^itur 
tmpcTf 9 nct mitigétur loas ynec m&f itatrrumpttw 9 nt^ 
ufftbréL iwtcrfÍMdit^ré ph¿ M¿mt. dg ¡ibero árb. €ir$a 



^i 






DISCURSO m.' 



J ' . i • • • 

J • J 

Vi U multitud de pobres^ I 

lN'iincá{mde persuadir meC hasta que logré (Ieserigá4 > 
fiarme) á que el pobre emprendiese por inodó de vivir ' 
d ocio y la desnudez ^ y abrazase esté penosísimo es^ • 
tádo de miseria con gusto por huir ei ttabajo , codsri* * 
tityendose en la piedad del próximo lin censo perpetua,^ 
con que i expensas del sufrimiento pasasen la vida men- 
digando de rey no en reyno , y de puerca én^étn 
ta. La pobreza verdadera no es la (Jue se funda ea' 
i&endigucz y desnudez ^ que müéve hue&tra compasión 
í' sU remedio. Esta mas propiamente debe llamarse el . 
centro de los vicios : ño hay cosa mas sabida -que lo» 
delitos de los- pobres | y que los'ínás quedan ii¿pubes|^ 
(íorque las Justicias no hallati subsidios j;iara conducir-i ^ 
fsk adonde deben agregarlos » 6 no tienen ( éstaodé pire* : 
S09) facultades pata mantenerlos. £1 latrocinio de gallL«^ 
oas V ganadi^ menor ^ y álgubas otras taterías , si : lA 
g¿hté s¿ descuida un poco, descubren cada dSa una ver» ' 
áíáij y lo* que es mas ^ que lo^ famosos vandéleros ¿.se 
visten de esta clase para sus intedto^^ 6 buscátí un po-»^ 
bre que á la sombra de la piedad franquee las difícultai 
des del yerro. 

La verdadera pobreza ^ qu4 merecex debia nuestrdl 
compasión , es la del padre de familias , que trabaja pa« 
ra su ^manutención , y no le alcanza : es la de la donce^ 
Ha /que por no descubrir sus necesidades en la callcjf 
Vive con la escasa* retribución de sus manos, sin das 
Jugar á la nota de liviandad :;y es en fio Via de la pobrc^ - 
yiada fetírada y que^argada de bijos^Z sin^hiicioiidaí ^^ 
debería empeñarnos á su socouo^ 

Al- 



/ 



Algunos que líáman mendigos , toman por pretex- 
to para disimular su idea y mendiguez una pequeña 
herida , ó golpe &c. que hacen t:reer , que soh íncura* 
bles I y muchas veces con este fingimiento para apoya 
de su ociosidad , usurpan á Iqs verdaderos pobres ti 
socorro» 

No hay cosa mas lamentable , que mirar jóvenes y 
tiernas idoncellas , que enseñadas del éxeicício dé sas/pas 
dres y madres p desde niños empiezan á hacer coscumrf 
bre la mendiguez , de que nace en ellos toda especie de 
viciosa que tiene por basa la ociosidad , y en ella una 
¿htera relaxacion y abandono de . la castidad , con que 
^motivó i la corru jpcioh , genétaSmente hablando : yhi 
can maniñesta esta verdad , que!- no hay pequeña YilU 
d Ciudad I que no la llore. 

Los forasteros ^ que coa capa de peregrinos vienen á 
toueitra España , debieran p0t providencia ser recogí* 
^osi La experiencia de los Viajantes i Koáia enseña^ 
^ue éf prkifcípal' exercicio de aquéllos , es Venir á Sacn 
^iágo dé Galicia con la confesión de Roma y LoretOi 
tomando su camino por Barcelona^ las Castillas , reyno 
dé Lédn y Galicia, y á su retwho(apoyados eon tá Com* 
|>6stela ) pasan por láft montañas de Santander » Vikcá^ 
ya » i^avarra y y desde'alií toman dlscintOi ntttibo haütá; 
<Rcma« En este continuo exetrcicto pasan la vida empe^ 
&indo it los fíeles y á título de un falso vot^ > á su so< 
corro I ocupándose en esto jóvenes^ robustos^ , que pu<^ 
^iei^an empíieársieén el exercicio do las armas; £h Frán<^ 
da, dqndé nó se permitieron po^res^ /i acuden con la 
'CompóSjtelá; , xS pasaporte á \o% Gobernadores pata bbte« 
ner licencia de pedir , que se les permite por s<jio tres 
días. En Italia ya los Conoceti^ y no engañan Vroh sÁ fin- , 
gido v^to á' los Italianos > «on if(Xt x- ven pr«ci6a^ 'á( 
gastar io que sacaron'.da España y .Brtaciar-'- . 'j í^*^ 'í 
^rom.XXFL C Nucs-^ 



1% 

Naestr;i$ Leyes Reales previenen á los Jueces Or- 
4in$icU>$, qiu^no permitan que pobre alguno pida li- 
lOQ^nA» sino c^da uno en su respcüiva }uri$dl(;cion,9 y 
C0n Si), licencia» y por esto á los pcregf i aps |. y los que 
con noovbrp de tales emigran , aunque ^^ienen algu«- 
ñas leyes á su favor , siendo capaces para el exercicio de 
las armas , debieran agregarlos á ellas y pues las leyes, 
qu; /conducen salvo xrondu&oá los pe^fsgrinosj crea 
qup se entienda 4e .aquellos que lo toman por.devociooj 
lio por oñcio I como acaso sucedía en el tiempo que las 
tales leyes se ordenaron» 

. : If Qs pobres ( que; para tpinar este nombre les basta 
HP tcaer hacienda que traba jar.j y yiven* empeñanda 
la; paUbra de Qios ) quando. no sirvs^n. para la jierf:^ 
vtndrian bien para la mar. El resto de ipendígos nifio$| 
ihugeres , viejos , ciegos , mancos y tullidos ^ . pudieran 
ofup^r^e en fábricas útiles al público s qna|es son laf 
4c bilp?^ sed9s f líinas,,7 ^p cjgrtios telares a^cp pan» 
la ocupaciop de^6$ta& gefitei$$ io quaL el aucpi: de ^su 
obra no lo encuentra por dificultoso ^ ni cree que para 
dio se necesiten ingenios peregrinos. . 

Supongo quf^ nuestra peglpsula contendía . quarent^ 
mil Lugaíc», comprcjipndi^pdo Lugares , :yil^s, Ci^ 
4cs f con sus poque&as Aldqa^ , y computo en cad^ ^pp.^ 
blacion cincQ pobres ,. y aunque no se ocupaser^i mas 
que la mitad en ¿sta^ú otras invenclottes i ó en lai 
mecas de^tpmQ ,,q cq cardar lana ,. pea la v?nta, d« vi- 
yfires , segpo. fuese U mas (i tnenps 9i^itud>de c^Ai^ uoQ» 
ira^ria un úxil n^uy grande aJI púbUco.^ szjiió para^evi- 
tar la mendiguez 9 quanto ppr dar logar já. un. produfto 
considerable, 

-.1 £n la China no se permiccn pobres de m»oer^ ^- 
gUM.^ y.áe{ que se le enciientira mendigando I. tiene i^ 

pena de cortarle cLdedo policfi % y.f¡fi^oáo de .¿I carezp 

ca. 



cá) 'se cofimuti en otra ígúat. Quien se empená ó bus- 
ca empeño , tiene pena de' la vida , y esto en qual- 
quier asunto que sea ; de modo , que los pobres ^ 6 en 
las fábricas^ , ó en. las ventas de víveres, ú en otros 

m 

^xercicios , viVén enteramente ocupados ; y para lepro^ 
sos , y algunos otros inhábiles , tienen sitios determina* 
dos, adonde haHan su socorro. En Francia absolutamente 
no se ve uñ pobre , sin que liaya precedido conoci* 
mlentd'i^ licencia del Gobernador ó Justicia , y así 
Son rarísimos los que seüallan meitdígando ; pues quan« 
do se les permite ^ ño bs'^ ( como Uevo dicho ) sino poi! 
tres dias , sin que^aya lugar á prorroga y ni á otra dis« 
pensación , mas q\ie haber de dexar el pueblo , so pena 
4e^ ehtratle en prisión; ^ ' 

' ^ En la 'Villa y Corte At Madrid ', después de la nun- 
ca bastante alabada idea de Hospicios , no se hallaba 
pobre alguno de los que podían trabajar » sino que fue* 
aren alguna<esquíoa^ oculto á la sombra de la boche > i 
menos de aquellos á quienes con justa provider\cia se 1er 
permite. Luego, que se ideó el Hospicio huian , ó se 
ocultaban , pensando ser alguna: galera , ó presidio adon* 
de su trabajo no hállase piemio. Hoy que ya están de* 
sengañados i buscan el empeSo para la entrada. 

Lo mismo sucedería , si se efeduára ^ ó franqucTra" 
¿n cada higar capital de Provincia una casa de Hd<>pír 
cío á cuei3ta de los Propios y Arbitrios , para ó^úp^r y 
recoger los pobres individuos de la Provincia , y el pro*- 
dttfto fuese para aumento de las dichas rentas ; dedu- 
ciendo primero los gastos de tas fábricas y manuten-! 
don ; pues empleándose estos caudales ( á fuerza de re* 
petidas representaciones y súplicas ) en cosas no tan 
útiles al público como estás , ño sería, fuera de tcriiü* 
tfe que las Ciudades pensasen *modo en que ocupar 
sus potares provinciiiles 'i para evltat ia ociosidad' y' 

C a men- 



K-" 



mendiguez» hermanas^ inseparables / y con ellas vicio 
y rcUxKion , que al fin corroiDpen hasta lo ñus 

puro. . ^ . .; ^ . i 

Quandp nada de esto fuese axéquible , secia á lo 1 

>nenos muy saludable y que á imitación; del Ilustrísi^ j 

jmo Señor Don Bartolomé Raxoy y Losada j dignisi* ' 

xno Arzobispo que fue de Santiago , se hiciese un 
{iospicio en cada Ciudad ^ á expensas de un pequeño 
desembolso con que pudieran comribujr pa];a su erecr 
(ion los caballejos Eclesiásticos y Seculares,,, ó paisa^ 
nos de la Provincia s á ñn de recocer sus respedivost 
pobres i y que las personas que franquean sus li- 
mosnas á las puertas de sus casas , contribuyesen á fiít 
de ano con ellas para la manutención del Hpspicio.^ no 
olvidando las Comunidad^ cada, di^ las liiiiGisn^Sf con 
que contribuyen á la portería y empleándolas mas san- 
tamente en el Hospicio y con que se evitaría dar pan 
i gente ociosa' y qu^ con capa de.£obres ^ sguitaq jg]^ 
latrocinio y y la (paldad< 



N 



DISCURSO ÍV.» 



Sobre Ladrones y Contravandistasi 



i « 



p hay cosa mas sabida y que la multitud de ro4 
bos , y nñuertes alevosas que en todas partes suceden, 
y principalmente en Galicia , ocupándose en esto los 
mismos y que con capa de peregrinos y les sirve á sus 
delitos de pasaporte la devoción s de modo, que ni las 
justicias procuran^ saber quienes son y ni menos adon-t 
de van (como dstá mandado) ni de que viven y pues 
con su voto á Santiago y y con la limosna hallan á to*^ 
do pronta satisfacción. Esto se evitaría con los Hos«4 
picíos 2 y con que las justicias viviesen continuameo- 

te 



lé zeksas , ó hicieseo sus rondas úc noche , y expi- 
diesen sus gentes armadas de quando en quando por 
los c^nainos , como se hace en nmchas pastes de^ lcalia>< 
sieqipre que^ la tropaJ(eQmoi]^ucede) está lefxfos. 
( / lOfié cosa iiviSidoiorosa'fXKik el pobre < Via jj^nteji 
que el x;oñuntio^^ recelo dclifisricq, y' t^fsé quánda nie^i 
jQps lo piensa » aciuneiido deforagidos', t{út tfeifen pot« 
piedad ,el dexaric con la vida ? ;{:Que pena mayor al qu^ 
duecjsie segpro. OQ su.cama , qii^haUarse franáfsU^ 
f uert4^>7y-r<on d pufiál al -pef hó yénittdMe'^Xf^á^f 
maltratado y sin caudal » qüandD no ^le d^xen tn eSfj; 
tado mas infelizr, de que se ven i¿ny freqüeí^fes exem«< 
{Jares ?. Llegando á tal extremó ^ ^uc tpcir el dia ckA)jf 
$in miedo de la Justicia se eneran eri lai^icaftal^á oo^ 
inetcrsu^: insultos I yi tal yez¡eii casandd futsmo^ Juez^ ' 
como pocos dias haee sucedió en el lugap: de Yillat dií 
iCuervo de la Puebla , que por la tardcrseentraroní 
ipinco f y le. robaron (según he oódo) crecido caudal de 
pinero I y alhajas de plata. 

. Para arrancar de rbiz esta peste y el arbitrio mejoi; 
(en mi concepto ), sería el que tuviéramos por leyinVio* 
lable y que de qualquiera robo fuesen responsables' los 
habitadores , Jueces y Párrocos de aquella jurisdicción^ 
adonde sucedieseel robo. 

' Ardua parecerá'á alguno esta proposición ) pero de^ 
ben contemplar que.quantos insultos suceden , y'^uan^ 
ta gente de mal vivir se ocultares por culpa de los Juen 
ees Ordinarios. ijUei ño celan s de los Párrocos , que na 
investigan (como es de su obligación ) el joiodo de vi-» 
vir de (us ovejasv y de los paisanos , qucPcqn título dis 
parentesco , ó falsa piedad los ocultan. Y :skÁpre que; 
del robo sucedido Respondiesen los referidos respetiva- 
mente y y quedasen gravados Jueces y Curas , .á una 
5[uarta £art$ ¿or la mayor obligación , que tienen de^ 

ze* 



z$iar. anexa á sus empíebs, :yor'a$€gnb el imtn exitó ¿& 
QSte asuntos pues tengo pCM: muy cíccttf , que mó hay 
j^o^OjCn quciunos aboceos roa. xchgnw ftt^na ct}lpá« Yi 
aunque.can.esto paj:'eec'.<qtte se (l^ciaiugar á.qiie atgu-^ 
i}9fi- dolosamente isc dtxasen robare :p«ird> exigir áj: los 
pccdighos el üngíd^ .yjisapúcsro tobo f lo qwrf sóríá 
^rí r^ <:9tm QiCifc -á un ncievo modo'de robar v me parece se 
WÍt^ria¿, w.solo coajtaipdoer' péna»dd la vida', (pnei 
^p 4A«?bíd9>;ScííaHa)slpo,qoeestaíiínpo6idGWidé pemí; 
^bBiendtetei^diapdolpo]: iad¡oÍM[, li dWo qaák^úleíí 
g^WQ 4e pfucba: que! hubo dUben el 'dKxtfrse róbaiíí 
jil4illme:j)ae ^cUnderies GutaSi Jueces y pái^nos^ se* 
\mjmy.^lÜQ¡\ t^uatp eLxoba^comoel mod¿ fraudo*f 
]assoíd9,jixtcitíAt)Ci ;. .. ! ' » ' » - --^ 

,!i:. C(V)jQjtM idljpaisano jprocacirta< dár-patte^al^Jlie^ 
dfl pcregtiob que llejgó de noche á la taberna ^ tfél - m?« 
Ucajc desertor .9 del contravandisita \ y se evitátían cba^' 
cho$ cxcesofi» Se jsabrian las ausencias quóéadíaquaf ha« 
cia de su pais y no se escondieran^ las salidas icñóéhbi 
Qi se-poKloirian emboscados los detioq^anfes s ^-en to« 
do pUQfturtsiaa evital: <1 latrocinio, como fiadores del 
insulto. Yo aseguro que los paisanos sajidriari de noche, 
y de dia á hacer cacerías, de. ladrones como para fíe* 
ras y y que no habría tamo malhechor como' ahora !sé 
ve I siendo rajo- el robo donde: ¿s:.coiitina(» el^^íiida^ 
dp » y poco el efefto de la perversidad donde es mu« 
cha la diligencia de la justicia.* • : - . r: - — • 

Los guardas de tabaco que Sé M:^^ Dios le guardé ) 
oíantienei.SUpQligorqüe pasan de 'dos vmil ,. eti rondas^ 
<;iudad(s 7 .puercos : los de á pie ocupados < en puertas/ 
no solo debcrini ocuparse en iaVcxiguar la* «entráda'de 
£ra tildes y sino también en reconocer los fotástetos \^e 
entran , dirigiáidolos i casa del Gobernador ó^JastlciaV 
para examinar sus pasaportes ^ y; faallándq gente i6spe^' 

cho- 



\ 



Qhosa (quai no, se bcuíta ii moHo át pensar de un Jue% 
dofto) emplearla en acmas ó en presidios 3 pues muchos 
«provecháodose .4el pasaporte de ouos.^/'^ue ó fcao-t 
quearod coa dÍDero i 6 facilitaron ias;.aniias'y üpgeh: 
nombre y patri^ t y cún esto comete^ übifcméntcj ííiil 
iosuhos» , . 

Para evitar esto , seria coo veiuenté qtte en los pa«- 
9apoi(es se i^fiadicKt» ias señalc& dd oierpo j xoiub se 
hficeiCon b$ ¿arua. die Sanidad /y así no. sé. daría iü^ar 
i muchos 'fingímieotoa » {tata sotnbn: áe iatcodniosLr 
Los guardaa.j^O' dexaxián y; ¿i 'deberían dexar pune 
}>er$ona . alguna, sis) . preseatarla ¡ai Gob^nadoc . p }um 
tícia |.pues.;Cosriidndo:cl<paa dtf S; AjL (aa dc8cánsadft4i 
Ittenti: I no ^tík iitfra de rcciBino!eiica:rgacloB esteooctiqi 
trabajo. 

/ . ¿Os guardaside i caballo eñ siú rondas se 'ocnpan 
ü las rayas jde Fiancia^ y Portugal^ para, impedir la im 
tCQdui:cioadcf<ÍKifos prohibidos ¿^ y st^ Italjan cadadia 
precisados ó á perder las vidas y ó 'á^^dexarles : pasar el 
contctfvilndo libremente : hago testigos de esto á los 
<D)smos guardas .5 de, cuya boca lo he oido mu> 
chos veces. :.^ 

£st¿o niace dfr Jos: Curas , Jiieces y .paisanos ^ .>pttes 
habiendo de valetse pre(;isam¿nte del recurso de los lu;^^^ 
gares V piara Ja necesaria, maoutehcioh propi& , y de sus 
caballos» y para la yenta ó guardar de. sus comravandos, 
.viendo gente armada uño ó muchos ^yÁ c^n cargas sos^ 
•peiihosa ( pues ltíego> detraii > xonbcecse% ya» por ei ¡ca*^ ' 
snlno qué toman eitraordiñariq 9- ya por ha ¿isposicioa 
^e la persona ó personas) sería fácil' al paisano dax^pac* 
itc al JueZ|>y juntando gentes cogerlos como.' quisie^ 
sen en las casas i coniQ ha* sucedido alguna^ ' voce& coja 
.ellos, y. con soberviais compañías' de vandoferw. Laos 
mismos guardas en SQS\salidas{.habian dq boaparse no 

so- 



solo en lo pertenccfente S conifáVan3tf » sino támblea, 
debían emplearse en reconocer los sugetos que hallasen' 
en los bosques f| ó caminos escttsadps con armas , ó sUir 
olla; I regisuándoles sus pasaportes , quando esraviesen 
á distancia de algún gobierno ó justicia 9 y á todo aquel 
que hallasen sin salvo condudo ^ y contemplasen sos« 
pechosOy loconduxesen preso. 

No deberla ausentarse sugeto algunosln diferencia 
de persona^ sia licencia 4cliCiira Pá<roeo/d Justicia Oc^ 
dioaria., con expoesion 'del nombre ó camino que cck 
mase;, siendo «obligado eL pasajero i {>reseocarse al pd4 
mee gobierno quocntcase ocm la licencia de su Parrón 
Mió Justicia .|| qaleñ por cpiireo^ debería aQoídpa^ 
fiar, carca: al Gobernador sin. mas expitsf 00 , qae la si^ 
guíente: . - ^: 

» i7JMLuy Senor.mb: Pasa 'con 4iíi^ Ucencia F. de> tafjj 
ncon estas senas, patjiital parte , dónde sedetendrá tán^ 
víQ .tiempo y poco ma^ ó menos > qaien meroce f^asapoc^ 
nte. Dios gttfloxle^i Y« muchos años. ^ 
Debiendo advenir, que ninguna Justicia y Gobetna*^ 
djor habia de conceder tránsito , sin ios predichos re^ 
quisitos. . . . \^ 

Cpn, CBióJSC evitariaí también la salida de muchos, 
que abaádooan muger ¿ hijos , y se dati á la vida va« 
gabunda i pero precisados á que sin la carca del Cura ó 
Justicia , no pudiesen hacer su viage, se verían los que 
no tuviesen . justa causa de viajar , coma obligados > í 
' estarse en su casa cuidando de. su;s bienes:, ;y fomen^ 
uódo mas y mas la agricultura^^icuidarian de su far 
«nilia, y no se detendrían años y anos fuera de su patria^ 
con un ul abandono de suspobresmugerese hijos, con 
i|ue dan lugar á la menos procreación , y que cada día 
se i aminore sensibleménter éa ia^calcuca ¿ quedándose 
«US tierras ó parte de ellas, iiioultasé . ./. : . < 

Se 



iSe evitariab 'también f qftc eti tletepo ¿le quintas 
se ausentasen, pues algunos por este motivo , se es-« 
tan toda la vida en. Portugal, .o. en Francia, adoo* 
de se pasan con pasaporte suyo , ó ageno , ¿ con la 
Compostela de Santiago. Aunque para pasar al^ey-^ 
no de Portugal. , nada de esto necesitan , pues sin pa« 
peí que justifique su conducta , se pasan .1 roilUrcit 
principalmenle por Galicia» 

No hay cosa mas sabida ^ que las ausencias de 
Otros muchos , cuyo destino se ignora , y aún ál 
cabo de muchos años no se puede rastrear , si viven, 
ó mueKn^ dexando con esto ocasión para algunos pley« 
tos sobre la administración délos bienes s y lo que 
es mas , que suponiendo al marido muerto, se ve pre« 
yaiecer la pasión de la muger en virtud de alguna 
noticia , que ha adquirido vaga , ó que fomentó su saga*, 
cidad , con lo qtial el Juez Eclesiástico dá licencié 
para otro nuevo enláee $ y quando menos lo piensa 
la tal muger , halla á su marido á la puertas de su 
casas como no ha muchos años pasó, (según tQn«* 
go entendido) ea la Corte de Madrid $ cuyas fata« 
ks consequeocias se evitarían coa prevalerse del pa-<; 
saporro en la forma referida , y que las Justicias no 
permitiesen tránsito á ninguno , sin este requisito; mi* 
xiiKie, cuidando todo Gobernador de tener un libro Tum- 
bo , ó Becerro en donde por Alfabeto se escribiese 
el nombre^del sugeto (precedida la noticia, y carta 
del cura), y el destino ^ que Ueva. para podier yiajar«, 



Tomo XXir. D DIS 



^'6 ' ■ 

DISCyíLSO y;* i.. 

Sobre Jx 4^ipobla$ion. 

Uno de los principales motivos, porque £spa* 
fía tiene tan poca gente, y por consiguiente se ha<^ 
Ha tan 1 despoblaba, no^es el oonsumo de Españole^ 
que algunos piensan nos hacen las Indias, aunque 
snucho coadyuva, sino, que el principal fundamen- 
to de la .despoblación O ¿quien lo creyera?) es el ma- 
cho luxo en vestidos , y mesas , y la multitud de 
pleytos , que con liarto dolor vemos fatigar los Tri^ 
bunaksrde que mees fácil la prueba* Una gran par^ 
te dé estos pleytos , ó causas son dótales, que de« 
biendb ser sumarias como lo previene el derecho, por 
no restituir el marido á los herederos lo que debe, 
6 lo que no debe-; y por lo contrario, estos á el 
macidp, se hacen eremos ,. y al fin hallan 'átf abadas 
sus cafsas y pa^s muchas veces que recibieron en do- 
te ropas, muebles, y otros ajuares de muger, tá m^ 
timaPiom , qud facit emptionem , se ven precisados á la 
integra restitución de lo que la mugec consumió en 
su uso, y .de lo que regularmente se tasa por ochOjr 
no valiendo mas que dos. 

De modo, que pudiendo segundar las nupcias, las 
aborrecen ; y otros movidos de los muchos exempla- 
res que de esto se ven cada dia , temen , y con ta- 
zón casarse , y ó se quedan celibatos , ó sigaeo el es* 
tado Eclesiástico, ó se entran en alguna religión,. 6 
quando se casan es en una eda^T ya tan madura , que 
á muchos engañó la esperanza de procreación , y son 
raros los jóvenes , que -en la fuerza de su juventud 
toman este estado. 

El luxo , que hoy se ve en mesas , y vestidos (que 

no 



fio íity ttntso: qac; tíascen.pata^ sj^peraclosj amedrcQ* 
tü á losmas hac^ndadpsi y atemoriza á los mas eco -> 
nómicos ; de modo que oo hay cosa hoy que mas se 
lecele qiK el matrimonio ^ y asi insensiblemente se 
minora la. gente ^ y poc consiguiente las poblaciones: 
pues si á .£sp9i5« .se^lQ^ac^ii la gen^e extr^ngera^ que 
en elU tsú dgmi^iliadá , 1^. que. está en, comercio » 6 
en actual servicio »::d, empleada , se conocerla un dc%( 
miembro ^ que haria« manifiesta esta verdad. 

Galicia e9 la mas pobladfi^y hallo que la razón 
^e ¡scÚQf 119 es ser las. oiugeres mas fecundas , cOf- 
mo algunos croóirCqoeest^ es un error coipun) si- 
tio el mayor oútpeco de matrimonios » que se yen^ 
lamo de gcniíe común , copio de la principal', pues en? 
tiendo que es donde menos reinad luxo, y la pro-* 
Cotíoñ f hablando geneta^ioetite. Bi^^ es ver(^ad ^ que 
hoy r como :U ipaiict» corrompe . hasta lo mas puro^ 
cata en tfta parte ^auy. adulterado todou 
. ^yenioa casi en t9do$ los Keytips. quepl luxoeqt 
vestidos aun en una pequeña Villa , ó Aldea (en dón- 
ete debibra. ceyfijic }a senciUc^ no se contenta ^sino 
con Ja igualdad coa la Qy^f]L^ profusión en las mc^ 
sas .ligue 9(.mi;símo cumbo > y -ya no hice quien ;a]| 
pone en itn combfte ipesa de Espado -á Ja Fran^e^sa; 
ctHi que gasxan etl un dia lo que con decencia basta- 
ha ipwai un 9iM>i^rdetpues quien 4p llorares la £af 
fniUa , puiCs asi ;s« Je disipa lo quc,.pu<¿?cít X^sW^m 
saacomiad4» .t. ;... ■ /. . i ^ v.i ..; -,? n , ; • -i- / 

-. .Todfiís .<{UAff rctn iset,,#iia9 ¿ y , pingjinó - qief|»s j iqiiq 
su vecino; y esto i costa de arruinar/ enipq&ir su ca- 
sa^y obstentar sus lucimientos^ dexando las casas de mas 
facultades enipeñadas con crecidos empeños, que á 
costa, de UA :CQnacr$o áp\ a^r^edoresT se halla ^remedio 
á aquella paga , aun á costa de la jRCiM^s estíuiacipnf 

D 2 que" 



\ 



que de esto nacef i'lai ^fbodóres s slo acordarme (por 
decencia) de lo que hay dispuesto coofera los que ba^ 
cen concurso. .'•♦'»•.' .^ . :. 

Estos son dos males t^ue cunden en toda la España, 
y para su remedio , empezando por la despoblación^ 
y abrazando el laxo, y la ptófusion en vesiidos y 
'mesas , digo que yo me alegrariá en extremo ^ue bu« 
biesc ley- que prohibiese dotar^las^mugíresy ^ü%s út 
aquí por lo regulai: nfacén tod^s- los males«r ^ 

Hágome cargo de'- las razoníts , qud paedan obje«i 
tárme en materia de tanta' iúlportanda ^ y * de quann 
Itó en este particalar puede dictar lá'f>asloi^ ó inte^ 
fesdejiqueliQS que contemplasen duplicadas la¿ fat£- 
jgas de sustentar sin dote las cargsís <icl matrimíonio^ 
jinica objeto que tuvieron las leyes en disponerlas; 
'" Materia es esta «oque me he fatigado ieyeodo , y 
tátín disputando' á soláí tiiUchas veces / debiondo ad\xivi 
tir , que aunc^ue aígutíós discursos, y reflexiones uM 
sfaias , otras ya oiuchb anlts las trataron con* extensión 
atitores clásicos. 

Los apasionados , o deseosos de crecidas dores ál^ 
tiU ,'que por la cost^bré de dfotaresii el concurscjf 
fitii^er^al de'ks^ ¿eátes^ y las leyes divinas y huaia^ 
tas desde que el mútido comenzó Hasta- hoy. 

Leemos que ¿1 Príncipe de Sichen decia á loshf^ 
]6s de Jadob^'qfie 'A dótáirM4'«uM[ier«anaDimricti 
iñtntcí cbií eoiftIiéíoA que se Ik diesi pot^su iviuger (a)y 
y sabemos , que la ley divina dada ai Mueblo He** 
httó , senálába'^pór^dotd* á >jQi tnbgefO ofidinatias^cin- 
qüciita Mclos; .. > í; ' 

•■''-• 'i' De 



• f 



(a)' Liíg. 'qtd Ub'eros f^ jj^ile' tim ítttpír Ltg. fin^ 
ffi- C. ie dotU fraia, > . . 



2p 

< '^ £fe los BJolDanbs salados > ^ue era esta costum- 
bre tan necesaria 9 que obKgiban á sus padres^ á do- 
tiir sus' hijas » y si eran remisos /y descuidados eii 
esto, los forzaban á ello poií médio^del recurso álo^ 
Procónsules , y Presidentes de las Provincias (a) , por- 
que se persuadían interesaba á la causa pública , ¿ 
¿n' de que no Cesasen los matrimonios , de modo que 
Jas mujeres ó no se casarían , ó si se casasen , serian 
tratadas de los maridos como escla vas > que ñielacaun 
sa de la costumbre antigua de casar por coewpthn y coj 
mo afirma San Isidoro. 

^ Llámase campríoH una recíproca compra, que et 
imarido hacia, ofreciendo ella su dote, y haciendo^ 
la ^1 alguna donación /^d¡^/r nuptias.- De esta* cqs<4 
tumbre liacen mención muchos autores , y aun se 
colige de la sagrada' Ekcriiura'S pues- afligicndose Da- 
yid por hallane pobi« i y á <on$eqüencia de eso ín-» 
capaz de casar con Mlchol hija del Rey Saúl , (b) le 
jáixeron ^ no tiene el Kiy aecesidad de los esponsa«i 
les , sino de cien cabezas de los filisteos , con que se 
mengue ^ de sus enemigos» Dando á entender , que no 
idexaria de pasar adelante el matrimonio , por no ten 
inef David hacienda , con que dotar á su muger , por4 
que el Rty aceptiifia' cu lugar del dote, que le ha-t 
bia de dar ^ las cabezas de los Filisteos de quiene^i 
se sentia injuriado. 

A^ade San Isidoro, que esta ceremonia fue apro<^ 
h^iU fíQ, el muhdQ , (Ara que el con tía to del ma^ 



[; 



^a) Leg. 5» originuni eap. 34. ffi Danatio. 

^b) Non babet Rex sponsaUa mies se , níti tantumpro' 
puíU antítm PUiitinorím y ut fi^ nHio df Mmkh suiu 
a. Rig. i8iL 



N 



JO 

trimonio sé Cjel<6r«$c ^t» Igatíitii » 7 4 ^tt^t^o no 
CDceocUefe Itevabí esclava á m^p^ift^ Qom9 f^c»s9 
lo eoccndecía , sino ;e la díeseii dotada* : dexaúdo apacr 
te , que los cargos del tnacrimonio son cancos ^ qae no 
se pudiera obligar al marido á que ios sustentara sin 
«Iguna ayuda de cosca } atento ájio^quaU no solólas 
leyes civiles le hacen Señoc de los fi:atos:de I» do« 
te I pero aoo las canónicas 1$ h^^nrSeupr de las tiei 
r edades que el dotador le diere (a), y muerto é$te> la 
primero que debe separarse del caudal suyo , es tod9 4 
importe de la misma dote i la qu»l gQza cLc otros ptM 
yilegios I <iue no es del.caso referirlos, aquisy^ esta 
obligado á -topar la. fnisma doteea chonta {¿al pciflr 
cipa! y sopeña de cometer usvrar (bX 

3i hubiera ley |. que prohibiera los dotes i oo tC(H 
dría otro efecto. y.qu^ el de una sentencia patai des? 
terrar los matrimoAtós , y Uc^n^r los Sucblos;de^iúaftr 
cebamientos» poique »penas huhlerÁ q¡cMn dcsísá«s ca^ 
sarse, sujetándose i cajrga t«ti |iesad^i yipewpetai^ 
pues si hoy dando á las senoiAs mugeces . ctecvdjtA 
dotes, son pocos, (cpmo queda asentado) los ^matriir 
monios que seefect4an>, ¿que'.secta ifidíOtad.as ? /y m»fe 
siendo los monos ios que pudieraa sqi^entar: con su&. 
bienes las galas , y antojos; de sus/owgeros ,,aati q,uaa<n 
do contemporizaran coo ellas, . >: . ! 

Añádese á estos que las mugeres recatadas se ha« 
UArían olvidadas, y no se apetecerían lina.quaiñdo 
mucho las hermossis ;^ y la$ que, no lo. fuejrau .seve^l 
r|an condenadas sin remedio al celibato toda la vida. 

La 
(a) Le¿. Da&is frmitusffí ^di j^t iotUim:^ap. salubre 
Ur di uswis. 

, (b) €^it^ u et a« ir usfirif. iap* í^9^m#^ de pig* 
noribus^ 



i 



toL rázoQ ¿s tUH I porgué nó haf>iéiid6 de lnte«« 
fesar aias cotí ttná , que '¿oii otra , tcxk>» escogieran 
las de tmena' jgracia , y desecharían las que no láí 
tuvieran tal. 

De este desorden necesariamente se había de se-* 
gttir el desconsuíela de las que no tuvieran venturi 
de -hallar maridos $ y las que con su buen parecer \m 
grangeárán , no por eso vivirían mas contentas ^ por-t 
quedes muy natural á nnestta humana miseria canv 
iarse los hombres de las mugeres , por mas , que quán<^ 
do casaron con eflas se hayan prometido lo contrarío^ 
' Y quatido hubiese alguna tan feliz, que no díe^ 
9e en Tostro , hó se escaparía de otros peligros igua-' 
les ó mayores $ porque las hermosuras extraordina^ 
Has'llevanr tras sí los ojos- de- todos , y quando nof 
saliesen tan costosas á los maridos como Bérsabc (e sa^ 
tió'á' Ürlas/ y (a) Abrá han V ¿Isaac temieron de Sa«^ 
tñ; y Rebeca^ (b)W deben temer , y saber, que no 
se puede guardar sin dificultad, lo que apetece todQ 
.fin Pueblo (c). 

' Para poder sustentar que las mugeres casasen sin 
Hote , sería necesario resucitar la ley Vocania , que 
iredaba álos padres dexar por herederas las , hijas aun«( 
que no tuviesen mas que unat sola , y sin otro hí^ 
}o varón, cosa contra toda ra2:on, y equidad, como 
dixo San Agusthi , quien reprobo está ley , por la mas 
Iníqua , ¿ injusta de ^^uantas en el mundo se hicieron. 

. » - No 

(a) t.Reg. II. 

( >) Génesis 2o, II. Gen. 26. 7. Divi Heronim. lib. 2. 
iontra Jovinlan. 

(c) Tbeofrastus : nlIM crede ydificíJe custodltur in juo 
totius popfdi vota sspirant.: 



No hi0 (fir{3i0Q0táSí que ic $«ca pcasi^o de 
jífiandad á las iQUgereik casadas , ^mc no . pudienda. 
pedir á los maridos todas las galas y joyas ^ que dcf 
seáraa , (como otras hacen) se remediarían boscándi^ 
las por medios contra su conciencia ^ y reputación^ 
tY últimamente de quitar las dotes, , se daría en otrof^ 
inconveniente mas grande, porque casando tan sim^i 
plemente > ó hablan de adquirir parte de los ganan^ 
dales del matrimonio, ó todos. e$tQS hablan^ de .ser de el 
inarido. Darle parte de los gfinanciales, no habiend«i 
i;raido bien^. algunos , fuera^^como es hoy dia),,da(n4«f 
slado ffivor , y, muy en beneñcio de las mujeres , j 
en perjuicio de Iqs maridos, que 90 pen^r^a <Jue; 
hacen poco en alimentarlas , y vestirlas i su costaji, 
sin verse obligados á {>arcir coa cUas ác, sq, haciei^ 
da, y :sudorCa> . . - 

. Si no se dotara la muger , Fiiera dezarla sin t^4 
inedio para la vejez , porque e& cosa que sucede ca^ 
da dia , que un oíatrimonio de veinte ^ ó treinta añoS|^ 
si no quedan hijos , y muere primero el marido , ^ 
\c heredan sus parientes , . la mugei: tiene recurso á 
la dote , con que pasar su soledad : pero no habienf 
doia traído, ni quedadola otra hacienda., ni edad 
para casar segunda vez , no hallaría otro remedio pa<^ 
ra vivir, que pedir de puerta en puerta, como lo 
experimentaba la desamparada Noemi quaado volvió 
á Bethelen sin hijos , y sin marido , esperanzada eti 
la diligencia de Kut su nuera (b) , porque, como ella 

de^ 

(a) Hoy en Éspá&a por Real dispQiieion^ aunque na ba^ 
ya dote , ¿ana la mitad de las ganamiales la muger por^ 
la industria que en ella se supam*. 

(^) Rbut 1. iS. et x. a/,. 



31 

i«c¡t 9 no. estaba en tfsmpo ;3e >«lyórse 1 «casar (a)» 

Estas razones ^ que he apinaüo ^ Jo «mas. que he 
jpodido 9 son en nd concepto iasi uoicas qne puede ale* 
gar la censura á los lectores , áfavoic de los qiie apre- 
cian el ínteres» delosquales con Techad vulgar men« 
te se dice, que casan por amor al interés , y no á 
b'persóna* Por la eontearia sé halla tanto que dedr^ 
^csf hubiera de explkadraie nei^esií aba muchos pliegóSi; 
^ Fildsoí^ hubo 0)) 9 (y iit experiencia lo enseña) que* 
'dixo que las mugeres de grandes' patrimonios , luego 
se ;hacon scnons de sú manidos « y los tratan como 
Mcl^vds p y; ellos ic(|É90 álf s;imii;an} 'cicas i Jas contem^ 
fiBSk faicdhecbonsv y noi ,$e atrewn^i á; df scpntentat* 
hfs^ bose&ándo^ios.ria etpn^encia ho^ finales copsequen- 
elás que de esto nacen ; pudíendo d^trlosí i estos ta- 
les et «agrado texto al revés (c) » y didcndolcs tám*. 
bien del aiismo modo el otro precepto sagrado (d). . 
' La autoridad del Maestro de la Filosofía (e) re* 
paehende á los Lacedemonios ^ porque permitían dac 
grandes dotes á las mugeres » siendo á su parecer con« 
veniente qi|e $e casen sin olios , ó que á mas no po- 
(der^'losilevaieftmoy;eaoddrad0St<^^ los mis- 

mos Lacedemonios en dotar sos mugeres obraban con* 
T^m XXIPl £ tra 

a) Jam senettíiti €99f$€té sum p m€ apta vlncuk co»* 
ji^ak» Rbut» 2.itl2.. 
. (b) 4rimté. i%é BPbmr. la 

(c) Smb fotejtati Vlri {^idest m^Ur) tríif 4t ips€f 
'(r/ ipsa) dominabhur t¡tí Gtrh I }• . 
' . (d)* flt i/t Mput uxúrispGin. i }• Para hs tahs , a$nH 
qui la pai : Uxor at caput Viri...... 

Ce) Arist9t.: UPoiit. ^v : : 

(^) K<^ M Ufpa/í^ ya. teñimos moderado isfe abuso 



14 

tta sos leyes (a) t poíqae atSemos que Licurgo ni 

gran legisladoc., ordenó quilas magcces oorllevaseti 

dotes al matrimonio f á porque no se ensober|>ecie!sei| 

contra el marido , ó porque el pueda gobernarla cap 

mas libertad (b). La misma ley se halla entte las de 

Sotón,y,CbUón. . 

Uno de los Sabios la tiívo pot importante (c) y la 
fnisico sintió Laerció y Catón Censorino ^ á quien sp 
atribuye aquel verso. tan xdebrád^^ (d) : tib^i^iamujg^rf 
note $aies por causa de Ja doUf 

Si hoy r^ieca esia lely y se siguieran en ná concepto 
gtandísimas.utilidádes , y la {irincipal sería la do la peo» 
creación* y población f porque no t^admidaídotóilaij 
snugcres ^ )fues!an:escogidas por b> fama doSa iñrcnd ^<^ 
calidades del alma , y sabimdo ellas que esto saU} \¿s 
habia de valer '^ dieran desde nifiasenser hacendosas^ 
dándose 4 la labor y negocios domésticos s se olvida^ 
lian los cortejos y las modas ^ de que nacen tan iofitus- 
tas conseqitencias i y quando. grandes traerían siempae 
ante los^ ojos¡ el contentar á sus maridos con la obedien- 
eia y trai>a)o ^ cosas que» (según ^cen ) hoy^dia se ha« 
cen tan mzU con . quanto^' dice el jtopíaita ^nlto que bt 

. \w./. .■ ^.' \ 
por una pracmátlca di Madrid , qui prohibe mejorar por 
via de dote y y je debieran ^'eontentar ton su legitifka^ 
pero como no faltan ardides y se * bollan también medifis 
para truncar la^ mejorándolas por eamaéonrosa yCom^tdis-^ 
fotie otPa ley de<íoro. . ' . \ .. . . 
(a) Elian. lih. ó.'Varis' Wst^ - 
* (b) ' Flutac. iú Ljácurg. et in Apotegma$a Lacónkin i et 
etiam Justinianusé ■ • V 

(c) Plutarcb. in Solón > Justl^an. übJ i-). 

(d) líxortm fuge ^ ni ducas- Sfsb mfmne dútisé ; ^.. 



3Í: 

sáti!3ttt?a ' 3é (mi- ffliígeir icdb^sl» ¡sft ' k^r Coant : una 
Küécá (a); y|Mr lot iaisñio kis l»yinf»ré^ Viéhcld'||ue n» í 
h&blán üe intcfci&ne mas ,-tat<ie é ' ieffi)^«QÓ V" pc^«cw^ > 
nffía'éadá uno en la flor de ^tt j&ventíiá bttsWf magec * 
igdát á'Stt calidad» y conforme con su* güito i <Nndc«e ' 
c6ri esto ittgar á qws-lreynssé'ta'ffta dnlos matitmontoc, ' 
yió khtíüsc camino 'á la ¡idáyoí ptocroa^o , y foK'^ 
c6teiguiciftté i la poUaéiód.- ' " • i « " ' ' : 
' Vñá- columna de \t Iglesia ya en s« tiempo (tecU: ' 
iqülen basca suavidad en el matrimonio , no busque , ni ■ 
procure inuger sobresaliente, y adornada con Us mo- 
d^ ,'sino de 4meniasICostembi:^'Cb)t'í)[iJ6 mas propia'- ; 
fliÜnt^, y seguirla^ mebté del'Sancó fue iÍecir:^Cl<iue> 
bt^ie en^cS'ítiatrtmóbfo'ittayidad y duOzuira» est^' 
aráget' pob'rb' y virtuosa ; pues dedos tncohvenientt^' 
«iiméntarla cói^ dificultad /ó sufrirla <bn báxezá, el pri- 
s&tioies etdíayor^ porqpié si Ves dfflcil^ aumentar ufla* 
iRibreV tí ikÜit una' riela d'tiTMicníotiisoi^rtál^le Ce}.: 
¿(¿nas^esrítí' laij' historias d¿ éxlfm'pláres , fUexpt' 
tíkttáz 10 acredita , que ¿i "soberbia de lú mugerel' 
pot la máyot parte nace de esta raiz , y por estodixo 
lin ^ó^taV no hay cosa mas intolerable que unamu- 
^ tica I porque habiendo interesado el marido con 
éí mugei! grande hadendá, se ve obligado i servir* 
U I adivinándola el gusto , y (d) cxecutáodoíc sin con«' 

£a utf 

• • • 

V 

(%) Ex^d.$i. t$ i. 

(b) Qui $u0vlt4i$€m qmtrit ^(mjugiiim ^ mn superiorl 
umu amhüt » non monllíhus omaltmn^ sed moribus. S:Am^ 
tros. Üb. 1. d$ Abrabam. $4f. t. 

(c) Paufirem ailere , di^lU tst\ dívitm firr9 tor* 
mentum^ Tbiofrast. In libro di nuftils. 

(d) JntoíirabUius níbÜ $n i qnam Famlns Dha.Jfuven. 



3^ 

rips^ qttc habUndo cpn Iji oiug^ , U maodó aiidajr, . 
colg^daj <lf I -scmU^not .4^^ :ipaclda,| y (a) aunque oo 
se. ipaic de ^moxcSf ha de andar tan galán y nio»« 
t«aiM tan pfícioso con etla ^ que sf pueda decic que 
v^ndiQ H>Jibi:rud ^ peso de oro^ pues^ coiap di:í^ ot^ 
P*^» ^í>9Ulfco j <;U4 iRCf^l,, provee de saetas ,1a ^- 
|aba^ de Venus » y ceba de aieite sus lámpajras ^ obU*. 
*gafí4<'íá los m4r^lps á hacer por ararlcia|as fin^s» que 
habían de nacer de. ppro amor. (b). Demás de esto s<: . 
excusarían con rcs^a ley los excesos 4c las joyas ^ yr 
galas dci las mug^re^; 4^i^den^ qae..af ruina ^enterar; 
i94Qte á las familias ,'siend<Ktat| grande.^ ¥ ^'^ !^^r. 
tiguo, qu^, en ;tiempo d^ tertuliano hajiia njujgé^ que . 
traía colgado de ca4a oreja un libro de caxa^Joque. 
apenas se podría decir fk^ Jas arracadas de Qeopatra. 
ÜPy 4«jycwsii¿w/l¿x.^^ qücsolojo orcja^^, 
y «»^íi^:^E*^?¥P «ÍS?MQt^?3^or?:^t^, c|iy^, obsteq^^ 
tí9f ?5f »9 l¡9if^?. ^8?. SlfinpA. los I sucesores de. los^ 
jMridc^.i y[\p n^urqauf^n los «acrehedores s y que lo. 
cdícusarian, eis cosa cierta ^.porque como da á eoten* 
der el Apos(ol San Pedro;^ la.profanld^ de lo^ trar 
je», colosos, que cada día invenfeap las /iúuk¿Vesr« ha. 
lucido 4c la poca obediencia que tienen, a sus njiarl*; 
4.95. Xc) 9 y cesando la> costupibre de dotar , luego res* 
ti(tt|ría esta obediencia > como llevo dicho. Esto se, co- 
lige del exemplo de Sara 4e quien dice el mismo Apos- 
to!, 






. (a) Ad virum tuum trít cMwrsio tua ^ it jub viri 
fot estáte eth» Gen. 3. 

. Cb) Necfaretrh vemrh mansuescitj aut Umpadefervety 
weníunt í dote sagitta. Lab. de Habit. muí. cap. p. . 
(c) X. Petr. 3* 6. lib. de Abrabam t. lé 



tol , qa& <e v^itia lioneaMtoenté / porgué <2>edecia á 
Abr?hániy le Uaniadia ¿neñor; La causa de esta obe« 
dienciai dice Sati Ambrosio , qae fue haber casadot 
Sara ÚA dote» porque las que ie llevaban » máxime 
siendo grandes , no sq humillaban tanto , antes los 
floridos se Ifs tendían i (laoiandolas Señoras (a), to 
que prueba largamente Tiraquelo (b) ^ y piincipalmn^n^. 
te qnando no sacaran de casa de sus padres mas que 
sus personas 9 no tuvieran valor, ni osadía para pe- 
dir superfluidades ; pues como decía un antiguo Grie« 
¿9 p la esposa indotada no tiene libertad , ni audacia 
d^ hablar ; - y aúnele siempre queda la puerta abiec>*. 
tf i las lagrima, e importunidad (armas de que se 
dci(an vencer los valientes) nunca (c) se excusarían: 
quereilas nocturnas , que dccia San Gerónimo (d): to« 
davi^ es diferente cosa pedir de gracia á querer sacar 
pQ^.pleytQ» pues como dixo un Poeta : La. diote t¡sr^ 
motivo de ppndeiu:ia (e).peio la mayor utilidad fiie«] 
ta atajaf li, perdifio» de hs^ ca^s , que babiepdp dfi 
dotar, las hijas es inexcusable , porque ordinariamea\ 
le las , hembras i ^on mas , qUe los varonas bien; sca^ 
<n ^s,fepi^^liws en. gfiyfal V ó en las familias e«|wtr-? 
ttcular^ como se experimentó en Atenas , en. que, poib 
Vf mayor ,fl numero; da. las qiittgeres ^ #eioa ellas 
d' nombré á la Ciudad (í> , 

. P©i, 

. (c) Spoma emm non babet libirtoitm^ mt andaciam 

hquendi. 

(d) Illa sine amatu procedit inpubUcUm^ ilU'ionora^ 
tur ab ómnibus. D. Hievim. Esteran. Ub. u 

(e) Dos est uxoris litis : OvidÍM Ub. a« di Artt Amandií, 

(f ) Pausanias in AttUis. 






5« 

. fiero Hemor «1^ qtre ^IgUSif hetiétí tjféií 9e ívh 

eoh quáoca diftcuhad $t junta la dbtie de^Qh h^i y tib^ 
» en las casas gratules t^ ilusctes^i boma en las mé'^' 
diadas^ y, que tacas veces sef htce, Sno por medfo ^ 
do nuevas facultades^ que sbü la tütal^ruina de gtue* 
sal hacine sdas i por Id qual dice el^'E^piritii' Santo : que 
el que logra casar sá hijii» ha heéfto únaf grande * 
haasaña (a), '; 

Para evitar este inconveniente |- y hallar medios 
con que las casas antiguas fuesen mantenidas en su 
dignidad , Vaconio Tribuno propuso al Pueblo fi.o« . 
mano una petición de que nació la ley Vaconia^ en 
que sp ordenaba > que las mugerés no pudiesen cbn« * 
seguir por testamento mas que la quarta^parte dé sus 
biraes» ni mas, que el menor heredero del testador. 
Tambioi hubiera menos raptos , y menos hi)as ^ que 
dispusieran de' sí, contra la voluntad de sus padris;; 
poc4ue ahcM^a muchas pot sola la ventaja de hi dó^ 
ttt ié conceden con dificultad' i hómbres^ de Igtiál cá^ 
Kdadi que ellas^ con quienes vivieran contenáis, lo qud 
sttde ser causa de que se las saquen por fuerta \ coi^ 
ffio hicieron Ids de la Tribu tte Benjamín con las don« 
eeltes de Silo^ (b> - . ^ :^ r-). i^;_;i 

^ Naddi áe esto suétdiera entonces, ibrqué en coñ^* 
armándose con las cualidaii^s , se hicierád con gtan^»^ 
de' facilidad los matrimonios $ y añado t que no ha« 
bda*' la corrupción de ^nillias , mezclándose el noble 
con el plebeyo , como sucede cada 4ia } ptiés el pie-* 

' (a) Traie filiam ^ et ^andi oput fcf^ris in ssfUníU. 
(b) Non rapuerunt cas jure heüantlum ^ sed rc¡¿anti* 
hus ^ íii accipennt non dedispií\ et á vestra parti pe€^ 
€atum esté Gen» 



1^ 

1>eyo, aanqiie !aese tony rictf» 2e6et!t tontenunc 

¿00 UDa moger de su estado > y no tendría mciU 
tos que alegar para pretender ana^ noble ^ aunque fue^ 
se pobre. Y al contrario. un caballero viendo que na. 
ganaba mas con una » que con otra , escogería (co^ 
mo es regular) muger que no pusiese borrón en sil 



Sigux¿rase de esto otra* utilidad no pequeña ^ y 
fiíesa íxiinorar los pleytos sobre las. pagas , y restitu* 
dones de las dotes » que disuelto el matrimonio , se 
vuelven de mala gana , y con la dificultad que todoa 
saben , con lo que cesarían en los Tribunales las 
disensiones I y pendencias entre los maridos y he? 
rederos de las mugeres ; y no fuera poco considera* 
ble la de atajar otros , qiie se intentan durante el ma- 
trimonio 9 y turban la paz entre los casados , quan- 
d0 se litiga sobre que siendo el marido disipador > ha 
de asegurar la dote ó dexar de administrarla. 
V N(>TA Los pleitos | que sobre materia de dotes 
ocupan los tribunales , pasan de treinta mil > que no 
son los que menos fatigan , y llevan el tiempo á lo» 
Señores Magistrados : es computo que hago por el 
Tribunal de Galicia* 

Cesarian umbien las <|oejas d,e las hijas con loS 
padres y que aun después de^ casadas echan menos no 
estar recibiendo de ellos cada día y y se juzgan por ei« 
trañas después que las entregaron su dote s como de* 
clan Lia y Raquel á Jacob su marido : ¿por ventu- 
ra na nos ha' quedado mas en los ha be res > y haden* 
da de la casa de nuestro'padfe? ¡acaso -nos ha reputado 
como extrañas y nos ha vendido? ¿;cOt)Sttmió nuestra le- 
gitima? (a) Y áeste daño -se acudía i estando lapuer* 

(a) Num^íOd batemms reiiáuifiUiquámiwfaiuUátibusy 

0t 



A9 

U, cenada) pdff ley i dotes , y rió acostBmtnrándo dar 

áilpa yernos mas qa<í las personas de las mageres» 

; Lo que po menos se debe considerar en las repa* 
bUcas christianas» desterrando las doces. » es ^ que se 
{ireCaveria el desconsuelo de aquellas donceilaa» que no 
j(cniendQ sus .padres con que dotarlas conforme á sa 
calidad, las hacen tomar el velo, ó porque desespe*. 
carón ya de hallat marido , ó malamráte persoadidas; 
y j muchas, veces por fueru) lo que es causa de qué 
^ivan descontentas toda la vida« Y asimismo se reme- 
jdisria el que fuese tan crecido el numero de ReKgio«t 
$a$9 y se minor^e U procreación, pues las que son mon-. 
jas por semejantes causas ^ inquietan á las otras , qUo 
$e encerraron por su voluntad, y devociom {O quién 
pudiera ver lo que .pasa en las oficinas de sus cora* 
zonesl.quantos memoriales de lagrimas, y quejas ea 
ellos se despachan 1 No en vano dixo San Gerónimo;^ 
los conventos donde no hay caridad , son infiernos^ 
y sus habitadores demonios (a). Finalmente por este 
camino se conservarla la honestidad de las doncellas,» 
que esperan casarse , y el frecoglmiento de las viH' 
das i porque hay muchas ,. que hallándose con hacien- 
da , y no atreviéndose á todo lo. que quisieran , pot 
temor de que un preñada, las descubra , toman por 
medios calcar con maridos. tan pobres, que no lessir« 
ven de mas que de hacer sombra jt, stiS: placeres, como 
mucho tiempo ha lo notó San Gerónimo (b) , y es* 

■ ' .• ". • te 

,it biredUafi páiri$ nostrl^ Nmm quofi allmss nfut^mt 
poíy^ vendida ^. Gfnef. 31. \é^ 

(a) Ccnovia ^ ubi non ist fbariias , suni tarta ra , b4h 
hit atores Qfnadm : Div. Hfr. de cbarltate , et uniiate str^ 
.vanda. De regula Monaeborum. caftt. l« ^ !• 

tl^) Meritif ita atiqtfa' fAu^uut^ nt e^fum don^ktatt 

U€ 



tedand besaríi 3e toda punto ^(iesterrando las dote^ 
de laMonarquía« ^ 

Muy saludable me* parece fuera esta ley, pues cotí 
ella cesarla el luxo, y la superfluidad en las mesas: se^ 
ría la gente mas honesta y virtuosa : cesarían las di* 
scnsiones', y rey n aria la pa2 i nq se ocuparían los tri« 
bunates tan malamente de gente p ni sfi gastarían en 
ellos tantos caudalesised^ía iin fomento áiappbla^ 
clon f y procreación con el mayor número de matrimo* 
iiioss cesarían las modas , que arruinan las casas, ó á lo^ 
menos no subida tan de punto ; se minorarían las amis«. 
tadés falsas , bof tan sh término introducidas , y. en todoi 
teynariá la mayor pass y^quietud» 
, Los argumebto^ contrarios ya ce&ridos , no tienen^ 
fuerza contra esta opinión ; porque la costucnbre.de do^ 
tár ñor la admitieroq todas las naciones, como hcmosi 
jfbtocn los LacedenvMiios. Pero aún quandp todas la hu« 
hieran admitido ^ no era argumento do que no tuvie^ 
ron la contraria por qstejor , sino de q^e no se atcevie-% 
ron á dbputarcon los hombres poderosos ,.que siem^. 
pre desearon dexar con que vivir con gran descanso á 
sus hijas f sin dolerse del bien púbUco i que pedia Iq 
contrario. 

D^cir que se Mtorbafíao los matrimonios j es cosa 
sin fundamento , antes bien habría mas > porque aho-^ 
xa muchas mugeres de calidad dexan de casarse , poi; 
no tener con quiea > y entonces serian muy pretendí-» 
. Tom.XXIF. . F. das¿ 

se carulsse latentur i quatunt^ quamfuc Utentur , alios , non 
quibusjuxta Dei sentcntiam jerviant , sed^quij^us JmfC'^ 
rtnt , (¡^ pauperes eligunt , ¿^• nomcn tantum virorum ba^ 
bere videantur j qui paticntu. ribaki SítlfSfin^Mt. Div% 
Hscroninf. Epist. ^, t ' 



4«' 

das ; y por ikias que se.díga qiic^etia ¿bmcntar amance- 
bamientos) digo que el deseo de continuar cada uno su 
fnemoria por medio de ios hijos , es natural; y no se 
pudiera conseguir sin casamiento , y así fuera preciso 
procrearlos. 

No tiene muclva mas subsistencia lo que dice de |a 
ley Bocoñia^ porque ca^odcvsin^ dote las mugeres*, no 
fuera muy grande desigualdad eicduirlas de las su^ 
cesiones de sus padres , pues sin ellas pudiera^ quedarlas 
remedio conforme á su calidad, mayormenre quanda 
se pudiera hacer otra4ey que templara el xigor de la 
primera , que fuera obligar al «ucesor de la casa c( ñor 
siendo hermano) á que casara con la bl^^4el difunto , ó 
h herencia pasara ai siguiente en grado 5 de manera^ 
que el llevara la hacienda. 

Bien me hago cargo de ios Inconvenientes que dei 
aquí resultan , y que algunos crean que <fsta sería una 
.voluntad captoria 5 pero yo. veo que hoy dia (hablando 
con la sinceridad que debo )- se hacen por el inferas co^ 
sas peores , pues sin verse ni tratarse los contrayentes, 
se cfcduan los Matrimonios. Basta saber que la tal es 
de calidad , y que tiene buena 4oce , para no rehusa^ 
el partido.. 

Otra ley como esta tenia el pueblo úc Dios , como 
consta del libro de Rut (a), en que se dice que el que 
quisiere por el tanto la liacienda del difunto, que mu- 
rió sin hijos (que lo podía hacer, á título de parentes* 
co) , fuese obligado á casar con la viuda, para que no 
se extinguiese la memoria , y la hacienda quedase siem- 
pre en el linage 5 y aunque las hembras sucedían á 
fiílta de varones , como se determinó en el caso de 

Sal- 

(a) Rut. lib. 4* c. y. 



4Í 
Siíhz f. todarla la hija que tiere^atia al padre » cea 

obligada á casar con el pariente mas príppinquo , á fin 

de que las posesiones no fuesen enageoadas de las casas, 

mediante los casamientos. 

La mboia ley guardaron en Grecia , según Pe^^ 
mósteoes. £n Persia y en Akmaola , la hija no solía jUer 
var de la casa de su padre » stop dortos muebles : cos- 
tumbre que se guacda ahora en todo el Oriente i y 
casi en toda la África (a) ; y aunque el Emperador 
Jttstiniano f ó por mejor decir , su muger Teodora fa« 
vocecio á laa mugenes ^.reformando en ,e$to la costpivi^ 
btede Armenia > y Uamánd<>Ia por esta causa ^árbara^ 
lo hizo sin tener respeto á la intención de los Legis^ 
ladores i y sabemos que Ipodamo » Legislador de Míp 
lesio I no consintió quitar la sucesión á las hijas 5 per9 
ocdenó que las cicas casasen con los pob^s> para cwv 
Mrvat el contrapeso: en lo» bienes ^ el a m^r entre ios 
parientes I y la comunicación entre k>$ pueblos pobres, 
y los ricos 3 pero quando nada de esto se hiciera , y 
las hijas que fuesen únicas , quedasen capaces de sac 
únicas universales herederas , debieran casarse .c9h uo 
liugeto de la üiflMUa pobre ) porque entonces ^secía elec- 
to inccrta thcerth ^ que estar pQmitidaen nuestro dc^ 
fecho de España s y se diria en tal caso captoria volun- 
tad. Y las que no fuesen únicas > casasen sin dotes; 
porque no es digna de atenderse la desigualdad :» de.doo- 
de xesuHan tantos provecho»; al particular y al^blifo. 

Y quanda nada de esto tuviésemos» sería á Jo menos 
muy conveniente uña' ley como la que se pra£^íca en 
los Estados del Papa , y quedó de los Duques de qs« 
te Estado en el Ducado de Ferrara p en donde el ma-^ 

E a* ' j.'. I, :iii • L-íi- 



sido , <|ae q¿e3a ' siA hijos i Hace suya h ¿ikad de h 
dote de su muger ) con que . fiurilmente {>or gozar 
esta parte qne le da la léy, restituyen loremanen-* 
te de ella , y evitan disiparse en pleytos , consuelan á 
lo flienos la viudez con aquel socorro , y se resar* 
cen en algo 9 por lo mucho qtie las mugeres (coa 
el pretexto de estar dotadas) gastan tn vanidades 5 por* 
que es harto dolor del hombre , que después de veiu* 
te y treinta años, que cargó (según la presente situa«« 
cion del mundo) con una cruz tan pesada j de mánte- 
fierlá y vestirla, se haya de quedac sin co^añíá , sin 
hijos , y sin dere, habiendo de resticpir ¿pñ el - xeferido 
pretexto de la dote, lo que habrá consumido acaso cica 
veces en superfluidades. Con esta ley no se temerían 
tanto los matrimonios , y se daria^ motivo á la- mayor 
procreación y población, y no vivirián ios jóvenes tto 
'fnalame)ite entretenidos, y temerosos de tomar estados 
.pues hoy mas;se teme un matrimonio, que* un campo 
de batalla : voluntariamente se va á dste , y aún re« 
convenido por la justicia , hace por escapar de aquel} 
tanto amedrenta hoy el luxo y la profusión. 

- Ko^quiskra se me pasara la Tespuesta al 'confcurio 

' argumento ,*qüe dice! : que en caso de privar Jas dotes^ 

se daría motivo á que los maridos trataran como escfai- 

va« las mugeres^ pues deben hacerse cargo que antes 

las amarían mas, y las estimaríati mas noblemente^ de lo 

' que albora haceu , porque obligadCis de su obedicni^la, 

no supieran negarles cosa que fuese de su gusto y re* 

galo, y la que acertara á dar hijos para la sucesión de 

Ja casa , criandoios con virtud , no necesitaba mas 

dote i para traerle contento ^ como d^ia Xm^ acabando. 

-^ de parir á Zabulón (a)» i 

No 
(a) Dotabit me-Ppmi$i»s 2ott hmá ; itl^m. bw^ viee 



4?^ 
Ko quisiera tampoco pasar en olvido por fin de este 

(discurso, loque be acuerdo ha&er leído en la his- 
toria de la China. Tiene el Emperador en cada Ciu* 
idad dispuesto , que en ciertos dias se presenten las 
que quieran casarse , á una Junta que hay para esto 
diputada , en donde quedan por aquel tiempo encera 
radas ', como las Colegialas , diferenciando por Co« 
legiof las nobles de las plebeyas $ y distinguiendo las 
hermosas , las medianas , y las feas. Al que quiere can 
sar con mugeres hermosas , le hacen pagar el buen 
l^uesto j dáiuiola el tal la dote , según Ja reputación óe 
Al hermosura s y este dinero no es para ella , sino para! 
^éppsitai: en «no como Monre de Piedad* £1 que no 
jtienc dinero para comprarse el buen gusto. , se acomoda' 
):on una de las medianas; pues estas se llevan librcmen'-; 
He , y sin costar ufi suddp. £1 que tiene buen ^stoína^^; 
|y estima mas el inferes que su gdsto i ó porque está ne- 
Ipesltadp , y quiere remediarse , se casa coia una fea , y áí 
¡este tal le dan con ella dinero , que se saca del dicho, 
^ionte de Piedad , y fue del precio que dieron los del 
jbuen gusto por las hermosas. Debiendo con todo esto 
contentarse cada qual con muger igual i su nacimiento^ 
^ue para eso diferencian en Colegios las nobles de las 
|)lebeyas« Sirva de diversión á la dilatado de este dis* 
curso csu política de los Chinos , y pase por noticia^ 
por si algunas feas , qtte no hallan por acá despacho 
quieren hacer algún viaje á la China. 



DIS. 



fmcum trit maritus meüs có quoi genuerim c¡ sfx filio f i 
jGenes. 2o. 30* 



4^. 



DISCURSO VI,^ 



S«br« el beneficio de las tguas y camims^ 



* ,f 



JN O me aolmo á discurrir soSre hicet oav^ables a!^ 
ganos ríos p como el Miao , Daero , Tera , Hcbco y TzA 
jo j Guadalquivir y otros $ porque esta es materia qud 
noes para mi cabeza : solo diré lo q.ue en el asunto com? 
prebendo, y es que me parece qite si hubiera unión ^oi 
los nacionales , con poca ayuda da costa se pudiera na!< 
Tegars pues no contemplo cosa, difícil. para cá que quk^ 
re 9 después que he visto el Ródano en Francia » y e( 
Canal de Tolosa. Y últimamente^ después de haber obi 
servado en los Italistnos cómo y con qucfacüidad ds^vo 
g»n de una Ciudad á otra , de un pequeoo logar á ociroy 
2 de éstos al marea unas pcqueaasbarcas'y.y sobro 
dos palmos de agua por unos pequeños canales t que 
hacen , extrayendo por ellos alguna9 aguas de los tioi 
caudalosos , y les sirve también para regar el Verano^ 
Puesá no ser la ingeniatura 4e los Italiai:ios.(q«e ésta no 
se les puede negar) ¿cómo fuera posible se mantuviese 
tanta gente, y poblaciones tan numerosas como contiene 
en su pequeño recinto?Se ingenian y trabajan incesante^ 
mente en los rios , empleando sus caudales , los inge-^ 
nios discurriendo en utilidad del publico^ y ios la.brai' 
dores en el campo , siendo las mugeres las primeras á 
coger el azadón , y á trabajar como esclavas tanto en 
el campo I como en los negocios domésticos , y así es- 
tá todo tan abundante , y tan á buen precio, como 
pueden testificar quantos han tenido el gusto de ir 
á gastar sus reales para verlo, como á mí me ha su- 
cedido^. 

Por 



47 
, Por los ríos caudalosos , y asimismo navegables, 

iannqae á fuerza de un sumo iiain^ , q^^ tienen en 
su conservación los naturales de cada .pueblo por aoiiu^ 
pasa s y por el continuo trabajo que tienen en su con- 
servación los del campo ^ nada hace allí falta , y el di-* 
ñero que tienen , que es Hincho , lo deben i su industria 
y comercio; pues allí no hay otras minas» . 
-^ ¿ Cómo fuera posible ¿e oíantuvieran quatro exex- 
citos ( no ha muchos años que estaban el del graa 
Duqiie de Toscana :i el de Cerdeña^ el de Francia , y 
el de España) sin que nada les £ütára , :anies todo muy 
abundante^ láno.serpor el beneficio de ios embáceos 
por Jos'iios,) y elcontinuoxcabsLJo dp.los naturales ea 
isl campol ^1 

Tensarán algunos al leer esto , que yo digo que li 
Sspana es menos que la Italia en Ja industria y &i;tilir 
dad I {)ero no digo esa tap absolutamente 9 que no dis» 
linga el presente estado en que se halla ^ de^ en que 
sus naturales pudieran tenerla. Esto.es como se explicaa 
los Escolásticos : no hay tanta industria y fertilidad en 
{España : in a£iu , concedo , i» foUntia ^ negó. Explicaren 
me en qoamo áia industria^ eomoM puede adelantar 
ien España; lo^ual se logrará :si en sa fomento se bus^ 
ica donde emplear ios hidalgos ,^ó los pobres > ó los ris- 
cos. JLos primeros dicen ^ que es imposible por sus 
<ortas facultades ó comercio ^ aun por medio de ter- 
ceras personas 5 y que sí eso sucediese^ ya estaba j>e&« 
dido su exedito para toda su vida , y su casa habrUioJr 
:ridado los honores dcrsusantepasados. Un caballero co- 
mo yo 9 dirían algunos , no debe mezclarse en manufacr 
turas y comercios s esto es bueno para otra casta de 
gentes» ¿ Que necesidad tengo yo de mezclarme en so- 
ciedades , ni si va bien ó mal > pues tengo por mi casa 
lo necesario para vivir con decencia ? Tengo quatro rea- 
les. 



•X 



48 

les , y fío necesito 3S Si3ic* üti lugeto ¿c casa sohti 
como yo , cmple:»''^ ^» ^umctcio ó manafiíduras , ¡ qui5 
^t^^ti las gentes 1 Ningua caballero se baxa á estos coi'; 
pieos* ¡O ifanatismo , y mas que fanitismol ¿ El dlscttc^ 
ric y erogar los caudales en beneficio del público , y 
attinento de su casa ^ es vileza! ¿ No es empleo digno de; 
un caballero ? .¡ O quien pudiera disuadirlos de este er^ 
roe y que tanto mal ocasiona en nuestra España! ¡Quán^ 
tos están pcsdidos sin ser caballeros y pac no haber que* 
rido tomai: un oficio como úc Sastre ó Zapatero, ú otro 
para mantenerse honradamente , imbuidos de unas valn 
^ares máximas , que no son mas que fanatismo y error! 
Desengañémonos 9 que á los Españóleseos tienen echaf 
dos á perder el gusano de ya me hsoy^ y con. esto no8« 
hacemos reír de las paciones , que nos traen el comer^í 
cío , y nos llevan el dinero. ¿Quiea 4:ieae tan ricas , y 
pujantes algunas Kepiiblicas y Keynos, como .Genova^ 
y eneda , y otros paires ^ sino el comercio y la indus^ 
tria? Este le manejan los Príncipes y grandes señores,; 
sin que se desdoren de ello., antes bien: lo tienen á ma*^ 
cha gloria s pues engrandecen sus casas 9 y enriqueceti 
4il público; y esto xs propiamente saber, entender nmy 
bien la ahuja de mareac^ y pregunto , ¿pierden aJgo.po« 
^esto ? No se qiie me responda qiie sí, sjLn9 .quien esta;j 
':viere enteramente fanático. * > 

En franela todo el munibsabe qu¿ desde el Occea*^ 
tío ., hasta el Mediterráneo está navegable por medio. 
-Atl canal de Xolosa , pues por él navega quánto se puede 
pensar de víveres y comercio. , tanto de mar á mar, 
^omo de país á pai& Separóme de los medios que se 
tomaron , y gastos que se hicieron, en esta minea bas- 
tantemente alabada obra, y paso á ponderar los ca* 
minos; por cuyo medio se facilita ei comercio en \q& 
países por donde no {>asa el canaj» i 

. / ' Los 



4Í 

,To$ viajantes 3e>.Ft^Qc!a'h6^t!eMif' mits^^e ái^r 

bar 9 que lo ancho ^ y, bien 4i^uP^to^ ^^ ^<^ ^A^^'^'O^ 
del mismo modo , * que esci el' de Gaadasi^oia i peca 
con tal reeimen.en su copservacion / que- una picT 
dra que : descompongan los naturales de aquel pujeM^ 
á cuyo distrito pertenece ^ son obligados Á componct^ 
lo y y de esta suerte aanq^ie los carrpagesv^ las^agtia» 
|os descómpoogan»' al punto^los Qatttra)es'efcá«' i^ron^^ 
tos á componerlos , y sé guardan bien de ser; díesculf 
dados en ello. Con esto se facilita la .provisión de vii 
y^resen los Lugares > Villas , y Ciudades de tráu-^ 
sito 9 y están las hosterías tan abundantes , y coa ta« 
buena disposición , que los |viajantes con poco dineu^ 
y según la qualidad de Is^ personas ^ la pasan gran^ 
demente I y en nada extrañan sus casas , llegando á 
el extremo, que muchos caballeros hacendados del pais¿ 
dexan sus domesticas y opíparas mesas , por g(H 
zar de la abundancia , y limpieza de 1j|S hosterías; 
de isuerte, que venimos á España a4miradbs i diciendo 
en esta parte mil alabanzas de la Francia ^ y de U 
Italia» Por este mismo medio se. facilita el comercio» 
y están tan á buen tiempo ios géneros cogió codos 
iabemos» . - ; . \^ ., . . . . f, i 

' £n España pudiera suceder lo ipismo , pues tenei 
mptf'quánto se puede necesitar para abastecer de un 
todo los Reynos, pues lo que éilta en unos , supe&» , 
abunda eti. otros. ¿Pero cómo ha de girar por íá pe«» 
fiínsulael comercio , y los víveres , si el pobre viajan^f 
te no halla en muchas paftes qué comer » ó sí lo en<« 
cuentra es añadiendo á su cansancio la fatiga de ib 
k comprar aquí el pan » alli el vino , acá la carne» 
y asi otras cosas? |Y que diré de algunos Países co« 
mo la Mancha » Aragón » las Castillas , y Andalucía^ 
4(|tte no se hallará en el camino un vaso de agua ^ aun*^ 

Tam. XXJr. G que 



-^1 



qa^ : nfio te. moerl de sed i y: en' algunas pareen , ni 
un ipequeSo árbol , ó pared, para poder tomar á sá 
Minbra algtttí. refrigerio;?. Se llega á la posada , ni aJtí 
hay camas ^ ni allí hay que comer , si no se busca) 
DO hay en muchas partes aposentos siquiera y sino to« 
do iieyneltOy lleno de moscas , y porquerías, de mo* 
do> que por lo que he experimentado , y todos sa^ 
bcD ^, los pobres viajantes no sd cómo lo aguantan^ 
y $olo> un exceso de lá fortaleza j^spañola puede re<» 

.sistirlo: pues los arrieros que son los que en el cen«- 
tro del Reyno manejan el comO'cio y víveres , son 
•orno de acero i pues de otra suerte era imposible, 
que pudieran aguantar. Los camipos no fuera difícil 

. componerlos , qwando no pomo en Francia, á lo me^ 

. nos. con alguna similitud; pues los natuxaíes de qua* 
lesquiera jurisdicción debieran por providencia sec 
obligados ^ componer aquella parte de camino que 
pertenece á su distrito , y conduce á su Ciudad caw 
pital y trabajando para ello un dia de la semana cier* 
to numero de hambres , de suerte, que poco á poco, 
y sin *gasto alguno , dentro de pocos años estarían 
todos los caminos compuestos ^ teniendo, asi mismo 
en su conservación el régimen y cuidado que tienia 
en Francia .i ' ' 

r . ¿Quien duda que sin costar un sueldo á la Real 
Hacienda, eo poco tiempo se verían los caminos muy 
transitables de Ciudad á Ciudad , y de éstas á las 
C(u:.tes? Dirán algunos qUe nó es razón cargar á los 
naturates este trabajo sin pagarles su sueldo, y que 
d pobre iornalera ese (día no tendria para vivir. 

Me hago cargo de la justa dificultad , y respon- 
do: que los naturales en esto trabajarían en su be* 
jpefício , y por conseqüencia no es falcar á la justicia, 
no pagarles trabajo por la regla de derecho s qui tene^ 

tur 



51 

twt aieofpnoi^im^ titíeátur tt' ád 4ncommdum.K\o$ 
lornalecos que necesitan trabajar ese diá para sastfca* 
társcí y no tienen ptcds bienes que sus maoag^ pa* 
diera subvenírseles ese día con algún ^(xrerro , á qué 
pudiera contribuir la jurisdicción^ pues trabaja mas 
en beneficio de ella , que en el suyo » y si no ^ de los 
Propios I y Arbitrios ^ si los hay ^ y quaodo oo ^ que 
i estos tales . oo se les ocupe en un trabajo;^ en que 
elios 00 tendrán el mayor lucro ^ pues no son de los 
hacendosos I y que pueden mas facUmeate manqatioi 
víveres , y comercio. 

