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Full text of "Tratado de la formación de palabras en la lengua castellana, la derivacion y la composicion, estudio de los sufijos y prefijos empleados en una y otra"


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TRATADO 



DE LA FORMACIÓN DE PALABRAS 



EN LA 



LENGUA CASTELLANA 

LA DERIVACIÓN Y LA COMPOSICIÓN 

ESTUDIO DE LOS SUFIJOS Y PREFIJOS EMPLEADOS 
EN UNA Y OTRA 

POR 

JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

ACADÉMICO DE LA ESPAÑOLA 



MADRID 

LIBRERÍA GENERAL DE VICTORIANO SUÁhEZ 

Preciados, núm. 48. 
1930 



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Presented to the 

LIBRARY ofthe 

UNIVERSITY OF TORONTO 

by 

PROFESSOR 
ALAN M. GORDON 



TRATADO 



DE LA FORMACIÓN DE PALABRAS 



EN LA 



LENGUA CASTELLANA 

LA DERIVACIÓN Y LA COMPOSICIÓN 

ESTUDIO DE LOS SUFIJOS Y PREFIJOS EMPLEADOS 
EN UNA Y OTRA 

POR 

JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

ACADÉMICO DE LA ESPAÑOLA 



MADRID. 
LIBPEftÍA GENERAL DE VICTORIANO SUÁRE2 

Preciados, núit. 48 
1930. 



^ JUNIO 1997 o/ 



DE LA DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN 

DE LAS 

PALABRAS EN LA LENGUA CASTELLANA 



Eln la formación de palabras sig^ie la lengua castellana 
los dos procedimientos que, con la mayor parte de su caudal 
lingüístico, heredó de su madre, el latin ; y mejor aún diría- 
mos que el castellano actual es el latín del siglo xx hablado 
en España, como el portugués es el hablado en Portugal y 
el italiano en Italia, etc. ; o sea : que la evolución natural que 
en su desarrollo ha tenido el latín, ha originado lenta y gra- 
dualmente las llamadas hoy lenguas neolatinas. 

En toda palabra derivada hemos de distinguir, en las 
lenguas que como la nuestra no son de flexión, dos ele- 
mentos : uno que expresa una idea general y abstracta, y otro 
que precisa y concreta dicha idea, denotando a la vez. no 
sólo la categoría, gramatical de la palabra nueva, sino tambiér 
la significación que ha de tener dentro de dicha categoría. 
Así, en las palabras bufar y bofe, los elementos ar y e preci- 
san la significación abstracta del elemento buf, bof, forman- 
do el primero un verbo y el segundo un nombre substantivo. 
El primer elemento, llamado raiz, permanece casi siempre in- 
alterable en todos los derivados; es. como dirían los esco- 
lásticos, la materia prima; el segundo, llamado sufijo, es d 
que da forma substancial al elemento raíz, determinando la 
índole y naturaleza de la palabra nueva. 



2 JOSÉ ALEMAXY BOLUFER 

Lo que se acaba de decir es apilicable a las palabras for- 
madas en las lenguas neolatinas; porque en las lenguas de 
flexión, la unión de la raíz con el sufijo forma lo que en 
ellas se denomina radical. Éste, en dichas lenguas, es equi- 
valente a la forma que en las analíticas tiene la palabra 
cuando se enuncia sin artículo ni preposición : así anwr^ lee- 
tion^ pronunciado lección, etc., etc., significan lo mismo en 
latín que en castellano. La única diferencia está en el proce- 
dimiento empleado para indicar las relaciones en que una 
palabra se halla respecto de otra en la oración. Nosotros emr 
pleamos partículas que, por ir delante de la palabra, se han 
llamado preposiciones ; y así decimos de amor, para lección, 
etcétera; los latinos empleaban también partículas, pero co- 
locadas detrás de la palabra, y decían amor-is, lection-i. 
Estas partículas se juntaron, por ser átonas, con el radical 
amor, lection y formaron amoris, lectioni; y por ser ellas 
los elementos en que terminan las palabras, se llamaron de- 
sinencias, voz derivada de desinens, entis, part. de pr. de 
desinere, acabar, finalizar. 

Vemos, pues, que la forma que tienen los nombres en 
castellano es equivalente en significación a lo que en las 
lenguas de flexión se llama radical (i); y como ésta en latín 
se forma de la raíz más un sufijo, resulta que para hallar en 
castellano la raíz de una palabra hemos de quitarle el sufijo 
formativo; así, de andar, andancia, andante, quitados los 
sufijos ar, ancia, ante, queda la raíz and. 

Mas no siempre queda la raíz; esto sucede sólo en los 
derivados primarios, o sea los que, como los anteriores, se 
forman directamente de ella con la adición del sufijo. Pero 
a veces de un derivado primario se forma otro con la adi- 
ción de otro sufijo; asi, andantesco, se forma de andante 



(i) De modo que los nombres de la lengua latina, al terminar ésta 
su evolución en las lenguas romances, han venido a recobrar la forma 
que tuvieron en el periodo anterior a la flexión, o sea antes de que las 
desinencias se pegaran al radical. Y tanto es así, que los nombres cas- 
tellanos rosa, musa, lección, religión, amor, etc., etc., no son otra cosa 
que lo que, en el estudio del latín, se llaman hoy radicales de los mismos 
nombres. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS i 

con el sufijo esco, como caballería, caballerato y caballerear 
derivan de caballero (con los sufijos ía, ato, ear), que a su 
vez deriva de caballo {caballarius en el lat. de la decaden- 
cia). Estos derivados se llaman secundarios. 

En realidad, sólo debiéramos considerar como voces de- 
rivadas en nuestra lengua, las que ella haya formado; como 
abaleador, derivado de abalear; abonudor, de abonar, etc., y 
no las que ha recibido formadas ya del latín, como creador, 
de creatorem. Pero la Gramática considera como tales a todas 
las que tengan en nuestra lengua el primitivo del que pueden 
■derivarse, y tiene por derivada la voz creador sólo porque la 
lengua tiene el verbo crear. Este procedimiento, si no cien- 
tífico, es práctico y el único que pueden adoptar los que ig- 
r( ren el latín. 

A continuación exponemos los sufijos castellanos por 
■orden alfabético, colocando en primer término los constituí- 
dos por las vocales a, e, o. Trataremos, primero, de la deri- 
vación nominal, y, después, de la verbal. 

SUFIJOS QUE EN LA DERIVACIÓN NOMINAL EMPLEA 
LA LENGUA CASTELLANA 

I. A átono. Sufiio castellano que, añadido al radical de los 
verbos de la primera conjugación, forma derivados ver- 
bales, de género femenino, que expresan la acción del 
verbo ; así, capea, cata, caca, monda, paga y poda, signi- 
fican la acción de capear, catar, cazar, mondar, pagar y 
podar. Algunos denotan también el efecto de la acción, 
como alsa y excusa, de alzar y excusar. Es raro en ver- 
bos de la segunda, pero hay algún ejemplo, como con- 
tienda, de contender. 

2. E, átono. Forma, como a, derivados verbales que denotan 
acción y efecto ; pero con la particularidad de que, así 
como a se añade casi sólo a radicales de verbos de la pri- 
mera conjugación, éste se une también a algunas, muy 
pocas, de verbos de la tercera. Así : 

íi) De LA primera: acuse, afeite, aguante, ahonde, 
amaine, arrastre, cierre, derroche, escote, embalse, em- 
barque, quite, recorte, resalte, etc., de acusar, afeitar, 
aguantar, ahondar, anwinnr, ;irriv;frnr /-^rrar. etc.. etc. 



4 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

b) De la tercera : debate, de debatir ; rebate, de re- 
batir, y no sé si algún otro. En lenguaje familiar se usa 
también escupe, de escupir. 
3. o. También denota acción y efecto, y se une a verbos de la 
primera conjugación y a algunos de la segunda y ter 
cera. Así : 

a) De la primera: abono, acecho, amago, atajo, des- 
tajo y su aféresis estajo, de abonar, acechar, amagar,^ 
atajar y destajar. 

Es más común en los verbos en -ear, como se ve en 
abaleo, abaniqueo, acarreo, alabeo, apeo, bailoteo, capeo, 
caracoleo, chapaleteo, chisporroteo, laboreo, lavoteo, ma- 
noseo, manoteo, panadeo, pisoteo, taconeo, tanteo, tiro- 
teo, traqueteo, etc., de abalear, abaniquear, acarrear, ala- 
bear, apear, etc., etc. Y sin verbo del cual derive, expe- 
dienteo; esquileo y martilleo, de esquilar y martillar. 

b) De l.\s .segunda y tercera: socorro y sorbo, de 
socorrer y sorber ; recibo, de recibir ; reparto, de repartir^ 
y quizá algún otro. 

De un mismo verbo tenemos derivados en {? y en o, pero 
con acepción algo diferente ; así, embarco = acción de 
embarcar o embarcarse personas, y embarque = acción 
de embarcar géneros, provisiones, etc., es decir, cosas. 
Resalto, acción y efecto de resaltar ; resalte = parte que 
resalta de la superficie de una cosa, etc. 

Estos verbales tienen sinónimos con los sufijos -ción, 
zÓN, MENTÓ o MIENTO, DURA y otros, así : Aprccio == apre- 
ciación; resquemo = resquemazón; ajuste == ajusta- 
miento; acabo = acabamiento; reparto =: repartimien- 
to ; regaño = regañadura ; estallo = estallido ; engaño 
ha substituido al anticuado engañanza. De algunos tene- 
mos dos sinónimos, como recibo = recepción = recibi- 
miento, etc. 

Con la acepción de agente tenemos adivino, de adivi- 
nar ; con la de instrumento, sonda y tienta, de sondar y 
tentar, etc. ; con la de tiempo, siembro, de sembrar, etc. 

También tenemos algunos adjetivos con el sufijo o, 
como amargo, canso, colmo, descalzo, desnudo y pago, de 
amargar, cansar, colmar, etc. 
ABLE. Véase ble. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS O 

A. ÁCEO, ÁCEA, proparoxítono. Es el mismo sufijo latino aceo, 
ACEA (nom. US, a; acusat. um, am), qu-e en la derivación 
vulgar originó también el castellano azo, aza, y persiste 
en nuestra lengua en voces eruditas, con la miaña índole 
que en latín, o sea formando adjetivos, mientras que 
azo casi sólo se emplea para formar substantivos. 

La mayoría de los adjetivos en áceo son latinos. Así, 
arenáceo, coriáceo, herbáceo, testáceo, violáceo, etc., son 
en latín arenaceus, coriaceus, herbaceus, testaceus, vio- 
laceus, etc. A semejanza de los anteriores hemos forma- 
do acantáceo, amentáceo, amigdaláceo, etc., de acanto, 
amento, amígdala ; y de radicales latinas, aliáceo, del 
lat. alium, ajo; amiláceo, del lat. amylum, almidón; ce- 
táceo, del lat. cetus, ballena; cn4stáceo, del lat. crusta, 
costra. 

Denota semejanza o pertenencia, como aliáceo, co- 
riáceo, herbáceo, o también que el substantivo con quien 
concierta posee la substancia designada por el primitivo 
de que deriva el adjetivo, como crustáceo, testáceo. Los 
naturalistas emplean estos adjetivos para calificar espe- 
cies naturales, como acantáceo, amentáceo, cetáceo, etc., 
y los substantivan en plural, para designar órdenes o 
familias ; si de vegetales, en género femenino, como 
acantáceas, amentáceas; si de animales, en el masculino, 
como cetáceos, crustáceos. 

Aveníceo debiera ser avenáceo, como exige el lat. ave- 
naceus, del cual procede. 
¡í. ACIA, paroxítono. Con esta terminación tenemos algunos 
substantivos femeninos, casi todos latinos, y que per- 
tenecen al sufijo lA, como acacia, audacia, contumacia, 
eficacia, perspicacia, pertinacia, etc., que son en latín 
acacia, audacia, contumacia efficacia, etc. Véase ia. 

Sólo en el substantivo diplomacia, de diploíma, creo 
que puede decirse que acia es sufijo castellano. 
ación. Véase ción. 

6. acó, átono. I-X)s substantivos que tenemos con oui itinMnu.- 
ción, como abaco, amoniaco, anfíbraco, ástaco, fármaco 
y zodiaco, son todos latinos (abácus, anvmoniácus, am- 
phibráchus, astácus, pharmáctmi y zodiácus), lo mismo 
que los adjetivos afrodisiaco, cardiaco, celiaco, elegiaco. 



JOSÉ ALEMAXY BOLUFER 

helíaco y siríaco (aphrodisiácus, cardiácus, coeliácus, ele- 
giácus, heliácus, siriácus). Sólo maníaco, de manía, y 
simoníaco, de simonia (b. lat. simoniacus), hemos for- 
mado en castellano. 

Hipocondríaco, del gr. biroxovop'.otxóc, con metátesis del 
acento. 

A este sufijo pertenecen también los pocos gentilicios 
que tenemos con esta terminación, co,mo egipcíaco, del 
lat. egiptiácus; pero la pronunciación vulgar se ha im- 
puesto y, conforme a ella, hace grave el Diccionario a 
austríaco, de Austria, sin duda por analogía con morla- 
co y polaco, que citamos en el artículo siguiente. 
ACÓ, fem. ACÁ, paroxítono. Tenemos con esta terminación 
algunos adjetivos y substantivos de distintos orígenes; 
así, opaco, del lat. opácus, y sanjaco, del turco oLjí^á^ 
ganchac; guayaco, voz haitiana, y guanaco, que tatnbién 
debe ser de las lenguas de América. 

ACÓ, como sufijo, lo tenemos en los adjetivos genti- 
licios austríaco, morlaco y polaco, que, respectivamente, 
decimos del natural de Austria, de Morlaquia y de Po- 
lonia.; y con valor despectivo, en bellaco, del lat. vilis^ 
vil, y morlaco = morlón y de la misma raíz que éste. 
Carraco se ha formado del substantivo carraca. 

Significación despectiva parece tener también en los 
substantivos masculinos arrumaco, calamaco y hurraca, 
de origen desconocido ; y la tiene en libraco, de libro ; 
musPaco, de mosto ; pitaco = pitón, de pito == pico, y 
verraco, quizá del lat. verres. En pajarraco, por pajara- 
rraco, de pájaro, se halla combinado con el sufijo arro ; 
así como en hominicaco y su aféresis nwnicaco, del lat. 
homo, -ínis, hombre, se combina con el sufijo diminu- 
tivo 100. 

Arrejaco = arrejaque, del ár. Js¡5L.ciyi, arrexaca. So- 
baco, del lat. subbrachia, y tabaco, voz caribe. Am^- 
rraco debe ser vasco. 

Lo mismo sucede con los femeninos ; así, cloaca y 

pastinaca son lo mismo que en latín ; carraca viene del 

turco J>-^lj-^, carraca; matraca, del ár. '^'¿j^^, matraca, 

martillo, y espinaca, del ár. persa ^sU*^), isfinaj, 

. mientras vemos el sufijo en barraca, de barra ; bur- 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 7 

jaca, del lat. bursa, bolsa; casaca, de casa, y pataca 
= patata. De origen incierto es pataca = peso duro, y 
hurraca, al lado de urraca. 

no, fem. acha, paroxítono, y del .mismo origen que 
Azo, AZA, como se ve en hornacho y hornazo, de forna- 
ceum; hornacha y hornaza, de fornaceam; coradla y co- 
raza, de cüriaceam. Asimismo capacho y capazo, de un 
vulgar cappaceus, de capcre, contener. 

Se añade a substantivos y ta^nbién, aunque más rara- 
mente, a adjetivos, dándoles significación despectiva 
con cierto matiz aumentativo, como se ve en los nombres 
hilacho e hilacha, hombracho, lihracho, mandracho, ta- 
blacho, terminacho, velacho y vulgacho, derivados de los 
substantivos hila, hoínbre, libro, mandra, tabla, término, 
vela y vulgo, y en los adjetivos ricacho, -cha, moracho, 
-cha, de rico, -ca; moro, -ra. 

Muchacho, muchacha, y los anticuados mochacho. 
mochacha, del adjetivo mocho. 

El género del derivado no siempre es el mismo que 
el del primitivo; así, velacho, mase, de vela, fem. 

El primitivo recobra la vocal latina, o sea pierde el 
diptongo de la sílaba tónica, al recibir el sufijo; así, 
covacha, de cueva, b. 4at. cova; melgacho, de mielga. 
A veces el derivado denota materia u otra relación con 
la idea del primitivo, como asnacho y aznacho, mata 
leguminosa, de asno ; penacho, de pena = pluma, y ver- 
dacho, arcilla de color verde, de verde. 

Algunos derivan del radical latino, como populacho, 
del lat. populus, pueblo, al lado del vulgar poblacho, 
aunque actualmente con diferente significación; y los 
hay, por fin, cuyo primitivo no conoceimos, como bo- 
rracho y borracha, estacha y gazpacho; garnacha, ves- 
tidura talar = cat. garnatxa; garnacha, especie de uva 
= cat. granatxa, f r. grenache, ital. vernaccia : también 
remolacha, si no deriva del lat. amoracia. 

En algunos derivados se combina con el sufijo ar; 
así, cucaracha, dicharacho, hilaracha = h'únr-h-^ , el 
adj. vivaracho, de cuca, dicho, hilo y vivo. 

En moharracho y su variante mamarracho; en cor- 
bacho V hohnrhn no fvisfp r] ^iifü,» n.-Im ^^nrauc pro- 



C JOSÉ ALEMAXY BOLUFER 

ceden del ár. -j^, moharrache del turco ^Uj¿, cor- 
bach y del ár. ^*a5í, hobaich, respectivamente. Gabacho, 
del fr. gavaohe; despacho, empacho, etc., son postver- 
bales. 

La terminación ac/ío procede también de otras dis- 
tintas de aceum; así, cenacho, de coenacuíum. ; pistacho, 
de pistacium; mostacho, del gr. {lúotar, 

ADERO, V. DERO. 

9. ADO, fem. ADA, paroxítono. Deriva este sufijo del latino ato 
(nom. -atus, acusat. -atum), y lo tenemos en voces pro- 
cedentes del latín y en otras de formación castellana; 
así, condado, consulado, ducado y episcopado, de comi- 
tatu,m, consulatum, ducatum y episcopatum ; mientras 
qu€ marquesado, reinado, etc., derivan de marqués, rei- 
no, etc. 

Forma derivados nominales, substantivos y adjetivos. 
Los substantivos denotan en general : 

o) Empleo o dignidad, como los derivados con el 
sufijo azgo; así, doctorado, grado o dignidad de doctor; 
papado = papazgo, dignidad de Papa, y también el 
tiempo que dura dicho empleo o dignidad, como novi- 
ciado, de novicio, y el territorio sobre el que se extien- 
de, como abadiado, de abadía. 

&) El cuerpo o congregación de las personas consti- 
tuidas en dignidad, como acolitado, episcopado, novi- 
ciado, etc. 

c) Algunos como almenado = almenaje, tienen sig- 
nificación colectiva, más propia de los femeninos en 
ada. 

Los adjetivos denotan posesión de la cosa designada 
por el substantivo primitivo, como barbado = que tiene 
barbas; o semejanza en el color, como aceitunado = de 
color de aceituna, azafranado = de color de azafrán, o en 
otras cualidades físicas. Estos, generalmente, son a la 
vez derivados y compuestos con el prefijo a, como abar- 
quillado = de figura de barquillo, acaracolado = de 
figura de caracol, jaspeado = salpicado de pintas como 
el jaspe, y así : 

Acerado, de acero; almendrado, de almendra; achu- 
lado, de a y chulo ; abrutado, de a y bruto ; acebrado = 



DERIVACIÓN' Y COMPOSlCiü-N' DE LAS PALABRAS 9 

cebrado, de cebra ; agarbado, de a y garbo ; alomado, de 
a y lomo; gamuzado, de gamuza; granujado, de granu- 
ja; jorobado, de joroba; leonado, de león; salmonado, 
de salmón, etc. 

Demasiado, de demás, con el sufijo iado por influencia 
de demasía ; taimado, de primitivo desconocido. 

Lx)s femeninos en ada designan : 

a) Agrupación o conjunto de muchas cosas o indivi- 
duos de la especie del primitivo, como estacada, ramada, 
torada, zucada y yeguada, de estaca, rama, toro, vaca y 
yegua. 

b) Lo que cabe en el primitivo o se puede coger con 
él, como barcada, calderada, carretada, cucharada, deda- 
da, tonelada de barca, caldera, carreta, cuchara, dedo y 
tonel. Así también bocanada, de boca, que supone un 
primitivo bocana. 

c) La duración del tiempo designado por el primitivo, 
como añada, otoñada, temporada, de año, otoño y del 
lat. tempus, óris, tiempo. 

d) El golpe que se da con el primitivo, tomado como 
instrumento, como cornada, lanzada, manotada, palmada, 
patada, pedrada, puñada, puñalada, etc., de cuerno, lanza, 
manota, palma, pata, piedra, puño, puñal; o 

e) El golpe que se recibe en el primitivo, como costa- 
lada, pescozada, de costal y pescuezo 

/) Acción propia de cierta clase de personas, como al- 
caldada, gerundiada, hombrada y muchachada, de alcalde, 
Gerundio, hombre y muchacho. 

g) Otras acepciones en relación siempre con la del 
primitivo, como almendrada, rabada, riñonada, de al- 
mendra, rabo y riñon. 

h) Tiene significación colectiva en carnada y lechi'- 
gada, de cama y lechiga. 

i) A veces parece aumentativo, como riada, de río; 
risada, de v\s,o= risotada, de risota ; o tiene la misma 
significación que su primitivo, como pajarotada ^'^di- 
jarota. 

\'emos este sufijo combinado con los despectivos ocho, 
arro y ujo, en patochada, nubarrada y papujado, de 
pata, nube y papo; con ar, en lenguarada, llamarada y 



10 JOSÉ ALEMÁN Y BOLUFER 

uñarada, de lengua, llani/a y uña ; y con olo en riolada^ 
de río. 

Significando golpe tiene sus equivalentes en -a^o, 
como rodillada = rodillazo, de rodilla ; testarada y tes- 
terada = testarazo, de testera ; tizonada = tizonazo, de 
tizón, y tamibién en -ón, como pescozada == pescozón, de 
pescuezo ; topetada y topetazo = topetón. 

No deben confundirse estos derivados con los parti- 
cipios pasivos usados como adjetivos y luego como subs- 
tantivos. Estos denotan la acción y efecto del verbo y 
equivalen a los derivados en ción, como altercado (de 
altercar) = altercación ; a los en ura, como tocado = to- 
cadura (de tocar) ; a los en axcia, como resultado = 
resultancia (de resultar). 

ADOR. Véase dor. 

adura. Véase dura, 

10. Aico^ paroxítono. Con este sufijo que pasó al latín, del grie- 

go aVzo; (véase EGo), tenemos los adjetivos judaico y pro- 
saico, de judaicus y prosaicus, a semejanza de los cuales 
hemos formado algebraico y mosaico, de álgebra y del 
n. pr. Moisés, lat. Moses. El subst. mosaico, quizá del 
fr. mosaique, del gr. ¡xoüacz, musa. 

11. aína, paroxítono. Tenemos este sufijo en algunas voces, 

casi todas del lenguaje familiar o de germanía, forman- 
do substantivos femeninos derivados de otros substan- 
tivos, como azotaina, chanzaina, dulzaina, floraina, de 
azote, chanza, dulce y flor. También en colaina, chan- 
faina, durindaina y garambaina, de primitivo no averi- 
guado. 

Tiritaina es onomatopéyico. Vaina, del lat. vaginam, 
del que ta,mbién procede vagina; plantaina, de planta- 
gínem, que también ha originado llantén. Dulzaina, ins- 
trumento músico, en b. lat. dulciana, del cual parece me- 
tátesis, y polaina, del fr. pulaine, si no es también metá- 
tesis de Polonia. Guindamaina es compuesto de guindar y 
amainar. De origen árabe son aljofaina, al lado de jo- 
faina, y el adj. zaino, zaina (^sx^&^i\, alohofaina, y^jLí- 
jaino). Zaina = bolsa, del ant. alto al. zaina. 

12. AJE, paroxítono. Procede del latín atíco, del. que también 

salió la forma anticuada adgo, que originó la moderna 



DERIVACIÓN' V COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS I i 

asgo. Así, del b. lat. usatícum y hominaticum, tenemos 
en el poema del Cid hiisaie (v. 15 19) y ometiaie (v. 3425), 
hoy usaje y homenaje (i). 

En castellano fonna este sufijo substantivos derivados 
de verbos y de nombres, como blindaje, de blindar; bal- 
conaje, de balcón. 

Los derivados verbales denotan acción y efecto, como 
abordaje, arbitraje y embalaje, que significan acción y 
efecto de abordar, arbitrar y embalar ;■ o la acción sólo, 
como anclaje, de anclar; o los derechos que se pagan 
por efectuar la acción del verbo^ como almacenaje, em 
balaje, pasturaje y hospedaje, de almacenar, embalar, 
ant. pasturar y hospedar; y también, a veces, el lugar, 
medio o instrumento de la acción, como paraje = \\i^r 
donde se para (de parar) ; pasturaje =^ lugar de pasto 
(de pasturar) ; andaraje = aparato con que se hace an- 
dar, y hospedaje = lugar donde uno se hospeda. 

Los derivados de nombres denotan : 

i.° Conjunto de objetos «de la especie del primiti- 
vo, como almenaje, balconaje, cabestraje, carruaje, cor- 
tinaje, moblaje y mueblaje, paisanaje, ventanaje y ra- 
maje, que significan conjunto de almenas, balcones, ca- 
bestros, carros (lat. carrus), cortinas, muebles, paisanos, 
ventanas y ramas de un objeto. Así también litiaje, por 
lineaje, de línea : y 

2° La acción del verbo que derivaría del substanti- 
vo primitivo, si la lengua lo tuviese, como barcaje y 
aprendizaje, que significan la acción de transportar en 
barca, y la de aprender por el aprendiz ; también los de- 
rechos que se cobran o pagan por el uso que hace el 
primitivo o el que se hace de él, como barcaje, carne- 
raje y pupilaje, de barca, carnero y pupilo ; o el tiempo 
que dura la acción, como aprendizaje, de aprendiz ; o 
el efecto, como coraje, de cor = corazón; estiaje, de es- 
tío ; o el sitio, como aguaje, de agua. 

A veces aumenta la condición del primitivo, como 
en personaje, de persona ; o la disminuye, como en hos- 



(i) La terminación latina aticutn, debía de dar en castellano ajo, 
como se ve en sombrajo i= sombraje, de sub -f umbraticum. y en el 
antiguo brebajo, hoy brebaje. La terminación aje es dialectal. 



•2 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

caje == bosque de corta extensión ; paisaje, de país ; ce- 
laje, de cielo ; o le da sentido despectivo, como en pistra- 
je (con r parásita), de pisto. Libertinaje, del adj. li- 
bertino. 

Teínemos algunos tomados del francés, como agiotaje, 
fr. agiotage; cabotaje, fr. cabotage; corretaje, fr. cour- 
tage, o quizá de corretear; menaje, fr. ménage. Eraje 
= miel virgen, en Aragón, de origen desconocido. En 
paralaje, del gr. Tcac.aXXa^i; , y en los postverbales, como 
encaje, de encajar, no hay tal sufijo, 
13. ATO, fem. AJA, paroxítono. Procede de latino aculo (nom. 
aculus, a; acusat. aculum, am), como se ve en grajo y 
navaja, del latín graculum y novaculam, y también en 
cerraja, de serraculum. Tiene significación despectiva y 
se añade a nombres y a verbos, formando substantivos 
y algún adjetivo. Así: 

i.° A nombres: a) escobajo, hatajo, lagunajo, latina- 
jo, migaja, pingajo y su variante mengajo, raspajo, ten- 
dajo, terminajo y trapajo, son despectivos de los subs- 
tantivos escoba, hato, laguna, latín, miga, pingo, raspa, 
tienda, término y trapo. 

b) Otros designan, no el mismo substantivo primitivo, 
sino otro que con él tiene semejanza, siempre en con- 
cepto despectivo. Así : barbaja, cascajo, dornajo, rodaja, 
tinaja, vergajo y zancajo, que derivan de barba, casco, 
duerna, rueda, tina, verga y zanca. 

Estropajo, con r parásita, por estopajo, de estopa, y 
* renacuajo 2i\ lado de ranacuajo, de rana, con el sufijo 
acuajo. 

Desconocemos el primitivo de baraja, borrajo, del 
cual debe ser una variante burrajo, y terraja. El ant. to- 
, baja es variante de toballa ^ toalla. Navajo y su va- 
riante lavajo deben derivar de nava. 

Marrajo, único adjetivo que conocemos con este sufi- 
jo, es también de origen desconocido. 

2° A VERBOS. Tiene también significación despecti- 
va, referida a la acción del verbo o al efecto de la mis- 
ma, como se ve en ac^ría/o = acertijo, arrendajo y su 
aféresis rendajo, colgajo, espantajo, legajo, rancajo, re- 
gajo, sobraja y sonaja, de acertar, arrendar = remedar, 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 3 

colgar, espantar, legar = atar, ranear, regar, sobrar y 
sonar. Badajo de la raíz de batuere, batir, b. lat. batal- 
lium. 

Tasajo, en port. tasalho, quizá por tajajo, de tajar. 
Refajo es compuesto de re y faja o fajar. 

En bebistrajo y comistrajo, de comer y beber, vemos 
el sufijo ajo reforzado con el despectivo istro (comp. 
astro), y con arro (arrajo^ en pintarrajo, de pintar. 

La terminación ajo, aja reconoce también otros orí- 
genes. Así, aventaja y su aféresis ventaja, en b. lat. 
abantatícum ; sombrajo = sombraje, del lat. sub -f- imi- 
bratkum, y de un vulgar en aticum deriva también el 
ant. brebajo = \ivébaJ]t. Repajo, de repagülum; cerraja, 
hierba, de serralia; mortaja, b. lat. mortualia; escara- 
bajo, de scarabeius; mostajo, árbol, de mustaceus; ar- 
majo, metátesis de almarjo. 

Del árabe proceden: alhaja, alma ja y andrajo, que en 
aquella lengua son j^'.tíí'JI, aihacha ; '-kjsr.^i), almachba, 
y ^IjaüI, nndarach. 

Atajo, quebraja, rebaja, etc., son postverbales. 
14. AL, oxítono. Deriva del latín ali (acusat. alcm), como se ve 
en accidental, añal, augura!, caudal, leal, liberal, etc., 
que proceden de accideníalem, annalem, auguralem, ca- 
pitale^n, legalem. liberalem, etc. 

Forma derivados nominales, adjetivos y substantivos. 
Los adjetivos denotan que la idea del nombre primitivo 
"conviene, pertenece o es conforme, a la cosa cuyo nom- 
bre califican; pero esta calificación no se refiere a la 
esencia o .al fondo, sino al exterior, a la forma, a la si- 
tuación en el espacio, a la duración, etc."' (i) Así: 

1° Adjetivos: abismal, abundancial, arbitral, barcal, 
bimestral, esferoidal, obispal, predial, prioral, proemial, 
residencial, semanal, etc., de los substantivos abismo, 
abundancia, arbitro, barca, bimestre, esferoide, obispo, 
predio, prior, proemio, residencia, semana. 

Algunos derivan de adjetivos, como frescal y primal, 
de fresco y primo, y los que se forman de numerales» 
como catorsal, cuartal, quinsal, de catorce, cuarto y 



(i) Monlau, Diccionario etimológico. 



^4 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

quince, y los compoiestos con año, como treintañal, tres- 
añal y veinteñal, de treinita, tres y veinte -j- año. 

Verdinal, de verde, con el sufijo iÑo -j- al. 

También los hay derivados del radical del nombre la- 
tino correspondiente ; como aluvial, contractual y radical, 
de los latinos alluvies, aluvión ; contractus, contrato, y 
radix, icis, raíz. De este último deriva también raigal, 
suavizando la c en g. Semental, de semens, entis, si- 
miente. 

En editorial, manantial y paladial, de editor, manante y 
el lat. palatum, .paladar, toma el sufijo una i, por analo- 
gía con abiindancial, residencial, etc. Corresponsal es 
compuesto y derivado a la vez de con y el lat. respon- 
sum, supino de responderé, responder. 

2." Substantivos. Además de los que proceden del 
latín, como casal, señal, etc., de casalem, signalem, 
etcétera, los tenemos formados en castellano ; así, agu- 
jal, bancal, portal, morral, verdinal, etc., de aguja, banco, 
porta, morro y verdín. Los hay, en buen número, de 
significación colectiva que denotan el sitio o lugar en 
que hay abundancia de objetos iguales al designado por 
el primitivo, como acebuchal, alcornocal, algodonal, al- 
mendral, cafetal, cantal, cerezal, espartal, hinojal, na- 
ranjal, peñascal, sabucal y sabugal, tabacal, etc., que de- 
rivan de acebuche, alcornoque, algodón, almendro, ca- 
feto, canto, cerezo, esparto, hinojo, naranjo, peñasco, 
sabuco y sabugo, tabaco, etc. 

Con esta significación substituyó en latín el sufijo 
ali al sufijo eto, y de aquí los sinónimos que tenemos en 
castellano, como castañal = castañedo, roquedal (de ro- 
quedo) = roqueda (de roca). Y combinados los dos su- 
fijos, o sea edal, los vemos en lauredal, de lauro; bojedal, 
de boj (al lado de bujedal, de bujedo, lat. buxetum) ; se- - 
quedal, de seco; tremedal, de tremer; y la variante de 
éste, tremadal, quizá por analogía con tembladal, de tem- 
blar, con el sufijo adal. 

El sufijo al se combina también con otros, tomando las 
formas izal (izo + al), azal, achal (azo -j- al, acho 4" 
al) y orral (orro -f- al), como vemos en barrizal, canti- 
zal, cardizal, espartizal, etc., de barro, canto, cardo, es- 



DERIV^ACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS I 3 

parto, etc. ; en lodazal y lodachal, de lodo, y en canto- 
rral, matorral y mazorral, de canto, mata y maza. También 
con ino en mechinal, de mecha. Muradal, de muro, como 
si derivara de murado. 

En vez de ali empleaba el latín el sufijo ari en los 
derivados cuyo primitivo terpiinaba en /; y, viceversa, 
ponía ari, en vez de ali, cuando el primitivo terminaba 
en r. Así formó s'mgul-aris y plur-alis, de donde nues- 
tros singular y plural; y así tenemos en castellano ca- 
ñamelar, en vez de cañamelal, de cañamiel ; cañaveral. 
en vez del ant. cañaverar, de cañavera, y las formas do- 
bles atochal = atochar, carml = cañar, cañizal = cañh 
zar, castañal = castañar = castañedo, coscojal = cosco- 
jar, lodazal = lodazar = lodachar, etc., de atocha, caña, 
cañizo, castaño, coscoja, lodo, etc. 

De origen árabe son arsenal, atabal, marjal, terreno, 
marjal, medida y quintal, que son en aquella lengui 
•ÑtLuffjlJ, darcenaa, J-^iaJl, atabal, j^y, march, ^~-j-*» 
marcha, y ;'-ii^, quintar. 

Retal, del rat. retall ; ocozoal, voz mejicana, y ocosial, 
peruana. 

En sulfonal, voz técnica, del lat. sulphur, debe verse 
el sufijo onal. 
15' Alde, ALDA, ALDO, paroxítonos. Con estas terminaciones 
de origen alemán, tenemos en España algunos nombres 
propios, como Sinihaldo, Gerardo (por Geraldo), y ape- 
llidos en ald€, como Lasalde, Recalde. También nombres 
comunes de personas, como heraldo (ant. alto al. he- 
riwalto) y ribaldo (b. lat. ribaldus, del ant. alto al. briba) ; 
y de cosas, como aguinaldo, billarda y billalda. Guirnal- 
da, por metátesis de guirlanda (del m. alto al. wieren) ; 
falda, del ger.m. falda ; gualda, del inglés weld, y jaldo 
y jalde, en ant. fr. jalne. 

Espalda y esmeralda proceden del lat. spathúla, y 
smaragdus. Baldo y balda, del ár. nÍL'-j bátila. Albar^ 
yalde y alcalde, del ár. ^LuJI, albayad, y ^^^'wlül, alca- 
di ; las formas primitivas de los dos últimos nombres en 
castellano debieron ser albayade y alcade, las cuales to- 
maron después, en segunda sílaba, la / de la primera, y se 
convirtieron en las actuales albayalde v alcalde. Balde, 



i6 



JOSÉ ALEMANY BOLUFER 



cubo, tiene el mismo origen que el fr. baille, y balde, 
de la frase de balde, es variante de balda. 

16. ALLÁ, paroxítono. Procede del latín alia, terminación plu- 

ral neutra de los adjetivos en alis, como lo confirman 
muralla, vitualla, de muraba, victualia. También de 
substantivos neutros, como batalla^ de battualia. 

Por su origen plural tiene este sufijo significación co- 
' lectiva, a la que se añadió la despectiva que vemos en 
'los derivados castellanos antigualla (b. lat. antiqualia), 
de antiguo; canalla, de can; gentualla, de gente, con u, 
quizá por influencia de gentuza; granalla, de grano; 
metralla, quizá del mismo origen que metalla (iat. me- 
talla), m,ejor que del fr. mitraille, ant. mitaille, con r 
parásita; morralla, quizá de morro; rocalla, de roca; ron- 
dalla, de ronda, y ventalla, de viento, lat. ventum. 

Derivan de verbos limalla, de limar, y presentalla, de 
presentar. 

De primitivo no conocido son: borrufalla, canaballa, 
faramalla y treballa. 

La terminación alia reconoce también otros orígenes 
latinos ; así, malla, tralla y valla, de macula, tragúla y 
valla, pl. neutro de vallum; medalla y metalla, de meta- 
lia, pi. neutro de metallum. Caballa = lat. caballa. El 
ant. contralla, del lat. contraria, pl. neutro de contrarius. 

Toalla = toballa y su variante tobaja procede dé. germ. 
twablia; cizalla y quincalla, de los frs. cisaille y quin- 
caille; gramalla, en fr. gramalle; parpalla, en ital. par- 
pa juola; pantalla, en port. pantalha. Agalla, bugalla y 
abogalla,. del lat. galla, con un elemento protético cuyo 
origen desconozco. 

17. allo, paroxítono. Tenemos este sufijo despectivo en muy 

pocos nombres, como asnallo = aznacbo, de asno, y 
quizá también en trangallo = portugués trangalho, si 
deriva de tranca; en chafallo, sin primitivo conocido, y 
en el adj. ant. burdallo, de burdo. También lo tenemos 
en escandallo, del lat. scandére, b. lat. scandaliuxn. 

Serrallo y ant. cerraje, en ital. serraglio, del persa 
^ljA«, ser ai. 

18. AMBRE, paroxítono. Es la evolución regular castellana de 

los acusativos del latín vulgar en -animem, o sea de 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 7 

nombres formados con el sufijo -amen (véase este su- 
fijo) ; asi : alambre y ant. arambre, de aeraminem ; co- 
rambre, en b. lat. coramínem ; enjambre, del vulgar exa- 
minem, como estambre, de stamínem, y horainbre, de 
foraminem. 

A imitación de éstos se han formado cochavtbre, de 
cocho; fiambre (por f fiambre), de frío; osambre, de 
hueso, con reaparición de la o originaria (lat. ossum) y 
raigambre, de raíz (lat. radicem). Vedegambre, de un 
vulgar .medicaminem ; hambre y ant. fambre, del vulgar 
faminem, y calambre, del antiguo nórdico klampi, 

19. AME, paroxítono. Del mismo origen que amen, por pérdi- 

da de la «. Poquísimos son los nombres que tenemos con 
esta terminación, y de ellos, uno procede directamente 
del latín, como letame, lat. laetamen ; otros son de for- 
mación castellana, como el ant. bestiame, de bestia; leña^ 
me, de leña ; poleame, de polea, y los ants. reame y 
realme, de real. Pújame al lado de pujamen, voz náuti- 
ca; guillame, del francés guillaume, y teame, apócope 
de teamide, del lat. theamédes. 

20. AMEN, paroxítono. Es el mismo sufijo latino amen, que 

en vulgar formó el acusativo en amittem y originó tam- 
bién la terminación y sufijo castellano ambre. 

Los nombres que tenemos en -amen son casi todos 
latinos; así certamen, dictaw.en, examen, foramen, gra- 
vamen, libamen y vejamen suenan en castellano lo mis- 
mo que en el nom. acusat. latino, con sólo el cambio de 
X en y del último, que es en aquella lengua vexamen. Es- 
tos nombres denotan acción. 

A. semejanza de los anteriores, ha formado el caste- 
llano algunos, todos derivados nominales y con signi- 
ficación colectiva que no tenía el sufijo latino, como 
botamen, de bota y bote ; cerdamen, de cerda ; pelamen 
y pelambre, de pelo ; velamen, de vela. 

Chirumen, formación caprichosa sobre cacumen; li- 
namen, del latín ligimm, y pujamen, voz náutica, de ori- 
gen dudoso. 
amiento. Véase mentó, miento. 

21. AN, oxítono. En su origen, esta terminación es apócope 

de -ano, como lo demuestran las formas duplicadas cas- 



l8 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

tellano y Castellón, decano y deán, folgazano y holgarán. 
Asimismo capellán, en b. lat., capellanus; capitán, del 
lat. capitanéus. Como verdadero sufijo lo tene.mos en 
castellano en ' poquísimos nombres, substantivos y adje- 
tivos, casi todos derivados verbales y con significación 
de agente, como batán y truhán = ant. trufan, de batir 
y trufar. Así también guardián, de guardar, con i, por 
influencia de guardia; holgazán y ant. folgazano, de 
holgar y folgar, con refuerzo del sufijo aso, y hablistán 
y fablistán, de hablar, fablar, con ista, como si derivara 
de hablista. 

Derivados nominales son patán, de pata, y perpetúan, 
de perpetuo. Balandrán, en b. lat., balandrana, del lat. 
pallium. 

Por apócope tenemos los gentilicios alemán y catalán, 
y también bergadán, de Berga. 

De origen desconocido son, entre otros, los siguientes : 
barragán, ciclan, desván, gavilán y lailán. Tantán, tanta- 
rán y tantarantán son onomatopéyicos. Perillán es com- 
puesto de Per Illán; ademán, de ad-de-manus, y lubri- 
can, de lobo y can. 

Afán y desmán son postverbales. 

Proceden del italiano charlatán, mazapán = marza-> 
pan y rufián, que en dicha lengua son ciarlatano, mar- 
zapane y ruffiano. Del francés derivan edecán y tartán 
(aide-de-camp y tartán), y del provenzal, jayán. Desmán, 
mamífero, fr. desmán. 

Son de origen árabe alacrán, alcaraván, alearán, al- 
quitrán, barragán (tela), musulmán, orangután, rabadán, 
soldán = sultán, truchimán y zaguán, todos los cuales 
terminan en an en dicha lengua, según puede verse en 
las etimologías del Diccionario. También lo son alazán, 
alcotán y fustán = fustal, que derivan de j^p^y alazar; 
l*LLijiJl, alcotam, y J;?LL*«i, fogtat, que, como se ve, han 
substituido su terniinación por an, así como azacán, ha- 
ragán, talismán y tafetán han agregado la dicha termi- 
nación a los primitivos LiL*/.)!, acacca; Kc-Ui, faraga, 
^^*vJ.L, telesma, y ká¿Lí, tafta. 

Hacán, del hebreo CDn hacam. Palasán es voz ta- 
gala. 



DERIVACrOX Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 9 

22. ANCLA, paroxítono. Los nombres castellanos con esta ter- 

,minación, o son latinos, como discrepancia, elegancia, 
fragancia, instancia, jactancia, lactancia, petulancia, 
repugtiancia, etc., lat. discrepantia, elegantia, fragantia, 
etcétera, o formados con aquel sufijo, de la radical de 
los verbos de la primera conjugación, como asonancia, 
andancia, estancia, ganancia, resonancia, resultancia, va- 
gancia, etc., de asonar, andar, estar, ganar, resonar, re- 
sultar, vagar, etc. 

La significación de este sufijo es igual a la del vulgar 
ansa. 

23. ANCO, paroxítono, fem. anca. Este sufijo, de origen desco- 

nocido, forma en nuestra lengua algunos derivados no- 
minales con significación despectiva, como vemos en ba- 
banca^ de baba ; ojanco; de ojo ; potranco, de potro ; po- 
sanco, de pozo; trabanco, de trabe, y lunanco, del lat. 
clunis, nalga. 

También tienen este sufijo carlanca, lavanco y zaman- 
ca, cuyos primitivos no conocemos. Tabanco parece 
compuesto de banco ; retranca lo es de retro y anca, y 
cojiiranco, de cojo y tranca. 

Barranco, en b. lat. barrancus, quizá de origen griego, 
como también palanca, del lat. p(h)alanga, gr. oct>.(/7-{T,, y 
que a primera vista parece un derivado de palo. 
.ANCHO. Véase oncho. 

24. ANDO, fem. and.a, paroxítono. Es el mismo sufijo latino 

A.\D0, que forma adjetivos verbales que denotan la ne- 
cesidad de que se haga o cumpla la significación del 
verbo de que nacen, significación que, en general, con- 
servan en castellano ; así : infando = (cosa) indigna de 
que se hable de ella ; execrando = que debe ser execra- 
do. Se debilita dicha significación y vienen a equivaler 
a los en able, como en execrando = execrable. 

Casi todos los nombres que tenemos con este sufijo 
los hemos tomado del latín. Así, educando, execrando, 
infando, memorando, nefando, venerando, vitando, y 
sus femeninos en a, terminan en aquella leiicrua en dus, 
da; oducandus, da; execrandus, da, c 

Hemos convertido algunos en substantivus, como exa- 
minando, laureando, multiplicando y ordenando, tomados 



20 JOSÉ x\LEMANY BOLUFER 

del latín; y a semejanza de éstos he,mo9 formado docto- 
rando, graduando y sumando, de los verbos doctorar, 
graduar y sumar. Durando, especie de paño, debe venir 
del latín durandus, aludiendo, sin duda, a la duración de 
dicha tela. Sopanda, de suspender, coimo lo prueba su 
equivalente francés soupente. 

También hemos formado escurribanda, de escurrir, y 
curribanda, de zurrar, con el sufijo ibanda. 

Tenemos nombres con esta terminación que son de 
otro origen ; como baranda, del sánscrito varanda ; ho- 
palanda y su equivalente sopalattda, del fr. houppelan- 
de; zarabanda y caranda, de los persas o^j^, cerbend 
y oVJ,*«, garand, respectivamente; guirlanda, en b. lat. 
ghirlande, de origen germano. Sobanda, según el Dic- 
cionario, es compuesto de banda. Soanda, de origen des- 
conocido; escanda, del lat. scandála; holanda, de Holan- 
da. Tarando, lat. tarandus. 

25. ANDRA^ paroxítono. Esta terminación no es sufijo, poies 

las poquísimas voces que la tienen son latinas, como 
mandra y salamandra, o de otras lenguas, como balan- 
dra, del neerlandés bijlander. 

26. aneo', proparoxítono. Procede del latino Axéo (nom. anéus),^ 

como vemos en coetáneo, cutáneo, espontáneo, intráneo, 
subitáneo, etc., que son en latín coetaneus, cutaneus, 
spontaneus, subitaneus, etc. 

A semejanza de los anteriores, hemos formado el 
ant. erróneo, frustráneo y sufragáneo de los verbos 
errar, frustrar y sufragar; instantáneo, de instante, y 
foráneo (b. lat. foraneus) y simultáneo, de los adv. lat. 
foras y simul. El último con t, quizá por analogía con 
coetáneo. 

ANGO, AXGA. Véase OXGO. 

27. .Ano, feni. ana, paroxítono. Procede del latino ano (nom. 

ánus; acusat. anuní), como vemos en humano, mundano^ 
pagano, romano, de humanus, mundanus, paganus, ro- 
manus. También algunos latinos en aneiis tomaron en ro- 
mance aquella forma, como temprano, en lat. tempora- 
néus; forano y ant. foráneo, en b. latín foraneus. 

En castellano se une este sufijo a substantivos, adje- 
tivos y adverbios : así, comarcano, galano, valenciano y 



DERIVACIÓN' Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABIL\S 21 

villano, de los substantivos comarca, gala, Valencia y 
villa; certano, ant., y liviano, de los adjetivos cierto y 
leve, como cercano, lejano, susano y tardano, de los 
adverbios cerca, lejos, suso y tarde. Los hay taxnbién de 
radicales no latinas, como ufano, del gótico uffo ; y de 
origen desconocido, como alhazano, marrano, tolano y 
algún otro. Lozano, en port. louqáo. 

En artesano, cortesano y parm^sano, de arte, corte y 
Parma, se combina con el sufijo es Artesiano, del b. lat. 
artesianus. 

Forma este sufijo adjetivos y substantivos. Los adje- 
tivos denotan el lugar donde tiene su origen una per- 
sona o cosa, el lugar de donde procede o al que perte- 
nece, y también secta, escuela, partido, etc. Así : 

Alcañisano, alcoyano, aldeano, alsaciuno, americano, 
andorrano, hospiciano, paisano, palaciano, segoviano y 
tertuliana, de Alcañiz, Alcoy, aldea, Alsacia, América. 
Andorra, hospicio, país, palacio, Segovia y tertulia. 

Algunos de éstos tienen el sufijo taño, que vemos en 
los nombres de antiguos habitantes de la Península, 
como carpetano, lat. carpetanus, y en otros latinos, como 
jerosilintitano y su aféresis solimitano, lat. hierosolimi- 
tanus. Y así, accitano^ de Acci, hoy Guadix; y ansotatw, 
de Ansó. Oriolano, del vulgar Oriola, por Orihuela. 

Los hay que tienen sinónimos formados con otros su- 
fijos, o derivados del latín : como egiptano = egipcio 
(lat. aegyptius) = egipcíaco (lat. eg>-ptiacus), y, como 
si no fueran bastantes, hemos formado, además, egip- 
ciano, de egipcio; bohemiano = bohemio = bohemo; pa- 
laciano = palaciego. De carmelita deriva también su 
sinónimo carmelitano. 

Los que denotan secta, escuela, etc., derivan de nom- 
bres propios de personas, ccmio ambrosiano, antoniano 
y franciscano, de los santos Ambrosio, Antonio y Fran- 
cisco; y así, copemicano, luterano, mahometano, etc., de 
Copémico, Lutero, Mahomet, etc. De éstos los hay con 
el sufijo I ANO, que también ve;mos en latín, en cicero- 
Tiianus, por ejemplo, de Cicerón, y en castellano en los 
derivados cuyos primitivos terminan en diptongo io, ia; 
y a semejanza de éstos tenesmos agustiniano, alarconict- 



22 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

no y moratiniano , de San Agustín, Alarcón y Moratín, 
Obsérvese que los tres terminan en n. 

Los que se emplean como calificativos de terrenos- 
geológicos tienen esta terminación, quizá a imitación del 
francés ; como devoniano y siluriano, f r. devonien y si- 
lurien. Cambriano, en inglés cambrian. 

Substantivos : mase, en ano y femenino en ana. 

a) Masculinos: Son en menor número que los adje- 
tivos. Algunos, como arcano, decano^ hermano, etc., pro- 
vienen del latín (arcánus, decánus. germánus). Otros se 
han formado de un tema latino, como citano, de scitus; 
zutano, de citano ; escribano, de scriba, escriba ; gusano^ 
de cossus ; milano, por .milvano, de milvus ; verano, de 
ver; vilano, de villus. Antozano y su variante altozano, 
de ante ostium. Otros proceden del correspondiente fe- 
menino, como avellano y manzano, de avellana y man- 
zana. También los hay de origen árabe, como fulano, 
ár. qjI-í, fulán, y quizá también mengano (v. Dice. 
Acad.). Piano, del ital. piano. 

Derivados de nombres castellanos, con este sufijo, po- 
demos cita.r : ciudadano, de ciudad; serrano (adj. y s.), de 
sierra ; cirujano, de cirugía, y los de origen desconocido 
citados anteriormente. 

b) Femeninos en ana. Exceptuados los remeninos de 
los adjetivos substantivados en ana y los de los en an, 
como barragana, capitana, sacristana, etc., de barragán, 
capitán, sacristán, etc., son poquísimos los nombres for- 
mados con este sufijo; así, botana, pavana, solana y 
ventana, de bota, pava, sol y viento. Tene,mos algunos 
derivados de radicales latinos, como mañflna, de mane ; 
partesana, de pertussus (b. lat. partesana); sotana, de 
subtus, almorrana, de haemorroides, y de origen obs- 
curo rnayorana, mejorana y andana, si no deriva de an- 
dar, galbatm (pereza) y pantasana. 

Otros, como avellana, campana, fontana, manzana y 
mazana, membrana, peana, semana, tramontana, proce- 
den de los latinos avellana, campana, fontana, matiana^ 
,membrana, pedana, septimana, transmontana. 

Del árabe proceden aduana, albarrana, alcotana, ata- 



DERIVACIÓN V COMPOSICIÓX DE LAS PALABRAS 23 

razana, cerbatana, galbana y maharrana, cuyas etimolo- 
gías pueden verse en el Diccionario. 

Del italiano hemos tomado niesana, porcelana y tar- 
tana. Sabana es voz caribe. 
28. ANTE, ENTE O lENTE, masc. y fe;m., paroxítono. Proceden 
estos sufijos de los latinos ant, ent (nom. ans, ens; 
acusat. antem, entem), como se ve en amante, presente, 
temiente, de amantem, praesentem, timentem. 

La significación primitiva de este sufijo, que es la 
de participio de presente, comenzó a perderse ya en 
latin en algunos vocablos que pasaron a adjetivos, como 
prudens, prudente, o a substantivos, como dens (por 
edens, de edo, comer), diente. Esta tendencia continuó 
dominando en las lenguas romances, hasta el punto de 
que>en castellano son muy pocos los nombres con este 
sufijo que conservan la significación participial, por ha- 
ber tomado los demás, la de adjetivo o la de substantivo. 

Empleados como participios tenemos actualmente en 
castellano bullente, concerniente, condescendiente, con- 
ducente, conveniente, correspondiente, crujiente, equi- 
valente, fascinante, mirante, obediente, participante, per- 
manente, perteneciente, plasmante, recurrente, tocante y 
quizá algún otro. En la lengua antigua se usaban más, 
como pasante, temiente, etc. 

Los adjetivos en ante, ente, tente conservan en parte 
la significación participial activa y denotan a la vez que 
la idea del verbo se ha convertido en cualidad más o 
menos permanente en el nombre a quien se refiere el 
adjetivo: como caliente == que tiene calor; clemente = 
que tiene clemencia. Los substantivos denotan empleo, 
profesión, ocupación, etc.. cqmo ayudante, comediante, 
escribiente, teniente, etc. 

Los que derivan de verbos <k la primera conjugación 
terminan en ante, como andante, boyante, sollozante, 
temblante, terminante, etc., de andar, boyar, sollozar, 
temblar, terminar, etc. 

Los que derivan de verbos de la seg^mda y tercera 
conjugación terminan en ente o ie.nte. En ente, por lo 
general, si son de origen erudito. :...<- : ^q^ de 

origen vulgar. Así : 



24 JOSÉ ALEMÁN Y BOLUFER 

a) De la segunda : transcendente y proponente son los 
mismos acusativos latinos transe endentetn y proponen- 
tem, con pérdida de la m final ; pero vemos el diptongo 
en los vulgares poniente, de poner; teniente, de tener; 
respondiente, de responder; reverdeciente, de reverde- 
cer, etc. 

b) De la tercera: urgente, producente, prof érente y 
pungente son los acusativos latinos urgente,m, produ- 
centem, prof erentem y pungentem ; pero proveniente, 
recibiente y reluciente son vulgares de provenir, recibir 
y relucir. 

Hay muchos procedentes del latín y que no tienen en 
la lengua eil verbo correspondiente; así, ambiente, ausen- 
te, caliente, decente, oriente, etc., son en latín ambien- 
tem, absentem, calentem, decentem, orientem, etc., y han 
pasado al castellano sin los verbos respectivos, que se- 
rían ambir, auser, caler, decer, orir, etc. 

Algunos derivan de substantivos, como cabildante, 
comediante y galante, de cabildo, comedia y gala; con- 
trincante, de trinca, con el prefijo con. Otros proceden 
del árabe, como almirante, del ant. almiral, y éste del 
ár. jr^-*t^f, alamir. En turbante, del turco O^^, dul- 
band, no existe el sufijo. Bergante viene del gótico 
brikan. También los tenemos tomados de otras lenguas, 
como mercadante y pedante, que son italianos ; marchan- 
te y persevante, del fr. marchand y poursuivant; ro- 
zagante, en port. ro<;agante. Nigromante, del gr. vsxpó- 
¡icívxii;, con metátesis del acento, y de origen desconocido 
alicante, especie de víbora. 

Finalmente, con esta terminación los hay onoraatopé- 
yicos, como farfante, y postverbales, como trasplante. 
29. ANZA, paroxítono, es la evolución normal castellana del 
sufijo latino (a)ntia, que en dialecto leonés y en la de- 
rivación erudita, ha originado también el sufijo ancia, 
cqmo se ve en vacanza, ant., y vagancia, del lat. vaoan- 
tiam. 

Forma en castellano derivados verbales que, en ge- 
neral, denotan la acción y el efecto de la acción del 
verbo de que derivan, como alabanza = acción y efecto 
de alabar; y así, conchabanza, confianza, enseñanza, mu- 



DERIVACIOX Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 2D 

danza, pujanza, etc., etc.. de conchabar, confiar, enseñar. 
;nudar, pujar, etc. 

Los hay que designan el agente, como ordenanza, o el 
instrumento, como libranza, o el lugar, como paranza, y 
el ant. /ja&j7a«¿:a¿= habitación; también denota propie- 
dad o cualidad, como templanza, esperanza, etc. 

Tenemos algunos que derivan de adjetivos, como bo- 
nanza, de bueno, o de substantivos, como venturanza, de 
ventura ; bardanza (en la frase andar de bardanza), quizá 
de bardo, y los anticuados humildanza y Icaltanza, de 
humildad y lealtad, con pérdida de la final ad. Maes- 
tranza, de maestrar o de maestrante. Se tienen por ita- 
lianos lontananza y mescolanza = mescolanza. 

No debe reconocerse este sufijo en balanza, del lat. 
bilanx, ancis : cotanza, de Coutances, ciudad francesa, y 
agavanza = agavanzo, de origen desconocido. Tampoco 
llanos lontananza y mescolanza = mezcolanza. 

En el castellano antiguo era más frecuente este sufijo. 
La lengua moderna lo ha substituido en muchos casos 
por el erudito axcia o por cióx ; y asi, en vez de estan- 
za y vacanza, decimos estancia y vacancia; en lugar 
de duranza, excusanza y habitanza, empleamos duración, 
excusación y habitación. También por los postverbales; 
pues en vez de dudanza, demandanza, engañanza y per- 
donanza, decimos actualmente duda, demanda, engaño 
y perdón. 

En algunos persisten las dos formas, como comparan- 
za y comparación. 
30. AÑO, fem. aña, paroxítono. Estas terminaciones castella- 
nas proceden de las latinas anemn, aneam, acusativos 
mase, y fem. de los temas formados con el sufijo Axéo, 
como se ve en extraño, extraña, araña y castaña, de 
extraneum, extraneam, araneam y castaneam. El mismo 
origen tienen, como hemos visto, las voces eruditas ert 
aneo. 

Como verdadero sufijo lo tenemos en nuestra leng^ 
en los substantivos abrigaño y f cizaña = hazaña, deri- 
vados de los verbos abrigar y facer = hacer. En espa- 
daña, ermitaño, ermitaña, montaña, musgaño, paredaño, 
putaña, redaño y travesano, de los substantivos espada, 



26 



TOSE ALEMAXV BOLUFER 



ennita, monte, musgo, pared, puta, red y través. Tam- 
bién en calaña, derivado del lat. qualis, cual, y en lega- 
ña, de un vulgar formado sobre el latino lema = légaña. 

De origen obscuro o desconocido son maraña, patraña, 
pizpirigaña y algún otro. El adjetivo huraño quizá de 
fur. Cucaña y pestaña son en italiano cuccagna y pis- 
tagna, y tacaño y rebaño, en portugués, tacanho v re- 
banho. 
31. AR, oxítono. Procede del latino áRi (nom. aris, acusat. 
arem), que tiene la misma significación que ali (véase al), 
y de él tenemos en castellano adjetivos y substantivos 
eruditos y vulgares. Así, familiar, popular, regular y 
vulgar proceden, por derivación erudita, de familiaris, 
popularis, regularis y vulgaris, mientras que cellar y 
seglar vienen, por derivación vulgar, de circularem y 
secularem, de los que proceden también las formas cul- 
tas circular y secular. 

La terminación ar procede también, en algunos no,m- 
bres, de la latina arium, como se ve en abejar, habar, 
olivar y vivar, de apicularium, fabarium, olivarium y 
vivarium. 

En castellano forma este sufijo derivados nominales, 
ya adjetivos, ya substantivos. Así: 

Adjetivos: capsular, conciliar, lunar, mollar y muscu- 
lar, de cápsula, concilio, luna, molla y músculo. Albar, 
del adjetivo albo, y armilar, del latín armilla. 

Substantivos. A semejanza de altar, collar y luminar, 
de los latinos altare, collare y luminare, hemos formado 
breñar, centenar, cuajar, espaldar, faldar, pilar, tejar, 
telar, vasar, yesar, etc., de los substanivos breña, cen- 
tena, cuajo, espalda, falda, pila, teja, tela, vaso, yeso, 
etcétera, y de primitivos latinos, ijar, de ilia ; paladar, 
de palatum, etc. 

Cuando tiene significación colectiva equivale este su- 
fijo a al, con el que se confunde, notándose que si el 
primitivo tiene /, el sufijo es ar, aun cuando por su 
origen latino debiera ser al, como lugar y el ant. logar, 
del lat. lócale, al lado del culto local. Y así tenemos: 
aljezar, aliagar, aulagar, mulvar, melonnr, palomar, 
etcétera, de aljez, aliaga, aulaga, malva, melón y paloma, 



OERIVACIÓX Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 27 

todos con /, como pajar, pinar, etc., de paja y pino, que 
no la tienen. 

De muchos de estos últimos primitivos tenemos for- 
anas con / y con r; así, atochar y atochal, de atocha; cas- 
cajar y cascajal, de cascajo; jutuar y juncal, de junco; 
nabar y nabal, á& nabo, etc. 

Combinado con azo y acho vemos este sufijo en loda- 
zar y lodachar, al lado de lozadal, de lodo; con ado y 
EGO, en saladar y salegar, de sal. Muladar es variante de 
murad al. 

