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Full text of "Tratado entre S.M. el Rey de España y de las Indias, y S.M. el Rey del Reino unido de la Gran Bretaña e Irlanda. : Para la abolicion del tráfico de negros, concluido y firmado en Madrid en 23 de Setiembre de 1817. De orden del Rey"

fc 



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http://archive.org/details/tratadoentresmelOOgrea 



TRATADO 



ENTRE S-. M e EL REY DE ESPAÑA 



Y BE LAS INDIAS 



Y S. M. EL REY DEL REINO UNÍ 



DE LA GRAN-BRETAÑA E IRLANDA. 



Para la abolición del tráfico de negros , concluido ¿¡ 
firmado en Madrid en &3 de Setiembre de 181 







DE ORDEN DEL REK 

MADRID EN LA IMPRENTA REAL. 

Año de 181T. 

REIMPRESO en la Habana de orden Superior , en la imprenta 
Gobierno y Capitanía general , año de 1818, 






*4 



\ l 



EN EL NOMBRE 

BE JJL SANTÍSIMA TRimDAB. 



Habiéndose manifestado en «1 segundo articulo adi- 
cional del tratado firmado en Madrid el dia cinco de 
julio del arto de mil ochocientos catorce entre su Ma- 
gestad el lley de España y de las Indias , y su 
Magestad el Rey del reyno Unido de la Gran-Bretaña 
é Irlanda > que „ siendo conformes enteramente los sen- 
n timientos de su Magestad Católica con los de su Ma- 
?? gestad Británica , respecto á la injusticia é inhumani- 
„ dad del tráfico de esclavos , su Magestad Católica to- 
„ mará en consitleracion , con la madurez que se re- 
?? quiere , los medios de combinar estos sentimientos coa 
r las necesidades de sus posesiones en América. Su 
yy Magestad Católica promete además prohibir á sus súb- 
5i .ditos que se ocupen en el comercio de los esclavos 
„ cuando sea con el objeto de proveer de ellos á las. 
¿, islas y posesiones que no sean pertenecientes á Es- 
„ paña ; y también el impedir , por medio de regla- 
je mentos y medidas eficaces , que se conceda la protec- 
„ cion de la bandera española á, los extrangeros que se 
? , emplean ea este tráfico, bien sean subditos de Su 
„ Magestad Británica -, ó de otros estados y potencias^ 

Y consiguiente su Magestad Católica al espíritu 
de este artículo , y á los principios de humanidad que 
le animan , no habiendo perdido nunca de vista un asun- 
to que tanto le interesa, y deseoso de adelantar el mo- 
mento de su logro , se ha determinado á cooperar cou 
au Magestad Británica á la causa de la humanidad 



adoptando , ¿le acuerdó con su dicha Magefctafl, ínedlos 
eficaces para llevar á electo la abolición del tráfico de 
esclavos : suprimir el ilícito comercio de esclavos por 
parte de su ¡a respectivos subditos ; y precaver que sean 
molestados ó perjudicados <, por. los cruceros británicos, 
los buques españoles que trafiquen en negros , conforme 
á la ley y á los tratados. Las dos Altas Partes con- 
tratantes han nombrado en consecuencia por sus Pleni- 
potenciarios, á saber: 

Su Majestad el Rey de España y de las Indias 
á D« José García de León y Pizarro , caballero Gran 
Cruz de la real y distinguida orden española de Car- 
Ios III, de la de San Fernando y del mérito de Náw 
poles , de las de San Alejandro Newsky y de Santa 
Ana de Musía, y de la del Águila Roja de Prusia , 
consejero de Listado , y primer secretario de Estado y 
del despacho Universal ; y su Magestad el Rey del 
reino Unido de la Gran-Bretaña é Irlanda al muy ho- 
norable D. Henrique Wellesley, miembro del muy ho- 
norable consejo Privado de su Magestad , caballero Gran 
Cruz de la muy honorable orden del Baño , y embaja- 
dor extraordinario y plenipotenciario de su Magestad 
cerca de su Magestad Católica ; los cuales habiendo 
cangeado sus respectivos plenos poderes , hallados en 
buena y debida forma, se han convenido en los ar- 
tículos siguientes. 

Artículo 1. 

Su Magestad Católica se obliga á que el tráfico 
de esclavos quede abolido en todos los dominios de Es- 
paña el dia treinta de mayo de mil ochocientos y vein- 
te , y que desde esta época en adelante no será lícito 
á ningún vasallo de la corona de España el comprar 
esclavos ó continuar el tráfico de esclavos en parte al- 
guna de la costa de África , bajo ningún pretexto , ni 
de ninguna manera que sea ; bien entendido , sin em- 
bargo , que se concederá un término de cinco meses 
desde dicho, fecha de treinta de mayo de mil ochooieu- 



X * )( . . 
tos veinte •> parít que completen sus víales \m buqués 

que hubiesen sido legítimamente habilitados antes del 

citado dia treinta de mayo. 

Queda estipulado, por el presente articulo, que 
desde el dia del cange de las ratificaciones del presente 
tratado en adelante no será lícito á ningún subdito de 
la corona de España el comprar esclavos , 6 continuar 
el tráfico de esclavos en parte alguna de la costa de 
África al norte del Ecuador, bajo de ningún pretexto, 
6 de cualquiera manera que fuere; entendiéndose, sin 
embargo, que se concederá un término de seis meses 
desde la fecha del cange de las ratificaciones de esta 
tratado, para que puedan completar sus viages los bu- 
ques que hubiesen sido despachados de puertos espa- 
ñoles para la referida costa antes del cange de laS j 

dichas ratificaciones, 

? 

09 f 

Su Magestad Británica se obliga á pagar en Lon- 
dres el veinte de febrero de mil ochocientos diez y 
ocho la suma de cuatrocientas mil libras esterlinas m 
la persona que su Magestad Católica designe para re** 
cibirlas. 

4. 

La expresada suma de cuatrocientas mil libras es- 
terlinas se ha de considerar como una compensación 
completa de todas las pérdidas que hubiesen sufrido los 
subditos de su Magestad Católica, ocupados en este 
tráfico, con motivo de las expediciones interceptadas* 
antes del cange de las ratificaciones del presente tra*- 
tado , como también de las que son una consecuencia 
necesaria de la abolición de este comercio. 

5, 

i Siendo uno de los objetos de este tratado por parte 
de los dos gobiernos el de impedís que sus i-especii- 



vüí subditos comercien ilegítimamente eri --esclavos , las 
dos Altas Faites contratantes declaran que considerará» 
como comercio ilícito de esclavos el que se haga en 
adelante del moilo siguiente; á saber : 

1- En buques ingleses ó que lleven pabellón in- 
gles , ó en cualquiera otro buque y bajo cualquier pa- 
bellón , siempre que sea por cuenta de subditos ingleses. 

S. En buques españoles que hagan el tráfico en 
cualquiera parte de la costa de África ai norte del 
Ecuador, después del cange de las ratificaciones del pre- 
sente tratado ; entendiéndose , sin embargo , que se con- 
cederán seis meses para completar el viage délos bu- 
ques, según el tenor del artículo II del presente tratado. 

3. En buques españoles 6 con pabellón español , 
6 en cualquier otro buque y bajo cualquier pabellón que- 
sea , por cuenta de subditos españoles, después úei 
treinta de mayo de mil ochocientos veinte ? en que ha 
de cesar el tráfico de negros por parte de la Espana> 
y después de los cinco meses concedidos para el retorno 
de los viages empezados en tiempo hábil , con arreglo/ 
al artículo I de este tratado. 

4. En buques bajo pabellón ingles ó español , d» 
cuenta de los subditos de cualquier otra potencia. 

5. Ert buques españoles , cuyo destino sea cual- 
quier puerto fuera de los dominios de S, M. Católica, 

, ¿ :, :, 6. 