Las sociedades desugetos ricos y y las cpmpaaías 
de gremios i pudieran también p9nec xn los naimooi 
reales sos hosterías para alivio de los viajantes ^ tcr 
niendo correspondiencia las unas con las otfra^ , com^ 
se hace en la Italia, y Francia, abastecfaíndplas de 
\o necesario , y cuidando de tenerlas limpias, y cam<* 
puestas para el m^o^ manejo de ios comeiczaímesi^Coa 
qttánco mas; gusto un. arriero-, á otra qualesquieiía 
persona pagarla quatro , o seis , ó mas reales por sti 
pronta comida^ para poderse echar i descansar ,; que ^ 
no llej^ndo melado, 6 muerto de feto, 6 abrasado 
de calor ^ haber de itk buscarlo, codo , y lu^o tir 
xarse ¿ dormir sobre uqi costal de paja ? Al oteo car 
ba)tero , iS señora que va , o viene de lá Corte ^ ó. de 
la Ciudad le sucede lolnlsmo; y lo que es mas, que 
en muchas partes no se puede tcansitar sin maniñes* 
to peligro de la vida; y ultimaaa:nte, ¿quanto seria me- 
jor parad mas fácil movimiento de las tropas? Díriu 
algunos; esto á nosotros no nos imporu h no queremos 
emplearnos en otras cosas quando tenemos distinco ma^ 
nejo de caudales , que nos reditúa mucho mas. ( O 
poco amor al público! ¿Y porque no. ha de importar- 
les el bien , y aumento de la nación \ \¡j/ en^ que pue« 

G a dea 



den CfDplíar mas lautamente los caudakis » que ibas les^ 
rcditciasen? Puos sepan que este es un peosamiento qao. 
en pocos añois pudiera darles de ganancia muchos mi« 
les; de , pesos Sí |ó.si la fortuna no me hubiera negado 
loquea otros ha (ronccdido! que poca necesidad ha« 
bvia de exórtarlo á la .gente rica , pues en no muchos 
años tendría yo ui)a, gran parte de estos reynos de 
modo y qué nada faltase para el alivio, y descanso' 
de los viajantes ^ y : al mismo tiempo haría yo muy 
bien mi papel f con la circunstancia de que serian á 
menos coste las conducciones , y transportes , pues sal*»* 
dria muy á mcnps pifccio su alimento! Nb hay. ' ven-4 
tero 9 ó mesonero que . dé solo pá)a y cebada no se 
halle rico^n pocos añoss ¿y;qui¿n lo paga todo? £1 
|>áblicp f porque los* que transitan ^ los mas son arrie* 
4ros / que manejan |o que .nos ^e falta , de Rey* 
na en Reyno^y de Provincia en Provincia:. suben los^poe- 
tes, porque Jüs vi veres lío ; bajeaos y los mercaderes ven-- 
den caro ^ porque ino compran varato , y les cuesta 
poco meaos* que el generó U conducción : ¿y todo esr 
to dp qu(f nace? De no haber una justa disposición 
«n los camipos. Ven engrosar á. los demás , y haocn 
lo que la m/oná ,. pera iQjpeores^que 'uría^ ¿aüottlto 
lloran I quandq otras riea*^ pues veo vaciar sAsboIr 
sillos j por ' llenar los '8^énqs':« quiero decir, quc.empof 
Jbrec;en muchos, porque se enriquecen pocos. 

En el Rey no de Aragón no hay corazón, que 
pueda sia dolor mirar incultos tari fértiles j y dilata* 
dbs campos , que basta Verlos cubiertos de tomillo^ 
jomero , y otras yerbas balsámicas , para cQnocer la 
bondad de la tierra , que á poca costa compensarla 
abundante qualquier trabajo. £1 motivo porque > sus 
•naturales abandonan su cultivó es por la falta de la^ 
•aguas ,. y esto; sin mucha dificultad' se remediaba coa 

los 



• , íy 

IOS cañales i B pequeSos doñííttctos , qne fácilmente 
pudieran hacerse ) extrayendo del Hebro , y otros rios 
las aguas necesarias para regar sus tierras $ los Va- 
lencianos beneñcian las vertientes de las Acequias i con 
que siendo el Rey no de Valencia poco menos ardien» 
te > se utilizan con el beneficio de los caiiales , de 
muchas producciones de que igualmente pudiera go** 
zar el de Aragón. La Italia (Pais que no cede en lo 
ardiente, y fogoso' al de Valencia, y Árajgon ) no 
fuera tan fértil en algunos parajes , á no trabajar sus 
naturales con el beneficio de los canales , ó fosos, que 
sirven en muchas partes para regar en verano , y des- 
ahogo de las vertientes «n el invierno $ de suerte, 
que para los Italinos no hay tierra este'riK En las Cas- 
tillas de ^ la misma suerte carecen de agua, y púdie- 
];an . aprovecharse del Duero, Tera, y otros peque-, 
ños rios con la misma &ici4idad« Algunas huertas don« 
de faltan aguas , se benefician con lia comodidad de la; 
uei^a^ y .de los pozos, erí. que producen toda espe- 
cie de verduras, para remediarse, y contribuirá las 
Güilas , y Ciudades. La máquina déla noria necesi«i 
ta uña cabatieria , que la maneje ; y los pobres que 
oareceo de éUa^ ó se ven precisados á alquilarla, ó 
carecer del beneficio del agua. Y si algún buen pa« 
tritio de tantos que se ocupan en otros intereses , y 
gastan sus cáudaloc», facilitase una máquina para sa«* 
ear agua perennemente diá , y noche , sin necesidad 
4c caballeria , ní hombre ^que la mueva, traetia un- 
útil muy grande al público : ingenios tío faitan ; yo 
confieso que aunque el mió sea de los mas. rudos, y 
torpes , á no haberme escaseado mi suerte los medios^ 
se hubiera atrevido á hacer la experiencia , pues con- 
templo , que no son para ello necesarios ingenios muy 

SU5 



«54 

subnmes. Alguno, ¿e liiteMo escribid sobrp el benefi- 
cio de las aguas i reqilco mis pt^nsaoii^otots á los suyos; 

DISCURSO SÉPTIMO. 



Sobre los TríbuBoUs » f sus iñiivUuoi. 

lYJLuy largo campo ofrece esteodíscurso ; ,pero me 
detendré poco« por haber adelantado ya en esta ma- 
teria sus pensamientos el Licenciado Monsiarú ea 
su libro de* Estorbos que impiden las riquezas de Gali^ 
eia f y remito al Lector á el: yo solo diré loqaelai 
experiencia me ha enseñado después que en la mayor 
parte de los Tribunales de Espaaa , c ItaRa he seguí- 
do y y defendido algunos pleitos; añadiendo á esto 
los desengaños ^ que ofrece el tener estudio abierto pa- 
ta conocer los males políticos » y económicos , que* 
ocasiona la multitud de Jueces i y Escribanos, /cpie 
ignoran su obligación , y la muchedumbre de Abo-« 
gados y y turba tle Receptores > Agentes ^ y Procuta*» 
dores de los Tribunales > que atesonaodo los ánimos 
de sayales toscos con promesas ^ cuyo- buen éxito- 
ignoran I los entretienen I y mueven á gastos> y de^ 
tenciones y con que imbuidos de la razón supuesta /¿^ 
dudosa y abandonan sus casas» y con ellas la Agri- 
cultura : venden sus tierras pata el éxito de el plei« 
to., que empezaron por poco , y acabaron miserables^ 
siéndoles nsas fácil al principio una sentencia condc^ 
natoria » que en difinitiva una favorable. Estoy en esta 
parte con el autor de los estorbos citado > esto es» que 
no solo en Galicia | sino en lo restante de la penía* 
sula , fuesen sumarlos los pleitos de los Labradores^ 
y de servidumbres , y querellas de escrito » ó palabras 

y 



y los decidiese el Cura acompaSado de dos hombres 
buenos : pues con har» dolor acredita la experiencia 
todos los dias las referidas miserias ^ no solo en lo que 
toca á los rústicos paisanos , si no , lo tjue es mas, en 
los pleitos de sugetos hábiles y y ricos , que á fuerza 
de crecidos desembolsos encuentran el desengaño y^ 
quedan actor , y r^o sintiendo la disputa , por mas 
¿vorable que al uqo fuese 1» sentencia , y solo los 
manipulantes se gozan de $xi% quejas , viviendo ale« 
gres con loque otros lloran. Al principio de mi.fa* 
cuitad conociendo yo estas dificultades , verdades di« 
go y ^olia aconsejar el abandono de la mitad de la 
capas y si eran tercos los contrarios ^ procuraba hi« 
ciesen mis clientes, lo que Joseph ; esto es, dexarla 
toda y pues contemplaba esto, mas útil y que el pre- 
tehdlDr., ó esperar, una sentencia favorable : y esto 
aconsejare todos los dias , que- me halle en iguales cir- 
cunstancias. . 

c < Empezando después por los Jueces y no puedo omi* 
tfr el desconsuelo que ocasiona á un hombre entcnr* 
dido ver que su pleito ocasiona, ó empieza muchas 
veces delante de un Juez , que sus letras son mas gor« 
das ^ que un arado , reducido el infeliz á ignorar el 
saber leer, ni escribir. A este (por ironía) perfecto' 
Juez , le suele acompañar un Escribano , que poco 
mas o menos siguieron una [misma escuela , y á los 
pobres paisanos les hacen creer que las leyes para' 
ellos son como el fatir noster^ y que los Señores Jue- 
CCS superiores lo erraron ,^ y no supieron lo que se 

hicieron. 

Ellos hacen los Pedimentos, Querellas y Alegatos^ 
firmárdolos la parte, y sí no, los admiten de qnalquiet 
macera, hasta reducirse á.escribircn papel blanco; cotü 
la protexra de presentar el seUado , que no llega jamaé 

el 



el caso de que se añadaen aatos. lEilds aconsejan, diñgétii 
a£hían| y dan sentencia rde modo, que el Juez es como 
de palos y no solo sutede esto con los Jueces que lia* 
man de Capa y Espada , sino también con los demás 
de Letras I que ignoran .su obligación r pues hasta aho- 
x^jiio he visto proceso en la ordinaria , que al presen- 
tarle al Juez no vaya ya el Auto, ó Decreto puesto» 
y el Juez no, hace mas que firmar , y muchas veces sía 
reconocer si va ó no bien j si es justo ó injusto $ de que 
b^go testigos á quantos aman la verdad , y h^n sabidp i 

lo que son pleitos en la ordinaria. ^ 

A este propó^to cometen mil absurdos , y dan mc;- 
tivo á que las partes agraviadas recurran á sus repedivos 
Ttibunales. can quejas y apelaciones todos los dias » co* 
OJO con h^rto dolor lo experimentamos* 
X , A los Curiales esto les importa » como que eanello 
fundan sus crecidos Mayorazgos. ¿Pero qué sucede ? 
Llega el pleiteante á la Audiencia ó Tribunal > necesl*. 
ta regalar al Escribano', á el Alguacil , á él Agente , ¿ 
el Procurador y á el Relator , y pagarles de mas á mas 
sus derechos. La otra parte hace lo mismo , y esto vz 
al que mas da , y mas gasta s de manera y que ponen 
el negocio en tal estado y que en cierto modo son ellos 
los que sentencian y pues los Señores Juece^ , por mas 
justos que sean y han de £iUar por lo que ponen dcr 
iante* Stcundum aUegaHa^ probata.^lo con todo, se en--* 
tienda que no hablo con los btienos y que también ha j^ 
algunos de estos en los Tribunales y y que realmente 
ipn amantes de la vetdad * y aborrecen el donativos 
porque saben muy bien ei dicho del Sabio (a). 

De 

(a) Muñera ohcdüsnt oeuhs safiiwtUim y ^ mutsnt 
wrbajuxtorum. Ecclesiast. 



3^7 

Dfi está stterte se ocupan muchas gentes en los 

Tribunales; $6 están allí meses y años , abandonan su 
casa y y el cultivo de su hacienda ^ ó no vaá con aquella 
dirección que debieran; llora la familia, lamugercla« 
Aá, y la hacienda va á menos; sale un Receptor , lle- 
va su muía y su escribiente , estándole lo segundo 
prohibido' por Ley Real , y se detiene en su comisión, 
{tor lo regular , doblado tiempo del que necesitaba, 
qúando no sea mas 5 se halla regalado y servido de las 
(hartes , lo que también le está prohibido ^ y al fin se 
levanta con el valor de la pieza , 6 interés disputado, 
y las mas de las veces aun no alcanza para su pago. 
Déxa á las parxes en un estado infeliz. Horrando su des- 
ventura , y el se vuelve cantando su buena suerte. ¿ Y 
quien tiene la culpa de todo esto? Un ma| Juez, un peor 
£scribant>, y un infeliz Abogado. 
< Para estos males no encuentro mas remedio que 
trno: harto duro parecerá 9' pero es muy útil á nuestra 
España. E^td es , que en veinte años á lo menos , sin 
muy justo motivo no se permitiese el dar título alguno 
de Escribano. Es tan excesivo el número de ellos , prin** 
dpalmente en Galicia , Asturias, las Montañas de Bur- 
gos y 3antand¿r , que no hay4trampa que no inventen, 
Díenredo que nó discurran; así donde mas abundan, es 
también mayor el número de pleitos y maquinas de la 
atabicion que en ellos fomenta. Dirá alguno , para cas- 
tigo de estos excesos están los Tribunales y las Resi- 
dencias': á lo primero respondo , que no son pocos tos 
que no se atreven á litigartcón estas gentes , y tienen á 
mejor partido d de abandonar el justo empeño , y su- 
frir la injuria , que haber de^ litigar con quienes saben, 
que por lo regular no se lucran con el buen éxito de la 
sentencias pues aunque los Señores Magistrados los cas- 
tfgan severamente, al pillarlos en algún descubierio de 
TQm.XXIf^. H fal- 



falsedad o soboroo 6a:. ¿Alz parte esto que la importa? 
Poco ó nada, y así no quieren, y con razón exponerse & 
gastar quatro por el interés de dos* 

A io segundo digo, que es bien público el Infeliz 
éxito de las Residencias ( que con justa providencia se 
debian suprimii ) , pues lo que sucede es , que antes de 
hacer su ingreso en la Provincia , le hacen un alegre 
recibimiento un Diputado ó mas de ellos , con crecidas 
cantidades de reales , á que respediyamente concur^ 
rió cada uno : con lo que se hace la Residencia como 
ellos quieren , y quedan sorbidos con el soborno los 
mas horribles delitos del mundo , que son por lo regu- 
lar los de falsedad , e infracción de la fe pública , que 
.^stá en ellos depositada. 

Digo solamente lo que he visto , y lo que por ser 
público y saben los mas. ¿Y de esto que resulta ? Que es* 
tos siguen cometiendo sus excesos cada dia con menos 
miedo f y mas desenvoltura , pues donde no hay cas» 
tigQ se fomenta el delito -y y así algunos de esta casta 
de gentes , abusando de las facultades que les están con*" 
cedidas I hacen escrituras falsas, embrollan los pleitos, 
y, trampean las últimas voluntades á favor de quien les 
regaló mas. Por esto vulgarmente se dice : Pkito perdí' 
do para el que no tiene el Escribano por amigo. No hay ab« 
solutamente (emedio á estos excesos y no tomando el 
rumbo que de los Escribanos, aftuales se suprimieran 
los derechos en cada Provincia y poniéndolos sueldo íi- 
X9 dedicado de un pequeño reparto , que se hiciese de 
las respedivas jurisdicciones y que cada uno sirviese, 
pues á sus habitantes les sería mas útil , que no haber 
de concurrir con el pago de los derechos al Escribano 
en sus respetivas causas s y de este qiodo, que se diesen 
por ninguno los aranceles de Esctibanos y quienes por 
devengar salarios y dqrejphos y prolongan los pleitos y 

sus 



sos pruebas , y darán un campo muy largo las díspu-t 
tas y con que ellos triplican y quatrxplican sus derechos» 
y las pobr^ partes se consumen ^ y suelen acabar et 
pleito miserables. 

Bien es verdad | que la sabia compreheosion dd 
Real y Supremo Consejó tiene conocidos estos excesos, 
y para su remedio mandó , que los que se hubiesen de 
secibu: de Escribanos , fuesen examinados por sus res^^ 
peftivas justicias » que fuesen nobles , y obtuviesen cier* 
to caudal para su alimento > con otras disposiciones sa- 
bias f y propias de tan sabio Magistrado , y Senado 
lespetable : tod,o á fin de evitar , que la necesidad los 
moviese á su acostumbrado método , y reducirlos á su 
primero y antiguo estado : cuyas sabias prevenciones 
debo decir , que no han sido bastantes , ó mejor dif c, 
que no han surtido efedo alguno } pues los mismos ex-« 
cesos quie reyh^ban reynan. 

En quatíto á los Abogados , también ha comprehen-t 
didoels4bio, y Supremo Consejo quánto abuso habla 
en el examen , en su método / y recepción al grado de 
Licenciados y ha dispuesto en sus últimas órdenes Rea- 
fes el r<fgimen , tiempo y modo de ser examinado^, 
pties antes era realmente un dolor $ y con efe¿^o , parece 
5iue se ha adelantado la aplicación , y moderado el 
mbuso. Pero esto no impide el que no haya muchos» 
jque sin conocer la dificultad del punto que se trata, 
aconsejan, dirigen y defienden $ de modo, que ponen 
á los clientulos en estado de padecer las infaustas con- 
seqixencias qué. dexó insinuadas i pues muchas veces 
toman á su defensa, lo que íao tiene fundamento de 
justicia. Esto á mi parecer no tiene otro remedio , que 
el que insinúa el autor de los Estorbos de Gsluia. Esto 
es, que los Abogados que^a¿bíah en los Juzgados in- 
feriores j^ antes d^ ^brir allí su estudio ^ quatto años lo 



6q 

0ienos hubiesen ^e estar en la pasantía ¿c un Aboga-* 

(io del Colegio de su respetiva Audiencia , ademaa 

^p los otco$ quatro de prádíca ^ prevenidos por la Real 

Orden. 

En quanto á los Jueces inferiores que llamamos Or- 
dinarios ,. ¿quien será capaz de referir las p^mas resuk 
tas, que nos acarrea su impericia? Son tantas , que á Ja 
verdad no s¿ por dónde empezar. Solo diré dos , quet 
acaso en ellas se compreh^ndcn todas. ]Bllo$ los^mas soa* 
ignorantes s no he podido con mas brevedad explicao 
{Di concepto sobre el sugeto que. trato. Ellos desean na* 
turaimcnte enriquecer y adelantar; no. puedo con ifiaft 
energía dar á entender lo mal servido que de ellos ^ 
baila el públicp. Hablo de Jueces de particulares íl .e&ta 
es y de aquellos á quienes por lo regular sus señores aO 
conceden otro situado que sus manos» 

I Que no harán unos hombres en quien está dcpoH 
sitado^aunque restridivamentc, elpodei;de.iaMagestad? 
ÍYo quisiera se me respondiera á esto , ¿ có^no puede e$^ 
tár la República bien servida y administrada y consec* 
yando los haberes 4e cada uno , castigando los delíu 
quentes j Uppiándola de las millas y.erbas > conservan^ 
do la paz y la economía ? Y últimamente^ ¿cómo $9 
hallará en el}a $e]^arado el bien del mal ^ sino dirigien;» 
dose el oñcio del Juez , i tener un conocimiento de laa 
cosas divinas y humanas , pai^a distinguir el blcb jdei 
mal y y dar á cada uno 1q que es suyo ? Se haUán mut 
chps Jueces en términos de no tenec mas noticia , que 
4e su arado y sus bueyes. ¡El oficio de Juez , cosa taa 
dificultosa y en poder (de un rústico labrador , de un 
criado de Oficina , ú otro semejante particular I i Qué 
es estp ? ^ se ha de entregar el poder , en cierto modo 
del mismo Dios , á un hombre rústico ? El oficio de 
Juez t^n arduo , que Salomón con estai; en tiempo de 

los 



61 
los/Ptofeusv pide á Dios^.salpodiUi^.pbra juzgar ^ y ha-, 
I^ÍjCikIoIq dftdo ^icnci^ infusa: (a)97parecc 00.. la ^ootefli^ 
pía bastaqte para . ¡cxerder ciertamente d oficio 4c| 
Jue^ (b) i pues mutuamente le pide corazón dódl para 
juzgar? 

JEIÍCD sabía. Sjtlomón coa aqupUa cioticU lo difícil 
que es «1 oficio 4e jui^gaj:^ que con particuJaridad.se. di* 
lige á kegir, gobernar y ifcfrenafe al iion^rct tn quan-i 
to* á esta parte.de animal que en el leslde 5 y esta desn 
pups del p$cadO| es inobediente á Ja razqn. . Por eso se 
llama ^rte de las artes y y ciencia de las ciencias el regir> 
alfombre animal detaiuof pliegas*, .y ^«arjeda^ di^ 
colores* (c)i . • ■ A v. •. I ,• :•;/> •.. r . -.. > 

¿Y. es, posible que de estas gentes se halle bien sck^ 
Yida la Repübiica? Se me responderá^ que para estotie-*; 
nen.sus Asesores : y replicp haciendo uop pregunta:. 
I por ventura la dirección de las causas f y todo ,io peí^ 
teQecjffnteik)tpol)$i€9.y,e<:9m^mca> $e pone sieifapre 
ea.dispAta f para que Ic^Jjayran-de decidir coa parecer^ 
de Asesor? No por .cierto; pues siendo, así que el cus* 
so. de las causas tanto civiles como criminales , desde el 
primer libela,. hasta ja ¿enteocia idifinitivja., se gobierna^ 
p^r la, disposición legal 5- y 1q económico !y. politice tier 
(le tartipiCQ sti$ ley<3 .-para el buen: tegimen > tleduzca> 
deaquÁ, q(ie es precisó que el' Juez s^a prevalido de 
los Escribanos Y Procuradoces y particulares y y que cs« 
tos le:ditiían a su pasión , e á sa interesas y que la Bleptt^ 
blica sesl quien lo padezca : pues, no es c^ulat'^qáe, ¿ 

. . €ia« 

fe 

(a) Da tníbi scientia ^c» Salom« 

(b) Dá mibi cor docUe adjudicandum. SaIom«w 

(c) Arj artium j.j^ scUntia scUntiaram bpmhem r#- 
¿frc 9 animal tam varium y ^ multipkx^ la Saioau 



> • 



cada paso se pilevalga de un Asesor, quando su dida** 
men cuesca dinero i y. vendría á agravar mucho á las 
partes , ó á éi publico , que sufre e0to6 giistos.» 

¿ Qix¿ puede liacer d^ profesión un labrador i ú otro, 
sttgeto de mucha oías importancia , nombrado Juea& de. . 
alguna villa '^ soto , reducido el infeliz á ignwár el 
saber lecc hí escribir. , como yo conozco vario» ^ <oaw 
templándolos amantes de lo )us(o ?- Yo lo que sé decic 
es , que «e; abran los volúmenes dé las leyes y y princi-' 
pálmente la que pertenece á lo político y económico^ 
que apenas se me señalará una , que estos tales Jueces^ 
pongan en exequgloaí , aunque hayan sucedido muchos 
casos en que aplicarlas* Hablo de experiencia, propiai, 
pues tengo' observado ; que: la miimo es .citar ;Le-i 
yes Reales » y.. Autos acordados terminante» á los 
asuntos .^. que se tratan ^ que $i se citarán Leye$ 

Griegas. « /<...;/. .. . . • ; 

' Paca estas vejaciones están ^-.dirán algunos , lofr ft^ 
Oitsos^ ¡superiores» La-ipismá respuést» su^ne Sao 8er^ 
nardo en su libro de consideraciones i escrito al Fapá- 
Cug¿ni6 IIL*/ sobre et punto de las apelaciones (a).. 
¿Porque oo yienén los m^amente apelados ó sentencian 
dos , que es lo mismo ^ á'de[móstrar su inocencia*, y, 
convencer á sus conttUYios de 4naUcia I A esta rcfpllca , 
al parecer justa , responde por mi ¿1 d^smo- Santo : di- 
go lo que suelen replicar :; no queremos ser molestados 
en vano. En la Curia se favorece á quien apela > esto 
es, á. quien mas^puede, y:se fomentan las apelaciones^^ 
y habiendo de deñnirse su derecho en Roma, mas vale 

pre« 

(a) Div. Berth dd Eugen. III. £• 3. c. 2. & cur , nr* 
fmh , mole apellati non veniun$ ostcmuri susm innocentismf 
nuditiamvc €onventur$i 



prevenk ; y dexar * él )ttstb empeño (x); Prosigue el 
Santo I y hace otea pcegóota .qne yo hago : iquestramc^ 
unos pocos: enere tantos ^ qoe ha^ dia apelan^á Ík 
los quaies hayan restituido un sueldo ^de los; gastos cauí- 
sados á su contrario (b). 

Yo no puedo , nt debo adaptar así absolutamente 
esta pregunta ^ pues-á to^os se^ lesi hace justicia en los: 
Tribunales superiores s la dificultad' está > eo > loi mismo 
que la hallaba el Santo , porque estos , hablo de los*^ 
que son malos , suelea disponer la ¿osa de mjaueca , que' 
no siempre llega la verdad pura delante d$ los ojosr de 
los sabios y justos Jueces. . ^ : -.. . . ' 

La raiz de todos éstos males , y muciiqs nías qué' 
callo , nace de la multitud de Jueces Ordinarios^', que 
llamamos de Capa y Espada , y de su ptofunda impe^: 
ricia, como llevo dicho. Para subvenir á esta» necesidad» 
no bailo mas arbitrio que uno : este :es ti extioguit- 
primeramente todas las Judicaturas de Cmté^Us&sOiios^ 
Alcaldías y Jueces de Cotos > y Señores paMicalaares: /y 
otras de presentación de Obipos y Conventos ; y en 
cada Provincia erigir de todos estos , tres solos Cor« 
fiegimientps Reales y uno en la Ciudad capital , y los 
otros dos en distancias proporcionadas al ¡servició de 
aquella^ Prpvidcia i de modo , que en cada una no se 
. '^ .,'•..- ■•,.-. •■ * reí 

(a) Dko , qúod itcéi^e áá beú soliHi y Hotúmus vexari 
/rustrayin tUria n$t qui frocíivmsfaveantapellaraibusyfo^ 

veant apellatioms. dnsurU Ronut Domini cederé satius. Di v^ 
Bernarda illic» 

(b) Quem dabh mibl in tam trtbris dpeUatiomb$áSy 
qua bodie tibi fíant ^ qui pro expeniis itineris ^ vel tm^ 
mum restitmerit iüi ^ d quo forte apellar is ? Div. Ber« 
nard. iIÜc¿ 



64 

rcconopieseó otros Juecesi; d¿ 4oclo^ qoe del pklvAi 

hubiese apelacioaaL^cgttodoii de este al tercero; y luc-» 
goiá.sutespedítra A^icQCf^ygi^^i^datido en las apelan 
ciotteslo djspaesix) pQ£ nuestras leyes ^ en lo qpie foca 
á uniformidad de sentencias > y que en lo deá)as hxLm 
lÁtXfífácJíeúÚitse: por pirecistón todps los casos ,' sin 
tB^ apdadíin.eQ .aofuel ceyno'ytanto eq io civil , qomd> 
onrnlO'icriaiiiuiU: y que solo en ciertos asuntos hubiese 
apelación difinitiYa al* Real y^ Supremo Consejo de 
Castilla. Elpcimeii Juez sería bien: que iiallase s«r as- 
cebso al de segundo; gradan y de este al de tercera, sífWi 
viendo en cada uno cinco años.,. siendo esto proemio é^ 
cHspPsimní^pate la Toga;. Para'poder obtener la gracia 
de Co^regitíoe f había dé estar. asentado pbr regla gé« 
neraL&lser los pretendientes 'Abogados ; y no solo se 
I^abiainde pcesentair: sus mccitos., sino que se habiáti* 
dejexppnerlá un rigorosísimo xxámen delante dé tódcr 
^(B«c^ ll^pretaiO Gonsejol ; ú otiro TcLbunat , ducaóp^ 
dp esta tees di^ v una tioia potlá i¿añana \ y otra pó^- 
1a .tafde >• de moda\ que con tada uno se ocupasen sets> 
hocas á pregunta suelta : hecho esto / ios^ qué se con^ 
tcjoplaseil capaces de ejíeccec^el difí<cil> y alto empleo^ 
dftiCortegidor, se admitbsen i pretender, ¿hiciesen so^ 
«posiciaiti Id mismo x}ue paca las prebendas ;' y d qup- 
hiciese ver mejor , y mas abundante el fruto de sus 
estudiosas fatigas y tareas , hallase el premio digno de 
su metito.: teniendo presente á los'admitidps opositores 
pa;ra las nuevas vaca^res^siu que hubiesw^de padecer^ 
qucvo examen. .... 

Yo aseguro que en tal caso verían las jiiictones , si- 
Ip^ Españoles sgn ó no de i[>genio y pues nos; están in- 
famando , diciendo que no sabemos Jurisprudencia, y^ 
se, verían las^ Repúblicas contentas con unos Alcaldes, 
ó Corregidores sabios, y por conseqüencia justos: ,.:£e«*; 

sa- 



enteramente loi'perJuiciosgrixr^nBO^. ; i^'tesab 
tan de los tales Jueces de parcículacesj :no s¿^ baitacian 
los Tribunales tan fiítigados de apelaciones!, pi eljasf 
co Magistrado tan molestado de . pretendientes .imn 
pórtanos. 

. £otonces se verla como el pohrecito , que no tuvo 
pata pagar tal vez Los detechos.de impresibo de sus 
meatos » y vive arrinconado baxo el andrajoso borrón 
(le sus bayetas I hacia salir lo brillante de la sabiduría 
con (honra de sus fatigas , gloria de l^ nación ^ y. go^so 
det piibiicOé. Entonces :se manifestarla aqu^<niK;?o prp* 
verbid : JSkbáxo Jejmmwl ^ntíi^ nmeias vttás baj[. cUwt4t^ 
¿Quich creyera ¿áablanda á auestxo. modo Ale i^ntenderii 
queiestuticse escondida :debaxo de uaa cisterna tanta 
sabiduría y y entre el ruido de grillos y cadena) de ¡una 
esclavitud i si no supiéramos que Joseph, joven y escla- 
vo y fue maestro f .ijU^riot>ddila J&Attia de Faraón (a) ? 
¿Quántos se hallan esclavos de la miseria y mendiguez, 
que siod.dtfdfíiariao. sue6o$ , glosaüan. lcyes.f Y supie- 
ran como Joseph , quando no regir un Palacio y un 
Imperio , 4 lo menos una pequefia parte de una Efq- 
MtkíAl Vifcn(ib'¿s(dy,«Élchosoqii0r{>QC :|iQi je3itp»epA si 
vergüenza t» creftamen^iilbalidomtíftn .«M ide^l.y pre* 
tensipnes acaso^ fundadas inasienia. fi>ttunat^lque. «p;;el 

mérito» . ^ • . ^[' : i . ^- •;{; ?: :í » 

.> n<Un/soIoxepar9:teodrÍQ *iii6hos..y!d£fán>4aC^ SlOfi 
emiidcdi fiíese adaptable s ¿ cóoi.o! $pM}fi^i^. fí^nimt} 
planta con las difículcadcS) que.se) o}90^t^4«'de-tat>f4$ 
Judicaturas de particulares^ de>qu« 'ftiiki\Pño pl'tcy^ 
VM> ? A ^)to respondo i que primero eti. el. bieq :|!4t3ilif^ 
, ItomlXtí^é. ..... .. • i . , . . '.\ír,¡i,qj4p 

i (a) Nm^ídJ^.fáflmkrtm i é^]ymllm, *^xlm!^f 



qoeoel'^cclio pánicniar : y'eír rigbt de justicia » y 'se^ 
gab^sam Jurisprodcncia ^ este no $c atiende eo ^gca<« 
Yioide áqu^k'Y por este principio indisputable^ no sa 
hace div}ttcia. alguna á ios dueños: de las presen tacidnoSf' 
subrogándoles sus dcrectios en otras cosas i que esto s^ 
deM á.iaB4bia cbmpre^énsioiii de quien itx iiabik de 
disponer. Yo lo qiie se ^ y me parece a , quOi.^ tosrSeii 
jiofes PatfQDos seies lucha beneficios . muy grande» 
el primero , ahorrarles muchos i quebcadcros descabeza/ 
<|uejocaslonan las tales presen tjtelpáes.: el segundd^ ad^ 
guti^si tierras y piados: , xrasas y y ^aBC&saabgvmos márii ve!* 
dises I cffíi tletientde^ situkilo por^4o6 ducñor /dfc . la fn^ 
sentacioiK « Adémase de que» ¿skz en itntda 4C[ les» dcfc4xii 
da i por ^quedarles eb cierta. modo el derech^a etilo 
mbrogadoL'-' /-i . • • í -^ . '. .. ./j :. / ,'. i. '\C i 

•>^i finxj til) í. . ».í¡.j|jf..q Li.íi >0f. .¡TI üt . .r.;''.-¡nl 

l^ifttq»%a^%s(e <^«i^«fcilto , .toehtitó: iñ^abicabkr 

^Itai, -yrd^ifiaiPMvthtisis -de ^ fispb&alprodoceif (>i>cat 
caroes de asta , que sirvan para el público abast^v'^ 
^(ft Ri^'flia^ÓÁÍchfd^Idk las <2ástitlis V;l^>cob>yi-^ttos 
^iiCf Sli|^««lAfi(^ki^Gali$ia,ya por sextié* is&bgvMto 
teb¡Í!l^€Ülr^>ysí)p«V>s«i^^ban<iaáM de é)W< ' ' '> • .tijIc,' 
^ Y'-'ipét(^'ilM'c4iitsa t«i'«a^o?di>l<»- tcr:c0}no~etl* t'ódils 
l^^é^'ái: ^>á^ii-latPcai«tfftiá<pAt9rdci<>{|«tddck''6oá)dr«9 
^kEAdiendo en esta miskria también tnl ai^ku^t Gi»ÍKÍa, 
quie'n creerá que ha poco mas dt üñ' 'siglo , "que en 
-ém^i^ I^jgaba^'tólibó iU «arttéVGáitegiiVvlai^ ^r- 
tos, ya vaUws6ho^arí06^|'Y{(^o''dottdr^o^a%ac%e» 

do 



»7. 

ido^valef i qaatro»Koy vale á s&te? jQulcn créieráttaitüc- 

blen que en las Castillas , que pudieran coner U atsi» 
^alljiga lo '4nas'& cinco quartos por iibcá ^ ta^rpégán en 
la parte qué menos á ocho i y esta eb rucntx dtasiofk» 
trai>le : ¿pues que no hay hoy en Galicia la mismas crias 
*de ganados que en otros tiemposlSí: y añado.» ^uc 
hay mas: porque con la sacique tidne el gajuado^ to- 
«dos se aplican á su crianza^ y cadardia se aumenta; 
'pues mas caro vale , y aún en el mismo Galicia sube 
^de péecio. Yo si he de hablar claro y diré que. íos mis- 
^teoS' Gallegos tenemos la culpa de todos/e^tos malí:)! 
cuyo remedio no es difícil. « . \ . . J 

Desude mi casa veo Uevát todos ios'diasá:céncena* 
^tes las terneras para Portugal , en donde, se las pagm; 
tbien f sin que haya hasta ahora arbitrio de detener ¿s- 
cte corriente de la perdición : estos, que las iotioducon 
'Son Gallegos de la raya que están poderosos i sio m^ 
<ftáfíl(o, que venir s^ete ó ocho.de estos en ^nnriedid á las 
ffériás <le Alariz » Ginco de Lima , Merca , Mactda, 
cOreoSe ^ y algunas otras , á compilar ganados para me* 
terlos en Portugal , en donde se los pagan bien luego 
que llegan , pues tienen los compradores seguros» Las 
aguardas. de ronda jnada pueden hacer sobre este pa4^« 
- culár y porque como los reynos tienen sus compeénf^ 
dividen jel ganado por personas» para que cese toda'|)oe* 
suncion , y lo conducen á sus casas y praderías » y la 
^ noche )que saben que las rondas están lexost^ los cóa« 
24lücen á Portugal por sus senderos, y sitiJO^iiifsinuados» 
* que ellos saben muy bien » como prádicos del paK 
Otras veces tas llevan al monte para pastar , y poco á 
poco I y con disimulo se yao acerca«idp al término de 
^os montes de Portugal , y quando no ven á nadie los 
introducen. Saco mi cuenta por cálculo prudencial , que 
por sola la Provincia de Orense ¿pttan- en cada aüo á 

la Por- 



Portagai mas ile seis mil calvezas de ganado mayor y 
menor. 

v'j . ¿Cómo 8c hx de hallar á esto remedio^ si loa lugares 

.-^oellaoian de los mixtos y arcucelos , y algunos otros 

se componen de iina calle , de una cera de Españoles ^ y 

otra de Portugueses ^ cada qual con su Rey ^ su Juez» 

-tXí Iglesia I . y. su Abad ? Llevan el ganado á sus casas o 

•prados^ y los introducen quando quieren i y lo mismo 

^cede con los granos , ó otra qu^Iesquiera e$pccie de 

-contrabando. Eáto es la ruina de la Galicia y de ]as 

Castillas, y otros paises, en donde se pudieras comee 

las carnes á un precio Ínfimo, 

"Si'^' .|£erb que temedioi No. tiay oteo mas queJlorar 

testa miseria, ó que se declare enteramente prohibido 

de comprar ganados en las feriad , y en los lugares, 

todo sugeto que fuese rayano cinco leguas en distancia, 

y que á estos tales , que en las ferias y lugares son mas 

conocidos queja ruda , rio se les permita ^cada ano 

comprar mtOganado que dos terneras, buyes y vacas, 

que es lo mas que pueden necesitaj:^ para su labranzas 

^ y cogiéndolos con mas ganado , bien sea en sus casas, 

bien, sea comprándolo en las ferias ó lugares , se . de 

•i/mt decomisó , pues son unos traidores al Rey , ya la 

«^JK^ttia;^ en la que pudiéramos tener los granos y lascar- 

-litt^ muy á buen precio, á no ser ellos. 

I Qaicfn precipitó á Galicia en un año estéril , como 
-el de 6S yi'4$9? No es solo la esterífídad de frutos , í}i 
elo fue em Aquellos dos años ; pues Galicia cogip ghLit$>s 
«para si (a) , sino que fue tanto lo que entró en Por tu «* 
. gal el de 6S , que nos dexaron exhaustos , y expuestos 
á las angustias y uuserias , que con universal dolor he«-> 

mos 

> (a) Pued^ ver Si for hs iBros de Tazmias. 



\ 



¿y 

iiios.padcdJQ» fiasta.ikgáiráles^trfiriicrSéíialbtl las 
gentes muy- fcecjüentenietite á pares muertas de ham^ 
bre en los caminos y las jftszs (a) , y á U verdad se 
hubiera ocultado U mitad ;del leyfio en los sepulcros) 
y la otra mitad fn.hi Catstilks i como sé Iba dicieado^ 
á no ser la piedad de nuestro Católico ^ pío Monarca^ 
y la compasión del Uustrísimo Señor Don Bartolomé do 
kaxoy y AcTobispo q«e fue de Santiago f y la de aquel 
tan respetable, comoí piadoso Cabildo. i 

Esias.miseriasf yunque en^parte. las mtítive la este^ 
rilidad , su mayor fomento viene? del rey no de Poriu«* 
gal y en donde por medio de los lugares de la raya nos 
llevan no solo los ganados , como, sucedió laquel aao^ 
que será para la Galicia de perpetua metaioria 5 . sino 
también todos los. granos que pudieron. [ 

Dios quiera que aquel fiiese el último i, pero, mut 
c^o temo 9 y quisiera engañarme , que en el próximo 
;de 77 no tengamos que Ijkorar ^ á np haber una gtan 
:cpsecha fin q1 venidero Agosto, ; porree; » jagiwiip! el 
agrario que rc?«^ año por parte de C?$rjíUa UYieia,: y 
'por Galicia ha entrado en ^ojtug;al Es^^ principio asen^ 
rIsldQrr.y qbserv^cion que bajpiendo escasez <h granos en 
.Portugal , lu^go entra el hambre en Galicia , aunque 
.nivi^cse ttt)4 (Cosecha 4911^ ahu^^ante^^^sfe año;. Portur 
gal tuyo un Agojto muy es(;ai5p;5 sp^M^.^9 Ip tuM 
abundante. Portugal no se descuidó en entrar Ips gt/ar 
, nos q^ pudo; Galicia se desapropió de los pocos que te- 
nias con que saquen ahora los políticos la conseqiíencia. 
. Repito que Dios quiera que d pensamiento me ongañes 
peso pucho recelo que el tiempo \q justifique* 

, ■ u . iiPttes 

* (a) Pamem patUntsír > ut cams. David. Qrctiibunt^ ^ 
. no» invenerunt. ídem. 



7f . • -■■..,.• 




.i /. , Xi.v 'i.'^Gf-'Aí rw; .T: A . ' 

, T ' • I ^ * 



Jí RtvKHtkdisitho' Podrí; MdMP<k Ptfjóá r'RtJlgiot» S*' 
MtdiettMi^ refti^dáli itl ParAh , -fft»' ¿/¿ó de L$tíf 
'- •- . XIF, Ht/ de FPamU , . ira» Pidfo V* Ocar 'd» 



r.'- 



'jii .'i -- 'r irjv' '.li.i:-'..- toJr.:»::] '/t>>ir; íM 5i;^ ?, i;"' 



in&icó' ik iá obrs presenté , '0s-'c6Áipipkble 
coar^el ¿IjA AU¿^AuK>t /%ohtía qaieflí»e'«!bSid4bi^. Igno^^ 
fdmos ttti'^tte l(» fat*^ 4te*'eaa4^^r0' esto-j «(&£ "dudar* 
^ei^og^cjiaer tkmpó ^ tmptíioltia ¿d -ita, ^acA^tletlMe i 
para publicáHa^iLtitieftrcMf efciod|cQ: Ij» iiBodes^akuáí 
que rebate las razones del liutrísimo Feyjoó , su crí- 
tica juiciosa, su locución pura , y sus argumentos 
seguros, la hacen digna de los mayores elogios.^ SI 
acaso se imprimió en el tiempo en que se presentó 
al publico el Paralelo que se disputa , no háíláúdose 
ningún exemplar , la contemplantios como inédita , y^ 
apetecemos que su mérito no este sepultado en el ol-^ 
vido, pudíendo producir á los que la lean la jmas 
agradable Instrucción que es lo único que deseamos.. 

Muy R. P. mioí. 

IN o pequeña parte del público esperalia tiempo 
há , que una exacta revisión de las obras de V, P.. le 
pondría en estado de enmendar /ó retractar en ellas 
-t^dol aquello en que se pudiera haber equivocado , 6 
dado á la estampa /Dom9imcao$ perfecto^ y;veri4ico« 

La 



L*t. opinión que' se .tiene de la prodecvdaide V; F¿ 
autórísaba'jib poco esta esperanza f y la ncomñrsiáb& 
cambien la humllázfL christiai^, déque^^V/^P; 'hai^ 
profesión particular.. Aun San Agustín mismo no. se 
avergonzó de hacer esto, sin que perdiese un pun^ 
to de su^reputacion.^ antes. bieb su libróv^ R^iacta^ 
ikntí honra su^zelot, .y engrandeze- 4U cectitady^y 
buisn jukió» .Es verdad que: V. S. \nQ engañó del g>( 
do ^sta esperanza del pibiico, pero no es menos ver^ 
dad y que tampoco la ha . llenado» 

Salió á luz su. Tomo í^.^Aí Qartas Bruditas ; y por 
desgracia se ananclá en ^i.una infelicidad bien.graní* 
do á la república* d& tas letr^ , y esi^kicitla ^ qsu esa 
tornan será el último. V. P. se entrega á sí propio géne^ 
rosamente i el suplicio ^ y en un corto Prologó he** 
ckó. á' este fin , tiene valor de xrondenar sie^e > *^ ¿-octío 
defectos , que ha , desoobiecto en el vasto puerpe. de sus 
pbras/ N0;es poco esta ciertllimeQceiy pues de ¡voek pa> 
dre: á . quien son tan dulces , y amables sus hijos ; ¿se 
podca esperar acaso sin crueldad, que los execüce y 
d8gadlc?4Me atrevería y 9 á aconsejarlo i' sin teouiri 
que aun solo el eco hiriese sus amorosas entrañas?^ Coa 
todof esb^^ K«lP* entre: vuest&s&ijbs, ¿se hallan ¿aons-* 
trubs y y. monstruos f qué vos mismo confesáis v pérd 
¡yo pongo especialmente en este niimeio < el Paralelo 
¿e Luis XW.'Kcy. de Francia. con.Pedro «V. Czar dff 
Moscovia, que se halla en el libro 3.^ de varias cu- 
riosas y eruditas cartas. Contra este monstruo odioso 
^voy á salir á cámpaib : este monstruo intento des^ 
truir^ sin temer, las injurias , que pueden caer sobre 
mí, y los vitupetios (a) con que en la boca de una 

TamXXIF. / K de 

, . . • • ■ - 

• ». .V «.. .. 1'., ,,,.,•- 

(?) Los I/^^u^mdorcs son la genU mas miserable é'^. 

unos 



74 

át ins tdjúíkf oprime V: P. á aquellos , qdc se acrfeven 

áv. hallar alga! que; áoslx enjhu -mas^ipreciasos esaitos^ 
Xo pacso ^r encima de ^ste!sie6go i: y aun de otros 
todavía mayores con que amena'za.V. P. en otras pai- 
tes á estos temerarios. insectoSé 
* . ' Tros flkotivoi igualiüicote efíctzes me . empeñan .á 
ipipar la : pluma contra V^ P« ea este asontí»» hxok^ 
la» buenas letras ^ y soy «amante de la veidád ^ y co*? 
mo buen Español i amo como debo áml nación i y 
como es justo á la Francesa. 

-.; [ Riendo como soy de hecho un: partidario zeloso 
de. los talbdtos^.que encuentro dignos de alabanza, 
no.puedo admirar bastantemente ea V. P. AL R. aquel 
fértil ingenio^ que siendo imitador en no pocas co^ 
sas de buenos originales ^ le ha ' adquirido la reputa* 
cJonxio ó|:iginal. ¿Quánta seria U' gloria de V. K. si so 
hubiesen; empicho siempre con igual discernimiento 
estos tfrlehtas pre(;iososÍ Permítame V^ cR. que lodiga^ 
que el Paralelo de que tratamos , no te hace el ma« 
y or honor : es ui} hijo mal nacido i y á la verdad iof» 
digno de parecer -en. compañía de la mayor parte de 
«US' amables: hermanos» 

A da verdad ^ Padre R^ ¿cómo podtc. <re^ i sangra 
fria nao de los mayores Monarcas , que han hoof^ 
«ado el Trono abatido al grado mas despreciable (a)^ 
y ceducidp al nivel de los hombres. más oírdinarios» 

tmos pobre si: II mtos desnudos ^. JilqubnistM de los 
escritos mas preciosos» J3^i#r£M/4x é"^. Cart. Erud. tom^ 
3* acerca de la impugnación de ua Religioso Lu^tana 
(a) i Qué acciones propias de Héroe execató Lsns Xlf^ 
M una.^.otro qualquier Rey baria h mistno. ParaL 
pag. 228» 



7J 
aqtielvcayb explendor f gcaodeza bsitUn mn á nucs^ 

(rá: ^ta por todas ipartet^ y: (pie'hizo''6r5olo ma» 

bien ásu nación, fue veinte de sttyfced€dssoce$<)aiii;(>^ 

¿Se podría gozar el fratp de sus trabtajos sin reconof^ 

cimiento i ' y tio levantarse con todo el aliento , y es* 

fuerzo contra uñ escrito , que le desdora , y está ne- 

gaúdolc hgloria?Eo %', 7ni«i&ctQ'á'1a« nadon Pran- 

ces^y én , que tengo Ja satiÉLcdon de^viviri y el amoi» 

á 'kí "España mi patria ¿tampoco me f>ermlten callar; 

Mi aacion .adora i su. Key y y yo tengo la misma 

p^ion i la sagrada persona de mi Principé tan jus* 

tamcfiie amado de todos. ¿Pu^s no scvá* kvieiíssarsk eá 

Ap gloria vengar :ia de siiiitamoital visabueió^ sátiti^ 

faciendo 4isl á Qnndsmoí tiempo aláímbr de «sil Pue«i 

bh), y á mi zelb partícnlar? r. ' i.r 

.1 £s(óy muy lejos, R. P. mió, de pensar que Y. F) 

haya, tenida /untt vt^luntad prtmeditada de ofender te 

ferspoa de LuU XiVjihabiendo sido'uo JLey á tfuyór 

respeto nos! obligan>tanta8( vagones, y qucíVAP; mi»^ 

ma asiegura,' (a) determinado /á jutatló ( si ^ foera mei- 

iiester)^qu6 no ha puesto en sos obras cosa alguna; 

que no picnsa^seí 'verdad. Aunque no fuese asi , gus^ 

ttria» ywmas dé ^enérle^ poé inocente', con una' faU 

H 'Uivofaintaria:jde irefl^iiofa 4* que no '4e orarle* iíaU 

pado con un designio determinado de hacer mal , y 

4a{iar .á alguno» Solo pues acometo á la obra , al mis- 

ma t|^pa(;iiquexansetvó*iaquella.tstImacion^ y aprecio 

coa^^quexHricneco^att pej^sona^^ c^ma. en la^. realidad 1^ 



i ■♦ 



'"* 



^. (a) ^rotésbf 4-fc/ presema ,' / á hs viftideros , (/ qul^ 
júrM vifme tAUgach . a canfirmMh am jupámmfo ) qm 
mma^ lUeürkvr ^gsa dtguw^^ptfsta á mi inUirhr dh* 
tamcn ^c. £n el Prologo, tit. 4.. 



7^ 

merece » coo - anos : sentlmietnos jtah: t kcionalcs de' x\nt 

QUiica me lapasC^ire» ^tro oa la ¿lldi empcesa ardua, 

y t^Dtb f Kiue coMKo . á: íq . que me atrevo» 

A un Gízatáe acomete nú ardimUftto^ 
en que audacia parece aun ei intento. 

c' ' * 

.} Con ;todo..e»>.| lómOi^pQr .guias para que me ¿oa^ 
Hazcact. á la: razou^ á la ünpardaliclad;, y ár la . jas- 
^a. NoJíi dio á V« P« cí Expectador Ingles conducto- 
res $c^fneja.Qtes : y dcbria , ó á lo menos á mi me lo. 
parece asi , ; dcscoiiñar ua poco, de un escritor y clbe 
y^ J?«jntemai ooniosa (a^:^(|ue es apaáonádo eniQ;mo-t 
do; de pénftit V -^^ooigQ db Ja nación i Irancesa; y en» 
p%Ulfct|íar ^ Üeiíluius .d .Grande*/^ esto era jusfea { Qq^in-; 
ta armonía me haría á mi el: que ddspues dé dar.es*» 
U idi:a lü pitbüco de un Koml:>re séniiejante» le toma» 
9e jY. P-poT) condurtorii (bQ Sí liVvPivadojritajjyrra^ 
tífica sus pensamientos^ y aum luce «maiitddavia , pués^ 
lo¿ a4^4^ta.f . y altpra^> -quando conviniendo con cien 
la. preferencia del j Principe Moscovita sobre el Mo- 
narca Frances^^t añade de- suyo, ^ue.esta.preferpkia^es^. 
ta fuifdaia. en Uriwrtaias m/ti c^midjo^tíes.A} ' - ,>; 
.» "; Yo.Je (ruego á/V* B. M; Ri^^y yuntement^ iicgÑr 
<lo9 Iw. quf lAe liidereii 'la honra .de leeriiesta-Cari 

c {fy^Ta sobre esh pmto euribiá'AExpicliadorIf^le^.u 
pro jok^^que/el :PánUeb/ qu^réhsoi^etlte úmaáíinep úu$arj 
ih demasiadamente ceñido^ Je bailo algo vicioso porque no 
disimula en él , el desafecto reinante en su nadon bácia 
$i Jjil^^ca Fr antes é^r. Paralelo ^ pag. 22 a. > : 

\ (b) Convengo en la preferencia . que da el -Jb^f ¿^ ií 
'Jiíojcctxfita.f y .aun. juxgo ^su^eefa frefertiicia lestriba en 
Minas insignes ventajas. ¡ . ^ • - 






77 
tá', ótefotadotí del' Paralelo y (^e no píerdaa de vísy 

ta esta proposición geocr^d y qme V. P. adelanta des- 
de laegoi convetiigo mía prrftnneia: yo tampoco ñola 
perderé, suponiendo , que es ia que ha de influir fin 
toda esta disertación , eo que no tengo otro objeto» 
sino combatir con ias jo^stnas^ armas de V» K^ todo 
quanto contiene el escrito del modo , que salió de 
sus manos , probando la falsedad , que en sí enciec«* 
ra , y ias injurias que hace á la memoria de los Prín* 
cipes^» que quiere pbner en Paralelo. V. P. pudo hon- 
tar ai uno» y ai. otro, y halló el secreto de quUai'- 
Ifií á /ambos á dos. el honor ;, pues su Héroe favorí* 
to el Csftf 4e Moscovia,^. no adelanta mas que el R^ey 
Francés i i quien^ toma por blanco adonde asestar 
los. tiros > pero restituyendo de mi parte á Luis XIV. 
la^ Virtudes. esenciales, qae V. P. le quita , ^u^a que 
ya ie dexe el ctf idado. de . substituif oteas mas sóHdas^ 
querías qve Y.^P. ($ daá Pedto.L £» justo cfue^carí 
da qqal cumpla con su tarea, y llene ^ -qbligaclotí; 

Parecióme, M« R. P. que. V. P« quisó dividir :S9 
«obra en dos partos. £9 la primera compata los vicios; 4tf 
dos PffÍMipests y en. la; ^egonda ' pone ep contiapo!? 
st^ijM sus lYlrtttde^ 3/:de mrodo^iiiiM pira Uevaff adtflskRr 
tcto:ip» ÁtK^partlcnlarea su priK{^slciofi genert^b f 00? 
Vfiíjgo en la inferencia , es á mi parecer preciso , que 
pruebe que el Czar tavo menores vicios , y mayores 
Xirtados> sqnfM^Lttis» ;• . ;.\ ,A ^^ ; ■.; -j, v.a (/?) 

Dej^o ^aparte la poca .cUcop$peccioQ\ qt|o ae.ofrcT 
ce al ponto eo ise«qame proyecto^ XQisH.se\ yAuiij>a> 
tido^ envilecido , y degradado : Luis .vive fmi-^:.;|; 
Keyna en sus nietos augu^toi; Y^ P.. .condaúe^ (fip^'- 
ce sobir^ basta el Tr^oo :taiaii^o,Ql\tiltca}e.(]a)$ «fHk^iKi 

(a) B 3^.tomp de. Cattasí» firtidk^ eni4$u HJ{afl^\}A, 

Paralelo^ está dedicado a Fernando VL Rey de Esp. 



7« 

está tratando á este Rey grande. V. P. se lisonjea 

y aplaude á sí mismo i V« P. saca su gloria de lo qur 

le debería ser un motivo muy justo á su temor: V. P.w 

V. P.M. ao quiero adelantar mas esta reAtxi^f Las 

perSQnas prudentes suplirán con sus: luces ^>1^ quo 

quieto- yo queá mí me£iltea» -y -■..., * 






£/i amlfklon^ y h incontimpíGié fveroa al pipacer de 
V. P. deftctos cofpunes á estos dos PríncipQS^> ^f la; 
ambición se acompañaba en eUo9 con mala £^(a)i Z;a 
del' 'Czar se manifiesta claramente en >U iovasioa de 
la Libonia , violarfdo con los pteteactos^ mas leves los 
tratados mas solemnes. £1 hecho es constante tn el Pa- 
ralelo , y Y. P« lo conñesa. ¿Paes qu^ será- de Lvís^ 
si en este punto debe salir todavía mas culpable que. 
d'G^ar Pedro? ¿Sin duda será üno^ de aqiMllos a«i^ 
bicíosos sin freno , uno «de aquellos asarpsdores ai|da¿ 
eesv ^flÁ' hacen }uego de la fe* pública y .boiia de 
tá> Jdstida ? V« P. es muy sabio , R^ P« ^aüo \ pacn Aé^ 
tir: una cosa tan impolitic»f y quiere mas deKxHifiae 
dv'los autores de nuichasí «uriones, que s^o V»P« 
90 adelantan (b) 4 decir , que Mía la teUc&Ni de todo* 

(a) tá ambición ^ y la inc(mtif$emia foiPm ( ommi sÁ 
tnit^Méoti 'y lM'4ímbith0 en^tntf ambos fM aí^npaltáda it 
iamaU'fi. Exfluóla ií MiPfMPa in la itwatim di ts 
Vh0li$i violando con fribolos p0»tteicíos hs tp^ados^* 
' ^ (b) Bt Áfonarc¿ Franca i 4tcen muchos AMórcs pecó 
M9o^'tH esta pístfiría' f^:^ ia ^ritachn dé* sMS* if^rmch* 
fUc de tratados con los Principes vecinos f coloridas con 
jMsas>> apariencias ^: cakir vendría 'á s9r una Historia com- 
'.-"••./' ^ ..• . . ' pie- 



75> 
los nratidofi dé tnaU fir.de Luis » liacian' cast una Hisr 

tpfi^ completa 4e su vid^ pójltica. V« P. tiene la con^ 
descendencia 4e añadli? , que estas naciones eran epe- 
fl)igas de la Francia : pero por lo que aiira á V. F». 
qaeria/fljas indulgente que dhs^sufpitider el /ujtmo, has* 
t;a que algún escritor. Francés imparcial , y amante 
de. la verdad le determine. ¡Que prudencia! ¡que bon* 
dad! y no quiero ser ingrato, y doy las gracias á V. P. 
en nombre de toda la Augusta Casa de Borbon i y. 
de la ñacjpn Francesa, de que con desprecio de los Au- 
tores ,<^a^ uo nombra , se digna de balancear su creen- 
cia en orden á si la vida de Luis XIY. fue un texidp 
de infelicidades, y de perfidias continuas: luspmder^ 
gl asenso: Gt^ciz, tanto mas singular de su parte, quan- 
to se Ve sacrificar en ella la equidad de un racioci- 
nio , que queria , según el principio de Y* P« sonvefir 
go\tnh :f referencia^ que elCzar en punto de mala 
ié fuese menos reprehensible que Luis. ¥« P« tiene aquí 
Ja bondad de asentir , ó avenirse á todo lo contraria 
£a del Moscobita es clara en la invasión de la.Li- 
bonia : , Useflkila el í4oseohitA ¿^^. La del Francés es 
dudosas juspinderé el asenso: luego el Moscobita es en 
titt punto ma$ culpable que el Francés*. 

Faso al vicio de la incontinencia^ que Y. P« re^ 
{«ocha en el uno, y en el otro Príncipe. ¿De que se tra- 
ta aquí ? Vedlo ya. 

SlOsar (a) rqmdia ^ y encierra «n un Mon^ste^- 
■"^ • ... :. rio 



,» 



fhfá^ ie eu '^dapiítíUa.^ Basta saber jí hay Aaores^Ftan* 

uses ^rfStíeoí^que convengan ets ello ^ suspender I el asfinso. 

(a^. A toda su vida transcendió la mancha de. reputar ^ 

f cerrar en un Monasterio a su mi^r la Princesa E^do* 

sia , y casarse con otra , viviendo ella y sin que prendió* 

se 



8o 

rio á stt Excclcntísfma esposa ^ Princesa ¿c una vlrtad 
Qotocia en toda la Rusia , y viviendo la prioierá , to- - 
ma otra muger , violando una de la$ Leyes mas sa- 
gradas de la religión que profesa- 
Luis f esposo de Maria Teresa de Austria, á quien 
respeta y y trata siempre en su Palacio como esposa/ 
y como Rey na , tiene la flaqueza de conversar y- y vU' 
vir con la muger de uno de sus vasallos (a): accio- 
nes criminales , y escandalosas de una, y otra par* 
te i de modo, que no se puede negar , sin tener pa-^ ( 

ra con el liombre una condescetidiencia indigna del 
Cliristianísimo. Tratase de saber donde está el mayor 
delito, 6 tíñ repudiar, y maltratar á su £xcelentísi« 
ma esposa, muger de mucha verdad, por casarse , vi- 
viendo aun esta , con otra , ó en tomar solo para sus 
delicias 4a muger agena , conservando siempre con la 
suya toda la atención debida á su esfera , y i su pet*^. 
sona. Este es el hecho sin exageración ni diminuctoa 
alguna. Los demás términos demasiadamente fuer-i 
tes, y odiosos, que V. P. elige con tanto cuidado, 
para exagerar la acción de Luis, nada añaden á la 
substancia del caso, ni sirven de otra cosa , sifto á la 
mas de hacer conocer á todo el mundo , que Y. P* 
habia mojado un poco la pluma en la hiél de su mo» 

dc^ 

Si de páttf di isté otrs culpa % que quejofji di las in* 
fidilidadis dil Czar.^ Toda la Rusia isti plinamenti pir^ 
suadlda di su inocencia. V^i2A. ,ipA^. 223. 

(a) La Incontímncia de Luis Xí^l siimpn iscandah^ 
sa por pública.,.. T en illa fui ispicialisima nota la mons^ 
truosa torpeza di dispojar al Condi de Montespan de su 
Excelentísima esposa , para que slrwese muchos años á su 
lascivia. , , . 



4{do* dd Sj^fet4$hr : y , tu ne : )i%7 -qiM: jb^übo^air.^a 
«oniat con ci p^ctÜo* Lui$e$iiika$ culpAblo ; fonvjewgf 
iCúméiiy aU vf sdaui así era preciso \ siqukra por el bo* 
JiQC.. de su )óicio particular: /f^%c}.f¿ Pera > dan suvo^o 
para este juicio la razón » )a reUgiop » .y las lej^s i ¿ Qu¿ 
dice la tazón ? Q^e un hpwbre (ia$94o 9 qu^ cisne Aopec- 
xio con otra inugct, qt^e con.k s^ya^ k^ h4ciE;.tP)Msi?« 
Peto e^* injuria C á vosjou^y.señoyca^s inias.i que tgDi«]^ 
la infcíicidady demasiado común, pojr cierxo4L 4Pifi^fNÍJl^ 
4iieiitar ^I.lf aliaros en este caso , os convoca, p^aja ác-^ 
chiont^i^piícdo imaginar , que llegue c$t9 caj:ca i jviK%> 
tí9S fílanos): esta injuria 9 os diri^ yo » .| e> . p^a. VMO»- 
jtcas un sensible » como la que os hicieran vuestro» imh 
jtldos y si quitándoos el dominio de su corazón » los nora^ 
hrés f y títulos que tenéis , y renunciándoos del fiodo^ 
iómascA otras mugares » adaptándolas 4;pf|)o legítima^ 
y encerrándoos á vosotras en unaclausiiu violeiitaii 
Hó 9 sin duda. ¿ Pero y qu^ ? sila Poligamia dd cará£fcoc 
de la del Czar tes mas reprehensible que el adulttriodc 
l^s i y si es verdad que dt dos maks conirkne «soo«( 
ger ejl menor í ¿no es así que la de(;is4on del P^idre Fcy- 
joó^ os entrega á la mayor desgracia de quaoras . seneift 
que temer ; y np da lugar de pensar % que gcbpcnadoa 
por esta determinación del. Clmo« ,. tomen zúf¡ .por ra^ 
son de conciencia, vuestros maridos el partido de aba» 
donaros totalmente á el exemplo del Czar , anees que ql 
de permitir algún eclipsp en la fidelidad que o^ d^boif i 
la imitación de Lui^ * ' .» 

Vuelvo ya á V« P. M« lU P. mío: yo 00 puedo im*p 
^nac f que quiera lograr alguna venuja sobre mí , pott 
que queriendo probar que qie asiste la razón f 'ac^do i 
la de las mugeres. La buena opinión que V* P. tiene caá 
justamente de este sexo amable ^ y d^no de todo res» 
peto ; á cuya gloíia GC>ns9gró uno de sus discursos , m« 
T0m. IXJy^ h J^ 



«i 

p^né & cííhlkttó de este teoiotí y aún'mt da {ahdamén*- 
tos para esperar que querrá asegurar de nuevo i las sch 
fiaras de las corisequencias tan enojosas ^ que se pueden 
seguir de la opinión > ,y modo dé pensar de V. P. Hz^ 
ga aquí un poco de reflexión i la cólera de Us mugeres 
és terrible- i nada se le pasa por alto á su resentimiento, 
j si llegan á conocer el peligro ^ y daño á que las expo- 
lia V; Pj no respondo yo á que no quede expuesto de svl 
pane á otros mayores» 

' La Religión combate también igualmente de con* 
tiento con las leyes de mi favor, y contra V. P. .en los 
iiechos , que caiadacrizan la Incontinencia de los Prínci^ 
pes en paralelo» Adulterio por dos partes , y aun en 
ÍLuis doble s circunstancia agravante , que no dexa V» P« 
de ponderar i ¿pero por agravante que sea , no está su- 
ficientemente compensada > con el sacrilegio que acorné 
pafia á ia acción de Czar i El adulterio es <rontra la ñ- 
delídad Jurada en el matrimonio 9 y la Poligamia en un 
Ctiristiano ^ holla las leyes sagjradas ^ y desune por me« 
dio de un impio atentado^ los nudos que el Qelp habia 
atado por sí mismo.. ¿Dónde está aquí la venuja del 
Czar sobre Luis iSi ya no es^ que se halle en ser el det 
lito de aquel tanto mayor» fistoy ci^to^ M» &• P» de U 
Religión y piedad de V. K. » y me pone esta certidum* 
bre bien lejos de imaginar» que tenga allá en su co* 
^zoft otro nodo de pensar diverso del que yo tengo 
tn la materia de que tratamos» y si aparecemos c6n^ 
trarios » es porque no quisa tomarfie el trabajo de re# 
4exionar un pota mas en este punto. Yo le hago Justi* 
cía á^pesar suyo» por decirlo así i y digo á pesar suyo^ 
pues conociendo ét defe^ío» se esfuerza quanto puede 
para autorizarle » y aún sé podría decir > que afc^a 
buscar en la incontinénoia de Luis» circunstancias con 
|l|üe deisempeñar lo que eHl. misma le niegii » por el 

* te- 






tesón de sicar al Francés 'Rey ^ aOB <timñ^l que a al 
Príncíjpe Moscovita. 

El pecadotdc Luis ^ dioc V. P» 4aro casi tpda sa 
yiáz ^ casi fiétí» tm pecada de p§r>vida. Este M<^narca ápr 
be estar muy agradecido por aquel gracioso cssi con 
que le favorece V. P. , y como se sabe que 4a vida de 
Luis fue muy larga ^ crece el delito : quaoda en el Czai: 
€olo Sie f como V. P. lo.á5egui:a ^ pcádoúc su juvQOr 
tud i ia razon^ y la experiencia certifican jbástaotcmenK^ 
que todo, esto es casi poco mas ó menos. , 

En fin , aiíade V. P^ Luis mudó mochas vdces de 
objetso enísuS amores, y el .Czar jaibas conoció^^traiiiur 
ger , que la que substítiiyó asa legítima esposa, i Qniett 
ha sido el maestro de V¿ P« ún este áitimo rasgo. dt 
historia ¿ Solo uno 4e dtc§ (a): .4 ádmiraUe garaoie ! Stn 
este testimonio decisivo , redice , hubiera yo. estado 4 
peligro; de<reer «tna relación de Moscovia. ^ que tiengQ 
zlá ittan6<scrica eoaquellqs mismos paragea «ta <tmnñ 
]laoo> que asegura todo la contrario . (b^ Camina da 
Mena fe V. P.:, así lo dice: pefo<tatl eaia fitesaa de U 
verdad en un entendimiento redo) de hecho puede tan» 
tD^cny.P«,la itázon que pccvakíeTbien presto contra una 
Sttpo&ioa^avintuiada y - casual ,/ pitea á/.qttal:co:reng^9Y' 
iu»:de'.distancia(.|: tiene cuidado d¿ informar al pubUco^ 
deque ésu infidiz Ptiuce»i9al/<^4ta|r(^ dtlka ^ qtm d'dm 
pUjarfn da lás in^ilidadér ib ;J^ I fmunido^ ¿ LuAgo tá^ 

• '^ . J 

(a) Si dice ^ qut en los diez afios que mediaron desde el 
ftpMáiio de UffUmontiVtti^ i^haska ím )BÁMeiemk^'ion t^ye* 
gmtda^ fio tuvo comercia casa, ms^er a^unuí f pag. »a a« i '<, 

(b) '. AmóelGs^dlainmgcres cemjcmemybruulidadi^, 
Biebc..4e Mo$¿¿^m^virXZ(iJ*ri(siip m^^^^a. dt^ 
Véase al fin de esta Carta. ParaU pag. izz. 



nia €onoc{fli!cn»o de Iv infidelidades anteriores^| y no 
pocas? ¿ Con que alguna otra muger conocía disrinca dé 
la 4}uc era suyaf Y ni áiín dexa'V. P« lugar para que 
-M pknse j que fue este comercio coa la que locnó def- 
pues en lugar de £udosia i pues le canoniza su ¡nocen« 
cia en esté punco por diez años, antes del segundo nua* 
tffimonio. EUoesasi^ que con eternas ^ aunque pro^e^ 
chosas contradicciones, tiene V. P. el gusto de darme' ag* 
Ikias contra si. { Qa^ de nuevas obligaciones le debo ! Mi 
agradeciniiento.se mttltipltca por momentos, y desde 
luego le aseguro , que no daré fin á esta disertación , sin 
que como faomixe de bien le pague á V. P. lo que k 
deba Quede pues demostrada , que en orden ala. ma*^ 
la fi^t y á la incontinencia , hace V. P. mismo ^ y coih 
tra sa propio Intento al Cau^r mucho mas culpable que 
á Luis. Si su inclinación decide en favor del Moscovita^ 
repugna allá en secreto á esta misma confiesion v y estoy 
Mguro Ú€ que el amor que profesa 4Ja vérdad^^. ka ha<^ 
tá ^onvenic en esto ^ y. confinar que el ^nceuM 
dimlento se ha dexado por esa ve^^ engañas del 
corazón. / 

Por lo que á mí toca | estoy bien Iqos de quereff 
íiisf;ÍficaDeiielfMoimrfac Francés. las licencias escaiidaio^i' 
las. y que se permitié en ótden á sus amores ^ y. aun so^ 
aüga mas severo, que V, P« mi R. P. , que tiene ia com«s 
phocencia de insinuar (a) , que la política moderada, y las 
{iktmas mas piadosaá, han unido acerca de esto una 

be* 

*vi[9^ Piñ^ il'iMAms Ji Jos Po^üas maderadas ^ f san 
éh plmmas ^astantementi nlighsas , m ftde tanto h ath^ 
$és €stm r0guiar$mnti tom^nidos en praíHcar con ios 

£Kh4f€s ilustus un ^émr^^éi somkwndmid isni^ns^' 



«1 

benigna condescendencia con ' los Príncipes Ilustres. Pe* 
xo rodavu estoy mas Iqos dé pasar á este Monarca 
la mayor nota de mala fe ^ y de injusticia , tespedo de 
sus enemigos ó aliados. Si parece que V. P. piensa de 
otro modo y solo se lo puedo atribuir á su guia, el Ex^ 
fcSador lü^flcs^ que iiaciendo oficio de un charlatán par** 
ticular y preocupado^ tiene por defeAo de buena fe loa 
efedos de una poÜtica sabía $ cuyas causas ^ y cuyos 
muebles I es preciso que los ignore un público moderno, 
y muciio mas un Filósofo adivinador y crédulo. No es 
el dia de hoy absolutamente posible penetrar los gran* 
des negocios de.£&cadoqtte se tcatan> y perfeccionaa 
CD los Gavinetes de los Reyes. £1 juico perfecto 4^ «sto^ 
se reserva para tiempos mas remocos , y para árbitroS| 
que habiendo bebido en. las fuentes verdaderas, puedan 
con una libertad , que oo nos es ahora permitida , de^ 
cidir con perfi:&o conocimiento de las cosas., excoto y ai 
ác pardalidad , lisonja y imedo« 

Mientras tanto ya: quiero snponet cierto equilibrict 
entre los dos Principes, en orden á lo que V. P. le re^^ 
procha cpn su censura (y no permita Dios que yo ad- 
mita por ahpiAk menor cosa); pero en este caso, ¿adjáo^ 
de está la preferencia prometida tan solamente , y adju^ 
dicada al Czar sobre Luis : ionvmgo en U frtfenndáN . P« 
es demasiado siácero para no confesar, que no procedió 
á este juicio difinitivo : jMxgo &c. un examen alga. 

ciarlo. . . ,; . .^ . -^ 

No es dificií.de percibir Idyenda el Paralelo , que 
V. P« tomó panido.contsa las reglas de este genero de. 
obras poi uno de dos rivales : quiero decir , por ei 
Moscovita. Pero no piense con todo eso ^ que le tengan 
e»te Príncipe una gran obligación ,. y mayor que el 
otro \ pues se hpbíera fiaUdo. muy bien sin los testimo** 
nios d; amisud j^rticnlar , ^uq le d% y# P* f y k hubie^ 

la 



n sido más v^ta)OSá su indiferencia , y iún el que no 
hubiera pensado en. cl« De este modo iiublera gozado 
IBQ paz de la ignorancia de qo pocos acerca de sus de- 
ícíkos 5 ios quales saca y« P. á la mas clara luz inutll- 
*mente ^ y aún con daño notorio de su memoria* ¿ Si 
. V. P« trata así á sos amigos , que iurá con los que ao lo 
fonf^iquánto tendrán que temer? 
'/ Pe foiiena fe no se vsabrla sin V. P. , exceptuados bien 
|K>cos instruidos en la jnateria > que et Monarca Rusia* 
no era un ebrio hombre , un brutal ^ y un furioso (a). 
£$tas son ias.qualidades que V!. P. le atribuye allí sobre 
Luis y y como por añadidura á la mala fé en los trata-* 
0OS ^ y á la Incontinencia en iás costumbres» Sí 2 V.' P; 
je hace esta donación i pero digámoslo todo : no dcxa 
de excusarle (by ¿Que digo ym ? mucho mas^ que es ha*' 
«er que sean 4a materia de su lieroisnoi y desuprefe* 
Kiicia ^ xespe&o de IJ^is•^¿Cdmo puede ser es(o 1 ¿ Có« 
mo? Porque el Kusiano liabia cenizo mal^a^ducadon, y 
I^uis buenas porque el ILudano. se quejaba alguna vez' 
de sa mal temperamento $ y el F^mces no tenia porque 
quejarse del suyOi La justiñcaciop es completa ^ y se sa- 
be ya por medio de uo nuevo descubiimirató ^ que ña 
•- hom^ 

« 

(a) Debías ijf estos vicios ( la mala fé f la incofitineth 
fta) íomsmes á los dos Monarcas i otros tres se atribuyen á 
el Rusiano , de que no adoleció il Francés. El primerofta^ 
intiemferamia ^ en órien á el vino ^ y licores fatrtei. El 
segundo j dexarse arrebatar de la ira , td vep for l&visi^ 
simas cosas. Ei tercero f Ja ^rséeldad..*.^... Los dos frimeru 
cafkuks son ciertos. ParaL p. 1 a 3. 
. (b) Dos4Írcu$stanciaSf que distíulfan m parte tos- vicibs - 
del Moscovita , f agravan los del Frontes ^ lafdskación f 
la religión^ p^g.226^ f ' 



<7 

hooibre con mÜ vicios naturales , es mucho mas loable, 
que otro con mil virtudes adquiridas.. Un modo de pcn«^ 
sar semejante dexaría de ser paxadoxa , s! á . ¿tcrza de 
batallar contra las malas inclinaciones ^ fortificadas, coa 
la educación y. se llegase por fin al deseado termina de 
sujetarlas , y de poner en su lugar todas las virtudes 
opuestas. Así que se me representara ai Moscovita in* 
diñado al vino ^ y pcopenso á la br nulidad^ y k la co* 
lera ^ y se añadi era ^ que la rcflexioo y las vidorias que 
habla alcanzado de sí mismo , le habían hecho cons- 
tantemente sobrio y. apacible y humano: gritarla yo con 
admiración : este es el hcroe^ y aqui no es dable que yo 
me engiaüe*. ¿Nos propone VtP^ al Czar de esta manó- 
me Eiloio dirá*. Pues codo lo comearlo (a). £t tempera^ 
mentó de este Principe le conducía á la ebriedad , y 
le llevaba al furor ^ la mala educación fiívorecia al tem- 
peramento. ¿Combatió lo uno y corrígló lo otro? Nadaí 
menos* Ntinta- h 'Oencií; i pu»«qu¿ hizo ? ' ¿ Qfxéi cono^^ 
cer i sani^re fría la torpeza, dé sus deíedos , .y se aver^» 
gonzaba dé ellos; ¿Y es ñe(:esario algo mas para esnibloi» 
cec la sapefix>sidad sobre Luis I Vamos claros : V. P» 
raciocina asi seriamente^ ¿^y podrá hacemos creer y; que 
después de haberse entregado á la destempianza , y á la 
brutalidad , con solo arrepentirse de sus vergonzosos 
excesos (con ia carga no obstante de reincidir en ellos) 
se merece el nombre de grande con pre&rencia ^ respec* 
to de otro á quien la sobriedad >. y et humor apacible 
y suave,. je m^^niknmtcoostanrcmcnte eo uo asiento ra* 
¿lona! ». y en tugar moderado y estimable^ í. Paradoxa 

ex- 



t » 



. (a) . &i mtemferancÍA ai arden al vino y es masproíaUt 
que nunca Ia vendó ^ pag» 223* 



88 

xxtrana^ que Y. P. estabEen! Yo nada supongo. £1 Czat 
tiene vicios de que carece Luis i V. P. conviene en esto; 
'de qui C0r€€i6 el. Brames. £i Czar jamas se corrigió: nwh 
ca la venció. Con todo eso merece el Czar ser .preferidd 
á Luis : cofwcfigo en la preferencia. Pero Y* P. no deses* 
^ pete de poder conciliar paftid0S:tan opuestos » que no 
faltarán recursos : ta AÁIigipn viene ya á sostener s(& 
raciocinio ^ y á darle toda la fuerza , que parece que Ift 
ha quiudó una aparente contcadiccioo.EnefcAo,*!^ que 
profesaba Luis le servia de freno con la santidad de 
stis máximas 5 lo qual le faluba á Pedro en la suya^ f 
.que llena de errores (a) emponzoñaba su espíritu ^ y 
corromi^a su corazón. ¿ Es cosa extraña que Luis haya 
seguido máximas consagradas de este modo ? ¿ O no es 
pQr el contrario cierto, que Luis se vio como obligado 
al bien con la guia de las luces mas puras de la fe , y 
con las reglas mas seguras de una tan sana moral? Pero 
dexado esto , ¿de quándo acá fayorece con su moral á la 
corrupción de las costumbres ? La &eligion Scismatica 
Griega y que se profesa en Moscovia, tan lejos está de 
esto , como la Religión Católica Romapa : y no decía* 
man cpn menos fuerza los Predicadores de Moscovia^ 
que ios de Madrid , contra la intemperancia , impure* 
za e injusticia* ¿s verdad , que algunos de sus dogmas 
apartan al entendimiento del conocimiento ex&do de 
la verdad ; pero no tienen máxima alguna que autorice 
los desrcglamentos del corazón» 

Jodo el mundo conviene ^ y iabe muy bien es-^ 

. , tOJ 

(a) Toda Religión llena de errores , qual es la qm 
profesaba el Cx^r^ turba mucho la vista intekBual en orden 
d la moralidad. 



lo:(a), y. él motivo ¿k Religión qiieV.P;átcg^ en ol^ 
Czar , viene á ser en esta parte absolataoiente inutU , yl 
de falsa suposición; Todavía qiieda un camino por dondq 
y. P. se podrá escapar ; voyselo á mostrar gustoso^ Es. 
p^es, decir , que si Luis hubiera sido Cismático como el 
Czar , hubiera sido coma el delici^o, pérfido , ebrio y] 
t>rutal I y no hubiera tenido aún alguna vez siquiera el 
horror , que el Czar ¿.estos vicios » haciéndolos subir 
i mayor exceso» Para decir esto necesitaba V. P. una; 
(revelación expresa $ pero, ¿y por qa<f no la lendria' 
y. PJ ¿No asegura profeticamente , por otra parte ^ quo 
la reputación de lá gloria , que se tiene de Luis , no ser* 
tk muy larga t y que la de Czar , llenará por cuenta /a 
hecha por treinu ó/iuarenta siglos (b)? 
s £1 campo es aquí demasiado agra^f aUe > para abati^ 
d(onarle tan presto. Y. P. me h abre por sí mismo , y, 
yo sería desagradecido i si no me aprovechase de su ge^ 
Aerosidad. . . ,< :* 

£1 Czar arrebatado del despreciable vicio de la dei^ 
«templanza y embriagaes , jamas le cortigiá :. ul mas 
prtAabU que mmfaU venció. Supuesto este hecho coa 
V. P. i adonde va á parar su héroe ? ¿ No es mejor qui* 
farle desd¿ luc^o ^ y con serio un rasgo ^ coda la. grande* 
»9 que se le va i dar luego al punto I Grandeza qu« 
2l1 parecer de V. P. le hace muy superior á quanto h% 
podido hacer de grande eu el mundo entre todos los 

s 

• ■ '. • . . ^ . 

t (a) Vesee 4 Morerl en sm Dicchmirio , palab. MoJT-t 
.coviapy ^ el oHíor que eité^ relación de Moscovia Scc^ 

mánuserHo B$féé$U 

(b) A U graudezá de ius oeeioms sobra mueba magA 
.itítud para ¡knar, ¡a extensión de treinta ó quartnta sh 

¿fo/,pag.233. 



j 



\ 
) 



9^ 

Monarcas ICO' P^^^P^^" ^^ > ^ ^^ hombre entregado 

hábitualmente á el vino , y á los licores fuertes ^ esti 
habitaa Invente fuera de las reglas de la rázon s ó la con- 
serva sana y entera á pesar de una bebida abundante, 
y tan aproposito para perturbarla» Si la conserva ^ ¿ á 
qué ñn auibuirle el vicio de beber sin medida alguna ? 
¿Sería delito beber agua de este inodo? Si la pierde, 
¿cómo se podrá esperar de él acción buena aun la mas 
kve ? Is cosa cierta , que el Osar perdía muchas veces 
la razón , y son pruebas demasiado clsrras tos continuos, 
^ crueles excesos de cólera y furor , de que él mismo 
se lamentaba \ y yo supongo que en el caso en que 
Y^ P. gusta de ponerle en el ParaJelo , hacía Pedro lo 
que otros muchos.; digería su vino durmiendo , y ha« 
Itándóse mas sosegado al despertar , tenia vergüenza de 
su torpeza. Sábese que quiso dexarse morir de ham*^ 
bre 9 porqué creyó que hablan dado la muerte á su 
hijo , cómo él lo habia mandado , estando poseído del 
¡Vino(b). 

la. mtdipioa aprobada con la expotíeQcia ensefia, 
' ' ' ' . qtrc 

r 

(a) Heftdsmoí 4i ir den superior á quan$oi el mundo ce^ 
hhró basta entonces..^.... S\ísúX\& illi non fuít anteeum 
AeXi Ibi4 • 

< (b) Maldito temperamento que no pudo vencer. Quí^ 
suistir por si mismo á la execucion realmmte becba en la 
persona de un Sueco , que se ofreció generosamente por 
si mismo i representar al Principe : cortisele la cabeza 
^npt*isenciadeíCzur en un cadahalso , levantada de pr4* 
pósito a este efeélo. \Qué eclipse de la razón en un Reff 
en un Padre ! \ Qué grandeza de alma en un extrangerOj 
en un particular I ^ijyhdi está- aquí el béroe^ Hist« dei 
Principe Mere. . : ; ^ ., .1 \ 



q<le eSM especie de Jxomtires , coáttatf un 'esta3o* habí* 
«iKil de flaqueza I que pasa oaturalmente del cuerpa 
al alma t y se lleva tras sí el juicio. De. aquí pr ovenki 
^ condúfta poco regular, y <^ incapacidad paramuna 
coMitmaciou de hechos laudables , que supomn una; 
alma libre » y señora de sus operaciones» Todo .est o 
es verdad , y con todo eso no dexará Y. P. de sacar la 
conclusión ^ de que conset^aido el Czar mu y gustoso 
la baxa , y villana costumbre de usar inmoderadamente 
les licores : iuimá U vinciéf fu¿ con codi> tsto: un Bom« 
bte (a) de una comprehcnsíoo sin medida » de una ííapV 
cidad inmensa I de una fiortateza ^e alma robustísima^ 
de un políiica refinada &c* Ved aquí ciertamente juii4 
complexión feliz : injustamente se quejaba d4 ella ^ sUi 
razón se lamentaba de su temperamento. ¿Que pcrd.ia 
jpor tenerle malo ? Qertamente que á juzgar al Czac 
por el retrato que saca V. P. aquí , se podria decUi qu^ 
si este Príncipe tuvo en sí alguQa cosa exuaordin^r 
*r¡a| esta era sin disputa una veafajat \ que.leete^f 
mucho sobre todos los ^nachos pasados ^ prespatqs 
y venideros. 