Con esta terminación tenemos algunos nombres toma- 
dos del árabe, como: aduar, ajuar, alamar, albihar, al- 
far, alfaliar, algar, y quizá también alijar, almaizar, al- 
mizar, etc., cuyas etimologías pueden verse en el Diccio- 
nario. 

Billar, del fr. billard; pelgar, voz familiar, equivalente 
a pelagallos. 
32. ARDO, mase, -arda, fem., paroxítono. Procede este sufijo 
del alemán hart (gótico hardus), con las vocales genéri- 
cas o, a del castellano, y lo tenemos en algunos nombres 
propios, como Bernardo, Lisardo, etc., y también en 
nombres comunes y en algún adjetivo, derivados de 
temas latino-castellanos o de temas germánicos. Su sig- 
nificación general es despectiva, como se ve en galavar- 
do, hombre alto y desgarbado ; jabardo, enjambre peque- 
ño y malo, ambos de radical desconocida, y en los si- 
guientes : 

Masculinos: bastardo, de basto; gallardo, quizá de 
gallo; nasardo, del lat. nasus, nariz; petardo, del ital. 
petardo, de peto, pedo; tabardo, en fr. tabard, y bigardo 
y begardo, del flamenco beggen, pedir, en b. lat. beggar- 
dus. Fajardo, de origen desconocido, y lombardo y pi- 
cardo, que dieron nombre a Lxvnbardía y Picardía. Lon- 
gobardo, en lat. longobardus. 

Femeninos: bombarda y sa variante lombarda, del 
lat. bambus, ruido (en b. lat. bombarda) ; buharda si de- 
riva de bufar; espingarda, del ant. alto al. springan ; 
moscarda, de mosca, y de radical desconocido billarda y 
su variante zñllalda; cucarda, ir. cocarde ; pcnchigarda, voz 
de gerinanía, si no es compuesta de carda, y zalagarda. 



28 



JOSÉ ALEMANY BOLUFER 



Alabarda, del ant. al. helmibarte; alfarda, del ár. 
sj¿já)\, alfarda; gabarda, síncopa y apócope de galabar- 
dera, del ár. persa w^i/ calb + o^^ uard. Albarda, quizá 
de barda, con el art. ár. al. 

No debe reconocerse este sufijo en los disílabos, como 
cardo, dardo, etc., que tienen distinto origen, ni en los 
postverbales, como resguardo, ni en los compuestos, 
como leopardo. 

33. ARIO, paroxítono. Es la ■ forma erudita del mismo sufijo 
latino ARIO (nom. arius o arium), del que procede tam- 
bién el sufijo vulgar ero. Asi, contrario, estatuario, la- 
pidario y notario son en latín contrarius, statuarius, la- 
pidarius y notarius. Asimismo del latín solitarius tene- 
mos la forma erudita solitario y la vulgar soltero. 

Forma en castellano derivados nominales, ya substan- 
tivos, ya adjetivos que en su mayor parte se usan tam- 
bién como substantivos. 
Los substantivos denotan: 

a) Profesión u ocupación, como bibliotecario, botica- 
rio, corsario y cosario, funcionario, presidiario, templa- 
rio, etc., de biblioteca, botica, corso y coso, función, 
presidio, templo, etc. Herbolario, del lat. herbula, dim. 
de herba = hierba. 

b) Persona a cuyo favor se cede algo, como conce- 
sionario y concesonario, cesionario, el ant. comisionario, 
substituido por comisionado, pensionario, etc., de con- 
cesión, cesión, comisión, pensión, etc. 

c) El lugar o sitio donde se juntan o guardan obje- 
tos de la especie y clase del primitivo, como antifonario, 
campanario, devocionario, diccionario, etc., de antífona, 
campana, devoción, dicción, etc. 

Los primitivos en ia pierden el diptongo ante el su- 
fijo, coimo se ve en relicario, de reliquia. También pier- 
den la i del diptongo interno las formas cesonario, con- 
cesonario y confesonario, al lado de cesionario, conce- 
sionario y confesionario, de cesión, concesión y confe- 
sión, e incensario, de incienso. 

Faldulario, de un supuesto faldula, diminutivo de 
falda; perdulario, quizá por perdudario, de un participio 
anticuado en -udo. Vendimiario, del fr. vendimiaire. 



DERIVACIÓN' Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 29 

Adjetivos. Disciplinario, escriturario, expedicionario, 
fraccionario, z'isionario, etc., de escritura, expedición^ 
fracción, visión, etc. 

Usufructuario, del latín usuf ructuarius ; obituario, 
del lat. obitus -us; humanitario, del lat. humanitas, de 
-atis, con pérdida de la final temática at. 

También los hay derivados de numerales, como cen- 
tenario, de centena; treintanario, por el ant. treintena- 
rio, de treintena; cincuentenario, de cincuentena, etc. 
34. ARRO, fem. arra, paroxítono. Sufijo despectivo de origen 
ibérico, como se ve en las voces bizarro, chaparro y 
chaparra, ganiarra, guijarro y pizarra, que son en vas- 
cuence bizarra, zabarra, gamarra, eguijarria y pizarra, 
y en nombres de la antigua vasconia, como Navarra. 

Como tal sufijo lo tenemos en buharro, cacharro, 
cegarra, cotarro, cucarra, chicharro, mocarro, panarra y 
patarra, derivados de buho, cacho, ciego, coto, cuco, chi- 
na, moco, pan y patata. Cigarra, del lat. cicada, con cam- 
bio de sufijo: chicharra y chicharro, variantes de cigarra; 
cigarro, lo derivan de cigarra; pitarra = pitaña. En 
mangajarro, de manga, se halla combinado con ato. 

Hay algunos de origen desconocido, como bigarro = 
bigaro ; caparra = garrapata, y caparra = ital. caparra ; 
cocharro, cucharro; gabarro, en fr. chiavart y en italiano 
chiavardo ; gabarra es lo mismo en ital. y provenzal ; gal- 
farro =^ gavilán, parece tener la misma raíz que éste ; 
gomarra c^ voz de germanía. \'éase, además, el sufijo 
orro. 

De origen árabe son: alcaparra, atafarra, cimitarra, 
guitarra, jarra, moharra y muliarra, zamarra y zama- 
rro, que en aquella lengua suenan g-Jul, alcaparra, del 
gr. /cncxcrp'.;; já*Jl, atajar; j « w.^^, chimexir; ^j^^^ qui- 
tara, del gr. z'.Ocr'pa; 8j^, chara; v^y>^-*, moharrib, y 
j^-^*", qamur, a todos los cuales, como se ve, los hemos 
duplicado la r o dado la terminación de nuestro sufijo. 

Garra y garro proceden del cimbro gar; marro y ma- 
rrar, del germ. marrjan; amarra y amarrar, del neer- 
landés marren; catarro, del lat. catarrhus. gr. x6r:»¡5poo<;. 

Butifarra y guzpatarra son compuestos, y desgarro, 
despilfarro, engarro, etc., postverbales. 



3o 



boletín de la real academia española 



35. ARTE, paroxítono. Este sufijo, variante francesa del mismo 

origen que ardo_, lo tenemos en espadarte, de espada ; 
estandarte, de la radical de extender (estender), b. lat. 
standardum, y velarte, de raíz desconocida, Petarte, 
ant. = petardo, y placarte son en f r. pétart y placard : 
talabarte es lo mismo en portugués ; baluarte, del al. boll- 
werk. 

36. ARZo, fem. arza, paroxítono. Las pocas voces castellanas 

que tenemos con esta terminación no tienen primitivo 
conocido, y son : arifarzo, voz de germanía ; cadarzo, 
que quizá tenga la misma radical que cadejo; escarza 
y escarzo; ¿rainar^a = alhargama =^ alharma, que debe 
haberse formado de la misjma voz árabe que ésta, pero 
sin el artículo, o sea de J-«^.=^,harmal; magarza, en la 
cual debe verse también el radical de su equivalente 
matricaria, y jaguarzo y su variante juaguarzo, voz que 
los árabes de la península nos dan en la forma ^\jú^^ 
xacraz, o j^l^iL^, xacuaz. 

37. ASCO, fem. asca, paroxítono. Este sufijo, que parece una 

variante de isco, con a por i, para dar significación 
aumentativa a los nombres que forma (comp. nevasca y 
nevisca), lo tenemos en los substantivos borrasca, del 
lat. bóreas; chubasco y ant. chubazo, del lat. pluvia, 
lluvia; nevasca, de nevar; peñasco, de peña; ternasco, 
de tierno; verdasca y su variante vardasca, de verde, y 
también en carrasco, adj., en pino carrasco, y carrasca, 
de primitivo desconocido. 

En chavasca, al lado de chasca, chamarasca y hojaras- 
ca, tiene significación colectiva, y en los dos últimos se 
halla combinado con el sufijo ar, pues derivan, el prime- 
ro, del lat. flamma, y el segundo, de hoja. Varbasco y 
verbasco, del lat. verbascum ; damasco, del nombre de la 
ciudad así llamada; tarasca, del fr. tarasque ;_^/íaj'Cí7 y 
/raíca=: hojarasca, son italianos, y añasco, del ár. 
^^.-cí^jül, annaxic. 

Bergamasco, adj. de Bérgamo. 

Basca es lo mismo en vascuence. Frasco, del lat. 
phlasca, y chasco, de origen desconocido. Vasco es apó- 
cope de vascones. El mismo sufijo debe verse en los ape- 
llidos Lagasca, Vclasco, etc. 



DERIVACIÓN' Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 3 1 

38. ASTO, fem. asta, paroxítono. Por pérdida de la r de 

ASTRO, tenemos algunos nombres en asto, asta, como 
canasta y canasto, de canastro (lat. canistrum, pero gr. 
•/ctvaítpov); avucasta, de avuca, despectivo de ave, lo mis- 
mo que avucastro ; el ant. Icbrasto, por lebrastro, de lie- 
bre ; banasta, del lat. benna, por analogía con canasta. 
Dinasta, iconocliasta, reconocen otro origen ; gr. o-j- 

vasTT,; y s'.zovozXoíaTr;:. 

ASTRE. Véase astro. 

39. astro, fem. astra, paroxítono. Procede del latín astcro 

(nom. áster, acusat. astrum), como se ve en hijastro, 
oleastro, padrastro y pinastro, de filiastrum, oleastrum, 
patrastnun y pinastrum. 

Denota este sufijo que el nombre derivado no tiene 
todas las condiciones del primitivo y, por tanto, que 
comparado con él es inferior en calidad, o sea es des- 
pectivo. En castellano fonna sólo substantivos, derivados 
de otros substantivos. Así : camastro, hijastra, filoso- 
fastro, pilastra, poetastro y politicastro, de cama, hija, 
filósofo, pila, poeta, político. Zarrapastra, de zarpa, con 
el despectivo arr.\ en el interior de la palabra. 

Dialectal debe ser la variante astre que vemos en pi- 
llastre, de pillo ; pollastre, al lado de pollastro, y en so- 
llastre, pinche de cocina, de sollar. 
ata. Véase ato, i. 

40. ATARio. Procede este sufijo de los nombres latinos en 

atarius, como se ve en colcgatario, comendatario, como- 
datario, legatario y mandatario, de collegatarius, com- 
mendatarius, commodatarius, legatarius y mandatarius. 

En castellano se une al radical de verbos de la prime- 
ra conjugación y denota, como el sufijo ario, la persona 
a cuyo favor se verifica la acción del verbo; es decir, 
que designa el término paciente de los agentes en or, 
ante o en ista; como prestatario, aquél a quien presta 
el prestamista; renunciatario, aquél en cuyo favor re- 
nuncia el renunciante, y así : arrendatario, consignatario, 
destinatario, feudatario y mandatario , de arrendar, con- 
signar, do^tinnr. friul tr nnt v m-.iKJar. Dignatario, de 
dignarse 

Censatario, de censuar, con pérdida de la u del dip- 
tongo. 



32 JOSÉ ALEMÁN Y BOLUFER 

41. ATE, paroxítono. De origen incierto, como ato (2), tenemos 

este sufijo en algunos substantivos derivados de nom- 
bres de frutas, denotando que el derivado está hecho de 
la materia del primitivo, como almendrate^ avenate, pi- 
ñonate y uvate, de almendra, avena, piñón y uva. 

También lo vemos en horcate, de horca, y en botarate ; 
pero no en granate, si deriva del lat. granatum, y no de 
grano. Disparate, de disparatar, es postverbal. 

Terminados en -ate tenemos, además, algunos nom- 
bres tomados del azteca o mejicano, como chocolate^ 
petate, tomate, de chocolatl, petlatl, tomatl, y otros pro- 
cedentes del árabe, como acicate, mogate, quilate, de 
ui.'L*j...:i^JI, axaucat; ^Í2*x, mogati; -i?ljí^'¿, quiratr^j- 
caparate, del hol. sohaprade. 

42. ÁTICO, esdrújulo o proparoxítono. Es la forma erudita del 

sufijo latino ático (nom. aticus, acusat. atícmn), como 
se ve en fanático, lunático, dogmático y selvático, de fa- 
natícus, lunatícus, dogmatícus y silvatícus. Del mismo 
proceden también los sufijos adgo, azgo y aje. 

Pocas son las formaciones castellanas con este sufijo; 
pero podemos citar bobático, de bobo; flemático, de 
flema ; friático, de frío ; el ant. vinático, de vino, y te- 
mático, que en su acepción de temoso procede de tema 
y no del gr. Osaa-i/ó;. 

Morganático, del germ. morgjan, como el fr. morga- 
natique. En algunos tenemos la forma popular y la eruh 
dita, como selvático y salvaje, ant. selvaje. 
ATivo. Véase ivo. 

43. ATO, I, paroxítono. Procede del latín -ato (nom. atus, um; 

acusat. atum) ; así, alegato, cerato, cordato, inquilinato 
y mandato son en latín allegatum, ceratum, cordatus, 
inquilinatus y mandatum. Del mismo deriva tamibién el 
vulgar ADO. 

En castellano forma nombres masculinos derivados 
de otros nombres, y que denotan dignidad, oficio, juris- 
dicción, y algunos, además, el tiempo que ésta dura y 
el territorio sobre que se extiende, como se ve en caba- 
llerato, cardenalato, deanato, decanato, economato, pro- 
vincialato, provisorato, etc., de caballero, cardenal, deán^ 
decano, ecónomo, provincial, provisor, etc. 



DERIVACIÓN' Y COMPOSICIÓN DE L.\S PALABRAS 33 

Tiene su equivalente en ía, como mariscalato = ma- 
riscalía, y en algunos ha substituido a azgo, como arce- 
diauato = ant. arcedianazgo ; cardenalato = ant. carde- 
nalazgo. 

Sen'ato, del ár. s:>S7=», herbat. Malato, del lat. male 
habitus. Asesinato y replicato, de asesinar y replicar. 
Desacato es postverbal. 

De primitivo desconocido tenemos corbato, mojigato 
y su síncopa mogato, aunque éstos y carromato pueden 
pertenecer al sufijo siguiente. (V. ato, 2.) 

Los químicos emplean también este sufijo en alcoho- 
lato, de alcohol; fosfato, de fósf(oro); muriato, del lat. 
muría; nitrato, de nitro, etc. Espato, del al. spath. 

Los femeninos en ata, como batata, bravata, camina- 
ta, repasata, serenata, sonata y algunos otros, proceden 
del italiano ; pero también los tenemos formados en nues- 
tra lengua, como culata y fogata, de culo y fuego*; ca- 
balgata, pegata y zñajata, de cabalgar, pegar y viajar, y 
de otros orígenes, v. gr. : alfayata y azafata, de los mas- 
culinos alf ayate y azafate ; horchata, de hordiate ; cor- 
bata, del f r. cravate ; alpargata, del vasco abarca por me- 
diación del ár. español .ií-IíjxjI albargat; catarata y pe- 
rorata, del lat. cataracta^ perorata, etc. 

ato, 2. De origen distinto del anterior y además in- 
cierto, tenemos este sufijo formando diminutivos de 
nombres de animales, como ballenato, cervato, chivato, 
lebrato, lobato, mulato = ant. muleto y niñato, de ba- 
llena, ciervo, chivo, liebre, lobo, mulo y niño. También 
en jabato, de jabalí, y en el adjetivo morato, de moro. 
AT0R10. Véase torio. 

44. AYO. A semejanza de ochavo y octavo, que proceden del 
lat. octavus. tenemos en casteJla.no esta terminación, 
como sufijo que entra en la formación de numerales 
fraccionarios mayores de diez, pues hasta este número, 
con excepción de seisavo, poco usado, empleamos los 
mismos ordinales. 

El Diccionario, en este particular, no sigue un siste- 
ma único. Constan en él los fraccionarios en avo corres- 
pondientes a los cardinales desde 1 1 hasta 20, inclusive ; 
así. onzavo, dozavo, trezavo, etc. Desde 20 en adelante. 



34 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

con excepción de treintaidosavo, no incluye más que los 
correspondientes a las decenas, como veintavo, treintavo, 
cuarentavo, etc., hasta centavo, con lo cual parece indicar 
que no puedan usarse veintiunavo y los demás, que son 
tan legítimos y usuales como treintaidosavo, según se de- 
duce de lo que se lee en el artículo avo. 

Algunos, como ochavo, centavo, se usan como subs- 
tantivos. 
45. AZ_, oxítono. Únicamente en agraz, de agro ; en rapaz y su 
femenino rapaza, si derivan de rapar y no son una acep- 
ción figurada del adjetivo rapaz; en capataz, del lat. 
caput, cabeza, y en los adjetivos lenguaraz y montaraz, 
de lengua y monte, con el sufijo araz (ario + az), vemos 
este sufijo en castellano, porque las demás voces en az 
las hemos tomado, formadas ya, de otras lenguas. Así: 
Audaz, capaz, contumaz, eficaz, falaz, feraz, fugaz, 
locuaz, mordaz, primaz, pugnaz, rapaz, sagaz, veraz, etc., 
proceden de los acusativos latinos audacem, capacem, 
contumacem, eíficacem, falacem, feracem, fugacem, lo- 
quacem, m.ordaoem, primacem, pugnacem, rapacem, sa- 
gacem y veracem. 

A lataz, del griego Xáxcz?, le hemos cambiado el acento 
-por analogía con los anteriores. 

Torcaz es apócope del ant. torcazo; solaz, de solacio, 
etcétera. 
Disfraz es postverbal, y contrahaz, compuesto de naz. 
Del árabe proceden agraz, albarraz, alcahaz, arrayaz, 
arriaz y quizá algún otro, cuyas etimologías pueden ver- 
se en el Diccionario. 

Para los patronímicos en az, véase ez átono. 
46. AZGO y anticuado adgo, paroxítonos. Son las formas nor- 
males de la derivación castellana del sufijo latino ático 
(nom. -atícus, acusat. -atícum), así : montazgo y portaz- 
go, de montadgo y portadgo, y éstos, de montattcum y 
portaticum, formas del bajo latín derivadas de mons, 
monte, y porta, puerta. 

Con este sufijo tenemos en castellano substantivos de- 
rivados de noanbres de personas y de verbos ; los pri- 
meros denotan título o dignidad, como alarifazgo, almi- 
rantazgo, arcedianazgo, cacicazgo, de alarife, almirante, 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 35 

arcediano, cacique; también suelen designar la acción 
que constituye en tal dignidad a la persona designada 
por el primitivo, como padrinazgo, de padrino, y tiempo, 
como noviazgo-, de novio. 

Los derivados de verbos denotan acción y efecto, 
como hallazgo, de hallar, y hartazgo, de hartar. Al lado 
de azgo se ve también la forma en aje, como compa- 
drazgo y compadraje, de compadre. 
47- Azo, fem., AZA, paroxítono. Procede este sufijo del latino 
ACEO (nom. aceus, a; acusat. acéum, am), como vemos 
en hornazo y hornaza, de fornaceum, ceam ; gallinazo y 
gallinaza, de gallinaceum, ceam; terrazo y terraza, de 
terraceum, ceam. 

En nuestra lengua se junta a adjetivos, a substantivos 
y a verbos, con las siguientes significaciones: 

Primero: Añadido a adjetivos, les da significación au- 
mentativa con cierto matiz despectivo, como vemos en 
bribonazo, gnlosazo, grandazo, haraganazo y simplazo, de 
bribón, goloso, grande, haragán y simple. 

Segundo : Añadido a substantivos : 

a) Tiene la misma significación que con los adjetivos; 
así: animalazo, calzonazos, galeaza, hotnbrazo, madra- 
za, padrazo y señoraso, dc animal, calzones, galea, hom- 
bre, madre, padre y señor. Carpazo y boyazo, de cuerpo 
y buey, con la vocal originaria. 

Picaza, ave, del lat. pica, cuya misma significación 
tiene. 

Sin dejar de tener significación aumentativa, domina 
la despectiva en aceitazo, lagunazo a! lado de lagunajo, 
mostazo, ramblazo, vistazo, etc., de aceite, laguna, mos- 
to, rambla, vista, etc ; y especialmente en los femeninos, 
como babaza, bestiaza, carnaza, melaza y pajaza, de 
baba, bestia, carne, miel y paja. Sangraza, de sangre, 
al lado de la form?. cult? sa"^"-^-^ '-1 ht. sanguis. 
• sangre. 

b) Denota origen o semejanza, materia, etc., especial- 
mente en los femeninos, como aguaza, gallinaza, linaza, 
espinazo, pinaza, de agua, gallina, lino, espina y pino. Pa- 
llazo, y las formas con s, pallaso y payaso, del lat. palea. 
paja. 



36 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

c) Expresa el golpe dado con el objeto designado por 
el primitivo, tomado como instrumento, o el efecto pro- 
ducido por este golpe, como en ahanicazo, aguijonazo, 
alabardazo, alazo, alfilerazo, arcahuzazo, baquetazo, can- 
dilazo, cañonazo, capirotazo, cordelazo, cucharazo, ga- 
rrotazo, latigazo, pajazo, ramalazo, sablazo, tizonazo, etc., 
de abanico, aguijón, alabarda, ala, alfiler, arcabuz, baque- 
ta, candil, cañón, capirote, cordel, cuchara, garrote, lá- 
tigo, paja, ramal, sable, tizón, etc. Testarazo, por teste- 
razo, de testera, como su equivalente testarada. 

A veces designa la parte en que se recibe el golpe, como 
espaldarazo, de espaldar. Compárese pescozada, de pes- 
cuezo. 

Tercero : Unido a temas verbales denotando el efecto 
de la acción, en arañazo, de arañar, y quebrazas, de que- 
brar. 

Ligamaza, quizá de ligar, o compuesto de éste y el subs- 
tantivo maza. 

Denotando golpe tiene sinónimos en ada, como tes- 
tarazo == testarada = testerada (de testera) ^ testada 
(de testa); tijeretazo = tijeretada (de tijereta) = tijera- 
da, de tijera; rodillazo = rodillada; también, sin deno- 
tar golpe, en nevazo = nevada, etc. 

Forma también el adjetivo cebadazo, a, de cebada. 

Combínase con el sufijo ox, como en aguzonazo, de 
aguzar ; y con ote, como en picotazo, de pico. 
AZÓN. Véase zon. 

48. BLE (o mejor able, ible, paroxítonos). Procede este su- 
fijo del latino bilí (nom. bilis, acusat. btlem), como abo- 
minable, adorable, amable, creíble, feble, visible y volu- 
ble, que son en latín abominabilis, adorabilis, amabilis, 
credibilis, flebilis, yisibilis y volubilis. 

Forma en castellano adjetivos, casi todos verbales, que 
denotan que el substantivo con quien conciertan posee 
capacidad o aptitud para que se verifique en él la signi- 
ficación del verbo, como comestible = que puede co- 
merse; combustible rz: que puede ser quemado, etc., los 
cuales, como se ve, tienen significación pasiva ; pero los 
hay también con significación activa, como agradable = 
que agrada; favorable = que favorece; responsable 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN" DE LAS PALABRAS 37 

= que responde por alguien; saludable, que sirve 
para conservar o restablecer la salud ; y los hay, final- 
mente, que tienen las dos; como falible = que pue- 
de engañarse o engañar ; movible = que puede moverse, 
o que es capaz de recibir movimiento. Los derivados de 
verbos intransitivos o de nombres son los que especial- 
mente tienen significación activa. 

Los adjetivos que con este sufijo derivan de verbos 
de la primera conjugación, terminan en able; y los que 
proceden de verbos de la segunda y tercera, en ible. No 
hay formaciones castellanas en eble, oble, uble; pues 
los adjetivos que asi terminan los hemos recibido for- 
mados ya del latín, como deble y su compuesto endeble, 
feble, mueble e indeleble, que proceden de los acusativos 
debilem, flebilem, movilem e indelebilem. Así también 
doble, moble, noble, y los compuestos de éste, vienen de 
duplum, movilem y nobilem ; roble del ant. robre, por 
disimilación, y éste, de roborem. En uble no tenemos más 
que a soluble, con sus compuestos disoluble, etc., y vo- 
luble, de solubilem y volubilem. 

De verbos de la primera conjugación tenemos, entre 
otros muchísimos derivados, los siguientes : abonable, 
cambiable, confiscable, laborable, plegable, polvorizable 
y pulverisable, de abonar, cambiar, confiscar, laborar, 
plegar, polvorizar y pulverizar. 

Hay algunos sin verbo de que deriven, y proceden del 
participio pasivo castellano, o del supino latino del verbo 
correspondiente; así, combustible, compresible y prescrip- 
tible, de los participios, combusto, compreso y prescrip- 
to; como admisible, conductible, corrosible y responsa- 
ble, de los supinos admissum, conductum, corrosum y 
responsum. 

Obsérvese que los participios como combusto, compre- 
so y prescripto, de que nacen estos derivados, son latinos ; 
es decir, no han sido formados en castellano ; y, por tan- 
to, puede decirse que todos estos adjetivos derivan de los 
supinos latinos : combustum, compressum y prescriptum. 

De verbos de la tercera y segunda: convenible, exigi- 
ble, finible. rngible, sennble y unible, de convenir, exi- 
gir, ant. finir, rugir, servir y unir: ,tíí como aborrecible. 



38 



JOSÉ ALEMANY BOLUFER 



atraíble, componible, hendible, movible y volvible, de abo- 
rrecer, atraer, componer, hender, mover y volver. Ase- 
quible, del lat. assequi. 

Derivan de substantivos; bonancible, canonjible y de- 
fectible, de bonanza, canonje y defecto ; manuable, del 
latín manus, y saludable, de salud. 

Tenemos, finalmente, algunos compuestos sin el simple 
del cual se formen, como infatigable, que hemos formado- 
de in y fatigar; inllevable, que en buena fonética debe ser 
illevable, de in y llevar, e irreconciliable, de in y recon- 
ciliar. Estos adjetivos son derivados y compuestos a la 
vez. 

49. BUNDO, paroxítono. Los pocos adjetivos que tenemos en 

castellano con esta terminación son de origen erudito, y 
proceden de los latinos en bundus, derivados verbales 
que añaden a la significación del participio de presente 
del respectivo verbo, la idea de intensidad o duración, 
como se ve en cogitabundo, errabundo, furibundo , mori- 
bundo, nauseabundo, sitibundo, tremebundo y vagabun- 
do, que son en latín cogitabundus, errabundus, etc. 
cico, ciLLO, CITO. Véase ito. 

50. ciÓN (ación, ición), oxítono. Deriva del latino tion (nom. 

tio, acusat. tionem), y se junta a temas verbales para ex- 
presar la acción del verbo y el efecto de dicha acción. Casi 
todos los nombres que tenemos con esta terminación son 
latinos; así, abdicación, alteración, abolición, admisión, 
bendición, dentición, locución, secreción, -etc., etc., proce- 
den de los acusativos latinos abdicationíem, altercationem, 
abolitionem, admissionem, benedictionem, dentitionem, 
locutionem, secretionem, etc., etc. 

Pero tenemos algunos formados en castellano, casi to- 
dos de verbos de la primera conjugación, muy pocos de la 
tercera y creo que ninguno de la segunda. Los que se for- 
man de verbos de la primera terminan en ación; y los 
de la tercera, en ición. Así, altercación, apreciación, 
embarcación, desmembración, al lado de dismembración, 
y sobornación, derivan de altercar, apreciar, embarcar, 
desmembrar y soboYnar; mientras que fundición, tundi- 
dición y muquición, proceden de fundir, tundir y muquir. 

Blanquición supone un primitivo, blanquir, que no te- 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 3g 

nemes ; pero si blanquiza y blanquizco : guarnición del 
ant. guarnir, hoy guarnecer. 

De algunos tenemos las dos formas, o sea la castella- 
na y la latina, asi : disecación, de disecar, y disección, de 
dissectionem ; pudrici^n, de pudrir, y putrefacción, de 
putrefactionem. 

Puede afirmarse que los terminados en ción, no prece- 
dida esta terminación de a o i, son latinos. Asi, ablución, 
abstracción, acepción, polución, retribución, secreción, 
etcétera, proceden de ablutionem, abstractionem, aceptio- 
nem, pollutionem, retributionem, secretionem, etc. Sólo 
succión, y no sé si algún otro, hemos formado, por ana- 
logia con los anteriores, de suctum (supino de sugere, 
chupar), con el sufijo ion, que es el que en realidad forma 
los nombres latinos de que proceden los nuestros en ción. 

Tenemos algunos derivados nominales que, no obstante, 
designan la acción y efecto del verbo hipotético que su- 
ponen ; así, caseación, del lat. caseus. queso, como si tu- 
viéramos el verbo casear; azña^ión, de ave; aeración, del 
latín aer^ aire, y quizá algún otro. 

Los hay compuestos con prefijo, como desasimilación, 
imperforación, extradición, de des, in y extR-\: y tam- 
bién de dos voces latinan, como aerostación, de aér y 
statio, onis. 

Del significado abstracto tomaron estos nombres, ya en 
latin, el concreto; asi embarcación, significa también la 
nave en que se embarca ; fundición, el lugar en que se 
funde. 

La forma vulgar del sufijo latino tion en nuestro ro- 
mance, es zÓN, que se conserva a veces al lado de la eru- 
dita, así : castración y castrazón, de castratiónem, y con 
significación distinta ración y razón, de ratiónem, y los 
anticuados criazón y criación de creatiónem. 
51. CULO, fem.-CULA, paroxítono. Tenemos esta terminación en 
\oces eruditas tomadas del latín, como aurícula, clavicu- 
la, mayúsculo, minúsculo, músculo, ranúnculo, etc., que 
son en lat. aurícula, clavicula, majuscülus, etc. Car- 
búnculo y su síncopa carbunclo, de carbunculus. A imi- 
tación de éstos se ha formado molécula, de moles, mole. 
CUNDO. Véase undo. 



40 JOSÉ ALEMÁN Y BOLUFER 

52. DAD (edad, idad), oxítono. Procede del sufijo latino tat(i) 
(nom. tas, acusat. tatem), y en los nombres castellanos 
que tenemos con esta terminación debemos distinguir dos 
grupos, o sea: los que proceden directamente del latín, 
como bondad, de bonitatem, y los que ha formado el cas- 
tellano, como afectuosidad, de afectuoso. 

En los que proceden del latín, debemos distinguir tres 
derivaciones, que son: 

a) La derivación vulgar, o sea aquella en que las pala- 
bras han pasado por todas las leyes de la evolución del 
latín al castellano, así : bondad, de bonitatem ; verdad, de 
veritátem, 

b) La derivación semierudita, en la cual sólo se cum- 
plen algunas leyes de la evolución, así : debilidad, de de- 
bilitatem ; atrocidad, de atrocitatem ; fidelidad, de fideli- 
tatem. Estas tres voces, en la derivación vulgar, habrían 
perdido la i de penúltima sílaba, y las dos primeras se- 
rían en castellano debildad y atrozdad, como la tercera 
es fieldad en el castellano antiguo. 

c) La derivación erudita, que loma las voces del latín 
cambiándoles sólo la terminación, o sea teniendo en cuen- 
ta únicamente la ley de las finales y la de las consonan- 
tes duplicadas. Así dificultad, facultad, libertad, puber- 
tad y voluntad, de difficultatem, facultatem, libertatem, 
pubertatem y voluntatem, respectivamente. 

Los derivados propios del castellano tienen el sufijo 
edad o IDAD que se añade a adjetivos, y denota, en abs- 
tracto, la cualidad expresada por el primitivo. "Pero 
— como dice Monlau — esta abstracción no es tanta, tan 
elevada o en tan alto grado como la que se connota con 
los adjetivos correspondientes substantivados y con el 
artículo neutro, como lo bueno, lo bello, lo cruel, lo jus- 
to, etc. Los femeninos en dad expresan una abstracción, 
pero todavía como característica, calificativa o propia 
de una persona o cosa; y los adjetivos neutros expresan 
algo substancial, como esencial e independiente de las 
realidades. Los femeninos en dad expresan cualidades, 
y los adjetivos neutros tomados substantivadamente ex- 
presan seres ideales en quienes se hallan completamen- 
te realizadas las cualidades. Así la bondad es una cua- 



DERIVACIÓN" Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABÍL\S 41- 

lidad abstracta, pero que todavía participa de concreta, 
porque siempre se refiere a una persona, a una acción, 
a una cosa, etc., al paso que lo bueno es el colmo de la 
abstracción de bondad, es el bien puro, como absoluto, 
realizado y como existente de por sí." 

No es indiferente la adición del sufijo edad o idad, 
pudiendo darse las siguientes reglas, que sirven, en parte, 
también, para determinar el origen del derivado: 

I.* Si el primitivo es bisílabo y no termina en conso- 
nante, o sea cuando el derivado resulte trisílabo, se aña- 
de el sufijo edad; así, bronquedad, cortedad, cultedad, 
flojedad, gafedad, manquedad, mocedad, parquedad, po- 
quedad, salvedad, sequedad, terquedad, tosquedad, va- 
guedad y viudedad, derivan de los adjetivos bronco, cor- 
to, culto, flojo, gafo, manco, mozo, parco, poco, salvo, 
seco, terco, tosco, vago y viudo. Las excepciones, como 
tersidad, de terso, son rarísimas. 

Obsérvese necedad, de necio, con pérdida del dipton- 
go io; pero los demás en io, sólo pierden la o, como se ve 
en suciedad y zafiedad, de sucio y zafio. 

Amistad, en b. lat. amicítas, atis ; veleidad, con idad, del 
lat. velle, querer. 

Los trisílabos en idad, puede decirse que son todos la- 
tinos. Así, equidad, fatuidad, etc., de aequitatem y fa- 
tuitatem, etc. ; pero no podemos decir que los en edad 
sean todos castellanos, porque también los hay latinos, 
como nimiedad y novedad, de nimietatem y novitatem. 

2.* Si el primitivo tiene más de dos sílabas o es bi- 
sílabo terminado en consonante, es decir cuando el deri- 
vado ha de tener más de tres sílabas, se añade el sufijo 
IDAD, así: barbaridad, maternidad, medianidad, de bár- 
baro, materno y mediano ; como actualidad, anualidad y 
prioridad, de actual, anual y prior; y afectuosidad, agua- 
nosidad, efectividad, exterioridad, heterogeneidad, la- 
boriosidad y prodigiosidad, de afectuoso, aguanoso, efec- 
tivo, exterior, heterogéneo, laborioso y prodigioso. 

Los adjetivos en able toman la forma latina en büis 
al recibir el sufijo; asi, permeabilidad de permeable, lat. 
permeabilis; apacibilidad de apacible, lat. apacibilis; ve- 
getabilidad, de vegetable, lat. vegetabilis. etc. 



-4^ JOSÉ ALEMÁN Y BOLUFER 

Voces de cuatro silabas terminadas en edad hay muy 
pocas, y quizá no sean más que antigüedad, impropie- 
dad, al lado del cultismo impropriedad, y enfermedad, de 
los latinos antiquitatem, improprietatem e infirmitatem, 
y el castellano voltariedad de voltario. También algu- 
nos anticuados, como certanedad, al lado de certinidad, 
de certano. 

Los de cinco, seis y siete silabas, tanto si son latinos 
como castellanos, terminan todos en idad ; asi, amabi- 
lidad, imposibilidad e in corruptibilidad, de amabilitatem, 
imposibilitatem e incorruptibilitatem ; como masculinidad, 
ilegitimidad y oleaginosidad, de masculino, ilegitimo y 
oleaginoso. Sólo voluntariedad y su compuesto involun- 
tariedad terminan en edad. 

Algunos en idad sincopan la i, como liviandad, me- 
rindad y mezquindad, de liviano, merino y mezquino, en 
vez de livianidad, etc. Asimismo mortandad, por mor- 
taldad, síncopa de mortalidad, lat. mortalitatem. 

Humedad, de húmedo, quizá por humedidad ; frial- 
dad, del adj. latino friabilis, lo mismo que friabilidad. 
Fealdad supone también un vulgar foedalis, derivado de 
foedus, feo. 

En algunos derivados equivale este sufijo a ura; a^ 
tersidad = tersura, de terso ; y a ía, como mediani- 
dad = medianía, de mediano. 
33. DERO, fem. DERA^ paroxitono. Es el resultado de la evolu- 
ción normal del sufijo latino torio {toiro, toero, tuero, 
tero; doiro, doero, duero, dero), como cobcrtoira, co- 
bertuera y cobertera, de coopertoriam ; asmaduera (Ber- 
ceo, S. D. 306) y asmadero, ant. también, de aestimato- 
riam y -torium. En la derivación erudita persiste inaltera- 
ble el sufijo, como vemos en transitorio, de transitorius. 

Forma derivados verbales, adjetivos y substantivos, 
que terminan en adero, edero, idero, según deriven de 
verbos de la primera, segunda o tercera conjugación; así, 
asadero, de asar; tendedero, de tender; asidero, de asir. 

I." Los adjetivos denotan la posibilidad o la necesidad 
de que la significación del verbo primitivo se cumpla en 
el substantivo a quien aquéllos se refieren, como asade- 
ro, a propósito para asarse ; casadero, que está en edad 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 4 3 

de casarse ; perecedero, que ha de perecer, y así, ahogade- 
ro, colgadero, cerradero, comedero, dh'ididero, durade-. 
ro, hacedero, levadero, llevadero, etc., de ahogar, colgar, 
cerrar, comer, dividir, durar, hacer, levar, llevar, etc. 

Los hay que tienen significación activa y expresan que 
el nombre con quien conciertan tiene virtud o capacidad 
para ejecutar la acción del verbo, como apretadero = 
que tiene virtud de apretar, barredero = que barre, dor- 
midero = que hace dormir. Casi todos los de esta clase 
han pasado a substantivos. 

2." Los substantivos designan generalmente el lugar 
en que puede verificarse la acción expresada por el ver- 
bo primitivo, como abrevadero = paraje donde se abre- 
va, arrastradero = camino por donde se arrastra, y así, 
acaballadero, burladero, degolladero, echadero, nadade- 
ro, patinadero, pudridero, sesteadero, tentadero, resisti- 
dero y su síncopa resistero, de acaballar, burlar, dego- 
llar, echar, nadar, patinar, pudrir, sestear, tentar y resistir. 

Con esta significación hay algunos femeninos, como 
acechadera y corredera, de acechar y correr. 

También designan el instrumento, como prendedero, 
ahogcídero, coladero, de prender, ahogar y colar; y es- 
pecialmente los femeninos, como agramadera, coladera, 
nadadera, paradera, regadera y rociadera, etc., de agra- 
mar, colar, nadar, parar, regar y rociar. 

Designando el lugar o el instrumento tienen su equi- 
valente en dor; así, el ant. comedero ha sido substituí- 
do por el moderno comedor, y, en cambio, lavadero ha 
substituido al ant. lavador; pero persisten mira<lero y 
mirador, y con significación diferente, corredera y co- 
rredor; como designando instrumento, coladero, colade- 
ra y colador, etc. 

Hay algunos femeninos, abstractos o concretos, que. 
usados en plural, toman una significación determinada, 
como andaderas, ataderas; y otros que sólo se usan en 
este número, como absolvederas, de absolver ; despabi- 
laderas = espabiladeras, de despabilar y espabilar; des- 
pachaderas, de despachar; entendederas, de entender; 

escurrideras, de escurrir- rrhlirníL^rm (Te cvi^liVnr; po- 



44 JOSÉ ALEMAXY BOLUFER 

saderas, de posar, pues posadero deriva de posada con 

el sufijo ERO. 

54. DOR (ador, edor, idor), oxítono, fem., dora, paroxítono. 
Procede este sufijo del latino tor (nom. tor, acusat. -tó- 
rem), y forma en castellano derivados verbales que de- 
notan el agente de la significación del verbo, y a veces 
también el instrumento y el lugar. El sufijo viene a ser 
ador, edor, idor, según la conjugación del verbo primitivo. 

De los latinos creatorem, imperatorem, etc., proceden 
los castellanos creador, emperador, etc. ; y a semejanza 
de éstos, hemos formado en nuestra lengua. 

De verbos de la primera : abaleador, ora, de abalear ; 
abarcador, ora, de abarcar; abrevador, ora, de abrevar; 
y así abonador, amolador, aferrador, aguijoneador, etc., 
etcétera. 

De verbos de la segunda: conocedor, ora, de cono- 
cer ; hacedor, ora, de hacer ; proveedor, ora, de proveer ; 
veedor, ora, del ant. veer; etc., etc. 

De verbos de la tercera: adquiridor, ora, de adqui- 
rir ; conducidor, ora, ant. de conducir ; fingidor, ora, 
de fingir; producidor, ora, de producir, etc., etc. Estos deri- 
vados son todos substantivos o adjetivos que pueden usar- 
se como substantivos. 

La terminación femenina de estos adjetivos es de for- 
mación castellana, porque en latín al sufijo masculino tor 
corresponde el femenino trix. Véase triz. 

Algunos tienen dos formas ; una derivada del verbo 
castellano, y otra de la radical del supino latino, así : ad- 
quiridor, de adquirir, y adquisidor, del lat. acquissitum, 
supino de acquirére, adquirir; disecador, de disecar, y 
disector, de dissectum, de dissecáre, disecar. 

Nótese que en adquisidor y disector el verdadero su- 
fijo es or, con la diferencia de que en el primero hemos 
suavizado la t en d. Véase también succión, en el sufijo 

CION. 

También sucede que tenemos el derivado castellano 
al lado del nombre latino, como producidor, de producir, 
y productor, del latín productorem; defendedor, de de- 
fender, y defensor, del latín defensorem. En estos casos 
hemos desechado, a veces, la forma vulgar, que hemos 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 45 

substituido por la erudita, asi: conducidor, ant. de con- 
ducir, y conductor, forma corriente, de conductorem. 
Pero hay casos en que persisten los dos, como diseca- 
dor y disector; y con significación distinta, cogedor y 
colector; ponedor y postor; regidor y rector, etc. 

Algunas de estas formas dobles proceden ya del latín, 
como cantador y cantor, de cantatorem y cantorem. 

Tenemos algunos formados de substantivos, o sea que 
no derivan del verbo por no tenerlo la lengua ; como agua- 
dor, de agua; babador, de baba; proscuior. de prosa. 
También prestidigitador, formado de presto y el lat. di- 
gttus, dedo. La significación del primero no conviene a 
ninguna de las acepciones del verbo aguar ; y en cuanto a 
los demás, carecemos de los verbos babar, prosar y pres- 
tidigitar. 

Designan el agente y también el instrumento, signi- 
ficación esta última derivada de aquélla: cogedor, d; 
coger; prendedor, de prender; pasador, de pasar, etc. Y 
sólo en género femenino ametralladora, de ametrallar. 

Designan el agente y el lugar : comedor, corredor, par- 
tidor, etc., de comer, correr, partir, etc. 

Aviador, de ave, o mejor formado sobre el francés 
azñateur, porque no tenemos el verbo aviar, que hubiera 
podido engendrarle; pero el femenino aviadora es caste- 
llano ; los franceses dicen aviairice. 

DRIZ, oxítono. V. TRIZ. 

55. DURA (adura, edüra^ idur.\), paroxiiono. Procede del la- 
tino TURA (nom. a, acusat. am), como armadura, de ar- 
maturam. 

Forma en castellano derivados verbales que denotan la 
acción del verbo de que derivan, o el efecto de la acción, 
y muchos la acción y el efecto; y terminan en adura. 
edura o i dura, según que el verbo sea de la primera, se- 
gunda o tercera conjugación. Así: 

De verbos de r a primera: abarcadura, abrochadura, 
bordadura, colgadura, domadura, echadura, estrujadura, 
fajadura, tentadura, etc., de abarcar, abrochar, bordar, 
colgar, domar, echar, estrujar, fajar, tentar, etc. 

Dk verbos de la segunda: barrcduwa. cocedura, htnde- 
dura, mecedura, mnrdrdura. htirri^'.ira, roedura, tnrccdu- 



4^ JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

ra, etc., de barrer, cocer, hender, mecer, morder, pacer, 
roer, torcer, etc. Pero cernidura, de cerner, como si fuese 
de la tercera conjugación. 

De verbos de la tercera : añadidura, escurridura, pe- 
didura, sacudidiira, tullidura, tundidura, urdidura, etc., 
de añadir, escurrir, .pedir sacudir, tullir, tundir y urdir: 
pero podredura, de pudrir. 

Los hay que denotan también el medio o instrumento 
de la acción, como cerradura y levadura, de cerrar y le- 
var. Algunos tienen significación colectiva, como arbola- 
dura y asadura, de arbolar y asar. También cornadura, 
derivado del substantivo cuerno, como su sinónimo cor- 
namenta. 

Sinónimos de los en dura son los en ción ; como legra^ 
dura = legración ; los en miento,, como alzadura = alza- 
miento ; refregadura = refregamiento ; rompedura = 
rompimiento. También los en ado, como tocadura = to- 
cado, punzadura = punzada, y los postverbales, como 
refunfuñadura = refunfuño. 
ECICO, ECILLO, ECiTO. Véase ito. 

56. ECO, fem. eca, paroxítono. De los pocos substantivos que 

tenemos con esta terminación, unos proceden del árabe, 
como alaqueca, albudeca, almizteca, y jaqueca (ár. xü^Ji*.'!, 
alaquica, Njs^->.kuj|, alboteija, LXiaAa^il, almastique y va^a^^ 
xaquica) ; alguno del latín, como hipoteca, lat. hypotheca ; 
y otros han sido formados en castellano, como babieca, 
de Babia ; manteca, de manto, y muñeca y muñeco, de 
origen incierto. El adjetivo enteco debe venir del mis- 
mo origen que hético y héctico. 

De origen desconocido son charneca, recoveco y pas- 
tcca que también es italiano. 
Embeleco deriva de embelecar. 
edad. Véase dad. 

EDERO. V. DERO. 

57. EDO, fem. eda, paroxítono. El masculino procede del la- 

tino eto (nom. y acusat. etum) ; y el femenino, del plural 
neutro en eta de los nombres formados con aquel 
mismo sufijo ; así olmedo, de ulmetum, y olmeda, de 
ulmeta ; viñedo, de vinetum ; con ;; por n, debido a la 
influencia de viña, como en castañedo, de castanetum. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 47 

y castañeda, de castañeta, se debe a la de castaña. Pi- 
neda, de pineta. 

Forma en nuestra lengua substantivos colectivos, de- 
rivados en su mayor parte de nombres de árboles y 
plantas, y que designan el sitio o lugar en que hay abun- 
dancia de tales vegetales, así : robledo = sitio poblado 
de robles. 

Casi todos estos nombres tienen doble forma, es de- 
cir, la en o y la en a; y muchos además, sinónimos en 
AL y AR. Asi: acebedo = acebeda, de acebo; alameda, 
ant. = alameda, de álamo ; avellanedo = avellaneda 
= avellanal =^ avellanar, de avellano ; biijedo = buje- 
da = bujedal y bojedal, de boj (nótese que bujedal de- 
riva de bujedo) ; salcedo = salceda, de salce. Pero los 
femeninos son en mayor número, asi arboleda, de ár- 
bol ; aliseda = alisar, de aliso ; fresneda, de fresno ; pe- 
raleda, de peral = pereda, de pera : y moheda == mohe- 
dal del ár. "vót^*-* mogueida. 

El sufijo EDA se combina con su sinónimo ar (areda), 
en humareda y polvareda, de humo y polvo. 

No tienen significado colectivo molledo, peñedo y ro- 
quedo, de molla, peña y roca. 

El mismo origen tienen los apellidos castellanos No- 
zaleda, Poveda o Pobeda, Ouevedo, Sureda, Valmase- 
da, etc. 

Vereda en b. lat. vereda, del lat. verédus, caballo 
de posta. Bnhedo = tierra gredosa, de origen descono- 
cido, como aleda, adjetivo que se dice de una clase de 
cera. 
f.dor. Véase dor. 
EDURA. Véase dura. 

3S. ECO, fem. EGA, paroxítono. Del adjetivo latino gallaicus 
o gallaccus, gr. ■/.i'iX'J'.jl'.-. (que no es más que un deriva- 
do de la raíz kal o kel, la misma que vemos en galos y 
celtas) procede el castellano gallego, que también podría 
ser gallego o galliego, si el sonido palatal de la // no hu- 
biera absorbido el de la i (i). Con í, o sea con el sufijo 
lEGO, tenemos el adjetivo anticuado judiego = mod. ju- 



(i) Compárese mullera por mulliera, de inu'.lir. 



4^ JOSÉ ALEMÁN V BOLUFER 

daico, del lat. iudakus, gx. louoaixo; ; y con la misma sig- 
nificación, o sea la patronímica o nacional, manchego, 
de Mancha, y cristianego = cristimiicgo de cristiano. 
Con otras acepciones tenemos también frailego, de frai- 
le, y cadañego de la locución cada año; machiega, de 
macho, y los substantivos modrego, quizá de modorra 
(modorrego, modrrego, modrego), y borrego de borra. 
En bodega del lat. apotheca; galega, compuesto del 
gr. 7orAa, leche, y cíV?, «qóc, cabra; fanega del ár. n¿>í^¿, 
fanica, y talega y talego de s&Ajlí^ taalica, no debe verse 
este sufijo. Véase iego, 

59. Ejo, fem. eja, paroxítono. Deriva este sufijo de los la- 

tinos ECÜLO^ a; icülo^ a (nom. us, a; acusat. um, am), 
como se ve en artejo, vulpeja, bermejo, abeja y oveja, de 
articúlum, vulpeeülam, vermicúlum. apicülam-y ovicülam. 

En castellano forma derivados nominales, casi todos 
substantivos de significación diminutiva con cierto ma- 
tiz despectivo, así: 

Masculinos : anímale jo, arbole jo, caballejo, candilejo, 
corpiñejo, demoñejo (por demoniejo), lugar ejo, telare jo 
y valle jo, de animal, árbol, caballo, candil, corpino, de- 
monio, lugar, telar y valle. 

Almorejo sin primitivo conocido. 
Femeninos: calleja, capeja, capilleja, crisneja (por 
crineja), hacendé ja, de calle, capa, capilla, crin; hacienda;-. 

Molleja = moleja, de muela : molleja, de molla. 

De un primitivo masculino nacen derivados de los dos 
géneros, con igual o diferente significación, como can- 
dilejo y candileja, de candil. - 

No son verdaderos diminutivos, pero tienen significa- 
ción derivada de la del primitivo y a la vez despectiva, 
salmorejo, de salmuera, y villancejo, de villa, con el su- 
fijo ANCEjo, de anco + ejo. 

Es raro que este sufijo se junte con adjetivos; pero 
hay algún caso, como amarillejo, de amarillo; mediane- 
jo, de mediano; el ant. poquillejo, de poquillo. y no sé si 
algún otro. 

Vencejo, como el valenciano vencill, de un vulgar vin- 
ciculum, de vincire, atar; comadreja, de commaterculam. 

60. el, oxítono y del mismo origen que el sufijo de diminutivos 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 49 

ELO, del cual es apócope, como se ve en bajel, capitel, cla- 
vel, dintel (ants. lendcl y lindel), doncel, escabel (ant. es- 
cábelo) y niel, que proceden de los latinos vascellum, ca- 
pitellum, clavellus, limitellus, b. lat. dominicellus, scabel- 
luní y nigellus. Cincel, de sciselium, con la n del infiniti- 
vo scindere. 

En nuestra lengua forma este sufijo derivados nomi- 
nales, casi todos substantivos, como ancorel, cordel, far- 
del, pajarel, pastel, placel, tropel y algún otro, que pro- 
ceden de los substantivos áncora, cuerda (lat. chorda), 
fardo, pájaro, pasta, plaza y tropa, y cuartel y redondel 
de los adjetivos cuarto y redondo. 

Tenemos también los adjetivos bobatel, moscatel y bra- 
vonel. En el primero, derivado del adj. bobo, se combina 
este sufijo con el de diminutivo ato (2;, y también en el ' 
segundo, si procede directamente del lat. muscum, almiz- 
cle, y no de un vulgar muscatu, del cual se formase mos- 
cada : en el tercero, derivado de bravo, se combina con el 
sufijo aumentativo on. 

Algunos de estos derivados proceden de radicales la- 
tinas, sin que podamos decir si el sufijo es o no diminuti- 
vo ; así : cimbel y zumbel del lat. cimbalum, por cambio 
de sufijo; arganel, del b. lat. arganum; pagel, del lat. pa- 
ger, en b. lat. pagellus, y trechel, en b. lat. triticerum, 
del lat. triticum, trigo. De otros orígenes son: tonel, del 
al. tonne, y tudel que derivan del nórdico tuda. 

En cascabel vemos reduplicada la raíz del lat. scabellum. 

De primitivo desconocido son: garniel y guarniel, jor- 
quel, si no viene de jaque, y redel, que parece formarse 
de la raíz de redondel. Troquel, quizá del al. drucken. 

Tenemos muchos vocablos en el que son de otro ori- 
gen, y en los cuales no debe verse tal sufijo. Así: hiél y 
miel de los latinos fel y mel ; cruel y fiel de crudelis y 
fi<lelis; oropel, de auri pellis, hoja de oro; lebrel, al lado 
de lebrero, pichel y vergel (que debería escribirse con j), 
de leporarius, b. lat. picarium y viridarium. Mantel, del 
lat. mantile; pincel, del lat. penicillus ; cairel, si viene ae 
caliendrum, etc. 

Coronel, del ital. colonnello; burel y furriel, de los frs. 
burelle y fourrier. 



5o JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

Corsel, de corso, en b. lat. corserius ; dosel, de dorso, 
en b. lat, dorsale. 

Son de origen árabe : alquicel, anaquel, arambel, aran- 
cel, gacel, jirel, rabel y algún otro, cuyas etimologías pue- 
den verse en el Diccionario. 
61. ELDO^ fem. ELDA^ paroxitono. Con esta terminación tene- 
mos algunos nombres, procedentes del latín, y otros post- 
verbales. x\sí aneldo = eneldo = anhélito, procede del 
lat. anhelítum ; aneldo = eneldo, hierba, es el lat. anethu- 
lum ; consuelda = consólida, del lat. consolida. Bielda de 
bieldo, y éste, variante de bielgo. Regüeldo, de regoldar, 
es postverbal. 
62. ELO, fem. -ela, paroxítono. Procede del latino ello^ ella 
(nom. ellus, ellum, ella; acusat. ellum, ellam), como se 
ve en cerebelo y ant. cerbelo, escalpelo, flagelo y libelo, 
que son en latín cerebellum, scalpellum, fiagellum y li- 
bellus, así como copela, libela, nácela, novela, tunicela y 
vitela, son en la misma lengua copella, libella, navicella, 
novella, tunicella y vitella, todos substantivos, como ge- 
melo, la, lat. gemellus, lia, es adjetivo. 

De este mismo sufijo procede también en parte el cas- 
tellano ILLO, illa; así, del latín rotella, proceden rodela, 
roela y rodilla, como de calamellus, tenemos el anticua- 
do caramela = caramillo. También tenemos nombres en 
ELO, ELA, que proceden de latinos en elus, ela, sufijo que 
se diferencia de ello, ella en que éste forma diminu- 
tivos y aquél no; así anhelo, candela, cautela, clientela, 
corruptela, parentela y tutela son en latín anhelus, can- 
dela, cautela, etc., lo mismo que en castellano. 

Distingüese el doble origen de esta terminación en que, 
como ya hemos dicho, unos derivados tienen significación 
diminutiva, si no en su acepción actual, en la originaria; 
y otros, no. Así : 

a) Con valor diminutivo: f órnelo, del ant. forno = 
horno, y carabela, cindadela, esquinela, panela y tirela de 
caraba, ciudad, esquina, pan y tira. 

Proceden de radicales de nombres latinos: capelo, de 
cappa, b. lat. capellus; chapelo, ant. fr. chapel, del mis- 
mo origen que capelo ; napelo, de napus, nabo ; tinelo, de 
tinum, b. lat. tinellum ; y los femeninos, almocela, en b. lat. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABREAS 



5l 



almucia ; canela en b. lat. canela, del lat. canna = caña ; 
chanela y su variante chinela, b. lat. planela, de planus; 
charnela^ de cardo, inis (comp. el fr. charnióre). Y con 
cambio de sufijo: cúratela, por analogía con tutela, del 
lat. curatoria; y así cartela, de cartüla, esquela de sche- 
dúla, y modelo de modúlus. 

Los hay de origen oscuro, como arandela, en fr. ron- 
delle; churumbela, pimpinela, ital. pimpinella, fr. pimpre- 
nelle ; principela, quizá, de príncipe. 

Este sufijo se combina con el despectivo uzo, en ca- 
ñucela, de caña, y con el aumentativo on, en cidronela, de 
cidra. 

Del italiano hemos tomado : bagatela, campanela, centi- 
nela, escarcela, pastorela, tarantela, tercianela, y quizá 
también biscotela y panatela, que son en aquella lengua 
bagattella, campanella, sentinella, scarsella, pastorella, ta- 
rantella, terzanella, biscottella y panatella ; y del francés 
fontanela, franela y damisela, que en dicha lengua son 
fontanelle, franelle y demoiselle. 

b) Por analogía con los nombres de sufijo elo, no di- 
minutivo, hemos formado muy pocos derivados, y entre 
ellos quizá puedan citarse mistela y mixtela, de mixto; 
y mostela, purtela, purriela, que también podrían ser de 
ELO diminutivo. Otros nombres con esta terminación, son 
de distintos orígenes ; así. alpistela = alpistera, de alpiste ; 
cantinela, metátesis de cantilena ; caramelo, b. lat. cala- 
mellus, de canamella, cañamiel ; diamela del nombre del 
agricultor francés De Hamel ; espinela de Espinel ; ga- 
bela del anglosajón gafel; gacela del ár. <.'i¿-, gazela ; 
vormela del al. Wormleim : zacapela, variante de zaca- 
pella. Retornelo, del ital. ritornello. 

Asfódelo, que por su origen (lat. asphodélos, griego 
aasóoí/.o;) debería ser esdrújulo, lo hemos hecho grave, 
por analogía. 

Xagüela, si, como dice el Diccionario, deriva del latín 
magalia. debe escribirse sin diéresis. 

ELLO. ELLA. \'éase ILLO. 

63. EX. Por apócope de los numerales en eno, tenemos en cas- 
tellano adjetivos con la terminación ex, que aplicados a 
nombres de monedas o de piezas de madera, denotan el 



32 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

número de unidades de especie inferior a que equivalen 
aquéllas, o el número de varas, palmos o pies de la lon- 
gitud de éstas. 

Los que se aplican a monedas, menos noven, se han to- 
mado como substantivos, asi : sesén y seisén, veintén y 
ochosén, como también trecén, nombre de un tributo que 
se pagaba al señor feudal; mientras continuaron coma 
adjetivos, docén, catorcén, veinticuatrén, cuarentén y cin- 
cuentén, que se aplican todos a nombres de piezas de 
madera. 

Con la misma terminación tenemos otros nombres de 
procedencias diversas. Asi el ant. argén, desdén y recién 
son apócopes de argent, argento, desdeño y reciente ; llan- 
tén y sartén proceden de los acusativos latinos plantagí- 
nem y sartagínem; cercén agudo, por analogía con los 
anteriores, todos agudos, y cercen, grave, como pide su 
etimología, lat. circínus. Palafrén, de paraverédus: an- 
den, de andar. 

Son de origen árabe : almacén y el ant. almagacén, ár. 
^.,ji^^j|, almajzen; badén, ár. q-Í?-í, baten; harén, ár. 
^j^^ harem; rehén, ár. ^¿^^ réhen, que como se ve he- 
mos hecho agudas por analogía, y sebestén, ár. .,U.wax>-w, 
gebegtén. * 

Mosén y somatén son voces catalanas ; lairén, de origen 
desconocido. 

Retén y sostén son postverbales, de retener, sostener; 
como vaivén, tencontén, terraplén y parabién, compuestos. 

Roten, grave, del francés rotin, debía ser agudo, por 
la doble razón de su origen y de la analogía. 
64. ENCiA^ paroxítono. Lo que hemos dicho del sufijo ancia es 
aplicable a éste, o sea: que los nombres que lo tienen en 
castellano, o son latinos como abstinencia, audiencia, au- 
sencia, carencia, eminencia, incidencia, etc. (lat. absti- 
nentia, audientia, absentia, carentia, eminentia, inciden- 
tía, etc.), o derivan de verbos de la segunda y tercera 
conjugación, como ascendencia, correncia, querencia y 
tenencia, de ascender, correr, querer y tener, así como 
advertencia, asistencia, avenencia, presidencia y residen- 
cia, de advertir, asistir, avenirse, presidir y residir. 

Apariencia, en vez del ant. aparcncia, del lat. appa- 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN' DE LAS PALABRAS 53 

rencia, ha diptongado la e por analogía con experiencia, 
audiencia, etc. Asimismo dice el vulgo diferiencia por 
diferencia. 

Hay algunos que ni se registran en los diccionarios del 
latín clásico, ni existe tampoco en castellano verbo del 
que puedan derivarse, y se han formado, por analogía, 
sobre el tema del participio de presente latino, o sea del 
mismo modo que se formaron en latín. Así tenemos aces- 
cenciaj cadencia, falencia, herencia, etc., de acescens, en-* 
tis; cadens, etitis; falens, entis; haerens, entis, etc. 

De notar es que, así como del sufijo antia, tenemos en 
castellano las dos formas anza y ancia, del sufijo entia 
no tengamos actualmente más forma que la erudita ; 
pues los poquísimos nombres que, con esta terminación 
citan los diccionarios de la rima, reconocen otro origen. 
éS. ENCO, paroxítono. Este sufijo, del mismo origen que engo, 
como se ve en flamenco del germánico flaming, lo tene- 
mos en el gentilicio ibicenco, de Ibiza ; y en algunos 
adjetivos, como en los ants. bermejenco y mestenco, y en 
los corrientes pastenco, zopenco y suUenco, de bermejo, 
mesta, pasto, zopo y zulla, en los cuales quizá sea varian- 
te del sufijo ANCO. 