Bu M. Católica , consiguiente al espíritu de este 
tratado , tomará todas las providencias mas oportunas 
para que tengan un cumplido efecto los fines saludables 
que en él 6e proponen las Altas Partes contratantes. 



Todo buque esparlol que se emplee en el tráfico de 
esclavos , y cuyo destino sea á cualquier parte de la 
costa de África, en donde se pueda hacer legítimamente 
dicho comercio, llevará un pasaporte real, escrito en 
español , con, ona traducción autéBtica en ingles ■ ? anexa th 



^Xs)( 

$i {confcrine al modelo anexo , el cual constituye íraa; 
parte -integra rite de este tratado), firmado por S. M. 
católica , refrendado por el Secretario «le Marina , V : 
contra firmado por el Gefe marino superior del distrito,- 
apostadero 6 puerto donde se habilite el buque , sea en 
España ¿ sea en las posesionen coloniales de Su Magestad.-', 

La necesidad de este pasaporte para legitimar la, 
navegación de los buques negreros , no debe entenderse^ 
sino para W csntinuacion del tráfico al sor de la líncti , _ 
quedando' en su fuerza los que s& despachan ahora, ílr- ; 
mados por el primer Secretario de Kstado de S. M. X> , 
y en la forma que se previno en orden de diez y sejs 
de diciembre de mil ochocientos diez y seis , para to- . 
dos los buques que salgan para la costa de África alu 
narte , como también al sur de la linea, antes del can- 1 
ge délas ratificaciones del presente tratado. , 

6. ;rV\r ;,; :;:/: 

A fin de que se realice mejor el objeto de impe- 
dir el comercio ilegítimo de esclavos por parte de fcus ^ 
respectivos subditos, las dos Altas Partes contratantes 
se convienen mutuamente en que los bagues de guerra , 
de sus reales marinas, á quienes se darán al iut'.nío '- 
especiales instrucciones , de las que se hará luego men- 
ción , sean autorizados para registrar los buques mer- 
cantes de ambas naciones , de los cuales se so peche , 
coa fundamentos razonables , que llevan a su bordo es- 
clavos de ilícito comercio, y tengan asimismo ■ facaltad/..-v 
(aunque solo en el caso de hallarse á bordo los negros) ::v 
para detener y llevarse los referidos buques , á fifi de 
que sean juzgados por los tribunales establecidos con 
este objeto , según se indicará después ; bien '"entendido 
qne se haya de encargar á los comandantes de los bu- 
ques d& guerra que ejerzan esta comisión , se atenga 
con el mayor rigor á las instrucciones que éte les baa 
de dar par» dicho objeto. 



Sit ndo este articulo reciproco en todo» respectos ¿ 
las Altas Paites contratantes se obligan á resarcir la* 
pérdidas que pueJan sufrir injustamente sus respectivos 
subditos por la detención de cualquiera de sus buques 
sin suficiente causa legal. Debiéndose entender q;e ésta 
indemnización será si mpie á expensas del gobierno á 
que pertenezca el crucero que haya cometido el acto 
arbitrario ; entendién ¡ose también que la facultad de 
visitar y detener los buques negreros , según se expresa 
en este artículo , solo podrá ejercerse por los buqu|S 
españoles 6 ingleses que pertenezcan á una ü otra real 
marina , y estén provistos de las instrucciones especiales 
anexas á este tratado, 

10, 

Ningún crucero , sea español ó ingles, podra de- 
tener á ningún buque negrero que no tenga, á la sazón, 
esclavos á bordo ; y á fin de legalizar la detención de 
cualquier buque español ó ingles , será necesario pro- 
bar que los esclavos hallados á bordo han sido condnei- 
flos con el objeto expreso del tráfico^ y que los hallados 
a bordo de los buques españoles han sido tomados ei| 
la parte de la costa de África, donde esté ya prohi- 
bido el trafico, según el tenor del presente tratado. 

1 l ? 

Los buques de guerra pertenecientes á las dos na- 
ciones , que en lo subcesivo se destinen á impedir ej 
tráfico ilegitimo de negros, recibirán de su gobierno una 
copia de las instrucciones anexas al presente tratado , 
las cuales serán consideradas como nua parte integral 
del mismo. 

Estas instrucciones se extenderán en español y en 
ingles y serán firmadas, para lo- buques de cada nación, 
por sus respectivos ministros de marina. 

Las dos Altas Partes contratantes se reservan la 
facultad de alterar , en todo ó en parte ¿ las susodichas 
instrucciones ; según requieran las circunstancias} ente% 



x 7 K 

..¿tremióse , sin embargo , que dichas alteraciones han de. 
hacerse únicamente de común consentimiento y con la 
concurrencia de las dos Altas Partes contratantes. 

A fin de obviar el inconveniente que pudiera on* 
ginarse de la dilación en la adjudicación de los buques 
detenidos por estar empleados en un comercio ilegal ¿ 
Se establecerán en el espacio de un año , á mas tardar^ 
después del cange de las ratificaciones del presente tra- 
tada, dos comisiones mixtas, compuestas de un número 
igual de individuos de ambas naciones nombrados ai 
intento por sus respectivos Soberanos. 

Una de estas comisiones residirá en territorio de 
S M. Católica , y la otra en una de las posesiones de 
8. M. Británica ; y los dos gobiernos se convendrán: 
en cuanto a los parages de la residencia de dichas co- 
misiones al tiempo de cangearse las ratificaciones del 
presente tratado , cada uno por lo respectivo á sus pro- 
pios dominios. Cada una de las dos Altas Partes con- 
tratantes se reserva el derecho de mudar á su voluntad 
el lugar de residencia de la comisión que ha de estar 
en sus propios dominios ; entendiéndose , sin embargo , 
que una de las dos comisiones habrá de residir siem- 
pre en la costa de áfrica, y la otra en una de las 
posesiones coloniales de 8. M. Católica. 

Kstas comisiones decidirán las causas que se les 
presenten , sin apelación , y conforme al reglamento é 
instrucciones anexas al presente tratado, del cual han 
de considerarse como parte integrante. 

13. 

Los actos ó instrumentos anexos á este tratado, y 
del cual constituyen una parte integrante , son los si- 
guientes : 

JV*.° 4. Modelo de pasaporte para los buques mer* 
cantes españoles ¿ destiaados al tráfico legítimo de es* 
clavos. 



)(8)( 
JV° %. Instrucciones para los buques dé guerra de 

las tíos naciones , destinados á impedir el ilícito comer- 
cio de esclavos. 

J\*° 3. Reglamento para las Comisiones mixtas que 
han de establecerse en la costa de África , y en alguna 
de las posesiones coloniales de S. M. Católica. 

14. 

El presente tratado, compuesto de catorce artículos, 
sera latineado , y cangeadas las ratificaciones , en Ma- 
drid en el término de dos meses , desde esta fecha, ó 
antes si fuere posible. 

En fe de lo cual , Nos los infrascritos Plenipon- 
tenciarios , en virtud de nuestros respectivos plenos po- 
deres, hemos firmado el presente tratado , y hecho po- 
ner en él los sellos de nuestras armas. 

Kecho en Madrid á veinte y tres de Setiembre 
del año de nuestro Señor mil ochocientos diez y siete. 
( L. S ) — José de Pizarra. 



Modelo de pasaporte 

Para los buques españoles que se destinaren al tráfi- 
co legítimo de esclavos. 



