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Full text of "Tesoro de la Lengua Castellana: Origen y vida del lenguaje, lo que dicen las palabras"

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mmmmffmmmm 



EL LENGUAJE 



SUS TRASFORMACIONES 

SU ESTRUCTURA 

SU UNIDAD 
SU ORIGEN 

SU RAZÓN DE SER 

ESTUDIADOS 

POR MEDIO DE LA COMPARACIÓN DE LAS LENGUAS 

POR 

D. Julio Cejador y Frauca 

OEN. XI. I. 

0'.}tai \i.h é^ü) ¡lEtíto Tivo Súva'iiv 
e'vaí T^ ávUptoxstav ttjV fiE¡iév7¡v xd 
::pío-:a ¿vo|xaTa toií Típá^'iaoív, wat' 
¿•^(Tpcdíov s'.vaí aOici ópíwi; s^stv, 
Plat. Cratyt. 43. 



TOMO V. 



PERLADO. PAEZ Y COMP.* 

SUCESORES DE HERNANDO 
Arcnil, II, yQuintana, 31 y33.-Madrid 

i©oe. 



f\i Eterno. Señor 



CUATRO PALABRAS 



He de manifestar á tos lectores de esta obra que tes queilaré 
mwf igradccldo, no soto sí me advirtieren tos deslrces en que pu- 
fiene íncuirir, sino sobre Iodo si me ayudaren á completar el Dio- 
éonvio csstelUno, enviiindome papeletas ó listas de voces, tnodis^ 
1W5. frises 6 refranes, que echaren menos en el Diccionario de let 
ágaátmia: coa advertencia de que cunnto más vulg^r^s y groseras 
tpandertn Its palabras ó más exclusivas de algún rincón, donde 
í hiUe CKtelIsno, digamos más diaíectates» tendrán mayor valor 
"if misnun ó por U luz que derraman para h aclaración de otras 
I ya conoct*i*s. Aprovecho esta coyuntura para decir que el 
I BisodiOt puesto en la piguiA 324 dei (onio A E I O U, p\t- 
t td vez adnnr^ mediante una cita hallnda por mi querido amigo 
Icrafllbimo 5r. Rodrlf^uez Marín, en el Diálogo 30, párrafo 33 de 
íJlgritaMiaw erisíiana de Juan de Pineda, donde se dice: «At 
) de se confesar los convencen de alcahuetes de Crialaysoit 
liMff SJKM/fa, estando obligadof i ser cnsamentcros de Chf'rye 
'. coa tkl nobis hodie». Bisodiü e^ contracción del Da nobis 
»4d Padre nocilro. y el autor taclia aquí a los que re^aii mu- 
' hiBüín al propio tiempo su interés, i los que casan i la Reli- 
ÍOOQ h Codida. Al mismo lomo había que añadir no pocaft 
; j frases, que d«pu£s de Impreso he ido allegando; pero conuk 
shan de ir hallando otras muchas, que así son este linaje de obras^ 
Bnncí se acaban, prcHeró dej:ir9a$ hasta el última toma, donde 
: pQodrin cuantas adiciones haya que hacer á todos-Ios anteriores. 
Cuanto ala prueba de que las lenguas indo-europeas vienen del 
saten, no cor pam» tatn dtí caso repetir que consiste en cslt 



sencillo ^a^onamien1o. Las que los indo-europeistas dan por ratcd 
indo-europeas, son las que yo (raiffo como (ales, A no advertir 
contrario. Esas raices sin vida de por sí en esas lenguas» perlcneclí 
ron, según DclbrOck, á una lengua prehistórica, de !a cual el!as 
derivan, puesto que de (ales raices nacieron las palabras vivientes' 
conocidas. Ahora bien, esas raices son palabras \ivas en euskera 
con el mismo valor ycon la clarísima etimología qucles doy. Lu^^ 
el euskera e$ esa lengua prehistórica de Delbrück, de la cua] naci^ 
ron los idiomas indo-europeos. E! mismo razonamiento ptidier 
hacer alegando las demás lenguas del mundo, y se supone al aleg 
los sunjos de no pocas de ellas y al cKplícar en la Embriogtnia la 
demostrativos. El que prelenda echar abajo mi teoría, ha de demc 
trar que las traídas como raices por los indo-europeislas y por 
no lo son, ya fonética, ya sem^nticamenle; ó que el anáüsís de 
raices, como palabras eu$ki^icas^ está mal DevadOj ó que las voc 
sencillas euskéricas, de tas cuales ellas se fueron componiendo, ni 
llenen en la Rsiologia. psicología y gesto ordinario la explicacíój 
■que yo les doy. Raices indo-europeas hay dudosas, y asf se veráj 
puestas en varios lugares, dándoles las etimologías que les asigna 
unos ú oíros autores^ y escogiendo como más probable la que á 
me lo parece. Pero la fuerza de mi argumenlación está en el coc 
junto y en las raices claras, y en que trayendo en el tomo /?, por ^ 
ejemplo, todas las raices mencionadas por los autores como períc 
necíentes á tal sonido, todas tienen en eu^kcra- vida como palabra 
vivas y analizables; y lo mismo digo de cada uno de los tomos. 
los cuales el de la N está ya en prensa y ganoso de ver la luz pil 
blica y dar que rabiar Á los que por mucho que afilen sus dientcsr 
I pueden hincarlos en mi leorfa, antes se les resbalan y se hieren 
l^i mismos. De los cuales señores críticos yo tengo no poca lástima 
porque harto más de bien harían por la lengua castellana, advinién 
dome de los verdaderos deslices y no pocas omisiones en que 
obra incurre, á pesar de lodos mis cuidados. 

EL AUTOR. 



ÍNDICE DE NÜMEROS 



Ya que se haya lefdo este tomo, será fácil volver á dar con la 
palabra que se busque por el siguiente índice; el euskaro en cursiva. 



AR 



4 ara 

2 ardura cast 

3 arazá, arazl, arattt, 
araka 

4 úrjte cast. 

5 ar- at., rarus 

6 rarü, ralo 

7 arare 
S arar 

9 üren, arren 

10 arenga 

11 aroma, armarma, arez, 
araba, arpegl, arltz, arta 

n ¿OTO!; 

13 arto, artaa 

14 cragi, arte 

15 haijgán, arilga, ardalear 

ARR 

16 arra, -ar 

17 -ar lat. 

18 -ar, -atro cast 

19 arma lat. 

20 arma cast., rima, urimar 

21 ars 

22 art¿ 

23 arista 

24 aran 

25 heremas 

26 arañón, arándano, yermo, 
randa, rondón 

27 arnasa, ardo, arroüttz. 
arlo 

28 argiiellar, arlóte, arrechu- 
cho, racha, redo, rejo, 
rarejaque, desarrar 



29 artz, ursus 

30 arzón, oso 

31 arri 

32 armuelle, risco, arriesgar, 
arisco, ripio. 

33 argi 

34 arguere, argenttint 

35 arienzo, arcilla, naranja 

36 arrain 

37 arrancar, rancajo 

38 rancidus, rando 

39 OpviC 

40 arraan, arraka 
4t arraca, raqueta 

42 arka, arki, arcere, arcus 

43 arca, arco, artar, archi- 

44 argayo, argado, árgana, ar- 
guenas, argamasa, argolla 

45 arrapa, arpa, arba, arbl 

46 rapere, rumpere 

47 raudo, rato, romper, de- 
rrumbar, arrumar, romo, 
robar, rampa, ramplón, 
rabia, ropa 

48 arpa, arbar, arfar, arrapar, 
tapar, rafa, rifar, raposo 

49 rapum 

50 rabo, rábano 

51 horphanus, orbus, robur, 
arbor 

52 roble, árbol 

53 arroz, arraáa 

54 radere, rodere 

55 raer, rallo, roer, rostro 

56 ras, raso, rajar, racha, 
raza, arrastrar, rastro, ras- 
trojo, arrestar, rastrillo, 
rascar, rasgar, raspar, ris- 
pido, rasmear 



AR! 

57 arl, -ari, ardí, arkl 

SSaries 

59 aríbar, arija, aricar, ardite* 
ardid, -ardo 

60 aranea 

61 araña, araSar, ristra, ristre 

62 áptoq/ApTjC 

63 -arlus, -arls 

64 -ario, -ero, -aire 

65 renes 

66 riñon 

ARRI 

67 arrl 

68 arre, arrear, arrequive, 

recua 

ARO 

69 aro, -aro 

10 aro cast, -aro, harón 

ARRO 

71 arro 

72 arroyo, rúa, arrufaldarse, 
roca, rueca, arrojar 

73 mere, riyus, rus, ruga 

74 ruina, ruin, rio, arruga 

75 aar 

ER 

76 era, -ra, -era, era- 
Tl -r leng. deriv. 



n <s !-t ^^ 


^^^ 


^^^H 


A •««•sih. Atí< 


IR 


ORR ^^1 


^v «cni 






^Hb fn. nlil, -m, -rna. 


IW frff, W. IrUI 


134 orrí, icfrra.orri or¡na ^^| 


^H 4^90, -4» 


!{)& fftar 


I3í liornini^ orre, hotwo, é^o- ^^^k 


^^B rtaitafc ipo, ñor. m 


l(rT ír/n, Iru 


mr, bonna, tiúrmigún ^^H 


^B^. •'-"■ "-'-1 


IOS ruflÉ. aruflo 


136 ortz, orratt. orza cut., ^^H 


^H 


H59 trutzl, Irudi 


OTiurU) ^^H 


^K^;^ - i"-^,ro- 


110 rour, dcrroclur, rozíur, 


verrcrt ^^| 


^^ft ffiU, r , ron- 


TOKi 


I3fr barrer, ^ixtm ^^H 


^^^^A. rrü 




P9 oro, orro ^^H 


^^^^^^^BV( ITflM, frr ' .' 


IRR 


140 runrua, iniiar ^^H 


^^^^^■^ crj--. . ■ - 




MI ni£lr«. ntmor, nictut, m- ^^H 


^BteaA. 


Jl! ifro. irri. trríis, Irrlittx, 


Tifjnrc, rana ^^H 


^^^V TTfltlT~i 


¡frika 


142 niiüo, niflr, nuBbr, ^^^^H 




lU ríátit 


nnico, raní catt ^^^^^| 


■ -"^ 


113 rclf, rita, relinchar 


^^^^^1 


^H V cr< Ufa 


lU hlrrllus. írñtjire,1ri UL 
lis lia, cnildar 


^^H 


H^ EKR 


HA tlntti, rlxi 


1 43 u/, urde, arte ^^^^M 


117 irnii, fcncllls, mno 


lU minan, tirccus. urna, ^^| 


^^Mñitim 


lis rcia. rija, litx 


I4S nihiyo, orina, orza, or* ^^H 


^^HCTnlM, rauta*. 




twlo ^^H 


^H imm 


OR 




^H« ■■»«. mío, nM», MWn. 




URR ^^1 


^H «RteC teto, rvjw, raftái 


U9 of, orí, orda 


^^^^L^r~ 


VIO DfKíidaso, -oin>.-oro 


^^^^^1 


^^^^^ 


111 orJi}, bidld.ornirt 


146 am, arre, ^^^^H 


^^^^■r- 


IZl oriol, onlefur. urdir. 


uvt ^^^^H 


^^^^p -js.err^a 


Jdonur 


ano ^^^^^M 


^^^f^mi,- - — -., ntclprocn. 


123 oro. aratn 


149 ¡iirT3\ lucho ^^^^^H 


^H_ *^ 


13* onor, nibi» 


ISO urrín, urrun. urraka, ^^H 


^^■BaEteidr, wdfo, fTdr>|o, 


12) ort, ortka. orga, orptx 


arrata ^^H 


^^ feUííIa, n^itBJtniij, w- 


136 hnrtpra, ciru|o, úronilo, 


151 ncemuij Innsuc ^^H 


^^^W im. ftaACK, ncsr, irgna 


onnqiie, ordlza 


m ntimo, almila, urrACk ^^H 


^^K Kf ;riuf . R^afeu, nc^io 


in rrpctiif 


ahurnifir ^^H 




m u.-r, vrtt 


tJ3 urscrc, rcrKCRi vlrgí, ^^^| 


Al rr»^, tvftqncu. rinclt. 


126 To», retina, vetru, aixni- 


vetber, verbena, ¿pp^ ^^| 


i^«L«. rlacón, nacfto. 


coni, vemici. irduua 


154 tiucrj^ú, osTo, rumlM^. ver* ^^H 


tna, wmuCtr. anvsiUFa, 


tM ronictn, rcalnj. nicio, 


ga, icveibenr. vertwiu^ ^^| 


•nAr 


rocío, verraco, berrinche. 


biibetbo. tturipir, Or< ^^H 




verruga 


aatiü ^^H 


«rtr 


131 ori 


^^^^H 


^D 0^^^ fYVBfV 


ITl orín, tirmlrnlo 


^^^^^1 


^Bsftm. tfrtto. detrOit. 


m oríon, Urbutcja 


^^^^H 


IL 




1 



ara. ci' 



ARA 



rQ hombre primíiivo abrió los ttjos y vio, abrió las orejas y 
b. ihnó la boca y habló. De los conceptos má& comunes es el 
1 movimiento, y d primero que hubo de expresar fué el físico ó 
(Wl cual toniAron nombre los demás movimienlos y 
del tiempo á de lo contingente^ de la acción física, de U 
moraL Que cómo se las apaña el hombre para expresar el 
niento espacial? Aquí cae bien jtqiiello de que el niüvitniento 
andando, dtgo moviendo la boca, que es á quien 
tnoittrarlo á su oyente. Y de tas partes que tiene la boca 
ti más nio\'edíza, la que aun movemos todos, cuando 
I indicar d movimiento. No somos de otra hechura ni de 
qiic nuestro padre Adán. Saben lan bien como él Iiasta 
de los cortijos que lo que en la boca esli hecho para 
y vibrar es b lengua, que por eso la conocemos por la 
y. Para llamar ^ las palomar ó i las gallinas articulan frtrf, 
han de correr á picotear el grano que les echan. 

ni más ni menos hizo nuestro padre Adán, cuando quiso 

' cualquier muvimicnto, meneó la sin hueso, esa varilla doble- 

iquc llamamos lengua, atada por un cabo y suelta por otro, 

órgano de la boca que puede cimbrearse libremenle. 

! ü pmet» de poner eti vibración cualquier parte de !a boca: 

I tí pnmcf m-'"'^ ''las se paran; sola la longsia se mimbres 

lOiilamci >J vibraouuc:» por s^uudu. £:! sonido dd 



CrKIEN V VIDA VU. LCtiOUMt 



;iire herido al vibrar asf la íeTgtia es pl sonido r. Esa es, pues,^ 
expresión naliua! ilel movimiento. Harto to probamos por diferentes 
cstninos en Los Gérmenes y en Xfl Embriogenia. Meneó Adán lo 
mcne^tblc de la boca, la !engU3,-."y ¿onó r para expresar el menearse 
ó moverse:. Bso es lo que í\iic<i[ Uecir que abrió la boca y habló. No 
hulM) más liquis tiiiqwts-tin -hablas inventadas ni mis aprendiíajes. 
Quien no ven lo,_n¿ftvraí'-de ta! expresión, no siga adelante, porque 
no hallo maij^f^íí^íibrirle las en tendederas. 

V^uél.'^e un* pájaro, y decirnos fbrrr! 6 ¡trrrí Los labios al ■ 
^t^g&f¿V «Onaron b, ó la lengua al dar en los alveolos ó en 
•, 9ÍÍSJ'*Í3 sonaron /; pero tras e=ie destapar de la olla, lo que 
/;"*déntrti como expresión del rebuüír'e ó volar fué la r» el sonil 
lingual, atinqut.' no Mielan llamarlo asl, quizá porque es el ÚB 
que articula sola la lengua. 



i 



■ ■ fM^ 



tt 



De este sonido vaniOi á tratar en este lomo, y cifrando el 
cOHiiin de todas las palabras que hemos de recorrer, digamos que es" 
el de movimiento. 

Titne tsJe soníJn dos matices, uno suave entre vocales, 
fuerte entre vocales ó ante consonante, y solemos escribir siemprej 
meros cuando entre vocales suena fuerte, que entonces ponemos I 
La r suave sirvió para indicar ei movimiento suave; la rr (uc 
para ei movimiento fuerte. 



k prkipio de palabra ó sflaba, sendüa y naturalmente, no puede 
war la r, pues atando la lengua en un hueco, ha de resonar éste 
aSe&de que ]» íu^m y fuga del ciml^r»rse U lengua ¡legue á oírse 
icndo d aire ambicnlc. Si la boca so halla abierta enieramente, 
íJ ar; « eo su abertura normal, en si estrechada, ir; si ah^iecada 
M bandii« ttr. Movimiento amplío, normal, sulit, redondo 
a: bü c« el valor teórico de csus voces, y esto con sus dos 
de fuerte d suave. Para que sirenen con r suave han de 
una vocal, por ej. ar sonará ara, are, ar¿, aro, ara. Con una 
onantc suena nece^-irlaniente más ó menos fuerte. Inlensivos 
I d mismo valor, bien que reforzado, son arra, arre, arri, arro, 



La casa dícese ttche-a. Si r indica movimiento, etcHe-r-a signifi- 
i U casa. V eso cabalmente significa en cuskera. Puede verse 
chrocl valor de movimiento en f? fíufá'íjs-o ya vate á Burgos, 
[oe ti a tasce tender á lo tejos la vista; pero Bilbo-ra á Bilbao, 
BUbao, expresa mis claramente con ta r el movimiento. El 
egüt-a, aJ o para cJ hacer ^íte-r-a. La a final es el articulo 
[€Íchf-a\A casa, c indica dirección en ¿fur^o^-ú d Uurgo!^: por- 
hace mirar Á lo lejos. En ekhe-ra h -a ¿es articulo 6 parte 
pues siempre es la misma a de lejanía, 
líos ni de adverbios. 
^ La Embriogenia vimos la r formando los demostrativos di- 
;ue expre^n relaciones espaciales y van 
10 del brazo y de los ojos. Tu suena i, 
'}:•■ ij, como agente a-k; pero conin al indi- 

o hay qtte extender ojos y bmzo, puede decirse también 
■. cuw r cierto no es eufónica, pues úk nada tiene de malso-J 
ni cactijonico« y se dice tan bien coino ark. En aquel dlcese 
.Aat^uel a-r-taro, donde -ra movimiento á, como -n quie- 
•s con -r- arlan y arfara por los simples atan, atara, 
u J.V "-' — " *■' -vimietno hacia cUo, artara-tu. 
iB|o cli > Á lo lejos, allá es -rj; de ffcAe casa, 

á casa, £0-ra arriba, be-ra abajo, mendi-ra al monte, bert- 
mismo. como bert-oroAci mismo, en torno, como btrt-an 
ahf, por d diverso \'aIor de a, o, y de n (quieluJ), r 
i}. El, aquel es a; allá, á ¿I se dirá a-ra. Empléase mucho 



ORiOfN V VIDA DRI. LHNOUArE 



airt herido al vibrar así la leng:ua es el sonido r Esa es, pues, !• 
exprrsión natural del movimiento. Harto lo probamos por diferente» 
caminos en Los Gérmenes y cti JLa Embriogenia. Meneó Adán lo 
nicncnble de la boca, la lengua, y cono r para expresar e\ menearse 
ó moverse. Eso es lo que dijcíl decir que abrió la boca y hablo. No 
hubo más tlquis miqms ác hablas inventadas ni más aprendizajes. 
Quien no vea lo nLiUiral de íal expresión, no siga adelante, porque 
no haílo manara ti** abrirle las entendederas. 

Vuélase un pájaro, y decimos ¡brrr! ó ¡Irrri Los labios al di^ 

pegafse sonaron b, ó la lengua al dar en los alveolos ó en 

„fítetit<^s son.iron t; pero Iras ese destapar de la olla, lo que soa 

■^dentni como expresión del rebullirí^c ó volar íué la r, oí sonid 

lingual, aunque no Mielan llamarlo asi, quizá porque es el únÜ 

que articula bola la lengua. 



ÍM 



^-y 



..f .K 



V^ 



n 



De este sonido vnmos á tratar en esle lomo, y cifrando el 
común de todab las palabras que ttenios de recorrer, digamos que^ 
el de movimiento. 

Tiene esíe sonido dos malices, uno suave entre vocales, otí 
futrie entre vocales ó ante consonantíf y solemos escribir siempre] 
menos cuando entre vocafer; suena fuerte, que entonces ponemos j 
La r suave sirvió para indicar el movimiento suave; la rr fue 
paz a e¡ movimiento fuerte. 



1. ara. cusk. 



^P A pncipia de palabra é sHaha, sencilla y naturalmente, no ptiedc 
jcmr !■ r, piws estando la lengua en un hueco, ha de resonar éste 
ide que la fiicr/a y fuga del cimbrarse la lengua llegue á oírse 
el aire ambicnie. Si la buca s^* halla abierta enteramente, 
irA ar: si en su abertura normal, er; si estrechada, ir; $i ahuecada 
a honda, ar. Movimiento amplio, normal^ sutil, redondo 
lio: tal es el vaJor teórico de esí,is voces y esto con sus dos 
de fuerlc ó suave. Para tjue suenen con r suave han de 
ir una vocal, por ej. m sonará ara, are, ari, aro, ara. Con unt 
f-na necesariamente más ó menos fuerte. Intensivos 
valor, bien que reforzado, son arra, arre, arri, arro^. 

La casa dfccsc eUhc-a. Si r indica movimiento, etcke-r-a signiE* 

iri J la casa. V eso Cáh.\Imcnle significa en cuskera. Puede versej 

r.lí rUfo el valor de movimiento en /P Burgos-a ya vale á Burgos,' 

e la a hace tenderá lo lejos ta vista; pero BUbo-ra i Biltuo, 

« ¿¿.^^o Bilbao, empresa tiiis chramenle con la r el movimiento. 

■ " í-.vüe-fl, ai u para el hacer egitt-r-a. La a final es el arliculi 

..la casa, é indica dirección en fi£i/-^£»s-a á Burgos: por- 

« hace mirar ¿ lo lejos. En titHe-ra la -o ¿es artículo ó parte 

, pues siempre es la misma a de lejanía, 

>i^os ni de atlverbios. 

En Im Embrh^nia vimos la r formando los demosiraCivos dí- 

lío* ipie expresan relaciones esjtíCíales y van 

.u. .-.xinirnto del brazo y de los ojos. Tu suena í, 

%\t i-k; aquel ó ct a, como agente a-k; pero como al indi* 

ino luy que extender ojos y brazo, puede decirse tattibién 

mya r cierto no rs eufónica, pues ak iiad.i tiene de malso- 

ni cacofónico, y se dice tan bien como ark. En aquel dicese 

I, i aqud a-r-iura, donde -ra movimiento a, como -n quie- 

f m acabos con -r- artan y artara por los simples atan, alara. 

vimicnio hacia ello, artara-tu, 

íi lo lejos, allá es -ra.- de efc/íc casa, 

fa X casa, go-ra arriba, be-ra abajo, mendi-ra al monte^ btri- 

I misznOf como bert-ora aci mí-inio, en torno, como btrt-an 

i-cn ahi, por el diverso >'alor de a, o, y de /i (miietiid), r 

ikstk>). El. aquel es a; allá, í él se álri a-ra. Emplean mucW<(i 



I r>f.nfr\.t' 



para hacer que otro espacie la vista y mire á lo leí-- -r- valiendo^ 

'mira! velo! he! Ara rfo/or he ahí que viene, ara c w uiía-gt 

na bera? ara zu-baiño geiago dala? mina! á que no sabe nt 

tPftdre nuestro? mira! á que es más que lú? Ara han da allá es iil^ 

• •flra noa &M voy. Hasla allá, y por genera I iza don liast», UiceRe ar^ 

^iAo á ara-iño, 6 ara-ño, del -ño limitativo, como de bai si, baiA 

pero, y de gí, i hacer. La parte más íejana ar-<i\nti, de ain-ti 

itlf lejos, ó ar~en-dL 

Adjetivo de ííra allá es ara-ko el de alH, diminutivo ara-ch^ 

Ocnilivo ar-en de aqueJ, de Icios, aren-bat dabUz andan sin mucU 

Ldifereticia, tan lejos, tan allá. De, desde allí ar-ik, larga egioh 

■ arre/j, arik alde egiten, que por Dios le dejase partirse de allí. Da 

vo á él es ar-i, hacía allá ar-antza, ar-antze, ar-aniz. 

Atlá dfccse a-ra y a-ra-i con la -t local ó interjeccionAl, de d< 

^de ara-tu es el tender la vista á !o lejos, mirar, y llegar allá, el esp 

sotar, extender, alejar la vista, los bracos, [os píes, iodo el cuerp 

Oilaear en una palabra. Pero esta voz es de tentó momento que i 

bemos detenemos más de espacio en desmenuzar todos sus valor 

Si un vascongado pregunta á otro, á quien topó en el monte 
caminoj no-ra zoaz á donde vas? respóndele a-ra allá, ó , 
arriba, ó be-ra abajo, óBtíbo-ra i Bilbao, ti mtndi-ra al monte, j 

decir una cosa ú otra esplaya y extiende los ojos y el brazo á 
ejos. Este gesto mismo es el que hizo con la boca articulando ta| 
de movimiento y la a de esflensión 6 lejanía: n-o-ra á donde? de 
interrogativa, o un lugar cualquiera, ra á; a*ra á la a, á lo elloj 
lejos, como one-ra acá, orre-ra ahí, mendi-ra al monte. De me 
que £í ello dio ofíi allá, y por ser demostrativo de tercer grado, 
generaliía y ara dator sirve para decirle al otro que espacie la vísfí 
que mire, mira! aque] viene. Ese ara ó ara-t allá díó ara y ara-t 
que vale exlen'ier, espaciar, puesto que no es mis que hacer espac^ 
con ojos, brazos y boca. Pero lo raaravítioso es que semcjanlc ; 
yerbío ó interjecciún, ó lo que fuere, haya dado un sinnúmero 
palabras que hoy mismo usamos todos para expresar por metáfo 
conceptos bien diversos y ro poco abstractos, Maravillosos, en 
dad, i la par que sencillos son los caminos de que se ha vahí 
/j jnieligencia, li mejor digamos la tanlasía, para llegar á cxpr 



I arú cusk. 

enDCcpl04 máft elevados, sutiles y metafísicos, valiéndose del 

nie «¿reo de la metiifüru. que trjtbít tos extremos más exlremadoa. 

Comencemos por la acepción física más clara de ara. Pusiéronse las 

; á disponer un lerreno para ^mbrar ó plantar, y vieron que 

I netieaBer allanarlo y esponjarlo para que no se encharcasen las 

pam que se orease bien la tierra, para que desmenuzados los 

y ahuecada la cap^i de ta sobrehaz prendiese la semilla, 

^r..,-;*^.. itese fruto, Ese allanar y esponjar la tierra, sea con 

o inveutaron, sea con la ras Ira, ó cualquier olra 

amienti, dijíTonlo ara, aratu. El arar tiene otro nombre propio 

t tüikt' ^'f también se dice arata. Pero lo que propíamen- 

[dicct,: í allanar, hacer espacio, y asila rastra, que es la 

' verdtáiefanienle sirve para este menester, pites espacia y ex- 

tU licrm. como extendemos !a vista y la mano y la boca al ar- 

'ara. dícc*« de hecho aro, y el rastrillo de mano eskuara, de 

gtítiii mam^. Mnmenio de trabajo agrícola, y el que ejcculan por lur- 

I Im VFonns es or-aídl, yugada de (ierra ar-alde, porción ó lado 

'ilUndo ar-M, ar-tan. También Va rastra ar-ia, ar-ea, 

fcl . n'círilUr «rtti-íu, la nwnccra del arado are-arku, de 

^«r-te lo liel coger 6 att, eí surco are-ka, es decir el andar arando, 

r» zanja, acequia, la rastra de maizales art-ara, art-are, 

O'íVTTo caoBrmar el salor genérico de espaciar en la voz ara 

cabios que locan al espaciar físico. El pato y ganso se di* 

te, 6 acción de a extender, por andar tendiendo la pata y 

«nJiendo la tierra á palmos; de aquí que también se llamaran 

ar-aftt con el or-a de extender. El espacio entre dos puntos, 

oral Ó moralmente veremos luego que se dice arte; 

M u Jiccse también ar-nrte, el mediador arorte-ktin, pc>r 

dr ararte-koz. 

no que pasándose de listo nos salga con que esc 

'€r¿. a ser el arar laiinoosteHano. Yo respondo sen 

jmr latino-c.istHIano, no pudiera ser, sino que 

m. aratai y sino, venga ta explicación latina de la raíz ara de 

j dá el euslcera dictendo que es el movintíento i del a 

..-ear, ertender. Cero vengamos á sus vaíores metafór»- 

Cfor no pudieron saJír, / si de/ extender y allacar. 



I^lb 



Ab 



ORIOCN V VrDA DEt LP-HOUAJE 



Que del «pacía se pase al tiempo lo vemos por los adverbios 
temporalea, que suelen ser espaciales en su origen: el tiempo es c* 
«spucio en la corlmgencla y mudanza de las cosas, Najorrak eta 
ara bere geíago Franziako-enskaíáanak esaten dabe, los Nava- 
rros y aun todavía más los vascus de ^■^a^>cia suelen decir. Ese aan 
dice mdsen el liempo, más allá temporalj mis espacio de tiempo^ 
se expresa por ara. 

De ú¿s/í cerca dicíse ar-aisti ó ar-aisti-an poco ha, en (iernf 
pasado cercano, es decir allá cerca; de aintzin lejos, ar-aintziaa 
allá antiguamenle, hace mucho^ ar-ainUin-agalik desde hace mu- 
cho tiempo, ar-aintzin-ean hace mucho liempo, antiguamente; de 
aitzina delante, ar-aitzina en adelante 6 poco ha. 

Anteayer es ar-aiñ-egun, de aiñ, ó ar-en-egun de ar-tnü^ 
decir el día aquel, el tercero ó de tercer gradOj arenegun-atch 
trasanteayer. Ar-ik vale desde allí y temporalmente desde entone 
ara-ko el de allá, y temporalmente el de marras. 

Pasemos á ideas má^ metarísícas. Nuestras facultades psfquíi 
y fisiológicas son tendencias, el instinto animal y el celo délas ml^ 
mas bestias responden á la inteligencia que pone su mira y sigue 
pista Iras el objetOj como la vista que se extiende hacía el objci 
para cogerlo, y á la voluntad, al querer, al gusto, al apetito anímic<^ 
que se lanuí Iras él. 

Ara es toda tendencia psico-Hsi o lógica, el instinto y la inteligen- 
cia, el celo animal y el gusto ó la voluntad. Y ¿qué es tendencia, sino 
tendere, tender á, extenderse, espaciarse moralmente? Celo del arki 
ú oveja es ark-ara, ó arki-ara, del perro ú or-a o-ara, de la v^ 
zaz-ara, es decir mclínación al züZ, á la monta. 

Ara egin, ó hacer ara, vale complacer^ dar gusto, obedecer, ha- 
cer ta voluntad ó querer de: mutil-orrek tfere-nagusiaren-ara egiUa 
du, ese inucliaclio hace la voluntad de su amo. Tendencia, manera, 
es lo que eso significa, asf so-ara itsusia da orrek, ese tiene mala 
mirada, mala manera ó tendenria del so.' ó atención. Según, confof' 
mea, regla, dicense ara-bera de bera inclinación, hacia ab.^]o, eq 
arabera á mi parecer, es decir á mi modo ó manera ó tendencia 
mi gusto ó querer á pensar, según yo, arabera-ta 6 arabera-ka 
ordenar, disponer según regla, conforme á. El simple Hira vaíe| 
fí/isato, $^ún acabamos li^ ver, y no menos arú'iZt ara-be-z , 



, araa-ez, araa-a-z, es decir i gusio de, conforme á, z- modal. 

norma, el conforme á dfcese ara-u, lo que tiene ara: sor 

^confbnne nacen, ó sor-arabera, sor-arau-ka: arau-bage sin 

ni concierto, araaz-ko adj. conforme, ontarzímaren-arau 

ic al caudal, arau-ka á proporción. 

Modo ds expresarse ó lengua, porcj. hablar en siríaco, siri' 

, es decir á lo sirio, conforme, como los sirios, iudu-araz i 

> )m1ío, en hebreo, tuik-araz i to vascongado, erd-araz á Ío ex- 

Olo, Utcralnieule hablar baboseando y á meJla$, pues el euskera 

b ti lengua ó modo f>ropio de expresarse, y lodo otro lenguaje es 

expresarse á medias, erdt medio: y asi es á la verdad^ como se des- 

Je de esle mi übro, pues los idionsas han corrompido la exprc- 

catural valiéndose de expresiones despedazadas, partidas por 

I eje. 

I cuidado, la diligencia, el estudio es un darse ó aplicarse i, un 

' 6 ar-íi, Y asi dícen^e ar-ta, donde hay ar-a ó tendencia, di- 

iún, etc., arta-dan cuidadoso^ arta-gabe descuidado, <ir- 

■ cuidado de. Es eí ar! mira! alcnción! á ello! Ar-ditra es 

ibón, cí estudio, el intento, el cuidado, la frecuencia, arda- 

procurador, encangado, aráura-n frecuenlemenie, ardaro-H 

gg^anhtsu diligente, ardura-tu frecuentar, usar de ordinario, 

ko frecuente, interesante. 

B eoenitgo no es el que no es amigo 6 cuida de otro, sino el 

resida y atiende y mira en daño suyo: eri vale mal, daño, y el 

sigo e& ar-tri-v, -o eJ <\\ic tiene cuidado dañoso; Mujica art- 

akazaginka Mú^ca, adentelladas con los tnemigos, arerio^tasun 



7. Arüiirn, tiene el mismo valor de cuidado que el eu^karo 

V. dd cual se deriv6. Fué usado anl ¡guarnen le. Bckc. S. Oom, 

os acorro, ca somos en ardura. Alex. 202: Después 

^ ;^^.;iv c mas sin ardura. Hita 605: Tyra de mi coracón tal 

-4 c tü ardura. 

OaBM todavía en Atava por desazón, angustia, apuro. 

.%.rdur^ado. apurado, afligido, en ardura. Bcrc. Sat. 272: 

I csti cosí eran muraTduradaü (las tres Marías). 




3. Mención particular merece e! impulsivo de azi semilla, 
as-i comenzar i ser: con ar, ar-ozi y arazo, que valen hacer 
airo haga, obligar, arazidagu le hemos obligado, ííraí-tóíí el com- 
peler, araz'tu idtm, araz-keri ocupación frivola, engorro que 
oblign, arazo y arazoíu ocuparse en. Erapléansc á su vez para 
formar factitivos: arr-arazi hacer tomar, sat-arazi hacer vender, 
sarr-arazi hacer entrar, gm-arazi hacer quitar, egotch-arazi hacer 
echar, lo-arazi y hkar-grazi hacer dormir, negar-egin-arazi hacer 
llorar, idisri-arún? hacer parecer. 

Ui -í final veremos que fija localmenle, arC't díccse igiialme 
por ara, arat ioan da ha ido allá, y ekhe-rat por etche-ra. De ! 
formas en -í veremos qi:e proceden las en tu de infinliivo. Así^ 
verbo corre?pondienleá ara y arat es ara 6 ara-tu, que tiene tod 
1»s acepciones hasta aquí vistas, propiamente e$ esc exiender ojfl 
brazos y boca hacia lo lejano, porconsigiricnle alla-ear, de ar 
' arat allá, y moverse hacia, llegar, tender la vista, e.viminar, exc 
dhñar, tender, buscar ó querer, mirar, de araf mira allá!, físicamt 
ailanaj , arar; es decir hacer extensión física ó moralmente. fcsus-af 
tzean al aüáear ó llegar alU Jesús, arattt ondo-ondo zeare-btotzek 
bazíer-gutiak; escudriñad ó mirad todos los rincones de vuesiro 
coray-ón. Aplícase, pues, á las manos, á los pies, á los ojos ó vista, i 
la inteligencia, á la volunfad, Claro está qiie esto no es abstraer, sí 
hemos de dar crédito á fos que han dicho que el euskcra no admite 
términos abstractos, hijos de culturas muy elevadas. Caer boca 
arriba, estar tendido, es extenderse, y dícese arat, arat-m, de in 
hacer, arat-en-ik, indefinido del genitivo arat-en; arat-agiri a 
nadar tendido, boca arriba, aratin iatisi, aratinik iausi caerse 
espaldas cuan largo es. Arat-edo-unot aci 6 allá, revolverse, 
itna-k idas y venidas, -/rde plural. 

Con -ka andar al, obrando, ara-ka, oraka-ta, equivalen á \ 
aro-tu, andar extendiendo la vista, buscando, etc. 



4. Arn-te, cariz, gesto, de buen ó mal arate. Es puro 
kera, la superficie 6 haz de fas cosas, lo que se extiende y se vc_^ 
escudriña, pues arat, ara-tin estar tendido, boca arriba. 

Estar de moi arate, disgustado, enfadado, de mal cariz ó talan 



5. raras 



^M 5. Ahora vengamos i los derivados indo-europeos de ar, ara. 
^1 L& preposición ar se us6 mucho en antiguo lalfn, según Pris- 
^bno. arvtfiae, arventores, arvocati, arfines. ürvoiare. arfari; 
^lUrhis Vícíorinus irac arventum; Vcleius Longiis arvorsus, arvor- 
jjarto; otros arvertiet, arferia: Catón arveho; en inscripciones 
^trurjt, ar/aisse, arvorsum, arvarsarío, arduuitur; en Lucilio 
rnif <*),30) por ad me. Créese que la r proviene .iqiii de d, y que 
rno c* rnis que una varianfc de ad. Nada decidiré, pero el euskíiro 
I vite otro tanlo, atlá^ dirección á. Convinlenda en la signiGcación 
' or, no es un milagro el que poco a poco una de estas preposi- 
dcsterrjisc á la otra. En eu^fcera duran ambas voces ara y at: 
w sin tiene ar derivados, y to mismo en lituano. Todo ello favorece 
is de que ar no es fónica variante de ad. En lelo ar m 

Ldcaciis:ilivodeI mismo valor. 

SÉnnskrít una& cuantas voces que no se han analizado bien. 

alo lejos y cerca de, casi, «propiamente yendo á, dirígién- 

:á», dice Bumouf que vale ürñi. Eso precisamente es lo que 

el arO't eu-skíríco, con la -t local de ona-t acá. Sin esa -t, 

ibleen skt, en lelo ürt\ vale sacar fuera, aras afueras, fuera 

s, IH, ór-as lo de futra, el campo libre y abierto, or-e locativo. 

V «r v¿ por el ski., donde para llauíar de lejos se 

, ara, locativos de un ara que no hay en esta 

iytstXaral be! mira! del euskera. Pero hay otro derivado» 

'ch cercano, vecino, ar-vilk cerca, junio á, antes, detrás; 

'OMción la hallamos en ilalia. En laíln dr-ea 

ío, orea, :Io llano, es adj. -ca de ar-a llan^ira. 

Od extender y afofar ara hubo de decirse ápa-tx delf^ado por 

Bnido, ligero, ralo, r^trtts raro /» ralo. Iiucco, ran-tas, rari-tudo, 

cert enrarecer, encarecer, rare-facere. Dtcese relia rara redes 

r y rara ocies escuadrón tieno de claros; después se pa^ i la 

-1 raro, escaso: *omnia praeclara rarav, lo bueno es 

^imas son Us corre^pondicnles á las vistas con valor de 

i4^oo en skt. y en lituano. Para llamar se empleó ara! mira! y tat 

ép, pd asevTfativc. dpa interrogativo, qtie en lit. es ar, a(k¿ 

. nuomdi, mildíci<^n consiguiente y debida á un hecho, ioi- 

opücar, imprecar, maldecir. De -¡¿^-á™ salió -[újí pucs.de 

- éfa alió ttJTúc. En skt. ar-yalí -~ Qpá-o;jiai, ilabar, y d mluxio 



^b^d^ 



10 Origen v vida del lenguaje 

arare para llamar de lejos ¡ea pues! ó mira! Son el ara mira!, hé 
aquí del euskera. En lit. ir, skf. et-ar-hi ahora, k-ar-hi cuando; en 
latín la a ante r se hace o á menudo, y or responde Á r ó ar del 
skt., y así cür^qadr por qué? de ^w- y or=¿qué, pues? qué razón? 
igit-ar (?). 

RdTUS está, pues, relacionado con ár-ea espacio abierto, que es 
el lit. oras el afuera y campo libre, leto aras ídem, Sra sacar á fuera, 
y skt. arat allá lejos. Del extenderse y correr díjose en skt. ar-vant, 
ar-van el caballo, participio de ara; zend. aorvat, gr. ctpíwv el caba- 
llo primitivo, ags. eara veloz, saj. aru, arva presto: arvák ya vimos 
indicar cerca de, arvátch próximo, vecino. 

6. Karo, de rarus, it. raro, prov. rar, fr. rare, cat. rar. La 
poco denso, que deja poros grandes. Corr. Argén. I. 1, f. 35: Tienen 
semejantes hombres flojas las membranas del celebro, y por delga- 
das, aptas para recibir las imágenes que llamamos fantasías: éstas en 
su rara substancia, y por ser delgadas, fáciles adonde quiera que las 
llevan. Colom. Obr. poet. letr. 2: Que ligera de las nubes / pene- 
tra el raro vapor, / sino alado rayo ardiente, / animada exhalación. 

Pocos en número. Alcaz. Cron. Dec. 3, año 10, c. 1, § 4: Lo 
sabía ejecutar con tanto secreto y disimulo, que fueron raros los que 
tuvieron noticia de su gran perfección. 

Extraordinario, poco frecuente. Qaíj\ 1,17: Cómo llama á esta 
buena y rara aventura. Id. 1,30: Si es, dijo Cárdenlo, y tan rara y 
nunca vista, que. Id. 2,6Q: Del más raro y más nuevo suceso que. 

Insigne y excelente. Quij. 1,11: Con las raras y peregrinas inven- 
ciones (adornos). Id. 1,51: Rara discreción. Id. 2,25: Hay raras 
habilidades perdidas en el mundo. 

Hoyademás por extravegante en el vestir, en el humor: es un 
hombre muy raro. 

¡Cosa más rara! extrañeza, ó cosa rara. 

De raro en raro, con intervalos. 

Raras veces, pocas, con grandes intervalos. QaiJ. 1,3: Que eran 
pocas y raras veces. 

Raro adverb. Guev. Ep, 32; Rezo poco, predico raro, hablo 
mucho. 

l/ji ente raro, del extravagante y estrafalario. 






Rap-«&CM, la cualidad de ser rar-o, modo de sersinguhi cfi 
|piÍo. A. Alv. Siiv. Ftr. 6 Donu 3 cuar. ¡9c. y.- Por h;iber de- 
ta rareza. O. Vhja. Maga.: Competís hoy con Ea oninipoien- 
Dio^ m las rareyas y maravillas. 
It>if*-i«la«l, de rarilas. Quij. 1,37: La raridad y poco pelo del 
Casam. eng.: Sin dejar ver el rostro más de aquello que 
OKrdíi la raridad del manto. 

En-rai-^-vcvr, hacer rar-o, activo y reflexivo. Rom. Repttbt 
'. 5,!2: Porque muchas catupanas tañidas, enrarecen el aire, y 
deshacen y resisten á las tempestades. 

ítalo, variante Je raro, por di.simitacidn queriendo evitar \¿a 
dos r. Lo poco denso. Quij. 2,23; Los dientes.., mostraban ser ralos 
no bien puestos. Hckk. 4^* 1 .7: En el terrufio ñaco (écliese la 
i) algo rab. 
Poco común. Pedro Urd. J. 2: Lo que nuestro alcalde ordena 
Ch (.osa rala entre nos. 
ÍU Jadió y eí nabo, ralo. c. 83. 

1\ím\^v4ís\* Ciudad de lo ral-o. Citest. V,p. 04; U raleza de las 
nsr^ madre de la admiración. 
Ital-^-nrs hacer i3 hacerse ral-o en densidad, y de los racínios, 
no granan enteramente (Nebrija.) Alex. 991 : Ibalos rale 
e<tr«nna mxnnera. 
K(«Í4.<'-<%, posv. de rale-ar. Del ser ralo ó ralear vino á sigiiifi- 
la calidad especial de las cosas por la qtfe algo se distingue de 
-'— "/a. Qtiij. 1.4; Mala usanza de los de vuestra ralea. Id, 
1^1 y de bjja raka. Id. 1,26; Qtic es de muy 'siala ra- 
id 1,52: Fue de castiza ralea. Id. 2,38: Con oíros imposibles 
nka (cliáf). T. Naharr. I, Í38: Que por hombre de ralt-a / 
ocojoren entre dentó. Pedro Urd. 3: Caiga en li y en tu ralea. 
hxm. \ 16: Pues no me vien de ratea. Casa. ceL 2: De esa ralea 

En cetrería el ave á que es muy inclinado el halcón ó azor, la 
nki dd balcón son las palomas, del a^or las perdices, del gavilán 
ks pijarot pequeños; pero la industria del azor inclina c^ias aves de 
iiiai pencguir otras aves, y así las hace rateáis. Zúñioa. Cetr. I: 
«Üfibcc mis para solo perdices el prima mediano: más si lo 
puerta para nlea, bien es que $Gtgrandc, pues ha de matar pr\&\Q^ 



nes grandes á vueltas de otras. Avala. Cúza. 8: Cuando lu falcón_ 
tomare ralea, así como corneja, sisón, paloma. Id. 2Q: Que alguc 
fa1con«s loman algunas rateas, así como garzotas el niarline 
ó garzas, que son raleas que van á ta tirar el á otras raleas que loi 
falcones fallan en su cabo. Ovitoo. W. Mrf. 50,10: En un desierto 
tan eslíril de (anta? diversidades de raleas e aves. 

£5 de mala rafea. (Lo que es malo por natural.) c. 528. Cac 
ps, 57; Mostrabar» ser de mala ralea y gente de nvalas roanas. 

I^n-riil-iclf». enrarecido, poco. 4/ea. 122Í: Ct eran enr 
dos, no lo podieti durar. 



7. Como una variante hcténica de ta raíz ar, el ara euíkéric 
considera Curtins er- en ¿p-o; el amor, declarándolo come* lendc 
cia, inclinación á. De hecho este valor hemos visto en el ara eusll 
rico, ceíOf anhelo, querencia; aunque yo prefiero traer de era, ^^ 
esludiaremos después, los vocablos siguientes. Es ep-r*; e! amor, 
pasión, e! anhelo, 'Epiu; eldiosAmor.su personificación, esp 
de pariicipio de perfectOj que pudo comparar M. Müller con arvñ 
arashís, üntshas, de idéntica Torma, el dios sol y sus caballos; au 
que, como observa Cutlius, e] vocablo griego no puede venir de 
acepción mitológica del sátiskrito, que propiamenlcts una concr 
ción del valor de tender i, de la raiz ara á era, así como otra es la de 
amar: ¿pa-iia: y ¿p^i-tu querer, amar, i^a-vk, i^axzivk amable, agra- 
dable. De aro, y no de era, vienen dfi-¿3Xíii agradar, ser amat 
es decir, hacerse al gusto de otro, como ara en euskera^ á 
adulador, (rracioso que se adapte á otro. 

Del allanar la tierra disponiéndola para tas labores agrícolas, q^ 
es lo qne vale ara en eúskera, salió la raíz indo-europea ar dar 
que después tomó el significado más concreto de arar ó labrar cC 
reja y bueyes. Arar viene de arare, de donde ara-tio, ara-tor, ara^ 
trumcX insirumenlo para arar, que dio el aradro de Aragón, y 
aladro de Aragón y Burgos, de donde aladrar; arado, si no viene 1 
anidro, es el participio pasivo; arv-um campo labrado, arada, 
anUitdj. aru-us,-itrttr7J, «Non aruos hic, sed pascuos ager 
(PiAUT. Truc. 1 4Q), *aí;ri arvi ct arbusli et i>ascui» (Oc Rtp. 5, ; 
3), del sufijo 'U'US, como stren-utis, patr-u-us. En gr. «fw-«*, «po-t 
iMhrador, ápO'-:pw arado, i^xw y áfoufja campo, que es d \túi 



7. arúre. 



13 



^ wxn campo lahrsdo, arV'Olis adj., j»Vj->]p!;*; y T.'t\ü~(xpvj^jz, en 
í9 y rico. En godo ar-yati arar, anl. al. trran, y 
. ur, ar-rfAr aralrum; lil. ¿ír-íí\ eil. íirfl-/í arar; lii. 
. el aroma ó ¿p-nt-ita, es decir campo labrado, de 
■ )«rbBS y ycrbBS aromálicas; esl. oraío^ rala arado, con -Ío de 
^mif, iil. or arAliOf air-im arar, ara-thar arado; corn. ez-i», freír 
tro. En norso ydrv/esel «pvjpa, ant. al. ero por eraweSt corn. 
Solo ea euskrra vívt esta raíz ara c«nio fonna vjva^ campo 
D, llano, llanur», espacio, allanar y espaciar. 
Lo flotable para la pteontología lingüistica indo-europea es que 
va nii, si bien se batb en las arío-irania«, como veremos, no tiene 
mapnpladón particular al labrar 6 arar. La consecuencia cUra y 
que la labranza, e^ decir la agricultura en todo su de- 
rito>,e] gran cullivo de cereales y el uso de la reja y dd buey, no 
K CDOoda aún, cuando los ario-iranios formaban un solo pueblo 
con \c-i etiropeos. El adelanto de la agricultura, la vida agrícola fué 
a Europa poslcrior á la desmembración de los ario-iranios, 
tsiM convcuencia lingüistica se refuerza con la historia y U arqueo- 
I, dimlonos como averiguado que et estado de la civilización de 
I rúa antes de separarse no había llegado á este punto de la 
l^nculiura. De griegos f romanos sabemos muy bien que desde 
fK no« KM conocidos labran la tierra, son labradores. Las más 
afepias notícias qnc nos han llef^do de celtas y germanos nos 
rtBlíguin olro doto de aquellos pueblos. 

Stgan Eflmbon (4, p. 201) Plieas en su viaje por los mares del 
en tiempo de Alejandro Magno halló el cultivo del olv^Zt fué- 
ú otro cereal, entre los Brilanos celtas [véise más larga- 
MCixcNHOFr I, 393). Todavía más al norte se comía el 
6 ini>o, y de los hahítanles de las costar lo afírma Cesar 
y. 4, 31, 2; 32. I). aunque de los del interior di^a (fi, 14): 
"iarcs plcriqtie írvmenta non serunt*; lo cual prueba que el 
► era de] (odo y de lodos desconocido. De los germanos en 
» de Clisar y Tácito diremos luego. La mejor prueba del ade- 
' 'tura entre e! los son los vocabli>$ que les tomaron, 
., ,. . Us cosas que dignificaban, sus vecinos los fineses; 
dd godo ahana, kakra avena del antiguo sueco ho^e, 
'Itotíirijo del norso taukr^ en alemán Laacfi, rais el sécale cércale 



del norso rugr, liina lino del norso Un, bamppu cáñamo del noi 
hampr, maltas, el Maíz alemán, del norso maltjdph pan del godo" 
filai/s, aira arado del norso ardhr, pello campo del ant. al. fold, al. 
Feld, taina planta del godo tains, etc. Los del Báítico, ascendientts 
de los Lituanos modernos: -Frumenta cderosque fructus patieiitius 
quam pro sólita Oernianonim íneríia 3aboranl* (Tac. 45); y aim <Je 
los eslavos lo sabemos desde el siglüVl(Müi.i knhoff,2,35). Los Ira- 
dos Peonías debían de ser labradores, pues vivían en cabanas ó 
lafilosy bebían cerveza y vestían lino (Heroo. 5,12). 

Por otra parle, que se cuUivaba algo el campo, si no con arad 
i lo menos con otros instnimentos más sencillos, en la edad de 
piedra ptiÜmenUdí, aunque sobre todo se dieran á la cría de ai 
males, es hecho comprobado délos europeos meridionales que ; 
bricahan los palafitos (Heer, Die Ptanzen dar P/ahlbauíen; KellI! 
Ben'chle Vil); y aun creen lo mismo de los más scptentrionaJj 
Monte] i US {Die Kullnr Schwedens in vorschristlicher Zeit p. 2Í 
y Mñller (Nordische AHertumskunde, \, 206). Lo cual no puc 
decirse de la época anterior paleolítica y de la de ]os Kjotíkenmc 
dingcr de Dinamarca. 

Pero la agricultura en su cabal desenvolvimiento solo se halla «I 
Europa después de haberse ido los ario-iranios. La lerminr/ 
l-agricola es coiuún á las lenguas de Europa; pero no á los ar i ■ 
nios- Lo hemos visto cuanto al arar y al arado: arare, ñpm, iñ.ai' 
rím, es!, orati, lit. árti, y aratrum, á^ux^uv, irl. arathar, 
ardhr, arni. araur, esl. óralo, lit. árklas, norso ari Veiu: 
de los demás vocablos principales^ pues este punto es de tsnto i 
mentó. 

Campo; ager^ dx^;, godo akrs, al Acker, y el barbecho v£!<;;, 
ruso niva campo. 

Cama del arado: viimis, ¿pw;, ant. al. wagan&o, ant. pr 
\ vagni&. 

Rastriílo: Oi'ta, occare, ¿;ivTr], ani. al. egyan, egida, lit. akéti, 
ant. corn. ocet, al. Egge. 

Sembrar: sero, cimr. hea, irl. sil, godo satán, csl. seya, liL sé 
al. sacn... 

Semilla: sBnten, ant. al. samo, esL sainf/r^prus. semen, ht. semtú 
«1. Same, 



7. arare. 



\b 



Grano: gr^nnm^ god. kaurrt, prus- syrne, esl. zrano, al. Korn. 
Segar har: meÍo, ñ\iám, ant. al. m¿iyan, d,av¡T^;=ant. al, 

ídef coat^ ü. ul. meiíheí, metfieí «á party of reapers», clmr. 
' jdetn. 

Hoc sarpere, «¡rcnj, írl. scrr, esl, jz-u/jií, let. slrpe. 
Moten maUrt, {vAT^, irl. meUm, godo matartt csl. mtlyan, líL 
j/.'í, jlhan. miíA el AfeA/ alemán, y Mahlen. 

iillo lie mano: ¡soóo gairnas, irl. 6ró, lit. ^¿r/ia, esl. zruna- 
m.^fm.erkan. 

'•'»■' —iirrum, \t\. criathar, atii. al. ntara. 

., oXíiii^, ant. stiecct M (de donde en finés luuva). 
Ablentar: *í!xXwXaev9v (Hcsiq.), Jít. nekoya. 
a: acus, «7K0:, godo ahs, ahana. 
sdfta ó liño: porca, ant. 9\,fiiruh, bret, ríc, al. Ftirche. 
Surco: /Iro, Hl. />'5í, csl. /ecAa, med. al. kis huella. 
II .>s añadir los nombres de los frutos y plantas principa- 

fvw.u..Mv_. á los europeos, y ajenos á los ario-iranios. 
H. Hirt repone que los ario-iranios pudieron haber olvidado es- 
ios agrícolas en sus correrías por las estepas astáticas, aun 
mdj nubicran sido labradores antes de d<ísliandarse de los euro 

-Pero tos ario-iranios conservan ciertos vocablos, comunes k 
uropcot, de agricuUura más rudimenlaría, de la que conocieron y 
fon antes de apartarse de ellos. Asi á úipo; responde en ski. 
,r;..r,. -.1 ...njjn qtn» se conduce, primitiva acepción de la 
\\ I anterior iHStoril tie b ra/a. Lo mismo á mo- 

'■ responde en skt. mfl/" desmenuzar; á serete responde \\i\, pra- 
lilrt. lanzar. I,<"w vocjiblo-^ comunes, tom.iron, pues, en Europ 
ivakir mis particular nf iicotnodarse á la iigricuJtiira, corno de 
mcrdíó con otros estados de vida y anics con el de h gan 
[jor lo mismo, ncct*?;irío, como argüía Hiri, que un 
nii particiiLir á tos europeos, después de separados sus 
; de As'is, pida un leni^uaje i parle en h gram.líica; lo que 
I pUe es un tecnicismo exclusivo, y ese lo hay como to hay en 
portictilar de su \*ida forense y mililar, y entre el celta y el 
DO, por tí periodo en que tuvieron vivienda cottum {Y. Kluor 
> el Omd, Paa!, 1' 324), sin por eso hab^ nacido una lengua 



Antes de despartirse los ario-iraní os, el modo de vivir comí 
de la ra?^ fué el del pastoreo y ganadería; pero también había agri- 
ciiíUira, aunque no ían en grande como desde el müinenlo en que 
el huey y el arado la pusieron en su punió. No faltan vocablos co- 
munes 4íuc tocan al cultivo. Tal vez el principal es el de los cereales 
más de antiguo conocidos, yava en skt. cereal^ cebada, itnd, yava^ 
persa mod. djó, oseta ytu, yau m\]o, gr. Cea y lil. yowain espella & 
gjrano^ en general, comestible, que vienen de ia-n ia-íe comer en 
cuskera, y debió decirse del comestible más común indo-europeo. 
Otra raiz que se refiere á Jos granos y viene de bUí vivir^ bi grano, 
es en skt. pich, rtÍGíot pinso¡ pich-tra moler el grano, persa pie 
fariña losta tritica, norso Jis paja, esl. picfieno harina. 

¿Cómo concertar esta vida agrícola, bien que sin labranza, coiT 
la pastoril? t^ obra de F.. Hahs. Die Haustíre and ihré Beziehang 
zar Virtschaft des Menschen (1396) responde, manifestando que 
el primer grado de cultivo, que podemos llamar de la cava, se halla 
en todas partes sin necesidad de arado ni bueyes^ y se extiende 
hasta el cosechar de cereales. Según él fué c! principal cultivo el del 
mijo en Europa y Asía, y el vocablo yava, C«á pudiera ser el nom- 
bre que entonces tuvo, y que ya para la época védica y homérica se 
halla confundido y poco particularizado. El centeno y la avena no 
son, cierto, los principales cereales de aquellos tiempos; la cebada y 
d trigo fueron ganando (ierra poco i poco. Extraño es que estos_ 
üllímos fueran tan conocidos de semitas y egipcios, los cuales 
el contrario no conocieron el mijo. 1ji"í últimas cosas llegadas su 
Icn lomar los nombres de las antiguas, que se echan en olvido. 
mijo en skt, dürva es el terwe trigo del medio bajo alemán; 
' xtT/prji mijo es de la mi^ma raíz que xdr/puc cebada; y xpifir; cebad 
koráeum, ant. al gcrsta, al. Gerste, responde al persa moder 
zurd mijo. 

Queda, pues, que toda la raza se dio á algún linaje de agricuT 
lura, a! de la cava; poco ú. poco fueron amansando y criando Ifi 
animales domésticos, y el pastoreo y ganadería llegó á ser su prinf 
pal ocupación. La perfecta vivienda agrícola comenzó más tarden 
cdíUiiío los europeos uncieron al arado el buey par.i labrar y culj 
varun subrc lodo el higo y la cebada, en lugar de! anliüuu mijo. 
fué menesier que para cníonccs se hubiesen apartado del todo Iii 




tes ario-iranios de los europeos; lal vn la diversidad de 
hizo que los oociiknUles se diesen á [a agricultura, míen* 
entates seguCan vagamundeando tras sus ganados. SI la 
la raw íi»* d íur de Rusia, la reglón misma pedia cstej 
dhCTB. manera de vivir y la separación consiguiente de los nómfl 
És orteniaJes tomando ta derrota del Asia. Aun en la época 
hallamos los ijrifla: dp&Tf,pc^ 6 iswppí al occidente, en lasJ 
. firtilcs, y tos ^J9ai vo|L(Üte; ó ^oÍVeíoi en las estepas orienta»* 
b. Los occidentales ó europeos, además de la tierra acomodada i 
kbbmua, ptMlleron recibir de tos semitas de Eíabíbnia, por el 
Itiancnor y costas del mar Negro, el conocimíenlo del arado, de la 
flcfaidí j del trigo, como tal vez hínhúin recibido el sistema sexagc- 
v.mai, según algunos autores, aunque yo tengo para mí que en unos 
j olraa no son más que rastros del sistema primitivo euskérico. 

La condición y vivienda agrícola de los etiropeos por aquel 
cbAooccs eran muy desemejantes de lo que fueron después. No liabfa 
«i propiedad del suelo ni propiedad individual, dos cosas en qtte 
c naia la nacionalidad greco-romana. No habla asiento Fijo de 
Jñbus en región determinada. No se había dejado el pastoreo, sino 
, Kguia Un pujante como antes. Según acontece en lodas parles, 
tbbradores eran tenidos en menosprecio, por lo cual preferían la 
Blas libre del pastor y de la rapiña sin Irabajar, cuando se 
^ofrecü ocassón. Oígase lo que escribe Cesar de los germanos (Bell. 
6, 22): -Ñeque quisquam agri modum certum ant fines hat 
s; sed magistraiiis ac principes in annos singulos gentibus"' 
BÍbusquc tiominum, qui lum una coierunt, quantum eí quo 
csl, agri atuibuunt atque anno post alio transiré cogunt.» 
isuevos (4,1^ '^d prívali ac srparati agri apud eos nihil est, 
I loagius auno rcmanere imo in loco incokndi causa lícet.» Y 
< {Oerm. 26): «Agri pro numero cuHorum ab universis in 
occupantwr, quos mox ínter se seciindum dignatíonem par- 

-' ■•! partiendi camporum spalia praebení: arva per 

i eresl ct ager.» El c;tmpo era, pues, común y se 
"Rcartii cada año entre toda la Iribú; no se conocían la propiedad 
rjitrc todos lo5 de la tribu se roturaba el terreno, 
- ^la la cosecha. Diodoro dice otro lamo de los cc!- 
34) «ÓVK xa5* btaaviv iv^'i ^laipw^mi tí^v ywpov (enlre los 



ORiorN V VIDA 01:1. 



micnibros de la Faniília) •¡zmfr^'/s'Si, «ai x'jÜ; xapn'j-j; Kf^wjnotvjjt 
jUTaÍLÍ'JaOiv ixíÍ3T'¡j tí [ispoc xai t^Í; ví/t^ líaitíyot; r. "ysiopyo-Q iJúvcrwv t¿ 
■ttpooT'ftíiK TeSstxaat. Esta común propiedad y reparto de tierras de 
.tiempo en tiempo, consérvase aún hoy día en algunas partes. Eo 
muchas de Rusia e! terreno es del procomún y se reparíe cada 20 
años para que cada cual lo beneficie y se aproveclie de sus frutos. 
De los eslavos meridionales sallemos una coía parecida (Krauss, 
Sifte and Brauch 1,23): «Cada tronco de familia toma un terreno 
coniiin en lomo tíe sus casas y chozas, y lo cultivan debajo de las 
órdenes del cabeza det bratstvo. Usase todavía en Hercegovina, 
Critiagora, Bocea» Quedan huellas de lo mismo entre los iflandes« 
(Mainf., tarty hisL ojtnstit I. 4), y de los ilirios dijo Estrabon (7J: 
ífcwv Í£ Tibv Aü>.|tat2vjv To íia wcTC»Err,pi?i>; /wpecc (¡vaíoaiióv ^otelofia'.. 

Cada vez fue alargándose más d plazo del nuevo rcparlo, 
hasla que se originó la propiedad del cabeza de famiíia, sobre todo 
cuando se fabricaron casas ó moradas fijas rodeadas de huertas. Esto 
ya había sucedido al comenzar la historia de griegos y romanos; 
aunque no faJIan rastros de la antigua nunera de ser de !as cosas. H 
vkf(^u\ ó porción, la sors (Fc-sro, ed. C. O. Müller p. 297), el 
patrimortium y los consortes, miran á tales reparios. Las leyes de 
Licurgo, cuanto á la agricultura, fueron el líKimo reparto de la pro- 
piedad comunal. 

Como consecuencia de eslo, el Arva per annos mutant prutl» 
que más que intenso fué extenso el cultivo en aquellas épocas, tan-_ 
lo más que se desconocía e! arte de eslercolar. 

«Melius 
vivunt et rigidi Qetae, 

inimcíaía quibus iu^era liberas 
fruges et Cercrem ferunt 

nec cultura placet longior annua» (Horac. 3,2^ 

Del poco aprecio en que siempre se tuvo á la agricultura dice 
Cesar (6,22): «Agricuíturae non studenl, maiorque parecorum vic- 
hjs in lacte, cáseo, carne consistíl» y Tácito (Germ. 14): -Nec arare 
lerram ani cxspecíare annum tam faclíe persuaseris, quam vocare 
hostcm el vulnera mererí; pigrum quin immo et incrs vidctur sudore 
acquirerc quod possissanguine parare.» Y en el cap, 15: •Delegat; 



19 



^ pcTislium €t agrorum curafemíní'í ícnibusque eí infinnissi- 
cc3t familia.» Ideen: •Nearmeniisquidem suus honor aut 
^^tu numero gaudenl, eawjiie solac et graiissimac opes 

.--.wuOlo hablaiidode los Iracios; ttpi;ov v.vw. y.á'KKiaxw, Tf,(;8i 
T,v ttT^i'-'Krrsv <5,6). Tan hondas raictó había echado en la raza 
icra manera át vida pastoril, nómada y cerrera. Digo nóma- 
ic'. '.rr.'t.Ui i!r ri ( icncr tón cíerloasicnlo como !os pueblos clá- 
tf -I-- in VI'. ií-n:iii cnlcramcnlc nómada no pirede admilir*.e cn- 
; europeos de ninguna época. 
L^ iban íácilmeníe deasienlo. llev-lndos^ lodos sus 

.L.Maftos y aun varios años en un lugar y Cal ve¿ loda 
v que entender lo de Tucídides (1,2): <Iji que ahora 
Grecia no parece haber skfo habitada de asiento en lo anÜ- 
, fino que antes hubo emigraciones, y dejaba cada cual su tierra, 
« veí4 for/ado por oíros más nimierosos,» Todavía en la 
ilu tribus montañesas rozan un manchón de tierra por el scnci- 
procedimiento de quemarlo, lo cultivan en común un par de 

iv ■- '^ "irti:. En ta mi-<nia InglLilerra se ven en loscon- 

■; jjrandes campos comunales partidos i lo 

) tn Irea íap«, repartidas i su ve?, alrav€sad.imente en lotes ó par- 

■ á tos aldeanos, [-as tres divisiones fueron 

aL. , liguo sistema de las tres fajas ó zonas, que- 

u en barbecho, míenlias las otras dos se dedicaban á dife- 

vo. Estas huellas del feudalismo, esla repartición 

^.i -iM^ .J.J uc. «ñor entre los colonos, responde á la jíropícdad 

■sal antigua, que se repartía entre todos para el cultivo. 

Daradü óaralrum aviTfMv, en crclense «paTnov, solo suena un 

[lento para arar. Debió de ser su forma la deí instrumento 

1 rt:i..rc« usado pira cavar ó remover la tierra á braío, mudado 

para que de iH tirasen los bueycSj es decir una rama gan- 

pri' !o el brazo qup lleva la yunta y agrandado algo 

mcr '- 'i tierra. Los salvajes erranie>, como los 

flianr ■ puntiagudo para desenterrar las raices 

n palo parecido sería e! de los primeros t-^ para 
VTMDOi rcicc- y para plantarlas, y se han hallado no pocas tinto en 
'< en .América. Algún adelanto indica la hoja ancha 
1 pala. Por otro cabo el pico primiiivo ó una t&- 



20 



OrIOEN V VIDA DtL LtN(!U^j^ 



mi terminada en un brazo pequeño corvo y aguzad», y el hacha, 
cuando se le anadió una piedra ancha con Tilo, asi 901110 se .iñái 
al pico una piedra estrecha puntiaguda, originó el azBdi5n. Ct 
tueco es el más sencillo de los hallados en Europa, una estaca he< 
de una rama descarnada en la punta, y cs(.i aj<u2;ida. Se ha iisi 
en los cortijos de tos bosques en Suecia hasta hace muy poco, 
tradición sueca recuerda los pasos dados en csie parlicular. El 
de madera vino 3 ser después más pesado y lo arrastraban tos 
brcs por el suelo, abriendo el surco; después Ío hicieron de 
piezas, una niancera para el arador y una vara larga para el hom! 
que tiraba de él; la reja la calzaron con una punía de hierro, y 
último una yunta de vacas 6 yeguas tomó el lugar de los honibi 
Entre los dibujos egipcios se ve el arado tirado por dos bueyes»- 
y detrás un hombre con un pico, que no es más que una hoja de ma- 
dera encorvada y larga, atada al mango. El arado es este mismo 
pico, con su cuerda y todo, solo que es más pesada y lleva ua 
par de manteras para que el arador lo guíe y empuje hacift 
abajo, mientras la yunta tira arrastrándolo. Adelanto de Roma en 
la época clásica fué el armar el arado de una pesada reja de 
melil, el darle hechura d propósito para que pudiera ir rever- 
tiendo los terrones en hilera se^ída, el Tirarle un cuchillo para 
dar el primer corte y el montarlo lodo sobre ruedas. Esie anido 
romano saltó del primitivo J-E, que se diferenciaba bastante del eeip- 
CÍO, y no era más que el pico sueco acondicionado á la yunta. Mis 
tarde se le añadió la manee ra para mayor comodidad de] ara- 
dor. La rama corva primíliva, en que el arado consistía, es el den- 
tóle ó ipii¡v, que aconseja Hesjodo at labrador to cojA en el mon 
te, y que sea %p'yv^w ó dfgase ilignnm, de ilex, encina ó cosecha 
(Op. dies 425J. Dfcele también que ten^a siempre dos en pn 
síón de que se te quiebre, y sea el uno denlatum, el otro coin: 
tura, aJT'/íiov, que es el encorvado, el priniiiivo de los I-E, y xigxiravj 
ados dos pedazos, que hubo de ser de invención ' >r- 

Oíro tanto indican las palabras. En f^odo el at,('.. ta 

al. haohiti horca), que responde al lil. szaka rama (skt (tikha ram. 
A la misma raiz con rasaüaación (skt. fafiku palo, esl. sanka v 
pcrletiece el irl. cccht, marix kteaght araOo, También encierra 
acepción de nudo ó rama el esl. socHa nudo« Icbcso socha rodri 



7. arare. 



21 



Apitoaborqulllado, polaco fOcAo» «Plugsech, klrus. pososcyna, 
Qríodslcucr nAch der Zahl der Pflüge* (V. Pcdcrsen. /. F. V. 49^. 
Urcj» y« hemos visto tener nombre en l-E, gr. ocp-^ií^ eíc. Otros 
prtotlurs son en ant al. seh, que también significa arado, t\ seca- 
«ta., y »nt al. scaro, sc^ran, en esl. íemesi, de lomtíi romper, prus. 
páKt.Tffiv* lo llano dd remo. La reja primitiva no era más que la 
jH&iguxada del brazo mt;norde la rama que servía de aratlo- Es 
ííffwquc antes de la invención de los metales $e le añadiera una 
_|iúii{;uzada, como en euskera, donde la reja se dice gold-ortza 
I A diente de! arado. 

Latst<:va ó pieza corva, soL>re ta cual apoya la mano izquierda 

Ique ara para hincar la reja en tierra, se llama i■yiikr^^ stJva, ant. 

'^fnzs, déla misma raíx qtie el godo^'a//^, lat Aaet/i/^^ por la 

9eáan de cuerno de cabra. Lo corvo de la madera, que dcispués 

r dividió en corvadura y maniü^o, era tú>3í (ifva tierra de labor):= 

I (oaco?) bara (*gusa). 

Dtsdc muy antiguo se comparó el arado con su reja al cerdo 

hoza la tierra. De aquf üw:; reja^ úvvi] arado (Mes.); que es 

lie cerdo: irl. socc, fr. soc, que es el cimríco hwch, corn. /locfi 

. En ags. saih es el arado» y es el latino salcus, óXxk» sXxm. El 

rjwtz (Hrs.) es e! sOXdxa la reja, mXaz el sulco. E] porat 

íó Uño, caballete, amontonamiento de tierra al hacer sulcos, de 

^ ande a-porc-«r, dijese de porc-us, puerco. 

te no dd lodo cierto, parece muy probable qtie la etimolo-d 
apwfiatQ, de donde aromas, sea áfow arar, como dijo M. Mfl-^ 
r.SiIc el nombre por primera vez en Jenofonte y Teofrasto y se 
ira por lo» plañías de donde en Grecia é Italia se sacaban, 
que viene á decir planta cultivada ó del campo. E! USOJ 
t aromas llegó d Europa desde el Oriente, donde tantos y tan* 
dc« se dan y se gastan. Los 1-E no usaban más que la manteca 
p«a ¡miarse el cabello y el cuerpo, costumbre bárbara. Por los 
' — ros homiriicos ya k había traído, sin duda por mediación de 
<iíos del Asia menor ó de los fenicios, el tiso de perfumar los 
faUcif»^ con pebeteros, como se ve por la OdÍsca(5,58),yel nombre 
óé perfume era xiífo;« del cedro, y frj-iv, de Sü-íii, que en Homero^ 
{fiifici quenof perfumes, como fl>fiíííw, frjta, Sur^Xaí, lal. sttf' 
cviUtaro su haego. Empicábase igualmente para ello el UuteV, 




22 



ÜRIOEN V V(DA DtU USdUAJC 



el mirto y el ciprés. Estas plantas sagradas prticbaTi que lambién 
usaban los perfumes en honra de los dioses, como en Oriente, aun- 1 
que hay quien lo niega de los griegos, como Stt\ig (BerUner Phii 
Wochenschrifl 1805, p. I IS), y olroí que lo aíiiman, como Frít7e-| 
(Ote Raucfjop/er hei Jen Griech^ Berlín 189»). La mirra, la 
pasó del oriente á Europa después de Homero, y como se ofiecli 
quemaban ricos perfumes á Asíarté en Asía, así se ofrecían en Ore 
á Afrodita. AceiCii de )os aromas véase R. Sigismiind [Dk <4rDfl 
ta, Leipzig I8S4„) 

También arando ó harando, la caña, créese venir de ar-are, i 
el 'ttndus gerundivo. [a crecedera, gr. áp-w; y tal vez la barba i 
trigo ó arista. 



8 .'%pat*, de araie y del ara eusquérico, que valen lo mis 
W. arare, rtim. ar, prov. y pg. arar, l"r. arer. Labrar la tierra re 
piéndola con clarado. QaiJ. 2,^3: Mejor se me enlietide á miJ 
arar y cavar, podar y ensarmentar las viñas, G. Alf. 2. 1, 7: Ar 
conmigo, que no perdía surco; y como estaba bien á él disímt 
lambicn á mi el nepar. 

Meía/or. surcar arañando las lágrimas, arrugar con surcos 
León Cas. 12: V aun corren á las veces derretidas las gotas, y ar 
con sus arroyos la cara. Roa, Sanch. 1,2: Y verase arada la fr 
con las arrugas. Ck^ide Mag:1. 3,26: Aróse la frente tersa. Vii,i 
fab. Europa: Y los nunc;* surcados mares ara. Qutv. Tüc. 21: 
cara hecha un orejón ó ciscara de nuez, según estaba arada. Lo| 
Dos ingen. III, p. 12: En este camino arado. D. Ve^a. De 
Demás que nos lo ensena la experiencia de cada día y esUr d^ 
verdad arada la sagrada Escritura (como Irülada, deJ mucho pas 
FoNs. V. Cr. pie. 3, i /, p, 2: Toda la sagrada Escritura está ti 
de dos pensamicníos: de tos cuidados que hemos de poner 
velar, y de los daños que nos causa el dormtr. 

Con la acepción euskérica de ara, arata mirar á lo lejos, IQ 
mos en Montería 3t Ir arando con la vista toda la querencia. 

Adó irá eí buey que no are, (Celest. fol. 3Q). 

Ara bien. (Por ahora bien; dicese determinando de hacer algq 
tmcnazando y proponiendo enmienda en lo mal hecho, y por 



8. arar 



23 






i de ahora conviene con ara del verbo arar, y añaifen: y cogerás 
n.) c 500. 
Ara fríen ogaño, y mejor otro año. c. 29. Ara bien y cogerás 

Ara 6/í7i jí no te atabes, estercaeía y no señates. c. 29. 
Arj con helada y matarás ía grama. 
Ara con niños y segares cadillos. 

Ara por enjuto ó por mojado, ao besarás á tu vecino en 
[nte. 

Arar con sal, dicese de tas casas de los Iraidores que se echa- 
hu ahajo, arándose el suelo, es decir allanátidalo, y sembrándolo 
de aJ para que ni aun hiervas creciesen en él, por ser estériles los 
llerreoos salinos, significando la deslrucciOn de su casta, que no 
knñesc sucesión. 

Arar mí/j^jhíi, Irabaioiin provecho, ó en la mar. 

Arar la casa, arrasarla. Cabr. 262: No solo quitan la vida al 
', sino que le demban la casa y se la aran y siembran de sal. 

Are mi baey por h ítoigado, y el tuyo por h alabado, por lo 

icmbrado hace tiempo. 

Are quien aró, gae ya Mayo entró. 

Ares, ao ares, renta me pagues. 

C iran y cavan. (5>e eniiende no le quitarán tic hacer" 

.^... .j.) c 598. J. Pin. Agr. 4, IQ; Y cslo á cuantos aran y 
lo deírnderé. 

ATo me lo harán creer cuantos aran y cavan. Varíase, c. 562. 

No se lo (¡altarán caanlos aran y cavan: una mala costumbre, 
Opini-Ki abarrada, ó palos, y lo semejante, c 55S. O no me lo ha- 

otx'r. Eü decir nadie, para entre labradores no habia más niun- 

que dios. Qcev. C de c: No me lo harán creer cuantos aran y 
- Omsidcre v. m. qué letrados ó teólogos buscó, sino (jananes. 

Ai^niln. tierra que se ara, labrantía, posv. participial de ar-ar.^ 
CtíesL U p. 17: En las buerlas, en las anulas, en las viitas, Euo. Sa 

50; C' no sapos por aradas. Herr. Agr, 5» 46: Un buey' 

o, que . . .. c-;lro en el ara 'o. J. Pin. Agr, 6, 29: Al gañán del 
>kla dimos 30 ducados por cada año. 

Aiaiuadi d tierra que aran un par de bueyes en un día. Nre- 




REM8. Filos, ctir. I, 37; En dos huertos, el mayor de 20 aradas 
de tierra. 

Acción de arar. Blbt, Amsterd, Gen. 45,6: Y aún dnco años, , 
que no arada ni segada. 

Arada con terrones, no la hacen todos ios Hombres. (Sino l< 
^íorzudos.) c. 29. 

Arada de Agosto, á ta estercada da en rostro. (Porque se se 
'la hierba con el calor; y también lo dice por animar i que comie 
ccn la labor,) c. 29. 

ATo hay tai regazada como la de la arada, c. 220. 

Ara-flop, el que ara. y por metáfora el gusanillo ímperceg 
tibie de las manos. Celest. I, p. 24: Pensando remediar su hcch 
tan arduo é dificil con vanos consejos é necias razones de aquel br 
la Sempronio, que es pensar sacar aradores á pala é ai^adón. Lis, 
Ros. 2f 3: Que con esta punta de mi puñal no les escarbe los ara- 
dores que tuvieron allí en lo ínlimo de sus corazones, 

Arador de palma, no le saca toda barba. (Porque son al 
cueros callosos, blandos y carnosos, y sale lueí^o sangre y pierde 
el arador.) c, 29. El arador de ia palma no le saca toda barb 
(En la A va sin artículo El.) c. 75. 

No se saca arador á pala de azadón, c. 227. 

No se saca arador á pala y azadón, c. 227, 

Sacar el arador con pala y azadón; no se saca arador c¿ 
palo de azadón, c. 247. 

Apa— loíri, en Galicia tierra de labor ó arada. El sufijo i 
euskéríco, como en anda-mío. 

Am-mio, antiguamente, tierra labrantín, gatl. aramia. 

Ar-^anz-afla. Medida '.!e tierra, lo que poiila arar un 

muías ó bueye? en un día. Con -ada, como cariel-ada, de cand 
dad, ar-ar, y el euskaro anz-a parecido, semejanza ó tanto cuaní 
medida. Her«. Agr. 2, !5: Antes lener diez aranzadas hien traíac 
que. Cabr. p. 259; Tantas aranzadas de olivar. 

Arn«lpo. nlutlro, en Aragón y Burji^os el arado, de ar 
Iruni. A. Aausr. DiaL f. 322: En el reverso hay un aradro y 

va espiga. L. Aro^n. Dírtc: AVMa susfat.: La hoz se le descubre? 
licuando e! aradro apaña / y con dulces memorias le acompaña. 



0. artn^arrtn. 



25 



.Vlaili*«ap, arar con el aladr-o, en Aragón y en \s& montanas 
tic Burgo». 

Aladr-adn, en Aragón surco abierto en la tierra con el 
l^idr-o. 

Arado, (id aradro, aladro, de aralnim. Qaij. l^lt: Corvo 
'«l4o. Id. t, 2S: Andar tras el arado. 

Aqai prende ti arado; aquí prendió el arado; no prende ahí el 
erado, c, SI6. 62. Las graves dificultades no penden délo que 
ipirtsT, sino de las raices, que hay que arrancar. 

De af-- ■■' - fe el arado; no prende de aki el arado. (Entténde- 
! qoe en ó no está, la dificultad.) c. 279. 

De ál prende el arado, c. 279, 

£f arado, rabudo; y el fiañán. barbudo, c 75, ó el arador bar-' 
^badü. La neja bten aguzada, el arador hombre recio. 

Ese tira el dardo, que se preda del arado, que el arar hace ro- 
bo9k>y recio at hombre. 

."'' - r fe de atti el arado, no esta en eso la d Ificultad. 

^ ; arado, no piques el rabo . c. 261. 

Rc-nrap, volverá arar. Herr. Agr. I, 9: Después de Soba- 
ra» miado. 

í. B |fcníü\xi ar-en 6 de aquel significa además el tercero, 

que «Alá en tercer lugar, como lejano» confonne á la Irilogia 

jírativa: Unengo-andrea emazte, bigarrena senikide, aren-a 

I da kalte, la primera mujer es esposa, la segunda patientC] la 

I mal y daño. Trasladado d lo moral, par causa de, á fin de, por 

e, de ello, como ar-ik 6 an-dik Je lo cual, de ello, de allí; ar- 

k, arc-gotik por CSC motivo, por ello; ar-fífr de allí, artik-l 

de ollf, echar de un lugar. Hacia a1l.i ar-anU, ar-antze, 

oiUTf-o/i en llegando allá; ora-jtíY, ara-teko el de allá, el para] 



Fof ota índefinidii por ara es are, que se emplea por aun, lo 
mntú qw ara, por su valor indefinido, asf como er-e indefinido 
*i ' í er-a; ¡eren are tere-errikoen-artean ere, f)uc!> aun, 

4. - -^us paisar.as, uUÍ ezakare arte-anetan, déjale toda- 

• año. Aun más areago; gaizto zen leen, oral areago, antes 
' «1 Bolo, ahora lo es aun mis. CI locativo art-cn, que e& aseverativo. 





26 Oriokn y vida nCL lenouajc 



como quien dice y mucho, y más, y aun, arean bere ciertamente, 
arean ez nada, arean eza una nonada, areanek egin hacerlo al- 
guien, arean ikasi ver algo, arean ezfago no hay cosa (nada); ge- 
nitivo areanik ana desde entonces acá, arean etorriko da desde allí 
ha de venir. 

En ningún sonido se echa de ver tan claramente el piano y forte 
y la consiguiente diferencia en el matiz significativo, como en d 
sonido r. A cada tema con r suave corresponde otro con r fuerte^ 
siempre con la idea como agrandada. De ar-en tanto como aquello, 
en realidad, arean entonces, pues, desde allí, tenemos reforzando la 
r, arr-en pues, de consiguiente: in adi arren ven pues; en realidad: 
esan neatsan, arren en realidad se lo dije; á pesar de eüo: ikasten 
zendaten arren aunque le veíais. Es, como si dijéramos, el genitivo 
de ar, pero fuerte, que indica la consecuencia reforzada, así es que 
equivale á ojalá pues, á por favor, etorri zaitez, arren venid pues, 
ó por favor, os suplico, por consiguiente. De aquí imprecación iraa 
de la causa: boteaz birao eta arrenik gaiztoenak echando las peo- 
res maldiciones é imprecaciones, como si dijéramos los pues, y 
ruego, súplica, etc. Es adversativa sufijándose: zak ez-arren, norbai- 
teri ianerayin badeatzaza aunque no (hayas comido), sí has hecho 
comer á alguno, eleizan ezarren aunque no en la iglesia; causal: 
dama-arren por pesar, de pesar, ats-arren por el olor, laangoiko-a- 
rren por Dios! Entonces arren-dan, desde entonces arren-eta, su- 
plicando arren-ga, como aren-ga dando razones, arren-kara 6 
arren-gura quejas, de! darlas, arrenkaratu, de gara, kara querer, 
y ese arren de súplica motivada, 

10. Arenca. Es claramente el euskaro arenga razonar 
dando porqués ó razones, no precisamente á muchos; Korting lo 
trae del germánico hring círculo. En it. aringa, aringaré, prov- 
arenga, fr. harangue, haranguer, pg. arenga. La h del francés no se 
hubiera perdido en las demás románicas, á venir del germánico, y 
debe ser aspiración franca. Qaij. 1,5: Con su larga arenga. Id. 1,31: 
El amo replicó no sé qué arengas y disculpas, las cuales, aunque de 
mi fueron oidas, no fueron admitidas. Id. 2,5: Y no me quebréis más 
la cabeza con vuestras arengas y retóricas. P. Veoa ps. 2, v. 3, d. 2t 
Haciendo arengas de las grandezas de Dios. Valderrama £/. ff. 



1 1 . aritza. 



27 



ém^ 4 cuar.: Esas sin mtichas palabras ^n las que se oyen mejor 
mdes arengas. Zamora Morí, mist. pte. 7, S. Lac: Si»., 
fi ^d- a jc U nueva enlr,isc con grandes arrngas, con frases exqiii- 
sta) Ptdro Urd. I: No hayas miedo nve provoque / tu arenga ;í (|ue 
JO le toque / U mano. Obrtg. fot. 175: Habló con el familiar con 
MI arenga muy Larga. 

^^"^•if. razonamiento largo y enfadoso. 

.r areíigas.j. Pin. Agr. 34,1: El predicador me haga muchas 



Art-ner-nr, liaccr una areng-a ó razontimienlo pereua«.i/o. 
Gt4<:. Crit. 3,9: Arengó el Marino, ciiiTipIiendo con el oficio de 
iBCfCtirto. Id. 2,12: Un discreto de capa y espada, habiendo aren 
pd í^ncltiyó diciendo. 

A; , ij^'-^ido, muy persuasivo y razonado* Esteb.f. 320: La 

venU de sus bavtalaques y la grande muLlitud de sus arengadas. 

y oyenics noveleros. 





II. St úra hctnos visto que stgnifíca extender, espaciar en cual- 

Uncft, con d sufijo ma, man que vale dar, tendremos que la 

vihx >c lUtná li que extiende y espacia, pero dando de sC, la que 

Je si extensión: ara-mu, are-mu, ó con sarií tejido, c*"Sta, ara- 

•^are la lelamAa, ú arama^u lo que tiene arama, la del dar de si 

isión. También la araña es ar-m-ar-ma, ó &ea ar-ma repelido, 

ary ffifl dar de sf; ó ar-mami-o, anna-moi, ar-mi-ar-ma, ar-m- 

At/iff. de arabiit, W// apelotonar, coger, dar vueltas. La telaraña 

armamio-sart, armarma-sare, ar miar masare. Son varian- 

ks trada-í en diversos puntos, todas con la misma etimología y for- 

«lil». , ,.n i-í(cra libertad. En eslo con^^isieu los dialectos euskéricos^ 

É jinda todos los cscualJunas los sonidos con el mismo 
ural, y sus principalea combinaciones, cada región las traba 
i i:to, siempre con el mismo valor y pore! mismo 
I "ínuStico. 

odal -ez de ar-a llanura, extensidn, t.> ar-ez en forma llana,. 
_..,., .te. cxicndidamente. La pequeña me-xia sobre un dcrnimlia- 
, <feru se lUiua arez, con artículo arei-a. La llanura de Álava la ven 
I loi^Asco» desde la montaña como una gran extenxión ó llanura allá 
«t^, por lo cual la llamaron ara-ba, ba bajo, y aún llaman asi á 




26 



Origen ¥ vida del LENOUAír 



Ift región que hemos convertido en Atüva. Por lo mismo ara-ba « 
«1 femiendo que se extiende por debajo de una prenda de vestir, re- 
mendar araba-ki, orabaki-fu, con araba. La Jombriz se dice arr en 
L^neral, y Ja de tierra arab-arr, es decir la arr del arab-Ot del ex- 
tenderse, arrastrarse por to bajo; arabar-tu comerse de gusanos, 
huella que deja la enfermedad, el vicio, cíe. ar*<tdu-íí, de adi-z i 
ñaUndo, adi señal; es la señat extendida, el vttbo cradiza-tu. 

La fresa, que lanío se esliende y propaga^ se dijo ara-ga. El nat 
que lo hace por lo bajo ar-bi. La superñcíe que aparece de las 
sas, la cai^« la fachada, ar-pegi, de begi vista, es decir la vista 
tendida, cl ver 6 mirar extendiendo los ojos, y se dice igualmente i 
, la cara ó semblante humano. La imprecación úr-ao es un extenc 
ná$ lie lo justo la boca ó ao. 

¿Concepto que leñemos del árbol? Los primeros hombres 1 
llamaron ar-etch, que como ar-ez 6 meseta, claramente indi^ 
aquello de quien es propio el extenderse. Todavía más común 
ar-itz, ar-itcfi, ara-itz, que vale subir en punta extendiéndose, es i 
'iZt itch brote ó punta, en ar que se extiende. Creo que no pued 
rdarse concepto más propio. Estos nombres se concretaron más ei 
particular para et arbo! propio de la euskalerría, que es el roble; 
arifch se dice del roble y de la encina, y la bellota aritch, üret 
es decir con el mismo nombre de entrambos árboíes. Del arb 
caído todos hacen leña, es refrán antiguo que suena arííz-eroria 
orok egur. De modo que aritz es el árbol en general, y de él sal^ 
nombre toponímico español y apellido Ariza. Los vascongadfl 
han olvidado comunmente esta acepción general, por usar el latine 
-cspaiíol arbola. 

Confírmase su antigüedad con el nombre dado á cualquic 
arboleda, que es arez-tui, aresti, areis-ti; el robledal se llama 
las variantes ariz-ti, ariz-iuit ariz-toi, ariz-ttgi; la madera de rob| 
ariz-ki; lodos son sufijos conocidos. 

El ternero gusta de ludirse en los árboles, y así se !lam« d i 
arboí, aretz-e, arech-e. aroU-e, arach-e. 

Vamos á asentar más la etimología dada de estos nombres. 
árbol bravio ó del campo en general es ar-eki, que suena claramente 
el que hace or ó espacio. La rama ara-kil la que hace ara: es una 
ríanle del anlerior en sus componenles. La vela, el botón, 



12. ÓpTOC 



2^ 



del árbol ara-begi, es decir el ojo 6 btji át\ ara, de lo cx- 

\ do, dH árbol, fit tooin ara-ondo, de ondo pié. La púa de árbol 

9, Je tfpo por debajo 6 dcnlro, que se mete; el nudo de árbol 

o. 

No menos o \-iríaDle otro nombre de la encina, que es art-a» 

, l¡icr»Imcnlc U cspiíciosa, donde hay ar; encinal arte-aga, 

atie-ilai, arte-tza, encino arta-karr-o, coscoja aríe-iska^ 

' es diminutivo. 

Va hemos visío que la bellota y ta encina tenían el mismo nom- 
^üfíícfl, y el roble y la bellota are/c/i; no exirañemos que aria 
I significase también la bellota. Y realmente arfa, yart'0,h 
[qn< bene ari-a, son los nombres del maiz y la borona ó pan de 
el maiz lo trajo al país vascongado Oanzalo Percaizlegui 
si (Larramemoi, Corogr. de Guipúzcoa). Antes de venir 
ari el nuiz de América, arta y arto eran el pan de mijo, que Eioy 
|ntman arta-tcht, arta-tchiki, arto^tche, es decir maiz ó arta^ arto 
quedo, y lo mismo en gallego y portugués el nombre del mijo se 
I a] maiz americano. 
El rai}0 íu¿ el cereal más antiguo conocido y comido por los 
4. Pero los cscualdunas, mis antiguos que los indo-europeos, 
ardin en estos vocablos arta^ arto hoy maiz, antes mijo, el nom- 
bre del primer alimenlo del hombre salvaje, que según ía tradición 
dánica ttbemos fué la bellota. Arta es la encina y el pan. primitiva- 
•cnie la bellota, que fué el primer pan, art-o pan lo que tiene art-a 
éaáii^ antes mito, antes bellota. En estas tres aplicaciones de di- 
cb« nombnes tenemos cifrados los tres estados por los cuales 
\ptK 'XÍal: el estado salvaje, cuyo alimento fué la bellota, el 

». . i>delosescualdunas primíltvos; el e:itadü bárbaro, cuyo 
hié el mijo, estada que revela la civilización primilíva 
iropea; el estado civilizado, en el cual nos vino de América el 



11 El arta ó arto debió usarse entre los I-E. No solo es común 
fb ttadlcióo de haber vivido de bellota los hombres, sino que el 
lír'r, r,i,irrico pasó á estos idiomas, y por -u parle al castellano. 
fí, ;'an, en Luciano ápio; vttJTufí; el bizcocho de marinosi 

, panecillo ó dp-c^Swv, el primero en Ateneo, el isegundo eQ 



Laercío, íi-«pT-íí(u amasar e] pan, •^ni'n^vjv en Hc'íicliio pan en Tor 
de inedia luna, ¡LriáX-afít'yt; p.in grande, ifííuí-dpTíti panivoru?, noJ 
bre de ratón en la Balrajomiomaqnia, üpto-x'^ro- panadero, ¿f<r;-xfii 
mezcla de pan y carne á modo de picadillo, ap-n-Xíyctvov pastel 
vino, loclit*, aceiíí" y especias. En bajo lalín art-ona pan gro'^ero" 
gnvmle, en provenga! artoutl, ortou (Auvernia, Vivares, Rouerg), en 
argot francés arton. En ski. art-ika un pasíel, adjetivo que supon^ 
un art-Q, qne no se usa; en persa ard-ak pan de ñor Je liarií 
drá liarina, afganés rotai pan. No se les halla raíz en las l-E; pe 
sí en euskera, que nos asegur.i haber sido una pasta de bellolasj 
primitivo pan y paslel que saborearon los hombres. 



13. /\rto, en Aragún espino, arlos cambronera; díjosc de al 
encina, por la semejanza de las hojas punzantes. En Asturias arto] 
zarzamora, que en Boal es tenida por sagrada, por alusión al prir 
tivo valor de encina ^itie lo era entre los celtas, 

Art-t'«ío, en Astur. lugar de zarzamoras, en Boal art-eira. j 

Arl-«»ti, en la Qermania es pan, aiimenl. del euskaro art' 

Art-a% especie de empanada, derivado -fl/del art-a, arto 
euskera. Diminutivos artal-cte y artal-ejo, Montiñ. Art.Coc.f.Sá 
He puesto esta manera de artalctcs, no porque son los mejores, sii| 
porque son los que su Majeslad come mejor. 

Arl-í»ra, inslrnnuínío de hierro para marcar su pan ca<j 
vecino al llevarlo al horno, de arl-a pan en euskera. 

Afl^esa, la caja donde se amasa el pan. Derivado -es, -ez \ 
eusíaro art-a pan. Quij. 2,32: Setíiitale y perseguíale el de U arte^ 
Id. 2,53: Como medio tocino metido entre dos artf^as. 

Es cosa de grande comer en artesa, c. 1 29. 

AfU^s^iivla, dimin. de aríei-a. Herk. .4£r. 1,12: La 
pueden poner á secar en unas artesuelas.... Y dicen que es bien q^ 
aqueüas artesiiel.is estén untadas primero con un poco de tevadt 
fresca y buena. 

Ai*t4.*«-il]», dimjn. de artes-a. Qaij. 2,32: Y esas arl^ll 
son para él estrechas. 

ArU'«*-óii, aurnent. de aríes-a, y por su parecido lechumbrt^ 
labrada con fondos á manera de artesa, P. Veoa, ps. 4, v. I, d. , 
Donde están los artesones y mácelas cjue se h;) a de r^^. A. AlI 



J -I. Ul tf¿¿i 



Ji 



. Per. ñ Dom. 4 cuar. 19 c. § 3: Los arlesones de talla y dora- 
.Ta*UVo, Mostrad, n. W5: Lqs (ccIiqs guarnecidos de artesones 
ido?. 

Arlv«on-ni% formar arteson-es. L Grac. Crit. 1,12: Tan 
I los lechos, que remedando cielos..,. VALtihRRAMA, Ejerc, 
/ cuar.: Cuas reales siislí;ní.idas en jaspes y artcv?onaJas con 

J> hf. ChilfJ. Í45: Híryse la iglesia de fábrica stmtuosaj 

.i, y el lecho arttrionadu con florones dorados. 

\rlcHon-»(l(», techumbre con artcson-es. Zamoaa, Mon» 

í. ptt. 3, ps. 47, V. 3: Vertida de arícsonados de oro. IlI pte. 7, 

. Marcos: Los techos dorados, los arl^sonados más elevados. 

\ricMan-c-illu, dimin. de artesón. QuiJ. 2,32: Uno venía 

un irlc".ün:;!Io de agua. 

.\rÜf-ara, en la Oenn. pan, y !o mismo artife, y artif-ero 
punsdcKy, De artO| y -pe bajo, pequeño. 



14- ¿Concepto de cuerpo? Lo mismo decimos cuerpo de la$ 

f iH hombre quede] (umo de cualquier casa. El concepto que 

tde cuerpo es el de un extenso corpóreo, es decir el de cosa 

, aunque mis en particular apliquemos el vocablo al ruerpoj 

ibre, i su extenso ó parte itiaíerial que vemos, tocamos y ine- 

V tal es el modo que tuvieron tos primeros liotnbres de 

lir y Ibtnur d cuerpo. Para el pueblo español el cuerpo hu- 

■> '*5. Lo que la gente de cuenta dice €SÍúr en cuerpai 

tn ^ -po, (fl gente vutgar expresa pur estar en carnes.* 

ando vi tal furia de azotes, tembláronme tas carnes*, léese en la 
Míini (I. 4, c. 2). 'Está obligado voacc á jugar con él hasla de- 
'' — í, como Adán,* dice Cervantes en la Cárcel ds Sevilla, 
i'fo», en cuerpo. «No enjuto, si no de buenas carnes», 
'Sandoval {Vid. Jav. I, 10, c27). Esta manera de concebir el 
lc$ vino á los españoles del cuskcra: el latín dice corpas^ . 
9; c) eusken llama del cuerpo y las carnes del hombre aragíA 
karne, en cuanto alimento, es cosa muy dislinla, díccse oketa txí\ 
n, y cnn -ki pedar.o, en particular, ari-ki tozo ó pedazo de car- 

.qup -^ ' - '-límente secóme, y noel carnero, que es algOj 

». con > ero M dtjo de carniza ó carne deslozada, be*) 

' <ltt ptetas 6 Úneos; la carne de cerdo para comer es tcharri-ki, la de 



OríOEN y vida DfU. LENGUAJE 



cosiatlo saiaski^ la de vaca geli, que es la que hace crecer y cn| 
dar, por 3er h común de la IJerra entre vascongados, como 
es el carnero en Casiilla, que por eso se Jijo de la carne. 

Aliora bien ara-gi son las carnes humanas y el cuerpo, por ce 
siguiciilt;, de manera que eí feo corpatza^ de corpas, sobra entre 
congados. ¿Qué nombre se dio al cuerpo del hombre y de los aiq 
males? El mismo que á la carne de unos y otros. Y ¿cómo se concil 
la carne, ó las carnes, el cuerpo? Como lo que se extiende, que ha^ 
extensión. Eso suena ara-gi. Ves noción tan exacta como vulgárj 
científica á la vez. Científicamente lo que se llama carne y cuer 
es en el animal el conjunto de células, que han salido unas de otr 
la extensión de una célula primordial que se ha ido partiendo 
Otras y ¿stasen otras, formando fibras, tejidos y órganos. Eso no <i' 
más que extenderse, hacer extensión, y tal expresa el Qra~gi, que hace 
ara ó extensión. Al ojo vulj-^ar el cuerpo se va extendiendo y a^r 
dando sin cesar hasla llegar á su grandor conveniente: eso esj 
cuerpo y tas carnes. 

Otsoak bere-arogirean tan ezeuan el lobo no come de sus i 
nes, ó cuerpo. Los vascongados cultos, que creen que no tienen 
euskera vocablo para expresar el cuerpo, sí no echan mano del tafl 
no corputza, no se han hecho cargo de que en Esparta se dice /q 
carnes, y prefieren un vocablo convencionalr que no pinta el cuí 
po ni las carnes, ñ otro que lo dice maravillosamente, y creen 
corputza es más propia P<^r ser más abstracto, es decir menos pif 
loresco y concreto, menos significativo. Esa es la abstración de 
convencional y que dice lo menos posible. No es más perfecto el qu 
la expresión diga, indique, exprese más, y más claro y más pinlor 
. camenle las cosas? Expresar má^, con mayor expresión, es perf^ 
don en la palabra^ piies para eso es. 

Carnoso ó corpulento ara-gidim, aragi-tsu, encamar ara^'\ 
flrff^'-í-taíH, tener coito aragiz batü 6 bilda es decir juntarse 
cuerpos, camal aragi-koi, carne de la llaga ó maleada aragi-nsti 
el cebón que se cría para cecina ó engorde íira-Areí, ara-kai, ara-. 
es decir el apio para ara exíender, la cual confirma la etimalog 
diclia, la carnicería ara-kinUe ó aragi-tegi ó arakin-degi, camid 
ro arakin, carne podrida ara-kaitz, dura ó maJa ara-katcít, quej 
. Jo mismo. 



1 4. crte. 



33 



Timpoco falUrin ,u\o-^ qu« echen menos vocablo ütn 

io como el de t-, . ; iludieran decir espacioa en Uance 
^ndo. Espacio viene de spatium, que no es más que latiniza- 
iil|»ar del stadium griego, ó curriculum Ulíno, el coso ó ca- 
k lugar donde se coma y se luchaba en Olimpia, cosa bien con- 
Pero "ií me responderá que spatitim y espacio ha tomado un 
^ mas abstracto merced á la filosofía. Bien, y qtié dice ta filosofía 
fhc concepto, así filosóficamente lomado? Pues hase dicho y escri- 
'BTu no uabable biblioteca de libros para decbrar esc concepto, 
^noi benu» quedado tan Á oscuras como antes, sin saber lo que es 
icio. Vea el leclor lo que acerca de él filosofa Kant en su Crí- 
}ik la raían para {Estet. írascend. I sec.) El lenguaje no nació 
|4eí líiilisis mctafisico de los conceptos; nació del sentido comúni 
prinwft» hombres estoy por creer que tenían más aguzado 
'i ' que después expresaron las cosas por tas 

j'iesí puede asegurarse es que las palabras 
i soa harto más propias y de un sentido común que es raro 
■io en nuestros idiomas. Lj abstracción filosófica, que echan 
, los partidarios dichos del espacioa en ¡as palabras euskcitcaa, 
>dc^ de estar en ellas por pintar las cosas concretamente. Nucs- 
I ks coocsplos estin lomados de las cosas concreías, quedan abstrai- 
[pero s» valor abstracto nada pierde por llevar la vestidura de 
3, de donde se sacaron, el color de la cosa. Coniradición 
pero no lo e&. La palabra y concepto de espacio^ por más 
'«ricamente, dice algo que (udos sühe- 
. -'. pT....'io que ¡aiUife lo confundimos con otra 
la un USO conlmuo. Su concreción de coso ó 
1 6 estadio e^ un concepto distinto del concepto abstracto de) 
ic '--'.'■ ii'in que se valió drescconcrelo ústa- 

ptjir„ ,1* espacio fué basutnie craso, ntcjor,' 

;nM idiomas no daban más de si ni ofrecían otra raíz 
6 lo que es lo mt*mo, que nuestros an!?pa>í>dos 
ios CB el pcn-ior, pues no supieron guardar el voca- 
Rttivu con cst valor de rspucio, que lo hubo y bien expresivo. 
p, y en ¿I no hallaremos esa Un honda di.stinción entre !o 



lV.l *IV'.- <• 



^c- 



34 



OrIOÉN V VIOA DEL LÍNGUAfE 



to« y aun tal vez facilita d análisis filosónco del espacio abslrac 
^^t en vano buscamos en el léruiing espacio, que ó no dice nada 
de suyo ó dice una cosa tan distinta como es un lugar de carrera ; 
lucha ó estadio. 

La voz ar del tender el brazo y los ojos á lo lejos, del cspacU 
los, dio ar-te, que en eiiskera suena la acción de ar, como egi'te\ 
afción de hacer, Íkas-U la acción de ver, ioa-te la acción de partir 
blos hallamos con un ceirado bosque, que detiene nuestros paso 
Venga una hacha; nos vamos abriendo camino entre el matorral,^ 
lo atravesamos. ¿Qué hemos hecho? Un camino, un intervalo en^ 
cosas, un medio entre la maleza, un entre^ en stima, un espacio. 
^ ,p«cio aqui es una abertura en lo cerrado, una hendidura en lo unid 
^ ó una sei^raciún en lo que für'mat>a un todo^ un camino por dond 
l»asarf un e/tlredos en lo uno, un entre. Loa primeros hombres 1| 
marón á eso ar^fe, palabra que equivale íi !as de intervalo, camit 
medio enire dos cosas ó para ir y lograr algo, hendidura, abertur 
diferencia, habiiídaU 6 medio para un logro. Todo eso se dice a/H 
en euskera; pero su concepto propio es el de hacer ar, el de hac 
' espacio el de hacer que se pueda ahora decir lo que decíamos al 
runa llanura ó espacio, y hacer lo que entonces hacíamos, extender \t 
OJOS, los brazos, la boca y pronunciar ar. Tenemos delante un mur 
tomaíiios el pico, abrimos una brecha: hemos hecho un arte, un 
Ire, un camino, un espacio. Mil casos diferentes se nos presentarán»! 
á todos ellos aplicaremos el mismo término arfe y en todos ellos teii 
(jremos el mismo concepín. Este concepto es abstracto, lanío co 
el concepto filosófico, y no está lomado ni lleva la vestidura del de 
brozar el bosque ni del aportillar el muro ni de las otras mil ope 
dones que nos puedieran ocurrir. Una de etlas es esa del estadil 
de un espacio entre dos tierras, donde se agolpan los e^pcctidorcs,] 
en el. cual se corre y se lucha. El arte euskérico es tan concreto com 
el estadio griego; pero como su concreción era la del cjclendcr ojc 
Srazos y boca y mente y organismo todo entero^ !o cital podía 
*cn el íiosquc abicrlO; en el muro aportillado y en el estadio, en u^ 
conerec!*)!! que llevaba en si nii^ma !a mayor abstracción del cspac 
filosófico. La vestidura aquí, en vez de entorpecer la abstracción, ] 
ícilila, la colora, fa hace más clara» sirve para unir el conrepto puá 
aishpiicr realíd;id espaciosa, por ser un fanUi'^ma concrctoj 



ví-r,.! ^ la vci. Para cl sentido común eso m lo que concebimos 

), lo que dice y expresa flr/é, üi hornos bien entendido su 

de hacer ó acción de ar, del espactar el organísino todo, 

bnzos y boca, y con ello espaciar la fantasía y espaciar la 




que* 



\^ 



«Q espacio, dice Kant, no es un concepto empírico que se 
suado de experiencias externas. En efecto, para que cier 
>nes puedan referirse á algo íucra de m» (es decir i 
^HSlo en otro lugar disTinlo en cf espacio de! que yo ocupo) y 
para que yo pueda represeníarme las cosas como fuera y al 
I nnas de otnts, por ende como, no solo disíintas, sino eit lirgJl- 
kdiliBün, es mencsli:r que la represenlacion del e9f>actc} esté ya 
piKM de aniemano como fundamento. Luego la representación del 
fifpKio no puede sacara cxperímcnlalmente de las relaciones de le 
JOS exteriores, y Ta experiencia externa no es posible mas 
jio de esta reprMentacii^n del espacio». Antes bien, la prime- 
vez que ei hombre abre los ojos á la luz y siente por el tacto 
tas cosas no son ¿I mismo y que entre ellas y él cabe al^^ j 
: pasar algo, hay tin no tal cosa y él, hay tin entre, concille eíl 
cío. Lue|(0 lo halla eníre las cosas objetivas entre si, y aunque 
(HUs sienta oíra cosa, site, agua, un sólido cualquiera, esa re- 
■■■"^^pto de an entre sigue ooncibiéndota, y ella le sirve 
:r cosa^ de cosas, p.ara ver la diversidad en el universo 
mnmo to siente en su persona, entre brazo y braio, entre 
j?c'j ^ píes. 
S bien se comidera lo que Kant hizo aqu(, no fiíé m.is que pre- 
■ U necesidad de una idea abstracta para explicar la compren- 
I mm idea concreta. ¿Cómo percibir que dos sensaciones ts- 
, en el espacio, si no se presupone la idea de espacio, 
I «ticr«ivw, si no se presupone la idt.T del tiempo? A este 
1 ^ responde con el hecho general de que á tener 
-- ■ e establecer para (oda cmtcrecirtri una 
idicnte, por manera que Us formas de la 
I «crian inlínllais, no ya tan soto las de es]xido y tiempo; 
c admitir que es imposible percibir el color si no se sabd 

■ ct Uda, iMtqM <l on^u ili* a«i imimu, bUtt nitincUhi. j>l Atitit lot olot C 



¡Bb 



-*-- - * "^-^ 



de antemano lo que es, sin presuponer la cohreidad, ni el soafi 
sin la sonoridad, ni el rojo ó verde 5Jn la rojeidad ó vcrdcidad,] 
sonido agtido ó el grave sin Ea agudeidad ó graveidad de! 
do, etc., etc. 

No veo porqué el concepto de espacio preceda á todas esas ex 
riencias. No es más que el concepto de la diversidad, aplicado á 
cosas materiales. Este concepto filosófico está expresado en ar-^ 
¿Para seníir las cosas es menester antes tener concepto del esj. 
es decir de no ser todas una, de estar separadas? Eso es decir ■ 
para sentir las cosas se presupone el íjrrírtf ó diversidad. Antesl 
sienten la^ cosas, y luego de ellas se desprende el ser varias, su 
tre, su esnado. Cosas, luego diversidad, que hay en ellas; 
diversidad, luego cosas. El concepto de diversidad, de entre, de ( 
pació, sin cnsa^i donde se sienta y de donde se saque, parece un ; 
turdo. Ese mismo concepto de diversidad aplicado al ser y no ser, i 
mudarse de las cosa?, á la contingencia, es el concepto del ticmpoT 
que por lo mismo tiene en euskera idéntica expresión que el espado, 
porque sí el espacio es un entre cosas, el ticni]X) es un entre casos^ 
es decir un enire mudanzas de la cosa, y ambos, espacio y tiempo, 
son la diversidad aplicada á la extensión y á la conlíngencia. Sus 
conceplos nos vienen con las mismas cosas y con la mÍ5Tn;i contin- 
[.¿encia de los seres. Son espacio y tiempo intuiciones, nada de retí 
objetivamente: pero tampoco nada de presupuesto en la nienie afl 
toda experiencia. Admitir esas formalidades mentales ante toda cxi 
riencia es poner en la filosofía un misterio más misterioso que loa 
los misterios, una tendencia, ó llámesele como se quisiere^ sin cat 
fuente de donde dimane^ ó que por lo menos nos es enteramente < 
conocida, además de no ser necesaria. AI sentir las cosas es cuar 
sentimos ese entre que las hace diferentes en el espacio^ ó en la siij 
Sión. Esa sensación se convierte en intuición del espacio y del tiemf 
Es, pues, cl espacio un entre, una acción de ar, óar-te entre, mcd 
intervalo^ camino, hendidura, abertura, maña y habilidad 6 tne 
para lograr algo y hasta cepo ó artimaña para coger; temporalmc 
arte es la ocasión^ coyuntura, intervalo ó entre temporal, en ti* -"^ 
labras, espacio y tiempo. Para nada necesitan los v-ascongiiv 
espado ni el dembora. Zoazte nere-aarreHkan eía bego artea 
taiáeUk faldera, idos delante de mí y haya espacio entre ret 




i 4, arte. 



37 




itlo, haya entre de rebaño i rebaño. En aquella ocasión arte-ar^ 
^ó en aquel intervalo, entremedio, entretanlo, espacio ó tiempo, 
irie-an cnirc hombres, iaifct adi arte-ra levántate a) medio, 
I enlrr mi y aquellas cosas, otso-arte cepo de lobos, medio, 
ijrliauña, el coger lobos, pues ar-íe vale también la accidn de coger, 
fcdectf de! exlendcr d brazo y la mano, del allaear. Aquí vemos el 
I qoe acomptflaba al ar-ie, como al ara allá y al arr^ ar-tu 
V ara-tu allaear. 

* de tierras es arte-cga, andar al aríe-a 6 hacer espacio, 

lira; conlínao y no inlerninipido úrte-gabeko, 6 lo sin arfe, 

Talo ó interrupción temporal, que también es un roiiirar ó 

Bper. iater-rumpere. El inquieto, que no tiene medio, ni centro, 

i cjpacTú como quien dice, se llama arte-ga^ de -ga sin. l-a hcndi- 

n ó XV ^ espacio entre Jos cosaSj, á ratos ó sea espacios 

■ic fmpidos, y c! llevar una carga á medias, entre va- 

arte-ka, andar al arte; mediador arte karí, terreno que- 

eito arteka-tsa: lo del intermedio, el intercesor y el ma- 

fiabc de medios arte-ko, es decir lo de arte: A tiempos 

te, con m de repetición, intervenir uríe-ra-tu, grietas 

■ manos ó rayí en el pelo ó hendidura artes-i, de arte-z por 

tiarticndo. Hnlrclanio arte-ian, lograr por medie 

-.-o entre los tablones de la lancha ú otra cosa^ 

n. Rrcio, en derecltura, es abriéndose camino por medio, es 
M Utina o vics y sesgo castellanos, y todo ello suena arte-z. 
rdi>ntSe3«va á Arrígorriagrt?», preguntí á un campesino. 
koot) el brazo una Ifneii y dijo: artez-arte, derecho derecho, 
luciendo un espado, un entre en esta dirección, artez doa 
i-i, medio, enderezar arfez-tu. 
iMsmn, entre, intervalo en el espacio ó en 
oáti-arte-ko eguzkia el sol de entre nubes, iakin-dunen- 
: iakindan c\ q.c anda entre sabios, es sabio, 
ru ^< ^.1*11 á casa, es decir el arte ó espacio á casa, egun-, 
o,n hoy, es decir el tiempo que medió hasla hoy, noiz-artÉ\ 
AfVadiendo otros sufijos que limitan el lórmino, teñe- 
"' '^ ',i'0, h.tsta, mientras, de -ra, -la hacia, /«j 
artc-o, arti-o, y art-in-o, ó artc-an, coal 
o, egin-arteraino hasta hacer, dirauen artean núenViai 



^ , ,. 



3S 



OftIOCN V VIDA DCI. LENOUAje 



dura, noiz-artean htsia cuando?, biarr-artean 6 biarr-arte ha 
mañana, noU-arte gara hasta cuando quiera^ beranda-^irte hz 
tarde, ni in-ortto hasta que yo venga. 

Diminuiivos son arta-iñ, arte-iñ ntedianejo, lo nitre. artal 
hASt^r arta-tu \\a.hi\, art-azí 6 í^^^ffSí íijeras, grietas, es decir i 
drascon un entre, entre piedras, por haberse hecho (!< piedra tod 
los intnimenlos cortantes y golpeadores. Art-oía, ó labias de enl 
de espacio, es la cabana de pastores hecha de tablas (^ leños] 
las Artolas ó parihuelas ó tablar qtie hacen juego á los dos lad 
de la cabaigadura, y baste con ganchos largos de madera. 



15 Ara|f-ü»i. Tráento los romanistas del antiguo alen 
arg, arag, al arg avaro, ruin, malo^ ags. earh cobarde, norso ar 
y Paulus Diaconus trae arga como palabra injuriosa entre los 
¿obardos; pero la raiz arg no se vé que sea germánica ni tiene 
mología indo-europea. En Rnés arka vale cobarde. Si estas 
tienen que ver con aragán. parecen haber salido de España; iL 
gan, cómase, argan, bei^atn. arghcn. La h- sobra de lodos mí 
La idea del aragán español, es la del vagamundo ocioso y baldío,^ 
propongo el euskaro arag-a, que aplicado A la fresa, significa prop 
mente extenderse como clla^ andar de aquí para allá, espaciar 
Valga la etimología por lo que valiere, que no co^o^co por ahc 
Otra mejor. Caüh. p. 183: Tanto ruBán, tantos de los músicos, poe 
jugadores, tahúres, bebedores, comilones, araganes, zánganos i 
colmena. J. Pm. Agr, 22,4,' Araganas» tragonas y perezosas. Id. 6¿ 
Es el más vivo aguijón que los hace salir de haraganes. 

Es un aragán que se manca en la cabalíenza. (Motejándole 1 
hoígaz^ín, para poco, harón y beslia.) c. 527. 

Levantóse et perezoso aragán y puso fuego ai pajar^ c, I9fl. 

Af»;f»n-eria. Marq. Op&, 2,31: Ejercitar el puebtoen las 
armas, íibrarle del ocio y de la araganería. Hortens, Otar, f. 31: 
No es agravio de un perezoso haberle dejado tierras de pan llevar^ 
si él las deja poblar de ortigas por su araganería. 

Af*rtg-an«ia. Cabr. p. 668: Muy ocupados en araganfa 
Iravcsuras. 

Araf;;aa-eap, liacer del aragin. 

Artiga, ártica, en Aragún y Vizcaya ta tierra nue 



1 5. aragdn, artiga, 39 



rola para sembrarla. De arleaga, arteka; los romanistas lo 
creen ibérico. En prov. artígua, cat. artiga. 

ArllK^-ap, en Méjico romper un terreno quemando ó cor- 
ludo monte bajo. 

\pti|pi-ePO, el que cultiva las árticas, como dicen algunos; 
6 hs artigas, como se dice en castellano (Borao). 

Artolan, en Aragón, Navarra y Vizcaya aparejo en forma de 
dctis para cabalgar; es puramente euskéríco. 

AFd«al*eap, quedar ralos los racimos de uvas y con pocos 
{noos. 

Pnncc venir de arte espacio, intervalo, *ard-al adjetivo. Herr. 
Agr, 2, 2: Esta uva suele ardalear, que es quedar rala en los racimos. 



ÍJKKit,N Y VIDA DüU I rNtjgA'.r. 



ARR 



16 Cómo llamaron las hombres la palma de la mano? Sin du^ 
Ja extendida. Cs la extensión que tenían más á mano, como 
la teninn en la mhma mano. Extienda Ja mano! liso es lo mismo q¿ 
pedir muestre la palma de la mano. Tan es asi que en todas partes] 
patma y el pahno fueron las mcdiiías de la extensión primitiva^ 
naturales, y de ellas nos valemos comimmenle los que no llevar 
el metro en el bolsillo, corno tos eaipiníeros, ó al cuello como 
saslrcs. Del palmo salió (a vara, y tiene cualro palmos, porque cua^ 
son los palmos y palmas del liombre, dos de las manos y dos de I 
pies: así como la numeración primilit'a y euskérica se lomó 
contar los dedos de pies y manos. 

El extender la mano fué para el hombre lo mismo que el cxt^ 

dcr ojos y brazos á lo lejos al decir ara allá. Pero el movimiento i 

, más fuerle al tender la mano, pues era para medir ó para cogeij 

' «ferrar, que es para lo que la mano sirve. Y, yum la r de ara esj 

<{ue expresaba ese movimiento, la patma de la mano no pudo mea 

de sonar con rr fuerie: arra, palmo y palm.i de la mano. 

La ~a de arr-a como artículo; ar, con r fuerle por supueslo,^ 

úr-tu es el andar con el arra, el coger, echar mano, aferrar, ale 

zar, tomar. Y el mismo arr-a es el aferramiento, la cogida, y (r 

Jadadaniente !a porfía ó terquedad, que es aferrarse á su parecer. 1 

tademis arr, arra lodo lo que coge, arrebata y íifcrra como la matl 

y la violencia ó fuerza en cualquier línea, propio del arrebatar 



r. Otctse del «giui que se despeña con estruendo, de lodo lo 
:« vnsm pesada y ruidosamenle« cual sí se agarrara, det gusa- 
I que 5e extiende agarrándose y arrastrándose, cual la palma al 
ó coger, y que Uimbién cogcy carcome, melafóricamenie es d 
y remordimiento como gusano moral; de la carie que roe; 
1 aacbo y del varón, tipo de lo fiicrte aferrado y violento. Ez ar 
ak, tztükan ezognUtrik, no lotnes por compañero á quien no 
s, ondo arta recibir bien, artu-eman dares y tomares, arr* 
' hacer coger, arrarka i palmos, de ar-ka abrazando ó abar- 
cón el arr-a, ar-ki, arki-ta- liallar, hacer arr, ar-za-k 4j 
I cd^lOt arr-eman-ka dando y lomando, arr-eme-ak machón 
[kcnbra ó pareja en los animales, arr-eme-tu emparejar^ cruzar el 
iarra bigunago, ana barrarago, cuanto más blanda li 
I mis penetra el gusano. Accgtda es arr-era, y (amblen ale-^ 
B(0i brío y coraje, arrera-ona egin dio con que brío le ha 
[>! Hacer coger arr-erago, celo de ta hembra arr-eske, lilcral- 
: en bu<<a del macho. La hermana del varOn es arre-ba, ar- 
Igufaníenlo, ar-tsu zarzoso, que coge mucho, an-o agu^n.ido 
í fine arr-a. 

nJo QfT't vale aferramiento y terquedad, y rastra nia- 
«.^ ivicrte que ara, are, arretu arar, como arelu. Ade-< 
ta to muy meneado, [urbio, pardo, <írre-/u enturbiarse la 



'Ijo -ar lalc coger, lo que tiene cogido, ya física ya 
.utc. La arena se dijo legar, es decir la seca, que tiene 
[é apretura, en oposición al mar. E\ rastrojo y el cangrejo tienen 
Bvn el agarrar al que $e le acerca, por lo que se llama zam- 
nc natnrateza humana es giz-ar, lo que tiene del hom- 
.ijgUon-ar, ta necesidad que tiene somelido, que sub- 
be-ar. El tomar atención ó cuidado ya vimos que era o-ar, 

■ar para apellidos, que indican el poseedor de tal lugar ó 
ndc Itene su solar la familia: Atchal-ar, Bak-ar, Azk-ar, 
^ indican que tal individuo es de tal lucalidad, piopiamente 
I $y dueño que la tomd, ar, artu tomar. 
Atribotivo -í de ar es -orr-i, sufijo de adjetivos derivados: e^ 




tfm sediento, de quien es el estar con sed y ardor, ó secado por 
fuego. 

Además -ares el macho ó fuerte en lo» animales: oití^ar ga 
de oíU-a gallina, erbi-ar liebre macho. 

17. Anliqufsimos son los nombres índo-europeo3 en -ar, ai 
livos y sustantivos. En latín iab-ar. cak-ar, bast-ar, ftepar, exi 
pl-ar, palvín-ar, tacun-Qr, tati-ar, sali-ar^ colamb-ar. El casteíl 
no lo aceptó, fu^ra de algunos términos sueüos» como cjempí-ár^ 
por confundirse con el -orís qne abrevió en -ar. Más antiguos toda- 
vía son súr-or, sJct. svas-itr hermana, que Bopp cree haber perdido 
la / para relacionarlos con el gótico svis-tar, ele: -tor y -ar son dos 
sufijos distintos aun en el mismo euskera, bien que sinónimos. hU- 
llamos el -ar en dv-i^p, á-rjp, a',9-T(p, déw-ar, n-ar, nsti-ar, gen- 
soí-er, ax-off arm. Aoí>, ma/r, goir, que en su mayor parte 
nombres de familia con valor de agente, parejos con los en -i 
como pa-ier. ma-ter. En bretón -ar, -fur, -ir de agente, coi 
harneiir, barri'er, Uarn-ar, según los dialectos. El ski. -vara paí 
ser el '■or, 'Ur, consonanti^rada la u por la adventicia -a-, comO' 
ordinario; nag-var-a lo qite parece, bftas-var-a toque brilla. 

Como se vé^ no son exclusivamente de agente -ar, -or, -er, síj 
de adjetivos, y aunque se parezcan, cuando lo son, al -tar de agí 
tienen distinto origen. El genitivo dedvi^p ha lomado una í epenli 
lica cív-S-p';;, en sánskrii nar, umbrío ni r-/ proceres, ner-us procí 
bus; al liév-ar responden 5a->j.p por 5ap-i^p, lev-ir por tev-er por 
logia con vir, arm. taigr, gen. taiger con ¿'procedente de 9^ 
tilé-or, ant. al. seihhur, lituano gen. dév-er-s, nom. dév-tr-is, 
dev-er-í'.. La aurora ush-ar ^ú-r^^, loe. t¡(>-!, adj, iiép-wc, flírr-or-a, 
aach-rA, a-jci-iov, es la abierta y brillante. L» hermana sor-or, 
ín-as sobrino, el de la hermana, ski. svas-ar, arm. goir, ¡rl. si-tíft 
címr. cbwa-er por chwe-ar, god. svis-tar con -tar, al. Schwester, lil. 
sesa, gen. sesers, esL ses-tra: gr, l-dp voc y ¿op-K' rp'jjr/gvi 



1 8. -ar, el latino -ar, y alterna con -al, no repitiéndose r ó 1 1 
la palabra por disimilación: alb-ar, coll-ar^ cjempi-Ar, rnrútjr 




19. arma )af. 



43 



>l-*r, eapflild-ar, lag-ar^ luinin-ar, luii^ar, mill-ar, mulad-ar, paj-ar^ 

—ariK), -arfa* es el euskaro -arr con -o, -a nominales, pro-' 
le de adjetivos: choc-arra y choc-arra, inac-arro, guij-airo, 
na yNav-«iTO» zain-arra y zam-arro, chap-arro, chich-arro y 
, bÍ7-arro, piz-arra, lab-arro y talvarra, chin-arro, ciq-arro 
. gai>4rTa, pan-arra, dcspal-arr-ar,, pap-arr-udia, chanch- 
manch-arras, mand-arra, guit-arra y guil-arro« descad-arr-ado 
-Eic 243 por descaderado), fanf-arr-ear, escap-arr-arde «eap-ar, 
icb-vr-ado, cach-airo^ caz-arro y ca^-arra de caz-o, galf-arro. 
de coc-o, col-arro de coí-o, chaf-arr-ear y chaí^rr-intarj 
-astroso, desquij-arr-ar, hamb-arr-ia y fanf-arr-U ó panf-arr-ia. 
-afl*roa, lumcnt. de -arro: chap'arrón.chtch-arrón, zanc-arrrtn, 
, hucs-arrón^ bob-arrón. chíc-arrón, tonl-arrón, cim-arrún, 
•VTún, mo7-arrún, wn(-arrón, faní-arrón, buj-arrún. 



)0. La mz ar ha dado otros muchos vocablos, y su signíficacrón 
pía o, sqjün Curbtis, la út «der Be*egung zu elwas liin*. tno- 
hicia. Pero este vaíor, que se conserva en el skt. ar, tiene 
t otras lenguas cierto significado algo diferente, el de ajustan y 
e, y aun el de pegarse y coger. Es que por no distinguir el 
! suave r del fuerte rr, los indo-europeos confimdieion el aro 
tticnio á, y el ar, ar-tu coger, echar mano de, etc. En rt. dp- 
I i^-oa, ltf-ap-«i>, dp-ii]p-a adaptar, aju^tar, poner junto á, alie- 
er, equipar, ¿fjuvoc, ajustado que es en ñor. yOr-muni, 
\ akr-mana, lal, Qr-mtntum\ y óp-in; articulación, ajuste, cuya 
todos convienen en que es advenediza, ápíto-íw ajusUr, 
. y-mas brazo, que en alemán es Ar-m, ñor. armr, anl. aL ara~m, 
pd. er-m'St pnis. ¡r-mOt y en esl. ra-men hombro, en laL ar-mus 
jtBtun del bmzo y la espalda, de donde arm-are armar, propia- 

KBte cr"- 'i? espaldas con alguna defensa. De aquí ar-ma pl. 

ktvina:^ ..ts, en oposición á las ofensivas, que se llamaban 

Mv, aunque en U lenguas románicas se haya aplicado Á cualquier 
■na: tx-ormare des-armar, arma-tara armadura, arma-menta ar- 
nuDcotos, arm-ari-um armario, irt-erm-is inerme, arm-illa dim. 
fanakie, propiamente justillo. El sufijo -mu es de efeclo, como el 
-«n de 4f-fic»-oc ajustulo y de ar-men-tttm hato de animales, va- 




44 



ORIOEN V VIDA DEI- LENOUAJP 



cada, manada, ó un solo animal, como iu-mentam íiimenlo, 
iungere. De modo que armentum y mmentum valtti el juniadoj 
se dijera por la junla de beslias, ó ya por la bestia de tiro y quc^ 
sujel-i, como parece más probable. En irK ar-am, con el mismo 
fijo -m, es el número ó junta, adaptación, rt-mu numerar 
añadir, adaptar en seriCj ñor. rim^ ant. al. rim, serie, número, ver- 
so, a[. Reim, de donde tima, rim-ero, rlm-ar, a-rrlmar, que por 
lanío tienen Ea misma raíz que áp-itm^íct armonía y que d^fni 
yunta, caballos de un carro, carro, el mismo ar-men-ttttn. Ténnj^ 
nos son cslos de ta época en que á la ganadería se añadió la 
cultura en Europa, por lo que faltan en las ario-iranias. 

La etimología dada de armas declara cómo estas son las dePfil 
si vas y deja traslucir haberse empleado al principia las pieles, 
animales, pues solas ellas podían servir para guarecer honibr 
espaldas. El general Piít Rivers demuesira hasta qué punto el hon 
brc, desarmado por la naturaleza, pero dueño de la razón, supo 1 
mcdar á los animales, naluralmente defendidos, valiéndose de pa 
cidos recursos. Sus armas remedan los cuernos, las garras, 
dientes, los aguijones, liasla cl veneno; sus defensas son pieles recij 
corazas de escamas y conchas; su embestir y acometer, su emt 
carse en celadas, sus alaridos al entrar en la pelea, no difierer de) 
que hacen las Fieras. La armadura propia ó defensiva fué siemp 
de pieles, como la égida ó piel de cabra, y como los petos de 
de cocodrilo de los egipcios y las pieles de oso con que se deRen- 
den los de Borneo. Cor-aza viene de caer-o, y de cuero se armahan, 
como hoy nuestros charros, montaraces y cazadores. Los bugis 
Sumatra hacen un peto cosiendo sobre cortezas de árbol las es^ 
, mas desprendidas del hormigtiero, sobreponiéndolas como las llev 
r-^íslos animales. Los sármatas emphaban para lo mismo lascas i 
cascos de caballo cosidas y sobrepuestas aI modo de las pencas i 
una pina. Los griegos imitaban con láminas metálicas las escar 
depíces y serpientes, y las caparazones de cangrejos y langosl 
para guarecer las coyunturas. Lo mismo hicieron Jos romanos 
demás europeos, hasta que la pólvora hizo baldías toda esta balum- 
ba de armaduras. 

Entre los gramíticos nuestra armonía se llamaba oün<p»vía y \ 
^lüvia (la octava); nuestra melodía era la áp|wv¿o. La ¿vTt^víase* 



19. armonía . 



45 



Lcnolis voces de bombrci, niños y mujeres en un coro; ta 

: eran acordes de ciiarla, quinta y otros, pero todos se con- 

t con diversos iftsirumcntos, y más á menudo entre los tn^J 

Us voces, y esto raras veces. Antes de Arquiloco solo eV* 

> ic conocia en el can lo y acompafiamiento, é! Fué el que 

I que b citara y b flauta locasen otra$ ñolas que las de la voz, 

I que siempre se prefirió el unísono hasta el s, IV (a. J. C.) 

to» riénerus consistían en la extensión de los inlervaCos desi- 

(Tiodos en el orden de la disposición de los intervalos. Qé- 

Qiatonico (do* tonos y un semitono), cromático (dos semitonc 

Boy medio), cnanndnico (doi cuartos de tono y una tercia), 

|elO a) rcvb de nosotros, desde la ñola más alta A la más baja. 

: bs dos cuerdas extremas del tctracordio, separadas una de | 

tpor un inter\'aIo de cuarta, se intercaló primero una cuerda, Iue> 

¡>atn ; pero míentns el intervalo de las dos extremas era constante, 

ñon de tas intermedias variaba en los tres géneros dichos. 

: los modos musicales griegos sabemos que el dorio era el que 

id género díitóníco tenía su semitono en el grave; el frigio era et 

[ en ¿1 lo tenía en ct medio, el lidio el que en el agudo: la gama, 

era dcsccndcnie, de modo que la tónica de sus modos era la 

i mis alta de cada uno. Et tono más grave de cada modo servia 

1 inal Á las roelodfas compuestas en este modo. 

Al «etracordio añadieron otro, de modo que tuvieran una ñola 

Ma sobre la üllima nota aguda del priniero: tal es 

•tbtuvo la 3." ckvando de un tono la cnerda cnáa! 

lindo Idracordio, luego como el intervalo entre esta 

gnientr era de un tono y medio, se dividió este intervalo 

••" '-no, intercalando una nueva nota. A?í resilló la 

-j tonos y dos semitonos, y nacieron otros 

i modos de suerte que cada octava comprendía dos modos com- 

itaríos r ■ .no anlíguo, otro ntievu. Por ejemplo, en el 

vdk) do: , iivo la ñola m:is aguda (tónica de los griegas) 

letlti. esle ta fama la nota más grave de un nuevo modo, el 

limaban también por tu mismo hipodorto; el frigio 

^on el h"--'-' -■ ^ "in, su complementario, y el lidio 

4ÍJÍO. [ í) es el mus sencillo, natural, 

» y el ünico usado en los coros lírico&; los otros mis reinados 




4^ OmOEN V VIDA OCL LCNOUAJC 



eran parn los solistas de flauta sobre todo. Ef modo dorio era el más 
senciilo y grave, el eolio más enérgico y osado, el lidio quejumbroso 
y tierno, el frÍK:io patético y más propio del drama, e) jóniú y otros, 
afeminados y voluptuosos. 

20. Apma, de arma armorum; it. arma, arme, rum. armt, 
prov. armas pl., fr. arme. Cuanto sirve para ofender y defenderse 
del enemigo. Qatj. 1,13: Al pié del trofeo de las armas de Orlando, 

Armas, por ejército armado. Mend. G. Gran. 2,t9: Estando l«t 
armas en este silencio, porque el bullicio no cesase. 

Armas, por blasones. Qaij, 2,18: Las armas empero, aunque de 
piedra tosca, encima de la puerta de la calle. Id. 2,52: Mandóle d 
concejo pintar las armas de su Majestad sobre las puertas del Ayun- 
tamiento. 

Armas, por carrera militar. Quij. 1 ,9: Se puso al trabajo y ejercí- 
-cío de las andantes armas. Id. 1,37: Que las letras hacen ventaja á 
las armas... y que las armas solo con el cuerpo se ejercitan. 

En tauromaquia el asta de toro. 

A fuerza de armas. Guev. Ep. píe. 2,12: El cual á fuerza de 
armas intentó de quitar á su padre el reino. 

Alarma! alarma! Galat. 2: Por todo el pueblo se levantó una 
confusa vocería diciendo: al arma! al arma!, que turcos hay en la 
tierra. 

¡A las armas! animando á disponerse. 

A las armas, mariscóte, si las lias de voluntad, c. 6. 

A las veces miran más á las armas que á las barbas, c.6; más 
á la fuerza que á la autoridad. 

Alzarse en armas. 

Apellidar arma, alarma, llamará las armas. QuiJ. Í,41: Un 
pastor había apellidado arma. Id, 2,53: Y á reiterar el arma! J. Pin. 
Agr. 16,36: Alborotó al Grande Alejandro hasta le hacer pedir sus 
armas y apellidar al arma. 

Arma al brazo, dispuesto. 

Arma! arma! Qaij. 1,41: Moros, moros, arma, arma! Id. 2,53: 
Arma, arma! señor gobernador, arma!, que han entrado infinitos 
enemigos. . 

Armal arma! Aldana. Dtscr. centinela: Arma, anna! Santiago, 



20. arma casi. 



47 



j, irma! £ribu / Luego vcrcis la voz multiplicada, / difusa y 
en toda boca. Nieto. Perromaquia 3,l7ú: Suena el tambor 
i arma! / se oye con e! guerra guerra! 
Arma arrojadiza, !a que se tira de lejos, flecha, azagaya, lanza. 
H, ¡áej. 1,19: No itejal^ai] de pelear á lo largo con las arma* 

/'...í OJanea, espada ó sable, yarm.tdirr3 de acero. Qaij, 1,2: £a 
^de las armas blancas penaba Eirnptarlas de manera, que lo fuesen] 

i que un armiño. Además dlce^ del aguardiente. 

Arma de fuego. Mojíes, Com. El Cabo Olm. 2: La capa se ' 
Ifi.^rf cicKo / y parece iifíii.! ile fuego. / ¿Por que? Porque tiene 

Arma tigtra muerte cualquiera, c. 30. Daño de las armas cor- 

ipor lo que fueron prohibidas, como el puñal. 

Armas al hombro, el emprender un viaje d otra cosa. 

Armat blancas, &Ín empresa, propias del que todavía no se U 

i ganado. QuiJ, \, 2: Armas blancas, como novel caballero, sin 

en el escudo, hasta que por fuerza las ganase. 

Armas defensivas, ofensivas, QuiJ, 2,32: Estos Ires géneros 

[gente carecen de armas ofensivas y defensivas. 

Armas de mala ley, recursos matos para lograr algo. 

Armas descansadas, las que no se usan. 

Armas tietiey gente mantiene, y busca quien pelee, c. 3 1 . 

Armas lomar, dd que puede ir á la guerra, dispuesto, hombre 

i lomar. QaiJ, 2,5: De manera tiuc eslt: {el rucio) para armas 

r. J. Pw. Agr. 15,21: 4Mancebos de amias tomar. A. Alv. Sifv. 

!^ 5 c § 2: Sí el niño crecía ó si medraba ó si era yai corao^ 

, para armas lomar. 

Armas y dineros, buenas manos quieren, c. 3 1 . Que dañan al 

í no abe hacer buen uso. 

Arrimar las armas, dejarlas, no pelear. 

Arrojar tas armas, huir en la pelea, 6 dejar una contienda. 

Baena arma, y buen corazón, y tres higas a! dolor, (O pairn ] 

I aMíco, ó cimfano; resolación y desprecio de salir herido), c 3 1 4. 

Cama de tas armas df fuego, de lo peligroso. 

Cama las armas de Roídaa, de lo que no debe ó no puede 




48 OkIOEN V VIDA DCt l-CNOUAJR 

Con las armas en la mano, prevenido. 

Dar al arma. (Es (ocar a.\ arma para junlarse á lá defensa,) 
c. 573. 

Dar armOt ó ai arma, 6 alarma^ tocar el enemigo los instni- 
meníos de guerra en señal de acometer. Mend. G. Gran, 3»36: E>an- 
do im arma de noche á los nuestros. Arauc 24j Digo que ailí estu- 
vimos dos semanas / con falsas armas y esperanzas vanas. D. Vega 
Paráis. 1, p. 232: Les dan al arma y tocan como á rebato. Quada- 
LAj. H. Pontif. 1, 2: Salieron del puerto de Valeta con intento de 
dar alguna grande alarma por las islas de Grecia. 

Darle armas. Fons. V. Cr.pte. 3, 1. 1, p. 2: Y le arguye de que 
él mismo daba armas á su pueblo contra sí y le enseñaba sus daños. 

Darle armas para, favorecerle. 

De ar/na, lo que sirve de razón, fundamento, pretexto, instru- 
mento. 

De armas tomar, apto para la guerra, después trasládase á 
otras cosas, dispuesto, y la mujer descarada. 

Dejar las armas, retirarse de la milicia. 

Del arma de, de la clase de... en la milicia. 

En armas, en guerra. 

Estar sobre las armas, apercibidos los soldados. 

Hacer armas con, combatirse. Garibav H. E. f. 11 39: D. Diq:o 
de Guzman... hizo armas en Valladolid con un caballero borgoñón. 

Hacer armas contra, hacerle el daño que puede, combatirle 
física ó moralmente. 

Hacerse á las armas. (Acostumbrarse á las cosas.) c. 629. 

Hasta ver las armas del malogrado. (Dicho por viuda bebien- 
do en la taza antigua y grande, que en el hondo tenía las armas del 
marido.) c. 490. 

Hecho de armas, hazaña. 

Hombre de armas, caballero que iba armado de todas armas. 

Hombre de armas tomar, el de resolución y suficiencia para 
alguna cosa. 

Jugar las armas, esgrimirlas, manejarlas. J. Polo/. 290: No 
eran.solas estas armas que allí se jugaban. 

Largo y angosto como arma, ó alma de vizcaíno, aludiendo á 
las armas antiguas de ellos. 



20. arma casL 



49 



P^ üfvar ti arma at brazo, bien prevenido. 
Mídír ías armas, pelear, disculir. 
Pasar por tas armas, arusilar por ddito i los soldados. 
Ponerse en arma 6 en armas, á punto de defensa ó de coTnb»»i 
.Qaíj, 2,1: Caiii cada año nos toca anua (el Turco}... e^taba^ 
en dU toda la cristiandad, ). Sal, Carta ineú. Bibl. real: 
lo que pasdhA ó pasaba de otra manera, se ponían en armt 
tn de venganza: Gran. Simt), 5,2.15: Todos los reyes y 
lores y todos los sabios y poderosos de la tierra se pusieron 
«nnas pan defender la idolatría. Qurv. Tac, 15: Amaneció el 
f pusünonos todos en arma. V. P\.'um. c, 16: Se pusieron en 
lino contra otro. 
¿Qb^ armas? ano tima y dos naranjas; ¿de veras? y de sebo 
¡jaro d tat que os íkve preso, aceitunas y queso, (Habla 
«>n un pobre escudero sordo que iba de noche y litívaba 
de la tienda las dichas cosas; chiste es, aunque dicen 
en Salamanca á un Paz.) c. 333. 

','' ías armas, someterie- Caccií. ps. TS: No dejó lanza 
jdo« te riitdicron tas armas. 
Satis d rondar, guardar tas armas, mas primero ta enamora* 
^ c 243. 

Tener buenas armas, medios. 

Tocar arma 6 ai arma, i rebato. Quij. 2J : Casi cada año nos 

arma (el Turco). Id. 2,26: Mand6 luego tocar al arma. QuiSo- 

Past' ■ i'. 72: Tras lo dicho en el mismo lunes locaron al 

B*\ '/ííi/ Oí/n. V//A 23: La ciballería estuviese alerta, 

arma en c ; ¡ ,i ocasión, L. Orac. Crtt 2, JO: Conieii- 

toovtcs al ariua las horribles tleras pobladoras del monte, 

bramar. Id. Crít. \,\2: Siempre está tocando al ,ann3 

ligo común. 

Todas las armas qae se labran en Toledo, no armarán el 

c4l9. 
foMor armas con, combatir. Qaij. 1,2: Ni podía ni debía tomar 
con ningiin caballero. Id. 2«65: El que no puede lomar 
voaen un año. 

roñar ¡as armas. QalJ. 2, 27: La causa que os mueve á tonuu- 
tesaasicada paso para vengaro» de vuestros enemigos. '^Ufe* 



mm 



H. MeJ. 1,4: En Sicilia también lomó el puebb tas armas contra 
l'trrcy. 

Velar tas armas, guardarlas en el lempto velando de noche, tí 
ser armado caballero. QaiJ, 1,3: Esta noche en U capilla de vuestro 
taslíllo veUré las armas. 

Vestir armas. fii^^M, PioV.J. 1 2&: Y osaron vestir armí 
daño de la crrsttandad. 

Volverse las armas contra él, valerse de malas mañas y 
dar conlra c(. 

Afui-nr, de ann-a. Tiene dos acepciones, de! tomar arm¡ 
del asentar la armazón ó armadija. 

Intrans. Venirle bien^ cual cosa armada y acomodada, con datr 
Jineta p. 23: Se le ponga un Freno... el que mejor le armare. Zami 
Moa. mist. pte. 7. 5. Ana: Unas palabras, que aunque pudo ser 
fuesen cortadas para olra^ arman muy bien á la gloriosa S. Ana. 
•CorneL: El ejercicio de las armfs, aunque arma y dice bien á toi 
D. Ví-üA Disc. sab, dom, 1 cuQr.\ Como (á la carne) le arme 
mal la cruz, L, Rueda II, 114: Que bien le deben de armar (los 
les). Zamora Mon. mist, pte 3, ps. 86, v. 4: Esta pintura, aunqü? 
cortada á talle ajeno, arma á la Virgen. htót^Job. 33,26: Ninj^urai 
cosa le cuadra menos que ta alíivei? y soberbia, ni le arma mejí 
que la modestia. 

Trflns. Poner á otro ías armas ó dárselas. Mariana //, £. 
Armó sus esc'avos, que eran valientes y en gran número. 

Con, ^RQuijo son. 6: Júpiter que dá ia pluvia al suelo / y 
con rayos la tonante mano. Solis H. MeJ. 3,17: Le armaban la mi 
diestra con un estoque de oro y pedernal. 

De. Valb, Bern. S: La madre más piadosa al hijo amado / 
acero le arma y le ocasiona armado. 

En. HtíRR. 2 ekg. 13: Cual, ardiendo en furor de Marte mdi: 
/ arma el osado pecho en duro hierro / contra el estrecho dci 
y el vecino. 

Aplícase á las defensas naturales de los brutos. B. Aro£N5. 
Para ver acodar: Ün cabrón / ni armó la frente de altivez priroi 

Moraimenle. HofEDA. Crist. 3: jAh! que es de solo Dios la Ii 
Uieza / qwe arma nuestros cobardes corazones. León Princ: 
odiu ú si la envidia arma los corazones ajenos contra ¿1. Viaje pan 



r.DelutU intiígnacuín ;irni.iJ ti pecho. Gran. Simb, 5, 2,26: Ar- 
■o&OTCífti una tan grande forlaíera, que. León Brazo: Armándotoa^ 
9 k& miembros del demonio) con hierro y con fuego. 

En b acgr'^ - ri/m metafórica, coTicerlar ías pic?as qiiecom-" 

Bfü un arteü. ^ ., v.^ponerlo para obrar Qaij, 2j25: Quiero armar 

I icUbto. Id. 2,20; Volvieron á armar y encajar las tablas del ca&- 

a. bL 2,22: No fué sobre el arnés, sino sobre el jubón de armar. 

, ps. P; Cayeron en la trampa que habían armado para mf. 

fcSA H. E. 1 1,4; Mandó debajo de una encina le armasen una 

Lope £/ mayor ímpos. 3,4: Un hombre embozado / con 

I plftob armada. León Poes. 2, Georg. I: No es vedado / cercar 

valladarw el sembrado /ni menos el armar al ave engaño, 

Luar. 2: Armaré por de dentro á eslos ratones malditos. Pers. 2, 1 2: 

Apear de todas las persuasiones y lazos que contra su honestidad 

kimiascn. Saav. Empr, 45: Si se engañare quien le armaba ase-< 

rtaftti. Mahiasa. H. £. 17,10: Armaron una hoguera. Saav. EmprA 

*bn las torres de los templos arma su nido la cigüeña. Tir»o 

:vtó. 1,1: Mal hemos hecho en armar / hoy el baile 

^. ....,_ QaiJ. 1,48: No es posible que esté conlimio el arco 



En particubr aprestar ta nave. Esp, ingL: En lo de la comodtdadl 

'X< ' "J galeota armare con sola mi chusma y mis «clavos. 

_Qb; un dineros para poder armar una barca. Id.: Aderezó 

bergantín de quince bancos y le armó de buenas boyas moros y 

r crhlianos griegos, Mariana H. E. 18,5: Mandó hacer gente 

tora y armar por cl mar para pwr entrambas parles dar guerra 

l^irtügal. Oviedo//. Ind. 50,2">: A la fama del cual nuevo descu- 

nk) armaron muchos desde aiiuesta ciudad. 

Con casi todos los valores del transitivo. Qaij. 1,2: Se 

[de ttRk» armas. Id. 2.53: Ármese luego vuestra señoría. Saav. 

7: Conozca pues el príncipe estas artes, ármese contra sus 

Los celos rompen (oda seguridad y recalo, aun-J 

>s pechos enamorados. G. Atf, 1,1,2: O le arme»' 

Re ,-■. parn. 1: Ármate de tus versos luego, y ponte. 

. p^ 46: Armcwc una gr.in tempestad. SiON- S. Jtron. 3,2: 

• '" armaba de allf mayor mal que al principio temía. 

^ri. noche: Qué tanto podrá durar el edincio que 



52 



se annare sobre este cimiento? Herr. Agr, 2,1: Unas (viñas) 9 
armadas en árboles... Otras hay armadas á manera de parrales. 

En Honduras, hablando de las bestias mulares, plantarse, cor 
resistiéndose á caminar. 

Armado, participio, metaf. por prevenido. 

Armado de pies á cabeza, metaf. del bien prevenido. 

Armado de punta en blanco, díjose primero dar de punta 
blanco, por dar en el blanco con la punta ó apuntando. Guev. í 
t.l,p. 175: Diésedes en el hito de punta en blanco. Después p 
exactamente, enteramente. Guev. ep. 1. 1 p. 196: De punta en blan 
osar desobedecer al rey. En fin de pies á cabeza, armado entérame 
te, y por traslación, sin miramientos. Cabr. Mierc. dom. pas^ L 
blasfemos y perjuros son los que de punta en blanco arrojan pied 
áDios. Qaij. 1,1: Venía también un caballero armado de punta 
blanco, excepto que no traía morrión ni celada. Mariana H. E. 16, 
Armó el rey caballero á muchos señores y nobles, que le presentar 
delante armados de todas piezas de punta en blanco. 

Armado de todas armas. Quij. 2, 1 : Armado de todas arm 
desde los pies á la cabeza. 

Armado en blanco, de punta en blanco. Com. Grieqo Le 
104: Viendo al rey Minos, que andaba entre los suyos armado 
blanco, enamoróse mucho del. Valb. Bern. 3: Armado en blan 
con plumajes de oro. 

Armado hasta los dientes, muy bien prevenido. 

Armar barullo, ruido, encizañar, ó enredos. 

Armar bronca, camorra, cisco, gresca, la de San Quintín, 
gorda, pendencia, pleito, ruido, despertar pendencia, ruido, ( 
cándalo. 

Armar el tenderete, el tinglado, la timba, la timbirimba, p'i 
parar el puesto donde se vende, la mesa de jugar ó comer, el soi 
brijo, etc. 

Armar fallona, reñir. Esteban./, 335: Y al tiempo que tratal 
de desagraviarme y de armar fullona. 

Armarla, promover riña ó alboroto, ó en el juego hacer trai 
pa, encizañar. 

Armar la ballesta, disponerla para acometer con denuedo ( 
Mjguna cosa. 



wm=^ 



20. arma casi. 



53 



Armar la de Dios es Cristo, trirulca, alboroto. 
Armar ia gorda, ana,.., una trifulca^ una de todos los demonios, 
I doramuza de lodos tos diabros, una quesea sonada, como 
>r bronca: ó un cisco, ttn escalza perros, un guirigay, un infíerno^ 
I ianmuHo, un jollin» un lío, un tiberio, un zafarrancho. 
Armar lazo, :ancadiUa, trampa, Lk. vidr.: Armóles et Conde 
íjn.T i- r.-ttTióio5 debajo de su jiirisdición. Celest. / 144: Que 
I le >. .11 un lazo con que Melibea llore cuanto ahora goza. 

Armarle, tadlitarle el logro de algo. 

Armarte caballero, hacerle cabaltero con sus ceremonias, cifién- 
b espnc*" Qtffj. 1,2: Que no era armado caballero. Id. 1,2: 
de hacerse armar caballero. 
Armarle to zancadilla, estorbarle lo que desea, ó al revés para 
í diga ó hafra (o que queremos. 

Armarte una ailtbra, cnreiTarle, meterle en un enredo, ó una 
í, an caramitlo, an frangotío, un lio. 

-' '^riíi, que se vea apurado. 

Ar r,'fda,rii/rfo, moveríc á ello, moleslarle. 

Armarse de, disponerse á soportar con calma; de paciencia. 
Ar ':• ios pies á ta cabeza, Fons. V. Cr, píe. 3, t. 1, p. 3: 

iunfv; ílc los piH i Li cabera con armas de Dios. 
I (odas armas. Qaij. 1,2: Se armó de todas armas. 
Armársela, armarle zancadilla. 

Armarse la de San Quintín, ia gorda, ta algarada, ana..., una 
i ífl* diablos, un escalzaperros, una escaramuza, una ma- 
or. an jollín de mU diablos, triftitca, riña. 
Armar un estruplcio, hacerlo. 
Armar un zipizape, alborotar, escandalizar. 
Armar zaragata, charlar sin trin ni son, enredar, encizañar. 
tema se armó! pctotera, iriftiica. 
EÉíar armada, ser inevitable la lucha, guerra, etc. 
th armar ana cosa, no aprovechar, no convenir, no gustar. 
"" sta qae está armado, (En et tirar de la ballesta al blanco.) 

.i7. 
Q^ita la armó qae la desarme, quien hizo el cohombro, que se 
t cnpie al hombro. 



54 Orioen y vida del tCNaÜÁIE 

Tenerle armado. Cacer. ps. 26: No les salió !a maldad que me- 
tenían armada. 

Ya se armó el ajo, el baile, el lio, el tinglado, la bronca, la dan- 
za, la gorda, la gresca, de lo que se enreda y complica gravemente- 
en riñas y juergas. 

Ya se armó el tabanque, el tinglado, de los mecanismos que se 
arman presto y provisionalmente. 

Apmu-caiuoi*ra, pendenciero. 

Alarma, de al arma!, it. all' arme!, prov. alarma, fr. alarme. 
Jarque Orad. 5, inv. 15,2: Fué tan grande su corrimiento y el cora- 
je que cobraron con el alarma de esta exhortación, que revolviend* 
contra los romanos vencedores, los desbarataron con gloriosa 
victoria. 

Alarm-ais desde el siglo XVIII por influjo del francés, pero 
hace juego con alarm-a por tocar á rebato. Con todo ¿no fuera me- 
jor supiéramos hablar de nuestra cosecha y no dejamos guiar, cual 
doírinos imberbes, de los franceses? 

Francés es por incitar á tomar las armas, asustar, alterar el áni- 
mo en bien ó en mal repentinamente (Tom. íriarte Liter. en Coü- 
resma). Lo mismo alarma, que solo valió en castellano señal arre- 
batada para tomar las armas y se escribió al arma ó alarma. 

Apin-ada, posv. de arm-ar. Escuadra en son de guerra. 
Quij. 1,39: Había ganado con su armada la famosa isla de Chipre. 
Id. 1 ,39: Con la armada de Venecia. 

Las mangas de gente en la caza. Monter. Alf. /. /, c. J3: Que los. 
alanos que han de estar en las armadas.... porque las armadas sor 
más anchas ó más luengas las unas que las otras. 

En la Oerm. la flor que el fullero lleva hecha ó armada en e^ 
naipe. En Argentina forma en que se dispone el lazo por la parte de 
la llapa, al tiempo de lanzarlo. 

Armad-ijo, como armadija. Leos Job 6,27: Ordenar trampa 
y armadijo donde caiga. 

Metáf. L. Rueda II, 49: Sin registralla al dueño del armadijo 
(mancebía). 

Apmad-ija, de armad-o, trampa que se arm-a para cazar. 
A. Alv. Siiv, Mand. 1 c: Escondamos nuestras redes y armadijas 
contra el inocente. Mena Coron, f. 11: Por el camino del infiem* 



«Di entender d mundo, que csU enla7^do de armadijaí que 
^ para allá. L Fern. 1 1 5: Pues esla armadija ¿qtié 
:/ - . . ^ [ ■.! :■■- lina alabardj. 
Arm-aiKl-iJo, irampa, enredo físico ó mora! que se arm-a 
DDO. TcRR. FU. mor. 8,5; En cayendo abajo los maestros 
Idrl hahían hecha cm|)ozar á Daniel). Id. 24,7: 

|<^c .--... . andijo, fu r dado en falso? 

Ai*tDuiiil-ijUt como armandijo. A. Alv. Silv. Maná, í c: 
iTidijas con heso de paz. L. Fern. 145: Sé armar 

■.lili ji .,i.- M .;; ■ J">. 