Vergüenza tengo de usar de términos semejantes» 
y de entrar en tales disputas y averiguaciones , que 
miran tan^de ^ce^ca la^ persona dis jup* gran tAof\afcz. 
*!tero y. P« mi R» P. ^Ac obliga á ello , y pudier^ muy 
t>ien haberme ci^cusado ran pesada necesidad. El orden del 
Paralelo no lo pedia ^ ó el Paralelo euti&el Czar y Luis 






Mi?: se 



1 t, 

' (a) A hí ojos se wsm , qm, fars. kácsr tod^. fstq a^ 
'menester una eamprebenshn y una capacidad inmensa » una 
fuerza de espíritu r^usHsisna^ ují vahr en wn^o grado 
-beróico » una aW^Uad infM^ahie j sena polítisA éU!:*¡fieior 
sisima. Paral, pag. a J r. . \ , .. ' 



^1 

se pttdieca fiatier dexado sy y^ qtie se eoipefiiS en l¡i« 
cede, lo executa de su* parte á costa de^ia fazon i y llii 
la menor utilidad para síi héroe. 
. Con todo eso, visamos ü V. P. es mas feliz M, 
atribuirle mayores virtudes ^ <iue ea «:fifflodarlc mcn 
porcs vicios^ 

Parece que la necesidad del Paraleló le abre aqai i 
y. V. un poco mas los ojos^ acerca de la narrativa que 
le pertenece á Luis XI V.^-£ra preciso sin duda atri- 
buirle alguna cosa buetia , para poder .'realzarlas iofíDiía* 
kiente mejores , que V. P. debia desperdiciar en stt.hé«- 
toe y cuyo fervoroso Panegirista pasaba á ser (a), . 

Luis tuvo buenas qualidades (b), fite discreto | de uní 
juicio sólido, espíritu constante, bastantemente ^licadó 
al gobierno, amante de la justicia : fuándo nb serpfa depbs^ 
kácuté á su ambíckm , óá sus plaans: apiecijador del m^ 
fito:^ de. u^a'entereza verdaderattente KeaL , suave y 
tratable , liberal, inclinado á hacer florece|[ oa sjn rey* 

' ' ' : . ' I .no 






; (b) No se puede negur qke Lms.XlV. fm .¿^^ de 
muchas buenas qualidades ^ bombre discreto , f de juicio sé^ 
Udoy de espíritu comtMite , batíaniepunte aplicado delgo^ 
Averno ^ de una entereza i^jHi , mezclada, con afabilidad po^ 
pular , amante de la justicia^ en quanto no obstaba Á su am^ 
afición ó asá deleite , estimador, del mérito buffsuno , liberal^ 
'propenso a que en el reyno ftorftiésen íás artes ^ ciencias p co^ 
mercio. Más si estas parfidas bastan para constituir un buen 
üef^^o fon eufiiienus^ara fom^ituk un gran Rey. Paral, 
pag. ^^^. U' • 



oó aires t ciencias y ccmerclo j pieto eib Sii ^ loSas estas 

qualidades apropásito á la mas para formar jm bma, Rey^ 
fio son bastantes para sacar un Rsy granito ^^una aemn 

i$ Lsús trae ate tarácteri Ni una^ . 

■ 

, Sencido al parecer de haberse adelantado tanto^ 
ivuelve y. P. siempre sus pasos ,^ y se corrige* Elii^ 
Selecta del Ingles tomó sobre V. P. el ascendiente» 
y apenas empieza á respirar , quando atormenta de 
un gojpe al mundo con la decisión mas inisoportableí 
y pesada^ £a » de rgsacia si qaier^ , dexem.os gpaar ea 
paz. á la memoria de Luis ^ la ventajosa opinión , quo 
se tiene de ella. ¿ Bs. acaso despreciable en ei fondo» 
y:la sttbttancia e| te$timóntO qu^ ha dado tan justamen-» 
ie el universo atribuyéndole el títftlp gloiiosoy, de 
Grande l.Si'^t xierto» pues este>tetfÍmonio no es á 
w vista .sino un cftrpc universal » como endereza- 
dor, geoeral (a) de los. tuertos hechos á la verdad :.y le 
debe esta á V. P; otto . testimonio mas autentico para 
que colaste que todo el muQda.»e3tcepfo$ el R^ P. M« 
£¿yjo6» y el Espectador Ingles» se h% en^ñado tor- 
pemente , y seha déxado Úeyac sii^ crítica ni adVer^ 
ttqcia de la narrativa de los clegos/Panegiristas de es- 
te Monarca Fradcest No hizo Luis XIV. una acción 
9n:toda stt vida^ que jie acercase si q^uiera un poco 
al ihefoismio (b). Su. historia po nos prppqoe un ex^i^^ 

(úy O'MU 0Mversat para deset^atios di erri^ts to^ 

' (b) Bif ninguna manera arrUri (Luis Xnr.) 4 la gran- 
deza del beroUmd: porque pr^unto, iqué acciones apropias 
de Héroe executáí Ni una batía en toda su Historia....otro 

quaJquier Rey baria U mismo, pag^ 228. 

uni'^ 



pío y qde le, d&dbga.: del táooma <lc lot Rtfycs: al se- 
baila entre todm ellos alguno que no pueda catrai: 
i compararse cou ci. Levámense quanco se quíesaa 
los aconcecimiencos gundes.xle su reyoado : es aai^ 
^ttb 60ñ verdádecos^f.peso na tuvaotca parce en dlos^ 
que el haber cabido eoiplear 4 los que Ibs . pusieroa* 
cti execucion ; esta es coda su gloria» Solo, tuvo las 
qualidades de buen Keyi. y esta basta para no sec 
bueno para cosaalgnoa^á k> menos pvra bten pocast» 
Darle otros ei<^s , es desjpeidteiftr ¿icifa de pcopó^ 
sito un precioso íQcienso » quie oio se hiao ps;ira éíi atr^ 

qudlquicr Rty baria U mUmo (a) ; ni una ^s. 

£n esta suposición ^ Asia » África ,. Atnt^ríca ^ Re-^ 
yes Otomanos » Persas , Chinos , Pueblos los ma& r e-- 
motos , á quienes asombró la fama de. este Priocipe? 
y principalmeme tú i ó Europa , que viéndole, de mast 
terca creíste , que le debías las alabanzas i mas ya^ 
tas á sus qualidades heróycas » sentid ^ y lamonoml 
vuestro ierror. Este A^ey ^ las delicias de su pueUo^* 
terror de sus enemigos , gloria de au trono i alma dd 
todos los Consejos , conquistador infatigable , padfica^ 
dor generoso h -este asilo i y vengador de Príncipes , y 
Keyes desgraciados ^ c»tc baluarte de la Religión , res^ 
tautador de las Leyes Civiles^ y ^^itarcs ; este Luis,* 
én iina paUbr^ , k quien di¿ ol mundo. Chctsttano::pOC 
'. •] ' la: 

(á) D^ que f^julta^ qui Inen cm^siikradtf t^dtJasgfi^^ 
des cosas^^íáe se bicUron en el rey nado de Lnis Xlf^^ l^ 
única gloria que suidamente le^. quedad' estrMónanfs^ ts 
haber conocido los grandes talentos de algunos vasalhs sufos^ 
haberlos empleado , y atendida f pag. a a 9». 
£stas partidas bastati <^r. ffcdH élfr¡li4k. 



lía;bóca sagrada del Fóntífiee fComaho Clemente XI«^ 
el nombre de grande i de mas grande ^ y dé grandí*- 
simo entre ios otros Príncipes $ este Luis no es ya si- 
no un hombre ordinario , y no tiizo en toda su vi^ 
da la menor jaccion d.e grandeza que le -fílese propiaí 
ni uñé. Venga á noticia de todos , que el U« P. M. Fey« 
joó I Religioso Bcnedidino , es quien con un nuevo 
descubrimiento ha pretendida alumbrar 'poco á poco los 
OJOS del mundo 9 ofuscados con una preocupación reci*' 
bida inconsideradamente. ¿Podría autorizar mejor el fas* 
tuoso (a) título de su obra , que con las luces que es^ 
parce sobre un error tan general ? 

Sin duda , R. P. , que está abastecido de buenas 
memorias y escondidas- hasta ahora ¿ rodo el resto del 
mundo , y que pueden sostener el mtntís formal \ que 
le dice Y. P. á todas las historias del rey nado de Luis el 
G«ande , recibidas y aprobadas de todas las naciones. 
De V. P< par/e á 't\ publico de memorias - tan escondió 
das como excelentes i pues lo debe hacer por la gloria 
de la verdad, y jpor restablecer su honor mismo , i^\ít 
c^n el odioso asunto de sti libelo , ha revuelto con- 
tra sí , no menos á los sabios Españoles , que á loi 
buenos Franceses! naciones de quienes un hombre que as« 
^a cerno Y. P» á que le pongan en la serié de los sá- 
b{os,y<)ue debe conservar á i6 menos él dé raciónafi 
no debe despreciar los votos. 

Por lo que á mí toca no hallo que decir , viendo la' 
corriente que arrebata síi pluma,, s^nó que saque sus 

aguas 

(a) Teatro Ohico Universal ^ para desengaño de erro^ 
res comunes. Cattas -Eruditas y Curiosas ^ impugnando va^ 
rías opiniones comunes: v * * 



aguas ác wcjpM liieóté), y tictt3c 1 inas pmwi otl^i-* 
les. ¿Y dónde bailaremos estos? ¿£ntre los fiaoceses? 
$on demasiado apasionados por sus ILeyes. {Cti.cce los 
extraños? Son por la mayor parte emuh» , ó poco&«> 
yorables á la Francia. |Pucs qué partido qitieda ? Si me» 
es permitido I B^ P. significarle i era á mi ver el de cav 
llar en este punto $ desconfiando sabiamente de. laft 
disposiciones de su corazón » poco ^vorables á el Mo-i 
tiarca Francés , 6 si absolutamente estaba determinado: 
^ escribir, disputar con prudencia y díscernimle^tOir 
yali^ndose de las reglas de una sana crítica , lo c^uc ha- 
bla en pro y en contra en los actores mas recibtdoSp- 
y manifestar de su parte un juicio sano y libre de 
preocupaciones acerca 4e i^echos reales t y general^ 
mente contestadost 



9 4c Luis 4l Qrániif 



c 



i6>rmandose Y. P« con este modo de pensar f nw 
enseñado á los menos instruidos , que este Prinn 
cipe descubrió desde su primera edad t ucu inclinación 
tan notable ázta todas las cosáis ^ que . rraiao consiga 
d carider de grandeza ^ que * el Mariscal deTurenan 
que le habia estudiado -y y cuya oatetidi miento . ekaí 
bien penetrante , predixo desde eatonces i que Luis (a) 
sería algún dia el mayoi: Monarca i que rcyno jaooscqi 
f randa* 

Nflf 

V • •• *•"•..» 

* ■ ' * 4 . rV •« 

(a) ACLe Cbtv. d* Kamt(i,f, iist. de Mr» dt turtm* 
be ¿Mmieresde Láref, bist, de LetsisJUy^ -, 



Ko espero a^uéí ingenio .snt)eridr , aqael talento^ 
4e teynar, la muerte dei Cardenal Mazarini para de- 
senvolver (a) las cosas s ni le detuvo otra , que la de- 
ferencia perpetua á las determinaciones de este Min¡Sf-< 
tro , para experimentar continuamente en secreto , y. 
sin ruido por sí mismo. Sabiendo que se habia juntado 
el Parlamento ^ para deliberar acerca de algunos De- 
cretos: ^ . dimanados . del Consejo , el K.ey que no tenia 
todavía diez y siete anos i parte de Vincennes , se* 
gaido de toda su Corte > y entra con botas , y su lati* 
go en la mano en el Parlamento , y dice estas solas pa- 
labras : «Sabeoselas desgracias que han producido 
«9 vuestras Juntas ::Yo mando , que cesen^las que se han 
ncomenzado acerca de mis Edidos : Señor Presidente^ 
»Yo os prohibo que toleréis semejantes Asanjibleas , y 
ná cada uno de vosotros el pedirlas.** Muerto el Cacde«< 
líal i no se. esperaba el gobierno de un Soberano > cuya 
infancia se habia afedado prolongar para apartarle d^ 
los n^ocios ? Con todo eso todos los cortesanos le 
{Hdieton , y preguntanle ; ¿á quien hemos de acudir^ 
Señor? A mí , respondió Luis. Sí se sorprendieron to; 
dos de m determinación ^ todavía se sorprendieron mas 
de verle ffliaátenerse en ella » y perseverar hasta el úliir 
mo naomento. de su vida. £1 era señor , y quería sec 
solo. ¥ixó á cada uno de siis Ministros los términos d^c 
^sa poder I haciendo que le diesen cuenta de todo j^c 
sí misibos á las horas que señaló , dándoles la con^ 
fianza que era necesaria para acreditar su Ministerio , f 
velando sobre ellos para impedir el abuso. Yo form¿ 4 
t. Tom.Xní^. lít vues^ 

m 
1 

(a) Mr. de Qulmy'f Brigadier des Armees de Lome U 
Grande (^c. ¿///. Militare ^c. Siecle de Lauis XIT. impresa, 
en Berlín en ^2V^^ ^^^ ^^ MsfUu dn Rqí de Prusse% 



9^ 

Tuestro padre 9 le díxo á Mr* Bar6es¡eaX| hQo de 

Mr. de Louvois , y yo os formare á vos del mismo 

fñodo. Un Rey semejante (á) al que V. V. nos quiere 

dar , ¿ podria R. P. mío, tiablar de esta manera? ¿ Es es«* 

to saber formar los Ministros y ó es solo saber autori-» 

¿ar sus ideas? Muy de otro modo pensaba Colberto 

y Lou vois asiendo así que estaban muy interesados sin 

duda en su misma gloria ^ que lo está V. P. y pues 

estos confesaron en sus memorias ^ que Luis los asom^ 

braba siempre con las vivas luces ^ que manifestaba 

en sus Consejos , y que muchas veces se Us hizo el 

honor de atribuirles lo que solo era debido á el ia* 

genio superior de su Monarca. Asi bien se podrá de^ 

cix con éstos , que Luis solo por sí mismo aprendió 

el arte de reynar s y que criado en la indiferencia 

lie los estudios , y de los conocimientos útiles, debia sus 

altas qüalidades á sí propio ^ y á sus excelentes disposi^ 

tibncs naturales. 

De este mismo modo , si V. ?• se atuviera á he* 

chos incontestables , hubiera publicado que no tenia 

aún Luis XIV.^ diez y seis años quando comenzó á 

í[)onerse á la testa de sus exércitos (b) á hacer con^ 

Quistas 9 á estar presente en todos ios sitios » man^ 

dándolos por sí mismo, exádo> infatigable , siempre á 

icaballo , aún en los tiempos mas rigurosos , visitando las 

trincheras , velando sobre las centinelas , entrando en 

las mas menudas distribuciones para la execucíoh de 

las empresas , y subsistencia de las tropas ,: y tan po* 

ko cuidadoso en todas las cosas de si mismo , que 

pa-i 

(a) Asistiendo a Luis tales ASntstros y m le qufda'^ 
"ha que hacer sino autorizar sus ideas...^ pag. 2 2 S* 

(b) Mr. de Quiwy. Hist. Milita 



psitcvx fgnorar qne ?i era B^cy t y que lá salud del 
Estado dependía de su conservación. ¿ Adonde diablos 
lleváis á el Rey ? gritó el Mariscal Duplesis á Mr. 
de Bussi Rabustin ^ que en el sitio de Brujas se aban* 
zaba con S. M. j áziá una parte en que se hacia el 
Hias violento fuego. Yo no soy quien lleva á el 
Rey ,. respondió de Bussi : el Rey es quien me Ue-r 
ya á mi : .y fíie preciso arrancarle con una especie 
de violencia de aquel peligroso lugar. Con estas dis« 
posiciones empezó Luis la carrera de la gloria ^ y 
ya empiezan á verificarse las prudentes conjeturas 
del gran Turenna : las conseqüencias decidirán U 
solidez, 

£1 destierro de los duelos en Francia es para 
Y« P. M. R. poca cosa (a) : admira cierto la con«> 
Üanza con que se adelanta á decirlo $ pero es una ig^* 
norancia que se debe excusar en V. P. Dícese que en el 
tiempo de la mayor edad de Luis XVI.^ eran en Franr 
cia pocos los Duelisus ^ ó por mejor decir no los ha^ 
bia» Con todo éso es cosa cierta» que con una disposicioa 
peligrosa » que se juzgaba, necesaria , arrancó del cor 
razón de ios Franceses un habito inveterado , de que 
era preciso alejarlos, triunfando de la costumbre, £s«- 
ta barbaridad Gótica , autorizada en otros tiempos por 
los Reyes mismos , habia llegado á ser como el car- 
titGtct de la nación. Una ofensa á veces imaginaria » se 
4ebia lavar con sangre , de que es buen testigo el 

N a com« 

(a) La extinción de hs duelos , y el destierro de la 
beregia , no pedia 6 extraordinarios esfuerzos ^ é alcanr 
ees superiores......... la execucion de uno y otro no le eos* 

té a Luis XUr. mas que quererla y decretarla p pag. 



loo 

combate det círculo Je quatro contra qtiatró el ano 
de i 66 3»Pero lá capacidad del Monarca , animada de sa 
piedad , le hizo hallar medios , no menos con el 
xigor del castigo , que con lo vergonzoso de c% 
acompañándolo con una fortaleza insuperable , pa- 
ya quitarle á aquella especie de .valor toda la repiH 
tacion con que hasta entonces se halHa obstinado. 

No me maravilla , R. P. mió , que V. P« conoz- 
ca poco la heroicidad , que fue precisa en esta em- 
presa , y en un acontecimiento , y . obra en que le 
parece y que no le costó á el Rey otra cosa ' su con- 
secución , sino poner su nombre á el pie de un 
Decreto. El estado de V. P. le dispensa de las prue*. 
bas del valor :• harto me)or lo conocerla una no« 
bleza autorizada por muchos siglos , en una espc^ 
cié de reparación , y en un modo de volver por síy 
^ue creía debido á su honor maltratado : y V. R« 
crea , que para desarraigar un uso tan lleno de gloria 
á los ojos de toda una nación , fue menester en su Rey 
una autoridad grande y una .sagacidad peneiran te f y 
una fortaleza á toda prueba. 

La extinción de la heregta de Calvino en Francia^ 
por medio de la revocación del edifto de Nanres , pasa 
también con V. P. por una cosa indigoa de cet con- 
tada 9 ni entrar en suma con acción alguna ^ que pue^ 
da exaltar la gloria personal de Luis. Un aiidado algo 
mayor en Y. P. hubiera puesto ^ al escribir un Parale- 
lo tan donoso, en la debida claridad la verdad del he« 
cho> y hubiera enseñado á lo menos á un Vulgo, casi 
lilctnpre mal' instruido, qüal era el ¿stádo derCalVínis« 
mo en Francia á los principios de Luis XIV.'' (a) Esta 

sec- 

^a) Todas las historias dctreynado de Luis il Gratsdt^ 



«oí 

ÁCüi audaz I y craet fiabía , és Verdad ', recibido gran*» 
des golpes, y padecido no pocas perdidas en el reynadQ 
antecedente > pero no tales y tantas , que no le queda- 
sen muchas cabezas que cortar á esta hidra huL Ella* 
se conservaba en el amparo de asUps poderosos i y^c 
mantenía con templos j y sermones muy autorizados* 
Por la infelicidad de los tiempos^ y por la debilidad '^e 
dos I ó tres rey nados > estaba unida ctm todos los esta-», 
.dos protestantes , que es lo mismo que decir con una 
multitud de enemigos declarados, que no deseaban otra 
cosa y sino tener apoyo basta el seno mismo de la f ran^ 
cia. Había enemígm domésticos : echaírlos del xey no, 
era sacrificar el Rey mas de un miUon de vasallos, dan«4 
doselos á sus mismos enemigos :por auxilio , y era dexac 
transportar á otras partes las manu&duras mas particu^ 
bres , y con ellas las mas seguras riquezas. Pero Lui$ 
se pone lleno de zelo sobre todas ^stas causas de temos 
y de interés , y con up sabios coiqo justos edidos, con^ 
sigue el fin de piurgar sus estados de esta peste , y de" 
asolar este monstruo , que habia ya tanto tiempo que 
los arruinaba* Si Felipe IIL^ es infinitamente laudable» 
pos haber .echado de .España el residuo de la morisma» 
que no podía absolutamente mantener : cambien lo sc-r^ 
Tá.el zelo de Luis XI Y.^ en haber xeduc|4o á d sen9 dd 
. la Iglesif nna patte de sus hijos, y reprimido, y somef ido 
á los deapas con el freno de las leyes y no obstaqtcei^m- 
:paioque tenían , unto dentro, cqmo fuera de su. rey na 
i i iYeaaqfií, M* R* P* hechos constantes» que les parecer 
jf^ i.»á$6 .las-personas juiciosa » algo meoQs bagatela 
que á V« P. M. R. qi)e los da por tales. ¿Y qiu( prueba 
:hay de e'sta? |Qu^ prueba? todos los histpriadores f ran- 
ceses (a). Los mismos franceses » que arrojados de su 

aoui] 
(a) iJmier de k Rejf é'Jt 



£02 

amada páctfi , y tcfagiados eti lis extraías , qaá ie 
veían come obligados con toda especie de intereses i 
ecultarnos la verdad , han dado lugar á que ésta se des^-r 
cubra ^ y se han visto obligados á pesar suyo» á recono* 
cer 9 y respetar la gloria de un Key ,. que miraban co- 
sao perseguidor de su E.eligion , ,y personas. ¿Se podría 
imaginar en algún tiempa., que un religioso vasallo de 
Fernando Vl\ haya podido tratar menos favorabicipen^ 
K á un. Rey Christianisfflo , Augusto visabuelo del 
Monarca £spa¿ol » que los hereges declarados ^ y ab« 
solutamente rebddes á su patria? 

Yo saldría demasiado de los términos de una cu^ 
ta I si quisiera tocar aquí por menor los rasgos de gran» 
deza I que- distinguieron á Luis XI V^, y que V. Pé 
hubiera podido poner en Paralelo con ioi que le atri^^ 
biiye á el Czar. Por esta causa pasare en silencio sd 
magnificiencia Real ^ tantos ^Maestros excelentes en 
toda suerte de artes » y ciencias ^ 7 quienes el buen ^us«- 
ta y y , la liberal magnificencia de este Monarca, ezcitá^i- 
ron á la emulación , y animaron á el trabap. £n todos 
k>s siglos se admiran los originales , que en todo gene* 
f o se vieron salir de sus manos { no haré mención df 
los magníficos ^ y numerosos monumentos , que levan* 
tó Luis á la piedad christiana , á la gloria militar , y 
á la utilidad de sus vasallos j pudieran hablar por mí el 
Hospital de los Inválidos , la Casa de San Ciro , una io- 
finidad de Templos , y Ciudades y y principalmentp 
aquella obra grande tan útil á el comercio de la comu- 
nicación de los dos mares 1 proyedo intentado vana» 
mente por los ilustres Romanos , por Cesar mismo , por 
Cario Magno , y concluido , y perfeccionado solo por 
las órdenes , y deb^xo de los auspicios de Luis el Gran* 
!de. En ñn ^ yo representare á la Francia elevada en el 
reynado de este incomparable Aí^onarca al colmo de} po- 

der^ 



!io3!f 
áer\ y 'á íá gtzñáezd , extendidas sus fr0nrefíis^ , tanto 
mas lejos , con la reducción de machas ^ y muy liaii«i 
tadas Provincias yCotí la toma de 250 plazas (a), las más 
fuertes de toda Europa 1 y cuyos sitios comando I^uis 
por la ma^or parle en persona y conquistas gloriosasi; 
fruto aiHindante de quarenia y cinco batallas campales^' 
ganadas en tierra ^ y doce que alcansio en el tnai: (b).^ . ; 
Nada diré de' los* Reyes y á quienes sirvió su. trono 
de asilo : de las Repúblicas humilladas , y obligadas 
por fuerza á dar las mas justas satisfacciones : de los 
Soberjinos, reducidos ájwndic homenage á su Corona: y^ 
I ódavia mé conduciera un golpe no poco mas adelancei 
{pero no he dicho faastaiite^M. R»iP»- páu'dariácoño*^ 
oer^que cosas tan grandes > eiccutadas en 4i.n reynaddi 
mismo I mantenidas , y llevadas á el cabo y con perseve^ 
rancia , y debaxo de ta xondufta de diferentes Minis^ 
xxos /suponen necexsáriameme un dueño^ 4:)ue tiene n0 
sólo en genial todiss estas glandes idreás , slnp que» se 
aplica^ quanto le es dable, á perfeccionarlas ^ y que si l6 
son necesarias personas subordinadas á un Monarca^ 
para que le ayuden á lleyar el peso de los negocios ^ es 
cosa sumamiente gloriosa ^ra Luis , no solo haber sa<% 
bidoxliscernir entre ellas', slHo haberlas iluminado coi^ 
su penetración , instruido con' sus consejos ; sostenido 
con sus exemploSy y aniftiado con sus recompensas I ¿E$ 
oienos grande Augusto , por haberse servido taii inu^ 
tilmeiiie de Agíip£(i? 4^is OCVw^'exvSraácia-i y«Fernaif* 
do y L^ en España, que reynan hoy con tanta gloria 
de uno, y otro rey no, ¿serán menos recomendables 
por ayudarse xk Ministxos * hábiles ener.Gobierád de 
sus Estados? ... . •Píd- 

(a) M. de Quimy Hist. miHt* &ft • ^ 

(b)- ídem» - - ; - •' : .....'. ... . ^ 



que he lefetidb sótf dMdMUAoé^y lá^cpnM^fiMMJ» Slfi^t 

ees y¿s iidi de a()tflíltM eotob qlifiuisej t£waa%&t^f»t^nb 

todoB Wteynó^ "feíÁoSOs/ No haynbrjfDWelMnBsMVbíD 
pes máií remotos (k< ñdii:saosxliiDai.><^(iiett Oftif^^tram 
conocido ^ jr <V^ ^ pesar 4& sa^fiettU/joyx c^ fM>kMl3!ftei 
rq iiat&ííat 9 tiO*hay a dado i I^:d!jCkaitdfcbtBto<fe^ftn 
xesj^etosos' homeñag^' , {K>r imdíoidC/«ari)afiH(mMÍttSta 
fies'Ca).1?erü 1Í6 , qae para cotnost ousoisímoPíAIo 9i^2 
necesaria la* íñdiferencta ^ y un ^cstadoi de iisi^Mi^§l4tb^ 
dad , del qaal (coácrá las reg^ qne 4em^tMÍa,iM VMttfi 
Paralela) parece y que está Y. P^imiy iejaa(ktUi|2^S9f|i^ 
fesion setnejantb es ' demasiado :^QfiosaiC{»i^i;l^j^^j|j 
haría un trato muy grande á tinliicrolr: pcWi^gíf^, 

el Czar dé &l9scoviá;:.sa pnScMct^Ui^útÁin^oe^pfit^bAf^ü 
ú y. P. puede Ue^r á levantarle trofeos sohc« isBrcp^ 
naí de los- de su rival : este parece clatMnsnti^MqiS es 
su desigaio $ quando vemos^ ^ que ído: k) olsg^ ^cgjgg^ 
loable á Luis : ni una » sinp pacai^mn»! ^^i pnr fi^^if^ 
así, al Czar coa un herovoio un WiMai.::.í4flf^ni|»í^^ 
#0 #o4^! La prüdtkKcKM) á Y. P. esjdcoiaéiMdf ^«li«i¥^ : &|[ 
siadi^á que dexó de segult da profMMft^ ¿4 4m&^| 
Monarcas én él estado úc la ir^idia^e^'^f^li^ 
ta principalmente la Verdadera. iUfe(ioiMMÍf;id¿ v^RH» 
quiero decir , el esudo de 1» vldti :^íáufí^fk ^pfíf 

(a]) £/ Cs:^ ir Abxrw£l>/?atf&.de«(&SS»np o» of 
^iírá4 , Rey de Guinea, el de 1670. ^í IXJl ^^T 

Ei Grofi Señar el de l6yz. 

BlReydeSianelde.Jr^Si. ^ v: . V .1 ^: -^ .-.\S iV, 
piReidePersiaeldeiiif^ 



ip^otomas crídco <le renoncltf. para siempre todas J%4^ 
grandezas del mundo. Aquí, no bay l^arajlelo, tíjcqnt^p 
traste es absoluto. Mo desdeñar l^s alaban;$as )usras. y{ 
moderadas $ despreciar la lisonja servil ; hacer q.ue.cQr* 
4au los placeres al cuidado del gobierno ^ y á los inte- 
reses de la glorian ser las delicias de una Corc^tgti liv» 
cidas (conseguir qijic rey^e la (u^gnig^ei^cia y ila^ alegríaii 
fnani£bstacse,á,el mismo tiempo padre des^s p^ebio^;; 
r.cscaurador y apoyo de las leyes ^ fírnuir con ij^oa ma*i* 
no las declaraciones de guerra; i y los trajtados 4c pap* 
UutdúramcntQ consLd(¡rados en el Ga,vinetje ; y f§pa|:(:is' 
C09 U otra inmeo^s t^eneñjpios ;iqbre d mérito dq q^aln 
quiera especie quf fuese |_sobre las ciencias ^ sotare, iafrí 
artes y aún pn los países extrangeros » ser buen hijo ^sU^ 
perder nada de su derecho > bften marido 4 pesar de Iqs^ 
lazos que^ aprisionaban su .porazon > buen padre ¿| b^eipi 
S^4or, y anuble siempre coo su Mag«sud« \(fiá%qitíjk> 
¿ttis , y cu vanp buscaría yo á d Csar. eui este ggpf rff[ 
^C grandeza, ; - j 

£1 heroismo C^iristiano es el heroismo m3S:p):t«4j 
fectp : pues este caracteriza á:L4Ís.¡eq todos ^tiepa^) 
pos i el le hizo caminar entrq;el| t);i|uulto dejas eKt: 
pediciones militsure^ f y edj ipedio. id^; su . j^i^ipa; gl^;^ 
tía» ¿Hace Luis una conquista? | consigue una yitQcias 
¿quál es su primer cuidado? Dar grabas iá Diosji ^Sj^ron 
cibc al^uri Igolpe , ¿experimenta algur> revés. 4e la. Í9C^ 
ti^tia , se humilla , y sin perder un punta, der •cofi^^Srt 
7a , procura reparar la perdida. , -:. > i. \./r 

Valenciennas es tomada por asalto (a) , d temoi^ 
idelos vencidos está en el saqueo $ y el de Luis, so^ 
Ifi en que se^ vea Dios ofendido ^ y redime dapillar; 
Tm.XXIK Q ge 



{a) Mr. i$ Qjdncy. ma. MBi 



s 



I íoTnsA Üb^alMidicen 

< i soldadp: y iVcíyíU 

í i &0 padre fn Jí^f* 

* ,:. ■■ ■ ■-■■( -iv.-i .".'.35 :c.' 

j avcijwtejíp? íqf^íjfi» 

( oUíJa la, cipitoiaf íffliq 

I ._ as ,* quc„^9bsicf«;jl¿ít. 

Us Saniiis Kelíquias quemadas, 
grados pccsa de la avatÍcÍ9..T 
la' ñoUcU 'dé una conquista que 
so y sesenta míUones de lealcs 
mo tiempo j que toda esta fdiciaaa naoM siao seguid 
4a de los mas «diosos delitos « y olvida á el mou^CV^ , 
10 estas ventajas, las detesta, y ocupado .. itiyca^en- 
tt'dósu zelo, de la glotia dé Dios , y de ji)^ naciq^-, 
grita' en medió dcla Gorte , que aplaudía ,1a toaia,,de., 
ttna Ciudad tan considerable, ilofeliz cooqu^^a » pie* 
gue á Dios, que llegue á olvidarse , ojalá ^.pudienx 
borrar de U inemotía I y otdená ^ éi^iiinp.ji^ipjpo,. 
que se equi{>e un navio deteimínado $Qlaqiei^^„{iíi^a- 
llevar i CaftagenV toda la plata, y d.e'¿a!^,cósas¡M«- 
gfftda&'d^ que se hablan despojado los aljaicsi.,; ,- ; - 
Luis amó las delicias t ya lo he dicho i j^OL.im>^ '_ 



verdad, que cedió muchas veces á sQsdesp^j^peifip' 
temtAn lo es » 'qué supo condenarlos y (oir^g^lps; £[ji* 
biaso enardecida el Padre Bouidalüc ,l.cj^.ui^d^»»|s 
secmooes, contra eí des6tdcn de las ccñtnmbres,-y'pare* 



W 



t07 

d¿Íq«íé:ftstIa^dQ$toií;)lIgttfi,to'ü|o'i tos <;ort(isipos » y 
a¿ííá^dl^^%hiiÁ;íí\ufti]AiXibáse'4^ bien s«rc^ 
^fíHí\>ttÁitít;t3¡ik ^téndiebdoío ,, les díxp <;on, np ipcr 
DOS zelo q^e suavidad , á los gttelo Vdtabain. ; jSeñoret^ 
.£1^Vaa9¿f B6¿rd'áíúe ii^'c^tti^fído con su obligación; 
¿^B^f¿| íitís tjáck tttinpUf con ia nuesttat Este fue e) 
p^i^'éií'ttatctiaítñzó la teforáia di: sus . cjostisimbrcS) 
cjtrd^tt^^^'VeJt muchos años anjce^ de su muerte» cQoíQ 
olñ^'B^viif ^hítente , .i quien tuvo no pocas ocasioji^c 
ámA'i\''éiñiSiht en ii ana scmeiaoza. bien proj. 
{i{S'^¿b^^a*'^f¿etSt resignación á los decr^n^ $te Dios 
(a^iiBikláeAte ' qüando vio perecer á su vi^^a ^asi 
t5tfa'i^ii.Vfóíi4B& cOn golpes .tan terribles cooao xe* 
féotiñdas; • ' : ;,, ; 

"^''ifüiáélét jML BL P,, en el lecho de la muerte Ot),|r 
Vl^tbhr't^^ ha¿e subir á él un heroismo decisivo ^ que 
Itrífliéito dé'los llantos, y descónsuelo.de la.^mUia R-otl 
úuítí^tíbz su grande alma > iospiráiidole solo sevti'r 
fiUénttÜ superiores i la humanidad. 
;»^f^ es éste, tino de los grandes del mundo, i quien 
|él2^nj^á't\U¿imb^o mejot , i quien.se engaña áúa 
4ti''ir^ttliné^ momebOD. Conoci^^ su v^or , y. estaban 
legttc^s^t sá Virtud} y no le petmiten que ignore, que 
batt^didbila espeiraazade ^ curativs^. Pr^unu ,<müar 
td'^ióA^ >ílVfr i y Mr. Marechal , su primer aru^uu^ , 
le^ai¿Í^<^&e ^tlal 'Uti Hasta el Miércoles siguiente i V«4 
4^' ;^Jc^^R^y; 4 sangre fría ,.maraviUáo4QÍo^ « ior 
dtís i-- v¿d^á(^t(í daiid contra mí el decreto pata, et MÍm? 
cofi». ' Sü^óti ésta vasté nueva las Princesas,, y las 



dltfor, y ^dia dé honor , y lloran , giiaea /y Ifr 



tóS 

Vs^Btén fes stíséii^ ¿ jtv» Íi9 rnlk,' y íe» áke sota- 
'^rlcnáose t No es del taso alstat dgriH : decidme | p9P^^ 
- 'ttMih] ?-ií» Wyh ihnéfm '^e rküt^aflFá ^U \;ióiá¿> ^e- 
-)hfátidáo:V^'t{^¡^^'z''M fe tAtW&er 

• ^^uesé -mas - dífieil él tmtir. Traen lé*i ti , Qelfiü') yi i le 
Íl:áína Rey ^á ésta voz resuena por tedas ^arkes^eftiian- 
€ü. Percíbelo Xüis ^ y dice, qwpdrqu$^siiqMilhjipuei a 
*0 no ¡c daba pena alguna. Proporienlo que ^iMiíe^ VUelí* 
^ir f y dice esteChristianísimo Rey: Nófhe ioékiíjcomo 
' ^Áquídq^iikra^ no es el elhctf' el quenecééUo j fingir atíones 
^ wuy eficaces : ya estamos certa del Miereoks id$á úMmc( de 
■ mi^ida. ' ••••:• ; -í'., :•- 

No ée comunica » no , la debilidad* de so^ coetpo 
'á su modo de pensar : y se acuerda de aquellos- de quicr 
Ms^'fiíe fielmente servido, y verdaderamente amadu>teil 
e^ caso distingue á los Jesuitas (a) ; y mitatido.á ^r* 
de PootchartraiUy Secretario de Estado, léd^ixa coni' 
aquel tono de vo9 firme con que hablaba , quandd 
queda ser obedecido puntualmente : ' baz^ uft JÓocXttS 
semejante a el que manda hacer el dlfonté Rey mlpa«* 
dre, sin mudar una. palabra y paraqtfe nU^^iora^'. s& 
lleve después deintmiterte á íos^J<í^itists, HafaSM^re^ 
cobrada por tfú instante et sentido Vdésjkfcs <d9 tm di^ 
iáta4o tetatgo , scfio se emplea en tVú^Hq^^í^Wú 
' de vivarse : 4 Dios ,i clama , tened piédid 4^ mfi^^nmd 
' miierkbrdiA de mi^ Seüori vtnid en nA*ayU¿a-i ^^^ (^^^^ 
i /dc0i^^W: y pionuntíandé ¿stas j^labiM ^-^sattó de 
<sta vida- Lqis el Grande* - - ^^ ' • \ '¡i 
* ¿Mueren de csta« ma^^erá fos !R<^es? Sh aqttv^oí qtie 
tienen ^ como Luis un (8)fiazon supétioi^ á todt) ^ y -4 la 
muerte mi$ma. Leed , leed, M, R, P. este pasage de la 

^ ^ ... . ./ his- 

(a]) Mr. de Quine fs ♦' ' ' ^^'^ *' <^^ 






hiítoia 4^. s^ vl4^ , que R%¿aa pq4«ío J«3^ ¿a c?lc- 

í<rtí*»»3ife^ bíWBs» «iMrn») it%p ieconsideraéai , coitio 
i. <flqq:«AUiJ^f««.adclautió V. ■R4icicrKÍ6, qiMC b ii>tot 

viv«flftóA<ft'A4rt\t»aQiHno-; »/««*' . ■ - ^- - - '*: y ; - - ' 

y(^6)Vi£h& a)«AO$<€«n desden las cosas^ qt)e. h^ ^»ido 
«quí de la vida polítka/ciVil, nMitaír f y cK$Ut4aina de 
tÍ4V^«l.Gran4e; Yo me i(npuíc! una obligacioi» ' patti^, 

j.'úúlMi d#. «oguir. la$ reglas mas amot^izádiS pa^its^asegú- 
íi italfiBfiíefrla v«td«4 de io» hechos : me he.ofv¡da<lo ^q»» 

i ki!eiqu6^sp$r!!kfi9!inte de. sm snemocia » y desconfiado de iní 
....STÍ61KO1, Ue coASuirado los autores (b):fnasajplattdi()os VT 
oL'Hwn'extrdfigeros : todos hombre de bciddad' , y ice^itack 

y.tfHBAcUfii IfHtayorpane testigos oculares de lé qae cuea^ 
'¿^tlD') ^;.tti«>he raftfovechaidd del testlmohió ^e los eñe- 
t'Z 94áo9(dc JLqIs»)- y-4le la nación ÍFrancesa /como de ine<« 

;iiiids.eqiiiVjpcQ : de maoera^quC'Se dexa aquí ▼«( -la ver- 

; ..^b¿ por wta confesión tan general como cosa incontex* 
^,,itable.í y-qUerwlíi "«Sí'f » *s dar en un pyrthonismo 
t>«$ieg&«niípu&«>*<4e'^i»«>íw-'''íí*Í*» W.'R; P. cC abrazar 
vo*<?»fehbt)íW«.alW5d»i ó.íonfiísar que ha caído en otro 

zb t)(li»e/^9ri»i .«Incluyendo á- Luv» del número ide Ips Prín- 

tcipBs , quehán merecido elnombte.de Grandes : En 

"■■ cptii^M^ tüA^ttA /frfbáJ U^AtkétM del btr^ñi» (c> ^ 

fi:.K-<» ícbüj ü .■■•■-'. h '. •'■• "'í^c^ 

(a) De Utnüf^s i* Lárey, HifU de Idt XIF* 

V , 4b)-. F#4JM# ktatttopes dfaiitiu, ': " " • * ' " ' 
le) Paral, fa¿, iai%, ^.\ , .v.; > .; v j «^ .'■v\ 






• te 

I * . ■ ' 

D* « • 

gloria de L|iM .XlV.reotia V¿.P.tJd^EU.an el l'aé^'gift^: 
:C0 (?) d« ^ heiQft £ityctf>ui. Xpdoquaiftp pueden -^trcheii- 
fí^ia.P^.bitich«la ^quauo stLkogui.«lei^Fiotoik^¿- 
P^Y^.eÁI^ >í.mbaMl» ocpc de:niai cníecgkAi^ -^«^Aiérttí^ 
todo ^.$9)pjea to Iteoar de viciucttcof ¡eldgftj^f O^fiHP 
jCi^ tan gc^nddigrita V« P. desde cl^priodptetHcofi^lttht ' 
es|^cic<4e entusiasno !• (b) jó que cosa, taa gcaod» .¿1^^ 
Cmc dct MoscQvial ¡ó que coodu¿)^ UD^uperiar>efrtd^^ 
do á U del Rey de l^rancia ! £i«Mx>scov4ta Moo^eá^tf ^ 
reyoadob^UQte corto tantas t y tan gtándeacosa^-^ 
qttp divididas entre cinco ó seis Reyes ^ ba$tiiriai^44ift<^* - 
Cerios .gratados. Monarcas á todos. Sa het oismo ^ ^ 
Ui^ esp^cLp hasta aqui deflconocida entfeles^ hoMfeteSi n 
y otd^i suppciar i todo quanto el maíllo ha at^tiS^ ' 
do e^ r^dos tiempos. Nadie ha hechi» lo. ipui >ét^ htto^-^ 
hi Jlj9 b^fji jaqaas jsin duda alguna* ... ,^ '^^ -^^ '^ ' 

.(b^. ,^^»!V^ Aíl^iminar h coiUáaádcPidmétGPÉáí 
di f \ ó qsiégrémde t ó quégrañdi en todo ! | ó qué suferkr 
tn todo á ¡a del Rejt.de Frantía I Wzo em Moscovita en em 
rexnjfdodf.fict vmf t?íffndid4 é^raeim\p 9oeiít^.t»k$^ ^ fiar 
diviflf^i^ ^ tpdrían t^ttpuir ghrwn.. mmlm^^iftt^'^ /» 
mu^s^^ffádfiu Mst^^^e í$na ,esf<fie^J»iéim^pJiUégÉ$^ 
to b^stüjffffomeii^^mmdo.sffro berfifmo ^ ^^den je^f^^^ 
rior áquantoj el mundo, ^ff^4 hasHr gnhmi4^^^^m ilM/*'^* 
bizo lo que ilbtte. Paral pag. 2,J4,- r\ - wí 'y * > 



/u 






J*T 



Quid dlgnum tanto fersi bk pramíssor bUiiH 
Tarturiünt montes '^ nas€etar..i..........^...,.^ 



\ §^g«tii 4sta I ¿qiuf hointscc fíie^^tef Xcftor mie^V^*" ^ 
Ume^t!$pt^iy esperando que patáásañadir^elfift'^ro'' 
qUfS fa|^ ^ el versó ^¿inplcza soI<>< admirando; ' ^ 

>#iics, d«l'i5cy Mido dd Czar, (a)Pedro L^ (R.^ P,Y. K ^ 
es .quicA-hitJi^i^)!^ ames del reynado delOár i la jMos^^ 
cq^ipiir^st^ V$i$to Imperio ^ no era otra coSay que un bos* 
quqxlf^tjierms silvestres. Tales eran sbs babicadorei f'¿¿' 
áaaoera) ím^ se habian xeiitíado de todos fñodos eá la 
ss^yor^ yinas'délicadabarbaridaid; No solo ignoraban 
ItD^ principies aán de las Artts mas Ínfimas » y de las' 
virtudes ^mas comunes ^ sino que ni d nombr¿ sabían.' 
Hecha psura ellos la natnrakza' madrastra crúel^ les ha» 
biá negado las propiedades ^ . que les concede á ótros^ 
hombies : no les había dado sino la figura de tales^ 
y stt a&lonr á Jas costumbres mas absurdas los haciaii 
Ineor^giblesk La soldadesca estaba sin freno \ la clere- 
cía sip' circunspección s^ y la nobleza sin dependencia. 
Ko os cohgo)etS| pueblos Moscovitas , pues no se os co- 
loca* tan baxo ^ sino para daros d mayor realae > y al^ 
tura de gloria : en vosotros se vá á ver la mayor, mi% 
súbita , ,y ^tnfajosa mudanza : de modo y que^n vo- 
8oirci^gtti5mt2s^e¿dreIs no poca dificultad en conóte- 

.^— . '^-^ ' ' • ••''■• :^0S> 

4 • ^ 

{a} ¡BízoPiJn el Grmdi^ pie en m vastísimo Tnfpe^ 
rio ^lle9Q^^9dayk^nmsí p^^ cuyds habita'^ 

'dor4Sii^¡»diiS^^iriiof^ ynasoh ignofábairttsdAS'ias 

^arteé^ fefik^faritím wgados i su emefianza.^..^ bombrer 
fMe*)sole^pareríanbombres en Iá;/ígura..mM virtudes poStUas 
^ moraies • de quien ijmorábm áht^ks nombres &c. p. a a xV 



róS^V¿#«a!H8;■SP,"í^fiHS^l9!,•9oXtWS69^^PfeI^ílBfJ 

piirfaíiol ,' erinrilüiértfia'tó raiieWlBíiti8 ■i««Hí°'«*;» 
vifillbi'adrflíií-i t'i*¿4iSHii'i'f F^teáifcS (flffiéftis-'WÍ 

tes?; b(bí^¡iJi¿ fll8so& ,Jáál)áíéis 1?iii^iJsea(n'tlSiiS<l 
liVdoiés'aotMoV J.pfcuioi 'tcSnító'-', '¡íí^ 



'¡íSbl^íiSIfcSíi:, 




y'jnás péoñta? ;■;:■' ■ ■-; P 
: ' Kadl añadd , (i. F. uiq, ^ la ^ubsi^tíCii'^ ta^^'^é 
■^j P, nos dice :' yf cito el , texto , y ijd 'c'ftó/'fiíliiie»!;,; 
«¿yendo 'que '^úcdo de esta maneta Sicubiefttí'^fe^i 
censutji qilc V. P. dá á Ids certsóretJifi¡i*ttftS:iSÍH'at 
los'mas'ptéciiids esctitos': asi halili 'dc''tlh'BÍÍiéf«« 
l^bttugáes'i i quien le. paieció ctlticit 'íbt 'ÉácHtSS''í<f 

y.P.M.X. ■ ■;■ ■ " ' ■ ■//'_ ■■ ■■■'íí'yi'iinn.í 
,^ Cosaes bien digna dé admltacion' ^ '^tit üd'tíoiíStSilí 

'•■•'"'■'-■■!. '■ '■■■■■? -f'.:ti(,,Uí-'ii el Al 

¿il^w soLfiueíi biza tiá¿¡lttj 
rr^, J^aio^giíotos , biza arti/tt 
brasípt'^ excettntis AUtema 
.lf^ffeiiijffrti,faí¡tiíci,jid¡il 
ám^H,v*ít\4t>io Im^lrio toda, 
ptffí ^quai^uiera nación turopíi 

.preciosos b^er estaño ^<, f 
rfB'?rtf«-Caít.-7.,|ag,,<,. . ,, ,Rxx^, 



OMblv^>f^ftl'M•í|coKit^^sc,l^^(^s<5.^icl.t<i4a/;tt^ 
iWWíffcoíwJ'tM.Pí y«i<i4<ij9u4 se ffiutló! tan.»; ,¿cp-^ 

OK^tfffAf (^ejHtsm b^bátofoipo Y, P. |c hace |t,Yo .<l4^p ,. 

0j^ p^tioiaitfáef^o^:pkT^ qiie ^ autor .dQ 1^ q^eiiipnis;^ 

4Íe oías «pfíc^ja qye «1 mío : oygale pnc^^ . nycasé^f 
f^^fidí b^t^ ^ue 4)M.ntó Íit4 UegaiiQ la cjili^mnfacónr' 
.j)»t4ra^,,|j^,-R.iV!Í;inos ,t haciéndolos pasar por p)jet|l<^ 
«jbai^a|:<^.^ ^. iodiSflpUnables» £n cfediPi. para detc- 
y^Hcaa^M , sq\q . tsxt artículo , s qyc oacion tomó coa" 
Mn^fyíQÚx^á fil gwto á las aiQ4>,lcs.ai»s cultas ^9^^ 

:tM(4^^ i^ '^i^S'^^^^^^ 4c la» n^cioQcs cjctrangeras 
*j>foaMna$ prontitud ? ¿Bs esto leñal dp la barbarie qa$; 
.itpij^^a uvjF^tado? ^ Ah^ 4c$nuda un^ náfíon f;le U 
«ir^sticidad^deU ignorancia ^ y fiereza en un momento? 
hA la verdad, qué este es uo absurdo que no creerán 

...^.;,Ycd aqti^ co^ todo es0| M^ R, P.^ lo que nos quíe- 
ff.PSa¿p'|?^Íí I 7! cspeciaímcnic á ios Españoles ,, para 
v<IIMM9ÍR^9 par:(icularídad ha escrito; y á mí me parece, 

.*Í^!M°1*t4'I"Í°'Í**^1^« despótica, que deádc lüe- 
. fp^jiC ajlcmi^io en España en el espíritu de m níayoc 
.mrf^«d¿ja:.gente de letras. Por lo que á mí tocaj 'rcíce* 

J^ de sda>art^^ llena de humillación y de 

• WlSl4tT> ^^Í^^^^C**? ^^ f*"y ^^'^^ » 4",^ dcspub de 
j^¡áJ>%jHli4? -?mn<» ' tóbro?. Fíanccscs . se háti abW- 

• Í9 T^p. 9^9Í 9P^ acerca 4e la profunda domina de 

jouu xxnr, p : Yo 



1114 

qjHi^ H%:J|i4ffiíW»gft4p í^tíi df.|ps^ .Jijas, 4(:i^tj¿i f[^ 

¿«c sin, injosOfiia jpcrpnpípí^a d«, aquí, vj^ iSíWj»?^ 
lacado? jf.laycfdad. ., ,..,..,.. t ,v„-:¿ ,,,, c. ;l-k j2 
I^dw 51 Qrandc, .dice tst^.. iliMtíf. ¡^Htflf i^uíS^S^g 



<5«fi^,oacloO:$C;podfia reputar pgt íjjir^taíf ^f qmgij|| 
'tfa, con ias diqma$. naciones, de £acpp(i, ¿i Y, que,n^ I 
¥ttndó en todas las Provincias de Rusia eSfCttelasr^^^* 
MlcaSti (|c .qucise hi^eo t>cofesot janiv;ersal .pour. ifá sola 
pcf $909^ Parece (iuey.E.M.B.. lo insioyaa jpsi; JF/vr «hff^ 
'4 pa»! lo ffiew)* i^f^t prineipaL Puc5 ño: sus fUÍda4os ^ 
lipiitaron á e^gir un gran numero de sus vasa^o^ I d¿ 
«quellos que reconoció mas aproposito , {>ara imbuir^ 
dejas mas útiles impresiones , y de om esfera > y at« 



4 I 



fion de MomvU i escrha en ti aHo de 173 1« ^r j^f. Qf^ 
mdendo por lo que vio , que su naciof^^e.fodfa reffft4f^,s!jf'- 
yjf for barbafa y en comparacipn de }^,9Í^ 4f^^J§^ 
^ipusotfida 4H mira en baeer viAJar í ^sit^ Jv^al 
ffim número de ellos a todas sui Cortes^ vt^f '^•^P^^ulf^ 
artes , bdciendo fasar á Rusia de todas fortes p,(mivtf¡{$ít^ 
'hiles para ^odo género de ciencias y punufaéÍMras (j^. /i- 
éie^o asegurar , que todo lo que referiré ^ ó. h^be 0{ff^fo 
. fmsmo , ó be tomado muy individuales noticias V ast Je ex^ 
' trangeros práíiicos en el pds ^ como de sapinos de los ní^ 
tufoks^bqmbres degran verdad y bobiiida^ J^» J^tté^ 
duc(;jloa á la relacioo de Moscoyia. , - ,. ^ 



tíf 




c^^ Mb i stirVáiálfói' 16^ talentos áe sil pah &^/Di¿ 
¿S^^b^^^ó, y aSado<á) con el mismo atttor>j (|áj» 
^ aplicó coa alguna fortuna , y buen ituceso á potieé 
8/P^U(;idH^tíÍ aesigmo q^e habla concebido <té ce* 
|¡$if^£iíB¿Üi&i-peroDíos no permitió qiié IccbMitíítP» 
SiP'^'Wi^tftcdóhr «US sucesores htn Itegádo c»si á 
«^tó^iñrre; ■■ • ' - -• , ■ -.i ,-. - ■ 

"'^^_ iQné se hi htchó ya aquí, M. U-. P.^ a^ueUa atrl- 
#ñk'ibativIHá , que oComodáV/P.á este ptimer-í«i$- 
'¥(f'a¿í%¿i!dtsmoiñiatÍtib|e del Czar? i^ fí'toih yM *^ 
^^fMf pflÁífákYó ine avendrá sin dificultad - á conft- 
lur eiíttí/^ Vé F. quiete entender pot ello , que los 
''¿ÍEii¿ladd^<^e (xmla'jpor sí mlSmdf para que Se logra- 
'^n SUS proyeflos , llevaban en su autoridad todo aquet 
peso de que habian carecido antes sus vasallos. No quie- 

'^íb^^i^Vf «^¿ ^<nité(i^ ^<^ 1» rszoiKlble'y Verdulero. 
'^lÉ^fá'^ofór'hacb'-aáir Príncipe- digno de grande áprselos 
j^VlAS^shif^rfór á quanto se ha visto de grande f «n-- 
'ISg'^nlEbs^Kéyes hubo antes del-Gzac Y no teo^qui 
''PVi^'I^k'thKláiiifaf r q^e el Czar está coleiíadvMstn 
'Snmm!*bTMobat^PtaQees 1 1 o qtt¿ gt«niiel^¡ó»q«é 
"^áhlÉ^á tódbV ^«^- '■' ■ .•••■ ' •--• -•••■•'•■• ■'-■'■^ 
~*T\ •^'^HÜí'ititíaYiá , M; R. P. , otros -raágos^patiictt. 
^'lutife ;^\íÍi<Ptotóáff paí» c^^ P. el zytít'ée ptdii' 

j no qum DiosdejUrUpétfteehníirt'aingtatídtébtáí'''' 



Vía mas temibles á su propia "Slitek^a^^^^lfUi^áQtaffici^a 
tsS^Os iieftaráítos . del- £s«ado!. £ttij)Msa au<hti 3 ^opfell ) 
g^Qéíy>^ot nada topMfa* ; el^Gz^íf Heii^^ü fh^sAms^mv 
dcPQl áUt^s(> se k idebiú á-)el rfM ¿^i^Mlb.^V.'d^ilolocKstfd 
diAefttf &t yo acüio^i el Jiii$coriaddr;M)OS(q>i¿aDdí| htíacín 
faltado á la cortesía , diciendole formalmenre«i]Qd labisJb 
tíé'yú fk f&o iMbiera escrito aiítes qüfl¥;;.P;lfiEr^os. 
éiM(ñó^^) que «sea mudanza de uopas ííremiu^osaíx 
úlKlziti i ^piuá i:\vit casi no taro este'BE]m:ipD.rp9nrtoicil9l 
^rfü^lín/ellat cnaioe obra de Mr^iLcípn^iGHiehastt 
hoiíibife de aliehto y capacidad ^ quese ha|)ia;;]én(eadok 
ttmy adentro en la - confianza del MoMSca^ ^' ^) dé 
ayunos <knerale$ cxtiangeros > y £ac roi^te^nido^^ 
tat); jtropas de su nación ai sueldo díel - EnperadoQ 
Rttsianaé'- •- • ^ ; - .. , -. -.'/^ a.: -itj •iii>¡j:)Í3t 

'^ ' -Casi ese4> ntltmo sucedió con SffS> amiádail^wále^ 
^tf á oir áV.P« parece salkcon de uñ^gólpe'ddl fewdg^ 
ifiat /con solo la voz de aquel Mofiaita«rBor'consej^f'5l^ 
i la persuasión de los Generales* Lefort^ Gdqddn^^Ü^ilat 
^^heremttoííhizo ir de Ingtaierra ^VtinUtedüiy iT'ene* 
^«t^bueh fvtim^o de &bricarffd$^y instriievqspD^iktftbje 
^dlrtglii tf na lista ^ en cronsec^nda- de lis'tjiawNe tiNd^i 
%td'áf los Grandes Señores , á los.Mf^nasttetDs^^ IftrC^; 
^^^^^ y divcr^s Ordenes d€( iOS^EsradM^ qiie>Rft|a 
cfiW^^i^e^rv sus ft^ftrzas^ concuríí^^i "kk'fábrisÜidttV^ 
^ d^soiávfaM^ ha^ta tai nómetú^odloi , fmaiaifttAilis 
"/nojifc que 



(a) < Mfmrtds d0Í ré^na d$ ¥mú*»^,%^^.^ {t) 



desIg9eatfU;ainpuiOi4imig«<rcl*.4C(bc« tp4M^ 

niagorwJ(>firai^;tG4tl:jimin<i{>é/)v<^ ?.,. ^\ m[(J*mi ^ .¿.ira í.»t 
iltíqoi^ earcJijQiiñiMohteo |«ncr jb¡ctt.pí«sta»ien »1 Js^in 

ntebdd 9fecQ]^({9mlyto liapieiíque U foce ffspetM^f^i 

¿onYáldJclM é^y. P.. hechos contextados por la ])¿s|«4 
xisioif yip9rj()iíécb|srocÍ9Í Por la de iia Moscoyita ^z pof; 
MmmiositminíoxctííLÚQ como,V«Í P; cq la glqriade svk' 
^¿u^Másífínoi pero* ntas^ amigo delx s^aciUcz. r que d^; 
«ibtaviUasi^^vef tidas y: apasionadas. V; P. se feddiilí 
3ib d«id^ i: ttoaáótorldad. semejante, y conveiidra d^ 
b(ienar.£év ^^ ^^ ^^^^ Czar se* le sigue alguna gloria- 
doifi>si|eíchos<que hémx>s citado, jto es bastante . parai 
decidir en su favor, de modo que le coloque sobreLuIS' 
pl^<íwwíl^.iP«wtqite dágp yo?,No por cier«>.,^p1eñja 
||«eriiMd4 ^bftrá VvP.» sino que como el Anteo d^e l^étr 
^i^]á(^.^?€kbtatá iuievas fueizas al misxno tocar la. t^eadi^i 
Ijfi Jl^íi-ali-puiiiQ ,dc: verse: vencido^. . . ^ . , i 

<in:i9í ^fntíjtüiÁi iV. ;Pé ^censor impertlnet^te.(a)^^ a^tp 
^<^^<Dq>p¥fiUA;.in¡^erable;, á pesar ,de^iQd9$r.Ki|{¡j^ 

~ «^iíh ^;3W|ii^ enais siéaprc, y yli>:DMit« 

•10CJpA(R<sp'.ilttStideai';, y se quedan quan:ta$ accipQ^» 
f($;tt¿^ \^\9tíM'C%%í¡ c<»i el ncmbre.y.y verd^4 die 
dMf ekiü$aítfi;'i¥4^ ibMü ijiuHíia fue á lo mcAos, d.^g^me» 
^¿ftsftllinnttp, pitoclgals: peco, me .sefra^^^p.^^k» 44 
5trp acom^. 



(a) Xi/.AiBíW¿44i(«irrA^ ; 



rineiíós expertos , Oficiales de mai InteÜgeptes f isjp9^ 
^üe sé hizo Grumete (b), y porque fue pasadiip dé,^^- 
dCt'ip grado de irtfimo Criado á Selabidá','d4 Soláádo !£ 
Capitán , de Capitán á Oefe de Escuadra , y -dd ,^^ 
de Esquadra á Almirante.. •■<>...- 

No es porque hacic'ndose Str4^ 

génto y Grumete , se expusteS' cnüq 

lo hicta temerariamente aquel e',^ 

iíé¿e parte en los trabajos , y ¿oá- 

tfDuaqutue { pues se tenia e [ll'£ 

cüblezto de todo peligro/y de u ^)erq 

igt 
>.'.rr, hi\ , 'i. .: ■■■ ■■.:;::■ ■■VI onjuai n&iiq 

Uiióí i f hutmt íoIÍaÍós ¿Ui %iíiaíijUfi^ 
> toldado . deide ti Ír£m6ffiído fiasÍÁ litfíP 

119 t. 

imdc 




«o..y¡l?o solo se elevo sobre ;un )^^p|c.^ d¿ 

smo sobre iodos |p$ Re* 



tM ^taade i c|ac «penas se descubre 4 Lui^- eo ^ síu pre^ 
sMm^veipiíés de todQ efto se deberán admitir las feli? 
ciüádes.. con que señaló el reynádo de; Pedro , y losr iq« 

^ oriniento aJgunas veces el fr^a^es» 
^.^_ ^^ , V.- -¿. ^uis Xiy.^ en ir á «ostcáá batir 4 
tambor á ia tcsla Wsu ex^fclto? De este ttodo" no hiv>- 
bieri^ldo yenc^9 ^ como lo fue. La vista de un Orí»- 
q^cte.j^e esWclase, hubiera desconcertado á sus (o<:^. 
^>$9Kf^ti iií'Hógi^e ) en que .su armada naval jEue taqi 
^lirájtada :'y estoy persuadido, á que si el C¿9r ha^ 
^ese* pensado' hacerse tanboi^ en Nert)av no hubíprii 
CarlM.^lt'^í 1?rincipe joven, y aún sin experiencia, derv 
t0tado' Si la testa djs^sofcM ^ iSdooo IiombreSi 8&ik)0d 
^ue tfaia el Ouin Un Principe tan entendido como d 
facroe ikóscbvita , debiá^én esta ocasión descuidar de upi; 
Medio de veturer qoe tehia ya experimentado , y cpá 
Bue tan biéti le iiabiá ido. '' . . v 

' Estoy vic^iílo que incí burlo : perdone V. P. M. R-i. 
i^é quiiére ? Estos nuevos ra^ós de heroismo no ins« 
puan mucho-respe^ i y estos fastuosos badas , por mas 



piones con que los adorna V. P. , no ofreoen a mi ittift» 
«nación sino objetos que la diviertan. Pqro, íy.queí 



co Benito Gerónimo Feyi0O| Aimistro Génó:^ 
la ReUfiion dé%ááÍKnÍtoV<ÍelConK^ 




francisco Sei 



í "* '€i'^ 



7ao 

$, M.'(a)-¿»;.l:PÍ<lo'pa¿s peciáon , M. R. V, ; y 

:Tjf|fíi4^ VwgiW:P»>csX,P^qttC,f^;i«í«B?í5efej[^ 

ble, para 4acos g^^ 4c riiestro.^^.PsMi)^qtf9ff 

yeogo ^.darvs 9¿caMfBÍeAC0S «áblios^cy .c^f^^t^masn 
•4:fjifc.hcp$ÍQncs, . • . , ?, , :-n.,,t<im3a 

, , . yo^,haW* a)nocldo pocQ I9 í\}»Ac\ii^6:J^vÁnS 
i9Uá4o ri)i Kcrd^ca^rapáeza i sabedU> »$^i)4^imí 
jKtm^rá txi dM de Moy de^íDtecesad» c iiwjiifi^f i\fe. i^itQ 
jnitonse contra na no poca$ veces pc^tigiUMaf e^n^H^Sf^JR^ 
,|ies , y todas las deseonceccaroa' mi paciencia,,, v^it^^lUfir 

1^ » y d «igpr pccfisp. Con el dcsignia lie t^mmf ^ 

vasto |ippe[io » supe tucxc. e^sciod-^ 9^4l9#Slf9ñi4t 
,Conse;efO| , MÍQisaos,«,C|epecale» y fin^Jiíyp i$ÍHd<>>9{tf 
á:S^s pareceres ^ instrucciones j interpuse. 09^ .at))i9ifda4i 
eii SH$.prpyeapsvy tr?lx»je pw ,mí mismf^cmi^i^ 
«(::PttsÍ^fin,en,execttfion : poioeií<í« mi^^ g&^an^ 

ÍÍ^JWfW? ms^s, qiie el 4^$í^»^4s^ftÍQÍje<ía:fíM» 
de perfeccionarse. 1.a diferencia que hay ^^4é¿ÍMIIlkil 

.ftrortt tomunet , ^«r ti M, L: SttiH» Dm BtnH» Gtré* 
ntm FtjfjU t Mafstro GfíitrAf ét U &tl^k^4fíiSM{J^ 
ji#», 4ki Ctmttif áf Si AL ^f, .:,',..: '\ «»;w\ (d) 






.i -"r^r .i¿''>; cM*' \ .-"A 's; .M j^. 



,'^e§ici»«lhk%ms&/ltte£&euiárá lítia'VéVHád' Wédálh- i^ 
deshonran. ¿Que idea fue la vaestta eti qa¿^eí''¿i»!ab))^* 
'««»«3%el2áffil;$<$i^tt<^o^ qttend'xf(ítWd-b¿¿ii cosa, 
^*»PÍ^ié] iitífeiíñk paradii^frsióní- " '■' "^' ^ «"^'^^ 
w^flSttáfmsrí&tLy ^el caso , que patá'ca»onfeáf v'íí^ 
mmtP'iíii^^'tiisas xtdíaxl»» éác poca mbritá;^ paséis' 1 
compararme al Rey Pco&ta , danzando en la pres^etidá 
|fcP3iía'i^)?'Yo-od fiíí nanea gcád Chrísaaróft < , pero 
l!en]^e%tfj;té^qtt¿~esce £Ley se vidvenioacbs-'/h^ti'^F^.o'd^ 
91^ rV'^^pi'Qdo^por lo que á mí. toca Grapiece, Taiii^ 
t>^i>>;"^' (^¿ nó'tenin ffi«s in$pij9td<m qué la delaJuA 
Veméif «útímiéiá Su. í . . < : 

ím iAilftík\ Ú. Pi mlo^st iiubi«cas conocido bíen'y és^ 
9Íia»ñik}m(f'^a S'íimél Grande^, noosteibíec^isTií^ 
líaft^efí^il -Ktftldb en ^oc os metisteis. . ' </' -i • fuu^ 
;■ V^SSíJi '•c¿l<íf<»«)fi ■ dií U, S0«br*- df 1. €?at , -pd* itfaé 
eiáfi9e>^a&'iéaV'os^:pDdtla parecer sóspetíh^.^' Jf 
iiíPfi^ h\iÉt%á^ iñi fkntisíá, qae qiUero'-páísat^üi t^ 
0V9V}i ^iiü^^ ^Stmiacái9flo«n el tét'lta<^i^W 

4Ni|as .eo.41 Ivgacijde sussStQ^ i^ntigaos ,' ^¿qi^c 4ed4> 
«¡0^ , y aptoposito para mofiaes y alborotos . caig 

tom. 2.* 




fimiXo. ie^mI Bf^ir^cec ^six 'c,on6dcét< X^orr ^ forman' 
éo/un4:;C0lHPCk&'a^de'(;i(Qqioma tíosnb|r<:s »; todos ciáráii« 

fháeMÍW«0)Critte .^9i() >elr.fayot y liberalidaci del i^f ma^ 
Jí>riiiaf iM¿ pre»t<^ iMi J)atallon I lucgiif up x^egitiu^ptQlqii'é 
.^«no i'ser^Cil' «coikKM^iPvP^^ servlimc golas ypc^^ d¿l 



teisítio Hi6toriadfE)r 1 4de.' ua execclto absolutamente nu^ 
vor , y á ^uya tena «e K&aló despuis et \Czav misn^^ 
£n estii ptimeta ^ompafiía halló la^óportUQidaá^ 4e^^«» 
TenUie, slt viendo al principio, de ÍTambór ^ desdi^^uyo 
éfidopasó i^idament<; , y sin que nadie ise le opusí^- 
fte á hs ocupaciones de Caporal| Sargcnitó„ Teniente ¿¿c. 
Fot lo que mica ¿ el oficio de Grumete añado aliora 
tonjet mi^mo autor i que entrando un dia.^I, Príncipe 
ttk eb navio de un Sardamoisé llamado Mus i que keryia 
^\ mismo Príticipev habiéndole preguntado porqué oñ« 
tío se empezaba á'KrVi4í(n la tnarina^ le respondió, c|üe 
por Grumete : bien., dixo el Czar : yo quiero, hoy s¿r« 
virte de tal $ y al puntó se puso á subir sobre el mis- 
til por una Cuerda , encaramándose con spu^há^^hábili* 
dad y destreza» . ' .: . - , . 

Ved aquí, R« Pv M.^á lo que sé reducen en bliiecho 
)dcla verdad aquellos rafsgos grafides de heroísmo taa 
proiítanieíite elevados:en su Paralelo. Yam^s de buena 




fttfor •dt'&ufiia hito «1 d¡<^ dcTamb^t cb £á tlefciV y 
lie 4>ramete en la mar. ■• ^ .^ , Pc- 

; (a) HMfo exp(¿facitk fue g^r^, í/^«imi&: « fi>/r« 
siempre en la Historia : un Emperador df^^ Sjusta imUn' 
io-^^ío ilh'7aiti¿wf ea Utiirr4rf^;fkC(}^^%pmrt 
pag. 2 33- '' "" " ^^' 



12) 

^^.^ Jotro expecbcnlo (a) de una cosa rara ^ y bie^ 
cierna ise ños pone ya á la vista. Pasmjkos-todtM, Pcia^ 
jci^cs que viyis ahoca , y Monarcas qtie i^^endieif de% 
^ues^óuray^^ Pata InsfcrttitStt- C9 el acu 

1dé|éíi)ric^^^^^ cfDíéfiar díesjities i^-$U6¿va8altwí 

'.yiVib á^2^^^ espacio de dbsáños eñ Holanda eitit 
(lénda'de lin carpintero , trabajando á elfórctaiv, <.rec|- 
6iendo su salarió, comiendo con ios tle^i^ <^ciji{cs i* Vi 
j^^ Uándado solamente tbMaestrch P$df0^^2M^ 

^wjipfi^^ 0¿arde Moscovia. Tasmeifs^ i : 

«;^ V, .^or cí ptciútó no puedo escapar > M# R; . P* • yjdD 
4B¿a)r>quí iücdiú de encontrar en vi»e$tro hdroexoii que 
^dí^rertirse , y solazarse , como lo tiacia co el oficio/dc 
^Tambpr y de Gramete^ y que queranlofti qup oo^ 1U« 
liamos aquí un herotsmo y y ala verdad «luy iabido« 
Ollero ño confesemos con todo eso tan presto* esiatr.ven^ 
dd'os ; consultemos la historia $ y si está rambieri coq- 
tta n(^6tros , apelemos á la razón. V. P. m9 4á eUxem* 
plptáe tina resistencia generosa ^ y yahatia mal en* no 
/][q^tarla* . . í . 