IJon Fernando por la gracia de Dios , Rey de 
Castilla t de León , de Aragón , de las Dos Siciíias, 
de Jerusalen, de Navarra, de Granada, de Toledo,* 
de Valencia , de Galicia , de Mallorca , de Menorca, 
de Sevilla , de Cerdeña , de Córdova , de Córcega., de 
Murcia, de Jaén, de los Algarbes, de 'Algeciras , de 
Gihraltar, de las Islas de Canaria, délas Indias Orien- 
tales y Occidentales, Islas y Tierra fi.nie del Mar 
Océano : Archiduque de Austria ; Duque de iWgoña, 
de . Brabante y de Milán •; Conde de Abspurg , JFÍáudes, 
Tirol y Barcelona ; Señor de Vizcaya y de Molina &c/ 



"TfiM 

.-v For cuanto he concedido permiso para que el bu- 
que titulado. . . .... é . . , ..;...,.* . .iie porte 

de. : toneladas , que lleva. . . . . . . .' 

lmmbres de tripulación , y . ,¿ /.,...* pasageros, su 
Qapitan. ...,..•, y su propietario. . r. . .• . -j-v 
ambos españoles 'y subditos de mi Corona y pueda sa- 
lir eon destino á los puertos de. , . . y . . . , y costa 
de África; de donde ha de volver á habien- 
do prestado antes los expresados Capitán y Propietario 
el debido juramento y fianza ante el Juzgado de Marina 
del correspondiente tercio naval de donde salga dicho 
buque, y probado legalmente que ningún extrangero tie- 
ne parte alguna en el arriba mencionado buque y carga- 
mento , como resulta de la certificación anexa á este Pa- 
saporte , dada por el mismo Tribunal , en consecuencia 
de las diligencias practicadas en Virtud de lo que pres- 
cribe la Ordenanza da Matrículas de 180&. 

Los referidos Capitán. , . . . . . . .y Propietario 

.de dicho buque quedan obligados á entrar 

solamente en los puertos de la costa de África situados 
al sur de la línea , y volver á cualquiera de los puer- 
tos de mis dominios , donde solo se les permitirá des- 
embarcar ios esclavos q le conduzcan, después de haber 
manifestado en debida forma que han cumplido en todo 
con las disposiciones de mi Real decreto de 22 de «se- 
tiembre de 1817 5 por el cual se ha arreglado el modo 
de conducir los esclavcs desde la costa de África á mis 
dominios de Ultramar ; y si faltasen á alguna de estas 
condiciones estarán sujetos a las penas establecidas por 
dicho decreto contra aquellos que hicieren ti tráfico de 
esclavos de un modo ilí ito. 

Por tanto mando á los Oficiales generales ó parti- 
culares , Comandantes de mis escuadras y bajeles : á los 
Capitanes generales de ios Departamentos de Marina, 
Comandantes militares de sus provincias ,, sus Subalter- 
nos ^ Capitanes de Puerto, y otros cualesquiera Oficia- 
les dependientes de la Armada: á los Vireycs , Capi-». 
tañes 6 Comandantes generales de reinos y provincias: 



k los Gobernadores ? Corregidores y Justicias de los pue- 
blos de la costil de mar de mis dominios de Indias : á 
los Oficiales Reales ó Jueces de Arribadas en ellos esta- 
blecidos.- y á todos los demás vasallos míos a quienes 
pertenece 6 pertenecer pudiere , no le pongan embarazo, 
causen molestia ó detención ; antes le auxilien y faci- 
liten lo que hubiere menester para su regular navega- 
ción ; y á los vasallos y subditos de Reyes , Príncipes 
y Repúblicas amigas y aliadas mias : a los Comandan- 
tes , Gobernadores ó Cabos de sus provincias , plazas, 
escuadras y bajeles requiero que asimismo no le impidan 
en su libre navegación ? entrada ? salida ó detención en 
en los puertos , á los cuales por algnn accidente se con- 
dujere, permitiéndole que en ellos se bastimente y pro- 
vea de todo lo que necesitare; a cuyo fin he mandado 
despachar este pasaporte ; el cual firmado para su vali- 
dación de mi Secretario de Estado y del Despacho de 
Marina ? servirá por el tiempo que durare el viage de 
ida y vuela; y concluido que sea, lo devolverá al Co- 
mandante de Marina , Gobernador ú otra persona por 
quien se hubiese expedido , poniendo para su uso la no- 
ta que corresponde. 

Dado en Madrid á ..YO EL REY— 

Aquí la firma del Secretario de Estado y del Despacho 
Marina. 
•Wota. 
Este Pasaporte N.° autoriza cualquier nu- 
mero de esclavos que no exceda siendo á pro- 
porción de cinco esclavos por cada dos toneladas (según 
está permitido por el Real decreto de 22 de Setiembre 
de 1817)? exceptuándose siempre los esclavos emplea- 
dos como marinetos ó criados? é hijos nacidos á bordo 
durante el viage ; y el mismo se expide por mi el in- 
frascrito. ., ... en el dia de la fecha, extendido á 
favor del. . . . habiendo precedido todos los requisitos 
prevenidos por el Real decreto de 22 de Setiembre de 
1817? y con la obligación de devolverlo puntualmente 
al regreso del viage. 



)( 11 )( t , _ . 

Dado en ....,., á ,.. de .,.,. . del año 
de ••••,.••••. ( Aqui la firma del Gefe de Marina 
del tercio naval , del apostadero , de la provincia , ó del 
puerto donde se habilite el buque ). ( L. S. ) — Jasé 
JFizarro. 



INSTRUCCIONES 

Para los buques de guerra españoles é ingleses, em< 
jileados en impedir el iliciío comercio de esclavos* 

articulo t. 

odo buque de guerra español 6 ingles tendrá de- 
recho , con arreglo al artículo IX del tratado de esta- 
fecha , de visitar los buques mercantes de cualquiera de, 
las dos potencias , efectivamente empleados ó que se 
sospeche emplearse en el tráfico de negros ¿ y si se ha- 
llaran esclavos a su bordo , con arreglo al tenor del ar- 
tículo 10 del susodicho tratado ; y en cuanto respecta 
á los buques españoles , si hay motivos para sospechar 
que dichos esclavos hayan sido embarcados en cualquier 
punto de la costa de África donde no sea ya permitido 
el tráfico , con arreglo a los artículos 1 y % del tratado 
de esta fecha , en tales casos únicamente , el coman- 
dante de dicho buque de guerra podrá detenerlos , y ya 
detenidos, los llevará, con la brevedad posible, para 
que sean juzgados por una de las dos Comisiones mix- 
tas , establecidas por el artículo 12 del tratado de esta 
fecha, á la cual se hallen mas cercanos, 6 a la que 
el comandante del buque apresador , bajo su propia res- 
ponsabilidad , crea poder llegar mas pronto , desde el 
parage en que haya sido detenido el buque negrero. 

Los buques, á cuyo bordo no se hallaren esclavos 
¿festinados para el tráfico, no serán detenidos bajo nin- 
gún pretexto ó motivo. 

JLos criados 6 marineros negros que se hallaren á. 



4) ordo de estos buques no podrán en ningún caso con* 
siderarse cansa suficiente para su detención. 

% 

No podrá ser detenido con pretexto alguno ningún 
buque español , mercante 6 negrero , que se hallare en 
cualquier parte, ya sea cerca de tierra, ó bien en alta 
mar , al sur del Ecuador , durante el tiempo que el 
tráfico ha de quedar lícito , según las estipulaciones sub- 
sistentes entre las Altas Partes contratantes , á menos 
que se le hubiese empezado á perseguir al norte del 
Ecuador. 

3. 

Los buques españoles , provistos de pasaportes en 
regla , que tuvieren esclavos á su bordo , embarcados 
en aquellas partes de la costa de África donde es per- 
mitido el tráfico a los subditos españoles , y que des- 
pués fueren hallados al norte del Ecuador, no serán 
detenidos por los buques de guerra de las dos naciones, 
aunque lleven las intrucciones presentes , con tal que 
aquellos puedan justificar su derrotero, bien por ser en 
conformidad cou el uso de la navegación española diri- 
gir su rumbo algunos grados hacia al norte en busca de 
vientos favorables, ó bien por otras causas legítimas, 
como los riesgos del mar , debidamente probados. En- 
tendiéndose siempre que en cuanto á los buques negre- 
ros , que fueren detenidos al norte del Ecuador después 
de fenecido el tiempo hábil , la prueba de la legalidad 
del viage se ha de hacer por el buque detenido. Por 
lo contrario , con respecto á los buques negreros dete- 
nidos al sur del Ecuador , según las estipulaciones del 
artículo precedente , la prueba de la ilegalidad del viage 
deberá hacerse por el apresado?. 