Ariiin4l-ill4i, dimin. de armad-o. Pequeño animal amen'ca- 
' M, Umbién llamado latú, cubierto de conchas que cierra y abre á 
aoera \^' ' fi. Jnd. 4,38; Por la defensa que tienen 

laeíkxwic.- ius y desplegiindolas como quieren, los 

I Aman arnndiUos 

\rmafl-llla, en ).i Oerm. to que da para que juegue uno 
:1o arnuda alguna flor. En i^all ai madijo, tazo, trampa 

Ariiia-tlor, tí que arma 6 avía una embarcación, en corso 



i: iu,:ii-ért y aliitail-ia. Tíabjzón de maderos que se 
34n ya para tujartos de la monuña, donde se cortaron, por los 
[para navegar. A. Aoiíst. Oiat./of. ÍO: Ratítes, a?es. los que 
^'-ras ó armadías. Act. Cort. Arag. pl. 26: líem de 
»■ de fustas niayore'i dos sueldos. 
En Asturias trampa de patitos para ratones, ele. 
[A' I - ' 1% marear, del ir en almadí-a. Cabr. p. 64: Y c»-' 
. .e y lanzar las tripas. Euq. Salaz, c. 36: Y comen- 
> i dar d alma (que eso es almadiar). Valdükrama ^/erc, Dom. 
f^ hfi hay borrasca (empeslnosa y deshecha que así almadie ; 
, como ta del vino. Cabr. Sab. /.* c. 5: Se ven almadiados,^ 
\ r sin reposo. 

Ai-ai-adui*a, con}unto de armas defensivas que se vestían. 
1.18: No tubía armadura por fuerte y encantada que Fue 
: paTax delante. En el animal lo que armazón, y lo mtsmol 
I y o4ra5 cosas que se arman, los palos, etc. que las forman. 
R. Agr. 4,16; Poniéndolas (las calabazas) en armaduras como 



m^m^mm 



56 Orkjen V VIDA DcL lSoOat 

parras. Cacer. p$. 68: Un grande ayunador os parecerá hombre 
embalsamado y que no tiene más que la armadura. Id. p5. 31:A 
poner en los huesos, véome apurado, no tengo más que el armadura. 

Ai*fn-Mnzn, armadijo. Recop. 1, 8, 7: Ni sean osados deles 
armar (ó ias palomas) con redes ni lazos ni con otra armanza 
alguna. 

Apm-an«¡.'i, en Salamanca el esqueleto ó arma-dura, que* 
éarse en las armancias estar hecho un esqueleto. 

/\i-in-ar¡o y almario, de armarium, erudito, it. armadlo, 
ant. fr. almaire, armaire, fr. armoire, prov. arman. La /por disimila- 
ción paraque no haya dos r. Ovalle H. Chile f. 363: En medio de la 
abundancia de madera que tienen y que la saben labrar muy bien, no 
tienen mesas, camas, arcas ni otra cosa que unos armarios muy gran- 
des. Qaij. 1,4: Almario de embustes. BtRC. Sac, 1 1 l:Que estaba al- 
eado siempre en el armario. 

.-\i*»ia-l(»»te, ingenio para armar la ballesta, después cual- 
quier cosa armada presto, tosté pronto. J. Pin. Agr. 5,21: Movien- 
do aquel otro molino con todos sus armatostes. Sandov. fí, Fern. 
Magno f. 4: Porque las ballestas de aquel tiempo armábanse con un 
ingenio que llamaban arinaíosle, estribando un pié en el arco, de 
que tomó el nombre. 

Metaf. la persona que nada vale, lo que estorba. 

Apm^-zóii. Como de un arma-lio, arma-re, en el sentido 
burlesco de acto de armar caballero. Qaij. 1 ,3: La vela de ias armas y 
la armazón de caballería que esperaba. De arni-a, aument. -az-on, en 
el sentido de materiales para armar algo, de donde el esqueleto en el 
hombre, ó su equivalente en objetos, que sobre a!go armado, ó 
su armazón, se pone lo que ha de aparecer, como la quilla y costi- 
llas en el barco, etc. Ovalle H. Chite, f. 99: Poco antes hallaron 
una canoa con el armazón y cuadernas de estas costillas. Gran. Simb. 
5,1,2: La primera cosa que se nos ofrece es la armazón de los 
huesos de todo el cuerpo. 

Armazón de huesos, el flaco. 

Ai*iii-ep4», el que cuida de las armas, las hace y compone. 
Celest.f. 156: Quien sino ella puebla los cimenterios, quién dá con- 
tinuo que hacer á les armeros? 

Apin-epia, lugar donde se guardan armas, generalmente an- 



20. armn ciist. 



%7 



. Quii. 1,49: Pues aun hasta hoy día se veen en la armería de 
I reyes. 

Arm-plln, anillo de meíal por donde entra el mástil del can-J 

Jú o ctTrojo. Vaiderrama Ejcrc. Fer. 4 Dom. t cuar.: Los cerro-* 

ilorcTíJos no pueden salir délas Armellas. Cron.gral.f. 100: Loa 

I Henof de anillo» í líis ínuñecas Ue armellas de oro. O. Alf. 2, 

'otra sobrríiave de algunas armellas, y candado. Bardad. 

T- vic. 1 29; V «luviérales más á ciienlo poneisc dos armellas en 

Itoo y un candido de golpe. 

Arm-tltn, «i la Litera de Aragrin abrazadera de hierro para' 
ir.íur H f iiipaímc de des pie72s de madern. 
Ariaillo, aliuiíln. de arm-a; il. y prov. armilUj fr, «irmi- 
iura corta inlerior, escolada por todas partes. Díjose por 

-"'T que solía llevarse bajo (a armadura. QaiJ. 

iia Je bayeta verde . Galaí. 3, p. 39: Almi- 
i¿e Iritt. Qucv. Mas. S, rom. 48: No sé M es alma, si almilla / éstt^ 
I en el cuerpo; / que si aímílla, no milenta / y si es 
' U «icnio. 

Afiu-iÍM, brazalete ó nunilía, variante de armelh. A- AousT. 
L/ 7: Armil» $on como brazaleles ó manillas. 
Annil-ar. lo compueslo de armtla.<i C círculos, como la esfe- 
I iríi:itar. 
l>o^-fti»innr, quitar las arnws ó descomponer lo armado. 
7rt;,is. Quij. 1 ,2 A! cual estaban desarmando l:is tkmcellas. Id. 2, 
Dciinno^e Sj'u'ho. j. Pin. Agr. 30,'2f>: Héctor se topó con Pa- 
t en b batathi y !c maíó y le deíia rmó y se qiiedri con las armas, 
[}om. I caar. / c, 5 3: Desarmar el campo t!c Dios y 
» ...„ scffiQrd. Víf,p. 2^tf: Si .iquel borracho I 
K lime. SoLis, H. Mej. 4,5: Mandóle con gra- 

; que desarmase la gente, deshiciese la armada. J. Pm. Agr, 
DVh no nos dejarme de 311 gracia. Mcnu. Q, Gran. 3: 
iini V rnbaron la guardia. 

'sc^ar el enojo, la cólera, etc. es decir quitarle las fuer- 
¿A» mist. ptc. 3 Coftccp.; Vn amar de veras A Dios 

irtai 1 r^ir»«i. D. VroA Disc. dom. /: Despoja y desarma 

iftQKia t .^ala, Hoktt.ss. Caar.f. 130: Cutí ota razón 

ráeana^» ffi* enojos, Galt. cspañ. j. 2: En armarle á (al empre 



58 Origen y vida del lenqüaje 



/ de íu valor te desarmas. Corn. Cron. 1. 1, 1. 1, c. 27: El media 
pues de desarmar la malicia de los maldicientes me parece á mí que 
sería admitir algunas moderadas posesiones para pasar la vida. 
NiEREMS. Obr. y días c. 24: Desarmar con risa una injuria. Zaba- 
LETA. Día f. Estrado: Esta desarme innumerables venenos. 

Descomponer algún ingenio armado. Gran. Orac. pte. 2, c. 5, 
§ 17: Y después queda todo el reloj desarmado, y para tornar á con- 
certarlo, es menester trabajar de nuevo. 

Disparar ima arma. Lis. y Ros. 5,1: Avíseos que ninguno de- 
sarme hasta que yo comience (disparar la ballesta). 

Reflex. Soltarse las armas ó lo armado, ó perder las fuerzas. 
Bañ. Arg. 1 : El corazón se desarma / de brio y denuedo. D. Vega. 
Lun. Dom. 1: No se desarma ni desenlaza el arnés. Argote, Moti- 
ter. c. 25: Armanse para los osos unas trampas de un ingenio de 
saeta, cebado con pasto, que en llegan..1o... se desarma el ingenio y 
le atraviesa el cuerpo la saeta. Calo. Sitio Breda 1 : Mi hermano, i 
su fortuna agradecido / estaba desarmándose en la popa. 

l>4;sar*iu-ailo, partic. de desarm-ar, y el que no lleva ar- 
mas. Gran. Simb. 1,12: Y los (animales) desarmados y tímidos tie- 
' nen astucia y lijereza. Galat. 5, p. 70: Con pecho desarmado me 
arrojé por medio de las bárbaras espadas. Quij. 2,65: Don Quijote 
desarmado y de camino. 

Itesariu-e, desapm->», posv. de desarm-ar. 

Kn-arm-e, posv. de en-arm-ar, que no se usa, modo de ar- 
mar las redes de pesquera. 

Apm-óii, juego delantero de la cureña de campaña, con ú 
cual se forma un carruaje de cuatro ruedas y se separa para hacer 
fuego; aument. de arm-a. 

Kii-ai*ia-oii-ai*Ne. Bonito y propio verbo que expresa A 
levantarse los cuadrúpedos sobre sus dos pies alzando las manos al 
empinarse. La Academia lo trac de armas la cadera ó espalda de las 
bestias; deriva de arm-ón. A. Alv. SUv. Dom, 4 adv. 4 c.§ 4: Como 
el Roldan ó el Cid de tapiz, que muy feroz esgrimiendo la espada 
puesto en su Babieca qne le tiene enarmonado, las manos altas y pies 
restribados, haciendo asomo á la carrera. Id. Dom, 4 caar. 1 c.§2r 
Cuando les viéremos enarmonados, metidos en cólera. Valderram* 
Ej. Sab. 3 dom. cuan: Hizo que de repente Baliesen dos caballoft> 



, los cuales se cnannonaron y comenzaron Á hacer gran- 

Id. Fer^ 6 dom. í asar.: No<Jc el caballo algún cor- 

nonc. Lt^H Job. vcrs.: Entona / la voz contra ti so- 

, por cl suelo / ilerroca h cerviz que ¿;: enarmona. Vai de- 

m. 4 dom. Citara Y si lo detiene, relinclia y se enarmona 

i qoc se vr rn U batalla. 

Trans. Alzar en alto. Alv. Oom. Cant. 8, oci. 23: Los Layos y 
tque Niño enarmona (estáUius), 

Armon-ixJir, verbo modemo írancés, uiiie cabe por compo- 
■ 'i músiCA, como vocablo técnico; lo demás es pm- 
i) necesarias. 
Itinia, en la acepción de iiion1<^n viene del antiguo alemán 
'fjcó sene, número, como enani. saj. an-nm sin nú- 
-.1 número. En medio alemán es donde aparece nsn con 
iKTpocin de verso y rima en cJ verso; antes dijosc el verso romo 
al., ags. word, norso oráh. Infliiyrt en esla acepción e! la- 
flhmuSt vertus rhythmicus. Hasta el s. XVIII se halla en ale- 
, ptim por vereo, Rund-reim, Kehr-rcim. En med. al. por ri- 
)r úetíA rime t>indenp después en al. reimen, y por Reim de- 
Ios Mcisíen^ínger Gtbúfíde. El medio inglés rínií, ingl, rhyme 
c! francci antiguo y moderno rime, que, como cl il. rima, ¡irov. 
ost rima, siempre en el setilido de consonante en el verso, 
del medio alemán y faiín, como queda dicho. Por montón 
es antií^o rima en España, del antiguo alemiln; por 
nie vino de Francia y es erudito. J. Pin. Agr. 31,>i1: La 
> rima «quiere dedr en nuestra tierra el montón de las ropas 
"-n Us labradoras unas sobre otras muy compties- 
.u en ia espetera tienen los instruiucníos de la co- 
^ kl 26,5: Para infamar la m4s afamada pieza que Dios tiene 
I rima y ajuares. Id. 23,13: Hasta decir Peno ei df Pl;iiito que 

I de U$3"" iiicriles es su gritería. A, Alv. SHv, S. Andr. 

fe. § 2: Ei el. na copiosísima llena de ajuares de todo valor. 

0. A(f. 1,1,2: Tenia puestos en rima unos colchones. Lis. y Ros. 

! que (enía llena de Decretos y Baldos y de Scotos y 

, - js libros, 

Mo ooflhindir cl rima por rendija, que es puro latín, con esta 
, COBO k) hace cl Dicioaario de autoridades, que no trac nfn* 




guna de la rima española, pues solo es el rima lafino el que trae de 
la Mosquea (c. 1, oct. 24): Los escondrijos, rimas y rincones /de 
aquella sima averiguar se ofrecen. Ni el rimar por buscar es espa- 
ñol, aunque lo use Lope (Dorot. f. 1 59), sino puro latín. 

Por verso y consonante ó asonante. Wiaj. parn. 3: Lo que can- 
tan tus rimas. De aqui rim-ar los versos por consonantar ó asonan- 
tar, como intransitivo, rima un verso con otro. 

Hacer rima. J. Pin. Agr. 30,24: Adonde llegarían sus mentiras, 
si dellas se hiciese rima. 

Ríin-epo, de rím-a con su mismo valor. Qaij. 1,6: Y hacer 
un rimero dellos (de los libros). Id. 2,20: Había un rimero de 
pan blanquísimo, como los suele haber de montones de trigo en las 
eras. IJ. 2,23: Haciendo della (la cuerda) una rosca ó rimero. Abx. 
1734: Quando fué allegado fizo un grant rimero. 

A-ppim-ap. Formar una rim-a de cosas allegando, de donde 
allegar, poner junto i, apoyarse. Cuervo por no haber dado en li 
verdadera etimología trastrocó el orden de las acepciones. Latinizad» 
en Berceo (S- M. 210): Pero non adrimaban seso nin sapiencia. 

Trans. Allegar añadiendo, formando número ó rima. Zamora 
Mon. mist pte. 3 Rosar.: Dos lugares arrima á esto el Santo bien 
curiosos. J. Pin. Agr. 2,4: A lo cual arrimemos una ley de nuestras 
partidas. Id. 5,36: A esto de Pausanias arrimaremos que dice Demós- 
tenes haber sido juzgados. Mariana H, E. 18,15: Arrimáronles los 
arzobispos de Toledo y de Santiago. Siou. S. Jeron. 5,2: Siempre 
arrima estas obligaciones al oficio y al estado como nativas y como 
esenciales. 

Allegar ó acercar en general, sin tener cuenta con la idea de 
montón. Coloma G. Fl. 3: La propia corriente le arrimó á unos 
matorrales. Makiana H. E. 2,9: Arrimó sus ingenios á la ciudad, á 
cuyos golpes derribó por el suelo tres torres. Ohreg. 3,7: Y arrimán- 
dolo á un madero de la escalera. Num, 4: Arrima pues, ó Mario, 
alguna escala/á la muralla. Quij. 1,41: Quitándola del mfo, la 
arrimó á su pecho. 

Apoyar poniendo junto á. Mariana H. E. 8,1: La capilla del 
ermitaño Juan, aumentada y ensanchada con nuevos edifícios que le 
arrimaron. Moreto Val. just. 3,13: En el brocal desfe pozo ./que 
está arrimado á este templo. 



20. arrimar. 



6t 



\$íl«tijf. Pfrs. 1 ,1 : No por eslo ha dejado Arnaldo de entretener 

con dudosas imaginaciones, arrimándolas ¿ Ea varia- 

I iij US ;:L-mp<» y á la mudable condición de las nnijercs. 

Dejar i un lado, apartar, del poner junto á otra cosa. Saav. 

r. 9: Animó el cciro y puso ta mano en el arado. Monc. Exp, 

; cansaron de su gobierno y le arrimaron. Quev. Mas. 6 rom. 

^'Bcsranlc, como al jarro/ borracho bebedor besa,/que en con- 

\o arrima /ó en algún rincón le cuelga. Qr;^n. Mem. 2,2r 

de conquistada la tierra arrimaron sus lanzas y dejaron las 

SocB H. Me/, 2,20: Le intimaíoii que arrínsasc el bastón de 

J. Lope Rosar. J¡, 5SA: Sí la vara no arrimáis. 

Alribujr, imputar. Makiana H. E, 5,J3: A otros {dió la mt4erte) 

fl&ttmoaios que les levantaban y calumnias que les arrimaban. 

G- Catat. 3: Esíe fué el primer motivo para nombrarle; des- 

^fMO, viéndole bien recibido, fueron con ingenio arrimándole otras 

iidcraciancs de gran pcfio. 

ffífiex. Allegarse añadiendo. Lazar. 7: Yo determiné de arri^ 

i los biKiKis, McNO. G. Oran. 4: Stempre fueron émulos de 

aqueiU ciudad, y aun cabezas, á quien se arrimaban otras muchas de 

Hil Andalucía. Mariana H. E. 6,4: Se arrimó á Sisenando y siguió 

^■■pirtiiio. QuiJ. 2,44: Cuando por sí solas (las novelas) sin arri- 

^HBix á las locuras de Don Quijute ni á las sandeces de Sancho 

■licran a \üi. 

Allegarle en general. Gatat. 6: Acabada esta ceremonia, el 

cáoo Tdrsio se arrimó á un subido ciprcí. Gitan.: Todas tres se 

I i im rincón de la sala. Pers. 2,11: Impeliólos remos con 

fuerza, que llegó i igualarse el Ínteres con el Amor, y arriman- 

i UD costado, le hizo pedazos todos los rcruos de !a diestra 

1. Qaij. 2,60: Yendo A arrimarse ¿ un arboí. Valpkrrama 

r. /%r. 5 ctJtiz.: Dan ratichas interpretaciones los doctores, una 

i que atas se ajriman al texto. 

Mp'»r»r»í estribar. MoRtrtí Valjust. 2,4: l*orque se enlace con 

ra que se le arrima. Adj. Parn.: No he visto yo hiedra tan 

icaitcu^^ ' desde el pié de la muralla, donde se arrima, ha&ta 

Itealocrii.^ w...ji>drr..* Si acaso la muerte ú otro accidente de forlu- 

idcrriba d árbol donde se arriman, luego ic descubre y manifíes- 

I tan poco valor. 




62 Origen y vida del lenouajc 



A. Am. lib.: Vendóse una pierna estrechamente y arrimándose 
á dos muletas, se convirtió en un pobre tullido. Quij. 2,52: Pusié- 
ronle en las manos una lanza, á la cual se arrimó para poder tener- 
se en pié. 

En. Puente Med. 3,15: Si no han menester báculo, que no usen 
de él, ó si llevaren báculo en que arrimarse por flaqueza. 

Sobre. Quij. 2,47: Oyendo esto Sancho, se arrimó sobre el e^ 
paldar de la silla. 

Metaf. Buscar apoyo moral. Galat. 2: Arrimóse el amor á la e»> 
peranza / cual vid al olmo. Id. 3: Arrimado á mi fé y al valor tuyo. 
Obreg. 2,5: Determiné de arrimarme á algún favor poderoso, eit 
cuya sombra pudiera descansar. Qaij. 2,32: Yo me he arrimado i. 
buen señor, y ha muchos meses que ando en su compañía. A. Alv. 
Silv. Dedic: Van arrimadas (las consideraciones) á los dichos y he- 
chos del Redentor. 

Recurrir á, como buscando apoyo. Valdés Dial, leng.: Vése en 
esas palabras y otras tales, que algunos toman á qué arrimarse 
cuando están hablando, no les viene á la memoria el vocablo tan 
presto como sería menester; y asf unos hay que se arriman á e/i/en- 
déisme?.... Otros hay que por la mesma razón se arriman é. No sé 
si me entendéis. Stou. S,Jer. 3,5: Arrímanse los herejes á algunas 
de estas maneras de decir, cuando son confusas, y que se pueden 
tomar en un modo y en otro. Lazar. 1, p. 11: Arrimábase A este 
refrán: más dá el duro que el desnudo. 

Confiarse. Tr. Arg. 2: Porque un pecho cristiano que se arrima 
/ á Cristo, en poco estima hechicerías. Avila Audi. 54: Que no 
nos arrimemos á nuestra prudencia. Gran. Imit. 3,8: No es bien 
arrimarse demasiadamente á esta afección, porque se puede mudar 
presto en contrarío. 

Inclinarse moralmente. Erc. Arauc. 15: Por ir ala verdad tan 
arrimado. Pers. 2,7: Arrimándose al parecer de los que dicen. 
Cacer. ps. 93: En duda lo mejor será arrimarse siempre á la justicia: 
no salir un punto del camino derecho, Pedro Urd. 1: De arrimarme 
á la ley en cuanto pueda. Torr. Fíl. mor. 8,3: Cobra fama de arri- 
mado en demasía á su juicio. Rivad. S. Ign. 5,1: Arrimados i 
su parecer. 

Arrimar candela, p^^ar, apalear, ó leña. 



20. arrimar. 



63 



Arrimar el ascua á sa sardina, mirar por solo su interés en 

Attnmtr ti i>uí.ihv¡, pegarle con él. 

Arrimar d hombro, ayudar al trabajo. Saav. Empr. 71: Caen 
rs, cuantío el sucesor no les arrima el hombro. 

lAiiihién trabajar mucho, ceder en lo inevifabíe. 

Arrimar la espuela, cíe, p'Knr. G.Al/. 1,J,3: Arrimáronme el 
y torcímc á ta parle que picaba. Quij. 2,\A: Arrimó reda- 
! Us espuelas i las trasijadas ijadas de rocinante. Arauc, 22: 
in los cabanc-s desbocados ' arrimándoles hierro á los costados. 
las piernas aí caballo, aguij-indole. Arauc. 23: Arri- 
> la» picRuis al caballo / á más correr salí en su seguimiento. 

Arrimar la testuz ú la coyunda, ceder. 

Arrimar teña at/aego, agravar al^ío incitando, aconsejando. 

Arrimarst á. buscar su favor. 

Arriíaarse al sol gae más calienta, buscar la amistad ó amparo 

i)Ue en tales ó cuales ca-^os puede vaEerle, sin mas considera- 

Do qaiera que me arrimare, aconiézame otro tale. c. 294. 
El que ú baen árbol se arrima, buena sombra le cobija. Quij. 
M y I proi 
An*lni-a«lo. partic, corno susl. el pariente cercano. 
En ta Utrra de Arsgón hombre encogido, vergonzoso. 
Arrimado á la cola, bruto, insolente, ó arrimado atrás. 
Vífíf arrimado, amancebado. 

Arrtni-u, posv. de arríni'ar y equivale á apoyo, sobre todo 
Qaij. 2,10: Don Quijote se quedrt á caballo descansando 
: k» csinbos y sobre el airimo de su tanza. Berruez.^ Amenid. 
: Can sus tiois puertas de hierro que le cierran, y al arrimo de 
un fuerte mbo de argamasatia canierin. Qutj. 1,33: Pues 
■luslesita sobre los débiles arrimas de su flaca naturaleza. 
Deiadmc Itegar.... al arrimo de quien no me han podido 
importuitadoncs. Id. 2,25: Arrimo de fos que van 
.75. ]. Pin. Agr. 17,18: No f.ittan buenos 

. V ... , ij. D. Vni,\ Disc. Fer. 6 dom. I cuar.: No 

I Gar en arrimo» de hombres y de principes <í"e no son se- 
Tr. Arg. 4: Y no sabes también que aquel arrimo/con que el 



64 Origen y vida del lenóújijé 




cristiano se levanta al cielo / es la cruz y pasión de Jesucristo?. /Vrí- 
2,7; El amor ni nace ni puede crecer, si no es al arrimo de la espe» 
ranza. A. Alv. 5/7v. ProL: Salvo hacer arrimos y apoyos á los peca- 
dos. J. Pin. Agr, 2,34: Porque Orígenes pensó tener arrimo en lo 
que dice el Eclesíastes. Selvag. 121: Sin algún arrimo de pariente^ 

Dícese también arrimo el amante y el amancebamiento; en Hon- 
duras, arrimos, los accesorios del aparejo. 

AI arrimo de, favorecido de. 

No tener arrimos, favor, ayuda. 

Un buen arrimo, que ayuda al provecho. 

Art*im-e, posv. de arrim-ar, en el juego de bochas el sitio 
más arrimado al boliche ó bolín, que se procura conseguir tirando 
hacia él con liento la bocha ó bola regular. 

Arpim-atlepo, el zócalo con escaño pegado áél en come- 
dores, pasillos. El poste, palo grueso, etc., en que se estriba ó arrima. 
Pic.Just. f. 44: El arca de la cebada esté siempre alta y firme, y no 
haya junto á ella banco, escabel, estribadero ú arrimadero. 

Arrím-atl-ixo, como arrim-o. Oran. Simb. pte. 2. e. I7t 
Comenzó á poner arrimadizos á su iglesia que bambaleaba. 

Dícese del pegadizo, que se arrima á uno por desfrutarlo. 

Arpím-ad-illo, estera ó friso en los estrados, clavado i 
la pared. 

ArpÍm-ón, arrim-arse dejándose caer de golpe á un lado 
¡unto á algo. Hacer el arrimón es arrimarse para descansar, como 
los que llevan los gigantones. Q. Benav. II, 1 94: De empinar d 
jarro / hacen arrimón. 

Hacer el arrimón, ir el borracho ó los gigantones arrimándose 
á las paredes. 

Des-appimap. De arrimar. Trans. apartarlo arrimado. 
Q. Benav. If, 295: Desarrimen los gigantes / y con tiento cárguenlos. 
Lope Entrem. Muest carr. U, 335 (es del mismo Quiñones); Desa- 
rrimen los gigantes. Guev. Doctr. relig. 36: Has de estar en el coro 
desarrimado el cuerpo, juntos los pies, cogidas las manos y bajos 
los ojos. 

De, Euo. Salaz. 5a/. esp. 2,223: Arrimaba las espaldas á una 
pared... sin que le desarrimasen de la pared. 

Metáfor. Apartar de una opinión. Mañero /V^. ¿ 5: Por que 



¿i. ars. 



b5 



i mis tadl i tos apó$lolcs.., recabar de Io<i gentiles ia absíinen- 
Lque dcsarrtnur Á los judíos de su lema, 
ffr/fex. Apartarse de la rima ó compañía, ó sencillamente de 
de estaba aninudo. Zaüaleta Dia f. p. I, c. 2: Allí [a parte de 
|arífiana que se deurrtmó del cuerpo^ la prenden por íncorrcgíbrc. 
Mtíúfor. Apartarse de una opinión ó de un afecto. Cascal. TabL 
i. p. 239: Bien tiene el poeta licencia de desarrimarse de la fábu- 
ípua mayor omamenfo suyo. Avila AadL 38: El arrimo que pone- ' 
ten él ha de ser desarrimándonos de nosotros. S. J. Cruz MonL 
2,17: Si el alma quisiese siempre asirse á ellas y no desarri- 
! de días, nunca dejaría de ser pequeñiielo niño, Palma Vid, 
Palma p. t\'. Cusn desarrimado estaba de si mismo para no 
'é^ileccr y aer. 

D«mnrHfii-<>*posv. de desarrim-ar. Davil. Pas. L 5, est t. c. 
,áec. 4: Con qur un bra/o y oEro brajto / iuz^a al subir sin arrimo, 
f « d brio es desarrimo / y en la cruz parece abrazo. 

21. Adaptar, juntar» ajuslar es áf)-TJ-ci>, derivado de ¿p-rj-; ó 

ajuste, propiamente lo cogido ó allegado, el ara-ta ó el 

'^ dd ctt&keía» en tat. ar-tus miembro que est^ ajustado, dimi< 

arfi<atus artículo ó artejo, artical-are ariicular, y ar-fas 

apretado, aria-re apretar, en lii. arty-mas cerca, artin-U 

, acercar, irl. alt, plur. aUt iiinclura, godo ti-thus miembro; 

mtetnbrD y ailejo, ¿pep-ni artritis, gota, dpepi-ti* ajustar, 



Del a/ostir y convenir pudo decirse «p-e-n^ la virtud, apr:á*w 
ir, *er dichoso, xend, areta perfecio, ere-ike recliiud. Véase, 
^CDmo articulo y artejo, qtie vienen de ariicuítts, pudieran 
! por el arta cogido, en cuskcra: arttKiiias se dijo prime*, 
t, como mam-putas de manu-patus, 

-cctsamenle, enseguida, hace un momento, es ¿p-T;, 
-uvu ahn" ■'•--■•'-.z'. desde ahora, ¿tíív ápr. enseguida que, 
f*-> preparar, . , . > á-r.-^í ajustado, conforme, su adverbio 

en HL aríi junto á, ar-ty-tnas junio. El sufijo -zi es el -tí, 
'vale al cuskaro ar-te^ar-tia espacio, .cntre^ 
, „ ficar eí atiaear, el allegarse junto á y en nie-Í 
> pui arreglar, adapUr. Y aquí viene el ürli-& O ar-s Ul\- 



66 



no y el castellano arte y art-ero adjetivo, que más suena á eusken 
que á lalín. In-ers inerte, inhábil, soll-ers con arte entero, sollerti-a 
solercia, arti-fex artífice, arti-fic-iam. En skt. r-ti equivale á ar-tis 
ars, vale ida, de r, nra ir á, llegarse á, llegar, alcanzar, y por lo mis- 
mo logro, buena suerte, camino y conducta, y r-té prep. adv. más 
alia, excepto. En una palabra, el ar-te euskérico, ó acción de ar. 
En skt. r-/esin (vacío) es ciertamente el ar-te, intervalo. 

El vocablo arte, que solo significa ajustar, ajuntar, es decir alle- 
gar dos cosas, encierra la quinta esencia, el principio de las artes 
todas, mejor dicho de la cultura y de la ciencia. No hay principio más 
fecundo que el de) cotejar, comparar ideas y en lo físico el de ape- 
gar y componer. Todos los artefactos é ingenios, máquinas y herra- 
mientas cuelgan de esto, y todas las artes bellas y las ciencias ni más 
ni menos. Por eso tienen la misma etimología la armonía, la rima y 
el número en griego. La ciencia moderna ha tomado tan grandes 
vuelos del comparar, la lingüística comparada remeda el procedí- 
miento que siguen todas las investigaciones. La unión hace realmente 
la fuerza en todas los órdenes. La música moderna, desconocídt 
en los pasados siglos, no es más que un casar en un todo varías 
melodías sueltas, un ajuste, un arte. La maquinaría toda redúcese i 
coyunturas ó articulaciones, á ar-tus, al engarce de piezas. El orga- 
nismo humano no es otra cosa, y toda máquina es un remedo dd 
organismo. No extrañemos, pues, oir hoy en día de organismos y de 
organizar en todos sentidos. En la inteligencia el pensamiento se 
ciíie á atar cabos, á cotejar, com-parar, poner ideas con ideas: eso 
es el discurrir, un organizar lógicamente ideas, lo que en la materia 
es con-sfruir, ó amontonar cosas. La química enseña cómo unos 
cuantos cuerpos simples con solo con-struirse, armonizarse, casarse, 
dan lainñnidad de cuerpos del universo. La física declara cómo dd 
combinarse y armonizarse las energías de los cuerpos resultan los 
fenómenos todos de la naturaleza. Tal es en cifra e! valor de esta 
raíz ara allaear, allegar, adaptar, juntar, ajustar, engarzar, casar, y 
el adelanto del arte, de la industria, de la ciencia, pende del juntar y 
casar: el casorio es ta fuente de la fecundidad. 

22. .\rte. Se han encontrado el arte{m) latino y el arte eu9- 
Jréi-jco por su parecido. El latino es erudito y vino con la filosofia y 



32. arte. 



67 




HtoA.cs U facultad y tí libro que prescriben reglas para hacer 
H^dc donde el primor y perfección en ta obra hecha. Ademases 
toéooftcio de manos, y anliguamente el estudio de la meiafisica y 
Isca. hs artes. 
I , «.-.-i^ón vulgar propia es la de medio y tnaña ó habilidadj 
jJo ó manera: es más eiiskcrica que latina. 
|tii la primera acepción, como facultad. Oran, Simb, 1,24: En 
'o tntiu el arte á la naturaleza en cuanto le ts posible, 
"dono puede. QuiJ. l»48: Kl arte y regias, pof donde 
guiax^c Id. 2,16: El arte no se aventaja á la naturaieza, 
lU. 
^primor. Sous H, MeJ, 3J0: El collar era de unas conchas 
9, de gran prcdo en aquella tierra, dispuestas y engajadas 
I bl arte, que de cada una de etlas pendían. 
[Por oficio mantial. Qaij. 1,25: Cuando algún pintor quiere salir 
i en su arte. Id. 1 ,37: Esta arle y ejercicio de la caballería. Id, 
9: CfcrcJtando el arte de la mercancía, 

r ciencia ftsica y metafísica y letras. QuiJ. 1,7: Porque sabe 

[artes y letras (el encantador) que tengo de venir, andando 

Id. 1,23: A fé que debe de ser razonable poeta, o yo sé 

\ ád arte. td. 1,30: El arte mágica. Id. 2,7: De las buenas y tibe- 

íirta. 

I Por medio, maña. Qd. 574: El ñzo un arl e non lu de tardaua 

1 púa). Qui¡. 2,1 ó: Oue si él hallara arte, modo ó manera, co- 

^deeocantar á su señora. 

'SK>do, manera. QaiJ. 1,18: Llegóse á ¿I y hallóle de muy 
i (bchdo). 
^^eluntk arte, y pasarás adelante, c. 64. 
Áprehtr: '- - - ,7r/í, i irás adelante. {Qxyxt esludiandu con arte 
:ha y aprende mucho mis.) c. 6'1. 
p/wr arte^ irás adelante. Oalindo, 551. 
I y maña, de donde artimaña. D. Veoa. Paráis. Canc: Mis 
' lanar por arte y maAa, que no por fuerza de armas. 
I arte y con engaño, se vive la mitad del año, y con engallo 
^ te »Í9c ta otra parte, Ó se vive e¡ medio año, ó se pasa. 
SU 
Üí Qík que, de modo que. J. P¡s. Agr, 17,2; Los umsieivift 



68 



en sus operaciones, de arte que se llevan bien unos con otros. S. ' 
Perf. 4: Más aprieta el demonio, de arte que no dá á eso lu 
León Cas. Introd.: De arte que el estado de los casados es esl 
noble y santo. 

Del arte, de la misma profesión ú oficio. 

Del arte taurino, de las mujeres de mal vivir. 

En todas las artes hay engaño, sino en el que vende la es\ 
por cerro, y el vinagre por vino, y el gato por liebre, (Razones 
ironía.) c. 121. 

Haz arte, y caberte ha en parte, c. 490. 

La mitad del año con arte y engaño , y la otra parte con ei 
ño y arte, del gastar y campar sin nada propio más que sus ma 

Malas artes, malas mañas. QaiJ. 1,8: Han de poder poco 
malas artes. 

Ni arte ni parte; ni olor ni sabor. (Para decir con más fu 
que no pareció algo, y que no supo nada de ello; no fui ar 
parte en ello.) c. 552: A. Alv. Silv. Dom. quine. 6 c. § 6: No > 
riendo con ellos arte ni parte. 

No ha sido arte ni parte; ni he sido arte ni parte. (Sin se 
ello arte ni parte.) c. 554. Nótese parte con p ó labial, de repetí 
(Ung. Cerv.i. 1,77). 

No pareció arte ni parte; no supo arte ni parte; no tiene 
ñiparte; ni tuvo olor ni sabor dello. c. 552. 

No tener arte ñiparte en, no entremeterse ni interesar en 
A. Alv. Silv. Maad. 6 c.%2: Despídase de Dios, que no tema f 
ni arte con él. 

No tener arte para, carecer de maña. 

Parece hecho por arte de encantamiento, c. 380. 

Pararte de, por medio de. Quij, 1,13: Por arte de ene 
miento se convirtió en cuervo. 

Por arte de birlibirloque, lo que ocurre no esperado, sin y 
la razón ó medio. 

Por arte del diablo, de lo que sucede sin esperarlo, de i 
manera. 

Por arte de magia, de encantamiento, de lo inexplicab 
inesperado. 

Por arte empreñó el conejo á la vaca-, (Acomódase al mo 



22, arte. 



69 



I que se casan. Ejemplos hemo^ visto de escogerá su paje.) 

(Jnien tient arte, tiene parte. (Oficio con que ganar la vida.) 
340; ó va por toda parfe. 
Vakrse de malas oríes, de malos medios. 
Apt-rro» miñoso, astuto, de arl-e en el sentido euskérico. 
Pw, Agr. 22,4: No ías conocía por cuales debiera, tanto era yo 
bozal y ellan de arteras. Cabr. p. 6&: Dragón artero, A. Alv. 
ISA'. Dom. t caar. 6 c: No osando fialla de otra mano que fuen 
ICC artera y maliciosa que ta suya. J. Pin. Agr, 2,4: Y se defiende 
las tentaciones del demonio tan malicioso y artero. Tr. Arg, 
3: El arlcTO / y vengativo amor ha salteado... / el pecho de mi 
Celest. V. p. 63; Y la experiencia y escarmienío hazc los hom- 
juleros. Berc. Loor 4; E los sacó de seso con sermones arteros, 
A H. B, S,12: Eran hombres, por Ea larga experiencia, arteros j 
sqaccs. 
A majer artera, la hija primera. (Artera es ardldora y casera). 
22. 

Artero, artero, pero no buen caballero, c. 30. 
A víior artero, servidor roncero, c 8. 
AaíHjae tarde, el artero aljin vino al pagadero, c, 23. El que 
kaceUpacn. 
.\rU*r*i-inontc, J. Pin. Agr. 20,3S: Arteramente procuráis 

ti ptádcs. 

Arlrt^i», calidad del arler-o. Locan, c. 49: Como podré' 

muchas arterias, con que podré mucho aprovechar ni i fadcn- 

DiKtrinol Cabalt- 1,8: Otros) la artería los face buscar carreras, i 

Hos. Cari.-- Revueltos en sus lazos y arterías. Alex. 389: 

que se non fuesse por la su artería. Hjta. 921: En cubre $e 

con mucha arteria. 

rUil-uJ-lo, despectivo de art-e, industria, y armadijo de 

Tdasc. 

Arli-ruaftji, tnaAa industriosa, de arte y maña. J. Pin. Agr. 

: Sacarte las peilabras del pecho con artimañas. Id> 7J3: Li 

es una de las arlimañas con que se allega el dinero, Zamorjí 

D\lit. pie 2, L 3. Simb. fl: Donde las artimafías se profesan. 

Qu'.. Oit. 3,6: Toda artimaña, en pareciendo desaparece. 




— — IPI H i I * 

7U Origen y vida deI lenquaj 



Ai*l-iz«r, hacer ó trazar con arí-e y primor ó con maña y 
ficción. Cabr. ps. f>95: Artizado (el hombre) para maleficios, habi! 
para liacer agravios. León Cas. 12: Luego lo que se finge y artiza 
obra será del demonio. 

Artía^ado, parlic. y adj. de artiz-ar. Zamora Mon. misL 
pte.3,ps. 86, V. 6: Los colores retóricos y las palabras artizadas. 
A. Ai.v. Silv. dom. scx. 6 c: Y aún son estos tan mañosos y artiza- 
dos en dar sus escusas. Id. Fer. 4 cen. 10 c. § 2: De aquella artizada 
alquimia de su depravada intención. D. Viíqa 5. Andr.: La sabi- 
duría artizada, lá nobleza desvanecida. Siou. S. Jerón. 5,8: Qué 
impaciencia tan santa para con la falsa doctrina y malos cristianos 
disimulados y artizados. 

AflixiKla-iueiklo. A. Alv. Silv. Purif. 7 c. § 4: Hay otros 
desíos así artizada mente justificados (mañosamente). 

Ai't-ill-«r. De un art-ilio, del medioeval arl-illum, de art-e. 
Armar de arlirería y demás las naves, y por metáfora otras cosas. 
En la Germ., artillarse, prevenirse de armas. J. Pin. Agr. 24,16: Ó 
cuan bien artillado me le traes. Diablo coj. tr. 9: La Galeona, que 
llamaban de esta suerte porque andaba artillada de niños, .que alqui- 
laba para pedir. Zamora Mon. mist pte, 7, S. Marc: Envíe el 
mundo ejércitos ....artille galeras, junte gentes. Id. S. Mat.: Una cé- 
dula puede más á veces que dos galones artillados. Solis H. MeJ, 
3,1: Despachó en breves horas dos bajeles muy veleros, bien arti- 
llados y guarnecidos. 

Ai*till-ei*o. QuEV. Aigaac: Que un artillero que bajó allá 
el otro día, queriendo que le pusiesen entre la gente de guerra. 

Morir como buen artillero al pié del cañón, por cumplir su 
deber. 

Artill-epía, maquinaria de guerra conocida. Quij. 1,33: 
Una redonda bala de artillería. Id. 1,38: Cañones de artillería. 
Id. 2,61: Disparaban infinita artillería.... la artillería gruesa. 

Ues-aptillar, quitar la aríillerfa al buque, fueríe, etc. 

Art-istn, todo el que ejerce alguna aríe, liberal ó mecánica^ 
aun los aríesanos, y así se les llama en Castilla. 

Artesano, de *aríensianus, de ars; ít. artigiano, fr. artisan» 
pg. aríesao. Espej. mor. vid. ham. 1,9: La primera, de los labrado- 
res, la segunda, de los artesanos, si quicr menestrales. 



23. arista. 



71 



.\pl-oJ4», de aiiiculiM, cI nudo del Hedo de U mano, ó articulo, 

Pin. Agr, 23,15; A muchos íian sacado muchas piedras 

nejas óc los dedos. A. Alv. Silv. Üom. 2 adv. I c, § 5: 

Blr^ artejos de su poilcrosa mano. 



¡e al allcjc^rse ó alinear de aro, responden al ar, df'ttt 
f[t:, -,. . - yi: coger, alcanzar y oi[>>>o, por ap-yii, alzar, llevarle co- 
do, fut «fr-<»>íia' y io-úi, ap-íiiflcí!, i^hfíoíi a'canzar^ ¿p-tfi; logro, 
Variante es a'.p-sw coger, ganar, i^piuv, cuyo dígania pu- 
, ser advenedizo; ¿p-<r^-o; escole, coléela, ganancia. El mismo 
de lojfrar, ademis del de ir. acercarle, tiene en skt. la 
r, era pcrf. artlsmí, üram, <iryí, y r-niymi, que se con- 
niír con Ifl raíz or de ori-or, r-namf, en godo rinnan correr, ingí. 
VM'r i,-frí-irH.-.Qi» á uno cs ar-tfjayí; ar-tka objeto, cosa, úlll, 
. ganancia, causa, motivo, traza, realidad, lo 
I m oposición a kanta lo agradable y á úharma lo honeslo, pro- 

'- r.'-'ViTJk. Además ar-dd-ti ir á, pedir, y ardha la 

.1 cuskcra. El Vú, ardvas txXtnáiúo, \^\.ardda 

, comporaüva arddu—arta, allior, gal. Ardaenna siiva, pa- 

al uro, ara/u extender. Así pudiera explicarse ar-da- 

-i. 1, arJit-itus, íip-Sij-v cogit-^ndo, alzando, ap-3t-; punta 

íRedu. V tal vez áp*^ui satisfacer, animar, refrescar, rociar, 

lo Uquido, apl-»i*w mojar, «p5-¡ioí bebldn, ap5-o 

que -<: cxuendc; skt. iird-ras mojado, ardra-yiiti mojar, y el 

I Snie^ ir hacia, pedir, embestir, pegar. 

U úr-Uta cascabillo y espiga, cuya elimologia nadie trae, dfjos« 

\'o del crecer y atarse? 
A^ i.-ialan4?o, arl>*tie|;;fi», ó ai'Í9«-|»rieto, clases 
ití(odt arista blancaó negra. Hcrr. Ágr. 1,8: Hay trigo aris- 
to es muy vecino al trechel. 

Ai-i«ii-ar, h t as, ó darle su forma. 

Vht-^t^in, ^ derla plañía de hojas con púas en los 

t y en el cáliz de ta Oor. Escoriación en las cuartillas de pies y 
sde las caballeras. Jineta p. 79: Sobrcvenilles sama y arestín. 
Ueft-arͻt'ar, quitar las arist-as. A. Alv. SUv. Dom. 4 
(Vr.c 6, 5 4: Comiendo los granecitos limpios y desaristados de 
lopiü». 



24. El vocablo ar-an es antiquísimo, pues lo veremos en las I-E 
para significar bosque y endrino. En euskera vale entrambas cosas, 
es el nombre del campo inculto, etimológicamente lo de ara, lo ex- 
tendido, valle, campo. Y como el endrino fué planta silvestre tan 
común, díjose ar-an, lo del campo Inculto. Después se aplicó á la 
ciruela en general; que en particular toma algún caüficativo, la blan- 
ca aran-zarí, la roja aran-gorri, la bravia ó endrino aran ó ¿os- 
aron, basok-aran ó dígase silvestre, y ok-aran, que revuelve el estó- 
mago; aran-di es boscaje de ciruelos, arana-ize ciruelo, ó aran- 
ondo; el espino y la espina tomó el nombre del aran con tza abun- 
dancial, aran-tza, el espino negro arantza-belz, el blanco arantzari. 
También el arándano se dice arabi, de abi, abe árbol, lo que con- 
ñrma la etimología dada de campo inculto en ar-an, de ara. 

El conocido apellido Arana es de los nombres más viejos que 
han sonado en la tierra y todavía suena en la India como en España. 
Los arañones que los mocetes de mi tierra van á coger al campo, 
los iban á coger los hombres primitivos dándoles el mismo nombre. 
Toda suerte de ciruelas se llamaron con él, porque se parecían á los 
arañones, antes de que el cultivo engrosase la pulpa y la azucarase. 
Pero este nombre aran lleva en sí la historia del hallazgo del fu^O, 
de donde arranca toda la cultura y la industria. 

25. Solo el hombre ha sabido sacar provecho del fuego; los 
animales no viendo relación alguna entre los medios y el fin, solo 
le temen como á un elemento dañino. No hay ni ha habido salvaje 
que no supiese buscárselo y aprovecharse de él. Hállanse restos de 
huesos quemados y de carbón vegetal en las calizas de las cavernas 
del más antiguo periodo del Mamut en que vivía el hombre. El me- 
dio más común entre los salvajes para lograrse fuego consiste en 
frotar dos leños duros y secos. Un palo terminado en punta roma 
que se voltea entre las manos, como el molinillo de la chocolatera, 
contra otra pieza de madera, hasta que el serrín producido por el 
taladro se encienda, es el medio usado por los buchmanos. Los po- 
linesios echan mano de un palo puntiagudo que meten en una mues- 
ca hecha en el zoquete que les sirve de suelo. Solo hace falta ciertt 
destreza y saber escoger la madera. Los brahmanes guardan por tra- 
dición este modo primitivo de sacar fuego para sus sacriGcios, y di- 



25. arani ski 



73 



Kuc lo hacen aisf porque ese es el único fuego puro. Entre los 
í había ley de que cuando las vcstates» ó guardadoras del Fue* 
» sagrado, U> depban apagar, !o volviesen á encender taladrando 
I tibia de madera. V aun los aldeanos en muchas partes de Eu- 
■, cuando había una epizootia, acostumbraban hasta poco ha en* 
: fricción hogueras, por medio de las cuales hacían pasar | 
' j ganado para que se librasen de ta peslÜencia, y aún dicen 
í «e haré en Succia en tiempos de epidemias, Luego que se halló 
I primer miocral, que fué el cobre, frotüse un pedazo de pirita en 
1 pctiental ó piedra de chispa; después vino el eslabón de hieiio y 
To, y al fin se aplicó la yesca. Acerca de estos medios véase 
Kuhn Ote Herabkanft des Fetiers. La pintó, í:t>pt--a;i; 6 hacedora 
; fuego, dice al iegifndo método ya de adeíantOj y de él habla SóFo- 
ker ■' ^-'yctetes <29ft): dW év rérfoisi nÉipov ¿x-pi^o» [i.ú.t^ s'f?'' 
lo que es un medio más antiguo al del [rote con ta 
I. bien que posteriora] frote de los leños, pues es el Trote de dos 
Lltmibansc rj^.í-B los leños con que se encendía fuego. los 
I tvt«?(i (Himno á Hermes IOS); el latín ignitabalum atañe al frote 
i El pilo lercbrador es el TÉprrpov, rpi-ovov, en latín tert- 
, y la tabla donde lo encendían las Vestales, <tabu!a felicis ma- 
■. es decir, madera de materia fecunda» t;ue da fuego. Prcctsa- 
: tab-üla viene de ta misma raiz que íep-tdus, temp-as, tem- 
an, t\ tap-cs fuego «n sánskrito, por sacarse el fuego de la ma- 
f:I palo que se volteaba llámase en sánskrit pra-mantha. de 
6- menear, en norso mUndull «lignum teres, que luola trusati* 
liMRU drcuntagilnr». Tat es el origen proL>ablemente de Protnt* 
, el inventor del fuego, el Ici'io que lo saca. Pero el vocablo más 
I en este asunto es el de la madera de los leños que se esco* . 
en sánskrii los dos leños se dicen aran-i, dual, y es el^ 
dd árbol de que se corlaban. En sanskr it aran-yas vale 
rx aplica i muchas plantas de denominación indígena muy 
, equivale á salvaje ó cerril, aplicadu i las plantas, es decir 
r« d bosque y el vejctal bravio que nace de por si. Es un adjc- 
•íw. 'ia, -ion: aranya-tchataca el gorrión de los bosques, 
van el perro faívrje ó lobo; Aranya-ka del bosque, fores- 
ri, tobítanie dH bosque, ermitaño, adj: -Aro. Este aran~ya y aran-i 
{P^tapoatn un tema aran, que no lo hay en sinskrilo, sino en li 



forma aran-a extranjero, lejano. En cínirico aran vale montaña, eir 
erse aruinn bosque; cimr. eirin, arem. irin y airn-eadach espino- 
so, eríc airn-eag spina nigra, pruniis spinosa, que en irlandés es. 
airne y en ski. aran-i. Ta! fué, pues, !a madera primitiva aprove- 
chada para hacer fuego, el aran ó planta más salvaje, dura y á 
mano que hallaron. El origen euskcrico de este vocablo no puede 
estar más patente. Debió darse después el nombre á otros v^eta- 
les, al atnas forestal, ¿o'.v-so; higuera salvaje, es decir que el adjetivo 
salvaje, forestal, se concretó á ciertos árboles quedándoles como 
nombre propio. Planta y brote es spv-oí, y es el aran-a extranjero^ 
valor derivado claramente del de bosque, salvaje, etc., que tiene d 
euskaro arana. Este es e! arañón de Aragón y Navarra, y el arag- 
nón de los gascones. La invención de los fósforos en pajuelas es del 
año 1840: se inflama por el frote la mezcla de clorato y nitrato de 
potasa, y arde por las partículas de fósforo que la mezcla lleva, pa- 
sando la llama á la pajuela, ó á la cerilla, que en España ha tomadi^ 
su vez; en los fósforos no inflamables va el fósforo en el frotador 
de la caja. 

En el nombre del fuego Agni encerraba la mitología indiana si> 
origen. Este dios es, dicen, hijo de los Aranis; pero estos son los 
trozos de madera que lo originaban; por lo mismo lleva por epíteta 
vaneja nacido en el bosque, que es lo que significan los Aran-is, 
*Arani es la madre de Agni» {Rig-veda V, 9, 3), <el fuego, hijo de 
las diez hermanas» (los dedos al menear los palitroques) (id. IV, 
6,S); el fuego nace de la madera (id. VI, 3,3; X, 79, 7); está en los 
vegetales (X, 1, 2); es el feto de las plantas (11, 1,14); Agni inmor- 
tal en los viejos bosques (III, 23,1). 

Ahora se alcanzará la significación de £{>7¡[i-o; desierto, solitario, 
vacio, que dio heremus y de aqui yermo, Ep7¡¡i-ia soledad, al)andono,. 
epTiiJL'wo, devastar, despoblar, dejar desierto, ¿pTjixt-xT]; eremita, ermita 
y ermitaño. Muchas raices terminabas en -m provienen de otras c» 
~n por que la nasal final se oscurece. Así Curtíus y Fick añaden la. 
variante Tjpsii-a tranquilamente, 7¡ps¡ia-'.o; tranquilo, sosegado, á las 
raices skt. ram y ran, que ambas significan regocijarse, estar con- 
tento y tranquilo. De modo que todos estos vocablos provienen dc^ 
aran bosque, soledad, quietud, ó í¡p£|i-ía, Tjpsfií-Í» sosegar. La i) jr 
c provienen de a, ápá|ievo[ ipuyú^w (Hes.). Perdióse la vocal muy 



neremtís. 



V ftü en godo rim-is t^ov/íai 6 qiiieíucl, lil. r<tm-<t$, y rim-H 
'• tranquilo, ram^/yf/ sosegar. 
IskL ram, ram-ati. ran-tuhé', rañ-sya ser feliz, esiai conlertfo 
'$t, ram-Q agradable, querido, 6 ram-ya, upa-ram (ranquili- 
e, ram-cna amsdo, rf\m-a quietud, ni/n-aj agrado, arima sole- 
•yansar, cesar, regocijarse. En 2it\\c\. ram sosegarse, 
|0c>¡.>. ' iin-u quietud, at'rima ^okóaá. 
Ahora htcn, ratt ctjuivaic a ram y vale en skt.ran-ñti, rana-yati 
y al mismo tiempo hacer ruido, ran-a ruido y movi- 
fiiü para ir, ran-iSa-ht ¿irboí estéril. nin-Q hoja, rún-ayi^^i li.iccrj 

pluscpí. aríranitm. Claro ei;U que eso de hojas y arbole 

n)es mueUni que el (a) ruido es el del bosque, e) de la sotedadj 

|de bs hojas. Cn la soledad ó aran es donde se oye ese ruido y a1)f 

•esÜsoMf^do, tranquilo y aun contento. 

Dci antljr por las soleiUdes pudiera tubcrse Itam.iJo el pobre é 

Bte arm-r en norso, armas godo» earm ags., aram ani. al., ó 

M. airima el soliürio, es decir el abando- 

/ , uijcra ser la del sí^riEi-ocsoülario^ ú^jú'uvai. 

Coo b oirsuia raíz ram del skt. en cl sentido de acabar, dcscaii- 

ir al fin, ponen algunos olra raiz germánica rem ram 

\jí cual sacan el ags. reama, rima, ingi. rim cabo, 5n. 

Irintís descanso, Iranquilid.id. F.s lo bueno que lodos esos \*alo- 

íieiScdarsn mejor todavía por el aran, en la acepción de térmi- 

, que era el despoblado y la selva. De aquí en anl, af. rin- 

al. rifídCt «1- Riftde corteza, y nun coricw del pan, ags, 

{t. rütd, y con apofonía nmdc labios de la herida» etc.; y su 

en ant. al. rantt fned. al. rant, al. Rand. penil. randex en 

It borde, cabo, OíÜla, del escudo en particular y Ran/t borde, 

s. rottd por randa-, godo * randa, que ex]>lican por ♦ ram- 

í> que de lodos modos es un deriva lo -ta de la raíz dicha. El 

F. Klttgt que se aclara por el castellano randa, borde de 

AUrt lu estudiado esta raí?. (Revuc d. 1. rom. 11. 27), que 

ÍOtt ser ron: catalán ran á ron, en el Dante randa á randa ras 

'I la lenf^ d' oíl. rain borde, término del bosque, lísíere^ 

•=-''ie 6 aran, en walón raina limite del cimpo, anl. al. 

íL rin, de donde en francés rainure, ramcr. En loa 

I mar e cshmar las muelas, rana rueda, muela de molino 



I cree I 



es decir dar punta ó extremo. El extremo Rand en alemán es, puea^ 
un derivado de ese ran, 6 si se quiere ram, del aran euskérico, en 
ags. rand, rond, norso rond. De aquí el provenzal randa á randa 
hasta el cabo, rondar, ant. fr. randir, randon, de randon, rando- 
ner. Según Diez randon en fr., prov. rando, es un derivado del 
prov. randa cabo, extremo, luego resolución extrema, violencia, df 
donde a randa hasta el cabo. En picardo randir andar de acá pan 
allá. Así tenemos el de rondón ó ant. de rendon, explicado por d 
francés y provenzal. El fr. rain lisiere, entrada, límite del bosque, « 
de origen germánico, en al. Rain y raínen confinar, ant. y med. al. 
rein límite, lindero, norso rein. Lo cual habla en favor de la forma 
primitiva aran bosque y frontera, límite, como marca que en skt 
vino á significar bosque. 

26 Aran, en Álava el endrino, Prunus spinosa L., que es ú 
euskaro, donde después se llamó beltz-aran ó ciruela, endrina negra, 
para diferenciarlo de las demás ciruelas que tomaron el nombre ge- 
nérico de aran, 

Apañ-én, dícese encima del Ebro, Navarra, Aragón, etc. por 
el aran vascongado, es decir la endrina Prunus spinosa L (rosá- 
ceas.) Debió ser general en España, pues tenemos en Escolan. H. 
Valenc. dec. 1. 1. 4, c. 3: Ciruelas de varias especies, como son ci- 
ruetas comunes, endrinas ó arañones. En cat. arañó, cat. y valenc. 
aranyoner, mallorca arañoner, mozárabe aranión. 

Afan-<lano, el común es el Vaccinium Myrtillus L.; el ágrío 
Oxycoccus palustris Pers.; el encarnado ó puntiagudo, Vaccinium 
Vitisidaea L.; el negro Vaccinium uliginosum L. Derivado euskéríco 
de aran y dan-o lo que es, negro como aran enteramente, ó lo que 
se dá en sitios salvajes. En galL y pg. aran-do, mozárabe aradani. 

Apandan-cdo, lugar sombrío y húmedo poblado de arán- 
dan-os. 

Aran-(Íón. en Álava molleja, por su color negro, azulado ' 
violáceo, como el arándano. 

Yermo, de £pY¡|Lo;, por medio del lat. érémus en la forma d« 
ér(é)mas; it. eremo y ermo, rum. erm, prov. erm, ant fr. erme, ct^ 
erm., pg. ermo. Es sustantivo y adjetivo, desierto, y lo desierto, sil 



26. yermo. 



77 



ni cultivar. QttiJ. 1 ,28: De la ocasión que á su parecer estos 
Icofrvdan. Leon/pü. \3,A: Hacerse yerma la lierra. 
Caando fueres por eí yermo, ten eí culo quedo, para que caan- 
furn por lo poblado, tengas culo bien vezado, c. 37 1 - 
Padre dei yermo, anacorela aniiguo. 
Vdime por el yermo, y vóime peyendo; véngame á poblado, y 
'ae á lo avezado, c. 438. 

t^rni-4kt*. Intrans. Quedar yerm-a una tierra, despoblar. Bekc. 
O. 187: Mas era tan caído (el monasterio), que se querfe ermar. 
Traas. Ciurv. Art. Mar. 7: No hay monle que nú laleii, colme- 
qticno descorchen, árboles que no derruequeni palomar que no 
ma qoe no corran, huertas que no yermen. J. Pin. Agr. 
,21: Valle hondo, donde se dfce andar una sierpe que me yerma 
conejos. Ouev, Men. Corte 20: A las colmenas yerman los zán- 

;. Cúf 533: ^tas el taslielo non lo quiero hermar. 
Ptjicx ]. Pin. Agr, 18,19: Haberse yermado una ciudad fran- 
poi Us muchas ranas. León Job 1 3,4: Que la tierra se yerma. 
^v ^Iv. Dota* ram. 7 c. § 2: Muchas de vuestras casas gran- 

1X& y hermosas se yerman de sucesión. 
be«-^*«^rinai«. en la Ulera de Aragón abrir ó roturar por 

ti ve/ u" lerreno inculto. 
Est-^ei-iu-ai», en Ea Litera de Aragón descuajar y roturar 
pnmem vtz un terreno virgen. 

KrmUo« de er<e)mita, el solitario ó ermitaño. J. Enc. 398: Ya 
mundo estoy muy qmto, / soy ermilo. 

Epm-Íia« de yerm-o, enn-ar, diminutivo, como de cas-a, 

;ido el latino eremita, de ¿p7|HÍTT¡i; ermitaño. QuíJ. 1,52: 

i <i-i:csión auna devola ermita. 

ftó de Saco, uberna. ÍL freg.: Visitaba pocas veces las] 

de Baco. 

mil-afio, ermit-an, de crmit-o. Quí;. 1,26: En compañía^ 
iMcmituAo. Id. 2,24: Xo lejos de aquí.... e^ti una ermita, donde 
ea tkabftación un ermitaño. Bcrc. S. M. 56: Andando por 
crmitan. Id. S. D. 56: El que fué, como dicen, el primero 



itano ik camino, en Gcrm^ salteador. 
R»¡a» en Álava pieza ó heredad inmediata á la casa. En ant 



78 Origen y vida del lenguaje ' 

al. rain borde, orilla, holand. rén, fr. rain linde de bosque, raina en 
el Glosario de Ducange. 

Ran en Aragón, cortar al ran de tierra, á raiz. 

Hiiii-la, del gótico *ram-la según unos, ó del provenzal randa, 
randa á randa hasta ei cabo, que es lo mismo- Es el adorno en el 
borde del vestido. Qaij. 2,6: Una rapaza que apenas sabe menear 
doce palillos de randa. Id. 2, 1 8: £i cuello era valona á lo estudiantil 
sin almidón y sin randas. Id. 2,52: Sanchica hace puntas de randas. 

Ser un randa, pillo, granuja. 

Kniid-4>po, el que hace randa. It. freg.: No hay mejor ran- 
dera en Toledo, Quij. 2,70: No he visto en toda mi vida randera que. 

lt:in(l-aK tela en forma de rand-a ó la pieza de randas. CroA. 
gral. 4,3: E la siella con el cuerpo pusol en un cabalhuste é vestiol 
á carona del cuerpo un gambax branco fecho de un randal. 

Ru n«t-ado, con randas. Quij. 2,47: Un paje puso un baba- 
dor randado á Sancho. 

Raii«l-£ip, entre delinc. robar, escribir, randé ladrón, ratt- 
delar arrebatar. 

RoiKlón (de), pg. de rondao, del fr. randon, randoner, 
impetuosidad, lanzarse, del prov. randar, randa á randa hasta d 
cabo. Vale de golpe y porrazo, intrépidamente, sin reparo. Casa 
cel. I : Que ya el sueño de rondón / va ocupando mis sentidos. Do$ 
done: Las fuerzas que á mi me han forzado á que tan de rondón y 
á rienda suelta me disponga á adoraros y entregarme por vuestro. 

Entrar de rondón. Qaij. 2,60: Se dejó entrar de rondón por 
las puertas del sueno. Fons. V, Cr,pte. 1. 1, 3, c. 21: Halla la iglesia 
abierta, entróse de rondón. León Cant. 2: No entrar de rondón. 
Zamora Man. Mist pte. 3, Asanc: Yo no sé entrar de rondón. Ar- 
QOTE Mont. 31: Y entran de rondón en el monte levantando la caza. 

Meterse de rondón. Quij. 2,32: Meterse de rondón á dar leyes 
á la Caballería. 

27 Arnasa es el aliento: ezta bere-arnasarík bcre ona elduten 
acá no llega ni siquiera su aliento, arnasakaz egon tener ahogos, 
estorbo en alentar, arnasa-bakoitza suspiro, una alentada, arnas-ats 
hedor del aliento, arnas-bear jadeo, ahogo, necesidad de alentar, 
{O'nasbear-fa jadear, arnas-estaka aprieto de id., amas-ka alentan- 



il, err fuerza. 



7 y 



ianas-oska iaáto, arnas-ots Ttí\úo i\ resnlj^ar. Conipónese de 

^, vifcor y «as mezclur. los que hallaron csía expresión 

■iracitin constada en el cambio y rcnovítción 

--s, en que sale y entra mezclándose. Ahora 

I en los \'ocablos vistos hasta ahora arr es el esfuerza del que $« 

sierra, ele, conin intensivo dei movimiento del mirar 

Ljuc ci ar^ ara. R] vijor que diñ nombre al varón ó 

I a, pues, el misino de ar en ar-nasa, es e] calor, brío y nlienlo 

el iKxnbre al hacer un esfuerzo noU en sí respirando fuerte- 

. Es la cncT^ia rii5Íolóí;ica. el calor interior que se Irasforma en 

muscular. V efectivamente ar-ge-du, Ó aín arr, es desaliento, 

■ resollar, argedtta artuta dugo» y ar-gaL ó perdida del arr, 

i dcbil^ perdidas Us fucr/as^ poco aprcln Jo, ralo: ikaste arga- 

ÜMCA vistit, ogia-argai trigos ralos, or^GZ-rfu enthquecer, 

algat-títsufi flaqueza y lalla en el espesor del (ejido, 

descaecimiento grande. Nótese que con relación á lo ralo, 

""- ^ aquf el aferrar, el coger, y con relación al orga- 

natural: lo mal conlTrma lo dicho, que arr es el 

I al embestir y por consiguiente la cnergfa orgánica. 

Boatenrcs quebrar el aliento, interrumpirlo, arr-ausi, arr-auzm, 

chrabiensiRnifica ansia, afición, por ser á menudo efecto del ham- 

arraasi-to bostezando, arr -atai luzca ¡oü edogosea bosiczo 

tambre ó sueño. El tiempo bochornoso y la erupción de ta 

iiidda por el calor dícen^e arr-tgosi, egosí cocer, muy 

rdf)os«: del arr ó aliento caliente, etc. 

k dltimas horas de la tarde, ó atardecer, es cuando el hombre 

kB ^r y lomar aliento de los esfuerzos trabajosos del 

■ «..-, ilcscan-iO, huelgo del arr, asi como ats-alde es la 

vnlarse á descansar, de ats, huelgo, descanso, echando 

arrats gorri. Mar iguski chiiri atardecer arrebolado, 

wl Manco, ó arras-gorrt, eguatdt aíardecer arrebolado, 

L. La larde desde el comer es arrats-útde, lo junio al arrats^ 

itrrat-ti, arroitegi, arras-lei, lugar como quien dice del arrats 

r descanso. 

bebide espirituosas dan esfuerzo y brío, que el hombre 
'. )ut|[o de Inferidas, lo cual te hace conocer que ellas lo llevan ( 
Llamironsc tas que tienen fuerza ó ar, ar-dau, ar'^u, 



80 Orioen y vida del leñóuA 

ar-do, las todo ar ó ar-dan, las que tienen alguna fuerza ó ar-i 
ArdaU'gozoak laa-begi ta o'iñik ez, el vino dulce tiene cuatro ojo; 
no tiene pies, ardan-degi taberna, ardan-koi dado ó propenso 
vino, ardan-za ó ardan-tza viña, sag-arno ó sag-arda sidn 
bebida espirituosa de manzana, ud-arno de peras, mats-arno 
uva ó vino, arno-tegi bodega, arno-ta beber, fermentar, es de 
usar ó hacerse arno. El fruto ó arn~ari en cuanto que fermentan 
produce bebida espirituosa, aretch-arnari del roble, artakarroH 
nari del encino, etc., lo cual indica que se hicieron un tiempo be 
das con la bellota, etc. 

La yesca y la tea ceban el fuego y se llaman ar-dai, ar-da-gal, 
que puede dar ar, secarse un árbol, hacerse yesca ardai-ta. Fermí 
tar ar-tzí, es decir que toma fuerza, y por io mismo orgullo; 
artzi-dara fermentación, artzi-ta, arzi-tu enorgullecerse, ferment 

Esa energía orgánica, esa virilidad, puesta en un recipiente es 
que parece ser el huevo, que se dice arra-untza, de untza vaso, re 
piente. También puede el huevo concebirse como el ovillo de i 
arra, 6 sea el arra aovillado, y se dice arra-altza, arra-uU 
arr-ultze, arr-oltza, tza, tze abundancial. En ñn, puro arra 
arra-ütza. La cascara de huevo arraatza-azal, arraatza-osk 
arraatza-moskol, arrautza-mokol, arraatza-kosko, el huevo est( 
arraatza-loka, ponedora arraatz-ari, torta de huevos arraatz~o, 
arraaz-taío. 

Ar-lo es la dificultad de una cosa, or dago arloa ahí está 
díñcultad, propiamente lo atado de fuerzas, sin energías, y 
arlo-t, arlo-ta el negligente, el tonto que no sabe obrar, har^ 
oveja que huye de sus compañeras, arlo-te haragán, vagamuní 
andrajoso y dejado; arlot-eri dejadez, vagamundez. En Álava 
Bilbao arlóte es el descuidado y desaseado en el vestido y po 
Dióse en particular este nombre en España á ciertas gentes ( 
vivían en el Pirineo vascongado. De los de la Península en gene 
dice la Giant Conquista de Ultramar (2,40): «E vieron como 
arlóles desenterraban los moros, e los que hallaban frescos comí 
los.... é Boymonte le dijo que esto (el comerse los moros «b 
guisados») non lo hacían ellos ni era por su consejo: mas aquel i 
lo hacía que era uno que acabdillaua la gente baldía, e llamábase 
de losarlotes». En escritura alavesa de 2Q de Abril de 1268 fig 



28- redo. 



6\ 



■ «Pedro dita arlóle», que Fernández Guerra interpreta con razón 
|id íudo. dtsnudo, desarrapado, hecho un Adán* (fuer. Aviles 
.79). 



21. Apicallarstt. indinarse, caerse (Palcnc.) Es el ar-g»| 
fpBníer fuerzas. 

Aixucll-Mr, desmedrar y como apocar 6 reducir á menos, 
\éA ctKkaro ar-gaí perder fuerzas. Usase en Aragón, como transití- 
I y reflexivo. 
TimWén irgudljirse dejarse cargar de porquería y mugre, y 
lnpdlar cargar de censos. Ambas acepciones vienen de] enílaquc- 
|ar, dd Mf miserable y para poco. 

Ar-iciK'll-iiflo. de argiicll-ar, desmedrado. 
Ar;;uell-uz, desmedrado, en Arag., -uz puro, en euskera. 
Ar;;:iiell-o, posv. de arguelt-ar. Mucha porquería y mugre, 
||npu de la gente misenble y dejada. 

Dt^»-arfpielliirf«G, en Aragdn cobrar lozanía y robustez, 

irse una casa. 
Arl«»(e« holgaz-in, baldío, desarrapado, hecho un adán; puro 
' 439: ¡Ay! ¡quanlo mal saben estas viejas arlotas! Id. 
iL-ne dellos ayuda más que de unos alrrotcs. Berc. S. D.,, 
fM: Ca cUnuban loa canes ercges e arlóles. 

.Arlot-ia. Be»c»> S. M. 20: Enlendie que non era fecha por 
piriotti. 

Arreob-ar, poner ilesa y recia una cosa. (Nebrija y Te- 
1071). Es el cu&karo arr-etsí cobrar fuerzas ó arr, como 
'**</» coRrandecer, ouí-fíSí elegir, eííerr-<?/ji* admirar, gíitz-etsi 
,»pfolttr, Off-tf/:s/ aprobar. Un cfeclo «n Asturias arrechar vale salEr 
I (uena d ttftu, y en gallego recho es tieso y recio. Es, pues, 
' vartzuitc antigua de arreciar, arrec-il avenida repentina contó 
dttr a4iuri.ino. En Álava arrecho brioso, tieso; palabra que 
»i<n se lee en ei poema de José (78). 
Arreoh-ailo, atiesado (Tesoro 1671). 
tA ' 'in-durn. acción y efecto de arrecha-r, apelitode' 
JA y Tesoro 167!). 
'Vrretrfa-iirbn, dimin. de arrcch-ar. es arranque ó cosa re- 
botina que sobreviene, como indisposición, decisión repentina. 



»'i! Origen y vida DEL 



como en asturiano arrech-ar. Le vino un arrechucho, le dio un arre- 
chucho, ¿qué arrechucho es ese? Son maneras de decir vulgares. 

Api"ech-a«la, en Argentina mujer cachonda, es decir d( 
rejo y reciura. 

AtTOch-o, posv. de arrech-ar {Tesor. 1671). 

Arrech-o, adjet., tieso, recio, enhiesto (Tesor. 1671); e 
variante de recio; en Gallego rccho. En Honduras dura con el valo' 
de berriondo, rijoso, como arrechada y arrechadura, en Álava coi 
los de brioso, tieso, erguido. Poem.José (c. 76 v. 3). 

Racht-sol (al), en Salamanca sitio donde el sol tiene má 
fuerza, de racho, por recho, arrecho. 

Racha. Dícese una racha de viento, ó metafóricamente dt 
otra cosa, movimiento ó capricho. Es un golpe recio, como arrech 
ucho, y en Asturias arrech-ar; díjose por recho, arrecho. 

Arreciar, variante dearrechar, cobrar fuerzas, convalecien- 
do ó creciendo en ellas, es decir ponerse recio. En el Cid (1291) se 
dice del obispo de Valencia: De pié e de cauallo mucho era areziado; 
y en Álava arrecho brioso, tieso. 

Intrans. A. Alv. SUv. Fer. 4 Dom. 3 caar. 14 c. § 2: Les pidid 
consintiesen que entre ellos arreciasen y convaleciesen ciertos 
enfermos. Torr. F/7. mor. Z,/^: Nadie se fie de mar, donde si al 
principio sopla blando el viento, luego arrecia y se embravece. Guev. 
Men, Corte 6: Todo cocido, sino tienen dientes; todo asado, si quie- 
ren arreciar. 

Reflex. Celest. XV, p. 163: Esfuerza tu fuerza, abiuatu corazón, 
arreziate de manera que. Id. IV, p. 50: Que se le arrezió desde ur 
rato acá el mal. 

Recio, fuerte, robusto, tieso, adj. y adv. Es variante del galle 
go recho, de! cast. arrecho, de arrechar y arreciar. QaiJ. 1,18: Arroja 
de sí más recio que una escopeta cuanto dentro tenía. (Con el valoi 
del arrechar asturiano). Inc. Garcil, Coment. 2,2,4: Que andabaí 
en unos animales, que llamaban caballos, que eran tan fuertes ] 
recios, que mil ni dos mil indios no eran parte para resistir un caba- 
llo. Lope Dorot. f. 1 4; Llama recio, si no te duele la mano. 

Metáf. Quij. 1,28: Le había tomado un recio desmayo. Id. 1,50 
Oyeron un recio estruendo. 

En parfícular de la complexión y humor. Qu(¡, 1,1: De cotnple 



28. recio. 



83 



I recia. ^.., n. p. 321: Sufrildes su recia condición. A. Ai.v. Silv. 
T. 6 dom. 4 cuar. tt c. § 2: Mira que tengo reda condición, que 
! (fe liH celosos. 

Ediarse ano de recio, apurará uno para que haga ó deje de 

' retío» no doblegarse á. Bosc. Cortes. 234: El obispo cs- 
ü» rcoo, y no quería por manera alguna escnchalle. 
Hsbtar recio, en voz alia. 

Hücasete recio, duro, insoporLible. S, Ter. Futid. 3: Mas pen- 
[artubunde lomarlas compañeras á su casa con la contiadiciófl 
|<vtubún ^lido. haciaseme recio. 

Oir, y ver, y callar, recias cosas son de obrar, c- 1 54. 
ffícío de, dífidl de. Bosc. Cortes. 392: Todas estas cosas son 
. d« hacer, que. 

caso recial recia cosa. Valderrama E¡. 4 Dom. cuar.: Casoil 

I re» (5 que no hubo allí uno que despertara las esperanzas del olro. 

Str cosa recia, insufrible. Ruf, dich. j. I : Por Dios, que es cosa 

;du hay pacicnda que lo pueda llevar. J. Pjn. Agr. 20,36: 

I cosa mr parece ser condenado el deseo de lo bueno. Qatj. ] , 

Bces recia cosa y que no se puede llevaren paciencia, andar... 

irse un hombre & sangre fria, es cosa recia. 

. -.^-^ .ccia es que. 

Tmer recio en, persistir. .Mariana H. E. 4, 1 3: Tuvo recio en su 

i ' «•i:i-iiif>ii(<*. de recio. Gomar. H. ¡nd, 201: Comenzá á 

wlc \'. S, de Setiembre, y llovirt reciamente aquel y otros 
I indias siauicnlcs. Aroíns. Maluc. 3, pl. 1 20: Y aunque forcejean- 
püf desasirse. 
-.-tii*n. J. Pin. >tigT. 23,13: Como Dios baya hecho al 
•:ril blando y tierno; y la ira importe reciura y braw 
M: Lm'í muchas coyunturas no ayudan á la reciura y fuerza. 
5>:, //. Pont. ^,26.1 1: Mientras ditró h reciura del invierno. 
RM*¡-i»<liiinliPe. S, Ti:ri-'5a Vida 5: En esta reciedumbre 
ai no otaría más de tres meses. 

■U, golpe de agua {Tesor. 1671), adj. -it del primitivo 
*^ - . .londe recio, con el valor asturiano de arrechar y de 




84 Origen y vida del lenguaje 

A-prec-ent>-ap, esforzarse, cobrar fuerzas, de arreci-ar, re- 
cio. A. Alv. SíIv. Dom> 2 caar. 8 c: Muchos pecadores hay que de 
unos pecados arrecientan para otros, y apenas tienen acabados los 
unos, cuando ya están aplazando ios otros. 

Apppct^cho, bravura, reciura de condición; de arreci-ar. 
Jineta p. 38: Mas gusto es matallo (el venado) en esa sierra á la bra- 
ma ó arrececho, que no en un coto donde están mansos. 

Appeeipse, lo mismo que arrechar, quedarse duro y tieso, 
recio, por el frío. Solo conocen los romanistas el rigidus, que traen 
como origen de estos verbos; pero en castellano hubiera dado * rído 
ó * reido, ít. ridi, piam. reidi, fr. ant. roit, fr. raide. Si para estos ca- 
sos no valen las leyes fonéticas más aseveradas, ¿para qué sirven? 
Esteban \y. A la mañana amanecimos arrecidos, por ser cerca de 
navidad. Hita 940; Yo con miedo et arresido prometil una guar- 
nacha. Id. 966: yo, con miedo E aResido. Id. 982: que, ayuno E 
arrecido non omne podría solasar. 

Kejo, robustez, fortaleza, reciura. Es, con su variante racha^ 
por rech-a, y el gallego recho, el posverbal de arrechar, arreciar; en 
gall. rej-er tener fuerza, rejo fuerza. Quij. 1,25: Qué rejo que tiene 
y que voz. Id. 2,13: Y qué rejo debe de tener la bellaca. 

Cinto recio de cuero. Torr. Naharr. I, 136: Her barreñas y cu- 
chares, / hondas y rejos á pares. SAnchez Badajoz Recop. I, p. 258: 
Quiero her en este rejo / una lazada, á la fé / y bailando asille el 
pié. Id. p. 277: Soga, guindaleta ó rejo / no os faltará, juro á ños. 
/ Vos haréis una de dos. / Ahorcar ó despenar. De aquí en América 
azote, látigo, disciplinas. 

De buen rejo. Píe. Just. 2,2,4: Lo cual yo hacía de buen 
rejo. Ming. /?ev. 1: Porque traes tal sobre cejo, / andas esta madru- 
gada / la cabeza desgreñada, / no te llotras de buen rejo. 

Rej-udo, que tiene rej-o ó correa, correoso, como la mel- 
cocha. 

Rej-epa, en naut. codera que se da por la popa, ó cabo grue- 
so para sujetar el buque; de rej-o. 

A-ppejei^apse, en naut. amarrarse con rejer-a. 
En-pej-ap, en Venezuela atar el becerro á la pierna de la va- 
ca; en Cuba poner la soga á la vaca, al ternero, etc. Viene de rej-o, 
que en Cuba es la soga con que se amarra del pescuezo el ternero 



29. arsus. 



85 



ih nca, s« U enreja, mientras se la erdena; ^i esta es mansa y no 
■coaita itarse, se dice rejega. Aqui rej-o y en-rejar vienen de la 
niz de recio, airecUr, siijelar. 

RiJ^ii. en la Germ. ;ifírmación recia, de rej-o. 

Ari-«'jiiquv, ni*rnja«]iie. Iiorca de hierro de tres púas, y 
ftaunind francés ó marlinelto ilalíano, ave. Ofjose de rej-o^ del 
Ar y asegurar con fuerza, como enrejar. J. Pin. Agr. 4^9; Los que 
Imín arrejaques 6 vencejos. 

Sf^iin lo dicho, recho, recio y rejo son tina misma cosa. Las vo- 
cc>- ' ": con las silbantes tz, is, z Jan en castellano varianlej 
COTí . -.^. >:. J. Es íey foricíica, que lial taremos en no pocas pala- 
kis« y nace de la dificultad para los castellanos de pronunciar las 
fllluiitei del euskera. 

lH»**-:»t*i^«p, desanimarse, perder el brío y ánimo, descora- 
aiaiise. Del arta brío, en eiiskera. Behc. Sig. 10: Desarraran los 
«mts, iranie a perder. Dutlo 89; Non quieras desarrar. fAü. 591: 
Moñófe la tempesta, una orielfa brava / desarró e] maestro que la 
Uve Sil (aba. 

Ih>««-npr-afl<», triste, desconsolado, descorazonado. Altx. 
462: Pins con el roído parósse dcsarrado. Id. 638: Tovos por en- 

fBaoilu, Q' "" el corazón, paros desarrado. Id. 682: Eran 

«talen lodi .cgos desarrados, / De conquirir i Troya csta- 

itt desüuzados. Unte. S. DQtn, 409: Albergat los romeos que 
desairados. 

>arr-o, posv. de desarr-ar, desaliento. Bcrc. S. Af. 343: 
todo d dcsarro que lisera vcntdo {á los padres por la muerte 
4e Ufta hip). AWx. 679: iMas con el grant desarro avíelas olvidadas. 

tKntitrm-inienio. Be^rc. 5. Or. &5: Estaba atordída en 
irut desarramicnto. 



r<i» 



T^. 1 1 t^-n ^iLiii[)ie tue conocido por sus garras ó zarpas, que 
¡ *» ws irnws, con Us cuales aferra y estruja. Qué mucho se llamara 
ddetts muctus zarpas ó ar-Ua? Por lo mismo este nombre tam- 
Moi áicnifíca lo que agarr» muclio, la pieza de hilo ó de alambre con 
qttex rmibrc el anzuelo, la pala del mismo, y zaranda, y pedregal 
«B cuiTiitj vcfttniK que a/T, arr-i vale piedra: es abundancjal de 
I ^ff- U junnda <uena también ar-ize, término que igualmente va!e 



^^ 



86 Origen y vida del lenguaje 

recepción, el coger, artza-tu cribar, zarandar, artz-ari zarandero, 6 
artz-lari; zaranda también cr-za, o séase e' crtza oso. 

El oso habitó un tiempo por toda Europa y Asia menor, donde 
abundaban tupidos matorrales y bosques cerrados; después quedóse 
remontado por las montañas, donde todavía dura en no pocas 
comarcas. Conociéronle ios primitivos I-E en el sud de Rusia, y 
tiene un nombre común en todas nuestras lenguas, bien que algún 
tanto corrompido. La silbante euskérica tz pudo dar x- en griego, 
ksh en sanskrit? Hay quien saca orcus el huergo y el ogro de opx-oc 
y ápJí-KjKoí que valen el primero oso, el segundo pantera pequeña. Sí 
la raíz fué ark, pertenecerían estos nombres al arki coger, ¿pxeio^ 
arceo; pero fuera gran casualidad que sonase el nombre del oso de 
manera tan parecida en estas y en otras lenjjuas, en las cuales la deri- 
vación del euskera artz es manifiesta. El griego lo llama opxxoc, que 
pudiera ser derivado -to; del tema anterior, el skt. rkshas, el latírv 
ars-as, tal vez por urcsas, y del latín salieron quizá el irl. ursa, com^ 
ors, arem. arz. En zend. aresha, que es el artz euskérico con la 
parásita e propia de este idioma y que no tienen las demás iranias; 
en pamir yursh con la a del latín, en curdo art-tch, arm. ardj, en 
albanés ar-i, arash-ke, oseta ars, id. art, cimr. arth. Las germánicas 
y leto-eslavas perdieron el vocablo con esta acepción, por haberlo 
aplicado al demonio (Keller, Tiere d. kl. Altert p. 109), y se l!ani6 
el oso en ant. al. bsro, ags. béra, norso byorn, propiamente el negro 
ó brunnus (lit. béras^a.\ braun), al. B&r. En las eslavas vale el 
mugidor, esl. metchiku, mefckika (skt. makaka); y el que come- 
miel, esl. medvedu, ruso mishka (lit. meszka). 

«El ogro de los cuentos populares, dice Regnaud (Comment 
naissent les mythes p. 27), es el descendiente del rakshas védico, 
el rapaz detentor.» Es el que engulle las cosas del sacrificio, que- 
después en el Ramayana se convierte en los Rakshasas ó demonios 
horribles y dañinos. El origen del mito es pastoril. El oso y el lobo 
en los Vedas (Rígved. Vil, 24,27) significan todo aquello que- 
puede embarazar ó impedir la celebración del sacrificio: el rksha 6 
opxToc, del cual el Pulgarito fué guardián ó apxT-oüpo;, Arturo, 

30. Arzn, aparejo para izar, coger en náutica, estrobo, eslingst^ 
roñada, gazz. Es el euskaro arts lo que coge mucho, oso. 



tO. eso. 



87 



Arce, arr-ci», mareen por donde algo se- coge, orilla, luego 
I en Araron. De arz-a, art». Mend. Tcor. y pract. guerra I 78: 
[Muufafá q-.jc lod.1 la arlillcria sobre cE arcén ó borde de 

i ribera i\uc i- ^u.tic pasar. Usas:: todavía pt-.r mar^yeii ü orilla en 
inirpco. 

Ant-<Vii, ftislc delantero ú iiasero «Je b silla de montar. De 

an:- ' • se agarra el jinclc, Quij, 1,20: Puso la una mano 

1 1. - . - - iero. Id. 1,30: Llevaba colgado del arzón del.-íti- 

. Cfon. gen. píe, 4: Le quebrantó el arzón de la silla. 

Ea Honduras, Colombia, arción por ación ó correa del estribo, 
[pOríCT\-ir timbk'n para asir, pues de asir viene ación: contaminá- 
[lonsoickijn y arzón diindo arción [Cueiívo. Apnnt. ^21). 

Es AUva arzón vale scibeo. donde aparece d significado etímo- 
f^ ir. 

A_ . I i ' ' ::. [i ajile ación ó arción. 

Arz-oll«« en Salamanca la centaurea ornnLt, y la cscrufularli 

■\rj-iir. de artí, desbarrar, ccn la vnricdíiil lí? silbanlcs anlcs 
^«*? ^k. Just, 2,3, ! ,2: Un grepucsco de sarja ó por mejor decir, 
puro roto y descocido. 
' tirsus; it. oTso. rum. urs, prov. or?, iirs, Tr. ours, caL' 

- QuiJ- 2,3'i: He l''s osos seas comido, como Fabila el 
j. 
C.-^Ti en oso, del ico ó desaseado, 
r . j, .»,(, (ifl ^t¡Q^ del fciraiJo. 

«7, el payaso y Eiaznicreir, cortejar. 

iLcírk el oso, del enamorada que ronda á la moza. 

,/j JSij' ' ¡iSn de sorpresa ó asombro. 

U otJ.j ,v . : , ' (•/ OSO, la rosca, e! amor. 

Ou mayar y menor, las constelaciones polares, que vulgar- 
I ■artese lUman carro mayor y menor. 

fianei que se va d tragar la oso, del de genio violento y gcs- 
ibnncof. 

Punte un oso, del feo 6 del que lleva el peto alborotado ó bar»] 
ftKihomscadas. 

Oa-etfio, cachorro de la os-a. Monter, Atf. \. I, c. 27: 
CMOíte acKscicrc que los monleros faílarcn osa con oscsnos. 



88 Origen v vida del lenguaje 

Os-era, cueva del os-o. Monter. Alf. I. 1 , c. 4: Lo más grave 

del monlero de pié... en saber levantar el oso en el tiempo que sale 
de la osera. 

<ls-epo, como os-era. Corr. 117: En Febrero sale el oso del 
osero. 

31. Negros nos hubiéramos visto para dar nosotros nombre á 
las piedras. Y con todo la metáfora que de ellas sacamos es la de la 
dureza. Más duro que un pedernal ó que una piedra, empedernirse, 
petrificarse, es decir, hacerse sólido, macizo, piedra. De su dureza 
llamaron, pues, la piedra, de lo apretado de sus moléculas, aún ha- 
blando en química moderna. Ahora bien, ese endurecerse ó apretarse 
no podía tomarse más que de lo subjetivo, como todo lo demás, 
del aferrar y coger humano, que es,con las manos. El empeño ó afe- 
rramiento dícese arra-t, onomatopeya de ana, y arrat es además el 
pedernal y eslabón. Piedra es arr-i, atributivo -i de an, aquello de 
quien es propio el ser macizo, aferrado, cogido, y así en los deriva- 
dos hállase no solo arri-, sino arr- dureza, aferramiento. Caverna 
es ar-pe, es decir, bajo piedra ó dureza, roca arr-aitz ó punta y pe- 
ña de piedra, espacio pedregoso ó resquicio entre rocas arr-arte, 
pared de piedra arr-esi, arr-asi, amurallar arrasi-z-tatu, pesebre 
de piedra arr-aska, reventón ó pedregal, lastra, roca ar-ka-di, peñas- 
co suelto ó galga ar-kaiz, es decir piedra mala, peligrosa. Lastra 
arr-at-al, puerta rústica, de una piedra y un palo atravesado, arr- 
ate, cantera arr-egi, ar-di, casa de piedra arr-etche, escollo ar-ta, 
es decir, donde hay piedra, pizarra ó piedra blan.^a ar-bera, ó por 
lo negra ar-bel, losa dr-/as/a, piedra labrada ó sillar ar-/a/ií/u, ofi- 
cio de cantero arlan-tza, peldaño de piedra ar-mail, ar-mal, pica- 
cho ar-mo, ar-moka, muro de piedra flr-/nora, roca ó mucha pie- 
dra, pedrusco ar-sa, cueva ar-zÍÍo, ar-zalo, piedra blanca ar-zur/, 
pedregal en un terreno ar-mol ó montón (mol) de piedras. 

De arri, el pedrisco que cae como una Inanga ó ramaje y su 
nube arrí-abar, arrí-adar, de abar ó adar rama, como dicen los 
campesinos en Castilla, una rama de agua. El tiro de piedra arri-be- 
sain, arri-iraitsa, arri-kalda, piedra viva arri-bizi, losa ó piedra an- 
cha arri-zabal, pedregal arri-tza, pedregoso arrí-tsu, cantera arri- 
0bí, 6 arr-obi, piedra jaspeada ani-nabar. 



3?. risco. 



89 



qucdarae pasnudo, extrañado, cual piedra, petrificado, es 
I, es decir luccrsc piedra, el palmado y admirado arri-garrí, 
arri-giii, i pedradas crri-^Oj apedrear arri-katii, a rrika 
, pednuls ani-ka-da, arri-kaídi, apedrea i arrikaldi-iu, arrikaí- 
iútSt arríkaidi-S'katu, apedreador arri-kari. El guijo ó punta 
liedra arri-kazkúr, arri-kaskor, arri-kirri, orrikiskirri, arri- 
crrikoskor. 

, de piedra arrí-tn, arri-ko, andtr entre piedras arris-ka- 
[de arrí-z, de piedra, piedre7uela ó junta de peñasco arris-ko, 
orada de {¡nmi^o orri-te. 

Ai*r-lz. De piedra, hecho piedra de asombro, el euskaro 
I ptsmarse, hacerse piedra, de arri piedra; tal un vizcaíno en 
Dtc5: Casa cd. j. ]: Qw pues no por aSlf, que por ta senda / 
ir arriz en ptajra. 
AHn-Ui-St en la Oerni. piedras, del arriz, ta donde hay. 
Ar-bd, en Álava lo que en las piezas ha perdido la lierra 
apareciendo la roca, de ar-bel loha ó piedra pómez, ar 



rmuellas ó arroii4rlle, 3a planta que en ír. llaman 
de roche roca, lat alríplex, pg. armóles, armólas. Del eiis- 
tnnola, pedre^t en un terreno á armo picacho. En la tiíera 
\ hrt^fm armoll. 
KÍaco, es el euskaro arriz-ko pefíasco, adj: -ko de ani-z de 
Korting dic« que de resecare cortar. En prov. risqiie, lang. 
RMvjcuc. arri^ue, arrise, mars. risco, anl. prov. rezcgue, caí. 
irrí'c, pg. rÍ5fCO, il. ri^chio, risico, baj. lat. riscus. ír. rtsque: 
e tuem de Hspana con ía acepción metafórica de riesgo, 
pc9Ka3- Qüij' t,20: De algunos grandes y levantados riscos se des- 
ihi. Id. 1,23: Iba sallando un hombre de risco en risco y de 
en inaU. Zamimia Mon, mist. pte. 3 Expect. S. Ana: Todo peso 
a) pecAiSo, ni loe montes, ni los riscos, ni los peñascos, no pe- 
tanto. 

Como riscon, del bnijco y áspero. 

IÍUc«ui»o. que tiene riscos, A. Atv. SÍÍv. Dom. 4 adv. 5 CJ 
o montaña rifcosa. 



90 Origen y vida del lenüuajc 




Híscal, peñascal ó siíio de risc-os, en documento de 123^' 
(Mem.Acad. ///s/. 8,58). 

.\»'i'¡sc-ar, propiamente andar por riscos, de donde andar 
en peligros; il. arrischiare, rischiare, prov. arrisca, fr. risquer, pg. y 
cat. arriscar. En Bogotá arriscar es levantar, como arriscar el ala del 
sombrero, nariz arriscada ó respingada; el arresgar, común en Alar- 
cón, es vulgar en algunas partes de América. Risco viene de arrisc-o» 
de donde salió arrisc-ar. En Boal de Asturias arrisgarse. 

Intrans. Pinc. FU. poet, ai lector. Determiné á arriscar por I& 
socorrer. Valdés Dial, leng.: Arriscar por aventurar tengo por buen 
vocablo, aunque no lo usamos mucho; y así arriscar como apriscar^ 
que también me contenta, creo habemos desechado, porque tienen 
del pastoril. A mi bien me contenían, y bien los usa el refrán pasto- 
ril que dice; Quien no arrisca no aprisca. 

Trans. Poner á peligro Pie. Just. 2,2, 1 : El orgullo de un triunfo- 
hace los ánimos invencibles y los arrisca y dispone para emprender 
nuevas hazañas. Vid. pie. 41: Arriscan su pobreza al treinta y uno., 
Valderrama £/. Viern. 3 dom. cuar.: Y arriscan la vida que no tie- 
ne precio. T. Naharr. I, 104: Que por la menor oveja /arriscaba II. 
pelleja. S. Ter. Vida 34: Se hacen ya gente determinada á arriscar 
mil vidas por Dios. Mariana H. E. 17,3: Le suplicaron no quisiese 
arriscar su persona y con ella el bien y salud de! reino. S. Ter. VidBt 
16: No hay exclavo que no lo arrisque todo por rescatarse. 

Refltx. Andar por riscos y aventurarse y atreverse, a, en, contra,. 
por. Laguna Diosc. ep. nunc: Arriscándome por barrancos y peli- 
grosos despeñaderos. Valderrama £/, Lun. 3 dom. caar.: Se arriscó 
contra la potencia de Holofemes. Id. Desc: Ni se arriscaron las olas.; 
Id. Resarr.: A todo se oponen, á todo se aventuran y arriscan. Gr, 
Sultj. 2: A gran peligro se arrisca. Mariana H. E. 18,Q: Como hom-- 
bre astuto quería desde allí estarse á la mira sin arriscarse en nada. 
Id. 3,12: Con esto Sertorio desmayó de manera, que por no fiarse en 
sus fuerzas ni arriscarse á venir á las manos con e! enemigo. Valde-^ 
RRAMA, Fer. 5 dom. 2 caar.: Una gallina.... azorarse contra un milano- 
y arriscarse contra mil personas. J. Pin. Agr. 32,12: Aunque haya 
el pastor de andar al sol y al agua y frió y se debe arriscar contra loa 
tobos y ladrones por las defender. También despeñarse las reses por 



32. risco. 



91 



en d Tesoro de 1671 ariscar por arriscar, y además con 
antñar, por las g^uijas y puntas de las rocas. 
no arrisca, no aprisca. 
l«C!— ado, partic. dt .trrtsc-arse, y como adjetivo alicvido, 
D. VcoA Santiago: Los primeros y m.is arriscados i 
lid mar Bermtjo. Ra/. dick.j. 1: Vo, aunque soy mozo 
Mariana H. E. 8,7: Quince mil infantes, pero muy \fa- 
' en d pelear y arnscados. Erg. Arauc. 4: Hacen de sus per- 
arriscadas / de esfuerzo y fuerza pruebas señaladas. Roa 
ifAa 2,2: El caballo Ktneroso y arriscado... muestra en el fuego 
I respiración y cti la gallardía del lioDarse, que le falta no el 
,1010 ri campo para la carrera. 
Ea 1» Oerinanfa pendenciero^ que se a(rave á todos. 
1 Tunhién vale empinado, como alto risco J. Pin. Agr. 1,\ 2: En^ 
ilifvrcele arriscado del monte. De aquí por reniangado, respinga^ 
ládtDmbrero, de la niríz, etc. 

<*~o. Posv. de arrisc-ar, riesgo, peligro, J, Enc. 384. 
M-.j.iS / que por mf son ya pasadoSr ■' los peligros, losarris- 
JANAA. I, 71: Que más ufano muriera / cuando estaba en 



1«<|u««. posv. de arrisc-ar, riesgo ó peligro, en Aragón. 

Ar, f. 74: La dicha arrendación haya de correr y corra a 

que, príigTo y caso fortuilo del dicho arrendador. 

rrrl»ra-inÍ€?«ito. osadía, acción de arrisca-rse. Fr. J. 

r- ."'.-'s csiad. 1,7: Si un arriscamiento repentino del alma, 

'y:i de prcslo puede tanto, ¿qué no hará una rcsolu- 

iCrme^ 

rlscx-Arfle ó ilprri*«cai*««^ caer rodando por 
s. Am. Dios 1,32: Como la fuenle, que nace en un risco 
viene desriscando y quebrantando de peña en peña. 
«var. De risc-o, por derribar en Corr. 145: Yesca 
f eslabón que lo derriesca. 
I«u*-«r, encumbrar, subir entre risc-os, física ó moral- 
Trans. Gutv. Mtn. Corte I : Quién me enriscó á mí en la 
de b soberbia, sino sola mi presunción y locura? Leóm 
; V bs tira siempre hacía si mismo y las enrisca cu su altcxa 
h á la» almas). 



92 Okiqcn y vida del lenoujue 




Reflex. Valderrama Ej. Viern. 3 dom. citar,: Allí donde se 
can y como se prenden. Mariana H. E. 10,9: Parte se fortificaro 
en los pueblos y castillos, parte se enriscaron en las montañas. 

I*Jnr¡sca-(lo, partic. de enrisc-ar, y como adjetivo puesto 
lo alto, entre riscos; metáfor. osado, atrevido. J. Pin. Agr. 7,12: Po 
estar el pueblo en lo enriscado del monte. Mariana H, E. 3,25: Po 
morar en lugares fragosos y enriscados. Cabr. p. 234: Para derroci 
la rebeldía de las conciencias más enriscadas. Cespcd. Pint.: Qol 
mucho si la edad hambrienta lleva / las peñas enriscadas y subidaii 

En Venezuela valiente, resuelto, arriscado. < 

Ai>ricsg^ap. Variante Fonética de arriscar. Los clásicos uath 
ron indistintamente entrambas. En Boal de Asturias arrisgarse, 
atreverse. 

Trans. Ovalle H. Chile 3,3: De la misma vida, cuando es m 
sario arriesgarla por la honra y libertad. D. Veoa Esp. S.: Por 
poco vendes tu libertad y arriesgas tu salvación. Id. Fer. 6 Dom. 
cuar.: No seas tan animoso, que arriesgas tu vida. S. Ter. Conc. 
Lo que otros muchos santos hicieron, que arriesgaron la quietud 
vida por las almas. 

Reflex. Lope Dav. pers. J/I. p. 5 1 5: Que no te arriesges qui 
Alarc. La ind. y la suerte 3,5: Perdonad, Blanca, que yo / 
quiero arriesgarme tanto. 

A. Tirso Am. y Amist. 3,18: Mal haya el hombre celoso, / 
por probar lo dudoso, / se arriesga á perder lo cierto. Alarc. Favor* 
mundo 2,5: No os arriesguéis á un gran daño / por la que, 
«ntiendo, / no os quiere. Mor, VieJ. y la ni/i. 1,5: ¿Cómo / qi 
reis que yo me arriesgara / á venir por un camino / con él? 

En. Muñoz V. Gran. 3, 11: V no arriesgarse en cosa que pid 
mucho reparo. 

Arriesgar la pelleja, verse en peligro. 

El que no se arriesga, no pasa la mar. 

K¡«s^-ap, como arriesgar, perdida la a- por tomarse coi 



IOS 



preposición. Corr. 111: En el culo las tienes; nunca las ríesguek 
(Las bragas que le dio el muchacho). ' 

Ki«^M^-o. posv. de ríesg-ar y sirve para suplir el arríengo d^ 
arriesgar, así como arriesgar suple hoy á nesgar. En J. Enc, (3M 
arriscos por riesgos. Quij. r,34: Lo cual no podía ser sin mudli 



32. arisco. 



93 



» «lyo. ZAftAifTA Dia f. Íj9: Se navega sin riesgo, y en é\ solo 
iu«. A. Alv. Sitv. Dom. rom. 5 c. § 2: Lo que le 
I. »c i es(« riesgo. Zamc^ka Aíon. mis/. /JÍe. J, Present,: 
JO las deja Dios y en el primer asalto perecieron.... que toda 
ana naturaleza padeciese riesgo. 

de, con peligro de, Cacer. ps. 67: Teniendo puesta la 
dero, i ri«go de perderla al primer tumbo de un dado. 
i rk^o y vtntara, venga lo que viniere^ aventurando. 
I JO riesgo. León Job 1 3,1 3: Vo quiero hablar á mi riesgo lodo 
: nc diere la voluntad, / venga lo que viniere. 
lodo ringo. J. Pls. Agr, 14,t8: Porque se hagan á todo 
D. ToRit. FU. mor, 10,3: Pone el hombre á todo riesgo lo que 



•riesgo. Valderkama Ejerc. Ceniza: No por eso dejes de 
. gritos, que aunque por ello corras riesgo. Id. Per. 4, 
. 4 ca<?r_- Pues para que tú no corras esle riesgo, quiero que 
• traídas i los ojos la muerte. Id. Per, 5, dom, 5 pos.: Corre 
i>, si no se guarda mucho. A. Alv. Silv. Parí/, 6 c: Todo 
t de su merecida eondeiiación correrá por él. G. Atf. 2,2,Q: 
nos mucho riesgo. 

'^go, de to peligroso, de la persona arriesgada. 
..... .,; ríesgp de, á peligro de. Qaij. !,I: Podía estar al riesgo 

I cuchillada. 

•e» el riesgo. Zaíialcta Díaf. í,i: Si los ven meterse 
los llaman á chillidos. 
' d, «fi r/cs;^, peligro, J. Pin. Agr, 22,5: Si alguno se 
r otro en tales riesgos. León Cos. 20: V 5í este bien de bcl- 
I algún toreo, pudieran por él ponerse á este riesgo los 
Qb(/. 2.3: Bs grandísimo el riesgo, á que se pone el que. 
ó peilf{^-09iO, de arrcsgar ú arriesgar, que 
: en Argentina por arriesgado. 
LrtiM*«K por arrís-co, de arríZ'ko, lo propio de riscos, como 
1 dice mootaráz, Ispero, intratable. Ya hemos visto ariscar por 
r ooa la misma suavi2adún de la r. Pcitro Vfd. j. 2: Qué ¿tan 
s Ia mozo?. J. Pin. Agr. M' Arisca de condición. Quttv. 
■ Qf JM. S6: La visa arisca y la palabra tosa, / rebosando la 



y* Origen y ' 

íaz libros de duelos. O. Atf. f. 380: Hícele el amor, mostróse a 
dádivas ablandan peñas (alusión etimológica). 

Ser arisco con. J. Pin. Agr. 18,5: En ser las águilas tan a 
con el hombre. 

Kipio, sin etimología conocida y solo de España, pg. 
ripa; me barrunto viene del euskaro arri-pe, piedra de deba 
dentro, las que se ponen para calzar y rellenar otras princip: 
díganse los sillares; metáf. lo que sirve para rellenar, como las 
bras inútiles para rellenar el verso. Sen. CorneL: Que los tal 
desechan ripio. L. Qrac. Crit. 2,1: Tanto libro inútil, ripio dí 
das. j. Pin. Agr. 3,30: No hay rastro de piedras ni de ripios 
que es todo arena. 

Dar ripio (á la mano), c. 576. Hacer de peón de alba 
metáf. ayudar. Cacer. ps. 80: Daban ripio á la mano. Acarn 
teja y ladrillo. Gall. esp. 1: Denme ripio / suficiente á la h 
denme moros / á las manos. G. Alf. 2,1,2: Sin tratar de la enmi 
la tomaba como honra, dando ripio á la mano, cuando al| 
decían. Quev. C. de c; Por apaciguarlas empezó á darlas ripi 
mano á sabiendas. 

Kipi-ar, llenar con ripio. 

Ripi-oso, de mucho ripi-o. 

33. Empresa no menos dificultosa hubo de ser la de dar nc 
á la luz. Échese el lector á discurrir, y si no dá en lo que dien 
hombres primitivos, tarea le mando. El choque del pedernal ó f 
de chispa, fué el que lo originó. Llamáronla ar-gi, la hecha c 
arr-i ó piedra. Tal es, por lo mismo, el origen del fuego ent 
hombres. No fué Prometeo su inventor, sí el mantha, de c 
Prometeo parece derivarse, significa rozar y ludir dos leños, i 
buscat}an el fuego y la luz los I-E; pero argi lleva en su etim< 
el medio más primitivo, el del eslabón y pedernal. La aurora 
alde es la vecina de la luz, ó argi-aste el comienzo de la mis 
urgi'begi su ojo. Luciente, ilustre argi-dun, ojos claros ó lumt 
los ojos begi-argi, claridad argi-dura, argi-era ó argi-go, es 
io que tiende á ser luz, ingenio y lumbre del alma argi-da, 1 
de la mañana ó brillante argi-izar, declaración argi-men, crepi 
•argi-Mabar 6 luz tamizada y variegada, por los colores del iri 



I en las nubes, lámpara 6 farol argi-ontzi é vaso de [uz, ctara- 

úrgi-ro, pubtkar ó dar á la luz argi-iara-ia, claridad argt- 

^ f allia arghtirrint-a, argian-tcfjtrrint-a, argi' 

ua, CÁ dtcir cliorriílü de llíz, abrir^ie \a luz, 

argi-tsu, alumbrar^ aclarar argi-tu, el amanecer ó alumbrar 

\tie^ argi-aste, argi-arratze ó romper de !a \\\t, luna y cera 

y orgi-sarí, argi'zai, es decir pI que cuidn de h luz, el 

stenta, claridad de Ea Juna argizai-Uf primeros alborea 

i\ rendiji'las, diispacjiloí colados de luz, aurora argiz- 

I r ' 'a )tiz. La dcc!aiación ó argi-men diférase venir del 

, pero ar^o ¿qué significa en lalín? Nada. ArgivWt 

era y admite claro análisis: ihabráie visto el mocoso mutil y 

' calzas benncjas quiere poner á los lalínislas! 



EJ argi luz, di<5 en gr. dpT-óí, <íp|-^;, á^-swj^, ápy-tvíí-siq, 
!■ luz, blanco y brülanle ó luminoso. ápTi-Xi^ arciHa blanca, 
i¿^ "-. en laL y arcilla. En skt. responde arjisna brillante, 

Unco, plaU; oro, rdja-ti brillar, rañj-rifi, con nasal 
tcfiir, colorar, ó rúj-üti, raj-ya-ti, rak-tas teñido, coloreadOi 
i color, linie, raj-akas el que tihinipiea ú íifie la ropa, rnjanl 
■T ri!r.-utTi p \ esta variante correíiponde en gr, pi^ui (eñirr 
' >r, pÉí"**^ Ji€|-¡ia tinte, ■jípvwi¡>u'(é-=-^pu3t,Jia:p¿;. 
Vitn arga-^re, -i, -fum indicar, anisar, srgiiír, propiamente 
I ch- "' * :^guere n-futnr, argu-men.'am argumcníOj, arga- 
ar, '. argumenhi-tio; argiitus bnllaníe, sobresa- 

í^ dcvado, claro y penetrante, especie de adjetivo como c^r- 
raiHS, '^ ilior picante, del olor pendrante, del 

. y i... ._ :al fmo, sutil, argati-ae finura; sutileza 

ó ar^tdas, argata exta son las entrañas claras, de 
5, argutae liíferae cartas bien circunstanciadas. 

-n ■>- - --a piehislórica junlameniecon el 
1 con el cobre, oro y bronce. De 
ide la plata <n nuestra Península habla Estrabon (/. 3), En 
;v en Hí&sarlik se han hallado vasos de e$le metal. Pero el 
al conocido de los l-£ antes de su separación fué el cobre, 
I que d Dombre de Fa piala, aunque sea común ¡i casi 
cAo6, ha debido proceder de un lugar, extendiéndose i to& 



, - .. (. . 1 1 - 



demás. En el Rfgveda rajata solo signifíca blanco, brillante, í 
como darQüta visible, yajata venerable, y solo en el texto 
posterior Taittirayasamhita (1,5,1,2) se llama la plata r 
hiranyam oro blanco, y en el Atharvaveda rajata toma i 
sustantivo de plata. 

Entre las célticas parece por primera vez en los nom 
ciudades de la Galia Argento-ratam ó Estrasburgo, Argento- 
Argento-varia (Arzenheim), Argento-dubrum {dubrum agua 
pues Estrabon nos asegura lo poco abundante que allí era 
(I. 4) y Diodoro Sículo (5,27,1) añade que no se sacaba de I 
lias, estos nombres tuvieron que significar blanco, brillante^ 
más. Argenfo-ratam, por ej., (irl. rath konigsburg) monte 
Argento-dubrum aguas claras. El adjetivo común en las I-E 
nto, derivado óeargi, significó blanco, brillante, y se fué ap 
á la plata en diversas épocas, así como con otros sufijos se le ai 
Grecia el adjetivo áp^ü-po;, semejante a! arja-na del sánskrit 
tas del latin de parecida significación, pero sin concretarse á I 
Fuera de España, los yacimientos mayores de plata para el c 
los del Asia menor en la Armenia, y de allí es lo más creiblt 
extendiera la aplicación concreta de este adjetivo á las otras 
En armenio se dice arcath, anteriormente arjat, y de allí 
Irán y á la India, pues en la literatura indiana aparece concn 
vocablo á la plata al mismo tiempo que aparece el mulo (ag\ 
el cual les llegó de Armenia (Bradke, Zar Methode..., p. 87 
Armenia pasó ciertamente el nombre de la plata al Cáucaso, 
ro aratz, á trueque del del hierro. En las célticas formaron ( 
bre á imitación del latino argentam, como cra-entas, sil-enti 
entus. (R. Much, Zeit.f. d. Altert. 42,164), así en latín ar¿ 
ital. argentom, gall. brit. arganton, lo mismo que el albanés 
del latín. En sánskrit la plata se dice rajata, en el Avesta i 
persa arziz estaño y plomo, en gr. áp^jp-oi;, áppp-tov, en irl. a 
argat, airget, cimr. ariant, com. argans, arem. archant, ce 
hanz. Entre los griegos corría la noticia de que la plata hab 
do de tierras no lejanas de la Armenia y el Caucaso, del 
Euxino. Homero dice que de la ciudad 'AXúp?) del Ponto (//. 
-njXoOev éí *AXúp>j? oflev ap^úpou éort ^svéíXn). De esta ciuda 
*£aXúpii¡, trae Hehn el nombre de la plata silabr en godo, slrt 



o, arctiía, naranja. 



97 



í, sidabras en ühiano, sirablan en prusiano, Siiber en alemán. 
(O^S) ncH hibb de los cuernos de piala para beber de los 
aos, y Tácito [Germ. 5) de vasos de piala como presente. 
semiUs debieron de conocerla muclio antes que los I-E, 
y ktstf, asir, kaspu, sarpu, sumer. ku-babbar; en egipcio hat, 
»c>^iz/, propiamente blanco, üi plata fué rara antes de que los 
U Uevasen de España á todas partes; en Asiría y Egipto al 
los metales y otras cosas preciosas la anteponen á menudo 
[oro. Li piala de España fué, pues, la que extendió su comercio, 
el punió de signincarse el dinero por su nombre rij/j'jpwv y 



15. Aripén» dljose de argenlum. 

Q^iin titrte argén, tiene todo bien. (Argén, ó argento, es plata.) 
[340 y L Qrac. Crit. 3.6 y Oalisdo 600. 
Ariceut'-tta-, »i*)(eiit-4>t*ta* eruditas derivaciones de ar- 
y bordadura de píaia y oro. Oono. rom. barí. 3: 
4-.- ..._Lro de á ocho / argentaron el pantuflo. Quij. 2.35: 
indo por todos ellos inrmjtas hojas de argentería de oro. 
Arienxo. moneda anl. de Castilla, en Aragón el udarme. En 
[Oosariimi del f. Ju/go: Argcntciiis: Nummusargeníeus. Cornip- 
¡tur ciiam arjiencius, argencium, argemum. De aquí pudo 
120, arienzo. Btuc. S. M. 473; Monzón e Daltinas deuen 
"poada / con todos sus alfoi^es, aríenzos en soldada. Csca- 
k.0rif^- monter. t lOl: Tenía obligación de pagar con sus 
»y atfo^ de cada casa sendos aríenzos anales. Lasian. Moned. 
.L 5; Nuestro tnarco pesa ocho onzas... La onza se compone de 
|»ci$ aricnros. Becerro Monast. S. MUlán: Singnlos arienzos 
Que la traducción del s. XIV, en la vilJa de CuelLar, según 
(Fnnd. S. Benito t60t), declara: Sendos aricnzos de cera, 
I aflates y rollos grandes de cera. 

etllii. de ¿ajtliXfr; por mediación del argüía, que hizo de 

b; tL argilla, fr. argile, argille, pg. argüía. Fuenm. Pío V. J, 

ense tos tugares y caminos con valladares de arcilla con- 

liguas. 

kreUl-o«o« de ardlI-a. 
Afeudarse, darse pñsa, el lat. argut-arí, de argutus. Bcrc 

7 



9o Orioen y viüá 

Mil. 881: Argudose el clérigo é fizóse más osado. En Alex 
(481, 993) lo traduce Morel-Fatio por «se dérober en faísí 
mouvement de cúté». 

La naranja fué traída á Europa por los árabes, y el camin 
recorrió desde la India lo dicen los nombres que lleva. El castt 
naranja, ií. aranzi, naran-zi, arancio, melarancio, fr. orange, i 
naranza, niall. naranz, pg. laranja, vienen del arábigo naranc 
hindosíani nflra/íí/y/ y sánskrito nürañga, nagrunga, nagar 
Su forma primitiva es nága-ranga, que significa rojo como el n 
de naga montanum, i. e. plumbeum, como en persa badrang, 
de badhra es plomo, y de la raiz raj, rañj, ó rak, como sam-r 
rojo, ranga color (rojo), ranga-mdtr cochinilla ó madre del 
rañj-ana sándalo rojo, la roya. En persa la naranja es narang, 
narinj, ge, mod. vípúvTÍt, búlgaro nerandze, alb. naránts. 

IVaranjn. del árabe nárandj, del persa narank, como i 
laranja del persa larandj, y por contaminación con aurum oro, 
orancia, fr. orange; el caí. naranja y el gr. mod. vspávtC:, coi 
casteüano. Qaij. 2,8: Es de hechura de una media naranja. 

También se decía de la bala de artiliería del tamaño de 
naranja. 

El que come la naranja que pase la dentera. Sufra las c 
cuencias del hacer su gusto. 

Media naranja, cúpula arquitectónica por su forma, la e 
por completarse con e! esposo. 

Naranjas! interjec. de asombro. 

No se ha de apretar tanto la naranja, que amargue el z 
De aquí apretar la naranja, poner en aprieto, 

Xan;»iij-Tnlí»^ conserva ó refresco hecho de naranja, a 
yagu?.. Esteban, c. 6: Empezáronse los dos campos á saludar 
los buenos días con muy calientes escaramuzas y fervorosas em 
das, en lui^ar de chocolate y naranjada. Pedro Urd. J. 1: A( 
vendí aguardiente / y naranjada vendí. 

Mctáfor. Dicho ó hecho grosero. 

IVnpaiij-al, lugar plantado de naranj-as. Agosta H, 
4,31: Hay ya en aquellas partes montañas y bosques d 
ranjales. 



36. arran, arratn. 



99 



I \aFflLnj-azo, golpe con una naran]-a. Obreg. 1 ,5: Y en acá- 
; U grita lie jetingaá y naranj.izos.., ítí conmigo (mi un laber- 
do <k U gula. 

inj-«»ro, -a» díccse e! trabuco naranjero^ y antes del mñón 
iba U baU del calibre iie las que Mantaban naranjas. H£RR. 
\ lita. Dtc. 6, t. 6, c. 3: Con algunas de aquellas piezas de artille- 
bfM asaban en las Indias, cjueeran unas naranjeras pequeñas que 
in con Íticr74 de brazos. Ademis es el que vende naranjas, 
iranj-o, -a« el árbol que da naranj-as. Quij. 1 ,32: 1 'eh<i}o 
(«DO» [unpjo5. Metif. el rudo é i|;nornnlc. 

iij-ailo, de color de naranj-a. Marm. Desc. Af. 4,22: 
-■ .crias hacen de aquel cuero marroquí naranjado ó coló* 
PAUt H- Chile IJ 9: Tienen la cabeza esmaltada Me naran- 
Ibn vh-o que jiarece llamas de fuego. Selvog. Í40: Una &aya 

«di. 
A-nai*anJ-ado, de color de nnranj-a. 



El I 'SU nombre del pescir, como en cnsIeUano. 

)F ¿qtí- .'ucs agarrar Cücríemente, que no se encape, 

loóles i.- irio en el agarríir un pt:r., que otra comí alguna. 

lór, ó \ü propio de coger, el muy de coger, y arr-aa lo de 
MittU ó citóla qtie coge el grano eclilndoto 
hierro del >iig^ que sujeia, el cencerro 
ft. También arr-ai, lo para coger, el pejt y el gavilán, y por tras- 
''l pe7, en los visoí de sus eicain.i>y sobre- 
•1 lal vez por ser el pescado más coinün 
e de la Uin.t dfce^e arrai-iltíra, ó lo 
o, el buitre rojo arrai-gorri, el pescador arral- 
-- - -rai-ki, la concha arrain-bearrí, la 

,./', arrain-eg!) pe-;candü arrain-ka, 
' arrain-kaia 6 arran-ka, arranka-ta, pescador arrain-karU 
ar' r, la carne de pescada arrain-ki, cantidad de 

, abundante en pescado arrainlsu, pescador 
zari, pesca arran-tza, pescador orma-tzaie, 
-car arraaUa-ta. Dias claroSf serenos son tgiinak 
V. í^-i ..)¿;i.tj arr^n-o. como arr-af el gavilán, por sus garras, 
I de quien es propio el agarrar ó arran. 



100 Oriocn y vida del lenguaje 

37. Appancap. Kiirting lo trae del germánico raí 
decir, del anf. al. renken torcer, que veremos al tratar de 1 
urg: pero esta raiz, alemán ranken, solo vale dar vueltas, retoi 
enredarse, como las plantas al tronco, y solo por traslación y í 
dariamente en inglés wrench his sword from him, arrancs 
espada, donde la idea de tirar está en el from him, no en el 
wrench, ni menos tuvo semejante acepción el antiguo alema 
it ant. arrancare, hoy en Ñapóles, piam. ranche, gen. ar 
sardo arrancai, prov. ant. arrancar, arancar, hoy arranca, a 
arancha, arrenca, arrínca, arringar, cat. arrancar, arrenca 
arrancar. En castellano antiguo arrancar, ranear y arrincar, i 
los dos últimos todavía duraron entre los clásicos. Usóse mucl; 
gfinar la batalla, la ciudad, etc. Cid. 764: Por aquel colpe ra 
es el fonssado (vencido es el ejército). Id. 769: Arancado es 
Faríz. Id. 7Q3: Quando tal batalla auemos arancado. Cron. P. 
p. 127: La batalla fué muy ferida de amas las partes, e arran 
ya los flamencos á los franceses (ganaban). Paso honroso 71: j 
cando el uno contra el otro. Alf. XI, 694: Todos fueron adelan 
los moros bien feríendo; / arrancóse el infante / con ssus mor 
foyendo. Berc. Mil. 877: Fué con los azadones la ^erraia raí 
Id. 5. Miil. 46; Ovóse de las cuevas por esso arrancar, / ca noi 
ríe al so grado el voto quebrantar. Id. S. Mili, 452: Fué con '. 
los sanctos la facienda raneada (ganada). Cid 1849: Pocos di 
Rey, que una lid a arrancado: / A aquel Rey de Marruecos, / ' 
por nombrado, / Con ginquaenta mili arrancólos del campo. 

La acepción más antigua es la de ganar ó coger con fuerz 
que ofrece diñcultad: es el concepto del euskaro arranca y art 
pescar. De aquf tomar ó ganar por armas una ciudad, una bat 
sacar algo por fuerza, de donde p?só á la agricultura, al arram 
una planta. De arranka salió arrancar; de arrainka, arrincar, vai 
que comprueban la etimología. 

Intrans. Empezar á moverse con esfuerzo, en lo físico y 
moral, León Job. 39,24: Y esos mismos arrancan alegres y 
de corazón al encuentro. Quev. Tac. 6: Arrancaron con esto 
ronse. Torr. FU Mor. 7,3: Ni aun por esas arrancaron de sus 
Persil, 2,\\\ Y aun mismo tiempo arrancaron todas cuatro b 
Lope Rim. de Barg. son. 77: Salió confuso ejército á ladn 



37. atrancar. 



101 



I de gozques, negra, roja v ^lanca,/como de aldea Turibunda 
a,/ para seguir al lobo en m<ínte^ valle. Id. AngeL h Furioso 
U puerta arranca. Quev. Tac, 5: Arrancó hacia raí 
3. 21; Arrancaron tras el picaro jc.asiéroníe. Mariana //. 
£ 13,16: Se detuvo en Aragón antes de ari:4n>:ar para venir á su 
Zajiora Mon. mist. ptc. 3, Present.: Amutó con una velo- 
vi -vi-aftj, D, Veoa 5. Mai.: Por dejarse un hombre envejecer 
o. depues para arrancar de ella halta lantos estorbos. J. 
N. Agr. 20,45: Se juntan muchas, mas que no arrancan hist^ que 
nejas se les dan por ^uias. Id. A,2: Antes de an^ncar de la 
, come sus torrijas. Id. 4,20: Los caballos Arrancaron por esos 
ahuyentando tas tinieblas. Barbad. Corr. vk. 249; Va avisé 
I que arrancase del puesto que quería correr. L. Grac. Fern.: 
tbve de un feliz y acertado reinado consiste en el arrancar, y 

f decirlo así, en acertar i encarrilar. 
Tnns. Sacar con esfuerzo de afguna (jarte. PersU, 2,9: La per-^ 
•c llaman inquisidores en España me arrancó de 
i:)iJo se sale por fuerza della> antes se puede llamar 
I, que salida. Vlaj. Para. 7; Apolo le arrancó de Gualimala 
i en su ayuda. Erc Arauc. 2: Con diabólica furia y inovi- 
rranca a los msljanos del asiento, 
■eparar, quitar, con esfuerzo, en genera). QmJ, 2,46: Pug- 
^Goo todas sus fuerzas por arrancar el gato de su rostro. Mclo 
rf. 1: Le amncaron la cabeza ya cadáver. MoRrro Prtm, la 
3.6: Sácale, ínfome (el acero), ó yo mesmo / te le arran- 
y seri/para matarte primero. Qa\}> 2,42: A buen seguro, 
cido vuestro durño llegue á ser emperador,..» que no se 
^ucn como quiera. Oran. Afem, 6,5, § 3: El fruto ya ma- 
sazón se cayó del árbol que lo iraí^ y no había nece- 
idc arrancar con fuerza lo que de su voluntad se nos ofrecía, 
[fmpr. 80: Quién podrá, juntas las cerdas, arrancar la cola de 
illo. Tirso Cond. por desc. 3,3: ¿Cómo no rompo estos 
' / Curio estu rejas no arranco? Stou. S. Jeron. 4,8: Antes 
: »TTanc»«ti áncoras y desplegasen velas. Valdcrrama Ej. dom. 
r.i}aé csircltas arranco yo del cielo con una sola coleada que 
>. Qw'H. Simb. S,2,20, § 2: Le cortaron las orejas y le arrancaron 
bi á»sih^ Qo^. 1,29: Las barbas le ha derribado y arrancado del 




rostro, como si las quitaran á-fíDsta. Mariana íí. £. 5,6: Di 
encuentro y bote de lanza 1? a'r^andó del caballo. 

Sacar de raiz. QaiJ, li2$;**Se volvió loco, arrancó los árbt 
enturbió las aguas. k\^-%,^J-''La ínsula que yo os he'prometido n 
movible ni fugitivajraices tiene tan hondas, echadas en los abis 
de !a tierra, qijfrilg'ra arrancarán ni mudarán de donde está á 
tirones. GranN^íc'. espir. 28, § I: Mira diligentemente noarraní 
ta buena h't^ba por arrancar la mala. Moreto La misma c 
flCiíSíí,-l'^,8:' Arranca el airado viento / todo un roble en la moni 
,^ *'&úaf. Zamora Mon. mist. pte. 7, Santiago: Cortad los pe 
..nríéntos malos, arrancad los deseos, podad las malicias. Gran. Sí 
: 2,30: Si la elocuencia es poderosa para persuadir lo que quiei 
arrancar de raiz las opiniones falsas. Erg. Arauc. 32: Ni del i 
común mal informado / arrancar un error tan arraigado. Gala 
Veis aqui ya arrancada de raiz toda mi esperanza. 

Despedir con fuerza la voz, los suspiros, etc. Obreg. 1,18: C 
se pudiera arrancar la flema del pecho, si no ayudara la len] 
Oran. Doct. crist. 2,6: La primera voz que de aquel tan angust 
y cansado pecho arrancó, fué pedir al Padre eterno perdón para 
sacriñcadores. Id. Esc. esp. 5: Arrancando gemidos y brami 
Qaij. 2,12: Con un ay, arrancado, al parecer, de lo íntimo d< 
corazón. 

Reflex. Oran. / Clim.: Viera luego la piedra arrancarse c 
alto y caer en tierra. QaiJ. 1,43; Le causó tanto dolor, que ere 
que la muñeca le cortaban ó que el brazo se le arrancaba. 

Arrancar á correr, como echar á correr. Moreto Lindo D. 
go3,\'. Aquí no hay otro remedio / sino arrancar á correr. 

Arrancar rfc, ant. irse. Berc. 5. M. 46: Ovóse de las cuevas 
esso arrancar. 

Arrancar de cuajo, de raíz, enteramente. 

Arrancar de la espada, etc., tirar de ella, sacarla de la vain 
Pin. Agr. 18,23: Me fui allá con dos criados avisados que at 
casen de sus espadas cuando. Id. 2,4: Que alguno arranque d 
espada contra si mesmo. Valderrama Ej. Orac. huerto: Hecho 
brasa de celo, arrancó de una daga, ó lanza, como dicen otros. G. 
1,1,6: Con mis flacas fuerzas y pocos años arranqué de un po 
tírele medio ladrillo. 



arrancar. 



103 



Anattcarle alga» arrcbaUr-do violenta y dificilmente. QuiJ. 2,42: 
I bttft ie5t«ro, que citando vuestro dueño llegue Á ser emperador...., 
: no se lo aronqiicn como quiera. 

Arruacarie el alma, ú Ííjs muelas, amenaza. QuIJ. 2,35: V no 
' rcTtliqíiris paUbni| que os arrancaré el alma. 

Anmcarlf et moño, riñendo mujeres, ó e/ pdo, y son amenazas 

- ta Itngua. amenaza al malhablado. 
Arranearie fas palabras, obligarle á hablar. 
Arrancarle ana cosa, obligarle A hablar, despojarle de algo. 
Arrancarse, mctaf. cmperar á cantar. 
Arraacarse las t)arbas, los pelos, de desesperado, despechado. 
. 1,18: Y arrancábase las barbas. Id. 1.26: V se arrancó la mi- 
:eriK(d« las barbas), [d. !,41: Arrancárselas barbasJd. 2,26; 
na de pesar sus hermosos cabellos. 
túnelt el alma, morir, senlirnniclia. Quij. 1,41: Y ella, 
de el alma, al parecer, se fué con su padre. Id. t,43: 
r que parecía 4|iie con cada uno se le arrancaba el alma. 
X. ps. 30: Arráncaseme el alma. Cahk.jP. 411: Citándosele 
el alRia (al morir). Ohan. Orjjc. 1,1 1, ¡i 1: Vino á ser el 
itin fuerle, que p'jr la grandeza de los dolores, sin Hagra 
, le arrancó aquel inima santísima del cuerpo. 
Arrancarse por, ^Wr con algo no esperado. 
Arraaearana taz. Q¡tij. 2,36: V luego desencajó y arrancó de! 
» y dilatsdo pecho una \oz grave y sonora. 
Arrancar un suspiro. QaiJ. 1,17: Un suspiro, que parecía que 
kinxicaía üc lo prüfur.dode sus entrañas. 
U arrancaré... el pescuezo, el gañote, le pegaré y mataré; 
\áii pellej^t raunnurar, y en América con más fuerza arrancar- 
ítisollaít ó sollastre. 

'j ni d tres lirones, ceguera de imo. 
I ji», parlic. y adj. de arranc-ar. En América el muy 
íqHeittda tiene ó el que perdió cuanto tenia. De itqui en Es- 
i b«l^: Es mi5 malo que arrancado. 
.tf¿t ri,i¡n <>e,ir, quc arrancodo, del revoltoso, de aviesa con- 

a planta que se arranca por ser mala. 
ÍMai arrancaiíOf travieso, guerrero, malo. 



1U4 Orioen V vida 

ArrancM-carno, en la Rioja alavesa el peón que ocupa 
cuarto lugar á la izquierda al comenzar la cava de las viñas. 

Arpanca-clavos, palanca de uña hendida; enAméríc 
despilfarrador y atolondrado. 

Appanca-miielas, sacamuelas. 

Appanca-pinos, el bajo de taüa. 

Appar»ca-s¡ogfa, acto de arrancarse el fruto que había 
segarse, como la cebada, cuando no ha granado. Metáf. gran riña 
palabras injuriosas. 

Appanca-sonda, herramienta para sacar la sonda eng 
chada ó rota. 

Appanca-tuhos, instrumento con dos ganches que 
despliegan cuando se vuelve la sonda. 

Appanqu-e, posv. de arranc-ar, en todas sus acepciones, 
ímpetu de cólera, la presteza en el obrar, la ocurrencia viva y pr 
ta, el valor y brío, el nacimiento de un arco ó bóveda, etc. En la 
tera de Aragón último vaso de vino ó copa al separarse de una j 
ta ó corro. 

De arranque, de valor, resolución. 

De arranques vivos, del vivo, impetuoso. 

No tener arranques, falta de brío. 

Appanc-a, posv. de arranc-ar; acción de coger algunos 
tos que no se siegan, sino que se arrancan, como el lino, ha! 
judías. 

Appanca-miento, acción de arranca-r. S. Ter. Moi 
5,1: Porque es un arrancamiento del alma, de todas las operado 
que puede tener estando en el cuerpo. 

Appanqu-epa, pobreza suma del arrancado; así en Ci 
Canarias. 

Appanca-depo, lugar de donde se arranca á correr; 
Aragón la parte más gruesa del cañón de la escopeta. 

Appanca-dera, esquila de los mansos para hacer arrar 
y para guiar el ganado. 

Arpanc-ada, de arranqu-e, arranc-ar. Antiguamente 
victoria ganada, de arrancada^ de vencida. Cid 609; Ca fecha e 
arrancada. Id. 583: Deguisa ua myo Qid como siescapasse de ar 
cada. Id. 2448: Desta arrancada ños y remos pagados. 



37. arrancan 



105 



I Rfftiáa precipitada ó ado de arrancar atiendo. Persil, 2,8: Me 
I de mi palru, que cuando se sale por fuerza de clU> antes se 
ílUmar arrancada que salida. 

ipoje violento, Marm. Descr. Aífr. i 4, f. 124: Los moros en- 
tras ellos y lo$ llevaron de arrancada hasta las puertas. En 
.d primer empuje del bajel al andar y su velocidad. 
HtaelU (Id animal. Monter. Ai/. L \, c. 9: Fasta que levanieii el 
■ de cama ó Tallasen Us arrancadas fres^cas, que entendiesen 
; ib delante de ellos. 
Ucft-arrnticar* Meno. O. Gran. 3: O es amoUnarse ó un 

ncarse pocos á pocos. 
Ranrap, arrancar, lograr, vencer, salir de. Berc. 5. D. 378: 
tenar iwn pudieron puerro nin chirivía. Duelo 89: Agora so* 
\ ora de ranear. S. M. 452: Fut^ con Dios e los sánelos la fa- 
L nooida (ganada la balalta). Alex. 54: Quando entran en cam- 
I se quieren ranear. Id. 71: Quando Dios quisier que la lid« 
tnacada, / Parte bien la garanda con tu gente lazrada. 
Ukk lodavU en muchas partes y es el arrancar, perdida la a-. 
Ranp-adn« de ranc-ado, ganado, logrado, huida^ derrota, ba- 
íc 5- .-^f. 455: Pcidicron dos sennales moros en la raneada. 
'-ojo, dimin. de ranc*Ar, arranc-ar, la aslílU 6 punía 
rítarranc-a de un palo. Monter. Ai/. L 2, pU. I, c. Í7: Desque 
! paire, saldri el rancajo que entró, e cuando fuere salido, 
I la metecína de la piedra sufre. 
lDcaJ-ailr>, herida de algún rancaj-o. 
Rnnrnjj-ap, de rancaj-o, desarraigar ó arrancar de cuajo las 

, «rabrados, eíc. 

; RanraJ-n«la, de rancaj-ar, corlarse ó maltratarse tas plantas. 
Alf. 1,6: La primera de ellas, por soltar en la ida, cuando 
venado á la ceba é face unas rancajadas con retozar ó con 
icmof que ha de algunas cosas. 

Incar. Lo mismo que arrancar, y confirma la etimología 
pues cfl euskera se dice arrainka y arranka. Villcna Artt 
lando poco por arrincar. /?y/n. Píi/ac. I0Q6; t-a Rusia de 
-'" arrincada. L. AvAt* Caza 25: Si vieres que la ufii 
icda del falcón c esta aun trabada en aquel lugar que 
la dd todo arrincada. Oviroo H. Ind. 12,26: Arrincaba tierra 



106 ORtaCN V VIDA DEL LENOUAJC 

de) suelo e á puñados lo arrojaba. Id. /. ült., c. 10: Asían (cierto» 
pescados) con los dientes de la caravela.... e las despegaban e arrin- 
caban. Id. 50,3: Se lo defendieron con las espadas arrincadas (saca- 
das). Véase Herr. Agr. I. I, c. 17; 1. 2, c. 1 1. Es usado aún en 
Murcia, Asturias y Galicia. 

Kaina, pedazo de red, del euskaro arraina, pescado. L, Morat. 
Obr. post. 2, Cart. 205: No tardaría un instante en pisar á la raíni 
y alollar por ese camino. 

Ilain-al, cordelillo para el anzuelo, dcarrain-a, pescado. 

Apr*anai* en gallego y rañar en Asturias es raer, rascar, como 
los cerdos, etc. Díjose del arrain, no menos que en gallego arranchar^ 
que vale cazar, llevarse un joven á su querida y casarse con elU^ 
conforme al uso antiquísimo indo-europeo del matrimonio por rapto- 

Hun-o, en gal!, instrumento de hierro con tres púas, parecido- 
á las picanas ó instrumento para remover y cargar el estiércol, It 
tierra, etc.; posv. de a-rrañ-ar. 

Kañ-a, en gall. especie de sarna en el cerdo, el hombre pesa- 
do V molesto; en Extrem. terreno montuoso lleno de jara, brezo. 

38. E! latino ranc-or moho, desabridez, no tiene origen indo- | 
europeo, y parece haberse dicho del pescado raarengo y de su j 
sabor tan conocido; ranc-idus rancio, desabrido, desagradable^ ¡ 
prae-, sub-rancidas, rancid-e de mal gusto, desagradablemcntí; ' ■ 
ranc-ens rancio. 

Kuiieio, de rancídus; it. rancido, rancio, sard. ranchidu, fr. 
ranee, cat. ranci, pg. ran^o. An r. Aoust. Dial. medalL pl. 38: Y así 
otras cosas muy rancias y viejas. 

Añejo, antiguo. QuiJ. 1,28: Cristianos viejos, ranciosos, pero tan ' 
rancios. Quev. Mas. 5, b. 8: La novia vino rancia, / muy necia y 
poco moza. 

Kiiiici-4»«fo, muy ranci-o. QaiJ. 1,25: Cristianos viejos, ran* 
ciosos. FiouER. Aliv. 8: Por otra quedaba difunto de alegría, consi- 
derando los modos con que galantean las damas estos tasajos ran- 
ciosos. 

Haiic-iUo, rancio. J. Pin. Agr. 20,42: Y como la lechuza en 
cuanto teme ser vista no tiene cuasi voz, sino un medio rancfdo- 
soplar. Id. 22,2: Y en escucharos á vos estas filosofías, más randctas-' 



ÁO. arraka. 



107 



1 de puerca aoitilújL Id. 27,23: Con este viejo rancíJo de- 

lnoÍ<l-t?'r, calidad de lo rancid-o. 
^^ancl-:ir, n-rr«n<?í-«i' y eii-rniici-ar, poner ranci-o.. 
|r. Mar. 6, rom. 87: Mí conmigo ni sin mtgo / quiero que cn- 

^ tu coche. Herh. Agr. 5,40: Allí se (luardará.,.. áíti enran- 
b- L*o. Diosc. 2,90: Aquella simienle.... con el tiempo se con- 

: UkU rti aceite y se enrancia. 

arrüi i;.ivii.in y arrarto ágfuHar lo* tenemos en el aombre 
en godo úra, aran, an!. al. aro, arn, med. al. Qíkl-arn, 
r, ara. al. Adier, Aar, ags. íor, earnaSf ñor. an\ artn, ern^ 
; erelis, areíh, esl. orilu, ruso orelti, pol. íJr^f/, ilir. oro, 
IcUnr. í/yr, írydd, arem. trer, com. íf, irí. ítor, io¡ar, dimi- 
jCrírr. De ara lápido trae estaf fornus Piclel; pero la n está 
que es la Forma euskérica. La &iiavizacjón de la rr vascon- 
.1 ordinario. Para eso, ahí teníanlos el orín veloz y 
•>, qne dice Pictet, dcrivuda del euskcra. Con la 
n toiemos épv-tc -tfl*;, dor. ¿pv-:í -v/t,^ pájaro, sobre todo 
lyor, que por su vuelo servia para los presagios: sufijo? -9o, 
" '■•'^'■-irla de ó(>-vu-ii!, pero -vy es del leitia verba!, y op'*- 
;. En ópvi&v que vale lo miflmo, tenemos un adjeti- 
. el ara del ant aJ.; o-opv-«; donde no se acercan la^ aves, 
a, el averno. Acerca del águila en la antigüedad véase 
; riere des kl A. pag, 236). 
aves de rapífta son en ski. ^y^na (águila, halcón), zend, 
'hfi águila, per. sinwfgli, arai. (in milvtis, probable- 
•xtiMc y csL síoiazul oscuro; •^■f¡\'r¡ áeuiU marina es el skt. 
aqníJa n h nesra, como aquilas á |i4).av>á£-c(i; (Amsr.). El 
i(o grdhra, anl. al. gir vale ¿vida, voraz, anL al. ^Vj, al. 
y ola ave Oeier. En fin, voHar buitre, tj6 -¡tj-'^^, yxyjz.'^tt esl. 
ylUÑX. De U$ nocturnas la ulufa lat., skt. itiuka, ajil, al. 
liL /mu; pM^ ^úCo* arm. bóelch, hubo laL, TipqS, 7Tpt*n^; 
■0Cf0a de nox. 



|40l Q nenio es como una palma de la mano que golpea el 
, dijose en euslcera arra-ba, de -ba por lo bajo, metiéndose en 



los Origen y vida del Láraíi 



ella, ó arra-u, arra-an, lo que tiene arra 6 palma; remar ama 
-ta, remador arraun-lari, arraa-Ie, arrau-kerí, arraa-ket 
remando arraa-etan. 

Andar con la mano es arra-ka y se dice del jugar á nuece 
acercarlas á un palmo de distancia, del depacho extraordinario ei 
venta de géneros, del rastro que dejan los animales, del gorro 
pegote, arrakara bezela sartzen aiz i, tu te metes como un gorr 
en fin, es el palitroque como de un codo de largo que se fija ei 
verga de la lancha para que la vela no se vuele con el viento, 
idea del andar con la mano, ya jugando, ya cogiendo y agarraní 
-es manifiesta. La rebusca de una persona ó cosa, la ambición 
lograr, la venta extraordinaria, dícense arrakas-ta, buscar y an 
clonar arrakasia-ta. Henderse las nueces, castañas, es arraka-ta 
hendidura arrak-al-a, henderse las paredes, los árboles, las casta 
arrakala-u, arrakaia-ta, anakal-da. 

41. Arraca, en naut. como raca y arracada; es el euslc 
arraka. 

Arrac-ada, arete de adorno ó pendiente de orejas; de arra 
Aroens. Maluc. 1, f. 12: Usaban brazaletes, arracadas y gargantjl 
de diamantes y rubíes. Ovalle //. Chile f. 357: Usan las indias 
arracadas y manillas. Zamora Mon. mist pte 2, Simb. I: Qa 
pensara que se quitara luego las arracadas y las diera para echai 
al fuego. D. Veoa Dísc. Fer. 5 ceniz.: Aarón les pidió las arracaí 
á las mujeres hebreas. 

Meta/, los hijos chiquitos que quedan en poder de la madre 
altando el padre. 

En naut. como arraca y raca. 

Le está, como á la burra las arracadas. 

Raca, de arraca. En naut. anillo grande de hierro para que 
á él sujeto corra por el palo ó cabo á que está unido. 

Raca-mento. paca-meiita, el compuesto de vertel 
liebres y bastardo, que pasa por ellos, con que se une y atraa 
verga al palo; de *racar, raca. ViaJ. parn. 1: La racamenta que 
siempre parlera/toda la componían redondillas,/con que ella 
mostraba más ligera. Lopt Jeras, conga. 1: Que allí caen el ar! 
y el trinquete, /racamentas y velas. Euo. Salaz. Cart. p. 41. 



42. arka, arki. 



109 



[Rfiqii-e, posv. de un *rAC-ar 6 *arrac-ar, del euskaro arraka, 
I valor de coger es manifiesto, pues es el acto de hurtar lo peí- 
ícfl b?. co&tas por naufragios, ele; andar, ir al raque. 
iRaqu-ero, el que anda at raqu-e, el ratem de puertos y eos- 
i; adj. dd navio ó lancha que anda pirateando por Cas costas. 
Bnqu*<;t», pala del juego del voíante, es un aro con red y 
3; adcniis el volante ó pelotilla que se lanza y coge con ella, 
lluego de pelota á pala, y el jaramago que se pega y ase. La 
I de coger está clara, del arrak*a euskéríco, -eta. En it. racchetta, 
qacttc. pg. raqueta; sin etimología probable entre tos romanistas. 
QUST. MedaiL pL 105: Una pala con red, que llaman raqueta. 
9. 8: No agradándome aquel juego de raqueta, por no llevar 
1 pelotazo de barato^ 

«o, ca la Litera de Aragón el aplicado, trabajador, bus- 
! la vida. 
[En-raie-at*, en naut. amurar el peiiíoque con su rac^. 



De ar coger es derivado común ar-ka andar cogiendo y lo 

! co^e. por cj. el nttón ó caja dnnde se desgranan las mazorcas. 

ente es ark-al, cmparenlarse arkal-du, relación y parentesco 

^tasan. De la planta que agarra bien, de la cola que pega, etc., 

: ar-kor, Is ocasión que se toma ar-kantea, las parihuelas 

, arkatclt, la carretilla arkatchi. 

Dd mismo ar coger y -ki hac^r, con, arki, arkitn dar con, ha- 

^, vkx-trazi hacer hallar, i-arki, i-arkil-a embestir, tomar ánimo, 

r,cs decir, todos los valores de arr mano, aferramiento, vigor, 

^ donde asiento* silla. 

U noción de ar-ki, arki-ia es la de tener cogido con^ es 

r contener, y tal es la del latino arcere conlener, tener cogido, y 

■tf objctivamcnle contener ó alejar al enemigo, defender. «Or- 

f fidimus, qui reliquos onines complectitur, summus [pee 

el contiiiens omnia* (Cic. Soma. Scip. 4); *Mun- 

complcxu siío coercet et conlinet> (id, Nat deor, 22); 

ir: «Ptotanus soiem, aesiale arcet, hteme admittil* {Plin. 

k> r»_ . .. ; „,„ rrrc'/s, fortaleza, ciudadela, altura. Co-Qrccrt 

. -jre domeñar, ejercer ó ejercitar domeñando 

I hura de pnicbaa, ex-crd-tium ejercicio, exerci-tus ejército, antes 



1 1 o ORIOCN y vida del LENQUAie 




el ejercicio, después concretado, exercifa~re ejercitar, exereita- 
<irc-tüs ó artas encerrado, apretado, arfare y co-artare coartir, 
apretar, coarta-tío. 

En gr. responde ápzi-tu resistir, rechazar, y bastarse, bastar, ser 
capaz y suficiente, contentarse con, es decir lo propio del resistir f 
tenerse en buenas, del ser dueño de sí y domeñado, refrenado^ 
apx-io; eficaz, útil, capaz, resistible, ápx-o; remedio ó medio 
«fícaz, como arx en latín, -oS-ápx-Tf¡; que fía en sus pies, a'JT-á(w-]|5j 
que se basta á si mismo. 

En skt. r&k-yati obtener y gustar, rak-skati, por rak-t-ati, guar-= 
dar, salvar, proteger, rak-sha protección, custodia; y rakh-ati impe-i 
dir, alejar, bastar, en fin arj-ati adquirir por su trabajo, trabajar pul 
ello, emprenderla, ejecutar, arj-ana ganancia, adquisición; en E 
rak-inti encerrar. Las dos formas arki-ta dar con, coger, y i-arVí 
oponerse, se hallan mezcladas en estos verbos. 

Las acepciones de ápxéo) son en parte las mismas que las de 
áp-/-a) que vale emprender, es decir poner ó echar mano, del ar-tí, 
i-arki, como em-prender, de donde comenzar, ser el primero f 
adalid, encaminar, gobernar, ópy-ovTsc rectores ó directores, ¿px-ois 
adalid, el primero, i^y-r^ comienzo, mando. En skt. arh, arhSíl 
tiene los valores de áp/iw poder, ser capaz de, tener mérito, derecho, 
venerar, es decir bastar, arh-a digno, arh~an capaz, digno, argh-úM 
precio, mérito, argh-yas precioso; zcnd. arej servir ó valer, merecer, 
arej-an mérito (de argh-as). En gr. y skt como auxiliares con infi- 
nitivo por poder, valer, deber, 'j--áp/e!v. También en skt. rftgh po- 
der, bastar, por donde Curtius pasa al godo ragin Soyita, raginSit 
ifif s¡iov£'J2;v, fidar-rogineis tíTpap/iuv, lit. rag-in-ti ser necesario. 

Con arceo defender, rechazar, ponen los autores arc-a laL y 
cast., godo arka, ant. al. archa, ags. earc, alb. ark%, esL raka, nom- 
bre antiquísimo de todo recipiente de madera. Pero esa raíz no sig- 
nifica coger, tener, y si puede reducirse la idea de arca á la de 
arceo sólo es por la idea etimológica que originó ambas acepcio- 
nes. Arka es simplemente el ar-ka euskérico con el valor de coger, 
de recipiente, como significa en latín, cofre, arc-üñ'US lo escondido 
y guardado, arcan-um el secreto, arcano. 

El arco, arcus, se dijo lo del coger, es el adjetivo -ko de ar, 
arta, ar-ka y ar-ko en euskera, y así en gri^o ¿pxüc es la red y li 



4Ü. arca, arcus, antre. 



, a decir lo que sirve para coger. Primero se empleó, pues, 

p«Ta cafar, que para ía guerra y defensa. Por eso en godo 

rr 'a flecha, en Fcsto arqu-ite$ saEiHarií, arqai-teriens. 

i .TáTOí. La acepción arquiteclótiica de arcus arco 

^6 tiopués, lománilose el nombre de !a forma. E] general Pirt 

•: cí arco y la flecha debieron de tener 5ii origen en 

li.^ vCTiciUa, en la de tas iranipas que se ponían en los 

■e» jr 01)1 traza consísiía en ajustar un dardo á una rama elás- 
jrada por la parte de atrás de manera que al pa^r el ant- 
'irccciótj que él líevaba. Su elimología Ío de 
.1. Las flech»i5 de sílex halladas en muchas 
I prueban su uso antiquísimo en la edad de piedra. 
I pone- j las flechas es del coniíenzo de la épocí histó- 

ntia.. .- ^.. jn madero ó en un palo para hacer ta puntería 
ilienle y tirar ta cuerda medianCe un j^tiílo, se conrirLiú en 
invcntnda en oricnle y conocida en Europa desde el siglo 
ío. ^' ' s soldados la usaron en el s. XVI, y en la edad 

[■c :ia. 

ocrtetuia es una caña con la cual disparan los americanos 

enherbolados y hubi> de invcnlarsc donde quiera que 

. En la edad media el tubo se liizo de hierro, por fltretias 

■las ó petólas rt:doridas y ta) fué el arcabuz, en el cual 

ímfn Ifl pul. ora, prendida con mecha. Sucediéronles los 

■ ' ■ '■ , ' [. dondeel galillo y l;i pólvora 

I Ktpio. ■ "} e' fulminante que e*ifalla por 

|4fil martillo y U IxU cí^nici y el nyaíki det cañón, que Kace^ 

1. que fl pFiyeciíl, bala 6 flecha lome 

-... :¡n de coníCjvar "U paralelismo durante 



íu¿ aima comón tíe los I-E en la edad de pie- 

' '-■- ■■■irnos se hjj-an podido conser- 

-. de Suiza algunos hechos de 

I oiubio abundan sobremanera las flechas, ya de piedra de 

: y oc-vle, ya de íiucso, cíípecialmcnte en 

. .1...... ,„ i^poca de los meíalc>, como se vií por las 

ífcts (SaiucMANN p. 313) y en Escandinavia (MoNre- 
> Om KuUar Schwtdeas p. ÜQ). En tas flechas de la edad del 



Pff 



■M^ihffD^e liíf tfMW)^ 



once se halla á menudo un hueco para poner veneno, qpt 
la herida a) sacarla, lo cual no se ve en las de la edad de pic< 

En gr. el arco se dijo pto;, propiamente nervio del arco 
responde en ski jyd, zend jyil; la ílecha Í5;^s!í1. ¿sAu, zenc 
irl. POalfíler. En las Europeas solamente hay además arcttl 
arfiwozna flecha, ags. earh, ñor. Sr, y aní. al. str&la=ts] 
flecha. El nervio sirvió para nombrar el arco, en ski. smlvan 
sn¿ivar, veüpov; ani. al, sénawa; lit. temptywa, esl, tentiva 
encorvado díjose en ant. al- bogo, ags. boga, \v\. Jid-boa: ar 
neus, esl. lanku de Unshti doblar, lít. tiñkis. Por la mai 
que se hacia, x'í^q-* arco, persa tekhsh flecha; lat. taxus el te 
yr propiamente tejo, íi/mr propiamente olmo. 

El uso de las flechas envenenadas no se sahe si viene di 
jismo primitivo ó si del Oriente con las flechas metálicas 
Rigveda se habla de ellas (6,75, 1 b), y \o mismo en la Odisea 
«íaxíii; flecha, hay quien lo declara por o- de sam- con, c 
S-Tcorp&t;, Ó-íü^, é ííjí veneno. Los eslavos usaban flechas de 
envefienadas (MOllenhoff D. A, K. 2,37). El arco, maza 
desaparecen como armas de guerra aJ llegar á ta época 
por lo menos como armas ordinarias no las llevaban loi 
homéricos. Fuera de los locrios (¡t. 13,7I&); pero Hórcule 
infiernos lleva arco y fíechas (Odis. 11,607). Tampoco lo 
celtas ni germanos en la época romana, y aun en el per 
Teñe se hatlan pocas flechas (Hornrs Urgeschkfife der Mi 
150); mientras que en Escandinavia por aquel tiempo abun 
chisimo (MoNTEiLiüs p. 104), quedando después como i 
caza (Weinhold Ain, Leben 205). El antiguo arco europw 
los pueblos no indo-germanos del Este. De los fineses escrib 
(Germ. 46): «Ñon arma.... sola in s^ittis spes, quas ino 
ossibus asperant»; de lossármatas Pausanias dice (1,21,5) q' 
b&n puntas de hueso en las flechas y en las tanzas, en vez di 
de loá Huimos habla Amiano Marcelino (3I,2,Q). 

Notable es el prc'ítanio Jel btino sagitta hecho por k 
írL saiget, clnu. saetti; y no menos el de lo» germanos, 
pifum hicieron p/rí/ ant. al., Pfeil al., pit ags., pila norso. D 
cido es el vocablo anterior céltico de la flecíia. Thurneisen 
romanisches 5Q) trac el ant fr. Jltscht^ tt. freccia, a&t 



43. arca. 



113 



fr^rhn, del irlandés JÍCSC, que solo significó ver^a. varilla. Estos 
ct«ben al luber pasado de Roma á aquellas partes las 
, y por e*to en Alemania se han hallado flechas pa- 
'• a 1,-1 "^ l-rl pilum romano, que ile lanza vino á significar 
en ¡ano-ccUioaíi (LiNDtNSCMMir /lííeríüwítrr I, 11,4). 

! taaljabí no lt«ne nombre comiln^ ^upétpa de <péf>ui llevar, de 
í pharetra, |fo(»>tv;, de donde córyías, de donde goldre y pg. 
js^iin algunos, pero la y=:y es larga (Odis. 21,5-í) y no pudo 
e-, ni era nombre que tomasen los españoles y solos ellos. 
VttX, gtac saigvd, gíac mano; en ant. al. chohhar, ags. cocur del 
. til. cucurum^ mcd. gr. xoüxoüpov, alb. kukare. 

1 43. Arca, áe\ ara laílno y arka euskérico, es lo qtie coge; il 
,prov. archa, arqua, fr. arche, pg. arca. Caja grande con lapa 
hta para abrirse y cerradura. Quij. 2.20: Todas estaban de 
en una grande arca. 
tuttbiéo la urna de piedra, donde se ponen los cadáveres, y en 
IQO cabo doblado i^ne se afija en la polea de cualquier apa^ 
1 que izan y suben lo que conviene ^Palac. fnstruc, nctutic). 
, las tesorerías y oñcios donde se recibían y recaudaban las 
|tcalcs, ó erario. En el cuerpo animal los huecos debajo de la? 
«^nrtrna de las ijadas, por el arco que forman las coslillas, 
, que en Santander aun se dice arca, y en Argentina 
■ riavtcula- j. Polo / 2S9: Pues las tales matan á los hom- 
Us arcas, como á palominos. Quev. Mus. 5, b. 2: Tras- 
Ios cuerpos, / desgozníronse las arcas, j. Pin. Agr, 8,26: 
qucson tasareis del hombre. Id. 3,U>: Los que lia< 
ilefanuiasde las arcas y sanare de las liebres, y no de las 



t, orqaita, de Dios bendita, cierra bien y abre, no fe eaga- 

if. (Tengo por derlo que éste y el pasado es cosa y cosa del 

|4e dice pof él deseándolo sano; aun^^ue lo usen decir tambi¿n 

I é sus arquMas cuando guardan en ellas stis nmerias). c. 30. 

a, arquUa de Dios bendita, ábrese y cierra y nunca rechi- 

f'' ■ 'Vn y obre, y nunca rechina. (Clara cosa y cosa del 



V) 



iuislcoM, acertijo. 



Arco cenada, del reservado, de lo no bien conocido. 