Mostrenco, de ynestenco, quizá por influencia de mos- 
trar. Podenco, cellenco y cellenca, de primitivo desco- 
nocido. Juvenco, del lat. juvencus, contracción de juve- 
nícus, de juvenis, joven. 
66, ENDo, fem. enda. Procede del latino endo, sufijo de la 
misma naturaleza y significación que ando, y lo tenemos 
en castellano en adjetivos y substantivos, casi todos la- 
tinos. Así estupendo, horrendo, pudendo, tremendo, ad- 
jetivos, de stupendus, horrendus, pudendus y tremendus, 
como comparendo, dizñdendo y minuendo, substantivos, 
de comparendus, dividendus y minuendus. 

También los femeninos en enda como agenda, bebien- 
da, hacienda, legenda, leyenda, merienda, molienda, ofren- 
da, prebenda, componenda y reprimenda, son latinos to- 
dos, según puede verse en las etimologías que les da el 
Diccionario. 

En castellano hemos formado substraendo, de subs- 
traer • f'i'-J'rtfihy de facha. ^- "'^'■•■uendo, de gorrón. Tam- 



34 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

bien hemos dado esta terminación a estruendo, forma- 
do quizá del prefijo es y el lat. tonitrus. 

Terminan en enda, pero reconocen otro origen, es- 
puenda, del lat. sponda, y hornahlenda, del al. hornblende. 

67. ENGO, paroxítono. Con este sufijo procedente del alemán 

ING, tenemos en castellano algunos derivados de radica- 
les romances, como abadengo, abolengo, frailengo y rea- 
lengo, de abad, abuelo, fraile y real (regalis). Los adje- 
' tivos denotan pertenencia, y el substantivo, título o 

condición. 

El ant, friolengo, variante de friolento, quizá por ana- 
logía con los anteriores. 

Camarlengo, del ant. alto al. kamarling. 
ENGUE. Véase ongo. 

68. ENO, fem. ena, paroxítono. Exceptuando los adjetivos ace- 

bucheno, acetileno, fileno y moreno, derivados de acebn- 
che, acetilo, Filis, n. pr. de mujer, y moro; los gentili- 
cios agareno y nacianceno, de Agar y Nacianzo ; los subs- 
tantivos bofena ■= bofe, macuteno y melena, de origen 
desconocido, y los numerales de que hablaremos después, 
en todos los cuales eno es verdadero sufijo, los demás 
nombres que tenemos con esta terminación proceden del 
latín o del árabe. 

Las terminaciones latinas de que procede la castella- 
na ENO_, 'Son : éNU.s^ éxA, como ajeno, sereno y patena, de 
alienus, serenus y patena; aenus, como niceno, de nicae- 
nus;-OENUS, como ameno y epiceno, de amoenus, y epi- 
coenus ; ína, como barrena y carena, de veruina y carina. 
Melena, voz médica, del gr. [xíXc'.vcí, con metátesis del 
acento. Faena debe proceder del lat. facienda. Melena = 
cabellera, y meleno = payo, de origen desconocido. 

Son árabes, alacena, azucena, berengena, que en aque- 
lla lengua suenan, xjLjs\J|, alhazena; njLa«j.wI, aguqena, y 
(^.jL:s\io\.ij bedenchen. Almudena, de almudí o almudín, 
árabe ^j»..«.j!, almudí. 

Con el sufijo eno, tomado de los distributivos latinos 
en ENi, tenemos los ordinales, como deceno, de deceni 
(en el lat. de la decadencia, decenus); y los colectivos 
en ena, de la terminación neutra del mismo sufijo latino; 
así, decena, lat. decena. 



DERIVACIÓN' Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 53 

El sistema formado por estos numerales no es com- 
pleto, o al menos no se halla tal en el Diccionario aca- 
démico; y se comprende que así sea, porque son más 
usados los otros ordinales regulares. La serie de los in- 
cluidos en el léxico, empieza por cinqueno, que ha que- 
dado anticuado, lo mismo que su correspondiente colec- 
tivo cinquena, y continúa con seiseno, septeno (no hay 
ocheno), noveno, deceno, onceno, doceno, treceno, cator- 
ceno, quinceno, dieciseiseno (no hay diecisieteno), dieci- 
ocheno (no hay diecinoveno), veinteno, zfeintidoseno, 
veinticuatreno , veintiseiseno , veintiocheno, treinteno , 
íreintaidoseno, cuarenteno, ant., y cincuenteno. 

De los colectivos tenemos en uso septena y setena, no- 
vena, decena, docena, catorcena, quincena, veintena, trein- 
tena, cuarentena, cincuentena y centena. 
69. EXSE, paroxítono. Es la forma erudita del sufijo latino 
Exsi (nom. ensis, acusat. ensem), como se ve en abulense, 
alhigense, amanuense, castrense, forense, hortense, etc., 
que son en latín abulensis, albigensis, amanuensis, cas- 
trensis, forensis, hortensis, etc. En nuestra lengua, lo mis- 
mo que en latín, no admite este sufijo forma femenina, a 
diferencia de los derivados vulgares en es, que, a excep- 
ción de cortés, la admiten todos; así decimos abulense, 
y no ahnlensa, pero sí aviles y az'ilesa, del natural de 
Avila. 

En castellano se añade este sufijo sólo a nombres pro- 
pios de poblaciones y denota naturaleza o pertenencia, 
como alavense y alménense, de Álava y Almería. 

Muchos de éstos derivan, no del nombre vulgar de la 
población, sino del nombre latino o latinizado, como ma- 
tritense de ^latritum, Madrid ; bonaerense, de Büenc^ Ai- 
res, lat. boni aeres. 

De algunos, al lado de la forma erudita, tenemos otras 
vulgares, como onubense y huelveño, de Huelva; inatri- 
tritense y madrileño (por madrideño), de Madrid ; bayo- 
nense y bayonés, de Bayona ; cartaginense, cartaginiense, 
cartaginés y cartagenero, de Cartagena. 

Sólo en arvensc, del lat. arva, y no sé si en algún otro, 
se une este sufijo a nombres que no sean de población. 
ENTE. Véase ante. 



^6 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

70. EÑTO, lENTO, feni. en a, paroxítono. Como terminación, 
. procede del latino ento (nom. entus, a, uní; acusat. en- 

tum. am). La e tónica se mantiene inalterable en los vo- 
cablos eruditos, como contento, ta; cruento, ta; polenta, 
talento, etc., que son en latín contentus, ta; cruentus, ta; 
polenta, talentum, etc. ; y se diptonga en ie, en los vul- 
gares, como sarmiento, de sarmentum. 

Como sufijo, procede de la terminación ento, iento. 
de los adjetivos en olento, oliento^ cuya misma signi- 
ficación tiene: pulverulento =^ polvoriento. 

En los derivados propios del castellano aparece siem- 
pre la forma diptongada, como se ve en avariento, de 
avaro. No se oponen a esta regla amarillento ni piojento, 
de amarillo y piojo; porque la i de iento ha sido en ellos 
absorbida por las consonantes precedentes // y ;', lo mismo 
que sucede en la conjugación de los verbos, en las for- 
mas mullera, mullese ; trajera, trajese, por mulliera, mu- 
lliese y trajiera, trajiese. 

Este sufijo se añade a substantivos y también a algu- 
nos adjetivos, y forma adjetivos, en su mayor parte des- 
pectivos, que denotan que el nombre con quien concier- 
tan posee la cosa indicada por el primitivo, o alguna 
cualidad de éste, como se ve en calenturiento, cazcarrien- 
to, ceniciento, gargajiento, grasicnto, hambriento, muí- 
griento, polvoriento, sangriento, sediento, sudoriento, que 
derivan de calentura, cazcarria, ceniza, gargajo, grasa, 
hambre, mugre, pólvora (en su acepción de polvo), san- 
gre, sed y sudor. 

Frioliento ant., por frioriento, con el sufijo iento, si 
deriva del ant. frior, o con el sufijo oliento, si como frio-í 
lento, deriva de frío. 

Derivados de adjetivos tenemos amarillento y avarien- 
to, de amarillo y avaro. 

71. EÑo, fem. EÑA, paroxítono. Procede este sufijo del latino 

ÍNeo (nom. ineus, acusat. ineum), como vemos "en esta- 
meña, de staminéa. 

Forma en castellano derivados nominales, en su ma- 
yoría adjetivos, que denotan que el substantivo con que 
conciertan posee la propiedad o cualidad del substanti- 
vo de que el adjetivo procede; así: agraceño, aguileña^ 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS Sj 

almizcleño, horriqueño, cañameño, cobreño, guijeño, mes- 
teño, peceño, quintaleño, salobreño, sedeño y trigueño, 
que derivan de los substantivos agraz, águila, almizcle, bo- 
rrico, cáñamo, cobre, guija, mesta, pez, quintal, salobre, 
seda y trigo. 

Xavidcño, de navidad, con pérdida del ad final, como 
en huniüdansa, de humildad. 

Es muy común en la formación de adjetivos gentilicios 
o nacionales, como : albaceteño, alcalaeño, alcasareño, 
alpujarreño, andujareño, brasileño, guadalajareño, huel- 
veño, hondureno, jibraltarcño, limeño, m-adrileño, por 
madrideño, malagueño, paceño, derivados de los nom- 
bres propios Albacete, Alcalá, Alcázar, Alpujarras, An- 
dújar, Brasil, Guadalajara, Huelva, Honduras, Jibral- 
tar, Lima, Madrid, Málaga y Paz; asi como costeño, lu- 
gareño y ribereño derivan de los comunes costa, lugar 
y ribera. Alcarreño, de Alcarria, con pérdida de todo el 
diptongo. 

En alcalareño vemos el sufijo areno, quizá erudito, 
park distinguirlo de alcalaeño, pues ambos derivan del 
nombre Alcalá. 

Extremeño procede de la misma raíz que Extremadura. 
Muchos de estos adjetivos tienen formas sinónimas con 
otros sufijos; v. gr. : merideño y emeritense. 

Taheño, del ár. Sjí-:^ó", tahna ; cenceño, de origen no 
averiguado. 

Entre los pocos substantivos que forma este sufijo, 
podemos citar: barreño, esparteña y madreña, por ma- 
dereña, de barro, esparto y madera. Compuesto del úl- 
timo es almadreña. Bargueño, del n. pr. Bargas. 

Aceña y alheña, son árabes: ^xi'w-*JI, aqenia;U.'«tül, al- 
henna. 
72. EO, átono y en palabras esdrújulas. Como sufijo, sólo lo 
vemos en nuestra lengua en albarráneo, cu: otile done o y 
espélteo, derivados de albarrán, acotiledón y espelta, y 
también en albugíneo y el ant. origineo. de los latinos 
albugo, ínis, y origo, ínis. Los demás adjetivos que tene- 
mos con esta terminación son latinos y, por lo mismo, 
de procedencia erudita, que han pasado al castellano cam- 
biando en o la ti'nninaci<Sn us del nominativo de singu- 



58 JOSÉ ALEMAXY BOLUFER 

lar. Así, arbóreo, áureo, céreo, marmóreo, plúmbeo,, 
plihneo, silíceo, férreo, etc., son en latín arboréus, au~ 
retís, etc. Denotan estos adjetivos que el substantivo con 
el que conciertan es de la misma materia que el substan- 
tivo primitivo, como se ve en marmoréus de marmor^ 
mármol. 

En los vocablos vulgares, el sufijo latino eo cambió en 
10, como vemos en vidrio del adj. lat. vitréum, en vez 
del ant. vidro, que procede del subst. vitrum; y así haya 
del adj. fagea, derivado de fagus, haya; juncia, del adje- 
tivo júncea, derivado de j uncus, junco ; caño (canio), 
del lat. caneus. Asimismo del lat. linea, tenemos línea. 
y liño. 

7Z, EO, paroxítono. Exceptuando los postverbales en eo, de que 
tratamos en el sufijo o, los demás nombres castellanos 
con esa terminación son de procedencia erudita ; y qui- 
zá fuera de alcaloideo, derivado de alcaloide, que debie- 
ra ser esdrújulo y pasar a eo átono, no tengamos nin- 
gún otro formado con este sufijo; pues los que así ter- 
iminan proceden todos de nominativos latinos' en aeus o 
eus, con el solo cambio de estas terminaciones en eo. 
Así caldeo, cananeo, eritreo, febeo, filisteo, hebreo, je- 
buseo, saduceo, etc., son en latín chaldaeus, cananaeus,^ 
erythraeus, phoebeus, philistaeus, hebraeus, jebusaeus, 
sadducaeus, etc., todos los cuales denotan la patria, tri- 
bu o secta a que pertenece el substantivo a que se re- 
fieran. 

Con otra significación tenemos además jubileo y mu- 
sco, de jubilaeus y museum- 

Macanea, del neerlandés hakkanei. 
Los postverbales en ep, como bastanteo, caldeo, etc.,. 
son numerosos. 

ER. Véase ero, al final. 

ERÍA. Véase ia. 

74. ERNO y fem. erna, paroxítono. Con este sufijo tenemos 
en castellano dos adjetivos, cuaterno y moderno, toma- 
dos de los latinos quaternus y modernus, y algunos subs- 
tantivos, masculinos y femeninos, latinos tainbién casi to- 
dos. Así basterna, caverna, cisterna, lanterna, ant. (hoy 
linterna), lucerna y taberna, son lo mismo en ambas len- 



DERIVACIÓN' Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS Sq 

guas. Caserna lo hemos formado de casa, y el ant. cala- 
vema, de calavera, cuya misma significación tiene. Ga- 
lerna, en francés, galerne. 

A imitación de cuaterno, vulgar cuaderno, y cuater- 
na, wAgdiV cuaderna (del lat. quaterna) y de temo (lat. ter- 
nus), hemos formado quinterno, y el femenino quinter- 
na, nombres todos de significación colectiva. 

En pierna, del lat. pernam; tierno, de tenérum, etc., 
no hay tal sufijo. 

75. ERio. Sólo vemos este sufijo en los substantivos cautiverio 

y sahumerio, de cautivo y sahumo, formados a semejan- 
za de improperio y refrigerio, que proceden de los lati- 
nos, improperium y refrigerium; también en gatuperio 
y plamisferio, imitación de vituperio, del lat. vituperium» 
y de hemisferio, del lat. hemisphaerium. 

76. ERO, fem. er.\, paroxítono. Es el resultado de la evolución 

normal castellana del sufijo latino ario (nom. arius, acu- 
sativo ariitm), como vemos en lechero, pañero, panera 
y primero, de lactarium, panarium, panariam y prima- 
rium : en las voces eruditas permanece inalterable el su- 
fijo latino ; y así, de solitarium tenemos solitario y soltero. 
En castellano forma el sufijo ero, derivados nomina- 
les, substantivos y adjetivos que las más veces se emplean 
substantivados, y denota: 

a) Oficio o empleo, como abacero, abejero, aceitero, 
aduanero, aiimañero, ansarero, baratero, coplero, des- 
tajero, estajero, fideero, leonero, mulero, muletero y 
mulatero, vidriero; con sus correspondientes femeninos 
en a, como abacera, abejera, etc., de abaz, abeja, aceite, 
aduana, alimaña, ánsar, barato, copla, destajo, estajo, 
fideos, león, muía, muleto, vidrio, etc. Refitolero por re- 
fitorero de refitor. 

b) Si el primitivo es nombre de fruto, el derivado de- 
nota el árbol o planta que lo produce, como albarico- 
quero, algodonero, melocotonero, membrillero, de albari- 
coque, algodón, melocotón, membrillo. 

c) Lugar, especialmente los femeninos, como abejera, 
balsamera, barrera, cabecera, galapaguera, leonera, taba- 
quera, ventisquera, todos femeninos, de abeja, bálsamo, 
barro, cabeza, galápago, león, tabaco, ventiícp : ^' Víju 



6o JOSÉ ALEMAXY BOLUFER 

sero, florero, gallinero, sementero (b. lat. sementariuts), 
tintero, masculinos, de brasa, flor, gallina, simiente, lat. 
sementis, y tinta. 

d) Los adjetivos denotan pertenencia u otra idea re- 
lacionada con el nombre de que proceden, como se ve en 
almagrero, dominguero, hullero, laborera, quintalera, de 
almagre, domingo, hulla, labor, quintal. Cartagenero, de 
Cartagena. 

Friolero por f Horero, de f rior ; meseguero supone un 
latín vulgar, messicarius, del lat. messis, mies. 

Los substantivos tienen sinónimos en dor y tor, como 
babero = babador; invencionero = inventor, etc. ; los 
adjetivos los tienen en oso, como denguero = dengoso, 
de dengue; o en eño, como almizclero = almizcleño, de 
almizcle. 

Tienen, además, otras acepciones derivadas de las fun- 
damentales ; y así, sementera 'significa la acción y el efec- 
to de echar la simiente en la tierra, o sea : sembrar, la 
tierra sembrada, la cosa sembrada y el tiempo a propó- 
sito para la siembra. Rinconera, mesa que se coloca en 
un rincón, etc. 

De notar es la significación específica de algunos fe- 
meninos; como bolsera, especie de bolsa; boquera, de 
boca; buzonera, de buzón, cacera, de caz. 

Hay algunos derivados de adjetivos, como cansera y 
manquera, de canso y manco ; otros, como los substan- 
tivos barrendero, curandero, hilandero, lava/ndero, con 
sus femeninos en o, y el adjetivo colgandero, derivan de 
la forma del gerundio, o mejor de la del participio en 
dus latino, que, como sabemos, designa la necesidad de 
que se verifique la acción del verbo ; y así barrendero, 
por ejemplo, no significa sólo el que barre, sino el que 
ha de barrer. Asimismo hacendera, de hacienda, y vi- 
vandero del b. lat. vivanda. Pidientero, del part. pidien- 
te; y delantero, del adv. delante. 

Combínase este sufijo con ajo en vina jera, de vino; 
con azo, en aguacero, de agua; y se refuerza con inglo 
en vocinglero, de voz. Panadero y vinatero deben per- 
tenecer al sufijo dero, con el que a veces se equipara éste; 
como sestero (de siesta") = sesteadero (de sestear"). 



DERIVACIÓX Y COMPOSICIÓN' DE LAS PALABR.\S Oí • 

Alfiletero, de alfiler, por alfilertero, debe la í a sus si- 
nónimos canutero y cañutero: iol\etevo=^f ollero, por 
analogía con hojalatero y guantero. 

Maticera, del lat. manica, si no está por manocera, de 
mano. Jifero, del ár. zJl^ chaira, y aguagriero, deriva- 
do y compuesto a la vez de agua y agria. 

De algunos tenerpos la forma vulgar y la erudita, aun- 
que con significación distinta, por lo general. Asi anti- 
fonario y antifonero, campanario y campanero, expedi- 
cionario y expedicionero, secundarlo y segundero, lat. se- 
cundarius ; semanario y setnanero, etc. 

Por apócope de la o de ero, terminan en er algunos de 
estos derivados : como mercader = ant. mercadero; ja- 
rrero y ant. jarrer, de jarro ; verguer = ver güero, de ver- 
ga, y asi canciller y menester, del lat. cancellarium y mi- 
nisterium; bachiller, del b. lat. baccalaureus. 

El mismo sufijo abreviado debemos ver en casiller, por 
caciller, de cazo ; pero no en manccr, ni mujer y algunos 
más que reconocen otro origen. 

Del francés hemos tomado furrier y su variante fu- 
rriel, potagier, sumiller, taller (oficina), taller (angarillas) y 
ujier, ant. usier, que son en aquella lengua fourrier, po- 
tagier, sommelier. atelier, tailloir y huissier. 

Proceden del ár. alfiler, alquicer y alquiler, JH.?rJI, al- 
jilel; L**.vJI, alquigé, y L.v.l, alquiré; en los cuales, como 
se ve, hemos cambiado en r la final / del primero, y añadi- 
do la misma letra a la terminación de los otros dos. Asi- 
mismo alcacer es variante de alcacel. 

Rosicler es compuesto de rosa y claro. 

77. ÉRRiMO. Con esta terminación tenemos algunos adjetivos 

superlativos que no derivan de sus correspondientes po- 
sitivos, sino que hemos tomado directamente del latín. 
Así: acérrimo, aspcrrimo, celebérrimo, integérrimo, li- 
bérrimo, misérrimo, paupérrimo, pulquérrimo y salubé- 
rrimo, no proceden de acre, áspero, célebre, íntegro, li- 
bre, mísero, pobre, pulcro y salubre, sino de los latinos 
acerrimus. asperrimus, etc. A«i también, ubérrimo, sin 
positivo, de uberrimu*. 
ERRO. Véase orro. 

78. ERTO. fcm. El- ' V '^ ■•¡Míii.n. n-ii paroxitona que tenemos en 



62 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

voces procedentes del latín, como espuerta, huerto, in- 
jerto, ant. lacerto, liberto, puerto, etc., de sportam, hor- 
tum, insertum, lacertum, libertum, portum, etc-; en aler- 
ta, del ital. all'erta, y en fisberta, del al. schwert. 

El adj. alerto debe proceder de alerta. Reyerta, del 

ant. refierta, y éste, de refertar. 

79. És, oxítono, fem. esa, paroxítono. Es la forma vulgar del 

' /sufijo latino ensi (véase ense), como se ve en burgés, 

cordobés y pagés, de burgensem, cordubensem y pa- 

gensem. 

Su significación es la misma que la del sufijo ense, del 
que se diferencia en admitir forma femenina en esa y 
en añadirse a nombres que no son de poblaciones, como 
burgués, cortés, marqués, montañés y montes, de burgo, 
corte, marca, montaña y monte. 

Cortés carece de forma femenina, y montes la tiene 
sólo en poesía. 

Se añade a nombres propios de pueblos o regiones, 
en ampurdanés, aragonés, barcelonés, coruñés, molinés, 
pontevedrés, etc., de Ampurdán, Aragón, Barcelona, Co- 
ruña, Molina, Pontevedra, etc- 

Portugués, síncopa de portogalés, que se ve en el P. del 
Cid, y a semejanza de éste, burgalés, de Burgos. 

El diptongo final del primitivo se pierde ante el sufijo, 
V. gr. : albanés y francés, de Albania y Francia. 

Los substantivos en es son de otro origen ; así, ciprés 
del lat. cypressum ; feligrés, de filius ecclesiae ; arnés, del 
fr. harnais. 
-80. ESA, paroxítono. Del griego 13:50! tomó el latín de la deca- 
dencia el sufijo issA para formar nombres femeninos de 
persona, como poetissa y prophetissa, de donde los nues- 
tros poetisa y profetisa. 

En castellano conservan dicho sufijo los nombres eru- 
ditos, como sacerdotisa, de sacerdotissa ; pero los vulga- 
res cambian la i en e, así : abadesa, de abattisa ; y, a 
semejanza de éste, hemos formado alcaldesa, almiran- 
tesa, baronesa, canonesa al lado del culto canonisa, con- 
desa, duquesa, guardesa, el ant. principesa y su síncopa 
princesa, y vizcoudcza, de almirante, barón, canon, con- 
de, duque, guarda, príncipe y vizconde. 



DERIVACIÓX Y COMPOSICIÓN DE L.\S PALABR-\S 63 

Marquesa, de marqués, corresponde al sufijo es. 

Hoy no empleamos este sufijo; por eso no decimos 
doctoresa, ni estiidiantesa, y hemos substituido además el 
ant. prioresa, por el moderno priora. 

No deben confundirse con estos derivados los femeni- 
nos de adjetivos en És, como coruñesa, portuguesa, etc. 
íil. Esco, fem. ESCA, paroxítono. Este sufijo, variante de isco, 
forma adjetivos derivados de substantivos, y que deno- 
tan pertenencia o relación, pero con cierta idea de bur- 
la o menosprecio, así : arabesco, barbaresco, ant. caba- 
lleresco, carnavalesco, frailesco, labradoresco, ladronesco, 
marinesco, novelesco, oficinesco, plateresco, pintoresco, 
romancesco, rufimiesco, sayalesco, soldadesco, talonesco, 
villanesco, etc., de árabe, bárbaro, caballero, carnaval, 
fraile, labrador, ladrón, marino, novela, oficina, platero, 
pintor, romance, rufián, sayal, soldado, talón, villano, etc. 

Si el primitivo acaba en el diptongo ía^ se pierde éste 
ante la vocal del sufijo: turquesco, de Turquía. 

Júntase también a nombres propio* y entonces equi- 
vale al sufijo Axo : asi dantesco, de Dante; quijotesco, de 
Quijote. Rara vez se une a adjetivos, como en hechice- 
resco, fulleresco y pedantesco, de hechicero, fullero y 
pedante, aunque en este caso pueden confederarse dichos 
adjetivos en su acepción substantiva. 

Tudesco, del alemán teutsch. 

Algunos se usan como substantivos en la terminación 
femenina y tienen significación colectiva : como ladrones- 
ca, rufianesca, soldadesca. 

Los substantivos son raros : gregüesco, quizá del cim- 
brio grwegys, y parentesco, de pariente. 

^2. ESTO, paroxítono. Todos los nombres substantivos o adje- 
tivos" que tenemos con esta terminación son latinos o 
grecolatinos, a excepción de los que como arresto, de- 
nuesto, etc., son postverbales. Así anapesto, asbesto, fu- 
nesto, honesto, incesto, infesto, manifiesto, modesto, 
molesto, son en lat. anapaestuis (gr. ávcrrot-.aTo; ) ; asbes- 
tos (gr. -íaíia-co;), funestus. honestus, incestus, infestas, 
manifestus, modestus y molestus. 

Sólo c" '•I f'^menino floresta, h. lat. tl()re>ta. del lat 



64 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

foras, fuera, con /, por influencia de flos, floris^ flor, 
puede reconocerse este sufijo. 

S3. ESTRE, paroxítono. Sólo en celestre, formado de cielo, a 
semejanza de terrestre, del lat. terrestrem, tenemos 
aquel sufijo. Los demás nombres y adjetivos con esta 
terminación son latinos. Así, bimestre, campestre, ecues- 
tre, pedestre, semestre, silvestre, trimestre y cuadrimes- 
tre, son los acusativos latinos bimestrem, campestrem, 
equestrem, pedestrem, semestrem, silvestrem, trimestrem 
y quadrimestrem, con pérdida de la in final. Cuarimestre, 
de cuadrimestre, por influencia de cuatro. Maestre, de 
magister. 

84. ETE, fem. eta, paroxítono. Procede del francés et, ette, y 
tiene significación diminutiva en general, pero no tan 
precisa como la de ito, ita. La forma ete se añade a 
nombres masculinos, como vemos en barquete y besu- 
guete, de barco y besugo; y cta, a femeninos, como en 
barqueta, burleta y faldeta, de barca, burla y falda. A 
veces, de un mismo primitivo nacen derivados de uno 
y otro género, aunque con diferente significación : como 
banqueta y banquete, de banco; carreta y carrete, de 
carro ; piqueta y piquete, de pica ; también de un primi- 
tivo masculino nace un femenino, como corneta, de cuer- 
no ; papeleta, de papel. 

Este sufijo toma, en algunos derivados, la c que vere- 
mos también en los diminutivos en illo y en ito. Así, ga- 
lancete, meloncete y rufiancete, de galán, melón y rufián: 
en villancete, de villa, se halla combinado con akco. 

La verdadera significación diminutiva, o sea la qu2 
nos designa al nombre primitivo disminuido en su tama- 
ño u otra propiedad característica, es rara en este sufijo, 
por expresarse mejor con illo e ito; pero se halla en 
algunos derivados, ya masculinois, ya femeninos. Así, 
ajete, besuguete, bosquete, bracete, brevete, clavete, sa- 
yalete y sayete, son diminutivos de los masculinos ajo, 
besugo, bosque, brazo, breve, clavo, sayal y sayo, como 
ampolleta, cajeta, cancioneta, lengüeta, placeta, rabieta, 
silleta, tarjeta y tijereta, lo son de los femeninos ampo- 
lla, caja, canción, lengua, plaza, rabia, silla, tarja y tijera. 
Sin embargo, la mayoría de estos nombres forman tam- 



DERIVACIÓN Y COMPOSIClÓX DE LAS PALABRAS 65 

bien sus diminutivos propios en illo, ito; y no emplea- 
mos las formas en ete, eta, más que en acepciones figu- 
radas. 

Lo más general es que este sufijo denote objetos que 
se parecen en algo al designado por el nombre primiti- 
vo, pero que le son inferiores en tamaño o en alguna otra 
propiedad, como vemos en boquete, el ant. bufete = fue- 
lle, carrete, filete, ribete, saínete, templete, tonelete, de 
boca, bofe, carro, filo, ant. riba = ribera, saín, templo, 
tonel; y en coleta, garceta, glorieta, luneta, maleta, ni- 
ñeta, taceta, trompeta, veleta, etc., etc., de cola, garza, 
gloria, luna, mala, niña, taza, trompa, vela, etc., etc. 

Algunos denotan el golpe que se da con el primitivo, 
como piquete, golpe que se da con la pica u otro instru- 
mento; cachete, que sin duda procede de un primitivo, 
capulete, del lat. capulus, puño (comp. el valenciano cal- 
bot, del mismo origen) ; o el que se recibe en él, coma 
palmeta = golpe que se da en la palma de la mano. Tam- 
bién designan el instrumento, como palmeta y juguete, 
esto es, objeto que sirve para jugar, de juego. 

Forma también este sufijo adjetivos derivados de otros 
adjetivos, pero con la particularidad de que no todos 
tienen la forma femenina. Así vemos en el Diccionario, 
agrete, calvete, clarete, y vejete, de agrio, calvo, claro y 
viejo, sin femenino, lo mismo que florete, derivado del 
substantivo flor ; pero sí la tienen cachigordete, ta; po- 
brete, ta; redondete, ta, y regordete, ta, de cachigordo, 
pobre y redondo. El último es derivado y compuesto a 
la vez de re y gordo. 

Estos adjetivos tienen, además, significación despec- 
tiva. 

Algunos de estos adjetivos se usan sólo como substan- 
tivos, como asperete, blanquete y verdete, de áspero, 
blanco y verde. 

^ El sufijo ETE se añade a un derivado diminutivo en 
plazoleta y ramillete, de plazuela y ramillo. 

Membrete y tenderete, de los infinitivos membrar y ten- 
der. En el último se halla combinado con ero, como en vol- 
tereta, de vuelta. Sonsonete, de la repetición del substan- 
tivo son; grillete quizá no derive de grillos, sino que. por 

5 



66 JOSÉ ALEMAXY BOLUFER 

procedimiento inverso, éste debe haberse formado de 
aquél; gollete, mejor de gola que de cuello, aunque con 
la influencia de éste. 

Tenemos nombres de idéntica forma, pero de distinto 
origen y significación: como cajeta, de caja, y cajeta, del 
inglés gaskett; coqueta, de coca, y coqueta, del fr, co- 
quette; galleta, quizá por gamelleta, de gamella, y galle- 
ta, del fr. galette. 

También los tenemos de primitivo desconocido, como 
cohete, pebete y iragacete. Juanete, en portugués, joane- 
te; y de primitivos latinos, como aloeta = alauda, lat. 
alauda; chaveta, de clavis, llave; billete, h. lat. billa, lat. 
bulla. A otros les hemos cambiado el sufijo latino, como 
cerceta y zarceta, de querquedúla; bonete y birrete, en 
b. lat. bonetum y birretum. Almete y roquete los hemos 
formado del al. helm. y del ant. alto al. rocch, y grume- 
te, del ingl. groom. 

Cuarteta, espoleta, estafeta, gaceta, niuceta y algún 
otro, proceden de los italianos quartetta, spoletta, staffet- 
ta, gazzetta y mozzetta. 

Del francés hemos tomado blanchete, bufete, cosele- 
te, etiqueta, gallardete, goleta, jarrete, mosquete, mote- 
te, pirueta, quineta, taburete, tranchete y trinquete, que 
en aquella lengua son blanchet, buffet, corselet, etiquette. 
gaillardet, goélete, jarret, mousquet, pirouette, quinette, 
tabouret, tranchet y trinquet. 

Paquete, del ingl. packet, y marbete, del flamento mark 
(marca) + beet (pedazo). 

Son árabes alcahuete, alfitete, jineta (mamífero) y 
zoquete; jLiijf, alcauad; '^''-Á-ájl, alfitet; -b-o^.=^, char- 
neit, y -bLiL^, goquet. Tafilete del berberisco ^-JS^, 
tafilelt. 

Tampoco debe verse el sufijo ete, en abiete, tapete. 
etcétera, procedentes de los latinos abietem, tapete, etc. 
85. ETO, paroxítono. Este sufijo, ya sea una variante de ito, 
ya provenga de los femeninos en eta^ como pobreto de 
pobreta, fem. de pobrete, lo tenemos en muy pocos nom- 
bres, que en parte tienen significación diminutiva, como 
buleto, cubeto, gambeto, muleta (= mulato) y paleto, 
derivados de bula, cubo, gamba, mulo y pala. También 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABR.\S 67 

se ve el mismo sufijo en mayeto, de origen desconocido, 
y en coleto, del lat. cor pus, oris. 

Del italiano hemos tomado cuarteto, folleto, quinteto, 
soneto y terceto (quartetto, foglietto, quintetto, sonetto y 
terzetto), y formado por analogía, sexteto, de sexto. 

El mismo sufijo debemos ver en lazareto, del ant. lá- 
zaro, y quizá en vericueto, de origen desconocido; pero 
no en decreto, discreto, amuleto y otros, que son latinos 
(decretum, discrétus, amulétum), ni en esqueleto y ma- 
motreto, del griego t/sXsto; y ¡icrujioíif/s— o;, aunque a es- 
tos últimos les hemos dado la acentuación propia de 
aquel sufijo. Abeto, variante de abete, como pide el la- 
tín abiétem. Desteto, de destetar. 

56. EZ, \z, átono?. Exceptuando los patronímicos que, como 

Narváez, Perrándiz, etc., tienen átona esta terminación, 
no la vemos en más voces castellanas que arráez, del ára- 
be v^pJJI, arréiz, y en cáliz y pómez, de los latinos ca- 
lícem y pumex. Quizá haya algunos otros. 

Oxítono debió de ser en su origen el sufijo de los 
apellidos patronímicos en ez, iz, az, oz, uz (i), que por 
causas no bien explicadas vino a quedar átono en la ma- 
yoría de ellos, como vemos en Martínez, Sánchez, Esté- 
banez, Alvarez, conservándose la primitiva acentuación 
sólo en algunos, como Muñoz, Ferraz, Ferrus, Sanchiz, 
al lado de Sánchiz y S anchis, etc. 

La metátesis del acento debió verificarse poco a poco, 
cuando, perdida la noción del origen del sufijo, se consi- 
deró éste como mera terminación, y, por tanto, se debió 
proceder por pronunciar el derivado sin variar la acen- 
tuación del primitivo, o sea la del nombre del padre. Así 
se explican Estébanez y Alvares, esdrújulos de Esteban 
y Alvaro : Martínez y Sánchez, graves de Martín y Sancho. 

57. EZ, oxítono. Procede del lat. itia, en su forma itie, o sea 

de nombres de la llamada quinta declinación, muchos de 
los cuales se declinaban también por la primera, --como 
calvitia, del cual procede el anticuado calveza, y calvities, 
que dio el vulgar calvez y el erudito calvicie; asimismo 
duritia v duritics ori?''i^rrin rlurr'-n y el ant. durez. 



(i) Véase M. Pidal, Cantar de Mió Cid, I, 7c. 



68 JOSÉ ALEMAXY BOLUFER 

Lo mismo que kza, forma en nuestra lengua nombres- 
abstractos derivados de adjetivos, como algides, ama- 
rillez, aridez, beodez, borrachez, brillantez, candidez, 
chochez, dejadez, doncellez, idiotez, insensatez, liqui- 
dez, muchachez, mudez, ordinariez, pudibundez, tiran- 
tez, etc., derivados de álgido, amarillo, árido, beodo, bo- 
rracho, brillante, candido, chocho, dejado, doncella, idio- 
ta, insensato, líquido, muchacho, mudo, ordinario, pudi- 
bundo, tirante, etc. 

Sandez, de sandio, con pérdida del diptongo. Preñez,. 
de preñado, por derivación retrógrada. 

Muchos de estos nombres proceden de los en eza, por 
apócope de la final a- Así los anticuados escaseza, estre- 
cheza, pequeñeza y pulideza son hoy escasez, estrechez,, 
pequenez y pulidez. 

En algunos persisten las dos formas, como vemos en 
robusteza y robustez, de robusto, en vez de los ant. r'o- 
bustidad y robusticidad. Así también rustiqueza y rusti- 
quez, de rústico. 
SS. EZA, paroxítono. Procede del latino itía (acus. itíam), como- 
dureza, tristeza y pereza, de duritiam, tristitiam y pigri- 
tiam. En los vocablos eruditos no sufre este sufijo otra 
modificación que el cambio de t en c, para adaptar la es- 
critura a la pronunciación; así justicia y pigricia de jus- 
titia y pigritia. 

Forma substantivos abstractos, derivados de adjetivos,. 
y que significan propiedades físicas, cualidades morales, 
virtudes, vicios, etc., como alteza, aspereza, belleza, cer- 
teza, guapeza, llaneza, presteza, etc., etc., de alto, áspe- 
ro, bello, cierto, guapo, llano, presto, etc., etc. 

De algunos tenemos la forma vulgar al lado de la eru- 
dita, aunque con significación diferente, como franque- 
za y franquicia, de franco ; maleza y malicia, del lat. ma- 
litia, etc. 

Sinónimo de este sufijo es ura, así: braveza = bra- 
vura, de bravo; lindeza = lindura, de lindo; terneza =• 
ternura, de tierno : bajeza = ant. bajura, de bajo, etc. ; 
también lo es dad, como bruteza y ant. brutez, de bru- 
to = brutalidad, de brutal. 

En el sufijo ez hemos visto que algunos nombres en 



DERIVACÍÓX Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 69 

EZA han quedado anticuados, por haber sido substituidos 
por las formas en ez ; y aquí diremos lo mismo, o sea que 
muchos en es han sido reemplazados por los en eza, sin 
que pueda darse regla ninguna que haya influido en es- 
tas substituciones. Así decimas hoy bajeza, delicadeza, du- 
reza, extrañeza, groscza y terneza, y no, como antigua- 
mente, bajez, delicadez, durez, extrañez, grosez y ternez. 
También ha substituido a dad en limpieza = ant. limpie- 
dad, y a tud en certeza = ant. certitud. 

No todos los en eza proceden del lat. itia ; los hay de- 
rivados de icéA, como corteza, de corticeam. Estos se co- 
nocen por la significación concreta que tienen; así, hor- 
taleza y hortaliza, de hortal ; guindaleza, voz náutica, va- 
riante de guindareza, de guindar, con el sufijo areza {ar 
-f- ezá), etc. 

89. EZNo, paroxítono. Procede del latín icinus: como rezno, 

de ricinus. y forma en castellano algunos derivados, en 
su mayoría de nombres de animales, que tienen a la vez 
significación diminutiva y despectiva, como se ve en ga^ 
mezno, ant. judezno, lobezno, perrezno y viborezno, de 
gamo, judío, lobo, perro y víbora: también en rodezno, 
de rueda, con reaparición de la o originaria, y en torrez- 
no, de torrar. 
EZUEL0. Véase uelo. 

90. i, átono. Tenemos algunos nombres graves y esdrújulos con 

esta terminación, como carvi, onfacomeli y palmacristi, 
de los latinos carum, carvi, en Nebrija, omphacomel, ellis, 
y palma Christi. Diócesi al lado de diócesis, y metrópo- 
li, de diócesis y metrópolis ; álcali, del árabe ^Láil, álcali; 
pároli, ital. pároli; pelotari, jugador de pelota, tomado 
del vasco (i); pali, voz sánscrita, y pelvi, persa. Yanqui, 
del inglés yankee. 

Respecto de la acentuación de estas voces, hemos de 
notar que en onfacovicli seguimos la acentuación latina 
y no la griega, donde es esdrújulo, al revés de lo que ha- 



(i) De nombres castellanos han formado los vascos derivados con 
el sufijo ARi que en su lengua denota profesión, o por lo menos la afición 
favorita de una persona; así pelotari, de pelou; dantzari = bailarín, 
de danza. 



yo JOSÉ ALEMANY BOLUFER . 

ceñios en diócesis, que en griego es esdrújulo, o'.o!V.y¡3'.c;, y 
en latín, grave. 

Pek'i debería pronunciarse pelví, por su origen ^J^iy. 
pahlaví, y pasar, por tanto, al sufijo siguiente. 

91, í, oxítono. Los substantivos y adjetivos que tenemos ter- 

minados en í, proceden en su mayoría del árabe; hay al- 
gunos que son apócope de voces en ixo, in, il; hemos 
formado otros a semejanza de los árabes, y lois tenemos 
también tomados de las lenguas americanas y de algunas 
europeas. Así : 

a) Del árabe. De adjetivos denominativos árabes pro- 
ceden los substantivos borní, cequí, neblí, etc., etc., que 
son en aquella lengua ^ji, borní ; ^a^, cequí ; JUi^ 
neblí, y los adjetivos muladí, turquí, etc. (^ js.j^, mula- 
dí ; £..0", turquí) ; osmanlí, del turco, yi'iV^-X:^^ otsmanle. 

b) Apócopes. Lo son de voces en ino, in, il: alfon- 
sí = alfonsino; rubí = rubín; saetí = saetín; vellorí 
= vellorín ; poncí = poncil ; y también los italianismos 
ormesí, de ormesino; sotaní, de sottanino. 

Por el contrario, a voces de origen árabe en í se les 
añadió una n por analogía con las castellanas en ín, y 
así se dijo bocacín, carmesín y marroquín, en vez de bo- 
cací, carmesí y marroquí, que es como decimos hoy, con- 
forme a la etimología. Lo mismo debe decirse de romí y 
romín. 

c) Formadas en castellano tenemos muy pocas voces, 
entre las cuales podemos citar: excusalí, serení y sarán- 
dolí, de origen desconocido; bombasí, del b. lat. bom- 
bax, ácis ; mordihuí, de origen obscuro ; sagatí, de sar- 
ga; zaragocí, de Zaragoza. También del latino phrené- 
sis decimos frenesí. Befabemí es compuesto. Vendí es 
forma del verbo vender. 

d) De lenguas americanas tenemos guachapelí, gua- 
raní, jabí, jachalí, manatí, paují, tejamaní, teucali, teca- 
li, tití y alguna otra. Maní es voz del Congo. 

c) De lenguas europeas proceden : borceguí, flam. 
brosekin ; maniquí, neerl. mannekin ; berbí, de Verviers, 
n. pr. ; y berbiquí, del aJ. Wielboorken. Musequí, del 
fr. musequin. 

92. lA, átono; ía, paroxítono. Las dos formas de este sufijo 



DERIVACIÓN- Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABIL\S 7 1 

proceden, sin duda, del latino ta, el cual se conserva 
átono en los nombres que proceden directamente del la- 
tín, como angustia, falacia, gracia, emñdia, que vienen 
de angustia, fallacia, gratia, invidia ; pero que por in- 
fluencia de los nombres griegos en ía, como ¿^TocXo-fta, 
izzwjr,u.ia, Ysuj-ffxz'fíoí, Y^ojui-rpici. etc, de los que proceden 
astrología, astronomía, geografía, geometría, etc., tomó 
el acento en la i, en los muchísimos derivados que for- 
ma en nuestra lengua. 

Se añade el sufijo ía,. por lo general, a nombres subs- 
tantivos ; pero también a adjetivos, y pocas veces a verbos. 

Cuando se añade a substantivos denota, como los su- 
fijos ato y ADO, dignidad, empleo o cargo; y por exten- 
sión, en algunos, el territorio sobre el que se extiende 
aquélla, o el lugar en que se ejercen éstos ; como alcaldía, 
que significa el oficio o cargo de alcalde, el territorio de 
la jurisdicción del mismo, y la oficina donde se despa- 
chan los negocios en que él entiende. A veces tiene sig- 
nificación colectiva, como en gañanía = conjunto de ga- 
ñanes ; morería = barrio en que vivían los moros. 

Los nombres en dor debilitan la o en u, al recibir el sufi- 
jo. Así, abreznaduría, asaduría, contaduría, habladuría, pa~ 
gaduría, proveeduría, sabiduría y veeduría, de abreviador, 
asador, contador, hablador, etc. ; pero no oidoría, de oidor, 
ni los ants. correduría y curadoría, que hemos substituido 
por los modernos correduría y curaduría, de corredor y cu- 
rador, mientras conservamos regidoría y regiduría, de 
regidor. No sufren el mismo cambio los en sor y tor, 
como se ve en asesoría, prozñsoría, coadjutoría, lectoría 
y tutoría, de asesor, provisor, coadjutor, lector y tutor; 
pero tenemos canturía en vez del ant. cantoría, de can- 
tor, y el cultismo abrebiaturía = abreviaduría. Los de- 
más nombres no sufren otra modificación que la general 
de perder el acento y la vocal final, los que en ella ter- 
minen; así, comensalia, mariscalía y travesía, de comen- 
sal, mariscal y través ; como abacería, agujetería, acei- 
tería, caballería, montería, monterería, panadería, relo- 
jería, romería, etc., etc., de abacero, agujetero, aceitero, 
caballero, montero, nionterero, pan? fiero, rolnjero. rome- 



72 JOSÉ ALEMAXY BOLUFER 

ro, etc., etc. Obispalía = obispado; mariscalía = maris- 
calato ; provisoria = provisorato. 

Los derivados de adjetivos denotan propiedad o cua- 
lidad, como alevosía, acedía, acefalía, alegría, ardentía, 
cercanía, cortesía, falsía, valentía, zalamería, etc., de ale- 
voso, acedo, acéfalo, alegre, ardiente, cercano, cortés, fal- 
so, valiente, zalamero, etc. También hombría, de hombre. 

Algunos de éstos han .sido substituidos por los en ez, 
como el ant. estrechía, mod. estrechez ; en cambio cerca- 
nía = ant. cercanidad. 

Pocois son los que derivan de verbos ; pero pueden ci- 
tarse valía, de valer y el ant. adestría, de adestrar. 

Hemos visto que los derivados de primitivos en ero 
terminan en ería, como cantería, de cantero; esta ter- 
minación se ha tomado como sufijo, y >se añade a algu- 
nos nombres con la misma significación que el sufijo 
simple ía; así, alcahuetería, avería, bellaquería, burlería, 
cacería, compadrería, coquetería, judería, morería, pe- 
gotería, pobrería, pobretería, ribaldería, roñería, tonte- 
ría, trotonería, etc., etc., que no derivan de alcahuetero. 
avero, bellaquero, etc., que no tenemos, sino de alcahue- 
te, ave, bellaco, burla, caza, compadre, coqueta, judío, 
moro, pegote, pobre, pobrete, ribaldo, roña, tonto y tro- 
tón. Estas formaciones con ería son en gran número. 
Fundería, de fundir. 

Tenemos algunos derivados de radicales latinos, como 
germanía, de germanus, hermano; tenería, en b. lat. 
tañaría, de tannare, curtir. Agogía, voz de minería, del 
lat. agogae; y de primitivo desconocido '/wr^ía. También 
en jametería = salamería, del ár. Si^:^^ hamed, debe 
reconocerse el sufijo ería; pero ni éste ni el isimple ía 
se halla en los siguientes, que traen ya su terminación 
de aquella lengua. Así, algarabía, almofía, almadía y ar- 
madía, avería = daño, tutía y mía, son en ár. jUi^l, 
alarabía; Nxái^.*.JI, almojfía; njvAxJI, almadía; na^I^-, 
auería ; Lxjyi, tutía, y \SL<, mía. 

Atajía, variante de atajea, y éste de atarjea, quizá 
del berberisco L/y, targa. 

La distinta acentuación del sufijo ía la vemos tam- 
bién en los nombres propios geográficos. Así decimos 



DERI\'ACIÓX Y COMPOSICIÓN' DE LAS PALAÜR-\S "jl 

Alemania, Arabia, Asia, Bolonia, Francia, Galia, Gre- 
cia, Italia, Soria, ■etc., con el sufijo átono; pero Andalu- 
cía, Hungría, Lombardía, Normandía, Turquía, etc., con 
el sufijo tónico; y con la pronunciación vacilante en Ru- 
mania y Rumania. 

ii:le. Véase ble. 

93. iciA, paroxítono. Los substantivos abstractos que tenemos 

en castellano con esta terminación son eruditos, y to- 
mados directamente de los latinos en itía, los mismos 
que en la derivación vulgar han dado origen a los en 
EZA. Así: avaricia, estulticia, impericia, injusticia, inmun- 
dicia, malicia (vulgar maleza), milicia, noticia, pericia, pi- 
gricia (vulgar pereza), pudicicia y puericia, son en latín 
avaritia, stultitia, imperitia, injustitia, immunditia, mali- 
tia. militia, notitia, peritia. pigritia. pudicitia y pueritia. 
Primicia, de primities. Delicia, de delicia. 

Sólo caricia y franquicia hemos formado de caro y 
franco : codicia, en lat. vulg. cupiditia, por el clásico cu- 
piditas. 

En ictericia no debe reconocerse este sufijo, sino -ia, 
pues deriva de ictérico. 

94. iciE. Con esta terminación paroxítona, tenemos los subs- 

tantivos cahñcie, molicie y planicie, de los latinos calvi- 
ties, mollities y planities ; y también superficie, de su- 
perficies, todos eruditos- 

95. ICIO, paroxítono. Es la forma erudita de los sufijos lati- 

nos iTio, ICIO; y casi todos los nombres, substantivos y 
adjetivos que tenemos con dicha terminación son lati- 
nos. Así los substantivos hospicio, precipicio, servicio, y 
auspicio, cilicio, suplicio, son en latín 'hospitium, praeci- 
pitium, servitium, y auspicium, cilicium, supplicium ; 
como los adjetivos comendaticio, traslaticio, etc., y 
esponsalicio, patricio, etc., son en aquella lengua com- 
mendatitius. translatitius, etc., y sponsalicius, patricius, 
etcétera. En la derivación vulgar dieron estos sufijos el 
castellano izo, como vemos en hechico, de factitium ; de 
donde también el erudito facticio. Véase izo. 

Los vocablos que, a semejanza de los anteriores, he- 
mos formado en castellano, son pocos, y caei todos adje- 
tivos con la significación general de pertenencia o pro- 



74 JOSÉ ALEMAXY BOLUFER 

piedad, como alimenticio, cardenalicio, excrementicio y 
vitalido, derivados de los substantivos alimento, carde- 
nal, excremento y del adjetivo vital. 

De nombres latinos derivan frumenticio, de frumen- 
tum, y acomodaticio de accommodatum, al lado del vulgar 
acomodadizo, de acomodado. 

Entre los substantivos formados con este sufijo se ha- 
llan : bullicio, de bullir ; canticio, de canto ; ladronicio, de 
ladrón, y quizá algún otro. 

Tenemos formas dobles, aunque algunas con signi- 
ficación distinta, como: acomodaticio y acomodadizo; 
ladronicio, de ladrón, al lado de latrocinio, de latroci- 
nium; facticio y hechizo, etc. 
icióx. Véase cióx. 

96. ICO, fem. iCA, átono, y en voces esdrújulas. Procede del 
sufijo latino ico (nom. leus), y lo tenemos en nuestra 
lengua en adjetivos y nombres tomados unos del latín y 
formados otros en castellano. Así los adjetivos, módico, 
público, rústico y único, son en latín modícus, publícus, 
rustícus y unícus, así como los substantivos fábrica, mé- 
dico y pórtico, son fabrica, medícus y porticus. 

El sufijo ícus, átono en latín, corresponde al gr. <y.¿:.., 
oxítono, que también ha pasado a nuestra lengua, aun- 
que casi siempre por intermedio del latín: así, los adjeti- 
vos empírico, gráfico, místico, proceden de los griegos 
iix-íipizóc, Ypaccixóc, ¡xuatizóc, mediante los latinos empiricus, 
graphicus y mysticus. 

A semejanza de los anteriores hemos formado los ad- 
jetivos atóxico, casuístico, hu/morístico, dasonómico y 
periodístico, etc., de los substantivos ataxia, calsuísta, 
humorista, dasonomía y periodista. Liebrático, de lebra- 
to, con diptongo ie por influencia de liebre ; y el subs- 
tantivo balística, de balista. 

Del francés hemos tomado los adjetivos que califican 
terrenos geológicos, como jurásico, liásico, triásico, que 
en aquel idioma son jurassique, liasique y triasique. 

Místico, embarcación, del ár. j:l.^a^ mogatah. 

Los adjetivos formados con este sufijo denotan que el 
nombre a que se aplican posee las cualidades esenciales 
del substantivo de que derivan. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 7^ 

En la derivación vulgar siguió el sufijo latino las leyes 
propias de la misma, y originó otras terminaciones, como 
vemos en ábrego, mango, manga, etc., de africum, ma- 
nicum, manicam, etc. 

Los substantivos y adjetivos en igo, iga, como ami- 
go, ombligo; hormiga, vejiga; mendigo, ga, etc., no pro- 
ceden del mismo sufijo, sino de ico, que no forma deri- 
vados en castellano. Del mismo procede púdico, que de- 
biera íser púdico, y que por conservar la c fuerte, hemos 
hecho esdrújulo, por analogía con público y demás ad- 
jetivos de esta clase. 

Los nombres de ciencias y artes, como aritmética, gra- 
mática, física, retórica, etc., son de origen griego, y pro- 
ceden de la terminación femenina de los adjetivos en •./óc, 
la cual, aplicada en un principio a la voz -iyyr^, arte, de- 
signaba la clase o especie del arte ; y asi se decía : r] 'i'/y, 
Ypc!tjLu.7-'.z-^ o sea el arte gramatical. Callóse después la 
voz techne y quedó el adjetivo substantivado mediante 
el artículo, así : r, lorj.wío'-.'.y.r^, la gramática. También se 
substantivó la terminación masculina en ós, para desig- 
nar la persona que cultiva o ejerce el arte o la ciencia 
denominada por la femenina; y así decimos el gramático, 
un músico, etc. 

Estos derivados conservan también su acepción adjeti- 
va, que en algunos equivale a los formados con el sufijo 
AL, como grapiático = gramatical. 

Estos vocablos, agudos en griego, tomaron en caste- 
llano la acentuación latina y se hicieron esdrújulos. 

El sufijo griego •/ó;, toma a veces la forma -'.zo;, que 
se ve en rcf^ocí/.-jr-zo; y ^■jyzk>:/.z:/.óz. de donde paralítico y sin- 
táctico: y por analogía con éstos vemos el sufijo tico, en 
sifilítico, de sífilis ; pero no en romántico, si procede del 
fr. romantique. Característico, de carácter, quizá por ana- 
logía con eucarístico (lat. eucharístichus, gr. eJ/ctp-.aTizó;). 
ICO, fem. ic.\, paroxítono, de origen no averiguado to- 
davía, y que se halla vivo en español, portugués y vala- 
co- Sirve para fomiar diminutivos, tanto de adjetivos 
como de substantivos. Así, bonico, menudico y tantico, 
de bueno, menudo y tanto ; como Marica, Perico y pe- 
rrico, de María, Pero (Pedro) y perro. 



76 JOSÉ ALEMAXY BOLUFER 

Para cico, ecico, ececico, véase ito. 

En chicorrotico, de chico, vemos este sufijo combina- 
do con el despectivo orro y el aumentativo ote^ asi : 
chic(o) -)- orr(o) + ot(e) -|- ico. 

Con significación diminutiva, pero sin referirse ésta 
al substantivo primitivo, sino sólo al nombre que resulta 
formado con el sufijo, tenemos pellico y pellica, de piel 
(lat. pellis), y hocico, de hozar: también villancico, de 
villa, con el sufijo ancico, de anco + ico. 

98. iCHo, fem. icha, paroxítono. No conozco palabra caste- 

llana en que estas terminaciones sean sufijo, pues las po- 
cas que así terminan, o son latinas, como bicho, bicha; 
bricho, dicho, dicha y salchicha, que proceden de bes- 
tium, bestiam, obryzum, dictum, dictam y salciciam, o las 
hemos tomado del francés, como ficha y nicho, de fiche 
y niche, o del italiano, como capricho, de capriccio. 

Micho y micha, son variantes de mizo y miza; chicha 
subst. y chicha, adj. no tienen origen conocido, y desdicha 
es compuesto de dicha. 

IDAD. Véase dad. 

Idero. Véase dero. 

99. IDO, átono. Tenemos esta terminación en vocablos erudi- 

tos, como ávido, cálido, estúpido, impávido, líquido, rí- 
gido, sórdido, válido, etc., que no son más que los latinos 
aridus, calídus, stupídus, etc., cambiada su terminación 
US en o. 

En las voces de procedencia vulgar, sufrieron estas 
palabras Jas leyes de la evolución fonética, y originaron 
otras formas, algunas de las cuales persisten al lado 
de las cultas, aunque con distinta significación o usadas 
en distinto estilo ; como cálido y caldo, de calídum ; lím- 
pido y limpio, de limpídum. 

100. iDO^ paroxítono. Procede del latino ttu (nom. itus, acus. 

itum), como se ve en balido, gañido y vagido, de balitum, 
gannitum y vagitum, todos de la cuarta declinación. 

En castellano forma substantivos derivados de verbos 
de la primera conjugación, y que, como los anteriores, 
denotan voces de animales o sonidos y ruidos ; como 
aullido, bramido, bufido, chasquido, chillido, estallido, 
graznido, ladrido, maullido, quejido, resoplido, ronqui- 
do, rosnido, silbido, sonido y susurrido, de aullar, bra- 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 77 

mar, bufar, chascar, chillar, estallar, graznar, ladrar, 
maullar, quejarse, resoplar, roncar, roznar, silbar, so- 
nar y susurrar. 

Si el verbo acaba en ear o iar, pierde el diptongo ante 
el sufijo; como en berrido, de berrear, y chirrido, de 
chirriar. 

Alarido, grito de guerra de los moros al entrar en ba- 
talla, no tiene radical conocido. Estampido, tampoco le 
tiene en castellano, pero sí en el provenzal estampir. 

Con el sufijo ido, pero procedente del latino ito, como 
en oído, de auditus, formamos los participios pasivos 
de los verbos de la segunda y tercera conjugación, así: 
barrido, temido, venido, de barrer, temer y venir; y tam- 
bién adjetivos derivados, como bellido y veUido, de bello y 
vello; dolorido y adolorido, de dolor: el ant. en^angos- 
tido, de ensangostar; vahido debe proceder de vaho, y 
vaguido, de vahido. 

Garrido, del ár. ^^, garí. 
IDOR. Véase dor. 
IDURA. Véase dura. 

101. lEGO^ paroxítono, y del mismo origen que ego, pero con 
la e diptongada en ie. 

Forma adjetivos derivados casi todos de substantivos, 
y que denotan pertenencia ; como se ve en aldeaniego, ali- 
jariego, mujeriego, moriego, palaciego, palonuiriego, pa- 
niego, piariego, riberiego, serraniego, solariego y vera- 
niego, de aldeano, alijar, mujer, moro, palacio, palomar, 
pan, piara, ribera, serrano, solar y verano. 

Araniego, de araña, con reaparición de la n originaria 
del lat. aranea ; canariego, en vez de canadiego, por cam- 
bio de d en r, de cañada ; labriego, por laboriego, con 
síncopa de la o de labor, y niego, por nidiego, de nido. 
Carriego, de origen dudoso. 

Como derivados de adjetivos, pueden citarse asperie- 
go, de áspero, y nocJiarniego, del lat. nocturnus, con pa- 
latalización del grupo ct, como en noche, de noctem. 

En pinariego y vinariego, de pino y vino, se combina 
este sufijo con ario ; y también en andariego, de andar. 
Compárese andarín. 

Hay algunos gentilicios, como judiego = judaico, del 
lat. iudaicus, y pasiego, de Pas. 



jS JOSÉ ALEMAXY BOLUFER 

Los substantivos como sosiego, reniego, etc., son post- 
verbales. 
lENTE. Véase ante. 
lENTO. Véase ento. 
IGO. Véase ico, átono. 

102. ijo., fem. ijA, paroxítono, y en parte del mismo origen que 
Ejo, EjA, como se ve en armadijo, cojijo, clavija, manija, 
vedija y cobijo, de armaticülum, culicülum, clavicülam, 
manicülam, viticülam y coopercülum. 

Tiene, como ejo, significación diminutiva, cuando se 
une a substantivos ; pero se diferencia de él en que se 
añade también a verbos y a participios, y designa en- 
tonces el resultado de la acción. Así : 

Masculinos en ijo: a) Derivados de nombres: abra- 
cijo, ahoguijo, atadijo, enredijo, lagartijo, de abrazo, 
ahogo, atado (subst.), enredo y lagarto; y con cambio de 
género: hondijo y serijo, de honda y sera. Lugarcijo, 
de lugar, con la c de los diminutivos. 

Argamandijo y entresijo, sin primitivo conocido; ar- 
gadijo, del lat. ergata; canijo, adj., del lat. canna, caña, 
y regocijo, de gozo compuesto con re. 

b) de verbos o participios : acertijo al lado de acerta- 
jo, de acertar; amasijo = ant. amasadijo, de amasar y 
amasado, como apartijo = apartadijo, de apartar y apar- 
tado respectivamente ; condesijo, de condesar ; expremijo, 
del ant. expremir, y revoltijo, de revuelto. Escondrijo 
con r parásita, de esconder, como el ant. encondedrijo, 
quizá por escondidijo, también con r, de escondido. 

Alijo es postverbal. 

Femeninos en ija. Como derivados de nombres, con 
el mismo y distinto género, tenemos : botija y botijo, la- 
gartija y valija, de bota, lagarta y vaso. Cobija, del mase, 
cobijo; cambija, quizá de camba, hornija, de horno. 

Derivan de un radical latino harija, de far; sabandija, 
de serpens, entis ; sortija, de sors, sortis ; también lam- 
brija = lombriz, lat. lumbricus. Platija, lat. platessa; 
valija, en fr., valise ; en ital., valigia. 

Estornija, quizá de torno con el prefijo es. Alelija, del 
ár. jus.x.^jJI, ade.rixa, con cambio de d en /. 

De verbos y participios tenemos : aguadija, de agua- 
do; hendrija, ant. de hender, con r, como en escondrijo. 



DERIVACIÓX V COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 79 

rendija, contracción, del ant. rehendija, también de hen- 
der, con el prefijo re, y torrija, de torrar. 
Baratija, del ad|. barato. 

103. IL, átono. Precede del sufijo latino íli, y forma en nues- 
tra lengua muy pocos derivados, pues casi todos los vo- 
cablos que tenemos con esta terminación se han tomado 
directamente del latín. Así : ágil, dócil, dúctil, errátil, fá- 
cil, frágil, fútil, versátil, volátil, tornátil e inconsútil, son 
en latín agilis, docilis, ductilis, erratilis, facilis, fragilis, 
futilis, versatilis, volatilis, tornatilis e inconsutilis. 