Se estipula igualmente que el número de esclavos 
que los cruceros hallaren á bordo de un buque negrero, 
aun cuando no correspondiese con el del pasaporte , no 
será motivo suficiente para justificar la detención dei bu- 



que; pero el capitán y el propietario serán denunciados 
en los tribunales españoles, á fin de que sean castiga- 
dos con arreglo á las leyes del pais. 

4. 

Todo buque español destinado á emplearse en el 
lícito tráfico de esclavos , según los principios enuncia- 
dos en el tratado de esta fecha , será mandado por un 
español de nacimiento , y las dos terceras partes de 
su tripulación , por lo menos, serán españoles. Enten- 
diéndose siempre que ia construcción del buque, sea espa- 
ñola 6 extrangera, no influirá de ninguna manera sobre 
su nacionalidad ; y que los marineros negros serán siem- 
pre considerados como españoles , con tal que pertenez- 
can como esclavos á subditos de la corona de España, 
ó que hayan sido puestos en libertad en los dominios 
de su Magestad Católica. 

Siempre que un buque de guerra encuentre uno mer- 
cante que se halle en el caso de ser visitado , se hará 
el examen del modo mas moderado , v con toda la con- 
sideración que es debida entre naciones amigas y alia- 
das ; y en ningún caso se hará la visita por un Oficial da 
grado inferior al de Teniente de la Marina de la Gran 
Bretaña } ó al de Alférez de navio en la española. 

6. 

Los buques de guerra que detengan barcos negre- 
ros , con aieglo a los principios establecidos en estas ins- 
trucciones , dejarán á bordo todo el cargamento de negros 
intacto ? como también al Capitán , y una parte , por to 
menos, de a tripulación de dicho buque negrero; el 
Capitán hará una declaración auténtica por escrito , en 
la cual expresará el estado en que halló el buque de- 
tenido , y las mudanzas que se hubieren hecho en él. 
Dará al Capitán del buque negrero nna certificacisn fir- 
mada de ks papeles cogidos en dicho buque, como tam« 



)( 14 )( 
tion del número de esclavos quo se hubiesen encontrado 
á bordo al tiempo de su detención. 

No se desembarcarán los negros hasta que los bu- 
ques donde se balldii hayan llegado al parage donde se 
ha de decidir sobre la validez de la presa por una de 
las dos comisiones mixtas , "á fin de que en el caso de 
no ser adjudicados de buena presa , pueda repararse 
mas fácilmente la pérdida de los propietarios. Si no 
obstante hubiere algún motivo urgente , dimanado de 
la extensión del viage , del estado de salud de los 
negros , ó de otras causas que exigiese el desembar- 
que de todos ó parte de estos antes que el buque 
pudiese llegar al parage de la residencia de una de 
ias dichas comisiones , el Comandante del buque a pro- 
sador podrá tomar sobre sí Li responsabilidad de tal 
desembarque, siempre que acredite la necesidad con una 
certificación extendida en dibida forma. 

7. 

No se trasladarán esclavos de un puerto de las po- 
sesiones españolas á otro , excepto en buques provistos 
de pasaportes del Gobierno de aquel territorio , expe- 
didos ai hoc. 

Hecho en Madrid á veinte y tres de Setiembre del 
alio de nuestro Heñor mil ochocientos diez y siete» 
( L. S. ) José Pizarra. 



REGLAMENTO 

Para las Comisiones mixtas que han de residir en 
alguna de las posesiones coloniales de su M.agesta& 
Católica y en la costa de Jtfrica. 

Articulo 1, 

Xias Comisiones mixtas que se han de establecer 
gor el tratado de esta fecha en una de las posesiones 



% * 5 X 

coloniales de Su Magestad Católica y" en la costa <í& 
África decidirán sobre la legalidad de la detención de 
los baques negreros que detengan los cruceros de las 
dos naciones , en virtud del mismo tratado , por hacer 
el comercio ilícito de esclavos 

Las referidas comisiones sentenciarán , sin apela« 
cion , con arreglo al tenor y espíritu del tratado de esta 
fecha. 

/ Las comisiones sentenciarán con la brevedad posi- 
ble , y se Íes encarga (en cuanto hallen practicable) 
que decidan dentro del término de veinte dias , á con- 
tar ÚQsde el en que cada buque detenido fuere condu- 
cido al puerto de su residencia ; primero sobre la lega^ 
lidad del apresamiento; segundo , en el caso de que el 
buque apresado sea puesto en libertad , sobre la indem- 
nización que haya de recibir. 

Y se estipula, por el presente, que en todos los 
casos la sentencia final no se dilatará mas del término 
de dos meses, por motivo de la ausencia de testigos, 
ó por falta át otras pruebas , excepto cuando al- 
guna de las partes interesadas lo pida , dando fianza 
suficiente de encargarse de los gastos y riesgos de la 
dilación ; eu cuyo caso los comisionados podrán conce- 
der, a su discreción, una próroga de término que no 
pase de cuatro meses. 



Cada uní de las susodichas comisiones mixtas que 
han de residir , la una en alguna de las posesiones de 
Ultramar de Su Magestad Católica , y la otra en la costa 
de África , se compondrá del modo siguiente : 

Las dos Altas Partes contratantes nombrarán, cada 
una , un Juez comisionado, y un comisionado de arbitra- 
cion , los cuales serán autorizados para oír y determinar, 
sin apelación , todos los casos de apresamiento de buques 
negreros que se presenten ante ellos , conforme á las 
estipulaciones del tratado de esta fecha Todas las partes 
esenciales del proceso que se siga ante estas comisiona 



)( i« )( 
mixtas so pondrán por es rito en el idioma legal del 

país donde resida la comisión. 

Los Jueces comisionados , y los comisionados de 
arbitrarion, prestarán juramento en manos del principal 
Magistrado del garage donde resida la comisión \ de 
juzgar bien y fielmente en su oficio, de no mostrar pre- 
ferencia alguna á los apresadores ó apresados , y de pro- 
ceder en todas sus decisiones conforme á estipulaciones 
del tratado de esta fecha. 

Se agregará á cada comisión un Secretario ó Regis- 
trador nombrado por el Soberano del pais donde resida 
la comisión, el cual registrará todos los actos de esta; 
y antes de tomar posesión de su empleo prestará jura- 
mento en manos de uno de los Jueces comisionados, 
por lo menos , de que se conducirá coa el debido res- 
peto á la autoridad de estos , y que procederá con fide- 
lidad eu todos los asuntos relativos á su encargo. 

La forma del proceso será del modo siguiente : 
Los Jueces comisionados de las dos naciones pro- 
cede! án en primer lugar á examinar los papeles del 
buque , y recibir declaraciones juradas al Capitán y a. 
dos 6 tres, por lo menos, de los principales individuos 
que se hallaren á bordo del buque detenido, y asimismo 
tomarán declaración jurada al a presad or , en caso que 
parezca necesario , a fin de ponerse en estado de po- 
der juzgar y sentenciar si el buque ha sido legalmente 
detenido 6 no , con arreglo á las estipulaciones del tra- 
tado de esta fecha , y para que en consecuencia del 
juicio sea condenado el buque ó puesto en libertad. Y 
en el caso de que los dos Jueces comisionados no es- 
tuviesen de acuerdo en la sentencia que deban pronun- 
ciar , ya sobre la legalidad de la detención , ya sobre 
la indemnización que ha de concederse, ó sobre alguna 
otra cuestión que resulte de las estipulaciones del tratado 
de esta fecha , sacarán por suerte el nombre de uno de 
los dos comisionados de arbitracion, quien después de 



X 17 )( 
enterarse cíe los documentos relativos al proceso , confe- 
renciará con dichos Jueces sobre el caso de que se 
tratare , y se pronunciará la sentencia final conforme al 
dictamen de la pluralidad de votos de los expresados 
Jueces comisionados , y del comisionado de arbitracion. 