1 1 4 ORIQEN V VIDA DEL LENQUAJC 



*í 



Arca de agua," cs^úWsi ó depósito en los acueductos, don 
guarda el agua, para repartirla á las fuentes. 

Arca de embustes, mentiroso, ó arca de mentiras. 

Arca de la herradura, en caló jerg. plato. 

Arca del pan, la barriga. 

Arca del testamento, de la alianza, la de los judíos, que 
rraba la Ley, el maná y la vara de Aarón. Marq. Gob. cr. \,V 
Y ya le había el Señor proveido de dos grandes oficiales ínst 
por orden del cielo en las labores necesarias, para poner en f 
el arca del testamento. 

Arca de Noé, ó del diluvio. Siou. S.Jerón. 5,3: En los 
tes de Ararat se dice comunmente haber hecho asiento el are 
pues del diluvio. Por alusión se dice de lo que tiene muchas 
veréas cosas, sobre todo si son animales. 

Arca llena y arca vacia, alternativa de abundancia y esca 

Como arca abierta, el charlatán que todo lo picotea. 

Como arca cerrada, el reservado. 

Como orco de hierro, pesado. 

Como arca sin llave, abierta. 

£n arca abierta, el justo peca. Galindo 592. 

En arca de avariento, el diablo yace dentro, c. 109. 

En la arca abierta, el justo peca; ó en arca abierta, c. 
109. La ocasión hace al ladrón. 

Mi arca cerrada, mi alma sana, ó mi casa cerrada, mi 
salva, c. 463. 

Reventar como arca vieja, del que come hasta reventar. 

Ar<|U-e<>, reconocimiento de los caudales, papeles y ci 
de las arc-as de una casa, oficina, corporación. 

Ai'C-Mz, aumenl. de arc-a. Bañ. Arg. j. 3: ¿Cuándo d 
bodigos / que por los pobres muertos / ofrecen ricas viudas / 
mi arcáz colmado? Lazar. 2: El tenía un arcáz viejo y cerrad 
su llave. Obreg. f. 66: Donde estaba un arcáz muy grande co 
llaves. En Aragón andas ó caja de llevar á enterrar, arcón. 

Arc-óii, aum. de arc-a. G. Alf. /. 178: Tenía Monseñ 
trcón grande que usan en Italia, de pino blanco. 

Ai-qu-cta, dimin. de arc-a. Quij. 1,3: Una arqueta pee 
llena de ungüentos. 



Arqnet-ón.de arquct-a, y es grande para ropa, tlínefo^ etc. 

•íw, Gm. í. 124; Hn el almario de libróse en eUrquelon de en 

lo que dcmatidas. Pragmat. año ! 680, f. 43: Un ar- 

ecido de baqueta. 

Arqu-üla, dimin. de arc-a. Col. perr.: Sentóse sobre una 

iíUl J. Pin. Agr. 3,10: Estas cachas de conejo, que son mis sa- 

irquillas. 
Al 4íii iiauco, banco largo con cajones debajo, cuyas tapas 
de asiento á modo de arc-as. L. Fcrn. 31: Y un arquibanco 
1. Cort. Arag.f. 33: De carga dearqiubanques ó de vacias ó 
otra fusta obrada un sueldo, 

Ar<|iii-iiio«a, en Aragón papelera ó cscríloriú, armario pe- 
de sobrenieía con divisiones, adornado con labor de embuti- 
arca y mesa. 

•o, del arcus latino, del coger ó cazar; il. arco, rum. are, 
. are, fr. are, pg. arco. Es el arma antigua para disparar ílechaí- 
'. 1,1 B: Los persas en arcos y flechas famosos. Id. 1,15: Como 
turquesco. Id. 2,1 1: Con su arco, carcaj y saetas. 
Por su parecido díjosc arco con lo que se loca el violin y el 
lint Dorot. Pmr S3; Citando á las solas penas / que et eco 
1, / cantó, pasando el arco / ;t la sonora lira. 
Poí to mismo en arquitectura se dijo el corle ó sección de ciHn- 
dofcra hecha por plano vertical ú horízonlal , recto ú oblicuo. 
Moiu L I, f. 152: Esta piedra estuvo en Evora sobre un arco 
nue^-a. 
mismo d aro de cubas y pipas. 
al Poniente, deja tí arado y vente. (Señal de agua.} c. 30. 
de iglesia, lo dificil y pesado. 
tk San Juan» en la Litera de Aragón el arco iris. 
^rco de tejo» recio de armar y jlojo de dejo. c. 30. 
' y y curaeña de serval, cuando disparan hecho han 

'' ' '■■ Por su mala madera dañan al tirador antes que al 



Are* M f/ deh, agtia en el suelo, arco iris, que trae agua. 
Ano en fa Bttksa^ agua cierta. (Es llagar al Oriente út Sala- 
tic JO. 
A/wirtJ. QuiJ. 1,13: Sus cejas, arcos del cielo. 



116 Orioen y- vida del lenguaje 

Arco que macho brega, ó él ó la cuerda. (Entiende, salta y quie 
bra.) c. 30: El mucho trabajo quebranta las fuerzas. 

Arco siempre armado, ó flojo ó quebrado. (Que no se han di 
apretar mucho las cosas.) c. 30.; ó arco siempre flechado, dale poi 
quebrado. Galindo 595. 

Como arco de iglesia, enredado y dificultoso. 

Como arco de violin, lo torcido. 

Cuando vieres el arco hacia Ledesma, desuñe los bueyes y vet 
á la aldea, óá la taberna. (En tierra de Salamanca, que cae Ledes 
ma al ga'lego entre Occidente y Septentrión, y porque con los aira 
de aquel laJo son ciertas las aguas.) c. 372. 

El arco macho tiempo armado, peligra quedar ñojo ó se 
quebrado; ó queda flojo, c. 75. Quij, 1,48: No es posible que est 
continuo el arco armado. 

Yo veo un arco verde y colorado: Dios me lo deje ver otra 
año. c. 148. Que Dios le conserve la vida y la vista para volver i 
ver el arco iris. 

A»'<ni-ero, que lleva arc-o. Entret. j. 2: Que el ciego arqu^ 
ro dispara. 

\iM--»i», de arc-o, hacer arco. Virués Monserr. 2: Arcando i 
veces la una y otra ceja. Obra de ahuecar sacudiendo la lana, etc, 
por el arco de las varillas con que se hace. Corr. 30: Arca la dudn 
el tapicero y bate sin duelo, y bátela luego. Es de tapiceros. Artii 
es apretar con las uñas la trama que van metiendo y labrando, j 
ducha llaman al hilado que van metiendo en la tela con que la val 
cuajando y dibujando los reposteros y tapices. Orden pañer. Sevi 
lia \b\\,\.9: E cualquier que lo contrario hiciere, pague de peni 
quanto llevó por el arca á los veedores que para ello fueren diputa 
dos, y tornen á arcar dicha lana. 

AiM?-a, posverb. de arc-ar (vide). 

Arf-»ila, movimiento penoso del estómago al querer devol 
ver la comida. Díjose del formar arco el hombre. Ovallc H, Chil 
/. 14: Dice hablando de la cordillera, que los que la pasan por < 
Perú padecen grandes congojas, arcadas y vómitos. 

Conjunto de arcos. 

Arco ú ojo de puente, en Aragón, Navarra. 

Dar arcadas. Quev. Fort,: Cuando llegare á él la tanda, y 



43. arco. 



m 



Id mundo dando arcadas. Zamora Mon. mist pte 3, Encarn.: 
Dios arcadx'i para vomilaros. D- Vega ps. 2, v. 4, d, /: 
tn n *> dando arcadas y no quería acabar de vomitar, 

Rtftn:^. ... cicadas. Torr. FU. mor. lü,3: Revienia en arcadas 
ivwQdo losmaniarcs. 
\r<|u •••ar, formar are -o. como con una vara flexible, cuando 
!« iol^j icniéndola por su-í cabos. 

Ilrr. al ttjr íircada;^, arque^indo el cuerpo, asquear, y aun se uSJi 

rStíimanca, Méjico, Colombia. P. VtQ\ ps. 3, v. 10, d. 2: Peor 

^ vomiíítra y estuviera arqueando con tal ponzoña. Q. 

. ,.s cuan bella, cuan afable y de mi deseo era Florencia? 

tote punto arqueaba yo en oyéndola mentar. Hedióme, no la 

Lvcr, todo me pareciá mal hasta verme fuera della. 

i. Zabalcta Error 24: Arquea las ramas como pai^ besar 

Híxst. Agr. 2,23: Después de bien arqueada {la cuba, 

rim los arcos). 

f?rjbx Zabaleta. Dia /. 1 , 1 : Arquéase las costillas, (anto que 00 ' 
mmñ no saltan. 

ar ta lana, esponjaría y sacudirla con varas ó cuerdas, 

7^13,9: Mando que Icts arqueadores arqueen bien las lanas 

\\^ ' — i-j^- ; ^.rqtiear... y que sean arqueadas de dos cuer- 

|( lexlo en la Orden de los pañeros, ScviJl* 

1 1. ^. pone crqatn, arcar, arcadas en lug:ar de arquear.) 
pitear la nave, mediría en las tres dimensiones para averiguar 
IpT.ric V capacidad. 

iir las cejas, alzarlas de admiración como para ver mejor 

I lo& ojos» tomar o, o-ar, de enfado^ disgusto y de deseo 

mal retenido, cual si se quisiera comer al contrario con 

que los ajüranda redondeándolos, D. Veqa, Paráis. DtgotL 

No sabiendo lo que era y arqueando las cejas, llenos d« 

-siunlaban. Q. Alp. f. 250: Bsláhame mí amo mu/j 

1'^ MI cuando arqueando la* cejas. Obreg f. 87; Este] 

indo de ima y otra mano y arqueando las cejas 



\t reo, de arquc-ar. Obreg. f. 4 : Entró cierto j 

yÉKi. ic cuerpo, de razonable lallc, trigueño de] 

«ntttk, ceja arqueada y casi de hechura de mariposa de seda. 




1 18 Óriqen y vida del lenouaje 

« ' 

Arqiio-adn, arcada, formar arco, arquear el cuerpo al quen 
devolver la comida. Valdlrrama Ej. Viern. 3 dom. cuar.: Y con a 
queadas y angustias intolerables le predica. Cabr. p. 311: Daba a 
queadas rabiosas para lanzarle (el veneno). P. Vega/ís. 3, v. 10, t 
2: E! estómago de su alma todo turbado maréase y está dando a 
queadas. En Colombia, Cuba, etc. todavía por arcada de náuseas. 

Arqiic-o, posv. de arque-ar. En náut. medida del buque, c 
alguna embarcación. 

Ai-que-ajo, en náut. arqueo. 

Kii-arc-ai', arquear ó formar arc-o. J. Pin, Agr. 9,31: Lo al) 
del casco de nuestra cabeza se enarca en redondo hacia lo alh 
Oviedo H. Ind. 39,2: La cosía va enarcándose. Id. 39,3: Mas se ^ 
enarcando é dando la vuelta al norte. León Job. 41,9: Y se descubí 
una veta de luz extendida y enarcada y bermeja. Herr. Agr. 2,2c 
Las cubas cada año se quieren enarcar y pegar muy contino (poner! 
aros ó arcos). Agosta //. Ind. 7,26: Con esto enarcando su arco 
comenzó á tirar flechas. Valb. Bern. 17,15: Al enarcar las bóveda 
del cie!o,/quién sus cimbrias trazó? quién dio el modelo? Oviedc 
H. Ind. 20,1: Volviéndose algo, enarcando la tierra hacia ponienfc 
pasó esta armada á la parte del antartico polo. 

Por enflaquecer en M. Chaide Magd. p. 3, c. 28. 

En la Litera de Aragón cortarse, perder la serenidad, cuando 9 
va á hacer alguna cosa difícil ó peligrosa. 

Enarcar las cejas, arquearlas. Quij. 1,23: Enarcando lasccja 
Id. 1,46: Enarcó las cejas (de ira). 

Eii-apo-ado, en Aragón mudo de asombro. 

Oes-enarcan, las cejas, que suele hacerse al dejar el eno; 
ó el pasmo que las enarcó. 

En-arqii-eai% arquear. Salazar Silvas d. 3: Luego arrui 
la frente,/enarquea las cejas/y retuerce el hocico. 

Arbotante, tranquil para contrarrestar el empuje de un an 
ó bóveda; Tlel fr. are boutant, arco que bota ó arroja. 

Artar« ant. en Aragón, precisar, obligar, de arctare. Fut 
Arag. f. 221 : Las quales quanto al dicho efecto de inventariar, ene 
mendar ó dar á capleta los dichos bienes tan solamentef no arten 
empachen. 

En-artap, apretar, estrechar, de arlar. HrrA 1195: guardat 



42. orchi'. 



119 



í Mn fuya que todo el mundo en arta (la cuaresma). M. 1457; 
iKDtacl malo mis amigos enarta. Id. ¡82: Er« mentiroso, íalso 
bfnartar (el amor). U\. 403: An&y muchas fermosas contigo 
in. Cron. graL pie 1, f. 61: E con esta cerca Ujcen que 
\ en aquel logir i sus enemigos. 
I>e*»-«?i»-nt*l-«r, parece lo opiieslo de aTtar. J, PrN. Agr.2\^ 
IVAiiQ la ra/a tic nuestros cabaJIos debiera desenartaros cuanto i 
,K> nadendo en Castilla rocín que valga para caballo de vista. 
|V: Me habcia desenartado de lo que yo no tenía entendido por 
1. Id. 2,1: Mucho querría ser desernartado de lo que de 
' notado. 

Archi-, prefijo griego, de ápyo; principio, laliní^ado en 
^Fonna nombres eruditos y jocosos. Con adjelivos por mujr 
-ro en estilo jocoso manera muy socorrida y sin igual 
_. siiperlalivos, Valeha Com. Mend. 21: Le pegó un 
I y archifamiliartirón de las narices. Ejemplos: 
ki'bríb&n. O, A(f. \,'Í,V. Príncipe de la pollronía y archi- 

ú-itiaMo. Quev. Mas. 6, s. 5 1 : Tú, que con una cslás aman- 
^/ yo que lo estoy con muchas cada hora, / somos dos archi- 
mirado. 

Janísimo, Qafi, 2,30: Vuestra merced es mujer dignísima 
t UB Gobernador ardiidigníiíimo. 
^hi-düqu€. Título de los príncipes de la Casa de Austria en el 
>ilcmdn. Qüi^. 2,29: Senladú en una tabla» como un Archí- 
MrUf . cl que muestra pretensiones que desdicen de su 

HX. J. Polo Obr. p. 113: Archifenix serás del (¡olo- 



_ i-íalíina. Esteban 9: Yo soy archigallina de gallinas. 
Arcki-gttto. Quev. Mus. 6, r. 74: El archigato mandó / que cn- 

I entrambos. 

^títíAaud. Calo. Zp/ y Pocr. 2: Pues con ese arctiilaud. 
^mu-pámpano, sobre todo de las Indiat, jocosamente por una 
I rtmbombinle y fanUstica, y del que se hace respetar taÍM 
fcbtiue se merece. 



IZO Origen v vida dbl'lIS 



Archi-muñeco. Barbad. Alej. Tramoy.: Pudiera ser el prototf 
tere y el archimuñeco, todo figurilla, todo inquietud. 

Archi-pobre. Quev. Tac. 3: Al fin era archipobre y proíomiseria 

Archí-poeta. Qono. Rom. biirl. 3: Citarista dulce hija / del ar- 
chipoeta rubio. 

Archi-tirano. B. Argiins. Esos consejos das, 51: AI fiero archi- 
tirano del oriente. 

Ai»ohivo, de archivum, archium, de áo-/-t\v lugar de anti- 
guallas; metaf. del culto y de gran memoria; archiv-ar, guardar et 
archivo. Pero esa y ó ck sonó en latín clásico como k, de donde qt 
en casíelbno; el pronunciar ch en archi- fué por haberse traido de! 
diccionario ateniéndose á la ortografía. Así con ga: arquitecto d 
architectum, ápyt-xécTuiv cabeza de los trabajadores, arquitectura. 

Además de chi, qui, tenemos ci, que es el sonido que respond 
al ci latino en todas las palabras derivadas por evolución natura! 
pues así sonaba en latín vulgar al formarse el castellano: Ara 
preste, de archi-presbyter, cabeza de los presbíteros: Arcediano, d 
archi-diaconus, calveza de los diáconos; Arz-obispo, de archi-episcf 
pus, cabeza de los obispos ó vigilantes. 

Arcediano de Toledo, Deán de Jaén, Chantre de Sevilla, Moa 
trescaela de Salamanca, Canónigos de Cuenca, Racioneros í 
Córdoba, c. 30. 

44. Del euskaro ar-ka, ar-ki coger, nos quedan en casiellan 
unos cuantos vocablos, de los cuales árgano y arganel pasaron j 
resto de la Romanía, y han tratado de explicarlos por ¿pTaTr^c trabajl 
dor, -(¿pavo; grulla, organum órgano, erigere levantar. Pero del gri( 
go directamente no ha pasado al castellano vulgar ni una sola pal¡ 
bra, que yo sepa, sino es por medio del latín. Todas esas etimologíi 
son curiosísimas, pues además de esto, aunque tampoco se atenga 
á las leyes fonéticas castellanas, antes las destrozan lastímosament 
solo llevan la ventaja de que nada tengan que ver en el significad 
con las palabras castellanas. Por manera que esa curiosidad sube ( 
punto. La idea de la raiz arg- en todas ellas es la de coger, como ( 
arka. La suavización de ¿ en ^ entre vocales es de ley en la evoli 
ción castellana. Para coger el aire de familia hay que cotejara 
odos á la vez, y ese aire es el de arka, arA:/ que los descifra. 



-44. argado. 



121 



, ,tr;£ue, oiiquina qu« coge y mueve grandes pesos con torno 
llctitor, de arki. 

Ifxiy». manto, porciun de tierra. T. Nauarr. II, 123: Y 

í tira ííe aci, /* U otra me lira de allá / hasta quíbrme el 

kíüü. V. Oran 2,1: Para maniiar hacer un iirgayo (es una 

\üc se pone sobre los hábitos, que se llama asi en 

- ^* vi^ía wbre la saya con que se repare y defieri- 

|l. I ma por manió, capa> y arg-únte ó harg-antB, 

• que 5c revuelve al cuerpo, y la tierra que se cae y vuelve, 

ay-ada en A^tll^ias la leña lijera que ikja el rio, y urg-uA. 

pnjra, ant. arista de trigo, como árgana en gal!, el cas- 

jue coge y encierra. 

^i»i«, desprenderse argayos ó porciones de tierra. En 
' vale mentir, es decir revolver las cosas, y en Coaño 
Mcra que queda á la orilla deí Navía al bajar tas 
, irpiy-ero embustero. Ríen ciara está acjui la idea de revoltijo, 
í que coge. 

^;;-a(ln« enredo, cosa cogida y muy trabada; moralmenle 

Quij. 2,69: Esto me parece argado sobre argado, y tío 

"abajo sobre trabajo, ó enredo). 

,. -'--■> Ho'í aparato de niinibres, cuatro cestos 

¡lUTlarcitatrü cántaros de agua sobre un 

,ctc. 

I HKtr 00 argaeh, un enredo ó travesura. 
I Argado sobre argado, enredo iras enredo, burla tras burlA. 
\rtm<l-Hlo. dimin. de argado, enredijo y devanadera de 
de se recoge la madeja. Cork. 24!: Argadillo es la de- 
^Ruf.OA 1,82: Do al diabro el argadijo (el enredo). Tam- 
nazón del cuerpo y de la imagen de medio talle, funda- 
: palof que hagan el medio cuerpo sibajo, y el bullicioso. 
c. pesie f. 25: El darse á la continua í\ él suele desbaratar 
y el argadillo del cuerpo humano. 
B,iki es ceslíin de mimbres, y ari'-u/ía, diminutivo, es- 
[^ idnn. 

Icaul4n arfpdelb angarillas de fusta; en Astnrias argadrllo d 
D, cast. argadillo el bullicioso^ enredador; en Saianianca 
paca estrella de raar. 



Anda el argadillo, que está uno interesado en un negocio. 

Ar(j^ad-ijo, como argadillo. (Covarr.); en Galicia la devi^ 
nadera. 

Ai*|»;-ana, máquina á modo de grúa para atrapar y subir 
piedra; y árganas cestones ó angarillas sobre las bestias para lle- 
var la comida al campo. J. Enc. 231: Alá vá todo para '1 Diabro,/ 
burras, árganas y puerros. En gall. cesta y punta del cascabillo dd 
grano y espina fina de pescado. 

Árganas en Honduras zurrón de cuero crudo ó pellejo en que 
se guardan las cosas que se llevan en acémilas; lleva dos cada bestia 
una á cada lado del aparejo, unidas por arriba por el palo qtw 
llaman estaca. 

Ar*;S'-aña, en Salamanca la pluma de la espiguilla de bi 
gramináceas. En Lope Vaq. Morana 1. 7, p. 569: Trigo blanco j 
sin árgana, / que de verlo es bendición. 

Ar$:^an-o, grúa, como árgana, para pesos grandes. Covarr. 
Arc. Conq. Rodas 2,7: Ordenaron un ingenio... con dos arganoij 
como en nao: y al tiempo que ya querían tirar, rodeaban el ingcnkij 
á la una banda con el árgano ó torno. 

Ar$i:an-ei, círculo de metal en el astrolabio, del sujetaró 
coger. Sánchez Tr. naveg.: El círculo de metal se gradúa tirand» 
un diámetro, que corresponda con el centro del arganel, que es otro 
círculo de metal pequeño. 

Arg;u-iño, en Aragón espuerta de mimbres. 

Ai*^an-co« argolla del regon del batel donde se amarn f 
coge el cabo. Palac. Instrac. naat: También la argolla de un pedirJ 
zo de beta, que se encapilla en la roda del batel y en el davicK] 
cuando toman alguna áncora. 

Ar*;;:an-«l-ijo, como argadillo {Tesor. 1671). 

Ai*^a-vieso, de vieso torcido, malo. Turbión recio de agut. 
Es como un ciclón ó tornado malo, un enredo 6 cosa mala qufe 
coge desapercibido. Valderrama Ejerc. Fer. 3 Dom. 1 caar.: Cuuh 
do una nube parece densa y denegrida, la mesma pesadumbre ] 
graveza que trae amenaza tempetad..., mas que una nube liviaiia.1 
traiga un argavieso tan nunca pensado? Obreg. f. 47: Auni|ue 1i 
furia del argavieso no duró más de una hora, el agua que tras él ■ 
siguió duró sin cesar hasta el día siguiente. Valderrama EJ, Sabaá 



4A, arguenas. 



123 



b<n. cnar^ Que víó Ezequiel que cataba sobre Jerusalén llena de 
I y grillo^ espadas y inslnimentos de guerra^ que p<irecía un 
» lempesluoso que quería hundir el mundo. Id. Ceniza: Con 
vieso de las nubes espesas. 
[ Aricii-f*ñn«, angarillas, como árganas. Lie. Vidr.: Pusíéron- 
irgueñasde paja, como aquellas donde llevan el vidrio. 
i o. Esc. and. 329; Se la echa al hombro, como lasargue- 
{0 dcnundanle. 

[ArKii-4*naii, lo mismo que ari;u-eñas, y alforjas como las 
Ikvan los religiosos meiit!ic;mles. L. Rueda I, 18: ¿Pues cómo 
DCODtrA Dios con unas arguenas de pan? Velez Guev, Conq. 
: Donde acaba / de llegar ahora, al hombro /* con unas ar- 
» blancas L Ru£oa \, 303: ¿Qué hac^s lo que te dan? / En 
kvpRts lo echo. 

[Ar)(*«XO. Aument, cosas menudas y como enredadas que 
mar i la co&ta. De aqui« el sargasum vulgare, seu Fucu$ un- 
ipor ser ova que enreda en el mar. Zamora Mon. mist. pte. 2, 
\ 2, Simb. 6: Asi como ei mar siempre eslá echando de sí por 
¡ y riberas un argazo podrido de un olor tan contami- 
no hay quien pueda lolcnrlc. íd. /. 4, 2, píe. Simb.3. 
d ar^axo y bascos iiiad es. 
ArifM-maiicl-el. pedazos de tela que por lo rotos no tie- 
I y M» que cuelgan del vestido, camisas, etc.; de mand-il, y 
I KTitido de cosas que se cogen y rompen. L- Rucda II, 
i yo vendido el más hermoso,..., y vos venís por la 
rcon aquesüs ai ga mande] es. Píe Jast. 2,2,2: Con una manera 
a, forrada en no se qué argamandeles. 
i-niand-Uo, aparato y bulla de cosas menudas, chi- 
. Saca/ Obr. posi- /. 237: Eres h primer mujer, / que por 
'ednordinaria/ traes con arrojos de dueña / argamandijos de 
. Quev. rom. 03: Todo su argamandijo (el Manzanares). Id. C. 
: Como ic Wó señor del argamandijo (del negocio ó enredo). 
. 76: El abad que no bene hijos, es que le fallan los argaman- 
. iítiaf. junta de menudencias para algún ofído ó intenlo. 
Ir yu e ro, estorbo, enredo, cosa menuda que molesta, 
I M]gana en gall. y argaya 6 arista, cascabiElo. Cork. 216: Nin- 
r en su ojo el argucrOj sino en el ajeno. 



124 Orioen y VibA tom. lenouíI 

Ninguno ve el arguero en sa ojo mesmo, y vele en el . 
pañero, c. 216. Veis el arguero en el ojo ajeno, y no veii 
en el vuestro, c. 432. Viese el arguero en el ojo ajeno, y nt 
de lagar en el nuestro, c. 432. 

Ar^oinxi, hubo de decirse por sus pinchos que cog 
aulaga. Sufijo euskcrico-castellano -ma. 

Ai*;:roni-al, lugar de argom-as. 

At*^a-masa. cal, arena y guijas con agua, es dei 
que traba.. Q«y. 1,1: Un medio queso más duro que si fue 
de argamasa. Id. 2,58; Qué corazón de marmol, qué en 
bronce, y qué alma de argamasa. Valderrama EJ. Lun 
cuar.: Que por ser de ordinario de una anchísimo argamas 
poem. her. 1: De aquel vestiglo, testa de argamasa. Solis 
2,17: Era la fábrica de piedras, labrada por el exterior, y u 
argamasa de rara tenacidad. 

Metaf. Lo que se allega y amontona sin tener que ver 
iodo embrollo. 

Ai-;j;ainas-ón, pedazo grande ó ruinas de argamas 
Olfr. poet. f. 32: Solo aguardaban ya los Escipiones / cor 
fantes de las obras muertas, / que rompiendo el calibre arga 
/ toscas abriese desunidas puertas. 

Arji;ainas-ap. hacer argamas-a, unir con ella. A. / 
Fern, 6 Dom. 3 cuar. 25 c: Y hacer baluarte dellos, argar 
los con su propia y divina sangre. Id. 5. Andr. 2 c. § I : Er 
rior cubierto y argamasado. Zamora Mon. mist. pte. 7, S. A. 
cómo dice que está argamasado con la tierra? Berrueza Am^ 
V al arrimo de cada quicio un fuerte cubo de argamasada 
Pic.Just. f. 87: Con la sangre que salió argamasó la cal 
puso las primeras piedras. Manrique Laurea 1,5,2: Arga 
por amor las piedras, componen la fábrica admirable. 

Af;;:-olJa, derivado -a//adel ark, como bamb-olla, 
b-a; bar-ullo, cap-ullo, chanch-ullo. Otros quieren que 
gol(l)a, pg. argola. Anillo que coge y aprisiona. QuiJ. I, 
argollas á la garganta. Persil. 3,6: Cuyos Padrenuestros < 
yores que algunas bolas de las con que juegan los muc 
la argolla. León Nombr. Cr. 1. 1, f. 22: En aquel día quita 



45. arrapa^ arpa. 



125 



ct ScAorilts hijas de Si6n d chapín.... las argollas, los 
los zarzillos. 

|En Ar]¡mlÍfU, el anillo de coniproiiií&o que regala el novio. 
Mcnf. Todo íoquc oprime y acongoja el ánimo. 
ArgoUa mayor, qaiía menor, (Lo que: lo más priva á Jo me- 
,) t. 30. 

Ce-"' •'" •% de /lierro, Ea mano que ase fuertenienle. 
Efí argolla, no entra ta bola. Muchos negocios se ma- 

porlos estorbos que ponen los conlrarios. Del juego de la 
que puesta en el sueto con una espiga que tiene, hay que 
panr por ella unas boÍAS de madera valiéndose de palas 

ir|;oll-Oy el collar ó argolla que se echaba a! cuello del 

it, criminal, ele. (Tesor. 1671). 
.\i'IS<i(l-ón, aumenl. A. Alv. 5/71^. Dom. i aáv, 2 c« Aque- 
^ireoilones de bronce y elernas prisiones, 
Ar^ull-ndo* asido con argotl-as. ó cosa de argollas. M. 
«rw I. 2, n. 1257: Argolladas y presas se las pusieron á las es- 



''"■^tr arrebatando, por lo bajo, ociiltamcnle, de súbilo, es 

rapa-tu, arrapan, -pa bajo, cepo arrapa-gailti, co- 

itropclladamenie arrapa-ka^ ralero arrapa-kari, saquear 

ka-tu, atropcUadamenlc arrapa-keta, presa arrapa-kin, col- 

que puede robarse, lo al alcance de la mano arrap-al, 

arrap^razi, arrebatadamente arrapa-z-ta-ka, liidron- 

arrapa-iari, en Iroprí, cocicndose arrapü-z-ka. 

ja-ta es el ovario de los peces, la ova que nace en el agna« la 

agarra y se propaga, el remo: del ayarrar por abajo, 



■-i 'i !\ . . ocuJUmenle, el calambrej y el garfio 

iibr.r-.- ju-i- ¡.,11 I,; sr.'.i Ó quitar abrüjos, dícese or-pa. ma- 

I tallar arpattt, sierra grande arpa-n, gancho, garfio arp-ero, 

i ar-pe-a, arpe-ba, azada de dos púas y arpón arp-oi. 

I oof^ por debajo salen también: arba, arba-tza y arbaz^ta 

, af mazón del tejada, teña que se corta ^in deshojar las ranus, 

i nMca para llevar argoma, arb-asta leña, vara, residuos de 



126 Origen y vida del lenguaje^ 

leña, arb-atz, colgajo, broza del lino, arb-atz .ramillas, rama 
narria, colgajo, cabrio. 

El nabo grande, que los franceses llaman navet de Malte es mn 
cultivado en la euskalerría y le llaman ar-bi, que pudiera declar 
por ara extenderse, ó mejor por arr agarrar, prender, bi bajo, | 
esíar todo él bajo tierra menos las hojas; también es en un díale 
otro vegetal soterraño que comen los niños, según Azkue tal vez 
rábano, es todo rizoma y por metáfora la molleja, las moletas, ctc 1 
nabo arbi-isa ó nabito, ó err-arbi, arbi-gozo ó arbi sabroso, ó ar 
chufeo; la remolacha ud-arbi, tcherri-arbi ó de cerdos, el nabo ] 
cido á la zanahoria tchiribiri ó chirivía, la zanahoria arbi-gorrii 
rojo, el del ganado arbi-beltz 6 negro, el bromo ó mala hie 
arbi-gaizto, arbi-legor, !a acedera arbi-asal, arbi-buru cabea ( 
nabo; arbi-gara, arbi-listo, arbi-litcha tallo del nabo; arbUh 
arbi'lilisw flor, arbi-orpo planta de nabo. .' 

46 Perdióse la a en latín, y arrapa dio rap-Ío, -ere, -ui, -fofli^ 
arrebatar, rap-ax ~a<ís rapaz, rapaci-tas rapacidad, rap-ina rapíD^ 
rap-tim arrebatadamente, rap-idus rápido ó raudo, rapidi-tas npt- 
dez, rap-tus ó -fio rapto, rap-ia-re arrebatar arrastrando, rap^ 
tare hurtar á menudo. Compuestos en -rip-io, rip-ai, rep-tam, rifP' 
ere: ab-rtpere, ar-ripere, cor-ripere, correp-tio, de-, di-ripert, tí* 
rep-tio, e-ripere, prae-, pro-, sub- ó sur-ripere, sab-rep-tio, subrt^ 
ti-cias subrepticio. 

En gr. responde con aspiración advenediza á^~-áZ.m arrebataTi 
que conserva la a- inicial, pero ha perdido la -a- medial, avTMZ, áp» 
oX-£oí que arrebata, áp7:á-'pf¡ gancho, 'ApTi-oiot arpías, áp7:-7¡ hoz ó 
cualquier instrumento ganchudo. " 

En las germánicas responde en norso refsa (=rafsya), refita f 
refsadha castigar, dar un rapapolvo, saj. respian, an. al. r^fsaM 
(rafsyan), pret. rajsta med. al. re/sen, repsen, pret, rafote. 

En lit. rab-iti robar, pol. rabo-watch y rabas ladrón; dmr. . 
rfiaib raptio, rheibiaw rapere, irl. reaba'tm, reaboir y reubaaft^^ 
ladrón. 

Modifícada la vocal dio rup en zend, por hurtar, lu-m-p^OHi 
sanskrit por romper y en latin rup4, rup-tum, ramp-ere, romper, fr^ 
rando y arrebatando, rup-tor el rompedor, legi-rap^ ó iegi-rü 



■Iñ. raperc, rumpere. 



127 



itador de U ley, rap^s roca tajada, rtip-ina idem, Gb-rtim- 
vparir rompiendo, ab-rup-tus abrupto» cor-rumpere corrom- 
I de*hr. ' - ' 'oJo en pedazos, corrup-tio cornrpción, corrapt- 
átrup-: ii. á pico^ dis-rumpere^ e-rumperc, e-rup-th 

, inter-rumpere interrumpir, ir-rumpere, irruptio irrupción, 
f ''ere,pro-runtpere prorrumpir. 

, ti -ambio de vocal leñemos en el godo rauij-ün, coger, 

bi'TQub^n, ani. al. roubcn, med.aí. rouben, at. rau-btn, 
'oabtn^ aj. rúb?m, ags. réafían^ ingl. ío rea ve, rov-er ladrón^ ags. 
jo, ñor. raafari, rei/ari robar, persa rabá-dan, y en skt 
reí que roba, rbh-van agíesivo. Lo mismo en anl. al. raüp- 
raap, raitp-ari, godo raup-yan, ags. rypan, atit. y med. al. roif- 
.. raufen. que valen rufíiper, y su inteníiivo med. al. rtjp/en, 
V med. ingL rippen, ing!. rip. al. rupfcn. Robo y arretiaio en 
al. roap, «ni. al. roab. at. Raab, saj. mf, ingl. réaf; rom- 
^ES. réofan, nor. ryufa. 

aquí robar, robo. it. robare, raba, fr. d&ober, deí góüco 
y la ropcf, i(. roba, fr. rofrf, propiamente despojo, boliiii 
ú. roüb, 3^. riaf, al. Raub, es decir ropa robada, luego ropa 
¡(entral. 

H bajo alemán raprn. en Baviera rampfen agarrarse, dio segün 
«n 'ramparf por nas.ili7aci<^n de '*rappare, conloen la forma 
de donde «ilieron en fr. romper que valió agarrarse, luego 
rrtndose, y andar á cuatro palas ó arrastrarse, lion ram- 
rapante. que ttepa ó sube, ingl. ramp, fr. rampe subida, 
íL rampa garra, rampare dar con la garra, rcm/ío gancho. 
1 casiellanfl, cuyo origen lillinio es por 
:,.„,-.. : .. u. Cotifiniiasi- lodo ello con el proven- 
ían. %in nant, que equivale al fr. romper. 

^ y germinica.s hay otra rama de vocablos 
iTi r^iíLvn.ii; s t-ntre sí y con oíros greco-latinos. Según 
el godo arbaitffS, ant. al. ar(a)beit, med. al. arbeit, are- 
ú- Arbtit trabajo, pena, necesidad, saj, arbédt, angtosaj. 
" fhe, nor. er/ídht, es un vocablo compuesto de un 
.¡rbhO' criado, correspondiente al eslavo robu, y dd 
idh obra, idhya obrar, de la raíz / de iré, como en skt Í-H 
paso. De aquí el godo ormi pobre, de *arbh'mo, norso orrnr. 



ags. earm, aní. a!, aram ó arm, al. arm; aunque quién sabe si, 
el zend. airima solitario, ep>5no;, apá|i£vat, no vienen estas ps 
del aran euskcrico. De modo que sería el trabajo como p 
que según Tácito (Germ. 15) los germanos nobles dejaban en 
de los no libres. Sea ello así, sea que significase simplemente 
jar, leñemos aquí otra variante desgajada del arrapa. En efe 
viene de! eslavo raba siervo que trabaja, este vocablo y j 
trabajo, bohem. rob-iti trabajar, ruso rabota trabajo, parece 
skt. a-rabha-ta emprendedor, a-rabh- emprender, arb-ati 
ímpetu contra, embestir, herir, matar, ó arv-dti,'j rabhs, raí 
ct^er en la mano, rabh-as movimiento repentino y violento, 
tiraiento, alegría. Estos vocablos sánslcritos tienen relación y ei 
el lat. rab-ies rabia, rab-idas rabioso, ó rabí-osas, rab-^re an 
rabia; y por otra parte manifiestamente proceden de arrape 
batar. Por otra parte en erse airbhe es la ganancia, el provecí 
se obtiene, sin duda, del trabajo y emprender ó del arrebatar, 
del lograr de una ú otra manera. Ese trabajar del eslavo 
pudo decirse del emprender, ó del ser siervo rab-u, que es 
trabaja, y éste se llamaría del coger prisionero, del afrebat 
todos modos proceden todas las palabras dichas de arrapa. 

Cuenta Tucídides (1,5) de la antigua Helada que el rol 
piratería por mar y tierra era una cosa tan común y casera o 
pan de cada día, y lo que más espanta, que ni se tenía po 
vergonzosa y fea, sino antes bien por digna de loa y muy gl 
Duraba esto hasta su tiempo entre los locríos ozolios, los et 
acamanios. Otro tanto se saca de Homero (Gilbert, Jahrb. f. 
Phil. 23 Sappl. p. 448), donde el robo del ganado se coi 
como una de las maneras de adquirir y remediarse. Si los zí 
y gitanos, de raza indiana, viven de esta gitanería, merecen a 
por conservar tan religiosamente una tan vieja y tan venera 
vienda y ejercicio. Ni faltaba el robo dentro del pueblo, dond< 
estaban emparentados, £i:!8i^ii!0[ ¿picaxi>)pe; (II. 24,262); bi 
ya esto fuese contra derecho y contra la honradez de con< 
Muy de moda andaba sobre todo la piratería, tanto que no si 
día á uno con preguntarle si era XTjlaxi^p (Odis. 3,70), y pira 
viene del griego icecpcm^c por medio del latino pirüta, solo si 
el que emprende, el emprendedor. El mar Egeo hervía por 



46. rapere, rumpere. 



129 



ftn emprendedores y andantes caballeros de vsie ¡nez, fenicios, 
I ki« qtie se llevaron á Eumeo y su madre, carios y griegos, 

' Por bárbaros pasan lo^atiljguoí germanos, pero no hacían más 
parientes los cultos iielenoSj cuando, según César (6,22): 
jnía nulíam habent ínfamiam, quae extra fines cuiusqiie civita- 
dI, ak]uc ea luvenlutis exercendae ac desidiae mínuendae causa 
btpnedicanU. Por huir de la liolgaTanerta y ejercitar la mocedad 
que criaban en estas empresas y con ^la leche á sus hijos 
laMeros bccdenionios. No lo dirfa más elegantemente ninguno 
1 loestros picaros, de como lo decían aquellos Quzmaníllos de 
na, según Tácito (c. 14); •Pigruní quin immo et iners videtur 
^ acquircre quod possis sangtifne parare» . Poltronería y manos 
I son menester para ganárselo con el sudor de su frenleí 
manejar la de ganchos. Aie río yo cuando oigo alabar la 
i alemana. En Alenianfa se roba mis que en España^&ino que 
tahoi hacerlo con tanta gracia y pesquis como aci. Y en Fran- 
lilnglalera, Irrt cuartos de lo rnismo^ soto que aquí no hurlan 
Ifnpio cuerpo al pelij^ro y tiacen caballerosamente lo que cu otras 
■ llevan al cabo más al por mayor con rebozos medio legales. 
fntiu |>jr robo, el franco y abierto y con garbo y riesgo. 

-icej. Orimm {Deutsche Rechtsaliert. p. 634) estaba 

. destionroso cnkrc los antiguos^ como el malar. Glo- 

I era ri robar entre lo» tracios, según Herodoto (5,6): ró Zjúa- 

- .'<; xdXXiTtov. Podemos, pues, dar por averi- 

- :Liiguos 1-E el robar en declarada lucha y al 

ble hasta muy entrados los liernpos históricos un modo de 

\át adquirir honroso, loabl?, y hasta Klorioso. V olro tanto 

t un principio cJ robar aun á los de la mi-^ma carita y pueblo. 

.carao toda violencia acompañada de peligro continuo, hubo 

I de ser calo ütlimo malquisto y digno de castigo. 

f \v>cabto común de este linaje de robo es el arrapa, ^ípxdtCci», 

^^í-TS|i«, alb. ryep hurlar, y su valor es el de aícnar solapa- 

> dedr coger con fuera (arr) y maña ó encubiertamente 

■Homero i^fKnkin xcp^ij es lo que se logra con avidez, sin 

Jp., . u. ™;-^»r, r,.™.,^^.^ usurpare apropiarse, usar, prac- 

. /.como quien hurla, Cs dccM; «t^- 



1 30 Okiocn y vida del lenoume 




baíadamente, echando mano (arr) por \o h&io (pa). Lis arpia ü 
apTT'j'.a! eran ciertas diosas rapiegas, demonios alados que arrebátate 
á ios hombres, según Eustacio (Hesiodo Teog.), de modo quecua- 
do alguno desaparecía ó no se sabía de él, se decía que lo habin 
arrebatado y desgarrado las arpías. La hoz ó óíp::>¡ bien se ve ser i» 
truniento que coge por debajo. 

Oíros ladrones se dijeron Xir¡ttrrr,p, >.r,tísa6a!, otros Xüwzí.í'irq^ 
que se deslizan y cuelan en ajenos vestidos, ávSptraoStan^^ ladrón de 
exclavos, xiíá>.>wT;í pilluelo ó rata de calle, otvo¡xa% oív-tí¡^ oSkm^ 
ouXáo), oxüXrjv desuello, ox'Aáto desollar, del pellejo y piel de 
animales. Los dos últimos se decían de! despojar al enemigo v* 
cido, como spoliare, spolia, ant. a!. hrSoraupf waiaraap, ip 
w&lreaf. El término jurídico era (pspstv xai á^stv (píq: d8íx<oí;), Véfll 
la ley draconiana en Demóslenes (23,60): xaí eov (pépovta xai érfoni 
pía á^'Mtíi s'JÍ'j; a¡iüvo¡i2vo; xtsÍvijí, vrjW.vsi Tzdvávai. En el derecho lO 
mano pasó por mucho tiempo la rapiña, no por crimen especñl 
sino ya como fartum (Doce labias), ya como damnum (iniuria i/to 
tam). La lengua antigua distinguía el clepere y el rapere, pero el de 
recho ningún caso hacía de tal distinción. La Ley Cornelia de sicúrB 
castigaba el crimen del latro ó salteador de caminos, propiamenl 
el á sueldo, soldado, Xá-pov sueldo (Rín. Kriminalrecht p. 32C 
Mo.MMs. Strafrecht p. 737^ ). Ricas son los germánicas en expreác 
ne¿ de este linaje. La más antigua y común es el godo bi-raabOí 
(a-Aáv, ¿xo'jsív), dos acepciones que declaran los términos románica 
robar y ropa ó despojo; ápráísiv se halla vertido por witwan; ttt 
al. roubón, ags. réafian. 

La raíz no valió primero romper, sino arrebatar, arrapa, y át 
arrebatar salió el romper en rumpera, etc. Ni signiRcó primer* 
vestís, como quiere J. Grimm, sino que del arrebatar se dijo O 
ant. al. roub, ags. réaftX robo, el botín, el despojo, la ropa, y iK 
al revés, que dice dicho autor. De Alemania pasó el vocablo á las ro- 
mánicas, it. raba robo y roba ropa, y á las eslavas, téchese rabota 
ti y lit. rabavoti. El vocablo eslavo propio es gravíti=skL grabk^ 
que tiene un valor parecido, del garba escarbar, coger por lo bqib 
Otros términos germánicos son en ñor. rán, ant. al. birahanen spo* 
liare; ant. al. scah, scahfiOri, ags. stcheácére ladrón; ant a!. IIOM^ 



46. raptre, rumpere. 



Í31 



nii*Tí, al. Nehmung; ant. al. zascan robar, de donde en la ley sá- 

:a, texaca; godo wai<í<'üya >.i«¡Trf,í, propiamente malheclior. 

entender cómo iin hecho (enido por glorioso y loable 

á considerarse como un crimen, merecedor de castigo, 

ner cuenta de U$ diversas clases de vida porque^ ha pa^- 

I b raza. En un vivir aislado del sippe 6 aldeas emparenladas, ro- 

»de encmicros ó gcnles extrañas, el robo era la defensa nacio- 

venccr y enflaquecer á los demás para conservarse y acrecen- 

\ i sf propio. Hoy por mí, mañana por t{, como las Iribii^ de 

árabes, que hoy saquean á las tribus vecinas y mañana 

• las de ellas. Reunidos los sippes en pueblos mayores, 

' tlc\*ar vida tan azarosa y de conlmiia defensa, cada 

I f cada aldea se halla entre amigos y aun deudos y allegados; 

» en las fronteras luy que estar sobre aviso. La piratería duró 

■\r, mis, hasta hace dos siglos. Además, y sobre todo, en los 

grupo* priniiüvos de población no podía haber gente 

del lodo, aventurera y vagamunda: iodos eran de una 

" las poblaciones se formaron enjambres de dc^-^ 

^ar ni Itacicndn. En el primer caso el robar fuer 
l tmrfiriar al común; en el segundo el robar era saltear, í todos 
por lo mismo aborreciMe. Así l.idrón ó salteador fué lo 
•:• bribón, que vive de brigar, vagircando; en h. lat. vargas 
^'J, ag». wearg, (rancíco wargus) es. vocablo común ger- 
le índica el abandonado de lodos, qtre anda por montes y 
H* ■ --* ni. wurgen tobo, ñor. vargr idem^ andar f>or el 
\l Ao. bandito il., bannidts, é sea desechado dela_ 



I ttío de tener rituy á honra el robo, los españoles no hemos 

I nga de nadie. Plutarco en la vida de Mario así )o dic« de 

■ {béricfts. Las continuas guerras en qim andaban enzarzados 

lade J. Costa -el medio de satisfacer Ea gran pasión 

I. -i i'jbo-. 'Hábiles en sorprender al enemigo, dice Esírabon 

viven los iberos únicamente de correrías y despojos, avenlu- 

' nuichoft golpes de mano ínsign i ficantes, pero nunca acorné- 

»enprcsas de imporlancla. por no íiaber sabido concertar 

' fundir una liga ó confederación poderosa». No parece sino 

■qui los ocho siglos de la reconquista y la bisloria t<i 



n 



de España. El mismo autor (3,4,15) explica por el género 
independiente y de merodeo de los españoles el que solo con 
como peltastas, armados á la ligera, con honda, dardo y 
Fueron siempre guerrilleros, gentes banderizas que jamás : 
ni siquiera les convenía unirse, porque entonces se les acaba 
su modo de vivir á cuenta del vecino. La picardía arrancs 
taño del alma nacional. Las clases altas no menos que las I 
monopolizadores, eclesiásticos y civiles, gobernantes y n 
todos se hacen caciques, es decir, picaros de levantada e 
Galicia, dicen Justino (44,3) y Silio Itálico (3,352) las mujer 
á su cargo la? faenas de la casa y de la labranza, para que 
dos quedasen libres dándose al bandolerismo y á la guem 
de Astapa dice Livio (28,22) que por propensión al robo, 
latrocinio laeta, caían de continuo sobre las tierras de su: 
ó sorprendían y asaltaban á los mercaderes que iban cat 
como á los legionarios sueltos ó sus bagajes, y algunas ve 
á los convoyes bien custodiados. Si esto pasaba al mediodí 
Turdetania, la parte más civilizada de la Península, bien s 
barruntar lo que pasaría al norte. Hasta Tiberio siguit 
cántabros dados al bandolerismo (Estrab. 3,4,8), y por 
(6,21) y Floro (4,12) sabemos que no dejaban en paz á su: 
los Vacceos, Curgionios, Autrigonas, Turmodigos. Los 
jamás pudieron acabar con el bandolerismo en Lusitani. 
Diodoro Sículo (5,34,7), y Varron {Re rast. 1,16) dice: «P( 
toca á la seguridad, hay fincas que, no obstante ser muy fé 
no aconsejaría nunca que se beneficiasen, por los robos á c 
expuestas, como algunas cercanas á Celia, en Cerdeña, y 
España, en los confínes de la Lusitania». Las tribus entre • 
los Artabros preferían á la agricultura el pillaje, no dejando 
el campo á los agricultores de la izquierda del río (Estraí 
Costumbre inmemorial entre los iberos era que lo más gr 
la mocedad en las clases bajas se atropasen en cuadrillas d* 
en tiempo y recorriesen la Península devastando las tierr 
ciudades, enriqueciéndose con el saqueo (Diod. 5,6 y 5 
retirándose con el botín á lugares apartados y arriscados si 
lograra dar con ellos (Mommsen H. Roma, 4,1). Querríll; 
rras fueron desapareciendo con la administración romana; p 



46. rapere, rampere. 



133 



I después tos foraf^dos sueltos y los cabecillas de bandoleros» 
I en el siglo t Caracotia, que con su banda fué el terror de 
•, no dejando hombre .4 vida en tos campos, ni ganados nt 
tusta el punió de pregonar Auguslo su cabeza en 40.000 
l(D. Casto 5fi,43); y como después Materno que peló la Galia 
asaltando, saqueando é incendiando ciudades, hasta 
Ftn Itolia con ínimo de destronar á Gimodo. (Herodupío HÍsU 

ISírf. H. Stcphano 158t). 
Los ladrones ibéricos fueron sobre iodo cuatreros ó abigeos, ya 
t h riqueza principal de la tierra es>taba en b ganadería, como ha 
I Co»ta. I.OS pastores eian medio guerreros, como David y 
o, de quien dice Diodoro que andaba armado para luctiar con 
ríms y ladrones. Los vencedores del Tesino, Canas y Trasimeno, 
t pasiones celiiheros y lusiUnos, tiuc nada tuvieron que apren- 
'it rv^nerec á los órdenes de Anibal (Liv. 21,43). Cuando Esci- 
^nlra Indibil y Mardonio dijo á sus soldados: fNo vamos^^ 
- i ttn ejército, sino i tatrones, ¡atronumque duces'. Les 
de ganado en un valle, cayó sobre ellos, cuando andaban 
.11 la presa, y losfcabó (Ibid,). Con razón, pues', Virgilio ^ 
i». 3,-ÍOG) escribió que con un par de perros del Epiro ó Lace- 
' > lenia por qué temer el ganadero * ni á los lobos ni á los 
. «Pro quocumque abigeo et pniedone íberum posutl*, 
-a Cerda, y no hace más que repetir el comento de Servio: 
entra Ht¥pani omnes acerrimi abactores sunl>. Va se vé que 
— ' -- uela donde aprender. Gitanismo y tspa- 

confluyen en un punió, fonnando el án-l 
)madismo. Por el nomadismo explica Sal ¡Has maravillo- 
!li> afinidades entre los gitanos y tos picaros, y en general 
ftí- ■■ rpc), 

. -le Diego Pérez, de Ñuño Fáñez, de los merinos 
4 eo el siglo X (Muftú/ Cari. pag. 39-41); las del 
i Ornar ben MaHun por la serranía de Ronda en et siglo IX 
Isi. des mas. t. ff, p. 195); las del Cid Campeador: son de 
I calaña que Us de los antiguos iberos. S. Gregorio de Tours 
Rti i lo» vascos en tiempo de Recaredo corriendo á loda hora 
npopulania, talando la tierra y llevándose los ganados (//. 



134 Oriuen y vida del ucNouAjr 

Franc. 9,7). La guerra privada y el abigeato de la edad media ci 
Costa que fué continuación del de la edad antigua. 

Hablando de ios irlandeses escribe Summer Maine {Etud. Sí 
thist. des. inst. prim. 188, p. ISO): «Las dos sociedades céltií 
establecidas en las islas Británicas y que han conservado por n: 
tiempo sus antiguas costumbres, eran notoriamente aficionadas 
robo de ganado. Hablando de las huellas de esta clase en Irlam 
lord Macaulayse expresa á veces como si en su sentir esta práct 
debiera atribuirse á un vicio propio del carácter irlandés. Pero í 
duda alguna nos encontramos aquí con lo que Tylor denomina a 
brevivencia, costumbre antigua cuya duración se ha debido en 
caso presente á aquella fatalidad que privó á Irlanda del gran fac 
de las ¡deas jurídicas modernas, un fuerte gobierno centraL El taU 
to de un escritor ha elevado á la altura casi de una virtud esa misi 
práctica entre los celtas de los highlands de Escocia y en la ru 
población germánica de la tierra baja. Recordando otra vez á Wav 
ley^ no creo posible retrato que se parezca más al adalid céltico p 
mitivo que aquel Donald Bean Lean, que arrebata los ganados 
Tully Veolan, y quiere que su adivino le anticipe el número de v» 
que encontrará probablemente en su camino». En Escocía, toda 
en el siglo XVll hacían rogativas públicas cuando salían de alg: 
para robar ganado, juzgándolo no más que una cacería lf< 
(Lefles Reram Scoticaram 1. 1). 

Por la paleontología y la lingüistica se saca que el ratón no 
natural de Europa; ni se sabe á punto cierto cuándo pareció i 
primera vez ni de dónde vino, y hasta carece de sólido fundamei 
el que el mus rattus se derramara por Europa en las invasiones 
los pueblos (HcHN Kalturpfl. 453). Más cierto es que rato, rattc 
halla en las Glosas antiguas alemanas y anglosajonas (Palander A 
Tiernamen 74), y se extendió por las románicas y célticas, it. mi 
casi, y pg. rato, fr. rat, bret. raz, mir. rata, gael. radan. Mud 
creen falsa la etimología ratto de rápidas. En irl. moderno dfc 
/tancacfi gallach ratón galo, por haber pasado de Francia, 
cimr. ttygoden Ffrengigt en checo ratón alemán; |t5c mvrtxdc 
un animal de piel de Noruega, de donde en gr. mod. xovnxo^ rat 
y tal vez el veneciano pantegana, friml. pantiane. 

El arpa como instrumento músico debe su nombre á la for 



47. raudo. 



135 



iqtKida, y de faccfao nadó rfel arco guerrero. En la Odisea (21,410) 

al tender su famoso arco: «Probó tan reciamente, que el so- 

I / vot de una golondrina parecía* como vierle nuestro Gon?a- 

\Vhtz (año 1556, pag. 390). Que el sonido del arco sugiriera la 

i de tos instrumentos de cuerda compruébase por los dámaras cJcI 

|5»t iJc África, que golpean la tiranle cuerda de su arco con un paíi- 

0, ddciíandose con su tono. El zulú tiene por arpa un arco gue* 

I con un anillo en la cuerda, melicndo en el cual el dedo índice 

ficsbalindolo por ella varía la nota: añade una calaba7-a hueca, (e- 

i con los demás dedos de la tnaiio pegada al arco como caja de 

otoncia, y con U mano derecha loca la cuerda mediante irn pali- 

I El arp« egipcia salió de aquí. Después se hi70 hueco el arco par» 

' á la vez de caja resonante, que los egipcios anndfan al 

i cuerdas de variada longilud, para los varios ^ones, se des- 

íácitmcntc por la encorvadura de (a caja de madera, y as( 

:«e pegaron sus dos cabos por una pieza que reforzaba la 

Q piano es un arpa puesta en una caja para que me|or re- 

i las cuerdas, y éstas se tocan por medio del teclado y los 



47. R)iudo« de rapidus, como arrebatado. Hear. Agr. 5^2: 
[MoBdc no vaya el agua rauda. León yod. 1 1, vers.: No quedará en 
(fUos más memoria y que de las aguas ratidas que han pasado. 
AHcn.. Con». 2,2,32: Lo^ ríos no tenían vado, que son muy 
iMos y caudalosos y con muchos lajg^rfos. 

Rnud-ja, de raud-o^ la corriente arrebatada, ffsíca y moral- 
. A. Alv. Sitv. Dom. 3, aáv. !, c. §. I: Conlra la rauda de laj 
: de Dios. Id. Dom, 4, adv. 2, c.-ADí pues es donde de raudal 
{I Irapcics entran ellos en tas repúblicas corriendo sin presa que los 
a. Id. 3 C: Se dejó llevar de la rauda de sus viciosas costum- 
Mon. mtst. pte. 7, S. Mateo: Para estancar cl corrien- 
\ males nos dice que corlemos la rauda del pecado. Lis. y 
tlil: S te enfrascas en el vicio y una vez te metes en él, Iras él 
rltífiCDOKi barco suelto en pos de ta rauda. 
RaO'l-al, de raud-a y con el nusuio valor y cl de abundan- 
I ñ. QnT/. 2,30; Y que k iba á embocar por cl raudal de las ruedas. 
[ Cicza pi. 68: Para que no me lleve tras sí el raudal íurioso de mis 



1 36 Orioen y vida del lemóume 




desgracias. D. Veoa Disc. Sab. dom, 1 caar.: Como hombre á quien 
el raudal de gloria arrebató los sentidos. Ulloa poes. p. 138: Uo- 
vio' sobre los mortales / ia malicia universal, / de penas tanto raudtl, ■ 
/ tanta inundación de males. 

A raudales, en abundancia. 

Parece raudal de molino. (A los que tienen voz grande y gran 
torrente), c. 59Q. 

- Rapax, de rapax, erudito, y en el sentido de arrebatador, de 
las aves rapaces; á ser vulgar hubiérase dicho rabaz. 

Kapiña, de rap-ina, erudito, de rap-ere. QuiJ. 2,22: Y las 
otras aves de rapiña. A. Moral. 9,5: El avaricia de Tiberio llegó i 
tanta rapiña, que mandó confíscar la hacienda de muchos españoles 
principales. Quev. Tac. 16: Que eramos caballeros de rapiña.]. Enc 
242: Y si ellos hallan rapiña / ño estarán que ño la rapen. 

Kapiñ-ap. vulgar, por hurtar arrebatando, de rapiñ-a. 

ItaU», de raptus, rapere. Espacio de tiempo no muy largo, 
que se dijo del coger un pedazo de tiempo. Quij, 1,1: Los ratos que 
estaba ocioso. Id. 1,4: Estuvo un rato quedo. Id. 2,40: Porque pien- 
so en los ratos ociosos y desocupados darme una tanda de azotes. 

A cabo de rato, después de bastante tiempo. Quij. 1 ,22: Bueno 
está el donaire, con que ha salido á cabo de rato. 

A cada rato, frecuentemente. Torr. FU. mor. 16,3: Le mudan 
á cada rato la carcelería de su mazmorra. 

A cada rato tres leguas de mal camino, y mal paso. c. 14. 

A cada rato un poco de mal quebranto, ó tres leguas, c. 1 4. 

Algunos, muchos, pocos ratos, á veces, muchas, pocas. Qag, 
1,30: Que muchos ratos se había entretenido en leellos. 

Ai rato, al poco tiempo, poco después; ó tardando bastante. 

A ratos, á veces. Fons. Am. Dios 3: Puestos en los potros des- 
billecen y confíesan á ratos más de lo que pide el juez. Pinc. FU.- 
poet. ep. 2: Malcontento con la miseria que Dios le envía á retos* 
Fons. V. Cr. pte. /, L 3, c. 20: Que á ratos andan partidos el saber y 
aprovechar. 

A ratos perdidos. (Cuando se hace algo á las horas que no hay 
otra cosa que hacer y se habían de estar ociosos), c. 508. 

Cógeme un rato y tráeme todo el año. (De los vestidos), c. 356. 
' ¿Cómo os va? bien á ratos, y mal de contino. c. 360. 



p 



47. rato. 



137 




Darle malo ó buen rato, disgusto, gusto. A. Alv. Sitv. Fer, 4 
2 caca: 5 c, § 5: Donde anda y bulle la turbación de Tos hi- 
¡dudo mal «lo á los padres. J. Pin. Agr. 5,15: Vuesira razón 
i irñtolclicos pudiera dar mal raío. Quev. Mus. 1, r. 5: No 
i Dios que yo olvide ' á quien me dio raíos buenos. 
Dar mal rato. (E*muy usado), c. 5Qó, 
iDar mat rato á ía vinagrera. (Darse á buen liempo y pla- 
, c 27S. 

I Df rato, buen espacio de tiempo A. Alv. Siív. Dom. 5. caar, 
. § 5: Dcícnic en día de ralo, y luego verás. 
' De rjti] en rato, con intermisiones de tiempo. Qunv- Zahurd.: 
' decía á voces de ralo en ralo, sisones son los despcnsc- 
h>kAitcspcnscros sisones. Celest. V.p.d^: Faziendo paradinas 
-" '-í'-^ F,.- j^auc. 7: De rato en rato se renueva y crece 
II y el alarido, 
h- un rato, y servirte he má& de un año. (El vestido). 

Btpero an rato en caanio me otaca. (Debía decir en cuanto rae 
I y me desataco), c. ] 36. 

lío. Qaij. 1,23: Porque por lo tiue hacia de abrir los 
nírando al sucio, sin mover pestaña gran rato, 
j/o, délo largo y pesado. 
Hág vate pasar an rato que pasar un mat año. c. 454. 
ilít vate rato agacioso que día perezoso, c. 455. 
iá vaU rato apresada ijuedla engorrado, c, 456. 
^ib ftt/e rato de sol que cuarterón de jabón. (A los paños). 

í rata presuroso que rato vagaroso, c. 456. 

■f rato de piacer que ciento de pesar, 6 más valeim 

; - '. . 451. 

^Mrato, ni un momento. Qaij. !|22: Que no me deja rcpo- 

> compra tmrato qmen no ruega un rato, c. 232. 
lí/ baen rato de Hebrero quiero mi teño, c 378. 
'(tuj) buen, mal rato con. Tohr. FU. mor. 3,15: Pasar un 
*flnieiipo. Obreg. 3,1 5: Se pasó buen rato con él. 



138 Oriqen y vida del unOu, 

Sácame de rato, y no de paso. (Que el trabajo sea con mode 
ción, sin fatiga), c. 247. 

Tener (un) rato con. Esteban. 7: Tener un rato con quien p 
derse entretener. M. Chaide Magd. 3,22: Tener ratos con uno. 

Tener bueno ó mal rato, alegrón ó desazón. Quij. 1,32: Nut 
tengo buen rato en mi casa, sino aquel que vos estáis escuchan 
leer. Ouev. Diablo coj. tr. 8: Tendrás el mejor rato que has teni 
en tu vida. 

Un buen rato, lejos. Bañ. Arj. j. 2: Aunque está de aquí i 
buen rato / al jardín de. Mucho. Mirones: No vale tanto v. m., 
con buen rato. 

Un rato, por un tiempo no muy largo. Cast. H. S. Dom. 1 
40: Habiéndose parado á esperar un rato. 

Valiente rato! del que nos dio gusto ó tristeza. 

Ya ha rato, rato ha, 6 hace, mucho tiempo ha. 

Ya hay para rato, de lo lejano y dudoso que haya de venir. 

Ya tenemos para rato, de lo que se teme sea pesado. 

Rat-ico, dimin. de rat-o. Mirones: Y habiendo estado 
ratico, se volvía á entrar. 

Rato, pata. No se sabe precisamente de qué idioma proi 
de este nombre, común á toda Europa, ni de la historia del anin 
se conoce gran cosa. Parece que se corrió de Este á Oeste, y se 1 
ne por probable su derivación de raptus por su lijcreza en el corr 
Tal vez del italiano ratto lijero y ratón mudado pt en dos tt; aunq 
el doblar tales consonantes explosivas en la sílaba segunda es ( 
fonetismo italiano y nada dice provenga de lípt, de raptus. En Ci 
tellano rato por pedazo de tiempo ofrece una derivación harto pu 
cida. En m^dio al. es ratte fem. y rat mase, ant. al. ratto m., ratta 
en al. Ratte f., ags. raett, ingl. rat, dan. rotte, fr. rat, it. ratto, brel 
raz, med. irl. rata, irl. mod. radan, del inglés probablemen 
En címríco se llama llygoden Ffrengig ó-ratón francés, en irl. fn 
cach y galluch es decir francés ó gálico. La rata es mayor y de ot 
especie, y la hembra del ratón ó rato. Navarr. Man. c. 25 n. 13 
O si por negligencia... estuvo á peligro probable que la comió 
ratos. Fuen. H. Nat. 2,26: Engendran muchos hijos tanto que di 
Aristóteles, que habiendo encerrado en un vaso una rata preñada 
hallaron después en él ciento y veinte ratones. Huerta P/bi. 8^5 



47. rata. 



139 



|oiro5 ntoncs nayores que los comunes, que también se crían 

r poblados y casas, á los cuales llaman los latinos ratos, y este 
nombre los dan los alemanes, franceses é ilalianos: los cspa- 

i los llanun ratas. 

1 vulcarmenle por ralero ó hurlador de cosas pequeñas, en 
n. Eiltriqtiera, en caló jerg. jefe de vigilancia. 

t fafa petada^ en cueros. 
IComo arta rata, la cabeza petada. 
\CiiíHa más i^oe tma rata. 

9to al rato, el rato á la cuerda. Quif. 1,16, y 1,23: Vos 
alo y el rato y el vcltaco. Modo de ensartarse las cosas, so- 

I de b vida y del comer. 
' BJrato nose fíade unsoto buraco. (E*el mor ó ratón.) c. lOó. 

Bstiihtcha ana rafifa, de la vivaracha y hacendosa. 

Estará ya comido por las ratas, dtcese cuando premunían por 

r ja murió. 

\U gocho de comer el rato cómalo el gato, c, 1 97. Gástese de 
IKZ con utilidad, anlcs que desperdiciar 6 dejar hurlar. 
\lég§ebadt comer el rato, dalo at gato. c. 1 97. 

ÍHi conocido qtse tas ratas. 

JHt pobre qitf tas ratas. 
\ ¡bcko satie el rato, pero más saiye el gato. c. 474. 
, hrtce una rata pelada, del corlo de pelo y ralo. 
I feto por rato, más sabe que sopas de gato. c. 477. 

Tbrde te arrepiente eJ rato, cuando está en la boca de! gato. 
1^9, Tarde se arrepiente el rato, cuando te tiene en la boca et 

. c 40O. 
I ^kagan ralas» que aqat está el que las mata, baladronada. 

ftsa rata ¿quién la mata? en alguna dificultad. 
IStrcm ratOt un pillo. 
[ RaUí-pan Iq uesa, en la Litera de Aragón especie de rata 



nt-ero, de ral-o. Lo perleneciente al rat-o ó ralón. fíuf. 
• JA. Zabullóme, cemfcilos rateros. Q. Benav. II, 99: Ea. gatos 

/ taocs abcr hurtar. 
BqKhortí cual nt-a. Pie. Just. /. 37: Pué el caso que por 



1 40 Origen y vida del LENOUJtje 

decir otra gracia, le sucedió otra desgracia, en que cierto Roldn 
ratero se le deslizó un punto de dedos. 

Que casi se arrastra, de las aves de bajo vuelo. Zamora A 
mist. pte. 3, Encarn.: En las águilas más caudalosas y en los piji 
más rateros. Lope Belard.fur. V. 673: Porque eres ave ratera,/ 
no puede alzar el vuelo. 

Metáf. de lo que no se levanta. Cacer. ps. 118: Tengo un 
tendimiento ratero ó rastrero, que no se levantan un dedo de la tii 
mis pensamientos. S. Ter. Mor. 1,2: Ennoblecerse ha el entei 
miento, como he dicho, y no hará el propio conocimiento rata 
cobarde. P. Vega ps. 5, v. 5, d. 2: Las grandezas de la tierra 
presas rateras, que no hinchen la mano. 

Bajo y como arrastrado. Agosta H, fnd. 1,20: Jumentos y ani 
les rateros. 

Metáf. de lo bajo, vil, de poca estima. Colperr.: Muchos no 
arrojados, insolentes, ni malcriados, ni rateros. QaiJ. 1,16: Con 
tan mínimas y tan rateras, no las quiso pasar en silencio. Nicri 
Filos, car. 1,45: No hay cosa más cierta, más constante, que b 
constancia de las cosas en esta naturaleza ratera y material. Esttí, 
8: Como mi natural, aunque era picaril, no se inclinaba á hurto; 
importancia, sino á cosas rateras. Zamora Mon. mist pte 2, L 4, 
pte, Simb. 6: No hay soldado de fortuna tan pusilánime y tan rat 
P. Vega, proL: O porque las cosas que dice ya las sabía, ó por 
son tan rateras que no hay que saber en ellas. Lope Imp. Otón 
498: Un cobarde, aunque sea gentil hombre, / no hay mujer 
ratera á quien agrade. 

Rater-uelo, dimin. derater-o. Pedro Urd. J, 1: Dond 
rateruelo oficio / me acomode. 

Rnt-epía, calidad de rater-o en todas sus acepciones, 
hurtar. G. Atf. pte. 2,2,4: No andes á raterías hurtando cartil 
ladrón de coplas, que no se saca de tales hurtos otro provecho i 
infamia. 

Del andar arrastrando. Nieremb. Obr. y días c. 44: Andar 
astucias y raterías. 

Cosa vil, baja, medios poco nobles para lograr algo. Valdcrr 
£/. 3 dom. caar.: Que comen hierbas, no comen carne los aninv 
generosos, no se abaten á raterías. Esteban. 4: Porque desestima! 



47. ratón. 



141 



¿ules la mucho bueno que encierra su patria, solo dan t:s(i- 
ralrrfjw exlraníer»s. O. Atf. ¡,3,2: Todas eran ralerías, respecto 
idiosas que a)ff supe. 

ít-Ííio, dimtn. de ral-a y ral-ero, hurtadorciUo, raslrcro. 
r jHc. 63: A frutcrosi, baratos y ratiños. J. Pín. Agr, 18,22: Bien 
que pocas cosas de tas que habéis <*Jcho acerca desta genera- 
elcrnj, han entrjdo á nuestros emendíniienlos ratiños. Id. 1,0: 
muc 00 perdaü parle de vuesira írrcredulidad ratonera, por no 
rntiña (no creer cosas de ratones] . Corh. 28: Aunque somos 

' ■ nos ethan de la iglesia. Defensa de los ratiños de la 

1 1. 
por raiún pequeño asturiano en Euo. Salaz. CarL p. 25. 
Rnt-^Ar, hurtar menudcncia'í, cual rai-o, ú andar arrastrando 
icél, el cuerpo pegado á tierra, metnf. darse a vilezas. 
RatÍ-ina|t;a, vul^. engiño, de magu, niagar y rata. 
ltiilA-4lupn^ en-rala-flura, roedura ó taladro de ratas 

■i-^tii, dimín. de ral*o, y ei el mismo animal. Quij. 2,29: 
lile ratón csscro. En la Germ. el ladrón cotiarde (Hidalgo), y 
i ilude H texto de Cervantes cuanto d la cobardía, y el de fai- 



fa/ ratón en mi agujero, y tórnaseme heredero, c. 63. No 
inzas i quien pueda de ellas abusar, ündo es el aniínalito 
lio heredar antes de tiempo' 
(r ■' no sabe más de un horado, aquél tapado, presto 

.. c A\M ratón que no sebe : ¡tas de un agujero» 
]kcoee presto, c 41. 

I y al gato, dfce^ que parecen ju^ar á cuando bu^ 

íooosi otros no se hüllan por mudar de lugar. 
Árat9ais van los gatos, cuando busca uno lo que le conviene 
tCtee le ba de costar lograrlo; jocosamcute á ratos. 
Ctía ratón á sa agujero, cada cual d lo suyo. 
CufíQ ratón tiene sa nido, y cada mujer su abrigo, y amigo. 

0^^ el ratona su agujero, el que va á casa. 

í^í/ ratón en ei tazo, que se vé en apuros y sin esperanza. 



{l||ÍI.«|p|l|i||. I 

142 Origen y vida díel'lenoüí 




Como el ratón que muerde á un lobo, cuando luchan di 
desiguales. 

Como ratón á su agujero, del que va de prisa á lugar seguí 
tras el peligro. 

Como ratón en boca de gato, del que es juguete de los capri 
chos de otro. 

Como ratón en ratonera, del cogido en algo. 

Como ratón en sa agujero, del que está á gusto en algm 
parte. 

Como si lo hubieran roído tos ratones, de lo agujereado. 

Como an ratón, listo, pequeño. 

El ratoncito Pérez, la persona bullidora. 

Entró el ratón en mi cillero, y ftlzose mi hijo y hereden 
c. 128. 

La que huye de un ratón atado, no huirá de un fraile arrema 
gado. c. 177. 

La viveza del ratón, atolondramiento, como el que le hace caí 
en la trampa. 

Metí el ratón en mi cillero; lo mismo, c. 463. 

Parece an ratón, del que se mueve á paso corto con viveza. 

Parece un ratoncito, del niiío que se suelta pronto á andar. 

Ratón de biblioteca, erudito, aficionado á libros. 

Ratones, arriba, que todo lo blanco no es harina. (Es lo del 
fábula, que el gato se enharinó por desconocerse y engañar á loj 
ratones; mas uno viejo que le espió y conoció, dio este aviso á lo| 
otros), c. 477. 

Ratón que no sabe más de un horado, aquel tapado, presto I 
toma el gato. c. 477. 

Salió el ratón de su agujero, búscanme aquí para despOk 
sero. c. 243. 

Se asusta como un ratón. 

Se lo habrán comido los ratones, cuando no saben decimos I 
razón de algo. 

Ser an ratón, pequeño, vivaracho. 

Un ratón da en qué entender á un elefante, aunque es taiá 
más grande, (Que no hay ninguno por pequeño que sea que M 
pueda dañar, si es enemigo.) c. 163. 



47. romper. 



J43 



! Vak meaos que un ratón, del de poco valer. 

I Ya está cogido el ratón, cuando descubrimos algún enredo. 

I Raton-ur, morder <S roer el ratón, y se traslada al hombre. 

Éxtr. 3: N'n no había menester mucha'í salsas para comer; todavía 

[tulgalia con las cortezas del queso, que de la ratonera saciha; y 
no perdonaba el ralonar del bodigo. J. Pin. Agr. 25,27: 
focfa esta plática (de ratones), que nos ha ratonado la de 

' Adolecer d galo por comer rallones. 
TV T'iiwado, mordido ó roído de raton-es. 0-/4(^.1,2,1: 
•s más hombre que yo, á quien podridas lentejas, cocosas 
. duro garbanzo y ratonado bizcocho tienen gordo. Quev. Tac 
Tnia un bonete !os días de sol ratonado con mil gatems. P/c. 
í. 3. 1: Los hombres <Je corto y ratero y ratonado entendimiento. 
I A-rratonaflUf mordido, roído de ratones. G. Atf. 1,2,1: 
Jo hizcodio. Metaf. lo agujereado. 
i-raion-«ir«ie. en Venezuela ponerse malo el gato por 
raton-«. 

Kaloi»-ero, cosa de ratón. J. Pin. Agr. 1,6: Que perdáis 
vuestra incrcijuliiíad r;iloncra (acerca de los ratones). En 
al, estafador y escalador. 
n»ton-era. Trampa de raton-cs, Quev. ZaA/jrí/.: Al punió 
"5 dentro por una puerta como de ratonera, fácil de 
[Odible de saíir por clin. VAtnERRAMA £)". Fer. 5 dom, 2 
'. j;t es ver armada una ratonera con un pedacillo de 

Catr en la ratonera, metaf. como en e! la/o d en el garlito. J. ?n4. 
1 * Mejor dice Salomón ser meterse el hombre en una 
le en compañía de mujer rijosa en casa grande. 
en {ta) ratonera, con engaño. Cace:», ps, 72: Parece que 
coger por engaño, como ellos cogieron á los demás, y aT 
cogido en ratonera. G. ^^/l l>2.3: Pensándola engañar, 
I cQpA en la ratonera. 
£» ratonera no es para esta rata, de lo no i propósito pora 



rea ta ratonera, dejarse sorprender. 
■pery de rumpere; íL romperé, rotio; rum. rumpe, nipt; 



144 Origen y vida'del lbüou 



rtr. nimper, rut ó roí; prov. y fr. rompre, caf. romprer, pg. rom 
Es partir con violencia las partes de un todo. 

Intrans. Pasar al través, así el alba, el día, el agua de la fue 
rompen ó se abren y revientan. Cacer. ps. 5: Es tan grande e! fa 
y espíritu que rompe y se declara con voces lo más secreto de 
corazón. Bosc. Cortes. 378: Aunque muchas veces, de muy aprel 
de sus fatigas, venga i. romper y casi á desesperarse. A. Alv. i 
Fer. 4 dom. 4 cuar. 17 c: Como estos tienen en sí malicia reco 
y violenta, cuando por alguna ocasión rompen, rompen de ver 
salen de golpe. 

Trans. Qaij. 1,3: A trueco de no romper las cintas. Id. 1,4: < 
si é\ rompió el cuero de ios zapatos que vos pagastes, vos le ba 
rompido el de su cuerpo. Id. 1,22: Procurando romper la cad 
Bañ. Arg, 2: Donde las olas su furor rompían. Persil. 3,20: Roe 
la voz con un tan grande suspiro. 

Abrir la tierra con la reja en la primera labor, así en Cu 
otras partes. 

Vencer y desbaratar, deshacer. Mend. G. Gran. 1 : Cuando 
rieron rotos por Ozmín, capitán del rey Ismael. Torr. FU. mor, I 
Aquella famosa encamisada, cuando rompió los asirlos. Qaij, 2 
E aquí, señor, rompidos y desbaratados estos agüeros. Colom 
FL 2: Y rompiendo algunas tropas suyas que tentaron defeíií 
el paso. 

Reflex. Qaij, 1,33: Y si se rompiese (el diamante á golpes). 
tan. 1: Rompióse el secreto. 

Al romper el alba, el día, al amanecer. 

jAy, ay, ay!—¿Qaé has?— Rompo lo que tengo y no me 
más. c, 23. 

De rompe y raja, atrevido, resuelto. 

De rompe y rasga, la mujer descarada, con desgarro, 
abertura de condición. 

Quien rompe paga. 

¡Rompan jilas! al comenzar una cosa, al separarse los junta 

Romperá, comenzar, á llorar, á hablar, etc. 

Romper con, dejar, embestir. J. Pin. Agr, 4,22: Quiere 
romper con el otro perdiendo, que consigo ganando. Valderi 
Ejerc. Fer. 6, Dom. 1: Romper con los miedos que de ella na 



47. romper. 




/ff^.: Antes romperé con til amistad. Valdehrama Ej. ja(v. 3 

a. ciuir.: Porque quien rompe con las leyes de Dios. Id. Sab. 4 

8. raarj- Ka de ser parn que se vea cómo rompió con todas 

nt» nubes lo quisieron eclipsar. D. Veoa Fer. 4 dom. 3 cttar.: 

¡rompiesen con todos la pa/. Cacer/js. 16: RompÉ con las difi- 

i todas que trae consigo eJ servir á Oíos. Id. ps. 61: Dáisme 

rompéis conmigo, ¡rriiilts. QuEv. Fort.: Causa justa 

Ftw.,.,^,, ^yn Jos amigos y vecinos. Valderrama Fcr. 2 Dom. ! 

irj V le obligó i romper con un castigo tan grande conira Joab. 

Romper con rl posado, títvkUr \o pasado y Iradicional, dejar 

inrtina. 

fioBiptr coa todo, no parar en estorbos. Cacck ps. 1 1 5: Rom- 

ttoo lodo por librarme, id. pS. 10: Los que saben romper con 

I y lo llcA'an i fuerza de brazos. Id. ps, 85: Rompieron con todo 

{inu consideración, siguiendo en todo su desordenada vo- 



r ei aire, volar. Quij. 2,41: Va vais por esos aires, rom- 
een mis velocidad que una saeta. MAng. Tr. Jer. v. 2, 
\^4: Rompieron el aire las voces. 

ríaíbOf alborear. Qüij, 1,34: Al romper el alba. Zamo- 

fltís/. pte 3, Nativ.: Al romper del alba, al nacer de la luz. 

ttr la aurora. Persit. 3,19: üiro día .il romper de! alba. 

tí campo, labrar. O. Pérez, Odh. 1 3; Cuando ha rom- 

twt dti entero / con sus bueyes y arado im campo nuevo. 

— :/ día, amanecer. Quij. 2,12: Como si al romper del 

;eian de ntmpcr las cnlie/as. Vaiíierjiama Ej, Descend. 

hqr cosa mis agradable que una mañana de verano al romper 

Oatat. 5, p, W: Al romper del día. 

r i¡ fuego, comenjutr la baialla, comenzar. 

r tí paso, echar á andar, 

reí secreto, decirlo. Gitan.: Rompióse el sccrclo, salM 
del caso. 
•r tí silencio, hablar. Qu^. 1,28: Rompió el silencio y 
>ld. \^t: Mas quien primero rompi6 el silencio fué Luscinda. 

fr /ar íl. Lkw Caat. 6: Rompe ci ánimo en 

tafecfxi:.. , _,;;niración. 

en griíoSj paiabras, tiento, gritar, llorar. Meijj G.Ca(. \. 



146 Oriocn y vida dcl lcnuuaje 

— ■ ' 

Rompían furiosamente en gritos. J. Pin. >lgr. 2,18: Como el que c 
alguna pasión arrebatada rompe en palabras blasfemas. 

Romper en quejas, quejarse. A. Alv. Silv. Dom, 1, adv. 9, 
§ 1: Romperán en gravísimas quejas. 

Romper en risa la cólera. Quij. 2,56: El duque que esto oy 
«síuvo por romper en risa toda su cólera y dijo. 

Romper en voces, etc. Cacer.ps. 37: Son unos suspiros violo 
los, inarticulados, en que rompe algunas veces el gran dolor que ur 
siente en el alma de haber ofendido á Dios. 

Romper filas, ó romper fuego, ser el primero en obrar. 

Romper la amistad. Galat. 4, p. 56: Este rompe amistades. 

Romper la batalla, comenzarla. Ocampo Cron. 1,11: Rompien 
todos la batalla valientemente, la cual fué mucho reñida y peligra 

Romper la fe, faltar á ella. Quij. 1,51: De su fe rompida. 

Romper la ley, la orden, etc., faltar á ella. Fuerza sangre: Roí 
piendo el orden de Estefanía, salieron á la sala. León Brazo: S 
romper alguna ley ordenada. Quij. 1,34: Las santas leyes de la vi 
dadcra amistad ahora por tan poderoso enemigo como el amor p 
mí rompidas y violadas. 

Romper lanzas, contra, por, emprender, metáfora de la lud 
Quij. 1 ,46: Como ya la buena suerte y mejor fortuna había comí 
zade á romper lanzas y facilitar diñcultades. 

Romper la palabra, faltar á ella. Cald. Aarísi. y Lis. J. ¡: 
palabra que le dí / de favorecerle, rompo. 

Romper la plática, la conversación, interrumpirla. Pinc. FUt 
ep. 11: Le rompió la plática y dijo. 

Romper las amistades, reñir los amigos. 

Romper la tierra, labrar. Quev. Mas. 6, c. 2: Rompe la lien 
el lahnidor astuto, / porque en estando rota dá más fruto. 

Romper las olas, navegar. Ctenf. V. Borj. 1,4,2: Y sirviead 
de tabla á su vida una tormenta, empezó á romper las olas con mf 
drosa quilla. 

Romperle el alma ó el bautismo, matarle. 

Romperle la cabeza, ó los cascos, ó la crisma, descalabrarle 
herirle en la cabeza. Barbad. Coran, pl. 6, ep. 9: Le dio con él n 
golpe, y aunque pequeño, le lastimó mucho, y no me espanto, sh 
cómo no le rompió los cascos. 



¡omper. 



147 



Itompcrte nnatón, un asta, an huesa, maltralarle de obra. 
i?tMii;w/ tos moldes, abandonar im sistema ó procedimiento. 
Rcmper por, pasar entre, sir* hacfr caso. Qaij. 2,54: Picando al 
rompió por ellos, y al pasar. Id. 1 , prot: Tan hecho á roiuper 
if por o(ns dificultades. Col. perr.: Mi buena intención 
por las malas dádivas. Mahq. T.Jer. v. 2, cons. 3.4: El 
rompió por la boca con canciones. Numanc. 3: Rompa por 
f fe» liincheado. Valderr/ma £/. 3 dom. caar.: Con el aire se 
iJe (el Mznfrt) y rompe por aquella abertura con una llama 



Rompfr por el aire, volar. G. Aíf. U.7: Desplegadas la*; alas, 
por d aire. 

rpor medio de, atravesar. D. Veoa Nom. Jesús: V rompa 
(Je sws fuertes murallas. Bañ. ArJ. 2; Por medio de la 
y nar rompíendtT. 
hmper per todo, no hacer caso y pasar adelante. Caccr. ps. 4: 
por lodo. 

', que (o tayo rompes, del que airado de^tro^a. 
ílafaperse la cabeza, metaí. cavilar mucho^ adivinar lo difícil. 
ABsfpcfse la axbeza, los cascos, la crisma, herirse en ella. 
Ihmperse la cuerda por lo más delgado, fallar lo más débil. 
R(iin|>-¡<lo. panic. de romp-er, y -idjetívo como desgarrado, 
ipe y ra'jga. Zamora Mon. mist. pte. 3, ps. 86, v. 2: Qué 
.uj taa sin miedo, tan rompido y tan sin hacerle perder el 
sangre que baña la campaña. J. Fin. Agr. 2,29: Lo que se 
pira los hombres muy rompidos y entendidos, no ha de ser 
una mujer encogida y .ifligicia de suyo. 
piróte, baiOr escollo ó cosU, donde cortado el curso 
i, rompe y se levanta la mar. 
oinpe-aratloM, en Aragón laononis procurrens. 
nuiii|>e-bauco«i sin esfraí, en la Litera de Aragón el ocio- 
"T r ficto. 

Uuinp««-<'ab«3uiii, artificio ó problema dífícultoso de re^ 
ím.t ansa de dos bolas de hierro ó plomo sujetas d los cxtre- 
i * tm manKO corto y flexible. 
HoRipfvcalIcs. (Por cal(ejero). c. 622. 
Houipe-coches, ant., tejido fuerle de lana. 



I4S 



OeíOCN V VIDA DtL Ltstiu»4e 



Roinpe-eor*tezas^ doble tima que se mueve i chame 
con dientes, para Iriturar tos viejos tas cortezas. 

Runipc-esqiilnus, valentón que se ptAnta en la esqtti) 
como á U espera. Silvestre Proserp. c. 10, oc. 71: En los mon| 
^espesos apartador / los druidas habiten fas encinas, / en vene 
sus ligas ocupados, / como hiciera cualquiera rompeesquinas. 

R4»m|»e<^;j^ulaH, desaliñado en el vestir 

Kuilipe-^ii^olii». CoRR> 622: Rompenecios. (El que sil* 
' sin pagarle). C csl un qui se seri des personnes lant qii' elles | 
valeni plus rien, el puls teur donne du pied au cu! (lesor. 1671 
Ceíest. [, p. 27: £ste lu amo» como dizen, me parece rompenecid 
de lodos se quiere seruir sin merced. 

Hitinpe-olaa* muro ó bloques para que allí quiet 
l&s oI:ts. 

Ituinpc-pollus. Esteban. 6: Sus calderos y asadores rom 
pcpoílo?. 

Itiimpe<'poj^o$. CoRR- 622: Rompepoyos (por ociOBO] 
Cabr. 301: Los rompepoyos, rondacalles y guarda esquinas. 

Itoiiipe-ropa, en Cuba cierto arbusto de la familia del 
Bignoníjceas. 

Hoiiipc-zara^üelles. en Cuba cierta planta. 

Il«»nipc'iler4», fácil de rompe-r. 

Koinpt^-ilerui hierro para abrir agujeros en el Ivicrroj 
líente recibiendo los golpes del macho, con punta acomodada. 

ttoiiipe-cliira^ rotura. 

lioiiipí-iiiieiito, acción de romper en todos los sentí 
por ej. enemistarse. 

lti>iiipÍ4l-ui*a, en la Litera de Aragón roíun, tirmía, 
rompí-dOr roto, quebrado, caído de color. 

Hoto, de nipliis, participio de rumpcrc. Valderkama £J. 
3 dom. 1 caar.: Aunque se sufra algo rolo en la manga ó en 
parte del vestido, no se puede sufrir en el zapato. Ouev. £p. 
2,12: Después de rota y vencida la batalla. 

Oicese del que lleva roto el vestido, y del harapiento. QuiJ. I 
Sediento, miserable, rolo y piojoso: Id. 1,23: El primero que hablj 
fué el «oto. 

Meíaf. del vivir suelta y viciosamente. J. Pin* Agr, 7,21: Por 



47. rota. 



149 



i d pecar tan roto, que no reparan en los evidentes peligros. 
}f.dich.J. 3: La vida que de hombre roto /en Sevilla y en Tole* 
I / le vi hacer. Guarda Cuid.: A un rolo soldado. Torr, Ftí. mor, 
it: Otros más rotos de conciencia. Bosc. Cortes. IQ^: Ni dÍ3olu- 
kii roto en su vivir, con ciertas maneras de hombre bajo. Torí. 
, OMT. 17f6: Mozuelos de U vida rola. ixó^Job. 22>i 3: Que una 
i nmy roto con el hecho dice esto siempre. 
.ttif;.> rota, como mani-roio, generoso. Vi^i- Parn. 7: Tú, mano 

de mercedes. 

Sftftca/atta un roto para an descosido, c. 240. JiistlEJcando U 
|iiel que no merecía al^o, que se consolará con que hay otros 
alidos y pobres. 

' a lo roto que to descosido, c, 386. Cuando entre varios 
I es mayor. 

í y gordos, (Por pobres holgazanes), c 623. 
$t ttí/aese to roto como lo descosido, no habría nado per- 
.259. 

mente» con rotura. Torr. Fií. mor 14,4: Traló roüh 

i hernianas (fornicar). Gran. Simb. 3, 3: Viven tan ro- 

, como si no tuviesen fe. Bosc. Cortes. 196: Se hablan unosá 

rotamente, s-ín ninguna crianza, 

Mv-cottido, pieza que por rola se cosió. Jarque Orador* 

fhamos por extremadamente menesteroso á quien no lu- 

I bocado (ie pan que Uevar i la boca ni un rotocosido con 

Mr su desnudez. 

hnf- 1, posvcrbal de romper, derivado del participio rot-o. Es 

:nio t» vencimiento del enemigo. Mariana H. E, 2,8: Las 

^> lismMS de los carlagineses, después de csla rola tan consi- 



Bblhi por rumbo ó camino, como derrota, es decir via rota, 

b, abierta; del francés dijeron tontamente luta de routc, como si 

■'esc lo mismo con la ctímolugla trasparente, que en el 

.neis csti oculta. Okan. Simb. pte. 3. ir. 3, Dial. 3, § 2: 

tOBl ts Isa grande engaAo, como el de uno que queriendo nave- 

rkttlt Oriente tomase la rota de Occidente. 

¡^krolú, vencerle. Calo. Hija deí aire, pie. 2, / /: En seguí- 

> / de b rola que te di / al gitano Tolomeo. García Sonvííor, 



150 Okioen y vida del LCNOUAre 

5,19: Seguir el alcance y dar una buena rota. Ovalle H. Chite 1,1 
En las rotas que les daban los nuestros. 

De rota batida, con total perdida; metafor. de repente, sin re; 
ro. Oviedo H. ind. 50,2: Desque vido ir la nao de rota batida á ) 
en tierra. 

Ir de rota, sin remedio, perdidamente. Carc. Sev.: Hermai 
esto va muy de rota. Zamora Mon. mist. pie. 2, 1. 3, 3° pte., SU 
4: La memoria de Dios, dice San Jerónimo, se ofusca y todo 
de rota. 

Ir de rota batida. (Dícese en la Relación de Cabeza de Vs 
215, fol. 32.) c. 541; vide De rota batida. 

Poner en rota, vencer. Viaje Parn. 4: Que por él se vio 
fuga y puesto en rota. Mend. O. Gran, 3: Cuasi pusieron en i 
el cuartel. 

It4»t-upa, acción y efecto de romper, de rot-o. Quij. !, 
Que á no mostrar que eran de lana por algunas roturas. Valder 
MA Ej. Fer. 2 dom. I cuar.: Cuando saquen los soldados por 
roturas que hubieren hecho las baterías en los muros. Corn. O 
4, 2,1 1: La santa reina sentía con dolor inconsolable esta pemici 
rotura de la paz. Valderrama Ej. Viera, dom. 3 cuar.: Hacíei 
lastimosas roturas y portillos en aquella divina y soberana maravi 

Metaf. soltura en las costumbres, en el decir, etc. Valderrji 
Ej. Cen.: Que celebraban los gentiles con tanta profanidad y rotu 
J. Pin. Agr. 6,20: Llega el pecar de algunos á tanta rotura ydesv 
güenza. Td. 1 8,30: Habéis censurado lo que Plinio dijo con rotu 
Agosta H. Ind. 1,5: Es cosa que saca de juicio la rotura y perdici 
que hubo en esto. Torr. FU. mor. 14,4: Esto llegó á tanta rotun 
disolución. Valderrama Ej. Fer. 6 dom. 4 cuar.: Pero cuando He 
á tal rotura el desafuero. J. Pin. Agr. 28,9: Pues podía ser que c 
ella remiende algo mis roturas (vida rota). Cacer ps. 52: Proced 
con gran rotura y desenfrenamiento. F. Pulo. c. 25: Asonadas,! 
safios, fuerzas, juntamientos de eentes, roturas que cada día se fao 

Hi»tiir-ap, de rotur-a. Rozar la tierra, disponerla para 
cultura, la que no lo estaba, ro^npiendo el monte ó bosque. 

Art*4>turas de Pero González. (Este fué un pobre homl 
que en tiempo húmedo plantó en baldíos muchas mimbres en oe 
como hazas, y sembró allí las barreduras de las eras ajenas, y Ibi 



47. derrota. 



151 



bbfi sus arretarús, por rozas, que hahfa roto, y en cuanfo duró k 
m.ís \x:nida la seca, todo fué nada; y que- 
^.'- a IK.Í.IÍ bcrcciaJes de más costa que ptovecho, 

> ., 69. 

l>r-roUi, de rotü y con sus iiiÍ!>mos valores ilc vencimiento y 
'. Quij. 1,7: Acertó Don Quijote á lomar )a misma derrota. 
De allí lomará v. m. Ja derrota de Cirlagena. Id. \A\\ No 
ríe seguir la derruía de Mallorca. P. Veoa Dedic: Tomar 
n(e derrcho á Jciusalen. Esteban. 13: Tomárnosla 
H¿..i._i ij ivii.L^ d€ Breüña. 
Dar la derrota, en naut. determinar la dirección de un viaje. 
¡kctararse en derrota; huir vencido. 
Hacer derrote if ;i rumbo. 

Utpor ¡a der.-- . íúul. Ilcviird diario de laque se haya de 
Kpir en el viaje. 

'í ' ■.', ponerse en derrota, en ii.iul. [K>nense á rurnhcj, 

■ ■■"■ por derrota y aítura, dirigir la derrota del buque 
ia estima con la observación. 
Por derrota, díccse del navegar por camino conocido, lo con- 
taño de por altura valiéndose del cuadrante salamenle. Ovieoo H. 
ki. 47,5: iVrque una cosa es navegar por alturas e otra por 
érroiiis. 
Shmper ías derrotas, pastar Ío ya segado (Patencia). 
Sf^nir la derrota, el alcance. 

J.' ur ta derrota. (Para tal ó t^l parle; por caminar). c. 611, 
bf rrot^ar» de dcrrol-a. 

fntrü ' -jr forzada la emh-ircación, desviada de la derrota, 
kn-t illrecho. Qutv. Mus. ^, jac. 2: Aijui derrotaroB 

/ CoKolina y Cañamar / en cueros por sus pecados, / como 
' //. tnd. Al,\: Acaece tiallai'se atrás de lo que 
....«u./ V M.-^^ido, riave^.indo cinco meses se^scnta leguas. 
Voas. Sacar el viento á la cnibarcación de su derrota, ó desviar 
lino, SoLis Poes, ekg.: feliz U nave, pues que el mar prosí- 
«n que ei horror del viento la derrote. Ovaluí H. Chile 2,2: 
lú derrotados de alguna tempe:>tad. Coimsjí. H. üegov, 18,3: 
Cank» derrotodoft del inar llegasen i sus puertos. Bsteban> &: Por 
*V)n pobre y derrotado, huyendo de familiares (extraviado del ca- 



■ (V ■um ^a ■TC* 



152 Orioen V vjdX del 




mino.) Esp, ingU Ser naves derrotadas de las Indias. Valderraha 
Ram.: Qué quiere que entienda el marinero que viene derrotado. 

Vencer al enemigo. Betisana Guich. L 2, pl. 87: Invadida con 
numeroso ejercito de Carlos, duque de Borgoña... en pocos meses 
le derrotó tres veces. 

Malbaratar y arruinar. 

Reflex. Perder la derrota. Coloma G- Fl. t: A la entrada del 
canal se derrotó la almiranta. 

Derrotar el toro, enderezarse contra, Est. Cald. Esc. and, 230: 
Ora acometía ó derrotaba al aire y siempre en balde. 

l>ert»ot-e, posv. de derroí-ar, en tauromaquia. Est. Calo. 
Esc. and. 222: Podía e! toro en sus embestidas y derrotes herir en 
los ojos y en el rostro al caballero. Id. 353: Ya ha volteado á cuatro 
pacientes y que con cada derrote llega á las ventanas del segundo 
piso (el novillo). 

Ut>i*pot-cP04 lo mismo que derrot-a, por rumbo. Nieremb. 
V. Nlarc. Mastr. c. 12: Y así decía que este librito era su derrotero. 

Libro que contiene la situación geográfica de puntos y costas 
para asegurar la navegación, como antiguamente perípío á la griega 
é itinerario á la latina. 

Eii-dcppotap, en náut. poner el buque á rumbo, hacer de- 
rrota á punto determinado; es intrans., trans. y reflexivo. 

r\f.T'-ro-tni% destruir, disipar. Avala Caza 46: Vienen aque- 
llas peñólas q- ebradas todavía á marrotar más fasta que se fienden. 
Id.: Asi marrotanse mucho. Otrosí, se marroían las aves et quiebran- 
seles muchas veces las peñólas. Zamora Mon. misf. pte. 3, Asuncí 
Sino que desperdician y malrotan. 

RiitiiiH, de ruta, remedando el francés routine, como se 
había tomado ruta por el castizo rota. De ahí ratin-ario, á la latina; y 
rutin-ero, á la española. Es vocablo muy recibido y cómodOi pues 
carece de equivalente castellano, ya que no es lo mismo que costum- 
bre, uso, estilo, usanza, sino lodo eso cuando ya se obra por instin- 
to y tomado en mala parte; dijérase mejor rot-ina. 

Oei*i*ul>Íap, desmoronar, ir comiendo el rio ó la humedad It 
ribera ó la tapia; en prov. el sustantivo deruben derrumbadero, anL 
fr. derub, desrube, desrubant, desrubison, pg. derrubar, derruba- 
dóuro derrumbadero, gall. derrubar cortar, derribar, echar á liem 



47. derrumbar. 



153 



s» árboles, etc. De dé y dírapare, de tupe^ roca, según creen 
I Diez los romanistas. 
»Dt-rrwh|-í», pow. de dcrrubi-ar. 

l)t*rt-iMi)l>»t*, crócnlo lo? romanistas vAríante de derrubiar, 
B9Sa} debida á conuminación con niraperc romper. Por con- 
de mb en ffJ, como en paloma de paliimba, knenios anti- 
ilc dcs-nimar: «usijuc ad de^iruttia'a Ue Casliella» (Bf.r<i. año 
9. 376), «dcíiorruiTiassí la tierra» {Mingo Reb.) De aquí romo 
le caido, la (ierra calda de un ribazo, achatado y allanado. 
-L- a etimologia con csle testo do Cibrera p. 240: Cisternas 
fiadas, donde equivale á derrubiadas, y derrumbar á un 
ibar, el anL fr. desrube, desrubant 

df, despeñar. Tirso Ventura con el nombre 3,2: De un 
„ :rumi» / de donde el Venlura vino / á dar á un lago. 
H. Chitt 1,7: Derrumba la muía y la hace ir volteando hasta 
dU en el raudal del río. 

ir abajo, más on general, dcíraiiur. AKrcAO. Rim, 1: 
de bertnellrtn / derrumba iluminaciones. 
f^ffex. despegarse. Viaje Parn. 7: Dcrrümbanse del monte 
c — umieron subir por la ladera. Quij. 1.20: Que 

- , cí^a y derrumba (el agua) desde los aílos montes 

loronarse, como derru'jíarsc, asi en Honduras de casas, 

, c '^ MLt H. Chile 1,4: Se derrumban los montes con las 

t-l oro mis p.-vien:o. bn^E Gatom. 7: Bajan gatos... 

I bajan despcñadosy'fraKnicntos de cdiricio que derrib£in,/que 

se derrumba. 

Araac. 6: Por mil [jartes (Tos caminos) estaban 

Id. 28: Ya por )a áspera cuesta derrumbada/ venían 
lo. 
.^UJ- x^uij. I, t.\. Que Siindeces / vos lengan el cerbelo 

Drr-ruinb-o y clci'riiniÍH4», po«v. de derrumb-ar; el 
muy usado en Aniénca por dcmimbamienlo de un cerro, 
I nlaa. un puctite, etc. 
tlrrrumb«-tiili*filo, acto de dernimtMtrse. SoLORZ. Potit 

■ !*« kis derrumbamienbs que ha habido en estas minas. 



^ai 



nominib.i-dfíro, despeñadero, senda quebrada y 
grosa. D. Veoa Disc. Sab. dom. 1 cuar.: Todo lo demi: 
derrumbaderos y cuestas inaccesibles, todo despeñaderos. Q. 
28: Di con él por un derrumbadero. Zamora Mon. misf. pt 
Benito: Porque tenía gran peligro de despenarse por un dem 
dero. 

Rumbar, de derrumbar, quitada rfe- como preposicid 
Honduras arrojar una cosa, rumbarse al rio, en el suelo. 

Kumb-a, ruin-«, en Chile rimero, mb en m. Posverl 
rumbar, rumar, que del caer, echar á un lado, vino á indi 
montón que se hace de lo caido ó dejado. 

I(iiinb»zóii, pumnzóii, en naut. cargazón, arru 
metaf. cargazón de nubes en el horizonte. 

\-i-f*uinbHP, de rumbar y a-. Metaf. arrollarle en la ce 
sación obligándole á callar, del amontonar. En América arrun 
enmohecerse, propio de lo caido y abandonado. En gall. arro 
dejar algo como inútil en lugar escusado, ó colocar en 
orden los muebles de la casa ó habitación, es decir amontonai 
mar rima. 

Vi*i*uni^p, variante náutica de arrumbar, mb en m. Esti 
pipería y barrilería, estivar la carga de modo que ocupe pi 
vaya equilibrada, cargar á granel. Oviedo, H. Ind. 50,7: La n 
venía derecha e traía lado... por no venir bien arrumada. 

Reflex.. Cargarse el horizonte de nubes, horizonte arrumi 

/\i*i*uin-a, en Chile rima ó rimero, posv. de arrum-ar; er 
manca arrum-as añicos, del destrozarse al caer; en náut. di 
en la bodega para repartir la carga. 

'^ri-umaxóii, como rumbazón, acción y efecto de arr 
Recop. Ind. 9,32,3: Por no ir bien calafeteada la nao, ó Iti 
fuera de cubierta, ó mala arrumazón. Puent. Cron. D.Juan II, 
Diciendo que se forma de celajes y arrumazones, que enj 
la vista. 

Ai'i'um-MJe, de arrum-ar. Vevtia Norte de la contrai 
31: Tócale también el arrumaje de la carga, que es aquella 1 
disposición que conviene para que vaya bien repartida y los gé 
de mayor peso en el fondo. 



47. romo, robar. 



155 



DeA-arrumAP, lo opuesto de arrumar, deshacer la estiva de 

> de oira manera la carga. Küü. Sala?- Carf, 39. 

iiwi.ii», V.L i^inar^ rumbar, dci ruinar, derninibar y hubo de 

nne de la tierra cakla de un ribazo, de sisertc que éste quedase 

adu, chato Ó romo; en náut. poner arruma la carga, como par- 

|ipto ó adjetivo, al modo que romo por *nimo. Ocncrnüi^ndo el 

vinol decirle de lo achatado, opuesto de lo agudo ó en piinta^ 

I y moralmenlc. Qaij. 1,16: De nariz roma. Quev. Casa loe. 

r: Con zapatos romos. Herr. Agr. 5.13; Y muy romos de na- 

> J. PiK. Agr. 3,7: Lo áspero y lo Uso, lo agudo y lo boto ó rorno. 

i Veo A Fer. 3, dom. 3, caar.i Hombre que tuviese l.\ Tiariz chala 



jncrcümcntc el romo de nar¡¿. Osi. S<:*ior/. Trap. I3:V 
I suerte que la tal vieja era muy roma enlre ia^ demás gracias 
tenfa. 

Meíaf. El boto de ingenio. Tork. son. á Fninc. Vaiíejo. Yo le 
'itor romo. 

romo, el nacido de caballo y asna (Tesar. 1G71.) 
Sí Ui podemos dar roma, no ta damos a^mieñQ (el diablo á la 
rr, dar lo peor). (Diablo coj. tr. 2). 

I¿n roni-ar. poner roma alguna cosa afilada ó aguda. EspiN^ 
I. 2,4: Con d mucho ejercicio que hacen se les gastan y en- 
an linio Ia5 uAa». 

RoliAr, del godo raubon, tat vez por medio del provciizaJ rau- 
r. ant. fr reuver, ii. nibarc. En Alexandre (3tió, 302) robir, robi- 
! Oiemo ovo París i Elena robída. 

T- llar con violencia, y luego en stni-'ral, tomando para 

O ^lue me robó el aposento y los libros. Id. 1, 4-1: Con 

ipaiejos que me robastes. Qvcv. Fort.: V junlauíenle os 

I un reino, robáis las hacicnda^f., y aiíoláisJas íamiiias. 

' personas, quitarles !o que llevan generalmente, pero á veces 

írmelas y asi de bs jóvenes sacarlas con engaño Ue la osa pa- 

Qaif, 1,1: Robar cuantos top:tba. Id. 1,24: Estos pues, dijo el 

losi que nos rolaron. Id. 1,27: Aliora que dejé robar 

I prvnda. Id. 1,21: Por la robada Elena. 

Dcfi/ i uno sin el oso de alguna facultad por atraérmela ó tbs- 

la emoddn ú otfa causa. Fu>ís. V. €r. pte I, /. 3 Cemt: 



1 56 OrIOEN V VIDA DEL LENOUAJE 

Como el amor roba á un hombre de sí mismo, asi roba el desii 
Id.: Job en el muladar, como robado de la fíereza de sus males. 

Llevarse el río algo de las tierras ribereñas. Torr. FU. mor. 7,' 
En tiempos de avenidas roban (los rios) las riberas. 

En los naipes tomar nuevas cartas dentro de la jugada. Qi 
Mas, 5, 5. 6: Este mundo es juego de bazas, / que solo el que 
triunfa y manda. 

Reflex. Quitarse de, abandonar. Lope Rosar. \l, 553: Que 
geÜzados / á sus pasiones se roban. 

Pas. C. SoLORZ. Trap. c. 4: Se fueron, dejándole cerrada 
puerta, que no había necesidad de ella, pues estaba la casa 
ya de ser robada. Qaij. 2,40: Cuando falta alguna robada 
celia. 

De. C. SoLORZ. Trap. 4: Volvamos á nuestro pobre escol 
robado de su dinero y alhajas, apeado de su autoridad. Quev. 
5, s. 7: A sí propio se halló en cueros / robado de su hermosura. 

A robar al monte de Torozos, á Sierra Morena, al que hem» 
consentido demasiado ó que trata de robar. 

Robar á ojos vistas, descaradamente, mucho. 

Robar á mansalva, con descaro y sin riesgo. 

Robarle el alma, atraer. León Esposo: Y la violencia dulce coa 
que enajena y roba para sí toda el alma. Id. Amado: Les robó (fe 
tal manera las almas. 

Robarle el color, quitárselo por alguna pasión, etc. Lazat* 
tr. 3, p. 39: Tomóle tal calofrío, que le robó la color del gesta.: 
Persil. 4, 13: Les robó la color de los rostros. G. Alf. 2,1,7: Yp; 
llegué tan robada la color, tan encendidos los ojos. D. Veqa DÍ¡í, 
Fer. 6, dom. 1, caar.: Perdidas las fuerzas, robado el color, desp(^ J. 
jado de su hermosura. 

Robarle el corazón, atraerle. Torr. FU. mor. 23,3: No hay oom ' 
que así robe el corazón de los subditos y no subditos, como. Cienf. 
Borja 1,4,2: En pocos días se llevó las atenciones de los aragoneses 
y tenía robado el corazón á su tío. 

Robarle el pensamiento, abstraerlo. D. Veqa Nativ.: La conso- 
nancia que hacen unas con otras no hay duda sino que roba el 
samiento y le levanta. 

También pensar lo que el otro tenía pensado. 



3r¡€ €t reposo, quíür&clo. Hoa V. Bat.: Te robaran et repo- 
oTiTJnas viMlas. 

rie ei sentido, por !a pasión ó guslo, etc. Sdvag, 13:7 

me tiene allá robado (la música). Id. 143: No creas que 

cvluca el setitido me haya robado, como las otras exterio- 

stenrUs. Gran. Situb, 2,1 1: Tener robados y embebidos los 

en U consolación. D. Veoa DíSc. Fer. 5 cen.: Fuera tan 

el deleite, que nos robara los sentidos. 

tobarle ttseso, quitarle el buen juicio. Ceiest. I, p. 3: Quál hié 

¡contrario acontecimiento, que assí tan presto robiá el alegría 

! bombre, y ío que peor es» junto con ella el seso? 
\Ji<>barU et saeño, quitárselo. León Rey: V le hacen temerosa la 

y le roban el sueño, y la cama se le vuelve dura. 
l^hbarle la ategria, quifársela. Ceíest. T, p, 3: Quál fué tan con- 
acontecimiento, que assí tan presto robó la alegría dtste 

tobarle la atención, abííraerla, J. Ano. Cong. d. W: Que me 
1.1 atención ¿ [n tención á Dios. 
^ Robar ¡a vida, atraer con halagos. LeúN Cas. 10: A las veces 
I en las casas algunas personas arrugadas y canas, que roban 
y entiznan ta honra. 
Robarte la volaniad. Qvtv, Tac. I: Robaba á todos su? volun- 
fhrat. 5, p. 65: ¿Quién abrió y rompió mi pecho / y robó 



e los ojos y el corazón, atrncr. Fons. Am. Dios 1,48: 
-,as y e] corazv'jn. D. Vpoa Purif.: De tal suerte le arreba- 
i 0)os y le robaron el corazón. 

e/e el sentido, perdérsele con la fuerza de la pasión. 
\Ros, 2,2: Lo» sentidos se me roban. 

tttpor alláf que yo robaré por acá, (De l;is recelas de los 
♦.c482. 

Pt, re, roba tu, que yo robaré. (Burla del recipe de los mé- 
" "--prctándolc en robar á una ellos y el boticaria), c. 478. 
-o, posv, de rob-ar, Qaij 1,23; El robo del gabán. J. Pin, 
Pues la acompaña con lo del robo. 
M tiito, coger las cartas precisas en el juego. 




B ob-a, posv. como reb-o. Berc. S. D, 466: Que teme 

ageno de roba ó furtado. 

Ifiob-al-aje, robo. Cabr. p. 537: Dicen que va al robali 
todo, y como dicen, á río revuelto. 

Hob-eHa, rob-o, anticuado. Moret. >l/za/. 21|1: Etsí p 
aventura damno viniesse á nuesto Reyno, ó por furto, ó por robcr 
ó por otras cosas. Villen. Trab. 6: De aquesta robería sostenli 
mantenía é acrecentaba él su sin medida estado. 

A-ppobnrsc, quedar trasportado y como fuera de sí: tém 
no de los místicos con el valor de robar los sentidos. Marq. (k 
cr. 2,23: Quién ignora que el alma padece éxtasis y se arrob 
Coi perr.: Que estaba en éxtasis y arrobada de puro buena, j. Sí 
c. 2: Se anda arrobando por las casas. 

Quedarse pasmado y suspenso por alguna pasión ó cosa quee 
canta. J. Polo/. 206: Así como la vio llenóle el ojo /y de verla 
arroba. P. Veoa ps. 5, v. 20 y 2/, d. 3: Por ventura está ella t 
arrobada en el bien que goza viéndote. Cabr. p. 204: ¿No os I 
acontecido estar pensando alguna cosa y arrobaros tanto con 
imaginación. 

Aprob-o, posv. de arrob-arse. P. Veoa ps. 3, v. 16, d. 2;1 
dije en arrobo: todo hombre es mentiroso. Col, perr.: Que nun 
los santos hacen tan deshonestos arrobos. MuÑ. Gran. 1,15: Duri 
arrobo tres cuartos de hora. Mañero Ap. 16: Y vosotros, cuau 
fíngis arrobos furiosos en la oración, no estáis mirando al sol y b 
ciendo visajes con la boca? Zamora Mon. mlstpte.3, ps. 86, V. 
Aquel rapto de potencias, aquel trasporto de sentidos, aquel amrf 
de corazón tan grande. 

Apptiba-míento, arrobo, de arroba-rse. Quij, 1 ,27: No n 
dio lugar mi suspensión y arrobamiento. S. Ter. Vida 20: Quen 
saber declarar la diferencia que hay de unión á arrobamiento. 
Pues cuando está en el arrobamiento, el cuerpo queda coa 
muerto, sin poner nada de sí muchas veces. 

Appoba-dizo. Moreto Lindo D. Diego 2: Primero fne 
beata / de aquestas arrobadizas. 

A-VPob-iñ-ap, en la Germ. recoger, dimin. de rol>«r. 

Rampa, cuesta ó declive, del fr. rampe, y en Aragón y Mi 
cía calambre, del it. rampo, donde vale gancho, rampa gam, c 



■;7. rompida» rabia. 



\':>9 



nimpren tfíiirarsc, engancharse, adherirse lo áspero. En 

tuda. Chile, etc., suena rampla. En Álava raspa 6 filamento 

lid ca&cabíflo que tiene el grano del trigo, ele, trigo ram- 

L cíhada rampuda, por rapudo; tal vez por la sensnción angus- 

|cn boca y narices, cuando se melé en ellas. 

luipt-üii, adj., de la pieza de hierro que Itene las cxlremi- 
1 vuetbis, como herradura ramptona; y por extensión del 7-apa- 
de mucha suela vuelta ó que sobresale, y de lodo lo tosco. 
fr_, del itiisnio origen que el it. rampognare, rnnipone gan- 
if de rampa; ir. ramponner y anl. raniproner dar gofpes 
lira y ta pata: r hizose / en ramplón. Pic.Just f. 7fi: Des- 
aquella fantasma tocinera, aquel galán de ramplón, aquel 
jímeiio en jalvajc. Qijf.v. í\cdm. 1: üi habla de ios cristianos 
gUAJr de ramplón. Por /afiato para patinar ó patín, ganchu- 
O. Fl. 2: Mandrt hacer doce mil pares de ramplones con 
de los hielos, que resistiendo eí peso de tos soldados, 
H..Vi fArtfsinia provincia del embarazo de las aguas, que (a 
ible y dan lugar i pelear sobre eHos y arriinaríc á 
Uakbao. Corr. vie^ Trafa medías de cordellate y zapatos de 

\de ramplón. (De los calzados y obras fuertes), c. 568. 
lui|»liBii-i*rtn. el serramplón. 
í»fnplfl>n-4-ar, obrar como ramplón en algo. 
I*-f'M)»-orMi, en la Litera de Aragón cosa menuila y dcsprc- 

r^tc de ramplón. 
Hniu(>-oJu. del ram par que hemos visto en rampa, (amplón. 
- '~ ' " •' eícoheiío que queda quitados los granos de la uva 
Tesoro át 1671: Chausstrtrapes. 
kmpullo, brole, renuevo, en Aragón rampallos pimpollos* 
Ibia, de 'rabia por rabíes, il. rabbia, fr. rage, pg. raíva. 
*A^.t. I.iatr.: Como tos deben curar de la rabia é délas 



Mefa/ F:nojo grande, QttiJ, 1 ,9: La rabia (iiie entró en el corazón 
ouncbcgo. Id. 1.23: Arremetió..- con ta! denuedo y rabia. 
Dkne. 6,36: Fué ocuixido de la lal rabia. A, Mor. $,t8: 
I rncendidos los inimus de ambas parlen con mucha rabia; y 
I otra vez. 



Ciego de rabia, Qaij. 1 ,34: Ciego de la celosa rabia. 

Con rabia el perro, muerde á su dueño, c. 354. 

Consumirse de rabia. Aroens. á Flora: De congoja y rabta i 
consumo. 

Da rabia, de lo que molesta. 

De rabia. J. Pin. Agr. 22,23: Y elia se mató de rabia. 

De rabia mató la perra, que el que no puede satis&cerse i 
agraviador, vuelve contra lo primero que le viene á mano. 

Deshacerse de rabia. Sanch. H. mor., Cat f. 106: Se quen 
deshacer y aniquilar de rabia. Rivad. fgn. 2, 19: Deshacerse de pt 
rabia y pesar. 

En rabia de, para enojar á. Qaij, 1,44: Todo en daño del n 
tero, y en rabia de Maritornes. 

Estar tocado de la rabia, irritado y furioso. 

Estoy que rabio, del que siente dolores, sobre todo de muclt 

/foccr/c rflWas, hacerle rabiar, Cacer ps. 105: Dátianle gn 
des pesadumbres á Moisés, hacíanle rabias, tentábalo la paciencia. 

Hacer rabias. (Hacer rabiar), c. 631. 

Morder... de rabia. Diablo coj. tr. 5; Morder las piedras 
rabia. 

Morir de rabia, como los gorriones viejos, encolerizarse. 

Quien todo lo quiere, de rabia muere, c. 342. 

Rabia de corazón. Fons. Vida Cr. p. Í, c. \2: Levantóse ( 
rabias del corazón. 

Tener rabia, estar enojado. Calder. Mañana. 2: Esa es la n 
que tengo / y en lo que yo á hablarte vengo. 

Tomarle, cogerle rabia, tenerle inquina por algo. 

Traer rabia. A. Alv. Silv. Dom. quine. 6 c. § 2: Qué rab 
traerian consigo mismos, cuando se acordasen de. 

Rabi-eta, dimin. de rabi-a, por enojo caprichoso, pro| 
de niños. 

Coger, tomar una rabieta. 

Tio rabieta, el de mal genio. 

Rabi-ón, en Sant. y Ast. corriente del río, impetuosa en i 
Irechuras. 

Rabinca, pabisc-ada^ rabiasca en Cuba, rabie 
arranque, pronto. 



47. rabia. 



161 



tabK-fti*. de rabi-a; it. rabbíare, fr. rager, pg. raivar. Padecer 
de rabUt. Lao. Diosc. 6,36: Suelen asimismo rabiar los perros 
iber comido algunas carnes hediondas y corrompidas. Q>l. 
Ap&ncn%. que rabia el perro sabio. 

tiaf. del sentir extremado dolor, hambre, sed, etc., ó las dos 

^ncs de ardiente deseo 6 fuerte enojo. QaiJ, 1,44: Morfa y ra- 

de despecho y saña. Id. 2,0: Rabiaba Sancho por sacar á su 

i del pueblo. Cask./is. 236: Cuyas dnimas rabian de sed. ld,4Qt: 

: rabian por verlos en su poder. Lazar, tr. 3, p- 37: Rauiaua de 

re. Pic/ast 2.1,1,3: Como si yo rabiara por ser de corona. 

ps. ^S: Fíabiarán de hambre: famem patienlur ut canes. Id. 

); Pareceré en su presencia, aunque rabie. Casa. ce\. J. I: Ra- 

enojo y muero de despecho. León Job. 13,14: Estoy ansi 

ido de dolor, que me querría despedazar con los dientes. Quev. 

11: Yo rabiaba ya por comer y cobrar mi hacienda y huir de 

>. Cast. H. Oom. 1,1,51: Todos rabian y se embravecen y en 

I de sus vicios son leones. 

fabiar. de lo que pica, duele mucho, y detras de un verbo 
era: canló á rabiar. 
\El rey qat rabió, en tiempos antiquísimos; y añaden por gachas, 
por dificultades é infortunios. Quev- Vis. chisi.: El rey 
' rabió. 
En iíando qut tí perro rabia, ha de rabiar, del tenaz en su 

r, arrebatado del primer juicio que hizo. 
I Hatir oigo rabiando^ á la luerza. 

Haark rabiar, enojar adrede. Caccr. p5. 77: Escomo hacelle 
que dice el español; parece que lo hace solamente por 
: rabiar. Hacen esto las mujeres con los hombres celosos, 
ípoc darles un picón ponen los ojos en otro hombre. 
UfOMiark qat rabia. (A semejanza de) perro^ que para matarte 
, que rabia: así para hacer mal á uno, le levantan y argu- 
qoe). c S4Q. 
_n-4K rubia, &irve para ponderar el exceso de una calidad ó de 
quicr cosa. Qutv. C dt c: Unos bizcochos que saben que 
. £i¿cban. 10: En achaque de entróme acá que Hueve y hace 
IqiKrabia. 
jCM* fQbk!, gozándose en el mal merecido de otro. 

u 



162 OhIOEN V VIDA DEL LENQUAJC 



¡Rabia! rabia!, zahiriendo. 

Rabiar de hambre, de sed, etc. ' 

Rabiar por, desear fuertemente, Persii. 2,5: Y con todo esto 
sa\tn á la lengua y á !a boca ciertos pensamientos que rabian porqi 
los ponga en voz. Zabaleta Dia f. Pelota: Rabiando por echi 
de sí. 

Rabi-ada, (dar una...) enojarse dejando con la palabra en 
boca á otro (Honduras). 

Rabia-zorras, rabi*zorpa, viento solano. 

Rabí-oso, el que tiene rabia en todas sus acepciones, 
mado. Qüij. 1,51: Sienta la rabiosa enfermedad de los celos. 
tr. 2, p. 21: Mi rauiosa y continua muerte. Torr. FíÍ, mor. 17,S 
Hartar su rabiosa pasión. Id. 4,4: O rabiosa ambición de mandar. 
Valderrama Ej. Ftr. 5,5 dom. pas.: Como si las estuvieran despC 
dazando perros rabiosos. Leo^Job. 34,36: Rabioso de enojo dése 
á Job la muerte. 

Metaf. enojado, airado, violento y recio. 

Se dice de lo exagerado así en Est. Cald. Esc' and. 44: La 
partidarios del volero disparado y rabioso. 

A-ppabi-ado, que tiene rabia y enojo. Abarca AnaL p. , 
Jaime I!, c. 9: Fueron parciales suyos con arrrabiadas y sacrílcgij 
ñnezas. 

Ropa. Antiguamente roba y raupa (año 917 Berqanza,| 
375; año 942, ibid. p. 383). De! ant. al. rouba acción de arrebata 
botín, presa, preparativos, vestido, es decir despojos, probablemenl 
por el provenzal; bajo lat. rauba, prov. rauba, fr. robe, ant fr. reubf^ 
it. roba, ropa, pg. roubo, roupa, ant. pg. rouba. Qaij. 1,22: U4 
canasta de colar, atestada de ropa blanca. Id . 1 , 4 1 : Se desnudase taÉI 
ropas de turco. 

Ajustar la ropa. Zabaleta Dia f. 1 ,20: Prosigue en vestírae^ ' 
al ajustar la ropilla ve que hace bolsas en el pecho. 

A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengo daáSé 
c. 16. 

Aquí venden ropa, (De lugar airoso y frío.) c. 62. 

Aquí venden ropa. (A veces se dice entrando en parte abrigue 
más propiamente y á veces llegando adonde corre aire fHo, y de "^ 
sitio dicen: Aquí cómense las capas), c. 516. 



-í ' . r<jpa. 



itlr 



^/íientarU, ajusiarle, venirle la ropa, Qtiij. 1,21: Me asentaba 
Hbicn ia ropA de muüiilor. 
* Bien estáis de ropa, si no se os rnoja. c. 308. 
.Con la ropa hecha jirones, sin recursos, 
SOar sobre ropas, préstaino con garantía de ellas. 
[Dejar sana la ropa y lastimar ti corazón, sin romper efjubá/t, 
ei corazón. (Ofender con malas palabras), c, 280. 
'mejor nadar es guardar la ropa. c. 105. 
\Qaardar la rapa, guardarse Ue tin peligro. 
\ Hacer ú toda ropa. {Acomoóarse á toúo). c. 628. Qulj. I»4I: 
I CDurii>s franceses, que hacen á (oda ropa. 
\Hay que tentarse ta ropa, de lo dificiiUo$o. 

ropa sucia se lava en casa, no publicar lo que desacredita, 
j ropas de ios letrados son aforradas de las temas de fiti- 
\ porfiados, c \9A. 
^Uevarta ropa desmentida, corta ó recogida. 

- y guardar la ropa, de! que teniendo á su cargo t\ cui- 
^■¿0, mira lambién por lo suyo. 
I No tocarte á ia ropa, al pelo de la ropa. Mosquea 0,54: Acér- 

liK tres; pero no tanto, / que al Tártaro le toquen á la ropa. 
! So tocarle at pelo de ¡a ropa, no dañarle en to n\Á$ minimg, 
1,10: No consenlirc yo que te (oque en el pelo de ia ropa. 
Poca ropa, y al cinto toda. c. 403. 
Pota ropa, y buen talante, c. 403. 
A»Cd ropa, y esa roía. c. 403. 

Psmrle como ropa de pascua, reprenderle, hacerle cargfos 
Ptnerse como ropa de pascua, tronce, maltratarse de palabra 



r afuera. (Dfccsc para saltar y correr), c. 623. 
Jhpa á la mar, niut. aviso de alijar el barco en la tormenta. 
Ropa blanca, ta inienor. Qai/. 1,22: Una canasta de colar. 

I de ropa btanca. 
Ropa de cámara, la de levantarse y andar por casa. 
fhpo de levantar, de por casa. J. Polo;?/. 233: Salió á fccí- 
k on ditbfauco muy venerable, que era el Rector, con su ropa 
E itnniu. 
Roficfwerús iza, canalla. (Exliortación i tos remeros), c 482. 



lÉfa 



164 OltlOEN Y VIDA DEL LEÑÓUAlé 



Generalízase por disponerse á, como haldas en cinta. Ruf. 
Y vaya, y fuera ropa. 

I^opa hecha, la que se hace sin medidas de uno determinado. 

Ropa oreada, dos veces colada, ó ropa mojada. 

Ropa talar, larga hasta el talón. 

Ropa vieja, metaf. guisado de la carne que sobró de la olla 
que fué antes cocida. 

Si quieres criarte gordito y sano, la ropa del invierno 
en verano, no desabrigarse. 

Sobrar ropa, sobrar tela, metáfora del cortar el sastre. 
2f71 : Habremos cumplido con la partida, y aún nos sobrará ropL 

Tentarle la ropa, provocarle. 

Tentarse la ropa, mirarse mucho en lo que se va á hacer. 

Vender ropa. (Dfcese donde hace frío), c. 615. 

Ropa-vej-ero. J. Pin. i4^. 20,1: Extremado ropavejo^ 
fuérades, según asentáis bien un remiendo. L. Rueda I, 100: Hd 
puesto una tendezuela de ropavejero. I 

Ropavejep-ia, tienda del ropavejero. ] 

Rop-<ge, vestido, en general, y particularmente el largo j 
cumplido. Barbad. C/rí/em./. 23: Habiéndola mejorado Pedro d{ 
Málaga de ropaje. Colmen. H. Segov. 44,13: En un grande nicfad 
ú encasamiento se mostraba la reina, gallarda figura, con ropaje | 
corona real. J. Pin. Agr. 28,23: He visto á muchos de los de vuesfrtl 
ropaje tener en menosprecio esta oración. Zamora Afon. mistpff, 
3, Expect.: De tu mismo ropaje y librea? Col. perr.: E>os hombnl 
de buen talle y de mejor ropaje. 

Rop-eta, dimin., rop-a corta y pobre. Gomar. H. Mtj. T 
Una ropeta con medias mangas de pluma de colores, muy gentil. 

Rop-et*o, el que entiende en rop-as, y el vestuario doiide m 
guardan. Fiouer. Plaz. d. 107: Fué creciendo el número de rope 
ros, de manera que se tomó por oScio. //. freg.: Ropero hubo qit 
por la mañana les compró sus vestidos. 

Quien no te hizo ropero, no supo lo que se hizo. (Por duA 
en algún oficio), c. 593. 

Roper-ia, oficio ó tienda de roper-o. Fiquer. Plaz. d. 101 
Pretende la sastrería por instantes derribar, oprimir y escureccr 1 
ropería. C. Solorz. Trap, 4: Sacando de la ropería el día siguicB' 



ido de KorróR. Q* Benav. r, 21 6: Pues como de roperft / me 
celo* de viejo. Uc. Vidrier.: Pasando pues una vez por U 
de Salanunca, le dijo una ropera, 
op-llla, dimin., QaiJ. 1,22; Quitáronle una ropilla que traía 
lis armas. Id. 2,43: Tu vestido será calza entera, ropilla larga. 
a|>-Íta« dúnin. Niememh. Vid. Fr Moreno, § 2: Así le dijo 
vvt iit: Din*.- í:<j ir.niía queréismela dar, para que yo sirva 
i ¡tKf pobrcf del Xlíio jesúsr' 
Ropvp-uclio, en Aragón mujeriego. 
|Ro|»H>n, rop-a larga sobre los vestidos y forrada. J. Pm, Agr. 
O: Vuestra edad más requería ropón largo y báculo de junco, 
capacorU y espada larga. Qaij. 1,21: Cuando me pongan un 
ducal á cuestas. Saav. Rep.: Z\ que va i sit lado con un ropón 
i... es Paulo tovio, latubdor del marqués del Basto. 
'r«|>-ap. Cubrir o abrigar con ropa. 
oñs.. QuiJ. 1,17 Que !« arropasen y le dejasen solo. Id. 2,62: 
loJe para que sudase la írialdad de su baile. G. Alf. 2,2,6: 
casa mis dineros... giardélo y arrópelo, porque no se 
. Q. Benav. II, lOi: Arropé la parida. 
Qo^. 1,17: Trujáronle ;illí su asno y subiéndole encima íe 
c Han. 

... .,...;■. 1,10,3" También nacen (l.ts nueces) arropadas 
de las injurias de los soles y aires. 
ifn- rodear con cabestros apretadamente á los toros para 



. Valocuama Ej. Fer. 6, dom. / cuar.: Est^indoos bien 
; en vuestra caina... Tórnase á arropar, porque se le hace 
salir de la caina. Zamora Mon. mist. pie, 3. Nativ.: 
bien arropada Ja coge el invierno. Q. Ben.nv. 1, 208: 
c^Q, MHO de arropado, 
if. Qaij, 2,53: Y arropianne con un zamarro de dos pelos en 
ftA Mon. mhtpU.3, Destierro: Aquel que dá á las 
M que se arropan. 
tkt9f. prevenir^, annarse, enriquecer; arropado, prevenido, 

0. 

wí-p.-uie qae sadtt no creyendo hechos rt promesas de otros en 



1 66 OrIQEN y vida del LENQUAjé 



Arropar el brasero, apretar la ceniza, que dure. 

Arrópate que sudas. (Con ironía á quien de poco se cansAj 
tales propósitos), c. 70. 

Arrópese con ello, despreciando lo que dan. 

De9-aPi*opaP, apartar la ropa. Rodr. £/. 2, 1 ,7: Viéni 
desarropado y casi desnudo. Nieremb. Vid. Fr. Hortol. § 9: De 
brióse el arca, y se halló el cuerpo, tan desarropado, que. Lope I 
II, 219; Mas luego se desarropa. 

Desappop-ado, partic. de desarrop-ar. Como adjetiv 
pobre, sin ropa ó con poca. Quev. Tac. 18: Picaro, desarropado 
Alf. 1,2,7: Y este vestido desarropado. Píc. Jast. 2,1.1: Muc 
pareceres hubo que por estar algo desarropados no osan salí 
teatro. Tom. Ramón Punt. escrit. 2,19,8: Atreveos á meteros er 
casa desarropado y sin la vestidura nupcial; por más camarada 
hayáis sido, os mandará echar de ella á puntillazos. 

Mal-appopailo. Valderrama. Ejerc. Fer. 6 dom. 4 ci¡ 
Piénsanse los ricos y poderosos que solamente la nieve del tra 
es para los pobres y malarropados. 

48. Appa, es el euskaro arpa ó garfio para matear ó arpí 
en gascón arpe griffe. Véase Korting (4500 y 4501), el norso ha 
(ant. al. harfa, al. Harfe), cuyo origen y etimología se descono 
no pudo dar con su sola acepción de instrumento músico las de 
de garfio, etc. Del apTO], que no fué instrumento músico, no pu( 
venir las acepciones agrícolas y náuticas del vascuence y castelL 
sin pasar por el latín, que no tuvo tales vocablos. El arrapo 
arrapar españoles, claramente del euskera, lo confirman. 

Arpa, es todo gancho que agarra, la punta cortada en triáng 
la garra que se echa con la mano, para agarrar con las uñas, y 
ave de rapiña amiga y parecida al milano. Huerta Plin. i. 10 
74: Las ánades y las gaviotas, las arpas y el halcón triorco. 

En Álava arpa es instrumento de tres puntas para removeí 
basura, y es claramente del euskera. 

Instrumento músico de cuerdas conocido, por su forma gan( 
da, arqueada. Qaij. 1,28: Tocar una arpa. Id. 2,35: Luego la de 
arpas y laudes que en el carro sonaban. 

App-ap, arañar ó rasgar con las uñas ó con cosa gancKt 



48. arpar, <frb<ir. 



167 



iro arpa, arpatu matear. Lazar. Ir. 1, p. 15; Me auia dis- 
ido y arpado Pn cara. Lis, y Ros. ac. I, esc, 5: Mira mi capa 
Hekr. Agr. 5,17: Tenga (el ;íaIIo) la cresta muy derecha, 
i y mwy colorada y muy arpada. Qitij. 1,2; Los pequeños y 
jos pajarillos con sus arpad.is lenguas. Valderrama Ej. Cenlz. 
1 guerras ve?>i;c!os de hierro, arpados los cuerpos, tragando 
lentos la muerte. L. Palma. Vid. G. Palma: Los encerados 
* ventanas aia^ cscondid.is estaban arpados y hechos pedazos, 
Simb. 3. Í6: Toda sti carne arpada con heridas. Cabr. 
TT "^ le viera amorLiijiilo, arpado con tantas heridas, feo 
w antigua ht-Tino-^itra. 
/. de la voz, quebrarla, corlarla cantando. J. Pin. Agr. 4,5: 
arpar de su voz la nuestra filomela. Id: Ya silba, ya gorjea 
ya reclama. 

nar como orpeí vieja, corjier hasta reventar. 
Wrp-¿n. aumettl. de ^rp-a, hierro ganchudo con dos lengüetas 
cu ncdio, como en la flecha y en la veleta ó arpón. 
-. 'I7: La casa ei en figura cuadrada y en las esquinas 
. nutro totTrs con rico \Tntanaie y en lo alto de cada una sus 
f arpones. L Cjarcií. //. F!or. 4, 1 : Tirábanles con arpones 
I (á los cspañolcsj. j. Pin. Agr. 1 5 ,29: Y echaban cuantos 
lUn. por sacar algún obispado del pecho del rey. Entrtt. 
ÍCmtinica un arpón, /es un virote, una jara./que el ciego 
» dispara. 
Aliva .iriv\n r^ a/jtli^fj p.ira raiceSj vocablo claramente 

^AvpOD-«r, lanzar y ciavir el arpón. Ovieon H. tnd, n,0: 
l|iesadorcs dc^^í' hurrr*; .'i nnoas le arponan. 
Appon-^ar, lirai > !.-. m el arpdn á los peces. 
Arp-ill-nrAC» araflarse, diminntívo -ilí de arpear. Qvtv. 
--' \ niicntri"- dl-^s se arpillan. 
Arp-UI-crJi, tela rala que parece arpi-llada. Zamora, Moa. 
fte. 3. Visit.: El sayal de *» críalura íuéh arpillera de sus 



ArtilH nr ■ *' - • rtibrir fardos con arpill-era. 
1 1« i*i . <rba narria qile rae el suelo. Covarr.: 

iHnr íi coa moy ^ jpneat, como arbor Ea pUna el muchidio. 



168 



OnrOCN Y VIDA dsl lcnuuajc 





cuindo escribe de priesa y maK Qaij. 2,4: Porque no hará sino ar^ 
«rbar, como sastre en vísperas de pascuas. J. Enc. 78: 
nostome/!a cuaresma rellanados. / Arbemos estos bocados. 1 
Covarrubias es de su etimotogiX que la Irae de! hebr. 
cuatro, porque dice que el que escribe mal hace cuatro letras poí 
una. 

\rt-ap^ alfar, orfar, vanante fonética de arbar y 
valor confirma la etimología dada. Euo. Sa^aí. Carf. p. 41 
Dicese det navio, cuando cabecea levantando y hundiendo la 
como arrastrándose, al modo de la narria. Sandov. H. Car!. V \ 
§ 27: Ayudaron poco las galeras, porque esiaban Apariadasy laj 
andaba alterada; y como arfaban con las ondas no acertaban adc 
aststaban. 

At*f-a, en Sevilla el bolso ó copo de las varias redes de ] 
quera que emplean en el Guadalquivir. 

Ai*ff-eo, cabeceo^ posv. de arf-ar. 

Arf-aila, acción de arf-ar. 

Arraparj el euskaro arrapa con el mismo valor, lo mj 
que el it. arrappare. Korting dice que del germánico rapon, tiJ 
fíen; pero esc rapon no ha existido: el raííen alemán viene del ' 
dio alemán raffen, al cual hubo de responder un anl. al. *ral 
íngt. to raff, fr. raffer, il. arraffare, lomado del alto alemán; jng| 
rap, relacionado con el mismo alto al. raffen. Asi el italiano ar 
pare lo Irao Kluge del ant. al. raspón por *rafspon, mcd.'al. 
Todos elIo5 vienen del arrapa, y el ¡í. por medio del castellano 
reclámenle del euskaro, lo mismo que arrapa en Colognac 
Francia, l-a Academia da arrapar por vo?- baja aragonesa, arret 
furtiva y violentamente, hurtar con presteza y agilidad. Conscrvow 
naturalmente en la región cercana al vascuence; i Castilla pas6^ 
fórma acortada rapar, y arrapo. Arrapar por arrebatar en Hita, 
na 88,470, y vulgar. Meí. NovÜ. 2,16: Al tiempo que el Re 
partió del, arrapóle y arrebatóle tres jirones de 1a so]>revista, >?<; 
princip. 1,3,2: Todos los galardones de virtudes arrapa e rob 
codicia e la ambición. Hita 1157: En tiempo de pdígro, d^ 
muerte a rapa. 

Anrapa-aliaptfiSt H"^ ^'^'^^ cosas de los altares. L. 
Crít. 2,7: Es un arrapaaltares, por tener mncho d« Dios. 



48. arrapar^ arapo. 



1 69 



ipn-|{^alllnaf«, «n Vizcaya el azor. 
LrrspK», posv. de arrap-ar, un pedazo que se arrapa, roto 
etc. La H' sobra en este y drinás vocablos del mismo 
, Zamora Mon. misi. pte. 7, S. Lorenzo: Qué CFudal se ha de 
ck un ampo ^ue vos dais al pobre> 

irrap-aclcí. en América desarapadado &ndra]oso, lleno 

. ó arapos. G. AI/. 1 ,2,7: Quedóme solo el viejo lienzo de 

Bes, y un juboncillo desarrapado. Cast. H. S- Dom. i. í, i 2, 

! Vez hubo que le pidió limosna un romero, tan desarrapado y 

e, que. Cabií. p. 40: Se vio pobre, desarrapado, hambriento. 

FiL mor. 17,2; Al desarrapado liasla los perros le tienen por 

i de lo ajeno. D, Veqa S. Andr.: Pobres y desarrapados. Zamo- 

i.mist.pte3. Visít.: Un malvestido, desarrapado y descalzo. 

trr.: Verle ir niño, pobre y desarrapado. Id, Asunc: Son 

i desarrapados, cojos y sin eslima. 

I&i Honduras, arrojado, atrevido y libre. 

I Des-arrapadUlo, dimin. Muñ. l^. Bart. Mari. ],1S: Este 

iillo inocente enseña á f r. Barlolmé á ser arzobispo. 
I Arapo, no harapo, es el arapo, suavizada la rr, como en arJs- 
eamaco y dcsarapado. Gran. Adic. Mem. 1,4,1: De manera que 
abt Dios en las leyes de naturale?» por amor de un arapo, 
(locado en el cuerpo de un ^nlo. Gitan.: Ándese á eso y 
I de los arapos para reliquias. Q. Benav. I, 306: Arapo, 
r de capa y gorra. Ruf. dicH. j. t : Asgamos la ocasión por el 
, G, Atf. 2f3,b: Todo andaba de arapo, comíamos aunque 



ritffr 6 estar hecho an arapo, con vestido muy desaseado y 



CbMo un arapo, al que se riñe durameute. 
AMcrtr como un arapo, reñirle reciamente. 
Apap-leiiio, que lleva arap-os, mendigo andrajoso. 
Da»-arap^do, coma dcs-arrapado, pero de arapo. Quev. 
^^lf (Mv.; I*ara remendar romances dcsarapados, 
Arrapiexo* De arrap-os y pieza. Es el pedazo roto que 
, nal si se hubiese tirado ó arrapado una pieza del vestido, y 
[vaMo pottí. Zamora Mon. mist. pte. 2. Simb. 6. ¿Quó es de los 
>.^«eli traían aipnrada de tos arrapiezos? Id. pte. 3. Pre- 



] 70 Oriqen y vida del lenquaie 




sent: A un hombre que con afrenta de su mesa estaba tnalvestído, 
hácele sacar de los arrapiezos. G. Alf. 2,2,7: A fé que les hubien 
sido de menos daño Guzman de Alfarache con sus arrapiezos, quit' 
Donjuán de Guznián con sus gayaduras. 

De aquí trapo roto. Quev. Tac. 15: Trapos y arrapiezos de 
diferentes colores. 

Y aperos, ó chirimbolos. T. Naharro I!, 263: Hao, collazo, 
dormilón, / apaña tus arrapiezos. 

En fin, la persona traviesa, revoltosa y despreciable, menuda, 
arrapiezo de lacayo, arrapiezo de paje. 

Rapap, variante de arrapar, del cual salió, aunque hoy se 
haya particularizado al cortar el pelo á navaja, es decir enteramente^ 
cual sí se sacara á tirones. Vése además por sus siguientes emparen- 
tados, que también ofrecen la suavización de rr, como en arapo de 
arrapo, y tienen el valor de arrapar: prov. rapar, arapar, cat. arrapar, 
prov. arrapa, lang. arapa; lion. arraper, gasc. rapa, it. arrappare, bajo 
lat. arrapare, cat. y pg. rapar. 

Trans. por arrapar, hurtar con violencia, vulgar. T. Nahar. II, 
169: Rapo una tranca de encina, / si me entírrio con alguien. J. Enc. 
242: Y sí ellos hallan rapiña, / ño estarán que ño la rapen. De ma- 
nera que no es trasladada del cortar el pelo la acepción de robar, 
sino la primitiva. Quev. Tac. 1: Y mi padre fué á rapar á uno (así 
lo dijo él), no sé si la barba ó la bolsa. Id. jac. 5: A la Monda la 
raparon / una mirla por tomona. 

Cortar el pelo á rape. Quij\ 2,40: Que no tienen hacienda pan 
pagar á quien las rape. Id. 2,40: No habría navaja que con más b- 
cilidad rapase á v. m. como mi espada raparía de los hombros la 
cabeza de Malambruno. 

Reflex., cortarse el pelo ó las barbas. Quij. 1,21: Será menester 
que le rapes las barbas á menudo. Id. 2,40: Cada cual se rape, como 
más le viniere á cuento. J. Pin. Agr. 4,17: Que no se rapasen las 
coronas. 

En Salamanca enfriarse el cuerpo, expuesto algún tiempo á baja. 
temperatura. 

Rapar á navaja, enteramente como rasurado. Quij. 2,32: Y 
aunque si me las rapasen á navaja, y lo tendría á más benefício. 

Hap-adOy de rap-ar, partíc. de rap-ar, y el sin pelo. QbÍÍ- 



48. rapar. 



171 



Que ya ibtn rapadas y sin cañones. Oviedo M. fnd. 42,1: 
rapadas las cabezas de la mitad adelante de los aladares. 

tapa-altares, sacrístár^, jocosamente. L. Grac. Crit, 2,7: 
que es un rapaallares. 

tapa-bolsas, el qtie fas hurta. 

(apn-ru licúas, Fapa-ini|;;ajas, el trago de Wno después 

comi;ía. 

(apa-nubes. Q. Benav. !1. 96: Hurones, rapanubes, ca- 

hpeloK^ estafador, metáfora del que rapa los pelos. 
17,23: Entre tantos millares de rapapefos y desuella- 
Ipor no decir caras. 

ntt de rapapelo. (Los que son arrebatadores), c. 571, 
Kapa-pién. buscapiés. 
Lapa-polvü, reprensión áspera. 
|Rapa-t«rrón (d), de rafz, del segar junto A lierra. Usase 
), y lo he oído en Zamora: segar á rapaterrón. Esteban. 3: 
! csquilalto como i borrego i rapaterrón. 
íps-velas. sacristán. 
|Rap-«. posv. de rap-ar, en caló trampa, del arrap-ar acoger, 
Vino rapar. 

posv. de rap-ar^ en caló lazo^ trampa. 
Rap-«, posv. de rap-ar. 

lAirape. á rape, cortar el peto como rapando á navaja, i Por 
[(mi, tu pcfficial mente, á cercén. 
IUpÍ*rape, de rap-«, rapar, como riíí-rafe, de raf-e, raíar, 
Rapa-dop, barbero. Qaij. 2, 1 : El mío, señor rapador. 
| Bap c < a , suerte de red para pescar sardinas en Galicia. 
Rapet-ón, rapct-a mayor. 
LApjH-dura, acción de rapar. Owac. Afor. f. 273: Que 
tÓKJr rapar, iresquiíar y orrar rapaduras. 
Rapa-miento, acción de rap-ar. Quij. 2,40: Cuanto mis 
ciebo de hacer el caso para el rapamiento destas tiarbas. 
a-dero. d cjuc np-a. Santos Día y noch. d. 8: U rapa- 
1 muy buen dinero por lo que no vale nada. 
BAp^-ndet-o, el que rapa. Santos Dkiy noch. d. S: Y tú, 



172 Oriocn y vida ofiTíS 

rapandera y tramoyera, enredadora y alcahueta, cuenta tus trastoa 
herramientas. 

Rap-icg'o, que arrapa ó coge; ave rapiega, de rapiña. Hei 
Agr. 5,34: Más presto las toman las aves rapiegas. J. Enc. 3( 
Todos son unos rapiegos, /Iladrobaces / que nunca querrían pac 
L. Fern. 71: Ño lo penséis don rapiego. 

Rap-ista, barbero. Qaij. 2,1: A, señor rapista, señor rapií 

Rap-uñ-ar, en Asturias arrebatar, de arrap-ar, y el sul 
-uñ bien, enteramente, como rasg-unar, etc. 

So-ppap-eap, en Santander raspar ó rapar con azada, ei 
un sendero, campo, para que no crezca la yerba; de so- bajo, 
poco, -ear y rap-ar. 

Rapaz, por muchacho que va rapado, como lo indican mo 
muchacho, motil. De rap-azo, aument. de rap-ar. Quij, 1,12: 
quiéreos decir ahora.... quién es esta rapaza. Id. 2,58: Aquel c 
llaman Amor, que dicen que es un rapaz ceguezuelo. T. Nahab 
I, 358: Muy rapaza debe ser, / que agora muda los dientes. Co 
1 : A escudero pobre, mozo adivino; ó rapaz adevino. 

Cuida bien de lo que haces, no te fíes de rapaces, c. 375. 

Quien manda y haz, no ha menester rapaz, c. 345. 

Trota, rapaz, que buen día te faz. c. 429. 

Rapac-illo, dimin. de rapaz. Ballest. Eafros, 1,1: La ra 
cilla estaba bonita como un oro, con su basquina amarilla. J. F 
Agr. 5,30: De los emperadores Arcadio y Honorio cuando ei 
rapacillos en poder de su padre. 

Rapac-ejo, dimin. de rapaz. G. Alf 2,2,4: Yo era rapacc 
delgadillo, de pocas carnes. 

Rap-ac-ejo, el flueco liso y sin labor particular, es det 
como rap-ado, dimin. M. León Obr. poet. 1. 1, pl. 2: Un capote 
grana / al niño ofrezco, / porque lleve el capote / su rapacejo. 

Rapac-eria, acción propia de rapac-es ó niñería, mucl 
chería. Esteban. 1 : Fueron tantas mis rapacerías. 

Rapaz-ada, rapacería. 

A-rpapaz-ar, -se, en Salamanca achicar, -se, desistir de u 
empresa. 

Rapa|p-ón, cual si viniera de rapac-em, por analogía o 
narigón, perdigón. Mozo joven sin barba y como rap-ado. Balij 



A^. rfí/a. 



173 



s. 4,7: Si el rapagón cníra, revolverále ochenta hojas* Cald. 
Zafam. I: Por Dio* que se las tenía/ con todos el rapagón. 
!!, 28: Yo, rapagún. Quev. Rom. sayag.: Iban muchos 



tran átgaUtta. (Lo que «volaverun de galle(a>* Cuando 

ieron algo), c. 477; de rat^avcmní, pretérilo del macarró- 

ipaic, sacsdo de rapar. 

Sab«l-o», (crrenü arruhiado por las aguas. Parece un deri- 

•don de arrapar, como bal-don, eic, suavizada lap por la d. 

.Amít.Job 14,19: Arrabdona sus rabdones (atUivione pautaHni 

consumilur). 

Arrabdonar, escavar, gastar el ¿tgiia las orillas; de rabdon. 
Amsi. Job 14,19: Piedras molieron aguas, arrabdona sus 

Hemos visto en las germánicas la raíz *ra/sya correspondiente á 
V, y b nii ntp de rampere en el biraiibm y el raupyan del 
^órúubrn y raa/en del alemán. A ninguna de estas dos raices 
""I I-" -' -í-ii'^aleniin y el alemán taffsñ, bajo alemán rapen, 
ir; de los cuales los romanistas ¿uelen sacar el il. 
ur^.d tr. rafferf y el ingl. to raff. Presuponen un antiguo alc- 
'n que no se halla^ ni aunque se hallara sería de origen 
Es, pues, más que probable que de la Romanía pasase al 
) ilemán, asi como pasó al ingtés, y que en la Romanía tüfítr 
■' provengan de España, del arrapa, coma variante de 
o^ii como arfar es variante de arbar, y rafe de rape. Hubo 
además rifar del rifi-rafe, repetición con / y con a, pro- 
leuskcra, como ris-ras de ras, tris-tras, etc. 

I, de un raf-ar. de motlo que ?ean variantes de rapa, rapar, 
|irbr de arpar ó arbar. Es So que sobresale en la obra arqui- 
I, como lafc por exiremo, del coger, por donde se coge, y 
i veces para soslencr, asegurar ó coger las parles. Asi en el 
I de- 1671 se defíne ra/a f/e /a£/rri/o5 en italiano y francés: 
íóe ntas«onneríe, una fascia di pietia fatia per sostcncre. E$ el 
1 de ladrillo ó piedra cnlrc tapial y tapial de tierra para asc- 
|tl pared ó reparar la quiebra ó hendidura que padece, ¡dea del 
Además cortadura en c) quijero de la acequia ó brazal para 
l^ptf lacar agua de riego. Abertura en lo delantero de los caacot 



174 



OftlOCN V VIDA DCL LCNOUAJC 



de las cabalíerías. Corte oblfaio en la^ rocas para 
P. Vega ps. J, v. 2, d. J: Las ralas de ladrillo, los «: : 
d. 3: Si las rafas de ladriKo no eslán Finnes, menos la tapia del 
Oran. Simb. 112; Us cañas dei (rlgo y de h cebada licnen 
ñudos atrechos, que $on como raías en la tapicería, Zamora 
mist. pte. 3, p&. 86, v. 5: EJ luccr los cimiculos como ncgocioi 
mampuesto y rata es obra de aparejadores... Mo hubo mota, nu bu 
repelo, no hubo piedra fea, ni manpiiesto, ni rafa. 

Rafas, cordón de argamasa que cubre las yrcas en losi 
de los tspiale^v. 

Kaf-e«rr liaccr, asegurar con raf-as. 

Rafe, alero de tejado, extremidad; al rafe de la mesa, dd | 
variante con -e de raf-a. 

Al rafe, en Aragón como al rape. 

Kaf-el, en Segorbe alero del tejado, y también rafe. 

Raf-al, parral, emparrado; de! mismo raf-ar ct^r. 

Raf-io, en la costa de Valencia gancho de hierro con 
de Uüadera para la pesca; del ilah raffio; de la misma raíz de i 

Ráf^fSra. del \l ráffíca, termino marino venido de 0¿ 
protiablemeiite, pg. refega^ fr., raíale y raffaler, raflais, y rafler i 
Todos de arralare it., raffer h., rafa cast. ó "arrafar porarraf 
golpe de viento ó de cosa que viene arrebatadamente. Gatai, 
68: Una ráfaga de viento embistió las velas del navio. Cm. 
Estatua: 1^ lleva eS aire en sus ráfagas envuelta. 

Como ráfaga de viento, de lo arrebatado que pasa presto.] 

Rífi-rrafe, es el posverbal raf-e de *arraíar, it. arr 
de arrapar, con repetición en /, para indicar el reñir uno con 
tirándose de tas greñas arrebatadamente. 

Andar (fe rtjitrafe con, estar reñido con alguien. 

Hifar, como el it. arriffare, y rifa como riffa, anL ír. 
cii y pg. rifar, rifa, son variantes de arrafar, raffer, como d fr. i 
la es de raffler. Probablemerrte nació esta forma con I del rifi-ri\ 

Trans. reñir, con. Qall. esp. 1: Para que contigo rife. J. , 
Conq. d. 2: Deseo que rifes con ellos (los enemigos). J. Pin. \ 
23,8: Eurípides introduce i uno rifando con una mujer. LazarA 
3, p. 37: En (oda la noche dexaron de rifar. 

Sortear entre muchos, pvr ta especie de contienda que | 



■til. rtjar. rapos». 



175 



tocará. Píc.Jasi. 2,2,4: Cierto gala» staba rifando a) naipe 

t avellanas. Qvzv. Tac. c, 22: Con título de rifárselos, cincuca- 

iidoi. Pie, Jnst. IfitT. 2: Sí aaso la había rifado alguna 

ctftff. hactr que otro riña. Euo. Salaz. 5a/ Esp, 2,24 1 : De Te- 
e, do busco con quien os rife. 
I Rifn-cochiltos, Pic.Jusf. Introd. 2. 
fÜfa-Haya». P:c. Just. tntrod. 2: Quizá era este rifa&ayas. 
, Rifa-dor. adj. Pendenciero, que rifa. Cosk. 156: Hombre 
Jor V caliallo corredor, cuero de buen vino y bestia de andadu- 
1 mocho dura. T. Namarr, I, 407: No pueden junios comer 
iballos ríbidorvs. 
'RiT-a. posv, de rif-«r. Riña. Pie Just. 4,2: Duró no poco la 

¡ Sorteo. 2lAVALrrA Dia f. Juego: Le llaman para una rifa. Si es 
|CO(ocr y la gana. Q. Atf. 2,3,3: Que cierlo sé, si entonces acaba- 

I vida, Ruc corriera el alma ciento de rifa. 
' Rap-oso» raposa* la zorra, y se llamó del rap-ar, ó 
ir. valor de todos los derivados de rapar, es decir arrebatar. 
e con rab-o, como se vé por raboso en Aragfún y rapi- 
^nc. uiiiíj. 1>29: A la raposa entre gallinas. C. Cucan, c, 26: Cayó 
s(i en tierra y lamúlo el raposo y fuese con él, y ansí fincO 
I d cuervo del raposo. 

lado de astucia. A. Alv. $ilv. Oom. 2 adv. 2 c. § [: E\ 
^ talso y engañador; más aun es (an dísimuEado y rapo- 

A raposo durmiinU, no le amanece la gaUina en eí vientre, 

Astaío como un raposo, c. 55 y 514. 