Pdnicndóse'ei .Czar superior i ona ley fand^enf^ 
ia| (b) 4^ estado , y de Religión d& su: pá» ^ lesolVio 






^ ) Uj"[. í^^>^¿ ¿^r^ epcpeHácido mai tataK^oy^i $^íp0ife»tjftr. 

'iFasmettse foíks' los P/idcipes exüstmHi i¥iH!mdinoicd¿4M 

,^ €se f^tsmo^ ^^petaiúr^ dt^la Rusia j^r ipi^e^dh^ih ^ofMfíéiC' 

rf¿^ dfp^as y y tnseütaría ¿sus vasdhf i 4^s aiUiSí9St¥* 

\[fifUse ixercteúdo elifnpUo de oficial d$ carpinteria 

^^ttrdam^ vestido como los dtmas oJklaUs y ^^ 




MinLdkl Kifn.iclGñarPtdro L^ t(WV ^t"! 



124 

tlajar i íoü exttangeros , acompañado de fBucHos<ji:ati^ 
des Señores, para notar 9 y recoger q^antas cosas haüs^ 
dignas, y comumcatlas después á sas domihlos. &b ior 
lento era loables pero con todo eso era mas prbpi^^^ 
jóVen heredero de la pequeña Isla de Itai:;i:^ ^\» idq ita 
' hombre ya hecho, y poseedor del vasto IropeicíprÜroftdas 
ias Boisias. Yo remico á ios sabios pditicoaJa ¡dHpis^ 
^e sila situación en que pone la hiscori^en^dqtetiaUm- 
-po los negocios de aquellos Estados , permitiría:: Ski Se- 
ñor ).untar con la prudencia aquel. via^Ct |E$ta^ imacfndE 
'peijjudicaba igualmente al Esudo : y áikk^^lPSÍiK^t wxq 
'y . otro le condenaban , creyendo tener 5U$ fiaiHine8?pÉi- 
'ra mantener una ley tan antigua entre ellos ^cofno:: sk 
Monarquía. Así todo se unió contra los pjrotyi^tftí^'ridfitl 
•viajero, y aún contra su persona rnifima. Las>coi)spiiHfi* 
'dones bullían^ p^r todas paites. Se cortaran: muchas jea* 
. * bezas y pcevaieció el (^2;ar > pero el fuego se lomf irtabt 
* debaxo de las* cehiáasr, sin apagarse , y cpc^ todaiidiK:^ 
/Czbr se part^:4La^ cpt>seqüencias dixcrooisii.pocaj^ga- 
laridad de esta condu¿)^a$ p^cs se volyióá ep<&iníé£C?)ooii 
;)a ^usencia el fuego , que no sepudp apagab^^^fibo con 
^xiés4« i^|ei¿> el fue tan voraz , qjiK^Jc -CMtP )^yÍdfL 
-Í4 /su propio hijo. ^ > j I 

Ciítí todo eso vcdk ya caminar mes&^Iad^siniaoM^' 
rAOf.^^til^don.con toda* suerte d^c g<mft^Viftlgáfi:*^lS¡l- 
* j^Ucp^ já Va i^opip lífíibtxidof,J^ ^eiifa^ficÚÉd^ 
*<omUíy^ hace la pcrsopa del hombre inaa^g^iU:» ehigmii 
*^ Cza r de Moscovia lAquilbef^i ¿.qídcn^p^df itdigm9l¿^3if 
' f€n4f^jámaJS€^ejaíiaei llega á ;Hol^Ada»i$e «isieidflqmaKfe* 
'}>^rd, cuy as .rusticas modales afe&a , y remeda en -un 
^todo : y no obstante que se sabía quien era , se ve ex- 

''V^^^j.^ ^; '?^^) insultos de.^afte 4í?^^^<íW%ll*^íWa vi^^jiue 
corría tras el en las calles , cotDko tras i^/jiiijiR^ dA^n 
índiasí.¿4ma bestia cxtrao^diefiwa il¿m iteg»ft*l c«r 

'" ' "^ ' 'so 



M:dc que un*.mozúél6^lJí''íiiAttttlQiit.\^^ 
do ¡con bastante SÉ^rsKrv tavotla InsMéhdá de ^t;itárle - á 
la. caía una' nian2^tta'pódtiída.B<2Ísair^e limpia <sin 
lijablbrp^lia^ca V y prosi^I^ su ¿amttí[a^Á<tÍoti4ich>i^ 
ctf f ki íei))ubteta hofch^ por Uii oíotiMo' chtistiírticn* ^ 
saRtctoi^'ixika^j'^uírida por unti causa f>oliticá : .accitía 
911Í: honrara 'á^un San Francisco 1 pero que desbonrabi 
>¿ un - Monarca. •• • ' • y ••V 

«^:.<^ iGotmado^dd semejantes honores >* llega ya á Am!!i^* 
Jtenbwf y^a^iri,^ donde realmente se hizo -Mérresj^i^ 
<CQia tpdá¿'aí4u^l^s circunstancias, qtte:V. P. 9L P: mlo, 
^fi^ne tanto cuidado de notax para realÉat su heroísmo. 
4£stQ eS' á la verdad una especie (a) :desconócida has^ 
itáentonc^s y y para ilegar á ella, era prfcciso teireir id^aa 
K|oej se Irpatecie^n. ¿ Y quiles pudieroti ser? No es\ 
«ftHiyifadl foraiaf acerca de esto un juicio, atin; siquier' 
ira-. Mrosimil. ¿Era para aprender á fabricar ün navio /y ' 
i^naefiario después en sus dominios? Así lo dice V.P. ¿Pb^ 
:B0/t» probable quese quiso hacer profesor universal eh^; 
itodosiikiipeiio en las obras de evaniscas y carplríté-; 
iros I- Sil proyc£tb s¿riá extravagante : y se sabe ipoi otfá 
4^e, qttt esta btiLiesto encomendado a los Holandeses^ 
Ingleses , y Venecianos , que' había hecho Uaiñar ex-^ 
fptesahievire á ' este efe&o. ¿ Era para hacer éí solo una 
^ti^axisiaava^? P^es. '2 Y pot qu¿ no TTodo léi e^ posible 
xfeeíki£iaren'hi;í nanos de V. P. pero ya tenia fkbrks^ 
'idffffiíia en^l ^ño de i703'a»tes de su viaje á'fíbi^n^^T 
•'^|áwefl¿íin f>ffra dar á sus' pueblos emulación ^con sU 
Hacmpió?:'£aie-pc&safliiciQto parece inas plausible^» peto 

'flíi Ci'j ¿b^iiuí / ; «''- • •• • - ' ' ' ^. ' ' - ' • '¿II 

• a(j )(a^ f B/tkfáí iifkíeipech de henlsmo incógnito ' basü ¿fh 
ttíii^ dtíyMtrtdé i'pi^o béMsmo de orden superior i \m^ 
íHü á itíii^ ttUbpó- kafta entontes, líztzi. ^«g/t 33^; ; 

Qt 



V. 



'A 



xa i^ cealiíí^A , ¿qv? p?ce$i4í^4 lenf;^ de ¿Mi^en¿L;r:.t9|l 
íaa,Lsf go.j . y jp^l^^os^.siajc ,- paira 41 i rojoger |>9f sí 

d^ ñápateos iqteUg9Qte&je;n,to4o gCAcro xle ar^^^y ^¿ 
pudíexa haber pedidof por jsss Bmbaxadcúces á ¡díifi^c^pf 
fvf^idpes., atrayéndolos á su I amperio. c<Kv,libei;aiida<Í4 
y muniñccncU Keai ? Verdaderamente, que M^xcs^um 
^«adiyioar j 4 por mejor decir , (slñof^ea jp^rmU^ap 
^plvec á iotrodocir stt somt^x) sabeaios c|[^,e, pa.^f)ii| 
^ .este asütuo arta imeato^ sitio. el de Sfitísfacefsj¡]^ii¿ 
ciiciadoa de v.ia|ar ,' y la curiosidad de ver cosas ot^p- 
^y Y adquirir un conocimlenco laudables ¿Qucsab^W 
fiips slrpidi;ía. la sinceridad de confesar quf: gus^bi 
de ^senMarse cu una cosa » que nadie iiahia lleplio, ant^ 
que ¿1 ^ principalmente en ¡a Ejisia?. Lo que hizo ésté^ 
ba prohibido : ¿Era pues necesario mas. para «animar 4 
romper con ello á un espíritu naturalmente índeppo 
diente y y superior | Yo me lisoc^o , M. R^.P* 4?. 'V'^ 
¥• P. conircndrá en x^ue el Czar de Moscovia li^^ 
i^p mayor bprpe I que le hace V. £• si no if Hubieiit 
fnetidpi Tambori Grumete^ Aprendiz y Q^t^i^ifi^ci^^p 
Easattri^lador ^ y en qui ü MaesPrB Bedr/í en vilece tSv^ríf- 
blemence á Pi^o elGrsimle^ Yo dudo , aun^qijie y.JI^^ (p 
§fe?P?.(H*)fqtt^^o&Camitos ,^ C¿. 

«?^i¥s.n]PíM»peyps&c. quisieran capibi^^ 5[^^^ 
jfm^el. del .. Maestro Pedro ^^y^su nombre ^ y 'jbipA^,, ^ 
la ic lífter Yen tal caso > ¿que se turan i^gc^í^^ r$ij* 
ágfff y^^quccn el cdeb»ro de Yu P^ ar^fíc^ifiíz^^^ j^ 
jia^j^ftroismp ? Prccísp sera WraFjíí.i^^r^el^ 
^ perderá por esto ? Nada. Antes bien la razón , la )us 

ti' 



0^ f ^\ 



^: .^^^^ . - : • ^.^ ^.tñV^^Vi '^.hv.^wtiWj 



"7, 

0iy k Vetdad* *gahac2bi'|iiticfi& /sfn qne pictda VI K. 

k ¿éáor oosa» Sufra V. P; que se lo- ál^z ^ confiaozay 
y Eruehá' amistad : esta obra que yo llame en otra par* 
ké^-'i^f iówíúnáztíatmo j Libeló tnfantíUorio^ ha hecho 
Mis dafib' !i1a petsbna y al notnbre de. V. P« que muchat 
l&tlñ'd^e¿ ,, qttc abultan , ó muUiplIcan stifr Tolumenesf^ 
y'í^é^^Ib sd han. escapado á su discerninúento/Qr i^sur 
!K(¿esrPtrD ¿s<oy' coñocicnda, qae ho asentirá'^ estó^ 
%f ly^^a^iirá por k ioiagLnacion. Abjurar «ü ptopla obraf 
ttíbi^átf que se hit engañado principalmente eñ^ utii 
iAÜíisrm que no era taft £icif engaiúirsfc ^ es úñ xz%^ 
god^ heróismo literario I á que noiis 'muy fstdl' qm^* 
ttégiie nn'auíor , j'unattn>¥ dt Coi^t^ Eráditsu En lí 
subosídpn pues , de que esta r esputsm ^ ó impugnaciba 
^e^su ^ataleló' ho alterará cosa alguna éti el'imüf 
^dé éste hljó^ de SOI YÍgllias » por monscrupso qtíí 
'sel) me determino en fin á dexarlo , dándole bs gra^> 
clAsypwJfas tttucharque'ya he'íecibidd de su'ti^aqa 
ILa' ^ya ha puesteen las miastb armas cotí queltf'he'' 
^om^^idb : susrtazbhes me han dado los medios pata" 
fttcetatácíó , y cbn \^ntaja« Y asíyo voy también ^ tot«^ 
'\er betíeócios por bebeficioft , frunqueábdole- dome eA> 

VR^(qrrnbvc<^'^fc'lpi^^ ^^ Barrio* V si Ti^ltiere 

^í Aécí >lgijffá áüidva ediddcdejsus óbm* » í ^ ^ 
?^ A&vfettble ¿fon caridad , para este caso ; que tíchtt 



I 



b^étféinlgd^ ¿útiicstico de qaien debe desconfiara 
'd^'ttRnBSrtavqt^e fe' ti¿ttá' dSucHas rtcts\ cott; ^ííéOtÁ 

^tjágtótt Vj^, tscribia V. V. qtx6 convcnl»-(á)P<B ^ilc 
^W Xl#tó¿ ¿Kc^encé HeV;, ¿at - íDcte^fó'é^í^» 

•« , . . ^. .... . ....'.- 

« 

(a^ Qmcideré'pu/ui Lmi'<KIFJ^ un excílMte Hif^ 
que mereció el epíteto de Gi'ondié ^ 



4e Gcañ4e:',; |.no ^vetiza 411e.se Itabui (^Má3o 3e T< 
l>ág. i 27% (a) , en. qüccltrameote le habia cqísadd t&a 

glocioso tiiulo í • . . 

. Qaandpen ta pag. 228. se propasa i decir ¿.qñfc 
no tenía! Lui& qiulidad alguna que fe; distinguiese; del 
(;ofliun dck>8 jR^eyeSi» ;¿ no.ed vecdad que no 3elacorda-« 
lu de que>ebgUndo en ottik partera Felipe V,T ^li^ih^t^ly 
4ichD (#) que este Moiiarca.no había jamás cegit^o í\Ú, 
iylscá otro modeio en todo el curso de sus glcnlqsjp>$ á^-; 
dones ^ sino á su Iñcomparabte ^buejbo, Luis el Gr^W<p^ 
En ios.inscantes de inal hudkqr contra/los Franceses p ca 
que dícfei que la memoria de ^stc Príncipe (riotrntínubaí 
á declinar (b)t y quesera de t^mer que ^pasado ^ rSigip 
$& t^abria ya disipado de todo el humo de l^lia^rten^os; 
que se hablan HÍesperdiciado ^ent su .alabinW^Il Jio pS' 
^^cdad que. tampoco se {icordabfi de. Qtra^ di^pOskuf^ ^ 
cort^zoA f.- bien copccaria y.. v^c»ios» ipaoi Luii.^t' piKi^ 
le prooiQti» la inmortalidad j }So,c$. «pequeño beipqfia^; 
cj que yo le hago á V, P. aq«í : $u$ s^m'^cjs.np feíj^it^-^ 
Vertido este á^^Cto , y si lo han adV^jrtiíip g^í^qjfft 
se han .descuidado .eo ayi$ajrscle j; mí! ^f^tf^sl^^^ tip^^ 
iácga ymas oficiosa ;;píp5igp,pw$k,í;K\ \:.o :. ^^-¿ii^r 

¿ad >y f^l iim.no. Uempo para Ait i vuestf a.¿i^i^^<^ 
y '!(a):. SiMi>iif!/¿Í4/Cde.Lnis^Ví'^ii9jr9if(^ 

y. vicias pporipíf amaba el vino con exceso y f i ^9%JWi'\* 
geres con bruSalidad > sin contar otro infame vicio ^ quería ' 
n^dfst}0^.okJiga d (AUtr^^^ívUfííicimk d^-^Ofyí^ffia i^ffr 
un ¿ran Sel$Of^ Espa%ol , ps^* . s^ 



« I < . « . ■■ i 







<^i<aos del Cfetr , puertos en Faral¿ro con..lpjSjC|^.Xj^; 





^á,ñ ccSiiie • y un nueyo lustre ifQformáddO'afpui^^r 



-co w H»<í í^^^^ íírtgular placer en ytt ,. y; í n rcí^ciiiM 
♦ péi;;Tr;8Us^/los^m^^^^^ sangrientos suplicio jeii^ %/'?5Í3 
-^ÍÍ(S¿ 1^^ y V. 'P. podrá suponer ^quc^cí^ 

*]^Í¥*iÍÍÍihiá¿ar et harr<»r qae'fepiá a sus.deticps^j 7 ^:^ .. 
' r^; ^dok' <|iic se incetesaii mas en hi gtoriak del hetfíe 
"Moséot^ita^y y aquéllos para quiehes las obras de \r.'j^% 
<8dtt' ál^b recotiíeñdables ^ sáBtáo de nuevo cbn mu^. 
i^^stai |n^íít%íáleió vevisto ^ coríréglida y; aunieot*d>; ' 
<rue blCíar tenia una vfttieaiefite« pibióti 4e hacerse 4íl-« 
m6r>al por camiHós^xttavkgaiítes (t>) : sábiráo de nue* 
ito rY gustosos ^ qéé^Áacfifioói nti tra)»a|0'laiiígo e inso« 
pórtáblé'íá vidji de mas de lood. vasallos suyos para, ! 
fat^Cát ut^ Ciudad de su nombre (c)^, sin Jiábe^ ¿ecbo' 
aiítesel mehoif preparativo pararan grande proye^os^ 
pero suplió este descuido » haciendo á sus vasallos 4üe 
acarreasen desde muy lejos ^ y sobre sus iiombro^ /cp;^ 
fldéo^enlás de bárjga , lá madera de que está áqüeIU^C{¿Ci' 
(üé fabricada casi toda« 

£n ñn V. P. hará conocer al mundo quai era el 
áanói ^f gtfltii Osac áó Moscovia á sa jjtatna milfina, 
^•^¥«í^;>XíiK-'- B." ••■ ' •- ■■■'•tib-,' 

^'¡'^^r^mi^^M !.• iotit Mtíttir i iis-ex^iKÜlñs^ 
»^)< <mm^fédcl Seynado ie Pedro f " ^^' -^^ ' 

,^ ... • 



t^i 



yDQundo aquel de^ao-rao^ de bescdismai qnelecci- 
iipca fif\ lugar superior al^otlga^ i^t^ f tí>nátMtHkoJí 
^rfliuerte esie MQnarca á su bijo propio (a) , pócquie no 
^ se fiiPS(r&b« lavpr/»btj^ isos ideas .i ^; <|^le)oa ¿. h»-! 
cccrse MonjgCtiPOfPQ se Iíx V^u proioetidot se ausento 

del R^ynQ^y tclagi^eii Hipples^ mienttff^d&uii}^ 
ft>le.^eroe el ^pi^ifirtf ¥i4^t 9StatMi f o JÍo^^ 
« diendo á Carpintero^ 

T^to% » Mf^ K^ .P# t ^^ bastantes y buenos sn^t^ria-. 
'}»%^ que se; huyerou 4c ias aireí iguaciones de V. P^i 
; y loi he feco^idg. ;fou dixdiitdo de. ^a (Desees aUco-> 

^s (b) ^ y tengo U sioj^lar üpomplaceocra. de cj&eoeis^ 
«jo^ ;. ello$ le d«)ráu 1109, nueya fuerza l:s^ |prud»a&9^|us«i 
.ti^casáu la p^e^cneU. que Y, p..dá i Pedca el Gtaii- 
,de I sespfi^a 4<i |«nls XlVt^^ y Kesti&aián á el nisiiio 
^^$Q^ 4 aquel keroe sipceiMifnt^ su afe^ ^ co^ ^ 

-9IH*l .y«ttcogo el lionoi: d« scr^ - i . ^ ; . ; ! 

ir j»«M humilde y ma]robedteote>sQrr^ 

)• de F^-' 



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. . - J<0Jfja2s.{£qr. 

(b) Jmtdass éunvt éf^fJn d Qrm4^rí^- MSf:ff^ 



« • 

»v - » ^ 




• 

Irrtffitfbit 



REPUESÉNTACION 



r»** •» , 






dp tfoi.^ sobre queréis S. M. ipialar d ¡as Duqmí 
^ ^' Pjw de FrmcU 'úon h$ Graédes \ ^ - • > 






í^> - 



>. 



"■c ?:- ,- , ■ . ■ HECHA. 
^JL j>Oí^ LU{S P¿ ;SAI^ÁIL Y CAST|LC^ 






^' : *r' !j £ 



^' 



nótA nBii » z>/7r) A 



1 iMfeieme escrito inéreci^ iietnpre 1á ^pcotiacleii^ 
los «¿biés< Es |i<rpdiiceíoti •del «dmiMble Don Xtils 
^•íS0gkÁt ^ Ckstcú f -qiiiefi le ^tmá «1 ^éo <}e «yet. 
4»' ófdetf 4el EáceelefKiskM) ^ficír DttqUe de Arcos^ 
farai Itacef presente al 5e&>r Hey Don f ettfie V.** el 
perjuicio <)Ue se liatiar i 4oé Grandes ^ £spa&a » igvá* 
ttttddlás^on los Da()ties^a««4e franela « «egun S. M¿ 
téntá defer^nainado.- Y aünqttese'-pusO en las JKieiiliét 
taan<is «íta' lUpreSditacioñ f filenas slKinta « y sé litf* 
^Mrimieron algunos exentplares. Xas eonseqfifncias dtt 
«liarse ven en la carta qpe se fcnaittó al Duque <le^ 
4Ae» <del %CY í (ttté pOnetMttál^ de ^t¿ '>|Kipei. Lis 
aoti^lás faist^lcas ^ae |>irodsice-) su' estiló , tnc'todo ^-f 
€ml^iéentel atgatnentos «n <eompi(obacÍon 4e su prin- 
cipal 4sunt<^,le hacen digno de la püüiea'lüz.>,-y de <^ 
«Oman^íae por ^mdltO de mkestro Periódico l^asa^ue^ 
fld^^ue-pnesEsnJUiítttatcn ÍA Historia al INiblIcd nues- 
úo ^ohecbor : «á'cuyo -^i>seqttl(»-saciificah]ios tiudK 
•' í R.1 ttal 



/ 



tras tareas , aspirando unicamente á c^ue seaa <ÍIgnas 
-:45 tío; íc^tfcWc objeto. . . 

^Jbi^ "Duque 'de Arcos diM ; Que. haiíiendor llegado^ 

vn noticia U. rcsolucioptQiDa4a por y. M, cpi\4cucr« 

do áel R<;y Q^cistúoísiiDo^ paca qi)e Jos. |3rand'es de 

España tengan en Frajnda «t tratamiento de Duques y 

Pares y y estos en £spaña los honores ^y p^erógativas 

de Grandes i despue^dé veneraf con ei mayM tWpéVo 

tsta determinación , no puede » como uno de ios prime** 

wS'<jTandcS,^y'lk>r cuoiplkcon su honor ^catidér, 

dexar de representar á V. M. el grave perjuicio que 

con esta nove^^d se Ka^e z¿ sus prerogatívasi y i su es^ 

timaclon. Entiehde el Duque , que eL Real ániísiOr^ 

¿y. A^.^y 4c ,su; glprioso a|;>uela; dIscurrÍec(M .eíte:i¿[¿* 

^di9) .P9Q allanar: laa dificultades ^ que d^la ^^tcntii 

.^ Vgrarfps.y íratamiwtos. pp4fUí\ Oíccr , ^«al^pedir 

• la (Yfrdadefa.uniof) qujc desean ^ y ,en qoie .$9(|i: jxabí 

;jDeníre : interesadas amtHS. naciones. Pipco ts^miWen ' eoj- 

.tieiide y ,que si V. NL y el Rey Chrisitiaiií$iiqao ¿9|iFier 

^f^ .plenamente informados de ks calidades :quc .0nih 

^xi^y^ron en ^paña los Grandes , que :cn e^QUcia «Ip 

*.^):So .hallaría con corta inspección i qtte:;o«^fm<!^ 

t^pcr nledio el que norproducc igualdad í^ y daodaü'kx 

.puqúes*y Pares el prioier logar de los Ésf^iAx^ít^l ^^ 

;ie{á j^ Grahdp^de, esta. Monarquía en fl ^mtmt qoit 

^onocenvy pr^ifticafl Ips Jpraopeses- . ,, ;. .\ ,» 

^«.^ fállase f el; Dttque precisado á foriMr ^^a tepifr 

femácia|i,:^no solo por el particular irfiieté^^)^ tfc«K 

en coQseroiar su casa con las ptero^Ü«ras '<|u¿iU¿lNÍf 

l'^^foyvquf há mwcbp núoaero dé sigW tltán^rii^ 

ís «P:)«tl»> ^O; goi kAQCf i M,M M-. <^l aerykb.ttU 

P* 



X . 



ii3 
|!9^3 4ilU«!S«9^ej^f9rSÍnS'|l(^iqu»j[^,J«^Juci^ tomada 

per^4ica al, .mas gr^ve y elevado cuerpo- de la noble- 

2(a Emanóla.} al. misado tiempo que ella esperaba de ta 

justiécatíon de V. M. y de la gloria del Rey ChristUr 

nisimo y^qvie no solo seria cpnservada en su anciano ex- 

.^Ictdor,! péc9 jli|strada , .si fuese p,osible , . cop oucívos 

<^f>vX>fes^: AiWtc última ,motívo...oiUgati al Dqquq 1I9S 

^noítefiidc vasjíll^ Y í.iíUdo de^V. M. , . y quf c^ ^a»- 

-^ientfitV^iiyd^S» |is(?^car qa^sa- obsequio, tocU), lo qtie 

abp^tai^tos!; ^dü^i^n,. lograr ep el de untos .^lojtíf)si9S 

c^iiq«MrCf6vvBfif»0^$. a/itec«sores de V, M. Y .{Htl^üel 

'|i(lil«i^lcb<Un^ lü carga :,q.i)e,Íerimpti$o. ia, i^isiQa po- 

^K^{d<; ^mci^tS'tCti^ac nc^ ^cnio ipas quf :^n me- 

4tf^A^ni»\»k9ff ^ ;$ii.s bienes.,, dignidafles.y hm*)V^t 
iMcái<eii .>¿pnc/Menic.ta >; justicia obligado á . psocuii^c ,$^ 

:místii¡ímimí P<(ja qjiíQ iipi los bailen, deteiioj^^dps/d^s- 
|i»ies;de.stt:Yi#fe;io>.q«W ?» fue? ata d? las jolait^^^a^ :df 
sv> M«yoitt!:gpsr«üfo4ú)«» epitelios.; •:,■,' u -i 

:,c.N0^«íVl fenq»«(»-:fliirodr4 aJgjino.4o I<ís Qranr- 
-Mdi^.t'q^^ }V.- >4> b9y:% .conferido las precogativas deijít 
•iSr«D<lex^ée:&p$Áa-á Ijos Duques y. liares .de Francia» 
plitqi|^-«9biil; iiei.<»cA «coion,i4icpofextajbl$ íAo^, Mo* 
(Mfos C^^ll^fts toda 4a iM|<^fHi. 4idbe apscdijür .aMlt 
'^0:.^<<yt iM*<.Ínpoi|tosc «i^< el. grado, de su. primer 
'lipÍvlfs^ipSffOD^^de.up. elCiVado roe'rito , . y excelente 
scdlklad>9ctQin9 il««.,i)iie.ge^tt.:cn Francia .la dignidad 
"^,Pil^|i|»)y^Pgre» » )!.,cíni cuyas CasasrBO tfiffigi^rim 
i» prwer«9.|l«^^ffa|MrJ4vttnJioft. y la IguaUÜ^ denlas 
afi^mz» i93trJ!ffip.Q|a^ f ero )»,jqQe,d E^qpf^ jef i<a me- 
acif 4%im§^::nf«BW rf8ta.iiis.tl«taQiie|itoc y hopofes e$» 
rf»b qft}j^íJM3|«9Mo Va M..presei)te qU(; en E^ña,.0Q 
káyfi ^ii(|!H^:h«kbqr eoifc ei Rey y ios Grandes digt 
AI4|du;;(i«do ¿gi I4ig9c>lgiiifl«4,«i99 /» clJBrindipe hen 
HáeH^y if$ l0fA99V 4bk f ipolQif .fOif ifea jmec ^t» ^ fd 



>*w » 



'Hey Chrisii&nísimd , y sus "Diuqués y P^fes hay óttas 
- iquacco clases, .á saber i k dcf lo» Principe» In mediaros, 
• la de los Pcindpes de 1» sangte ,' U de^ l(K>'Prí^pes río 
'legítimos , y la de los Peindp¿& •éxirangetos. CW'ijtie 
-dándose á los Duques y Pares de Franda el ptioaec 
' grado en hspañi , rio es ^ ni ipuedé ser ttcnmpctísA pa« 
<-tii los GrantdcSi de JBspaJia leMef «1 <]ttatto lUjgac y grá* 
*4e en Ffáocía.;Pod»áse 'entender; |kira sSitisfaetíéh'id'e 
^eno t^^ue .ilos Príntilpes inmediatos dexa "sin^-^otítejt- 
>taici0a iu ¿et^Anía M^ á la Augusta Goeona iieF#ancla^i á 
^io»dbia'ssognísa'órigen R^j y suváére4io.de ihco> 
tidec' Á'toS'iM kgttiÉib» » «1. aHo.e)tp1¿Ado^ 4é timici ptit 
^dteVáti /glorioso Sxf i y i itfs ¿xttíiMgerés lé^Aiááte 
ccalidad' de protiedcc de ^nié «obdeaniSí fetottí ««» 
wismsí^ ütndan ' lol Otandes Espáfiotes «a j|u#ta Icéioa 
de ser tifttados con di&rttieia de ha Duques y P»> 
tes^ l^rqu^ •]( sej^cáAdtf éa la «Usputa ios Príoc^ 
loinediatos de la Gasa <te iMttáa ^ -qué «débttte^ té¿ 
Ufer 6jt ttaftñnkiMd de l{iéliltiESi}'ilaUatá V«r 'M¿^^n ^los 
Qraadcs codas las calidades que éú Itt ókát'tr^ielil^ 
miellQ» GtaadeS'SoU t sIq contraiwi^ia « '^tíiKXp^^t^ti 
sangré füeal de^CaulUa « de Aragón i de ^Leo<f ^- d< 
Boitugait-y de SÍlwar««VfOt<|aefdescicaded 4<í á^MMM 
Keyes por ^aroáíl4 pot hcAbaái útiéi pióceéaú Ik 
hi^ Mtiieaks de losmismos SLty^,lil''4lifkSry.M< - 
descebdientcs iueroa Jtempee tracadús ^oini^' >PrftéÍeti6;\. 
Otros iepÉcavdostts Sa440'4e'Ouas6oÍ>eiattts')4mK^' 
indepeoüentes } y Xodoí lOaí ^tte ioá ^^titíuaáatífíé 
Grandes tñ fispaüa ^ tlcneu i6iicli«$ llMaé Hcálei^^Ój^ 
timdsv y él hooot de 4ftté i V. M. "peífffitiezica p^-tw^ 
riesi qisannentos su ^i&imá sahg(&'>:St to<ío¿«fct<lOél^ 
hubiese tepitseiitado á V. M. y i «u ^ríoso abif^'' 
antes de tomM: la tesdkidon , «reesel puqtti^^^UiB^hPlk 
¿ieía sido-flMS'fiívotaM^ al curiftf^ d* W QAnAoí' És*^ 



f^9ifi4 wt^Qttagtttc cst'tiettípo^ tan felíx ;- como el 
.'ád'.^iesf^^ti iitgfcso Jde !\^> M. iew esta Monarquía } pe- 
-.lo^io que.nó $e;piido' eicctftac: cotoocis pot £ilta de 
<..notki;r^ pecoHtici Y*. M» <|tte se le represente ahora coa 
■ el mtyrOr respcro , y cpn nnj^ encera cmí^aast de que 
atepdlep^^V). M< 1^ l> ^tíjda 4e sos <3raodes » )a ipco- 
ieltfrá de.fqrfDa ^Ji|iie nicioK iottmido el ^x)l Qttistía* 
. BÚiíá9 »ies-c9ii$6fi)^r4 m visi^qa^o^M el |isíb0i; corrps- 
;.poi)dicnce. á : $tt catafiec » y á lo qae V. M. .dlspcnaa i 
iOs.jÓ'MtIDcs y ?9C«s*Debease. considerar. en Ja^Ccaiide- 
: jia. 4c JBspifisi dos conttltutiHoft disfimos y aep^dc&en 
.■sn jQt%op «..y lOoidQs y Initepofadoi^ porJ»:s<^ie de 
/los tleinp««a «oo^t&de j^EH^Ipe^^ la saogre Jlieal , yr 
vofto el de J&ioo-liMftlin: ¡óf. Gun^ff que i»t t|n^ aüsma 
•cot^^ D^íewísi doSe^cidléade» » ^ de ipadi^ ^o»:djp:élia^. s6«i 
'if^ >#K«d> . Ciastil^b ^t|ae.'eft ié.ca|9eÍM: y .pUdci anclar 
-dé(i&íllqBái4tM;ijfcl,iMSii^t$i.d» iül^oá^y qne pfaodo 
;ton)^KaisiQQ4^^i|¿fi«éd)^j^ii^^ füfuat»^ 

'hipas,- áfr»^'^ lav.oa^ f^iefiadti^ ^ lod^sLlo» 9^yaos 
ls|»ft0le>t^fGiihrfani<c yy^semafamscei» fa».prcseDc¿ d$ 
ios. Bey.«t.raftt^^90Sftf¿)» jiti» f^coft-lu^nbres ^ y .tcniaii 
attas. eti^id^^^cvaeigRlfar 4» ^|(M<^ d9. jupCasa^ 

■gp^diffíy/.gpiíyleyacibQc. de xcspopd^ i -dvelo»^ .^ repipi^, 
«b|i^^4f(P9tJie<4w9.paBeU8v|^aaktt. ?era iós:?iúxi{K9^: 
^ffi¿i¿Btf<a »jtfiw« (» j^oiff y.y .po( ^eelqpao^árig^b 

iiLeai. p^dlv)> ««Me s«r i^i«iados. ümi^ priiaB»^>é> J0»^^ 
Jl||i994^'jM^|^«Í/; stagm;^ grado> je so» patpnlie^^ 
co% QoMi^ jqilier o<i* tiqgfqd»» ÍM». otiio». |9¿aodcft «S'^Á^*^- 

#0|r^uOfoÍ^fiKi«W«9ffd todos^dilo» mto pcoocdElwde:' W r 
M^gM»Wi¿r«KI(»der la |úit%aa A toiiar qy l» ridr> lof* 
4>«j^ Ül^M»! <y <C«fi«c$ierd»: natofride sits'^f yes-, 4 
dc¿lo» iw¿ano» Contfc5\sfct>*^1 .^;Cmúüaiy-é priim^ 

bar» 



• • \í "» 



bargo^d nombre ^de'PcídcIp&naMCtf Si^<9M»c«($:cbt3v- 
• lilla , n{ se llafmdPvífu:ipexle4a tef)^te>blngan^^ 
: hi;os tegítimóS'deloAlAíánftos^tr y^pwqac Doft JuaüMn- 
. nuel, bí|0 del iafame Dop .MartiUet^ ynieto d¿ San 
Fernando , nolc- pudo establecer' «n^CastUIa \ aanqme 
era yer^ , cuftado y suegro de todos los ^ieycsdooBs* 
paiia> ser i^io precisado á icburrle 4el &ey DóitAlon- 

• so IV.^ de Aragón:, que ^le oreó Ptíocipc díe^ Viütna; 
«pero nunca ^e /adm|[tió en Castilla aquel tírutorv 'ni es^e 

Príncipe se llama en los ínstrunaientosr Reales ó piS irados 
' «as que Dm ^fuM bij& del^Iitfáuti' Don^ MünueJ^^ljos 
^oléeos de los Infantas^ 4in embargó 4c ser verdadoros 

;Pcíncipes de^ la sangre f y hecedieror en su casó defa 

* Corona /no reñían mas calidad que la de ürstnáci y 
con ella confirmaban cotr \os otroa .Grandes los. Biávi<- 

vleglps ^Reales., que por ia rueda u(n(qtte:esubaa:xfisig« 
<IK) y«9SGu4o de affmaa.dol'Bíjeyi/lUini;Gastittk abd»« 
tdosV y ^¿s^'la üpi(^9 a kiáiascaatdKiEádk^sefiaU'jd^ 
<Gran¿¿3Ni^'ó?Illca<*iiombrfau£a coyaxfotmarj i tnokty olv- 
idóse en el pombre-^de^-Grandexi^ Rico hombreidrdei-' 
'cendientes tnmediatos^Ué Já Gasa JR^eal f * y los aneiands 
4cscendtences de ellaf-d otras .'sojbeíaii^/t ó defifaites 
«dé los *Godos> copstkuyesoa ^.uno^jfuosrosiá isiaaeaife 
4os Grandes, y^JUiiierosi«usptarogatiras!cDmo,iióy:esi- 
«cáp. Que no hubiese en las Coronas de £spa&a¿ después 
)de sus Reyes masrca^a^r , ni grado que€i:deln£aai^ 
yGtande, ae pwéteír de iofinicos:! exempto&s pórqiio^ 
infirme I>in AloiiisQy Señor.de ^lolina , jiecnunoidé 
•San Femando ,' tuvo dé au Mesero*. maitiriasoiiio* k la 
Rey na Doña Maxia > mugcr del Rey Doq Sancho IV.V 
y í Don Alonso , Señor de Meneses , Tiódra y .Abipté»- 
alcgre^ que confirmándolos p£¡viicgios^ReáÍe(> sol6 
59^ c no^nbra Dm'M^mio* Jtíjú Ji¡ Infttntt i'dt MQÍbml: .y 
Don '.XeUo*>lfiiás9 ^Sñaxkíá^ éázúeHB ¿Mp .dácsn 
, • : " • Prínr 



Príncipe »cy Don. Ahmsa Tdtc¿ db MoUoa! su titccg^ 
nliKfcá totoarotvonra caUdadiquc la cd¿ 'JX¿lcs)^i^M3hi:¿L 
ÍQ mltnio se kaUa «n Don Jiuq^i 'hijadetlnEanSf l>Hb 
Manuelt y nieto MeSa/isGKt^ndoiI^alkMii^^^ 
ñof de V49caya^y hijo lid Infante* Ddoojuan ^ y^ o^ 
•ó dd Hcy ^q: A14nsD>X.; cL Sabio )3¿a; IHn Saocboír 
..SafiK>rvdexL(des9flt^ bijotdgI:ÍQfaMcr Dos £ccUoi^..|f> 
nieto del fnismo Rey Don Alonso el Sabio ; y e».Í0ri 
.(cUsiilos étiñ¿if^A^i:ki0^m'útimÍMJiA^if wmpiiS ce- 
sAlafi la lioqi prlmogeain* de;ouestc(^ Bsbyos (¿i^ttelÍM . 
riias» . Y en/Aeagoit sucedió áo iBisnM^á |a^ íítcm Rpa^ 
|u^ legítkMS átlMctUkj, do YiUeaa^ áf Bt^ács^^ tdi 
, Vrgd^ y y > ocias | r^ác; a iin^ywjyyf odijlfás 'ite^aipiéliMí 
^Sioyitt j.'<3i|avlenw' Iludir ÍK3t^^ ^ ^lascf der^pcaari 
.<le5 i^d Jk!í(WSrbafittfe»U€ SM^i^ ryoii&#a,l3trft^Jia/d&ri 
JbsptKia ^ :id disctedign par^ kos: aátaini^Hos íj^tapltoéi 
Y"' hpnoreSt De esta^ alca cónscititipioii de lá dignidad, dft 
Giasdie wicferm i los. Hcyei/dci CíhUUÍ^s. llibitaj» 
ctiwcé WTiy!exip^f<ú;U alte>hst;^ potestad íot 

^cfchiln i: ^MbtCft^fiíeiyo-teállii^^^ siiiioy.tto:afi9ik 
ctadiiwní^eeíf um^li^q^dalgo. de aabgie:; -oí ll».tcniaa 
.|>íur9rt»iMt tiR Riieo^boinbve f ó Gratnde i de lo$. qiiq^il 
ÍMilo'dQ'Aragms^^^UaH»adosde. sangre^ y de oaf 
liU^ fr l(»¿tii)<¿44i^'4 ^pótqtto spgsm la ^ ¿osráidbrc do 
iJbgaAa».-)ii^tégil^ ctotei^ {ninoiplo^^éotaKidá ¡ntra. su 
nofilatailetivad^do/lo^íaotigaos £spáliole$ q Gqdos^ 
>a(e|^^c la fart^upcion mahomccaoa f d^ fornaa t^^^M 
Aii&pce cpiC' un" ttija^dalgo^ óiCaballew moscráce el orU 
^¿idestt;|ioM¿za eomi pctvUeglo» ó ^^onc^sioo dd 
Sdy V Ao.l^s^c^ lof Cxeiictonei^ de la nobleza de^an<» 
gre /feKmá.aidfeh|tid«^ef} 4a$ Ovdcmsr Aüdraref : ^y lo8 
RícosfbicHnbre^; attnqne gozaban las prerrogativas. «de 
fiqoeUa.dignidad » eta poi el oíkio.de ,1a Cpiona que 



scrvtin 9 6 por d leslaéo que d Rey les daba i qnedah^:. 

4o siftmptt cntic los otros Grandes ^.ó Ricos hombres» 

"Mil «qiiciU difetenyciá «que se iranísicleraba en ser su dig-: 

^tíM oi^jinada dc^ la gracla^^ y vohinUd del Prín^ 

dpe y y« Bo i del áIto« principio / que. constituyó a susr ^ 

pfojgcnttorcs Ricos* hofubrto. de Ju&ticia^ ^ que es lo^ 

qjifCi significa la vos antigua < de fMtgri » fjr di m^ 

tm%f^ V ; ,: '■ . i •"' •' '. . ' . •• • 

- ' Snq por estés antecedentei an . elevada sidoipre W 

estimación df los Ricos^tiootbres ó Grandes ^ y tan siD« 

guiar su £f ado i qM no solo 4e tuvieron si6mpre ( co<^; 

ftio que nd podían ténst: otro^ los nietas l^itimos 4ci 

los Rc^s de fi^paoavv qtunqtte. verdaderos Príoqpes ¿tí 

hi-sangto)Real^ ^ hereddros.dc :1a Coronas pero ;toda$i 

h^vecesiqiie'vinMrc(n^'<i^iU^ 1U|0S:| oinktos de 

Iss otros Reyes Españoles é exti;angéroS| ó los l^r^id^e^ 

soberanos dé Europa^,! nunca lograron mas .'grado <t ni 

d^nidad que la aricar hombría 6 gnikidesai fomnwlo wl 

üombr^f I 'y lotro ^un el tieifapd)} .porque la wtm Gran^ 

de r qu^^i^dió i ^ d^Rico-iiombee^ i no -sé ^tUá eif 

fmésiras historias ^ hasta el, tiempo del Rey OonEa^ 

rique el IL^ Jukificase ^to , con* que eo tiemf)0 del 

Rey Dorn ^kmso X*^ el SáUoi confirman sos privüegioo 

como Rices'^hofiíbrcs .|' los D^q^es. de firaVaotc # 3i{ 

de.Borgp&i ; el Mafiqftes de Monferrai» el Cpnde d^ 

^¿a^Kles^^ y los Vizcendes die Bearne y y de LimogeS| 

que tenian algún, reconocimiento á la CoroAa , y por 

esta misma razón confirmal^an equeJlos/instrumentot 

ccm ellos 9 y los Grandes^ Los Reyes de Granada ^ Mur« 

da y Niebla» enia mi^ma edad r tuvieron el gta^o de 

Ricpsrhombres ,: y confirmaron ios ptivilegios Xiotk 

Luis y Donjuán» hijos de Joan de $reoa , Rey dé 

Jcrusalen^ Emperador de Constantii^opU > y cuñados 

, del 



'del Empefadoí Fedetlca IL^^ qbe por la Rey na Doña 
Bcrepgüeitf su madre » eran Príncipes de la Casa de 
Castilla. £n tiempo del Rey Don Saného - el IV/ coni««* 
firma como RIco^hoBibre Juan Conde de Aumaia^ sien- 
do subdito de la Coicóna de Francia , aunque ta*biea ' 
Brincipe de la sangre de Castilla /'como hijo del l&fiín*' 
t^ Don Fernando » Conde de Ponrieu 9 y idéto de San» 
Fecmndo* Los privilegios del Rey Don Fernando IV.^ 
esitáp coafirmadotf del InCtnte Don Alonso ^ hijo de Don 
Atonsolll.^ 9 Rey de Portugal ; porque por so oíaai*' 
qtonio tenia estado en Castilla. En ,los privilegios díel. 
Rey .Don Alonso XL^^confirtnan como Rlcós*h«iiíbres' 
Don Orlando de Aragón , hijo de Don Fadrique » Rey! 
de Sicilia I y Don Pedro IV.^, Señor de Exerica , que 
era Principe de la Casa de Aragón > como hijo de Doni 
Jayme Ili^ » Se¿or de Exerlca , y nieto del Infiínte Don 
Jíiyme , Se&or de.Exrica , hijo del Rey Don Jayme el- 
Conquistador» En tiempo del Rey Don Pedro fueron 
Ricos^ombres 9 y Oficiales de la Casa Real ^ aunque! 
entimados herederos de la Corona ^ como primos' her« 
«sanos de & M; los Infantes Don Fernando y Don Juan^ 
hijos del Rey Don Alonso 1 V»^ de Aragón. En tiempo 
del JUy Don Enrique IL? » y en los rey nados de su hi* 
ja y nieto ^ tuvo la Rica-hombria de Castilta Don. 
Aionso de Aragón ^ Conde de Dcnía , y de Rivagorza, 
que Uamaron en Aragón el Duque Real de Gandía^ 
por set hijo del Infante Don Pedro y y nieto del Rey^ 
Don Jayme IL^ de Aragón 5 por cuya causa pretendió? 
^ceder al Rey Don Martin en aquella Corona. En lof 
xey nados de Don Juan L^ , y Don Enrique IIÍ.^ con-^ 
firmaron su privilegios , como Grandes ó Ricos hom*- 
bres> los Infiíntes Don Juan y Don Dionis , hijos de 
pon Pedro L^ Rey de Portugal i* y I0& mismos que 
. . des- 



<4^ 

después se iUmaron Reyes ^ por muerte del Rey Don 

BernandD , su iicrmano mayor, £q lo% privilegios de loa 
Keyes'Dóh Juan IL^4 y Don Ehtl()ut IVAconífírmaroa^ 
los tres Infaaifcs^ de Aragón poo Juan , Don Enrique : 
y Don Pedro 9 hijos del Rey Don Fernando I/^t y Don- 
Enrique de Aragón ^ dl^ho de YUtena 9 que era .meto 
dd Dtique Real nombrado arrU>a| y como dice Sarüa'^; 
4\ié fue el úitino P£tncip¿ varón 4c la^asaMc Barce^ 
lona« X también cdiifírmárott aquello» Inscruníenvos 9 fi 
fuero» tenidos; pof RjcDs^bottbres Juau 9 Conde át 
Sox y de .Bigprra.9 Soberano 4e Bearne 9 y Juan IV»%. 
Conde de Armaoac y deRodeSy'qiic tenia én Castilla^ 
los Condados de Cangais y Tioeo 9 y >ra déc^mano dá 
Bona, Duquesa de Orleans 9 madre del Rey: LoUíX1I/j 
£n tiempo de los Reyes Católicos fiieron tratados co^ 
mo Grandes^ etlitfantc Don Enrique 9 Doque 4^ Sc'*. 
¿orvey.nieto del Rey Don Fernando h^ de Aragón 9 y, 
los Infantes Don Fernando 9 y Don Juan do Qrattada,r> 
ht)os del ultimo Rey de aquella Corona «^ que ilaiiiard¿ 
elCluco. El Emperador Carlos V.* rratd como GraTid# 
i Don Fernando de Aragón 9 Duque de' Calabria 9 he«4 
ledero de la Corona- de Ñapóles ; y solo le distln^tal 
eo los despachos 9 Uamándotec /A^fr/^ii^^ Dsá^ui 9 ttfiéstpp 
Mrb'frtm0\ pero no le' dio cosa que no tuviere ya i;cra( 
Cirande , porque así trataba S. M, al Duqfue de ^Segonrvé^ 
iPríhclpe de la Casa de Aragón 9 y con corta difetcncls^ 
dióel mismo tratamiento al Conde de Lerin, proceéi«f 
dó de la Casa Real de Navarra 9 y basta hoy cópset^ 
van estas prerrogativas los^ poseedores de ambas Casay 
de Lerin y Segorve h y miro S^^ M« tanto á continuar lai 
igualdad de los Grandes Españoles con todo genero de 
Príncipes 9 que quaodo el año de 1 5 30 recibió de roana* 
del Papa laa Cocoí|aS( de emperador | y* Rey de- ítallas 



«Eligió para líevár las Insignias de la' Coronación del Im- 
perio ai Marques de Monferrato , y ¿ los Duques de 
' Urbino^ Ba viera y Saboya ^ y para la Coronación de 
Rey de.Italia nombró á otros quatro Príncipes ; á sa-^ 
ber , el Marques de Astorga , y el Duque de Escalona^ 
Grandes de España , Alexandro de Medicis , primer 
•Duque de Florencia ^ y el Marques de Monferrato^ El 
^ey D. Felipe IL^tracó con grande igualdad á los Princi- 
pes y á los Grandes > pues desde que por renunciaciojpi 
de su padre » sucedió en la Monarquía , pus^o en eji 
Consejo de Estado con diversos Grandes al Duque de 
Saboya ^ y á Don Fernando Gonzaga , Duque de Gua^ 
^ala 9 tiermano de. Federico IL* , Duque de Mantua , y 
jquaodo celebró en. Bruselas las honras cbel Empelrado; 
su padre , quiso que le llevasen las puntas de la :Lová 
ios Duques de Bxusvic, y de Arcos , y la falda el Prín- 
cipe de Evoli 9 después primee Duqup de Pastrana. E4 
jnlsoio irátamieato de Graodes <í|q S. M* al Principe de 
^arruecte » pqrque dexándo la sucesión de aquel rey- 
JDO» recibió, el Bautismo : á Don Pedro de Medicis , herr 
.mapo de Francisco ÍL^y Gran Duque de Tosc^na, cu« 
^ádo del Empetador » y suegro del Rey Christianísimo 
frique IV.^ el Grande, y á Ffslipe Gulllelmp, Príncipe 
lie Qrange» sin embargo de s$r Soberano de. aquel pai^ 
tYeste Principe» y el j^ey D. Felipe lU.** 6U hijo, apreci^ 
ron tantp la. dignidad de Grande , qup no la qqi$iero^ 
conceder á muchos segundos ^e los l?ríncipes de Italia» 
ni á los ascendientes de otros pequeños Principes, que 
ya la tieoen. Al Príncipe de Tiirg^y, do .la (imperial Ca« 
sa de Luxemburg » mandó cubrir y sentar , qujtndo el 
>fiode 1612 vino con ei Duque de Umena i^Madrid^ 
pero en el asiento se observó , que no fuese el primero 
del banco de los Grandes. Felipe IV»^ no dio otro tra^ 
tamiento que ^1 de Grande á WolÉtn^p Guillelipo^ Dx^ 



Í4* 

x|ae dé fiaviera, ie Keoburg^ 3e Cíei^es y Joíiers iqoán«i 

4¡lo vino á España ^ y solo por atención al carader de 
Soberano. | quiso que se sentase el pcicnero en el banco 
de los Grandes. Carlos IL^ trató solo como Grande á 
sAlexandco Farnesio, Principe de Parma , y á ios Da** 
ques de Goastáia y Savionela y Bozoio j Príncipes de la 
Casa de Mantua i pero sin conceder este grado á los se- 
l^undosde estos^ aunque procedidos de Casas Soberanas, 
y estrechamente aliados por sangre con todas las de 
Italia» Al Duque de Holstein Gotorph, como Princí* 
ipe de la Casa de Dinamarca , y segundo nieto por silt 
madre del Rey Federico IIL^ Al Príncipe Eugenio de 
Saboya y como viznietor de la Infanta Doña Catalina, 
y al Príncipe George Lantzgrave dé Asia-Darmstad , en 
atención al alto explendor de aquella Casa , y sus pa^ 
rénteseos f y al Principe de Baudemont , como Iiijo del 
Duque Carlos IV.^ de Lorena , con^cedió S» AL los ho^ 
llores de la Grandeza ^ y con este honor confirió S. Ai* 
también á ¿stos dos últimos Príncipes, y aldeParmsl, 
la llave de Gentiles* hombres de su Cámara* Y de esta 
calidad fueron siempre los Príncipes , á quien \os Reyes 
de España incorporaron en el gremio de sus Grandes, 
considerando en estos todas las altas prerrogativas^ 
que pudieron constituirlos poseedores del prima honor: 
de la nación ^ y no hallando en aquellos derecho par 
ra distinguirlos , y darlos preferencia al venerable 
cuerpo de los Grandes , que nunca supieron tolerar 
alguna. 

Que. en \oS Grandes Españoles , 6 en los mas de 
ellos , concurra con la dignidad de Grartde , la de Prín- 
cipe de la sangre , que aunque en grado remoto los de 
derecho para poder suceder en todas las Coronas de Es- 
paña y es cosa facilísima de justificar i porque siendo ad* 
mitidas á la sucesión de estos rey nos las hembras , como 



luceSc Mmbieti en tng!at¿rra , Üínamárca y Saecia , y 
sucedía en Jcrusalen y Chiprés h Corona de Castilla en^ 
tro por hembra en la de Navarra, después recayó en ja 
de Borgoña^ como Ducado : luego en la de Austria^y do 
^sta en ia de Francia. La de León se incorporó por hem^ 
bra en la de Castilla. La de Navarra recayó varias ve^ 
ees en los Condes de Champaña, en tos BLeyes de Fraon 
cia , en los Condes de Fox, y en la Casa de Albrer. La^ 
de Aragón recayó en la Casa de Barcelona , en la do 
Castilla , y por ella en la de Austria. Y la de Portugal 
perteneció i Felipe 11.^ por la Emperatriz Doña Isabel 
ia madre , y hoy la poseen aquellos Reyes , por el de-' 
techo de Doña Catalina, Duquesa de Bragan^a , d^ 
quien proceden» De forma , que no se puede dudar^ 
que todos los Grandes que Ugítimamente descienden do 
Princesas de estas Casas Reales , teiidrán en su caso de^ 
recho de suceder en ellas , y que así son vérdaderoi 
Príncipes de su sangre^ Que la Casa de la Cerda , pro«< 
Ceda por linea legítima del Infante Don Fernando ( pri« 
íúogenito del Rey Don Alonso X.^) , y de Doña Bian« 
¿a de Francia^ hija de San Luis X*^, del nombre, Rey{ 
de Francia , loi mismos Reyes Castellanes lo confesa*^ 
ifdn varias 'Veces $ con que al Duque de Medinacelf,^ 
^1 Conde de Baños , y á los Duques de Pastrana, y de Hí* 
jar,. que descienden con Mayorazgos de Doña Isabel 
de la Cerda , primera Condesa de Medinacelí , no se 
podrá negar la calidad de Príncipes de la sangre* A losi; 
Duques de Segorve , que descienden legítimamente de( 
Infante Don Enrique , Duque de Villena , Maestre de 
Santiago , hijo del Rey Don Fernando L^ de Aragón, 
Infante de Castilla > nadie disputará su acción , y de- 
recho para suceder en ambas Coronas. Al Duque del 
Infantado , que es quinto nieto legítimo de Doña Isabel 
de Aragón , hija del Infante Don fieirique L^ ^ Duque 

iT2, ' dq 



^44 

de Segor v¿ > y nfeta del referido Infante Don Emríque, 

Maestre de Santiago , tampoco se le debetá contextac 
el mismo derecho : al Duque de Arcos ^ que procede 
de Doña Beatriz de Aragón , llamada de Exerica , Se* 
ñora de Marchena , nieta del Infante Don Jayme , Se-^ 
ñpjr de Huerica r y viznieta del Rey Don Jayme el 
Conquistador » ninguno le podrá negar con justicia la 
calidad de Príncipe de la sangre de Aragón: á los Du- 
ques de Cardona , que sobre proceder de la Casa de 
Barcelona , tienen tres matrimonios continuados en la 
]^eal (de Aragón , son indisputables sus derechos y poc«, 
que Doíi Juan IL^ , Conde de Cardona , casó con Dona 
Juapa de Aragón , hija de Don Alonso , Duque Real 
de Gandía. Don Juan ^ su hijo tercero , Conde de Car- 
dona casó con t>oñz Juana , Condesa de Prades , her» 
mana de Doña Margarita , Reyna de Aragón y hijas 
de Don P^o.de Prades , nietas de Don Juan» Conde 
de Prades y y vizníetas del Infante Don Pedro y Condes 
de Prades ^ cuyo hijo fue también el Duque Real tan- 
tas veces nombrado : Don Juan , quarto Conde de Car- 
dona y Prades i que nació de aqiiel matrimonio^ casó 
con Doña Juana de Aragón , Condf^sa. viuda de Fox, 
^Ija de D. Jayme > último Conde de Urgel(^ue se llamó 
ikey de Aragón por muerte del Rey Don Martin, como, 
primer Príncipe de la sangre de Aragón), y de la In&nta 
Doña Isabel m nauger, hija del Rey Don Pedro de Arar 
gon./Y estas mi^nias Unea^ pertenecen á todos 1m nietos 
de la Casa de Cardona, que son casi todos los prime^ 
ros Grandes. Al Conde de Oropesa , al de Lemos , y al 
Duque de Veragua , conocen todos la calidad de Prín- 
cipes de la Casa rey nan te de Portugal i porque proce- 
den de Don Duarre » Don Dionis y Don Alvaro , hijos 
segundos de los Duques de Braganza , á quien la pose- 
5Íon de Corona lavó el primer vicio de la ilegitimi- 
dad 



dad ácl hÍ]o del Rey Don Juan L^, ascendiente coman 
de estas lincas, y de todos los Monarcas Christianos^ 
Pero fuera de esto y es el Conde de Oropesa' Príncipe de 
la. Casa de Castillas porquera Ququesa de Braganza 
Doña Catalina , su tercera abuela , fue nieta de la la- 
fanta Doña M^ria de Castilla , Reyna de Portugal, hi* 
ja. de los Reyes Católicos. £1 Con^de de Lemos es quin- 
to nieto por varonía de Don Fernando , tercer Duque 
de Braganza , y de Doña Isabel de Portugal , hermana 
entera del Rey Don Maquel , y hija del In&nte Don 
Fernando , que fue hijo del Rey Don Duarte , y de 
la Reyna Doña Leonor de Aragón , hija del Rey Don 
Fernando L^ de Aragón , In&nte de Castilla : con que. 
tiene la sangre Real legitinia de todas tres Coronas. £f 
Duque de Escalona , tiene . la misma calidad que los 
Condes de Oropesa y de Lemos $ porque Doña Serafi<<^ 
na de Braganza su abuela » fue hija de la refesida Doña 
Catalina , Duquesa de Braganza : los Duques de Ma« 
queda tienen el mismo derecho á la Cas^ Real de Por- 
tugah porque Don Bernardino de Cárdenas , Marques- 
de Elche y casó con Doña Juana de Braganza , hija de 
Don Jayme ^ quarto Duque de Braganza , que fue hijo^ 
del Duque Don Fernando tercero, y de Doña Isabel de 
Portugal y hermana del R.ey Don Manuel : los Duques 
de Naxera son también Príncipes de la misma Casa, co- 
mo poseedores del Condado de Valencia ; estado que 
tuvo en Castilla el Infante Don Juan , hijo del Rey| 
Don Pedro L^ de Portugal, y de otra hija del mismo In< 
fante, y son sus descendientes el Conde de Bena vente ^ el 
Marques de Astorga , y otros Grandes. Todas estas lir 
neas , y otras muchas que se omiten ^ han pasado de 
unas Casas Grandes á otras $ de tal suerte, que se pue- 
de decir pertenecen á todas, dexando á cada una su de- 
xccho I después de la otra , £Kira suceder eu la Corona 

de 



1^6 

de que procede , y pira ser tratado como IPrincfpe ¿e 
la sangré. 

Fuera de estas lineas industriales y incontroverti*' 
bles I por donde los primeros Grandes son Príncipes át 
la sangre ^ tienen sus Casas otro derecho , que aun^ 
que mas anciano, los justifica el grado ^ y tratamiento 
de Príncipe , porque hay muchos que reconocen el oiU 
gen I y principio de sus familias en los antiguos Heyes 
de León r y de Navarra ; otros en los Condes Sobe^ 
f anos de Castilla : otros en sus primitivos Jueces , que 
descendían de U sangre Keal de los Codos , y otros 
de Casas que tavieron soberanía , y dieron Princesas 
^ varias Casas Bréales ^ y Soberanas* La relación sería 
muy prolija , y por excusar qualqiiiec cosa que pue«^ 
da admitir argumento ^ se dirá solo á Y • M« que h 
Casa de Guzman » que tiene » y ha tenido siempref 
rantos Qrandes , y ha extendido su sangre á todas las 
testas coronadas de Europa , emjHeza á numerar sos 
filiaciones en el Infante Don- Nu&o , hijo del Key Poqr 
Ordoño L^ La Casa de Lara » ó Alanrique , que tuvol 
$iempre alta estimación en Castilla f y conserva hoy 
inuchos Grandes en ella p prueban descender de Pott 
Fernán González , Conde soberano de Castilla. Demás' 
de lo qual tuvieron sus hijos en España las soberanías 
de Molina , y Albarracin , y en Francia el Ducado^ 
ly Vizcondado de Narbona ^ ya incorporado en la Co^ 
roña. Las Casas de Acuña ^ de Girón i y de Silva , to-' 
das tres fecundas en Qrandes , y Rlcos^hombres » prue- 
ban descender del In&nte pon Aznar Fruela j hijo de 
pon Fruela IL^ , Rey de León. Las Casas de Haro» de 
Ayala, de Mendoza ^ y de Abala ^ que forman mucho 
numer9 de Grandes de España , y las tres primeras lo-r- 
granel honor de que tenga V, hU su sangre, proce*' 
dea do (os antiguos- Señores d^ .Viseaba ^ Estado^ que 

con 



^47 
con e! de Lkra entra por sangre eti ia Ctírona , ycuH 

yos dueños fueron Soberano^ ^ dieron fueros i sus sub^ 
ditos j y usaron el título por la gracia tíe Dios y como 
consta por muchos instiamencos» La Casa de Velasco, 
¿lustre entre todas las mas ancianas de Espaaa , justi- 
fica sus filiaciones desde Ñuño Nuñez Rasura y ano 
4de los dos Jueces de Castilla > que era de la sangre 
^eal de los Godos ^ como descendiente de los Reyes 
&n Hermenegildo y Recaredo : la Casa de Guevara^ 
«que en España , y Italia ha tenido ^ y conserva gran- 
des líneas j no solo procede de los ancianos Reyes , pd^ 
to t\ Conde Don Ladrón , Señor de Guevara , se inti^ 
fulo pot la gracia de Dioi Príncipe de los Navari'os , co« 
mo parece por el Mayorazgo de Oñate , que el año 
(1 149 fundó para Don Vela su hijo , y hoy le posee 
ton aquel título el Conde de Oñate , sii descendiente^ 
por varonía. La Casa de Zuñiga i'que ha producida^ 
y conserva tantos Grandes , pcueba descender del In* 
fante D. Alonso Ramírez , hijo segundo de D. García 
Ramírez , Rey de Navarra. La Casa de Arellano , quifi 
conservando en Navarra el Señorío de Arellano ^ posee 
tn Castilla ha casi quatío siglos el gran Señorío de lo^ 
Cameros , y ci Condado de Aguilar , justifica sus su* 
cesiones desde Don Sancho Ramírez , hermano del mis^ 
mo Rey de Navarra Don Garda Ramírez* La Casa 
dé Moneada , siempre Grande en la Corona de Aragonj» 
y dilatadísima en España , y Sicilia , prueba con testi* 
nonio de los mismos Reyes de A ragon , ser s^unda 
de los Condes Soberanos de Barcelona , y no sólo sé 
Unió en matrimonio con los Condes Soberanos de Ur« 
^¿1, de Ampurias, de Provenza, y otros, dio una Rey^ 
na á Aragón , y Princesas á otras Casas Reales , y So" 
beranas } pero gozo muchos años el Principado Sobe«- 
fa&o de* Bearne ^ que recayó ¡>or sangre en la Casa d¿ 

Eran* 



, ioícup : ' . - 

Pffifcüb ffiftt'Ti RJort^ Sí'qac ^a si¿ 
tó^^Óíirtj^iaHiiiñía li ?Casa ' de 
ie^ ;|Mc?-.ti¿n¿ U Casa Kca^c Cas- 

rtW¿d?dó*il<rí¿?íteí£^Stbri, 
¡kfivits' gxMe^", dj 
yÁa Jy úírft'ínfihi 

Iibcntós '^'u¿. as^¿iii 
(}ae t'an^s años é 
e cti España mkUii 
Reyes, ó Pfocen 
angre ¿qn estado , yJAiyhzsLZ^Q aji 
el Católica pDf s^ linca ^tetaa, 
¡Küi la Reyna Mari«dcftó5*tlícis,:sti 
: era aieta de Ü(>na'Lédn<ir'de To- 
a de Toscana ,. hl^ ,de Don .Pcdcoy 
anca, y nieta de Doñ Fadr¡que,de 
ique de. Alva. Los Diiqács üi Gan> 
ideticía dés4c Oon' rwto dér ' Ara» 
asa Rea^dd A'r^goií'V treU^Kiica. 
solo ha pr.ocEcado esca'Caia dos 
3S Carden.a1es ,, y PpeUdos , sino 
! Duques Ae Spoletto.f y de- la Ro- 
Daquesa á Ferrará^ y^a é^roodo 
jrr^ndes , que, ja^tlflcÜo^X ^', oií" 
Bpecidas alianzas con 'las'' familias 
,, han precendldo siempre «I traca- 

, -: ■/;j]- íi .: ( 

por donde los '¿jtálüflíi^E^kal^ 
'de justicia 'ef'ttStaWfiWdí^íiíft- 
sil la Mótrátqtrí.i''Híi^a''aÍ^&mni-< 

^^ ._ _ ..['j^.como es fcl qa¿ 'álg(^as"fl^8i» 

pasas se f«macoo de ' los hijos t^gitioic^^áe" oC^Cj^ 

BLc- 



Heyei, por medio de losqaales^^ se estabíeció pac» 
ios Grandes el trannüemo de primo i que en lo anti- 
:puo oo lograba alguno qu^ no fuese de la sangre ReaL 
Que los hermanos del Rey Don Pedro fuesen tratados 
como Príncipes; aunque hijos del Rey Don Alonso ^I;* 
«y de Doña Leonor de Quzman | no solo se justifica 
:por las hbtorias » y ppr los Instruq&entos Heales ^ $i- 
•no porque Don Sancho, Conde de Alburquerqae, que 
ifueuno de ellos, no solo casó cou la lafánia Pona 
^ Beatriz « hija del BLcy Don Pedro IJ^ de Portugal y pe- 
. To a su hija única Poñ^ Leonor V rraca c^só el ^ey 
' Don Juan el L* con q1 Infante Pon Fernando , Se^ór 
:de Lara , su l^ijo segundo, después R.ey de Aragoq. £1 
; mismo tratamiento i y estimación de Príncipe logró 

• Don Alonso, ^nriquez f Aln^raute dp Castilla t hijo de 

• Don Fadrique , Maestre de Santiago , que también f^e 
/ hijo de Doña Leonor de Guzman, Y esto no soIq se 
r: comprueba con que lo« privilegios confirman C9n las. 
t otras Personas Realeo , llamándose frimo » í tio del Rff^ 

sino con la aUa estimación que logró en Castilla y y; 

'\ conservan sus sucesores* Su hijo Don Fadrique (I.^ 9 Al* 

{ mirante de los de su Casa , no solo fue tratado como 

' .Príncipe por Jos Reyes de Aragón , de navarra / y 

0(rOS Soberanos »: p^ro el en varias cartas que se consec«( 

. . ^an sUyas al Rey Don Juan el IL^ se llama su tio ^ co« 

' sa que no se halla en los prros Grandes de su tiempo* 

Y la mayor prueba de su elevación se saca de habee 

casado á un mi^mo tien[)p9 una hija con el Rey de Ij^a* 

* varra ^ y una sobrina , hija de la Condesa de 3$naven«*» 

:te y su hermana , con el Infante Don Enrique » M^es« 

tre de Santiago , hermano 4e los Reyes de. Aragón , y 

de Navarra , y primo hermano , y cuñado del 6^ey 

4e Castilla. Tuvo la s^ierce de ver ásuhija Reyna de 

Aragón ^ y á^u nieto Rey de Sicilia | y Príncipqh de 

' rom. xxur. y tas- 



pocos afios desceña 
HÍanos<,.y á suCa-. 
, y tratada como tú 
limos en lo que pú- 
as Grandeus. Los 
de Gamli^'^, y los 
>boJ\IoTUo' ,' Conde 
del Siev.Don EdiÍ- 
li hija del Rey-DoQ 
;j Gpfide fbe tcata-> 
i. !sus' , d^^sc^dicatcs 
I estimación de ta- 
.^es» y tt» tratamientos de fio, pjriojo , ó "sobrino de 
ag^üicjlai; 9-cy?s , siendo aHí estilo no coAcedccse , á 
pef^pa ^tgpiiA, <i)ué nafuera dé la sangre Real.' Así ba- 
,Ugippsqij^ ^n t(» capítulos matrírnoiaiales de Don Se- 
4ro de Meneses , primer Marques, de ViUa'Reáí , c6a 
' Í>^Sa Beatriz , tífi de Don Ifcrnando IL* , Da^ue de 
Sraganza ano 1^62. está Don Pedro, llamado ií altOt 
yfp.deroso Prirttipe y jr Sttíor Don Pedro di Memstí . vtx.- 
Mito dtl Jiey de Portugal ^ r Gw- 

jáU ,Qm4' d¿VÜU Ü«/ ,' Y ea 

,^ corífírnucion los nomb kV.* 

' .Pcn Pedro di Mineseí , O wiué 

' . JffÁfa Beatriz , su muger , '.^* 

jgu^ Itat^t^iento se dio V^c 

\,(Ht^ faji]}íláqVe foimarpr -X^j^, 

' '/jCoñdjs de Hnar<s : los D ao- 

.^ieedeA' ^e Don Alonso de atrá- 

,if^.,ipHdÍD hcrnnano del mxu- 

í^MVl.P'Cy p^9 Juan ^-^ ^|^ 

^.á lí.^asf^.lCeal dio í sps ^Jf- 

■ ¿^a^do entre todos los^Pr; "iCos 

\,Dü<3tEeí'dc Montálto ciDpezarp^'^^i^'j^op'£eüi|n^ 

■'-'i '■■■■' ■■■■.,■■■■- ■ ic^j-.lA hbc.-b... j^^'- 



. J.-Ji UjOv./í O'jU'j 



'Aragón rhíjo de f; Sü'ífipiíl^ 

y no sólo fue tti Hi'Vi^ coti li^ 

atención de hJj;o '^h'. cMi-'títtf 

gandes prerogat fcrfcPé'"- sfé^^t^ 

:4 todoá los' titula i Uíi '%mm 

Oficíali&ltleti^t^ Siiái/ sA'^iép;^ 

ranmiíc^ liCasi' Real dé Aragón «n Don fcdffl Feé. 
nándéz'.r^Séaot -ile. f^ár , hi)0 de^ R.ey Dan J^yinelL^ 
él Cwíqíub'tadoif^ y 'dé Doaa BsrengueU i Ijijii rtútüíjíl 
"def ihfan'te p6n Alónso'/SeGor di' Molina | h¿rm^ff6^ 
(le&n Fétnaadó, con quien el K.cjr Dún Jijrmcestuí 
ro casado , ad^que |tn dispensación de la ConsangpitiN 
dad que con ella tenU. Y nosolobay cii aiiutlIa-Gas^ 
este ottgen Real , peco &eqQentes alianza» ton otiíát 
Cas3s!,'ylínea^ Reales t poique el mísind Dóñ Plídk^ 
Fernandez ,'Se¿ot de Hijar , casó con DaRá.U.» M^rtjub- 
>a , bi|a de Thtbáudo L" , Rey de Navarra , Conde d« 
Champaña » y Brla , y Don Juan Fernandez , stxto So- 
fifli'fle Hijat t su quacto nieto, de quien Ziltlca dlcb» 
qtíe fue '^án<;r de to» grandes varones de AragoA ^ y 
^qne en s^Válo^, y estatura representaba la Magésr^l 
üel Rey Don Jayme el Conquistador V de' quien pát 
yaconía^cta descendiente : cas¿ con Doña Umbór' d« 
Cati ' " ' Don Bernardo, Vliaondede Cablt- 
ra ji- rCohde de Módica , Almiríit^i^^dle'Sfr 

^á *Xlifíbbt' de Pf^ile^ sb inti^r,; flüt!* 

'ceta, de Aragón i porque el Gande dr'Prí- 

des» e' Aragón su padre , qu« ^r^er^dM 

'iuco lííá'^or muCrre del Rey Dan'Matflh, 

ifúc 'Kí)¿%;íoa8'iferinñhte'Don -Pcaro'. '^ 4il¿tt)'*l 
"lUy'^oí^^ifíi'íl^aé 'Araron "í cóH ¿ittií]^úií'-M,^r 
feor;otrá"'Ímca^ííírlfenecii'';!rt'Duq^^^ H^i h dálhñá 
\c.Vtincipé.'& CÍÜrides^dc Lemos tienen lá "Cisás^y 
ce^esentacion del Maestre de Santiago Doo Jadri^ue» 
V» ber- 



bermadóietUcf t>on Enrlque^tL^ deCá&tUla^ y ¿Jt 
tn foismo vicntte , porque Don Pedro de Castilla ^ sa 
Ki)o mayor , primer Conde de Xrastaniára y Lemos ^ y 
Sarria \ tuvo el mismo tratahiiento de Príncipe que sa 
pzdtc y. y en los privilegios del Rey su tio confirma^ 
Ñamándose iobrtno del Bey i en ios del Rey Don Juan O 
se llama 'Dan ^Pedro , primo del Rey , Conde de TrostOñ 
máfét y i de Limos , í de Sarria, ; y en Jos de Don £nii<^ 
^ue 111.^' Don Pedro Cande de Trastornara y y de Lemosy 
f de Sarria.y tio del Rey s y este mismo Príncipe en .una 
Cédula sny? le nombra el Conde Don .Pedro miiio y ná 
CMdestable de Castilla » como Príncipe de la sangre K^M 
Ibe el año 1 390 declarado tutor, del mismo Rey Don 
Enrique IIL^ , y Regente de sus Reynos: y hablando 
de <fl I y del Maestre de Santiago Don Lorenzo Sua* 
rez.de Figueroa en unacart;^ , que el año 1391 escrtf 
4>ió el * Arzobispo de Toledo Don Pedro Tenorio á 
ios del Consejo del Rey, dice : Tan grandes sun apuestos 
Señor es , / tan grandes parientes tienen , i tan poderosos 
ion i que ellos podran 9 i pueden i todo muy bien proveer» 
Clausulas , que omitiendo solo el nombre de PríncipCi 
desconocido en. la antigüedad y aseguran la alta estima*' 
don del Conde. Don Fadrique de Castilla su hijo, Du- 
que de Arjona^ Conde de Trastamára , tuvo también 
ia* calidad de Príncipe de la sangre, porqubel'ano 
1410^ quando la Ciudad de Antéquera st iríndló al 
. Infante Don Fernando , tio, y tutor del Rey Don 
Juan 11.^ 9 pidieron los sitiados , que para capicular la 
entrega los enviase el Infante persona de su linaje 1 y 
dice la Crónica, que envió al Cunde Don foMqitisu 
tio.El año 1414 pasó á la Corte dcí KerdéLAra-^ 
gop y y dice. Zurita^ que le sajieron ártciDff'toí In- 
fantes , y todos ios Grandes y Señores qüc schailaban 
pn ella. Y quando el mismo año entró en MoreUa d 

Pa- 



Ueyar, apa- do las yAqas 4cl^ P^ío , . ^^ 'iítómbr6 !fl| A^^ÜOPrí 
<}tras al Infante iDonvSanchp sullrijjpt r' f^ihsné ^ ÜA-^ia 
cantara , al Conde. «Don Fadriqu¿V'af:JA[l¿draA9tf®boiVf 
AlonscnEp>i4¿Vz%u tíó/á Dórf EM^íii.^ d^'^ Vilie*^ 
Principe éf^Mkns^ íU Arago¿¿ ly! aRaíndé.dfe.C^sqr 
<Ípna.Yel,4i». «ía de Juíio cgmjiíi cl^éy^ JAHíccHí^í 
sentándose en^u iqi^gla^ésa al }ado dfesifo Dmi jfiíáíly:»? 
QbUpof dc.Scgoyia 9 EB;^b(a]ador de óstj[naVel>Alfttii^^^^ 
i^nte D.. Aic^'hsa^iirlquez , y el Conde dé Ttástáénáfai^P 
y i lá.Liqurprda.e|,Infapte,pon ^apchc^ su hqor^i^pabx 
Enrique de y iil9Ívi.| Cos^s tqdas qap asegijícat) %0i tixK^ 
t^dos como Pi^íncipes de.ía Casa 4c QisriUa ei Conde y-' 
d Álmgramjtc. £q Cotilla tuvq tamb}eh «l^ jñl$a)a tní«i 
tamieotOi así cd'U dignidad de Doqucí iqae^ nnAoá 
blista.alU Í9gi;Q persona que no fuese de la Cási tí^tíg 
como «O; que el año 142 5 le ,nopibró,e.l ^ey IX Juánf JU^ 
Padrino y d^l J^ptismp del Príncipe .Don JBntíqüe*, áop-, 
paea B,ey IV«^ de este nombre 5 pero poique d.Daqito 
estaba en ^Galicia^ quiso S- M. que te representase Ddfi 
Enrique Enriqoez^ después príiñer Conde de Al^', «bi- 
)0 segundo del Alnairante Don Alonso Enriques. Y. 
aunqucf al.tieippo4e.stt muerte, que sucedió el 'afkt 

***** « p 

1430^, pitaba prpso I y en desgracia del Key, no cfoíOo 
&Q 1^ de£paudarlp. los honores de su nacimíéntd^', )Mies 
: 4tc^r« Ü6pi(j^y:p^,^ Si vistió de pafío' ké¿té'-,> fh 
: tr^xp^nuefüt, 4i^^,por el duelo que eah Urihabfd^t^^ y 
mfifidé iffcr^s^i exequias en el Monasteriá Üé 'ÉáMa 
04fír4k^\^e^,e$ff'^Y^pa^^ muy bonor'slbUítitiitt. 