4. 

Siempre que el cargamento de esclavos hallados á 
l>ordo de un buque negrero español haya sido embarcado 
en cuakjuier punto de la costa de África , donde con- 
tinúe siendo lícito el tráfico de negros, no será detenido 
tal buque bajo el pretexto de que los mencionados es* 
clavos hayan sido conducidos originalmente por tierra 
de cualquier otra parte de aquel continente. 

5. 

Kn la declaración auténtica que ha de hacer el 
apresador ante la comisión , como también en la certifi- 
cación de los papeles cogidos que se ha de entregar al 
Capitán del buque apresado al tiempo de su detención, 
el expresado apresador estará obligado á declarar su 
nombre, el de su buque, igualmente que la latitud y 
la longitud del parage en dtitíáe se hubiese efectuado la 
detención , y el número de esclavos que se hubiesen 
bailado vivos á bordo del buque ai tiempo de su 
detención. 

6. 

Luego que se haya pronunciado la sentencia, el buque 
detenido , si fuere ahsuelto , y lo que existiere del car- 
gamento , se restituirán á los propietarios , quienes po- 
drán reclamar de la misma comisión una valuación de 
los daños que tengan derecho de pedir. El mismo 
apresador . y en su defecto su Gobierno , quedará res- 
ponsable de los expresados daños Las dos Altas Partes 
contratantes se obligan mutuamente á abonar en el tér- 
mino de un año , desde la fecha de la sentencia . las 
indemnizaciones que fueren concedidas por la referida 
comisión $ entendiéndose que estas indemnizaciones han 

3 



K i» X 

¿le ser á carg# de aquella Potencia de que fuere sábdito 
el apresador. 

7. 

En caso de condena de algún buque por un viagft 
ilícito , dicho buque será declarado de buena presa , 
igualmente que su cargamento , de cualquiera clase que 
fuere , á excepción de los esclavos que se hallaren á 
bordo como objetos de comercio ; y el referido buque , 
asi como su cargamento , serán vendidos en pública su- 
basta á beneficio de los dos gobiernos : y en cuanto á 
los esclavos , recibirán estos de la comisión mixta un 
certificado de emancipación , y serán entregados al Go- 
bierno en cuyo territorio se bailare establecida la comi- 
sión que hubiese pronunciado la sentencia , para ser em- 
pleados en calidad de criados ó de labradores libres. 
Cada uno de los dos gobiernos se obliga á garantir ln 
libertad de aquel número de estos individuos que res- 
pectivamente le fuere consignado. 

8. 

Toda reclamación de compensación de pérdidas oca? 
sionadas á buques sospechados de hacer el tráfico ilícita 
de esclavos , y que no fueren sentenciados como legi- 
timas presas por las comisiones mixtas , será también 
Recibida y decidida por las mencionadas comisiones ea 
la forma prescrita en el artículo tercero del presente re- 
glamento. Y en todos los casos en que recaiga sen- 
tencia de restitución , la comisión adjudicará al recla- 
mante ó reclamantes , 6 á sus legítimos apoderados 9 
una justa y completa indemnización en beneficio de aque- 
llos , por todas las costas de proceso , y por todas las 
pérdidas y daños que efectivamente hubiere sufrido el 
reclamante 6 reclamantes por tal apresamiento y deten- 
ción ? es decir ¿ que en el caso de pérdida total ? el 
reclamante ó reclamantes serán indemnizados , primero , 
por el buque , su aparejo , corda ge y provisiones j se- 
gundo, por todo flete debido ó pagadero $ tercero , per 



H 19 )( 
^1 Valor del cargamento de mercaderías , si las hubfere| 

cuarto, por los esclavos que hubiere á bordo al tiempo 
de la detención, coa arreglo al valor de tales esclavos, 
calculado según el que tendrían en el parage de su des- 
tino , rebajando las averías que suele haber por mor- 
tandad á proporción del tiempo no fenecido de un viag© 
regular; haciendo también una rebaja por todos los gas- 
tos y expensas dimanadas de la venta de tales carga- 
mentos , inclusa la comisión de venta ; y quinto , por 
todos los demás gastos regulares en tales casos de pér- 
dida total : y en cualquiera otro caso que no sea de 
pérdida total 9 el reclamante ó reclamantes serán indem- 
nizados ; primero , por todos los daños y gastos parti- 
culares ocasionados al buquíe por su detención , y por 
la pérdida del flete , tanto debido como pagadero ; se- 
gundo , por los gastos de demora la cantidad diaria es- 
tipulada en la nota anexa al presente artículo ; tercero, 
una ración diaria para la manutención de los esclavos 
á razón de un shilling 6 cuatro reales y medio vello» 
por cabeza , sin distinción de sexo ni edad , por tan- 
tos dias cuantos estimare la comisión que se hubiese re- 
tardado el viage , á causa de tal detención , y cuarto , 
por cualquiera deterioración del cargamento ó de los es- 
clavos ; quinto , por cualquiera diminución en el valor 
del cargamento de esclavos , dimanada de una mortan- 
dad mas considerable que la que regularmente se com- 
puta , según el viage , ó en razón de enfermedades 
causadas por la detención; este valor se arreglará por 
un cálculo de su precio en el parage de su destino 
como en el caso anterior de pérdida total; sexto, una 
concesión de cinco por ciento sobre el valor del capital 
empleado en la compra y manutención del cargamento, 
por el tiempo de la demora causada por la detención; 
y séptimo , por todo premio de seguros sobre el au- 
mento de riesgos. 

El reclamante ó reclamantes también tendrán dere- 
cho k un interés , calculado en cinco por ciento al año, 
sobre la cantidad adjudicada , hasta que sea pagada por 



)( 20 )( 
el Gobierno á que perteneciere el buque apresador : todo 
el importe de tales indemnizaciones se calculará en mo- 
neda del pafis á que perteneciere el buque detenido, y 
se liquidará al cambio que corra al tiempo de la ad- 
judicación , á excepción de la cantidad destinada para 
la manutención de los esclavos , la cuaJ se pagará al 
par , como arriba se estipula. 

Las dos Altas Partes contratantes , deseosas de 
evitar cuanto sea posible toda especie de fraude en la 
ejecución del tratado de esta fecha, se han convenido 
en que si se probase de un modo evidente , y con pleno 
convencimiento de los jueces comisionados de las dos 
naciones ,, y sin necesidad de recurrir á la decisión de 
un comisionado dé arbítracion, que el apresador ha sido 
inducido en error por culpa voluntaria y reprensible del 
capitán de buque detenido , solo en tal caso no tendrá 
derecho este último de recibir, durante los dias de s*j 
detención , los gastos de demora estipulados por el pre* 
senté artículo. 

Nota del estipendio diario pava gastos de demora 
por un buque de 



y asi en 



100 toneladas á Í20 inclusive 1 57] est. 



por 
|>dia* 



%%i idem . 


á 150 


idem. . 


. 6. 


151 idem . 


J71 


idem. . 


. 8. 


171 idem . 


200 


idem. . 


. 10. 


£00 idem • 


%m 


idem. . 


.11. 


%%i idem . 


250 


id x m. . 


. 13. 


£5Í idem . 


270 


idem. . 


. 14. 


%1 : i idem . 


300 


idem, . 


. 15 


proporción. 









9. 