Cada raposa guarde su cola. (Que cada uno mire por 3(>. 

Como raposo, del solapado. 
I toposa ama engaños, el lobo corderos, la mujer loores, 

I vieja raposa con lazo no se toma. c. 1 83. 

}tatfeia raposa. pero máseíqaela toma. Lis.yRos,3,3. 
9^0U que mstclio tarda, caza aguarda, c. 477. 
¡^feta vieja no se toma con tazo ni percha, c. 477. 



^dÉBbi^MI 



176 OriüCN y vida del LCNOUAje 



Rnpos-ilíi, diminutivo. 

Raposita artera, harta de sopas y bien cabaUera, c. 477, j 

Raposita artera, harta vas y caballera, c. 477 ■ 

Rapos^ina, ios orines de la rapos-a. Euo. Salaz. Cart. p^ 
Corno la raposa se aprovecha de su cola empipándola en su ript 
sina para rociar con ella y desviar de si los perros. 

Rapo»-{n, astucia del rapos-o. A. Alv. Sitv. Fer. 4 etn. , 
§ 3: Tal pues, es la del hipócrita, que pareciendo humildad, no^ 
es, sino raposía. Vauderrama Ej. Viern, 3 dom, citar.: Imitando i 
esto la astucia y raposía de que ñngieron las fábulas que 
usado los murciélagos. Id. Sab. 3 dom. ctsúr.i V no andar hacíe 
astucias y raposias. 

UapoA^ePO, cosa det rapoa-o^ perro raposero. 

Rapoa*-eraj nido de rapos-o. 

Rapos-erfa, como rapos-ía. Obreg. 1,7: Le ens 
raposeríás que ella solía usar. Valderrama Ejer. Ccniz.: No i 
drán valer las raposerías de que vos usáis. 

Rapos-uno y t*apos-lno, dé rapos-o. 

Rapos<-eai% usar de ardides como la rapos-a. 

Rapi-pochc, en caló zorra de rabu, pocho espünjadc 

Rap-ón, astuto como e! raposo (Tesar. 1671). 

49. Más antiguo en Europa que la col^ ó Braasica olera< 
el nabo y el rábano ó Brassica napus, Rrassica rapa. En laifn 
ráptimy gr, púruc, |xífu; (Athen. 9, p. 3&9), ant. al. raba, ntob^ 
Mótese que el ant. al. n/o^&a nioppa no pudo tomarse del 
pues no hubiera conservado la fonética de rüpa y la /» la huli 
convertido en^- nicd. al. rabe, rüebe, raobe, al. Rübe^ suizo \ 
En esl. repQ, 1¡!. rope, albariés repz. En címrico «r/ín napus, ^ 
irtiinenn navet^ y según Schrader vienen del antiguo céltico •« 
Bien claro esiá aquí el arbi euskérico, con el sufijo -ino, qoei 
llevan las otras lenguas, en las cuales hubo metátesiSf rñpo 
*'arpa. Los autores tienen esla planta por europea (Heer Dil P^ 
zen der PJafilbaaien p. 22; De Cwdoi.le Urtpr. d. KaU 
pflanzen p. 45). j 

Es natural el rábano, rapTianus salivus L,. del oeste de Asia! 
GkN00tJ.£ KuUarpJt. 36J, de donde muy temprano pasó 



t5). Cn Sa comedU gríc^ se habla de él como de ape- 
IcoinídAs: pofw-:; y fj'iqpavo; se dijo, pero estos nombres 
So antes de b col con rizoma como de nabo; y llevan el 
|o -n que el nonitire céltico del nabo. Los romanos le 

ibre e'i*ÍI0 rop/ianus, aumjue con nomtire latino le 
t limbién radix Syrica raíz siria, indicando su erigen (Col. 
le A«^syrio semine venit» (id I O, I M); de radix se dijo en 
!ícA. ratih, ags. raedich, de donde pasó al eslavo ruduky: 

TÍ poicdv*, alb. raparte. 

Lnbo, de rapum, por su raicilla en punta delgada. QuiJ. 
[do parcela sino que era su rabo. Id. 1,32: No se ha aun 

más de mi rabo para su barba, 
¡rn pl. lo dcshiEachado del remate ¿é\ vestido. 

e, aUa el rabo ti la ptrra y hebe. (Hacen pulla de 

■DCÜ). c 6. 

lencf é uno siempre detrás, que le sigue, cercano, 

ci rabo, Menga, pues no hay quien le tenga, c. 43. 
: tí rabo, Rucia, ijue vánse los de Olmedo, c. 41. 

andar, que el rabo está por desollar, c. 50; todavía 



á rabo de borrego. J. Knc. iSt; Que tamhicn yo por 
/ ando i rabo de borrega. 

tilaerce la puerca el rabo. (Dícese cuando hay cu algodifi- 
. c. 62. 

rk por el rabo, diñcil de alcanzar al que corre con venlajft, 
ca esperanza de log^rar algo, 

ir eslá el rabo por desollar . c. 2t; aún queda lo niás ditícul- 
-'— - á aán queda 6 falta... 

tbo por desollar . c. 26 Aáa le Ha tfs sudar el 
itbcultad y trabajo que cuesta el lograr una cosa. 

rabo á la huispeita; has de ver el rabo ó la huéspeda. 

entrar; iJícee jiinl i con otras palabras; «cor. que viene 

ala tiutipeda; achaque para ver el rabo i b huéspeda; 

el nbo i U huéspeda*; dice$e desdeñándose A quien 

1% 



^ 



^M 



178 



Ok3(1EN V VIDA PÍL LENOUAJP. 



viene á ver de balde, corno á registrar lo que pasa^ y se entra ' 
donde están.) c. 20. 

Como rabos de lagartija, de lo muy delgado. 

Cortóle e! rabo al perro y cátale perdiguero, c. 34í>. 

Darle con et rabo de la sartén, propósito de no darle 

Del rabo, de lo que se lleva al lado. 

De rabo á oreja, (Lo que de cabo á rabo: motejar de 
c. 578. 

De rabo de puerco nunca buen virote. (Ckcttí.ps, 77), de | 
sonas ruines no se esperen grandes cosas. 

Echar el rabo ó el rabillo del ojo, mirar de soslayo. L. Ferm.J 
Quiéreme, quiéreme ya:/eí:ha acá el rabo del ojo. O mirar por\ 
rabillo del ojo. 

El que tiene rabo de paja, no se arrime á la candela, tío i 
el que tiene porqué ser censurado. 

Ese cena rabos de lagartija, del flaco ó débil por el hambre,] 

fuese rabo entre piernas. (Con miedo, huyendo como van | 
perros), c. 296. 

Hasta ver el rabo á la güéspeda. (Al que se entra hasta i 
están, sin llamar.) c. 490. 

ir ai rabo, del que sigue siempre á oíro. 

Irse, salirse, volver rabo entre piernas, vencido, avcrgonz 
cual perro á quien amenazan 6 apalean. 

Lo que atrás viene, rabo de asno me parece, c. 198. 

Lo que atrás viene, rabo semeja y parece, c. 1Q8. 

Mirar de rabo de ojo^ por et rabillo del ojo, severidad ó \ 
querencia. 

Mordeídas del rabo, que saltan con el rescaldo, (Las castafttij 
bellotas han de estar mordidas por la raíz para asarlas en la 
bre).c. 468. 

No quedaron ni los rabos, frase malonesca, no quedó ab 
viva, hombre en pié. 

No van á quedar ni hs rabos, nada. 

Otra venga que tal rabo tmga. c, i 58. 

Pegarse al rabo de, arrimarse á, ampararse de. 

Por el rabo las tomas, Pedro, las palomas, c. 3Q3. 

Por ei rabo parece tomas, Pedro, las palomas, c. 393. 




50. rabo. 



179 



Por tí rabo se tañe el asno. (Se Je da con la vara y arrea), c. 393. 
tí rabo se tañe eí asno. (Que a^í se castigue al muchacho; 
es arrear y picar), c. 393. 
^Qaien mato iitneei rabo, no puede estar sentado, c. 34í. 
aien tiene eí rabo de paja, hacia atrás mira y cata qué pasa, 
itama. c. 342, 

?abo á viento, que el viento áí en la cola de ía pie^a, i dístln- 
I de cuAnda da en la cara, cjue los caladores llaman pico á vien- 
si*. Ballest. 2,15,2: Sitas rcses salieren de la cama rabo á 
sct¿ desgracia no tirarlas, pues las está aguardando con él en 



\bo degalío. (Dfcese al cuarto malo), c. 622. 

¡í janeo, a^e. Marcuell. H. 4v. c. 21: En eí viaje que se 
j . . jiaña A la I$ta española se veen muchas dest^s aves llama- 
bu de junco. 

*abo de raposo^en Álava cola de caballo ó equíseliini hícmale L. 

.ÍH> entre piernas. (Ir, huir, hacer ir; como los perros), c. 

, Qucv. C. de c; El hermano se fué rabo entre piernas. Quij. I , 

ic habéis de ir vos solo, rabo entre piernas. 

fSotir ratfo entre piernas, vencido^ avergonzado, cual perro que 



I Tener et rabo de ta sartén. 

Tiene eí rabo tantos a/ios: y dicen ios que son. c. 609. 
Tiene más rabos qae un palpo. (Del tramposo y enredador). 
117. 

Todos tiran deí rabo del asno, pero más su amo. c. 422. 
Votver de rabo, torcerse ó Irocarse algo contra lo esperado. 
Rab-ada, cuarto trasero de los animales después de muerlos, 
dpc con cl rabo. En Aragón por rabad-illa^ 
Dorana ra&oí/a. apartarse bruscamente en ademan hostil, dar 
Lvudu con indolencia á b plática. 

ld-lll«, punta dti espinazo, de cuatro vértebras; en las 

lU (Muta que hace menear la cola. Corr. 178: La culebra heri- 

Aidaedela rabadiHa. M:roRe5.' Para torcelles fas rabadillas 

> 1 píos i cuantas viejas tiene et mundo. 

A*tHasa, aumenl. de rab*o. 

U fdbaia de Pent Jagral, guien ta come no puede cagar. 



IM 



Origen v vida del lenquaic 



(Rabaza es «\ guijón, hierba de buen color, sabor y otor 
gimas tierras \a friera}, c. 190. 

Rali-ac'-il-es. Las naEgas, adj. -it de rab-az-o. J. I 
¡Oh qué paío le íroquó / en aqucll .»s rabaciles! 

Halt-eFO; adj. de rab-o, la parte trfisera de alguna cosa^ 
dero de Una, el cual la recibe i h mitad del cañal y la 
unas tablas llamadas zarzo. 

En Salamanca ronza!, alijo de la saya ó delantól. 

Kalt-cra, la parte posterior de cualquier cosa, et zoqu4 
e) carro *k labranza para trabarla tablazón de su asiento; ert 
llesta el tablero de la nuez abajo. Xhnvi. Baltesí. i. /, c. 7, § . 

En Salamanca la cn'a del ganado asnal y caballar. 

Raber-on, punta de la cofia del árbol corlado por tí\ 
que se deslina para leña. 

Rabichef en Cuba cierta paloma rab-uda. 

Raba-^allo^, en Segorbe mujer propensa á suscitar i 
pendencias ruidosas. 

R»bi-ahoi*quÍlladir. Vidc Rabisacado. 

Rabi-aniaríllo, en América gulungo. 

Rabi-calieui€^ encendido lmi Injuria, andar, salir y 
muy apresurado. 

Rabi-c«pclü« en Álava lenacuajo^ cuando solo tiene ca 
la Rioja pajarita de las nieves, llamada chímita en U llanad 
Vitoria. 

Rabi-cano 6 rabl-cáu, el caballo que tiene cerdas i 
y blancas en ta cola. Esqiíil. Nap. Cant. b, oc. 70: Parte d lije 
bicán corriendo. 

Rabi-corto, que anda con faldas cortas. (Covarrd.),] 
cualquier cosa con punta ó extremo corto, y del animal ! 
de rabo. 

Rabi-cort-én, prenda rabicortona, como la cafia den 
corta, etc. 

Rabl-duoña. adj. Cor». 302: Guárdele Dios de perro lebO 
y de casñtorre, y de rabldiieña miiier. (Rabiduena Itanian po^^ 
den i la mujer entre ciudadana é hidalga, y suden serenlados^fl 
ncccíiidítdes y presunción). 




ñabt-f(«lgo, de Itrgo rabo^ Híta I2!9: qu«^ tenie vestida 

o Raby «alga. 
Rabt-horciiclo, ave negra. Oviedo M^I: Tienen 1^ cola 
or e mucho mis hendida que los milanos e por esto los lla- 

rabihorcados. lU. 50,10: Cinco aves que acá se llaman rabi- 
Vidc MARcutu. H. Av.c. 89. 
Cierta pUnta «i Gc^omhia am escotadura en las hojas. 
Rab2-horquet«. Vidc Rabi-sacado, 
Kabi-juneo, pájaro de la Arner. inerld. por su cola. 
Rabi-lar;;;o. adj. Largo de rabo, Corr. 83; El señor que 
vendí''' pl í^'íjo, ^^to y rabilargo. 

Dt casia it vun, ... ^^.^o el ser rabilargo. 
INoese Umbtén del de ve&üdos largos. 
Es también pijaro americano y en Cuba el coHbrl. 
Rabi-ojo. en Aragón, mirar de rabiojo, de reojo, del rabo ó 

del ojo. 
Riibi-fubia, en Cuba pescado de cola ahorquillada y rubia, 



li-.Uí— -^c*iUü, del ganado señalado con corte de tajo de 

ten 1.1 oreja» corlado también cl rabo; si el corle dejados 

^es<1c horqucU ó ahorquillado. Tales señales son las marcas 

1 ' ' -— icia del hierro, que es la cifn, letrero ó figura 

hien ; !t\ 

RAbl-Hacaduv*. en naút. percha, berlinga ú otra pieza que 
pjc cnucho en i^rue^o hncid ta punta. 
>l-Mico, en naut. dlccsc de cualquier palo que disminuye 
hacia la puma. 

tsb¡-«al«^r«t la mujer muy despejada y viva. Dicesc en 
*.^^7 . 
HnbwHals-ear^ andar escudriñando y probánílalr> todo, 

' mete el robo en (odas las salsa<^ 
t» iln-*.»'f'o. adj, rí animnl seco y largo de raiio, itinirt,-» del 
■'M (X)i* el lsííIo. Corr. 13G: Espada vieja, corla 
■:a. LPtRN. 16: Rabisca y sobollona. T. Na- 
!a, rabisca. Qutv. rom. S7: Sacárades á tizona, 
rjrs, / pile* en vos no es rabiseca, / según la 



Rabi-straca, de estaca, en Álava palo njndo por me 
ha&la cieru allura, de manera que las dos miUde» se :-- 
aprieten fuertemele la cola de un perro, en cuanto se qii 
que las mantiene separadas. 

Rabi-zorpa, en algiina? partos el viento sur. 

Rabo-pelado, rabi-pelado, en Venezuela, .inímslj 
tamaño del gato con rabo sin pelo. 

Rabo-puerca, en Álava peón que se pone en el sexto iii 
de la fila de la izquierda al comenzar la cava de las viñas. 

Rab-ejo, diinin. de rab-o. 

Rab-ej-ar, menear mucho el rab-ej-o ó rabo, formado i 
diininuiivo para indicar mayor movimiento, más menudeado. 
60; Abeja y oveja y piedra que rabc]a y péndola Iras oreja y 
en ta lgre]a> deseaba á su hijo la vieja {piedra de molino). 

Rabej-ada, golpe rabej-ando. 

Dio una rabejada. (Por ir con prisa y enojo.) c. 58] . 

Rab-ej-udo, que tiene rabej-o. Corr. 464: O^ila, rab^u 
que á las veces bien te ayudo. 

Rab-illo, dimin., sobre todo el del ojo, mirar f>or tí raA 
deíojo, con disimulo, al sesgo, vizcándolo. 

Pinta negra en el grano por haber tocado otros Atizonados- 
Pecíolo, pedúnculo. 

Rab-ina, punía del rab-o^ que otros dicen ta ruina, cortí 
la ruina ó rabina al gato para que medre. 

Rabíriefj^a. Ese ttev« ta rabiriega, gae tleva aforrac 
mollera, (Que * Ese va bien temido contra el frio^ que ha bien 
bidos rnbiriega es lanza ^cualquier embarazo), c. 133. 

Rab-iaca, punía de la caña de pescar, en que se pone el '. 
en naut. punta de una cosa. 

En Oerm. ramera de poco valer y alcahueta que es de lo ^ 
sirven las tales ya avejeníaiías, de iza mujer, y rab-o lo üHímí 
desechable. Rom.germ. r. 5: De rabizas y pelotas / tu ran^ 
proveído, / que marisquen por su parle / y te acudan al chiüi-lu 

Rabiz-ap, cortir las hojas Á la planta tierna, despuntar;! 
náut. hacer ó formar rabizas á los cabos 6 íren?^ a! extremo dc| 
cabo para que no se dcscolchc. 

Rab-IiiC-aPr alzar el rabillo, dimtn. de nb-o. 




50. rabo. 



183 



lal»— ón, el que tiene cortado d rabo. Pie. Jast. 4,3: Que 
8u» rostros colas de muía rabona. Col.perr.:7tnia un asno 
CoRR. 85: El diablo ls buey rabón, harto de paja, y no 
arar, non. Dícese burra, galEma, ele, rabona, sin rabo. 
Rabuu-a, en America la mujer que acompaña al soldado en 
y hai^ta el canipo líe batalla; del ir detrás. 
tr rabona, fallar ú donilc se debiera ir, el niño á la escuela, 
I, etc., difosc del quedai^e atrás como el rabo ó mejor sin ^\, 

falto. 
lab-oso, ío que tiene rabo, como la ropa deshilacliada. Lis. 
s. 2,1: Rabosa, zancajosa. 
I En la Litera de Aragón, etc., por raposo y picaro, ladino. 



Rab-OW», en la Lilert por nposa. 

Hacer rabosa, cuando un carro se atasca en un bache y no se 

í sacar sin grande esfuerzo de las caballerfas. 
I RaboB-«ar, manchar ligeramente como si se salpicara con 

ida. enctienlto de cosas, de que se manchan, 
I li zorra que se orina en la cola y rocía á los perros; ó rabO' 
ta. 

>i-ada, rabada, y répitcá atrevida é injuriosa con ade- 
I groseros; del despectivo rab-ote, 

>fc-caFi entre ganaderos corlar los rabotes á los corderos 
ivcra. 
ite-o, posv. de rabole-ar, ta acción y el tiempo. 
-udo, que tiene rabo. Castellano rabudo, dónde eslá el 
; ialir de Otsiilb n»e Ki he liejado. Oinlar de Aragón. Díccse 
p)r ducho y viejo en cualquier linca. Cork. 75: El arado ra- 
f el iTftíUn barbudo, 
el diablo. 
aciii^' rubio, batn piojo rabudo. 

llar, atar por el rabo, como i las bestift:j en arria 

abl-4itar, nbi-atar, en Venezuela, Colombia, ó arre- 
cuntaminación con arrear, reala. 
Hab-ear, Dseoear d rab-o. Cükr. 90: De M«r£0 ayiuo, no 



^ 



184 Oriqen V VIDA peí, lenguaje 



rabea bien el uso. Molinillo, casado te veas, que así rabeas. Los 
bajos sujetan y amoldan al más lozano, 

R.ab*>H>, posv. de rabe-ar, tnetaf. tnovimiento de la popa 
virar ó vaiiar de rumbo, 

Rabe-ada, golpe de rabo, ó del uso al rabe-ar, etc. En Ei 
Salaz, c. 40, es la sacudida violenta y de contado que suele dar 
buque un descuido del timonel. 

Hace más de una rabeada, que otra en un dia, (La miqi 
hacendosa.) c. 628; hilando. 

A-rrab-eai", tiienear el rab-o. Corr. SQ: El buey viejo ai 
bea á la mielga. (Que el aiuor del deleite y placer acostumbí 
aun en la vejez dura; mielga es sabrosa álos bueyesj. 

De-pab-ar, cortar el rab-o. U Fern. 145: Y aun den 
una raposa. 

Des-pab-ot-ar, quitar los rabos ó rab-ot-es á los con 
porque crezcan y engorden, 

En-rab-ar, en Santander, como enraberar en Aragón, 
car el tente-mozo á un carro ú galero; cargar á la zaga ó raib-o 
carro. 

En-pab-e»»-a p, en la Litera de Aragón atrasar un caí 
hasta que la parte de atrás ó rabcr-a ¡oque en el punto que 
desea. 

So-ppab-ai*, asir del rab-o i la bestia caida para alzarla^ 
cortarlo. 

Rábano, ^'e raphanus. Laouna Diosc. 2, 1 04; El rábano 
gendra ventosidades, calienta, es graío al gusto y nada amigo al 
íómago. Rinc. Corf.: Un grande haz de rábano?. 

Comenzar et rábano por las fto/'as. (A comer, lo que se hace 
revés), c. 358. 

Dársele, importársele un rábano, nada. 

El rábano, malo para el diente^ y peor para el vientre, c. 10^ 

El rábano tierno, de cualquier tamaño es bueno, c. 106. 

Para rábanos y queso, no es menester trompetero, c. 380, 

¿Qué eso? rábanos y queso, c. 333. 

Rábanos de Olmedo, y besar en el culo á los de Coca. (Aña- 
den e^ta pulla los de Coca, la del buen vino, por ecbárseJa á tos di 
Olmedo), c. 477. 




tI. orpftanus, robar, arhor 



IS5 



i 



abanos y qaeso, tienen la corte en peso, ó ílevan, ó traen. 

7. Que se han de atender las menudencias para lograr las 

mayores. 

Sin rábanos y veta, no hay baena cena. c. 263, 
Tomnr et rábano por tas hojas. (Las cosas al revés), c. 423; 

:tar torcidamente lo oído ó leído. 
Ral»an-al, &itio sembrado ó oianlado de ráb^n-os. 
ttabaii-Ülo, dímín. y et .igrio ó punta en el vino que se tuer- 
ó ^rnin Jf<^(>, .1 la esquive/ y a-^pereza. 
Raban-iam, simiente de ráhan-o. 

Raban-<*ro, el que vende rábanos; metaf. el vestido corto y 
en U mujer, desverjionzado. 
Como (tas) rabaneras, del descarado y mala tencua, es ana 



ReUción manifiesta hallan !o5 autores entre el vocablo celto- 
itco que indica el heredar y el greco-latino que dio origen al 
<tel huérfano y al carecer de padre. El gr. ój>'f-av-'i<;, de don- 
jhanus y huérfano, horfandad, vale propiamente el del opf-, 
dejado ó abandonado, ó el heredado, aunque esto úllimo no es 
ible* ya que ni en latín ni en gríe>¿o envuelve esta raíz el con- 
I de hcreilar. ¿Significó el tomado, cogido por los otros parien- 
' por sus padres al morir? En tatin orb-us 
s ,.. .. -, el huérfano, en general el privado: ¿fué 
imente el arrcbalado, como quien dice, es decir el quitado de 
el dciado? tn skt arbh-as, arbtia-kas proles, natus, peque- 
¡Sa: ' 1 tomado ó cl tenido de la mnjer, de arrapa 

ta«i.: -,i) íucra asi, el huertano seria sencillamente el 

una concreción del término general hijo, parto, aplicado 
mdres, y de ahí orbus privado de, generaíi?aciíin del 
.. ..V padres ó liuírfano. Orba-tio privación, orba-tor el 
[uno de sus hijos orfríi-rer orbi-ías; ^>J;^ípav-ía, optpov'-Cw, 
t-vi-3Ti|c. derivan de ^p^-av-oc; arm. orb huérfano. 
I herencia, sin duda del arrapo recibir, lomar. 
, erte/tfcredit, ro-€rbad com-ni\ssum csl, no-m- 
I coo6d9: en anl. it. arbi, erbi herencia, godo arbiy med. «1. 



186 Origen v vida del lenguaje 



erbe, al. Erbe, ags. yrfe, saj. erbi; el heredero ant. al. erbo, arbeo, 
godo arbya, med. al. erbe, al. Erbe. 

Nótese que yi^pa viuda y har-ati coger y her-es heredero tieneo 
la misma raíz, yTjpwotaí equivale á ¿pípavtTTcti ó protectores de huér- 
fanos: así or&üs= op^p'^g equivaldría al orpe y arbe irl., heredero, 
herencia. El arb-i herencia vino de la laíz *arb-, ó arrapa, irl. erb- 
im confiar á; y orb-us, op^po-^oiit del mismo heredar ó del arrebatar. 
En godo widuwairna huérfano, widuwó viuda, del mismo skt 
vídh quedar vacío, de donde en ant. al. weiso, al. Waise huérfium 
de la cual raíz ya hemos tratado (1,120). El gr. áii^iSaA-T^í, que flo- 
rece por ambos lados, es lo opuesto de huérfano, el que tiene en- 
trambos padres. 

Del coger fuertemente ó aferrar se dijo rób-ur la madera dura, 
sobre todo del roble, y en general la fuerza y aferramiento, robar- 
eas de roble, robor-&re y cor-roborare reforzar, roblar ó confirmar, 
cor-roborar, rob-as~tas robusto, del antiguo rob-us^=rob-ur, pro- 
piamente de roble. 

Doblete de rob~ur es arb-or, ant. arb-os y rob-us, el árbol, pro- 
piamente el roble, lo mismo que hemos visto en euskera. De modo 
que los que achacan á esta lengua no tener nombre para el árbol en 
general, pueden convencerse de que tampoco lo tienen el latín ni d 
castellano, árbol y aritza valen roble y árbol. En róbur falta la a 
inicial y en arbor la -a- medial, como en rap-ere y ctpí-áCio. Arbof' 
eas de árbol, arbor-escere hacerse árbol, arbas-tam arhtisto, como 
robus-tas, primero valió arbolado, luego arbusto. 

El roble aritza y la encina artea, en latín qnercus robar y 
qaercas ilex, fueron los árboles más famosos enlre los I-E. La eti- 
mología de qaercas es dudosa y anda enlazada con el culto religioso, 
con el nombre del trueno, con el lit. Perkunas y e! skt. Parjama, 
que según Hirt es el quercus divino. El vocablo latino parece venir 
de *perqa, como quinqué de zivts, pañca skt. En ant. al. fué llamado 
forha, como se ve por vereheih, longobardo/ercAa, y después este 
forha vino á significar el pino. Emparentado está el godo fairgüid 
montañas, propiamente monte de quercus, en ant. al. Virguttttia, al. 
Virgunt, que son las montañas que ciñen la Bohemia. Es el mismo 
nombre de los antiguos Hercynia silva, que primero se did i los 
Alpes, inclusas las montañas de la Germania; luego, cuando desde 



: 



52. robte. 



187 



9C gcneriÜJuJ para los primeros el término Alpes, corres- 
lid sólo Á Schwarzvald, Otlenwnld, Spessarl, ThúriíJgerwald, 
avald, etc., céltico Hercynia, de ^pergunia. 
I bellota, ^avo;, Uinibién tiene nombre exclusivo de las euro- 
,ea latín responde etimológicamente gíans, esh zelandt, arm. 
^y el qiiercus kalni. En ant. al. eiH, que en íslandia vale árbol, 
roble, encina, lo ponen algunos con ai-cAiu)* species lobo- 
' aqnvcij lanza de roble, y aí|í^ escudo (de roble) de Júpiter, 
I. y aescuias por aeg-scalas. Ya vimos la etimología de esta 

*eric de nombres l-E. salidos de ía misma raíz, sirvieron 
I lUmar el roble, el pino y el árbol, sin que pueda averiguarse 
Ide estas cosas significó primero el lema. En $M. y zend. dra- 
I, csl. dmvo madera, alb. dra madera, árbol, gr. dpú; roble, y 
[árbol, an!. al. trog vasija de madera, esl. drevo, de *dervo, 

godo tria, por *drtvo, árbol, lit. derwa madera de pino, 
, mL zirbe, zirbel pina de pino, ñor. tyrr pino; ski. dora ma- 
^éava-éAftt pino, zend. áauru madera, S^p-j lanza, Auip'c tierra 
maced. idip^íXX'i; roble, irl. dair, daur ídem, íat. iaríx, 
*tíorix, alerce. En esl. el roble es rfa/i6u=anl. al. zimbar ma- 
\ de constnjccióa En laL robar ^ que hemos vistO; y arbor. 

Roble, de rohorcm robur, it. rovcre, prov, roure, fr. 
e. Qa</. 1,8: De la primert encina 6 roble que se rae depare. 
B. potm. tier. c, I: Al pie de un robre. Casa. cel. ]. 2: De rústi- 
i ioKcnio, que es de robre. 
|Hiy roble aihar, borne ó nieiojo, carrasqueño ó quejigo, negral 
I ó villano ó melojo. 
Oniio tí, de, an roble, del duro, resisíenlc. fuerte. 
£1 roMe. como nace, y el pino, como cae. (Se han de poner en 

I para dunr). C 107. 
¡hbks y pinos, todos somos primos, c. 482. 
Pobitt i' niños, todos son mis primos. (Contra los que se hacen 
;.t>s de mayores), c. 482. 
un roble, duro, firme. 
los robles se nos vuelvon Antones, c. -121, 
-'^'<l-«da, robl-«<lo.* roblvd-al, monte de robl-c& 



aAi 




Q. Galán Noct montañés: Mas abajo las robledas amorosas. Ova 
DO H. ¡nd, 50,24: Fuimos á dormir á un robledal. 

Hobl-izo, recio, como rob!-e. Nebrija y Tesoro 1671. 

Robrar, roblar, confirmar, rubricar corroborando, d 
roborare, remachar el clavo, etc., asegurando. Hita 1319: enbid 
ya que, / con ellas estas cantigas que vos aquí Robre. Berc. Mi 
842: Con su seyello misme robró essa labor. 

Robr-a, la confirmación y rúbrica, como quien dice; en Sii 
tander y Álava robl-a el piscolabis tras un trato ó compra, es el pos^ 
de robr-ar. 

Robl-ón, en Colombia, etc., clavo que se remacha en calicnl 
para que forme segunda cabeza; del afianzar y robl-ar ó roborare. 

£n-robr-ecerse, hacerse dura cual robr-e ó robl-e. Gabí 
\, p. 4: De aquella que está tan enrobrecida á mis demandas, an 
hecha encina á tus continuos quejidos. 

Robusto, de robustus, robur encina, reciura. Qaij. 2,34 
Hombrón robusto. 

RobustȎz, calidad del robust-o. Berrueza Amenid. c.4 
Que es cosa maravillosa su altura (de los árboles) y robustez. i 

Robiist^ecer, hacerse robust-o, corroborar. 

Árbol, de arborem arbor; it. arbore, albore, arbero, albeio 
prov. y fr. arbre, pg. arvore, arvor, arvol. Quij. 1,1: Es árbol sñ 
hojas. Id. 1 ,20: Entre unos árboles muy altos. Berc. Mil. 25: Lo: 
arbores que facen sombra dulce e donnosa. 

El mástil de navio. Qaij, 1,39: De popa á proa... que á poce 
más que pasó del árbol. 

Metaf. linaje, el ascendiente tronco y los descendientes ramis» 
Qüij. 1, proL: Un árbol real te ofre, / que da príncipes por fru. 

En la germ. el cuerpo (J. Hm.). 

Árbol natío, toma un palmo y paga cinco, c. 30; árbol de 
buen natío. Atiéndase más á la calidad, que á la corpulencia, de lo 
que se compra. 

Árbol sin corteza, parece mal y presto seca. Galindo, 587. 

Del árbol caído todos hacen leña, desprecian al desafortunado 
y se aprovechan de él. 

Dos árboles secos nanea florecen. (Casándose dos pobres.) 293* 

-Oos árboles secos, tarde florecen y reverdecen. c.'293* , . 



^? nrbol 



tSQ 



f/ que á butn arbot m anima, baena sombra le cobija. 
I ei arto! de la mano no ha de tembiar la fioja, y ha de te~ 

'■ ' ^ ■-.... I. .^..,..r^_ (Antes de echarse mano, se 

icadi ia espada, se ha üe tnos- 
hombnf valeroso y <k inlmo). c. J 10. 
árboks st Ití antojan ftombrest ó ¡os dedos. {De niuclio 
f. 202. 

ids vale tt árbol que sus flores, y más tú en tierras, que no 
ras y cordones, c, 450. 
'Pfantar árboles. (La ariülovíH). c . íiUO. 
^Quien ú buen árbol se arrima buena sombra le cobija. Quij. 
roí 

Reunir árbol seco, perdición de tiempo, O^linoo 59 1 . 
deniego del árbol, que á palos tía de dar d fruto. De los q iie no 
^n 9Íno por fuerza. 

' soy el árbol y tu et hacha, someiiéndos? A oiro. 

krl>ol-azOr aumcnt. de arbo!. AcosrA //. Ind. I. 5: Tuvi- 

1 U ciud.id de los Heyes necesidad de leña rccin y mucha y 

unvboUzo dJ&fornie. 

krl>ol*etr« rama de árbol de qire tisan los cazadores de 

hincándola en tierra y ponií^ndo en ella las várelas de 

[En niuL cierio palo en e) centro de un saqtiillo de metralla. 
rUr las balas que lo forman; ó arboÍLÍlo. 

1-cjo, diinm. de arl>ol. Gomáis. H. ind. I93t Crfansc 
iBUM arboleaos, aiyas hojas se secan en tocándolas con U 



rbot'tllodimin. drarhol. 

rbol-anzo, arbur-anzo, en Asturias arbusto y hier- 
i jr dura en los prados descuidados; es decir que tira á árbol, 
I euskcn semejante, hícia. 
»l-«cer, crecer el árbol. (Nchrija). 
>l-cclco, Arooi-ccillo, dimin. heRtt.Agr. 3,4: Losar- 

krliol^^n, logar poblaL^o de árboles. Quij. 2,59: Una 
fdtn y limpia, que entre una fresca arboleda hallaron. Bcrc 
>fcAvic hy grant abondo de buenas arboledas. 



IVU ÓriQEN Y VIDA 




Arbol-ap, npboi^ap, alzar una bandera, etc., como i 
arbo!. Quij. 2,68: Arbolando las lanzas. Lope Concept tUv, 10, 
171: El mar su pendón arbola. Id. Corona derrib. III, p. 4! 
Que yo por esa ribera, me entretengo en arbolar / una barquil 
G. Alf. 1,2,7: Arbolaron las banderas por la Mancha adentro. 

Llenar de árboles. Oviedo 42,4: Está arbolada de muchos e 
versos géneros de árboles. Id. H. Ind. 50,10: Teniendo arbon 
aquel artificio. 

Arbolar el navio, ponerle mástiles. 

Reflex. Oviedo 13,2: Andaba un pej ó animal de agua m 
grande, é de rato en rato se arboraba; é lo que mostraba fuera ( 
agua.... Coloma G. FL 1: Las banderas francesas no se arbolar 
en las islas jamás hasta después de las paces. 

Arbolarse el caballo, ponerse sobre los pies levantando los brui 

Arbol-ado, partic. de arbol-ar, y sustantivado conjunto i 
árboles, lugar de ellos. Canc. gen. f. 58: No ninguno vi venad 
/ corzos, ni ligeros gamos, / no soto bien arbolado, / do repon 
cuitado / á la sombra de sus ramos. Berc. S. Or. 1 55: Vidi y log 
buena sombra, buen arbolado. 

En la Cerm. crecido, levantado. 

Arbola-dupa, conjunto de palos del navio, y acción ( 
arbo!a-r. Orden, de marina pte. 1, tr. 2, tit. 2, art. 15. 

Apbol-ear. Avora c. 9: Como esta tierra es tan arboleu 
y llena de bosques. 

De9-arbolap, derribar lo arbolado, en náut. el nusll 
Sandov. H. Carlos V. 22,31: Señaláronse sesenta galeras para blli 
y para que con menos peligro !o pudiesen hacer se desarbolara 
Salaz. La mej. flor de Sic. 1: Contra esas rocas / desarbolado 
deshecho / embiste un bajel. Lope Hij. Rosar. 111, p. 67: Del tod 
mi pendón se desarbola. 

Desapbol-o, posv. de desarbol-ar. 

En-apbolap, como arbolar. Alzar bandera, etc. Qtt(f, í,\t 
Enarboló el brazo en alto y descargó tan terrible puñada. Id. 1,53 
Enerbolando una horquilla ó bastón, con que sustentaba las ands 
Id. 2,60: Y enarboló el mocho de un arcabuz. Lope. Vaq* Mortík 
VII, p. 553: ¡Qué bien el vino enarbola! / Bravamente alegn < 
cuco. Valderrama Ej. 2, Pase: En que no le quiten los cstairihi 



rodere, rodere. 



191 



benm eruirboUdos en las muralks. Caccr. ps. 19: Enarbo- 
1 el cstandane. Quirv. Poem. Air. 2; Con un nogal etilero 
-'r- sobre el yejmo le <iÁ zurra, J. Pin. Agr, 
' lanza tjntislrada, cuanto más enarbolada. 
Jbac- Crit. 2,10: RnarboJando á los dos hombros senda,; clavas. 
Rejfcx. alborotJirse. eticapricharse. 
Enarbolar bandrra, lograr el triunfo de alguna cosa. 

La silbante íonna un sufijo, que significa lo que un adver- 
i. Oe ana la palma de la in^no, arra-z como con el palnto, 
tolalmcnlt: lleno, arras-ka andar con ta palma, rasar, ' 
r. nspafi rasero, raspador, rasando ó al nivel; lo niísnio arras- 
rS'Wfmscro, de hitü en liilo, es drcíi, ras con ras. Con 
i, arras-pa raspar, rasixidor para ta artesa. Con -f la ono- 
<k andar rasando con Ea palma 6 rasero, arras-t el mido 
[arrastre, rasin, rastrillo, arras-ta galga que hace ir arrastrando 
inilo al carro, arrasta-ka raslrillando, arrasta-kari reptil, 
síaki rasero, <írrí7s/-t3rílrabajador incansahle, arras-te-lu ras- 
>. arraslela-iu rastrillar, arrast-o traza ó huella del arrast. 
Pueden sonar con ^ en vez de s estos mismos vocablos. Rasero 
[tunbién arraz-ki, es decir^ con lo que se hace arra-z, arraz-ko 
, cedaxo, que separa como arra-z rasando, arraztttu y 
^to-¿if rastrillo, •/<( de agente. Arra-iz, $u variante, e$loque| 
DO á palmadas» barril, cesto, cuenco. 
i^da es estar bien llena la medida, pero sin colmo, es decir, 
»por rasero, arrada-ki rasero, instrumento para alisar zuecos, 
tOrrada-tu pasar el rasero, podar. 



Raer Je r&dére, perdida [a d pretórica según costumbre, 
pof *rñd-si, rasum, y en las XII Tablas arañar: «Mulieiea] 
iDc ndunto-; ab-, de-, cor-, ir-, inter-, praeter-, ir-rastís no] 
I ras» raso, ras'ter y ras-trum por *rad-iram lo que rae, 
^it^ rad-fiia, ral-lam, por *raíi-lam, rallo, rall-ar, ras-iti^, ras- 
Un acdóB de raer, rasur-ar rasí-tare, ra-mtntum y ra-meata rae- 
Pfe*v T 9 raíz es rada, que ha perdido la a-: es el arra-da(t¡i). En 
1-1' raer, rada diente, gr. ápVt; punta de flecha, non ar-ta 
\ «c» ca «m. al. arazi, med. al. trze, y al. Erz^ proceden de un 



192 



OrIOEN V VJDA DEL LENGUAje 



*arotium venido de Italia y significa el bronce y cobre, délas ! 
cas de armas de Arretittm probablemente. 

Entre rod-ere roer y rád-ere raer, hay la misma diferencia i 
entre rumpere lompcr y rápete arrebatar^ cuanto á la íi que se 1 
aa, ü; arr-, ob-, de-, cor-rodem corroer, erodere, e^rpaio erosíá 
ros-trum pico, hocico que ro^, rostro, rostr-atus hocicudo, pic« 



55. Raep, de radPre; ít. radere, prov. raire, fr. raíre, 
2,44: Los pies quisier;i raerte. Lazar, ir. 2, p. 24: Rayó con un 
chillo. Cabr. p. 260: Rayendo la podre d? sus llagas con una 
A. Alv. Silv. Magd. 5 c: Que no solamenle limpian el alma i 
pecado; pero raen della el mismo pecado* Valderrama £/. ftr. J 
dom. pas.: Del sayo de terciopelo, cuando ya se había raído 
alguna parle, J. Pin. Agr. 2^0: Y cuando alguno se dice raido i 
libro de la vida. 

Ra-ido, partíc. de raer, adj. lo muy gastado. Quij. 2,55: 
aquí sacaran mis huesos... tnondos, blancos y raídos. O. Pírez ■ 
7: Cuyos huesos muy blancos y raídos / se pudren ya en la tier 
D. Vega Disc. sab. dom. 2 asar.: Un sayo más raido que h 
p^üenza. L. Grac. Crit. 2,10: La capa raída. 

Metáf. desvergonzado. 

Más raido que una teja. 

Rae-dura. la parte menuda que se rae. Pint. potro p, 7Q: 1 
las raeduras que quitan de la carnaia de los cordobanes. 

Raed-izo, lo fácil de raer (P. Alcalá). 

Raid-ura, desvergüenza del raído. 

Rai-inientOj raidura. 

Rasura, el E^t. rasura^ de radere; el quitarse las barbas y a 
tarse. Plural, las heces del vino, para blanquear plata, etc.; es 
faex; it. feccia y groppa, cat. ros de bota (Lao. Diosc. 5,90; Tesor^ 
lt6\). Lis. y Ros. 2J: Rasuras de ara. Cabr.p. 3S: Lasque curaJtj 
el cabello y le enrubian con rasuras y zufres, //. freg,: Vive Dios que \ 
habla más que un relator, y que le huele el aliento á rasuras desde 
una legua, fra^ma^ año 1680 f. 16: Cada libra de rasuras tínti 
no pueda pasar de 68 maravedís. León Obr.poet. L I, p. 402: Qo" 
hay, compadres, venimos á rasura. J. Pin. Agr. 4, 1 7: Que por faü n 



^P cocDnadü con que se venüinn los cativos, $€ tomd por cslila 
^pr vendene debajo de corona. 

Itnsur-ni*, quitar b barba, muy usado en Aragón y Navarra. 
Halto, de- rallum, radere; ít. raíla, certi. ragUa, cat. ralla. Lis. 
y. vtrsj RaílaJa por rallo sotil y divino. Sf-LVAG. 62; Por ven- 
i ba andado Hrtorino al oreja, que os íguaJáis y tenéis tinto rallo? 
ntir^ á nuyores). L Pern. 31: Y su rallo y tajadero /y asado- 
lycalden. 
Tarreara tkrolh^ con hoyuelos de viruelas. 
Hall-nr. desmenuzar con el rall-o. QuíJ. 1,43: Más parece que 
me ralla, que no que me regala con la mano. Lis. y Ros. versj 
por rallo sotil. Esteban. 4; Hacia jalionciltos de ¡abún ralla- 
[OOMAR. //. Ind. 28: También hacen pan Je yuca, que es una 
^nde y Manca como nabo, la cual lalian y estrujan, porque 
I es ponzoña. Mftó/. molestar con pesadez. 
jifo de viriieias, en Ar.igún el señalado de haberlas pasado. 
[Jtallnd-iira, surco qne al rallar deja el rallo, y lo qucq<ieda 
r. QoMAR. H.ín(t20(i: Aunque también dicen pan lo que 

niices, ralladura^ de madera y de peces cocidos. 
kllanjor, que mll.i, metaf. pesado en altercar y hablai. 
fe09: Ni asno rebuznador, ni hombre rallador. Id. 210; Ni 

• rallador, ni asno bramador. (Rallador por rilador). 
ill-ón. army lerminada en hierro ancho como escoplo, slr- 

ssuM mayor y dispárase con ballesta. Tafur. li: Llevan un 

^Ar lama e en cabo km rallón con orejas, que quando entra, 

e al tirar afícrra en ta carne. De aquí en Navarra el trompo 

iza, 

I A-rrallar. Corr. &Q: Arr,-íllarne ese queso, que es para sopas. 

! arre alU con disimulación, confundiendo dos verbos: arre 

\j anilla, del verbo raliar á arrallar}. 

sr, de rodíVe; il. rodere, rtr. ruir, prov. rozer, ani. fr. rore, 

r. Es desmenuzar con los dientes superficialmente. Quij. I, 

\ú abo de haberse rotdo la mitad de la yema de un dedo. 

" "* Lo» hucssos que yo roy piensa este necio de tu amo 

^ ler. O. Atf. 1,1,8: Royó un gusano la raíz. Líiosjob 

• VtmJüo siempre en hambre y pobreza, solos, desamparados, 

\% 



194 




ORIQEÍÍ V VIDA DEL LCNQUAJC 



royendo las raices del campo. Zamora pte. 2, 1. 4, 3 pte., Simb. 
Que un buitre le roía las enlrañas. 

Gastar poco á paco la superñcie. Sy^AV. Empr. S3: Si la discipline 
militar está en ca!ma..- cubre de robin las espadas y roe las embr»» 
zaduras de los escudos, 

Metaf. HeiíR. //. Escoc. 0: Sin osar desvergonzarse ni abrazv] 
la herejía, que iba poco á poco royendo los ánimos de los hombres. 

Atormentar interiormente. QuiJ. 2,1; No quisiera quedar cot 
un escrúpulo, que me roe y escarba la conciencia. Zamora Moil. 
mist. pte. 7, S. Mateo: Engendrar un gusano que siempre le 
royendo á todas horas. Baren. G. Ftand. 1,Q: Roía les ánimos 
los flamencos la sospecha de ver introducida entre ellos 
inquisición. 

Hueso que roer, cosa dificultosa y que lleva tiempo. 

Roer. (Por murmurar), c. Ó22. Cienf. 5. Borja, 7,8,8: 
pudiendo roer la veneración á su ceniza, empleaba su diente 
calumnia en quien le trasfadaba. 

Roerle la vida y fama, murmurar, Cabr. p. 200: El que trata 
roer la vida y faina de. Villaba p. 2, empr. t6: Roer la fama de 
ausentes. 

Roerle las entrañas. Qaij. 1,34: De la celosa rabia, que 
entrañas le roía. 

Roerle las haldas, murmurar por detrás. Ceíest. V, p. 65: Qi 
dices, Semproniü? con quién hablas? viénesme royendo las haldas? 
Se/va^. 143: Qué dices, Escalión? Viénesme por ventura royendo 
las faldas? 

Roerle los huesos, murmurar, como desenterrárselos. Qaif, 
49: Les maldicen y murmuran y les roen los huesos. 

Roerle los zancajos^ las haldas^ murmurar de uno detrás de fl,i 
ó adular. Quev. Mus, 6, r. 100: Quien me roe tos zancajos / es na 
goloso muy sucio, / sí diese tras los juanetes, / metiérame á cal: 
justo. 

Roer an hueso, sacar poco provecho de algo tras mucho trabajar. 

Royendo huesos como perro hambriento, del que saca 
provecho de una cosa. 

Ro-idO) partic. de ro-er, y to corto, despreciable y dado CQ 




55. rostro. 



105 



, Qucv. Túc. 4: Pornue no se nos desparramasen ios liucsos 
roídos de hambre. 
I Roedor, que roe^ qae punza el ánimo. 
Ko«d-upa. acctón y efecío de roer (P. ALrAU, Nebrija). 
Ko-^o, dimin. de ro-er; en Salamanca hojas y renuevos de 
fertnfcs arbustos y matas, que sirven de pasto á los rumiantes. 
Mo-yvKa, oruga (Palencia) de ro-er. 

j Roseipir, llc^-ar un rezón ó cabo rozando y arraslrando por 
dü del mar, para dar con lo que se busca; prov. rosegar, i(. 
de rostís, rodere. 
|Rc»a^r-nv po«v. de roseg-ar, la acción y el extremo dei cabo 

con que se rosega. 

(Rostro, de rostrum, rodere roer; rum. ros!, pg. rosto. La 

del hombre; y con esta acepción se halla ya rosírum en Plauto, 

lio» Varrón, Petronio y en las Pandectas; por manera qtie la 

rión del hocico^ propiamente del cerdo y del que roe, ú. U 

del hombre, fué romana, no española. Quij. 1,1: Rnjiito di 

. Id. 1,4: Blandiendo la lanza sobre su rostro. Id. 2,16; El 

aguileno. 

A rostro firme, cara á cara y con resolución. 
I Afilársete et rostro, de enojo, alargársele. Zabaleta Dia /. 1,15: 
aébuelc el corazón, afílasele el rostro. 

thar bien el rostro; el rostro bien ajetivado. (Por afeitar y 

d rostro y llevarle bien apuesto; por adjetivar, dicho por 

;de otrof). c. ^15. 

\Aktrgar el ros&o^ estar Irísle, malhumorado, es la 1 pintada en 

Zabaixta Diaf. p. I, c. 5: Afárgase de rostro, acfVrttse de 



\A lo qae puedes huir el rostro, gran simpleza es esperaüo si 
roso, c 7. 
frostra deseüMerto, sin empacho. A. Alv. Silv, Parif. 3 c, 
7: Cuando ya los malos ejemplos son tan públicos y atrevidos» 
: á rostro descubierto se andan paseando por las calles. 
Cténtíe el rostro, andar Iriste, Caceií. ps. 37: Aunque más me 
ofaczar y fingirme alegre, luego se me cae el rostro y se 
: i h tríMcn que soUa tener. 



196 



ORIOEN V VIDA OeX LfNOL 



Caer sobre su rostro. Fr. J. Ángel Dhí. 5: Cayó en Ucri 
su rostro. 

Color en el rostro. (Dice que tienen las mujeres que so 
gonzosas). c. 594. QuiJ. 1,29: V el rostro se ¡e cubrió de un 
que mostró bien claro el sentimiento y vergüenza del alma. 

Dar m rostro. (Es enfadar, y dar hastío una cosa, zaherí 
ciéndole sus faltas, darle en rostro» ú ofenderle), c. 573: ToR 
mor. proL: Un mesmo manjar á dos días da en rostro. Cace 
113; Todo me da en rostro. Todo me cansa, id. ps. 1 Mr Pí 
que le enfade, por más que le dé en rostro. J. Pin. Agr. 2 1 , 
conlento de las cosas concedidas en breve da en rostro. Sí 
V. Siiúrez 1,3: Dábanle muy en rostro el desaiiogo y desmes 
las palabras. J. Pin. Agr. 21,6: El profeta Isaías se Jo daba, en 
por notable ignominia. 

Dark en rostro con, achacarle, reprocharle por. como 
echasen en cara ó á la cara. Cacer. ps, ft3: Dinme en rosn 
mis ayunos y penilencias, dicen que es imprudencia, ^bast 
ffkr. 4.22: Le dieron en rostro con la iey. Quif. 2,25: Comí 
dotes en rostro con el rebuzno de nuestros Regidores. Cao 
6: No me deis en rosíro con mis pecados. 

¿)ar roíírí? d, presentar la cara. Qaij. 1,19: Descubra 
(figura) y dé rostro á los que le miraren, 

Ei rostro tne fordstes, pues de los mesmos ojos coi 
c. 107. 

Encapotar el rostro, ponerlo ceñudo, 

Guardar el rosíro. (Tener respeto en presencia y no p 
delante del enojado), c. 584." 

Hacer buen rostro á, aceptar. Galat. 6, p. 97: Y hace< 
rostro á la fortuna presente. Marouc^ Gobern. 2,25: Hacer 
rostro á uno. Valof.rrama Ejer. Fern. 2 Üom. t aiar.-.^Á no 
mos la verdad, era porque nunca le hiciste buen rostro. 

Hacerle rostro, ofrecérsele, que le vean. A. Alv. Silv, . 
cuar. 7 c: La de aquella mujer que anda ya en opinión de qu 
rostro á muchos. Porque ésta es ya taberna con pendón. 

Hacerte rostro, ArrostrAT, oponérsele. León/o6<),U: 
{hacerle rosíro y querer en contradición suya salir con ta raía. 1 
íASostrad. n. 57J: A lodo hace rostro con U cspcranja. Valoí 



55. rostro. 



197 



. Fer. 3 Dom. i cuar.: Ella con Us pocas que liene se le opone 
icc rostro, s#r azora y crtza y defiende. Quij. 2,32: Se estuviera 
', haciendo rostro á su enemigo. Giton.: Un mismo rostro ha- 
losalsolque al hielo. Cacer. ps. 7: Haceldes rostro. PtLO. 
la. Qr. Capit. 1 ,28: Los primeros no hicieron roslro, sino 
y poco. 

Hacer rostro, del gcslo tic la cara. Qaij. 1^30: ¿Qué rostro hizo, 
inda leía La carta? 

Huirte eí rostro, no querer ser vislo de. A. Alv. Sitv. Dom. t 
'.7c.§í: Avergonzados le huyeron el rostro, acogiéndose i 
tiofedas. 

Más vak rostro bermejo que corazón negro. (Haber pasado 
rgOcnza por alcanzar rogando, ó por librarse negancfo, qtie dejar 
Ufoja en el corazón; lo que «más vale vergüenza en cara que 
illa en corazón»)- c. 456. 

Mostrar mal rostro ó bueno, estar enojado A placentero. Cacer. 
tt: ¿Todo ha de ser r>gor> enojo y mostrarme mal rostro? Id. ps, 
no sea de veras el moslrarme buen rostro. 
á rostro, cara á cara. Persü. 4,9: No se atrevió ia enfer- 
á acometer rostro i rostro á la belleza de Aurístela. Roa 
Hodr.: No se atrevió rostro á rostro á la constancia del Santo. 
Rastro avinagradúf del gesto áspero. 
¿_Byafro eaido, del triste. A. Alv. Siiv. Dom, I adv, $ c.§ I: ¿Por 
de roílro caído?.... andarás derecho^ el rastro levantado y 
alegre. Id. Fera. 4 Dom. 4 cuar. 3 c.: Turbado ó de rostro 



I de horno, piernas de rio, y tetas de frío. (Es mal, ó todo 
tbomera, piernas de lavandera, curtidas^ tetas de vieja, arru- 
481. 

¿Cí/o y el perdón, gran vergílcma es del baldón, c. 481. 
^vtíro tletc ai lecho, que no el cuto bien hecho, c. 431. 
liiittro üeva at techo, gae no pierna á concejo, c. 481. 
^¡raírostro, mostrarse en la cara la turbación. Sen. Cornei: 
*t3ti <loe lai tristezas del corazón salen at rostro. Via/, Para, 
' ^ quimeras, eslts invenciones / tuyas, te han de salir at rostro 

t al rostro, la mentira que ha echado, ó la mala partida. 



que nos ha jugado, cuando estamos al cabo, pues se \e echa 
en el rostro. 

Salir los colores al rostro. (Por empacho, vergttenza ó 
mienta), c. 564. 

Tirárseh al rostro, darle en rostro con ello. 

Torcer el rostro, esíar á mal con uno ó con algo, desdt 
Persíí. 1,2: El que los pasase sin lorccr el rostro, ni dar irn 
de que le sabía mal 

Torcerle e¡ rostro, aborrecer. Cacer. ps. 26: Solemos 
lorcióine el rostro. 

Verterle sangre ef rostro. Zabaleta Dlaf, Estrado: Resf 
vertiémiole sangre el rostro con la vergüenza. 

leerse rosíro á rostro con. Roa S. Rodr.: Para poder : 
verse rostro á rostro con Cristo. 

Votveríe el rostro, mirar con desvío. Caccr. ps. 9: No 
paras ni vuelves el rostro d los que te buscan. Uuloa Poes. , 
Que así me vuelves el rostro / con tan áspero desvío. 

Roi4lPÍ-torcÍ4lo, que tuerce el rostro, con menos; 
enojo, j. Pin. Agr^ 5,4; Que por el excesivo calor snlcn los 
rostritorcidos y patanes, Salaí. Tetisj. 1; No me estés rostritc 
/ ya que me estéis rostrituerta. 

RoNirt* tuerto, del que luerce el semblante por cr 
enfado, yüC7 í/íV.; Si andáis siempre rostrituerta, enojada. 
Pónese rostriluert2 sin querer probar bocado. Caccr. ps. 68: Nii 
la hallamos rostrituerta, desabrida, ni malacondicíonada para : 
cuantos la han menester. PersU. 3,1: Quedó Alonso desp 
Luisa mí esposa rostrituerta. 

A-prostr-ar^ de rostr-o. 

Instrans. á. Hacer cara á, no huir, antes resistir si es 
aceptar si es bueno. J. Pm. Agr. 17,2: No puedo arrostrar i ¡ 
letrados que no se dan más de á una cosa. Id. 23,26: Con i 
cebada el más natural mantenimiento de las bestias, si se acefc 
á ninguna cosa arrostran peor. Id- 5,23:Níngiin hombre que aí« 
perfección, arrostra á las dignidades y prelacíaSj ni renta* ni h^ 
mundanas. 5. Tcft. Vida 1 7: Que siente el estómago contca 
manera que no á todo manjar arrostraría. León Cas. 18: Alj 
no arrostran, porque no hay deleite que lo alcabuclc Tor. ffl. j 



55. rostro. 



hí9 



No arrostraba á manjar, que le diese contento. Oram. Gtita 
I, S 1: Así domo hay gustos que no arrostran á cosa dulce ni la 
Irasai, sino á cosas amargas y acetosas. Gr^n. Simb. 4,4: 
»& por su jrran rudera no arrostraban á amar i Dios puro y des- 
de carne. S, Ter. Mor. b,A\ Ella se csló harto despierta para 
y dormida pira arrostrar á asirse á ninguna criatura. 
Trans. Resistir con valor y admitir con gusto. QuiJ, 1,30; No 
ñble que yo arrostre, ni por pienso, el casarme. Id. 2, 1 6: Aun- 
I se ta den entre dos píalos, á buen sej^uro que el caballo no le 
are. Id. 2.16: Que no es posil^lc hacerle arrostrar la de las leyes. 
Mo puede arrostrar Díos cosa mata. Cabr. p. 334: 
■$. .tnio que un manjar sea, puede ir tan sucio y mal 

ío, crudo, frío, que no haya quien le arrostre, D. Veda 
S.Aat.: Todo esto era muy desabrido y amargo, apenas 
quien la pudiera arroslrar. Id. Oisc. Sai), áom. J ctiar.: 
le arme tan mal Ja cruz, que no puede arrostrar todo lo 
itkne. 

fi^x. Inclinarse para mirar con atención. (Tesoro 1671). 
De--l*ro8tl'-OF«e* maltratarse el rostr-o, física ó moral- 
, Ol'Cv. Ep. á Ui Emper.: Que tropecemos; y caigamos y nos 
y aun nos dei ros! remos, no es maravillar. J. Pin. Agr. 
> un en tropezadero.... en que los malos se derrostran por su 
elección; y no se derrostraran ansí, si. Id. 10:23: Y á eso 
poco» que no se derrostren. Id. 30,25: Aún será posible 
muchas veces y caer no pocas y también derrostraros al- 

Urrroslr^nilo, parlic. de derrostr-arse, J. Pín. Agr. 13,1 1: 
I á esta edad djban ya la encendida codicia sensual, que trae 
enes diMraidos y aun derrostrados. 

derrostrado. J. Pw. Agr. 29,^; Eclesiásticos y seglares, 

lindamos derrostrado». Id. 1 2, 19: En una materia lan princi- 

I <ano ista y por la cual andamos todos derrostrados. 

Des-ro«tr-arse, como derrostrarse. A. Alv. SÍIv. Bnc. 

ít Dtsrostrose ta tiaz, hirióse las narices, quehráronsc los pies y 

I (de tacsIatuaV Gu». £p. 31: En los cuales unos quedan 

, otros encenagados. 



^¿^ 



200 Okioen y v!i>a del lenguaje 

Kn-postr-ar, dar en rostro; echar en cara, úsase todavía i 
Venezuela, Honduras, etc. 

So-rrostr-arse, lastimar en el rostro, y reflexivo. Usi 
en Castilla, 

So-i*i*ostp-ada, dando en rostro, zahiriendo. Corr. D 
sorrostrada á uno. 

56. Ras. Con decir que viene de rasas raído, habíamos ac 
bado, como quieren los romanistas; prov. ras, fr. ras y rez, rez-d 
chaassée, morada al ras de la calle, pg. rez, rez de chao. Pero jam: 
este ras significó raído, sino en un plano y formando una superí 
cíe. Las frases en que se usa, al ras de, al ras con, ras con ras, do 
llevan al pasar la mano para percibir el plano formado por ea 
cosas que están al ras. Yo no tengo la culpa de que el euskaro arm 
y arrez indiquen cabalmente este concepto del pasar la mano, no- 
tando que rasan las cosas. Ello se dijo sobre todo del pasar la nuao 
por una medida colmada de trigo, que tal fué sin duda el primd 
rasero que se usó, pues todavía lo usamos, con ser tan fácil toon 
un palo derecho para allanarla. Menos culpa tengo yo de que ni na 
ni arraz signiñquen raer, raído. No creo, por consiguiente, eslu 
fuera de la ley del sentido común para preferir esta etimología. Ll 
fonética lo abona no menos que la semántica. De rasus hubiénx 
dicho raso, y no ras, porque en castellano y portugués jamás cae ll 
-O, ni aun otra vocal final, fuera de contados casos, como proclítia^ 
cien hombres y hombres ciento, val de,.., por valle de.... También a 
coincidencia que en todas las románicas hubiera caído esa -o; menos 
se explica la -z de rez en francés y portugués, ni el cambio de a en t 
no entreviniendo elemento alguno palatizador. Las variantes raz ] 
rez se aclaran por arra-z y arr-ez, como erra-z y err-ez, y en toí 
demás derivados euskéricos, donde -z añadido al artículo ósl-OZ,} 
puédese sin él añadir -ez, y de aquí asaz y assez de asa, ase hartir. 
En fin, ras no es adjetivo como rasus, sino adverbio como arraz. 

Al ras, al ras con, al ras de, á la misma altura y formando iff 
solo plano ó llano con alguna cosa. Es vulgar y tiene el valor ti» 
kéríco y no el latino. 

De ras en ras, enteramente, del colmar. Baena 189: Que no fin 
que solitaria y mí vejez de rras en rras. 



>^, ,,,^ chinche, wi Hünduras por ras con ras. 

ras. (Por igual), c. 622. Qdpv. son, I: Anlcs que ti re- 
1, eso fué antaño: / ras con ras de Caín, ó por lo menos. Id. C. 
U £1 alguacil decía que les había de poner ras con ras la casa al 
Picji/sr. /. 2,p. I,C- 1, §3: Donde nos asentamos ras con 
|por el sucio, como monas. Oviedo //. Ind. 42,5: Que había él 
»ti malenaú fuei^'X) que hay dentro del pozo ctiasi ras con ras 
i boca drl. También se dice cuando pasa tocando ligeramente 
tÁ o\to, como la palma de la mano. 
[Ras en ras, un lleno, coniJnuidad. J. Polo pí. 120: Es un ras 
• de sírIos, / empujón de vida, y íanta, /que presumo que le 
ho /á la muerte alguna trampa. 
iJto* por ras, rozando. Alv. Gato Bibl. Gallardo: El diablo, 
i!nos / siempre sigue ras con ras. 
■■>p«-t>us, cuido al desgarrar ras ando ó dando un golpe con 

I Ra»o, tampoco signiñca raido ni viene de rasus, sino que es 

B, Añadidas -o, -a para formar el adjetivo, y su valor es el de la 

ide £nino colmada hasta arriba, de modo que se haya pasado 

rtiUh mano, es decir lleno y llano, jamas raído. Fuero Navarr.i 

'■ tz^csn tinplir la campanilla de mierda de home, que sea rasa^ é 

■■ en U boca del ladrón. 

lo igual y llano, como ta palma de la mano, que fué el 

I rasero. Qaij, 1,18: Que ifida esLá rasa^ como la palma de 

»(1a boca, sin muelas). Id. 3,40: Quedamos rasas y lisas (las 

^como fondo de mortero de piedra. Id. 2,55: Pero lodas (las 

Fde U sima) las halló rasas y sin asidero alguno. 

Licutar del ciclo ^n nubes y del oimpo sin casas, etc. que 
'^■- 1.38: Eslandoen la campaña rasa. A. Mor. 7,19: El 
) Uvio, era raso^ muy llano y apartjudu ú darse la 
lA. Alv. Sh. Dom. 4, cuar. í, c: Se vuela y esparce la nu- 
cí alma del iodo rasa y limpia de, Mabq. Tr.Jer. 2,3: 
tdcja d ciclo raso. Cast. 5. Dom, 1,1,40: Estando predj- 
I dia tan sereno y tan raso como los pasados. Oviedo H. Ind. 
^ tiene dos sierras y es todo peña rasa é sin árboles. 

, sin adoraos, tt otra cosa que suele haber. Qaij. l.tO: 
iMBlna ú sillón? Id. 2,41: Ahora, que tengo de ir sentado tsi 



202 0K1Q£N V VlbA DEL LENCIUAJ^ 




una tabla rasa (sin cojín). £sp. zn^/.: Le hizo levantar y scnt 
una sitia rasa. L. Rueda I, 1 35: Como se vé ese becoquín de i 
y los lados rasos, atrévese á hablar diciendo que te las cortaroa pd 
ladrón. J. Enc. 242: Que traen / la vergüenza ya tan rasa (corta). 

En Aragón además de colmado ó lleno, vale desver^nzado i 
escaso, siempre del pasar la mano por la medida colmada. 1 

Sustantivado, raso es seda fina, suave y lisa, no de torzal. Qafi 
1,27: Con unos ribetes de raso blanco. Id. 2,27: O jirón de mi 
blanco. 1 

A la rasa, llana y rasamente. T. Naharr. I, 375: Si me esoH 
chase á la rasa / lo que yo sé del traidor. Id. I, 152: Yo te he W 
blado á la rasa. I 

AI raso, á la intemperie, en el campo. 1 

Bala rasa, la que se pone sola en el arma de fuego. < 

Campaña rasa. QaiJ. 1,38: Estando en la campaña rasa. 16.% 
58: Cuando Don Quijote se vio en la campaña rasa. Ñamarte, j.9 
En cerrado escuadrón ó manga suelta / en la campaña rasa. 

Campo raso. Qaij. 1,19: Ahora estamos en campo raso. Cam 
p. 581: Campos rasos y extendidos. 

Cielo raso, techo con tablas delgadas y entomizadas, cubieitM 
de yeso sin hueco alguno. 

Gaay del raso cuando apela, y del terciopelo cuando arram 
c. 300. Gaay del raso cuando empela, y del terciopelo cuando» 
rasa. c. 300. 

Lo raso, el campo descubierto y llano sin bosque. J. Pin. Agr, 
4,3: Ya que habernos salido del poblado á lo raso. QuiJ. 1,25: Hasta 
salir á lo raso. Id. 2,10: Picar á Rocinante y salir á lo raso (fucM 
del bosque). Esteban. 1 2: Salíme á lo raso. Mend. G. Gran. 3: Sé 
fué retirando hasta salir á lo raso. •* 

Quedarse al raso, dormir al raso, á cielo descubierto. 

Salir á, ó al raso, salir á lo llano, tocar el punto de la cuesfíds. 
Selvag. 25: Como yo la vi, salgo á raso, donde (hablo de dlo^ 
Oviedo H. Ind. 12,21: Les hacen salir á los rasos á buscariis(B 
campo). Persil. 1,5: Salió al raso de aquel sitio. 

Tabla rasa, en pintura el lienzo ó tabla dispuesta para la pi» 
tura, sin color alguno; metaf. el entendimiento dispuesto, pero qoi 
no ha recibido aún especies. 



56, rasar. 



203 



El como ia palma de la mano. Euo. Salaz. Sal. esp. 
dejar mi coraüún lan libre y raso d^ste mal, como la 
Urna de U mano. 

Lomo y «'«rlioso, todo. Dijose de raso y velloso, es decir, 

y peludos, lodo*. Gfos, á Mingo R&b. 24: Yo soiié esto 

ida» / de que estoy cstremiiloso, / que ni raso ni velloso 

»rd de csla v^ada. Fons. V. Cr. 3,2, par. 1 7; Eso hace la 

Dios, que no deja roso ni velloso. J. Pulo pí. 21 1: Muerto 

ne ya tu rostro hermoso, / pues es de cuanto ve roso y velloso. 

C. de e.: Que no había de dejar roso ni velloso, ni piante ni 

lie. Obk. p. 37: Qué pulgón en las viñas, que no ha dejado 

ni velloso. Cacer, ps- 72: No dejan roso ni velloso. Abrasan 

Bundo con su lengua. D. Vega ÚÍsc. áom. 3 cuar.: Que ni deja 

I ni vcUodO, rama ni hoja, no deja renuevo ni pimpollo de virtud 

I no lo arranca y destruye. J. Pin. Agr. 26,33; Que meten 

oso roso y velloso, como les parezca serles de provecho. 

I /Vi dejó roso, ni velloso. (Para significar que lodo lo arrebañó; 

b consonancia dice roso por raso), c. 211. 
\ Si roso, ni veíhso. (Loque ni grudo, ni menudo; no dejar 
I de lodo), c &53. 
So qaedó roso ni velloso, c. 560. 

tlRM-M, abertura ó ralera que se hace en lelas endebles sin 
nper U trama ni la urdimbre. Páramo elevado y llano, donde 

hacer rozas y tener sus brañas los vaqueros de Asturias. 

ttn^-Illa» lela delgada de tana; ladrillo Fino para solar. 

HaMa-nicut-Vf enteramente, llanamente, de manera rasa. 

Agr. ] 1,7: AUs rasamente condena á Pitágoras de la'palin- 

Id. 11,8: Escoto rasamente concede que. Id. 2J2: Séneca 

■mente que la idea es ejemplar 6 dechado eterno de las 

[IxóH CanL 7,A: Que ni dejen por temor de decir rasamente 

í deben. 

(■.4^^r« de ras, y aíii propiamente es pasar la mano ó el rase- , 

la medida, que quede llana y llena, y luego del pasar cuak ' 

rota cosa rozando lijeramente sin raer, como la bala ó la 

,pOT una superficie. Atex. 1361: La cárcava es bien fonda, 

ktaicn rasada (llena). 

(e|kx. Ponerse raso el cielo. A. Alv. Dom. 4 atar. ¡ c: Des- 



204 Origen y vida del lenouaic 

-t i á 

pues de un airecillo que se levanta y sopla, se limpió la nube y 
rasó el cielo. 

Rasarse los ojos de, con lágrimas, llenarse de ellasi como vasi 
poniéndose al ras. G. Alf. 1,21: Y casi se me rasaron los ojosi 
agua. Id. 2,1,8; Que no pude resistir sin rasárseme con lágrimas I 
ojos. Id. 2,2,7: Que se me rasaban los ojos de alegría (de ügí 
mas de alegría). Manrique Laurea 2,4,3: Rásansele los ojos de agí 

Kasa-nte, línea rasante en fortiñcacionet, batería rasait 
etc., al ras con el agua, el suelo, etc. 

KMN-«^ro, palo rollizo que iguala y rasa la medida de tr^ 
etc. Pie. Jast. f. 45: El rasero no os obligó á tenerle en el arca, qa 
si hay tiento, el rasero está en la mano. 

Meta/, igualdad rigurosa. 

Echar el rasero. (Por igualar y quitar las demasías), c. 536. 

El rasero lo lleva; ó el rasero se lo lleva. (Díccse de lo que p 
rece que se colma en las medidas de granos, que se han de raer, 
se aplica á otras cosas), c. 106. 

El rasero lo llevará. (Lo que sobra en la medida, y acomódi 
á otras cosas), c. 521. 

Ir por un rasero, tratar por igual, ser iguales. Zamora Jlfo 
mist. pte. 7, Santiago: Úsese de una medida, vaya todo por un n 
sero, no perviertan los particulares intereses. J. Pin. Agr, 22,2! 
Porque ni las costumbres ni trajes ni los gustos van por un rasetOk 

Llevarlo todo por un rasero. (No hacer diferencia de pcraoifl 
y cosas), c. 485 y 625. 

Llevar por un rasero. Cacer. ps. 9: A todos lleva Dios por i 
rasero. Cabr. p. 217: Y no es razón llevarlos á todos por un rasen 
Cácer. ps. 48: En el morir todos serán iguales. A todos los llevar^ 
por un rasero. 

Medir por un rasero, tratar por igual. León Ca/nf/io: Porqi 
en su regir no mide á sus ganados por un mismo rasero. 

Pasar por el rasero, igualar. J. Pin. Agr. 3,8: V así quiero pi 
sar por el rasero conque os he pasado á todos. 

Pasar por un rasero. J. Pin. Agr. 23,27: En caso que ñioi 
tantas las malas como las buenas y hovieran de pasar todas por C 
rasero. 

Todo ¡o llevan por un rasero. (Cuando nos quejamos qufe ■ 



distinción de personas, y se aligue tanto i uno como i oiro 
na I 420. 

>- i-- ' tumo rasero, y herramienta de carpintería para 
QuzM. Bienes p. 143: La muerte es la rasera que á 
no* hace tgul». Za«40Ra Mon. mist. píe. 3, Concep.: ñlíos ta 
dr la culpa original les rayó la vida. Serafina: Medirlos por 
fSeneíal. 
k-i«>'ai9ar, de rasar. 
intrans. quedar raso el cielo, sin nubes. Espin. Baílest 2,3: 
ndo llueve toda la noche, y at amanecer arrasa y sale e! sol muy 
ly «.tn viento. 
\Trans. poner al ras. Ovteoo. H. índ. 50, 26: Deshicieran la di-»^ 
c la arrasaron hasta el agua. 
•tnar ó híicer colma: liasla el borde ó al ras, arrasado, colmado 
, GovARR., Tesor. 1671). De aquí en particular de las lágri- 
i que llenando lo^ ojos rebosan un poco y de las olas que pasan 
cubierta. Qíí(í. 2,40: Dijo esto con tanto sentimiento la 
I que sacó las liornas de los ojos lie Iodos Eos circu asíanles, 
i arrasó los de Sancho. Casu. p. 622*. Qué lágrimas de placer 
: vuestros ojos? 
a» la medida con el rasero. CovAfta: Rasero con que 
iisiiatamos la medida. 
^MttaJ. /jiüAxxTA Dia f. p. !, c /: Arrasa con el dedo el sudor de 

nr, allanar, driando raso, como la medida arrasada. Zamo- 

V. mist. pié. 3, ps. 47. v. ¡I: El muro era estucado, ]íso« arra- 

itlü ' arnfio no lfní;i. Id. pU. 7, San Marcos. Toma 

liLL ., . . „Liirle y arrasarle. fd,pte, 2, L4, pie. 3, Simb.S: 

desta parte arrasaban la cera. Vaiverde V. O". 5, 

fque para lan inmensa mulliluJ de reos, como han de 

anic mí no será bastante su amplitud (drl valle) se arra- 

■ motile de tas olivas, continuándose con lo llano y humilde 



•ar aba]0 allanando, y vencer^ domeñar. Lope TV 
>do lo tumba y arrasa. Entret.j. 3: Que no lo arra- 
s H. E. 1 1,0: La villa de Trcncatayo, que era muy 
) kAidü que U hubo por fuerza, la allanó y arrasii el año 



206 



OrIUEN V VIOA DEL LEHUUAJf 



1161. OvALLE H. Chile f. 215: El gobernador entraba ana 
todo, y así pudo pasar sin resisicncia. 

Quitar, hacer desaparecer. ]. PtN. Agr, 24,16: ArráSAtne 
cmtauro de las aguas del adriático mar de Venecia, pon 
quiero engolfar Irás una gruesa armada. Zamora Mon. mis 
SanHogO'. Pues si U sujeción es tan fuerte, que tales dlfic 
[á fuerza de trabajo arrasa. Ovalle fí. Cftiíe, 123: Otra horri 
menfa les llevó los castillos de proa, y fué menester cortar y 
los de popa. 

Reflex. colmarse liasta el borde, llenarse, sobre lodo de l( 
lleva con, de, pero no ertt como quisieron Salva y otros por 
tender la meláfora. que cslá no en anegarse en lágriiius, ! 
üenarse de 6 con. CMCzn.ps. 77; En lugar de llover, se a 
cielo con pájaros. Quij. 2,48: Se me arrasan los ojos de láf 
Lis. y Ros. 2,2: Los ojos se me arrasan de agua. Pk. Just. 2, 
Se me arrasan los ojos de lágrimas. S. Cornel.: Ya en est 
arrasaban los ojos de lágrimas. Cabr. p. 409^ Con los ojos 
dos de lágrimas. Santamaría H. Profef. 1,16: Levantando á 
ánimo confiadísimo, los ojos arrasados de agua, dijo así. 
Monte Catv, 1 ,53: Si se me arrasan los ojos de lágrimas no 
por estarlo aquí escribiendo. 

Destruirse. Zamora. Mon. mis!, pte. 3, Ásanc: Arrasai 
torres con el fuego, arrastrar sus banderas. 

Arrasado de lágrimas. J. Pin. Agr. 22,3: Respondió él ar 
de lágrimas. 

Arrasar con el suelo, ó tierra, echar abajo, poniendo al 
el suelo. Cacer. ps. 1 6: Hasta que arrasaron el templo con el 
Ui. ps. 73: Han arrasado el lugar con la tierra, no han dejad 
con cosa. 

Arrasar por tierra. Oran. Slmb. 2, 1 4: Fué abrasado y ai 
fcpor tierra, sin quedar en ella piedra sobre piedra. Cacer. 
"Hínlo arrasado todo por tierra. 

Arrasarse en lágrimas, barbarismo por de. Es que lo coi 
con anegarse ó bañarse; hiendo así que lo que vale es rebos 
ojos Henos, satir como al arra^r la medida de trigo con el 

En-ras-ar. Igualar^ allanar, por ejemplo las paredes, 
poner al ras ó ras-o. 



f^ 



56. n^/or. 



20T 



fntrans. dícese de! estar una cosa en el mismo plano con otra, 
* coa ras; y de! quedaisc liso y raso en el refrán: Guüy det raso, 
Oiidb empela, y del terciopelo, cuando enrasa; ó: Cuando el pelo 
)fnsa y tí raso emptía, muy maí anda la seda. 

Puertas enrasadas, las de labias muy juntas y sin entrepaños m 
Ibridos. 

Enr a» c, posv. de cnras-ar. 

Ri^ar. K¿írimg lo trae de ■radulare, radula, radcre raer, aun- 

coa duda. Y con razón, pues J no viene de d, di, dut en caslella- 

ígo racha y rachar por raja y rajar, y en antiguo castella- 

iO. Además raza viene de raja. Tenemos pues raja, racha 

en el mismo caslelfano. Esta variedad de silbantes siempre 

eusfcera, donde hay varias y dificultosas para nuestro idio- 

T al cual loman estas variante/, ch, z, como veremos en 

mucbos vocablos. E\ primitivo valor es el de golpear^ de 

ó arra-tz, ts decir andar con la mano, ya golpeando, ya ara- 

I, ya araslrando, como en ras> rasar. «Pódame en Enero, rdja- 

a Abril, y déjame dormir», dice la vina cu el refrán antiguo, es 

iábrame 6 Hmpiame, rastrillando, etc. (V. Rachar); raj-a es el 

derivado. 

partir en astillai ú trozos largos algún leño. Quij. 1 ,52: 
dcstrooL, asuela, raja y parte. ZAMOftA Mon. mist. pte, 3, 
No se contentará con rajar los arcos, romper las picas. 
fionr.f, 7S: Rompió en él su laura por tres partes, y la 
la arandela, sin que alguno dellos tomase revés. Cid 365S: 
los pelos de la cabei^a, bien ala carne tegaua Ccon la espada). 
UííaJ. cbariar míniiendo, hablar mal de uno^ braveando sobre 
Seitag. 4'2: Mas mira que rajes lar^o (con la dama). 
^rajal del que charla con facilidad, 
fOttu rajal del que mucho parla. 
fftja como un descosido, charla mucho. 
R^f-ad-iltc», confitura de almendras rajadas y bañadas de 
• Pragm, Tas. 1630, f. 4Q: La libra de rajadillo á cinco reales. 
lUjad-hco ficjl de rajar. 

R^a-broqueleA, el valentón y camorrista. Estetan, 4: Y 
It mistad de mis rajabroqueles. 



Raji»'tab]a (a), con brío, como quien de un golpe ni>a uu., 
f tabla, pronto y deprtsa. Un rajatablas, reprimenda. 

lifijj-A. astilla que se corta al raj*ar, hendidura, pedazo alo 
largo cuyo posverbal es, 6 la liendidura, pedazo. QaiJ. 2,28: Sus6 
f tándome con rajas de queso. Galat. &, p. 97; A la luz de una 
de teoso pino. 

Cierto género de carisea i^ paño prensado (CovARR.)r 
racha y raza. QuiJ. 1,6: Una sotana de raja de Florencia. Voeú^ 
Crasca- Rásela Florentina, Diciamo Rascia á especie di panno 
di tana; ma soiüe. Zabaleta Día /. TrapiHo: El vestido de 
de Segovia. 

Hacerlo rajas, romperlo. Cacer. ps. 73: Como si corlaran 
en un nionte^ asf hacían ra^as las puertas del templo. Qftij, 1,6: 
oliva se haga luego rajas y se queme. Cárcel Sev,: Déjame que] 
haga rajas entre estas manos. 

Hacerse rajas. (Hacer algún ejercicio, como bailar, trabaía^ 
argüir), c. 630. Vizc.jtng.: Y yo me haré rajas bailando en la fíe 

pequeñas rajas ef fuego efícienden, y los grandes maderos i 
sostienen, c. 390. 

Sacar raja, ó racha, aprovecharse de algo. Ctlest, IV, p. ^ 
Que nunca mete? aguja sin sacar raja. 

Si queréis satter dónde vengo, de Hacérmelo rajas vengo, {i 
aldeanos dicen rachas; es contra necios preguntad ores.) c. 257. 

K»j-íLa, dimin. de raj-a. QaiJ. 2,66: Con no sé cuantas rají^ 
de queso de tronchón, 

li£«j-uela, dimin. de raj-a. Mañero Apol, 37: No btc 
unas rajuelas de lea para tomar larga venganza. 

^ aj't'líi, paño que llaman raj-a, mezclado y variado de colore 

Rüja-dura» raja ó aberlura. 

Raj-uñap, en Venezuela por rasguñar^ de raj-ar con la I 
ó con el sufijo -uñ. 

Hüjiíin-o, posv. de rajuñ-ar. 

Itzicbaí*. Variante de rajar y razar^ que confirma la climulú 
cuskérica. Rocho por rajado, como ras-o de ras, del arratz 
mano, de golpe, y racha por raja. A/exandrí 457: Diér. 7 
golpes en medio los escudos, /quebrantaron las lanzas ^^ 
ennos punnos,/amba5 cayeron rachas é pedazos menudos. 



56. racha, raza. 



209 



rachar es «rajar, rasgar, hender, dividir una cosa i fiieria y 

strumeato. Racliou .i roupa. Rasgó ía ropa. Cal lostrego sutil 

nube» rachiL Cual relámpago sulíl que las nubes hiende. 

rajas de piedra, conchas, eíc, en las aberturas ó rendijas de 

[pared, revoatrb». Rachún: •Rasgón. roUira de vestido, etc.> 

tdura: «Rasgadura, acción y declo de rachar». Rachado: «Des- 

idrajado, rasgado, descosido, despedazado, andrajoso, etc. Des- 

, desvergonzado». Rachadela: • Pequeña hendedura ó abertura 

cuerpo cualquiera». Racha: <Ra|a 6 astilla que se corta de 

leño» (Valladares), En Asturias rachar y raxar (rajar) son 

no. i 

Richar es ta^or, rajar. J. Pis. Agr. 24,37: Vo mandado tenía que 

^alguaciles y porquerones rachasen la cabeza á cualquiera que 

|Ib atreviese á quitar los presos. 

Rach»-bode|fas, rompe-bodc^as, gran beberrón. J. Pin. 

f. 8,16: Hasb ganar nombres vinosos por donde andan, y otros 

t tlaxnan rachabodegas sin entrar en etlas^ mas hacen andrajos el 

Id. P" "■ Qué se puede decir de los eclesiásüco^ públi- 

Li al vino, que sin tes hacer agravio pública y 

Ble los llaman rachabodegás y maestre buen vino? 

Raeh-n, posv. de rach-ar, y es hendidura ó raja, en minería 

l^dc madera.]. Pin. ^r. 28,l4r No saben de oración más que..., 

I todo piensan que han de hacer racha los cielos para entrar 

tá pesar del aduana. A/cx. 161*. Rachas ñzo la lanza que 

1 el punno. Corr. 257: De hacérmelo rajas vengo. Los aldea- 

I rachas. 

íkilpc fuerte de viento, golpe breve de fortuna en el iitego, serie 

como UTtt lista ó raja 6 ra/a en ct paño y la tiendidura 



^Techas, á intervalos, con desigualdad. 
Hftza. De este vocsblo español y portugués ^lió el italiano raz- 
; se halla ya en el s. XIV, y francés race en el s. XVI, del cual 
i el infles su race en el mismo siglo, y d alemán Rasse el s. 
I lo Bitimo que Icaste de casta. Hay quien trae raza del arábigo 
que dio m en castellano; las demás e|imníogí.is antes 
■ ton peores. Ks una criante de raja y racha, y díjose raza 
a, ó ra/a-go, y aplicada i las telas vino Á sig^nífícar la U4ta 




210 Okioen y vida del lenquajÍT, ^ 

■ — .--. ■ ■ .._ ■ ^ ■ ^ 

que distingue en ella un pedazo de lo demás; de modo 
abrirse se dijo distinguirse ó separarse, y de aquí el disi 
casta, asi como ralea de ralo. En Hita 94: Non ay paño sy 
Es decir sin marra. Nebrija: «Ra^a de paño, panni raritas: 
aberturas. Covarrubias dice del Rec-el ant.: «Cobertor 
delgada y lisiada, qnasi racel, especie de paramento delgado, 
qUasi racel porque está razado y listado, porque raza s 
la lista que hace diferencia en lo demás de la tela». «1 
el paño la hilaza que diferencia de los demás hilos de la 
Tesoro 1671: Raza del paño, un rasgoncillo ó deshilachadc 
p. 286: Paño al parecer finísimo, y desdoblado tiene mil raz, 
y Ros. 5,1: Cuanto más que en el buen paño cae la raza. H 
Diz la dueña sañuda: non ay paño syn rra^a. Fons. K Cr. 3, 
paño tan fino en quien no se halle raza. 

Raja, fuera del paño. Jineta p. 83: Tendrá excelentísimos 
sin que les salga cuartos, cercos, razas ni sequedad. 

Metáf. Hita 504: Con el dinero cumplen sus mengua 
Ra^s, 

De aquí calidad distintiva. León Jesús: De la flaquez 
nacimiento y de la mala raza que tienen. Retabl. marav.: N 
puede ver las cosas que en él se muestran, que tenga alguna i 
confeso. 

Clase. D. Veoa Conc: Fué concebida limpia y pura, y aj 
toda raza "de culpa. Quij. 2,32: Fsta raza maldita (los encantat 

Casia ó calidad uiáíintiva de! origen ó linaje. J. r'iN. A^ 
Que Bayarte y Briliadoro Tuercn '.le la raza de vuestros caballos 
1,28: Gciiíe llana, sin mezcla de alguna raza malsonante. Pint 
p. 80: Los señores que íieneii raza y cría de yeguas. Mariana 
22,1: Ko de otra manera que los sembrados y animales, la r 
los hombres y casta con la propiedad del cielo y de la tierra, 
todo con el tiempo, se muda y se embastarda. 

De buena raza, de buena clase, familia, condición. 

De raza de titanes, forzudo. 

El can de buena raza, si hoy no caza, mañana caza. £t 
nacido, por traviesas que tenga algunas acciones, al cabo obra 
-quien es. El can de buena raza, siempre ha mientes delpai 
caza. 



56. arrastrar. 



211 



J- '-"'r razatk sal que torta de jabón, 6 que pan de Jabón. 
■c sol. F.u esta acepción qtie Irae Nebrija, por rayo de 
\6 de luJt, ten€mo»el primitivo valor, como raja ó hendidura. 

'fí, amor de cortesano y ropa de vHíano, no dum 
..^dños. c. 477- 
Paxa del sol, rayo que pasa por una rendija (7esor. 1671), 
Tener raza de, como raza de so!, hilacha, pizca de. Zabaifta 

r/. 1,15: C:- ' ,'a de bs qcie se oyen ha menester más priie- 

ira ver si i. de mentira que un prelendienle de un colc- 

I para ver si lien; alguna mala raza. 
I Tomar ¡a raza, en Salamanca tomar el so) dentro de la ciudad; 

I aclarado por raw de sol, rayo delgado, no sol lleno. 
Raz-ttdo» del tejido de desigual hilaza, con lisL<is que desdi- 
1 de lo demás, de raz-a. 

' liaz-ii'ln, en Salamanca caer una tniáa, molliznar, de modo 
: e* un golperito de agua, mollina. 
Ra¿.-a|CO, lienzo de c&topa muy tosco, que también llamaban 

1, del tener basta h raza, ú sea ralo el tejido. 
Rec<»l, de riic-el. de raz-a (véase). L. Fern. 31: Y un rece! 



lt«.*t?«?IIO| lan.! de recello la larga y basta de las patas, ele, que 
kde las ovejas (Halencia); v.iriantc de racel, por lo desiiilacba- 
üe se p>areci,'. 

A-rfOMti'ar, del antiguo arrastar, como se ve por el portu- 

rastir, y por '.oJos !cs derivados en castellano .inífgiio, portu- 

10, que nn tienen -//-, la cual s.-íI¡6 posteriornicntt; como 

: slella. algtiandre de aliquando, fuerlcmientre y demils 

atrc de -mente, tresoro de tesoro, delantre, lasírc— fr. lasle, 

idr "■•— t'"n, rislra de restis, comitte de comité, etc. No 

^puc mm, pues el tiiisino rastro por zarzo es erudito 

ettat vicnt aet anti^o rasto. En euskera arrast onomalope- 

itasu ú rozar, del arrastrar, arrasta galga que hace ir arras- 

iy rozando el carro, etc. 

Itíram, ir arrastrando. Qaij. 2,9: Por el luido que hacia el ara- 

tirntíraha jior el sudo. Araac. 23: Otros á galas, otros de- 

t / arraítrando procuran acogerse / á algún reparo ó hueco 

fh senda. Qucv. Provid,: U cigüeña si no se abale, t\o Vraij^ tiV 



212 



OKIOEH V vroA DEL LÉNQUAJt 



aprisiona á !a cukbra, que arrastra. Qaij. 2,44: Los cabdlof, 
3Jr¡os»/que tn pié por el suelo arraslran. Id. 2,23: L'n ven 
^anciano, vestido con un capuz de bayeta morada^ que por c 
le arrastraba. 

Metafor. Qv^.Job: Yo» que no puedo volar, como los 
res sagrados» ni vencer las costumbres con ia diligencia de I 
,sos, hago ini jornada arrastrando. 

De mala gana. S- Ter. Mor, 5,3: Aunque arrastrando c 
mos con la obligación para no ser pecado, no llegamos con 
á lo que ha de ser para. Avila Aadi. 16: Que no va arrastranf 
que le manda la razón^ mas obedece con deleite y presteza. 

Eti e] juego de naipes, saltr jugando alguna carta del pa 
es triunfo para que asistan los demás. Moheio Aat. y Seleac 
Que mi amo tiene mal juego, / pero si el Príncipe arrastra. 

Trans. llevar por el suelo tirando. Oraw. Simb. 2, 1 3^1 : 
ron i la cárcel y sacándolos los mataron cruelmente, arrastra 
unas veces boca arriba, otras veces por las espaldas, kl. 3,3, 
fi 2: Para que todas las }{enles arrastrasen y quemasen los 
que antes adoraban, Zamora Mon. mist. pte. 2, Simb. /J 
l^rraslrando tas cadenas, como esclavos. Caíík. p, 185: Ti 
dolé arrastrado, cosido y pegado con la tierra. Galat. \: U 
arrastrando adonde León ida estaba. 

De, QuKV. Entnm.: Con garfios me arrastraron de las q 
por Eas calles. 

Por Gran. 5í/n6. 4J6: Arrastraban las mujeres por lo* 
líos, Mend. G. Gran. 2: Le sacó arrastrando por los pies un 
d quien dio libertad. 

Arrastrar sedas, etc., por usar vestidos ricos, rozagantes. 7. 
Mon. mist. pte 3, Asunc: Reina de ciclos es, brocados 
Gran. Simb. 1,10: También muchos de los que arrastran 
terciopelos. 

Metaf. violencia en el obrar, aliciente en el atraer. Qai^. 
Pero Iraeslos (los refranes) tan por los cabellos, que los arras 
iJio los guias. Mañero Pref. 57: Al que con la vivera de Ia 
I no le lleva, con ta energía te arrastra. 

De las pasiones, impulsar fuertemente. RaJ. didt.j.J: An 
di de an deseo / sin provecho resistido. Torr. FU. mor. 4,2t 



^an !a intención recta de acertar, sin que tos arrastre la pasión 
Iteres. D. VcoA lod. tant.: Llevar su auditorio arraslrado por 

^Uas quebrada» y por aquellos peñascales y breñar. Quev. Mas. 

?«. 65; Uera Mario d ejército, y á Mario / arrastra ciego la ani- 
de imperfo. Moretd Desd. c. desd. í,¡: Pues la que no pudo 

ble ; ¿Porque os arrastra enemiga? 

\Reflex. ir por tierra rozando. Quij. 1,41: Vimos sus obras, que 
arrancarse las harba$, mesarse los cabellos y arrastrarse por el 



^ Mtiúf reoaprse con alguien, adularle, y aún se añade eo/no las 
iras ó lagartos, ó por el lodo, por los suelos. 
Andar arrastrando^ en trabajos ó no podiendo andar. O. Pmti 
I. 1: Que arrastrando/algunas veces anda y con gran pena. 
Arrastra ese, y vuelve por otro. (DCccnlo cuando pasa aíguno 

do en bestia.) c. 69. 
Arrastrar ai codo, en et juego siendo mano, con intento de 

al si^icnlc con provecho propio y de tos demás. 
Arrastrar bayetas, estar enfermo, vivir con gran trabajo. 
Arrastrar cadenas, ir preso. 
Arrastrar coche, ser rico y poderlo gastar. 
Arrastrar data, requerir de amores. 
/Afraifroriír.' apiHlrofc contra el que menospreciamos. 
Arrastrarte de malUfa, metaf. hacerle daño, apurarle. 
Arrastrarse como tas culebras, del zalamero y ruin. 
Arrastra tma silla y siéntate en el suelo, cuando vemos i une 
Ipié por faltar asiento. 
Hacer algo arrastrando, de mata gana. 
I qae arrastra, honra, de las ropas rozagantes, y dícese con 
l.dcl desaliño. L Ohac, Crii. 36: Antes lo que honra arrastra 
: i muchos más arrastrados que sillas. 

¿airar ó traer la soga arrastrando, del que huye de la justicit 
íf Tfnje la víndidí pública. Qucv. C de c; Llevar la soga arras- ' 
en que es la mayor desdicha. Vo he llevado arrastrando 
^MH t bailo que es peor que la soga lleve arrastrando al hombre, < 
Trvtr arrastrando, de lo penoso, CAcctt^s. 87: He traído la 
I *Ai unsinndo. 

Tnerie arrastrando, aburrido. Obreg. Q: La vida le liacarra»*] 




214 OatOtN V VIDA DEL LENGUAJE 

tranda- Quev. Mus. 6^ rom. 8; Soy pecador lransparen(e,/dijo, que 
truie arrastrando/un año ii as una luerta/á un caballero Don Pablos, 

Arra^tr-aílo, partic. dearraslr-ar y comoadjeEÍvo ¡o pena- 
so, violeníauo, despreciado y desgraciado. Quij, 2,57: Volverme yo 
aurora á las arrastradas aventuras de mi amo. Quev. Cas. he. am.: 
Y cuan arrastradas andaban de ordinario. Cacer. ps. 88: Traían 
arrasirada la honra. ALARt. Semej. á si mismo: Que anda como la 
culebra, /toda su vida arrastrada. 

Arrastrado es también el bribón y picaro, el afligido y muy 
trabajado, el desdichado y desastrado. 

Andar arrastrado, ó arrastrando; vivir arrastrado. (Encarece 
esta frase el afán y trabajo con que uno vive por miseria 6 enferme- 
dad y ganando la vida.) c. 513. 

Arrastrado te veas de la cola de an piojo, maldición, que luego 
se recoge con la misma frase que templa la mala intención por la 
chanzoneía con que acaba. 

Traerle arrastrado, por fuerza. S. Ter. Vida 11: Y es gran 
negocio no traer el alma arrastrada, como dicen, sino llevaría con 
suavidad. Fons. Am. Dios 3: Et los trae arrastrados y aborridos. 

Traerle arrastrado, humillado. Cacer. ps. 43: Tráennos arras- 
trados por esos suelos. 

Vivir arrastrado, vida arrastrada, pésima. Cacer. ps. 68: No 
alzarán jamás cabeza y desta manera vivirán siempre arrastrados. 

Aprastpa-muei'los^ en naut. el que los recoge y lleva i 
los heridos á la bodega en el combate. 

Appastra-neg^ooios. Allá va arrastranegocios. (Dfcese 
de las personas desaliñadas que hasta los mismos vestidos arrastran 
desiguales y mal puestos), c. 7 1 . 

Api*astpa-piés. L. Moratin í. 2 Obr. posf., Carf. 129: 
Ni el estruendo de las escaleras, ni los arrastrapiés de las antesalas. 

Arrastr-uz-on-es, se aplica en la Litera de Aragón á las 
personis y cosas que son llevadas á rastra; vida de privación y 
pobreza. 

Arpastt*-a, posv. de arrastr-ar. 

A la arrastra, contra su voluntad, á la fuerza. 

Arrasti^e, posv. de arrastr-ar. 

De arrastre, de lo que incita á seguir é imitar. 



I 



56. rastro. 



215 



Ai*raHtpa-nii(*nin. Col. ptrr.: Magullada del arrastra- 
»lo furfa ilíl JpLJ'^t=nto. 
Arp«i»lrail-{xo. Orden. SeviU. Afbard. /. 2Ió: Otrosí, que 
||t)Cuno de iai dicl;as albai'deros ni otro por ellos no sean osados á 
ir pap arraslraúizü. Es hoy vulgar, por ej. de la lierra de aca- 

etc. 

Arra«tratl-crOt camino por donde st^ hace el arr^tre de 
icrms, «ítio por donde se sacan de la ptaz^ de toros los animales 
írtos. 

Arfastpaid-era, on náut. ala del Irínqucle. 
ArpasIr-í-^-oap, úsa^e sobre todo esie diminulivof-e/^y 
rttattvo ('tar)t diciéndose de la persona que anda despacio, 
cuando no v-aya así propiamente. 

l>g w nrrwatrar. U Rueda 11^ 141: Sí, que Os pudo arras-. 
■y desarrastrar. 

Ra««lrap, de arrastrar, perdida la ti-. Partid. 2,23,2: Rastrán- 
ü dcsüjctiibrandolo, en manera qtie lodos lomasen escarmiento, 
rom. 34: Mirando rastrar los trillos. Oviedo//. Jnd. 15,1: 
» Aquello que parcs^ce gusnno en una cosíHa A manera de cJ&ca- 
" -n rastrando. Í.on Tirano cast W, 486: Me obli- 
»( I '.do /y In boca por el sucio. 0\kcÍa Codic, S: 
an á dormir tan sordamente^ qiíc podían raslraltcs una 
^n sentirl,,. Cid. 3374: Manto armiño é vn brial rastrando. 
*'■'. 27 3: Ivasiríhanlo por ticnllas de coces bien sovado. 
lo mc-jquina estaba catando mió Fiiiielo, / batiendo mies 
ellas nwírando por el suelo. 

•Ira-fti^n, pobre labrador. Rerc. Mil 273: finó el i^as-l 
rtcrra bieti cargado. 
ll4iAtr-ci, posverbal de rasír-ar; en pg. y gallego rasío, que 
' antes de decirse en castellano, como rastar. Mada tie- 
*•' '" "^'im ó zarzo; solo indica, como todo posvcr- 
i;^I rastrar 6 arrastrar, y su acción. Monter. 
i^ E cuando tal nutro (aliare en la ombría, no (anga de rastro, 
; r alimc bien m la ^nbna, si es de ese día. 

, Afi:__ cío, barrunto* :*cn;i| moral. Qaij. 2,14: El railro de 
lozañis os servirá de guia. Sclvag. 147: Reniego de los hlrla- 
ni tengo mis blanca que un podenco, ni rastro de donde a 






216 Orioen y vída dkl lenouaje 

presente me venga. Valderrama Ej. Mierc. dom. 3 cuar» Pues 
hubo tiempo, donde hubiese algún rastro de cosa que pareciese qi 
olía á hipócrita. Id, dom.pas.: Algunos rastros y barruntos hay, pirt 
poder rastrear quien es predestinado. D. Veoa Nac. N. SA Tres co-i 
sas hay criadas, que tienen cierto rastro y olor de infinitas. León. 
Amado: Su nombre apenas oído, y unos como rastros suyos, impre- 
sos en la memoria, encendían las almas. 

También significó lo mismo que resto, su variante, de ráster dt 
donde restar (Ncbrija, P. Avcala). 

De aquí el lugar donde se matan las reses para el abasto publica 
y el lugar donde se venden cosas usadas: todo del raslar ó. restar, 
quedar, por quedar como restos allí la carne, á donde la van á bas- 
car los carniceros, y los enseres viejos. QuiJ. 2»20: Que cada unt 
cabja un rastro de carne, MifOrtÉS: Que sí fueran de comerj pudieim 
dar abasto á un rastro entero- L. Rueda Dlscord. J. 2: ¿HurtíslM 
algo del rastro? En Honduras lugar donde se vende carne al me- 
nudeo. 

Además la provena, que se arrastra por el suelo* J. Pin. Agr. \, 
28: Con echar provenas, que también se llaman rastros. Id. 1^3: 
Vengamos ya á lo del echar provenas ó rastros. 

En náut. un palo con mango ó una armazón de palos con pun- 
ías de hierro para rastrear en las playas y fondos y sacar los peces y 
ostras. 

Caerte en el rastro, dar en él. Cabr. p. 25: Porque no les caye-j 
sen en el rastro, vanse á una gran ciudad. 

Echar el rastro á colomera, c. 141. 

Hacer rastro. D. Vega S. Juan Evang.: Es el rastro que bs 
criaturas hicieron, que son la huella que dejaron sus pies. 

No dejar ni rastro, nada. 

No dejar rastro, ni señal, nada. A. Alv. Silv. Ene. 3 c § 2: Qne 
no hayan dejado algún rastro de sí ó algunas señas de que fueron. 
Cacer. ps. 72: No dejarás rastro delios. No quedará señal de lo que 
fueron. 

No quedar rastro de, nada. Cacer. ps, 36: Dentro de poco ao 
quedará rastro dél. Id. ps. 67: Desaparézcanse lodos ellos en un 
momento, y no quede señal ni rastro delios, como no la quedi dd 
humo. 



55. rastrojo. 



217 



tener rastro de. Fons. V, Cr. pte. /, /. 3, Cena: Ni huele i 
oi nbe i Dios, ni tiene rastro de Dios. 
trdtr el rastro, metaí. de la caza. Gran suU. 1 : Con la trscuri- 
dimos / d ritstro de los que hicieron /d robo df Ciara. 
. Agr. 20.8: De pocos que se dieron con gran corazón ú ir 
s Jcl, no le perdieron el rastro. Valderrama Ej. Fer* 3 dom, 
r..* perderá el rasíro y quediri cansado y molido. 
*or ei rastro, siguiéndolo. J- Pin. Agr. 3,15; Que se van Iras él 
nstro de sus olores. 

V rastro. (Metáfora de la huellíi y caía), c, 566. J. Pin. 
Ij» sabiduría...- en secreto mora y aula es de descubrir 
U sacan de raslro. Valderrama EJ. dom. alb,: Procura 
donde está, sácala de raslro. D. Vega Disc. Fer. 4 dom. í: 
• lie rastro, y décimo? por aquí va sin duda. Cxcer. 
11 por eJ camino que llevo y me sacarán de rastro. 
. Agr. 22,24: Las narices son símbolo de discreción y juicio, 
como con ellas saca el perro de rastro la caza. 
rpor el rastro, conocer por él la caza y otras cosas. Caccr. 
'& No te sacarán por el rastro. J- Pin. Agr. 13,30: No hayan 
Dios por tales rastros. 
et rastro. Persií. 4,2: El raslro que siguieron de la san- 
ttevó i Croriano. 

rastro de, *in pixca de. J. Pin. Agr. 23|20: S« cara sin 
de risa. 
Timar et rastro. Puloar Gr. Cap. 1,22: Viendo cuan á 9U 
se habiin ido, comenzaron á se armar, y tomando el rastro 
le*tbiin los franceses, los siguieron. OvallcW. Chile 3,7: Para 
a ra^trraNC: lomó el rastro y fuete siguiendo. 
Rll«troJ-<», diminuUvo -jo de rasto, como en Calila e Dimna 
resto, y de donde restrojo en Sogcrbe ó resiroio en Alc- 
icQ salkgo n»lflUo, anL en Navarra rostol, en la LiFerade 
ijo, y resíoj-ar sembrar sobre resiojos. Son ios restos y 
det pan en el campo. QaiJ. 1,1; Rccoi^iendo de unos ras- 
manada de pMercos. 

k de hs rastrojos, sacarle del estado bajo. 
ftMtrQÍ-er«f todo el Icrreno y tierras que han quedado de 



-^ -* 




2IS ' ÜKIÜEN V VIDA DrL LENÜUAJL' 



Rastroj-ar, sembrar sobre el rastrojo, sin guardar i 
vez, es decir, sin dejar en barbecho (Palencif ). 

RastpoJ-ear, buscar entre los rastrojos. 

Ka»tti^ón, en algunos lugares de Castilla mu^rrón, com< 
tro la provena. 

Rasti'-:i, posv. de rasír-ar, como rastr-o. Indica la acck 
rastrar ó arrastrar, ó su efecto, es decir, lo mismo que rastro, 
Aragón la sarta de cualquier fruía seca, como que arrastra y 1 
hilera, rastra ó huella. Corr. 38: Meneando la cola apriesa, cu 
siente la caza y va de rastra. 

Por narria (Tesoro 1671). 

En náut. onda ó seno de cabo para rastrear, ó el rezón, y 1 
ción de rastrear. 

Llevar á la rastra, ó á rastra, ó d rastras, llevar arras 
do, centra su voluntad. 

Rastr»-cap, de rastr-o, es decir seguir el rastro, y frcct 
tivo de rastr-ar ó ir arrastrando á rastr-a. 

Trans. Seguir el rastro. Grac. Mor. f. 198: Así como los < 
dores no permiten á los perros de muestra rastrear y seguir á 
olor que huelen. L. Fern. 240: Por la sangre rastreando / iba aq 
Reina santa / muy dulcemente llorando. 

Mefaf. buscar. Quij. 1,18: Rastrea mi suerte. Id. 1,23: Alf 
cosa escrita, por donde podamos rastrear y venir en conocímientí 
D. Veqa 5. ¡n.: Rastreando por el campo de la divina Escríl 
algimos lugares toparemos. León Esposo: Mas qué necesidad 
de rastrear por indicios lo que abiertamente testifican las sagn 
letras. Cacer. ps. 26: Procuraré rastrear si alcanzo de tí lo 
deseo. Cabií. p. 309: Andar rastreando vidas ajenas. Galat. 4, p. 
Fueron con el entendimiento rastreando, haciendo escala por t 
causas segundas hasta llegar á la primera causa de las causas. Pt 
3,1 1: Si yo no conociera á Dio=; por...., le viniera á rastrear y a 
cer, viendo la inmensa grandeza destos cielos. Sons H. Mej. 
Al modo que suele rastrearse por el tamaño de los efectos la gi 
deza de las causas. J. Pin. Agr. 13,6: Del rastrear á Dios por 
criaturas. Valderrama Ej. Fcr. 4 dom. 1 cuar.: Parece que los'i 
guos olieron y rastrearon el misterio de la creación. J. Pm. i 




56. arrestar. 



219 



iU del mcsmo Dios no esté bieii impresa para quien 
t^usiere á la rastrear. 

■i ft) el fondo del iigua con un rezón ú c;ibo. 

:.-!-. Qa*j\ 2,40; O ya por los aires, óyaraslrean- 

hairieudo U (ierra. D. Vega Expect.: El (oimino) de U 
qi:c va raslreando por piedras. P. Veoa ps, C, u, /, d. 2: 
"■ ^ ' > ^Ho del agu.i, de cotiüniio rastrean allá junio al lodo 
- (K D. Ve()\ Astírjc: Como la culebra que v:i n»- 
E»or entre peñas y riscos. León Ctimirto: Y en lo que andaba 
ircan Jo en cl ^uclo. Raf. viudo: La Repulida comience / con 
I niiircar (bailando). 
«ilrc-o» posv. de rastre-ar, el vuelo rastrero, niedo qnc 

:: hacer cola y la pieza que se une bien con otra. 
., ■^..-:.'ea. algo otea, c 3S7. 

Mtrc^-ado, acción de arrastrar tos pies. Esteba:i, 1 2: 
de haber hecho un rastreado de cortesías, le dí la caria. 

." -,í, bknhiiblúr 3: Que si no yo y la tiiulaJa / 
, / que capona y r.islri'ada / son cuartos y iso- 




lor. \. PtN. Agr. 4,^3: Que toda verd^id viva ca- 
iras almas fcan glandes rastreadoras delia. 
«tr-rro. Del perro t|iie nsitrea, y de lo que raslrea ó va 
mío, fisia ó moralmcnte. L, Rui:d\ 2,3ó: Que anda hombre 
Irero, y á mal y á bien no le he podido dar alcance. 
, /i'. 3, tr. í, f. 8: No se atreve á co-^íí viíes y lasUrras. 
W. tribuL 5: Los ignorantes y sensuales hombres, de bajos 

imicnios, 
Mi. -<>•,.». ..i. -ero. ViiLAROEx God.ecles. 1657: Cmbara- 
loma en un rastroso estudio. 
stfit en caU jergal cadena, grillos, faja; es el rastra agí- 

II 

Wlttiir. del antii^o arrastar que dio arrastrar y arreglar, 
ámenle ai desmembrarse La signífícaciún, aun- 
'^a irnislrar y andar ú coger con la mano. 
.....ur en pg- ygallego y en antiguo castellano. 
Tno, En el cambio de a en e debió infiuir el res- 
ide £1 no salieron los x'crbos anliguos con a, pue&. 




220 



OrIO^N V VIDA DCt LOMlUAje 



hubieran sonado ricsio, la riesta, el riesío, jamás rasto. Los derií 

rastar conservan [a c y el vabr de coger d<l euskcri 
rrasta. En el it. arrestare, prov. arestar, fr, arréter, pg. 
Cid. tB5: Todos yscarcmos fuera, que nadi non raste. Id. 710: | 
rastera por al. Id. 1685: Oydme caualleros, non rabiara por al. 

Trans. Echar mano de uno, apresarlo, Mariana H. E. 
Primero les cerca la casa para que no huyan y después les ar 
la persona. LEóM/üíf 19: Mandó el rey aX duque de Norfólcia quef 
arrestase. 

Refiex. Arrojarse á una empresa ardua, por el gesto de apreb 
las manos cerrando los puños y apretándose, como ciñcndose. Va 
Bern. 17; Cuando el bravo león en rabia airosa /se arrestó dej 
vez á remalalla. Maiíiama //. E. 19,4: Tan bullicioso cr-i y tan : 
tado de su natural. 

Arrestarse. (Lo que arrojarse á tomar pendencia con oQ 
oíros), c. 518. 

Arpest-o, posv, de arrest-ar, prisión y arrojo* Orden, i 
1728, fül. 38: Si c5le considerase úlil el arresto de los contu 
le damos autoridad para ello. 

Ke»tap, del antiguo raslar, contaminado probablement) 
íl erudito restar dd latín restare. 

Intrans, quedar, Quij, 1,3: Para lo que restaba de hacer. l4 
"27: Resta ahora decir que. Id. 1,40: Restaba que los criados dej 
Luis se contentasen de. Id. 2,63: Pasaremos lo que resta de Ib i 
canUndo. \jr.oHJob. 21,16: Que ú fenece antes, es miseria 
<]uc resta después. Valderrama Ej. Fer. 3 dom.pas.: Solo Ici 
entrar en la recámara donde dormía. 

Trans. aprisionar. AtARC. Caev. Salam. 3: Pues guár 
Don DÍego,/quc está restado, yosé 203: Quede el uno restado. 

RcJJex. G. Alf. 2,1,7: Habiendo de restarme Unlo liempoi 
rrado, tendría por mejor ganarlo en otra parle. 

Re8l-o, posv. de rest-ar. 

AnL prisión ó destierro, como arresto. Puent. Epit. D,Ja 
\ A, c. 10; Aunque el resto les fuese alzado: llamaban resto al i 
tamíento, destierro ó redusióo. 

Lo que queda. Cast- S, Dom. 1,1,52: En esta demanda i 
mayor parte de la noche, ocupando el resto en la onción. 



56. rtsto^ rastrillo. 



221 



el ju«go lo que el juj^dor líene de dinero en la mesa para 

y envidtr. Valderrama Conv. buen ladr.: Llegó un pobre á 

baratOj cuando se había hecho un gran resto. Zamora Mon. 

ptt. 7, 5. Andr.: Encarnizado, en el úKinio descarte, metido el 

, cchidas carias. íí./r.: Vio que no jugaban como aguadores, 

como arcedianos, porque lenia de resto cada uno más de cien 



A resto abierto. (Jugar largo), c. 508. G. Alf^ 1,1,1; Y á resto 

dar nueva materia de nuirmuración. 
Echar el resto, hacer cuanto se puede, melaf. del juego, cuando 

lodo el resto. CAceR, ps. 67; Haced cuanto pudicredes, echad 
I». Id. ps. 73: Echó el resto de sn malicia. Pedro Urdcm. j. 2: 
Ycslir i (odas, principalmente á Bélica^ se ha de echar el resto. 
I. CU I: Pues ¡vive Dios! que pueden estas manos/echar á lodas 
K lodo el resto. Echar ei resto, (Hacer ei último esfuerzo; lomóse 
iDego de naipes), c. \A\. Echar el resto. (Por aventurarlo lodo, 
lodo esfuerzo: edió el resto; cumplió largamente; hizo todo 

r). c. 536. 

Jugar á dos por dos, y resto abierto, c. 275. 
K<rflt-n, posv. de rest-ar. Mend. O. Gran. 4: Pasó con la resta 
ai campo á Klam. O. Atf. 2,2,Q: Donde acudiese por la resta. J. 
- Agr, 10.0: Recibió parte de la paga luego, Parccióndole i 
acc que bastaba lo enseñado para tal pago, pidió la resta. 
RrMtA-nte, lo que resla. Qui/. 2,74: Si sobrare alguno.... 

bule sea suyo. 

En-raNLr-iir, en Murcia hacer sartas de los capullos de que 
la fedi, enhilindolos por un lado sin que penetre todo el casco 
t3- '^1 concepto de coger, enredar es el etimológico dc 

nn que vamos i ver en los siguientes vocablos. 
Rastille» y rnslHllo. La segunda salió de la primera forma 
I b r parásita de arrastrar, rastrar. En eiiskera suena arras-te-la, 
ikique hace, arras-/í acción de orras-t arrastrar. Los romanistas 
a d taL rasldlum, diminutivo de rastct, rastrum, de radera 
B. En gallego es réstelo, y restelar, en Álava rcstellar es rastrillar 
ÍM> A cáñamo. iL rastello, rastrcÜo, fr. nUcaii, pg. raslel(])o; en 
■• tem de restera tierra de raslrojo, reslevar barbechar. Esto indi 
iflie d r«5trojo y rastrar tienen el mismo origen. Esta coincidencia 







222 Origen y vida del lenoumíc 



de vocablos se resuelve en el origen de rad-ere ó amdata ] 
arrastelu de arrast, ambos de arra. En la germania rastillo e 
mano, rastill-ero ladrón, rastill-ado el robado. Rom. Germ.5:(. 
tribuyen rastill-eros / para ayudar su camino, / hase empeñad 
marca,/ anda de golpe y zumbido. Ei rastellum era para limpia 
rastrojo y una azadilla para la tierra. En castellano rastillo ó rast 
es lo que limpia el lino y el cáñamo, lo que limpia el grano e 
era, de im palo con varios dientes cortos de madera y su astil lai 
y la reja fuerte de la puerta en las plazas de armas, que se leí 
taba por medio de cadenas para impedir la entrada, es decir i 
arrestar ó hacer detener ó rastar, como rast-el es baranda que é 
ne y rast-illo mano. Nada tiene todo esto que ver con rastrum 
rastellum. Ovalle H. Chile 8,9: Tuvieron tiempo para echar el 
trillo, que fué lo que salvó el fuerte. Quij. 2,71: No por castilk 
cava honda, torres, rastrillos y puente levadiza. L. Grac. Crít. 
Estuviera muy bien un rastrillo en cada oido, como en guarda. L 
Alm. Toro 8,98: Alza el rastrillo, abrid luego la puerta.... Sí 
rastrillo baja. 

En náut. manga ó nasa en pesqueras de agua dulce de Muí 
para coger pescado. 

El rastrillo de higuera y el bielgo de piedra. (Contrapone 
blando á lo duro y fuerte, para encarecer de cuan recia maden 
de ser el bielj-o ó bieldo. El rastrillo importa poco que sea de mi 
ra blanda.) c. lOó. 

Itasl-illa, past-ülo, i*ast~el, peine para e! Uno ó I 
(Tesar. 1671), y el último también baranda que detiene. 

KasliUa-(lui*a, acción de limpiar con el rastilí-o. 

Kestcllar, en Abva por rastrillar. 

Rastillap, pastrillar, de rastillo, rastrillo. Es limpiar 
lino ó cáñamo de la arista y estopa con el rastrillo ó tabla en ct 
centro hay púas de hierio de un palmo, formando círculo. Ql 
1 ,25: Estuviese elia rastrillando lino. Zamora Mon. mist. pte. 3, j 
47, V. 3: Córtase, cuécese, agrámase, rastríllase. Laguna Dil^ 
2,94; Ei lino, después de muy cruelmente espadado, le rastrillan, 
hilan, le tejen, j. Pin. i45*r. 27,35: Bien carmenada dejáis Ubi 
quiero ver como rastilláis el lino. Id.: Le rastillan para sacar h loa 
estopa. Valderrama £/. cofrad. discipL: Cuando con las rosehl 



rascar. 



¿ : i 



»MORA Mctn. misf. pte 2. i 3, pte 2 
1 D y punzones que la traspasan (al alma). 
i; t: ;oi decir raslillíido de bs piias de 

I,".:... ._ ,......^Liicndü su raslhíbdo, torcido y as- 
ilen tn que. 
Uño bien rastriUadt^f viene ó peto para ddgaáo. c, SI. 

*' -adOi en Ocrm. al que k* arrebatan ó roban atgo, 

\t . -:-.0. 

RajéiriU-ada, eii Ai;:entiitr. huellos <ie hombres y nníma- 
cí 1. 4iiipo; ^-cse aqtií ti \-^.qt ctunológico de rastro y rast- 

^n^tllla-dura, rusti*¡llu-(]ut*a« :iccíü;i de limpiar con 

ftaMlrill-nzo, fechar un...), en Honduras bailar una ó dos 

11 .,- <- , .,-í j^^. Bilí en sus Discursos sobre el 

ara, raslro, zarabanda y lárraga son 

Rn.Hiill-t*ro, Oer;ii. cl que roba y huye, de rastill-oinano. 
fta*«tr¡IÍ-r:ir. rn Vvncziicla por raslrill-ar. 

Apfaí^caf, t-i n rascar, d cual nació de 61. Usase en Álava, 

Navarra, Ara^jón. El alavés propende á la aféresis más que 

con todo este verbo hace excepción, por conservar su 

Rnscar. Suelen traerlo de un •rasicare» derivado arliíicial- 
iKus raderc. Lo iiúsnio ^^ale en euskcra arrasfca, solo que 
' " ' ■ TVLMijíflninKiiria hipótesis; prov. rasca, 

n. 

1: De l'ís cuales d mío con sus colnit* 

i todo cl cuerpo del olto de cabo i calw. Q«ac, 

' ■ — ■'• «arna !?n;;3mob •iicmprc incuciicr quien 

V. C. di c: Yí> por no andar rascando 

d dia. he querido c^pttlgarlr de una vei. 

-. mist. pie. 3, Destierro: Los que adulan i 

^>ul¿n fue el primero que se rascó en la cabe- 
fifí fing.' Mordiéndose los labios y las uflas y rasc-indasc tas 



' ^ 



224 



OltlO£N Y ViDK UCL LtNUU\|e 



sienes y la frente íormó d soneto. Atex. til: La barba poln 
t ti rostro rascado. 

Recipr, QuíJ. 2,12. Así como las dos besüas se juntahinj 
dían á rascarse el uno s) otro. 

Partic. mscado, en Honduras por el de genio arrabataüo. 

Cada uno se rasca donde le come, (Que cada uno 
que le importa), c. 227, 6 donde Uplca. 

Descuidarse en el rascar, cuidatlo que se ha de lencr en no" 
der U coyuntura. León Obr. poet t. 2. pl. 194: Doshzarillc 
nunca / en rascar se descuidaron, / se echaron sobre tas pal 
porque no faltasen granos. 

No me vaya rascar ta cabeza; la oreja, c. 562. 

Quien rasca, para si tira, c. 347. 

Quién rasca? qaién hurga? (Es modo de preguntar qu¡<i 
ne), c. 593, 

Rascar los pies á una vieja, no hacer nada. 

Rascarse donde le come; ráscase donde le come; ráscame \ 
de me come. (Que cada uno acude á lo que le importa, y ¿ 3U ¡ 
ció), c. 477. 

Rascarse el bolsillo, pagar, gastar mucho á disgusto. 

Rascar(se) la cabeza, ge&to de quien quiere recordar aIgo,e 
cavara en ella buscando afgún !e?oro. Quij. i, 26: Paróse 
Panza á rascar la cabeza, para traer á la memorta la carta. Id. 
Rascándote la cabeza. 

Rascar(se) ía faltriquera, sacar dinero de elía, y se 
pelo arriba. Lie. Vidr,:Sz rasca la faltriquera. Gitan.: Ponien^ 
mano en la faltriquera, litzo señal de querer darla algo; habié 
espulgado, sacudido y rascado muchas veces, al cabo sacó la i 
vacia. 

Rascarse pelo arriba, pagar á disgusto. 

Tá me rascas donde me comía, c. 425. 

Ya tiene que rascart censurando, amenazando, compadecí^ 
poi algún IrabajOj castigo, cuidado. 

Yo rascada y vos querellada, c. 1 48. 

Ita^ca-barri^a, arbusto de Cuba. 

Ra9caM?:iba]lo8, el que los limpia. (Tesor. 1671). 

Rasca^^atos. J. Pin. 4^. 13,2Q: Por euc Kihor cfinfl 




56. ratear. 



225 



inclinaciones cual«á las de los gatos, que antes prenden en 
que en las cebollas, me llamaron en el estudio el bachifler 
Id. 3,11: ¡O romance nacido en Zocodober y traspuesto 
de ra.s<agatos' 
Kaatfa-liiio. línuela. 

Lawf^a-mitfajas» en Aragón el descontentadizo y de difíctf 
[>, que ic inquieta |xir lodo y que dá importancia á bagatelas. 
Ijuioa-cnoño, aei>i^ izuarnecida de piedras para adorno 
il del cabello. 

lUattcn-rrnbin», enojadizo eti Honduras, Colombiar ele, 
Bo cascarrabias. 

KasCA-sobacos, J. Pin. Agr. 24,34: De ningún linaje de 
me rio mis de veras, que de unos rascasobacos, que traen 
oráculos divinos algunos errores con que se aseguran á si 
para el cielo (los que alargan los pleitos so color de buscar 

»). 

. Raaca-tripas, mal tocador de guitarra ú otro instrumento 
(nícída> de tn|>a. 
RaKO-a. posv. de rasc-ar; las rascas en Ararán las raspas ó to 
¡quedt del racimo prensado ó pisado. De aquí en Venezuela 
bera, rascarse emborracharse; en Oalicla ciertas redes que los 
nliTHx llaman cazonales. 
Ra»c-o, posv. de rasc-ar. 
Ttntr gana de rosto, de juego ó retozo. 
Raacadura:arcTÓn de rascar 

Htíscadura de carnes, rascadera de reaies, 6 gastamiento de 
re- 477 
Ratira-dop, instrximcnto de metal, marfil, para rascar raete- 

-u jjuamecjda de piedras para el cabello. 
l«.*^^-a-zóii, comezíSn que lleva á rascarse. 
UaM|u-iii«», en Colombia comezón; dimcnutivo. 
BaM|u4Ao, cii pesquería como rasc-a^ cierU red. 
Raac^óo^ TTjr de codornices. 

^""qu-vUi -■-■- 1: hierro para aímoha/ar á los caballos; 
^, y ni I iOS cierta pie¿a de acero á modo de es* 

• Lo mismo en Argentina, Venezuela, darle la rasqueta al ca- 



bftlJo. Además rasquéis, hierros co» dos ú lr«s Hlos para 
cubieilas y costados de la embarcación. 

Rasqu«t-cap, limpiar con ra-squct-a una caballería. 

Rasqu-tdo. Coíír. 335: ¿Qué me da más, quicio 
quido? 

So-t*i-asc-a(lo. Oviedo H. fnd. 50,20: Hicieron 
sorrascadas en ía ceniza é rescoldo. 

Rasj^np, variante de rascar, propia del castelUuio y 
guís, por el distinto matiz en el significado. 

Trans. QuiJ. 1,25: Rasgar las vestiduras. Id. 1,31: Antes] 
gó (U carta). Cciest. X!V, p. 102: Señora no rasgues tu 
meses tus cabellos (como rascar, que es su variante)., Persit 
soy de parecer que rasguemos estos papeles. 

Tocar la gnilarra arrastrando la mano, ío opuesto del ptj 
QuEv. Visit.: Era de ver puntear á unos y rasgar á otros, 
lod;ivia rasgar el giiilarrillo en Venezuela, ele. 

Abrir luces, romper, etc. León JoÍj27,Z: El relampaguc 
rasgar el trueno las nubes. D. Veoa Paráis. S. Ant.: Lo pí 
mxz IraTa es dalle luz, rasga unas venlanas al oriente. A. Alv| 
Quasim. 5, c: Y un pecho suyo abierto, rasgado con una ! 

Meta/. Qüij. 1,20: A mi me ha rasgado mis esperanzas. 

Reflex. Quij. 2,26: Sin mirar si se rasgará ó nó el rico bid 
id. 2,34: Viéndose asi y que el sayo verde te le rasgaba. 

Abrirse. D. Veoa Paráis. Nom.Jes.: Haced que (tas nut 
rasguen por medio. 

Rass^r ¡as entrañas^ compadecerse. Caev. Salam.'. Va m^ 
á mi rasgadas ]<is en!rañas._ 

lta«^-ado« parlicip. de rasg-ar. Como adjetivo díc 
abierlo :nuy «i U>ngítud, boca rasgada, ojos rasgados, ven 
L. Grac. Cril. 2, 4: Tenía muchas claraboyas, balcones ra 
ventanas palcntes, todo era luz y todo claridad. Diabto cof. 
Cuya>i rejas rasgadas. 

Metaf. de costumbres roías ó i lo menos poco escrupulosa 
Rtif. áich.j. 2: Mas yo haré la penilencii / de tu rasada coocní 
oia. G. Alf. 2,1,4: Era hombre rasgado. Qübv. Aíguacj De jmi 
•adu y rasgada conciencia. Vai-üerrama EJ. Per, 5, ceniza Se a( 
•mát^ de ver que en un hombre rasgado y criado entre gente 



56. rasgar 



121 



Imiscbos desatnudos. J. Pis, Agr. IS.I4: Gente sin entendimien- 
jra^s^da en cl pecar. Nótese. Persit. \,22\ Dividiendo (la flecha) 
^re con un rasgado y tendido silbo (el aire es el rasgado propia- 

c)- 

[AccWn y efecto de rasgar. Quev. Tac. 15: Aguja y hilo para 
un punteado en un rasgado. Zabal^ta Dia f. Comed.: Con lo 
I de las uñaf, con ademan de locar rasgados en una guilairra, 
I lo ra^goáft), rascando al tocar. QüiJ. 1,51: Tocar una guitarra 
Insgido. 

\Oios rasgados, grandes y que se descubren niuctio por la am- 
Idc los párpados. T/a^/?^.; Los ojos negros, rasgados. Qusy. 
20: Ojo? rasgados y verdes. Cabr. p.25l\ Los ojos han de ser 
iidos, lo que I laman rasgados, claros y serenos. Quij. 2,\\: Y 
Ide Dulcinea deben ser de verdes esmeraldas, rajados. 
|KAS|pa(Ja-inenl«, sin miramientos ni reparo, metáfora del 
r.que se hace con poco cuidado. J. Pin. Agr. 5>28: Calisienes, 
filósofo, aunque intiiscrelo, reprendía muy raígadamente á 
iré por el lilulo de Dios que tomaba p.ira sí. 
■HK-4«, posv. de rasg-ar, efecto y acción de rasgar. García 
Di un rasgo en el terliz de la bala (con cl cuchillo). 
\Metaf. Todo acción viva y de golpe como rasgando, iiciichillan- 
I wbre lodo a! escribir y pintar la línea ó trazo garboso. Valüe- 
i)á\ Fi. Prot.: Cuida mucho de ios rasgos, de la forma y gaU. 
' 72; Las puntadas por los rasgos. Hortens. Pan./. 314: 
allá pasaje por rasgo pudiera ahora parecer borrón. Mu- 
Caar. 1,1; tiitc» es haber delineado en un rasgo lodo el ser- 
UíOM. Disc- /un, Cisntr. 5: En mt esposa compilieion toa 
risEOs de la luz con los lucimientos de la luna. Cicnp, 
1 3,7: Hacer de una vei y can un rasgo solo tan perfectas sus 
L Grac. Critit. 3,1: De un rasgo firmó las do5 paces 
9, «10 refreicar U pluma ni íomar tinta de nuevo. Jarquc 
',Í8,I: D que solía h^iccr frente á millares de enemigos y lic- 
úa rasgo ochocientas cabezas, ese vilmente se rindió á un 
t ape^ílD. 

I frailóles rasgos, galicismo, A grands traits; pues la concisión y 

que quiere indicar no se hallan en rasgo, que mis bien 

í abandanda y Urgueza en el rasguear garboso de la pluma; kSí- 




228 Oriqen y vida del lenquAjc 



frar y cifra es lo que se dijo en España, en cifra, en bosqucfo 
rasguño. 

A todo rasgo, en Argentina á toda fuerza, con violencia. 

Rasgo de ojos, mirada. Torr. FU. mor. 20,2: Con solo un 
go de ojos descuidado, queda el alma traspasada. 

Rasgos de letra, Siouenz. Jeron. 2,4: Enmendaba los raí 
mal echados de las letras. L. Grac, Crit. 3,4: Sin acertar á leer 
labra, ni conocer letra, ni un rasgo, ni una tilde. 

Rasgos de pincel, j arque Orad. 5, inv. 14,14: A cuyo lado 
rasgos de pincel todas las llamas del fuego material. 

Tiene rasgos, arranques áe imaginación y temperamento re 

Ras^^n, el acto de rasgar y el pedazo. 7>. Arg. j. 4: 
piernas señaladas, como que trae muchos rasgones de las espín 
zarzas. Quev. Algaac: Asomo de camisa por cuello, manchas d( 
caramuza y calados de rasgones. 

Itasgru-ear, formar rasgos al escribir y rasgar la guita 
M. León Obr. poet. t, 2, pl. 90: El barbero los siguió / rasgueaj 
una guitarra. 

Ras^Tuc^-ado, de rasgue-gar, el escrito de muchos tz% 
Palaf. Ortogr. I: Ha de ser clara la letra, porque por muy l 
gueada y airosa que sea, si no se puede leer, es opuesta al infcí 
que es explicar el concepto. 

Como rasgueo, sustantivo. 

Ras^ue-o, posv. de rasgue-ar, su acción y efecto. Est. Ca 
Esc. and. 281: Con mucho de rasgueo, lazos y ringorrangos. 

Ras^u-illo, dimin. de rasg-o. Zamora. Mon. mistpie. 
Expect.: Porque con un rasguillo que la añadáis. 

Ras^-uñ-o, pasc-iiñ-o, derivados -uñ de rasg-o ó nac 
Es como un araño ó rasgado menudo, el rascuño rascando y quife 
do, el rasguño echando rasgos por encima ó rasgando un poco; p 
como ambos verbos tienen un origen, ambos derivados tícnOl 
mismo valor metafórico. Esteban 6: Si no hubiera descendinikd 
de manos, rasguños de navajas y sopetones de machetes. P. Vea 
ps, 4, disc. 2: El pintor, descontento de su yerro, le dio mil ruO 
fios por encima, para amatarla del todo, y la cubrió con una col 
de cielo y mil labores primorosas... Para amatar el borrón, edi 
después dando tantos rascuños y rayas. 



56. raspar. 



229 



Trasudase, como ra^o» á las lineas de la pintura^ y e$ el dibujo 
I aj- nki ó tanteo, lo que hoy dicen bocelo; y dicese des- 

n>ciib¡r bosquejando. Cacer. ps. 70: Haré un rasguño de 
licia con el carbón que deja e) fuego con que atormentas los 
ido&. O. Aif. prúí.: Muchas cosas hallarás de rasgufio y bos- 
Quif. 2,32: Si nos la pintase, que á buen seguro qne aun-» 
sea en rasguño y bosquejo. Siqu. S.Jeron. 6,3: Para estos fe 
tiempos del Evangelio, de que aquello no era más que la frgtir 
Id raacufto. Torr. FU. mor, 2,10: Era sombra y rasguño de la 



Ras^cuñ'Ai*, rascuñ-ap, hacer rasguñ-o ó rascuñ-o. 
Anhar. J. Pin Asr 4,21: Mesando su cabello y rasguñando su 

Cabk. p. 430: Afeado con las salivas, rasguñado con las < 
i. Lazar tr, í, p, 1 4; Rascuñado el pescuezo y la garganta. Herh 
•. 5,26: Envuélvcnsc aquellas espinas en la lana, y rascuñan la 
líAN. Simb. 2,20: Mandó... que sus camcs fuesen rasguña*! 
cdemales agudos. Oviedo H. ¡nd, 43,2: Son mejores que^ 
\l ponies y cl esmeril para raspar e limpiar las espadas e ni 

necuñan. 

ejar. J.PiN. A^r, 5,39: Quiero rasguñar el cuento de Nar-i 
■<. FU. mor. 24,6: Rasguñar y perfilar con sus pinceles! 
■ves. I*. VcoA ps. í, V. 5, rf. 3: Solo llega el carbón 1 
:as sombras, las cejas, los pelos, León. Job. 10, 7: La que 
.r que pinta, no en lo que rasguña, sino en lo que figura. Za- 
Mon. mist. pie. 7, San Pedro: Si los consideramos i cn- 
juDlos, quien rasguñará siquiera los encomios de aqueJlos 
I. Id. pt€. 2. i. 3, pie. 3, Simb. I : Y cuando quiero tomar 
para rasguñar siquiera lo que siento. A. Auv, Silv. Manda' 
% t: Primero procura sacarle en tosco y rasguñarle de carbón. 
r. i'k-illo, i*a.*4fiifi-ÍlJo« dinitn. de rasguñ-o. Sefvag, 

^..^ de barato este relativo ó rascuñíllo de veinte y cinco 
e tengo de oreja á oreja. 
HaftpAr. Trienio del anU al. raspón arrebatar, que según 
lunbién di6 arrapar. ¿Cómo de un raspón salieron raspar y 
? Y ¿cómo de Is idea de arrebatar pudo deriv'arse la de ras* 
?Pcro e] mocosueiu raspan y raspar... Es d euskaro arrasisa; 
Qipttc, prov. raspa, ir. rAper. 



S^ 



230 Orioen y vida dh. 




Es raer ligeramente en la superficie. Fiouer. Plaz. d. 7: Y otras 
instrumentos... con que atienden á raer, alegrar, raspar, levantar. 

Hurlar. Esteban. 6: Raspar á río revuelto. 

Picar y beber, vinos. Lope. Hist Tobías III, 273; Dulce, aro- \ 
mático vino, / sin que éste os aceda y raspe. Esteban 2: Que es gran 
cosa comer de mogollón y raspar á lo morlaco. 

Itavpa-hílar, ir muy de prisa el animal por lo flaco, de • 
raspa é hilar, yuez div.: Sale por esa puente toledana raspahilando, 
á pesar de las malas mañas de la arena. Q. Benav. 1,51: Vengir 
rabo entre piernas, raspahílando. 

Raspa-iyón y aun paspa-jilón, rasguño en Salamancí» 
de raspa y lijar. 

Kaspa-leng^ua, arbusto de Cuba, cassearia hirsuta. 

Rasp-a, posv. de rasp-ar. Es el nombre de varías cosas que 6 
raspan ó parecen raspar; la pajita que cerca el grano y forma li 
espiga y tiene dfentecillos que arañan como lima; el conjunto de 
espinas en los pescados; el escobajo de la uva; el zurrón en alguaoB 
frutos. Oviedo H. Ind. 42,6: A manera de listas ó raspas de trigo. 
ViLLAv. Mosqa. 10,73: La espina raspa por su lanza enristra. 

En Amer. reprimenda. 

En Qerm. trampa de fullero en los naipes, raspando algo pam- 
conocer una carta; lo mismo vale raspad-illo. 

Raspa-dupa, acción ó efecto del raspa-r. Herr. Agr, 4,34: 
Dice Plinio que crece mucho, si se le echan al pié raspaduras de la- 
drillos ó heces de vino. 

Rasp-i*, posv. de rasp-ar. 

Como raspas de pescado, del muy delgado. 

Echar raspas, estar furioso, picante y mordaz como las raspas. 
ToRR. FU. mor. 7,13: Echa raspas de su furia á todas partes. 

Ir á la raspa, á hurtar, esto es á raspar. 

Sacar raspa, provecho de algo, raspando como quien dice 

Ser un raspa, un cuco, que de todo saca raja ó raspa. 

Tender la raspa, echarse á dormir, por el espinazo, cvai st 
fuera raspa. Diablo coj. tr. 6: Tendamos la raspa en este pradíUo. 
QvEv.jac. 7: Tendí raspa en el mesón. 

Rasp-ad-illo. Pedro Urd. t: El raspadilto y holltn/jugaba 
por excelencia. Rinc. Cort: El raspadillo, berruguefa y el colmillo. 



56. rfspido, rasmear. 



231 



Borcs r|tie consistían rn sefmlar Iqs naipes pava disijnguirlos 
ya raspándalof sutiFmíiUe en determinadcis sitios, según las 
.iprcüindo sohre !a ha? de tales ó cuales de ellos la cabeza 
. 71 , de modo que por el envés la señal semejaba una verru- 
ó bim pulimcntindolos exíremadanienle aquí ó allá, opera- 
de ordinario se hacía con un colmillo de cerdo, de donde 
' " . (RoDftioUEZ Marín). £síe£fíí/f. I : Señalando 
■ cari.' para quínolas y primera, dánJolcí. el raspa- 

flo por b cañera. 

Ktnw|»-AJo. en Segorbe escobajo de uva, rampajo. 
laM|»a-iile. ZABxterA D!a / 1,13: Lo atufado de la mos- 
y lo raspante de la pimienla. 
xiaMpa-dop y ruspa-d«?pa, lo que raspa. 
»T* .1 -^p-ón, en Honduras la desolladura de la piel por choque; 
-. partes de América reconvención áspera; en oirás som- 
PO de paja. 
De raspón, de refilón. 
Rftsp-ctH^n (de), en Argentina de refilón. 
RnKpatoria. üsíeban. 2: Yo Nevaba... la comida de raspa- 
I á casa de mí amo (ajena, del hurtar). 

Cnftpt-iir{(iHi» en Anda!, como arií-negro, 
Ra»i|»-**ar, correr con Asperc/a y dificultad la pluma y despe- 
is de tinta por tener un pelo ó raspa> 
praí«|»-aclo. sin rosp-a. Herr. Agr. 1 3: Hay (trigo) 
30. 
Rispo, como rispido, áspero^ con i por rasp-o, como ring:o- 
9, rifi-nfe y rifar de rafar. Cahramza Catee. 6: Haríais la bestia 
rispa y desaprovechada para vuestr* servicio. 
I Rtep-ido, de rísp-o influido por hispidus. sardo raspidu, fr. 
.la^KMis, de rasp-ar. J. Pín. Agr. 5,5: Es tan rispida como yo, 
bno». menospreciadora de todos. Id. 14,5: A un mancebo 
Irfsn: 1., .-.1110 Aquiles. Id. prol.: Un viejo rispido y desenvuelto... 
B -i veces, como cebolla, venciéndole su rfspida con- 




Rji»-nie-ar, de me suave en euskera j arraz. Es en Aragón 
y cascar Iteeramenle al tacto oon «u aspereza, y rascar suave- 
r, como la pluma al escribir. 



^asm-la, en Aragón brío, determinación, de rompe y n 
posv. de rasme-ar. 

flasmea-dupa, aspereza al tacto. 
!Rasnie-azo, en Aragón aspereza al tacto. 



ii. artt ardí. 



233 



ARI 



S7- Dativo de tercer K^ado, y por consiguiente universal, hemos 

T ari A aquel, i él, gÍzon-ari al hombre. Solo diíieie de ara 

U / indigitinicqucseñal.1 un individuo^ en ambos la a indica 

y la r movimiento en el gesto, en la mirada, en ia dirección 

ó momt. Diciendo eíche-ora se indica dirección i la casa, 

ido ' ihiición, para la c^sa. Idca>% parecidísimas, y 

lo<k- --- ^- - - eii el hal>la por la i, y en el geslo por eí dedo 

que se señala individualniente. Si ara vale allá, tender i, arl 

ocuparse en, esto es, á ello, ori da se ocupa, iokoan ari 

iatrta zaiena lo que les sucede ú los que se dan a\ jue^o, 

ocuporse, estar i ello, ari izatcn da se ocupa en: ari'izcn, 

y ari-ht &on el presente^ futuro y pasado, arían-arian á fuerza 

datv i. ari'Z-ari-z en hacicntlo, añ-ka^ aríkatu andar ocu- 

También molivo, iamtorrea-ariaz ;i causa de ese hombre. 

imperativo: etorri ari ven, es decir, .1 ctlo. Vale intención, es 

T, el i que se mira, i elJo, ari-gaiztokO'gUonen^atiik 

■ de los hombres de niaU intención. Ari-arian 

;j de, para. í:n aria cmon dar ánimo, equivale á 

lótt, tendencia. Suftjado^ eJ que se ucupa en, ú lo que versa 

ác di. ' 'bailador, err-ari pan de asar, para el asar. Es 

oaisino ar, \q en gizon-arL > que a-ri dativo de a el, á ¿I y 

ari ocupane en. El que se ocupa en algo, el que está á clEo, na* 




234 Orioen y vida dcl lenquaje 




turalmente se expresará añadiendo á la materia de la ocupación d 
ari. El plañidor, que se ocupa en, y se da á plañir, dícese erost-arí, 
el confundidor nast-ari, el paseador abilt-ari, el golpeador mafdi- 
ari, es decir, c! que anda á palos, á la makila ó garrote, iokal-arf 
enredador, arnk-ari apedreado^ lotz-ari avergoazador, esk-ari pe- 
didor, giir-ari deseador, goz-arÍ desayuno, lo para la mañana, bazk- 
ari comida, ern-ari fecundidad, paridera, bir-ari vuelta, enviadora, 
err-ari cocimiento, ati-ari atrio, lo que introduce ó lleva á la puerta, 
ai-ari quejumbroso, que anda diciendo ai! ai! Nótese que ari no es 
exclusivo de las personas, pues significando estar á, lo dado á, lo 
para, puede aplicarse igualmente á las co^s. 

La oveja se llamó ar-di, la de mucho ar, por cl mucho ar. Pero 
ar suena con r suave, por manera que es aquí la extención ó espa- 
cio. Y pues todos sabemos que la oveja sirvió al hombre por su 
lana, fuerza es decir que á la lana se le dijo con el nombre de exten- 
sión ó espacio ar. Y de hecho ar-i, lo de ar, es el hilo, sin duda la 
lana de la cual se hizo el primer hilo, y éste no pudo llamarse asi, 
si no es por extenderse. Confírmase con ar-A'i, otro nombre de la- 
oveja, que vale hacedora de ar. Y no menos con la voz ar-di, que 
además de oveja, vale pulga, por su brinco espacioso, admirable 
para la menudencia de este bicho. Además, si ara-gi son las camcs 
y el cuerpo, en cuanto que extienden, hacen extensión ó cuerpo 
ar-di es también el nombre de la cerda, ó ardi-tch, muy ar-di, y h 
cerda es la corpulenta y la que hace y echa carnes. 

Ardi-tchikia beti bildots oveja pequeña, siempre cordero, ard^ 
antzu oveja manera ó estéril, seca de leche, ardi-di rebaño, ó ardh 
saldo, art-alde, donde ar-t vale donde hay ar ó extensión, ardi-iigl 
ó art-egi redil de ovejas, art-zai, art-zain pastor de ovejas, y la ost 
mayor, ó artzaia-makoareki el pastor con su cayado, artzai-makoa 
el grupo de estrellas de los tres reyes, el cayado artzai-makUa, d 
zagal arfzai-mutií, el pastoreo arizain-go, artzai-go, artzaia-tatf 
pastorear artzain-katu, perro de pastor artzain-ora, artzain-tzakaff 
su zurrón artzai-sare, su silbo artzai-tchizta. El lucero matutino- 
art-izar se refiere á la misma leyenda de la constelación de la osi, 
ó bocina, estrella de la oveja; la oveja vieja art-zar, su carne artzar- 
ki, como la carne de oveja ardi-ki. 

De ar-ki oveja, ark-azte oveja joven, de az-te comienzo, «r*-* 



>/. un, arui. 



2¿:i 



la oveía, -era tejidcncia, como -ara, ó ark-am, encelarse 
ó ark-al-tu, ark-al-da, de til poder^ excremento de oveJH 
rotz, el cordero nmmiJn ark-ame. 
oveja se dijera por la lana, se comprueba cun e! nom- 
ttsOf ard-Qtz, que propiamente suena dedo de ardi, del 
>cgO por su parecido y acción de voílear se dijo litiiibíén 
dc\ eje, del palo largo de las mcdas, del lomillo <S Iniso 
del la^r, del molino, ele. La h;nada es ardatza-da m 
ardaz-gile, hilar ardaz-katu. 
lilo, primitivamenle la lana, díjose ar-i lo propio de ar, del 
, extenderse de la manera dicha, en linean derechankenlc. üi 
el hilo arí-útdi, ari-besaka, ari-biro, ari-izpi, ari-zuntz. 
€Z iraski ni hilo ni (rama^ ni fú ni fá, aria galda perder el 
U conversación, arí-€zíun hebra del orillo de lana, ari-iraski 
Ht, e* decir, ari ó lo que se extiende é iraski la Irania que se 
al ari, ari-iztirra hilo encrespado. El ovillo es ari-bit 6 
tovilbr artiga, an'i'ffata, ovitlo lambién oril-go. arit-ko, 
den aril-iaki, arii-kai, arií-kart, devanando arU-ketan, des- 
f enhíXiT ari-ztata, ás ari-z &\ hilo, por d lado mejor, 
í, arí-kata hiccr hilo, deshilacharse. 

¡tiSonis del hito son el pelaje ó raza de uno, su humor ó g'enio, 
que mana en hilo: ari-uneko de buena raza ó linaje, ó 
undicionado, ztr onki eramoikn dei aria-bere-artean qué 
n con sitó genios y humores, art-baíekoak dirá biak los 
igual condición; ari-o humor, talante, lo del genio y 



hilo ari es aquello de quien es propio el extenderle lineal- 
. Q mismo nombre tomó el camero que por su naturnl lira á 
i lanzarse y á topar. Es el dechado y espejo del concepto 
de ver de ta voz ari á él, i ello, derechamente, por 
^le tendenda é hilo, ir al hilo, derechamente. Carne de 

ari-kit camerazo ari-ko, morueco ari-lo, ambos aumenU'^ 
jr orhko lo del arl^ el cordero. 
ipTo díjosc ari-tt lo dd ari 6 carnero ó lanzarse dcrecha- 

oría-arin^ri corredor, a rin-du á arí/i-íu aligerar, aliviar, 

■ prontamenlc, arin-ktri mala ligereza, arin-tosun hgeieza 

*rin-ki Itgeramcnic. 




236 Orioen V VIDA del lenguaje 



58. El instrumento llamado ariete para batir los muros en < 
latín ari-es -etis carnero, cuya raíz ari solo existe en d euska 
donde significa el carnero. Otros sufijos derivativos llevan en I 
ery-tis cordero, er-as, ery-s cordero, prus. er-istian, skt ara ove 
Este es femenino por la -H larga, así como por la -n derivativa 
son ar-na, fem. latino de arÍ-eSf ap-v-sc corderos. La lana dfjose n 
turalmente como un derivado, en skt. ür-na de ur-a oveja, asf coa 
ura-bhras y ura~nas el carnero ó el que lleva lana. En gr. ¿(m 
£p-!ov lana, i^iv-n^, epeoü^ lanudo, ap-v-eto; camero, el de la lu 
■xoi.ú-ppii¡v rico en corderos, p^v-tí=(3pv-a-x-íí; tusón ó piel de co 
dero; en esl. y-ari-na lana, es un derivado intacto de ari con -ñ 
pues la y- es adventicia. En lit. eréna, forma paralela, es la carne d 
cordero, el cual es eras. En griego ept-tpo? cabrito, con el sufijo ^ 
de animales, irl. heirpp, umbrio eri-eta, como aries, ariet-is el a 
ñero. El ant. al. ram vale «unverschnittner>, hamal «verschniHdi 
Schafbock», de hamal trasquilar, como en fr. moaton, lat. mutík 

El pastoreo de ganado lanar fué el más primitivo de la rxa, 
de mayor importancia aún que el del ganado vacuno. Los Sactt 
que con los Escitas, representan la cultura primitiva de ella, en 
llamados por los antiguos ¡ty¡Xo-vo|ioE, pastores de ovejas: iLYiXoMp 
t£ lóxaí, 7£vs:{¡ Sxúfiat (Choerilus en Estrab. 7, p. 303). Entre k 
iranios es muy rica la terminología de este ganado (Tomaschi 
Céntralas. Stud. 2,33); y el comercio de lanas era el principal e 
el Ponto (Id. Kritik. d. ültesten Nachrichten d. skyth. Nm 
dens 1,14). 

No se sabe si la oveja es originaria de Europa; pero parece qo 
sí. La oveja salvaje vivía en nuestras regiones en la época del Mam 
(A. O rro Zur. Gesch. uns. áltesten Haustiere p. 65). Hállase e 
la fauna de los palafitos de Suiza y en las estaciones conocidas d 
Suecia y Dinamarca del fin de la época neolítica, y en los sepulcrc 
de Micenas. Varias regiones tomaron su nombre del cordero: k 
Caeracatesde la Galia, irl. caerá, caerach oveja; la Dalmatia,De 
matia, Delminiam, albanés detme, deVe oveja; los Faroer á 
Norte, norso faer. 

Hay más; no solo la riqueza fué la ganadería, sino que espeda 
mente lo fué la del ganado lanar y éste parece ser el primero <li 
los I-E domesticaron y pastorearon. Efectivamente, el faer nors 



58. aries. 



237 



tfar^ dznésfaar, que significan h oveja, vienen de */éhiz, y es 
rus pécaris gnmáo, de donde pecaniOf por la oveja que : 
itó en la moneda como símbolo de haber servido antes par 
I CfMnpras y ventas y de haber sido fa primiliva riqueza. En rííc 
I b misma raíz xixo; y r'vxoc tusón y lana no 1rabajada« de donde 
^tíilAT y peinar, pee-ten, de donde peine, /sec-íocardar, peinar, 
en griego, ó s¿í-u> y z£'.xm, tít, peszti quitar (a lana á ta , 
como cfj csl. ruao vellón, ruvaíi esquilar, quíLar. Ahora bicnl 
r y peatiks bestias» son términos que despuís se generalizaron 
ppainenlf son las ovejaíu Así el término general del ganado, 
I áe aquellos anliquísimos tiempos, antes de nacer la labranza, 
: predsanienle, skt pa^u, zend. pufu, goáofaiftUf ant. prus. 
lal. peoi y peru-s pecmíes. En curdo pez, 3Ígan, psa, oseía 
i tj oveja concretamente, y este paií del Irán conserva el pasto- 
rimitivo. La raíjt de estos vocablos significa sujetar, domeñar, 
licar, por haber sido el primer animal domesticado y cultivadOaj 
vt paagú pe-pig^. 

; españoles preromanos Inbraban telas y vestidos de lana y ex- 

■Q en rama grandes cantidades de esta. Aun en el s. I. son 

i los paños de .Mcacer do Sal y los finísimos lienzos tarraco- 

saelabíUnos, asombro de Romi desde qwe dos siglos antes 

^podido contemplar Jos blancos albornoces de tos soldados ibe- 

! Aníbal. Las lanas andaluzas fueron famosas, distinguiéndose, 

de U blanca y ne^ra, la trythrea rubia 6 dorada, la ferrugi- 

' ó morada y la /asea ó baetica, parda (|. Costa). <Tu, cuyo 

Qo era mis hermoso que el vellón de los rebaños del Betis», 

: Wurcial (I. V. ep. 35, Xí!, t>5. XiV, 133; Vihoil. Eneid. 9.5S1). 

mef'inOf de la lana más fina española, que ha pasado al 

europeo, cifra el valer de las lanas de nuestra península. 

como diminutivo de mer-ar, nier^a, maii?ar, afinar, cs-mer- 

porque, como insinúa Costa, debieron los iberos obtenerla y 

irla por medio \let cm^Amiento (p XV). Nu pocos naturahslas 

ran el musmón, masmo, como e) tipo originarlo de la oveJA 

|CMopci: sa vellón tiene más del pelo de la cabra que de la lana de 

l'Síf'i, V es acaso el mismo con que los celtíberos tejian sus tiini- 

y peludas, •semejantes á los pelos de cabra», como dice 

[ ^^fi«ii>fú (U 5, c 33, § 2). De aquí la conseja, admitida como hecba J 



'238 OrIOCN V VIDA del LENOUí 



positivo por S. Isidoro, de que se originó del cruce del carnen 
la cabra (Etym. 12,1,61). Sabido es que el musmón era origina 
de Europa, existía en España y Córcega (Plin. 8,75,2), y aún di 
en Córcega, Cerdeña, y Bory de Saint-Vicent dice que los hay 
varios punto de la parte meridional de España (Pérez Arcas, Zooi 
1883, p.238). 

La ardilla se llamó en latín sciürus (Varrón), tomado de axíooi 
(Opiano Cineg. 2,586), de cuyos versos se saca que los antigt 
veían en este animalito sobre todo la cola (oüpá) con la cual se ht 
sombra (ox^á) en las ardorosas horas del estío sirviéndole de qid 
sol y de cueva. Pero es el caso que esta etimología popular no di 
con la etimología que hallamos en el ant. al. sc§ri ligero. Tampo 
tiene que ver con el roble eiche su nombre en ant al. eihhorn, af 
ácweorna, norso ikorne (eik roble), al. Eichhorn, ni con horn cm 
no. Parece diminutivo de un adjetivo *aíkva, *ikva con el signi 
cado de ligero, bullidor, skt. gj bullirse, raíz que hemos visto ded 
rada ya (1,41); aunque otros opinen de otra manera (R. MuchZ 
deutsches Altert. 42,166; H. Palander Die ahd. Tiernamen 66) 

En eslavo se llama veverica, prus. weware, lit. wowere, dcriv 
dos, al parecer, del nombre del viverra hurón (Plinio), irl./»nq 
ardilla, címr. gwywer, bret. gwiber de *vever. 

59. Apiet-ar, del batir con ariet-e. J. Pin. Mon. ectes. I 
22,3: Procurando los romanos arietar el muro cabe la torre Anl 
nia. Id. 11,23,2, como neutro. 

Aribar, en Aragón aspar en el aribe, ó de ari-bata recog 
el hilo, batu]\miRT, recoger. 

Aribe, especie de torno pequeño para hacer madejas, t 
puede venir más que de ari hilo y -be debajo, dentro, del meter i 
madeja, ó es posverbal de arib-ar. 

Arib-o, posv. de arib-ar, aspa en Aragón. 

Arib-ol, en Aragón aspa. 

Arl-jOy los labradores llaman así la tierra delgada y faxñ < 
-cultivar. Es adjetivo diminutivo -Jo de ari hilo, como quien di 
ahilada, delgada. 