^ ^«,<^ftX^^^4.fiJ '?^^"9S muchos que ^diettin 
« flpgaj^e^^ ^^h^í^^^^ España no impide el tria^ta- 
. in^enio^^r^<^j>^a las Casas qué protedett'de^ikRéal, 
:fl,:ser'Sii o|p/ge/tjLlfgi^imo/sino eí no haberse cdhsfide- 
' 2ado4ífereipt£^d^. aduel tratamííento el de la Grandeza^ 



ts4 

cor^t«in|fíiA'<fó ett^' QiJMié loSii' las caftlaS^ qué 
dilos Pdnclpes'yk6tftfi^ECeyiiiis»Los Coades de Leria 
pf^cd'én del Ifltaat«^ tkiA Luis ; Cú^6 de Biaumonf» 
l.«.Rogér,hlj<itcrcaíodc íeHpeíIL*, y de Doñajüa-" 
na , Keyeí de' Navarca » y has celebiíado dos mattimo» 
nibs con hijas dé las Heyes t>dtt Garlos til A de Na" 
váirra\, y ^H Juan Hi* dt Arágén. Una hija de est« 
Gasa &e ttnlái''éhM:ltciinónfo^c<6n el litante Don U/i 
me d« Navarra , y coa estas gtanctca calidades ^ el ppdec 
de la Casa, y la inmediación de los parentescos- Ke^lc$ 
fUeroQ siempre ¿scimados íes Condes de Lerla eomor 
Ftíriclpes de la: Gasa ELcal r cñ cay a- «tención $e les dih 
por nuestras Kéycs el trátaaéiiénró át ílusPrt primo , que' 
no se conceda por la Cotona de CastlÚa á los demá» 
Grande^ » fuera del Duque de Scgorve , sino sieodof 
Virreyes, fuera de ésto hay en esta Casa todas las ií^ 
neas qut quedan anotadas de la sangre de Aragón y \* 
Casa de Cardona t -porque Don Luis IV.^, y ültímai 
Conde de Lerin , de los de la varonía^^ cas6 con Doñ^ 
Aldon2a de Cardona ^ hija de los seguQdos Duques, de; 
aquella Casa. Los Duques de Abeiro y de Abrantes, soi^ 
entre todos los Grandes Españoles los que inmediata*^ 
mente saUeron de la Oasa Real ; porque Don JorgCp; 
Duque de Coimbra , su tercero abuelo ^ ft^e hijo pam*« 
ral de Donjuán IL' Rey de Portugal., que; no Ip^d^^ 
x6 legítimos , y no solo le \útó tratar (omo /Principéis 
pero le dexó concertado de casar con una de'Jas |n« 
fentás hijas del Rey Don Manuel. Y el EmperadoQ 
Carlos V/^ y el Rey Don Felipe 11.^ le dÍcroi¡i por cs- 




fantes : y sus descendientes conservaron siempre la att< 
coridad de Príncipes » de tal forma ^ que son muy noto^ 

fias 



■H 



va 



jjas las «li&ttncloDiS que f cBpe .I!^*f,h^ .2 k. Daques» 
^e Abeirp . D<áia Juliapa , y^ ^Upe^ íy,! 14 P^quc Po|i 
JE^y mundo „ quando abati49i^i)do jof /gn^4«j[,$stadcp 
^pe gozaba,. pagpjicpn ifn. in^neje^qnfao de. ^, fé.á 
Castilla por. no autorizar el leyanuiDieptp^ de Portij(ga|. 
^Y á este (nodo hay otras pisas (de.Qrsndes « qiie fgn- 
49n en §|i: origín^.g ^ sus »ü^nz?s Rcjíq» .ci,tíat?|- 
ín)icnto.4e Prí^cÁp^ ,. y j^p pjilcójioleiunp^.^ ^«^ pos 
Jjt jguaÚad fst^bjleiji^a i^pojc la cop>^pya4Ide Iqs de- 
.lechos , le han qega'do .siempre á todos .Jps..extraDg$> 
«oj , por anciano radicado , y recibido qne ; lejengap. , 
3up)i;stas ya la? nzpnes por que |p$^ Qca^f^ t}- 
iticrop sléropr? , y hoy pretendan. , y debpn plajcnerFl 
:,t»tainicntp ^cJPriBcijpe, , como jgo|)paj;r9n.(90 quglqiaip- 
-lA que tenga aquelifi calidad .} .pasaremos á %9dar cqp 
(xemplos., que. el tratamiento de ptimo np es se$al» 
.ni íiistloííón de. la digni<íjid .^e .GraadjC, sinp ?>pli«?i- 
.flQp , y téstímonip de la.<á|id^d 4c J^iíncipc d5íia «p- 
^é^eal« y qiíejDcM4os'iC9nel tícippp eA.ia.^(^a 
; Real tpdói los Gran4es Rotfgnos,, ó por cai»?.m|ei;itps 
..con sus Princesas , ó p9rque.los<Kcye;^ tet^i^q saQgjredc 
^,Jás.C.a.sá.s Qrjindes, .se.uni9«,y incorporó este hofior: 4 
^¿qüdla dignidad y ^qnsidejrtódp |)o.r ..c5to ,,al .Gyar^c 
. Principe j.f^pilio de net^^fdad .|]ui^Í» 4e ser el, £r(ncipe 
' .Oíandc ', .r?sppao de no. i»al^r eo fjspañg piro gt»4o 




^ 4é }os Már.qif eses tienen el tcataaiiento d^ prifno s^n ser 
i Crancfes y y del de Portugal » donde no se.dá: el ^slx^'^ 



tratamientQ que<| de ht*r»dot.Qip4f. tUP^V- Jifn^BVí 



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^ue codos se cóSrenVV ^^^*^^^ ,ry eodós son Gtáhdesi 
%áoqUd cí>k éúúülóú etkíe fits Hlgnidades. £q c[ Paii 
^xO ititk y:M?úí¿ ptiihoi fos Gabállccos dtl Toy; 
^ón I y óttas 'pdráoftás i^e no- sóte<}raiidess y én Cas- 
Otilia üencct el mismo honor los Cobdes de Saldaña ^ j: 
'de Casuo y y los Marqueses de Ayámoóte , y YUia-i 
*íiu^a 4(1^ fftitícf i y ^^p&^^^ decHos es Grande. En 
•^las GoToms delrittá ébwlUúí^Sii frtmof los qne tíeaeii 
'kts di^hídadki de?»(ncip¿ 6 "Daqiie ; aánfqUe no se les 
^eonfidra la de Grande dt Espafta^ fero por lo qae toa 
á Castilla hallaremos ^ que 'hasta el tleóipo del Bu^Jt 
; Don Endqoe IL^ mnguiíó de loi l^rincipés de. la Casa 
' Keal tomó^ en loí PiSviléglds iK^e^í^scl fif^eaiiíieato de 

- ftímo ; ^dbrldo ó tio dálJB^ey , y qué edtt Príncipe f ifc 
^¿t priáiéro que &e*l6 permitió. La negativa s^ eomprue^ 
-t>a j^r inñtilcos pclvlle^ibs que tiay iof presos y origi- 
*^ nales eo los Atchivoüs : y para establecer bi proposición^ 
* ho éók> -sk ved lóis mlsmM prlyUe^ios cocbútidi ^sioo l#s 
' phhiculares concedidos á^os'diismús Thcír^ipes. Él It^ 
2 Pon Endque IL^ hfeo' eí^clAo 1371 merted de Agtülác 
-y Castañeda á Don Jua^n, hijo. del Conde Don Telkt 
^ su hermano » y de la tiecca dé la Hcyna á Don Alonso» 
^hljo^anJbietídál Allomo Giinde^ y 4 ambos los llama 

- sus io¡^iffbs¡ bljét M Ó&ndiDón ^itlo $u hermaaá : y sien- 
^ db ambos hermihos y »nk»s^kHley P(m AJooso ISH' 
^ hallamos qtie no ^éron ambos Grandes » liinp xi P«u 

f * 9*9' 

' Juan y que era el mayor ^ y mas heredado ^y- asi esta 
* -hombrado en los privilegios del &ey DoA Juan Vn 
^ diciendo :• Don Judni t^i^^ dft Ref i Señor if AguHáf^ 
'iíohfirmá:. Con quó el ser pfimo del Rey no es lo mlsd^o 
; que ser Grande, pues no la ñie Don Alpuso, y era 
^ primo hermano del Key. A Doña diaria de Castiií^« 
' hermana de estos Señores , y muger de Don Juan 
Hurtado do Mendoza . ptimir Señor de Alma^ahí 

Al- 



AlfdrerAlííyor de*C«stiUa/fícll¿ d Iley I>Ot> Juan ifi 
<l afi0 i,3S9 :la'V:illa de U Olmeda de la Cues- 
ta. ^ llomáMlaiá 'Diña Márid rühéra prima i bija deP 
Conde^ JQm ^4Ufi ^ -nu^tro tío j y sa marido | aunque 
era GKaqdC'y 'nu4ica auvocl tritaüiicnco de primo,' 
BLsttshi^ y! descendienies^e tiáti lojgrado, £i Gon-^ 
^e^dcnfiaj^aiáxáV'y* ct Duq^e de Arjoha su tiijo;' 
|r^2ol'<Aflai<icantejDoin Alón^a Enriques /y Don'^^Fa^ 
diique sa hijo mayor , tuvieron también los tratamtea-^ 
Cps de iihkyfrimos 6 sokri$u)s de los Reyes, en cuyoa^ 
WynádbStVÜricrbnls porai^ingiinp de los Grahdes niccotf 
^e dtiecóh ial^Alimcante Doa AiQnso ^sus^' nueve- bijas^^ 
foe iUraiadoriprimo , nt pariente de' aquellos RcyeV 
tanque tenianstt sangre por. hembra', y aunque ios mas* 
ét ellos 'eran Rícos«- hombres , . d Grandes antiguos;^ 
porque (aexpiesiop del* paseace$co ettaba* cfttoncés U4- 
siicada paraMafc ipecMÓas 4e l¡na|e. Real^sésto és , tJúpié^' 
Ika» á. quien tocaba por. su lineal. pa<ec|ia.£i Rey DoóP 
Enrique III/' llafinó tia wyo á Don Enrique Manool/ 
Conde de Zei y, Simra., medio Jieráiano de la Rey na^ 
Doña Juanf Manuel su abuela, y uieto del Iiifahttf^ 
Don MihueU ficcoii á pon 9ed(o Manueí^'^Smdr-dd^ 
Mouttalegc&y de quien pracedeu los Diiquei' de^ Ferta^^ 
y i' Dpn Fernando Manuel , dequieii'tteMtt'la Casa^> 
||05. Duques de Náxera , ambos hijos del Conde , nunca' 
$e :di9 tratiimiento. de. primo ó sobrino { sto ^mbafg** 
di: !iitX}ráttdeieL Don * Piedra t«bcnio-lo|asi$<feitti mu*' 
chasiamfirmacioaes suy^s'<en tos |»WtíégliB¿ Cl B¿c^*- 
jDón Juan Il.^ilama Diíñ4 -Lipmr mi tid i ti a^^ 14^0^ 
á Do&i Leonor de Castilla , mi^ec de Dtta Pedro Maa«»^ 
ii<|u¿ i ^elantado mayor de.Leon ^ Señor de TreiftficH ' 
hS^^q:&dú Fadriqué^ .DuqueiteBená vence ^ qu<3r (vtt^ 
ifífo iá^ Rey Don Enrique UJ^ ^ y sin eflibakgO'de sét ' 
Í4 marido uno denlos mas jai^iogucís f y- mas poderosos' 
TomXXBr^ X ' jSann- 



Qraodes , so éÍ!tOv«> íiAhc^^ ; ai" lograron ;áiit ál)tfi 
aquel trajtamienu)^ Don JEnuque de (¿zmaayL sogjlodo 
Con4c de. Niebla V hijo.de Doña Bcatiis de CastíUai 
^e fue hija del iLey Don Enrique U»^t logró por esco 
<;! tratamiento de tio^ ó prtfia de los R^ycSt yidesdo 
eptopce» quedó aqoelU. Casa v:cDdadetaiiiciite eftciaceck 
4a« Hasta ios Obispos qpc. fiíecon de la saogie Heali.^ 
cuyo estado impide toda equivocación con tos. honores 
de la Grandeza ^ lograron el mcamlento coir KSpoodicin^ 
te á su parentesco, pilei elJUy Doa Juan.lL^ fiaaid 
lio.svyo i DoD Kadro ^ Obispo de Paiendas luja de 
pon Juan de CastiUa ^ y nieto del JLey Dóa . Pedro ; y 
tp UQ privilegio .sayo dci año 140^ tiene /la isaisaa oh 
l\Á^ ei Obispo de Calahorra $ porque en la columna de 
l^ Qbiispps.se lee: Dan Fcrnm Sambek Mmml f^tü> éki 
Mty % &ii(ff0 dc' Qddmrré% smfim^ tel quai era hija de Dij 
SMKha^«od>3^í^hi^^ Infanrada)hij8 

dfl ^&iiic Don lAjaroeL Lo roiismp ^as^ura: iel,^trata^ 
i^fdMMOiquft dkróh Carlos V«^ y felipe IL^ al iDaqoédo 
Qwiilí*» Sáq^ FraiKdsco de^Borja^^y Felipe \S^:^ al Cdodd 
4e ¿fimos >. y al Duque de Abran tes^^ porqiie . Iisiii>^^ 
dypise^hCM^o.Reiigilnsoa^ losdoapiifflcc^ Sakcrdoid 
e|téltl|no« Utt trataron aquellos Príncipes cooio Gsao4 
4«i ^ atioquie por humildad lo reosaban los Jos^ y pncf 
ppr stt^ profesionea se sabe que qo podían ttoer £itad^ 
1^ .QrAodeaa t pnetsamente se ha de coa&sari. (pie el 
tr^tftntJcQíttt .recaía johíe ja xaliáad de Príncipes de U 
s»ii^^cQii» ldt^do» ObiapDScya nombrados. Y esiottié* 
flf cf^respondepci» W^^oique sucede en Frakicia con i«t 
^^jf^HkM » qiüei son Prfacipesi de la sapgrc » yconser*^ 
x^ sin tmbaigó de su.dlgnidad Eclesiástica los hoop^ 
Hf.'« y:g|ra^idoPtsodpes^ lo qual nosuttde i:los^Pl^' 
t^. legos^ ; con ¡que {precisamente se ha de cntaaderr 
^^ Ia Crandcsatl^ £s]^ña , ettnes|XNule á lad^nidad 



c«^ 



: '^e FflMpe de k wqgfe «h ftauKtt'i y - «ft'i ir de -Par. 

T lo mismo qae por los Grandes , que pasaron á Edé* 

rSHBdiitt ,• ser justifica en '>tovfaé seiccálé)^ tofs Daqáes de 

•iVitta*herftK)8a ■>y Hijár ,4"*^) habiendo «edidosufi £««<•> 

«iloft y Grandesas en sus hiJos', laeroo sin^eiúbairgb tttr 

- tados de ptittios , y en todo cottx> lo» demaá Gtztíátn 

<U> ^vtal imegaMeinente f^&eonsideránddos Prfocipesdb 

•M Casa BLcal de Aragón, comd BealiMnte eiían. Cá Ms 

•^víiegi<»ídd<^l(^«y I^onfiori^aelV/ísolds do» GcaA- 

-des • vienen el tratamiento de ptidori s*ber , el Alttíl- 

-Cante i-y el Doqne de Medina-Sidonia) rayas coaíirmt* 

*<loo(» diieeo la dtotfmctott que haciaa encte la dlgtiidali 

*dtt Piuncipes , y 4a de Grandes , pocqae son en esta fót- 

'Mit ; Dm Fatk>¡^ t fftíi» ikljity , Jtímiraiae Mt^ ir 

-I» «tw* 1 4otifSrm» : DottJiáM áé Gmzmá» , j^ünia M' Stff 

' Duque deJMhUtSidMiáf Otaát it fikbUt MI Cuutfé 

MI Sm/^ Mt^kmá : Mf epéniendo la eaUidad del parenteaK 

«o Heal i la dignidad » y sin . emÍMUrg* de no íooeddflk 

^'loi4einatCrftndes,'áan<|^e tan p^erosos icomo d^ 

'ida aqad' honor , 4ft dió'S. M. ta vatios insttamentof t 

■OolU GiiiomM de . Castro , Condesa de Treviüo \ y; 

Í>*|iicsa de l^áfMra» ppsqtfe en utla dóaaéion ^e tk 

étízff ti -íLÍ» 1 4^ ' i^ara .su tas«aiÍento , dice : iP«^ ^tuu^ 

yimMime U ^ieímdétuuífro SHIof tíos ^ fiuifts tMíh 

■éá^tjf^Mfnfáiotétmmhn^ enttt vét Dim^ Péd^jo <.Miárk 

'ÍM t Oottíti M* trt^Mo \ ¿Mlrkuaró e&tüif»i ^ 'D/Mt 

¡GmkMtMXSM^Ot^ijádelCofkk DoñAkhréAe K3áHr^ 

4mS jUitilmk áhTfmatpor itfemr kUWyf íi¿e*xiMÍ'p<it ei-d^ 

«I* if fiéüíMUtiCgM «otirtUn A^jf», ^ '•'¥• (si ^jíletotesc* 

Iffttfn i|tiario grada, «porqué^ M, ; y; Ik^^dndeiía ÁalM 

Ifercérojs nletosddUey'&oii ftéva ^^tsttíttt át Póirtugáfft 

tfit ^oe al Conde se le<tíése entonces « «¿después el \x¿- 

tMutoot*' de 'pcimo » áituqtfe ettaíb» <aa ti ^cy ei^ 

-í- : X » • el 



. el mismo giado ét fateutcico por la Cas» lAl át 

.Castitta. . : . ( . » ' i 

. Coa (p$u corta abertura 4e la antigua íimittdob, 
.mblerop al. Solio CastolUnp los ILeyies<Iatólko$'^€Aáti- 
. yo. tieoipo . se extendió ^á . más personas aquel botuátf 
n poique como el Rey era . por su linea mateciia paftai* 
• te de los mayocts Grandes , y ia Reyna su madre Hivb 
Tt^ntos >i«(manos>en el Almirante de Castilla ;'el d^ SI- 
.(ilUí el Á4$lan)t¿dp|de Andalucía» las X>Uqucs^$ dcÁj* 
*F^ > y de.Cardodta , la Marquesa de Asf orga, y l(u Gofr* 
.^csa de Buendias no pudo.excusar á escos'ei tcafaidieQ- 
¿tQ de tíos , aunque le limitó para solo los bufos may0- 
^<C$ dclAimifance y A4elantadd^ Marquesa de:Áit^ 
^a t y Puque^s de Aiiya y Cardoaj^ , sio^dftr á sus $Q^Hi* 
:^do% /.aunque pf imc^ hermano& jde S^ M« otro «cf tamiet* 
-^to. que ci A^fmintu : consideró para e$to , sque ^^g^ 
.4o de, Príncipe ,^ qj*p expresa la voz prim$^f^ . po ^«taí» 
J3Íe.Q sia l9$ adofja^Si^del ppder , ^y la* rie(>reseqif4cictt d^ 
.C^a C3rajide9 y €omaaqM^Ua^l9;tcuiaQ jc^krv t^pC^i» 
jisi. la di-silficion qu$ /pe^fecciooó; dt^pnes -C^tos^ VU^ 
4Ia;uando /^f /Vyiox á los Grapdes , y pá^uMtikXíH seguiX- 
jdos de ellos y p á los T).(u,los -> pfro na ;fK>f ccsf^o^á 
jas.dignidfides y sino á. la .sangréis y.)U|iá^sciiQlEÍa9. di 
.iQue e(>puqiie de AIVA^quedó €«a.ot tJM^aAiicN^ ^ 
jKimo,,.y ^ Pon Enrique de Tuled€i>.$e4Qf 4c.M^na«f 
^ i n^to fie. la Duquesa de Al va , tia^l'JK.ey ^<^lo. }f 
Jls^ma, S. ¡Aw farienti , en variar cartas, que jJ adft .dC 
:3.5o8,le escribió sifndo su £mb»xady::(ki|iiRfli^^ 
0}i$ma prueba $e ^aca de la Bovcidad <|pe: M ohaerya^ ¿$ 
fA Xiculo de Duque, dci ]lnfanta4o ^^que. ei*aiig fl47í 
foiKjcdieron estos Príncipes i Pon .^pitgo iHunado .df 
Mqndoza , segundo Marques de Samillana^ Condf dd 
^f:^y^rqu9 no tiabieodo declarado iácf te Grandüp^* 



Í6l 

fcBtctaik i^giAó 4il Rey, Don Eátiqbé IV:^ ; bMoi orros 

jkéyes'á $as)ant«caO«i:^^ autxfoc'tqdosIGninilfs^ el Ray 

: y la AjeyoafJe' llaniarofi nmstró^tio ^' y >tí^xahíaOilstlk^ 

íSMntO) dan ahOfiknai Doa Bodxo GDpzakBLidibMmp 

doza so bermaoós peiDa á loc^ Oocules.'dctCovoftary Ten* 

diUa 9 *Y á Dé Juan y iX>0fr....i Hat uáá útni^ttdozíSL ^ itm- 

;hicj5 hermanos snyqj^^no ejK{)rc9án.pafeiitts(:Qválgtthl>y 

.ai'¿«i9 ikscMdfenAdSjtUviMCMft.iíAaajqae^í:^^ 

éc-fsifUm^f égiúciíás> ia náxboj^ ífiéanák dp ¿rcsacingir 

clarado :ác. £i!incipcli para (}(ikaItvivJ:QSdd)podac9D<aa« 

'iQfidad cqn q<ue reptisscmarte. J^<0dsinDJ3a€aiDicr^ta;de 

DMqui tía da;S« M^^cn :caf ca de,$ de May^ld^ 147& 

:{td:QpioiI^qaeLXl^I|ifmUdQ:9 ^iqio porob.i^uofCQ^n 

' loilJjiin^'Ww^ ^^^ ¿>M3^ ^ton^ JUiig^ su hi^.yxsiuáaúir, 

-y ;dst .i)aQitHU> lUinaili:)^ ÍQil.p0Seedt«»a dec^u» Caisa f y 

élpiifñogcf^ko. de eita y por. cqstuisbtre 4 por.gracfa 

«^rUcuUr.; £1 Pi^<)ue del IpfantadQ > á quien ios &üy«s 

Ji^inan iiQ, efa.prio)« 5$gtfnd^ de la R^yna de Ahah 

%oíi, «. Dg^ ; Ju»ria ^rpri^MZ i «adre dv'l Eey t^ coflio 

üietoi aj))hf)j^ -de (o» JÍ09 hermanos:, ei Aimicfain^ ClMi 

Diego liifftjidp. de Meipdoz^ , y Df)ixa Jaa^na de ülleih 

,doa ^ ' mu^rr del AliBiraínte Don Alonso. £nch]ue%r. Y. 

áupqqeS* M;jenia. este % y 'ma^ cciican^.|>af6mesco'.c«ta 

^osiíQcil^és.f.íu^caide io^ ya d^^aiadM f^ dié^Jb 

ál Du<)uc par ta notable (^Fl^essa^ d¡a ^ su . Cas^ i. y dn 

h/^T^ ép ^r & M^.oij^to de ella* En.H^s piivüegioí ro« 

jigd^s. de escQ^ JPrirWipes^^cpa&rntan con Ja:expceskNl 

lie pdHren«BS«o^ el l«£aír)ce t^p £prii)ue ,; /^/^ éfíflg^f 

^./4.jR/|M#f.«|tie:e».Paqtfe dés^^orve ;: el Diuq4ift ¿ 

iarjJlí^htr^a^;i^j»«i(i.^fVi4^.J^^ l^odh- 

4il)$«clQ9ia. y^ Med»^;^i ^^ sp Jiaman' ffimAdflt it^yy 

dt U. Méigfn^ Ei .AloiK^«4e >«* lá^ Rff,^ y, \pKlm(k áf J0 
J|gfijí^]^;Gar4enai.Poa.Scc^^í.i^ 




I 



:l#2 
scgundd OtftiVÜ ád lafalicaiia fffimo'MSiff / de U:ltiy- 
v04a £1 segutuló Duque^c Adv^ fPÍ9M dii lUf^ If el Aáie* 
. Jamado.de lAod^lMcu. ^¿9 lír/. Jírfi Los demás :X2raiid$s 
-.üovidtfclatáo pácbíucscüi I oUdd $e^ve^en el^MttaiofMri* 

- vikgio rodado queafidá impreso ^ qoc ei el de las^tn* 
-/tngas de Granada añúi - ^^9^^ Y pues; slondo codos 
( Gia^iítt i no! soflj todos «oaiiei^tos, diversa es- . la cafidad 
ode padmtcside i^^deGrflode^vYjpues^iicce i(is oírnos 
iqfieioran pitibcit¿s¿,i declama 4á difentgia fio tnuí fMpreci* 

- rescos coo cL^ Rey y? kii&^tm>ü UaipáDciióse^ tinó rio y 
:;Otn> primo dc^ainbos \^ * y atgano tlq de uno ^ y primo 
i del 9|rD , bieo sé conoce <]ue er» por cxprosáe la cet- 
-cania:;; y ^adocq ^4pip «úbaAí por 4a. ifii^didad d|e 
v^rúidpef. T i citO';|o^gal(3 paitá{4él» lotal «sviblecícnleá- 
\C0r de Ibs^ patctttC8eos-&Qita^ ^ 4a di9tíiici6ní''qii6 Car- 
olos V/ liizo el a&o i f^o enere Grandes y Xículos ^ ila^ 

' mixAofrimoí á ios Duques , Condes y Marqueses « qtie 

-^oedaiton^ cubiertos , yférkwtit k los fquc noseoibdo- 

«ron /después. Pero hay (ksajsque Iuiil4iipatádpi f 

íocKisc^oklo en jusckla la Grkndés&á ^ «dqfiÉktendoipdi: 

mediarle eUa^ ei tratamiemo de ptiaoo y que ^oédo 

^S^cg^do á aquella d^nidad i excepto en lo6 Conídft 

ide Saldaña y Castro ^ y Marqueses de Ayufli^ate ^ y, 

-Vilianuerauiel Fiesno^ que iio ser Grandes «witoflMl^ 

«dos ^primos eotoo ^edu didiQ^ . ^ >• 

-w . £1 Emperitdor , el Rey ChdsctanMiBO i y todos *A 

erros de la Chrtstiandad « oonocieroÉ siempid' en ^ 

Gcandei de fiffMtfia i 4a alta ealidad de^ YtíxnAfek ^ 

la sMgfee^ y 4os tratacon IgualtMifte^^ao 4«iSobini^ 

líos y Prinícjpes xle su «angn. Detesto hay idfióttA 

tcstiflionioaen s«s «arcas: y potqM seáa'mtfy ptottb 

«o referir lu q^e ^«ardaii Ito A«ciilvo9 de tedas ta 

Casas Grandes , haremos soto memoria de aJgw* 

k)o««irireii paráLt^iás «nfeaeral|te8f>(¿lo'de.U l^<^ 

dad 



éiá'jié te:kr^»íiiemdsJ£l Hitbi-Diiqiie Bdt i^tlipa, 
FriDÓ^)e.dc' JEspaSa ^ an «aera credencial ^ qoc coa d 
AraDóbispo de BesaDUAy sii Embaxador á los Iteyes 
Cas^ilieosv escribió al Dupue dd Ináantado en Bra* 
sehis> 4iidie NoTkaibre db ^^500, le llama : Mty^ éd* 
n^^y }fidfiFJami^im'%y fitlfrínm i mustpo StÜor S9é^¿ud9^m 
d^ éi cwi. Y ead soiKCsaito se lee : A rnustra muf €4r$ 
f\^fwma.f^l Dm¡f9eM Atfiúftsd^í La Keyná 4c Csi» 
paña .Doña Genaana* de Fox ^ en carta escrita en 21 
de Difienbte de. i^iS kUi Condesa de Saidaña » Doña 
Is^belder^agOD , <|i|c ei^yF^incm de la san^re^ls^ Iksií* 
ma : íhutr$ Qmi$s^ «fr Sáiás/iá^ mtfsirsj^bríiku Tmí Du^ 
fw éUi^A^Misdasá^ÉgigrQ , ifltuáre I>$qM nmnt¥0 fpp- 
0úm Y (b ia^ respoesita ^det pésame y que dio 'al 'Duque 
esta Srioc^ f déla muért» del Rey Catóttco*, le Uamat 
BlIháiúDm^ ^vii9fMtssk\^^ y 

eivcaru^difr iij^deSeptleiiíibrip de ij^^ot^ le ¡¡^ñitiNMí^ 
Pimwuf ^éii^a frimory^vl^n^ eLBtey Chíúiloú^i coil 
q«e «e íwdfica^ qviéUas^nndef y 'ios P^Mlpes dt tii 
sangce» lipníaf» un sibma otalamienco^ La Prinfeesa'Doña 
Mbfgasita dc^üListria > /viwla dd Príiicipe > Doo JaáA 
de^OmiltiPyiiemaóa dek Rejf'Doh Jdip(p L^^ -y «lifá 
dd EttpetadoirMajcifiáliaaailf^eiscaktaestftf^^ Bru^ 
Mfe»9 i]P ék Oádbi^de i; 14 at Duqlie'dtMrtfantadO^ 

iáfMS4tmsÍPa Siriioit m^4»4Jp§íe(atgMafdA^' La\ firma ^áScél 
^máMtf0ÍM^^"£^^ ^¿bn^'4\Má0gtiii^»í' ¥ di^ el »obrd^ 
dliU^'^ :/i mi> fP^^^efbr^Ü^Ditfiiif del k^imfid&M '"Si 

CMm<(Miy Mg^a 4* cnusbtesaiSLofVyTjKfr ser de' <átt gríA 
?üi«»awy^<5iiícti dmimo Duque habla reconOcKii^ 
«niKger dcif rineipt de Asitrifa» 1^^ htiedeía de. Bij^añá^ 
£1 fimprcadar TeoItMtidoii^Vfc^M^^ 



xoi^ afíóvú^ Díi<)dr.4elIIii6nitádir V filai¿&ádbfa6 
tíuMttc Buque pdtm^^^: cael solnx^cciio dice {u^ Xbu^ 
^umtíto primo ei Duque dtí h¡fantmÍQ ^ Marqucsj^^ Sanar 
iUnt , Conde 4el Meíl de Mmzaaarcs.iDon Jii^a do AU 
^et> fiLcy ^dc i^dir^cra?,* cu carfca aciütajeii Jíampáobt 
it^o d« Jtt;tío>, (di Dttqaiedeilá^i^c«dUy:omp^zá\: ^^/i»t 
c/i^9 i m^gi^fúxpítimDijV^ntmiiBQaiiJsflto'iuciitoJ iiii{^ 

teecien jf guarda.:Y en ol sobrescrito dice : At imeiiMí m^. 
W^oprifno. el Duqm del bfánta^da. Y < estse .Príodpe ^ y 
la;R¿exiM:I>oñii QataÜAAiáfc^imi^rf: ircn.uo/ipodac que 
4icr0p' «l.ftfio: 1^4(^4 i^ca. cancertor.d'rCffiísiiQütQ -de 
4ioa dc'.Uihermattat del' &ey ^ con Don Antonio Maof 
clqutt de Lara « priipogenito del Duque, de N^Xcra^ 
Uámiti; á dste^Gcande 9 el muy imtito i m^^pi^o Duque 
^e Hi^er^^'^p Gande, d/e Jretauo uuestro frkmu jLa. Fria^ 
ceiM Ppoa Juai^a dqpQóugali; hija de .Carlos. VA|, ic^ 
poodicodo al DuqUe' dciiitifámado ,«n a^ de OdabaKik 
jí 5 Jk8 :9Qbre el pesan» que la esctibiáel Jiel £illeciimefltQ 
de SU padtfc , le llama : Muf Uuetre Duque . fe'íueo. Y. 
Al $obfesciuo, dice : Al. wiuf Ilustre tt^ue del üg^Msr 
a^ nueftro frhuá. JU Kcyoa Doña .Leóoocdc Fráor 
cia^' Ififantii de £spaoa , nttgec4el R¿y Graocisco I«% 
pscribiendó 00 9 de £ncro de ijj 8' al Marques dci 
jinete ^ pcituogenito del. Duque del Infaoudo^ fM> 
(He^e»; jÍ^ JluiJ^u^tpu^uee^ifm, Y en «1 sdi^cdsnifir 
tf> dlc« ; ^¿ Muy:^íiriL\MM9uei deli&ntíorieu^stfú^íeif^ 
ñ^. JU mkui^ai Ptíncesa jUndo. .SLoy4ka dei Spctug^ 
(SU carc-a ^rka^eo i de Mai^ dr ftf a.3 id ¡¡¡mqua^éá 
loEintad^t empiesn: Muy kauretde y mign^q Duqm ja 
M^rquis ^ nuestro rnufí e^ro y estimado frimo. lenace i JMee 
uues*ro,MhrJP*.h^9í0^.^ áu/attu^mfUáh.Xifmtútm^l s6* 
\VC9CÚi9fAd0nif¡íti^Mm^Íf^u^^ 4dJsjftuá0dut 

M0h 



' I^ -Kcytii 4e Ungría , y .fioemte Opí»*, María,, hcc- 
4^aa. de Cs^rlqai :V>*'eq c«rta que escribk) á la Miarquer 
flb'4c,ZQ^etC{e« ^9, de I^icl^iobre 4e rx,f 5,» la Uaina 
f»9jfMiu»reM»WJéfr^.yV, P« el;) soí^r^rltó ^icc: 

1(4; tmstr^ , pphHé* Francisca L**, Rey de FraficU , y $( 
D^Ifia si| hijo ', en jlas cafcas que escribieroo ai P4,q«te 
ifel .ü^an^afló ,. dándole c^eau el Ilcy . de «ii libertadL 
y.^zK^ ,ql:I>el<in,.|ípr \04i^c ha^ servido / y co^^ 
«Ki^o ¿ «^.p^dre V ledaael tf[a^arní9(Uo « if mi buen 
príftt0f pomendp sobfre la •fiema-, vutttro^ ¡fifen^rimL 
.<|ue I» <pfip iracan, lo% keyesChi^istíanísimós á los ma* 
-JISBUIf $oNra«W.tT¿ los Príncipe^ de so. $afi§re. ¿i 
JnifK^^fir í^axtmiiiáffp U.* » Cl» U /agtrüvcjí^n^ jiií^^4ió 

. % .Efi(ia$^ e| ¡^ I $ ^S , Uama at PMU|ue de /|[¿v^ : // 

:Pfptjiai,;jíf ¡^itUfJ^í.^^jututro. frhhp cáfru/mo^*. La.xW' 
>fcf^ñ)?9^ ^*f^ «. ^'?%)V>>'^ Espada » (lija '^e 

de|ar, Yirwy <*« Ñapóles , á j.dft,,Juli9 dg i,f7,í» 

.*éo<.frm<>A y fcn«<3l9 4ÍÍicndo,: íBtwtr» Seáor ten^A fn 
I, Mt ! $in^ifui^ gMérda mtuspfi ,. ümtrt- fersotta, fi^tqbjka 

^GfaA,JJttqtt?,4c,g¡i|bHaqi^^ y,.la^cyn^ Anasü «a- 

v-g«» ctt.<a^F»s,eilC^iííW^ía^4s:>Y,í9o,v;?:.á;aii .d5i^.E4íro* 
.¿y:pri|ncfo.<k Febrero 4e 1,578 «I pnisoao, l^atfjucs* de 
,vM^4íjju; ,,,Qp solo le conceden e} tia(aj»iento d^'' -^e^ 

ts^'aa|l«W(lim».#*^{é^ 5¿'*nrtJ;P¥^l¿k'ÍÍf "• 



tísshnk ,Jñtíh 'lürghti Pifléítk: <fóSetko\ñ:f'i ftey de'Dik 

tó $6io 1e 4i ti histrib 'ivstaútldntói-llfiíiíMtMt^ iw*t% 
'[leto te (iaonia : 1/ibin-ff , ^gtiuhte ántíHe sb»hsiiiH, V 
ien t\ Súbrescrfto -pone $ ÍUttsñH-,'^ -^nenn aéki^Doi' 
\utno UidtWinde- ^ítáro., Mai'cbhitiBtCf^h i eomitl Jt 
'Clivdfei yúueíde'Sak Liukt * é> Hlijniítíártáti i ludrÁ' 

^yqtitttim siif^emo f)uH¡nw>ítro / taH^^AítriiMio ^e» Ql 
Atchldüq'ue Alberto , <3ond¿ dfc Flan<tes ', tttfiaüo^ 
'TcHpc ItL* , y^ hetmano dtl fEmptrado'r , éh éattst ifit^ 
ratita -endame á 15' de 5ttKb<tfe' 46¿o al Márqoes <fe 
Dénia ,, éttfpié^ i ^ifíluittt SéHor : It ülil^ittMkiéé' 
"toái^StñorU : fehecc'diíiendoj nueítro 'Señor ifmuf'üdg' 
' tft Ptfíorté di' V» '^^.jMi'ite , yfroiper't tomo >dttt'é'\ y 
' en d^ %b\>xúd^\<i'Ym^ Jtf^hmf^mirk OÍhr Mít-pitt 
' dt^ Éfrí^Jt, Súínft퀡^ di'Úrpí ;*éá^íR^¿> mv¿y i-iitXJl^ 
' iijp de'ÉíiféJo'0 n«f»i}é¡^lf fif'émráMn^Mifit^tt 
'Oitm, Y i este nipdd son fo» tratamientos «{tt» áe^^* 
^ícdteron' iieñipre i ' tós'Grandcí ,-- y úé'-ti prlütecitá 
' ñas Á&tifoóÁibs'ide 'tílós y pdr({oe eoú^tos-ko^*'!»»^^ 
''^dcn^dúüaí"lOM)tnis.< •' . <- ' ^^^ -^ vvniv ,j:-5b 
*' ' l^tátrtetida'ya ¿ort'táhiéé exe'fhfitw k 1ísfláfcicf¿h 
* Krañdb qHc hickrdh t<kh5s los Réyés Chthtí^nto ^ 
' losí Otandes^Españotés , pasáremos í mijstrar ,-<}iitfifto 
< los 1gcíátárbn^$^rV¿s\i« Éspáffiaf con léi-^^rÚK^tlrtfc 
'•■Álc^nhw] áel¥4¿?a'\ y'd¿<lti/fbvsÍtt-emUvg4>^e 
'■ (^-üéiosinrefe^Ú^fihldb^^gabah 'á^disHrguir l>.lci- 



^*tó¿Íoñ*'itíaytJVfc$ cíprésiAící de fcó^or.^f'-Ref €*<ó 
' Tlcb'ttiVó á •íós^ititfpcS-dr'halia i'é'sabef r¿«^^«> 
MiMtiúiS '^ñtíi de íautríiXÍf'*éakdiimhtiQ<'m*k9 



,llll(4biMl9>!y oscrl^CQdo «n Fr?^c(y , ll^imti^ m jrh 
,m:*^.mm. wuhü Gon4e ds ^qibt}4t' Pf ía^ip? 4e pa^- 

Cíi|i4é JiMW 4» 9s|fi:iií;.:,JPrinf;Íp5$ ^c^l l^pptio ,>>l 
.I^ttqttt 4c, AfW^ot «.fabezasdc 4^ Qis» 4e\Ccpy;^ jit 

;£bt<|tt9 4fiChas^l^cau.lt ,'.Frínc¡pe4e la- sangre, de lat* 
.coda^ly ,Q9btf nador dc.aqael CCefno ,'ilos Piiiqa^ 

4e JB^rboo., y de fii^nloQui , Pcio^pe^ .d? ij g^agrc ¿c 
jFcincbi;, <1« If Un^df; Borlan , y .fl Qaq'?* 4^ Xt^f;?- 

.««4 Felipe JS.® .uaoi á.l9S^le^C9 rY .9tc9>*,?rípctyes 
/<kl Joperlodc 4Ueccl(Ki > cmpejeaQdo las eart^^ , /1^« 

ttUA»» Prhe^ epMéngtAHo noitro «bufisstmo. A Jps 

D»<|ties di$. Atutuíi «, i^ran , Ursino, y rPa^ma « Ua- 
, mi:, mgf U/ufff Pmfui f mostró mty t^M^frl^p, j^ gss 
. Duques 4« GoascáU^» y $avi<MiA4ii ^ al ÁjUriques df ^U , 

F^uJa ) hermana del Paqoc de Ferrara ^ y ¡^ los ^P^ 

HeSt'de las Casas ELomanas , Ursino,, Cólona , y S^^t" 

zia^ Xtu^ 4c iitufwJSeies ,./ «wj^/.-^Hos .Prf'ndpesjk 

, MoDACo , y Valditaro i, Utiftnt f atni^. A )os .^on^es 

.de. 4& Mlrandalt , y 4e Lavaniá ,;Brínfipes liWfs » ^la- 

flüá: májpáfif viro » tUtftrt 9ekU iÚe&os, ,A1 jSefipr ,de 

tílo se (nodci.cotjQgif el qttC^S. M. pVservab» ,<^0 )os 
•::' .Y» tos 



Vóción con más estimables trataibiénto^^os daba S.-M. 








ir¡ 



ir'qaerdtti 

'n'asiÜünia ,'Medit)aceli, : Escalonas Bejai', Tefcano. 
"Va\ FránfcaviW, 'Medina 'díÉ' Rló^o'&c/ y^^cpo- 
''iicsé Be -many prp^ia'íol»Jfi¿-'la'firnii* > á'soiVid* 4e 
*'V/S." jicró á^loi ottxss Da^es', -sóbditos dfc- 1» Moe*. 
"•'^lifa,' m'uf Rustre ly merced : 'álPííncijíédé^lBIí^íi», 
' d jírim'ero del ÍLeyno de ííápolcs /• y - jGtande de ' Js- 
"pkfiá ', ttián'da«S.' M! tratitr- c<HÍio á^ fds CráÁdi^i t>éco 
^ al .^in¿tpi;^de Masa' , síendb .Stíbcfino . ^ atxie M«tti, 
*:qüe Vatóblch dcnc^iériías m3í*»,-d!cé'<itt¿ {bs tfaM¡¡e',-dc 
''¿í«y Jlaufe i y wírrtrií' y soIJtÍ: la ftifiná ponga áietvi' 
'*,ció de'Vm. : al Arzobíspor 'dé Toledb , al lnt)«isÍdot 
^kJí'fiíral^y al^Prbsidfetíto.dc táéimií, que llame «im>; 
^-ÍÍÜ'st)t'\y'SmpHaH 'V>1 Vité Chancilier.de 'Aragón, 
'^ílttñrYff hterceú-}^ i ÍoS Ertb«itadort$-de ít-oima ; Ák- 
^ minia , y Francia , á los Gentiles hombres d«- 1* Cá- 
" iniira tíe í M;^ á lós'Cchtítátiís dctGalttas ,- y',%1 ;V3t- 
'■' rcy'(íe^dt>t)a'', '^ity^ílihire\^é Ilustre y »frntr^4Í; y so- 
'■ iyif<?'lá«iíhaV3l W««f/V SéVm.-4'Á'iú-Mriíitio,S:<vStí al 
' í í - Se- 



* / 



í^ue 'le úé^^i aiUmo - tt atamicote^ Pef o Jo ifat mM¿c^ür 
a^ncé t qt^ el Matamkqta' iii las Gtzndéi , coosbM 
M ;laiCaU4a<ií4f ^Prutfipíf ^^ds^qtiCi sieniÍo« Grande* ioi 
.^of.y^rierisráeGaptilfaKt'iy.-l^^OfiiDo^ Samküdoii^nf , 
OóolAmoDitedci ToUdo^ nndibásSf iML {:3qfliQ.4^ 

4iel Duque 4c AUa> y tjDtiracád; potadi áe^rjybtt do 
jblqe^iió rqfíicctcMibai^tKl ddidadidte.>snis aia^ióittos^^ 

««AGbchneaP/dc'fsiAV Ija9::aaibabdU £;e^:£at¿lka)i,í H^ 
iiéando "^pjHr/cíS^ :al:Priotld^ ^á Jitaoripiúí !E>%gqr:tile 
«Tólq4o y éfv:qfie^ se vve tjos; h^abda^ c&i:¿^ho;n>r: con-ld saj»* 
*^e>y y ik>.€ooJaiGtapd«a^ilQCcptífri9Q digtridad.gozáF- 
-dá d4.^yvn[]aei)áielos^Gi:ái)dbsl£SQi;ira(ai;j¿Giia 
Jtrcs ptiaer«id%RJBdadci dcxht)iMái«tf(}Qtf srP^sJdaiQB 
jt^Je.CastiUar,' Inqufádoc Geocndi y Ar2oj:>ispo. d&;lii^ 
«kdo^^ y i^joi qof á'cedosf ló&^otix)6C>fkÍ3l(;sidc la Qft* 
^i^&oá i y '^amm Sobéradoild^ '¡kália ', bicé <:se conocf » 
^qpa^ ]Are$emt:tafmaí en «los Grandes la; fcafldad, de iFiÁmr 
\cipes )7 qae hp; dados el mismo tratafmeálo:c{ae á bis 
:iPfihcipes ii^hs^ poderosos de Italia \ qra poi la oocosi- 
i^dad qoClM h^odrosfcs del Estado .leiiiaii de^'su dtvbdoo. 
t Otcal praéba iávenícible de la álta/fescifibacionlde 
-ios- Gcatidci se ;sa¿a de \p qp« stindiéteil Zodragosi^ 
rquandocl alk^a^^j coficturló ;aUí lamConé pMafrfl 
^ casamiento de lá. Infanta Doña Catalina Micaela con 
iCárlos;£aiatauei>' Duque de,Saboya$ puc; .aunqtíe Sa 
<»alcidighídad*> yla ctrcqnsiancia'de ser yerno deb &0y 
Vpudietá ÍDclMmctds;áuLqtlpl£l:traiaiKiieato dcrAJie^a, 
^•^e ya ían ju^tamenie^lógraba , nulóca fos Grahdes seJc 
1 quisie{on dáf^rhasta que Felipe lL?r por aHanar sti>te- 
% jjHigyadfia^ sio^ofcnfa *dei cara&ei\ , . ies oidndd queje 
tS ■•"'.■ ■ tra- 



y:4as^4icsas J^o8(,cqa9 MrcoiDQnmiasQnB' BLdycii irátan á 

f ttocihodoiCiib ipodkU ovitár.^c attiiqad ota¿n«6-dMfli« 
ydáF^^uethifcl Hkq^hááat pstkUeSdouciifmimáuoQt^ 
de A4tem'i(OQM^.GrMid»c^ eUQKktefQUMflAil n, y:antt 
al Dok^ttcule feriad QdboffDador 4aMllaB^ Cite fttdsú 
quníc fígase iz^óMéa á¡sb KeylOoB JEei|pc UU^'r^iiilA 
4u 'Alteza al Din|tte v^j^qdoiaiña^ái > étiídUL ^>f ««ly 
vi8n4o líl Excblqnclá ál xle^Fesis^tJil , Aii]9ictote.de.€aa^ 
tllla^¿)y'id Dt^ae drfArcbsv^Doh ILtxd^ ^ abuelo tkl 
^qat Hoy vive , ifehusarbhy fcicojia Vimyosidc .NapóIcS^^ 
dar Alteza á los maypcn^PríndpesdcIcaÜa. X en n^ntí^ 

«Aéride láitani ttar al db Sabéyaxlctrafi^eqtflfkiái:; Aln 

^má V y'kiQ pártanlo Iddxai) de s^fikülaa ócdene&.y»ií 

-péáftlcadas |>orsbs\aqtécesorei ooÜ.paesiOp^ dio Altesa 

aíDuqitcv pero ho firmaba el Daqoe d^o,Osttiiav«[jSÍ9io 

tttOoberaadord^ MUán ^ ligatoidó el exeaiplo/del Al^ 

«Mltánié ytylDttqué dé- Arces ^ yodando i^ntead^c, qve 

iá desfigualdad de lostratanlentok eta por. el poesto 1 4r 

tiopor-el^ado^ y séprdsencacioo de la Grandeza; y 

al misfinJo Daquc de Osuna, vio toda la Cofte JC%t6UM 

tefaunr la visita del Pancipe Patariaoi <iraq Maestre da 

la Orden TheaccSnica y ^porqüa Jio. le quiUo dar dUrata-i 

Diento de Altezía^. que le 'concedieran los osos Gran^ 

<des por dar gusto' alr R:ey ^ réspede de ser hermano de 

la Reynai y dCi. Ia£mperaci3sz« Y quanda llegó i.lk 

Cdrte Española este Pmncipe», dudaron tanto losGcaa* 

des cd tratamteotOidesigtal^ que 4sJ Daquexlé Hijati^ f 

* el Conde de AguUar «pv^uo tacón, al ILcy Carlos IL* 

cómo le tratarían , ^ S. M» .respondió <: Bim sé^m im et^ 



«Tí 

SU^ifmmfifoiímit que ti TÜxát pntélf^ y*!idS0tfkiKlo 

ciio ie iraufdn de Alteza aqadlos GcaiuiM >. y iua§fi 
Iwodpoik ¥ si con dos P'rcncj|>c6.stc tMi ütisktíkisinfttmp 
4asi había esta «pugiianoia :^Jyx:£^Acn, coaQcei.;qarij| 
lüTrnBiblbMtkco'n ra4<^ddS(OM)aif# ¿i . . v . / .^ .^^ 
•' Con ios Sóbetaisos que chai; vooido á 'Jar C^orte^JBft» 
füfiofat y asi de Alemfiiua , ^foifao 4e< Jtolia ^istempre se 
iNifi'ttacad^ los finaüesiá t¡a;^ttaidaá^^á)néq^iy. s^^ 
iÑicbdo EjBeekoda iSiSoñóns!, :cénp B^otclía é iois Diii^ 
«iiMs-BnfiqíiCy.^tiibsta^ y: £cio» dd :BTQtt$Ttc(, a Aib& 
MMdto BarneÁ) ^ J^dndjper.de Bacmá^ á Gacbs: dcX««( 
YCfi»! Duque de Amnala ^t á»JEisiritiucide.Loí:tna.> Bú^ 
4ttc de Ui»QM y al Pkíndfc Üc^Timpr y ; 4il / iDoquo de 
"Wolfing^ ae/BTcstJnrg ^ tíi Cqdci ,.' Jliac^ucsrdc^ ¿ade^ 
%l;hi^ óaíiisral40l'lloyide,Diiuiiúiica,diiGeq^ Pcio- 
««Ipe- Léfitzgnixe de A^ia^DarmscId ,tá Don^ Juaní^^ 
iDon Vtdrdde^Medicis.iiliffiÉanos dpLGiáik<Dnqiie:4fe 
^1)1)^*^9 á AIea9bdie!Iaiiicsioc,;.|f£iniupeode.d^^ 
4k»ptti¿StfÍor ttrdqtt¿Ha)3Eásá ^LyialiFiíádpúr^ÁUxM^ 
alM^ ekfo / irtos ¡Duquéi de QiiaétáEal yit^de^Sarvio- 
«KKÍa>%l dío^ipeídedetPoaiblint al.Pdnclpeü^ugeifio 
iéc Sabóya V y onoDS. Quando Futicisco-doSsret^Di»- 
i|i}tfc* de "Modeaa^, ^Um á jEsfaáSa ^^..quibocf clipc^LM/ 
*^cadár su^def^oianr^ itaandaíiidd qñasekctkala» líe 
*:Atteza'j ^ i^cumpticrdiiló) iés iMioiiafio» 9 peral ñó :iQS 
recudes ^i qfBtt:^aténián:aq|Bet tzstíkat s y ^así soc^ dS^^ . 
^qu^ cu el ifniifDa quarta 'del Rey hallándole los I>U« 
<^qties; dt'^lM^QíULj -y dc:r(Vcraguas:.iCQn.et) Conde Dn<i 

«x^és pdmer>M|nbctOt'y qwrescéíe ft^akaba fie-Aüe* 
"^i¿^nct»qiteixl^4Ó6é.cohV^ cüri aquel exesuplov tan 
i^vpdderoso , dkson ^inbos de £occelerkia al Dúqucide 
-íModena , y la recibieron de ¿l.J)[ la misma. xiebl&jfDe^ 
*|ÍAgnarti€Ía Tuw» el Duque de Artos. vquaDd9'.é«iasi^o 
<>ttíi fisfMAa f di Aíocipevjbad Cáelos ¡ááMadw^i Gene- 
- • ral 



j^^ ¿c^la uausoul&wA.lt0sa.^v y, repugnáiuiolo el Da%. 

Carlos 9 y el Duque x!b»ffQt^6ij ^m S^JL.Éimé^inH^fé 

|q[uei«ljukt4imemoiguat : y 4autA4Uj:.'i)L Dtiqiie 4^ Bfi^* 
g^a:>> (qiieidéspaes'^ic. ^0]^ jde.Pos&íigiU^ y^jcLf}»%\Vi 
Ddtt Xhebdósia su quidcc ^ceniáa eUtrataimiQBta itr fM 
eeibbcia ,pOY flwroe¿^a«ticálaf (dei/JOLfi^y ^eoipiímíllto ^ 
M Jceccana 4 depccvioaGÍOL can. ]Üt Cás^/R^eal:,,; oittiWI^ 
<2iíSin4^ : Castelkiio je día , £xcekcida júa. ipcUürjia |, y^ 
afta&u^^l£o4Q;á;tai¡gQal(ia^^ D(in4;Qaaajy(iJ4tt^(>fT' 
4bba,f Oinef^ doitas^Tdppái d; feii(ttL.ayuS aigAteoiie' 
««ta^i jiU9i}u«>nO(e£a Grande 9:9lqoJfteúiaMr;itel j^tt^Ac; 

i¿e<&si9 r<M^ decUS^mayoíes Óraodesv tracó4el finqo»' 
46adi^á^s.£Kíiid(ie$^dellaipér(o,. y i^xocíbiád^ cUai^ * 
44aiBo'i>asbce>Báirttalita^citaia&I^t¿ci|tt jM3i9§^tr ^ 

^W4kAA4bOa'inbcad« £LX(KÉdepd¿;Fe&í£M[dft^ ^(|ftt 
-fMnp^Haájecf Geaadety n^Lctiá enCll aaltigr99^.iU( iMbiMCKÍ 
mA Cauque deLóngueyilc , Sobecamájde ^etickastí^fli^ 9ia^>^ 
-Crtütapiento ..que^ lek jdd £xcek;iKU >^(|&ic¿ c^cíbj^ de. ^tn** 
%{¿Iea4ilii{^a dis^gup d> i>)cL<|uje «caí JSqjbcDMQt y .t«n¡%fi» 
cCradaiioiiQfes^dp B¿íii£ipecde úaajigfeJv<^iiíaQdO J\|%* 
c€la d« AneitfoQ { >PjcuidMi <9éé Gáiíiun^ iOSCUi^jpD^f^ 
ffia^-GC^ tcatqigudloKntdxv^'CodásJaaj^eic^ 
*iitiido.no iolo .dincesa deJaLsaiig(e>dlfirMcií9e^S|fK> 
**aúiger:dél Priacip<snEigQis <de:iSaj>q]»f^)páfdo chíQWJH^í 
-:dtTclipe. IY«% y! io fliisiip^uf ^iáaptitai:.i»% jiií A^ 
/iCoodpsa de^Qi^ons^OloDpJia Ma»cÍQ¿ ^.^^Oc^ ^MPf^ 
:^ Ua Princesa. Pera porque, castra . cstiü sst* ^^^^Av¥^ 
-^que Á Don Juan. de. Austria , .hijo.il^íUa^:^^^!»^ 
rpe<lV.% tracac<vi btt£rabdesdc Alceaa.^y ip^MO^olf^ 
- toiu^ algunas' diftcencia£;(k!Íh:si|jM^ 



*7S; 



caso favorece lá'aatorüad de. les <ji;tínd[6¿} perqué co-^ 
mo el Rey Felipe IV.^ qüisíeseí se&dev áf su )hiJo qoéi 
alguna distinción Dotable.t y pai a' .C8(9 lo mahdase dra'^ 
tu de .Síírr»/!^ y el I porque deseaba mejor jtratamiea-f 
to 9 le fiiciüto p dando á los Grandes BiccgUmis > no den 
blindólos por la pragmátif a^de las . cortestas mas que 
SethrU s . y ellos en reconodmiento. le dicroe AltiKáf 
liacléodo al gntaoio' tiempo aquel ^obsequio a| M^qj^sw 
padre : pec0 esce ejcemplac no puede tervic á otro.qual- 
quiera Príncipe » pwque por gcan padre que tenga , no 
puede a^uno ser para los Grandes tan fecomeodabte. 
como su Rey : fuera de qup la ietroduecion deestetra*' 
tamionto eii Don Juan de Austria ^ laldispuso. su grañ^ 
padre contal atención á los Qraikdes , jqucjio pudieron; 
ellos Ubjrarse de la suave violencia t en qtite jin saber co- 
mo f. se hallaron enlasados» Parque estando con S¿ M« 
el Almirante 9 y los Duques del loGintado ^ y, Albur«: 
quer^uó I encrd .Don Juan cuidadosamente llanadó ^ ja 
á;]pocas palabras (Úxo el Rey i suiítjo : A los Grades i 
kahis de fratkr ^ BxeHencu^ f cUos os duaán fl trata^^ 
miento que qsüsiereni y retirándose Jiabló Don Juan de* 
EjíceLénda al Duque de Alburqucrque » que. era el que 
estaba «masinmediatOy y estele res^ódio de Alteáa , y^ 
snbseqiíentementé loií otros ^ considdsando.aúaoa'aque^ 
IhifacevAlad de tiempo , qite.quaodo el Rey; dispensa-* 
ba tan expresamente con ellos la pragmática dé las coc^ 
tesias tbactenido de justicia la Excelencia que seJes^dá^i 
ba comQ gracia ^ quedaban obligados á crecer á suihijo^ 
el tratamkntp « llamando Alteza á quien antes Serení^ 
dad y y mostrando asi el reconocimiento de que el Rey^ 
con aquella taq plante expresión dexase á $u.arbitrio 
el tratamiento de un hijo I qtie poseía toda.s9 gracia: 
pero este ado. puramente voluntario | lü puede hacer 
exémplb , ái ocasionar perjuicio* 
7m9.ZX/K« Z Los 



GsinddK fcoimnonla^piiei^Hivy «Ufai. al €airdak9l .^r|i^|r 

cbÉat9£spa&^e& bijos4t jGasas Gtaix^c^v; sJi$^ta9n 
tte 4<^iMtdiat0ft tet han vtskado» sin «^ pB&> ^l y& l^scflwléf 

iMus-dc forináUdiad i cútk qoft se hat) Ubndd (k M d^ 
puta; £1 ^jniini0icuidada^haii.tenida:iya7Stt5^^^ 
1MÍ8< los Gtanadca con todo^ los mayores Bie^s^ y biefi 
^aotppow el 'tfaM^ sucedida al iCmdatable >d<! QMiUa 
Don ISígo jáclcbor*^ iqaandaivot^victido.dc^mi QolMtc^ 
nodcCkuuks soosdvvcc al J^y^ ChclUiamsi&ip'jr jliut^ 
tener, tegasidad de . que ^« M. ^le «andana cqj^sjbrwe ^ 
^ta.cepttgaanciaiue mas ^otabtexñ^^a^dGokndo^qWS 
cá. otro I potqucí ilebla fcner pcesentea lai bQ&r^A qiM 
el'Ca»do8tahl0 Jasft {^aaodez do<¥dasc€i^(9á.jibtt«^ 
dii^JibEnciqttc^ 1V«^ clíGraiid^ Ja¿ vectt ^IR»i<afiWft' 
411 M^Ck^rtCi. Pesio d. .tofrOrandea tobieMft «micidii. t^l 
«MdadoidQ sia&{)iti:ogatíva$^ <^4«€9ice^q4IE^V<;jAlHr\ 
fiai¿ cA 1¿ dcsgtacia de nuestri&s SMeyea^piMlS^ liv)|4il^ 
«ahid&UaL'Miiigestad.d£^X;:ailo&< P^H^«4lM^ 

dc€r:ViU^CQDccdiái£'n Aooiael iiwa|BÍCQaa4«%l^(Ml^ 
pe^á;ilo*hjjQ;6ffgániáo^4e laCiutt4eb%ltoiis^tiiuM^^ 
amgiioCtasidq pttdi<»eÍN»af .cKp^alxA^ i^ (M9^Mf 4 
éabar'¿tarisma:tra(:ii[Mái!^ nu£ oup , ¿rntolád' 

.voDk ^ copleador, de zwku^htJíiunMh?4f^p^^ 



bM^«(>|{^^vi> ^i^a '<i¿ £nc¡(|ii^ íLI Juey ^.isatíüá^ 

ttiat l{^> U'Jitqp^^v y >^» > cwdttVMcár éabr €asiDi» «l^ 
QÚ:4«{iil&>l>0ní ;£csroísso de. Ij&códeiai^üDbttpo dojBoc^ 
l^^íy ;^ ]4»«if lüiff» EopcK> lie ijiQaádBa ,it]iHMttQ:Qhifr> 
que^jM; t(i€»nítado r que iu^gp ii»et)adtí(ia4c JU]ueU«i 
JM¿tt»t»''BQdt «.-aÁi» cotiocidtf. de.Pciitoipet y^^escifluí^ 
tíüii^ |MKa-iáqaa kocst.i U igu^iiad «bUs^Bvioblpap 
y:^kÑivOcMd«»:)OBCá^al)» dcM'Í0^riMciaii,:<|i¿iSrltli> 
^ó^«l CtffAcoa^» «y al.£)tt(|ue i^paes ^áOia BlMei^Béífi 

Mdtl^íd^áuhá» ^kfgar^ 'taivttfot ,/i»iiq»e \be¿bÁÍt:9»tr9>4i 
ñi^y tiá'^Ú»^httik «Miiuta pmfJut 4» pajkr^jpmpa Meé 

ifitüfíi fiuJm'íii Jt^rA¥:ntts-abi^t '£k0 ^ iforMWtoéafái» 

Skfoctni f que «io sícdcíQ' .< ort^ idos; SsfiotíH ¡Mútii^ 
Mi|W4ti(to|K0iiiam<ig<vti«wiite¿ y i0cic«id»^íi£>io» 

■une} * ' Z » de 



de las' ir«ñ{sl0tM:s 4ct 'Pnncspit^ie-la Rofbfsafioii » hí- 
ItafoiM Mro^afto de igualdad dé los^Srandes/y tes Prín- 
cipes ^dc la sangre I c» la ocasjoa de envür el Re/ 
Chttsttaoístsio á felipe IL^ el C€dlar de su Orden 
de Sai^ Mlgtfel , porquequando Felipe IL^t^nviÍjtzl 
Roy Cavíos IXi^t ^^ collado , el Coito de so Orde^ 
delToyson^ étíg-Ió^para Uevarlc al. Duque >dé^ Ahra 
ÍDoá Fernando ^ quando pasaba aststkndo i la* Rtyna 
Doña Isabel de la Paz ; eo las vistas que tttte co Bayo- 
no con la Rey na madre yCatalkia de Medicis v y con | 
stts therinanos* Y oo^se podr4 deck f que eta ét Dik|ue 
el iMiCO q^e podía con explMdor cwnptk aqaoUa fmn« 
don : pues iban taint^e» con la Reyna ei- Carde bal 
iDón (ranciseo de Mendosuk y los Duques dcl^ Infimiadpt 
y Osunas y^ Donjuán Manrique deLara|.Mayordo« 
tto Mayor de Sw M.., y del Consejo de fistado. Qúaó<» 
do«.eiaaQ i;6ia se ajuivacon 4os dobles tasamieoio^ de' 
Sspa&a^ f y Francia ^ vina i- £$[^ña á per&cdóhar el 
ttatádo^y firmándote Enrique de Loréna , Duque de 
iVttieoa 9 Principe ,de la Casa de Lorcna ^ y Felipe ftl;^^ 
envid i Francia', para ei misaio- efie&o ¿ Roy Obnez 
deSilva iDÚque de ^Pastrann ^Piíflícipe de \MieUc^.* £n 
iodos ks iwiciones de estas soleancr Embazadas , - se 
observó liasta en las^pessonas \ umt ignaUad notaMC} 
^tqne at de Umena » :salt4 á recibir elDuqué de/Al- 
iFá eon^^miichos Grander^k/ llevó i la prüancDa Au<Uen- 
eiael Daqóede^ Vceda^y feeondttxoál'^raafemode 
ka Cspitttlacioncs el D9t|ue de Lwmáv prkner Mlfís^ 
srów Al Ddque de ^sr^ana salid á^recibí^'^ JDuqise*^ 
Mecéis; Principe de^la Casa de Mantua ^^^^l^ "Uá^iéfii^ la 
|irkiitsa AMlieocio el <Daqné de Got&a^^k)6lfiiQ4k la 
CasOf de JLoiena^ ^ y ^ al jj^rarmeni:^ ci Pfihsdpt^ ^yt^Con^ 
ti f que esade la sittgrcl : :y ^ é^d¿nlé pldebK 'de la 
eaiisidecacion délos QcanMles ^ que j^aoL to- <^t eiioí^faa** 



>T7 
Bi^n eucuttdb cu KadfM^iScr destUtastioniParí^ utt 

Fiinclpe de la sangre , y dc6)c»trangcio»j«y iMia^prae* 

l)i ihcontestablc de la igualdad se saca ^e que quando 

Mt» de Vauzelas ^ Embaioador ordinacio de Fransia ea 

. Madrid '^ia)AÍitió con. el Duque. de LersDa.|. sobre/la 

, iUldieikcifte en que bahía de presenv^r al Rey . el podes 

' ^el &ey Chf istiajcísinso para su desposorio , Cue mehes^ 

/ teír que el Duque estuviese as^urado , de. que el Prín-i^ 

cipe de jQiüvíUe ^ de la Casa dé Loiena, conducirla pa4 

la el msno tícQíó al Embaxador ordinario de £spa£a^ 

pná'cfin venir eu que fiíese up Graudé el que^.coxidu^ce^» 

ie al de Fffapcia , y se. eligió al Conde de Altamira» Yi^ 

siftarou en Paría al Duque de P^tr¿oa IbsrPfincipesda 

h .satígie ,. los Cardenales , y todos los otros PrincipeS|( 

^ «otes que el los visiuse ^ como, en Espafia se executé 

mu el Duque de Umena ^ y tratáronse ^ualipemedé 

Excelencia ^ come personas veidadeíamente Jguales ^ y 

aún' la gálbrdiii Francesa adelantó la fotoiflidad ^pos«* 

que eotraoda^n Burdeos en un mismo cUa los dos . Duh 

^es^el deUmena visito primero al de Pasttana ¿.et 

B^ Christiapisimo Luis XIll.^ hóntiá eii ^ta ocasión 

de súmaxBimooU> d Gremio de los Grandes , querien^ 

do qoieeiLsa nombre: se desposase coo . la Reyoa'Qoña 

^^aMauticia ^su muger , el Duque de Lcrma> como 

. £p eleQtttOií< y^ J[iaJtíendo para las entregas de las dof 

.£á9ácaa6>n<>fl!|brtidoS^M« Christianisima ^1 Duque de 

.^Guisf^LclrBlcyCatóticQ oombrq al Duque Me Ucedá^ 

. 'ptJlbogMiito del de Lertna^ y Grande» y los tratamieui-^ 

: i.tMr>d£.)c»0s.iiiefon iguales» £n las entregas de la JElcy« 

^ , 9Íb£V}fi^J^):atíana(X.uisá^. primera mnger de Garios IL% 

ir tteo^'ái sstA .£idncosa. el Conde d« Arcouric y Principa 

" iá0ls(£»so;fde X.oréna ^y la recibió el Masques de As<* 

? iMga ,)G«aBdei.y fuera de estas entregas que tocan i 

k Gasa de irancia ;^^'$e ha||a |a misma prádica jen las de 

Soif 



17* 

Píiñ^.-DoSa Moría de Portofgal , pritttétá Wgor ite^ 
Fe^ Ib' t^xefóii^l'Atzobis(>o de lÁs)iúU{ j ^^^^ 
^e de Bcü^ana , y ia redbieron oi Ótifet^^^t^V' 
^ Atit(>bSs)>o d)e Tdedo «y «1 Duqaé de ¡{«ledliik'^Siéi»»^ 
nti: 'i ia PHricesa'DoSa Juana de EspaSa -j láugot**^ 
Ptindpe DoA Juan, de Portugal Hevaroo á a^ucitos ciMl^ 
firlés ero biiípo de Osma , y el Duque de Esckloú%',f' 
^* fédUenm tl< Obispo de Coimbra , 7 ¿1 Doque "de 
A'bsIh^ihietó'ddRey £>on Juan ü,f A la •R.éyftá'D»'^ 
Ufa: Ana de Austria conduxeron de Alemania el Obispo 
de Muhster, y el Gran Maestxde la Orden .Theutd« 
nica , Pcíocipes del Imperio , y ia recibió de ello» ■'^[ 
Duque de Alvajc á la JBLeyna Doña Margarita de Aus^ 
triaicondtrzo ta Archiduquesa su madte j y la'rec?bltf*^ 
ioa el Condestable de Castilla , y la Duquesa deOan*^ 
dea , su herinana ; y á ta Reyna Doña Mariana 1 de'' 
Atistria conduxó hasta Roveredo el . Rey dé Ütag#^V ' 
si» 'hermatM ; de' quien: la recibid d Du^ut dé^líaierft»'' 
y Maqueidia.y teniendo én todosr estos i^oiho^GtíkJSM^ 
^^rado i tmamiento , y estimación c^ ^Ifktí^^il^' ''' 
-'- £sta tnlstna calidad d$ Principes tonStfsán'á^Jo*' 
Grandes los ma;s graves Escritores 'Ibpañdtes: i^coáól 

ISéifban de Oaeibav^ Don Fr. PrófdirtttfO dd^SaA^M^ 
CXSÍ^pdídé 'fisifflploña , Antonio át^Vltítiétd'^, éA^»Í^^ 

dbza /Don Diego Otcts de Zafif^ Vy «^tñ^ ^á?t»>s>^ 
aRÍh ios nüsoips fi¿eycs.ChustÍaflíisinu)&coi^^á^tdi?ir 

ios 



^79 

taft m^9<m^9^ ^V^Si ^U^^^H?^ ^ñ'Mhi^ ^«^4 if Sflf 

S^f^'fiey^ :Q^4Pc^ ^ y Jntmia. PtarrMot ^ Obisfm ái^. ^r^ 
f4^ i'fQ^ \ d^ly GMSfja de EstadA dd di^bo Sgéop. Sfjí Ca^; 
PítífOr^idíi Uifarii'deldiíba SkñorRey Cbriaiaawmo I el 
Ht^an jp$ánciff Carloi de Láreim ^ FresbiUra^C^démai d^ 
kkSém^á RomatmlgUsia del títuk M San Jpolmaria ^c^i 
4l$Ade J^ontrnofency ^ Par yCondeitablt^y Gratis ^Moism 
ir4 ' de jFranfrOrj Jaqu$s d€ Atbon ^ Srííof da San 4ndrh^ 
Méirqnes de Fronsac y y Mariscal de Framhi^juaikt^dcí 
MQr'vUlm j^ CAísfQ di OtliáHi ^ CamejerQ del . ^jr m má. 

Qmsija Frivado. y y Claudia del Aubssfine j^ CabAÜera Símí 
Ifef di ílautiHve 9 tatabim Qnáejera dd dkbit Siñor^ H^ 
OiristUnuíraa j 4A Secretario da Justada f y de.u^Ji jSanzAU* 
Qsfa tj^^ Manarnos llamados « ÜMstreí FrincifesYSeño^ 

W,% i^^^^^^^ ^^^^ % Principe de Ocaoge \; j .Coo?^ 
d9:4e^ l^i^io ^^ Pknipo(cociaj:ioa de España.» ^y x^,d¿ 
l9§ApFÍf«5%;,w,lfí ficdácsta calificafiofí, al.Caid^p^ 

vtn M%i;kf 4f 4p Snuáz^ £n las, reheocj^ cji^q ^ seodk»>i¡u 
^Íttf9^*::9í«f M«»rftuía. parai. segin:i4aíl de ^^ijicUfc 
P9ft(€>?ítiflí»«?F<«a, foitfcsioD ,4é «u^ JQS Qrffl^ 

y^?í«jc«g^,4pJoinuüli|i todos. Príndp», 4p í^ór?|o?> 



i8a 

de ArcQSi al Príncipe de Orangíe ^ y al CoTide de £g«^ 
ffiond y codos Gtandes ; con qufe aún en la miama ince^ 
Hgeixcia de la Monarquía Francesa , los Grandes £spa« 
ñole$ lio corresponden á los Du(|aeS|' y Pares f ranccr 
$cs i sino á los Príncipes. : i 

,: La particalar atención que han tenido nuestros Re« 
yes. de no defraudar á los Grandes las prerogativas^de 
Príncipe^ t se saca como de haberlos «tratado igualmente 
con jtos extrangeros i, de haberlos encargado . aquellas, 
fnisoiás funciones que en España , y «n los otros Rey-, 
nos executaron siempre los mayores Príncipes. Para los 
Bautismos Reales queda vistor que parsi el del Rey: 
Don Enrique IV.^ ñie^^gido el Duque de Arjona , f . 
le sacaron de Pila el Almirante Don Alonso £nriquez^ 
el Condestable Don Alvaro de Luna, y el Adelanta- 
do de Castilla f y sus mugeres; y al Rey Don Juan*IL^ 
su padre sacó de Pila el Marques de SantiUana Doa 
loígo López de Mendoza. £1 Duque de Naxera p y: 
el Marques de. Villena fueron padrinos del Bautismoi 
del Infante Don Fernando , después . ^oEiperador I.^ de 
este nombre. Y p;)ra el Bautismo de Fdipe IL^ fueron 
nombrados padrinos el Coodestabie de Castilla ^ los Du.*' 
ques de Naxera y Bejar ^ y los<Condes de Benavente y^ 
de Ñasao , Marques del ¿encte. Y este sí&o se ha en*^ 
cargado dé la misma forma , y c^n mas freqitencia á 
los Infantes t y Archiduques. Para los casamientos Rea* 
les y de que también fueron siempre padrinos los Vtísk^ 
dpes inmediatos á los Reyes » hallamos , que el Duque* 
de Calabria., y la Condesa de Faro fueron padrinos de 
br Velación de Carlos V.*, y la Emperatriz Doña Isa^ 
bel s y que Carlos de Lanoy , Príncipe de Sulmona ^ y 
Grande , se desposó en nombre del Rey Christianisimf 
Francisco I.^ oon la Reyna Doña Lepnor, In&nta de . 
España 2 su segunda muger. Del primer matrimonio de> 

fe- 



itt 

íáífpc !l.* con k Infenta Dofía María de Portaglí^^lSic. 
ton Padrinos l0¿ Duques de Alva , Don Fernando y 
-DoSa María Enriquez^ y et Daquejd^ I Infantado» y U 
Princesa dePórtugál.Tainbien faeron Padrinos diel cércee 
'mittímónio dcSjf MiXéA I4 Rey na Dona Isabel déla i?a%: 
y el mismo Duque de Al va nombrado arriba se desposó 
con ésta Princesa/ en ñomlirc del Hey: su marida £1 
Duque dé Lefma casó én nombre del Rey Cbristiáiií^t 
sinio Luis XlIIl^^on'la Reyna Doña. Ana Masirkia d6 
Aii^cía. X el Marques Úe\ Carpió se desposó con Ai 
Serenísima Royna Dona María TTeJ-esa , en virtud det 
Poder del BLey Chrisii^isUxio Luis XIV."" Para con^ 
duetr á las Iglesias los Ptíndpes dé Españi á jretítbix á 
bautismo,, eligieron siempre nuestros .Rjey es ;las ptin?« 
típatós personas He seis 'Cortés^; y 'unas vcccs'sc iixvic^ 
ron de' los Xirándes fiaturales^^y otras de Jos Príncipes 
extrangerids i habiendo en codas -ocasmpnes muchos de 
tin0s« y-mioi: Bl' I)uqu€ * )de Be^r Itévó al .Bauds^ 
«no^ 17 dtrl^cltfflíitce dé 1571 al I^íécife. Dotr ¥isc^ 
vianda ^ hijói de Pel^d I!.'' £1 Daqutf de Al va llevó á la 
[»iia el aiíó 1575 al I^^^^^ Don Diego , que üiu rió 
}iirado Ptftiapí. Don Pj^rodjs'^Médicis^. hcroiano del 
Gi-án Duque, Hesitó ^'láp21«;en| r ji&iMáyojde. ^$7^ 
al Rey'Dtíh^¿lipc4Ii.^Y«u 35 3dp. Febrero ;dc 1580 
Ikvó j^t Dtíqtl4^:Enri^o:>da: «BronsWch ^ Gabaílcro del 
Toysón, á la Infai^ta Dona María/ £1 Duque de Ler*? 
rma hizo Jo mispio^on el Rey f^ipc IV.^ patra/que re^ 
<í6lese.el áaMi¿tM¿^n'%8'4tMayo«dexi^^ ]f el Conr 
de-Duqtie-dií OiivaM¿ Ueró h h pila á li In&íita Doñ^* 
Margarita en 8^4e''Dltiembre xtfar^i, y después fuerod 
Nevadas én silla para e^te SacranaQnto i la Infanta Dona 
Mana Antonia el año 1^35 > y la B:.eyna ChristlanísU 
una l)oSá -Maria'^i^crosi el:añcti538:/ y tuvo á estat 
' tom.XXir^ Aa ' Pria- 



Princesa el Conde Mbígar, y ik 6tn <\ ácVlkblTy 
de forma , que unas veces fueran Dombrados paxa estv 
a&o los Grandes /y otras los Príncipes ^ sin hacer difo- 
sencia, ni tener á unos oí á ocros por de superior grado: 
antes considerando en unos y otros igual carái^ec y 
autoridad. 