Cuando el propietario de un buque que se hiciere 
sospechoso de traficar ilícitamente en esclavos , y fuera 
puesto en libertad en consecuencia de una sentencia de 
una de las dos comisiones mixtas ( ó en el caso ya re- 



)( .» 1 )( 

fendo de pérdida total ) reclamase indemnización por Id 
pérdida de esclavos que hubiese sufrido, en ningún casa 
tendrá derecho de pedir mayor número de esclavos que 
el que su buque era autorizado para llevar según las 
leyes españolas , el cual número deberá siempre expre- 
sarse en su pasaporte. 



No será permitido á los Jueces ni k los arbitros, 
ni al se:retario de las comisiones mixtas, pedir ó reci- 
bir emolumentos de ninguna de las partes interesadas 
en las sentencias que pronuncien , bajo ningún pretexta 
por el desempeño de las obligaciones que se les impo- 
nen por el presente reglamento. 

11. 

Cuando las partes interesadas juzguen que tienen 
razón para quejarse de alguna injusticia manifiesta de 
parte de las comisiones mixtas , lo representarán asi á. 
sus respectivos Gobiernos \ quienes se reservan el de- 
recho de comunicarse mutuamente , con el objeto de 
mudar los individuos que componen las comisiones cuan- 
do lo estimen conveniente. 

1% - 

En caso de ser detenido impropiamente un buque? 
bajo el pretexto de las estipulaciones del tratado de 
esta fecha , y no pudiéndose justificar el apresador ó 
con el tenor de dicho tratado, ó el de las instrucciones 
anexas á él , el Gobierno á que pertenezca el buque 
detenido tendrá derecho para pedir reparación , y en 
tal caso ei Gobierno á que pertenezca el apresador se 
obliga á que se haga averiguación sobre el motivo de 
la queja , y á que se imponga al apresador, en el caso 
de que se pruebe haberlo merecido , un castigo propor- 
cionado á la infracción cometida. 

Las dos Altas Partes contratantes estipulan que ei& 



)( sa }( 

el caso de morir uno 6 mas de los Jaeces comisiona- 
dos , ó los comisionados de arbitracion que componen 
las Susodichas comisiones mixtas , serán suplidas sus 
plazas interinamente del siguiente modo. 

Por parte del Gobierno Británico se llenarán su- 
cesivamente las vacantes de la comisión que se establezca 
en las posesiones de S. M. Británica por el Gobernador 
6 Teniente Gobernador residente de aquella colonia, por 
el principal Magistrado de la misma, y por el Secre- 
tario ; y en la que se establezca en las posesiones de 
S. M. Católica se estipula , que si muere alli el Juez 
q arbitro británico , Los restantes individuos de dicha 
comisión procederán igualmente á sentenciar las barcos 
negreros cuyas causas se presenten ante ellos , y á 
ejecutar la sentencia. Sin embargo , solo en este caso 
tendrán las partes interesadas derecho para apelar de la 
sentencia , si lo tuvieren por conveniente, á la comisión 
residente en la costa de África ; y el Gobierno á que 
pertenezca el apresador estará obligado á abonar del 
modo mas completo la compensación que les fuere de- 
bida en caso de que se decida la apelación en favor de 
los reclamantes ; pero el barco y el cargamento perma- 
necerán durante la apelación en él lugar de la residencia 
de la primera comisión ante la cual hayan sido llevados. 

Por parte de la España las vacantes que hubiere 
en la posesión de S. M. Católica se llenarán por las 
personas de confianza que eligiere la Autoridad supe- 
rior del pais ; y en la costa de África ? ocurriendo la 
muerte de algún Juez ó arbitro español , la comisión 
procederá á sentenciar del mismo modo que se especifica 
arriba en cuanto á la comisión residente en la posesión 
' de S. M# íjatólica en el caso de muerte del Juez 6 
arbitro británico ; concediéndose igualmente en este caso 
apelación á a comisión residente en la posesión de H. 
M Católica; y en general todas las disposisiones dsl 
primer caso son aplicables al presente. 

Las -Altas Partes contratantes se convienen en llenar 
cuanto antes sea posible las vacantes que ocurran m 



X 23 )f 
dichas comisiones , por muerte ó por otra causa. Y ea 
el caso de qm la vacante de cualquiera de los comisionados 
españoles en las posesiones británicas , ó de los comi- 
sionados británicos, en posesión española, no estén llenas 
después del término de siete metes para América y doce 
para África , los buques que sean llevados á dichas 
posesiones respectivamente dejarán de tener el derecha 
susodicho de apelación. 

Hecho en Madrid k veinte y tres de Setiembre 
del año de nuestro Señor mil ochocientos diez y siete» 
( L. S. ) José Fizar re. 

PLENIPOTENCIA 

j 

Bel Bey nuestro Señor. 

JJon Fernando Séptimo por la gracia de Dios, Rey 
de Castilla , de León, de Aragón, de las Dos »icilias 9 
de Jerusalen , de Navarra , de Granada, de Toledo, da 
Valencia , de Galicia , de Mallorca 3 de Menorca , de 
Sevilla , de Cerdeña , de Córdoba , de Córcega , de 
Murcia , de Jaén , de los Algarbes , de Algeciras , de 
Gibraltar , de las islas de Canaria, de las Indias Orien- 
tales y Occidentales, Islas y Tierra-firme del Mar Océano; 
Archiduque de Austria; Duque de Borgoña, de Brabante 
y de Milán ; Conde de Abspurg , de Flándes , Tirol y 
Barcelona ; Señor de Vizcaya y de Molina &c. Por 
cuanto en conformidad del artículo % del tratado firmado 
en esta villa y corte de Madrid e) dia cinco de Julio 
del afio de mil ochocientos catorce, quedé convenido con 
S. M. el Rey del Reino Unido de la Gran Bretaña © 
Irlanda , que siendo uniformes enteramente* nuestros sen* 
timientos respecto á la\ injusticia é inhumanidad del trá- 
fico de esclavos, tomaría en consideración, con la madurez 
que se requiere, los medios de conciliar estos sentimien- 
tos con las necesidades de mis posesiones de América; 
por tanto , habiendo llegado el caso de llevar á efecto 



éstas idea*:, que deberá ser por medio de un tratado for- 
mal , que las sancione con 8. M. el Key del Reino 
Unido de la Gran Bretaña é Irlanda; y siendo preciso 
que para realizarlo autorice por mi parte á una persona 
que se halle dotada ele la fidelidad , celo é inteligencia 
que se ntcesita; reconociendo que estas especiales y 
distinguidas prendas concurren en vos D. José García 
de León y Pizarro , Caballero Cxran Cruz de la Real 
y distinguida Orden Española de Carlos lil , de la de 
iban Fernando y del mérito de Ñapóles, de las de San 
Alejandro Ncwsky y de balita. Ana de Rusia, y déla 
del /t güila Roja de Prusia , Consejero de Estado , y 
primer Secretario de Estado y del Despacho Universal, 
Superintendente de Caminos ,, de Correos y Pobtas en 
España é Indias &e. &c. , os elijo y nombro para que 
revestido del carácter de mi Plenipotenciario tratéis y 
confiráis con el Plenipotenciario nombrado ai mismo fin 
por 8. M. el Rey del Reino Unido de la Gran Bretaña 
é Irlanda , para que dei mismo modo concluyáis y fir- 
méis con él e\ tratado en que os conviniereis : y todo 
lo que asi tratéis , concluyáis y firméis , lo doy desde 
ahora por grato y rato; y prometo, bajo mi Keal palabra 
que lo observaré y cumplí té, y lo haré observar y cum- 
plir como si por Mi mismo lo hubiese tratado y conferido, 
concluido y firmado : para lo cual os doy toda mi fa- 
cultad y pleno poder en la mas amplia forma que de 
derecho se necesita. Y en fe de ello hice expedir el 
presente, firmado de mi mano, sellado. con el sello secreto, 
y refrendado por el infrascrito mi Consejero de Estaxlo, 
y Secretario de Estado y ú&\ Despacho Universal de 
Gracia y Justicia. En mi palacio de Madrid a diez y 
nueve de Setiembre de mil ochocientos diez y siete» 
YO EL KEY.— ( L. S. ) — Juan Lozano de Torres. 



mm )( 

ratificación" : 

Bel Rey nuestro Señor. 