A semejanza de los anteriores hemos formado contrác- 
til, ercctil, pulsátil y retráctil, de los supinos latinos con- 
tractum, erecínm, pulsatum y retractum; y tomada la 
terminación áttl por sufijo, la vemos en bursátil y serrá- 
til, de lat. bursa, bolsa, y serra, sierra. 

104. IL, oxítono. Procede este sufijo del latino íli (nom. ílis, 
acus. tlem), como se ve en civil, servil, sutil, edil, man- 
dil y moni!, de civilem, sen-ilem, subtilem, aedilem, man- 
tile y monile. 

Forma en nuestra lengua derivados nominales, adje- 
tivos y substantivos ; los adjetivos denotan pertenencia 
o relación: los substantivos tienen, en general, significa- 
ción diminutiva, así : 

I." Adjetivos: aceitunil, caballeril, cabañil, carretil, 
cerril, concejil, escuderil, estudiantil, mondonguil, vor- 
ronil, de aceituna, caballero, cabana, carreta, cerro, con- 
cejo, escudero, estudiante, mondongo, pastor, señor y 
varón. 

Los hay que derivan del radical del nombre latino, 
como femenil, de femina, hembra. 

2." Substantivos: éstos derivan de adjetivos y de 
substantivos. Los primeros no tienen significación dimi- 
nutiva, sino otra que guarda relación con la significaciói: 
del primitivo, como medianil, de mediano; serranil, de 
serrano ; proyectil, del lat. projectum : tampoco la tienen 
carril, dedil, monjil y pemil, derivados de los substan- 
tivos carro, dedo, monje y pierna ; pero sí fogaril, de 
fogar, hogar ; ministril, de ministro, y tamboril, de tambor. 

Algimos tienen también formas paralelas en in; como 
fogaril y fogarín; tamboril y tamborín, apócope éste de 
tamborino. 



8o JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

Pretil, del Jat. pectus, oris, pecho ; barril, en b. lat. 
barrillus; buril, del ant. alto al. boro, y fnníL del inglés 
funnel. 

De origen árabe son : albañil, ár. ^-^a.'I, albani, que tomó 
la / por analogía con estos substantivos ; tasquil, del ár. 
^^wíLvsi, tasquir, con cambio de r en /; fértil, ár. V^i^ ,i^ tertil, 
y marfil, si procede de \^sl) ^¿i-, adm-alfil, hueso de 
elefante. 

Los hay de origen incierto, como mandril (cuadruma- 
no), en fr. ,mandrill; mandril (pieza de madera o metal), 
en f r. mandrin, y en ingl. mandrel ; trancanil, en ant. f r. 
tranquenin y en ital. trinquenin ; tranquil, en fr. tran- 
quile, etc. 
105. iLLO, fem. illa, paroxítono. Procede de los latinos ello, 
ILLO (nom. llus, a; acus. llum, am) ; como cuchillo^ 
novillo y pocilio, de cultellu,m, novellum y pocillum. 

Al pasar al castellano estos nombres latinos perdieron, 
por lo general, la significación diminutiva y quedaron 
como positivos. Así, en colmillo no vemos el significado 
diminutivo que tiene en su origen latino — columellus, 
dim. de columna, columna — , y, por esto, cuando quere- 
mos expresar el concepto diminutivo, le añadimos otro 
sufijo y decimos colmillito. 

En nuestra lengua forma diminutivos de substantivos 
y de adjetivos ; así arenilla, cachorrillo, pajarillo y pasti- 
lla lo son de los substantivos arena, cachorro, pájaro y 
pasta, mientras que albillo, agrillo, amarguillo y quebra- 
dillo, lo son de los adjetivos albo, agrio, amargo y quebrado. 

Para que los nombres en illo sean diminutivos es pre- 
ciso que se formen de positivos castellanos, como grani- 
llo y jarrillo, de grano y jarro ; porque, como ya hemos 
dicho, los que proceden del latín han perdido en nuestra 
lengua la significación diminutiva, y la que hoy tienen 
no se corresponde con la del primitivo, aunque éste haya 
pasado también a nuestra lengua : así ancllus en latín es 
diminutivo de anus; pero, en nuestra lengua, anillo, que 
procede de aquél, no es diminutivo de ano, que procede 
de éste. 

Derivan de radicales latinas : autillo, de otus ; costilla,. 
de costa ; ladilla, de lens, lendis ; aslilla = islilla, de axi- 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 8 I 

lia; así también, cervignillo, no de cerviz, que habría 
dado cervicillo, sino del lat. cervix, icis, como narigui- 
lla, supone un vulgar narix, icis, de donde nariz. Tene- 
mos otros que al adoptarlos en castellano, o mejor ya en 
latín vulgar, cambiaron su propio sufijo por ello o illo, 
así : artilla, del vulgar astella, por el clásico astüla ; sen- 
cillo, del vulgar singelhis, por el clásico singúlus, etc. 

También tenemos vocablos en illa que reconocen otro 
origen, como cabilla, del lat. clavicula ; el ant. cabillo = 
cabildo ; ladrillo, de laterculus ; manilla, lat. monilia ; ma- 
ravilla, de mirabilia; sarilla, del lat. satureya. por me- 
dio del ár. íoya-ci , qatriya. , 

Los hay también de origen no bien averiguado, como 
amarillo (en b. lat. amarellus), y polilla. De algunos no 
tenemos el primitivo, pero sí un derivado de la misma 
raíz, como morcilla y morcón. 

Gramilla, de gramar. 

Pero aunque no sean verdaderos diminutivos, par- 
ticipan de esta idea casi todos los nombres que tie- 
nen esta terminación. Algunos designan el objeto en 
que entra como materia el primitivo, como cerilla, de 
cera; lanilla = tejido de lana fina; pastilla, de pasta; 
natillas, de nata ; quesadilla, de queso (como si se forma- 
ra de quesada) ; y así decimos cuadrilla, de cuatro, y cuar. 
tilla, de cuarto. Otros denotan el objeto que se coloca en 
el primitivo, como golilla, de gola ; o que tienen alguna 
relación de semejanza con él, como gatillo, de gato, etc. 

Hay algunos, femeninos todos, que tienen acepciones 
proipias en plural,, como lechecillas, mentirijillas, nati- 
llas y vistillas, de leche, mentira, nata y vista. 

Equivale este sufijo a ete en asperillo = asperete; 
nariguilla = narigueta; y a iño, en rebocillo = rebociño. 

Para cillo. ecillo y ececillo, véase el sufijo ito. 

El mismo origen tienen en parte los nombres en ello 
ella, como cabello, jusello, armella y querella, que pro- 
ceden de los latinos capillum, juscellum, armillam y ¡ue- 
rellam, a semejanza de los cuales hemos formado ar pe- 
lla, del lat. harpe ; botella, de bota (b. lat. buticula) ; pin- 
ganello (comp. pingo y pingajo), y vertello, de verter. 
106. i.\iBRE, paroxítono. Con esta terminación tenemos poquí- 
simos nombres: mimbre, ant. vimbre, del lat. vimínem : 



82 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

timbre, del fr. timbre, y cimbre, de origen desconocido. 
Como sufijo la tenemos en escurrimbres y urdimbre, ant. 
urdiembre, derivados de los verbos escurrir y urdir. 
iMiENTO. Véase mentó, miento. 

107. ÍN, oxítono. Este sufijo es, en su origen, apócope de ino, 
INA, como se ve en calabacino y calabacín, langostino y 
langostín, gorrino y gorrín, rocino y rocín, bacina y ba- 
cín, y también en cuatrín, del lat. quatrini. 

El apócope de que tratamos ocurre más en los subs- 
tantivos que en los adjetivos, así: latino adj., y latín 
subst. ; espino, adj. y subst., y espín, subst. 

Tenemos nombres en m que son de otro origen ; y, en 
los cuales, dicha terminación no es sufijo; como afín y 
delfín, de los lats. affinem y delphine,m ; herrín, hollín, 
orín, serrín y robín, de los lats. ferruginem, fuliginem, 
aerugínem, serraginem y rubiginem: rubín, b. lat. ru- 
binus, lat. rubeus ; sain, del lat. sagina ; sarracín, apó- 
cope de sarraceno. 

Como sufijo forma ix derivados nominales y verbales. 
Los primeros derivan casi todos de substantivos, y tie- 
nen significación diminutiva en general, aunque no re- 
ferida al primitivo. Los segundos, sin dejar de partici- 
par de esta significación, denotan el agente de la acción 
del verbo. Así: 

De substantivos: balancín, banderín, berenjenm, bo- 
tiquín, collarín, corbatín, espadín, espolín, peluquín, pol- 
vorín, saetín, etc., etc., de balanza, bandera, berenjena, 
botica, collar, corbata, espada, espuela, peluca, pólvora, 
saeta, etc. Fogarín, al lado de fogaril, de fogar; patín, 
según sus diferentes significaciones, de pata, pato y pa- 
tio ; berrenchín, por berrinchín, de berrinche. 

De adjetivos : clarín y verdín, substantivos, de claro 
y verde. 

De verbos: berrín, de berrear; tremolín, de tremolar, 
y combinado con el sufijo ario (arín), andarín, bailarín, 
cantarín, danzarín y saltarín, de andar, bailar, cantar, 
danzar y saltar: hablantín y labrantín, de los participios 
hablante y labrante, de hablar y labrar. 

No denotan el agente, sino el efecto de la acción, ase- 
rrín = serrín, de aserrar y serrar, y tallarín, quizá por 
talladín, del part. tallado. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS á3 

Este sufijo se combina con ete en cafetín, cajetín, cal- 
cetín, chupetín, etc., de café, caja, calza y chupa: con 
OLO en camisolín, de camisa; con ello, en faldellín, de 
falda; con ito, en chiquitín, de chico; con orro + ote, 
en chicorrotín, de chico (comp. también chiquirritín)', 
con acho en cagachín y matachín, de cagar y matar; con 
AN'CHO, en hablanchín, de hablar, y con ario, en andarín 
y demás citados antes; con ato en volatín, adj., de vela, 
y volatín = volatinero, de volar. Espadachín, del ital. 
spadaccino. 

Son onomatopéyicos, ////;/, tintín, y sus compuestos re^ 
tintín y tintirintín; y de origen desconocido, albín, filipi- 
chín, sosquín y tarín (b. lat. tarinus). 

Los hay que proceden del italiano, como florín, pas- 
quín, revellín y trampolín, etc. (ital. florino, pasquino, 
revellino, trampolino); del fr., como tormeníin, de 
tourmentin; del inglés,, como esplín, de spleen, y del 
portugués, como mandarín, de mandarim. También los 
hay de otros orígenes como quitrín, guañín y manjelín; 
y bastantes del árabe, como jazmín^, tarquín, tereniabín 
y tomín; pangolín es .malayo, y hebreos son guerubín, 
sanedrín y serafín, cuyas etimologías pueden verse en 
el Diccionario de la Academia. 

Hay algunos postverbales, como malsín y trajín. 

108. ÍNEO, proparoxítono. Como sufijo lo hallamos sólo en los 

adjetivos acerínco, derivado del lat. acer; lacticíneo, de 
láctico, y mixtilíneo, formado por analogía con curvili^ 
neo y rectilíneo. Estos dos últimos y los demás en íneo 
son latinos. Así apolíneo, coccíneo, consanguíneo, espí- 
neo, ant. femíneo, ferrugíneo, fulmíneo, gramíneo, san- 
guíneo y virgíneo, son en latín apollinéus, coccinéus, con- 
sanguinéus, spinéus, etc. 

INGA. Véase OXGO. 

109. INO, fem. ; ina, átono. Esta terminación no es sufijo etl 

castellano; porque las voces que así terminan, como anr- 
drógino, gemino, lámina, máquina, página, sinónimo y 
término, son latinas que han pasado a nuestra lengua 
sin más alteración que la de las letras finales, en los en 
o. Así androgynus, gemínus, lamina, etc. 

Alúmina del lat. alumen, Tnis; y andrómina, quizá 
del vasco androminac. 



§4 JOSÉ ALEMANY BOLUFÉR 

El sufijo clásico ÍNO, cambió en ixo, en latín vulgar. 
Véase el sufijo siguiente. 
110. iNO^ fem. ; ina, paroxítono. Procede del sufijo latino íno 
(nom. inus, acusat. inum), como se ve en canino, lupino 
y pollino, de caninus, lupinus y pullinus. También del 
sufijo ÍNO, que como decimos en el artículo anterior, 
cambio en íno en la lengua vulgar ; y así tenemos cedri- 
no, de cedrínus, y decimos anodino, bocina, cristalino, 
cupresino, nardino, succino y zafirino, de anodynus, buc- 
cína, crystalínus, cupresínus, nardínus, succínus y zap- 
phirínus. 

Forma en nuestra lengua adjetivos y substantivos, de- 
rivados casi todos de nombres, algunos de adjetivos, y 
muy pocos de verbos. Así: 

Adjetivos : a) Los derivados de substantivos denotan 
materia, origen o pertenencia; como acerino, ambarino, 
ansarino, asbestino, asnino, censalino, cochino, corderino, 
costino, dañino, mosquino, salino, terrino, zucarino, por 
azucarino, etc., etc., de acero, ámbar, ánsar, asbesto, asno , 
cénsalo, cocho, cordero, costo, daño, mosca, sal, tie- 
rra, azúcar, etc. Mollino, por mofino, de mofa. 

Tenemos algunos derivados de radicales latinos; como 
fornecino, de f ornex, icis ; sacarino, de saccbarum, y 
por cambio de sufijo, sanguino, de sanguíneus; otros, 
de nombres árabes, como barcino, de j-cí^j, baraxa ; gar- 
bino, de ^jy., garbi ; jazarino y jacerino, de ^yjjj^^, cha- 
zairí ; tagarino, de ^yíj, tagrí ; pero no mezquino, de 
^^X,«^^, mezqutn. 

También los hay derivados de substantivos femeni- 
nos en INA, como endrino, espino y gurrumino, de en- 
drina, espina y gurrtunina ; y por fin, tenemos algunos 
derivados y compuestos a la vez, como cincomesino, diez^ 
mesino y sietemesino, de cinco, diez, siete y mes, res- 
pectivamente. 

Entre estos adjetivos son de notar los gentilicios o 
nacionales, que derivan de nombres de ciudades o po- 
blaciones, como glcalaíno, alcaníarino, alicantino, arge- 
lino, bilbaíno, ginebrino, granadino, etc., etc., de Alcalá, 
Alcántara, Alicante, Argel, Bilbao, Ginebra, Granada, 
etcétera, etc. Alejandrino, de Alejandría, con pérdida 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 85 

del diptongo final; salamanquino, de Salamanca, al lado 
del erudito salmantino por salmantici^io, de Salmántica; 
viscaíno, de Vizcaya. 

En Caspolino, de Caspe, se halla este sufijo combinado 
con el de diminutivo olo. También se combina con es, 
en campesino y montesino, al lado de campes y montes, 
de campo y monte. 

b) Júntase a adjetivos que denotan color, a los que 
da significación diminutiva ; como en albino, encarnadi- 
no y verdino, de albo, encarnado y verde ; y con el EZ, de 
los diminutivos, en blanquecino, de blanco. 

Interino, del adv. ínter. 

Substantivos. Son en mayor número los femeninos 
en INA que los masculinos en ixo. Éstos derivan casi to- 
dos de substantivos, y tienen significación diminutiva. 

Los que derivan de nombres de animales, designan el po- 
llo del substantivo primitivo, como anadino, ansarino, ci- 
goñino y palomino, de ánade, ánsar, cigüeña y palomo. 

Si el primitivo es nombre de planta, denota el deriva- 
do la misma planta cuando aún se halla en el semente- 
ro o está en sazón para ser transplantada ; como cebolli- 
no, colino, lechuguino y porrino, de cebolla, co.l, lechu- 
ga y puerro. 

De la significación diminutiva participan también cct- 
labacino, cupulino, hocino, langostino y padrino, de ca- 
labaza, cúpula, hoz, langosta y padre: vellocino, con la c 
de los diminutivos, por velloncino, de vellón. 

Rabino y revesino, de rabí y revés ; butrino, por bui- 
trino, de buitre; turbino, por turbitino, de turbit; aiba^ 
riño, del adj. albar. 

También los hay derivados de radicales de nombres 
latinos i como estornino, de stumus; menino, de minor; 
pepino, de pepo ; tocino, de tuccetum. Torbellino supo- 
ne un primitivo turbellus, de turbo, inis. 

Espino y golondrino, de sus correspondientes femeni- 
nos, espina y golondrina. También los hay tomados del 
ital., como collarino; y postverbales, como destino, rechi- 
no, etc., en los cuales la terminación ino no es sufijo. 

Asesino del ár. ^^xxi Li,^*-, haxxaxin. 

Femeninos en ixa. Derivan de substantivos; muy po- 
cos de adjetivos, y algimos de verbos. Los derivados de 



■86 JOSÉ ÁLEMANY BOLUfÉR 

substantivos y adjetivos son generalmente concretos ; los 
de verbos, abstractos. Asi: 

a) De substantivos: alabastrina, anacardina,- birreti- 
na, botina, clementina, coralina, coracina, corderina, cu- 
lebrina, esclavina, lustrina, madrina, neblina, palomina, 
rutina, sobaquina, tablachina, tontina, zarina, etc., de 
alabastro, anacardo, birreta, bota, Clemente, coral, co- 
raza, cordero, culebra, esclavo, lustre, madre, niebla, pa- 
loma, ruta, sobaco, tablacho, Tonti y zar, etc. : clavellina, 
de clavel, con palatalización de la /. 

Combínase con el sufijo ero^ en cacerina, de caza; y 
con ELLO, en mantellina, de manto. 

Los que derivan de nombres de árboles o plantas, de- 
signan, en general, el fruto o la semilla. Asi, agracejina, 
almecina y enebrina, denotan el fruto del agracejo, del 
almez o del enebro, como nabina la simiente del nabo. 

b) De adjetivos : golosina y sordina, de goloso y sordo, 

c) De verbos : Designan acción y algunos, además, el 
efecto de la acción; como azotina, al lado de azotaina, 
chamusquina, degollina y tremolina, de azotar, chamus- 
car, degollar y tremolar. Bambalina, de bambalear, con 
pérdida de la e del radical. Asimismo cachetina presupo- 
ne el primitivo cachetear, no incluido todavía en el Dic- 
cionario académico. 

Algunos de los femeninos en ina no son más que la 
forma substantivada del adjetivo respectivo; como estu- 
diantina, marina, sabatina, sarracina, etc. ; también pa- 
drina, de padrino, al lado de su sinónimo madrina. 

Derivan de primitivos latinos : cornerina, cornelina y 
cornalina de un diminutivo corneolus, de cornu, cuer- 
no ; cecina y el vulgar chacina, de siccus, seco, en b. lat. 
siccina ; colina, de collis ; gelatina, de gelatus ; vitelina^ 
de vitellum ; y por analogía en la terminación, golondri- 
na, de hirundinem. 

Del italiano hemos tomado cantina, carabina, paroli- 
na y quizá algún otro ; y del francés, gabardina, jaba- 
lina, etc. 

Esquena y esquina, que se tienen por derivados del ant. 
alto alemán, skena y skina, bien podrían ser una va- 
riante de espina, que reconoce el mismo origen remoto 
que dichas voces germánicas. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 87 

Son árabes: adafina, de ñJoÍJüI, adafina; quizá badina, 
de .Jsj, baten; muselina, de ^^cj-*, miicelé; talvina, de 
vu-vJ^, talbina; turmalina, del malayo J^^yj,turnamal, y 
tagarnina, del berberino Sjui^^", tacarnina. 
^Gurrumina, del vasco gur-mina. Bolina, del neerlandés, 
boelijn, cuerda. 

De origen desconocido son bahorrina, pamplina, res- 
plandina, etc. 

111. iÑo, fem.; iña, paroxítono. Este sufijo, más común en 

gallego y portugués que en castellano, es variante de ino, 
como se ve en rapiña = ant. rapiña, del lat. rapiña ; niño, 
aféresis de menino; rebujiña = rebujina, y tiene signi- 
ficación diminutiva, según vemos en corpino, brinquiño 
= brinquillo, y rebociño = rebocillo, de cuerpo, brinco y 
rebozo, lo mismo que en campiña y morriña, de campo y 
murria; cariño, del adj. caro, y basquina, que, si deriva 
de vasco, debiera escribirse con v. Arrebatiña y rebatiña, 
de los verbos arrebatar y rebatar. 

Combinado con urro, se halla en fanfurriña; y con al, 
en socaliña = sacaliña, quizá de sacar. 

De primitivos no castellanos tenemos : armiño, del ant. 
alto al. harmo, y prestiño ^ pestiño, del lat. pistus: y 
de origen desconocido, gorapiña y el adj. lampiño, port. 
lampinho. Ratiño, del port. ratinho. 

112. 10, fem.; ia, átono. Los substantivos y adjetivos que te- 
nemos con estas terminaciones, proceden casi todos de 
nombres latinos en ium; ius, ia; eus, ea, y son eruditos: 
como colegio, consorcio, estudio, gimnasio, de collegium, 
consortium, studium, gymnasium; justicia y pigricia, de 
justitia y pigritia; cirio y vidrio, de ceréus y vitréum. 
Así también los adjetivos patrio y regio, de patrius y 
regius. Véase además el suf. ía. 

A semejanza de los anteriores se han formado agrio, 
endibia, gurzño, novia, novio y quizá algún otro, en subs- 
titución de agro, endcbo, gurvo, nova y novo, que es lo 
que debía esperarse de los nombres latinos acrum, intl- 
bus, curvus, nova y novus, de que proceden. También 
soberbio, de superbus, aunque la í puede proceder de su 
analogía con soberbia; laceria, del adj. ant. lázaro, y mur- 
murio, ya venga del lat. murmur, ya de murmurar. Arru- 
gia, según Plinio, H. n. 33, 70, es voz ibérica. 



88 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

113, ío^ paroxítono. Procede del latino ivo (nom. ivus, acusat. 

ivum), como se ve en fiatío y vacío, de nativum y vaci- 
vum; y forma en castellano adjetivos y substantivos. 

Los adjetivos pueden derivar de otros adjetivos, de 
participios o de substantivos, así : bravio y tardío, de los 
adjetivos bravo y tardo; correntio, estantio, labrantio y 
manantío, de los participios activos corriente, estante, 
labrante y manante, como regadío y sembradío, de los 
pasivos regado y sembrado; pero baldío, cabrío, sombrío 
y umbrío, de los substantivos balda, cabra, sombra y 
umbra. 

Renadío, compuesto de re y el lat. nativus; impío, me- 
jor que del lat. impíus que habría dado impío, de in y pío. 

Los substantivos derivan de verbos y también de subs- 
tantivos y de adjetivos. Algunos tienen significación co- 
lectiva, como carguío, plantío y rocío, de cargar, plantar 
y rociar; gentío y mujerío, de gente y mujer; y combi- 
nado con ERO^ averío y caserío, de ave y casa. Los ver- 
bales denotan también acción, como ahoguío, el ant. ado- 
hío y plantío, de ahogarse, adobar y plantar. 

Con otras significaciones, tenemos : amorío, bailío, el 
ant. cuñadío, haberío, laborío, poderío y señorío, de los 
substantivos amor, baile, cuñado, haber, labor, poder y 
señor. 

Tienen distinto origen : brío, del celta briga ; falsío, en 
Murcia, del lat. farcíre; hastío y fastío, de fastidium; 
frío, de f rido, y éste, de frigídus ; navio, de navigium ; tío, 
de thius. Atavio, del ár. sxa**)), atabía. Desafío y desva- 
río son postverbales. 
lÓN^ oxítono. Véanse ción y sión. 

114. lONDO. A semejanza de hediondo, que procede del vulgar 

foetebundum, de foetére, heder, y cuya significación es 
la misma que la de los adjetivos en bundo, hemos forma- 
do cachondo, toriondo y verriondo, de cacho (del lat. ca- 
tulus (i), cachorro), toro y el lat. verres = verrón. 

El mismo origen tiene sabiondo, de saber; que por una 
falsa interpretación de su significado, han creído algunos 
que es compuesto de sabio y hondo, y escriben, por tan- 
to, sabihondo. 



(i) Puede admitirse un vulgar caUílibundus, de catulire, estar sa- 
lido. La í del sufijo ha sido absorbida por la palatal ch. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 89 

115. IQUE, paroxítono. Variante del diminutivo ico, y sólo creo 

se halla en meñique, formado del lat. minor, menor. Pe- 
litrique debe ser compuesto erudito formado de pelo y 
el gr. 6p'-$, 'zp'.'/Mj que también significa pelo : cacique es 
voz caribe ; dique, del neerlandés dyk ; alambique, alfe- 
ñique y tabique son árabes ((^^^ó"^!, alanbic; js-óLáJl, 
alfanid; V.a*.c;xj, taxbic). Pique, repique, etc., son post- 
verbales. 
ISA. Véase esa. 

116. isco, fem. isca_, paroxítono. Con esta terminación tene- 

mos algunos nombres grecolatinos, como asterisco, basi- 
lisco, obelisco y trocisco (lat. asteriscus, basiliscus, obelis- 
cus, trochiscus; gr. áarsp-T/o;. Scta-Aíaxo;, oísX-'azo;, xpo^t'^zo;), 
O sólo latinos, como lentisco, malvavisco, tamarisco, tor- 
visco (lat. lentiscus, malvaviscus, tamariscus, turbiscus), 
todos substantivos y que conservan en su mayor parte la 
significación diminutiva propia de su origen. 

Como sufijo castellano lo vemos en algunos nombres y 
adjetivos, derivados casi todos de substantivos, coího ma- 
risco, pedrisco y pedrisca, de mar y piedra ; arenisco, 
berberisco (por bereberisco), levantisco, morisco y ponen- 
tisco, de arena, beréber, levante,»moro y poniente. 

De adjetivos derivan blanquizco = blancuzco (con 2 
en vez de s), y pardisco = pardusco, de blanco y pardo. 

Levantisco = inquieto, y nevisca, de levantar y nevar. 

Arisco y aprisco, de origen desconocido; mordisco, 
ventisco y ventisca, son postverbales. 

Odalisca, del turco ^^toJ^odalic, tomó la s, quizá por 
analogía con la terminación femenina isca. 
117. ísiMO, proparoxítono. Este sufijo que sir\-e para formar el 
grado superlativo de los adjetivos, lo mismo que el la- 
tino issÍMO (nom. us, a, uní) del cual procede, es d€ ori- 
gen erudito ; y por esto ha conservado su forma trisílaba, 
porque en la evolución vulgar se habría abreviado en 
ismo. Así: blandísimo, diilcísitno y sutilísimo, de b'an !is- 
simus, dulcissimus y subtilissimus (i). El origen erudú 
to del mismo nos explica también las diferencias que 



(i) El latín vulgar desecho los superlativos sintéticos en isslmus, 
errimus y limus, que substituyó por los positivos precedidos del adver- 
bio muy. El primer superlativo en istmo que conocemos, y el único que 



90 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

notamos en muchos superlativos comparados con sus 
correspondientes positivos; de modo que, amabilísimo, 
fidelísimo, nobilísimo, novísimo, etc., superlativos de ama- 
ble, fiel, noble, nuevo, etc., no derivan de éstos, sino que 
proceden de los latinos amabilissimus, fidelissimus, nobi- 
lissimus, etc. Adoptado el sufijo por la lengua, do em- 
plea para formar superlativos de adjetivos que no cons- 
ta que lo tuvieran en el latín literario ; como afabilísimo, 
de afabilis; y también de adjetivos no latinos, como pe- 
queñísimrO y riquísimo, de pequeño y rico. También ha 
formado bonísimo y malísimo, de bonus y malus, adje- 
tivos cuyo superlativo latino era optimus y pessimus, de 
donde nuestros óptimo y pésimo. 

,E1 adjetivo tierno, del latín tenerum, acus. de tener, 
tiene en esta lengua el superlativo tenerrimus, de donde 
hubiéramos podido formar tenérrimo, como celebérrimo, 
y otros en arrimo. Pero como de cierto decimos certísimo, 
así de tierno se formó ternísimo. 

Adoptado ya el sufijo por el pueblo, se desentiende 
éste del origen erudito de aquél, y lo añade a la forma 
vulgar del positivo, diciendo : ciertísimo, diestrísimo, fer- 
vientísimo, gruesísimo, al lado de las formas eruditas 
certísimo, destrísimo, ferventísimo y grosísimo. 
118. ISMO, fem. isma, paroxítono. Sufijo de origen grecolati- 
no. como se ve en cristianismo, helenis)no e idiotismo, 
•lat. christianismus, helenismus, idiotismus; gr. y.p'.sTicívia- 

Júntase en castellano a nombres, y forma substanti- 
vos que denotan doctrina, secta, sistema; como animis- 
mo, ateísmo, obstruccionismo, terrorismo; maquiavelis- 
mo, mesm^erismo y platonismo, de ánima, ateo, obstruc- 
ción, terror; Maquiavelo, Mésmer y Platón. Algunos de- 
rivan de adjetivos, como alpinismo, de alpino, y entre éstos 
los hay que denotan calidad, así : albinismo = calidad de 
albino; acromatismo = calidad de acromático, del gr. 

áyp(í)]JLO!To;. 

Tenemos algunos que proceden de radical latino, como 
absentismo, de absens, entis, ausente ; nihilismo, de ni- 



se encuentra en el tomo de Escritores en prosa anteriores al siglo xv 
de la bibl. de Riv., es altísimo, en el prólogo de los Castigos e documenh 
tos del Rey D. Sancho. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 9 1 

hil; probabilismo, de probabilis, probable; quietismo, 
de quies, etis, descanso; o griego, como erotismo, de 
ipoj;, sooj-o;. amor, y el ya citado acromatismo. 

Altruismo lo hemos tomado del fr. altruisme, forma- 
do del lat. altérum, otro. 

Los hay con distintas acepciones, como acefalismo = 
acefalía, además de la significación de secta o doctrina; 
raquitismo =^ raquitis, del cual deriva. 

Sólo en morisma = secta de los moros, y multitud 
de moros, ha tomado forma femenina el sufijo isnw. 
Los demás femeninos que tenemos con esta terminación 
son latinos o grecolatinos ; así, alisma, lat. alisma ; ca- 
risma, lat. charisma, gr. y/y'o'.oiicí; marisma, podría de- 
rivarse de mar, pero mejor del lat. miaritima (maritma, 
marisma) ; sofisma, lat. sophisma, gr. ■^¿'^•.j^xa. Aneuris- 
ma, gr. o.-jijo'jz\!.o.^ y aporisma, en b. lat. aporisma, de 
origen griego. 

Obsérvese que en los grecolatinos hemos adoptado la 
acentuación latina. 
119. ISTA, paroxítono. De origen grecolatino, como ismo, se- 
gún se ve en Bautista, salmista y helenista, lat. baptista, 
psalmista: gr. Sor— 13 -r;;, i>,>.r,v.3T7Í;. 

Se añade a substantivos y también a adjetivos y ver- 
bos, y forma nombres concretos de género común que 
denotan profesión, oficio, hábito u ocupación. Así : 

A substantivos: almacenista, ateneísta, diamantista, 
fabulista, librancista, oficinista, prosista, sablista, etc., de 
almacén, ateneo, diamante, fábula, libranza, oficina, pro- 
sa, sable etc. 

Si el primitivo termina en diptongo io, ia, desaparece 
éste ante el sufijo; así: cambista, comentarista, librecam- 
bista y proverbista, de cambio, comentario, librecambio y 
proverbio. 

Oculista, del latín oculus, ojo. 

A adjetivos: absolutista, humanista, materialista, na- 
turalista, realista, etc., de absoluto, humano (letras hu- 
manas), material, natural, real, etc. 

A verbos: adornista, bochista, cultiparlista, rapista y 
tallista, de adornar, bochar, cultiparlar, rapar y tallar. 
Elstos denotan el agente de la significación del verbo. 

Repentista, de repente, mejor que de repentizar. 



92 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

Algunos tienen significación receptiva o pasiva, como 
se ve en pensionista = persona que goza o cobra pen- 
sión, comparado con pensionario = persona que la paga ; 
y así, alimentista, racionista, rentista, etc. 

Muchos que denotan profesión u oficio tienen su equi- 
valente en ERO, así : coplista y coplero, droguista y dro- 
guero, estufista y estufero, palabrista y palabrero. 

Otros tienen su correspondiente en ismo. Estos desig- 
nan profesión, secta o escuela; y aquéllos, el que tiene 
dicha profesión o sigue la secta o escuela, como : absolu- 
tista y absolutismo, alpinista y alpinismo, carlista y car- 
lismo, modernista y modernismo, optimista y optimismo, 
nominalista y nominalismo, etc. ; pero la significación, 
aunque análoga, no siempre es correlativa, como modista, 
de moda, y modismo, de modo. Y especialmente cuando 
los en ISMO, denotan defectos de lenguaje, como hebraísta 
y hebraísmo ; pero galicista el que comete galicismos. 

Amatista del lat. amethystus, gr. dplOu^To;, con cambio 
de terminación. 
120. iTA, paroxítono. Los nombres que tenemos en castellano 
con esta terminación, si no son diminutivos, proceden 
de los latinos en Ita, ítes (gr. í-t¡z) y son casi todos gen- 
tilicios, así : areopagita, carmelita, eremita, ismaelita, is- 
raelita, levita, maronita, moabita, que proceden de areo- 
pagita, carmelita, eremita, ismaelita, israelita, levita, ma- 
ronita y moabita; y a semejanza de ellos, hemos for- 
mado efraimita, de Efraim; jesuíta, de Jesús; tnoscovi- 
ta, de Moscou, y algún otro. En cambio hemos dado 
terminación en o, a morabito y morabuto, del ár. -b^ly*, 
morabit. 

Del latín procede también calamita = calamite, sapo 
pequeño (lat. calamites), m^argarita (lat. margarita) : y a 
imitación de éstos hemos forjmado aluminita, balsameri- 
ta, fosforita y magnesita, de alúmina, balsamera, fósforo 
y magnesia. 

Calamita y ant. caramida, del ár. -b>.*ji, carmit ; mar- 
gajita, marcasita y también marquesita (sin duda por ha- 
berla relacionado erróneamente con marqués), del ára- 
be Uyw-ixiyí, marcaxita. El mismo origen debe, darse a 
zorito, ta = zuro, de J;»i?, turí, montaraz. Mosquita, tam- 
bién es ár. o^^^A>^ maschid ; garita, del f r. garite. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 93 

Ermita, síncopa de eremita; garapito, de origen desco- 
nocido, y motolita, nombre de un pájaro, en lat. motacilla. 

121. iTis, paroxítono. Sufijo adoptado por los médicos para 

denotar inflamación del órgano designado por el subs- 
tantivo a que aquél se añade: como se ve en amigdali- 
tis, encefalitis, ovaritis, etc., que significan "inflamación 
de las amígdalas, del encéfalo, del ovario", etc. Proce- 
de de la terminación del nominativo singular de los nom- 
bres griegos en /ti;, como pleuritis, de -u-joi-j.-^ y se aña- 
de muchas veces a nombres griegos, en vez de los vul- 
gares, como adenitis y osteítis, de los griegos dor^y, glán- 
dula, y óaTsov. hueso. 
iTivo. Véase ivo. 

122. ITO, fem. ita, paroxítono. Procede del vulgar latino itta, 

sufijo que en las inscripciones de la época imperial se 
halla en nombres propios de mujer, como Attitta, Bonit- 
ta, Caritta, de los cuales se propagó a los nombres gené- 
ricos o comunes, y del género femenino al masculino. En 
nuestra lengua forma diminutivos de substantivos y de 
adjetivos, así : cabrita y cabrito, camita, ramita y sorbito, 
de los substantivos cabra, cama, ramo y sorbo; bonitOt 
malito y poquito^ de los adjetivos bueno, malo y poco. 

En tamarrisquito se halla combinado este sufijo con 
ARRO e isco, y en tamarrusquito, con arro y usco. 

Cico, ciLLO, cito; ecico, ecillo, ecito; ececico, 

ECECILLO, ECECIT0. 

El sufijo CILLO procede del latino cello y también 
cillo que reemplazó al más común culo, hasta preva- 
lecer sobre él. Así vemos jusceüum al lado de jiiscu- 
lum, dim. de jus ; ma{n)culam, de donde mancha, y fmx(n)- 
ccUam, mancilla; poculum y pocillum, de donde pocilio. 

Del mismo modo, ecillo procede del latino icello, 
que substituyó también a icúlo, como vemos en naví- 
cula y navicclla, diminutivos de navis, de donde navecilla. 

Por analogía con cillo y ecillo se convirtieron ico 
e iTO en cico, ecico, cito y ecito. En ececico, etc., se 
halla reduplicado el sonido ec. 

No es indiferente la adición de estos sufijos a toda 
clase de nombres, pudiendo darse las siguientes reglas: 

i.' Toman cico, cillo, cito, las voces de dos o más 
sílabas terminadas en las consonantes ñor. 



94 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

2.* Toman ecico, ecillo, ecito todos los monosíla- 
bos en consonante ; todos los bisílabos en -e, y bisílabos- 
terminados en otras vocales. Así : 

I.* a) polisílabos agudos en n: cañoncico, cordoncico,. 
Fermincico y ratoncico, de cañón, cordón, Fermín y ra- 
tón; calzoncillo, dragoncillo y ratoncillo, de calzón, dra- 
gón y ratón; botoncito, colchoncito y corazoncito, de bo- 
tón, colchón y corazón. 

I.* h) polisílabos agudos en r: humorcÍ€0„ pastorcico, 
resplandorcico y tumorcico, de humor, pastor, resplan- 
dor y tumor; amorcillo, cantarcillo, mujercilla y pUarci- 
llo, de amor, cantar, mujer y pilar; humor cito y mujer- 
cita, de humor y mujer. 

No obstante, decimos almacenillo, alfilerillo, vasariüo, 
patinillo, y también en nombres propios de persona,. 
Agustinico, Joaquinillo y Gasparito. Üsanse indistinta- 
¡mente altarcillo y altarillo, pilarcillo y pilarillo, jardin- 
cillo y jardinillo, jasmincillo y jasminillo, sartencilla y 
sartenilla. 

i.^ c) polisílabos graves en n: imagencica, dictamen- 
cilio y Carmencita, de imagen, dictamen, Carmen. 

2.* a) monosílabos acabados en consonante, v. gr. : 
sonecico, trojecica, de son y troj ; panecillo, redecilla y 
sonecillo, de pan, red y son; florecita, pececito y voce- 
cita, de flor, pez y voz. Se exceptúan ruincillo y los nom- 
bres propios de personas, como Blasillo, GiUto, Juanito 
y Luisico, de Blas, Gil, Juan y Luis. 

2." b) bisílabos en e: botecico, pobrecico y verdecico, 
de bote, pobre y verde; airecillo y cofrecillo, de aire y 
cofre: bailecito, parchecito y pobrecito, de baile, parche 
y pobre. No obstante, se ha dicho también cachito, de 
coche. 

2." c) bisílabos que en su primera sílaba tengan uno de 
los diptongos ue, ie, ei; así huertecico, huevecico, lien- 
cecico, piedrecica, de huerto, huevo, lienzo y piedra ; 
hierbecilla, plieguecillo, puertecilla, de hierba, pliego y 
puerta; cuentecito, puertecita y reinecita, de cuento, 
puerta y reina. 

2.* d) bisílabos que en su segunda sílaba tengan el dip- 
tongo, io, ia, ua; así genie cilio y nerviecillo, de genio y^ 
nervio; bestiecita y lengüecita, de bestia y lengua. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABR-\S qS 

2?- e) Algunas voces bisílabas terminadas en ío, como 
hriec'ico y friecillo, de brío y frío. 

Algunos nombres toman a la vez distintos sufijos, o 
uno mismo con refuerzo o sin él; así puert^cica, puerte- 
cilla y puertecita, de puerta; pradillo, pradccillo y pradi- 
to, de prado ; llane cilio y Uanito, de llano ; tnanecüla, mor- 
tiita y también manerueh, de ,mano. 

3.° El monosílabo pie, y no sé si algún otro, toma los 
sufijos ECECico, ECECiLLO y ECECiTO : piecccico, piececi- 
llo, piececito y también piec^zxielo. 

Xota. Debe advertirse que hay muchas palabras en ito, 

que son de otro origen, y no debe verse en ellas este 

sufijo; como ahito, de ahitar; amito, del lát. amictus; y 

así, circuito, crinito, delito., fortuito, gratuito, maldito, etc. 

iTORio. Véase torio. 

123. ITUD, oxítono. Sólo en los abstractos esclavitud, exacti- 

tud y laxitud (al lado de laxitad, del lat. laxitatem), de- 
rivados de los adjetivos esclavo, exacto y laxo, veo este 
sufijo en castellano; pues los demás substantivos que 
así terminan, no son más que apócope del nominativo 
singular de los mismos nombres latinos. Así, amplitud, 
aptitud, beatitud, crasitud, gratitud, habitud, lentitud, lon- 
gitud, magnitud, multitud, plenitud, prontitud, pulcritud, 
rectitud, sim.ilítud, solicitud, etc., son en latín amplitudo, 
aptitudo, beatitud©, crassitudo, gratitudo, etc., etc., promp- 
titudo. etc. 

De gran parte de estos abstractos latinos tenemos 
substantivos en umbre (véase este sufijo), y de algunos, 
las dos formas ; como multitud y muchedumbre; serzñ- 
tud, ant., y servidumbre. 

Son también latinos los terminados en tud, precedida 
esta terminación de consonante; pero con la diferencia 
de que éstos proceden del acusativo ; así : juventud, se- 
nectud y zñrtud, de juventutem, senectutem y virtutem. 
Servitud, ant. de servitutem. 

124. ivo (.\Tivo. iTivo), paroxítono. Es la forma erudita del 

sufijo latino ívo (nom. ivus, acusat. Vcum), co^mo se ve, 
en abortivo, dedicativo, deliberativo, narrativo, etc., que 
son en latín abortivus, dedicativus, deliberativus, narra- 



96 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

tivus, etc. Este mismo sufijo, en la evolución vulgar, dio 
origen a ío. 

Forma adjetivos derivados casi todos de verbos y que 
denotan : 

a) Que el substantivo con quien conciertan tiene vir- 
tud o poder para verificar la acción del verbo primitivo. 
Asi, alterativo = que tiene virtud de alterar; abortivo 
= que tiene virtud para hacer abortar. Con esta acep- 
ción son adjetivos de significación activa que correspon- 
den' a los pasivos en able, ible. 

b) La facultad o poder de verificar la acción del ver- 
bo 'puede considerarse como actual en el substantivo, y 
entonces equivalen estos adjetivos a líos participios de 
presente. Así, consecutivo = que sigue a otra cosa ; con- 
sumativo = que consuma ; dominativo = dominante ; 
informO'tivo = que informa ; ductivo = conducente. 

c) La cualidad se considera como recibida por el subs- 
tantivo, y tiene entonces el adjetivo significación pasiva; 
y así, abortivo = abortado, o sea, venido antes de tiem- 
po ; abusivo = que se introduce o practica por abuso ; 
defectivo = defectuoso ; consultivo = que debe ser con- 
sultado. 

d) Denotan también pertenencia o relación, como au- 
ditivo = pertenecient'C a la audición; convulsivo = per- 
teneciente a la convulsión ; objetivo = perteneciente o re- 
lativo al objeto; instintivo = que es obra o efecto del 
instinto. 

La mayor parte de estos adjetivos son derivados ver- 
bales ; pero acerca de su formación hemos de establecer 
las siguientes diferencias. 

Los que por su significación corresponden a verbos 
de la primera conjugación, deben distinguirse en tres 
dases : 

Primera : Aquellos que, como abortivo, abusivo, adop- 
tivo, afirmativo, comparativo, etc., corresponden a los 
verbos abortar, abusar, adoptar, afirmar, comparar, etc., 
y no derivan de ellos, sino que proceden de los latinos 
abusivus, adoptivus, affirmativus, comparativus, etc. ; o 
sea, que los hemos tomado formados ya del latín. Se- 
gunda : Los que, como expresivo, progresivo, reflexivo y 



DERIVACIÓN' Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS QJ 

taxativo, no hemos derivado de expresar, progresar, re- 
flejar y taxar (verbo este último que no tenemos), sino de 
los supinos latinos expressum, progressum, reflexum y 
fcaxatum ; y Tercera : Los que como ampliativo y chupa- 
tivo son enteramente castellanos, y hemos formado de 
ampliar y chupar, con el sufijo ativo, a semejanza de 
afirmativo , comparativo, etc. 

Véanse todos los derivados de esta especie que trae 
nuestro Diccionario, correspondientes a verbos de la pri- 
mera, y que no sean latinos, y se verá confirmado lo que 
acabamos de decir ; así : ablandativo, ahorrativo, alterna- 
tivo, ambulativo, anulativo, apreciativo, cogitativo, colo- 
rativo, congelativo, conmutativo, connotativo, conserva- 
tivo, conturbativo, curativo, dominativo, encarnativo> 
fermentativo, formativo, generativo, infamativo, lucroh 
tivo, llamativo, madurativo, minorativo, narrativo, ne- 
gativo, operativo, paliativo, penetrativo, pensativo, pon- 
derativo, preparativo, preservativo, privativo, propaga^ 
tivo, pulsativo, purgativo, recitativo, reparativo, restau- 
rativo, roborativo, rogativo, terminativo, transformativo, 
turbativo, vegetativo, vengativo, vindicativo, y además 
todos ios de seis silabas, como acumulativo, etc., que 
pueden verse en los Diccionarios de la rima. 

Tenemos ostentativo, de ostentar; al lado de osten- 
sivo, del lat. ostensum. 

Algunos derivados de verbos en tar toman el sufijo 
simple ivo; así: ejecutivo, y no ejecutativo, de ejecutar; 
inventivo, de inventar, y respectivo, de respectar (bien 
que éstos pueden venir también de los supinos executum, 
inVentum y respectum). 

Esquivo es postverbal. 

De verbos de la segunda conjugación no ha forma- 
do el castellano ningún derivado de esta clase; pu-es 
los que a ellos corresponden, o son latinos como atrac- 
tivo, concesivo, que falta en el Diccionario, corrosivo, etc., 
de atractivus, concesivus, corrosivus, y no de atraer, con- 
ceder, corroer, o se han formado del radical del supino 
latino, como defensivo y ofensivo, de defensum y offen- 
sum, y no de defender ni ofender. Puede comprobarse 
lo dicho en comprehensivo, compresivo, corruptivo, ex- 



9^ JOSÉ ALEMÁN Y BOLUFER 

tensivo, posesivo, sucesivo, suspensivo, aprensivo, devo- 
lutivo, disolutivo, dispositivo, expositivo, resolutivo, su- 
positivo y algún otro. Cognoscitivo, del inf. lat. cogno- 
scére, conocer. 

En los derivados de verbos de la tercera tenemos las 
dos f onmaciones ; así : dormitivo, impeditivo, lenitivo, 
nutritivo, partitivo, prohibitivo, pungitivo, y el ant. re- 
gitivo, derivan de dormir, impedir, lenir, nutrir, partir, 
prohibir, pungir y regir, con el sufijo itivo ; al paso que 
aflictivo, alusivo, auditivo, conductivo , etc., etc., derivan 
de afflictum, allusum, auditum, conductum, etc., supi- 
nos que por su significación corresponden a afligir, alu- 
dir, oír, conducir, etc. También los tenemos puramente 
latinos, como definitivo, unitivo, etc., de definitivus, uni- 
tivus, etc. 

Los derivados de adjetivos y substantivos son pocos; 
así : adustivo y altivo, de adusto y alto ; instintivo y ob- 
jetivo, de instinto y objeto. Esta derivación también la 
tenía el latín, como se ve en tempestivus, de tempestas,, 
a semejanza del cual hemos formado cuantitativo, de 
quantitas, atis. 

Con esta terminación tenemos algunos substantivos 
procedentes del latín, como archivo, donativo, incentivo 
y motivo (lat. archivum, donativum, incentivum, moti- 
vus), y postverbales, como cultivo, de cultivar. También 
los vocablos técnicos como nominativo , genitivo, etc. ; in- 
dicativo, subjuntivo, etc., usados como adjetivos y como- 
substantivos. Igualmente son latinos los femeninos como 
comitiva, invectiva, perspectiva, prerrogativa, saliva y 
oliva, a cuya semejanza hemos substantivado la termina- 
ción femenina de algunos adjetivos de esta clase y for- 
mado los nombres inventiva, lavativa, misiva, retentiva,, 
rogativa, tentativa, etc., etc. Dádiva, por dadiva, del lat. 
dativa. 

17., átono y en los patronímicos. Véase ez, átono. 

125. iz, oxítono. De distintos orígenes proceden los nombres que 
tenemos con esta terminación : unos, de los latinos en ix, 
acusat. tcem; co,mo cerviz, perdiz, raíz y terliz, de cervi- 
cem, perdicem, radicem y trilicem ; otros tienen el mis,mo 
origen que los en izo : así barniz al lado de berniz y sobre- 
, pelliz, son en b. latín vernicium y superpellicium: de 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS QQ 

aprender y tundir, derivan aprendiz y Utndiz, y füadis^ 
de filado. Desliz es post\^erbal. 

Lombriz en substitución del latín lumbricus; nariz y 
tapiz en vez de los latinos nares y tapes. Matiz, de origen 
desconocido, es lo mismo en porttigués. 

Del árabe proceden chamariz, hafiz, feliz, tomiz, telliz 
y algún otro, cuyas etimologías pueden verse en el Dic- 
cionario. Mahiz, del haitiano mahís. 

Xo se confundan con éstos los en triz, como atrac- 
triz, cicatriz, etc. 
izco, izcA. Véase isco. 

126. izxo, fem. izxa. Este sufijo, paroxítono y del mismo ori- 
gen que Ezxo^ sólo lo vemos en brizna, de brin, valencia- 
no bri, y en tundizno de tundir; pues llovizna, y su va- 
riante mollizna, lo mismo que tizna, derivan de lloviznar 
y tiznar. 

127. IZO, fem. iza, paroxítono. Procede este sufijo del latino 
ICIO (acusat. um, am), como vemos en hechizo, mestizo y 
pelliza, de facticium, mixticium y pelliciam, y forma en 
nuestra lengua adjetivos derivados de adjetivos, de subs- 
tantivos y de participios pasivos, según se ve en rojizo, 
de rojo ;■ pajizo, de paja, y apartadizo, de apartado. 

Los derivados de adjetivos denotan semejanza o apro- 
ximación a la idea expresada por el primitivo, como 
blanquiza, enfermizo y primerizo, de blanco, enfermo y 
primero. 

Los derivados de substantivos denotan posesión de la 
cosa designada por el primitivo, o de sus cualidades o 
propiedades, como calizo, castizo, cobrizo, fronterizo y 
roblizo, de cal, casta, cobre, frontera y roble: invernizo, 
de invierno ; y con otras acepciones tenemos hortaliza = 
ant. hortaleza, del ant. hortal = huerto ; nabiza, de 
nabo; rabaniza^ de rábano; carniza, de carne, y paliza, 
de palo, etc. 

Agramiza, de agramar, y r abaliza, de róbalo. 

Por combinación de izo con ario y ero, tenemos los su- 
fijos ARizo, ERIZO, que vemos en albarizo, de albo. \ ye- 
guarizo = yegüerizo, de yegua. Los masculinos usados 
como substantivos, son equivalentes a los en ero, como 
el ant. boyeriza = boyero ; cabrerizo == cabrero ; €l ant. 
establerizo = establero; porquerizo = porquero; va- 



•»O0 TOSE ALEMANY BOLUFER 

querizo = vaquero, o tienen acepción especial como ca- 
ballerizo. Los femeninos en general denotan lugar; 
como albariza, boyeriza, caballeriza, cabreriza y porque- 
riza, de albo, buey, caballo, cabra y puerco; pero tam- 
bién vaqueriza = vaquera o pastora de vacas; cabreri- 
za = cabrera o mujer del cabrero, etc. 

Los derivados de participios pasivos denotan, en ge- 
neral, propensión o aptitud para verificar o recibir la ac- 
<:ión del verbo a que corresponde el participio, como al- 
borotadizo = que por ligero motivo se alborota; ahoga- 
dizo = que se puede fácilmente ahogar; y así: allegadi- 
zo, anegadizo, apartadizo, apretadizo, arrojadizo, colga- 
dizo, contentadizo, encontradizo, levadizo, manchadizo, 
pegadizo, regadizo,^ resbaladizo, de allegado, anegado, 
apartado, etc., todos de verbos de la primera conjugación. 

Agostizo, del infinitivo agostarse. 

En los derivados de los participios de verbos de la se- 
gunda conjugación reaparece, por regla general, la e ca- 
racterística del infinitivo de estos verbos, y terminan en 
EDizo. Así : acogedizo, bebedizo, caedizo, cocedizo, co- 
gedizo, corredizo, llovedizo, movedizo, raedizo, traedizo, 
y no acogidizo, ni bebidizo, etc., como debía esperarse 
de los participios acogido, bebido, etc. Pueden haber in- 
fluido en esto los nombres en edor y en edero, formados 
de la misma raíz (cogedor, cogedizo ; bebedor, bebedi- 
zo), o bien la disimilación de idizo en edizo. 

También en algunos derivados de participios de ver- 
bos de la tercera se ve edizo, como en advenedizo y ve- 
nedizo, de advenido y venido, y en encubredizo, forma- 
do directamente de encubrir ; pero siguen la regla gene- 
ral, escurridizo, huidizo, perdidizo -y salidizo, al lado de 
saledizo, de escurrido", huido, etc. Cobertizo y postizo, 
de los participios cubierto y puesto, con reaparición de 
la vocal primitiva, en vez del diptongo, en ambos, y la o 
de la sílaba inicial en el primero. Algunos de estos de- 
rivados se usan como substantivos masculinos, denotan- 
do sitio o lugar, como cobertizo, pasadizo, salidizo y ta- 
padizo. 

"VENTA, MIENTA. Véase MENTÓ. 

128., MENTÓ, MIENTO (AMIENTO, iMiENTo), y femeninos en a, 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS lOI 

todos paroxítonos. Procede del latino mentó (nom. y 
acusat. nteníum), como alimento, condimento, fomento, 
fragmento y monumento, de alimentum, condimentum,. 
fomentum, fragmentum y monumentum. En las voces 
vulgares se diptonga la e en ic, dando origen a la forma 
MIENTO, como se ve en deleitamiento, de delectamentum. 
Con frecuencia se ven las dos formas, tanto en los vo- 
cablos procedentes del latín, como en los formados en 
castellano; así: encantamento y encantamiento, lineamen- 
to y lineamiento, de encantamentum y lineamentum; sal- 
vamento y salvamiento, de salvar. 

Forma derivados verbales que denotan la acción del 
verbo o su efecto, así : asolamiento = acción y efecto- 
de asolar; abocamiento = acción y efecto de abocar, etc. 
Algunos como cargamento, de cargar, tienen significación 
colectiva, como los femeninos en menta de que habla- 
mos al final de este artículo. 

Los derivados de verbos de la primera conjugación ter- 
minan en AMIENTO, o sea que en ellos se une el sufijo al" 
tema en A ; mientras que los de la segunda y de la tercera, 
terminan en imiento. o sea que en esta derivación, la se- 
gunda conjugación se reputa como tercera. Ejemplos: 

De verbos de la primera : abalizamiento, acebadamñen- 
to, alumbramiento, alzamiento, derramamiento, encabeza- 
miento, encebadamiento, ofuscamiento, pagamiento y pa^ 
gamento, etc., de abalizar, acebadar, alumbrar, etc. 

De verbos de la segunda: acaecimiento, acogimiento, 
ardimiento, corrimiento, crecimiento, molimiento, pren- 
dimiento, prometimiento, rompimiento, etc., de acaecer, 
acoger, arder, correr, crecer, moler, etc. 

En la lengua antigua hay formas leonesas en emiento, 
como acrecemiento, connoccmiento y entendcmicnto, de 
acrecer, connocer y entender. 

De verbos de la tercera: advenimiento, bastimento, 
fingimiento, fruncimiento, henchimiento, rcnditniento,. 
seguimiento, etc., etc., de advenir, bastir, fingir, etc. 

Hay algunos sin verbo primitivo, como amujeramien- 
to (de a y mujer) = afeminación; ardimiento (del germ. 
ihartyan) ^ valor, intrepidez, y el adj. pizmiento (del. 
lat. pix, picis) = de color de pez. 



.102 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

Sinónimos de este sufijo son : dura y ción. Así abar- 
camiento = abarcadura; abrochamiento = abrochadu- 
ra; amasamiento = amasadura; fajamiento = fajadu- 
ra; refregamiento = refregadura; tajamiento = taja- 
dura; avocamiento = avocación; elevamiento = ele- 
vación ; purgamento = purgación, etc. También los pots- 
verbales, como abonamiento = abono ; abrigamiento 
ant. = abrigo, ajustamiento = ajuste, pagamiento = 
paga, etc. 

Del mismo sufijo mento^ pero del acusativo plural en 
a, proceden los pocos femeninos en menta que tenemos 
en castellano, todos los cuales, conforme a su origen plu- 
ral, tienen significación colectiva, como herramienta y 
ant. ferramienta, impedimenta y vestimenta, que son en 
lat. ferramenta, impedimenta y vestimenta; y cornamen- 
ta y osamenta, formados en castellano, de cuerno y hue- 
so (lat. cornu y ossum). 

129. MoxiA, paroxitono. Con esta terminación sólo tenemos los 

substantivos abstractos, acrimonia = acritud, el ant. cas- 
timonia = castidad; ceremonia, parsimonia, santimonia 
y el' nombre de planta agrimonia, procedentes todos de 
los latinos acrimonia, castimonia, caeremonia, parsimo- 
nia, sanctimonia y agrimonia, de modo que no es sufijo 
castellano. 

130. MONio, paroxítono. Los .pocos substantivos que tenemos 

en castellano con esta terminación son todos latinos o 
griegos; así: demonio, estramonio, matrimonio, patri- 
monio y testimonio, proceden de daemonium, stramoníum, 
matrimoníum, patri,moníum y testimoníum. Antimonio, 
en b. ¡lat. antimonium, y polemonio, del gr. tüoXsiííóv.ov . 

131. oco^ fem. oca, paroxítono. Con este sufijo que debe ser 

variante de uco, tenemos muy pocas voces, entre las cua- 
les podemos citar : bayoco y macoca, nombre que dan en 
Murcia a una variedad de higos o brevas ; caroca, que 
en alguna de sus acepciones parece ser un despectivo de 
cariño; barroco y calamoco, de origen desconocido. 

Siroco, del ár. ^..x^^ xoruc; bayoco, moneda, del ital. 
baiocco. 

En oco, oca, terminan también algunos vocablos pri- 
mitivos, como coco, coca; y moco, del lat. muccus. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS I03 

El mismo sufijo, pero con la o diptongada en ue^ de- 
bemos ver en doncellueca, de doncella, y en morueco, de 
origen no averiguado. Ballueca, procede sin duda de la 
fusión de las palabras az-ena loca, y batueco se dice del 
natural de las Batuecas. 
•OcHo^ OCHA. Véase ucho. 

132. OJO, fem. oja, paroxítono. Sufijo de significación despec- 

tiva, como Ejo, y del mismo origen que ujo, como vemos 
en cerrojo, de verucülum; panoja, de panucülam; mano- 
jo, de manipúlimí, o mejor de un vulgar manucúlurn 
(comp. el lat. manucúla), lo mismo que hinojo, de fenucú- 
lum por fenicúlum; hinojo, de genucülum por genicülnm. 
y piojo, de peducülimi por pedicülum. 

A semejanza de los anteriores, hemos formado año- 
jo, de año; pintojo^ de pinta; ramojo, ramulla, de ramo; 
rastrojo y restrojo, del lat. restare = quedar, con r pa- 
rásita (como lo prueba el port. restolho, el cat. restoll y 
el val. rastoll) ; rampojo = raspajo ; redrojo, quizá del 
adv. redro; tramojo, de tramar. 

Abrojo, comp. de abre y ojo; antojo, de ante y ojo. 

133. OL. Apócope o forma dialectal del sufijo olo, en sus dos 
acentuaciones, grave y esdrújula, como se ve en ariolo 
y ariol, agudo; cabriolo- y cabríol, grave. Como el sufijo 
olo es también variante de uelo, tenemos formas en ol 
en substitución de otras en uelo, como crisol, en vez del 
ant. crisuelo; frísol y frisuelo. 

Los femeninos correspondientes a este sufijo acaban 
en ola: farol y farola; gárgol y gárgola. A v^ces es apó- 
cope de olio, como en genol, del ant. genollo, lat. ge- 
nucülum. 

La acentuación grave de Ibs en ol y la esdrújula de los 
olo no es la verdadera. Si decimos crisol y crisuelo, de- 
bemos decir también frisol, agudo, como decimos fri- 
suelo, y como se pronuncia en valenciano fesol, sin que 
obste el latín fasedlus. como no obsta aureólus, para que 
digamos oriol. Véase olo. 

Derivados en ol tenemos: baberol. farol, perol, punr- 
terol y tcrcerol, de babera, faro, pera, puntero y tercero. 

En estatidarol y están terol hay cambio de / en r, por 

/lícíím'l'l.-l'-'.Tl Cl" ílr.ríi-.i, ,1.» •.•*.■,., I.. I ■ .. 1.;.,., .... 1,..1I„ „1 



104 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

sufijo combinado con ero, como en estoperol, de estopa,, 
si derivan de estante. Estrangol, de estrangular, por es- 
trangulol, o quizá de la raiz estrang, del mismo verbo; 
guiñarol, voz de gemianía, de guiñar._ 

Peñol = peñol, del lat. pennus ; pésol, grave ; lo mis- 
mo que en valenciano, supone un diminutivo vulgar pi- 
sülus, de pisum. Y de origen desconocido avol, caracolj 
cherinol y gazmol. Pusol = puzolana. 
' Ol es variante de on, en español = ant. españón ; pe- 
ñol = peñón, y verderol = verderón. 

Tampoco es sufijo en arrebol, crisol, panol y su variante 
pañol, que derivan del lat. rubor, óris, con a protética;. 
del b. lat. crucibólus y del lat. penaríus : ni en los paro- 
xítonos mújol, al lado de mugil, péndol y trébol, de los 
latinos pendúlus y trifolium. 

Del árabe proceden ababol = amapola; albohol, de 
j,^.¿uJ'), albojur, con cambio de r en /, y albohol, de 
\^j^j| alhobol, con metátesis; así también alcohol, de 
J,:^jCJl , alcohl, y algún otro. 

Charol es voz de la China, y ocozol, mejicana. 
Del italiano hemos tomado fistol y picol (fistolo y pic- 
colo) ; del francés, virol (viróle), y esquirol, del catalán.- 
Briol, en cat. briol y en francés breuil. Facistol, del ant. 
alto al. faltstuol. 