Aún en los mismos términos de Castilla ^ hay com- 
probaciones insignes de la ^Ita estimación de los Gran- 
des > pues de la Crónica del Rey Don Juan lU^ ] cons« 
fa, que los In&ntes se ponian en pie al tiemí^ que ios 
Grandes llegaban á la presencia del Rey ^ y que líos da^ 
ban su mesa , y salían i. recibir quando entraban ea la$ 
^blacinnes donde cHós estaban ; y tefiere <I exemplo: 
en el Rey de Navarra, y InfanteiDl^ Enrique de Ara- 
gón el año de 1427» Que los úiismos^ Keyes visitaban á 
los Grandes en sus enfermedades y .duelos ^ y los har 
cían aposentar quando ibaa á su>Coit& » y qqr alguna 
vá se detuvieron las funciones pübHcas Reales ^rpoí 
haber sobrevenido la muerte de z\^n ^Gtwáe% gomo 
sucedió en la del Adelantado Vtitfá Manriique ,. .Señor 
de Treviño. Y aunque la diferencia de los ilempp's ^ 
moderado estas grandes prenogiti vas i.fodaviá canter-^ 
Van los Orandes tantas , que soto pu¿dtn convenid con 
su calidad de Príiiciiics. Debeíf^r tra^adifc ,4e Señof ía, 
y por Pragmática del año'ijS^^ seies'ptrffiíiie d> traiM" 
miento de Excelencia 1 que es el ^le'eft alquel ^cisflDi)p0 
tenian todos los Príncipes doltaUa,<Mep(Ct:SabQiyavÁ>* 
mo afírina Sansovino oyJbi ijutí e9 Orilla S)D .^^ssába 
•tro que Don Juands Austria:, haniia(i0 d^li.Roy > J, 
MO le permitió aquellar ley ^ino á'los 6i;ahd¿Si.6M>CQil« 
seferos natos del Rey *, desde la 'antigua.^ hUbtaaqiMt^G 
los Godos , én que eran también Eled^res^ y.>:comfir^r 
ks Cons^eroSk Si concurren c»jalgU0 Tiibmiallája 



to,al Cifsidente. Ho pi^dcn s^r presos^a cc'dula espe^ 
áü dcLBJsy , que «a iQ^mí^sm^ 9^9 nq esfac «ajecos á laif 
JiifdcíJttÍ2r4iii»ri«i.Iili.lOs C^ :. .im>> sjc paods 

los preVfengsi primerQ poc.uo recado de atención^ N¡xi> 
^HO'lubia servido en los exercM;os como .particulai;i 
siAD ccfoa OefciJiMfca qve en:tif mpQ de^eljip^Jf his^q 
ct CTrtinpUr ¿1; fttdor Aej. Kgmnto Jboqil^ de Pi^a,oju 
(>ásái]do.á.sej:vlt. áFlaii4eS;Con una pica. Kii:\gun9 ha? 
bia sido Maestro, de Campo Oeoeral , auoqite paesc^ 
lan grande^, hasta ei segundo Duque de Leima » que 
le. pidió y obtuvo en Flande& Preceden en Ias funcio*» 
ae$.BLealesá.iqs Paitíatcas» Arzobispos y Obispos 3 ]i 
tñ el Consqo de £stado , que es su propio y. natura^ 
Tribunal ^ no pueden ser precedidos de los Cardeoalesi 
ni Presidente de Castilla , porque, se sientan como en^ 
tran^ Cubrense y sienunse en la presencia del B^ey» co? 
sa que no se concede á oteo nÍ9gUQ subdito » ni á los 
Arzobispos ni Qbispos* Y á las mugeres de los Gcandesi 
y de sus primogénitos dan las Rey ñas almohada^ y la^ 
ceciben como á ellos en pie. Los Infantes han visitado 
cu todos tiempos á las mugeres de los Grandes , no ha? 
eiendi» este honor á otra alguna. Quando algún Cran? 
ide.cahóxotí Dama de.la Reyna , fueroa los Reyes Pa«^ 
^tinos de la boda ^ sentaron ársu mesa á la nov|a » y el 
Rey ia:cQndux0 en publico , y á caballo á su ladQ si> 
ttiotroála caaa del marido. Quando van á bqsar .U 
nai^a aLBLey., ipor haber sucedido en sus Casas t $e 
itt¿^o»áoJásJirmas por las Guardas Reales. Si quíerea 
kriácen Jos. oxetíriros , los da el Rey el mi^jmoi laueMa 
qvnc ú ios Geocrales^ y si no sirven , y van. por acaso^ 
*ü xle caminí) y los toman i cambien las arou$ .» bateo lajs 
i Aa 2 van- 



Gardenaks y p£4ñci|)es ; si van á los reynos de- Italia 
)ds visháo k>S Vkfeyes ; y los dan la preferencia» en sus 
¿ása^., y ei) la^caHe y y quando^nctan efi'las-MetropoM» 
Hs de Aragcjtí í' Viikficia'y Oitaflii&iv- los visitan .bis 
Gktdadés^ y l6s R^yiaos ; como xa codas, las Otftiades 
de Castlüa. Nunca en lo antiguar sinrieroA en otcaTrU 
bünaf^é el de Estado, sino presküeiída , y se abstie- 
nfe^'de céocarúí al de Guerra en obioftlen&o' la ijcandeír 
zái y ai¿ñque-hoy tíDfen en l€is de Aragón ^ Íiidia5|, 
icalia y Hacienda , eoYno Granídes Cliafncilkciss , y Te< 
ioijero General , es cosa permitida ea este mismo siglo^ 
y pocos años hst que se quitó á un Grande él exec^. 
dcic^de la Cámata de Indias^ por dccxr que era puesta 
incompatible con la Grandeza» Siendo el puesto de Cjg&> 
pitan de las Guardas y tan autorizado y estimable ¿oí 
B^paña \ quando le han tenulo Grandes ^ como hoy 
sucede y le sirven por sus Tenientes f por ser incompati- 
ble con la Grandeza , tomar las órdenes del Mayordo^ 
mo de Semana , ó Mayordomo Mayor > de quien de^ 
penden aqjiellos empleos. Ninguno de los Grandes se 
sujetó hasta el tiempa de Felipe Ili,^ á servir los pues*» 
tos de la Casa Real , que 00 son de Gefe y coaío Mayor^r 
domo mayor y Camarero mayor , ó Sumiller y Cabá-^ 
ikcizo marycr, y sin ser criados del Rey, tienen entrad» 
libre en so quarto, hassa la pieza inmediata á la en que 
S» M« duerme ^ y aún en ella si & M.essá indispuesto* H 
M lo amiguo^ si concurrían al tiempo que nuestros Reyes 
Se lavaban Us manos, cenia obligación ei Camarera » 
ceder la toalia sA Grande que estaba préseme para que 
la súbese. Y aunque desde Felipe Il¿^ se allanaron k 
servir de GeritilesiLhombres deX^áoiara , nunca han te^ 
nido ios puestos de Ma^yordomo ^ priméis CabaUecizc^ 



hi otro álgttñb^ pórcfüe todos se tienen , tanque de tan 
«obie excrcicloi , por uicoenpatibles coa el cará&er de 
Grande.^ Qúando vWen en sus tierras se excusa alojai 
en el lugar que habitan 'tropas milkarcs: en lasf ocasio« 
nes de Corte ^ 6 junta de los tres brazos Eclesiástico^ 
Noble y Cüídsides , se sientan en mejor lugar , que. los * 
otros que forman el cuerpo de la Noblezas sin embargo 
de no ser aquella función de Grandes, sino de Nobles $ y 
csü es otra' señal evidente de la calidad de Príncipes de 
la sangre , que está anexa á la dignidad de Grandes 
pues sin elU no tolerarían la precedencia los Títulos 
y poseedores de Casas de voto en Cortes , que son dp 
las mas antiguas , y lustrosa nobleza. de estos rey nos» Y 
fiñakneore , ningún Grande ha sido empleado en e^nba-, 
xadas ordinarias , fuera de la del Papa , y solo se bao 
sujetado á las embaxadas de obediencia , y á las ex^ 
traordinarias para casamientos de los Reyes , juramen-» 
tos de paces , y cosas de semejante magnitud» ; 

Sentado ya que en los Grandes concurre la alta* ^ 
nlidad.de Príncipes de la sangre , y que sus prerróga* 
tivas no solo están afedas al nacimiento $ pero son lasr 
mayores qve se han concedido, y pra¿licado entre los 
subditos de está Monarquía / sin quehaya ni ptfeda 
haber alguna mas preeminente ^ observando los terdfti<^ 
nos de la justicia : poca fatiga costará hacer cotejó 'de 
los Duques, y Pares de Francia con ios Grandes. Lo^ 
Duques y Pares podrán ser iguales en la ancianidad i y; 
explendor del linaje > pero no lo soncon Ids Grandes ett 
ks excelencias y prerrogativa^. L#s Duques y Pares se^ 
xán descendientes por lüruchas líneas de hemtva de la9 
Casas Reales ó Soberanos de Europa > pero no lo soii* 
pdNiMíonía , y así no tienen derecho alguno para stt.« 
cedes en á^juéilas Coronas ó'J^tadosy^qu&soQ,4c Hiaiscu^ 

li^ 



Unidad. Y 4os Grandes conservan la áccTofl dp tieredutr 
todas las Coronáis de España , á que son admitidas la$ 
hembtas» Los Duques y Pares tienen grande ccpffcsea- 
lacion y autoridad ein FraAcia i pero no tieoeo el >pu- 
met lugar como los Grandes en Bspaña^.quc^ n0:.mi 
preferidos de persona algunas y á aquellos preñeces tos 
f ríbcipes de la sangre y extrangeros. Los Dukjues y 
Pares nó pueden cubrirse en la presencia áp . sus Bxj 
yes> y los Grandes no solo gossan en España; «staprerf 
rogativas pero la han pretemiido sieoiprc, yjogcdd^ 
muchas veces con los otros ^yes Christianost LrO^ X>u- 
ques y Pares que boy permanecen^ tienen aquella d^ní<- 
dad desde el aqp 1 5 72 el mas antiguo^ y de losG»a(ies^ 
que pueden $tx dc verdad qopubrados con aquel T Aculo f 
empci^p la Grandeza p J^ica-bombría con sus familia?» y 
mucho antes que hubiese iB^eycs en Castilla^ Los Duques 
y Pares habrán celebrado aUos casamientos dentro y 
fuera de Francia i pero los Grandes ^ aunque apreciando 
iirfiQÍt0 las Casas Españolas^ han sláo poco cuida^áosos 
de unirse por matrimonios con los Soberanos , tíencti 
muy frequentes alian^s con todos : pues el Gran Dut 
que de Toscana , casó con hija del Marques de Villa- 
franca $ el Duque de Calabria ^ Príncipe de Ñapóles^ 
con la Marquesa dci Cénete; el Conde de Salvaijcrca» 
con hija del Marques de 3aluces , y nieta del de Mon<« 
ferrato; el Pupue de 3rachanó con hija del Gran Da^ 
que y el Príncipe de Cascillon ^ con hija del Duque xte 
la Mirándola» los Marqueses de. Pescara con Hijas do 
los Duques de Mantua, y Uivinoi el Conde de Egn 
mondi con hermanx del £lei£}xiB palatino.^ los-Piii^ite^ 
de Arfchpt^ con hijas del Duque de. Lorennv'y^ "det 
Príncipe de Hoiienzoilern > el Condestable dc^<T«rJMi| 
casó su hija con el PríndiK .Doa Cáelos de yjáÍL)( le« 

gi- 



:giiimo y wridadero Rey ¿c Navarra f el Aimiran|:p 
XLón l2t dd Acy D.Juan 11.^ dc|Aragon y la dd Conde 4p 
«Benavcote^con el Infante D. Enrique de Aragón > la dc^ 
Conde de Lerin con el Infante Jayme df Navarra : el 
«priomro Marques de los Balbases , casó pon hija del 
JDüque'de Auniala; el Dpque de Valentinois , $egund<^ 
de la Casa de Gandía , casó con. hermana del Rey df 
Navarra^y.una hermana de esta Princesa estuvo cafataT 
lada con el segundo Duque de Háxera ^ el Duque de 
Medina* Sidonia casó su hermana con el Rey de Porta* 
gal : y á¿sre modo se pudieran anotar otras muchas jilianr 
2as en estas Casas, y en las de Guastábi SaiVioneda^ Valr 
ditario , Pomblin » ¿ce. 

Por lo que topa á ios Príncipes ám la sangre» dexaib 
do como queda dicho » los inmediatos i is notoria ti 
igualdad que deben tener » y han tenido hasta iíq¡ai 
los. Grandes » no solo siendo unos y otros lo primeros 
db ambas Monarquías $ pero teniendo semejantes dere4 
chos , pues d á los Principes de la sangre hace tan ce«i 
comeiidables en el mundo la calidad de hcredcros^en su 
gfádo-do.una tan gloriosa Monarquía i la misma czih 
dad tienen losiSrandes Españoles i pues descienden de 
Princesa^ legítiqías de -las Casas Reales » unidas en HÍ 
Monarquía de España r las ^ales xo. su ca&o.^podjiáfi 
hce¿dai reptesentando.el derecho d¡c aquellas. Piá(ia:iAS| 
Mbf^ücfito qktít las ;hembras han sido siempre ^ y. dcb«il, 
aér :admltidfts para la sucesión* como jqjueda; probador 
,¥ skndp derto que en Inglaterra i Escocia ^ Dioabiairc^ 
ytSucda son JDoncipeS'de la sangre todo», los quedos^ 
daofkS de liíjas i ó nieua de aqudlos Reyes i la stísm^ 
iaifiot)^hayf enBspañai para que los Grandes qui:: ptt>ce^ 
de'JX de Crincesaá dcJsL sangre de Castilla, Aiagon^-Foccái 
gd y ííavarra^ tengan la calidad dePríncipesde iasángreí 

Por lo que mira á los fsíftüpes. extongeros i aiiii 

tie* 



•n 



ticñtñ más 'Stt]^etior tazón los Srándel T t^cfae 5{}uc«* 
4Íos no proceden de Casas Reales., sipo de Casas feudal 
ics y aün<)ue Soberanas : cuya autoridad , sin embarga 
Hie 6cr grande , es muy ini4:iIo£ á ia dignidad R.eal , y; 
6Í se entendiere I que están mas inmediatos á la tietencia 
de las Casas de que proceden ^ que los Grandes á las 
Coronas de que son P4ríncipes> responderemos , que ni 
quita ni disminuye lá calidad de Príncipes el estar mas o 
menos distantes de la Casa Real á que tiene derecho^ 
pues bien remoto era el parentesco de los Reyes Enrí- ^ 

que IIL^ y Enrique IV.^ , cuyas lineas se separaron en * 
los hijos de Sari JLuis $ y sin embargo sucedió en la Co* 
roña Enrique IV.^ sin que nadiele disputase^ su justl^ 
cta; tii alfaque de Mbntpensicr, que^a el ükimo 
Fdricipe de la sangré de la -línea át Bórbbn , se disputó 
tqucUa calidad , y sus^^ prerrogativas ^eb tiempo de la 
linea de Yalois, ni de Iz que anualmente rey na s sobre 
k> qttal aún no equivale la distancia 4 la- di&f^ia de 
9ÚÜ heftdero de un Rey á de lin Duque i y si se esta» 
blecesconáo quieren mückos^ que las dos Casas de Sa« 
boya y Lorena , admiten head3ras j tan apartados que* 
darán de heredarlas .los Príneipcs de ambás^que viven en 
franela ^cómodos Grandes de £s^ña>' los rey nos a 
quien üenen derechos petQdescaeelenda^e estos Prínci« 
pes á los oíros que 4bgrin en^Srancia ti grado de Pcm* . 
cipes extracngecos , la Osa de Bullón, que es de la famf» 
lia de ia Toac , entró por cdti^pra , y sin «angre de la 
Cása deMarka:! en la^oberan^4¿ Sedáiii y^io solo perdió 
(ésta en fl siglo pasado , pero tuvo gr^ndtts disputasen li: 
calidad de Príncipe , y solo pudo conseguir en ¥raneiá 
9QS honores por gracia del Rey Chr|stianishno> teniéndose 
poT incpmprobable el origen qije en ios Condes de Boio« 
ña quiere establecer Justeío en el libro que éstámpóde esta 
pata p como eo lai^ida jkt MariKal de Turéna se rófíeret 



Y no lia|>feQao en estos Pciqctpqs origen soberano ^ pt^ 
xüoB de sobecaioia i ni dcreehq á otra Casa Real . .6 
.Sobqran^l, gq^ ^b<^, iPffl? ^f P4? i, ci) perjuicio <c>^$ 
.Grandes» q|iej^ienen tas i^ ae^/esu$. calidad^ , puedep 
.ser ios de Bullón crataídqs como Príncipes , y faps Graq^ 
des como Dui^ues y Paces. La Gasa de la Trtmoville gCH 
za también en Francia el grado de Príncip<;.| fun^^4p 
en la acción pu^ pretende á la Ck)coi>a .^e.Nap^je^j^ cOf 
mo descendiente por hembra de. Carioca de Aragoiu 
hermana del Duque de Calabria » y hija de Don Fa- 
drique , Rey de Ñapóles. Pero sobre que este derecho» 
aiinquf: t)o la línea ,. tuyo, desdo su origen contra sí i%s^ 
4o^ Moparq^ias » y ks investiduras de tantos ^P^n.ci^o 
ccs á las Casas de Aragón y ,de Austria .. se debe, tenei: 
presente ^ que si el Duque de Calabria , indubitado he« 
redero .del Rey Don Fadrique^ no tuvo en España sino 
5I trat^aiieftp de Gfan^^con algunas circunstancia^ 

Y ?i háblese deK^do hijos Icgíiim^^ ¡podrUn^tcn^! 
jOtro f ecójsno /cabe. i;qae por aquella línea sola de la C^« 
.sa de Napples y ilegítima dq la de Aragón , logre d 
jDuque de la TrimovlUe tratamiento de Prmcipe 1 si{i 
4^u^ wdéá josXprandc^, Fspan^^^ , que, tienen tan^a» 
Jioeas^l^ífimas de sus R^yes , y la^ otras^ lauchas cif- 
^usun(;lasr y^a mótadastLaró^ 4e Roa^ es asimiafji» 
,de las que gozan en JÉrancia los honores d^e Príncipe» 
jfundados ep que se dice proceder de los antiguos Sc^« 
É^A^qp? <l< Breta/ia, y q^^ tijvo yaxiQs c¿amtf 1119$ F9P^ 

mW.^^. ^? ^ ^^^^ .4^ AJbcrt, ya de^pc^da, ^as esijs^ 
4p§rr|cuiaridades excelentes^ 1^ hay Grandf antiguo Bs- 
j^ñol que no las ten^ga^. como queda vistan y parii 

•^Ss toífMií^HíWc de Roan^, cabeza jdc aqueUa grai^r 
Jí!^ C^ } yMS9ñ f^M y^^^^9ik wiciaremos doj 



:ttáñilfhícntoí ^ dt áoi Ttínti^' A^ffiaTeóí , V' Áá^íá^ 
H>acgo de laTccoixiénda'tíoa'gráhde iqttC'tctfián chtoA*» 
•Vés^ehtee' los £sp^Aofcs^y ^qúedláfá "nótoñi la- dbpat^ 
'«itfi £i Archidaq&e AibAriV, (Jdncic dé Flafitftev-hr- 
^ydcl'Eiripctádor ,-^ cuñado de' Felipe UL^v fhitiba 
^4 ^osH^randés de muy ¡lastre SeÜor ^ y Sefürta'^'OOtñú 
^^ikáí vistd) eñ' tarta suya del año i5oo/ ai' 'Mar<)aes 
^V Denla , V '^^ Archidíuclue Leópoiiló\: OtM 'Maes- 
tre dé )a Ordeti Ttlisutónica y y' au'nqaé faeribaQtf ^él 
'lEmpiefailoc' Ferdinatido III,^, ifaferior 'en el^poderdb 
«Albéttd, en carta escríia et año 1632 al 'buque db 
"S^oán le trata át dikieion /que es* tratácüiento^ muy Íti> 
*fcrtoríail de' Sfcnotía;* Resta en Francia otri Cas* toa 
^gritdo'^ át' f ríiTci^e V qttc és la del dte Monaco \^'át 
quién: sola podtetnos decir , que quandó estaba ea la. 
protección de^ España , que fue hasta el stgló'inme^ 
¿iáíbv n linear pudo coclsé^úfr. la* dignidad xie Qtaodéi 
yqitó'cjaandd^fos de España tichiáh tidfcáttd d^kráta* 
'éñktáij' áéptif^ ^ ios Señorb dé Monaco tío 'hsgraUíñ 
^nb el 'de msgmfieo vdroñ^ ur de Uustri : con que n6 
hay razón por donde disfrute esta Cate , átmqué tkh 
ÍMcdente i Aiayords hónocés^qUé las dé loa 'Grandes d6 
•&j)il!fei. íf á fesiq ik\ llega í íqfdfe aunque él Príncipe de 
Vt&tAcé ét consideré Sbberáita» y Géfé dé' una de las 
' ^atíd pritoetás^mtlias de Genova^ cámblea'riéDe'estai 
¿aiididcs el Principé Doria y y no goafáf mas pt^ibgatf* 
%»^éft Bkpaiiaf que tódeOéándtf. Cottloi^ríhcipéi 
lté¿ttiitto^; & ios procedido^; dé ^los'^^ Tía débete It^ 
"^fStítúát^ ciudar la' igualdad^ por- la ^indüfóradflb caÜdiíá 
V ^ ftíticfpes de lá sangré át^t^&í^'h^sxM^^^ 
Itdiíde^ ^ué tienen; y porque «1 exettphc %i6!^MfaA 
"^citW det tratamiento drDiMv Jitaá^Üt Atsttlsr sei* 
^t/¿, éf^ Itrqife tbca'á SeirtMOad^» piírk'^'lillo^ '«&• 
]^tlrttot' de &pa|Láv y nó ^artnitei^doy'ílb? i^ 



L\\ C. 



juf .Juclrz» /que la, tñpa el, lo^eic^ .4e /CfífQp^ei;^ ^ 
.£.(^«,4r Acercarle p9lí $u g}^^ á |c)i.grí}i\4es $|QP^ 

ía^lcgítijqío^ dc^u? Reyes,, y no ^^co <í<i3^C; <V&i.t(l- 

^r^ pot pcfiudicados , 99 .qgefc.l.c? ,o)»ligii|e á cof^ft. 

. jsi>s>y.tcai;aim«iK9$ q^c se opof^fa á :$i| antíg^o c^il^ 

■áolipp'jdc Y. >i„/.i\i cl§| Rey .C;hf¡^iiai)ífWQiWaílg.r^ 
viar , ó desfavorecer á los Grandes , que tanto desean 
sprvir á V. Al-^ 7 reperan.in^nito,;^ S. M. ChristU- 
oí^ima s antes supone, que «ta nueva regla de trata» 
^«icnfíMl, se Juzgó |n^i<^ 4c%:iljt^r ^.\;rí09.R cqp^jmt 
,za,.de \9¿i dos N?cipn^Ji,,<ioni{iqa^<?..>Í9s^ji«:«flft^^- 
.^nages de ellas á ftegiicntaf su^. ^n^jt ^i^ClPpMp 
dA las ,forniaUdad(fs., Pq?,© ,los NLi(ús|ro^,^pa@plv^^tte 
ministcacpn ^t^ ^Ü^ip^., «í» cstebM|p J9|j;{). io^truidos 
. de lo que son los Gf^nduef , pt|és no representaron 4 
V« M. y i 6U glorioso abuelo el perjuicio que resulta 
<ü mas autorizad;» ry "pad^tosq Ipf ^ -dpiai ;Ñ|icion £s- 
: pañoia , y el inconveniente preciso , de que no pod»áa 
fSmtp^Gwbros visita^;!» Cpttq Q^rist^^^^maj'piicoft- 
c^inK^it «^cUa, Qftt¿ can ¡g^ay? 4eiwoMn|o.ijle,^u¿a«iftli- 

i;fw«ií|cr?o 4o»flWí,qí>,^5Ííyípii ,Thíl'ft>«»íM^:*l^ Clíqiic 
í «ic.-pfpd, <swranflOjdsl JwnigP9'#ní9M>,d^\ÍTW.:.'ry 
cfi«r 1* <aaídadr d7St|g|ap|;^^gelpj^q96 ^qnMtk^MO 

?^-W!l9«»'4«c Ip» 9f"í*%iiri5í^sttHarái|i,íbS»^q¡!flWlir 

5f«g»Hgtl »^»»4:ni.inH«Íen^%jiJé^ío^d«dií«.icc 
agraviados » ó sin considerarlos deUoqüentes «,^ jdÜB* 
nos de castigo. Y como qualqaiera de escás cosas-dis- 

\iiS5. Bba tan- 



ttn infihítd de ski conocida' fiSfelidád / y del ardiente 
telo c#n qise desean la gloria ,• f él servido^ de Y. M« 
|y de la Christlanisiina Casa , especa el Duque , y cree- 
que esperan todos los Grandes con una segurísióia con* 
-áahMy que mejor informado V. AL y su heroyco 
-abuelo , los declararán el tratamiento que deben te^ 
Bei 9 para conservar entera su estimación , y para po*' 
4er parecer en el mundo con aquel anciano explendor 
propio de su nacimiento y de su carácter , nunca ínter- 
f umpido alk) -en la pasada desunión de las dos 

f[uíás : en qUe el Duque jcecibirá señalada 

.. . . • » 

GOPIA DEL PAPEL! 



IMW dt&ritn'del ^e¥ eserÜió Don Antonio Je XJbUhu 
'St&Hhrfó del Dapacbo Utiíivn'SM¡ » al Duque de Areos^ 
^jp^/Sdür fuestó en manos de S. M.- un MrímrUi ioi 

itrt la igúaiiád que mandó S. AC tuviesen loe ' 
^ ' ' Qrándee de Espa%a ten los Duques Pares j^ ; 
^ '^^ ' ■ ' • '' dé Ruanda. '•••••.* .- ^ - 

^ excelentísimo síeñobí 

17 ■ 

"Muí Rey nuestro Señor (Dios le guarde) me man^ 
'«lecir i^V; £.>$erá muy conforme á las grandes oblU 
^ítidhcs» de' V.^ £• , y á la representación de su dig- 
* liidad y el pasar lucgo^ á f landies á dar exemplo con ifti 
'persona y-* valor en el ektfrcito de S. M. , como ic 
lo ordena r de que doy aviso á V. £• para que lo 
;téngit entendido. Dios guarde á V. E.* muchos años 
-1tO|nd*'de9eow' Palacio 19 de Agosto de 1Í70Í. sDta 
^Amboitf^ de VbHla^ y Mcdifta, z: ScSor : Duque de 



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RapuestB ii¡ Dupu. 



cnor mió : Recibo su Papel de V. S. de hoy , en 
que me participa la resolución que & M. (Dios le 
guarde ) sé ha servido dé tomar conmigo , que con 
la mayor • brevedad : que pueda disponerme ,- ^ontlrd 
en execucion 5 lo quai noticio á Y.S. » á quien guac-i 
de Dios muchos años años como deseo. Madrid ip 
de Agosto de 1 70 1, s: £1 Duque de AfcoA^ rr Señor 
Don «Antonio Ubüta; 

Lo que sucedió désptíes fue ^ que pasando el Du- 
que por París de su: Viielta de fiandes^^ fue tratado 
de los Duques Pares de Excelencia » y ét les dio el 
'propio tratamiento. Lo mismo hide#on con ei.losPrín* 
cipes de la sangre , á quienes vio , y visivo, y el Du** 
que les trató de Alteza : con que el mismo vino i 
hacer el exémplai [ c^ue |>co€ttro cvitai ¿or todos l«i 
jGratidcsi^ ' 



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ftte^ escribía D9t^ ^Aügpk-ddf Campliíe} dí Sfñdr^lén 
Antonio GúPéuimQ Mier y-Í»qiHsi^de^ * 

LffgroSo, < - ■ * 



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* **. 



is$9t m<h 'Eo.K sttma dfsgcKit de haUár^mt^rC'mi- 
dn^a observada 'con ^ diligencia; fbrmale^^ ^wlifntiic^s 
. por b) ?bdo-de4a rSaqta Inqvísidon de Lógri^ñd: en tan 
vivo flolor », tengo (a diclia dc.que Vé S^ tmya conoci- 
i do á. to4of inis ^l^uelos., b^n^dos en la misma sagra<b 
. fiít(9iCí qtic V.i;. : y «epa.y que así como me- ligaron 
¿(;k)(I!«o4os<Ios hoaibrc» de bien de iiqiiel concocooi ch 
agrado awy ^ctfznop me preservó $a no descooocldp 
¿origen de venir ai ornado con la ^angre iaieda de al- 
guno de los errores , qnesóñó la gentilidad vQ.íftX^o* 
tó la heregú. £n este supuesto i excusaré á Y. S. esta 
aocicia» que en otro caso conduxeca al juicio de mi 
proceder ^ pero con la misma reflexión farigaré á V« S. 
con U de mi crianza , por si pudo ella corromper la 
naturaleza en aquel estado de edad i en que^i^ormaa 
las inclinaciones y y se reciben con Sicilidad^ias" kopec- 
siones» Ha ignora V. S. que nací en tmá cata ta^^ po- 
bre y quanto honrada ^ pero con un cspítitu ^ -^oe aun 
quando fuesen otras las conveniencias de mi^ padres^ 
las habria despreciado , y pospuesto al deseo de cosas 
mayores, á que me llamaba el ánimo de$d« que tfive 
uso de razón , que fue muy temprano. K^énékúéé^c 
esia interior inspiración , á los ocho años , por puro 
ado de volui\tarledad mia ^ me dedique al estudio de 



H^ Gramáirca', .y a tós itftz' y Medio (MMdíá li Icngaa 
* "Latina , coA-ta ini$k»iift' frajiqucza^qué la Española. Ac2^ 
bada esta tarea ( que pafa« tttí fue de pasatiempo-^ mt 
^entretuve cerca de .veinte ^mesés vago en el^ destiné, 
porque mis padres no toirásen alguna grave pena, vieh« 
dotne arrebatado de su presencia $ pero habiendo fal- 
tado- mi padre i y soltando la- muei te los eslabonen dte 
übí- libertad y me fcsolvi á dexar tni patria ^ enc&gán^ 
dome á la casualidad , y paie'en Córdoba al prtnfcipib 
de^licHo afro. £n aquella Ciudad me acomode para sef • 
\íf de page a' Don Antofiio de Maldonado^-Breben-' 
dado de aquella Santa Iglesia ysugeto.'taio conocido p6c 
$U' llteratüra> quanto ^por su piiedád , de que d¿xd pet- 
petóos mont^mentos , y « ninguno mayor que iu& vlí^ 
rtktes: Este exemplarísimo Caballero , habiendo son« 
*d¿ado mi g^nio^, y hecho t» grao concepto del mal di^ 
^rído materiak dc' mh talentos ^ á' pocoadias de estar 
tti su caéá ^^me i^leVaént^rámeniede las funciones de 
criadb^ y ^üié mando? proseguir mis estudios , que uie 
podían' hakéreSfierár^HiuchorObedecile ^ acudiendo á 
oír la Eifosíófíar ^ y' algunas materias' de Teología- por 
tspücioi dé ainco aSM ^ 6n ^^ilé tadreci ^r distinguldb 
entre ^odoi'lóí(cóndisciplik);i,'En'tOdé e^é tíemfK^Setá 
^ííldád^ M átiliéstciof) déla buena Inteecfian.denRi^afnd, 
ton dos horas de ^disctif sos > que cadü noche teiüa cod- 
0ilgo> sebse las questloiies que se trataban > 6 escríbian^ 
^AyñttctsdéV'*fio-de i^L^ conoide r^> (faci mi<tíñékitíti 
*iib^efá ada^tábfc ttUs<adOfEctesiáMidD^^'DIt« tíjatí^PS- 
^sft^ 16sílc0t2tt6iifcs<lfe fes hombiretf ¿ e^tesilgcy de Id^s 
^ncsdQsnfsefVicidily bien de mi alma, qu¿ me sepa* 
tattfpde esta cañera , á costa de un gravísimo sentí- 
^iiDicDto de aíq,ttel mi santo bienhechor y que naptide^itti 



^rimastoflrveüSk eaia eleccié» de otroi fumbo>^ ato 

i-» po- 



»9f 

iba^mt' ía uz^n «poIdlUACarCO^ I9& pasioiía. t%a yd te- * 
jt^ii isAlroAcc^di^a^^ochó aSos, ,^v» pasados ¿n ociosidad, ni 
yicío /steo tffl^eaidos bÁfic^ta 1 .y\?irtuosam(mte ) d/e ' 

' ' i i^áfier a ^ que tós^honilKes* de . capacidad , xjue (lespues 
-. mi-liaQ tratado» han juzgado que mis pcincipios op'4ia- 
':6!e9en sido un humildes» Mudjtodode proFesloocl/año 

/ de 15 ; entre á servir en la misma Ciudad de page? de 
<Don Francisco de Ocio , Intendente General de. Anda- 

^ - lucia , Uno de los.Miní$tt:os de mas crédito 1 c integri- 
dad que ha tenido el Key., y á pocos dias me coní^ó 

' ^ Seetétaría I .que no er» de poco peso. En el anoL de 
. i 7 6ie relcvadp por $1 Señor Don Joseph Patino, y 
aunque inteqtó traerme á la Corte , no me pareció coa» 
textar , y disfrute solamente sus aprobaciones en ios in- 
formes que hizo á su sucesor » con quien pase a la ma- 

* -tina. £n eiU $ con v^r^ias. comisiones , y encargos sitvo 
^al Rey desde entonces con J|i gratitud de S. h/L ^ y sus 
:Ministro$ I qup acredita el Mt>er sido promovido qoA; 
:trp veces de grado en grado,. -sin haber dado un me- 
morial , ni escrito carca para ello». De, estos anteceden* 
.tesy parece qt|e ^>: inü^re la CQn.sequenc|a ,. dequ« isíno 
icl principia de mi fQrtu(\a.em^lada de. in^chos^ ^ (|ui<^- 
,j[)es he pasado . P9C delante y no^ puede haber en qiifi 
.fund^ar la delaciqn que se ha hecho , de que Ico libros 
^rohijiido^ , coúomnjcando <poi) heregesi tengo opÍQÍQÍn<^ 
.dtMAaiiiís t y tt}ti(Aaimfini¡ft , q^e.un sttt^akíei^pQ i^bjse 
.resi$tU|ávqlveri;mi:ca$»i, dicieodp gut lejc^ny^ii^ 
.De ^stos tres.de|itQ$[;Se mf acusa j, , y. de lo^genen^- d^ 
.'mis costumbres ^e pregunta tambijen;á tos. testj^^^^ Él 

\ primero es tan furil » que no habrá bombee eci e\^nia« 
]áo 9 que con verdad pueda decir^i haya . vista^^-ibis 

; manps libro grpbil?idaí po?quc . inpgue^ ^síC ¿Icr^P^ ^iwc 

^ si 



¿t ttfio j[Jási3al fitid' ae Mayo compré los 9el Bsphfi 
Tftrío, estaban entonces tolerados. Son históricos/ y 
tenia- yo licencia dei Señor ínquisíidor General para 
Iserios. Después supe que se hablan mandado reco4 
ger; y procest(f delante de DiósV que esta noticia toé 
deit¿ sin uso para lúú Con herégbs (sc no lo ftterbnrlói. 
tutores dé estt inaufdíta calumnia) Jamás he tratado^^ 
áanqüela navegación , y variedad de destino / pudie^ 
|á haberme puesto en esra precisión. El s¡|ntuario de I4 
Kicligiba siempre há estado para conmigo debaxo dd 
Veló de lá fe , que no he tenido la osadía de corree 
con opinión alguna ^ que no c$t¿ expresa en el cateéis-^ 
inón Lo que oy go de que pregunte á un Monge Geró- 
nimo ^ Cuta -de este Lugar, en presencia del Señor 
Doír Antonio Óazañeta, cómo se entendía alguna clau^ 
^uládéla Escrltiira / pudo ser cierto , como pregunta 
^ra tentar él vado de la suñciencia de este Religioso,^ 
peto no como afirmación; porque no ignoro absoluta^ 
inenté la forma dé discurrir en lo dogmático^ y la mism« 
'éufísiiMh Señora ^ de quien se han hecho vindicadores 
miséoíémigos', ó mas propiamente un mal Sacerdote; 
y quatrp Frayles, que emlenden mas de refedorio, qué 
¿¿doArina, sabe , que há mas de veinte años , qut 
4dhgan dia (aunque malo) he dexado de loar su Qnf^ 
pepchn iontisima jpez voto. Émeba del sentido , en que 
yo proferia aquella supuesta proposición ^ es el haber 
5M0 tan peregrina ^ que mi memoria ^ mejorada entre 
ias demás potencias , no ha podido retenerla j ni aúc 
acordarse de ella ahora , aunque : agitada del descon^^ 
suelo y y penetrada' de la herida , inclinándome muchb 
% dudarla , el no haber sido entonces reconvenido por 
este grave Religioso , que por caridad debiersi haber* 
lo executado ^ quMdo no fiíese por la confianza qué 
JomXXir. . Ce ^ me 



ipe z£c€iafyi entoocq, I4 («{ireMo^, en qae«pr^a^|ipi4 
wn 'suWtcr^o mi%i cf*. pp^ cp/rc*jpoiuÜ«?ptc,,a¿ (¿£7 
¿grado ^«ic ^abja ¿xp<fntncó,tado ^t ,a¿ijjw^5?jiqftí|| 
puyadas ,, ^uc ño sc^ ^an ¿<:^üesxo , . j, bjen :4isMft8| 
4?! objeto d^ <iue yo Díofcsa^a «1 ?ite^mo,áiiy%».t^^ 
^a., p a^'tí^aa.scíta. í^c csio.no pfocufarc^nccfiaMií!, 
porque serta ^af cü^tpo á |as sonabras^ y reali4}4j4 
las apatiepdas ) pjcro debo ÍRsinuai á. V* Sj. > ]Q0 -üii 
H^iavbsVy dcrras catados pueden icr^^, d^ (^.h^^Pibl 
devoción, pofoue 9deai^$ dé .su rara mpdes^ ^ jciojiíggj 

^^á principal que po redbap ,los_§acragiC|Lt05,4í.-ta. 
penitencia, y.Eucatistia-: y nada tengo po^ jats- ^f^ 
cll f que el que sea buena la &roilU del in^l amqJj^ 
áo. no obstante , que la.irdisp.osi|CÍon.de Ja J^qtjapy^iffif^ 
dad de un mozo pÑoco considerado;, opal S^.^isfécjbo^,,/^ 
quejoso de mí , pocqu^ no me interesaba eg^ s#s,ii^fi^ 
sos i hubiese dado á entender sin enl^sis ,;4l efi^onj^.l^* 
que quiere (y no podrá ) probar i espe^fiba jo,, qUQ^p^ 
|;a tenerme por sospechoso en la fe, se-^uÑ^s^,,'^.. 
iwoducit otros tesíiroppios , y pjasfíar<gAftfj|cÍPfjHí«r: 
que de otra suerte no habría hoñbi;e ,ca^li^5^CB,^; 
inundo; y rczclo,queel re^^íslmo Tribunal. jie^X^^, 
groño habrá sido rnQvido de causas mas gra^ff.» c 
aohaya ppdidp ^ycr.iguai; miicuidad9.,iuy ^b^.Jbjj 
<n la esfera de la;B$r^diíL pctoís cp^ui|J?r<;fcjl<)|6ffJ|(r,. 
4)rá que JV§tificay j porquej sojo ,iepgo.,ja5 ^freío^lfiWi 
, jdcscníptñar la suma obÜgaciptí^^n queme. haUotiPWWffi 
^ ,sin que sea cap?z de dhtracrm.c á otr^ ^%,^icjr. 
ios.»' 9, ipdifercntes , aunqjj? tuviesf .pr9poi;cioftí^;ííii^. 
<y aun «00 .todo, njc fjíl,tji! tiempo,. Cpritsmf^j &U^ 
■«r€cr',que $l.np,e<íifiío,, .imíí9fí^i^f^ m^94s¿9m ^ 
.dcxp "la rígida tan suelu á las pasii)o^s^i.g|i^<fttílSMPr.r 
4c^páejiáj} conocerse, siendo ^o^ifusntg.ini ^Hfi^iffll^i^,, 



'/ ' ' Al £. 'í. tO 






e \ 

t _» 



^'atté-inia.^ aliora sígtiífícíuiíi V. & 'lás dVcúnstajíw 
^rtl¿«kt« ft<lcfio ,<^oé''cbn¿'ut(tB por H^ (fé lóslt^ftk' 
iKteHWWPor á 'tiícís-Ár Má^ráb ■ ttásaífo- , .túv¿ 'ófa¿A 
'á|Ü|'lí¿yr pitA'n^mfctii iat fósidencía dé Santanái^ 



vivienda /iqátTíbrlcó ion* caú4alcs , y^iriátcíiafes Üifl 
¿cy* Na'habícriáü ¿qdí dtri fotmi de aWjSrníchtdV'j^ 
tonr(Mt)lSriJroftte''t(m dy¿t?o^áloai>dá^'*ftfr¿fif^mtR. 
liíHnt te; 'ella? ^iftféro ;''iiar Us mctfias^dc 'la có?i 
MaV Irtdlc'6dd[& ilTCutkv que ^ef líK Mongc GeríitifA'S 
tlíeáte Monasterio de CoVban; y dcsplxcs por !bsf de 
%á [Violencia ) pór'halKtme dadii^litiaí grosera nss^íieict^^ 




tló^; para que cediere* A áu cóntinuácibn »pusC|^ 
qiieaqaeípaso seencatíñnaba á prbbáraie solamente 
ítípUniH ún füegq ya' iWafló ; decráráridb^ tóü' iri¿¿i 




c¿ i^ué lo3 (fülpábá de sediciosos , é" iití}tiiú¿tftts^ /^^ 
puso silencio "por el Señor Arzobispo í péro-no * sé süaV 
Vl£é á^^ encono de los Relígíosdi / qífc fconíéi^/^^^ 
átf etnt¿tí¿3*^ faaWaf torpemente dé líiis bperJdórícá, 
yTjytt^tóandcd'ertanti 

€i£^tii voces I juzgando qde eí iínpetá de la haza-' 
dk^ las didhba , sin cemec que eá ánimos religiosos ptt* 

Ce a die-í 




'#¿* 



tepd; f Ii^r \ ^ , {atcntp tan extrafio , tontra- «9 
hombre, que si no es mejor que, ellos ,, lo parece, y - 
jo acreidica la fnisnaa paciencia á>ia4Despacs sUccáiá' • 
',4cspé^U,¿n. SicfirdQtci Vilvao;, llamado- Í)/a,n ■It^-í'. 
si&cVdc íijgaVc ,;q>je siend^' Cura <lf AM^ipftts^- 
traerse de la ; )ut|sdiccion del Señ^r Ql^ispo. ,de Catiino|^ 
la ") se había acogidp en la Armada , y servia ^qut de 
iQdpelIart del Astiyicro ^ porque sc¿an^úbl|ca f^ma-| ««r 
taba amancebado cop^una c^úd^ > foo^entaba^ ^oittd^í^ . 
tímos^ c;^rc4os , y m (^09¥f j«!?j*^¿ ^^^^1^ flffiC 
\cl ^uc tuviese este cVsi}:go¡i 4ifsce^9{)lQ<|i|e.¡qv^ 
jy no materia para abominar , y .muripiifa|r* £stc !n^ > 

frumento muy acioBipd^o 4 9^4^^^^ i^^^ ^ mal^ 
iladw ^ aprovechat9n4^ 

ícn^cndo COI? <1 ,yári^ m^^m^.:fP'^y^^^J;t:¥ :f««^ 
,ver Vi, forma d<f eii|prc^p4ciía,,^>nft\ayeYÍw^^^ 
sí djcrechanrícnte á tt^tablarla ^ así por 1^ arduidad|€^ 
I8V> porjpod^er ^ ,séf vir 4^ de hecho haa 

jCaíclp^ de Eiiinoro^p ,. ch, <juc;3olai9^ 
jCenoQ de So^nodcvilla { aquel mi qi^ej^AO ^ii^Uecfi^ 
<iue morirá: de este!malj^, han depuesto con duda de í|i 
probabiUdaul d^ mi vida., y ^^jaen esta ñototi^ exccfH 
siotii Toda ,f sto. pongo ^n^ la cpa^D^^heoijio^/ át ^ V« .^ 
jpar8^,qu|:'AC s^rva ,f leyario á ^la, del Con^o» por si cj^ 
su intelig(^r}cia 9 y;hdcie|>4ome cargo idc.lO|i^e con ^^ 
^tos pú))Jiaos piio^edimieutos coptra tpda la práftlca de 
j;.us .sabias prec^ucíop^s , padece mi estimación", fuere' 
^|erv.ido inat^da? je/ reip^tan lo» autos que se l^il bc« . 
cfiQ ) yr^^o'^ ^ pr6 videncia , que Stt gran Jrustiíhracian 1 
tuviera por mas proporcionada al : restkbiéciipjétíto jd^ 
mi honor I preguntando (si lo tuviere a biéií)> de. 
mi cpndttd^ chtlstiapa , rio á ignorantes eiicmig« 

mios 






sus doctcsiiDOs y }Qi«iqse6iy .y pfi^nfes .Mióú(trd8.$íip¿t. 

;fioíct,\^?„h«..ffiib¡dp 1^ .hóftrAldfircomwUaí xdnlal» 

gjqnas » scfial^ _^c, ; af cptftdota ..¿a <ijq«ita» ^pactes hk 

Mt%d9^ injfk.líu^ya ísf»«%:,tm .Scfipr Don- frad^ 

¡odí ,10» catinos dpAo§.Scp/9j:($- y f4fz:¿¡jf f^K^ 
.|ío. «jcsecí mcnosicn Cíqí^pb^á los, &íñoíos .Tquc (hoy 
P/io^ dC'Rpnccsvallfjs^ y JPortíllíi. .ílfeSpc'; CieoCué- 
g»s (<!«' y^'a<ipl».4 *^ ütccho cpf»H»g«.-HBa-. í^ga;.il«vp» 
gwion.i «n, x^Cf ijivo <l a^I ^<V<Íf c^tiin¿íH*iWtf«o 

^sui «nUtad „ y^ valc-^jtjagPf^C -«s^Qs'iiJ^jficÍRitftíic^ 
4t ; xesi^ficia en u^ Pyebló > por .00 bab^r .f caito mas 

.Míop^O;^pafa,<^ub¿rj5|s iofliofKÍoflef. iEJ.SeSoc 

: tía.xjcesípf largas digresiones,, gpr Ja, vergdeQaa.'^tM 
|Qeqi)es«» presjcp^arme con íllas.á .pn.TtiSttD^l-, que 
B.Wf»^«« «W9f«ri..fiinjQ;P9i; 1% iireoei;»cion y ^p^tk? 

»wi*c»9nfi* r .y.santííinja iístjtuífiiQI), ; Pioft «Míifdío^ 
y>S. muchos a^os coq^p desfO,:jGQarn|ic^v,«^.de Ja«i 
^pde ]7»5.=,Se^Qr Don Antonio Gcrón||p4) dnMieik:- 









" t 




tw » .í^<;?it9 cpn ssin^w ,, que cnvia .á 1;^ pluma «I d^ 
Jír^'jrqtjfí»^ ipéuUoílo por .cljmíHj,rarp.w»jlip,, sm 




trf los puv de oi^ Rác^KOf ik ValbdoUd seria 



les cf6 ¿dkas de t|tt^ 



» •« 



llbrai pRÉDbidos mrhabift 
ptegaaaac m iufacr ^ na b 'fÍ9 

, ¿?^ poio lübtc sid^ 



]r<o»ic99 oamds^fae por acá aera DólnT-otrá 

scrsi de ^ 

pxsft qae ^^i^ fíLfjJkuoQ lü 




« » ^ 



«& r^ise^M ^ se exuKuues raSK \m 

^d^c^tiuj , Vi>^2e csaaxñTo V. SL uwwKJe ri <púl 
ac bilUK yo SLU hoKff , trxMám de XB» de ¿d iiniidaí 
cms « j«es 1 fcMs übru «- zirgaao deniárdc ftf^: 

p^ « ln£ faedu. Lm tcsagaB dcpooc» 5ie 
SF>^>^^ i li Knoiai de Inber yp sentida 

mú 



v4 4c k BW»*a virginal .4? H?rk^^ííPif^4J í«» 
'• ^mí dt «50S díycrMXs', .c ipapaíps^^íj .lUg^Ji} . bMt% 

3i ;€]0 .tiíandará se gpu(9¡.^ y no. csiponfirán^o» eO'iAl 

:-• 49$ ^ufr 7as¿ npoVgué l¡H.!9Íff(lad 4QimUsctUmic^ 
Í2 iQSf nidn^T^ d( declar«rU 9Wfl:ca(iJia {)i:cgiit»iEa Jtef 
g^á ^ ia p{l4)tl^ porÍpiftjdy^lobqiSQ:SCltieimpJitg¿ JLo 
demás es para-mí fnay indifetCiOfel» jpfiK4ilC<quú^ 
ga juicio ^ ha de convenir en que el concepto de mi 
KeligloA iiaya de formarse por la inconsideración de 
un muchacho i aun quando expresamente hubiese di* 
cho que yo era Atheista s quanto mas por una clau- 
sula tan desnuda, sincera y natural , como responder 
na mf convUnc á las instancias que se le hadan , sobr^ 
que .procurase suavizar el genio de un superior , i 
quien tenia ofendido. Los libros consisten en diferen- 
tes cartas , que contienen parte de la historia de Feli- 
pe' I V.^,^ y menor edad de Carlos IL^ , los dos últimos 
Luises de Francia , y algunos otros Príncipes > pero 
enftredio Ú'i h licencia , y no estar exceptuados , no los 
ha tocado sino el polvo después que se prohibiéronlo 
lo supe 9 que habrá seis meses. He tenido impulsos 
de quejarme derechameike de la ligereza de los Seño« 
res- de Lngtcño ; porque muchos hombres dodos ^ que 
he ccttsu^a^ , me aseguran , que i^o debieron dar la 
combiotí ' "COto jfán debil^ fundamentos, estando yo 
cicfito^e que no hay otros } pero háme contenido el 



i«4 

^ces«otaciM per -rcspetttó^ que fiiese. Paiti todo creí 
fUáu^^áestíkitkVx ^i^fóó /piará esto ^ 'peco ya> que 
fa»gl0Hti<tu «it tea'tcSÍdo^á';'ettd;i-sáplí^ it V; S. se 
lÉcer^sf ^^ qné so «tottttf^btbve feüohitíloA ^bre éS' 
te ^echoc^.qoó «6iiittiqttíeKk'ttie(«í^(VUá^%<te^ar]pan 
ditiglritte en tas ;€Ofive#sáélatMs^46ii'v1os -«gi|»ffir.tesi, 
%iemdM4it3k la- iMyatt>-fii«izá-;t]a!i» ft^citoi^' merecer i 
¥, S.JÍ pottfx9>tthofit^'ii9 té^Mki átí tó^Mmeteses, 
■i. de la fottüoáff^tfotf-itlbiapró'litf'liílira^cí áetit l^, 
siaode ta estioiMloa hmáli ¿Mf.tó'fliatiivi^v^Áéaír 
páisde poc^ ÁiatocUm, DMgaftrdtf áyV ¿^ c(^« 
ddeoi' Giracai({(» '.í9tíú9 JéUaldt 'iT^i^i =( $$&9r^9 



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ic Z>Mf 2>lí^p di Mendoza al CafHaif^ Sdat^ « sohrt A 

4ikr0 fta iurüió di. la Jkrrota de h$ Saxomt^., 

iom^uida for if Siáor Eff^firad^ 

Carhs r/ 



p 



urseTtCOiBO es f U hoA recuerdo geoetal del mati« 
do » ha llegado á esta Corte cargada de las^vidocias del 
' Emperador A|iestro Señor : y pensando pasarlo como 
doblpQ^de pUraió 9 TíootambíeD cargada con un libro 
.vuestro :, dir^tdo qoando menos á la Uuscrísima Seño* 
ra Duquesa de Alva i en el qual se relata la villoría 
habida contra los Saxones con sus anexidades y depen* 
dieticias t tan particularmente escrita » y tan bien orde* 
Bada f como se podía esperar de hombre que lo vio 
.fodo^y h> habló, todo^ y aún estoy po|:\decir| que 
vos lo escribís » lo hicisteis todo. Pero esta ' Corte » co-^ 

• 4 r • * 

mo creo, que lo sabréis » tiene algo de satírica ^ i causa 
de residir en ella el diablillo obsérvalo- todo } y á vuel* 
IM de la libertad , que se han tomado los críticos de 
iKpKhfiiider to$ vicios ágenos , se han metido ¡gualaien« 
4hea la^ necedades de otros , hablando con perdón ¿e 
ymáu^ y como hay entre ellos hombres de delicado jui- 
cio, qoe<|ttiereA partir el cabello en muchas partes ^ y 
huirlo nn delgado» han puesto mas calumnias en vuestro 
Ufa^.^ qm tiene letras , sin tener respeto á vuestra per- 
CQjC^a., ni al. grado de Capitán que tenéis } á cuya cau* 
.sa 9 así por ser )yo,de Granada ^ como por seros afícfofia* 
/^^ por las nuevas que de vos tengo ^ quise defenderos 
|MK buenas razones , pues con las armas no soy para 
7mm XXHr^ Dd ' ^ elIo{ 



^Ó6 

^cllQ^p0Gqoetepgattacoi:»zpn, mucho mas afcmln^o, 
que el que tchia ActqagiiqQando. llevándole ana neche 
coo&iigQDon S<inchQ.<ki<e^^aj, ní^ly aricado, á. paxie 
doiHle. le pudiera tubcr ttie.nfc$ttfr| el dichOjAjrtcflga. 
, le preguntó y 4 que. á quica quería, que. diera., las jWs^fl^ 
*qUe llevaba ^ potque noiprta dt m protesioa cAdt^ifi 
set aiberto? Mas SfCñoi Capitán , aunque yacívkfitst^kft 
Hodanioñ'tey ¿ que^ hiciera I pues quaoda acabe de. w^^ 
Cpnocec Jos enemigos h^Hc. que eran tantos ,, qq^rOie 
|«te for2}]0^o confesar: ^ que era. ^a B^chitiec: 4c ^4^^^^ 
en querer tboriat sdb^e.^mis.'cmbTos>deferkWr vim^^ 
libro« Bien sel que os. parecerá, flaqueza. 4e: é^Hp^^icS^ 
creo que lo debe de ser > pera acuerdaseiné 4e'^v<H%^ 
para te^ que. dixp Navarrico al. Virrey de^^i^ol^fi:! 5|p^ 
h^ce tanto á. ipi proposito ,^ que^ bastalptta. fenetmf^poa 
c^cu^adq'; y, Ale , que. entrando' 1^ dia: H^tMdJe'4«r)4e 
el Virrey estaba , & £., le jifeguntó ,; | por ^é^ Uw^ig 
Navarríco ?. t^orque. todos esto$ soldadas (tesfKmdté'' el} 
dicen malde vos s. de: la que. rieiidasc: Dad -F¿dro-4c 
Toledo^ 4^. diáo.: i puei por qm? na/ i«ista£ ^U: á lp$<ft^ 
, 4i(feh. mal de. ihíT Na varrico rts^ndi¿/^ te^duviy Hq9|$>-. 
da ; $1 fhesii uno.4do9,qiuzás,laliárí^i toaáis-irsc^ ^^A^ 
Xoiyy t0dos.dicen111al.de, vos y ¿ qaerel$ que:74'4M9 
me maté con. todos I Tornanda ^ preponía %:^j e^ 
bárgantc,, que todos, os. calumnien y y éepCc<i«Mb»iitó? 
|¡<> I , qué.*na ticíiéa razón ^. an tes. so<L «i.nafcb^tsVSt ^üaiMl 
bonóx )^ y qííe esto. áea. verdad ,, quízat q«c\*sá ^r,fM!i 
^rc I, nb con. autoridad de. soldados > slna cútirrtf9r4e 
&l0iÍK>n ,], qfxc. su po. algo, mzi qat. •9tad.ji «I jqitatAMtlii 
.tth.cierto. 'tcpprtoríó. '<te. ros/tií<í«í)y,,-'yTliW(lf 4tiíi<*f 
' áowcc^ coa la^ Rey't)áVírié)k'd¿r^bi( i "ié^ilgm^: dkt?íi$>T 

'lurtin^4«coV que h^fttóidoÍ6> 4wt6/>^ «raitóÓáiiÍKdW!» 

do hallaba , •qjic este- " taundo. '¿tí úQaL::ytiíhiM^i^ 

IvYanidadcs , y'qpe de'^1 Qo se <saa otza toMi'buieii^ 



■mas 



I 



^ mMd&f\9LCCt^ qac cUxoflibxcsc ipma, y ql bien que 
^ hac^j <k qac ae viene á mfcrij|-, xjuc vues^tro, libró 119 
^ <»'á(^!toQn«*-lHMtíc>> mas aíil^d bonisimo;: U ra^on e$ 
^1 éS&vy^c«áüíést¿' pimtUlo tic M6$ca. 'S& lo /buena 4Jc 
36 éMfiflAatfiio^ls?^kl6grarsé:y holgane > |quáti buSQO seri 
/ir^^ «ar^fe jpara que tos otro» se huelguen j alq^ 
§Mti)«y^^^q4iXnt»mas>aeno:loquiealegfa^^^ hace hoí-- 
" gf^l'^V ^t}^tiO ma^ qs h^ lie. botlgat^ Vos > que nqs 
isb^KecKof ifi^hto bkü cpn vuestro libro >, quf Jáms^ 
K6Ír^Í4<»iM^ Ipbc descon^nftq c^ue «stc , que ño sf 
él^fWi^yi^íla «ittcha con á? Y deísta QCianQra podéis 
ft^ i VQ( ^^fureseiQosiiino á ana», si podía ypsusceti'^ 
tíÉ vdestra ^arte> y contrastar con unos Tcpircljkenso- 
1^1 ilA^.q[fie'<s Qa.filablpt<;ner que hic^t con i^W$i 
]Bft:;^aa;€Osa s*lano puedo negat^ q|fié no tenj^n %V 
guoar r^jioii ^vuestros envidiosos. > <]ue dicen ¿^cu^P^ 
«bo^fk^fk^Pios^f siSala»r peleaba arito : Íc¿f^J>jVeii 
^tq^t^^jrófi^ «Jíítt*do enyijelto cpa jos «n^fápíiíS^ 
.¥€r 4o q'áe: haclai;^ fais amigosi Y: si el estaba dei^nte ^ 
|(|4bs^ic¿iB0 pedia ver loque ^cian los^üe .esuoí^ 
dtetrj^l Y si <9taba i mirar , y á notar ló que tád0s ky 
CÍS0.9 }cómo se scñal^a priora "en todas iaísufasiónes? 
Habiantl<> ooino jadieos )r meak^gatvi esie prop^sit^ 
Ii0«¿'<|u« conseja ma;s luenga qoe la esf^etaiiza jle 10^ 
ci]ffta9M«'i-d44ia pastor ^qoe teoiqado taótps;o][o&^'- 
ftib^^iáa fedt-nop^do ver taitfO;^ que Íi^rcurio>jt)oJJ^ 
ihUrtoSíl jMa^>vaca^Qf ^ua i;daba» '- jt^fr^d ^^ 3^P^9 r^^^'^^ 
^ ^¿rfazu aiidan4o.peleán4^ ppcUa'agimf^ 
mi^MaJáo^^j^ '»itt que se ele (escápase ninguna^ Yjná^'i^ 
*^iHti i^oti «í á >eesc»^^^e4oinn|a. ^ ó.$e la 4iKp¿¿ y ) )>P9q^e 
dHós-^it, tbolcíneán (otno Log^o) en W^ diw |a2onek 
fif^^;flá4»/p«k^ vn^^ Vflja,,pclcarj.í^ ye)f ^^^^ 
^•te^l^íí^ísi «tajísa de^l^tc f ^lo/veiíi io ^ue sé^h^if 

'*^í« Dda * «nos, 



mosi como tic dlcKo^ ano & uno^ yo responderé pot 
voss y tomo desde ahora á mi cargo satisfacer á codas 
sus dudas ; y si dixeren que por que causa os hizo 
S, M. Caballero ; decirles he yo , que fue por mofar , ó 
por suplir á natura ^ ó fue porque lo ^uíso hiiccr el, y 
fue bien hecho , c^uanto mas , que si. podas l^accr 4 
limador , zapatero de viejos Caballero , ¿por -que no 
hará á Salazar Cronista nuevo i Y quapdo. todo. es- 
to no bastaré ) el Emperador es justo FríQfip^^ hom* 
bre de conciencia, ^por qu.¿ os habU de .oega^f rpn cs« 
paldara2o con un Dios es ha^a buea^jcájballié^i , no. 
costándple nada de su casa , y habicpdoLp^ vos pf rieddq 
jnas que el pan de ta boca? ^ :.^ 

* Y si me preguntaren en que ó ^uánd9 e^n^^eb 
«litoridádes'de Romanos , que así ^^^.fi^ggis ca 
^Viícstto libro, decirles he yo, que no sabf(%f ^^ que 
W 'dicen ^ porque ni vos estudiasteis nada i Ty «tMi p^ 
VbttUá'de'Comentatrios dicha por yia de voippjaf acíDtf, 
Vi pnáú alegar acaso sin mirar en eÚó ,. y $l|ll^a^9r Ib 
que deciades $ como quando á uno se ULSwc^iiJéppedo 
thtre damas, <^ue hace^o que nunca pen^p ^m^t y 
to que nó quisiera haber hecho. Donosa cosa cs^tQ coa 
que pudo Bosctiii, ^endo quien era 'p¿erse dela^ip de 
su daina descuidadamente , y aó ppdicis ^oSca ^tido 
^quien sois^^ soltar una autMidad entífej|¿j^ta|9|pQtQ 
<dií^ Vuestro libró , sin haber leído ni estiif}iad9^s£noi 
•^•' ^ $1 m^'dixéren quVcómo matavadcs y^dia^^^^* 
; ' édh> tahtc^ hombres el día de la jderrotá de,- 4;t]|ti;H|4i« 

;rdcs yo^, que una cosa es iiuir ^ y:,^iv^ ¿!^\ iHA^Ílf ^"J 
rrlqtt^ yt) tóft ser tiné;^.mfi bastai^4||2^;if|9 
'^ ' jcid'as il "Latisgrave ^ 'si huyese d^, m^,^leG¡tjrajb A9/^'' 
vb)v)¿M¿^^ el Vostro^*/ qtiámo'mas Vdsvq)j^e |4$n^ éi^t 
quiQí'sois , estala 'énáitnizadóéíi h%ádiltos/4j^V)i<^^r 
cós, qte éítkú üSttió'uaíi úkíiéú'^U ciHrii^taklO'^ 






20p 

componen á e$tocadas ^ jmas quien no fuera* entonces 

valiente viendo estar |)eleando su Señor natural ^ v 

mas si tuviera copap tenéis vos un túulo de Capitán 4 

• las ancas í £1 qual, aunque se ha prendido con alfile* 

t. e ^ res i como el don de la sevillana ^ vale mas para 1# 

^ '• 4el mund0 9<q|ue «1 gr^do.de Caballero que «s ha)| 

-dado* : ••''•; -.1 -: . •,,, ,.'. ^ . 

» . '. Ea una cMa eitpy confu«), y es > qucsi poje 'cubrir 
" ^' * -ks &ltas de vuestro libro les dijere que tengan^rcspecc^ 
^u,. -'^uevos no sois Cronista i.como lo decis en cl^ , y que 
^>í* t «i escribisteis en pocas ^oiras^ y.en aquejlas^q^habjií^. 
:oU:.>4iei dcteposar.: tengo temor que algunos di;, e^tos d|j^ 
hlos respondan lo qpe respondí^ Afipk^ i ^n pintor ^^ 
ó/iif^Blb^y'^^viai habícíndole mostrado una imagen que ha« 
p ^¡teS^cáxó , 'vkndo que Apeles hacia coaojqs y lo^ttQ 
^^; á^efiálb^'ide admiraciones > pensando que se maravillaba 
I fik^la{pérfctcion,de clU., le dixo:^ pues iqas; 4u|cr^ quf 
c ' '^ sepii^yjlifaar qucos maravilléis niassy es que la be hecha 
'4 ^lébtantásXhoraSy sefiálándole un tiempo brevísimo^ al 
^^^T^ül^'ÍJtjiéíi Apeles respondió ;. no t9e-marav,ij^9 de 
X cíéStíi! ¿üno-cómp en cstjis jwcas, l^ora^W^^lwc^h^ 
íi^>^i>tíásf mil imagines como esta? Pcp^^^ 
^^ *ay*-citccadii sjn rcpaioj n^ setojfdc Mda r ,qug^ sjL ^aca* 
oba%y mé^Ib diiteseo , decirles he el cuento de MigiM^ Afl^ 

oin^aViaMbatfo^ íaUétta^ .W^««n^9 .^ í??^ífi¥iSb en 

jíbmam¿^^^bütttidQdixo á uno oue tachaban». nia^Hry> 



fi< 



|liMé!jew¿:iA^ calaba»^ ^%?"^^"P^>íc,m¿^^^. i^ps p^^^ 
el«tí»li^; y^cstos.Cro^^^ que prcsum^iq'f^pujYha- 



3«SlWKÍSP\ÍfÍ'¿ffoá';' y de su libfo, como sejicD^(»,dp 

""-'Sritázir. -'■ ■ *' 



i lo 

'*■■• 'Táiíitíltílr^oíi?irf'3éf'l|tie-aígunes díttseti qac-(ta> 
feaBfc&'fti'^iB^ttiíá'<fc€tbdíst», rio- to á^ndóy y qoe 
íqóísís&b-tóct tiégíW'i tkiBtfé «nto , á tlesgo de <t«e 
as' SdáfrgásfeV^ tie "sátiras'^ ^cró véüganse -tte búfbitesf ven* 
'«aíiáii^iá thí^ ^í Ics^lerb^rébar •, que ná saüteri'ílá' 

fuese , <io sabrían los \ ^- no me to hagan étñ^^'^á^ 
'^tfánd<^'BÁJs9HSbrés iit (Mi^s tSi mcMosf «taedP&^tAOi W 
«ütniesí qdépatk las tSuenos > y qaat>do>dl'iiál"aía&i^ 
itíz sTK c&tá 4Ít 'tfro, Igualmente k teutitíii ^á*W"pl¿A^ 
YiM '^e laiCótte vi^mo á' ios Córlesjii]K»$^«{iay BáRi) 
lfóhi<f-ptír Olí ▼ldá'«s^3tc6mpa^afíim^ tjut S6| Aie-^ru^' 
tifia toca. Sl'te^tis te^elie^eiti«sciivkse»^ iiuMé^ 
S^n estardó ien -MálagaSionde s)e tiran -las juvejkí^'h^ 
fttlai visto, que qtiando sale -algufla «l«y llehá «cle.pea^' 
tiió -eógcñ ld$ pesttidbtes l6-«ic}ot , 'y ñiás "gmesó* p&» 
ticl^itíiptá'tlzjavqA'i'úexiñdo'io ttíttauáoy y cfát 
teetio^^rate -U la gishfe' pobre i q&tf ■qoíeiC' llegar- ¿ 
^dnairlo: |?ttts'^uc otra' cosa há sudo- esta i^i^sia* de 
Sixbniá , ' sino ttná' ted grande dé pencad» , d<^*kii«t* 
ÜrotÜstái del dutf&o déla armadhci ; «ogetáit <;ótí» 
^irteoiiabdiff ¿dgldo, IoVkírO , y de !o>b«ené io^ ibi^' 
ide iaivtiís hacaña» pítá'díÉlailo «scillo por po^pa- dd 
tíuiodd-, y paca "tñayot iglotia táyéyy de sa»9ttce«>v- 
fes ; ^péto éitrtdo tatito , á tlVa' faetza han 'dé deíiíé'^ 
afeté^tA^p'rA ítnporca tanto i loi fobtitivf tf/^^HP 
>)tJ!iJ!á(ín'«!o¿et »> Yafecsé de eUo. lí nbWpftiÁc»^^ 
'ciiS'iéóia^áM;- \ñ 'h tengas en nehoi'tMf hiiMtiíii-' 
áébiacii ^aieñál} pües1»^^enii$coki(i&tadknMí9iÍtté- 
•de serpKIftablés / y cratablei ,'i <jáb%<^ 'áe^étí^ift»^ 
"dter'qifánto "ntiíj'.'-tise d'buen VaU¿6tet<^si^'i|WMit2 
^ pttntDsegüníi^'ihtra ,'V«ttdd4e -bikSíbMiUacida^diiM^ 
dar ca ci sucido. «-'"'• • -^^ 



que habeos hecha cperonq^ . <le;^ytt^st;ra i^a- 
JbUklad, y que «crii. bufAc^jporcstoelhabec cscii^^^ 
^uc5trO' libro.. Pcoj; b»3» . ,4 Cq^C: I)caJ[uUai>|, quf 
,YfQ^iá 4. s». p»tfia ; h9ga{n9«, cuenta^ qae,.VMC«l:p^^bc9• 
*ís,vfl¿Uírtíkilíoa4í^'pHci;rpf ,. df ajos y. dc^csboJU^At, 
íy.q^f>ñoUs JMbiJadtf. opc^pstex ^ ¿.á^quíAn pax^cexji .ib^ 
«kabet)4fi3^cada á i«<ciií? «^ l*.pla^ „ poíft»<i cs^, gí^Oi 
.^gik ivii^i.4i)6ÍU)inbrcs ílc if;4usti^a¿ ;Si es df sájpjo^ j^^i;;^ 

d^ifi^^l con la ley del Quaicro.,. pasar 9s.ál%d«^(esql« 

fUkogitttta&cli. ?iwqucsí5í^para. sjíjibaiíftfc y ^^sp^ 
caq«R> :. >uDií:ad , poit aiQ^ de D/qs» qp^ ú vue^tcarCS. 
(9iMtf»?j^ dt.Hoioero ^ d^na Bq^MlaiV)(xiij& de Sft cpdl* 
:9ii^ad^ó .pera aún suspirada, y llorada ,, cpioo. Ja suspiró' 
i»ky;.\loxÁ Akxafidco^^ ;^ decidle, vpsi, pues». estáis, alláj^ 
v^Mifac ^cocictcL sus vi^o;rras ^ sino^ quiexc^ que o&, ala^- 
»i§u0ia* Tos^ú escubixUs ;. que na haga^ el cosas* d'^nasdfí: 
i9%t!m[ g^tioia mecDQria. y famaj^ si na quieic qu£ quede|¡s. 
^}fOs.[ cqgüOi escciblendplas ^ y ea snmzj. qqp si: el vucs» 
^'i^ojiia'^' iOgeoiX>..dfi. taaalfosugeto y, q/ic taota cujp^ 
<9»ttd0enisus»hazaoa&. „ de na dexarseí contar, como* 
^«wucftrai Jj^otaofiúh .$t\. .na.s»l9ei:la|,<saibU,\':.Qti^tp^ 

i^t¿lU¡yjaw íE»f «ría cQni9.,siL. dixcscnaos : .4 Mm^^'i «»*. 

'"t^^rimi^. 4*b:tjua^pnfe.. Y.;íiHn^dccidic>. . ^i.Qf.SAf¡^y&^ 
:éS:t,',qiiC:'^i.i»o& lux sois, mI .como» tíaaafiXQfft^ai^^^ 

I ^ocs Uegttensemelk))' í dectt-^ que fóer- jpala la:.coa» 
^ s^tfnctQO: de-gonei^ ca el Ubio^ Íf)s.c$undactcS' y yao- 

dc^- 



detas que se ganaron en la batalla, y las medidas de 
elfos y de elbs , y vetets como les. santiguo los vigores. 
Por Dios que mé parece á mí que fueron aquellas van* 
'deras en aquel libro , lo mismo que las espedas , sakasi 
y el azúcar en los potages» y que asi como sin ^to lo 
que se come no tiene! gusto ni sabor , así el libro sin 
aquellas pinturas no tuviera con que entretener á Idi 
muchachos , porque á la verdad un libro sin pintilrasi 
es como un templo de Luteranos , que no tiene Crttcifi<« 
xo I ni Santo á que volver los ojos. 

Y si quieren decir como han dicho , que aquí, han 
tisto otra relación db las vanderas y estandartes envlag 
da ál Cardenal Feraes , y difieren en la medidas porque 
en tas unas hay un dedo mas ^ y en las otras un canto 
de real de menps de anchura , y de largura } digo que 
ya que esto sea error , es digno de perdón , pues nadA 
Ya en ello; vos podéis tener el palmo mas largo ^ que 
ttto que las mldid i y tampoco sois vos lencero aunque 
lo parecéis , que hayáis de mirar en esas miserias : pues 
ponellas allí sacadas del natural ^ fue muy buen acucc^^- 
do , porque quando se measclaren con las otras , que 
los pasjidos del Duque ganaron ^ conozca cada uno ¡o 
suyo i y»{)ueda decir : estas Aie dead mi padre. En ana 
cosa tuvisteis descuido | yítie, que como pusisteis aque^ 
líos garavatos en codas ellas , y aquellas letras, no 09 
acordasteis de poner la etimología de ellas y de dlo^ 
puesto que un tudesco , que hace aquí vidrieras ^ diee 
que la V. , la D. , la M. , la Y. y la E» quieren dedffí 
Verbum Darnlni mámtin mt&num. Lo demás ioterpre« 
cadlo vos, pues sois Cronista. 

Lo que yo coma vuestro amigo , quiero i epieheii-^ 

deros, porque me parece digno de reprehesion es , que 

siendo Español , y escribiendo á una dama Española^ 

gr de tales jirendas, que os obligaba á graudísitta 

^ coa- 



2lh 

consC<Iera¿lón V üsafs .3e ciertos vocablos* Italíánbs insi- 
nuados, y que no los conocerá Galban, y será menester^ 
que ;mU. Excelentísima Duquela qaísiere p6r^ dcsenfa*. 
daifcc Ifcrcfi vúestto libro , retinar un ^Caléprno delaate> 
q4¿da^f0{)stciiiya , ó. interprete y decíÜré? ¿ Pata qu¿ de- 
cir if^^^i^M^i si os entendieran inejor pot 'imesoní ¿Pocc 
q^téyanf4^a f.sips mejor y baas claro t ominó f i^^tz quc: 
f0tdl%fíd^^ rf^Q)(X decir paja ^. ¿Para qtitf faso , si se. 
puede 4ecir tncJM casal lianzas ^ y x^ hombres de a^masi, 
¿Mli^4Ú]^^ •;¥ nQ aladas 1 1 corredores j. y fíS adalides h 
limiWik^ ¿.^ po camina í ¿el caz ^ y noel yodó ^*¿ indigna^ 
íík$pii(S^ {Ij^g^t de devoción ? y otros noH de esta calidadi) 
kWrt|Va](¿ f |>aes áúo . siendo vuestro a'migo y ene parecen 
mBJpf^^pié ^^rá áquien no lo es ? Mal gozo vea .yp^ dé 
•tofcsf^j^tiva que tengo en Granada, en la qw he 
pv^sifHB^tB esperanza , como vos en vuestros mecDO-i 
i¡9|e8V$i»^aiQe han amohinado tanto los vocablos que 
* faa^ipl^AnSf ¿otiros que por la amistad de xo de decir^ 
^Wb9P ha-i^t^áo en dos dedos para entrar, en U oofir 
90^ f 36?4^^£ i^^ >^^ vuestro libro, que ftiecá .Qirp:,quA 
q[Íalé^J3as^;]{^ porque tengo i^azdn , deciros hp Io/qiiC(iasa%w 
«ftí Slliá4yi?L fVCa de Logroño uh moaaelo ^ .1^ 4f> 
•«•i^ftífeíííl^^^^ ya difunto , y *uecttifn^¿á(? 