'on Fernando Séptimo por la gracia de Dios, TRej 
de Castilla , de León , de Aragón , de las Dos 3ici- 
lias ? de Jerusalen ? de Navarra , de Granada , de Tole- 
do , de Valencia , de Galicia , de Mallorca , de Me- 
norca , de Sevilla , de Cerdeña , de Córdoba, de Cór- 
cega , de Murcia , de Jaén , de los Algarbes , de Alge- 
ciras , de Gribraltar , de las Islas de Canaria , de las 
Indias Orientales y Occidentales , Islas y Tierra-firme 
del Mar Océano ; Archiduque de Austria ; Duque de 
Borgoña , de Brabante y de Milán ; Conde de Abspurg- 
de F laudes , Tirol y Barcelona ; Señor de Vizcaya y 
de Molina &c. Por cuanto habiéndose ajustado, con- 
cluido y firmado en Madrid en veinte y tres de Setieni- 
bre del presente año por nuestro Plenipotenciario y el 
del Serenísimo y Potentísimo Príncipe Jorge 111 , Rey 
del Reino Unido de la Grau Bretaña é Irlanda , un tra- 
tado sobre la abolición del tráfico de negros , el cual tra- 
tado se compone de catorce artículos ? todo en lengua 
española é inglesa , y es palabra por palabra del tenor 
siguiente : 

Jlqui el tratado. 

Por tanto 9 habiendo visto y examinado el conte- 
nido del referido tratado , tal cual se acaba de insertar, 
hemos venido en aprobar y ratificar cuanto contiene , 
como en virtud de la presente ie aprobamos y ratifica* 
inos en la mejor y mas amplia forma que podemos, 
prometiendo en fe y palabra de Rev cumplirlo y obser- 
varlo ? y hacer que se cumpla y observe enteramente: 
y para su mayor validación y firmeza mandamos des- 
pachar la pregente ; firmada de nuestra mano 7 sellada 



)( 26 \ 



cotí nuestro ?e!1o secreto , y refrendada- por nuestro in- 
frascrito Consejero de Estado , primer Secretario de Es r 
indo y del Despacho. Kn Madrid á veinte y uno de 
Noviembre de mil ochocientos diez y siete. — Yo ex reí— 
( L. S. ) — José Pizarra. 



RATIFICACIÓN 

Del Rey del Reino Unido de la Gran Bretaña é Irlanda* 

Traducción. 



orge ITI por la gracia de Dios , Rey del Reino 
Unido de la Gran Bretaña e Irlanda , Defensor de la 
fe , Rey de Hanover &c. &c. ; á todos y á cada uno 
de aquellos á quienes las presentes llegaren, salud. Por 
cuanto un tratado entre Su Magestad y su buen Her- 
tnauo el Rey Católico para impedir que sus subditos 
se ocupen en cualquiera tráfico ilícito en esclavos , se 
concluyó y firmó en Madrid , junto con tres instrumen- 
tos anexos al mismo , el día veinte y tres de Setiem- 
bre del año de nuestro Señor mil ochocientos diez y 
siete per -los Plenipotenciarios de Su Magestad y de 
su dicho buen Hermano , debida y respectivamente au- 
torizados al intento ¡ cuyo tratado é instrumentos son> 
palabra por palabra , como sigue : 



Jtqiii el tratado. 



Nos y habiendo visto y examinado el tratado ya 
citado , junto con los tres instrumentos anexos al mismo, 
los hemos , en el nombre y de parte de Su Magestad, 
aprobado, ratificado, aceptado y confirmado eri todos 
y cada uno de sus respectivos artículos y cláusulas, como 
por las presentes los aprobamos , ratificamos , acepta- 
mos y confirmamos por Su Mflgestad , sus herederos y 



)(%? )( 
sucesores ; obligándonos y prometiendo , bajo nuestra 
palabra , que cumpliremos y observaremos sinceía y fiel- 
mente todas y cada una de las cosas contenidas y ex- 
presadas, en los mismos , y que no permitiremos jamas 
que por nadie sean violados ni transgredidos de mane- 
ra alguna en cuanto esté de nuestra parte. Par* mayor 
fe y firmeza de todo lo sobredicho hemos firmado las 
presentes en el nombre y de parte de Su Magestad , y 
hemos hecho poner el gian sello del Reyno Unido de 
la Gran Bretaña é Irlanda. 

Dado en el palacio de Garitón House el día veinte 
y siete de Octubre del año de nuebtro Señor mil ocho- 
cientos diez y siete , y en el quincuagésimo octavo del 
reinado de Su Magestad. 

En el nombre y de parte de Su Magestad.— -Jorgq 
P. IL 

CERTIFICACIÓN 

Del Cange de las ratificaciones con el Rey del Reyno 
Unido de la Gran Bretaña é Irlanda. 

JN os D. José García de, León y Pizarro , Gonsé- 
jero de Estado , y primer Secretario de Estado de Su 
Majestad Católica . y Don Heurique Wellesley &c, 
Embajador extraordinario y Plenipotenciario de Su Ma- 
gestad Británica cerca de Su Magestad Católica. 

Certificamos que las letras de ratificación del tra- 
tado entre las dichas Magestad es para la abolición del 
tráfico de negros, firmado en 23 de Setiembre del pre- 
sente ano , acompañadas de todas sus solemnidades , y 
debidamente cotejadas la una con la otra ? y los ijem* 
piares originales, han sido cangeados por Nos en este día. 

En fe de lo cual hemos firmado el presente acto 
por duplicado , sellándole con los sellos de nuestras res* 
pectivas armas. 

En Madrid á 22 de Noviembre de 1817. (*L. S,}t* 
José Rizar w. (L> S. )— Uenry Wellesley. 



)( §8 )(' 

EL REY. 

Xja introducción de negros esclavos en América fue 
mía de las primeras providencias qae dictar m mis au- 
gustos Predecesores para el fomento y prosperidad dé 
aquellos vastos dominios , muy poco tiempo después de 
líaber sido descubiertos. La imposibilidad en que esa- 
ban ios indios de ocuparse en diferentes trabajos úti- 
les , aunque penosos , nacida del ningún conocimiento 
que tenian de las comodidades de la vida , y de los cor- 
tísimos progresos que entre ellos había hecho la sociedad 
civi' .', exigió por entonces que el beneficio de las minas y 
el rompimiento y cultivo de las tierras se entregaran á 
brazos mas robustos y activos, testa providencia , que 
no creaba la esclavitud , sino que aprovechaba la que 
ya existia por la barbarie de los africanos para salvar 
de la muerte a sus prisioneros , y aliviar su triste con- 
dición , lejos de ser perjudicial páralos negros de África, 
trasportados á América, les proporcionaba no solo el in- 
comparable beneficio de ser instruidos en el conocimien- 
to del Dios verdadero , y de la única religión con que 
oste supremo Ser quiere ser adorado de sus criaturas, 
sino también todas las ventajas que trae consigo la civi- 
lización , sin que por esto se les sujetara en su esclavi- 
tud á una vida mas dura que la que traín siendo libres 
en su propio pais. Sin embargo , la novedad de este sis- 
tema requería mucho detenimiento en su ejecución , y asi 
fue que la introducción de negros esclavos en América 
dependió siempre de peí misos particulares que mis au- 
gustos Pi'edecesoies concedían según las circunstancias de 
los lugares y de los tiempos , hasta que la de negros 
bozales fue generalmente permitida, asi en buques na- 
cionales como extrangeros , por Reales cédulas de veinte 
y ocho de setiembre de mil setecientos ochenta y nueve, 
doce de abril de mil setecientos noventa y ocho, y vein- 
ta y dos de abril de mil ochocientos cuatro , en cada 
una, de las cuales se señalaron diferentes plazos para 