Carnicol, girasol, etc., son voces compuestas. 
Olento. Véase ulento. 
Olo, átono. Véase olo, paroxítono. 

134. OLO, fem. ola, paroxítono. Del mismo origen que uelo,. 
o sea del latino ólo, como se ve en aureola, ariolo, cOr- 
briola, corniola, gayola, gladiolo y su variante ¡gradiolo, 
virola y vitriolo, que son en latín aureola, hariólus, 
capriola, corneóla, caveola, gladiólus, virióla y vitrió- 
lus. También corola, del lat. corolla (por coronüla), dim. 
de corona. Estas voces se pronunciaron graves en latín' 
vulgar, como lo demuestra la diptongación de la o en ue 
(véase uelo) ; y por tanto es legítima la pronunciación'- 
castellana que les damos, y más conforme con el genio- 
de la lengua que la esdrújula, que se ha dado a algunos 
cultismos como lanceola; cultismos que llevan a las in- 
consecuencias de hacer esdÉÚjulo a cabriolo, y grave a 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS P>^LABRAS I I 3 

ORNO. Véase urno. 

ORio. Véanse torio y sorio. 

orrio, urrio. \^éase orro. 

144. orro, erro, urro y femeninos en a, paroxítono. Estos 
sufijos del mismo origen y significación que arro, los ve- 
mos en los siguientes normbres: 

a) abejorro, aldeorro, cabezorro, cachorra y cachorro, 
ceporro, machorra, picarro (en canc. de Baena), piporro, 
pitorra y ventorro, todos substantivos, derivados de abe- 
ja, aldea, cabeza, cacho, cepa, macho, pico, pipa, pita y 
venta; y en el adjetivo pedorro = pedorrero, de pedo. 
De origen desconocido son camorra, cimarra, cotorra, 
chamorra, chamorro, chinchorro, ganforro, modorra, mo- 
dorro y pachorra; también babasorro, si no deriva de 
baba con el sufijo azorro Cazo -(- orro). 

En m-azamorra, si deriva de maza, se halla la inicial del 
primitivo repetida en el sufijo: sorra, arena gruesa, y 
^ sarro, lo mismo que zahorra, del lat, saburram : maz- 
morra, del ár. ?,5_Jx<, matmora. Cachiporra, mamporro y 
peliforra, son compuestos. 

¿) becerra, lo derivan del vasco beta, vaca, y cecorra, 
ternera ; becerro, de becerra : cencerro, del vasco cincerria. 
c) baturro y ceburro, de origen desconocido ; cazurro, 
del ár. ,»-\¿, cazur; susurro y chorro, del lat. susurrus. 
Con estos mismos sufijos, pero terminando en lo, te- 
nemos aldeorrio = aldeorro ; bodorrio = bodijo, de boda, 
y villorrio, de villa, terminación en que puede haber in- 
fluido el sufijo ORTO, pues tenemos cimborrio = cifnbo- 
rio, del lat. ciborium, y también zñlloría, quizá por vilk>- 
rria, por influencia de caseria. Asimismo en arria tene- 
mos bambarria y fanfarria, y en urrio, engurrio. "La 
misma terminación han tomado estrangurria y su varian- 
te estangurria. del lat. stranguria; angurria, del gr. ctTiúpiov. 
y bandurria, del gr. rctv^oOpa. engurrio, de engurriar. Estas 
terminaciones vemos también en otros vocablos, casi todos 
de origen desconocido y que quizá sean ibéricos ; como ba- 
rro, churro, y valenciano c/ii*rra, si no procede del latín 
sordas; churra = ortega; gorra y gorro; morro y morra; 
parro = pato; parra, tarro, sarrio, zorra y zorro; zurra, 
potsverbal, de zurrar = curtir y adobar las pieles ; y como 

8 



H 4 • JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

zurrón es "bolsa grande de pellejo", debe ser de la mis- 
ma raiz, aunque lo deriven del ár. g >¿7, surra; én vas- 
cuence es zorroa. Proceden del latín : horra y horro, lat. 
burra ; carro, lat. carrtis; farro, de f ar, f arris ; farra, de 
fario; guarro, si procede de verres, como porra y porro, 
de porrum ; marra, almádena, es latino : hurro, de burrico, 
y éste, de burrichus, lat. del siglo iii ; hurra, de burro ; 
harra, quizá variante de vara; horro, del ár. y^-, horr, 
y forro, del germ. fodr. 
145. OSQ, fem. OSA, paroxítono. Procede este sufijo del latino 
■ oso {nom. osus, acusat. osum), como se ve en crimino- 
so, giboso, glorioso, ingenioso, etc., de criminosum, gibbo- 
süm, gloriosum, ingeniosum, etc. 

Sirve en nuestra lengua para formar adjetivos deri- 
vados de substantivos, y también de otros adjetivos y 
de verbos. 

Los derivados de substantivos denotan, en general, 
que el nombre con quien conciertan posee en abundan- 
. ' cía la cosa expresada por el substantivo pri,mitivo, así : 
aceitoso = que tiene ,mucbo aceite ; airoso, que se dice 
del tiempo o sitio en que hace mucho aire ; y del mismo 
modo alimentoso, cantoso, garhoso^ pajoso, repeloso, no- 
ticioso, sudoroso y tembloroso, de alim-ento, canto, garbo, 
paja, repelo, noticia, sudor y temblor. 

Algunos tienen significación activa, como afrentoso = 
que causa afrenta ; y así, lamentoso , de lamento, y liti- 
gioso, del lat. litigiosus. 

También los hay que denotan pertenencia ; como prade- 
roso, de pradera, u origen o semejanza, como ladrillo- 
so, de ladrillo. 

Los substantivos en ad pierden esta terminación ante 
el .sufijo: así. amistoso, de amistad; dificultoso, de dificul- 
tad; facultoso, de facultad; el ant. humildoso. de humil- 
dad ; vanidoso, de vanidad, y veleidoso, de veleidad. 

No obstante, de bondad, decimos bondadoso y hondo- 
so. Sin duda que la tendencia a evitar nombres de muchas 
sílabas debe ser causa de este fenómeno, que ya ocurría 
en latín, que formó calamitosus del tema calamitat. 
■ Medroso, de miedo, con r, por influencia de temeroso ; 
sabroso, síncopa de saboroso, lat. saporosiis; temeroso 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS Ií5 

y valeroso, de temor y valor, con e por o, quizá por disi- 
milación, o por influencia de temer y valer; piadoso, del 
lat. pietosus; sotioroso = sonoro, y estruendoroso, de 
estruendo, por analogía con rumoroso, de rumor. 

Raboso, de rabo, ha dado origen a los substantivos 
raposo y raposa. 

Xenemos foranas dobles, como nervioso y nervoso; de- 
rivada la primera de nervio, y la segunda, del lat. ner- 
vosus. 

b) Los derivados de adjetivos aumentan en genera 
la significación del primitivo; como amargoso, gravoso, 
rancioso, verdoso y i'oluntarioso, <ie amargo, grave, ran~ 
ció, verde y voluntario. Perdidoso, del p. p. perdido. 

c) Los verbales tienen significación activa, como guar- 
doso, resbaloso, sudoso, tembloso y tropezoso, de guar- 
dar, resbalar, sudar, temblar y tropezar. 

Tartajoso, de tartajear, con pérdida de la e del ra- 
dical 

Este sufijo se combina con ajo, en espumajoso, pe- 
gajoso y quemajoso, de espmna, pegarse y quejnar; con 
ICO, en quejicoso, de quejarse; y reforzado con el soni- 
do eg^ lo tenemos en pedregoso y terregoso, que deri- 
van, no inmediatamente' de piedra y tierra, sino de un 
adjetivo del lat. vulgar en icus, que vemos en tosegoso, 
del lat. tussicus. Asimismo aguanoso, del lat. aquanosiis, 
y no de agua. 

A semejanza de acuoso, estuoso y virtuoso, que pro- 
ceden de los latinos aquosus, aestuosus y virtuosus, te- 
nemos adjetivos en uoso, al lado de la forma ordinaria 
en oso, lo que ya ocurría en latín, que tiene fastosus y 
fastuosus, de dfonde nuestros fastoso y fastuoso. Las 
íormas castellanas en oso son vulgares; las en uoso, 
eruditas y derivadas de substantivos de la cuarta de- 
clinación; así, flatoso, puntoso, respetoso y untoso, de 
flato, punto, respeto y unto; mientras flatuoso, puntuo- 
so, respetuoso y untuoso, de flatus, punctus, respectus 
y unctus. Asimismo, conceptuoso, de conceptus, concep- 
to, y espirituoso, de spiritus; pero también se dice espi- 
ritoso. Ostentoso, de ostentar, y no ostentuoso como po- 
dríalos decir, por d latin ostentuosus. 



Il6 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

146. OTE, fem. ot.% paroxítono. Este sufijo de origen francés 
o dialectal, modifica la significación del primitivo a que 
se une, dándole sentido despectivo, casi siempre con va- 
lor aumentativo o diminutivo, y se añade a substanti- 
vos y a adjetivos, así : 

I.* A SUBSTANTIVOS, a) cofi valor aumentativo : ange- 
lote^ barrote, caballerote, capote, chicote, chicota, frai- 
lóte, mangote, pincelóte y virote, de ángel, barra, caba- 
llero, capa, chico, chica, fraile, manga, pincel y vira. 

En mazacote, de maza, se combina con el sufijo Aco. 
El género del derivado no es siempre el mismo que el 
del primitivo, como se ve en barrote, de barra. 

b) con valor diminutivo : anclote, calabrote, camarote, 
galeota, islote, palote, picota y pipote, de ancla, calabre. 
cámara, galea, iála, palo, pica y pipa. 

2." A adjetivos: barbarote, ta; blancote, ta; nwreno- 
te, ta; picarote, ta, y el ant. vejóte, ta, de bárbaro, blan- 
co, moreno, picaro y viejo. 

Tienen significación despectiva u otra relacionada con 
la del primitivo : barbote, comisóte, cascote, cerote, co- 
gote y cocote, galeote, garrote, guillote, guisote, jigote, 
melote, pegote, pelote, principóte y quijote, de barba, ca- 
misa, casco, cera, coca, galea, garra, guilla, guiso, jiga, 
miel, pega, pdo, pfíncipe y cuja. Así también bcUota, 
de bala; garzota, de garza; maneota y maniota, de nia- 
nea. Gaviota, y su variante paviota, de gavia, con igual 
s^ificación que el primitivo. 

Bellote, de bellota; pagote, de paga, o de la fraise pa- 
gote (te pago). 

Hay algunos gentilicios, como bergamota, de Bérgamo, 
y candiota, de Candía. 

Derivan de primitivos latinos : espióte, ant. = espiche, 
de spiculum ; monigote, de monáchus ; pelota, de pila = 
pelota; pijota, b. lat. pisciota, de piscis, pez; pilote, de 
pila s= pilar; y de primitivo desconocido, bigote, chi- 
chota, estricote, frangote, gabote, nwgote y pinzote. Pi- 
cote, en port., picoto y picote. 

Idiota, patriota, etc., son latinos (idiota, patriota); ca- 
melote del gn y.cf.^i.qKmz^, Gon retrotracción del acento. 

Del árabe procede alrota, azote, azaróte, bellota, cha- 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS I ij 

f aróte, marlota, tagarote y algún otro, cuyas etimologías 
pueden verse en el Diccionario. 

Tenemos algunos de origen mejicano, así: achiote y 
achote, catnote, cayote y clmyote, popote y zapote, de 
achiotl, camotli, ohaiotl, popotl y tzapotl. Ojota, del qui- 
chua uxuta. 

Del francés hemos tomado brulote, compota y lingote.' 
que en la dicha lengua son brülot, compote y lingot; y 
del inglés fly-boat, hemos hecho filibote. 

147. oz, oxítono. Esta terminación no es sufijo en castellano; 
pues las pocas voces que la tienen proceden casi todas 
del latín, como atros, feroz, precoz, z'^loz y voz, que de- 
rivan de atrocem, ferocem, precocem, velocem y vocem ; 
coz y hoz, de calcem y falcem. 

Albornoz, alficoz y su variante alp^icoz, y arroz, del 
ár. ^j^jJ]^ albornoq, j^yiáJI, alficoc, y jjj^^^ arroz. 

Sólo en tejaros, de teja, hallamos este sufijo; y, ccwno 
se ve, combinado con ar (aroz). Para los patronímicos 
en oz, véase ez. 

148. ozo, fem. oza, paroxítono. Con estas terminaciones tene- 
mos vocablos de distintos orígenes. Así, gozo, pozo y loza, 
de los latinos gaudiimí, puteum y luteam. El adj. tozo y 
el substantivo toza deben ser variantes de tocho, como 
in-ozo y moza quizá lo sean de mocho, mejor que del 
lat. musteus (comp. mochil) : carroza y tabloza, proce- 
den del italiano : albatoza, alloza y allozo y choza, del ára- 
be ,-¿!ÍaJl, albatox; Sj^ul, allauza, J^i-, jo<;qa; emhóso, 
roza, etc., de embozar, rozar, etc. 

De origen obscuro son : calabozo = instrumento de 
podar, calabozo = calagozo, carozo, coroza, que tal vez 
sea variante de caperuza; coroza = corojo, escorrozo y 
sotrozo, 

149. siÓN. Terminación oxítona que procede del acusativo de 

los nombres latinos en sio, sioncm, de igual significación 
que los en fio, tioncm (véase el sufijo cien), como se ve 
en abstersión, abusión, accesión, admisión, concesión, 
repulsión, etc., de abstersionem, abusion<;m, accesionem, 
admissionem, concisionem. repulsionem. etc., a semejan- 
za de los cuales hemos formado por analogía con dios, 
versión, del lat. versura, sup. de verteré ; diversión, de di- 



:i 1 8 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

versuin; emulsión^ de emulsUtm, y propulsión, de pro 
pulsuim, en los cuales, como se ve, el verdadero sufijo es 
ION. Los demás nQmbres en sión son latinos, y con la 
particularidad de que no los hay de más de tres silabas, 
a no ser que sean compuestos, como irreflexión y re- 
percursión. 

150. SOR, oxítono; fem. sora, paroxítono. Casi todos los 
nombres que tene,mos con esta terminación proceden de 
los acusativos latinos en sorem, o sea, de los temas en 
SOR, sufijo de igual significación que tor; como se ve 
en antecesor, censor, defensor, posesor, precursor, su- 
cesor, etc., de antecessorem, censorem, defensorem, etc., 
a se^nejanza de los cuales, ihemos formado pretisor, del 
lat. prehensum, y no sé si algún- otro. iJos fqmeninos 
correspondientes, como antecesora, censora, etc., son de 
formación castellana. 

151. sorio, fem. soria, paroxítono. Con estas terminaciones 

tenemos algunos adjetivos y substantivos toimados di- 
rectamente del latín, cQmo censorio y dimisorias, de cen- 
sorium y dimissorias, y otros pocos forfnados a imita- 
ción de éstos, como decisorio^ detersorio, diz'isorio, re- 
misorio y revulsorio, que no derivan de ningún verbo 
casteilano, sino de los supinos latinos decisum, deter»- 
sum, divisum, remisum y revulsum, y en los cuales, como 
se ve, lo mismo que en los que citamos a continuación, 
el verdadero sufijo es orio. 

. Compulsorio puede derivar del supino compulsum o 
del infinitivo cQmpulsar; pero casorio, holgorio y ve- 
lorio, derivan de casar, holgar y velar. Reqnilorio^ por 
requerorio, de requerir, con cambio de e en i como en 
requirió, requirieron, y disimilación de r en /; podrigo- 
rio y pudrigorio, de podrir y pudrir con el sufijo ígorio 
{igo -\- orio). 

Abolorio = abolengo, de abueJo ; el a.á]. bellorio, del 
mismo origen que vellorí, y mortuorio, del lat. jnortuus, 
Abalorio = cuentecilla de vidrio, del ár. ^Juil, albalur: 
cimbori-o, del lat. ciborium, gr. -xi6,¡,f>.ov. 
TICO. Véase ico, paroxítono. 

152. TERio, paroxítono. Tomando como sufijo la terminación 

ERDO de baptisterio, cerüenterio y ' monasterio, que pro- 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS Hg. 

ceden de los grecolatinos baptisterium, coemeterium y 
moíiasterium, nombres formados con el sufijo griegc 
-r,p<.o. que denota lugar, hemos formado beaterío, de 
beata. 

153. TOR, oxítono; fem. tora, paroxítono. Es la forma eru- 

dita del sufijo latino tór, equivalente a la vulgar dor, 
y con ella tenemos algunos nombres, como actor, cantor, 
director, doctor, inventor^ etc., de actórem, cantórem, di- 
rectórem, doctórem, inventórem, etc., que, como se ve, 
son los mismos acusativos latinos con apócope del em 
final. A semejanza de los mismos hemos formado reflec- 
tor, de reflectarx Los femeninos adora, cantora, etc., son 
también de formación castellana. 
TUD. Véase itUD. 

154. (t)oriO. fe;m. (t)oria, paroxítono. Es la forma erudita 

del sufijo latino tono del mis,mo que por evolución vul- 
gar procede dero. Así, laudatorio, lavatorio, palmatoriu 
y transitorio, de laudatorias, lavatorium, palmatoria y 
transitorhis. 

Forma, como dero, adjetivos y substantivos, deriva- 
dos de verbos. T-X)s adjetivos denotan que el substantivo 
con quien conciertan tiene virtud para verificar la acción 
del verbo, como declaratorio = que declara o explica. 
defo-rmatorio = que deforma o sirve para deformar. 
T.os substantivos designan, en general lugar, como: la- 
boratorio = oficina, etc.. de laborar; decmatorio = si- 
tío donde se recogía, el diezmo, de dezmar. 

En los derivados de verbos de la primera conjugación, el 
sufijo es ATORio, y en los de la tercera, itorio. De la 
segunda no hay ningún derivado. Así : 

De la primera, a) Adjetivos: dedicatorio, evacuato- 
rio., masticatorio, narratorio, ratificatorio, recomendato- 
rio, reformatorio, respiratorio, de dedicar, evacuar, mas- 
ticar, narrar, ratificar, recomendar, reformar y respi- 
rar. Migratorio del lat. migrare, emigrar. 

b) SubstanHz'os : adoratorio, cagatorio y recordato- 
rio, de adorar, cagar y recordar. Escapatoria, de escapar. 

De la tercera: definitorio, de definir: htJtibitorio, de 
inhibir, y no sé sí algún otro. 

Tenemos algunos derivados del supino latino: como 



120 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

locutorio, de locutum, de loquor, hablar ; o del p. p. cas- 
tellano, como envoltoño, de envuelto, de envolver, y en 
los cuales, como se ve, el verdadero sufijo es crio, lo 
misimo que en ejecutorio y ejecutoria, derivados de eje- 
cutar. 

Pepitoria, en b. lat. piperitoria: vejestorio, de viejo, 
con el sufijo estorio. 

155. TRiz, oxítono. Con esta terminación tenemos algunos subs- 

tantivos femeninos que proceden todos de acusativos 
latinos en -trtcent; como actriz, adoratriz, cantatriz, 
electriz, emperatriz, nteretriz, nutriz, pecatriz y tutriz, 
de actricem, adoratricem, cantatricem, electricem, impe- 
ratricem, meretricem, nutricem, peccatricem y tutricem. 

Estos femeninos corresponden en latín a masculinos 
con el sufijo tor (véanse tor y dor), y son todos eru- 
ditos, algunos de los cuales han substituido a las for- 
mas vulgares que tuvo el castellano antiguo ; como no- 
driz y pecadriz, hoy nutriz y pecatriz. También hemos 
desechado cocadris y cocotriz, b. lat. cocotricem, por el 
semierudito cocodrilo^ de crocodílus. 

A semejanza de los anteriores ha formado el castella- 
no los sigiiientes adjetivos femeninos, que tienen casi to- 
dos su forma equivalente en dor.^, tora u otra vulgar, 
aunque no se empleen las dos indistintamente ; así : ace- 
leratriz y aceleradora, atractriz y atractiva, directriz y 
directora, locomotriz y locomotora, motriz y motora, pro- 
tectriz y protectora. También el isubstanfivo femenino 
fregatriz = fregona, de fregar. Cicatriz y matriz, de 
cicatricem y matricem. 

El misimo origen tiene el n. pr. Beatriz, lat. beatrix, Tcis. 

156. TURA, TURO, paroxítonos. Los substantivos en tura son 

casi todos latinos, como captura, escritura, judicatura, 
moltura, natura, prefectura, postura, etc., que proceden 
de captura, judicatura, scriptura, molitura, natura, prae- 
fectura, positura ; a semejanza de los cuales hemos for- 
mado colegiatura y jefatura, de colegio y jefe; pues -wm'- 
niatura, mejor que de miniar, procede del fr. miniat- 
ture, como oberiura, de ouverture. Tesitura, del ital. tessi- 
tura. La significación de este sufijo es la misma que la 
del vulgar dura. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS I 2 1 

Terminadas en turo tenemos muy pocas voces ; como 
futuro y venturo, de las latinas futurum y venturum, y 
el substantivo pasaturo, usado antiguamente entre estu- 
diantes, de pasar. También alcoholaturo, .de alcohol, o 
alcoholato, voz téctina. 
157. uco^ fem. uca. paroxítono. Procede esta terminación de 
los acusativos latinos en ucum, ucam, que corresponden 
a temas formados con el sufijo üco, úca, como caduco 
y saúco, de cadticum y sambucum. El mismo origen tie- 
nen también las terminaciones ugo, uga, que vernos en 
lechuga y verruga, de lactucam y vemicam. 

Quizá proceda dtl mismo sufijo latino el castellano 
uco que con significación despectiva tenemos en algunos 
derivados nominales, como almendruco, casuca, carruco, 
frailuco, hermanuco y monteruca, de almendroi, casa, 
carro, fraile, hermano y montera; y combinado con ar, 
es decir, aruco, en abejaruco, de abeja , y pa jante o, al 
lado de pajarraco, de pájaro; fabuco (por faguco) y ha- 
yuco, dú lat. fagus, haya ; y bejuco y macuca, de origen 
desconocido. 

Fauca. del ár. y^/s/c f aluca ; tabuco, quizá del ár. ^^, 
tabac, y niahtco, adjetivo que aplicamos al natural de las 
islas Malucas. 

UGO, UGA. Pocos nombres tenemos con este sufijo 
Además de los latinos .mencionados amiba, podemos ci- 
tar tasugo, del lat. taxus, tejón; tortuga, de tortus, tor- 
cido (b. lat. tortuca) ; pechuga, de pecho : verdugo, de 
verde; mendrugo, quizá de la raíz de mendigo, y besugo, 
de origen desconocido. Tarugo es lo mismo en portu- 
gués, catalán y valenciano. Samarugo (en val. samaruc), 
del ár. ^y^^, cosmaúc. 

Í58. ucHO, f^m. UCHA, paroxítono. Parece variante de los su- 
fijos uco y uzo, según vemos en casucha y casucho = ca- 
suco, de casa, y capucho = capuz, b. lat. caputium. Tie- 
ne significación despectiva, a veces diminutiva, y se aña- 
de más a substantivos que a adjetivos. Así, aguilucho, 
anifnalucho, capucha, medicucho^ papelucho., serrucho, 
tenducho y tenducha, de águila, animal, capa, médico, 
papel, sierra y tienda; como malv-hn »,rhiducha y san- 
tucho, de malo, melado y santo. 



122 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

En carducha, de carda ; tiene significación aumentativa. 

Machucho debe proceder de macho; cartucho, del ita- 
liano cartoccio; cucurucho, del lat. cucullus; socucho, de 
origen no averiguado. 

Combinado con otros sufijos se halla en avcchucho, 
de ave; cafetucho^ de café (comp. cafeto), y larguirucho, 
de largo (comp. larguero). 

Análogos en significación a estos derivados son los 
en OCHO, OCHA, casi todos de origen obscuro, como caro- 
cha al lado de carrocha; corocha en sus dos distintas 
significaciones, y el adj. zolocho. Garrocha y su variante 
garlocha, quizá de garra; milocha, variante de müoca; 
panocha, y su variante aragonesa pinocha, del lat. pa- 
nucula; pinocha, de pino; piocha, del ital. pibggia, y 
sacrismocho, quizá compuesto y sincopado a la vez, de 
sacristán y mocho. 
159. UDO, paroxítono. Procede del latino uto (acus'at. ütum). 
como vemos en agudo y cornudo, de acutum y cornutum, 
y forma en castellano adjetivos derivados de substanti- 
vos, y que denotan que el nombre a que califican posee 
en alto grado la cosa designada por el primitivo. Así, 
barbudo, barrigudo, cabezudo, bezudo, cachazudo, carri- 
lludo, colmilludo^ corajudo, grenchudo, lomudo, patudo, 
talludo, etc., de barba, barriga, cabeza, bezo, cachaza, ca- 
rrillo, colmillo, coraje, grencba, lomo, pata, tallo, etc. 
Testarudo, de testa, por influencia de testera. 

Los que se derivan de primitivos que designan partes 
del cuerpo son equivalentes a los en ón, aunque los en 
UDO parecen más despectivos. 

Algunos derivan de radicales latinos, como cojudo, de 
coléus = testículo; cervigudo, no de cerviz, sino de cer- 
vix, icis. Asimismo, narigudo supone, lo misano que na- 
ris, un radical naric. 

Como la vocal final del primitivo, se pierde también el 
diptongo ante el sufijo, así: pacienzudo y concienzudo, 
de paciencia y conciencia. Ta,mbién se pierde el dipton- 
go interno si lo tiene el primitivo, como forzudo y mem- 
brudo, de fuerza y miembro. No obstante, al lado de 
osudo se dice también huesudo, de (hueso. Topetudo de- 
riva del infinitivo topetar. Morrocotudo y zamborrotudo, 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS I a3 

al lado de zamborotudo, deben ser formadoiies capri- 
chosas, quizá de morro y zapibo; la primera con los su- 
fijos oc{o), ot{e) y udo, y la segunda, con orrip), ot{e) 
y udo. 

En los substantivos como embudo, engrudo, escudo, 
etcétera, la terminación udo no es "sufijo. 
160. üELO^ fem. UELA, paroxítono. Procede del sufijo latino 
ÓLO que de átono, se hizo paroxítono en latín vulgar, por 
lo que la <? se diptongó en ue, según vemos en hijuelo, 
de filiolimi; lenzuelo, de linteolum; orzuelo, de hordeo- 
limi; azuela, de ascíolam, y pezuelo, de petiolum, al lado 
dd culto pecíolo. 

En nuestra lengua forma diminutivos de substantivos 
y adjetivos. Así: abejuela, agújentelo, agujuela, caba- 
lluelo, corderuelo, dineruelo, herreruelo, hilanderuelo , 
hojuela, niayorazgüelo, plazuela, rapazuelo y Sanchuelo, 
de los substantivos abeja, agujero, aguja, caballo, corde- 
ro, dinero, herrero, hilandero, hoja, mayorazgo, plaza, 
rapaz y Sancho, como bajuelo, borracJiuelo, chicuelo y 
parlcruelo, de los adjetivos bajo, borracho, chico y par- 
lero. 

Demoñuelo, de de^nonio; con cambio del grupo niue 
en ñue- 

Si el primitivo terjnina en dos vocales que no formen 
diptongo, y la primera de ellas es t o í acentuadas, sub- 
sisten éstas ante el sufijo, el cual toma una h que el vul- 
go y algunos escritores han solido convertir en g, así: 
alde huela y aldegüela, de aldea; amble huelo, de ambleo; 
Andrehuela y Andregüela, de Andrea; correhuela y co- 
rregüela, de correa; judihuelo y judigüclo, de judío; Lu- 
cihuela y Lucigüela, de Lucía; picardihuela y picardi- 
giiela, de picardía. También parihuela, de par. En cam- 
bio, los diptongos 10, ia, se pierden ante el sufijo: igle- 
suela, negozuelo y pendenzuela, de iglesia, n^ocio y pen- 
dencia. 

Por analogía con illo, ico e itov se convierte este 
sufijo en zuELO, ezuelo y ecezuelo, casi en los mismos 
casos en que aquéllos toman las formas culo, ecillo, ece- 
cillo, etc. Así : toman zuelo las voces agudas de dos o 
más silabas terminadas en n o r: bribonzuelo, cabrón- 



i 24 JOSÉ ALEMANY BOLUFEfe 

zuelo^ autorzuelo, escritorzuelo, mujerzuela y pintorzue- 
lo, de bribón, cabrón, autor, escritor, mujer y pintor. 

Ton^n EZUELO: á), los monosílabos en consonante, in- 
cluso la 3;: hoyesuelo y bueyezuelo, hacesuelo, pecezuelo 
y reyezuelo, de buey, haz, pez y rey; b), los bisilabos 
en e: frailczueló, grandczuelo, hombrezuelo, pobrezuelo 
y tristezuelo, de fraile, grande, hombre, pobre y triste; 
c), bisilabos con uno de los diptongos ei, ie, ue en pri- 
mera sílaba: reinezuela, cieguezuelo, piecezuela y hierre- 
zuelo, de reina, ciego, pieza y hierro; cuentezuela, fue- 
guezuelo, huertezuelo y huertezuela, de cuenta, fuego, 
huerto y huerta; d), bisílabos terminados en uno de los 
diptongos io, ia, ua, de los cuales los dos primeros des- 
aparecen ante el sufijo: bestezuela, pero también besti- 
zuela y ant. bestihuela, de bestia ; nervezuelo, de nervio ; 
lengüezuela y yegüezuela, de lengua y yegua; e), bisila- 
bos en o, como flequezuelo, de fleco. 

Vamos el sufijo ecezuelo en piecezuela, de pie, al lado 
de pecezuelo que también es dim. de pez. 

Como en la fonma diminutiva pasa al sufijo el acento 
del primitivo, se pierde el diptongo ie o ue s\ lo tiene 
éste, y reaparece en el derivado la vocal originaria; así, 
serrezuela, de sierra, lat. serra ; pontezuelo, de puente, 
lat. pontem. Pero al lado de esta ley que es la etimoló- 
gica, aparece otra que, desentendiéndose del origen de 
los primitivos, conserva el diptongo en los derivados; 
y así tenemos: boezuelo y bueyezuelo, de buey, dat. bo- 
vem; ceguezuelo y cieguezuelo, de ciego, lat, caecum; 
cigoñuela y cigüeñuela, de cigüeña, lat. ciconia ; cordezuela 
y cuerdezuela, de cuerda, lat. chorda; corezuelo y cuere- 
^uelo, de cuero, lat. corium; cornezuelo y cuernezuelo, 
de cuerno, lat. cornu ; costezuela y cuestezuela, de cuesta, 
lat. costa; fognezuclo y fueguezuelo, de fuego, lat. fo- 
cum ; fortezuelo y fuertezuelo, de fuerte, lat. f ortqm ; 
hortezuelo y huertezuelo, de huerto, lat. hortum ; hor- 
tezuela y huertezuela, de huerta, lat. hortam; pecesue- 
la y piecezuela., de pieza, b. lat. petia ; pedrezuela y pie- 
drezuela, de piedra, lat. petra; pontezuela y puentezue- 
la, de puente, lat. pontem; porquezuelo y puerquezuelo, 
de puenco, Jat. porcum; portezuela y piiertezuela, de 



bERIVACION Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 12$ 

puerta, lat. porta; portezuelo .y puertezuelo, de puerto, 
lat. portum; vejezuelo y viejezuelo, de viejo, lat. ve- 
tulum. 

No tienen la foqna vulgar, o al menos no ha sido 
adoptada aún por el Diccionario de la Academia, cor- 
nezuelo, de cuenio; doüezuelo, de diente; nervezuelo, 
de nervio; netezuelo, de nieto; poblezueloy de pueblo; 
pontezuelo, de puente ; rodezuela, de rueda ; serrezuela, 
de sierra, y tendezuela, de tienda. 

4.° En otros iKwnbres vemos este sufijo combinado 
con ACHO, icHO o IZO {achuelo, ichuelo, izuelo), así: habi- 
chuela, de -haba; portachuelo y portichuelo, de puerto; 
riach%telo, de río; navichuela, de nave; pañizuelo =^ pa- 
ñuelo, de paño; valle juelo, de valle (ejo + uelo). 

Un mismo nombre puede tener distintos diminutivos : 
como puentezuela y puentecilla^ de puente. 

Aun con forma diminutiva tienen significación positi- 
va, bien que designando objetos pequeños o menores que 
otros de su especie, herreruelo, pieza pequeña de hierro; 
cigoñuela, no;ttibre de una ave menor que la cigüeña ; 
aceruelo y f aceruelo, especie de albardilla para montar ; 
triquiñuela, sin positivo conocido. 

Abuelo, del lat. avus, b. lat. aviolus; buñuelo, del 
ant. alto al. bungo; sa>iguijuela, de sanguja, lat. sangui- 
suga ; viruela, en b. lat. varióla. Vihuela es el mismo nom- 
bre iñola con la o diptongada en w^ y la // ortográfica. 

Herrehuelo = ferreruelo, manto de gala, del al. feier 
hulles. 
161. UEÑo, fejn. UEÑA, paroxítono. Procede este sufijo del la- 
tino vulgar oneuSj como se ve en risueño, de risóneus, 
der. de risum, risa; y no lo vemos en castellano más que 
en halagüeño, de halagar, y en pedigüeño, de pedir, don- 
de, como en pedigón, se halla combinado con igo. 

Cigüeña, del lat. cicónia ; y vidueño, al lado de viduño, 
de vitineus, con cambio de ifteus en oneus. 

EJ mismo origen debe de tener d sufijo o Ño que ve- 
mos en carroña y carroño; en lodoño, del lat. lotos, gr. 
Xiuxó;, y en madroño; pero no en cocona, otoño y zampona, 
que proceden de los latinos calumnia, autitmnum y sytiv 
phoniam, ni en gazmoña, del vasco gazmuña. 



126 ;fOSÉ ALEMANY BÓLUFEk 

Retoño es postverbal. 

Variante de ueño es uño, que vemos en viduño = vi- 
dueño; en artuña de origen desconocido, y, en terruño^ 
de tierra. 

Pezuña o pesuña, es compuesto ; clcuña, voz peruana ; 
comuña, del lat. communia; y variante de éste debe ser 
ca^muñas. Garduña, quizá del ár. ^^^.u\iy, carcadun; y de 
él, el adj. garduño. 

Aruño, rascuño y rasguño son postverbales. 
UGO. Véase uco. 

162. ujo, fem. uja, paroxítono. Procede del latino ucülo, 

ucÜLA (nom. US, a; acusat. um, am), como se ve en agu- 
ja, de acuculam ; bandujo = bandullo, de ventriculum, 
y también en b orujo y burujo, que supone un vulgar vo- 
luculum, b. lat. volucrum. 

En los pocos derivados que forma en nuestra lengua 
tiene significación despectiva, así : blandujo y el ant. ma.- 
grujo.j de blando y magro ; granuja y granuja, de grano ; 
Maruja, de María ; tapujo, taperujo y tapirujo, de tapar. 
Orujo, aféresis de borujo; candujo, de candado con cam- 
bio de sufijo: tamujo, metátesis de ,matojo. 

Sin primitivo conocido tenemos aduja, curuja = cu- 
ruca, escaramujo, gardujo y papandujo. 

Ujo es terminación y no sufijo en brujo y bruja, latín 
bruscus ; eflujo e influjo, lat. ef fluxum e influxum ; car- 
tuja, del mismo origen que el fr. Chartreuse; cartujo, 
de cartuja; somorgujo y su variante somormujo, del pre- 
fijo so y el lat. mergolus. Tampoco lo es en burbuja, 
palabra que creo formada de la repetición de la raíz de 
bullir. 

Dibujo, del ár. SL.í..Lj^, dibaja : escamujo, rebujo y 
rempujo, son postverbales ; reflujo, compuesto de re y 
flujo. 

163. UL, oxítono. El sufijo latino üli no pasó al castellano, 

donde sólo tenemos con aquella terminación el adjetivo 
erudito curul, lat. curulis; los vocablos baúl, estrangul 
y garzul, de origen no averiguado; azul, del ár. Oj)*;^, 
lazurd; abedul, del lat. betüla, con lia a del artículo 
árabe; chaiU, del inglés shawl; gandul, del kr. _)^cs.x¿., ga.n- 
dur, y quizá algún otro. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 27 

164. ULENTO, OLENTO, paroxítono. Son los mismos sufijos la- 

tinos ULENTO y OLENTO quc mantienen inalterable la e tó- 
nica en los vocablos eruditos, y la diptongan en ie en los 
contados derivados que han sufrido la influencia vulgar; 
así, corpulento, fraudulento, macilento, opulento, pulve- 
rulento, purulento, sanguinolento, suculento, truculento, 
turbulento, zñnolento y violento, son los mismos adjeti- 
vos latinos, cambiada la final o en us; corpulentus, f rau- 
dukntus, etc. La terminación femenina es lo mismo en 
castellano que en el nominativo latino; corpulenta, frau- 
dulenta, etc. Sólo vejnos diptongada la e en soñoliento, 
al lado del anticuado soiiolento, del lat. somnolentus ; pero 
no en flatulento, de flato. 

Denotan estos adjetivos que el substantivo con quien 
conciertan posee en alto grado la cosa denotada por el 
primitivo. Algunos tienen significación activa y pasiva, 
así: flatulento = que causa flatos, o que los padece; 
soñoliento = que causa sueño, o acometido del sueño. 

165. ULO. fem. ula. átono. Los substantivos y adjetivos que 

tenemos con esta terminación son de origen erudito y 
proceden de los latinos en -ülus, iíla; como ángulo, dis- 
cípulo, fámulo, fámula, férula, manípulo, módulo, pár- 
Tttlo, régulo, znrgula, que son en latín cingulus, discipu- 
lus, etc. Y lo mismo los adjetivos crédulo, gárrulo, ri- 
dículo, etc. Sólo válvula, voz empleada en Medicina, y 
quizá alguna otra, es de formación castellana. 

Brújula y girándula, de los italianos bussola y girán- 
dola. 

En la derivación vulgar, el sufijo ülo, ula, perdió la u 
y formó nombres y adjetivos en o y en a, con el acento 
en penúltima sílaba : como pueblo, de populum ; espejo, 
de speculum; trillo, de tribulum; tabla, de tabulam, etc. 

166. ULLO, fem. ULLA, paroxítono. Con estas terminaciones 

tenemos algunos nombres de distinta pnooedenda lati- 
na. Así, capullo, de capitülum, con cambio de sufijo : cn- 
jullo, y el ant. ensullo, de insubiílnm ; murmullo, mur- 
murio, de murmur, y otros de origen desconocido, como 
cogulla y cugulla, corrulla y curulla, hallullo y hallulla, 
repullo y garapullo, tafulla y tahulla, zorrullo y zurullo. 
Casulla y ramulla, de casa y rama ; gorullo es varían- 



120 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

te de boiTjjo ; garulla = granuja ; el ant. escarapulla> 
variaíite de escarapela. 

Arrullo y farfulla, onomatopéyicos : barbulla, desbu- 
lla, patrulla y algún otro, postverbales, y batifulla, com- 
puesto de batir y fulla. Garbullo, en ital. garbuglio; or- 
gullo,, del germ. urgoli, 

167. UMBO, fem. umba, paroxítono. Poquísimos son los voca- 

blos que tenemos con testa terminadón; como tumba, 
lat. tumba; tumbo, gr. TÚa^o^; balumbo y balumba, del 
lat. volumína; cachumbo = gachumbo, de origen dudo- 
so, y rumbo, en fr. rumb y en ital. rombo. 

168. UMBRE, paroxítono. Procede del acusativo vulgar latino 

de los nombres formados con el sufijo ümen (acusativo 
vulgar -umtnem), como se ve en alumbre, cumbre, he- 
rrumbre.j legumbre y lumbre, de aluminem, cu'lminem, 
ferruminem, leguminem y luiminem. 

Ta^mbién procede de nombres latinos en tudo, sufijo 
que en latín vulgar fué substituido por tümen (acusa- 
tivo tuminem); y así tenemos los castellanos costumbre, 
mansedumbre, muchedumbre, servidumbre, de consue- 
tuminem, mansuetuminem, multituminjem y servitumi- 
nem, acusativos vulgares en vez de los clásicos consue- 
tudinem, etc. 

Pocas son las formaciones . castellanas en que entra 
este sufijo. Entre ellas pueden citarse quejumbre, salum- 
bre y techumbre, de queja, sal y techo. También dulce- 
dumbre, él ant. firmedumbre y podredumbre, de formas 
vulgares en turnen, que substituyeron a las clásicas dul- 
cedo, firmitudo y putredo. Asimismo pesadumbre, de pe- 
sado o de pesar, por analogía con los anteriores, y ca- 
zumbre, de origen incierto. 

Azumbre del ár. ^^iJI, atzumne. Vislumbre, post- 
verbal. 

En albumen, cacumen, volumen y el ant. bitume, hoy 
betún, pasó al castellano el sufijo unten (lat. albumen, 
cacumen, volumen y bitümen) con pérdida de la n en el 
último. También tenemos cardumen y cardume, de ori- 
gen dudoso. 
ITMEN. Véase umbre. 

169. UNDO, fem, UNDA^ paroxítono. Lo mismo que los en 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 29 

BUNDO, son eruditos los adjetivos en cundo y undo, 
como facundo^ fecundo y sus compuestos infacundo e 
infecundo; iracundo, jocundo y rubicundo, asi como in- 
mundo, profundo y segundo, que proceden de los latinos 
facundus, etc., jucundus, etc., inmundus, profundus y 
secundus. El substantivo coyunda, de coiuncta; baraún- 
da, de primitivo desconocido. 
UNGO. Véase ongo. 

170. UNO, fem. una, paroxitono. Ya proceda esta terminación 

de la latina ünum, ünam, como vernos en ayuno^ laguna, 
oportuno y tribuno, de jejunum, lacunam. opportunum y 
tribunum, ya sea variante despectiva de ino, como se 
ve en cervuno = cervino, se halla viva en nuestra len- 
gua, como sufijo formativo de adjetivos que denotan per- 
tenencia o relación. 

Lo más común es que se añada a nombres de animales ; 
como en abejuno, ant. asnuno, boyuno y bueyuno, ca^ 
balluno, cabrituno, cabruno, carneruno, conejuno, chotu- 
no, gatuno, lebruno, lobuno, osuno, ovejuno, perruno, 
raposuno, vacuno y zorruno, de abeja, asmo, buey, caba- 
llo, cabrito, cabra, carnero, conejo, choto, gato , liebre , 
lobo, oso, oveja, perro, raposa, vaca y zorra. 

Es poco frecuente en nombres de personas; pero se 
halla en frailuno, ant. hembruno y hombruno, de fraile, 
hembra y hombre ; y menos aún en adjetivos, como &a- 
huno y bajuno, de bajo. 

En la terminación femenina se hallan substantivados 
algunos de estos derivados, como conejuna y perruna, de 
conejo y perro; también tontuna, del adj. tonto. 

Aceituna, del ár. ñí^Oí.'!^ azaituna. y de ésta, aceituno. 
Anquiboyuno y resumbruno, son compuestos. 
I-ÑO, UÑA. Véase ueño. 

171. uo, diptongo átono. Los vocablos que tenemos con esta 

terminación proceden todos de latinos en uus, y son eru- 
ditos o semicultos; como antiguo, arduo, asiduo, con- 
gruo, conspicuo^ continuo, exiguo, fatuo, mutuo, etc.; 
que son en latín antiquus, arduus. assiduus. congruus, 
conspicuus, continuus, exiguus, fatuus, mutuus, etc. El 
lenguaje vulgar evitaba el hiato de las dos uu, supri- 
miendo una, como se ve en los anticuados antigo y conr 
tino. 

10 



130 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

uoso. Véase oso, 

172. URA, paroxítono. Aunque tenemos el substantivo figura, 

del latín figuram, aquel sufijo procede de la terminación 
ura de los nombres que, como escritura, lectura, mesura 
y rasura, provienen de los latinos formados con los su- 
fijos TURA o SURA (scriptura, lectura, mensura y rasura). 

En nuestra lengua forma algunos derivados de los 
participios pasivos irregulares, como abertura, cober- 
tura y cubertura, contextura y envoltura, de abierto, 
cubierto (lat. coopertum), contexto y envuelto, o de su- 
•pimos latinos, cqmo duplicatura y progenitura, de du- 
plicatum y progenitum ; o bien de verbos, como apretu- 
ra, calentura, confitura, montura y premura, de apretar, 
calentar, confitar, montar y el lat. premere: moldura, de 
moldear. Pero lo general es que forme substantivos abs- 
tractos derivados de adjetivos; así: albura, altura, ba- 
jura, bravura, finura, gordura, grosura, locura, etc. ; de 
albo, alto, bajo, bravo, fino, gordo, grueso y loco. 

Hay formas dobles, como tesura, del lat. tensura, y 
tiesura, de tieso. 

Muchos de estos substantivos tienen formas equiva- 
lentes en GR, así : agrura = agror ; blancura = blancor ; 
dulzura = dulzor ; frescura = frescor ; en eza, ez, como 
asperura = aspereza ; bravura = braveza ; lindura = 
lindeza; estrechura = estrechez; rojura = rojez; o en 
dad, como fragura = fragosidad. 

Este sufijo reemplaza a OR en pavura = pavor, y en 
los ants. ardura = ardor, y calura = calor. 

Ranura, del f r. rainure ; macsura, del ár. a^y^síA, mac- 
gura. 

173, URXO, ORNO, paroxítono. Si exceptuamos la voz de ger- 

manía piorno, de piar, todas las demás que tenemos en 
castellano con esta terminación o son latinas, como bo- 
chorno, coturno, diurnoi, diuturno, nocturno, piorno 
(planta), saturno y taciturno, que proceden de vulturnus, 
cothurnus, diurnus, diuturnus, noctumus, viburnum, Sa- 
turnus y taciturnus, o postverbales, como sahorno y so- 
borno, de sahonarse y sobornar. Tiborna, voz extreme- 
ña, del portugués tiborna. 
URRO. Véase orro. 



E^ERIVACIÓX Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS l3l 

174. usco, fe,m. usca, paroxítono. Variante despectiva de isco, 

como vemos en pardusco = pardisco, de pardo ; blancuz- 
co = blanquizco, de blanco, con s, por s, debido a los ver- 
bos en U2C0, como luzco. Se agrega este sufijo a algunos 
adjetivos que denotan color, como negruzco y verdusco, 
de negro y verde, y a algunos substantivos, como pe- 
driisco, de piedra, y apatusco, borusca, churrusco y pe- 
landusca, de primitivo desconocido. 

Corusco, labrusca y molusco proceden de los latinos 
coruscus, labrusca y molluscus. 

Chamusco, rebusco, etc., son potsverbales. 

175. USTRE, paroxítono. Sólo en el adjetivo lacustre, del lat. la- 

cus, formado a semejanza de palustre (lat. palustrem), y 
en el substantivo palustre, de pala, veo este sufijo. Ba- 
laustre, trisílabo, como debe ser, y balaustre, cuadrisílabo, 
por analogía con aquéllos, procede de balaustra, el cual 
a su vez deriva de balausta, con r parásita; ligustre, de 
ligustro ; ilustre, del lat. illustrem ; lustre, de lustrar. 

x^TE. Véase uto. 

•UTO, fem. UT.\, paroxítono. Variante despectiva de ato (2), te- 
nemos este sufijo en cañuto y su variante canuto, de 
caño; escorbuto, que derivan del sueco skorbing, y vi- 
ruta, de origen desconocido. Combinado con arro^ se ha- 
lla en cagarruta, de cagar; y con ar, en langaruto = 
larguirucho, de largo, con n por r, debido sin duda a la 
influencia de luengo. 

Cicuta, esputo, etc., son latinos. 

También es despectivo ute, en matute y en el fem. 
franchute. 

176. uz, oxítono. Esta terminación no es sufijo en castellano, 

pues los vocablos que con ella terminan, o proceden del 
latín, como cruz y luz, de crucem y lucem, o son apó- 
cope de otros terminados en o, como capuz, pajuz y tes- 
tuz, de capucho, pajuzo y testuzo. Chapuz ^obra de poca 
importancia, tiene también su equivalente chapuza. Cha- 
puz = efecto de chapuzar, es postverbal. 

Tenemos dos gentilicios: andaluz y el ant. guipuz, de 
la misma raíz de que proceden los nombres Andalucía y 
Guipúzcoa. 

Los demás en uz, como ajenuz, alcuzcuz, arcaduz y 



¡32 



JOSÉ ALEiMANY BOLUFER 



cAcaduz, altramuz, orozuz y rabazuz, proqeden de los 
árabes jyuS.j|, axanuz; ^J^X^XJl, alcugcug; ^_^jj^iíJ|, 
alcaduz; ^j.^^:vJI, altarmog; ^y>^ ^:>j'^y ^^^ ?^?' X 
^j*^^J) V;, rab. aguQ. Arcabuz, del alemán hakenbüchse. 
Para los patronímicos en uz, véase ez. 

C'zco. Véase usco. 

177. uzo^ fem. uza, paroxítono. Este sufijo de significación 
despectiva, lo mismo que uco y ucho^ lo vemos en los 
substantivos carduza, carnuza, gentuza, testuzo y terru- 
zo = terruño, de carda, carne, gente, testa y tierra; y 
en los adjetivos lechuzo y pajuzo, de leche y paja. Ca- 
peruza, del b. lat. capero. Chapuza y lechuza, de origen 
dudoso. 

Menuza y menuzo, del lat. minutia ; chucho = zuzo^ 
de suizo ; buzo, del gr. gjO-o;; zampuzo, de zampuzar. 

i78. ZON, oxítono. Es la forma vulgar del sufijo latino tión 
(acusat. tiónem), del que también procede, como hemos 
dicho, el erudito cion, y denota, como éste, acción y 
efecto, o sólo el efecto o la acción del verbo. 

Lo tenemos en nuestra lengua en nombres proceden- 
tes del latín, como armazón, cavazón, ligazón y quema- 
zón, de armationem, cavationem, ligationem y crematio- 
nem, y en derivados propios del castellano. En éstos el 
verdadero sufijo es azón^ y derivan todos de verbos de 
la primera conjugación, pues no conocemos ningún de- 
rivado de verbos de la tercera, y sólo uno, comezón, de 
comer, con el sufijo ezón, que lo sea de verbos de la se- 
gunda. Así : arrumazón, brumazón, cerrazón, cohechazón, 
echazón, granazón, hinchazón, picazón, rascazón, resque- 
mazón y requemazón, reventazón, terciazón, trabazón y 
tragazón, de arrumar, brumar, cerrar, cohechar, echar, 
granar, hinchar, picar, rascar, resquemar, reventar, ter- 
ciar, trabar y tragar. 

Denota también el tiempo en que se verifica la acción 
del verbo, como podazón, de podar; salazón, de salar, y 
el conjunto de objetos que se requieren para efectuar la 
dicha acción, o el que resulta de ella, después de efectua- 
da ; como armazón = armadura, de armar ; esquipazón y 
esquifazón, de esquifar ; clavazón, de clavar ; carga- 
zón = carga,mento, de cargar; grabazón, de grabar; 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS I 33 

arrihazón y su aféresis ribazón, de arribar. Palazón, de 
palo. 

Algunos de estos nombres han quedado anticuados, 
así: trillazón, ant. = mod. trilla; entenzón (del lat. in- 
tentlonem), ant. = mod. contienda. 

No deben confundirse con estos substantivos los deri- 
vados en on, como agrazón, cabezón, etc., ni tampoco los 
que proceden de nombres latinos con el sufijo ion, como 
tizón, de titionem; arzón^ en b. lat. arcionem; infanzón, 
en b. lat. infantionem, y así, clerizón, de un vulgar cleri- 
cionem, derivado de clericus, clérigo. 

Sufijos átonos en voces esdrújulas. 

En la lista anterior hemos tratado ya de acó, eco, ico e 
ido, que como allí decimos son todos de origen erudito y 
no se hallan más que en vocablos de esta procedencia. 
Los que exponemos a continuación son vulgares, y con- 
vienen casi todos en hallarse formados por las consonan- 
tes suaves d, g, las líquidas /, r, o la nasal n, precedidas 
casi siempre de la vocal a y seguidas de las vocales ge- 
néricas a, o. Menos frecuentes son las vocales e, o, i, 
ante la consonante del sufijo (i). 

^Do, EDA, Hállase el sufijo ado, en lobado (2), tumor, del 
latín lupus ; nuégado, de nuez, y párpado del lat. pal- 
pebra por cambio de sufijo ; así como eda, en búsqueda 
y el ant. cóm preda, de buscar y comprar. 

-AGO, AGA. Tenemos esta terminación en los substantivos espárra- 
go y piélago, que proceden de los grecolatinos asparágus 
y pelágus, gr. ds-ápaio^ y tA'k<i-¡o- y también en márfaga, 
al lado de márfega, del ár. nüí j^, mirfaca. 

Como sufijo se halla en ciénaga y ant. ciénago, cuér- 
nago, luciérnaga, muérdago, ráfaga, rázaga y relámpa- 
go, que derivan de cieno, cuerno, lucerna, morder, rafa, 
raza y el ant. relampo. 



(i) Véase el notable estudio de don R. Men. Pidal. titulado Sufijos 
átonos en español y publicado en el homenaje a Mussafía. {Festgabe für 
A. Mussafia. Halle, 1905.) 

(2) En el Diccionario de la Academia, como ya nota M. Pidal en stl 
citado estudio, lobado desde la i.» ed. hasta la 6.'; lobado desde lá 7.* 
hasta la 12, j lobado en las dos últimas. 



134 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

Bálago y en Asturias bálamo, quizá del lat. palea, paja; 
el ant. buétago = bofes, de bufete (bofete) ::= fuelle; 
vastago, del got. vahstus, crecimiento ; galápago y tárta- 
go, de origen incierto. 

Murciélago, metátesis de murciégalo. (Véase alo.) 

ALO, ALA. Como terminación se halla en voces latinas, como bú- 
falo, de bufálus, y grecolatinas, como escándalo, de scan- 
dálum, gr. T/cívoaXov : tésalo, lat. thessalus, gr. eósocXóc; como 
sufijo se ve en contadas palabras, como en bonítalo y 
pespítalo, equivalentes en significación a sus primitivos 
bonito (pez) y pezpita (ave). También en la onomato- 
péyica trápala, ruido, y en trápala, embuste, del mismo 
origen que trampa ; y además, en arrepápalo, de papar, 
y murciégalo, del ant. murciego, que se ve en P. Alex, 
c. 213, del cual por metátesis procede el moderno mur- 
ciélago. En cernícalo, de cerner (i), se halla combinado 
con el suf. ico. En Don Juan Manuel se ven las varian- 
tes cernícolos y cernicoles. Mizcalo, de almizcle ; gámbalo, 
de origen no averiguado. 

A semejanza de las anteriores hemos dado la termina- 
ción alo a vocablos árabes en al, como sábalo y sándalo, 
de JoL*i, xábal, y Jl>wU5, sándal. 

ANOj ANA. En voces grecolatinas, como huérfano, orégano, ráf 
bano, sábana y témpano, al lado de tímpano, que proce- 
den de las griegas opcpavo?, opqcívoc, pc/ccavog, 3Gr6c<vov y -uújJLTravov,. 
por medio de las latinas orphánus, origánus, raphánus, 
sabánum y tympánum; todas esdrújulas en latín y tam- 
bién en griego, excepto la primera, que en esta lengua 
es oxítona. A imitación de las anteriores, se metatizó 
en castellano el acento de pelicanus, tabanus y el vulgar 
subtánus (cop sotana), que de graves que eran en latín, 
se hicieron esdrújulos, y así decimos pelícano, tábano y 
sótano; y por influencia de las mismas, cambió en a, en 
otras voces, la vocal de penúltima sílaba ; y así, de los 
grecolatinos abrotonum, y cophínus (gr. ¿SpÓTovov y xótpivo;) 
como del latino pampinus, decimos abrótano, cuévano y 
pámpano al lado de pámpana. También tomó a la termi- 
nación a/wáí/^wa, del ár. ^j^ji^JI, almádan, junto a la for- 



(i) Véase Men. Pid., ob. cit., donde, por comparación con el port. 
peneireiro y el ast. peñerín, prueba la verdad de aquella etimología. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS l35 

ma grave almádana, según Cuervo, Apiint., § 67, a. For- 
madas con este sufijo tenemos en castellano: búsano, 
carámbano, légano, al lado de légamo, médano, plébano 
y tángano, de buzo, carambo (i), de la raíz, céltica lig = 
limo, meda, plebe y tango; y también el parasintético 
retruécano, de re y trocar. 

El ant. búfano, de búfalo; pífano, del ant. pífaro; tá- 
pana, en Murcia, de tápara; trápana, voz de germanía, 
de trápala. Zángano, es lo mismo en portugués. 

Combinado con ego se halla en burdégano, de borde; 
y con eto, en piruétano, al lado de peruétano, del lat. pi- 
rus, peral. 
ARO, fem. ARA. Vemos esta terminación en los substantivos bú- 
caro y fárfara (planta), del b. lat. buccárum, de bucea = 
boca, y el lat. farfárus. Asimismo en ásaro, cámara, cá- 
maro y gámbaro, cántaro y tártaro, que proceden de los 
grecolatinos asárum, cámara, cammárus, canthárus y 
Tartárus, en gr. í^ízpov, •la^yj^o. zájm^po:. /ávOaoo; y Tárjzarjo:;; 
y también en ángaro, del gr. 'x-¡-¡7po^j r.^p y en alcándara, 
del ár. s\j>«^jLI, alcándara. 

A semejanza de los anteriores, tomaron esta terminación, 
lámpara, que procede del ant. lámpada ; pájaro, del lat. pas- 
sérem ; pífaro, del al. pfeifer ; tápara, del lat. cappáris, grie- 
go y.rr-ap'.:;; }' también fárfara = telilla, que derivan del 
ár. J«4jLí, halhal ; jenisaro, del turco^ -^ _;o, yeni cheri, 
mueva milicia; máscara, del ^r. íXs^.^^a^ masjara; ná- 
cara, del ár. a, Jü, naquera ; támaras = dátiles, del ár. 
^j tamr, y tártaro = natural de Tartaria, del turco 
^LjLj, tatar. 

Hállase el sufijo en alicántara, cascara, gállara (en 
Berceo, 5". Lor., 22), guácharo = polluelo, y támaras = 
leña muy delgada, que derivan de alicante, casca, galla 
= agalla, guacho = pollo del gorrión, y tamo : también 
en páparo y picaro, de papar y picar ; en gárgara, que, 
como gargarizar, procede de la raíz onomatopéyica garg, y 
en tártaro = tartrato, del persa jvj,dord, en b. lat. tar- 
tárum. 

Jácara y jácaro, de origen no averiguado; jíbaro, voz 
americana. 



(i) Que en Ast. occidental significa hielo. V. Men. Pidal, ob. cit. 



136 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

Menos usadas son las terminaciones siguientes, en las 
cuales las consonantes c o g, I, n o r, se hallan precedi- 
das de las vocales e, o, i Así : 

EGA: jábega = jábeca, red, del ár. nX*./í, xabeca; jábega = ja- 
beque : alhámega = alhármaga, de alharma, planta ; már- 
fega, de márfaga. Véase el siguiente. 

IGO : ñañigo, voz cubana; téntigo, voz extremeña (i) ; vástiga 
junto a vastago; zámbigo = zambo, y rechónchigo = 
rechoncho, que trae M. Pidal en su citado estudio. En 
rapónchigo, del lat. rapum, se halla combinado con el su- 
fijo oncho. Además, almáciga y almástiga, del ár. LXia*£u.Jl, 
almáztique ; almártiga = almártega = almártaga, del ára- 
be «.'i^^JI, almártaa; alfóncigo y ant. alfócigo, del ára- 
be ^v;.w^J|^ alf ostac ; alhóndiga y ant. alfóndega y alf an- 
diga, del ár. O'jo^ñJl, alf ondee. 

ila: jámila, del ár. sÍa.».^, jámila. 

01^: gárgola = canal, del mismo origen que gárgara; gárgo- 
la = baya, del lat. valvolus, y oropéndola, de aeri pén- 
dula. Sólo en pescóla, de pescar, usado por Trueba, se- 
gún M. Pidal, vemos este sufijo. 

olí : córcholis, por el eufemismo corcho, de concho. 

ena: jácena, del ár. ^^Ij^jí-, jezena. 

ERE : títere, y lo mismo en portugués, de origen no averiguado. 

ora: sófora, del ár. ^\ jA^ ^ sofera. 

Hállase la m en jáquima, del ár. ^..^^x-ix, xaquima. 

DERIVACIÓN VERBAL 

La derivación verbal puede ser, como la nominal, inmediata 
o primaria y mediata o secundaria. En la primera, las desinen- 
cias o sufijos de flexión se unen inmediatamente a la radical del 
vocablo primitivo, como se ve en alegrAu, alegro, alegrABA, de 
alegr{e). En la segunda se unen las desinencias al radical, me- 
diante otro elemento fónico, que suele ser uno de los sufijos de 
la derivación nominal, como vemos en patvLLar, patuLLA, pa- 
tULLaba, de pat{a). En ésta, el vocablo primitivo puede ser ver- 
bo, como besucar, besuco, besucaba, de besar. 

Los verbos de derivación inmediata son casi todos de la pri- 



(i) Véase tomo IV, pág. 105 del Boletín de la Real Academia Es- 
pañola. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN" DE LAS PALAIiRAS I 37 

mera conjugación: hay muy pocos de la tercera. Los de deri- 
vación mediata son de la primera o de la segunda en ecer (i). 

DERIVACIÓN INMEDIATA 

A). Verbos en ar. Proceden de los latinos en áRE, o sea de los 
de la primera conjugación; como se ve en amar, cenar, 
curar, nombrar, reinar, etc., de amare, cenare, curare, 
nominare, regnare, etc. 

Además de los muchísimos verbos latinos que, como 
los anteriores, tenemos en castellano, hemos formado 
otros en gran número, derivándolos de substantivos, ad- 
jetivos, participios y adverbios. 
1." De substantivos. Como el latín derivó cenare de cena, y 
regnare de regnum, hemos derivado nosotros accionar, 
aceitar, aduanar, almacenar, arañar, archivar, azafranar, 
azoar, azogar, brillar, etc., de acción, aceite, aduana, al- 
macén, araña, archivo, azafrán, ázoe, azogue, brillo, etc. 

Como se ve por los ejemplos, los nombres en vocal 
pierden ésta ante el sufijo, lo mismo que en la derivación 
nominal. También los en dad y tad pierden la final arf; 
y así hemos formado facultar y libertar, de facultad y li- 
bertad, como se formaron los ants. hermandarse y ve- 
cindar, de hermandad y vecindad, y el lat. difficultare, 
dificultar, de difficultas, atis. 