AH-ja, desperdicio de la harina en el molino, de que 
hacen tortas para cerdos. Vcneo. Agón. 3,16: A los molineros po 



59. arditef ardiíIOf ardid. 



23Q 



lie cuantos vece» entremetieron arija, para suplir la falla que 
hicieran en la lurína. 
>mo ATÍ-jo, d« fifi delgado, muy menudo. 
I Afijóte. Hn* 1 477: El mundo es texido de malos arigotes; 
trík-ú con cl -ote despectivo, el desecho, como lo es arika del 

»r el lino. 
¡ AHvHp, arrejacar é dar una reja para matar las raíces de las 
hicrtTas y cut>rir el pan. Pudiera venir de areka surco, zanja, 
a; pero me parece más probable venga de ari-ka, en el scn- 
\ de hacer bilo> pues en la Qertn. y cald arica es la araña y asti* 
[de modo que se debió de decir del arañar la tierra dando una 
r tomeía. 

AH-ca. En la Germ. araña, astilla. 

Arlofl-la, parte, de arica-r por rtrañar, sin duda det hurlar. 
Aricv-aüa. O. Qal\n Surco arr.: Ni que rompas y fines y 

I / y le des arica bien temprana, 
AH-u5a. CoRR. 20Q: Ni antruejo sin luna, ni feria sin pula 
para «in arluña. (ArtLiña llaman á !a oveja horra que parió y se 

> d cordero). De ardí oveja. 

I Ardite, «pdití». Moneda de cobre del siglo XVI, orígina- 

,it ptrrcrr, de N'a\'arra, donde también la hubo de plata. También 

abo en Oítilla y Cataluña. Corí. Segov. 1532: Y aun Iiay otro 

avtniente de las dichas tarjas y en los cuartos y ardites viejos. 

I de llevar en el cuño una oveja, en señal de riqueza, como 

I de pccu, pues viene del ardí oveja, -te donde hay mucho de, 

> tíur-te nevada, ogi-te año de panes. En el mediodía de Fran- 

Ulardi rra una moneda de plata. 

VíDoá tignificar una cosa de poco valor. Quij. 1,23: Y no se le 
i|ior hallar otra aventura... un ardite. Id. 1,34; Sin defraudaros 
IM vdilc. Id. 3,22: No importan un ardite al entendimiento ni i 
la. Id. 2,69: No bis estimaba en dos ardiles. 
l¡-ia, en Venezuela y Colombia la ardilla, en euskera d 



) dofU 6 dáneU an ardite, no importarle. 
Ihtemeda itn ardite, un aifiíer, an ctoil. un cornado, tm co- 
. aaa arv^, una blanca. (Por nonada: no ^ me da una cas- 



240 



OrIOEN V VIOA OtL 



Ai*<llllii, es un diminutivo de ardí, arda y dfjose del roo 
y espaciarse mucho, como la pulga y el carnero al topar. De d{ 
formó, como dice KorLíng, arda animalejo como una rata ó (d 
y se rebulle iiiuclio y es muy lijera. 

Meta/, del vivo y bullidor, ser ana ardilla, ser más UJero t 
ana ardilla. 

AihI», lo misnio queard-illa su diminutivo, Ovieoo //. 
42,12: E de las zorrillas que íiieden é ardas é oíros. Ovaixc| 
Chile, f. 53: No así las ardas, que no sé que se hallen en otra ¡ 
que en los primeros valles de Chile. Celest. 1. p. 12: De lexon,{ 
arda, de herizo. 

Lo que se quiere íaarda, monte espeso y mala guardo, c ij 

Lo que quiere la arda, piñones mondados y cerca el 
c. 200- 

Ai*<lo* Lope Amigo por f nena 2: Viendo el gamo, d ríe 
el pardo, / de que eslá cubierto el monle / más que el fértil i 
y ardo, 

Afflido, arilifl, atrevido, que se lanza, valiente, y 
parle ingenioso, que entiende dt: aniides y medios. KÜrting i 
it ardilo, ardíre, que tiene d primer sentido, fr. hardir, en*hardJrJ 
germánica hartyan reforzar, endurecer. Ni la I lo permite, ni el sl¿^ 
ficado, EsJe es doble, el de arrojado y el de ingenioso, y se explij 
por e) ardí pulga, que se lanza, etc., de donde salió el verbo 
y cuyo participio es ardi-do, de donde ardid. Hál lase ardido cni 
Juzgo, en el Cid ardida lan^a, en Sanlillana, etc. Compirense| 
gascón arto ó ardo=leigne, arUsón. prov. y cal. arda, for. arla, i 
fr. arte: claramente del ardi, como arda y ardilla. En Honduras 1 
-arda es trampa para coger lagartos, lleva en el sufijo -at ■ 
gall-ardo, bast-ardo, huh-arda, ele, la idea etimológica Ci ..: - . 
medios; bilí es coger en euskera. Cid. 79: Martin AnloIíneZr 
ardida lan^a. A. Alv. Sih. Conc. ¡O c: Los ladrones li 
andan de camarada. Selvag. 262: Son todos muy vivos, 'i,¿-„ 
y ardidos. J, Pin. Agr. 4,Q; Es tan ardid la hernuna goIonJ 
cuanto á este menester. MejIa H. imper. V. Aug.f, /7.'St comoj 
valiente, fuera sabio y ardid... pudiera poner en grande j 
Octavíano. Amadis 4,36: No había allf ninguno tan ardid y i 
zado, que mucho temor no hubiese. Alex, 6: Que íué franc e i 




59. ardid. 



241 



Id. 66: Quien es franc e ardido á esse tienen por cortes, j. Pin, Agr. 
\^27a Muy ardid es la avaricia. 

En Mondnras ardido por irritadOi enojado. 

Mari-ardida hace hija tufUda, cuando la mAdrc es vivaracha y 

ÍJBdoni, ta hija 5e está mano sobre mano. 
\r^Íil, maña, ingenio, valor, de ardido. QaiJ. 2,21: Usar de 
fes y cslratajcraas para vencer al enemigo. Id. 2,56; Usemos 
ardid y mafta. 
lEn Colombia ardil, y lo mismo en B. Ciud. R. Epist. 86, p. 
r Con tíAo cobró ardil é metió preso á Juan Pérez de Guirnián. 
)ue cstt obra no es más que del s. XVM, muestra que se dijo 
y pisó i América, como pronuncian miichos Madril y los 
ítivos en -il por -ir. 

Ardid es de caballeros, Cevallos para vencellos. (Es blasón de 

, de Cevallos en la* mononas. Añadieron ímulos: No es ardid 

)UÍQsdaI)(0, Cevallos para nialallos; quitado el no, será bien: ardtd 

lalgo Cehallos para matallos). c. 30. 

^ukucs de guerra. (Ardides son de guerra por las mañas y cn- 

pquc se usan con los enemigos, y por las trazas de los que 

por avenlaiarse). c. 509. 
^rditl-c*x«, del ardíd-o, valentía, y ardid. Cron. Gen. r. 1Q6: 
DO que con Un tuen^ paz se podríe perder su ardideza. 
r. Á(f. ],0: Para las ardidezas que debe usar contra ellos. 
Ardi-inivnto, valor, de ardi-d. Cid. 549: Non lo saben los 
i eí ardimenl que an. Qaij- 1,19: AduiiraUo del ardimienlo de 
ksAúr. Por acto de arde*r cst.i derivado de este verbo, 
Arilld-uMU, ingenioso, de ardid, valiente. P/c./us/. Prot.', 
ardidosos de Justina. Jaureo. Fars. 2,3: Ardidoso y 
i gentes mueve. Bibi. Qallard. "í,?? I : Dar por rccebir, 
/ ardidosa treta es. En Colombia ardil-oso^ de ardil 
^'■■'-íñ-ap, en caló jerg. ensalzar, diminutivo /j? de ard-a, 

. ;icar, saltar, cic. 

Ardlñarap, en caló ierg. nacer, ardiñipen nacimiento, 

ArdlA-al, del ard-iñ; vivo. J. Pin. Agr. 21,4: Si los coléricos 

tvm coléHcos y lo llevan adeíanic, podní llegar á crecer su ar- 

i<M|i)exlón hasta ser genle insufrible. Id. 1 5, 1 7: Baco se tornó 

ipor ser animal ardiñal y lujurioso como el vino. Id. Moa. 



ecles. 26,2,2: Fué puesto fuego á las barcas llenas de btt i 
ardiñales. 

-«pdoj -apfle. Dicen que de origen germánico, príi 
nombres propios, como Regín-hart, Adal-hart, después en e 
alto alemán en apelativos. Esta etimología es como la de ar< 
quieren sea ei germánico hartyan endurecer, hacer recio 3 
porque á alguna parle había que agarrarse, no contandc 
euskera. El que acepte la segunda podrá aceptar !a primera. 
-arda es en Honduras trampa, ingenio, medio para coger, y i 
coger en euskera y -ardo, -arde es lo mismo que ardid, 
trampa para, lo probable es que -ardo, -arde tengan el mismo 
tanto más que apenas se halla sino con temas euskéricoi 
-ardo, cob-arde, gall-ardo, tab-ardo; mosc-ard-ón, buh-arda, b 
illa, gab-ard-ina. 

60. La araña, de ara-nea, arcí-neas, díjose del hilar 
Tomólo el latín del griego ápá/-v>), ápáy-vri-i;, ctpdxv-rov telai 
hilar y torcer en persa es rach-tan, rich-tan, ris-tan, risf-, 
donde réchah hilo torcido, rak hilo, rich~tah, ris-mün hilo, 
arech, arach cadena de íegido, ras, rasan, rasi-man cuerda, 
curdo es resane, en arm. arasan. En curdo rlch es la lana. 
rag-ana y ra^-ni cuerda, r/p estirar, rich-ta estirado; lit. rich 
como en laf. res-tis cuerda. La raiz se ve que es aríka, el 
cadena de tejido: es el ari-ka hacer hilo, andar al ari 6 hilo 
Asi se explican «px-áw] t¿ pá|i|ia, (ü x6v ar^iiova ¿pccccazXói 
}t:a^ó\xzvm, que ha perdido la -/- de arika, y su doblete aptj^ 
ha perdido la -a ante el sufijo -n, el cual ha aspirado la x. L 
íjXaxóTT) se explica por la variante de Hesiquio í¡Xexd-Ti| y r < 
elika-te, alika~te, arika-te. 

- De la fábula de Aragne escribe Laguna {Diosc. 2,56): h 
linaje de las arañas, de la soberbia y ambición de una mu 
llamada Arachne: la cual como quisiese competir con Minen 
arte del hilar y tejer y á la fin fuese della vencida (porque c 
un poco de humo todo cuanto piensan saber los hombres, e 
paración de la divina sapiencia), ordenaron por su gnmde 
miento y poco respeto los dioses que trasformada en un anín 
sucio y guardando su propio nombre, hilase y tejiese mientni 



61. araña. 



243 



indo y ansi hila como vemos toda la vida, y cuanto teje en un 

cuttadiUa viene después un barrendero con una escoba y se ío 

iraU en un credo. Esta fábula no es más que la declaración de 

lologta de araña. 



\\. Araüa, de aranea de oí^'pfi. Ovalu H. Chiíe f. 8: 

>1CBr5C entre las hierbas, sin temor de que le pique una araña. 
[P«t de mar. Huerta Pítn. 0,49: También es animal peslífero la 
I, dañosa por la punía de una espina que tiene en el lomo. 
Red pira pJjaros. Valles. Cetrer. 6: De los azores pollos unotj 
lonudos con el arafta y red, á Jos cuales llaman zahareños ara-' 

y de la red. 

Meta/, El vividor y aprovechado; la mujer chica y jorobada de 
1 s« dice: Va i Hovcr, que andan las arañas por el suelo; el co-j 
que ahorra: y la lámpara de brazos, por su parecido. 
En caüd jerg. cartera, portamonedas, araña blanca cartera sin 
F, servir una araña hirríar una cartera. 
\ ia araña hartó la rueca el diablo, porque saque ta tela del 

Andar en zanras de araña, el que se vale de rodeos rehuyendo j 
I cargo ó difvcultad, como estira las zancaa h araña antes de correr 
mosca. 

Araña de agua, tejedora; de mar^ cangrejo con púas. 
Araña, ¿quién fe arañó? Otra araña como yo. (RurU de pocas' 
de uno; dtcese: es una araña, significando que uno es para 
poco, como una criatura), c. 30. Ese es Hi enemigo el de lu 

Como la araña, del buen trabajador, y del que se aprovecha de 
ÍWfO 6 hurta lo ajeno. 

Como las arañas, de los que se encojen, de los raros físicamen- 
Ey de los que andan por los suelos. 

Es un araña; es ana araña; es ana gallina. (Por persona pWj 

I y cobofde). r. 526. Y del vividor que de todo se aprovecha ; 
>tmpa. 

Hacer araña, buena ó mala. c. 6 3 1 . 

ÜKer oraMax. (Por embelecos y trampas), c, 63K 

Namea medre la araña que hila y no devana, c. 241 . 




Picóme ana araña, y atéme una sábana, c. 392, poco y mi ^ 
bien quejado. De los quejumbrosos. 

Ser más puerco que la araña. 

Arañ-ita, dimin. que se dice del muy aprovechado, trabaja 
dor y allegador; ó Arañita para su casa, que también se dice dd 
que hurta menudencias. 

Arañ-uelo, red delgada para pájaros. León Cas. 6: Y qui^ 
re la ventura después, que habiendo venido mucho del oro, y mu- 
cha de la seda y aljófar, para todo el arüñcio y trabajo en un an> 
ñuelo de pájaros ó en otra cosa semejante de aire. 

Ladronzuelo. Solorz. Gard. Sev. c. 19: No le ocultando la posH 
da y señas del tal arañuelo de las haciendas. 

Insecto, especie de araña. Huerta Plin. 1 7,24: Es también pr- 
ticular á las olivas y á las vides (llámanles arañuelo) cuando envud» 
ven el fruto como unas telas y le consumen. 

Aniñ-uela, dimin. de arañ-a, y como arañuelo. Qom. H. Ioí 
81: Hay tantas langostas, orugas, cocos, arañuelas y otros gusaooi 
que destruyen los frutales. 

Planta ranunculácea de jardín con hermosas flores. 

En la Litera de Aragón, enfermedad del olivo por un insecto que 
chupa el jugo en lo tierno de las ramas. 

At>añ-ar, de arañ-a. Rasguñar ligeramente, cual sí hubiex 
pasado una araña con sus patas. Qaij. 2,7: Arañaron sus rostroft 
Id. 2,50: Los encantadores y verdugos que.... pellizcaron y arañaroi 
á D. Quijote. G. Alf. 2,3,3: Sólo esto basta para que luego dbtK 
arañe y mese, llamándose la más desdichada de las mujeres. 

Meta/. Buscar con afán-, recoger lo más mínimo y aún huriu 
D. Veoa Paráis. S. Franc: Qué pensamientos tan arañados, quJ 
poco sosiego tiene en casa. 

Arañando, agarrándose y como andando á gatas. Quev. PoSi 
1,21: Pues los que entran por la puerta, entran andando, y los qa 
entran por otra parte, suben arañando, y sus manos son sus ptés^ ; 
las manos ajenas sus manos. 

Arañando arañando, aprovechándose ^e todo, guardtiido 
gozar poquito á poco de un beneficio. 

Arañarse con los codos, del que se alegra del contntienv 
de otro. 



61. ristra. 



245 



Arjiñ-ndM, «mño, en Aragón y^lava, etc. Qvev. Tac 17: 

Tftitrpur dclris ima arañada. 
Arnii-A3BO, rasguño ligero ó araño. 

Arnñ-o, posv. de arañ-ar, acción y efeclo ó señal. Fotrz. 
Ni los amAos fueron de provecho alguno. Zamora Mon. misi. 
í, L 4, pte. 2, Simb, 3: Y lo que á los demás hacen es un araño. 
ipte. 3,ps. S6, V. 5: NI aun un araño pudo hacer en ella. L Grac^ 
mal parados de araños y de heridas. Zabalüta Ola 
iu los pedazos del vertido en las zar/as y llevándose 
^anftos en el cuerpo. 
Hurlo y hurtador. SoLoítz. Gard. Scv. c. 19: No solo para de- 
r«n moneda, más para asegxirarscdét cuando intentase vengarse 
I araño.... Comenzó á acompañarse de gente dd araño. Q. Bcnav, 
P,I3: Alcanzan con un araño.... /el más costoso bocado. Vid, 
.ptt, 2: Del Baratillo y la Feria / sutilísimos araños. 
Apiia-4*r<». en Cetrer. zatiareño; pájaro arañero, ave ^ue 
I insectos y trepa por las paredes, es ceniciento que tira á azul, 
I alas nunctudüs de encarnado^ el pico corvo. 
Arafirr-i», hurlillos. 

thcer amñcrias. {Lo que encarecimientos), c. 631. 
Aran-al, adjcrivo de araña, propio de ella, salteando Iras de 
r acechado. CAsnixo Muerte p. 508: Hacerle otros aráñales 
pasados. 
L .*.. uii, ca Aragón arañazo. 
Amw-lí^o, el gavilán que se caaia con arañuelo (Covarr.). 
Mal-arañnp. GoftR. 154: Ora en juego, ora en saña, sicm- 

in.ilauna. 
iih.ii*«, rcAÜii de rí*steni restis cuerda, atadura; i1. resía» 
sie, prov. y cat. rcst. pg. y gall. reste. En Plinio restis allio- 
; de ajos, rcstjni duocre trenzar un baile (TrRPNC). «De 
i alkis, auí de cepolías (f).iriar) viRinti restes de octo capcga» 
iviccnda). Dijose, pues, rtsta, de donde restra, ristra» con 
I por -ÍB, coate en registro de regestum» ele. 

(le cosas, de ajos sobre lodo. Casaw. L Lanuza: Mejor 
ristra de ajos. Pic.Just. 2,1,2,2: Una torra coronada de 
i Lie 4]Qs. 




246 Oriqen V VIDA del lenguaje 



Conjunto de cosas seguidas. L. Grac. Crit. 3,1: Desatóle luego 
dos ristras de dientes. Lope Dorot. I 48. Parecen ristra de azotulos. 

En ristra, en hilera. L. Grac. Crit 3,2: Encarrilaban en ristnL 

Ristre, de ristra ó restem, por servir para sujetar ú enlazar 
al peto la manija de la lanza. Quíj. 1 ,8: Con la lanza en el ristre. 

En-ristp-ap, apoyar la lanza en el ristr-e al acometer. Qiqf. 
1,1Q: Enristró su lanza. Qu£v. Mas. 6, r. 84: Para enristrada, mejx 
/ que lanza de brida en justa. 

Acometer. Qaij. 1,21: Le enristró con el lanzón bajo. 

Metaf, Pie. Jast 1 ,3: Veamos sí enristro con algo que de contu' 
sea. Id. 3,4: No pude enristrar el sueño. 

Formar ristr-a, intrans- ó trans. J. Encin. 80: Las cebollas enris- 
traron / y asomaron / por ensomo de aquel teso (pusiéronse m 
ristras). 

E)npistr-e, posv. de enrístr-ar. 

62. El nombre de los Arios está emparentado con esta raíz jr 
conserva un valor idéntico en toda la raza. En skt. arya como ai^ 
tivo vale fiel y amado, excelente; como sustantivo señor y dueño; 
en los Vedas ari es celoso, lleno de fidelidad, celo y actividad. ^ 
pues, el título nobiliario délas gentes de cuenta, el equivalente Í 
nuestro noble y biennacido. Esta acepción nació en la India ent^XH 
sición á los de la raza subyugada; antes solo se aplicó como adjedio 
al que era virtuoso, al mejor. En efecto, ürya vale veneriblef 
excelente, señor, noble, amigo, de buena raza ó sea lo opuesto del 
vencido; ürya^man amigo, arya-ka venerable, abuelo, afya-í&J 
üryat-va conducta honorable, y Arya-varta el país de la Indk 
brahmánica entre el Himalaya y los montes Vindhya. En griego iM^ 
tiene referencia alguna á la distinción de razas; solo conserva el sig- 
nificado primitivo de el mejor, como comparativo apsiwv, coni* 
superlativo aptoiot;, y aplícase al guerrero valeroso, al ciudadini 
eximio, y en general, al virtuoso. De aquí el renombre de valientt 
ó'ApTj;, voc. 'Ape-c dado á Marte, dechado de guerreros. Como 4ér 
mino más genérico dpc- entra en composición por excelente^ muy 
ap'.-p'coxo; bien conocido, ctpt-i^xoo^ que oye bien, dpí-doa^u; de ntf 
cho llorar, apí-d7]Xo(; bien brillante, 'Apí-^2vo; muy justo, ápt-pdaia»« 
ffluymalo, y su variante ápi-: spt-i^xoo;, apt-i^xoo;, épí-ijp-oQ bien iM 



íj2. ios arios. 



247 



ác ar-. El simple á^z ^ ap^t^; significa valiente, belicoso, 

tro. En rtjíd. ai/ya fiel, legal, huzvarcch ér, parsi er. De airy- 

I UDO de tos nombres de paises derivado de este tema, proviene 

imbií del Irán 6 eran, Iftiilo de la monarquía persa, de donde 

■s nombres de países y piiehlos iranios "Aptd, 'A]>í«t, 

Awojí'jt; y c! Elúrn del Génesis, según J. Müller, ó Ailama 

yama (Journ. asial. 1330, VII, p. 298). Sinónimo de arya 

1. rita, zcnd. areta, creta, por venerado, ilustre, de donde 

nombre de los persas 'Aprawt (Heródoto Vil, 61). Los 

niel Cáucaso se Ihmnn á sf mismos ¡ron, y á su país /r Ueva- 

, pues, los artü-iranios este adjetivo ari coma expresivo de 

, e! mejor, vinuoso, activo y trabajador en la guerra y en todo 

lAnis. 

también quedó en Europa, pues además del soriego, y del 

t ari, de donde Anus, el famoso hercsiarca alejandrino, entre 

k Olios arias, otAi se halla en muchas Inscripciones. En Irlanda 

c. Ere, Eiré, Eri fem., y er noble, grande, bueno, híroe, 

► «•-, címrico er-, es intensivo, como en parsi er-: er-ma- 

aen es{>irítu, er-tan buen cuerpo, y en griego ap»-. De aqu!, 

leí, el antiguo nombre de los irlandtises ó Er^ ír. En D3o 

t es U Ir-landa ó tierra de /r, íVa é íre valen hibernus, /rtf- 

I anglostjon frar los íiiberni, k-iand en norso. Nada tienen 

ver aquC, según e) mismo autor, 'UfivTj, Erin é Hibtrio de la 

' ' en el libro de Arniagti del siglo V. 

-- i-, „;j,üs se llamaron así como Á título de nobleza,, 

realmente en ía India al distinguirse delaraziven- 

nnKiiM't relación á raxa tenía el nombre anteriormente ni 

-■ en las demás Icngu.is. M. MíiUer prefiere la acep- 

rcs; pero ya hemos visto que la deducción moderna 

iV» vocablos aducidos es que los ano-iranios no fueron labiado- 

I valor de Bel, adicto lo hallamos no menos en el nombre del 

5r, que en los Ved.is es arati, el griego ú--rjpi-TT,;, el ara ir- 

,el <¡ri, Ai* miníster, famuln^ nunlius en norso, de donde el 

To en godo a/ros, en sajón sru, ¿Cómo concertar esla acep- 

I la de guerrero y excelente, que tiene en griego y en las cél- 

aün en las ario-iranias, y con la de señor y amo que tiene 

(« ssufcríL^ El concepto genérico, del cual todos los denub so» 



248 Okiocn y vida del lünoÍ 

concreciones manifiesfas, es el de darse á, ocuparse en, tomar i 
ahinco, ya la guerra siendo guerrero, ya la amistad siendo fiel, ytn 
cariño siendo amigo, ya los trabajos y servicios siendo criado, ya Ii 
ocupaciones domésticas y la hacienda siendo dueño y señor. Este no-i 
excelente díjose del trabajar, lo cual no dice poco en pro de la 'vámj 
ética de nuestra raza, para la cual el trabajo era la virtud y nuyQr> 
excelencia: toda su historia confirma esta idea y los vocablos pta] 
ella empleados. La virtud ó á^&-rr¡ y el apttrco; ó mejor y el más va-: 
tiente, vienen realmente de la raíz ar adaptar, ser conveniente y apto. . 
Pero el derivado atributivo -í de ar es ar-i ó ari-a aquel de quiai;i 
es propio el darse á, el ocuparse en, el ser apto y conveniente. Es»J 
es lo que ari vale en euskera, el ocupado, el trabajador, ya como-j 
sufijo nominal y de dativo, ya de por sí. 

63. El suñjo -ari dice Bopp, forma nombres de agente y deri* 
vados, que indican la persona que se ocupa en. Tal es el valor dd: 
-ari euskérico precisamente. Solo que en I-E es un sufijo fósil, sit: 
explicación de ningún género; y no hay suñjo más claramente anilt. 
zable en euskera, donde además es el dativo, gizon-ari, donde vik 
á ello, y ari á él, áello, y ocuparse en, como ar-a allá, ara-tu aWaeu, 
mirar, escudriñar: de modo que consta de a ello, r de movimienlOk 
esto es ar aquel, -/ indigiíante. Sufíjado y sin sufijar tiene en euskfr. 
ra el mismo valor, y cada uno de sus componentes es una fonal 
viva, a, ar, ar-i, ar-a, i. En latín, como fósil que es, se halla enl^ 
rrado en el segundo estrato bajo los sufijos nominales -us, -a, -fflUÍ 
elementos superpuestos de acarreo, que han convertido el -Ar4coa' 
artículo -ari-a, en adjetivos de tres terminaciones: tabell-ari-as ó 
cartero, es e! que anda con las tablillas ó cartas, tign-ari-as el que 9t 
ocupa en artefactos de madcrA, ferr-ari-as el herrero. Son adjetivoi 
sustantivados: el neutro arm-ari-am es lo que se ocupa con anntf» 
armario. Lx}s neutros son de lugar, por ser acusativos en su orígei^ 
es decir locativos. 

Con la -s de agente -aris-, pero el neutro es la forma originaríl^ 
pues la -e de are proviene de -i: famili-ari-s, famili-are, dcfiuS' 
ori, saecul-aris. De modo que del neutro derivó el mascuiino-felD^ 
sino añadiendo -s, con lo cual quedó convertido en un adjetivo de 
dos terminaciones. Algunos neutros se sustantivaron: «/vfr^re 7 i^' 



63. ari I-E, etc. 



249 



; aít-are y aít-as, toraiharí, V véase el círculo ó rodeo com- 
evolutivo; famiU^r, regul-ar, oth-dr, atVar, han perdido 1a 
CDCsa laliíu y han quedado convertidos en adjetivos y nombres 
igir« con d mismo sufijo -nr, que en euskera tiene idéntico 
, y del cual derivó -ari y el latino -art-s, -ate. -ari-as. Solo 
romanista laJinizanie que nos venga á decir que el -ar 
ríva del latín. Esle procedimiento es el que siguen al- 
!ry beaiitifuí. 
fodo con -s lais-areis, blost-reis, perdida la a; con la -a 
v«, que no puede ser itiiis que el articulo euskérico de -ari-a, 
lUs I-E -íi íomó valor Femenino, lais-arya, súk-arya inve». 
'UÍtarya batanero, liath-arya canlor. Debilítase en antiguo 
b: scrtt^-eri escritor, bst-erí adorador; pero h&f-iXre ayudador» 
fi fundador. Estas variantes prueban que el antiguo alemán 
triva dtí godo, pties no llevan -s, ni la i consonantizada. En 
la seA-ér el que vé, trink-tr hehcdor, stícfj~er, en inglés ^tov- 
}B£gon'tr, gorden-er. ConvirÜose -ari en -ir, lo mismo que en 
kao, fierr-tr-o, jardin-tr-o. 

k muy probable que perdida la Q tengamos el mismo sufijo en 
vft: angh-rí el pié. propiamente d que anda y se menea, lo 
o que nuestras ang-ar-iUas, />/ríi-r/ abundante, dú^a-ri piadoso. 
ir,L-. nyrsi-ar, keñ-arü, ktin-ir, etc, son adjetivos, 

irvc para los ordinales: prim-arius, ttrti-úrUis. V he 
qsr d japonés coincide en este empleo^ -tffí, -oñ: hitori iino, 
indo, yoU-ari tercero; pero perdida la a, tenemos adjeti- 
^ridaro, chikka-ri {hmt, mcAAí-n mucho. De las ana- 
Vtd todostan pudiera traer no pocos casos; confeníarémc coa 
en naga forma participios de presente y pasado, y nombres 
parltcEpiales: üttchi-r trancante, adoker d que llega 6 



i-íO -arf es de participio presente y de nombres de 

iii-ii/j viendo, d que vé, an-uri propulsor. Tat vez en ma- 

r, -ér, de persona que se ocupa en, venga dd -uri, si ya no 

íád <r eu5Í:érico: /at^ér corredor, de/at correr, túa-ar profe- 

" '.nza. 

-:^o del -ar egipcio dd participio presente; kfiet-u 
^ laq am coa» que han sido cogidas allí: por eso $irv« 




250 OrIQEN V VIDA DEL tENÜUA|E 



de verbo auxiliar, como ari en euskera. Pero claramente lo teñe 
en ari-, ar-, fem. ar-t-: ari-pet celestiales (cosas), ar-t-khekh lorq 
6 cosa del cuello, ari-rot-ui id. de los pies, ajorcas, ar-t-fki^í, 
id, de los brazos, zarcillos, (moíennu)-t-u ari-a pet ari-a fa=c 
nos celestiales y terrestres. Aqui ar-a los que son, ar-Í el qu< 
versa acerca de, como todo adjetivo, participio y relativo pi 
interpretarse. 

El mismo valor tienen en copto ~ari, -era, -ra y el ere de da 
y posesivo: eü, romi ere teffsits=éí hombre, cuyas manos, o 
ERE tsós cyigoa=hombre velloso, cui pili multi. Equivalen estas 
Kias á nuestros adjetivos, así chfof-er brida, de chtof, chtob, bat 
sierra, lo que corta. Y con ref-, que lleva /como artículo, nom 
de agente: ref-ti dador, el que da, ref-siti sembrador, refóUi{ 
magnánimo. 

En Kanuri del Sudan -ri es la misma nota y forma adjeti 
mei-ri real, mAíam-ri sacerdotal; en efik del Sen^^al eri-: en 
atado, de büp atar; en serer -ir para nombres de instrumento 
vei -re para adjetivos, como ddy&-re pequeño, de doya peque 
En nuba ~ar, -er: Sg-ar lugar, de ág existir, dl-ar muerte, de 
morir; combínase también con los sufíjos -//, -id. 

En hotentote -rha forma nombres de duración, que indican • 
pación: dai-si-rha-s nodriza, de dai-si amamantar, gei-rha-b un 
jo, de gei cosa vieja. Todas son formas participiales y adjetivas 
mismo en aimará de América, donde -ri forma el participio acti' 
nombres de autor: luri-ri hacedor, sau-ri tejedor, el que teje. \ 
kirírí añadido ~ri i todos los temas temporales: darankrer 
que se avergüenza, daka~ri amante, dikoto-ri ladrón, el que r 
dikoto-kri-ri el que robó, dikoto-ri-di el que ha de robar; lo mt 
en el verbo pasivo y en el neutro. 

En tarasco -ri forma igualmente participios de presente y n 
bres de agente: pa-ri el que lleva, llevador, de pa-ni llevar, ^ 
cantor, chirekaaa-ri el que hace nidos, de chsre-kaa nido. 

En las sonoras -ari, -are, -ri, -re son sufíjos muy comunes i 
derivar sustantivos verbales: kahma-are sueño, de kahmae dor 
tiyak-ari abuela, i-ari quehacer, muki-ari matador, de moka ini 
y con -t, -ti de abstractos y verbales, -arit, -riti, -retí son sufijo 
acción verbal: hihhud^riti grito, de hihhua gritar, nahiehüí 



65. reit. 



251 



to, ma-rit rnsueño; y -teri de acdón; vi-ttrí lluvia, de v/ye 
y -kari, -kart, ttc. etc. Nótese que la -t, -tí, de acción es el 
uropco, el -te cüskérico. 
res de autor, ínslrurneiito, acción tambii^n se forman con 
, 'ia; gañiría sAiisücciún,, út gane bien, ^ü/ííre estar satis- 
alcgrc; -ra es muy usado, ebaa-ra ladrón, de ebua robar. 
I 'o -ra fs de auíor, ajenie y nombres verbak'S: ka 

..,.^,.iOT» Stt SüA-rú salvador. En timucna -ra, -ri, -ro: 
maizal^ ito-ri tí último, Iwro-ro buho. En quechua -ra de 
« y nombre», «expresa, dice Anchorena, continuación y se 
e cnn uno y otro nombre»; ísaya limpio y tsaya^ra acen- 
katsa menester, apuro, cosa áspera y katsa-ra ensatada; esa 
I de continuación es ía de! pariícijiio, que está en, ari en cuskera. 
taensa -ar del participio presente y adjetivos; rew-ar amante,, 
l^nde^ haly-ar despreciable; sin -ar, la raíz es adverbial, 
en los compuestos san-hactitrir gran gtierrero- 

irlo -aria, erudito del latino -arius, el vulgar -¿ro. 
botic-ario. campan-ario, can-ario, conicut-ario, con)i*ariOj 
}, pleg-aría, luminaria. 

• • del talino -or-ius, -or-ium, crudiio y burlesco. Dcspos- 

nt-orio, cnvoU-orio, jolg-orio, caí-orlo, requil-orio, fal- 

ipof lubladurías de talar (Segorbe), mortu-oHo. 

|-«ro, -«ra, del lal. -arius, -aria, enlreviniendo para el paso el 

Ku&kérico; indican agente ó lugar de la acción, Accil-era, agor- 

ulcabal-ero, altan-eio, arri-ero, astill-ero, avenlur-eio» hab-era, 

3, barb-ero, bcrcnjen-cro^ bodegón-ero, boncl-ero, boy-ero, 

cabaM-«ro, cahr-ero> cald-era, canibron-era. Pie. Jast. 1,2, 

írrro y aun más carero. Id.; Animrla saltadera, (rotadera, 

I, bailadera, sotadcra. Id.: Saltadera, brincadera, bailadera 

suñjo nominal scmicrudilo, del -arius latino con la -c 
el pueblo lii/o -ero del -arius y los eruditos quedáronse 
ÍT^ho. Don-aire, pd-aírc 



til U nii rin 6 rn de movimiento menudéase en nombres de 
cci el arin veloz, en cuskcra. En ski. orna, arnava ño, mar^ 



252 



UKIOCN V VIDA DCl. ICNUUAje 




jettd arenava, trenava torrenlc, curso. En tas gemtinicas se ; 
una raíz ten ú rin que vale correr velozmente: es el arin cus 
En ant. al. rinnan fluir, correr, godo rinnan, cuya segunda n i 
lema de presente, ags.yrníwr, ingl. to ran, baio aí. rannen, sajJ 
-non, al. rinnen, med. al. rínnf. De aquí en gtxJo rM/if5 torreiri 
r«ns, a^. rym riachuelo, ant. al. rinna canal, rum, runst rio. 1 
Rin ó ffAr/í es céltico, lat. rheniis, cirnv. rhen torrente, r/iin ^M 
El arniis toíicano y el amo milanés, ernus, arna, orna de ^t9k 
earn de Escocia, eme de Irlanda, tienen el mismo origen. En gr.á 
pfv-¿i; la nariz, es la que gotea, páv-ic gota, paív-m rociar; en latín 
que golea es el riñon 6 ren, ríen, irl. orn y cimr. aren golear. 

Metáforas de la nariz 6 piv-í; pí^ son p[v-íj la lima puntiagud 
pí-ov la punta del monte, el promonlorioqueentraenel mar, el pluH 
de ptv-iov líinile, significa las narices.. ^1 

En ski. ara y aram valen veloz, ra^i-aí/ correr, brillar, rofffl 
rapidez, ronghe correr, rarrgfiayati brillar: son derivados -ga, -| 
de raü ó arin^ si no vienen de argi brillo con nasal adventicia. 



66. Ren, plur. renes, del laL ren, et riñon, háltanse i 
mente ren, rien, renas, renes, rienes. Siow- S.Jerón* \ pr,: 
tas renes, j. Pin. Agr, 7,20: Y U fé, ceñidcro de sus renes. 

¡Ay, renes amargas, hartas de parir, y ningana del huei 
mi marido: y con mucha hónrate. 25. Renes amargas, hari^ 
parir y ninguna de mi marido, c. 478. 

liiñoii, reiiún. Del antiguo rene y -ón, 6 de •retiit 
•renio, de ren reñís; il. rognone, argnone, arnione (ar por 
rain, prov, renho, ronho, fr. anl. regnon, roignon, fr. rognon (| 
cat rinyOj ronyo (ren), pg. rínbao (rim). Qui}. 2,18: Que mt 
años fué enfermo de los ríñones. P/c.yusí. 4,5: Aunque 
mitad de su reñón. 

Meíaf, lo más interior y en medio. Mirones: En el ri7 
invierno. G. Aif. 1,1,8: Como si en et riñon de Casiilla se 
HíR«. Agr, 3,5,7: En el riñon del invierno poner y trasponer ár 
Q. Benav. i, 313: En el riñon de la corte. Lope Prim. Rey 
VIII, p, 62: Porque Castilla es reñón/asaz rico y noble en arr 

Trozo redondeado de mineral dentro de otro de 
nadi raleza. 




66. riñin. 



253 



ti riñt^n de, en el centro. 
lay que tener ríñones, brio. 
iombredc riAones, valiente, 

ríñones de an asanto, to príncipal. 
_ RiAones ayer, ríñones hoy, ríñones mañana, ifévese el diabto 
ida. En la variecUd eslá el gusto. 
iñonesde conejo, judias secas. 
fSacarle an riñon, muclio dinero por algo. 
I Tener el riñon cubierto. (Por estar rico») c. 608, ó gordo. Heur, 
\jo& carneros de gordos, que se tes cubre el riñon. Caccr. 
rmcn el riñon cubierto, no se pueden menear de gordas. 
|6: De un hombre gordo decimos que llene el riñon cubierto. 
I Tkne el riñon cubierto. (Por el que está rico y gordo.) c. 609, 
fl/a hombre de ríñones, forzudo, temerario. 
\Un riñon y d9S ríñones habrá quien diga si son pares ó nones. 

liúoft^ada, conjunto de rífiones y su sebo, lela de sebo que 
Ifis ríñones, y el guisado de ello. Corr. 256: Sí Castilla fuera 
Rioja fuera U rifionada. 

teúiil-nrüf, estar metido en, como el riñón,adj.sil D.Vcqa 
iris ¿í. Müt.: No parece sino que tiene pihuelas echadas, quédase 
en los vicios por la dificultad de la mala costumbre. 
-ríñon-arse, darse un golpe en los rinon-es. 



ARRI 



67. E! arriero habla á sus bestias en el mismo lenguaje 
-los demás hombres, solo que más broncamente, por ser ell 
tercas y duras de orejas. Ari vale á él, á ello, y su fuerte arri 
mismo, á él, á ello, y además es la expresión para aguijar y 
■á las bestias. Los niños llaman arri-arri al caballo y al bu 
-decir, á toda cabalgadura. De aquí el verbo i-arri hacer c 
decir, darse á ello, ocuparse en, tender á, llegar, poner, casi 
ari, pero más reciamente, con pasión, de asiento é insistiendo 
tar, insistir, seguir tras algo, belauniko larri ponerse de n 
etzanda iarri ponerse tumbado, zafunik iarri ponerse en p\i 
niz lanorri me he hecho y acostumbrado á este trabajo, atea 
erroetan ongi iarria dagoenean cuando la puerta está bien as 
en sus quicios. 

El concepto de á ello fuertemente y de asiento es casi el de 
tras uno y no dejarle, lo cual se expresa más fuertemente c 
-ai, en vez de -/, y así i-arr-e/ es la continuación, empós, cona 
cia práctica y costumbre, ftfirraiY sígame, arreiY nír/ sigúeme, i 
sigúele, ~o á el, inurriari arralo imita ó sigue á la horm 
narralon pantuarl obeki arblltzen zaio hace mejor el puní 
yo sigo; iarrai'tun sectario, secuaz, iarrai-bide ejemplar que 
iarral-go séquito, iarrai-ka siguiendo, seguir, iarraika-da < 
tida, ataque. Igualmente iarral-gl, larrai-ki, iarrat'nt iarrai-t 



^Br, continuar, insistir^ ser diligente y laborioso en algo, ¿ere* 
^mider iarraikia da ts fiel ÁSM5 obligaciones, iarrai-pen insis- 
Bta, continuación. 

Arr-€ta, donde hay arr é tonjar, significa atención, cuidado, 

rción i una cosa, dedicarse arreta-ta, acogida orret-ondo, 6 
cuidado y atención, á tuerto ó á derecho, es decir, con cuidado 
él arrel'Z'arret. De modo q\it de ta idea de movimiento hacia 
MIá en ara y en ari i ello, es intensiva h de seguir Iras uno, insís- 
ür, continuar, imitar. Tal es U idea del ¡arref, del arrear, ya aguijan- 
**'* *' •• niendo seguido (5 arre-o, ó de su variante arriar ó segun- 
, de arria 6 recua y del arri-ero que sigue y arrea. 

Arre. 1:1 primiüvo arri eiiskérico para alentar y seguir,] 

ftdo arrinconado entre carreteros y recueros en el arre! cas-* 

y, i veces harte! (Covarr.), ó su variante gráfica farre, que los 

I saben que/ sonaba como fr creen ser buena prueba de su 

{[a semítica; sonó aspirada, hasta yarnerí^ dijeron algunos, 

reljo^orio andaliíz por holgorio^^HrrA 401), á causa del ahinco 

! aspira la vocal, como en ha, ah por ¡ai; caí. arrí, gasc. arriéu, 

gued. arri. arre, prov. y cat. é it. arri, pg. arre. «Arri Blanquctl 

¡MourclI> «Eme d' arriairc cridaul: Arri» (Calendau), Selvag. 

7: Arre ñora mala, y á lodos ha metido la vieja en la danza. Pk. 

2,1.1.3: La muía aunque le decían jo, debió de pensar que 

|dec¡an arre. Quev. Entrem.: Otie es todos los arres y joes con 
negra. Cali>e«- Postr. dueL Esp. 3: Arre burro de un ladrón: 
are cual se va lorciendo. L. Feíhn. 23: Arre acá, don bobarrón. 
[Nakabr. If. 20S: Ma^ si, mas nó, arrallá (arre allá). 
Eo Colombia dice (Zuervoque üiiibién hace de inlerjección út^ 
or. Cn Aragón aiballería de monta ó de tiro. 
Arre, nuestra, f era hartada, c. 495. 
/Arre aÜáf, con desprecio ó enfado rechazando. 
¿Arre arref, el recuero á sus bestias, y melaf. persistencia y 

para lograr algo que se tarda. 
¡Arre, borrkof, admirándose, no creyendo ó despreciando lo 
oimos. 

Arre-bcrriqaitos, en Vizcaya dicee del andar i horcajadas en 
hooabio» ó i la gtgantotia. 



256 Origen y veda del i 



Arre mal, arre peor, verse en apuros pecuniarios de nd 
pfor, ó en enfermedades ó asuntos enojosos. También andar 

Arre que arre, hay que andar así tras uno, cuando es dqadi 
abandona los asuntos que se le ancargan, y hay que animarte. 

No anda sino á fuerza de arre que arre. 

Arre-j-óii, dícese que va ^í el que se sube en las caderas de 
otro y le echa los brazos por encima de los hombros; dímiv. -y, -élt 
de arre. 

Arpe-ar, aguijar y avivar á la bestia con el arre! Quil. 1,18: 
Tanto que no podía arrear á su jumento. Corr. CirtL 1. 4, /. 20Gfi 
Oyeron mucho ruido de cascabeles y muchas voces, que con la sefli 
grosera de la carretería venían arreando unas muías, que tirabn 
de un carro manchego. 

Trasládase á las personas y vale ir: arrea á la escuela, vé presto» 

También del pegar repetidamente, arrearle un par de cachetes Ó 
palos, etc. Y aquí tenemos el valor originario de seguir en fila, 9t^. 
gundar, seguir, que es el del arri euskérico y sus derivados. 

En Argentina, del tomar ganado cimarrón, vino á signfGcar to-i 
mar el ajeno furtivamente. Azara Descríp. Parag.: No omiten el nK 
bo ratero, porque casi lo creen habilidad, ni á esto lo llaman hurtar, 
sino tomar, y, si son ganados, arrear. 

Cargar ó conducir en arrias alguna cosa, fruta, etc. trajínandoj 
como arriero; así en Cuba. En Venezuela arriar por arrear ó estimii* 
lar á las bestias. | 

Arrea! metiendo prisa, animando. Bibl. Gallará. 1,983: Corre J 
companero, arrea, / pon esa palanca allá. i 

Arrea, que llegas tarde, arrea, que vas por hilo. ' 

Arréale, pégale, anímale. 

Arrearle, pegarle, maltratarle, ó arrearle leña. 

Salir arreando, huyendo, ó arreando velas. 

Arre-ado. En Honduras cachazudo, que necesita le arreen. 

Arre-ada, en Argentina acto de arrear una tropa, leva forzo- 
sa en las revoluciones; y hurio furtivo de ganado. 

Arrea-dor, en Argentina látigo de tropero, carretillero, etc. 

Appea-miento. J. Pin Agr. 7,20: En este arreamiento de 
Venus y Juno con esta cinta. 

Apriar, variante de arrear, con el valor etimológico de s^ 



6S. arriar, arría. 



257 



|r, segundtr. Asi arriado por arreado, con sus guarniciones, en el 
1777: Non pudieron ellos saber la cuenta de bdos los cauallos 
Ite indan arriados c non ha qiii tómalos (por el campo en la ba- 
M- Es- largar un Kibo, bajar la bandera, las velas, esderir, ceder 
i poco segundindo, y dar fondo con el iíncora largando el 
Orden marin. 1,3,2,26: SI falleciere, estando embarcado, t\ 
in eeneral de b ,irma<ía 6 Comiandante general de la escuadra, 
los nanos de ella arriarán sus banderas. 
[Ca Cuba generalízase á cualquier cuerda ó cosa que se afloja 
St poco, para que baje ó ruede 6 dé de sf. 
rinr tti banda, levantar la vela por una sola banda; ó cuando 
I «ti en alio y se Kija sin parar donde se ha de poner, soltando 
amenté los cabos. 
'Arri-niln, arpla-tlurn. acción de arri-ar. 
[Apri»! lo mismo que recua, es fila de bestias de carga rabi- 
; una i otra. Simón Abril (Sotic. hístor.). Usase aOn hoy día 
/«nrzíicla, Cuba, Argenlina. Es el arrí seguir tras Otro, ó pos- 
"--■ ar segundar. Cipr. Vaier. f. 205: Que más valían 
una arrt> de asnos, que. 
I Arri-^paít« en Argentina hormigas que en recuas ó arrias an- 
■ por cnmino bien Ira/ado. 
I ¿"tranco, arritranca, arriírenga, retranca, arrelranca, 
SCO, en nául. cabo algo grueso, que sus dos chicotes pasan 
por encima del bauprés, haciéndolos firmes en la cruz 
c!e ta cebadera: y en el seno de el se abotona un cua- 
baciendo aparejo con niro motón, que esti ñrme junto al 
i ó okhcn de Icíin: y ateiando atmca la versa al bauprés y puede 
Ademán adornos chirros, trebejos inútiles, secundarios. 
jCubt toda especie de uiensilios, correas, cordaje para montar 
bestias «on arriirancos ó arretrancos. Adem.1s dlcesc ani- 
nca la correa ancha, asida Á las dos partes poste- 
6 alhtrda. De! arri:ir ó scKtmdar, modo de Irancfl 
arriando, segundando, BibL Gallará, 4.712: Por- 
rioy un majadero / que aflojo las arritrengas. 

'. ... .ii-o, ap{«e¿ncaao» en Salamanca sim- 
duda del seguir. 
ArrÍ-«-áii|;etcs. en Salamanca vencejo. 

w 



Appí-fánfano. Los anifánfanos de María de NUwta 

(Arrifánfanos por trampantojos), c. 202. 

Arrí-Azo, en Salamanca arrapiezo, como cosa secundar! 
<ie poco valer, como arrenquín. 

Api*i-az, arri-al, guarnición, e! gavilán de la espa 
Memor. Hísí. Acad. hist. V; Cid, 3 1 78: Las macanas e los arria 
doro son. 

Apri-mach-o, en Salamanca covacha ó nicho prismátii 
hecho casi siempre en el ángulo de un cercado, sobre cuyas pare* 
se ponen lanchas pizarrosas para formar la techumbre. 

Appí-poiicio, en Salamanca casa inútil, secundaria. 

Apre-ado, como adj. dícese de cosas en hilera, ovejas am 
das, árboles arreados, es decir seguidos (Dueñas). Prueba bien ch 
de que arrear y arriar significan propiamente seguir, ir en fila. 

Appc-o, posv. de arre-ar, de donde el arreado anterior en 
acepción etimoiógica de seguir adelante, que es la del euskera, 
donde arre! y arrear á las bestias, acto y efecto de llevar en arrij 
arrear. Es, pues, la sucesión y continuación. G. Alf. 2,1,6: Ten 
yo de seguir e! arreo. 

De arreo, en seguimiento. J. Enc. 125: Ponte, Menga, yi 
arreo / de los tus hatos mejores. 

Olvidada su etimología y valor sustantivo, creyóse ser un advc 
bio compuesto de d y reo, y probablemente lo fué de á arreOf con 
de arreo. Así se escribió á reo y arreo y vale adverbial mente i 
hila, seguidamente, sucesivamente. QaiJ. 1,12: Término lleva d 
quejarse un mes á reo. Lope Madarra Vil, p. 473: De los gaaló 
que hice en Burgos / siete semanas arreo. Dos habí,: Si yo Ilevue 
usted á mí casa y hablase con ella seis días arreo. Lcon Nombr.lí 
ínírod.: Leer en medio de las caniculares tres lecciones en las escM 
las muchos días arreo. Obreg. /. 134: No por eso dejamos de ll 
cerlo, y fuimos diez ó doce días arreo. Pie. Jast f. 57: Mi madrea 
muy ojienjuta, y nosotras no podíamos llorar, sino eia comcnzud 
madre, yendo arreo (detras, seguidamente). 

También atrás, acuestas, es decir seguidamente, y tal es d wl 
que tomó en fr. arriere atrás, derríere detrás, prov. ardit» áeak 
en Bagneres de Bigorre arreio le dos, lo de atrás 6 dcrriere. JÉ 



c. 6, oc. 68: V así á la grande bestia despedeza, / y arreo d 
de U liendre Mcvz, 
' At arreo, de arreo, sHcesivamente, tino tras oiro {Tesar. 1671); 
rreo por íeíjuidanient*, sin descansar, se usa en Aragón. 
Echar un arreo, por «n twrno ó vuelta de beber (Arag.)- 
Arft?ar. AnL también arriar. Cid. 1777: Caballos/que andan 
arriados e non ha qiii tómalos (enjaeíados); y arrayar: Canc. Baena 
p, 457: Sabed que ni arrayo de grant jasaran /e cotta muy fuerte 
¡«Dtnmo piedra yman. En bajo latín arriare, arraíare, pg. arrear, arre- 
Jfir, arraiar, cat. arrear, arresar, prov. aredar, arre/ar, anl, fr. arrecr,| 
••^— •"— '— arraicr, arroier, ií. arredare. Es el eiiskaro i-arrMa/ 
i\c, segundar ó ir detrás. 
Dljoj^r propiamente del adorno y como cosas secundarias que 
npahan al vcslido, como arrequives, digamos, ó en lo moral. 
Ttatis. con, de. Tokh. FU. mor. 20,10: Arrear su perinna con 
1 de valor y regalo. P. Veoa ps. 7, v. 12, d. 2: Adorne y arree 
Dnt su alma de la hermostira de las virtudes. C^SR■ p. 499: 
aquí arreadas de virginidad. Mariana H. E. 1 !,3: Dijo no 
en Europa ni en Asía visto corte más lucida ni arreada. 
3: Es la cubierta y el Ujero manto/con que su vano y 
no cuerpo arrea. MAKtANA H, E. 6,13: Seguíanse los«oldado 
r arreados con penachos y libreas. Berc. S. D. 1 ííí: Ttiéen pocoS 

la casa arreada (provista). 

Utfkx. Zamora Mon. misi. pie 3, ps. 47. v. 8: De s\% jitsticla 

i« visíe, de la traición hecha conira Dios se arrea. Qatat. 5, 

t7^ Y las apariencias de la incomparable horcsíidad de que se 

, Corbacho c. 1 8: Aunque se cubra de paño de oro nin se arree 

emperador. J.l^in.Agr. 11^2: Arcediano me iiarece i mí, 

ÍTíiene arreado de muía y gualdrapa, Valderrama Ej. Fer, 2 

I cnttr^ Veamos el ropaje con que se ha arreado. Quev. Jifas. 

|c. de c.: Euraenia, para mi dulce y graciosa,/más que mujer de 

boy se arrean. Ceíest. IV: No es otro mi oficio sino servir á 

t tanrtanlcA, y desto vivo, deslo me arreo. Galat. 1: B brío de 

: se arrrea. Id. 3: La condición de que te arreas/se extiende á 

Ddcr quitar la vida/al que te dio la tuya. Namanc. \. 4: Vuelve 

pane/la industria sin igual de que te arreas. Tir. Arg. \. I: Sil 

EM/deser predicador, esta no es tierra/do alcanzarás el fruto 



que deseas. Rivad. Cisma 2,20: Se vestía de las ropas mis ticM 
se arreaba con las joyas de más precio que tenía. Trat Arg. \ 
Amigo Sayavedras, si te arreas/de ser predicador. Corbacho 17: > 
se arrear e peynar. 

Andar arreado, apurado de dinero ó de medios, irónicamcnt 
por mal provisto ó arreado. 

Arre-o, posv. de arre-ar. QaiJ. 1,2: Mis arreos son las armu 
mi descanso el pelear. Saav. Empr. 31: Lo precioso y brillante e 
el arreo de la persona causa admiración y respeto. Casa ceí.J. 1: 1 
risa fué de ver mi pobre arreo. D. Vega Ase: No han menester cb 
pines, no afeites, no arreos, no colores. J. Pin. Agr. 4,20: Faetí 
puesto en el divino carro con el arreo y aparato sobredicho. 

En particular las guarniciones de las bestias. 

Arri-ero, el que conduce bestias y trajina con ellas, del at 
recua ó del arre-arlas ó arre, arri más primitivamente. QaiJ, 1, 
Iban con unos arrieros. Id. 1,51: Unos arrieros yangueses. 

Arriero perdido, del que no sabe donde se halla. 

Arrieros somos, y nos toparemos solos. (Amenaza), c. A^ 
Cuando no puede uno vengarse en el momento y espera ocasi^S 
como los arrieros que se encuentran por los caminos. 

Como arriero sin pollino, sin lo más necesario para algo. 

Los arrieros siempre echan los asnos delante. (Moteja al qi 
contando algo, se cuenta á sí primero que otros más dignos), c. 2C 
El borrico delante para que no se espante. 

Más vale ser arriero que borrico, que más vale mandar, ai 
con trabajo, que ser mandado. 

No pregantes al arriero si gana, sino si vuelve y carga, c. 22 
Es que te ha ido bien. 

Pues no sois para arriero, idos á deprender zapatero, c. 40^ 

Somos arrieros y nos encontraremos. (Que se ofrecen mud 
ocasiones en la vida de desquitarse de los agravios, y pagarse 
buenas obras), c. 266, Todos somos arrieros y nos toparemos* 
422. Arrieros somos y en el camino nos encontraremos. A un des 
vor amenazando que tampoco le socorrerá en la ocasión. 

Arrieritos somos, que podemos vengamos, hallándonos por i 
caminos, y asi puede añadirse, y por el camino andamos, ó af(i 
ritos sernos, puede que en el camino nos encontremos. 



68. récaa. 



261 



Arriquin^ en Honduras la persona que no se aparta de otra; 

itrva li fi!a, recua, y kin con, hacer en euskera, 

Ai*Pi*a-4|UÍn, la hesita delantera que gufa la arria en la que 

I ri arriero; también la en que monta el mayoral 6 dueño al 

\vs hacienda; metaf. persona baja, ruin, que remeda, acompa- 

, Gsonjefl f^ divierte á otra. A«í en Cuba, etc. «Qué arrenquín, 

,oiatura,» dicese del rabíosillo. De arriquin. 

Arre<|uivet ant. arraquibc (Covatíií.), raqiiive; labor ó gnar- 

kiúnen d borde rt rafe del vestido, como el ribete; meíafóricamen- 

ra plural adornos, trastos, circunstancias. Pudiera venir del ard- 

f'fakib cos;a que se une á otra, como el engarce ú una sorli- 

TO á una Dedia, rakiba en la 2." torma imposuit rcm alteri, 

il* montar á caballo, embarcarse. No lo trayendo nuestros 

arábigos, tal vez sea o^is probablemente un derivado 

p;, arri, lo qwe va con otro, tra^ ello, -ki con, -be en lo 

no arri<]iiín. QuiJ, 2,5: Nombre mondo y escueto, sin 

iins ni cortapisas ni arrequives de dones ní donas. Pedro 

l¡, 3: ¿Es posible que (e esquives / por tan pocos arrequives? 

Hcrii». Es nn adjetivo -kOt <u del arrc-ar, arri-ar, ani-a que 
tk int$mo, lo que íorma serie sc(?uida de cosas, y en particular 
síes tíc carga. QuiJ. 1.3: Ir á dar agua A su recu:t. IJ. Í,I5: 
al Sanclvo se entró sin más averiguaciiín con loda su recua. 
ly Ros. Cari»: Esa enojosa recua de libros de caballerías. Acos- 
ii !ntl. 1,21: Sin-en también de recua y ju ni en tos para llevar 
G. Ai/. 1.1,5: Cuando mi compañero acabó de dar cobro 4 
En AltX 1330:rrccoa. 
' la recaa, que ya esfd cargada. (Moteja i los concovados). 

p*" "^-ft de muías, de ios que van en grupos ó seijindos. 

recuero pónsase en cobro, y sí ta gOéspeda pariere, 
,ysiiio p 'j- deitodo. (Lo del otro: «Acomódeme yo, y ít 

ig quiera para, sí quiera no>), c. 190. 

toy wsa harta, do recaa no anda. (En algimos lugares). 

IWcu-aje, recua. Cron. D.Juan //, año 15, c. 243: M-indó 



iOk 



262 



OniOEN Y VIDA DEL LENQUAJE 



I 'lego cargar su recuaje y cabalgar sus gentes para se partir. Nebk» 
Cron. part. 3, c. 20: Fué tomado el recuaje que traían. 

Tributo por pasaje de la recua. 

Rccu-aja, junta de varios rebaños, que se siguen coma 
recu-a. {Tesor. 1671). 

Kecu-ero, el que entiende en la recu-a. J. Pin. Agr, 17,15: 
Los recueros que llevan bestias de carga. Cabr. p. 100: El recuero 
en el mesón sabe del cocear y orejear de sus bestias que... Corr. p. I: 
Dirase también recuero por arriero. (Como arria es la recua). Corr. 
12: A bestia loca, recuero modorro. 

Los recueros de nuestro lugar, hoy enalbardan, mañana se 
van. (De ios despaciosos y perezosos), c. 206. 

Pues somos recueros, en el camino nos toparemos, c. 404; 
puedo vengarme. 

Recuero que lleva carga, con mentir la desembarga, c. 480. 

Si has sido recuero, guárdate del cabero, c. 250; delantero. 

Todos somos recaeros, y nos encontraremos, ó nos toparemos* 
c. 422. 



09. aro, -arQ ci:sk. 



263 



ARO 



íQ, Hemos visto que ara « el movimiento á lo lejos, en exten- 

]lMn <*! a, ari c\ mavíinicnto en línea recia, índivulual, en /. Sí toda 

!:» no es lira fantasmagoría úc mí caletre, aro 

.,. cu derredor. En los íres íir indiw el moverse, 

tejoct, -f lo individual» -o lo en (omo. Ar-o es de hecho todo 

rro, rcJíindel, títcaio, aro, guírnaídij corona. Trasladado a! tiem- 

r ' ' * !a épocj, la sazón, el Tempero y coyuntu- 

jp.. !,¡>o. Es, pues, cl ef.paci'0 circuido, rodeado, 

cualquier linea. Elarra, bcre-aro-an, asegarrí; antl kanpora, 

irri, nieve, á sti tiempo, fccmuladora; fuera de él, hambrcado- 

Ar^.rrr.-i <• u . nnra (Je ]a <cmenlera 6 Junio, az-aro la de I.is sc- 

X'azt-aro la de hi mocedad. Ekaitzak dakar 

jna;gaitoa batntzatc, oba, la tcmpcslacl trae bonanza; si fueras 

Jo, mejor fuera. 

El c-üdü »i<I camino, digamos la condición, tempero ó á prop6- 

dfcBc por lortifora del campo, bid-aro, cl de la noche gau' 

», el del éiá egan-aro, el liciiipo á proposito paia dormir tot-aro. 

como siempre, aro es un cíipacto, y así gou-aro toda* las 

índica et círculo de mañanas, egtm-aro todos loi días, 

Ifo (odos los meses; considéranse como un tumo, una duración 

■" ■' ' Tipeio y ocasión es lamhién el derivado 

£, ser hcmpo á propósito- 
TH tenemos la atribución (4) de ar movimiento hacía ello; 



Bur 



&«& 



^ ^ -^^ 



r^' 




en ar-o tenemos el perímetro (-o) de ese mismo flr -aro es 
de -ano lo que r respecto de n, An es el allí fijo, ar es d m 
to hacía allá: -ano es el espacio limitado, el allf como un 
circuido, -aro la duración limitada. Para lo que está Sjo, p; 
pació, pero limitado, se dice -ano; para lo sucesivo, para e 
pero limitado, se dice -aro. Az-aro tiempo de la siembra, 
bre, como az-ano sitio de semillas, erei-aro tiempo de la 
gazt^ro tiempo de la juventud, auri-aro niñez, urt-ün 
serie de años, cada año, egun-aro id., de días, il-aro id., < 
gau-aro id. de noches, luz-aro durante largo tiempo, c 
grandeza, como extendida, i-aro yerbecilla que se extiende 
iz-aro isla que rodea el mar, mend-aro espacio dando la > 
tre montes. Como se vé, también se aplica al espacio, pen 
con la modalidad de movimiento; mientras que -ano di 
quietud: r á donde, n en donde, an allí, ara allá. Sufijado v¡ 
•aro lo mismo que aro separadamente. 

Veamos á mengano, que anda dando vueltas de acá pai 
un vago, y dícese aro-n, el del aro, aro-tsu bullanguero, ( 
aro. Lo hueco, fofo, hinchado, poroso, se dice aro-la, lo 
aro ó círculos, espacios, aza-arolak berzas fofas, gizc 
hombres nuiclles, y tal es el calificativo que encierra el 
Aróla. Garita es aro-bi, es decir un hueco bajo, el casca! 
enfunda el grano es aro-tz, lo del aro, lo hueco. 

Pero este arotz se dice de lodo lo que espacia, ahueca, 
y asi es el nombre del forjador, del herrador, del carpii 
herrero, etc, que aparejan y disponen el material, ó tamb 
tch: -tz, tch es de abundancia y modal. El yunque, la mesa 
arotz-mai, la fragua aroz-tegi. Primero parece se dijo del 
que espacía y bate y amasa el hierro, aplicándose despuc 
oficiales, y es vocablo que pinta el extenderse en toda su : 
un pedazo de hierro ó de plomo, conforme lo va man 
amasando. 

70. Aro Es el aro euskérico. Diez no trae etimología 
saca de arvum, Bugge de anus, la Academia del fr. hart ^ 
del gótico gaírda ceñidor. Es un cerco de cualquier materia 
7: Los aros de una cuba. 



70. aro, 'CrOr harón casi. 



265 



CoiJio aro de carro, sortija grande. 

Echar por el aro, en Aragón comer, engullir, es decli echar por 
jifoifae. 
ütrar por ei aro, hacer algo, vencido por maña del que le 



Meter á uno por el aro ó arillo, reducirle á lo que se pretende. 
Pasar por el aro, Jiguaníaf; hacer algo contra su gusto. 
Ar-ete, pendienle ó aro, que también se llama todavía en la 
cntínj, Tuba, etc. Pero es. de suyo la pieza que entra en la oreja, 
Jicntc ó zarcillo la que cuelga; argolla, cuando es un aro solo. 
¡4iro, -«ifa. Ha perdido ya su valor originario y su empleo 
i formas; pero lo conserva en algunas palabras. Búc-aro de 
, cdnl-aro de canto y al-cánt-araj, que lo lomaron lo^ árabes de 
[npañotes, y es un arco, ato, de canto, pie-aro» báz-aro de baz«t, 
iij cántabra, por haberlo lomado los romanos de España, 
ola de cuatro puntas, de lau cuatro, e% decir trozo ó espacio 
Jo, páp-*ro de papas 6 papo, guiích-aro y guách-ara de 
, cásc-ara de casc-o y cácti-ara de cnch-o, gáll-ara y gaU*ar-[n 
an-ar-UM, cuch-ar-eta de ciich-o, gus-ar-apo, cosc-ar-ana de 
c-o, zaf-ar-ec!ic. cuc-ar-acha de cuc-a, chich-aro, záp-arOj chúc- 
|bo4<«r-ale de bot-o, danz-ar-ln, angu-ar-ina, ang-ar-i!las, and-ar- 
::o, bail-ar-in, cám-ara y cam-ar-ín, chách-ara, dich- 
.i ocho, mont-ar*áz, tengu-ar-áz, alcand-ara, pal-ara>U 
, sen-ara, charo -ar-if I-ero. Como se vé, pierde á veces U -o 
por creerse ser la terminativa de los nombres. 
ínróti. Ti .a=^ del arábigo jhariín caballo que se planta, de 
: • ■ i.runa pararse de golpe la bestia. En R. Martin eíieni?, en 
Oon/itez perezosOí en Boctbor rctif, y jtiarana, harona 
en P. de AkraU, Cañe. Baetia 4S6: Por ver vuestra mtila, «ty 

r ' r— '-n euskcra aron vaíc lo mismo, aunque no p;irti- 

'; sino en general. Pudo tiabcr lusion de \o& 

[ungencs; pero no veo porqué hayamos de dar la preferencia 

y renegar de lo propio. La aspiración, escrita oliu 

baila en no pocos vocablos que no la tienen de origen, 

i?iarrvk'.in. ctC. 

j, taragán.J. f^m Agr. 17,27: Incentivo de no[o«> 



266 



Oriqen y vida del len6ua|F 



aguijón de harones. Gran. Orac. 1,1 : Son como los mozos haroneSr^ 
que si no los bailan delante, van refunfuñando á los mandados. 

En particular de las bestias. Jaez divorc: A pesar de las mala»-] 
mañas de la harona. J. Pi.n. Agr. 20,25: Por haber sido asnos 
harones. 

Hacer salir de harón. (Lo que apresurar á uno por camino 6 i 
pleito), c. 629. 

Sacar de harón. (Hacer avivar, andar á prisa, fatigar), c. 566. 
Qaij. 2,35: Saca de harón ese brío. Zamora Mon. niíst. pte. 3, proL] 
Unos acicates tan agudos, que labrando las ijadas de mi alma de ha*j 
ron me sacaran. Oran. Compend, 1,55: Porque no podrá sacar 
harona su mala bestia, si va sin espuelas. 

Salir de harón. (Tomar cuidado y brío de fuerza ó de grado).] 
c. 564. Cast. Teatr. i 2: Si dicha naturaleza sale de harona. J. PucJ 
Agr. 26,29: Li esperanza es un aguijón que hace salir al hombre i 
harón tras lo que desea. 

Hai'on-ía, flojedad del harón (Nebrija). Hita 645: ssyi 
dan délas espuelas al cauallo farón, / nunca pierde faronía nin 
un pepión. 

Hiii*oa-epÍa, como haronía. Tom. Ramón Dom. 22, p. 10:1 
los días de trabajo, ahí es el ocio, la haronería, el calentar los ] 

liaron-cap, rezongar y emperezar, ser harón. Corr. 15 
Hombre holgazán, en el trabajo se lo verán. (Si es continuo ó no; 
porque va haroneando). G. Alf. 1,2,5: Todo lo hacía sin rezong 
ni haronear. Baena, 57. 

Rn-haron-eap. emperezar, ser harón. Hita 633: nunca ( 
buen doñcador por esto enfaronca. 



ARRO 



Que rrsta d forte de r lo hemos visto en las raices aiilerio- 
vatnos i verlo ca arro, que es el forte de aro, con lo cuat qu&- 
i mis de asiento to euskérica que es esta palabra; no fuera .ilguno 
que se deriva dd arocastelbno. \' re¡iiirese mucho en esto, 
es U única lengua que conozco, donde et píanufodt: suena, 
parece debiera sonar en (oda!;. Sino que las demiks lenguas 
i vihudiU cascadas y roñosas^ que no responden al dedo 
; tas tafte, con ser ellas harto uiás ílamanlcs que el euskera. Y 
DO responden las cuerdas, porque todo el mundo aI icfor- 
^ concepto ó la pasión con que lo concibe, lo expresa con ma- 
f bilo, y feído se no* vá en ahincar la voz 6 alzarla. Si los sonido* 
de si para sonar ntás ó menos recio! Esto $olo acaece en 
if donde cada consonante puede resonai suave ó fuertemente: 
: d fucrle de r. La lengua priniitivu. á pesar de ser más vieja que 
después nacidas, se dobtego más á estos y oíros matices 
Ikne las cuerdas menos endurecidas y orinientas. Quizá sea 
[oooservarse viva y con alma esta vihuela y haberse desalmado 
Ello es que arro es el intensivo de aro y significa hueco, 
, vano, orgulloso, tüncliado, esponjado fínica ó moralmentc, y la 
, de inferior calidad, hablando de tejidos i'alos y fofos, et 
hondo y hueco, el cascabillo ó envoltorio del grano que, 
I csle, es buceo y vano, la fruta atacai^a y carcomida de ¿usa- 
id osado, fanbrrón y atrevido, el alegre de genio y bromisla, 



268 Origen v vida del unquAje 




MbJ 



porque el buen humor esponja el corazón. Con -ii de agente omM 
es el barranco, garganta ú olla entre montes, la reguera, la fosa j 
cárcava, la raya del peinado ú otra henáidurz, ^arroila-estalia lai^ 
cantarilla, arraleria la arrogancia, arra-lo el majo, elegante y oraoj 
do, arralo-kiro arrogante; arro-keri vanidad, jarana, bullicio. U 
levadura, que aleuda, es decir levanta y esponja, es arro-keit lo pr^ 
pió para ahuecar. 

El escorpión, el alacrán, la salamandra, arro-bi^ arra-bi, -bi 
que hace debajo un hueco, por la manera de andar haciendo 
hueco entre sus patas, ó arro-gi, que hace arro 6 hueco. Tambií 
arrobi vale cantera y cueva, como arroi, donde los vascongadi 
ven una hoya oí, obi, de piedra arr- y al propio tiempo un huecO' 
barranco arro, -i lo propio de, -bi bajo. 

El franco y abierto, el campechano y lo ordinario y común 
muy usado es arron-ki, de arro-n carcomido y gastado, hueco, 
arro, arron-du carcomerse, ahuecarse, gastarse; arron-t, arron-t 
usar de ordinario gastándose, de donde ordinariamente, totalmcol 
onomaíopeya -t, de donde el verbo arron-ta-tu dejar raso, arrebañ» 
lo todo, gastando y ahuecándolo todo, el compañero ordiniii 
arrun-kíde, lo frecuente arran-te-ko. 

Hondonada es arro-s-ka y orgulloso arro-s-ko, derivados 
y -ko de arroz de una manera hueca, y así arro-tch es el cascabil 
huero y el erizo, arro-s-a la caspa, y arro-z el de lejos, el forasíeii 
el huésped, quiere decir que hay un grande espacio entre él y nfll 
otros, arroz-go ir lejos, peregrinar, arroz-ta desterrar, estar fon 
tero, irse lejos, arroz-tasan cualidad de forastero. 

Todo ahuecamiento, hinchazón y dilatación de los cuerpos, dices 
arro-tasan, y arro-tu el ahuecarse, hincharse y envanecerse. A inlef 
vales, con interrupciones ó huecos arruz-ka, donde se ve el valp 
de arro-tz de lejos, forastero, es decir, con intervalo ó espacio. 

El forte de aran es arron, arrotch el de arotch, arro el de flfi 
Quede, pues, bien remachado que la vihuela euskéríca tiene almi 
las demás lenguas son muebles destartalados. Y venga el romano 
el heleno con sus liras y demás armatostes, llenándonos las 
con lo culto y armonioso de sus hablas. Se les hará encontradizo 
gizon tosco, cabrerizo tal vez del Arit^orri, y encarándoseks 
podrá decir: Aquí, señores, el que las sabe las tañe. 



72. arroyo. 



26Q 



que hoy latinamos roca, fué primero la bondonada y hueca 
mineros españoles hacían en la peña buscando y sacanda 
'.':■ aqui vino A sifinificar la misma peña del mineral y 
,'rña. Dijose roca de arro-ka andar haciendo hueco, 
khtiecador la roca, y la rueca por ser un hueco de cañas, el lejído 

^■llklad por lo rafo y Tofo, la hez de la leche. Es la acción 
-^ ccar, hacer barranco y íiontlonada, y así arroka-iu vale 

arro~ta, ahuecarse, por ejemplo, un castaño^ como suelen. 

I Eu^kaicrría, carcomido el cora<£ÓTi. Su variante arru-ka son 

jcgucs huecos de ta ropa, que aló en latín ruga, como cosa 

y arru-ga, otra varianle, vale en euskera la plaza dilaiadar 

Olro vocablo español de minería fué arro-ki, lo con arro 

íio arro, la roca asi ahuecada y cavada por los mineros, y 

peña, como arroka, y metafóricamente el fanfarrón, hueco^ y 

lie ó con arro, con orondez y anchura de corazón. De este 

amaron los latinos el arrogi-um y arragi-a, por confesión 

tmM autores romanos, de donde salió arroyo. 



Arroya, Es el cuskaro arroArf, latinizado en arroglum 
(PuN. 33,70): era vocablo ibérico con el valor de mina, 
lodos los autores; en nim. aru^a, ieniga, it. roggia. Cuando 
Bick» llegaron á España, los indígenas conocían los metales 
5^5), y de España se lomaron entre otros términos de mí- 
,kn de minOt baliiat y arrogiam. Valía arrugia óarrogíjm 
i, mina, hondo, hueco, barranco, ysu5 variantes gráficas son: 
um (cfa 775« SofA), rogio (año 942, Bcroanza p. 383), arro- 
vauccllo..,. arroyo de PieSIas.... arroyo Montis media- 
j.o qucm dicuntsicum* (Esp. Sagr, 40, escr. 46. p. 375)i, 
(en 775, ibid. XVIII, escr. 1), arrogio: *Ex alia parte.... el 
po.... d alia parte, et per Hlium arroiiim» (id. 37, escr. 
«circa prado usque ad rogio» (era 980, Berq.). * Liborcs 
I persülvant.... in unoquoquc mense dúos dies, terlium de 
I oiulum de rogO' (era 1010, Arch. Nájera). Sea arrogió 
t forma ibérica, es un lérmino vascongado, Lo c\iich:icc (ki.gi) 
lo que hace hueco y cavidad. Dijose arroyo pur barran- 
hueco en los monlcSv como las cavidades y minas, con agua 
llueve, sin día en otras ocasiones. En el Tesoro de 1671: 




Arrugia, mine de meíail ou Ton creuse bien profondanes^ i 
di nietallo; lo mismo vale en portugués. Qaij. 1,14: Las claras igi 
destos arroyos. Id. 1,21: Del arroyo de los batanes. Id. 1,23: Hll 
ron en un arroyo caída, muerta y medio comida de perros.... i 
muía. Id. 1,37: Fué tanta la sangre que le salió, que los arre 
corrían por la tierra, como si fueran de agua, 

Dícese del centro de la calle, por donde suelen correr las i% 
cuando llueve. 

A gran arroyo pasar postrero, c. II, A comer setas, qui 
tome primero mi consuegro. 

Al arroyo, á la calle, con desprecio. 

Arroyo pasado, santo olvidado, c. 70. 

Beber en todo arroyo y mudarse á cada viento, Oau 
n. 60. 

Como arroyos, los ojos que lloran mucho. 

Como si hubiera nacido en mitad del arroyo, lamentándose 
desprecio y abandono de alguno. 

Como un arroyo, sereno. 

Correr arroyos de lágrimas. Zarate Pac. crisf. 5,7: Corre 
arroyos de lágrimas de sus ojos. 

Cuando el arroyo suena, agua lleva, c. 365; que no piedr 

Del arroyo, de baja condición. 

Derramar arroyos de lágrimas, llorar mucho. Nieremb. P, 
3,9. 

El arroyo pasado, el santo olvidado; ó el santo engañado; 
rio pasado, c. 77, 

En el arroyo, vivir, echar, plantar, en la calle, sin hogar. 

Arroy-uelo, dim. de arroy-o. Quij. 1,25: Un nu 
arroyuelo. 

Bullicioso es el arroyuelo, y salpicóme: no hayáis nd 
madre, que por él torne, c. 319; escarmiento. 

Arroy-ap. Llevar la lluvia impetuosa la tierra descanund 
suelo y haciendo surcos como arroyos. 

Infrans. Corr. 490: Hasta Navidad no ha de arroyar; entniu! 
año, hace daño (la lluvia.) 

Trans. ToKK. FiL mor. 17,2: Dejalastierrasarroyadasyrola 
&in sustancia. 



72. raa, arrttfaídarse. 



271 



Mtiaf, OBR.p. 430: Rasguñado con tas espinas^ arroyado con 

ex. HtvRERA Agr. 3,16: Que no se arroye la tierra. Lop. 
fCobiern. agr. pie 3,f. ! 1 1: Se deterioran con el tiempo Ins 
>lecas, la casa se cae. U tierra se arroya, 
\ Arroyar lo sembrado^ hacer surcos para que corra el agua por 

<7W£>r. 1671.) 

lArroy-Ada. río, torrente {Tesor. 1&71), avenida del arroy-o. 

|Il»a, calle, prov. rúa, fr. twc. Recuerdan los romanistas el 

riig», pero notando que no es fácil se deriven de él Como arro- 

riene del eu^karo arre, y se ve por H gallego, donde arro es: 

^razúQ 6 centro inlemo de los árboles á flor de tierra; corazón 

de grandes se cnitm, hiende, ci.i;indo caen, y perjudica más 

IOS las capas de madera que [c rodean. Llámase también así la 

lidura ó hendiduras que presenta» (Valladares). Bi^n se ve 

I to hateo del árbol es lo que le diú este nombre. «Arró. Tierra 

L y un tanto alzada, á orillas de los ríos ó riachuelos y ^n los 

10Í de las heredades labrantías, pflra contener las aguas, asi 

la licna movediza, dar pasa á los transeúntes y evitar que 

pisoteen los sembrados* (id). Dijose, pues, rúa por arrua, 

el paso y sitio hueco, cnfre montes, entre sembrados, entre 

y quedó con el valor de camino y calle (callis)^ que en latín 

!i> igualmente esas acepciones. Jittz rfiV.: A los vestidos 

üc rúa. Viúj. Parn.: Que yo pisé sus rúas mis de un año. 

fAgr. 6,4: La brida para plaza y rúa. A. Alv. SUv. Dom, 

. 2 C-* Con otros caballos enjaezados y de rúa. Quev. Mus. ff, 

r,* Calvas Jcrónimas hay, /como las sillas de rúa, /cerco dd- 

y redondo, / lo demás plaza y tonsura. 

flu-art andar por la ru-a. A. Alv. SUv. Dom. sept. t c. § 2: 

caües. Lope Mart. Madr. V, p. tí9: Que ruaréis muy galán. 

3RA Mofi. mist. pte. 3, Asunc: V no deja baldío que no rué. 

XW: En csía ciudad, donde un dfa por ella ruando. Ouev. 

[^riac. S: Al tiempo que llevare ruando ó visitando algtina dama, 

' despacio con cita. Us, y Roseí. 31: Un caballo para \i en 



I Arru-fnld-«p«e, levanlarse ó arremangarse tas faldas, de 
I Iknceo y Calda. Ovalle //. Chite f, 363: Al punto se le mostró 



en forma de caminante con capotillo y sombrero inufddMJ 
L. Rueda II, 237: ¿Cómo vais tan arrufaldado? 

Tener remango, descaro, enojo. Quev. baile 4: Arrufaldada 
cara / y arrufianada de vista. J. Pin. Agr. 25,6: El se arrufaldópt 
le querer comer (el lobo). 

Arpufal-damivnto, arremango^ físico ó moral, údfg 
desvergüenza y arrebatos de ira. J. Pin. Agr. 23,35: Bien podrfaí 
entrar con lo de la ira, siquiera para que yo vea qué deba sentir 
mis arrufaldam lentos en el tiempo de la soldadesca (arrebatos de ii 

Arpup-ido, en Titaguas encogido. Me suena á la raiz ar 
arra ahuecado, -bi, -pi debajo. 

Arpu-jaqiie, en Salamanca bien puesto. También me su( 
aquí el arra hueco, arrogante, con jaque. 

Roca. Deetimologíadesconocida,según los romanistas; itali 
rocca, roccia, prov. roe, rochier, gascón arroque, fr. roe, roe 
rocher, cat. roe, pg. roca. Emparentados con él están rueca y 
quete (V.) Díjose del ano-ka euskaro. A. Mor. 9,5: Por esto 
condenado á muerte: y díósela tan cruel, que lo despeñaron d 
gran roca del capitolio. Zamora Mon, mist. pte. 7, S. Marc: No 1 
roca tan incontrastable, no hay risco tan inaccesible. J, Pin. A 
5,40: Los valles rodeados de rocas. 

Fuerte ó torre sobre una roca. Qaij. 1,34: Minó la roca d( 
entereza con tales pertrechos. Id. 2,69: Libre mi alma de su estn 
roca (prisión). Persil. 4,8: La fuerza desta roca no se ha de toí 
por hambre. 

Como la roca, ó las rocas, 6 una roca, ó rocas, de lo di 
firme y constante, física ó moralmenle. 

Cuando la roca tiene capelo, coge la vela y vaife á Ras{ 
(La roca es monte, Rastelo puerto junto á Lisboa), c. 368. 

Esta roca me ten morta, este vino me conforta, c, 1 37. 

Ser más duro que una roca, que las rocas, 

Ro«.<t-alln, piedrecillas menudas que el tiempo ó el aguí 
desprendido de los peñascos ó roc-as, ó de las que saltan al p 
las -piedras. 

Roqu-eila, poqu-edo, poqu-ed-al, lugar de ni 
6 gran roca. Oviedo H. ¡nd. 46,17: Hecha como peña ó raqui 



,e<teba)0 de tales peñas de sal Id, 50,1; E la nno dio en 
■ roqutdos de Id costa. 
Ruqii-f ao, d siüo tieno de roc-as, duro como roc-a. 
Rt>qu-<'Oy 1.1 pesca entre rocas, de mariscos, cíe; posv. de 

T, que debió usarse antigwameníe. 
RcKIii-c'ruY de roc-a, sobre locío castillo moquero, sobre 
»í. C* ■?«. ps, 9: Es Dios un caslillo roquero, do puede Forlale- 
' c! pobre. Valdehrama BJ. Fer 3, dom. 5 pas.: Dando á en- 
que es Dios una casa fuerte, un castillo roquero. Zamora 
. misi.pU. 2, L 4, Simb. J: Algún giganle de fuerzas extraordi- 
s, que retirado á un caslíllo roquero, al mundo todo desafia. 
1671: Foríalcza. 

^R(»c-ón, aimienl. de roc-a. Jaroíje Orador 2,3,4: Cuando 

Loli« se embravTccn y atrevidas amagan, al pié del rocón quie- 

I su orgullo, y sin más perjuicio se retiran. 

Roque, en persa rokh currus (Gios. Le!d. \), «nomen latnin- 

I in Schahiludio ab ave rokh dicta desumptum, qutni laíruncu- 

Dtis iarrrtm appellamiis* (Vuli.ers). Era la pieza de ajedrez, 

^itprocnló primero un alfil ó camello con su torre de arqueros, 

Forbcs relaciona con el Síínskrito ro/rí7 barco, forma primi- 

estt 5gura de ajedrez. En íl. rocco y roccare, prov. y 

: y roqucr, d¿roquer, pg. roque. Como se vé, es la misma 

que hemo^ hallado tener este valor de castillo; pues etimolo- 

rier(al no parece segura por ninguna parle, y dado que la 

U contaminación con roca es indudable, F, Juzgo. 1 5/1,1 2: 

por d que alzú i Elias át tierra al cielo en la nube en un roque 

5. Ptdro Urd. J. 1 : Prenderá á la d.ima hermosa, ' sin al- 

doda, d Roque. ' Roque ha de ser el que prenda / en esle juc- 

tJ ta dantt. J. Prw. Agr. 6,t: Sin ser rey me traspuse no Iras el 

sitió de la roca, por haber pasado la sierra. P. VtíOA ps. 4, 

Az Mudó, por su mal mirar, un solo peón, y veréis que ya 

aquí t:l cahatlo, alf t el roque, j , Pin. Agr. S,\\. Los roques 

principales seflorcs, los caballos la caballerfa y los arBIes los 

~ ' .Crít. 1,13: Quien no la tuviere, desde el rey hasta el 

■. i'.l mundo. 

/í rey ni roqut, nadie, mctaf. del ajedrez, el rey y la torre. Qüíj. 
[De fiQ decir lo que t. m. dijere & Rey ni Roque ni a hombre 



terrenal. Id. 2,25: Sin poderlo remediar Rey ni Roque. He 
3,4: Y labrador llamo á cualquier persona que entiende « 
el campo, sea rey ó roqu«. Bañ. Arg. 2: Que no hay turco 
Roque /que le mire ni le toque. García Codic, 3: No o 
respeta rey ni Roque. 

No tener rey ni roque ni papa que le absuelva, no 
contar con nadie. 

De-rpoc-ap, de roc-a. Nuestros clásicos guardaba 
del diptongo, derrueco, derrueque, etc. 

Intrans. Mend. Copl. 261: Y como las peñas, que de 
rruecan / hasta lo hondo no son detenidas. 

Trans. arrojar desde las rocas ó de la roca, despeñar. Q 
razonam. en Arévalo: Mas no quiso derrocar á Cristo de 
de ellos, sino del pináculo del templo. Cerv. Salaz. Obr. í 
Como el águila, la cual, si no miran derechamente al sol, co 
suyos los derrueca del nido. 

Generalízase por echar por tierra lo en alto ó en pié. 
Fünd. 17: La casa estaba chica, que la Princesa la había n 
derrocar mucho della. Herr. Agr. 6, Mayo: Agora es buen 
car los altramuces. Garcil. Egl. 2: Quién las castañas tier 
rrocaba / del árbol al subir dificultoso? Erc. Arauc. 9: La < 
la siniestra el indio trueca... / y del golpe primero otro d 
S. Ter. Mor. 4,3: No llega á tanto que derrueque el 
GuEv. Ep. fam. 1,21: Vimos en un paño de su tapicería i 
lio que tenía á sus pies cinco caballeros derrocados. Celesf 
entrando por la iglesa, veía derrocar bonetes en mi honor. 
Agr, 3,32: Fué menester derrocar mil y doscientos cíncuen 
de la famosa muralla. R. Solis Arte 1,5: Si le derruecan 
almenas ó pedazos de muralla, fácilmente se repara. 

A. León/oÍ), 22: El hierro los acaba, y las fuerzas de s 
migos los derruecan al suelo. 

Por. OcAMPO Cron. 5,35: Algunos lugares viles y bajo! 
rrocaron por el cimiento. Id. 5,34: Ya quedaba derrocada 
suelo mucha parte dellos (de los franceses). 

Metaf. León Job 4, 1 7: Para derrocar en él alguna altivi 
berbia. Id. 21: Eso mismo los derrueca que tuvieron por fi 
amparo. Bosc. Cortes. 232: Cuando, de lo que os dice algu 



12, derrocar. 



275 



s, tomáis las mismas palabras en e] mismo sentido y sacáis 

s cosa con que le derroquéis. Id, 486: Derrueca al alma y le hace 

íftga eí apetito. Lcón/í»*. 1 1,20: El (rabajo y la adversidad lo« 

quiero decir, los derrueca y vence. Quev. Bp. fam. 1,22: 

leafcrmo ni íc hincha soberbia, ni combate lujuria, ni le líerrue- 

inrfda. 

\A, León Job 22,29: Que el ánimo humilde derrueca al suelo 
(ojos. \d.Job 5: La Iristeza les ennegrece el ánimo y la mala for- 
1 derrueca á lugar oscuro su estado. 

\0t,). Pm Agr. 12,4: Como el demonio con estas tribulaciones 
adíese derrocar i Job de su santidad. León Corder.: Le? quitó 
áo y derrocóles de su tiranía usurpada. J. Pin, Agr. 5,20; Que 
fácil al grande Alejandre derrocar i Darío de la monarqufaj 
al filósofo Diógenes de su pobreza. 
Ifij. j. Pvi. Agr. 4,32: Le procura derrocar en pecado, id. ft.lS: 
' en pocas horas le derrocó en pecado morial una ino/ücla. 
*iflex. con á. Ocampo Cron. 1,2: Todas estas cumbres y sierras 
'tas de muchos árboles silvestres, en especial por las 
,.: *..-i-,ii'>las, que se derruecan á nosotros. 
Lhon Nombr. t. 3 fntr.: Sigue el movimienlo del sol, que i 
[hora *e encumbra y í la tarde se derrueca en la mar. Id, fob. I, 
eitoc'isc en tierra y adoró, id. Rey: Derrocóse en oración 
BS£ del Padre. 

t. J. Pw. Agr. 4,13: Y se derrocó sobre ¿I, no |x>rdoitando 
t ni a! pecho, procurándole la vida. Id. 27,16: Entró y derro- 
;pi«». 

GftAN. Doc, eriáL 2,14: Los ángeles que se quisieron 
' en c) cielo, fueron derrocados hasta el infierno. Ocampo 
,16: Amilcar fui rodeado de los españoles y poco después 
rio del caballo. Gucv. Ep.fam. 1,21: Mandaron que las casas 

E habitasen y aun que se derrocasen, 
ftaf, QAKcn- Egi' 2: Y de estado gozoso, noble y alto/es 
tuna insana. 
-^ -a, posv. de derroc-ar. Qvtv. C. de c: Mas que no 

«íi !j echa y derrueca. 

Eri*roc-apae, de roc-n, roqu-e. En el ajedrez defender al 



k 



276 Origen y vida del lemoiíaie 




rey von la torre ó roque cambiando de lugar. En náut enredarae la 
red ó el anzuelo en las rocas del fondo del mar. 

Eii-poc-ado. alfo entre rocas. Tafur. 125: Es tan enrocado^ 
que ninguna bestia non puede subir arriba. 

Dvs-eiipocap, desenredar la red enrocada. 

K«»<*hela. Diminutivo francés de su roca ó roche, y rtombit 
del conocido puerto donde se guarecían los hugonotes, y que pts6 
por dechado de desorden á España y América. G. Alf. 2,2,4: Todo 
el mundo es la Rochela en este caso, cada cual vive para sí, quiei: 
pilla pilla, y solo pagan los desdichados como tú. En Venezudí, 
Colombia, etc. rochela es desorden, rochel-ero el niño travieso y 
atolondrado y la caballería resabiada, a-rrocheí-arse tener tal resabkv 
rochel-ear retozar. 

llueca. Emparentado con e! it. rocca, pg. roca, que valen b 
mismo, lo trae Korting del aní. al. roccho. En ant. al. es efectí» 
mente roko, med. al. rocke, al. Rocken, ingl. rock, ñor. rokkt.PcA 
no basta decir que hay en antiguo alemán una palabra emparentul^ 
para que de él provenga. Kluge escribe: «Que Rocken con Rodé 
(roquete) venga de una antigua raíz ruck hilar, de la que en ninguoi. 
parte se halla noticia, es cosa que no puede probarse». Por eso S 
La lengua de Cervantes me acogí al al. rucken ó su raíz *rukyi, ao; 
atreviéndome á proponer mis dudas. El no valerse de tal raíz sabiov 
tan sólidos como Kluge, el mejor lexicógrafo alemán, me deja tBt 
libertad de opinar, y digo que Rock y Roken, la rueca y el roqud^j 
no se dijeron del hilar, sino del hueco de cañas para sostener elcoplK 
qu e se hila, y es un doblete de roca, del euskaro arroka hueco, IM 
roca y la rueca. QuiJ. 1,28: La almohadilla y la rueca. Id. 2, 65: A»- 
tes me conviene usar la rueca que no la espada. Monter. Arqotc^ 
40: Difieren de los toros de España en la forma de los cuernos, q»* 
son densos y van haciendo ruecas á manera de roscas. Nótese esM 
esta acepción el valor etimológico de cosa enroscada que fbni^ 
huecos. 

A buscar la ando, la mala de la rueca, y no la hallo. (Con I^ 
perezosas.) c. 13, 

Buscándola ando la mala de la rueca, y no la hallo, c. 318. 

Como la rueca de ana vieja, de lo torcido. 

Cuando veo la rueca, de mío, me caigo muerta, c. 372. 



72 rueca 



277 






Donde vieres rueca de algwíón, éntrate de rondón, c, 292. 
Donde rieres raeca de algodón, éntrate hasta et rincón: ti 
•es rueca de lana, intrate hasta la cama: si vieres raeca de lino, 
aíe hasta el postigo. {Denotan pobreza, y que tiarán é ruego, 
de Uno, no unto, porque la usan también mujeres caseras, no 
y por las tales se dice: «no pases del postigo, y pasa tu 
o; si vieres ruec» de lino, pasa tu camino, ó no pases del pos- 
Qut^n en la Si.) c. 202. 
Donde vieres raeca de lana, éntrate hasta ¡a cama. c> 292. 
Donde vieres rueca de lino, éntrate hasta el postigo, c. 2Q2, 
La rueca de algodón, siempre quiere estar en el rincón. (Como 
quedíced otro refrán: «Uno y lana no quieren ventana*), c. LQO. 
La rueca en la cinta, y los pies en la bailta. c. 1 90, en el baile 
«gocijo, como; Las manos en la raeca y los ojos en la puerta, 
lo ine i holgar. 
Mi raeca espetada, mi suegra soterrada, mi marido por nacer, 
que no puede ser. <Espe!ar por despdar, acabar de hilar to 
en la meca; pertenece á los «tlinos de la tela y cosa y cosa: 
deito es quien no ve por lela de cedazo), c. 465. 
Perdí la raeca, y el huso no hatto; tres días ha que ando á tus- 
I. c. 3B7. Perdí la rueca, y el huso no hallo: tres días ha que 
mtdo en el rastra, tu 387. 

Roiía y huso, devanadera y aspa, no hay madera que más mal 
.c 4S2: propio de liolgazanas. Rueca y huso, mal fuego 
que no hay madera tan poca que tanto mal me haga. 



lÉflv, si ttó, mi raeca me tengo, c. 261 . 

féferes rueca de algodón, éntrate hasta el rincón, c. 260. 

Si 'aeres ratea de lona, éntrate hasta la cama. c. 260. 

Si 9kres raeca de tino, pasa tu camino. (Las de algodón y lana J 

> Pereza, y que se alcanzarán fácilmente; la del Imo úaanla 

I majwie* ricas para su casa, y no scr.in tan fáciles), c. 260. 

S vieres rueca de tino, no pases del postigo, c. 260. 

Wfflecfl de algodón, y éntreme de rondón, c. 434. 

'^•w í»d-©ro, el cucurucho en general, en particular el de la 

1 sostiene el copo y el de encima que lo asegura, y las mi- 

^ ^ «{tBliciados. Zamora Mon. mist. pte. 2, Simb. 5: Que des- 



278 Origen y vida del- LEKiaÜAtC 

pues de leido no le sirva de rocadero ó de naipe para devanar tnloLi 
Pie. Just. 4,3: Ni (se hacía) rueca de vieja, que no se enlraseoQft] 
un rocadero hecho de ellos (de billetes). Lis. y Ros. 2,1: YUscabfr^j 
zas con mitras y rocaderos. Lao. Diosc. 3,16: Adonde las mujcnj-j 
no tienen tanta cuenta con las mudas y afeites, como con los husosy ' 
rocaderos. Id. 2,94: Sirve aun hasta de rocadero. 

Kuca-<lor, en Aragón y otras partes rocadero para sujetar é- 
COpo á la rueca. 

Mantilla de tocador, en Salamanca la mantilla de las charras, d- 
de casco, por tener forma de tal: es de paño con agremanes y carece 
de velo, cubriendo la cabeza, los hombros y la parte superior de 
la espalda de entre ellos. 

/\-pi*oc-ado, de las mangas huecas y acuchilladas como rué- 
c-as, conforme á su etimología. Qaij. 1,42: La ropa luenga con lit 
mangas arrocadas que traía, mostraron ser oidor. 

Roquete^ es un diminutivo de roc-a, roqu-e y ruec-a. Sueleft 
traerlo de! ant. al. roe, vestidura de encima, al. Rock, anl. fris. ro^ 
ags. roce, norso rokkr, med. lat. roccus; it. rocchetto, roccelto, do 
fr. rochet, pg. roquete. La forma no diminutiva ó simple solo W 
baila en las germánicas. Según todos tiene «I mismo origen que- 
rueca, del cual es claramente un diminutivo, sobrepelliz cerrada f 
como arrocada, hueca, y en el blasón, roquete es la pieza en fonu 
de triángulo en el escudo. A. Alv. Silv. Ftr. 6 dom. 5 caar. // c. S 2: 
Vestidos con roquetes y pellizas de sus cerimonias. D. Veoa DÍ8t^ 
Fer. 3 dom. 2 caar,: Vestirte el roquete. 

En Aragón pieza de la lanza en el borne para no malherir en d 
torneo y lo mismo antiguamente. Tapur. 278: Justar con roquetes. 

K<»queta, caballero ó atalaya que ocupaba una parte interioi 
del recinto del fuerte ó roque. 

Koquet-al de roquet-e. Pie. Just. 2,3,2: Traía una toca ro 
quetal muy larga. 

.'Vprojap. Ni de un *ar-roscidare, de roscidus, de donde c 
eat. arruxar, que solo vale rociar, aragonés rujiar; ni de un^ar-ni-an 
de ruere caer. Es el euskaro arrotza forastero, extraño, lejos, alejai 
extrañar. Tiene por propio valor el de echar y lanzar con violencii 
y metafóricamente acometer con atrevimiento y valor, es deeir co 
arrojo. 



hlrans. dd crecer las plantas ó sncar fuem sus ojas, flores, 
. D. VtüA 5. ¿or..* Suele segarse el trigOj cuando cs!á en hierba, 
mejor. Siou. S. Jeron. 5,4: Remozíiíiase la 
i'-*»:! uf-M. {(. Éi'jaban los árboles. 
Del habbr con arrojo. J. Pín. Agr. 3,33: V !a imaginación de 
I oo puede obrar en otro, por mis qiie arrojen algunos aíregua- 
, como Avícena. 

Ttatts. laníar, ó liacer salir con fuerza, desechar. QuIJ, 2J7: 

I la Itnm y embrazó el escudo. León Cas. 4: Todo nuevo y 

I rtcienic y loiío hecho de ayer para vestirlo hoy y arrojarlo 

a. SaaS'. Efíipr. 40; En que suele ahorrar mucho el que mis 

imcfilc arroja el dinero. QuiJ. 2p4: Arrojaron los boido- 

quitítronse Ixs mucetas ó esclavinas y quedaron en petota. 

Masa tf, r. 12: Arrojar la cara importa, /que el espejo no 

1 porqué. 

[jCnvür, hablando de gentes de guerra. Coloma G. F1. 4: Que 
í arrojase algimas tropas para el dicho efedo. Id. 5: Mu^lrin- 
— ; .^. con todo su campo á la frente del nuestro, arrojó. 

i>n con 1500 corarjis la vueHa de nuestro cuartel. 
por la boca hablando, sobre todo con atrevimiento. Villa.- 
\ír^ N'o sabe*; tú que tina loca que desvaría, si la quieres 
cir, que de loca se hará muy loca, y arrojará más porra':ías, 
* 2,7; También como vos sé yo atrojar refranes como llovidos. 
il/¿4: Voto i tal, respondió con mucha cólera Don Quijote (y 
! como tenía de costumhrc). J. Pin. Agr. 4,IS: Y por parecer 
D. arrola que la ambrosía era nueve veces más dulce que la 

[$E, las plantas, etc, echando afuera. Zamora Mon. mist, 

iiago: Pero como es injerto, siempre el tronco anx>ja 

i>N Cas. inir.: Arroja mil pimpollos y hijos. Niercmb. 

RTo 7: El norte A que mira la caridad es de purísima luí, 

'- - ■ mis ardientes que el sol. Le6n Rey: Con el sol 

lol aire arrojan afuera hojas y llores y frutos. Id. 

arrojará sus renuevos con fuerza, jAKcjue Orad. t. 5, 

fi\- ' ' ' ■ escupiendo nube* de cenizas. 

_ . . --. . : para que el cielo me arrojó al mundo. 
H. MtJ. 1,19: Arrojando al aire puAados de tierra. Coldma 



280 Origen y vida del lenoums 

Tac. Anal. 6,19: Ni los que la corriente del agua arrojabti 
orillas. 

De. Qaij. 1,3: Antes trabando délas correas las arrojó 
trecho de sí. Id. 1,5: Arrojaba el libro de las manos. Id. 2,! 
Cuando le echaron ó arrojaron del cielo. Solis. H. Mej. 4,6: Le anq 
de su presencia con desabrimiento. Mariana H. E. 16,10: Con 
dras que de los muros le arrojaban. QaiJ. 2,3: Que así componen 
arrojan libros de sí, como si fueran buñuelos. León Cas. Intn 
Piensan que con parir un hijo de cuando en cuando y con arroji 
luego lejos de sí en brazos de un ama, son cabales y pci 
mujeres. 

En. MoNC. Exped. 22; Las insignias de la dignidad de m 
^ue las arrojó en e! mar. Gran. Orac. 1, dom. man.: Al caballo y lí] 
caballero arrojó en el mar. Lope Gr, Daga. Mosc. 2,10: Con uot' 
piedra me ordena /que le arroje en ese río. 

Por. QaiJ. 2,34: Arrojando espuma por la boca. Id. 2,19: Asia 
la espada por la empuñadura, y arrojóla por el aire con tanta fuenL 
Id. 1,27: Me arrojó por la ventana un pañuelo. 

Sobre. Solis H. Mej. 3,2: Arrojaban las mujeres diferentes flo- 
res sobre los españoles. 

Metaf. Dar arrojo y valor. Castro Moc. Cid 2.° pte. 1: Quite 
me anima? quién me arroja? 

A. Coloma G. FL 3: Y arrojándolos á los peligros, de dondeí 
era cierto que saldrían con la reputación que siempre. G/Ya/i.; Yesta 
«le la hambre tal vez hace arrojar los ingenios á cosas que no cátb^ 
en el mapa. Laguna CatiL: De aquellas sus traiciones secretas le- 
arrojamos á públicos latrocinios y robos. 

Galicismo es por ofrecer, dar de sí: arrojar cantidades, refleido- 
»es, consideraciones, porque no hay brío en este dar de sí ó pre- 
sentar, el cual siempre encierra el verbo arrojar. 

Reflex. echarse de golpe. Qaij. 2,12: Y al arrojarse hiciecoa 
ruido las armas, de que venía armado. 

A. Esp. ingl.: Con grande ánimo se arrojó á la mar. QuiJ. 2,29: 
Si no fuera por los marineros que se arrojaron al agua y los sacaron. * 
Numanc: Quien pues morir de hambre no desea, / arrójese cofr ■■ 
migo al foso. Estella Vanid. 1,7: Arrójanse pecho por tíem, oonMt^ 



72. arrojar. 



2S] 



(que despidió Gedeón, á beb?r $u^ venenosas aguas. Sous H. Mej, 
y. Se arrojíj ai agua peteAiido, y gan* la oira ribera. 
I 0r. GaU. tsp. 1: ArrojarOme del muro / á la casa. Calder. 
'CS/<I2,13: Arrojaos, señor, deíla. Quij. 1,29: El escudero se 
D)d de U muía y fué á lomar en los brazos á Dorotea. Id. 2, SO: 
|tfTOJó del caballo y se fué con mucha humildad á poner de 

mis de Rolpe y á lo hondo que con á. Dos donceíí.: Vol- 
t i cernr la puerta, se arrojó en la cama de golpe. QuiJ. 1,41: 
;se arrojaxfa en la mar, que. Monc. Exped. 36: Se arrojaron 
|d fuego todos. Quij. 1,50: Arrójale en mitad de su negro y en- 
t licor. Namanc. A: A las primeras guardias embislicron /" y 
Incdio de raíl lanzas se arrojaron. 
Eatre, Mauc. 2: Con furia se arroja entre ellos sin recelo. 
Por Qttij. 1,33; Se arrojan intrépidainenle por la mitad de mil 
BtrapucíUs muertes. A. Alv. Sitw Dom. 2 adv, 3 c. § 2: Se 
an por las breñas y riscos. Gatat. 3: Pur el mayor peligro 
piara. 

Qaij. 2,21: Se arrojó sobre ¿1 (bastón, clavándose). 
5: Arrojándose sobre mi lierido cuerpo con lamentables 

"" -' '^r- con valor y arrojo, cerrando los ojos y con 

Mariana H. E. 1 7,7: No ha lugar ni conviene 
r, cuando la tardanza es peor que el arrojarse. D. Vcoa San 
:H " ■ ■ . Arroióse. Dijo cuanto se le venia á la boca. 

, . , jcslo que sub habilidades acreditan su valor, (oda- 
kikrii burao no arrojarse, sin que primero. Alarc. Favor, mundo 
Praio arrojarse y presto arrepentirse. S. Tek. Vid. 1,3: Le 
EuardakS, que no le daban lugar á que se arrojase ó 

A. 5. Corn€Í: Y tan presto os habcts arrojado á emprender una 
I tin. YEj»es V. 7>r. 2,15: Me arrojaba á cosas dificultosas. 
npr. 26: Se arrojaron i niayoics peligros, td. 34: Anójase 
tito Inciertas olas del Occéano en busca de nuevas provin- 
iitro Ei parecido 3,5; Al punto á malaria se arrojó. S. Tiír, 
Arrojjrmc á lo que enlcndía era mayor servicio suyo. 
Orac. 3,2 prtámb.: Y con esto se arrojan á los Irabaios y 



232 



ÜHIÜEN V VIDA DPL tENOiJA|t 



peligros de la vida. Quev, Peste 2: Me arrojo j decir que. 
Guia 2,\5, g 9: Que no nos arrojemos inconsideradamente A 
cosas que se han de hacer. Gatat 4: Arrójanse luego á caminar trasj 
ella aguijados del deseo. Pcrsíl. 1,13: Con facilidad se arroja á |iK.-j 
gar de los por venir. 

De aquí abalanzarse ansioso. Tirso Prad. fnuj. 3,1: Quesearro-'| 
¡en de lal modo y* al cebo del interés. 

Y darse d entregarse ciegamente á, Leóíí Princ: Porque no ! 
sirve de freno para que no se arrojen al mal. J. Pin, Agr. 2,2: 
la libertad de la milicia se arrojará á muchas cosas malas. Galat 
p, 58: Cobarde que se arroja al mal. 

En. Confiarse, entregándose. Gran. Guía 1,28, § 2: Qué I 
falta sino fe viva, para que te quieras fiar de Dios y arrojarte en i 
brazos? Puente Med. 2,22: Los reyes con la fe viva que tenían ar 
jándcse en las manos de Dios, comenzaron á caminar» Cacer. ptl 
12^?: Arrojarse en el pozo de la ctilpa. 

Arrojar adeianie, hacer salir. Erg. ^ranc. 4: Al itislanle/j 
arrojan los caballos adelante. 

Arrojar ayes. Qaij, 1,36: Arrojando de lo íntimo de sus i 
trañas un luengo y tristísimo ay. 

Arrojar de... abajo. Qnij. 2,3: Quién piensas tú que arrojd 
Horacio del puente abap. 

Arrojar de sL Nierems. Obr. y dias 7: Par ventura, si sup 
este ánimo su rey y experimentase este mal servicia, sufriérale i i 
lado? antes luego le arrojara de si y de su palacio. 

Arrojar eí guante, retar. 

Arrojar ei porvenir por la ventana, despreciar ó abandonar to^ 
que nos cuadiaba. 

Arrojar en, poner en, confiando á. Gran. Orac. 2,3, § 4: Ar 
jando, como el profeta dice, muy confiadamente todos nuestros cui-^ 
dados en el Señor. Pulnte Med. 2^27: Cómo no arrojaré toda mil 
solicitud en U. 

Arrojar en el suelo, Galat. 2: Y arrojándolas en el suelo 
asqueroso menosprecio. 

Arrojar en tierra. Valdés Dial, leng.: Hace que el rey 
arroje en tierra la espada y el escudo. 

Arrojarle á los peligros, exponerle. Colorsa G. Fl. 3: He 



72. arrojar. 



283 



^^^mci^ndoles merced y arrojándolos á los peligros, de donde 
^Bcrlo que saldrían con la reputación que siempre. 
Arrojarle á ios pies de ios cabalios, despreciarle, 
k.' r otof, echarlo- Qtiij. I,lb: A él le pareció que (el alíenlo) 

IPb - - . L- su boca un olor suave. 

Arrojómelas y arrójeselas y voMómelas a arrojar, de! dispu- 
ihifiéndo9C de palabra ó por escrito. 

'•w á tos pies, etc. suplicando, etc. Gran SiilL I; Arrojó- 

.s pies, la color como de un muerto, y con voz inte* 

spicb / de aoílozos dijo. Mosero Anthco y Sel. 3,12: A tus 

/ af^radccido me arroio. 
* Arr-^---- ante, suplicando, Qut'J. 2,3S; Ame estos pié^ y pier- 
n , ', o caballero invicto- Gjían. Imit 1,25: Una vez car- 

de anjíustia arrojóse ante tin altar. 
I Arrojarse de... abajo. QatJ. 2,5: Se arrojará de una torre abajo. 
[2,S: Arrojarme de aqnell;t claraboya ahajo. 
Arrojarse en, atreverse, Akatd. Dag.: Owe cotiio presumís de 
■{do / os arrojáis á troche moche en lodo. J. PiK. Agr. 23,33: 
jmbrr vano se arroja en alabanzas de si mesmo. 
Arrojarse en sus brazos, confiarse en otro. 
Arrojarse iras, dejarse llevar. Rinc. y Cort: Desatinadamente se 
Iras MI deseo. J. Pw. Agr. 2!, 30: Que se arrojan fiirio^-ímen- 
\o prohibido. OUan.: Drsaímacl.'tmen!'; (la voluntad^ se arraja 
, deseo. Qaij. 2,29: Rocinante proci:ra ponei*se erj íilieiind 
tras nosotros. 
'Se arrojó como gato á bofes, con gran deseo. 
Ai^'^'Mdo, como adjetivo, vale viitienie, atrevido y |>oco 
ña. NiurjMa. Obr. y días 24: Tener e! apetito arrojado de 
Qfíij. 2,1: Quién más arrojado que Don Ccríongilin de Tra- 
2,M: Si iCrisóslomo malo su imp.iriencia y arrojado deseo. 
^ £mpr. 64; Son peligrosos los consejos arrojado^. Aleaid. 
¡Qi)C suele lastimar irna paUhra / de un juez arrojado. Laber. 
tj* 2: Reporta. Andronio, reporta/ la arrojada condición. 
En H Germ. zaragüelles, por lo huecos y orondos, conforme día 
enskirica de arrotza. 
arrojado. (Dicese de uno que tiene ímpetus de cnoio, y no- 



2fi4 OrIOCN y vida DH. tENOUAJC 

reportado), c. 525. Ser arrojado en, atrevido, poco mirado. 
ps. 5Í: Eres muy arrojado en el hablar, 

Aprojj-atl-izo. Lo qvie puede arrojarse y es para arroji 
Proi Comed.: Sin que se Jes ofreciese ofrenda de pepinos ni 
olra cosa arrojadiza. Cacer. ps. 59: Asesta los tiros arrojadizos 
su indignación y de su ira, Zamora Moa. mist. pte. 2, L 4, Simb. 
Si los quería espantar con saetas, tiros arrojadizos^ dardos 
res. J. Pm.Agr. 22,3]: NI herida de armas arrojadizas que 
lastime. 

Metaf. arrojado, atrevido ó inconsiderado. Col. perr. Y al 
arrojadizo y mal informado. Am. tib.t Bien así como mujer, 
naturaleza es fací! y arrojadiza para todo aquello que es de su 
A. Alv. Silv. Magd.9 c; Fueron fáciles y arrojadizos en sus 
dos. Id. Fer. 4, dom, 2 mar. 14 c.: Cuan inquieto y arrojadizo es 
pensamiento del hombre, D. Veoí S. Pedro: El daño grande 
hace una mala lengua con una palabra arrojadiza.]. PtN. Agr. 9. 
Esta palabia fué más superba y arrojadiza. Id. 16,9: Con ojos 
gabundosy arrojadizos, amiga de ver y de ser vista. 

Api'oja-poppailiis, el que habla necedades. J. Pm 
4,17: Me notasles de arrojaporradas. 

AiTOJ-o, p&sv. de arroj-ar. Dícese en la acepción metafi 
atrevimiento y modo de obrar osado. Maner. Pref. § 7: Tuvo 
devado ingenio Tertuliano... que en alabanza de su erudición. 
nín^nm hipérbole es encomio^ ninguna exageración arrojo. L QllAC*5 
Crit. 3,1: No se oyen aquí jamás desatenciones, mucho menos arro- 
jos, ni empeños. 

De arrojo, decidido, arriesgado. 

AiT«J-e, posv. de arroj-ar, el hombre que en el teatro seanCK* 
jaba para subir el telón con el peso y el sitio del telar desde d(Hide 
se arrojaban, que eran dos. 

Arpochar, por arrojar, lo que confirma su etímologfl. 
G. Oalan Extrem. p. 39: Yo no me arrocho / á jacel la brutíL 

73. Hay en las 1-E una raiz ru, que Fick dice valer lo que he- 
mos visto valer el euskaro arro, es decir barranco hondo y fluir 6 : 
correr por él. Hacer barranco, cavando y rompiendo, es loque sjg* 
nifica en lit. raa-ya, rau-ti, prus. raw-ys barranco hendidun^ eiL 



73. ruerc, rivus. 



2S5 



■ hacer hoyo, ro-yo, ry-yan, ry-ti romper, ry-¡o, ry-ia lo que 
f ano, pico, íTadón, pala; en atit, aL riostar pico, al, Riester, 
rtas-tra. En los Vfdus rw, el iniper. rutlhi y d participio ru-to 
, despedazado. En lalin ruére despeñarse en el barranco, clespe- 
(leAplomarse, ad-ruere amontonar la tierra, cor-raere dcsplo- 
le, dt; di-rutre despeñar, destruir, e-ruere echar, sacar, ir-ruere 
50bre, ol>-raere caer encima de, cubrir, pro-, sab-, sapcr-raere, 
¡•rutas medio destruUOí rutA-buhm lo que rae y ahueca, ra- 
t pico ó azada para lo mismo, ru-incic\ despeño ó ni fn9. De 
barranco, canal en esl. rova, priis. rawys, tat. riv-us, riv-ora, 
cor-riv-are j un lar varios lorreníes, deriv-are derivat ó sangrar 
iente, de rí va-tío áttivíción, riV-oWs de rio, ribereño, por 
nsíón ríval, por los litigeos qus: el tórrenle ó río ocasiona al cam- 
bs lindes de los campos ú al sangrarlos; «^ ínter rivales, id 
quí per eundem rívum aquam ducunt, sit contentío de aquae 
(Gfti M,I)«, pasó d vocabkulel rengiia]e del derecho al habla 
eral. El rata védico es d di-ruíus. e-rutua, ob-rutus. Al rivaüs 
idc en e^l. rtñnu, rivinu acmulans, runí, rivnu celo, rívinivu, 
fiktí aeniulus, como rivmus en Plauto. En ski. rav-áti equivale 
r-<r/j, evcllerc. 

(Handbuch der Zendspr. S6) y Corssen {V- , 53-í) Iraian de 
WOuir, de donde no pocos nombres de rios, en »kl. ri-yami 
V hacer ir ó fluir, extraer, por ej. apas las aguas, rí danza, 
' . nyfl fluir, n-ti movimiento, finjo, «so, instinto, 
¡ ida, corriente. 
De arrúfi tal ve/ riína ¡ahalina, que ames debió de ser la. 
ncaitnía primitiva para ahuecar el campo y limpiíirlo. pue^ fí/n- 
f vaic sidiar ó escaí bar, runca-tio, runca-tor, runc-ina. 
El i'ocablo mis usado en las I-E para nombrar el río es el eus- 
J que originó nuestra palabra chorro, skt. «sríiva de Sfü fluir, 
firi-srava río del monte, poij por *srov4, de pici fluir, lil. sriovve, 
tírova tila, p:-j|iia, vri. stíiaim, ant ñl stroumt aL Sirom; skt. 
pefs. ant rautatt, persa r&d, irl. sritth, arm. aru cana), de 
ttis, Oín raí/, que propiamente indica el agua, es en skt. y zend. 
ant pni$. Qpe, lil api', \rI aqtta^agaa, godo íjAh'^, ant. al. 
«t; ó ski. a/nÍKi a|^, galo amf»e rivo, /n/rr ambes ínter rívos, 
tfAoii/i, aufr rfo, y -apa, -a/a, -a/fa en la toponimia en el N. O. 




de Alemania (Müllcnnof, D. A. K, 2,227), lat. amnh',pQKHk 

casi todos con el valor de agua, y á veces con el de río, y es d e 
karo ibai, ubai ribera. 

Nombres antiguos se conservan en los nombres de ríos cu 
peos y asiáticos. Así á la raíz dicha ó chorro se reducen el Stpái 
de Macedonia y el Ramd, nombre antiguo del Tiber, de *srea-n 
El latino-céltico Dünavius, ant. al. Tuonouaa, esl. Dunavu 
emparentado con el zéndico daña río, oseta don agua. El Volga 
Tolomeo Pá, por papa» es en mordvino Rawa, Raa, y aun tal 
es el "Oapoq de Herodoto, y proviene de sravd., que en labios f 
ses suena Rawa. Los turcos le llaman el gran río arfe/, idel, y « 
mayor del Oeste de Europa. 

Del culto de los ríos hay no pocos datos entre griegos (¡uvet 
Mundí, p. IQO). Peleo dedicó un mechón de la cabellera de A> 
les al rio Sperkio; los pulíanos sacrificaban un toro á Alfeo; The 
convocaba á los ríos á la gran sesión del Olimpo. El Occéano 
una divinidad y no menos varias fuentes. Pero ya para el tiemp( 
Homero iba de capa caída el culto de las aguas, más propio de 
estado anterior y más bajo de cultura, como veremos al ha 
del agua. 

Arrotz, arroz-ta lo tenemos en ras rur-is, por ras-is, campe 
decir, el extendido, rur-ien el campo, rar-al-is rural, rus-ticas 
tico, riistici-tas rusticidad, rusticá-ri vivir en el campo. Poi 
menos Darmesteter (Mém. Soc. Ling. 3,56) ha declarado esta 
probando que significa espacio extendido, y ha comparado el Z( 
rav-an, rav-as extendido, espacio, participio de una raíz ru, qu 
supone indicar movimiento, en persa ravíl ravan el que marcha " 
extiende, aor. rav-am, de donde el infín. raf-tan; en pehivi rüc- 
=persa rag-tak campo ó rag-i, que es el rus latino. Según ( 
tendríamos el arro y arrotz extenderse, alejarse. En al. Raum e 
cío, pehl. riivak el que va, ant. a!, rñ-m, godo ruma-, rams espa 
saj. ram, ags, rúm, ingl. room. 

Voz de mineros, correspondiente al arroka, euskérico, fu< 
griego ¿púaoíu, typ'Jf-yjv, ü>pü'j(-o=op(ópu/a cavar, ahondar, opiíx- 
¿püy-fj^arroArfl y (opü7-|xa agujero, opuS pico, azada. En skt. rirf j 
-ati, ru-róg-a golpear, herir, matar, y luñc-üti arrancar, quitar, 
en composición que quita, raj ruj-Uti romper, ruj-a rotura. En 



uto, wrui¡a, ruJt-/i arrugar, y Uí vez en lat. raga arruga, rug-osus, 
fH'e amigar, pues no puede separarse de la forma lituana; y aun 
fancare escarbar, si la nasal es adventicia y no viene de run-a, 
Bo corr-rug-i b;(rrarcos, tórrenles y canales en las minas de 
para Ijvarlo, parece tomado de España con ar-rugia arroyo, y 
jcb» el origen rnskírico tle mga y demás vocablos citados: 
líegiies 6 arrugas sirenan arntka en ctiskera. 



F4. RainA, de ruín£. Acción de arruinarse, caidaí deslrozov 

1. Qaij, 1,9: Qne todo elb con espantosa ruina vino al suelo, 

): Que más parecían ruinas de edificios. Id. 1,30; Podía 

ir toda esta mina y desj^racin. Id. 2,41 : Fueron la total ruina de 

Sááv. Empr, \A: Una lengua maldiciente es la turbación de 

iz V la luina de las familas. 

^Díccse la punía del rabo, que se corla al galo, etc, porque 

fea más, como que se lo impide, y la persona pequeña raquitica. 
Como ta rabta, def |>equeño y raquítico. 
Es ana ruina andando, del muy deficado. 
Una ruina, to que trae inabs consecuencias. 
Ituíii. Al parecer de ruma, por ruin-o; pg. ruím, roim. El vil, 
^. despreciable, desmedrado, mezquino, de nialss mañas, S. Tek. 
í. 2: Le di cuenta dclla y casi de toda mi vida, aunque es harto 
, cari. t. /, V: Y )0, aunque ruin. CAsntLEi. Oi>r. Poct. f, 58: 
me anego/ por ser ta h;uca lan muí. Fons. V. Cr. 2, 1 0, 
sí^onlo loft fariseos y salieron con dos calumnian, una que 
»mpaAf.^ ' ■:* !i. lííZíir 4: t:scai>anilo delosamos 
!)la leí i>do inejoria. Quhv. Mus, 6, r. 73: 

ago quedo alumno debe de ser Galicia/de todo punto 
iílij. I,-Í:ívi!:n ' il'nno, dijo Don Qitijoíe. Ul 1,20: Como 
■ '■"- .y:>- < <<, r.nio y naadü enlrc ellos, td. 1,51: No digo 
, en cosas ruines y malas. Id. 2,33: De mi 
lío no se puctlc ni debe presumir que. Id. 2,35: No hay 
la doctrina por ruin que sea. 

t. es el ncrveeiUo de lo último del rabo en los gatos, que se 
¡la para que crexcan. Dfcesc también ruina, por arruinarlos y 
peñes ruine» y Ueámedrados. 




233 Oríocn V viüA del lünquajc 



Algün ruin nace, (Díceio alguno, cuando en la conversación 

Han lodoSp y con esto mueve la plática), c, 44. 

A! ruin, cuando le mientan, fuego viene. En mentando oí 
suele venir, c. 41. 

Ai ruin, dalde cargo y sabréis quién es. c, 4Í . 

Ai ruin da>lde ojicio y será conocido, c. 4L 

AI ruin dalde un palmo y tomará cuatro, c. 41. 

Al rain de Roma, en mentándole luego asoma, c. 4lj al venir 
aquel de quien se hablaba. 

Al rain falta posada, qae faera, que en casa, c, 41 , 

Al ruin, mientras más le ruegan, más se extiende, c. 41, 

Al ruin que Dios mantiene, en mentándole luego viene, c. 41. 

Al rain, su tierra le llama. (Contra los que paran poco en tt 
ajena y no se esfuerían á pasar trabajo y valer ausentes, como haccfl 
los buenos), c. 41. 

A nadie le pese que le digan ruin; pésele de serlo, c. 7, 

A pesar de ruines. (Ha de ser, se ha de hacer), c, 506. 

A ruin, ruin y medio, c. 22; al maestro (de esgrima) cuchillada; 
á uno biienOf olro mejor. 

Aunque te veas en alto no te empines, porque es condición 
ruines, c. 28. 

A un rain otro ruin. (Quiere decir que para rogar y acabar 
con una persona baja, es menester otra de su calidad, porque sí «g 
mayor y de autoridad^ suelen ensancharse y no corresponder con d 
debido respeto y razón), c. 2. 

A un ruin, ruin y medio, c. 2. 

Buscando anda el ruin su San Martin. (Su castigo y pago). 
c. 31a. 

Cada ruin piensa que es bueno en si. c. 329. 

Cada ruin quiere á su hijo. c. 329, 

Cada ruin quiere entrar en la danza con su mudanza, c. 3M- 

Cada ruin, zapato al tazo. c. 32Q. 

Cada rain, zapato botín, c. 32Q. Vestido precioso no india 
nada en el hombre ni en sus costumbres. 

Casar ruines, Henos tos hospitales, c. 325. 

Casar ruines y habrá montaraces, c. 325. 



74. ruin. 



289 



jV Como tt ruin de Roma, cuando VcgA aqud de quien se habla; y 

Ílcn. qtic en cuanto s« le mienta, asoma. 
Como rain en casa de suegro. (Por el que se hace dueño y más | 
Oíros), c. 36?. 
Con ti rain pasan eí vado. (Echándole delante que le tiente). 



Ctíando al ruin hacen señor, no hay cuchillo de mayor dotar. 
64. 
De rain á ruin, quien acomete ó embiste, venu, Laq. 

. 2,33. 

Dos ruines y dos iUones, nunca bien ios compones, c. 293. 
£1 más ruin que lo diga basta. (Pulla dicha en donaire). 
521. 
£i ruin delante, cuando alguien se nombra ó pone el primero; 
7 barrro delante porque no se espante. 
Et ruin de Roma en mentándote luego asoma, c. 107. 
£f rain mientras más te ruegan, más $e extiende, c. 1 07, d se 
nchA, se ctttona. 

El rain siéntale á la mesa; tajada toma que á todos pesa. 
07. 

Enamoróse tí rain de la ruin, de las trenzas del mandil. 
2-í. 

mentando ei ruin de Roma, luego asoma; ú en nombran' 
123. Cuando llega aqu^l de quien se hablaba. 
En mentando a¡ ruin, suele venir, c. 1 23. 

se gana en hacer bien á ruines. (Queja de perder lo que se 
!). c. 530. 
Extenderse como raía en casa de suegro rico, c, 1 38. 

tar/tf rain es quien por lo suyo no vuelve. 
*JttnÍádose han los ruines, chorreías y SanchogHes. c. 275, 
que el ruta mete en su arca, desventura ajena no lo saca, 
cié avarícnto el diablo yace dentro^ ó á la puerta del l(^rero, 
¡c el pordiosero. 
ruin me icaste el amigo, que lo bueno presto es vendido. 

Los raines y tas tifones, nanea bien los compones, ó nanea 

if 



E: 

F/ií 




290 



OrIQCM V VIDA DCL LCNQUAJC 



éien se componen, ó mal se componen (Porque son temosos y^ 
fiados, y no se reducen bien á la ratón los ruines), c. 206. 

Mailiaya guien á ruin mete en sa casa. (Dicho de arr 
do), c. 4A7. 

Más quiero comprar, que <f ruines rogar, c. ■449. 

Más vate dar ú ruines que rogar á buenos, c. 452. 

Mejor es dejar á raines que pedir á buenos, c. 461. 

Mete af rain en tu pajar y quererte ha heredar, c. 462. 

Ni de ruin causa condal, ni verdad en ojiciai. c, 211. 

No ftay ruin que no se tenga por bueno, c. 221. 

No se puede igualar ei ruin sino con su igaat c 228. 

Por los ruines se pierden los buenos, c. 395. 

Quien en ruin lugar hace viña, ú cuestas saca ¿a vene 
poco fruto de los ingratos. 

Quien no se alaba, de ruin se muere. Poco medra el que i 
sus buenas prendas. 

Quien ruin es en Roda, rain es en Ronda, c. 347. El de 
coslnmbres ócandícirtn, siempre y en lodas partes saca la palaj 

Quien ruin es en Roma, ruin es en Carmona. c, 347. 

Quien ruin es en su casa, ruin es en la plaza, c. 347. 

Quien ruin es en su tierra, rain es fuera de eíla, á en ta ajm 
c. 347, 

Quien ruin es en su vilia, rain es en Sevilla, c. 347. 

Rogar á raines, no hay que esperar de los de baja condic 

Rogar á ruines no alcanza Jines. 

Ruin con ruin, qUe ansí casan en Dueñas. (En Dueñas iu\ 
uso de casaren su litjjar cotí su i>{u-il y conocido, y no íuera, 
de la comarca por mstraca inventaron este refrán/quizá con 
y cJesdeñadoí, que resitlla más en honor que en baldón; na ( 
z<5 porque allí se casó el rey don Fernando viejo), c. 4&2. 

Rain por rain, estése Pedro en casa, ó Martin, c. 433. 

Rain por rain, quédese en casa Martin, c. 483. 

Rain sen por quien Quedare. J. Encjn. J 14. 

Ruin sea quien por ruin se tiene, y lo va d decir á ta ptai 
482. No desalabarse ni sentir ruinmetile de sí. Qtúj. 1,2 1 

Ruin vendrá que bueno hará, ó que bueno me hará. c. 4^ 

Si algún ruin no le pone falta, (Alabando algo, ataja que I 



74. arruinar. 



291 



^■radiga. Variase: «si algiln ruin no ta pone falta, no lo pono), 

^^Sin vos, ruin, se hará Ja boda. (Cuando alguno se enoja y se 
an manceba), c. 203. 

un ruin se nos va de la porta, otro viene que nos conforta. 
52. Si an rain se nos va de ia puerta, otro viene que nos cofh 
3. c. 252. 
Todos al ruin y tt ruin ú todos, c. 42 1 . 

Í Todos del ruin, y et ruin de todos, c, 422. 
Un ruin ido y otro venido, c. 163. Libres ya de un mal, solt- 
I ciar en otro mal ó peor. Un rain se nos va de la puerta, y otro 
te que nos consuela, c, 163. 
]iuiu-tuent«. QuEV. Mus. 6 r. 17: Vive Dios que no es 
in/y que es ruinmente hecho. 
]tuln-4tfic], lo propio del ruin. J. Pin. Agr. 3,S: Cuantío ra- 
abía tantas ruindades. Laxar, 2: Mirad quien pensara de un 
cho tan pequeño t^l ruindad. 
\Jhnndades vencen seflaíes. (Que en buena cara y talle í^uelc ba- 
hechos. El contrario es mejor: «viríiides vencen seña- 



Ituin-ejo, dimin. de ruin. Selvag. 261: Siendo tu cliiqíiillo 
tlnejou 

lia-oso, que se arruina, y lo desmedrado. Lazar. 2: Y fu¿ 
b(a cnbe el íucgo un nabo pequeño, larguillo, ruinoso. 
Lulta-nr,de ruin-a, como arruinar. G. Alf. 1,1,8: Y con ae- 
mints lo* postran y ruinan. Lj^n, Diosc. 5,6Q: Oasla y ruínA 
' •" M. 5J: Conócese (anta cneniííí.id y discordia cníre las 
me ptantatias una'i cabe oira» se ruinan y nunca 
Srvi. 
1— t*rulii-ar, de rum-ar, rinn-a, causarla, dcílruir, desme- 
dí lo firiro y de lo moral, dejar sin bienes. G. Aíf. 1,1,1; Cdi- 
L arruinados. Cadr. p. 566: No liay culebrina ni ciftdti reíorza- 
into arruine. Zímora Mon. mist. ptc. 3, Asunc: Que el 
ipc de la tenución dé con ella en tierra y la arruine. León 
S' cuando lodo á la redonda de él se arruine. A. Alv. Sitf. 
caar. 7, c: Haberse arruinado y enflaquecido á sola una 



292 Origen v vida bfa. iínoúaI] 




vista de la ocasión. Id. Dom, 4, cuar. 8, c: Que es fírmeza que 06' 
se podía arruinar. Esteban. /. 217: Le deshizo, venció y arruinó. 

Arnuiíi-ado, comoadj.el que perdió sus bienes. 

En-ruiíi-ap. L. Fern. 143: Ea ya, ño m' enruineis. 

Kn-i»u!n-«eei*. Hacerse ruin, desmedrado, vil. Corr. 376: 
Crecer y enruinecer. 

D<*N-eit-ruiii-ap, sacar de ruin ó de ruin-a. Q. Benav. I, 
273: Salga y desenruine / la parentela. 

Itío, de rivus; ií. rivo, río, prov. riu, ant. fr. riu. QuiJ. 1,11: 
Corrientes ríos. Id. 1,32: Navegando por un río. 

Metaf. gran abundancia de lo líquido. Gran. Simb.pte. 2, c 32i. 
Así la dejaron testífícada y fírmada, no con tinta, sino con ríos de 
sangre. 

Al río irás y no hallarás agua. (Encarecimiento de quien no 
sabe buscar ó tiene desgracia en hallar; varíase: irá al río y no hallari 
agua), c. 510. 

A par de río, ni compres viña, ni olivar, ni caserío, c. 1 7. 

Apear el rio, vadearlo á pie. 

A río pasado, sanio olvidado. (Reprehende el olvido de votos 
y promesas pías), c. 22. 

A río lleno, con abundancia. 

A río revuelto ganancia de pescadores, cuando se apro 
un desorden para el propio logro. 

A río vuelto, ganancia de pescadores. (A río vuelto, es 
muy usada), c. 22. En Pic.Just. 1,3,52, revuelto, como hoy 
dice. 

Bañarse en el río Jordán. (Por remojarse, tiene el vulgo 
opinión creída, que bañándose en el río Jordán, se remozan. Ti 
se de lo que dice la Escritura de Aman, que en él lavó su lepra 
mandado del profeta Elíseo, y sanó, y se limpió de ella; varíase 
cho: «Parece que os fuisteis al río Jordán; parece que os 
bañado en el río Jordán; háse bañado en el río Jordán>). c. 305. 

Bebe de rio por turbio que vaya, come carnero por caro 
valga, casa con doncella por años que haya. c. 307. 

Como ríos, de los ojos que lloran mucho. 

Como un rio, que brota mucho. 

Cuando el rio llegue aquí, Murcia, jqae será de W c. 366. 




74. rio. 



293 



Cuando el rio no hace ruido, ó no lleva agua, ó va muy cre^ 
údo. .:. 366. 

Coúttdotl rio suena, agua lleva, la murmuración tiene algún 
immio. 

Caandú el rio turbio corra. (Porque cuando alguna cosa succ- 
ino stri muy mala), c. 597. Qaij. 2,24. Y cuando todo corra 
^o. 

Cuando el rio zurrea, ó lleva agua ó piedra, c. 366. 
De entre rio y rio, lleva eí divr.mo el más vecino. (Véase atrás 
r«j. c. 2SÜ. 

f/£te rio, pecesf irutiía para corear y burlar alí^o. 
\Do ta más hondo el rio, hace menos raido. (Gentil alegoría 
I dedr que do luiy más seso, hay más asiento), c. 289. 
Echó un rio de lágrimas, lloró mucho. 
£J que no tiene qué hacer, vaya al rio tí ayudar á torcer, 
92, 

\G rio, no tan junto que te Heve. c. 1 05. 
£1 rio pasado, el santo olvidado. (El peligro pa*ado). c, 107. 
et buen rio se pesca la trucha, c. 111. 
I ei río que no hay peces por demás es echar redes, c. 112. 
I? rio gran pez, más ahógase alguna vez. c. 118. 
< :.' manso no metas tu mano. c. Í23. 
itrt rio y rio /jVí-j e! diezmo el más vecino. (Sucede que dos 
en |urj«diccii)n. ó parte de ella entre dos lugares, y que la 
. se labrn; pues b mitad más cercana al un rio 

¡i. . ' :ía biutda, y la otra mitad cercana al otro rio 
, al lugar del otro lado: de manera que la tierra, isla, ó rinco- 
paric víual á los dos lados), c, 127. 

en mi»... »*; rio, y mttérese de sed el mezquino, c. 136. 
fi/? tuécn pueblo de pesca, si tuviera rio, ponderando Fo malo 
un pueblo. 

■ 'lí^f^masj /oj £>/os, llorar mucho. D. Vcoa 

. osa, vuestros ojos hechos tíos de ligrimas. 

: ,S: Hídéronse fuentes los (ojos) de Periandro, y ríos (os d« 

u* r .. , '■■'■íc delincuentes ocultar lo robado, entre jugado- 
la ganancia. 



294 Orioen y. vida del LCNouAje 




Lo que el tío allega, el rio lo lleva, c. 198. 

Más agota el río, y tráemelo en un rivo, c. 447. 

Ni cabe rio, ni en lugar de señorío hagas tu nido. c. 2 1 2. 

No crece el río con agua limpia; no suelen comunmente lograrse 
presto riquezas; ó la buena fortuna se enturbia con di^ustos. 

Ni río sin vado, ni linaje sin malo. c. 215. 

No nada, y en el río anda. (El áncora, y sirve de refrán), c. 226.. 

No hay río bravo, que no tenga vado, ni plazo que no Utgat 
al cabo. c. 221. 

No hay río sin vado ni generación sin malo. c. 221: 

¿No sabes, hijo, que del río, á veces cargado, á veces vacio? 
Selvag. 146. Hoy hay dinero, etc, mañana nada se saca. Dijese de 
pescadores. 

No soy río para no volver atrás, c. 229. 

Por donde va más hondo el río hace menos ruido. Galindo 303. 

Río de lágrimas, llorar mucho. García Dolores: Derramar río» 
de lágrimas. Valderrama Teatr. S. Mon. 2: Dos ríos salieron de su 
ojos. Id. Siempre andaba ahogada en un río de lágrimas. 

Río de Loba, río de Loba, caído de nabos que me tornes toda, 
y las piedras sopas, y la puente cuchara, y mi mujer y mis ftíjfov 
de esotra parte de Navarra, c. 480. 

Río que zurrea, ó trae agua ó piedra. (Cuando suenan las 
presas, ó chorreras, es señal de mudanza y agua), c. 480. 

¿Soy río para no volver atrás? (Pregunta do niega serla) 
c. 263. 

Vayase el rio por bajo de la puente. (Que se deje lo que no se 
puede estorbar), c. 431. 

Ki-fi, el ri-o al entrar en el mar, que se ensancha. Corn. Croir. 
2,3,39: Un caballero de Trento salió á divertirse con unos amigos CU 
una ría ó brazo de mar. 

Kí-ada, avenida grande ó creciente del río. 

Ri-ol-ada, afluencia de muchas cosas á un tiempo, de iii 
*ri-ola, de ri-o. 

Ri-ero. GuEv. Ep. 20: Antiguamente en España al que noso- 
tros llamamos pescador, llamaban ellos riero, porque pescaba en el 
río. 

Ri-ach-uelo, dimin. y despectivo de rí-o. Meoin. Grantf 



7-;. dtrivúr, arruga. 



29^ 



',87: No es en nstb enfermo e$te riachuelo; aníi^s es muy apacible 
iDtiy provechoso. 

A-i»rI-ai", coma arroyar, llevarle el rio la tierra. HtRR. Agf. 
,4; No vaya rl agita de furia, que amontona la tierm y arría y des- 
ibne la simienle. 

Kn-rf-nr, meier en r(o ó agua corriente^ como en atbercas, 
ero que el agita corra, el lino ó cáñamo en manojos para que se 
íTc y se pueda espadar. Valderhama Ejen. Fer, 6 Dom. 2 cuar.: 
rimero lo anancan, luego lo enrían, luego lo golpean» lucfo l« 
Irillan. 
IW^rlvar, de derivare. Es erudito y con el valor metafórico. 
Intrans., Iraer su origen. Her«. 1, e$t. 2: De lal parle mi lástima 
irt. Lopt Bel. fur. V, p, 692: Aunque de dioses vengan y deri- 
Id. Tirano cast. II, 478: Y es cosa evidente y clara/que por su 
er raarido/de SalomOn derivara/su projíenie esclarecida. 
En ruut abatir 6 caer á sotavento, desviándose del rumbo, 
Trans. P. Wtoh ps. 7, w 9 y 10, d. 4: Si alguno no quisiese 
ir que el cuento fué al revés, derivando del alma el nombre de 
•ilin ó siCTC. //./rc^.; Y los infinitos y revueltos arcaduces por 
ide le había derivado. Quij. 1,21: Dos maneras de linajes en el 
sdo: unos que traen y derivan su descendencí.i de príncipes. 
ReJUx. Rinc. y CorL: De. donde se derivaba su nombre. VAtot- 
£/. Ftr, G dom. pas.: Para que de allí, derivándose en ta 
y de elU á la vestidura. Lílon Nombr ¡rttrod.: Llenos y ricos 
la virtud de aqueste tesoro, derivarase de ellos necesariamente 
IR bien en los menores. \á.: Que cuando el nombre que se pone i 
{«na cosa, m* deduce y derivo de alijuna otra palabra y nombre. 
' • -.oci Vida 27: Nuestra raza no es más qne una: todos noa 

A de Adin. 
tkeriv-a« posv. de deriv-ar. En naul. abatimiento del rumbo; 
9ar á ia deriva, tirar de una red entre dos barcos, dejindose estos 
contado con la corriente ó viento. 
l><*PÍv-o. pDSv. de deriv-ar. Zamora Mon. Mist. L 2, Simb. 
Fuente de quien lodas las fuentes tienen sus derivos. 
Rit^a, de ruga^ erudito. Pie. Jast, 1,1: Dígame, así se vea sin 
I niE> 4^ te hace mamona en la frente. Vau>crrama £/. 3 dom- 
ara Y coa U& rugas de la frente están diciendo el enfado. 




2Q6 Oriqen V VIDA del lÉnqume 

Hu;;^'ac1o, Euo. Salaz. Sitv. poes.: V AqutWas carnes, bofei 
ya de alanos,/rugadas y aun podridas. 

A-iM'Mjfíi, de ruga. Doblez del cuero encogido. Ovalle H. 
Chile f. 208: Sólo las arrugas que tenía en la cara demostraban sa 
vejez. 

AiM»uff-ai«, de arrug-a. Doblar ó encoger el cuero, y después 
de otras cosas; transitivo y reflexivo. J. Pin. Agr. 23,13: Por punto 
de honra no se mostrar alteradas ni aun arrugar la cara por cosa 
ninguna. Tr. Arg. 1: Váse arrugando el vestido/con el calor 
violento. Zabaleta Día f. p. 1, c. 1: Abolla y arruga el estómago, 
QuEv. Mas. 6, s. 24: Viejo encanece, arrúgase y se seca. Quij. 2,47: 
Tiene el rostro arrugado como pergamino. 

Amig^-ado, en la Litera de Aragón mezquino, miserable. 

Arrugar la frente, el ceño, dudando de lo que se oye, extrañán- 
dolo, ó llevándolo á mal, descontentándose, enojándose. D. Vega 
Paráis. Encar.: Los amigos, cuando lo oían, arrugaban las frentes. 
Id. Disc. dom. 2 caar.: En oyéndole tratar lenguaje de cruz y ik 
muerte, arrugaban las frentes, torcían los rostros y lo llevaban muy 
cuesta arriba. Id. S. Sim.: Qué encapotado se ponía, cuando le en- 
contraba, cómo le arrugaba la frente á la primera palabra. /íi^f. 
dich. 1: Para qué arrugas la frente / y alzas las cejas? ViaJ. PartL 
8: Arrugué la frente / ascos haciendo del remedio extraño. 

Arrugársele las narices, encolerizarse. 

Más arrugado que una pasa, que una castaña pilonga, que un 
pelk'jo, que culo de pollo, que un higo paso. Adivinanza: Una víeje- 
sila .' muy arrugaita, / y en er culo una tranquita. 

jVo arrugues, que no hay quien planche, al que se alaba á sí 
mismo y con falsa modestia se rebaja esperando le ensalcen. 

I>es-appii<fsip, quitar las arrugas, lo opuesto de arrugar. 
HfiííK. Agr. 3,9: El aceite de las almendras desarruga el cuero. 
Cai.dcr. Verd. Dios Pan.: Desarrugando el manto de mis sombias' 
/ al \cr que solo tú feliz me nombras. L. Gkac. Crit. 2,5: Mucho 
es que no le acompañen (al viejo) ejércitos de mujeres, cuando va i 
desarrugarse. 

Desarrugar la frente, el ceño, quitársele el enojo. 



75. aar eusk. 



2Q7 



AUR 



El demostfativo aa-r eso mismo, ahf en eso, añade at au la 
Imovi miento, como ar al a, za-aar, iaur, gi-aar. De aqui su 
'■ de palma de la mano con que se coge, como ar, pero cliferéti- 
|de é«te en que siempre indica, como att, lo próximo y pre- 
vale abf mismo, mienlnis que ar es lo lejano. Bere-eskaa errú- 
tri zabatda dio ela attrrak bearrori edatu abrió sus manos al 
ido V externiió sus palmas al pobre, aar-pe-Hk bajo mano, 
[cuerda. También vale aur el niñOp infanle, pero en cuanto cria- 
»c tienen siempre di-lantc sus paJres ediic:tndo)o y ciiidiíndolor 
2k azi, nekeak asi criados los hijos empiezan los trabajos, 
jJt útfan erasí, snkaídean zucna ikasi el niño cuent:i á la 
lo que aprendit^ en d húsar, aurra gatdu abortar, attr-danik 
la infancia, aar-dun preñada, mailrc de hijos, aiircim parir, 
-zia prole, aur-gabe sin crías, aur-gin, aur-kin parir, amante 
los, ocasión présenle, aurgin-an, aurkin-ean al alcance de 
no, aar-min dolores del parto y después al criar los hijos, 

Icner i '■ aur-gin, aar-küi, el hallazgo y el paraje 

za, aar , lu^r, eslado* intención, ocasión, en fin, 

óe ftjíWirse aar-kin-tzt, encontrar presentar aur-ki-tu, es tener 

aurki-z-aur-ki frente i frente, aur-ki en seguida, al 

sin duda, cncucnlro, halla/go, eti fíenle, poco ha, poco 

109, puerilmente, es decir hacer au^ presente, aarki agt^ 



2QS OrIOEN V VIDA DEL LENQUAJC 

riko Maña Mañariko al punió aparecerá María de Manaría, dítri 
arazí hacer hablar, ean-aurki cien poco más ó menos, k; 
Gurkían atchiki dabei le h^n dado una pedrada par de bs 
aur-ka delantera, cara, frontispicio, junto áj coníra, aurka egin 
nerse, aurkaz Qurk en frente, también aur-kú sembrar á voli 
aark-ari niñería, amante de niños, atir-kerí niñería, aar-keta in 
cía, aurk-ez presente, froníero, aurkez~tu presentarse, mi/"-! 
acogida, manotada, mir-pegi cara, faz, lo presente de la pcrsoí 
aar-tasan infancia, úür-ten este año, i la lelra en el presente, ai 
-emen poco ha. El mismo demostrativo aar con -a, aura aqueJ; 
rr fuerte aarra ¡ea! ¡adelante! ¡á eso! La parte anterior y el anles 
eJ tiempo dícense aurr-e con h e indefinida, gure-aurretik del, 
de nosotros, ian-aurre-an antes de comer, aurrC'Z-aurre frente pa 
freníe^ autre^kera hacia adelante, üüfre-ko delantero, guía, QüTTtí 
y aurren-eko el principal, aarren-engo primero, delantero, principal 
úurr-esku el que es mano en el baile, cierto baile, ventaja, esb 
ma:io, aurr-eta puñado, aurretik desde la infancia, aurreti-ko güil 
ñurr^efsi considerar como niño, aarrerZ en frente, anticipadamente 
üurr-ez-te anticipación, aurrez-tu anticiparse. 

Adelante, audaz, precoz, á voleo aarre-ra, ondo aurrera d 
mutiko-ori ese muchacho es bien atrevido, aurten aurrerea iatorh 
gaña este año nos viene precoz e[ trigo, aurrera bidé aücienl^ 
Qurrera-ka avanzando, aiirrera-ko para adelante, para casia, aarré 
rako-an en adelante, atirrer-aniz-eko futuro, aurrera-pen progresa 
aliciente, aarrera-ta adelantarse, ahorrar dinero, aurrer-en princi 
pal, aurrer-en-go el delantero. 

De aarr palma de la mano, sale el verbo i-attrr-i, iaurri-ka-ttt¡ 
que sig^nifica derramar á manos llenas, desgranar, llenar enteramente; 
mucho, en abundancia, extender la cama del ganado, alfombrar,] 
por otra paríe tomar bajo su mano amparando, protegiendo: Sufitt 
iaurria izanen da aren-oían esparcirán azufre en su habitadóai 
eta iraUiko ante Utrrera iaurri y te arrojarán á tierra tendido, lam 
artos iaurri zegoen (a tierra e=ítaba llena de maíz, maalsa iaarr 
dugti aurten este ano ienemos uva en abundancia, iaur-pen, iaarr- 
aldi esparcimiento. De aquí que el palacio se diga la casa de la abuih 
dancia, íaur-egif la cama del ganado iaar-gai, iaur-gi, el adorar, 
propiamente tendiéndose en tierra, iaur-etsi, el señorío ¿ impefiu 



72. aar. 299 

dcdr de adorar. Igualmente ir-aarr-i es desparramarf, 
L cama al ganado, derramarse, ó iraur-tu, é ir-aur-gei, 
■getales para la cama, iraur-ka horquilla de dos púas para 
'-kif y la broza, yerba con que se hace ir-aar-kin. 
lí presente es aar-ti, aar-tik, y la forma interjeccional para 
;lante, arrojar de la presencia es aur-t, i-aar-t, de que se 
, hacer retroceder al ganado; aarti-ki, i-aurt-egin, i-aar-ti, 
i-aur-tigi, i-aar-fin, i-aur-tu es arrojar, lanzar, iaartigi 
stikadeaz ezarri neban lanera con la coz que le df le 
tierra. 



300 Origen y vida del lenouaie 




ER 



76. Hemos visto en efche-r-a á casa, de etche-a la casa, qwr 
expresaba el meneo, así como lo es en el único órgano de la boa 
que puede vibrar, la lengua, y que á no dudar, el brazo acompafll* 
ba á esa r meneándose en derechura á lo lejano. La. -a en este cao 
indica lejanía, así como la -/ individualiza en a-r-i á él, gizo/NOl 
al hombre. Cuando puede articularse sola, por ir tras una vocal, ea 
r dice igualmente movimiento y meneo. Egi-te es el hacer, y ^-í^f 
á punto de hacer, tender á hacer; errai-te el decir, y erraitt^ i 
punto de decir; il-tze el morir, é il-tze-r á punto de morir. Despoél 
de decir egite, el hombre, que tenía en su cabeza la idea de tend» 
cia, de movimiento, como una idea modificadora de la de egitt, vtr 
turalmente meneó el cuerpo, los ojos, los brazos, la boca; pero enli 
boca sola la lengua puede menearse, meneóla y sonó -r. £¡gite-r Dt- 
turalmente expresaba meneo ó tendencia al egite, estar para hacer. 
Con la -a de lejanía, ello, egi-te-r-a lo para hacer: es el egiteroanü 
artículo ó idea de cosa, aquello lejano, ó'abstractamente ello. 

Tenemos, pues, el sufijo -m que indica dirección, ^-ra arriba 
be-ra abajo, a~ra allá, alde-ra al lado, atze-ra atrás, n-o-rs ^ 
dónde?, como n-o-n ¿en dónde? Bilbo-ra á Bilbao, lo-ra flor, lopW 
dormir ó lo, eíche-ra, á casa, mendi-ra al monte. Como s^ v^ • 
suñja á cualquier forma y siempre con el mismo valor de movíniiett- 
íq físico ó tendencia moral. 



ir ara tendió el hombre la visU á lo lejos: e> la expresión 
nienlo extendida cnen le. Al articular d sonido r abriendo 
itc b boca, sin exlenderla tn a, llevaba en su cabeza sen- 
U idea de movimienlo, ni lejano, ni cercano, ni en torno, 
^oviniienio, diganios índefinidamenk. Lo que pretendía arli' 
Mtamenle la r suave, movfa lo que en la boca se puede 
kngaa; pero, según dijimos, al abrirla $encillamenle y 
:\uc vibnse en r, tenía que sonar una vocal, y pues ta boca 
ícrta en f, sonaba er. Podemos, pues, considerar esa e como 
liemoft llamado indefinida» aunque er sea sencítlamente el 
Dio de la lengua, que ha menester apoyarse en esa e-. De 
dos sí ar es movimiento á lo lejos por la a, er es movi- 
I mis determinación, movimiento i secas. Y este concepto 
taa abstracto, no es sino muy concreto y natural. La idea 
D, no singular ni plural, sino indefinido» se expresa con el 
guon-e-k hombres indefinidamente, como gizon-a-k 
\ó los hombres, gÍzon-€-n de hombres indeñninamentc, y 
""á hombres con la misma indeterminación: luego -fes aquí 
dativo. Lo cual quiere decir que al querer expresar el da- 
indefin idamente tomadas, tenia el hombre en la fantasía 
I del movimiento 6 dirección (ornada indefinidamente, y así 
decir ai hombre aquel, lejano, articulaba la a.guon^ri, 
decir á hombres le bastó la r con esa e indefinida de 
^, gUon-e-tt, y dijo gizon-e-r. La mímica ó gesto que acom- 
|lta expresión fué por lo mismo la del tender la vista vaga- 
' preeisamcate á lo lejana, ni cercano, sino con una ojeada 
y un meneo de brazo y mano en cualquier dirección. 
I la dirección, el meneo en el brazo, en los ojos, en la len- 
ta fantasía. Tendió, pues, la vista sobre un espacio, fué 
con día una serie de puntos del mismo espacio y como 
; Individuo con los ojos y con la mente. Ese meneo de 
I al recorrerlos es el concepto de serie» orden, disposición 
anjía. dirección no definida: eso es lo que significa er en 
dativo indefinido y por separado, 
emostrativos hacen el dativo con la -r y la ■/ individual: ni-ri 
'. '-f'. Afu-í"! "•'''V con -e indefinida son genitivos de pose- 
aila mi padre, zare-semea tu hijo, etc. Y con el arllcuto 



302 OmOEN Y VIDA IXL 1 



nerea ó neria lo mío, zarea, irea, etc; airean en el mío, 2vea^ 
gürean, etc. Esta -r de movimiento es propia de los demostntÍTDiT 
primitivísima, pues los demás nombres hacen el dativo con <ñ, 
que lo es propiamente det demostrativo a, y el genitivo con -oreii; 
que lo es del mismo a, ó sin r, dat. -ai, -ei, gen. -en, formas inddh 
nidas. Los demostrativos hacen además el genitivo ner-en, zn-ren, 
con la n posesiva; y del de tercer grado aren de él, salió el genifi- ' 
vo de los nombres gizon-aren del hombre. El ser, pues, propia de j 
los demostrativos esta -r prueba que es espacial, que indicó la dire^ : 
ción y movimiento intencional al señalar. 

Tenemosya -r, -r-a, -e-r, que expresan el movimiento. Añadidalí - 
^ á -e-r, -er-a es lo mismo que -ra, solo que se echa mano de -« 
necesariamente, cuando el vocablo termina en consonante, prueba dt 
que esa e indefinida casi no tiene valor, como si fuera eufónica, aun- 
que puede ir también detrás de vocal, lo que prueba que no loa 
del todo. Si egite-ra vale para hacer, etorr-era vale para venir, veni- 
da, acción de venir, egi-era acción, ibilt-era ida, igo-era acción de 
subir, subida, lan-era al trabajo ó modo de trabajar, istarr-era il 
muslo, andi-era grandor ó modo de ser de grande, lodi-era grosor, ' 
iaburr-era, brevedad, bizi-era vivienda, modo de vivir, otoitz-en 
oración, modo de orar. Con ideas verbales -era vale manera ó «^ 
ción de; con ideas adjetivas ó nominales vale modo de ser tal, su abs- 
tracto, con ideas locales vale á: Paris-era á París, Irun-era i Iníe. 
Los mismos valores hemos visto en ~ra, solo que se emplai , 
detrás de vocal y -era detrás de consonante y aún detrás de i 
vocal, porque la e indefínida que nada añade al concepto evita h I 
reunión de consonantes. Mendi-ra al monte, egarkintza-ra i hacer 
leña, bi-ra vuelta, lo que hace atroear ó dosear, de bi dos, lo-ra te 
para dormir, la flor, de lo dormir, efche-ra á casa n-o-ra á dóndtf 
a~ra allá. Pero con consonante por Bilbo-ra á Bilbao tenemos BB^ 
gos-era á Burgos, aarr-era adelante, orr-era ahí, on-era acá. Puede 
también ir detrás de vocal el era movimiento: antzo-era comput* 
ción, acción ó movimiento de comparar ó lo para comparar, üTOk 
era modo de ser, conforme, regla, arr-era acción de tomar, sarr-tt^ 
entrada, esk-era modo de hablar, erd-era modo de exprtSKOt 
l)abeando, lengua extraña. 