*^ ^^'ffei9!tf^?Wíj^^ '^f^^^ Tóloáá eft ISaéoij^hs^ 
i«ll*s«b ípiL,|e£uaf de %llí adonde estííveo <H»ifi«i?^ ¿MÍ* 
o#|s^>eft:^a|W^qíU)sele resfriado la c<9tó«a:> yl-i^tBíJ^idí» 
;illd^¥b5l^ jfts ^^gflos '^ madrtí, acOíctó voly«B$«r,^)r 

""^i^f^A^FISiñ^ ^ con otro mbzud^jFcap* 

ees, que iba a ISahtiago.' Lleg^Hdo puesMetliwojSStfon 

*-iri/li«^ifR]<)Í» d?;Su niadre, fue Med / i»ibi¿^. y 
d¿9P , ?.?^!^!&?'''^^<^^^^ ^^ habla aún vehit6r4i^ que 
,i^j¿|^^£part|(lQ.de allí , ha^ia tanta profesión de la lea? 
s^^^ff^^P^ j q^^ no hablaba palabra Castellana^ 
' tes. pFegumánd^e 1|1 oaíadre , cán^o yenia, y có« 
tam.XXIF. Ec ' pig 



*^4 * • 

nH> le habla Ido i>of el camino* , 6Í hijo ht re^j^n- 

áió : MamtTA , ^arh bus á Pierm y í Fierres p$rlera^ á 

tnoi y y mostrábala diciendo esto al muchacho Fi^nccs^ 

para que hablase con el queia entendería mejor : y 

la cuitada de la madre lepiicaba : ^Tiisie de mi , hijb 

mió y que no ha veinte dias que partistes de aquí > y ic 

se ha olvidado ya tu Icog:ua I ¿No ves.qitt aún E6« traes 

los zapatos qfue llov^tes? ¿por que no hablas Ca langua 

que te entienda ? A lo qual et hijo no respqndiór xaas 

que preguntar al muchacho Francés ^ que era lo que 

su madre decia^ Entended por lo dicho lo qoe .quierp 

decir* 

/ Conviene á saber y qnc hable vmd.. ia^lengiia ^t sm 

fierra , y no la materna ^ sino la moderna f qae se ha^ 

bla <:n Granada desde él año de 149 a á cita parte ,. y 

dexe á Fierres hablar la lengua que se le antojares, y 

si ymd.. hace estof yo mé matare con quien dixereqac 

laí^y falta en vuestro libro. Mirad lo que aporta ha« 

blar er hombre como valiente con los que aparomao 

ierlo. No puedo estar de^ risa en acordacme del Carde*^ 

Tial Bembo, que habrá poco tiempo fac Afartaiñferí^ 

t\ qutí se quemó toda sa vida las pestañas y y zúa los 

^jos , p^ra escribir los Anales de Venesia y no habíeoda 

'^n ellos cosa que pediera ser leída , sino la jiomada dú 

Frevicas y vos antes de llegar di be^bi^ ós bastó el 

¿pimo á tomar sobre vuestras espaldas un peso, que no 

llevara el Gigante Atlante. ¡Bíenavermrado Capitán 

Salaaar , que tan aho osaste levantar tus pensamiemos^ 

que la enipresa de tal' libro osaron emprender \ í Bien* 

Aventurado libro, que desnudo de estilo de tantas y 

tan gloriosas hazañas , vas vestido y ordenado ! ¡ Y 

mas que todo bienaventuradas hazañas, poesquando 

los Cronistas no saben , ni osan atreverse i escribir la 

menor parte de ellas , rebosan por la bo^a y libro de 



u . ^.. . J5m' 



SéUzai^l ¡Estos 151 qiicsoii loores det Autor! ¡Esto si 
'^que es Retórica nueva i esto sí qiie es estilo héroyco y 
^legaocia de hablar ! i Pareceos » amigó ^ que sabria yo 
tMicer un medio libro de Don Florisel de Niquea ? ¿ Y 
que sabria yo irme por aquel estilo de alforjas ^ que 
parece allego d^ este // el ga$Q , que mató al rato I ^Cé 
^Y que sabria decir > ¡a raeum de la razón , qiác tan Mn 
razón por ratean ttf^o , para alabar vuestro libro? £s^ 
tas voces t esta elocución Ka y en el: así os explicáis eo 
todas sus clausulas. \ Que cadencia 1 } Que frases tan ad* * ^ 

-diirablesl Viva el ^ autor de esta iiiaravilla* Vo$ ha** 
beis sabido labrar vuestra dicha con cosas que nadie 
entiende* Por esto vale mas buena ventura , que iñar 
ia ganancia*. Veis ahí al Obispo de Mondonedo ^ que 
Hizo (y fio debiera) aquel libio áú Miñ^spruio ^c Ja 
Cirte^ y alabanza de la Aldea ^ qué no hay quien no Je, 
itelebre <! coma teng^ «1 gusfo bien acondicionado- > . y 
con todo solo ha merecido algunos aplausos délos que 
i^^'Verdaderos sabios i peta otros le han hrcho mil 
injutláSi porqae no saben hacer otra cosa. Y esto e^ 
<]U¿ s¿ 4lu9crísimo ' At^or sino scic um gran EUosefo^ 
niayoF Teólogo ^ Jurisconsuiío cekbrp^ y pcrfe&o Bt^ 
iñanista ^ na<la mas sabe f y-vos^ que aunque nada ha»* 
beis estudiado, habéis andado^ visto , hecho ^ y pd»- 
}eadO| servido^ escrito , y hablado mas que todo ei 
• t^drcito juntb'V' que enfrió ia santidad de nuestro /SaW 
fó-Padtfe-á: eia^ guerra f «o tenéis otros elogiDs ^ot 
%bestra ^rat\de obra que los mios ; y sienipre os acoii>> 
&jare que os andéis á inmortalb^ar los hombres cóÉ 
vuestros 'escritos ^ para que supliquen .al Emperador 
ivübstro Setiofi^cqtie ós; mate lahauíbre )* pero .na. se os 
tfó''ñáda {dé^^ro) ipovqtít para; #o^ (toda es poca$:.y 
krfas^íále Vuestra tVirrad y habiti^ad^ , • que 'oíH sduoa^ 
áe ddudod quanto-fuasv que |tquí je4i«^ ákbp ^por 



*Lr: 



X f^ 2 CO- 



2i6 

cosa deftá , qué S. M. os qutere^at d Habito de S^a» 
tiago y sin que toméis ei crabajo de Jiacer probanzas^ 
en recompensa de lo que habéis servido, y de lo macha 
que iiabeis traba)ada en componer vuestro libro , tan 
ileno de do¿lrina , y de bello estilo , que acaban de 
proponerle para enscüar por e'l á hablar bien á los miir 
dos de nación. En fín /pillad vuestro Habito, y adver« 
vertid , que quando se le dio 4a Reyi>a Católica a Bilnr 
con el vi¿)o ^ el dixo : S. A. me ba bccba poner esta Qruz^ 
porque no se meen en mi. . 

Acuérdaseme mientras voy escribiendo estas kx:iv» 
Tas I un donaire, que escribió en ana EpistoJa Qic^roj^ 
á Marco Cecilio Rufo , en hi qiul tratando d^ «n cicfr 
to.auñgo dei6s dos ^ dice estas palabras : Qui pías qu^^ 
rr/i I sino que quanta mas me ac¡utr^a ie él y cjtsi tfit tra^^ 
fbrmo enili queriendo inferir^ que sien4o elvioaigo qur9 
fac ^icho vacío dei tef ció primcco ^ hablatnla C9ti elji se 
tofnaba can loco como cL . í j 

Ahora Señor Salazar y ya mc canao:,^ tócenlas 
campanillas^ y si me tardase mas ^SkeFia^ncces^d^iríiic 
Ü comee á un bodegón rpoí b>iqui^l acaii:v> /C^q ^Iro^ 
<\\ic sms diestf Q ^ y pues os mroestr^:; coma bu(D esgi;Í7 
midof y en esta car» ia mayqr. parte tte l9> ofensas y 
^defensas de vuestro libro ^ no lo tengjais ^ci> fofp^^ f^¡^ 

.si vos^upieredes la defensa^ nq ós.ofejí)4^^^^^-^V^'^^J'^ 
«en Naremberg«..Na.esteis ocioso en ^lascr^i^úr^^idaosgcir 
sa á componer iibros ^ y á ioiprúniclosry^vqee J)P ^li^ 
tan malos y que no hallareis quien lios coeipjo^ Cpp.e^^ 
iba á concluir ^ pero antes debo advertiros 0914 cq$a,;^.jy 
vs rogaros que no os enojéis con esta. c^r|a y qi me q,ui^ 

«ais.ma4po{:,c|lp, ntmct)os bagw diijgfiKi^'.pQr.f^JZPC 
quién os la escrij:>e ^ básteos que os jure «n l^y^^hom^ 
bre jde bien y que soy vjuestro amigo ^ y que^o^.i^iero 
xnas lyle él Duque : y .si; me dÍM«ed«». qiiCi.9fi §% 01$ 



parece en la carta j respondo que no hay habito taa 
•liialó y ni'tán'.peiígtósá opilación cdnvo'ia' ú¿ tos dooaü* 
íes ) los quales tienen estrechó parentesco con ciertos 
deihaogos de la nátacaleza ^losJk]ue -en queriendo 
salir, si se- detienen causan dolores de tripas, cólicos, 
y otra^'flDli de$venror^s<^' isí toe Tiníctop á,.X|>oc9 
.estos disparajces oyendo leer vuestro libro ei>^ casa del 
embajador , y no osándolos, fiar, de nadie, por amoíj; 
vuestro, ni pudiéndolos tei>er secretos en el cuerpo, fui 
forzado-á {¡(^ljLatlos.f^e£«^4ie l^^nanera que-.yeis; peto 
si vos sois tan cortesano como valiente , cosa que no 
puede ser , respondadme , y veréis que si acertáis ^ 
•lievarnK el coaAap.unt<f , holg^ixels de descárt;|ros coñi- 
inigo>,pero si querei^ jug2^> y 9^ iQetieredes «U/la ba?. 
if,)^ ,:trata^anB lo peoí; quf,4ipd4Ís^,;J^acedi9p«.«nJibfIo, 
.y guaijdad lalcaca al basto } uiyAÜldjfde^jn^eisrr^ue* 
quiáicacdes^ coaigf ^ile^no Mif»:^,espada»^ pfifiquft.c»^ 
Ao teogp^ rdich^ »;ÍVO soy p«ica;Vfilientcv iiijy^lgft«jüi 
da para pelean ^ly .49;, tal caso fejp4^<:' poc aegpF mjd^^i^ 
iugums d<| . b»»t90p »,;ó «k V.af«¿a^ >wC^qp97decaibpQO 

Jti«o P^obe«po.MÁ';i}«ml»c JiiU^^i#^yfib4«»i»:y.«i 

||Dri,<Js QOrme^CQPQCi/ise^CS , r|]jcbffU|Alifr,qa^dQ,i;U«t:il»iS7 
K. que si qui.si^e4(fs fesppoider! Ip> ppdpi^sti^er tASkCíow^ 
vdñ^ vu«^tf«.'faHa .áf.im , C(H) í^ ^CMcrito asi : ^^t". 

S«»s.í ,y .qtt«.7ugn?i^..|itípip., y devll/itio^,4)UCf m.k^ 

faEa> qttc dtex^o» ; 4» .*<iet «nigos j y m decojoMiuf* 4 

V.Q8=.El.¿acJtóU«<.. b üfct-., .:I ú oin3ib.ío :¿.r;c ^ 
':b kuC . '•/./,.': ^i?|■^• ¿íct'j í:*: í^IjO'/ i ;u:j >-. . -> 



%li 



I ' ' 

» 




: C A R T A 

leí SSot Don Pedro de Lucuee ^ Br'^adkt de las Itfdtes 
Bxerchor j Direfíor de tá Red Academia de M4$emÁPica$. 
3e Sarcehna , al DoHar Donjes^pb Finestresry Monsalv^ 
* Catedrdeico de Prima de Leyes en la Real Unívenjidad ' 
'^ . de Cervera^ iébre io' Ik^uaEsfoHókk 



o: 'i ' 



M— • •. , ...-:•.: ^: . • - . . ; ; 

ay Señor mío*: A. la Sociedad de Matemáckas qoe 
el R:ey estableció en esri ^iH^> y puso á mi ^uidadoy 
%t pitfeábcidá^lela'Catvíiil^ii^ mtfghkuilf^te' 4a Legu4 
£«pa96((ií Todos ^áabei> i que - tn- esM ^¿ñiero slb- cotoi* 
{MPcteftídttW ks- trei^s^kK» Át '^oglráíka ^ £#gát , y, 
€)DámQ«' Los Escritores de Geogrulia 9 - y í^avegackM 
«ítableceti la Legtfa £spanoki cocv'CSfociérl al Mcridia* 
tio^AcestrV'í'y-dícei^^auíQliictirQ ^Uttert'el grado^s^ 
4di)$ietMti diéZ'y: «íet^^Iftltdio. At^^>9 adüruten "MMÍ, 
y otro»' menos ^ 'p^Kl^lotfbs ^a iíandámeMtio (>ata« lá( 
medidas paeí'se IgflOrai no^^o* la - fusta -«íeteniioK'det 
grada > sinc^ !%iiibl¿tf Ita <figura dt. M^lftcta^ q«e no 
«i^(tt(U Perica ^^oV^UeVeH tos ^odtfMdsO^iLce 4^^ 
«^tiltotl ^^áteílMnM^kié^ jg^^ft^M^^él Me»i* 

4ll«ino ; y así^übnes? la ^q^ittstütf KtfbrC'efttt'iespetíeiiáe 
l^gfftas. La Legal ; y« Cúfmiiti forman el bl^bto que U 
Iprój^one comD át «layot u«itil;ad l^betídSélb^p^Mlcov -y 
correspondiente al Príncipe sa deteM»ÍnAGftKi. Xm Je«¿ 
yes y los decretos Keales , y las sentencias sobre dudas 
que se han ofrecido en í^asos particulares , deben de*- 
terininar el asunto. Al mismo fin contribuye la Histo- 
fla|^ trayendo de la antigiíedadia introducción de la Le* 
•-ÍIAD gua 



gua etvBspada , y ite medida ;^unto.ca qu&Jos Es- 
critores hablan coo tai vía r ¡edad v^uc ^ diñcil venir 
en conocimiento de la cantidad de la Legua Coman. £» 
consítance^ que álganoi se^ han aplicado : á 'antdir la& 
distancias de las* Piedras' Miliasias^^y ^croS'2ildiu&^ 
floentos que existen de los . Romanos ^ especial mcaterea 
IjL Provincia de-Extceniadtifa^ ^^qbxc ol^ámioo qtiedUan 
man de la Plata ^ desde Merida á Sakmaíiiea i^^ UMid^ 
4ci la tücacastellftóa^ y siendo énntüvctñéca cz£ to- 
das l/is Ciudades de Castilla , na expl|GSMidp. bl: marca 
debí vara, con que ftie medida la distaocia-.^ óntrié. lasL 
]piedr^^MiUacias^ pdrmalneceilajdoda sobKiJa:^ caotidaá 
de la £.eg|itt. AnJBSta di&uteui) se* a&ide Jkcjálvecsidad 
<jc opiniones y sébrrsi la* <Leg|DalEsfb fíela dehcxonista^ 
de tres ó de quatto millas. £1 tidinpé es otrs citcuns»» 
taocia^> que debe concurrir á esta detenhimclob'^ por^^ 
qaeolai Legtias se deben propotciofiar'áia rcgaláy ^ar^C 
nada , y esta á las dietas qué ^ usao leb^os icpfliilid^^ 
nados por fai Jüstiefa pansidos ira ns^drtcsrdg Jbsi^^fene-^ 
loi^.y. satisfacción de los baga gés en «¿ardías ifelas. 
trcpas;&)c* Una materia de esta naturaleza na ^cbúresfv 
pando dircéfcamentc á ni «pi o&sioa ^ y^ es áiaL9( prépi» « 
de los sqgetos instcuidós^eanla antígibedad , eo:>Ja^id{¿) 
tofia y y en. las Leyes ^oicttarb qucéie icfnisUr.palcrvaí^ 
lerme de vía erudición de Vm; en cuyxy-^ átíkzau^ fúh^ 
daxc el'descmpeña de esta: comisión ^ seguro del acier« 
to f si mereciere qfoe Vm, apliquen ki/fdi^iia ^ ebtpenien^ 
do la ¡qiierl¿j»mc& en>d asunto diani4^i^ sd 

bondaé ^ por. 1d) amcfap ^ que se' Ikteieíanao elifb^O'i cm 
mun :/y ofreciendo a Vm» quanto pued^ JBontlCbúk á 
su servicio mi inutilidad^ ckseo que nuestro^ Séuoi 
g;Ba7deLsa yida firilces afios^i Madrid iS/ de JirnSol. dft 
i757«zz!B;/L* M» de^ Vm, 4^ ima^ ^fc^lo | y seguro ^^ 
yldíoí) r^ S)mQ >FeKko de JLocudc;- k Sbñ^ Dc¿^or Dob^J^ 
seph Finesires.^ En- 



izar 

Bmap sdbn las Lfguas de Espa^dei 



V 



atece ciato que en Espaaa la medida de ^caminos 
porl^'guas se comunica de la Francia , en donde ya 
«staba en uso anteisde Amláno Marcelino, que* de ellas 
hace- mención Ub. itf ,>|r despuesde ¿iySan Geróaimoi 
y>bwwppsiectoics^ ' . .^ 

-^} Esxrodlile:^ quO'sb itítroduxese cn.:£spajía despaes 
de San lldeC^ma,' y 'San Isidoro, pues éste escribe, que 
los Españoles í median los caminos por millas. £nr que 
itiempo se'« empezaron á..u«ic.ias Lcgaás eñ JEspstña; 
no cno pueda obasnir^^ ]fcRb.e8 vetosinál .qu^ %¿ . in«' 
trodraxecDit'^aielldf iCailo Mafghoy i^I^udovico Fio, 
qua-ndó ' vioieroa á librar estos paiscs de los Moros^ 
cerca del año 800 , ó poco después ^ no pudiéndpsé te^ 
ferif el tiempo en; .que: tois Godos- ocuparon parite deüs* 
CiflLlias ,.porser ama de San Isidoro. \ . . ^ / , ^ 
^«orr'J|^a><Legtiafde7£cancia constaba de id'500 pa^ geo^ 
Biiétricos , tegun la. opinión común , y se tiace evideo-' 
'tendel itinerario de Antón ino , ea donde cooiahdo las 
mí|ias^ y Jcguas i ellas coucspondientes^ entre dercaí 
CibÜades á^ Fcanda , vecinas^á U^iftiarca de España , se 
obsccy>a¿(qtte 3;} .millas iuureoisa leguas, .27 millas 
1.8 leguas, y 24^ millas itf ieguas: y encesto confor-^ 
ma puhtuaimente el Itinefario de Antontno^ ron. las 
tablas jPeutlngietíaaass De aquí -se infiere^ que.'c^da 
legua erar.^qui^blenkte á:una milhLy mcá|a 'antigua Ro* 
taana j^iiüe oonstaba de Jid^plcs gesMoctticos». Esiia nüi^ 
ma'iioUgitud de. milla corrosporide i la. que hay. dcs*^ 
de la' Ciudad de J^uca basta ios lugares llamadosA?^- 
ti. ácSexto f V^akhtabo 4 t/í ükmoo\i .los qúalesilian coflr<» 
servado. el nombre xespetSbiyo.al/niimeco.de'daa .millas 
^ileiiabia i.yiíay.ldiCsdcXjicai .dlosf «staebf. tf mi*» 

-. -j:.'. . . . i|as 



\ 



Mas Sasta d primero, S al. segando , y lo at tercero, 
iqgan lo asegura Bartolomé Beverino, natoral de La*^ 

£i pie geométrko RoaiaDO , de ios qaales td ha-* 

: cian una milla, parece era igual al de Valeocia , pues 

este es conforme en todo ai dd Coogio Farnesiáno, cú^ 

i|ra;i medida, se debe creer mai ex&da que la del píe &6- 

ooia^o I esculpida e» ei sepulcro de Tito Scatitio , y la 

7d^.de Cosario , en ios 4}M:aies falta algo , según dicen, 

;poi( tuberse gastado las piedras en que e^cán señala^ 

dos. Dictio pie Romano es á proporción del pie Casto* 

llano , como id á 938. -^ 

Se ha de advertir , que aunque las mtUas Roma* 
oMS fpetMt al priMdpio ácf^ pasos geoi|icrri¿os$ pera 
en Varias partes , y aún en la misma Italia se hicieron 
:iDenores , por quanto se rcduxeron larmbien á men<ff 
(Ouonsioa -los. pasos deque constaban, dé sderce* , qMt 
^ VMlnpaiagcaiisc <^minayefon popmlcad» . >> 
- ( Pasemos á las Leguas de fispana. Si es vecdad , cch 
(«10 parece ser , que las Legoas de Francia pasaron á 
España, es casi cierto que pasaron ix>n la misma di- 
-monsion que allá tenían ; .y j por cona|giiiente constaron 
-de. idjoo pasos ^geomdtcicqs i q «uia. milla- y media, 
^ nocde*4d. pasos , como qakrén moclfos que. se de^ 
iMt contar por cada legua de las que ahora so asan en 
Sspaña. Esto parece lo mas verosimü , aunque es inno^ 
§able que despuoise dio en^£spa&| mayor extensión 
4ia leguas de qúe^úáUen sedgtie i que paraf -coii«^ 
putar, las Leguas* primitivas de' Espá&a , no Jftmbs dé 
eerurtir i las millas que hablan señalado los antiguos 
en sus escritos , ó piedras miliarias que se eQCueocmi 
en este Reyno , puestas antes de la introducción de las ' 
leguas. Sino es que digamos que la Legua primitiva s^ 
:rm.XXiy^ Ff id 



I 

i Ci 



lo constaba de^cnt ' ittUla^ y floftd^t :dc 1as teiaiidafr Itn 
r aílueUoí. monumcntüSi? .. -i :- '; i.2*, rL oí . .'j^2 

Esto safaunmit cscoo|etttraAO)ibo.(ks{Ni€$;sejm* 
-DteiHó la difliaiKiA .éc las > Leguas ^;yj la variuidn que 
. sobre eUas ixubo tth £spaoa ^ deseo aprenderlo de ottios. 
Sola dU¿quexcc(>no.hay otro medio paraifíxat coo^br* 
teta la díaiensÍ0|D de las LeguaSyStnoÜdcuDa:pcmrid«i« 
:QÍa^ B^eaét^ qa¿ detidlíasloc^d imaecoide vbLt^.^Qíp\a^ que 
,ha de c0¡osen/ev l%ljágtta,«xpGESBiftdo^rtft«1úicE},ipbc 
^exempla la de Busgos^. Aslí^ lo siooca C^vora 4 4^ 
J^|psia4ci7t(.;i«;ci^pstrcs..A! . w. . 1 ^ . v; . .^ 

tM\ fiyhS&rSMr.oa^ t Mq «ígnito ,. y.t^ttnlaQiM^ qhei^fle 
jDe9¿^.»'iic4:ccibido«Uidc.Viiid^^ concias apuntaciones 
3|iiie4iidu}iei sobie.la antigua. licgua |£spaQpbu y^Je 
lb0r,]W)dEiascer^eia».pMtd icq;ba|í^ quei se .haLBecy«fa> 
tomar ei\^jC«tojaMf w>iaDtf)Ai5eett^^¿qi»^iafM^^ 
4tiP^iLek»»laaeKrqii^U di: sttsadiiasLi^^^tcleMSYcliexio- 
toeSí >qtte ai¿ secWr ái> de.giiia V y 4p^0i paca dkedc adgo 
€tt la laatcriai: Y desde loegp ine confinnoaen que sol^ lá 
Aeal aittPffididd».^j^«iede deteraunairda fllkagskttd^y<aieo- 
lUtodU^ áf les;£0ea;á< qu^ ^medüiiooiidtidct sa«itábled^ 
49Íeato»'.Cfieocfie'porsñditá'Vmdv^oy.agra^ (la 

iuMa ». y que desee desempeñar la coo&mza ^ si VcndL 
4qw fadlita Its oc^iioties de servisle:^ pues hck deseo coa 
ti miqiM sific^bd^ y ce^^lrttiaáiD fídod4.otescqf» Ss&y 
glMttlaÁ<yflM^ |imi^e&^Mk;Mwlf 14' 94 de(fi(ovkm- 
bbe:»de. t^jíjpf» ;:£{&.. Li NL de Vanád- iav^fsti afil£ko^' j 
Ktgiftto seiYidot ;i:Dan Pedro dcLLuenzc» si Señor Doc* 

ol li • .\- .- .ÍXAR- 



i ^ • 

>r»>. .'J> .- -'.j.Cyí ."j; ..•;•;•' <;•' ..■>:;-.-;.. y (:.•;'::. ■/{ 

vX om-séqülen es^ ni 4t"<|(ke «calidad ^ este queíAe 
pcegooM : y foer» b|ea saberlo f|K>i^dsi«ti«)»k»«do, 
«OMMi^a r«li{x>nKkcv>co«RuM<«á'fia v^jr ii(» lo «leudo ^^«oh 
•otra. íSkich »¿daiiPi^op«¡0cfiftil>¿ 4b<«v«MiíMr( latifcCiceBé, 
«Ut acottat líl.u'o • lado y- fifi at-) otro d¿ tos que-kéDJg^ 

^dlphoik'3 • •' =1 «t. : .■•:.r.; • : ■ '. .• <; n r. • ■ i- 

v- Qusot» á Jd 'ptioi^ -qúa pf egoq^ ^- si Salalnamtt 

•da) 4igo qpí(eno*( |p(^qofr'atriitea){x><ij^e'Jdken£ltti6lK 
(HArottk» eamilo^' fispüa; , isataafds Hfub'iÁo ^íi^nA 
4ntW'deiMíto<-de fo>iieti;a^()aaiModdoÁd¿!«bt¿.$ala«iatica* 
8lliy«|nMiitc q«^ kiJvor»tda'|IelittWiileai Mslftiü*^i^M»^ 
-dudbiarf>á¿toiniMiM ^¿iifcMdl«fe «l<Ci4igOi,Mg«li^n- 
icitt)e>HSc9ie¿ yl Aftirai» 9(yt ttttvlttu^^tít^^mif^i^i 

:«atlW^fi«^oc«ui^«obfañCM^ UaMBád«í$ lo»^ ^óiiritíl- 
•««wMci «}«|c;!K iíif9-'kriv«nid4 'dd^iotioHcrcicitéi £^- 
ici9i»)ci»:>latiita| dtoGdthf y;i¿b£lai'Yil«iW'^icM:'i6oii* 

diieís JiBltfihoMfe , tréanitf: tM l^s^Hlktlc» w^igéioi i-lkttiiki 
iqoecfittkli^iMMidtf iJ^w^ Itf'^jptitíiac&tníCltt! ,> «^dlNfe. 

(Lo de>lfl;piédAPdt>kii'|ioem»v no ^uMe^íí'eate fiOpésMI. 
*tti Ib qat af0oiSé el^fi^AorObüqpO'dp 2tla«d«ñ«Ao4b 
,(ÉiilQesnAtiojK«qH9 ya:4dti%h^itai<dlft#¿it?nF^'^ 

(^a Ff» 5)uan- 




^^4 

Quanto i lo segiiodo que pregunta éel edificio de 

Mliioaoca , d%0 M HC t>actH<., :its(kH«Hi ^ ^iiei«4ii^ 

tad del que viene ázia la Ciudad ^ es muy singular y 

muy antiguo , y di^oUraJ^oo^aha* En esia puente fe* 

necia el cainino de la Plata » y la órdea y poscura de 

4m. QurfiM^ de .i«íUA'<;o ,i»i|l« ^ qu$ wMidlll pM 4t\iciMr 

de Merida^ el q^^il £attiAo, hi^o peimf ramente Licinio 

Fontifíce » y después lo restauró O&atriano Cesar^ y 

:)Xra:^no , 'Adriano ^. Antctpio Pio^ .Diodccjano ^^y 

,loum Empeudoces &9^anp«.> según, que parece 4e los 

ilotrf radique : mi (<^ i.itúMH>3 jpcdronite tsuin « puestos 

«Í2tt3Dd0 iClf»ieQKi^¿i^jio iba eL ñoida Tofineadir 

<¥idido.<:on4oslttasof.c0moa^a , y poc cst9:no 6n^ 

menester hacer la puenie mas larga : de maner;i , que 

jfiW. teMf iesfaipofülc^ ul antigüedad ; hioiecon :muy 

-bi^ji'jh)»:ya<wpi«^Q»9id^Q^^ ]:o pobette jpor 

idiVJáaíideíftu^.a^mikSiicOmtotseo^ y fnemocia muy ctsfi* 

it» y ver dgdwa de :»t P^uebfcor -atitkiai&nob Cqi^SiibI^ 

«esta ..antiguedad;xk ^Salaiiian^a la..iQCikiQCia de xieM» 

J^oma^tf ^sugi^s^» deilM^ate Miáontfcis^qnu<liC<H 

elegió, de v^aftiiB^ttolonW y/yt «Mí Atfv^ iglcsfi»! d» Sm 
.páa^yAíf Qepo.dr Isi lg}e«¿ |}t«faiS(>cUfis .septriciirad: de 
*fC«lflu aAiíqutslfiOas. puca ta^abíco < en: las :oaaas . ác 
.fhn Qlego Azebedo. ante U^ pue«i#si.pet0 cut^tsM- 
-é¿m didt^aim»*! de ;la J^^a i ^Jio tb fMátxm»m pot 

..i9«ft>Pc9lj(^0 J»ce iik ^StíaoiKn», ^m:p«gtiñzii: nt 
,4|^al e$€sil9)á,cki /tieaopo ^d £qpp«rtdori (Amonio £i4> 
j«^n4ewp»fi«»l «He. gíit x$n. )«í¿elj ikntpft 6if SaUh 

«AtJÍsrf^nxisQii^Qgrijf^^ tfii>kl4i»«íiMMk&qafe 

yo me acuerde hagan memoria , cceo yo qua fMfr 



bó ttt i»' t»s 'éiw:ée- tUclí tan señalada ,' cono se» 
m cii el tiempo: de Ptolomeoy ni tan magnifica ^.cd- 
Aio lo es ahorst. Basta los > indicios sobredichos pa^ 
ra que .sepamos cierto l^abcr ya sido en aque- 
llos siglos 5 pues no hay cosa tan grande ni ctecidat 
que. sus principios y nacimientos no fuesen muy po-, 
qucfios». > ^ 

Quanto á lo que pregunta quien fue el Conde 
Don Kemon » restaurador de esta Ciudad y digo que 
algunos Cronistas modernos le llaman Don Remon^ 
Coode il^ Tolosa p y engañaáse en ello» Lo cierto 
es que eate Don Remon fue faerinanb del Papa C» 
UxtoJV de csie nombre: este Don BLemoo casó con 
Doiía Urraca ^ hija mayor del Rey Don Alonso que 
gaQÓ a Toledo > y si viviera mas que el dicho Rey, 
ikcredira pot causa de $tt duiger los Réyno^'de Ca»- 
tilda y éo Le9Q j peto imuló antes , dexando un td« 
)0 iic Jar dichas ?u muger , que después de Jos di^ 
dt.su abuelo hered<^ los dichos Rey nos ^ y se hizo 
cot«ia|E p0r • Emperador, de España en la Chidad de 
Xeon.epfl.taPiiel.najciitiQmo'de Chrisco de mil cknt« 
ncinta [yjúnostf que esrcn Ja Era de mU cientp setenta * 
•y.'t9$.l»ft fiM|dre.de este Emperador caso en vida dci 
^Rey S9( padiio , hiendo viuda » con el Rey Don Alonso 
jA» Ai;ag)»o ^y .del gual no tuvo hijo ni hija. Es» 
Poh ^eviMtyvydnQ. del Rey.í>OA Alonso quegsl- 
^p k JiAfÁÑrJI»^<^ dr los Jue¿e$ diputados pan 
Itizgai ei liQpfta que )ós .Caballeros del Cid Ruy^Piaib 
ihickEPiv icoo Jos ^nii^te»dé.CaramK El otro Don^fte^ 
AOftfConde d$ToJt)sa.,;y San Gt^ fttc casado cosí 
mns^iihernaiuk dct su utliger de t^ste,,. Uamada D4i)a 
^tíyif^.f fe^ }bfi»^Ái á€i mHmq Rejí Dftn Ai««sO|. 
•^•r^gMlóiÁiTQkdvii, x^^ttua! de ios Capiu^csiqMe 
-lí pa* 



^aootí á tar co«lQisti:t de'la 'Tterra Sanfa Cdn >6l 
Ihiqae Gadt^ro lie Bulfam t' y ailá en Sariá Ic'pa^ 
fió su mtlger un iiijo , que liaiuaron Don Alonso Jor«« 
ifcan ^ porque le bsutlsaron en el* rio Jorian. ^ 
r . Chanto ¿ lo que pregunta de la fundación del 
estudio . de . Salamanca j respondp qüq el 9^ey ' Dün 
Alonso de Leoteas , bisnieto del que ganó 4 Tok- 
-4o ^ y Padre del Santco Rey Don Fernando \y que 
^ánó á Córdoba > y á SbvlUa , hi£o primeramenre en 
«esa Ciudad cierca manera de escuelas ^ no tan iñag* 
niñeas <jcomo después lagi^Ln» acrecentado^ y este iicf 
^cñzló.lás salarios pora tos^ que -allí' leyeset)', y- ^nse^ 
liasen* Despueá el s6bcedlctio ELey Sanro Don JFéman* 
tío I su hijo, favoreció mas aquello ^ que su padre ha» 
,bia . principiado } y mucho mas q^e ellos ambos "el 
•Rey : Don Alonso el Sabio v qtte híao las; taUáS' dié 
«Aistrología f y Us Partidá^^k tes l(yes> hljo4e "acfaél 
£ey Santo. £6ce Rey Don Alonso, Atando- ett'JTo^. 
4edo -por- el nmes dd MLayo eti' la era deailf'^y^^doáA» 
cientos y no venta: y dos , constituyó^ que ^hitUese^ eu 
iel estudio de Salamanca un Leftor^ de &ey<d5 ^ ^fiqaal 
el Rey I y sus suci^ores fiíesen obligadas 'tke\{lárq«l& 
nientos maravedís de satajrto cada aña Iteti*| dos JMblef- 
<tr08 en Decretales ^ á quien el ' Rey dé qmniQn«os mai- 
ra vedis cada a^o , y 4nm Bachiller Canonista y ^ ^^ 
•Mjaesirro en D^crc tosí , 4- ^uleti ek^^Rcyfdltti't^esdttíit 
Aos macarvedís c<ada4(fi(i. ^Icen / dos -Maoscmi tti Lóg^ 
^av á qüiicn el Rey ^airá ^sclertTM ntarávéáít '«;adi 
*adb, y dos Maestros oa>F»ica^ á quiefi el-Rey-daírfc 
j doscientas maravedís cada: añé; £ 4u^ ^^y^^ A^^^^^** 
/tro en órganos, , i quien? e( Rey dd^ <iil€tteMa monm 
vedis cada 'ai|o. Aqur «ordinó^-dr-Rey 0ob tAtiiñ^^ 
que nadif pb|ate tos' atqaUér^ dtt- las cask^^^^^ldl'^- 

tu- 



.tu'diaatc$v yr^ai ias^taseri U coftséryadorcs leí c&ca* 

Jtcflk^ iqaé,d Deanície Saiasiiaii^^ j pl Aqiai^c 
San .Caquel ^ á« quiea et . sobredicho . Rey corMiio- 
,y0 ppr. conservadores del dicho jcatadiO|.hayah ca«* 
• da : aootídóscíintos . motayedis v que tdoga ^ste Befn 
ipara^.ib^cu düspentár/eo s^iioa»; cosos: qup t^pdkecb^ 
Ko, sorM<Bniestcr:..ai:catudi€b Despáes* el 'fap:^ £te* 
jnonfc y*^ dió.al esmdio de.SaiaauuKa para las Cá- 
tedras , y Ledores de ellos la torcis^patte. doblas ibí- 
cias de los diezmos de aquella Ciudad , y su Obis- 
pado ; Y el Rey Don Enrique ef Doliente , abuelo 
de la Rey na Doña Isabel', les dio las tercias de los 
Lugares de Almuña ^ y Baños , y Peña de Rey , y 
por trueco de veinte mil maravedís de juro que pri* 
n^ero les habia dado f y poco después , al tiempo que 
sucedió la cisma en la Iglesia Romana , el Papa Be* 
Hedido XIL^ , que primera llamaban Pedro de Lu- 
na , á quien obedecía por Pontífice la mayor parte 
de España , reformó , y constituyó la Orden de las 
Cátedras , y los salarios de ellos muy adamadamente, 
porque de antes todo andaba muy confuso. En tiem-» 
po de este se labiaron las escuelas mayores , como^ 
agora las vemos , deshaciendo el ecliñcia viep que 
primero tenia n , las quales se comenzaron á hacer 
esta ultima vez^ el año de mit quatrocíentos y quin- 
ce , y se acabaron en el año de mil qisatrocientos 
veinte y tres años; 

Quanto á lo que dice que desea saber algo de la glo* 
sa del triunfa Remundino , no conviene hablar en eflo,. 
porque aquel triunfo es vituperio , y mengua que se 
hizo á Salamanca y y es la mayor necedad , y bes- 
^\i:\ tía- 



1x8 

tialidad qae yo jamas hie leído , y io mas mal trobía* 
:áo^ js mas mal dicho , qoaatohay en el : y sería inl 
parecer que luego lo hiciesen quemar piblicamen^e 
tpM pena ^ y pago de su mal oficio , junumeoie con 
anos versos Utioos* infiérnales que con el andan. 

Con esto me parece que va respondido a todo lo 
que en la casu se me pregunta » y si alguna duda 
quedirct estoy aparejado para la satis£&oeC| con tal 
que yo sepa quién es dste que me lo pregunta ^ por* 
que á¿ otra manera no jrespooder^ mas de lo dicha =: 
Fioriaa de Ocanpa. 



f ' • / ^ 






> \ 



.yj 






'él, ^' 



]L£- 



•."••• 



REPRESENTACIÓN 

I • ■■ • * . . ••• .i 

b«eh'a al ^ty por Don Miguel ¿e iVriarie' f^fcirrtr»¿^ 

. íMt.urdM^ San Framlméc Qu^r > - ! ^ '> 

• , •.'•'/■*'**] í 

SOBB.£ , . , 

hs^adiUwtamhnpos,4f üj^/fer 9/aA^(>sp^ifs^j^<^pttkmÍ4ím^ 

pueden Prodtuif^'i ^sfaHa.'^ "', ^ ' *^ ^ 

• « 

Don Miguel de Uriartcí y Herfcra i^ niVaraf de^'^íí ' 
Francíicó de Quito /reíytio '¿t\'^t\tú; ^taríd'y Tesfd^ntc 
c^ d Puerto di^Sanra' MariV, 4 16VR."Í>. de V. M. ,V8V 
la más profunda veberacion dice': que ansioso dé níañl*' 
féstác su arHíente zeló á el B.eaí Servido ^ él rtoMe^atitoc' 
á sa patrlíT, > 1& ^gcniarÍDtUhadQrf'íifié? ¿n sf 3ft?ité'^r 
promover en quííitd^e¿r^ ac:iu t)aííl<ÍLU^fólít¡a^^ 
Estado i ha resuelto propbheír el medió quiriiéhé'pof^ , 
natural i fácil' y seguro j^ra til logró de* fines :<áft *lfií¿;'* 
portantes. Este se reduce á la formación de una cotnpa-^ 
ñta , baxo'ia Réál prbteccion , ÜesHna'da al fómer^, v. 
benfefido de los ftütüS 'de la PróVintía de-(julto ? y coi? 
especialidad á las 'labores de sus' 'minas de oró y pla«:^ 
ta^al cultivo de sus árboles de Canela , y á la tecau-^ 

. • . • * 

dación de los tributos de {ndios, y demás Realei dere- 
chos» que seKdeádateneu sii' distrito $ y í ta guarda Y 
custodia de las 'fronteras ',' que. cdnfinari'cón* Win*? 
£tles de toda^ aquélla bómarca^" conquísc'ahÜo'toS su"^' 
^ Tom. XXn^. Gg blc-á 



blevados qae foraian yt nn considerable cuerpo de 



• V • • 



Nadie duda que onade los principales nervios xlcl 
£stado es e] £éitaf rielo | c^iiid útíico fetoíte d^^ su Q^^» 
lencia, y que no puede ser universal y ventajosp sírt-cl 
fopiep.to ^^^ vifias.^^^mpaoia» sosterddas <(e.jb(i^utpid[r; 
dad publica; I^orque compootcíadose sus fondos XlelcauK- . 
dal de much^ íritereis^<ios , aiilmándosé su ^író por l$i 
industjria de muchos inteligentes , y empleándose c?*, 
da uno en la precisa négódacion- de los efeéioS de'^ii ^ 
encargo, con las Provincias de su destino^ síclñtfcn'tp,-*, 
dttir.iguílVmenft:, el beneficio <léi coniéréid ; se '^iéácici' 
i todds los géneros CQnier(:iable$ ^ y^ experimentan 
«u utilidad , y en istis propias casas' todos los vasallos del 
£stado: en el consumo dté sur friHoss en el despacho de 

empleo de sus caudales^ yren f;íL. 
sitcfiiya i^píticlon ^^.su produíh)» t , • " - \, ,1 
.\ ComoesfámiJ^ií^^eCtnaUa can acreditada por la 
cjcperiencia I freqiíeutáda de- las naciones cultas « y^ 
adoptada en el siglo presente por la nuestras no se de- 
tcodrií.e^ qu<e rrpjpone a pofsuadirla en terouno^ 6^?f^^ - 
^í'^ .# ^^"í^^. unjfimcritp 4 discutió á; los precisos^, y. 
cf peciolos qHf^ h^a rtc ícíffnwndf i;.,de ^portante , y ne-, 
cesarla .la*(:Qinpañia prbye¿|ada;, atendidos el ñn y causa , 
de su ;^stablecinue.n;:o t y ^ popqrcioa y olrcunstanciás 
dj^l pais.4e su destino. . ;^ . . : - , ^^^^ '- • 

IfjQvirci^.dc^Qiúio^^it^^^ en el ccñtfáde la Amctíc^s^ . 
Merioi^nal i'baxo la línea paáxímai ó delequádorV y 
entre (asdos Cordilleras.de jos Andes* Sujetóla a su im-. 
gctio^ "tufacínga TfápAn^g^ui ^ undjjcimo 'de los-É^rpjpera- '. 
4pr¿s W/y á. Ia>u-asja;^^^^^^^ ,, 

íúoso ^Sfbfj^j^an de Vdalc^^ en cl.ajft9.,de^i.y.34. pcsde^ 
^u ^o^^guiefiíca <)i^e4o subo/di^^da á \^ <;^pitii del Pcrú^ 



KflSt* q1 afto <le 17x5 » eií que pata aumento del- 
Virrey ñato creado tiicSúMa f¿ de ^gata » se adjudica 
1) nqeyo B^ey no de Cf«l»adá , coma compr efaendlda en ^ 
el de tiei:r9 fir]t>e#. 

:Pqr el/Kqrte eoofirit^eata Provincia con la dcí^ 
SamaFc de Bogoca^ y coonfifebendé una buena parre 
del Qobierno de Popayán $ poc el. Sur con- los Corregid 
jqtfieotQs djp Puira y .Chachapoyas» Por el Oriente ocupa 
todo lo que en^lpria el Gobierno de May ñas en el rio: 
Marañon « ó.de la$. Amazonas V hasta el Meridiano de 
la deiñarcioh ^ qu; divide, los doniihios de España y. 
d<í .Portugal I y soD sus tárminospor el Occidente tas 
playas que corrcii desde la cosita de Máchala 1 en la en*. ^ 
senad^i de la Puna, hasta las de Atacañes, y )urisdic« 
cion de Barbacoas en la de Gdrgoña: su extensión de^ 
Norte á Sur es de^ aoó leguas , y mucho mayor de 
Oriente á Opcidenfe i pues comprehende mas de 600^ 
en ^ittüo 9 isteinándose por el resto de aquella Ame<* 
rica > desde, la punta de Santa Elena en la mar del' 
5ur I h^Sfta ,el Mediterráneo , divisorio de las dos 
Coronas. _, 

La capital de esta Provincia es &n Francisco de 
Quito I que .titQló de Ciudad en el año de 1541 f sie^' 
te después^ de su gloriosa conquista. Su latitud austral' 
c$ de •••»• grados, 13 minutos, 33 segundos, y su lon- 
gitud d(P, 3 5,S grados, 15 minutos y 48 segundos, res^* 
pedo del Mfiridi4Q0 de Tenerife : esta fundada en la 
f%lda Oriental de la; gran Cordillera Occidental' de los^ 
Andes | d^taniedc la costa y playas de la mar del^ 
Sur por el^ jpoAil^e fiOiüo 34 leguas, y habitada de 50 
k ^od persp^as.. 

Se divide esta Provincia en cinco Gobernaciones, y 

nueve Corregimientos , que cdmprehenden baxo su ju*» 

:.: . ris- 



rhdiccion mas ele 230; pueblos^ í entre los quales 
gotaiñ 14 el titulo y preettiinencUs de Ciudad : no se 
ipcluyen en este número la^ Mision¿^4lel Maciüñon ^ al 
la mullicad de ranchos 6 alquerías que forman las £ai- 
millas de indios / Mltairos , Negros y otras castas al 
contorno de las respetivas chacazas, ó haciendas de 
particulares en donde trabajan, siendo' a la veifdad cada 
una de estas una población considJSra[ble V atendido ct 
número de gentes que las habitan empleadas 6n sút cuU 
tura y beneficio. De suerte , que según las ficticias histo- 
sicasi relaciones de viajeros » y la psopia observación 
del que propone , no se encuentra en la America Meti-- 
dional, otra Provincia tan poblada como* Ja dt; Quito, 
mayormente ^n lo que es el pais comprehcodido entre 
las dos Cordilleras, 

£1 aumento de la población debe atribuirse á la -be* 
nignidad del temperamento , que influye sin dud& á la 
rei^a propagación de la especie 9 y á la preciosa conser- 
vación de la vida , mediante la robafct^z de los Indios , y/ 
la substancia de los comestibles: sin la fe déla historia, 
y sin el auxilio de la experiencia , no sería fácil persua« 
dirse, quendos paises que eitUten en el centro de la 
Tórrida Zona , ó por mejor decir baxo del mismo eqüa* 
dor fuesen habitables, quando vemos que todos los an- 
tiguos los dieron por desiertos filosofando , según las 
pura^ especulaciones del discurso. Pero es tari ad con* 
trario, que son en realidad, no solo habitables^ sino 
los mas apacibles del mui%do» £n ellos es constante 
la igualdad ex¿¿ía de noches y días ^ no se sien- 
ten las angustias del calor , ni las rigideces del^io, 
ni se experimenta la sucesiva alternación perenner 
de las quacro estaciones del año ,« antcs' bien se go-, 
za siempre de una agradable Frimtfveca. * ' • 

/ ' La 



La aítara íSeí terreno , que es el mas elevadlo iíel gloi 
/bo ; la coflsiguiente raciedad de la atmo^era , y la ad«! 
.miTabie cohtcaposicioa de páramos y volcanes ^ que pue- 
blan aquella Pra?incla| son tíadsadailasrcaasas o^Mu^t^i 
Wesde tan ddidóso temperamento. 

A laíapreciable coostitucioA^del clima , corresponde 
agradecida la caiot^&ai su fenlUdad es^ eanta , que na 
se admirán^pot ordinarias las cosechas desemlUas» que 
artojan t^oporconoi habiéodose ya visto muchas de 
)xSo , y algunas de aoo, (a sementera; y íecoleccipA 
de frutos no reconoce las leyes del tiempo, sino la vok 
lúntad del lat>radór. Ansiosa siempre la tierrai <de maiti<4 
plic^ir la simiente qiie recibe , la produce y sazona en 
quatquiera de los meses del año , y asi en tod,o.su giro 
se repite el dulce añín de las cosechas. Bien entendido, 
^ue aunque esto es general en aqucUa Provincta* , no 
4exa de haber .parages en que por la inmediación^. 9 
distancia lespe^iva á los piramos y volcanes de que 
ahonda , como también por la elevación, ó profundidad 
<lcl terreno , han establecido la ejcpeciencia » y ^observa? 
sion las tiempQs^ mas ptoporcioiíados ptCA la. ^^a ,; j 
simienza de los campos* . . : .. ;. .. ..v. :l. 

, Esta fertilidad prodigiosa no se reduce i laiproi^ 
idttcciott de una ú otra especie de frutos > antes, bjeii 
se desahoga en todos con jtbun^ancia. cxtcaofidiAaria* 
£n qtianto á los comestibles :, . así ;de.. gtMtps^ vcaraes^ 
frutas y raices , no tiene que apetecer el d^o i. . antes 
faneu parecd que sa misnda redundancia los ha: hecho 
despfeciabics. Y es tan cieno , que en^ la veta» de tof^x 
tenimieñtos no se conoce la triste, economía de la mci 
didaj ni del peso , sino el buen arbitrio díe;b>$.qi)e 
Vead^tt y compran, á excepción de J$ts cariips de M i;at 
bta pública , en donde se despacha la vaca, á jtrps jrea* 
les por arroba, y el carnero á razón de cinco nales car 

Tom.XXJf^^ Hh da 



da res \ s¡eódd'grttid6) y de- biieoa calidad. 

Enmcdio de unta copia de comestibles no pudiera 

estimarse la Provincia de Quito y lica y proporcionada 

para manteoer en ella un poderoso; comercio útilísimo 

á estos dominios I sino abundara al mismo tiempo de 

Jos frutos naturales uus ptociosos y. sele¿los que se eq« 

'cuentran en ias^ dos Americas h y áúo de algoAo que oo 

'se cria en otra parte dd mundo descubierto. Este es el 

&brifugo indefediblc de la cascarilla , conocida entre 

los Botánicos por el nombre de Quina ^ y admirada de 

las naciones por su virtud estupenda » contra todo gií- 

•dero.de ñebrés intermitentes 5 se., cria sin cultivo 1 ni 

diligencia humana en dos Corregimieatos de Loja y^ 

Cuenca , y con tanta abundancia , que iiay moa« 

4añas eoteras pobladas de tan admirables plantas* 

( Las dilatadas costas de la punta de Santa . filena^ 

^rteneciéntes ál Corrc^miento de Guayaquil ^ y coiob» 

fireheudidas en la -Provincia de Quito, están ciibtercas 

4el preipioso Marisco^ de que se contrae la Purpura mas 

subida y permanente ^ tan estimada y rara en laantl« 

güedid, que fiíe por muchos siglos gala privativa de 

los Soberanos s y á la verdad' pudiera sor común y ge* 

iienl \VBínt íos* paxttcalnes de un mediano porte , si 

te beneficiara con exáditiid y diligencia la que pro* 

dttcen aquellas costas, mucho mas abundante y exqui«> 

sita que la del puerto de l^icoya , en la Provincia de 

jGüatemala.^ . : 

\ <^ Iguaílmente se cria con abundancia en los Corr^« 

mkntos de Loja y Rio-Bamba , en el partido de Haon 

bato i y otros de la Provincia de Qpito , la Cochinilla, 

tiqucl delicado insedo , quo surte á todo el mundo de 

Grana ftna ^ y de tan buena calidad , ajuicio d^'lnt^U^' 

gentes, que no cede á la de Oaxáca^^ y excede conocí* 

damcnteála de Tlascala, Ckolulá, tiueva Galicia y 

Chía- 



Chiapi y eh los Reynos de la nueva España , y á la de 
Tuxaimán en los del Perú, Pero este precioso fruto se 
halla I como los demás , abandonado en los campos ^ y 
sin culciroi ni fomento alguno ^ á excepción de una 
pequeña parce que consumen los culturales en los tin^p^ 
tes de sus lexiáos-i sucediendo lo. propio con el Achio^ 
te: yerba de tintai añil , varios, medios minerales de 
azul y verde , y otros géneros de tintas sobresalientes, 
qiié producen aquellos Guáyeos y Cordilleras , y coa 
especialidad los de Atacamas , Quijos y Macas , y las 
liberas dcL rip de las Amazonas^ 

En punto de Cacao , no es fácil determinar los para» 
ges de su producción > porque en cuasi todos I6s de 
h Provincia brota con admirable abundancia : lo mts« 
mosuciede con la caña «de Azúcar «> cuya, cosecha esco* 
liosísima en^^la góbernaclQn de>MaAs ^ y «n los Coirei^ 
0inÍQntos-d¿l Bio*Bambá^ y de San Miguel^ y en ocm 
distritos de aquella Provincia i U qual produce taiiH 
bien bainilla esquisita y abundante en los gobiernos do 
Atacamas y y de Maynas, y<n las fértiles campañas del 
riO' Marañon $ y en quanto al Tabaco* no hay que de^ 
terminar el sitiode^suprodiUGción , pues se eaca¿ntra( 
copioso y sele¿lo , cuasi en todos los partidos, de te 
Provincia^ - 

- Por lo que io6i á pUntas , y^rbaa y raices medicU 
natesv especies prpcftinas y aromáticas ,. goma^ f ' balsar 
mósy Xesinás $ maderas esquisicas, fuertes y :corpiil¿w¿ 
tas par^ todo generóle máquinas ^ ó artificios rtertes^ 
tres y marítimos , y btros^ frutos pred^sísimos, 4e ^^ 
abunda aqutlta Provitncia : se omite; de propósito la 
descripción^ lantó- pfdl? sé^empdñ^ inüposible-y^ieodidi» 
la fHttUitttd vy^vatieáad '■ de stts ^^ie$ \ ^uMioi póri^ 
qüc 'A^ált la CantU i , merece sobre todas la atet^^ión del 
discursq. ' - , - • ^ 

•.• Hha Se 



i^6 

Se cria esta agradable plahta en los gobiernos de 
Quijos y Macas , en el de Mayoas , y en otros térrico-^ 
rios de la Provincia de Quico^ y con tanta abundancia , 
que no solo dio su nQmbre al pais de los Canelos y así 
llamado desde que Goozalo Díaz de Pineda lo desea ^ 
brio en el año de 1 5 36 tan poblado fie títos- árboles s ^1 
que también dio motivo al establecimiento de los £spa<« 
¿oles en el de 1 55p » con el fin de enriquecerse media n-c 
te el beneficio , y comercio de fruto tan apetecido ctx^ 
la Furppa 1 y. otros países del mundo. Tan pródiga, an^. 
duvo la naturaleza en la Pcovinciá de C^itO ,: en quan^í 
to á la piroduccion.de la Canela , que cubrió de estos 
árboles montañas^enteras dilatadísimas , como son lai 
de Zucumbios , Archidona , Avila ^ Quijos , Canelos^ 
Macas, Cayambuxo^ Mayoas, jy peros de U grafi- 
GocdLUera« Enmedio de taáta .abundancia » ñor se saca 
«as beneficjlo que la eorta4>or(lon que sccoojsume.f tai^ 
to en aquella Provincia y como en Valles. La calidad de 
esta Canela compite en el estado inculto en que hoy 
se llalla , con la de hkhlz Oriental , y es preciso que 
la exceda si se le diera el cultivo correspondiepte. , se-n 
gun lo tiene acreditado la experiencia en unos pocos, ir-^r 
boles, que trapsplaotó el C\x& de Mapas á la plaza de su 
pueblo. Dan estos una corteza tan delicada y- fraganr 
te f tan de vigoroso ¿spíritu , y swyo a^iyid$id , que 
aventaja en todos sus accidentes . á. la. mas exquisita ác: 
Zeilan; ó ya sea porque es mejor ca la calidad' y sus-: 
tancia , ó por sentirse mas a^iva , á causa de ser mas . 
fresca y jugosa que la traída del Oriente. ; 

La verdad es, que la Gatiela4fi Quijto.no se di£erien«i : 
cía en los accidencesíde la d« 2^ijiafl:.el olor aromático/ 
<el diámetro y espesor del cañudo ¿ el color y magnitud , 
de la hoja y y la fibrazon de la raja ó canelón ^ todo eS' 
|o i^iQp ^ue la que nos venden á tan subidos .precios 



los Holandeses: perb la flor de lá de Quito^ tanto de 
árboles cultos cooio incultos , exceden sin coÁn^parácioní 
á la de Indias en calidad y fragancia y y con* especial!^ 
dad la del territoria de Macas , que se aYóota|a consi^ 
dérablemenic á la de Quijos. Esta difeciciuia consiste i 
)QÍcio de imeBgentc¿en la divecssflad de tecseno :' el de 
^acai es enjuto f. ^^^ i g^^ ^^ libtemente ^ de la 
transpiración de los vientos ^ y por lo mismb son áias 
sazoñadqssiis producciones : eLjde^QuiJ9sx^4>frxayipan« 
tahosoy^ y de estaxausa procede sinduda^oque^sriár^ 
)3oles brotan ciorurbabaxa ^ ó.husnoi ginieso qfuq át\A^ 
Uta I ó indispone en algún tundo los accidente^^ del &uw 
toi pero esto lo vencen á pocaxost^ la industria > el 
cultivo y la! aplicación^ Dando desloes, ,á ^^os sciioe 
pantanosos 3 s^ngtando los, árboles .que ^rednod^tim^ de 
rebaba; tafaiEdo Joe. de.otca especie i q«e dmpidenvte 
^veotilacion'^ hacieiidannavm; plantíos: en tetretios opet^' 
tunos , y pradicando todas aquellas Qpanmbra:! ofáé 
fuere didando la ejcpetíciícia y. laiOifcseiiviacioa': rendi- 
rán las montañas de i.Qbito Canela «üperior/á la^Zei^. 
lan^ y iaaabupdabteyiittt^O'Solo;Sirva:jdfe abastece^ 
todos los . dominios de-y* M. f y eücusaria* considerad- 
ble extracción de plata » que á . oqLsiÍ9n-/^el apetecido 
genero » nos llevan los Hi)landcaes:( si^ tanlbisQq de ex^ 
Mácela de otrasL-rfitexones^isiirtlóidalaf cpn si sobrante:* 
supuiesto qiie dando es tk; por moa. tercera parte; jdidjpre^; 
cw, á que.aquelk>9.vendenJade;Zdldny k tcbdxá mas 
que considerable cuenta á la compañía* 

Mas seguró 96tía. el logco de üoks .tan. iqqportaií te$i 
si á^a propia cOÁpanJa- so eucs^gase.-ia labor ^íde.ininaí» 
de oro y plata:, y. de laá piddias^ ;preciosas . que atesó-* 
ran aquellas montañas. ::No pudiera Jlamajrsb; rica > se- 
gún el estilo de los tiealpos, la >Provinc¡a de Quito 
pon t^ Ji» gb|^|ncia ^S^p^fxtttqSj.cojBSStibles salu^. 

da? 



«3« 

dablca.y SjmtaiAos'f si careciera ácAcs dos. principalek 
metales: tü aún coa taata copia como tiene de estos , sa« 
naría del mal de su mPseria , Ínterin no se le aplique el 
graQjrcinedlo que la baga vomitarlos de sus entrañas. 
£spo¡ar que lah'arán sus datarais cs^deliria convencido 
db lir experiencia, que nos ha ensenado séc su carádec 
el desprecio de estos tesoros , y el horroc á la fatiga, 
úiico>inedio de alcanzarlos^ 

•I jBensar^ue podrán, hacerlo tos Espa&ote, criollos 
^.chapetones \ c>..las:otrás castas de gentes, esfableddas 
•b^ell pais ^si no^ es delirio , es pehsamiento' al' ayre, 
pues .ninguno tiene fondos para emprender .tan' gca« 
ve jisoiiita. : con que es forzoso crear un . cuerpo ro-» 
btilítí» f y i^uagppcido de. la. alta protección del .' Sa- 
ber aun ^^paia-zaniar: está grande lohra, y poner en 
míoviiDientó tap fecuxi4<s alnesalea , sacándoles de 
las venas de 'la «tierra -, para que drcufeá vn .lasi de U 
Monarquía;' ,...*. { " / 

-i . £1 territoiiade la Villa, de. Zai;ama cs> capaz por si 
soLobde ombeber JeSiésñiei^oslde^uná faérce: campánfat 
son. tan; afiisenM':de>.oro sosrfcotcroási ^^^esienda así 
que no. excede? sa' ley ^dc > diez y oehb qniiates^^ paes«« 
to en. la^^dc veinte ^^ rinde .mas utUidad ál minero, 
qno La^^qne daq. otra» aniñas* en dónde el iaropor si 
tiene; esta ley , . y lacude: ^muy. ^regalar^^-Eu los sie»'* 
pos^^ptaáados^SjC :trabaj&ibznr muphas betas/ defi ^ce^páis; 
pero ya las hizo abandonar ilaÉklta;^ábsolttta.4eope-> 
rarios» .'i -^ *» %-. .. «..mwJ^ ,. j ' 

^ . Lopropiosocede con las de Sevilla del woro^ con las 

de Jaenude:Biau:amoro^.v-'y^^<>^^'^^'b^i^^^^^ pacs 
desde qpxcsz sublcK^Fon lds[ Indtds jde^^su; comuca, 
quedaron dvldadas;^enc¿rapicía¡te#'£l oro^^ ttlas'se 

sicába> y scáaládaiiíetite renqbt&de Jaén y era snpertoc 
e& leyirJasrilei'Zt^rttlnao pero al presente cadie las 

dis- 



^3? 
disfruta, sínd algtttior Indios: ¿(ac se Valia de este ac> 

iiitria, si la. necesidad los obl^ac^a.. pagar xi^ úiba:^ 

^/ Qaan4o artesa los xios lab» laainssRiisv quetrad 

envuelcas ja corriente.! y en jüntanda pcedsaniM^ 

tt ta porción de granos de oro que oecesiun , dan 

de mano i la tarea » y aún anojan el sobrante si 

cesulta.'.'* -'■ - •'- •* ^- '-* •' 

Igual abandono padecen otras muchas que se tta^ 
bajaron en los' tlénipos ántiguos^'y adgfMas en loa mo* 
dernoSs pero en todos con poco y ó ningún fomento^ 
pues nunca han podido los coitos caudales de aque<^ 
lia Provincia pasar de la superficie 'lal fondo» £nrr« 
ellas son. tecometulables las del a^dicd> db* Latacun^ 
ga: y sobre todas las de este' «partido ^'^oe soñ^dt 
plata j merecen la primacía las de SarpuUo i Guaca- 
ya I í^ikchos y Angamarca , y ^n esta última > ^ue a 
la mas-' rica y abundante , ocurre la felicidad ^ de qtte 
liabiáidol2|' ^traído:. una tempestad boMit^lw afibs 
ffíasadosi la •descubl^id^^en part^ oica teapoiatlM ¡A 
ie 1743. . ' , 

Con la misma afluencia , y multitud se encueu^ 
mh estos preciosos minerales en ios dQoias Gotregi- 
inientos de aquella Frovinciar.EI de la (Capital aiesc^ 
ra infinitas riquezas en el famoso* eecroí de PkMnch^, 
tn cuya falda^está situada. > Así lo segura lá tfadic^ 
cion , desde los tiempos de- la Oentitldad / y 'siemfn^e 
lo. ha calificado el suceso i pues se eogen algunos gf$- 
tíos de oro de' ley sobresaliente y lavando tas arenáis de 
ios arroyos que se desprenden de aqiiet cei?rój y lo 
mismo se experimenta en toda su Coiklilleca en la Orien- 
tal de Guámanii y en otros muchos cerros 9 y quebra* 
^as de su distrito. ^ -' 

Las propias muestras de ricos mineral^ t6 advkf* 
tea cu los {»artidos de Ojlavalo , Y iUa de San Miguei 

de 



de Ibarra;^ y Poeblo de Cayaaibe f quq existen Jenttc las 
Cj^cdiilecascUiqíevadpr^fioilce Cay^sünbaio y puesta mas 
de. constar por bs imcmanas sntigius^^ ^ aijgiuic^s ves* 
tigios <^ fi6au>.ei tlqmpo de la-, gentilidad ^ en que. la^ 
bcarqn isas pceeiosas mina s.^ se cogen hoy algunas are« 
nai5ÍLe. ocQ exquisito, t sin'mas tii|igencla 4uc labrar las 
que precipitan las crecientes de los arroyos de dichas 

. r £a los cMtjarnos^ del Pueblo rdeMira Se registlwí 
yarios cerros i que desde la gentilidad conservan la £sl^ 
19a de sus riquesas , y. entre etlois la tiene bien calUica** 
¿«I el nombcádoiPadhon , mediare el hecho, aotorlo ác 
h^bsff 9acadii dcclipocosüáos há ttccidísitazs fQtcioút$^ 
jtn (Vecir>0(d^l fláSmorPuoblo.: / í : 
. . A. m^s de la trs^cioo de los .antigaos Indios , que 
asqguran estar repletos de oro y plata Ids cerros y gHay«» 
SQSL de ¡Á. jurlsdlcdoa dcCuencal, se encuentran tam^ 
bido qiioiM desdobienasen. difeQentcs:|iarages de ellají 
íf ML bao. tnabajadeu aiganas jcn^los tiempos, modera 
nos^ como la de Susña en el partido de AUttSslri .)| 

. V . .Todo tkgods. de Paliaktaoga % del terrloorio de Kloi 
3afl9iba ^ : es CUu . cobtiáUo* toiúerat Ide oro y |^ta ». y : es 
^n. i^QSOj, que mía «ola. persona de aqtteUa: Villar te« 
4i¡a . registradas eo lis c^xas Eeales dcQaítorpQr los 
:a&os de 727 al a 8 diez y ocího betas distintas de .plata 
.y de oro. Pero 00 es estO;lp mas admirable ;. sino que 
Soá»» son de. calidad y, ley sobresalientcí fi {>ues hablen^ 
(do el ousmo Ofitnero hecbó ensayar en Lima los meta* 
4e9 de una. de tantas , que era de aquellas que los pcác^ 
{icos llaman negrillos ; consta poc; certificación del en« 
sayador general Don Juan Antonio dt la Mota y Torn 
.res de 27 de Diciembre del 72^19 que correspondían 4 
.ochenta marcos de glata por a|xon::cosa cs^Q.ipansr' 

tlUO-} 



truosa I qiie no tupiera en U {mtglnaeton ^ sí no lo con<« 
venciera el suceso ^ ni Hubiera valor para proponerlo, 
aího baxo la fe pública e instrucnenul de los registros 
de la Casa de la Moneda de la Ciudad de Lima. 
' £n el orden regular pasan por ricas las minas que^ 
rinden de ocho á diez marcos de plata por caxon dec 
. fiíineraU Dé este porte son las mas opulentas del Potíosú 
y 'Lipes I pues otras muchas solo arrojan de cinco á^ 
seis marcos de plata | y aun hay algunas , que baxanda' 
hasta tres 9 se benefician con utilidad del dueño; y 
siendo cierto que aunque el acarreto de los metales d^< 
de estas minas á sitios mais cómodos para darles el ben 
neficio correspondiente , ocasiona gastos mu y^ excesivos; 
dexan todavia los diez marcos por caxon ganancias 
muy considerables ; ya se puedeü discurrir las que dt^ 
xárian las minas de Quito | que rinden ochenta malc«» 
€oi de plata por caxon de Qiineral , mayormente qttaa«» 
áb^n aquella Provincia se pueden trabajar mttcki^ y 
muy abundantes en terrenos cómodos para calcinar y 
putijicar ios metales » y sin necesidad de^sufrir el costOi» 
bí la fatiga de su tf ánsportc. . : > >. . >^ 

A proporción de la calidad y abundancia 'de estas 
üiecy bebo beras de Paltaktanga , son iuoumerabldi 
las que encierra el territorio de Quito , muchas dcs0^ 
i>iertas , y otras por descubrir T pero todas ciertas y 
Seguras por las muestras del terreno, y porlos^gra^ 
lios de oro que precipitan en sus crecientes y avenidas 
'quasi todos ios riós, torrentes y arroyos qttebañaa 
ia Provincia. ~ 

- * Las arenas del río de Logroño , que discurre pot 
la Ciudad de Macas , llamada en k> antiguo Sevilla del 
Oro 9 por lo que abunda de este metal precioso / soa 
^^r sí solas, bastantes de enriquecer al mundo , si se dá 
fl medio de disfrutar sus riquezas, £q los tiempos prí-* 
T$m. XXÍT. n mi- 



micivos después át U conquista i fue este paíis el mas^. 
poblado de la Provincia de Quito ^ y el mas opuleotc^ 
ds tQ4a& tas indias C^) $ peco por la sublevación^ de Jos 
Indios naturales » que se apoderaron de Ja Ciudad do, 
Logroño I, Guamboya » y otras ricas poblaciones »-coii 
nuerte de todos los Españoles ^ que no alcanzarofi el re-: 
nedio de ia-fu^ » guedé enteranaen te destruido ^ y $0% 
tesoros abandonados ai desprecia de aquellos bar* 
karos» 

No es facit que toa particulares moradores del¿con^ 
torno penetren hasta el centra del país , donde se dcpor 
aitt tanta riqueza en disposición y con preparativos de 
aprovecharla. Pero como la necesidad es maestra del 
valor y de la industria ^ ha habido ¿íasos en que algu-^ 
Bos miserables se lian determinado á entrar en tropa;, 
y. bka armados x y siendo asi que apenas se han deter 
Bida dos a irrcs hocas á recoger, las arenas de. aquel úo^ 
yf q^c fioda sU j^nresa. la han traído á hombros^ haa Mr' 
i)ada después de )}ieAeficiada en sus casas ^ na solo e| 
pront(> socorro átüa necesidad^ sí tambiei> muy jce-^ 
compensada la fatiga y gastos de la fpcnada: p que ^ \9 
omos 'de ocha di<s v^ femprendi6ldola^ dpsdc la Ciu- 
dad dc»l49^ i lat mas inmediata de tai^rica temtoriOb.SI 
«Dst^ jomple operaciom tañí precipitada »» y de quatro des- 
validos perturbados del horror rinde tan copiosa frur 
tOisi ¿qKké na hai^ian rend&r los esfuerSíos de una^fiíerte 
compañia ^ X sí sola de oro rodada en dicha ria pro- 
du£e tanta tesoro»», ¿quál seria: si se diese con la. mina y 
&a beta principal? Pera este es asunta muy grave par^ 
emprejndidd^ por partícula r¿s ^y solo* propofdotiada i 
¿bs fuitrssasde ua.caerpa robusto » animada de .l$k.]^9r 
fiwfrijpo: del Soberano^ / , .; 



a43 
- A «emcjanzi de estos ricos minerales bay otros inu« 

thos en la Provincia de Quito : unos descubiertos , otros 
icón sola la catadura , otros que se hacen recomendables 
por la antigb^ tradición , y otros que aseguran las mues^ 
tras ó^ilidicios naturales indefe&ibles ^ corno se advierta 
i^imtti vista en los cerros Chioíborazo , Satrapülloi 
Cayambe'i CbÍHtason ^ Lianganate ^ toda la cordiilerar 
cooñnante con los Indios Caribes ^ y otros que á beno 
jficio de' lá brevedad se omiteo. De forma , que puede 
sentarse ^n exageración , que el suelo de aquella Pro* 
vincii es üti mineral continuo ^ y todo de exquisita ca> 
lidad I como lo acreditan los libros de registros y en^ 
sayos de sus Contadurías i en que hay innumerables ref- 
glnradas, y un quantipsasi que la que menos rinde 
excede á las betas mas abundantes del Potosí, y de 
todas las Provincias Meridionales del PeriL Y porque 
nada fiílte i está Provincia^ sé encuetitran eaeUa, tjoxf^ 
dios minórales' de azufre: y de vitrtdla : de alabastros^ 
maf moles y jaspes de yafíw colores; de chrístal de z» 
car muy transparente de gran .fondo y consistencia ^' y 
finalmente , las jurisdicciones de Atacamas y de Manta 
kbundan^ dept^cvosas . es^eraUáá , -* mas: sólidas y '.finas 
que laS' celebradas de SaMa Fct yia'de Cuenca ^stí^ 
ble^ eatquishos , que se dexan .ver entre, las arenas qiqp 
precipita ttñ pequeño rio, que pasa j^hto ai 'Puebio de 
los ai^oguesL £a suma | son tatucas las jpírectosidadesL qm 
encietts^ la Provincia de Quitó cú sus campos^, (yáÜes y 
ttbncañas^y que sería empcñoi rcmeraríp' tcatar de r¿ 
dUcirias á la breve Bacuicion>q[ae pide el préseme 
discurso^ '.•."•''..:' ••'.••' 'i.' '■ '» 

^ ' Y por lo mlsQio és puqto bien^ lastltáóso , que pí> 
9ÍÁdíO' los Quiteños t^nta^riquep.^.' vivan atropellados 
de !»(• miseria I y que iestundó la' tierra hidrópica de te^ 
sotos i sientan los hablantes la sed de sus entrañas. No 
' J lia hay 



r 



>44 

hay humana esperanza de <pc por sí se alienten 4: em- 
prender con seriedad la labor de mina^ , inteiria no ic 
les aplique un fomento poderosa Todo; sus caudales 
se reducen á entretener sus chacras ó haciendas^^ y. to- 
do el produdo de estas se consume en la manutendoií 
de la vida s pues como hay redundancia de frutos ^ y; 
jpo hay fuerzas para beneficiarios la tierra afuera en paí» 
ses distantes y ni aún en los comarcanos , se pierden , 6 
se consumen en el propio que los produce i pues. sale el 
dinero de aquella Provincia por los hilados de oro^ pía* 
ta y franjas de Lima s por los texidos de sedas y lana 
de Europa i por los humos^ agiurdientes y aceyte de 
las Provincias interiores del Perú , y por el hierro, 
azogue I plomo y estaño de que se surte por las mis- 
mas $ $iendo así que abunda también de estos metales» 
copio de los de plata y oro , y con especialidad del azo^ 
gue, que es tan necesario {Mura beneficiar las.mioas ea 
la piaya austral de tckia la Provincia , de d^tide se. ex» 
traxó mucho , hasta que por punto general -se dispuso 
que solo se. beneficiase el de los minerales de Guaa^ 
caverica. \ 

; 'Al paso que por dichos géneros , y otros sale el 
¿inero de U Provincia , no entra en ella por medio al« 
guno , por reducirse todo su comercio adívo á la veop- 
la de sus texidos ^ que son lienzos de algodón ^ ó to- 
cayos r paños y bayetas ^ y aunque en medió de tanta 
filseria^ se han. dedicado en todos tiempos , y zAn 
al presente . algunos particulares al beneficio de las 
minas $ como esta operación es tan costosa en to^ 
dos sus trámites , para arribar al te'rmino de poner en 
cbpbso liquido el metal aprcciable , han desmayado 
antes de lograr el ñp apetecido » por haber consuttiid9 
sus débiles fondos en^mal herir el cutis de la tiecraV sio 
taladrar el rica meollo desús entrañas, eo donde^cu? 

fOtlj 



contraria $QgonmcBtc et corazón más scfdiento copio* 
sos faud^le^ de ¿qg^p templar i y. satisfacer tpdo el ardor 
de sus deseo;. Y.coino paf a conseguirlo, falcan nún^rof» 
ó metalistas prádicos é inteligentes ^ sucede que desr 
puesdc cortas tarcas. haata sacar los. ininera\est-sc hallan 
sin tener quien estrayga los metales , ^de que procede 
la rnina del que espera enriquecerse : esta es la tazon^ 
porque regularmente está en el vulgo de aquella Frovi»* 
cia tan desacreditado el negocio de minas, que* es tenido 
por fanático ó perdulario el'quje se dedica á esta enl- 
presa : bien al contrario de lo que sucede en las deoijas 
Provincias del Perú ^ e^i donde los mineros c^mpoiMo 
el gremio mas,ffiert« » y acreditado de la Aepúl^llcai 

Este hocEor popttlai. al ben^io de minas ^ dimar 
nado de la escasez de caudales , y de mineros ipteligeo^ 
tes y y . esta escasez de caudales , nacida de* la falca dfi 
comercio , y: 4c} yilipeodip de tw frutos ) desaftafo^ecá 
¿n elayre sígmíw^wnrojotcl CQO)ttíod6vttoar<ttieo.eílj- 
denada cott^pania*: que es el lotí poderoso que ha.diar 
currido Ja^pplítíca » y. auf;orizado la experiencia para 
4e%vanfcsf Jas supef liciones de la ignorancia ^ y de la 

ppltroner^ X^üc «alv qyá^ nii«)erQS9^ti^cA.de genre» 
^arrasira 1^ lal>Qr de utia spU mn^jC%t^ que si aon tmvr 
.chas las que pueden labrarse en la Pkovirncla de QiaitQt 
no tiene duda que tendrán consumo, y csiimacion to- 
.dps sus cíenlos comerciables , y suntuarios , y zwmt^ 
.to. consideaabie. isUs^'texidos, y demás nanufa¿luras!| 
Jbabiiitados por es|e f9<dio sus caudales^ f y depufcsio el 
vulgar , honor, a .las mipas con Us ventajas que. las ve* 
f án rendir ^ beneficiadas con la aplicación , y empeño 
que corresponde : se dedicarán con adividad al mismo 
asiuito» Logrado esta (como es infalible;) mediata te el 
fomento poderoso de una fuerte compañía ,/ desde luer 
fO so i^QflMie ^ 5^ue. pcogone la dulce satisfacción ^de 



¿4^ 

ver á su amada patria dentro de pocos afios i mas opu* 
lenta I y mas colebrada eoirélas naciones , que h fa« 
«mosa Provincia dttl Potosí: todo lo<]tíe>va de ocho i 
idies mareros do plata por ¿axon , que rinden los minera- 
Jes de tsu I á ochenta que arrojan ios de la Provincia 
«de QuitOi • ' - 

«< Para que el beneficio de la compa&ia sea uni ver- 
ana! á todoS'lós moradores del país ; "y no particular de 
«los principales hácendados^^ y- comerciantes » se roci* 
birán por acciones de ella ^ frutos i industrias | y ta- 
reas, formando el capital correspondiente como partea 
<det fondo principal. Como* el paso primefo de la com* 
pa&ia ha' de^ei^ forzosamentft preparar, y sembrar la 
-tietra para el manteniteientá de los operarios i formar 
thozas, y albergues para su alojamiento , abrir carni- 
DOS para el tráfico de' las minas , desmontar tas breiia^i 
^y hacer azequias para la labor de ellas ; sangrar , y 
fiodaí? tbs- arboles de lá' canda i talar los de otra espe^ 
tie^i iiotfo también (oda: la- maleza que impídela ttans^ 
"pk^clon f y el nutrimento , y eü sumí praAicar otras 
muchas (Operaciones en que han de emplearíe ün-^cré"- 
tído número de- vivientes y es claro qMÍ desde luegp 
tttndrá-oca^on 4a conspañla , y aiín^^ Vnuctio fomento de 
.re^lbk ^t ípar tt de su fondo los frutos , , y demás efti* 
tos de los paisanos : los jornales de los rrabafadbre^: 
los salarios de los mineroSi ó metalistas /l<^'lktietd6s dé 
«tos empleados , y el pr^mío^de>l:a Industria y iplicacioh 
de tóitos los que^ por práOlcos c^íntoligenties' se <>cupá!- 
ron en su servicio / formando á tilda uno eapltál* por él 
'Valor de lo que concdlbuya , y asignándole por pagd 
las acciones que correspondan. 
« • A itias^dcl beneficio de Ids minas de oto y phrta, y 
del culti'^O' y aumento de los arboles de la o^nda i ser& 
perpetuaflMÍnte del cargo de lal compaoiá'4a recMida^ 

ciofi 



cioo Úc tributo», derechos jdealcaivs^las y adnanas^jqUln*. 
tos de tnetales > estancos ik aguandieatea |. y. demás 
ramos de la Real Hacienda ^ que se adeudaren eo la 
Provincia ^ con obligación de entregarlos en la» Rea* 
les Cajras de Quito , y por el precio en que eskuviereh 
arcendado^i particulares.^ Este encargos de la compáñis^ 
se dirige principalmente á el alivia de los pobres Indios, 
y pof jesuíta á íaVpc déla. ^Reai; Hacienda ^.excusa n-^ 
dola de las fceqiíentes quiebras de particulares arread 
dadores» 

Bs Incomparable .lat toísería y desprecio eir qqé v& 
ven aquellos infelices ir y nacf dedos causas principa^ 
Us«^.For «Jia parte el abatimiento jsatural' desús áni- 
mos 1^ la pereza invencible de $tt genio , y la tardanza 
intolerable de las pocas Caceas que emprenden ^ los tie- 
ne, quasü siempre imposibilitados;, á p^ar el Real .tri» 
buta5\y CP<m^ «Micurcei.poF otra; parte 1^ eiddltud 
menos pijKigsi. cpn n^ue los^ arrendadores pradbcaoiia. 
exSLccioo> ya tomándoles stt$^ efedos^ r^ducíe'ndolos á 
las carcele!( t. o baciindolcs trabajar perpetuFamence en 
las haeier^ac ,y olir^gtí:, en d^nde ganan* (quando masjji 
4icz y 9C:hfr B^fios al.cabQíd¿l. aSot tan solamente ^ comO 
(SS npttoriow suelen aquello^ miierable^^ pasarse ¿los Gen«^ 
tSes por;;K\vir en pesen ne4>ciosMad ^ que es el cara£ker 
de la nación ,, y .aún tal vez tomar pretexto para su* 
blevars$r>(Hebl«$i0l»vrQs^ c^mo^.sHCiedíé en las.Ciuda-* 
.djci de fiae^a^^^ :Logrpno y Sevlllai. del Oro p Pimampictt>> 

y otrasl4frJ*'jS(oy¡iíci?.4eQüito-. ^ 

Todos estos iíneon ver 'rentes se remediaránr cortiét>- 
db' á: carga de ia< compañía Ja rec:audacion(derostpibu«- 
^ ros » j^es C9IKA t(^a.h;4.de'serv¡rsepref^m^t;e denlos 
^dki$,para; la noii^cia^ y. deAsub^rmienta ^de sidos iiocul- 
tos y. para et abaisroiLdf;: ^ktveress* cpn<luceibn) de marería* 
ks y, corta: de^ ttȇtJ^iy cultivo^ de los campoi^ ,> y otras 

mu- 



iimctuir operaciones , para las quales son apfoposito, 
sí «les trau coa aqud arte que corresponde á sb ne- 
nia natural : será forzoqio qiie se porte con ellos con co« 
da la contemplación y equidad que fuer« necesaria pa- 
ra tenerlos obligados, haciendo insensible al misoio tiem- 
po la cobranza de tributos con lo que devengaren de 
$us tareas. 