De brindis, hemos derivado brindar. Alquilar, no de 
alquirer, sino, como éste, del ár. I Jül, alquiré. 

Mención aparte merecen los verbos en uar, de los cua- 
les tenemos unos que, como acentuar, continuar, habituar 
e insinuar, proceden de los latinos accentuare, continua- 
re, habituare e insinuare ; y otros que, como actuar, cen- 
suar, conceptuar, efectuar, graduar, preceptuar, puntuar, 
redituar y situar, hemos formado a semejanza de aqué- 
llos, derivándolos no de acto, etc., sino de los substantl- 



(l) El romance castellano redujo a tres formas las cuatro que te- 
nía el infinitivo latino, por haber asimilado a la segimda conjugación 
los infinitivos de la tercera; y así, de Icgere dijo leer, como de deberé 
decía deber. También redujo a dos los modelos de la conjuf ación; pues, 
exceptuando la terminación del infinitivo {temír, partir), las personas 
primera y segunda de plural del presente de indicativo {temimos, par- 
timos; teméis, partís) y la segunda plural del imperativo (temzd, partid), 
en todo lo demás son iguales la segunda y la tercera conjugación. 



1 38 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

VOS latinos actus, census, conceptus, eífectus, gradus, prae- 
ceptus, junctus, reditus y situs, todos de la cuarta decli- 
nación, lo mismo que los temas de que derivan los verbos 
latinos en uare. Valuar = valorar, y evaluar, en fr. éva- 
luer. 

Estos verbos resultan transitivos o intransitivos se- 
gún la idea que preside a su formación, o sea: según la 
función que se asigne al nombre primitivo, o tema ver- 
bal, en el concepto complejo que venimos a designar con 
el verbo derivado. Si dicho nombre desempeña la función 
de complemento circunstancial, el verbo es transitivo y 
su significación recae en un objeto distinto del significado 
por el nombre primitivo. Así, aceitar = dar, untar o ba- 
ñar con aceite alguna cosa ; almacenar = poner o guar- 
dar alguna cosa en almacén; azoar = impregnar de ázoe, 
alguna cosa. 

Si el nombre primitivo desempeña la función de com- 
plemento directo, o sea, si el efecto de la significación del 
verbo derivado viene designado por el nombre primitivo 
(que en tal caso no se expresa en la oración por hallarse 
implícito en el concepto verbal), el verbo es intransitivo ; 
como accionar = hacer movimientos y gestos (o sea ac- 
ciones) ; brillar = resplandecer, producir rayos de luz 
(brillo) ; brotar = echar brotes. Pero aun en este caso, la 
significación compleja del verbo puede hacerse recaer en 
un objeto que la reciba en función de dativo, convirtién- 
dose entonces el verbo en transitivo y el dativo en acu- 
sativo. Así, albergar = tomar uno albergue, es intran- 
sitivo ; pero albergar = dar albergue a otro, es transiti- 
\o. Del mismo modo: alentar = tomar uno aliento, in- 
transitivo; alentar = dar o infundir aliento a otro, tran- 
sitivo. También resulta transitivo el verbo cuando el 
nombre primitivo designa un concepto general que luego 
se especifica o determina por otro nombre que precisa la 
significación de aquél. Así, bailar, intransitivo; pero bai- 
lar un vals, transitivo ; brotar, intransitivo ; pero brotar 
sangre, brotar flores, etc., transitivo (i). 

El verbo resulta también intransitivo cuando el nom- 



(i) "Aún brota sangre la reciente herida." (M. de la Rosa.) — "Que 
apenas apareces, | la morada de Ceres brota flores." (Lista.) 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS I Sg 

9 

bre primitivo desempeña la función de predicado, como 
en obispar = llegar uno a ser obispo; pontificar = lle- 
gar uno a ser pontifice. 

' De adjetivos. Como el latín derivó liberare y sanare de 
los adjetivos liber y sanus, hemos formado nosotros 
agriar, alegrar, contentar, doblar, gravar, humanar, lim- 
piar, llenar, etc., de agrio, alegre, contento, doble, grave, 
humano, limpio, lleno, etc. 

Estos derivados son transitivos si en el concepto com- 
plejo que denotan, el adjetivo o tema verbal viene a ser 
predicado del nombre sobre el que hacemos recaer la sig- 
nificación del verbo, o sea del complemento directo. Así, 
agriar = poner agria alguna cosa; alegrar = poner 
alegre a uno; pero si dicho predicado lo es del sujeto, 
resultan intransitivos : así, sanar = poner a uno sano, 
transitivo; pero en la acepción de recobrar la salud, o 
sea ponerse uno sano, intransitivo. Esta acepción neutra 
se expresa en la mayoría de estos verbos por la forma re- 
flexiva, así: agriarse, alegrarse, etc. (i). 

' De participios, a) El latín formó verbos de significación 
frecuentativa o intensiva, derivados de los participios 
de pretérito o pasivos, como pulsare, de pulsus ; p. p. de 
pellere, y adjutare de adjutus, p. p. de adjuvare. 

Nuestra lengua desechó este procedimiento, pues los 
poquísimos verbos que tenemos formados a este tenor 
derivan todos de participios latinos, y no creo que pue- 
da citarse ninguno derivado de participios en ado e ido. 
Así: 

aquistar.... de acquisitus... p. p. de acquirére = aquistar ; 
conquistar, de conquisitus, p. p. de conquirére = conquistar; 

olvidar de oblitus p. p.de obliviscére ^ olvidar ; 

osar de ausus p. p. de audere = osar ; 

pintar de pinctus p. p. de pingére = pintar ; 



(i) Obsérvese que en el proceso lógico en virtud del cual forma- 
mos estos derivados, presuponemos la significación de una de los ver- 
bos dar, tomar, poner, etc.; o sea de los que la lengua emplea mucho en 
locuciones que vienen a equivaler en significación a un verbo simple. 
Así, dar de barniz = barnizar; dar un abrazo = abrazar; dar mordis- 
cos = mordiscar; tomar frió = enfriarse; tomar aborrecimiento = 
aborrecer; poner en duda = dudar; poner en disputa = disputar; po- 
nerse pálido "= palidecer. 



140 JOSÉ ALEMÁN Y BOLUFER 

■untar de unctus p. p. de ungére = untar ; 

usar de usus p. p. de uti = usar ; 

visar de visus p. p. de videre = ver. 

Como se ve, estos derivados han perdido el valor de 
frecuentativos o intensivos, y la significación que tienen 
en castellano viene a ser la misma que la del verbo pri- 
mitivo latino. 

Lo mismo puede decirse de completar, concretar, etc., 
de completo, concreto, etc. 
b) Pero si nuestro romance desechó el procedimiento de de- 
rivar verbos de participios pasivos, los derivó, en cam- 
bio, de los participios de presente, formación desconocida 
en el latín clásico (i), y formó verbos en antar o entar, 
según que el participio sea de la primera o segunda conju- 
gación. Así resulta que tenemos dos verbos de una mis- 
ma raíz, o sea : el primitivo latino, que por regla general 
es intransitivo, como hervir, de fervere, y el derivado cas- 
tellano, transitivo con significación causativa, como her- 
ventar, de fervens, entis, herviente. De modo que estos 
derivados pueden definirse por el verbo hacer -|- el pri- 
mitivo, así: 

Calentar, de caliente = hacer caler, en la significación 
de caleré ; crecentar, ant. de creciente = hacer crecer, y 
de este modo, acrecentar == hacer acrecer; herventar = 
hacer hervir ; levantar = hacer levar, etc. 

Algunos de estos verbos toman al prefijo a (lat. ad.) que 
no tiene el primitivo, así : amamantar y mamar; ahuyen- 
tar y huir. 
4." De adverbios. Entre éstos citaremos adelantar, arredrar, 
atrasar y travesar, de adelante, arredro, ant. atrás y través. 

Ensimismarse, de la locución en sí mismo. 
B). Verbos en ir. Estos verbos proceden casi todos de los la- 
tinos en Ire, como blandir, bullir, latir, servir, vestir, de 
blandiri, bulliré, glatire, serviré, vestiré ; y algunos de los 
en ere, como restituir, de restituére ; escupir, de ex + cons- 
puére. 

Tenemos algunos, anticuados casi todos, derivados de 
radicales germánicos : como blandir, del germ. brand ; bru- 



(i) Se hallan ejemplos en el lat. de la decadencia; como praesentj* 
re, de praesens, part. de praesum. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS I4I 

ñir, del germ. brun ; ant. fornir, del germ. frumjan; esgri- 
mir, del ant. alto al. skirmian; garantir, del ant. alto al, 
wárento, rostir y rustir, del germ. raustjan. 

Los derivados castellanos propios con este sufijo son 
poquísimos: colorir, de color; embutir, del lat. imbutum; 
los parasintéticos adulcir, de a y dulce ; despavorir, de des 
y pavor ; engullir, de en y gula, y sarpullir y tupir, de ori- 
gen obscuro. 

Esta derivación puede decirse que está muerta en el 
castellano actual. 



DERIVACIÓN MEDIATA O SECUNDARIA 

Tenemos en ella formaciones latinas y castellanas, siendo a 
veces difícil distinguir en estas últimas si la derivación es inme- 
diata o mediata. Así, lamiscar, deriva, sin duda, de lamer, con el 
sufijo isco -\- ar; pero neviscar lo mismo puede proceder de ne- 
visca, con sólo añadir las desinencias verbales, que de nevar, con 
aquel mismo sufijo. 

Para la más fácil exposición de estos derivados los enume- 
raremos en el siguiente orden: i.°, verbos en ar, precedida esta 
terminación de consonante ; 2.*, verbos en ear ; 3.°, verbos en 

ECER. 

A). Verbos en .\r. Los sufijos que vemos en estos derivados, 
son : 

AC\R {acó + ar), poco frecuente : machacar, de machar. 

achar^ y su variante azar {acho, azo -{- ar) ; aguachar, y su com- 
puesto enaguachar, y aguazar, de agua ; estirazar, de es- 
tirar. El mismo sufijo se halla en embarazar, parasinté- 
tico de en y barra o vara, y en desguazar y farachar, 
de origen no averiguado. 

AJAR {ajo -\- ar) : estirajar = estirazar, de estirar ; sobajar, tíe 
sobar; y combinado con arro en pintarrajar =: pintarra- 
jear = pintorrear, de pintar. 

arnar {arro -|- ino -{- arf) : aguacharnar, de aguachar. 

arrar {arro -\- ar) : despatarrar, d? des y pata ; chicharrar y 

achicharrar; pero jaharrar, del ár. ^,1^.2^, havara. 
ASTAR, ESTAR : alebrastarse y alebrestarse, de alebrarse, aunque 

mejor de a y el ant. lebrasto = lebrato. 
ECAR {eco -\- ar) : embelecar. 



142 JOSÉ ALEMÁN Y BOLUFER 

EjAR. Del mismo origen que ear, o sea del latín idiáre (i), como 
se ve comparando los verbos castellanos que tienen aquel 
sufijo con sus correspondientes catalanes y valencianos, 
los cuales terminan en ejar (con la / palatal) ; así, ba- 
tear, del lat. baptidiare, en cat. batejar; blanquear, cat. 
blanquejar, etc. También tenemos el ant. manear = ac- 
tual manejar. 

Este sufijo es poco frecuente en castellano, que pre- 
fiere ear; pero se halla en bosquejar, cortejar, cotejar, 
festejar, forcejar, gracejar, manejar, velejar, voltejar, 
y algún otro, que derivan de los substantivos bosque, 
corte, cota, fiesta, fuerza, gracia, mano, vela y vuelta. El 
ant. consejar = mod. aconsejar, del lat. consiliari. 

ELLAR {ello -f- ar) : dentellar y el parasintético adentellar, de 
diente. 

esar: embelesar, en port. embellezar. . 

FICAR y mejor ificar. De adjetivos en ficus, como pacificus y 
sanciificus, formó el latín de la decadencia verbos en -ifi- 
care, como pacificare y santificare, de donde nuestros 
pacificar y santificar, formas cultas, en vez de las vul- 
gares apaciguar y santiguar. La lengua literaria tomó 
como sufijo aquella terminación, y formó verbos causa- 
tivos en ificar, derivándolos de substantivos y de adje- 
tivos. Así, estratificar, osificar, plantificar y ramificar, 
de los substantivos estrato, hueso (lat. os, ossis), planta y 
rama; como bonificar, calificar, dulcificar y verificar, 
de los adjetivos bueno (lat. bonus), cual (lat. qualis), dul- 
ce y vero, ant. (lat. verus). 

Los en io, ia, ie, pierden el diptongo ante el sufijo: 
momificar, de momia ; amplificar, de amplio ; especifi- 
car, de especie. 

Del lat. codex, icis, hemos formado codificar y no 
codicificar ; y del pronombre idem formó el lat. esco- 
lástico identificare, identificar. 

El Diccionario ha admitido algunos derivados de es- 
tos verbos, como carnificación ; pero no carnifircarse, tan 
usado como aquél en Medicina. 

GAR. Véase icar (i). 



(i) Como ejemplo castellano de la conversión del grupo di seguido 
de vocal, en /, podemos citar el verl)o rajar que, lo mismo qu€ rayar, 
procede del latín radiare. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓX DE LAS PALABRAS 143 

ICAR (i). De los latinos claudicare, communicare y vindicare 
proceden los castellanos claudicar, comunicar y vindicar, 
verbos eruditos, a cuya semejanza hemos formado sofis- 
ticar, de sofista. También el bajo latín formó fabricare, 
intoxicare y otros, de donde nuestros fabricar, intoxi- 
car, etc. 

La lengua vulgar desechó este sufijo, que, siguiendo 
las leyes de derivación cambió en gar, como vemos en 
juzgar, de judicare ; comulgar y vengar, de communi- 
care y vindicare, lo mismo que los cultos comunicar y 
vindicar. 

A este mismo sufijo hemos de acudir para explicar- 
nos el origen de algunos verbos en gar, como sosegar, 
tragar, estragar, que suponen en el latin vulgar los in- 
finitivos subsedicare, trahicare y extrahicare, derivados 
de subsedare, trahere y extrahere. Análogo origen reco- 
noce cabalgar, de caballo (b. lat. caballicare) ; apesgar, 
de a -|- peso ; saborgar, en Berceo, de sabor ; salgar, de 
sal ; madrugar (por madurgar), del lat. maturus ; ami- 
gar, de a -|- uno, y embargar, derivado del mismo pri- 
mitivo que embarazar, que sin duda lo es envarar, y 
otros. 

El mismo origen tienen cascar, de im vulgar quasica- 
re ; mascar, al lado de masticar, de masticare ; volcar 
por volvicar, de volver; trincar por trinicar, etc., en los 
cuales la c no llegó a cambiarse en g. 

ICAR (2) {ico -\- ar). Con este sufijo tenemos el verbo enamori- 
carse, de enamorar; hocicar, de hozar; y tal vez aricar. 
También trompicar = trompillar. 

IGAR. Tenemos con esta terminación verbos cultos, como cas- 
tigar y hostigar, de castigare y fustigare, y otros, muy 
pocos, formados en castellano ; como repantigarse, de re 
y el lat. pantex, icis ; y repanchigarse, de re y pancho. 

iGUAR. Proceden de latinos en ificare, como santiguar, de san^ 
ctificare ; amortiguar, b. lat. admortificare, etc. También 
los ants. muchiguar y amuchigtiar, de multiplicare. 

ijAR : despancijar, de des -|- panza ; regocijar, de re -f- gozo ; re- 
tortijar, del lat. retortus ; pero embotijar, de en y boti- 
jo ; envalijar, de en y valija. 

ILLAR. Derivan de diminutivos en illa; como frenillar, garbi- 
llar, ovillar, rastrillar, de frenillo, garbillo, ovillo y ras- 



144 JOSÉ ALEMÁN Y BOLUFER 

trillo. También, quizá, trompillar = trompicar. Acribi- 
llar^ tal vez de acribar. 

INAR {ino -\- ar). Los tenemos latinos, como alucinar, de allu- 
cinari; pero calcinar, del lat. calx, calcis; hacinar, al 
lado de hacina, de haz; barcinar, al lado de barcina, y 
aguachinar, de aguachar. 

ISCAR, izcAR, uscAR {isco, izco, usco + í^^)- Forma verbos de 
significación diminutiva o frecuentativa, como el ant. co- 
miscar, latniscar, mordiscar y oliscar, de comer, lamer,, 
morder y oler; además, neviscar, trociscar y ventiscar, 
de nevar, trozar y ventar, o de nevisca, trocisco y ven- 
tisca. Denominativos son mariscar, de marisco, y pelliz- 
car, de piel, lat. pellis. 

Variante de iscar es uscar, que vemos en chamus- 
car, quizá del lat. flamma, llama, y zurruscarse, de zu- 
rrarse. 

ITAR. Tenemos verbos en itar, como agitar, dormitar, palpitar 
y debilitar, que proceden de los latinos agitare, dormita- 
re, palpitare y debilitare ; los tres primeros frecuentati- 
vos de agere, dormiré y palpare ; el último denominativo 
de debilis (i); y a semejanza de ellos hemos derivado- 
balitar, de balar; desgañitarse, de desgañirse; desgaritar- 
se (comp. el f r. s'egarer) ; gravitar, de gravar, y mar- 
chitar, del lat. marcere. Encabritarse, de en y cabrito. 

IZAR. De los verbos griegos en t'Csiv formó el latín erudito de 
la decadencia los en izare; como baptizare, barbarizare, 
scandalizare ; y, a imitación de éstos, creó otros, como 
auctorizare, pulverizare, etc., de donde nuestros bauti- 
zar, barbarizar, escandalizar, autorizar, pulverizar, etc. 
Esta formación se ha propagado mucho en nuestra len- 
gua, formando verbos derivados de substantivos y de 
adjetivos, con las siguientes significaciones: 

i.° La idea del nombre primitivo, substantivo o adjetivo, se 
atribuye como predicado al complemento directo del ver- 
bo, así: 

carbonizar = reducir un cuerpo al estado de carbón; 
cristalizar = hacer tomar a ciertas substancias la for- 



(i) En la derivación vulgar dieron estos verbos otras terminacio- 
nes; así, cuidar, de cogitare; faltar, de un vulgar fallitare, de fallere; 
tostar, del vulgar taxitare, de taxare ; etc. 



DERIVACIÓN Y COMrOSIClÓ.V DE LAS PALABRAS 14^ 

ma de cristal; esclavizar = hacer a uno esclavo; tran- 
quilizar rr^ poner a uno tranquilo, y así : centraüzar, 
fecundizar, familiarizar, patentizar, suavizar, utilizar, etc., 
de central, fecundo, familiar, patente, suave, útil, -etc. 

2.° La idea del nombre primitivo se atribuye como predicado 
al sujeto del verbo derivado, así: 

economizar = ahorrar como ahorra un ecónomo; 
fraternizar (de fraterno) == tratar como trata un her- 
mano; tiranizar = tratar como trata un tirano; crista- 
lizar (neutro) = tomar una substancia la apariencia de 
cristal. 

3.° En algunos de estos derivados, desempeña el nombre pri- 
mitivo la función de complemento circunstancial ; v. gr. : 
artizar = hacer con arte alguna cosa ; otros significan lo 
mismo que el derivado inmediato, como dialogizar = dia- 
logar, de diálogo. 

Algunos derivan de la forma del nombre latino, como 
sistematizar, de systema, atis = sistema ; temporizar, 
de tempus, oris ^ tiempo. 

IZNAR, ZNAR, UZN'AR. Tenemos verbos en cinar, como racioci- 
nar y vaticinar, de los latinos ratiocinari y vaticinan, que 
por síncopa de la i de la sílaba ci, nos explican los sufijos 
IZNAR y ZNAR (ic{i)nar = iznar; c{i)nar = znar) que ve- 
mos en lloviznar y su variante molliznar, de llover ; maz- 
nar, quizá de la raíz de macerar; graznar, tiene la mis- 
ma raíz que su equivalente latino crocitare, y voznar = 
graznar, de origen no averiguado. Tiznar, por tizonar, 
de tizón. 

\'ariante despectiva de iznar parece ser uz.var. que 
vemos en despeluznar y espeluznar = despeluzar y es- 
peluzar, de des o es y pelo. 

ochar (ocho -f- ar) : carochar y carrochar, de origen dudoso, al 
lado de carocha y carrocha. 

ojAR (ojo -{- ar) : batojar, de batir (comp. cat. batallar). 

oñar: carroñar = causar roña o llenar de ella al ganado lanar, 
quizá de roña, con el prefijo ca. 

otar (ote -j- ar). Escamotar, de escamar ; barbotar, quizá de la 
raíz barb. como barbullar ; borbotar, del mismo origen 
que borbollar ; balotar, de balota. 

UCAR (uco -\- ar) : besucar y machucar, de besar y machar. 
También zambucar, que debe derivar de zampar, y batu- 

II 



J4^ JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

car, que se halla en la primera edición del Dice, de Au- 
toridades y que debe ser vulgar, porque en Colombia, 
según Cuervo, Ap., 286, se usa la variante batuquear, 
• de batir. 

Educar, manducar, etc., son latinos ; caducar, de ca- 
duco. 
UJAR {ujo -f- ar) : variante de ullar; vemos este sufijo en apre- 
tujar, mamujar y mamullar, mascujar y mascullar, de 
apretar, mamar y mascar. Tapujarse, al lado de tapujo, 
de taparse; y de este mismo, combinado aquel sufijo con 
ero, iro, tenemos taperujarse y tapirujarse, de tapar, al 
lado de taperujo y tapirujo. Empapujar, de en y papo, 
ULAR. Los verbos que tenemos con esta terminación, como emu- 
lar, gesticular, modular, pulular, son latinos (aemulare, 
gesticulare, modulare, pululare), o derivados de nom- 
bres en tilo, ula, como capitular y clausular, de capítulo 
y cláusula. 
ULLAR (ullo -\- ar). Despectivo, como ujar, en los deverbativos 
mamullar y mascullar, de mamar y mascar, y en los de- 
nominativos patullar y patrullar, de pata. También en 
apabullar y en los onomatopéyicos barbullar y farfullar, 
y quizá en borbollar, aunque en éste parece verse la re- 
duplicación de la raíz bul, lat. bulare. 

Magullar, variante de magular, lat. maculare ; aturu- 
llar y aturrullar, quizá de a -|- turullo. 
UÑAR. Rascuñar y rasguñar, al lado de rasguño, de rascar y 
rasgar. Enfurruñarse, engurruñarse y el onomatopéyico 
refunfuñar. El murciano escarcuñar = escudriñar, pa- 
rece variante de éste : cmbarduñar = embadurnar, de 
origen no averiguado. 
URRAR {urro -f- ar). Despanzurrar, de des y panza ; despachu- 
rrar, que parece variante del anterior, y chapurrar. Su- 
surrar, del lat. susurrare. 
USAR, Quizá variante de usar, lo vemos en encantusar y enga- 
tusar, de encantar y engatar. 

Acusar, del lat. acensare; rehusar, del b. lat. refusare. 
uscAR {usco -f ar) : apañuscar, de apañar ; zurruscarse, de zu- 
rrarse, y chamuscar, derivado tal vez del lat, flamma = 
llama. 
UZAR (uso + of)- Carduzar, de cardar; escaramuzar al lado de 
escaramuza, del ant, alto al. skérman ; despeluzar = es- 



DERIVACIÓN" Y COMPOSICIÓN* DE LAS PALABRAS 1 47 

peluzar, de des o es y pelo. Pero no creo se halle este su- 
fijo en chapuzar y sus variantes zapuzar y zampuzar, si 
derivan de caput; tampoco en desmenuzar. Véase* el su- 
fijo siguiente. 

ZAR. Con esta terminación tenemos algunos verbos, como agu- 
zar, alzar, cazar, escorzar, frezar, desmenuzar, trazar, etc., 
que ni pueden explicarse por la derivación castellana, ni 
tienen tampoco en el latín clásico verbos de los que se 
hayan formado ; y es porque proceden del latín vulgar, 
que formó derivados de adjetivos y participios en tus con 
el sufijo iarc, así : de acutus, acutiare, aguzar ; de altus, 
altiare, alzar; de captus. captiare, cazar, etc. 

B). Verbos en ear. Es la forma vulgar correspondiente a la 
erudita izar. Los escritores latinos de la época de la 
decadencia transcribieron los verbos griegos en ¡Ciu, ¡Cstv 
(originariamente '.l'.w.iv.v.y) por izo, izare, mientras que 
el vulgo pronunciaría idio, idiare; así que de irrzzíC^'.j sa- 
lieron en latín los infinitivos baptizare y baptidiare, 
que respectivamente dieron en romance bautizar y ba- 
tear. 

Adoptado por la lengua el sufijo ear, lo empleó mucho 
más que izar para formar verbos derivados de substanti- 
vos y de adjetivos, y hasta de pronombres y onomatopé- 
yicos. 

La procedencia vulgar de este sufijo y su arraigo en 
la lengua se ve en el hecho de tener muchos verbos con 
esta terminación al lado de los derivados inmediatos en 
ar, y con la misma significación que éstos. Así, agujerear 
= agujerar; baldonear = baldonar; centellear = cen- 
tellar ; romancear = romanzar ; regentear = regentar ; res- 
ponsear = responsar ; valorear =■ valorar, etc. Otras 
veces el significado es distinto, como plantar y plantear; 
pasar v pasear; o el derivado en ar es transitivo y el en 
ear intransitivo, como azular y azulear; colorar y colo- 
rear (i). 

La preferencia que la lengua dio a cslc ?.utijo, según 
notamos en el párrafo anterior, hizo también que toma- 
ran esta terminación verbos que por su origen no debie- 



(i) En Colombia, según Cuervo, Ap., 286, el pueblo tiende a dar 
terminación ear a los verbos en ar, cuando quiere denotar signiñcación 
frecucntativ.1. y así dicen apalabrear, apuñalear, trotear, ?tc 



148 JOSÉ ALEMÁN Y BOLUFER 

ran tenerla. Así, del lat. litigare tenemos litigar y lidiar,' 
pero de fumigare, fumigar y humear, y no humiar, como 
•pide su etimología; lo mismo sucede en canturrear = 
canturriar ; chapurrear = chapurrar, y canjear, delinear,, 
emplear, etc. 

Lo mismo que los en ar, estos verbos son transitivos o 
intransitivos, según la función que al formarlos se asig- 
ne al nombre primitivo ; así, 

aletear = mover las alas; basquear = tener bascas; 
bracear = mover los brazos; guerrear ^ hacer guerra, 
son intransitivos ; pero arquear = dar figura de arco; 
baldear = regar con baldes, y bastonear = dar golpes 
con bastón, son transitivos. 

Un mismo verbo puede tener las dos acepciones, según 
como se considere la función del nombre primitivo ; así, 
vocear == dar voces, es neutro ; pero vocear = llamar 
a uno a voces, transitivo. 

Los derivados de adjetivos son, como los en izar, in- 
transitivos o transitivos. Así, azulear, cojear, lozanear y 
tontear, intransitivos ; pero falsear y baratear, activos. 

Del pronombre tú hemos derivado tutear; y de los 
sonidos c, chich y s, los onomatopéyicos cecear, cuchi- 
chear y sisear; en todos los cuales, como se ve, se halla 
reduplicado el elemento raíz. 

Otra prueba del arraigo de estos verbos la tenemos 
en los derivados que forma con los sufijos que hemos 
visto en la derivación nominal. Así : 
ADEAr: panadear, si se le supone derivado de pan; pero mejor 
es derivarlo de panadero, como carpintear, de carpinte- 
ro, con pérdida del sufijo ero. 
AJEAR : tartajear, onomatopéyico. 

ALACHEAR. Véase ALEAR. 

ALEAR : patalear, de pata, y los onomat. chapalear = chapotear, 
tartalear: también bambolear, de significación análoga 
a la del gr. pc(¡x?c(XiC(o o úCo) = temblar de frío, castañe- 
tear; y combinado con acho, en cambalachear, quizá de 
cambiar. 

AQUEAR. Pallaquear, en Perú y Chile, de pallar; y bellaquear,. 
de bellaco. 

Arrear: zangarrear, y lo mismo en portugués. 

éjear: forcejear = forcejar; voltejear = voltejar. 



DERIVACIOX Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 49 

eguear: verdeguear, de verdear. 

equear: temblequear, de temblar, y no de tembleque, que de- 
riva de aquél. 

ETEAR. Con este sufijo se forman bastantes verbos de significa- 
ción diminutiva o frecuentativa. Así barretear, clavetear, 
cosctear, ant., juguetear, repiquetear, sopetear, traque- 
tear y tembletear, de barrear, clavar, coso, jugar, repi- 
car, sopear, traquear y temblar. Además, castañetear, de 
castañeta, y herretear, de herrete. 

iqüear: lloriquear, de llorar. 

olear: chicolear, de chico o chicuelo; bambolear = bambalear: 
véase alear. 

OXEAR : bambonear = bambolear. 

Orrear: pintorrear, de pintar, pitorrearse, y con la o debilitada 
en u, canturrear = canturriar, de cantar. 

osear: manosear, de mano; babosear, de baba; ventosear, de 
viento. 

OTE.\R. Tienen significación despectiva o frecuentativa, y son en 
bastante número, como los en etear. Así: bailotear, la- 
votear, palmotear, parlotear, picotear, pisotear, revolotear 
y tirotear, de bailar, lavar, palmear, parlar, picar, pisar, 
re -f- volar y tirar. También manotear y rabotear, de 
mano y rabo. 

Combinado con olo, se halla este sufijo en chacolotear 
y zangolotear, y con otro, en beborrotear y chisporro- 
tear, de beber y chispear. 

ujear: murmujear = murmurar. 

UQUEAR : besuquear = besucar, de besar. 

Con el infijo RU tenemos el ant. churrupear, si deriva 
de chupar. 

C). Verbos en ecer. Los verbos castellanos en ecer proceden de 
los latinos en escere, como acrecer y verdecer, de acci^s- 
cere y viridescere. 

Nuestro romance tuvo cierta predilección por este su- 
fijo, hasta el punto de que si el latín tenía el verbo de- 
rivado en escere al lado del primitivo sin este sufijo, 
como carescere y carere, clarescere y clarere, floresce- 
re y florere, adoptó el primero y desechó el segundo; y 
así tenemos carecer, clarecer y florecer, y no carir, clarir 
ni florir. Dio,, además, la forma en ecer a verbos que en 
lalín no la tenían, formando merecer, parecer, perecer. 



l5o JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

permanecer y pertenecer, de merere, parere, perire, pei- 
manere y pertinere; y muchos que de éstos pasaron al 
castellano antiguo, como fallir, finir y establir, de falle- 
re, finiré y stabilire, los dejó como anticuados y substi- 
tuyó por fallecer, fenecer y establecer. 

A veces, no obstante, subsisten las dos formas, por la 
general con significación distinta, como tullecer y tullir,. 
de tollere. 

Además de los verbos dichos, derivó nuestra lengua 
muchos de substantivos y de adjetivos, así: favorecer^ 
mohecer, pimpollecer y tallecer, de favor, moho, pimpo- 
llo y tallo ; como blanquecer, humedecer, obscurecer y ro- 
bustecer, de blanco, húmedo, obscuro y robusto. Fos- 
forescer, con la s del sufijo latino, de fósforo, por in- 
fluencia de los cultismos fosforescencia y fosforescen- 
te; y fortalecer, de fuerte, por el influjo de fortaleza. 

También los tenemos de raíces germánicas, como gua- 
recer y escarnecer, que han substituido a los anticuados 
guarir y escarnir, del germ. warjan el primero, y del 
ant. alto al. skernon, el segundo, así como guarnecer al 
lado de guarnir, del ant. alto al. warnon. 

Respecto de la índole de estos verbos diremos que los 
simples son, como en latín, en su mayoría intransitivos, 
y viceversa los compuestos. Así : amarillecer, canecer, 
carecer, fallecer, fenecer, florecer, negrecer, padecer, pa- 
recer, podrecer, verdecer, etc., son intransitivos : blan- 
quecer, guarecer y guarnecer, transitivos; merecer tie- 
ne las dos acepciones. En cambio, emblandecer, emblan- 
qtfecer, embobecer, embravecer, embrutecer, enmohecer, 
enriquecer, enrojecer, enronquecer, enaltecer y endurecer, 
son transitivos de significación causativa, y por eso la 
forma reflexiva de los mismos viene a ser equivalente a 
la neutra de .los simples : así, embobecer = volver bobo 
a uno ; embobecerse = volverse bobo a sí mismo. Algu- 
nos, como enloquecer y entontecer, tienen la acepción tran- 
sitiva, y además la neutra, con significación igual a la re- 
flexiva que acabamos de ver: otros, como encarnecer^ 
. sólo la neutra. 



DERIVACIÓX Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS í3l 



DERIVACIÓN INVERSA O RETRÓGRADA 



Esta derivación procede al revés de la propia, y con- 
siste en sacar de un vocablo derivado o compuesto el vo- 
cablo primitivo o el simple de que aquél podría proceder 
en la derivación o composición ordinaria. 

No es muy frecuente este procedimiento ; pero se ha- 
llan ejemplos, y más, en nombres que en verbos. Así, le- 
gislar deriva de legislador, el cual procede del latín legis- 
latorem ; colar un grado, en b. lat. coliare, del subst. colla- 
tionem, colación, y prostrar = postrar, en el latín de San 
Isidoro, prostrare, de prostratus, p. p. de prosternare. 

En nombres tenemos : asco, de asqueroso, el cual pro- 
cede del gr. lat. eschara, escara; burro, del lat. burrí- 
chus, de donde borrico; carbunco, de carbúnculo y éste 
del lat. carbuncülus; cuerdo y manso, del lat. cordatus, 
y mansuetus, respectivamente ; mango, del lat. manicú- 
la; preñez, de preñado; disfraz y perdón de los verbos 
disfrazar y perdonar: el adj. /iioní/í/f,* mejor que de hu- 
milem que habría dado húmil, de humildad. 

De nombres compuestos tenemos: dermis, de epider- 
mis, parasintético griego, formado de i-zi, sobre, y oipjia^ 
piel ; romero, del lat. rosmarinus ; el ant. enconía, de 
malenconía, variante de malencolía, como ésta lo es 
de melancolía, la cual, procede, mediante el latino me- 
lancholia. del gr. ».{Krjiy//j\!a (i) que significa lo mismo que 
atrabilis, negra bilis. Pero en castellano se tomó el nombre 
malenconía, como si fuera compuesto con el adverbio mal, 
y se formó el nombre simple del que en tal supuesto po- 
dría proceder, o sea enconía, del cual después se formó 
encono y el verbo enconar- 
Corno pertenecientes a esta derivación, podrían consi- 
derarse los potsverbales formados con los sufijo 
o, y entre ellos tembleque, de temblequear. 



(i) Substantivo derivado del adj. nsXorj/oXo;, compuesto de juX.ov, 
negro, y y.oXr,. Wlis. 



152 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 



LA COMPOSICIÓN Y LA PARASÍNTESIS 



Además de la derivación, posee nuestra lengua otros dos 
procedimientos para enriquecer su caudal lingüístico, que son: 
el de la composición y el de la parasíntesis. La derivación 
consiste, como sabemos, en formar palabras nuevas por medio 
de sufijos que se añaden al radical de un vocablo que tiene exis- 
tencia independiente en la lengua, como fabulista, de fábula. La 
composición reúne dos o más palabras en una sola, como casa- 
tienda, de casa -f- tienda; quitasol, de quitar -\- sol. La para- 
síntesis funde en uno ambos procedimientos, formando deri- 
vados y compuestos a la vez, como picapedrero, de picar -\- pie- 
dra -f- ero ; endulzar, de en -f- dulce -\- ar. 

Los parasintéticos deben distinguirse de los derivados de 
compuestos; así, antepechado es derivado de antepecho, com- 
puesto a su vez de ante -\- pecho ; pero desalmado es parasin- 
tético, porque no tenemos el vocablo desalma, ni tampoco al- 
mado, que hubieran podido formar aquél ; el primero, con el 
sufijo ado; y el segundo, con el prefijo des. 

Dos condiciones se requieren para la formación del voca- 
blo compuesto, una lógica y otra gráfica. En virtud de la pri- 
mera se funden en la mente dos ideas, para designar una nue- 
va; y en virtud de la segunda, se juntan en la escritura las vo- 
ces que designan dichas ideas. Así, noroeste no designa el nor- 
te y el oeste, sino un punto intermedio entre aquellos dos, y 
que por no tener vocablo propio con que expresarlo, nos va- 
lemos de la fusión en una de las voces que sirven para la deno- 
minación de aquéllos. 

Los compuestos pueden estudiarse atendiendo: i.° A la ín- 
dole de los elementos componentes. 2.° A la relación sintáctica 
en que aquéllos se unen. 3." Al orden de colocación del elemento 
determinante. 4.° A la significación del compuesto en relación 
con la de los componentes. 5.° A la forma que toma el primer 
elemento. 6.° Al grado de unión de los componentes. y.° A la 
índole del compuesto. 8.° A la formación del plural. 9.° Al acento: 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS i $5 

Atendiendo a la índole de los elementos componentes, pue- 
den distinguirse las siguientes clases de compuestos; i.", 
de dos adjetivos, como agridulce, claroscuro; 2°, de dos 
substantivos, como carricoche, casatienda; 3.°, de adje- 
tivo y substantivo o viceversa, como mediodía, salvo- 
conducto; ritiagre, hilván; 4.°, de dos verbos, como ga- 
napierde, vaivén; 5.°, de verbo y otra parte de la oración 
que puede ser: o), substantivo, como hincapié, ESCAtnon- 
dar; h), pronombre, como cuxLqnicra; c), adverbio o 
adjetivo en función adverbial, como MALcasar, A^ana- 
gloriarse : d), en vez del verbo puede hallarse el tema 
verbal, que recibe un sufijo y forma parasintéticos, como 
sonámbulo, manicuro. También los hay de adverbio y 
substantivo de significación verbal, o adjetivo, como 
bienandanca, malcontento : 6.°. de una oración, como bien- 
mesabe, o de una frase latina, como coranvobis ; 7.°, de 
prefijo y adjetivo, verbo o substantivo, como inexpresi" 
vo, equidistar, archicofrade. Hay también compuestos de 
conjunción y verbo, como siquiera, o de preposición \ 
relativo, como porque, conque, o de preposiciones, como 
desde, y de interjección y pronombre, como oxte. 

En los casos anteriores, exceptuando los de los núme- 
ros 4.° y 6.°, se pueden formar también parasintéticos, así : 
i.°, de dos adjetivos: sólo siendo éstos numerales, trein- 
taidoseno; 2.", de dos substantivos, cachicuerno, machi- 
hembrar; 3.°, de substantivo y adjetivo, ropavejero, o 
viceversa, sietemesino ; 5.°, de substantivo y verbo, misa^ 
cantono, o viceversa, picapedrero; 7.°, de prefijo y adje- 
tivo o nombre, endulzar, aprisionar, etc. 

Las partes de la oración que forman el compuesto se unen 
en éste según los distintos modos como se relacionan en 
la sintaxis. Así. en el compuesto camposanto, el adjeti- 
vo se une al substantivo por concordancia ; en casatienda, 
se unen los dos substantivos como en la aposición ; en 
agridulce y ajoqueso, se unen los elementos componentes 
como si los enlazara la conjunción y, que parece hallarse 
expresa en el primero, como lo está en coliflor. En haca- 
calle, el segimdo elemento determina al primero como si 
se hallara en genitivo, boca de la calle, así como en apa- 
gavelas determina también el segundo al primero, como 
el acusativo, complemento directo, detennina al verbo. A 



1 34 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

los primeros les llamaremos compuestos de coordinación, 
y a los segundos, de subordinación. 

" En los compuestos de subordinación deben distinguirse dos 
clases, según el orden de colocación de los elementos com- 
ponentes. En los formados, según la índole de la sintaxis 
latina, el elemento determinante precede al determinado, 
como pesuña = uña del pie, pedis -|- ungulam ; y vice- 
versa en los castellanos, como maestrescuela = maestro 
de escuela; cañamiel = caña de miel. 

' Atendiendo a la significación de los compuestos hemos de 
distinguir: a) Compuestos en cuya estructura se hallan 
l'^s vocablos expresivos de las ideas que han contribuido 
a su formación, y sólo se omite la expresión de la rela- 
ción sintáctica, relación que es menester suplir para com- 
prender el significado. Así, lo mismo en casatienda que 
en bocacalle se unen dos substantivos, pero en distinta re- 
lación, porque el primero equivale a casa que a la vez 
es tienda; y el segundo, a boca (o entrada) de la calle, b) 
Compuestos que no denotan el objeto significado por \oi 
elementos componentes, sino otro al que conviene, como 
complemento, la frase formada por ellos ; es decir, que 
designamos con estos compuestos un objeto particular en- 
tre los muchos a que pudiera aplicarse la frase comple- 
mentaria que ha venido a formar el compuesto. Así, an- 
teojo = lente para ante el ojo; cortaplumas = instru- 
mento que sirve para cortar plumas de ave para escribir. 
c) En los compuestos cuyo primer elemento es una. pre- 
posición, hemos de distinguir, además de los del tipo a«- 
teojo, otras dos especies : unos en que el objeto designa- 
do por el segundo elemento se contrapone a otro de igual 
especie o clase, como anteiglesia = iglesia parroquial; 
antenombre, nombre que se pone antes del nombre pro- 
pio; y otros en que una parte del objeto designado por 
el segundo elemento se contrapone al todo, como ante- 
brazo == parte del brazo desde el codo hasta la muñeca ; 
anteiglesia = atrio, pórtico o lonja delante de la iglesia, 
o sea parte del mismo templo o iglesia, d) Adjetivos com- 
puestos que atribuyen al substantivo a que califican la 
posesión de lo que ellos significan, y que llamaremos atri- 
butivos. Así, ojinegro no significa ojo negro, sino que 
tiene los ojos negros. 



DERIVACIÓN" Y COMPOSICIÓN' DE L.AS PAL.\BRAS 1 OD 

S'° Atendiendo a la forma que en el compuesto toma el pri- 
mer elemento cuando el segundo empieza por consonan- 
te, hemos de distinguir los compuestos del tipo griego, 
en los cuales termina aquél en o, sea cual fuere su vocal 
final, como filósofo, gr. s-.Xóaoso;, de los del tipo latino, en 
los que termina en i, como novilunio, lat. novilunium. 
La forma griega la tenemos a veces en compuestos, for- 
mados de elementos latinos, como primogénito, en la 
vulgata primogenitus ; o latino uno y griego otro, como 
sociólogo, del lat. socius, socio, y el griego \i-¡tí), tratar. 
Y las dos formas en pluviómetro y pluvímetro, del lat. 
pluvia, lluvia, y el gr. aá-oov, medida. 

Cuando la segunda parte del compuesto empieza por 
vocal y la primera termina también en vocal, se nota gran 
variedad, según el grado de formación del compuesto y 
según la clase de éste. Los del tipo latino terminan la pri- 
mera parte en i, como en el caso anterior ; v. gr. boquian- 
cho, de boca -j- ancho; cuellierguido, de cuello + ergui- 
do: los demás suelen perder la final del primer elemen- 
to. Asi vemos cuatralbo, de cuatro -\- albo ; abrojo, d.í 
abre -(- ojo ; aguardiente, de agua -\- ardiente, etc. ; pero 
venngainjurias. Hay muchos que la conservan inalterable, 
caso en que se pronuncian los dos elementos con distir- 
ción como si no hubiera compuesto, v. gr., puercoespín, 
malaentrada, mondaoídos, tapaagujeros. Distinción que se 
nota taijibién aun en el caso en que las vocales puedan 
contraerse en diptongo, como en vengainjurias. 

6." Hay compuestos cuyos elementos se han fundido de mane- 
ra que aquéllos se nos ofrecen a primera vista como vo- 
cablos simples : v- gr., centolla, que procede del lat. cen- 
tocula, parasintético, de centutn, ciento, y oculus, ojo: za- 
herir, que a través de las formas anticuadas facerir y 
fazferir, procede del latín faciem ferire; hidalgo, de hijo 
de algo. En otros se nos presentan unidos los elementos 
sin sufrir modificación ninguna, como mediodía, milen- 
rama; o bien alterando sólo la terminación del primer 

( elemento, como mineromedicinal, de mineral -j- medici- 

nal; patituerto, de pata -\- tuerto. Los hay también im 
perfectos, o sea que siéndolo ideológicamente, escribi- 
mos y pronunciamos distintamente los elementos que los 
forman sin llegar a unirlos en la escritura, como ojo de 



1 56 



JOSÉ ALEMANY BOLUFER 



buey, pata de gallo, nombres de plantas. Los franceses 
en este caso emplean el guión para indicar el compuesto 
y expresar, a la vez, que las palabras que lo forman no 
han de tomarse en su acepción recta. 

A los compuestos imperfectos pertenecen también los 
que como ricahembra, ricadueña, etc., escribimos en una 
sola palabra, pero admiten la forma plural en sus dos 
elementos — ricashenibras, ricasdueñas — , señal de que no 
han llegado a fundirse enteramente en uno. 

7." El vocablo compuesto puede ser substantivo, como boca- 
calle; adjetivo, como verdinegro ; pronombre, como cual- 
quiera; verbo, como contramandar; adverbio, como an- 
teayer; preposición, como desde; conjunción, como si- 
quiera, e interjección, como oxte. Los parasintéticos sólo 
pueden ser substantivos, como ropavejero; adjetivos, 
como aguagriero, o verbos, como machihembrar. 

*•" Respecto a la formación del plural de estas voces, diremos 
que los compuestos perfectos sólo admiten la forma de 
plural en su segundo elemento, y asi decimos ferrocarri- 
les, portafusiles, agridulces, patitiesos, de ferrocarril, 
portafusil, agridulce y patitieso. Los compuestos imper- 
fectos como ojo de pollo, ojo de buey, etc., si se usan en 
plural sólo admiten la forma de éste, en su primer subs- 
tantivo, como ojos de pollo. Los demás compuestos de 
esta clase admiten forma plural sólo en uno o en los 
dos elementos componentes, según éstof hayan llega- 
do o no a fundirse enteramente en uno. Asi segui- 
mos diciendo ricashembras y ricasdueñas, pero no mon- 
tespíos, sordosmudos, bocasmangas. bocascalles y salvos- 
conductos, a pesar de hallarse estos plurales en buenos 
autores (i), sino montepíos, bocamangas, etc. 

Los compuestos de pronombre y verbo, como cualquie- 
ra y quienquiera, son también imperfectos, y forman el 
plural en su primer elemento: cualesquiera, quienesquie- 
ra; también hijosdalgo, de hijodalgo; pero hidalgos, de 
hidalgo. 

Carecen de forma propia para expresar este número 
los compuestos cuyo segundo elemento entra en la com- 
posición en forma plural, como mondadientes, apagave- 



(i) Menéndez Pida!, Manual de Gramática histórica española, § 87. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓX DE LAS PALABRAS ibj 

las, etc. Taxnpoco admiten plural los compuestos de una 
oración, como correvedile y hazmerreír, ni en general 
los formados por verbos, como quitaipón; pero decimos 
vaivenes, de vaivén. 
9'" En latín el acento podía cargar en la primera parte del 
compuesto, como en cuadrupédiis, centímánus, de donde 
cuadrúpedo y centímano. En castellano prevalece siem- 
pre el acento del segundo elemento en los compuestos y 
parasintéticos vulgares, como en dosalbo, patitieso, qui- 
taipón, aguamanos, hidalgo, binomio; pero en los erudi- 
tos, formados de vocablos griegos o latinos, se sigue la 
regla del latín, o sea: se acentúa la primera parte si la 
segunda es bisílaba y tiene breve la vocal de su primera 
sílaba, como bímano, cuadrúmano, de mánus; centíme- 
tro, milímetro, del gr. ai-oov^ telégrafo, de ipáaio; mas 
si la dicha vocal es larga, en ella recae el acento, como 
decigramo, miligramo, telegrama, del gr. -[fjiwí'i, bifloro, 
de flos, flóris. En los compuestos de litro, gr. K;-pcz, se 
consideró larga la cantidad de la i. 

En los compuestos imperfectos conservan ambos ele- 
mentos su acento propio: decimoséptimo, decimonono; 
ricahembra, etc. 

A continuación estudiamos los compuestos según el or- 
den expuesto en el número primero, o sea atendiendo a 
la índole de los elementos componentes. 

I.' COMPUESTOS FORMADOS POR DOS ADJETIVOS 

A). Dos adjetivos calificativos que denoten cualidades contra- 
rias forman un compuesto adjetivo que expresa una cua- 
lidad intermedia entre las indicadas por los componen- 
tes; como agridulce = que tiene mezcla de agrio y dul- 
ce ; verdiseco = medio seco ; y así, cultipicaño de culto 
-f- picaño; jocoserio, de jocoso -|- serio. También si de- 
notan colores: como verdinegro, de verde -f- negro; ver^ 
descuro, de verde -|- escuro, ant. = oscuro ; rubicán, de 
rubio H" cano. En otro caso reúne el compuesto la signi- 
ficación de los componentes, como tontivano = tonto va- 
nidoso, o sea, tonto y vano ; y así, sordomudo, de sordo -j- 
mudo ; mineromedicinal, de mineral -f- medicinal ; ver- 
degay, de verde -}- gayo. 



I 58 JOSÉ ALEMÁN Y BOLUFER 

Resumbruno, de roso -|- la locución en bruno. 

B). Si el primer adjetivo es numeral cardinal y el segundo 
calificativo, el compuesto incluye en si la significación de 
un substantivo que denota una parte o miembro del ser 
al que se atribuye la significación total del adjeti'O 
compuesto : como dosalbo = que tiene dos pies albos ; 
y así tresalbo y cuatralbo. Obsérvese que el primer ele- 
mento determina, y el segundo califica al substantivo im- 
plícito en el compuesto. 

C). Si los dos adjetivos son. numerales cardinales y el que 
expresa número menor precede al que lo denota ma- 
yor, queda éste multiplicado por aquél., y el compuesto 
toma la forma plural, como cuatrocientos = cuatro ve- 
ces ciento; seiscientos = seis veces ciento (i). En otro 
caso se suman los valores de ambos ; así, veintiuno, vein- 
tidós, etc., hasta veintinueve, de veinte y uno, veinte y 
dos, etc. 

Obsérvese que precediendo el numeral que indica nú- 
mero menor, sólo hemos formado los compuestos con 
ciento, pues escribimos dos mil, tres mil, y no dosmiles, 
tresmiles, como hacemos con las centenas (3) ; y prece- 
diendo el que lo indica mayor, los compuestos con vein- 
te, veintidós, etc. ; pero diez y seis, treinta y dos, y no die- 
ciséis. En cambio, unimos estos numerales con la con- 
junción que los enlaza en los parasintéticos en avo y evo, 
y escribimos dieciseisavo, treintaidosavo, treintaidose- 
no, etc. También en los fraccionarios escribimos diesmi- 
lésimo, diesmillonésimo, cienmilésimo y cienniillonési- 
mo, etc., aunque decimos diez mil, cien mil, etc. 

D). Siendo los dos adjetivos numerales ordinales, sólo hemos 
formado los compuestos desde el decimotercio o décimo-' 
tercero, hasta el decimonono o decimonoveno, pues un- 
décimo V duodécimo son ya latinos. En los demás, y aun 
en los mismos compuestos, usamos también las expresio- 
nes analíticas ; así, vigésimo primero, etc. ; décimo tercio 



(i) o bien, tomamos el numeral ciento como substantivo con el va- 
lor de centena, caso en que el compuesto lo es de adjetivo más subs- 
tantivo. 

(2) Sin duda porque tomamos el mil como substantivo en la acepción 
de millar. 



DERIVACIÓN' Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS I ^Q 

y décima tercia; pero no décimatercia, como equivocada- 
mente se ha escrito (i). 

Todopoderoso es traducción del latín omnipotens; pri- 
mogénito, de primogenitus ; y a semejanza de él hemos 
formado segundogénito, de segundo y el lat. genitus. 
Tresdoble = triple, como si el doble castellano fuera equi- 
valente al sufijo plex, del lat. triplex = triple. 

Son raros los substantivos compuestos de dos adje- 
tivos, como altibajo y claroscuro. 
E). Fuera de los numerales como dieciseisavo, treintaidose- 
no, no. creo haya parasintéticos formados de adjetivos. 



2: COMPUESTOS FORMADOS POR DOS SUBS- 
TANTIVOS 

Dos substantivos pueden unirse formando substanti- 
vos compuestos, y adjetivos o verbos parasintéticos. 

Primero : Substantivos compuestos de substantivos. — Al 
unirse dos substantivos para formar un compuesto, pue- 
den ocurrir los tres casos siguientes : a), se unen los dos 
como si los enlazara la copulativa y: ajoqueso, ceropez; 
b), uno de los substantivos determina o explica al 
otro, como sucede en la aposición : casatienda, fniisara- 
ña; c), uno de los substantivos determina al otro a la 
manera del genitivo : bocacalle, telaraña, casapuerta. A 
los primeros les llamaremos compuestos copulativos ; a 
los segundos, apositivos, y a los terceros, subordinativos. 

<j). Compuestos copulativos. — Denotan un objeto cuyo concep- 
to resulta de la suma de la significación de cada uno de 
los vocablos componentes, v. gr. : ajoqueso = guisado 
en que entran el ajo y el queso; ceropez = mezcla de 
pez y cera; salpimienta == mezcla de sal y pimienta; 
calofrío, indisposición del cuerpo, en que alternativamen- 
te se siente calor y frío. En algunos de estos compuestos, 
como en coliflor, se halla la copulativa y, ante la cual 
desaparece la vocal final del primer elemento, como ajia- 



(i) Es decir, que en el compuesto la primera parte del mismo ter- 
mina en o. El género se indica entonces sólo por la vocal final del se- 
gundo elemento, como en primogénito, a, y no. primagcnita^ 



l6o JOSÉ ALEMÁN Y BOLUFER 

ceite, arquibanco, arquimesa, carricoche, catricofre, cla- 
viórgano. 

A esta clase pertenecen los nombres de los puntos as- 
tronómicos situados entre los cuatro cardinales, como 
nordeste, de norte -f- este; pero noroeste y norueste (no 
nordoeste) ; sudeste y sudoeste; y los intermedios entre 
éstos, como nornordeste, nornoroeste; sudsudcste, sudsud- 
oeste; oesnorucste, oessudueste, en los cuales un com- 
puesto entra como elemento en la formación de otro com- 
puesto. 
b). Compuestos apositivos. En éstos, el segundo substantiva 
determina o especifica al primero como lo haría un nom- 
bre en aposición ; v. gr. : casatienda = casa que a la vez 
es tienda; musaraña = mus que se alimenta de insectos 
como la araña (comp. el lat. musaraneus) ; zapapico = 
zapa que a la vez es o sirve de pico. A veces, según se 
concibe el compuesto, parece que el primer substantivo 
determina al segundo, como varapalo = palo largo a 
modo de vara ; pejemuller = mamífero (mujer), que en 
su forma se parece a un pez. 

Esta clase de compuestos es poco numerosa ; pero, ade- 
más de los mencionados, pueden citarse artimaña, arte -f- 
maña; marimacho, pejerrey, pejesapo, puercoespín, tripi= 
callos, y los compuestos imperfectos, como pes mujer = 
pejemuller, bnquehospital, casacuna, faldapantalón, etc. 

Tenemos algunos latinos, como malvavisco, de malva- 
viscus ; y otros en los cuales hemos añadido al substan- 
tivo latino otro substantivo castellano que no añade nada 
a la significación de aquél. Así, salmuera, de sal y el 
lat. muría = salmuera; picobarreno, del lat. picus = pí- 
cobarreno -f- barreno, 
c). Compuestos subordinativos. — En éstos un substantivo de- 
termina al otro como si se hallara en genitivo. En los 
compuestos latinos, como agricultura, y en los que a 
imitación de ellos hemos formado, es el primer elemen- 
to el determinante, como maniobra = obra de mano; y 
viceversa en los castellanos, como bocacalle = boca de 
la calle. 

Los compuestos del tipo latino son en número muy 
reducido, y algunos deben su origen al hecho de haber 
juntado en una palabra las dos latinas que servían para 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 



l6l 



exipresar el objeto: como jusharha, de Jovis barbam = 
barba de Júpiter; pesuña, de pedis ungülam = uña del 
pie. De éstos, los hay cuyos componentes se unieron ya 
en latín, o al menos se hallan así escritos en los códices 
latinos, como terraemotus y terrae motns, de donde de- 
cimos terremoto, conservando en la pronunciación el ge- 
nitivo latino; mientras que en otros, como aguaducho y 
cabrahigo, de aquaeductus y caprificus, nos hemos des- 
entendido del genitivo, y los pronunciamos como si fue- 
ran compuestos castellanos. Aguamanil, de aquamanile 
o aquaemanile, que de los dos modos se decía ya en la- 
tín. Formados a este tenor tenemos ajicola, gallocresta, 
y quizá gallipuente, zarzamora, zarzarrosa (i), etc., y el 
parasintético terromontero, de tierra y monte. 

Con el nombre que hace de genitivo en segundo lugar, 
tenemos condestable, del b. lat. comitem stabuli == conde 
o jefe del establo o de las caballerizas; aguamiel, agua- 
viento, bocacalle, bocamanga, cañamiel, colapez, madre- 
perla, madreselva, maestresala, maestrescuela, etc., etc., 
y los nombres propios de poblaciones, como Ciudad Ro- 
drigo, Fuentidueña, Villadiego, etc. En algún compuesto 
parece que el segundo substantivo desempeña las funcio- 
nes de dativo, como aguamanos = agua (que sirve para 
lavar las) manos. 

El compuesto viene a ser un complemento especifica- 
tivo del nombre que con él se designa, en puntapié = 
golpe dado con la punta del pie. 

La preposición de se expresa a veces en el compuesto, 
como en hideperro, hideputa (hijo de) ; hijodalgo, hi- 
dalgo, pundonor (= punto de honor). Valdepeñas, etc. 
Pero por lo general domina la índole analítica de la len- 
gua y escribimos separadamente los tres vocablos, o los 
dos que forman el compuesto, y decimos agua de Hu- 
ma y agua lluvia; aguanafa y agua nafa; hoja de lata y 



(i) Según la definición que de estos dos últimos da el Diccionario, 
o sea, "el fruto de la zarza" y "la flor de la zarza" ; pero si, como ob- 
serva García de Diego en sus Elementos de Gramática Histórica, i 2\\, 
nota, el uso común de Castilla emplea dichos compuestos en la acep- 
ción de "zarza de moras" y "zarza de rosas", pertenecen a los compues- 
tos que llevan en genitivo el segundo elemento, 

13 



í6a JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

hojalata; madre de clavo y madre clavo; y convendría 
uniformar en el Diccionario académico la grafía de es- 
tos compuestos escribiendo agualluvia, aguasol, etc., 
como escribimos aguanafa y cañamiel; o adoptar el guión 
como los franceses, para aquellos compuestos que re- 
sultarían demasiado largos, escribiendo pata-de-gallo, 
pie-de-cabra, etc., y también en otra clase de compues- 
tos, como franco-español, hispano-americano, etc. 

Son bastantes los objetos que designamos con estas 
denominaciones. Así, madre de niños, nombre de una 
enfermedad ; pata de gallo, nombre de una planta ; pie 
de cabra = percebe; pie de león, nombre de una plan- 
ta. Ojos de gato = persona que los tiene azules o va- 
rios en el color ; ojos de sapo = persona que los tiene 
muy hinchados. Tenemos la preposición ante en tram- 
pantojo, de "trampa ante ojo". 

Compuestos extranjeros de esta clase son: testaferro, 
del ital. testa-ferro; oriflama, del fr. oriflamme; paque^ 
bote, del inglés packet-boat, etc. 
Se-gundo: Adjetivos parasintéticos formados de dos subs- 
tantivos. — Los substantivos que entran en la formación 
de estos parasintéticos se unen en relación subordinati- 
va o copulativa, pero reciben además un sufijo que los 
convierte en adjetivos que atribuyen al substantivo a que 
se refieren la posesión de lo significado por el compues- 
to. En castellano son en poco número, y menos los co- 
pulativos que los subordinativos. Así, a semejanza del 
lat. caniformis, hemos hecho vermiforme = que tiene 
forma de gusano, de verme, lat. vermis -|- forma ; cunei- 
forme = que tiene forma de cuña, del lat. cuneus, 
• cuña -}- forma ; cachicuerno = que tiene las cachas de 
cuerno. 

Algunos de estos parasintéticos parecen confundirse 
a primera vista con los compuestos de substantivo y ad- 
jetivo de que tratamos más adelante. Así, anquialmen- 
drado, anquiboyuno, cariacopado, boquiconejtmo y ca- 
riampollar, podrían explicarse como formados por los 
substantivos anca, casco, boca y cara -f- los adjetivos 
almendrado, boyuno, etc.; pero no casquimulcño, ni ca- 
riampollado, por lo que deben considerarse todos como 
paransintéticos. 



bERIVAClÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS l6i 

Como formados de compuestos copulativos pueden ci- 
tarse paniaguado, de pan y agua; capigorrón, de capa y 
gorra, y quizá algún otro. 
Tercero: Verbos parasintéticos formados de substantivos. 
— Son muy pocos, y en ellos se hallan los substantivos 
en relación copulativa; como en machihembrar, de ma- 
cho y hembra; mancornar, de mano y cuerno. Nordoves- 
tear = noruestear, parece derivado de norueste. Fini- 
quitar, de fin y quito. 



3." COMPUESTOS FORMADOS POR UN SUBSTANTIVO 
Y UN ADJETIVO 

El compuesto resultante de la unión de un substantivo 
y un adjetivo puede ser substantivo o adjetivo, tanto si 
en aquél se halla el substantivo delante del adjetivo, como 
si se halla detrás, por lo que distinguiremos : 
A). Substantivos compuestos de substantivo -f adjetivo. — 
En ellos el adjetivo concierta con el substantivo, como en 
el latín res publica, a semejanza del cual hemos formado 
avetarda y su variante avutarda (i), de ave -\- tarda: 
aguardiente, de agua -j- ardiente; hierbabuena, noche- 
buena, de hierba o noche -|- buena; melcocha, de miel + 
cocha; pimpollo, de pino -I- pollo; vinagre, de vino -\- 
agre; hilván, de hilo -|- vano; el ant. manderecha, de 
mano 4" derecha, etc., etc., y los nombres propios Fon- 
seca, de f ont (fuente) + seca ; Valverde, de valle -\- ver- 
de; Villavcrde, Aldeanueva, etc. 

Tenemos algunos formados de voces latinas, como tur- 
bamulta; o tomados de otras lenguas, como bancarrota, 
del ital. bancarotta; y también híbridos, como lapislázu- 
li, del lat. lapis, piedra, y el ár. Ojjj;!^, lazurd, azul. 