Voy á resumir en breves principios el uso del sufíjo de movinña^ 



76. -ra, -tra. 303 

030 «na cosa Ó lugar, ya efeclívos, ya intencionales: es propia» 
-ra, -ffl-/. Con la -a universal úarlfcuto tenemos -ara, -arat, 
•ra, -rat, y si el lerna acaba en consonante -erOf 
MI fflíie golpear y de Itigar -atara, -a-ía-rat, in- 
\o -tara, -tarat, con temas en consonante -e-tara -e-tarat. 
^ es -f-tara, -e-tarat, con e indefinida, que eqiitva- 
,. larr-era i tierra, eiche-ra á casa, 6 tuneraf, etcHe- 
txrT'C'ra á la tierra etche a-ra á la casa, ó tarrarat, etchearat, 
■tíara ¿ tierras ó i las lierras: etchetara i casas ó á las casas, ó 
ttaral, etchetarat. Larratw-cra ¡i Ljrraun, oian-erat á bosque, 
lií-rfl 4 monte, mendi-ara al niorlc, mendi-etara i los montes ó 
onles, ctorri ostera emenciik vele á fuera de ahí. gitchi gora 
t poco más ó mcnívs, íilcr. poco arriba, abajo, begí-etara á los 
, arri'tíarat i las piedras, eskit-rat artzen tomar á mano, 
tfat artikitzta arrojar á líerra. Igualmente con nombres verba- 
íkúste-ra á ver, erosi-tara á comprados, late-ra á comer. 
VétK ahora la riqueza del enskera, No-ra da adonde es, y cqui- 
: i adonde ha ido, noratztn zaiz adonde vas, li(. adondearse 
tu, ara da allá es (ido), aratzen naiz voy alta. Por manera 
iw vertios (k ir, de movimiento 6 tendencia, con solo 
- -: ,-j A un lugar 6 cosa cualquiera, es decir que los adver- 
*ra adonde se verhalizan, ota-ra-fzen gatz vamos á la fábri- 
tarrcra-tzen zera vas á tierra, abordas, oe-ra da es ido á tt 
a. ttarra-ra-Uen zeraie habéis ¡do adentro, ü os hahcis adenlra- 
ztrtaratzfn do porqué obra ú str mueve asi? de zfr qué?, zer- 
láqué, alderatzcn naiz me ladcO; de alde \!Láo,eicfte-alderafzea 
: Y' de la casa, afera da á b puerta es ido, ha salido, <• 

MJit.-.-. . da. « idü á la pLicrla ó íuera de casa, gurí bcgi-ra 
inork nadie nos vé, de begt ojo, al ojo, á la mira, unen 
' kéntzera, arruntzera eta etihetik ttteratzen bear dttgn 
i. _ .ic^ol'ri-; quitar, ak'iar, cciiar de casa debemos (Axular). 
dÍ2H taoueratu / zamifitasima o maitea, gran dolor te 
pasar (al ccrazoaear) el señor (P. Arana). 
•rtícalación r sir^ en los demostrativos para que el oyente 
»u cabeía» sus ojos, su intención hacia un punto que $e le 
y otro tanto significa -r derivativa en cualquier ideofoncma. 
r Bübo-r-a k Bilbao la idea de Bitbo queda modiñcada con 






304 Orioen y vida, del i 



la del movimiento (-r) que nos lleva hacia allá (-a): -ra no 
menos de expresar el ir á un lugar cualquiera: go-ra arríbi, sobifi 
be-ra abajo, bajar, ate-ra á fuera, á la puerta, salir, alífá-ra al \iAi¡ 
desviarse, atze-ra atrás, retrasarse, mendi-ra ir al monte, 
larse, egurkintza-ra á hacer leña, a-ra á aquello, á ello, escudrítir,i 
buscar lejos, espaciar, o-ra á eso, en torno, lanzarse contra, ^reá 
ello (indefinido). Estas formas son adverbios, nombres y verbos, d 
con el -tu verbal goratu, beratu, aterata, arata, erata, etc. 
último e-ra es el movimiento tomado lo más índeñnídamenfe posible 
la mudanza por traslación, la vicisitud, el tiempo, así como a-ra a 
el enderezarse en general á lo lejano, ir allá ó mirar extendiendo k 
vista, investigar, y o~ra lanzarse rodeando, acorralando. Hallamos 
pues, la -r derivativa en los ideofonemas más sencillos, lo mismo qic 
como sufijo morfológico. N-o-ra á dónde? con n- interrogatiii, 
bi-ra vuelta, lo que hace otroear, dosear, de bl dos, Ío-ra lo que 
hace dormir, lo para adormecer ío, la flor, su-ra lo que hace f\«ff, 
lo para el fuego, ó su, leño, i-ra lo que hace / ó sea ir y penetrar sulil- 
mente, el veneno, etc. Para el lenguaje todo es un espacio; se tridfr; 
da la idea del movimiento local ~r, al tiempo, á todo cambio, d 
obrar, etc. 

¿Puede darse más clara probanza del valor de movimiento isj^ 
nado en Los Gérmenes á la articulación r? El mismo movimiento 
es er, er-a, es decir, el movimiento (-r) del ser en su mayor indt' 
terminación, de un ser cualquiera (e). Y ese movimiento lo mismi^ 
es físico que moral, según sea aquello de que se trate: antzo-era cait^ 
paración, acción (movimiento) de comparar y parecerse, aratHrtt 
modo de ser conforme, regla, arr-era acción de tomar, sarr-eraiÓA 
de extenderse y de entrar, etorr-era idem de venir, aldiak-era idea 
de alternar, eki-era idem del obrar, actividad, esk-era idem de W 
blar, erd-era idem de hablar de una manera extraña, baboseando f 
expresándose á medias, igo~era ascensión. Vale, pues, -era tcndendi 
á y modo de obrar. 

Con los numerales -ra es distributivo: bi-ra dos á cada uno, dn 
gamos á cada dos, sei-ra seis á cada uno ó á cada seis, zortzirn & 
cada ocho, etc. Es bi dos, bira indica el dosear, e! dos con iiKnKJ 
miento, moverse de uno á otro repartiendo dos á cada uno. La nfr 
dre que quiso repartir castañas entre sus cinco hijos fu¿ moviéndose^ 






lo menos meneando el brazo de uno en otro, dando dos al 
ro, luejfo dos al segundo^ etc.; ese moverse hacia cada uno ís 
f del etch-era á casa, y óe\ bt-ra A cad^ dos. 
ICon otros sufijos -m-/, -era-t con -/ locativa, como -ra, stirat 

da arralado al fuego. 
ICon la -a, -ra-t-a 6 -ra-tu, eíchera-t á casa» etcfteratu venir 6 ir 
a. Verbos parecidos en ta de toda forma en -ra puede íraguar- 
da hijo de vecino, lo cual quiere decir que son sin mi mero 

[Con -fítz ó 'tz hacia, -rantz. -erantz, aurrera aáitzen eztana, 
rantz iausíen da, quien adelante no mira, hacia aírás se cae, 
U-raz zoatzaia? vas hacia el monte? Claro está que csle otro 
I pira indicar el h.icia ó dirección puede añadirse siempre que 
lá cuento, y aun con -ííu, -tu, sacar otros Lintos verbos. 
[Con -kOj -ra-ko, -tra-ko para, -rako-an tocalivo, -rako-tz ma- 
J. Bai aríma-rako ta baí gorpiUze-rako, así para el alma, como 
I el cuerpo. Como egiíe-ko para hacer. Pekata-rako-nk los de 
idpecsido, los que conducen al pecado, de modo qnc ra vale 
'i^d-ear, como m t-ro'karri llevar 6 hacer que oiro lleve. 
rako-an al ir al cielo. Oiñak oiz elaza-rako-tz, bero ezkontza- 
*-U, los ptcs fríos para {ir i) la igle-^ia, calientes para la boda. 
I El sufiio -ko, equivalente á fos suñjos todos de genitivo y adje- 
, puede añadirse i cualquier forma, lo mismo á las en -ra, que i 
I iemis: -ra-ko, -o'a-ko vale lo de -ra, -era, lo de tendencia ó 
mi. 

[Coa -z maisria), y -ka, distributivos numerales: thra-zka dos ¡I 
I uno. 

\ Cofl -no, -diño, -ino, -gino óc límile, hasta: zelieta-rano, zctq- 

9, ztru-raino, zeru-ratño hasta el cicío, bekaiazkoeta-ragift» 

I los peaiminosos. 

I Que -tra sea lo mismo que -ra, es decir la r de movimiento 

ando X lo leíos, sino que por no sonar la r de por sí suena er con 

ida, que á veces parece eufónica^ por eslo mismo, vése 

■mente en los vcrhos factitivos. Hemos \nsto con e-, /- far- 

tríos verbos: i-oan ir uno cualquiera, ir, e-man dar. Los 

t4oa er-oan hacer ir ó dígase llevar, y era-man hacer dar, 

r, e-gon estar y era-gon colocar, i-kasi aprender y era-kasi 

■A 




306 OmccH V visa bel lenouaje 

hacer aprender, ensenar, azi, aso nacer, venir á ser, y er-ai¡, ir-s\ 
hacer que algo sea ó suceda, e-gi/t obrar, era-gin hacer que otto 
obre, i~aiki alzarse é i~r-aiki levantarj í-6í7í andar y enr-frÜJ hacer 
andar, menear, e-bazi robar y cra-ÍJíiíí adquirir, c-Aram traer yero* 
-Aram atraer, f-A'ü^í ver y era-kusi hacer ver, mostrar^ e-dan beber 
y era-dan abrevar. 

Asi d-a-kar t\ lo trae, n-a-kar él me trae, da-kar-zü tu1| 
traes, n-a-kar-zu tu me traes. Esa -a- ni es del personal ni de la rail; 
como no lo es la e- de e-karri traer, ni en- de n-en-karr-en yo Ni 
traía. La a ya vimos porqué sirve aquí como de nota de presente, h 
e~, en- hace de nota de pasado. Pero si queremos convertir en fadi-' 
tivos los verbos, es decir, en verbos que indiquen el hacer que oínn 
haga, el concepto que añadimos es el de movimiento, el de raovefi 
otro á obrar, y este concepto se expresa por er ó por la simpler 
e-karri traer e-ra-karri hacer traer 

da-kar él trae da-ra-kar él hace traer 

na-kttr-za Ui me traes na-rakar-za tu me haces traer. 
Luego -ra vale mover á obrar, hacer; pero otro tanto vale 
simple r, pues de i-oan ir sale e-r-oan hacer ir, llevar; y era, 
e-gin vale hacer uno y era-gin hacer que otro haga. No puede 
claramente darse á entender que en euskera cada sonido tiene 
de por sí, puesto que hallamos ra, r, cr^ €ra con el mismo valor 
movimiento, que es propio de la r solamente, y la e- indefifli 
conserva el suyo en e-karri y e-ra-karri, y la a el suyo en er-u-kai 
d-a-kar. El movimiento en su mayor indeterminación suena 
donde -a es artículo^ e- indefinido, para que suene la r: y este era 
el mismo -ra: e-gin, era-gin. De estos verbos merecen especial 
cion era-gin, que Forma causativos, y eraso ó erazi que fon* 
impulsivos. Asi ikusi ver, eraküsi mostrar, iküsi-eragjn hacer vil 
ikasi-eraso impeler ú que vea. Eurek egaz-eragin eusíeíako \íq:(\üí 
eüos me hicieron volar. Cuando no hace faíta para U eufonía, puficle'" 
perderse la e: adirazi nai diet quiere enseñarlas, poT adi-erúzU 
edan-azi hacer beber, arr-eraso 6 arr-erazi hacer tomar, ¿an-íTi 
hacer comer, ó simplemente eda-ra-n abrevar, de eda-n beber, 
el -ra de movimiento. 

Además de -m tenemos el sufijo -r-o, cuya -o de corro 
llamado constitutiva. Quedarse y quedo vate gelUi, aqucdadamcnti^ 



77. -r demás lenjf. 



307 



pausa es gelái-ro, garbi limpio y garbi-ro limpiamente, azti 

•cioso y oz-iiro despacio; opa desear y opa-ro desea da mente, 

luz y argi-to lucida ó claramente, barrí nuevo y barríro 

Dente. En vez de exlerder la vista á lo lejano, ct»mo en -ra, 

U vista en lomo y suena con -o, -ro. Después es gC'O, y con 

1 r del menear la vista ge-ro. De ^í, ki y de a salen -ktro, -girOt 

I que tienen un valor parecidn, como veremos en sus propios 

s, pero nólese que aro vale corro físico ó teniporal, gau-cro 

, las noches, iuzaro por largo tiempo, zartz-aro durante la 

3; lo cual confirma la etimologCa dada. 

con esto todavía no queda probado para algimos que en 

cada sonido tiene su valor propio, entre ellos la r el de 

nicnío, y que la libertad en el colocar cada sonido no tiene 

que ta necesidad de la ÍJea, y de aquí la riqueza sin par de 

y variante* en cida dialecto, valiéndose de los sonidos y 

; con d scñoriü de quien domeña y maneja iodo el mecanismo, 

de confesar y reconfcsar que hay entre los mhmos sabios 

más dura^ que una peña y cascos tan cosidas ya sus suturts 

I admiten ensanche para ideas nuevas por ciertas y claras que 

twgin. como lo wn ciertas y claras las que acabo de de<;envol- 

quisiera yo que la lingüística indo-europea ó la románica 

, tan llanas y mañeras como la cuskérica, y que todos los pun- 

|lK{[rosde ellas brillasen y quedasen tan blancos y claros como 

íéA euskcra. 



I freno 



■no i 



.Ya 



U -f del genitivo y dativo euskérico, gizone-r, giz-one-rí, 

í-r/, ^üo/ui-rtfn, hállale en muchas lenguas; veamos algunos 

Bplo». De Us ciucásicas en avaro es -r la nota de genitivo ó po- 

>en los personales: {ti-r de raí,, nedje-r de nosotros, áurúc tí, 

>-r de vosotros^ ítosu-/ de élr ^[>-au mío, dir-ai míA, dir-wat9 

Ikrmano. De las anananas de la India en knl el genitivo es -re*ff, 

• eJ gizona-ren dd euskcra, y -re el locativo, baru-re en el 

c. que es el buru-ra al cahe¿o ó monte en eiiskera; en munda- 

{rnitivo es -re-a, en santal 're-^(k); en mundari maa-rea 

h felicidad, constniccírin euskírica por la felicidad del 

intal siafkj-ko-rea^k) na/ieí el arado del labrador, 'k 

ite, como en cuskera. 



308 



OkiOCN y Vlt3A DEL LENGUAJE 



tvaj 



Entre las drávídas -re es de genitivo en malaysilan, -ra ene 
res, de donde' -ind-re en el primero de eslos idiomas, de -inát 
bien de genitivo, es decir ~en-re. En hindusUni -ra, -rt con loS| 
sonalcs: m^rñ mío^ el nerea euskérico, meri mía. Igualmente cu] 
sa tora luyo, el zarea vascongado, y en godo unsara, isvara, i 
our, youry iatín noster, vester^ de modo que la r de nuesiro, vue 
es el rastro que quedó de la r de nere, eare. El mismo rastro 
mos entre las camitas, en íuareg, por ej-, ner, rterter noslrum, i 
ner noslrum, nobis, /lírnos acus., ner, aner nobis dat., el neri 
kérico. En el Sudán a-rd de é¡, te-r-te á ellos, ko-re de vosotros;! 
kaniirí -ro es ci dativo, sóba-ra, en vándala rúa forma U po 
y a-ni de é\, en cuskera are, ara, asi envaagd-a-rn *bad heart ] 
malo el corazón de él, büka n zid-a-ra no fuerza á él, ílaco. En i 
siisti el posesivo añade -ra al personal, en -ra mío, i-ra tuyo, en i 
kera nerta, irea, y ara suyo, el área euskcrico. 

De las americanas en mosquito -ra es el dativo: mite-ra i I 
no, en íetiuel-het-aur, en, á: t^m-aur kaid á tierra échaio; en qu 
are él, r- <le él, en poconchi r-, rp-, en ópata are, ara-ku de él,^ 
él, con -ku de genitivo, y es el euskaro ara-ka lo de atJá, lo de i 
ailemás -ri es dalivo-genitivo-acuíaiivo, y de me ellos, se dice J 
de elloSí mere á ellos. Todo lo cual muestra bien claramenle 
esta r de genitivo lo que propíamenie indica es la dirección, d ] 
vimiento del brazo y de la viiíta. Casualidad es que el genítivoj 
dativo en tantas lenguas di; tierras tan dísUntes conserven lar^ 
euskera, y cabalmente en los personales; pero es porque la r iod 
dirección á, y así se usa para el locativo directivo y para el acusativ 
En mankasar y bugi;^ de la Oceanía r/ vale á: ri baltaka á casa, yJ 
r se hizo d- en malayo y baiiak. donde di- tiene el mismo valor. I 
parnkala de Australia el genitivo posesivo llera -ra, y el dativo 
movunicnt? -í/;iw-rw, de! s^eniíivo de origen -t//i/, por manera 
-ni indica movimiemo, el -ra euskcrico. Efecüv^menie en tinaf 
.MeLintííia -ra es el acusativo: múka eta i pan ra Jehova ven 
Deuin. ketaha so ra nari sava Jehova hacemos tas cosas de [Hqt¡ 
Esie mismo j-íz vale á él y hace de tercera perdona, porserdomi 
eusktfra: ketaha safuadhe ra ommus eum. Asi se cxplicaque en i 
íir\Ti re como de articulo: ré ngome el hombre, re rw. to btieiMV j 
que ri sea preposición que \'al^ en, á, sobre todo con advtrtitf 






orí i dentro, ripone encima. En anuda ra á é!, 61, en msllikola 
k, ri haorÍ9l interior, en Nueva Caledonia ra: ie-ra á mi, ora mió, 
r re suyo, to re^iere=re—i el. preposición ri, a rii,iro, a ro 
ijo, kiro afuera. Hn bauro tqü ellos, ru hacía, hora movimiento, 
I; hacia nt dice igual menie ru en guadatcanar, huri en vunnwra- 
I w, ra ni, ran en mará ma-siki; re él en nekelé de Nueva Calctio- 
rí ello» dos» rí, r/ de ellos, suyo, rtré de él, á él, ré na mío, re 
iTi-... por el euskaro ni-re za-re, que se hicieron *re-nj, 're-zo 
;-. dice por el sistema preFIjalivo, en fin que ré es pose&it/o, 
t de dirección y dalivo, y por ser el ara euskérico, valió iercera 



Volvamos al África y entenderemos ahora el ra posesivo y rela- 
I del zambeza: gata ra mfumo la arenga del cabecilla. Los de- 
livos de lercer grado en esta lengua llevan -re: a-re, wa-re, 
zi-re, ri-re, bu-re» ku-re^ pa-re, mientras que los de primer 
> llc\'an la -í indigilanle del tste este, y los de segundo la -a de 
í fhoic). 

En todas las hanlues -ira, -era significan á de moví miento: aja 
bir y oji-ra venir á, uia hacer y utira hacer ¡i^ uíeba hablar y 
ra hablar á. £n nuba -rü á: bahar-rü al mar. En ttagrima el 
I K íiMÜca con -rá, que Darth llama «á kind of aciisattve 
e», y « d -ra de tíche-ra. Saltemos al antiguo sumeriano de la 
I y -f vale it angaiani-r á su rey, addanara i su padre» donde 
I de él, suyo, como en euskera, y orfc/ú el üHa padre; igualmente 
ló se escribe -ra, locativo á y alribulivo: angahni-ra i su rey, 
ttamU'ra Á m\ rey, ninnera á la señora de ellos; scpamila- 
; ra i, ir, tender i, el ara árala de! euskera: asi se halla en 
[antiquísimo libro de ladrillos, llamado Silabario de Assur-ban- 
No menos antiguo es el egipcio, en cuyos jeroglíficos -m, «er, 
I de raovimíenlo, el -era euskérico; er-rá hasta, allá^ ra-jhejh para 
re, tufsu er-rú ea sef parece allá, donde ayer; -ra vate ad, i, 
em-ro cerca í'í/n- adverbial locativo), er-rer =em-rer tn torno, 
Advcrbk» con er- de tendencia: er jfiat adelanle, ery'Ao atrás, 
kkufí adeniro, tr-jhir arriba, er-nofer bien, er-meitr justamente, 
ra de modo en eu&kera. En copio ro, ra i, junto á, y es el nom< 
tdc U boca, es dcdr, abocadamente, aftípi erdf besó su boca, 
ccMte dttanle de i\, tuehtijhea ros titsiji cayeron Ut ort 



310 Origen t vida del ecnouaie 

gladií, Ifijhereb, que dice la Biblia, es decir á cuchillo, CFO i, ffftl 
á mí, ero-k á tf, ero-fi é!, y rat á, al pie de, junto á, d -rddá 
euskera, erat-k á tí. 

En ñn, en magiar el -erat euskérico suena -ért á, pan, por 
Ad^-erf por la casa, eusk. etch-erat, baráisag-ét por la amistad; 7 
-ra, -re A: tiz-re jar az ora la hora va á las diez, para las diez, tgf 
kónap-ra para el mes, fdld-re á fierra, jobb-ra á derecha, bal-^k 
izquierda. En ceibal -ar «kommt die Richtung» dice Castren: kid4t' 
seitwarts. 

Todo esto será pesado y enfadoso para el lector; pero sin tner 
hechos no puedo comprobar mi teoría de la unidad del lenguaje id 
explicar nuestras lenguas. Las iranias son de ellas^ y el dativo lien 
-ra (gil.), -ra (bal.), -ra, -r& (pers. mod.), re (mazend.), -ra, -rf 
(pehivi), -ra (curdo): herishe-ra al rey. En persa moderno rOs 
dativo y acusativo, y otro tanto en curdo: bizin be rüvi~ra gs dijft 
la cabra al zorro. Y aquí hallamos el origen del sufijo indo-euro]N» 
comparativo, que indica más allá, propiamente movimiento, y et 
-ara y -tara del euskera. Así úr-sp, sup-er, skt. ap-ara, de doodr 
sap-er-us é inf-er-as con -u$ de adjetivos, inf-ra, sup-ra abqiv 
encima, skt. av-ara, godo uf-ar sobre, af-ar atrás, aiy-ar á ote 
parte, yain-ar allá, w-ar donde, etc.: es el -ara á del euskera. 

Bien claro se ve no ser propiamente comparativo este su^ 
indo-europeo, sino de dirección. 

78. El comunísimo fenómeno indo-europeo de perderse lí 
vocal entre las explosivas y la -r ha ocasionado el sufijo -r-us, -/>« 
-rum, cuya filiación es dificil de averiguar. En latín pig-er, -ra, -rOí, 
integ-er, integ-ra ínteg-ro, ac-er, ac-ris ac-re, ag-rio, muestran lii* 
la pérdida de una -e-, que dura en ten-er tierno gnur-us, ctl-^r, E» 
griego tan pronto se conserva como desaparece: (pffov-sp-ó;, wwf- 
q-o, vo-Ep-o;, pXap-ep-O!;, ^uf-p-o'^, vex-p-o'c, Xajiic-p-oq, 8db(-f-o, í>^> 
Todos ellos parecen derivarse de -er, son adjetivos formados con hl' 
desinencias adjetivas de lemas -er, que indicaron modo de ser, coov 
en euskera. En godo tag-r-s, &flií-r-fl,=ant. al bitf-ar, fag-ra, üt 
r-a; lit. bya-ur-as, bad-r-as, éd-r-as, tik-ra. 

Parecen haber convertido la e en / en sánscrít mud4r-a, cW 
ir-a; bhid-w-a y vid-ar-a, etc., ó vienen de or? Sin vocal ehanutr^ 



p 



78. er I-E. 



311 




I.; en ttná, jaf-r-o, meák-ir-a. Al mismo ■Qr=ur pare^^ 

f Xt7«'j|»*<ic, e)'*üj>-ÍQ^ y al -ar axip-flp-^í, vofl-ijjHSCr V-^fj^ 

Pero no hay que fiar mucho: la vocal que precede á 

ser del icma, como creyó Bopp. Enloncesel sufijo , 

lío último es muy poco probable, pues en las I-E no han 

tos sonidos simples su primitivo valor, y yo no veo que 

las vocales, por ej. en v.v-Tjp-o? tlo hay más lema que 

f de, lo perienecienle á, lo mismo en vi-ap-o; joven, 

arm. ñor. 

la idea de movimiento de -era hacia, es en los 
tos. Sup-er sobre^ vale hacia arriba, aunque en el 
por arriba, sup-er-us el hacia arriba, compar. sap-er- 
I w=-tp, üc-2tp, u\hir aní. al., über al-, de üx-o, Hp-o sW. ] 
De sap-er-as viene el adverbio sup-r-a, y el super!. sap-r- 
pde se perdió la e de -er y se compensó alargando lo vocal 
I ski. adh-ara, god. und-aní: «kt nitaram hacia abajo»= 
iiro=al, niC'áere, ya tienen el -fíríí, paralelo al ^ra. En 
fnfcri, Ev-sp-fls, son verdaderos adjetivos de dirección -era, 
ác !a -o han añadido las desinencias nominales. Lo mismo 
á los demás: ese valor comparaiivo no lo hay, no hay 
: d de dirección ó movi míenlo local: sup^er y sup-er-ris 
f de comparativos; los comparalívoi son siip-er-ius, sap- ^ 
I es muy natural que el sufíjo -^ra hacia, se tomase ea 
/6n de más allá. f:5to sucedió con el -ter-us que es de com- 

t lleva ese -ra direcítvo, ya provtnga del -tera, egiterm 
'tara, ya del tira, eaf tí elfo: del mismo tira deriva 
tres, el trj-s castellano, con -s modal, y la raiz tr pasar 
Icrit el sufijo es -íom, ka-t(íra^=-n-ter, an-iara=in4er, 
itivo an=in, d an alU, encima de, panya-tatas, i-taras 
T'Um, dftnni'taras más rico; en zend. ^ri-ro-taras mis her- 
wrbataras prior; en griego xou^J-Tsp-^;, T:'^T£p-6^, ]Xwj- 
OLfííjhoc, y ^iKtt)-ttp-oí más amado; en rjííítiwv-é^Ttp-oi, kak- 
, se añadió al lema -ez, -iz, como el superlativo -«--m-to^, 
b-jani05. En latín u-Zer, a-fr-um neutro, dex-ter: y con -ís 
jjb oseo min-s-trO', mag-iS'íer, délos adverbios mag-U, 
B>/$-/rr; en casíctlano -iestro, -estro, 'istro en strt'íestrQ, 



312 Oriucn y vida del LKNouAír 

ma-estro, min-istro, tomados del acusativo, como admiro oMi- 
-tr-um, en-tre,t\c. 

En irlandés -thir, air-fhir, air-ther, de air ante, oriens, iskñ-tíát 
magis sollicttum; en eslavo en los demostrativos vu-tora, ko-tonl 
cual, ye-tern quídam; en lituano solo en aa-trás, ka-trás cual; ca 
godo an-thar hva-thar, un-dar=n]. an-ther, hin-dar=ái. hin-ttTt 
af-tr-a, hva-thr-5, tha-tr-ó, adverbios, como ul-tra, ci-tra, in-tfít, 
ex-ira del latín. 

79. Hemos visto los verbos euskéricos de futurición ó de DKh 
vimiento larre-ra-ta ir á tierra, no~ra-tzen da á donde es ido, etc. 
Veámoslos con el mismo sufijo en otras lenguas. En magiar la 
verbos de movimiento se construyen con -tú, -re: szdmot tartaá 
valam-ire confiará alguno. En mongol el supino en -ra, -re, como; 
en euskera egite-ra, y -ber, -ier es el caso instrumental, que a ; 
buryático suena -r, -ar, -er, -or. En caragásico -ar, -er sirve pan j 
el Futuro, y de aquí para el presente: al-er-men cogeré; al-er-tzencíh ] 
gerás, al-er cogerá, y esta 3.* p. es el simple tema para coger^ é infi' 
nitivo que se puede declinar, nomin. -r, dat. -r-ga, loe. -r-da, abL 
-r-dan: aler, alerga, alerda, alerdan. En ceibal -ar, -er, tema de 
futuro y presente igualmente: oin-ir-ben jugaré, al~er-ben cogeré. 
En turco -ar, en manchu y tungus» -ra forman el presente, tiempí 
durativo: ana-ra-vun estoy empujando. En el mismo turco el prf 
senté y futuro con -er añadiendo los personales: sev-er4m amo t 
amaré, sev-er-sin amarás, sev-er él amará ó ama, y es el tema; ut 
más verbos causativos ó transitivos con -er, -ar-: tchek-maksé&Tf 
tchek-ar-mak sacar, duy-mak sentir y day-ar-mak dar á conocxr. 
Igualmente en yacut: bus estar maduro y bu$-ar hacer que mador^ 
cocer, akh contar y akh-tar hacer contar. Es el mismo arfl, ewdc 
movimiento, como en era-bili, etc. De las caucásicas el abchaso fo^ 
ma causativos con r-: i-z-gphueit escribo, i-si-r-gphueit hago escri" 
bir. El aino convierte los intransitivos en transitivos con -rt, y^ ' 
dida á éstos los hace causativos: hekata nacer y hekatu-re darálOr 
ibe comer y ibe-re dar de comer, ibe-re-re hacer que otro dé de co^ 
mer. En las drávidas -ra forma futuros é infinitivos; así en tulu 'tf' 
es nota de infittítivo y supino: büriy-ere caer, á ó pan caer. Esbif' 
man -ra forma de necesidad, pra-ra-mi para hacer, ser niuwW 



80. era ensle, 313 

(^pcio ar, er forma verbos, cual si valiera hacer, p-fa-rt* 
.}K, fhra~fl/is vendimiar, 6n r-bol vohr, üter. ir íuera, 
r, r-M responder; 6 er. er-h?bi creer, er-hoti temer. En 
', ara indica el término: i$sen rai i-ni sabe qué deba hacer, 
xza de futuro corno ren egipcio; directivo es ar á, hasla: 
i hasta b larde» etc. En odjí y nupe -re- hace dtiranvo 
vei -ro vale á, para, verbo duralivo: m-be ki-ro estoy 
ir; en Íbo ra, re, r/, ro, ru los llama V, Müller Diucrfotm, 
-r vertió duralivo. En xambeza [a forma verbal -ra para, en 
de: kuniaaga nditakari-ra nkfiuni izo huno Irácme esa leña 
dokú khandiíengere madzi a kumua vete por rg^n™ para 
utkj -ffl llc\a eí ku t!e parecido valor direclivo ó final, 
fro en etiskera, eg'ite-ko para hacer, asi kujikira ku 
llegar á Tete, kurnangi-ra ku mu// amarrar á un aibol; es 
-Jh) del euskera. La forma verbal que el P. Courloís llama 
[ressi\*a» llera -ri, 'Ort. 

B Nue« Celedonia muchos verbos se forman con -re, -ro, -rn 
bcan itiovimienio: niare desear y nia procurar, veigayaro 
y gei-yayaro, de la luz, que suena iyaiya, naru alzarse tn, de 

»En bauro el futuro lleva ari, que dignifica ¡r, moverse: 
P dio i mío vendrA i la tierra, ia murua ari ngaua ni ha- 
h miiraa ari mai hako -(wenn) ihr Beide essen werdet von 
EiDcn Eiaum, vi-erdet iíir víJlIig sierben* (OABELCNr/). En mira 
Id ra es de futuro: no ko ra kaist íaraa -ich verde síe 
tbetrügcn». Largo fuera recoger otras muchas formas veiba- 
le ha dado cile sufijo f de tnovimienlo en inuche.Iumbrc de 

De por tí y sin sufiiar, era vale tendencia, mejor dicho nio- 
ito ó poso de espacio á espacio, de extenso á extenso, de tno^ 
o i inomcn'Ki, de modo de Iwberse ó de obrar, á modo de ht- 
A de obrar; es dCíir moverse en el espacio, formar un todo 
cotre s( los puntos de un cuerpo, ofreciendo su cara 
lo cofpóreo ó extenso, succderse en el ticiupoy mu- 
ca la contingencia y ser y obrar de los seres. 
Cn el espacio es movimiento, pasar la vista par, serie, orden: 
itítunbere-eran (Jaren eto Rakettñ Ha neskame-bien-si- 
^ puso en orden á los hijos de Lia y Raquel y de las do» siervas. 





314 OrIOEN y VIEM del LENOUilje 




Era-n es el locativo. Si en vez de pasar la vista por una serie dc^ 
puntos del espacio y el brazo tras ella, la pasaba e! hombre por \té 
puntos de la superficie de una cosa, del espacio pasaron á lo corpa- 
reo ó extenso, al orden y disposición de los puntos ó partes de os 
cuerpo, al movimiento en lo extenso: y eso es la cara ó superficie, 
la sobrehaz del cuerpo, lo aparente de él, lo que por lo mismo Itl- 
mamos cara ó haz de las cosas: era-tara ipiñi poner de cara, at de^ 
recho lo que estaba vuelto y al revés. Si se aplica al tiempo, esli 
noción es la de la sucesión de momentos, al tiempo precisamente: !•: 
que antes hacían los ojos, el brazo y la mente, ya aquí no puede lo- 
cerlo más que esta última, por ser cosa lógica; pero con todo \ 
fantasía vé una serie espacial ó extensa y el gesto es el mismo. 

Esa noción es el tiempo, la coyuntura ó sazón, que suena ^[mí- 
mente er, er-a, galtzeko-asmoak artu-ta era-zai zebilen habieodi 
formado intento de matarle andaba buscando la coyuntura; el mo- 
mento apropiado. Es andar con los ojos buscando en la serie tem- 
poral ó sucesividad, como antes en la dirección espacial ó en laant 
y puntos de un cuerpo. 

Aplicado al obrar ó mudarse de los seres, er, er-a es esa mn- | 
danza y vicisitud, el modo de haberse y de obrar: era-bereanát k 
misma manera, era-gabe sin modo á propósito, sin educación. 

Tenemos pues que era siempre indica el movimiento, el Feoorrer 
con los ojos, el brazo, la fantasía, la mente una serie, ya en el O- 
pació, ya en lo extenso ó corpóreo, ya en el tiempo, ya en' d !■• 
berse y obrar. Indica el pasar físicamente los ojos mirando^ d; 
brazo en dirección de algo, la mente cotejando y relacionando ai-, 
turaimente los puntos de la serie: es un acto físico del recorrer a* 
oj('3 y dedos y expresar ese recorrido ó movimiento con el sooidB, 
del movimiento r en su mayor indeterminación, no señalando ■■• 
guno de los tres grados, el yo ó aquí, el tú ó ahí, el él ó allá, porll 
cual suena con e indefinida: er. Sí afirmo que todo eso equñali i 
decir que er, er-a significa el movimiento en cualquier línea y de 
una manera indefinida y general, no habré hecho más que saov é 
concepto mental de todos esos gestos y fantasmas, concretos y &icO% i 
que el hombre naturalmente tuvo al menear la lengua sendlUmeolí '. 
en er. Caso bien claro de las operaciones de la inteligencia al paatf ' 
y al hablar, fundiendo en uno las aprehesiones de todas las fKoI- 



80. era eu$1c. 



315 



pasando del espacto i lo corpóreo, a) tiempo y al obrar/ vís< 
las nociones más absti^ctas é incorpóreas con esa vestidura 
de un fantasma físico, que de suyo es el moverse más Tísico 
- ■ ■ , brazos y lengua, 
r'ot. M cr, COI» artículo er-c, usado separadamente, en U 

acepción, que es la espacial de movimiento físico, andar al 
moviéndose es era-ka y dícese dei meneo .iquel con que balen 
las aves al cernerse como en equilibrio ene) aire, que )la- 
cernerae, eraka-n cerniéndose de esla manera. El fátuOi 
melindroso y parado en sus movimienlos, es er-get, de gel 
embobarse ergel-du, boberia ergel-kerí, tontamente ergel-ki, 

ergei'tasun, 
:1 recorrer un ruido ú ot$ se dijo er-ois la fama, el bullicio, 
del granizo, que cae rflmicamenle. 
lo del tiempo er-a sazón, vez, tiempo, díú era-alií/ tiempo 
de algo, i deshora ó desorden tfa~baga ó sin era, desorde- 
tra-baga-ko, zeuek Jakizue eze era-gitchi galúa dodazana 
he dejado pasar pocas ocasiones ú veces (Bartolom.). 
del Iiaberse y del obrar er-a es el modo; conforme, 
ionado, conveniente, 6 lo al modo es era-ko, adjetivo -ko^ 
al era, erara-ka como era-ko. El mismo tra-ra vale A pro- 
i gusto de, al modo de, erek bakakhari Oere-erara aquellos, 
cual, i su modo ó gusto, erara-tu corresponder, y eratu 
lonar, ordenar, poner en modo y rtianera, faungoikoak era- 
btratzat eskeifiigaia Dios proporcionará para sí la vícitma, 
drá, hará que, pues era es movimiento, tendencia; tra-z có- 
, oportunamente, i modo 6 tiempo conveniente, eraz*ago más 
íinmenle, eraz-ko lo conveniente, adaptado y proporcionado, 
Oportunidad, eraz-tu aparejar, disponer la tierra para el cuí- 
dispODer, proporcionar las cosas, moderarlas, amanarlas ú 
rarlas. 
|Cü4i -be bajo, oculto, era-be es el corto, el perezoso, el Itmído, 
en sus maneras y en su ubrar, ú la timidez y cortedad y la, 
I, erabe niz tengo temor, oral erabe dut ahora tengo pereza, 
debajo del modo ó norma, erabe-ortara á ese tenor, el 
liinido, etc., érabe-ti ó erabe-z-H, el verbo correspondiente 
; la cualidad trabe-tasan. Sin modo, disparatado era-gabe^ 



316 OWOEN Y VIDA DO. LENQUAIE 




era-baga, eragabek. En fin, el loco es el de las vicisitudes 6 
bies ó er, y dijese er-o, necedad ó cosa de loco ero-go, locun 
keri, perder el juicio, mudarse ero-tu y era-ta, de era mudanza. 

La voz er expresa una de las nociones más comunes y de ta qnd 
mayor uso hacemos á toda hora, la del movimiento en el espacio,ll 
del tiempo, la del cambio, la de la actividad, todo á la vez. Su UH 
'plitud se comprenderá por la teoría moderna de explicar todas büj 
modalidades de la materia por diferentes combinaciones del movii 
miento. Esta teoría está lejos de ser enteramente cierta, ya que 0^ 
conociendo nosotros del universo más que lo que se nos entra pd 
ios sentidos, y siendo el principal la vista, toda nuestra ciencia al 
visual. Pero de hecho ¿qué hay objetivamente en la materia? Por lii 
ojos se nos ofrece como movimiento, es decir, que según el color de 
la tente con que principalmente la miramos, se nos ofrece coloreadl 
como movimiento. Si nuestra ciencia fuera auditiva ú olfativa óguH 
tativa, mudado el color de la lente, por ventura nos pareciera otaj 
cosa esa materia, la reduciríamos á si bemol óÁla natural, á salobrtl 
ó á dulce, á hedionda ó perfumada. Solo tenemos sensaciones dm 
pertadas por algo que llamamos materia, sin saber lo que ella ttf 
sino que nos excita tales sensaciones, y entre estas damos la venttj^ 
á la vista, al tacto y al sentido muscular, en las cuales descubre d| 
análisis los elementos y el origen de la representación del morir 
miento. Pero tales sensaciones no tienen más valor objeto que M 
del olfato, del gusto, del oído, otras tantas lentes diversamente coto? 
readas, que nos darían otras distintas representaciones de la nuteríl. 
Y fuera de esas cinco sensaciones ¿no caben otras muchas, de qnc 
carecemos, para las cuales esa materia se nos- pudiera ofrecer cotf 
otros tantos visos y colores? Y sin embargo, la ciencia humana, !• 
cefiida, que solo ve de un color la materia, que solo estribadla 
modo de representársele por los ojos, el tacto y el sentido muscultfi 
es así, muscular, táctil, sobre todo visual. Hemos de contenliraili 
con eso, sin pretender alcanzar otra cosa de la materia / del mufldc 
físico y espiritual, más de lo que con esa lente, así coloreada, SI 
nos deja ver. El caso es que con ella vio siempre el hombre j pM 
lo mismo la noción del movimiento fué la más general, y se tpGefl 
«1 espacio, al tiempo, á la actividad, á la mudanza de los fenomenal 
Toda nuestra ciencia se reduce á conocer el movimiento, y toé 



81. e/dca&L 



317 



Icnguijc está vestido de esu noción del inovíinicnto, es una 
üísiíntas tonalidades, y la más sencilla es la voz er de que 
i IraUi '■ ''■-•■■ matices más generales son at, or, ir, tir. que 
irLin •' HiJo de la nociún er á Jas diversas clases de es* 

D, ar movimiento extendido^ ir linea!, or en redondo, ar tn 
unJidid. 

1. Kra. LAlinizado por S. Isidoro en aera (5,36,4) por falsji 
logifl, nadie da otra de esta palabra exclusivamente castellana 
mana, pues se aplicri A la era española ó de Cesar ó c6m- 
<kl tiempo qife arranea del año 33 antes de Jesucristo ó era 
ir. Es el era euskérico por tiempo, sazón, cambio, vicisitud, 
lento. 
Etl vocablo castizo para expresar el tiempo, la época, la tem- 
I, la sazón, el siglo y la duraciún larga de liempo. Quij. 2.53: 
eran mis eras, mis dias y niís años. Pedro Urdem. I: Es 
oda c^ta era (siglo). A, Alv, 5fYv. Dom. 2. adv. 5 c. § 4: 
de gracia (desde Cristo). Mahiana H. E. 3,24: De suerte 
afto primero de Cristo fué y se contó 30 de la era del Cesar. 
H. Seg, 26,7; Se estableció aquella celebrada ley, de que 
cuenta en el tiempo de la era de Cesar.,, se contase por los 
nacimiento de Jesucí isla. Valverue V, Cr, 1,16: Siendo tan 
loto este día, principio del año romano, lo comenzó también i 
df b rra cristiana. Qipv. Mus. 6 a. 36: En un credo oficiales 
tpchiiray que en despacharse lirdan tnmera. 
Et*-iil. becerro, ó buey, é novillo de más de un año; de er-«, 
'.Q. Oalan N. Castelt, D.Juan-. Y como un eral cerril /arre- 
íos dientes. Hcrr. A^. 5,48: La primera es de temeros; la 
añojo*, la tercera erales. Qohq. Soled. 2: Eral lozano, asi 
tierno, / de bien nacido cuerno, / mal lunada la frente. 
Et*-4ir, altanar y disponer el huerto para plantarle, formando 
surcos y divisiones. Es el euskaro era, era-íu. 
lo. El huerto ó plantel así preiwrado. 
G mismo era anterior en d sentido de lugar espacioso y 
como en euskera. á modo de posvcrbal de erar ó era-ta. 
año 941, p, 381: Cum domibus, írtó, ortis, térras. Sota 



dOMMa 



I 

3 1 & Oriqeh y vida OCL LEMOUAJK 



era 967: Ad illa era de Lacu. Ber. S. Dom, 467:QuaI simienzil 
des, tal era p;iraredes. 

Es el pedazo de tierra bien dispuesto para sembt^r. D.Vfiul 
Espect: A bs demás eras de la huerta. Cabr. p. 241: Sus meiilla' 
como tras de flores olorosas. D. Veo a Anuitc: No deja era ni cuar-j 
tel de todo el verjel donde no la tenga plantada. Valderrmw í 
ProL: Una era de lechugas. 

En general espacio llano y tendido. Zamora Afora, musí. pte.2^\ 
3, pte. 3, Simb. 5: Busca las eras más descubiertas y llanas. 

En particular donde se trilla. Qutj. \,2S: Trillando en las 
!d. 2f20: Montones de (rigo en las eras. 

La forma hiera de A. Aívarez, débese á la c que se abre en i 
la h- para que f suene como vocal, no hiriendo á la e comot 
naníe, Dom. sept. 3 c, § 2: Echando mano á su azada, para 
con él (criado) lo principal de su hiera. Id.: Le ayude con su : 
quillo para contarle después en la gloria toda la hiera entera pors 
ya. Id.: Del pereio?o dice Salomón que sale á hacer su labor, ; 
que, como no va de gana ni de corazón, en dándole el frío, lucgCÍI 
deja los buejes y la hiera, dando la vuelta. 
En Colunga de Asturias era es semillero. 

Alzar de eras. ^Por metáfora de los labradores, que acaba 
de trillar recogen trigo y paja, y dejan la era tíarrida, y se van á< 
así cuando se mudan de algún lugar dicen: alzar de eras; alzó dd 
era?, fuese con todo su hato), c. 511. 

A la era del mico, a! que nos molesta. 

Qaal simienza figiercies, tal era para redes. Berc. S. D. 467: Ifl 
sementem feceris, ita metes. 

Cuando dicen eras eras, ó las hay, ó echan en ellas, c. 370. 

Dormir y guardar la era, no ha manera, c. 289. 

Eras y aire, nanea faltó á nadie. (Persuade á la labranza que 
no la pongan excusas), c. 74. 

Levantar de eras, alzar de eras. Pic.Just. 2,2,4,4: Y que COB 
brevedad levantaba de eras á tiempo de pagar el recibo. 

Nadie puede dormir y guardar las eras. c. 208. 

Ni mi era, ni mi cibera, trille quien quiera y pueda* c. 215. 

Ni tiene era, ni vera, ni palo de higuera, c. 214. 

No he salido de mis eras, que el trigo me tengo en ellai. c 22Z 



81 . era cast 



319 



No puede todo ser dormir y guardar las eros. c. 233. 

Yo puedo dormir y guardar las eras, c. 233, 

Segar ó gavitíar, ó guardar la era. c. 249. 

Ei^-o, lo qucer-a, posv. de erar; ped^/^o de tierra preparada 

d cultivo, pero más en general. Hita 327: teuolo E comiólo 

■n tal «o. CoH«. 222: No envíes á arar al mozo enJ 

i - ... . »iuc se cngant el perro en la hacina (Eria y ero es la (ief 

íbbrar) Id. 99: El pié del dueño, estiércol para el guerlo, la he- 

y hero. Berc. 5. M. 474; Munnon que es bien rica de vinnas 

' en3S. Hita 720: Fué sembrar cannainones en un vicioso ero. 

i. D. Sancho Rivad. 175: Da Dios trigo eti el ero sembrac 

1297: rnbya derramar U sienpre al ero. 

Sn-in, coma er-o y er-a. Hir\ 335: vy que las degullaua ¿tT 

fias crias. Corr. 222: No envíes ai mozo en la eria ó ero, que se 

. el perro en la hacina. (Eria y ero es la tierra de labrar). Hcriu 

, 2,3: Que onde ha sido viña vieja perdida (que aquí en Ta 

, llaraan herías) es muy mala. Id. 1. 6^ Mar/o: Si alguna eria i 

, que tenga bucna-j cepas. Entre santanderinos y asturianos 

cxlensidn grande de terreno en ha/as de varios llevadores 

en un cercado, y lal es el valor antiguo, como derivado de 

). Brac. Dueto: Andaban aiulando fueras por las crias. 

Cr-io, como er-ía. 

:^ciis.e erio, y séase mío. c. 248. 

J i*i-«l, de eri-o>er-ta por campo cultiva Jo d plantado, proplí? 

ano. Es hoy el que dejrt de cultivarse ya desde mucho tiem- 

d DO cuihvable por mato, adj. -al. Hita 747: Comed aquesta 

de aquestos eriales {ero le llamó antes). J. Pim. Aiir I J6: 

^j^«^ - veces están como heredades desamparadas, lomadns i-ti eiia- 

Cahb. p. 432: Como un erial de matas secas. HoRrtNS. Mar. í. 

• le agradó por entonces a! labrador el erial y pedazo de tie- 

ir» de hie rilas inútiles. J. Pin. >l¿r 35,23; Comen- 

el erial de mi conciencia. 
£rt-AZO, como eri-al, aum. de erí-o, Valdcrr, £/. Mierc. 3 
\Dom. cJtar.: Toda hecha un eriazo. Fon?. V. Cr.pie, 3, i 1, p. 1: Va 
1 -\'A arxio, rompe el eriazo y la linde, pero el camino no pue 
H. Chile 1,10: Antes parecen unos eriazos y tierras sobe 
e inütitcs. Valoerr, EJ. Or. huerto: No queda sino un triste 



320 Okioen y vida del LtsavAjt 




crUzo seco y sin provecho. Casr. p. 674: Rompiendo pritnero i 
eriazo, que en elEa estaba de malas setn illas. 

EiMz-al, como eri-azo, eri-al, de er-t>. Cacer-p^, 106: Lo ( 
ayer ?olía ser un río caudal, es ahora un eri2al, un secadal de 
provechado. 

Ep-eta, en Aragón er-a ó plantel de verduras, es diminutivo. 

Er-ete, en Honduras colmena de abejas narras que labran s 
habitación en la tierra ó en las paredes. 

Ki*<^e, en Aragón miel virgen. 

-ero, -era, vale lo á modo de ó lo para, los dos valores di 
-era euskérico, y así nada tiene que ver este sufijo con el -ere di 
latino -ariuS; de agente ó de lugar. Send-era es lo como sendi 
cabec-era lo para la cabeza, cabe!! -era, carn-ero lo para carne d 
comer, carr-era lo para carros, cas-ero lo para casa, cib-era lo pa 
ó á modo de cebo, ó comida, ó trigo, escal-era, esqu-ero. gil^ 
harpill-era, hÜ-era, jilgu-ero, magu-era, man-era, moll-era, monki 
lo como ó para monte, oj-era, ot-ero lo para ot-e escudriñar del 
alto, pand-ero, pedorr-ero, rib-era, rim-ero, sombr-ero lo con 
bajo sombra, tabl-ero, tem-ero, vis-era, soñorr-era lo como gn 
sueño, dent-era, ventol-era, borrach-era, aguj-ero ó bu]-ero, al-cnl 
para el ale ó grano, angu-era, engu-era, asqu-er-oso, entel-er-id 
bald-ero, baldr-ero, band-era, barr-era, esbot-er-ar de botar, boc-o 
lo para el bozo, cap-er-uza, cach-er-ulo ó cachirulo, OLO^í-d 
cans-era, ganch-era lo como gancho, gat-era lo para el gato, ched 
er-es, cim-era, cochitril de cochit-era de cocho, brevaje de bdMi 
aje, y reforzada la r befa-err-eador, tont-era y tonter-ía, porqu-eN 
corr-er-ía, etc. 

-er-ia, de -ero é -ía. Arcabuc-ería, artill-ería, bat-erfa, bdlaqi 
ería, bob-ería, borrach-ería, botill-ería, burl-ería, goll-ería, giaq 
ería, lenc-ería, libr-ería, majad-ería, mensaj-ería, mentecat-erfa, mfl 
cad-ería, mont-ería, muchach-ería, niñ-ería, tont-erfa, poiqu-crf 
corr-ería, pobret-en'a, lac-ería. 

-depo, -dera, del -era á, para, con temas participiales f 
-d'O, y vale como un participio de futuro ó adjetivo en -biUsi -U 
J. Pin. Agr. 3,31: Obelo quiere decir asador (y no se debe det 
asa-dero, porque es palabra pasiva, según que decimos este capí 
está asadero ó comedero). Asi-dero lo para asir, la cosa en fpmt 



S2. arbütus, reor, res. 



321 



I mango, atafleniero, derrumba-dero, desagua-dero, desembarca- 
, dispctut-dero, duradero durable, lo que ha de durar, poda-de- 
¡posa-deras lo para posar, traga-dero, vale-dero, veni-dero, ende- 

a, hace-d€ro, come-dero, lleva-dero, 
Eii pluial se suple maneras y es gráfico sufijo con el valor de 
ó manera: absolve-deras, trago^deras, eníende'deras anda- 

-<lt*o, -dra, -tire, y sobre todo ante otros suñjos, es con- 
dón del Hiero. Goíon-dro, golon-dr-ino y golon-dr-ina, me-dr-ar 
mclinKÍre, colo-dra y colodr-ón, colodr-illOf eshaldr-egar, 
r-és, tolondr-ón, bolondr-ún, molondr-ón, calandr-ajo, calan- 
rendr-ija, andr-ajo,galdr-ánj galendr-ar, mcndr-ugo, chilin- 
y chitindr-ajo, escondr-ijo, hendr-íja. 
[ -tura, del latino -tura de fuiurición, del tu y rus, ra; genc- 
stc erudito. Aber^tura, al-lura, aven-tiira, cin-tiira, conje-lura, 
a, coyuntura, cria-lura, descompos-tura, desenvol-tura, des- 
cscri-luri, lec-tura, pin-lura. 
•ura. del latino -tura y del euskaro -ura. Amarg-ura, anch-iira, 
jra, apost-ura, artnad-ura, bfanc-ura, dulz-ura, fresc-iira, her- 
rn-ura. 
-ijf-ia, de -ura é *ía. Mercad-iiría, sabíd-urín, hablad-urta, 
urta, !»enad-uría, cant-uria. 



^" ■' pueden derivar de la raíz ar- el arar los nombres de la 

:íwíí á tierra y tal vez ¿v-sp-ot inferí, los dentro de efla; 

, en ello los autores (Picrcr 2, p. 1 07). En godo es alr-tha, 

r</ tordhtf ingl. earth, ant, aK ^rda. mcd. al. Urde, al. 

tu... . j. fJh, gfn. jardlmr ticrta, p\.jardir poscs[ón. ir!, ire^ 

. \d vez irft -ida, que también vale agua, pabbra. Ei clarajncnte 

0. eralu aplicado al espacio y suelo como tierra labrantía. 

De u\u\ el anL al. trt-beri fruto de tierra, sueco jord-bQr, al, 

r, saj. tfda mrli^iS melitoio; en latín arbatus, si como al- 

) quieren, nada tiene qua ver con arbor, ts el arbuíus unedo 

'c las tierras ¡unto al Mediterráneo, qi\Q en gr, ca Jt'J;iao'^;, 

-_ .-i.-iapo;. gr. mod. x'/j¡iaprj'i; el ant. al. tiemera, es), tchemtri 

tchemerka beücborus. En castellano se dijo alborto, de 

f y madroño. I.0& escritores cL-istcos lo tuvieron por uno de 

2t 



tos alimentos de los hombres primitivos. Créese que el nombre k ' 
dio primero al heléboro y luego pasó al madroño, por la flieni 
atolondradora del fruto. 

Era-tü y era-z-ta dieron los vocablos indoeuropeos que uni- 
fican contar, proporción, calcular, razonar. En lat. rS-or, rií-tas,rHi 
calcular, pensar, creer, pro rafa parte ó pro rata á proporción, 
tratándose de distribuir, reglar la distribución, ra-tas reglado, d 
era-tu del euskera: «Astrorum in omni aetemitate ratos immulabi- 
lesque cursus»; de aquí asegurado, ratificado, reor contar, pesw, 
medir, ir-r/-íMS irrito, que no cuenta, ra-tio cuenta, cálculo, previsión, 
razón y ración, es decir el orden y combinación, y su hojM, 
ratión-al-is racional, ir-rationalis, ratio-cinari calcular, razonir, 
ratio-cinatio, rati-ancala dimin. La idea es la de disponer coa 
modo, lugar y tiempo, proporcionar, reglar, ordenar. Del campiv 
como se usa sobre todo en euskera, pasó á la religión, á las leyes,! 
la filosofía, á las matemáticas. La fórmula de tos sacrificios leg^ 
rátüm esto equivale á la védíca ratam astu, sea consagrado, seaaí 
ordenado, hecho. La ofrenda es rit-íi, lo consagrado rü-ta; el orden 
la costumbre sagrada, la ley divina, dícense en skt, r-fa, r-ta, en zcod 
ra-tu ley, en lalín rt-üís el rito, uso, costumbre religiosa y legili 
ritu-al-is ritual, rit-'e bien, recta y ordenadamente y según el uso. & 
irl. rath garantía sagrada en los contratos, erse rathan vadimoniun^ 
esl. roía iusiurandum, ro/rf/ sen anatematizar, ilir. roto, pol. rtA 
pr^j/s/en^/ es fórmula para los juramentos. La gran ley divina, el 
rito, dícese en skt. ritam brihat, la acción legal en los Vedas rffr 
karman, ri-ti es el modo de proceder, la conducta, ri-ta el tiempo 
apropiado, mayormente para los sacrificios, sazón, ocasión, tiempo 
á propósito, ritU'ij el que sacrifica á su debido tiempo, sacerdofcf 
ri-tii-iya regular, conforme al tiempo y á las leyes. Todos estos voOH 
falos derivan de ri, ri-tchtcha-ti, ri-ná-ti, Ved. iyarti, dryate, ri-t^ 
-tí, rinaatí. E! primitivo valor es el del causativo arpayatí áispoo^t 
fijar, dirigir, ordenar, aplicar. Es el disponer ó poner los medí* 
para lograr algo. De aquí lo logrado, la propiedad, cosa rOri, f^pi 
ras cosa, y ra-fi conceder, dar, part. rct~ta, zend, rfl traer. Es/*» 
un adjetivo en -/, ra-yi~mant rico, rü-ü favor, don, zend r^ 
liberalidad, parsi ra-di, persa rS.-d, irl. re-t, re-s, ra-tk subsidiOí 
salario, gracia, cimr. ro-d, ro-t don, ra-t favor, aretn. rfl doiif rt* 



S2. res. 



323 



eda-p dar, címr. rhoí, corn. reí, ry. En ant. al. rü-t opes, fnictus, 
rae-dt phalerae^ apparaíiis, saj, ra-de, ge-rH-de propiedad 
riiiría, al. ge-rO-the iilensilioSj vor-ra-th provisión, esL rO'di 
toe, raditi curare, godo rP-dan y norso rndha conceder, cuidar, 
dftsagf. ra-</=anl. a!, ra-t ayuda y medios. 
EKa acepción de ayudar, cuidar, poner los medios es la de era, 
•ia, de donde lograr por esos medios, poseer, y el concederlos, 
ilitar, dar; en es), re-yan, n-ya-H procurar, empujar, et mismo 
'. A /íi-s responde en latín ns, re-i propiedad y luego por 
icralizadóTi^cosa, res famllian's. patria, publica, rustica, navatiSt 
íbiris, divina, ele: es lo que nuestros aperos, medios, iilensilíos, 
para, aplicándose á lodos los tírdencs. En el foro es asunlo, 
habere cum aligao, rem dicere, res cúpitalis, reus reo, 
sulo ó acusador, es decir el que tiene un asunlo, del genitivo 
fO$ de res, el del proceso, ¡n rem, ad rem, ot> rem^ e re, ab re, 
hfif, quam-ob-nm, frases todas forenses, que después se genera- 
la utilidad, propiedad, ssunlo, cosa; tes publica la cosa pú- 
leí pueblo, de donde república. 
Del dividir prü rata £p-civ-<¡; escole, conlribución, don, recom- 
, adj. -an de er-a, epocv-'Cui poner á conlribucíún. £1 es!, r^yan, 
'tf procurar, empujar, hay que compararlo con et godo rath'yartt 
contar, y con el lat. ra-tio, raíus, y con el raya ir, raya ida^ 
lie, riyati ir, moverse, rl danza, caida, riye fluir, riti moví- 
nso, institución. El mi mero y cómputo engodo rath-yon» 
ndh'fa, ant. al. rad-ya, red-ya y red-a, al. rícf-í.quc responden a 
líBodu ga-rath-yan cunur, ñor. roedUa ,rocdda haWar, narrar, 
rAd-yaa^ al. red-en, al. Red-e. En gr. vi^j-pE--rac sin cuento, y tal 
^>-ji',; número, cuenia, proporción, ápSjuw contar. 
Pero la O proviene de suban le, y así esta raíz griega viene de 
que tjene valor parecido al de trata. En skt. responde 
ffi-ús buen suceso, prosperidad, favor, rAdh-na-ii y rikdh- 
lyos valores son los de traz, eraz-tu y eratzi^ poner los 
i propósito para lograr un fin, llevar al cabo una cosa, lograr, 
lonar, contentar, ayudar, rorfA-íinií cumplimiento, logro^ sa- 
I, medio de hacer algo, rdd-dha acabado, iniciado; en rend. 
Tal vez i(>«-Tr,; amante, que contenta, ¿po3-ri; amable, 
de la ratunt níz, como en skt ras-cyuti gustar, querer, ros-a 



324 Origen y vida del lenquaic 




gusto, estado de la tierra acomodado ó buen tempero, valor ét] 
erazta, rasa-í/ conceder, dar. 

El simple ¿pá-oi amar, tender á, tener inclinación y gusto por^ 
ep-cut; amor, deseo, Cupido, spoj-Tütoí erótico, no vienen dehr^ 
ar, ir moverse, como dice Curtius. Conforme á la antigua fonéSa 
sacaba este autor del ar indiano y primitivo tres raices europea 
ar, er, or, porque casi significan lo mismo, es decir movimiento. 
Pero movimiento indica la r en las tres formas vascongadas ar,eriV. 
Hoy, que sabemos que las tres vocales son originales y que en h 
India fué donde se fusionaron en ar, todos admiten tres raices, qne 
son cabalmente las euskérícas, con el valor común de movimioib 
por la r, pero con diverso matiz: ar de arare es el euskaro ar,ar^ 
or de or-iri es el euskaro or, ora; er de spáío es el euskaro er, era* 

De la raíz er de movimiento saca Curtius sp-x<>-l^at ir con jj ^ 
gún él, por el incoativo ox, ep-oxo{JLa!. Si así es, er movimiento soto 
es palabra euskérica, como ápá-w amar, tender á, es el mismo íM,f 
¿p-8ax(u agradar, acomodarse á otro, es el ara del mismo valor tu 
euskera. 

83. Abopzo, albopzo, alborto, arag. alboroc-eiit 
albroc-era, fr. arbous-ier, cat. arboss-er, el fruto arbos, gall. ir 
vedo, hérvedo, ant. pg. érvedo, érvodo, asíur. albedro. Fué el mfr 
droño antiguamente. De arbutus, arbutum, *arbutrum; Arbutoni 
Uaedo L. 

Razón, de rationem, ratio. Potencia discursiva y su discuiso 
PiNC. FU., ep. /, frag. 3: Razón se dice, el discurso que esta polea 
cia intelectual va haciendo de unas cosas en otras. 

Cuenta. Quij. 1,28: La razón y cuenta de lo que se sembraba— 
pasaba por su mano. Mariana H. E. 1,1: Conforme á la razón délo 
tiempos más acertada, se contaba ciento y treinta y uno. 

Método y orden. Ocamp. Cron. 1,2: Pusieron en arte y en nx& 
la sustancia y ser de las cosas, para que se pudiesen conocer vaá 
fácilmente. 

Justicia. QaiJ. 1,1: Porque no era razón que. Id. 2,40: Pues ál 
que no tenéis razón. Solis H. Mej. 1,4: Puso en congoja mis q* 
vulgar á la nobleza y á todos los que tenían la parte de la razón y c 
la verdad. 



63. razón. 



325 



Eipresión, vi>t 6 palabra que explica et concepto. Quij. U4: AI 
[ deslas razones, td. 1 ,32: Quiero leerla por curiosidad síquie- 
qoízá tendrá jügun^i frazón) de gusto. Id. Y 2,34: cuándo será el 
M donde yo te vea hablar sin refranes una razón corrícnte y 
Kcrtula. Id. 2,62: le respondió esta razón. 
Argtunento 6 prueba. QüiJ. 1,2: Mas pudiendo más su locura, 
¡otra nzón alguna. Id. 1^33: Asi que es razón concluyente, que. 
Á buena razón, conforme á razón. Quíj\ 2,5: Me llaman Teresa 
que á buena razón me habían de llamar Teresa Cascajo. Per- 
3,20: Pues á buena razón no podía lardar mucho. Palau Pront 
; Y asi i buena razón se habla de intitular esta htstoría libro de 
Bsión. 

Ajustarse é la razón, atenerse á ella. 

Ajustarse con ta razón, ser razonable en. CACCf;. ps. 72: ¿Qué 
vecho he sacado de ajusUr mis deseos con la razón? 
Alcanzar de razones, dejarle sin poder responder. 
ABttaru día razón. J. Pín. Agr. t7,U. Cuyas razones tanto se 
pn á b razón y confirman )a verdad de )o que prueban. 
AiUí^rst á razón. Ovtv, Ep.blí Ni admite escusa, ni sufre 
ibra, ni toma consejo, ni se allega A razón. 
A nadie fattan razones, c. 7. 
A razón de, en proporción, á tanto 6 cuanto. 
A razones, J. Pin. Agr. 22^: Ba&ta que con vuestros RIvanos 
qoetús coger á razones. 
Atravesar razones, trabarse de palabras. 
Buenas razones, toda disculpa ó promesa que no se cumple. 
Ctberen razón. J. Pm. Agr. 4,6: No cabiendo en razón que al- 
io trate mal Á su semejante. 
Cargarse ó llenarse de razón, tenerla y mucha. 
Como con ra;ó/i, irónicamente del que habla redo y aparentan- 
ocable cuanto dice. 

Jitsia razón. Quij. 1,23: De quien con justa razón temía. 
Cor la razón se váá todas partes, defendiendo su derecho, por 

qtic 9Cfl para otros. 

razón 6 sin ella, (Por lo que se hace por fuerza). «, 595. 
Contra razón. Qaíj. 1,30: Lo que tan contra razón me tiene 



326 Orioen y vida del i 



Darle la razón, reconocer su derecho. 

Darle razón de, enterarle. Qü/y. 1,35: Pero nadie le supo dv 
razón de lo que pedía. Id. 2,9: O cualquier dellos sabrá darfc 
V. m. razón desa señora Princesa. 

Dar razón. Qaij. 1,44: No sabré dar otra razón, sino eslaoc* 
diñaría, que. Id. 2,18: Para saber dar razón de la cristiana ley que 
profesa clara y distintamente. 

Dar razón de, enterarse, conocer de una cosa. 

Dar razóu de si, ejecutar bien lo que se le encarga. 

De (buena) razón, conforme á razón. Caccr. ps. 108: De bue- 
na razón habían ellos de quererme bien. D. Vega Paráis. Nati»^. 
Cuando todo el mundo de razón había de estar envuelto en tiai^. 
blas. León Job. 9,24: Los sabios, que de razón han de ser los justo 
estimadores de las cosas. QaiJ. 1,19: A una ó dos leguas, de buen 
razón hallaría en él alguna venta. Id. 1,33: La que de razón podii 
causarme. 

Dejando ana razón por otra. (Dícese acordándose de otra con 
diferente), c. 580. 

Di la razón y no digas el autor, c. 28 1 . 

Di tu razón, y no señales autor, c. 282. 

En esa razón hinco yo mi bordón; ó hincho yo mi bordáiu 
c. 112. 

En esta, esa razón. A. Alv. Silv. Dom. 2adv, I c, § 3: Ver- 
daderamente el amor con que en esta razón se ama la criatura. 

En razón, discreta y razonablemente. 

En razón de ó que, cuanto á. Cacer. ps. 1 1 8, f. 2 1 7: En nato 
de guardar vuestra ley, ninguna cosa me hace estorbo. Valderrama , 
Fer. 5 Dom. I caar.: En razón de defender sus hijuelos azonrse 
contra un milano. Qaij. 1,29: Desafíalle en razón de la sinrazón 
que os hace. Id. 2,16: Hay mucho que decir en razón de si sod fio- 
gidas ó nó las historias de los andantes caballeros. Id. 2,45: Vctú- 
mos ante v. m. en razón que este buen hombre llegó á mi Úend^ 
Cacer. ps. 16: En razón de serviros. PersU. 2,14: Las culpas qo* 
comete el enamorado en razón de cumplir su deseo, no lo son ^ 
razón de que no es suyo ni es él el que las comete. Dos ámC»' 
Habían desafiado al padre de Marco Antonio en razón de que ^ 
había sido sabidor de los engaños de su hijo. Suar. Fiquer. AnurU* 



Bi. razón. 



327 



NI solo te sucederá esio, mas en rizón de haber con tu vana 
nosuní afligido i Untos. 

Entrar en razones con, disputar. Mal. Chaide Magd. 3,14: En- 
ea razones con uno. 

Eavolverle á, en razoneSf confundirle, que no sepa responder. 
Es justa razón engañar ai engañador, c. 129. 
Eso está muy puesto en razón, razonable. 
Estar á razón, á razones. QuiJ. 2, 1 6; Estemos á razones, San- 
Ven acá, en qué consideración puede caber que. Id. 2,49: Este- 
i nuón y vengamos al punió. 

Estar en razón, ser justo, razonable. J. Pin. Agr. 5,16: Esti en 
n que el hijo que de allí se engendrare, sea imperfecto de coni- 
Í6n. 

Estar puesto en razón. Qiiij. 1,1: Pues estaba muy puesto en 
kjd. 2,2: Eso estaba puesto en razón. Id, 2,18: Lo que más 
^^n man e'&tu viere. 

tüacer la razón. ^Dkese por beber cuando i uno le hacen brín- 
[ ide; haré la rai<in). c. 629. Aceptar Quij. 2,33: Que á 

Je un amigo, qin.' corazón ha de haber lan de marmol, 

Ro hi^ Ib razón. Esteban. S: Empinaban los codos y hacían 



trpor razón, obrar conforme á ella. J. Enc. 222: Conozco que 
ao va por razón. 

k puesto en razón. Qaij, 1,25: Que lodo cuanto yo he hecho^ 

Dé hiciere,. va puesto en razón. 

Juta razón, engañar ai engañador, c. 275. No hay mejor in- 

ESúo que encañar al engañador. Galindo B. Q5. 

Lt mala razón d^a ta ropa sana y lastima el corazón, c. Id3» 

La mejor razón, la espada: á fuerza de villano, hierro en mano. 

ido b\t» ta juiíticia. 

it razón no quiere fuerza, ni la faerza quiere razón, c. 190. 

Midi reine, no la violencia, y también dlcesc al darse por con- 

ido. 

í , ,., .^ ^g ^g ^ ^Q^ borrachos, ó á los locos, rechazando la 
p .. razón. 

MU razón tiene gran faerza, 6 ta verdad, c. IQO. 

Ife 



Llegarse á razón. Lis. y Ros, 3^2: Agora me conieotas, qiR t 
llegas á razón. 

Llevar la razón, tenerla ó creer tenerla. 

Llevar razón, tenerla. J. Pin. Agr. 18,12: Razón lleva esta doi 
trina. Id. 5,24: Lleva razón la doctrina común. Id. 4,8: Suidas 
tiene por desecativo de la orina y de la saliva; y lleva razón, pue 
Lazar. 2, p. 27; Y lleva razón, que como es larga. 

Llevar razón en. Quij. 1,24: Pareciéndome que llevaba raz« 
en lo que decía. 

Más daña una viciosa razón, que enmienda un largo sermó 
c. 448. 

Meter en razón, discurrir con juicio, alcanzar un asunto. 

Meterle en razón, obligarle á obrar ó hablar conforme á efli 
J. Pin. Agr. 6,17: Al cual metió su padre en razón diciéndole. 

Machas cosas parecen sin razón, que quien las sabe ensíbm 
ñas son. c. 474. 

Muy en razón, oportuno, justo. 

No avenirse á razones, ceguera. 

No hay tal razón como la del bastón. (Es la fuerza y podo) 
c. 220, 

No tener razón de ser, por causa ó motivo, sabe á francés; di 
gase sin porqué, sin para qué, sin porqué ni para qué. 

Pedir razón, cuenta. Pie. Just f. 32: Si les pedís razón, cuna 
píen con una de pie de banco. 

Perder la razón, el juicio, extrañar mucho alguna cosa. Lao 
Diosc. 5,1: Perder juntamente la razón y el sentido. 

Ponerle en razón, reducirle, sosegarle Cast. H. S. Dom. 1,E 
40: Ni la podían poner en razón, porque no la oía. 

Ponerse á razones con, altercar. 

Ponerse en (la) razón, ser razonable, condescendiente. 

Ponerse 6 venir á razones con, discutir. Cacer. ps..80: Venga 
mos á razones, que yo dejaré probada mi intención. Id.ps. 105: N 
quisieron venir á razones con Dios. Id. ps. 4Q: Una vez se puso Dio 
á razones con el pecador, llegó Dios con el pecador á preguntas 
respuestas. LEON/ofr. 9,14: Quién soy yo para ponerme con fl 
razones? MARQU./eras. 3,1: Pónese á razones con otro. 



83. razón 



329 



Perqué si, porque nó, razón de cofrade. (A los que no saben 
rnzón). c 398. 

Por razón d<r,ácsusa de. León Brazos Y le llaman Brazo de Dios 
yaíiín de iqucstíi victoria y venganza. Dieo. S. Pedro Cíirc, 
', p. 22 Foukft,-Delb,: Las mujeres deben ser más obligadas i 
i kní que i su vida, la cual deben eslimar en lo menos por razón 
r lo más, que es la bondad. 
Putsto en razón, razonable. D, Veoa (Paráis. Encara.) 
Rozón de cartapacio^ la que se da estudiada y de memoria sin 
\ú caso. 

^z6n de caria rota. c. 447; el escrito 6 discurso que ni aU 
[ihdfsak), cual si se hubiera tomado de una carta rola^ cuyo sentido 
) se comprende. 
Üazón de Estado, política é arte de gobernar los Estados y mi- 
níenlo en t\ portarse. Qtilj. 2,1; Vinieron á tratar en esto, que 
razún de Estado y modos de gobierno. Navarrete Con- 
t. d 33: Por esta causa las naciones enemigas de España tienen 
rbuera razón de estado irla consumiendo con tas mercancías de- 
bía. 

PiKón de pié de banco. [Así llaman á las que son dispaatadas). 
<V. 

ÍÍa¿ón nataraí, la potencia discursiva, desnuda de otra especie 
: la ilustre. Ant. Per. Cari, á un Sr. Grande y Consejero: Es 
I trie divinar está fundada en la verdad y en la razón natural, que 
í deben anlcponer i cuantos Platones hay. 
f^ón palea, y razón porfía. (Defendiendo lo iuslo; breves y 

I refranes), c. 477, 
ft»(Jn tendes vos, Vasco Fernández, mas naon osten de va- 
'- limita el castellano al portugués; es contra tos que viotcnian la 
ly ¡Mlicia). c. 477. 
ffttí4/! tiene el negro de no echar agua con tres asnos. 

ffazón tiene ía de Recio en ííarnar pata á stt hija. c. 477. 
'! vizcaína. (La vizcainada), c. 622. 

• -.»■« y eorotón /tacen buen chuzón. (Que con justicia y bitcn 
^íkrtcho y ínimo para defenderlo, le seriin á uno armas para vencer 
■fHacdiaesfucrzoJ. c. 477. 




330 OlílUEN V VIDA DEL LEUQUAje 



Razón y cuenta, amistad sustenta, 

Romper con la razón, obrar contra ella. Cacer* ps. 72; 
pen con la razón por hacer en todo su voluntad. 

Salirse de la razón, del asunto 

Ser de razón, justo, lógico. 

Ser razón que. QuiJ. 1,1 : Porque no era razan que. Id. 1,1U 
Es Tazón que. Id, 1^29: Que no es razón, que yo esté á caballo y..- 
csié á pié. J, Pin. v4^r. 4j3: Ya que habernos salido de poblado t 
lo raso, será razón que rehagamos la barba á lo que. Quij. Ij32: 
Que me conceda dormir, cuando fuera razón. 

Sigues razón, aunque é unos agrades y á otros non. c. 263. 

Sobrarle la razón. Barbad, Corr. vic. 256: Digo que les soba 
la razón. 

Sóbrale la razón por tos tejados, (Dícese por encarecimien- 
to), c. 2&5. 

Sobrarle la razón á espuertas, á montones, por encima del» 
cabellos, por la punta de los pelos. 

$0 la buena razón empece al engañador, c. 263. EJ que Hit 
á engañar usa de razones aparentes. 

Tener la razón desaparte. Quij. 1,4: Conñado en la naíit 
que de mi parte tengo. 

Tener razón- Quij. 1,19: Tienes mucha razón, Sancho^ dljoDí» 
Quijote. Id. 1,25: Digo que en lodo tiene v. m, razón. Id. 2,40: 
Pues á fé que no tenéis ra2Ón. 

Tiene razón la buena mujer, comióse los güevos, y dióla tí» 
la sartén. (Quejarse de dos daños, como tras cornudo apaleado; si 
dijera * y dióle con la sartén», se entendiera que ella le dio á él a»- 
venganza de haberlos comido), c. 417. 

Tomar (la) razón, asentar ó notar en resumen cualquier data ^■ 
aviso ó encargo. 

Venirse á razones, ceder, transigir. 

Ya es razón, mostrando la impaciencia anterior por esperar. 

Razonable, de rationabílem, rationabilis; semíerudito. L^ 
conforme á razón; y lo aunque no acabado con alguna perfecdón^ 
mediano y que contenta. Qu/y. 1,41: Aun más de aquello qu^ 
sería razonable. Id. 1,7: Llegó una razonable cantidad. Id. 1,23: ^ 
á fé que debe de ser razonable poeta ó yo se poco del arte. 



83. razón 



331 



\£s menas roíonabíe que una muta falsa, dd que no puederv 



i Job 



iZonal»l-eJ[», pnzoiinl»lpj<-ori-azo. Pk. Just !ntr. 
haber sido engendrados de un ingemo razonablejonazo.. 
1,1: Le dijo algunos conceptos razonablejonazos* A. Mend* 
pL 13; V llene de másá más / con razonablejo ardor para 
iccesidade$/csle requiebro frisón. 
Dc»-raxotinble. Navakk. Man. 23JJ4: Y esta pasión de ira 
ser nuooablc y desrazonable. 

MZon-4iP, discurrir con la razón declarando un Gonccpto» 
r COCÍ razoneSf en general hablar. Qaij. ],2S: Iba muerto 
razonar con su amo. Gahit. 5, p. G5: Ratonando en diversos 
icntos que á los dus habían sucedido (como hablar en)^ 
17,1: Declara agora estotnismo más y razónalo y dice. 
;i: Responder, en la lengua original en que esle libro se es- 
lióse loma por razonar ó hablar con otro. Id. 34,31: V^iétvese 
propiamente á razonar con Job y á amoneslarle en esta& 
ybns. 

Rnzori-ndo. como adj. el que razona fundado en razón. 
ÍH. Ágr. 22,2: Muy rníonado habéis andado. 
Ruonamienío. Lope Amor fon vista 1: Atenía á la cara estoy, 
i que fli libro razonado. Suar. Fiüuekoa Discurso: Con razo- 
obsccnos, 

»-rnzunnfla, qiie raiona bien. OiVa/].;Poriiiie era en. 

corles y bicnrazonada. J. Pin. Agr. S,14: Loi que se meten 

r tos discordantes deben ser bien razo nados. Leos Job- 

lamente por ser bíenrazon*do. Q¡tan>: El mo/o e^ di«- 

w;m. razonado. J. PjN. 4^- 9,2S: Puraque los alegres seatl 

los y bien razo liad os. 
!al-rnz«>iKicto. El que razona mal. Corr. 140: Kcha fuera 
que corta mi yerno. {A los malos trinchantes y malrazo* 



[Razoon-iiiioiito, aclo de razonar y oración. QuiJ. 1,1 1: 
gud inubJ razonamiento á los cabreros. 

I-ero, hablador. D. Veoa Serm. 2, p. 125: Eu Marta 



'Sln-PMBÓo, cosa falta de razón» in|usticia, injuria, disparale» 




332 Origen y vida del lenouaib 



A. Alv. Silv. Dom. ram. 2 c. § 2: A este punió de sinrazón y bnfa 
había llegado aquel. Leon/oü 24,1: Porque habiendo sígnifictdoli 
'Sinrazón con que sus compañeros le culpan. Persü. 1,2: Te coohri 
las sinrazones que la fortuna me ha hecho. A. Moral. 7,i: Confioa 
las sinrazones con que nos alborotaban. Jarque Miseric. 35,2: Revot- 
vemos impacientes con sinrazones sentidas y descorteses. 

Hacerle una sinrazón. QuiJ. 1,2Q: Desafíalle en razón de li 
"Sinrazón que os hace. Torr. FU. mor, 7,6: Hacer muchas sinnzoDO 
y maldades. Persit. 1,2: Te contaré las sinrazones que la fortun 
me ha hecho. 

Ración. De rationem, erudito. Porción para el alimento a 
una comida. QaiJ. 1,2: No había en toda la venta sino unas racione 
-de pescado. Id. 2,24: Qente advenediza de ración y quitación tu 
mísera y atenuada (la comida señalada y el salario en dinero de 
Triado). 

Acortar la ración. (Vale lo que suena, y trasládase á otn 
tnuchas cosas), c. 516. 

A media ración, no bastarle lo que tiene en cualquier menester 

Cortarte la ración, atajarle sus atribuciones. 

Estar atenido á ana triste ración, á nn negro jornal, y así d 

otras cosas y estar atenida á una triste rueca, ó aguja y á volunta* 

ajena: habernos de estar atenidos á lo que á él se le antojare, c. 533 

La mi ración apartada, si no me harta, quítame de ban^ 
c. 185. 

Parece que le dan la ración en dinero y se la come en cordWa 
del muy flaco. Parece que le tasan la ración, del muy flaco. 

Por una negra ración. (Quéjase de servir y sujetarse), c 603. 

Ración de hambre, empleo ó renta que no basta para comer. 

Ración de palacio, quien la pierde no le han grado, c. 477. 

84. La raíz er en las I-E vale movimiento, y se halla aplicada j 
ínover de la barca con el remo y del carro con la rueda. El barco d 
doble remo áit.^--^¡^-7¡z, el que surca el mar áXi-Vip-T¡c, el de 5o reuM 
icevxrjXovT-op-o;, el remero ép-é-Tir¡;, ÓTr-Tjp-é-rric, la remada ¿p-c-oU^j 
remar ¿p-é-asiu, por Epsi-ytu de un ¿ps-xci el que mueve, el reu 
¿p£T-[JL¿;, el barco de tres remos Tpt-:^p-Y¡c. También vale criuj 
úxijpéxi];, como en skt. araiis, y ari-ta (ari-tar) es el remero^arMroi 



S4. remuSf gabernare, rota. 



333 



íori-tras lo qut mueve, remo, y que empuja ó mueve, como adj< 

, En norso y ags. ar, inRi, oar, sueco ara, danés oar^, med. ai. 

F-me, b. al. rífm.ant. al ruo~dar, í\.Ru-der el ceDio, en lit. ir-k(as, 

riBMf (>-/í; en irl. tm-rad remaban, ramhaim \ « row, Iravel • En la- 

1 Tú-tis njvc, ré'mtis, por "ret-mus el remo, trl-r3m-is, rem-tg-ium 

|bdo el conjunto de remos, rem-lg-are remar, rem-ex remera, de 

rílle\'»r. La rueda en ski. rathas, lil. ratas, lat. rota, irl. rotk,. 

Hit, cimr. rhodr com. roz, arcm. Mcf, an(. al. rad, galo rc-/a. El 

I skt. rath-ya, zend rat-iha, ir!, n'arf^ lat rí^cto, cimn rhodawrt 

\tMxwg, norso refrf, ags, tíJí/, k^Io réd^, petor-riUim el de cualro. 

Iniedis. /?dto rueda dio rota-re voltear, rodar, rota-tío rolación,, 

Iní-iiía ruedecilla, rot-undas redondo como rueda, rotundl-tas 

[redondez. 

Gobernar de gubernare ser piloto, gobernar, posv. gobiem-o, 
9berna-tor piloto, gaberna-culum gobernalle. Viene del gr. xyp-jp- 
liM llevar, mover la nave como pilólo, de ir- y xií[tji-v¡, cymba, barca, 
léA kjíba euskéríco. 

En irl. reaiftaim, rithim es correr, derivado de re-th cursus;^ 

B> rtdtk correr, de ret, red curso, corriente. 

Recogiendo los nombres que emplearon para expresar el remo" 

lenguas indo-europeas hallamos en ski. art^tra, y el remero 

ir, es decir ]o que rema y el que rema; en gr. ¿prnjí;, i\tex~\v^ 

Ik. rt-mtíí, de donde el címrico rwyf y el cómico rui/, anl. al. 

*"■ 't>an¿5 rem, en ant. lat, tri'resmon—t^'.-i,^r^z;tn anl. al. 

-if?. rodhor, al. Ruder, norso roedfie^y remar rodhr, nied. 

\A. rOtyen, al. Radtrn, ags. roHía/íi norso roa, ir!. fíi/W€ remo, wi-ri7f 

cuntur» lil. irti rcnjar, irklas remo. En latín /on5a el remo, 

imcnic estaca, como tofisiiía esüica para atar ta barca. En norso 

ar, de donde el finés airo, tal vez emparentado con el lil. 

reliaras, wainra, leio airis remo. En eslavo ves-¡o remo, ves-tl 

I -itJInrrf , serbio voz/íf, albanés poí/Í remar. 

El timón fui, como todavía en las barcas, uno de los remos que 
[■Olido úeiría en<)erc2aba y i^uíaba. Por eso su nombre viene del 
Ittremoó del delapatadel remo. Hn toda la edad media sucedió 
I ifeo tanto, solo que era un remo mayor. Como se sujetaba á la 
I |Mc derecha del barco, se llamó en las germánicas Steuerbord, 
' tintiA que el que se manejaba con ambas manos por la jmrtc de 




334 Oriqen V VIDA D£l LseauAie 

'atrás del barco se dijo Backbord; en ags. steorbord y íiaectoi 
"Hasta el siglo Xlll pasó lo mismo entre las naciones románícaSj j 
-¿6 aquí tas palabras estribor y babor, fr* tribord, babord, il. fti 
bordo, babordo, Véa^e á O. Boehmer (Prehist. naval artkitttk- 
re). Los pueblos clásicos usaron en las grandes naves de 
timones, uno sujeto á la derecha y oíro á la izquierda; costumbtt 
-que no parece llegd al Norte de Europa, 

Asi, pues, el limdn se dijo en gr. xr¡9dXiav de ■¡njSííw remo, 6 pro» 
■píamente el cabo del remo á modo de pié ó pata, \it. peda huetla 
*pié. En ir!, lae, por *íupef, esU iopata pala del remo^ altané! 
f opah remo, al. taffe. Con esta raíz está emparentado el irl.tot 
címr. tlyw, de *Iupayo, godo Idfa mano, nuestro antiguo fuá guante, 
como SajíTjXw!; en Hesíquío tiu T77¡?aXíou áx^Taviv, el cabo del timón. 
En norso styri, de donde el finés tyyry, ant. al* stiura, ags. sléor, 
"al. Sfetter y Steuern gobernar la nave, navegar: propiamenle el remo 
de pala ó palo, si es que equivale á axaugó^ palo, godo staurs, nw. 
sfaurr ser atado, de! esta sujetar, apretar en eiiskera. 

Así como la lanza endereza el carro, el timón llamóse tanibiíil 
la lanxa que endereza e! barco, en gr. ♦x^^Sspvov, de donde gutet- 
num gobernalle, xupspviF^TTií ó gubernnfór, el timonel ó gobemwfií 
de la nave; en skt. kübara, kñbatf lanza, en alb. tcmón, serbio 
■timun, it. tímone, ca?t. timón, lat. tierno, la lanza del carro y el límín. 
La pala del remo en pg. y anf. cast. /eme, y el limón ant. cast. y fr- 
timón tienen la misma raíz; lim-ón de lem-e, por analogía con tim-ón- 
En Homero o'(a)T^íov timón, y oi(a)axe;-xy¡3áXía (Hesich.), son el skt- 
isha tanza. 

Bien se vé cómo los nombres de cosas pertenecientes al carr^ 
pasaron á significar cosas del barco. Nueva prueba de que la nav^ 
gación fué posterior en los I-E á la agricultura y labores del camp^ 
como veremos. Claro está que el remar más rudimentario lo hatls-' 
mos en los australianos, que empernacados sobre troncos de arbolea 
empujan el agua ó reman con sus manos; lo cual pudiera valer par^ 
cruzar un río de poca corriente ó un brazo de agua cualquiera, conutf 
lo hacen también los negros de África. O con los pies, como lofll 
pescadores del Nilo superior, que empujan con ellos el haz de palotf 
sobre el cual van sentados. La palma de la mano remedó tanto eC 
'primitivo remo de madera, como el bieldo y la pala de todo linaje 







85. remo 



335 



;. Los salvajes remnn con un palo cuyo extremo forma pala. 

sdebntados están tos esquimales^ que emplean áobXt pala, 

í los canotstas del Norte, que de ellos lo tomaron. 

U reroOj libremente nwrncado por la mano para cortar el agiia ó 

fcrse en ella, se aviene mejor con la estrecha canoa de corteza ó 

ronco ahuecado; pero no tinto con la barca ancha, para la cual 

9 de descubrirse el remo conocido y hoy común, que es una 

nca apo>*ada contra una alzaprima, para aprovcdiar con su em- 

: más 6nnc la fuerza del remero. La diferencia de conocimientos 

■|ko« entre Us naciones bárbaras y civülzadás se verá bien 

^BdO la ancha canoa de bs islas del Pacifico, en la que bogan 

le rcincroSy con nuestras lanchas, en tas que bogan tan solo ocho. 

otnbre del remo en euskera ana-be expresa eJ meter las palmas 

I mano; orra-un cosa como la palma, ya es un adelanto, es la 

achatada para que mejor e^tiibc en el agua. 

La rueda tiene tres nombres en las 1-6: 1). lat. rota, irl. rotfi, liL 

tos, ant. al. rad, al. Rad, al que responde en ski. ratha catto; 2) 

cakra, gr. xúxi-í*:, ags. kweohl, fiweo^f, hwewo!, norso htof: y 

taluplicactón en prus. kelfí/i, e$l. kolo, ñor. Ave/; 3) arm. dargm, 

w/»;, irl. drock, de ^drogan, es!, droga, ruso drogt especie de 

[O. A todas (res responden verbos que significan correr, irl» 

ski. caratft gr. Tpfi-/o>* (V. Carro}. 



Remo, de remus; il- remo. prov. rcm, fr. raine, QuiJ, 1»39: 
toílosá un tiempo los remos. Id. 1,11: Todos hombres de 
, (¡ente de remo, 
I Uámansc remos los miembros del cuerpo brazos y piernas. 
At remo, oficio y condena de galeotes. QuiJ, l,3Qi Que todos 
^au al remo en la turquesca armada. Id. 1,4): Con los morillos 
! t»c*tKin iil remo. 

, Andar ai remo, trabajar sin descanso para buscarse la vida. 
A rtmo, con trabajo, por necesidad ó por fuerza; ó á remo y 
llatü(fc^ A reme y sin stt€Ído, trabaíar sin provecho, alusión A los 



10 y vela: á veta y remo. (Navegarj seguir, huir), c. SOS. 
I y deseo. 




Dar tos remos ai agua. QuiJ. 1,41: Y que querUmos dir 
remos al agua. 

Echar al remo, condenar á galeras. 

Estar, ir al remo de, cuidando no se haga mala la peisonj 
cosa, y del que trabaja mucho en su profesión. 

Rem-ap, trabajar con los rem-os, y metaf. trabajar mucbi 
con dificultades. Ovalle H. Chile 8,19: Dejaría de remar en. 
galeras del inñerno. 

Rem-ero, el que trabaja á rem-o. 

Rueda, de r¿íta; it. rota, ruota, rum. roata, rtr. roda, roed 
prov. roda, fr. (ruede, ruee y rouer), roue, cat. roda, pg. roda. Qa^ 
1,14: Con su rueda Egión no se detenga. Id. 2,34: Un carro delí 
rechinantes ruedas. 

Metaf. el corro formado de gente al bailar, charlar, el círculo qi 
hace el pavo con su cola, en la ternera, salmón, y otras carnes y pt 
cados mollares la porción cortada en redondo, en la Gemtania 
broquel. Qaij. 1,46: Con alguno de los que están en la rueda. I 
2,42: Vendrás á ser feos pies de la rueda de tu locura. Lope. Lat 
Apolo s. 9: Porque hay pavones con ajena rueda. Rom. Qerm. 
Y en cuanto garló á éste jaque, / Cinesa colgad del golpe / esa rué 
de Orihuela / por mengua de Cantarote. 

En Castilla rueda es también canción de ronda, del andar i 
dando ó rondando. 

Ande la rueda. Galindo 509; de la fortuna y sus mudanz 

Ande la rueda y coz con ella, juego de muchachos en nie< 
uno fuera á quien acocean mientras dan vueltas cogidos de la mai 

Clavar la rueda de la fortuna, fijar, hacer estable la suerte. 

Como la rueda de la fortuna, del veleidoso. 

Como la rueda de un carro, ponderando una sortija, an 
etc. grandes. 

Como la rueda de un molino, de la persona que da mudí 
vueltas. 

Como rueda de molino, lo redondo, grande y pesado, metaf. 
mentira. Se las fraga como ruedas de molino, comulgarle con n 
das de molino, demasiado crédulo. 

Comulgar con ruedas de molino, decir embustes que quisien 
tragaran los oyentes. 



j"n rueda. 



337 



Oerk d la raeda^ meneo, conslancia en el trabajo. 

Deshacer la rueda. (Por conocerse y huraillarse). c. 579. 
Disc. Fer. 4, ceniza: Que rueda de pavón, que mirándose á 
no « dc-shaga? 

Enraüía. Bibt. Galfard. 4,31 1 : Siéntase á la tnedia noche / en 
edj con \ui criadas. 

Húcerta rueda. ¡. Pin, Agr. 8,13: El pavo vanaglorioso hace 
kntUüóii de sus riquezas con Eas diversas vislumbres de \o% colo- 

ifesus plumas, cuando hace la rueda. 

Hacerla rueda del pavo. (Por mostrar pompa y presunción). 
«29. 

Hcttrk la rueda, adularle, como eí pavoá la pava. 

Laqninta rueda del carro, no hace sino embarazo, c. 177. 

iutroeda de la/orítma, nanea es ana. c. lí)0. 

Pura todos se vuelve la rueda, para mi soio se está queda. (Es 
de tortuna ó de molino, dice que envidia de que los oíros ganen 
aedrtfi). c. 380. 

Ponerse en rueda, en corro. Quev. Mus. S b. 8; Luego puesto 
nmia/tlegan iodos y lodas/i dar la$ norabuenas,/que malas se 
tonun. Mirones: Hombres, mujeres y muchachos, puestos todos 
nidt, y en medio U calabaza en el suelo. 

QüM Stf rueda unta, sus bueyes ayuda. 

Ratáa Caialina, la que hace mover el volante en ciertos relojes. 

Rttda de Santa Caíatina, como la anterior, y la que los satu- 
tonsse hacen estampar cn ci cuerpo y fingen tener en su paladar. 

¡Iteda de la fortuna, inconstancia de tos sucesos. Oucv. 
3: Puédese esto conocer en que si la fortuna vuelve su 



Huda de molino, la piedra que rueda moliendo. QuiJ. 1 ,32: 
bm con un dedo una rueda de molino. Id. 2,29: El barco que 
imodo en d raudal y cana! de las ruedas (de la accfia). 
rodera, la que vsú metida en el eje sin lecho. 
ftatr en rueda, ocuparle en lomo suyo y con priesa. NuÑ. 
'.40: Pero de ningún modo se permita que elija y deje cada 
lüi arbitrio el confesor que la pareciere, y traiga para esto 

docena de confesores en rueda. 
Tragúruias, como ruedas de molino, creer disparates. 



338 Orioen V VIDA del ubhow^ 




Roda-ja, dimin. de rueda. QaiJ. 2,19: Por ventura 
quien se alabe que tiene echado un clavo á la rodaja de la forfuai 
Persíl. 3,21: Las espuelas que no son de rodaja. Lao. Diosc. 2,154: 
Su raíz es como una rodaja ó círculo. 

Rod-ajo, rod-aja, polea {Tesor. 1671). 

Rodaj-uela, dim. de roc!aj-a. 

Rod-aje, conjunto de rued-as. 

Rod-al, terreno de corla extensión, que Forma rued-a ó corro.' 

Rod-aiiíi, en Álava coniu roldana ó rodete para la herradi 
sobre la cabeza. 

Rod-aitcha, en Segorbe lonja de pan, queso, tocinOr^ 
equimosis. I 

Rod-ancho» broquel en la Germ., por su forma de rued-i, i 
como corp-ancho, camar-anch-ón. Rom. Germ. 1: Las armas qued 
jaque lleva / diré en breve relación: / balc'eo largo y tendido, / ro* 
dancho y remollerón. Carc. Sev.:. Pues mi navio y rodancho / átm 
buen gusto acomodo. Lope Circanc. 11,517: De rodela y de rodan- 
cho. L. Rueda 1,99: AI broquel (llamamos) rodancho. 

Rud-eñu, en caló jerg. jndividuo de la policía, á quien hajr 
que rodear, no dar con él, ó que rodea y ronda. 

Rud-ef*o, que pertenece á la rueda, mazo rodero, eíc. 

Rod-etc, dimin. de rued-a. 

En molinos de mucho remanso es una rueda de dos cascos ó 
medios círculos de madera, unidos con lañas, y fíja á un cilindre 
que encaja en el medio, se mueve con el agua, cuya corriente entra 
y tropieza en cuatro ó seis huecos que se le dejan. Villeo. Erot el. T 
Has visto taravilla de molino/seguir las consecuencias del rodetéj 
/Pues tal era su lengua de contino. 

En el blasón la trenza ó cordón sobre el yelmo de caballero UM.' 
tiguo; llámase también buruletc. Avil. t. 2, pl. 53. 

Rosca de lienzo para llevar sobre él en la cabeza el cántaro, etc 
y trenzas en el pelo que se enroscan. León Cas. 12: Con colorado 
con azafrán, con esos rodetes de cabeza. Pie. Jast. 2,3,2: Y un ro 
déte hecho de cabellos trenzados sobre alambre. 

En la espuela la ruedilla de que salen los pinchos. CABR.p. 299: 
Espolear el rocin..., y él va tal, que aunque le entre la espuela bastí 
el rodete, no se menea. 




85. rodrigo. 



33a 



iRod-ete ó roll-cte de mujer, modo de peinado mujeril {Tcsor. 

Como rodete de viejo, i!e la poco. 
^Rod-czno, rueda de paletus en los molinos de cubo ó en 

de corlo remanso. De nied-a. QuEv. Aíüs. 6 r. 35: Aquí miro 
|ii hiera / que el rodezno en los molinos / vuelve en harina las 
; las piedras al trí^o, P. Vuüa ps, 5, v, 4, d. 3: Con dos 

^. ^.j.^jJos de una soga en el roder.no, que jamás están enlram- 
I llenos, cuando tino con a^tia, e[ otro sin ella. O. Qalan. N. Cast. 
fb^¡.: Que hace girar rodeznos y turbinas. 
fRod-nif>» diiTiln. de riied-a. Pato redondo para arrasirar 
|ie ¿I por tierra; ú de piedra muy pesado para allanar la tierra. 

sr. Agr. 2,5: En una viña hacer dos 6 tres ó cuatro suertes ó 
lüics, de cada linaje (de iiv,i) el suyo. 

Rod-U-cra» en la Litera de Aragón surco que abre en el ca- 
bo la nted-a del carro; de un ♦rod'il, adjetivo de rued^a. 

Rod-ina, en Titaguas torno. 

IRlMcl-ecilliit dimín. de riied-a. Nieremih. FU oc. 2,1 1: 
bb 1.1 i\e considerar á la naturaleza de una *1 otra manera, como 
jrarasola una ruedecílla de un reloj ó todo él, entero y 



ipd-czuelA, dim. de rued-a. 
Uck]i<Í(;o, de rod-er-igo, rueda. Valió horquilla que sustenta y 
tías parras, del rodear; metaf. es el porfiado y duro negando, 
r. Ca«K. 35: Pera que dice un líodrijío no vale un NírO. 
I Rodrígo. (Por dice de no; Rodrigo se loma por duro, rega- 
rSado). c 582. Alude al palo duro y tente tieso llamado 
, personificado como otras muchas palabras. 

Rodrigo. (1.0 mismo que decir tijeretas, estar duro y 
0). c. 482. 

Rodriic-a, rodrig-o. Maldonado Agr. 1,3: Tiene necesidad 
livrinarlaü á alguna rodriga y atarla i ella. 
KodFÍ|f*ar. afian/ar las vides, rodeándolas de estacas. De 
tí-a, rod-cr-íg-o, (Covarr. y Neuriía). 

A-rrodrltf'ari apoyar^ de rodrtf-o. J. Pin. Agr. 1 ,tS: En 
1735 se usa arrodrigar las pan.is y sarmientos. Id. 18,12: 
.1 c5t3 dücüina, si la queremos arrodrigar con los dere- 



340 Oriocn y vida ort lcnouaje 



chos que. id. 23,24: No hay contraste contra vuestra corriente i 
drigada con la verdad. Id. 5^42: Con lo cual podéis arrodrigt 
teología pagana. Id. 1,3&: El arrodrigar de las vastíg^as sobre 1 
quillas. Id. 31,34: Si la arrodrigáis con otras virtudes, veréisla trepar^ 
por ellas. 

Rodri^-ón, de rodrig^o. Estaca para apoyar las vid 
metaf. el que acompaña á mujeres. Corr. 334: Que sí bebo vino,! 
bébolo con razón, que á la parra tuerta póngola un rodrigón. (RodiJ^ 
gón es un palo con ganchos, que se hinca en el suelo junto á I 
parra para ayudarla á sustentar el peso de los racimos). Herr. ^J 
2,9: Todo rodrigón sea.,,, seco, derecho. Carc. Sev.: ¿Aún no bastij 
tener el pleito á cuestas, sino servir de rodrigón? 

Criado viejo que acompañaba á fas señoras. 

A-prodrig^n-^p, poner rodrigon-es á las vides. J. PiN. ^ 
Agr. 1,28: Arrodrigonar las parras y sus sarmientos, que es levan- 
tarlos de la tierra sobre unas horquillas de dos palmos en alto. 

En-rodrig:on-ar, arrodrigonar. Herr. Agr. 2,9: De! ea- 
rodrigonar las vides. 

Rod-ap, de rued-a, rot-a, rot-are; it. rotare, prov. rodir; 
fr. rouer. 

Intrans. Moverse la rueda alrededor de su eje y el vehículo ^ 
máquina que en ruedas va montada. Valderrama Ej. Fer. 2 d§m 
1 cuar.: Como una rueda.... siempre que no la detengan, va m^ 
rodando. 

Moverse cualquier cosa dando vueltas. Quij. 1,4: Cayó Roci 
nante y fue rodando su amo una buena pieza por el campo. Id. 2,8 S 
Dando con todos ellos en tierra, echándole á rodar por el suel<3 
Cacer. ps. 17: Con un rempujón os apartaron de sí y aun os eclf 
ron á rodar. León Job 30,14: Que si cae, viene á lo bajo rodandc 
Enfret.j. 3: Tropezaran aquí, y allí rodaran. Zamora Mon. ná9i 
pte. 2, pte. 2, Simb. 10: Pero el enamorado va rodando por i* 
pozo angosto. Marm. Rebel. 4,35: Como unos mozuelos quisiese 
ir donde ellas estaban, poniéndose en defensa echó á rodar la pied-i 
por la escalera abajo. 

Caer el caballo hacia adelante al andar, por dar una rodada n*-^ 
yor ó menor según corría. Así en Argentina. 

ÍAetaf. pasar, volverse los acaecimientos, venir vanados, y eoír^ 



85. rciiar. 



341 



MeiÍa //. imp. Val 2*, c. 2: Rodaron las cosas de ma- 
i que los godos se apoderaron. León Job 1 1 vers.; Y sí rodare el 
hpo. Zaíwka Mon. mist. ptn. 2, 1. 3, Simb. 5: U vida conserve 
I ácmás ruede. Id.ptc. 7, S. Tom.: Y que de padres vaya siempre 

^úo i hi}os. 
lAndar porahf vagueando. G. Alf. 2,2,4: Rodando y lron)picati- 
la hambre, di coniingo en el reino de Ñapóles. Mirones: 
, c$ una Ntiiive, es otra Fkbilonfa: de lo que iiieds por esas 
si hay quien Jo nolcj cida hora puede hacerse una corónica. 
[Abundar hasta ser menospreciado. Cabr, p. 474: El íriijo, cuan- 
; hay, anda rodando..,.; mas si falla. Cáncer Obr. poet. 87: 
núe rueda la comida. Tamavo Mosír. n. 1 38: En su casa andaba 
nda la comida, Avala tí, Antic. 1^5: &n su casa ruedan los 
Res, se menosprecia el oro, se pisa la seda. 
Trans, Mirones: Por rodar una linaja ó por pasar de un barrio 
1 im cofre medio vacío» Zaiial^ta Ota f. 1,11: Con ondas que 
an inmundicias. 

V^UíCRRAMA Ej. Fer, 5 (fom. t cuüT.: Porque en diii- 
Ündosc tantito, se rodarían, y dando en ct sucio. 
En Honduras dar en el suelo con una persona, animal O cosa 
' olpc: Se lo rollaron ó apearon. 

rodando, ahimdar. J. Pin. Agr. 32,8: Para lodos estos 
I d dinero rodando por casa. 

á rodar, no hacer caso. Quij. 1 J6: Echando á ro 'ar la 
sd, dtó el retorno .1 Sancho. 
Bcitario todo á rodar, desbaratar un negocio, encoleri/arse con 
i minintenlo. (Donado fiabl, 1,4). 
Ofldo cada cacho por su íado, desmoronándose, desapa- 

Rorfj/íí/íí como cántaro boquina (desbocado), como canastillo 



nado por ahí, ó por vsos mundos de Dios, del sin morada 
Lquc vive de trabajo no fijo. 
Podaré en su servicio. (Hacerlo con voluntad), c. 623. 
Iháar la fortuna, succdcrie bien á uno. 
Hodar por arsa. (Haber abundancia de cosas), c. 623. 
Mhlor por el mundo, camiuar muchos lienas. Canc. Obr. poet 



Nacim.: Dijo, con saber profundo / que es bien que á todoi ! 
bre, / aunque no es hijo segundo, / vaya y ruede por el muí 
porque así vendrá á ser hombre. 

Rodar por el suelo, ó los suelos, abundar. Cacer. ps. 6 
falta de escritorios, ande rodando It plata y el oro por el sucio 
tiae si affiuant. 

l^Rodar por el suelo, andar algo despreciado. Fons, V^ Cr 
Apiadóse de ver atropellada de una mujercilla la columm 
Iglesia, y de que el que poco antes había blasonado tantc 
amor y de su fé, rodase con tan lijera ocasión por el suelo. 

Rodársele de, caérsele. L. Grac. Crit. 2,3: Ni á vosotros 
cosa en las manos, todo se os rueda de ellas. 

Ruede la bola, y aun añaden: hasta que se quede Jija, 
las cosas, no importarle lo que ocurre. 

Rod-ado, particip. de rod-ar. Como adjetivo díccse < 
guaje y de otras cosas por corriente, fácil, que parece rueda. 
j. 3: Cristina ¿yo no te he dado / como poeta rodaáo / del ei 
la maraña? Gracian Espir. S. Ter. 5: El lenguaje purísimo ; 
más elegantes en lengua española, que quizá muchos letra 
acertaran á decir una cláusula rodada y bien dicha, como 
dice. Zamora Mon. míst. pte. 7, S. Pedro y Pablo: Que ni a 
retóricos, ni cláusulas rodadas, ni tropel de palabras. D. Vec 
Fer. 6, ceniz.: Con que parece que así iba el lenguaje más re 

Capa en el caballo con manchas negras, como lisias red 
en rueda. Quij. 1,21: Sobre un caballo rucio rodado. Tafur Í 
animalia que llaman araña... e rodada, las ruedas blancas e ar 

Privilegio rodado, que tiene el escudo real en rueda. 

Venirle, caerle rodado, muy bien, á propósito. Bibl. C 
1,884: Coches hubo, unos que fueron / á ver la festivid 
otros á quienes rodado / se les vino lance igual, 

Rod-ada, acción y efecto de rod-ar el caballo, dar una 
Huella y señal de la rued-a por donde pasa. En Aragón devi 
de un monte ó bosque, hacer una rodada inutilizar un ai 
cortándolo raso. 

Rodada de cwnino, vuelta del camino. {Tesor. 1671). 

Rodada-mente, fácilmente.]. Pin. Agr. 32,19: Tí 
damcnte alegáis los doctores que queréis, que. 



85. rodar. 



343 



c* ¿i 



Roíla-dopOi que rutda fáctimeníe. 

lloüa'fUz», qu^ medí r.ícümenle. 

Riiotla-balsas. en U üíc .i de Aiagón eí insecto caballito] 

>(iit: .in.l.i rod '.i miólas, r.iJeár.dolas, 
iiu(l;ii-hina, girándula en Colombia, etc. 
" i ':i-jnriritA. 

' I i;i-|»i.-l«(o),¿i conlrapcJo; ícJopelo conlaniínado con roda-.! 
RoHa-pié, paño con que se aibren al rededor los pies dej 
: i^-^as. ele. De ruedo y pié. También el friso cerca det sue- 
'^f"T. mlst. pte. 7, S. Mat.: Ni los cojines de cannesi son ^ 
r .c ían infame como nn alma en pecado. 

V uiü banqucUlla de cania. (Tcsor. 1671). 
"■"'I-a, posv. Je roil-ar, turno, acción de rod-ar. A. Alv, ' 
._ '/iji-- 5, c: Aldabada la rueda ile sus conviles (de los hijos | 

Jol». 

Rucü-o, p -v. tk rod-ar. ürilio de ropas, orla, y esterilla re- ] 

C<*nv€nc, 2,7, g I; Permitiese que le locasen el ruedo 

> PoiS. p. KH; V yo en viendo la basquina / muy 

i> canneií X el ruedo: perdone e! diablo/ que no le 

'' ■■■'.. las, año ¡630,/. 26: Oída ruedo de dos píd- 

donde se hace la lidia ó redondel, 

'^rutdo, al de la plaza de torus, ó lugar donde se lucha ó 

1 .,í. ..../. ., ,^^j^ ^.,;3^ meldíora del rodar ó rodear enlera- 
1 con s?i 1,'utroncs corrientes y molicnfe^ á lodo 
Casom. ení¿. El cual de luengos tiempos atrás era su amigo á 
do. Alcalíf. Dog.: Oistiano viejo soy á todo ruedo. Col. 
ij s-u amigo i Iodo njedo. 
R<mI*o, variante de rucd-o, pusv. de rúd*ar. En Salamanca 
•\ que u«<m los charros. 

' :¡a, rodauJo. Valdcrrama EJ. p. 2, c. 8, 

logalo y deleite, que aun apenas se hallaron 

i tan de sobra y ú rodo. Est. Calo. Esc. and. 275: Pa- 

'J^ io la mano derecha á rodo y contrapelo por los 

-■'' ' ■ \q duré á iodo íima c (o Irahcre artodo (redon- 

j). Bibi Gallaré. 4, 1531: Había en abundan- 

uvDda 



344 Origen y vida del : 

Roda, en náut. un madero curvo de proa. 

Rod-al, en náut. paraje ó porción de algo, rodal de alg;i, 
de arena. 

En-pod-ap. castigar arrojando sobre una rueda de navajas. 
Coloma G. Fl. Q: Y á cinco que quedaron en prisión se supo des- 
pués que los habían enrodado, como á públicos salteadores. Orím. 
milit. año 1728, 2, 1 3,23: Los que cometieren hurtos con muerta 
serán enrodados ó descuartizados. Hortcns. Mar. i. 268: Son como 
los enrodados, arrojados á los perros. Barbad. Cab. perf. i. 82: Y 
de lo que había declarado uno de los bandidos, que murió enrodado 
en Milán. Id. Con. vic. 244: Querría que le enrodasen y atenaceasen. 

En-pued-o, ruedo labrado en prendas de vestir. Zabalctx 
Día fiesta 1,2: Pide los guantes y dánselos con unas vueltas labra- 
das de tantos enruedos hermosos, que no acierta la vista á salir 
de ellos. 

Son-podapse, atollarse las rued-as. G. Alf. 1,1,1: Aquí ha 
parado el carro, metido y sonrodado está en el Iodo (metafor). 

Rod-eap, frecuentativo de rod-ar. La idea es la de dar vueltas 
como la rueda, después se generaliza por moverse y recorrer, y me- 
tafóricamente buscar medios amañándose. 

Intrans. ir por camino más largo, que el de la línea recta, que 
es dar un rodeo. Q. Benav. I, 314: Eche por esotro lado, / aunque 
rodee un poquito. Bañ. ArJ. 2: No por ahí, que rodeas. Alcaz. Cron. 
dec. 1, año 3, c. 2, § 3: Hubieron de rodear por caminos desusa- 
dos y muy fragosos. 

Mefaf. CABR.p. 336: Todos los pecados rodean, para de un vido 
venir á parar al otro su contrario. 

Hablar con rodeos ó circunlocuciones. Lope Pere^r. prol.: Los 
que desean hacerse famosos, murmurando rodean, escribiendo ata- 
jan. CiENh. 5. Borja dedic: Se hallan en la razón como inspirados 
los grandes pensamientos, sin rodear por los discursos dilatados. 

Rebullirse. Qaij. 2,60: Con las manos le tenía las manos^ de 
modo que ni le dejaba rodear ni alentar. 

Trans. andar al rededor de algo, como rueda. Quij. 1,17: La 
rodeó (dio la vuelta al rededor de la venta). Id. 1,41: Rodeé muy 
bien y á mi placer todo el jardín. Calder. Día mayor: Un Padre de 
familias / dueíio de cuanto rodea / el sol en líneas de luces. 



v? 



85. rodear, 345 

QuiJ. 2,5: No vamos á bodas, sino á rodear el mundo. 

ccd ñ vucstias grandes hazañas que corren y rodean 

abwrto de la tierra. Leo^ Job. 28,4: Tanto qíie con sus 

i rodearon cl mundo. Id, Amaiio: Y que rodeó la ciudad 

iisjosa, y que le halló. Quij. t,36: Con los ojos andaba 

iodos los lugares donde atcanz^iba con la vista. León Cq$. 

I los ha sacado, rodea lodo el ai re votando, y trae al^rc 
► que ¿1 desea comer. O. Pí-rez Odis. 9: No sin admíra- 

i Esta y (an fértil, fuimos luego A rodearla, 
imino mis largo, dar un rodeo. Leom Nombr. t. 2 
Llea otra vez el camino, por no (ornar á caer. G» Alf, 
trie impedido el paso, rodeaban otra media (legua) por 

'en tomo ó en rueda de algo. Quij. 1 .21: Todos le sigan 
odo yoccs. Id. ],37; Rodearon i la mora. Id. 1,45: \jys 
I. Luis rodearon á D. Luis. Id. 2,33: Todas las doncellas 
Qa Duquesa la rodearon. Id. 2,60: Más de cuarenta 
rivos, que de improviso les rodearon, 
[torno de algo. Quij. 1,52; La mejor ínsula que el mar 
\Mm Jesús: Que te rodea lodA, apiadindoíc de 1f toda. 
^sq. 5^64: Por todas partes el soberbio pino / de mu- 
¡el furor rodea. 

|bBccr que dé vueltas una cosa ó se mueva sobf^ su eje 
Qitij. 2,-11: Le tentó la clavija, que ficilmcnte se 
' daba vudits). Obreg. 1 ,5: Y rodeando la capa al brazo. 
Sin poder rodear Ea muía á una ni Á otra parte. Id. 1,21: 

una parle y k oira, buscíndolc el encaje. 
\\ 'cva. Valhükrama Ej. Buen ladr.: Cuando en 

L- callan !os hombreíi, j^iie no pueden rodear la 
9m. aib.: Quien hizo rodear con tanta íaciHdad una 
pesada. 
?ner 6 buscar con maila. Quij, 1,26: Si la fortuna 
^cosa£ de manera que. Sclvog. Iü3: De tal manera to 
' la fortuna, que en vuestras manos mi vida ó muerte 
•^A EJ. Jaev. 3 tSom. caar.: B rodeó y dispuso 
L. CeJest. XU, p. J 37: OSrno k \me creer que 
Vtí cumplía ddcauade yr, y era por mí seguridad! Q>tícn 



346 Origen v vida del i 



supiera assi rodear su prouecho, como yo? Id. p. 142: Lo qaekl 
vieja traydora con sus pestíferos hechizos ha rodeado y fecho. Cnm. ■ 
S. Fern. 15: Con su buena industria y saber ella lo rodeaba y ma- 
ñeaba todo. S. Ter. Fiind. 12: Tenía tan presente aquel Señor, por ■ 
quien padecía, que todo lo más que ella podía rodeaba, porque no 
entendiesen lo mucho que padecía. Cckst. VI, p. 69: Que si anda! 
rodeando su vestido, haze bien; pues tiene dello necesíidad{bus*) 
cando cómo le den una saya). Ovuído H. Ind. 46,22: Todo aquello | 
fué rodeado por malos e por la inadvertencia e mal consejo del go- \ 
bernador. Zabaleta Error 34: Piensa el poderoso, que con susten- 
tar sus hijos y criados cumpHdamente, rodeó muy comodebiasn 
obligación. 

Reflex. dar vueltas. León Príncipe: Y ansí el uno come el otrost 
rodea, como sobre quicio. 

Menearse, bullirse. G. Alf. 1,1,4: Yo llegué tan molido que, 
dando en el suelo, no me pude rodear por un gran rato. Valderrama 
£/'. 4 dom. cuar.: Sin rodearse casi los animales con tanto mal olor. 
Id.: Porque es el hombre como el madero, que cae en tierra, que no 
puede rodearse. Id. Fer. 4 dom. 4 cuan: Parado y sin rodearse de 
un lugar. Id. Cruz. Pues sois tan pesada, que no os podéis ro- 
dear. ToRR. FiL mor, 6,2: Caído en un lado, que ni tiene saber 
ni fuerza para rodearse. Valderrama £/. Ceniz.: Los tenía absortos, 
sin poder rodearse del lugar donde estaban. 

Metaf. L. Rueda II, 93: Mas como se rodea mi gente en hacer 
hacienda; todos duermen en Zamora. 

Ponerse al rededor, con de. Qaij. 1,32: Y rodeámonos dél más 
de treinta. Cabr. Mierc. 6° caar. 2: De vos se rodean luego y OE 
toman en medio. 

Hacer que se pongan al rededor, de. Leoíí Job. 14,9: Brotará poi 
mil partes y se rodeará de ramos y hojas. 

Más vale rodear que malpasar. (El vado crecido), c. 456. 

Más vale rodear que no ahogar, c. 456. 

Más vale rodear que no ahoyar. (Ir á la huesa), c. 456. 

Rodearse las cosas, parar en buen ó mal término por camine 
no esperados. 

Rodea-brazo (á), dando una vuelta al brazo pan arrpjia 



85. rodtar 



347 



con éL Ovicoo //. Ind. 20,8: Tiran una piedra á rotteabi'azo 
¡ecia f cierto y lejos. 

Rode-o, poív. cié rodc-ar. Acción de rodear fisícameníc cn 
sus acepciones. Villav. Mosqu. b,3Ai La negra, sombra de su 
pisa. / de tierra muchos pasos en rodeo. 
Camino largo y no derecho, y vuelta. León Cas. intr.: Enderece 
•'■yi por lodo» los nulos pasos •*€ e.^te camino y por todas las 
y rodcw de éi. V'aldeííhama EJ. Sob, doni. 4 atar.: Y 5e 
or lo? rodeos y l.-íberíntos. J. Pin. Agr, 3,25: TaiTtas puertas 
- rodeos, y vueltas y revueíias en él había. 
'■'^ ?^«usas y dilaciones. Pedro Vrd. 1: Siempre fué la ver- 
eda / por atajo 6 rodeo. Quij. 1^36: Porqué por tantos 
í:*¡r'j< dilatas de hacerme venturosa. 

no dcrecliau ó clans. QiüJ, 2,60: El ciclo por extraños 

. ...los rodeos.,., suele levantar los caidos, An\. líber: Quizd 

;.ieyn k*irv», lia traído h fortuna esíe lodco de haberme he- 

-^{ir dcstc háhiío que aborrezco. Quij. 1 ,42: Yo querría no de 

'■ <inQ por rodeos, dármete á conocer. 

JLKiuios en cJ tiablar. Qii(j, 1,11: Sin buscar arlificioso 

Je palabras. Id. 1,33: Andar buscando rodeos pnra decirle 
imientos- Id. 2,2; Bien puede?, Sancho, hablar 
Li jovJco algimo. CACtTTí. p5. 105: Andaba buscando 
.. i...- iu5 equivocas, y hablaba por rodeos. Valderrama 
i^íiorr.: Lo cual le díJo por un rodeo maravilloso. Lcon Job 
^¿ Smo que sea un rodeo de hablar. Caldch. Con gm^tt vengo 
^nocs/ [>ori{uc ad;-ertida y prudente» / rodeos busca talen* 
para que el dolor no llegue. Cac£«. ps. 1 18: Decidme clara- 
vue«tra voluntad, no andéis conmigo por rodeos. 
tn ta Qcrm. ¡unía de nrfíanes, como rueda de ellos. Rom' 
"í. 10: Y se juntaba cn rodeo / de rufos y de lagartos. 
¡iik de tinado que pasta para reconocerlo, venderlo, etc., y 
ir. Asi ea Arycnlina; pedir, dar, parar rodeo. 
I ::[f n pisar eí rodeo, en Argentina agnipnr la hadendfl de^ 
^ ■, n un lugar, para In venta, hierra ú alquila. 
rodeo sin deseo, ni atojo sin trabajo, q. 209. 
íjinai por rodeos anda, con arte había. (Tambicn nota A los 




cultos jerígonzos que nos quieren engañar dando AenteBdo'qM 
saben y no lo alcanzan), c. 338. 

Sin rodeos, con franqueza. 

Tiene buen rodeo, (Por el que ó la que es aliñada, que de c 
rodeo compone su casa), c. 609. 

Venirse con rodeos, tanteando la voluntad. 

Rode-ón, vuelta en redondo. Pic.Jast. 4,3: Tras esto re 
noció la espada, y finalmente dando un rodeón al chapeo alzó 
ojos. 

A-ppodeap, como rodear. P. Veoa ps. 2, v. 13, d. 3: No 
sentimiento del hueso insensible, sino de la telilla que le arrodea. 
Al tiempo de su conversión le arrodeó una gran luz del cielo 
todas partes. Id. ps. 4, v. 6, d. 5: De las tribulaciones que me ai 
dearon. Hoj. Viaje f. 1 50: No importa nada, que poco es lo qu 
arrodea. 

Arrodeo, como rodeo, de arrodear. P. Veoa. ps. 4, v. í 
5: Por huir dellos dan la vuelta y hacen arrodeos. Guev. M 
calv. 1,1: Todo estetan largo arrodeo hemos traido para de 
probar cómo el hijo de Dios fué muy sufrido. 

Rod-illa, de rotella, dimin. de rota, ó acaso, como rodillc 
rued-a. La parte de la pierna que la une al muslo y en que con 
su juego de ella. Frag. Cira]. 1,51: La primera se dice fémur, 
castellano muslo, y comienza desde su juntura de la cadera f 
ciendo en la rodilla. 

Paño vil para limpiar, por rodarse y arrastrarse. Qaij. 2,32: 
dillas de aparadores. Valderkama Ej. dom. 5 pas.: Porque la i 
Ha, con que friegan, la arriman á un rincón para otra vez. 

A media rodilla, hincando una sola. 

Como la rodilla de Mariquita, de lo que mancha, en ve; 
limpiar, y aun añaden: que deja más que quita. 

Como las rodillas, de lo muy sucio, del maltratado por otr 
palabra y humillado; ó como las rodillas de cocina. 

Como rodilla de cocina, del maltratado. 

Como rodilla de fogonero, de la prenda sucia y mugríoita. 

De rodilla en rodilla, de varón en varón. 

De rodillas, arrodillado. Quij. 1,36: Yo de rodillas roga 
cielo. Persií. 2,4: Y dio consigo en el suelo de rodillas. 




8S. rodiUa, 



34Q 



f la rodíHa, arrodillarse. 
tal rodilla con, lener t.il grado de pareníeaco con olro. 
cr5 rodillas, arrodillarse L Fcrn. 204: Hinquémosle las 




ia rodilla, acatar. Sebast. £!$/. cler, 1,14: U hincaba la 

de rodillas, ó ponerse. Qtdj. 1,1; V se hinque de 

I» 1,20: S« íiic á htticar de rodillas ante las de Don Qui- 
l6: Se ítíeron A poner de rodillas ante Don Fernando. Id. 
no, pucsío de rodillas. 

S filia de Mariparda, más me ensucia que me limpia. 
illa de Marl'Marlin, limpióme yo d ella, y limpiase tila 

m. 

Ülla de Mañóz, limpiaos á elía, y timpiarase ella á vos. 

$tá la rodilla que ia pantorrilla. c. 448. 
9i y llegábale á la rodilla, c. 223: No era nada la 
I llevaba en ta mano. 
tto de rodillas, rogar con todo ahinco. 

tde lana, á su dueño engaña. (La que se pone en la 
>/a para car^rsc el cántaro ó tablero sobre ella, porque 
ita al cargarse como es esponja y liviana, y inal acomo- 
I. 
IUI*a<1n, podill-ozo. Qolpe dado con la rodilla. 
Ull-ero, cosa de la rodill-a. J. Pin. Agr. 5,41: V pJega i 
Brunos nos pongan el sayo por cabecera en la cama, ó i 
flítnohada rodiliera. 
Jl««ra, sclíalcs en las rodillas de estar arrodillado, 
bu calzas ó pantalones junto i las rodillas. J. PtN. Agr. 
nta cl paje con rodilleras y ha de enviar A su padre por 
se remendar. Id. 30,27: Va ellos están en pié sacu- 
día capa tas rodilleras. Id. 33,1: V lu echa unas rodilleras 

í'ón, aument. de rod-illa, y en Colombia el de mucha 

ll-udo. de grandes rodillas. Corr. 49: Calla, calla. 






rodilludo, que á d« tu faltas, yo cumplo. Herr. Agr. 5,42:Nd ndi- 
lliido (el toro). 

A-t*i*ocl¡U-ai', de rodilla. 

¡ntrans. tocar con ella en tierra cayendo. L. Fern. 228: Verte 
en tierra arrodi!lar,/caer mi! veces de pechos. Valderrama. ^^ Fer. 
2 dom. í cuar.: Veis allí aquella calle de amargura, adonde arro- 
dillé con el peso de vuestras culpas. J. Enq. 31: La cruz á cuestK 
cargado/arrodillando y cayendo. 

Hincar la rodilla en tierra en señal de sumisión. J. Pm, 
Agr. 4,22: Estiman y honran á los otros, y más si rompen calan 
de aguja, porque si son de seda, ahí no hay más de que arrodillen 
todos delante dellos. 

Reflex. ponerse de rodillas. Cabr. p. 442: Sino para arro- 
dillaros á los sayones. Quij. 1,36: La que á tus pies está arrodillada. 
Zamora Mon, míst. pte. 7, S. Benito: Qué cosa más honrosa que 
arrodillarse á un rey, á quien un mundo se arrodilla. 

Caer. Valverde V. Cr. 6,37: Se arrodilló con la cruz sin podei 
dar paso adelante. 

Servir á otro, humillársele. Zabalcta. Dia f. Estrado: Aunqu - 
se arrodillaban á las otras. 

Api*o<ÜIla-niíeiito. Quij. 2,10: En esta sumisión y arres 
dillamiento que á tu contrahecha fígura hago. 

Rodela, del provenzal rodela, it. rotella, ant. fr. róele, fr. rG 
uelle; del dimin. rotélla, de rota rueda, por su forma redondeads 
Quij, 1,7: Acomodóse luego de una rodela. Id. 1,37: Embrazad 
de su rodela. 

Rodei-ero, el armado de rodel-a. Inc. Garcil. //. Flo^ 
1,2,10: Otros tantos infantes, entre arcabuceros, ballesteros y rodc 
leros fuesen á descubrir la tierra adentro. 

A-i'i'odel-ado, rodelero. Lop. Ámete de Toledo I: S«te 
Don Luis, Don Francisco, Leoneio y Finardo arrodelados. 

Roet, del antiguo francés róele rodela, de rotella, dimin. cr 
rota rueda. Pieza redonda en los cuarteles de los escudos de amuB- 
Arqot. Nobl. 1,103: Y este eradesíe linaje de los de Castro, derí 
cendiente de Diego Lainez... cuyas armas son seis róeles azules ^ 
campo de plata. Lope Mudarra VII, p. 482: De bandas y de n^« 
les / el paramento bordado. Id. Desdich. Esfef. VIII, 350: Sedo tíemr. 



85. rolh. 



151 



loerta esos blasotics/ y en e^e campo üzuI esos rocíes / ganados 
Iraríos escuadronea. 
lo. riH fr. roellc diico, (le rotella; pedazo de oro ó piala 
como una cizueüa. 
Kollo. vulgar y castizo de rotíílus, dímin. de rola rueda, lo 
no que rolde y rol; íl. rotólo, ruotolo, rullo, prov, rolle, rolle, 
Sle, pg. rol. rola. 

Cualquier cosa redonda y larna^ es decir lo que hoy llaman Ci- 
ro, asi un roílo de manteca, de- tabaco. MomtiÑ. Art. cocin. f. 10: 
r 'fe iiii pnlnio de rite rollo de tnasa y rccotíerás 

L .. :..iítíTÍ3.náonM.D,\'fí<i\Pariiis.Marf.S.JuaTí: 

■ manos i los rollos de oro. J. Pin. Agr. 24,2: Con aijuellos íollos 
pera blanca. 

r u.. „..,:.,,[,^ ijj jijcoia ú horca de piedra en forma redonda 6 de 
I»; . ,;;n¡a de la jurisdicción de villa. Covakkuisias. Lis. y 

1 23: Puede ser que te asa la justicia y le guinde del rollo. 
Al rollo que te esHre; ai rollo que os estire; vayase at rollo de 
ifa. c.b\i). 

Aadadai rolto; idos al rollo; vayase at rollo de Ecija. c. 513. 
Como rollos dt manteca, del niño robusto, 
fiíVíur 6 frac al rallo, despreciando y despidiendo. Quev. Mus, 
*-3&: No sintiera lu ausencia ni desvío / cuando fueras no á lia- 
lino al rollo. 

£sí •¡n rollo <1 roílilo de moníeea, del niño rííbijsto. 

Ti-'u ^ .. „, j en el rallo, 5er persona de cuenta en la villa y me- 
W rfspetn por asentarse junto al rollo (Covahr.) Ó por ser como 
<fc It gente grave y de justicia, li.tber sido concejales, etc. Loi'e 
Oom. Vil, 427: Que tienen piedra en el rollo. Qi ev. Tac. 7\ 
TWesi bastí ahorii tenía, como cada cual, mi piedra en el rollo, 
n tengo i mi padre. 

Vn rollo que le estire. (Negando dar algo que piden), c. 545. 
Viíjinsp al rollo que te estire. (Negando algo), c. 614. 
Uoll-n, rollo de espadafia trenzada para asegurar las colleras 
^ . forrándola en pellejo. Pragm, Tas, año Í680,/. 27.: 

Eíjc rolla para el yugo de carro 72 maravedís... cada par 
de arado 78 maravedís. 
:zz 



RoSl-izo, redondo, recio, de roll-o. Oviedo H, M. Íl 

Cilindrus, i, por columna ó cosa rolliza en luenoo. QaiJ. 1,20: 
za rolliza. Id. 1,25: Un mozo motilón, rollizo. Id. 1,47: Es r 
de carnes. Id. 2,49: Maguera tonto, bronco y rollizo. 

En Argentina leño ó corte de un tronco, en la forma ques 
barcan las maderas en el Paraná. 

RoU-ón, rollizo, recio y grueso como un roll-o. Corr 
rollones, apodo ó baldón como sorrollón: Es decir ¡so rollón! 
señor rollón. 

Hijos de la rollona. Corr. 206: Los hijos de la rollona, i 
ja de hijos regalones y malcriados). De la rolliza, como quier 
Pie. Just. \,3: Mecer ios hijos de la rollona. 

A-PPoU-ar, de" rollar, rollo. 

Trans. Formar rollo con algo, volviéndolo en sí n 
P. Veoa. ps. 5, V. 26, 27 y 28, d. 2: Un lienzo de Flandes 
cuando le van desenvolviendo por ima parte para que se vea, ; 
tamente arrollando por la otra. Gono. C. Dr. C.J. 1: Arrollar 
su baüja el pergamino. Id. Son. 44: Arrollad, Musa, vuestro peí 
no, / y dejad maliciosos en su clase. Cabr. p. 1 36: El pintor ti 
arrollado el pergamino. Valderrama Ej. 2 Pase: Envuelto y 
liado con mucho cuidado. Zabaleta Dlaf. Santiago: Arro 
el justillo hacia las sangraduras. 

Llevar rodando y barriendo la furia del agua, viento, esco 
enemigo, etc. Valderrama Ej. Mierc. 3. dom. cuar.: Y que lo3 
lió á todos. Id. Fer. 6 dom. 4 caar.: A los arroyos, que en i 
no van muy poderosos de agua, y todo lo arrollan. Ame. 
Descr. Esp. t. 1, f. 46: Sale un arroye con tanta furia que a 
las grandes piedras. Valderrama Ej. Per. 2 dom. I atar.: N 
cosa más despreciada ni que más ande debajo de los pies, [ 
más la arrolle cualquier escoba. Id. Sab. dom.l cuar.: Malogí 
y escureciendo una preciosa joya, arrollándola con las piedras 
Oviedo H. Ind. 50,27: Navios, que estaban en este puerto, e 
unos con otros arrollados en estas costas. Bibl. Gallará. 4,. 
Que solo entiendo de arrollar valientes / con el rodancho y el 
bunf gentes. 

Reflex. enroscarse. P. Weoa ps. 4. v. 3, d. 2: Se fué (el peí 



robre la rica colcha, Icndido muy á su sabor sobric lo 



j^ntí, ¡rn nául, correr mucho el buque, 
In-UuUus^ que lodo t o coge. J. Pin. Agr. 9,33: Esta 
Rea, que si no es para hombres cuerdos y de buenos entettdi- 
tnlos, cuales sois los présenles; otros arroílabollos la hobíeran 
iteado como conejo á ballestero, y se hubieran acogido al pecil- 
M tomillo. 

Des-«rroIlnr, descoger á deshacer el rollo. 
Mtiaf., que hay quien diga ser íralidsmo; pero que va con el 
dd idioma, declarar lo cifrado 6 arrollado, asi como dijo To- 
s FiL mor. 14,5: Desplegar la metáfora que lleva el texto, Cuan- 
hiy enredo, burujo, envolvimicnlo, esl.i mejor desenvolver. 
Es galicismo por esparcirse una doctrina, U luz, etc., acrecen- 
e, porque aquf no hay rollo metafórico de ningún género. 
Por evolucionar á el werdcn de la filosofía moderna no tenfa- 
i ^-cibo propio fuera del mudarse, y lo mismo puede ser^r 
nrroHar que dcsenvofver, pues se supone que hay progreso y 
rfaccionamicmo en ese werdcn de los seres, según dicha ñio* 
t. 

U<>«eappoll-o, posv. de desarroU-ar. 
En-rollnp, arrollar. 

l>e«M*n-ro!l>Ar. PiNt. Díol. Pelig. 2: Temístocíes cora- 
I los hombres que no hablan á las pinturas arrolladas, y los que 
iSaui y hablan á las desenrolladas y dc^cogidas, 
Uolde, rueda de personas, de rot(u)lus, dimin. de rota rueda; 
'O, cuyo erudito es rótiito, y el vulgar rollo. 

■ -- j/de, en Aragi'in coper con redes lo4 barbos que van 

1 orilla á desovar. 

Kiilila« en Aragón raja de melón, por rold-a. 
Tí ií»r!.ana, de rold-c, rodaja ó garrucha por donde correa las 
la izar y amainar en náutica. Euoen. Salaz. Cart. 39; 
DOip, M, I. 9. L 2S, 1. 22, n. 0[; Us roldanas para las iistagas 
el mismo chapuz y noenlncel chapuz y el árbol. 
d. i'?0: Fn él una roldana ó castülo con un pcmo ó 



ikit4ius, ruedas de poleas en los barcos. 



Rol, del fr. role, rotulus. Lista, nómina, catálogo. Sens6cii 
las nóminas de palacio. Ballest. Ea/ros. 3,8: Id en buen hontqoe' 
yo le contaré por Mayo. Acá os hallo en mi rol garrido amor. Aip 
CAZ. Cron. dec. 3, año 8, c. 3, § 1: No sé que diga ni con qué me 
engañe á mi mesmo; pues no veo en el rol de los difuntos al P. 
Francisco de Benavides. 

Rol-eo, de ro!. L. Grac. Crít. 1,5: En tarjetas y roleos. 

Rótulo y rétulo, erudito de rot-ulus, dimin. de rota, como 
rolde semierudito y rollo vulgar. Valderrama EJ. 5, (¡om.pasi 
Poner un rétulo encima que diga que son verdades. Qaij. 2,10: 
Como rétulos de cátedras. Id. 1,9: A los pies del cual estaba otro 
rétulo que decía. 

Rotul-ap, petul-ap, del anterior. Gitan.: Le suelen retal- 
lar por las esquinas vitor vítor. Qaij\ 2,73: Que no dejemos árbol 
por duro que sea, donde no la retule, y grabe su nombre. BuROOl 
Loreto 1,29: Queriendo que allí lo rotulasen Rey Nazareo. Manda 
rotularle el nombre en tres idiomas. 

Rulo, otra variante dialectal por bola y rollo que se rueda, 
de rotulus. Vulgar, y en la Germania cartucho de perdigones que 
parece lleno de oro. En Titaguas ruUo por crespo, rizo, en la Liten 
ruello por rodillo de piedra. En Aragón ruello el rodillo para alta- 
nar la era antes de trillar. 

RulaP, rodar, de rulo. 

Ruejo, otra variante dialectal de rollo, rotulus, rodillo, muda \ 
de molino, gran piedra, en Aragón rodillo de molino. Jarque Ot^ I 
dor 1,3,4: Estrujarlos con ruejo de pesadas razones. 

Comulgarle con ruejos de molino, en Arag. quererle convencer i 
de lo increíble. : 

Riejo, variante dialectal de ruejo. Corr. 289: Do no alcana j 
el viejo, alcanza el riejo. (El guijarro). 

Redondo, de rotundus, contaminado con red, rededor, de 
rota rueda; it. rotondo, ritondo, lomb. redond, nim. ratund, rtr, < 
radund, prov. rcdon, fr. rond, cat. redó, rodó. 

Lo de figura circular ó esférica. Qulj. 1,33: Una redonda bala 
de artillería. Id. 1,37: A una larga mesa como de tinelo, porque no li 
había redonda ni cuadrada. Id. 1,41: Un bajel redondo. Id. 2,prol: 



85. redondo. 



355 



ndoI« le ponía rtdondo como una bola. Cac£R. ps. 16: Están 

como una bola (¡gordos). 
iaf. completo^ lleno. Torr. FÍL mor. 5,6: Respondióle un mi 
ido. QttlJ. 1,21: El voto, que lo h.ibía echado redondo como 
Id. 1,45: Porque, voto á tal, yarrojrtle redondo. 
loiid-ar en la Genn. basquina, por lo hueca que ha de 
para meler to hurtado. 

ia redonda, en torno, volviéndose. QaiJ, l,\\: Sentáronse ;i 
; de las pieles seis delJQs. Id. 1,12: De los (pueblos) de 
u ¿ la redonda. Ld. 1,13: Se le pusieron á la redonda, 
1,22: Cada uno se dé una vuelta á la redonda. Id. 2,18: Y mu- 
[ tinajas i li redonda. León Job. 23, 1 1 : Llama la^os puestos á Ix 
I. Zamoka Mon. mhi. pie. 2, 1. 4, Simb. í: Le traen á la re- 
como de^-anadera. León Pimpollo: Es fruto que dará mucho 
porque á la redonda de Et, eslo es, en EL PersiL 4,2: En un 
déstos que csUn aquí á la redonda. Valperram^ £j. 4, dom. 
Los impíos y pecadores andan á U redonda del justo. Id. Ej&'C, 
i, Dom. 2 atarj Veréis un trompo andar á la redonda, Avora 
iLa desviaron de la cava para venir á la redonda con ella para 
mejor la casa. Oviedo H, índ. 24,Q: Hombre muy varón < 
3o en mis de veinte leguas á la redonda. Meno. G. Gran, 3: 
Ibansc bien, pero huraños y recat-idos^ y lodos sospechosos á 
>nda. LeoN Princ: V cu.indo lodo á [a redunda de él se 



da, redonda, que cada día ganos una dobla, No sé qué te 

tt que bien rain andas. (Dicen este cuento que un mozo bar- 

I tenia {^na de casar con la hija de una viuda rica, y para dar i 

que ganaba mucho al oficio, cada vez que veía á la viuda 

por su puerta, tomaba una herramienta y poníase á amolar, 

«Anda, redonda, que cada día ganas una dobla»; á li 

de amolar llamaba redonda. Tantas veces lo oyó la viuda, que 

I é entender por qué lo decía; y vtcndoíe poco medrado, dijo 

•No aé qué (c ganas, que bien ruin 3ndas>. Con esto espiró su 

Wi^n). c 49. 

> redOMito títtí Stuto^ (Por gran caída), c. 589. 
: la redonda, de alredor. Coi. perr.: Aunque sé que no es de 




356 Origen y vida del LSNOUAjt 



los rebaños de la redonda. G. Alf. 2,2,7: A los más de la redoBdi 
también repartía algunos escudos (á los jugadores). 

De redondo, rotundo, contundente. 

Dio con él redondo en el suelo. (Por caerle), c. 581. 

En redondo, al rededor. QaiJ. 2,53: Pues parece que ella (la vidi 
anda todo en redondo, digo, á la redonda. Gitan.: Al son de las c» 
les dando en redondo largas y ligerísimas vueltas. Picjast. 2,2,1,! 
Me miró en redondo con una sorna, que. Inc. Garciu Com. 2,2,1; 
Dio una vuelta en redondo y volvió con el rostro á la torre. Medh 
Grand. 2,14: Tienen de grueso algunas de ellas catorce palmos 
redondo, y casi cuatro estados de altura. Oviedo ff. ¡nd. 20,4: 
primero hombre que dio la vuelta al mundo universo y le circuyó f 
navegó todo en redondo. Id. 20,1: De nuestra nao Victoria, únicat 
primera que todo el orbe en redondo navegó. 

También vale clara y manifiestamente. 

Más redondo que el mundo, que una bola, que una naranjii 
que un queso, que una pelota, qne un cuarto, que la O. 

Por redondo, de lleno. 

Redondo y cuadrado, mas de todas partes cerrado; redonda } 
cuadrada, mas de todas partes cerrada. (Dícese de los doblados] 
callados), c. 479. 

Redond-ón, círculo ó figura circular grande. 

Redond-el, círculo, en taurom. el sitio donde se lidia en i 
plaza de toros. 

Al redondel, á la plaza de toros, al ruedo de ella. 

Redond-ela, entre guarnicioneros un fuste redondo d 
madera; en América redondel ó círculo. 

Salir á redondela, á pescar con red. 

Redond-éz, cualidad de lo redond-o. Quij. 1,19: Portod 
la redondez de la tierra. Id. 1,25: Hacíase por toda su redondez (dé 
peñón) un prado. 

Redond-illa, dimin. de redond-o. Cuatro versos de á ochl 
sílabas consonantes dos á dos. Quij. 2,4: Décimas ó redondillas. 

En Palencia baile en rueda con paseo. 

Redonda-mentef de manera redonda, clara y absoluta 

mente. 



85. rondar. 



357 



Redund-«tirf poner redonda alguna cosí; transitivo y re* 

^Cf. de la tiadendn, estado, quedar libre de deudASj cárga$ 

ira vivir con cierto desíihogo, y así de otras cosas, coni- 

irbs. Redondearse, descargarse de deudas y cuidados, acora o- 

i lo que se tienep lograr t^iencs para un bíenpasar. 

i»pre4londe-ap. Poner redondo, Cacer. ps. 89: Antes 

c/e.isedes eí mundo, amoníonásedes la tierra, la tomeá$edcs y 

ldrji<cdes, hacienJo toda ella un globo. 
tonda, término traído de Italia y militar; it ronda, Fr. ronde, 
>lundü5, rota rueda. QuiJ, •2»40: Aderezáronse de ronda. Id. 
ílr La noche de la ronda del Qobermdor. 

' entre eJ muro y Jas casas. A. Alv. Stlv. Píirif, 3 c, § Z' 

_tr las trascercas y [guardadas rondas. S. TtR. Mor. 1,1: 

lay muchas almas que se están en la ronda del castillo, que es 

'1 los que la guardan. Lo que reamente llaman hoy bulevar 

5 ui i M j„ española, que la hay en todas las ciudades. 

En Argentina hilera de hormigas tcrmiíes que á su paso cxlcr- 
liran ctianto hallan. 
[En ' ' 7. convite colectivo de copas de vino. 

lA L, . . ... j, rondadores, que no hay ley en tos hombres, (4nsí 
&piüe U cuerda, y es aviso para que las mujeres no se dejen 
ir de las teme/as de los hombres), c. 6. 
ICútno lú ronda del diabfo, ée ]o que queriendo hacer bien, 

ICeAor una randa, convidar á los presentes con vino, etc. 
Jpv V ronda, si queras que os responda, c. 402. 

,Vci. — .-j, en la* tabernas eJ número de copas Igual al de! 



Roiid-ni*, hacer la rond-a visitando de noche la ciudad. Quij. 

\Q: RcDiiando su ínsula. Id. 2,49; [:n siendo hora, vamos á rondar. 

Pa&cir la^ calles de noche, y aún de día frecuentando mucho 

sobretodo para ver á la querida. Ruf, dich» 1: ¿Es hombre 

entra en mí casa?/ —Róndala más no entra en ella. Viaj. parn, 

DI ti busque, aseche ni la ronde. Mirones: Yo se bien sui 

y U ruin intención con que rondaba esta caite. D. Vcqa 

5.yiiflii.*A rondarrio* la puerta. Id. S. Tíím.: Róndale la 



358 Okioen y Vida 




calle, paséale la puerta. J. Pin. Agr. 23,1: Vos. y los buciio»afloi i 
rondéis miiclias veces ia piiería. 

Mttaf. andar al rededor de uno para lograr algo de él. 

Le anda rondando, át lo CTcano, que se le avecina. 

Rondarle el sueño, una enfermedad, etc, amagarle. 

Y lo que te rondaré, y aun añaden: morena!, y: si no me Ikm 
soldado: de lo que trae consecuencias, de ordinario malas, ó dek 
que no queda acabado. 

Ronda-calles. Cabr.p. 301: Los rompepoyos, rondacallei 

Rond-alla, en Aragón rond-a de mozos con guitarras ; 
canto. 

Rond-eña, como rond-alla, la música de rond-a y baile. 

A-rrond-ar, hacer redondo algo, fr. arrondir, it. arrondan 
(Tesor. 1671). 

Redoma, vasija de vidrio redonda por abajo y cada vez nd 
estrecha hacia arriba; del ant. rotoma, arretoma, que vienen deliri 
bigo rcddma lagena (Oombav), botella (Marcel, Dozy) y que coat 
bajo latín rotumba (Ducanoe V, 810) derivóse probablemente d 
rotunda, como rotonda. En Venezuela es también redoma el viril d 
cristal para resguardar del polvo un busto, y toda obra de arquilK 
tura abovedada como cúpula ó rotonda, y en Covarrubías la ofrend 
de novios entre aldeanos, por su forma. QaiJ. 1,3: Redoma de ign 
de tal virtud. Id. 1,10: Una redoma del bálsamo de Fierabrás. D 
Veoa Disc. Fer. 6 dom. 2 cuar.: La redoma de agua de ángeles. 

Como redoma encantada, de lo que nos ofrece sorpresas. 

Redom-azo, golpe con la redom-a llena de tinta, en ven 
ganza de algún agravio. Metaf. del cuesco en Rinc. y Cort.: Redo 
mazos, unciones de miera. 

Redom-Ula, dimin. de redom-a. Obreg. 1,2: Un espejo mu] 
grande en un poyo muy pequeño de una ventana, y unas redomÜlM 
que lo acompañaban. 

Redom-ado, el doblado y cauteloso, que se guarda las cnsí 
y las encubre cual redom-a, sin manifestar su sentir. Carc Sn 
Pendencia redomada. Quev. Tac. 21. Con una alcorzada y ofa 
redomada. Q. Benav. 1, 147: ¡Pues y á unos bellacotes redomado 
O. A(f. 1,3,10: O hi de puta, traidor, qué nmdrígado y redonuk 
era. 



e«Inmad-azo, muy rcdomad-o. Espín, Obtfg. 1,P: (:l re- 
áía:Ot como no pudo hacer trcla, con el cuidado que yo tenia. 
,edoni-ón, cotno redoni-atio, y así en Honduras la besiía 
esti dünundo, en Argeiiiina, Chile, etc., el potro no doinaLlo, 
aviesas mañas. 

i»rre<loiu-ot«, en la Oerni. íuntar como en una redotn-aj 
:ivo r'-í-nndali/.ai'se, por los aspavi^rttos que hace ahuecando 
15 y manos ei que se escandaliza. 

-rredoniAflo, en la Germ. como redomaüoó sabio. 
u*andela, del fr. rondflíe, de rotundus. pieza redonda en 
tpuñadura de la l.in^a par:i defensa de la mano, platillo en 

^..,...,.„...»..„.»... 

Volvamos al er-a movimiento en general, ó scase el arlícu- 
piies c- es un apoyo y -¿r es el artículo ó el lomar ese mo- 
nto r mirando á lo lejos, á eflo, después á cualquier cosa. Si 
\oser-e tetidremos eí mismo vocablo, solo que íiiJefiniJo par 
Por eso se dice mis bien del tiempo» y aún del espacio, pero 
Babir ]o lejano ó lo cercano. F.1 movimiento asi indeñnidamenle 
r el brazo y la vista, pasan iola por las cosas sin 
. >;io, como en ara. Es, pues, er-e propiamente la 
na, d sucederse ó moverse indefinidamente, la serie, espacial 
■^nte. En el tiempn vale aún, en el espacio también^ 
;«... ... ere bai yo también, ni trt ti yo tampoco, nork- 

Iiuien quiera, es decir alguien y..., buscando con los ojoSi 
tUzi-ereHin i los nueve días, ¿orUi-ere-an al cabo de los 

' ! ' se vé que la vista y la mcnle van recorriendo lodos los 
i r la serie de nueve ú ocho, za ere tu también, orain ere 

bors. £re-a es, como era, la cara, apariencia total de Ta cosa, 

recorrléndols con los ojos, área eta irantzia la cara y el 
, la área <i superficie y lo hondo y octilto. Vimos ara y tra con 
or de modo y manera por el primordial de tendencia i: siri-ara 
•era á lo sirio; ere encierra la misma noción, pero de por %i no 
[«presar ese modo y movimienlo por ser indcfínido el eft: 
■Miirque vale proparcionar^ ordenar, poner al modo de. liene 
^|cn ere-da proporción, modelo y norma, orren-eredu-koa 



360 ORIUCN V VIDA DEL LENUl/AJt 

d conforme i ese, anen-ara-uaz eta ereduz erraiten da Scncftal 
conforme y según esto dice Séneca, nork-berak eskainiko da daenü- 
ren-eredu-z cada cual ofrecerá á proporción de lo que tuyierc, 
endu-an, ereda-z, tr^dit-ra conforme, segúnj al tenor y modo de, 
Andar al ere será obrar conforme d, dar gusto, seguirle el modo 
y humor, y eso valen ere-ga, erega-ta, erega-a: alperrik, ondú 
esanagaz, eraganko dozu en vano le darás gusto é te acomodarás 
á él, diciéndole hien, y s» adjefivo ere-gu, eregu bizi vivir á gusto, 
cómodanienfe, ni ain íitsegin ta eregu-zalea yo tan ainígo de pla- 
ceres y gustos ó de seguir mi inclinación, erega-izaile adutadot 
que se acomoda al otro en todo. 

Aclárase más esta voz con saber que ere es el posesivo del in- 
definido 6 relativo e^ como are el de aquéí, iré tuyo, ñire mío, así 
como con -n, niren, ziiren, ircn y eren de aquel de quien se trata, 
de otro indefinido. Así como aren es el tercero, el aquel, esto es, el 
no yo, ni el tú, así eren vale lo mismo, el otro, el tercero, y por ser 
indefinido de ellos, eren-egunago trasanteayer, elgaitz-crena ter- 
cianas, eren-bat un tercio, eren-ean á terceras partes, eren-gusa 
tercer primo, eren-ik por tercera vez. Si ire-ta es apropiarte tu, 
nire-tn apropiarme yo, ere-ta será apropiarse un tercero. Ocasión, 
monionlo oportuno es ere-ti de mucho ere ó aún también, tiempo 
indefinido, y egoista del ere suyo, á su gusto, muy suyo, que tiende 
en todo á lo suyo, á su manera y gusto. Con -z, ere-tz respecto de, 
relativamente á, al lado de, comparación, para con, es decir al modo 
de, Pekinen-eretzean tipia da es pequeño en comparación de 
Pekín, ire-eretzean en comparación de tí, ene-cretzean gaizto izan 
daza ha sido malo para conmigo. Vése á ojos visíasaquí el movi- 
miento de los ojos siguiendo toda la superficie ó are-a de la cosa ó 
del espacio, de modo que erega, eregu, eretz, eredu valen según, 
conforme, á proporción de, comparando, y recorriendo con la 
vista; de aquí erez-ka, eres-ka poco más ó menos, por alusión, ir 
como á la aventura, erezka ioan ta ediren diot sargia fui al buen 
tuntún y di con la entrada. En fin erets-i vale alcanzar y seguir, 
eretchi parecer, dictamen, figurarse uno ó parecerle, propiamente 
andar cotejando, junto ó al lado de ó eretz, siguiendo con los ojos 
la cosa. 

Esta noción tan abstracta, paralela del ara mirar allá, escudriñar. 



87. rtgcre. 



361 



erl, sino que todavfa lo es m^% por ^cr sencülaniente ere el 

udo de era 6 moverse sin más, aclíir^se por su aplicación 

I. Porque aratu física y concretamente es t\ arar y aílanar, y 

Un y eratu el riisponer la tierra conforme i, conformar, y ere-in, 

f, tre-i, ó digamos hacer ere ó movimíenlo» es c! semlimr, di- 

r, de»periliciar, es decir esparcir por el terreno recorriéndolo 

con la visla hemos icpeíido que se fecorría al decir ere, 

>on alera zan eranlzen tíucna ereinUera he a^iii que 

I el «cmbriidor i sembrar, Erem-dara es chorro, circulación de 

che al ordeñar, behmek ereindurarik ezta emaiten egun esta 

no da hoy ni pizca de ereindara» ereindara chin zik korai se 

venido el chorro de leche, la [eche circula, le ha venido el 

in, que dicen por Carrión. Erein-lari sembrador, ereín-Ua 

*ze sembrado, ereÍ-Ua siembra, litrra para sembrar. 

tfre vale iguaímente sembrar. Así se explica ere-ik 

.áei'k haz tu ere,-k luí ereik ara-kori thmt esa vara, es 

i'ento, alárgame. Otro caso concreto es erech-a, de 

-., al modo y comparación de, y vale la huella, el 

> que una cosa deja tras si, y «rw-/ es el estribillo, tarareo y 

que sigue, &e// orí fríre-crísinn ese siempre es su estribillo; 

Ibnibtén persecución, inclinarse á, seguir Iras, deseo y ansia, 

1/ geltigotan ííiunaganaízen den, berriz ta berriz beraga^ 

naiez ta eresiaz gelditzen da cuantas mis veces se va al 

' <|ueda con más querencia y ansia ó indinúdón de irse 

y. 

'rc-tJtUt lo que da de sf ere ó poder lender la vista y sembrar, 
ilabia espaciarse, es el espacio en general, extensión y su- 
terretio, solar, y por conlatiiinacíón ac.isocon yermo, el 
' yermo, ó grande espacio baldío, zcruko-eremueian en 
i celestiales. Otro caso como el del chorro de leche, que 
Jémmiar seíniJo, es la viruta que asi sale y dicese ereZ'ii-ka, 
cl lloriqueo seguido del niño y el rítmico caer del pe- 
cense ere-ía donde hay ere. Todo ello es movimiento in- 
ó serie y vicisitud, $ucederse y espaciarse. 