X *9')( . 
dicha introducción : todo esto manifestaba bien claramen- 
te «fué la cristiana sabiduría de los Reyes consideraba 
"siempre estas providencias como excepciones de la 'ley 
sujeta á condiciones variables. Aun no había espirado 
■-%■) concedido en ia de veinte y dos de abril de mil 
ochocientos cuatro , cuando la divina Providencia me res- 
tituyó al trono a que me habia destinado , y de que. in- 
tentó pérfidamente despojarme un injusto usurpador» 
Las turbulencias v disensiones suscitadas en mis domi- 
nios de America durante mi ausencia fij ron desde lue- 
go mi soberana atención ; y meditando con incesante 
desvelo la$ providencias mas adecuadas para restable- 
cer el buen orden en aquellos remotos paises \ y dar- 
les todo el fomento de que son capaces , no tardé en 
advertir que habian variado enteramente las circuns- 
tancias que movieron á mis augustos Predecesores 
para permitir el tráfico de negros bozales en las costas 
de África , y su introducción en ambas Américns, En 
ellas ha crecido prodigiosamente el número de negros 
indígenas , y aun el de los libres , á beneficio de la 
regulación suave del Gobierno , y de la cristiandad y 
temple humano de los propietarios españoles : el de 
blancos se ha aumentado mucho s y el clima no es tan 
perjudicial para esios como lo era antes de que las tier- 
ras se desmontasen y pusiesen en cultivo. Aun el bien 
que resultaba á los habitantes de África de ser trans- 
portados á paises cultos no es ya tan urgente y exclu- 
sivo desde que una nación ilustrada ha tomado sobre 
sí la gloriosa empresa de civilizarlos en su propio sue- 
lo : al mismo tiempo la general cultura de Europa, y 
el espíritu de humanidad que ha dirigido sus últimas 
transaciones , al restaurar el edificio que la depravación 
del régimen del usurpador habia destruido hasta sus 
bases, han excitado un conato general entre los sobe- 
ranos de Europa de ver abolido este tráfico ; y en el 
Congreso de \iena , conviniendo en la necesidad de la 
abolición, se ocuparon, en facilitarlo por medio de las 
negociaciones mas amistosas coa las potencias que tenían 



X 30 X 
colonias , encontrando en Mí a juella disposición que et* 

consiguiente á tan laudable empeño. Estas consideracio- 
nes movieron mi Keal ánimo á informarme de personas 
intruidas y celosas de la prosperidad de mis listados 
sobre los efectos que en ellos produciría la abolición del 
trafico de negros Vistos sus informes, deseoso de ase- 
gurar el acierto en materia de tanta transcendencia y gra- 
vedad , los remití k nú Consejo de las Indias con real 
orden de catorce de junio de mil ochocientos quince , 
para que me consultara lo que se le ofreciese y pare- 
ciese» Agregados todos estos copiosos materiales y "ios 
antecedentes del asunto , y visto lo que el propio Su- 
premo Tribunal me ha expuesto en su consulta de 
quince de febrero de mil ochocientos diez y seis , cor- 
respondiendo á la confianza que en él tengo depositada, 
y conformándome con su parecer sobre la abolición del 
tráfico de negros , y convenido con el Bey del reino 
Tenido de la Gran-Bretaña é Irlanda, por un tratado 
solemne subre todos los puntos de interés recíproco que 
versan en esta notable transacion , y hecho caigo ele ser 
llegado el tiempo de la abolición , conciliados debida- 
mente los intereses de mis Estados de América con los 
sentimientos de mi Real ánimo , y los deseos de todos 
los soberanos mis amigos y aliados ; he venido en re- 



solver lo siguiente 



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Desde hoy en adelante prohibo para siempre á to- 
dos mis vasallos, asi a los de la Fenínsula como á 
los de América, que vayan á comprar negros en las 
costas de África que están al norte del Ecuador. Los 
negros que fueren comprados en dichas costas serán de* 
clarados libres en el primer puerto de mis dominios á 
que llegare la embarcación en que sean trasportados: 
esta , con lo restante de su carga , será confiscada para 
mi Keal Hacienda , y el Comprador, el Capitán, el 
Maestre y Piloto ii remisiblemente condenados á. diei¡& 
,años de presidio en las islas Filipinas; 



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La pena señalada en el artículo precedente no coto- 
prende al Comprador , Capitán , Maestre y Piloto de 
las embarcaciones que. salgan de cualquiera puerto de 
Imis dominios para las costas de África que están al 
iiorte del Ecuador antes del día veinte y dos de no- 
viembre del presente año , á los cuales les concedo 
ademas el plazo de seis meses , contados desde dicha 
fecha ? para que concluyan sus expediciones. 

Desde el dia treinta de mayo de mil ochocientos 
Veinte prohibo igualmente a todos mis vasallos , así á 
los de la Península como á los de América , que víu 
yan á comprar negros en las costas de África que es- 
tán al sur del Ecuador , bajo las mismas penas impues- 
tas en el artículo primero de esta mi Real cédula ; cott« 
cediendo asimismo el plazo de cinco meses desde dicha 
fecha para qoe puedan completar sus viages los buques 
que hubiesen sido habilitados antes de la citada fecha 
fíe treinta de mayo de mil ochocientos veinte , en que 
ha de cesar totalmente el tráfico de negros en todos mis 
dominios > tanto en España como en América. 

■ 4. 

Los que usando del permiso que concedo hasta treinta 
de Mayo de mil ochocientos veinte fueren á comprar 
negros en las costas de África que están al sur del 
Ecuador , no podrán trasportar mas esclavos que cinco 
por toneladas del porte de su buque ; y si alguno con- 
traviniere á esta disposición , será castigado con la pena, 
de perder todos los que transportare , los cuales serán 
declarados libres en el primer puerto de mis dominios 
á que arribe la embarcación. 

5. 

Vo- el cómputo de cinco negros por cada dos to« 
Heladas no se hará cuenta con los que nacieren durante 



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la navegación , ni con los que fueren sirviendo en el 
buque en clase de marineros ó criados. 

6. 

Los buques extrangeros que introduzcan negros en 
cualquiera puerto de mis dominios deberán hacerlo con 
sujeccion á las reglas que se prescriben en esta mi Real 
cédula ; y en caso de contravención serán castigados con 
las mismas penas que señalan en ella. 

Y siendo mi Real voluntad que todo lo referido se 
circule a mis dominios de America y Asia para su mas 
puntual observancia , lo comuniqué á mi Supremo Con- 
sejo de las Indias por decreto señalado de mi Real 
mano , con fecha de veinte y dos de Setiembre pró- 
ximo pasado ; y publicado en el propio Tribunal en 
primero del corriente , se acordó su cumplimiento , y 
que al mismo efecto se expidiese esta mi Real cédula; 
por la cual mando á mis Vi reyes , Presidentes , Au- 
diencias , Comandantes generales , Gobernadores é Inten- 
dentes de las Indias , sus islas adyacentes y de Fili- 
pinas , guarden , cumplan y ejecuten , y hagan guardar, 
cumplir y ejecutar cuanto queda ordenado en esta mi 
soberana determinación , sin ir ni contravenir, tri per- 
mitir se vaya ni contravenga á su tenor en manera al- 
guna , haciéndolo publicar por bando para el mismo fin 
no solo en las capitales , sino también en los demás' pue- 
blos cabezas de partido de sus respectivos distritos , y 
comunicándolo igualmente cada uno en su territorio á los 
Tribunales , Justicias v Autoridades y persogas á quienes 
de cualquier modo incumba su cumplimiento. Y de esta 
mi Real cédula se tomará razón en las Contadurías ge- 
nerales del expresado mi consejo. Fecha en Madrid á 
diez y nueve de diciembre de mil ochocientos diez y 
siete. — YO EL REY. — Por mandado del Rey nues- 
tro Señor. — listaban Varea» 



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