A esta clase pertenecen camposanto, guardiacizñl, e'.c, 
que el Diccionario escribe aún separando los elementos 
componentes. 

En estos compuestos, como se ve, el adjetivo especifi- 
ca al substantivo, de manera que juntos vienen a designar 



(i) Ant. autarda y con u propagada, avutarda. 



1^4 JOSÉ ALÉMAÑY JBOLÜt'Ek 

un objeto especial entre los comprendidos en la significa- 
ción del substantivo, y distinto de los significados por los 
dos elementos del compuesto tomados en su acepción pro- 
pia. Así, hierbabuena no designa una hierba cualquiv;'"a 
que sea buena, sino sólo una entre todas las especies bue- 
nas. Si el adjetivo es determinativo, la significación es 
distinta, como en mandoble = cuchillada o golpe qu^ se 
da esgrimiendo el arma con ambas manos. 

Por sinécdoque tenemos también substantivos de esta 
clase, como Barbarroja, rabopelado = zarigüeya, y los 
vulgares caraancha, carasucia, etc., en los cuales el adjeti- 
vo concierta, no con el género real del ser designado por 
el compuesto, sino con el del substantivo a que se une. 

Los parasintéticos de esta clase son raros : como ropa- 
vejero, de ropa -|- vieja, adjetivo en su origen, usado 
ya como substantivo. El substantivo nochebueno, deriva 
de nochebuena, con sólo el cambio de la vocal indicadora 
del género. 
B). Substantivos compuestos de adjetivo + substantivo. — • 
Como en la clase anterior, el adjetivo concierta con el 
substantivo y, si es calificativo, lo especifica. Así : buena- 
ventura, buenandanza, gentilhombre, malandanza, ant 
malaentrada, malaventura, ricadueña, ricahembra, rico- 
hombre, vanagloria, y los nombres propios Santander, 
de santo -{- Emeterio ; Santillana, de santa -)- Juliana ; y 
con los elementos separados Buenos Aires, etc. 

En altiplanicie el adjetivo ha tomado la i de los com- 
puestos latinos. 

El substantivo sanjuanada debe considerarse como de- 
rivado de San Juan. 

El Diccionario nota como compuestos a verdemar, ver- 
demontaña y verdevejiga; pero también escribe separa- 
damente verde mar, verde oliva y verde botella, para de- 
signar el color verde semejante al de estos substantivos ; 
bien que en estas denominaciones el adjetivo verde está 
tomado como substantivo. 

Distinta es la significación de los compuestos con ad- 
jetivos de significación relativa, como medio, alto, bajo, 
primero, etc. ; pues en unos se contrapone una parte del 
objeto designado por el substantivo al todo, como en me- 
diodía = "el punto medio del día", significación distin- 



bEklVACION V COÍklPOSIClÓK DE LAS PALABRAS 1 6$ 

ta de la de medio día y también de la de día medio. Per 
esto debemos escribir medianoche cuando queremos de- 
signar "el punto medio de la noche", aunque no lo con- 
signe así el Diccionario. El mismo adjetivo medio da dis- 
tinta significación a los compuestos mediacaña y medio- 
paño. En el primero designa por metáfora un objeto que 
en la forma se parece al designado por el compuesto en 
su acepción propia, y en el segundo equivale a casi, o a 
los compuestos que forma la preposición entre, lo mismo 
que en las expresiones medio hermano y medio luto. 

Escribimos bajamar, para designar el fin o término de 
la menguante del mar ; pero separamos los elementos com- 
ponentes en alta mar, como en mar alta y mar ancha. 

El latín ver, veris, significa primavera; pero como nos- 
otros designamos el estío, con aquella palabra y el su- 
fijo OJIO, ver -\- ano, hemos formado el compuesto pri- 
mavera, para denotar la primera de las dos estaciones 
que designamos con aquella voz, como decimos primera 
noche a "las primeras horas de la noche" sin distinguir 
por la grafía las dos acepciones en que pueda tomarse la 
frase formada por esas dos palabras (r). 

Si el adjetivo es numeral cardinal, el compuesto denota 
por metáfora y sinécdoque un objeto distinto del signi- 
ficado por los comporfentes, como milpiés, milhojas, ciem- 
piés y cientopies. Estos substantivos se han formado al 
modo de los adjetivos atributivos de que hablamos en D). 

De notar son los compuestos elípticos milenrama = 
milhojas, sieteenratna y cincoenrama, en los cuales se su- 
ple el substantivo hojas después del numeral; así llama- 
mos sieteenrama a la tormentila, porque sus hojas están 
compuestas de siete hojuelas, esto es : siete hojas en rama. 

El numeral tres equivale a tres veces en tresabuelo y 
tresnieto; compárese trescientos. 

Compuestos con adjetivos determinativos son también 



(i) Lo mismo sucede fuera de la comí)osidón con los adjetivos me- 
ridional, central, etc. Así, al decir, Europa central y España meridional, 
denotamos la parte central de Europa y la meridional de España. Tam- 
bién en latín, griego y sánscrito ocurre lo mismo con estos adjetivos, 
cuya significación varía según el modo como se construyan respecto del 
substantivo. Así media ubs — el centro de la ciudad ; urbs media = la 
ciudad del medio, aunque en esta lengua no siempre se observa la regla. 



1 66 JOSÉ ALEMÁN Y BOLÜFÉÜ 

los vocablos usía, usiría, useñoría y vueseñoría, de vue- 
sa -f- señoría ; usted, y el ant. vusted, de vuestra -f mer- 
ced; nuestramo, de nuestro -f- amo; y el vocablo mial- 
mas, usado en la expresión "como unas mialmas". 

Compuestos extranjeros de esta clase tenemos los fran- 
ceses peticanon y peticano, de petit-canon ; petimetre, de 
petit-maitre, etc. 
C). Adjetivos compuestos de substantivo -f- adjetivo. — Ex- 
ceptuando algún parasintético, como agiiagriero, que se 
dice en la Mancha de las personas que van a tomar las 
aguas acídulas (o sea agrias) de Puertollano, en los de- 
más, compuestos todos, el substantivo cambia su vocal 
final en i, como en los del tipo latino : así, ojinegro, de 
ojo -|- negro. Equivalen a una oración de relativo en la 
cual el substantivo es complemento directo del verbo te- 
ner y el adjetivo un predicado de dicho complemento ; 
así, ojinegro = que tiene los ojos negros; rabicorto = 
que tiene el rabo corto. Pero pueden explicarse mejor 
como equivalentes a un complemento del substantivo con 
la preposición de y en el caso en que, por sinécdoque, 
atribuímos al substantivo la cualidad que sólo conviene 
a una de sus partes ; así, moza de cara ancha = moza 
ancha de cara = moza cariancha (i). 

Estos compuestos, aunque cultos, son bastante numero- 
sos, y se han formado según la sintaxis de las lenguas 
romances, pues el latín construía el adjetivo en primer 
lugar, formando parasintéticos, como se ve en flavicO" 
mus, de flavus -[- coma; longimamis, de longus -f ma- 
nus, etc. Los pocos ejemplos latinos en que el adjetivo 
se halla en segundo lugar, como oridurius (= boquidu- 
ro), parasintético de os, cris = boca -f" durus = duro; 
oriputidus, nariputens y harhirasus, son sin duda debi- 
dos al latín vulgar y en tiempo en que dominaba ya la 
sintaxis descendente. 

En la mayoría de estos compuestos, el substantivo de- 
signa parte del cuerpo de un animal, así : 
con a/a: alicaído, alirrojo. », 



(i) La misma significación tienen en latín y griego las locuciones 
formadas por el acusativo libre de relación construido con un adjetivo. 
Así feminac nudae brachia = mujeres desnudas de brazos. 



DERIVACIÓN' Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 67 

con anca: anquiderribado, -rredondo, -seco. 

con barba: barbiblanco, -cano, -espeso, -hecho, -lampiño, -lindo, 
-lucio, -negro, -rubio, -recio, -taheño. 

con boca: boquiancbo, -angosto, -blando, -duro, -fresco, -frun- 
cido, -hendido, -hundido, -muelle, -natural, -negro, -ras- 
gado, -roto, -rubio, -seco, -sumido, -torcido, -tuerto. 

con cara: cariacontenido, -aguileno, -ancho, -fruncido, -gordo, 
-harto, -largo, -lucio, -lleno, -negro, -redondo. 

con cuello : cuellicorto, -degollado, -erguido, -largo. 

con ojo : ojialegre, -enjuto, -moreno, -negro, -tuerto. Y así pue- 
den verse en el Diccionario los compuestos con ceja, 
mano, pata, pelo, rabo, zanca, etc. 

En algunos compuestos sufre apócope el substantivo : 
así, de arista, tenemos KRisblanco, ARisnegro, ARisprie- 
to; de cabeza, CABizbajo; de casco, CAScorvo y también 
CAZcorvo, con z por s, debido a la influencia de las for- 
mas nazco, nazca, de los verbos en ecer. 

En vez del adjetivo puede hallarse un participio, como 
en patiabierto, carirraído, caridoliente, etc. Pero si el par- 
ticipio conserva su valor de verbo, los compuestos per- 
tenecen a la clase de los formados por un substantivo y 
un verbo, como cuentadante, mampuesto, etc. 

Algunos adjetivos de esta clase se usan sódo como 
substantivos; así, papialbillo = patialbillo = jineta; pe- 
tirrojo, nombre de un pájaro; rabihorcado, nombre de 
una palmípeda. 

Según Menéndez Pida! (i), la forma actual de estos com- 
puestos prevaleció en el siglo xv ; pues hasta él, aunque 
se decía rabilargo y cabezcorvo, se prefería acaso para 
mantener la integridad de los dos términos, bocarrasga- 
do, bocaabierto, y así se decía águilas que llaman cuello 
albas, cigüeña picoabierta. Expresiones que pueden ex- 
plicarse como formadas por el adjetivo o participio y el 
substantivo en acusativo libre, lo mismo que la frase de 
Góngora ''desnuda el pecho anda ella" (2), y "Audaz mi 
pensamiento \ El cénit escaló plumas vestido" (3). 

D). Adjetivos compuestos de adjetivo + substantivo. — 



(i) Manual, § 88, 2. 

(2) En el romance a Los Amores de Angélica y Mcdoro. 

(3) Saledad segunda, versos 137 y 138. 



1 68 JOSÉ ALEMÁN y BOLUFER 

Son en corto número, todos parasintéticos y de la clase 
de los atributivos, tanto los latinos, como grandevo, mag^ 
nánimo, unánime y centímano, de grandaevus, magna- 
nímus, unanímus y centimánus, como los castellanos, que 
formamos especialmente con numerales, así: cincomesi- 
no, sietemesino, de cinco o siete -j- mes ; tresmesino y 
tremesino (de tres + mes) = tremés, del lat. trimensis; 
dosañal, y el ant. cincnentañal, de dos o cincuenta + 
año. 

También son de esta clase sanmigueleño, sanjuanero, 
etcétera, de San Miguel y San Juan, aunque la significa- 
ción es distinta de la de los anteriores. 

Cadañero, ra, es elíptico, si se dice de la hembra que 
pare todos los años ; pero no en las otras acepciones, como 
el ant. cadañal. 



4." COMPUESTOS DE DOS O MAS VERBOS 

En estos compuestos se unen los verbos por la con- 
junción copulativa y, como en vaivén, que puede omitirse, 
como en tiramira. Un mismo compuesto se nos ofrece con 
y sin la conjunción, como quitaipón y quitapón, corre- 
veidile y correvedile. Pueden formarse también por la re- 
petición de un mismo verbo, como bullebulle, y uno de 
los verbos puede llevar complemento, como correvedihE. 

El compuesto resulta siempre substantivo y denota a), 
el ser al que como sujeto conviene la significación com- 
pleja del predicado verbal formado por los elementos 
componentes, como en bullebulle = persona inquieta, en- 
tremetida y de viveza extraordinaria; b), el objeto que 
como complemento directo completa la significación del 
compuesto, como quitapón = adorno que suele ponerse 
(o sea que se pone y se quita) en las testeras de las cabeza- 
das del ganado mular y de carga ; c), la acción conjunta de 
los verbos componentes, como en ciaboga = maniobra de 
dar vuelta en redondo a una embarcación, haciéndola avan- 
zar (bogar) por un lado, y retroceder (ciar) por el otro. 

Estos compuestos son en poco número; pero, además 
de los mencionados, podemos citar: duermevela, gana- 
pierde, tiramira, correverás, pasapQsa, y algunos otros. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 69 

También lo son, aunque el Diccionario no los considere 
tales, tejemaneje, cochitehervite, tira y afloja, etc. 

Entre los pocos verbos compuestos de otros dos, cita- 
remos tiramollar, de tirar -\- amollar. 



5/ COMPUESTOS FORMADOS POR UN VERBO CON 
OTRA PARTE DE LA ORACIÓN 

El verbo puede unirse en composición con un substan- 
tivo, como en hincapié, o con un adverbio, como en mal- 
casar: en vez del adverbio puede haber un adjetivo en 
función adverbial, como en cultiparlar. Cuando se une 
con un substantivo, puede éste formar la seg^unda parte 
del compuesto, como en hincapié, o la primera, como en 
escamondar. En este último caso puede hallarse, en vez 
del verbo, el tema verbil. como en sonámbulo, y tam- 
bién un pronombre en luear del substantivo, como en 
cualquiera. Con otras partes de la oración es más raro 
que se junte el verbo; pero tenemos el compuesto siquie- 
ra, formado por la conjunción si. y chiticallando, con la 
interjección chito. El compuesto puede resultar, según 
los casos, substantivo, como paraguas; adjetivo, como 
carnívoro; pronombre, como quienquiera; verbo, como 
bienquerer ; conjunción, como siquiera, o adverbio, como 
chiticallando; por lo que distinguiremos los casos si- 
guientes : 
A). Substantivos compuestos de verbo -|- substantivo. — 
Por su estructura pertenecen estos compuestos a la sin- 
taxis descendente. Son raros en latín y poéticos casi to- 
dos en griego (i). pero bastante numerosos en las len- 
guas romances. El compuesto resulta substantivo por ca- 
llarse el nombre al aue se refiere el predicado represen- 
tado por el tema verbal que es propiamente el que entra 
en esta comnosición, tomando la forma de la tercera 
persona de sininilar. o sea en a, si el verbo es de la pri- 
mera conjugación, como en .\GV.\fiestas; y en e. si de la 



(i) El latin nos ofrece ejemplos como verticordia (di verteré xs= 
volver 4- cor, coráis, corazón), epíteto de Venus. En griego abundan 
más, como ]jii3o7-JvT]^ = que odia a las mujeres, de {usitu, odiar + "pívíj, 
mujer. 

i3 



170 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

segunda o tercera, como ROUPEoIas, cuBREcorsé, aunque 
en algunos de esta última termine en i, como BATihoja. 

El substantivo en estos compuestos completa la sig- 
nificación del verbo, ya como complemento directo, ya 
como complemento circunstancial. Los primeros son en 
mayor número, y en ellos el substantivo toma la forma 
de plural, denotando con ello que estas denominaciones 
suponen en el sujeto a que se aplican la reiteración del 
acto designado por el verbo sobre el objeto en singular. 
Así: 
a), SIENDO EL SUBSTANTIVO COMPLEMENTO DIRECTO : aguafiestas, 
alborotapueblos, arrebatacapas, atapiernas, azotacalles, 
buscarruidos, cascaciruelas, catacaldos, cortaplumas, cuel- 
gacapas, chotacabras, desuellacaras, espantanublados, guar- 
daaguas, guardaagujas, hincapié, mondadientes, monda- 
oídos, pararrayos, tapaagujeros, vengainjurias, etc., to- 
dos de verbos de la primera conjugación, como lamepla- 
tos, metemuertos y rompeolas, de verbos de la segunda, y 
abrepuño, abrojo, batihoja, batifulla y cubrecorsé, de ver- 
bos de la tercera. 

Con el substantivo en singular, además de los citados 
últimamente en el párrafo anterior, se ven también otros, 
como cagaaceite, quiebrahacha, portaalmizcle, portaban- 
dera, portacarabina, tapaboca, tapaculo, etc. 

Compárense paraguas y abrojo, donde ante la vocal 
inicial del substantivo ha desaparecido la final del ver- 
bo, con guardaagujas, tapaagujeros, etc., en que persis- 
ten las dos. 

Tirabuzón, del fr., tire-bouchon, en castellano saca- 
corchos ; paspié, de passe-pied, etc. 

Los parasintéticos, como picapedrero, son raros. 

b), SIENDO EL SUBSTANTIVO COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL.: — 

Son en poco número, y a veces se expresa la preposición 
que indica la especie del complemento: como saltaem- 
banco = saltaembancos = saltabanco = al italianismo 
saltimbanco y a su imitación saltimbanqui; y sin la pre- 
posición, andarríos, girasol, tornasol, tornaboda, trota- 
conventos, cortafrío, tornaviaje, etc. 
B). Compuestos de substantivo -|- verbo. — También en esta 
clase el substantivo puede desempeñar, en el concepto que 
designa el compuesto, la función de complemento direc- 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS I7I 

to O circunstancial ; pero estas formaciones son raras, 
por no ser propias de la índole de nuestra sintaxis. El 
compuesto resulta verbo en la mayoría de los casos, y 
en algunos substantivo. Así, en los verbos fasferir ant. 
(del cual facerir y zaherir), escamondar y pelechar, los 
substantivos fas. esca y pelo, son complemento directo 
de ferir. mondar y echar (i) : como en mamparar , maní' 
presar, mantornar, mantener, manutener y manuscribir, 
el substantivo mano. lat. manus, es complemento circuns- 
tancial de los verbos parar, lat. pressare. tomar, tener, 
y lat. scribere ; como lo es el substantivo sal, en salpicar 
y sfflpresar. de picar y el lat. pressare. 

Compuesto de esta clase es también el verbo reiiñndi- 
car, que procediendo del latín rem vindicare, o sea. vin- 
dicar la cosa, debía ser en buena derivación renvindicar. 
En Tovellanos. Lista. TJorente y Pastor Díaz. seg^Jn nota 
Cuerv'o (2). se halla re^ñndicar, quizá por haber tomado 
el substantivo rem por el prefiio re o bien por imitación 
del francés revendinuer. La Academia ha uniformado la 
ífrafía de este verbo con la del nombre reizñndicación. 
donde el rei es etimolóeico poraue procede del lat. rei 
vindicationcm = vindicación de la cosa. 

Como substantivos compuestos de nombre y verbo, pue- 
den citarse el cultismo sanpuisorha. del lat. sangruis, san- 
gre, y sorberé, absorber: el elíptico sietelevar Cpor sie- 
te puntos levar) ; el parasintético misacantano, de misa -}- 
cantar, en todos los cuales el substantivo es complemen- 
to directo, v mampuesto, en ciue lo es circunstancial. Cul- 
talatiniparla, de culto + latín 4- parlar: Pediluvio, del 
lat. pes, pedís y luere, lavar. 
C). Compuestos de pronombre y verbo. — Tenemos los subs- 
tantivos oíslo v auehacer. y los pronombres cualquiera y 
quienpuiera. También, a semejanza de homicida y homi- 
cidio, hemos formado suicida y suicidio, del lat. sui = de 
si. V el verbo caedére, matar. Con el pronombre detrás 
y el adjetivo todo, tenemos el subst. sanalotodo. 



(i) Aunque de análoga significación, reconoctn otro origen alicor- 
t-:r, aliquebrar. f>crntqurbrar y maniatar, que po»* dcrivací'«n rocrr^q-va 
proceden de adjetivo, como maniatado, perniquebrado, ttc 

(2) Apuntaciones, 5 911. 



IJÜ JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

D). Compuestos de substantivos -\- raíz verbal. — Tenemos 
algunos latinos : ya adjetivos, como alígero, belígero, fruc- 
tífero y carnívoro, de aligérum, beligérum, fructiférum y 
camivórum, en los cuales el substantivo es complemento 
directo, así como en terrígeno y undívago, de terrigenus 
y undivagus, lo es circunstancial ; ya substantivos, como 
sanguja y noctiluca, de sanguisuga y noctiluca ; y los que 
hemos formado a imitación de éstos, cultos todos, como 
somnámbulo y sonámbulo, de somnum -{- ambulare ; som- 
nílocuo, de somnum -|- loqui ; plantígrado, de planta -\- 
gradiri ; vermífugo, de vermis + f ugére ; manicuro, de 
mano -|- curar; manifacero, de mano + facer, etc. 

E). Compuestos de verbo y adverbio o Adjetivo en función 
ADVERBIAL. — Si el advcrbio o adjetivo se baüan delante^ 
el compuesto resulta verbo ; si no, substantivo. Así : 

Verbos : bienquerer, malbaratar , fnalcasar, maldecir^ 
malograr (por mal-lograr), malparar, malversar, menos- 
preciar, etc. Menoscabar, quizá parasintético de menos y 
cabo. Y con adjetivos, equiparar, del lat. aequiparare; 
rarefacer, de rarefacere, y cultiparlar, de culto + hablar. 
Substantivos. — Bogavante, de bogar y avante; cátale-^ 
jo y también catalejos, de catar + lejos ; pasavante, de 
pasar 4- avante ; tornatrás, de tornar -|- atrás, v cena- 
aoscuras, de cenar -\- la locución a oscuras. También lo'? 
hay con el adverbio delante, como bienestar, malestar; 
el inf. substantivado bienquerer, y los nombres de acción 
bienandanza, malquerencia, etc. ; menoscuenta y algu- 
nos más. 

6.* SUBSTANTIVOS COMPUESTOS DE UNA ORACIÓN 

Algunas oraciones, especialmente exhortativas, han ve- 
nido a designar el objeto con ocasión del cual se enun- 
cian reiteradamente : como andaniño, hazmerreír, dimes 
y diretes, nomeolvides, sanalotodo, tenteempié, tenteen- 
elaire, tentemozo: bienmesabe, bienteveo, etc., y el fami- 
liar penseque, de la frase pensé que... También imitan- 
do el canto del ave se ha dado el nombre de Diostedé a 
una trepadora de la América meridional. 

Finalmente de algunas frases latinas hemos hecho tam- 
bién substantivos, como coranvobis, cumquibus, vade- 
mécum, etc. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS i 73 

7/ COMPUESTOS FORMADOS CON PREFIJOS 

Damos el nombre de prefijo a las preposiciones, > 
también a los vocablos o partículas que no teniendo exis- 
tencia independiente en la lengua, se emplean antepues- 
tos a un substantivo, adjetivo o verbo, para formar, ya 
compuestos puros, ya parasintéticos. Los que usamos en 
castellano son los iguientes: 

A, AL. Procede del artículo árabe al que ante ciertas letras sue- 
na a por asimilarse la / a la consonante siguiente. Lo te- 
nemos en nombres árabes, como alcalde, alcantariUa, al- 
quería, adarga, etc.; en nombres latinos o griegos que 
vinieron a nuestra lengua por intermedio del árabe, como 
alcázar (lat. castra), azúcar (lat. saccharum), adarme (grie- 
go o,'/c//.tií, ), altramuz (gr. 0=,- |io; ), y en nuniDres roman- 
ces que lo tomaron por influencia del árabe, como acv- 
prés == ciprés, ayunque = yunque, alatón = latón. Hoy 
no tiene signiíicación especial ninguna, ni se emplea como 
elemento de composición. 

A y AN- Este prefijo no es más que la partícula negativa griega 
¿v ante vocal y ¿ ante consonante, que tenemos en cas- 
tellano en voces tomadas del griego, como amorfo, ateo 
y anarquía, de oho.cío;, ¿üjo; y 'j-''j.'/iyx, y en compues- 
tos y parasintéticos, formados, en general, de voces grie- 
gas. Con adjetivos forma compuestos, como apir ético, 
de 7:j;>".'./ü;; anepigráfico^ de epigráfico. Con substan- 
tivos origina parasintéiicos que pueden ser, ya adjetivos 
atributivos, como acotiledóneo, de zoTü/.r,ciú»v; ya adjeti- 
vos substantivados, como anaerobio, de ar;,o, aire, -f- «-.o;, 
vida; ya siibstantivos, como asistolia, de o-jzvjKt^, contrac- 
ción, anuria, de oy,í,ov" orina, etc. 

Con voces no griegas es raro; pero se halla en algu- 
nas, como anormal, y también se dice ya amoral, como 
adjetivo de significación intermedia entre moral y su 
opuesto inmoral. 
A. Preposición y prefijo, procedente del lat. ad, como se ve en 
acorrer, aducir, afectar y afeitar, afligir, apretar y atraer, 
de acurrcrc, adducére, affectare, affligére, adpectorare y 
atlrahérc. 

En latín denotaba esta partícula la idea de aproxi- 
mación en el espacio y en el tiempo ; y, por tanto, direc- 



1^4 JOSÉ ALEMAÑY BOLÜFEft 

ción O tendencia hacia un punto en sentido recto o figu- 
rado; en el lenguaje popular, como ya nota Cuervo (i), 
vino a ser puramente intensiva, por lo que muchos com- 
puestos se hicieron sinónimos de los simples ; y asi te- 
nemos en castellano arrebañar = rebañar, arredondear 
= redondear, asentar === sentar, asosegar = sosegar, 
aplanchar = planchar, afincar = fincar, etc. 

Algunos de estos compuestos han quedado anticuados; 
como amatar, arremedar, arrempujar, arrascar, etc., en 
vez de los cuales usamos los simples matar, remedar, etc. 
Otros, por el contrario, los empleamos en vez de los sim- 
ples, como abastecer, agradecer, por bastecer y grade- 
cer; o en acepciones en que el simple ha quedado an- 
ticuado, como acometer =^ ant. cometer; y otros, por 
fin, han sido substituidos por compuestos con en, como 
el ant. acomendar^ por encomendar; amarañar, por en- 
marañar, etc. 

¡Forma verbos y adjetivos parasintéticos. Los prime- 
ros derivan de substantivos, adjetivos y adverbios: los 
segundos, de substantivos. Asi: 
1° Verbos, a) De substantivos: alancear, alanzar, amoldar, 
amanerarse, amojonar, amolar, apedrear, apesadumbrar, 
aprisionar, atenacear y atenazar, de lanza, molde, mane- 
ra, mojón, muela, piedra, pesadumbre, prisión y tenaza. 
Los en dad pierden el sonido final ad, como en la deri- 
vación : apiadar y avecindar, de piedad y vecindad. 

En estos parasintéticos, el substantivo primitivo en- 
tra en el concepto verbal, a veces como acusativo inter- 
no ; V. gr. : apiadar = causar piedad ; pero más común- 
mente como complemento circunstancial, como aprisio- 
nar = poner en prisión. 

b) De adjetivos : adulzar = endulzar, alelar, agrandar, aman' 

sar, avasallar, avecinar, avivar, de dulce, lelo, grande, 
manso, vasallo, vecino y vivo. Amamantar, del participio 
mamante. En ellos, como se ve, el adjetivo viene a ser 
predicado del complemento directo: asi, amansar = ha- 
cer manso a un animal. 

c) De adverbios : amanecer, del lat. mane ; alejar, de lejos ; 

anochecer, de noche. 



(i) Apuntaciones, § 903. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1?^ 

t." Adjetivos. Con el sufijo ado forma adjetivos derivados 
de substantivos, y que denotan semejanza: como acon^ 
chado, abrasüado, abrutado, adamado, achulado, ana- 
ranjado, adamascado, apezonado, etc., de concha, bra- 
sil, bruto, dama, chulo, naranja, damasco, etc. Algunos 
son equivalentes a los derivados en udo, como abigota- 
do = bigotudo: a los en oso, como agarbado = garbo- 
so: a los en uno, como ahombrado = hombruno. 
\B. Preposición latina que denota "punto de partida u origen 
en el tiempo y en el espacio" y que empleada como pre- 
^jo tomaba la forma abs ante c, Q y t, y perdía la b, 
ante m, s y v (i), por lo que se nos ofrece en castellano 
con las formas ab, au, abs, es y a en los vocablos proce- 
dentes del latín, como ABJurar, Ausentarse, ABStraer, Es- 
conder y Amover, de ABJurare, ABsentaxe, ABStrahére, abs- 
condére y Amoveré. 

Como prefijo castellano es muy poco usada: sólo se 
halla en voces técnicas y con significación no muy preci- 
sa. De éstas vemos dos en el Diccionario académico, que 
son: abomaso, del lat. omasum, panza, y abintestato, de 
la frase latina ab intestato. En otros se ven ABartrosis (2), 
del gr. '<f,üf.i«3';, articulación; ABarticulación, ABtrritar, 
etcétera. Combinada con ante (b. lat. abante) la tenemos 
en WAubrazo, AVAUpiés, AVAKdicho, y en los ants. avan- 
guarda y AWAnguardia. También la usamos en las frases 
latinas ab irato, ab initio, etc. 
abs. Véase ab. 

AD. Sólo tenemos este prefijo en compuestos latinos, como ad- 
mirar, adjunto, adyacente, adunar, advertir, etc., de ad- 
mirari, adjunctum, adjacentem, adunare, advertére, etc. 
En algunos anticuados, como adormento = armento, y 
en el substantivo adefesio, de la frase latina ad Ephesios. 
La d final de este prefijo se asimilaba en latín a la inicial 
del vocablo a que se unía, si ésta era c, g, f ó p, como 
Accederé, Accurrcre, Acglomerarc wfH.n^ye. APponcre: po- 



(i) También ante / cambiaba en an, coniu en anferre; pero ningima 
de las voces en que sufrió este cambio ha pasado al castellano. 

(2) Palabra híbrida, pues las significaciones con que la usan los mé- 
dicos, o sea "encaje de un hueso de modo que permita el movimiento" 
y "articulación movible" no creo que autorice a derivarle del griego 
aTct|>6pu>3i;> que signiñca "desarticulación". 



176 JOSÉ ALEMAÑY BOLUFER 

día asimilarse ante l, r, n ó s, como alIocuHo y adIocu- 
tio, Abrogare y Aurogare; ADnexus y Amiexus, ADsiste' 
re y Assistere; y podia perderse ante scr^ sp y ST, como 
ADScribere y Ascribere; ADspectus y Aspectus, ADstrin^ 
gere y Astringere. El castellano, en estos casos, conserva 
la D sólo ante scr y st, en poquísimos vocablos eruditos, 
como adscribir, adscripción, adstringir, adstricción, y la 
rechaza en los demás, como acorrer, aglomerar, alocu- 
ción, arrogar, anejo y oí/j/íV.. Únicamente ante c, cuando 
ésta tomó sonido silbante, o sea ante e, i, conserva la c 
latina representante de la d : como en Acceder, Accesión, 
Accidente, etc. 

AMBi. Del lat. ambo, ambos, del mismo origen que el griego ajupí 
(véase anfi). Tenemos este preñjo en compuestos y deri- 
vados latinos, como ambidextro, de ambidextrum, am- 
biguo, de ambiguus; y en voces técnicas, parasintéticas, 
como ambíparo, del lat. parére, parir; ambíope, del grie- 
go ótj*, o7:óc, ojo ; ambígeno, de la raíz ^cv, del gr. Tq^'ojj.aij ve- 
nir a ser, nacer. 

En latín se convierte en algunos casos en am, como 
en Amputare, amputar; y en an, como en Anfractuosus, 
anfractuoso. Pero con estas formas no se emplea en for- 
maciones castellanas. 

ANA. Tenemos esta preposición griega, como prefijo, en vocablos 
griegos o grecolatinos, y con las significaciones de de 
nuevo, como en anabaptismo ; contra, como en anacro- 
nismo; encima o sobre, como en anatema. Fuera de los 
vocablos griegos, sólo se usa en voces técnicas, como 
anáclasis, de xXáuj, romper; anadipsia, de 1:^ol, sed; anáfi- 
sis, de cpúaií, naturaleza, y otras, en las cuales no se si- 
guen muy escrupulosamente las leyes de la derivación y 
de la parasíntesis. 

ANFI. Este prefijo es la preposición griega «¡i-f^ (i), que sig- 
nifica "de una y otra parte" y que lo mismo que ana, 
sólo tenemos en voces griegas, como anfiteatro, gr. lai. 
amphitheatrum, y en formaciones técnicas, como anfiás- 
ter, del gr. «s-^p, estrella; anfigastro, del gr. TctaxTjp. vien- 
tre ; anfición, de xúiov, perro, etc. 

ANTE, preposición. Procede de la latina ante, denota como ésta, 



(i) Por exigencia de la fonética castellana cambió la m en n. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 77 

anterioridad de tiempo o de lugar, y se junta en nuestra 
lengua con verbos, adverbios, adjetivos y substantivos. 
Así: 
(i) Con verbos: a semejanza de los latinos antecederé y ante- 
ponére, de donde anteceder y anteponer, hemos forma- 
do ANTEcoger = coger a una persona o cosa llevándola 
por delante; ASiEpagar = pagar con anticipación; y los 
ants. MiTEmostrar = pronosticar, y ANTE»oíar = inti- 
tular. 

b) Con ADVERVios : sólo con los de tiempo, como ANTEo^'^r, an- 

lEanoche y ASTEantaño ; ASiEanteayer y ASTEanteanoche. 

c) Con adjetivos: tenemos antemeridiano y antenado (subs- 

tantivo éste) de los latinos antemeridianus y antenatus ; y 
formados en castellano, axte/i lííórico, ASJEdiluviano, an- 
TEpemiltimo y ANTEpasado, pues antepechado, debe de- 
rivar de antepecho. Con el substantivo latino ostium, for- 
mó en lo antiguo el parasintético antuzano, modelo que 
no ha sido imitado. 

d) Con substantivos : más usado que con las otras clases de 

palabras, aunque no mucho, forma tres clases de com- 
puestos, si atendemos a la significación de éstos, a) Res- 
tringe la significación del simple, denotando una parte 
del mismo como contrapuesta al todo : así, AUTEbraso = 
parte del brazo desde el codo a la muñeca, b) Contra- 
pone el objeto designado por el simple a otros de su 
misma especie, como en ASJEiglesia = iglesia parro- 
quial, c) Designa un objeto al que sirve de complemen- 
to la frase formada por la preposición y el substantivo 
simple, así : anteojo = (lente para) ante (el) ojo. Véan- 
se los siguientes ejemplos : 

de a), ASTEtemplo, AUTEcapilla, MsTEÍglesia = pórtico, etc. 

de b), AKTEcámara, ASTEsala, \STEnombre. 

de c), AüiEcama, AUJEpecho, ASiEvispera, ASiEpuerto, etc. 

Con los substantivos año, día y noche, forma los ad- 
verbios antaño, antedía y antenoche; y con mano y de, 
el m. adv. de antemano. 

Cambiada en anti la vemos en anticipar, del lat. an- 
ticipare, por antecipare; en antifaz = antefaz, en an- 
tipara, de ante y parar, y en otras voces vulgares. Véa- 
se anti, al final. 

anti, prefijo, que procede de la preposición griega «vt-, igual 



¡7^ .TOSE ALEMANY BOLUFER 

en su origen a la latina ante, y que significa en frente 
de, contra, en vez de. Lo tenemos en substantivos y ad- 
jetivos, procedentes del latín y griego, y en otros for- 
mados en castellano. Así: 

a) Substantivos: anticristo, antídoto, de los grecolatinos an- 

tichristus y antidotus ; pero AíiTicrítico, ANiipapa, an- 
TÍpoca (de apoca), A^Tipontificado, y el ant ANTipa- 
pasgo. 

b) adjetivos: antilógico y antitético, de los griegos otvi-Xoftzrj; 

y dvx'.Btv.Y.ÓQi pero A^TiEmético, AUTiescorbútico, anti^í- 
pasmódico, ANTipútrido, ANTitrinitario, ANTirremnático, 
etcétera. 

c) También en compuestos parasintéticos, formados de voces 

griegas, como antisepsia (de aíjitc), antiflogístico (a/J.op.oxo!;) 
y antipirético {zupz-ri-). 

Cambiando en ante, lo vemos en antecristo = anticristo. 

Véase ante al final. 

APO, prefijo. Procede de la prep. griega ázó, igual en su origen 
a la latina ab, y que en composición significa origen, 
separación, cesación y privación. Lo tenemos en substan- 
tivos grecolatinos, como apocalypsis, apócope, apócrifo, 
apogeo, etc. (apocalypsis, apócope, apocryphus, apogéus) 
y en vocablos técnicos, compuestos y parasintéticos, casi 
todos de voces griegas: así, apomorfina, de morfina; apo- 
crénico, de ■/.p-^'^ri, fuente ; apodacrítico, de Bázpu, lágrima ; 
apofonía, de (pü)vyí, sonido ; apogamia, de paoc, casamien- 
to, etc. 

ARCHi, arc^ arce, arci, arz, formas con que tenemos el prefijo 
latino ARCHi, en los substantivos que de dicho idioma han 
pasado al nuestro, como se ve en archidiácono, de archi- 
diacónus ; arcángel, de archangélus ; arcediano, de archi- 
diacónus ; arcipreste, de archipresbyter, y arzobispo, de 
archiepiscopus. El prefijo latino procede del griego, y de- 
nota en los compuestos preeminencia o superioridad. 

En los compuestos formados en castellano, sólo han 
sobrevivido las formas archi y arqui, como se ve en ar- 
CKicofrade, ARCKicof radía; ARCHiduque, ARCHiducado, 
ARcmlaúd y en el irónico archi pámpano : ARQUidióce- 
sis, ARQUiepiscopal y A'RQVitrabe. Arquivolta al lado de 
ARCHivolta, del ital. archivolto. 

AVAN. Apócope del adv. ant. avante, formado de las preposicio- 



Í)ERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 79 

nes latinas ab + ante. Lo tenemos en los compuestos 
AVAMbraso, y en los ants. AVAMpiés, Awxsguardia, avax- 
guarda y AVAyídicho = sobredicho o antedicho. Avan- 
trén del fr. avan-train. Pierde la a inicial por aféresis en 
vanguardia y el ant. vanguarda. 
KEXE. Tenemos este adverbio latino que significa bien, en ver- 
bos, en adjetivos y en substantivos abstractos, ya latinos, 
como bendecir, beneficio, benevolencia, etc., de benedi- 
cére, beneficium, benevolentia, etc. ; ya castellanos, como 
BEiiEmérito y BE^iEplácito, adjetivo el primero y subs- 
tantivo el segundo, de los latinos meritus y placítum. Con 
la forma bien, se halla también en BiE^andante, BIEX^'^- 
nida, BiExgM^rer, BiESzñvir, que pertenecen a los com- 
puestos formados con adverbios, 
uis, prefijo latino, que significa dos veces, y que como en latín 
conserva unas veces la s, según vemos en Bisabuelo, bis- 
agra. Bisarme^ bisojo, Bistorta, y otras no, como en bi- 
corne, de bicornis. La cambia en 2 en Bizcocho y Biznieto 
al lado de Bisnieto. 

Lo general es que pierda la s; como se ve en los com- 
puestos latinos biceps, bicornis, biformis, bipédus, bire- 
mis, bisextus, etc. ; de donde los castellanos bíceps, bicor- 
ne, biforme, bípedo, birretne, bisiesto, etc. 

Significando dos se une con substantivos y forma ad- 
jetivos atributivos parasintéticos, como bifloro, bilttero, 
bímano, bisílabo, bivalvo, etc., de flor, lat. littéra, mano, 
sílaba y valva. También bisagra, del b. lat. acra, extre- 
midad, biciclo, bicicleta y binomio, del gr. vójto;, parte, 
porción, usados como substantivos. 

Con la misma significación lo emplean los químicos en 
los compuestos Bicarbonato, Bióxido^ Bisulfuro, etc., usa- 
dos como substantivos. 

Del tipo dosalbo son los adjetivos bicóncavo y bicon- 
vexo = que tiene dos superficies cóncavas, o convexas. 

Con su significación propia, o sea la de dos veces, se 
halla en los substantivos, Bisabuelo, Bisnieto o bisnieto y 
Bizcocho. También en los adjetivos como bífero, del lat. 
biférus; bisunto, del lat. unctus, etc. 

De notar son los verbos bifurcarse y bilocarse, y los 
substantivos bisección y bisector. 

En billón por bimillón, denota que el substantivo sim- 



1 8o 



JOSÉ ALEMANY BOLUFER 



pie se toma dos veces por factor ; así i.ooo.ooo X i.cxx).ooo 

= 1. 000.000.000.000. 

CATA. Del griego /.az^j, que en composición significa hacia abajo, 
según, completamente, tenemos esta preposición como 
prefijo en compuestos griegos o grecolatinos, substan- 
tivos o adjetivos, como catálisis, cataplasma, catarro, ca- 
tástrofe, católico, catóptrico, etc., de za-ccíXua-.;, xct-ot.opoo;, 
etcétera (véanse las etimologías en el Diccionario), y 
en voces técnicas, como CAJAgénesis, catácroto, del grie- 
go y.;^.'jz^ ruido; catacústica, de acústica, etc. 

CKN'Ti. Del latín centiim, ciento, lo usamos como prefijo en la 
nomenclatura del sistema métrico decimal, con la signi- 
ficación de centésima parte, como CENXiár^a, CE^TÍgra- 
do, CENTigramo, CENJilitro, CENJÍmetro, y lo tenemos 
con su propia significación de ciento, en parasintéticos 
latinos, como centímano, centinodia^ de centimánus, cen- 
tinodia, y en voces técnicas, como centípedo, de pes, pe- 
dís, pie, todos adjetivos atributivos que pueden usarse 
como substantivos. También en el compuesto centipli- 
cado, de plicare, plegar, con la significación de cien veces. 

c.íRCUM. Esta preposición latina conserva su significación pro- 
pia de "alrededor", "en torno", en los poquísimos com- 
puestos que forma en castellano: como los adjetivos cir- 
cuMpolar y ciRCVNz'e ciño, y el substantivo circunz^o/m- 
ción, del lat. volutionem. 

Circunnavegación es derivado de circunnavegar, y éste 
y otros, como circundar, circunferencia y circuir, proce- 
den de los latinos circumdare, circumferencia y circuiré, 
por circumire. Como se ve por los ejemplos, conserva la 
m final ante p, y la cambia en n ante otra consonante cual- 
quiera. 

cis. Sólo tenemos este prefijo en cisalpino, cispadano y cismon- 
tano, procedentes de los parasintéticos latinos cisalplnus, 
cispadanus y cismontanus, formados con aquella prepo- 
sición que significa del lado de acá, y los substantivos 
Alpes, Padus y mons, montis. 

CiTRA. Con esta preposición latina, que no es más que la forma 
comparativa de la anterior, sólo hemos formado el pa- 
rasintético citramontano = cismontano. 

co, prefijo; con, preposición y prefijo. Proceden del latín cum_. 
preposición que, como prefijo, cambiaba la u en o, como 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS l8l 

se ve en comparare, de cum -\- parare, y sufría además 
las siguientes modiñcaciones : 

.:) Ante las consonantes c, q, d, t, x, s, J, v y g seguida de vocal, 
cambiaba la m en n ; como se ve en concipere, conquirere, 
condoleré, contemplare, connumerare, consilium, conju- 
rare, convenire y congelare, de donde proceden conce- 
bir, ant. conquerir, condoler, contemplar, connumerar, 
consejo, conjurar, convenir y congelar, casos en que 
conserva el castellano la n, tanto en los vocablos latinos 
como en los de nueva formación ; como concuñado, con- 
dominio, contertulio, y hasta la doble n, como en conno- 
tar y connovicio. No se sigue la regla en el cultismo cum- 
quibus. 

b) Ante las consonantes / y r, cambiaba la m en n o la asimi- 
laba a dichas letras ; como f o«ligére y colligére ; con- 
rigére y corrigére. La misma vacilación ocurre en c?s- 
tellano ante r, como vemos en conrear, conreinar y co- 
tycinado, correinante, corredentor ; correlato y correli- 
gionario; pero conservamos la n ante l y ll, como en 
el ant. conloar y el moderno conllevar. 
Ante B, p y m, conservaba la m en latín, como se ve en com- 
binare, comparare y commutare. El castellano conserva 
la m en los compuestos, tanto latinos como castellanos 
ante b y p: combinar, comparar, compaternidad; pero 
no ante m, caso en que la cambiamos en n en los com- 
puestos latinos, como conmutar, o mejor la dejamos per- 
der, como en comandar y comadreja, de commandare y 
commatercúlam. La misma vacilación vemos en los com- 
puestos castellanos ; pues al lado de conmensal, tenemos 
comensal, de con -}-.el lat. mensa = mesa; aunque la 
tendencia es a perderla, como en comedio de con -}- me- 
dio. También la perdemos ante p en copartícipe y copar- 
ticipación. 
Ante voces que comienzan por vocal y también por gyx. des- 
aparecía la m, como se ve en coacervare, coaetaneus, 
coepiscopus, coinquinare y copnoscére. Lo mismo sucede 
en castellano, tanto en los compuestos latinos, como co- 
acervar, coetáneo, coepíscopo, coinquinar y conocer, como 
en los castellanos; v. gr. : coadministrador, coadvuvar (del 
lat. adjuvare), coautor, coeficiente, coexistir, cointeresa- 
do, etc. En cambio decimos comentar de cum -\- initiare. 



102 JOSÉ ALEMÁN Y BOLUFER 

como también se dijo en latín comtium, de donde co- 
micio. 

Forma verbos y substantivos compuestos ; y, unida con 
substantivos, verbos, substantivos y adjetivos parasinté- 
ticos. Así: 

° Verbos compuestos. En éstos denota : a) Que la acción del 
simple se ejecuta por dos o más personas, ya al mismo 
tiempo, como en conllevar, conreinar, compadecer, con- 
tratar, ya en el mismo lugar, como en convivir, ya con 
igualdad de efecto, como coRResponder. b) Que la acción 
del simple recae sobre dos o más objetos, ya directos, 
como en coordinar, ya uno directo y otro no, como en 
co'Nfiar. La forma reflexiva de algunos es exclusivamen- 
te recíproca, como en compenetrarse, cORuesponderse. A 
veces el compuesto es sinónimo del simple como con- 
femporizar. 

" Substantivos compuestos. En ellos denota que el objeto 
designado por el compuesto es de la misma cla%e que el 
denotado por el nombre simple y que se halla con él en re- 
lación de igualdad, como se ve en concanónigo, con- 
ciudadano, concolega, concofrade, concuñado, condueño, 
connovicio, etc. También con nombres abstractos, como 
concausa, condominio, concatedralidad, compaternidad, 
coRRelación, coRReinado, y en los latinos condiscípulo, 
conjuez, consocio, etc., de condiscipülus, conjudícem, con 
socius, etc. 

Significación distinta tiene en compuerta. Es expletiva en 
concambio y equivale a inter en comedio. Contorno y co- 
marca son postverbales. 

" Parasintéticos: a), Verbos: concentrar, confrontar, con- 
geniar, congraciar, de los substantivos centro, lat. frons, 
frontis, genio, gracia: y el ant. confraternar, del adj. fra- 
terno; b), substantivos: comensal, compaño, compana- 
je (i), contertuliano, contrincante, correligionario, de los 
nombres lat. mensa, pan, tertulia, trinca y religión ; c), ad- 
jetivos : son muy pocos : concorpóreo y conteste, del lat. 
Corpus, oris, cuerpo, y testis, testigo. 

Combinada con so, forma el vocablo conswwo (con 
+ so -}- uno). 



(i) Mejor que companage. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 83 

CONTRA^ preposición y adverbio latino y castellano, que tenemos 
en compuestos recibidos del latín, como contraponer, con- 
trastar, contradictor, de contraponére, contrastare, con- 
tradictorem, y en compuestos castellanos, con la significa- 
ción de enfrente de, en contra, 

\° Con la significación de en contra se une a verbos y nombres 
de acción, denotando acción contraria u opuesta en algu- 
na manera a la designada por el vocablo simple, como se ve 
en coNTRAfallar, coNTRAindicar, coTRAntandar, contra- 
marchar, etc.; coNTRAwarc/m. 

2° Con la misma significación se une a otra clase de nombres 
para denotar un objeto cuyos efectos son contrarios a 
los del objeto designado por el simple ; como coxtra/m^- 
ro, coNTRAveneno, coNTRAventana. 

3.° Con la significación de enfrente de, denota un objeto de la 
misma especie que el designado por el nombre simple, y 
que generalmente se halla inmediato a éste, para resguar- 
darlo o asegurarlo; como, co^iRAbarrera, coyiTRAdique, 
coyiiRAhilera, cosTRAquilla, coisíTRAvidriera; también con- 
TRAcosta, coíirRAbatería, etc. 

4.° Como consecuencia de la anterior, denota persona o cosa 
que en categoría, grado u otra calidad ocupa lugar se- 
cundario respecto del simple, como co'STRAalmtrante y 
contralmirante, co^^TRAtnaestre, coyiTRAataguta, contra- 
canal, co\iRAcehadera. co'STRAguía, coxtra//o, contra- 
tnesa, etc. 

Forma algunos adjetivos parasintéticos, como contra- 
natural, contrafajado, contraflorado, contrapalado, de 
natura, faja, flor y palo, y el compuesto contra/>W<7, usa- 
do en la locución adverbial a contrapelo. 

DE. Como preposición y como prefijo procede del latín de, se- 
gún vemos en degenerar, degradar, degollar, de degene- 
rare, degradare, decollare. En nuestra lengua forma ver- 
bos, substantivos, adverbios y preposiciones compuestos 
y también verbos parasintéticos. Así : 
r." Se junta con verbos simples, añadiendo a la significa- 
ción de éstos la idea de separación o alejamiento, y 
la de privación. Así : marcar una cosa es poner una mar- 
ca en ella; DEmarcarla es separarla o distinguirla de 
las demás por medio de una marca. Caer == venirse aba- 
jo ; DEccíer -= venirse abajo desde el punto o límite a que 



184 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

se había llegado. De esta significación, que es la funda- 
mental, procede la de privación : v. gr. : raigar es echar 
raíces, prender o agarrarse con ellas en tierra ; derraigar, 
ant., no es no echar raíces, sino desprender del suelo lo 
que ya había arraigado en él. En esta acepción privativa es 
más común el prefijo des; y así tenemos BEf alear y des- 
falcar. 

Si el verbo simple tiene significación negativa, refuer- 
za la idea del mismo. Así BEmacrarse, del lat. macrare = 
enflaquecer; o mejor, denota la prosecución de la acción 
del verbo simple, considerada desde el momento en que 
se inició, como DEnegrecer y DEnegrir (éste del lat. ni- 
grere) = ennegrecer. Nótese que estos dos verbos signi- 
fican lo mismo ; pero en denegrecer se toma la acción 
desde su origen, y en ennegrecer se la considera yendo 
hacia su realización. 

De la idea de origen pasó a significar la de causa. Así 
hatir = golpear una cosa con ímpetu y violencia ; debatir 
= contender, disputar acerca de una cosa, por ella, o por 
causa de ella. 

2." Con substantivos tiene significación negativa ; v. gr. : de- 
mérito = falta de mérito; el ant. DEfianza == desconfian- 
za ; pero es privativa en BEfoliación. 

3,° Foma tambiv^n adverbios compuestos, todos de lugar, como 
dentro (del lat. intro) ; HEbajo, BEfuera (del lat. foras) : 
y obsérvese que estos adverbios exigen en su comple- 
mento la misma preposición; así: debajo de techado, 
dentro de cosa. 

4° Júntase con substantivos formando verbos parasintéticos, 
en cuya significación el substantivo primitivo entra como 
complemento circunstancial con la misma preposición. 
Así, derrocar = precipitar desde una roca; decantar = 
poner una vasija de canto; deletrear = pronunciar 
las letras de una sílaba o palabra, separadamente cada 
tma de las demás. Con el idv. lesne forma deleznarse. 
Es privativa en d ejemplar (de ejemplo en su 4.* acepc). 

5.° Por analogía de significación con el prefijo ex o es. se jun- 
ta con algimos verbos compuestos con este último ; en 
un principio quizá para reforzar la significación de los 
mismos, aunque ahora sean sinónimos ; romo descomtd- 
gar = excomulgar, desperezarse = esperezarse, desper- 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 85 

tar = ant. espertar, despedir = ant. espedir, etc. (Véase 
ES.) También se junta con es procedente de s inicial la- 
tina, en despejar == espejar, y ant. desparcir = esparcir. 

6.° Con la preposición latina ex y la misma de, ha formado la 
compuesta desde = de -|- ^^ -|- de. 

DECA. Es el numeral griego U/.a, diez, que tenemos en los pa- 
rasintéticos grecolatinos, decagonus, decasyllabus, deca- 
logus, de donde los nuestros decágono, decasílabo y de- 
cálogo, y en los castellanos decagramOj decalitro y decár- 
metro, todos adjetivos atributivos usados como substan- 
tivos. También en las voces técnicas decácero, del gr. zápcí;, 
cuerno; decadáctilo, etc., decandrio, etc. 

DECi^ apócope de décimo, lo tenemos en decigramo, decilitro y 
decímetro, con la significación de décima parte. 

DENTRO. Como prefijo lo tenemos sólo en el ant. DEXTRO/raéT = 
meter, introducir. 

DES. Es la forma vulgar del prefijo dis, muy usada en nuestra 
lengua para la formación de compuestos y parasintéticos. 
La significación primitiva de este prefijo, o sea la de 
desunión y separación, la vemos en los verbos parasintéti- 
cos que forma con substantivos que denotan parte, como 
destrozar, destrizar, despedazar, desmigar, desfilar, des- 
hilar, etc., de trozo, triza, pedazo, miga, fila, hilo, etc.; 
y de ella derivan las demás, que son : 

a) La negativa que vemos en T)Esestimar, DEsacertar, DEspla- 

cer, Desdeñar, TtEsadvertir, etc., verbos que pueden de- 
finirse por la negación xo y el verbo simple. 

b) La privativa que tienen uEsarniar, DEsatollar, DEScotisolar, 

DEScmbolsar, DEsabollar, DEsenfrenar, etc., que se dife- 
rencian de los anteriores en que desarmar, por ejemplo, 
no es no armar, sino quitar a uno las armas que tiene, como 
desatollar = sacar del atolladero al que está atollado, 
r) Denota también acción inversa a la del verbo simple. Así: 
desagradar, no es "privar a uno del agrado", ni tampo- 
co "no agradar", sino disgustar, fastidiar, causar des- 
agrado. 

d) También denota cesación, como DEsamar = dejar de amar ; 
DEScreer = dejar de creer, etc. 

c) Con verbos de significación privativa o negativa, es inten- 

siva, o sea refuerza la significación de los mismos, en 

«4 



1 86 JOSÉ ALEMANY BOLUFEH 

conformidad con la suya propia ; como JDEsmenguar, des- 
gastar, 'Despartir, DEsnegar. 

Las mismas significaciones tiene en los verbos para- 
sintéticos que forma con substantivos que no denotan 
parte, como puede verse en desabejar, desbocar, desalar 
(por dessalar), desainar, desamorar, despampanar, de 
abeja, boca, sal, saín, amor, pámpano, en todos los cuale-j 
es privativa ; en despavorir, de pavor, es intensiva por 
la idea negativa que envuelve el simple pavor. 

Forma substantivos compuestos de nombres abstractos, 
con significación ya negativa, ya privativa : como BEsabor 
(por dessabor), DEsamor, DEsaire, DEsasímilación, des- 
aparición, BEsaplicación, BEsalumbramiento, HEsgracia, 
BEsorden, etc. : y adjetivos, como T>ES>am,able, HEsapaci- 
ble, DEsapercibido, DEsaplicado, BEsalumbrado, DEsleal, 
etcétera. Parasintéticos son desalmado y desasado, de 
alma y asa. 

Por analogía de significación con de ha substituido a 
este prefijo en algunos verbos latinos. Así: BEsarmar = 
lat. BEarmare; BEsnudar = lat. BEnudare, y tiene la mis- 
ma significación que éste, en BEsformar = BEjormar; 
BEScrecer = BEcrecer; BESpeñar = BErrocar; pero no 
en BESnegar y BEnegar. 

También equivale a in privativo, en BEScomodidad = 
Incomodidad, y a en = in, en los ants. BEsamistad = 
Enemistad, BEsamigo = Enemigo (lat. inimicus). 

Para des de de -j- es, véanse de y es, al final de sus 
artículos respectivos. 
DI, del mismo origen que dis, lo tenemos en compuestos lati- 
inos como difamar, digerir, dilatar, diminuir, disentir, 
divertir, etc., que proceden de diffamare, digerére, di- 
latare, diminuére, dissentire, divertére, etc. 

Sólo en difracción, del lat. fractio, onis, y en el ant. di- 
fiuciar, de fiucia, y quizá en algún otro compuesto, es 
prefijo castellano. 
DI, del gn'ego Bí;, que significa dos veces y que tiene el mismo 
origen que el dis latino. Tenemos este prefijo en com- 
puestos eruditos griegos, como díptero, de o:s:Tsf,oc, di- 
sílabo, de oíoúXXaSo;, y en compuestos técnicos, forma- 
dos casi todos de voces griegas, de los cuales unos son 
adjetivos parasintéticos, atributivos, como didelfo (de 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 87 

oi>.<pú;. Útero) ; díptero (de —soóv, ala) ; otros, substantivos, 
ya parasintéticos como digenia (de 73v-, de Ysworo), engen- 
drar), ya sólo compuestos, como Bigétiesis. 

día. Preposición griega, del mismo origen que la latina dis 
(véase dis), y que como prefijo significa, separación, a 
través, mediante, con. La tenemos en vocablos griegos, ya 
compuestos como diámetro, diástilo, gr. o-.ajiíTpo;. oioraTuXo;, 
ya derivados, como diátesis, diacrítico, diatónico, etc., 
gr. lat. diathésis, gr. oictxp'.-ixó;, gr. lat. diatonicus. 

Forma compuestos y parasintéticos, especialmente con 
voces griegas; como diapente, de -i^iz, cinco; DiAcentro, 
diacústica; diatérmano, de Osear, calor; diágrafo, de ipá'su¡, 
escribir; y especialmente en nombres de ungüentos o em- 
plastos, denotando la materia que entra como principal 
ingrediente en la confección de éstos; como diascor- 
dio, de 37.0,00107, escordio; diacadmia, de xaojista, calami- 
na, etc. Estos nombres proceden en su origen de las 
frases formadas por esta preposición con el genitivo 
del nombre del ingrediente, asi diahótano, del lat. dia- 
hotanon y éste del gr. íwi oo-caviüv, que significa mediante 
o con hierbcus, supliendo el nombre genérico emplasto, 
ungüento, etc. Aunque ya en griego aparecen formados 
estos nombres, como diarrodón, gr. otc/'ppooo;. 

DIS (i). Es el mismo prefijo latino dis, de igual origen que his, o 
sea el mismo que originó el numeral dúo, dos, y que 
denota idea de desunión, de división o separación de 
tpartes, como se ve en disponere = poner o colocar se- 
paradamente ; disunire = desunir lo que está unido. 

En latín clásico conservaba este prefijo por lo gene- 
ral la s ante palabras que empezaban por las consonan- 
tes c, j, p, s, t, como vemos en discerncre, discernir ; dis- 
junctiz'us, disyuntivo; disparare, disparar; dissonare, 
disonar; distare, distar; y la asimilaba ante /, como 
diffamare, difamar. Ante otras consonantes perdia la 
s, y tomaba la forma di, como se ve en digressionem, 
digresión; dilucidare, dilucidar; dimitiere, dimitir; di- 
rigere, dirigir; divertcre, divertir. Ante vocal o h cam- 
biaba la j en r, como en dirimere (i), dirimir. Pero el 



(i) Con la forma dir, sólo tenemos este prefijo en nuestra lengua, 
en dirimir y sus derivados dirimente y dirimiblc. 






188 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

latín vulgar conservó la í por regla general, y cambió' 
además la i en e, dando lugar al prefijo des. 

Resulta de lo dicho en el párrafo anterior que sólo 
tenemos el prefijo dis en compuestos eruditos, ya laíi-. 
nos, como los citados anteriormente, ya castellanos. Es- 
tos son en ipoco número, como dislocar y disculpar, pa- 
rasintéticos del lat. locus, lugar, y de culpa; Disgustar, 
y disminuir, lat. diminuére. Algunos tienen su forma pa- 
ralela en DEs-^ como disc- y desconvenir, disc- y des- 
continuar, disp- y desplacer, disf- y desfrutar. También 
en de-, como disformar = deformar; y en di-, com di- 
famar = disfamar. 

Está por des, de de -f- es, en dispertar = despertar, y 
también quizá en disfrutar = ant. desfrutar: y por es 
en disfumar == esfumar, del ital. s fumare. 

Tenemos también loe adjetivos compuestos Discon- 
forme y Discontinuo, al lado de las formas con des-; 
fisforme = deforme, lat. deformis; ant. disgerible = 
digerible; y los substantivos disconveniencia = desc-; 
disformidad = deformidad, y Disparidad. 

Resulta también de lo dicho, que no tenemos en cas- 
tellano voces latinas ni romances que empiecen por disb. 
disd, disn. 
Dis^ del prefijo gr. ou;;-,que equivale a nuestros adjetivos malo 
o difícil, como se ve en ouc^sdií^ = mala digestión, dis- 
pepsia, y o'Kxov.ia, parto laborioso o difícil, distocia, subs- 
tantivos derivados de los adjetivos oJaTrsxTo;; y oÚ3toxo;, 
que a su vez son compuestos parasintéticos derivados 
i del radical de los verbos -áxToj, cocer, y -i.-xuu^ parir. 

La lengua técnica lo emplea para formar compuestos, 
eapecialmente de voces griegas, como se ve en Disartri- 
tis, Disartrosis (del gr. apOpT-ic;, «p'ípujai;); y parasintéti- 
cos, como disfagia, dislalia, dislexia (de cpy'fo|iC£i, comer ; 
XrjXim, hablar ; Xi^ic^ dicción). Dismenorrea, de jiyjv, mens- 
truo, y páo), fluir. 
EN (i). Como preposición y como prefijo procede del latín in, 
como se ve en enardecer, encarnar y entender, de inar- 
descére, incamare e intendére; y como in, cambia la n 
en m ante b y p {^Mhcher, Emparrar), pero no ante l y r 
(ENlaciar, Enrubiar). Es raro que se junte con verbos 
sim(ples modificando la significación de éstos, como en. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 189 

E'scogcr y EUprender; pero se usa bastante en la forma- 
ción de verbos y adjetivos parasintéticos, derivados, los 
primeros, de substantivos o de adjetivos, como embocar 
y endulzar, de boca y dulce ; y los segundos, de substan- 
tivos, como encapado, de capa. 