Los derivados euskcrIco« ere-ga, erega-ta obrar confonne 
» de, seguir cl modo de ser de, acomodar, como ere^dií mo- 



362 Oriqen y vida do. tOtéiOi 




délo, norma, proporción, según, y ere-gu lo del acomodarse y 
porción, y era-ko conforme, conveniente, salen del tr-a, er-t 
miento, c! seguir conforme, manera, modo de obrar. Esía noóte 
del obrar conforme á, al hilo de, en fíia, á la manera, en unapalabrt 
derecha y rectamente, fué la que pasó á nuestros nombres dd «y, 
de! derecho. Son las veces euskéricas dichas pintura visual del tn» 
verse por el campo y no lo es menos la raíz I-E reg por eregí 
Comencemos por ei latino erga respecto de, junto á, que es d 
. mismo erega del euskcra: ttonstricem Suram gnovisti nostrum, quií 
modo erga aedes habet» (Plauto), que vivejuntoácasa. Eneuskea 
se diría con eretz al lado de, junto á; así como el para conmigo ó 
ene-eretz-ean suena en latín erga me. En euskera erega es acomo- 
darse á otro, hacer su gusto, obrar á su modo, andar al ere ó mo- 
verse bácia; en latín erga vale hacia ó junto á, para con, lo cuilno 
es más que acomodarse y seguir tras él, como erecha y eretchi h 
huella y seguir. £rgí) pues es conjunción ilativa por *erego, segúi 
Brea!, <de un sustantivo *regum,> es decir el eregu euskérico, puei 
valdría lo que e regione, como el antiguo cargo, que Fcsio i^te^ 
preta por cam regó, «corgo apud antiguos pro adverbio, quod es( 
profecto, ponebatur>, es decir derechamente, así es. Cuanto á li 
forma son dos adverbios como intra é intro, dice Bréal; cuanto ti 
significado pueden cotejarse con apad, praeter, en el sentido de s^ 
cundum, dirigiéndose y mirando frente por frente. Yo creo que 
erga y ergo son los euskoros erega y eregu ni más ni menos. U 
raíz de reg-o, ¿pé^-to, arj-atí skt, rak-ya godo, es este mismo íf^p^ 
perdida \s e- inicia! que conservaron erga y ergo, los cuales a 
cambio perdieron la -e- medial. En la acepción de instar, cofflflt 
á modo de, que tiene ergo hallamos su valor primitivo, el mlsiDO 
de erga en dirección á, y ei du op£y-u> por £psir-<o, ópéT-vají! tenifcí 
hacia, alargar, presentar, opL^-vú-oiiac me alargo, alcanzo, ops^-fit 
5ps^'.;, opd|u>a extensión entre los dos brazos abiertos. El alcanzar dd 
skt. arj-ati es á ópÍYio, dice Curtius, lo que tangen en alemán á erfíW' 
£E/í, es decir lo que alargar á alcanzar: para alcanzar hay que ÚÜ* 
garse. La voz media r-fl-jé en skt. equivale á ópiTp/dojicii, rJ-üS rtcto» 
derechamente, raj-is serie, blanco é intento á donde se enderca !• 
mira, rj-ras guía ó endcrezador, rUj-an rey que guía ó endereaS 
en zend. ereza derecho, recto, verdadero, dedo indicador. Tambüa 



. rích-ati, Hch-ase inBn. védico, celebrar, alabar, rich liimiio, 
ndor, verso del Rig-veda ú ríg-veda, cokccíón de hímno:s sa- 
dos, que cuando se recitan se lUman rkíi-as, y son ocíio libros 
ándalas; rik'tha riquexa, bienes logrados, rik-va vódic. que 
t, que jUha, riitüti alabar, celebrar. 
En godo rak-yan enderezar, regir^ alargar, an|. al. ret'chen, al. 
fren, ags. raeíchan, raecean, ing!. to nach. En godo reik-s rey, 
í, ani, aL flhhi al. Rtich, rico, es decir poderoso y señor, í'ried- 
, Htin-rich con el vator de rey ó señor. Oodo raifits recio, de- 
troenle, aiií. a!. ríA/, al. recht, norso rettr.agi. riht. ingl. rr^/if, 
ÍUJ lal. y rosAífl zendico, parlicipio pasivo, lo enderc?jido, 
tvial intento. En irl. rerarg' direxií, ríá^e imperium, d y acus. 
\riga tc^t^ Zsi goáo airkn(i)& hltrv, derecho, ags- eorkan-stan, 
, al. trchan, erchen. Según eslo los ricos son los que habían de 
' oiis derecho^» y guardar mejor el derecho, pues son los di- 
que coderecan y guían á ios demás. Y así es que son loa 
I tiesos, los que llevan el agua á su molino y caciquean á los 
icndetczándolo lodo para sí. Por lu m^nos lates son Jos más 
! yo conozco. 

En tolin reg-ere guiar, llevar, rcgír^ e& decir enderezar ó llevar 
^•rigere alzar, -rexi, -rec-tutn, cor-riñere corregir, cor-rec- 
.'}n, í/5-, dl-rigere dirigir, di-rec~tio dirección, di-rec-íara 
prectas derechura, derecho, ó directo, e-rigere erigir, por-rigere 
Blar, alargar, como en el verbo griego, sub-rigere. Verbos coa 
icn cl radical de algunos tiempos: por^w (pórrigo), ptr-gere^ 
seguir, ex-pergiscor, -per-recttts, -per-gisci deüperiarse, 
\ptrgt-Jacere despertar, sur-gtrít sur-rexí, -rectüm al/arse, 
\rgrre, consurgere, dé-, ex-, in-, in-surrectio insurrección, 
vgere, re-sarrectio resurrección. Derivados: ree-tus redo» 
en derechura, ó rec-té, rec-fio dirección, nc-tor, rtc-iurü, 
]ido rcclilud, rtct-an^iilus, regio dirección, regiíjn, regi-men, 
rrgU, regal-ar-i$ regular, rtx regáis rey, reg-ina reiiu, 
regio, reg-ulus dimín, régulo, reg^n-um reino, lo regido, 
1, regn-are reinar. 

rogar, propiamente dirigirse á uno preguntándole, y en 
I corapucslüs dirigirse, ab-rogart abrogar, ar-rogare mierro- 
.•dopUr, atribuir, arrogarse, ar-ro^ans arrogante, mrrogú-nt-itk 



•I 



Ist. rex rey, galo -rix en nombres propios como Orgdartc, 
rí, gen. rig, hoy rigk,riogh, raikneach reina, cimr. r/tícaudS 
reik-s caudillo, señor, rc/A:-í dominio, ags. ríícA-í regnum, ni 
^■'.ij,5; ant. al. nhh-i, de donde ags. ntche, ñor. rikr, ant. al. ricA. 

^ dives, rico, al. /?eícA, saj. nki. Del ani. al. rihhi ó sca ntchi, 

el it. ncco, fr. riche, cast. r/co: son adjetivos -/ del voca 
Reinar es nij-ati en skt., reg-n-are de reg-n-am, godo rí/Ará 
riksian, ñor. rjAr/a, ant. al. richan ó nchison. La idea primi 
de enderezar, poner derechamente, ¿péfíu alargar, uf-rak-ya 
ags. rek-an regere y curare, y r/Aí por recias, god. ru/A 
re/fr, ant. al. reht. 

Fué pues el rey un regidor ó enderezador. Hasta dond 
alcanza de los I-E, siempre los vemos gobernados en co 
parcialmente por reyes; pero el poder y significación varí 
eslavos meridionales han conservado casi enteramente la pe 
la antigua raza indo-europea. El píeme ó nación se divide er 
ó bratsfvos, y tiene un señor llamado glavar pleminski i 
de la nación, ó djupan, djapa, voyvoda (ruso voi multitud, es 
guiar). Es elegido y puede ser deaposeido, cuando no es va 
entendido en el gobierno. Durante la paz ejerce el poder jud 
ejecutivo, durante la guerra goza del derecho de vida y muei 



87. r€gen* 



365 



cofñam negaverjt terra» (Au. Marc. 2S,5). -Regeá Iiabent. 

im lamen vi» petidet ín pcipulí setilenlia.» V Tácito (Germ. c. 

: rcgibiis infinita aiit libera {io{ts\zS';(Annal. Í3,bA): *Vcntio . 

e, qui nutíanem FrisJoruní regebant, in qunnttiin Germán! 

antur*. Sns cargos eran el judimlj el sacerdotal, el admintstrali- 

, d militar. El atií. aj. chuning, ags. cyning, ñor. konungr no 

uno de tantos nobles; es un adjetivo -inga de ''kunhs rey, y 

•incipe, hijo de rey. Y *kunis ó "kumos rey es una pci*soni- 

del pueblo, de la raza, no distinguiéndose más que en el 

I de *kunio-m raza, íinl. al. cfiunni, alj^o a^í como 'j AjSo; era 

lác los I¡ dios, délos <ii Vj^oí, y como en ag^. léod princeps 

:.) y /¿tN/gcns (fem.), entre los francos salios /Aeoíí domínus, 

L al. diot pueblo, godo Ihiudans pactXsJc y tHiada puebfo, 

.al. truhtin señor y tnsht muchedumbre, ñor. fylkir y fylki 

9, godo kintiüís r¡i£\imv y lat. gens. También se le llama el 

ero, que es lo que pritt-cep-s sígniRca (prímum capere), asi el 

Mnos y el irt. cét prlmus, anl. galo UntU'gnatos, en 

', ni. Fürsl pdncipff y primero, eii godo /rííayn señor 

ct./rflrva cl primero, de! eubkaro barua cabeza, El rey ó príncipe 

alíd en !a guerra es en al. Heriog, ant. al. herizogo, aor, 

r, como voyvodn en eslavo y dax en lalín. 

Cuanto i los celtas, de los galoá sabemos por César que tenían 

I senado, y to$ bretones una especie de magnates (reges, ^jvotiw), 

■ cuales en Cintuim solo reinaban cualio (Bel. gal. 3,22). En 

lÜamaban ri, gen. rig, cimr. rAr. dominas, baro, sátrapas, nobi- 

UL rex, clmr. rttcti dominas, &aira|>as, breL roe de *rt'gni, el 

latino. Asi en In anii^im Irlanda, dundc había Ircs 

■ rig: los (níitnos, Rig Tmtha {laath pueblo, ^odo thiada, 

9aÍo, umbr. totam); mas tievados los Rig Mor (mor grande), 

ó Rig Bttiden (badén m\ichediimbre), ó «king of com- 

nafcs de lod'tr> Rig Cmcidfi (cdiced provincia), 

/ origen, Ironto dv ra/a), Rig Rurecii (rure se- 

td rey provincia!, el gran rey de Irlanda (O' CuRRy, Manners 

•néC !,229). Todos cr;iri elegidos, pero solo de entre !.i clase 

(jc,^.-;. ,.y. y por costumbre se había ceñido á una familu here- 

a, y los electores eran de la dase privilegiada. También se 

el rey fál y triatfj. 



'*^^^"'^* 




366 Oriucn y vida del LCNOÜAlé 




En los Vedas se hallan tierras gobernadas por un rey, rBjln,ó 
por varios rajuñas. El rey era elegido como entre los germanos; m 
un gopajanasya ó zoi|j.7¡v Xawv, ags. f olees hyrdt. En la época vifr 
ca la monarquía aparece absoluta y heredataria. 

De los persas nos cuenta Herodoto (1,125) que primero sepir- 
tieron en tres fsvsa, los naoop^aSat, los Mapdtp'.o*, los Moasíot. Un 
pi^Tp7¡ ó fratría de los primeros era la de los *Ayoi|jL£v!ía', y de esh 
salieron los reyes, svtfsv w. pao'.Xés; oí IlepasTdoc. 78^9^01. El imperio 
posterior del cAoA ó rey, xchdyathiya de las cuneiformes, rey de 
reyes, se alejaba tanto de la manera indo-europea, como el oriente 
del occidente. 

De los reyes romanos (Mommsen P.ÓI; Schweqler i?OflL 
Gesch. 1- ,645) hay que decir que eran elegibles, y que podía H^ 
gar á serlo todo hijo de vecino, sin ceñirse á clase noble ó sobre» 
Mente. Su poder fué el del pater familias en su casa, es decir absoluto, 
y abarcaba lo administrativo, lo militar y lo religioso; su única fnbi 
consistía ea no salirse de la ley sin consentimiento del consejo de 
los ancianos y de la junta del pueblo. Originariamente también k 
gobernaron por reyes los demás itaüotas, el meddix tatlcus de los 
sabelios (*meti-deics, \if(zii ó nÉíonm, el homérico iQXT^xoptc íjÜ 
(j.é(!ovts<;). 

Otra cosa fué el poder real entre los helenos. Del vocablo 
paa'Xsúc; no hay nada averiguado, si viene de *^ot-, paívtu, el adllid 
que hace ír ó guía al Aeú; ó \r¡6^ pueblo, como seg^ún Plutarco sue- 
na el nombre antiguo de los espartanos (zp^oYstac (tésalo xar^ó^, Tám), 
ó si es el lit. gimtis=*^a<3i, como en codo kindins, el gens gentil 
Tampoco se sabe del título Fáva^ que lleva paoiXñc en Homero, 
probablemente frigio de origen, pues se halla en una inscripción 
}icqpo Fovox; ni del túpawot; ó tirano, que se lee por primera vez eo 
Arquíloco, y parece tan extraño como los demás. 

El paatXsúc de la Iliada y Odisea nada tiene de electivo; es un 
StoTpetpi^f; ó Sto^Evi^c, es decir de raza divina, cuya dignidad post de 
padres á hijos. Su poder en la paz hallábase cercenado por loi 
^épovTsc (i^Y^Topsc v;d8 tLsdovxsc), que, como él| se llamaban paoúiijac y 
tal vez fueron antes príncipes de la misma raza. Con ellos juzgl d 
rey en las juntas, asistiendo como mirones las gentes del pneMo^ 
flunque ¿1 tiene el poder judicial y el sacerdotal. Pero en la gMtfl 



87. regere. 



3fi7 



iMtVrectio d< vidji y mu crie, como dice Agamenón en un 

t de la Iliatia, qiie cíU Arisíóldes (PoUt. 3,9,2): tA^ 

-■,;. Posee haciendas de Li corona, t:;uvoí. y vol'-inln- 

, de los subditos, 3cii:;va'., Oí;l;t:2;. Esía manera de ser 

reyes en Grecia encerraba elementos antiguos originarios y 

^ posteriormente del Asia. 

- 1 rt-te Tedíenlo podernos barruntar la manera de liaberse 

ó rey en el primitivo pueblo indo-europeo: 

La dignidad real no fue hcredítarín, sino electiva, eligiéndolo 

del Sippe Cvik-poti, V. vicas), y de la Familia (Vems- 

Poco á poco de hecho fueron los elegidos de una familia ó 

mis poderoso, ahriéndosc así camino la corona hereditaria. 

La autoridad del rey tenía de ptir sí ó contra sí la autoridad del 

>, de suerte que la constitución política indo-europea rodeihase 

do» quicios^ el rey y el pueblo, el uno como ejecutor elegido 

id pueblo» éslc como consultor judicial y administrativo, i ma- 

de un senatus Ó ^t^vjiia (Esparta antigua) de bs principales. 

B cargo y deberes del rey eran presidir el consejo del pueblo 

ejecutar las decisiones; en h guerra era el adalid y con 

poderes qnc en la paz, y en ésta con los poderes judicial y 

it, de los que se habla en sus propíos lugares (Jtiez, 

ífa). 

La contribución del pueblo consistía en libres y acostumbri- 
^rcsenles que hacfan al rey. 
Us insignias exteriores eran algún adorno en la cabeu, 
Cotre loi germanos, aunque no consta claramente; pero hubíe- 
le serlo muy pronto, como siempre lo han sido» el cetro» la 
y el Ifxmo. 
lo Á la extensión de cada reino, cierto es que» como cnlre 
rivros meridionales, cada rey lo era de una nación, en el sentido 
do y antiguo de esti palabra, es decir de un píeme 6 reuaión 
nlstvo£ emparentados. Cómo llegó á serlo de vanos pueblos, 
abemos. Los germanos y leto^eslavos perdieron el vocablo pri< 
» 'rflí», y de ellos los germaíio$ y lituanos lo tomaron después 
celias, pues del antiguo galo *rT¿-c salió el godo reiks a^x^"*» 
átmi» lo hallaniog en nombres propios (Thtoderkh, Fríe- 
Htíaridi),y ca una rúnica inscripción íAtottr/Ar rex popati^ 




368 Oríüen y vida del lenüuajc 



Del g.'ílo ambactas, cliente de los poderosos, tomaron lunfaj 
el ant. al. ambahf, ags. onbiht, godo andbahts servidor. De el 
escribe Cesar (6,15): «Eorum (equitum), ut quisque est genere < 
piisque amplissimus, ita plurimos circum se ambactos diéntese 
habeí». Estos préstamos antiquísimos de vocablos dan á enteiu 
que la institución estaba bien arraigada. Por consiguiente \ospa£ 
ó aldeas primitivas se convirtieron entre celtas y germanos en 
vitates por el poder creciente de estos *ng-€s, ayudados de susfli 
bactos, señoreando varias naciones; confírmalo el vocablo gem 
nico que significa prisionero y esclavo, que se tomó igualmente d 
celta. Por consiguiente la organización y desenvolvimiento de 
ciudad puede decirse que vino del occidente de Europa, de los a 
tas. En ios Gallas hubo más ciudades antes de Cesar, que despui 
gobernadas por reyes, pues cl mismo Cesar nombra varías 1 
milias, cuyos padres lo habían sido anteriormente. También enl 
los eslavos tenían los reyes y príncipes stts servidores, lít. tiyana 
ant, ruso tiani, tivana, y estos nombres tomados de los gcrmanc 
del norso ihyónn servidor, esclavo. Entre los eslavos meridionah 
se hallan varios p/emena unidos 'políticamente en una unidad (( 
vitas), señoreando á los demás el píeme más poderoso, y teniend 
su jefe ó djapan una dignidad superior á la de ios otros djapan 
Así nació el estado de los eslavos meridionales. En un prindpi 
el más señalado de los djupaní fué un primus ínter pares, en Se 
via veliki djupan ó el gran djapan, en Croacia consérvase 
viejo vocablo knez, que es el superior de los voyvode. También ! 
llama kraly, esl. kraü rey, ruso koroli, alb. krall rey extranjer 
gr. mod. zpáXvjs, turco kral, tomado de Cario Magno, lo cual indit 
la gran influencia de los germanos sobre los eslavos en esta parte. 

Ei no hallarse vocablo común en las I-E para nombrar al pobi 
y al rico da por averiguado que no hubo semejante diferencia ( 
clases en aquellos dichosos tiempos; y así es natural que sucedies 
ya que la propiedad particular era desconocida, siendo todas \ 
haciendas comunales. En gr. el rico dícese z^-oúsio;, de idLoüti 
lleno, abundancia, -i¡jL->.iij|jLt llenar; el pobre -évhj^, de xÉvofim tt 
bajar, zwi; trabajo, pena; xccu/o; es pobre y mendigo, irccówn» andi 
despavorido, aconchado. En latín dives rico, divitiae riquezas, ( 
divas divino, como fortanae yfortanatas dtfors suerte; pau-pt 



hrt cl de poco, wj-po;, patt-cvs. goi^o faw-ai; ^dfcus mendi- 

I ikl. ml/íiitX fallo en el cuerpt\ mendum faifa. ido auclags 

\tt Tior. audhugr, ags. éadtg, ant. al. úfak, de *aua upes, en ñor. 

r, ags, éad, an!. al. fit; godo gabigs rico, ^flíieí' rique^n.^íion 

io ¿j/*/7ií pobre, de *arbftmo, godo arbaílhs, a]. Arbdt tra- 

Q, esJ. rafra criado. El ant, al riA/rí rico, rlhtaom riqueza, de 

¡vienen ritos lérmínos caslcllanos, se refieren al poder de los 

^£i pobre en godo fiaiks, cal. chiaku; ant. al. betelciri de 

ir, ñor. vtrdhgangr mcndicalio, <a going begging otic's 

•. En csl. bogaiii rico, de donde el líL bagótas, de 6o^ü Dios, 

^divcs á^divas; uboga \^(ihxe,\\\.ubügas^y nebogu, li(. nc- 

(W. En Ii(. el puhre wargrtigas de Uíijr^fíJS necesidad, misciia, ^ 

. wargs mal, sufrimiento. 

El rico tiene, pues, algo de los dioses, como latiibién se ve en' 

M cl que Ksiá guardado de buen genio 6 divinidad tutelar. 

Iiaduce el ¡idKdpio; dichoso no por sfdig, saíida^ aL selig, 

; su propia verdión, sino por audags rico. De modo que la íe- 

I csÜ en la riqueza. El paraíso, lugar de los bicuavenlurados, 

thigar de la riqueza, pues ct eslavo ray, vtrey, Iti. roy^s parai- 

I d skt, rft/ bienes, el lat. rfs rei cosas, Pero lo que no tiene 

de lioja es que «poderoso caballero ea don dinero, la ri- 

1 y ct poder andan juntos (Cesar Bef. gat, 6,22), de tos galos 

ndieron los germanos y su vocablo e« nuestro rico y fique- 

¡ pobre es el trabaíador, el trabajo es la pobreza, y aun el 

)noral, e' ^ . díjosc de :rívos y r,ivr¡ii pobre, tjabajado. 

se .t lo extraño de la doctrina predicada en el 

1 del tnonlf. Blenavenlurados los pobres y los humildes, los 

perseguidos, despreciados y malditos de las gentes. La 

, de Cristo vino del cíelo y A 61 se endereza; de tejas abajo 

fas cl dinero C raudio es de amar, «como dice Juan Ruiz, 

¡loa del dinero (4Q0-527) es una glosa sin par de esta doc- 

I Sy lovyeres dyneros avr.is consolación, / plaser E alearía, del 

L Ración, / comprarás parayso, ganarás salua(;iún, / do son 

; dineros esta mucha bcndi<;íón>. 

' ■ (Est. iber. 41) considera eí feikl.ilisiiKi español de 

. . . Jino una iiirts-continu.ilio del de lus ibcrus, y no 

moa cfsacir^n original ni como una únporlación exúiica. Cl Iro- 

14 




370 Oriuen y vida del LENQUAír ' 



peí io no paso su rasero nivelador por la Península: no desti 
vida loeal ni las instituciones nacionales de los iberos: lasen 
bre aciscriplicia subsistió después de la conquista en iguales 
cioncs que antes, y fué causa de que no penetrase aquí el C( 
romano: quedaron las milicias locales, de ciudad y provincia 
ronse los antit^uos feudos territoriales, verdaderos Estados cor 
res de siervos: subditos inmediatos del príncipe ó noble que 
quiría por herencia. Entre aquellos señores ó hwaxfA, que 
III a. J. C. reúnen sus mesnadas en Elche, coligados con i 
régulos p'-.ra derrotar á Asdrubal (Apiano 6,5), ó aquél Alu 
pocos años después pone á servicio de Escipión Africano 5 
dados alistados entre sus clientes (Livio 26, 50), y los no 
Cauca, Didymo y Vcriniano, que en las postrimerías del I 
hacen una leva entre les siervos de sus heredades, sufícienl 
contener durante muchos años la irrupción de los barbare 
Pirineo (Zosimo Hist. 6, Sozoí.í. Hist 9, Orosio VII, 40, 
H. Vand. año 406), ó la mujer deTheudis, que ofrece á eí 
guardia de 200 hombres, enchanchados entre los colonos y > 
de sus vastísimas posesiones, con que ganó la corona visig( 
hay solución de continuidad. Plínio nombra uno de aquellc 
nates del siglo I (22,57), Valerio Máximo deja trasparentar 
armadas entre esos potentados (5,4 y 3). 

Q\\t España se hallaba dividida en infinidad de regiones 
en tribus, cada una de las cuales tenía su mandón ó régulo, i 
cierta y averij^uada, sobre iodo por las noticias de Livio (2 
33,21). 

La derecha ó diestra tiene un nombre común en las I-l 
dakshina, zend. dashina, esl. desinu, lil. deszine, alb. i 
Ssí'/j;, ís;í"po;, dexfer, irl. dess, godo taihswó, ant. zSsawa 
indicadora, dic-cre, la del gesto, ó habla primitiva, que es 1 
vale en euskera es-ka mano, la del habla ó es, de donde es4 

Para la izquierda hay variedad. En skt. savya, zend. húv} 
shuj. Además con valor de caído, flaco, XairJ;, laevus, esl. fevi 
el de torcido axat^; y scaevas; y godo hleiduma, irl. cié de *, 
cié y claon obliquus, laí. ant. clivius, cliviam auspiclum ó sin 
malo, xXiri; y xXivw inclinar; lo opuesto de directus dcrecl 
rechts, esl. prava rectus, dexter, fr. droit. En fin ant. al. kac 



87. regtre 



371 



tangueo ó ser débil; en csl. kruchitku frígiJi» 
que en Icheso kfsnak izquierda. 
[córapunitiva tienen sin-isUr, arrl. al. win-istar, ñor. 
id. vairya-starat dp-í^ípoc. l-o bueno es que ístns cora- 
ireccn oponerse en el concepto á lo qne dicen Eos voca- 
^CH«5. U derecha es U mano más poderosa y obradora; ta 
i la torcida, la flaca. Y sin embargo el zend. vairyasíilra rcs- 

ÍL wr/yffs, comparativo de Vflffl mejor, mis elegible y 
^t^Típ-ií á (iptiíov, ¿píTK-; el mejor, winistar al anl. al. 
. Lo mismo el irl. tuath izquierda y godo tíiiuth bueno, 
htv -,Á propósito. Es que en estos lérmiiios inffuyú la 

■t> I os ó vuelo de ías aves. En gr. ejfwvinio; izquierda 

buena sij^íñcación. Se miraba al origen Ó al camino que 

k volar las a^'cs, cuyo agüero se observaba. Mirando al 
de buen agüero si el ave venía de la izquierda é iba 
Írech.t, hacia el oricnle ó mediodía. Asi se concierta el que 
baños la izquierda hiera de buen agQero y la dereclia 
legos, «ita nobis sinistra videnlur, Graiis et barbaris 
líiora» (Oc. Div. 2,39). Tal \'c¿ ya en la época indo-curo- 
tribus atendían al punto de partida unas, otras á la 
el vuelo de las aves, ó en cada ave la dirección ó el, 
itingiiía en particular. Así en Roma n^ismo dice PJatHo 
,1,12): -Picus et comix ab lacva, parra ab dcxlera con- 




par Derecho el conjunto de leyes escrita';, dviles 

mandan ó prohiben, su origen históri<:o c^ bien 

ij:n Europa. Múbolo en Ürecia desde el siglo Vil {a. J. C), 

idaron por escrito las leyus de Zaíeuco, Ch.irondas, , 

en Roma se lomaron de Grecia el s. V las de Las doet 

raíl atlo* tn;ítí Urde, el s, V (d, J. C.) comenzaion i 

jyas los pueblos germánicos, en latín ó en lengua 

>'a en picna cultura cristiano-romana (Urunner, D. fft- 

, 282). Desput^ del año 1020 se compuso el mis an* 

niso, el de Jaroslav, ó de Novgorod (EwEtf^, D. tílt, 

258). No se sabe cuándo nacieron las leyes 

.. : i, Mor, Aícill, recogidas con el derecho canónioo 

: ó X (Mainc, Early Hist. of l/atiL Itct i y 2); sobre 



las de Gales véase Walter (p. 355). Sabido es que tales codiSar 
ciones suponen centenares y aún millares de años, durante los Ok 
les fueron naciendo y practicándose las leyes, después reducidas i 
códigos, pasando de boca en boca por la tradición y como costum- 
bres de los pueblos. Solo vamos á decir algo acerca de la antigücdid 
y naturaleza de estas leyes ó costumbres no escritas. Para ello lo 
primero distíngase el derecho objetivo de su subjetivo conocimiento. 
Puede un pueblo regirse muchos años por leyes y costumbres ric^ 
bidas y heredadas, sin formar concepto cabal del Derecho ni de li 
Ley, ni tener un cuerpo de doctrinas orales ó escritas. Antes bia 
apenas se concibe pueblo ni sociedad, por agreste y pequeña qnt 
sea, sin ciertas prácticas consuetudinarias, todo ello prescindiendo 
del reflejo conocimiento de los principios jurídicos y ni aun étioofc 
¿Cuándo y en qué circunstancias se despertó esa conciencia juríditt 
de! derecho y de la ley en los pueblos I-E? Eso es lo que hay qv 
averiguar. 

El vocablo skt. ría es entre los indios ó arios el que lleva la ida 
del derecho, de la regla, de lo conveniente, en la naturaleza y en di 
hombre, digamos del orden que se vé en el universo, y que con» 
bido en el alma lleva á ponerlo en las propias acciones con mayoí 
ó menor reflexión. Quedó personificada esta idea y fueron los pr^ 
tectores de Rta, los dioses Mitra, Varuna y los cinco Adityas (el 90^ 
la luna y los cinco planetas). Responde en la jurisprudencia romtti 
ratum ó ratio (Leist, Graeco-ital. Rechtsgeschichte p. 199). Enstt 
también tomó este valor, ó mejor dicho conservólo del euskaro 
deber, el antiquísimo vocablo dhar-man, dhar-ma, ó ffópoo;, firmni 
El derecho, la religión y la moral andan barajados aqui, no meirt 
que en el Dharmagústra ó libro del derecho, de los det>eres. Sofcn 
el valor de esta raíz, que encierra la ética euskérica y natural, hillll 
remos en otro lugar. De dh&,, zí&t¡\u poner salió dhü-man lo puak| 
instituido, sobre todo lo ordenado por Mitra y Varuna en el ordtf 
doméstico; igualmente en ant. persa data ley, persa dúd derecfcil 
arm. dat, gr. 6é\Liz, ds^iio't;, junto á Vxr¡ y vd^c Aparecen solos lO 
dos primeros en Homero y vienen de zidr¡^t; d'jo] de }izbc*'j^i=diuiti 
indicar, como ia-dex, vin-dex. Mi vsxusí; dtupldtxat; ¿povTo¿ptf 
(Odis. 11,570), juzgaban en tomo del rey; xpívcoot Oé\kiamz (R» I 
387), en el foro ejercitan los torcidos juicios. Pero desde Homei 

I 



87. regere. 



yiz 



c y W¡ir5if« tomaron la acepción de orden cósmico, físico y mo- 
Mlabíeddo por tos dioses, y Síin^ quedó más y más ceñido al dere- 
civil y iir:licia humana, aunque siempre fué Díke una hija de 
w£s. Idéntico d 6á|ií'; es el homérico óaÍYj de ¿otoi;, que responde, 
in unos, al ski. satya verdadero, real, aunque éste ea el etío; ó 
Úeriv-ado del participio del verbo ser. No se haUa en Homero 
ley, uso, v»[i'Cw acosltimbrar, irl. nói, de *nomso uso, y parece 
o ley escrita desde Klcislhenes (R. HrRZEL'ATpa^í ví¡|io;, Abh, tí. 
: blst Kl d. kgl süchs. Oes. d. W. 20,49). Las leyes de Ora- 
se llaman biz\ifÁt no víjiíit, es decir institutiones, estatuios. 
En latín responde /ds á Séjuc. y tfis á ííxyj. Sígnica tal vcz/as 
esjóit« dicho (fiírí, ^tí\i{ hablar, esl. fríjsní fábula, incantaiio), 
de los Dioses, ley divina. El iits es la decisión de] magistrado 
* 'o civil, y se relaciona con tarare, como en sueco íag 
! amento y ley. Es etimológicamente lo conveniente, adap- 
!, ajustado. En zend. responde yaosh puro, mayormente en lo 
ioso, ^1. yGS sano y santo en !a forma f(tm ca ytX ca. La ley, 
Eísco ü'giid lege, se duda si viene de ícgo, Xéim íBruomann), ó es 
irso fój! piíir. ley. eJ godo Ugan, ia^yan, al. Uegen, legen poner, 
fftfiíTa; de tiftrjpi y dhaman de dha. Lex se dijo, no menos 
chn y fí-y propias, del cuKo anleríor no escrito, y /í^-ea 
|i ■ los deceiuviros. En umbrío mers ius, del \i^j\ifi\ IrL 

■, godo mita con el valor de medir, juzgar (V. Ja^)- 
las germánicas, en jodo witt^tk v.¡io^, ñor. vitadh, fris. witat, 
«I. wUzüd, de ía raíz videre, godo witan, de modo que valen 
rimicnio; y godo rf«5ms juicio, norso tfdrnr, ags. rfdm, ant. al, 
I, emparentados con dhtXman, Bé\ít^, lo puesto. Al ¡dg norso, 
jonado antes, por "íagu, responde su derivado ags. tagu. 
Jordanis (c. II) se llamaban también tas leyes dadas por sus 
> bt(t)lafiines. En ant. al. fiwa, fris. H, e, ags. ¿re, atMf, emparen- 
\ con aevum, godo «/ws tiempo, «íct oiwi, ski. éva, curso, 
costumbre, es decir to que corre y suele siempre hacerse. 
li^, como derecho, en írL recht, aní. at. reht, ñor. réttr, godo 
el latino rectus. En el Rigveda se halla su correspon- 
- Junto al Rtíi. Es en al. Recht. La misma ¡dea en eslavo 
ida el derecho, pravw recio, de pro» lo opuesto de krivida 
a torcido; en lit. prowa. La ley en eslava es zakona^ es 



decir la costumbre hecha ley, como vopCf opuesto á aran j 
obytchay costumbre puramente, como e6oc. 

Tratándose en las juntas públicas de los 1-E entre el rey y d co- 
mún de cuestiones, litigios y asuntos de todas suertes, las decisio- 
nes tomaban color como de ley para en adelante, se apwlaba al uso^ 
á los precedentes, y venían así á ejercitar el derecho y á formar Iq» 
tradicionales. Por !o visto de los términos en cada lengua se ski 
que no tuvieron un concepto abstracto del Derecho ni de la justidL 
La costumbre derivada de padres á hijos, cuando no se tomata et* 
teramcnle como cosa decididamente establecida por ley, se di)» 
?¡6o; uso, skt. svadha miLTiCTa propia; el gr. ¿fio; uso, costumbre, d 
godo sidas, el ñor. sidhr, ant. al. sita, al. Sitie vienen de otraniz 
sedfi. No es creíble que las leyes ó cosas establecidas, cuyos nonit]Ri 
vimos antes, ni estos usos, se tomaran en aquellos tiempos por Iqra 
y ordenaciones derivadas de los dioses. Sin embargo como aiguna 
de los términos dichos llevan en su mayor antigüedad algo de sagnh 
do, pudieran haber concebido el derecho y la justicia como puntal 
bajo el amparo de las divinidades. Solo hay la grave diñcultadde 
que los dioses en aquella época no habían aun tomado la persoaifi- 
cación y el valor ético que hiciera distinguir el bien del mal. No 
puede ponerse en duda, dice Oldenberg, que las ideas de justo é 
injusto nacieron de la vida social, y que antes eran independienfci 
de la creencia en los dioses. No son buenos y amigos de los hom- 
bres en aquella primera edad, lo cual es necesario fundamento át 
la conciencia religiosa; sino que solo se les trata como á poderosos 
irresistibles, etc. Más tarde, cuando el concepto de los dioses fuélni" 
manándose, como de seres sobrenaturales que se cuidan del bienes 
tar de los humanos, la bondad, la justicia, el derecho hubieron de 
atribuírseles por más alta manera que á los hombres y entonos 
nació la religión propiamente dicha, antes de la cual solo bubo 
temor á la naturaleza endiosada, á las fuerzas personificadas deliu^ 
verso, y la idea de justicia arraigó en la divinidad como de ellfli 
derivada, empalmándose así la ética con el dogma. Lo más creibte 
es que este enlace de la religión y la moral naciera con la creadóft 
del sacerdocio, desconocida en los primeros tiempos por los I-& 
Fueron después retirándose poco á poco del cargo de rey los d6 




refere. 



T? 



'o á qucditr atí más deslindados Jos con- 

eremos como en cííra el derecho objelivo de los I-E en 
cipalcs. Acerca del derecho doméslíco, hay que decir 
4^ amo (ie ia casa era el cabeza de ramuja^ el cual ad- 
Bujercs por venía que de ellas ¡e hacían sus padres, pu- 
estas varias, pero una principal, llamada señara ó ama 
Kü paroce hubiera disltnciÓii alguna entre los hijos 
5)(ai» imijeres; el coiiceplo de hijos legítimos y bastardos 
ás tarde con el del concubinato. Podfa adoptar hijos el señor 
tenía en toíla la familia derecho iüinítado de viJa y 
BU mano estaba el desechar á los tiijos desconocidos y 
p\os y eiiferrttos de la casa. La niujcr se veía alada por 
ba Gdelidad cotiyugal, no siéndole dado por causa 
arsc de sn marido, bien que él podía alejarla de sí; 
tial, ya no podía c!la volverse á casar, sino que seguía 
, casa del difunto ó se mataba en su tumba. 
la propiedad de bienes no había todavía claro conceplo. 

Ído en común i los miembros de la familia, pero deba- 
encs de) amo de la casa, que era el que de todo disponía 
i. La propiedad era del común, y distribuíanse los cam- 
' 'ríos los vecinos por tiempo más ó menos 
. :.is; sólo sí parlición de los bienes de la casa 
s caso». No se conocían ricos y pobres^ nobles y plebeyos, 
b prt^iedad emre todos. Pero podía disponerse de las co* 
como lo dan a entender los vocablos vender, com- 



E%, co 
ele 
nina 
o, el 



inal sólo había un crimen castigado por el poder co- 
cí llamado a^as en sk(., «70; en griego, es decir el 
el prücomún, como la traición á la p^itria, lacobardíAi. 
rey, ele. Juzgábalo entonces el pueblo y era castigado 
le. Lo5 demA^ crímenes quedaban i merced de los inte- 
farailia ó del barrio, los cuales se vengaban y rctaha- 
\0K tal por tal, diente por diente, ó recibiendo ganado 
ompensa. Fuera del dicho crimen, parece hubo alguna 
límicntü judicial, actuando el rey ante la junta por él 
cj, ad:niliase el juramento y en ciertos casos tí 



376 Origen y vida del lemg 

juicio llamado de Dios, y se oía á los testigos. Las más veces wk 
cual se tomaba el derecho por su mano. Solamente los salteadORl 
eran perseguidos en común, popular y públicamente. En osos de 
diferencias entre dos aldeas ó Sippes, lo probable es que el rey 
decídieVa como arbitro. 

El guisante es de dos suertes, el Pisam sativam L. y el Pism 
arvense L. El primero, ó huertano ó cultivado, es el único que co- 
nocemos de la época prehistórica por los palafitos suizos de la edid 
de piedra, y parece también en Hisarlik; pero fué ajeno á la cultuil 
egipcio-semítica, al revés que e! haba y la lenteja. El Ervum ErvWa 
L., en lat. ervam, por *ere-gvo, *erO'gvo, opo^c, es el ant. al. ara- 
weiz, arwjz, ags. earfe, ñor. ertr, al. Erbse, Erwe, y parece subió 
del mediodía á Alemania. Igualmenk sps^tvd»;, como úóx-tvfc; 
de ávflo; lo que crece, hierba, flor, que es el mismo erv-um. Estos 
nombres parecen derivados del ere~i, ere-in sembrar, como propias 
plantas de huerto, al modo que llamamos nosotrd^ del huerto las 
hortalizas. 

38. Derecho, de dircctus; it. diretto, diritto, dritto, nim. 
drept, rtr. dretg, prov. dreit, drech, fr. droit, cat. dret, pg. direito. 
El vulgar drecho se halla por ej. en L. Rueda, Aceitunas: Tendréis 
un olivar hecho y drecho; en el s. XV en Baena p. 301: Que eto 
allegase muy bien su drecho; en el s. XIV en J. Man. C. Luc: Non 
es razón nin drecho que la gane heme, estando home en pecado 
mortal; en el s. XIII en Apolonio 97: Pusiéronlo drecho en medio 
del mercado. 

Como adjetivo, recto. Qaij. 2,60: Informándose primero cuál er* 
el más derecho camino para ir á Barcelona. Tia ftng.: Se fué dere- 
cha á la cama. Quij. 2,50: Las afrentas que van derechas contra 1« 
hermosura. S. Ter. Vid. 7: No dudaba de que iba derecha al délo- 

Vertical. Lope, Discreta enam. 1,1: Crió Dios derecho al hom- 
bre / porque al cielo ver pudiera. Erg. Araac. 6: Aunque la cues- 
ta es áspera y derecha, / muchos á la alta cumbre han arribado. 

Metaf., justo. Leos Job 34: El que es Dios, esto es la regia d« 
todo ¿cómo puede aborrecer lo derecho? Tirso Palabr. yplam. I, I • 
Mas si coligieras deso / la derecha conclusión. 

Lado del cuerpo opuesto al en que se siente latir el conzilni 7 



88. derecho. 



Zll 



t CAt de esc lado. Qaij. 1.18: Que está i su derecha mano. 
A H. E. 1»2: Que á mano siníeaíra se llamaba ailánttco, co- 
la i la derecha i llamarse gálico ó galkgo. 
lustantfk'a<« ta derecha por Ea ntanu derecha. Qüij. 1.45: Y con 
cha asió á Don Quijote. 

!0 suslantivo ei derecho es lo ordenado por ley natural divi- 
bumana. Mariana H, E. 22,14; Que parece era conlu razón y 
Saav, Empr- 21: Los mismos que habían de ser guardas 
,0 son dura cadena de la servidumbre del pueblo. 
que puede uno hacer sin apartarse de la ley, facultad reco- 
da, natural ó legal de ejccular ú oiuiíir un acto. Mariana H. £. 
t Allcg?haTi... cí dcreclio que la naturaleza y Dios da á lodos de 
r la libertad y evitar la servidumbre. 

•orresponde i uno conforme á la ley, facultad de hacer 
;ue la ley nos permite. Mariana H. E. 20,2; No quiso 
tiecer, sea por no fiarse en su derecho, sea por esíar rfsuclio 
iJerse de sus manos. Qiiij. 2,72: Ante el cual .ilcalUe pidió Don 
jclc poi una petición de que á su derecho convenía de que. 
Honoririos de algunas profesiones. Quij. 2J7: Protesto i este 
íf que lodo el mal y daño que esias besiias hicieren corra y vaja 
■lía, con mils mis salarios y deiechos. 

hacer jusliciaj dar ó ton;ar satisfacción. Qmj. 2,7; Por- 

MleTnuda con su tardanza el derecho de lo& tuertos, el amparo 

I) 

r,L^^ . «erróla. Gatat. 5; En dos días que durd el maestral» 
IOS por todas las islas de aquel derecho, sin poder en ntn- 
brsir abrigo. 

de la teU ó de otras cosas, por donde han de ser vistas. 
. Dial, med, t. 36: Cómo podrá tener dos reversos, pues 
íne dos derechos, ni aun uno? 

^ i/frccAas, justamente, bien. QuiJ. I.líi: El miedo que tienes 

lace Sancho que ni veas ni oyas á derechas. Retablo marav.: 

vos que me hablen á derechas, que yo cntendcrí á píe llano. 

'. podr.: No podrá hacer cosa á derechas, Vaiocrrama /^. 

éom. 4 cuar.: Pero por el contrario, no haciendo cosa i de- 

Id. Ceniza 2: No hay vitiud á derechas, ni santidad i dere- 

ai honra i derechas en una mala lengua. Grac. Crit. 1,10 



Nunca suelen hacer estos cosa á derechas. J. Pin. Agr, 2ft,8: (^ 
fué al revés. No digo sino que fué muy á derechas contra lo <p 
dejé de decir. D. Veoa Paráis. S. Ant: La tierra es cstcrii y no d 
fruto á derechas. Cacer, ps. 52: No harán cosa á derechas. Vaim 
RRAMA EJerc. Fer. 4 Dom. 1 caar.: Nunca jamás andará á deredn 
como el que anda cojo. 

A derecha y á izquierda, hacer algo en todas direcciones, si 
mirar á quien ayude ó estorbe. 

A la derecha, á la mano derecha. 

A la derecha, que á la izquierda hay barro, á la derecha. 

A las derechas, suple intenciones, sin segundas, honradamenl 
QuiJ. 1,12: Que á las derechas es buen cristiano. /«ez div.: Horab 
de bien á las derechas (del bien y honrado á las izquierdas enuih 
rufianes). Muniesa Caar. 13,1: Ser verdaderos creyentes y católia 
á las derechas. % 

Cada uno habla en derecho de su dedo. c. 328; ó alega. 

Ceder de su derecho, desistir de una pretensión. 

Con estos derechos, nacen los cogombros tuertos; con t(á 
derechos, se hacen los cogombros tuertos. (Que no siempre se 1 
de ejecutar el rigor de la ley á la letra, porque á veces la mud 
justicia se torna injusticia), c. 351 y 353. 

Darle la derecha, la acera. 

De derecho, según ley y justicia. QuiJ. 1 , 1 7: Se les debe de fue 
y de derecho. Id. 1,24: A él tocaba de justo derecho hacer. 

Derecho apurado, tuerto ha tornado, condena la severidad. 

Derecho de pataleo, resistencia ó quejas inútiles, por no haW 
sele de oír. 

Derecho de pernada, metaf. beneficio que se obtiene de prim 
cía en algo. 

Donde no hay, derecho se pierde. Al que no tiene, el rey 
hace libre. 

Es derecho de las narices. (Encaminar sin certeza, y dedr t 
algo que está en frente de las narices), a. 522; examinando ó jiL 
gando uno las cosas por su conveniencia. 

En derecho de su dedo. (Juzgar cada uno), c. 522f conforme 
su conveniencia. 



88. derecho. 



37Q 



'itr por derecho^ ir de fíente y con nobleza ó acierto al 



i 



ta derecha, y dátale con la zurda, del que toma algo por 
uio ác lo que es y deí que hace im dispárale. 
i en sv derecho, abonando su proceder. 
ir á atrecho, comparecer por sí 6 por oiro en juicio y obli- 
pasar por la senlencia. 
\Uír en derecho de su dedo. (Enderezando á iU provecho). 

t derecho, justica. QaiJ. 1,26: Fasta que la hubiese fedia 
aquel mal caballero. 
nifre de bkn á las derechas. (Alabanza de hombre honrado 
en iralo). c. 543. 

kftcho á. J^ Pin. Agr. 32,2S: SI van Impedidos y son bu«- 
derechos al cíeloi y si son malos van derechos al infierno. 
por derecho, vulgar sin vacilación, con resolvicidn, 
faesabe la derecha, no Ío sepa ta izgaierái. c. 199. 
t derecho que un altnocafie (ironice), que una algarroba, de 
ilgarrohar dar á una co^ la figura corva y torcida del fruto 
,TTobo. Más derecho que un cuerno, que una hoz (ironice), 
pino, qu« una veb. Tanibicn irónicamente: tres más arla 
güebo, / mis derecha que una jos; / más blanca que mi 
fo, / mis fea que un bolo á Dios. Más derecho que una cafla, 
lie: ponte como las cañas, que dicen las madres á los hijea 
le se levanten de la cama ó del auelo- 
s derecho que un huso. L Orac. Crit. 2,7: Si pretende casa- 
que ande mis derecho que un huso. Qn//. t,4: Más derecha 
fma de Guadarrama. 
|kcft0 á salvo, c. 6 1 9. 
'ame derecho, y darte he an cuarto. (Moteja de tuerto y jibo- 
467. 

perder derechos, ni llevar cohechos, c 213. Con plena jus« 
n perdonar lo suyo ni aceptar cohecho. QuiJ. 2,-i9: Yo go- 
testa ínsula sin perdonar derecho ni llevar cobecho. Id. 2,51: 

II nn he locado derecho ni llevado cohecho. 
das derecho, ni tomes cohecho, c. 213, 



380 Origen y vida del isibojvr' 

No es mucho que pierdas tu derecho, no sabiendo Aaarfil| 
hecho, c. 224. 

No hacer cosa á derechas, errarlo todo. 

Perder de su derecho. (Por ceder), c. 601. Oran. Meta. 24:Dh| 
y noche nunca para (el movimiento de nuestra vida), sino siempR | 
va perdiendo de su derecho. 

Por derecho, sin rodeos. 

Su derecho á salvo. (Sacar), c, 569. 

Tener derecho en. M. Chaide Magd. 3,14: Tiene derecho emál 

Usar de su derecho, valerse de la acción que le compete, qa^| 
cer su libertad. 

De pecha-mente, con destreza y justicia, alas claras y di* | 
rectamente. 

Derech-ero. Corr. 78: El año derechero, el besugo al sol 
y el hornazo al fuego. (Se ha de comer; que por Navidad hide J i 
haga sol, y por Pascua de flores, tiempo de hornazos, haga frescoy 
Iluevia). Berc. MU. 90: Madre eres de fijo alcalde derechero OuslO 
juez). 

Derech-éz. León Job 11 vers.: Y descubriese á tu arrogU'* 
■cia loca / su abismo de saber, su derecheza. 

Derech-osOy en Honduras el copropietario de una cosa. 

I>ereeh-ura, rectitud. Mont. Alf. 1,8: Ca si fuera por la 
derechura, enojará al venado. Berc, S. Lor. 74: Padre, si bien qui- 
siesses derechura catar. Id. 37: Non serie derechura.... darlo ec 
malos usos. 

Derechup-fa, como derechur-a. Berc. Loor A\: QuandC 
fué de doi;e anuos, maguer ninno de días, / ya iba voceando las suc: 
derechurías. 

Rey, de regem rex; it. re, prov. rei, fr. roi, pg. rei. Qaij* 1,Q 
Un discreto rey de Portugal. 

En la baraja. Quij. 2,57: Si jugares a! reinado, / los cientosó V 
primera, / los reyes huyan de tí, / ases ni sietes no veas. 

El que guarda e! ganado de cerda en los lugares, el hombre 
animal que sobresale entre los demás, el hombre magnánimo 
liberal. 

En Qerm. gallo, por su dominio en el corral; de aquí: Q rey ^ 
mi gallo. 



8S. rey. 



3S1 



Acairdase def rey que rabió. (Para decir que una cosa es muy 

i, príndpalmenle si es pnsada muy antigua), c. 63. 

Adiante, como o rey de Portugal. (Usárnosle imilando al porta- 

,). c- 56. 

Adonde está ti rty, allí está (a corte, c. 56. 

A donde va el Rey, allá va tu corte, c. 9. 

Atgae no tiene, et rey le hace Jranco. c. 36. Qué le pueden 

,r? 

Ai rey me atengo, dice el que le condene atenerse á alguna ley 

losidóa. 
AI rey mozo y gallo, pelallo. (Cosa que ta leemos y ta vimos en 

IOS que chupan al rty y al reino, como lo hizo Xevrcs en Es- 
;gafto por rnainoradizúj. c. 41. 
Atrey qoe fuera, á la reina que fuera, á cualquiera. 
A¡ rey y á la reina obedecernos, á este etcétera no conocemos. 
[¡ndo á vizcaínos oyendo leer las provisiones reales: fíey de Cas- 

de León, etc). c. 41. 
At rey y al rio, nanea te tengas muy vecino; porque si se enoja, 

lo deja barrido, c. 41. 
Átutr {por) rey, acl.imaric por tal. Vald, DiaL leng.: En Asíu- 

. alzaron por rey de España al infank D, Pelayo. 
Aifta el rey la traición, y at traidor non. c. 66, 
Áasi podréis llamar al rey. compadre, c. 47 . 
Aate reyes, ó grandes, ó calta, ó cosas gratas habla, c. 52. 
Antes rey que tfuena ley. c. 52. 
Aquel es rey, que nunca vio rey; 6 que nunca vio al rey. c. 61, 

A;if/ del rey. (Pidiendo favor á la justicia), c. 516. 

A quien rmda tiene, el Rey le hace franco: ó á quien no titnt. 

\y 

A rty muerto, reino revuelto, c. 22. 
Arey muerto, rey puesto, c. 22. 

A toda ley, ayude Dios á naestro Rey. c. 19. A toda ley, vÍpú 
%. c. 19. A toda ley, viva nuestro /?*y. c. 19. 
A ttt rey no ofendas, ni te metas en sus rentas, c. 19. 
Cada rty puede hacer ley. c 329. 
Cada ano es rey en su casa, c 327. 
Como el rey, que vive con comodidades. 




382 Origen v vida del lenquaje 



Como el rey en sa trono, á gusto. 

Como el rey, que donde no está no parece. (Sois, eres, toj^. 
c. 359. 

Como el rey que la mandó matar. (Dícese certificando alfo). 
c. 359. 

Como reyes, altivez y soberbia. 
Como un rey, de posición desahogada. 
Con el rey en el cuerpo, el ministro que alardea del nombre 
del rey y se excede en el uso de su autoridad. 

Con el Rey me eché, mas pata me levanté, me quedé, me háÜt 
c. 350. 

Con el Rey, poquitas. (Entiende burlas, y acomódalo cada uno 
á sí), c. 350. Con el Rey, poquitas, ó pocas, y esas muy beÜacas, 
(Echa pulla), c. 350. 

Con el Rey, y la Cruzada, y la Santa Inquisición, chitón. 
c. 350. . 

Cual es el rey, tal es la grey. c. 363. 

Cuando yo hablo, firma el rey, resolución, sinceridad en d 
hablar. 

Daréle algo que no se le caiga, que no se lo quite rey ni Roqoe, \ 
(Amenaza: que le dará jíolpes y palos), c. 576. j 

Del rey abajo, abarcando á todos. 
Del rey que fuese, no aguantando ni tolerando algo. 
Detrás al rey le llaman cornudo, no hay que cuidar de lo que 
digan Á espaldas nuestras. 

Donde está el rey, á cien leguas. (Para medrar y tener quietud), 
c. 290. 

Donde está el rey, está la corte; á donde está el rey, c. 2Q0. 
Donde va el rey, va la corte, c. 292. 
Do no está el rey, no le hallan, ó no parece, c. 239. 
Échate y f oiga, rey de Zamora, c. 140. 

El rey de las abejas no tiene aguijón y tiene orejas. (Atiendaiwr- 
reyes). c. 107. 

El rey entra como puede, y reina como quiere, c. 107, 
El rey es como el fuego, que al que está más cerca más le Oh^ 
tienta, y quema. (Dícese por privados que caen, y otros que ofenden^ 
la majestad y son destruidos), c. 107. 



88. rey. 



383 



Ei rey es poco para sa porquero. (Dtcese át\ vano y presunt uo- 
>). o. 107. 

£i rey fué viejo á Toro, y iríno moto, (Pide con donaire que el 

^ozo eche vino; )i»^!a de la ambigüedad del vocablo vino, por el 

ao de uva5 y por el prcícrtto del verbo venir; no eníendiú esta gra~ 

, el Comendador, que dice: y volvió mozo, atribuyéndolo á la 

nctancta de friiUs y otras cosas de Toro, habiendo oíros lugares 

mis deleitosos y agradables; mejor fuera qite entendiera leyen- 

voitió mozo, que se avisa al mozo que vuelva presto del manda* 

», ó que ^^lelva el asador, si está asando, y para con este donaire 

Iver el plato en la mesa, del lado que tiene lo inejor^ como se dice 

eí otro: eí mundo redondo. En otros refranes se dice esta misma 

i ambigua del vino: «Crislo, ¿por quién vino? Por lodos vino»; 

, vieja fué i Zaragoza, y vino moza-; maneras son de pedir de 

r). c. 107. 

El Rey Grillo; el rey Perico; eí rey Mandinga. (De mandinga, 

nielos). c. 521. 
í:i ri /V;'.7 donde puede, no donde quiere, o. 107. 
FA rr ". ¿.ilio; es el rey mi galio; es el rey sa gallo. (Dícese 
. y del qde presume tener favor^ y mando, y privanza, 
.1 frase cantarte buen gallo; buen gallo te canta-. 6 me 

ES rey que rabió; y llevaba ta manía arrastrando, c. 107- 
Bnyqut ruWí), y se añavle: por gactias, víiny antiguamente; 
•Jet tiempo del ny que... (üarhas son graves difícuftadcs y 
- -L». y ¡levaba ta manta arrastrando: esas <:ran sus dcsdidias. 
fí rey vfl á do puede, no á do quiere, c. 1 07. 
ÍStty ya no paga bt^fones, rechazando majaderías de cho- 



" '•' -fT'vrf^, mal vecino. (Porque el rey embarga, y Ilevt 
e las heredades de junto i sus bosques^ y la 
lue junto al camino la disfrutan pasajeros), c. 107. 
^ fi»^^Prto, qut ti rey era macho. (Burla de ignorancias crasas). 

I Bs como tí rey, que donde no está no parece; 6 era, 6 soy 
Ptírey.cIW. 



£5e es rey, que nunca vio rey; ó que nanea vid al nj. c 1: 

Está hecho un rey, del regalado y bien acomodado. 

Estar á treinta con rey. {Tómase de ios tudescos que vienen á 
la costa de la Andalucía á cargar y embarcar mosto, que con eldesn 
que traen beben harto y para tener orden de treinta hacen un rey,ii 
cual cuida de los otros que se emborrachan, y él no ha de beber a 
aquel tiempo que dura la borrachera de los otros; es por eshr! 
borracho), c, 533. 

Hacerle saltar por el rey de Francia. (Apremiar mucho á unoi 
Haréle saltar por el rey de Francia; tómase el símil de los pcrrilloi 
que traen los ciegos enseñados á saltar por un arquillo, dicienda 
«salta por el rey de Francia», y salta; «salta por la mala tabernera* 
y no salta), c. 492. 

Hidalgo como el rey, noble como el que más. 

La del rey, la calle. 

Manda noso Señor ó Rey de Portugal, que ningún sea fosad 
á echar los barreños al prado: que comen los gamoniños, qü 
son para virotiños para matar los castexanos, que son peón 
que demos y diabos. (Imita la habla portuguesa, impropiameni 
por burlar), c. 446. 

Más católico que el rey de España. 

Mata, que el rey perdona. (Dicho por ironía), c. 458, 

Meniides, buen rey, mentides, non decides la verdad, c. 460. 

Muérese el rey y el papa, y el duque, y el prior de Guadalapi 
c. 471. 

Muérese el rey y el papa y el que no tiene capa. c. 471. 

Ni quito ni pongo rey, dice el que se sale ó no entra en un m 
gocio; del dicho de Duguesch'n al volver de arriba abajo á D. 1^ 
dro el Cruel y á D. Enrique para que este quedase encima, por 
que pudo matarle en el Campo de Montiel; y añadió: pero ayudo 
mi señor: 

Ni rey ni Roque. (Dícese negando, cuando uno es libre, que 
puede con él rey ni Roque: no se le quitará rey ni Roque; no tic 
que ver con é! rey ni Roque; y amenazando, daréle tales palos (| 
no se los quite rey ni Roque; dióle una cuchillada que no se la q. 
tara rey ni Roque), c. 553. 

Nirey traidor, nipapa descomulgado, c. 215. 



No conocer af rey por la moneda, ier muy polire. 

No han de fatlar ni rey qite nos mande ni papa que nos exco- 

So intentes contra tu rey y sas leyes, vivirás separo en lo gas 

ts. c. 225. 

Si quito rey ni pongo rey, más ayudo á mi señor. (Sabido es 
rio dijo un caballero Andrada, volviendo de abajo arriba á Don 
iriquc d Bueno, conira su fí^rniano d rey D. Pedro. Oíros lo 
ujren ¿ otro), c. 212. A Dugiicsclín. 
So conozco al rey por la moneda, pobre en caudales. 
No hay rey sin privado, ni privado sin ídolo, c. 221. 
No hay rey sin su vecino, ni regina sin su vecina, c. 221 . 
No merece ser rey, et que no cela su ley. (La cristiana católica). 
1237. 
No se to quitará rey ni Roque. (Cuchillada ó cosa de daño se- 
iilc, que no se la puede quitar el rey aunque pueda castigar el 
■ C. 227 y 558. 

' rey tut vida, corno ei picünj en !a coitnc. c íomo vi 
ü. i:. 234. No tiene et rey íal vida. (Üíccsl- del que 
isifl cuU!a*lo). c. 5ftl. 

rey, nueva ley. c. 239. 
...>*• ei rey de ía traición, mas del que ia hace no, mas de 
\ ta hace no. c. 385. 
Páiase et rey de ia traición, mas no deí traidor, c. 335. 
Poca se le dá al rey de eso, c. 403. 
hídUt vivir corno un rey. (Si se aplicara), c, Ó05. 
/"üf ios Reyes anpaso de bueyes. ^Crcce el día). 
f*oritr rey se quiebra toda iey. c. 307 . 
Ptitde llamar a t rey especial amigo. (Hd nue alcanza buena 
I y del que nn le tiJitcn mal comid.is y bebidas y tiene recia 
.C405. 

'átreintii con rey. c. -tOJ; comu csdir ;t... 
arse todo por et rey. (Lo que queda desierto y baldío). 



vo el rey para ir a catfüllot, cnvuí iíindo. 
te niefiO que el rey no es hijodalgo? c. 340. 
fiUarntas, iituEo que d rey daba Á los caballeros mis luza- 




386 Origen y vida ocl uaidüi^' 



ñosos, á cuyo cargo estaba testificar de los hechos de imis 
demás para galardonarles, denunciar la guerra, asentar la pn 
al consejo de guerra, interpretar los escritos extranjeros dirii 
rey. Tenía las armas y blasón del rey. Sandov. //. CarL V 
Estas respuestas de verbo ad verbum, como aquí van, ftieroi 
á los dichos Reyes de armas de Francia é Inglaterra. 

Rey de banda, el perdigón que guía á los perdigoncillo 
pintas blancas en la punta de la cola ó bajo las alas. Espin. 
3,38: El primero de los silvestres, que acomete á la jaula c 
digón manso, es el capitán de ellos, que llamamos rey de ba 

Rey de codornices, ave mayor que ellas, y las guía cu ai 
de paso. 

Rey de gallos, regocijo por carnestolendas, en que un 
cho hace de rey de otros. 

Rey de Mandinga y de Zape. (Burla de un reyezuelo y : 
reino, y de presuntuosos; dícese Mandinga por menosprec 
dando, y es provincia en Guinea; zape es amenaza á los 
c. 478. 

Rey de Romanos. (Así llamamos al que ha de suceder á 
oficio ó cargo, es jurado rey de Romanos, á imitación del 
Romanos, que es jurado para suceder al emperador en el ir 
c. 478. 

Rey determinado, á duro es aconsejado, ó no ha' n 
consejo, c. 478. 

Rey muerto, rey puesto, empero más vale el vivo que el 
c. 478. 

Rey ni roque. (No se lo quitará rey ni Roque, y asf c 
maneras), c. 622. 

Rey nuevo, ley nueva, c. 478. 

Rey por natura y Papa por ventura y emperador por 
c. 478. 

Rey serás si hicieres derecho, indino de ser rey si 
tuerto, c. 478. 

Rey sin consejo, pierde lo sayo y no gana lo ajeno, c. * 

Rey y enamorado mal se compadecen. 

Rey y reina obedecemos, etcétera no conocemos. (Atrit 



88. rey. 



387 



linos oyendo las provisiones reales, Rey de Castilla, de León' 
Qraiíada}. c 478. 

Saltar por el Rey de Francia. ÍJ6m3&z^0T hacer violencia y 
- pesadumbre; semejanza de los perrillos de ciegos, que los hacen 

por un aro, diciendo: «salla por eJ Rey de Francia»)- c. 243. 
Str el rey su gallo. (Por del que se tiene por favorecido), r. 566. 
ij. I, 20: El rey es mi gallo. Rodriqo Caro Días geniales: Cuando 
I conlfenden sobre una cosa, (odavfa decimos fulano es mi gallo, 
raqüd que leñemos por más valienle ó que cníenderaos que 
irá con la victoria: expresión que quedó dei juego en que reñían 

gallos, conocido entre griegos y romanos, y que en España se 
s6 antiguamente tanto como ahora en Inglaterra, 

Servir ol rey, ser soldado. 

Si con el rey se echó, puta se halló. Vwiasc: Si con el rey le 
■ste, puta le quedaste; sí con el rey me eché, pula me quedé. 
25Q. 

Soy como el rey, que donde no está no parece. (Varíase: *soy, 
i,es»). c. 263. 

Tener al rey en el cuerpo. (A] que presume de juez), c. 607. 

Tener al rey por et pie. (Del que tiene su favor), c. 607. 

Va el rey ú do puede, y no á do quiere. (Que nos contenlcmos 
I lo que podemos), c. 430. 

Venderse al rey, sentar plaza por el precio legal. 

Viva el rey^ daca la copa. (Por lo que se roba á título de ju&- 

kc. 310. 
me soy el rey Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como. 



Re^'H^zuelo, ilimin. de rey. Marcuell. H.av. 17: El Reye- 
rcs uiu ivecíta muy pequeña, llamada en latín Trochillo, y de 
í Parra quasí Parva. Díósele nombre de ReyesHielo ó pajarillo 
> Emperador, porque aunque es tan pequeño de cuerpo, están 
de de ánimo que osa competir con el águila en el vuelo. 
Rey-uoOf en Argentina, etc. dCcese del caballo que tiene It 
I cercen en señal de desecho, res nultius ó del rey, 



Reytin-ar» hacer en un animal la marca que indica pcrte- 
Estado, cortándole ta punta de una oreja, ordinariamente 



388 Origen y vida del lenouaib 




'de la izquierda; antes díjose de los pertenecientes al rt^t de b 
reyun-o de donde se derivó. Así en Argentina, etc. 

Entpe-rpey. Lope Honr. herm. VI, p. 374: No debe de 
hal>er tenido/Quirino el ser entrerrey. 

Vfppey, el gobernador español de algún estado de la Mo- 
narquía. De vice y rey. QaiJ: 1,40. Muchos de los virreyes que ilU 
venían. 

Vlso-rrey, virrey, de vlce, QaiJ. 1,47: Visorrey de algún 
ínsula ó reino. 

RoaI, de realem realis, rex, cosa de rey. QaiJ. 1,21: De su rtil 
palacio. Id. 1,46: El decoro que se debeá las reales personas. 

Mete^f. de lo noble y generoso, de lo grande y suntuoso. Qa^. 
1,21: Un sujeto real y grave. 

Moneda del valor de 34 maravedís ó real de vellón, y tambiéo 
el renl de plata. Real de á cincuenta era de plata, del peso y vilor 
de 50 reales de plata doble. El real de á dos era de plata, del valor 
de la cuarta parte del real de á ocho, ó mitad del rea! de á cuatro. 
Real de rf ocho, era de plata, con peso y valor de ocho reates de 
plata. Real de á cuatro, de plata, del valor de la mitad del real deí 
ocho. Real de plata, antes v.ilió lo que después el real de vellón; 
dcspiics que se le dio á la píala e¡ premio de 25 por 100, vaiió real 
y ctiar tillo de vellón, que es el real que se regula en la limosma de Ii 
Huía. Después se le dio á la plata el premio de 50 por 100, por lo 
que snliio al valor de real y medio de vellón. QaiJ. 1,1: Más cuartos 
que v.n ical. Id. 1.2: Ocho reales en sencillos. Id. 1,21: Yquevile 
u!i uv.; do a ocho, como un maravedí. Id. 1,22: Un rea! dea cuatro. 

i"i;iil\imcnlo del ejóiciio y rii;urosamente el sitio donde estáh 
l:cn. .-. do la poi^oiu rea! o de! ^cr.ora!: luego se generaliza ytrasladl 
.\'. cwk-.u^ \ a", cairpsiiT'.enio a:;:-; íin ser militar. .Mejía H. Imp. /fotf. 
\'!, [■* *^ \\\\ iec:.i pes:i!enc:a ci! o! real y murió tanta gente del, qi* 
>"i v ,:i': lucer v^::a oos.i o' F:"pc^:aJor detemu'nó de se alar de 
.<.^:^u a cr.:dad. <^;;;-". !.'.í. 5o paraKi á hacer un sermón óplátH* 
C!í '."■..\s\ de v.'.\ c.í:".v roa^ Id. ; Ji: Las sobras del real quedd 
SvY :• a .:os:va:."'.. ." ..\*Í-LC ; 0"--i^d.>5e un chapín, comenzó í 
da: ,1 .a v: a, xa. c,'.;tc c:* ;ía ^■■.;' í",;;t:'¿;os. 

.\ '«v.:. ^\;4- 1-.: ,;V vj.Ví. ^. '. .\ 



88. reoi. 



389 



Ábar el real 6 hs reales, irse t\ ejército dd campo donde 



Áízarse ton el real y el trueco, (Bien ciaro es este refrán, y su 
Dación naciii de los cmbusleros que lienen por flor, trocando un 
I Je á cuRtro ó de á ocho, engañar al que le trueca y hacerle 
nlojos en el trueco y en e) real, jurando que le dieron pri- 
ío, y por otra vía recibir el Iriieco en el sombrero, agujereado el 
o, para tjue se quede algo escondido, y luego dar el real que no 
|de tty; y de«contenlo de ét, el que le ha de recibir, enlonces el 
»le trasloma e! sombrero sobre su dinero, por que no se eche de 
loque queda escondido, y no se hace el trueco, como queno se le 
jptáM, que en otra parle se lo toniarán). c. 43, 
I A real y medio ía pieza, de lo de poco valor. 

* '- real; asentar hs niales; aseníar rancho. (í^or parar y 

n. .1 en alguna parte), c 514; dijose primero del ejércilo. 

'^Jast. 3,1: Ya, Dios norabuena, asente real en Mansilla; fueme 

I en real, pues conlra mí asestaron sus tiros los que. Qitan.: 

1 ó cinco leguas de aqiieí, donde habfan ascnlado su real. D. 

Ük Paráis. Attg. guarda: Asíenlan sus reales y ponen sus tiendas. 

Camino real, se dijeron tos mandados hacer por el Rey. Quij. I, 

! Ei caniin»j real. 

[Campo real, campamento. QaiJ. 1,18: Se paraba á hacer un 

. ó plitica en mitad de un campo reah 
pCíWf mi real y mi pata, cotí mi caudal y persona. 

ir en él como en real de enemigos. Tía ftng.: Comenzó á dar 
lOrijalva como en real de enemigos. 
\Sk comer bien á comer mal, va un real, no ha de mirarse en 

que sube el alimento mejor sobre el peor. 

[£eJiar de real. (Por engañar en maravedís ó reates, en cuentas 

S' echóme un real de clavo; echábame dos reales de clavo; 

^advirlien de aquí, por lo mismo se toma el verbo clavar: 

ne, clavóme un ducado; clavóle muy mal; clavóscla; esto es* 

buena; también se entiende (reta y burla^ y nuón ó 

I). c. 537. 

ÍB que gana el real, ese le ha de gastar, c. 93. 
\B real ganado por San Juan, real y mtdio vale por Navidad. 



300 



Origen v \il>\ mi, icníh ,vt 



En reates contados, (Que se dio, ó pagó, tanto), c. 522. 

iglesia ó mar ó casa rva!, Qaiy 1,39. 

Levantar ef reat, como alzarlo. 

No alcanzó un reat. c. bb^. 

No hay guíen tenga un real, una blanca, c. 5M. 

No tener un reat, ó dos reales, no tener dinero. 

Perder reat, y ganar bujetas, c. 3S7. 

Rea! no saca reaí, es menester para treta más caudal c. 47^ 

Real sobre reat, (Encarece que lodo se ha de pagar real ! 
real), c. 622; de contado. 

Sentar el real, como asentarlo. 

Si quieres saber cudaío vale un reat, mándate á buscar, c. 2^ 

Tener más cuartos que un real, la cabailerta con macas, ton 
dose cuarto por grieta y moneda. 

Tirar como á real de enemigo, encarnizarse en alguno. 

Todo lo hacen veinte reales. (El que se esfuerza á comprar alg 
c6I0. 

Ün real de deuda, otro acarrea, c, 163. 

Un real sobre otro, al contado, enícrameníe. 

Real-ejo, dímin. de rea!. Oviedo H. fnd. &0,20: N*o al 
si estaban seguros, mas por sí ó por nó, junios en su realejo. 

Real-eza, calidad ó naturaleza real, magnificencia, exc 
cía y generosidad propias de rey; de real, luego en general. 
Gallard. 1 ,453: Discreta infanta señora, / crea vuestra realeza j ■ 
Cabr. p. 65: De cuyas naos solamente se dice que traían esas re 
zas (cosas reales). Id. 53: Si la blandura y mansedumbre de DitS" 
y su realeza de ánimo. A. Alv. SÍIv. Encara, J c. § 2: Considera I 
aquí alenlamente la realeza de tu Dios en este hecho. Gran. 
1,12,2: Esto nos declara la grandeza de vuestra bondad, de \ 
realeza, de vuestra nobleza y de vuestra magnificencia, Torr. 
fítor, 7,9: Para conservar y animar al bueno en la vr ■ -m 

ría realeza de corazón. Cabr. Soled.: Vio la realeza <d'¿ .-. . 
to (ironice, el trato de rey que [e dieron los judíos). 

Rcal-eng-o, que (oca al rey. Pic.Just. 4,3: Sí con este > 
sis de conlemplación tuvieran obras realengas (dadivo&Bs). 

Reina, ant. reina, hasta principios del siglo X\,% BcR. 
33; de regina, rex; tt. regina, reina, prov. regina, reina, fr. 



83. reato. 



391 



f. mnha, niínha. Qui¡. \,4: De las Emperatrices y Reinas del 

Cortcsanamenic á cualquiera sei\í>ra. J, Poto p. 210: Dijole: 
eiiu mía, y aquí tiene un esclavo vustna, / que esa rara beldad 

taft cautivado. 

A la reina que fuera.' á cualquiera. 

A ia reina que seaf cuando dudan de nuestro valor, para dectr 
[ uno una verdad recia. 

Andaos á reinas. fA buscar las mejores, y tan raras, que son 

im de alcati7-ir). c;. 512. 

Andaos á reinas y moriréis virgen, c* 46. 

Como ta reina panderetona^ de la mujer gruesa y de aire m«- 

y reposado. 
Ofmo reinas, biicn tralo, riqueja. 
Como una reina, cslar muy á guslo, muy bien atendido. 
Está hecha una reina, de la que liene comodidades. 
^ Mi reina, ¿qué tanto ha que na se peina? Mi galán, desde San 
^bflff. c. 465. 

Reina es la gallina que pone güevo en la vendimia, c. 47S. 
Reina es la gallina qu» pone por ta vendimia. (Pocque entone 
•ociis *e deíponen y están otliidas). c. 478. 

Reina mía, cara de alegría, en quien remedio no hallo, chlU- 
Bib ó tripicaUo. c. 478. 
.Vo hay regina sin su vecina, c. 221. 

Ririn-o« de regnum, contaminado con reina» pues hubicnl 

I de suya reno; it. regno, prov. regne, reyne, fr. regne, pg. rei- 

tPropiamcntc y en su elimología corno derivado con -n pasiva, 

I nugnus, plcnus, indica aquello sobre que recae el dominio, lo 

, ya los lubitailorcs y vasallos, ya la tierra ó provincia. Rivad. 

. S. Edj Dcsla manera florecía d santo rey y por él su reino, 

}k.ps. Q2: Entró de nuevo en su reino... lomó posesión del rei- 

Hnyo, Quij. 1,1: Añadió el nombre de su reino. Id. I, i 6: Dos ó^ 

ritoooronas de reinos que dar d su escudero, [d. Ir20^ Para pasar j 

te* frinos de Portufi^í. Id. 1,21: El rey de aquel reino. Maiíqu. 

Cflher. 2,29; El cristiano espera reino sin fin y eterna bicnavcntu- 

[iita. Maxian. H. E. 1,4: El reino de Aragón se divide en Cata- 

1 Wki y Valencia y. 



A^n día me veré yo en mi reino, c. 44. 

De los adelantados es el reino de los cielos. 

Reinos, amores y dineros no quieren compañeros. 

Keiiiar, de regnare (V. Reina); it. regnare, pm 
renhar, fr. régner, pg. reinar: Quij. 1,13: Que andando Ic 
ha de velver á reinar y á cobrar su reino. 
' Nótese por hacer rey á uno. Bibl. Amsterd. Paralip. 1 
que se esforgauan con él ^n su reyno con todo Israel, para 

Prevalecer. Quij. 1,47: Donde reina la envidia, no pi 
valecer la virtud. 

No sabe reinar guien no sabe disimular, c. 226. 

Kein-ado, posv. participial de rein-ar, el acto de 
ser rey, el imperio ó poder de rey, la duración del rein 
Adv. Dom. 3, s. 1, c. 2: A S. Juan no la presidencia, sino el 
dan sin pleitos, la flor del mundo, solo porque diga de si. 
Coron. virt. 1: El rey está puesto en el trono del reinado ; 
juicio recto. Ocampo Cron. 1,16: Luego dicen á los prim 
reinado, que fundó sobre la ribera del Guadalquivir... ciei 
ción. Avila Eacar. 8: Quien nos dio el reino ¿no nos dará < 

Juego de naipes. Quij. 2,57: Si jugares al reinado. 

Kicl, ant. riegla, de regula ó *regella, como en 
«verga striscia meíallica», ant. fr. reule, riule, reille. Barr 
de oro ó plata en bruto. Ambr. Mor. 9,3: A cierta manera 
de oro pequeñas, á que agora llamamos rieles, escribe i 
que las nombrábamos estriglies. G. Alf. 2,3,2: Tenicnd 
prevenido, lo fuf á mi espacio haciendo barretas (de ore 
H. Ind. 46,13: Que si se fundieran, se hicieran todas riele 
ó planchas. 

Lo que feamente llaman rail, railes, por donde como 
anda el tren, etc. 

Rielar, de regulare, reglare, regula, formar ríel-' 
como ellos. 

I>es-piel-ap, en Argentina descarrilar. 

Des-piela-iuiento, en Argentina desea rrílamient 

Riel-era, el cauce artificial para que salga el riel 
el oro fundido. 



(.«I^Je, d« riel, la huella de la rueda y derlo$ realces p^- 



c*liirn, como rielera, por rcgl-era. Oviedo H. Jnd. A2,^i 
el metal üe una campana cuando eslá derretido c lo quieren 
para que entre en el molde ó como el oro ó piala derretido 
en b rielara. 

íf(la,<le regula, semierudito; it. regola^ fr. regle, prov. re- 
lo lo que sirve de norma, física ó nioral. Saav. Empr. 21: 
icycs dísiributivas se significan por la regla ó escuadra, que 
á todos indifereníemente sus acciones y derecUos. Qaij. 1,10; 
ni he caído en las reglas de la profe*;ión cabalícrescav 
lAimlnio, por venir según regla á sus tiempos. 
Buena es la regía: ia regla es buena, c. 3! 5. 
Con regla, peso y medida, pasará en paz nuestra vida. c. 352. 
&i regla, como es debido, 
Mala ts ía regla, al cabo dcí saco, c. ^45. 
Más viUe at cuerdo ta regla, que al necio la renta, c. 450. 
Más vij/í rtgta que renta, c. 456; cunde lodo más con cl 
resl'). 
Muy en regia, jusio, oportuno. 
So hay regla sin excepción, c. 22 ] . Quij. 2, 1 8. 
f^ ordenes regía que ponga mal fuero en la tierra ó venta. 



'*- 1 s T'' !u)rf:rs, es ta mejorregla que vistes, c. 240. 
«'i ; iLi j; u\, ..Lanío más, niá$. 
S^Ürfse) de (la) regla, excederse. 
Ser de regla, acomodado pata. 

Kegl-ar, de regl-a. Tirar líneas por la regla, medir ó 
í'ptíiicr las icciones conforme rt regla, Cahk. p. 353: Reglándolo 
• por este norle. Cacer. ps, 118: Que vayan regladas mis accio- 
Wtípor la ley del Señor. 

Miiaf. Eatrent. 3: A lo tuerios ir leglase / la una y otra mejilla 
W> Biu navaja aguda. 

im% de regUr. Hoy más usado que éste. Reducir á 
;¡vo, conformarse con ta regía. Pero por initlar á lo» fran- 
icraiplea por arranger, s'arraiigcri sin necesidad; dígase ajus- 
; concertar, aderezar, avenirse. Arreglarse i, con. arreglárselas. 




394 Orioen y vida déllciiqi 

son francesadas por habérselas, componerse, avenirse ajinluí^ 
concertarse. 

Arreglar este chiquillo mejorar un asunto. 

Des-pe^lapse. lo opuesto de reglar, salir de regla y orden. 
A. Alv. Silv. Magd. 4 c. 510: Como el calenturoso, que cuinto 
más se desregla, tanto más le hierve la sed. 

Des-rej^Iado. L. Orac. Crit. 3,3: Rabiaba de sed de sis 
desreglados apetitos. M. 3, 11: Era un desreglado, no solo en salod^ 
pero aún enfermo. Zabalcta Vid. Comod.: Era desreglado bebedor. 

Des-appeg^lap, posv. desappeg^l*o» modernos por 
derreglar. ] 

Re^istpo, de regestus regerere, examen de alguna cosa j i 
todo lo á el concerniente, la manifestación, el protocolo, la ofidii^ 
el asiento, el libro, señal en los libros, cada género de voces en d ¡ 
órgano y el listón para que suenen, la nota de signaturas al fií ' 
del libro, lo que regulad movimiento en los relojes, la mirilla por 
donde se vé, y otras cien cosas más que han tomado este nombre 
semierudito y pueden verse en el Diccionario de Autoridades. QsK. 
1 ,22: Aunque llevamos aquí el registro y la fé de las sentencias. 

Soltar los registros, tocar fuertemente el órgano, etc. Cacer. 
ps. 46: Cantadle regocijadamente con todo género de instrumentos 
músicos, y suéltense esta vez todos los registros. 

Regfistp-apy de registr-o; examinar, anotar, señalar. Qf^ 
2,54: Mucho dinero en oro que llevaban por registrar. 

Yerto, de *ér(c)tus, participio de *i$rgere, por Srectus grigerti 
de modo que yerto es el er(ec)tus; it. erto, esser all* erta, fr. alertli 
cast. alerto, rtr, erii. Además antiguamente erccho de erectus.Ba& 
Mil. 284: A las horas ó rezos de la Gloriosa siempre estaba erecto 
Del antiguo ercer, erger trataremos en otro lugar. 

Vale tieso, inflexible, derecho, pino. Quev. Mus. 6, r. 69: Uní 
montei a de greña /era coraza á su caspa,/y en el color y en lo 
yerto / juntos erizo y castaña. Valderrama £/. Ceniz.: En la cumbt 
de los cerros más yertos y encumbrados. 

Metaf. muerto, seco. Calo, Verd. Dios Pan: Yerto el pii*V 
seco y frío,/no se humedeció, porque / su albor solamente fué/rf 
que concibió el rocío. 



85. yerto, despierto. 



305 



D^'arle, quedarse yerto, muerto. Yepes S. Ter. 2,5: Cogió de^ 
a) niño y le d«jó yerto. 
Yert-éz, Veneq, Di/^r. 3,46: La yeriíz «n los zapatos y bor- 

ifes. 

En-yert'-ar, ponerse yert-o* 

En-yepU>ecerse« quedarse yert-o, arrecirse. Viana TranS' 

. 2: Lo» brazos comenzaba á sentir con el vello enyerleccrse y 

mtnn se le encorvaba. 
Alertii, del il. all'erta essere, erto, erta, de erctum, crectum, 
¡re; fr. alerte, rlr, erií. Tomado de Italia en el s, XVI hicieron un 
ttñfOfl/rr/í) nuestros clásicos, que no pasó y sí solo alerta. Qu^. 
1; Y con oido alerto cscuctió lo que del trataban. Id. 1,52: Que 
vksen aíería, de que otra vez no se les escapase. !d. 2,47: Con- 

velar y estar alerta. Id. 2,49: Todo el mundo traiga el ojo 

. Id. 2,54: Solos Ricole y Sancho quedaron alerta (despiertos). 
fis, 58: Estad alerta, muy advertido y atento: Intendere. 
Akrtat L Qrac. Crii. 2,13: Sabios, guardaos; valientes, aleríal 
Alert-ar»e,Germ. apercibirse y alerl-ado, apercibido. De 

b 

^PmpiertQ. de expergitus con des- por es% preposiciones 
se trocean comunmenle en castellano; pg, despertó, esperto, caL 
(ert; expcrgitus es el partici|>io de expergo, expergiscor, de 
|0, por per-rego, como surgo de sur-regó, de regeic. También 
Icni venir de expertijs, como se ve por el valor de vivo de ingc- 
yel deapiertamente de Cervantes (Vid.). Ant. espierío. v4toc. 
: Nunca fué en un día Bellona Inn espierla. Berc. S, D, 22: An- 
I cerca dcllas prudicnt e muy espierío. 

D no dormido. Qaij. 1,7: Estando Lin despierto, como si nunca 
líera dormido. Id. 2,1: Sueñas contados por hombres despiertos. 
, no descuidado, y avisadOj agudo. Qulj, 2,35: Con voz 
ida y con lengua no muy despierta comenzó á decir. Id. 
^4o llegase á los oídos de las despiertas centinelas de nuestra fe» 
Mon. misi. pte. 3, Encarn.: Las lenguas más despiert^ts, Its 
veiocfs. Id. Asunc: Escríbanlas los retóricos más aventa- 
leólogos más dtspiertos^ Sot-ii H. M^. 2,18: Mandó luego 
entre los otros prisioneros... los que pareciesen más despier- 



'306' Origen y vida 




tos. MoKETo Fuerz. ley 2,Q: Si día se traía de holgar, /i «totólft 
está despierta. 

Andar despierto, L, Grac. Crr7. 3,6: Y aunque aqüf todos 
daban muy despiertos, éste lea pareció desvelado* 

Despierta-mente. Persil. 1,4: Que aunque no muy do- 
pieriamente, sabía hablar la lengua castellana. 

i\lul-(lespierto. Lope Cort. Maertc ¡II, p. 595; Quep«i 
tores maldespieríos / saliendo van de las chozas. 

Oes{>ert^-ar, de despiert-o; pg. despertar, espertar» cat, 
pertar, prov, espertar, ant. fr. y prov. esperir, de expcrgo, TambiÉt 
•antigiiameníe espertar. Valdés Dial.: No mirando que al ruido 
harían^ de razón había de espertar i los que dormían cerca. 
326: Esperló can el suenno Encuba espantada. Be^c. S. Or. lOfc' 
Espertó ella luego que ellas la dexaron. ' 

íntrans. dejar de dormir. QuiJ. 2,20: Despertó al fin soñoüen! 
y perezoso. Quev. Mus, 6, r. 19: Dormistes y una mujer / hallaste^ 
■al despertar. 

A. QuiJ. 1,23: Despertó á las voces. Quev. AíiíS. 8, s/M ft 
Te veo pasar el sueno al otro mundo /ye! ruiseñor al canto ha d* 
perlado. 

Con. QuiJ. 1,35: Con todo aquello no despertaba e! pobre ch 
ballcro. Id. 1,46; Cuando él despertó con sobresalto. Amb. Atofc 
^,23: Asdrubal que despertó con el estruendo. 

De. Lazar. 5: El señor Comisario, como quien despierta de m 
dulce sueño los miró. León Job. 27: Compara la vida al sueño y d 
morir a! despertar de él. QuiJ. 2,22: Desperazándose, bien como Jí 
de algún grave y profundo sueño despertara. 

Metaf, volver sobre sí haciéndose avisado, advertido, y de oW 
■cosas que se avivan. QuiJ. 2,1 1: Avive y despierte y muestre aquelli 
gallardía que. Cabr. ;?. 299: Los árboles parece que despiertViT 
se ríen. Valb. Bern. 11: Mi vida parecía / alegre flor al de^Mrtft 
el día. . ! 

A. Lope Dorot 5,3: Pareces la primavera, / que las flores y Itt 
:aves • todas despiertan á verte. Avila Carta suelt: Quien á okl 
no despierta, muerto está, no durmiendo. S. Ter. Mor. l,l:Seit"; 
salaran y despertaran á más amar á quien hace tantas miseriGOnBHi 



8S. despertar. 



397 




Harmna H. E. 3«24: Cúñ este castigo despertaron lo^ de- 
H» f se hicveron más recaudos y valientes. Oran. Guia 
^ftces despenando el hombre con la presencia de la muer- 
Hiojos y mira (o que nunca había mirado. 
$, Tea. Concepta 1,4; Despertemos ya por atnor del Señor 
I del mundo- Lazar. I: Parecióme que en aquel instante 
i U síraplezJt en que como niño dormido estaba. 

Nombr, L 2, introd.: Que primero que despierte la 

Dtrot. 

Fquitar del sueño at dormido. Qtiij. l^S: Y no fueran parte 

arle tos rayos del sol. Id. 1,13: Fueron á despertará 

Id. 1,43: Para qué me despertastes. Valdekrama ¿^er. 

. caar,: Porque no es él á quien ha menester desper- 

na. 

KH, Ese. esp, 3: Sin que nadie le quite este reposo ni le 
5tc sueño. 

^avivar, hacer avisado y aü venido y de otras cosas. Qaij. 
sabe si esta soledad, esta ocasión y este silencio, des- 
deseos que diiemien. ToNS. Vid. Cr. 1,13: Despertó la 
ni pecho. LíoN Espos.: O por otra manera despertando 
lAN. Mem. 6,^,1^: Cómo se convirtiera una mujer tan 
tan jjrandc fervor y cunlrición, si el Señar no la des- 
f alumbrara? Meno. G. Gran- 2: A quien despertaba la j;Io- 
ttdre y la virtud del Hermano, J. Ano. Conq. d. 4; Esta 
1 al perezoso y lerdo en la virtud. Füenm. S. Pío V, I. 103: 
los errores de .^^rio y Eulichcs. 
reR. Vid, I: C6mo comenzó el Señor á despertar esta 
[niñez á coías virluo-^a^. Mif.nPMh. Ottr. y días 8; El peli- 
! despertar al mayor cuidado de esta virtud. J. Pin. Agr. 
blbíción los dcspertti á la íransgiesión. S. Ten. Fund, 3 
I 5er al^ún medio para dc>pertarla á lo que hizo. LroN 
claridad despierta los hombres .-^t hacer. Valderraxia 
ioflj, cuar.: Porque el primero dL-speríó A sus compafte- 



livo. Qaij. 2,14: Con las cuales (bofetadas) le haré des- 
licni, auBquc este con más sucrto que un tirón. A. Alv. 
t MX 3 c§ 4: Su vilsa y saifKte que le mueva y dea- 



398 Okiqen y vida del unou. 




pterfe el apetito. Col. perr.: Guisados que me desperfiseii cÍgDslo| 
me avivasen el apetito. 

Con. Cacer ps. 77: Despertó con la ley positiva los quevivhi 
descuidados en el cumplimiento de la ley natural. 

Contra. Mariana //, E. 5,4: Sería despertar contra sí el odio 
público y envidia de las otras naciones. 

De. Avila Eucar. 15: Despertad los ojos de sueño tan profunda^ 

En. Quij. 1,23: Tal golosina habían despertado en él los hitlaáoij 
«scudos. Id. 1,34: Alguna amorosa compasión, qne las lágrímsyí 
las razones de Lotario en su pecho habían despertado. Id. l,34ci 
Con alguna palabra ó señal, que pudiese -despertar en tf algn: 
Bombra de esperanza. Id. 1,46: Que ha despertado en mf un n- 
tiguo rencor que tengo con. 

Para. Avila Present N. Sra.: Despiértanos Dios, para que fe 
sirvamos. S. TeR. Camin. 20: No sería poca merced que os hidoe 
el Señor despertar á alguna alma para este bien. 

Reflex. dejare! sueño, metaf. avivarse. Almazan Momo 1,13: 
La diosa Virtud, despertada al ruido de su hija. Zamora Mon. BÚsL 
pte. 7 S. Tom,; El apetito se despierta, el deseo crece. 

A. León Princ: Y la confianza que se le despierta en el alffli. 
Avila Ep. 1,8: Estando en oración despiértese á mirar como hibii 
con aquel Señor. Gran. Adic. Mem. 18: Habcmos de despertarui 
á amar á quien tanto nos amó. 

Con. Gran. Orac. 3,1,1,2: ¿Con qué se despierta más el temor 
de Dios que con la profunda consideración de su justicia? 

En. Esp. ingl: En la memoria de Isabela se comenzaron i del- 
pertar unas confusas noticias que le querían dar á entender que (fl 
otro tiempo ella había visto aquella mujer. 

Entre. Palma Vid. G. Palm.p. 79: Se despertaba súbitanc* 
entre ellos un aplauso y ruido de gemidos y lágrimas. 

Despertar al dormido. (Por acordar lo que estaba olvidido). 
c. 579. 

No despiertes á quien duerme, c. 230. El que despierta á n> 
dormido, tiene paz y busca ruido. 

Despepta-dop, el ó lo que despierta. Rivad. PL S. 4*.* 
Empezó á ejercitar el nuevo cargo, haciéndose cocinero de lacvi 7 
despertador de los demás. 



SUtaf. lo que aviva. CxccR.ps. 15: Dentro de mí me&mD tengo 
3» (íopertadores hartos y muchos recuerdos, avisos. S* Ten, Fund. 
I): A todas es (día) de&pertsdor para alabar á su Majestad. Lcon 
fiomhr, í. Iproi: Pues el papel ha sido el despertador desla plática. 
Qü:j. 1,20: Son incentivos y despertadores de mi ánimo. Id. 2,44; 
i£) señor de tu conión y t\ despertador de tu alma. Id. 2,54: Oran 
idespertador de h colambre (del beber). 

Hurg^, surto, eruditos, de surgcre; it. surgere, prov. 

g<r, ir. sourdre, pg. surgir. Dar fondo la nave, vocablo nmritimo 

¡parece venido de Italia, Oviedo //. ftid, 17,10: Salieron los na- 

aquella bahía volteando e surgieron cerca de unos arracifes. 

) que eran lodos de aquel navio que estaba surto. G. Pi^itez 

4: Mas después que llegué á la mar, adonde / habían mis 

; ya surgido, J. Pin. Agr. 30,26: Los navios griegos que 

. surtos i la lengua del agua. Zamoha Mon. mist. pte. 3^ 

l: Surtos están como los navios en el puerto por Enero. 

I Rogfar. el rogare latino, erudilo. Quij\ 1,2: Ruégote que no 

rides. 

Andar á ruégote que kas. c. 50. 
I á quien ha% dt rogar, no has de agravar, c. 1 5. 
' A regar por Dios, i pordiosear; quedarse en la miseria. 
Ayer entró rogando, y hoy entra mandando, c 25. 
Hacerse de rogar, rcsiMirse hasta que se lo rucgucn. L. Grac. 
íí. 3, 1 1 : Hiccme de rogar para ver si, Qw/y. ],U; Y sin hacerse 
I de rogar se sentó. Id. 1,29: Li iomó sin hacerse mucho de 
FoNS. V. Cr. pte 3. í. I, p. 5. No veis que se hace de rogar, 
le convidan? Vaud. Diaí. leng.: No os hagáis, por vuestra 
(tato de rogar en una cosa que. 
Quien por otro roga, por si adora. {Que quien á Dios pide 
I ó mal para otro, por sí alcanza lo uno por premio, lo otro por 
i>i también si intercede con hombres, háccEes la venia demás 
|rQ{ir para el otro).c. 338. 
Rogar con, ofrecer. J. Pin. Agr. 22,31; A trueco de se llamar 
níts, rogaron á sus maridos con otras mujeres. 
Rogor am la paz, suplicar con lo más conveniente antes de 



Rogar y pechar, (Dicese que para conseguir algo k hi deni 
y contribuir), c. 623. 

Ruéganla que se pea, y cágase. (Mofa de los demasiados, 
no paran la taravilla de hablar hasta que muelen y cansan; «oin 
t>tra: dura y porfiada en comenzar á bailar, y mucho más en no 
jarlo), c. 482. 

Ro^ad-izo, á quien se ruega, el que obra por ruegos. I 
Entrem. Campar. II, 428: ¿Son rogadizos? (los músicos). 

Ro|¡^a-cIop, de roga-r, el que ruega. 

Echar rogadores. Lis. y Ros. 3,3: En cosa que ellas mií 
echarían rogadores y terceros. 

Nunca faltan rogadores para eso, y cosas peores, c. 
y 563. 

Rue|C^-o, posv. de rog-ar. QuiJ. 1,17: Mezcladas ya con i 
nazas, ya con ruegos. Id. 1,23: Por complacer á tus ruegos. 

A lo hecho, ruego y pecho; ó á lo hecho brazo y pecho. iP* 
buen tercero y dinero), c. 7. 

A ruego de, firmado por otro. 

Caer en ruego. (Dejarse vencer), c. 581. 

Más vale el ruego del amigo, que el hierro del enemigo; qi 
dulzura logra más que el rigor. 

No hay cosa tan cara como la que con ruegos se alcaí 
c. 218. A^io hay cosa tan costosa, como la que con ruegos se c 
pra. c. 218. 

Por demás es el ruego á quien no puede haber misericon 
ni mover duelo, c. 397. 

Por más r.iegos que dineros, c. 400 . 

Ruego de grande, fuerza es que te hace. c. 482, 

Ruego de rey, mando es. c. 482. 

Ruegos porque cante y ruegos por que calle, c. 482. 

Ruego y derecho hacen el hecho, c. 482. 

Rico, del ant. alemán rihhi; it. ricco, prov. ric, fr. ríche, 
rico. 

De alto linaje, conforme á su etimología. Part. 2, t. 9, 1. 
como quier que el linaje es noble cosa, la bondad pasa é vence 
quieri las ha ambas: este puede ser dicho en verdad rico home: I 
que es rico por linaje é home cumplido por bondad. Sandov. Ú 



88. rico. 



401 



Esla memoría hace la historia dicha del valiente y me- 
ide D. Rodrigo González Girón, en quien primero se 
ido de Girón, Un rico y honrado el día de hoy en núes- 

10 los pergaminos son poco apreciados, sí no briltan con 
5 rodea, presto vino á lomarle por acaudalado: podero- 
es Don Dinero. QuiJ. 1,39: Quien quisiere valer y ser 
B: Los m4TicIiego3 ricos. 

á lodo lo abundante y costoso ó que tiene riqueza. 
Del siempre rico y dorado Tajo. Id. 1,21: \Jn rico man- 
iata. Id. 1,25: Los ricos presentes que v. m. le ha cnvia- 
Aunque rica de simplicíd.ides (la descripción). Gitan.: 
6a rica de villancicos, de coplas, seguidillas y zara- 

1o muy bueno. QaiJ. 1,6; Guárdense como las mis 

de poesía, 
e lo sabroso, agradable y de lo muy querido, y así Ita- 
u hijo las madres ó amigas, y llamamos rico ó rica fo- 

i cualquier persona querida, y decimos que un meló- 

' rico, que cl pastel está muy rico. 

ü!, el vendedor que pregona su mercancía» 

sonrióos que tienen amigos. Qaltodo 343. 

«I un año quiere ser rico at medio ie ahorcan. Con- 
os que hacen injusticias. Lope Dorot. f, 96. 
7 prometaSi y á pobre no fallezcas, c. 22; ó A rico no 
)bre no prometas. No obligarse á quien nos puede atro- 
I poder ó molesLir con suá instancias. 

et püiano está rico, ni tiene pariente ni amigo. Oa- 

es áar remedio, y del viejo, consejo. 
í soberbio no hay palmo entero, 
y amigo, ni pobre ni rico. 
de mujer rica, ella manda y ella grita, 

no corre prisa, consoündosc de tardarse la fortuna. 
Eco dt vero, que con h suyo está contento, c. 133. 
zo rko, que te tuzo el pico, el que le hace la costa en su 
!. Q. Ai/. 1,3,5: Todos manibamos oro, porque coíiiicn- 





402 Origen y vida del lenquajh 

do de gracia, la moneda que se ganaba no se gastaba, y ese k bíj 
rico, que te hizo el pico. 

Hacerse rico, enriquecer. Quij. 1,12: Con esto que Redase % 
cieron su padre y sus amigos, que le daban crédito, muy ricos. 

Jamás rico no será quien lo ajeno con lo sayo meterd.(Po 
que al dar cuentas, y pagar, se suele Ir allá todo), c. 272. 

Jamás rico será el que lo de otro en lo sayo no meterá, (Suc 
de á veces enriquecer con ayuda de hacienda ajena; sino, hará ot 
sentido contrario), c. 272. 

Más rico que Heredia (un capitalista malagueño, y aquí en a 
lugar su fulano), que el Banco de España, que un Marqués; antes 
dijo que un Fúcar (Quijote). 

Mas tiene el rico cuando empobrece, que el pobre cuando en 
quece, c. 450. 

Mejor es ser rico y malnacido, que noble y pobre. 

Morir rico, y vivir pobre. (Repruébase en mezquinos y avan 
c. 468. 

Niá rico debas, ni d pobre prometas, c. 20Q. 

No hay rico sufrido, si en trabajos se ve metido. 

No siempre le está bien al rico gastar ni guardar, ni aípot 
escatimar, c. 229. 

O rico, ó pinchado, ó muerto, ó descalabrado. (Dícese de 
mozos que salen de su tierra con ánimo de valer, y se aventurai 
ser algo, aunque les cueste trabajo, ó volver mancos si van 
guerra; y aplícase á los que se abalanzan en juego, ó trato, á ga 
mucho, ó ptrdtr; pinchado ó pinjado, es lo mismo), c. 153. C< 
ó nada. 

O rico ó pinjado. Oalindo 205. Es decir ó vencedor ó venci 
fortuna ó la mejoró ninguna. Pinjado es ahorcado. 

Para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando paedt, \ 
la hora de comer; así respondió Diógenes á quien le preguntó ci 
era la mejor hora de comer; acomódase á otras cosas), c. 378. 

Presto rico, presto pobre. Galindo 572. 

Quien por codicia vino á ser rico, corre más peligro. 

Rico es el que nada desea y el que nada debe. c. 481. 

Rico hombre, de alto linaje, en la primitiva acepción gemiáiiic 
Era título de grandeza de los de sangre real y primera nob1eai,bNC 



88. rko. 



403 



» 



de dtiqaes y grandes de España. Part 2, t. 9, 1. 6: Deben los ricos 
fcomrt ser esforrados c recios. S\laz. Memo. Dign. 1,9: Va muda 
tffcrencia de que se diga rko home ú homs rico: porque rko home 
e! que alcan7ab.l esta gran dignidad; ftame rko, el que Icnía' 
vicha hacienda. 

Rko, 6 pinchado, muerto, ú descalabrado. (Pinchado del que 
Ie%^ ánimo para valer fuera de su tierra; !o postrero es de! travieso, 
tao-uelve descalabrado, óleíraen miierlo de la ronda), c. 48 K 
Rico Ó pinjado, resolución en asunto aventurado, aun exponién- 
dose i arruinarse, es decir 6 salgo rico ó me ahorco. 

Rico sin par rueda el majadera,, y no halla en qué trrar, á' 
tr'opczar. (Ironía declarada, moteja de necio diciendo majadero, y^ 
no moflero, siendo todo uno), c. 491. 

Ruin es ct rko avariento, más peor es el pobre soberbio. 
-C- 4S2. 

Si galeres ser rko, calza de vaca y viste de vinOt el traje lo 
Hace todo, pues todos respetan las apariencias. 

RloA^ruenic, opulenta y abundanlemcnte, preciosamente, 
muy bien. Marm. Descr. 1,11: Pn esta fruía tienen aquella gente su 
pnncípal caudal, y della y de sus ganados viven ricamenle i su 
usinza. Mariana /A £L 2,21: DióTe Escipidn un caballo, vistióle 
mente y envióle graciosamente A su lio. Vulgar es estar en tal 

lullarse tan ricamenle. 
Tart ricamente, contento. 

Rlrn-hoinhr-ia, de rico hombre. Sauz. Mend. Dtgn. 1,0: 
entiendo que la ricahombría no consistía tanto en caud.n1, bienesJ 
eietida, cuanto en alteza de linaje, privanza y autoridad con| 
reyes. 

Ric-acho, aum. de ríc-o. G. Aff. 1,1^3: Estos ricachos 
PHlenisos. 

Rirach-ón, rícach-o. 

Ric-azo, aum. de ríc*o. A. Alv. SÍIv. Dom. 5 caar. JO cÁ 
Qu*. veamos, son esto* ricazos mercaderes, sino unas ballenas de 
^tierra. L G«ac. Crít, 1,11: Chúpala sangre de! pobrecillo el 
vWaxo de rapíl^. 

Riqueza, abundancia de lo ric-o. Qatf. 1,12: Amén de las 




404 



OntOCN Y VIDA DEL UENOUAJC 



muchas y grandes riquezas. Id. 1,13; En quien el ciclo pusg infiaü 
parle de sus riquezas. 

Cuanto va creciendo más esta riqueza mundana, más i 
aa gana. 

Do hay riqueza, hay trabajo, ó falta tntefuSlminnío pam 
bernatla, ó salud, ó heredero, c, 289. 

Hartas riquezas tiene el que más na quiere, c. 488. 

La mayor riqueza, es la voluntad contenta, c. 183. 

La riqueza, vecina es de la soberbia, c. 190. 

Mercar t^ienesgran riqueza, y comprar mal no esjranqat 
c. 460. 

Ni riqueza te ensobtrheza, ni te abata la pobreza, c 21 5. 

Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa 
dejar, c. 481. 

Kic-tadf riqu-eza^ con el -íat (em} latino, en el Cid 69 
Crearemos en rielad. 

En-riqu-ecer, de ric-o. 

Intrans. hacerse rico. QaiJ. 1,8: Con cuyos despojos come 
remos á enriquecer. Valdeiírama Ej, 4 Dom. cuar.: Por e«o lid 
Dios pobrera, porque nosolros enriquezcamos. Id. Fer. 6 
pos.: Como aquellos que derechametile se cometen contra el prSj 
mo, queriendo enriquecer empobreciéndolo. Pinc. Fit. poet. ep^ 
No de los que con virtud y sudor suyo enriquecieron. Valdc 
Fér. 3 Dom. í cuar.: Y no robar á los pobres para cnriqiieO< 
ellos. QuEv. Mas, 6, r. 91: El mandar y enriquecer /dos encan* 
dores son / que le lurban la razón. 

Trans. hacer rico, abundante, precioso. Saav. Empr, 40: El i|^ 
da sin atención enriquece; pero no premia. Qu£V. Fort: £1 que ^* 
riquece los subditos, (lene tantas tesoros como vasallos. Qaij. 
Suele.... enriquecer los pobres. Id. 2,43: Y esto es cnrique 
lengua. 

Con. Qaij. 1,51; Las estremaJas paríes con que e! cielo y] 
naturaleza le habian enriquecido. Id. 2,S: Adornan y enriquecen 
ellos sus oratorios. Namanc. I : Alto, sereno y espacioso cielo, / . 
con tus innuendas enriqueces / la parte que es mayor d¿$le mi sue 
BERRUE2A Amenid. 5 vers,: Sus viñas la enriquecen con sus vinos- 

Oe. Quij, 1,43: Enriqueciendo nuestra lengua del ígradabN 



89. erl eu$k. 



405 



precioso tesoro de la elocuencia. Quev, Doc, esfoic.: Por ser estas 
polsbns bin enriquecidas de verdad y tan piadosas. 

£jj. F. Heíír. Egi I Garc: Bien podemos enriquecer los con- 
ifCeptos amorosos en alguna maneras. 

H Rejkx. QuiJ. 2jl4; Enriquecíanse los prados con su venida (d« 
Hl murora). Rtcop. 1,3,14: Sácase para ellos la moneda deslos Reinos 
^■9ie enriquecen los extranjeros y aun á veces los enemigos. 
^m ¿Quién te enriqueciá? quien te gobernó; ó quien me gobernó, 6 
Wgsientó. c. 340. 

" Yero, el ¿rvum, que Laguna traduce yervo CDítJsc. 2,100); 

ÍL cfvo, pr<jv. ers, fr. ers, cat. er. El Diccionario de Autoridades trae 

d yervo latino-erudito de Laguna^ y no trae el yero de toda Castilla. 

k^ Arveja^ de erviliaj de erviim; it. rubiglia, rlr. arvea, pg. er- 

^Bllu. HuR. Agr. 1,23: Las arvejas son de dos ó Ires maneras, mas 

k>cS4s quieren una suerte de tierra ó labor. 

No $e leda ana arveja, una paja; no se me da una avellana, 

Ín comino, c. 557. 
ArvpJ-ote» en Álava almorta. Lathyrus sativus L., como 
rvcj^r. 
Alverja, la vioa salivn, en América el pisum sativuní; variante de 
■rvtj», y se dice mucho en varías provincias. Berc. MU 505. Mas 
I *>o le empcdecieron valicnt una erveia. 

AlverJ-tn, alvepJ-Ulai en Salamanca vicia angustifotia 
L. Q. Oai.an. Casteli.: De tus labios los carmines,/que parecen 

(•oíasados/con pétalos de alverjines. 
I Ali'crja-ca, en Salamanca slverja ó arveja. 
8<3. Hemos visto como er, expresión del movimiento, remeda en 
^ boca el meneo del gesto. Si er-c es ese movimiento y gesto en 
^ncnl y er-e lo es Indefinidamcnle, er-i será aquel de quien es 
^^Iropío el ejecutarlo, el individuo señalado, el i que hace er ó moví* 
^^Wenlo. El caso es que sirviendo todos los miembros del cuerpo para 
^ goto, más en particular sirve el brazo, y más aun Ta mano^ y de 
^Uel dedo es el que {ndividualírii, el que 5ja un punto seflalándolo. 
^or consiguiente er-i ó et que hace esc gesto y movimiento indivi- 
'■olmcnlCf parece debiera haber significado el dedo. Por igual 
■Mera ar^, ar-e indican universal é indefinidamente et movimiento 



406 



OkIUEN y VIDA OEt L£NOUAJC 



4 



en extensión, á lo kjos, y ar-l es el que inüívídualmcnle la ejecitt, 
«quel de quien es propio el moverse á ello, el ocuparse en dio. Dt 
hecho en euskera eri es d dedo indicador ó señaUdor. Y en pui\i 
eri es la clase, especie, es decir lo señalado en la serie. Azeak bemk 
kirtena ta arifckak bere-erí-koa ozpala la ber/a (tiene) su licmciio, 
y el arbo! sti correspondiente aslilla^ ú la de su clase^ d su modo, 

Por lo dicho el dedo índice, que es el scñalador, tenía que seidl 
que precisamente « había de llamar eri. Y realmenie, el índií 
diccse eri ó er-goien ó eri-andia, es decir el tledo que sobresik 
ei mayor: bien se vé que nó físicamente, sino por su ímporUnci* 
parü el señalar, pues físicameníe ni sobresale ni es el ntayor. 
El pulgar er-kolo, eri-potots, eri-andi, er-pura, er-k&ro, erí-bea\ 
es decir rechoncho, gordo, grande, cabezudo, redondo, ele Q 
menique eri-rlo, er'hfchume, eri-tchinker, eri-tchtngar, eri-tchinkar, 
eri'íchikin, eri-tchipi, eri-ktiintchii, eri-mokosOt que lodo \i 
decir el menudo. Et medio eri-andi ú largo, eri-bioiz ó del coraz 
biotz-eri. erdiko ó medio. El anular eri-mazter, eri-maizteko, 
•ereztan, el del anillo. 

Las yemas de los dedos erí-biotz 6 er-piotz, cri-mamL El primí 
significa doble ruido dd dedo ó corazón del dedo, por sentirse en 
Lias yem.is, al locarse dos de ellas, la pulucíón carJfada. El segundo 
fpor la carne ó pulpa bfanda, que es por lo que se llamaron ye 
en castellano. El padrastro eri-bizar, et dedil erí-eslari, ta pui 
eri-mufur, los anejos eri-bizkar, eri-koskOt eri-koskor, el dcdi' 
eri-ko, Cf'ko, ó lo del dedo, lo alto ó yema tr-kain, la sor 
er-aztim. Y nótese que en los compuestos junto con cr-í suena 
ciüamente er movimiento^ gesto, señalamienlo. 

Las garras er-pa, tf'pe, por ser dedos encorvados bada a>njo, 
de -pa, -pe abajo; por meláfora cazcarrias y raicillas que agarran. £t 
talón er-po 6 dedo bajo, trpo-Í el almocafre y la última raíz del 
maíz, er-pin punta ó vértice. Hallar dedeando dfcesc eri-do, er-den, 
que es el aplicar el sentido del tacto, á dedos, lodo dedos, y por lo 
mismo caber, tener lugar; ñkan duka htsarik eztioía trden-en?_ 
tenido miedo de que cabria? 

La clínica ü observación de lat enfermedades dtjose del d 
I decaer lu. salud, de sus altibajos. Lo mismo el medico 
Idemás miramos la enfermedad como algo que muda el modo de ser 



etnM 
IcdS 

i 

aíMjfl^ 
an. £t 
aízdet 
•r-den, 

y por lo 

de ser 



39. €rí, <TÍ cusk. 



407 



¡aprrsoiu. «Sigue sin novedad». ¿«Ciímo le vá? — Sin novedad», 
decir que la enfermedad es para nosotros una mudanza en el 
de sen y de hecho la mudanza en d ser es el no ser aqudlo 
K era, y Iralándose de la salud es perderla. Generatio alíerius 
y buen provecho le haga; pero to que me duele i mí es el 
ruptio unias, «i de mi se traía. Buenas serán las alcachofas que 
oiterrador críe sobre mi sepuKura, rico engendro para ellas 
ia5 y para el que comiéndolas críe rica sangre; pero ello será i 
de mis cueros, que pudrirán contra toda mí voluntad, como 
áel portugués. F;1 cambio y mudan?^ ü'ac algo de nuevo y bueno; 
ovae victis, ay del mudado, que deja de ser para darse ai hijo 
de ¿1 se engendra. El enfermo es aquel que liene novedad y 
3i esa mudanza tJega basta el cabo, cálalo muerto. 
Bérnard I1>imó á los movimientos vitales, fenómenos de 
queriendo dar á entender con esto el rápido pasar y mudar 
materia. Así lo vieron lo^ primeros hombres, citando llamaron 
nfermo y 4 la dolencia er-i, aquel ó aquello de quien es propio 
; i quien le toca la china de mudarse de barrio ó aparejar U 
; mudanKi: eri dago está mnlo, es decir está mudado. Enfermizo 
^•bcratch» que tiende á mudar, al eri, vez de estar enfenno erí- 
í malsano eri-garri <> <\\xii acarrea mudanza, achacoso erikor, 
Jurí icomodado para enfermar, hacerse achacoso eríA"or-/íf, coci- 
ictnda erí-ondo, enfermar ri adolecer írf-fti. 
Syfl|ado -eri tx\ixc'iA la clase de dulencia, los nombres de las 
ennedades: kak-eria, ago-eria, naparr-eriQ^ etc. 
S tan razonable manera de discurrir se le antoja á alguno rara 
Bttsada, repare en que «/siempre es atributivo y tr vale movi- 
lo. Miis decusado y raro, aunque lo diga Claudio Bermird, le 
rcceri el numhre de la muerte, que según lo dicho no es masque 
tRudanza total y entera. Loque hizo notar en los hombres esa 
■lianza fué la muerte, por eso la llamaron la que lienc tri: tri-o, 
)ifioaf \ó muerte! eriok creían Butroeko-aíabea Plenzian, ta 
■ole mató á la hifa de Butrón en Pkncia, laiotik eriora del na- 
tóento á la muerte. El morir erio-tze, trto-tza, de muerte erio-z. 
En el ejemplo antes citado erezan mató, á la letra mudó; era-4e 
I, mudador, ó era-i-le, era-i-ia-, de í hacer, -le, ~ta de agenie, 
matar, el participio pasado -ti de -i hacer, como trt-iti tcm- 




brar: hacer era ó mudanza. Un refrán reza: iak, tmak, eraU, te 
zegiok trankart, hiérele, dale, mátale, y no le hagas folsiá. Aqid 
er-a vale matar, como antes er-e en ere-zan: son las formas univer- 
sal -a é indefínida -e de er movimiento, mudanza, el alma de todo 
lo contingente, del corraptio unias, generatio alierius. 

El propio er con este mismo valor de mudanza lo hallamos en 
er-ki-ta desmayar, enflaquecer, enfermar, es decir con er ó novedad, 
y er-ki ó er-kin flacucho, desmazalado y desgalichado, y la que 
siente novedad con los primeros dolores del parto. El débil y flaco 
es el descaído en sus movimientos ó en su ser, er-bal, de bal caído, 
y lo mismo se llama el paralítico ó tullido: de modo que er es el 
movimiento; erbal-du baldarse, tullirse, enflaquecer, debilitarse, er- 
bal-dura, erbal-keri, erbat-tasun son los abstractos. 

El dativo indefinido -er, gizon-er á hombres expresa el movi- 
miento de la vista (r) indefinidamente (e), como el plural indefinido 
gízon-e-k lleva -k de plural con la misma e. La -/ indigitante re- 
fuerza el dativo, que también suena gizon-er-i á hombres. Pero er-í 
es un atributivo de er, es su adjetivo ó su dativo, y er vale movi- 
miento, mudanza, tfn es el mal, epa//-en mortandad. La mudanza, 
repito, de los seres es su mal, su acabamiento, ya que mueren, de 
sobreparto engendrando otros seres, como el gusano de seda, que 
después de ataviarse y acicalarse para la boda durante largo tiempo 
en su capullo ó tocador, solo se casa para fenecer al día siguiente. 
Todas estas palabras son tan primitivas que ni pasaron á las I-E de 
por sí, sino en otros derivados de er movimiento. 



90. €rr cusk. 



409 



El nn'ibrar reclámenle la lengua ó /frr/, en vez de er, no 
nder míís que a la más fiera de las turbaciones del dnimo, 
cncor, á la cófcra, al furor. Esta pasión alborota el corazón 
enlos de borrasca por todo el organismo. El hombre 
Üdo en lo mis entrañable de su ser patalear no puede parar 
> de acá fMira allá. Quémasele la sanjjre y le hierve en las venas, 
je los ojos de la» cuencas, enciéndesele el rostro, arroja 
I por tas narices. Si lodo c?o no sígnifícT conmoción gande, 
I entrañable, que hace rebullir á lodo e! hambre, movimicnlo 
ilabra desapoderado, habremos de borrar de tos dicciona- 
I I<w tfocablos que lo expresan, pues lodos llevan en sí esta 
i de fuego y buUicío. Pues eso es lo que sabemos que ha de 
rtiBar err, SI fr suave es el simple movimienlo. La lengua no 
:cn tal desaTOSíego de todo el hombre quedarse queda; rompe 
¡^bjurlas, revienta en tonterías, charla por los codos. Pero so- 
fá lengua movedrui se rebulle, cual fiera en su jaula: eso 
fUx ¡errrrí Pues bien esc jerrr! escribiéndolo lo más brcvc- 
iibje, con solo rr, aunque había que poner 80 ó 100 rrres, 
. una fuera pintura de una ondulación, ($ err^o con el artf- 
», y wle rencor y arder ó quemar, asar. Créese comunmente 
:d vtlor físico es el primero, que de él, el de fuego en el pre- 
i aso. habla de salir el melafórfco de rencor. Eso queda part 



erra para el arder de cualquier otra cosa. Repito que Kiar i 
sombra de metáfora. La conmoción ó movimiento fuerte de 
gua, como del resto del organismo, suena /rrrrt, con la e i 
•^*' Ii¿3 ¡errr! Ese erra es el rencor, es esa conmoción. Es expresión 

halla en los hombres de cualquiera nacionalidad y hasta 
perros: «Irriíata canis quod RR quam plurima dicat>, según 1 
«El temblor, dice Gratiolet, se produce, siempre que se hací 
gran esfuerzo para vencer una resistencia. Todo músculo 
estado normal tiene un poder determinado de contracción^ 
produce espontáneamente y sin esfuerzo, por ej. al extender < 
para señalar un objeto. Pero, si añado un peso al brazo ó li 
tengo extendido por largo tiempo, esta resistencia excesiva 
un nuevo esfuerzo de la voluntad y la intervención de una 
cantidad de movimiento. Ahora bien, este movimiento de oi 
es tembloroso: así en el caso de la rigidez los músculos se o 
y se hacen resistencia mutua los flectores y los extensores, 
por resultado una doble resistencia y por consiguiente una 
causa de temblor». Tal es la causa del movimiento convulsiv( 
de la cabeza, cuanto más de la lengua, articulando frrrr! el 
mente conmovido, como que hasta la sangre se le enciende ] 
más á prisa. El calor natural sube, y esc temblor ¡rrrí es la 

sirtn HpI píilnr natiiraK HpI renror. HpI ralnr intprinr. nii^ hiill 



90. trr ciisk. 



•I) 



^daUe en que hierven Us enlraiVas. Dijéronsc, pitci, £rr-ai, las 
M,\ ¡errferra, i rebullirse y recalentarse. Confirmase cor^ 
nbrc de la compasión, que es srr^ukl tener esc errt ó con- 
|ún, mo^'érseie las entrañas que decimos de] compasivo, ü ablan- 
, que es lüsponerse al niovifíiienlo, et cüinpasivo erruíd-or, 
4stt el muy blando de cnirañas^ apiadarse erruki-tti. Eí cólí- 
: ganado es errat-eta-ko lo de ias entrañas, y la asa,dura ó pe- 
1 de entrañas para comer erroi-ki, 

caben, pues, aquí antojos de elimólogos ni trampanlojos 

lengatü^r ni entrampar ."i nadie. El que haya sentido alguna vez 

[rentor, habrá visto que de hecho y en verdad ardía en cólera» 

! te quemaba la sangre, que resollaba fuego, que se ]e.j-cbuinan 

bruos, C}OS y lenj^ua: eso es articular /f/r/. 

5n -# indefinida err-e vale lo mismo, apurarse y desasosegarse,. 

rreú ó gizon-odol-errca, es decir hombre que se rebulle ó de 

rebulléndose. De aquí se tomó la espresión para \a idea de 

ry quemar, que es lo que siente en stelsañudoy enojado, cuando 

[quema la sangre, Iraslndando la expresión A lo fuera de sí»)' dicese 

cer, asar, quemar, oUolan erre frcir á quemar en aceite, írf- 

iquerar lijtranienle; metafóricamente escaldarse ó escarmentar; 

que quema es erre-a. Coinbusliblc erra-gin, calor inerte del 

T-<iStOt olor ó gusto á quemado erra-kiño, quemado erra-ts, 

' 1 chamusquina, erro-í/j quemar al mismo tiempo que odiar 

rencor, sintiendo en si esc ardor, erra-uli cantárida ó mosca 

[quema, rrr-au/s ceniza ó polvo de quemar. crr«u/s-/ pulvcri- 

¿ reducir í ceniza, ó erraus-tu, erraz-i resina, erre-al que se pue- 

r. erre-keta quema, erre-ki hez de leche, combustible y pavor 

■ro, erre-kin combustión, incentivo, que hace frrc físico ó ino- 

\tne-min escozor, erre-mitska y crremuska^a refunfuño, erre- 

forjador que anda at fuego, crrement-aí-degi fragua, herrr- 

I irre-or inflanuble. erre-tasan ardor^ inquietud interior, afán. 

||tsca er-dai, el añublo que quema los panes er-do^ Ta roi^a de 

[lusinos y la herrumbre er-doi^ roñarse crdoil-du, erdoi-tu, man- 

Idt b pkl erdo-ka. El cuervo err-oi se dijo del color negro, 

quemado. 

Sfcíperlativo de err-a ó err-e, es err-en, que con gara, kura quc- 
k, dacBT, tender i, á\6 trren-gura, ^rrea-kura, y valen la congo- 



ja y ardimiento entrañable, la queja, el remordimiento, ddes 
go del ánimo; errenkura-fa quejarse, desasoscigaTSe, tniti 
ánimo. Vimos en el número 9 arren-kara, arren-gura < 
■arrenkara-fa dar quejas, de gara, hura querer, buscar an 
zones, súplicas motivadas. Fundiéronse errenkura y arrenh 
el castellano arrancura, rancura y rencura. 

91 . Arpancupa, en Aragón queja, pleito, litigio. Es ^ 
ticuada y tomada de documentos latinos, donde se latinizó el 
blo popular. Sin duda el arrankura y el errenkura, de valo: 
•cido, se han fundido en uno, aunque bien aparecen los orfgi 
las variantes rancura y rencura. Del arrankura vienen el sen 
pleito y queja que se expresa motivándola; del errenkura el • 
sistencia en el desasosiego inferior; el de inquina y odio nació 
fusión de entrambos, es una congoja que dura contra algún 
<]ada en quejas motivadas. 

Rancura, pencupa, de arrancura, en Aragón quej 
relia, y en general antiguamente desasosiego interno, inquíni 
^ue se guarda contra uno. En prov. é it. rancura, ant fr. rs 
fr. rancime, pg. rancura, Corr. 337: Quien fuerza ventura, 
rencura. Alex. 38: Tanto he fiera rancura. Cid. 286: Todaí 
rencura. Bibi Gallará, 1,468: Segunt es mi grant rencura 
miento hondo). 

Rancup-ap, vengar, vencer. Alex. 24: Ay mezquino q 
Veeré el dia / que pueda rancurar esta sobranzarfa. Id. 125C 
•curaban á firmes el su buen compannero. 

Rencop, pancop, es el rencura, rancura, asimilado 
nombres en -or; it. rancore, prov. rancor, y rangurezir, verb" 
se aclara por el arrangura, ant. fr. rancoeur por contaminada 
■coeur corazón, cat. rancor, pg. rancor. Nada tiene que ver jt 
latino rtíncdr moho, de donde ranc-idus rancio, desabrido al g 
al olfato. Esta voz latina no tiene par en las I-E ni rafz conod 
el arran-ko, arran-ka, lo del pescado, habiéndose dicho prínn 
él por la facilidad en corromperse y su salxir y olor m 
cuando está marengo. QaiJ. 1,9; Ni el interés, ni e! miedo, ni > 
iX¡T, ni la afición. Id. 1,30: Sin tener cuenta con enojo ni nac 
¿uno. Id. 1,48: Que ha despertado en mi un antiguo ranee 



92. radus, ruber^ etc. 



413 



con las comedias que ahora se usan. Id. 2,56; No ha de durar 
el nncor qac los encantadores tienen al señor don Quijole, 
Rencor-oso, i*i*fi4*oi*-¡i>Hu. Calder. Aurist. y Lis, I; 
si e! inicio / dejando lo rencütioso / sin pasar á compasivo. 



O nombre más extendido entre las lenguas indo-europeas,,. 

I á colores, es el del rojo: skt. rudhtra, rchitüf zend. raoidhi- 

I tpo^c, ruber, rafas, rutiíus, russus, godo raads, ir), ruad, esL 

ET, lü. raudónas. Además díjose del brillar, Ir!, derc rojo» esl. 

I «ni, $l\, zoraht claro; y zend. strf/Qt persa ^uiy^ rojo, skt. 

I briJlanle, doro, tuz; en las eslavas se tomó el nombre del ker- 

, como nuestro bermejo de ver/nkalus, vermis, godo waurms^ 

ruso verm(¡e—áx^vi5^, de donde el rojo en prus. urmlnan^. 

fmyattf warwaurms, ruso rumjanyi, vermjanyj. 

De estas tres series la primera^ que dio nuestros colores rojo,, 

O, TOyOf rufo y roano, aluden al fuego. La raíz en I-E es rauti, 

henc de trra, erre fuego, probablemente del derivado erraz, trrez 

bcndo, ó mejor de errauts ceniza, polvo quemado, es decir lo 

> y quemado y hecho como brasa, la cual ofrecía al hombre 

matices del color rojo mejor que ningún otro objeto. £1 

aa i veces se hizo a. En gr, i^suf^'o; color rojo es el 

uts, cuya €' se perdió en otras lenguas, epEÚ¿l*oj, ipulí-aíviu cnro- 

r, ruborizarse ó pararse rojo, ¿puO-poc rojo de fuego, ip'ja-í^ij, 

tina del trigo. En skt. rudh-iras es el £puft*fó; y vale rojo y san- 

Bto, rofi'itas, por raadh-itas, rojo. En norso rjodh-r rubícun- 

, rjodha cruentare; en godo randa rojo, ga-riudjú vergüenza, 

rM, roS't, áe áonát rostir y rótir en francés ú asar y rostir 

jnas partes de España. En csl. rud-eti sen ponerse rojo, rad-ra 

rudjda robijo; lit. rauda rojo, rudas rojo oscuro, radh n>- 

; Irl. ruad, cimr. rud rojo. 

Vengamos al latín, donde son no pocas las variantes. Rtiber rojo 

ondea ruí/ftiVfl, ¿(wíf-is, esl. rudra\út aquí rí/ft-í^re ser rojo, 

r y e^ubfscere avergonzarse, rab-idas que dio rubio, como 

dus limpio, rab-ia, rubi-cundus rubicundo, rub^r de donde 

fíltr, rub-eas que dio royo, rubc-JaccrCt rubr-ica que dio rú- 

,por escribirse con tinta roja, rofr-íffo herrumbre, robín, que 

ípMcblo deda rubigo i veces, según el Appendix Probi, y rab-^n 



r 



color. En eslavo radeti es el al. errdten, y rada ua, aMÉ 

■equivale al al. Rost, ingl. rast, ags. rost, y es el aerugo y i 

del metal, mientras que en ir!, raad, en galo Roados, cimr 

i^Vf fifi godo rauths es el rojo. En latín responden raad-us, qu 

' ' i traen de ravidus, y éste de rav-ñs gris, y que de todos mo 

¡t, de la misma raíz. Raudas dio en castellano raud-ano y luei 

-^j'S y en latín rodas, luego rñdus, que vale rudo, propiamei 

trabajado ó en bruto, y díjose del minera! por el color rojc 

mero que se halló, que fué el cobre, y asi aes rudum metal 

ó rudas sencillamente mineral no trabajado, antes natural 

cobre; pero después pasó á decirse de otras cosas, perdiend 

lor de rojo, rftd-as rad-erises masa en bruto de metal, rud 

pedazo pequeño de cobre, plata. «Rodus ve! raudus signí 

rudem et ímperfectam, nam saxum quoque raudus appella 

ut Accius... hinc manibus rapere roudus saxeum> (FestJ 

llamar raudas á la piedra fué por haber llamado asf antes al 

y antes al primer mineral, al cobre. Por eso significó aes: «1 

lana porta appellata, quod rudis et impolita sit relicta, vel qu 

id est, aere fuerit viñeta» (Id.). Y Varron: «porta Raud 

<luod aeraía fuit. Aes raudas dictum: ex co veteribus ín ] 

scriptum raudasculo Ubramferito» (L. L. 5,163). 

Ahora se entenderá la razón de rudas ruderls escom] 



93. ruano, rubio. 



ur, ruúe donatas á quien el prelor daba una vara al rclírarse, 
I cable ó cuerda, por hacerse de ramí como csaj rM-ens rixúcntis. 



93. Ru-ano, ro-ano, del anliguo rau(d)-arTO. Esp. SagrS 
í, ap. 1, año 994: Acccpimus de vos in oferfione caballos dúos 
limos, illo uno resello, d nlio raudano per colore. Lo ttii^ttio etll 
iadk. áoc. Sahagún p. 165. Randano d\ó rodano (IÍerqanza' 
371) y rodane (Indic. Sahagún p. 222], y perdida la d, roano y 
ino. Raiidano salió de ratid-us, r3v(;)d(us) con -ano, de rav-us: 

coloras appcllantur, quí sunt inlcr flavos et cacsios (Festo). En 

pg. raudllo, raiidam, roudane, roiidúo; el fr. roiian y el it. roanoj 
«en del castellano. Es el caballo amarillo claro con crin y coli 
incas, ruano blanco, ruano amarillo. Calv. Albeit. 96: Ala? 
■ro, alajíin boyuno y alazán (oslado ó roano. Quev. Tac. 17: 

((tranla) era la que llamaban ruana. Pint. potro 1 1: Las colas f •» 
|dc5 mana?. Id. 10: Los manos. 

Rudo, erudilo de rudis. Maner. Apot. 16: lRrorn)e5 palc 

efigie y IcfVos rudos. Ohan. Simb. 2,17: Unos rudos y pobre 

Kaofics pescadores. 

Rufl-cza. Quij, 2,42: Doctrínala y desbástala de sti nadiral 
Icza. 

A-prud-ar. Lope Ocas.perd. 1: O negabas lo que v(as / 6 
'. pcnsamienio airudas. 

En-rud-ecet*. Hacer rud-o A uno. D. Veqa Paráis. Sacar.: 

\ pan de cntcndimienío? anles suele quitarTc, que el pan enrtidece. 

De»-enrurfecer, lo opueslo de enrudecer. J. Cri/z 5. 
onU 2,17: Ir d<rsennidecrendo y formando muy poco apoco. 

Kuda. monedas apiladas y empapeladas. 

Ert-rwd-ar, hacer rudas con ct dinero. 

Rublu, di rub-idus (Aulo Qclio. 2,26), de rub-írc. De color 

) claro, de oro. Quij. I,1S: Coronados de rubias espigas. Id. t,2S: 

lios cabellos. Id. 2,10: Cabellos rubios como hebras de oro 

\,proL' El rublo Apolo. 

Et rubio, el sol, y más en verano. 

Hacer á rubias y á morenas, a! que le gustan todas las mujeres. 

Más rabio que el oro, que el sol^ que una espiga de trigo, que 

i candelis, que una onza, que un galo rubio. 



416 Oriocn-v vida dcL 




Rabias en Castela, agua en la térra, (Entiéndese pm Poife^ 
gal), c. 483. 

Rubio arrabiado, nunca fué sino falso, c 483. 

Rubios, en tauromaquia el morrillo del toro de lidia. 

Rubi-a, de rubi-o, por servir en tintorería para este color. 
Laq. Diosc. 3,154: La rubia es una rafz bermeja, déla cual usan loi 
tintoreros. Lis, y Ros. 2,3: En mi espada las ensartaré cprno nibiai 

Kubi-al, campo de rubi-a, y el de tierra rubia. 

Rubi-ón, trigo de este color. Quij, 1,31: El trigo era canded 
ó trechel? No era sino rubión. 

Rubi-eza. Euo. Salaz. Silv. poes.: Ni en su tez &lsa y nibiea 

Rubi-c¿n, blanco y rojo en la capa del caballo. 

A-rpubi-ado. Corr. 483: Rubio arrubiado, nunca fué sino 
folso. 

En-rubi-ar, teñir de rubí-o, mayormente el cabello. Cekú, 
I, p. 18: Hazla lexias para enrubiar. Zamora Mon. mist pte3 
Concep.: Ya los dora, ya los enrubia, ya los encrespa, ya los coa- 
pone, ya ios jabona, ya los lava, que les hace aguas para enrubiaiios. 
ToRR. FU, mor. 20,11: Enrubiarse los cabellos. Bosc. Cortes. ¡03: 
El enrubiarse los cabellos. León Casad. 3: No gasta tanto un lelnulo 
en sus libros, como alguna dama en enrubiar los cabellos. MeiU 
Vid. Cómodo: Enrubiándose el cabello. 

Enpubi-o, posv. de enrubi-ar. Bibl. Qallard. 4,20: Que i 
verdes canas el enrubio diste. 

Rub-í, pub-í», del fr. rubis, prov. robi; del it. robíno; de 
*rub-inus, rub-eus rojo. Qaij. 1,50: Carbuncos, de rubíes, depcriis, 
de oro, de esmeraldas. 

Robín, de robl(gi}n(em) robigo. Orín ó herrumbre de los 
metales. Nuñ. Empr. 2: Limpiar mi conciencia del robín que hi 
contraído con tantos yerros. Saav. Cor. got. 1 1, año 674: No dq* 
que el ocio cubriese de robín las armas; antes ejercitó la disciptin 
militar. 

Rob-iñ-ano, tal vez de robín, un enmohecido, como qaieo 
dice, es decir nombre muy conocido y manoseado. Corr. 50: Soo 
pronombres de lugares vagos, como lo son de personas fulano y 
citano y robiñano. 



^%— r*t»oh¡i»-np«e, enmollecerse eí metal, la voz, tomándose 

L»t*r4>bina-dor, que ^^asta como el robín. L. Fehn. deI 
a. Antier. 12,2: San Agustín dice que la contagiosa y arro-1 
3ra peste át bt persecución última será universal. 
fEii-rohíu-ars4*» tlenarse de robín ó moho, en la Üleni de 
jón. 

[Rulxkn-iznr, poner rojo de vergüenza y nib-or; reflex. 
i. Del erudito y latino rutror. 
Rebol, como arrebol; de rrtbíríem) rubor, color rojo, comoj 
fie arbor<em)í; de *rohol salió rebol, mudada o en c por la rr. 
Mon. mist. pte. 7, S. Tomás: Y vestidas de reboles se la 
in. 

n^bol-ar, poner rojo, de rebol, como arrebolar.]. Pin. Agr.' 
^24: Una lUmarada doctrinal me parece que me ha rebolado el en- 
licntcnlo y rae le ha alumbrado. 

rrrebof» de rebol. Rojo de las nubes heridas diel sol, y el 

que se dan las mujeres. Valüerrama Ejcrc. Sab. Dom. 2 

r« Rof» de púrpura, grande afeite y arrebol. Pellic, Argén, p, 

^lo con arreboles, al anochecerf pronosíica serenidad 

-fc^.v.ite. O. Atf. 1,1,1: Dibufó admirable*; lejos, nubes. 



boies ai oriente, agua nmaneci^nte. 
oles á todos cabos, tiempos de los diablos. 
>mdo/ej de Aragón, á la noche con iigiia son. c. 69* 
líftftofra de mañana, á la tarde de agita, c. 70. 
Arub^Us de la mañana, d la noche son con agua, c. 70. 
oks de la noche, á la mañana son con soíe. c. 70. 

I« de Portugal, á ¡a mañana sol serán, c. 69, 
oles de la tarde, á la mañana sol Itace. c. 70. 
'rthies de tarde, á la mañana aire. (Entiende la raananaj 
Olí), c 70. 

; en Castilla, viejas á la cocina; ó pocilga, c. 69. 
^nboíes en Portugal, uñe los bueyes y ve por sal. c. 69. V» 
[J'^fr, entonces Us caballerías lamen los pesebres y por que no 

k iena »& dan sat. 

n 




418 OrIQEN V VIDA DEL LEÑÚtl^ie 



Arreboles en Portugal, viejas á solejar, (A gozar del sol 
hará), c. 69. 

Arreboles en todos cabos, tiempo de los diablos, c. 69. 
Arreboles por la mañana, á la noche son con agua. 

LINDO 627. 

Lo que le falta á la desnuda, arrebol y mala ventura, c. I 
Ironía de las del partido. 

Ni sábado sin sol, ni vieja sin arrebol. Que con él disimul 
la edad. 

Arrebol-ap, poner de color de arrebol. 

Trans. de las nubes. Lope Circanc. I!, p. 522: Los rayos cfc/ 
sol/de justicia luz van dando/al mundo y arrebolando/con su en- 
vino arrebol. Id. Filom. f. 24: Cuando Febo las nubes arrebola. 

Reflex. de las nubes. Lope S. Diego V, p. 50: Cuando se arre- 
bola el cielo. ToRR. FU. mor. 1,10: Arrebolósele el cielo al amane- 
cer. EspiN. Batlest. 1,6: Sí cuando se pone el sol, no hay nubes ftl 
poniente y las de oriente se arrebolan, es señal de serenidad el d£v 
siguiente. 

Déla cara. Torr. FU. mor, 20,11: Arrebolarse el rostr»' — 
Valdi: íR. Ej. Fer. 5 dom. 4 cuar,: Esta es verdadera viuda, qn^^ 
teniendo el rostro amarillo y penitente alcanzó más hermosura j^' 
gracia en el alma y para los ojos de Dios en el cuerpo que las viudí^^ 
que se arrebolan para parecer bien. Barbad. Corr. vic. 252: S^* 
arrebolan y almagran. 

Arrebol-ado. Lope Hijo prod. ÍI, p. 58: Que anochecía 
arrebolado/el sol que en agua amanece. Mirones: Con una de un-* 
mono, rubia y arrebolada. Cabr. p. 100: Cuando se pone el solJ 
arrebolado, entendéis que será el día siguiente sereno. Zamora Mm. " 
mist. pte. 3, Present.: Una estrella, de quien el propio sol ha de:^ 
nacer arrebolado. 

Arrebol-era, salserilla para el afeite arrebol, y la muje^ 
que las vende, y cierta planta de campanillas encamadas que tam^' 
bien se dice Don Diego; ábrese al caer de la tarde y por toda W^ 
noche queda abierta. 

Hojo, de rr»s5éu(m), rftesu(m); sardo ruju, it. rosso, prov; nm^ 
fr. roux, cat. ros, pg. roxo, astur. roxo por rojo, caliente, ron.ar 
por calentar el horno, rox-ón por chicharrón, en Aviles gritón. 



93. rojo. 



419 



vivo» coma ei de sangre, pero también el rubio 
if. del avergonzatlo- Qaij. 1,27: Una g^ran barloa de tmi 
roja de buey. Id. 2,53: Rojo amaranto. Quev. Mus. 4, 
ilicnic y rojo con la sangre el prado. PersH 2,\^: Rojo 
n las alabanzas.,., que de mí oía. 
ío de Ja república, radical, por el goiro frigio. 
que el fuego, que el soí, que la lumbre, qwe im p^ 
una atnapola, que la sangre de loro, que un tómale. 
•mbrocfo, de brasa. 

o e! coral, el Ttiego, el oro, la lunibre. 
vergüenza, del ruborizado. 

o. dimití, de roj-o. Lao. Diosc. 3,6: Algiin tanto roja 
Icrio zumo también rojeto, 
lo, dimin. J. Pin. Agr. 3,4: Vino.... blanco, clara y 
lor. 
ira, color roj-o (Tesoro 1671). 
color roj-o. 
>, que tira á ro]-o, 
i, que tira á roío, de las tierras, planta? y semillas. 
r» en Aslur. calentar el homo, de roxo rojo, calfente. 
tarrún. 

^ lo. L(>pr Audienc. D. Pedro /, t. % p* 452: Entrd de 
le / con él Pedro de Pineda. 

I*, íener color roj-o. HrRR. A^n 4,33: Es señat de 
bastante, cuando huele bien y la mid (rosada) rojea, 
las nubes en oriente. Fiqüer. Plaz. d. 49: Entre 
que rojean se ponen ei rubr, rubaza, espinela, balaj, 
:. Dhsc. ],\ 12: V quebrado por de dentro rojea. 
-jiPt poner rojo tí hierro ú otro racial, teñir de rojo, 
oniendo rojo A uno. L Rlttda II, 234: Enrojarse »que- 
. León Casad. 12: Enrojas tus cabellos, y en ef mal 
que te esld por venir les comienzas i dar color seme- 
iiego. Lope Víng. mujer I : V cuando el calor dcí sueflo 
I le ha enrojado. 

ti trébede ó piso que se hact sobre um Tíürn(na para 
invierno (Paíen cía), y el l&t piso tr Ifamaa la 
ribfde. 




420 Origen y vida del lenouaie 



En-roj-ecer, en-roi-ar. Pellic. Ar^B/i. 2,1,4: Enrojí 
algo á estas razones Poliarcho. Lope Coron. trag.f. 97: Ya ofre^^ 
estola candida Abel justo/y las sangrientas aras enrojece. Id. ¡h -^^ 
Dina IJI, p. 202: Mientras viene á enrojecer/Febo las nubes ^de 
oriente. 

Iles-eurojecer, hacer se quite el rojo, enfriar el hier"»o 
enrojecido. 

Son-poj-ap, sacar los colores al rostro el calor ó la ver- 
güenza. ViLLEQ. Erot 2,1: Que Venus ande ahora más soltera / tío 
sonroja al pudor. J. Pin. Agr. 1,29: Y (el sol) nos sonroja de nrma,- 
nera que no nos irá mal, si nos mudamos á otro asiento más enra- 
mado. /?c^ex. Torr. F// mor. 1,12; Comenzó á sonrojarse tiin- 
chéndose el rostro de arreboles. J. Pin. Agr. 6,1: La sangre se me 
sonrojó de placer con. 

Sonpoj-o, posv. de sonroj-ar, acción y efecto de sonrojar y 
el improperio que lo causa. 

A-so-poch-apsc, en Chile sonrojarse, ruborizarse, sofo 
caree. 

R<»yo, de rft(b)eu(m); it. robbio, roggio, rum. roib, prov. rp^j ¡ 
fr. rouge, cat. rotji. Es el rubio puro, de uso más general en el 
pueblo. Herr. Agr. 2,21: Lo que se cuece (el vino) con casca sil* 
muy ruyo de color como de oro. Usase mucho en Aragón. 

Roya, de rft(b)!ía(m). Vicio que sobreviene á la espiga p^' 
humedad, recociéndose el grano y secándose con el sol. Llámanl^ 
en otras partes tizoncillo. 

En Aragón la planta rubia, y enfermedad del trigo. 

Párate, roya, que jurado soy de Almania. (En Aragón roya ^^ 
muía roja; jurado, regidor, lo que alcalde acá), c. 380. 

Btoy-ucSu, en Aragón como roya ó rubia. 

Roy-al, que tira á rubio en Aragón, y especie de olivo, 
ferior al negral, y variedad de uva. 

Roy-ura, lividez en la epidermis por un golpe: úsase 
Aragón. 

l%(»y-uiio, de color roy-o. 

Roy-ap, poner roy-o, refl. ponerse royo, de las plantas, de 

Rusio, PUSO, en Aragón rojo candente, variante de rojOj 
russeus, russus. 



A-iM*osiap, de nisi-o. A. Alv. Sifv. Úom. 3 üdv. 3 c. § 

Hán$e lodos arrosiado como horno encendido. 

Kus-Íoiitc\ rusiente, encentlído, hecho brasa. N^aio San 

^r. serm. 2, d. 9: Con rayos de rosientes hierros le marliriza* 

llusieiit-ar, de nisient-e, poner rojo candente el mdal. 

to-fo, de rufus. El royo 6 rojo, et de pelo encrespado y duro, 

ucJe ser el rufo, y el vafenlón ó rufián, por el caraclcr que 

den tener los royos, corno aparece en los refranes. Rtif. dich, I : Y 

ndo rufo de primer tonsura. Rinc. y Cort.: Por un sevillano 

fo á to valón/tengo socarrado todo el corazón. Rom, Germ. 1 1 : 

rson fos rufos godeños/ á quien los demás respetan. Roofi» Ra- 

9A Bibí. Goílard. 4,1 406: Al rufo que me ha garlado. 

En Aragón vale roragsnlc, vistoso, bien adornado. 

>l ta fH/ÍJ. (Por el vestido, ó el semblante que uno lleva con 

rro, á to rufián), c. 504. 
Rnf-eta, en Salamanca uva negra y redonda, de hollejo dd- 
Jo y muy dulce. 
llHf-tmtno, enla Oerm. ruRancillo, dimin, de ruf-o. Rom. 
n, 8: Sin que rufo ni rufezno / ni la gran roandiUndina / haya 
ióo agraviarte / desde que te cantas mía. 
Ruf-óa, en la Qcrmanfa el eslabón con que sacan fuego, el 
kjador, como quien dice. 
Hiif-ar, en caló jergal calentar, poner rufo. 
At*i*iifni*, en niul. dar arrufo ó encorvadura al buque. No 
i« parrntescocon término náutico alf^uno en las demás lenguaSj 
lo que debe ser español de origen; en cambio hay otros vocablos 
tentados en dtas, que nada tienen de náuticos, pero que en- 
. la idea de ahuecar: iL arruffare revolverle el cabt:llo, embro- 
I y enredárselo, rufTa barullo y gentío^ pg. arrufar arrugar ó 
ry ahuecar, caL arrufar tizar, DJjose del ruf-Of de cabello royo, 
ísudc ser ensortijado. 

£n Aslur. gallear mucho, subirse á la pana y en Baena (288) 

►r frundr el ceflo, regañar, y poner algo encarnado, y e» la pil- 

ySn acepción, de la cual sale la de envanecerse, entobcrbeccrae, 

del rufo y rufián. 

Rtfitx. embravecerse, enojarse á lo ruf-o. Hít* 1409: E porque 

r Señora vos tanto amibstcs / por lo que yo desvalí \í^tXi moi^ 



OrIOCK y vida DEl LCNUUA]K 



stes. Todavía se usa en Venezuela. En gall. envaneoerseí y 
do animado, dispuesto por rivalidad ó enojo ó ánimo pim 
índer algo. 
ipruf-aclo, como los rufos, de genio quisquilloso y enoja- 

, de donde de las narices enojadizas y Furiosas, j. Enc. 170: Un ^^ 

ón muy repicado / y arrufado. Id. Canc. f. 3Q: Cantemos á su^^^ 

)res, /mientras mis cabras chapadas / las narices arrufadas / paceau^j 

yerbas y flores. 

En Astur. fachendoso, levantisco, provocador. 

ArFu£-o, posv. de arruf-ar, en náut. curvatura de cintas, S^^i- 
mes, bordas y cubiertas del buque. 

Art-ufu-dui'a, arrufo. 

A-rrufadía, engreimiento, propio de! arrufad-o. Part jtñf. 
2,5,5: Si alguno fíciese contra lo que aquesta ley dice, por arrufac::J£( 
ó por desentendimiento, débele el rey dar pena. 

Ruf-iáii, de ruf-o, como barb-ián de barba, y la idea es k 
misma, de hombre barbudo, royo, que suelen ser de malas pulgs& 
Es el valentón y que anda con las mujeres de la vida, apoyándolas 
y valiéndose de ellas para vivir. Ccrv. El ruñan dichoso. El rufián 
viudo. Rufiana es la alcahueta ó tercera. 

Almuerza con rufián, come con carpintero y cena con n- 
cuero. (Dícese también por infinitivo: «Almorzar con rufián, comer 
con carpintero, cenar con recuero>). c. 46. 

Como rufián en corte, del acobardado en algún sitio. 

Kufíuii-cillo, dimin. de rufián, el poco apreciado. 

Rufian-azo« gran rufián. Selvag. 63: ¿Rufianazo? bellaca» 
toma. J. Pin. Agr. 23,26: Por andar so las alas de nifianazos acu- 
chilladizos, que tengan fama de valientes. 

Kuíiaii-ct*iaj alcahuetería, modo de ser de rufian-es. 

Rufían-esco, adj. lo que toca á los rufian-es. Covarr. 

Rufíanesc-a, de rufianesc-o, como soldadesc-a, lavidí de 
los rufianes y su conjunto y sociedad. CxBR.p. 25: Para quien hi 
vivido á la rufianesca. J. Pin. Agr, 5,10: Menos dados á la m- 
fianesca. 

Rufiau-at*, alcahuetear como rufián ó rufiana. Nebrua. 

A-rruüan-ar, vivlt como rufián. Intrans. y reftex. (TkMr* 




94. (ícrretir. A23 



it7\). G'.'EV. Metí. Corte U: Eslán aIIeg:ados, por mejor decir, arru- 

inndas con tina cortesana, 

Arrufiau-ndo, lo como rufián. Lh. y Ros. 62: Arrufia- 

; paUbras y fieros hinchados. Quüv. baUe 4: Arriinanada de 

OuE\'. Aviso privad, S: Moíos incjiíietos, bulliciosos, revoU 

, acuchilb dores y aun arrufianados no los debe recibir, ni en 

compaAIa tener. 

Rostir, como rustir, del germánico cocer. T. Naharr, 1.323: 
I tienes una cAÍdcrn, ^ ponía con agua á rostir. 
Rustir, en Arayón roer, ó también rustrir, en Asturias tostir 
[y mascarlo duro y tostado, en la Li lera asar. Del ant. al., 
9, al rdítert, it. arroíllre, fr. rólir, cal. rostir, prov. raustir. 
Rostr-izo, eti la Rioja lechoiicillo^ Je rostirj como tostón de 
ar. 

; 94. Derrellr. Según kírting, de detáro, líríre desmenuzar; 
mi la / inicia! ss hace jamás d al pasar al caslcllano^ ni la r suave 
I kicc rr fuerte, ni de la idea de desmenuzar puede irse á la de de- 
¡r, pues derretir no es un desmenuzar ni el desmenuzar es un 
Ür en ningún sentido. En fin ífTfre hubiera dado tcrcr como 
tt dio Iccf; y de terer á derretir hay buena pieza. Dcrrciir es 
ivaáo áf\ cu^Vzro erre i]ntmar, ó erre-íu, erre-ti, y la jire- 
I dé-. Solo en castellano, y en et pg. derreter. Y efectiva- 
ile «i la explicación que da DIcü, dice Cuervo, sacando nueslro 
f bo del latino delerere gastar, majar, se opone el hecho de ser 
común en el periodo antecUsico y acaso wás antiguo el simple 
ir». Este ret-ir viene de erret-a. P. Guím. Ciar. var. 234: E tra- 
jo oro retido. Baena p. 1 58: Si el sol rrelierc el plomo. Mont, 
l,2f\b'. Et si non, tomen unto añejo de puerco, el rétinlo et , 
enlo.J. Man. Ca7a 1 1: Que sea retida en el rábano. Cron, 
I. I|6S: E ritió Upeiu 
Ttans. liquidjy por el calor lo sólido. Qai/. 1,2: Derretirle los 
s. Hejir. Agr. 5,3: En el cstfo con el sol son muy calientes (las 
nenas de barro) y derriten la miel con su ardor, td. 5,40: HanU 
[derreUr (la manteca) sobre el fuego. Lazar, I: Al calor della 
I en derretida la cera. G. Alf. 2,1,7: Riguroso sol que tuesta 
lies» abrasa las piedras y derrite los metales. 



424 Okiocn y vida orL lenquaje 




Deshacer, disolver, aun sin fuego. Laguna Diosa. 5,96: DerreÜdi 
toda ia sal en el agua. Cacer. ps. 125: De la manera que el viento 
ábrego derrite los hielos. 

Metaf. Cabr. p. 363: Calor que te derrita. J. Pin, Agr. 6,18: 
Que las casas de sus moradas derriten santidad. Qucv. Cana y sqij 
Me miraran tus ojos, que tantos corazones han derretido. 

Llorar, cual si la persona se liquidase toda, en. Roa Vid. 
Sancha 2,3: Era su pecho una fragua de amor divino, y salían In 
palabras como saetas de fuego, que penetraban y encendían la 
almas, y aun derretían los ojos en lágrimas. 

Beflex. liquidarse por e! calor, Mariana //. E. 3,18: Por derre- 
tirse las nieves con la templanza de la primavera. Oran. Orac. I, 
mart noche: Una imagen de cera muy ricamente labrada, si estu- 
viese puesta al sol, donde así como se derritiese la cera. Cacer. /is. 
74: Derretiráse la tierra con el fuego del juicio. 

Deshacerse ó resolverse aun sin fuego. Qaij. 2,17: Se me derri- 
ten los sesos. Valderr. Ej. Viern. 3 dom. ctiar,: Como se derriten 
las nieves de los montes. Herr. Agr. 4,3: El agua que se derrite de 
nieves ó hielos. Cabr. p. 325: Cuando corren las lluvias y se derri- 
ten las nieves. Palma V. G. Palm. p. 93: Derritiéndose aquella 
reuma, le sobrevino un dolor de costado. 

En. Lñóujob 26: Ordenó Dios que el agua subiese en altoyse 
espesase en nubes encima del aire y se derritiese otra vez en ellas y 
cayese hecha lluvia. Valderr. Ej. Fer. 6 Ceniz.: Y si todas lasnie 
ves y cristales se derriten y convierten en agua. 

Metaf. de los fuertes afectos, mayormente del amor, que se com- 
para al fuego, y del contento que ensancha. //. /re¿'.; Vierten azoga* 
los pies, / derrítese la persona. Euq. Salaz. C. 1: Andan galane^ 
sin número en esta corte, hechos enjundias de amor, derritiendo^^ 
por cualquier parte. Valderr. EJ. Fer. 2 dom. pas.: Así com^ 
aquella cera se derrite sin resistencia, así el duro corazón de quie^ 
ama se derrite prestamente al fuego de su voluntad. Cacer. ps. 21 
Es tanta la congoja, que se me derrite el corazón. Rivad. Ep{f,: VTt0 
devoción tierna y ternura devota, con que sus almas se derretíais 
como incienso en la consideración de aquel misterio. Oran. Oraff' 
3, 1 1 : Mi ánima se derritió después que oyó la voz de su ainado. íá^ 




94. derretir. 



425 



.14,6: Pues ¿cómo no se dcititen nueslras eiilrañas 



rñN Cant. 4,9: Derrelidas sus almas de amor. Avila Ep. 
líesad y comiiIgaJ, y llegándoos al Señor, sentiréis derre- 
ánima de suave dulzor. Rivad. Virg.: Encendida de 
btjda de deseo de verle. 

Serm. Pent.: Con esia consideración ¿quién no se 

' en amor? J. Pin. Agr. 23,33: Derrílense h)s buenos eti 

¡idenar sus defectos y se esfuerzan á los cninendar, y en 

ir las viríiides y se nniínan 4 las seguir, 
ñticho, como deshacerse en ligrimas, ert. Roa Sancha 1 ,2: 
ttpmaiKÓ él á hablar, comenzó ella á derretirse en lágrí- 
^A^. 3,8: U dio sepultura derretido en Ugrimas. Ca- 
'! : E-Moy derretido y deshecho en lágrimas. J. Pin. Agr. 1 ,30: 
|_cn lágrimas y quedaban itvortecinos (los contemplativos). 
, 1: Mas ¡qué vale el fener^ si derritiendo / me estoy en 



U de, en amor. Oran, Simb. 4, d. 7, 2." pte.: Allí se 
amor de quien tanto bien Ic mereció. Id. Mem, 19: 

I este fuego de íal manera, que ardan y se derritan todas 
i en amor. León Cani. -1,9: Derretidas sus almas de 
laiebnn con EL 

' de gozo. J. Pin. Agr. 23, 1 G: Y si la veen caer en el 
Has se derriten de gozo. 

se en llanto, en lágrimas, J, Pin. Agr. 4,4: Con to cual 
Ébrió de lulo y se derretía en lUnío. L^on Job 16; El 
Id corazón^ qwc se derrite en lágrimas cuando esti 



rse en voces. J. Pin. Agr. 4,5: Y por quince días parece 

Íctido en voces sin jamás callar (el ruiseftor). 
Uá como una cera, como la manteca, como el plomo. 
tt^ido. Es muy derretido. (Porque los porlugiieses son 
muy enamorados^ y de aquí los llaman derretidos y se- 
K" Viya y matraca, porque se derriten con el amor como 
gebo con el fuego y calor), c. 530. Pk.fust. 4,3: Daban en 
enamorad i si m os y derretidos. Lora Marg. Nav. 1: 



ane cnaint 



426 Origen v vida 0|u.<uenouaje 




¿Sois acaso portugués? / Que solo á los portugueses / púa den» 
tirse, amor / les dá término tan breve. / ¿Cómo os derretís así? 