Por este medió lograrían aquellos infelices natura- 
les el alivio que se déxa considerar , y todo quanto es 
posible atendida su indolencia , y vivirían libres de los 
rigorosos apretíiios I y extortionts cxórbitatites de los 
arrendadores de tributos , que como son por lo común 
las Justicias y Corregidores de los Pueblos y partidos 
exceden impunemente al abrigo de la jurisdicción que 
manejan h tendrá la Real Hacienda mas prontos y se- 
•gurós sus dereci^os e intereses en laobtigaciondeuna 
compañía , que eq la de un; simple particular ^ que por 
quedar siempre expuesta; á ún miiion de contingencias 
imprevistas , suíre un año con otro la perdida de una 
quarta parte , según computo prudencial ^ y ultima^* 
Ifiiente-cn caso de. urgencia pública , hallará mas bien el 
Soberano de que socorrerla mas promamente , antici- 
-pando caudales I4 compañía / que en los fondos de un 
particular , por mas quantiosos y saneados que se qaie« 
ran suponer. 

De que resuelta, qiie>faien ex&minadás estas cir* 
vcunptancias , y otras que se omiten por evttar prolig^ 
dad y se percibe con evidencia , que* la recsrudacióil Üt 
tributos I y demás derechos Reales de aquella Provia- 
cia , de cuenta y cargo de la compañía | ha de ceder 
principalmente en consuelo y alivio ite los pobrei^ Indios 
tmturales , y demás miserables moradores ácl p^ís , y 
por resultas á favor del Real '£rario de Y; M. 

Serán p pues p los encargos {principales y obligado- 



\t\Qt 3e (ácotnpami qaittó tan solamente , el cultivo y; 
aumento de los arboles de' la canela : el beneñcio y 
4at>9r de las.aiiaas ile.oro y plata: la recaudación ác 
tributos y y. ácmisí derechos Replgs » yja defensa j 
Jcustpdía délas frórtterás de Indios infieles* llevando 
. lá coaquista sobre los. rebeldes y sublevados de los Pue-" 
*'■ blos y y par ages que quedan referidos: np porque fal^c 
J «abundancia y proporción en los:ptros ricos frutos , qi^ 
iSegun lo insinuado produce aqpella Provincia ^ sí pqr- 
¿qUe los propuestos pacecen :sa^ieotes para eLfoni|sntp 
•especial del país , y de coppcjlda^ u^liclad para lo ge^iQ^ 
ral del Estado. Pero si V. M. fuese servido de mancl^ 
sÜwfixtitiMdfL lambi^^Q ia cogip^tHa erb el tbei^efí^r^o del 
^zogiie y de óteos metales ; de ^qiiin^ , cacao^, g^^an^t 
^fttirputa, tintas 9 esroieralda; y rubíes, no hay que: r^-^ 
¿zelar.quc falte mateúa á su aAivjda/i en. el conjunto d/e 
-esto^ preciosos efedros , sino la diñpultad de encontrar 
rfondos competentes para, emprender á la yez tantos rá- 
culos. tod.QS costosos , y en distantes^ (^rritprios , aunque 
cd^ntro de la misma Provincia» 






'■ i • . • . - . ) 



i^ , Para plantificar el giro de los asuntos principales 

de canela y minas tan solamente , no, alcanzan, tpdps Ifs 

caudales de Quitp f jiunque sp desprftpdieran sj^s. 'jopí^^:- 

^ojTQs de la pliata labrajia^y joyas de su servicie^. I^^;cp)i|« 

•duccion y sueldos . dA .mineros 9 el ccqsto dq máquinas, 

instrumentos y hc^rram^ientas ^ y. la compra^de, H^g^P^» 

chande ser forzosamente los primeros movimientos de 

4a compañía* Por Jo que toca a neg^rp^, se considera qup 

A>lo para dar principio á las ppejfa^iones preparativas, 

©ficesita de m^s jác ág^ q^l pkz%s ^ y como c^- i^a df 

estas tiene de costo puesta en la Provincia quinientos 

pesos por la dificultad , gastos y otros accidentes ^ que 

ocasionan ladistaACÍ^ y dcm,ór;is d;: ,su..trani$p9f;tc^ ¿^ 

iw.secfthsite ^qu?..i|pjp««deh^ftq4ieHa% Mt^ralg? balaur 



.J 



ajo 

cear con sos úíetiA fiierMí^ d.)KS& de cs^^l^ef^ 
y much^ metios de toüos .joñtoa^. iA es 4c ^{V^ax que 
ias personas de cauda) conocido en estos id{|Qcx^pip§^\i iq- 
tat) eflopkade en^un* negocio ^ qtieiipíh% slfivd^f^e^f^tl'- 
tQ^hasta que pasen atguilds aiÍOi;.bicn ^ Qqfhfsmy^cii 
se vence csca dificultad amectdenie , y Mcg^^^^^y^se 
los cfcdos admirables de las primeras laborea l.«f](9^tan« 
los los que qukta^n inte(6sar«e en la coiii[AQÍtt|,;^i^cp* 
totices sobrariiity Condos ', no sok) para el k>eotñdp ^Ja 
'canela y aiiiiai^ sitamUtn para eiii{)ia:tKl.e< Ji^-flc-. ías 
demás producciones de la Fctívinciai sif^aioci^ro cqn^ 
teniente. 

Por lo nilsdio ^ría al patéete muy propio de la 
piedad-, y grandeza de V. M. inspirar el pvimer sU1cq« 
tq ala compañía qu¿ se proyeda i costeando lacom» 
-pra de quatro mtí negros á lo menos i y su «onducion 
i la Provincia de Quito , y entregándolos paia psinci* 
pió , y primer fondo de la compañía , con la oiaiUgacion 
'de contribuir á ki &ea4^HacÍenda^ ócoo c4 códit,Qqiie 
corresponda á su valor capital ptír viaí do aGciqn^s.i 6 
*coa los quatro mil jornales diarios f é e$tiJ,9 de la 
Provincia , por cuyo medio convalccccia esta de ia 
'mortal congoja en que le tiene su miseria , y darla 
*5^; M. un nuevo testimonio sobre tantos ;.c<9ii :qtt.e la 
•Justicia le pro(^lama padre tt4>ivex5aliie'Sii$ pi^blo^i pe-^ 
iTo si. íás urgenciais del Estado^ ó algiunoi^ ^Oji^i|]|ellos 
arcanos que deben venetaif los stíbdisos y ,ih> rpf i^itie* 
ren la piadosa demostración de este socoriOy<<3i'pro^no- 
jic ansioso db servir á sü patria ^y al^péUtfO^ y con- 
tando coh su caudal » y ¿oá ei át^^sm^^sM/fg^K ^^^ 
la projposiclon siguiente* 



* 1- 



>, 



^.•^c.:.Hlh^: 



• # 



* \ *. * sa*f 



sitiasen el Apaclo^ oclin iños t losclcotos cincuenta^ 
é;á tñas eft cada UQO f empezando ¿ contar desde el 
día i^tté se aprobare; por >Y•.,:^i« este pliego ^ y deven- 
gará sil' 'valor al precio regy^Uc que., tienen, én aquella 
Ptdviticia.V en la. adjudicación de ts^nta^ acciones, qúan*. 
tas cdrrfüil^dan al capital , ó si paredci^e láas útil á 
la compañía^ «ntugaci los dos qnil oogros en los mis* 
moff ocho afios.,á doscientos y. cincueoia en cadp uno^^ 
por vía dft «oaducidos » 6 jornaleros ^ recibiendo los 
dos tbil jornales diarios:! estilo de la Provincia. Y si 
ek los dos añedios, pcopucstos se notare inconveniente^ 
entregará los. dos mil negros con las mismas calidades. 
ya express^das y i recibiendo la mitad de su yalor en ac«« 
dtíñcs » y la otra mitad en jornales a^ precio . mas mo« 
tleradof que corriese en la Provincia* 

Que en qualquiera de los tres medios propuestos; 
entregará para primer fondo de la compama todos los* 
instroAencos , y herramientas que fuesen necesarias. 
^para>todas Stts operaciones al precio mas moderado quo 
taviestn ea aquella Provincia j abonándose en accione» 
tt totaMmporte.de ellas* 

" Que conducirá á su costa, y al sueldo de la com«. 
fíañiaflos metalistas , artífices , e ingenieros que halla-; 
icPá ^posito.en estos reynos »para que pasen áaque^! 

*">llbsy^ iitidejotatrir zi mas pronto beneficio d^ las. 

'^' lifi&ia^V y cui&ivade arboles de caneUi Siendo cst&^un^; 
' ' de^ lÉís mas exempbres preparativos. para la utilidad dei 

^'^^ X Y^faiíaqtie las ventajas de la compañía se vea^> 

^'^a«és^j^^iíe^os..xieseiiibolsos de las acciones, y sírv4o la¿. 

utilidades de estimulo. para .interesarse los vecinos : se 

""^'^aüáná^ílproponjuite á que sobre los miamos negros,^ 

'^ ^ que expondrá , puedan toc^ los xUreCkores de ia com* 

* 'fmSfiaC<|ue nombrará Yt^O^-c^^M^ ó Ínteres ,.:yᣠ



los precios que taviece pdit convenientes , íacantidadi^ 
ó cantidades de pesos qué fueron menester , para ocur« 
rir á quanco fuere necesario ^ á fia de que al paso que 
sé vayan recibiendo los negros , se pongan en oiovi-. 
miento las labores de minas , y cultivo de la canela. 

Y aunque la compañía por su propia utilidad , y 
seguridad de stis minas, guardara las fronteras de losóla». 
dios infieles y y addantára las conquistas en los iebel«»: 
des, y sublevados, por hallarse entre estos lasminas^ 
mas ricas , y afluentes de oro: ansioso el suplicante* 
de concurrir en lo que es de su parte mas y mas á la 
execucion de tan alto designio , importante á la causa 
publica , y i la propajgion de nuestra santa católica; 
Kcligioh : ofrece , '^ y se obliga á ceder á la cpi|ipama< 
doscientas acciones de á quinientos pesos cada una en* 
d valor de tos dos mil negros , y herramientas qwe de- 
be poner para prinoer fondo de la. compañía^ paraque» 
9US pFOdud^os pérpet;ua(ñente se distribuyan ( como 
ay Tlkla de cbsta ) en las cai^qulscas de los Indios rebeldes 
y'-infieles I que deberá bacer la compañía , reservando. 
solo en sí (el que ofrece) la acción de que en caso de qu&< 
dicha cbtnpaniá fuere on^isa, en esta parte pasen dichos 
pfodii¿ios de las nominadas doscientas acciones al supe-n{ 
tlot de las Misiones , que la Religión de la Compañía, 
de J^sus tiene en las riberas del rio. Marañon ^ para^ 
^e por el se distribuyan precisamente en la conquis*^ 
t& , y reducción de. infieles. . ^ > 

£s la proposición tan ventajosa en todas sus partes,,: 
^Ue sin noendigar apoyos , sd manifiesta acreditada con 
Vk^ sola^ reflexión^ de que. verificados estos arbitrios, so: 
halla formada la compañía , aún quando careciera de 
otros fomencos* . .; 

* Para dárisxá^oumplimiencoá la proposición ex<-> 
{MiefUc, na |>kle s«9ttladamént< [>cemio alguno el que. 



ptoponc:, sino aquel (jueV. M, fuese servido concc^ 
dctlc y ni mas auxilios que aquellos que por estar reí. 
servados al Soberano» no puede costear el subdito cotV 
sus candaiet , rfl sAiferizarse ^ra >lá'^in)pr6sa , sin la 
salva guardia de la Real di0hacion.< Los negros han 
de comprarse en la costa de Guihea , ó en otra dé las" 
del África , ó en tas Colonias extrangeras ] de que re*^ 
mita ser forzoso navegar á arqudkts costas , ó Colonias: 
comprar allí los negros y ' y; oonducirlos á los Puertos' 
de Cartagena , ó Porrovelo paifa internarlos' á Tá'PcóJ 
vincia de Quito. Y comb nada de esto puede hacer 
el que propone , sin habilitarse ame todas cosas cbn el 
'Real permiso de^ V; M. suplica rendidamente: ' - ' 

Que se le t>áí:iDÍta enviar en cada urí ^ñof de los 
0cho de su obligación á la- costa de Guinea , ú orrá$' 
de las del África , -ó bien sea á las Colonias extrange-^ 
rás^ un navio para comprar dichón negros y yconducít^ 
h»^i> lo» ptterti)» de la Ámericá« ^ !• . *. i 

: Qae respecto de haberse <;6n(!edidó 'á Ja compañía d& 
la navegación del Tajóla griatia de asiento general ;dc^ 
negros por diez y sies años^ contados desde su forma<<^ ' 
cion en adelante y en caso que esra^ se verifique , será' 
del cargo del proponente convenir , y compensar á di-* 
día compañía -por lo respelftivo' á*lós dos 'mil. ikg tos,/ 
€júo debe iotetnar , pagándole lo (|ue cotre^pondá por 
cada uno , según se beneficiasen por la cómpaHia á los 
demás particulares , respetivamente en la forma que- 
96 tomaren 3 y en su defcAo^ se allana á^comprárseioS' 
á la misa^ compañía en los puercds donde tuviere póc^ 
conveniente. . • , : . ,. • L > . 

Que en los navios qtie destinare para la compra , 'ji 

conducion de negros i pueda- cargar en Cádiz ác caldos,' 

enjunques , y abarrotes la parte de buque que ttivieró- 

pot conveiiienw> dcxatMlblá necesaria para 'el ttans- 

•— • por^ 






porte de tos negcbs;: s» t??icfo ,' aguada;^ y dmp 
provisiones , pagando los {LcaUs derechos |V>c. ip que 
en U fócma regulan - ^/, 1 

Qae por las negiras^ qae internare pn I^, cXJ^esa^ 
Provincia ^ se le copceda libercad absolocf 4c iíerg^liqs, 
con ctiyo corcp alivio, se determinará á trjinspoiicir ai* 
ganas > con el fin chrisciano » y político de promóvec 
los macrimonios en servicio dp . Dios , y. del estadQ^Soll 
iiiiponderatbles los abasos .^ y /desordenes de la muldtud 
Y^ga 9 y Ubre , viviendo en los montes y brcíias (doo*. 
ó¡c se trabajan la^ minas ) y sin el sapto yugo . del ma^^ 
^rfmo^iOy mayormente entre gentes barbaras reciente* 
mente convettidas $ e instruidas de los princÁpvcjs . ^ JL 
pxfíUcas de la verdadet» Kelig^on ^ como coa ios. ne« 
gl^os bien al cgncrario se experimenta qaaodo. e$táa 
caldos. Cada uno. forma una casa,^ y &mUia ; labra 
vp peda^ de tierra ; toma amor al país donde se ar*^ 
raiga. Atento á ía procreación . legítima , olvidn obs^. 
cenidades^ y por este medio vendrán i formar .con 
d tiempo todos juntos 0|U9ierosas pQbUciones t. abun*. 
darán de operarlos aquellos países ^ que es de 1q quc^ 
mas necesiu su prodigiosa riqueáu^ y fertilidad*. Y así 
como los negros solteros ha<;e9 por lo común ^l papel 
de ^teos t ó focagidos : siendo casadps ^ vivirá A como 
éioft'Aiandaf y serán unos honrados vocinos útiles it la; 
Iglesí^V y^^ estada» Kada de todo esto ^cÁ¿ lograr*^ 
sé sin la coúducion de negras ^ ni emprenderse esta sin 
I^ exención de derechos i porque ninguno empleará sus; 
caodálds en : unas pie^s me^ps útiles para la matiio* 
l>ra deUs minas: conque parece lusca t^ atíao^esa* 
fia por d b{i^:de la caosa^púbUca^ . la, gracia. ^^/miQ en 
quanto al transporte de las oegras, soíicits^^flpro* 
ponente. • 1 

. % si X» M. dando á cpnocec sil Real protección 

de^ 



Vj5| 

tl¿te¥idítia , y es de su ágrácld , ^iie el ibiporté de los 

-dcfechos qué adeudaren 1m dos mil negros ál intct^ 

hárse eniá Provinda de Quito* , quede á benisfido -de 

-la c&mpañia ^-y para credU<> ¿c etílt » aUgn^ndose 

V.fMJ'canras^ atcíones » quati tas correspondan á ^ú ñtt* 

^tie^^ asegurándose este en el/Tiilor de los mlsoíos nt- 

^r¿^V será' una nueva gracia con que "eternizará Vw M* 

él réc'ohoci ¿liento de todos los naturales- de aq^l1|t 

^iaytiiciz , y servirá dé gé&éraUflftiinuláclMiI^^r^i So- 

ibacatió' constituido Protelftor^ y j^idWi accionista db 

tan noble xompañia. : . . o 

^" Qbe i el retorno de los íexpíesadiM naviiss-^esde 

los puertos de Indfias á la Bátiía de CtdISs / le s¿á ^e9> 

mitidd catgar al que stíplíea los frutos , o#d ^ y piafa 

*4ue pudiere ) ya 'de su ctíema » ó de lá de pdnúcntít^ 

tes á flete. 

Que para emprender , y. concluir icon la mayor 

exdftltud' I y regularidad la compra j y coádiKion é^ 

dichos dos miPnegros-, y de todos los^1nstrttitíent€)k 

' qué necesitaren para dar principio á la labor de las iiifi- 

nas :' se tbnceda al proponente (por vía de arbitrio , y^ 

!; ^(ho ayuda de costa de tan grave expedición ) «la Re¿t 

'gracia , de que durante los oeho aSos de la expresadk 

bl>ÍÍgacÍon , pueda mandar én cada unóf un permiso á 

"" ; los puertos de la mar del SUr , dertamafio y bu^tti^^ 

' 5^0%' segün el cómputo que hiciere el 'Pr^identj(B^:dt la 

^ ^(coif tratación /fuese bastante paracóndbtíi toda qiiah^ 

'^A't^fpL ¥¿nga d coadn del comerdoídbesiolJKL^yhM 

^árá' a6aste¿ét toé del Perú , jpagandb^ itodtfa^üte |(¿ai^ 

^yetho de totaeíadái i qué éausaren ekos^ p^etniSfH "eá 
^fé^cidt^ I' lotf crecidos desembolsos , qiile Heaé-qi» aa« 
\it\pit'¿ti la comptá , y ¿onducionde Joi dó^ -mñ nft 
^ros^f nale ha-dc pagar antes deHsalfdá^v^siáa'«l'r¿¿ 
.f ^ - tor* 






t'3 



?tqr(|o ác caJA Uno djs lo» ocíio permisos i y en su cle- 
fefto, á los veíAtq meses de^paos de su salida, afianzaa-i 
do au inupof c^ á. satisfacción ^e la J^al Hacienda, 
-;♦. Y pe obljga.ci ejcponentc.á <jttC:c<wi4uclff al cetor- 
. po de estos ocha percmsos de yalde. > y sio premio ^al' 
.guno I todo el. bronce , estaño , y cobre , que de cuen-^ 
.ta. it y. Mu se remita de los puertos de la mar del Suc 
4wu:a.«l 4c Cádiz. ..:'■,. 

^i.^/'iX: 4 qíW írapr4 a$iíaüEsiBo de vjiklc ,> y sin premio 
ios C|iii44les , qro , y plata: pprtfjapí lentos á V* M, q^ic 
$e expusiesen á su registro en el j^uertode Callao. ; 
¿.: Y,«íeQdp Kgular que los navios que se destinaren 
.f9^iP$tej»s)iot0 9^ptoppr<:ipij»4os á argz^ fodos lo^ 
¿fe¡¡|o^ q^cl,eom«írc¡í^i4Q Q^dU;ciRb%cqac:, p^^^ el 
4jigti:Q[)¡pQto>iel Pe^ú^ ^ean capaces, de mor^tar de cin- 
cuenta á' sesenta ó mas cañones : ofrece qi\e en caso 
'¿fif j^stUidjidQs I ó dec^ntcion ubíertji de , guerras por 
S8¿Rí)igfl$i 4c ^lacorona^ o q|ialquiera i|iy;^i,bn fort^ír 
í«ij4«v«U«U ió .4? algún piraía^:.^;itregar4 arodaio ^:y 
4Sfiil9d9já:4i5po$lcipfi del Virrey 4é {^1^9^ ^n Krvtgi^ 
^e^^.M«.e| nayio.) que entonces se hailáre en dichos 
jIPA^es f y sus puertos ^ por codo el tiempo que fues$t 
Pfficsíít{q para la dtfetisa 4e suscostcis y pue^ctps; ; . > 
L O XiS^f 1^^ uUipag)ente, que dur^are.los ocho años 
^quciha dcdlsfruut.estos:perpii59S|. no se, conceda i 
pt^, alguno pai;a dichos puertos y supuesto á que. el 
SJf pilcante .se obliga á franquear al común del ]Cptqe;?r 
cjq^tQdoel,bjiqttp de.?!^sín?t\í;ps |,:l)§cíe.odo /jijs salir- ' 
¿lSíWPQi«|s¿y .^fie»fi^^m }^ ^^fm JPaAopplfflina dcl 

He? r .y..W?yo? spguridad;df este cqoíerciQ. \ 

• .i. Cotv^fis^os auxilias &;, obligará '<^l expofiente 4 cum« 

^l(r fift^twfc (gs parfiWii^y <op la roas..rd¡g¡íKíi ^itecrf 



^57 

|H»sibIfe ¿xecutirlt ) yiaánnríaddirio el proponerla. 
r. Y .U gracia» ^e. qup np se pocmican ipu: i^gisttai 
fiaxaJa inaril(fi:&irtque losjddl.fwoponcBtei dacante^sik 
4rt>Ug4(ioft, Oftcbn d ptiid€Dtc:d^ignio de adelaotac^ f 
^osteosr con cL sucesoide esta expedición » eidellaicom^ 
pía y transporte do Qegtos y fauercamientas , . para dar el 
pdoieviaUeiUO i lar cofn]^iua;prpye¿iáda¿ Y sieialo am« 
ibps: asuntos .i b¿neficki^deila:xáuto ipúblicá ^ mercofif 
ttoo y:ocro;la ateodon del Soberano. . . . > u . . w : 
^. : JÚejos de ser. odioso este privilegio exclasivo^ es atf « 
lísimo i los comercios de Cádiz y del Peni , que hasta 
mbora liao «ebtidoiiosímasifaertes: descalabros ^ por las 
fecaksjtkioofas , que se aigttoa siempse. qac dos ó mas 
|:egistff>stcqnciirrei| á la/cárgajdR.los<jiespeftivos. puertos 
lis ambos, dominios ; porqiie como las cargazones , qoe 
ccgttladBmetitc. 56 destinará los de. Ja mar del Sac^ na 
5Do^baai«ntc8 á^oogipkcair taotQ&bnqiifiS i. id. viez'j^ em# 
baraz¿ndpsie;an0siíi otTf s |iacai ; m habilifa^ian (en aaq 
4e^ ^dicha concurrencia ) : sacede ,! qoe: rsalkndái él liitid 
^nal aviado i.se queda el otroá media carga , especatodo 
la. estación .oporttifoa. del siguiente ano: demorándose 
l0S;C»xdale$(dc 1(6 iofiQiiestdos^c)iict]tyicrúi) laiüosgrat 
.«ia4e-í«i^rcarlif&jCfi iCLqiwoq}»mpletí>l $a csrgazea^ 
JEso^rinQocados de)Sda«^aáca;«sÍáeí^éSy ningí^ 4^iGf^ 
ce>exp^er sifste&iftqsyhsinO.cn eljnayio'qiic :f8te á los 
ykl(imt>s i4¿r€ios díe juoGurga ^ ^y» como: no hay quien 
HMJfra^r de los:pf Í«Miq|s ^(disimp05ibie-^dEÍfican:este. cai- 
to ^)á;mep.0$ qo6 el4tfcc&f doblas «xpédictofíiaejsjRriifiqne 
a>pc»8i;4e sw.t:uftita;itaitcfaa .-pacté dd Jai (:arga¿ l£:úomA 
c$CO< no: sc; hAce:COOjotro fiíl »nqu<t;el:de) ánimac y : petf 
suadic .á los. CfiigjidQres de^u ptiontabubilidaciDn : fiara 
ilQgi»«lQ;6Q'ba(oa lofi¡si^^)eias foteadasii |!Kfgniiids<H^,x;io( 
4itand|Q. n\Kích}i«^ vjece^ pai{a' bllA efedó^qno noi Mor; apa:t 
jtentes,^^ jpWttmtklfii iteii ^qMUisr^ié^nosl^o^ttfi.pára 



cuiQpfíc coft^i^pa^V es oeccsuia venderlas^ atía'ndor 
«ail<>s^¿ los precios^ witt ^ <p^<9qngaQ 9^pa|o4icándose 
Jos.uM|p«|a das.cn marrd^ jb^miinul de sagtincipal costos 
^qodálL^st^didbs^cfii^ dc^r^^ 

^«ffclo. Ur djciiqf riniacioy de ios demás «prodaMs rie^i^iSMi 



qucásfi'i 



3 



r 



'ti iX^ñád eviddmes^. qoeiqí^aiidotisc ^emlteitva^; lo| 
ffücxtop dfiil^ dnjc dol .Sur óias cfedosde losrque k 
pueden consumir ,.se afroinan^^ias^uiterttsados ^4^1 'i:^¿ 
iQorcio 4^ estos leyjpos I ppr eldeipreciOrC^'^'^cama ia 
abaindanc^a ^ * y ^Quc si se mahdacu menos de^M X))ie ^^sbti 
jBCtesa^qs^MvSacxiácan y hosdiiaaiMiodos loi raato|^l^ 
deliPerúv jpovqpacoa lá^escasps ^rica^n, i recii^cíets^ 6et 
samoLgrado.elqiraloccde b>stfeftos9 (latoaei quc-;^04|o d 
«cierno paira ei común JDcoeíicio de ambos coACIctca éa 
estofa y^ aquellos natucaios^está emesubiectisc lUr pct^ 
fcdp cqiTf librio poi^Lendo la 4iadat)i^ v nc' di ÉMMs^4t 
panioulj^ros;» iqücrjsdoiMigaii^lfvriqp^ cú 

bnuAHk Scesidomcdc UContrstjicioin. , 4MiQ%out^Ms^^ 
dbiias qrenil^ioflcs dexfc^osjson el cansui^o^de ^Uos( 
iiaiá comimes .y iunifioniiesilas utiliidMfaes ^^y mas. secí¿ 
fn|$QsliaA ginisdtíamt>fiKS'«MMO0eUiá ¥> «éma 4t Su^Uí^ 

éóis^ avfaígrió' 4th¡héúúaBñtoTá^U^^Q(xhm 4 ^f^ 
^ cob ^aop xstecdmeKCfaid^tlhire (ara- i^ iMtríU 
m2siita;dc aquel teyno;, y 'que- es»: buqoeilia A^ iet 
.ftaqoa^iSodGS sUcsdteíaKÍ ios i|»odi¿s^c5mMbefgk4> ftti» 
$n;ti^an]fiqpK)cse^ipo¡i! k'COttiuii füükk^átX ^tJMg^sy 
Cpp^atacIpB^ hacienda sp^iibUdos^fk^^ 
Í3fiiq;tp9 todos ios a&os ^, lá'^mai'^o^tttíia y^4^t^^faf^ 
fiuhfi fstacioiíi(J' es> cbnGhi|y«Dt¿ ia^ifaB4o'>i<ii^'(ÁÁc^^ 
justiciábala/ jasio|:siob' ^01 csitt(^M¡feHl ^V*^^^ ^||U^ 
p0r o qaaiicon an|Kribiiyt> á klispOQáí 4t'' scgo^f^fli^^ 
mkpmi^Uas ot9(l%«itt«t|<f i|iia6 seiigtt^€^ f^p^c«pM^ 



(«notros termioM ) precisa sojctar .i (talTregh 

<]"- L^siistÉu fe^tiridád de s<t coficesióíi >* cxünfttidi 
límites átcftñtenditaiettta de su» milidid .por «érpd^ 

^dtehcéh^yi^^^ ^ cÉedo á nadie: ttf f^éqtiditá s! anr^ 
bien i 4pesac de fat eiaittUidba te vetái^^ la^-^psodigidasis 
aiDintajiítft 7qae»geneimliiicnte ^experiai^titah : k>fi ^acntalq$ 

^-dd%stoS'7.;¿k{u¿lio$:doBAfiite: lascomeircbísuk áinb« 

• veyÁo^i y 1** resultas ia Reai Hacienda* : ' ..•' * ^- - h 

^} ^ A lista no 5e ia peqadka v poci|Kaoto. irieoé if ádetb- 
idfot i^Ie^ Reales Dereehos^ deoarjgiacM^léreieébs^^tt 

d^Icoinefcio deCadiseinlNitque aLBéráv^'wa etLÍunoi 
ed dmy<^^40as'oaviD» $ qaasdo iai4iisto^ eanñdádJfa 

> dtf)Ueyar cada uno^de estos ocho permisos » qiic llein* 

^ «ian los que sueltamente se despacharan 
i.^iy Jfd^hSlo de torcerovsc^o padíer2M>fteeecft) d ét^ 
iSftk^f qtfeim^laaifattsegtttisde i»te^ií(.aqiu6t particofat 
<del^ooaurch> de ^diz > que se c6ii9iderar<por! m digno 
de' obtener ^tceocia pata el mismo destino i: y -adn. éste 

^iqtieda desvanecido si se adrleite ei^derecfao ád^dirido 

(pdr ef Suplicjame ;» mediante haber 'cuA>pU4o^^3^^ 
t:dasentecon laobiigafioo <|^e lüzo dé tomar i ^sb ra^ 
j^-'tédo8'losdreftbssobrant¿SY)y rezagos^ en las Realék 
'¥iíbiicart en Vinrod del qual, V. M. se dignó coocerk 
iHs'^tteUo^parai lamár del^ut, quese VM vctífica» 
ido aau&lmenré» '* -- ^' 't W -/ •- r;*- ' -r^:. '-" -: 

-^ 1 Sorptííesta^ér ilativa el perjolcld iiilng«rn'páttt< 
«ttB»í*de>eHe-codiéroÍós y l^e antes aerk c^ndd4ft^ 
^dbentcítíerjc^^ vttifícaclotí de otra;UcencÍY'6%ra'et 
ttift¿rés£dd ry^^^ ^ como qaeda oboioé^' 

^Ef aída^ Besvaaecid* ya^ aquel ápatemdobstácnto \ ;die^ 
^ben éracrsie k esta patiíetas pcirictpales^YidcMes cotk- 
•equSdciafniíielia ñdefitoditcirestc cútfttato*! para for<* 
^imt-cld:^ pila* justa idea, - » 

^ ^' JMma, ^n 



-i,v £n pciaier ló^r toQt^iúplese el aamento^qoe /io^f 
grarán Im^coiMcciosflcC^disiy dcLiina, jdei arreglo 
«e^uro de- sus remisiones i' sabiendo que <^nto aquel 
embarque es.úill y apetecido en* el Perú: y liste que no 
4es inkar^n pn cierta: medida los.efedorde ¡q^e.nccesi* 
aia pq^teerse:^ ilograndodoS'ibáiiridttos del prraipoo uAa 
^ontacexpedicion «^ yii^ftornoTde suscaud^fle&yf y ^los 
4ci áhíiBo i de la conveniencia de pagarla pnecyos ffiode^ 
rados aquellos ^eneros y. que ó la escasez ies obligaba á 
cmfapoa t i;preoios apy subidos \ ó poir el ccoattario les 
»fi^n:(d¿spfeDÍibhBS fKiüSii s^bufidxnda/ l/ >/ - /; h 
,oruiLax:oaiei;VEición.y custodia úc'lAsAohttizs: de'Jikr 
ÍdloiibfiBieS| yiléirairladdiaaBtq bs^ cbn^iuistasospbre haf 
•sublevados 9 es un punto tan útil :y chrbciano> y tan 
fecundo en la demostracioii de ambos fines , que le.de^ 
«eli ittpKomtti A'b alta penetración de V.'M.; que 
iostsuidq de. to^jqüe importa* poner ün íkeno. tala aqo^ 
ilos'infielM'fa».su&:ptincipales: avenidas j^reeonocetá de^ 
^' luego lo importante de. este designio. 
(;/(. £[ libertar at^riyoo de la. cxtr acción tle. dos idIUgM 
«te dec jiiM&^ que- A M nsienos salen ^cil para Holandaí, 
•fot cLxónsuma át la^Cánela de quelse surte pocaque-p 
ÜMM&tcttfales V y á:^mayor beneficio dtí.JBstada añadir 
é este comercio un .nueVo,ramo^ qué aunque el género; 
«ismiQíie trcoda por ¡^tercera parte i que el que afta&lt 
mente nos venden los Holandeses y será.uoa cbAsidenfr 
IIIq auma sil pi^duAoi:n«sfi coaveduádo^de^útiil y ven* 
<gjoso alicomuo en ) general > y .alicwrpo ski comerdifl^ 
particularmente > porque la distarite valuación de precios 
«n genero de una mispia especie ^ . faaráque prevaleacait 
ks V9ntas del qu« seucooduflBca doU Vxüjúaáz dfcQilico| 
íf w desestime jeL d)e te Jsífi:<Ie ZeBan^ í ^ ^ : ^ . . , . ¡ 
.1 ; £1 ^s^tlcul9F.$etvif íQí que hace el súplkaQfee á V. MU 
de conducir de valde ios caudale$ de orp y j[>láta .de i» 



2^1 

Cútbnty&htohMi cstaaid y xobre ^ue del Perú/se re- 
Jriuí/ pMa.ks &ealM fohéiq^aes ': es^deiflboclia considté* 
iAck>ni ,! y en Joíi años sucqivos setáide mayor nomeo- 
tOf :respedo 4ae de las, labotes de minas ha de tesaltar 
el .copioso adeudo de ^quintos de metales ^<y desúi^, 
ilifiales:Dete<;ho$i^' 1.^ ' .. . ¡\ 

-'■ j ^ de;poiicr^varmadAiy.¡artUla4i9 á disposicioh dc^ 
;.Vijrrey de LUDav^enrcasa^deJioscilidades^. ¿ gucrradi^ 
.clarada ¿a el terjtoiao^die los ochó años y el navio qoei» 
MUáre. en aquello! maces y rpucrtos » por todo el tiempo 
ique f(ieleiDflctsaM^»ias)^fia^qtieUascof^de uua iti« 
5ii^iqoiiiO(CSfeiada)¿ y iali^imba V;:M««1 cost0:tan eidc- 
iiifiapiÉy jqifeaeiiiiiQXMíifkises' dé/ettCri^B^r . ha aiif lido 
^.Real lücierntsu »•/:>!,'•••'• .• -^ . : j í':. 
. t ^ y: uliiisaisleiltei la jcesioa de doscieutas' iccloues de 
k 4nifdcwo& ptaos jaidfLUQa (coa d. pespccuo destino . á 
4|^Q'la , CQi)i)[M£il!iCiistodfcc 1^ .y itoaquJstÉ 

4o8 <iWbkFado&) que «feccf ; hüoeír jei-SupUctate'^jct 
un servicio^de'CancA cQtisideíacioo: t que diiplkado 
jn^i^el rí^fido^ y aplicado el CO0U1II de laxoímpa&ia á 
4i»|>l(»rlC'Cn eLcfaEritUatío y iptolnico^fin .de sil. erección 

4ttadAS eft Ifli j>artc.qjn0.hoy «}iifiin losiebeMest. : y t» 
4liicido6 .estos» una 'jnulii«ud^>de;^ya»atim fieles <, que 
fiou • sello ^de -Ni JA. , pasan: k. scaf dkhosúa para - sos; 

: ^ r£stiS:SOft> S¡e2i>r^y]asc<iotideiticioncSiqiioüfí;6ao>ta 
t>tQp<)»icioDideL:$iiplicafita4 Jaa /quiáes MOjttthsoqBeii^ 
tesf'á los au^Uos. que soUcita ;» . y.aonquíQ pafraiafoimt 
el Real ánimo de.V» M« ^ bastaba eonxUas no solo para 
^suadir» sino para convencer i ha parecido noóbsua* 
te pontir á la vista uac^cxamplar y.q^e.avu'qus^idoítftie* 
xa un privilegiQ privativo el <ffAaic j^idey ^idtíiUi de do- 
cumeuto au^Uaxoiiot 






> < - 



«• A 



-^^ .AiAai ixitctcs^s en <el adeüto-idc tiei^ei tle'^á 
^ttovitmU'^&dtíM'AYtt^^ les eoBcxdi^ron fi<>(¥4^^l4i: 

«caíAjH ttrtoufárá' níquel desuno.,- soipeiMUcodi^ y 't^cok 

ga) y esto sin mas servicio á la Corona y iii-ü(kít*oaftft 
|i6btioájti^<)^-ia^:p0^á ítKÍikiid4oÍ¿siqUc;10» pfcopa* 
iíhtoft^ y ickfefrataa^'Paes^ 5i> oo)h]ibm9€0»i>M:tliebb9^i j¡^^ 
aritatr yiéc^UiNcdiicediieioii i dioho» ifiMrbkatkis ¿fi.<4aK 
«¿rittittos Tefcr iÜQp < ooír tarqtr feanquida , ^{ cóiüb^pdBde 
<iudarxt j|>mpoMrue ;dp -consggtii^ ^igittt^t^olft p á^^lft 
«sombra de^ui» seHHkio^ tdiiá«abler:ycbii¿gi£ii(Mil'y*Jí^ 

fitve: Qomo^ de exe , sobre el qual sdftnMfiÍMÍ^'sir^M¿^ 
{Hiede:verlñe4rltt/.i: tieii¿fkl6ede(^ft.oab^ratféydtf ^eov 
«DCín dcambm'-coipetoio»^ delidvris 2ni»t tsdes 4e <^t|itt^ 
tei4<minlpst ^if^áAiÚtibs 'Áááiús JinlMMtites^ , Hra^ 
^^ofaiAMkH^^jptílútois y>rámoiia|t(isaéib(9toéC^ 
«iuitt;?iM loiífiUQeiicÍdtttlüSiEtpra;^otí)ciO(ié' -> ^^^ 
:;:ni¿K.,Mi:Ad«d^Jsa/gtoii6ia€xftMfti^k>r «I iTW^éS^Itlf 
^filfcfiaág; lili taiftliwnísi^ '4fS¿oiik''$cistéri6^í«t>^ÍR^ 
ikti 5!»taí)^diairf^>to4A(A¿artftm »'piotflMAd(uldtidi¿M^ 
fÉUfme^foA'ittiedtosrfpiMs y dfioJ^'la» gtdrfii-^^fiÍN^ 
wiéOf,ty'clé «Myov^voafKoHmcia áe Mis; vasiaibllMbtt%i|3^ 
^IC^m^alM^&Oatei qiie^^^^c^ -tí^ ^Ip^, iaUéÜé^)^ 
año de 1728, iiasta el de 1755» debeii^4ás'^ti:^ii¿<¿iAf^ 
ékm'jft6MUít»^hh^bmaAwá I ^'^HifHtih se 

4a:o{ttpAukr(Mi a9Éti4u«drlap«oo<)vy&f9bfidÁ{)#ii^^ 
fiMMcf&Ui»! «¿ifombicn en héACueláfr'éttdnift «dl^ttktfO 

déaapfiNfttíckM M Ka sido-MM ; <filé^ é»'MUri«pd¿?}^ 
ptUtbtoi V íp' «Éieiitipo dd;' c#aiord<y 1 y ^¿<ftisd¿^i^^ 
tttUkdádidobSa^ó^ ^atRgmtoqMidio/oí¡r«:er 1:aíi^ 
coQ^f^endioso que la presente i pocs- «qMuafidono» de 

las 



153 

ner en Ub¿cta4 «i orq qae ap^isí^oaa (a; nlonta&sr-jdie 
Qbitorv^'.ioiriaita- vi^t «1! 49a»i(iÁ \ faúaiiAkiiitcnM 
d^^^04«'f);«aittO|.ie^piricii. .süs.iV^mUps^ qtte puo- 
dái) confltúatac un ^mando ». 'fóino haiK' «diúcb; coo- 

|i!,e^ÍD8t4^^ A®^^^ >'f>ero lío ;tíec«iitirido' pata 0li> 
yencifn^en;o át «er ventajosa y ibica; ^y sábá <o' sufi^ fiabl 
h qae:scproyiefta de vindicar las que qq do^af éb teaip» 
abikclibÍ¿iitQ^c3>(é' udá. ^asa ^aacíL 'Solid^ }Qrmm:¿6tíí^,ákt 
xa el que expone áx. la ifi^bl^^ expteUaitíob íi^ ¿bttoáii» 
miento de la sensible diferencia ^ que ioreíviene de.unt 
á .qccás ccmipañias i y de resultas espiera la aprobación 
d^ sfus capítulos. 

La fertilidad de la Provincia de Quito , la abundan* 
cia de sus minas j el número de sus poblaciones , la Pati- 
ta de comercio , y por consiguiente ^ la pobreza general 
4c sus^habitaintes ^ son puntos de hecho notorio , mani^ 
festados eq la historia, y publicados últimamente dé ót^ 
dei> de V« ÑL por Don Jerge Juan^ y Don Antonio de 
Utloa I en )a relación histórica de su viage á la Amcri^ 
cat^Meridiqnah $an acreditada entre los críticos por la 
exá¿titij9d y verdad d& su narrativa « coinopóc lo sdfido 
de sus.):^[qii09e$i: . ■ ^' ''^■-- -iK cñ'í 

y , ¿Coa que ts infalible (según las reglas de la buma^ 
na pradau:ia^ que una compañía bien ordenada , y en^^ 
ciy:f^^9|i beneficiar en la Provincia de Quitolí Cane« 
l%t[yJ9y^'!décque abunda , y de coledaí |k)s Keale^ 
^cf ecl^os -y trltiutos de IndiaSi á beneficio de cdos mi^. 
scrablps>t.^ría capaz f no solo de enriquezet á aqUelto; 
Pr^yiijicí^t^ y á todos sus naturales^ sino también de pro* 

■- «a* 






2^4 

pagar sus i^micaUés efedM^Mda^ |a HonimáfAu 'Bck 

i^ ^^ Saplncai V^ M« i tenáidtfnante , « .sirva cpnccdfer 
^ttKealpqcmisopars^foraiir dicha camp^ia baxa las 
^tdcnáhus: que fuMcn ácl Keal agrado | y de admitir 
la proposición del suplicante » para el primitivo Comento 
ti¿ :tüsb 9 cmidediendok:: les : aiu^Uos: que^ pi4e paisa su 
^tQC|ido9 j ' iroa bsi/dcoihs: proridienctas iqiie >fafcea : del 
-agrado de V^'tA. C Nuestro* SeBoc. guarde muchos 
«ños la Bxal Católica persona de V. M. para hiende 
tttasMo^gcqaía. Ep el PacGCo de &inta María. á:i3 'de 
•ik%oswjde'V75f«^»SoDarix B.:L. &• P«'dey« hLC.:sí 

£"♦ f i • ' * ■ 7 •» • I • í " • i I % ^ 'T • ■* ' : ' i • » I •■ ' j i » ' » ♦ • ' > 

I ** ^' .j. / • » 4 , f ^ |/ ^ liJ J :..<.>' Jl ^ . 1 / •. ^ * ,».' I ., . 

ti ^» 

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• . ... . . . , 

CL • t - . • • 

.... I 



I 



CARTA 



M Matfues di Oxeando , di ExceleníisímQ S${kf 

Dm Fran€ÍS€0 Pijgnáteii. 

arísímo amigo. Español, Italiano 6 Epiceno , paes 
mirado á el espejo de mi amor , hallarás á tu modelo 
sus ley^, Incidejites yreflexas. Allá vá mi pobre ima^ 
giqacion , nunca menos expresiva , que quando pegada 
con sus mocos á este parche , gerogliáco de lo que te* 
quiero I y .quiero decirte en esta Epístola. Yo , uno de los. 
nuyores vagamundos , que no yace en parte alguna t y^ 
creo haberlo conseguido en tu memoria y afedo ; y ca« 
mo la criatura es can ingrata , ya se v¿ ; ¿ cómo estará . 
en ella uno y otro? Hanme dicho por acá, que en todas¿ 
pactes te llaman el dichoso : sea enhorabuena ; pero Dios te ' 
libre de Mercarhs , primos hermanos de Fenus. Quando 
supe que eras Coronel de. Coroneles , todo fue alegría^ 
y ccea, que por allá habría sus coetes , de que qipe 
cambien algo, envidiando la fortuna de los que estu** 
vieron á tu lado. P» por ?• me cantó la cartilla tu primo, i 
pero lo que soy , y lo que espero ser , á tu protección, - 
y la suya lo debo y deberé. Hoy masque nunca, nece<' 
sito de ellas s porque si me faltan, mi fi>rtuna y zelo se-* i 
rán confundidos de tejas abaxo: y no hay que áar de: 
los mismos que te lisonjearen con mis memorias , mkoi» > 
tras no produzcan los efcdqs» A los 56 anos de edad, y > 
3 8 de experiencia de tal casta , no hay i;ustuses para el 
perro«,Si tu primo no hubiera llegado á la Corte en tal . 
coyuntura, mi época se hallaría sin principio , porque : 
los mismos que intentaron concedérmela qqü muchas .> 



dispensaciones por falta de tneritos , se persuaden hoy 
tío tener bien satisfechos los de Manso , y su compaño- 
ro. Yo presumo de cpnoc^rlos , y estudio ei conocermes 
y no puedo menos de ^ntir > que para satisfacer las 
continuas quejas del primero , á los quatro años de su 
]!^re8ide6cia en CliilCt P^ta «aüment^arlé el sueldo , sé le 
anticipó la fecha d4 Teniente General rodo el expresa- 
do tiempo > y después el Vírreynato libre de 43® fc^ 
9o$f que importan las mediks anatas. Yo serví á ün tiem* 
po la misma Presidencia y Comandancia del Sur con el 
mismo sueldo de ^sta^ sin otro etnplumentos y desterra* 
ponaiei^por dec^ir que convkncí á FllipinaSi $i<índo éxem- 
piar en mi graduaícion, pues voy á gozar ei sueldo que 
tenia un Brigadier ^ y: otros de ningún cara^er que me 
han precedido ; y esto tñ atención á mis dilatados y 
buenos servicios it como se expresa en misúltioras títu- 
los^ Saca tú U conseqiteacia > y agrégales que á todos 
mis antecesores se le.s<ha concedido él suelda desde la- 
gracia, y para mí viene después de la pos^feton^ Con <)ue 
ei Señor Fiscal provisto , que apenas sale de su Colegio, 
sp halla hoy disfrutando mas salario que yo por la ex* 
jpresada gracia« Sobre grado ji sueldos y media abata; 
di orden á mi Apoderado DonManuerAlvacez de To-^ 
ledo que representase « y aunque me* responde á lo pri-^ 
mero , que convendrá luego que avise desde Filíf^nas, 
veo que es trampa , pues pudieran adelantar la Paten- 
te para aquel caso ^ evitando lo delatado y falible del 
recurso* A lo segundo dice que tengo razoti , y que de 
ella se halla convencido d Ministto^i y como no me al^ 
canzen aquí las resultas , habrá sur trabajo en la coblrarn* 
ra )^ sobre estarse debíetida quarra a»o& de sittiadc^. A. 
lo tercero que ha reparado el Mini^tifdj^ sobré que ño. 
se puede hacf r en .concieñéia que tos, ctSütos pisen i 
e&ttos de este liano i ctto que tienen 'rá:ltf n j pero no - 

/ : , . . - * lia- 



J^iallo U <lc haber dispensado á l)o$ dos Virreyes ^ ilcoi^ 
descansados y ascendidos. Pafji que ¡Don Manuel n9 
tei^a excusa en las diligencias^ le tengo señalados ^3 9 
reales de vellón anuale$ » y necesito te hagas alguna uk^ 
sinuacion | que le ponga en movimiento i- pues se que 
no siempre estriba la omisión ea l(t$ Ministros. 

A el expresado Don Manupl dirijo por Don Juan 
de Agües un» guarnición de espj^din y cinco evilla% 
primicias que habia premeditado remitir desde ia Chl* 
na al Duquecjto de Abrahantes^ por seña de quanto le 
zj»Q f y i;econozco en «u padre 9 4^^ ^Q pu desean* 
se I y no menos en su madre ^ ja quien debí muchas 
^Acias... 

Por lo que mira & bagilla de Loza » estrado ^ j 
otros j(doro<^ d¿ casa ^ convendrá enviarme una me- 
jiKirlacon distinción de medidas y colores } y para qué 
410 iK)$. embarizcmos , y logres la satisfaccioin que de* 
ceas, y apetezco » enviara laeuentv^.pocque es lastima 
pa:det la coyunturas y en «tte caso-^ne piftcdes. edyiac 
tu escudo, de Armas. 

Aunque no es la: práAica que Igis Gobernadores de 
Filipinas se retiren por el cabo 4q ¿ueña Bsjperanza , pro* 
puse mfr concediese el Rey esta Ucencia ^ pafedcndooic 
conveniente llevar observadas muchas cosas de los ex« 
trangeros^ por lo que puede sufragar ,á nuestro Gobiet- 
no $ y porque verdaderamente me abortaba tiempo y 
gastos > retirándamQ con los Ponugueses» ó de.Q;ro 
modo que se proporcionase: lo que te prevengo ^r si 
se puede facilitar con anticipación reservada* t 

También te advierto , que Macao ( Colonia Por- 
tuguesa en el rio del Cantón ) dista de Manila como 
ocho dias de navegación , y. es nuestro mas frequente 
comercio ^ y no hallando inconveniente en una^ ú otra 
Corte ,^ se m ^ác escribir por .esta via ^ recomendar 

Mm 2 do 



• • 



do. id Col^etaador ^ la mt]ot correspondencia > siendo 
poco iavocabie la que se ha* tenido hasta aquí , sobre 
no poderle los de esta Colonia favorecer de otro zvtxU 
Uo f qqe el de Manila en qualquiera invasión de los 
mismos Chinos. 

No he tenido la honra de que el Rey me escrikij 
fiero si llega este caso , por lo que cespedia i el títaio y 
estilo 9 creo seré como se observa con los de Castilla s y 
€$úmzté te acerques á el Marques de la Ensenada , pa* 
ra que vea en los términos que se puede establecer este 
punto que lecoo^prehende^ y me parece nos puede tn-i 
•tar como Títulos de la; Corotia de Aragón por muchas 
razones. Y si pareciere admisible esta instancia í maa^ 
darás se presente mi Apoderado^ 
i. Por la copia de mi carta escrita i XXni Jfuan de 
£gues comptehenderás quántas gracias debo dar á DiMf 
y dudo si fue mayor el prodigio de su Divisa Mages-^ 
sad en haberme librado de los estrs^s del terremoto 
de Lima , ¿ de los aelos de Maqso í pues diciendo qoe 
no convenia allí Oficial de mi graduación » tiró á des- 
embarazarse de mí por quantos . medios lo fue posiUes 
f unque no le atribuye toda la culpa ^ por falta de com- 
prehensioi»> y. sobra de amor propiow K 

Di en su compa&ero , en quien pefmancdan ciertas 
Indigestiones desde la Habana p tanto en particular to- 
•IDO en general de la Marín^ ry desvartecido txx el solio» 
hizo inútiles mis. diligencias políticas i para que eo l»s 
^suyi^ no me distinguiese del mas infeliz mercaste; y 
temiendo con sobrados fundamentos no sacar masvOü. 
tajas en las materias de oficio, especialmente verbales» to. 
iDcf el partido de retirarme á este Pueblo , que dista qua« 
tro leguas/ dexando Apoderado por cuya manopasascn 
mis escritos. Los que hasta el presente se ha» ofrecido 
ds consideración f se reducen á rresasuntos. £1 primero 

" - á 



* 1 



i que me socorriese con Sd pesos por Vía 3e anxtlio á 
los crecidos gastos de viage j presentándole órdco del 
Rey á este ñn $ y á el cabo de varias contiendas , me 
los dio condicionales á la declaración de S. M« , y yo sa- 
cando todos mis sueldos » y el crédito de un fiador det 
comercio». Y este es mi sentimiento ^^ por lo incondu- 
cente al servicio de tales obligaciones* A el segundo dio. 
asunto la falta del Gobernador el año pasado de 47 , y 
ninguna providencia que se habla dado á mis represen** 
raciones verbales y para que en este caso se me habilita-^ 
se embarcación en que transportarme i y recelando su- 
ceda lo mismo este año que sigue , repetí la instancia 
por escrito 5 á que respondió eu tales términos | que me, 
obligaron á reclamar por nuevo escrita 

£1 tercer asunto fue por haber yo entendido que 
-Manila se halla en el descubierto de quatro años de si^ 
miados^ con el que le tomaron los Ingleses ^ agotados 
los caudales de comercio y de obras pías , por los gas- 
tos de armamentos , perdidas de navios I Interrupción 
de comercio Jkc. y tan faltos de artillería 1 que el Obispo 
Gobernador habla echado mano de las ca^mpanas con es^ 
caso y poco útil , por falta de cftdo en el mixto y pro- 
porción de metales. Todo lo qual hice presente á el Vir- 
rey con anticipación ^ suplicando atendiese á el reme-: 
^io 9 por lo menos con el auxilio de todo el alcan<i 
ce de situados en tan crítica ocasión de la guerra , f 
ágenos de otro recurso, en fuerzas humanas. £s admr-^ 
lable efugio de los Señores Virreyes el : Titnt V. 5V 
pásom y piró n^ boy cMéUles. Y sabiendo yo que ¿ la sa-^ 
son se libraban mas de cien mil pesos para el gasto de 
nuevas poblaciones en este Rey no ^ y otros de semejan- 
te paturaleaa > que pcxltan verificar el efugio^ sin per- 
der la poblada f y sin daño de lo que no lo está ; pues 
^ficttlto^ se consiga goc el termino i^ue ik^tk tomado taM 

pe* 



270 

poco seguro > hice mi representación , á que me respon^ 
díó con una mícelanea de favor y disfavor, que me 
obligó á repetir hueva decíaracioo y reconvención ^pe^ 
ro todo sin el menoc e(c¿to favorable i las miserable; 
Islas que me esperan , contentándome con haber dad9 
cuenta (;on inserción de copias simples á el Señor £n^ 
senada^ y noticia á el Señor Carbajai i y por si convie- 
ne pedirlas , las remití originales i io que te prevengo 
á el mismo ñn > bien entendido , que en estos dos úUt* 
mos asuntos hay dos papeles mios ^ y uno del Virreys 
y es indispensable verlos para la total Inreligencia del 
caso. 

Si el zelo y precisa obligación en que no$ hallamos 
de precaver los seguros del honor , permitiese sus efecr 
tos , sin lierir on el próximo , sé que estamos eó esta 
obligación , y mas^ respeto de los superiores | que iie* 
lien mas derecho á la caridad , y cqmo e.sto debe em- 
pezar por mí mismo , se ha hecho por mi desgracia 
incompatible tal vez la subsistencia parcial , obligán- 
dome á. elegir del mal el m¿nos>: explicándome con 
mas libertad que inspira mi genio $ y protexto que so*» 
lo se inclina á herir lo que baste para la defensa. £1 
ansia con que deseo los aciertos de nuestro Ministro^ 
me obliga á especular ultra de mi genio ^ y capacidad, 
las cosas que me presenta la ocasión ^ oculus por las 
distancias I ignorancias y malicias» Algo de esto he ña- 
do á el papel) de que me resultan dos escrúpulos prin^f 
dpales,; uno » ignorar que hayan llegado á sus manos» 
y el otro 9 si le. será desagradable qi^e trate de algunas 
materias , bien que confidenciales » extra de mi propia 
inspección $ sobre cuyos asuntos no he recibido contcx- 
tacion alguna i sin embargo de haber puesto en los soi- 
brescritos la nota de. reservadas y le tengo suplicado 
que á lo meiios acuse por sí > ó por otro las fechas, de 

los 



271 
los recibos /y haga s\A advertencias ¿mi tonánáz^ 

pues de otro modo mt dexa en sama inquietud el es- 
pkitUé Los riiesgos que me amenazan por lo qiie hicie-* 
re I y dexare de hacer , exceden á el numero de loi 
espíritus viciados , pnts con un zelo apostólico veo mo-^ 
vidos muchos á infinitas sinrazones ^ según mi corta 
cajpácidad t y para calificar este pensamiento ^ sobra la 
historia del Señor Palafox , á vista de las de mb ante- 
cesores 9 que instruye con sus malos y y buenos pensa- 
mientos , y operaciones bien meditadas* Yo prometa 
solicitar esta gracia » pero necesito de la tuya para Me- 
cenas i y ojo alerta sobre lo que se informase contra 
mí> pues voy á mandar un Rey no ^ donde se ha visto 
el atrevimiento de hacer morir preso por un Comisario* 
á el Presidente Salcedo » aunque después le calificó de* 
buen Ministro el tribunal de México» A Bustamante 
le insultaron ^ y mataron dentro de su casa ^ fingiendo- 
una procesión con sus imágenes > á cuyo prudente 
respeto franqueó la guardia la entrada» Yo por la mi- 
sericordia de Dios y hallo mi espíritu tranquilo de se- 
mejantes aprehensiones $ y afirmaria lo mismo de los 
que escriben con malicia » si supiera que se habia de' 
leer con prudencia. £n la primera ocasión ^ sea por es- 
n vía ^ ó la de Lisboa^ me has de enviar la licencia 
del Rey para poderme casar, sobre el supuesto infali- 
ble de que sin ella lo he de executar \ si me ataca la 
conciencia ) el honor , y la política de la propia con- 
servación $ y protexto con toda la realidad que te pro» 
feso y que no tengo á el presente contraída tal obliga- 
ción ^ ni objeto sobre que recayga» Es verdad que en 
Lima 9. luego que Manso empezó á fatigarme por ham- 
bre f quitándome las gratificaciones ^ que había gozada 
mi antecesor^ el Señor Pizarro , sin las quales me pare- 
ció imposible subsistir con honor „ quise redimir la ve- 

Ja- 



^ 



2J% 

jacion , consimiéndo en casarme con la hija del-Mar- 
ques de Casa Boza 9 inmedíaxa á unos cazon^bles ma« 
yorazgos en falca de un hermano ^ y 9o9 pesos dedo^* 
te en contado i pero habiendo pedido licencia á el Vit<-. 
rey 1 y concedidoia por su decreto ^ llegó mi promo^. 
don á Manila , suspendióse el tratado » y quedamos; 
todos de acuerdo solrentes. Ahora acabo de tener la 
noticia de que el Key ha mandado suspender de sus 
empleos á todos los Oñciales de mar y tierra , que ea 
estos últimos años se han casado sin licencia { y aua- 
que hallo muy justo el decreto por un capítulo de or* 
dcnanza^ compadezco sobre manera la desgracia de, 
los que habiendo servido muchos años con todo ho«. 
Qpr f y fidelidad , hayan perdido los efeftos de sus mé- 
ritos en la milicia ^ por asegurar los de la gracia en sus 
conciencias , y tal vez no habrán usado de los medios 
regulares por los inaccesibles embarazos de la guerra 
y las distancias ; siendo incontestable ^ que las resultas 
de este delito son favorables á las dos Magestades ; y 
mas en el systéma presente , y por eso dispcnsable. Per* 
dóname esta libertad , pues procedo consequente á la 
opinión que siempre he seguido de promover ^ y pro- 
teger á los casados , prefiriéndolos en las exenciones» 
y privilegios que permiten las leyes. Y así te vuelvo 
á rogar me envies la expresada Ucencia 1 para usar de 
ella como me convenga en servicio de las dos Magesta- 
des I pues á la una he de amar aunque me copdene » y 
i la otra he de servir , aunque no me pague , si todo 
fiícre posible. Esta ley prohibitiva manifiesta bien el 
amor del Rey á sus Oficiales , pues á el paso que los 
asciende en honores , se opone i el propio abatimiento» 
ijiducido de un amor desordenado $ pero yo seria de 
diftamcn, que el privilegio de conceder tales licencias» 
convendría subrogarle á los Gefcs iniqediatos » pres- 

crí- 



>73, 
crilneD^o ks calidades ; siendo cónst^ntetjoe los Hijos de 

k>s Genérales suelea ser ios mejores Oñdales. Miichoi 

pudiera; importar que en cadx Regimiento liubiesc 

un Capitán con carader de Ingeniero , y algún sobre**: 

sueldo por la obligación de instruir: á los Cadetes , y^ 

demás individuos aplicados,. estableciendo sus premios^ 

y anual informe á la Corte , fomentando la emula-^ 

cion, y evitftndo los.e&dosde tanta óciosrdad en las 

guarniciones de las plazas y y aún en las mismas guar^. 

días. ¡Felí2 la patria en xjue.hemossnaciáó para cum^- 

plir tan plenamente el quarto precepto del Deca< 

logo , ¿ infelices los hermanos , ; que no . supieres: 

apfoyechar tales auxilios , iiacicndosc dignos de las. 

gracias ! Ya veo , que ios espíritus tienen sus gradua-< 

clones , y en cada una su mérito jproporcionado i et 

quede nuestros paysanps entrando en su Regimiento. 

no llenare tus molidas, sería. de parecer que le aleja**. 

ser^ por paridad paca hacerle menos infeliz por otcor 

rumbo I y según el concepto que he podido adquitíC' 

de. estos rey nos, stt3 qualidades^ y espíritus: domibaoH 

tes , hallo, en iguales talentos paxá. gobcrnax , isayocf 

ven^já en los Castellanos, y Estremezos , en los .qfuft 

90 -se encuentra A naci^onaies parcialidades. «piste^iqveW 

tarada y cruel 4e que tío se extoptua CastlDaLll Yiejai 

ppr -la hermandad ¿on las montañas ^ m Üi^ul^ 

Vizcaya y Alaba , por la conexión de idiomas^ £sta.p<M 

derosa circunstancia me hiciera preferir de quiíndíp lak 

guando Catalaqes y Valenciíanas ; lo que ttieita^n^ 

sip$ad9 : la experiencia ..hasta en r ei £stado . M<>oacal^ 

Ls^ indiferencia queme consticu.ye en esta pafbe^ bu) 

puesto en^Franquila ¿xpeftacioti. ártodosáosj queiinggjhf 

nan depenf|er de mis pcovi<lencias,$eguh) tengo eatenh 

dklp de uno»^ y otroSéXa.in(tiiipQRSab|e depeod^QiCia ^ 

Mánib á este V^irrey. , . hwe pideci^ 4 aí]^uí Wiptww» 



a 74 

sus r%óta y anos precisos ¿ y bttos abúsiyosl De esta 

Hataráteza es exemplo el presente: pide la necesidad qae 

casi todos.losaoos.se. Uevcade es^pjpi&yno'/iasi tecla* 

tas para completar: ios ct&erpos de'lá Ttopá y Matl^ 

fl^ it seg^n el oúmeroí y: clases que prescriben k^ ^J^i^ 

ijtntes'i y Generales de los galeones. De las exprcfi^adas 

reclutas se forman companias en México ^ nombrando; 

Capitanes y SQbadtdrnos á d arbittia del Virí^y ^ y 

las dornas* dáses^á ch é¿ 0$c»ales> á • cuya proporción. 

les^ asígtlatí désác i\íeff>Áb% sueldos está^cklos. ; E^tos* 

0£ciales son pot lo^oinaai ipercaderes de México , que 

solicitan con ansia, y pagati :cón generosidad tasc vctí'^ 

tajíis4eKpreiexto que dü^caza sus interesadas d<^Ig- 

nioS' ^ ^n 4)1 primer cegr^sode^ galeote d^M 

donde feooseii'Siuis jcon^oneii y ategaki el degrecho de 

ser pre&ridos en d cransposte , en petjaido de los fta«^ 

rurales por varios^ modos^Xjomo las demás plazas Ünfe- 

llores «kjneo ios- saeldos á pcopbrelon: de las <ltsí» , y 

!¿s^s S9 €pAcedeqf por «^io^l&largratificacionjque exhl* 

be el pretendiente' d^ {irisuióiisoQorto que ha de perd«f 

bir I m pceíiere 4 el xnie mas 4^ i y por consequendá 

Üel menos digno , pues en efedoson las heces 4el Put^ 

blo I y asi naprevalecen ^^H^acsV y subsiste pereivne lá 

Mcesidádi Esta regai^K inveterada ep el Virrey y Ofi-' 

aiales Bleales, ,me pateció se po^ra dispensar por és-f 

ta vez sin exemplar á mi éívOTi n&ediando la casual!-. 

dad de hallarme presente con respeto á mi carafter 

y d a¿laal de la guerra que amenaza : lo que solícita 

€on el Virrey ^ peréi viendo que iio se d^bú por fenteti*^ 

didot,.4e fnotu- proprto quandó ya esperában^otf'^p^ 

Instantes i el Galeoh' el afio pasado , toque otra Vez 

d asunto á el Secretario de & E. quien me respón* 

dio sin detenerse I que ya estaban etegídos Iés^Gafu« 

iaaes| <ÍQb 4}ae susj^di adelanta! otro paso > 7 f¿{>re« 

pu i ^ /I V .j .- '•'-sen-» 



sentc i ¿i SefSórBnsenaílá el érdeo con que^^me parecía 
coD^niente proicedec , enviando desde' Manila' Oficiales 
en quieo recaigan mzB f otras ÉKiiltadcs »> y qaecktt 
alb ^cspoasabtesí i' th dbeuipeao'db' sUs comisiohe»^ té 
ttícffitspés'kb, visii de cMe e*pb¿Keffle. i^ 4ifDÍrmt« 
dad ¿onr^que s^rérásnayttPtoí'bsiaKies en Füiplnar cot4 
xespúnde áosn perrtfrto^gobieñKi i' y desorden en todasi 
sus maniot^ns^y contra laq {>rá£tíoas rq^fatatesde m^ 
y guerra^^ bbU¿«bdo á «rftM néa^^Míoti^tá iAk:á{íul«; 
cDsuimméme átfieagadaly IÁ!jgá'y'y'«n qiie ráelen gas^ 
tar seis meses y qaandtf á & Vo^ltáios s(A^ tvtíg^ 

porque apenas pueden navegar nieiids qii;e viento en pa< 
pa^ ||ara ver si. puedo rémediac' éstoi'grávísio^» inccttM 
yenknlesy que han sídé la rUnárde ittuchos ittütones^ dd> 
caudal y de; gentes , he sóUcítadt) llevarme' ün c<ftis^ 
trudor de la HabanáV y no háiblcúddlo podido conse^' 
guir.^ empero me remitan los planos dd coñstrüdcíoflf^ 
iiavátmas arrésládoáV y aunque ' la íhatetíaMáó es 4dt^' 



irregládo^y y aunque 
tédó agena dé tai comprehenstony desconfío de la empresa^ 
sin auxilio de oirbis/Y lo mlstóo sucedí^ en titilen ^<kí^ 
tillería, sobre que adualmente e^toy trabajando i quan-* 
to desde aquí es posible » hecho ún Maestro de Aca- 
demia entre los mozos de mi familia ^ por si á lo mcno» 
puedo criar alguno que después entienda lo que conVié-* 
ne advertir sobre estos asuntos s cuyos términos fácula 
tátivos son tan necesarios , como ágenos del comuíi« 
£1 mucho silencio que hablamos observado , habia en^ 
gcndrado esta postema , cuyas materias son tantas , y 
tan gruesas , que á fuerza de estrujones solo ha vomita- 
do 1q que basta á los síntomas de la vida, pues del to- 
do lo doy por imposible. Sin embargo , espero que tal 
vez quieran llevarme á la Cámara de Indias , antes de 
queme asalten las convulsiones caducas , sobre las 5 5 
empresas que llevo hechas contra toda la chusma del 
• /il Nn 2 Zo- 



I 



< 



^76 

ZodUca r y aún no quiero escarmentar dé qaé Aqua-« 
rió me haya birlado mucha parte de la vista ; y Can* 
cer t qocjsolo me alcanzó jooor la. punta de la cda 9 me 
llevó de ua boleo en.Chile toda U ¿burnea estacada » de«* 
xándodie á .sopas y buco vino, salir en /¿hurrutadas las 
babas 9 y las verdades > lis ittoaas sean ciegas , y sordas 
las comadres. Como quiera que. suceda^, pongo en tu 
noticia ; que á: mi hermajiQ ( por jseñas^de\alganos pe-^ 
sos) he suplicado m^Joi^ uoa<a^Us|.iziá\el potro de 
Santa Clara » para;.con^v«r: el Vc^table á fuecza de 
resolanas, burcl| e^caqo, y estera de ajabuai por sL 
puedo, trampear á mi Patrona d^l buen fio ^ ías mu-^ 
chatqpe le dd>os y allí te agualdo media hoiüa después. 
4ti coHimbr^r la barba; y la narl^» Machas cosas majtC/ 
dixcr;^ fBÍ torpeza $ pero sube el Ga^llego á poner la me^. 
sai y dexo la ploma por agarrar el cubierto. Todo lo* 
que dexo pedido lo espero de tu amistad ^ y que usando 
^aiel^a con^ t[ imperio que. puedes, mandes á tu ñoo= 
Qyando y V«ra* = Exceleotisi^ió. Señor mió y 
Pqe f^auf^; Piginateti^ 



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índice 

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LOS TOiMOS XXII.% XXlir Y XXIVA 

' DE ESTA OBRA. 



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roiiío jízii." ' í 



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■ » » • • 



isturso pfonoticiíado en el Parlamento de París pdif 
r. Antonio LulJs.Seguier ^ Fiscal áe&. M. CtirisciamS 
sima , contra la obra intitulada : Historia Filosófica, v 
Política de los establecimientos y comercio de los £urO"< 
peos en las dos Indias , por OüUIer^ó Temas RaynaU 
Proscripta por aquel Tribunal en el dia 2 ^ de Mayo dci 
este año de 278 !• Traducido del Francés al Castellaa 
no por el K^?. Fray Gabriel de Homar , Agustino, 
l^ag. 3* . . . 

Derecho de las Iglesias Metropolitanas y Cátedra^ 
les de Indias , sobre que sus Prelacias sean proveídais en 
l6s Capitiilares de ellas, y naturales de sus Provincias^, 
lAl Hey nuestro Señor en su Real y Supremo Consejo; 
de Indias : por el D(}dor Don Luis de Betancurt y Fi4 
gue roa. Chantre de la Santa Iglesia de San Francisco dq 
Cuatro I en las Provincias del Perü, pag* 23. 

£1 Tordo Yizcayno , con la nota del Editor;^ 
]pag. lio. 

Impugnación ^ sn j^moxial anónimo j| f|ae se dio al 

Rey; 



Rey Eton Felipe IV."", totitta d Cóndc-Duquft He Ólr- 
varcs sü. Privado ^hcdhV pfo'^^ de Qacvc-» 

do y Villegas , conHa nota def Editor , pag. a 1 1. 

Inif od^ccfoBiklQVtnisiM A^^or^Ia «brá ^rp^ 2 1 3. 

Rír{)reScñfacíba tiécha al RVy por el Excelentísimo 
Senpr Doq Joscph de Carvajal, y Liipcaster ^ Primet 
Secretario de Estado del Úesparctío , y" Presidente de la 
Rc^l. J^nt^ <5cner»l de Cotfxptcio .^ sobre ;iia^e^cet<:^ 
qad itfolia lis c^céndoncs difdaslVai ; ^qlií gízali lkT4 
ganas Compañias.dc CQmei;cIa y Fábricas /y declaraba 
las que por puntó general ^^y sin distinción habián de 
gozar las fábricas nacionales. Agregase un in fdrmie ^d e D> 
Isidoro 'CWy^^z] en que dio didamen sbbi^e la matei 
lia , pag. i 3 y; ' ^;: ; y. :; o \\ O ^¿ ^ ■ ' ' 

Papel escrito al Confesor del Rey , por cuya m^iid^ 
9C^ pidió el diílamcQ dearfibá^reservadamepcc^i: AMÍX« 
pfesion de que se le guardaré secr^to^, p«i^ ayy*: ;. . . ' 
<t • . . ♦ • • • f • , • > 

% • *• • 1 I I I H 1 I '^■mmmímmtmmmm 



O ' 



rOilíQ X^flV 



1 



nfortne hecKo aLRjsy nuestro SeSor Don Fernán^ 
4o el VI.^ , ^por Don Joaquín de YiUárréal ^í sobre con^ 
tener y reducir á la debida obediencia los Indios deií 
rcy.no dé Chile, pág. ^« * ..' 7 .;; 

. . ^Cpmpendio histórico de los mits principales sucesos^ 
de la conquista y guerra del Reynoíde Chile , hasta el 
ano.de 16$ 6^ sacado fielmente del raanUscdtD^del Maes^ 
trc de Campo Don Gerónimo de Quit6ga ^pag. 153. 
i ..Brcre dlsoaeso de un antiguo .Oficial die Caballería, 
deseoso de instruir á^ los que desean saber su econóMico 
y, tnilitar . oianejo ^ y xecundoc de los que lo tu viesen oU 
vidado, pag. 250. . • 

Papcl.quie^cflfifibM Dolí YicÜkxciBtsmr Uamado co- 
mún^ 



miinmchte d Medica del Agoav^ót) motivo dé'la üItU 
ma. CDÍermedad de li -ReynacDoaa Maria Bárbara/ 



i 






— — I — - — '■ 1 . I «'TI' ■ I I ■ ^^^tm^^m^^mtmtm f 

f I • . . ' • I . . • . . - . I 



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TOMO XXIV* 



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^4¿/i$ciusps políticos y eco¿6micos 9 para que Ta E^pájíá: 
sé tekáblesscá dVla^áKuaeidn ehqüé sehaHa ,^ c; iguale 
CfV optoleotla'^ lásf^a^tfces Jrlófaarquías de EuropaVcoa 
la ftotadtlEditori pag* 3,-^ ^ "* 

Carta al R. P. Míérd. Fey^ , MtJtíje Bcncdidinoí 
oteándote el Párrafeío qrfe tó¿o ^e XuiV XíV.^ dé Fran- 
cia, con Pedro*I.VG2á¿ de Moscoviáyy latñ}tá^^í £dí^ 

Kepreseiitacion que hizo el Duque de Arcos al Se« 
ñor Rey Don f elipe V.^ el año de 1701 » sobre qucrec 
S. M. igualar á los Duques Pares de Francia con los 
Grandes de España , hecha por Don Luis de Salazar y^ 
pastro , con la nota del Editor , pag. 131. 

Papel q«e de orden del R Don Antonio 

Ubilla , Secretario del Ddspaeho Ünivecsal , al Dizque 
¡de Arcos, en respuesta de la Representación anteceden- 
te, pag. ip2. 

Respuesta del Duque á la Real Orden anterior, 

pag. IP3* 

Carta de Don JosepK del Campillo al Señor Don 
Antonio Geróniaio de Mier , Inquisidor de Logroño, 
pag, 154. 

Otra carta de confianza , con que acompañó la ante^ 
t:edcnte,pag. 201» 

Carta de Don Diego de Mendoza al Capitán Sala* 
zar , sobre el libro que escribió de la dexrota de los Saxo« 
ncs,pag.ao5. \ 

Car-? 



dth' Ztl Señor ISoii Pe3ro áti X<acace , Brigadíec 
de ^ Reales Cxe'ccUo} ,„y piceApr.4e U Keai Aca<te« 
Olía de Matemáticas de Barcelona , al Dodor JDoo Jo- 
seph Finestres y Monsajva , Catedrático de Prima de 
Leyes en la Universidad de Cervera ^ sobre la leguai' 
Española , pag. a 1 8. ^ ^ 

Respuesta del celebre Florian Ocampo , satisfaciendo.. 
4 cierti^t,preg9ntas , pag. al }. 

^presentación hecha al BLey por Don Miguel d¿ 
Uriarte y Herrera , natural d^ San Francisco de Qiuto^ , 
sobre los adíKntamíentos de. aquellos vastos paiscsi y 
opulencia, (^ue pueden; prodm:ir á l^spam > pag. a ap« 
\. C^tta del A4|íqü?? de Ovando, al |x«teo«^ímat 
Scíip^ Oo^ Rancisca PlgoatíU ^ gag. af ^. 



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