En los verbos derivados de substantivos, el nombre 
primitivo desempeña la función de acusativo u objeto in- 
terno (véase Gramáf. Acad., § 274, h) como en embo- 
lar = poner bolas en las puntas de los cuernos a los toros, 
o la de complemento circunstancial, como en embodegar 
= poner una cosa en la bodega. En ambos casos el verbo 
resulta transitivo, si su significación recae en un objeto 
externo, como embolar toros, emboscar gente; e intran- 
sitivo o reflexivo si la significación se cumple en el su- 
jeto del verbo, como en empelar = echar o criar pelo; 
empopar = calar mucho de popa un buque ; emboscarse 
la tropa ; todo lo cual puede comprobarse con los siguien- 
tes ejemplos : embalsamar, embojar, embotarse^ engra- 
sar, embarcar, embocar, empalizar, emborrar y embotar, 
de los substantivos bálsamo, boj a, bota, grasa, barca, 
boca, palo, borra y bote: y también en empelotarse, em- 
perrarse, encenagarse y ensimismarse, de pelota, perro, 
cieno y sí mismo. 

En los derivados de adjetivos, desempeñan éstos la fun- 
ción de predicado del complemento directo (véase Gra- 
mática, § 203) ; como en embellecer = poner bella a una 
persona o cosa; embobar == poner a uno como bobo; y 
así, empequeñecer, embotar, endulzar, engrosar, enrubiar, 
ensuciar, etc., de pequeño, boto, dulce, grueso, rubio, su- 
cio, etc. 

En estos parasintéticos es frecuente el sufijo ecer, como 
se ve en emblandecer, emblanquecer, embravecer, em- 
brutecer, enriquecer, enrojecer, enronquecer, enaltecer, 
encarecer, etc., de blando, blanco, bravo, bruto, rico, rojo, 
ronco, alto, caro, etc. 

Algunos de estos parasintéticos han substituido a los 
correspondientes verbos simples, como ennoblecer, por 
el ant. noblccer, de noble ; encanecer, de cana = ant. ca- 
necer, del lat. canescére. Otros tienen acepción transiti- 
va como ennegrecer, de negro, que no la tiene el simple 
negrecer, del lat. nigrescére. 



190 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

Los hay equivalentes a los simples derivados; como 
embarnizar == barnizar; emperdigar = perdigar, y así 
ENerizar, en jabonar. Enlardar, etc. ; pero no siempre, como 
encaminar y caminar. Otros, como encartar, enchicar, 
endeliñar, enlisar, han quedado anticuados, y los han 
substituido sus homónimos con el prefijo a: acortar, achi- 
car, adelinar, alisar. En cambio tenemos en por a en em- 
bovedar = abovedar, de bóveda. 

Los adjetivos parasintéticos formados con este prefija 
terminan casi todos en ado, y pueden definirse por una 
oración de relativo con el verbo llevar, cuyo complemen- 
to directo es el substantivo primitivo ; v. gr. : entapado = 
que lleva capa; y así, enflechado, engolillado, encapar- 
cetado, encapirotado y enjoyelado, de flecha, golilla, ca- 
pacete, capirote y joyal: o en sentido pasivo, como en- 
cureñado, enchapinado y enlanado, de cureña, chapa y 
lana. Algunos como encebollado, ensaimada y ensalada, 
de cebolla, saín y sal, se usan ya como substantivos. 

Endevotado, de devoto; endeble, de deble; enclenque, 
del lat. clinícus. 

Forma también los substantivos enseres, de ser, y em- 
peine, del lat. pectén, ínis ; los adverbios ENcima, En- 
horamala, Enhorabuena; los ants. ENdemás, Enante, En- 
denantes, Entonce = mod. entonces, y la conjunción 
EMpero. 

En algunos derivados del latín tenemos en o ens por ex; 
como enjambre, del lat. examínem ; ensanchar, de exam- 
pliare. Asimismo en castellano ensalzar y exalzar, de ex 
y alzar. (Véase ex.) 

EN (2). Del gr. h, del mismo origen que la preposición latina 
in, véase en (i), tenemos este prefijo en parasintéticos 
griegos, como encéfalo, endemia, de if/i'^ «Xoc, ivor¡u.'cí, y en 
algunas voces técnicas formadas de elementos griegos, 
como empiosis, de tuúov, pus ; encroita, de ipóa, color, tin- 
te ; enantema, de rM-q\w, eflorescencia, etc. 

EN privativo. Véase in (2). 

ENDo. Del gr. svSov, dentro. Forma como en^ substantivos pa- 
rasintéticos, de voces griegas, como endocardio, de y.apV.a, 
corazón, endocarbio, óe/.o.pzóíi. fruto; endoderma, de Sspixct^ 
piel, y algún adjetivo como endotérmico, de Oáp^Y¡, calor. 

ENTO. Del gr. ivxó;. dentro. Forma substantivos compuestos. 



DERIVACIÓN' Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS IQI 

como ent O soario, de Cmáp'.ov, animalito; ^kío^oo, de C-vov, 
animal; entotorrea, de otorrea; y adjetivos parasintéticos, 
como entótico, de oj;, ¿toc, oreja, etc. 

ENTRE. Procede esta preposición de la latina ínter (véase ín- 
ter), y la tenemos en nuestra lengua en compuestos la- 
tinos, como entrelucir, entredicho, entrelunio, de inter- 
lucére, interdictum e interlunium, y en compuestos cas- 
tellanos, adjetivos, verbos y substantivos. 

i.° Con adjetivos denota que el substantivo a quien califica el 
adjetivo compuesto no posee la cualidad del simple sino 
a medias, o sea, que tiene la cualidad intermedia entre 
la denotada por el adjetivo simple y la contraria; como 
entreancho = que ni es ancho ni angosto; entredoble = 
que ni es doble ni sencillo, y así, entrecomo, entrec/o^ 
ro, entre//»o, etc. 

2." Con verbos denota: 

a) Lo mismo que con los adjetivos, o sea, que la significación 

del verbo simple se verifica a medias entre la^idea que 
éste designa y la opuesta; como entrecortar = cortar 
una cosa dejando algo sin cortar; entreoír = oír una 
cosa sin oírla del todo, y así: EyiTREtallar, ESTREmesclar, 
Ei^TREtener, EisiTREpunsar, EyíTREcavar. 

b) Que el complemento directo del verbo simple sufre la ac- 

ción de éste a la vez que otro que lleva la preposición 
con: V. gr. : entrejuntar = juntar los entrepaños... con 
los travesanos ; y así. ENTREí^;Vr, E^iRElazar. 

c) Que la significación del verbo simple se verifica entre varios 

objetos que son complemento circunstancial con la mis- 
ma preposición : como entremeter = meter una cosa 
entre otras, y así : ENTREjacar, E^iREcriarse. 

Y lo mismo en los pocos compuestos parasintéticos que 
forma, como entrevenarse y entrepelar, de vena y pelo. 
ji." Con substantivos denota : 

a) Un objeto que se halla entre dos iguales al designado por 

el nombre simple, tomado éste en sentido recto o figura- 
do; como entreacto = baile, o espacio de tiempo entre 
dos actos, y así: estreUHo, ESTREcalle, ENTREcana/, en- 
TREc^rra, ESTREpanes, ESTREsurco, etc. En entredós, se 
calla el nombre de los objetos. 

b) Un objeto que se halla entre el designado por el nombre 

simple y otro que natural o artificialmente le sigue o su- 



192 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

cede, como entrecoro = espacio... desde el coro a la ca- 
pilla mayor, y así : ENTREpechuga, ENTREsuelo, entre- 
corteza, etc. 

El uso de esta preposición con dos o más sujetos uni- 
dos por la conjunción 3; (véase Gram. Ac, § 319) ha origi- 
nado el compuesto entrambos ; y la locución entre tanto, 
el adv. compuesto entretanto. 

ENTRO. Sólo tenemos este prefijo en entrometer, del lat. intro- 
mittere, y en sus derivados entrometido y entrometimien- 
to. No forma, pues, compuestos en castellano. 

EPi. Preposición griega que significa sobre, encima, y que te- 
nemos como prefijo en compuestos grecolatinos, como 
epidermis, epiglotis, epinicio — lat. epidermis, epiglottis, 
epinicion ; gr. izíospii;, l-v(kw--dz, i-ivixiov— o sólo griegos, 
como epistaxis, de iriataric; y en parasintéticos formados 
en castellano, como epicarpio, de xao-ó; fruto ; epizootia, 
de Cojov, animal, etc. 

EQUi, Del latin aequus, igual, tenemos este prefijo en vocablos 
latinos, ya compuestos, como equivaler y equiparar, de 
aequivalere y ^equiparare ; ya derivados, como equi- 
librio, de aequilibrium ; ya parasintéticos, como equívo- 
co, de aequivócus ; y en algunos pocos castellanos ; ya 
verbos, como Equidistar, Equiponderar; ya substantivos 
abstractos, como Equidiferencia; ya adjetivos parasinté- 
ticos, atributivos, como Equiángulo. 

ES. Del mismo origen y significación que ex, como se ve en es- 
caldar, escalfar, escocer, escodar, escomerse y el asturia- 
no escosa, que proceden de los latinos excaldare, excale- 
facére, excoquére, excutére, excomedére y excursa. El 
latín vulgar conservó íntegro el prefijo ex en casos en 
que el clásico perdía la x, como se prueba por los ant. es- 
leer y esleír del vulgar exlegere, cuando el clásico era 
eligére, de donde el culto elegir ; esforzar, b. lat. exf ortia- 
re ; esfriar, de f rigidus, etc. 

Su significación propia es la misma de ex, o sea : fue- 
ra de, de; y, por tanto, con verbos denota la acción del 
simple, pero ejecutada "de dentro hacia fuera", como se 
ve en escupir, del lat. conspuére == manchar con la saliva 
que se escupe ; y así Estirar, Escoger. También escurar, de 
curar, y Esclarecer. A veces parece expletivo, como en 
escarmenar = carmenar; ant. escalentar = calentar; 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PAL.\BRAS ípS 

ant. esblandir =^ blandir, ant. esperecer = perecer; 
ant. estropezar = tropezar, y en los substantivos ants. 
ESca)Hbrón y EStropezón y la prep. Esconfra, usados hoy 
sin el prefijo ; y es que hay casos en que por efecto del 
modo como se concibe la significación del simple o por 
efecto de esta misma significación se añade el prefijo sin 
ser necesario en realidad. 

Con verbos parasintéticos significa hacer salir o des- 
aparecer el estado u objeto denotados por el primitivo; 
como esperezarse, de pereza ; escardar, de cardo ; esci- 
bar, ant., del lat. cibus, cebo. 

Combínase con de, por ser de significación análoga, 
y DE -j- ES = DES, hacen que se confunda con des proce- 
dente de Dis, como vemos en escamar = descarnar; 
escibar == descibar; esperezarse == desperezarse; y así, 
esc- y descabullirse, esc- y descafilar; esc- y ant. descam- 
par, esc- y descolar, esm- y desmirriado, esp- y despa- 
bilar, esp- y despalmar, esp- y despatarrarse, esp- y 
despejar, esp- y despeluzar, esp- y desperezarse, esp- y 
despolvorear, est- y destajo, esc- y descantillón. 
EX. Preposición latina que significa fuera de, y' que tenemos 
como prefijo en vocablos cultos procedentes del latín, 
como exacerbar, exaltar, exclamar, exhibir, expectorar, 
extenuar, etc., de exacerbare, exaltare, exclamare, expec- 
torare, extenuare, y también en algimos formados en cas- 
tellano, como los verbos excarcelar, exclaustrar, excul- 
par, exhumar, expatriarse, explayar y expropiar, de los 
substantivos cárcel, claustro, culpa, lat. humus (tierra), 
patria, playa, y el adjetivo propio. Como se ve, todos son 
parasintéticos y denotan que el objeto sobre el que recae 
la acción se coloca por el agente fuera de la cosa designa- 
da por el nombre primitivo. También lo tenemos en el ad- 
jetivo excéntrico, de centro, y en los abstnu-t.w ^xcomu- 
nión y extradición, éste del lat. traditioneni 

En algimos oasos tomó este prefijo las formas en, ens 
o enj, como vemos en Enjambre, Esjuto y ehí jugar, de 
"^examinem, exsuctus y exsucare ; Ensancho y ENsayo, de 
exampliare y exagium. como Ensalzar, de exalzar : en- 
juagar, de enjaguar, y éste de ex -f- aqua = agua. 

El prefijo ex conservaba la x en el latín clásico, ante 
vocal y ante una de las consonantes c, h. p. t, s. La con- 



194 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

vertía en / ante /, y podía conservarla o no ante p. Ert 
los demás casos la perdía, como vemos en ebullitionem, 
educare, egregius, eligcre, emanare, enarrare, erigére y 
evitare, de donde los castellanos ebullición, educar, egre- 
gio, elegir, emanar, enarrar, erigir y evitar. Pero de 
emendare hemos hecho enmendar. 

El latín vulgar conservó la x en todos los casos, como 
decimos en el prefijo es. 

También usamos este prefijo con nombres de em- 
pleos y dignidades para denotar que la persona a quien 
se refieren ha obtenido aquéllas o éstos y que ya no los 
tiene : como ex provincial, ex ministro, expresiones que 
deberían escribirse en una sola palabra. 

EXTRA. Preposición latina que significa fuera de. En latín for- 
mó muy pocos compuestos, de los cuales sólo extraor- 
dinarius, extraordinario, ha pasado a nuestra lengua. Con 
ella hemos formado, además, algunos adjetivos parasin- 
téticos ; como extrajudicial, del lat. judicium, y extrava- 
gante, de vagar; el adv. extramuros, de la frase latina 
extra muros ; los verbos extralimitarse, extravasarse, ex- 
travenarse y extraviar, de límite, vaso, vena y vía, y el 
substantivo extratémpora, del lat. tempus, oris, tiempo. 

HECTO. Síncopa del gr. izc-óv, ciento, tenemos este prefijo en los 
compuestos hectárea (de área), iiY.CTogramo, JiRCTolitro 
y üECTÓmetro, adjetivos atributivos usados como subs- 
tantivos. También en hectógrafo, del gr. Tpá'fo, escribir.. 

HEXA. Del gr. s'^cz, forma que toma el numeral i^, seis, en algu- 
nos compuestos griegos, como é^oíyojvoc;, áfasSpo;, de donde 
hexágono y hexaedro, que también se escriben sin h, 
exágono y exáedro. En voces técnicas lo tenemos en pa- 
rasintéticos como hexápodo, del gr. iroD;,7:ooo;. pie; hexas- 
pérmeo, de axápua, semen, semilla; HEXApétalo, hexa- 
sépalo, etc. 

HIPER. Del gr. ú-áp, preposición que corresponde a la latina su- 
per, y que como ésta significa sobre y más allá de lo de- 
bido. La tenemos como prefijo en compuestos grecolati- 
nos, como hipérbola, hipérbaton, y en compuestos y para- 
sintéticos formados en castellano, la mayor parte subs- 
tantivos; como HiPERcmíí, hiperdulia, gr. oouXfíot, hiper- 
crítico; hiperemia, gr. «Tjjia; hipertrofia, gr. zpo'^r^. En todos- 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS IQ? 

ellos la preposición califica al nombre como si fuera ad- 
jetivo. 

HIPO. Del gr. oró, preposición que corresponde a la latina sub, y 
que como ésta significa debajo, en sentido recto o figu- 
rado. La tenemos en compuestos grecolatinos, como hi- 
pocausto, hipócrita, o solo griegos, como hipocresía, hi- 
pocondrio, y en otros formados en castellano, como hipo- 
castáneo, gr. zac-cávE-.o;, mpocicloide, hipocrás, del gr. xpíai;, 
mezcla ; hipodérmico, de l\rj\xa, piel, etc. 

IN (i). Es la misma preposición latina que en el lenguaje vul- 
gar originó la castellana en, y que tenemos en compuestos 
eruditos tomados del latín, como incinerar, inclinar, irri- 
gar, inmolar, de incinerare, inclinare, irrigare e inmolare ; 
en los semicultos injertar e injerto, de insertare e inser- 
tum, y en algunos pocos formados en castellano. La n su- 
fre los mismos cambios que la del prefijo negativo in. 
Véase in (2). 

De los pocos verbos que forma en nuestra lengua, 
unos, como ly: filtrar, iMplanfar e i'scautarse (del lat. ca- 
ptare), son meramente compuestos; y otros como im- 
bursar, insacular e insalivar, de los substantivos latinos 
bursa, saccúlus y saliva, son parasintéticos. También te- 
nemos los substantivos isfurción, i:< finta, mfingidor e 
iMplanfón; infolio, formado de la frase latina in folio, 
y el adjetivo anticuado i'sfingido. 

in (2). Prefijo negativo o privativo, procedente del latino in 
que es del mismo origen que el gr. 5v (véase an). En 
latín, tanto este prefijo como la preposición in, cambian 
la n en m ante las consonantes b y p, así : luberbis, im- 
permeabilis, de donde imberbe e impermeable; la man- 
tienen inalterable o la asimilan a la consonante inicial del 
vocablo simple si ésta es m, rol, como mmediatus, in- 
mirabilis (i) ; lUegitimus e iNÍudus; iRraíionalis e IN- 
rectus; y la pierde ante el grupo gn, como icnorare, icno- 
bilis. El castellano sigue la tradición latina, excepto ante 
m, caso en que mantiene siempre la n; y así decimos im- 
berbe, impermeable , pero imnediato, i'nmózñl, etc. ; in- 
legible al lado de JLEgible (2); \Rrcbaiiblc e iRrealica- 



(i) En este ejemplo el prefijo no es negativo, sino la preposición in. 
(2) La « se asimila cambiando en /, y desaparece: así ilegible de- 
il-legible. 



igS JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

ble, al lado del ant. irremunerado y del vulgar iNrom- 
pihle. También en ignorar; pero hemos rehecho imioble, 
desentendiéndonos del lat. ignobilis. Con la i cambiada 
en e lo tenemos en encinta, endino, enemigo, enfermo, 
enfermedad, envidia y envidioso, que proceden de incin- 
ctam, indignum, inimicum, infirmum, infirmitatem, invi- 
diam e invidiosum ; y también en enemistad, de amistad. 
Quizá también reconozca este origen el en de endeble. 
El prefijo ha desaparecido en soso, de insulsum. 

Se une a adjetivos y a substantivos abstractos con 
valor meramente negativo ; así, inacabable, incensura- 
ble, incesante, iRredimible, irrazonable, ilegal, impen- 
sado, improcedente, etc. ; inacción, inaplicación, luper- 
f oración, improcedencia, etc. También a vocablos latinos, 
como indeciso, infidencia, infidente, de decisus, fidentia, 
fidente. 

En latín se une a veces a substantivos concretos, for- 
mando adjetivos parasintéticos de la clase de los atributi- 
vos, como imberbis, mermis, mformis, implumis (de bar- 
ba, arma, forma y pluma), de donde los nuestros imber- 
be, inerme, informe, implume. El castellano no ha segui- 
do este procedimiento. 

Forma verbos compuestos de significación privativa, 
como se ve en incapacitar, que no es no capacitar, sino 
privar de capacidad a quien la tenía; y así, incomunicar, 
inhabilitar, indisponer. 

Con verbos forma adjetivos parasintéticos, como in- 
cansable, de cansar; inmejorable, de mejorar. 

INFRA. Del latín zn/ra, debajo, tenemos este prefijo en muy po- 
cos vocablos eruditos, como infrascrito e infrascripto, de 
scriptus, escrito; y en los técnicos inFRAcretáceo, infra- 
jurásico, iNFRAhioideo, etc. En infraoctava, denota los 
seis días comprendidos entre el primero y el último de la 
octava. 

ínter, preposición latina que en vulgar cambió en entre, y te- 
nemos en castellano, en compuestos eruditos, casi todos 
latinos, como interceder, interdecir, interpelar, interpo- 
ner, inteligencia, interregno, etc., de intercederé, interdi- 
cére, interpellare, interponére, intelligentia, interregnum, 
etcétera. Esta preposición no es más que la forma com- 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 97 

parativa de la preposición in = en, lo que nos explica 
su significación y también la de entre. 

En nuestra lengua forma muy pocos compuestos, en- 
tre los cuales citaremos intercow&jo e iy;TERcadente ; en 
mayor número son los parasintéticos, adjetivos todos, 
como intercelular, intercostal, intérdigital, interlineal, in- 
tcrmaxilar, internacional, intertropical, de célula, costa, 
lat. digítus, línea, lat. maxilla, nación, trópico; o verbos, 
como interfoliar, interpaginar, de folio, página. 

Interprender e interpresa, de los latinos prehendére 
y prehensa. 

INTRO. Lo mismo que entro, no tenemos este prefijo más que en. 
compuestos latinos, como introducir, introductor, intro- 
ducción, de introducére, introductorem, introductionem, 
y en el ant. intrometer hoy entrometer. 

Los médicos han formado con este prefijo el com- 
puesto intropeltímctro, para designar un instrumento con 
el que miden la estrechez de la pelvis. 

KiLi^ KILO. Véase quili, quilo. 

META. Tenemos esta preposición griega as-or, como prefijo en 
substantivos y adjetivos griegos y grecolatinos, como 
metamorfosis, metáfora, metafórico, jisTízuóp-sioa-;, ustczaop á 
li.cTa'fop'.xoi.que pronunciamos a la latina — metamorphósis, 
metaphóra, etc., y en compuestos técnicos, casi todos subs- 
tantivos. 

Significa junto a, después, en el espacio y en el tiem- 
po, entre o con; como victatarso = parte del pie 
comprendida entre el tarso y los dedos; metanefro (del 
gr. vcspo';, riñon) = riñon definitivo, último de los ór- 
ganos que se desarrolla para cumplir la función urina- 
ria; metaqueta (del gr. yat-n;, cabellera), adj. que se 
aplica a las larvas de anélidos poliquetas, etc. Y así : me- 
ixblástula, METAgástrula, yiETAbrusita, METAclorita, meta- 
génesis, etc. 

mili. Sólo en voces del sistema métrico decimal, como MiLi^ra- 
mo, MiLilitro y MiLÍmetro, tenemos este prefijo, que pro- 
cede del latín mille, mil, con la significación de milési- 
ma parte. 

MiRiA. Del gr. p.o-.Cjdicz mil. pl. neutro dc'>'J'''''í'i'i"niorable, te- 



igS JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

nemos este prefijo en voces del sistema métrico decimal, 
como MiRiAgramo, MiRiÁmetro, MiRiAÜtro, y en otras, 
técnicas también, como minanto, del gr. oívOo;, flor. Mi- 
riápodo por miriópodo, del gr. jiupiÓTrouc, -ooo;. 

.MONO. Del gr. lióvoc que significa único, solo. Lo tenemos en com- 
puestos grecolatinos, como monolito, monosílabo, de mo- 
nolithus, monosyllábus ; en el híbrido latino monóculo, 
de monocülus, y en compuestos y parasintéticos forma- 
dos en castellano, ya substantivos, como m,onomanía 
{^a^Áa) monoteísmo, (Oso;, dios); monografía (-ípc^ícw, escri- 
bir) ; ya adjetivos, como MONocotiledón = monocotiledó- 
neo, Motiopétalo, MONOsépalo, etc. 

.-MULTi. Del lat. multus, mucho, tenemos este prefijo en compues- 
tos latinos, adjetivos y verbos, todos eruditos, como 
multiforme, multilátero, multiplicar, de multiformis, 
multilatérus, multiplicare, y en derivados, como multi- 
plicación, de multiplicationem. En castellano se emplea 
en voces técnicas para formar parasintéticos atributivos, 
como multicelular, multifocal, multinucleado, de célula, 
foco y núcleo ; y algún determinativo objetivo, como mul- 
típara, del lat. parére, parir. 

"Jío. Como prefijo lo tenemos sólo en el compuesto nonato, for- 
mado de la frase latina non natus, no nacido. 

^Ob. Esta preposición latina, que como prefijo asimila la. b a las 
consonantes c, f y p^ según vemos en occurrére Defende- 
ré y OFponére, y la pierde ante m, como en omitiere, la 
tenemos en nuesra lengua con las formas ob y o en com- 
puestos procedentes del latín, como ocurrir, ofender, opo- 
ner y omitir, procedentes de los anteriormente citados, 
y en obcecar, obduración, objetar, obligar, observar, etc., 
que proceden de obcaecare, obdurationem, objectare, obli- 
gare y observare. 

Fuera de los vocablos latinos, no se halla como prefijo 
más que en algunas voces técnicas, con la significación 
de enfrente de, contra, como se ve en OBovoide, y en obli- 
gulado, obpiramidal, obsutural, etc., de lígula, pirámide 
y sutura. 

•-tiMNi. A semejanza de omnipotente, del lat. ounipotentem, ad- 
jetivo compuesto de omnis, todo, y potens, que puede, 
hemos formado omnisapiente y omnisciente, de los par- 
ticipios latinos sapientem y scientem, y también ou^ivi- 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 1 99 

dente y OM^íipresente, no admitidos aún en el Dicciona- 
rio. Con el mismo valor, pero con la radical del verbo en 
la segunda parte del compuesto, tenemos omnívoro, del 
lat. omnivorus (vorare) ; y a semejanza de éste, omnísono, 
de sonar, que tampoco ha adoptado el Diccionario. 

Omnipotencia, procede del lat. omnipotentia ; omni- 
presencia y omtiisciencia son derivados de omnipresente 
y omnisciente. 

Otra especie de compuestos con omni son los que tie- 
nen por segundo elemento un substantivo, como omní- 
modo, de omnimodus, a semejanza del cual se dice omni- 
forme, de forma. 
PAN y PANT. Del gr. -a;, equivalente al latino omnis (véase omni), 
que con las formas uorv- y xavt- se nos ofrece en los com- 
puestos, como -otv-oV.sia, panacea; rc£v-:-G-&o6o; con la vocal 
de unión o) pantóf obo. 

En la lengua culta forma substantivos y adjetivos 
compuestos o parasintéticos, como panorama, gr. opa^a 
vista; panteísmo y panteista, gr. O^ó;, Dios; panóptico, 
gr. ox-cixói;, que se refiere a la visión, etc. ; pantógrafo, 
gr. Yp^'fw, escribir; pantómetra, gr. jijipov, medida. 

En griego un mismo compuesto tiene a veces las dos 
formas, como xavTÓaooot; y ravaoco;, sapientísimo ; porque 
pan no toma la vocal de unión, regla que deben tener en 
cuenta los médicos que han formado panofobia, que de- 
bería ser panfobia, y mejor pantofobia, derivado de 
-cív':o'ió?o;, ya que en griego los substantivos en ía deri- 
van de los adjetivos en os. 

Obsérvese además que los adjetivos como pantófobo 
los hemos hecho esdrújulos, desentendiéndonos de la acen- 
tuación griega, la cual, en los casos en que la segunda 
parte del compuesto está formada de un tema verbal, car- 
ga sobre esta segimda parte, si el compuesto tiene signi- 
ficación activa; así, pantofóbos = el que tiene miedlo a 
todo, y en la primera, si la tiene pasiva, como a^zó^pafoos = 
escrito por uno mismo. 
PARA. Preposición griega znfjá, que tenemos como prefijo en 
vocablos griegos o grecolatinos, como paralelo, parhe- 
lio (i), paráfrasis, que proceden de parallelus, -aprJXio; y 
paraphrasis. 



(i) La h de parhclio, lo mismo que la de pcrxhclio, responde al es- 



200 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

Como prefijo significa al lado, contra, y lo tenemos 
en vocablos técnicos, compuestos o parasintéticos, como 
paraselene y parámetro, del gv. oíKr¡Yq, luna, y ii.;-pov, me- 
dida; paracronismo, del gr. xpóvo;, tiempo, etc. 

PARA. Esta preposición castellana no la vemos más que en los 
compuestos parapoco y parabién, formado el primero de 
la frase complementaria para poco, y el segundo de la 
oración para bien sea. 

PEN, del latín paene, casi. Sólo en el substantivo penumbra, del 
lat. umbra = sombra, y en península y penúltimo, de los 
latinos paeninsula y paenultimus, vemos este prefijo en 
nuestra lengua. 

PER y también por. Con estas dos formas tenemos en nuestri 
lengua la preposición y prefijo latino per, como vemos 
en perforar, perdurar y porfía, de perforare, perdurare 
y perfidia. Como prefijo significa por completo, del todo, 
significación que añade a las voces simples a que se une 
en los pocos compuestos que forma en castellano, como 
los verbos VERcatar, FEudonar y PERfumar (del lat. fu- 
mare) ; el adjetivo vERÍnclito, y los substantivos perfil y 
FERfolla, de los latinos filum y folia. También en los pa- 
rasintéticos perfoliado y perfoliata, convertido éste en 
substantivo. 

Toma la forma por en los compuestos porque y por- 
qué; en PORmenor, ¡ PORvida!, PORvenir, y en el parasinté- 
tico pordiosear, de la frase por Dios. El mismo origen debe 
tener el peri, de peripuesto, y el pro, de PRomedio. 

Con significación despectiva lo tenemos en PERJurar, 
del lat. perjurare. Los químicos lo emplean en su nomen- 
clatura para designar los cuerpos compuestos que tienen 
el mayor número posible de átomos del simple que entra 
en su formación : como PERborato, PERbromiiro, PERÓ.vido, 
etcétera. 

PERI. Del gr. ~zrn, que procede del mismo origen que el latín 
per, lo tenemos en substantivos y adjetivos grecolatinos, 
como período, periplo, de periodus, períplus ; periódico, 



píritu áspero que lleva en griego el simple r^Xio;, sol, del cual se forman 
aquellos compuestos ; pero podría omitirse por lo mismo que la omiti- 
en hexaedro y poliedro, vocablos en que concurre la misma cir- 
cunstancia que en aquéllos, por ser compuestos de i a, cara. Lo mejor 
sería uniformar la grafía de estas voces. , 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 201 

peripatético, de periodicus, peripateticus ; o griegos, como 
perifrástico, perigeo, de ríp'.spaa'rr/.ó;, rsprfc'.ov, y también 
en formaciones nuevas. 

Significa alrededor, por todas partes, como se ve en 
periantio y perigonio, parasintéticos de los gr. avOo;, flor, 
y 7ÓV0;, semen, etc. 

Por analogía con perigeo, hemos formado perihelio 
(de :^X'.o;, sol). 

Es expletiva en perineumonía = neumonía = gr. 

zvcUu.ov;'cí. 

POLI. Del gr. r^okú, equivalente al latino multus (véase multi), te- 
nemos este prefijo en voces procedentes del griego, ya 
adjetivos atributivos, como poliedro, policromo, xo/^úsopo;, 
TToXjy.poiiioc; ya determinativos, siendo la segunda parte un 
radical verbal, como polígrafo, TcoXüYpoíao;, ya derivados de 
los anteriores, como poligrafía, KoXufpatpía, poliarquía, de 
-oXjapxtct. En castellano se usa en lenguaje técnico, for- 
mando parasintéticos; ya adjetivos, como polipétalo, po- 
lisépalo, polivalvo, de, pétalo, sépalo y valva, ya substanti- 
vos, como politeísta y politeísmo, de Osóq, Dios ; poliuria, 
de 3upov , orina, polinomio, vófxoí, división, etc. Tiene si- 
nónimos en multi, como policéfalo = al híbrido multi- 
céfalo. 

POR. Véase per. 

i'os y POST. Del latín post, adv. y prep., que significa después, de- 
trás, y que tenemos como prefijo en compuestos latinos, 
como posponer, de vost poneré ; en parasintéticos, como 
postergar, de postergare, y en derivados, como pospositi- 
vo, de postpositivus. En castellano lo tenemos en algunos 
pocos vocablos; como en los compuestos pospierna, pos- 
fecha, pospelo, posTdata, post fijo, y en los parasintéti- 
cos, postdilHvíano y postónico, de diluvio y tono. Tomó la 
forma pest, en pestorejo, de post auriculam ; y pcs, en 
pescuezo. 

i'RE. Del prefijo latino prae, como vemos en preceder, precaución 
y preclaro, de praecedére, praecautionem y praeclarum. 
Forma en nuestra lengua algunos compuestos, verbos, 
nombres de acción y adjetivos, con la significación de 
antelación, prioridad o encarecimiento que añade a la del 
vocablo simple. Así: Verbos, PREdc terminar, PREdispo- 
ner, pREdominar, PREJijar, PREsuponer. 

i5 



202 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

Nombres de acción: predilección (lat. dilectionem), 
FREdis posición, PREdominio, YREJloración, FREfoliación, 
VREsu posición. 

Adjetivos: predilecto (lat. dilectus), VREinserto, y el 
parasintético preliminar, del lat. limen, inis. 
PRETER. Sólo en los vocablos latinos preterir y pretermitir, de 
praeterire y praetermitére, y en algunas voces técnicas, 
como FRETERnatural, FRETERgeneración y PRETERz;^r/^- 
bra, vemos este prefijo, con la significación de fuera de. 
PRO. Del lat. pro, que significa delante, por, en vez de, y que te- 
nemos en nuestra lengua en compuestos latinos, como 
proponer, procurar, procónsul, pronombre, etc., de pro- 
ponére, procurare, proconsúlem, pronomínem, y en al- 
gunos, muy pocos, castellanos ; ya verbos, como FROpasar, 
los ants. FROSuponer y FROvagar, y los parasintéticos pro- 
fazar, de faz, y prohijar, de hijo; ya substantivos, como 
FRonuncio, FROtutor y el abstracto FROpartida. 

De esta preposición, y también de per, procede la nues- 
tra por; pero es de notar que los contados compuestos que 
tenemos con por, si exceptuamos el ant. porhijar = mod. 
prohijar, corresponden al por del latín per. 

De la misma preposición, en sui forma latina prod, y en 
la significación que tomó en compuestos como prodesse, 
procede el castellano pro = provecho, que vemos en pro- 
hombre y en FROcomún. 

El vulgo suele confundir este prefijo con pre, y así 
dice FREnunciar por FRonunciar, como antiguamente se 
dijo VROsuponer por FREsuponer. Prae, en su origen, es 
el caso locativo de pro, y se distingue en la significación, 
como puede verse en los compuestos procederé y prae- 
cedére, de donde proceder y preceder; proscribiré y prae- 
scribére, de donde proscribir y prescribir; providere y 
proevidere, de donde proveer y prever; provenire y prae- 
venire, de donde provenir y prevenir, etc., en algunos de 
los cuales pre es sinónima de ante, como preceder = 
anteceder; prever = antever, preponer = anteponer, en 
su segunda acepción. 
PROTO, del gr. Tcpoito;, primero. Tenemos este adjetivo como pri- 
mera parte de un compuesto en los substantivos griegos 
prototipo y protocolo, de zpcu-cÓTUTioc; y upojxózoXXov, y desig- 
nando preeminencia o superioridad, ya en el tiempo, ya 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 203 

«n categoría, en los compuestos castellanos PROTomártir, 
FROToalbéitar, FROJOnotario, etc. También, en la nomen- 
clatura científica, en PROTOc/orwro, FROTÓxido (óxido), 
FROTOplasma, FROiovértebra, FRoronema, del gr. v^jict, 
hilo, filamento, etc. 

-QUiLi, QUILO. Sólo en voces del sistema métrico decimal, como 
quii^ogramo, QUiLolitro, QuiLÓmetro, que también se es- 
criben con k, kilogramo, etc., tenemos este prefijo, tomado 
del gv.'/j'h.o'. mil. Toma la forma quili, en QuiLiárea. 

RE. Procede del latino re que, con esta forma y con la más an- 
tigua de RED^ lo tenemos en castellano en vocablos lati- 
nos, como refregar y refracción, de refricare y refractio- 
nem; redargüir y redención, de redarguére y redemptio- 
nem. 

En nuestra lengua se emplea mucho, pero sólo en la 
forma re, para formar compuestos y parasintéticos, así: 

1° Verbos compuestos. En ellos denota: 

<á) Movimiento hacia atrás o en sentido contrario al designado 
por el verbo simple, como en REbotar, REbatir, REtornar. 
También en los nombres de acción, como REOcción. 

h) Reiteración o repetición, como en REagravar, REarar, REatar, 
REaventar, REbautizar, REcaer, REclegir, RElimar, REimpri- 
mir, REuntar, etc. 

-c) La suma de las dos significaciones anteriores, o sea: reite- 
ración, pero en sentido contrario al indicado por el verbo 
simple, y, por tanto, volver una cosa a su estado ante- 
rior; como en REconquistar, REaportar; REanimar, re- 
avivar, REedificar, REhabilitar, REembolsar, etc. 

<d) Refuerza la significación del simple, como en REolzar, re- 
amar, REconcomerse, REsaber, REsoplar. 

£) A veces es expletiva, como en REdoblar, REdxiplicar (lat. re- 
duplicare), recomendar, que ha substituido al ant, co- 
mendar, etc. 

f) Júntase con verbos ya compuestos, como en REconvenir, RE- 
concomerse, y también con verbos latinos, como en re- 
medar, de re + imitare ; regodearse, de re -f- g^udere. 

2." Verbos parasintéticos. Fórmanse éstos de substantivos y 
adjetivos, y denotan la reproducción o imitación del ob- 
jeto designado por éstos o de alguna de sus propiedades, 
como rebombar = sonar como una bomba; rech\nar = 



204 JOSÉ ALEMANY BOLQFER 

sonar como las chinas, y así, remolinar, rebalsar, reblan- 
decer, refrescar, regolfar, etc. 

3.° Adjetivos y substantivos compuestos : a) Refuerza la sig- 
nificación de los simples, en reviejo = muy viejo; re- 
agudo = muy agudo; rebisabuelo = tatarabuelo, rebis- 
nieto = tataranieto, etc. : 'REdolor, REgordete. A veces es 
expletiva, como en recancamusa. 

h) Con algunos substantivos denota un objeto semejante aL 
designado por éstos, y que en cierto modo les sirve de 
complemento, como Rebotica, Recámara, REcocina, etc. 

4° Adjetivos parasintéticos. No conocemos más que redo- 
mado y redomón, de re y domar. 

5.° Se combina con el prefijo en, en reemplazar, de re + en + 
plaza; y con es, formando el prefijo res. 

Res, Procede de la imión de los prefijos re -f- es, y lo tenemos 
como expletivo en algunos verbos, como REsquebrajar =^ 
esquebrajar = quebrajar; equivale a des, en otros, como 
REspelusar = espeluzar = DESpeluzar; REsquitar, ant. 
=T>Esquitar ; y al simple es en alguno, como resfriar == 
ant. csfriar, de ex -|- frigidare. A veces atenúa la sig- 
nificación del simple, como en REsquebrar, REsquemar, y 
denota encarecimiento en REsguardar. 

Rescatar, del lat. captare; rescontrar, parasintético de 
contra o escontra; respingar es igual en portugués, y en. 
ital. respingere. También el substantivo REsquicio. No 
se confundan con éstos los que como respigar (re + es- 
pigar, lat. spicare), restablecer (re -\- establecer, de esta- 
ble), etc., son sólo compuestos de re, porque en ellos la 
sílaba es pertenece al radical del segundo elemento del 
compuesto. 

retro. Procede este prefijo del adverbio latino retro, compue.s- 
to de re, y significa hacia atrás, significación que añade a 
los verbos simples a que se une, como se ve en retroce- 
der y retrogradar, de retrocederé y retrogradare. Forma 
en castellano algunos verbos, adjetivos y substantivos 
compuestos, y denota : 

á) Que la significación del compuesto anula en cierto modo la 
del simple, verificada en tiempo anterior, como en retro- 
vender = volver el comprador una cosa al mismo de 
quien la compró; y así retroc^ííów, RETROventa, retro- 
vendición. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 2o5 

h) Que la acción del simple se ejerce sobre lo pasado, como 
en KETRoactivo, RETROSpectivo (parasintético, de specta- 
re), o se finge en lo pasado : RETROtraer, REiROtracción. 

-c) Contrapone una parte del objeto al todo, como en retro- 
guardia o un objeto a otro igual, como en RETROpilastra. 
Toma la forma reta en RETAguardia y RETAguarda. 
Formas vulgares son redropelo y sus variantes re- 
dopelo y rodapelo, compuestos en que significa contra. 

SATIS. Lo tenemos en algunos compuestos, como satisfacer, sa- 
tisfacción, satisfactorio, satisdación, todos latinos, de sa- 
tisfacere, satisfactionem, satisfactorius, satisdationem. 

SE y SED. Con estas dos formas tenemos este prefijo que denota 
separación, en voces procedentes del latín ; como seducir, 
^ePúrar, sedición, etc., de SEducere, SEparare, SEDtíto- 
nem; pero no en compuestos castellanos. 

SEMI. Prefijo latino que con la significación de medio o casi lo 
tenemos en substantivos y adjetivos, tomados del latín, 
como semicírculo, semiforme, de semicircülus y semifor- 
mis ; y en bastantes compuestos castellanos ; v. gr. : semi- 
esfera, SEMicircunferencia, SE^neje; SEMidiós, SEAidiosa; 
SESíidormido, SEMidifwito, semivívo, SEMitransparente, 
etcétera. Con algunos nombres de animales denota seres 
fantásticos que tenían una mitad de hombre, así : semico- 
brón o SEMicapro, en lat. semicapnim, y SEUidragón. 

TESQUI. Tenemos este prefijo en substantivos y adjetivos lati- 
nos, como sesqnimodio y sesquipedal (de sesquimodius y 
sesquipedalis), y en compuestos castellanos formados a 
imitación de éstos. En los compuestos substantivos aña- 
de la significación de medio a la unidad designada por 
el simple, así : sesquihora = hora y media. Unido a un 
ordinal, significa la unidad más una fracción cuyo nume- 
rador es la unidad misma y el denominador el número or- 
dinal. Así, sesquitercio == uno y un tercio; sesquiquinto 
= uno y un quinto. 

15IN (i). Esta preposición, procedente de la latina sine, sólo se ve 
como prefijo en el adjetivo siNvergüensa, y en los subs- 
tantivos si'snúmero, sií^razón, smsabor y el ant. sin/mí- 
ticia = mod. injusticia. 

En la forma latina se halla en el substantivo sinecura, 
formado de la frase latina sine cura = sin cuidado. 

SIN (2), del gr. aóv. del mismo origen y significación que el la- 
tín cunt, castellano con, tenemos este prefijo en compues- 



2o6 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

tos grecolatinos, como sinopsis, sinalefa, o sólo griegosv 
como sinartrosis, sincronismo. Ante h y p, cambia la n 
en m, como vemos en símbolo y simpatía, de los gr. lats. 
symbólum y sympathia. 

En nuestra lengua forma pocos compuestos ; pero se 
halla en sínquisis, del gr. 'fó^^^ y en el parasintético sino- 
via, del lat. ovum, gr. ¿óv. 

so. Véase sub. 

SOBRE. Esta preposición, forma vulgar de la latina super, la em- 
pleamos como prefijo en la formación de verbos, adjetivos 
y substantivos compuestos, con las siguientes acepciones: 

l.° Con verbos, a) Aumenta la significación del simple, ya en 
sentido absoluto, ya en sentido comparativo. En el pri- 

' mer caso equivale a mucho o con exceso, como en so- 

BREalsar, soBREabundar, soBREañadir, soBREcargar: en 
el segundo, a más, como en soBREexceder, soBREpujar, 
SOBREsalir. Esta misma significación tiene en sobre- 
entender. 

h) Denota que la significación del verbo simple recae sobre un 
objeto que generalmente es efecto de la acción del mis- 
mo : como soBREsembrar = sembrar sobre lo ya sem- 
brado; y asi soBRE.yo/ar, soBREe dificar, soBREponer, so- 
BREscribir, de escribir ; o que ha sufrido ya la acción del 
simple, como en soBREa.yar. 

c) Expresa tiempo posterior, o sea después, en S0BREz;entr, 
sOBREvivir; y como sub, acción repentina en soBREsal- 
tar, soBREcoger. En soBREía-Mar^ restringe la significa- 
ción del simple. 

Nótese también sobreaguar, de agua, único parasin- 
tético que forma este prefijo. 

2." Con ADJETIVOS. Es menos usada, y equivale a más que, 
como en sobreg^tmí/o, soBREesdrújulo, soBREhiimano, y 
también en sobrenatural, del lat. supernaturalis. 

3.** Con SUBSTANTIVOS, a) Denota un objeto al que conviene 
como complemento la frase formada por la preposición 
y el nombre simple, y que, por tanto, se halla, pone o 
coloca encima de éste ; como soBREcowa, soBREcalsa, 
soBREcopa, soBREclaustro, soBREcejo, soBREcarta, sobre- 
lecho; y lo mismo en soBREcaña, sOBREmano y soBREten- 
dón. Denota tiempo en soBREparto. b) Expresa un obje- 
to de la misma especie que el denotado por el nombre 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 207 

simple, y que se halla encima de éste, o le es superior, 
como sOBREdiente, soBREflor, soBREcincha, sobreh o mbr e . 
soBREsello, soBREfas, soBREprecio, soBREcédida, sobre- 
suelo; soBREJues y soBREdezmero. c) Contrapone parte 
al todo designado por el simple, en soBREtarde, y denota 
exceso en soBREaliento. 

4.° Forma también los adverbios sOBREttianera y soBREsano. 
Cuando el simple empieza por vocal no se contrae con 
ésta, la final del prefijo; v. gr. : sohrEAlzar; pero si aqué- 
lla es e puede verificarse la contracción; así, sobrEEXci/ar 
y sobrExcitar, sobrEEntender y sobrEntender ; sobrEEx- 
ceder y sobrEXceder, sobrEEsdrújulo y sobrEsdrújulo; 
pero sobrEscribir. 

SON. Véase sub. 

sos. Véase sub. 

SOTA y SOTO. Procede este prefijo del latín subtus, preposición 
derivada de sub, y que como ésta significa debajo. En 
latín no forma compuestos. En castellano toma la forma 
soto en el compuesto sotoministro = sorrxministro ; y sota, 
en soTAcaballeriso, soTACochero, sotkcó mitre, etc., de- 
signando como stib, 1° a, cargo u oficio subalterno al 
denominado por el nombre simple. En otros substanti- 
vos, como soTA¿7aní:o, sot Abasa, designa, cOmo sub, i." b, 
el objeto que se halla debajo del indicado por el sim- 
ple. Nótese sotavento (lat. ventus) = costado de la nave 
opuesto al barlovento. 

su. Véase sub. 

sub. Preposición latina que en composición asimila su conso- 
nante final a la inicial del vocablo con que se une, si éste 
comienza por c, G, p ó f; como vemos en succurrere, suG- 
gerere, supportare y svFfrenare, de donde proceden so- 
correr, sugerir, soportar y sofrenar; la conserva inva- 
riable o la asimila ante m ó r, como en svBtnittcre y sum- 
mitere, someter; svBridcre y SüRridere, sonreír; pierde 
la b ante sp, como en suspirare, suspirar, y se reduce a 
sus ante ci, como en suscitare, suscitar; ante p, como en 
suspendere, suspender, y a veces ante t, como en susti- 
nere, sostener (i). Ante otras consonantes queda inva- 
riable, como en suBscríft^r^, suBScri&tr y suscribir; SUB- 



CO También en el castellano susíroer, de traer, mejor que la forma 
erudita substraer. 



208 JOSÉ ALEMANY BOLÜFER 

levare, solevar. Por efecto de las leyes de la fonética 
latinocastellana, toma esta preposición en nuestra len- 
gua las formas sub, su, sus, so, sos y son, como se ve 
por los anteriores ejemplos; y también, aunque más ra- 
ramente SOR, SA, ZA y CHA, scgún vemos en soRmigrar, 
de submigrare ; SAhiimar, de suííumare ; ZAhondar, de 
sub -j- fundare, y CHApodar, de supputare. 

Significa bajo, debajo de, en sentido recto o figura- 
do, y forma substantivos y verbos compuestos, y verbos, 
adjetivos y algún substantivo parasintéticos. Así: 

i.° Substantivos: a) Lo mismo que contra, denota que la per- 
sona o cosa designada por el compuesto ocupa lugar o 
grado secundario respecto de la denotada por el simple, 
como se ve en los siguientes ejemplos: suBalcalde, sub- 
brigadier, svnclase, suBclavero, STJBComendador, suBÍns- 
pector, suBÍntendente, svBteniente, sochantre, soflama. 

b) Un objeto que se halla debajo del designado por el nombre 
simple, como en subsuelo, sobanda, sobarba, solapa, so- 
baco (sub-brachium) sopeña; pero sopapo = golpe que 
se da con la mano en el papo. 

Distinta es la significación de los compuestos socapa 
y socolor, formados de las locuciones so capa y so color. 

2.° Verbos compuestos. En éstos denota que la acción del sim- 
ple se efectúa de abajo hacia arriba o en lugar inferior; 
y también acción secundaria, atenuada o furtiva respec- 
to de la significada por aquél, como se ve en los siguientes 
ejemplos: 

a) Gon sub : suBcntender. suBsandr, suBseguirse, suBarrendar, 

suBordinar (lat. ordinare) ; pero suBrayar. 

b) Con so : soasar, socalzar, socavar, sojuzgar, solevantar, so- 

liviar (del lat. levigare), sofreír, ant. sofocar y solivian- 
tar, derivado de soliviar. 

c) Con son: sofreír, soNsacar. 

d) Con sor: sormigrar, de submigrare, y sorprender. 

e) Con SA : sahumar, de suííumare ; y 

f) Con ZA : zahondar, del lat. fundare, y zabullir, de subbullire. 

2,.° Verbos parasintéticos. Derivan casi todos de substanti- 
vos, como sonrisar, sonrodarse, sonrosar, de risa, lat. rota, 
rueda, y rosa; sobarcar^ sobrasar, el ant. sobrazar sofal- 
dar, soflamar, somorgujar, soterrar y sopuntar, del lat. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 209 

brachium, y de brasa, brazo, falda, flama, lat. mergúlus, 
tierra y punto. Sonrojar, del adjetivo rojo. 

4,° Adjetivos. Son todos parasintéticos ; asi los latinos subcu- 
táneo y sublunar, de subcutanéus y sublunaris, como los 
castellanos, subclavio, submaxilar, subranquial y subma- 
rino, del lat. clavis, maxila, branquia y mar. 

5." Substantivos : socollada, de cuello, y no sé si algún otro. 

SUÉTER. Preposición y adverbio latino, que significa debajo y que 
sólo tenemos como prefijo en subterfiwio, del lat. subter- 
fugium. 

SUPER. Preposición latina, que tenemos como prefijo en nuestra 
lengua en compuestos eruditos tomados del latín, como 
los verbos superabundar, superponer, etc., de superabun- 
dare y superponére ; los adjetivos superable y superfino. 
de superabilis y superfluus, y los substantivos superabun- 
dancia y superstición, de superabundantia y supersti- 
tionem. 

En nuestra lengua forma muy pocos compuestos; en 
el Diccionario sólo tenemos l<^s adjetivos suPERdowtt- 
iiante y super/íko y el substantivo suPERintendente, en 
todos los cuales tiene la significación de sobre en el sen- 
tido de preeminencia o superioridad. Supervivencia, su- 
perintendencia y otros, son derivados. 

SUPRA. Preposición latina, derivada de super, y que con la sig- 
nificación de sobre, encima, tenemos en vocablos técnicos, 
casi todos adjetivos parasintéticos que denotan que el 
substantivo al que se refieren se halle colocado encima 
del designado por el nombre primitivo: como supracla- 
vicular, situado encima de la clavícula ; y así supraa^ro- 
mial, supracostal, siiprapiibiano, etc., de acromion, cos- 
ta = costilla, y pubis. Dícese supraescapular y supraes- 
pinoso, de escápula y espina; y mejor suprascapttlar y 
supraspinoso, del lat. scapula y spina. También se halla 
el substantivo supraspina (del lat. spina). 

sus. Véase sub. 

TRANS. Preposición latina que empleada como prefijo perdía la 
s ante voces que empiezan por esta letra, como en tran- 
scribere, TRASscribir y TRAscribir; TRA'Sscendere, tran- 
sccnder y TRAscender. Podía perder las letras ns ante las 
consonantes d, j, l, m y N, como en TRA^sducere y tra- 
ducere, TRAducir, TRA'ssjectus y TRAJectus, iRAyecto; 



210 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

TRANslationem y TRAlationem, TRANs/adów y TRAslación; 
TRAiíSmittére y TRAmittére, transwí'ííV y TRAsmitir; trans- 
montmius y TRAinontanus, TRANSwowtono y TRAmontano . 
TRANsnominationem y iRAnominationem, TRANsnomina- 
ción. Ante las demás consonantes y también ante vocaU 
persistía íntegra: TRAi<¡sfundére, TRANsfundir y TRAsfun- 
dir; TRANSp onere, TRANSponer y TRAsponer; TRAi<ísalpi- 
ñus, TRAiS! sal pino y TRASalpino. 

En castellano la tenemos entera en los compuestos 
cultos, lo mismo latinos que castellanos, como TRANs&or- 
dar (de bordo) ; y pierde la n, conforme lo pide la evolu- 
ción fonética, en los vulgares como TRAshordar. Así que, 
según se ve en los ejemplos anteriores, se nos ofrece con 
las formas trans, tran y tra en compuestos latinos o cul- 
tos, y con la forma tras en los vulgares. 

En composición significa del otro lado, a través de, 
después. Forma verbos y substantivos compuestos, y ver- 
bos y adjetivos parasintéticos, con las siguientes significa-, 
ciones. 

I." Verbos compuestos. En éstos denota: 

a) Que la acción del verbo simple recae de nuevo sobre el 
efecto o resultado de la misma, pero en distinto lugar, 
como en TRASplantar = plantar un vegetal en sitio dis- 
tinto del en que está plantado, y así TRANScn&íV, trans^ 
portar, etc. ; o posteriormente, como en TRASpeinar = 
volver a peinar ligeramente lo que ya está peinado. En 
este sentido viene a equivaler a re, como vemos en tras- 
tejar = REtejar. La misma significación debe verse en 
TRAStrabarse. 

h) Acción a través de un objeto; ya sea la designada por el 
verbo simple, ya otra que viene a denotar el compuesto, 
como en trasver = ver a través de una cosa; transpi- 
rar (del lat. spirare) = pasar los humores... a través de 
los poros de la piel. Y así TRAsminar, TRASpasar, tras- 
pintarse. 

c) Que la acción del verbo simple se verifica imperfectamente, 

como en trasoíV, TRAsquilar (de esquilar) o que excede 
los debidos límites, como en TRAsloar. 

d) Equivale a contra en TRAseñalar. 

e) Con otras significaciones se ve en TRAStornar, TRAStrocar, 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓX DE LAS PALABRAS 211' 

TRAStumbar, TRASverter, ruASudar, TRAsechar (del lat. as- 
sectari), iRASsfregar y TRAStnatar. 
2° Verbos parasintéticos. Se forman todos de substantivos,. 
y, en el concepto complejo que designan, entra el substan- 
tivo como complemento circunstancial, ya doble, ya sen- 
cillo. Así : 

a) El substantivo simple denota el punto de partida (desde) y 

el término (a) de la acción del verbo, como en transvasar 
= mudar un líquido de un vaso a otro vaso ; y así, trans- 
bordar, translinear, transterminar y translimitar, de bor- 
do, línea, término y límite. 

A veces es complemento directo interno, como en tran- 
substanciar. 

b) El substantivo simple denota el medio a través del cual o 

durante el cual se verifica la acción del verbo, como en 
trasvenarse, trashumar, transmontar y trasnochar, de 
vena, lat. humus, tierra, monte y noche. Y trasladando la 
significación al agente, trasvinarse, de vino, y traslum- 
brar, de lumbre. 

c) Significa detrás en trascartarse y trasconejarse, de carta y 

conejo. 

Nótense además traslumbrar, traspintar y translapar. 
3.° Substantivos compuestos : En la formación de éstos en- 
tra el prefijo con la significación de detrás o después, y 
los compuestos designan objetos a los que conviene la 
significación de la frase formada por el prefijo y el 
nombre simple : como trascoro = sitio detrás del coro, 
trasudor, sudor que viene detrás o después de algún te- 
mor o congoja ; y así iRASalcoba, TRAScocina, TRAScorral, 
TRAstienda, TRAScuarto, TRAscantón : también trasmano y 
traspié. Con esta significación equivale a veces a contra; 
así, TRASpilastra = co^TRApilastra, y a re, TRASCocina 
= REcocina. 

Nótese también trasmallo, en sus dos artículos, y tras- 
trás. 

4." Adjetivos parasintéticos. Tenemos el latino transalpino, 
de transalpinus. y los castellanos trashoguero, trasijado 
y trasojado, transatlántico y transpirenaico. 

5.® Forma también los adverbios compuestos TR.\S(,';i/t'.;;;rv/rc. 
TRAsanteayer y TRASwañawa. 

Tenemos tras por el numeral tres, en trasañejo = 



212 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

tresañejo; trasdoblar y trasdoble = tresdoblar y tresdo- 
ble; y también en transnieto y trasnieto = tresnieto = 
tataranieto; transbisabuelo y trasbisabuelo = tatarabue- 
lo; transbisnieto y trasbiznieto = tataranieto, los cuales 
pueden explicarse, ya por confusión de tras con tres, ya 
por la composición con tras, en el sentido de detrás o 
después. 

TRES. Véase tri. 

TRi. Prefijo latino y raíz de la que se formó en esta lengua el 
numeral tres, lo tenemos en voces procedentes del latín, 
como tricorne, tridente, triángulo, trébol, etc., de tricor 
nis, tridentem, triangulus, trifolium. 

Lo que hemos dicho de bis, puede decirse de tri, mu- 
tatis mutandis, o sea que significa tres en parasintéticos 
atributivos, ya adjetivos, como trilítero, del latín littera, 
letra; TRiRrectángulo, etc., ya substantivados, como tri- 
ciclo, del gr. -xúxXoí;, círculo, rueda ; tricornio, de cuerno, y 
lo mismo en trióxido y trisulfuro. 

En trillan significa que el substantivo simple millón 
se ha tomado tres veces por factor. 

Con la forma tres, lo tenemos en TREsabuelo y tres- 
nieto. También en tresdoblar y tresdoble = triplicar y 
triple, y en el adv. trestanto = tres veces tanto. 

ULTRA. Preposición latina que significa del lado de allá, lo opues- 
to de citra; y la tenemos en los compuestos ultrafnar, ul- 
TRApuertos y VLTRAtumba, y en los adjetivos parasinté- 
ticos ultramontano, de monte; ultramundano, de mun- 
do, etc. Con algunos adjetivos forma compuestos en la 
lengua usual, denotando grado superior al superlativo, 
como ULTRArrevolucionario, \jl.tr Arre alista. 

uní. Del numeral uno, lat. unus, forma adjetivos parasintéticos, 
atributivos, como uniforme y unicolor, de los latinos uni- 
f ormem y unicolorem ; y los castellanos unilateral, uni- 
personal, unisexual, univalvo, etc., del lat. latus, eris, y 
de persona, sexo, valva. Unicornio, de cuerno (lat. uni- 
cornis), se usa sólo como substantivo. 

En uniforme y unísono, significa mismo; y en unigé- 
nito, lat. unigenitus, solo. 

Lo tenemos también en el verbo unificar, del lat. uni- 
ficare. Uniformar y univocar, con derivados de uniforme 
y univoco. 



DERIVACIÓN Y COMPOSICIÓN DE LAS PALABRAS 2 I 3 

vi^ viCE, VISO y viz. Del latín z-ix, vicis, que significa ves. En 
el latín de la decadencia formó algunos compuestos, como 
vicecomes, acusat. vicecomitem, de donde vizconde. Sólo 
se junta con nombres de cargo u oficio, y denota que la 
persona designada por el compuesto tiene las veces o au- 
toridad de la indicada por el nombre simple, como en vi- 
CEALinirante, viCEcanciller, viCEcónsul, viCErrector^ et- 
cétera. 

Tiene la forma vi, en virrey, virreina, virreino y 
virreinato ; vis, en vizconde, y viso en los ants. visorr^y^ 
viSQrrí'/na_, visorr^ino y visorreinado. 



Resulta de lo dicho en los párrafos anteriores, que los 
sublstantivois compuestos pueden formarse : a), de dos 
substantivos: bocamanga; h), de dos adjetivos: claroscu- 
ro; c), de substantivo y adjetivo: aguardiente; d), de 
adjetivo y substantivo: vanagloria; el adjetivo puede 
ser numeral cardinal, milhojas, y el substantivo llevar 
ima preposición : milenrama; e), de dos o más verbos : 
vaivén, correvedile, o uno repetido: bullebulle; /), de ver- 
bo y substantivo : rompeolas, portafusil; el substantivo 
puede llevar un adjetivo que lo determine y callarse : sie- 
televar; g), de pronombre y verbo : quehacer; h), de adver- 
bio o adjetivo en función adverbial y verbo : bienestar, 
malestar; i), de verbo y adverbio o locución adverbial: 
tornatrás, cenaaoscuras ; f), de adverbio y nombre de ac- 
ción, bienandanza; k), de una oración o fraile: nomeol- 
vides, coranvobis; 1), de prefijo y substantivo. 

Los substantivos parasintéticos son en corto número ; 
pero pueden citarse los formados de substantivo y ver- 
bo, como manicura; y los de substantivo y adjetivo, como 
ropavejero, que más bien son adjetivos substantivados. 
De pronombre y verbo es suicidio, formado a imitación 
de homicidio, del lat. sui, de si, y caedcre, matar. 

Los adjetivos compuestos se forman: a), de dos ad- 
jetivos: tontivano, trcsalbo; b), de subsantivo y adjetivo: 
ojinegro; algunos usados sólo como substantivos; papial- 
hillo; c), de prefijo y adjetivo: inexpresivo. 

Los parasintéticos son en mayor númer<< ^•"" i- 



-214 JOSÉ ALEMANY BOLUFER 

tantivos, y se forman: a), de dos adjetivos: dieciseisavo; 
b), de dos substantivos: anquialmendrado , cachicuerno; 
r;, de adjetivo y substantivo: cinc o me sino ; d), de subs- 
tantivo y raíz verbal: sonámbulo; e), de prefijo y subs- 
tantivos : ahombrado, encapado. 

Los verbos compuestos pueden serlo : a), de adverbio o 
adjetivo y verbo, como bienquerer, cultiparlar; b), de 
substantivo y verbo, como mamparar ; c), de prefijo y 
verbo, como convivir. Los parasintéticos se forman: d), 
de dos substantivos, como mancornar; b), de prefijo y 
substantivo, como emiirear; c) de prefijo y adjetivo, como 
.endulzar. 



índice 



PAGS. 



Concepto de la derivación i 

Derivación nominal directa 3 

Los sufijos a, e, o 3 

Los demás sufijos por orden alfabético 5 

Sufijos átonos en voces esdrújulas 133 

Derivación verbal 136 

o) inmediata 137 

b) mediata, y sufijos usados en ella 141 

Derivación inversa 151 

Ija composición y la parasíntesis 152 

Compuestos de dos adjetivos 157 

ídem de dos substantivos 159 

ídem de substantivo y adjetivo 163 

ídem de dos verbos 168 

ídem de verbo con otra parte de la oración 169 

ídem de una oración 172 

ídem con prefijos 173 




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