Derpeti-miento, de derreti-r. Metaf. amor vehemente. 

Erpaj, arraj, carbón de cuesco de aceituna; es el euskarp 
arrats, el quemado. El vocablo arábigo de donde lo trae Co\'am> 
bias, solo vale de vil, bajo precio, barato. Zabaleta Diaf. EstraÚK 
Un brasero.... lleno de errax encendido. Quev. rom. 76: Y en el b» 
sero de errax, / desde su casa se quema. 

95. Habéis reparado en el que está furioso y fuertemente eniK 
jado? No habréis sentido el ardor que le quema las entrañas; per» 
lo que primero se os habrá venido á los ojos habrá sido sin duda li 
asquerosa baba que le cuelga y se le va de la boca, como á perrt 
rabioso. La buena educación ha limpiado las barbas de los furiosos^ 
en cierto linaje de gentes; pero recordad que en los tiempos aquelloi 
de que hablamos no se gastaban guantes ni pañuelos, ni educaciiif 
ni disimulos, y si aun hoy en día las tías del barrio babean sin min- 
miento, cuando les toma la cólera y echan sapos y culebras por estt 
bocas, bien podemos ñgurarnos que las tías de entonces, las suegni 
y nueras, en particular, cuando andaban envedijadas á la greña, de^ 
babarían las unas contra las otras espadañadas de bascosidad i. 
vueltas de palabrazas de á tres varas. Ni se escame el lector de tant» 
horruras como le hago leer, porque he querido prácticamente ht- 
cerle saborear la cosa y como sentirla, cual si á sus ojos la escoia 
aconteciera. Hay cosas que, si no se tocan con las manos, ni se sien- 
ten ni se creen. La baba bien entenderá ahora que pudo decine 
er-de, ó acción de encolerizarse y estar enojado en ¡err! El baboso 
erde-zu. ¿En qué otra ocasión, sino, iba á andar babeando Adán, 6 
sus hijos? El desprecio y el asco hacen caer la baba, un hilillo por el 
labio inferior izquierdo, por abajarse éste entreabriéndose la boai, 
como saben los fisonomistas: su expresión es el diminutivo erde-iñrtt, 
-u el que tiene, -iñ diminutivo. Véase si hay pintor semejante al eu^ 
kera. Despreciar, asquear de algo, tener eno]o, es erdeiñu-egin^ 
erdeiña-tu, asqueroso y enojoso erdeiña-garrl. 

Cuando oinios hablar en lengua extraña y desconocida, se IKS 
figura que más que hablar, babosean, mascullan, hacen feos visajei 
£so es lo que encierra la etimología de barbaras, pdp-pa<>-o<, bebno 



90. trF, ertía, cusk. 



■ 6 bis 6 ghUeg balbus, balbulien?, arnh. gUHéj barbaniBr 

mletchfta (y. Lew-BiNü, La LinguisL dévoilée 37 i)* El 

de tubbr extraño é ininteligible s€ dice erde-ra ó erdo^rút 

nlc que llevi á, ó manera de b»bo^ar y tlcspcrlar asco y 

iy. era y ara). Este nombre se da en general á todas Lis ha* 

|<iuc no son el cuskera, erd-aldun es el que habla lengua cx- 

como eshu-aldun el que se expresa con propiedad^ el que 

eti«kera. 

todavía en lo subjetivo^ en la tnisma boca podemos ver ese m<y- 

alo ó meneo fuerte err. Charlar es menear así, desapoderada- 

Ib sin hueso y dijose err-an, en continuo err. Acción de 

:6 charla erra-te ó erra-i-te, ite hacer erra, dicho erra-pen, 

6 refrán trran-kizttti, dicharacho erran-kerl, habladurías 

^m-arran-ckf con m de repelición, charlatán ó dicharachero- 

e, de i-Ie el que hace. 



Oyese im liro, y de una higuera cercana deírás de la tapia- 
I vuelo una bandada de gorriones: ¡ errrrrr f o\go qwc dicen 
muchaclios que pasaban á la sazón. He aquí la r íuc-Ac, el 
fuerte de Is lengua^ como expresión natural del movimiento- 
mirando A lo objetivo. Los muchachos no saben lo que m 
pero mintieron el revuelo de los gorriones y pusiéronse sini 
á nebulhrse, á revolar como podían, dieron un brinco, loa 
í se les fueron Iras los pájaros, desatóse la :>in hueso, que txitn- 
I como badajo de esquila produjo esc irino rrrr, pero co- 
udo por í-, porque la boca estaba abierta normal nj en le. Nin- 
liexie aquí esa e, \o que suena propiamente es una r nuiy 
continuada y fuerte, la kngua que cimbrea en una cai'ídad. 
ordinaria. 

ie visto cien veces á las viejas en el corral llamar ásus gallinjis: 
ptua echarles de comer, y siempre les lie oído articular 
expresión ¡errrrf Y las gallinas emprenden una corrídíctr 
paloraas bajan de los tejados y acorren y se vienen y ro- 
ja la vieja, como si les hubiera hablado en su lengua. V tanto 
t ha hablado. Les ha dicho que corran ó vuelen con el mismo 
! ó trino que solo saben ellas, también como la vieja y noso- 
puede producirse por el fuerte y arrebatado niavimicnlo de 



428 Oriocn y vida del tañúi 




•alguna cosa; y, por apego, por influencia digamos, sin quetetfoi 
pretenderlo, se han puesto en meneo, respondiendo como i 
una cuerda á otra que suena al unísono. Si las viejas hablaran i b^ 
iiombre, le dijeran en tal caso e!; pero las gallinas y palomas handl 
■correr y volar, y les dice errr! La misma expresión gastan, para o 
pautarlas y desbandarlas, que gastaron los muchachos al ver 1| 
bandada de gorriones. 

Pemítascme asegurar que tal expresión, conservada por tudoí 
siglos, la dijeron los primeros hombres. No puede menos, ya que ■ 
es más que un movimiento físiológico, que menea como por m 
fluencia del objeto la lengua, como menea todo el organismo. PeM 
además lo dice el mismo lenguaje, pues el derivado ínñnitivo er-á 
de ese errr vale correr hacia, congregarse, y se dijo sobretodo di 
•las abejas, que así se congregan y acuden y se enraciman á la pi- 
quera y zumban en rrrr. Er-da vale, pues, congregarse, correr U^ 
cia, venir, erdu ven, erdu-e venid, ez erda ta ez m-erdu nlfaú 
fa, erda-tu lo mismo, ala ikusiko tuzajende taila-batzak.,., abl^. 
dura-andi-batekin bekatu geiago egiíera abiatzen eta erdatat 
direlo, así veréis unas personas groseras entregarse á pecados mil 
graves y encaminarse ó acudir á ellos con gran presteza. La ab^5 
-el enjambre se llamaron er-k, el que hace errr! el que se apelotona 
ce arracima y acude á un sitio revolando y zumbando, el zángano 
erl-ero ó abeja loca ó suelta, erla-mando ó abeja macho, eria-maat, 
erla-nagi) la avispa ería-bi-o, erla-miñ-o por el dolor y picor; é 
tábano erle-andi ó grande, erlastar, el avispero erle-ahia, el ttar 
gano y avispón erle-alper ó perezoso; el enjambre erle-batz ó jun- 
ta de abejas, ó erle-kame, erle-seme donde hay crias, ó trk-pM 
arracimamiento de abejas, ó erle-tegi lugar de las mismas. 

Donde mejor se echa de ver ese meneo fuerte ¿rr es en d 
arrastrar. Asi el rastro se dijo erra-tza, mucho ó lo propio de «ff» 
aiñ ariñ ioan da güre-aazoko-tchakurra eze eztaa itchi erraiza^ 
bere, ha ido tan ligero el perro de vuestra vecindad, que nobi 
dejado ni rastro. El mismo erratz fué el nombre de la escoba qw 
asi arrastra, y del brusco y del codeso ó piorno usado para escofciS 
y del cesto de pescadores que sirve para llevar besugo y dclt percta 
■ó anaquel colgado del techo para guardar quesos, por haberse hecbo 
de esta planta. 



r ru *c«« « 



Q6. tnaz cusk. 



429 



jDe «le arrasífar, errü'Z, moviendo así, significa rasa y entera^ 
e, es d«dr, paiando d rasero, arrasando, ó fácilmente, 6 dígase 
pUna, erras-íisin dificultad, erras-ki económicamente, ra^nda 
> quien dice, erra-ts lo mismo que erra-z, fácilmente ó erraZ' 
[6 erraZ'tO, facilidad erraz-tasun, erraz-ttira. Del arrastrar A 
reciamente err díjose erra-da, donde hay ese movimiento, y 
rts con ras, arrasar 6 pasar el rasero, emak burutt, dukek 
d¿ colmado, recobrarás arrasado; y al propio tiempo la 
|orra y comodidad, de) tenderse arrellanado, erradan tarria esti 
inado. Errada-ki, con lo que se íiace errada, es et rasero, el' 
5, ta cuchara para hacer zuecos; errada^fu alisar, arrasar el 
DO de la medida con ra$ero, de donde apurar y agotiir. Brraüla 
Fniontrtn largo y fila de helécho. 
^Corno erra-Zf err-^z y sus variantes err-ecfi, err-ekk vaten 
enle, ea decir, rasando, moviendo, al ras, de donde erre^-i y 
rf-/a, por metáfora del pasar el rasero, ahorrar, moderar, dome- 
IJ y erres-a el rasero^ que tiene ese err-ez ó moviendo y arras- 
ado, A5l se enliendc que errez-ki 6 erres-ki valgan con facilidad 
IcDo seguridad, errez-to fácilmente, errez-tasun facilidad; lo mismo 
qoe erraz-ki, erraz-to y errazfnsun. 

¡^ El mismo «rr«-/(?, escrito por Azkue erres-ta, vale rastro, traza» 
U(rreZ'ten. Rastro, traza, rastrero, indigente y arrastrar dícense 
wm-tOt donde hay err-ez moviendo, rasando; arnslrando errestO' 
erres-tan, arraslrar errest-arazi, reptil errest-ari, reptar 6 
irse i rastras errcsfa-fü, viriila erres-U-ka, con ti acorriente de 
Qk ó rcsací erresaí, de ui ola, porque arrastra, resaca 6 
ente erresa-ka, á priesa y como arnislrando también erresa-ka, 
resaka-n, prendas y |Mn grosero como casa rastieía err-eSt 
líente de err-ez, del arrasliar, erresa-tu dar prenda, errecha 
hura interior de la castaña, erres-ka-da hilera, carrera en la 
nu, errez-ka i continuación, á la hila, errez-ka-da hilera. 
I Vemos confirmado el origen de rasar, rastro ó rasEo, arraslrar 
star, que trajimos de arra-Zf voz que empareja con err-az, 
c, pttes ambas se dijeron del movimiento, aunque arra-z es á lo 
, coa la palma de la mano, y erraz, trrez mas en general. 
3, fila de cosas, hilera. ¿Cómo se hacer? ¿Pues haciendo mo- 
I ó 6rr, moviéndose el yuntero con su par, ú recorriendo con 



430 OrIUCN V VIDA DBL ! 



Jos ojos la serie de cosas, en una palabra, haciendo movímienlD^ 
eso no pudo llamarse más que erre-ka ó er-ka, tresnok bazÜnai 
tzak erreken-egiteko las herramientas tenían púas pan hacer 
es decir, para hacer err. Erreka vale además rastro, traza, álveo 
arroyo ó de río, y arroyo, torrente, regato, río, raya ó ranura 
grano de trigo ó del peinado, huera: porque eso es hacer err^ sui 
hacer rastro y regata. Erre-gu, adj., es el andrajo que cuelga con 
dejando rastro y traza, y cualquier trasto, errega-ta rebanada, 
errego-ta. Erre-erre-ka es jugar á nueces, á dar una contra 
donde bien claro se vé el valor de serie y movimiento, pero 
mayor intensidad que en era. Erka-da es fila, de erka surco, lo 
Indica que éste se llamó por la razón dicha: oreiñak erkadan ipSk 
rik iarizen dirá los venados (al pasar el río) se ponen en fila; trk»» 
-me es el ramo, me delgado, erka-ia es comparar, es decir, pasar 
vista en una direción relacionando: zerekin erkatako duketlainkm 
ren-erresuma? á qué podría comparar el reino de Dios, es dedl 
parear, poner en línea. La escoba, en cuanto que así recorre el sudt 
como surcándolo erka-tz, la del surcar. Derecho, en fila es erke-tz^k 
oveja ó cabra en celo erkera por seguir tras... Comparable y comdi 
y mellizo er-kide, kide con, comunidad, trato social, Eamíliaridil 
erkide-tasun, paraje donde se apelotonan las truchas, donde dq»* 
sitan la ova er-ku, lo del er, por iría dejando como en reguero. 

De erreka: erreka-gune vallecito ó cañada, erreka io arruinan^ 
trreka-ño arroyuelo, diminutivo, erreka-ta arrastrar el aguatorrah 
cial las tierras, erreka-ra-ta llegar al torrente, arruinarse, errek-artl 
canto rodado de arroyo; arroyuelo dícese erreka<h-ka, erreka<Mat 
errekach-to, erreka-tckindor, erreka-fchiztor, erreka'Zizior, ertlh 
ka-zintzur, errek-illa. 

También el surco y la huella es erre-i, lo de erre, tarNifrf 
carril hecho por la llanta del carro. No he sutilizado, puei, pn 
analizar er-ka, erreka, que suena hacer ó andar al err, moviéndov 

97. Rigare regar parece ser el erreka río; los autoras varfsrttf» 
to en señalar la etimología, que cada cual le da Is suya snponiaril 
que se dijo por vrígare, por mregkare, etc. Ir^rigmt, njfa-fiB • 
rigu-um, riga-as 6 ir-rigu-us que riega ó regado. En este tem h* 
tino se hace alusión al agua y al cauce, y esto úUimo e» fc> qar fif 



97. rtgare, reciprocas, re-. 



431 



có propiamente, pues cavar y arar son en persa ranjidaa arem. 

íi y ^egi, rojgí desgarrar, romper, cimr, rhigaw cavar, tallar, 

íírc^rccA-íi en lil. En norso raka raer, sarciilare, 

;a ligo, esp,nla y títítíj; en aiit. al rocAo i*asTriim. En 

¡ ranjin surco de ranjldan. Dificitmentc puede separarse de aquí 

\e}^n lluvia en ai., ant. oí. r^giin, godo rig-n, norso reg-Uf ngs* 

f-fx, iri}íl. rain: todos de iiti *riíg-na p;irticipíal ú adjetivo, lo del 

ir. De aqiif el arco iris en al, Regen-bogen, ant. al. rSgamboga, 

raimbow, ags. r&gnbogo, ñor. regnbogc, es decir arco de Ilu- 

■-. Si con estas voces hay que poner Ppi/w humeJecer, 

1 cl eslavo vlaga humor, vlaúj-iti humefacere, es más dl- 

\ Ac üM^^urar. 

'ff«í*prwJi-s reciproco, vale propiaiiicnle de atrás y aiíeUnle, 
I i otro. En efecto pro adelante, -cus adjetivo -ko, y reci- de reca- 
>. hallamos en reca-perare ó red-pera rf rtvobror. Alrá<r, otra' vez 
I que significa r^ctí-. De dónde pudo deciríc, sino del crreka 
o, del cual se toma la expresión del volver en muchos vocablos 
I el volver del arado ni hacerlo? El pnriicipio significará cl que 
literaimcnlc el que liacc surco, y cl verbo volver como al 
rio; ó sino scncilIaiTieTite del mover y mover, en fita uno tras 
. El particli^io es r^c-ens que significa el qtic vudve^, despwé? et 
recícntc^.acftbadode venir, por acabado de volver. Ambos 
I seliallan en csie texto de Gcerón; -Verres cum e provincia 
ínvidíaque ct infamia non rccenti, sed vcterc ac dlu- 
riret». Juega aquí del vocablo rccen^ cl que vuelve y d 
reden ll<|pdo. Lle^r y venir vino á signlfícat- lo que pro- 
ule solo en volver ó venir otra vez. El verbo *rec-ere no 
en Urtín, pero sí en pei^ antiguo, nl-ra^-atiy que suceda, es 
renga abajo, parilrüfam logré, vine á parar á, llegue junio á 
if-flCT yo vine; en persa moderno raf-idan llegar, como opuesto 
adán venir, 

Pero erre'ka viene de erre, como erre-ten, y de ese errí salió la 
sición rfi- 6 rM- de repelici<in , de volver. No pudo perderse 
len rh, y en rírf- debe ser un derivado. Ré-tro redro ó atrás, es* 
Biivo de r^, como en In-íro, retro-versum ó reírorsam, de 
w^retro-agney retrocederé retroceder» reir<h\re, retro-ferre, 
[Con red-.- reJ-ire, red-igere, red-integrare, red-oUrtt red-of 



gaere, red-undare, red-dere; y por asimilación reí-lígto, ref4 
ret-fuli, rep-perí. 

98. Reciente, de recentem recens, nuevo, fresco. Qrm 
y. 52: Porque estando aun recientes y deleznables las soidadu 
se abra y afloje y haga agua. Sotó. Pind. 1,13: El cual es 
dente y su verdad tan llana, que además que la califica ciei 
demo autor religioso gravísimo, tiene inmensos testigos. 

Recién, adverbio de tiempo antepuesto á participios 
1,37: Mostraba ser cristiano recién venido de tierra demo 
2,46: El amor recién venido, que hoy llegó y se va mañana. I( 
No hallaron en él sino recién derramada sangre. Solis H, Me 
En unos lugares recién conquistados. Herr. Agr, 5,3: Vacas 
paridas. Gitan.: Las pasiones amorosas en los recién enamor 

Reciente-mente, como recién, pero usado de | 
Mañero Pr^. 11: Si San Cipriano hallara tan rédenteme 
sacreditada la dodrina de Tertuliano. 

Recent^ar, renovar, hacer nuevo ó recient-e, ren* 
ropa de cama, recentar lienzos (Tesor. 1671). Berc. MiL 28' 
fué el su pleito en cabo recentado. 

Recent-al, el cordero ó cabrito recién nacido, y 
mente el que nació pasado el tiempo regular de la paridera. 
Agr. 14,17: La leche de cabras nuevas y no muy recentales y 
ordeñada. Id. 5, 11: De cabra nueva, sana y recental. Q. Alj. 
Le darán un gentil recental. 

Recen-cio, G. Galán Exfrem. 46: Y aguantal con el 
el recencio / de po las mañanas. 

A-ppecent-ar, volver de nuevo, renovarse. A, Alv 
dom. 2 cuar. c, 8: Muchos pecadores hay que de unos p 
arrecientan para otros, y apenas tienen acabados los unos, i 
ya están aplazando los otros. 

Redpo, y piedpo, ant., de r^tro atrás; prov. reiré, ; 
riere. G. Alf. 1,2,6: Pensé que ya me llevaba el que á redro 
Alude al rade retro Satana, el demonio. L. Fern. 55: ¡Riedi 
Satanás! 

. A redro vaya! Lope Donair. Matico, 2: Sobre el diab 
redro vaya! 



^^^^s. 



rai'i'" riii; 



133 



>, ó a-rriedro» de á y redro. Aíex, 40: Siempre 

icmpre pierde pr«. Quev. roffi. 67: Con su arríe- 
td. Tac. 4: Arredro vayas, Satán. Id. Jac. 5; Jayanes'^ 
. Q. Benav. II, lOQ: VaJe arredro. Corh. 22: Arrie-' 
j, fléjame rezar. Oalindo 14: Abrenuncio. Arredro 
E para almy¿n1ar al diablo y para desechar. 

desviar, hacer volver atrás, de redrno. Atex. QOOsj 
bro por el golpe redrar. td. 1343: Rediólo de la rit 
ligero. Cron. Fern, IV, 13: Fallólo ende muy redra- 
K, 62: Mancíótos redrar deiide, c fue posar con su 
ftdo de la villa. Berc. Sacrif. 273: Vidicron de la 
rcdrada. Hita 1303: Rredrauaa me de sy como si 
flW/e redrar, hacerle retroceder. 

r<!4ln-a, posv. de redr-ar en Aragón. Fi*n7ade' 
*ncia. (ItoRAo). 

I, dimin. de redrOi y e$ el racimíllo que dejan atrM 
es; ó la flor ó el fruto lardfo que echan segunda vez 
tíi/on;in; 6 el mucliacho dcsmcJrado; metaf. todo lo 
icdiado. Herr. Agr. 4,33: Esto es cütno de las rosas 
Kas que llaman redrojos. Id. 1,18: Y más granado, y 
mo redrojo y vale poco. Quev. /". 93: En redrojos 
UEDA II, 98: Ni el redrojo ni el mal ojo. L. Qrac. 
íja fea para el convenio..., el real malo á la limosna» 
íl diezmo. Bibt. Gatiard. 4,57: V Icngole allí cocido 
redrojo, 

■u, como redroj-o, Zamora Mon. mis/, ptc. 3, Pre- 
:j:mo ba^a para convertir (odas las ciruelas en 



R 



mano Izquierda. De redr-o, con el diminuUvoj 
e un *rftr-5nea de retr-o. Díjose del esconder y g€»- 
{uierda hacia airas, por ser la mano innoble con que 
desechamos. Mant Alf. 1,2: E como quiera que el 
itetidcra que aquella señal que face es dessa noche, 
der si ya en la derecha ó sí va en la redniña. 
elo 6 t*c4lo-p«lo (á, ai), á contrapelo, de don* 
contra lo nahiralj violentamente. D. Vcoa Nqc, 



434 OrIOEN y VIDA Mi i 

N.'* S°: Hay hombre á quien se la había de quitar como á indigBO, 
al redropelo. Id. Fer. 5 dom. 2 cuan: Quitarles al redropelo d la- 
tido. Gitan.: Privilegio de la hermosura, que trae al redopelo 7 por 
la melena á sus pies á la voluntad más exenta. P. Veqa ps. 5, v. 12 
y 13, d. 4: Sola la muerte lo quita todo al ledopelo. León PimpoQo: 
En aquel día quitará al redropelo el Señor á las hijas de Sión el da- 
pín que cruje de los píes. Cabr. p. 372: Entonces os desnudarla 
de las vuestras á redopelo. Valderrama Ej. Ceniz. 2: Con qué vio- 
lencia y al redopelo le arrebataban de todo esto. L. Fern. 146: Tris- 
quilarás tú una oveja... / á pospelo y redopelo? Corr. 5, 1 0: Al redro- 
pelo. (Esto es, al revés: sacar, tirar, volver, traer). QuiJ. 212: Que 
yo se las quitara al redropelo (contra su gusto). Rivad. Vid. Cr» AI 
tiempo que se la desnudaron al redopelo y con gran fuerza, le deso- 
llaron y renovaron las llagas del cuerpo. 

Metaf. riña entre muchos. 

Redr(»-suero, J. Pin. Agr. 32,24: Al mundo damos la mti 
y á la carne la leche, y el suero dejamos para Dios, y cuando cayé- 
remos en las manos del juez soberano y tremendo, pagarnos ha CM 
el redrosuero del infierno. 

A-ppedpar, de redrar; en Ast. arredar apartar á un lado. 

Jntran. retroceder. S. CorneL: Se puso delante de todos yíoi 
hizo arredrar á fuerza de cuchilladas y estocadas. 

Trans. hacer retroceder, echar atrás. Mariana H. E. 10,6: Am- 
parábale el conde don García con su escudo, y con la espada anc- 
draba y aún detuvo por buen espacio los moros. 

De, Cacer. ps. 34: Arredrad de mí los enemigos. Maruka 
//. E. 2,Q: Los arredraron de la ciudad. Gran. Adic. mtm. 2,13,7: 
¿Cuántas veces lo habréis ojeado y arredrado de mf, para que dd 
todo no me tentase? Id. 16,3: Llegando aquella bestia fiera ádaio> 
paz en el rostro, no la arredrasíes de vos. R. Sons Arte 1,10: Dd 
sol que nace del alto cielo para arredrar de nosotros las tinieblas d* 
la noche. ]. Pin. Agr. 16,25: Como el hombre no tiene más fttO^ 
tades que para atraer para sí ó que para arredrar de sf. 

Metaf. retraer, amedrentar. León Rey.: La majestad y grandí*- 
no engendra afición, sino admiración y espanto, y más am'edrt qo* 
allega ó atrae. Valderr. Fer, 6 dom. 2 cuar.: Ninguna con ta* 
teme el león como el fuego, ni ninguna le arredra más. 



98. retaguanUa. 




EON Padre: Arredró della !a amargura: y violencia de aque- 



. letroceder, temer. T. Iríarte En, 2; De improviso trémulo 
Tra cT / que ¡legó i pisar incautamente / eníre ásperos abrojos 
ra. L RuEOA I, 270; Arriédratc lo que le cumple. Ovinoo 
20,17: Como vieron la determinación de los espafloles, se 
y no osaron aíendeilos- 
'ntret. 2: De mí se ha arredrado el miedo, y En mí ya no 
!e. Qvks. Adic, mem. 2,14,7; Arredraos y alejaos de mí. 
Del faligado Rengo se arredraron / y conira Tucapel 
¡dos / las armas y la gríla enderezaron, 
temer. T, InifttíTr. Ep, cr'tt. pareneL: Podrá creerle hom- 
12 de arredrarse ni por la guerrilla sorda que unos le hacen. 
Cfit. 2,10: Aquel ledn lau formidable á los cobardes, arrc- 
ndrenio. 

RAN. Esc. esp. 1 5,2: Algunos, avergonzados con eslc juicio 
imicntOf vinieron después á arredrarse desle mal. 
rfkip. deponente, el que se aparlaó se aparld. Zamora Mon. 
2, Simfr. 3: V así están arredrados los cazadores. J. Pin. 
r. 9: Arredrado cuanto sesenta pasos de la puente. Valderr. 
dom, 3 atar: Habían de estar las casas de los murmura- 
bucn gobierno arredradas de las repüblicas. Oran. Mem. 
uién no vé cuánto mayor (mal) es andar los hombres arre- 
de los sacramentos? Berc. MU. 872: De fuera de la villa rn 
rdla nada/sed ie unaeglesia non mucho arredrada. 
ktrtdraos para qae os oiga, porque á paíabras gordas tengo 
'^as sordas. Lo mejor contra provocaciones es desentenderse 



iratey aílégatc, (to que se hace con mucha lumbre, ó 

i70. 

k-^BTuardfif rcta^^uardlay de retro: cuerpo de 

rcubredclrás la marcha del prmcipal. Tork. /^//. ffior. 3,14: 

eces picando en la reUguardía de las cosas temporales 

[en e«ia vida. Caccr. ps. 77: Dtáles en la retaguardia. Kf- 

r afrcntosamenle. Ibales siempre picando en la retaguardia. 

9n.got. t. I, año 451: Dejando por retaguardia un escua- 

ados escogidos que ascgiiiasc las espaldas. SoLis //. MtJ* 



436 Orioen y viba del lenciuajc 

2,1 4: Formando im cuerpo de los españoles i la vang:uan& y oho 
de los indios en la retaguardia. 

Ejecutar la retaguardia. Mendoza Guer. Gran. 4: Iba Reca- 
tando la retaguardia. 

Picar la retaguardia, irle á los alcances cuando se retín d 
ejército. 

Reta-hila, de retro-hila ó hilera, cosas unas detrás de otras. 
¡Lfreg.: Predicador le has vuelto, y según llevas la retahila, no aca- 
barás tan presto. Qucv. Tac. 3: Y citaba una retahila de médicos- 
Q. Benav. 1,345: Señores, qué retahiIa!/obra cortada tenemos. Vi- 
LLARROEL Vida 2Q: La retahila del abolorio que dejamos atrás. 

Re- preposición en voces compuestas, muy usada en cast^* 
llano y viviente, pues se puede añadir á cualquier forma. Indica r^s* 
petición ó sencillamente intensidad, propia de la repetición: re-alza ^^i 
re-ata, re-baño, re-bien, re-bullir, re-bultado, re-buznar, re-cámar^*i 
re-cambio, re-catar, re-celar, re-cobrar, re-coger, re-nó, etc. 

99. JSrre, en castellano vale insistencia y pertinacia, como ^=1 
re- latino; pero si influyó esta voz en la castellana, su e- índica s^r 
el ¡erre! euskérico, erre-erre-ka dar una nuez con otra, muct» « 
meneo, repetición. Es expresión antiquísima en España y exclusi\^ai 
de ella. 

Erre (Esta palabra sola sirve de refrán variable y frase, y CS 
el nombre de la rr, y es la causa la partícula rre: de que usa muclio 
la lengua castellana en composión para dar más fuerza á las palabras* 
porque significa muy mucho, muchas veces; como en digo redigo: 
bueno rebueno: quiero requiero: no quiero, no requiero, renoqui«- 
ro: digo y redigo que no, y no, y no, y reno con muchas erres: r»0 
quiere Marcos que se tope, ó loque, su mujer á papos, y ella que * 
repapos se tocaría: tal es su fuerza en composición; de aquf ssüc 
tomar el nombre erre solo á muchos propósitos denotando firmen*! 
constancia y firmeza, y porfía afirmando ó negando; con ejemplo® 
se hará má claro: Erre Erre dice Erre de no; i llamarle y él erre: ^ 
que está duro en sus treces: Estoy erre todos los días en la lid^n' 
asisto con puntualidad: fulano siempre dice erre erre al oficio, 4^^ 
es sin fallar de él día), c. 535. 

También se dice del borracho que cuanto pronuncia son errcA 



CO. ene, r<^úr. 



437 



serd sonido dd movimícnlo. que se le va la sin hueso, como 
c van los pies. Quev. Or/. c. I: La voz bebida, las palabras 
a, / y hasta los moros se volvieron Fierres. Esteban. 3: Me dijo 

de vaguidos de cabwa y de abundancia de erres. 
Erre á trrt» perlinazuienle. Qaev. rom. 82; Erre á erre peleaba. 
firrí^tííírre, pertinacia. DEjele eslo, y él erre que erre, no 
caso. QuEv. C. át c: Dice que se está erre que erre todo 

V asi se e?liivjerün erre que erre muclios dias^ hasíaque. 

Está erre; está par erre. (Toios estos por borracho), c. 533, 
£stor como el que tropieza con tas erres, que ha empinado de- 
sitdo y se le traba h lengua al articular la r. 
Estar erre, (Por estar puntual y 5rme en lo que ha de hacer y 
f borracho), c. 533. 

•« /fCcAa f/Tf, persistir J. Pin, Agf. 8,13: Con andar 
picando y salpicando de uno en otro, él se está hecho erre 
iteileando aquel pavo. 

Hacer erres, (Los que se emborrachan), c. 629. 
Tropezar en las erres, esíar lomado del vino, 
lleoe, d tiiskaro errez. Vald. OÍal. kng.: De raez hacemos 
que vale lanío como facil^ y está celebrado en el refrán que 
: Huésped que se convida, rece es de liarUr. 
Re»acaj del euskaro erresaka y vale lo mismo. Meno, G. 
. 3: Las resacas de la mar que en MAIaga estorban á veces el 
r. Bibi Gatiard, «tJQQ: La resaca se lo lleva /y la ola lo lor- 
'. VcQA Dis^. Fcr. 2 doni. 3 caar.: Con la resaca del mar. 
o, surco, cauce en aní. casi, y en Asturias y Gahcia, regos, 
cnlre los sembrados en Galicia. El errcka cuskérico, Dona- 
i la Igl. de Barcelona año 914: In aquis aquarura in regó et 

regó et subliis regó. 
Do-ri*e{^-ar, en Galicia abrir con el arado los surcos que 
quedar siempre en los sembrados. De reg-o. 

int. de rcK-o, ó cauce mayor. HrRR. Agr. 4,32: 

cho rcgonei en el invicj no y dcjaJu cieno, 

Ítc|pi-epa, de reR-o; (ajea en la tierra para regar la era ó 

de plantas. Qrac. Aíor. f. 62: Como viniesen los que fueron 

i buscaríe, h.ilUronlc «cando agua de las re^ucfa*- Sant. 

-, 14,1; Disponer bien la tierra, cclur en buena suóo lase- 



438 



OStOCN Y VIDA Ott LCNUUAJfc 



tniila: y sí es de riego, encaminarle por sus regueras el agua. He 
Agr, 1(25: Ningima cosa de reguera es de tanto vigor 7 fuerza, como' 
lo de lugares secos. Cacer. ps. 64: Llenad, señor, los sn'-^ 
güeras de la tierra sembrada. VALDtRRAMA Ej. Dom. 4 lj^. : 
d acequia ó reguera por donde se ha de comimicar el agua 
árboles^ esté sana. 

Re^u-ero. arroyueío que se hace de algo líquido, de i 
guer-3. CoRR, 112: En el mes de Enero el sol enira cncadii 
güero. (Ei asturiano y aragonés llama reguero al arroyo y valle liD 
do). Vakr. Wst. 1,4,4: Por ambas parles, se^^ún cuentan hshístj 
rías, dicen que corrían regueros de saiigie sobre la tierra. Ht 
Eneid. 8. f. 1 89; Ya el derretido / eobre por los regueros va conia 
do, / ya el rojo oro, ya el llagador hierro / se ablanda y se regala i 
la ancha fragua. Cacer. p5. 64; De las cabanas de los pasíores 
drán rigueros de la mucha leche que sobra y se derrama. Cabr. 
424: Eran tantas sus lágrimas, que habían hecho canales y r^c 
en sus mejillas. 

Kaj*^ua. hoyo en la ferrería, es decir regata para la fudidj 
parece de origen provenzal, de regua, del crreka. 

Rng^u-ap, cocer la vena, de rag«-a. 

Kag;u-eraj por reguera, comoragita por regua. BibiGúlta^ 
1,617: Acerca de una raguera / el alférez queuó. 

Reglar. Cualquiera diría que de r^glJre; pero no lo dir 
que sepa que la fonétícs de la evolución la ti no -castellana ha deaj 
carse á este verbo, pues es tan vulgar y del campo que jamis 
vieron otro los campesinos. Ahora bien, las suaves g, d prclón^ 
desaparecen al pasar la voz lalina al casle^ano, real de regale, 
de ligare^ freír de frtgere, leer de leyere; y aun poslóníca cae ' 
leaflj leas por analogía con leer: rifare hubo, pues de dar 
rean, reas, reo^ que nunca jamás ficé castellana Reg-ar viene de i 
surco ó regalo para regar, que se dice en gallego y .h- 
hut>o de decirse en castellano, pues leñemos los diminutiva . . 
reg-acho, reg-ato. Y nos saca de toda duda, ademis del de 
lona, otro documento del año Q03, de Escalona, y otro de la era < 
El de Escalona trac: «Suhtus aulaiium mauris cvim et S. Dig 
quac esl posila subtus regó de Cahvarias* . En Reichcnau (s. 
«rige, riga, rega* el surco de viñas, tierra, etc. En prov. airtga ¡t«— J 



,31^ 



j 



icable por rígarr, ant. aregar de rtgo surco, llm. rejo, 
}f bord. arrcgue, delf. rejo, reío, bearn. arreio» arreie, 
Lrrco, alpinés rié, ant. prov. regua, arregua, que valen 

r^o d'araire surco de arar, creslcn d'uno regó caba- 

í y el canee para regar, que también es rcgóu, rigi>u 
IJ. reg-olo, alp. legoro. rcgoiiolo, ant. prov. regola, re- 

:í>Ielto ríachiu'fo. f:n casi, ragua el hoyo de ta ferrería ó 
fundidón, raguar cticer la vena, y parecen venir del 
h asturiano regó surco, regu-círx cañada pequeña, re- 
fo, rcg3-to nrroytieío; en gallego regó canee, raudal, 

cnlre lo5 semSrnd is, de-rregar abrir con el arado los 
ebcn quedar siempre en los sembrados de trigo. Regar 
.yesledel cu&karo crieka surco, barranca, arroyo. 
'egar del tiacr el campe iino el agna por regatos y sur- 

> que rcalui?nlc Iiicc; el riego dd cielo es mclafórico. 

se explica la c que liay por g en algunas formas. 
Ir, rccacliar, etc. que no pueden venir de rigare. 
ente es surcar, de donde llevar el agua por regatos á la 
tnefrciarla. Herr, Agr. 4,A: El agua de ríos. ía que viene 
ly es muy buena para regar, salvo que dicen que cría 
y el agiia para regar no sea detenida, ni corrompida, 

daña mucho la horlaliza y aún casi todo lo que se rega- 



ñí esparcir el agua para refre?^car el sutlo y el aire y 
al llover que betieíicia las tierras y refresca el suelo, 
rrienle-s que binan las tierras por donde pasan. A. Altv. 
'/. 1 c. § 3: Los ríos con sus corrientes al paso rieguen 
do ellos pasan. M. Viu.eo. H, Mí}SC. 1,4: Ei la Mos- 
tío<í, pues Li ricg;in muchos y grandes, 
lis ligrimas y sangre que corren en abundancia. Za< 
rst. pie. 7, S. Marcos: Silta ta sangre por l;is venas 
micn/a i regar las calles. Cacer. ps. 67: Los pies del 
con lágrimas de la M;i:^d.tlena y con sangre de Santo 

.V. de r> í;-.ii \' NtnrRRAMA EJ. Fet. 5 dom. pas.: 
»de lui ^ibülcj L'ciían d esticrcol, sino luego le 



áb 




440 Orioen y vida dei unuuajb 



Metaf. A. Alv. Silv: Dom. J caar. 2 c: Un riego del alma queli- 
medra, la engruesa y hace dar á Dios fruto de precio. Id. Afand.2c: 
De cuyos divinos riegos ella simpre se cebaba. 

Re^a-nt-io, de rega-nt-e, rega-r. Planta que lia dé regañe 
artificialmente, como regadío. Herr. Agr. 1,26: (Lino) que porque 
se riega, llaman regantío. 

Rc^ad-io, tierra de riego artíñcial, de regad-o. J. Pin. Agr. 
4,5: Animaos, señores, que ya entramos por los regadíos, donde 
refrescareis los pulsos con aguas frías. Torr. FU, mor. 1 7,2: Pero 
como las más mujeres son malcontentadízas, dice la divina escri- 
tura que pidió á su padre tierra de regadfo. J. Pin. Agr. 10,7: Hasta 
de ganar con el regadío del alameda que arriendan. Zamora Mon. 
mist. pte. 3, Alab.: Que las influencias sean benignas, los regadíos 
muchos. Id. pte. 7, S. Marc: O tierra venturosa, pues tal regadío 
recibes, conviértate ya la maldición del primer Adán. Herr. Agr. 
1,18: De reguera ó regadío. G. Alf. 1,2,5: Ganar amigos es dar 
dinero á logro y sembrar en regadío. 

Reg^ad-izo, lo que puede regarse. Bibl. Amsf. Gen. 13,10;Ii 
llanura del yarden; que toda ella regadiza: quae universa irrigabatur. 

Reg^a-dera, reguera y vaso de lata ó cobre para regar. 
Pragm. Tas. año. 1680, f. 27: Cántaros, rejjaderas, alquitaras. ). 
Pin. Agr. 9,4: Como de acequia principal se derivan las regaderas 
de las otras venas. León Hijo: Yo soy como canal de agua perpétuSf 
como regadera que salió del río. 

Reg^-al, en la Litera de Aragón la parte más baja de los i^ 
rrenos que puede regarse cuando llueve mucho. 

Reg;-ala, en náut. tablón que cubre las cabezas de los re\'e3^ 
de las ligazones y forma la parte superior de la borda; díjose ^^ 
poderse mojar por las olas; meter la regala debajo del agua, tii. * 
barse los botes hasta meter la borda ó regala debajo del agua. 

So-rreg^ap, regar ó humedecer un bancal el agua, tras**^ 
nándose de la reguera ó del bancal vecino que se está regaa ^ 

Rei^-igo, dimin. del antiguo reg-o, charquillo de agua d^S' 
nida, surquillo como quien dice. Berc. Sac. 74: Ca todos los ^ 
gaios manaban desse río. 

En Álava la depresión del suelo á los lados del camino qu& Ai 
de andar la bola en el juego de bolos. 



Q9. regazo. 



441 



n Salamanca la pamplina (caríofttácea). 
le|cnj-al, charco, áe rcgít\~o. {Tesar. I67I). Aiex. 890: 
so el rocío fecho un regaial. Okac. Mor.f. 173: üiego vemos 
lo y fc^jal del vino, Ht\<c. Duelo 24: Dabanli azotadas con 

clogalcí/cüincnli por las cuestas de sangre rcgaiales. 
ie^'a-cha, en Aragón cauce angosto para regar, canal abier- 
r cl agua derrumbada de los montes; dimin. -cha, como ja, de 

Íc;ca-cho, dini. de reg-o, como regato, en Aragón y en hi 
Cang. de Ulír. I. 4, c. 78. Usase en las Vascongadas, Navarra, etc. 
Iccach-ar, en Asturiai abrirse el pan al cocer y sacar niudio 
Igas. Del formar regacha ó regaña ó regato ó surco. 
D gaüU estirar y levantar el rabo ó la falda del vestido, rcca- 
I el que abre las piernas, no abriga los pechos^ y se eslí pere- 
nenle con oirás posluras poco decentes. Lo mismo en castelU- 
J. Enc 12: No son amos que se están / recachando en Us 

IKacb-atlo, en Aragón como regacho^ regata, natural 6 
fen montes y heredades. 
eK^-axo, aumentativo, como re^aclio y regato son diminu- 
, d rcg-o surco. Es el enfaldo de la saya que hace seno 

ccl ......... Jesdela cintura liasía la rodilla. l\r.. Q^rol. Com. 

\: Oirás estatuas están con sus criaturas en las faldas y regazos, 
10 Á cuestas. Ballest, Eufros, 4,2: Digo la verdad, que 
.o:nc lié que me la arrojó en el regazo. Qttij. 2,45: Ella la 
Icrantada y en cl trga/o puesta la bolsa. 
La parte del cuerpo donde el regazo se forma. Lis y Ros, 1,3: 
i regado m.: la m;i[aron. Corn. Cron. 1,2,65: Cogióla en cl 

y ta lialai^aba. 
Áietaf. A. Ai.v,Silv.Pabl. 3 c: En n*i regazo os llevaré haciendo 
Cacck. ps. 142: Écheme en tu regazo, Lope Orcanc. H, p. 
: En d regazo del afba/eslaba durmiendo el sol. F. S. Mar. Hist. 
: No tenia más cama que la que instiluyá la naturale/a en los 
anales regazos de la tierra, a^z bliinda y suave para el tra- 
^. 

Qogtr, tomar en el regaza. Orhejo, Cron, I. 1 ,2,^t: Cogióla 
d ftf&zo y la halagaba. 



442 OrIUCN y vida del IJ9IQU«|V 




Criarse en el regazo de, Bravo Benedic. !8,21: Criidos a 

la su escuela y su regazo. 

Echarse en el regazo de, confiarse. 

Echarse en el regazo de Dios. (Por dejarle el cargo y cuenlaeQ 
todo lo que nos conviene), c. 537. 

Regaz-ada. Corr. 220: No hay tal regazada, como la de 
arada. 

Reg^-ac-it, de reg-az-o, reg-o, en su valor originario de 
surco. Corr. 122: En Marzo, sale la hierba aunque la den con d 
mazo; y en Abril, en cada regacil, 

Re^az-ap, como arregazar, de regazK). Pie. fast. 2,2,1,2: Q 
párpado vuelto afuera, que parecía saya de mezcla regazada. 

A-rre^az-ap, recoger las faldas haciendo rega-zo. 

Trans. alzar. Pint. Potro p. 29: Sea un refregón hacia arrite, 
que le arregace los labios. Zabaleta Dlaf. 1: Escurre el agua de 
los bigotes, arregaza el peinador. 

Reflex. Mirones: Y al quererle la otra responder, no quiso 
darle lugar; sino volviéndole las ancas, arregazóse las faldas. Us.y 
Ros. 5,2: Vieja escarní e nía da, arregazada pasa el agua. 

Arre^az-ado, como adjetivo, como remangado, lo do* 
blado hacia arriba. Quev. Libr. tod. eos.: Arregazados los labios. 

Nariz arregazada, remangada de punta. 

Reg^a-ña, en Asturias surco divisorio de las nalgas, ele. 
En gallego grieta, hendedura larga y angosto. Dimin. -ña de r^-a 

Reg^-au-ai*, enseñar el surco de los dientes apretados como 
el perro sañudo ó el hombre enojado, y hablar enojado, reñir. Di- 
minutivo de reg-o, concretado aquí á los dientes, como regaña en 
Asturias, al sulco de las nalgas; en ant. fr. recaner, recaigner, des- 
pués ricaner por contaminación con rire, prov. regañar. En Mingo 
Rebulgo enseñar los dientes. Oviedo H. Ind. 12,10: El perro il 
pié del árbol ladrándole, y el (tigre) regañando, mostrando los dien- 
tes. J. Pin. Agr. 21,6: Ya que ellas no nos oyen para que hayan de 
regañar. T. Naharr. II, 179: ¿No ves necio, que regaña? Qfl(/. %70: 
Allí en aquel juego todos gruñían, todos regañaban y lodos se nu^ 
decían. Berc. Mil. 47 1 : Vinie de mala guisa, los dientes reganntdoí. 
J. Pin. Agr. 23,20: Dio sus ciertos suspiros regañando de dolor. 

Regañar en gall. aparecer hendeduras, rendijas en cualqQitf 



99. regañar. 



443 



Ir^c el hollejo de la fruta; son otras concreciones del valor 
iiiüvo. 
gal regañarás. (Diciendo «sfo hacen cocos los muchachos á 

c. 516. 

Regañar los dientes. LzoH Job 16,9: Escupió y regañó contra 
i dientes. Id: Regaña los liientes y aguza los ojos. Cabr. p. 
í Silbaron y regañaron sus dientes conü^ ti. Af. Revafgo 16: 
fea las bocas rabiando/ de la sangre que han bebido/ lo& col- 
I regañan do/ parece que no han comido. 
^igañar, regañar, que no se ¡o tengo de remendar. (Avísala 
rido amenazado y puesto pena que la liaiía tal cosa si no te 
iba el jubón), c 47Q. 
fRepau-ad o. como adjetivo el que rt-gañ-a. Alex. I69Q: 
mui íucríc los dientes regannados. T. Nahakr. I, 137; La 
ise vuelve en tanto/como perra regañada. Tohr. Fif. mor. 
: De las piedras, unas son regaladas y dulces, y otras tercas y 
mas con toda su braveza hace dellas el cantero cuanto 
CoRR. 337: El pobre y regañido hidalgo. Zabaleta Día / 
io: y i\ dijo en tono regañado; enire quien es. HirA H14: 
Itóse á la puerta tfel »ldea nombrada^/ Hsose como mucrla, la 
^rrcgaAada. Bf.kc MU. 471: Vínie de mala guisa, los dientes 
dos. « 
I SejEorbc el que tiene los párpados vueltos afucR se dice rc- 



regoñados mai se besan, c. 293. 
Ojo rebañado, en Ar;ií»ün ri sanguinolento por los bordes. 
tecañ-ada, ciruela que se abre liasta descubrir el hueso, 
Ipan que dfja abierto surco ai cocerse por $1 6 por la incisión 
|ae le hi7o. fin Andalucía torta muy ricfgada y recocida. 
tcs^al&n-flEciiU?» (á), regañándolos, de malagana. CAcnt. 
I II; Todo lo üeva 1 regañadientes, juez div.:C<\r^^t i rega- 
s. Caccr. ps. 3: P.iiece que anclan en todas sus cosas á re- 
ucnlcs. 

Ic^i^añ-Ot posv. de ri'^ñ-ar, el gesto del enojado, la reprcn- 
, y U parte del pan que p-ílÁ tostil.i del horno y sin cortera, 
i hendidura que se hi70 al cocerse. Lope Fern. Oonz. V//« p. 
: Vndvck» ojos, Fenisaycon menos rcgaflo. Q. A(f. I^IfS: 



■ \ 
444 OkiUEN V VIDA DCL LCNOUí 




Que es discreción saber disimular lo que no se puede remecBír, Si^ 
ciendo el regaño risa. Quev. Libr. tod. eos.: Regaño de nttttL 
NiEREMB. Jaan del Castillo: A vuelta de ellas decía cosas con gna 
despecho y regaño. 

Reg^au-eras, en la Litera de Aragón poner los dientes re- 
gañados, dentera. 

Reg^añ-ón, el que regaña fácilmente. P. Vega ps. 1, v. 4, 
d. 4: Así parece que andan estos dos apellidos á una de ordinario^ 
viejo y regañón. Rom. Germ. p. 270: Por mostrarme / las foi^ioaei 
regañonas. 

Viento desabrido, sobre todo el noroeste ó gallego. Viaje pam,^ 
Que al regañón el céfiro le ahuyenta. Valderr. Ej. Fer. 6 Cenk: 
Venga el viento vendaval y lenvántese un cierzo riguroso y regafióB. 
Zamora Mon. misf. pte. 2, 1. 4, Simb. 1: Lo tercero, si corre re- 
gañón. Id. pte. 3, Concep.: Corrían unos regañones de maldadd 
L. Qrac. Crit. 33: Y pasó como un regañón. 

A-rpeg-añar. Como regañar. Corr. 256: Si bien supiesa, 
arregañarías. 

A-rreg-an-o. Como regaño, de arre-gañ-ar y regafl-ir. 
Corr. 1 32: Esas risas, arregaños son para mí, 

Rc^-uñir, regañar el perro, y refunfuñar el enojado. Usoe 
en Patencia y otras partes, de regañ-ar, con el sufijo -üñ. 

Rcg;uñ-o, posv. de reguñ-ir. 

Rcgtra-to, dimin. euskérico -to de reg-o, reguera 6 sur- 
quillo para llevar el agua á las eras de huerta. G. Galán N. CastíL 
Sementeras: Ni más espejos que el regato limpio. 

Rc^a-ta, como regato ó reguera pequeña (Covarr.). E> 
Aragón picado más grueso que el cordoncillo, en la muela, pW 
que pase el aire y salga bien la harina. 

Rcg^at-uelo, dimin. de regat-o. G. Galán Campes. 2b 
Ojendo el decir copioso/del agua del regaíuelo. 

Re^at-ap, correr dos embarcaciones porfiando; dfjose dd 
surcar ó hacer regat-o ó regut-a. Hurtar el cuerpo dejando un 
surco ó regato de por medio, excusarse. 

Reg^at-a, posv. de regat-ar ó porfía del andar entre emtitf* 
caciones, juego á correr ellas. 



99. regatear. 



445 



le§^at-c, posv. de regatear, d hurlar el cuerpo, el efugio ó 

Keg^t^erOf que rehuye. Bibí. Gallará. 1,614: Mas tu 

' realera, / malandanles campesinos. 

&e|pit-««r. recat-ear, de regat-a, regat-o, Hurtar elcuer- 

ejanda paso al que embíslej como espacio y surco, 

^ntraris. Quev. Qaint. 1 : No hay ragaícar aquí, / el buscallo ó 

bilfo/al toro más baladf. 

etaf, excusarse de hacer algo, sobre todo rehuir el dar algo, cs- 

olo cuanto se puede: con. Cabr- p. 68Q: Hny unos hombres 

laudan regateando con Dios. D. Veqa Nacun. N." S.°: No anda 

indo con él en los favores y mercedes que le ha de liacer. 
parlicutaral compiar y vender. Mirones: Que estaba en la 

\út la otra regateando sobre unas berenjenas. D. Veoa S. Bart: 

ii¿s de luber regateado de una parle y de otra, dice el mercader. 
putar dos embarcaciones, como regatear» á cual más corre 
1671); en Cuba además disputar los jinetes á la carrera. 
Tfons. rehuir el dar, escaseando, en particular comprandoy ven- 

». CABR.p. ISü: Y regfllearles el gusto. Valderr. Ej. Fer. 5 

í eaarj Por eso regatearon tanto los lacedemonios á Anlípalro 
nes que le pidieron. CAceR. ps. 65: No recatearé lo que os 

. Zamora Mon. ntisL píe. 3, Destier,: No solo no regateaba k 

ijjno que daba voces. Lcon Esposo: Deleite como esprímtdo 
[berra y como regateado. A. Alv. Siív. Scpt. 2 c. § 4: Son días 
rccnarlos los que le damos, vendidos y recateados. Zamora 

, misi. ptt, 7, S, Andr.: No boIo recatearían las horas. G. A¡f* 
L3: Venden la justicia recaleando el precio. Navarretc Cons. d, 
[hío es posible baya vasallo que rci^tee derramar su sangre, sí 

I alabanzas reales. Zabmxta Día /. 1,13: Lleva un par de vi- 

.regitéalos y cómpralos, j. Pw. Agr. 35,6: Sepa el precio y no 

iqoc recatear. L. Grac. Crit 1,9: Asegurándole certezas, quien 

! regateaba permisiones. 
\R<JÍex. A. Alv. Siív. Mand, 4 c. ^ 2: No fué para escasearse ni 

i recalcarse. 

I RǤ^te-ado, partic. de rognle-ar; como adj. el escaso, que 
. A. Alv. Silv, Dcm. 4 caar. 8 c. §3: Las cosas aci de U 

I son cu las que Oíos es menudo y recateado con los hombrea. 



446 OrUÍEN V VIDA DEL LENOUAJE 



Re^ate>'0, posv. de regate-ar. D. Veoa S. Franca Ec 
líos regáleos que pasaron con Abrahán, donde dcspaés de m 
dares y tomares que pasaron sobre cito. 

Refpat-ero, que regal-a á legal-ea. Hita 632: MoísW 
lienen saña e son rregateras (Eas mujeres). Avala Caza 41: El 
bien ánade el cuerva et algunas perdices, pero non muy bi 
luego se facen regaleros. 

Re^ater-ÍA, lit:nda ó calidad del regater-o. 

Rc$^at-úii, de regat-ar^ rega(-ear. El que regatea muchi 
pftdicular el que compra por mayor y revende al menorete. \m 
Ej. Mierc. tiom. 3cuar.: Quilatido las pesas falsas á los rtjg 
de U ¡usttcia. Diablo coj. tr. 2: Regalones de los gustos. 
Prúg. tiempo: Las mujeres vendedoras y regatonas. A. Alv, 
Maná. 4 c. $ 2: No es recatón que di por peso y medida. 
i, 1,1: Tanto e! mercader comoel regalón. Mironís; En ven 
la batalla dos regalonas ó placeras de las que allí venden. Qü(J, 
Ordenó que no hubiese regalones de los bastimentos en la 
blica. Valderr. Ej. Fsf. 5 donu 5 cu<tr,: Que venda el me 
como quiere y el regalón galo por liebre. 

El cuento de la lanza ó su virola, por apoyarse en el su 
surcarlo. A. Alv. Sitv. Dom. 3 caar. 10 c: Le hinques la lan 
tu pecado hasta el recatón. Zamora Mon. mist, pte, 3, Des 
Meten ta lanza hasta el regatón. 

En náut, hierro en gancho al extremo de los bicheros par 
el proel se agarre at objeto á que va á atracar ta embarcación 
puje al desatracar. 

Meter ta lanza hasta el recatón. (Por acosar y persegu 
619. Por murmurar en A. Alv. Silv. Fer. 6 dom. 3 cüút. 
Melemos la lanza hasta el recalón. 

Ni compres de ncatónt ni te descuides en mesón, c. 21 

Reg^aton-azQr go^pe con el regatón. Inc. Oarciu 
2J,I4i Se valió del cuento de la lanza y lo recorrió á buenos 
(onazos. 

Re^aton-«ear, comprar por mayor para revende 
menor, ó dígase ser regalón. (Nebrija). 

Regpaton-ia, acto de regaton-ear. (NeeRTjA y P. Alcal 



d^ 



r 



100. erren eusk. 447 




lefraton-eHa, ííenda del regatón. O. Atf. 2,2,7: Fuera de 
juncos y regaloncn'as. 

tejpat-ezna, tiiniin. de regat-ar, regal-ear, la lagartija, por 
lovímicntos huyendo y hurtando el cwerpo. Cabr, p. 63: Entre 
ptezruii vemos que los labrarlos se despedazan unos á otros. 
I S. Barb. c 3: Pasa entre ellos lo que entre las regateznas y 
dija* de las riberas. 

Lcg-allAP, a*pi*eg'allap, en Asturias dfcese de \m ojos, 
rios vohititariamenle, de! abrir regó ó surco. 
yill-án, e! de ojos muy abicrlos y saltones (Astur.), 
■j», parece diniitiutivo de errego, errega, y es el pedazo 
te de pan y metaf. el mudiacho de pequeño cuerpo. A. Alv* 
po/n. 2aeív. 2 c. § 4: Les etivía Dios su limosna de regojos y 

rdel ciclo, J. £nc. 7: Son regojos y raigajas/que se cscue- 
lurrón. 
ie{;oj-ijoto, dimin. de regoj-o. Biíav. Benedict. Cani. 2, 
i2; EJ; traje monacal de pieles hecho,/ es piirpuracon oro. en 
9ác%,yt\ seco regojuelo es sámio pavo/faisán de Escitia, an- 
de Timavo. A. Alv. Silv. Dom. 4 caar. 3 c: Cuando {al po- 
í das el regojuelo de pan. 

leco. Tieso, de la pierna, etc. (Paíencia), probablemente de 
errekUt de donde el diminutivo regojo. 

cd ese cojo que pasa por la acera de enfrente. Ese s( 
SU pata galana va t>attt.'ndo el suelo y encorvando el cuerpo 
;, como un maestro de capilla. Queréis mejor pintura del 
de] menearse? Porque para percibir el movimiento es necc- 
'1 ritmo, quiero decir una sucesión de gotpeü que no sean 
ó de posturas que no sean parejas, sino que golpes y pos- 
de tener variedad y unidad á la vez. Si los golpes 6 movi» 
if^ales nada se distingue, falta la variedad; sí todos son 
hlU la uniílad: en ambos casos falta el ritmo. Pero si de 
golpes ó meneos el primero se diferencia de los demás, 
se repite, por ej. /..../..../..../..../.... habrí variedad sis- 
. y tmidad que sistematiza lo variable. Tal es el tilmo 
isica, en Us estrofas poéticas, etc. Volved á oír ó i ver el 
le vuelve á pusar: olbile thí el ritmo personificado. Este con* 



448 0«(OEN y viDÁ^ 



ceplo de movimiento rítmico es el mismo del de fila, serie, Mta, 
pero llevado á su extremo, es, digamos, el superlativo dd movi- 
miento, y es lo propio de todo movimienlo y sene. El Su&jo -ta 
vale en euskeía lo superlativo y además lo más propio de, porqiH 
todo ello es lo mismOj el hermosísimo, el más hermoso de todos^ 
es el rfe los hermosos, el que sobresafe de entre ellos, ydeélespro'_ 
písimamente la hermosura. Ahora se entenderá porque err-tn es d 
nombre del cojo, superlativo y genitivo plural de erf movimiento, 
tíe quien es propio del moverse, el má$ moverse de todos. Pot le 
diclio crr-erj vale además todo movimienlo continuado y rítmico, 
toda serie, la inlcrnipción y la espina, que ofícce á ia vista la van^ 
dad y la unidad en sus púas, el ritmo visual, y en fin, !a nuera qi* 
continua la raza de los abuelos, como QÜ-on cl abuelo ó padre per* 
feclo, de generación asegurada, am-on la abuela, ó ait-aita, &m-<im, 
muy padre, muy madie. 

Superlativo, pues, de err mucho movimiento, es err-en, que se 
dice de todo movimiento continuado y rítmico por lo mismo, dd' 
cojo, de la interrupción, de la espina, erren-íííí cojear, errendorúM 
en fila, ó erren egin cojear, iníerrumpir, erren-dú-da franja de t^ 
rreno, erren-ert cojera, erren-gale el que se mueve á írancos, erren- 
gilatü arrastrar las piernas, erren-ka sin interrupción 6 seguidi- 
mente, y cojeando ó al pericón, errenka-da serte, fila, erreráús 
en fila, errenka-ta enfilar, e/re/i-ío fila, adjetivo -ko, errenko-errea- 
ko en fila, á la hila, erreit-ku ó erren-ko-i recua ó hilera de acém^ 
las, errenkü-ra cojera. 

101. Renco, renjfo, el cojo decaderasj de erren-ka cojafr 
do, erren cojo. En Honduras renco el cojo. No de ren ó riñon, (¡i* 
hubiera dado des-ren-ar y no rengar, derrengar, rengo: en las útíois 
románicas hay derivados de renco, y de ren lo son prov, desrcBtfj 
deregner, ant. fr. esreiner. A rengo responden en gasc. y ítíí* 
reng, Alpes rene, ant. prov. reng, rene, arrcnc, caí. y bret rene. S 
fr. ranger, arranger, rang, il. rancio, vienen de las formas aottgusí 
prov, rene, arrenc=orden, serie, rengar, arrengar=ordenar, proí- 
arrengueira, Ródano arrenguiera, lang. arrenguierra, tolos, arreagi*» 
por poner en fila, en ringle ó ringlera, gasc. renglo, lomos, «ojíV 
delfín, ranjo, prov. rengo, «nt. rengua, que todos se refieren ^ 



101. renco. 



^b. turno^ vtz, ringle en Ala^i y Qalícia, del euskaro 
(jcartdoy fila, serie, sin inlerrupcián, movimienlo rílmico, 
id cojear: lal es el concepto de ren-co, el que cojea ó se 
icimente. Qaij. 2,44: No soy renca ni soy coja. Quev. 
6 r. 98. Que está ya cansado./perezoso y renco. Gitan.: No 
»yo alma en mi cuerpo? no tengo quince años? y no soy manca 
nga, P€£Íf, Urüem. 2: Aquel que no es nada renco. 
"ktr con ía de rengo, engañar entreten icmiole con esperanzas, 
V padre cojo, hijo renco. 

WíJfe con la de Rengos. (Con la del martes, con la de Calaínos). 
t!. 

lide ¡a pata renga, 6 de la pata galana, el cojo. Quev. C. de 
^e les pagaría á manteniente con la de rengo. 
lacfr la de rengo, fingir lesión ó enfermedad para excusarse 
rabajo. 

?en^, renga, y á casa venga, (Del que pone tacha á la cosa, 
lesea y quiere, y que no se deje perdido lo que en algo puede 
ndiar). c. 47Q. 
^^BC-at Ia (atiera Ja que anda doblándose como el cojo ó 
y. 

\enff-aVf cojear, de ren-go ó renc-o. H. NuÑ.: Renga, ren- 
yi casa venga. De los que ponen tacha en la cosa, y por otra 
la quieren. 

len;(n-depo, en Salamanca la cadera ó renca. Q. Oalan 
em. 33; Y me puse dos parche* al pecho/y una bilma de pcs y 
4opa5/cn el rengaero- 
tenc-oso, que cojea. 
It^nc-alloj en Salamanca rencoso. 
teiii(U-«i*a, en América por cojera. 
Cenc|ii-^iirt paiH|noAP, reiiB:"*^í*>' cojear, andar 
■o, úsase mucho en America. Q. Benav. IIJI5: Parece que 
ncais/de aquella pierna siniestra. Cald. Tres justk. en una 2: 
k la coD cuidado/vera&la ranquear de un lado,/y de otro 
00 ver. 

Renc|iie-o, posv. de renque-ar. 

tliii;f-np. Derrengar en Palencía: Que te ringas, ae ringa la 
L De rcns-o, como ringla de rengla; variante de rengar. 

zs 



Oc-rreng^-ar, dejar reng-o, descaderar ó edur i 
la renc-a. 

Trans. Lao. Diosc. 4,82: Amasadas con enjundia las h 
aquesta planta y dadas á comer á los perros... los matan y sú 
derriengan. Arauc. 10,44: De este manera Rengo á Talco i 
y antes que á la defensa se prevenga, / tan recio le apretó a 
tierra, /que el lomo quebrantado le derrienga. J. ENa 241: 
el que quedaría /qu' á palos ño derrengase. 

Trasládase á otras partes del cuerpo. Q. Benav. II, 122: 
te derriengo una costilla. 

Metaf. echar abajo. Quev. r. 14: No hay garnacha que i 
ten, / ni gorra que no derrienguen^ Id. Entrem: Yo no lo ha 
por hacérsela muy mala á él y derrengarle la hipocresía. 

Reflex. Lope Robo Elena II, 225: Se derrengué Menclai 
Arden. Sat. 9, 1. í, fíorac: Y entonces, cual rocín flojo y a 
que echándole la carga se derrienga, / estuve por caerme 
estado. 

En Asturias derrengar por derribar la fruta del árbol 
pa!o que se le tira. 

l>ei*i*en^-ado. QaiJ. 2,14: El derrengado caballe: 
jadme levantar, os ruego. Calder. Encantos, ha: Estoy ya 
rrcngado/con tan insufrible peso. Reboll. Oc. pl. 246; I 
moño en punta es mi cuidado, /que mi mujer. le tr«e r 
rrengado. 

Dei*pen^-a«la, en la Mancha cierta mudanza en el 

Derreng^-o, posv. de derreng-ar. 

En Aslur. palo que se tira al árbol para derrengar la fru 

Deppeng^u-etai cansancio, molimiento. G. Qal. i 
Cara al cielo: Y una derrengueta/quc no pueo engiestaUn 
cama. 

Renque. En Álava y Galicia ringle ó ringlera de i 
personas, fila, turno ó vez, misa de tres en renquCí estoy de 
para guardar el ganado. De errenka, renco, con el valor de 

Ren|>;u-e, en Salamanca navajita tosca de aifi(% c 
ancha triangular y mango de madera de una sola piea; i 
de renque. 



101. ringU, 



451 



Rcn(|u-ero, en Álava y Galicia e! que eslá de tumo para 
>i5 de rcnqu-e. 

Rln$;-Ia^ pen^-la (Tesor. 1671) «i Vizcaya rfncfa; de rcn- 
I, dimití, lie rengo por orden, serie, errenka. En cat. rengU, Es 1% 
\ A Unca de cosas ordenadas. Píe. Just. f. 23; Si las pusiera en rín- 
, soiiaran más que la recua enca^cabelada. 
En ríngta. O. Oal. Extrem. C. aí cieto: Cuantis gücli que 
nm en ringla /dos palabras ú tres de las malas. 
Rinicle, reog^ie, vulgar por ringl-a, y en Ouevara <M. Pe- 
jro. i4n/o/. 3,245): Amor en setilaros vos/delante*! rengle de 
Í.Oviedo H. fnd. 5,1: O asidos muctios en rengle. Id. 20,7; 
t cuales se sentaron en rengle. 
En ringle, en fila. 
in^X^üvskf ren|cl-(rra, de ringla, en algunas parles 
t, como en Aíava, Riojay Navarra. Q. Perei Oáis. 12: En 
I una delü'i tres rengleras /de dientes. L. Pern. 105: Quizá sois 
! los que andáis / como gnilbs en rincrera, A. PmiRz Cárt. ptt, 
lO: Hde dado aquel anillo de dos rengleras de diamanies. Oviedo 
^btd, 24»3: E ponen tina renglera de tinajas. 
A ta riniitera, en hilera. En ringlera, en fila ú huera, 
ing^l-vta, en Colombia, etc.^ varilla con dos veleílllas en- 
I en los extremos, prendida en medio con un alüler, de 
I que el viento le hace girar, como rehilandera ó venloleni. 
ivo cree ver conlaniinatlo aquí el rehílele con ringlero. 
RÍn|cl-«l4!, en América, ardilla, andorrero, callejero, 
Ria;;'lcl-eaPf corretear, callejear, vaguear, de ringíct-c. 
Rnii(*-nnf-an. en ?rtlamanca c! niño andarín y vivo. 
Ren^l-ón, aum. de rcngl-a. Zamora Mon. mis. pte. 3, S, 
f, V. 6: Apenss be borrado ringlón, trai<;1adado hoja, ni vuelta al 
)lde razón ninguna. Pic.Jüst. 1,1: Aplana nngtiSn. QaiJ. 1.32r 
\ tí curi para si tres ó cuairo renglones. 
á rmgión seguido, enseguida. 
Posarlo tfttrt renglones, (Quedarse algo olvidado, 6 por fn- 

a), c. 600. 

Quedar, dejar ^ pasar entre renglones, en blanco, omitir. Quii. 
M: No pienso que se han de quedar Tas mías (ttazxñfts) entre ren- 
. J. Pin. ^r, 14,10: No se puede pasar entre renglones esto 



452 OfuoEK y vida 




que se tocó del genio. Torr. FIL mor. 20,7,: No se dejó oÉfe' 

rínglones. : 

A-rring^Iar» desvencijar (Falencia), como fmffit át rengo, 

Rin^o-prango, el rasgo demasiado al escribir, ciulqtúer 

. adorno supéríluo. De rengo en el sentido de errenka fila, serie. Con. 

232; No quiero ringorrango por mi dinero. 

Rinco, rínc-ón, que de él se derivó, canto, cantón, ángolg 
(Tesoro 1671). Es variante 'de renco, y díjose de la corva por li 
. parte de dentro, lo opuesto de esquina, que es por de fuera. 

Rinc-óoy ant. rencon (Part. 2, t. 24, 1. 7; Berceo), y raneo 
(Alex. 784; Berceo). De renc-o, rínc-o, por el ángulo de la comí 
cojear. Es el ángulo en castizo, lo opuesto de esquina, por ejempk 
el de dos paredes que se juntan; de donde escondrijo ó lugar té 
rado y el retiro ó casa privada. .QuiJ. 1,1: Armas, olvidadas en n 
rincón. Id. 1,41: Si hallaré en mi tierra algún rincón donde leci 
gella. Id. 2,9: Podría ser que en algún rincón topase con ese ala 
zar. T. Naharr. II, 76: Con las mozas del rencón. 

Al rincón, en privado y en casa, ocultamente. A. Alv. Sit 
Dom. sex, 3 c,§ 3: AI rincón de sus casas enseñando á sus li 
juelos. 

Al rincón con la almohadilla, la cachigordilla, c. 41. 

Andar, escudriñar los rincones de. A. Alv. Silv. S. Andr. 2 
§ 1: Los (ojos) de Dios entran adentro y andan los rincones de i 
corazón, siendo escudriñador de él. 

Andar por los rincones, Gaundo 4Q7; lo desechado, el que bu 
del público. 

Echar al rincón. (Lo desechado), c. 536. 

El rincón de las siete semanas. (Es ordinario llamar así ái 
sitio donde se acude, ó en e! que se ponen y arrinconan algbi 
cosas), c. 521 y 107. 

En su rincón, en su casa, á sus solas. Cacer. ps. 69: Los q 
quieren saber con mucha curiosidad lo que yo hago en mi rinoí 
. Qaij. 1,11: Mucho mejor me sabe lo que como en mi rincón. 
2,59: Dejarame en mi rincón, sin acordarse de mL 

Meterse al ó en el rincón. J. Pin. Agr. 5,29: El mundo notie 
. cuenta con los buenos que se meten al rincón. 

Mi rincón. (Por mi casa), c 619. 



lOI. riitcán. 



453 



Morirse en ttn rincón, solo, abandonado. 
So dejar rincón, escudriñar bien. QuiJ. 1,23: Sin dejar rincón. 
I toda ella (la maleta) ni en e] cojín, que no buscase. 

Qitedarse ó estarse quedo en su rincón, no salir, acobardarse. 
k)A S. £aÍog,: Estarse quedos en sus rincones. 
Rincón por rincón, Atcañiz en Aragón, c. 480. 
Rincón por rincón, Caiatayud en Aragón. (Alaba cada uno t\ 
ar y tierra que le agrada), c. A90. 

Socúrfe de su rincón, de su casa tí vida ocuHa. A. Alv. Siív. S. 
iréSy 2 c. § í: Sacándole de su rtncAn para rey. 
Rlneon-aflA> anl. rencon-ada, (Berc. S. Dom, 265). Es el 
óa que se forma de dos casas, calles d caminos. Lis. y Ros. 4,í: 
ondimonos en esta rinconada. 
hliicon-er«ip ménsula de rincón. 

Ilincon-ar, como arrinconar, de rincón. Aíex. 2414: Euro- 
fcí África yacen bien ranconadas. 
A-rrlnt'on-ap, anl, arrinconar, de rinconar. rincón. 
Trans. poner ó meter en un rincón; de donde poner en sitio ó , 
ar retirado como cosa de poco valer, en. Comed, prol.: Asi las" 
Dconé (las comedías) en un cofre y las consagré y condené i : 
•Ivido. 
, ir á retirarse A parle de donde no puedan salir. Cacér.p*. 
i Arrincónanos, cncerrallos en su tierra. Id. ps. 34: Que los estreche 
arrinconar. Rivad. Cism. argum.: Hicieron guerra Ú los 
y los vencieron y arrinconaron en cierU parte de la Ista 
Día. 

Metíif. de lo que se desprecia y desecha. Entret. 2: Y aunque 
1 caballeriza/me arrinconó el amor ciego. A. Alv. SÍ\y. Fer. 4 
.J5 c. § 2: No pretende el Señor, por esto que dice, arrinconar 
bucna$> obras del mundo ni ascondellas para que no salgan á 
GvEv. Ep. 5,2: A los sabios arrinconan y i los virtuosos per- 
n. Qvtv. Provid.: El desprecio arrinconaba á los doctos. 
Acosar, apretar, vencer, acobardar. S. Ter. Mor. 1 ,2: Esto ím* 
i mucho á cualquier alma que tenga oración, poca ó mucha, que 
h ■rrinconcn ni aprieten. Quev. Prov.: Heíe arrinconado á . 
1 5in salida para tenerte, si no más reducido, mis atento. Cf- 
I..* Vemos como arrincona y barre la aurora las eslrdtas del Cielo, 



UCOb 



494 Orioen y vid* dil leüquaie 




G.Alf.2,\,5: Animo, ánimo.... ¿cuándo te suelea i tí ininoonr 
casos como éste? Tafur. 1 48: Se algo el pueblo contra los venepuos 
é los arrenconaron á la una parte de la gibdat. 

Reflex. metaf. en el segundo sentido. S. Ter. Conc. 2: Pues Ut 
lleva el Señor á tan grande estado, sírvanle con ello y no tearrínoh 
nen. A. Alv. Silv. Fer. 4 Doni. 2 caar 14 c: Quién se arrinconif 
no lo menea, dejándose á Dios, con su Dios se queda sin que hiji 
quien le diga qué hacéis ahí? 

Retirarse y esconderse. Cacer-^s. 38; Pienso arrinconarme y o- 
rrar mi boca. Persil. 3, 11: Volvió á su melancolía y á arrinconane 
en el rincón donde. A. Alv. Silv, Magd, d, 2 c§3:V la que no « 
arrinconase á decirse lástimas y á llorarse agrámente. Yepes S. 7lf. 
1,1: Por aquí la virtud queda sin valedores y apenas hay quien eo 
público la mire ó vuelva por ella; y así se arrincona y da fnncí i 
entrada á mil engañosas opiniones y vicios. 

Particip. la tierra apartada. S. Ter. Mor. 7,1: Podemos consifc j 
rar no una cosa arrinconada y limitada, sino un mundo interior, J 
adonde caben tantas y tan lindas moradas como habéis visto. 

Desechado, despreciado. Ouev. Mcn. Corte 11: O cuan!» 
buenos hay en las cortes de los príncipes pobres, desfavorecidos, 
arrinconados, abatidos y olvidados. Qaij. 2,62: Qué de ingenios 
arrinconados. Esp. ingi: Sino que la corla suerte me tiene arríndh 
nado. Gran. Simb. 2,3,1: La malicia y ambición reina... la virtud 
está arrinconada y olvidada. 

Vencido, acosado. Yepes 5. Ter. 2, 28: La madre, que en It 
fundadora, arrinconada y maltratada de palabras que de ella dedis* 
D. Veqa Disc, Lan. dom. I: Como el vicio está entronizado... y 1» 
verdad arrinconada. 

Retirado, escondido. Gran. Catequizar, Al lector: Digo esta 
porque estando yo arrinconado en una celda, quiero enseñar. A 
Alv. Silv. Dom. sex. 4 c. § 2: Allá más adentro se quedaba la €* 
recogida y arrinconada en el alma. 

Arrinconarle, abandonarle, humiüarie. 

Arrinconar los libros, no estudiar. 

Estar arrinconado, despreciado, olvidado. 

J>es-arrinconap. Cruz. S. Martin p. 727: Pan esto «fl 



101. rancho. 



455 



p«n hacer huir la selvaíiqucz de los vicios y sacar á plaza la 
ídtij, sacarla al campo y desarrinconarla dindola libertad. 

Rancho, del italmito rancio, que se derivó del fr. ranger^ 
ntt¿er, rang, de las auliguas formas prov. rene, aireac orden, 
fie, rengar, arrengar ordenar. En los Glosarios de Donat Pro- 
11911 dcrengar significa «de serie mililum exire», ranqueiar dau" 
Bfc Rcsponilcn pue5 d rengo, renco, del cuskaro arrenlfa. 

El ta junta dr personas que en rueda comen y duermen juntas y 

primero de los soldado? (Covarr.) por la misma rueda y serie, 

il 2,10: Quisieron los desposados que cenásemos en el campo 

nroncs, y dentro del rancho Iíís mujeres. M. León Obr. 3^pí, 

I' En el porüil los gallegos / hicieron su roncho aparte. 

b ' común de tropa, presidio, etc. 

JüJ-. ¡ar de los que separados de otros van ú tratar 6 hacer 

p partlciiUr, lomado del ejército qtie se divide por grupos al co- 

■. Mascr. Apol, 39: Cuando los piadosos y los castos s< congrc^ 

ftcsta junta no es rancho, sino escuela; no es facción, sino curta. 

Choza en el campo donde se albergan rúsiicamenle pastorea, 
mos, etc. y en América fueron las viviendas de caRa, «maje. 

Albergue de gilinos ú otras gentes nómadas. Oífürt.: A su anli- 
ruidio. Id: Desembarazaron luego un rancho de los mejores 

aduar. Qaíj. 2,20: Se recogieron á sus aceñas, y los pcscado- 

i sus ranchos. 

Albergue pobre, habitación pobre. QufJ. I, 16: Retiróse el ven- 
i su aposento, el arriero á sus enjalmas, la moza i su rancho. 
. 1,40: te dije que me leyese aquel papel que acaso me babft 
hdo en un agujero de mi rancho. 

Cn Qcrm. tienda ó lugar donde se recogen. 

En América hjbitacidn tosca fuera de poblado por ej, en Ar* 
tina con paredes de barro mezclado con bosta, techo de paja 
kmdo por horcones y piso natural. 

En Aragón esquiladero. 

Áttar de rancho, separara de Ut compañía. C Alf. 2^3.2: Al 
lio airé de randio: fufme i la primera (casa) que hallé. 

A rancho, dfccse metaf. que tocan ó llaman á..., cuando es la 

t de comer, tomado de los soldados. 

De ajando en cuando k gusta el rancho al rey. 



Hacer rancho á parte, separarse de la compañía común, obno- 
do por sí ó con otros. 

Ranch-era, en Salamanca lumbrarada. 

Ranch-epo. El que gobierna un rancho^ y el que prepui 
la comida ó rancho, y despectivamente el soldfdo que lo come. 

Como rancheros, de! sucio y dejado. 

Como un ranchero, del sucio. 

Ranch-eria, paraje ó casa de campo, donde se recoge li 
gente de un ranch-o. Oviedo H. Ind. 41,3: Hacer una rancherfi 
grande en el campo, 6 pueblo de buhíos de prestado. Alcaz. Crflí. 
dec. 4, año 10, c 1,3: Habiendo un día halládose en una bodi 
que se celebraba en una ranchería ó casa de campo. 

En Cuba acción y efecto de ranchear y la expedidón que sale i 
ello; lugar donde hay ranchos y su establecimiento. 

Ranch-ear, albergarse en un ranch-o, detenerse en un lu- 
gar del campo formando rancho. {Tesor. 1671). 

Saquear las casas de enemigos, merodear. Oviedo H. Ind. 46,7: 
Habéis rancheado mis pueblos e tomado la ropa á mis caciques. 

En Cuba buscar las rancherías para coger los negros. 

Reflex. Oviedo H. Ind. 50,24: Acaeció una tarde que nos ran- 
cheamos en un pequeño estero. 

■ A-rranch-ar, buscar, perseguir á los negros cimarrona 
en sus ranch-os; así en Cuba. 

Reflex. quedarse viviendo, formando ranch-o. Isla Cart. 1,255: 
En la carta que le escribo de enhorabuena le pido que me pennHl | 
arrancharme aquí, sin acordarme ya más de Villagarcía. 

Ües-i*aiich-ar, desalojar, dejar el ranch-o. Meno. 0. 
Gran. 3: Como el paradero destos descontentamientos ó es amoti- 
narse ó un desrancharse pocos á pocos, vino á suceder así, hasti 
quedar las banderas sin hombres. Id. 4: Se desranchaban. Bibl. Gfl- 
llard. 1,614: Mas la gran gente capera / que con él fué á des- 
ranchar. 

Dc-rranch-ap, derrotar, salir contra. Alex. 552: Derran- 
chó pora él, quisol descabezar. C. Lucan. c. 18: Vos criadeseste 
mozo.... por cosa del mundo non derranchedes contra él castigín-' 
dolo, nin maltrahiéndole. 

Renta. Dicen que de r^ddere; pero si la n no se e^ltca, por* 



101. renta. 



457 



Bcual suponen un *rend?re, derivado de reddcre, menos cabe I4 
^renta. Rédito es el que viene de reddiUis rcddere; de rendir 
i rendido. En prov. ren!a, fr. rente, en castellano renta y renda, 
írenda. Estos vocablos no pueden salir de los verbos rendir, 
render, It. rendere, réndita, prov. réndre, fr. rendre, pg. render; 
■no que los verbo» salen de los nombres en este caso. Los nombres 
ülan completos en el castellano ren-(a y ren-da, con el -ta y -da 
era y erren, erren-la, erren-da. Los posverbslcs de verbos 
; HT no son, efcc livamenle, de esta clase, de oír salió oído, de sentir 
9, no la oída ni la senla. De renti s&\\6 rentar y de renda ren- 
f a-rrendar, es decir, dar á renta. La idea de estos verbos es la 
ilvcr y pagar con periodicidad. Antiguamente renda era la 
1 y además la segunda cava, renílar dar la segunda cava. Nada 
[.aqui de la idea de reddere. Arrendar vale dar á renta y además 
ir, donde tampoco hay nada de devolver, sino la idea del 
era, de serie, periodicidad, cosa seguida. Segundar es lo que 
I rentar, rendir, rendar por cavar segunda vez y arrendar por 
ar. En Asturias por escardar segunda vez se dice arrendar, la 
va es sachar, y conviene con rendir, reníar y remedar en 
i de serie, segundar; en Colunga suena randar. Tenemos, pues, 
enda, errcndu, erren del eustíera. Arrendar por tomar en 
áo es: prov. arrenda, Langucd. arcnda, en el Ródano arrenta, 
D<s renta, Alpes arranta, pg., cat., ant. prov. y casL arrendar, 
l latín arrendarep arrenlare. El arriendo: prov. r^ndo, Rod, rento, 
ped. rendo, gasc. arrendo, AIp. ranto, anl. prov. renda, arreada, 
[•toda, rensa, cat. y pg. renda. En Berceo render por rendir, de- 
T, ctilregar, pagar, renda por reñía, tributo. MU. 93; Rendieron 
i gracias de buena voluníat. Loor 50: Mandó ^ebar al pobre 
' bien por mal. 5. D. 274: Rendiéronli la bestia ficratncnte 
ados. S. O, 521: Alzó ambas las manos A Dios nuestro 
Hor, ' rendió i él la alma muy grant á su sabor. S. M. 29; Por 
■ el voto que ivte prometido / metióse en [as cuevas que avcdcs 
>. S- O. 141: Sennor, bien le conseio que nada emprendas / vive 
bulos, de tus derechas rcnd.is. Mil. 132: Era un nmnc po- 
•"vivie de raí;iones, / non avie otras rendas nin otras fiircio- 
••^- S. M. 370: Mandó i los chrisíianos el que mal sieglo p:rcnda,X 
^"« li diessea cada anno LX duennas en renda. Asi como el intcrís 




458 Oriocn y vida del unquape 




y usura se' tlamaron renuevo de renovar, así Ta rcntt j ti rendí K 
dijeron del segundar ó renovar, del reiterar, que es eí erren, mendl 
En gall. rendar por arrendar, render por rendir, reintegrar, dtf 
fruto, vomitar, h. rentes pegadito sin cosa intermedia, áraízse^dft 
ó cortando, es decir, seguido. 

Renta es el beneficio que rinde anualmente una cosa. Qa(f. 1,39; 
Poder tener renta por la Iglesia. Id. 1,50: Gozando de la renta qne 
le dan. Id. 2,7: Que se aprecie lo que monta la renta de la lal ínsnil. 
Id. 2,13: Echó censos y fundó rentas. 

Metaf. negocio de provecho. G. Alf. 2,3,3: Los que lo causany 
los que lo favorecen, que todos andan en una misma renta. 

Arar y cavar, y en renta no entrar, c. 29. 

Ares, no ares, renta me pagues, c. 30. 

A renta, en arriendo; irónicamente del pobre se dice que debe 
poner su capital á renta. 

¡Buena re/?/a/ irónicamente de cargas y desventuras seguidas;6 
buena renta me ha caído. 

El que lleva la renta, que adobe la venta, c. 94. 

La renta de Torrero. (Por vana), c. 1 90. 

Mejorar las rentas, pujarlas. 

Meterse en la renta delescusado, en lo que no le va ni viene. 

No arriendes al cuitado, rentas ni caballo, c. 22Z 

No es renta cierta, (Dícese á todo lo que no tiene seguro pro- 
vecho), c. 224. 

No es renta cierta pescar con ballesta, 6 con mazo. c. 224. 

No hay renta más segura y cierta, que dejar de gastar to i* 
se puede excusar, c. 221. 

No me viene de eso renta ninguna, c. 236. 

Rcnt-ai-, de rent-a, producir renta. Hinc. y Cort.: Y ¿cuánta 
renta cada año? J. Pin. Agr. 1,38: Que es harto más que dar de 1^ 
que renta la tierra y la viña. P. Vega ps. 2, v. 4, d, 4: Hacer qU 
renten y fructifiquen. J. Pin. Agr. 30,21: Y goce por cuatro aftC 
lo que rentare, que serán cada un año más de 150 ducados. I* 
29,19: Gastan en un año lo que les rentan sus haciendas en seis. 

En Honduras dar recursos alguien á otro. 

Rent-o, posv. de rent-ar; renta ó pago con que contribuya 
anualmente el labrador ó el colono. 



lOI. arrendar. 



459 



.-rrtsnt^ado, rent-ado, en la frase renta arrentada ó. 

fi?, es decir, se^íura y fija, independiente de lo que saquen coo 
como entre eclesiásticos el pié de altármete. Quij, 1,26: 
mucho de renla arrentada. D. V'eqa DÍsc. dom. I: Por vei^ 
ta rentada, liencsla como en U bolsa? 
knl.acatuÍ;iIaJo. Vencq. /l^Ofl. 3,12: Es él el mis poderoso 
Iluto de cuantos moran en la ciudad. Bit>L GaÜard. 1,564: 
í ao de los rentados. 

Eletii-erOf el que tunta i renla. A. Alv. Silv, Vig. nav, t C 
Agravien y pelen i sus renteros. D. Vega Fer. 6 dom, 2 mar,: 
[liíó la viña á estos malos renteros. G. Alf. 2,2,7: Verdad es 
no tiene rcnla, pero licnc renteros y nmguno lo puede ser sin, 
Dendaj pagándole un tanto por ello. 
Ilciiii^r-ia, tierra ó pngo que ts,tÁ tomado á renta. 
liciiün, como renta antigiiamenle y »L*í;unda cava ó labor,, 
repetir ó erren-da, AUx. 1617; De (i nunca quisiera otra renda 

cod-ar, cavar ú labrar segunda vez las viñas, de rend-a 6 
la tava, del repetir ó erren-da. En Colunga de Asturias randar 
escardar por segunda vez, comunraenle en Asíurias arrendar. 
rendar vale anendar ó dar ó lomar en arriendo. 
10 arrendar, por remedar. Apoíanio 520: Nin sso nc^o nia. 
cerlero (el espejo). Nin ten>;ua con que Uble un prouerbia 
(TO./ Más sser<-/r4úr á lodos, ssíempre sso reFcrlcro.../£l 4uc 
sse cata, veye su mismo geio. / A altos e a b&xos rie/tdelos en 
lo. 

liend-o, en Álava por arricnd-o, reSriéndose at de un grupo. 
«ladespara su cultivo; posv. de rcnd-ar, 
i-rrend-ap, de renda, como rentar de renta y det mismo 
f valor, y además, scgün su etimología, remedar ó df$pise 
tir tras otro, en serie. 

Trtuts, dar en renta para que beneficie algo medíanle el pago 
rendí 6 renta. Lt.on Cus. 6: Arriendan sus hacicndAs i otrosí^ 

ociosos del frulo deüas. 
bmtr en renta. Ijspc Eimotino 2,13: £1 que le arrienda m« 
/ por su mozo en este traje. Id. Niña plata: iKytx f ciertos booK 
ti trxcndafau / que vienen con el iofanlCr / y no se U quise óm^ 




460 Oriod« y vida del UNduüilC^!'^ 



Pasiv. Mariana//. E. 17,15: Las monedas dé cruzados y Ri 
t|ue el año pasado se acuñaron y arrendaron. 

Trans. remedar. Almazan Hist. Momo 3, 11 : Dióme un inlaj 
tie arrendalle todos sus gestos y meneos. 

Arrendar, en Astur. escardar por s^^inda vez la tierra a 
'brada; la primera, como en cast. sachar; en Colunga randar. 

Arrenda en qué ganéis. (Dfcese con desdén irónico ai) 
persuaden á uno que dé algo en menos precio y cuando ntalh 
aquello en que podía ganar, y en caso donde hay pérdida 
■huye), c. 69. 

Arrenda en que ganéis, que hay arena, c. 6Q. 

Cuando arrendar, cantar, y al pagar llorar, c. 365. 

No arriendo tas escamochos, del pobre. 

No arriendo tas ganancias, ó le... sus..., que va á tener 
juicios que no espera. 

No le arriendo la ganancia, no tomo para mí lo que de 
saque, que no será nada bueno. QaiJ. 2,1: A fee, que no le ai 
dará la ganancia. Gitan.: Si como en valor subido / vas crecii 
-en arrogancia, / no le arriendo la ganancia / á la edad en que 
nacido. 

Apriend-o, posv. de arrend-ar. A. Alv. Silv, Fer, 6 i 
2 caar: La dio en arriendo á ciertos renteros. 

Arrenda-intenlo. QaiJ. 1,50: Toman en arrendami 
'los estados de los señores y les dan un tanto cada año. 

Ai*t*«*ii4la-dop. Quij. 2,4Q: Pedro Pérez Mazorca, ai 
xJador de las lanas deste lugar. 

En la Germ. el que compra lo hurtado, 

Sijaeres arrendador, sé tu el cogedor. (Se, 6 sel, es ímper 
de ser), c. 256. Galindo 631. 

Arrendadorcillos, comer en plata y morir en grillos. (En 
cel, corredor y palos), c. 69. Arrendadorcillos, vivir en pk 
•morir en grillos. Galindo 628. 

i>e8-apppeiiclai*, no arrendar. León, /o6. 31,40: Y 
dan desarrendadas y sin labor. 

Rend-ajo, arrciid-ajo, de rendar, por imitar, arra 
*a]o diminutivo. ]. Calcaño: El arrendajo, de arrendar (remedaí 
Hina de las aves de más hermoso canto. Imita el de todas las v 



101. rendir. 



461 



) los grftos de los ciiAilrúpedos y el rebuzno del asno. Bañ. Arg,, 
d español acémila, / que es rendajo de lodos, Cspin. Ballest 
Le siguen las picazas, cuervas y rendajos. Quev. son.5: 
Tiente los cipreses arrendajo (que los remedan). Esteban 3; 
íjéel oGcio de arrcnda|a de cirujano. Valderr. £/. Fer. 6 dom. 
ar.: Asi el demonio parece ijtie pedia grttos de sangre, por pa- 
■ arrendajo de Dios. Ovalle H. Chile /. 342: EsÜn ya muy 
,; y en cuanio á los trajes son unos arrendajos de los cspaño- 
, L Fekn. 146: Si es mamilla ú si es rendaja/ ño la sabrás cb- 
Hrar. 

Los arrequives ó cosas secundarias. Est. Cald. Esc* and. 84: 
I mezcla ni arrendajos de vesUmenias ni de usos advenedizos. 
Arrencjitin. De arnn-kin el que hace recua ó fila, es decir 
sigue. En Cuba el tiiuio ó caballo delantero de recua, [fn Chi- 
Etyadante. Además el de genio rahiosillo y acedo, que insiste más 
nisy e$ un pelma. 
(enHir. Dicen que de rcdderc devolver, daré dar; pero en 
Ro d da siempre d y sonarla reder, riedo, riedas. Ant. rcn- 
etitregir, renda paga, rend-uda; it. rer:dere y rendila, prov, 
ndrc y renta, fr. rendre y reníe, pg. render y renda. Rend-ir vie- 
¡dsrcnd-a, lo mismo que a-rrend-ar, del cuskaro erren-da, erren, 
\ dar provecho como la renta, dar en general y ceder. Valo. 
ai kng.: Rendir por rentar y riende por renta dicen alguno*;. 
Trans. dar fruto y utilidad, ^-alor parecido al de rentar, 
¡Rueda I, 232: Los blancos vellones... que á colmadas manos en 
i ctsts nos rindes. Zamora. Mon. míst. pte, 2, Simb. 15, 1. 3: 
Iteraos que hoy uno y mañana otro van rindiendo su tributo. 
[Pm. Agr. (i,\2: Rinde al deinoníolüs réditos de sus obras matas. 
171: Galardón deste servicio el Criador vos lo renda. Qa^* 
(íÜ: Rinda por ello muchas gracias, Solis H. Mej. 1,7; Los habi- 
ide ella andaban amedrentados, con que no rendían fnilo 
NuÑ. Empr, 23: La limosna rinde abundantes frutos 
Éviihclenu. 
Oeneralizijse porcntreyar y dar, pero con sumisión, sobretodo.] 
' e) participio. Qaij. í,3fi: Que como yo la rinda (la vida) de- 
ste de mi buen esposo. VAU)r.mí. £/. Fer. 2» dom. pos.: Que si 
'^valiera el favor del tabernáculo, rindiera la vida. CAcuK.pj.l; 



462 Origen v vida' del 




Trae siempre rendida el justo la voluntad i la ley qne le pov 
Dios. Id. ps.6l: Qué razón hay para que no esté siempre ni úm. 
rendida á Dios, pues cuelga dél toda mi salud? Cabr. serm, Pd, Jt 
Kendir sin violencia el alma en las manos del Padre. NiscnojU. 
dom. 4,2: Rendir inmortales gracias por la victoria. SAHTAiitt. 
H. prof. p. 451: Rendir gracias al santísimo Dios. Mend. Viiií. H, 
Sen. c. 323: Rindió su frente á un ejemplo. Avala //. Antier. 3^ 
Rendirle parias y darle la obediencia. Palom. Mas. 2,6: Readir 
vasallaje á la pintura. 

Ceder á lo difícil. Solis H. Mej 1,11: Sin rendir el ánimo áh 
diñcultad del remedio. 

Devolver vomitando, ant. Mingo Rev.: Coq la qual sy no ha 
rendido la grama y lo mal pasgido. 

Factit. hacer que otro se entregue, vencer, sujetar, persuidir 
Quij. 11: Le rindo. Id. 1,14: Alegran la vista y no rinden la volu» 
tad. Que todas las hermosuras enamorasen y rindiesen. Id. 1,34: 
No hay cosa que más presto rinda y allane las torres de la vanidid 
de las hermosas que la misma vanidad. Id. 2,14: Le vencí y reodL 
MoNTEsiN. Serm. Fel. II: La muerte rindió y avasalló al que rendíi 
reinos y avasallaba el mundo. 

Cansarle hasta dejarle sin fuerzas, así decimos que el peso, c 
trabajo le rinde ó deja rendido, es decir vencido, entregado. 

Reflex. los mismos valores, entregarse, quedar persuadido, dars 
por vencido. Qaij. 1,9: Que se rindiese, si nó que le cortaría lad 
beza. Id, 1,34: Rindióse Camila, Camila se rindió. Id. !,34: No 3 
rinde á cosas tan bajas, como son dádivas y promesas. Id. 1,3' 
Luego se rindieron todos al deseo de servir y de acariciar á la be 
mosa mora. Id. 1,34: Por la mañana suele (el amor) poner cerco 
una fortaleza, y á la noche la tiene rendida. Cacer. ps. 59: Hastili 
extraños se me han de rendir. Id. ps, 61: Qué enfermo hay que i 
se rinda al médico? Za.mora Mon. mis. pte. 7, S. Benito: Un rey 
quien todo cuanto hay se postra, se rinde y se humilla. León Prim 
No os rindáis, dijo Juliano. G. Pérez Odis. 1 : Soberbia y á delcil 
tan rendida. Rinc. y Cort.: Por verme hablar tan manso y venir t 
rendido. Quij, 1.1: Con voz humilde y rendida. Saav. £/npr. 8 
Rendirse á los acasos. Roa S. Pelayo: Afrentosamente se ríndeQ 
mil bajezas. Torr. FU. mor. 4|6: Se rindió al mándalo de su pub 



101. rendir. 



463 



PúS.1\\ Te rindes á su perpetua obediencia. Montalv. 

\ap. 532: Le faltaba poco para rendirse k la raueríe. Cjvccr. 
Con una pablira que les dije se me rindieron todos. Al- 
tigu. 1,3: AI fin se rindió & las míqtiinas y tormentos. 
% 1^39: Rindióse á partido un pequeño fiicrlc. 
CvittiK, no poder mis. Cacer. ps. 63: Y me rinda con el peso 
bn grande cargü. Id. p$, t05; Estuio muy cerca de perder d 
no, rindiéndose al trabajo, \d.ps. 83: Véame rendido ^in poder 
un paso adelante. Obreg. 2, 1 0: Se rindió la Tuerza al can&ando. 
1^. 1,27: Vo quedé á pié, rendido de la naliiraieza. Id. 2,45: Yo 
doy por rendido y sin ítjcrzas. 

Qalicisroo hay, cuando rendir se toma, como en francés, por res- 
ir, devolver, traducir, despedir, hacer, llevar, y cuando rendirse 
Üce por trasladarse, \v á parar, hacerse; pero por Iraslad^c&e é ir 
y llevar se usú antes de la época clásica. J. Man. Caza 8: 
»cn poner genles en los lugares do entendiere qne se rendrdj 

do fuere vencida (la garza).... El lalcón que la tome suso ó la 
; rendir, cuando llegare á dos mili esUdos..., si la rende al agua, 
Us frases parlicuíares véanse en los ejemplos traídos. 
R«n<l-ítla, posv. participial, acto de rend-ir; pero en cl sentido 
wl'igico de alternar, [3or orden, remudarse, pues rendidas eran 
{artes de la noche en que las centinelas velatian remudándose 
orden. P. Vto* ps. 6. v. 5, d. I: Que diga David que el esperó 
Dios sin usa de liempo, des.ic h primera ceiiiínela h-isn la pos- 

rendida de la vida. Id.; La It^Iesia puso en !os maitines treS 
tomos, que antlguamenlc se cantaban divididos, á diferentes 

en las tre$ rendidas de la noche, y en la úllima, que es al áma- 
los laudes. 
Iliend-ei posv. de rend-ii. Vai.d. Diaí. itng.: Rendir por 
tir y riende por renta dicen algunos. 

«li-aiíentOf rcnti, entrega, sumisión del vencido, cxn- 
LcDN Hijo: Como se le rinde y se desníida de su propiedad, 

cl cual r«odímienlo y desnudez él mismo le ayuda. Solis H. 

h 3,2: Caminaron delante, dando á entender con este apresurada 

lo lo que deseaban adelantar la marcha. Saav. íimpr. 5t: 

Nabras csütdiadas suenan amor^ celo y Cdetidad; sus scmblan- 

icodimiento. 



464 Oriqcn V VIDA DEL 




flendi-ble, fácil de rendi-r. A. Alv. SUv. NtVfU. 2 ü 

hallan con corazón humano, grato, dócil y rendible á Dios. 

fCendibú, el fr. rendez-vous ó cita, con valor de cortáis 
agasajo. Esteban. 11: Te hacen todos rendibú. 

102. Cuando los hombres tuvieron que viajar ó pastorear gin- 
dos ó seguir la caza, formaron de la superñcie de la tierra un coB> 
cepto muy diferente del que forma el labrador, considerándcla am 
terreno de cultivo ó el que ha visto la mar y la concibe comolr. 
seca. Viandante, pastor ó cazador, hubo el hombre de ver h 
tierra á manera de lugar y espacio que hay que recorrer. Las giu>. 
des distancias siempre se midieron por el tiempo que se echa en a 
recorrido, como dice la mecánica, por el tiempo que invierte n 
móvil, y como dice el uso común por las horas ó jornadas ques 
tarda. ¿Cuánto dista tai pueblo? — Como cinco horas, ó jornada j 
media. AI ver, pues, los hombres una grande extensión de ticm 
delante de sí, que tenían que recorrer, llamáronla un recorrido» b 
del andar y moverse mucho: tal indica err-i lo propio del en 4 
mucho movimiento. Tan de sentido común es esta expresión, cooo 
que los primeros hombres se daban á caminar y viajar, á pastonff; 
y cazar, y no podían tener acerca de la tierra otro concepto más de. 
uso ordinario. Hoy mismo los que á estas cosas se dedican, no baOn ' 
medio de expresar las distancias más que por el tiempo que gasta* ' 
en recorrerlas. Errik bere-lege, etchek bere-aztara cada tierra tiene 
sus leyes, cada casa sus costumbres; goazan beste-errira, an 6ere 
tchakarrak dirá, vayamos á otra parte, también allí perros, es dedr» 
en todas partes cuecen habas. Parte y partirse ó viajar tienen el mis- 
mo radical. La etimología que* acabo de dar de err-i es tan derta, 
que además significa la risa, la cual los vascongados siempre la ¡li- 
maron del extender las facciones y del mucho rebullirse, barre, ÉrrL 
De aquí erri-bera vale tierra en declive y risueño ó inclinado i reir, 
es decir inclinación al erri al extenderse, ja riendo, ya andando^ 
erri-z riendo, erri-zuri risa blanca, burlona. Confírmase por d 
mismo erri sufijado, pues vale extensión de terreno y período de 
tiempo, gari-erri es tierra de trigo, olo-erri la de avena, y amesk' 
erri quincena, zortzi-erri octavario. Región, comarca es erri-cldt, 
ó dígase lado del erri, pedazo ó parte de la tierra; el monte coin^ 



102. erri, erdL 



465 



Vñ-i^BSO, d barrio b«fo ó interior erri-barren^ e] natural de ua 
jái erri'ko, cl p.itríota errí-ko-i; por pueblo erri-kaf, de pueblo 

pueb!o errlkaí'ka, naturalizarse en im pueblo ó (ierra erriko-ta, 
trri'íaño, es decir, el iaño ó niebla que se extienJe por d 

f,el indígena también errUtar, bastardeó niño echado poniem 

U nd>rc» por su cado bajo tierra, es er-bi, lebrato erbi-kurné, 

tsia (de Jiebre) erbi-ota. El mazo para desterronar er-bii, el 

10 coilanero. ba]o erri-pú, em-bere, erri-bera, de -pa bajo, 

r, 'bere hacía abajo, tierra forastera er-besíe, desterrar erbes- 

r, forastero erbesk-ko, destierro erbeste-tasarit de beste oiro. 

!, er-me, er-mo valen firme, fuerte, dd estar asentado cd 

I, fr/ní>-/aaseritarsef lomar consistencia, suelo. 

Confirmase el valor de err-i con la vox err-o, trr-u lo que tiene 

á mucho movimiento extendiéndose, pues err-o signiííca raíz y 

la y pe/ón de ubre, raíz del extenderse, pezdn del correr la 

Metáfora de la raíz es el valor de quicio, brío, vator y dificul- 

del pezón el de rayo de sol, colgajo, pus y abundancia, que son 

significados de err-o. Errookegin arraigar ó hacer erro, gurg^ 

iJt trro-andiago ta zienak ezne iago nuestras vacas (son) de 

tnis grandes y las vuestras (tienen) más feclie, atea bere-errot- 

bezaki como la puerta en sus quicios. De muchas raices y 

t, corpulento, grande erro-ísa, erro-za, arraigar y mudar, es 

atenderse, erro-tu, erroz-tatu, brioso erra-dan. Leche recien 

ida es errO'bero O erro caliente, grietas de la ubre erro^itz, y 

precipicio, fisura hueca y honda entre montes, es decir punta 

i rafz del monte, erroiz-tu derrumbarse, trro-ki parte de la rail, 

cepa, rastro, consecuencia, erra-itz despeñadero, como 

:, trru-Ue lugar pantanoso, crru-íen abundancia, cxlraordi* 

lente, mucho, con brío, trruz-ta multiplicar, abundar. 

(No hay duda que del extenderse mucho y del abuniar se llama- 

arr-o, err-a lo que tiene err, la raíz y el pezón. Arraigar y al 

io tiempo poner en fila es erro-ka, idea del extenderse, ó erro* 

\mbíén ó cosa extendida es rrron-ka, que vale andar ti 

o erro^ y erra-n y erro-in ó hacer erro, es ci poner 

10 sin duda del dar de sf con abundancia, erroi-aldi 

hue^i» íxmiira ó prole en conjunto, trra-le ponedora de 

Ib 



466 



Origen y vida del LeNou^je 



huevos, erríí-í^e acto deponer huevos y íugar pantanoso, Efri-2,1 
como ya hemos visto, en abtnidancia. 

Vimos que ar-di significaba por h llanura, pues tal es el valor j 
del sufijo -di, ó lo de mucho ar ó eKtenderse: af-tíí por allá^ exíoi-í 
diéndose. En vez de ar-, con er- tendremos er-di por el campo, ój 
moviéndose (indefinidameníe), ó mucho er, mucho moverse. Tal al 
precisamente el concepto de el medio ó centro de im espacio, Est] 
mos sobre ima loma que señorea un valle cei rado bastante extenso,] 
digamos tin err-i ó región donde se puede correr. Para indicarosd] 
centro de esc valle, os señalo un punto que disíe mucho de todoaj 
perímetro, pues el centro de una circunferencia es lo que dista iguri-l 
mente de todüS los puntos de ella, \a que más dista de los mismoil 
puntos á la vez. Mucho correr ó distar es lo que vale er-di. Deotnl 
maner:i: er-di vals por el cr ó región, por el valle^ es decir porl 
medio de cl, por el espacio indefinido, asi como ar-di por el spado] 
aquel, mucho extenderse. Igualmente er-fe vale entre, como ar4it 
intervalo ú medio, y espacio. Erdi es el medio ó centro. Er-dH 
egimk barata nicíiUf he quedado asombrado, literalmente en me 
ó partido por el eje. 

Efeclivamenie, partirse por medio vale erdi, y, supieran ó 
los primeros hambres que la generación se reduce á la segme 
ción de una célula en dos, el hecho esqueerrf/es el parir ó parüisftj 
como quien dicCj por medio la mujer, ó, si se quiere, dar de 
centro: erdi da ha psrídOj está mediada ó partida, erdi bi eginda\ 
dado á luz, bidos, en dos mitades se ha hecho, se ha rcpartidoi 
dos,, se ha segmentado entre ella y la prole. Es, puca, el concepto ( 
la segmentación íisiológica y cíenlEíica: la prole es la mitad de ! 
madre. Erdi-a la parida {pa^rUás.)^ erdi-aldi parto á vez de hendc 
erdia-tü ó erdi-ra-ía henderse por la mitad, erdi-bi-tu parir, 
asombrado, como partido en dos, literalmente partirse ó partirttj 
dos, por el eje, bi dos. 

Erdi-ki entreabrir, erdi-ka á medias, erdikala casi la mil 
ala hacia, así así, erd'/Ao-íü reducir ala mitad, partir por me 
erdi-ki medianamente, mediano, erdi-kin casi la mitad, poco mis i 
menos, erdikin-da, erdi-ko mediano, lo de erdi ó mitad, erdi-ñ 
dolores de parto, trdi-ra-garri desgarrador Cdolor), erdira-ptá\ 
dolor que quebranta ó literatmenlc quebrantamiento, trdi-r(»4t\ 



103. ripa, errare. 



467 



'*'- poner en inedio. qiiehraiitarse de dolor, literalmente a! 
fS'ió erdi-tch-i lograr por los medios Á proi>i'>sito, de 
fi'Z por medio, i inedias, erál-tm cisr ta miUd, «gato 6 medio 
^0 trdi-itsu, erdi-íu parir, partir, hendidura, erdiz-ka á medias, 

ka-tu partir en dus ó á medias. 

[U on ornato pera -f de trr es er-t, yer-ta, que vale ese mismo 

I ó partir por medio y salir lo que habú dentro y por con- 

'"irsc, dcshindiai-se y disminuir, y er-te el entre ó 

!/ taturik bada iten-í*rtetik resucitando pues de entre 

Bijcrto?, erten dago esU saliendo de enire nlgo^ antura erta 

■ ' -f:hadoel tumor^ es decir saliendo de entre, de 

L ... .■ deshinchazón, er!u-ts deshincliadaniente. á 

I vadar. De modo que de er-t el andar por el err, el correr 

p, díjose er-tik ó er-di por tierra, por medio del err-i, ó mo- 

hdose, ó en medio de ese gran espacio ó recorrido. Kpncí de la 

jucción, del partirse algo, dd salir de sw centróles ert-aro, 

char y sacar de dentro ert-arazi. 

|E1 1 f 'rmino de ese camno, lo que lo (erminaieslo más 

, .„j recorrerlo Iodo, y díjo$e lo propio del recorrer ó 

tr-U, 6 del err-i Efeclivameiite er-tz es límite, borde, extrc- 

lorDla, esquina; limitar, ceñir, poner exiremo, cercar, cerrar un 

l>, y por ende rstrechar y aprebr, eslrecho, aprctido crtsa, 

cfísa-ta, íricftalti, eríza-tu, erts-i, erkh-i, ertsi-tu, y el 

por lo apretado ertse, erzt, y el intestino y el ombligo por 

y por lo que cierra ertze. Vencejo, atadura ltísú-A/, 

b/» lo con <S para apretar y ceñir, el opresor ertsari, ertcfi' 

apretada y estrcdia mente ertsi-kU cerramiento, afíjcción 6 

I ertsí-fasun. 



D3, B erdl lo tenemos tal vez en el ski. ordfto, ard/ta mita4; 
. ardy-ti separar, ir-íl tcpsynisc, csl. oñti; tal vez el skt. r-te sin, 
Que prefiero traerlo de ar-ie. 

I latino npa ril>í:ra hay quien lo trae de *rÍV'pa de rív-as río; 
hp 00 es suHjo latino. Oíros de romperé; pero i no puede venir 
1 compara con el ant. al. nbart, aU relben Irotai; pero 
lir^ es writf, pues en bajo alemán el verbo es wríben, 
heneo wrij . cfh Con todo, d parcnlcsco que trae el mismo autur de 



468 



ORIOCN V VUU DEL LENOUAJíl 



npa con £-pEír.-a>, ¿^eph-tio echar abajo, -■-'--=- ^- ~- 
e-pea-ta ruinascaidas, e-ptr-vi^, parece aceí'. 
tenece fiíc-Tuí lanzar, dejar, caer^ echar, precipitarsct fts-^ 
lanzar. La raíz es rtp y err/^, con el valor de Itacúi abaio: áb 
eso es el erripa euskérico. 

El ertz extremo lo hallamos en el alemin Arsch el Irase 
g&St det antiguo Ars, med. al. y anl. al. ars, medio bajo ak 
ers, flamenco aars, ags. ears, ing). arse, ñor. ars. Rcsp 
griego 5ppíi; por Spa-oi; el cxlremo de la columna vertebra 
cola, oüpo^fo^ oüpiojj';^ el extremo final. En latín urr-ancaí 
ín Ínfima spica» (Varropí /?. f. 1,48,2). 

Errar díjose del andar lejos por los lindes y límites 6 
de los campos, engodo a/rz-fs TcXavoiiu-^oc, oirz-yanzh 
irr-yan, ant. al. Irr-ón, med. al. /ít-cíi, al. irr-ea^ bt-irr 
rriarse y delirar, turbarse. La ratz, según los indoeuropeista 
es decir el ertz eu&kérico. En skL irasy, segOn algttnos, 
cierlamerte err-üre por *ers'are, errar, erra-tto y erra-toi 
erra-bandas, erra-ticas, 

104. Riba, de r^pa; ít. ripa, riva^ fr. rive, pg. ríbt. E 
por ribera, Akxandre 1751: En riba de Thanais un rio as 
/mandó ficar las tiendas i su pueblo lazdrado. Id. 1B43: 
déla riba más de medio migero. 

En Aragón ripa^ riba vate ribazo y pendiente entre cain 
rior é inferior, en Méjico como antiguameute y en lat 
barranca es decir loma que sube. 

Rib-ar, ant., de rib^^ llegar, subir. Bcrc. 5. Dom. 
daban exir dende^ la gente aquedada,/que ribarien á salv< 
tcmiessen nada. Id. AííV. 752: Mesquino pecador non veo 
Id. 631: Pablemos su vegada del pleil del mercadero,j''leve 
nuevas do ribo el tablero. Id. S. Oria 43: Ya eran^ Deo gi 
vigínes ribadas, 

Hib-azu, tierra con elevación en la ríben , lui^o ea 
y en las hazas, de rib-a. Quü* I vers.: Sobre / el gran ríbi 
peña pobre. Mariana H, B. 1,15: Nuestros historíadoresafli 
no lejos del río Ebro, en un ribazo y coUado, fuadd dt su m 
ciudad de Tarragona. - 



104. ribera. 



409 



Blb-era, ríb-a ú orilla d«] mar ó del rfú y lo bajo junto á él 
cuencas. QatJ. 1,18: Las famosas y frescas riberas. Id. 1,HI; 
otro día al amanecer en las riberas de España, Id. 2,27: Las 
dd Ebro. 

Antes rto, como en íi. riiriere. Alexandre 1304: De ruedas é de 
dUdos que maelen las reverás, /de muchas ricas acennas, que les 
id tnpCT»s,/avie grant avondo por todas las riberas* Tafur. 27! : 
m la nueva, é pasa por medio dellas una grant rivera. 

Á la ribera de. Fons. V. Cr. pie 3, L /, p. t: Predicando Cristo 
hK nuestro un día á la rtbera del mar. 

Ribera de, ó riberas de. G, Pe«ez Odis. 16: V á la hora fueron 
los/ribera de la mar. T, Naiurr, I, 11 S: So los más altos cipreses,/ 
tns del alegria/por donde el agua más clara/'con mayor dulzor 
rrla. Cabil p.6\&: A las fiestas maravillosas que en e! bapltstno 
Cristo se hicieron riberas del río Jordán, 

Tú, ribera, llena vas: yo no te pasaré, ni tú me llevarás. (Dícelo 
cwnlo cuarnto el río va creciendo, y se vuelve atrás), c. 425. 

Votar la ribera, tcvant;ir la caza. Quij, 2,2: Sate otra vez á volar 
Cibera. A;|Ui melafóricanienle, correr tierras en busca de aventuras, 
Atb-«ro. como rib-er.i. En Berceo por ribazo, monlecito, lin- 
If^abal. Mil. 104: De fuera de la villa entre unos riberos, alli 
iotcrraron. Corr. 38: Al puerco el caldero, y no el ribero. (Que 
mejor 34!¡ua litnnia dada d la mano, que no b de charcos en 
rras cálidas). Id, 125: Enconitcnda sin dinero, vnse por el ribero. 

RIber-pño, de la riber-a. 

Riber-ano, en Honduras como ríber-eAo. 

I\¡h(*t*-!e|ro, del ^nado trashumante y de tu ganadero. 

Kib-ctc. dímin. de rib-a y solo conserva el valor metafórico 
orülo y su g:uamicrdn en las tetas y ropas, después trasládase á 

aftadidura. Qüi], 1,27: Con unos ribetes de noo btanco. Id. 

: Unas (ocas... tan luengas, que solo el ribete del monjil descu- 
Im. j. Pin. Agr. 18,23: No nos estiman en el ribete bermejo de 
apentza. Pie. fust 2,2,4,3: Me puse mi manto, que en larj^o y 
oibrta lodos mis ribetes y cortapisas. Qutj. 2,85: Que diga qne 
crcstonlo, aforridodelomismo, connoséqué ribetes de mi- 
y de bellaco. Fiolteii. Paia/^ ohf. 7: No boIo se ha de quedar 
nuda] en pí¿, sino en su compa&fa fiímosos ribetes de mterés. 




470 OlílUCN V VIDA DEL LCNOUAJÉ 



Adorno en la conversación, etc, refiriendo alguna drcunshodt 
6 gracia. 

Tener sus ribetes de, ó sus puntas y ribetes de, alguna cos^ 
como puntas y collar. 

RiUete-ar. echar ribete-s, estar listado. G. Alf. 1,2,&: Cone- 
jos desollados y mechados con sus garrochibs de tocino ribeteado^ 
Diablo coj. tr. 5: Brindándose con vino y pullas los unos á los 
otros, ríbeleándolas con tabaco en polvo y en humo. 

Ribet-ón, en Ara^r^n ribete de vestido inás ancha. 

Rib-azón, en Venezuela llegar á la ribera muchedumbre de 
pescado; de rib-ar. 

A-rribíi, de riba y á. Habiendo tomado riba y ribazo en k 
edad media el vator de lugar escarpado, aunque no Fuesen ribeñj 
del río, como en italiano que vale roca, cima, y coleau, de cosi^ 
en francés, fué empleándose á riba á lo alio como adverbio. 

Expresa localmeníeel luoviraienio hacia lo alta. Erc- Araac: 
No la pelóla con tan presío sallo/resurie arriba del macizo suelúi 
F. Torre 2 canc. /: Muestras tu desconsuelo/no levantando arriba/ 
la corona gloriosa. Celest. 6: Subamos, si mandas, arriba. 

Metaf. Grw, fmit 2,12: Vuélvete arriba, vuélvete abajo, de 
dentro y de fuera, que en todo hallarás cruz. Id. SifUb. 1,2: Es tto 
corto nuestro enlendímienlo, que no sube un gndo más arriba, put 
ver allí al hacedor. 

Con adverbios 6 complementos, para precisarlos, y va p» 
puesto. Quij. í,20: Comenzaron á caminar por el prado arribi i 
tiento. Lie. Vidrier.: Asombróse e[ pobre y díó á correr por aqucDl 
cuesta arriba con tanta priesa que no le alcanzara un galgo. 

De aquí su uso como preposición pospuesta. Lazar. 3: Yeníto 
la calle arriba.,, á deshora me vino al encuentro. Coloma Tcc^ 
Hist. 4: Subía una parte de los alojamientos suavemente un collado 
arriba. Quev. Tac. 20: Di dos vueltas calle arriba y calle abajo sb 
ver nada. Quij. 2,27: Y subió la loma arriba. Erg. Araac, 23: Como 
el viejo salió la cuesta arriba. Millav. Mosq. 6: Humo miró ítáár 
la torre arriba. 

Sobre todo del curso de las aguas, en dirección á su fuente. Mat 
RiANA H. E. 9,\\: Rompió lo primero por el reino de Toledo y d 
río Henares arriba no paró hasta llegar á. Coloma Q. Fl* U En 



104. arriba. 



471 



lúSibte $.nlirl& á biisciir el canal arriba. Id. I : Podrían tos n<ivíos 
tnuAdi pasar el río arriba. 

Jéelaf. con de, indicando grado superior en cantidit t ó cualidad. 
Álf. 1,3,2: Que niiii;ún mendigo pueda traer nrm:is ofensivas ni 
insivas, de cudiillo arriba. Pic.Just í,3.3: t-i lublainos hecho 
de mil miias arriba. P. VcaAps. J, v. 8, d. 4: No vale de diez 
rt arriba. OftAN. Guia 2,1 1,2: El mandnmienío del ayuno obliga 
veintiún años arriba. Menú. G. Gran. 1. Le% prohibieron la in- 
Didad de las iglesi.ts arrib.i de tres días. 

Pre»cindiencío, como otros adverbios, del movimienío, indica 
loaíto, y pueden pceceJerle preposiciones. León Hijo: En la 
ede arriba del, las aguas que venían se amonlonaron creciendo, 
f. 2,55: ¿Ai de arriba ¿hay al^ún cristiano que me escuche? Gran. 
Ev 1,16: Da saltos hacia arriba imitando U lijereza y n.itiirnleza 
fiícgo. Ctlest 1: Mis dí¿qué pasos suenan arriba?... Quién está 
n? QaiJ. 2,62: En el aposento de abajo, correspondiente al de 

iá. 2,10: Enramar y cubrir todo el prado por airilta. 
Con tic indicandu un punto que queda más abajo. Mariana //. 
0,16: A ta ribera del Ebro, tres icguas arriba de 2arag02a, esU 
¡ún. QafJ. {,34: Por más arriba de !a islilla del lado izquierdo. 
^¡gr. 3,10: Porque los pimpollos que nacen al pié del ivt- 
^Bin de arriba del enjerto. 
Acompaña á los adverbios de lugar. Qttij. 2,23: Le pregunté si 
verdad lo que en el mundo de acá arriba se conlaba (de Mon- 
los). 

iíeíqf. Qram. Imit. 3,6: El amor quiere estar arriba y no quiere 
detenido de cosas bajas. Id. Orac. \, Juev. man.: No lernias 
Er ningimo sobre mf^ si no te fuera dado de arriba. S. Ter. 
L: Aquella vida de airiba/es la vida verdadera. 
Tmlidasc al tiempo, y vale anteriormente. León Princ: Pero, 
10 arriba cslá dicho. Pie. Jusi. 2^2,3: La carta arriba dicha. 
lUNA H, E. 3,1 2: Fu¿ hombre de valor, de que antes en España 
bastante muestra, como queda arriba apunlado. 
Tra-sUdase á ta causalidad, y vale lo que lógicamente precede 
lo causa ó antecedente. Mariana H. E. 6,26: El principio de 
dopuUsc tomari un poco más arriba en csla manera. 
IfOA arriba, contra corriente, y mctaf. Qran. Orac. 2,2,SI: 



472 Origen y vida del 




No debemos luego desmayar con las contradicciones... imíttndo ct 
esta parte á los que van remando agua arriba en un río arrcfailid& 

Arribat, alentando á levantar, y á beber. Alcalá. Dag.: No bi 
de quedar por manta./Asgan pues todos/sin que queden gituiQi 
ni gitanas: / Arriba, amigos. También arríéíi con ello! ¡an^ 
pelele! 

...arriba, del río, edad, etc. Oviedo. H. Jnd. 24,7: Cincuodi 
leguas el río arriba. Id. 24,4: Ni de 25 años abajo ni de 50 amli. 

Arriba de, más de la cantidad dicha. 

Arriba y abajo, del que se menea y trabaja mucho, y del subfr 
y bajar. 

Boca arriba. Quij. 1,16: Estaba en su derribado lecho, tendido 
boca arriba sin sentido alguno. 

Dar con élpatas arriba. Gall. esp, 2: Y si no lo estorbui 
Don Femando, / diera con más de dos patas arriba. Ruf. dich. I:Y 
arremetiendo con él / dio con él patas arriba. Tirso Amar por seña 
1 , 1 : Tu cólera adusta / dio con tres patas arriba. 

De abajo arriba, volviendo. Alarc. Cuev. Salam. 1: Sudo^ 
paredes y techos/de abajo arriba volvamos. 

De arriba, de alto, encumbrado, noble, y de parte de Dios, dd 
cielo. 

De arriba á bajo . (Que una cosa coge toda la persona, y volver 
á una cosa de arriba abajo), c. 577. Qaij. 1 ,9: Y fenderían dearribi 
abajo. Id. 1,16: Le emplastaron de arriba abajo. Id. 1,23: Carta » 
crita en verso de arriba abajo. Id. 2,48: Cubierto de arrit» atajo 
en una colcha de raso amarílio. Id. 2,49: Miráronla de arriba abijib 
Cacer. ps. 17: Trastornóse lo de arriba abajo. Valderrama Ejot, 
Prol.: El que araba revolvía la tierra de arriba abajo. 

De la cintura arriba. Qaij. 1,31: Desnudo de la cintura amfafr 
Gran. Simb. 1,28: Doce sirven para dar estos espíritus animales i 
la parte de nuestro cuerpo que sube de la cintura arriba, y los otroi 
para lo que resta de la cintura abajo. 

De medio arriba. Quij. 2,40: Quitarles la mitad de las nariocf 
de medio arriba. Valb. Bern. 7: De un revés esquivo /de nedto 
arriba le dejó sin talle. 

De medio cuerpo arriba. Quij, 1,4: Desnudo de medio ORfpv 
arriba. 



ntniba. OvuDo H. I 



anidar. 



"írf 



I. OvuDO H. Ind. 50,20: Despucs que las tenían 
pies para arriba. 

' arriba y por abajo, por todas partes, 
í/o mt da arriba que abajo, lo uno como lo otro. 
\ftrlade arriba abajo y lo de abajo arribOt trastornar las 

rril>^ar, de á y rib-a; il. arrívare, caL arribar, prov. ari- 

Rfr. arriver, b. lat. arripare, adriparc. 
. llegar a] puerto, ú la riba ú ribera. 
Stp. íngL: Que con tormenta habían arribado i aquella 
ida destruida y sin artiriería. Erc, Arauc. 16: Espero que la 
re mía/ha de arribar al puerto deseado. Mariana //. £. 

trcy arribó á Marsella en fa ribera de Francia. 
bise al llegar, fuern del mar. Oarcil. Egí. 3: A mi majada 
rimero/que el ciclo nos amuestre *u lucero. Pie. Just. 
fé mi l^utr.i víenlo en popa hasti encimarse y arribar á la 
del portillo de Mansílla. Erc. Araac. 2: Arriban á Puren, 
'gura/cubiertos de la noche y sombra escura. 
'Hf. Zamora Man. mtst pie, 2, pie. 2, Simb, I: No le que- 
iés ¿ su esperanza para arribar en lo perdido. Quij. 2,6: Do 
rribci, quien de allí declina. Le.oti Job. 11,12: Si quiere 
I cnscftanza de Dios, pudra arribar á ser bueno y bicnaven- 
3itA Mon. mist.pte 3 Nativ,: Por aquf arribó á la cum- 
Bvores de Dios. LcoNy^fr. 23,11: A quien no es posible 
lira ¡guateó arribe. Id. Af(7/ife; Lo alto y la cabeza de 
D% que traspasa los cielos y es consejos altísimos de 
donde no poedc arribar ingenio ninguno mortal. 
e, niut Esp. ingi: Arribó U nave de Rlcaredo á su 
iriEC» H. tttd. 43,3: E arribó sobrel navfo c le tomaron. 
'lle^-ar. J. Enc. Caacf. 20: A tí Virgen que llamamos/ 
gS ruegos recibes, /te pedimos y rogamos / desque desta 
^^/ilo$e«ek)» nos arribes. Id. /o/. 75: Qui6n le arribó 
i^an lagrimoso y tnn solo.? Roor. Rcjnosa Bibl. Qa^ 
t>14l5: Quiero arribar mi ganado/ do la cabana he dejado. 
rtt»-adc», partie. depon, de arrib-or. Eac Arauc. 21: 
¡ser más cierto ínlelif^cia / del español ejército arribado, /" 
tbía la fama acrecentado. 



474 ' Oriuen y yiDA del 




Aprib-ada» posv. particlp. de arrib-ar, llegada de la nnt 
SoLis H. MéJ. 5,16: Donde se recibió á un tiempo el socorro y Ii 
noticia d2 su arribada. 

De arribada, acogerse forzosamente el navio á tierra. Orika, 
Ind. 1596, 1. 4, p. 177: Fueron llegando... á la dicha provincia de 
tierra ñrme 21 navios dellos, también de arribada. 

App¡b-í>, posv. de arribar. De arribo, de llegada. 

A-ppib-es, en Salamanca derrumbaderos hacia el Huebn, 
Duero, etc. 

Appib-eño, entre los de las costas son ios que proceden de 
tierras altas. Así en Argeijtina los de las provincias de arriba, la 
cercanas de los Andes. 

Appib-anza, arribo, ant. Cid. 512: Sos caualleros yn 
arribanza. 

Appib-azón, grande afluencia de peces á las costas, en Cubi^ 
etc., de arribar. 

Appíb-aje, como arribada, y lugar donde se puede arribr 
en la playa. 

De-pp¡b-ap, de de y rib-a en su acepción de altura, de 
modo que equivale á despeñar y derrocar, aunque algo oscureddl 
la imagen del altozano. 

Trans. echar abajo lo puesto en alto ó en pié. Qaij. 1,18: Dd 
templo que derribó Sansón. Id, 1,25: Derribó casas. Id. 2,19: DeriK- 
bóle el sombrero dos veces. 77í2 fing.: Al entrar, los estudianfc»^ 
derribaron los bonetes con extraordinario modo de crianza. D. Vb31 
Fer. 4 dom. 3 Cí/or.: Derriban los templos, despojan las iglesia.^ 
Qü//. -2,41: Y no me aprietes tanto, que me derribas. Sous.H.M4». 
4,1: Se determinaron á derribar los ídolos de Méjico. Qaij. 2,68: , 
Derribando no solo á Don Quijote, sino llevando por añadiduná 
Rocinante. Celest. 9; Mira no derribéis la mesa. Qaij. 2,22: Ponieo» 
do mano á su espada comenzó á derribar y cortar de aquellas niil^ 
zas. Saav. Empr. 50: A veces quien se abrazó con otro para derih 
bailo, cayó con él. 

Cortar de golpe un miembro. Qaij. !,18: Más quisiera que me 
hubieran derribado un brazo, como no fuera el de la espada. U* 
1,29: Que le habían derribado las muelas... las barbas tehadeni- 
bado y arrancado del rostro. 



El(k. bermii¿ 
. 2,11: Cotí grandísimo Aliento derriba muerto á im, 
\ch6n. 
ocattvo. B. Arocns. Con, felparlo: La piedra que escondido 
uro/villano, la derriba de la plañía. Marmul Rebei 6,33: Y 
idotc del caballo, se lo quitó. Qaij. 2, 65: £1 me venció á mi 
erribó del caballo. 

insirumcntiL Qaij. \,\: Le derribó de un encucntio. 
Ambr, Mor* Croa. 17,23: Mandó derribar por los clnuen-- 
latro puertas de U ciudad. 

nar, agobi&r. V\lb. Sigí. oro 2: Ni en et campo los manzanos 

su madura fruta derriba. Dos doncel!.: A cada trago 

volvía y derribaba la cabeza sobre el hombro izquier- 

■Quc. 5: Saca enlci-a Ea lanza y derribando/el brazo atraa 

ijaba. Gatat, 2: Y el oiro brazo jt la olra 'parle floja- 

do. 

caer, hablándose de ropa. Lazar. 3; Y derribando el cabo 

sobre el lado izquierdo, sacó una tlave de la manga. Col, 

t sentó en una silla junto Á mí, derribado el manto hasta la 

ja^z fXfígel 1: El bonete á los ojos derribado. 

b/. A- Alv. Silv, Canon. 10 c: Suele pues el Señor no como 

nrríhir el contenió del hombre. Id. Fer. 6 dom. 3 caor, 3 c^ 

tengamos fortaleza del cuerpo, una cnfermedaJ la derriba. 

Mon. mist pte. 3 Soled.: No derribó á Job esta niícva. Avila 

2: La tristeza que consume y derriba ei vigor del corazón. 

. Jeran. 3,6: Qué consecuencia es e<;la, para derribar con 

iición tan antigua? Gatat. 2; No puede la aspereza y desdén 

Ct d« Qalatea acabar de derribar mis esperanzas. Saav. Empr^ 

I tnbafo es continuo, derriba la salud y entorpece el ánimo. 

¡9. 4,9: No debemos derribar nuestro corazón, por más que 

E crezcan. Mariaxa H. E. 1 3,6: Muchos con derribará otroSi 

dio de acusaciones, Márquez Goft. cr. 1,21: El deseo de 

rte de la privanza. Qaij. 2,3S: Todas estas paiIcs y gracias 

inlcs á derribar una monlaña, no que una delicada doncella^ 

16; Le derribó de intento semejante. Mariana//. E, 2 

y el daño derriba á los cobardes y anima á los valientes, 

r. 5,b, or. 3: Plcgatc, Sc&or, que este ejemplo penetre 





476 OrIOEN V VtDA OEl. I,CNQUA]t 



mi corazón y derribe cualquiera presunción y sobcfbift que tají 

«nél. 

ReJIex. echarse, despeñarse. Oran. Orac, 1, vüern. ifuffj Detii- 
bándose de la cama en el suelo. QuiJ. 2,12. Vio que eran dosbM' 
bres á caballo, y que el uno dejándose derribar de la silla, dijo Ú 
otro. Mariana //. £. 4,13: El río Alberche, que se derriba deloi 
montes de Avila. Erc. Araac. 2: La luna.../se derríbó en el irtiv 
hemisfero. Herr. 2, son. 100: EdíGcio más firme, y aunque veo/qoe 
se derriba. 

Inclinarse. Jineta p. 57: Le irá aguardando (al toro), yanoi 
vueltas derribándose sobre las caderas de su caballo, le volverá ádv 
los palos que pudiere. Gran. Mem. 7,1,6: Derribémonos humiKte- 
mente á sus pies. 

Metaf. Avila Audi 105: Cuando oyeredes que os amonesta ooM 
tan altas, no debéis derribaros, mas esforzaros. Id. Ep. 3,40: Ate 
para que no se le derribe el corazón ni se le entristezca demasÍMllf 
mente. Siau. S.Jeron. 5,1: A todos se pospone (la humildad), pu 
todos se derriba. Avila Ep. 2,8: Ya que no creciese en bien, nos 
derribe ella misma á mayores males. 

Recipr. QaiJ. 2,74: Ser cosa ordinaria derribarse unos caballeni 
á otros, y el que es vencido hoy, ser vencedor mañana. 

Pasiv. Qaij. 2,\ I: Sancho, que consideró el peligro en queibi 
su amo de ser derribado, saltó del rucio. Saav. Empr. 34: Tan gnt 
máquina no se podía derribar sin que cogiese debajo á quies ll> 
intentase. 

En náut. derribar es derramar, del aire en las velas. 

Derribar al suelo. Lope Al pas. del arroyo 3,5: Vino el toriBoy 
derribóla ai suelo. 

Derribar en el suelo. Qaij. 1,37: Y de un revés, zas, le dcnibl 
la cabeza en e! suelo. Id. 1,3: Alzó la lanza á dos manos y dio ood 
ella tan gran golpe al arriero en la cabeza, que le derribó en elsuck» 

Derribar por el suelo. Amb. Mor. Cron. 1 7,24: Llegando i fc 
iglesia del apóstol Santiago derribó por el suelo mucha parte deSt 
Erc. Arauc. 20: Hoy la sangrienta y rigurosa muerte / todo lo ha dC 
rríbado por el suelo. 

Derribarse d, ante tos pies de. Gran. Simé. 2,22,3: DerribiroBS 
á los pies de los santos rogándoles que. Id. Escr. e^, 4,2: Queot* 



104. errar. 



477 



purrtt del monasterio y que te derribes ante los pies de lodos 
ntos entran y salen. Herr. 2, son. B3: No ^ derribe A vuestros 
í rendido. 

Depplb-ado^ p»rtic, de derrJb-ar, como adjetivo caído, indi» 
o. Castillejo 2, A un caballo: Tiene pequeña la frente, / las cade- 
derribadas. Quev. M. Bruto: Siendo el natural de todas las que 

<t\ (mujeres) derribado á las niñerías del agasajo y solo atento al 
de su hermosura. Id. rom. 94: Derribada de hombros,/pcro 

de espaldas. Avala Caza 2x, El las colas más corlas et mis de- 
Hutas CQ las espaldas. 

Oerríbadas. (PuUa á las narices; cuando alguna se suena). 
KSl. 

Derrlkad-tco. Calücr. Cas. dospuert. 2,12: Derríbadica 

Kbros/y redondita de faldas. 
ppib-4>, posv, de derrib*ar. Ardcm. GoL pol. 5: Que deso- 

6 quiten las alhajas, que estuvieren puestas en las paredes 
Üanens, porque no 5e les echen á perder al tiempo del derribo. 
Son también los maletiales derribados y deálrozados del edificio. 
En njul. la inclinación que tienen tas orillas de los lados de la& 
8 de cuadras, por ser el gratil menor que el pujamen, 
Mal-deprli>«r. Am. lfser.: Malderribados torreones. 
So-rrib-at*) en Cañarías cavar hondo la lierra yerma pam 
Bllrvo. 

Soprlb-a. posv. de sorrib-^r. 
Errar, de cirare. 

intrans. andar vagueando fuera de camino. QuIJ. 1,52: Aquel 
:ca rocinante errando anduvo (equívoco, errante y cometiendo 
[). NuS. Empr. 5: V el humilde prelado procuró otras veces 
■tirie con la mano, para que errando vago por el aire, no se 

de ver á quien señalaba. Cald. Tres may. prodig. 1 : E.n sus 
tifas albcrf^a/varios huéspedes, que errando/con sus familias 

i/cxtraAos climag visita, /zonas discurre diversas. 
Utia¡f, faltar, desacertar. Qaij. 1,30: Todo ha de ser errar vos y 
donaros yo? Id. 1,33: De si se avergüenza, cuando yerra. 
4. hitarte, ant. Meju //. Imp, Otón It, c. t : Del cual aprendan 
hijos y vasallos que hubieren ernulo i sus señores, á se emendar 
neprnür. 



478 Okioen y vida Of£'ú 




Contra, ant. Partid. 1,4,23: Estas tres cosas debe fRcér adifli' 
pecador, porque erró contra Dios en tres maneras. 

En. QuiJ. 2,25: Aunque no todas veces acierta (el mono) ei 
todas, en las más no 3 erra. Ant. Aoust. Dial. pl. 17: En mudm 
yerran en las letras, y en otras en el retrato. 

Trans. con persona, no hallarla buscándola. QuiJ. 1,25: Pan 
que no me yerres y te pierdas. 

Con /o desacertar. QaiJ. 2,13: Pues en verdad que lo yem 
vuestra merced. Id. 2,27: Y sobre mí, si lo erraren. Zabkleta IHaf* 
1,15: El que no es puntual, le yerra de no serlo. Ahora vercraot 
como lo yerra. 

Factit. hacer errar. J. Enc! 398: Que te yerran. 

Reflex. puele llevar en, desacertar. QuiJ. 2,2: Tu debes, Sancho^ 
errarte en el sobrenombre de ese Cide. Id. 2,27: El que les hatñ 
dado noticia de aquel caso se había errado en decir que. Id. 2,35: 
Si me errare en el número. £síe6an. 4: Me perdone su cadáver, 
que él también se erró en esto, fíinc. y Cort: No me erraré en u 
átomo. Bañ. Arg. 2: Yo bien sé que no me yerro. Ruf. viudo: Va- 
yanse todos por lo que cantare /y no será posible que se yerreí 
(bailando). 

Pasiv. QuiJ. 2,19: El (estado) del matrimonio estájmuy á punto 
de errarse. Id. 1,20: Si se yerra una del número, no puedes seguir 
adelante con la historia. 

Al que yerra, perdónale una vez, más no después, c. 36. 

A quien errares, nunca le creas, c. 1 5. 

De hombres es errar; de bestias perseverar en el error. 

Después que te erré nunca bien te quise ó pensé. Galindo lOt 
Del que nos faltó en lo prometido no hay que esperar. 

Errando se aprende. (Consejo para perseverar en el oficio), 
c. 140. 

Errar el blanco, el tiro, no dar en él, no lograr. 

Errar el golpe, no atinar, y metaf. engañarse. Nieremb. Gtaek 
1,9: Caiga ya en la cuenta, como ha errado el golpe, que lo que se 
había de desear, no es un bien imaginado, perecedero é insuficieole^ 
sino el bien verdadero de la gracia. 

Errar y porfiar. (Reprensión á los tercos y porfiados), c. 140. 

Malo es errar, y peor perseverar. Vald. Dial kng. 



104. errar. 



479 



errar por parecer ajeno, que acertar por el nuestro, 
ienío para persuadir que nos aconsejímos en Iodo y 
cer de oíros, porque ea mejor errar alguna vez por 
>. que ser los hombre'^ confiados de sí y cabezudos, 
parecer), c. 451. 

por otro errar, que por si acertar. (Poco anics queda 
t« encarecimiento y uviso de lomar consejo), c. 454. 
qaien yerre, sino qakn su parecer quiere, c. 213. 

qaien á !os sayos semeja, c. 225. 
amos. (Enlre dos cainaraJas bellacones, que el uno se 
IOS, y el otro le ponía el cuerno, conlaban los cornudos 
Ramos no se conbha así, que no lo sabía; al cabo de 
otro decía: Otro c-ramos, con ambígüedíid, por otro 
lOr que la s anlcs de la r, se come. El Ramos enUí! *ia 
'aban y se les olvidara de la cuenta), c. 1 5Q. 
ra y se enmkntfa ú Dios se Encomienda, {Quij. 2, 18). 
Dios le .lyudará. 

I qae no erra. (Dícenío por Nneslra Señora, dando i 
;e no es maravilla que una de las otras yerre por ser 
rtra Haquc/a cF vicio y el errar), c. 163, 
o, partic. de err-ar y empicase como deponcnic dd 
de lo que no va accrlado. Qaij. 1,48: Para sacarle de 
■nsamienío. Id. 1,50: Siempre irAn errados los medio» 
^ae2 líiv.: Prometí de casarme con una mujer errada (de 



r errado. Quij. 2,3; V ya en esto anda errada la historia, 
|b,2Q: O)mo ~ ido que ambos andaban errados. 
|dn, posv. I' de crr-ar, fatla, pecado. Caur. p. 

hay lan grandes erradas siendo luz?. 
rradas, Carr. p. 66*): Supuesto que lanías cegueras 
deán es imposible dejar de hacer muchas crr^-tdas, á mí 
nás breves, por menos costosas, serian las menos inlole- 
229: Si i esto mirasen las casamenteras de ahora, no 
i erradas como vemos. 

>> posv, de err-ar. Zabalcta Error 28; El malo yem, 
^a el yerro. T. Naharr. I, SO: Es cosa fea / perdo- 
limero. • 



480 



ymmmmvm 

OwaettY 




Los yerros por amor dignos son de perdón, Qalindo 471. 

£rr-aiiza, error. Berc. 5. D. 149: Las erranzas que 

£rr-aTite, de err-ar, errans. El que anda vagando, insegura. 
NuÑ, Empr. 21: Porque es cierto no anduviera paovejuda) perdidí 
y erran ie, si oyera las voces de su propio Pastor. 

Des-efi-ar. Lope Tobías 2, t. 3, p. 201: Y si el deseo st 
desyerra?— Yerra, 

Eppop> de error-etn error, con su acepción moral. QaiJ. 1,15: 
Para darte á entender, Panza, en e] error en que estás. Id. 2,1; &e 
es otro error en que íian caído muchos. 

Error es igaaif no sabiendo, responder; y sabiendo, preguntar, 
c. 140. 

Radio, errado, malo, necio, de errativus, pg. erradEo. Besa 
Mil. 230; El que á mi cantaba la missa cada día/ judguestiEo por 
bestia e por cosa radía. HrrA 983: E andas como Radío. / 
ando, sseñora, en esta grand espe^sura. 

En Aragón radío suelto, Ubre, y radído miseraWt, avaro. 



Í05. ira CPSÍC. 



ASÍ 



IR 



Si mi teoría tiene visos de verdad, esta voz ha de ser 
i6rt naltiral del movimiento sutil, lineal, primero fisiológica- 
en c] organismo, luego fuera en las cosas. Es el err! del 
rizarse, pero con mayor sutileza y aprieto, cualquier conmoción 
I que sentimos correr á modo de fluido eléctrico por los hilos 
s de niic<iíros nervios. El fluido nervioso no sabremos lo que 
ro á la verdad sentimos como una corriente eléctrica que se 
I mucho á la descarga que nos Iraspnsa, cuando nos ponemos 
los dos reóforos. Entonces el organismo todo se aprieta, \A 
ti mési ni menos y no puede articularse más que ir, la / de 
iprttüda y la r del movimiento que la corriente imprime i la 
I, como al resto del cuerpo. Eslo mismo índica la pafabra con- 
pn, meneo, pero sutil que corre, al modo que pinía la corriente 
cdo por los huesos el poetó latino: Gelidusque cacarrit ossa 
r. Ello es que en euskera ÍT-<t es el veneno que físicamente se 
wr W% venas, la pena honda que corre por toda la red nerviosa 
^ mismos efectos, la consunción y ahilamiento, y et filtro ama- 
|6 tiebedúo, que de^de muy antiguo hubo de componerle de 
bos. Esta planta tomó su nombre /r£r por haber sido propia de 
pm» y brujas, no solo entre los vascongados y españoles hasta 
pdií, sino entre los antiguos germanos y eslavos. ¿Querrá 
T en este nombre el recuerdo de t« aotiquisíma Oora que 



aballare 



«1 




482 Origen v visa del lenoimií; 



hoy sacamos de las entrañas de la tierra convertida en carbón Dñ 
ral? Aquellos espantosos bosques sepultados en las reventazones de 
cordilleras, islas y continentes, sabido es que en su mayor parte! 
ron de heléchos arborescentes. ¿La esbeltez de esta planta, que 
siempre á la línea sutil, pudo ser la razón de llamar ira i la mis 
planta, originando la leyenda de servir su jugo como bebedizt 
ponzoña, porque la ponzoña y bebedizo, que penetra sutilme 
también se decían ir-a? ¿Creyeron los primeros hombres al conli 
piar el rápido crecimiento de aquellas plantas y bosques quevt 
crecer la hierba? Lo que si puede asegurarse es que la noción» 
rrada en la voz ira fué la que digo de conmoción sutil que penelí 
corre por los nervios y venas. Ira es el veneno ó ponzoña, el pes 
la pena honda que conmueve el sistema nervioso, el ahilamienl 
consunción y el helécho. Su derivado ira-du vale emponzo: 
angustiar y apenar, ahilarse y consumirse; ira-ta es ir aprisa dere 
y como penetrando y filtrándose en hilo, irada noa naira 
aprisa ó derechamente á lo que deseo, ira-dura angustia y p 
hondo: i-ra es moverse en i, como a-ra es moverse en a. 

Acerca de la superstición en España tocante a! helécho véaa 
que escribió Laguna [Diosc. 4,186): «No puedo disimular la \ 
superstición, abuso y grande maldad (no quiero decir herigfa) 
algunas vejezuelas endemoniadas, las cuales tienen ya persuadid 
los populares, que la víspera de San Juan en punto á la media nc 
florece y grana el helécho; y que si el hombre allí no se halla 
aquel momento, se cae su simiente y se pierde, la cual alaban i 
infinitas hechicerías. Yo digo á Dios mi culpa, que para verla coi 
una vez acompañé á cierta vieja lapidaria y barbuda, tras ta i 
iban otros muchos mancebos y cinco ó seis doncelluelas malav 
das, de las cuales algunas volvieron dueñas á casa. Del resto 
puedo testificar otra cosa.sino que aquella madre reverenda y I 
rada pasando por el helécho tas manos) lo cual no nos era á noso 
lícito, nos daba descaradamente á entender, que cogía cierta 
miente como aquella de la mostaza, la cual (á mi parecer) se b< 
llevado ella niesma en la bolsa: dado que ya pudo ser, que r 
mente se desgranase el helécho entonces, pues por todo el mes 
Junio y de Julio están aquellos fluecos en su fuerza y vigor». Y 
mismo Dioscórides (ibid.): «Las mujeres que las bebieren ( 



[raíz cotí vino) quedarán estériles, y !as preñadas mal- 
asaren sobre ellas». Y luego Laguna (id). «El helécho 
Us atas no acoge serptenic alguna y con su humo exler- 
Sinches. No se debe dar por ninguna vía ni !a hembra ni 

Eacho ú hs hembras, por cuanto dada cualquiera de 
í á hs preñadas las hace malparir luego, y á las otras 
icía de jamás empreñarse», 
varías sutrles de heléchos, el común ira, el que tiene en su 

Erecido al pelo sor^in-ira ó ira de bruja; el que por 
dicen en la iglesia y guardan para quemarlo cuando 
>nira, de tronada, y donean-ira 6 del santo; el pur- 
: crece sobre las peñas atch-ira ó atch-ganeko-ira. 
ubre ó ira-it es el mes del helécho, helechal iralekat aca- 
de heléchos ira-hrí, montón de tielechos ira-meta, palo 
mtonarla en torno Ír-ardatz, la raí/ y trozo de su tallo que 

Íufa de segado ¡r-art-or. También el helécho /ra-Zs, de 
esto es de mucho filtrai-se y ser ponzoña mágica, iratch'C 
ici filtro, ira-ísii ponzoñoso, de mucho ira, ira-ta em- 
\vo m valor de cosa sutil se vé en que también vale 
:i hombre, venir á menos y angustiar. 
cho también ira-tze, aumentativo como Ira-h, helechal 
tif, montón de él iratze'meta, iraz-meta, el que lo siega 
Hle, rastrojo de helécho irolz-otz ó lo dejado del ¡fatze, el 
nto con que se (rae al hombro iraiz-un, helechal {raz-tot, 

Í'aZ'torr-a, iraz-torri. 
ilucnde iraícho, ó el del bebedizo ó cl del helécho, hay 
f\ nombre del chivo en Álava, Aragón y Navarra Íras-co, 
\ irais helécho. En figura de cerdos pequeños con un Taro- 
ota dice una tradición que se aparecen los iratckos en cl 
e la Rosa, cerca de Bermeo (Dclmas, Euskaíerriú t. 1 , p. 
■lienta en otras consejas euskéricas, apareciéndose siempre 
Bfmboto del mal, luego del diablo^ el macho cabrio, como 
Brre aquel de! Fausto, en la noche de Walpurgts, tiene 
Hiy antiguos, pues no solo aquelarre vale campa del ca- 
O que al espiritu del mal se sacríñca en el Rig-Veda antes 
Ücar d caballo al espíritti de! bien, porque el caballo re- 
y la luz, el chivo la noche y tinieblas. Los griegos id- 



4S4 Orkien y vida del lenoiiAPB 




molaban á Baco un chivo en las Dionisiacas, origen de la tngediif y 
los lusitanos á Marte antes de la batalla, (Estrab. Qeogr* 3,4,7). B 
símbolo debió nacer de lo dañino que el chivo era á la agrícultuii. 
Con lo cual queda declarada la razón del irasco alavés, conlonne 
al erudito Federico Baraibar. 

Si ira es ese movimiento sutil, ira-z á lo ira, filtrada, ahíUdi- 
mente, hubo de dar iraz-i, cuyos valores son filtrar, colar, larainar, 
adelgazar el hierro, ahilarse y enflaquecer, urdir el lienzo en d 
telar, que es poner hilos ó cosas lineales, es decir, mover linealmenk^ 
y sajar apostemas, que es un filtrar, ó sacar otras cosas. Gorpab-ta- 
zia es cuerpo esbelto, ahilado. Adelgazarse irazi-ia, colador íra- 
zi-ontzi, filtro y trama del lienzo iraz-kai, ó dígase lo para iraz, 
taller de tejedor irazkegi, filtro iraz-kei. Que -i sea sufijo que valgí 
hacer en iraz-it se vé por iraz-ki, que lleva ki hacer, y signifia 
urdir la trama, cadena de hilo, estatura ó esbeltez, trama del lienzo, 
estambre, delgado, esbelto, filtro; irazki-tu adelgazarse, tramar. 

Más fuerte suena iratsi que significa alargar ó ahilar añadiendo, 
iratsi-ki añadir, apegar, metafóricamente referir ó atribuir, 6 ifít" 
tch-eki, hacer iratch ó iraz, añadir, apegar. 

Más suave y sutilmente iratz-i filtrar, colar, filtro, colador, sajar, 
lo mismo que iraz-i, y encender, es decir, pegar fuego, difundirlo f 
como hacerlo pasar de una cosa á otra, que también suena iraz-t^ 
é iraz-eiñ, 6 hacer iraz, é iraz-eki encender, antorcha. 

Si en vez de ira-z decimos ire-z con el sufijo -ez por -z, el valor 
es el mismo, filtrada y ahiladamente y de aquí irez-ka esbelto, Írez-Íd 
urdir la tela, devanadera, irezki-ta devanar el hilo. 

Con la variante s, ires-i peinar, ires-katu secarse un árbol, dd 
ahilarse. 

Más fuerte iretsi es tragar, devorar, es decir hacer pasar ó ffltitr 
por el gargabero, irets-arazi hacer tragar, ires-6ide tragaderas. 

Lo propio de ir 6 moverse longitudinalmente, es ir-i que signi- 
fica lo en dirección á. D. Pedro I de Aragón hizo á la iglesia de 
Pamplona donación de la villa llamada zubiri diciendo: «uDin> 
villam meam, quae vocatur zubiria, scilicet iuxfa pontem sita». C* 
efecto bederaizietaJeo-iri-an significa á eso de las nueve, iri-aríOí^ 
hacia aquella época, en aquella hora poco más ó menos: es el ende 
zar ojos y brazos en una dirección sin fijar el término; £OÍz^£r« 



lOó. rUar. 485 

}i müRxati, arrasi-lri hiói fa tard?, zuttlrí hacía el puente. 
se ve que esíe iri no es mfe que como el dativo de / tú, el se- 
do derccíiamcníe. También iri vale población, ciudad, como arí, 
cual parece ser variante, á no haberse dicho por la cercanía y 
■ción; iri'büru cabeza á lo alio de la población, iri'goien en lo 
de U misma, sri-pc en lo bajo de ella, irisko é irícftka villo* 
(, irí'tar ciudadano. Bien conocidos son los nombres de pobla- 
la Ibéricas preromanas que llevan esta voz y aun il^ilicas. Iría, 
Plinio y Antonino eiria, en Tolomeo éipia es río de Italia según 
landcs Diaconus, y ciudad según oíros. Iria Flavia ó ipía (pXao'jía 
ríos Liicenses en Galicia. F.n U euskalerria tenemos en Navarra 
^arnn, Jríbas, dos iriberris, irisarri, ¡riso: en Vizcaya iríbin; en 
ipúzcoa ¡fiarte, /rihar, Iribarren, fribe, Iribura, Irigoincho, 
h ' n, MondO'Echcberri, íriso^ friso-Berrí, Ircs ¡rizar ó 

L . .icj3, írizarri, ele. 

Como de ir salid ir-tz ¿ irez-i, y de íra salió ira-z é iraz-i^ »í 
ir-/ sale iri-z i iriz-i, todos sinónimos. Vale irizi lo mismo que 
i/ y que irezi, urdir, sajar, esbelto, etc., irizi-an urdiendo. 
Mis fue ríe suena iritsi ordeñar, que es hacer correr ó filtrar 
DO un hilo, de donde bajar ó llevar abajo y alcanzar, ó iritchi 
t, y devorar, que es un filtrar por el gai^bero abajo. 
;, pues, bien patente, el valor fisiológico, y luego el úb- 
Mdo de la voz ir con r suave. 

Ahon se comprenderá el valor faclitivo de ir-, ira-, igual que el 
er*, era-: ira-gazi, ír-ago 6 ir-agon, ira-izi, ele. Aprender es 
así, enseñar irti-katsi ó era-kaísi: la i- inJigilanlc, ira- de dírcc- 
y«ra- de movimiento ó dirección indefinida; Í-bilfi andar y 
■MU hacer andar, mover. La r ó ra es en lodos eslos casos el 
■Sdet movimiento, cr, era, el movinncnio indefinido, ir, íra el 
nfimicnto en Knca rec!a, la dirección: así como e-, i- forman ver- 
por ser ios sonidos llamativo i indígitantc, asi er-t ir', era-t irú- 
Dai) factitivos. 

0(y. Rlzar^ dijose del p.-i<iar por la hilera, que hace lome 
^' iw la mntcíia, es decir del iritsi, irizi, irit/i, ordeñar, 

j - uf por ta